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                    <text>In concluding this brief survey of the materials available for the study
of Spain's contribution to our Texas heritage, I hope that I have been able
to awaken the interest of at least a few more researchers and point the way to
where they can find more information on the subject, as well as to indicate
sorne of the rewards that may await them if they do the job well.
After ali, the Presidio La Bahia Award is the richest prize that a researcher

can win in the field of Texas history today.

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

616

�LA COMPRENSION INI'ERNACIONAL Y LA PAZ
LICENCIADO

ALBERTO

GARCÍA GÓMEZ

Universidad Nacional Autónoma de México
Univenidad Autónoma de Nuevo León

l. EN LA NO siempre diáfana significación de la terminología pacifista,
hecho que conlleva, en la mayoría de los casos, especialmente en lo diplomático o según los intereses y las doctrinas en contraposición, más un anhelo
o un deseo dentro de la particular circunstancia imperante y que constituye
la realidad que se quiere expresar, interviene una fuerza que viene desde los orígenes del hombre, de su presencia y quehacer; dinámica impulsada
por su desmedida ambición de poder, de dominio y riqueza -ntre otros
factores---- con cada vez mayor poder destructiv.,, como así se desprende ele
las sangrientas páginas de la historia de la guerra.
Lo que antecede es posible advertirlo mejor cuando se trata de adecuar los conceptos del ayer a nuestra actualidad, los que permanecen empleándose constante e indistintamente dentro de dicha evolución. Así se
pasa por varias etapas en el decurso histórico: del duelo personal al de
grupos; del ejército a los ejércitos; de la guerra local a la mundial, hasta
arribar en lo presente a la siniestra eventualidad exterminadora de una de
tipo nuclear. Siempre se ha hablado de la guerra, pero la intensidad de ella
ha venido creciendo más y más.
En los nobles y variados esfuerzos que se han venido realizando en el
transcurso del tiempo para alcanzar la paz, se advierten en el campo de
la semántica determinadas palabras cuyo contenido ha variado necesariamente. Tenemos, por ejemplo, ]a "comprensión", el "entendimiento", la
"concordia", etc., las que inclusive han quedado plasmadas en la Carta ele
la Organización de las Naciones Unidas.
En el caso de la primera, se le considera en el tortuoso camino de la paz,
619

�ue

uede abrir la puerta a su iniciación, sin olvid~r el que

como la llave q . p
d
stituir el único factor que resolviera toda
la pura comprensión no pue e con
.
1
la problemática pacifista tomando en cuenta su compleja natur~ eza.
,
Desde luego en la variedad no muy abundante de ideas, doctnnas, leonas
o aún actitudes que hay concretamente sobre este tema, se adop;an o~as
.
uesto ue -arguyen- para lle!(ar a a ver aposiciones y puntos de vis~ p
: llevamos dicho, de múltiples factores
&lt;lera comprens16n se requiere, com

"bT dad de que los hombres llegasen a comprenen la por hoy_ remota pos1 '. ' .
1 escépticos rechazan a priori rualderse Pero mientras los peS1mistas O os
. .
. ·
b bilidad a teorias pac1·¡·islas o aun es¡uerzos que con . natura1es 11m1•
1
qu1~r pro a
tratan de ir contribuyendo con sus aportaciones a dar uz
tac1ones o errores,
.
.
d
.t
los "velos" que perturban la
en las sombras de la ignoranc1a, o

e qm ar

visión los acontecimientos se han venido sucediendo hasta ~eg~ ; lad~r~~
sente 'situación en que la vida humana puede desaparecer

e a az

tierra con científica precisión.

• embargo ' que dentro
En otro aspecto, hay que reconocer, sm
. . de
. lo com•
le' o ue resulta pensar en la paz, se han formulado ya ~nncip1os rectores
p J q venido estableciendo orientaciones cada vez mas apegadas _a la
que han
lid d en la búsqueda de lo que puede brindar
raz?n del ho~~re y a :~ta;: ~:í en la Constitución de la UNESCO, en
me1ores y po5111~ resse die¡· "Que una paz fundada exclusivamente en
su parte declarativa,
• .
biernos no podría obtener el apoyo
acuerdos políticos y econónucos entre go bl
e por consiguiente, esa
, ·me sincero y perdurable de los pue os, Y qu ,
.
1
;::eb~ basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad.
Al decir que la comprensión encierra muchos _factores no solamente::
referimos a los de carácter psicológico, porque ciertamente hay que p
.
. ta llegar a ella y es cuando surgen en ese amp ,o
ciar el duna que perro,
. • · 1 l"bertad la segu•

i"

.
1
tan importantes como son la 3usttoa, a l
,
.
escenano va ores
.
dO res la relevancia de

.d d y lo que parece en opinión de ciertos pensa
,
h
n a ' ó .
b lo: demás factores ya mencionados. No obstante. a
lo econ nuco so re
¡
¡
az que el
pasado el tiempo de las disquisiciones, puesto que a p~z, a p d be ser
mundo necesita exige una prioridad absoluta y todos los actores e n
conjugados y dirigidos a ella.
. .
Por lo que respecta a la compre11si6n y al entendimiento, como mdlS·
- 1- - - .- .
la O anización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Consb.tución de
rg
.
!
Americanas InstrumeotoS
.
1 C turra Organizacionn lnternaciona es n0
.
'"I
Ciencia Y a u
·
.
d E tudios Juridicos Internacionales. ' ~
Constitucionales. Instituto Interamencano e s
hington, D. C. 1964. p. 142.

620

tintamente se les empica a ambos términos, no llegó a precisarse su determinación y su estudio a nivel internacional dio principio con una discusión en el seno de la UNESCO en 1945, al inicio de sus actividades.
En efecto, ya en estudio previo 2 se había indicado que dicha Organización había reconocido los devastadores efectos que no sólo en lo material,
sino también en lo espiritual, había dejado la guerra, haciéndose notar que
';aunque era necesaria la reconstrucción educacional de los países dañados
por la guerra, entre los que se encontraban principalmente Polonia, Grecia
y las Filipinas, lo que ciertamente había consternado a los delegados reunidos en Londres, era la contemplación de la devastación de los valores, tanto morales como espirituales, debido a los efectos de la guerra, así como por
los del totalitarismo y la necesidad ingente del entendimiento internacional
para la preservación de la paz en el mundo, el que necesitaba de una desintoxicación moral". El Primer Ministro inglés Attlee denunció "la práctica
totalitaria de poner una cortina alrededor de las mentes de los pueblos".
Los participantes en la Conferencia de Londres reconocieron e identificaron los inequívocos términos de las causas educacionales y morales de la
guerra, pero también estaba en sus mentes el papel positivo de que la comprensión internacional era necesaria acerca de una paz segura.

Conviene recordar que el último antecedente cultu.ralista constituido por
la UNESCO, se inició con solamente una vaga ·Y esperanzadora presunción
acerca de las relaciones entre la educación, el entendimiento y la paz. El
término "entendimiento internacional" no se definió en la Constitución de
este Organismo, como tampoco lo fue su significado en la Comisión Preparatoria, en las primeras sesiones de la Conferencia General. Sin embargo,
análisis críticos de las relaciones entre el término "entendimiento" y el de
''paz", indican que éstos tomaron tiempo para ser desarrollados y comprendidos en su más aproximada significación.
Por lo que se refiere al término entendimiento internacional, era suficien•

temente amplio y vago para intuir, por lo menos, dos ideas diferentes. La
primera, y que fue la que prevaleció, fue expresada por Lyman Bryson, de
la Universidad de Columbia, quien en el verano de 1947 preparó un memorandum sobre este tema a instancias del Director General de la UNESCO.
Para este autor, la comprensión internacional significaba "una clase de
1

G.u.ciA G611Ez, Alberto. ºLa Univenidad del Porvenir''. HUMANITAS, Anuario
del Centro de Estudios Humanísticos. Univcnidad Aut6noma de Nuevo León. Vol.
111. 1962. p. 587.

621

�. , a los pueblos de cada nación a sen. nes y a cooperar en las
.
f
1 pueblos de otras nacio
.
.
tir amistos1dad rente a os
1
rensión internacional 1IDphca
. les" Para otros a comp
empresas internaciona
.
.
'
'6 de la conducta de otros pue.
b. .
a sobria comprenSI n
una actitud o Jellva, un.
amigos o como enemigos.
blos a sea que éstos vivan como
.
' y
1
tido de una comprensión de carácter mteTal concepto descansa en e sen d 1 UNESCO no ha distinguido c\aralectual. Sin embargo, el programa e a
mente entre estos dos conceptos.
.
.
.
esulta aradójico que en un foro mternac10De acuerdo con lo antenor, r 1 ·¡· p . , acerca del concepto de la com.d
.e os en la e ar1 1cac1on
nal haya hab ' o trop• z
d
'dea de la magnitud que endimí t Jo que nos a una '
prensión y del enten . en o,
1 ue nos recuerda el pasaje bíblico
cierra el propio entenduruento humano o q
de Ja Torre de Babel.
.
. . , d la UNESCO,' habrlan de consagrarse
Ya en la propia Consutucion. e
l que se emplean también las
. . .
la aruman y en os
los valiosos prmc1p1os que
. . . que por su parte, revisten
palabras comprensión y conocimiento, pnncip1os
'
.
rtancia
para
la
causa
de
la
paz.
la mayor 1IDpO

conocimientos, una actitud, que gwana

Así tenemos que en e1 documento citado se declara:
'
e las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la
"Que puesto qu
be
. . se los baluartes de la paz.
te de los hombres donde de n engir
roen
.,
t de Jos pueblos ha
d 1 h'1storia la incomp,ens,on mu ua
Que en el curso e ª
'
•
causa de que sus
sido U:otivo de desconfiama y recelo entre lash::o::u~cia . .. "
desacuerdos hayan degenerado en guerra con
1 '6 se concluye: "Por estas razones, los
En otro párrafo de la Dec arac1 ~' '6
rsuadidos de la necesidad de
¡ presente Const1tuc1 n pe
.
Estados partes en ª
. acceso a 1a educación, Ja posibilidad'dde m¡
pleno
e
,rual
asegurar a tod os e
~
b' .
el libre intercambio de 1 eas y
.
Jib mente la verdad o ¡euva y
vesugar
, , re
elven desarroJI ar e .mtensificar las relaciones entre ms pueconoc:uruentos, resu
d mejor -entre si y adquieran un cenobios a fin de que éstos se compren an
.
'd "
cuniento más preciso y verdadero de sus respectivas VI as .
.
, 1 I de Propósitos y Fw1c1ones,
en e¡ parágrafo I ' se habla
En e1 arti.cu o ,

de que:
.
U rn'das para la Educación. la
, '6 d las Naciones
Corutituci6n de la Orgaruzaci n e
. / no Amuieanas. Instituto Intrr•
O nizaciones I ntunaciona es
42
Ciencia y la Cultura. ,ga
. al
Washinglon D. C. 1964. p. 1 .
americano de Estudios Jurídicos Internac1on cs.
'
:i

622

"l. La Organización se propone contribuir a la paz y a la seguridad estrechando, mediante la educación, la ciencia y la cultura la colaboración entre
las naciones, a fin de asegurar el respeto universal a la justicia, a la ley, a
los derechos humanos y a las libertades fundamentales que, sin distinción
de raza, sexo, idioma o religión la Carta de las Naciones Unidas reconoce a
todos los pueblos del mundo.

2. Para realizar esta finalidad la Organización:
a) Fomentará el conocimiento y la comprensión mutuos de las naciones,
prestando su concurso a los órganos de inforn1ación para las masas:
a este fin, recomendará los acuerdos internacionales que estime conve-

nientes para facilitar la libre circulación de las ideas por medio de la
palabra y de la imagen ... "
Volviendo la vista hacia el pasado, los griegos -maestros de la Hllffianidad- habían ya captado las notas esenciales del concepto acerca de la
comprensión; si bien, Gabriel Méndez Planearle, el ilustre humanista mexicano -dentro de nuestro marco cultural- le daba una más profunda y
generosa significación, adentrándose en sus esencias, cuando aconsejaban el

contemplar al hombre con sim-phatia y com-prensi6n, o bien, dentro de una
más humana aproximación, la u comprensión intuitiva,,.
Vemos que la etimología de la palabra comprensión, nos indica que está
compuesta de "com", "com" en latín, "con" en español y de "prehendere",
que viene de "pre" y "henderc", hender con anterioridad, junto a o en rlirección de. "Pre", significa un momento previo, en dirección de otra persona; saber de antemano lo que pasa, entender, alcanzar, penetrar.
11

Por lo que a entendimiento" se refiere, es otra palabra que también es
usada indistintamente como sinónima de comprensión, como así hubo de observarse con anterioridad en las discusiones efectuadas en el seno de la
UNESCO y en otras clases de estudios y publicaciones; vemos que en tal
palabra la partícula final "miento", significa un substantivo. Por ejemplo:
detenimiento, que es la acción repetitiva de entender, igual a tender hacia
dentro; ponerse tenso dentro de uno mismo, hábitos, tensiones de lo más
profundo, el termómetro del hambre espiritual, cuando nuestro espíritu tiene
esa hambre, entonces tendernos hacia los objetos o personas para comprender,
para que nos den aliento. También, de acuerdo con los diccionarios de habla
hispana, conocer, penetrar, comprenderse asimismo. Como se advierte de lo
anterior, existe gran similitud en ambos conceptos, si bien la comprensi6n
encierra un mayor grado de riqueza en su contenido y significación.

623

�En la propia terminología pacifista, también figura la voz "concordia" y
vemos que "cordia" viene de cor-dis, que significa con dirección a otro corazón o a otra persona. Es conformidad, unión.
Por último, la Real Academia de la Lengua Española,• nos dice al respecto: "comprender: acción de entender y penetrar las cosas; comprensión:

facultad de capacidad o perspicación para entender y penetrar las cosas.
Conjunto de cualidades que integran una idea". Por lo que a entendimiento
se refiere, la propia Academia la considera como "facultad de comprensión.
El entendimiento y la razón son una misma cosa".

La original significación dada a la comprensión por los filósofos griegos
fue de carácter psicológico, como facultad intelectiva de poder captar las notas o esencias de las cosas y columbraron la posibilidad, a su vez, de hacer
lo propio en relación a lo humano, pero no en dicha función aplicada en
penetrar en la psiqué de otro hombre. En efecto, existe una notable diferencia en el grado de conocimiento de la balbuceante ciencia primitiva y
los conocimientos actuales, que hasta han llegado al empleo de drogas determinadas para tratar de exponer a la luz el recóndito pensamiento humano.
La anterior incursión etimológica nos permite conocer más de cerca lo

relativo a la naturaleza del concepto acerca de la comprensión, para tratar
de analizar hasta qué grado ha sido llevada a la práctica -de haberse logrado-- en el curso de la historia de las relaciones internacionales, guiándonos a formular dos interrogantes: ¿Estamos empleando palabras cuyo
contenido ideológico resulta obsoleto en nuestra circunstancia presente? o bien

¿el concepto de comprensión va más allá de la realidad tangible dentro de lo
humano para convertirse en una cuestión puramente ideal o mitológica?

alma y del corazón"; sin embargo, no ve de la misma manera a los hijos de
otros padres, por más que simpatice con ellos.

En el anterior ejemplo es posible encontrar en juego no solamente la fría
aprehensión intelectual, sino también la intervención de la parte sentimental
y emotiva que complementa en forma total a la comprensión. No obstante,
es necesario encontrar al sujeto que puede y sabe comprender y al sujeto que
permite la comprensión, lo que resulta sumamente difícil, ya que la finalidad de determinados conceptos es lo que podriamos llamar la comprensi6n
indispensable e inmediata para un gran número de actos que el hombre
neoesita en su vida de relación, pero no es ciertamente la profunda y necesaria que lleva a poder realizar una vida exenta de las pasiones que son radicales en la naturaleza del hombre.
Dentro del proceso comprensivo relacionado con lo humano, hubimos de
notar que anterior a cualquier resultado, precísase del conocimiento y este
último, a su vez, concatenado a una serie de otros procesos en lo que se
repite la propia función intelectiva, citada en la comprensión, la que se con-

juga, además, con los factores sentimentales y afectivos. Dentro de esto último,
se producen reacciones positivas y negativas, de atracción o de repulsión, res-

pectivamente. Cuando el humanista Méndez Planearle hablaba de contemplar al hombre con "sim-phatia", está predeterminando una actitud gobernada por la razón, la que en mínima o máxima participaci6n, controla tales
actitudes de simpatía o de antipatía en el trato con los demás.
Pero el hombre antepone a sus naturales impulsos de simpatía, de caridad
o de humanitarismo, las diversas formas del ego[smo y de la conveniencia,

En lo que respecta a la primera interrogación y colocándonos en el terreno
de la realidad, se observa que si consideramos a la comprensión como elemen•

dícese así del "calculador", tratando de velarlas bajo las más sutiles maneras
o actitudes; ya sea de reserva o de abstención, o bien de fingimiento, aunque
en detenninadas ocasiones asoma la vieja sentencia hamo homini lupus y

to fundamental para el logro de la paz, vemos que no ha sido posible alcanzarla, tanto en lo que se refiere al pasado, como en el presente y existe fundada
incertidumbre de que se alcance en lo futuro, si por comprensión hemos de
pensar que el hombre ha penetrado en el hombre para mover su comprensión y, al hacerlo, evita el fermento del odio, de la venganza y de matar.

entonces da rienda suelta a su instinto de odio. Tal acontece, por ejemplo, con
el odio racial, diabólicamente experimentado por Hitler en su fobia contra los
jud[os; o bien de las manifestaciones racistas en contra de los negros de los Estados Unidos. ¿ Por qué el color de la piel de un ser humano provoca el
odio del que la tiene de color distinto?

En otro aspecto, debemos considerar que la comprensi6n es un acto intelectivo posterior al conocimiento, el producto de un proceso que se inicia con el
propio conocimiento pero en el que intervienen también otros factores. El
padre ''ve" al hijo en una forma sui generis, se dice que lo ve con los "ojos del

Se conoce el odio mortal de Hitler a los judíos, pero se ignora con precisión el íntimo proceso que llevó a tan desequilibrado individuo a trascenderlo
hasta las formas más refinadas de exterminio en contra de los que tuvieron
el infortunio de sufrir sus paranoicos designios a través de persecuciones, deportaciones y aniquilamiento o de los experimentos genéticos del "ángel exterminador'', Dr. Josef Mengele. Tampoco ha quedado debidamente escla-

• Diccionario de la Lengua, Española. Real Academia Española. XIX. Madrid. 1970.

624

625
humanitas.-40

�recido el proceso psicológico, así como los verdaderos m6viles que precipita,,
ron la mano de James Earl Ray, el asesino de Martín Luther King Jr., quia
de acuerdo con la infonnaci6n periodística,5 su personalidad está impregnada de odio en contra del "big nigger" -como así se expresaba de su víctimaagregando, al referirse a los negros, "que era necesario matarlos, matarlos a
todos".
Lo dramático en la vida del hombre es que no concilia, en cuestiones de
vital importancia y en la mayoría de los casos, su raz.ón con sus instint01 e
impulsos. No se comprende asimismo, resultando que los conceptos que ha
venido forjando, pueden tener o no vigencia; pueden perder fuerza en 111
contenido, o bien, en el peor de los casos, no tener significaci6n real, sino
solamente ideal, como creemos así acontece con los términos que hemoa
visto. Sin embargo, le han sido útiles a través de los siglos para manifestar un
anhelo, un deseo: la paz, no obstante el choque de ellos contra la realidad y
lo contradictorio de su propia condici6n humana.

Así las dos interrogantes formuladas con antelaci6n en realidad están involucrando a la propia naturaleza respecto de la comprensi6n misma, la que
a pesar de su valor semántico, lo sobrepasa proyectándose hacia otras áreas
hasta llegar a la filosofía como ente ideal. No hay que olvidar que los humanos frecuentemente usan las palabras para ocultar sus verdaderos m6viles,
usando determinados vocablos que han producido grandes teorías y polémicas,
como el de libertad, el de justicia, los que han brindado magníficas especulaciones sin que, por ello la conducta humana los haya acatado en la profundidad y cxtensi6n que fuera deseable.
II. En el plano de la comprensi6n internacional, nos encontramos con el
hecho de que los hombres no viven aisladamente, ya que de acuerdo a su
propia naturaleza, están vinculados p0r múltiples relaciones recíprocas, lo que
así acontece en nuestro tiempo, s6lo que con mayor intensidad, debido, principalmente, a las grandes transformaciones demográficas sociales, econ6micas,
así como científicas y técnicas.
Te6filo Urdanot' ha escrito que "otra de las premisas básicas e innovaciones geniales de la doctrina de Vitoria, a la vez que contribuci6n sustancial
suya a la filosofía del derecho de gentes internacional, es el tomar conciencia
de una realidad sociológica natural: la unidad del género humano en su
origen, en su destino y en su naturaleza, que hace que todos los hombres for' lle"ista Time. "The King .A.ssassination Rtvisittd, 26 de enero de 1976, p. tO.
• URDANOZ, Te6filo, O. P. Obras d, Francisco de Vitoria. Rtlecciones t1016Jil•
Biblioteca de Autores Cristianos. Madrid. MCMLX, pp. 570, 572 y sgtes.

626

una familia universal cual es la humanidad, con lazos de solidaridad
con?encia de esta realidad de humanitarismo y sus consecuenou sociales se habia totalmente oscurecido en el mundo antiguo.

•

~ _Pero la

El exclusivismo nacional de los pueblos antiguos hizo perder casi del todo
el sentimiento de solidaridad esencial de los hombres. Las naciones del antiguo Oriente no reconocían en los otros pueblos a sus iguales, sino casi siempre a sus enemigos, con quienes vivían en guerra perpetua y afán de sojuzgarlos.
Pero al irrumpir en el horizonte vital del Occidente los pueblos infieles
del Nuevo Mundo, el problema de las relaciones con el mundo no cristiano
en general, latente en los si'._!los medios, hubo de plantearse con carácter
urgente. Y fue la conciencia de este nuevo hecho y de sus consecuencias

humanas Y jurí~icas lo que llev6 a Vitoria a ésta su innovación, sin duda la

''ª

mú·~udaz; la idea_ del o~be como comunidad universal de los pueblos,
o,ganuados en naciones libres, fundada sobre una base estrictamente natural Y humana, Y a cuya ordenación jurídica va a aplicar los principios del
derecho de gentes de los romanos y de Santo Tomás, desarrollándolo con
nuevas y fundamentales reglas internacionalistas.
. Previamente -agrega el autor citado-, y como base negativa, ya le hemos
VISto. ~hazar los falsos internacionalismos medievales: el mito teocrático del
do?11°10 temporal del Papa y el imperialismo secular o monarquía universal
ba~o. el emperador. No es que Vitoria rechace o menosprecie la idea de /a
~ndad. La recon~ía e~~ente como especial uni6n de cooperaa_6n ~utua '.. agrupac16n pohhco-moral de las naciones cristianas bajo la
dirección espmtual y potestad indirecta del Papa, e incluso como un ideal
~ confederación bajo un monarca supremo, según hemos dicho que ensena en la reelección De potest. ciuile. Lo que hace es integrarla en otra
más amplia y de dimensiones ecuménicas, en la comunidad universal ilel
&amp;mero humano, concebida como un nuevo orden internacional integrado por
: Es~dos nacionales cristi~os y los Estados no cristianos recientemrnte
~1ertos Y que son considerados como naciones independientes. La venida de ~tos pue~los al horizonte del mundo civilizado y la necesidad de
entablar mtercamb1os comerciales y humanos con ellos ofrecía el hecho que
IC ~resta~ ª. nu_e'"as reflexiones. Y sobre la base de la filosofía política
1llmiata, Vitona vislumbra en seguida esa realidad de la comunidad de naciones ?el mundo entero como el orden legal que debe presidir sus mutuas
relaciones.
El profesor salmantino no se detiene en proponer al frente de este primer

627

�.
.
nnado todo
.
d trina internac,onahsta
e ·,mpre~-·
. él de la
título, el más neo en oc
.
1 ta ·sión suya de la soctedad nota. d
unidad universa , es V1
•,
concepoón e 1a com
. na dos veces la noc,on su,a
.
Sól en un lugar menc,o
d la
ral de las nacwnes.
o
b ta "el consentimiento e
.
bis al senalar que as
. . .
tan famihar del totus or ,
d 1 internacional a mslltuc,ones
d 1 be" para dar fuerza e ey
f )
mayor parte e or . .
recho de gentes (3e. prop. n. 4 m .
determinaciones poS1t1vas del de
.
y
y de sus argumentaciones
odo el curso de1 1argo t'tulo
,
uál
Sin embargo, en t
.
. 1 en sus fundamentos, c es
unidad mternac1ona
está demostrando esta com
. bifdad natural que unen a todos los homson los múltiples lazos de la socia .' d' l que engendra la sociedad natubres del mundo. Tal es el dato pr,mor ,a
ral de las naciones.
. .
de la
, .
. .
. de Francisco de Vitoria acerca .
Pese a tan prisllna clar1v1dencia
1 han llevado a cabo sino sólo en
.al d 1 naciones éstas no a
Los odi
unidad soc1
e. as
d pactos para hacer la guerra.
°'
asociaciones realizadas a trav s . e 1 •
durante siglos, antes las na. d
los odios co ect1vos y
,.,_
individuales trascien en a
h
bada en luchas cruentas ""
.
t los Estados an aca
cienes y postenormen e
,
cargado de nubarrones de ex" h ta llegar al presente,
. f
od
todos contra t os , as
, .
recordemos la milenaria rase
r trasuntos atav1cos . .Jterminio · en parte, po
b"
éstos y por la exacerbación uc
'
rra"
1en
por
0
de "pueblo nacido para 1a gue
-, .
1 . , de propagandas hábilmente
diante la mocu acion
'
1
odios y falsos orgul os, me
trado a los pueblos a aventuras

é

dirigidas, de ºideas motoras" que han arras

suicidas.
. . .
l de u nacional, que es el Estado, como
El proceso de la md1v1dual a
gr lpo .da de relación internacional por
b se encuentra en a v1
. el
h
extensión del om re,
b'
los que no siempre refle¡an
.
d
e son los go ,cmos,
.
de
conductos interesa os qu
.
.
f es políticos ec.on6m1cos y
. 1 . s apetenCias, sino sus m
'
"
las
sentir naaona m su
la "misiones trascendentes ' o a
.
, d l hasta llegar a s
cualquier otra •~ o e,
·sta del mundo.
metas de mesiamsmo, como 1a conqw

.
do a advertir esos

u

. 'entos
movuru

Los modernos historiadores han comenza
11· po Así Pierre Relas sociedades de nuestro ero .
,
profundos" que yacen en
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nouvin,' nos dice que l~ n~:v;: ::a •::::ria\ o espiritual de l~ sociedades
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En esa pers
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•
orientación totalmente
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'

·w.

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RENOUVIN,

1960. p. X.

628

Relaciones lnt,rnacionales. Tomo I, Agui
P·,erre, Historia de las

tll, lu relaciones entre los pueblos. Pero esta historia presenta, de hecho, dos
fonnaa muy diferentes:

Unos se aplican, sobre todo, a estudiar las sociedades humanas en función

del medio geográfico, las condiciones de la vida material, las estructuras econ6micas y sus cambios, los caracteres de las civilizaciones. Para ellos, estas
f,urzas subyacentes, estos movimientos profundos, son los que, a su entender, explican la historia de las relaciones entre los Estados y los pueblos.
1Nada importan los incidentes espectaculares o los accidentes que forman
la trama habitual de la historia diplomática! Simple "agitación de superficie", dice Femand Braudel. ¿ Qué pesan los actos o los gestos de los hombres de Estado? Poluareda de hechos diversos. El esfuerzo llevado a cabo
para reconstnúr las etapas de una negociación sólo merece una irónica sonrisa. ¿ Por qué perder el tiempo en contemplar estas maniobras, estas mezquinas habilidades?
Otros, como Federico Chobod, no creen que las condiciones econom,cas
y sociales desempeñan un papel preponderante en las relaciones entre los

pueblos. Los cuadros estadísticos, las gráficas, los diagramas no pueden descubrirnos el secreto de la historia. Las grandes fuerzas históricas son los
ientimientos, las pasiones colectivas. Además, dichas fuerzas están ligadas,
IObre todo, al temperamento, a las tradiciones, a la manera de pensar, cuyos
orígenes resultaría muy arbitrario buscar solamente en las condiciones materiales de la vida. Para comprender las historias de las relaciones internacionales es preciso, ante todo, conocer esas reacciones mentales y esos estados
de alma: desarrollo del sentimiento nacional, concepción de los intereses
nacionales, cohesión moral en el seno de la población del F.stado, imagen
que cada pueblo se forma de sus vecinos, comportamiento de un pueblo ante
la idea de la guerra como frente a los esfuerzos de aquellos que tratan de constnúr una sociedad internacional. El estadista, incluso cuando dispone de
hecho o de derecho de una autoridad soberana, no puede escapar a estas
influencias de la psicología colectiva y no puede actuar sin tenerlas en cuenta.

En nuestro tiempo hay, sin embargo, otras fuerzas actuantes. Desde luego,
la dinámica de que hablamos al principio, la que, envolviendo al hombre
moderno, lo precipita en todos los órdenes, agudizando más el ambiente propicio para lograrse una comprensión tan necesaria hoy como nunca, jamás
para fundar los yacimientos de la pacificación del mundo en su probable
última hora.
A las tradicionales causas de la incomprensión hoy aparecen otras nuc-as.

En nuestra modernidad se habla de las "brechas generacionales"; se trata de

629

�enfrenatr al sexo femenino en contra del masculino, lo que por hoy no
parece tener mayor trascendencia, pero que puede convertirse en el fer.
mento de una gran división y antagonismo entre importantes grupos nacionales, o sea el "desafío a la nación-Estado".
De acuerdo con los informes de la prensa internacional, 8 así como las

catedrales góticas, las tres más viejas naciones de la Europa Occidental fue.
ron lentamente construidas con el paso de las generaciones y con esmerada
dedicación que frecuentemente bordeaba en el fanatismo. El resultado actual
es que en Londres, París y Madrid, arrolladores aparatos de gobiernos modernos están entronizados en concentraciones de poder que podrían haber
sido la envidia de un emperador romano. Y como así fue en la antigua

Roma, los centros de poder de Europa no han podido comprender una dimensión de cambio que tal vez puede llevar a trágicas consecuencias. La
cara occidental de Europa -desde el sur de Escocia a C6rcega y desde Inglaterra a Alsacia- está levantándose con espíritu renacentista en campa•
ñas de separatismo y regionalismo que no tienen precedentes en este siglo.
La demanda es tan fuerte que no puede ser por más tiempo descartada como
simple exceso de nostalgia folclórica.
Esos nuevos protestantes representan las naciones perdidas de Europa, sus
tribus sumergidas y sus culturas desechadas. Son pueblos que expresan sus
clamores en lenguas casi olvidadas y algunos están dispuestos a derramar
sangre. A un grado significante, también forman una punta de lanza para
un más amplio y más difundido movimiento en Europa: la desavenencia
de los gobernados por mandatarios que han sido avasallados y esclavizados
por las complejas sociedades industriales. Más frecuentemente de lo que
pudiera pensarse, los propios militantes están divididos y confusos acerca de
sus metas, pero su campaña es dominante y su ímpetu es persuasivo.

En la Gran Bretaña, los nacionalistas escoceses han alcanzado lo que el

Times de Londres llamó una Hsorprendente e inesperada victoria" en un
consejo regional por elección, confirmando así su creciente fortaleza política.
En Bélgica, los rivales V alones de habla francesa y los Flamencos de
habla holandesa, están observando una cautelosa tregua mientras disputan
acerca de los detalles para una autonomía regional.

Estos mivimientos separatistas siguen tomando mayor auge cada día y los
sociólogos establecen diversas causas de tales agitaciones e inquietudes, entre
otras, la necesidad de indentificación. Paul Sérenat, autor de La France des
Minoreties, lo ha dicho simplemente: "Por todo lo que los movimientos
separatistas están peleando hoy en día, es grandeza".
Recapitulando, no es difícil deducir que cada día es más complejo el
propósito, la meta acerca de una posible comprensión ya que nuevos
focos de peligrosas tensiones separan, antes que acercan a1' hombre de nuestro tiempo, fomentándose más la incomprensión. Se vuelve a hablar con

desd~n de la eventual "reforma moral de la humanidad" y el sueño de
~tad1s:15_ ace~ca de est~blecer los Estados Unidos de Europa parece cada
d,a mas irrealizable y as1 el hombre se precipita hacia su propia destrucción.
Si~ embargo,

fa misión del espíritu no merece ese triste fin.

Ha de llegar

e~ d1a que ~nf1amos- se sobreponga e ilumine, para llegar a una posibva

comprensión que realmente sea el umbral de la paz.

En España, los terroristas vascos han ayudado a embrollar al régimen ac•
tual en la posiblemente peor crisis de postguerra, por los persistentes asesi•
natos de policías y guardias civiles.
En Francia, el descontento Corso ha llevado a provocar riñas entre la
policía y los separatistas, mientras en Inglaterra los bombardeos y otros actos
de violencia acentúan la creciente inquietud.

En Irlanda del Norte, la lucha trivial que ha cobrado más de 1,300 vidas
en los pasados seis años, ha agobiado absurdamente, imponiendo desolación
a toda una sociedad entera.
1

630

Revista Time , octubre de 1975, p. 6.

631

�INFLACIÓN
LICENCIADO LEONCIO DURANDEAU PALMA

Director del Centro de Investigaciones.
Económicas de la Universidad Autónoma.
de Nuevo Le6n.

DEFINICIÓN

INFLACIÓN ES EL

aumento continuo del nivel general de precios. Equivalen-

temente, es la disminución continua del poder adquisitivo del dinero.

Según la velocidad a que aumenta el nivel de precios, la inflación ha
recibido los pintorescos e imprecisos nombres de "reptante", "trotan te" o
"'galopante". El término "hiper-inflación" se reserva para aumentos del ni-

vel de precios superiores al 50% por mes, esto es cuando los precios se mu!.
tiplican por más de 100 veces al año. Entre las mayores hiper-inflaciones
registradas están la de Alemania de agosto de 1922 a noviembre de 1923,
en que los precios se multiplicaron por l.02xl0'º, y la de Hungría de agosto
de 1945 a julio de 1946, en que los precios se multiplicaron por 3.81x10".

CAUSAS

Los aumentos del nivel general de precios son consecuencia de un exceso
de demanda de bienes y servicios. La cantidad de bienes y servicios disporubles al nivel de precios inicial es insuficiente para satisfacer la demanda.
Como resultado, los precios suben o, si no lo hacen, se producen colas de
demandantes insatisfechos. Esta segunda alternativa se da cuando, pese al
exceso de demanda, la autoridad impide, mediante sanciones, que suban los
precios. Casi siempre esos impedimentos se burlan, creándose "mercados negros" en que se vende a precios mayores a los autorizados.
633

�de bienes v servicios, que hace subir los precios,
El exceso de demanda
d' . , '6 de la oferta como en el caso de
una 1smmuct n
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puede tener su causa en
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El gobierno puede hacerlo,
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nero al gobierno a cambio de paped
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Se produce entonces el exceso e .
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les vendían los paises latmoamencanos.
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ª"

634

rir los bienes de producción y consumo civil que, antes de la guerra, importaban de los EE.UU. y Europa. En consecuencia, sufrieron un continuo
exceso de demanda que generó inflación. En épocas normales, aumentando
,us importaciones, los países latinoamericanos hubieran podido aumentar su
oferta interna de bienes; y la inflación, causada por la situación bélica, no
se hubiera producido.
Conviene subrayar un hecho notable implícito en los dos últimos párrafos.
La creación de un continuo exceso de demanda conlleva simultáneamente
una continua creación de dinero y sin creación de dinero no se puede producir exceso de demanda. Esto es cierto tanto en el caso del gobierno que
financia un aumento de sus gastos mediante venta de bonos al Banco Central, como en el caso del aumento de exportaciones no compensadas con un

aumento de importaciones. En el primer caso la creación de dinero es obvia:
el gobierno recibe dinero recién creado por el Banco Central. En el segundo caso hay también creación de dinero. Los exportadores nacionales reciben
su pago en moneda extranjera que cambian en el sistema bancario por moneda nacional. Si existe un tipo de cambio fijo, el Banco Central finalmente compra esa moneda extranjera, dando por ella dinero nacional recién
creado. Fue esto, precisamente, lo que ocurrió en los países latinoamericanos durante la Segunda Guerra Mundial.
Este hecho -que la creación de un continuo exceso de demanda implica
simultáneamente la creación de dinero- permite ubicar fácilmente las causas directas de la inflación en casos de países concretos. Basta con analizar
la creación de dinero (monetización). Si la mayor parte de la monetización se debe a créditos otorgados al gobierno por el sistema bancario, ésta
es la principal causa de la inflación; si la monetización se debe a ventas
netas de moneda exrtanjera al si,,tema bancario, la causa proviene del exterior.

La sola monetización no es suficiente para que se provoque un exceso
de demanda. Se necesita, además, que el dinero creado no se mantenga
inactivo. Si al aumentar la oferta de dinero, simultáneamente aumenta el
deseo de los tenedores de dinero de retener mayores saldos monetarios inactivos --&lt;le aumentar su demanda de dinero en lugar de aumentar su demanda de bienes y servicios-, no se generará un exceso inflacionario de
demanda de bienes y servicios. Esto significa que, para predecir el efecto
que la creación de dinero tiene sobre el nivel de precios, hay que analizar
conjuntamente la oferta y la demanda de dinero.
Los párrafos anteriores ponen de manifiesto que el análisis monetario no

635

�es sino el análisis de "la otra cara de la medalla" de un mismo fen61neno : la creación de demanda de bienes y servicios.

•
Hay personas que consideran "muy mecánica" la explicación de la inflación por medio del análisis de la creación de dinero. Mi preferencia por este
análisis es por consideraciones prácticas. En cualquier país del mundo es
difícil obtener datos precisos y prontos de los componentes de la demanda
de bienes y servicios y mayormente difícil es predecir el comportamiento
de tal demanda. En cambio, los datos monetarios son de gran precisión, y
pronta y fácilmente obtenibles.

El análisis monetario no niega la deseabilidad ni impide la posibilidad
de profundizar más sobre las causas de la inflación, de buscar las causas de
"las causas" de "las causas". Pero no hay que confundir las causas direc..
tas, sobre las que es imposible operar. Se creó dinero en exceso. ¿ Por qué?
Para financiar un déficit del gobierno. ¿ Por qué el déficit? Porque el gobierno considera ineludible aumentar una serie de gastos, y los impuestos
efectivos no aumentan a esa velocidad. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Se
puede seguir así en una serie infinita de preguntas que nos llevan al campo
de la sociología, de la ciencia política y de la filosofía. Es como decir:
El señor X murió atropellado por un automóvil. ¿ Por qué? Porque no se fijó
al atravesar la calle. ¿Por qué? Porque probablemente iba muy preocupado por la enfermedad de su hijito. ¿Por qué? ¿Por qué?, y así hasta el
infinito. En este caso, yo afirmaría que al Sr. X lo mató el autorrwvil y no
la enfermedad de su hijo. Igualmente afirmo que la inflación se debe a la
creación de dinero y no al porqué se creó ese dinero. Lo afirmo no porque
niegue la infinita complejidad del mundo donde los efectos son resultado
de miríadas de causas concatenadas. Lo afirmo por razones eminentemente
prácticas. Así como no se puede disminuir el número de atropellados eliminando a los hijitos enfermos, no se puede acabar con las inflaciones aduciendo razones filosóficas, sociológicas o políticas. Bastará para ello con reducir a niveles adecuados la velocidad a que crece la cantidad de dinero. Esto
es, si verdaderamente se quiere acabar con la inflación.

mu~as veces se ve ace.ntuado po~ la tendencia de las autoridades a imponer
precws topes a los art1culos considerados de primera necesidad• como con,ecuencia, las relaciones entre los precios cambian por razones' distintas de
las fuerzas reales de oferta y demanda. El sistema de precios se ve imposibilitado a cumplir su papel esencial de indicar la escasez O abundancia
relativa de los bienes Y servicios. Los precios dejan de reflejar la utilidad
que dan a los co~'.umidores y de exponer la realidad de los costos. Dejan
entonces de ser ef1CJentes guías de la producción y el consumo. En estos casos
la producción de aquellos bienes considerados de primera necesidad paradójicamente, es la _que ".'ás sufre : ante el aumento de los costos, los ~reci06
topes ya no d~ mce~tivos para seguir invirtiendo en su producción. Los
factores producnvos henden a dirigirse hacia la producción de los bienes
que no tienen prec'.os tope, bienes que son precisamente aquellos que las
autondades no consideran de primera necesidad.

Generalmente, las autoridades ponen tope a uno de los precios más importanles, _el que relaciona el ~rese~te con el futuro, el que sirve de base para
las dec1S1ones de ahorro e mvers10nes : la tasa de interés. Al no poder subir
proporoo~alrnente a la velocidad a que están aumentando los precios las
tasas de mterés, bajas en términos reales, estimulan el deseo de ob;ener
préstamos '( disminuyen el de otorgarlo. No habrá crédito suficiente para
Quienes
obtengan, lo obtendrán por razones distintas a su eficien°'.". Las amistades o las presiones de otro tipo serán los criterios para
canalizar l?s prés~os., La acumulación de capital en el sector privado de
~ economia se hara mas lenta, y la calidad de las inversiones se irá detenorando.

~os:

!º

. Las prácticas contables y las leyes impositivas ejercen también influencia
unportante en este deterioro. Cuando los cálculos de depreciación se basan
en los costos históricos, en épocas de inflación las empresas calculan una
depreciación menor que el valor real del desgaste de los bienes de capital.
En consecuencia, se pagan como impuestos o utilidades porciones que corresponden al desgaste del capital. Se frena así la acumulación de capital
Y la creación de nuevos empleos en las empresas privadas.
Otra ra,._ón que intensifica este efecto es la tendencia de muchos gobiera se~ una política monetaria anti-inflacionaria a medias: por medio
del enca¡e legal hacen que disminuya la creación de crédito bancario destinado al sector privado, pero no ponen igualmente límites al crédito destinado
sect~r público. Esto_ multiplica el efecto negativo sobre la acumulación
capital y la creac16n de empleos del sector privado, principalmente

DOI
EFECTOS

Cuando sube el nivel de precios, los precios individuales de los bienes Y
servicios no cambian ni al mismo tiempo ni en la misma proporción. Esto

636

!

637

�en las empresas pequeñas y medianas que acostumbran financiarse mediante el descuento de documentos en el sistema bancario. Puede fácilmente verüicarse cómo en la mayoría de las inflaciones aument..1. significa-

tivamente el cociente:

Crédito al gobierno.

-------=-----Crédito al sector privado

del crédito otorgado por el

sistema bancario.

La disminución de la creaoon de empleos del sector privado causa un
efecto retroalimentador. El gobierno trata entonces de suplir al sector privado, creándolos y generando así mayor inflación, que a su vez limita más
la creación de empleos del sector privado.
El alza de los precios internos de un país a mayor velocidad que los de
los países con los que comercia, cuando se mantiene fijo el tipo de cambio,
provoca déficits crecientes en su balanza comercial. Las importaciones aumentan más que las exportaciones. Jl.ste es otro factor que limita la creación de nuevos empleos por la economía nacional: la demanda se vuelca
hacia el exterior creando empleos fuera del país. Al misma tiempo, a consecuencia de los déficits crecientes en la Balanza Comercial tienden a crearse
expectativas de devaluación, que provocan al público a hacer inversiones
socialmente improductivas en moneda extranjera, agravando así la presión
sobre las reservas del Banco Central y haciendo más cercana la de"aluaci6n.
Forzados por el alza de los precios de los bienes de consumo, los traba·
jadores presionan para que se les aumenten sus salarios. En los sectores de
la economía en que los sindicatos son fuertes se tienden a conseguir aumentos
salariales por encima del aumento de la productividad del traba jo, generándose aumentos en los costos reales que a su vez causarán desempleo o más
inflación. Cuál de estas alternativas triunfe, dependerá de la política monetaria y crediticia. Si eÍ crédito y la cantidad de dinero no aumentan para•
lelamente al aumento de los costos) se creará desempleo. Si las autoridades
.
monetarias permiten que aumente el crédito y la cantidad de dmero, se
producirá más inflación. A este fenómeno se le ha dado el nombre. de "espiral salarios-precios", y se debe en parte a que en esta segunda mitad del
siglo XX los salarios nominales no bajan, sólo suben. Es lo que se llama
inflexibilidad hacia abajo de los salarios nominales. Las razones de esta
situación son muchas y van desde las leyes laborales y de salarios mínimos,
que intentan proteger a los trabajadores, hasta el aumento del pode~ sin•
dical que se ha dado a nivel mundial. Esa inflexibilidad hacia abaJo _de
los salarios nominales es una de las razones que hacen tremendamente difi•
cil acabar con las inflaciones y tremendamente fácil empezarlas.

638

Son claros los efectos redistributivos del ingreso y de la riqueza provocados
por la inflación. Las familias con ingresos nominales relativamente fijos pierden en relación a los afortunados cuyos ingresos aumentan a mayor velocidad.
La riqueza, a su vez, se redistribuye de los acreedores hacia los deudores. Si
el gobierno es el mayor deudor, porque está aumentando su gasto real financiándose mediante préstamos, la redistribución de la riqueza es desde el sector
privado hacia el sector público. Exactamente como si hubiera un impuesto
a la riqueza mantenida en forma de dinero o de bonos. Pero el impuesto que
la inflación causa, además de no haber sido aprobado por ningún poder legislativo, es un impuesto indiscriminado y regresivo. La gente más afectada por
la inflación es la que menos puede idear formas para defenderse de ella. Es la
gente menos educada, la gente más pobre.
Hay teóricos que opinan que la inflación acelera el desarrollo económico.
El desarrollo no depende de la existencia de inflación. Históricamente, se
pueden h~llar tod_as las, combinaciones posibles: países con inflación y desarrollo, pa1ses con mflacmn y srn desarrollo, países sin inflación y con desarrollo
países sin inflación y sin desarrollo. La inflación, como instrumento de des~
arrollo, _no es de ninguna manera seguro. Puede producir el efecto justamente
contrario. Lo que sí la inflación produce con seguridad es gran inquietud
social y exacerbación de la lucha de clases.

MEDIDAS CONTRA LA INFLACIÓN

Ya se mencionó que es tremendamente difícil detener una inflación. Las
m~didas requeridas -disminución de la demanda de los sectores público y
pnvado, que se logra restringiendo los gastos públicos y el crédito, y aumentando los impuestos- siempre causarán aumento en la desocupación. Esto
hace que muchas veces sea políticamente imposible tomar esas medidas.
Obsérvese la experiencia histórica de muchos países latinoamericanos con
inflaciones de decenios y decenios.

Las mejores medidas son las de tipo preventivo. Si se maneja la cantidad
de dmero de forma que crezca a la misma velocidad a que lo hace la deman~ de dinero, se evitará que se produzca inflación. Por ejemplo, si en MéXlCO la cantidad de dinero creciera anualmente entre el 7% y el 10% el nivel
~pre'
'
c1os no podría crecer, porque la demanda de dinero crece precisamente
entre esas tasas.
C~ando. ya existe inflación -como en el caso actual de México, que tiene
una mflac16n entre el 10% y el 18% por año porque la cantidad de dinero

639

�-está creciendo entre el 20% y el 25% por año y la demanda de. dinero crea,
wlamente entre el 7% y el 10% al año- sería muy co~toso socialm~nte tratar de reducirla drásticamente a casi cero. El costo social se palpana en la
-disminución repentina del nivel de la actividad económica, el aum~nto del
desempleo (quizás a tasas por encima del 20% de la fue'."'ª de trabaJo) Y la
quiebra de muchas empresas. En este caso, la forma socia~ente menos_ costosa para salir de la inflación es reducirla de a poco, reduciendo cada ano el
déficit del Gobierno Central, la mayor causa de la creación de dinero y de
la inflación.

QUANTUM, VALOR y VIDA; un estudio psicofilológico.

F. R.

DELGADO MARTÍNEZ

Doctorado en Derecho; Diplo. en
Filosofía; Br. en Filología.

LA NOCIÓN y el origen semántico de Quantum o Cantidad; la noc10n de
uida y de valor siguen siendo importantes en nuestra época; más aún en ella
han tomado mayor trascendencia hasta convertirse en otras tantas palabras
mágicas de matiz cabalístico o misterioso y cuasi sacramental, ungidas por
la civilización de nuestra época con la virtud de la evidencia y de la eficacia,
de la validez y de la solidez y utilidad.

En la palabra Quantum o Cuanto parecerla la razón de ellos la importancia que nuestro tiempo concede a la materia, a lo extenso y tangible con
el aparente desdeño por el esp!ritu y lo intangible. Tal materialismo sin embargo no es nuevo; más aún del estudio de la Psicofilolog!a de la palabra
podremos concluir su cualidad de punto de convergencia y de conexión entre
el espíritu y la materia; entre la extensión y la intangibilidad. Psicofilológicamente la materia, el cuanto, la extensión son expresiones equívocas, de tal

modo que resultan revestidas de espíritu y de esencia operativa; con la desventaja de polarizar demasiado la atención del hombre en un aspecto reducido y no integrativo de la realidad. Su éxito puede explicarse igualmente
por la modestia de su contenido: es tan universal, que parece prescindir no
tanto del esp!ritu cuanto de su individualidad, haciendo todo ser, incluso el
humano, sometido humildemente a la realidad de la limitación del lugar,
del espacio y del tiempo: a la realidad limitada de los cuerpos, sean orgánicos,
"'311 anorgánicos. No podemos negar la eficacia de esta visión de las cosas;
más aún en la confusión y el desorden parece manifestarse como un recurso
de grande importancia y extensión para poner orden y concierto en las
mentes humanas, tan tentadas a soñar con paraísos paranoéticos, cuando no

641
liumanitas.--41

�d
los espíritus a fuerza de individualidad
paranoicos, en los cuales los mun os_ y I reación de la mente humana si
. .
llegan a ser smo a c
y diferenciaci6n, no
d . con la realidad tangible de la
acaso basada en una débil correspo~ enc,Ea
anto a la capacidad signifi.
.
.
t laneta llamado tierra. n cu
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existencia en es e P
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·de 0 - a es mayor: nadie mtenta
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almente se hacen todos los sacn.d
ara tenerla y alargar1a norm
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sino 1a V1 a y p
. ifcado absoluto y relativo, igualmente, oficios posibles. El valor, en su sign '
d
todos Jo intentan: desb.
b. d
aceptado ca a uno y
cho por los demás. ,en sa ' o _Y, ad hum'ana; hasta el valor o los valores fi.
de el valor o cora¡e en la act1vid d de virtudes paradigmáticas de todos los
nancieros los cuales parecen ungi os
otros val~res existentes o posibles.
.
.
1
tales
problemas
tan
debatidos
en
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yo no intenta reso ver
la
Este pequeno ensa
1 . ,dicas y astronómicas; tanto en
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físicas. en as ¡un
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las ciencias oso ,cas y .
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en tales conceptos aque os
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¡ fe. smo umcamente m agar
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ciencia como en a '
1' .
nstituyentes de su esencia o meJor e
elementos culturales y psico ogic~s co ¡· . , básica v trascendental del
. . . dinámico exp ,cacion
.
su naturaleza y pnnc1p10
tal '
1 b as Prescindiendo de que las pa·d· 'ti de es pa a r ·
éxito lingüístico e ' 10ma co
. .d
r elementos físicos o de elementos
las lenguas estén constitu1 as po
d
1
labras o
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, .
tratamos de encontrar 1a rea
.
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ps1qmcos,
,.
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sean ya en sí m1Smas p uc
bras, sean éstas producto f1sico o me

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1
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alabras a sus seme¡antes a go no
El hombre cuando expresa c~n p.
d ás expresa su ser mismo vivo,
.
· T ón smoacm ·
expresa el contenido o s1gru icao ,
se encuentra ninguna cond •
deseos • En esto no
sus impulsos, sus ten ~n~'':" y. n es ;..,.lidad externa y realidad interna: es el
tradicción ya que la sign1hcac16
h bl . es sin embargo comprensible por·
mismo que habla y la cosa de que a aE.
tanto más evidente con el
¡ mismo que habla sto es
1é
od
que es ante t o e
. . d ·
la radio la televisión, e1 te •
di d comumcac16n e masas,
'
od
uso de los me os e
b
•ta
impresa. Lo que t os esos
O
fono y creo yo igualmente la pala ra escn_d
realidad externa; sino una
'
.
.
no es un conteru o o
'd
mismos medios comumcan
.
al
·smo del hombre; vál1 o y
.
·
seme1ante
ser nu
forma y un ob¡eto mterno,
. t al hombre mismo: lo que
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"do
permanente umcame
ch lec· ve-lee· no es ni el conteru
en último término importa al que ~u ad- ' noras' sino la luz y las ondas
. d
· ¡ luz m las on as so
,
concreto y determ'.°a o, : a 1
do que presenten al mismo ser human~ o
formadas y modificadas e ta mo h
no en el que escucha o ve; digO
sean tales que formen al m1Smo ser mna
. .
alabras de Ch. JuNG (1906-1915) y ..
Por ejemplo, el Tes~ de As;:;c16n{ l~e6:) se basa en este hecho propio de la
seguidores Rapaport, Gill Y S
er
cultura.
i

642

el que escucha-lee; ve-lec; porque inconscientemente el que escucha y ve, lee
al mismo tiempo, es decir selecciona lo semejante a sí mismo; ya que en la
lectura el problema actualmente no existe, puesto que la humanidad después de varios siglos de práctica entiende suficientemente el mecanismo psíquico de la lectura; de los medios electrónicos y eléctricos de expresión o comunicación la cuestión no es evidente y hasta es posible preguntarse todavía
si la humanidad deshechará esos medios de comunicación o mejor de participación original, o inventará otros en los que se sienta más segura de sí misma
y de su propia conservación específica. Por lo pronto se usa el mecanismo
psíquico y psicológico usado para leer: seleccionar "raciones" de esencia humana, con que alimentar la actividad psíquica de sí mismo: ya no es el
hombre primitivo que se alimentaba antropofágicamente de sus semejantes;
ahora el hombre, como si fuera discípulo de una nueva y moderna religión
universal, se alimenta místicamente de sus semejantes, seleccionando no la

luz, no el sonido, sino la forma que éstas transmiten de tal modo modificada
que resulte ser semejante a sí mismo.

Cuando la participación originaria u original (madre-lújo) tiene la capacidad de formar en el que participa lo semejante a sí mismo, decimos que
tienen vida, valor y en términos científicos, tienen cantidad, ya que la forma
participada en tanto es semejante al hombre mismo en cuanto modifica cuantitativamente el medio de participación. El mundo propiamente interno del
individuo nada penetra sino es mediante los sentidos, los cual.es' necesariameny únicamente perciben básicamente cantidades de información, es decir de
formas semejantes a sí mismo, Cantidades cualitativas, o sea, específicamente
humanas. Esto nos aparecerá más claro después de las siguientes reflexiones
sobre los datos psicofilológicos que hemos podido seleccionar.
Quantum: la palabra es muy usada; sobre todo en su forma de Cuanto; sea

como pregunta ¿Cuánto? sea como respuesta Cuanto. Absolutamente se suele
usar más frecuentemente el sustantivo abstracto Cantidad, que nos da la idea
de algo dotado de cuanto. La palabra española es Cuanto; esta procede del
Jatín Quantum, en su forma neutra; sin embargo se usa en Ja forma mascu.
lina y femenina, Quantus y Quanta.

En griego la palabra correspondiente a Quantum es noao~ (Poson). La Q
o K se convierte o equivale en griego a II (P). Como correlativo se usa /iao,,
(Hoson). En las lenguas derivadas del indoeuropeo tenemos: en alemán Wie
Vitl? como interrogativo; Wi,,uúl como adjetivo relativo. En francés en cambio el interrogativo es Combien? y el relativo el mismo usado para Cual:
QueUe y Quel para el femenino y para el masculino respectivamente. En italiano la forma es Cuanto? y Cuanto, Cuanta respectivamente. En el portugués las
643

�fonnas son semejantes. Las equivalentes en las diferentes lenguas de una misma
raíz son las señaladas anteriormente. Tal raíz significa o describe el fenómeno al
cual se refiere la palabra. Esta raíz se puede describir Qua-Vant? para el interrogativo y Qua-Vant para el adjetivo relativo.' El fenómeno descrito por esta
raíz está expresado mediante dos elementos: el primero es Qua y el segundo
es V ant. Este último no es sino el posesivo de tercera persona, que equivale
a Suyo o Propio, y que se expresa Sva y la terminación nt que indica la acción.
El primer elemento Qua tiene el significado de Vida; la forma Qua puedt
tomar la forma de Ka e incluso de Ga; véase por ejemplo el griego ,¡ (Gu):
tierra la feraz; es una simplificación de la raíz indoeuropea para vida Gwy,1
esta raíz se convierte en toe (Zoe): "vida" o bien en B como en {Jfoa
( Bios): vida; o como en el alemán W ie; o en el francés Vie. El significado
propio para esta raíz es el de "rebullir, moverse" en el sentido de moverse o
estarse moviendo de un lado para otro, o de arriba hacia abajo y viceversa,

como explicaremos al tratar sobre la psifilología de Vida.

,

Cuanto por consiguiente describe el fenómeno, que constituye la motivación para expresarlo, de ¿Suyo Vive? o ¿Se Mueve Suyo (algo)?; como adjetivo sería Se Mueve Suyo (algo) o bien Suyo Vive: es decir: "algo se mueve
y viene a impresionar mi facultad de percibir; algo despide ondas que yo
percibo y que por consiguiente, del mismo modo sé que se mueven, yo 'IJJ'/
movido por ellas". De este modo el Quantum es una nocíón evidente, indefinible consiguientemente ya que claramente y necesariamente es percibida

aer humano la regulación de los fenómenos que de un modo u otro se produzcan. Ni es más humana la noción de materia, ni es tampoco más humana
la noción de espíritu; y ni es más inhumana la una que la otra. Como vere-

mos al hablar de la palabra V ida la materia no está lejos de la significación

de la espfral helicoidal significada por vida, como tampoco el espíritu. Quizá
toda la diferencia se reduzca a una extensión horizontal y a otra vertical;

quizá unos con la noción de vida se sientan mirar hacia el cielo; quizá otros
con la noción de espíritu se sientan trasladarse por los horizontes de la humanidad terrestre.
El Cuanto cuando se trata del ser humano vivo presenta asimismo la reac-

ción igualmente Cuanta del individuo que percibe la cantidad o extensión;
es decir la reacción del individuo vivo es igualmente Cuanta en su sentido más
abstracto y esencial; pero más real y verdadero ya que coincide con la motivación que lleva al individuo a expresar la cantidad como Cuanto, etc.
Al interrogativo ¿Cuánto? se responde con Tanto, o bien con dos adverbios

principalmente: Más o Menos; dos especificaciones del mismo Cuanto es decir de la capacidad de un cuerpo para ser recibido por los sentidos, d; algún
modo inteligiblemente.

sino un anorgánico inteligible y sensible o perceptible. La Materia entendida

~l Quantum especificado Más indica o significa el movimiento del cuerpo
hacia afuera como para recibir, percibir o entender, es decir para ser aumentado, "Corno para" ya que no es exactamente en el sentido antropomórfico,
de modo que no se pueda confundir el Quantum anorgánico con el Quantum
orgánico psíquico producido en el organismo percipiente tanto racional como
irracional. Aunque ambos se equivalen, el Quantum psíquico está sometido

como extensión de este modo dinámico, no sólo no niega el espíritu, sino que
es esencialmente acto, ser en acto, aunque evidentemente dentro de los Jí.

nal que percibe y puede ser producido por éste.

por todos. De este modo el Cuanto o Cuantum no es únicamente anorgánico,

miles de cada ser. La diferencia específica entre el ser humano, orgánico v
los seres anorgánicos se encuentra no en el plano de la Materia o del Quantum, sino en el plano de la cualificaci6n de la Materia o del Quantum, es
decir si este orgánico o anorgánico, o si se mueve o vive por sí mismo teleológicamente, es decir para sí mismo o no para sí mismo simplemente sino para
otros seres. No en el movimiento sino en el movimiento teleológico, es decir
que tiene como principio a sí mismo y a sí mismo como fin. Consiguientemente las nociones de Espíritu y Materia no se contraponen contraria ni con-

tradictoriamente; sino que puede la una incluir a la otra y viceversa. Otro
problema diferente es el ambiente social o cultural que "el espíritu prodU2CO
o la materia genere": en todo caso dependerá de la perfección y ciencia del
M. Francbis, Grammaire Comparls des Langues lndoeuropenn,s, t. l.
París, 1866, s.v. Quantum.
1

644

BoPP,

a la teleología o economía general del organismo animado racional o irracio-

Más significa un movimiento hacia la ampliaci6n del Quantum o hacia su
aumento; tal movimiento tiende a hacer al Quantum un Quantum Quale,
un Cu~nto Cual, un cuanto Semejante a; expresado de este modo el poder
semántico del Cuantum, abarca también su inteligibilidad, su '1asemejarse a"•

"comparado con", etc., significado específico del Cual y de Cualidad.

'

La o~a determinación de Quantum es Menos). indica por el contrario una
afluencia del Quantum tendiendo a hacer desaparecer no sólo la "semejanza
a", "la ~ºfi.l~araci6n con",, sino el mismo Cuanto. El Quantttm especificado

Menos. "_gnif1ca por tanto ' la capacidad de un cuerpo ( animado o no) para
!er recrb1do por los sentidos como U no actualmente en el momento de ser
percibido; pero con un movimiento en sus límites ~ en sus partes hacia la
daa .. ,
.
pancion de la seme1anza con otros cuerpos y aun hacia la desaparición

645

�hacia la desaparición del Quonlum
·
de la seme¡anza
con otros cuerpos. Y aun
. 1· "bT d d o percepti"b"lid
, ad actual
de su urudad, mte ,gi 1 1 a
mismo O por lo menos
.•
en el momento de la percepc1on.
á ignificaciones paradójicas. Ya que el
El M d, o el menos tienen ademl s .'tud s"gnifica
o tiende, hablando psioo,
1
Mds a pesar de tener 1a ideadeperu
d El Menos en camb",o es una
.b.
d cir a ser aumenta o.
ra1
lógicamente a rec1 rr; es e
Mds Hablando en gene
. '
"b"d . por tanto a aumentar un
.
.
1 •f,
tendencia a ser reo 1 o'
b"l"d d el estancamiento; e ,. ,nos
· · t hacia la esta 11 a Y
el M d, significa movumen °
.,
Mds es decir se hace ne. .
h . el cambio a transformac1on en e1
,
mov1m1ento acia
cesidad-tendencia.
. r
. ualm te
t es la noción de Valor, al unp ,car ig
en
Afín a la noción de Cuan o
d ecesidad. percepciones básicas
. . t de más y de menos; e n
,
El V·'··
la idea de movumen o,
1
do ambiente y a las cosas.
"""
las
personas.
a
mun
.:
d
. '
"d d de un agente para mouvar o
Para poder enten er a
• ·nd1ca la capac1 a
filosóficamente habl an do ,
., aparece grandemente cercana
De este modo su noc1on
.d d d .
mover al ser h umano.
.
s igualmente la capac1 a
e IID•
"ón
de
Cuanto
y
Cantidad,
que
e
1
a a noci
d"d
r percibido o enten 1 o.
presionar, mover o se .
.
alabra valor nos índica cómo se forma
La descripción psicohlológ,ca de la_ p
ch con la noción de vida y de
l y su relación estre a
d
b.
V
d
la idea o noción e
or
. .f. d del grado de utilida o ap ·
• 1 ti e el s1gn1 ,ca o
d
cantidad. Valor en espano en
"d d o proporcionar bienestar o esatisfacer necesi a es
. d ·gor·
tud de las cosas, para
de dinero de esa aptitu ; vi •
.•
presión
en
una
suma
.
...
leite · o tamb ien ex
.
,
ente los diccionanos.
'
al d
As\ lo defmen comunm
firmeza· s u 'etc.
V l • La
'
. V olor sustantivo del verbo a eo.
La palabra se deriva de la latina
1 ' hace la acción indicada par la
terminación or indica agente, lo que o e que! nte es ( Eileoo o Eiloo). En 1»
• L
labra griega eqmva e
W t para
ra.íz. Val es la raiz. a pa
I d
p o el alemán tiene
er
. • adas del n oeuro t ,
lenguas modernas ongin
.

ª

mme une corrcspondance entre l'objet et le ~
• "
La valeur est apprébndeé co .
.
t d'existence "cela est" suppose
1 . 'désir De me.me que le preilller 1_uge~en
t de valeur constate simplemenlt
ou e
.
.
d 1' bjet le preD11er 1ugcmcn
" J
PucsLLI,
decollement du IUJet et e o 1'
aleun y sont en puissance...
ean . l de
quc'une chos m'agrée. Toutes es v . Actes du Xleme Congrés In~ernabol\3 wloProcession et conve~ion d;' ¡al~th Jntemational Congrcu of Philos;::t

Philooophie.

Proceedmgs o

e.

North

-Esthetique .. Bruxelles, 20-26. Aout . . 53
Philosophie des valeurs Et.J.que
Ed' . M E Nauwelaerts-Louva1n. 19 .
X
me .
Amsterdam
1Uo , ·
J CA·
Holland Publishing Company• .
. ' 16 . d• la L1ngua Castellana, por .
. .
· Crlhco Etamo gu;o
• Cfr. v. gr.: D1cc1~na~:~ Gred.01, Madrid, 1954, p. 666.
.
6· sv. r,,liROMtNAS, vol. IV, Editan
.
l
el latín tardío; cfr. tb, p. 66 ' .
• Existe la forma intermedia va or en

Yolor; y para V oler, Gelten; el francés V aleur; el italiano Valore, Va/uta o
bien Vaglia; el inglés Value para V alar y para Valer, to V alue.
La raíz común a todas estas palabras es Felreoo; o mejor Fe!• que en indú
es Vil o Val y significa ºcubrir" o "sostener", Valor por tanto significa "lo
11

que cubre o "Jo que sostiene"; con la idea de uni6n o fusión, de comprimir;
concentrar; contener o abarcar. Cubrir por tanto es sostener Jo no sostenido,

atisfaciendo así una necesidad o inexistencia satisfactible. La idea de necesidad está incluida en la noción de coincidencia que tiene el verbo; se cubre
lo no cubierto; consiguientemente se unen y fusionan activamente dos eJe.
mentos. La idea es tan general y abstracta que abarca desde las tinieblas que
cubren la tierra y el sol que la sustenta y fortifica; hasta el pedazo de papel
bancario que cubre y sustenta y da fuerza al precio de las casas, o a la misma
capacidad de éstas para satisfacer una necesidad, es decir un precio o valor.
En latín el valor, el valer (va leo) se asocia igualmente con la salud y el
vigor tanto del espíritu como del cuerpo y en general; en español decirnos
''valer" a la capacidad de mover, de ser eficiente y operativo. Se entiende
en este caso la capacidad del individuo para crear un velo que cubra las necelidades en general del ser humano tanto las propias como las de los demás,
sea la familia, sea el hogar, sea la sociedad en general. Por lo dicho hasta
ahora, Valor es una noción relativa; no existen valores si no hay necesidades
o realidades que tengan que ser cubiertas. No existen por tanto en este sentido
valores absolutos; ya que estos son tales necesariamente con relación o dependiendo de necesidades.'
• HJALIUR Fa.1sx~ Griechisches Ethymologisches WOrtubuch, Heidelberg, 1970,

lul

Winter, Univentits Vtrlag, s.v. tiléo., (Eileoo), p. 457; Vladimir l. G~oRGIBV,
lncunabula Gracca, vol. IX, Introcluzione a la Storia delle lingue ... (1966), t. I,
Liop, hit, p. 375.

' '"The difficulty which can be overcome neither by the cammon ethics- of values
by modem neo-deontologiam and similar absolutist ethics may be de,cribed as

DDr

folloms: In the one hand the concepts of this ethical absolutims may mean no
more than merely generic tcnns signifying by one name a multitude of concrete
tJpes of behavoir, uncriticaJly accepted as moral. In this way, these general con.
cepta completely deceive the believer in giving him the impression that they provide
die moral justification for any concrete conduct prescribed by them, while in fact

tbere

types of conduct are sanctioned beforhand without any furthcr examination".

"On othcr hand, if attempts are made to deduce from the general tenns of these
absolut ethics only certain types of behaviour and the exclude others as inmoral,
tbae, attcmpts mwt inevitably fail. For of these general concepu are examincd
without prejudice, they are found to be actually ambiguous and mwt remain so

ci nccts1ity i by themselves, not supported by other preconcievcd evolutions, they

miento.

647
646

�.
r Valor es "el que o lo que cubre
El fenómeno psíquico cultural descndto po !tas hace .,;,..r volver, etc.'".' El
,
,¡
lo que hace ar vue
,
0 ~-,
en el senudo de e que o
ta't' o sino dinámico ya qu~ la acigw·ente no es es 1c ,
'
,
cubrir o sostener por cons
.
d r vueltas O hacer dar vueltas' .
ul d O "de hacer girar a
ción de cubrir es el res ta .
,' •co y como biológico; biol~ca51'qwco como mecam
to
El fenómeno es tan P
bra Vida Mecánicamente un
d
' al hablar de 1a pa1ª
·
mente lo veremos espues,
. l h
d" ce que tiene fuerza o poder;
.
a otro· s1 o ace se l
t.
objeto puede hacer girar
'
. ar" se dice que tiene valor. El or,.
"h
una persona volverse, gir
11
si el ob¡eto ace a
1· l 1 or e¡· emplo o los va es mueven
ede ser natura . e so p
. .. d d
J•eto que se mueve pu
. .
1 res. de ahí la pos1b1hda
e poner
consiguiente va o •
a las personas, son por
d
te modo se explota la natura=,
1
. 1 l ar al sol etc., e es
'
d
•-'-leo Todo aquello por tanto
Precio al espacio, a ug. ' l o un
pozo e peuv .
como se explota un minera
tro ob¡' eto es un valor; sea porque
nPM-nna o a o
.
que es capaz de mover a una
mueve a la persona sm mo., d
el mismo ob¡eto; sea porque
d' d
mueve movien ose
.
pedazo de tierra de ,ca a a pro, .
sería por eJemp1o un
. .
u brir
verse a s1 m!SIDO, como
, .
ltural de Valor md1ca un cu
.
.
l
•
El
aspecto
ps1qmco
cu
l
ducir maíz o f n¡o.
. .
.
afectivo. Así como el so sus.
movumento
emotlvo
o
.
"
bre"
psíquico", es dectr un
.
d 1 ·smo modo un ob¡eto cu
. d
s rayos la berra, e ID!
•
h •
tenta cubnen o con su
, .
-~: de dentro del IDISIDO ser u
. d al ...nmtu que =uen
. do
una necesidad, mov1en o
-r
'.
bre la necesidad, hacen
'lºb d
arrnomzante que cu
l
mano un velo eqw i ra or y
. ndo el velo del va or, es
.
. tern o externo y aparec1e
.
desaparecer al ob¡eto m
o
.
. t te y ori!!inado por el ob¡cto.
d . 1 movimiento psíquico antes meXIS en
º
.
ec,r e
. . . .
del Valor es la idea de justicia o D,ke de_ los
Análogo a esta Sigmf1cación
el Derecho es violado, la Justicia (Drkt)
griegos; según Heródoto, cuando
hecho la guerra, siguiendo catástrofes
cubre con niebla a los pueblos que h"'_' rte n un valor que cubre a los pu&lt;. 1 . bla se convie
e
de
para ellos; es decir: a me
to se han hecho incapaces
.
.
te por tanto en cuan
d'
blos injustos, mexisten s
. .'.
del Derecho." Esto que se ice en
satisfacer las necesidades de la ¡ustic,a diy . almente de los individuos: ya
.
del cosmos se ce ,gu
l
absoluto de la berra y
'
d 1 que nos cubra y sea en ugar
d
cesitamos e a go
da
que todos somos peca ores, n:e uilibrio ante los demás: de esta profun
de nuestra culpa, pecado y seq . d d del hombre de vestirse, como coruta
necesidad viene sin duda la neces1 a

r-:- --

.
to be drawn from them,. , David .&amp;ux~
..
invite cntirely opposite con~lte 'r~ercn~:a citado en el artículo uEthical N1hib1m
l Congreso de F1 oso 1a, arn
'
oARDT, en e
"
114-115.
and thc Jwtification of Val ue , pp.
• Cfr. supra.
de Filosofía arriba citado, p.
' Cfr. la introducci6n al volumen X del Congreso

¡ y sigs.
•
Band 1967 • v. Din.
i, Der Kleine Pauly, Stuttgart, Zwe1ten
,
, .

648

clade la

más remota antigüedad, y de la misma necesidad procede la nece-

lidad de desnudarse para ser ºjustificados" por la luz, es decir "valorados"
por el sol, cubiertos y sostenidos por él. En la antigüedad remota esto último
pertenecía a los ritos religiosos, como aún actualmente, entre muchos pueblos.

No sólo externamente sino también internamente, una vez que el hombre ha
satisfecho una necesidad es "cubierto" o "sustentado", adquiere un valor, que
viene a cubrir o a ser por la necesidad satisfecha. En este caso el valor es el
movimiento psíquico originado, muy cerca por tanto de la ttica o del Etos del
11
ser humano. En cuanto al Valor se refiere en este caso, el E tos no se contrapone al Patos, sino al Teos, es decir a "lo puesto" o "dado" por la naturaleza,.
el sol, la luz, el calor, el agua, etc. El Patos del ser humano viene a ser la otra
cara o aspecto real del Etos o del Teos.
Todo valor consiguientemente lleva consigo un efecto mágico o de poder, da-

do que "mueve o hace girar a la persona"; sin embargo, de la significación psicofilológica de valor se concluye igualmente que la persona para que pueda ser
movida o hecha girar, debe tener o estar sometida a una necesidad anterior,
sea de su organismo, sea de su psiquismo. De este modo los valores primeros
y más importantes son aquellos que se refieren o que "cubren" las necesidades
primeras y más importantes del individuo: la propia subsistencia, la propia
integridad personal, la propia necesidad de propagarse y tener compañía, etc.,
etc. De estos valores más importantes se originan series de valores ilimitadas
que corresponden a otras tantas manifesiaciones más o menos importantes de
lu necesidades originarias y primeras, más urgentes e importantes. De esto
aparece claro cómo a cada valor corresponde un precio; aunque a su vez el
valor sea equivalente al precio; pero disminuyendo en tal caso la extensión
IÍ@nificativa de valor al precio concreto y determinado de un objeto.
Incluida la idea de movimiento en la noción de Valor, la encontramos
igualmente en la noción de Vida. Esta palabra es de significado tan evidente
que nos resulta o rídiculo definirla o sumamente difícil. El método psicolilól6gico nos ayuda a librarnos de esta disyuntiva, estudiando por una parte
la llelllántica de la palabra y por otra el fenómeno o fenómenos psicológicos
que motivan la expresión de la misma, sea mecánicamente sea psíquicamente:
es decir, sea necesaria o libremente; innata o adquiridamente.

Vida significa la rapacidad de umoverse a sí mismo" i por tal razón se llama
al viviente, "semoviente"; o también "un movimiento teleológico que es de
11 mismo para sí mismo". En sus grandes o más importantes líneas la diferencia entre seres vivientes y no vivientes es perfectamente clara; según se
11

Cfr.

PucELLE,

Jean, en el lugar arriba citado.

649

�• · tes' esa diferencia te va
d vivientes y no vtVlen
do. bre todo al observar los cam"f
· do y disminuyen , so
.
.,,
igualmente di erencian
. .
d I
o vivientes y vtceversa...
los
v1V1entes
e
os
n
bios substanciales h echos por
, s claro y evidente el feo().
.
1 ro y evidente; pero si e
.
origen de la vida no es c a
"bº d desde siglos y que ha sonon"d d percibe y ha perci i o
,
meno que la humam a
,
la vida. tampoco como "'
ºd N nos consta que es
'
zado con la palabra vi a. o
I
nosotros llamamos vida y que
,
ta el fenómeno a que
d1 .
origina; pero si nos cons
I f ómeno del origen o e ond
lo menos en parte a en
. .
sin duda correspon e por
. d d nuestra mente para percibir ne.
de la vida, supuesta la capacida e
gmarse

l

van diferenciando las c ases ~ .

cesariamente el ser de las cosas.

.

. en 10
• glés L,b,n en alemán; Vita en
v·
francés L ,fe
,
Vida en espano1' te en
'.
,
e se encuentra igualmente en
. .
de una rmsma ra1z, qu
.
italiano, son vanaciones
.
hind' clásico. En latín es Vita; en J!Tl'el griego, en el latín y en el sánscnto o,
~to tenemos la forma "Jivati', "el
.
,
0 , (Zote}• en sanscn
go fJ•o, (B,os) o , 1/
'
*
u El hindú simplifica las m, · d
común es gwye.
vive".1.2 La raiz m oeur~pe:'.

"rebullir" o "vivir".u

ces en ju ,, jiu con el significado de
la oom, es repetitivo lo que consta por
El fenómeno descrito por la raiz .
ra:nente un elemento simplifi•
.
La raíz no llene prop
.
posición de la misma.
(Z) . . no que se compone de la ttpellcado como sus derivados B o V o
si BU BU o BI BI, Jo cual ha«
to G O W o GG o sea
.
1
ción del mismo e emen
. d I , a caliente o Jodo caliente, o ,enapensar en el fenómeno del rebulhr e agu. 1 de una fuente; de este modo
e brota de un mananha o
.
Jlamente del agua qu
.
d I fenómeno percibido. La tD111D1
la raíz es una reproducción fonética exacta e" "enroscarse". de esta níz ae
* Wey signifi1ca ''retorcerse ' sar la vid. la
,
'talia
raíz en forma de
palabra i •
las
labras usadas para expre
'
éli de
derivan a su vez
pa
.
te nos forma la idea de h ce,
na "vite" (tomillo); u lo cual igualmen .
la palabra U•f (Helix) Cllll
. .d I f t"vamente tenemos en gnego
. abnea1t
tira helicoi a : e ec i
. I h'li ",s Este elemento entra igu
.
el significadc de "vuelta esprra ' , e ce . f
ar * Swel de donde se ~va
a tomar parte de la palabra o raiz para orm
,

t

u MEtLLET, A. et Vr.Noans,
qKII,

J., Troití

París, 1953, p. 60.

'

. Comparée des Laug•II ci.s,ide Grammaire

.

J.,

ib.
e· ou comparaison des 1anglll!I
G ammaire Gen,rale Indoevropeenn ,
elles et av«
u E1caoFF' F. G., r
.
11 mande anglaise et russe, entre
grccque, latine, [ran&lt;.;aise, gothlque,; e
,
le Sanskrit, Paris, 1867, 1.v. JU, JI ·
u GEOROIEV, op. cit., p. 375.
. k p cit ·• P• 495·' ,.v. (Helix}.
w HJ ALMAR, F ns , 0 •
u ME1LLET, A. et Vr.NDRYES,

650

la palabra Sol, #J.,o, (Helios), con el significado "del que vuelve"; "del que
•va y welve". 17

De todo esto aparece clara la idea del fenómeno expresado por la palabra
vida: "un movimiento repetido, semejante al agitarse del agua que hierve,
de abajo hacia arriba, o hacia adelante y hacia atrás, que visto desde cierta
distancia aparece como el 'enroscarse' o 1serpentear', y que visto transver.

salmente forma un movimiento helicoidal". Tal fenómeno es lo único descrito por la palabra vida; las cosas que más estrechamente están unida, a
ella participan de una manera u otra del elemento de la raíz G o K o GH;
así el agua, el fuego, el sol, la luna, la salud, etc. y que simplificado totalmente seria la G o GUE del español, es decir el esfuerzo por brotar y el brotar
mismo de algo que quiere abrirse camino, salir. La vida en este aspecto
resulta un movimiento hacia adelante y otro hacia atrás, ambos sin embargo, en movimiento: el hacia adelante, tiende hacia atrás; el otro, el hacia
atrás, tiende hacia adelai1te: ésta podríamos decir que es la ley de la vida:
no nos dice de dónde o por qué existe o deja de existir, sino más prácticamente existe progrecliendo y regrediendo en un movimiento eterno, sin fin,
helicoidal, que parece desbordar los límites mismos de los organismos hacia
1a materia orgánica, hacia el cosmos, hacia el movimiento sin fin de los
planetas y de los astros nuevamente.
Con la descripción anterior fácilmente nos formamos la idea de valor, de
que con su movimiento va cubriendo con un velo lo débil, lo que necesita

reposar para luego verse fortalecido

y viviente.

La Cantidad, el Quantum, el Valor, la Validez, la Vida, el Vivir, son
expttsiones formadas por la experiencia humana necesaria de adecuarse a
la realidad cósmica en que vive. La motivación y evidencia que necesitan al
hombre a emitir tales sonidos, son no s61o el objeto extenso, el velo sustentador, la vida autosuficiente; sino también la evidencia de sí mismo, de su
propia experiencia ante tales realidades, resultando de este modo tales palabras como un conjuro ante la extensión y la materia, que parecen robarle la
vida; ante la fuerza cambiante del movimiento que deja tras sí el velo
fortificante; ante la espiral sin fin de la vida; para de tal modo hacerse
consciente y hacer conscientes a sus semejantes de su limitación orgánica;
de su debilidad para permanecer inmóvil ante lo que lo mueve y nececlta; de su insignificancia y limitada autosuficiencia ante la espiral imperecedera de la vida en el cosmos.
• 16., p. 631,

1.

v. ;¡J.,o~ (H,lios).

651

�Esto no es todo: ya que el hombre se ha dado cuenta de qué es la
materia y la cantidad; de qué da fuerza y valor; de cómo se desarrolla
la vida y quizá enajenado por el mismo miedo y como en una inquietud
neurótica y febril, ha creado materias, cantidades. valores, velos, vidas y
espirales, para detener y fijar la máquina del cosmos, causa de su pavor
y de su debilidad. F,ste es el problema de nuestro tiempo igual que otros
muchos: ¿la materia o la cantidad creada por el hombre; el valor o los
valores creados por el hombre; la vida o las vidas creadas por el hombre
serán para su conservación específica o estaremos ante la aparición de un

decadencia; quizá el hombre nuevo no sea el . . .
.
aliento de nuevo de enfrentarnos a 1 . 1 pnncip10 del fm y tengamos
.
.
os c1eos a la máq ·
c6s •
ague siendo el reto, el único reto del hombre 'hech 0 . urna
m,ca_ que
de quien hizo el cielo y la tierra.
'
ª unagen Y seme¡anza

hombre nuevo, con cantidad nueva, con valor diferente, con vida diferente?

Creemos que después de una crisis profunda el hombre podrá seguir siendo
hombre, el ser humano podrá con los seres que él mismo ha creado; aunque en esa crisis pueden y podemos desaparecer muchos, incluso naciones
enteras, si no somos capaces de superar las realidades nuevas creadas por
las nuevas categorías humanas. El modo de ser del hombre contemporáneo
tiende por ello a lo primitivo y original; consiguientemente a desarrollar más
sus glúteos que su cerebro; más a imaginarse ver, que a ver; a imaginarse

t

oír, más que a oír y a la vez que tiene la posibilidad de viajar por toda la
tierra, escuchar las voces de todo el orbe, pasa como ciego por toda ella
y como sordo no escucha esas voces: sus sentidos no están todavía preparados
para ver y para oír tanto ni tan rápidamente. Su piel no es capaz de sentir ningún objeto, sino el roce maravilloso de la velocidad supersónica de
los jets o la menos veloz de los automóviles y trenes. Los sentidos se han
convertido todos ellos en conciencia: en un darse ruenta continuo no
de las personas ni de las cosas, sino del movimiento, de la nada que
surge no sabe dónde, si en su cerebro o fuera de él. Aparentemente todo
sigue igual y, sin embargo, el hombre ya no es ni racional ni político. es
un animal psíquico, que parece embriagarse en los productos ininterrninables
de sus sueños fantásticos, como Psiqué temerosa de perder a su amado Y
sus tesoros, su palacio y sus deleites: la grande molestia son sus hermanas
envidiosas, quienes so pretexto de la realidad, la conveniencia y de la ética,
quieren librarla del monstruo imaginario. ¿ Qué hacer? Admitir sencilla·
mente que las cosas y nosotros tenemos límites: que la cantidad sigue
siendo la misma; que nuestra psiqué fantasiosa es débil y sus ensueños son
producto de nuestra necesidad y del movimiento de las cosas; que la vida
es interminable; pero que nuestros límites nos hacen convertirnos en un
individuo de la especie, que en la trayectoria de la vida, es sólo un momen·
to fugaz aunque imprescindible. De este modo dejaremos de embriagamos
inútilmente con el vino, con remedios, con velocidad, con el movimiento

"divino" de las máquinas. De este modo quizá nuestra civilización no

652

,ea

653

�REVISION DEL FEMINISMO
EN EL MIO INTERNACIONAL DE LA MUJER

ÁNGELES MENDIETA ALATORRE

Asociación Mexicana de Sociología

"El Jocialismo )' el feminismo no son más
que los epílogos de la reivindicaci6n de los
desposeidos, ante los poderosos."
A. CA.so.

I
HEMos QUEDADO hasta el hostigamiento con el asunto del Año Internacional
de la Mujer (AIM); sin embargo, desde el punto de vista sociológico es
oportuno hacer algunas consideraciones sobre este interesante fenómeno social. La carencia de perspectivas también limita el panorama, pero los elementos de juicio hechos dentro de la propia dinámica de los acontecimientos y con la atmósfera del momento histórico, pueden ser tomados en cuenta en estudios posteriores.
Considero pertinente ofrecer, en primer lugar, una información para cole-

gir posteriormente algunas reflexiones sociológicas.

II
INFORMACIÓN

En su 24o. periodo de sesiones en 1972, la Comisión de Condición Juridica y Social de la Mujer, estimó que como habían transcurrido veinticin-

655

�co años desde su primer periodo de sesiones en febrero de 1947 y en 1975
demediaba el Segundo Decenio de las Naciones Unidas para el desarrollo,
era oportuno proclamar un Año Internacional de la Mujer. Por lo tanto,
se acept6 la resolución para ser sometida a la aprobaci6n de la Asamblea
General, la cual aprob6 que el año de 1975 fuera designado Año Internacional de la Mujer, en su resoluci6n del 18 de diciembre de 1972.
Cuando las Naciones Unidas desean que la comunidad internacional concentre su atención en determinado asunto de suma importancia, suelen de•ignar un año para intensificar la acci6n requerida a escala naciopal e
internacional. El tema propuesto fue una trilogía ambiciosa: igualdad, des,.rrollo y paz.
En consecuencia se hizo el llamado a hombres y mujeres para buscar la
forma en que las segundas participaran en las políticas regionales, nacionales
e internacionales.

Aunque la mayorla de los palses del mundo aceptó participar, de inmediato se previ6 que en la mayoría de ellos habría graves obstáculo debido
a las costumbres, diferencias, temor a la competencia y otraS causas; se sabia
que en muchos pa\ses, muchos derechos de la mujer estaban solamente en

aulad humana'' La Asambl
rantizar
el reco~ocimiento uruversal
":' babia dproclamado
la declaraci,on para "g
·
h
igw,Idad
del
hombre
y
de
I
!
e
echo
Y
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. . ~a muJer".
de
El Centro de Inform .

países y a las rin · aci~n ~nómica Y Social dio a
vos del Al
p cipales lllSbtuciones del mund
conocer a todos los
M, los cuales comprendian .
o, los programas y ob. f

tura! o medidas b
mtensas cam - d
¡e ,.
. pu licitarías y educacional .
panas e información culcarteles, publicaciones diversas, _,
. es, recomendaba elaborar f 11
certámenes
tod
cowerencias
. .
o etos,
y
a clase de acti ºd d
, exposiciones, pcliculas real"
ll()lla medi
vi a es Puede d .
'
u.ar
anamente informada, q
. .
ecme que no hubo
darles del Año Internacional.* ue no tuviera conocimiento de las ac!'.:~:

Del 19 de junio al 2 d . li O de 1975 d 1
Tie
, rra se dieron cita en lae ¡u
.
' e egados de 120
,
en dos
te
ciudad de México L
.
pa1Ses de la
Médi p~ s, Iª. Conferencia en Tiatelolco
o_s traba1os tuvieron lugar
han co. as deliberaciones violentas
_Y a Tnbuna Libre en el Centro
con la ponderac,•ón y e¡·icacia
. deYlas
apasionadas
de la T nºb una contrastasesio
nes en Tlatelolco, pero en las

i"

• Coruultar ,obre el t

Docum

.

ema.
,lis • . ento de la Declaración d 1
mn-unaci6n contra la mujer N '. as Naciones Unidas sobre la eli ,
Documentos
.
· aaones Unidas
m1nac1un d, la
•
' comunicaciones
·
a6n del Año Interna ·
y programas de la Oficin
xico 19, D. F.
oonal de la Mujer. Programa d,
Cen~ de Informa•,1.

las leyes y no en la realidad.
Las tareas del A.I.M. estuvieron encomendadas al Departllmento de la
Subdivisi6n de Promoci6n de la Igualdad del Hombre y de la Mujer, con
-su Centro para el Desarrollo Social y de Asuntos Humanitarios del Departamento de Asuntos Econ6micos y Sociales de las "Kaciones Unidas. La
Sra. Elvi Sipila, primera mujer nombrada subsecretaria general de las Naciones Unidas el lo. de septiembre de 1972, fue la directora del CentrO.
No puede negar.e que desde el principio, los trabajos se iniciaron con
un tono vivo. En la Declaraci6n de las Naciones Unidas sobre la elimina·
ci6n de la discrimínaci6n contra la mujer se decía: "Ha comenzado una
nueva era para la mujer. En un mundo que cambia con rapidez, más y más
mujeres demuestran que no están dispuestas a aceptar el papel de subordinaci6n, pasividad y limitaciones que ha desempeñado la mujer a través de
la historia en la mayoría de las sociedades y exigen que se ponga fin a
todas las leyes y prácticas discriminatorias .. . ". Ése era el tono.
Con aguda perspicacia se dijo, en el texto del artículo primero, lo que
a mi modo de ver constituye la demanda más justa: "La discriminación
-contra la mujer, por cuanto niega o limita su igualdad de derechos con
el hombre, es fundamentalmente injusta y constituye una ofensa a la dig•

656

;(I ~

..::.!zico 75. Año Internacional dt la M .
x1co. Minerva 63, Mén Gral. de Documenta '6
u1er. Órgano de Inf
.
emanjera. Comcntarioe d Cl n e Informe Presidencial T do~o6n Rmña. Dila I Conferencia Intern . e André Malraux sobre el fe~ ucaones de la prensa
Depto. de Estudio, esp ª:'~na! de _la Mujer. Las mujeres
smo. Reportajes sobre
Boktin Document-' eciab cs. MbcicoJ julio de 1975.

europeas en el año 2000.
~sor,lam·
e
navaca_, Mor. Máico.
UJ•r.
.I.D.A.L., 3er. año, vol. 111
Yanas autoras: Condici6n Jurldi a
, No. 2, CuerA.M.1
e de la mujer ,n Mi xico.
.
Fac de Derecho. U.N.
p México, 1974.
ro,,cc«Sn de México Srla..
·
trmacional de la Mu. :
de Relaciones Exteriores M .

Nov. de 1975.
Todas 1

.

¡er' Órgano del grupo Bohemia Poblanaéxico, 1974: "Año In. No,. 369-370 Oct

aa publicaci
.
• Y
ones naaonales -periódi
.
caron artículos sob
l
cos, revutas y 6
¿1, muj,r/ Los Univmitario~; tema. Véase: Elena Poniato.:!:~ E~e irutitucio-

nea- dedi

Miguel Baututa: "El A. • o. 29, 15 de julio de 1974.
.
mal mayor
tura. El N .
no Intemaaonal de la M .
v·
•=_nal, 9 de mano de 1975. M'·'
u¡er", Rev. Mexicana
JCente Lcnero · "T
g(
=CO.
de Cu].
I
Ponencias al ..
eo o a de la Liberación" Exc,lsio
1975. Guanajuato.
Encuentro de Insurgencia Naci::a1agdosto
de_ 1975. abril
México.
co.
e MuJeresn,
de

=

p.

657
human.it.u.-42

�dos partes se puso en evidencia la preocupación de las mujeres por 101
problemas del mundo actual tale. como el colonialismo, la discriminación
racial, la protecci6n a los derechos humanos y la insistencia y repetida voluntad de encontrar caminos para lograr la paz. Este último tema fue
profundamente grato a las asambleas, porque estrictamente no hay mujer
que quiera la guerra.
Desafortunadamente las discusiones de la Tribuna Libre, en donde estaba
previsto que no se llegaría a ninguna conclusión, fueron las que trascendieron
desvirtuando los hechos en forma molesta y deprimente. Algunas opiniones
de personas -agresivas o equivocadas, que tenian ideas radicales o frustrantes
del feminismo, hablaron con tales voces contra la propia mujer que una distinguida visitante exclamó: "Tengo miedo de que la palabra maternidad se

el motor interno del movimiento fe
proceso de desarroll

.
meruno, como una etapa natural de su

º·
i b} La tomaf de conciencia de las mu¡·eres que, en cuanto se agruparon

ormar una uerza, decidieron estar al lado del varó
para
problemas comunes.
n para luchar por los
c) Curiosa
y parad,ogicamente,
·
.
pero como acontece al
las
mu1eres
privilegiadas,
las que tienen d erech oavozyvoto
gunas las
veces, fueron
.
,
.
Jerarqwa cultural quienes tomaro 1
b
,
que tJenen
1
fortunada muJtiru'd de mu ·e
nd a pa a ra en nombre de la inmensa e inJ res mu as.
. d) Como todo movimiento de apertura, adelanto o
.
.
diata contrapartida de oposición la al
reacctón, tuvo la rnmenio o vejaci6n.
'
cu se present6 en forma de burla, escar-

convierta en un concepto negativo".

Sin embargo, este apasionamiento es explicable: se debatian problemas muy
graves y las voces radicales tenian que escandalizar.

'

Durante dos semanas, discursos, diatribas, enfrentamientos y agravios dieron material a la prensa amarillista, creando una impresi6n dolosa, pero
la conferencia significó un triunfo, que será reconocido cuando las pasiones
se aquieten y salga la verdad. En el principio del fin, se escribió: "La mayoria
de las mujeres estaban conscientes de haber participado en un acontecimiento
que no puede pasar inadvertido: por primera vez en la historia de la humanidad cerca de 5,000 mujeres de todas partes del mundo se reunieron en la
ciudad de México, durante el mes de junio de 1975, a tratar sus problemas
que no estan desligados, naturalmente, de los problemas del mundo".

Al final, dentro del Plan de Acci6n Mundial se suscribió el documento llamado "Declaración México 75" y comenzaron a ponerse los planes en marcha,
los cuales durarán diez años.

e) De pronto, con la lucidez alcanzada las mu·e
..
gación de siglos las habia obligado to '
. l res adVtrtJeron que la neejemplo, la abnegación im ues
a mar _ata¡o por vereda ancha; asi por
y el disimulo para logr ~ ta cabu~ la explicable y penosa actitud del disfraz
ar o que a iertamente estaba prohibido.
f) Las conc_Iusiones a las que se llegaron no fueron feministas, sino de
ra d ,caI humanismo y uni6n con el varón

IV
BREVE ANÁLISIS

"Todo hecho social
· es un fenómeno de conciencia". sobre esta verdad bo
do la cuesti6n intima de la mujer en el mundo camb~te de nuestros dias.
a r-

his7t- relaciones de 1~ psicologia y la sociología son obvias:

111
REFLEXIONES SOCIOLÓGICAS

todo acontecer
de 1"':" es, un ~tud1~ de un hecho social donde la acci6n de las fuerzas
a smergia -smerg1a, acción mutua y reciproca de energías-la consecuencia organizadora.
se opone a
es . Ja culminacion
·, de un fenómeno de concienciaEstrictamente,
tambº, Co el feminismo
f
ced
~en.
mo uerza organizada aparece en el siglo XIX y es el anteder::~~ la que hoy, en el plano internacional, exige reconocimiento a sus

Un somero análisis de los acontecimientos del Año Internacional de la Mu•
jer ofrece elementos de reflexión muy importantes para un estudio sociológico.
Pueden advertirse de inmediato estos aspectos:

.
ciaLa pnmera
"."ºtad de nuestro siglo considero dentro del triunfo de la cien-

a) La imitaci6n, que el carácter común a todos los fenómenos sociales, fue

y de la técnica, la protesta social de los paises y de los grupos marginados,

658

659

�rebeldía que ha tomado diversos nombres como anticolonialismo, Tercer
Mundo, Poder Negro, Movimiento de Libcraci6n Femenina y Rebeldía Juvenil.
El proceso de la llamada Liberaci6n Femenina -con las connotaciones de
limitación o confusión que puede tener el significado de este término pero que
sirve de definición elemental- repito, este proceso se ha efectuado en la vida
cultural, política, familiar, en la conciencia de la propia mujer y finalmente
en las creencias religiosas; precisamente en ese orden.

Es interesante advertir cómo los pueblos colonizados no llegan a tener una
fisonomía propia debido a su empeño en imitar el modelo deslumbrante que
proviene de las metrópolis. Eso mismo -pienso yo- ha sucedido en el mundo
de las mujeres.
Psicológicamente, lo mismo que los seres en proceso de maduración como
los niños, las mujeres están pasando socialmente por una etapa de imitación,
Aherrojadas en el confinamiento de su minusvalía, aceptaron sin reservas la
idea de que, para valer, tenían que ser iguales al modelo que valía: el varón.
Así se dieron a la tarea de parecerse a los hombres sin distingos y naturalmente
a imitarlo no sólo en sus virtudes sino hasta en sus defectos, sin restricci6n
alguna. La misma palabra igualdad por la que se lucha, debe circunscribirse
a los campos meramente econ6micos, a la igualdad de oportunidades materia•
les, pero en ninguna forma a la igualdad biológica, o espiritual, porque sería
un disparate.
La fórmula fue "ser igual a lo que vale, para valer''. Con esta tarea de
entrega y sobre todo de renuncia que la mujer ha hecho a costa de sí misma,
puede escribirse una historia secreta, que hasta ahora nadie se ha atrevido a
investigar, donde podrán examinarse algunos hechos, tales como la renuncia
de la artista de cine que para ser novia de América y de todos, tenía que
privarse de tener hijos para mantener el símbolo de la virginidad tan grato a
los hombres, hasta la doble carga de las mujeres que viven en los países comunistas, donde realizan lo propio de la mujer y lo que se echan a cuestas del
hombre, para engañarse, ufanas, afirmando que forman parte de un sistema
de liberaci6n que solamente las ha enajenado. También es conmovedor que
las propias mujeres hayan participado en unas leyes que les crean más obligaciones, sin advertir que la naturaleza jamás las podrá salvar de la obligaci6n
-ciertamente edificante y maravillosa- de tener hijos y educarlos. Creo que
éste es un fallido intento de emulaci6n a ultranza, hecho con mentalidad masculina y que en ninguna forma redimirá a la mujer.
Tampoco sirve la sensiblera opinión de renunciar a lo alcanzado, pues ha-

bid&amp; cuenta de que ninguna intentará
.
cuestión, pero habrá de encontrane i retrotraer, e~ !lempo, no es 16gico
.
ormas más luCJdas y pertinentes.

CD

_CoDJJdero que la primera parte de la lección es
.
m=as y revalorar el trabajo femenin E
~ . valer por noootru
irrefutable: el desprecio de la
.
o. sto. se relaciona con otro aspecto
juicio, esta explicació . , . mu¡er a su prop10 quehacer, lo cual tiene a mi
n. VlVllllOS en un mundo materializad
coas tienen un precio en moned
o, en el cual laa
traba.
.
a oontante y sonante en
.
¡o prop10 de las mujeres no ha sido posibl trad . IO'
consecuenca el
plo no es posible evaluar el p=' d la
e.
uru en dinero. Por ejem•~~0 e
matenudad l ·d d
horario del hogar, la atención al familiar enf
' e cu, a o agotador y ain
consideradaa en otra dim '6
ermo. . . son cosas que deben IICr
ens1 n.

:=

No me refiero a que la mujer si
de tablas diferentes de valor q ga
bio social.
ue na

.
.
mmna Situación, estoy hablando
ente serán aplicadas con el cam-

a la sociolnma
misma que no es normattva
.
valCiñéndome
di
-0·
. da . . .
or, go por el momento que esta eta del d
. . ru
JWCJos de
está presente en el mundo contem ánpa
escnvolvuruento de la mujer
desarrollo.
por eo, como natural, en un proceso de
Más allá de esta consideración tri
dialéctica, el planteamiento radicales d:n.ta,l puede admitirse que dentro de la
equilibrio.
ugar
un nuevo orden de mayor

ª

&lt;?ancretamente las finalidades del propio A.I.M., apuntaron un as
yo Juzgo como el más definitivo fue soste .d O d
pecto que
Y se presenta al final de este tr'a b .
ru
urante todas las deliberaciones
a¡o.

En cuanto a la injusticia social tema
dios de información -comuni .'
térec~tc de las polémicas, los mecaCJ 6n es
nxuno asaz ambi ·
a tomar posiciones. Los problemas h
CJOSO- nos obligan
ahora
urnanos son los mismos d ·
se nos sirven en el desayuno El im to
e siempre, pero
de vasos comunicantes: todos nos ,;.,ntim p~ se traduce
una respuesta
magnitud de los hechos Las
.
os ,~ente agobiados frente a la
la magnitud de 1
bl
mu¡eres sufren también. Debido a su sensibilidad
os pro emas las avasalla y muchas han sido d . .'
tualmente al enfrentarse a estos p bl
añadas espmlas asambleas: más de un billón dro e ~ que queman. Díjose por ejemplo CD
e mu¡eres caminan a p·
1 1
nuda de la piel, sobre el polvo helado o b ad d
'.e, con a p anta dcscom
•
a ras o e la tterra. aca
en_ poco, Cal1 son como caballos o bestias de
. '
rrean agua,
paulatino agotamiento físico deb· d
carga
Y Viven dentro de un
t o a sus numerosos emb
M'll
el1as no tienen acceso a la ed
.
.
.
araro,.
1 ones de
ucact6n, ru a runguna clase de diversiones, menos

?'

661

660

�al ocio o al descanso creativo. (En una encuesta entre campesinas mexicanas,
realizada por una investigadora, se descubrió que muchas de ellas no conociaa
el significado de la palabra "ocio".) Miles de mujeres siguen siendo objetos
de lujo, "cosa", botín, resguardo de las virtudes del varón -¡ la honra del
hombre está en la castidad de su mujer!-y, a pesar de que las mujeres constituyen un tercio de la población activa del mundo y trabajan tan dura y esforzadamente como los hombres, reciben menos pago. De pronto, estos hechos
se han vuelto intolerables y la crisis y rebeldía no se han dejado esperar.
Ahora bien, como sucede con frecuencia, han sido las mujeres más prepa-

radas las que han puesto la pica en Flandes: ¡ no más! Parodiando la frase
de Carlyle, como si ellas fueran las heroínas o "el alma de la historia" del
mundo femenino, se han levantado para empezar a exigir cambio y a traba-

rones Y mujeres- de casi todos los países con motivo del Año Internacional
de la Mujer, son testimonio del legítimo anhelo de buscar los caminos de la
justicia y de la paz.
La celebración, según el Procurador de la República fue un ejemplo de
"solidaridad humana" y el Presidente de México afirmó' que el mundo esperaba mucho de la nobleza y generosidad de las mujeres.
Hay una palabra que ha caído en desuso por mal gastada a pesar de su
profundo contenido, quiero recordarla porque magnifica una de las finalidades
de este Año Internacional de la Mujer; se llama respeto. Quizá en el fondo,
la _primera demanda de la mujer en el mundo de nuestros d[as, sea algo limpio
y ¡usto: alcanzar el respeto a su dignidad de persona humana.

jar por un "mundo mejor".
Como toda fuerza que rompe o tiende a modificar, la reacción se ha presentado en forma de escarnio, burla o "machismo", pero las más osadas siguen
adelante. (Curiosamente dos aspectos a la prensa internacional: uno de ellos
fue que la sede del Año Internacional tuviera para su celebración la ciudad
de México, llamada por ellos la "capital del machismo" y en segundo término que la celebración estuviera bajo la dirección de un hombre. Yo juzgo este
hecho como la mejor justificación del Año Internacional, esto es, la necesidad
que tenemos de cambio en algunos paises y de romper la necesidad de una
tutoria varonil.)

Ciudad de México, diciembre de 1975.

La torna de conciencia femenina ha sido explosiva. De pronto, las mujeres
advirtieron que habian sido manipuladas, deliberada o inconscientemente por
la miopía de los tiempos. Vayan algunos ejemplos: los libros para mujeres,
las leyes familiares, las instituciones benéficas, las modas, los reglamentos y las
prohibiciones han sido hechas por los varones para norrnar la conducta de
las mujeres. Ellos les han asignado desde siempre, el papel que debian desempeñar en la "comedia humana". Hasta las cuestiones muy propias de la mujer: maternidad, aborto, número de hijos, virginidad, han sido temas manejados por los varones; por eso las mujeres han rasgado sus vestiduras; pero
este acto las ha dejado desubicadas -¡ valga!- descentradas; cierto que no
están plenamente conscientes de lo que quieren, pero sí saben ya, lo
que no quieren.
A muchas, por su sensibilidad, las han perdido las frases de los poetas: la
mujer como la Victoria de Samotracia, no tiene cabeza, pero tiene alas ...
¡ qué belleza y qué mentira! Tuvo cabeza: fue decapitada.

Y bien, los documentos históricos que suscribieron los representantes -va-

662

663

�EL BAJlO Y LA SIGNIFICACióN DE SU GRAN FRONTERA

ANTONIO POMPA y POMPA.

Instituto Nacional de Antropologla

e Historia.

l. Concepci6n geomorfo/6gica del área.

II. El Baj{o como unidad eco/6gica.
III. El Bajlo como unidad hist6rica.
IV. El concepto de frontera.
a) La Frontera topográfica de El Bajío.
b) La Frontera como factor determinante en la evolución histórica de
El Bajío.
e) Deslinde manifiesto de expresiones que en la región mesopotámica
de El Bajío interculturaron haciendo unidad.
d) El concepto de Frontera cultural.

V. Forja del mestizo.
a) Hacia la contextura de un nuevo tipo.
b) Génesis y proyección de su dinámica.

VI. La Diáspora.

INTRODUCCIÓN

El estudio de la región de El Bajío, es una gran cuestión que se presenta
para entender la evolución histórica de México, dado que en esta extensa y
singular área se han gestado y operado acontecimientos que son clave en el

665

�.,
.
a Mas la extensa zona de El Bajío,
proceso histórico de la Nacion ~eiucandesérti..
semidesérticas de México,
d las regiones
cas O
d
considerada d entro e
1 1
,os circundantes que la emarcan
algunos de os ornen
d
.
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sólo lo es en cuan a
.
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ues no pueden ser etenru.
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. . d
y que le han ,mpuesto una. .
.
bajas un tanto lacustrcS ,mga as
nadas asi las extensas plan1c1es o ne':'-'
dalosos ríos como el Padre
en otro uempo cau
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además por los que fueron
res como tampoco a buena
b"
l Laja con afluentes meno ,
ré .
Lerma, el Tur ,o y e
'
1 rdillera neovolcánica, cuyo gimen
arte de la frontera sur formada por ~ ~
Pde humedad le d a pecuwu=
··"·- caractensncas.
. .
.
lar y excepcional región de México es mdispenPara entender a esta smgu
sable tener una
CONCEPCIÓN GEOMORFOLOOICA DEL ÁREA

.
. ita al norte y noreste la Sierra de
El Bajío cubre una extensión que l_1m Go d
la Sie= de Agustinos;
•
d al este la Sierra
r a Y
Guanajuato, conunuan o
.
1 región de Loo Altos: Sierras
al sur la Cordillera neovolcáruca y al oeste a
la Altiplanicie meridional,
titlán. la región pertenece a
T
d
de Arandas y e epa
'
, . d
seO"anias que la circundan por
dO 1 orogenesis e 1as
tá
cuyo origen está liga ª. ~
J
L Tamayo desde fines del ere •
"6
. c16 afirma orge .
'
.
lo que su elevaci n se 1lll '
•
d
riente y las comentes
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fecto de presiones e1 o
'
1
sico por los plegarruen , e
ánº
SieO"a Madre Occidenta
la ti ·dad volc tea en 1ª
de lava, resultado de
vi . . . materiales de lao series eruptivas del
la
Cordillera
neovolcánica.
Recibió
.
(e,ctrusivas volcánica•) ; de
Y
.
.
truSivas) y postenores
.
cenozoico ( mtrus1vas y ex
.
al
relativamente reciente.
muchos aspectos el relieve actu es
esta suerte, en
la
. , n a la cual pertenece El Ba jio, muestra
La apariencia general de
regio .
!imiºt d por nervaduras volcád" tintos ruveles
a os
una oucesión de llanuras ª rf'.s. . clinada 'hacia el norte.
.cas ue forman una supe ic1e m
ru
q
. .ta las dos altiplanicies se prolonga hasta
El parteaguas tranSversal que ~
de la• Sierras de San Pedro
rdill
volcánica y compren
.
encontrar la Co
era neo.
s·
Gorda (Hidalgo), de los AguSbnOS
d zonas bien caracterizadas:
( Aguascalientes), de Gu~¡~ato, ,erraó
, • ) divide la reg, n en os
. tal
y Monte Alto (M e,aco ;
1 . tema Lerma-Santiago y a la onen
.
la poniente
con e1 d esagu·· e general en e sis

ª~

con el Río Pánuco.

r su
. T f 11 ha demostrado que este parteaguas, po
El Dr. Bibiano F. Osario
a.
.
ha sufrido una erosión ta~
•6
n los terrenos vecinos,
d
1
bajo relieve en re aci n co .
b"
Antes la parte del plan •
que se han operado en él unportantes cam ,os.

ª

666

San Juan del Río, que hoy afluye al Pánuco, alimentaba la cuenca del río
Lenna.
Por la influencia de los factores volcánicos, en el suroeste se presentan algunas pequeñas cuencas endorreicas que desaguan en las lagunas maduras,
en al mayor parte de los casos, como Pátzcuaro, Cuitzeo y Sirahuén.
En general, la altiplanicie meridional a la que pertenece El Bajío, muestra
una amplia red hidrológica poco caudalosa, pero que actúa como eficaz agente erosivo, asegura Tamayo, lo que ha formado la sucesión de valles que
partiendo desde el de Toluca (2,300 m. de altura media), se continúa con
la región del Bajío (1,600 m.); el valle del Río Tula (2,000 m.) y el valle
de San Juan del Río (2,000 m.).
Las unidades orogénicas más generalizadas son las llanuras fluviales y lacustres, algunas llanuras loéssicas, conos volcánicos, mesetas y llanuras de lava.
Se ubica el Altiplano meridional en los Estados de Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Distrito Federal, parte de Zacatecas, Jalisco, Michoacán
e Hidalgo.
Después de estas breves consideraciones, podemos concluir que la composición geomorfológica del área de El Bajío le da una peculiaridad en demasia
interesante dentro de la zona mesoamericana, propicia para el desarrollo de
múltiples fenómenos dentro de la historia natural y de la historia humana.
EL

BAJÍO COMO UNIDAD ECOLÓGICA

Los recursos del clima y del suelo lacustre en la extensa región de El Bajio,

le dan una categoría muy destacada desde antiguo como región agrícola,
pues desde tiempos remotos esta zona privilegiada de Mesoamérica ha contado con una irrigación natural fecundante que le han proporcionado el Río
Lerma y sus dos poderosos afluentes, Río Laja y Rio Turbio, con otros de
menor importancia; ello ha dado a esta región las características de una
auténtica Mesopotamia.
La conformación de la enorme cuenca que es El Bajío, ha dado extensas
zonas de cultivo inigadas abundantemente y bajo un régimen climático favorable, aun cuando con algunos desplazamientos hacia el norte en la secuencia
de la evolución temporal, mas siempre conservando su gran categoría de zona
fértil que la hizo y ha seguido haciendo propicia para un placentero habitat
del hombre; ello explica su significación dentro de la economía de los pue-

667

�= -r

.
.
estu nda colonización estanciera-ganadera Y agrlcoblos prehispánicos; d: la_
española que sostuvo el desarrollo minero de
la en la etapa de la 0
n
. '
la decoración arquitectónica y
Guana juato Y Za.ca_~~ I gran
x:i1t:n: de los lineamientos del barroco
ornamental de los stg os
Y
d
. •en tos de la emancipación
mexicano estípite; y después los gran es mo~
.
I n dependencia' Reforma y Revolución.
mencana;
.
e la re .ón de El Bajío desde la llamada Puei:m de
Es de conclwr, pues, qu
Rfo hasta la ciudad de Le6n y luego en mtrutierra adentro de S"'.' Juan del
' de Moreno, constituye una región de
sión suroeste que sigue hasta Lagos ,
. .
una manifestación frantierras de las llamadas "de pan llevar' ' proJ!1cia para
.
ca y definida de una cultura agrícola y por ende sedentana.
EL BA¡fo COMO UNIDAD HISTÓRICA

, fos anteriores bien puede colegirse a la
Bajo los supuestos en los paragra.
'. · al desarrollo bien mar"ó de El Bajío como una zona smgular, propicia
,
.d d
regi n
f ó
humano dentro de lineamientos de categona y uru a .
cado del en meno
hipótesis hemos sostenido desde antes del
Por ello, y denEltrBo ~; u:n!:"'de la evolución histórica de México, tiene
año 1940, que
a¡10,
un significado muy peculiar y trascendente.
.
.
el hombre no es autóctono de América y
Si aceptamos como premisa que
. ·
te y desde luego
.ó d bercmos aceptarle como =gran ,
por ende de esta regi n, :
bre rocedería lógicamente siguiendo un
procediendo como cualqwer . ~om
p 1 • libertad la ,ecuencia de su
camino natural que le pemutiera con re auva
'
. d
"ble
.
r escrito nuestra hipótesis e una post
Hemos_ sos~rud? dealpalab_ra y potinental americano por todas sus fronteras,
múltiple mnngración macizo con
d1
t . en el caso
, timas del norte y del sur, del este y e oes e' y
.
terrestres y man
'
sea en una prolongada peregrina•
particular que nos ocupa, po_r el oes:~Íiz~:do el Kuro Siwo O corriente negra
0
ción desde el estrecho de Berin~, u
t .al
la media ecuatorial del
d I J , 0 bien por la comente norecua on , O
M ,
e apon, , . .
d ello lo que hubiere sido y que ya Pablo artinez
Océano Pacífico, sea e
.
Go d
Ekholm Miguel Covarru•
del Río Paul Rivet, )a Escuela de Viena,
r on
,
di
ge'
.
. d
han encargado y encargan de estu ar, es su
bias y otros investiga ores se
blad
rirnitivos a la región de El Bajío,
rible que la entrada de los po
os P
procedan de la zona costera del Pacífico.

dito francés, M. Guignes -nos dice Salvador Macip en su estudio "Un
viaje precolombino de los chinos a la América del Norte"-, fue quien dio
a conocer por vez primera en el siglo XVIII los viajes de los chinos a la
América del Norte, en un articulo titulado: "Recherches Sur les navigations des chinois du coté de l' Amérique, et sur quelques peuples situés á
l'extrémité orientale de l'Asie", que se publicó en París en 1761 en las Memorias de la Academia Real de Inscripciones y Bellas Letras. Parece, sin embargo, que M. de Guignes había descubierto antes de 1761, en los textos
chinos que se vio precisado a estudiar para componer su gran historia general de los hunos, los turcos, los mongoles y otros tártaros del Oeste, algunas
referencias a los viajes de los chinos a las costas de América, porque una
carta escrita por un misionero llamado Gaubil a M. de l'Isle, fechada en
Pekin en 1752, se dice que M. de Guignes ha encontrado en los anales
chinos la descripción de ciertos paises de América, lo cual (y sea dicho de
paso porque importa poco) no parece verosímil al P. Gaubil.
Philippc Bauche, en un estudio titulado "Considérations géographiques
et physiques sur les nouvelles décoruvertes au Nord de la Grande Mer'', publicado en París, en 1753, en el cual preveia la existencia del estrecho de
Amén (llamado después de Bering), afirmaba que en el año 458 se estableció una colonia china en el golfo de California, en una región llamada
Fu-Sang que situaba a los 55° latitud norte.
El Bar6n de Humboldt, en sus Vistas de las cordilleras, menciona un gran
número de extraordinarias y sorprendentes coincidencias entre las civilizaciones del Asia y de México, de tal naturaleza y de tal importancia, que le
llevan a la conclusión de que debe haber existido alguna comunicación, en
tiempos muy remotos, entre América y Asia.

aventura.

Acerca del tema de las irunigraciones del Oeste, del mundo amarillo, un eru•

668

El descubrimiento de América por los chinos no parece haber llamado más
la atención hasta 1831, en que M. J. Klaproth publicó en los Nouvelles Annales des Voyages un artículo titulado "Recherches sur le pays de Fou-Sang,
mentionné dans les livres chinois, et pris, mal á propos, par une partie
de L' Amérique", en el que se aseguraba que el pais mencionado en los anales
chinos debia estar situado en las islas del Japón y no en América.
Contra esta opinión contradictoria levantó su voz el eminente Paravey,
publicando dos folletos, uno en 1844 y otro más tarde, en los que demostraba que el pais de Fu-Sang debía buscarse en la América del Norte y no
en Japón. Monsieur de Paravey también publicó más tarde otros dos trabajos en los que trataba de demostrar el origen asiático de la civilización de
los indígenas de Bogotá.

669

�En 1865, M. Gustave d'Eichthal publicó su "ttude sur les origines bud.
dhiques de la civilisation américaine".

En el mismo año, M. Vivien de Saint Martín, en un artículo publicado
en L'Année Géographique con el título de "Une Veille histoire rémise á
flot'', combatió la idea de que los chinos hubiesen conocido la América.
En 1866, el abate Brasseur de Bourbourg, en sus Monuments anciens
du M exique, combate las afirmaciones de M. Vivien de Saint Martín.
En 1868, el Dr. A. Godron, Presidente de la Academia de Nancy, publicó en los Anna/es des V oyages, de la Géographie, de l'Histoire et de l' Ar,
chéologie, un artículo titulado "Une mission buddhiste en Amérique au Vº
siécle".

,,

ca Miscelánea, Capitulo 11, o que siguiendo por la margen costera del
Pacifico hasta encontrar la cuenca del río Santiago-Lerma y por allí penetraron_ hasta el mar Chapálico, en donde existen vestigios prehistóricos, donde quizás empezó una agricultura que después se perfeccionó en la chinampa en la región de El Bajío.

Conviene traer como referencia la versión hecha por Silvia Rendón del
texto náhuatl original comenzado por la exposición más extensa que se contiene en los folios 116 v. a 118 r. de la IV Relación de Chimalpahin
Quauhtlehuanitzin, que dice:
Fol. 116 v.
Cuando en la que se llamaba
cuenta de los viejos,
llegó el año !-Conejo,
entonces llegaron en sus barcas
los antiguos chichimecas,
los que se dicen genuinos chichimecas,
vinieron por encima del agua que se junta
[con el cielo.

En 1875, Mr. Charles G. Leland publicó en Londres su libro Fu-Sang,
of the Discovery c,f America by Chinese Buddhist Priests in the Fifth Century, en el que se hace un profundo estudio de este asunto, desde todos los
puntos de vista, y que pone fin a las discusiones sobre la situación de FuSang, demostrando que el país conocido por los chinos con ese nombre se
encontraba en la América del Norte.
En 1876, el Marqués de Hervey de Saint Denys, en su traducción de la
obra de Ma Tuan-lin, llamada Etnografía de las naciones extranjeras, confirma en todas sus partes las conclusiones de Mr. Leland.

Vinieron guiados hacia acá,
de allá, de donde es su casa,
de donde está la tierra de la que salieron,
como lo tenían ellos por verdadero.
De alli vinieron a salir,
vinieron a establecerse, a donde se dice Az-

Por último, Mr. Edward P. Vining, en su magnifica obra Anin florious
Columbus, publicada en New York en 1885, demuestra, sin que haya lugar
a duda, que la tierra de los cuerpos marcados son las islas Aleutianas; el
país del Gran Han, la Colombia Británica; Fu-Sang, México, y el Reino
de las Mujeres, la América Central.
Entre los cubanos, Bachiller y Morales, en su Cuba primitiva, estudiando
el origen de los indios cubanos, hace ligera referencia a migraciones chinas, pero sólo trata el punto de pasada y sin concederle grande impor•
tancia.
Admitiendo la entrada por el occidente del maciw continental, antójase,
en dimensión imaginaria que pudo haber sido cuando la California era
isla, en su última etapa de isla, cuando el Río Colorado ya había vencido
al mar con sus enormes arrastres de aluvión, después de una lucha milenaria entre el Océano Pacifico y el Río Colorado; o que hubieron llegado
por el mar recorriendo Sinaloa y aposentado en la Isla Mexcaltitan, como
se Je ocurre a Jiménez Moreno siguiendo a Fr. Antonio Tello en su Cróni670

',,

[tlán.
Fol. 117 r.
De este modo los Irajo acá
la ondulante agua inmensa.
Tal vez allí los vino a arrojar
del interior de sus barcas.
Vinieron a salir los viejos
alli junio a la orilla del agua,
en la tierra de Aztlán.
Así vinieron a salir a la orilla los chichi-

[mecas
671

�La hipótesis final -nos dice Miguel León-Portilla- por la cual se inclina Chimalpahin, es que ciertamente los antiguos pobladores llegaron a estas
tierras en sus barcas, "traídas por la ondulante agua inmensa", que tal
vez los vino a arrojar a un lugar que desconocemos con precisión en este
Nuevo Mundo. De los varios posibles orígenes el primero que señala es
Asia, sin excluir la posibilidad de otras regiones del mundo.
Diversos grupos humanos en el transcurso de muchas décadas deben ha-

berse reunido y caminado por esta ruta natural hacia El Bajio, donde suponemos está la raíz y la razón de un pre-México, origen del México actual;
allí sup6nese estuvo Aztlán, esa región enigmática que algunos han situado
en el Norte, próxima al río Gil a; otros la han situado por el rumbo de la
California; ha habido quien le fije en la Huasteca; mas si estudiamos con
lógica y con método, veremos que Aztlán estuvo en una región más próxima a Tenochtitlan. Ya Orozco y Berra así lo sugiere después de haber
estudiado lo que sostienen muchos autores, lo que dice Boturini, quien hace
a los toltecas y mexicas originarios de Asia, inmigrando por Baja California,
en donde asegura estaba Aztlán, para de allí pasar a Culhuacán, que supone Pueblo de la Culebra, que es primero del Continente y está situado
frente a la California.
V eytia en su historia antigua asigna esta región en la parte más septentrional de esta América, más adelante de la provincia de Sonora y Sinaloa; el Padre Clavijero la supone al norte del Golfo de California adoptanto la distancia asignada por Vetancourt en su Teatro Mexicano, de
2,700 millas al norte de México; Ixtlilxóchitl en su historia chichimeca
afirma ser en lo último de Xalisco y Tezozómoc en su Crónica mexicana
la intuye también por el norte; Mendieta en su Historia Eclesiástica Indiana
es de opinión que vinieron los inmigrantes de muy lejos, de hacia la parte
de Xalisco y que proceden de Chicomoztoc; Humboldt en su estudio acerca
de las cordilleras asegura que Aztlán debe ser buscado hacia los 42º de
latitud; por su parte Gallatin citado por Bushmann, le coloca cerca de Michoacán. Laphan en The AntiquiJies of Wisconsin describe las ruinas de
Aztlán en los Estados U nidos; Brasseur de Bourbourg le pone al noroeste
la California citando la opinión de Aubín, quien coloca a Aztlán en la
península de California, y así podríase seguir a otros autores como Torquemada, Acosta, Ramírez, etc.; que después de analizar nos lleva a concluir
un tanto acordes con Manuel Orozco y Berra, que está esta región cerca
de la orilla del Río Lerma, posiblemente próxima al Cerro de Culiacán.
No se puede pedir más, dice Orozco y Berra, para dar gran verosimilitud a la hipótesis, en convertirla casi en evidencia que las circunstancias topo-

672

gráficas, los nomb~ los vestigios dejados por los antiguos moradores, ayudan a entenderlo as,. Ya de ello en confirmaciones posteri

mnos adelante.

ores nos ocupa-

EL CONCEPTO DE FRONTERA

a) La frontera topográfica de El Bajío.
'?&lt;'nstituye la frontera topográfica de El Bajio, la continua sucesión de
colmas Y cerros que forman la Sierra de Guanajuato que se une al Este con
la Sierra Gorda, dejando algunos pequeños cañones· al Sur Ja sie
l'"
alO
,
rraneovo ~ca Y
°:'te, como ya habíamos dicho, las sierras de Arandas y de
Tepatitlán; este SIStema montañoso conforma a la región de El Ba.,
1
d
J' .
sól d
.
¡10 y e
a un =te no
.º etermmante para su ecología, sino para Ja expresión
cultural de sus hab,tant"':. Es pues, la frontera topográfica de El Bajío, el
ma~~ donde una comurudad humana, desde antiguo, constituyó a un tipo
somatico y cultural de un singular mestizaje que trajo como consecuencia
a un tipo característico que se ha ido convirtiendo en síntesis de Jo mexicano.

b) La frontera como factor determinante en la evoluci6n hist6rica de El
Bajío.
Admjtiendo la inmigración humana por la Cuenca del Santiago-Lerma de
grupos ~:"adores-recolectores, hasta las márgenes del mar Chapálico y de allí
• El Ba¡,o, tendremos que convenir en que, de cazadores-recolectores se transfom_iaron en agricultores, lugar en donde, por la ecología, tuvieron que perfecc10nar sus S1Stemas, primero dentro de la revolución neolítica y después
dentro de la revolución urbana.

:ª

aposentado un p~eblo agrícola, si nos remontamos a la época prehistónca hallaremos que crrcundaba a El Bajío un buen número de homb
ó d
res,
n ma as, cazadores-recolectores, que habitaban en las serranías y que al darse cuenta de la existencia de un grupo agrícola, con una economía superior
a la de ellos, lucharían por satisfacer la privación que su statu económico
les daba; de allí nace, seguramente, la lucha de frontera que debe haberse
opera~o _en las ~pocas remotas de la prehistoria y de la protohistoria, lucha
que :'guió ~fle¡ándose durante la era histórica prehispánica, la dominación
espanola y tiempo muy posterior.

673
humanit.u.-43

�ul
seguramente el mestizaje con grupos huma,.
De esta lucha scc ar parte
.
!in "istica respecto a Michoacán,
1
nos que vinieron del sur y que sugiere I a u~ pudieron venir de la región
con otros que vinieron del norte, co:,,: ~ciones del oeste; todo ello no,
del Golfo y seguramente
nuevas
g humano por demás heterogéneo,
. lleva a concebir la form.acion de un grupot , t' o en El Ba¡'ío que lleva a
.
· · tan carac ens 1c
'
mestizo, y sillar del mesuza¡e . alid d
a crear una corriente de pensa. · t de una nac1on
a Y
•
poner los anuen os
. nalidad y a crear una comente
.
ennen de una nacio
miento propio como .g
d 1 mexicanidad. Es decir después
de pensamiento propio como. germen¡ fe atera topográfica nos da también
'ch pod os conclwr que a ron
I Ba"
de lo di o,
em
.
e t6nica a la evolución histórica de E
JIO.
una frontera cultural, que unpon
,

?;

· • Mesopotámica de El
. mani·¡·r.t st 0 de expreswnes que en 1a reg,on
c) Deslinde
Bajío interculturaron haciendo unidad.

I

. es de estratos dentro de un riguSi pensamos en un deslinde de expres1':: f:.Ontera · la frontera fue dando,
ális tendremos que pensar en
'
rte una
roso an IS,
•
6 bravía una experiencia, un apo '
quizás, dentro de una exp'."'" n b' ' rdido O no la había adquirido; Y
observaci6n que el sedentano, o ha
pe d di'. ·crsas la•'tudes admitiremos
bo · ·=r•ones e v
u
'
como suponemos que hu
1 donde hubo una comuque cada una de ellas dej6 sus estra~06 en esecultucnralso s No es ésta la ocasión
.
d di
honzontes
e·
.
ni6n de expresiones e versos
.
deslinde ni la invesuga.
•
pia para hacer un ngur060
'
• •
ni la crrcunstanoa pro
d
llo tan sólo nos hrmtamas a
.
.
lo
han
permití
o
por
e
d
006
ci6n m el tiempo
.
fu' d
tal y básico para enten er
-a1
te mecarusmo
n amen
enunciar, a sen ar es
áti
cultural de El Bajío.
106 orígenes del mestizaje más que som co,

'.ª

=~·--

.

abuelos hayan puesto el principio de un horizonte nuevo, mestizo, integrado
con la experiencia de muchos, para dar una fisonomía, un perfil a un grupo
hwnano cuya tipología somática y cultural destac6 de entre sus vecinos. Todas estas circunstancias tomadas en el sentido de Ortega y Gasset, nos dan
una clara visi6n de El Bajío como lugar propicio para perfilar a un tipo
nuevo que sintetiz6 y sigue sintetizando, como aún lo vemos entre El Bajío
y los Altos de Jalisco, múltiples expresiones culturales de diversos ámbitos.
Ello nos lleva a concluir que El Bajío es

FORJA

DEL MESTIZO

a) Hacia la contextura de un nuevo tipo.
Desde la llegada de los primeros pobladores de El Bajío hasta la dominación española en esa región, pasaron muchos siglos y en todos ellos fue manüiesto el fluir y refluir de su frontera, haciendo con la suma de contribuciones y de experiencias locales un nuevo tipo cultural y somático, y ese
mestizaje iniciado desde la época prehist6rica sigui6 dando t6nica y sigue
dándola hasta nuestros días, haciendo al tipo mestizo por antonomasia; ello
explica las reacciones que ha encontrado el investigador de las gentes de El
Bajío, reacciones que le hacen singular dentro del devenir de México por
sus actitudes que le distinguen accidentalmente del consorcio general del
mexicano, pero que le constituyen aglutinante de las esencias que hacen lo
mexicano. Es que El Bajío es la forja del mestizo, y el mestizo es la piedra
sillar del mexicano.

b) Génesis y proyecci6n de su dinámica.
d) El concepto de frontera cultural.

.
a'ío es
r su circunstancia, la que da tónica
La frontera topográfica de El~ J
'poi
época de la historia¡ en e,e
!tura! de El Ba¡10 en una arga
·
a la frontera cu
fl .
eflujo de estratos culturales, pn•
estadio de frontera es donde hay u¡_o y rte 'an un horizonte agrícola; desmero de cazadores-recolect?,res con qwei;;s res":ie las zonas michoacanas; rms
. ult res de El Ba¡,o con agncu o
I
tre
pués agnc o
ch f . de frontera, se intercu tura en
tarde ese flujo y reflujo en unalaand
a¡~6n española, con indígenas n6ma·
.
d El B ., ya en
ommao
.
·
estanaeros e
ªJIº,
.
· terculturaci6n ese ir Y vemr
das de las sierras Gorda Y de Guana¡~~ yd::::,. y distintos,' fueron uniéode manüestaciones culturales, d~ pue os¡
crisol de El Bajío; así se
l' .
ncrea6n en e enorme
loa
dose en una amp J.SIIIla ~
di a que los abuelos, de los abuelos de
explica que pasados los anos, se g

ª.

674

Como un corolario de lo anterior, concluiremos que la génesis y proyección de su dinámica parte de esa conjunci6n de valores que reconcentraron
en las gentes que en diferentes épocas, de la prehist6rica a la actual, han
habitado en esa región, donde la naturaleza variada y variable del inmigrante
y la naturaleza variada y variable de su medio, le han impreso esa dinámica
que parte desde las primeras etapas en que se inició su conformación. Esa
comunidad variada y variable, esa tónica coS1nopolita que desde antiguo dio
fisonomia a esas gentes, hizo que por su variabilidad, su multiplicidad de
horizontes a semejanza de una Babel americana, produjera una eclosión que
11e proyect6 en lo posterior, no s6lo en los valles centrales de México, sino
en las regiones del Norte, del Sur y de Occidente, fue una especie de rosa
de los vientos que provocó la extraordinaria.

675

,,

�DtÁSPORA

Sugestiva y sugerente ha sido para los investigadores la cuestión de la
diáspora; múltiples han sido las interpretaciones que se han dado, ya que
muchos creian que la peregrinación nahua babia venido del Norte, mas los
juicios de Orozco y Berra y de otros posteriores investigadores llevan a robustecer los criterios acerca de que esa diáspora se originó en El Bajío.
En el año 1959 sostuve este punto de vista en la Mesa Redonda de Historia que se llevó al cabo en la ciudad de Guadalajara, Jal., hipótesis que
antes babia expuesto en las columnas de El N acúma! de la ciudad de México, y más antes en conferencias en la Academia Nacional de Ciencias y
en la Escuela Preparatoria de León, Gto.

,,

Posteriormente el Dr. Paul Kirchhoff en el Anuario de Historia publicado por la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, publicó un interesante estudio afin que tituló: "¿ Se puede
localizar Aztlán ?", en que hace un análisis metódico y critico de diversas
fuentes que enfocan precisamente a localizar el famoso Aztlán en la región
de El Bajío, muy próximo al cerro de Culiacán y al Río Lerma.
Poder localizar Aztlán significarla no sólo aclarar una de las incól(Tlitas
más sensibles de la historia prehispánica del país, nos dice el Dr. Kirchhoff,
como también hacer una aportación importante al problema de hasta qu~
grado son dignas de confianza las tradiciones indígenas mexicanas en general, y más adelante afirma que cree poder mostrar que en estas mismas
tradiciones existen los datos necesarios para dar una contestación positiva a
esta pregunta. As! va analizando apoyado en: Historia de los mexicanos por
sus pinturas, C6dice Chimalpopoca, Crónica Mexicayot!, Memoria! breve
acerca de !a fundación de la ciudad de Culhuacán; igualmente utiliza la
descripción de Querétaro de Remando de Vargas, el Códice Azcatit!án, los
Anales de Tlate!o!co, la Historia Tolteca-Chichimeca, el Codex Mexicanus
23-24 y la Historia tÚ T!axca!a de Diego Muñoz Camargo.

Río .Lerma en la reg,·6n d e El Ba¡lo·
.
de este !u
la historia antigua salie
'
gar, en una época que indica
1
México, segurame;te los : e : ~~:~ue poblaron los valles centrales de
lugar deben haber salido a la zo d M"'.:i,a la Huasteca, los que del mismo
1
de Tlaxcala de Diego Muñ Cna e
oacán como lo indica la Historia
oz amargo.

La identificación del famoso Culhuacán
.
antigua de los mexica, sino e la d
que figura no sólo en la historia
liacán en el Estado de G
~
e m_uchas otras tribus, con el actual Cudio hecho recientemente :~ua~o, ~ s u plena identificación en el estules, la Historia Tolteca Ch. h. r.
off. Una de las fuentes principa•
- ic ,meca, proporciona el 1.tin
.
regreso de unos jefes, ya señores de Cholul
e~o detallado del
con el fin de llevar tropas a ·u
a, cuando volVJeron a su patria
también aparece en la Rehe:'° daresTen la lucha contra los Olmecas, y asi
.
on e epeaca concord
·
..
.
ancia en este itmerario
de los ¡efes Tolteca-Chichim
Culiacán de El Bajío.
eca, en rela.CJ6n con el Chicomoztoc y con el
E_n consecuencia, la Historia Tolteca-Chichimeca
.
nación y seguramente el Lie
d J
' la Tira de la Peregri.
nzo e ucutacato están
d
•.
acor es V concordes en
la confrrmaci6n de esta propos1c1
·
6n.
Dada la importancia histórica de El Ba .,0
la significación de su gran f
l'. Y su trascendencia, así como
rontera, es pertmente p f dizar
que enfoque a esta área, co l f. d
ro un
en el estudio
n e m e obtener una
.
nuevo avance, en la informaci6
. . .
mayor certidumbre, un
rica que entrañan El B .,
n y ¡maos acerca de la cuestión etno-histócanidad.
a¡10 y su gran frontera, en los origenes de la mexi-

Después de un estudio minucioso, paso a paso, localizando pueblos y ana•
!izando circunstancias, fija una ruta bastante precisa de la migración me•
xica; Culiacán, Chicomoztoc, San Pedro Tenango; lo que él supone Aca(h) ualtizinco, Coatepec, Tula y Chapultepec.
El estudio del Dr. Kirchhoff es de un gran valor critico y ayudará con
la intervención del arqueólogo a la localización evidente de este misterioso
lugar que algunos autores, entre ellos Orozco y Berra, fijaron próximo al

676

677

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EL PREDOMINIO DEL PODER EJECUTIVO
EN AM~RICA LATINA*
HÉCTOR GROS EsPIELL
Ex Profesor Titular de Dettcho

Conatitucional de la Facultad de De..cho y Ciencias Sociales de la Universidad de Montevideo.

l. Es UN HECHO sobradamente conocido que la organizaci6n constitucional del Poder Ejecutivo de 101 Estados latinoamerican01, a partir del momento
en que a principi01 del siglo XIX comenzaron a conquistar su independencia política,' ha tenido como una de sus principales características el estable• Ponencia General presentad&amp; al Primer Congreso Latinoamuicano de Dettcho
Constitucional (De..cho y Realidad Comtitucional en Amirica Latina).
-En este trabajo la expresión uAmérica Latina" se toma en su acepción tradi•
cional, incluyendo 1610 a 101 paÍle:$ americanos de origen hispano-lusitano y Haiti.
No incluye, por tanto, pese a que en la realidad internacional actual se les denomina
países latinoamericanoa (Grupo latinoamericano de las Naciones Unidaa, Organización de 101 E,tad01 Americanos, Organismo para la Prooeripci6n de las Armu Nucleares en la Amirica Latina, Comisión Eeon6mica pan. la Amirica Latina, etc.)
a loo Estados anglófono, del Caribe (Bahamas, Barbad01, Granada, Guyana, Jamaica
y Trinidad y Tobago), que han adoptado luego do N independencia, resultado del
reciente proct10 de deocolonizaci6n, formas pollticao directamente iDlpiradal en el
mtema parlamentario de tipo britinico.
1 Lu nuevas rep6blicas de la Am~rica Latina adoptaron una "forma de Estadd'
democrática y organizaron su sistema constitucional en bue a constituciones rfgi.
das. Sobre la distinción entre formu de Estado y formu de Gobierno y las canocteriaticas del "Estado de democracia clúica u occidental", ver el excelente resumen
de Paolo Bi,can,tti di Ruma, Las "formas de Estado" en la ipoca moderna, en
Ánuorio Junáieo, Imtituto de Investigaciones Juridicu, UNAM, Mbico, I, 1974,
pp. 21, 23 y 25, traducción del Cap. I de ,u libro Jnt,odvzio,., el Diritto Costitu,ioaal, Comp.,alo, L, forme di Stalo • 1, /orm, di Gov,,.o, Giuffre, Milano, 1969.
Esta te6rica accptaci6n por los Estados latinoamericanos de la forma de Estado de

682

683

�cimiento de una forma de Gobierno de tipo presidencial, inspirada general.
mente en el modelo eatadounidenae.•

~ ~ ~dencial, en sus múltiples variantes, se caracteriza por la
emtenaa de ~ SJStema basado en la Beparaclón y en el equilibrio de los po~ del Gobierno,. en que un Presidente de la República es asistido por
Ministros o Secretarios designados directamente por él, que no son política~te responsables ante el Parlamento o Congreso, que actúan como simples
eJecutores de la polltica presidencial, y cuya permanencia en el cargo depende 1610 de la voluntad y de la confianza del Presidente. La inexistencia de
~nsab~lidad política ministerial ant&amp; el Parlamento, se equih"bra por )a
lJleXlltenaa de la facultad del Poder Ejecutivo de proceder a la dilOlución
del Parlamento.
~ Presiden~ de la República -que es al mismo tiempo jefe de Estado
Y Jefe del Gobierno-- se le atn"buye un conjunto de competencias que hacen de él, en cuanto representante del Estado, jefe de la Administración, jefe
de las Fuerzas Armadas, colegislador y ejecutor de la legislación sancionada
por el Congreso, que debe ser promulgada por él y respecto de la que tiene
un derecho de veto abosluto o suspensivo según los casos el centro y motor
de la actividad política del país.
'

• _En los ~dos Unidos el sistema presidencial evolucionó -dentro de una
°?11terrump1da continuidad constitucional desde 1789- en una forma que
hizo posi"ble un relativo equih"brio de los tres Poderes del Gobierno, por Ja
fuena de un Congreso poderoso y de evidente peso polltico, de una Corte
clemocracia clúi~ ha

..!.l.

•

..... pdcbeamente unfmime, huta que, luego de 1959 Cubi
lobn: la bue de la CODCepCi6n maniata JeaiJÜlta del
el anlilpu"ecto de CoDltitucicSn pub&amp;cado en 1975 actualmente ele Ba
llllta .1:-.a..
'
.... procao
con., ,.._.....,.., que ldlala en el Prámbulo 1a filiat.i6n marmta i...:..:-- define
a la llep6blica como "un Bitado .............
---:• .:-... de obreros ., carnpelino,, .........,..,
., dem6la traba,,
......... il oquuzarN

r..tado.

jaclora manuallll e intelectuelel'' (Art. 1 ), atablece que ''Cuba fo
de
la ccm~ ~ t a ~ • : (Art. 11) ., que "La Rep6bJica
hace
IUJOI loa pnnap101 del mtemaaonaliamo proletario 1 de Ja 10lidaridad combativa
da lol puebl01 (Art. 12). Naturalmente no reconoce el principio de epanci6n de
podera, lino 10I de "unidad de poder y centralillQO democ:dtico" (Art. 66
Stiplemen,o No. 60, M&amp;ico, 25 de abril de 1975.)
). (El m.,
1
~•~ 111 B.v~PIA, ~lo. 01. eit., pp. 21 y 47; Jecque1 Lambert, u rlfi,,u
,rlsülntul n .Ami~ Úlluu, Revue F ~ de Sdencea Polltiques, No. s,
~ 196!, Paria, pp. 577-600; EmiJe Giraud, u ,o.ooir •úcafif dn, ,-,
~ tl'E•ro,- d tl'.Affllriftu, Sirey, Paria, 1938, C21ap. II; L'.Amlriqtu L.
li,y, p, 55 j JOlepb BartWlemy, Ú rfl. tl11 /IOIUIOff IÚealif tln, l,1 tlffrtonam1
üru,, ....
D....:.
111o.., 1906, p. 199.

Z-:

Suprema que poi' la via de la dedarad6n de incomtitucionaJidad de lu leyes
marc6 111 profunda aignificaci(m CUlltitucional y polltica • y de un sistema
federal en que loa Eltadoa federadol han mantenido, peae a la creciente crillil del federalismo, una importancia innegable.
En cambio, en la América Latina el régimen presidencial, como comecuencia de la acción de causas históricas, 10Ciol6gicas y económicas, y en
especial de la influencia del caudillismo y del cacicasgo,' se caracterizó por
una preponderancia total del Poder Ejecutivo, frente a los otros doa Poderes
del Gobierno. Desapareció así el equilibrio de Poderes, consustancial con la
teoria de la separación de 101 Poderes y con el modelo teórico de sistema
presidencial. Este fenómeno ha hecho que a1gunol autores prefieran deno1
minar presidencialismo al régimen presidencial latinoamericano, caracterizado siempre por una fuerte tendencia a personalizar el poder y a ejercerlo de
manera patemalista,• en muchos casos con un cierto populismo demagógico.'
2. En general las Constituciones latinoamericanas, a diferencia de la de
Estados Unidos, prohíben la reelección inmediata del Presidente de la República.
• Esta efirmación debe interpretane con cierto relativumo, comprendiendo que
.eg6n Ju q,ocu, el áatema americano muestra momentol de predominio polltico ~
Ejecutivo, cic101 de J1fJ10 decisivo del Congreeo 1 penodol en que el poder polinco
de la Corte Suprema 1e destaca CIJ)CCialmenta.
• Esta cuestión ha llido uno de los temu favorito■ de 101 eatudi01 clúicoa II01n
la Am&amp;ica Latina. Por ejemplo: Garcla Calderón, !As tlnnoeralils ldius tl, l'.Aml,;q.,, Parla, 1912; ~ Siegfried, L'Amlriqu, Latin,, Parla, 1934; J. Bñce, ~olmt D1monclil1, t. l. Puede comultane tambiál: J. M. Veluco lbana, E1'~•si6•
10Uti,o laisJNP&amp;otmUri&amp;IIJ&amp;IJ, EflltrJO sol,r, tl,r,,lao ,onstitiuiolllll lais/lOflOOnuri&amp;ono, Cap..
XII El Potln Ej,nlioo 1 los Constilv&amp;iovs Hü,ttaollfflltvtUUU, Zig-Zeg, San~ 1943 ul. como la clúi.ca comparación de Ju imtitucionea norteamericanu
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iITacionalea y religi0101 del presidencialiamo en América Latina: Arturo Oonáles
Coúo: MIJCÍ&amp;o: C•clro ..-,,,, ti, sedolo,,_ J,olUuo, UNAM, Mmco, 1972, pp.
1!!-1!9.
• NJ!DA, H., "Populiamea ou cáarismes populi■te■?" R1rnu Frnpiu tl, SÑft&amp;u
Poliliqws, Vol. XIX, No. !, juin, 1969.

685

�Este sano criterio, ya que el tradicional predominio presidencial se habria
acentuado aún más exag.,rada y peligrosamente si se hubiera admitido la posibilidad de reelecci6n presidencial, no alcanzó, en g.,neral, hasta la tercera
década de este siglo, a impedir que por procedimientos indirectos o clara,.
mente violatorios de la Constitución se asegurara el continuismo. Los ejemplos de Porfirio Díaz en México que ejerció como consec~encia de sucesivas
reelecciones la Presidencia de 1876 a 1911 y de Juan Vicente Gómez que,
'
.
por reiteradas reformas constitucionales, ya sea personalmente o por mterpósita persona, tuvo el poder entre 1908 y 1935, a los que podrían agregarse
otros muchos aunque menos significativos e interesantes, muestran claramente

la fuerza del continuismo presidencial en nuestro Continente.•
Pero la verdad es que la prohibici6n constitucional de la reelección, fundada én la racional necesidad de aceptar un Poder Ejecutivo fuerte, pero
estrictamente limitado en lo temporal, termin6 por imponerse Y hoy, con
alguna excepción carente de trascendencia, la prohibición de reelecció~ P'.""
sidencial inmediata es un extremo adoptado y aceptado por el constituc10nalismo y la realidad política de la América Latina.
De Jo dicho sobre la tendencia a limitar temporalmente el periodo presidencial -aunque con períodos a veces mayores que en el modelo estadounidense- y a prohibir la reelección inmediata, se deduce que la previsión
constitucional de la presidencia vitalicia no ha sido nunca una fórmula
aceptada en América Latina. Con excepción del derecho constitucional de
Haiti, en el que ya la Constitución de 1816 estableció el carácter vitalício
del cargo, soluci6n que se encuentra hoy en la Constitución de 1964' Y_ ~el
siempre recordado proyecto constitucional de 1825 de Bolivar para BohVJa,
que creaba un Presidente de la Repúblíca vitalicio,10 la América Latina nunca
se ":filió a esta f6rmula.
3. Las Constituciones latinoamericanas tradicionalmente han previsto y
regulado ampliamente lo relativo " las facultades excepcionales de que puede

'
• LA11BE1tT, Jacques., Amirique Latine, Op. cit., pp. 422-426; Luis Mariiiaa Otero Las Constituciones de Venezuela. Ediciones Cultura Hispinica, Madrid, 1965,
p~. 63, 65 1 69, 70, 73, 75, 76, 81 y 82. Una intere~nte ~~tificaci6n hiat?ricoaociol6gica del Gobierno de Gómez, con pretensi6n de teona política general, aphcable
a toda la América Latina, se encuentra en el libro de Vallenilla Laen:z:, Cesarismo
Democrático.
• MARIÑAs ÚTERO, Luis, Las Constituciones de Haid, Edicione5 Cultura Hispánica,

Madrid, 1968, p. 106.
» FRAGA IRIBARNE, Manuel, Prólogo a las Constituciones de Bolivia de Ciro Félix
Trigo. Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1958, pp. XXVI!l Y XXIX.

686

disponer, en circunstancias de particular gravedad, el Presidente de la República. Estos institutos, bajo nombres diversos ( suspensi6n de garantías, estado de sitio, medidas prontas de seguridad, facultades extraordinarias, medidas de emergencia, etc.), constituyen formas de la regulaci6n constitucional
de lo que podria calificarse como "la dictadura constitucional en América
Latina". 11 Pero más allá de su legitima significación, han sido generalmente
aplicados con una finalidad y con un objetivo contrario al de su reconocimiento constitucional, que es justamente el de dar facultades excepcionales
al Presidente de la República para defender el Estado de Derecho y asegurar
la vigencia de la Constitución.1 ~ Han sido casi siempre en la historia politica
de la América Latina instrumentos con los que se han intentado imponer
las formas más extremas y arbitrarias de predominio del Poder Ejecutivo,
queriendo disfrazar su real significación con un ropaje juridico.
4. Este presidencialismo constitucional latinoamericano -y nos estamos
refiriendo por el momento exclusivamente a la forma de Gobierno establecida por la Constituci6n y por la práctica y la costumbre constitucionales, sin
considerar las fórmulas políticas aconstitucionales, en especial la tradicional
dictadura latinoamericana-, aunque generalizado en el Continente en los
siglos XIX y XX, no ha constituido la única forma de organizaci6n del Poder Ejecutivo ensayada en la América Latina. Pero los ejemplos que pueden
citarse distintos a esta f6rmula tradicional, ya sea el régimen imperial brasileño vigente entre 1823 y 1889,13 las soluciones de tipo parlamentario o
semi parlamentario, como los casos del Uruguay en las Constituciones de
1934, 1942, 1952 y 1966," de Chile erttre 1892 y 1925" y del Brasil en 1963
11
VALADÉs, Diego, La dictadura constitucional en A.mJrica Latina, Instituto de
Investigaciones Jurídicas1 UNAM1 México, 1974; Daniel Hugo Martim, La protección de los derechos humanos frente a la suspe11Jión de las garantías constituciona""'
les o "Estado de sitio'', La OrganizacWn de los Estados Unidos Americanos y 101
Der,chos Humanos, 1960-1967, Washington, 1912, p. 122.
:o GROS EsPrELL, Héctor, Medidas prontas de seguridad 'J delegación de competencias, Revista de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Año XVII, Nos.
2-3-4, Montevideo, 1966.
:11 Sobre la Constitución brasileña de 25 de marzo de 1824: Pedro Calmón, Curso
de Direito Constitucional Brasileiro, Río de Janeiro, 1946 1 p. 8. No nos referimos
a las iniciativas monárquicas en América Latina durante el proceso de la Independencia, ni a los efimeros imperios de Agustín de Iturbide (mayo 1822-marzo J823)
y de Maximiliano de Hapaburgo (mayo 1864-mayo 1867) en México, porque o
carecieron de tfia proyección o no se tradujeron en ninguna f6rmula constitucional.
u GROS EsPIELL, Héctor, Antecedentes del n,oparlamentarismo uruguayo, Revista de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, añd XIII, No. 1, Montevideo, 1962.
11
EsTÉVEZ GuZILÁ.N, Carlos, Elementos de Derecho Constitucional, Editorial Ju.

687

�al reformarse la Carta de 1946 y algunos otros," o el ejemplo, tan curioso en
el panorama constitucional latinoamericano del Ejecutivo Colegiado uruguayo,
vigente entre 1919 y 1933 y entre 1952 y 1966,17 constituyen sólo excepciones
aisladas en un cuadro general caracterizado por fórmulas de tipo presidencialista.
Del mismo modo la previsión constitucional expresa en algunos textos latinoamericanos de institutos, como el llamado a sala (a las Cámaras) de los
Ministros para dar informes, el derecho de los legisladores a pedir por escrito
datos e informes a los Ministros, y las Comisiones Parlamentarias de Investigación, que diferenciaron a ciertos regímenes constitucionales latinoamericanos del ejemplo estadounidense, lo que hizo posible que en algunos ocasiones se les hayan llamado «semi presidenciales", 18 constituyó, en general,
rídica de Chile, Santiago, 1949, pp. 36-37; Rafael Raven, Tratado Elemental de
Deruho Constitucional Chileno )' Comparado, Editorial Nascimento, Santiago, 1934,
pp. 200-206.
1t AaiNOS DE MELLO FRANCO, Allonso, Presidencialismo 'Y Parlamentarismo, Rio,
1958. Sobre otras experiencias parlamentarias latinoamericanas, ver: William S. Stoker, Parlamentar)/ Governments in Lalin America, en dh.istensen, The evolution of
Latin American Goverrunents, New York, 1955, Franklin P.az Antezena, Le régim,
Pa.rlamentaire en Bolivie, París, 1953 y las obras clásicas ya citadas de Joseph Barthélemy y Emile Giraud. Asimismo, B. Mirk.ini-Guetzivich, Les Constitutions , des
Na.tions A.méricaines, París, 1932, p. LXXXVIII.
11 GROS EsPIELL, Héctor, Las Constituciones del Uruguay, Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1956, pp. 66-69, 113-q5; Héctor Gros Espiell, Esquema de la.
evolución constitucional del Uruguay, Montevideo, 1966, pp. 87-90, 139-141, 150152; Héctor Gros Espiell, El Ejecutivo Colegia.do en el Uruguay, Revi!ta de Estudios Políticos, No. 133, Madrid, 1964; Russel Hunke Fitzgibbon, Uruguay: Portrait
of a democracy, New Brunswich, 154; Mitlon Vanger, Uruguay introduces Gov1mm1nt by Committee, American Political Sciences Review1 Vol. XLVIII, No. 2, 1954;
Philip B. Taylor, The executive power in Uruguay, Berkley, 1951 j Carlos Ollero,
Uruguay: La reforma Constitucional de 16 de diciembre de 1951, Revista d'e Estu➔
dios Políticos, Vol. XLII, No. 62, Madrid, 1952; Manuel Fraga Iribarne, La reforma de la Constitución uruguaya, Cuadernos Americanos, No. 30, Madrid, 1952 y la
República Oriental del Uruguay y su Ejecutivo Colegiado, en Sociedad, Política y
Gobierno en Hispanoamérica, Madrid, 1962.
• Sobre esta cuestión en la doctrina argentina y uruguaya: Héctor Gros Espiel11 Las Constituciones del Uruguay, cit. p. 42; Antecedentes del neoparlamentaris•
mo uruguayo, cit pp. 4-6; Anibal Luis Barbagelata, El Constitucionalismo uruguayo
en la. mitad del siglo XIX, en el Constitucionalismo a mediados del siglo XIX, México, 1957, t. II, pp. 1587-1588. La doctrina europea en cambio ba reservado en
general la denominación de semipresidencial a los regímenes en que, como el de la
Constitución francesa de 1958, luego de la Reforma de. 1962, hay un Presidente de
la República elegido por sufragio universal, pero en el que el Gobierno continúa

688

pese a la importancia excepcional que tuvo en algunos pocos países, una mera
fórmula constitucional que no llegó a alterar, en los hechos, la realidad del
modelo presidencialista.
Por lo demás, algunos ejemplos que pueden citarse en el derecho político
latinoamericano de textos constitucionales que quisieron dar una preponderancia al Poder Legislativo en cuanto a sus competencias frente al Poder Ejecutivo, no hacen más que demostrar que la realidad se impuso sobre la fórmula constitucional, ya que los Presidentes que actuaron bajo esos regímenes
terminaron por ser los centros verdaderos de todo el poder político."
La organización del Poder Ejecutivo en una forma presidencialista, con
una clara tendencia a darle a este poder del Gobierno un predominio sobre
los otros dos y a hacer del Presidente de la República el factor esencial de
poder y el centro impulsor de la actividad institucional y política del país,"
constituye, por tanto, una característica que podría calificarse como constante,
tradicional y general en el constitucionalismo de Latinoamérica.21
siendo responsable ante la Asamblea Nacional: Ver: Maurice Duverger, "La Constitución apfCs De Gaulle, Un régime semi présidentiel'', Le Monde, 21 de noviero.
bre 1969; Georges Burdeau, Les régimes politiques, Encyclopaedia Universalis, Pa•
rís, 1968, t. XIII, p. 242; Monique Lions, "Un parlamentarismo semipresidencial : el
caso de Francia (1959.1969)", Anuario Jurídico, Instituto de Investigaciones Jurídicas,
UNAM, I, 1974, México, p. 199; Jacques Robert, "Le présidencialisme p3.rlarnentaire", Le Monde, 6 juin, 1974. Sobre los sistemas de Austria, Finlandia e Irlanda
(Vedel, Op. cit., pp. 1089 y 1090; Maurice Duverger, Janus, Les deux faces de
l'Occident, Fayard, París, 1972, p. 197.)
1
' Sobre el caso de México bajo b. Constitución de 1857, aunque con interpretaciones distintas respecto a este hecho: Emilio O. Rabasa, De la Constitución a la Dictadura, Cap. XI, "Supremacía del Poder Legislativo'\ 4a. ed. Editorial Porrúa, 1968,
pp. 138•151 y Daniel Cosía Villegas, La Constitución de 1859 y sus críticos, 2a.. ed.,
México, 1973, pp. 155, 165-177. Sobre el caso del Uruguay bajo la Carta de 1830,
Héctor Gros Espiell, lAs Constituciones del Uruguay, cit., pp. 50-jl.
0
~ Este carácter de los Presidentes latinoamericanos, incluso de los que han actuado
dentro del sistema constitucional, explica las denominaciones que les han dado diversos
autores, por ej.: Pierson and Gil, Governments of Latin America, The President as
the Great Fa.ther; "emperador'' o "monarca sexenal" (Daniel Cosía Villegas, El sistema político mexicano, Cuadernos de Joaquín Mortiz, México, 1972, p. 31; La sucesión presidencial, Cuadernos de Joaquín Mortiz, p. 7, y en la literatura latinoamericana
Miguel Angel Asturias, El señor Presidente; José María del Valle Inclán, Tirano Banderas; Gabriel García Márquez, El Otoño del Patriarca, etc.).
21
Cuando en la última preguerra europea la cuestión de la crisis de la democracia
y del fortalecimiento del Poder Ejecutivo constituyó uno de los temas que provocaba
un mayor interés, se puso de manifie9to que mientras en Europa se hablaba de reforzar al Ejecutivo para salvar a la democracia, la América Latina, en la que este

689
humanitas.-44

�5 Este carácter fuertemente presidencialista -de un presidencialismo deterfcinado muchas veces por el ejercicio arbitrario, tirá~co y. de~pót~co del
poder- que ha tipificado, casi sin excepción, a la realidad msl1tuc1onal y
política de Latinoamérica, ha sido tan importante, que ha hecho que muchos
autores sostengan que ha cambiado la forma misma del Es~do. El mod_elo
teórico democrático se habría transformado, así, en la mayona de los paises
latinoamericanos, en formas "cuasi democráticas" .'2 2
Sin negar que la realidad de la aplicación constitucional o los. casos de
Gobiernos que actúan al margen de la Constitución, han d.istors1on~do el
modelo democrático en muchos países latinoamericanos, no puede, ~m embargo, desconocerse que este modelo ha permanecido casi si~1;1-pre como ,fórmula teóricamente aceptada. La realidad ha supuesto la negac1on de las formulas
a
1,1· as democráticas , pero éstas se han conservado. teóricamente,
po11c
.
. . sujetas
,
una lejana y no siempre sincera admiración. Tal s1tuac16n p,e~tlo, Y permite, que los textos constitucionales y las fórmulas democra~~as por ellos
aceptadas, hayan cumplido y cumplan una imp~rtante !unc10n -a~nque
cil y a veces momentáneamente decepc10nante- de docencia deta dif'1
len,
,
··¡
,
·
mocra11ca.-•s s·m n egar la importancia de las fórmulas constituc1ona es. como
instrumentos de progreso democrático, es necesario no e~agerar est_a, 1n1portancia, ni asignarles un carácter determinante. Y ell~ es. as1 por~ue si~ el des•
rrollo económico social, cultural y político, es decir sm la ex,stenc,a de las
ªcondiciones
' · los tex tos cons•
reales' que posibilitan la experiencia democratica,
titucionales y los teóricos ideales políticos, no alcanzan para asegurar la positiva evolución del proceso político.
6. La realidad política ha ido en Latinoamérica mucho m~s a'.lá que los
textos constitucionales en cuanto al predominio del Poder E1ecul1vo.
Pod r había sido siempre fuerte y determinante, no había sido capaz de construir 1~
e
• (Emil G: .... ud La crise de la democratie et le renforcement du pouvmr
e LL,. ,
d emocracia
,xécutif, París, 1938, p. 85.
74
463
u E FINE&amp; S Comparative Government, Penguin Books, Londoni 19 , PP·
d,
·
75' y ·s77. Sobre el carácter incompatible con l~ democracia de ~uchos ~
468 5 31 5
•'
·
·
d e¡ s1·glo XIX, en comparaaón con la• evoluc16n •consb•
los 'Gobiernos
latmoamencanos

tucional de los Estados Unidos: Alexis de Tocqueville, La Democra~ia en A~énca.
11 En 1924 García Calderón (Dictatorship and Democrac,y, Forc1g_n Affairs, 1924),
desarrollando esta misma idea, creía, sin embargo, que la democracia ~taba ya afi_rmada en la América Latina y que en adelante se asisti:ía a un progreso sm _pausa '( _sm
• ¡ar e¡ error de esta optimista predicci6n 1 frente
a la .realidad vivida
retrocesos. Sena
.
d
desde entonces es una triste necesidad. Pero al mismo b.empo pernute comp~n er
que sin desarr~llo econ6mico, social, político y cultural, el progreso democráb.co es

Y esto, naturalmente, ha sido así no sólo en la mayoría de los regímenes
constitucionales como consecuencia de una práctica, que ha ampliado las
competencias del Ejecutivo en desmedro de los otros Poderes y de una realidad política y social proclive a la personalización presidencial del poder, sino
también, y principalmente, en los sistemas de facto, en los que el "dictador",
"el señor Presidente", "el Jefe Supremo", encaramado· en el poder casi siempre como consecuencia de un golpe de Estado militar o palaciego y representante de las oligarquías socioeconómicas o de la fuerza de los grupos militares, ha sido el elemento más característico y definitorio de la realidad
político-institucional de nuestro Continente. No se comprendería la cuestión
del predominio del Poder Ejecutivo en la América Latina, si se analizaran
sólo los textos constitucionales y las interpretaciones doctrinarias y consuetudinarias que éstos han recibido. En efecto, sin tener en cuenta la casi r:ons•
tante alternatividad de Gobiernos legítimos y de dictaduras, de Gobiernos
constitucionales y de Gobiernos de facto en casi toda Latinoamérica, no es
posible entender el real sentido que ha tenido, en general, el predominio del
Poder Ejecutivo en nuestro Continente.
El dictador latinoamericano en su forma tradicional, constituye un ejemplo
del mero poder de hecho, del predominio de la fuerza, puesta al servicio de
intereses personales o de círculos oligárquicos o partidistas. 24 Generalmente,
por ello, no ha habido ninguna ideología en las dictaduras tradicionales latinoamericanas, que no han intentado elaborar un sistema político autoritario
o totalitario destinado a perdurar institucionalmente. 2 ri
M La amplia, general y comprensiva definici6n de dictadura que da Maurice Duverger ("La dictadure est un régime politique autoritaire, établie et mantenue par la
violence, a caractCre exceptionnel et illégitime", Eneyclopaedia Universalis, cit. 1 Vol.
5, p. 552) incluye, sin duda, las formas latinoamericanas tradicionales que nada tienen que ver con la llamada "dictadura constitucional", heredada de la dictadura romana, forma gubernamental de emergencia, previst.a constitucionalmente para salvar
el sistema político vigente. Aunque la expresi6n ha sido poco usada entre nosotros, la
dictadura latinoamericana podría ser individualizada como tiranía, ya sea que se considere su acepci6n asistolítica, en base al ejercicio abusivo de la potestad, desviada de
su fin natural, o que se aplique el concepto medioeval fundado en su origen ilegítimo,
por resultar de la usurpaci6n o Ja rebeldía (José Antonio Maraval, La morada vital
hispánica y los vi.st'godos, en Estudios de Historia del Pensamiento Español, 2a. ed·.,
Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1973, pp. 434 y 435).
l6 Un agudo estudio de la dictadura tradicional latinoamericana con un intento
de clasificación, puede encontrarse en Leopoldo Zea, La Democracia y las Dictadi.ras
en Hispanoamérica, en Latinoamérica, Emancipación y Neocolonialismo, Editorial Tiempo Nuevo, Caracas, 1971. Es todavía útil la consulta del interesante libro de Cecil
Jane, Libertad y despotismo en la América Hispana, Editorial España, Madrid, 1931,
pp. 200, 204-211.

imposible.

690

691

�Hay, sin embargo, excepciones a este extremo caracterizante de la dicta-

terísticas esenciales del derecho constitucional y de la realidad politica latino-

dura latinoamericana.

americana.

Los regímenes populistas de Vargas en Brasil, a los que siguieron las Constituciones de 1934 y 1937 y el de Perón en su primera época, traducido luego
en la Constitución de 1949, se originaron en golpes de Estado o en situaciones de facto, pero luego fueron seguidos por actos comiciales que les brindaron
la demostración de un amplio apoyo electoral y, en cierto sentído, los legi-

7. Naturalmente, para comprender este predominio del Poder Ejecutivo,
es necesario relacionarlo con el sistema de partidos políticos que ha existido

timaron. En estos casos, como en algún otro ejemplo que podría recordarse,

la puesta en práctica de una polítíca con pretensión de teoría política, como
el caso del "justicialismo" argentino, y la existencia de un texto constitucio.
nal nuevo, resultado del pensamiento constitucional del régimen, lo funda.
mental desde el punto de vista que nos interesa ahora, fue la acentuación
del presidencialismo tradicional, con un· Poder Ejecutivo dotado de amplísimos poderes, prácticamente omnímodo e incontrolado en su acción, como
consecuencia de la realidad política y sustentado además en el apoyo de
grandes sectores populares."

De igual modo, regímenes actuales, como el militar que gobierna en el
Perú -y quizás el de Panamá-, tienen poco en común con la tradicional
dictadura militar latinoamericana, como no sea su origen aconstitucional y
los poderes amplísimos, prácticamente ilimitados, del Poder Ejecutivo.

en los países latinoamericanos.

Estos partidos fueron, en general, durante el siglo XIX y gran parte del
siglo actual, o simples banderías, o agrupaciones circunstanciales para la defensa de los intereses de los grupos económicos o sociales, predominantes, o

asociaciones políticas para defender o atacar, a priori, la política y la acción
del Presidente. Esta inexistencia de partidos fuertes y organizados, con honda
tradición nacional y con un pensamiento político que sin;era de fundamento
a su acción -realidad innegable salvo conocidas excepciones que sólo sirven
para explicar mejor el cuadro general-, fue un factor más para afirmar la
preeminencia presidencial, porque como consecuencia de este fenómeno no

hubo frente al poder del Ejecutivo partidos políticos capaces de contratTestarlo y equilibrarlo no sólo por su acción dentro de los otros Poderes del
Gobierno, y en especial en el Parlamento, sino en la vida política general.
Posteriormente la acción contra los partidos políticos llevada a cabo por
algunos Gobiernos actuales de Latinoamérica -con su consiguiente disolución
de jure, o la formación por disposición gubernamental de partidos políticos

En cuanto al actual Gobierno de Cuba y al sistema aceptado en el ante-

dirigidos a ser instrumentos de acción del Gobierno--, el establecimiento de

proyecto de Constitución que se ha dado recientemente a conocer, se basa
en una concepción marxista leninista del Estado. La radical diferencia ron

regímenes que afirman 1a existencia de un partido único, 27 o de sistemas ca•
racterizados por la actuación de un partido político oficial, o semi oficial -no
único pero sí dominante en sumo grado, en el que el Presidente es además

la organizaci6n gubernamental de los otros Estados latinoamericanos, hace
muy difícil toda comparaci6n. En cuanto al predominio de sus 6rganos gubernamentales -ya que no existe divisi6n de poderes en el sentido del constitucionalismo clásico, y aunque deba juzgarse según criterios distintos de los
señalados precedentemente-, no puede ponerse en duda su realidad.
La conclusión que es, por tanto, posible extraer de esta fatigosa anJ&gt;que
incompleta revista, es que, en sus múltiples variantes, y ya sea dentro de ]os
sistemas constitucionales, como en los Gobiernos de facto, o en las formas

dictatoriales en sus distintas manifestaciones, el predominio del Ejecutivo ha
sido y es -salvo muy contadas y conocidas excepciones- una de las carar-

" J. LEGÓN Faustino1 y W. MEDRANO, Samuel, Las Constituciones de la República
Argentina, Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1953 1 pp. 124-125 y 165; Themistocles Brandao Cavalcanti, Las Constituciones de los Estados Unidos del Brasil, Instituto de Estudios Politicos, Madrid, 1958, pp. 375 y 471.
692

el jefe de ese partido político--, no han hecho sino acentuar la realidad del
predominio del Ejecutivo en la América Latina."
8. Si hubiera que hacer un juicio sobre los efectos que este predominio
del Poder Ejecutivo en la América Latina ha tenido para el progreso in,tí21

Anteproyecto de Constitución de Cuba: "El Partido Comunista de Cuba, vanguardia organizada marxista-leninista de la clase obrera, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia
los altos fines de la constitución del socialismo y el avance hacia el futuro comunista" (Art. 5).
21
Cosfo VILLEGAS, Daniel, El Sistema Político Mexicano, pp. 21, 50 y 51; El
Estilo Personal de Gobernar, p. 7; La Sucesión Presidencial, p. 7; Pablo González Casanova, La Democracia en México, Serie Popular Era, 5a. ed., México, 1972, p. 29;
Jorge Carpizo, La Constitución Mexicana de 1917, 2a. ed., UNAMi México, 1973 1
pp. 358 y 360; F. Jorge Gaxiola, La Presidencia de la República, Revista de la FacuJtad de Derecho de México, No. 49, México, 1963, p. 44 ..

693

�tucional, el desaITOllo económico-social y el mejoramiento cultural del Con~ente, creemos ~,ue, en términos generales, y sin perjuicio de algunas excep.
c10nes la conclus1on debe ser negativa.

En principio puede aceptarse como válida la afirmación de que los países
en desarrollo necesitan autoridades ejecutivas fuertes, aptas para actuar con

rapidez y energía en la planificación y ejecución de una política que -dentro del derecho, del respeto de los valores constitucionales y del reconocimiento de la necesidad de preparar a los pueblos para el pleno e integral ejercicio
de la democracia- sean capaces de afirmar y defender adecuadamente la
independencia nacional, mantener el orden, asegurar la libertad e impulsar
el desarrollo económico, social y cultural. Pero aun aceptando este criterio,
la verdad es que con el predominio del Ejecutivo en Latinoamérica --generalmente confundido con la prepotencia presidencial, la arbitrariedad dictatorial, el culto de la fuerza, la defensa de los intereses oligárquicos y el desprecio de los derechos humanos- no se ha logrado alcanzar, conquistar ni
asegurar ninguno de estos objetivos. No sólo no ha permitido planificar y
ejecutar una adecuada política de desarro1lo, basada en el crecimiento eco-

nómico y en la justicia social, sino que ese Poder Ejecutivo fuerte y prerlominante no ha servido ni siquiera para asegurar una convivencia ordenada
y pacífica. Y ello es lógico, porque el orden no se establece con una política
de fuerza y de represión. El siglo XIX latinoamericano, con muy pocas ex--

cepciones, ha sido desde el punto de vista político, una sucesión de golpes
de Estado, revoluciones y desórdenes, que la existencia de Ejecutivos desbordados y prepotentes, no fue capaz de impedir. Ello constituye, a nuestro juicio, clara demostración de que el solo predominio del Ejecutivo, sin la existencia simultánea de una política de justicia y sin el respeto de un orden constitucional legítimo, no alcanza ni siquiera para mantener el orden y, mucho
menos, para llevar adelante una política de progreso y desarrollo.
9. Pero esta conclusión no puede llevarnos a pensar, a priori, que el predominio del Ejecutivo debe descartarse hoy en Latinoamérica, como una solución constitucional indeseable. Por el contrario, creemos que este predominio está impuesto por las circunstancias determinantes y que es necesario
para encarar 1a transformación revolucionaria que la sociedad latinoameri-

cana requiere. Pero debe ser un predominio regulado y controlado por el
sistema constitucional,Z9 adecuadamente equilibrado por los poderes de otros
~• Decía Juan Bautista Alberdi: "De la Constitución del Poder Ejecutivo especialmente depende la suerte de los Estados de la América del Sur. Dad al Poder Ejecutivo el poder posible, pero dadlo por medio de una Constitución" (Bases y puntos de
partida para la organización política de la República Argentina, Valparaíso, 1852).

69{

centros de actividad gubernamental, basado en una amplia participación po•
pular, coexistente con un régimen de elecciones realmente libres y de reconocimiento, garantía y ejercicio efectivo de los derechos esenciales de la persona
humana.
Nadie duda, en efecto, de que el mundo de hoy requiere para garantizar
el progreso y los derechos de los individuos un Estado fuerte, capaz de afrontar adecuadamente las tremendas tareas que el momento exige y de enfrentar la acción de los grupos de presión para defender los intereses generales
y el bien común. Y esto implica reconocer la necesidad de un Ejecutivo también fuerte, que planifique, oriente, impulse y administre, es decir gobierne,
en función de estos requerimientos. En especial en lo que se refiere a los

aspectos económicos y financieros el papel que debe jugar el Poder Ejecutivo
ha de ser predominante, siendo necesario adecuar los textos constitucionales a

este imperativo de hoy, requerido inexorablemente para hacer porsible una eficaz política de desarrollo. De todo ello resulta, naturalmente, la importancia
capital que tiene para el derecho y la política latinoamericana, la cuesti6n
de la organización del Poder Ejecutivo.
Por ello, el Estado moderno, el Estado de hoy -logrado el ineludible pero
siempre difícil y frágil presupuesto de que por su carácter popular y democrático no sea un peligro para la libertad y no constituya el tradicional monstruo del que han provenido las más grandes violaciones de los derechos humanos--, debe ser fuerte y contar con una autoridad ejecutiva eficaz que
pueda ser un instrumento adecuado para alcanzar los fines que debe cumplir.'º
9. El derecho y la realidad constitucionales de Latinoamérica muestran
hoy ejemplos de predominio presidencial dentro de la Constitución, por parte
de autoridades popularmente elegidas en que se ha intentado conciliar la
necesidad de un Ejecutivo fuerte y preponderante con la existencia de un
Estado de derecho democrático, con los controles que ello necesariamente
implica.
Entre estos ejemplos tiene particular interés el de la Constitución Mexi111 Con razón Georges Pompidou expresó el 29 de abril de 1970, ante el Consejo de
Estado de Francia: 11 Seul un pouvoir fort, librement désigné et accepté, peut aujourd'
hui préserver Je bien de tous contre des appétits1 particuliers et contradictoires. Le
temps n'est plus oU, dans un pays tel que le n6tre, l'autorité de l'Etat pouvait apparaitre comme une menace pour la liberté du citoyen, elle en constitue au contraire
aujourd'hui plus que jamais sa force n'est pas seulement indispensable a la nation
pour assurcr son avenir et sa sécurité1 mais aussi a l'individu pour assurer sa liberté"
(Le Fígaro, 29 avril 1970).

695

�cana de 1917, o mejor dicho, ya que la práctica constitucional ha ido mucho más allá de los textos,31 el del sistema político mexicano. Con todas las
reservas que se quiera, aun conociendo los defecto• que su aplicación ha puesto de manifiesto en algunos momentos y considerando que este ejemplo responde a condicionantes históricas, políticas, económicas, y sociales particu-

larisimas, no puede negarse su significación como posible fórmula para conciliar un Poder Ejecutivo predominante y determinante, capaz de planear y
ejecutar la política económica y social que los tiempos requieren," en especial
en los países en vías de desarrollo, con la existencia de un régimen que acepta y reconoce, por lo menos en principio, los postulados democráticos esen-

ciales.
No quiero decir que este ejemplo constituya un ideal, ni que las soluciones de este modelo deban ser seguidas por otros regímenes latinoamericanos, pero nadie puede dudar de su interés, como fórmula que ha impedido
en los últimos 30 años la dictadura civil o militar, violatoria de la Constitución, reaccionaria en sus objetivos, liberticida en sus Principios y negadora
de toda posibilidad de progreso y de desarrollo.
10. Cabría recordar otros ejemplos actuales que presentan un interés particular. Nos referimos a los casos de Venezuela y del Brasil.
En Venezuela con una fórmula constitucional clásica," se logró salir de
un obscuro periodo de dictadura militar y establecer un gobierno democrático, en el que los dos grandes partidos políticos del país se han alternado
en el poder, con un Congreso cuya importancia no puede desconocerse y
en el que se reconocen y respetan efectivamente los derechos humanos. El
racional predominio del Poder Ejecutivo que hay en Venezuela, sobre tocio
11

CAllPIZO, Jorge. La Constitución Mexicana de 1917, cit., pp. 358-367. Aunque
estos contralores estén inscritos en la Constitución y exista la posibilidad te6rica de
ejercerlos, la verdad es que han tenido y tienen, en regímenes como al que nos refe.
rimos, una importancia no muy grande. Como se ha dicho1 el Presidente ejerce
una autoridad que "no es limitada sino por el tiempo, la regla de la no reelección
y el juego de las fuerzas econ6micas e internacionales" (Luis Mercier Vega 1 Micanismes de pouvoir ,n Amlriqu, Latine, París, 1967, p. 208, cit., por Monique Lions,
El Poder Legislativo ,n Amirica Latina, p. 88). Pero, sin embargo, el hecho de que
el Presidente se mueva, al menos formalmente, dentro del texto constitucional 1 la
posibilidad te6rica del ejercicio de estos contralores1 la no reelección y la fuerza de
los grupos de presión econ6micos constituyen elementos de cuya importancia no puede
dudane y que, en cierta forma, condicionan el sistema.
ª GoNzÁLEZ CASANOVA, Pablo1 La democracia en México, pp. 86-89.
ª Constitución de 1961. Luis Mariñas Otero, Op. cit., pp. 103-116; Juan C. Rey
Martinez, El sistema d, partidos venezolanos, Politeia, No. 1, Caracas, 1972, p. 173.

696

hoy, como consecuencia de la existencia de una homogénea mayoría gubernamental en el Parlamento, ha permitido la existencia de un gobierno actuante, firme y eficaz, cuya acción se ha visto facilitada por las circunstancias económicas favorables y por una realidad política caracterizada por
dos grandes partidos democráticos que han recibido reiteradamente el apoyo
de un altísimo porcentaje del electorado.
Es el caso venezolano un ejemplo de relativo y racional predominio del
Poder Ejecutivo, en un sistema que no ha pretendido ninguna originalidad
teórica, no ha intentado establecer constitucionalmente forma alguna de cesarismo, ni ha querido instaurar un régimen político construido sobre
reconocimiento expreso de un determinante predominio presidencial.

er

En el Brasil, luego del proceso revolucionario de 1964, la Constitución
vigente estableció un sistema presidencialista con un Poder Ejecutivo absolutamente predominante, no condicionado por partidos politicos ni por contralores parlamentarios."
Este sistema constitucional de raíz autoritaria, que no es posible situar

en la absoluta ortodoxia democrática tradicional, ha contribuido, sin duda
alguna, a hacer posible -&lt;!entro de un orden rígidamente afirmado- el
desarrollo exitoso de una política económica que ha sido factor determinante del espectacular desarrollo de este país.
11. Si tuviéramos que resumir nuestra conclusión luego del examen ele
la realidad del predominio presidencial en la América Latina, diríamos que
entre la vía democrática tradicional de los países desarrollados -que en
América Latina sólo estarían quizás en condiciones de seguir unos pocos
países--, la vía totalitaria, la vía autocrática que parece imponerse en Jos
nuevos Estados en desarrollo y la dictadura de facto sin fundamento cons-

titucional alguno, negadora de toda idea del Estado de Derecho, las fórmulas o sistemas constitucionales o políticas que en Latinoamérica establecen
o reconocen un racional y moderno predominio presidencial, constituyen mo.

delos que merecen estudio y comprensión."
12. Frente a esta afirmación, el recuerdo de algunas experiencias recientes posee un interés muy particular por las consecuencias, para el derecho
y la realidad constitucional, que .es dable extraer de ellas.
tt BARCELLOS DE MAGALHAEs, Roberto, A Constitu;iio federal de 1967, Río de
Janeiro, 1967, pp. VII, XI, 236-237.
• LAMBERT, J., Anúrique Latine, cit., p. 426.

697

�Chile y Uruguay, por ejemplo, bajo fórmulas distint~s y co~ _procesos
institucionales diversos, parecían haber logrado una relativa estabilidad política una destacable continuidad constitucional y una larga sucesión de

'
Gobiernos
civiles.
En el Uruguay esto fue el resultado, sin desconocer la incidencia de_ otros
factores jurídicos, políticos, económicos y sociales, de una acentuada hnuta-

Obviamente, los dos casos son diferentes y no es posible extraer conclusiones comunes en relación con el tema de esa ponencia. Sólo cabe señalar
que dos sistemas constitucionales distintos en cuanto a la organización del
Poder Ejecutivo, que poseían como rasgo común una larga tradición civilista y democrática, con una alta participación populai; en la actividad politica, desaparecieron como consecuencia de golpes de Estado militares.
No es pertinente extraer de estos hechos, en esta ponencia, conclusiones

ción del tradicional predominio del Poder Ejecutivo. Esta limitación puede
conceptuarse una dirección constante de la evolución constitucional ~el _país,
pese a las reacciones anticolegialistas representadas _por las ~ns~tuc1ones
de 1934 y 1966, que se inclinaron, para la limitación, del E¡ecuttvo, por

ajenas a la materia objeto de estudio. Pero en relación con el Poder Ejecutivo, éstos y otros ejemplos permiten pensar que el excesivo debilitamiento, el relativo predominio del Legislativo y la falta de partidos políticos

fórmulas de tipo neoparlamentario.

modernos, coherentes y suficientemente mayoritarios, que sostuvieron una efi-

cacia la acción gubernamental, fueron factores que impidieron llevar a cabo
la política enérgica y creadora que se necesitaba y que no permitieron que
el Presidente de la República fuera el orientador y el motor de la acción
gubernamental. Se habría creado así un vacío de poder, de peligrosísirnas

En Chile en cambio, la Constitución de 1925 -vigente, con reformas
parciales, hasta el último gobierno constitucional- había .º~anizado un
sistema presidencialista con un Presidente fuerte, aunque linntado en los
hechos por el prestigio político y la acción efectiva del Congreso y por un
complejo sistem~ de contralores jurídicos de la actividad del Ejecullvo.

consecuencias, sobre todo en países en vías de desarrollo, económicamente
débiles, con hondas tensiones sociales, en los que actuaban grupos extremis-

Estas experiencias, aunque, como dijimos, esencialmente diferentes en múl•

tiples aspectos, habían mostrado elementos positivos_en cuanto a _los logros

tas que no creían en la virtud del proceso de cambio democrático, sometidos
además a la presión, la influencia y el contagio de complejos factores ex-

que fueron capaces de obtener para instaurar un ~1ste~a democratico, ase.

ternos.

gurar la libertad, limitar los excesos del poder presidencial _Y tratar de esta•
blecer un verdadero Estado de Derecho, abierto al cambio )' al progreso

No podría realmente estimarse, en países que, a pesar de sus diferen•

tiples caus~s que no cabe examinar en este estudio, esos sistemas constitu-

cias, formaban parte del mundo en desarrollo y que no podían quedar al
margen de la problemática general de la América Latina que el Gobierno
constitucional, el Estado de Derecho, el respeto integral de la libertad y de
los derechos fundamentales del hombre, fueran valores adquiridos e mcon-

cionales cayeron y fueron sustituidos por regímenes militares o de clar~ pre-

moYibles, incorporados a una sólida realidad político-institucional.

según la voluntad popular.
En 1973 sin duda por la conjunción de muy diversas, complejas Y múl-

dominio militar, en los que se carece de todo contralor parlamentano,. e~
los que los partidos políticos han sido disueltos o suspendid~s en sus ac~vidades y en que el Poder Ejecutivo, o mejor dicho las autoridades que e1ercen el Gobierno O dete1minan la acción de éste, son no sólo preponderan•
·
desde el punto de vista constitucional, práctica y realmente ornnÍ•
tes, smo,

La libertad -que es lo mismo que referirse al derecho a vivir digna y
humanamente en un régimen legítimo, basado en la voluntad popular- no
puede considerarse que esté nunca plenamente asegurada. Debe defenderse
y afirmarse, sin reparo y sin pausa, es una acción diaria que jamás puede
estimarse terminada o agotada.

modas e incontrolables.

13. La organización constitucional del Poder Ejecutivo en la América La-

De tal modo dos de los países en que se había logrado limitar o eliminar la preponderancia tradicional del Poder Ejecutivo en L~tinoamérica

tina, se ha de mantener, salvo casos excepcionales, dentro de las fórmulas
del sistema presidencial.

resultaron, finalmentei dos ejemplos en los que, al margen del sistema con_s.
titucional, se ha llegado al extremo opuesto, es decir a su_ preponder~nc1a

El régimen parlamentario no se ha mostrado adecuado a la idiosincrasia

total e incontrolada sólo limitada en los hechos por el ¡uego de ciertos

política de nuestros países. Podrá llegarse a él en el futuro como consecuencia de lentos procesos de desarrollo político o podrá adoptarse en algu-

factores de poder con carácter no constitucional.

698

•

699

�nos pocos casos, pero no parece ser la fórmula, posible y realista, que la
América de hoy requiere.
De igual manera los regimenes directoriales o colegiados, como los de las
experiencias uruguayas, pese a sus eventuales virtudes y al interés que des-

piertan, no son todavia fórmulas aceptables para la América de hoy.
Naturalmente, todo esto depende del camino político que la América Latina emprenda y de si se ha de mantener dentro de la teoría de la democracia clásica -con sus f6rrnulas constitucionales- o si la evolución histórica llevará a algunos de sus países hacia fórmulas inspiradas en otras ideo-

LA CONTROVERSIA MONETARISTA-ESTRUCTURALISTA ACERCA
DE LA INFLACIÓN Y DESARROLLO ECONÓMICO
EN LATINOAMtRICA

logías políticas, que suponen necesariamente estructuras constitucionales dis-

tintas.
14. Pero al margen de estas consideraciones, en cierta forma futuro~ógicas, tomando en cuenta la realidad de hoy, la experiencia histórica inmedia-

David G. DAvIEs y Harold ETIINGER

ta y nuestro propio pensamiento democrático y liberal, estimamos que el
INTRODUCCIÓN

predominio del Poder Ejecutivo en Latinoamérica no es ·necesariamente un

mal que el derecho constitucional debe, a priori, repudiar y abandonar.
Algunos de los países más grandes y más avanzados en América Latina
son notables por su alto grado de inflación. Al referirse a Argentina, Brasil,
Chile y Uruguay, Felipe Paws señala que la persistencia de inflación significa

Los tipos patológicos de este predominio como, por ejemplo, la dictadura en todas sus formas o el poder de facto de presidentes sin base ni respaldo popular son, sin duda, fórmulas que deben ser superadas.

que ésa no es una situación temporal.1 Es el registro continuo de inflación en

Pero la regulación constitucional de un racional predominio del Poder
Ejecutivo, que haga de este Poder el centro de la acción gubernamental

estos y otros países en América Latina lo que ha causado que la inflación sea
un punto muy importante cuando se considera el futuro desarrollo económico

capaz de planificar, orientar, impulsar y ejecutar, pero sometido a controles

de cada región.

institucionales adecuados para impedir la arbitrariedad y el desborde del
poder en un régimen de esencia democrática que respete el pluralismo y la
libertad, puede ser la fórmula que nuestra América democrática requiere para
salir del subdesarrollo y de la dependencia: Gobiernos estables, legítimos y
fuertes, con amplio apoyo popular. Pero todo ello, y nunca se insistirá demasiado en esto, dentro de la Constitución, en un Estado de Derecho, para
defender la libertad y los derechos políticos, civiles, ccon6micos y sociales de
la persona humana.

Preguntas como las que siguen son de interés analítico:

¡_ Por

qué naciones

como Argentina, que es una de la más desarrolladas en esta región, han sido
víctimas de un alto grado de inflación crónica; mientras que otros países como
México han podido controlarla? Además, México ha mantenido el índice
más alto de crecimiento en América Latina en el período de postguerra,
mientras que el índice de crecimiento de Argentina se encuentra entre los

más bajos. Argumentos fundamentales de este tipo han creado dos explicaciones básicas acerca de la inflación en Améric.a Latina. La primera es la de

los monetaristas, quienes indican que la responsabilidad por la inflación está
en los legisladores. El segundo punto de vista es el de los estructura!istas,

México, D. F., agosto de 197.5.

quienes consideran que la inflación es causada por deficiencias estructurales
en la economía de las naciones en que ocurre.
1

PAzos, Felipe, Inflaci6n Crónica en Amirica Latina (New York -- Publicaciones
Praeger, 1972), p. 15.

700

•

701

�Los monetaristas explican Ia inflación en términos del aumento en el caudal
de fondos. Por lo consiguiente, la inflación ocurre si se permite que el volu.
men de fondos aventaje el aumento de producción de materiales y servicios.
La inflación causa distorciones en la distribución de recursos, y si convierteen una situación crónica, los monetaristas aseguran que dicha situación es
perjudicial para el crecimiento económico. Esta explicación claramente im•

plica que el uso de fuertes medidas anti-inflacionarias es un prerrequisito para
poder obtener un alto nivel de crecimiento económico.
Los estructuralistas ven la inflación como un fenómeno natural que acom•

paña al crecimiento. Raymond Mikesell indica: "La mayoría de los estructuralistas no consideran la inflación como deseable ni conducente al creci•
miento. Es simplemente consecuencia de una política que evita limitaciones
monetarias que inhiben el crecimiento como reacción ya sea a fuerzas exte•
riores, tales como la disminución de demanda mundial en la exportación, o

a factores estructurales que inhiben la productividad; o creando desequilibrio
monetario en la economía".

2

En general, el estructuralista atribuye el crecimiento del caudal de fondos
a factores inherentes en las economías de América Latina.
La estructura de la economía en las naciones de América Latina es tal que

están constantemente sujetas al peligro de inflación debido a su dependencia
en la exportación de productos básicos. Estas naciones, desde el punto de

listas consideran que otro factor que contribuye al desarrollo de presiones
inflacionarias es que la producción doméstica de alimentos muchas veces
no aumenta con la demanda. El no lograr aumentar la producción doméstica para satisfacer la demanda causa el aumento crónico de los precios de

alimentos. El abastecimiento de alimentos no aumenta debido a que el
sistema de latifundios, grandes extensiones de tierra en las que los dueños
no residen, y que es un sistema predominante en América Latina, no responde
a las señales del mecanismo de precios.
La combinación de aumento de precio de los alimentos con el aumento del
costo de importaciones disminuye el valor real de los sueldos devengados por
los trabajadores, al mismo tiempo que aumenta el costo de materiales para la
industria. Los trabajadores al tratar de recuperar su nivel real de salario demandan sueldos nominales más altos; pero debido a la naturaleza no competitiva de la industria, gran parte del aumento en costo de materiales y mano
de obra se ve reflejado en el aumento de precios al consumidor. Dicha acci6n

trae como resultado demandas de aumento de sueldos y se transforma en un
círculo vicioso.'

Los estructuralistas creen que la demanda conjunta y fuentes de trabajo en
una economía se mantienen por medio del aumento en el caudal de fondos.

Este cambio en el caudal de fondos es ocasionado porque la estructura de impuestos depende de impuestos directos, los cuales no aumentan tan rápidamen-

vista estructuralista, pueden crecer sin inflación únicamente mientras que la
demanda por sus exportaciones está en auge. Si la demanda por sus exporta.
ciones baja, el resultado es la inflación debido a la consiguiente crisis en el

te como los gastos gubernamentales. El resultado es un déficit gubernamental
que es cubierto por medio de préstamos obtenidos de los bancos centrales. Los

cambio de divisas, a menos que un cambio estructural reduzca la demanda de

estructuralistas proclaman que la única alternativa es la disminución de proyectos gubernamentales, acción que trae como resultado el incremento de ten-

3

importaciones.

Este punto de vista es completamente opuesto al de los monetaristas, quienes

culparían a la inflación por las dificultades en amortización de saldos en lugar de decir que las dificultades experimentadas en la amortización de saldos
produce inflación.
Además de las dificultades de intercambio internacionales, los estructura-

siones sociales en las ciudades e impide el crecimiento de la industria.6
Hablando en términos generales, los estructuralistas consideran que la situación económica en Latinoamérica únicamente tiene dos alternativas: una que
es la inflación y la otra que es el estancamiento económico, a menos que se
realicen cambios fundamentales en la estructura económica de varias naciones

de dicha región.
1

MIKESELL, Raymond T., Inflaci6n. en América Latina, en la producción de Charles T. Nisbet, ºProblemas en el Desarrollo Económico de América Latina" (New
York, La Prensa Libre, 1969), p. 154.
1
SEERS, Dudley, "Una teoría acerca de la Inflación y el Crecimiento en Economías
Sub-desarrolladas Basada en Experiencias en Latino América" en Oxford Economi,
Papers, vol. 14, no. 2 (Oxford: La Prensa Clarendon, junio, 1962), p. 191t

702

• PAzos, lnflaci6n Crónica, p. 134.
• FÉLIX, David, Vista Alternativa de la "Controversia Monetari.rta•Estructuralistau
en la publicación de Albert O. Hirschman, uniscusiones y Comentarios Latinoameri•
canos" (New York: Fondos del Siglo Veinte, 1961), p. 84.

703

�CUADRO 1

INFLACIÓN Y DESARROLLO

Porcentaje Anual Pro- Porcentaje Anual Promedio del Cambio en medio de Cambio en
el Indice de Precios la Producción Domésal Consumidor
tica Bruta

Debido a la controversia entre monetaristas y estructuralistas y su desacuerdo
acerca del impacto que la inflación tiene sobre el desarrollo económico, es ne.
cesario examinar la habilidad que varios países Latinoamericanos tienen de

desarrollarse con respecto a sus diferentes grados de inflación. El Cuadro 1
presenta esta comparación usando cuatro países afectados por inflación crónica,

que son: Argentina, Brasil, Chile y Uruguay y también usando como ejemplo
a México, Venezuela, Bolivia, Colombia, Honduras, Nicaragua y Panamá.
Cuatro de estos países sufrieron una inflación que promedió más de 20%
anual durante los años de 1961 a 1969. Dos de estas naciones, Brasil y Chile,
lograron mantener grados de desarrollo que promediaron más de 5%, Sin
embargo, hay que notar que esto da como resultado un grado de crecimiento per capita de dos por ciento o menos en los dos países. Dicho grado de
crecimiento es más que satisfactorio para países en desarrollo. Chile experimentó un crecimiento total de uno por ciento durante el periodo de 1953
a 1960, mientras que concomitantemente los precios chilenos aumentaron más
de 1,000%.' Mientras tanto, Brasil logró un mejor resultado en el periodo
antes citado, ya que el valor real de la producción doméstica bruta aumentó en más de un 50% durante esos siete años, a pesar de que los precios
:se quintuplicaron durante ese mismo periodo. 7

Las otras dos naciones con más de 20% de inflación anual, Argentina y
Uruguay, lograron un crecimiento aún menos satisfactorio que el de Brasil
y Chile entre 1960 y 1968. Argentina, el país más avanzado de Latinoamérica en términos de desarrollo económico, logró un crecimiento per capitn
muy parecido al de Brasil, pero Argentina ni siquiera se aproximó al grado
de crecimiento per capita de Brasil en los años de 1953 a 1960. Uruguay,
&lt;:on una inflación que llegó hasta un 125% en 1967-68, experimentó una
declinación en la producción doméstica bruta per capita entre 1960 y 1968.
En realidad, la producción doméstica bruta per capita de Uruguay fue m,-í.s
baja en 1968 que en 1953.8

• Ruoou, Kenneth y HAMOUR, Mukhtar, Abstracto Estadístico de Latin oamérica
1970 (Los Angeles, Centro Latino Americano, 1971), pp. 99, 300.
' !bid., pp. 99, 300.
' !bid., p. 301.

704

1961-1969

Argentina
Bolivia
Brasil
Chile
Colombia {a)
Honduras
México (a)
Nicaragua
Panamá
Uruguay
Venezuela
FUENTE:

(a)

1960-1968
(Precios Constantes)

20
6
50
29
12
3
3
2
1
52

3.1
5.4
5.0
5.3
4.6
5.5
6.7
7.7
8.1
0.3
4.6

Porcentaje Anual Promedio de Cambio en
la Producción Doméstica Bruta per Capita

1960-68

1.5
2.8
1.6
2.0
1.5
2.1
3.0
4.0
4.6
-0.5
1.1

Kenneth Ruddle y Mukhtar Hamour Abstracto Estadístico de Latinoamérica 1970, Cuadros 26, 171 y 172.
'

Datos de 1960 a 1%7 únicamente.

Colombia y Bolivia sufrieron una inflación más lenta, pero aún más 0
menos rápida durante el periodo ilustrado en el Cuadro l. Colombia con

una inflación promedio de 12% presentó un grado de crecimiento similar
al de Brasil. Bolivia, con una inflación promedio de 6%, logró un creci".'iento de_ casi 3% anual. El crecimiento boliviano es mucho más impresionante s1 se toma en cuenta que dicho crecimiento ocurrió inmediatamen~

t~ de_spué,s de un, periodo en el que la producción doméstica bruta per capitn
d1smmuyo a razon de 1% anual.
. Cin_~º de la~ once naciones citadas en el Cuadro 1 mantuvieron grados de
mflac.10n relat.J.vamente lentos. De estos cinco países, México, Nicaragua y
Panamá demostraron un crecimiento promedio de la producción doméstica

bruta de más de 6% anual. Venezuela y Honduras lograron un crecimiento más lento, siendo éste de 4.6% y 5.6%, respectivamente.
En el período de 1953 a 1960, de los cinco países con baja inflación
sólo México y Venezuela lograron grados de crecimiento tan fuertes com~
los mostrados en el Cuadro l. El crecimiento de México fue más O menos

el mismo, y el de Venezuela fue aún más rápido que el experimentado entre

705
liumanita.s.-45

�1960 y 1968. Los otros tres países con baja inflación experimentaron disminución o estancamiento en el grado de crecimiento per capita durante el
período entre 1953 y 1960.9
El Cuadro ¡ demuestra claramente que un país con una inflación lenta
no tiene garantía de obtener un fuerte grado de crecimiento. Sin embargo, cuando se examinan los datos del período de 1953 a 1968, parece que
no es posible lograr un fuerte y persistente grado de crecimiento cuando
existe una rápida inflación. El mejor ejemplo de lo anterior parece ser
Bolivia, que tuvo una alta inflación y una disminución en la producción
doméstica bruta per capita en los años cincuentas, y un respetable grado de
crecimiento en los sesentas después de haber logrado controlar la inflación.
No se puede ignorar el hecho que Brasil logró un tremendo grado de crecimiento en los cincuentas, juntamente con el rápido aumento de precios,
al igual que Chile en los primeros años sesenta
Existen varias razones que nos ayudan a explicar la correlación negativa
que existe entre la inflación y el crecimiento. Dichas ra1.ones se pueden
dividir en tres categorías: distorsiones de precios, problemas del comercio
internacional y la disuasión del ahorro e inversión. La distorsión de precios impide el importante crecimiento de industria, especialmente el de la
agricultura y el de la industria de labor intensiva y favorece actividades
que producen grandes utilidades. Algunas de estas actividades son muchas
veces aquellas que no presentan ninguna ventaja económica a un país en
desarrollo. Con respecto al comercio internacional, el problema se presenta
cuando la escala de intercambio es fija, ya que a medida que la inflación
continúa la moneda encarece en relación a la moneda de otros países; crean•
' probable crisis de intercambio internacional. La inflación tamdo así una
bién puede reprimir el ahorro e inversiones domésticas debido a la incertidumbre que rodea al valor real de la moneda y también debido a los problemas de cambio de moneda.

La explicación de lo sucedido en los once países en cuestión no prueba claramente la posición de los monetaristas ni la de los estructuralistas. Bolivia
y México presentan los únicos casos en que aparentemente el control de la
inflaci6n creó un aumento en el grado de crecimiento. Además, México
es la única nación que presenta un cuadro de fuerte crecimiento real durante los 15 años comprendidos entre 1953 y 1968. Todos los otros países
excepto Uruguay, mostraron períodos de rápido crecimiento y también de
' RuDDLE, Kenncth y HAMOUR, Mukhtar, Abstracto Estadfstico de Latinoamérica 1970 (Los Angeles: Centro Latinoamericano, 1971), p. 301.

706

crecimiento lento o de estancamiento. Por lo tanto, el punto que se discute debe analizarse bajo varios aspectos: los problemas domésticos de ahorro, comercio internacional e inversiones, y la distorsión de precios, refiriéndonos en especial a precios de productos agrícolas.
AHORRO DOMÉSTICO E INVERSIÓN

La inflación reprime la tenencia de saldos en efectivo, ya que al pasar del
tiempo su valor real disminuye. En general, esa pérdida se ve compensada
con la tenencia de depósitos a plaro fijo, los cuales devengan intereses que
por lo menos compensan hasta cierto punto la pérdida del valor real de
la moneda causada por la inflaci6n. La tarifa de intereses que este tipo
de valores devenga es muy baja en muchos países de Latinoamérica, lo anterior es a manera de disuadir la tenencia de efectivo en esa clase de depósitos, al igual que en valores realizables.
John Deaver, en un estudio que realizó acerca de la inflación en Chile,
observó que los dep6sitos bancarios disminuyeron a un 11 % de la reserva
nacional en 1955 cuando la inflación era de 50% anual, después de que
los depósitos bancarios habían formado un 65% de la reserva monetaria
en 1928, época consiguiente a varios años de estabilidad de precios.10 Felipe Pazos not6 un fenómeno muy parecido en Argentina, Brasil y Uruguay.
Observó que la proporción de dinero y otros fondos con relación a la
proporción &lt;le dinero y otros fondos con relación a la producci6n doméstica declinó en el período de 1948 a 1970.11 Siendo así, mientras que la
inflación persiste, individuos y corporaciones tratan de transformar sus valores realizables, depósitos a demanda y otros depósitos, en inversiones que
mantendrán o aumentarán su valor real a medida que la inflación continúa.

La falta de interés en el ahorro trae como resultado que la economía se
ve incapacitada en promover inversiones domésticas de dos formas. Primero, debido a la mínima cantidad de depósitos a plazo fijo, los bancos no
pueden suministrar préstamos a la industria en cantidades compatibles con
el rápido grado de crecimiento. Segundo, debido a que las corporaciones
no mantienen saldos en efectivo, no pueden pagar altos dividendos para
11

DEAVER., John, "La Inflación Chilena y la Demanda de Dinero", en la publicación de David Meiselman, Variedades de la Experiencia Monetaria (Chicago:
Prensa de la Universidad de Chicago, 1970), p. 39.
u. Hubo años en los que la proporción aumentó mínimamente en cada uno de los
tres países, pero el movimiento en general fue en disminución.

707

�fomentar la compra de acciones. La falta de pago de dividendos, acompañada a la falta de saldos en efectivo, no deja que los precios de las acciones aumenten en el mercado. A medida que el valor real de la moneda

se importan en el presente crecerá a una razón de 8.8%.ª A menos que
se establezcan cambios en la situación de las exportaciones, u ocurra un cam-

declina, las acciones dejan de ser fondos que mantienen su valor real, dan-

comercio persistirán.

do como resultado otro factor que reprime la compra de dichos valores.
Por lo tanto, las corporaciones no logran obtener fondos de inversión mediante la venta de acciones. Lo anterior causa que las corporaciones dependan de sus ganancias para lograr fondos de inversión, lo cual reduce

los saldos en efectivo que serían usados para pagar dividendos, así agravando el ciclo. La importancia de la escala de intereses se ve ilustrada en
el caso de México, donde tanto el Banco del Gobierno como otros bancos
privados de desarrollo emiten bonos que devengan altos intereses. El resultado ha sido que un 4.5% y un 5.5% de los fondos disponih1es de cada
familia mexicana pasa por el sector financiero para convertirse en fondos

de inversión para la industria. Este sistema es usado para financiar la formación de capital que es cuatro o cinco veces mayor que la de Brasil, quien
utiliza un sistema similar, pero donde los intereses devengados son más ba-

jos. El pago de intereses más altos a los ahorrantes también significa intereses más altos para los inversionistas, y de esta manera, el sistema ayuda no
sólo al desarrollo financiero sino también ayuda a combatir la inflación.

12

COMERCIO INTERNACIONAL E INVERSIÓN

Los estructuralistas consideran que la crisis en el cambio de divisas es

bio radical en la demanda de importaciones, los problemas en la balanza de
Los monetaristas mantienen que los problemas en el cambio de divisas
son causados por la inflación interna. Si la inflación interna de un país es mayor que la de aquellas naciones con las que mantiene relaciones comerciales. la

moneda de dicha naci6n se sobrevalúa, dando como resultado que las exportaciones de ese país son más caras para el comprador a medida que las importaciones se vuelven más baratas, lo que llega a causar que las exportaciones
declinen y las importaciones aumenten. Lo anterior trae como resultado el
déficit comercial anteriormente mencionado. Los estructuralistas reconocen
este mecanismo, pero mantienen que dicha situación únicamente refuerza

la situación que fue creada inicialmente por la demanda poco flexible de
exportaciones, que resultó en una devaluación inicial -lo cual, al mismo
tiempo, provocó el aumento de precios de las importaciones para el comprador-. Este aumento en costos es transmitido al consumidor al aumentar los

precios en el mercado interno. El costo de producci6n aumenta debido a la
demanda por salarios más altos y debido al alto costo de las importaciones.
Los monetaristas, por otra parte, dirían que el problema fue causado por
la sobrevalución de la moneda en el cambio de divisas debido a la preisencia de inflación.
PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

la causa de la inflación. Estas crisis resultan debido a déficits en el saldo
de pagos, los cuales, bajo el punto de vista estructuralista, son el resultado de
deficiencias estructurales en las economías en desarrollo de Latinoamérica.
Raúl Prebish indica que en Latinoamérica "el crecimiento relativamente

Muchos estructuralistas mantienen que la agricultura en muchos países
latinoamericanos es responsable no sólo por la carestía de alimentos sino

lento de las exportaciones ha sido una obstrucci6n para un desarrollo más
rápido, ya que las exportaciones son un componente principal de la capacidad de importación." 18 Esa debilidad en la capacidad para importación
combinada con la creciente demanda por artículos importados, resulta de

también en gran parte por la inflación, ya que no responde a las señales
indicativas de la fluctuación de precios y no expande su abastecimiento. 15
Ellos creen que los propietarios de grandes extensiones de tierra o latifun-

un déficit en la balanza de comercio. Prebish estima que: "si el crecimien-

dios, que se mantienen ausentes, no responden a las señales indicativas de la
fluctuación de precios porque les preocupa más el mantener su control feu-

to del producto es a razón de 8% en 1980 la demanda de productos que
u L1TTLE, Tan, SCITOVSKY, Tibor y ScoTT, Maurice, Industria y Comercio en Al•
gunos Países en Desarrollo (London, Prensa de 1a Univern.dad de Oxford, 1970),
pp. 49-50.
ia PREBISH, Raúl, Cambio y Desarrollo (Washington: El Banco Interamericano de
Desarrollo, 1970), p. 47.

708

14
Estas estadísticas varían de país a país, pero la tendencia general según Prebish
debe ser la misma. El 8% de crecimiento le interesa a Prebish ya que él estima que
esto es lo mínimo que una nación latinoamericana necesita para considerarse como
naci6n desarrollada.
u EnEL, Matthew, Abastecimiento Alimenticio e Inflaci6n en Latinoamérica (New
York: Fredrick A. Praeger, 1969), p. 132.

709

�da! que el aumentar las ganancias. Por otra parte, la mayoría de las porciones de tierra restantes son minifundios, o ya sea pequeñas extensiones
de tierra que producen únicamente lo suficiente para la subsistencia del
campesino. Estas parcelas de tierra son tan intensivamente usadas que el
labrador es incapaz de aumentar su producción substancialmente aun cuando existe el incentivo de obtener mejores precios por la cosecha. El Cuadro 2 ilustra el porcentaje de estos tipos de extensiones de tierra.
No todas las fincas de más de 1,000 hectáreas son administradas por dueños ausentes, como fue demostrado en México, donde 1.4% de las haciendas y 25.3% del área son ejidos o fincas colectivas. 16 Las fincas pequeñas
claramente pertenecen a la clasificación de minifundios, y para simplificar
la clasificación asumimos que en los otros diez países, además de México,
las fincas grandes son latifundios." Es interesante el notar que únicamente Panamá tiene menos de un 30% de su tierra agrícola en estos dos tipos
de parcelamientos. Por otra parte, aparentemente no existe gran distinción
entre los pai.ses con alta inflación y baja inflación con relación a su tipo de
parcelarnientos agrícolas. Sin embargo, este factor no es adecuado como
para refutar la opinión de los estructuralistas.
Matthew Edel en su estudio acerca del abastecimiento de alimentos y la
inflación, observó que entre 1952 y 1966 México, Brasil y Venezuela dejaron
atrás o igualaron el crecimiento necesario en su abastecimiento alimenticio
para suplir la demanda. Por otra parte, Argentina, Chile, Colombia, Perú y
Uruguay no lograron aumentar su abastecimiento para satisfacer la creciente
demanda impuesta por el cr~cimiento de la población y de los ingresos per
cápita." Marmie Mueller en su estudio acerca de la inflación en México
notó una reducción en la estrechez agricultura! en el período no inflacionario
que siguió al año de 1950 con relación al período inflacionario a principios
de la década de 1950. Ella discute que esto implica que la estrechez agricultura! contribuyó a la inflación." Lo contrario pudo también haber sido el
caso, siendo la inflación la causa del poco crecimiento de la agricultura.
Abstracto Estadístico de Latinoamérica, p. 183.
Esta suposici6n no es completamente absurda, ya que México es el único de los
once países que ha implementado una reforma agraria extensiva. Los estructuralistas también asumen lo anterior para probar la extensi6n de latifundios.
111 EDEL, Mattew, Abastecimiento Alimenticio e Inflación en Latinoamérica (New
York: Fredrick A. Praeger, 1969 ), p. 132.
11 MuELLER, Marmie, Struct1JTal Inflation and the Mexican Experitnct, in Vale Economic Essays vol. 5 no. 1, Spring, 1965,
11
17

710

RUDDLE~

CUADRO

2

PORCENTAJE Y TAMAA'O DE FINCAS
(1,000

(5 Ha.
MINIFUNDIA

% de Fincas

Argentina (1960)
Bolivia ( 19.50)
Brasil ( 1960)
Chile ( 1965)
Colombia ( 1960)
Honduras ( 1966)
México ( 1960)
Nicaragua (1963)
Panamá ( 1961 )
Uruguay (1966)
Venezuela ( 1961)
FUENTE:

15.7
59.2
44.8
48.8
62.5
67 .6
65.7
50.8
45.8
13.9
48.7

Kenneth Ruddle and

o menos)
% de área

0.1
0.4
2.4
0.7
4.5
12.5
0.8
3.4
5.3
0.2
1.4

LATIFUNDIA

Ha. o más)

% de Fincas

% de área

5.8
6.2
0.9
1.3
0.2
0.1
1.7
~.6
0.1
4.9
1.3

74.4
91.8
44.2
72.7
30.3
19.7
78.4
30.5
5.7
58.3
62.7

Mukhtar Hamour, Statistical Abstract o/ Latin Ame•

rica 1970.

La inflación reprime la producción agrícola por varias razones. Primero,
porque la moneda se sobre-valúa, haciendo que los productos alimenticios
importados sean más baratos que los productos alimenticios importados sean
más baratos que los producidos localmente. Este factor no presenta ningún
problema bajo el punto de vista estructural ya que bajo estas circunstancias
los trabajadores no demandan aumento de salarios. Sin embargo, para prevenir una crisis en el cambio de divisas, muchas naciones latinoamericanas
utilizan la substitución de importaciones.

Dicha política prohíbe la entrada al país de alimentos extranjeros a precios
competitivos y la demanda total es puesta en la agricultura local. El resultado de combinar el tipo de protección antes expuesta con bajas escalas de
intereses y control de precios de alimentos es una situación en la que la recuperación de inversi6n es mucho mejor en otras industrias. Aun así, si un
país eliminara el control de precios de productos agricolas, acción por la cual
un país puede optar para mantener bajos los precios de los alimentos en una
forma artificial a manera de prevenir trastornos sociales y la demanda de
aumento de salarios, el incentivo para los dueños de latifundios está en invertir en una industria de manufactura que substituya las importaciones en
lugar de invertir en la agricultura, donde las ganancias son menores. Además,

711

�el precio de artículos manufacturados aumenta más rápidamente que el de

alimentos y de artículos manufacturados localmente, que fue causado por el

los productos agrícolas, lo que significa que en términos reales el precio de
los alimentos disminuye.

aumento de precios de materia prima.

El caso citado anteriormente, en el que es precio real de los alimentos dis-

De esta manera, el "wage-push" es el mecanismo usado para explicar el
movimiento de otras fuerzas inflacionarias a través del sistema económico.

minuye en relación a los precios de otros productos, es lo que sucedió en Ar~

gentina entre 1963 y 1970, cuando el índice de precios de alimentos aumentó en
general aumentó un 28% y el índice de precios de alimentos aumentó 27.5%.
Un caso similar se presentó en Uruguay, mostrando aumentos de 18.95%
y 18.88% respectivamente. En Brasil sucedió lo contrario. En México, el cual
contaba con un bajo índice de inflación, los precios de los alimentos también

SUMINISTRO DE FONDOS Y LA INFLACIÓN
Raymond Mikesell señala que el indicador económico que se correlaciona

aumentaron más rápidamente que los precios de otros artículos, el aumrnto

más directamente con el grado de inflación en Latinoamérica es el aumento en el suministro de fondos.21 Los monetaristas basan su posición en eI

fue de 28% y de 26% respectivamente. Es de notar que Edel encontró que
en el período de 1953 a 1970, de los países que lograron un crecimiento ade-

nistro de fondos de nueve naciones Latinoamericanas se ve comparado en el

cuado en la producción de alimentos, el precio de los mismos aumentó más

rápidamente que el precio de otras comodidades en Brasil y en México. De los
países que presentaron abastecimiento adecuado de alimentos, únicamente

Chile presentó un aumento de precios de comestibles que fue más rápido que
el crecimiento de la inflación en general. 20
Aparentemente la inflación es detrimento al crecimiento de la agricultura,

en lugar de ser el débil crecimiento de la agricultura un ímpetu para la
inflación.
SALARIOS
A pesar de que la inflación estructural como es descrita, comienza corno
"demand-pull", como resultado del aumento de demanda por productos
agrícolas o importaciones, eventualmente se convierte en "cost-push" en la
economía.
Los estructuralistas explican que esto ocurre debido a que el incremento
en costos para la industria se transforma en precios más altos para el consu-

midor, lo que resulta de la naturaleza no competitiva de la mayoría de industrias en Latinoamérica.

La industria mantiene que el aumento de precios se debe a que los trabajadores demandan salarios más altos. Luego, los trabajadores demandan salarios aún mayores a forma de recuperar el valor real de sus salarios, el cual
disminuyó como resultado del incremento de precio de artículos importados,
:o

712

RuooLE,

.Abstracto Estadístico de Latinoamérica, pp. 9-100.

tema de la inflación en lo anterior. El porcentaje del cambio en el sumiCuadro 3 con el porcentaje en el cambio de precios y la producción doméstica bruta a través de un período de cinco años comprendido entre 1965 y
1970. En su estudio de la inflación en Argentina, Brasil Chile y Uruguay,
Felipe Pazos encontró que los cambios de dirección en el suministro de fondos y el grado de inflación, presentaron las mismas señales y aproximadamente la misma magnitud; la correlación fue mucho mayor en Brasil y

Uruguay que en Argentina y Chile."'
La correlación entre el suministro de fondos y los precios también se ve
afectada por la velocidad de la moneda y el crecimiento de la producción
real. Como se puede ver en el Cuadro 3, cuando el grado de crecimiento
era relativamente alto en comparación al aumento en el suministro de fondos, los precios aumentaron relativamente despacio; y cuando el suministro

de fondos aumentó considerablemente más que el crecimiento real de la producción doméstica bruta, los precios aumentaron rápidamente. Panamá es el

único país que se sale de este patrón. Esta excepción se podría explicar por
medio del singular sistema monetario de Panamá que debió haber fomentado un fuerte efecto negativo en el cambio de velocidad de la moneda en
circulación. 23
Inflación en Latinoamérica, p. 146.
n PAzos, Inflación Crónica en Latinoamérica, p. 110.
" Panamá es la única, por así decir, naci6n independiente que usa ]a moneda de
otra nación casi totalmente. A pesar de tener un standard nacional de moneda, e]
Balboa, únicamente monedas metálicas se denominan en esta unidad de cambio; todo
el papel moneda consiste en dólares estadunidenses. Ésta ha sido la ~ituación desde
que se completó el Canal de Panamá. Está de más decir que Panamá no tiene un
Banco Central. Harry Johnson, Discusiones acerca de Economía Monetaria. (Cambridge
Mass: Prensa de la Universidad de Harvard, 1973), p. 223.
n M1KESELL,

713

�La velocidad puede ser un factor importante en la explicaci6n de la inflaci6n. John Deaver en su estudio de la inflaci6n Chilena encontr6 una fuerte
correlaci6n entre la tendencia del cambio en la velocidad y la expectaci6n de
inflaci6n en el futuro. El rezago impuesto por esta correlaci6n fue más o
menos de un año. 24
Otros factores también afectaron la tendencia de cambio en velocidad. Por
ejemplo, un cambio de relaciones con los Estados Unidos puede tener un gran
impacto en Panamá.

CUADRO
19651970 PorcenPaís

Argentina
Bolivia
Brasil
Chile
Colombia
Honduras
México

Panamá
Venezuela
l'uENTE:

1

taje de cambio en el suministro de fondos 1

203
50
253
309
99
58
50
102
55

'

3
19651970 Pareentaje de cambio en el índice de precios
al consumidor

142
34
247
212
70
12
19
10
8

19651970 Pareenta.je de cambio
en la producci6n doméstica
bruta constante

20
33

41
19
32

27
39
43
22

Kenneth Ruddle, Abstracto Estadútico de Latinoamérica, Tablas 26, 176
y 198.

Estos fondos constan de moneda y depósitos a demanda (cuentas de cheques) •

El mecanismo general en el incremento del suministro de fondos en Latinoamérica es mediante el financiamiento de los déficits del gobierno con
préstamos del banco central. Este proceso :ªusa ~n incremento en la b~se
monetaria, lo cual constituye la gran mayona del incremento en ~l. suxmmstro de fondos. El cambio en la proporci6n de moneda y fondos es umcamente
una pequeña parte del incremento."
La Inflación Chilena 'j la Demanda de Dinero, p. no.
21 GRIFFITHSi Brian, Política Mexicana Monetaria 'Y Duarrollo Económico, (New
York: Publicaci6n Praeger, 1972), p. 128.
,. DEAVER,

714

El resultado de esta política es que el gobierno aumenta los impuestos por
medio de la inflaci6n en lugar de aumentar los impuestos directamente. Lo
anterior es llevado a cabo ya que el país es incapaz de financiar su presupuesto por medio de préstamos de los sectores privados o extranjeros. Básicamente un impuesto de inflaci6n es una exacción de tributos de los ahorrantes
y actúa como una fuente de ingresos para el gobierno. Sin embargo, el impuesto de inflaci6n es detrimente para el crecimiento según se explic6 anteriormente. El impuesto tiende a vencerse a sí mismo.
Los estructuralistas dicen que el uso de este tipo de financiamiento no se
puede eludir. Ellos reconocen la correlación entre el suministro de fondos
y la inflaci6n, pero discuten que las condiciones estructurales forzan los déficits de gobierno, los cuales deben ser financiados por medio de préstamos del
banco central. Un magnífico ejemplo de lo anterior se vio en Chile, donde
los impuestos sobre la industria del cobre constituyen la mayor fuente de
ingresos para el gobierno. Lo que sucedi6 fue que cuando se present6 un
auge en las ventas de cobre, y el total de ingresos para el gobierno aumentó,
los gastos también aumentaron. Luego, cuando las ventas de cobre bajaron,
y por consiguiente los ingresos para el gobierno disminuyeron, se encontró
que o se incurría en un déficit_o se reducían los gastos a riesgo de causar
inquietud social. 26

Los estructuralistas también indican que a medida que los costos suben debido al aumento de precios de las importaciones y de salarios, los ingresos
del gobierno no aumentan. Este proceso crea un déficit instantáneo ya que
los impuestos indirectos, de los cuales los gobiernos Latinoamericanos dependen, no suben apreciablemente a medida de que los precios aumentan. Por
lo tanto, las demandas monetarias de la inflaci6n estructural se encuentran
con los déficits por el aumento de costos.
Los estructuralistas sostienen que cualquier intento en parar los efectos
de la inflaci6n estructural mediante la inhibici6n del crecimiento del fondo
de moneda resultaría en una disminuci6n de producción. Éste es el resultado de precios rígidos que una vez han subido, no volverán a bajar. Si la
demanda disminuye se verá una reducción en producción y los niveles de

empleo bajarán en lugar de bajar los precios, ya que los precios altos son el
resultado de salarios más altos y mayor costo de producci6n."
• MAYNARD, G. Inflación y Crecimiento: Lecciones de la Experiencia Latinoamericana, en Oxford Economic Papers, vol. 13 no. 2, Junio, 1961, (Oxford: The Clarendon Press), p. 188.
J'IÜLIVERA, Julio H. G. Inflación Estructural y el Estructuralismo Latinoameri-

715

�CONCLUSIONES
La interrogante sobre cuál de las teorías acerca de la inflación en Latinoamérica es más valida, ya sea la monetaria o la estructuralista, aún no ha
sido resuelta. La teoría estructuralista es atrayente en varios aspectos y en la
actualidad es muy atrayente aun para las naciones desarrolladas, las cuales
están sufriendo el grado más alto de inflación que se les ha pre3entado en
varios años. Usando la teoría estructuralista esa inflación en los países desarrollados se debe a una drástica rigidez, como lo es el aumento tan rápido
en el precio del petróleo, producto del cual estas economías tanto dependen.

tente inflación parece ser un prerrequisito para lograr un desarrollo económico de larga duraci6n. Es interesante el notar según lo expuesto que si una
política anti-inflacionaria se une con el pago de intereses e impuestos racionales, tal como es el caso de México, el rrecimiento económico puede ser
rápido y continuo.

Al seguir una política altamente inflacionaria una nación puede advertir
el tener que enfrentarse con rigideces y problemas económicos de inmediato,
pero a la larga, el resultado de dicha política, en la gran mayoría de los
casos, es un crecimiento más lento mientras que la inflación existe. F..sta
persistencia de rigidez y problemas es un precio que las naciones en desarrollo no pueden darse el lujo de pagar.

Los estructuralistas Latinoamericanos culpan a la estrechez agricultura! y
al comercio con el extranjero por la iniciación de la inflación. La inflación
se ve perpetrada por los trabajadores que demandan aumento de salarios
para mantener su posición económica, lo que desde luego causa qu':! la industria aumente sus precios para poder recuperar el desembolso causado por
lo anterior. Por lo consiguiente, las autoridades se ven forzadas ya 5ea a
aumentar el abasto de moneda o a forzar el estanramiento económico.
Respecto al comercio, los estructuralistas mantienen que la causa de los
problemas de saldo de pagos es el poco crecimiento de demanda por exportaciones latinoamericanas y el gran aumento en la demanda de importaciones. Estos problemas causan crisis en el cambio de divisas, lo cual resulta
en la devaluación de la moneda y esto sólo refuerza la inflación.
Sin embargo, la evidencia indica que no es pmdente para Latinoamfrica
el permitir que la inflación continúe. Aunque una política anti-inflacionaria implique un estancamiento por corto plazo, la alternativa de dejar C]Ue
la inflación crezca sin control parece causar lento desarrollo o un estancamiento de larga duración. Como se ve en el Cuadro 1, sólo Brasil, y por
poco tiempo Chile, parece haberse escapado de este resultado. El período
en que Chile experimentó su rápido grado de desarrollo fue cuando Jos
precios del cobre aumentaron, lo que creó mayores ingresos para el Gobierno. 28 Claro está que lo anterior aparece como un aumento en la producción doméstica bruta. Brasil presenta un caso único, ya que posee gran cantidad de recursos naturales y labores que no son explotados.
A menos que una nación sea muy nea, el prevenir una rápida y persiscono, en Oxford Economic Papen, vol. 16, no. 3, November 1964 (Oxford: The
Clarcndon Press), p. 327.
• I'R.EBISH, Cambio 'Y DeresarroUo, ver figura B, entre páginas 66 y 67.

716

717

�LAS CULTURAS HISTÓRICAS EN EL PROCESO
EVOLUTIVO HUMANO
ROBERTO

LARA

VELADO

I
CONCEPTO DE CULTURA HISTÓRICA

La palabra cultura, como casi todos los términos que trascienden del lenguaje corriente para ingresar al vocabulario filosófico o científico, tiene más
de un significado.
Podemos considerarla como la calidad del hombre culto; esto es, como el
conjunto de conocimientos, hábitos y sentimientos de un ser humano cultivado, adquiridos precisamente como resultado de su educación y que lo eleva

sobre aquellos de sus congéneres que carecen de ella; en este sentido, es la
diferencia existente entre el hombre civilizado y el salva je.

El anterior contenido no solamente puede aplicarse a los hombres individualmente considerados, sino también a los grupos humanos; es obvio que la
extensión del concepto y aun el concepto mismo, varían según se refiere a in-

dividuos o a colectividades.
Podemos también separar, dentro del anterior concepto de cultura, diversos aspectos en relación con el orden de conocimiento o de manifestaciones.
en referencia; aspectos que continuamos designando con la misma palabra,

aunque dándole un carácter especializado; de esta manera, podemos hablar
de una cultura jurídica, una cultura matemática, una cultura artística, una
cultura musical o una cultura religiosa.
Pero cuando nos referimos a las culturas históricas, queremos designar al-

719

�go diferente. Nos referimos a realidades psicosociales que o han tenido vigencia en un período histórico dado o lo tienen todavía; se trata de maneras de
pensar, sentir y obrar fundamentalmente comunes a todos los miembros de un

grupo humano dado, sin que esto excluya cierta diversidad en cada uno
&lt;le sus componentes; hay una unidad fundamental de mentalidades, tendencias y reacciones, compatible con la pluralidad de sectores de toda índole,
&lt;le corrientes de opinión y de individualidades.
Una cultura histórica es un producto esencialmente espiritual, es una ac-

titud ante la vida; actitud que condiciona las tendencias todas de los
miembros del grupo humano que realiza aquella cultura; por ello, influyen
fuertemente sobre las manifestaciones individuales y, en mayor medida, sobre
las colectivas, creando un estilo propio de vida del grupo humano en cuestión; este estilo es en definitiva el que especifica una cultura dada.
Una cultura histórica es, a la vez, un producto social, porque tiene vigencia como manifestación colectiva y únicamente en cuanto es colectiva. En

,efecto, el hombre vive y ha vivido siempre en sociedad y no puede ni concebirse siquiera la vida humana fuera del medio social. La sociedad es una
colectividad, esto es el conjunto de los individuos que la componen; no es
un ente abstracto, distinto de sus miembros, sino la reunión de todos ellos;
son los individuos que la componen, los que en definitiva piensan, sienten y
quieren; solamente que sus pensamientos, sentimientos y voliciones, como
resultado de la vida en común que todos comparten, resultan fuertemente
influidos por los demás; esta mutua influencia que constantemente ejercen
unos sobre otros provoca la formación de un "algo en común" que normalmente se hace sentir con mayor fuerza en las manifestaciones colectivas, precisamente por ser tales que el "algo diferente" de las distintas indi-

vidualidades.
El alma colectiva no es otra c9sa que la idealización de ese "algo en común" antes referido; la voluntad colectiva es la combinación de las volun-

tades individuales de los miembros del grupo humano en cuestión, la cual,
como resultado del mismo proceso, está fuertemente influida por el "algo
,en común" ya mencionado. Una cultura histórica es la suma de las mani-

festaciones del alma colectiva del grupo humano que la realiza, en cuyo proceso de formación, ese "algo en común" que le sirvió de punto de partida,
-se concreta en un estilo propio que se hace sentir en todas las manifesta-

ciones que la integran.
Desde luego, no por ser las culturas históricas productos colectivos, vamos
-a

desestimar los aportes individuales que contribuyen a su formación y des-

720

envolvimiento; las sociedades están constituidas por conjuntos de individuos,
por lo que las manifestaciones colectivas son, en resumen, el resultado de
esfuerzos de gran número de personas. Entre estos aportes se destacan los
realizados por los individuos superdotados, los genios, los héroes o como
quiera llamárseles; solamente que sus aportaciones tienen influjo en la cultura, en la medida en que son aceptados por los demás miembros del grupo,
o sea en cuanto entran a formar parte de ese acervo com{m que se encuentra
en el fondo del alma colectiva.

Los elementos integrantes de una cultura histórica, cualquiera que ella
sea, no son necesariamente uniformes; proceden de la creación del grupo

humano que la realiza o de las influencias sufridas a través de sus relaciones
con otros grupos. El complejo cultural admite, por lo tanto, elementos dispares y hasta algunos contradictorios; el contenido de cultura histórica, como
el de todos los términos que designan fenómenos sociales, no puede pretenderse absoluto. Cuando hablamos del estilo propio de una cultura o de la
unidad de un complejo cultural, nos referimos a una unidad de conjunto,
que admite elementos discordantes, a condición de que la tónica dominante sea uniforme.

La esencia de las culturas históricas reside precisamente en esa armonía
de conjunto que las caracteriza; mientras subsiste con individualidad propia,
esa tónica dominante del complejo armónico, que se manifiesta en mayor
o menor medida en todas sus manifestaciones, existe la cultura histórica
como realidad presente; en cambio, cuando el conjunto se disgrega y la tónica dominante deja de informar las nuevas manifestaciones culturales, la
cultura histórica ha muerto, aun cuando muchos de sus elementos y creaciones continúen viviendo; en este último caso, podremos estar frente a cul-

turas filiales de la desaparecida, que por ser filiales, contienen muchos elementos y aprovechan muchas creaciones de la cultura paterna, pero ésta

habrá dejado de existir desde que desapareció esa tónica propia que le
proporcionaba su identidad fundamental.
Hay algo más. Los fenómenos sociales son fenómenos de conducta humana colectiva, lo que vale decir, productos de la actividad de seres dotados
de una rica inteligencia, de una variada sensibilidad y de una voluntad
libre; por ello, todos acusan una rica variedad de matices. Las culturas
históricas no constituyen la excepción; dentro de una cultura histórica dada
podemos encontrar toda una gama de matices, desde ligeras variantes hasta
verdaderas variedades culturales; todo depende de cuán grandes sean las
diferencias que los matices culturales originen. Para usar un ejemplo que
nos sea familiar, analicemos nuestra propia cultura, la occidental. En su

721
humanitas. ----46

�.d tal admite dos variedades bien definí.
versión europea, la cultu':' '.""'' en
tantes son Inglaterra, Alemania
.
yos pnncipales represen
.
das: la nórd1ca, cu
.
J. emplares más conocidos son
'
d.
os . y la launa cuyos e
.
'
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, '
Italia, Espana y Francia, aun "edad 1 •'~a que Alemania y los paises es, , cerca de la van
ª=•
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glaterra esta mas
d la variedad nórdica que I ia y
.
F
· está más cerca e
.
candinavos; rancia
.
b"
odemos señalar dos vaneda. , amencana tam ,en p
España. En su vers'.odn tal. Norte~érica y América Latina.
des de la cultura oco en .
II

CARACTERÍSTICAS DE

LAS CULTURAS HISTÓRICAS

hist, ricas ha sido de reciente descubrimiento.
El fenómeno de las culturas h obe f
lado con caracteres definidos,
. s debemos a r onnu
'
Los autores a qU1e~e
. vski üswald Spengler y Amold J. Toynbee.
su teoría son N1colas l. Danile
'
.
'
hi t6 . co-culturales. los concibió como las granDanilevski los llamo grupos s n d 1
'ies tiene una misión, la de
.
hi , .
cada una e as cua
des civilizaciones stoncas,
,
¡· 'tado de tales valores; los
f d ental o un numero imi
desarrollar un va1or un am
.
tabl
par lo que su concepción es
. ,
.
leyes rígidas e mmu
es,
.
considero sujetos a

,

su teoría es semeJante

determinista; el ciclo vital. devi:::~;:oslasse~as de nac'.imiento, crecial de las plantas; recorre me .
d . t
c· ón. el período de florecimiento, florecimiento, decaden~1a y esmbegra l ~gota de manera definí•
tif' " lo considera muy reve y
miento y fruc icaaon
l af rma cuando vemos sus frutos,
'b'lid des. por regla genera ' i
'
d
ti.va sus pos1 1 a '
b d a y comienza a deseen er.
urva
de
crecimiento
interno
se
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que
ra
o
y
que 1a c
O "d t formu
.d b La decadencia de cci en e,
Oswald Spengler, en su con~c• ~ o rad termm·,·sta que tiene muchos puntos
" d la histona e
,
la una interpretac1on e .
. ' obstante que lo más probable es que
de contacto con la de Darulevski, no
no haya sufrido su influencia.
1 de la cultura, que considera como un
La idea central de Spengler es a d ás d u es,_._;e La interpreta. ¡ · d pendiente de los em
e s
r- ·
al
fenómeno socia m e
. .,
tre el mundo como natur eza
ción de Spengler parte de la¡ oposicd10n enmo naturaleza es el mundo del
historia· e mun ° co
· ·
y el mundo como
'
lid d. el mundo como historia
l . , dominante es la causa a ,
espacio, su re acio~
no admite la relación de causa a efecto, la sucees el mundo del tiempa,
al . . 1 sino para Spengler, es una
sión de acontecimientos obedece
smo' e
,

fuerza ciega que determina, entre los muchos acontecimientos posibles, el
que ha de realizarse; según sus propias palabras, los hechos posibles constituyen el futuro, al realizarse se convierte en historia. Asi como hay una
oposición entre el espacio y el tiempo, la hay entre causalidad y sino;
la relación de causa a efecto se analiza, se capta por medio del raciocinio; la noción de sino es irracional, no se comprende, se intuye.
Las culturas, según Spengler, son un producto del sino, que entre una
infinidad de posibilidades elige la que al realizarse se convierte en historia.
Al igual que Danilevski, considera que las culturas recorren un ciclo vital
integrado por etapas irreversibles de nacimiento, crecimiento, florecimiento,
decadencia y muerte; el sino determina el nacimiento y el estilo de cada
cultura, al que llama signo; este último determina las fases de su desarrollo; cuando sus posibilidades se agotan, la cultura muere fatalmente; durante la etapa final, la cultura se convierte en civilización, que Spengler la
concibe como la fase de las realizaciones puramente exteriores, pero con su
fuerza interior ya declinante.
Toynbee ha tenido el mérito de reconciliar la teoria de las culturas con
la posición librearbitrista, es decir con la realidad psiquica que todo acto
de conducta humana implica. Se ha inspirado en las ideas de Spengler,
de las cuales ha tomado la noción de las altas culturas, que Toynbee llama
civiliz.aciones; así como su proceso de desarrollo que, según este autor inglés, pasa por el nacimiento, el crecimiento, el colapso y la desintegración.
Pero modifica fundamentalmente la interpretación spengleriana de la historia al abandonar definitivamente la pastura determinista; para Toynbee,
todo el proceso de desenvolvimiento de las altas culturas o civilizaciones,
se explica por el mecanismo de lo que él \!arna "incitación-y-respuesta"; la
incitación es el estímulo, el reto que las circunstancias plantean al grupo
humano que creará la cultura, y que provoca la respuesta de este grupo, de
la cual dependen la creación de la cultura; la primera respuesta exitosa,
frente a 1a incitación, hace nacer la cultura; las respuestas exitosas sucesivas ante los retos que constantemente se presentan, impulsan su crecimiento. El colapso es resultado del fracaso ante la incitación; el reto que queda
sin la respuesta adecuada se mantiene siempre desafiante, se agiganta, provoca un cisma dentro del grupo humano que realiza la cultura, la cual, por
este camino, se precipita en su desintegración.
La respuesta exitosa no es el resultado de un acto creador del grupo
humano en su conjunto, sino de una minoría creadora; la mayoría carente
de creatividad la imita, reconociendo con ello lo adecuado de la creación
al reto presente; la minoría creadora se convierte en minoría directriz de]

723
722

�grupo, como premio de su creatividad. Al ocurrir el colapso, se presenta el
proceso contrario; el fracaso ante la incitación convierte a la minoría creadora en minoría dominante, es decir en una minoría que procura, por todos
los medios a su alcance, retener una posición directriz que ya no merece,
por haber perdido su creatividad; este intento provoca el cisma; el grupo
humano en este trance se divide en una minoría dominante, que lucha por
mantener su predominio, y un proletariado interno, que lo repudia y que
está constituido por las mayores, ante las cuales perdió su prestigio la antigua minoría dirigente debido a su fracaso ante la incitación; a estos dos
sectores hay que añadir un proletariado externo formado por los "bárbaros" de la periferia, es decir por los pueblos que no pertenecen a la cultura
en cuestión, pero que sufren su influencia. La desintegración es el resultado del choque, generalmente violento, entre la minoría dominante y ambos proletariados; de las peripecias de este choque resulta la desaparición
de la alta cultura que sufrió el colapso, asl como el nacimiento de una
o varias altas culturas filiales de la que se desintegra.
Toynbee divide las civilizaciones, como llama a las altas culturas, en "civilizaciones sin parentesco" y "civilizaciones con parentesco". Las primeras

son los ejemplares más antiguos de la especie, que emergieron de la cultura
primitiva o prehistórica, como fenómenos nuevos sin antecedentes del mismo

grado. Las segundas se originan como filiales de civilizaciones anteriores, dentro del proceso de desintegración de éstas, mediante el fenómeno que llama
"paternidad-y-filiación".
El proceso de desintegración de la alta cultura paterna, que desemboca
en la creación de las culturaS filiales, parte del choque violento, las más
de las veces, entre la mi noria dominante y ambos proletariados; por regla

"".'mba, por los "bárbaros" del proletariad
.
nulan la civilización de los ven •d
1aº exte'.11º· Los conqU1Stadores asiC1 os, pero
modifican
d
e1ementos; desempeñan el pa I d f
aportan o sus propios
bajo el influjo de una li ~6 e ermento renovador; la síntesis se realiza
.
re gi n super10r nacida
1 ú1 .
desmtegración de la cultura pa terna y aportada
'
en a• btima etapa de la
de los proletarios· la reli .6
.
por rmem ros de cualquiera
'
gi n supenor sum·n· tr ¡ b
espiritual de la alta cultura filial.
i IS a a ase de sustentación

III
US

CULTURAS HISTÓRlCAS y LA EVOLUCIÓN

Cuando se observa el proceso de devenir hist, .
tar su contenido, es decir a fin de form 1

.

onco ~on miras

~

interpre•

hechos capitales llaman la atención del : ar u~a leona de la historia, dos
es capaz de convertirse en la .d direc .º serva or, cada uno de los cuales
de cambio a que se encuen~:a. sorne:' de la t~ría. Son ellos: el proceso
la evolución histórica. y el fe 6
d as¡ las sociedades humanas, esto es
.
'
n meno e as altas culturas hist, .
. .
oncas o civ1lizaClones, a que antes me he refen"d o.
¿ Qué relaciones existen entre evolución
cu]
. , .
toda cultura histórica tiene su
.
y
tura histonca? Desde luego,
de sus etapas de nacimiento P";'P'_° proceso evolutivo, que realiza a través
' crecumento, colapso y desintegración p
11
no basta·' se trata de es tablecer Sl. las culturas hi 6 .
. ero e o
se producen dentro de procesos e 1 .
st neas son fenómenos que
pcndientemente

ellas.

po

r lo

vo utivos mayores o si cad
.
.
'
a una surge mde•

que su propia evolución se concreta a cada una de

general, la minoría dominante logra estructurar un imperio universal, esto es

someter a su dominio a todos los pueblos que realizan la cultura en cuestión
y aún se expande más allá; las civilizaciones en desintegración se tornan imperialistas y usan la fuerza para realizar su expansión. La formación del
imperio universal es una solución momentánea, un compás de espera y nada
más; como todas las soluciones fundadas en la fuerza, concluyen en un rotundo fracaso; detiene la desintegración por algún tiempo, al precio de
aumentar los sufrimientos que aquélla trae consigo y de hacer más completos
sus resultados; al final se derrumba el imperio universal, desapareciendo con
él, la minoría dominante que lo creó para que le sirviera de última trinchera.
Este derrumbe, que tiene su razón profunda en la agudización de la crisis
que sufre la civilización que se desintegra y del cisma que tal crisis provoca,
se consuma por la conquista del ámbito territorial del imperio que se de-

Spengler niega formalmente la evolu ·6
amplitud que las culturas· para este ~ n'¡ como proceso social de mayor
ciega del sino y el procC: d
au or, as culturas surgen de la fuerza
posibilidades. Toynbee ha: une. cambio conclu&gt;".' fatalmente al agotarse sus
lizaci
mteresante estudio de los contactos ent
..
ones, tanto en el tiempo como en el
.
re c1vi•
tema, reconoce que el campo de u
e~~~º·. Al abordar este último
I
que hace falta una conce ·ón ;a soª. CIVllización le resulta estrecho y
necesidad de b
pe,
m amplia; esta confesión fundamenta la
uscar una concepción que sin restar im
.
culturas históricas o ci·vil· .
1 '
portancia a las altas
JZaClones as enrnarq
d
d
lógicas del devenir h
'
ue entro e etapas cronolas culturas histó · urnano, o sea que configure el proceso de evolución de
neas.

725
724

�La verdad es que el proceso de la evolución lústórica no se circunscribe a
cada cultura separadamente, sino que las trasciende a todas. Acabamos de
referimos al proceso de "paternidad-y-filiación", mediante el cual las culturas filiales se derivan de las paternas; esto permite establecer sucesiones de
culturas, a través de todas las cuales se prolonga un solo lúlo de evolución,
se desarrolla un progreso evolutivo.

Por otra parte, los contactos de las culturas en el espacio provocan una
serie de intercambios culturales, cuyo resultado es la existencia de influencias

culturales mutuas; debido a tales intercambios, las culturas que los sufren
se modifican y, con independencia de la evolución propia de cada cul'.ura,
se puede percibir un proceso mayor, dentro del cual se des_arrollan y desmte•
gran las culturas. O dicho de otra manera, las culturas sm parentesco, q_ue
nacieron independientemente en diversas regiones, al entrar en con~t? e mfluirse mutuamente, comenzaron a evolucionar de manera conexa, ongmando
un proceso evolutivo mayor, que se proyecta en los procesos menores de cada
cultura y a su vez recibe el influjo de ellos; este proceso, como es natural,

incide p,.;,ponderan'temente en la formación de las culturas derivadas.
Los resultados de los contactos culturales en el espacio son varios; en los
casos más agudos toman la forma de colisiones culturales. En estas colisiones normalment: hay una cultura que asume el papel de cultura intrusa,
son'ietiendo a su influjo a otra u otras; las culturas influidas se modifican,
como consecuencia del impacto, sufren diversos grados de modificaciones,
que serán expuestas más adelante. En la segunda parte del encuentro, !ºs
papeles se invierten; la cultura o culturas influidas toman la contraofensiva
y disputan, la más de las veces violentamente, a la intrusa, su papel rector
en el proceso evolutivo.
Podemos clasificar los resultados de los encuentros culturales en el espa•
cío así: ¡) Absorción total: La cultura influyente hace desaparecer a las
culturas influidas, a las cuales sustituye; este resultado solamente puede producirse, cuando existe un gran desequilibrio entre la primera y las segun?~•
y supone además la conquista de los grupos humanos que realizan estas úJtJ..
mas, por los portadores de la cultura in~a ! un ejemplo de _est~ resultado
lo tenemos en la conquista europea en Amenca; las culturas indígenas precolombinas desaparecieron y la población americana entró a formar parte de
la sociedad occidental. 2) Absorción parcial: Se origina una síntesis entre 1:1
cultura influyente y las culturas influidas; estas últim_as _to_m~n de_ la pn•
mera todo Jo que puede compaginarse con su propia 1d1osmcrasia, pero
continúan suministrando gran parte del contenido de fondo de la cultura
modificada resultante del encuentro, la mayor parte de sus tendencias fon-

726

damentales, la esencia de su "ethos"; esta figura la hemos visto realizada
en la portentosa transformación japonesa del siglo XIX. 3) Comunicación
de ritmo evolutivo; la influencia es lo suficientemente superficial, como para

no alterar de manera apreciable el fondo de las culturas que la sufren; éstas
mantienen su identidad fundamental, pero su proceso evolutivo se toma más
vivo, marcha paralelamente al de la cultura intrusa; sus resultados suelen ser
provisionales, pues más adelante puede producirse una síntesis más com•
pleta; casos de esta figura son los mundos árabe e hindú contemporáneos, por
lo menos hasta este preciso momento.

Los encuentros culturales, en el espacio y en el tiempo, constituyen, en sus
diversas formas, incidencias y consecuencias, la esencia de la trama de la

evolución lústórica, durante el período caracterizado por la existencia de las
altas culturas o civilizaciones. El proceso de la evolución lústórica contiene,
en sus grandes etapas y períodos menores, a todas las culturas lústóricas. Las
altas culturas lústóricas son en realidad, los complejos espirituales armónicos en que, a modo de figuras estelares, se concreta de tiempo en tiempo
el proceso evolutivo humano.
Como consecuencia de los complejos de relaciones que los encuentros
culturales originan, las etapas del proceso evolutivo tienden a ser comunes
para todas las culturas de una misma época, que tienen contacto entre sí;
solamente quedan excluidas aquellas culturas o grupos de culturas, que por
cualquier motivo, carecen de la comunicación adecuada. De aquí que, aunque la regla general es que los procesos evolutivos contemporáneos tienden
a fundirse en uno solo, pueden coexistir procesos evolutivos independientes y
simultáneos, cuando los grupos humanos que los realizan han carecido de la
comunicación adecuada entre ellos, debido a un apartamiento de los unos
respecto de los otros. Tal apartamiento es generalmente geográfico, motivado por la distancia, como sucedió con los pueblos de la América Precolombina y con los pueblos del Extremo de Oriente; aunque no faltan las
ocasiones que nos demuestran la existencia de apartamientos psicológicos,
originados por cierta incapacidad psíquica de algunos pueblos en épocas
dadas, para asimilar las influencias culturales que les resulten exóticas.

Por lo tanto, la investigación en esta materia debe de orientarse a establecer, dentro de cada proceso evolutivo lústórico y dentro de cada una de
las grandes etapas y períodos menores, de tales procesos, las culturas que les
corresponden, sin descuidar la derivación que une a las culturas paternas con

las culturas filiales, porque tal lúlo de derivación marca la marcha del proceso, constituye ]a esencia del mismo.

727

�IV
LA EVOLUCIÓN DE LAS CULTURAS HISTÓRICAS

Hemos señalado la existencia de varios procesos evolutivos históricos. Es
indispensable establecer cuáles son ellos y qué etapas pueden distinguiJ'11C
en su desarrollo, como requisito previo a situar dentro de tales procesos y
de tales etapas las diferentes culturas históricas de que tenemos conocimiento.
Utilizaremos para ello las conclusiones de nuestros anteriores trabajos, las
cuales nos limitaremos a exponer muy brevemente, porque el espacio destinado a ello, no permite otra cosa.
Existe un proceso que podemos llamar primario, por el papel que ha desempeñado en el devenir histórico de la humanidad, considerado en su conjunto; dentro de dicho proceso, vemos aparecer las culturas más antiguas
de que tenemos noticia y vemos derivarse, unas de otras, series de culturas
hasta desembocar en las existentes en nuestro tiempo.
Los apartamientos de que hemos hablado, han originado otros procesos
simultáneos que también merecen que se fije en ~Jlos nuestra atención. Hasta
este momento hemos podido identificar tres, que son los que siguen: A) El
proceso puramente americano, realizado a través de las culturas indígenas
de nuestro continente, durante la etapa precolombina de nuestra historia, es
decir hasta la conquista europea. B) El proceso del Extremo de Oriente, realizado por los pueblos de esa parte del mundo casi hasta nuestros días. C) El
proceso que, en anteriores trabajos, hemos Jlarnado la variante oriental de la
evolución, porque se desgajó del proceso llamado primario, al principiar
la época que la Historia, en su nomenclatura tradicional, conoce como Edad
Media; la realizó el sector de la humanidad que habita la zona denominada
Cercano Oriente, aunque en realidad se proyectó en una zona bastante más
extensa, de la cual el Cercano Oriente fue nada más el núcleo.
El desarrollo de todo proceso evolutivo histórico implica grandes etapas y
períodos menores. Las primeras son las grandes unidades históricas que involucran cambios fundamentales en la marcha del proceso; de una gran
etapa a otra, cambia el sentido evolutivo; entendemos por sentido evolutivo
el conjunto de tendencias generales que predominan en el proceso y de valores fundamentales cuya realización le sirve de meta ideal. Los períodos
menores son las divisiones lógicas en que se articula una gran etapa del proceso, de acuerdo con la marcha del mismo, sin que haya de un período menor
a otro cambio fundamental en el sentido evolutivo.

728

Entre cualesquiera dos grandes etapas del proceso, una crisis de grandes
proporciones marca el final de la que procede y el principio de la que sigue;
estas crisis afectan a todas las culturas de su época, dentro del área histórica
en que se presentan, o sea a todas las culturas que realizan un mismo proceso evolutivo; sus consecuencias, por lo vasto de sus alcances, provocan un
desquiciamiento general en toda el área afectada, seguido del consiguiente

reagrupamiento de fuerza; por ello cambian el sentido evolutivo. Existen
también crisis de menores proporciones; pero éstas, por Jo limitado de sus
alcances, no son capaces de producir los efectos de las anteriores. Durante
el lapso transcurrido entre dos crisis de grandes proporciones, se desarrolla la
vida de todas las culturas peculiares de la etapa, salvo excepciones. Estas
grandes etapas, cuyos lineamientos se han esquematizado, las llamamos ciclos
históricos.
Un ciclo histórico, en la línea de pensamiento que hemos adoptado, es una
unidad ideal naturalmente observada, un lapso de duración variable durante
el cual el proceso evolutivo transcurre en forma equilibrada, suavemente, sin

que la afecten las grandes crisis, manteniendo en lo fundamental un mismo
sentido evolutivo; carece de cualquier contenido determinista que su nom..
bre, a primera vista, pareciera sugerir.

De acuerdo con la observación de los hechos por los que se manifiesta el
proceso evolutivo, dividimos un ciclo histórico en tres períodos menores, en

los cuales se concreta la trayectoria de su desenvolvimiento.
En el primero de tales períodos menores, se fijan las tendencias y el ciclo
adquiere su fisonomía propia. Los principios religiosos y el sometimiento a
la tradición son muy fuertes; la mayoría de las culturas históricas correspondientes al ciclo se generan en este período. Resulta un estado social caracterizado por un fuerte apego a los principios y convencionalismos que le
son peculiares, por una organización social basada en círculos rígidos y difíciles de superar y por la formación de unidades políticas estables y de tendencia perdurable. A este período Je llamamos período de integración, porque
en él se concreta el sentido evolutivo propio del ciclo a que pertenece.
En el segundo período se desarrolla la vida plena del ciclo. Parte del estado
social final del período de integración, dentro del cual aparecen las primeras
negaciones que discuten los principios fundamentales que Je sirvieron de
soporte filosófico; estas negaciones concluyen por provocar un movimiento
de gran envergadura, cuyo resultado es un nuevo estado social que, aún cuando conserva buena parte de la fisonomía externa del anterior, se ha apartado
en lo fundamental de su postura ideológica y lleva en si los gérmenes de lo

729

�que acontecerá en el periodo siguiente. A_ este per!odo le llamamos perí~o
de plenitud, porque en él cristaliza el estllo de vida resultante del sentldo
evolutivo del ciclo a que pertenece.

cu1turas anteriores desaparezcan y se formen otras nuevas; sin embargo,

En el tercer período se destruye la fisonomía del ciclo y surg~ el e~tado
social que permite el cambio de sentido evolutivo. Aparece~ _comentes ideológicas cada vez más apartadas de los princip'.os_ que presi~ieron la formación del ciclo las cuales son esencialmente disímiles entre s1 y tienen_ como
único fondo ¡omún la repugnancia a las formas tradicionales; estas ideolo-

Expuesto lo anterior, presentamos a continuación un cuadro esquemático
de los procesos evolutivos antes identificados, con sus respectivos ciclos hist6.

gías encontradas, así como las corrientes de reacción que re~re~nta la _resistencia del medio al cambio que se avecina, provocan movmuentos violen-

tos cada vez más frecuentes y cada vez de mayores proporciones. Resulta un
est~do social cuyas características son opuestas a las del originado en el ~eríodo de integración; se discuten todos los principios y todos_ los_ :onve~c'.onalismos; se superan fácilmente los círculos sociales y la orgamzac1on po~b~a
se torna débil y de tendencia efímera; por regla general, las culturas historicas correspondientes al ciclo entran en decadencia. A ~ste periodo_ le llamamos período de disolución, porque a través de él se debilita el sentido evo~~tivo propio del ciclo a que pertenece, hasta desapa~e"':r durante la crms
final, lo que permite su cambio para generar el ciclo siguiente.
El remate del proceso es la gran crisis final que, a través de acontecimientos violentos y de grandes proporciones, que se suce~en. unos a otros con la
rapidez del relámpago, disuelve el ciclo y genera el sigwente. En el curso_ de
la crisis hay un período hueco, ausente de evolución, cuando ha des~pareado

el sentido evolutivo del ciclo que muere y no se ha concretado aun el del
nuevo ciclo en vías de nacimiento. La desintegración se opera con relat~~a
rapidez, si comparamos el lapso necesario para que se efectúe con la durac1_on
de los periodos anteriores, pero sus consecuencias_ se prolo~gan hasta bien

entrado el ciclo siguiente. La crisis pertenece por igual al c_,clo que desa~rece y al nuevo que se genera; no podemos colocarla ex~lwavamente en nm•
guno de Jos dos, por ser característica de los hechos soa~Jes qt:e no se produzcan con exactitud matemática, es decir que no es posible senalar una f_echa exacta para separar, con absoluta seguridad cualesquiera dos etapas históricas.
Existe una estrecha relación entre el proceso evolutivo histórico, que es

una serie de ciclos compuestos de los periodos menores indicados, y el desarrollo de Jas culturas históricas correspondientes; por regla general, las altas
culturas históricas corresponden a un ciclo del proceso y des~parecen ~on
éste cuando no se han desintegrado antes; el cambio de sentido evolutivo
im~Jica una transformación espiritual tan grande, que resulta natural que las

hay casos en la historia de culturas que han subsistido a pesar del cambio de
ciclo, prolongando su vida como reliquias del pasado.

ricos y períodos menores, dentro de los cuales se ubican las diferentes altas
culturas históricas de que tenemos conocimiento. Este cuadro es el siguiente:

I) Proceso evolutivo primario: Consta, hasta hoy, de dos ciclos: El primero
comprende desde las más antiguas altas culturas conocidas, o sea las culturas arcaicas del Oriente Medio, hasta la caída del Imperio Romano; y el
segundo, desde el asentamiento de los bárbaros germanos en el territorio del
extinto Imperio Romano hasta nuestros días. En consecuencia, podemos subdividirlo de la manera siguiente:

A) Primer Ciclo: Representa el esfuerzo de la humanidad por superar las
condiciones primitivas de vida; fue un ensayo exclusivista, fundado sobre el
egoísmo de grupo erigido en sistema, que encontró su manifestación típica
en la tendencia al imperio universal. Sus períodos menores son:
1) Periodo de integración: Representado por las antiguas altas culturas
del Oriente Medio, hasta el Imperio Persa o Aqueménida inclusive. Las culturas propias de este período fueron :
Cultura egipcia: Llamada egipcíaca por Toynbee; es una cultura sin parentesco, emergida de la cultura primitiva de los habitantes del valle del
Nilo. Su historia se divide en tres etapas llamadas Imperio Antiguo, Imperio
Medio e Imperio Nuevo; para Toynbee su ciclo vital se cumplió integramente
en la primera etapa, poi' lo que considera a las otras dos como meras prolon•
gaciones durante las cuales la civilización egipcia fue una verdadera reliquia.
A nuestro juicio, se trata de un fenómeno distinto; la cultura egipcia, debido

al arraigo extraordinario adquirido durante milenios en el alma del pueblo
que la realizó pudo reponerse dos veces consecutivas de dos colapsos que normalmente debieran haber provocado su desintegración _
Cultura mesopotámica: Fue también una cultura sin parentesco, creada por
los pueblos que habitaron el país situado entre el Tigris y el Éufrates; en esta
zona vivieron sucesivamente los sumerios, los akadios, los amorreos o babilonios, los asirios y los caldeos; los sumerios fueron los creadores de esta cul.

tura, que se trasmitió luego de unos pueblos a otros dentro del área; se
proyectó a las zonas vecinas del Asia Occidental y tuvo su encuentro con la
egipcia en la que hoy es Palestina; la cultura fenicia, a nuestro juicio, fue

731

730
í

�· p ara T oynbce '. se trata de dos . culuna simple variedad de la mesopotanua.
turas sucesivas: la sumeria, cultura sin parentesco, realizada por su'."enos y
akaclios. la babilónica, realizada por \os otros tres puebl~s, la _que conobe como
. .
filial de' la primera, ongmada
como resultado. de las mvasiones de los amo'--·-·tas y otros· dada la total identidad de los caracteres de ambas
rrcos los ....,,,,
'
. º6 n de que se trató
'
. T oynbee' soy de opim
culturas, como lo reconoce e1 propio
.
de una cultura de gran vitalidad, que pudo absorber a los invasores.
. d
támica surgida en el Asia Menor,
Cullurtt hitita: Es una filial e Ia mesopo
'
•
do la
como resultado de la conquista de una zona a la cual se ha?'ª proyecta . .
cultura paterna, por los heteos o hititas, probablemente tnbu de, l~ an~'
aunque sabemoS poco de este pueblo , la filiación de su cultura está uera e
toda duda.
Cultura hindú anterior: Es la misma que Toynbee llama i~clica, por had arrollado en el valle del Indo; es probablemente una filial d~ la merseámi~
º6 de la conquista de la zona mencionada por los anos; hay
sopot
ca; surg,
1
• ta
uertes
indicios
para
suponer
que
dicha
zona,
previamente
a
a
~onqms
,
f
.
· •
tros mcsopotam1os · comhabia sido colonizada por los sumenos o qu,zas por? .
. d' 1 b. d.
'odos véd.,co y brahamánico de la hIStona hm u; e u ISmo
prend e los pen
•
"6
y las conmociones que le fueron contemporáneas marcaron su desmtegrac1 n
y el nacimiento de su filial la hindú posterior.

be

Cultura egea o minoica: Nació en las islas del mar Egeo siendo su núcleo la
isla de Creta; Toynbee la supone una cultu"'. sin pa':"ntesco, pero me _parece
más robable que se originó bajo la influencia combinada de la egipcia y la
mcso!:otámica; sirvió de puente para llevar el fenómeno de las altas culturas

históricas de Asia a Europa.

de la conquista del mundo egeo por los bárbaros helenos, quienes con los elementos culturales sorbidos de los minoicos, crearon la cultura más sorprendente de toda la historia, mediante la sublimación de los valores humanos.
Toynbee llama a esta cultura simplemente helénica, por el nombre de sus
creadores; Spengler la llama apolínea, porque su ideal estético fue la representación del cuerpo desnudo, cuyo símbolo es la estatua de Apolo, y la señala como signo la corporeidad del aqui y del ahora. Esta cultura fue realizada
y dirigida sucesivamente por tres pueblos: 1) Los helenos que la crearon y
cuyo ideal fue la libertad ciudadana, mantenida en sus ciudades-estados independientes. 2) Los macedonios, que la recibieron cuando la Hélade estaba ya
en decadencia; con la conquista del Asia y el Imperio de Alejandro Magno
proporcionaron la ocasión de un formidable encuentro cultural, especialmente
con la cultura hebreo-irania. 3) Los romanos, que la recibieron de las colonias de la Magna Grecia, en el Sur de Italia, y de los etruscos, que estaban
completamente helenizados; por ello pudieron sustituir a los griegos como
portadores del helenismo. Despué• de sus guerras con Cartago, Roma recogió
la bandera del imperio universal propia de las culturas del Oriente, pero la
transfonn6 en función y provecho del ideal helénico de la libertad ciudadana,
sustituyendo el autócrata por el pueblo-rey, el pueblo romano, aunque esta
concepción solamente haya tenido cabal cumplimiento durante la etapa republicana.
Variedad helenistica: No se trata de una verdadera cultura distinta, sino
de la combinación de la helénica y la hebreo-irania, ambas en decadencia,,
como resultado del encuentro cultural que significó la conquista del Asia por
los macedonios; los estados sucesores del Imperio de Alejandro Magno, fueron orientales de alma recubiertos de un barniz de helenismo. Tiene la importancia de haber servido de punto de partida para la creación de la cultura bizantina, en el ciclo siguiente.

Cultura hebreo-irania: Toynbee la llama siriaca, porque tuvo su orir~ en
iria y Palestina. sus variedades antiguas son la e rea
1a zona que hoy es S
'
.
r º6
la medopersa. Los hebreos la crearon, bajo el influ10 de su r~
n mono;eista producto de la Revelación Divina; luego, duran!~ la caut'.v1dad de Bha' fueron los maestros de los medopersas qu e' debido a. la mfluenc1a
bilonia
.6 b . e-1
brea :rearon el zoroastrismo. Es una filial de la mesopotámica; naoed taJOdel
infl ' . de las invasiones de 1os " pueblos del mar'' ' piratas proc en. es e
uJO
. • ante el asalto de los bárbaros helérucos.
derrumbe
de la cultura mm01ca

Cultura hebreo-irania: Esta cultura, que como se dijo anteriormente se
originó en el período de integración, tuvo que enfrentar una durísima lucha
por su existencia, contra el helenismo intruso traido en las puntas de las lanzas de los invasores macedonios y romanos. Este esfuerzo excesivo fue el factor más importante de la tendencia a la estereotipaci6n de las formas, rafa de
la variante oriental de la evolución.

2) Periodo de plenitud: Representado por la Hélade, el Imperio Mace~onio y sus estados sucesores y la Roma republicana hasta la marcha de Sila
sob re Roma . Las culturas propias de este período fueron:

lial de la hindú anterior; comprende los períodos budistas e hinduistas; en su
nacimiento tuvieron influencia diversas conmociones, entre otras las invasio-

'!5'

Cultura helénica o grecorromana: Fue una filial de la minoica, resultante

732

Cu/lura hindú posterior: Toynbee la llama simplemente hindú; es una fi.

nes de los guteos y de los macedonios de Alejandro Magno.
733

�3) Período de disoluci6n: Representado por el Imperio qt'.e constit~y6 la
decadencia romana; y, como Roma había extendido su domiruo ~r casi t"?"
el área donde se realizaba, en aquel momento, el proceso evolu~vo pnmar10,
a todos los pueblos y culturas respectivas.
Los .facarrastro, en su declin·•'6n
'"""
.
.
tores de la decadencia romana fueron dos: 1) La lucha social entre_ patncios
y plebeyos, que fue aprovechada por los capit:'°es-políticos P".'ª IIllplantar
el Cesarismo, que después encontr6 su legahzaci6n en el Impeno. 2'. La mfl encía del Oriente helenístico conquistado, en plena descompoS1c16n, que
r:iajó las costumbres y destruyó los valores. Todo el proceso d~cadente f~e
· ¡¡ ac1on
·' al Oriente·, Spengler resalta esta
de una constante asrm
.
.circunstancia.
, .
Por su parte, la variedad medopersa de la cultura hebreo-irama logro m~ependizarse del helenismo intruso; los imperios p~rto y persa, que se, •~cedieron en el Irán, fueron una restauración del antiguo Estado_ aquemeruda. Al
final del drama, los bárbaros germanos heredaron a Roma; mgresaron ~ Imperio como esclavos, luego acapararon los triunfo~ ~n la arena del anfiteatro
y del circo, después como mercenarios de los ultunos _emperadores fu~ron
los verdaderos dueños de la situación, finalmente conquistaron el Imperio y
se repartieron sus despojos.
B) Segundo ciclo: Representa un esfuerzo por superar el exclu~ivismo_ del
período anterior y por crear un sistema compatible con la plural,?ad h1St6rica de los agregados sociales; durante su desarrollo, la cultura. occ1den~l ha
desempeñado el papel de cultura rectora del proceso evolutivo, debido a
que, con su expansión sin precedentes del último lapso, ha hec~o marchar a
su propio ritmo evolutivo a todos los pueblos y culturas de la tierra. Sus períodos menores son:
¡) Período de integraci6n: Comprende la alta Edad Media occidental, has-

ta la caída de los Staufen y el final de las cruzadas. Durante esta, eta~a, se
forma la cultura rectora del ciclo, lo cual ocupa por entero el penado. Las
culturas que intervinieron en esta etapa son:

Cultura occidental: Nació de la fusión de la cultura helénica o ~ecorromana, de la cual es una filial, con los elementos aportados_ por '.ºs barb~ros g~~·
manos, que hiaeron
e1 papel de fermento renovador. , baJO. la influencia
. dec1S1.
·
t del cns·tianisrno ,• la importancia cap, tal de la mfluenc1al
va y predomman e
cristiana en la gestación de esta cultura, queda de manifiesto al_ r"'.'ordar e
·uicio
Toynbee, quien considera que el Cristianismo fue_ la cnsál1~a. de_la
J al sal"
la niariposa de la civilización occidental. Sus ideales ongmanos
10
cu
•
1 · ·
l l alisrno
fueron el universalismo religioso, nacido del idea cnstiano; Y e P ~r
lítico originado en el particularismo germano, que se desenvolvi6 . en el
po
· al'·
se Ilu.uu
..:-:ento peculiar de todos los occidentales. Sus pnmeras
naCtOn !SIDO,

a:

creaciones fueron: en el campo político-económico, el feudalismo occidenta~
el gremio y la república comunal; y en el campo propiamente cultural, la
filosofia escolástica, la romántica caballeresca y el arte gótico. Spengler la
llama cultura fáustica; le señala como signo el voluntarismo manifestado en
su deseo incontenible de lanzarse a los espacios infinitos.
Otras culturas: Durante el desarrollo de los acontecimientos del período,
hubo encuentros entre la naciente cultura occidental y las culturas del proceso evolutivo simultáneo que llamamos variante oriental, especialmente la

cultura bizantina y la islámica; estas culturas hicieron sentir su influjo en
el proceso.
2) Período de plenitud: Comprende la baja Edad Media occidental y la
Edad Moderna. Las culturas que intervinieron en esta etapa son:
Cultura occidental: Sufre la primera gran transformaci6n cuyas manifestaciones son: en el campo propiamente cultural, el Renacimiento; en el campo
religioso, la Reforma; en el campo político, el absolutismo; y en el campo
económico, el mercantilismo y el imperialismo colonialista. Al mismo tiempo,
se inicia la carrera expansiva de esta cultura, que debía de llevarla a todos
los rincones del planeta y hacerla desempeñar el papel de cultura intrusa
respecto a las demás culturas de la tierra; aparecen los primeros imperios coloniales; la conquista de América destruyó las culturas puramente americanas
y convirtió a nuestro continente en parte de la sociedad occidental. El movimiento intelectual conocido con el nombre de la Ilustración, sentó las bases
ideológicas de donde partiría el desarrollo del período siguiente.
Otras culturas: La expansión de la cultura occidental comenzó a comunicar el ritmo evolutivo propio del proceso a otras culturas, haciendo que
tal proceso se extendiera a otras regiones del planeta. La conquista europea
englobó a América dentro del Occidente; a partir de Pedro el Grande, la
cultura rusa, conservando en su alma su propia idiosincrasia resultante de
la variante oriental, ingresó al proceso primario.

3) Período de disoluci6n: Iniciado con la Revolución Francesa y cuyas
convulsiones finales las estamos viviendo aún. Las culturas propias del período, que son las mismas que figuran en el escenario mundial del presente,

son las que siguen:
Cultura occidental: A partir de la Revolución Francesa, se inicia el proceso que la condujo a la aguda crisis del presente. Nace el liberalismo y crea
la postura econ6mica que sirvió de condición para que la revolución indus-

trial originara el problema social, máxima incitación del mundo contempo-

735
734

�ráneo, a la cual aún no se ha dado la respuesta que requiere. La carrera
expansiva de esta cultura ha continuado hasta unificar el proceso evolutivo
en todo el mundo de hoy y provocar el más formidable y extenso de los
encuentros culturales que registra la historia.
Otras culturas: Tal como se ha dicho, una a una todas las rlemás culturas
de la tierra han ingresado al proceso primario de la evolución; la cultura del
Extremo de Oriente en la parte final del siglo recién pasado; las culturas islámica o hindú a principios del presente. En este momento, no hay cultura
alguna que realice un proceso reparado; lo cual no nos autoriza, desde luego,
para afirmar que la evolución no pueda volver a diversificarse en el futuro.
II) Variante oriental de la evolución: Se trata de una diversificación del
proceso primario, ocurrida al iniciarse el segundo ciclo del mismo. Los pueblos del Cercano Oriente, descendientes de los creadores de las primeras culturas que pusieron en marcha el proceso evolutivo primario, continuaron
produciendo formas culturales similares a las del ciclo anterior, más avanzadas y aún brillantes en ciertos aspectos, pero sin cambio de sentido evolutivo. El fenómeno obedeció a un apartamiento psicológico del proceso, producido por la estereotipación de las formas, debido a la larga resistencia de
las culturas de la zona contra la influencia de los conquistadores macedonios
y romanos. Este proceso condujo a las culturas de la zona, tras un corto periodo
de evolución, al estancamiento. Las culturas propias del proceso son:
Cultura bizantina: Toynbee la llama cultura cristiano-ortodoxa cuerpo principal. Fue la resultante de la combinación de la helenística oriental con la
versión romana de la helénica, modificada por el CristianLsmo, cuyo papel
fue acá menos influyente que en su hermana occidental; es una filial de la
helénica; podemos considerarla como una versión, mucho más avanzada y
sobre todo elaborada en extremo, de la variante helenística. Absorbió a los
pueblos balkánicos y se proyectó hacia el norte, donde sirvió de punto de partida a la cultura rusa.
Cultura islámica: Toynbee la considera como una resurrección de la que
llama siriaca, que nosotros designamos como hebreo-irania; Spengler la llamó
mágica y le señaló como signo la figura de una cueva. La consideramos una
filial de la hebreo-irania, nacida de las invasiones de los árabes que fueron su
fermento renovador; su corta evolución fue brillante. La conquista de los turcos solyúkidos fue su primer quebrantamiento; la de los tártaros le quitó su
impulso evolutivo; la de los turcos otomanos representa el estancamiento de
la zona, tanto es así que Toynbee la coloca entre las culturas detenidas.
Cultura judía: Fue una reliquia del pasado; las comunidades judías dis-

736

persas en la zona, sobre todo en el Imperio islámico, conservaron por siglos
su variedad cultural originada en el primer ciclo primario.

Cultura rusa: Nació de la proyección hacia el norte de la cultura bizantina
modificada por la conquista tártara o mongola que acentuó su orientalismo.
Es la única cultura de la zona que no se estancó; sus contactos con el Occidente la hicieron ingresar al proceso primario, antes que las demás; su encuentro

con Occidente y la colisión cultural que con ello se produjo, la empujó, a través de la revolución de 1917, al régimen marxista-leninista y a hacer de tal
doctrina la bandera de todo el movimiento antioccidcntal contemporáneo.
Cultura hindú posterior: Esta cultura nació en el ciclo anterior. Como resultado de la conquista mongólica, sufrió igual quebrantamiento que las demás
de la variante; el Imperio del Gran Mogol constituyó su período de estancainiento. Fue necesaria la intrusión occidental, mediante la ocupación inglesa, para sacudirla en tal forma que la devolvió a la evolución.
111) Proceso evolutivo americano: Representa un esfuerzo similar al del
primer ciclo primario por superar las condiciones primitivas de vida, realizado

con independencia del mismo. Comprende dos ciclos; el primero o sea el precolombino, que es el que contiene en realidad realizaciones culturales america-

nas desvinculadas de la evolución primaria; el segundo o sea el postcolombino, es el proceso de asimilación de la evolución americana a la evolución
primaria. Sus períodos menores son:

A) Primer ciclo: El proceso se localiza en 2 zonas: la del Norte, que comprende la meseta del Anáhuac, el istmo de Tehuantepec, Yucatán, Guatemala,
El Salvador citralempino y parte de Honduras; y la del Sur, con núcleo en el
Perú, que se extiende además al Ecuador, Bolivia, parte de Colombia y
el norte de Chile; fuera de estas zonas, solamente han prosperado algunas culturas aisladas denominadas periféricas. Los períodos menores de este proceso
son:

1) Período de integración: Representado por las culturas arcaicas, o sea
por el proceso de creación de los complejos culturales puramente americanos.
Las culturas propias del período son:
Culturas antecedentes: De las cuatro corrientes de población que, según los
indigenistas contemporáneos, originaron la población americana precolombina;

la última que fue la de los polinesios cultos llegados por la vía marítima a través
del pacífico, es la que trajo los elementos de alta cultura. Si esto es cierto, podemos señalar como antecedentes de las culturas de este ciclo, fuera del suelo
americano, en las islas de Oceanía, a la melanesia y a la polinesia; la primera

737
humanitas.-47

�es una cultura primitiva antecedente de la segunda, que es la única que podemos calificar de alta cultura, aunque de muy corta evolución que concluyó en
un proceso regresivo, antes de ocurrir el cual debió de producirse la emigra•
ción a América. Estas culturas son una proyección de la indochina, resultante
del encuentro de la hindú posterior y la del Extremo de Oriente en la peninsula sudorienta] del Asia.
Culturas de transici6n: Son las que los autores conocen como culturas preclá-

sicas o formativas, o sea las que con los elementos traídos por los polinesios, sentaron las bases de las futuras creaciones puramente americanas; en la zona del
norte, podemos citar la otoml, la olmeca y la teotihuacana; en la zona del sur,
las culturas pretiahuanaquenses y la cultura de Tiahuanaco.
Culturas clásicas: zona del Norte: En esta zona floreció la cultura maya, que
Toynbee considera como sin parentesco; tuvo sus antecedentes en las culturas de
transición, especialmente en la olmeca; el problema de si fue una cultura originaria o una filial, depende de si las culturas antecedentes pueden o no considerarse como altas culturas, para lo cual los elementos de juicio de que disponemos no son suficientes. La cultura maya fue creada por los mayas, que le
dieron su nombre; y continuada por los toltecas, primera ola de invasión de los

bárbaros venidos de los desiertos del Norte.
Cultura clásicas: zona del Sur: Son las filiales de la cultura de Tiahuanaco,
probablemente; entre ellas, citaremos, la chimú en la costa y la aimarae en la

sierra.
2) Periodo de plenitud: Representado por las últimas culturas clásicas,
o sea por los complejos culturales americanos más elaborados, la mayor
parte de los cuales fueron encontrados por los conquistadores europeos. Las
culturas propias de este periodo son las siguientes:
Cultura de la zona del Norte: La mayor parte de ellas son filiales de la
maya, nacidas a ralz de las invasiones de los bárbaros nahuatlecas, proceden-

tes de los desiertos del Norte. Estas culturas son: a) La segunda cultura
maya, que floreció en el Yucatán; Toynbee la considera como una filial de
la antigua cultura maya y la llama yucateca; creemos que se trata más bien
de una prolongación de la cultura maya original y no de una filial. b) La
cultura nahuatleca, que Toynbee llama mexicana, que fue la filial de la
maya nacida directamente como efecto de las invasiones; fue realizada por
las diversas tribus de los nahuatlecas, en la meseta del Anáhuac, los chi•
chimecas, los tecpanccas, los tlaxcaltecas y los aztecas; en El Salvador citra•
!empino, los pipiles. c) La cultura maya-quiché, realizada en Guatemala, filial

738

de la maya más conectada con las cultura
las tribus maya-quichés , .
paterna que con los invasores·
mas importantes fueron los
"ché 1
,
les, los tzutujiles los mames
qm s, os cakchiqueI
'
Y os pocomames.
Gutural de la zona Sur·. L a umca
, . cu1tura de esta
.
zona, en este periodo
f ue 1a · cultura inca, que Toynbee 11 arna andina
y la consid
·
'

tura sm parentesco. en realid d f
..
'
a ue una filiar de ¡
los quechúas o quichúas; el nombre de in
. a
chúas daban a sus soberanos·
.
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de la América indigena.
' constituye la realización

era como una cu\.
.
ann";ae, realizada por
del titulo que los quecultural más avanzada

ch Culturas
realizadperiféricas·. Entre éstas so1amente merece
a,
a por los indigenas de igual nombre
aunque se extendió tamb",
p
en
ien a anamá y Cos Ri
más la cultura caribe de los inclí
d I ta ca.
genas e as Antillas

citarse I

merezca considerarse como alta cultura

·

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c tura chibColombia y Venezuela
,
Los autores citan adeI
al

' a cu

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no creemos que

3) Disoluci6n: Cuando se presentaron 1
nas de América que aún sub . t'
os europeos las culturas precolombiSIS ian que eran la
periodo de plenitud estaban y
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mayor parte de las del
.
'
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disolución debió de estar ce e
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no llegó a cumplirse.' fue susti" tm"do por un ultrarrá 'do ya. 'od
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.
tico, representado por el D
b. .
p1 o peri o criescu ruruento y la conquista.
B) Segundo ciclo: Contiene el proceso de ad
.
dental conquistadora al
di
.
aptaaón de la cultura occien el área latinoamerican:eseoh prop1liza~dde nuestro Continente. E.ste proceso,
O a través de tre
rea
que son: 1) Adaptación de los col
s procesos menores,
criollos, al medio americano 2) E~nos e~ro_peos y de sus descendientes, los
parte de la población latin . .
mesttza¡e, que ha producido la mayor
comunidades indígenas po~nc;-'1ª· 3 ) ~a lenta absorción cultural de las
norteamericana, solamente el ;~:::::e ;:c1dental circundante. E~ el área
los otros dos han sido sustituidos
I
p~ocesos menores ha temdo lugar;
de los indígenas por el conquistarr ª ~esp'.adad_a Y ~istemática destrucción
timiento racista Los pe 'od
or ang osa¡ón, rmbwdo de un fuerte sen.
n os menores del ciclo son:

'

ª

1) Período de integraci6n. Constituid
1
cual se formó lentamente l.. sociedad o por a etapa colonial, durante la
la independencia cuya ca sa
f d amencana, hasta su culminación con
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'
u pro un a habremos de b
1
ps1qmco concomitante.
uscar a en el proceso

¿

2) Periodo de plenitud: Que ha tenido lu
.
.
durante el cual se concretaron las n . lid
en el siglo recién pasado,
ac10na a es de esta parte del mundo y

739

�se oper6 paulatinamente la fusi6n del proceso evolutivo americano con el
proceso evolutivo primario. Corno resultado de la diferencia apunt~a en
los procesos menores, en las dos áreas señaladas, han resultado dos vanantes
en la versi6n americana de la cultura occidental, la norteamericana y la
latinoamericana.
3) Periodo de disoluci6n: Se ha presentado en nuestro siglo, pero ya no
es netamente americano, sino mundial; es decir que forma parte del proceso evolutivo primario, por haberse operado ya la fusi6n de ambos procesos.
IV) Proceso evolutivo del Extremo de Oriente: Al igual que el proceso
americano, constituye un esfuerzo por superar las condiciones primitivas de
vida realizado con independencia de los demás. Contiene un único ciclo,
que 'termina en un largo estancamiento prolóngado casi hasta nuestros días;
sus períodos menores son :
[) Periodo de integraci6n: Durante el cual se configura la cultura dominante en el área; comprende el despertar de la primera alta cultura de la
zona y sus primeras vicisitudes, a través de la pugna entre dos tendencias:
la ancestral imperial universalista y el particularismo feudal. Esta cultura es:
Cultura del Extremo tk Oriente: Es la alta cultura básica de la zona;
naci6 en China, siendo su tendencia dominante inicial la imperial universalista; el feudalismo constituy6 la primera crisis de esta cultura. Se proyectó al Japón, donde el feudalismo era el régimen inmemorial. y donde_ la
introducción del sistema imperial de tipo chino provocó la pnmera cns1S.

2) Periodo de plenitud: Constituido por el triunfo definitivo de una tendencia sobre la otra; las condiciones peculiares del proceso, con independencia de la tendencia triunfante, estereotipó las formas; el período evolutivo
fue relativamente corto y desembocó en un largo estancamiento hasta la llegada de los occidentales. Las culturas propias del período son:

de China y al Oeste de la India. Este complejo cwtural tuvo sus derivaciones en las islas de Oceanía, donde bajo su influencia, surgieron las culturas
melanesia y polinesia, que ya han sido citadas como antecedentes de las
americanas precolombinas.
3) Período de disoluci6n: Como consecuencia de la incitación que para
los pueblos del Extremo de Oriente representó la intrusión de los imperialismos occidentales durante el siglo recién pasado, se sacudió el estancamiento en que había caído en el período anterior y se inició la disolución de su
único ciclo, la cual, como efecto del encuentro con la cultura occidental intrusa, se ha fundido con el periodo de disolución del proceso evolutivo primano.
V) La crisis del presente: Estamos asistiendo al período crítico final, en
que se disolverá tanto el segundo ciclo del proceso evolutivo primario, como
los demás ciclos de los procesos que se han fundido en el mismo; después
la evolución cambiará de sentido y aparecerán nuevos ciclos hist6ricos. En
el presente momento histórico, toda la humanidad, por primera vez, realiza
un mismo proceso evolutivo, Jo cual no nos autoriza para afirmar que no
volverá a presentarse una diversificación en el futuro; asistimos a un gigan•

tesco encuentro cultural de proporciones mundiales; como resultado de este
último, podemos señalar una tendencia hacia la formaci6n de una cultura
cosmopolita, aun cuando la resistencia de los particularismos es enorme.
Subsisten aún las culturas occidental, rusa, islámica, hindú, posterior del

Extremo de Oriente e indo-china; pero todas ellas o están en proceso de
desintegración o están muy próximas a iniciarlo; el Africa con su gran va•
riedad de culturas primitivas, ha estado y continúa sufriendo una fortísima influencia de las altas culturas exteriores, especialmente de la occidenta1.
El futuro depende del resultado de este múltiple y complejo encuentro cultural y del sentido en que se concrete la evoluci6n al finalizar la presente
crisis.

Cultura del Extremo de Oriente: En China, triunfó la tendencia imperial universalista y se combinó con el quietismo de la religión confucisna; en

el Japón, en cambio triunfó el particularismo feudal; cada una de estas tendencias tiñó con su color peculiar, el largo estancamiento en cada uno de
esos pueblos. Como consecuencia de los ma~ces del proceso,. se prod~ jeron
dos variantes de esta cultura, la china y la ¡aponesa. La variedad chma se
extendió por los países circunvecinos, tales como Corea y otros.

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REYNOLD,

-

742

743

�LOS INDIOS Y EL INDIGENISMO EN
HISPANOAMtRICA Y ANGLOAMtRICA

DR.

EnMUND STEPHEN URBANSKI

EL PROBLEMA del indígena americano frente a la vida moderna es una de
lru complejidades sociales de la civilización del Nuevo Mundo. Lo ha sido
desde el descubrimiento de América, de gran envergadura durante la época
colonial, y sin haber sido resuelto debidamente tampoco en la época de la
independencia. Pasaron siglos y cambiaron los sistemas políticos, pero la
actitud general hacia los amerindios, o sea, los aut6ctonos americanos, casi
no ha cambiado. Es como si fuera una repercusión de la anacrónica psicología de la conquista española, que no distinguía sino entre los vencedores
y vencidos, lo que equivalía a los hombres "superiores" e "inferiores". Sin
embargo, debido a la convivencia hispano-india, la mayoría indígena había
sido absorbida por el mestizaje, que llegó a ser un poderoso sostén étnicosocial de la sociedad colonial. Pero los indios no amestizados o superficialmente "hispanizados" se quedaron al margen, situación que perdura a\m
en nuestra época. tstos son los indios, cuya postura psicológica hacia los
demás sectores de la población no había cambiado. Tampoco se han alterado las inherentes peculiaridades indosincráticas de los criollos y de muchos
mestizos, de quienes depende el mundo indígena.

Es verdad que la incorporación de los elementos indígenas en algunas
actividades revolucionarias en Hispanoamérica del siglo XX ha sacarlo a los
indios del abismo histórico, de la misma manera que en el siglo anterior
los libró del olvido literario. Estas actividades sirvieron, sin embargo, más
a las ambiciones políticas de algunos caudillos que al visible mejoramiento
de la suerte indígena. Desde luego, no se puede negar que los indios en México y Bolivia han recibido algunas tierras, pero en las demás partes de
Hispanoamérica el problema agrario todavía está más envuelto en fraseolo-

745

�gia política que en soluciones prácticas. Por eso, los indígenas destituidOI
se sienten enajenados de sus conciudadanos y no tienen conciencia de su
nacionalidad, ya que viven al margen de la vida nacional de sus respectivos países. Según dice López y Fuentes, ellos se mueven en el suelo de
sus antepasados como peregrinos inmóviles, olvidados y despreciados ...
Tal estado de cosas invita a reflexiones no sólo antropológicas, sino también sociales y, sobre todo, esencialmente humanas. ¿ A qué se debe esta
situación que aparta un sector de la sociedad del otro? Cuando una vez
discutía este vital asunto con un intelectual mestizo de arraigada conciencia de su origen indígena, éste me dijo lo siguiente: "Se le han quitado al
indio sus tierras y religión, convirtiéndolo en esclavo. ¿ Qué compensación
ha recibido, si no todo lo malo? Al quitársele sus dioses antiguos, le obligaron a aceptar la fe cristiana que le acostumbró a vivir en humildad y miseria, desde la Conquista hasta nuestros días. . . ¿ Cómo entonces se puede
esperar que el desconfiado indio no se aparte de los que le han infligido
desgracias de dimensión histórica y que él acepte la linea de razonamiento
de sus opresores? Tiene tratos con ellos, porque los necesita y, sin embargo, vive en soledad ... ". Es una postura casi igual a la que Octavio
Paz asume al analizar la conducta mestiza, que conserva algunas actitudes
de la idiosincrasia india.
Este planteamiento parece bastante claro, pero desde el punto de vista
,ociol6gico no es tan sencillo. Lo complica la histórica simbiosis hispanoindia, la cual ha tenido repercusiones de un modo u otro en la vida de los
nativos y mediante la cual la mayoría de ellos han sido incorporados a la
civilización occidental. De otro lado, tampoco se pueden pasar por alto las
influencias indígenas que tuvieron que repercutir en aquel proceso de mutua
penetración psíquica. Tal circunstancia n'."' obliga a re~on~o~ a los_ tiempos de la Conquista y, desde allá, segwr la trayectona histónco-soc1al de
la Hispanoamérica colonial y moderna para conocer los elementos que determinaron la desigual convivencia entre unos y otros.
Las notables civilizaciones indígenas como la azteca y la incaica desaparecieron totalmente por haberse impuesto la civilización occidental de los
conquistadores españoles. Otra, la civilización más avanzada de los mayas,
se encontraba en plena decadencia cuando llegaron los españoles. Los creadores de esta última cultura indígena hablan abandonado ya varias pobla·
ciones antes florecientes. Ni estas tres importantes civilizaciones ni las de
menor desarrollo, como las de los chibchas, los araucanos y los tupi-guara•
nies, por ejemplo, habían tenido alguna relación o contacto anterior con
la civilización de los peninsulares. Sin embargo, la civilización peninsular,

746

por haber adquirido gradualmente varios elementos nativo-americanos no
se puede. ya ~],amar española sino hispanoamericana o indohispanoarneri:ana.
La contnbuc1on nativa más notable a la nueva civilización del Nuevo Mundo la co':"ti'.°yen los influjos lingüísticos y costumbristas, así como algunos
rasgos
ps,qmcos .resultantes. de la mezcla racial. Tal hecho, desdeuego,
]
di'
no smmuye 1a unportancia de los logros indígenas precolombinos, que refu';""n ~y el reciente indigenismo en la literatura y en las artes de algunos
paises hispanoamericanos.
El modo como fueron incorporándose los rasgos indígenas a la fisonomía

de la nueva. co"'.unidad étnica hispanoamericana, se nos presenta como un
fenómeno b1ológ,co con ciertos rasgos psíquicos . A este ien
, ómeno se ha
dado el. nombre
de
mesúzaje.
Es
el
proceso
de
la
mezcla
e'tru'
· ¡
,
ca d e¡ espano
con el md1gena, que resultó del choque de dos razas y dos civilizaciones la
euroJ:"'a y la india. Los hombres como producto de esa mezcla se ll~an
mestizos. T".1 mezcla no implica necesariamente la penetración cultural O sea
la .aculturación de un grupo por el otro• Segun' af,·rma 1a expencnc1a
• • h.istónca, el grado de esta penetración, aparte de la imposición del idioma cas~llano Y la religió~ católica a los indios, era en otros aspectos bastante fleXlble. Comprometió, ante todo, la unión de sangre, la cual se fue transforman~o,_ algunas veces, en los diversos grados de la simbiosis cultural. Este
mestizaje depen~ia de la intensidad asimiladora de los rasgos hispánicos
o d: la retenoón de las raíces indígenas. Tal hecho e.xplica la exis~~ia h_asta la fecha, de uno y otro lado, de los mestizos españolizados y de los
indws hg"""'.'.ente amestizados, afirmando así la relatividad del proceso de
tran":ultura_c10~. Por eso, no nos puede extrañar que un considerable porc:~taJe de md1genas haya adoptado ciertos rasgos "occidentales" sólo superf1~ente, pero en el interior de su alma sigan siendo indios y en cambio, otros, no hayan cambiado en nada.

Las primigenias crónicas tanto españolas como hispanoamericanas dan a
conocer la vida indígena, su organización social y política, sus costumbres
Y sus 1 ~ civilizadores, antes, durante y después de la Conquista. Baste
que menooncmos obras como la Historia general de las cosas de Jndins de
Bernardo de Sahagún, la Verdadera historia de la conquista de la Nueua
España de Berna! Díaz del Castillo, la Breuisima relación de la destrucción
de las Indias de Bartolomé de Las Casas, la Relación de las cosas de Yuc_atán de ~iego de Landa, la Nueva nueva crónica y buen gobkmo de Felipe Guzman Poma de Ayala, los Comentarios reales de los incas del inca
Garcilaso de la Vega, la Crónica mexicana de Fernando de Alva Ixtlilx6747

�clútl, o la Historia general del reyno de Chile de Diego de Rosales, sin
mencionar más.

Dentro de la amalgama de sangre y de los rasgos que derivan de la mestización en el conjunto de la civilización lúspanoamericana, ha de reconocerse lo hispánico como la mayor fuerza espiritual y unificadora. Este proceso de "occidentalización" de la civilización lúspanoamericana duró por espacio de tres siglos. Durante ese período fincó sus bases en lugares diferentes como México, Bolivia y el Perú, donde el indio ha tenido y tiene
preponderancia étnica. La idiosincrasia y tradición indígena habían logrado un gran alcance dentro del ámbito mexicano. Tal hecho, por laudable
que sea, no comprueba, sin embargo, que el factor indigenista cumpla igual
papel en las naciones con considerable población india. Países como Bolivia,
Ecuador, Guatemala, Perú y Colombia, cuya literatura presenta bellas obras
de temática indianista, despliegan muy poca o ninguna influencia "nativista" en su desarrollo cultural, económico y social. Esto se debe posiblemente a que los varios grupos étnicos viven a1li más o menos apartados. Ello,
por cierto, no contribuye a su integración cultural y social. Debido a extrañas circunstancias locales, en algunos países andinos hay casos que muestran la retrogresión de unos grupos mestizos y aun criollos al indigenismo
biológico, mientras que en otros se nota el alcance del mestizaje hacia nuevos grupos indios. Desde luego, allí donde hay comunidades indígenas densas y apartadas de la civilización moderna, ellas no pueden fácilmente influir
ni recibir influjo que transforme su antiguo estilo de vida y su mentalidad.
Estos indios sencillamente v;.ven tal como vivían sus antepasados hace siglos.
Su número abarca todavía a muchos millones de almas.
Como creadores de civilización, los indios precolombinos que habitaban
el territorio que hoy constituye la parte meridional de Hispanoamérica, desplegaron en el pasado gran superioridad espiritual sobre aquellos que vivían al norte del río Grande. Esto ocurrió, sobre todo, en México y la
América Central, cuyo conjunto territorial se 'llama Mesoamérica. Otra cuna de civilizaciones avanzadas fue la región andina, mientras que el interior tropical y selvático así como la pampa sudamericana no habían propiciado más que modos de vida primitivos. Primitivos y bravos fueron también los indios de Angloamérica, en su mayoría, nómadas. Según afirmaron los descubrimientos arqueológicos, las altas civilizaciones indígenas se
desarrollaron en las regiones serranas, mientras que en las planicies, con po·
cas excepciones, existieron las formas bajas de la vida autóctona.
Nuestras alusiones al respecto tienen carácter general, ya que las ClVI·
lizaciones indígenas precolombinas constituyen un amplio tema que es im-

748

f'.°'ible abarcar en unas cuantas páginas. Sin embargo, tratamos de relac'.onar, en cuanto sea posible, lo indígena con la época moderna. Cabe decir que el tratamiento de los indios desde los tiempos de la Conquista fue
nada menos que escandaloso. Desde luego, se pretendía con frecuencia excusarlo con la moralidad cristiana y la superioridad racial, lo cual ocasionó
el surgimiento de la "leyenda negra", que lúzo mucho daño a la España
colomal. La legislación española que proclamaba a los indios como hombres libres, desgraciadamente, fue raras veces respetada por los terratenientes. ~ste pecad? histórico lo comparten no sólo los españoles sino también
los lúspanoamencanos, aunque de modo diferente.
La concienci~ de esta falta es tal vez una de las razones por las que
en los últimos tiempos se han iniciado en algunas regiones de Hispanoamérica esfuerzos para incorporar al indio a la civilización moderna. De un
lado, se trata de aculturarlo mediante la enseñanza y adiestramiento en nue-

vos ."'.étodo~ d; agricultura, y del otro, se intenta preservar las lenguas y
tt:3ci1c1ones md1genas, para sacarlas del abandono histórico. Como patrimo~10

cultural, tales asuntos son objeto de investigaciones científicas y folcló-

ncas y no raras veces inspiran el trabajo creador de los artistas y escritores.
A este interés y acción en favor de los indios se les da el nombre de indigenismo. Desde luego, conviene distinguir entre el indigenismo social que
busca una aculturación general, adiestrando al indio para que eleve su nivel
de vida con recursos y técnicas modernas, y el indigenismo intelectual, que

se sirve de medios literarios y artísticos para movilizar la opinión pública en
favor de la causa indígena. Se desarrollan también las investigaciones antropológicas, sociológicas, etnológicas y lingüísticas. A ellas debemos la reconstrucción documental de las civilizaciones precolombinas, así como el conocimiento de los indios de hoy. Esta clase de estudios se halla muy adelantada
tanto en Angloamérica como en Hispanoamérica, dándose a los especialistas en los asuntos novomundanos el nombre de americanistas. Entre éstos
d_e ambas Américas existe un genuino espíritu de entendimiento y cooperación, que muchas veces ayuda a promover y coordinar la acción indigenista oficial.
Conforme a la variada interpretación de las antiguas civilizaciones indígenas, las opiniones sobre el papel que desempeñaron en relación con la
civilización occidental son muy divergentes. Oscilan entre la actitud de
franca loa y la cautela que nace de reservas mentales. Ninguna, empero,
niega las aportaciones significativas al adelanto del espiritu humano. He aquí
algunas de las más representativas opiniones de investigadores latinos y angloamericanos :

749

�El doctor Herbert J. Spinden, conocido antropólogo norteamericano, asume una actitud histórico-estética en la comparación de las culturas antiguas
del Nuevo y del Viejo mundo. Observa él que "puede establecerse una eictraordinaria analogía entre los mayas y aztecas y los griegos y romanos respecto a su carácter, realizaciones y relaciones entre ellos. Los mayas, a semejanza de los griegos, era un pueblo artístico o intelectual que desarrolló
y llevó a un plano elevado la escultura, la pintura, la arqueología, la astronomía y otras artes y ciencias. Políticamente, los dos pueblos estaban divididos en comunidades o ciudades-estados que peleaban entre si disputándose el poder. Algunas veces se establecían alianzas temporales entre algunas
ciudades-estados, pero la unidad real existia sólo cuando se enfrentaban al
enemigo común. La religión maya era más bárbara que la griega, pero en
cada caso su culto fue idealizado y embellecido en el arte. Los aztecas, a
semejanza de los romanos, eran un pueblo bravo y guerrero que estableció
su civilización sobre las ruinas de otra más antigua, que había caído ante su
empuje y logró realizaciones muy notables en su organización y gobierno.
Los toltecas, que fueron la vanguardia histórica de los aztecas, pueden apropiadamente compararse con los etruscosº. 1
El distinguido ensayista colombiano, don Gonzalo Restrepo Jaramillo,
comparando las dos civilizaciones, la india y la moderna, ofrece esta opinión al respecto: "Los pueblos indios de América precolombina no conocieron la rueda, y por eso su civilización avanzó muy poco en realizaciones
prácticas. En cambio, puede afirmarse que todo el proceso mecánico de
la civilización occidental depende de la utilización de ese, al parecer, pequeño descubrimiento; y como el proceso de su aplicación había de llevar
a la imprenta primero y al vapor después, y la influencia de una y otro
son trascendentales para el progreso del espíritu, podemos sacar la consecuencia de que el desarrollo de la mecánica es de enorme beneficio para
el adelanto del pensamiento. La supresión de la rueda haría retroceder el
mundo a épocas de plena barbarie".•
Otra observación significativa proviene del célebre arqueólogo mexicano,
doctor Alfonso Caso, quien, al analizar las culturas precolombinas, subraya
su espiritualidad contrastada con la completa falta de imaginación técnica.
Su juicio, por cierto, muy equilibrado, se expresa así: "Cuando la conquis,.
ta les sorprendió, los aztecas eran todavía un pueblo medio civilizado que
SPINDEN, Hebert J., .A.scient Civilizations of Mexico and Central America, New
York, 1946, pp. 201-203.
1

1 REsTREPO JARAMILO~ Gonzalo, Norteamérica: signos de interpretación. Revista
Universidad Católica Bolivariana, t. II, Bogotá, 1938.

750

no había alcanzado el refinamiento cultural de los mayas, los toltecas, los
totonacas y los mixtecas. Los aztecas se encontraban en medio de una época
floreciente, pero las viejas culturas indígenas que ya habían desaparecido
son una prueba elocuente de esterilidad con la que esas grandes civilizaciones finalmente terminaron. Habían carecido de un ideal constantemente
progresivo que las hubiera llevado a concebir la vida como algo más que
una invariable y meticulosa repetición de ceremonias en honor de los dioses.
"Entre las grandes culturas de Mesoarnérica, la religi6n en gran parte
tomó el lugar de la invención técnica. La creencia fundamental era que
el hombre no tenía que resolver sus propios problemas, pero debía implorar a que los dioses los resolvieran y se compadecieran de la Humanidad.
El hombre solo no podía hacer nada; su técnica era ineficaz. Sólo por
medio de sacrificio podía inducir a que los dioses satisfacieran las necesidades de la Humanidad con su benevolencia". s
La mentalidad teocéntrica entre los indios se manifestaba en el temor de
lo sobrenatural y una variedad de supersticiones, que se originaban en los
cambios inesperados de la naturaleza. Fueron rasgos anímicos que desplegaban gran importancia en la vida cotidiana y moldeaban las creencias indígenas. Algunas tribus culturalmente avanzadas mostraron sensibilidad artística
en las obras de arte y arquitectura, así como en la poesía y otras manifestaciones literarias de carácter legendario, que se han transmitido mediante la tradición oral. Muchas expresiones de este legado cultural de la
América indígena han sido recogidas por investigadores y publicadas en los
últimos años por el Instituto Indigenista Interamericano.
Hay numerosos monumentos arquitectónicos dispersos en Mesoamérica y

la región de los Andes, que atestiguan la alta habilidad creadora de los
antiguos constructores y artistas. Entre ellos descuellan las pirámides y otras
estructuras precolombinas en San Juan Teotihuacan, Tula, Monte Albán,
Mida, Chichén Itzá, Palenque, Copán, Tikal, Chavin, Tiahuanaco, Cuzco,
Machu Picchu y Sacsahuarnán. De extraordinaria belleza es la cerámica,
sobre todo, polícroma, que pertenece a varias civilizaciones. Sorprendente
originalidad ornamentaria y de composición muestran los murales multicolores al fresco en Bonampak, también las estelas talladas en piedra que se
encuentran en toda la zona de la civilización maya. Mientras tanto, la orfebrería precolombina en la que se utilizaba oro y plata, es un vivo testimonio de la destreza artística de varias tribus indígenas, desde México hasta
Perú.
• CASO,

Alfonso, The .A.ztecas, People of the Su.n, Norman, 1959, p. 96.

751

�De mucha originalidad son también las esculturas y bajorrelieves con
representación de plantas y animales, los que se encuentran en muchos mo-

numentos precolombinos de México. Según algunos arqueólogos, las ornamentaciones zoomorfas, como las de las serpientes en la balaustrada de Chichén Itzá, acusan similitud con las halladas en los frisos del templo indio en
Amaravati, lo cual sugiere una posible difusión o trasplante cultural de la

españoles
·
la • , al Nuevo Mundo. En el campo de medi cma,
rnuv avanzada fue
c1~g1~, ya que se llegó a practicar hasta la trepanación del cráneo. La
dentister'.a estaba familiarizada con los dientes postizos hechos de piedras
seIIl!prec10:'as. En el tratamiento de enfermedades se utilizaban hierbas de
valor
.
das
¡ f med1cmal, como la quinina' las cuales después han SI'd o mcorpora
a a armacopea colonial y moderna.

India a Mesoamérica. De igual manera, se señala el parentesco decorativo

en la representación de las plantas en los monumentos de Cambodia y los
de Palenque. Ello también hace suponer en los contactos culturales transpacíficos entre el Asia sudorienta] y América. Los estudiosos, debido a la
cautela científica, todavía no han emitido su decisión final al respecto. Sin
embargo, hoy pocos dudan en el origen asiático de los indios arnericanos.

Hace tiempo ya que se había aceptado la suposición de la inmigración de
ellos del Viejo Mundo, a través del Estrecho de Bering, en la época prehistórica. Tales circunstancias no se oponen, empero, a las especulaciones sobre

los nexos culturales entre América. y otros continentes, que posiblemente
también habían existido muchos siglos antes del descubrimiento europeo del
Nuevo Mundo.
Hasta la fecha causan mucha admiración las gigantescas estructuras precolombinas de piedra en las cuales no se empleaba argamasa. Ejemplos de
ello son fortaleza incaica de Sacsahuamán y unos edificios del Cuzco imperial, cuyas partes han sido utilizadas por los españoles en la construcción
posterior de las iglesias católicas. Los peninsulares acostumbraban construirlas, por Jo general, encima de las pirámides, para así erradicar las viejas
creencias upaganas". Todavía causan asombro las figuras ciclópeas de los

toltecas de Tula y las enormes cabezas esculpidas en piedra de los olmecas,
que se hallan en la zona sureña de México. De mucha importancia fueron
las obras de ingeniería indigena en forma de carreteras de piedra y puentes colgados, cuyos fragmentos se conservaron en la zona incaica, así como

el sistema del agua potable y de irrigación, conocidos en varias partes de
la América precolombina.
Varias tribus conocieron la escritura pictórica, la cual utilizaban, como los
mayas, para registrar unos acontecimientos notables en las estelas o, como

los aztecas, en sus códices hechos de papel de maguey. En cuanto a las
ciencias, el conocimiento de las matemáticas con el uso del cero, les sirvió a

unas tribus mexicanas para establecer un doble sistema de calendario: ritual
y agrícola, o sea anual. Es notable la exactitud calculadora de los indios
de América en computar su calendario anual, que antecedió con muchos

siglos la introducción del calendario gregoriano en Europa, traido por los

752

Algunas tri~us i~dias tuvieron una definida organización estatal. Lo comprueba la eX1stenc1a
del imperio azteca , de 1as cm
• dades-estados mayas y
.
sobre _t:mo, del rm~erio incaico llamado Tahuantinsu,w. Aquel imperio com'.
prend10 extensas areas a lo largo de la costa sudamericana del p 'f'
.
.
==y
tuvo una bien deternunada estructura social y politica Aunque b d
la subyugación incaica de las tribus vecinas el impe.r,·o le d . asa o en
' 1
•
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s e1a autonomia. ocal y libertad religiosa. Merced a la disciplina civil se convirtió en
su tiempo en el ~ejor organizado y más grande estado indigena del Nuevo
~u~do. La propiedad comunal en aquel imperio anticipaba el sistema soc1alist:1', ,m~entras su estructura gubernamental se parecía algo al monarquismo dinastico. Tales rasgos eran contrarios al régunen
·
·¡·
de¡ lillpeno
·
•
mi 1tar
azteca,
con su absolutismo politice y un estricto sistema tributano.
·
El es, ·tu
pm , .guerrero-conquistador azteca constituyó una centrad 1·ccion
· , a¡ estado
teocratico de los mayas, quienes estaban más interesados en ¡
· ·
~
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!las artes y ceremonias religiosas que en las guerras. En la costa peru
¡~ culturas mochica y nazca juegan un papel exactamente igual con :~:'.
eón a la cultura incaica, más organizada socialmente pero creativa en el
campo del arte.
La continuidad indígena entre el pasado y el presente se

11·

muchas supeIVIvenc1as
·
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· d"1as, que se dan tanto e
man ene en
.
n 1as costumbres y creen-

cw como en los conceptos comunales y capacidades rtis' 11·
H
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· ongmado
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1
en a co, .ama y . ampliamente
difundido toda v1a
' en vana~
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panoamenca. Dichas mstituciones populares explican la • ...: t . d 1
~
smo como un resultado de la vieja obediencia del ind'
·
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,
10, prunero ac1a
Jerarquia tn a .y espues de la Conquista, hac·ia ¡os encomenderos y
hacendados. Es caSI un axioma hist6rico que una
.
,
vez ¡¡ evada a cabo la
conqwsta, esta obediencia indígena a las autoridades sirv',
¡
10 a os conqwstado-

ª''

~=e'/53
humanitas -48

�•

res para extender el dominio español sobre los imperios de los aztecas Y los
incas con relativa facilidad.
Se conservan también algunas creencias y supersticiones paganas precolombinas, que se mezclan extrañamente con el rito cristiano ~emo, tanto .en
Mesoamérica como en la región de los Andes. Es un fenomeno c~nocido
mo sincretismo religioso. En algunos lugares de Guatemala, por e¡emplo,
co
· catóT1cas para . rendrrles
los indios todavía llevan sus idolitos a las ig1eSias
culto con candelas e incienso como a Dios y a los santos. En casL todo_ el
Nuevo Mundo se han conservado desde la época anterior a ~ Conq~':"
algunas danzas nativas, no raras veces acompañadas de su musica pruruna • El gran sentido artístico de los indios que ya no puede crear las
~~des obras de antaño, se manifiesta ahora en trabajos de pequeña artesanía, como la manufactura de sarapes, ru~nas, poncho~, canastas, a:fare,
fb •
una gran variedad de ob¡etos decoratlvos. Su con¡unto
na, or e rena, Y
.
•
bl
da un vivo colorido a las varias regiones de Aménc~. De mc~mpara e
·
·
· ,: es también la mitología
nqueza
unagmaw.va
. del mdio h!Spanoamencano,
.
.
,. . cuyas misteriosas leyendas proporcionan fascmantes temas literanos y art1st1cos.
En Hispanoamérica los indios todavía son víctimas de perjuicios y _abusos
de la gente de otras clases sociales. Los factores que dificultan
porparte
.. d.
·
·•
la vida de sus respectivos países son: la merc1a e vanos gosu mtegracion a
.
.
•
· d
·
·' la indolenaa de la sociedad
e
b1ernos
para su reha b"l"ta
1 1 c1on,
. y la. resIStenaa
.
,,
los latifundistas respecto a la reforma Agraria que pudiera ahviar el . hamlado, entre las dihculbre" de la tierra de los indios desposeídos. Por otro "
del "
taculizan
en
muchos
casos
la
aculturación
os d
m '1genas, se
tades que obs
· "liz · •
indica mayormente su falta de interés en adaptarse a l~ c1v1 ~cion moderna, la carencia de educación y de ambiciones econóIIDcas, l: _mconst~·
cia de su conducta y la pereza, así como los obstáculos topográfi~os y l,m.. ísticos. No hay que olvidar que hasta la fecha se hablan en vanos pa1ses
gude I Nuevo Mundo más de quini.entos idiomas y dialectos mdigenas.
Hay
.
.; . d;
también obstáculos "internos" en el camino hacia la emanc1pacion m 1gena, los cuales a veces surgen de su propio seno étnico. Son obstác_ulos causados por individuos que han "superado'' su ambiente. Lo conf1:111a una

observación sociológica del peruano Manuel González Prada, ferviente defensor de los indios y negros en Hispanoamérica. González Prada dice en su
ensayo Horas de lucha (1908) lo siguiente: "Cuando un individ~o se ele:
sobre el nivel de su clase social, suele convertirse en el peor enermgo de ell ·
Gertrude and MARTÍ Samuel, Dances of .Anáhuac. The Choreography and Music of Precortesian Dances, Chicago, 1964.
• PRoKoSOH KuRATH

Durante la esclavitud del negro no hubo capataces más feroces que los mismos negros; actualmente, no hay quizá opresores tan duros del indígena
como los mismos indígenas españolizados e investidos de alguna autoridad".
Sin embargo, González Prada no pierde la fe en el indio, quien se redimirá por su propio esfuerzo y no por la humanización de sus opresores.
Los movimientos indigenistas en Hispanoamérica son relativamente débiles
y sus actividades poco efectivas, aunque aparezcan en el panorama general distinguidos defensores de la causa indígena. Interesante es conocer la
postura de unos notables ensayistas hispanoamericanos hacia el problema
indio y sus varios matices intencionales. Así, Germán Arciniegas y Luis Alberto Sánchez basan su proindigenismo en consideraciones humanistas, sociales, orgullo racial y posiblemente razones políticas. José Vasconcelos y Pedro
Henríquez Ureña asumen hacia los indios patemalismo cultural, pero como
los analizan de una manera arbitraria, hay sospecha de su insinceridad intelectual. Ricardo Rojas utiliza la temática indianista para sus especulaciones
teóricas, la cual nada tiene que ver con la civilización criolla rioplatense.

Abiertamente racistas, debido a su ideología criollista y europeizante, son Domingo Faustino Sarmiento, Francisco García Calderón, José Ingenieros y
Carlos Bunge. La actitud opuesta la representan Manuel González Prada, José
Carlos Mariátegui y Víctor R. Haya de la Torre, quienes defienden la causa
indígena con énfasis en la absoluta ausencia de justicia social, aun cuando

esta convicción forme el subfondo de su doctrinarismo político. El indigenismo mexicano, muy desarrollado y dinámico, cuenta entre sus propulsores con
Manuel Gamio, Alfonso Caso, Ángel Garibay, Juan Comas, Miguel LeónPortilla y Gonzalo Aguirre Beltrán, también conocidos por sus importantes
investigaciones antropológicas. Lo suyo hacen también el venezolano Miguel
Acosta Saignes, los ecuatorianos Aníbal Buitrón y Gonzalo Rubio Orbe, y los
peruanos Luis Valcárcel, Federico Kauffman Doig y Manuel M. Valle.
Entre las naciones del Nuevo Mundo, en México es donde la conciencia
indígena está más arraigada, aunque no falta ese arraigo en ciertos sectores

sociales del Perú, Ecuador, Bolivia y Guatemala. Y es México tal vez uno
de los contados países que puede enorgullecerse de más progreso y mejores
resultados en las actividades indigenistas, aunque todavía no haya abarcado
toda la poblaci6n india. El famoso antropólogo mexicano doctor Alfonso
Caso declaró hace algún tiempo que "el problema indígena en México no
es un problema racial, sino un problema cultural". Sin embargo, parece
dudoso que la misma ideología prevalezca en otras naciones latinoamericanas,
a juzgar por los alarmantes informes que sobre la acci6n indigenista presentaron varios investigadores hispanoamericanos en los Congresos Internaciona-

755
754

�les de Americanistas entre 1962 y 1972. Casi todos señalaron la notoria negligencia de las respectivas autoridades gubernamentales y también la de los
propios indios, lo cual retarda o impide su aculturación. , Son ~ns'.antes los
abusos de parte de otras clases sociales para con estos mas ¡ auténticos ame-

rica sean menos intensos en comparación con los existentes en Angloamérica
pero existen. Desde luego, tal criterio depende de como se lo juzgue en ¡~

países con más pluralismo étnico o en los que carecen de él. Desde luego,
en todos siempre existe un sector dominante, que cree tener el derecho de
someter a su voluntad las minorías étnicas o nacionales. Eso es lo que causa las

ricanos!

discriminaciones dondequiera que sea.

¿ A qué se deben los abusos de los indios en Hispanoaméri~? Paree: que
eso tiene algo que ver con la estratificación social de la colorua, que d1v1d16
su sociedad en varias clases. En el pasado se las identificaba con la apariencia somática hoy más bien con su bienestar económico; pero la línea divisoria nunca 'ha sido exacta, tampoco lo es hoy. En el escalafón social los
más pudientes son Jos criollos, seguidos por la burguesía mestiza adinerada,
menos adinerada o la marginal, mientras que los indios, por ser los más
pobres, pertenecen a la clase baja. Las diferencias entre estos es~~atos que
todavía parecen conservar su antiguo carácter étnico: son muy vlSl_bles. Se
reflejan a menudo en las actitudes de un estrato hacia otro, es dec!J' en las
relaciones interraciales.

El antropólogo hispano-mexicano Juan Comas se o~upa de este problema
en un estudio colectivo Relaciones interraciales en Amenca Latina 194{}-1960
(México, 1961), en el cual expone la convivencia de varios_ grupos é:nicos
desde el Río Grande hasta la Tierra del Fuego. Como no mega la eXJstencia de discriminaciones en Hispanoamérica, fobre todo en los países de preponderante población indígena. Las califica, empero, más. como prejuidos

de tipo social, cultural y económico, que como consecuena_a de _deterrrun~das actitudes raciales. A la vez, Camas cita varias resoluciones interamencanas que censuran el racismo y los prejuicios étnicos contra los indios, seña•
lando los apodos abusivos que se usan contra ellos, tales co~o. "indio", "in•
P,iote", "naco" y otros de carác~r denigrante. T~es abu~ mf1eren, p~es, la
existencia de discriminaci6n racial, aun cuando esta este, a veces, sutilmen-

te camuflada.
De semejante opinión son también varios americanistas europ:°s y esta~ounidenses. Baste con que citemos aquí al antropólogo Alfred Metraux, quien
en su ensayo Problema racial en América Latina (Co~1;ier de l'Unesco, _Paris, 1960) dice lo siguiente: "En ninguna _parte de ~e.nea de habla espano~
se presentan las relaciones raciales en la mhumana ngidez con que se asocia
a la noción de racismo. Pero sería erróneo afirmar, como sucede con frecuen-

cia que en los países con fuerte porcentaje de población indigena no existan
cie~s formas de prejuicios y de discriminación de carácter racist_a". Pese ..
tales opiniones, es poco discutible que los prejuicios raciales en HISpanoame•

ª

756

1:&gt;ando un vistazo histórico hacia atrás, hay que recordar que los indios expe~entaron mucha peor suerte en sus primeros contactos con los europeos.
As1, según cuentan los cronistas peninsulares, entre ellos Las Casas y Fernández de Oviedo, durante la conquista del Caribe perecieron cientos de miles
de indígen~. Se les había eliminado por completo de la Hispaniola, Cuba
y Puerto Rico, que a la sazón constituían el baluarte para la expansión colonial de España hacia tú,rra firme, o sea, hacia el continente americano. Más
tarde hubo casos de pacificación colonial como, por ejemplo, la supresión
del levantamiento inca de Túpac Amaru en el Perú ( 1780), así como las
guerras c~ntra los indios en las colonias inglesas durante los siglos XVII y
XVIII. Sm embargo, parece que las bajas más grandes que sufrieron los
amerindios, tanto de Hispanoamérica como en Angloamérica, ocurrieron du':'nte la época de la independencia. Asr, en pleno siglo XIX el ejército argentmo con la ayuda de los gauchos, aniquiló a la mayada indígena en la región
del Plata, mediante lo cual dejó de existir el "problema indio" en la Argentina y el Uruguay. No menos crueles sucesos ocurrieron en los Estados Unidos en el mismo siglo XIX, durante las llamadas "guerras indias", sobre todo
cuando se efectuó el aluvión migratorio de los colonos yanquis hacia el
Oeste. Tanto en uno como en otro caso, dichas guerras se han llevado a cabo
bajo el pretexto de "pacificación militar", la cual diezmó a los indios en ambos territorios.

Mu chas novelas hispanoamericanas se ocupan de las dramáticas condiciones en que viven los indios en pleno siglo XX. Entre ellas las más notables
son: Raza de bronce (1919) de Alcides Arguedas, Huasipungo (1934) de
Jorge Icaza, El indio ( 1935) de Gregario L6pez y Fuentes, El resplandor
(1937) de Mauricio Magdalena, Sumag Allpa (1940) de Gonzalo Humberto
Mata, El mundo es ancho y ajeno (1941) de Giro Alegría, Tungsteno (1948)
de César Vallejo, Entre la piedra y cruz ( 1948) de Mario Monteforte Toledo, Hombres de maí.z (1949) de Miguel Ángel Asturias, Juan Pérez Jolote
(1952) de Ricardo Pozas y Los ríos profundos (1958) de José Maria Arguedas, para mencionar algunas obras solamente. En la narrativa de la nueva
promoción descuellan: No se suicidan los muertos (1957) de Esteban Pavletich; Oficio de tinieblas (1962) de Rosario Castellanos; El Titán de, bronce
757

�(1964) de Isabel Centellas; Madre milpa (1965) de Carlos Samoya Chinchilla y Sangre del maíz (1966) de José M. López Valdizón, sin mencionar
más obras de este género literario que llegan a docenas.
Un hecho que a veces escapa a la atención es la completa dependencia del
indio de la ecología. Las experiencias coloniales ya habían comprobado que
los amerindios nunca se adaptaron al duro trabajo en las núnas donde perecían, tampoco los de la sierra a las faenas en la planicie. El brusco cambio
climático-ecológico les infligía padecimientos físicos y hasta la aniquilación
biológica. Asi, muchas bajas durante la Guerra del Chaco (1932-1935) entre
Bolivia y Paraguay, se debieron mayormente al desajuste bioecológico de los
soldados serranos, que no estaban acostumbrados a las condiciones selváticas.
No menos trágico, aunque no tuviese carácter meramente ecológico, fue el
trasplante forzado de los indios Cherokees de sus hogares en Georgia-North
Carolina-Tennessee al estado de Arkansas en 1838, durante el cual pereció
una tercera parte de dicha tribu indigena. Durante la construcción de la carretera transandina peruana a la selva amawnica en los años 1960, hubo
plan de un trasplante masivo de los indios serranos a la zona tropical. Felizmente, fue anulado a tiempo, ya que su realización hubiera tenido resultados
desastrosos. Parece que semejante proyecto en menor escala, hace años ya,
tampoco tuvo éxito en Colombia. Conocidos son los casos de los reclutaa
serranos en Ecuador y Perú, quienes al traérselos a la costa se sentian desarraigados y se fugaban en la primera oportunidad a sus montañas. Estos
ejemplos comprueban que los amerindios, apegados a su ambiente telúrico,
no pueden soportar condiciones de vida que les fueran extrañas, ya que su
imposición trae resultados trágicos.
El problema indigena en los Estados Unidos lleva un rumbo diferente.
Después de largas y dramáticas luchas que redujeron el número de los indios,
muchos de ellos nómadas, se les asignaron territorios llamados "reservations".
tstas tienen autonomía y están administradas por consejos tribales, con la
ayuda del representante gubernamental. Tal arreglo es producto de la politica liberal de Waslúngton, que tiene un doble propósito. De un lado, protege a los indios de un posible abuso y explotación de los forasteros, y del
otro, les asegura libertad para sus actividades sin forzarlos al cambio en ,ru
manera tradicional de vivir. En ambos casos se les proporcionan muchas facilidades para su integración cultural voluntaria. La tradición ancestral que
se basa en las estrechas relaciones de la familia con la comunidad tribal, es
para los indios de los Estados U nidos una cosa sagrada. Por eso, para no
separar a la juventud india de sus viejas ralees civilizadoras, en los últimos
años se establecieron en el Estado de Arizona escuelas donde se enseña tanto
758

el idioma como la historia de los Navajos. La creciente concurrencia estudiantil a dichos planteles parece indicar un gradual mejoramiento del sistema
educativo entre los indígenas, expuestos previamente a la enseñanza casi ex.
clusivamente, en el idioma inglés. Esta medida alienta a otras tribus como
la Chippewa del Estado de Minnesota y los Pueblos del Estado de Nuevo
México, a establecer escuelas superiores a semejanza del Navajo Community
College (1969), que está controlado por las autoridades tribales aun cuando
reciba el apoyo pecuniario gubernamental. Es de esperar que los indios puedan, por medio de la educación, beneficiarse de la civilización angloamericana más que antes.
La desafortunada suerte de los indios en los Estados U nidos diezmados
en el siglo XIX durante el empuje de la colonización yanqui ha~ia el Oeste
-al igual que la aniquilación de los indlgenas en la Argentina de entonces-produjo, sin embargo, bases para su rehabilitaci6n. El Gobierno estadouni'.
dense ha firmado tratados con varias tribus indias, en virtud de los cuales
estas tribus reciben como indemnización ciertas rentas anuales. Varias comunidades indigenas están organizadas en cooperativas, pero otras, debido a las
inclemencias topográficas, son menos afortunadas. El descubrimiento de petróleo en las "reservations" de Oklahoma convirtió a algunos indios en millonarios, lo que, sin embargo, no es ningún reflejo del bienestar general
indigena, puesto que muchos se hallan en condiciones difíciles. Lo comprueba
el hecho de que la mitad de los indios estadounidenses reciben ayuda federal,
aun cuando posean extensas tierras comunales. Desde 1933 un notable mejoramiento material les proporcionó el programa gubernamental de acción
social dentro del "New Deal", promulgado por el Presidente Franklin D.
Roosevelt.
En las "reservations" indias se han construido, a expensas del Gobierno,
escuelas, hospitales y centros de adiestramiento técnico-rural, que ayudan a
la aculturaci6n de sus habitantes, a la vez que les aseguran comodidad y protegen su individualidad étnica. El proceso de la integración indigena a la
civilización angloamericana corre, empero, distinta suerte: se debe en parte
a la resistencia psicol6gica y en parte al instinto de preservar su propia identidad racial. El mestizaje biológico, en estas circunstancias, es más problemático que la asinúlación cultural, ya que varios grados de su alcance ofrecen indudables ventajas econónúcas. Debido a su hermetismo e impenetrabilidad psíquica, los indios norteamericanos, lamentablemente, siguen con su
alma india y asi se apartan del ambiente social angloamericano.
La extraña postura de los indios norteamericanos hacia sus vecinos blan759

�cos tiene bien fundada causas históricas. A pesar de haber perdido las guerras los bravos indígenas nunca perdier0&lt;1 su alto sentidO' de dignidad raSu arraigada conciencia de comunidad étnica, el sentido de justicia Y
su veneración de la naturaleza fueron muchas veces mal entendidos por los
blancos, quienes también a menudo rompieron los tratados de paz con los
indios. Estas violaciones les produjeron amargura y desconhanza en mayor grado quizá que a los indios hispanoamericanos, quie~es a través de varios sig!os
de servidumbre hispánica, han adoptado una actitud de humildad y resig-

cia/

nación. En tanto, ¡ los indios norteamericanos nunca fueron siervos de nadie

y todavía conservan su individualidad! Por eso, ostentan su dignidad, prefieren su propio estilo de vida y continúan, en su may0ría, apartándose de
la civilización occidental.
La indiferente actitud indígena hacia los angloamericanos es casi recíproca.
Es resultado del estado de guerra que existió por mucho tiempo entre los
dos grupos étnicos. Algunas tribus indias organizadas en federaciones guerreras retardaron efectivamente el avance de los colonos tierra adentro.
Esta frustración de los unos por no poder defender sus tierras y la ansiedad
de los otros de ocuparlas para el cultivo, causó la mutua desconfianza y una
especie de antagonismo. Tal situación hizo imposible atraer a los indígenas
a la civilización occidental, la cual -caso contrario al de los españoles-los angloamericanos no pensaban imponérsela por la fuerza de las armas. Así,
los dos grupos vivían su propia vida, uno al margen del otro. La penetración cultural fue insignificante, aun cuando cierto porcentaje de indios haya
ido convirtiéndose al cristianismo y los colonos mantuvieran con los "pieles
rojas" sólo intercambio comercial. Su bravura nunca ha sido olvidada por
los blancos que los respetaban, lo cual explica que los prejuicios hacia los
indios estaban menos acentuados que hacia los negros.
Hay una extensa literatura norteamericana que descri~ las guerr~ f".'nterizas con los indios, sus costumbres y creencias. La considerable 1dealizao6n

indígena en las novelas fronterizas románticas de Cooper, Simms e Irving se
ajusta a cierto equilibrio de veracidad en los relatos de Garrar_d: Fremont
y Parkman. Sin embargo, el tema indianista adquiere más notabilidad en la
ficción literaria a fines del siglo XIX y a principios del siglo XX, en las
novelas de Austin, Bandelier, Garland, Harte y LaFarge. La mayor popularidad es lograda en este sentido por la narrativa .fronteriza del prolifico Zane
Grey, autor de sesenta novelas que alcanzaron trece millones de ejemplares.
Su novela más famosa es Riders of the Purple Sage (1912). Las fabulosas
hazañas de los Apaches, los Mohawks, los Cherokees y los Sioux son los más
célebres cuentos sobre los indios norteamericanos, a quienes los antropólogos

760

llaman amerindios, utilizando la contracción de dos palabras inglesas "American lndians,,. Esta corriente de indigenismo sigue la misma orientación

social y folclórica que se da a la promoción de la causa india por parte de
las autoridades gubernamentales, cívicas y religiosas. La temática india logra,
desde luego, una popularidad internacional mediante las películas hechas
e? H?!lywood: Estas, sin embargo, por ser de carácter sensacional y para
d1vers10n, no mterpretan bien la idiosincrasia indígena; más bien la defor.
man, aun cuando haya excepciones. En tal respecto, las películas hispanoamericanas se apegan más a la realidad histórica de la vida indígena.
La responsabilidad de los asuntos indígenas está a cargo del Bureau of
fodian Affairs en Washington. Dicha entidad, debido a las presiones políticas, raramente en el pasado ha podido dar soluciones satisfactorias. Siempre cuando la actitud para con los indios es favorable, su gestión se debe a
los antropólogos más bien que a los burócratas. tsta es la impresión que
nos dejan las reflexiones del indigenista norteamericano, John Collier, autor
de la obra lndians of the Americas ( 1956). Como antropólogo y comisiona.
do de los asuntos indios durante mucho tiempo, el autor hiw interesantes
observaciones sobre los indígenas norteamericanos. Collier admira sobre todo
a los navajos quienes constituyen el grupo indio más numeroso de los Esta~
dos Unidos.
Collier nota entre los indios, en general, los siguientes rasgos: intenso espíritu comunitario, propensión a la meditación, veracidad e inclinación artís..
tica, ritmo, unidad étnico.tribal que se intensifica siempre cuando ésta se

halla en peligro, asl como la íntima relación entre el hombre y la naturaleza,
En conjunto, los rasgos de la herencia espiritual y costumbrista indígena son
mucho más arraigados de lo que piensa la sociedad "blanca". Lo mismo pasa
con la antigua tradición democrática india en el sentido social y económico
lo cual explica su tendencia cooperativista sobre el nivel tribal. Las caracte~
rísticas indicadas permiten a los indios norteamericanos mantener su herencia milenaria. Collier llega a la conclusión de que si los indios hubieran

!?grado una .educación integr_al, no pocos habrían mostrado mucha más aptitud en vanos campos de vida que sus vecinos no-indios. Sin embargo, el
alejamiento voluntario de los indígenas de la sociedad que los rodea, así
como su obstinación psicológica en rechazar la civilización moderna, no con-

tribuyen al mejoramiento de las condiciones de su vida.
Como indios norteamericanos más adelantados se considera a los descendientes de las llamadas cinco "tribus civilizadas" a las cuales pertenecen los
Cherokees, los Choctaws, los Chickasaws, los Creeks y los Seminoles. Los
indios norteamericanos, al igual que sus hermanos en Hispanoamérica, os-

761

�tentan habilidad artística para la orfebreria y alfarería, así como para hacer
ponchos, canastas, zapatos y varios objetos decorativos. Muchos son competentes en el arte ecuestre, la caza y la danza tradicional. Es notable su destreza en extinguir los incendios de los bosques. También se les han reconocido sus valiosos servicios prestados en el campo de las comunicaciones militares durante la II Guerra Mundial.
Aunque la situación actual de los indios norteamericanos deja mucho qué
desear, parece menos trágica que la de la mayoría indígena en los países
hispanoamericanos, donde viven prácticamente al margen de la vida económica. En tal respecto es interesante recordar la declaración hecho por el
Dr. Miguel León-Portilla durante el XXXV Congreso Internacional de Americanistas en México ( 1962). Dicho notable indigenista mexicano, al referirse a los gastos que los países americanos desembolsan para la rehabilitación de sus indígenas, dijo lo siguiente: "Si los países con población indígena
de la América Latina juntaran sus presupuestos a lo largo de veinte años,
no alcanzarían la cifra que emplean los Estados Unidos en doce meses".
En Hispanoamérica existe todavía una variedad de criterios empleados en
determinar la personalidad física y social de los indios. A veces se incluye a
los indios y mestizos en los mismos grupos censales. No obstante, se calcula
que el número aproximado de los indios en el continente americano oscila
entre veinticinco y treinta millones. Su distribución geográfica se manifiesta
de la siguiente manera: hay cerca de die2 millones en México, si se atiende
no sólo a la lengua sino principalmente a las características culturales. Alrededor de un millón vive en los Estados Unidos y el Canadá, incluyéndose
en este número a los esquimales y aleutianos. Aproximadamente dos millones y medio viven en los países de Centroamérica, principalmente en Guatemala. Casi dos millones hay en Ecuador, Vene2Uela y Colombia.. Entre nueve y die2 millones viven en las regiones serranas y selváticas de los países andinos: Bolivia y el Perú. En los demás países sudamericanos hay medio millón, incluyendo a los indios que viven en las selvas del Brasil, Paraguay
y en las Guayanas, así como en la Argentina y el Uruguay. Desde luego, los
cálculos demográficos presentados aqui están basados en aproximadas estimaciones antropológicas, las cuales no siempre se indentifican con los datos
indigenistas oficiales.
Lo que todavía preocupa a muchos etnógrafos es fijar la estadística aproximada de los indios en la América precolombina. Sobre este upecto hay
muchas especulaciones, algunas de las cuales se basan, sin embargo, en investigaciones de carácter histórico-demográfico. Así, según los cálculos del
americanista argentino Angel Rosenblat, al descubrirse el Nuevo Mundo ha-

762

bían vivi~o aquí_ apróximadamente trece millones y medio de amerindios.
De esta cifra, mas o menos un millón correspondía a Norteamérica e 1
áreas, al norte del. Rí? Grande, mientras que doce millones y medi; c:rre:
pond1an a los temtonos que hoy constituyen Latinoame'n'ca Se ' 1
· '6 d 1
• gun a supo~lCl, n
e antropólogo estadounidense Herbert J. Spinden la población
:!:!"na desde ~laska hasta la Tierra del Fuego pudiera h~ber alcanzado
Bo ah sesenta millones de almas, A su vez, los americanistas californianos
r
Y Cook, basándose en estimaciones demográficas re.,.;0 1
·
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Mé ·
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o· na es, asignan
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habitantes.
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·nr·
1
b .,
pos1C1on 1 ,ere que
a po lacmn p"'.'colo~bina para todo el Nuevo Mundo pudiera haber sido
alrededor de cien rmllones de almas. La revisión de todos estos cálculos
c~?º alse presen~n nuevas pruebas y recuentos, posiblemente vaya a conIn wr
esclarecirmento de aquel hist6rico misterio demográf'lCO.
Inter-American Council
Washington, D. C.

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Sección Quinta

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        <name>Comprensión internacional</name>
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                    <text>el oído de esta gran República". Y agrega "si no puede la nación americana
con su peso romper el equilibrio del mundo político, puede llegar a hacerse
temer de Europa y tener inmóvil a la América Latina entre la boca de sus
cañones monstruosos, pero esa será la víspera del desmembramiento".•~
Ya Sierra, como Darío percibían que en medio de grandes recursos espirituales, de logros de la cultura, de un espíritu libertario y tolerante, de un
ejercicio democrático casi perfecto, en la estructura norteamericana se perfilaba la figura de Mammon con sus fatales consecuencias. De ese gran pueblo
Sierra aporta a México cálida admiración, sincera estima, pero no puede
evitar manifestar la herida que lleva, como representante de un pueblo débil,
ante la grandeza del ofensor. Un sentimiento de temor y de resentimiento, de
preocupación ante el engrandecimiento cada día mayor del coloso, es el
que deriva en esos años, de la mente de los mexicanos, quienes tendrán que
adecuar su forma de ser, fortalecerla para defenderse de la absorción que todo
país fuerte hace del menos poderoso.
En resumen, podemos decir que la influencia ideológica y en general que
los Estados Unidos ejercieron en México, fue: de una simpatía hacia el
hermano mayor, hacia el país maduro de quien se solicitó amistad, ayuda y
protección, para pasar después a una admiración sin límites en unos sectores,
admiración que llegó al extremo de desear la identificación plena con ese
país; y, finalmente, deriva, como consecuencia de nuestra experiencia histórica,
a admirar al coloso, pero temerlo, desconfiar de él.

misión de constituir en la tierra un 'pueblo standard', un pueblo tipo, conciencia
heredada de sus fundadores puritanos.
Si no puede la nación americana con su peso romper el equilibrio del mundo político, puede llegar a hacerse tener de Europa y tener inmóvil a la América Latina
ante la boca de sus cañones monstruos; pero esa será la víspera del desmembramiento.
Mas dejémonos de la manía de profetizar; lo cierto es que Mr. Cleveland es todo
un ciudadano; nadie desprecia como él la popularidad o la 'populacheridad'; nadie
como él ha sabido ponerse frente a su propio partido y ha arriesgado su jefatura
democrática, no por orgullo ni por capricho, sino por no faltar a lo que él cree su
deber; esto se llama ser un hombre; los demás, son los títeres cómicos o trágicos de la
historia".
41
lbidem, p. 150 y ss.

474

Sección Cuarta

CIENCIAS

SOCIALES

�LA ASOCIAClóN DE DERECHO INTERNACIONAL *
(The lnternational Law Association)

LICENCIADO ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Universidad Nacional Aut6noma de México
Universidad Aut6noma de Nuevo Le6n

la celebración de la Quincuagésima Sexta Reunión de la
Asociación de Derecho Internacional (The International Law Association)
que tuvo lugar en Nueva Delhi, en diciembre de 1974 y que ahora, a través
del Informe o Memoria de dicha reunión, se pone de relieve una vez más
la trascendente importancia que tal Institución tiene por sus valiosas aportaciones e ininterrumpidos esfuerzos en los campos del estudio y de la investigación de lo jusinternacional, como así se observa de su trayectoria a
partir de su fundación en el año de 1873.
CoN MOTIVO DE

Tomando en cuenta el espacio disponible, haremos una somera descripción
de los frutos obtenidos por la Asociación, como se advierte en la parte histórica contenida en el último Informe.
La idea de la formación de la Asociación emanó de América siendo su
fundador el norteamericano Elihu Burrit, un incansable trabajador de la
causa de la paz. La idea fue llevada a Europa donde encontró el eco debido,
hasta llegar en la actualidad a un número que excede de los 4,500 miembros.
En México, la Rama de la Asociación está a cargo de un presidente, siendo
el actual el ameritado internacionalista mexicano licenciado César Sepúlveda.
En 1877, después de 4 años de existencia, en la Conferencia de Antwerp,
la Asociación alcanzó un gran triunfo al lograr la unificación de las Normas

* Traducción del texto del Informe The International Law Association. Report
of the Fifty-Six Conference, New Delhi, 1974, pp. IX a XX.
477

�de Avería General, las que casi inmediatamente llegaron a ser uso general.
Estas normas fueron una vez más revisadas por la Asociación, en Liverpool,
en 1890 y en Estocolmo en 1924 y actualmente están incorporadas en cartas
y pólizas de embarque, así como en contratos de flete en todo el mundo. ~n
una enmienda posterior, fueron nuevamente promulgadas en la Conferencia
de Copenhague en 1950.
Las Normas sobre Billetes de Cambio, adoptadas en 1908, en Budapest,
han servido como base para la discusión pública sobre el tema, tanto en la
Gran Bretaña como en la Conferencia de La Haya en 1910. Las primeras
Normas concebidas en Bremen, en 1876, subsecuentemente formaron la base
del Derecho Escandinavo sobre Billetes de Cambio.
Las Actas de las diferentes Conferencias contienen una mina de información sobre un vasto número de materias que, si bien no siempre resultaron
con un carácter inmediato de aplicación en Tratados, Convenciones o Leyes,
han estado y están en amplio uso por todos los jusinternacionalistas inteligentes en los variados campos que fueron estudiados en tales Conferencias.
Entre las dos Guerras Mundiales, la Asociación de Derecho Internacional
prosigue brindando grandes aportaciones en el campo_ de la materi~ int~rnacional, siendo lo siguiente lo más notable en matenas que han sido ~iscutidas y perfeccionadas. Así, en 1921, en La Haya, se aprobó lo relativo
a Regulaciones para el Tratamiento de los Prisioneros de Guerra, para ser,
posteriormente, adoptado en sustancia por muchos gobiernos; Las Normas
de Fletamento, de La Haya, fueron aprobadas y ligeramente modificadas
en el Proyecto. Al presente, son de uso general y forman parte del cuerpo de
algunos Estatutos. En Estocolmo, en 1924, se discutió lo relativo a la Nacionalidad, a los Apátridas, así como también sobre Exilio y formaron parte
de un Estatuto Modelo. Normas para la Ejecución de Sentencias Extranjeras
fueron proyectadas. En Viena, en 1926, la Conferencia adoptó un proyecto
de Convención sobre Jurisdicción Marítima en Tiempo de Paz. Los Estatutos de una propuesta Corte Penal Internacional, así como Normas relacionadas con la Protección de las Minorías y de Propiedad Privada.
En Varsovia, en 1928, fue adoptado un proyecto de Convención sobre
Extradición y Normas para el Gobierno de un Territorio Ocupado por
Fuerzas Hostiles. Entre los resultados finales de la Conferencia de Nueva
York, en 1930, pueden considerarse las Normas sobre el Efecto de la Guerra
en los Contratos y la Legislación de Documentos.
En la Conferencia de Oxford, en 1932, se adoptó un proyecto de Convención, orientado a proteger la Propiedad Privada perteneciente a Extranjeros

478

y otra a regular la Venta de Bienes. En la propia Reunión también se discutió
un proyecto de Normas sobre el Efecto de la Guerra en los contratos, una
Forma general en Contratos y Proyectos de Principios que deben gobernar
la Jurisdicción en cuestiones de Divorcio y Nulidad del Matrimonio. En
Budapest, en 1934, se trató lo relativo a los artículos de Interpretación del
Pacto Briand-Kellogg de París. En la propia capital gala, en 1936, en Ams-.
terdam, en 1938 y en Conferencias subsecuentes, se logró mucho progreso

en algunos de los temas de actualidad para aquel entonces. Las realizaciones .
incluyen lo siguiente: Las Normas de Copenhague en materia de Arbitraje
Comercial Internacional (1950); un Proyecto de Convención sobre Pago de las Deudas en Dinero Extranjero (Dubrovnik, 1956); un Proyecto de
Convención sobre Conflictos de Leyes relacionado a Compañías (Nueva
York, 1958); un Modelo de Acta para el Reconocimiento y Ejecución de
los Juicios de las Sentencias Extranjeras sobre Dinero (Tokio, 1964). Finalmente, la Conferencia de Helsinki ( 1966) aprobó la primera codificación
general del Derecho de los Ríos Internacionales, al adoptar las "Normas
de Helsinki", las que tratan de materias como la contaminación, la navegación, la utilización equitativa, la madera flotante y el arreglo de controversias.
En sucesivas Conferencias, ahora en la Quincuagésima Sexta, la Asociación
ha sido presidida por muchos hombres distinguidos y ha discutido temas
sumamente importantes, que afectan las relaciones internacionales. Como
resultado de esa tarea, las resoluciones han sido adoptadas o bien, normas
modelo de Derecho o en la Práctica, han sido proyectadas, las que indudablemente, en algunos casos, han ejercido una importante influencia en la
legislación de varios Estados, especialmente ahora que la Carta de las Naciones Unidas encomienda a la Asamblea General el promover un desarrollo
progresivo del Derecho Internacional y de su codificación, la Asociación se
está esforzando por tomar plenamente su parte en esta tarea.
De la breve exposición hecha anteriormente, es posible percatarse -a
grandes rasgos- de la valiosa contribución que en múltiples campos del
Derecho Internacional la Asociación ha brindado, tanto a la ciencia del mismo como al propio Derecho.
El contenido, los temas y la colaboración de connotados internacionalistas
a la Quincuagésima Sexta Conferencia que habría de reunirse en Nueva
Delhi, pone una vez más de relieve la alta significación de la obra llevada
a cabo por dicha Asociación a través de su continuado esfuerzo.
El temario de la Quincuagésima Sexta Conferencia comprendió los si-

479&gt;

�guientes temas para su estudio y discusión, títulos que por sí mismos muestran lo interesante de cada uno de ellos, los que a continuación se expresan:
l.
11.
111.
IV.
V.
VI.
VII.
VIII.
IX.
X.
XI.

La Carta de las Naciones Unidas.
Derecho Monetario Internacional.
Régimen Jurídico de Recursos de Aguas Internacionales.
Terrorismo Internacional.
Derechos Humanos.
Accidentes de Tráfico Internacional.
Seguridad Internacional y Cooperación.
Derecho del Mar.
Inversiones Extranjeras en los Países en Desarrollo.
Derecho Espacial.
Arbitraje Comercial Internacional.

Los principales aspectos del Proyecto presentado en la LVI Conferencia
,1;obre el tema de la Carta de las Naciones Unidas, como resultado de estudios
previos en las distintas Conferencias de Tokio ( 1964), Helsinki ( 1966) y
'Buenos Aires ( 1968), son los siguientes:

1
1

l. Carácter opcional de las obligaciones. Cierto mmunun de obligaciones
sobre otras que pueden ser aceptadas por los Estados.
2. Relación cercana a la Carta de las Naciones Unidas.
3. Proposiciones para el establecimiento de cuerpos subsidiarios. Por ejemplo: La Comisión Permanente de Conciliación de las Naciones Unidas
y el Tribunal Permanente de Arbitraje de las Naciones Unidas.
Sin embargo, lo principal del Proyecto está en un intento para la codificación y el desarrollo progresivo del Derecho Internacional.
\

Para tal efecto, y previa discusión llevada a cabo por eminentes internacionalistas miembros de la Asociación de Derecho Internacional, se llegó a
la elaboración de un Proyecto de Tratado General para el Arreglo Pacífico
de las disputas internacionales. He aquí la Parte Declarativa:
"Los Estados Partes de este Tratado considerando que uno de los propósitos de las Naciones Unidas es el mantener la paz y la seguridad interna. cionales, y a ese fin, realizar por medios pacíficos y de conformidad con los
principales de justicia y del Derecho Internacional, el ajustar o arreglar
las disputas internacionales o situaciones que pudieran llevar a una perturbación de la paz,
--480

Conscientes del gran número de acuerdos internacionales, multilaterales,
regionales y bilaterales que tratan del arreglo de las disputas internacionales,
Creyendo que es deseable consolidar tales instrumentos en un Tratado
comprensible sobre el tema.
Deseando complementar e implantar el Capítulo VI de la Carta de las
Naciones Unidas,
Deseando mantener al mismo tiempo, la libertad de cada Estado a aceptar
solamente esos medios para el arreglo pacífico de las disputas internacionales
que encuentre apropiados.
Están de acuerdo en los siguientes Artículos:
Capítulo l. Obligaciones Generales. Artículo 1. Los Estados Partes en este
Tratado solemnemente reafirman su obligación de arreglar sus disputas internacionales por medios pacíficos de tal manera que la paz internacional,
la seguridad y la justicia no peligren.
2. Los Estados Partes en una disputa internacional, así como otros Estados,
deberán abstenerse de cualquier acción que pueda agravar la situación, así
como poner en peligro el mantenimiento de la paz internacional y la seguridad y deberán actuar de acuerdo con los propósitos y principios de las
Naciones Unidas.
3. Los Estados Partes de este Tratado, también desean el hacer claro que
ninguna provisión de este Tratado deberá en cualquier forma prejuiciar o
derogar cualquier provisión aplicable de la Carta, en particular, aquellas
relacionadas al mantenimiento de la paz internacional y la seguridad, así
como el arreglo pacífico de disputas internacionales."
En el Artículo 2.1 : "Los Estados Partes de este Tratado convienen en
buscar un arreglo pronto y justo a sus disputas internacionales por negociaciones, buenos oficios, mediación, investigación, conciliación, arbitraje, arreglo judicial, recurrir a las agencias regionales o arreglos u otros medios pacíficos de su elección.
2. En la búsqueda de tal arreglo, las partes en disputa deberán seleccionar
tales medios pacíficos que consideran los más apropiados a las circunstancias
y a la naturaleza de la disputa.
3. Las disputas internacionales deberán ser arregladas sobre las bases de
la igualdad soberana de los Estados y de acuerdo con el principio de la libre
elección de medios. Recurrir a o aceptar de, un procedimiento de arreglo
481
HUMANITAS-31

�libremente acordado así por los Estados con respecto a una existente o fu.
turas disputas de las cuales son partes, no deberá ser considerado como
incompatible con la igualdad soberana...".
El Capítulo II está referido a las Negociaciones. En efecto, el Artículo 6
establece que: "Los Estados Partes de este Tratado convienen que cualquiera
disputa entre dos o más de ellos, las partes de la disputa deberán, hasta
donde sea posible, buscar una solución por negociaciones directas a través
de los diplomáticos u otros canales...".
El Capítulo III se relaciona con los Buenos Oficios. Así, tenemos que el
artículo 10.1 previene que: "En cualquiera disputa que no haya sido posible
arreglar por negociaciones directas, cualquiera de las partes de la misma
puede invitar a uno o más Estados, no partes de ella, o a un cuerpo internacional, al Secretario General de las Naciones Unidas u otro funcionario
internacional o una eminente personalidad de reputación internacional, a
usar sus buenos oficios para llevar a las partes juntas y así hacer posible
para ellas, el alcanzar una solución adecuada entre ellas mismas ...".
El Capítulo IV está referido a la Mediación en los artículos 13 y 14 respectivamente. El primero de ellos establece: "En cualquier disputa que no
haya sido posible arreglar, por negociaciones directas, las Partes en disputa
pueden estar de acuerdo en recurrir al procedimiento de la mediación. Un
mediador, en tal caso, puede ser un Estado, un grupo de Estados, un cuerpo
internacional o un funcionario internacional, o alguna otra personalidad eminente internacional. El inciso 3 de este Artículo precisa la función mediadora,
al prevenir: "La función del mediador es la de asistir a las partes en el
arreglo de su disputa, a través de la reconciliación de sus puntos de vista
y reclamaciones, calmando los sentimientos de agravio que puedan haberse
producido entre los Estados en disputa".
El Capítulo V se refiere a las Comisiones de Investigación. Al efecto, el
artículo XV.1 dice: "En cualquier disputa que no haya sido posible arreglar
por negociaciones directas y que se haya suscitado por una diferencia de
opinión sobre puntos de hecho, las partes en disputa pueden convenir en
tener el recurso del método de investigación y el de nombrar una comisión
con tal carácter.
El convenio que establezca la comisión de investigación determinará:
a) Los puntos a examen;
b) El modo y el tiempo en el cual la comisión deberá formarse;
c) Los poderes de la comisión;
482

d) El sitio de la comisión;
e) El procedimiento a seguir;
f) El derecho de la comisión para visitar cualquier lugar, interrogar testigos y expertos y obtener documentos;
g) El método de financiamiento de los gastos de la comisión...".
Por su parte, el Capítulo VI trata sobre Conciliación. Así el artículo 18.1
previene: "En cualquier disputa que no haya sido posible arreglar por negociaciones directas, las partes en disputa pueden convenir en recurrir al
procedimiento de conciliación.

2. La función de conciliación puede ser ejercida por un Estado o un grupo
de Estados, un cuerpo internacional, un individuo o una comisión de conciliación. . .".
El Capítulo VII trata sobre Arbitraje. El Artículo 22.1 establece: "En
cualquier etapa de una disputa, las partes que en ella intervienen pueden
convenir en recurrir al procedimiento del arbitraje".
El Capítulo VIII está referido al Arreglo Judicial. En efecto el Artículo
25.1 ordena:
"En cualquier etapa de una disputa, las partes en ella pueden convenir
en someter todas las cuestiones legales comprendidas en tal disputa a la
Corte Internacional de Justicia, ya sea para un fallo obligatorio o en opinión
consultiva.
2. Las Partes en disputa redactarán un convenio especial determinando
las cuestiones legales que deberán ser presentadas a la Corte Internacional
de Justicia. El convenio especial determinará si las Partes desean un fallo
obligatorio o una opinión consultiva, o bien que la Corte pueda decidir el
caso ex aequo et bono."
El Capítulo IX se relaciona con la Asamblea General. En el Artículo 30.1
se dice: "Un Estado Parte en este Tratado, en todo tiempo declara, de
acuerdo con este Artículo, que en cualquiera disputa con otro Estado Parte
que haya hecho una declaración similar el que si una de las Partes deba
someter tal disputa a la Asamblea General, de acuerdo con el Artículo 35
de la Carta, las recomendaciones de la Asamblea General tendrán en bl
caso, el mismo efecto que las decisiones del Consejo de Seguridad bajo este
Tratado".
Otro de los puntos muy importantes respecto del Temario de la Quincuagésima Sexta Conferencia de la Asociación de Derecho Internacional
483

�(International Law Association), versó sobre Derechos Humanos, tema que
fue ampliamente debatido y en que se puso de manifiesto las graves violaciones que se han cometido en contra de tales derechos.

RESOLUCIONES
LA

Considerando que las proposiciones para la reforma del sistema monetario
internacional contemplan todavía ajustables paridades;
Considerando que las transacciones internacionales en los campos del comercio, servicios y movimientos de capital presuponen un mínimum de certeza legal concerniente a su aspecto monetario, por lo menos, en donde tales
operaciones son de naturaleza a largo plazo;

Tomando en cuenta las exigencias de espacio -la transcripción es muy
extensa-, habremos, pues, de concretarnos solamente a las principales Resoluciones tomadas en la Conferencia que se cita.

Declara que cuando las partes en un contrato internacional, hayan acordado determinadas cláusulas con el propósito de asegurar el valor de los
pagos a ser hechos de acuerdo con sus condiciones, tales cláusulas serán y
permanecerán validas y efectivas, prescindiendo de su abrogación por un
sistema doméstico de Derecho que pueda ser aplicable a tales estipulaciones e;

Por lo que respecta a la relativa a la Carta de las Naciones Unidasl se
estableció:

Invita al Comité a llevar adelante su trabajo con vistas a una futura implementación del principio anterior.

CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS

Considerando que el Comité sobre la Carta de las Naciones Unidas ha
venido trabajando por espacio de 28 años y que ha hecho un valioso estudio
de muchos aspectos de la Carta, y
Considerando que existen diferentes respecto a la adopción del Informe
del Comité,
Resuelve que:

l. El Informe sea recibido por la Conferencia como una útil contribución
al estudio y la elucidación de la cuestión relativa al Arreglo Pacífico de las
Disputas y de que sea incluido en la Memoria de la Conferencial
2. Agradecer al Presidente por su preparación del Informe y felicitarlo
por su prolongada y valiosa contribución al trabajo del Comité;
3. Que se agradezca al Comité su importante trabajo a través de muchos
años y de que se recomiende al Consejo Ejecutivo que el trabajo del Comité
se considere como completo.

DERECHOS HUMANOS

A este respecto, la Conferencia se pronunció por lo siguiente: reconociendo
el grave y crítico problema de dimensión mundial de la tortura de los individuos;
Recomienda que las Naciones Unidas adopten una convención sobre la
eliminación de la tortura con medidas apropiadas para su implementación e;
Invita al Presidente de la Asociación a notificar al Secretario General de
las Naciones Unidas de su preocupación y de la presente recomendación.

DERECHOS DEL MAR

A este respecto LVI Conferencia declaró:
DERECHO INTERNACIONAL MONETARIO

La Conferencia sobre esta materia resolvió:
Considerando que más y más monedas están flotando en relación de una
cosa con otra y de que los márgenes de fluctuación para las otras monedas
tienden a llegar a aumentar;

Aprueba el Informe, en particular, por su análisis del problema de las
relaciones entre la navegación sobre el océano por una parte, y los otros usos
del mar, por la otra parte;
Considera que una satisfactoria solución de este problema contribuiría
grandemente a la clarificación y fortalecimiento del Derecho del Mar;

Y por tanto;

484

485

�Invita al Comité del Derecho del Mar a continuar sus estudios sobre esta
cuestión a fin de someter sus proposiciones, las que buscarían el llevar un
equilibrio justo, por una parte, entre los intereses de la navegación océanica,
y en el otro aspecto, los otros intereses en relación con el mar.

DERECHO ESPACIAL

Sobre este tema la Conferencia se pronunció por lo siguiente:
Convencidos de que la radiodifusión por satélites constituye uno de los
medios más poderosos para promover el progreso social y cultural de la población del mundo entero;
Teniendo en mente la Carta de las Naciones Unidas, los Tratados del Espacio Extra-terrestre y las disposiciones relevantes de la Convención sobre
Telecomunicación y de sus Reglas relativas a la Radio;
Apelando a la Declaración Universal de Derechos Humanos,_,el Acuerdo
Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos, la Declaracion sobre los
Principios de Derecho Internacional concernientes a las Relaciones Amistosas y de Cooperación entre los Estados, y las Resoluciones de las Naciones
Unidas que son aplicables en el uso de satélites;
Convienen en que la Cooperación Internacional es una piedra de to~~e
para el desarrollo y el uso de la radiodifusión por satélites para el beneficio
de todos los países, deseando ellos mismos aprovecharse de esta nueva

HACIA UN NUEVO HUMANISMO*
LICENCIADO Luis

M.

FAR.ÍAs

Universidad Nacional Autónoma de México
Ex-Gobernador del Estado de N. L., México (Discurso pronunciado en la Convención de los Clubes Rotarios que tuvo lugar
el 25 de febrero de 1977, en la ciudad de
Monterrey, N. L.

TANTO SE HABLA de la deshumanización del arte, de lo inhumano de lo frío
que es el mundo de los negocios, de la falta de humanidad en la práctica de las profesiones, del crecimiento de lo incesante de la técnica, etc.,
que se antoja que lo humano se elude, se olvida y tiende a desaparecerse.
Quizás sólo sea aparente, quizás sea una realidad.
De cualquier manera el tema tiene interés, y no es cosa de broma.

tecnología;
Considera que a este nivel, una medida e~nente práctica ~e c~operación
debe ser a nivel regional y, en consecuencia, acoger las direcciones ~~e
han sido perseguidas o propuestas tendientes hacia obtener una cooperacion

sobre una base regional;
Convienen que bajo los términos del Tratado del espacio extraterrestre;
Recomienda que el Comité de Derecho Espacial dirija sus estudios sobre
los problemas de la aplicación de los satélites de radiodif~sión _direc~, incluyendo aquéllos concernientes al uso de la órbita geoestacionaria, a fm de
preparar un informe a la siguiente Conferencia y sus conclusiones sobre este

tema.

Por eso he preferido escribir las cuartillas en lugar de improvisar un
discurso.
Además estoy fuera de práctica en esto de improvisar y, por añadidura,
conforme se va uno haciendo viejo, se va uno tomando más parco en el
hablar. Al menos eso me pasa a mí, aunque sé que hay quienes cada día son
más parlanchines.
Debo decirles que el tema que así, como quien no quiere la cosa, me sugirieron los dos Carlos, amerita largas y cuidadosas horas de meditación y
estudio. La atención de otras tareas me han privado de esa oportunidad,
de manera que las páginas que hoy lea, serán sólo una mirada superficial a
tema de tanta entidad y hondura.

* Conferencia dictada por el señor licenciado Luis M. Farías, ante rotarios del Distrito 413, en el Casino Monterrey el dia 25 de febrero de 1977.
486

487

�El humanismo es un movimiento surgido a finales de la Edad Media, que
alcanza especial vigor en el Renacimiento que se esfuerza por elevar la dignidad de lo humano, volviendo los ojos a la antigüedad clásica.
El humanismo se manifiesta en la literatura, estudiando con pasión a los
grandes autores latinos. En la escultura, copiando las obras griegas y latinas.
En pintura, viendo al hombre cómo es en su físico desnudo, a la manera
como se hacía en la antigüedad. En los estudios filosóficos, revisando los
textos de Plotino, de Cicerón y de Carnesdes entre otros, pues ya desde antes
conocían a Aristóteles.
La caída de Constantinopla en 1453, dio fuerte impulso a este movimiento
de regreso al clacisismo en Italia primero y después en el resto de España
ya que de Constantinopla salieron huyendo del dominio turco muchos sabios
que poseían excelentes traducciones de los literatos latinos y de los principales pensadores de la Grecia Antigua.
Recibieron la protección de los Médici, que dieron vida a la Academia
de Florencia. También en Venecia surgió poco después la Academia Aldina.
En ellas, sin estar sujetos a los estrictos métodos de la Universidad Medieval,
se difundía el pensamiento griego entre laicos y eclesiásticos por igual, propiciando un gran interés por el hombre como tal, independiente de la idea
de Dios. También hubo estudiosos dedicados al conocimiento de las lenguas
y pensamiento de oriente. A esos hombres entregados al estudio de los autores
antiguos, que ya no relacionan todo con Dios y que no condicionan todo
estudio al de la Teología, se les llamó humanistas, y humanismo al movimiento cultural que integraron.
Montaigne dirá que él estudia al hombre como lo encuentra en sí, "sin
socorro extraño, armado sólo con sus armas y desguarnecido de la gracia
y el conocimiento divino".
En el movimiento renacentista destaca Pico de la Mirándola y Maquiavelo de Italia, Erasmo de Holanda, Montaigne de Francia, Santo Tomás
Moro de Inglaterra y Luis Vives de España.
Señalemos aquí, como cosa curiosa, que con ese renacimiento en que se
le pierde el respeto a Aristóteles y a sus intérpretes medievales, se inicia la
investigación libre que da paso a la ciencia moderna que, con el tiempo, se
separa totalmente del conocimiento de las "humanidades", a grado tal que
se crean prácticamente dos idiomas: el científico y el humanista, como lo
hace resaltar C. P. Snow en su obra Dos Culturas, y hará exclamar al que
fuera nuestro Presidente, el Lic. López Mateos: "Las ciencias van aleján488

dose las unas de las otras y, como naves en la niebla, apenas si se ubican
y reconocen entre ellas por el sonar de sus sirenas que lo mismo pueden

anunciar la cercanía de las playas de la vida y la paz, o presagiar la proximidad de las rocas de la guerra y la muerte".
Bertrand Russell opina que la labor de los filósofos humanistas del siglo
XVII emancipó a los hombres del dogmatismo de la iglesia de aquel tiempo;
pero no los salvó de las supersticiones, la astrología y la brujería. Tampoco
ayudó a la moral, pues junto al repudio al dogmatismo estaba la falta de ·
respeto a los códigos de conducta. Pocas veces lo licencioso ha tenido nivelesmás altos.
Hay que advertir que si llevamos este humanismo renacentista a sus últimas consecuencias, corremos el riesgo de aceptar literalmente la expresión
de Protágoras de que: "El hombre es la medida de todas las cosas", o quedarse atorado en el solipsismo, "sólo yo existo" o "yo soy la única realidad".
Solipsismo del que salió Descartes, asegurando la existencia de Dios como
una necesidad; pues con su cógito ergo sum, había cerrado las puertas de
su propia cárcel. Le urgía salir de ella y tener contacto con lo real. Se valió
de la idea de Dios y poder así asegurar que si tenía "ideas claras y distintas",
éstas correspondían a la realidad. Vamos, que el mundo sí existe y es real~
Sin esa confianza en lo real a través de Dios se hubiese quedado sumido
en que lo único real es que existo yo y existen mis pensamientos, a un paso
de la aseveración de Berkeley esse est percipi, ser es ser percibido. Las cosas.
son si yo las percibo, no tienen realidad, la materia no es real, la existencia
es ilusión.
Tenemos también el peligro de llegar a la tesis del sofista Gorgias: Nada
es; si algo es, es incognoscible; si lo conociéramos, sería incomunicable a
los demás. Gorgias va más allá del antropocentrismo de Protágoras, para
caer en el nihilismo pleno.
Como consecuencia de un humanismo desbordado, nos dice Ivo Hi:illhuber, podemos llegar a una antropolatría. También asienta Hi:illhuber, que
por allí vamos hacia el horno insipiens, el que no sabe lo que dice, en lugar
de alcanzar el horno sapiens.
Una vez advertidos de los peligros que se corren, podemos asomarnos a
lo que el hombre piensa del hombre, pasaremos a revisar, así sea por encima,
las opiniones de algunos de los humanistas más distinguidos. El estudio del
hombre nos coloca en la posición única de que lo conocido y el cognoscente
se identifiquen.
En la célebre pintura de Rafael en el Vaticano que conocemos como "La
489

�Escuela de Atenas", las figuras centrales son Platón y su discípulo Aristóteles.
Platón parece contemplar los cielos en tanto que Aristóteles con gesto enérgico apunta hacia la tierra, hacia la realidad. El genio de la pintura sin
profundizar en los textos de los dos titanes del pensamiento griego, tuvo el
acierto de señalar la nota distintiva de cada uno. Bastaría recordar que al
tratar el tema social, por ejemplo, Platón en su República crea la primera
utopía, en tanto que Aristóteles en su Política revisa todas las constituciones
hasta entonces conocidas. Deja de lado el utopismo del maestro y establece
como fundamentos de la sociedad la familia y la propiedad, indicando de
paso que el hombre es un animal social o político.
Había pues de ser Aristóteles, que tenía los pies en la tierra, quien iniciara
el estudio del hombre como tema filosófico. Claro que hay incipientes y

titubeantes intentos de enfocar la atención sobre lo humano. Así las observaciones, tantas veces vueltas a revivir, que sobre las características de la mano
humana con su pulgar oponible y su relación con el desarrollo de la civilización
que en el siglo V, antes de Cristo, hizo Anaxágoras; y la reiterada prédica
de Sócrates a los jóvenes, para que no olvidaran la inscripción del Templo de
Apolo en Delfos, "Conócete a ti mismo". Valga como paréntesis, Anatole
France solía burlarse de esta proposición socrática diciendo: "Ignórate a ti
mismo, he ahí el primer principio de la sabiduría". Pero el primero en examinar con detenimiento al hombre en lo que tiene de único, en su alma, es
.Aristóteles en su tratado "De Anima".
Ya a partir del Renacimiento, el estudio del hombre será constante; pero
del hombre desde el punto de vista de ser integral, no sólo en su orden físico.
Por eso se habla desde hace tiempo de una antropología filosófica, sobre todo
a partir de Scheler, el que en el prólogo de su extraordinaria obra El Puesto
del Hombre en el Cosmos, anunció una más amplia, que habría de titularse
precisamente Antropología Filosófica. Por desgracia no llegó a publicar dicho
"libro.
Ya a partir de Dilthey que distingue las ciencias del espíritu de las naturales y más aún con la distinción metodológica de Rickert en Ciencia Cultural y Ciencia Natural, ha sido preciso distinguir la antropología a secas,
,que es la ciencia del hombre como rama de la zoología, de la antropología
filosófica que estudia lo específicamente humano, el espíritu, la conciencia,
,el ser hombre, ser único, distinto de su aspecto animal, al hombre como ser
-creador y trascendente, capaz de imprimir su personalidad a las cosas, y capaz
de captarse a sí mismo, de reflexionar y de comprenderse.
Para Descartes alma e intelecto se confunden. Hobbes presta a las emo490

ciones ta~ta_ atención como a la razón. Locke y Hume enderezan su atención
al entendumento como facultad de pensar y conocer.
Emm_anuel Kan ha sido uno de los filósofos con mayor influencia en el
pen,sarmento moderno. Su preocupación fundamental es el conocimiento.
¿ Com~ es que, conocemos? ¿ Cómo sé que ese conocimiento no es erróneo?
La ep1stemologia es, pues, el meollo de su pensamiento; pero está consciente
~e
es el hombre el que conoce y por eso en un pasaje nos dice que la
filosof1a ha de responder a cuatro preguntas:

qu:

"l. ¿ Que' puedo yo saber?
2. ¿ Qué debo hacer?
3. ¿ Qué puedo esperar?
4. ¿ Qué es el hombre?
~ . ~a primera responde la filosofía, a la segunda la moral, a la tercera la
rehg1on Y a la cuarta la antropología. Pero en el fondo podría atribuirse
todo a la antropología, pues las tres primeras preguntas se refieren a la
cuarta."

. ,A pes~r de esta afirmación, al desarrollar su doctrina enfoca toda su atenc1on hacia e~ conocer y no hacia el hombre. Claro que al hablar de moral
no puede deJar de tocar al hombre, pero pretende que la moral es autónoma
Y qu~ _el hombre debe cumplirla conforme a lo que él llama imperativo
categonco,
que enuncia de la siguiente manera: "Obra de tal mo do que la
, .
maXlma de tu voluntad pueda valer como principio de legislación universal". Nada más que ese imperativo que él llama categórico a veces se cumple
&gt;: a veces no. Y 1~ verdad es que si es categórico se ha de cumplir siempre y
s1 no se cumple siempre no es categórico.
Nietzsche más que creer en el hombre, crea el superhombre. Un ser creador .de :7alores de poderosa individualidad que no tiene deberes para con
los mfenores, que está más allá del bien y del mal, ajeno y aun opuesto
~ la moral tradicional. Para él hay dos morales; la del Señor, por sí y para
s,; y la del esclavo, moral para débiles y resentidos.
Dilthey, identifica al hombre con su historia, que se torna en substancia
del hombre, no es que el hombre tenga historia el hombre es historia 0
~~'
'
Marx nie~a ,el_ espíritu ~n el hombre y lo declara un ser económico, sujeto
al proceso histonco. La historia sigue la dialéctica hegeliana: Tesis Antítesis
Síntesis.
'
'

491

�Arturo Schopenhauer explica el mundo por el hombre. Todo lo externo
es represión, es fenómeno, apariencia, engaño. El yo es voluntad de vivir.
Esta voluntad es en sí, es realidad y no apariencia. La realidad, el mundo
y el yo no son sino voluntad. El conocimiento sigue una cadena continua
de causalidad, sin detenerse en una causa primera.

en el mundo adonde fue lanzado sin conocerlo. Así el mundo se to
t' d
., L
rna
roo ivo e preocupacion. a angustia tiene valor educativo según este pensador, pues nos revela la nada como su causa y a su lado suro-e la esperanza.
Par~ hacerlo comprensible García Morente nos dice que laº angustia es el
ansia de ser y el temor de dejar de ser.

La voluntad provoca insatisfacción y dolor. El hombre debe tender a aliviar ese dolor en sí y en los demás, de ahí que el sentimiento moral sea la
compasión.

Orte~~ Y Gasset, el fecundo pensador matritense es vitalista y dedica muchas pagmas al tema del hombre, si bien critica con acritud el humanismo
renace~tis~. Estima él que hay tres zonas de la personalidad: una zona vital,
otra arum1ca, y una tercera espiritual. Una parte de la psique vive infusa
en el cuerpo es la vitalidad donde se funden lo corporal y lo espiritual.

Pero tanto la compasión como el estudio de la ciencia y la filosofía, no
vienen a ser sino remedios pasajeros, sólo negando la voluntad de vivir se
puede dar fin al dolor. En esto podemos apreciar la gran influencia que tenía
en Schor.enhauer, la filosofía hindú, particularmente el budismo, pues esta
negación de la voluntad se asemeja al nirvana.
Para Max Scheler, el hombre es superior así mismo y al mundo. Su nota
sobresaliente es el ascetismo, su capacidad de "decir no a la vida". El animal lleva una conducta guiada por el hábito y el instinto. El hombre aun
ante los reclamos de su cuerpo, puede rechazarlos. Es el único ser que puede
comer sin tener hambre, y puede también abstenerse de probar bocado, a
pesar de padecer dolores por el hambre. Su espíritu supera la fuerza de
lo material y mundano.
Aloys Müller estima que, a diferencia del animal que es dominado por
la vida, el hombre elabora con libertad su propia vida, mediante decisiones
tomadas sobre la base del conocimiento.
En Karl Manheim hallamos la idea de que el hombre está predeterminado por la sociedad. Sería un error, nos dice, afirmar que el individuo
aislado piensa, más bien participa del pensamiento que otros hombres han
pensado antes que él, a los que cuando mucho puede añadir lo adecuado
a la circunstancia.
Para el creador del existencialismo, Soren Kierkegaard, el sentido de la
existencia se cumple al afirmar lo subjetivo, en lo profundo del sentimiento
individual y en el interés en el destino propio. En ese sentimiento hay conciencia de pecado y por tanto insatisfacción y una sensación de angustia
que es sensación de desamparo, donde la subjetividad del hombre se halla
suspendida en la nada que no debemos confundir con el miedo. La angustia
salva al hombre de lo finito y sus engaños.
Heidegger, acaso el más notable existencialista, cree que la esencia del
hombre es existir, y sólo el hombre existe verdaderamente. El hombre existe

492

La zona del alma, intermedia, es campo de los sentimientos de los impulsos, Y apetitos: ~e los deseos y emociones. Esos estados son' míos; pero
no son yo. El espmtu es el yo y está por encima.
"Llamo espíritu -escribe Ortega- al conjunto de actos íntimos de que
cada uno se siente verdaderamente autor y protagonista. El ejemplo más
claro es_:ª voluntad. Ese hecho lo expresamos con la frase yo quiero, ... como
emanac10n de un punto céntrico en nosotros, que es lo que estrictamente
debe llamarse yo."
_El hombre no es cosa ninguna, sino un drama. El hombre se hace a sí
nnsmo. El yo de cada hombre es el programa vital que ha adoptado, el homb~ que h~ resuelto ser. Así, el hombre no es, sino que va siendo. No es,
vive. No tiene naturaleza, tiene historia.
Don Miguel de Unamuno, gran planteador de problemas, cree en el hombre de carne Y hueso y no en el hombre abstracto. Sostiene que se debe
pensar y creer con todo el cuerpo y con toda el alma y no sólo con la cabeza.
Declara ª. la. r~ón ene~ga de la vida. La razón es explicación lógica de
to~o Y al _m~~iduo_ lo disuelve en lo universal; la vida es alógica, es continuo
flwr, es md1V1dualida, es fe. La razón dirá que esto es absurdo, la vida
que porque es absurdo es verdadero.
L~ fe es voluntad de creer. Fe a toda costa, a cualquier precio. El pragmatism? d~ Unamuno se opone al pragmatismo angloamericano que busca
producir bienestar material para todos, en tanto que el de Unamuno busca producir para el bien del espíritu y vivir luego como se pueda.
P_ara el existencialista francés Jean Paul Sartre, el hombre existe y luego
decide ser esto o ~quello, creando así su propia esencia. Es libre para elegir,
cada ho~bre se elige su ser. La angustia nace precisamente de que el hombre
no es, smo que se hace y al hacerse se hace responsable por todo el género

493

�humano sin apoyo exterior. Recordamos que para Dostoiewsky cada homber llev: sobre sus espaldas los pecados de la humanidad.
Según Karl Jaspers la pregunta por el ser, es pr:gunta humana, no es pregunta de un objeto sobre otro, sino de un~ entidad (el ~ombre) que _es
fundamentalmente existencia, que se encamina a su propia trascendencia.
La ayuda trascendente se le revela al hombre únicam~nte en la ~ircunstancia de que él puede ser el mismo y sólo es perceptible en la libertad.
Para Eduardo Nicol "el hombre es el ente que integra su futuro en el
presente". O sea que el hombre en cada momen~o es ~aca~ado, ~ene fu~o,
puede irse haciendo a sí mismo. La vida pues tiene mtenc16n, tiene sentido,
al haber esta dualidad de ser y poder ser. Hay un querer ser, que se basa
en el poder ser, para lograr el llegar a ser. La vida d:l hombre es un continuo ir haciéndose, la vida es acción. Para él es obligado que el ho~~re
se halle en una situación determinada a cada momento, que al ser vivida
por el hombre es para él, situación vital y de esa situación vital parte para
ser lo que quiere ser.
Don Antonio Caso decía que toda filosofía es en cierto modo humanismo.
La existencia es economía, pero también desinterés y caridad. La sociedad
justa será aquella que respete los fueros de la personalidad.
Para el argentino Francisco Romero, el fundamento de lo humano es la
capacidad de percibir objetivamente. Luego el hombre :s el ser capaz de
percibir objetos y juzgar sobre ellos. Es un ser que es suJeto.
Martín Buber dice que la nota distinta de lo humano es lo que su~ed_e
entre el hombre con el hombre. El hecho fundamental no es pues el md1viduo aislado, ni tampoco la colectividad. Aislado es trunco, incompleto; en
sociedad está disuelto y es impersonal.
También Xavier Zubiri nos dice que "existir es existir con. . . con cosas,
con otros, con nosotros mismos".
Paul Natorp por su cuenta afirma que el individuo humano s;pa~d~ ~e
la sociedad no existe, es sólo una abstracción mental. Recuerdo como msistia
en clase el Maestro Recasens, que el hombre, si aislado en una campana de
cristal, podrá ser ángel o ser bestia, pero nunca hombre. El hombre es pues
un individuo socializado, un individuo de la humanidad.
Al dedicarme un ejemplar de su valioso estudio Filosofía del Hombre,
Agustín Basave escribió: " ...esta obra contiene mi me~sa~e más personal. .."
revelando con ello que el principal objeto de sus meditaciones es el hombre.

494

Con hondura y decisión, con apasionado entusiasmo bucea en las profundidades del ser del hombre, el profesor regiomontano. Apunta que "el hombre es un ser bifronte, anfibio. Vive en dos mundos -que en él se encuentransin poder vivir bien en ninguno de los dos. Es natura y es cultura. Está
parcialmente determinado por su animalidad y es, a la vez, libertad. Mientras el animal viene definido, el hombre viene tan sólo bosquejado. Su desequilibrio proviene de tensión constante entre su desamparo ~ntológico y
su afán de plenitud subsistencia!".
El hombre es irreemplazable. Por imperfecto que sea no puede substituirse
por otro igual. El hombre imprime su yo a los demás seres, puede humanizar
las cosas, y sin embargo, el hombre no se cosifica, no toma personalidad
de las cosas, no se hace cosa. El hombre se educa no sobre la base de únitación, como el animal que a fuerza de ver repetida una acción la repite
en únitación, sino observando y tratando de entender, relacionando, depositando en la memoria los datos esenciales para cuando sean aprovechables,
en un ejercicio de libertad.
La educación en el hombre faculta al alumno para la acc1on libre. En
tal sentido se ha dicho que educar viene así a ser una preparación para la
libertad.
El hombre, ser gregario, insuficiente, necesitado de compañía, vive en
sociedad y se mantiene en relación con otros iguales a él.
La raz6n me está diciendo que si soy hombre soy igual a los demás hombres y que éstos tienen los mismos derechos que yo ante la vida y la existencia. Las pasiones -que parecen ser innatas al hombre- aun nos dominan
y se imponen sobre la razón. La envidia, la ira y sobre todo la soberbia,
levantan al hombre contra el hombre y arman a las naciones contra las
naciones.
La soberbia es "primero en todo lo malo". Creerse el primero es siempre·
el mayor pecado, el primero desdeña al segundo y cada quien se juzga el
primero.
A la soberbia se une con facilidad la ira y un soberbio iracundo es cosa
de temer. Si vence a su enemigo sigue iracundo, y si es vencido, alimenta
su soberbia aún más con la envidia.
Por eso Antonio Caso decía que "el vértigo moral de los pueblos se ciñe·
al triunvirato diabólico de los pecados".

A pesar de la celeridad y eficacia de las comunicaciones, no obstante la
495,

�facilidad de viajar y conocer a los demás, el sentlilllento de solidaridad y
-el radio de emoción vital del hombre siguen teniendo muy poco alcance.

mente como "maestra de la vida" como lo quería Cicerón y no como fomento
del resentimiento y acicate para la venganza.

Inútil habría sido hablarle de humanidad y aun de nacionalidad al hombre de las cavernas. Para él no había más que "su familia", integrada por
él, la mujer que con él habitaba y sus hijos más pequeños y por ende indefensos. Mucho tiempo debió transcurrir para que ese ser primitivo extendiera
1a noción de "familia" hasta abarcar a los hijos de sus hermanos y a los
padres ancianos. Luego se extenderá el clan familiar y surgirá la villa, cuando
de trashumante pasa a sedentario.

La educación para el hombre nuevo, para el humanista puro, habrá de
ser mediante la prédica del bien, de la justicia, de la verdad y del perdón.

Todavía en la Edad Media, tan cerca a nuestro tiempo, la solidaridad
·gremial atada con ligas mucho más fuertes que la vida en el burgo.

La idea de nación es moderna, como bien sabemos y aun el sentimiento
nacional no deja de ser un egoísmo agrandado que fácilmente se exalta con
las mismas violentas pasiones del alma humana individual, "la diabólica
trilogía del pecado".

No intentarlo es continuar en la vendetta, en el lavado de "afrentas"
reales o imaginadas. Un pleito conduce a otro, una pendencia a otra pendencia, y quizá a más. La ira llama y alimenta la ira. Así seguiremos como
el cuento de nunca acabar.
Hay que cortar por lo sano. Si nos sabemos hermanos, actuemos como
hermanos. Ascendamos en lo moral por el camino del bien, al mismo tiempo
que ascendemos en el conocer por el camino de la ciencia.
Esa deberá ser la enseñanza del humanismo que aspira a elevar al hombre
en lo que tiene de más valioso.

El hombre en la sociedad contemporánea con frecuencia se ve deshumanizado, convertido en cifra y al servicio de estructuras de poder que ambidonan cada vez un poder más amplio y más cabal.
El adelanto técnico nada tiene que ver -por desgracia- con la moral.
Cada nuevo invento trae consigo un aumento en la ambición de los detentadores del poder. Cada avance parece traer consigo el aviso de una guerra
más grande que la anterior, presagio del holocausto universal.
El origen de estas pasiones yace en la educación. La solución está también
en la educación. Cada nación enseña una historia "nacional" que exalta lo
propio y denigra lo ajeno. La exaltación de sí abre paso a la soberbia; al
denigrar lo ajeno va sembrando en campos fértiles -las mentes infantiles
y juveniles- la semilla del odio.
El nacionalismo en sí no es malo, sino en tanto que integración social
parcial, escalón en la integridad mayor que es la humanidad, resulta algo
muy positivo y conveniente.
Lo que es negativo y un estorbo serio para lograr la armonía y la suma
de esfuerzos de todos los hombres en bien de todos, es el nacionalismo xenófobo que fomenta la vanidad y propicia la soberbia.
Debemos educar para unir a los hombres y no para dividirlos. Urge que
1a historia que se enseña sea "universal", imparcial, objetiva y sirva real-496

497
HUMANITAS-32

�PATOS, MATOS, PADRE Y MADRE
UN ESTUDIO PSICOFILOLÓGICO

DR. FRANCISCO

R.

DELGADO

Univenidad de Nuevo Le6n

LAs RELACIONES DEL individuo con la madre, con el padre y con los hermanos y hermanas y en algunos casos con otros muchos parientes o consanguíneos,
aparecen y han aparecido siempre como grandemente importantes; ya que
el principio de la vida de todo ser humano tiene esa grande importancia y
determina el futuro del mismo por todos los años futuros durante los cuales
vive. Esta determinación es doble: material y espiritual: la primera se refiere a las medidas corporales; al color de la piel; al color de los ojos; a la
complexión y constitución del organismo, etcétera. Esta se recibe en el nacimiento y es inmutable durante toda la vida. La segunda es la determinación
espiritual del individuo y se refiere ante todo a su capacidad intelectual
y a su modo de querer, de amar, desear y anhelar los objetos tanto internos
como externos. Esta última serie de cualidades y atributos es la que máximamente se origina y se desarrolla dentro del marco de las relaciones del
individuo con su padre, madre, hermanos, hermanas y demás consanguíneos.
No es que la cualificación de tales relaciones no esté igualmente determinada
y siga leyes fijas más o menos desconocidas; sino que su desarrollo y evolución dependen en gran parte del tipo y cualificación de las relaciones
arriba mencionadas.
Estas relaciones suelen llamarse familiares, siendo la palabra comúnmente
aceptada, sobre todo en las lenguas romances como el español, el italiano
o el francés; sin embargo, si acudimos a las fuertes de la significación de la
palabra encontraremos algunas clarificaciones necesarias sobre todo en orden
a mantener clara la noción de hogar, de familia, y consiguientemente de
los derechos de las personas que la forman.

499

�Familia es una palabra derivada como tantas otras del latín "familia"
y significa "el conjunto de esclavos que sirven a un mismo señor". El significado más profundo de la palabra se refiere a la producción de bienes,
tanto del campo, como industriales y en esta significación profunda parece
encontrarse la desventaja de la palabra familia aplicada a los padres y a
los hijos; ya que sobre todo en nuestro tiempo; tanto el matrimonio como
el hogar se encuentra cada vez más alejado del contenido económico-social
que tenía antes: es decir, en la actualidad dos personas se casan más en
orden a un mutuo perfeccionamiento en la línea de la propia persona, que
en orden a una ayuda o fundación de una unidad de producción con características socio-económicas más marcadas que las personales.
Por tal razón parece más apropiado el uso de hogar, sobre todo cuando
se trata precisamente de las realidades de los individuos en las cuales la
empresa, la unidad de producción, o la organización de trabajo, pasan a un
segundo término y más claramente se diferencian y contraponen. Familia
no excluye a hogar y tampoco este a familia; sin embargo, tanto más predominan las relaciones familiares; tanto menos se puede hablar de hogar
y viceversa: tanto más predominan las relaciones de hogar; tanto menos se
puede hablar de familia. Esto no excluye que en muchísimos casos ambas
series de relaciones estén identificadas, como es claro el caso de las empresas
llamadas familiares, algunas de ellas de grande magnitud y prestigio como
la Ford.

.,

Por tales razones nos referimos a las relaciones del individuo con su padre,
madre, hermanos, etc., como a relaciones de consanguíneos; ya que llamar
relaciones familiares a las mencionadas aumenta la confusión que ya de por
sí incluyen las mismas y sobre todo porque ponen en un elemento externo:
la producción; la base de esas relaciones, impidiéndonos llegar a comprender
claramente la naturaleza de esas relaciones; su causa y efecto; es decir la
parte del individuo comprometida en ellas necesariamente y no dependiendo
de una determinada situación externa.
Es lo que intentamos en estas líneas: determinar por lo menos en parte
el significado psicofilológico de la palabra Padre y Madre relacionándola
con las palabras griegas Pathos y Mathos, que como veremos explican más
profundamente y mejor el fenómeno psicofilológico al que se refieren Padre
y Madre.

Esquilo en su tragedia Agamenón eleva un himno a Zeus cantando la
influencia que tiene en el destino de los hombres y sobre todo en la providencia mediante la cual determina el camino de la sabiduría para ellos;

500

ese camino es Pathos Mathos; o sea en el sufrimiento se encuentra el aprendizaje: el dolor es la escuela de sabiduría para la humanidad.ª
En este pasaje de Esquilo tenemos en síntesis el significado de las palabras
Pathos y Mathos cuyos fenómenos cognoscitivos trataremos de explicar atendiendo a su psicofilología, aunque sea b~evemente y a grandes rasgos.
PATHOS es una palabra griega compuesta de dos elementos: PAT y OS.
El elemento OS (gr.-o~) indica un sujeto agente; significa por tanto "el
que, la que" más la acción del verbo, es decir, más el otro elemento, PAT.
La radical PAT por euforia se convierte en PATII en la composición. La
TH equivale al sonido español D; de tal modo que la radical PAD es la derivación de la griega PATII (na8 ) y la usamos en palabras como PADECER, PADECIMIENTO, PASIÓN y otras muchas.
La misma palabra PATIIOS sin sufrir variación fonética suele usarse tanto
en español como en otras lenguas para designar ideas de tipo filosófico o
culto, como cuando se habla del PATHOS del hombre y de su ETHOS;
o también en palabras compuestas como PATOLOG1A, PATOLÓGICO,
PSICOPAT1A; en las cuales es clara y evidente la significación de la palabra y es PASIÓN, PADECIMIENTO, enfermedad, vicio, debilidad y otras
afines. En alemán se usa PATHOS con el significado de dicción; énfasis;
patetismo; e igualmente en francés. En este sentido PATHOS significa "el
movimiento del ánimo"; "la emoción y afecto", como es evidente y se puede
encontrar en todos los diccionarios, los dolores y las aflicciones.
Ahora nos interesa determinar más claramente el significado de PATHOS
volviendo al significado del radical PATH o mejor a la raíz PAT, primer
elemento de la palabra que nos ocupa. El problema para determinar exactamente el fenómeno psicofilológico al cual se refiere la raíz se encuentra
en la variedad de raíces que tienen las mismas letras y casi idéntica pronunciación; sin embargo, trataremos de lograrlo mediante la comparación
de esas varias raíces y de las distintas voces derivadas de ellas; ya que éstas
no son sino especializaciones del sentido original concreto significado por
la raíz.
En este camino encontramos la ayuda de los gramáticos hindúes que redujeron a quinientas raíces todas las palabras de la lengua sánscrita e indirectamente del griego y del latín, así como de todas las lenguas indoeuropeas,
incluidas las eslavas. En esta reducción encontramos la raíz PA que significa
1

Cfr. por ejemplo

CAMELLI,

Lorenzo, L'Aggamennone di Eschilo, p. 24.

501

�"alimentar y sostener" y de la cual se derivan palabras como el griego
PATER (nan¡e); el skr. PITAR; PAN en el sentido de "dominante". De
este modo la raíz PAT podemos dividirla en dos elementos más primitivos
por lo menos semánticamente, o sea PA con el sentido indicado y luego el
elemento medio -T-; aunque no tenemos documentos de los cuales pudiéramos concluir con certeza lo que vamos a decir; teniendo en cuenta la
analogía de las lenguas; teniendo además en cuenta el significado concreto
de la -T- en todas las lenguas indoeuropeas en el uso que de ella hacen
sobre todo en los elementos fijos de las mismas, como son las terminaciones
de adjetivos y sustantivos, podemos decir que el significado de la T añadido
a la raíz PA es el de "lo dotado de PA" o "la que dota de PA". Dado que
Pa significa "sostener y alimentar'', claramente deducimos que PA-T- significa "lo dotado de sostener, alimentar" o también en la forma activa "lo
que alimenta y sostiene". Si a estos elementos añadimos la terminación -OS;
nos resulta no PATHOS, que es la palabra que venimos estudiando, sino
PATOS, que significa camino, marcha, paso: significado aparentemente muy
diferente del que hemos encontrado para la palabra PATHOS; sin embargo no
es así; como trataremos de aclarar en las líneas siguientes.

TOS como sigue: "el que o la que o la acción de -aparecer, caminar, llegar,
marchar" ; o sea:
el que
1a que

&gt;

aparece, camina, llega, marcha, pasa;

la acción de :

aparecer, caminar, llegar, marchar, pasar.

Sin embargo no es todo y la explicación de la palabra que nos ocupa todavía no aparece clara, PATHOS; pero si tenemos en cuenta que PATOS
puede tener sentido tanto activo como pasivo y desarrollamos el sentido pasivo tendremos: El que o la que o la acción de aparecido, caminado, llegado,
marchado, pasado, o sea:
el que &gt;
1a que

(es) aparecido, caminado, llegado, marchado, pasado.

la acción de (ser) aparecido, caminado, llegado, marchado, pisado.

A la raíz PA se le da el significado de alimentar y sostener de un modo
general; es decir, sin una referencia exacta al fenómeno indicado por la palabra-raíz. Esto lo deducirnos de la abundancia de lugares en los cuales
encontramos una referencia clara a la raíz con otro significado más concreto
y claro; estos lugares son por ejemplo: pisar; piso; pata; patear; etc., en
español e igualmente en las otras lenguas romances como es evidente; más
aún, no sólo en las otras lenguas romances, sino también en las indoeuropeas
como el skr. PATHAH que significa "camino" y otras muchas. De estos datos
deducimos que la raíz PA es alimentar y sostener; pero en el sentido de
llegar a, es decir "pisar", "caminar", "llegar" cuando alguien tiene necesidad
de alimento y de sostén. Efectivamente la expresión PA resulta inexplicable
para todos los investigadores y siempre la reducen a una voz familiar que
dicen los niños cuando comienzan hablar, es decir cuando dicen "PA, PA".2
De esto resulta claro que la significación del fenómeno psicofilológico de la
raíz PA no es propiamente el "alimentar, sostener", sino el "aparecer";
"llegar" ; "caminar" ; "marchar".

Es decir la significación pasiva de PATOS es camino, paso, marcha, aparición, sostén, apoyo. Para la significación pasiva se ha reservado en las
lenguas indoeuropeas PATHOS con el significado de "sufrimiento", "padecimiento", "pasión", es decir, lo caminado, llegado, pisado, marchado,
aparecido. De este modo el PATHOS es camino, paso y marcha del hombre.
La idea tanto en su sentido activo como pasivo se expresa en español con la
palabra PASIÓN para indicar la realidad humana de estar sometido necesariamente a lo que aparece, a lo que llega y viene, es decir a los elementos
naturales, al sol, a la lluvia, al frío, a la sequía; en una palabra a todo
cuanto acaece en esta tierra y determina la existencia de la humanidad. Esto
es claro de la experiencia primera de la humanidad en el hombre primitivo
y sin civilización; con los siglos sin embargo esa experiencia ha dejado huella
en las generaciones y se ha convertido en las "pasiones" humanas; que siendo
caminos del pasado llegan a los hombres del presente como debilidades y
vicios, si no las convierte el hombre del presente en enseñanzas. De este
modo llegamos a la otra palabra que nos interesa, MATHOS, cuyo significado evidente es precisamente el de enseñanza y doctrina. Veamos cómo.

Con los nuevos datos precedentes podemos expresar el significado de PA-

MATHOS es una palabra griega que significa enseñanza. Está compuesta
de dos elementos: una MAT y el otro -OS. Este último ya sabemos que
corresponde al elemento fijo usado en las lenguas indoeuropeas para expresar el nombre sustantivo o al agente o la acción misma.

• A. MEILLET et J. VENDRYES, Traite de Grammaire Comparee des langues classiques
par. e. editione revue et augmentée par J. VENDRYES, Paris, 1953, p. 36.

502

503

�El elemento MAT es igualmente difícil de aclarar por el grande número
de casos y de situaciones en los cuales se usa, incluso v~iando gra~de~ente
su significado; sin embargo, en este caso como en el,anten~r, la expli_cac1~n se
encuentra en los fenómenos de la vida humana, mas sencillos y ordmanos.
La raíz MA hindú y que se encuentra en todas las lenguas indoeuropeas
significa "producir, extender" y de ella se hace derivar una serie de palabra~
grandemente significativas como MADRE, MA!A (gr. ~a,a), Skr~ MATRA,
lat. MATERIA ( con el significado de substancia, materia en esp~nol) . N~estra palabra, sin embargo no se deriva directamente de ~sta ra1z. E!ec~-:amente se la hace derivar del verbo MANTHANO gnego, que Significa
"instruir, enseñar, hacer discípulos"; de este modo claramente MATHOS
· if.1ca «·ms trucc10
·,n, enseñanza, ser discípulo". Debemos encontrar el fes1gn
nómeno psicofilológico al cual se refiere MATHO~ y e~, ve~bo MA~THANO
de lo cual nos constará en qué precisamente consiste la mstrucc10n, la en. , 1os" .
señanza, e1 h acer d1sc1pu
De la raíz MA podemos hacer dos palabras una MATOS }'. otra MATHOS; esto comúnmente no tiene importancia, en este caso sm e~b~rgo
sí la tiene, ya que el cambio del sonido fuerte T al suave_ TH puede md1car
una puntualización del significado exacto. Con el som~o fuerte tenemos
varias palabras derivadas tanto en griego como en espanol y en las otras
lenguas indoeuropeas. En griego existe el verbo MATIOO (µan:w~ que
significa echar la masa de harina en el. molde para hacer el pan o simplemente moldear el pan; igualmente en gnego tenemos MATAI~S (µa-caio~)
y significa vano O inútil. De la misma raíz deriva_ el , aleman la. palabra
MATT que significa laso, abatido, color mate; el mgle~ en ~b10 de la
·
, deriva MAD con el significado de loco, eno3ado, funoso, tonto
nusma raiz
f. · , d
· En español en cambio tenemos la derivación MATE re men1 ose
y necio.
·
al color amortiguado O mortecino. En italiano tenemos MATO con e S1g. do de tonto, loco. La derivación más general es fla ,de. MATER que
niflea
se encuentra en todas las lenguas con ligeras variantes oneticas como veremos al final de este artículo.
La variación TH es anterior a la forma T y aquélla posterior a la forma
• ·ti· a DH. a más aun una y otra forma e incluso la forma DH se
mas pnnu
v
,
·
l
ite en diferentes lenguas en las mismas palabras; el e3emp o
conserva O rep
· l'
más evidente es nuevamente MATER en latín; MOTHER e~ mg es Y
MADRE en español. Es de suponer por tanto que el MATHOS gnego tenga
,

• D
BucK Car! ,t Dictionary of selected synonyms in the principal Indoeurop=~anguag;s, by. 'The University of Chicago Press, Chicago, Illinois, 1949, p. 94.

504

un correspondiente MATOS e incluso un MADHOS; efectivamente en las.
líneas anteriores encontramos las variaciones o al menos algunas de ellas,
de la forma fuerte T; de la forma suave y tenida como más primitiva encontramos el Skr. MADAS, con el significado de borrachera, locura; el
adjetivo skr. Madus, significando dulce, sabroso; e igualmente el skr. Madu,
miel o licor.
De los datos anteriores podemos concluir que MATHOS, MATOS y
MADHOS son tres formas diferentes de una misma palabra o mejor tres
expresiones diferentes de una misma idea y que es usada una u otra según
el tiempo y la lengua de que se trate. Igualmente podemos concluir que el
fenómeno exacto al cual se refiere la palabra MATHOS griega es a la
"acción del que ha sido extendido, producido", o sea, "el que ha sido extendido, producido". La raíz MA que significa producir, extender ( aumentar), repartir, medir; es modificada por el elemento TH para indicar la
acción concreta que tiene un significado tanto pasivo como activo, al estilo
del adjetivo-sustantivo español "bebido", significando tanto "bebedor" como
"bebido". MA11IOS por tanto significa "el producido o extendido" y también el "productor y extensor". En nuestra lengua estas expresiones no suenan
ni claras, ni comprensibles; por tal razón debemos de explicarlas diciendo
que se trata de un proceso o movimiento dinámico, si se me permite la expresión, el primer momento del cual es el MA: producir, extender, aumentar,
elemento; el segundo es MATH: la comunicación o participación de lo
extendido, aumentado, del elemento; el tercer momento sería OS: la personificación en un individuo abstracto de los dos primeros momentos. De este
modo ya comprendemos por qué se da a la palabra MATHOS el significado
de doctrina y enseñanza; no de mera instrucción; sino de enseñanza : es
decir del acopio de la propia experiencia, asimilada y ordenada en sí mismo,
se comunica a otro el secreto, el producto, el resultado. En esto consiste
hacer discípulos.
Teniendo ya el significado de ambas palabras PATHOS y MATHOS podemos comprender mejor el significado de lo que se llama un "PATHOS
MATHOS", o sea, una enseñanza a través del sufrimiento, es decir, a través
de la experiencia más o menos consciente, más o menos necesaria, más o
menos dura.
El elemento PATHOS es necesario a la humanidad; es como un paradigma del signo menos que exige ser aceptado a toda costa y de cualquier
modo; por tal razón resulta un sufrimiento para el individuo; sin embargo
es un sufrimiento que luego se convierte en pradera abundante en pastos
jugosos; o en camino seguro que ahorra a las futuras generaciones duras

505

�experiencias primitivas. El elemento MATHOS es el fruto de ese sufrimiento
plasmado en palabras y frases; en obras de arte; en instrumentos de civilización y de progreso. De esos sufrimientos han salido las invenciones del
fuego y del arado; de la rueda y de la pólvora; de miles y miles de pequeñas
soluciones a miles y miles de pequeñas necesidades de la humanidad; por
tal razón la doctrina y la enseñanza, el MATHOS es también paradigma
del signo más, que exige ser extendido y aumentado, como una basta reserva
de la humanidad que asegure al hombre futuro la confianza y la esperanza;
la alegría y el gusto por la vida.
Nos hemos propuesto en estas lineas analizar igualmente las palabras
PADRE y MADRE no por capricho o al acaso, sino por la grande referencia
que ambas significan con las anteriores PATHOS y MATHOS.
PADRE en español tiene un claro significado; "varón o macho que ha
engendrado"; sin embargo, investigando más a fondo encontramos características más exactas del significado usual y que vienen a iluminar no sólo
las derivaciones de la palabra, si no también las actitudes o motivaciones que
han llevado a producir tales palabras.
El PADRE español tiene su origen directo del latín PATER; paralelo al
PATER latino tenemos el griego PATER (:nai-11e); el Skr. PITAR. Derivados de estos se encuentran el alemán VATER; el ing. FATHER; el
it. PATRE; el fr. PERE. Los elementos de que se compone PADRE o
PATER son dos: PA y TER. Este último elemento es una terminación usada
en las lenguas indoeuropeas para indicar una oposición comparativa como
por ejemplo dexter, sinister; en español sería diestro y siniestro; hablando
de un modo concreto: lo dex en cuanto opuesto a sinis; o hablando en
español: lo dies en cuanto o puesto a sinies.• Consiguientemente en PATER
diríamos: "lo PA en cuanto opuesto a MA": esto se puede decir tanto en
lat., griego y skr., como en español. Nos falta ahora determinar el significado
de PA. Ya arriba hemos dicho que la raíz PA tiene el significado de alimentar
y sostener; o mejor, el de aparecer, llegar, marchar, caminar, cuando alguien tiene necesidad de alimento y de sostén. Por tanto PA-TER sería:
"El aparecer, caminar, etc., en cuanto opuesto al MA". Si además reducimos
el significado de PA a una simple voz infantil, diríamos "La voz PA en
cuanto opuesta a la voz MA". Como quiera que sea, ya tenemos el dato
nuevo de que el significado de PADRE está necesariamente relacionado al
de MADRE y la relación de uno y otro es de oposición o contrariedad. Esta

oposición la podemos entender desde el nivel más sencillo, en el que sin duda
se mueven los niños de pocos meses de nacidos, hasta el nivel más elevado
referente a los pueblos todos y a la humanidad entera. En el nivel más
sencillo la oposición es simplemente local de las letras P y M. Si vemos a
la p reflejada en un espejo tendremos una b; del mismo modo si vemos a la
letra M reflejada en un espejo tendremos W; ahora bien, nos consta que la b
en algún estadio de la evolución de las lenguas es producto de la W, en
cuanto está compuesta de dos V, es decir V V, a las que por otra parte
corresponde la U. Esta observación no se encuentra totalmente sin ningún
testimonio por lo menos en la lengua catalana; efectivamente, dice Vicente
García de Diego en su Diccionario de Voces naturales: "Ma es agua en
el lenguaje infantil". "Alcover recoge del catalán ma 'aigua', en llenguatge
infantil".6 Ahora bien, agua equivale a Wasser alemán y al WATER inglés
y al Unda latino; es decir al sonido W, GG, UU, VV, b y sus enantiomorfas
M y P, que se refieren sin duda a la primera sensación más importante del
niño, que es la de tragar un líquido, de donde presumiblemente le viene al
líquido esencial para la vida el nombre de AGUA, en el cual lo más importante es el sonido labiovelar o gutural.
Por tanto podemos suponer que la oposición primera entre PA y MA
no es propiamente entre los dos términos, sino entre ambos términos y uno
tercero supuesto, es decir, la necesidad de agua y alimento en general. Para
el niño da lo mismo decir TA, TA; BA, BA; MA, MA; PA, PA, como de
hecho nos consta por la experiencia. Lo importante en la significación PADRE y MADRE no es sino la oposición de ambos a la acción misma de
satisfacer la necesidad de alimento o de agua.6
Si ponemos la comparación opositiva en el nivel más elevado de la experiencia conjunta de la humanidad encontramos que PATER se opone a
MATER y viceversa. Lo que resta por aclarar es el significado de PA en
cuanto opuesto al significado de MA en un nivel más cultivado y elaborado.
Ya dejamos declarado el significado de PA; en cuanto al significado de MA
tenemos dicho en líneas anteriores que es €1 de "producir, extender". Ya
podemos ahora describir el significado de ambos como contrapuestos entre
sí. PADRE es el que sostiene y apoya en contraposición a MADRE que es la
que produce y extiende. Padre es una actitud de signo menos que exige por
• MEILLET-VENDRYES,
1

• MEILLET-VENDRYES,

506

ib. o.e., p. 56.

ib. o.e., p. 385.

GARCÍA DEDIEGO, Vicente, Diccionario de voces naturales, por Ed. Aguilar, Madrid

(España), 1968, p. 494.

507

�tanto ser recibido y aceptado; mientras Madre es una actitud de signo más
que tiende a aumentar y a recibir más y más.
Si buscamos una correspondencia objetiva existente fuera de los límites
del cuerpo humano, encontraremos las figur~s de PADRE _Y MADRE en el
sol y en la tierra: el SOL el padre que sostiene y apoya siempre; que llega
y recorre su camino de un punto a otro de la tierra; que se aparece cuando
todas las cosas están esperando su luz y su calor. La TIERRA que produce Y
extiende y hace crecer las semillas de vida puestas en ella por el sol. Éste
se opone a aquélla; aquél se impone a ésta exigente y tajante. _Ambos oponiéndose y uniéndose producen todas las cosas. Todo en la tierra g~arda
en su ser las huellas de esa ley de la vida. Día y noche; luz y obscuridad;
tierra y sol.
Los seres humanos llevan igualmente en sí mismos la huella de esa ley
imperecedera y son unos PADRE y otros MADRE; todos indistintamente
por voluntad de ZEUS están sometido a un PATHO~ para lograr la enseñanza, la doctrina, el elemento, la madre y la materia, el MATHOS, que
le pennita progresar en el logro de su destino, hasta la consumación de las
épocas y de las razas, de los caminos y de las apariciones, para vivir en
la equidad y la justicia; en la libertad y la armonía.

LOS TEXTOS LITERARIOS COMO FUENTE
DEL CONOCIMIENTO SOCIAL
ÁNGELES MENDIETA ALATORRE

( Asociación Mexicana de Sociología)

Prólogo
A LA SocIOLOOÍA, ciencia joven, hácensele con frecuencia, añadidos que casan
bien con sus orígenes enciclopédicos.
Con el tiempo, la ciencia se despojará de ellos hasta ceñirse a su escueto
oficio, pero mientras, es tentador hacer comparaciones culturales, proponer
reflexiones y señalar fuentes de estudio, las cuales de alguna manera, enriquecen el estudio social.
Por ende, las relaciones de la sociología con la Literatura, la Historia, la
Psicología y otras ciencias, pueden menguar su importancia, mas por lo
pronto, es interesante advertir cuán fascinantes pueden ser estos enfoques.
En principio, para lo que aquí conviene, es bueno delimitar los campos

de estudio propios de la Sociología y la Literatura: luego, hallados éstos,
será interesante plantear correlaciones, habida cuenta que ni una puede
aprovecharse de la otra como prueba de evidencia, ni a la otra, esto es, a la
Literatura, le basta recurrir a aquélla para alcanzar excelencia; empero,
ciertamente, la Sociología enriquece el estudio de las sociedades con el conocimiento del ambiente y la atmósfera espiritual que se resguarda en las
obras literarias, captada por la sensibilidad de testigos o narradores y, por
otra parte, la literatura encuentra en los hechos sociales y la realidad, fuente
inagotable para la recreación de la imaginación y la poesía.
Épica, lírica y dramática rehabilitan mundos perdidos y retrotraen con

508

509

�viveza: costumbres, formas de vida, actividades humanas, pesadumbre, imsterio y pensamiento del pasado inmediato o remoto.

experiencia, el sufriiniento colectivo y la vital actitud ante la vida y la muerte
y el misterio, dan origen al tesoro patrimonial de la historia convivida la
cual se exalta y crea la etapa mítica de los héroes y así nace la epop: ya.

Concretamente las obras universales, son las más ricas .e~ estos c?~tenidos
-quizá a ello deben parte de su perennidad- así, la Biblia, la_ Dwma Comedia, Hamlet, Fausto O don Quijote de la Mancha, po,r citar algunos
monumentos literarios de la cultura occidental, ofrecen mas elementos de
juicio para la sociología, que el dato escueto y, desde luego, esos textos

El hombre vive en sociedad, crea sus leyes, inventa su realidad y la transforma, como un desdoblamiento de verdad y mentira; vuelve a sí mismo
y expresa sus sentimientos, así sucesivamente nacen los monumentos documentales, la leyenda y la poesía.

resguardan el testimonio con mayor hermosura.
Más allá del mero registro de un hecho social, lo importante de la _literatura desde el punto de vista sociológico, es el conociiniento muy amplio q~e
proporciona de un lapso histórico de la humanidad. Con gran. fr_ecuenoa,
las obras literarias descubren las fuerzas subyacentes de los movimientos espirituales, precursores de cambios radicales del devenir humano.
Otras veces las narraciones se anticipan a los hechos al explorar las form~s
de comportamiento de las sociedades antiguas. Por ejemplo, hay que recurrir
a la lectura de las grandes epopeyas como el Mahabhárata, el Popal ~uh,
.b l ngos O el Cantar del Mio Cid, las cuales proyectan la electrizada
,
d. ·,
1os N t e u
vibración que estremeció a los grupos humanos en los ti~mpos d~, su r~ _icaci~n
para observar en sus textos, el canto a las fuerzas de mtegracion, _d1S1dencia,
amor, libertad y valores morales que conforman acervos muy neos de 1~
historia legendaria y poética de la antigüedad. Los héroes pueden ser considerados como el reflejo de las comunidades que los exaltaron y los grandes
libros muestran el clima social de las diferentes etapas de las culturas en sus
estadios cíclicos de florecimiento y destrucción.
El estudio del fenómeno social puede enriquecerse con la literatura, en
cuanto que, por una parte lo presenta como expresión o aspiración_ de una
determinada realidad social y, por otra parte y con bas_e en _la anterior, proporciona los elementos para beneficiar a los textos hteranos como fuente
del conocimiento de lo social.
Si a descubrir constantes vamos, oficio propio de la _indagación social, se
advertirá la relación íntima de una duplicidad de comentes que va~ r~fle. do a la sociedad humana y a su expresión literaria con tanta fidelidad
Jan
· 1
f
a un género literario que
que puede afirmarse: cada etapa socia con orm
le es afín.
A grandes rasgos se advierte esto en una sinopsis tentativa:
El hombre forma sociedades obedeciendo a circunstancias externas de geografía y ubicación pero, arraigado en parecidos orígenes en los cuales la

510

El hombre entra en conflicto con la sociedad y nace un género ambicioso
que lo contiene todo: la novela. Por ejemplo la novela psicológica del siglo
XIX nace de la preocupación de haber hallado los resortes ocultos subconscientes y su manto de influencia es tan dramático que todavía hoy es
decisivo en la configuración de los personajes.

Por otro lado, en la literatura hallamos el testimonio claro de los procesos
de cohesión y disolución de la sociedad, las manifestaciones de los sentimientos que provoca los sismos y las escisiones internas del grupo social, tanto de
afianzamiento como de agresión.
El simbolismo y la religiosidad constituyeron el fermento de las antiguas
sociedades y pueden considerarse como elementos de fusión mental colectiva.
Algunos libros nos informan asimismo del perfil social que tuvieron las
culturas antiguas. A guisa de ejemplo, tenemos El libro de los Muertos o Ritual
Funerario de Egipto, en sus 170 capítulos, muestra a las generaciones agrupadas alrededor al tema de la muerte. Los antiguos egipcios, crearon una
forma de convivencia social que presenta la ingenua tenacidad, por otra
parte trágica, de alcanzar la eternidad mediante la protección de la integridad incorrupta del cuerpo, pero en la reflexión social, se advierte claramente la presencia de los esclavos en la construcción de las tumbas faraónicas, la endurecida jerarquía social, el orden mítico de la vida y la presencia
del río protector.
En la Epopeya sobre la Creación, de la literatura asiriocaldea, como en la
Biblia, o el Popal Vuh, se descubre la interpretación fabulosa de los orígenes
que muestran la angustia del hombre por encontrar su cabal radicación y sus
relaciones con las fuerzas sobrenaturales y misteriosas. Este afán por encontrar
las raíces, será una constante en todas las religiones.
Los Kings o libros sagrados de China forman una colección de canciones,
ritos, ceremonias y deberes familiares donde pueden observarse las características de las más antiguas organizaciones sociales.

511

�Mahabhárata y Ramayana -afirma Millares Cario- son los dos grandes
poemas épicos de la India y constituyen lo que es por antonomasia una
epopeya. Ambas dan noticia de la participación de héroes, hombres y mitos,
en la formación de la conciencia mágica de la cultura milenaria.
La Biblia es el más excelso monumento literario de la literatura universal.
Hállase ahí el relato de las dinastías, el decálogo del comportamiento, las
leyes de la convivencia, las formas del culto y el alma poética no solamente
de un pueblo sino de una religión que inició una era que aún persiste.

Punto importante para la Sociología, es saber que estas obras, no fueron
escritas por un autor, ni por un grupo de autores, ni siquiera por unas per-sonas que hubieran vivido en determinada época, sino que son el resultado
de una lenta, paulatina y hermosa decantación secular, "mester" de las generaciones de una cultura, donde cada época hizo su aportación o resguardo
del patrimonio espiritual y repitió -una y otra vez- hasta perpetuarlo, el
-contenido literario, que informa en las diversas fases del desenvolvimiento
de un pueblo y por lo tanto son summas del pensamiento colectivo.
El Corán, libro sagrado de los árabes, es un ejemplo fascinador. Sus reglas
-severísimas son normas para el comportamiento de millones de fieles y arrai·gan el pasado a pesar del presente, mantienen intacta la tradición, ordenan
las peregrinaciones y hacen volver las miradas de todos los que practican
,esa religión hacia los lugares santos, día con día, hora a hora, desde cualquier
punto del orbe. Los relatos de Las mil y ttna noches son fuente de fascinación literaria pero también, venero para escudriñar el comportamiento de
los pueblos que los árabes subyugaron, porque parecen haber tenido la virtud

.de apropiarse de los tesoros narrativos de ellos.
También el arte es una función del alma colectiva, dice Wndth, así, algunos
,de los mandatos inflexibles de El Corán, pueden ser el remoto antecedente de
algunas manifestaciones del arte actual; por ejemplo, la prohibición de representar el cuerpo humano, que dio origen al arabesco geométrico de extra,ordinaria belleza y puede ser antecedente del arte abstracto, aunque como
ya se ha dicho, la pugna entre arte figurativo y abstracto, no deja de ser
una discusión asaz bizantina.
¡ Ah, los libros! La interpretación libre de la Bib.lia provocó el choque im-

presionante de las conciencias y la escisión social -los hermanos separadosque se ha mantenido hasta nuestros días desde la Reforma, aunque suavizada
definitivamente por el Concilio Vaticano II.

de un hombre? ¿ Qué oscuros resortes mueven a los grupos sociales para que
ellos renuncien a su libertad y acepten hasta el sacrificio por imposición de
una sola voluntad? Esta entrega colectiva es uno de los temas más interesantes del fenómeno psicosocial.
El héroe divinizado está presente en la llíada de los griegos. Las estampas
plenas ~e grandeza de _los fu~~rales del guerrero troyano, la venganza de los
contendientes y el sentido trag1co de la muerte tienen como telón de fond
1 .
1 ·'
'
o,
a mmo ac1on de los ejércitos por decisión de una fuerza acumulada.
"L~ individualida~ creadora, el héroe, forma la sustancia de la divinidad.
El rm~o de Kukulkan-Quetzalcóatl, enlaza las civilizaciones mexicanas de
Yucatan y la Mesa Central, erigiéndose en una representación heroico-divina
que abarca a pueblos cuyo origen común aún no se demuestra. Como Odín
para los pueblos ~ermánicos
sajones, según la observación de Carlyle, es
Quetzalcoatl un eJemplo autentico del dios héroe" (Antonio Caso: Sociología).

'!

Los mitos nahoas se registran en los jeroglíficos, son recogidos de los "informantes" . en los manuscritos y conservan la tradición literaria en forma
oral o escrita, así en memorial resguardado, literatura y convivencia social,
perviven.
~tra consideración peculiar: la literatura resguarda vivamente el hecho
SOCial. Antes que la historia congele los hechos, la literatura retiene la fres:ura. Hoy, por ~je~plo, Grecia y Roma forman una unidad clásica, pero
~ste n~ era el cnteno de quienes vivieron en la Edad Media y tenían una
idea diferente del rudo concepto del conquistador romano. Dícelo así el
Arcipreste de Hita, en la forma sabrosa que le es peculiar cómo fue la
disputa de griegos y romanos cuando estos últimos demandaban las leyes y
son presentados como bellacos, aunque su fiereza y temple de dominio les
hicieron conquistar a todos los países del mare nostrum. Con el tiempo,' fue
la ley romana, una de las aportaciones definitivas a la cultura occidental.
No puede ser completo el estudio de la Edad Media, sin conocer La Divina
Comedia de Dante Alighieri. El libro magistral resume la cosmovisión de
aquella época y es obra cumbre de la literatura universal.
"Dante al promulgar su mensaje poético de salvación, procede sobre la
base de una auténtica experiencia vivida, la del pecador arrepentido. . . En
un clima de desasimiento o renuncia a sus esperanzas mortales inicia un
. .
'
v1a1e a ultratumba, a los tres reinos, infierno, purgatorio y paraíso." Pero
es un viaje de su tiempo. "No hay nada tan cristiano ni tan medieval (por

¿ Cómo explicar que los pueblos puedan ser arrastrados por la voluntad
513

.512

IIUMANITAS-33

�algo Dante lo lleva en sus entrañas) como esa imagen de la vida humana
como viaje o peregrinación. El hombre, mientras viva, es hombre viajero
( horno viator) , porque su término final no está aquí, sino allá." ( Antonio
Gómez Robledo: Dante.)
Donde expone las ideas políticas, sociales y morales de su mundo, con una
alegoría vital que informa cómo era el tiempo que le tocó vivir y recoge
leyendas antiguas, imágenes árabes, muestra el pensamiento de los santos
padres, es ensalzar a los poetas latinos y, en una concepción apocalíptica,
nos da una visión medieval de hermosura impresionante.
Vemos dos libros españoles. "Desde el punto de vista sociológico, la Celestina -dice Héctor Gally- refleja de un modo muy claro, la filosofía vital,
en este caso popular, del Renacimiento."
Cervantes, en Don Quijote de la Mancha, censura las caducas relaciones
feudales y la sociedad absolutista de España: "La realidad tan multifacética
y variada de aquel tiempo halla en el Quijote su forma correspondiente en
todos los géneros, estilos y lenguajes de la época, constituyendo los dos aspectos un admirable equilibrio, una perfecta armonía entre el contenido y
la forma, entre el ropaje y la esencia, desconcertante para quienes no logren
comprender que ése es el secreto del desarrollo, el sistema, la fórmula genial
única con que podían ser combatidas la decadencia y la descomposición de
una sociedad podrida hasta los tuétanos" Ludovik Osterc: El pensamiento
social y político del Quijote.
En el libro mencionado, esta cita del escritor cubano José Armas y Cárdenas: "Dos grandes aspectos tiene la novela de Cervantes: el de monumento literario y de la lengua, que ocupa un puesto único en la historia del
arte y principalmente en la del Renacimiento, y el de documento social
reflejo de su época en conjunto y en detalle".
En los primeros años del siglo XVI encontramos la interesante figura
de Maquiavelo. Ningún hombre de su época vio con tanta clarividencia, el
desplazamiento de las instituciones europeas y advirtió la corrupción moral
y política del cambio social. En sus libros El Príncipe y Los discursos, explicó
la forma de adoptar ciertas formas de habilidad política para evitar la ruina
debido a las ambiciones de las distintas iglesias que habían nacido con la
Reforma protestante.
Alfred Von Martín en su libro Sociología del Renacimiento hace observaciones muy interesantes sobre el rasgo característico de la tendencia del

arte renacentista, con su carácter popular y la aparición del desnudo como
transformación burguesa del arte y su conexión sociológica.
En la literatura del Japón, puede advertirse el cambio de la sociedad al
transformarse el pensamiento cerrado. El período de Tokio, tiene obras literarias que a partir de 1868, muestran ya la asimilación del ambiente europeo,
esto es, la literatura registra el movimiento social.

Libros literarios con utopías sociales
Preocupación constante de la humanidad, ha sido el deseo de hallar formas de convivencia entre los hombres. Algunos que, por su sensibilidad
recogieron esta inquietud de su época, diéronse a la tarea de imaginar sociedades perfectas y así se escribieron libros importantes para la historia del
pensamiento social, válidos también para la literatura, aquéllos por el registro de una manifestación sociológica y éstos por razón de sus excelencias
creadoras.
Dentro de la literatura universal La Ciudad de Dios de San Agustín y
Las Moradas de Santa Teresa de Jesús, son dos monumentos donde la convivencia ideal se ubica en la vida ultraterrena, obras escritas de acuerdo
con la atmósfera espiritual de la Edad Media.
Otros libros de diversa calidad literaria, escritos en diversas épocas, informan de la constante preocupación por crear una sociedad ideal. Se llaman
libros utópicos o utopías.
La palabra viene del griego aú que significa no y de topos, lugar, o sea
un lugar que no existe.
Uno de los libros más famosos sobre el tema es La República de Platón,
aunque algunas de las recomendaciones del filósofo pondrían hoy los pelos
de punta, como los consejos a los padres para elegir a los hijos que deben
vivir.
En su libro, después de hacer el panegírico de la inteligencia femenina,
afirma paladinamente:
"Las mujeres de nuestros guerreros serán, en su totalidad, comunes a todos;
ninguna de ellas habitará en particular con ninguno de ellos; los hijos serán
comunes, y los padres no conocerán a sus hijos, ni éstos a sus padres... en
cuanto a los hijos de los súbditos inferiores, así como aquellos de los demás
que tengan alguna deformidad, serán ocultados, como conviene, en algún
515

514

�secreto paraje que estrá prohibido revelar. :Ésta es la manera de conservar
en toda su pureza la casta de nuestros guerreros."
Conocida por todos es la célebre Utopía de Tomás Moro ( 1478-1535),
obra clásica que ha dado nombre a toda la escuela. Moro, canciller y víctima
del rey Enrique VIII de Inglaterra, describe un estado socialista ideal.
Curiosamente los sociólogos afirman que nunca en la historia a alguien
se le ha ocurrido presentar como utopía, un estado liberal capitalista.
Campanella, el monje dominico, cien años después de Moro, escribe La
Ciudad del Sol, también refiriéndose a un estado socialista en el cual los
bienes son comunes y la administración de los mismos se hace bajo determinado plan.
Las utopías tienen como carácter esencial y constante el alejamiento de
la realidad, la presencia de lo soñado, el elemento reconfortante paradisíaco
y la presencia del bien, el amor y la seguridad; sociedades en las cuales los
hombres ponen en juego lo mejor de sí mismos para lograr una convivencia
ideal.
José Vasconcelos, el ilustre pensador mexicano, fija también una sociedad
utópica donde magnifica el mestizaje y. hace aparecer una sociedad regida
por el amor y la belleza que nacerá en Brasil, tierra pródiga, lugar del
asentamiento humano de la Raza Cósmica.
Natas sobre literatura mexicana y sus
relaciones con el estudio social

Ya se ha dicho, se vuelve a consignar aquí: nuestra historia mexicana
parece cortada a tajos, así es fácil también advertir cada etapa, signada por
un gran acontecimiento histórico que disloca el comportamiento de las sociedades y donde los escritores, testigos muchas veces, describen los acontecimientos con diversa emoción.
Hay hechos peculiares, singularísimos en nuestra historia social y literaria
que merecen citarse. Por ejemplo, encontramos en los principios, grandes
sorpresas: los cantos y manifestaciones literarias de las antiguas culturas,
fueron por muchos siglos ignorados o sujetos a simple curiosidad arqueológica. Hay una poesía indígena "perdida en mucha parte, como enlazada
con una civilización que el conquistador reprimía de caso pensado, confundida con un material religioso que el misionero tenía el encargo de expurgar,
y mal preservada en la tradición oral, puesto que no captaba el jeroglífico y
516

la escritura fonética apenas se ensayaba. . . ella ha dejado, sin embargo, re-

liquias de inconfundible aroma añejo, que acusan una estética y una ideación
no europeas y que permiten apreciar su carácter" (Alfonso Reyes: Las
Letras Patrias).
Actualmente, en gran medida, debido a las traducciones de Ángel Ma.
Garibay, estos poemas desc~bren su fulgor, pero requieren de la interpretación del mundo cultural del que provienen para comprender su significado.
Veamos algunas fechas. En la porción terrestre de Mesoamérica viven
civilizaciones y culturas incipientes.
Aislados, desenvuelven lentamente su vida. A mediados de la centuria del
siglo XV, sobreviene la llamada "conquista".
Es un acontecimiento radical, empero no hay epopeya; no podía haberla.
¿ Quién osaría hablar de vencedores y vencidos, cuando al fin de cuentas
la raza mestiza se unifica? Pero el relato, forma literaria elemental, hecha
con carácter de refutación histórica, pasa a planos superiores merced a la
fuerza de los acontecimientos, así la Historia Verdadera de la Conquista
de la Nueva España escrita por Berna! Díaz del Castillo, muestra el choque de
dos mundos diferentes, y el dramático enfrentamiento de dos culturas.

Al asentarse la época colonial, se imponen fórmulas, lengua y leyes, pensamientos y costumbres. Aparentemente lo indígena desaparece, pero muchos
aspectos del arte, la artesanía y el habla, tejen calladamente lazos de unión,
entre ellos, el teatro evangelizador. Es posible advertir en las formas curiosas
de ese adoctrinamiento, la penetración espiritual. El interesante proceso de
aculturación tiene en el teatro un recurso genial. Además, "el teatro llenó
un hueco que había dejado la desaparición de la cultura antigua" (F. Horcasitas: El Teatro N áhuatl) .
En el siglo XVIII Nueva España es la más opulenta ciudad del nuevo
mundo. Se consolida entonces una cultura barroca, acaso "la más homogénea cultura que México haya producido. El arte florece al unísono de la
literatura, con la oratoria sagrada, con la ciencia en su aspecto externo, con
la filosofía escolástico-sofística, con las costumbres. Esta unidad, nunca antes
lograda, nos enseña, nos demuestra, que el país ha alcanzado su madurez.
El México de hoy ha nacido en estas fechas: desde entonces ha podido
desarrollar su personalidad, libre, espiritualmente, de la metrópoli". (M.
Toussaint: El arte de la Nueva España) .
El siglo XVIII es considerado por algunos como el de mayor esplendor
autóctono que ha tenido México, sin embargo, no hay unidad nacional,
517

�· esta' en 1a 1engua Y "el. lenguaje
pues el mayor escollo social
. .. , . es un factor
básico de toda comunidad (Uribe-Villegas: La sociolmguistica actual) .
Las castas hablaban dialectos, la gran población indígena_ de la ciudad
de México, se expresaba en náhuatl; mestizos, criollos y es~anoles, ha~l~ban
el castellano, pero los representantes de la alta cultura, teman co~o id;~ma
culto, el latín. Sin embargo, en esos poemas, plenos de re~er~ncias ~lasicas
europeas se encuentran ya puntos de vista, costumbres y paisajes mexicanos,
esto puede observarse en el hermoso Poema ~er~ico de Diego José Abad,
uno de los representantes de la época de los jesmtas.
Igual que en España, la corriente literaria culta corre p3:alela con la
popular. Están presentes también, los co~idos P~P~~res, , denvados de_ los
romances espan- 0 1es y desde el punto de vista sociologico, estos, son el , ejem.
plo más fresco de la expresión del alma colectiva, por su caracter anonuno,
su ingenuidad y el relato de aquello que conmueve al pueblo.
Ciertas corrientes literarias, al enlazarse con procesos ~cial:s mu_y definidos son testimonio ambivalente de interrelación entre soc10log1a y literatura.
Tai es el caso del romanticismo en México.
Hay tres clases de románticos en México. La primera generación _puede
ser caracterizada por la obra de José María Heredia ( 1803-1839), nacido "en
Cuba, pero precursor de nuestro romanticismo, el cual, con_ su poe~a El
de Cholula" aborda no solamente el tema del tiempo smo del
T eocalli
· d'
· · mexi·cano y los temas de la antigua cultura m igena.
paisaje
Una característica del romanticismo es el afán de ubicar los tem_as de la
imaginación, en una realidad exótica. Curiosamente, p~tas Y ~ove~s~
,xi·co como una necesidad social de identificac1on,
1 tro de Me
abuscareros
,
,
l'
·
Tal es el caso de Ignacio Rodnguez Ga van, con
en el pasado 1egendano.
"Profecía de Guatimoc" considerado como obra maestra del rosus poemas
manticismo mexicano.
Otros escritores buscan la autenticidad en lo folclórico, como Guillermo
•t
pm'ta el alma callej·era los tipos populares y el color, pero lo que
P ne o que
'
.
, ·
d M' ·
aquí conviene citar es que el movimiento romántico de Ame~ca Y e exico,
, oca crucial de las guerras de independencia. Contra el vaaparece en la ep
.
d ·
·
levantan los caudillos y paralelamente los escntores epn en sus
sa11 aje, se
'd
¡
obras literarias y en el periodismo combatiente, su voz estremeci a por e
- d 1
1 libertad . hallada que fue, aparece la novela. La
empeno e a canzar a
,
.
.
un género que abarca múltiples recursos expresivos; la que se tiene
novela es
, J
, F , dez
es El Periquillo Sarniento de Jose oaqum eman
por primera nuestra,

:~n

de Lizardi, autor que cumple en 1976, el bicentenario de su nacimiento.
La obra es profundamente significativa desde el punto de vista social, no
solamente porque ofrece un cuadro de la vida social de su tiempo, sino
porque muestra la intención educativa y moralizante del autor que era el
tema de mayor preocupación de los pensadores. La flamante república, las
divisiones nacionales y los problemas políticos, se sumaban a la ignorancia
de miles de pobladores y los que sabían escribir, expresaban en novelas y
cuentos, proclamas y narraciones, su actitud moralizante.
Los charros, la vida rural, los contrabandistas, están presentes en la novela
de Luis G. Inclán de luengo título: Astucia, el Jefe de los Hermanos de la
Hoja, charros contrabandistas de la Rama. En ella, una multifacética sociedad de ricos y pobres, jueces, militares y petrimetres, así como fiestas y
jolgorios, hospitales y cárceles, viven dentro de un ambiente de asonadas
políticas, con un lenguaje que informa del proceso de la aculturación lingüística. "Lo que más cautiva y maravilla --de esta novela- es su extraordinaria receptividad del lenguaje popular, al grado que no hay palabra,
modismo, refrán o frase mexicanos que no se hallen en esta amena selva de
nuestro desarrollo lingüístico, a través de nuestra historia de cuatro siglos"
según Salado Alvarez.

La vida rural, importante en un pueblo como el nuestro, está presente
en una novela cuasi perfecta: La Parcela de José López Portillo y Rojas
(1850-1923). Asimismo la novela de folletín y la de costumbres, captan los
acontecimientos diarios y son fuente interesante de la indagación social.
Dos últimos ejemplos ilustran la interrelación entre la Sociología y la
Literatura. La influencia de la cultura francesa fue decisiva en la literatura
finisecular del siglo XIX y es testimonio del irredento afán de la mentalidad
colonial mexicana, empeñada en copiar fielmente los modelos de las metrópolis europeas, pero, la novela de la revolución, en el primer tercio de
nuestra centuria nace paralela a un acontecimiento de compulsiva transformación social y presentará, ya desnudo, el rostro propio del mexicano, devastado por sucesivas frustraciones, pero poderoso y definitivamente nuestro.
Epílogo

El hombre crea la sociedad, ahí convive y entra también en conflicto con
ella, sin que pueda predecirse -hasta el momento-- ninguna otra forma
diferente que no sea el hombre dentro de esa circunstancia.
519

518

�En cada tiempo de ese registro social, aparece un género literario peculiar.
Veamos, a grandes pinceladas, algunos ejemplos:

La mitología fue característica de las etapas teogónicas y cosmogónicas
de la humanidad; la epopeya nace con la fundación de las civilizaciones; la
lírica aparece cuando el hombre se centra en sí mismo y expresa el sentido
de la vida, el amor y la muerte; la leyenda se presenta cuando el ser humano
confunde hechos y mitos por desgaste de la tradición oral o para hacer una
nueva reubicación del patrimonio literario. La novela, género ambicioso,
aparece en los tiempos nuevos, y expresa los conflictos heterogéneos de nuestra realidad. Precisamente el descubrimiento de un nuevo mundo -el subconsciente- permite hurgar campos antes desconocidos donde se hallan las
causas profundas de la conducta humana que trascenderá a la sociedad.
Marginalmente se podría afirmar que hay una paulatina mengua de grandeza en estos estadios: del dios al héroe y de éste al líder redentor de las
masas, pero en plano inverso, también podría afirmarse que jamás se había
descrito con tanta hermosura, el sufrimiento que causan en el ser humano,
los conflictos sociales.
Aspecto de importancia es señalar: la literatura no es el resultado de la
simple imaginación del autor, sino se da en un tiempo que de alguna manera
la configura, como espejo más o menos fiel de una atmósfera esencial y
con las aportaciones que el hombre ha heredado de las generaciones adultas,
hasta ese momento del devenir humano.
En la literatura no solamente están presentes los sentimientos de duda,
temor o alegría, por citar algunos de íntima raigambre, sino el ansia de
poder, la agresividad y la codicia que se proyectan en la sociedad y que
permiten advertir la presencia de las fuerzas que modifican la sociedad, así
en cada hecho social, está subyacente, ese ser maravilloso y conflictivo, noble
y miserable, rencoroso y piadoso, que es el hombre en la dualidad patética
que forma lo que podía ser llamado con la frase de Malraux, "humanismo
trágico".
La poesía magnifica los grandes movimientos sociales. Existe en todos los
pueblos un acervo resguardado con amor formado con la literatura patriótica, escrita paralelamente al acontecer de los grandes sufrimientos colectivos. Los poetas mayores, juglares, trovadores y versificadores populares, han
cantado o narrado aquellos hechos que conmueven a los pueblos y dejan
el testimonio de su emoción en poemas, romances y corridos. Si en unos hay
un soplo de grandeza, en otros se conserva la frescura, porque son la voz
con la que el pueblo repite la historia y la atesora.

520

Los cantos a la libertad nunca fueron mas' vigorosos que los escn'tos por
11os que padecieron el mied0 paruco
aque
, . de perderla 0 tu ·
•
siones y soportaron la agre . ,
.
es vieron en prision o 1a esclavitud.
Curiosamente, muchos de los me·o
J res escritores del
h
vinculados a las causas sociale
, momento an estado
s, unas veces porque se lo
porque el impacto social trasc· d
proponen, otras
ien e a Ias letras Obras d
1·d
raria son también textos de fl . , f'I , . .
.
e gran ca i ad litere exion 1osof1co-social
¡·
Ortega y Gasset Camus Paul S
s·lffione d B · '· como 1os ibros de
'
,
artre
citar a algunos.
'
e oivoir Y Octavio Paz, por
Hay naturalmente excepciones. "El últim
. .
ha sido la aparición d
,
o _gran acontec1m1ento poético no
e una poes1a de la circunstancia hist, .
(
de compromiso)' sino la reaparición de una p ,
,.
onca o poesía
es la afirmación de una poesía d 1
,
oes1a m1tica o retórica: esto
real a la poesía sino de in
e a lno-poe~1a... No se trata de incorporar lo
'
corporar a poes1a a la realid d
,
.
del mundo moderno" (G ··t
p· ,
ª
·
·
·
poes1a peculiar
ae ean icon-· Panorama d e l L'iteratura Francesa
actual) .

ª

Las obras
estéticas son
.' 1
En f10, a

maestras de la literatura
.
1
summas de 1
.. , univ~rsa ' aparte de sus excelencias
b
.
. a cosmovis1on del tiempo vivido por la humanidad
o ra literana:
·

.
l Refleja· o da testimonio de una circunstancia hist'onca,
ya que no se escribe
a azar, smo es consecuencia de una atmósfera social capta da por los autores.
Resume de una ma
.
dispersos de una soc ~;ad a veces magistral: ~ermosa y lúcida, los elementos
.
. i~ a ' como estremeclffilento vital de una pluralidad
emOCionante de vibraciones.
Capt~, merced a la sensibilidad de los autores, matices muy interesantes
de la vida de los pueblos, resguardándolos con peculiar frescura.
Presenta
· ¡es con multiples
, .
. . . a los grupos socia
y extrañas faceta d b'd
la posibilidad d
s, e 1 o a
e
sus
recursos
literarios
como
el
diálogo, la descnpcion,
. . , 1a
narr ·' l 1
,
acion, a a egona, la parábola y el juego de las metáforas.
D;scubre los esquemas mentales de la composición de las sociedades como
pu:d e~dser los resortes dinámicos de los procesos definitivos, tales c~mo la
so an ad humana, la interrelación de causas y efectos así co
1
log'a
· ·
,
mo a crono1 : nac1ID1ento, eclosión y muerte de los pueblos.
Enriquece el campo de la investigaci'o'n socia
. 1 con elementos que se res-

521

�guardan en el patrimonio cultural, donde pueden . ball~e, las causas profundas que mantienen, retardan o aceleran una s1tuac1ón.
.
. .
trata de exaltar la importancia de la llamada h~ratura
Cabe rep_enr. ~o sed
- 1 una característica de la obra literaria que
compromeuda, smo e sena _ar
recrea la sociedad y la traSC1ende.
.
d h be las porque el ser huTampoco son afirmaciones cerradas, m pue e a ~ '
h
ones
, l d" , ·co de la sociedad es un ser cambiante, pero ay raz
mano, nuc eo marni
d
;ornar en cuenta estas consideraciones
válidas como las apunta as, para
debido' a sus apoyos de evidencia.
.
. 1 ,
Literatura con sus campos propios de
Q~eden cada una, SOC10 º!:u[ntos ara ~dvertir relaciones entre ell~s,
estudio y valgan estos apun
. _P.
.
a la Sociología, ciencia
1 fascinante tarea señalada en pnnc1p10: mientras
..
en a
ha
- didos los textos literarios puedan beneficiarse
joven se le puedan cer ana
'
como' fuentes del conocimiento social.

Ciudad de México, diciembre de 1976.

UN RADICAL PROBLEMA DE LA HISTORIA "MEXICANA"

ANTONIO POMPA y POMPA

Instituto Nacional de Antropología
e Historia

LA

HlSTORIA

No CABE DUDA de que la Historia es la obra más fecunda y excelsa que ha
llevado a efecto el hombre, que con la ayuda de las artes de escribir y de
medir el tiempo logró levantar en la oquedad de la nada, que es el pasado,
el puente que inscribe y describe cuanto de importancia y trascendencia
acaeció al pasado de los hombres, por la vida.

EL HISTORIADOR • RESURRECTOR

Si pudiéramos cantar la alabanza debida a la proeza de la Historia, que
mantiene vigente lo que ya sucumbió en el arcano de eso que llamamos
tiempo, tendríamos que recordar la Omnipotencia del Único que puede resucitar a los muertos, y entonaríamos el himno de gloria que merecen los
seres privilegiados que son los historiadores verdaderos.

HISTORIA - CICERÓN

Cicerón llamó a la Historia Maestra de la Vida, que se convierte en paradigma de la virtud creadora, que proyecta el ayer lejano, que revive el
próximo pasado y orienta al incierto por venir. La Historia no es ceniza, ni
522

.523

�tumba, es dinámica que como el átomo genera energía en manifestación
permanente del pasado.

LA

HISTORIA EN ECLIPSE

de lo porvenir. En esto, nos dice, sé que se hallará todo lo que se acertare
a desear.

EL LrnRo - EL

DocuMENTO

La historia en diferentes etapas, y ahora en nuestros días, está en eclipse;
circunstancias múltiples la tienen con deformaciones, mutilaciones y defectos;
causas son varias y de diversa índole, la primera y principal radica en la
falta de preparación del historiador, por lo general con desconocimiento total
o parcial de la metodología, y en general de la ciencia histórica, además
de la incapacidad para conocer en forma suficiente los testimonios que confirman y afirman sus proposiciones, en un medio donde los centros de información carecen de la más elemental organización. Depósitos documentales
y bibliográficos en completo desorden, que han desviado a tantos investigadores de la ruta que se habían propuesto investigar.

. La_ hi_storia, pues, debe ser considerada como ciencia de la vida, como
ciencia instrumental ~or su impulso creador para abordar y aun resolver los
problemas del devemr
humano, por ello Cicerón la llamo' y con Justicia,
· · ·
.
Maestr~ de la Vida; y al exaltar a la Historia a esta categoría, exaltamos
concomitantemente
a sus fuentes, el libro, y el documento en general, que
,
son sus mas preclaros exponentes.

Alamán a mediados del siglo XIX, decía que el problema de México radicaba en la ignorancia de sus letrados, motivo suficiente que ha impedido
formar una historia integral de México y que en el siglo XIX hizo decir a
García Icazbalceta que la Historia de México estaba por hacerse, frase que
aún está vigente; porque tenemos ensayos, apuntes, intentos, pero aún no
tenemos historia verdadera, dentro del sentido relativo de la Historia.

Otr:1 de las ca~sas_ de que la Historia no pueda ser justa y verdadera,
~dem~ de las atribwdas al historiador, es la de que es punto menos que
imposible que el autor conozca suficientemente el caudal de informac·'
tr
·
d.
ion
re osfectiva isp~n~ble_ Y existente y menos en los repositorios mexicanos,
ademas de que m s1qwera se podrá afirmar que se tenga un conocimiento
exh~us_tivo y completo de tal o cual acervo documental y bibliográfico, pues
a diario se e~cuentran libros, mapas, documentos y otros testimonios que
dan un curso insospechado a los hechos que se estudian.

W.

RoBERTSON

William Robertson afirma que a ningún historiador se le debe creer, si
no presenta las pruebas en que funda sus aserciones; si esto no hace, dice7
hará relaciones entretenidas, pero no historia.

HISTORIADOR - DoN QUIJOTE

Cervantes Saavedra, en su imponderable Don Quijote afirma que los historiadores deben ser puntuales, verdaderos y no nada apasionados, y que ni
el interés ni el miedo, el rencor ni la afición, les hagan torcer el camino
de la verdad, cuya madre es la Historia, émula del tiempo, depósito de las
acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia

524

ÜTRA CAUSA - MÚLTIPLES TESTIMONIOS

Por ello debemos estar convencidos de que la Historia se hace a base de
rectificaciones y he allí la raíz y la razón de la veracidad en la Historia,
por lo general dubitativa.

PUNTO DE VISTA P1'R,SONAL DEL HISTORIADOR

Acaso la mayor dificultad que hallará el historiador para transmitir en
su obra la verdad histórica, sea la casi imposibilidad práctica de sustraerse
al punto de vista personal, que le hace decirnos su verdad; quizá muy relativa
Y la verdad relativa se vuelve en múltiples ocasiones, una verdad sospechosa.
Ortega y Gasset hace ver este escollo con toda claridad; a lo que hay
que agregar correlativamente el statu del escritor en cuanto a cultura cri~ y~~
,

525

�HISTORIA ESCRITA

Historia escrita será pues Ja manifestación literaria de la Realidad, materializada en libros, mapas y otros documentos.
Libros mapas y documentos que son independientes, temáticamente considerado; sino que en general, los unos se derivan de los otros, y se enlazan
entre sí ;or razón de causa a efecto dando lugar a la fonn~ción de un C~r~us,
que es el resultado final del proceso, después del_ trat~1cnto 1:1et?dologico,
dentro de la crítica de valoración de los testimoruos directos e indirectos de
los acontecimientos.

Congreso, en la ciudad de Washington. La preocupaaon se agrava por la
carencia de Catálogos-nóminas accesibles a los investigadores. Contamos desde
Juego para México con la Guía Bolton; con la parte conducente de la obra
del R.P. Lino Gómez Canedo, Los Archivos de la Historia de América; La
Guía del Antiguo Ayuntamiento de la Ciudad de México, de insospechada
proyección; la edición en doce volúmenes de las obras publicadas por el
Instituto Panamericano de Geografía e Historia acerca de las Misiones Americanas en los Archivos Europeos, además de catálogos parciales de fondos
documentales en microfilm en repertorios particulares como el riquísimo del
Instituto Nacional de Antropología e Historia, que cuenta con más de quince
millones de microcopias con documentaciones provinciales mexicanas.

B) Bibliotecas de Historia de México.
LAS FUENTES HISTÓRICAS

a) Archivos de historia de México.
b) Bibliotecas de historia de México.
c) Instituciones conservadoras de documentos.
d) Instituciones docentes { Histo_ri~dores
para la formación de:
Arch1v1stas
Bibliotecarios.
Consideramos pues lo que preconiza el enunciado anterior en lo relativo a:

A) Archivos de la Historia de México.
Una de las aparentes preocupaciones de investigadores e in~tituciones,, a~olos estudios históricos es el estado actual de los Archivos de Mexico,
cadas a
'
.,
brep
y la dificultad para la consulta de la abundante documentac1on, que su
ticia y obrepticiamente ha emigrado por las puntas de la Rosa o .Estrella :-e
los Vientos. En España desde luego el Archivo ?eneral de. Ind_1as, el _H1~tórico Nacional, el general de Simancas, Acadenn~ ,d~ la Histon~, crel n~msimo de El Ferro), etc.; en Inglaterra: Museo Bntámco~,el Foremº _Office,
importante para el estudio de la lucha , de ema~cipac1on; en I~ha: La
Biblioteca Apostólica Vaticana, así podnan scguuse enumerando, en_ los
Estados Unidos de Norteamérica, basta con dos botones de muestr~: U~versidad de California en Berkeley y Uni,·ersidad de Texas en Au~ti~, mas las
estupendas colecciones de Ja Sección Latinoamericana en la Biblioteca del

526

El caso de las Bibliotecas de Historia en México es tanto o más lamentable
que el de los Archivos Históricos; sólo unas cuantas bibliotecas son prácticamente consultables en sus fondos bibliográficos sobre Historia de México;
por lo general estas Bibliotecas carecen de plan, de personal preparado, y por
consiguiente de catálogos y del sentido que estos centros deben tener y tienen
en otros países, donde las antiguas bibliotecas han evolucionado a convertirse en grandes centros de información.
Para colmo de los colmos un número apreciable de Universidades estatales, en México, carecen de Bibliotecas y en la ciudad de México se han perdido
para la consulta en quince años más de diez grandes bibliotecas.
En los Estados, la generalidad de las Bibliotecas son de tipo estatal y municipal y deben ser citadas en el aspecto de la consulta histórica: Monterrey&gt;
San Luis Potosí, Durango, Mérida, Xalapa y Saltillo.
C) Instituciones conservadoras de Documentos.

Son: Desde luego el Archivo General de la Nación, los de las Secretarías
de Estado y de Instituciones como la Universidad Nacional de México, en
su Biblioteca Nacional; el Instituto Nacional de Antropología e Historia y
algunas colecciones particulares como el Centro de Estudios Históricos de
Condumex, digno de particular laudanza; hay colecciones menores que no
por ello dejan de ser valiosas.
Merecen especial mención los archivos eclesiásticos, aunque no todos bien
conservados, que desde los Arzobispales hasta los Parroquiales son fuentes

527

�permanentes de riquísima información desde el siglo XVI hasta nuestros días;
aquí hay que reconocer a la Sociedad Genealógica de los Mormones, la interesante recolección de microfilms de los libros parroquiales, que además
de otros datos, nos dan la secuencia del movimiento demográfico en extensas
-zonas del país.

D) I nstituciones docentes.
La formación de investigadores y de historiadores está a cargo principalmente de las Universidades, mas unas cuantas en México tienen la carrera
de Historia y sus frutos no siempre son opimos, como se puede apreciar por
1a historiografía mexicana moderna y contemporánea, bien está que hay
instituciones como el Colegio de México, la Universidad Iberoamericana,
la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Guadalajara, de la
Universidad Autónoma de la misma ciudad; de la Universidad de Veracruz,
pero vuelvo a deciros, los frutos no son como quisiéramos y nuestra circuns·tancia los exige, opimos, y las golondrinas que anuncian una nueva era en
la historiografía mexicana, no hacen aún verano.

mismo núcleo de hechos se refracta diversamente según el espectador que
lo describe.
Ningunos temas se prestan mejor a un análisis de este tipo que los diversos
enfoques de historiadores mexicanos hacia la historia de su propio país.
Varios ejemplos podríamos exponer, baste considerar el encuentro de la
expresión greco-latina-árabe con las expresiones del mundo americano; dos
tipos de civilización entran en conflicto para que lentamente surja una nueva
expresión doblemente tradicional americana y europea lo que origina uno
de los hechos más dramáticos, más deslumbrantes de la Historia. Dramático
por el encuentro violento de dos civilizaciones separadas entre ellas y, en un
principio, ajenas entre sí; deslumbrante, porque en la conquista de América
se entreveran encomiendas, hecho y derecho, leyenda e historia, guerra y
misión, agresión y voluntad de una nueva Ciudad de Dios.
Todo ello nos lleva a meditar en la problemática de este radical problema
de la Historia "Mexicana".

De las consideraciones que anteceden, se desprenden las conclusiones si_guientes:
la. La urgencia de crear una Escuela de historiografía mexicana que dé
fin a los historietistas y forme a los historiadores.
2a. Es de imprescindible urgencia la creación de una Escuela de Archiveros, con la preparación y exigencias del caso.
3a. De la misma manera se exige una Escuela bien planeada, de bibliotecarios, y conservadores de Museos, para la defensa del patrimonio
de los testimonios de la Historia de México.
Además, debemos considerar que todas estas carencias que hemos puntualizado nos llevan a una deshumanización de la historia y del historiador;
y los daños que estas carencias ocasionan son de fatales consecuencias para
entender la evolución de la comunidad humana a que se contrae; por ello
hay que buscar al hombre que escribe la historia tratando de ver en él su
preparación y cómo ha procesado su investigación, tratando de averiguar lo
que siente, lo que piensa y lo que quiere al indagar cuáles son los motivos que
mueven lo que escribe y le hacen ver los hechos de determinada manera.
Cada hombre contempla la realidad que le rodea con una perspectiva propia
y no puede haber estudio más apasionante que el de observar cómo un

.528

529
HUMANITAS-34

�INFLUENCIA DE LA POLÍTICA SOBRE
LA LEGISLACIÓN AGRARIA

DR. Lurno MENDIETA v NúÑEz
Presidente de la Asociación
Mexicana de Sociología

TooA LEGISLACIÓN TIENE un trasfondo político. La política es la fuerza social
decisiva en las agrupaciones humanas. Crea la ley, modifica o la hace nugatoria. tsta es una constante sociológica universal.
No puede pensarse siquiera en un hacer legislativo contrario a la política
dominante en una sociedad determinada. Sin embargo, la política es más
notoria en algunos campos de la legislación sobre los que ejerce influencia
perturbadora.
El Derecho Agrario, la presencia de fuerzas políticas es constante, al grado
de que han impedido hasta la fecha su cabal configuración.
1) La legislaci6n Agraria en la antigüedad. Esto ha sido así desde tiempos
remotos. En diversos países del mundo antiguo, como si se tratase de una
ley o constante sociológica, hallamos la misma secuencia: un movimiento
político, a veces revolucionario, que logra la expedición de leyes agrarias en
beneficio del proletariado del campo y una contracorriente que nulifica o
desvirtúa esas leyes.
Víctor Alba, en su interesante Historia General del Campesino, nos proporciona varios ejemplos.
El deseo de posesión ilimitada del suelo agrícola es tan grande en el
hombre, que se impone sobre toda consideración humana y divina hasta en
pueblos de tan profunda religiosidad como el hebreo. En el siglo XII antes
de Cristo, dice el autor citado, al establecerse los hebreos en Canaan, repartieron equitativamente las tierras conquistadas a los cananeos; pero al surgir
531

�la propiedad privada, se olvidaron de las Leyes de Moisés que ordenaban el
reparto periódico del agro y se produjo la concentración territorial en pocas
manos lo que determinó la lucha entre campesinos sin patrimonio y grandes
terratenientes. Los profetas tomaron en vano la defensa de los débiles, Isaías
predicó: "Ay de los que juntan casa con casa y añaden tierra a tierra
hasta el término del lugar, ellos serán colocados solos en medio del mundo"
y predijo que cuando naciera el reino de Jehová, "las naciones de sus espadas
forjarán arados y de sus lanzas hoces". Hubo varios levantamientos de las
masas rurales y débiles intentos legislativos en pro de la Reforma Agraria;
pero sólo quedó en el viento la voz de los profetas.1
Algo semejante aconteció en Persia, en Egipto y en Grecia.
También el pueblo romano se enfrentó con el problema de la lucha entre
grandes terratenientes y campesinos desheredados. Esto obligó al Estado a
dictar leyes agrarias en varias ocasiones como por ejemplo la Ley Licinia del
año 376 antes de la era cristiana que limitó a 500 yugadas (126 hectáreas)
la extensión de tierra que podía poseer una sola persona. Pero todo intento
de reforma resultó trágico e inútil como el de los hermanos Graco que perecieron en la lucha.
2) La Legislaci6n Agraria en el mundo civilizado moderno. En el mundo
civilizado moderno, continúa la influencia de la política en la legislación
sobre el reparto y tenencia de la tierra para desvirtuar sus fines. El Sr. Lic.
Fernando González Roa, en un libro admirable sobre El Aspecto Agrario
de la Revoluci6n Mexicana, lo demuestra haciendo breve, sustancioso estudio
comparativo de esta cuestión en Estados Unidos de Norteamérica, en Francia, en China, en Holanda, Rusia, las Antillas y la América Latina. Sus
investigaciones llegan hasta el año de 1919. De entonces a nuestros días
concretándonos a los países de Centro y Sudamérica, la historia es la misma:
concentración del Agro en pocas manos, miseria de las masas rurales, presión
política de los terratenientes y de las clases acomodadas para mantener a
toda costa la organización social y económica que los favorece.
Después de la segunda guerra mundial, gracias a la Alianza para el Progreso y a instancias de la Organización de Estados Americanos, se pone como
condición de ayuda económica a los pueblos de Latinoamérica, el que promuevan sus respectivas reformas agrarias y sólo entonces emprenden notable
actividad legislativa en pro de los campesinos; pero de manera conservadora
porque dejan intocadas las grandes propiedades y proyectan la entrega de
1

ALBA,

tierras al proletariado del campo , .
de colonización interior más
dumcamente sobre Jas baldías; son leyes
,
.
que e verdadera refo
L R , .
el actual gobierno milita
. , rma. a epublica del
P eru, haJo
•
r es 1a excepcion
llí
0
, pues a se entreaaron
1as haciendas como grandes um'da des prod f
·
jornaleros que trabaJºaban en 11
uc ivas, sm fraccionarlas, a los
e as.
La actividad legislativa de carácter a
.
conocer, no sólo a través de I lib
grano antes aludida nos permitió
.
os ros el problema de I dº ºb . ,
smo tomar parte en algunos . t
d
. .
a istn ucion del agro
, .
m entos e legislación
hº .
'
pasitos de favorecer el progres d 1
,
. que se ic1eron con proo e os paises hispan
·
cuentran en vías de desarrollo.
oamencanos que se en~l año de 1949, siendo Primer Magistrado de
Arevalo, el Presidente de la C,
d
.
Guatemala el Dr. José
!adores vino a México para . a~taara e Diputados, en unión de otros legismvi rnos a colabor
11
de una Ley de Reforma Ag . .
ar con e os en la redacción
rana, pero cuando II
.
1
las tropas de la guarnición se hab'
bl
egamos a a capital, parte de
ian su evado con
ti
d 1
.
mo vo e asesinato
deI Coronel Arana y apenas si• me f ue posible
d
anteproyecto de ley que debido a 1
. .,
, . re actar un esquemático
.
a agitac1on política no llegó a formali
Haci 1 - d
zarse.
a e ano e 1961, el gobierno de I R , .
dueto de su Embajador en M, .
~ . ;P_ubl_ica de Honduras, por con.
ex1co, se srrv10 mVItarno
1
e1 I nstituto Nacional Agrar1· d
,
s para co aborar con
o e ese pa1s y u
··
formulación de la Ley de Ref
A
. n corms1onado de la OEA en la
orma graria En Te · ¡
e1 representante de la Orga . . , d
.
guc1ga pa como no llegaba
d.
mzacion e Estados Am .
d
tu iar las condiciones socioeconómicas la C
. ~ncanos, espués de esanteproyecto de código mínimo dº ºdiyd
onstituc1~n del país, redacté un
ivi o en una pnm
y un~ segunda adjetiva. En virtud de ue no
. era parte sustantiva
propiedades sin previa inde . . ,
q
era posible tocar las grandes
. .
mmzacion porque se vio! ,
dº
. .
tltucionales establecí un im
t
.
anan isposiciones cons'
pues o progresivo de ac e dO
1
a fin de obli
.
. u r
con a extensión
d·e cada predio
1
.
gar ª os propietarios a
f
·
tierras e mtroduje otros preceptos f
bl
que racc10naran sus
,
avara es al campesinad p
.
.
o. oco tiempo
d espues, vino una comisión del I nshtuto
a traerme ¡
.
en el que tomó parte el enviado de la OEA ue 11 , e pr~yecto defmitivo
yo regresaba a México Q d,
b
q
ego precisamente cuando
. ue e asom rado al ver q
.
.
coma de mi trabaJ·o se bah'
.
d .
ue sm cambiar una sola
'
ian mtro ucido artí ¡
1
venientes para transform
I
cu os e ave, en lugares conagrarias. '
ar una ey moderada en la más radical de las leyes
Emití opinión en el sentido de
,
.
redactado e ir introd . d
qu~ sena me1or aceptar el texto que había
.
ucien o, a medida que las co
tur
lí .
IDitieran, orientaciones legales de extrema izqu1er
. . ~
as
~o
lo pera que si seticas
adoptaban

Víctor, Historia General del Campesino, p. 121.

533
532

�desde luego, resultarían peligrosas porque i·ban a lesionar bruscamente muchos intereses.
. untos de vista, el Congreso aprobó el proyecto
Pero no se aceptaron IlllS p
d
,
e produJ· o un cuartelazo que deb p as semanas espues, s
d,
tal como esta a. oc
M .
Villeda Morales y la ley que o
rrib6 al gobierno del presidente Dr. ar1ano
l l ·1
.
.
misión violenta de la política en a e~is aÉste es un eJemplo de la mtro
h
dado casos de sublevaciones
. Q
tros sepamos no se an
'd'
ción agrana. ue noso
.: d
Código Civil o de un Co igo
1
b t r la derogacion e un
castrenses para o ene
d 1 d cho las modificaciones y aun a
.
.
ales
ramas
e
ere
'
,
l
Penal. En as pnncip
1
1
mediante las acciones cnd l
d namientos lega es se ogran
,
abrogación e os or e . .
a través de los cuerpos legislativos, que asi
ticas y creativas de los Juristas,
1
.dades de cada país y de
los van perfeccionando Y adecuando a as necesi

nulificada.

cada época.
distribución de
E México la influencia de la política en las l~yes sobre
n . dad 'territorial nos viene desde tiempos leJanos.
1a propie
}' '
aña con alto sentido moral y re igioso
En la colonia, los Reyes de Esp . ' . , de los pueblos indígenas, en las
. .ciada la dommac1on
h
establecieron apenas lill
.
.
.
lásicas de nuestro Derec o
.
1535 las dos msbtuciones c
cédulas de b.!3 Y
,
. ., d .
La priniera para atender a
'6
la restitucron e tierras.
1
d
Agrario: la otaci n Y
f d
y la segunda para devo ver
las necesidades de los pueblos que se hunb. aran 'do arrebatadas. pero tod;;is
. d d
ue les u iesen s1
,
a los inclios las propie a es q
1
p6 ·to de favorecerlos no fueron
. .
dictaron con e pro s1
las disposiciones que se
. d
desarrollaron en la Nueva Escumplidas, porque colonos y conqwsta
que las nulificó prácticamente
en las Indias en general, una po ca
.
pana y
b. . e territoriales y sus mtereses.
para defender sus am ic1on s
.,
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;r:

• 1os de coloniaJ· e, a la concentracion agra
, 11 , ¡0 largo de tres s1g
As1 se ego, a
.
de indios. Fue ésta 1a causa
en pocas manos y al pauperismo de 1~ masas
. . 1 de la guerra de independencia.
prmcipa
.
·
bargo no a ltero' la pol'1tica de las clases domiLa independencia, sm ero
'.
1 d' t on leyes de colonización con
obiernos naoona es ic ar
nantes. Los nuevos g
.
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rales. pero deberían llevarse
.f
1 s carencias de los pue os ru
'
objeto de satis acer a
b ld'
fin de no tocar la propie, .
te sobre campos a ios a
a la práctica umcamen
.
E tas leyes fueron un completo
. d d 1 grandes terrateruentes. s
dad pnva a e os
.
.
del suelo agrícola en be,
d ¡ acaparamiento excesivo
fracaso. El fenomeno e
.
. , d ante 100 años hasta provocar
. d
. tocracia agraria contmuo ur
nefic10 e una ans
'
. •ento armado una nueva
ía revolución de 1910. Al triunfo de este movlffil
'
534

corriente política que venía gestándose desde los priineros años de la guerra
de independencia, política iniciada por Hidalgo y Morelos y animada por
notables escritores como Francisco Severo Maldonado, Ponciano Arriaga,
Juan Sarabia, Antonio Díaz Soto y Gama, Andrés Molina Enríquez, y otros
no menos eminentes, cuhninó en planes como el de Ayala, el del villismo
y por fin en la Ley de 6 de enero de 1915 con la que se inició la Reforma
Agraria de México. Esta ley restableció las dos vías agrarias de la época
colonial: la restitución de tierras a los pueblos que hubiesen sido despojados
de ellas y la dotación para los que no pudiendo demostrar el despojo, las
necesitaran ( Artículo 3o.).
Las dotaciones deberían llevarse a cabo expropiando, por cuenta del gobierno nacional, de las haciendas inmediatamente colindantes con los pueblos interesados, la extensión suficiente para satisfacer las necesidades de su
población ( Artículo 3o.) .
Como se ve, el procedimiento inicial de la Reforma Agraria era puramente
expropiatorio. Así se estableció también en el artículo 27 de la Constitución
de 1917, parte final del párrafo tercero en relación inmediata con el segundo
y en la primera reglamentación de este precepto que fue la Ley de Ejidos
de 28 de diciembre de 1920. Esto permitía a las autoridades agrarias estudiar
las necesidades de los pueblos peticionarios y con arreglo a ellas, proyectar las
extensiones de tierra de que serían dotados. La relación era únicamente entre
el pueblo solicitante y las autoridades; pero el Reglamento Agrario de lo.
de abril de 1922 que sustituyó a la Ley de Ejidos, dio ingerencia en el procedimiento dotatorio y restitutorio a los propietarios afectados, al establecer
que podían presentar todos los escritos y pruebas que desearan y se les concedió un plazo de 30 días para alegar ante la Comisión Nacional Agraria.
( Artículo 28.)
Fue este un error fatal, porque al ser considerados los terratenientes como
partes se instituyó de hecho un juicio agrario en el que los dueños de las
propiedades afectadas tenían el carácter de demandados y los peticionarios
de actores o demandantes ante tribunales administrativos.
Las deficiencias del procedimiento permitieron a los terratenientes interponer amparos que entorpecían las dotaciones y en los que, con frecuencia
obtuvieron sentencias favorables.
Con objeto de impedir esto, el Sr. Lic. Narciso Bassols, en la Ley de
Dotaciones y Restituciones de Tierras y Aguas de 23 de abril de 1927, trató
de perfeccionar el procedimiento dentro de las exigencias de los artículos
14 y 16 constitucionales y aun cuando logró una codificación congruente,
535

�asentada en rectos principios jurídicos, en realidad consolidó así ~1 e~·~or de
convertir el procedimiento expropiatorio consagrado en la Constitu~o~, en
una contienda judicial que estaba justificada en el caso de restituciones
de tierras porque ahí sí había un actor, los denunciantes y un d:man~ado,
el terrateniente que iba a responder en el juicio con , sus propio~ b:enes;
pero en el caso de las dotaciones los afectados no teman po~ que figurar
en un procedimiento en el que el Estado y no ellos, con los bienes q~~ expropiaba y que por ese hecho pasaban a su poder, respondía a las peticiones
dotatorias de los campesinos. A pesar de esto de entonces en ~d:l~nte en_ l_as
Leyes y Códigos que se sucedieron quedó,. hasta la !echa, el 1wc10 admmistrativo agrario como una institución prácticamente mvulnerable con resultados desastrosos.
Porque en el juicio se tomaban en cuenta las necesidades de los demandantes de acuerdo con un censo que se levantaba al efecto y no las del
núcleo de población al que pertenecían, de manera que al dictarse la resolución definitiva en ésta solamente se daban tierras a limitado número de
peticionarios. y habría estado bien si se atendieran sus de:°an~as en corto
plazo; pero el procedimiento agrario duraba 10, 15, 20 y mas anos Y cua?do
por fin se entregaban las extensiones territoriales señalad~s. en la re~ol~~ión,
ya los que las necesitaban no eran únicamente los 30 solicitantes pnm1tlvos,
pongamos por caso, sino 300. Desde el punto de vist~ po_l~tico y a~uí vemos
na vez más la intromisión de la política en la legislacion agraria, no era
~onveniente desatender a los nuevos necesitados y entonces se ideó la llamada
depuración censal, que en realidad era el levanta~ento de o~o ce~so, par_a
entregar las tierras dotadas a los 300 que aparec1an en el ID1Smo sm patrimonio. Si en la resolución se dotaba con 10 hectáreas a cada uno de los 30
solicitantes, el reparto final entre los 300 era de 3 hectáreas per capite. Así
se llegó a la pulverización de los ejidos a la que alguna vez llamamos el
cáncer de la Reforma Agraria.
La mayoría de los veinticinco mil ejidos que se dice hay en la actualidad,
no tienen parcelas de extensión suficiente para satisfacer, con sus productos,
Jas necesidades de los ejidatarios y sus familias. En no pocos la parcela es
de 2, de una, de ½ y hasta de ¼ de hectárea. Ésta es la causa de que
muchos ejidatarios las abandonen o las alquilen porque cuando son ~uy
reducidas resulta incosteable su explotación. En el mejor de los casos, si la
parcela es de cuatro o de cinco hectáreas de tierras de buena calidad, sólo
sirven para propiciar una pobre economía de subsistencia.
Desde el principio del reparto de tierras, se presentó el problema _d~ la
titulación de )as parcelas, pues al entregarse los ejidos al pueblo beneficiado

536

sólo se hacía un fraccionamiento provisional. Hasta el año de 1925 se dictó
1~ primera Ley_ ~eglamentaria del Patrimonio Parcelario Ejidal que fue
bien pronto suslitwda por otra, objeto a su vez de varias reformas. Sin em~a_rgo, no llegó a cump~rse satisfactoriamente por razones o sinrazones pohticas. El General Ignacio C. Enríquez, en carta que dirio-ió al Presidente
Lázaro Cárdenas, abogando por la titulación de las parcela: ejidales le dice
.
'
en una entrev¡sta Jue tu~o con el P1:sidente Calles hizo la misma peticion Y__ que 1: contesto ~ue si se daban titulos de propiedad de la parcela
a los_ e31datarios, se considerarían dueños absolutos de las tierras y al no
nece~1tarnos nos mandaran a paseo. Esta cuestión ejidal, agregó es el mejor
medio de tener controlada a esa gente, con sólo decirles: "si quieres tierras
tienes qu~ estar con el gobierno; que no están con el gobierno, pues no
tendrán lierras".2

~u:,

El Presidente Manuel Ávila Camacho, durante su régimen pretendió que
se titularan las parcelas hasta entonces repartidas; pero aquí interviene una
política subterránea de extrema izquierda contraria a la propiedad individualizada. Se le dijo que la titulación de lo distribuido hasta entonces tardaría 50 años y se le propuso y aceptó la simple expedición de certificados
de derechos agrarios que hacen del titular una especie de copropietario porque no se especifica en ellos la parcela que le corresponde, su extensión y
linderos. Esto ha dado lugar a numerosos abusos por parte de los Comisariados ejidales que con frecuencia despojan a los usuarios o cambian o reducen
sus precarias posesiones.
La instauración del juicio agrario dio lugar a que los terratenientes afectados abusaran del amparo con graves consecuencias para los campesinos
solicitantes de ejidos, pues aun cuando la Corte estableció jurisprudencia en
el sentido de que en esta materia no procedía la suspensión del acto ret iamado, en numerosas ocasiones después de que los beneficiados con un reparto habían construido sus casas y durante años explotado la tierra, una
sentencia definitiva en favor de los afectados les quitaba sus posesiones.
Hubo casos en que tal cosa se hizo a punta de bayoneta, destruyendo sus
siembras, quemándoles sus hogares, por el ejército que otrora luchó en pro
de las reivindicaciones agrarias.
Con este motivo surgió en el seno de las agrupaciones campesinas gran
• General C. ENRÍQUEZ, Ignacio, "Carta a Lázaro Cárdenas", publicada en Temas
Contemporáneos, Núm. 237, Instituto de lnvestigacione! Sociales y Econ6micas, A. C.
Año XX, julio 15, 1974, p. 10.

537

�inquietud, manifiesta inconformidad y comenzó a gestarse una corriente política que obtuvo la supresión de la procedencia del juicio de garantías y
de cualquier recurso ante las autoridades judiciales contra las resoluciones
dictadas en materia de dotación o de restitución de tierras, mediante la
reforma, por decreto de 23 de diciembre de 1931, de la Ley de 6 de enero
de 1915 que se consideraba parte integrante del artículo 27 de la Constitución.
La Reforma fue un verdadero dislate jurídico que vino a descoyuntar
nuestro sistema constitucional, pues dejó intocada la garantía de inafectabilidad en favor de los pequeños propietarios establecida en el párrafo 3o.
del artículo 27 citado y suprimió la única manera efectiva de hacerla valer:
El amparo. Contra esta situación que, de haberse mantenido, habría señalado
el camino para hacer nugatorias otras garantías constitucionales, se produjeron numerosas críticas en las páginas editoriales de los diarios de México,
entre ellas las nuestras.
Ante el I Congreso Nacional Revolucionario de Derecho Agrario, reunido
en México el 4 de julio de 1945 presentamos una ponencia proponiendo la
reforma del artículo 27 constitucional, con objeto de que se fijara en su
texto la extensión de la pequeña propiedad que debería considerarse inafectable, aduciendo que si se dejaba a las leyes reglamentarias este señalamiento,
podía. ser reducida con frecuencia haciendo prácticamente inútil la garantía
constitucional. Esto ya había sucedido y consideramos que era una forma
de violar dicha garantía.
Propusimos también que se elevaran a la categoría constitucional, en el
mismo precepto, las inafectabilidades de otras extensiones de tierra en razón
de sus cultivos valiosos o de su destino que venían respetándose desde que
fue"ron incluidas en el Reglamento Agrario del Presidente Alvaro Obregón
y finalmente que se restableciera la procedencia del amparo únicamente en
favor de los pequeños propietarios, señalándose sanciones drásticas para quienes lo promovieron sin tener esa calidad, a fin de evitar el abuso que dio
motivo a su entonces vigente supresión.
Pero en el seno del Congreso dominaba una corriente política extremista
y la ponencia no fue aprobada. Sin embargo, en el campo crecía la inquietud y la inconformidad de los pequeños propietarios que al verse privados
de defender sus intereses acudiendo al amparo, no se atrevían a introducir
mejoras en sus tierras ante el justificado temor de ser afectados de un
momento a otro por una dotación ejidal. La producción agropecuaria empezó
a decrecer notablemente y ante esta situación el Primer Magistrado Lic.
538

Miguel Alemán llevó a cabo la f
en los términos propuestos en re orma del ~culo 27 de la Constitución
modificación de que en vez d nuetstbrla ponencia antes aludida, con la única
.
e es a ecerse sanci
d á .
qmenes promoviesen el amp
.
, . ones r sticas en contra de
, 1
..
aro sm ser autenuc
creo e certificado de inafectab"lid d
.
os pequenos propietarios se
afectación. Éste fue un erro i l a con obJeto de ponerlos a cubierto de ~na
r amentable porq
obtenerse con rapidez y d" l
'
ue ese documento no p dí
io ugar a escand I
f
o a
consecuencias aún se resienten
a ?~s tra iques burocráticos cuyas
bilidad para proteger grandes' pues_ : exp1d1eron certificados de inafectahacer constar falsas clasif . prop1e ~des con el fácil procedimiento d
1caciones de tierras.
e
Debemos advertir que nosotros n t
de las reformas introducidas en el ºA ot~amlos parte alguna en la redacción
.
r lCU O 27 COnsu
•=tuc1ona
. ] por el Presidente M iguel Alemán.
De la
, conformida d d e los campesinos con 1
.,
se paso a la inconformidad d l
- a supres1on del amparo agrario
d d d ,
e os pequenos pro . tar·10
'
a
e estos con su restabl • .
pie
s Y de la conformie
. .
eC1ID1ento, a la demag0 iñ,. d la • .
mpezaron a criticar y aun sigue
·1·
d
o- e
s izquierdas que
1
n en ican o las modif· .
na es antes mencionadas H b
.
..
icac1ones constitucior
•
u o qwen diJO
h b'
que a ian parado en seco la
R e1orma Agraria como si ésta d
escansara en la af t "ó
y no d e Ias grandes propied d
,
ec ac1 n de las pequeñas
"bTd d
a es que seguian y ,
.
s1 1 i a es de afectaciones ésta , l
aun siguen ofreciendo potierras.
'
s s1 egales, en favor de los peticionarios de

A partir de la Ley Bassols se sucedió
El número de leyes, decretos circular
un verd~~ero maratón legislativo.
rogan disposiciones a=ri,,. '
e~ que modifican o enmiendan o de0 · - ~ pasan de cien hasta
•
caos se dictó el Código Agr . d 1
que para poner fin a este
legislación porque unüicó e ano de 9~4 verdadero progreso en nuestra
n un or enamiento s.15t á .
perso sobre la materia.
em tico cuanto había dis~l. Código de 1934 era, sin embar o
.
rev1S1ón crítica que dio lugar 1 C, dig ' muy imperfecto. Ameritaba una
1940 un tanto mejor que el ant: . ~ go Agrario de 23 de septiembre de
sustituido el 23 de diciembre d ln9o4r2, pero aun lleno de imperfecciones. Fue
·
e
por un nue
d
·
vigente la friolera de 29 añ d
vo or enanuento que estuvo
•
os urante los cuales se d · ·
c1as, 1agunas y disposiciones anti
. .
a virtieron sus deficienf
d
constitucionales que hi •
. .
uese erogado a fin de sus.t·tuír·
1
c1eron md1spensable
1
o por otro que
· ·
e1 que se capitalizara la exp .
.
d ..
corrigiese sus errores y en
enenc1a a qumda d
t
.
estuvo en vigor.
uran e e1 tiempo en que
El Sr. Presidente Lle Adolfo Ló
M
.
pez ateos, se sirvió invitarme por con539

�1

!~:::~

dueto del Jefe del Departamento Agrario para qu: fonnul:~e :
1
. .
de nuevo Código. Acepté sintiéndome muy honra o y pe 1
• tanto para prevenir susceptib1., d
n funcionario de esa &lt;lependenoa,
c1on e u
,.
onfrontar mis ideas, mis puntos
lidades burocráticas Y_ políticas ~roo para
a experiencia en la aplide vista, con el criteno de algwen que tuv1e~ 1arg
.
caci6n de las leyes sobre distribución y tenencia de la tierra.

?

. "6
'a fue el Sr· Ing· Luis G. Alcerreca.
L a persona desl·gnada, a petic1 n m1 ,.
1 · ·ente forma: yo
Trabajamos ses~ones diatas ~ran~: :u::;:~e:~o ªat~digo que había
pr~ntaba, ca~1:os :::m:u:~do tuve el cargo de Oficial Mayor del Deescnto algunAtie ~ El Ing Alcerreca aprobaba o hacía observaciones que
partamento grano.
·
discutíamos hasta llegar a completo acuerdo.
El Código tenía un capítulo para hacer efectivas .las responsabilidades
b"
d
b de
lir
bo la Reforma Agraria con o Jeto e a o
los encargados de llevar a ca
1 . . . . , de la Reforma y otras
la impunidad de que gozaban _de_sde a m1cd1acsagra1ondaron profundamente a
.
. .
d ·iguroso cumplimiento que e
.
d1Spos1oones e 1
.
d
.
inf rmaron al Sr. Lic.
los dirigentes de la dependenc.ia menc10~:b~~~e::sen~do era inaceptable.
L6pez Mateos que el antepro~ectod qhaue ta 1 primeras horas del siguiente
45 día trabajan o
s
as
.
.
Entonces, en
s,
.
ti ron a la consideración pres1denoal.
laron
un
Código
Agrario
que
sorne
e
.
.
.,
f
ormu.
d
. tu la fineza de enviármelo solicitando m1 opIDion
El Pnmer Man atano vo
· l
l .,
una crítica analítica negativa pues por muy gema que ~
que se reso vio en
de Je es en tan corto plazo. El trabaJo
sea no es posib~e ela':&lt;&gt;rar un t~~ par/ no proceder con precipitaciones,
legislativo requiere tiempo su ic1en ~
. .
serenidad, meditación e independenoa de cnteno.
b
d q e había prometido en
El Sr. Pr~sidente L6pe; M:::o:rí: ~ta;:: c:n : nuevo Código Agrauno de sus informes anua es q
que se aceptase el que presen. · , d l Departamento para
rio ante la oposioon e
ha d
· dictamen sobre
'
Al
y yo y ante el total rec zo e rru
tamos el Sr. Ing. cerreca
A
.
t6 por no enviar ninguno al
el formulado por el Departamento grano, op
Congreso de la Unión.
.
.
. 50licité del Sr. Lic. López Mateos permiso para
Ante estas orcurutancias,
•
L. Humberto
.
liz d
En respuesta su secretano ic.
publicar el trabajo rea a o.
d
me indicó que el Presidente
Romero Pérez en carta de _12 d~ ,~ayo eblicaci6n que se hizo bajo el rubro
consideraba "de indudable mteres
puA rario por el Centro de Invesde Un Anteproyecto de Nuevo o igo g
,
.
.
Agran·as
el
7
de
agosto
de
1964.
ugac1ones
,
.
, A

1964

C:;

Pero no fue sino hasta la e1eco.6n de1 Sr. Lic. Lu1S Echevema

540

lvarez,

como Presidente de la República, que tuve la oportunidad de tomar parte
en la discusión del Anteproyecto de Ley Federal de Reforma Agraria pre-

sentado por la Confederación Nacional Campesina. Este anteproyecto, según
se hizo constar en las correspondientes apostillas, tenía varios artículos tomados de Un Anteproyecto de Nuevo C6digo Agrario y aproveché la oportunidad para introducir otros muchos más en largas discusiones.
A riesgo de incurrir en lo que algunos pudieran considerar signo de egocentrismo, permítasenos exponer ciertos aspectos de nuestra intervención en
el Proyecto definitivo de la Ley Federal de Reforma Agraria aprobado
por el Congreso de la Unión.
En esta materia se advierte una situación desconcertante. Legislar, según
el Diccionario de la Academia Española de la Lengua, es dar o establecer
leyes; pero conforme a Derecho sólo puede darlas o establecerlas, en un
país democrático, el Poder Legislativo que, paradójicamente, casi nunca las
redacta.
En México, el mecanismo de la legislación es éste: comisiones de especialistas formulan los anteproyectos encomendados por el Ejecutivo quien
una vez que los acepta, los envía al Congreso en donde, a veces, sin discusión
alguna son aprobados.
De aquí resulta que, en realidad, los autores de las leyes, que rigen en
un país, son los integrantes de las comisiones que las hacen y quienes una
vez promulgadas quedan en el anonimato, salvo los raros casos de personalidades relevantes que, sin proponérselo, ven ligado su nombre al de su misma
obra. Esto dificulta la correcta interpretación y aplicación de las leyes y por
eso consideramos que siempre será útil conocer, en detalle, la gestación de
una ley para aquilatar el valor de sus fuentes, las fuerzas sociales de que
procede y las ideas y puntos de vista de quienes las formularon.
Nuestra aportación en las discusiones antes aludidas consistió en el Anteproyecto de "Un Nuevo Código Agrario" y en la edición mirneográfica de
los agregados que hice a ese Anteproyecto.
El Anteproyecto de Ley Federal de Reforma Agraria tiene origen político,
puesto que fue presentado por la Confederación Nacional Campesina y
cuando menos en la Comisión que se form6 para discutir mis objeciones
y mis proposiciones, era yo el único que no estaba conectado con el gobierno.
En otras palabras, era minoría absoluta. En esa situación poco favorable
traté de introducir la mayor parte de las innovaciones contenidas en los dos
trabajos que he mencionado. Logré en buena parte mi prop6sito como puede

541

�verse en las numerosas notas alusivas, de pie de página, del libro El
.Agrario de México y la Ley Federal de Reforma Agraria, (13/a.
pero no pocas de las proposiciones que hice fueron rechazadas o
desfiguradas a veces por motivos políticos o burocráticos en la

Problema
edición);
un tanto
redacción

definitiva que se les dio.
Sería necesario, con objeto de formar la historia de la Legislación Agraria
y para el posible pedeccionamiento de la ley vigente, hacer una confrontación minuciosa, desapasionada, apolítica en lo posible, entre ésta, Un Anteproyecto de Nuevo C6digo Agrario y mis adiciones personales al mismo,
a fin de evaluar lo que se aceptó y se rechaz6 o se modificó de ambos
trabajos.
Ante la imposibilidad de llevar a cabo, ahora, esta comparación evaluativa, me concretaré a señalar tres puntos fundamentales que cambiaron
radicalmente la legislación Agraria de México en materia de distribución
y tenencia de la tierra.
El primero se refiere al procedimiento conciliatorio que se inicia en los ejidos ante los Comisariados ejidales y tiene una segunda instancia en las
Comisiones Agrarias Mixtas para conocer de los conflictos sobre posesión
y goce de las unidades individuales de dotación. Aun cuando es una mala
a_daptación de los capítulos VIII parte sustantiva y II, parte adjetiva, de
Un Anteproyecto de Nuevo C6digo Agrario, proporciona medios y mecanismos que no existían en los Códigos anteriores con objeto de restablecer
la paz, sobre bases de justicia, en los medios ejidales.
El segundo punto es de gran trascendencia. Al iniciarse las discusiones en
tomo del Anteproyecto presentado por la Confederación Nacional Campesina, ante el señor Presidente Echeverría hice una consideración general sobre
el estado de la Reforma Agraria en esos momentos. Después de 56 años de
aplicarla, no había manera de detener la pulverización de los ejidos porque
el Anteproyecto que estudiábamos conservaba el mismo procedimiento de
dotación de tierras establecido en el Código de 1942 que venía, según hemos
dicho, desde el Reglamento Agrario de 1921. Nada se estatuía tampoco
respecto de los millares de ejidos que fueron dotados con parcelas insuficientes y que vegetaban, por ello, en la más espantosa miseria.

En realidad si la Ley Federal de Reforma Agraria que se discutía no
cambiaba radicalmente estas dos situaciones, habría sido un Código más con
aciertos y errores como los anteriores; pero que no introducía reformas substanciales que era lo requerido, dada la situación del país, para mejorar las
condiciones económicas y sociales de grandes masas de la población campe-

sina en aquellas zonas en donde la Reforma Agrana
· f ue, en realidad, una
farsa ominosa.
. Por otra parte, a 56 años de incidir en el mismo procedimiento de dotaciones ddentro
de un juicio administrativo' no era posible carob"iar1o sm
· que
•
se p~o uJeran _grandes trastornos, así .es que la cuestión consistía en respetarlo• . pe~~ onentán~olo en un sentldo que resolviese el problema de la
pulvenz~cion_ ~e la tlerra para el futuro y el de los ejidos ya dotados con
parcela msuficiente.
A fin de solucionar estas cuestiones, presenté, como adición a Un Anteproyec:o de Nuevo C6digo Agrario el precepto que fue aprobado y que es
el Articulo 220 de la Ley Federal de Reforma Agraria:
"Ar_tículo 220. Para fijar el monto de la dotación de tierras de cultivo
o culuvables,
se
,
, calculará la extensión que debe afectarse, tomando en cuenta
~o solo el numero de peticionarios que iniciaron el expediente respectivo
smo ~l. de los q~e en el momento de realizarse la dotación, tengan derecho
a recibir una urudad de la misma."
En la ~d~cción original se tomaba como base para hacer el cálculo, la
tasa es~dístlca del aumento de la población rural; pero se rechaz6 esta
sugerencia.
El ~damento jurídico del precepto citado se basa en la siguiente interpretación
del artículo
27 constitucional: En el párrafo 30 .paemase
rt f" l
.
.
considera como ~Jeto d~ ~ dotaciones a los "núcleos" que no tengan tierras
Y aguas en can~~ª~ sufici~~te p~ las necesidades de su población; pero al
establecerse el JWClO administrabvo agrario a fin de cumplir con este precepto parece que los autores de tan lamentable institución consideraron que
las necesidades
·
l
li • de los poblados están en función del número de caropesmos
que as so oten en un momento dado y de ahí se deriva el error de confundir
a ese grupo de peticionarios con el verdadero sujeto que es el núcleo de
población.
, El núcleo . de po~la~i~n es una unidad sociológica que no está ligada a
numero preCISo de mdividuos puesto que éstos pueden aumentar o disminuir
en el transcurso del tiempo. El núcleo de población existe gracias a ellos•
pero no debe confundirse enteramente con ellos porque su existencia ~
~anifiesta _en una entidad jurídica, política, administrativa, cultural, que
~ene necesida~es propias, actuales, de hoy, pero también de mañana y de
siempre, su vida se proyecta en el tiempo de manera indeterminada. Su
base está en la sucesión de generaciones. Dotar de tierras a quienes las ne-

543
542

�cesitan en un momento dado sin tomar en cuenta siquiera a quienes las
necesitarán en cercano futuro, es un contrasentido jurídico y sociológico.
El tercer punto se relaciona con el problema de los miles de millares de
ejidos de parcelas insuficientes debido a la defectuosa realización de la Reforma Agraria. Para resolverlo, propusimos la rehabilitación de los que se
encuentran en estas condiciones. Esa rehabilitación consiste en una nueva
dotación complementaria que tenga en cuenta no sólo la satisfacción de las
necesidades económicas, sino aspectos educativos y de cultura en sus máximas
posibilidades.
El fundamento jurídico de la rehabilitación de los ejidos pulverizados, que
está considerada en los artículos 269, 270 y 271 de la Ley Federal de Reforma Agraria, es la siguiente interpretación. El artículo 27 constitucional
ordena se dote de tierras a los "núcleos" que carezcan de ellas o no las
tengan en cantidad suficiente para las necesidades de su población. Resulta
claro que en los ejidos que tienen parcelas de extensión insuficiente, no se
cumplió con este precepto, se violó en perjuicio de los ejidatarios y la rehabilitación tiene por objeto darle el debido cumplimiento; tomando en cuenta,
además, que las necesidades de una población no son únicamente materiales, sino que implican la elevación de los niveles educativos y de cultura en
toda una zona para convertir a los ejidos ahora miserables en unidades
eficaces de producción agropecuaria y de desarrollo.
Consideramos que la Ley Federal de Reforma Agraria, no obstante los
defectos de que adolece, responde satisfactoriamente con las tres innovaciones que hemos mencionado, al estado actual de esa reforma.
El éxito de una ley depende de la aptitud y honestidad de quienes la
aplican. Si la Ley Federal de Reforma Agraria se proyecta en la práctica
de acuerdo con sus nuevas orientaciones, desaparecerá la inquietud y el descontento que se notan actualmente en muchos centros ejidales por falta de
justicia; los ejidos que se creen en lo sucesivo ya no serán ejidos pulverizados
y a medida que se proceda a rehabilitar a los que padecen esa situación,
se irán elevando sus condiciones económicas y sociales en bien de la agri-

ha sido objeto, en todos los tiem os de l h

• . .
t pt '
uc _as md1viduales y colectivas
. .
sus en o para qmenes la
1 tan
benef ic10 y para beneficio de Ios demás que no podr' exp
. .o . en propio
y f ue y en la mayoría de los p ,
d l
ian vivir sm sus frutos
a1Ses e mundo sigu . d f
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la
riqueza
y
de
la
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•
.
.
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mmencia SOC!al
lí •
acapararla.
Y po bca de quienes logran
por su posesión. Es base del

Actualmente, en los pueblos en vías de d
.
Agraria se han unido los
.
esarrollo, gracias a la Reforma
•
campesmos, para obtener ti
.
que tienen un alto valor político d I
erras, en agrupaciones
e que antes carecían A ,
ed
mente en la República Mexicana.
. s1 suc e especialDe aquí, se derivan las düicultades que se oponen a toda Refo
.
que debena ser eminentemente cientüica
té .
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resultados· pero ue n
Y cruca para alcanzar sólidos
sería de d~searse ~rqu:
~mu~do menos .en la medida en que
pueblos del terc~r mundo interf por a blaerra ~ el _liderazgo político en los
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virtuándola con frecuencia.
aruma, es-

r:~~:i:rlo,

Ante esta realidad social ineludible cabe
México la actitud d l · •
.
. preguntarse. ¿Cuál debe ser en
e Junsta que mterviene en l
agrarias?
ª redacc1'6n de las leyes
En nuestro concepto ha de ser: de estricto a
. .
deral de repudio a la d
.
d
pego a la Constitución Fe'
emagog1a; e oposición a los
. ·1 •
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procurar, siempre, que las leyes de la
t .
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d
manera preCISa a las necesidades de la población cam .
d
y e
pa's
· d
pesma Y e todo el
i ' garantizan o las posesiones y el trabajo de
'!la
.
dad y de justicia.
aque en un clima de equi-

cultura nacional y del país todo.
En este modesto trabajo hemos desarrollado la tesis de que en ninguna
otra rama del derecho como en la Legislación Agraria se observa la influencia constante, casi siempre negativa, de la política que a menudo desvirtúa
sus efectos y sus fines. Es éste, como hemos visto, un fenómeno universal.
¿A qué se debe? Seguramente proviene del hecho de que la tierra es el más
precioso don de que disfruta la humanidad. Fuente de energía y de vida,

544

545
HUMANITAS-35

�LAS PRIMERAS ALTAS CULTURAS ORIGINARIAS

ROBERTO

!.ARA

VELADO

tsTE ES EL primero de una corta serie de artículos destinados a presentar
los puntos de vista del autor, sobre las diferentes altas culturas históricas
que se conocen en el devenir de la humanidad. La presentación se hará
guardando un relativo orden cronológico, hasta donde la coexistencia de las
culturas y su repartición entre diferentes zonas de desarrollo, algunas veces
independiente y otras interdependiente, lo permiten.

A)

CONCEPTO

Las altas culturas originarias, que Toynbee llama civilizaciones sin parentesco, son los primeros ejemplares de su especie de que tenemos noticia; y,
por eso mismo, las consideramos como emergiendo en un mundo primitivo,
lo que equivale a considerarlas como los primeros esfuerzos que superaron las
condiciones primitivas de vida y dieron origen al fenómeno de las altas
culturas históricas, cuyas series constituyen el orden en que se realiza la
evolución histórica de la humanidad.
En el proceso de formación de tales altas culturas, es indudable que ju-

garon gran número de causas incidentes, es decir todo un complejo de estímulos o incitaciones, que provocaron, en cada caso particular, las respuestas
exitosas de los grupos humanos creadores de las altas culturas originarias.
Estos estímulos o incitaciones fueron, como es lo normal, de distintas procedencias y de naturaleza diversa; los hubo procedentes del medio fwco,
tales como la desecación de pantanos, el riego de extensas zonas agrícolas
y otros similares; los hubo de procedencia humana, como la conquista de
sociedades sedentarias por los nómadas de la periferia.

547

�Toynbee señala que los estímulos o incitaciones del medio ambiente, en el
caso de las civilizaciones sin parentesco, son más fácilmente discernibles que
los de procedencia humana, debido a que, por la falta de historia, no podemos conocer con seguridad los acontecimientos que acompañaron el nacimiento de estas altas culturas. Señala la incitación de tipo físico que considera
como la más importante, en cada caso; por ejemplo: Para la alta cultura
egipcia, que Toynbee llama civilización egipcíaca, la desecación y cultivo
del valle del Nilo. Para la alta cultura mesopotamia, que Toynbee llama
civilización sumérica, la transformación de la ciénega selvosa comprendida
entre el Tigris y el tufrates en la tierra de Sonaar y su cultivo y riego mediante una excelente obra de canalización que aún hoy nos admira. Para
la alta cultura del Extremo del Oriente, que Toynbee llama civilización
sínica, el cultivo del valle del río Amarillo, sometido a variaciones extremas
de temperatura entre un calor sofocante estival y un frío intensísimo invernal
Ciertamente, las incitaciones de procedencia humana que indudablemente
han de haberse presentado en el nacimiento de las altas culturas originarias,
no podemos comprobarlas históricamente; pero podemos suponerlas con ~
probabilidad. En efecto, en la génesis de casi todas las altas cultur~ denvadas no ha faltado nunca una invasión de bárbaros que, al conquistar el
'
.
territorio de la cultura paterna, han aportado el fermento renovador necesano
para la formación de las filiales; por ello, no podemos desechar la conquista
de las sociedades sedentarias por los nómadas de la periferia, como más que
probable incitación humana en el proceso de nacimiento de las altas culturas originarias. Precisamente esta conquista, de la cual no podemos tener
comprobación histórica por haber ocurrido al borde anterior del principio
de la historia, explica el paso de las primeras sociedades sedentarias de tipo
matriarcal, a las primeras monarquías de claro origen patriarcal; lo~ nómadas conquistadores aportaron el principio político, el cual se combmó con
los elementos culturales de los conquistados en el génesis de la alta cultura
originaria.

La evolución social proporcionó el marco dentro del cual se ongmaron
las altas culturas históricas; la familia devino en la horda por el simple
crecimiento natural; la horda se convirtió en clan, al organizarse y, sobre
todo como resultado de la tendencia totemista; la creencia en el tótem común' favoreció la exogamia; esta forma de regular la relación intersexual
no solamente a los miembros de un mismo clan, sino también a los del otro
clan que tenía el mismo tótem; ambos clanes con un tótem común forman
una fratría. El paso del clan a la tribu, es el resultado de una organización
más compleja. Al aparecer la agricultura y sedentarizarse las tribus, se ori548

ginan l~s aldeas_; cuando la población de la aldea creció lo suficiente para
convertirse en cmdad, estaba listo el marco para el nacimiento de las altas
culturas.
La respuesta provocada por las incitaciones, tanto del medio físico como
del contorno humano, hizo nacer la alta cultura; probablemente en ese momento ocurrió _la conquista de las poblaciones sedentarias, de régimen matriarcal, por las tnbus nómadas, de régimen patriarcal. La conquista aceleró el
proceso; los conquistados aportaron los elementos culturales a partir de los
que se elaboró el complejo cultural armónico que llamamos alta cultura.
los conquistadores aportaron su régimen político que devino en monarquía'.
De este modo surgieron las ciudades-estado, que, en un período ya francamente histórico, se fundieron en los estados territoriales y en los imperios
de tendencia universalista.
El imperio de tendencia universalista es el remate de la evolución social
~entro de las altas culturas históricas que podemos llamar originarias. Es 1~
figura que, por imperativo religioso, tiende a someter a todo el mundo
conocido, al dominio del pueblo constructor del imperio; sus soberanos son
divinizados, ya atribuyéndoles una ascendencia divina o ya convirtiéndolos
en dioses a ellos mismos. La religión es politeísta, propia de cada pueblo 0
sea sin tendencia proselitista; las normas morales y el sentido trascendente
son la mínima importancia; juegan el papel político de servir de soporte al
imperio universalista, esto es de justificación filosófica. La sociedad tiene
la forma de pirámide; en la cúspide, el Rey dios; luego el pueblo imperial;
y en la base, los pueblos conquistados.
Aunque en gran número de los casos históricos, los imperios de tendencia
universalista han coincidido con los estados o imperios universales de que nos
habla Toynbee, los conceptos son diferentes. Los primeros son una forma
política caracterizado por su tendencia a la dominación ilimitada, en cuanto
al poder y al espacio; podemos resumir sus características diciendo que su
forma de gobierno es la autocracia, basada en la fuerza y la conquista como
~stema; su religión es particular o inferior y sujeta al poder político, al que
suve de soporte filosófico; a lo que corresponde una sociedad de grupos
desiguales en beneficio del pueblo imperial; son el resultado de la primera
etapa de la evolución histórica de la humanidad, cuyos lineamientos generales, con modificaciones de detalle, se han prolongado en la evolución del
Oriente. En cambio, los segundos son un fenómeno de la desintegración
de las altas culturas o civilizaciones, que entran en su etapa imperialista;
consiste en la creación de una única unidad política, que engloba todo el

549

�ámbito geográfico de la alta cultura que se desintegra y aun bastante más,
como resultado de la expansión de ésta; constituyen la última trinchera, antes de la desintegración final.

B)

LA ALTA CULTURA EGIPCIA

Los habitantes del valle del Nilo han ofrecido siempre una diversidad
étnica; ha habido una población de origen nubio, de características raciales
francamente africanas; junto a ésta, desde la más remota antigüedad, un
pueblo de aparente origen asiático, los Koptos o Koftos, que fueron la capa
dominante durante la vida de la antigua civilización; su idioma tiene una
afinidad lejana con las lenguas semíticas, por lo que es de suponerse que,
en una época prehistórica, formaron una sola unidad lingüística; este pueblo
tiene gran afinidad étnica con los libios y los moros o bereberes. Dadas sus
características raciales, todos los autores concuerdan en dar a los Koftos y
a sus afines un origen asiático; el Dr. Pedro Bosch Gimpera, en su obra Historia del Oriente, los considera de origen camítico; los autores Guillermo
Oncken y Eduardo Meyer, en su obra conjunta Jlamada Historia del Antiguo Egipto, los consideran de origen caucásico; estos pueblos caucásicos
no son los indoeuropeos, sino un grupo étnico intermedio entre éstos y los
semitas, al que Bosch Gimpera llama también "asiánico".
Toynbee llama a esta alta cultura, civilización egipcíaca, para no utilizar
el nombre egipcio, por cuanto es aplicable éste, tanto a los antiguos como a
las generaciones posteriores, inclusive a los contemporáneos. Spengler no le
da nombre especial; pero le asigna como símbolo un camino; el egipcio, dice,
caminaba en línea recta durante su vida, sin ver a los lados, directamente
del Nilo a la eternidad.
Esta alta cultura se inicia en los estados-ciudades del valle del Nilo, cada
una de las cuales tuvo sus propios reyes y su propio dios, los dioses del futuro
pante6n egipcio, pueden perfectamente identificarse en cuanto a su procedencia de los distintos estados-ciudades de antaño. Las rivalidades entre los
distintos estados-ciudades provocó la guerra entre ellos y la conquista de unos
por otros, hasta que se fusionaron en dos estados: el Bajo-Egipto, alrededor
de la desembocadura del Nilo; y el Alto-Egipto, alrededor del curso superior del río. La reunión de ambos en una. sola unidad política, dio origen al
imperio de los faraones.

550

. Las_ diversas etapas de la historia egipcia a partir del establecimiento del
unpeno, hasta la desintegración final de esta alta cultura, son los siguientes:
1) 11:'perio A~tigu~: Comprende las 10 primeras dinastías; bajo la supremac1a del BaJo-Egipto. Sus periodos menores son los siguientes:

l. Period? ini~ial (2 primeras dinastías) con la capital en Tanis, por lo
que estas dinastias son llamadas tinitas.

. 2. ~eriodo de florecimiento, de la 3a. a la 5a. dinastías; comprende la 4a.
dmastia, con faraones como Snofru, Kufu (Kheops), Ka-fro (Ke-fren) y
~e:a~or o Menkaure (Micorino), los famosos constructores de las grandes
p1r~des; ellas son a la vez mudos testigos del florecimiento del Imperio
anti~~' en cuanto al avance de las artes y la arquitectura, y de la inmensa
opres1on a que los faraones sometieron a su pueblo.
3. Pe~odo de c~is de la 6a. a la 10a. dinastías, con la capital siempre
en ~enf1s. Se relaJa la centralización administrativa; las provincias O nomos
adqweren autonomía; y sus gobernantes, los monarcas, se conviertieron en
hereditarios; este régimen ha sido llamado por los historiadores, el feudali~mo _egipcio. Los desórdenes se extendieron por todo el imperio; los cambios violentos de faraones y de dinastías se sucedieron rápidamente y terminaron por arruinar al imperio menfita.
La religión popular egipcia del Imperio Antiguo se formó como el Estado·
su panteón fue el resultado de agregar a todos los dioses de las distintas ciu~
dades, unido al culto de los animales que, de unas pocas localidades, se extendió por todo el imperio. La obra fue coronada políticamente por el gobierno imperial; de acuerdo con los sacerdotes, que estaban al servicio del
faraón, se declaró divinidades supremas a los dioses solares o dioses de la Luz
'
Ra y Horo; y se declaró al faraón y su familia, descendientes de Ra.
11) Imperio medio: Comprende las dinastías lla. y 12a., con la capital
en Tebas, con lo que la supremacía pasa al Alto-Egipto. El cambio de dinastía, de capital y de zona preponderante, fue el resultado de los desórdenes
de la parte fmal del periodo anterior, a los que puso fin; pero, debido a que
se mantuvo y más bien se acentu6 el régimen de los dinastas hereditarios en
las provincias, o comarcas, el gobierno fue especialmente débil, sobre todo
al final de cada una de las dinastías imperiales. Ello incapacitó al imperio
para resistir la invasión extranjera; los hiksos o reyes pastores, tribus árabes,
beduinos o cananeos, conquistaron Egipto e interrumpieron su evolución mdependiente.

551

�III) Dominación de los Hiksos: Comprende de la 13a. a la 17a. dinastías;
dos de ellas eran de hiesos, una de libios posiblemente simultánea y la última
una mezcla de hiesos con egipcios tebanos. La capital fue primero Xois y
luego Hatu-art, ambas en el delta del Nilo, aunque no se abandon6 definitivamente a Tebas.
Durante este periodo, surgió el culto de los muertos y su expresi6n simbólico-religiosa, el mito de Osiris; Osiris de ser un dios secundario de una de las
ciudades, pasó a ser el dios solar principal, con su mito de muerte y, resurrección; de igual manera, Isis y Set pasaron a ser la diosa más importante
y el dios del mal respectivamente; el dios maligno _Set se identifi~ó ~on Tif6~,
probablemente dios de los dominadores extranJeros. El movnruento religioso comenzó siendo un movimiento popular de envergadura; la nueva religión, que ofrecía a diferencia de la antigua un mensaje trascendente, amenazaba suplantar el viejo culto imperial, que había perdido su soporte más
eficaz con la dominación extranjera. Pero en ese momento, los sacerdotes
aceptaron el nuevo culto y lo incorporaron a la religión anti~~• haciend_o_ de
ambas una sola; el paso principal fue crear una suprema tnrudad benef1ca,
agregando a la pareja formada por el solar Osiris y la lunar !sis, al vi:jo
dios solar Roro, como hijo de ambos. Ello fortific6 la antigua cultura egipcia y le permitió resistir la prueba de la dominación extranjera.

IV) Imperio nuevo: Comprende de la 18a. a la 21a. dinastías, con la capital en Tebas y la supremacía en el Alto-Egipto. Tiene un corto período de
florecimiento, con faraones conquistadores; ello es un indicio de decadencia, pues las civilizaciones en desintegración se vuelve~ _imperialistas'. para
precipitarse luego en una franca declinación. El floreclffilent? fue bnllan~e,
con la 18a. y la 19a. dinastías; la primera, la de los Tutmes1s y Am:neofIS,
expuls6 a los Hiksos y amplió el imperio; la segunda,_ la de los _Seti y lo~
primeros Ramseses, especialmente Ramsés ~I,
Sesostr1s de l~s gnegos, creo
1
un imperio poderoso. A partir de la 20a. dmasha, la de los ultlffios Rarnseses,
la decadencia es franca y rápida.

e!

Durante la 18a. dinastía, el faraón Ameneofis IV intentó sustituir la antigua religión por el monoteísmo solar; propuso la adoración del disco del
Sol, bajo el nombre de Atón, como único dios; cambió su propio nombre por
el de Akhenaton. El ensayo fue un fracaso y terminó con la muerte del faraón
reformista.

V) Decadencia final: Comprende de la 22a. a la 30a. dinastías. La de~dencia final es clarísima. La 22a. dinastía es impuesta por los mercenanos,
lo que nos recuerda la dominación pretoriana en Roma. La 25a. dinastía es
552

etíope y traslada la capital a Napata en los límites con Nubia; representa,
pues, una nueva dominación extranjera. La 26a. dinastía es el último restablecimiento egipcio total; su capital fue Sais en el delta del Nilo. La 27a.
dinastía es la de los emperadores persas conquistadores. Las dinastías de la
28a. a la 30~., representan intentos de obtener la independencia que no llegaron a dommar la totalidad del territorio, pese a su larga duraci6n. Concluye con la definitiva incorporación al imperio persa o aqueménida.
Toynbee señala como incitación dominante en el nacimiento de esta alta
cultura la desecación de los pantanos existentes en el valle del Nilo formados por las inundaciones, para convertirlos en tierras aptas para el 'cultivo•
esta incitación fue tan fuerte, que para darle una respuesta adecuada se re~
quirió una total subordinación a los jefes; ello engendró la costumbre de la
obediencia absoluta que llegó a excesos como los que atestiguan la construc~ión de las grandes pirámides. Esta incitación debió de haber sido acompanada por otra de carácter humano; la migración de los Koftos desde su hogar ?riginario, su :15entamiento en el valle del Nilo y la conquista de las poblaCiones sedentarias, probablemente nubias, que encontraron a su llegada.
. Par~ To~bee, la etapa de crecimiento de esta cultura concluye con el
unpeno antiguo; el colapso se produjo, a su juicio, como resultado de los
desórdenes con que finalizó esta etapa; el imperio medio fue el estado universal creado durante la desintegración de esta alta cultura; la conquista
de los hiksos debió asertar el golpe de gracia; pero un imprevisto vino a
c~~biar las c~s-~. El culto de Osiris debió originar una nueva religión que
s1rv1era de cnsalida para el nacimiento de una alta cultura filial, a la que
podría haberse llamado milótica; pero, al incorporarse el culto de Osiris a
la vieta rel~~ión, se interrumpió el proceso; no apareció la nueva religión ni
se creo la f1hal; el efecto fue la prolongación artificial de la vida de esta alta
~ultur~, como "cadáver o tronco que obstruye el camino"; a su juicio, el
imperio nuevo y la etapa final no son más que eso.
Para nosotros, el proceso es un tanto diferente. Estamos de acuerdo con
la interpretación de Toynbee hasta la conquista de los Hiksos. Pero la fusión del culto de Osiris con la religión antigua, a nuestro juicio, hizo que
esta alta cultura se repusiera del colapso, aunque por corto tiempo; el colapso se repitió como consecuencia del militarismo de los Tutmosis y los
Ramseses y esta vez fue definitivo. Aún hubo una oportunidad de que el
proceso de desintegración que siguió a este nuevo colapso, produjera una
filial; si el ensayo religioso de Akhenaton hubiera triunfado, ello habría sido
posible; su fracaso, cerró toda posibilidad. El imperio nuevo, a nuestro juicio, representa una reposición del colapso, aunque de corta duración.
553

�C) LA

ALTA CULTURA MESOPOTAMIA

La alta cultura mesopotamia es una de las más antiguas del mundo, por lo
menos a la actual altura de nuestros conocimientos históricos; su ámbito geográfico fue el territorio comprendido entre el Tigris y el Éufrates; los pueblos
que la realizaron fueron, sucesivamente, los siguientes : 1) Los' sumerios, a
los que los autores consideran comprendidos dentro de la variedad racial caucásica o asiánica; fueron los creadores de esta alta cultura, siendo los demás
los continuadores de la misma. 2) Los akadios, de raza semítica, que crearon el primer imperio de tendencia universalista de la zona. 3) Los amorreos,
también de raza semítica, provenientes del Oeste, conquistaron la zona y se
establecieron en Babilonia, cuyo primer esplendor se debió a ellos. 4) Los
asirios establecidos en la parte montañosa del Norte de la zona, donde originalmente desempeñaron el papel de una marca para proteger a la zona,
de los bárbaros del Septentrión; su raza fue predominantemente semita; parece que fueron descendientes de los antiguos akadios, aunque mezclados con
elementos subareos; estos últimos probablemente una tribu de los arios o indoeuropeos, qm: se quedaron en el lugar, cuando éstos pasaron en ruta para
la India. 5) Los Kaldeos, también de raza semita, que dieron a Babilonia
su segundo y más grande esplendor.

de~ollándose int~rdependientemente; sus príncipes, los patesi, son a la vez
los Jefes de un gobierno que dirige los destinos socioeconómicos de la ciudad
y los sumos sacerdotes del dios tutelar de la misma con cuya inspiración
afirman gobernar.
'
II) lmper~~ akadio:_ ~as ciudades de Agadi y Nippur terminan por imponerse; la region se urufica en un único Imperio, con Sargón y Naram-Sín.
Los soberanos asum~n el título de Reyes de Sumer y Akad y también de
~eyes de las 4 Regiones; este estado de cosas dura aproximadamente dos
siglos.
caída del im~erio se inicia con la invasión de los guteos, bárbaros
mo~tane,ses, que conqwstaron parte de la zona, especialmente lo que despues sena Babel o Babilonia. Concluy~ con una reacción sumeria que recupera la supremacía, por obra de las ciudades de Lagash, Uruk y Ur.

:"ª

. III) Periodo amorreo: La conquista de la zona por los amorreos O amontas,
. restableció definitivamente
. . la supremacía semita. El reino amon'la, cuya
capital fue Babel o Bab1loma realizó un crecimiento notable de la cultura
mesopotami~; e; Código del Rey Hammurabi o Charnmuragas O Kharnmuragas, constituyo un modelo avanzado de técnica jurídica, para la época desde luego. Después de tres siglos de florecimiento, el reino de Babilonia fue
devastado por los heteos o hititas y conquistado por los coseos bárbaros
montañeses.
'

Las diversas etapas de la historia de esta alta cultura, son las siguientes:
1) Periodo sumerio: Los sumerios crearon la cultura mesopotamia; todas
las conquistas y características de es~ alta cultura son creación sumeria,
tales como los estudios de los astros y las teorías astrológicas, su típica arquitectura y escultura y la escritura cuneiforme; las corrientes de pensamiento
filosófico que con el correr de los siglos, se desarrollaron en Babilonia, partieron de las ideas de los sumerios; de igual manera, la religión mesopotamia, en sus lineamientos generales que comprenden su cosmogonía, la esencia
de su mitología y el carácter astral de sus divinidades, fue creación sumeria;
las matemáticas babilonias, tan celebradas en el mundo antiguo, fueron desarrolladas a partir de bases sumerias. El carácter ideográfico de la escritura
cuneiforme facilitó que la cultura sumeria fuera absorbida por los pueblos
sucesores en la zona, de raza y lengua distinta a la de los sumerios. El periodo
sumerio es el periodo de los estados-ciudades independientes, tales como
Lagash, Uruk, Sirgulla o Sirtella, Umma y Brech; aparecen los primeros
estados-ciudades akadios, como Opis, Kish, Nippur, !sin o Nissin y Larsa;
Ur originalmente sumeria concluye su historia como akadia. En estos minúsculos estados, lo político, lo religioso y lo socioeconómico se mezclan

554

IV) Imperio asirio: Los asirios descendieron de sus montañas y conquistaron tanto la Mesopotamia, es decir el ámbito geográfico de la alta cultura
a que pertenecían, y también la mayor parte del Asia Occidental creando
el pri~er imp;rio asiático de clara tendencia universalista; el imp~rio comprendía un, n~cleo central en Mesopotamia, cuyas provincias eran gobernadas por pnnc1pes reales y los pueblos vencidos de la periferia a los cuales
se les dej_aba s~ gobierno Y_ organización antecedente, pero se les exigía tributo.. El i~pen~. fue destrwdo dos veces y reconstruido otras tantas; el primer impeno asmo fue derrotado por los armenios o urarteos; reconstruido
por Teglat-Falasar o Teglatpileser III, fue nuevamente quebrantado por los
heteos o hititas; fue reconstruido por Solmanazar IV y Sargón II y duró
~st_a su destrucción definitiva. Sus capitales sucesivas fueron Asur, Kalak y
Nm1ve. Podemos hablar pues, de tres imperios asirios, separados por dos
períodos de quebranto, durante los cuales Asiria quedó reducida a lo que
era originalmente.
Los asirios han pasado a la historia como ejemplo de poderío militar y
de excesiva crueldad con sus enemigos. Toynbee expone dos juicios respecto
del militarismo asirio: 1) Como la marca que traiciona a la civilización a

555

�que pertenece, pues su misión era defenderla ~; los enemigos exteriores? en
cambio volvió sus armas contra ella y la sometio. 2) Como uno de los eJemplos d: la actitud activa que denota el colapso, es decir la pérdi~~ d: la
autodeterminación por falta de creatividad; esta actitud es el rmlitansmo
imperialista, que llama ''el hombre fuerte armado".

21 civilizaciones, expresa sus dudas respecto de la existencia de estas dos
civilizaciones y reconoce que, por sus características y manifestaciones culturales, más bien debieran considerarse una sola; pero, finalmente, se decide
por mantener a ambas.

V) Imperio babilonio: El imperio asirio fu~ de_struido _p~r una coalición
entre Nabopolaser II príncipe rebelde de Bab1lorua, y ~ia}eres, rey de l~s
medos antes tributarios; esta vez los vencedores no se limitaron a destruir
el imperio sino que arrasaron la propia Asiria y la hicieron de:-ap~recer como
nación; el imperio fue repartido entre los vencedores. Babilorua tuvo un
corto período de esplendor, sobre todo con Nabukodrezzar II ~ Na~ucod?nosor. La toma de Babilonia por Giro, rey de los persas, puso fm al rmpeno
y dio el golpe de gracia a la alta cultura en desintegración.

Creemos que en realidad se trata de una única cultura, a la cual hemos
llamado mesopotamia, por tratarse de un nombre más general aplicable a
todos los pueblos que sucesivamente realizaron esta alta cultura. Su nacimiento y crecimiento inicial ocurren durante el período sumerio, pues los
sumerios fueron sus creadores; el imperio akadio constituye una crisis, que
no llegó a causar el colapso, porque esta alta cultura aún fue capaz, después
de esa etapa, de absorber a varios pueblos bárbaros invasores; el período
amorreo es una nueva etapa de crecimiento, al final de la cual sobreviene
el colapso; los dos últimos períodos son efectivamente de desintegración.

Todos los reinos e imperios de esta cultura estuvieron gobernados autocráticamente; el rey era el servidor del dios supremo del p~nteón mesop?·
tamio, en cuyo nombre ejercía un pode~ absoluto. El ~:nt~on mes~potam10
se formó de igual manera que el egipcio, por la reumon de los dioses ~telares de las antiguas ciudades-estados; es sintomático que a cada cambio
de supremacía y aun de capital, había un ~bio del dios ~up~emo del
panteón. No obstante lo anterior, como el gobierno de las provmc1as, en el
imperio asirio, fue confiado a príncipes reales, q~e frecuentemente s~
mitieron la dignidad por herencia, los autores vieron en ello un prmc1p10
de feudalismo, que tendía a templar la autocracia.

1:ª~-

Para Toynbee, no se trata de una sola cultura, sino _d~. dos_ ,suce_sivas: 1)
La civilización sumeria, que la considera como una c1~~~c1on sm__par~?tesco. el estímulo dominante en su nacimiento fue, a su JUICIO, la uttlizac1on
de ¡~ ciénega selvosa comprendida entre el Tigris ~ el Éufrates, para lo
cual era necesario convertirla en tierra cultivable, canalizarla y regarla, lo cual
cumplieron medi.ante una excelente red de canales y el resultado .fue
. la
tierra de Senaar, en que se asentó esta cultura. Su nacimiento ~ crec~rmento
fue el período surnerio, a cuyo final se presentó el colapso; el rmpeno ~dio fue su estado universal; los bárbaros guteos le dieron_el golpe de graeta.
2) La civilización babilonia, filial de la anterior, surgida ?el proces~ de
desintegración de la primera, a raíz de la co~quista amonta; el penod~
amorita O amorreo es su crecimiento; la conqwsta cosea marca su colapso,
los imperios asirio y babilonio, con su militarismo exacerbado sobre todo _el
del primero, constituyen su desintegración; los persas les dan el golpe de gracia.
No obstante el propio Toynbee, al hacer la primera enumeración de las

556

Esta alta cultura se proyectó fuera de su ámbito geográfico originario,
produciendo variedades y filiales de gran interés histórico. Estas proyecciones
fueron las siguientes:
l. Grupos de emigrantes en cantidad considerable se asentaron en Asia
Menor, en los primeros períodos de la historia de la alta cultura mesopotamia; cuando la península fue conquistada por la invasión de los heteos
o hititas, la cultura mesopotamia estaba en desintegración, en la sección de
Asia Menor, cosa que pudo producirse con independencia del resto probablemente por haberse perdido el contacto entre ambas secciones, a raíz de
la alta cultura hitita, filial de la mesopotamia.

2. En la India, se han encontrado ruinas que demuestran la existencia
probable de una colonia sumeria, en Mohenjo-Daro; esta colonia es probable
que haya perdido el contacto con la madre patria, antes de la formación
del imperio akadio; si esto es cierto, como parece probable, este enclave
colonial perdido en tierras del Indo, fue el foco cultural que, a través de una
desintegración prematura y de la invasión de los arios, sirvió de cultura
paterna a la formación de la hindú anterior.
3. Finalmente, durante todo ~¡ desarrollo de la alta cultura mesopotamia,
ésta se proyectó hacia el Oeste, hasta parte de Palestina, transmitiéndose a
los cananeos y a los fenicios, ambos de raza camítica. Los fenicios conservaron
largo tiempo esta cultura, a la que introdujeron importantes variantes; a
la variedad fenicia de la cultura mesopotamia, se debe la invención de un
alfabeto fonético, que sustituyó a la escritura cuneiforme ideográfica, aunque
los rasgos de la primera fueron sacados de la segunda; este alfabeto sirvió

557

�de punto de partida al alfabeto griego; además, introdujeron una importante
modificación en el campo político; sustituyeron la autocracia por la aristocracia mercantil, aunque conservando la forma monárquica. Los fenicios
difundieron por el mundo mediterráneo, su propia variedad cultural, a través
de sus colonias, entre las que destacó la célebre Cartago; los cartagineses
dieron un paso más en la evolución política; combinaron la aristocracia
mercantil con la forma republicana.

D) LA

falta la relación, medio personal y medio real, entre el señor y el vasallo,
que especifica el feudalismo. Los pequeños señoríos entraron pronto en lucha
entre sí; en medio de este caos, terminó la dinastía Shang y fue sustituida
por la tercera dinastía, los Chou, señores de una zona fronteriza donde se habían hecho fuertes luchando contra los bárbaros. Comemó siendo' una dinastía
fuerte, pero se debilitó en breve, hasta terminar por convertirse en soberanos
fantasmas. La lucha entre los pequeños estados, dio por resultado que fueran
siendo conquistados unos por otros, hasta quedar uno solo como vencedor
final; éste fue el de Ts'in.

ALTA CULTURA DEL ExTREMO DE ORIENTE

Esta alta cultura se origina en la cuenca del Yang-tzé o río Amarillo, cuyos
cambio climáticos extremos, de un calor sofocante estival a un frío intenso
invernal, constituyen, a juicio de Toynbee, el estímulo físico inicial de dicha
alta cultura. Probablemente se presentaron al mismo tiempo, estímulos humanos de igual importancia al estímulo físico apuntado, representado por
las invasiones y conquistas de gruP.OS humanos diversos; la existencia de bárbaros en la periferia, es un hecho constante durante toda la historia de la
civilización china; probablemente, las invasiones de los nómadas de las etapas sobre las poblaciones sedentarias de la cuenca del río Amarillo, se venían
produciendo desde antes de la aparición de la alta cultura.
Aunque no han faltado tentativas de autores occidentales para relacionar
la alta cultura de los chinos con focos culturales exteriores, como Babilonia,
Egipto y la India ( esta última a través del Turkestán), podemos considerar
hasta donde alcanzan los conocimientos e investigaciones actuales que se
trata de alta cultura originaria o sea sin parentesco. Los períodos de su historia son los siguientes:
I) Etapa legendaria: Comprende las dos primeras dinastías, Hia y Shang.
Durante esta etapa se construye el imperio de tendencia universalista; el
emperador es el Hijo del Cielo, jefe político y militar de la nación y a la
vez el sacerdote supremo del culto solar; es decir el jefe espiritual y temporal
del pueblo chino, el pueblo celeste.
II) Período de los estados en lucha: Los jefes de las distintas localidades
devinieron en dinastías hereditarias; el país se dividió en gran número de
pequeños señoríos, sobre los cuales el emperador conservó únicamente una
supremacía jerárquica y nominal; la fisonomía de la China de. ent~nces, era
similar a la del Egipto del Imperio medio. A esto, algunos histonadores le
han llamadó feudalismo chino, aunque no es un verdadero feudalismo, pues

Durante este período, se forma el peculiar carácter chino y se sientan las
bases de lo que fue su cultura milenaria. En las cortes de los pequeños estados, apareció la tradicional cortesía china y su carácter archidisimulado,
que han sido características muy conocidas de su cultura, por lo menos hasta
ayer. Las grandes religiones chinas también se concretan en este período;
Confucio con su doctrina tradicionalista, que predica la aceptación profunda
de la religión ancestral, la sujeción a los valores familiares y morales de los
antepasados y la estructuración del Estado sobre la preparación de sus funcionarios, origina al confucianismo; esta corriente se desarrolla aún más,
sobre las ideas filosóficas de Mencio (Meng-tseu). Lao-Tsé funda el taoísmo,
religión que persigue la disolución de la personalidad, en una realidad impersonal suprema, en la que cree y a la que los chinos llaman Tao.
III) Creación del Imperio de tendencia uniuersalista: El triunfo de Ts'in
unificó nuevamente el imperio, fuertemente centralizado alrededor del Emperador. La división en pequeños estados, con sus dinastas locales, fue abolida. El imperio fue una dictadura militar durante toda la dinastía, cuyo
fundador, Shi-Hwang-ti, fue a la vez el vencedor de la lucha entre los
pequeños estados, como señor de Ts'in, y el creador del Imperio universalista,
como soberano del Estado unificado por la fuerza.
IV) Estancamiento y difusión: Después de los Ts'in, vienen los Han, que
proporcionan dos dinastías a China, emparentados entre sí: los Han anteriores u occidentales y los posteriores u orientales. Bajo los Han, la fisonomía
cultural de China y toda su organización estructural adquieren la forma
que debía prolongarse hasta 1911, año en que la transformó la revolución
de Sun-Yat-Sen; al mismo tiempo se produce la introducción del Budismo
hindú, que es la primera corriente del exterior que influye en China; el
Budismo no se impone como religión principal, la cual siguió siendo el confucianismo, inspirador del Estado de funcionarios en que se concretó el Imperio chino. Al mismo tiempo, la cultura se difunde hacia el exterior, englobando al Japón y a Corea, con lo que alcanza los límites que actualmente

558
559

�tiene el ámbito territorial en que se realiza la alta cultura del Extremo de
Oriente.
Después de los Han, tenemos una fuerte crisis pplítica interna; el Estado
se dividi6, primero en 3 reinos y luego en 2 imperios, el del Norte y el del
Sur· estos Estados menores lucharon duramente entre sí; la anarquía con' por la reunificaci6n, bajo la dinastía Tang; la cual termin6 al ser
cluy6
conquistada China por los mongoles. Después de un período de dominación
mongola, China recupera su independencia, con la dinastía Ming; a la que
sucede una nueva dominaci6n extranjera, la de los manchúes. A pesar de
la crisis política que lleg6 hasta la divisi6n del país y de las dos conquistas
extranjeras, la cultura de China sigui6 siendo la misma; sus realizaciones,
brillantes algunas de ellas, no constituían formas distintas en lo fundamental
de las anteriores; la quieta y profunda civilización china salvó las crisis y
absorbió a los conquistadores, persistiendo sin alteraciones de fondo hasta
empezar el presente siglo.
La evoluci6n japonesa es paralela a la china, en cuanto al proceso de la
misma, aunque distinta en cuanto a su contenido de fondo. Las etapas de
su historia son:
I) Formación del Estado y primera crisis: El Jap6n desde tiempo inmemorial, era una monarquía regida por el Mikado, cuyo poder se com~artía
con los jefes de la aristocracia de los estirpes; estos veían en aquél al primero
de ellos, pero no a su señor. La cultura llega por influencia china; el Mikado
trata de implantar un estado de funcionarios, al modelo chino, lo que acarrea la lucha armada con la aristocracia de las estirpes. La capital inicial
fue Na-ra, durante este período.
II) Establecimiento del cargo de Shogún: La capital pasó a Kei-An, cuando
estalló la guerra civil. El Mikado fue vencido y obligado a depositar su
poder en un lugarteniente político, el Shogún, que fue el corifeo de la aristocracia de los estirpes. El Shogún fue el verdadero gobernante del Jap6n,
conservando el Mikado solamente la posición de jefe espiritual supremo de
la nación. El cargo recay6 en el jefe de la familia Fujiwara, la que retuvo el
cargo por varias generaciones, mediante el matrimonio entre los Mikados
y mujeres de esa familia.
III) Estancamiento: Una nueva tentativa del Mikado de recuperar su
poder, fue seguida de una nueva guerra civil, cuyo resultado fue una nueva
derrota del Mikado; el cargo de Shogún se convirti6 en hereditario; este
período es a la vez, el período feudal y la etapa del estancamiento ja-

ponés; la fisono~a de _la alta cultura y la organización estructural japonesas, se mantuv:eron sm alteración de importancia hasta el siglo pasado.
Durante est~ periodo florece el llamado feudalismo japonés; este fenómeno
es el ~ue mas se p_:1rece al feudalismo occidental, es decir al único verdadero
feudahsmo;
los senores feudales están representados por los d a1m1os,
· ·
d uenos
.
de la berra;
·
. los caballeros por los samurais •, aún mas', la t'1p1ca
re1ac1"6n
feud al, medio personal y medio real, se daba entre el daun·10
· y sus samurais
·
aunque no se daba con sus vasallos inferiores. Las capitales sucesivas, du~
rante
f este
. . largo período fueron·· Kyoto
. . '. Kama-Kura, Muromachi y y e dO ;
1as am11ias_ que se turnaron en el eJerc1c10 hereditario del cargo de Sh ,
fueron: Mmamoto, Fujiwara, Ho-jo, Ashicaga y Tokugawa.
ogun,
#

.El ~ontac~o con. Occidente,. sacudió el estancamiento y provocó un proceso
evoluti~o mas rápido. La pnmera reacción ante los occidentales fue igual
~n C?~na Y en _el Japón; se cerraron las puertas de ambos países a toda
~trus1on extranjera; pero su proceder posterior fue fundamentalmente distmto.
China mantuvo su actitud de cierre y resistencia al extranjero, llegando
h~ta la defensa ~rmada de su posición, como en la guerra de los Boxers por
eJe_mplo: el Occidente, a su vez, rcspondi6 violentamente y abrió China a
canonazos, a su influencia y a su penetración econ6m.ica y cultural. ta
p_enetración ofreció caracteres sumamente negativos, como el infame c:,X:rc10 del opio, por ejemplo; fue en realidad, una colonizaci6n disfrazada. La
influencia occidental descompuso a China y la precipit6 en la desintegración
de su cul~ra;_ la república democrática, proclamada en 1911, no pasó de ser
pura ~panencia. El régimen marxista-leninista, a que finalmente ha llegado, la
ha alistado en el campo de los pueblos que dirigen la contraofensiva antioccidental contemporánea.
El Japón en cambio reaccionó de manera düerente. Probablemente su
largo. ~eríodo feudal le mezcl6 suficientes elementos particularistas, como para
~rmitirle comprender la postura nacionalista, es decir particularista, de Occidente y alternar con él. Bastó la presencia de una escuadra norteamericana
en un puerto japonés, para que el país iniciara un proceso de transformación
asimilativa de la cultura occidental; cuando estos hechos sucedieron, ya había
comenzado ,en el Ja~n un movimiento político nacionalista que probablemente habna conducido a alguna forma de transformación; este movimiento
reclamaba para el Mikado, como representante ideal de la nacionalidad
j~po?esa, el ejercicio efectivo del poder; este movimiento fue el que proporciono tod~ la fuerza moral necesaria para la portentosa transformación japonesa del siglo pasado, cumplida por la propia voluntad de la naci6n.

561
560

HUMANITAS-!6

�Para Toynbee, se trata de dos altas culturas o civilizaciones sucesivas, así:
A) La que llama civilización sínica, nacida en el Valle del río Amarillo; la
época legendaria sería su etapa de crecimiento; la lucha entre los llamados
poderes feudales, el síntoma delator del colapso; y la unificación del Imperio
bajo los Ts'in, la formación del Estado universal. B) La que llama civilización del Extremo de Oriente, filial de la anterior, que desborda del hogar
de la civilización paterna, para difundirse por Corea y el Japón; considera
que la religión budista, llegada de la India, es el principal motor ideológico
de la formación de la filial; esta civilización la considera aún viva actualmente.
Creemos que las dos civilizaciones sucesivas de que nos habla Toynbee,
son en realidad una sola de larga duración, debida al fenómeno de su estancamiento o momificación, por las razones siguientes:
l. Es cierto que el budismo, llegado de la India, se difundió por China
y el Japón, precisamente en la época en que la cultura nacida a orillas del
río Amarillo se expandió hasta Corea y el Japón; pero el budismo no fue
la religión principal ni en China ni en el Japón; en ambos países continuó
siéndolo la religión tradicional; en China, el confúcianismo; y en el Japón,
el shintoísmo o culto de los antepasados; por lo demás, no hubo entre las
religiones tradicionales y el budismo recién llegado pugna alguna, sino que
se produjo una especie de combinación sincrética; los principios desarrollados
por el budismo, no eran totalmente extraños a la cultura del Extremo de
Oriente, pues los puntos de contacto con el taoísmo chino, aparecido durante
el período de los estados en lucha, son evidentes.

2. Los países del Extremo de Oriente se organizaron, a partir de entonces,
sobre los modelos tradicionales, lo que nos demuestra que más bien se trata
de una prolongación de la alta cultura antecedente, que de la promoción de
una filial. China se organizó como un estado de funcionarios de influjo
confuciano; el Japón, trae un fallido intento de introducir el modelo chino,
cae en una forma semifeudal, bajo la inmemorial aristocracia de las estirpes.
El estancamiento de varios siglos, producido subsiguientemente, se encargó
de momificar esta alta cultura.

liIB1..10G8.AF1A

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San Salvador, 18 de diciembre de 1976.

562

563

�EL SISTEMA MARlTIMO INTERNACIONAL DE SATtLITES:
NUEVA ÁREA DEL DERECHO DEL ESPACIO

(Trabajo presentado a las VIII Jornadas Nacionales de Derecho
Aeronáutico y Espacial de la Argentina, 17-20 agosto, 1976)

DR. ALoo ARMANDO CocCA
Embajador de la Argentina y Representante
Permanente ante la ComiJi6n del Espacio
de las Naciones Unidaa

J.

ESTADO ACTUAL DE LAS NEGOCIACIONES PARA EL ESTABLECIMIENTO
DE UN SISTEMA MARÍTIMO INTERNACIONAL DE SATÉLITES

l. PoslBLEMENTL ANTES DE dos semanas de concluidas estas VIII Jornadas
Nacionales de Derecho Aeronáutico y Espacial se cuente con los instrumentos legales definitivos del INMARSAT, ya que al tercer período de sesiones
de la Conferencia internacional sobre el establecimiento de un sistema marítimo internacional de satélites se reunirá en Londres del lo. al 3 de septiembre de 1976. Aprobados que sean esos instrumentos (Convención y
Acuerdo de Explotación) el Derecho del espacio contará con una nueva
área de aplicación, en virtud de la codificación alcanzada. Y de este modo,
el Derecho del espacio va sumando a su esfera específica de competencia
otros ambientes: comenzó con el espacio ultraterrestre y los cuerpos celestes,
le sigui6 las comunicaciones espaciales, la distribución de señales portadoras
de programas transmitidas por satélites; ahora el sistema marítimo internacional por satélites, y pronto lograrán sistematizarse el derecho ambiental
internacional espacial y el derecho energético espacial internacional.

2. La Conferencia internacional sobre el establecimiento de un sistema
marítimo internacional de satélites en su primer período de sesiones de 1975,
565

�convino en que, con el propósito de mejorar las comunicaciones marítimas,
se necesitaba un sistema marítimo de satélites de alcance mundial, así como
una organización internacional de carácter intergubernamental que administrase y dirigiese dicho sistema.
3. Al reunirse en el segundo período de sesiones (febrero 1976), la Conferencia decidió que los instrumentos básicos para el establecimiento de un
sistema marítimo internacional de satélites (INMARSAT) serían una Convención, abierta a la firma de las Partes, es decir, los Gobiernos; y un Acuerdo
de Explotación, que suscribirían los Signatarios, que podían ser gobiernos o
entidades designadas por los gobiernos.
4. Los órganos con que contará el INMARSAT serán los siguientes: la
Asamblea, integrada por todas las Partes; el Consejo, compuesto por 18
representantes de los Signatarios con mayores inversiones en el INMARSAT
y cuatro representantes, elegidos por la Asamblea independientemente de su
inversión, para asegurar el principio de la representación geográfica equitativa y los intereses de los países en desarrollo; y la Dirección, a cargo de
un Director General.
5. La Conferencia aprobó el texto de los artículos de la Convención y
su anexo (Procedimientos para el arreglo de controversias), con excepción
de las disposiciones relativas a los derechos de voto máximos de cada representante del Consejo, la posibilidad de hacer reservas a la Convención Y los
idiomas oficiales y de trabajo del INMARSAT. Igualmente aprobó todos
los artículos de Acuerdo de Explotación del INMARSAT y un anexo que
contiene una lista preliminar de la participación en las inversiones iniciales
de los Signatarios de 40 Estados.1
6. Estos trabajos y sus resultados fueron impulsados por la OCMI (ORGANIZACIÓN CONSULTIVA MARtTIMA INTERNACIONAL INTERGUBERNAMENTAL). Conforme lo ha sostenido este organismo especializado de la familia de las Naciones Unidas, se debe institucionalizar un
sistema internacional de satélites para la navegación con el fin de mejorar:
a) la seguridad de la vida humana y de los bienes en el mar y la eficiencia de la navegación;
b) el intercambio de información y datos para la explotación marítima en
1
NACIONES UNIDAS, Asamblea General, Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con fines Pacificos, A/AC.105/169, 16 marzo 1976, pp. 1-2.

566

forma eficiente, habida cuenta de la cantidad de estaciones costeras
existentes;
c) las comunicaciones de otro tipo, entre las que están incluidas las comunicaciones particulares de los pasajeros o la tripulación.2
7. La pregunta pertinente es la que se formula la Dra. Williams, cuando
dice: ¿Reviste el establecimiento de un sistema internacional de satélites
marítimos prioridad en el mundo de hoy? Concluye expresando que es necesario establecer un sistema de objetivos múltiples de manera de posibilitar
que el equipo de comunicaciones por satélite a bordo pueda ser utilizado en
la forma más amplia posible. Sería igualmente ventajoso que el sistema tuviera la capacidad de interconectarse con las redes generales de telecomunicaciones.3

JI. Los

SISTEMAS OPERATIVOS Y EXPERIMENTALES AL PRESENTE

8. El 19 de febrero de 1976 fue lanzado y ubicado en el Atlántico por
los Estados Unidos de América el primer satélite de comunicaciones marítimas comerciales del mundo, el MARISAT I, el segundo será lanzado pronto
y suministrará cobertura de la zona entre Singapur y la costa de los Estados
U nidos. Cada uno de ~llos ofrecerá 14 canales o más de 300 vínculos de
información y proveerán comunicaciones directas desde los navíos a la costa
y a todas las embarcaciones que tengan equipo de recepción.•
9. Los Estados Unidos de América recibieron asignaciones de frecuencias
para el sistema de radiocomunicaciones del servicio móvil marítimo por satélite MARISAT para las estaciones espaciales MARISAT PAC y MARISAT ATL (transmisión, recepción, telemedida) con estaciones terrenas en
Finegayan (Guam), Wahiawa (Hawai) , Northwest (Virginia) , S. Paula
(California) y Southbury ( Connecticut) : transmisión, recepción.5
• NACIONES UNIDAS, Aaamblea General, Comisión Espacio Ultraterrestre, A/
AC.105/ 100, p. 119.
• WILLIAMS, Silvia Maureen, El sistema marítimo internacional de satélites ( INMARSAT). Informe Preliminar de la relatora, p. 4 del original por la gentileza de
la autora.
• Naciones Unidas, Asamblea General, Comisión del Espacio, Discurso del Presidente de la Comisión al inaugurar el 190. período de sesiones, Nueva York, 21 de
junio de 1976. doc. A/ AC.105/ PV. 157, p. 3 texto español.
• Decimoquinto Informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones sobre

567

�1O. El sistema MARISAT es propiedad de un consorcio de empresas de
explotación estadounidense, que ha colocado el satélite en el Atlántico. El
segundo vehículo espacial será colocado sobre el Pacífico. El sistema MARISAT proveerá comunicaciones para la marina de los Estados U nidos y
toda capacidad sobrante se pondrá a disposición de las flotas marítimas
comerciales. Ha sido designada administradora del sistema la COMSAT
General Corporation. La Unión norteamericana prosiguió su programa experimental de utilización de técnicas espaciales para telecomunicaciones y
determinación de la posición en el servicio móvil marítimo. Se realizaron
pruebas con dos naves mercantes estadounidenses utilizando los satélites ATS-5
y ATS-6 y frecuencia de la banda 1535-1660 MHz.6
11. Conviene recordar que los Estados Unidos de América cuentan, desde
1963, con un sistema de navegación por satélite, el "TRANSIT", que está
a disposición de cualquier usuario marítimo. "Es cierto que este sistema no
se ha desarrollado mucho a causa del elevado costo del equipo, que comprende una calculadora electrónica y un receptor especial y de la dificultad que
significa el conocimiento exacto de la velocidad del barco. El sistema está
siendo usado, pero especialmente por barcos que intervienen en operaciones
hidrográficas, oceonográficas y petroleras.7
12. Existe otro sistema, aún en la fase experimental, conocido por MAROTS.
Este proyecto constituye la contribución europea a la realización de un sistema mundial de satélites del servicio marítimo. En Europa, la República
Federal de Alemania utiliza el vehículo espacial del OTS (Orbital Tests
Satellits) para el satélite experimental del servicio móvil marítimo MAROTS
(Maritime Orbital Test Satelite). En la RFA se construyen equipos radioeléctricos de barcos y un sistema de llamada de socorro marítimo para los
experimentos que habrán de realizarse con el MAROTS.8
13. En el cuadro sobre asignaciones de frecuencias a estaciones de los servicios de radiocomunicación espacial, ESPAAA figura dentro del sistema de
radiocomunicación del servicio móvil marítimo por satélites MAROTS, a
través de la estación de Villafranca del Castillo.9
14. La Administración francesa de telecomunicaciones participa activalas telecomunicaciones y la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacificos,
p. 6, Ginebra, 1976.
• Decimoquinto Informe de la UIT, cit., pp. 75 a 77.
' FERllER, Manuel Augusto, (h): Derecho Espacial, Buenos Aires, 1976, p. 459.
• Decimoquinto Informe, cit., p. 33.
• Decimoquinto Informe, cit., p. 8.

568

mente en los trabajos destinados a determinar la organización y las características de un sistema por satélite para el encaminamiento de las comunicaciones del servicio móvil marítimo, la localización de barcos y la gestión
del tráfico marítimo. Igualmente participa en los trabajos del programa
MAROTS. En febrero y marzo de 1975 se efectuaron pruebas de propagación y de recepción a bordo de un barco que navegaba a la altura de las
Azores, utilizando el satélite ATS-6. Se obtuvieron resultados particularmente interesantes para la planificación de futuros sistemas de satélites para las
comunicaciones con los barcos.10
15. En vista de su destacada posición entre las naciones marítimas, Grecia
está muy interesada en el establecimiento en todo el mundo de un sistema
de telecomunicaciones del servicio móvil marítimo. Participa activamente en
los trabajos de la OCMI y de la CEPT relativos a la organización y determinación de las características de un sistema de esta naturaleza. 11
16. Nueva Zelandia, nación activa en el comercio marítimo mundial, está
igualmente interesada en mejorar la calidad de los servicios de comunicaciones con los barcos de alta mar, y por lo mismo toma parte en forma destacada en la labor de la Conferencia Internacional sobre el establecimiento de un sistema internacional de satélites marítirnos.12
17. Aparte de los trabajos de la OCMI, el Reino Unido participa eficazmente en las labores del Grupo de Comunicaciones Marítimas por Satélite
(SMT) creado por el Comité de Coordinación de las Telecomunicaciones
por Satélites (CCTS) de la CEPT. El SMT, presidido por el Reino Unido,
se ha reunido cuatro veces en 1975 y ha establecido un grupo de trabajo
técnico que se ha reunido tres veces. Igualmente participa con entusiasmo
en los estudios del Grupo interino de Trabajo 8/1 del CCIR sobre las características técnicas de los sistemas del servicio móvil marítimo por satélite, y
tomó parte en la reunión celebrada en Oslo en octubre de 1975, que tuvo
por objeto preparar un informe para las reuniones intermedias de las Comisiones de estudio del CCIR. En mayo y junio de 1975 la Post Office del
Reino Unido, en colaboración con la Agencia Espacial Europea, llevó a
efecto una serie de experimentos sobre inconvenientes en la propagación de
señales del satélite ATS-6 en la superficie del mar. _Los experimentos se realizaron desde lo alto de un acantilado de Punta Prawle, en South Devon.
También juntamente con la ESA se realizaron pruebas en marzo y abril, uti,. Decimoquinto Informe, cit., p. 101.
u Decimoquinto Informe, cit., p. 108.
,. Decimoquinto Informe, cit., p. 136.

569

�}izando el satélite ATS-6, para evaluar y comparar métodos de modulación
telefónica desarrollados para un sistema marítimo por satélite, es decir , métodos de modulación de frecuencia de banda estrecha con compresión y expansión y de modulación Delta con pendiente continuamente variable. También cabe agregar que el programa MAROTS es financiado principalmente
por el Reino Unido. Como es sabido, la finalidad principal de este p_ro~a
es reunir datos, experimentales y preoperacionales sobre las comurucac1ones
barco-costa.11

Asimismo, se acordó que por servicio de radionavegación marítima por
satélite se entiende el
Servicio de radionavegación por satélite en el que las estaciones terrenas móviles están situadas a bordo de barcos. (ADD 84AQB).
También recordaremos las definiciones de órbita, satélite geosincrónico y
satélite geoestacionario:
órbita es la

III.

PROBLEMAS TÉcNICOS CON CONSECUENCIAS JURÍDICAS: LAS
FRECUENCIAS Y LA ÓRBITA GEOESTACIONARIA

18. Recordaremos la definición dada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones de los términos que se emplean en la documentación de la
Conferencia Internacional de la OCMI. Conforme a la Revisión del artículo I del Reglamento de Radiocomunicaciones realizada en la Conferencia
Administrativa Mundial de Telecomunicaciones Espaciales (Ginebra, 1971),
se tiene que: Servicio M6vil por Satélite es el servicio de radiocomunicación:
-

entre estaciones terrenas móviles y una o varias estaciones espaciales
o entre estaciones espaciales utilizadas por este servicio;
o eñtre estaciones terrenas móviles por intermedio de una o varias

estaciones espaciales;
_ y, si así lo exige el sistema utilizado, realiza el enlace entre estas estaciones espaciales y una o varias estaciones terrenas situadas en puntos
fijos determinados (ADD 84 AGA, Spa2);
La mismo Conferencia determinó que servicio móvil marítimo por satélite es el:

Servicio móvil por satélite en el que las estaciones terrenas móviles están
situadas a bordo de barcos. También pueden considerarse incluidas en
este servicio las estaciones de embarcación o dispositivo de salvamento
y las estaciones de radiobaliza de localización de siniestros. ( ADD 84AGC).
,. Decimoquinto Informe, cit., pp. 141-142.

570

1. Trayectoria que describe, con relación a un sistema de referencia
especificado, el centro de gravedad de un satélite o de otro objeto espacial, por la acción única de fuerzas naturales, fundamentalmente las
de gravitación.

2. Por extensión, trayectoria que describe el centro de gravedad de un
objeto espacial sometido a la acción de las foerzas naturales a las que
eventualmente vienen a agregarse acciones correctivas de poca energía, ejercidas por un dispositivo de propulsión con el objeto de lograr
y mantener la trayectoria deseada. (MOD 84BB, Spa 2) .
Satélite geosincrónico es el

Satélite de la Tierra cuyo periodo de revolución es igual al periodo de
rotación de la Tierra alrededor de su eje (ADD 84BFA, Spa 2) .
Satélite geoestacionario:

Conforme al Reglamento de Radiocomunicaciones es el Satélite cuya
órbita circular se encuentra en el plano ecuatorial de la Tierra y que
gira en tomo al eje polar de la misma en el mismo sentido y con un
periodo igual al de rotación de la tierra. La órbita sobre la que debe
desplazarse el satélite para que este sea geoestacionario, se llama "órbita
de los satélites geoestacionarios" (MOD 84BG).
19. En el capítulo "Estudios y normalización en la esfera de las telecomunicaciones'', el Decimoquinto Informe de la UIT destaca que estos trabajos los
realizan fundamentalmente dos órganos permanentes de dicha organización:
el CCIR y el CCITT. Con relación al "Servicio móvil marítimo" tales órganos, al proseguir los estudios sobre el terna, destacaron las implicaciones téc-

571

�nicas, de explotación y de tarifas. Se ha definido el concepto general de un
nuevo sistema de este tipo para los servicios télex y de telegramas, así como
los códigos de acceso al mismo. Como se ha escogido un código de tres cifras para identificar el sistema por satélite y la zona de servicio, se dispondrá de capacidad suficiente para varios sistemas por satélite, en caso necesario. Se han elaborado los procedimientos de contabilidad y de explotación
para el servicio de radiotelegramas y el servicio manual radiotélex, así como
procedimientos de explotación para los servicios semiautomático y automático; los procedimientos de contabilidad para estos dos últimos servicios
serán objeto de ulterior estudio.H
20. Con relación a la órbita de satélites geoestacionarios, se celebró del 3
al 6 de junio en Munich una reunión del Grupo Interino de Trabajo 4/1
sobre la utilización eficaz de la órbita de satélites geoestacionarios. Este Grupo, creado en Ginebra en 1968, ha celebrado al presente cuatr~ reunion_es.
El material contenido en los informes aprobados por tales reuniones se incluyó posteriormente en los textos oficiales del CCIR, una vez aprobado
por la Asamblea Plenaria. A la reunión de Munich se sometieron 22 documentos. Luego de su examen y discusión, la reunión aprobó un informe que
contiene los siguientes títulos:
1. Flexibilidad de posición en órbita como un medio de utilizar en forma óptima la órbita de los satélites geoestacionarios;
2. Métodos de optimización del empleo de la anchura de banda y el
arco orbital mediante el uso de redes de satélites homogéneas;
3. Concepto de la eficacia de la utilización de la órbita de satélites geoestacionarios;
4. Efectos de las características del sistema, etc., sobre la capacidad del
espectro de frecuencias y el arco orbital;
5. Empleo sistemático de las bandas de frecuencias;
6. Enlaces entre satélites.
La interpretación del término "eficacia" dio lugar a una controversia,
puesto que no es posible propugnar en la actualidad un límite superior igual
0 teórico frente al cual evaluar una red por satélite. Se llegó a la conclusión de que varias administraciones proponían utilizar como punto de partida el siguiente criterio:
&gt;&lt;

572

Decimoquinto Informe, cit., p. 11.

criterio -

capacidad por satélite
anchura x ocupación del arco orbital

Sin embargo, esta expresión simple suscita importantes objeciones, puesto
que la relación entre la ocupación de la órbita y la utilización del espectro
está sumamente interrelacionada.15
21. Las definiciones recordadas pertenecen a un Derecho Espacial internacional de las comunicaciones, o si se quiere, de las telecomunicaciones,
para respetar el nombre de la más antigua organización internacional consagrada a la administración del espectro de frecuencias y a todos los aspectos
técnicos: la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Como es
natural, por pertenecer al reglamento de radiocomunicaciones, estas definiciones son técnicas. Sin embargo, todas ellas están acompañadas de un principio jurídico, a veces reglamentado y otras veces a estudio, pero que no ha
descuidado el Derecho del espacio. Así, el servicio móvil por satélite se halla
regulado por el Derecho del Espacio en cuanto al ámbito (espacio ultraterrestre), en cuanto al vehículo (satélite) y en cuanto a la actividad espacial, aun cuando se la mire como actividad cumplida en una estación terrena. Lo mismo puede decirse del servicio marítimo por satélite, que cumple una actividad espacial, aun cuando se considere la estación terrena a
bordo de barcos. La conclusión es válida para el servicio de radio-navegación
marítima por satélite. En cuanto a la órbita y a los satélites geosincr6nico y
geoestacionario, rige, además, el "derecho a la trayectoria", que tiene quien
puso en el espacio ultraterrestre un vehículo espacial a condición, ciertamente, de no interferir un derecho anterior en igual sentido que tuviese otro.u
22. La Conferencia Administrativa Mundial de Comunicaciones Espaciales (Ginebra, 1971) inspiró su obrar en principios del Derecho Espacial
de las telecomunicaciones: uso con iguales derechos de las bandas de frecuencias atribuidas a las comunicaciones espaciales, ausencia de prioridad
permanente que pueda obstaculizar la creación de sistemas espaciales por
otros países, y nuevos procedimientos de coordinación para la mejor utilización del espectro de frecuencias y de la órbita de satélites geoestacionarios.
Y, en materia de radiodifusión, la limitación de las radiaciones en el interior
del territorio de otros países. El artículo 7 (Disposiciones especiales relativas a ciertos servicios) especifica que deberán utilizarse todos los medios
técnicos disponibles para reducir al mínimo la radiación de las estaciones
,. Decimoquinto Informe, cit., pp. 14-15.
" FBRllER, Op. cit., p. 255.

573

�espaciales de radiodifusión en el territorio de otros países, salvo en el caso en
que esos países hayan dado previamente su acuerdo.
23. Hay que señalar que la utilización eficaz de la órbita de los satélites
geoestacionarios, al comienzo limitada a los satélites de telecomunicación,
comprende ahora los satélites para otros servicios, y entre ellos, el marítimo.
24. Con respecto a la órbita geoestacionaria y al espectro de frecuencias,
la UIT tomó del Derecho del Espacio el concepto de recurso natural limitado, a instancias de la Delegación argentina a la Conferencia de Ginebra,
de 1971. No está escrito en el Reglamento de Radiocomunicaciones, pero la
condición jurídica de ambos es la de patrimonio común de la Humanidad.
Y era propio que no lo consignara el Reglamento, dado que su texto no
contiene definiciones ni principios jurídicos.

la aeronave se comunique con una estación terrestre directamente o por
medio de un satélite;
Y el establecimiento de una nueva banda conjunta de comunicación
móvil aeronáutica/móvil marítima.
27. También entendió que podría ser ventajoso el uso de satélites comunes para el servicio móvil a aeronaves y buques, especialmente si el mismo
orden de frecuencias fuese apropiado para ambos. Y que de los sistemas combinados de comunicación y radiodeterminación podrían surgir importantes
ventajas, incluidas las de la economía de frecuencias.
28. Por cuanto se ha expuesto, el CCIR decidió unánimemente: que se
realicen estudios con el fin de determinar:

25. En un reciente documento, elaborado a petición del Comité Consultativo Internacional de Radiocomunicaciones ( CCIR) de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, se señala a la atención de la Comisión del
Espacio Ultraterrestre de las Naciones Unidas la existencia del programa de
estudios 17A/8, titulado ".Características técnicas de sistemas de comunicación o radiodeterminación mediante técnicas de satélites para aeronaves o
buques" .17

l. Los tipos preferidos de órbitas para proporcionar:

26. Este programa de estudios, parte de la necesidad de comunicaciones
de larga distancia mucho más seguras entre las estaciones terrestres y las
aeronaves y los buques, y considera que podrían idearse sistemas que empleasen técnicas espaciales de comunicación, de manera de garantizar un
servicio de suficiente fiabilidad, así como que puede ser necesario utilizar
la comunicación con las aeronaves y los buques para transmisiones telefónicas o telegráficas (incluyendo transmisión de datos, impresión directa y facsímile). También considera que, en interés de la conservación del espectro
de frecuencias radioeléctricas y para reducir al mínimo el equipo que llevan
las aeronaves y los buques, podría ser provechoso:

2. Las frecuencias preferidas y las características técnicas para:

1.1. Comunicación por satélites entre estaciones terrestres del servicio
móvil aeronáutico y las aeronaves y entre estaciones terrestres del
servicio móvil marítimo y los buques;
1.2. Un servicio de radiodeterminación mediante satélites para aeronaves y para buques;

2.1. Enlaces entre satélites y aeronaves;
2.2. Enlaces entre satélites y buques;
2.3. Enlaces entre satélites y tierra.

Usar las mismas bandas de frecuencias móviles marítimas, ya sea que el
buque se comunique con una estación terrestre directamente o por medio de un satélite;
Usar las mismas bandas de frecuencias móviles aeronáuticas, ya sea que

3. La viabilidad técnica de desarrollar y usar sistemas de satélites de comunicaciones, tanto para el servicio móvil aeronáutico como para el
servicio móvil marítimo en las mismas bandas de frecuencias;
4. La viabilidad técnica de desarrollar y usar sistemas de satélites de comunicaciones para los servicios móviles aeronáutico o marítimo en las
mismas bandas de frecuencias que emplean otros servicios espaciales o
terrestres;
5. La viabilidad técnica de desarrollar y usar sistemas que empleen técnicas espaciales de comunicación tanto con fines de comunicación como
de radiodeterminación para aeronaves o buques.

u NACIONES UNIDAS, Asamblea General, Comisión del Espacio Ultraterrestre,
doc. A/AC. 105/L. 89, 14 de mayo de 1976.

29. Cuanto antecede, pone de manifiesto que el sistema INMARSAT, no
nace con la misma seguridad, digamos técnica, que el INTELSAT, dado que

574

575

�se advierten, a tenor del documento de la CCIR, muchas dudas y preguntas
para alcanzar el mejor empleo del móvil marítimo. También campea en
todo su texto, un espíritu de prevención y de conservadorismo, para evitar
ciertos despilfarros y para mantener en uso equipos que hasta el presente
han sido eficientes. Y todo ello responde a principios jurídicos tan claros
como el relativo a la condición de recurso natural limitado del espectro de
frecuencias. También se advierten razones económicas, que tienen igualmente fundamento jurídico, dado que responden a intereses legítimos de los
usuarios.

IV.

NUEVA ÁREA DEL DERECHO DEL ESPACIO

30. Como dijimos al principio, el Derecho del Espacio que es una nueva
dimensión del Derecho, va ganando día a día y con rapidez notoria en su
coclificación, nuevas esferas de acción. Prueba de ello es no sólo el texto
de los instrumentos que elabora la Conferencia Internacional para el establecimiento de un sistema marítimo internacional de satélites, que se redactan siguiendo los grandes principios innovadores del Derecho del Espacio,
sino la clara y declarada filiación que se hace al mismo, desde el preámbulo
de dicha Convención: la Resolución 1721 (XVI) de las Naciones Unidas Y
el Tratado del Espacio de 1967.
31. La resolución 1721 (XVI), del 20 de diciembre de 1961, adoptada por
unanimidad por los Estados miembros de las Naciones Unidas en su XVI
Asamblea General, establece, en su parte D:
Estimando que la comunicación por medio de satélites debe estar cuanto
antes al alcance de todas las naciones del mundo con carácter universal
y sin discriminación alguna;
Persuadida de la necesidad de preparar el camino para crear, con carácter operacional, comunicaciones efectivas por medio de satélites.

En esta parte del preámbulo se halla la mente de esta resolución en lo
que atañe a las telecomunicaciones espaciales por satélites.
32. La referencia hecha al Tratado sobre los Principios que deben regir
las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestres, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, se concreta en el artículo primero, que estipula que tal exploración y utilización deberán hacerse en provecho y en interés de todos los países.

33., ~uego, dentro_ de esa prelación que ha establecido (por su alcance
especifico la R~luc1ón 1721 (XVI) y como marco jurídico general el Tratad~ del Espacio) el proyecto de Convención tiene presente: las disposiciones
pertmentes de la Carta de las Naciones Unidas, los Convenios de Ginebra
sobr: _el Derecho ~el Mar, la Convención sobre la Organización Consultiva
Mar~:1111ª Intern~cional, el Convenio sobre Telecomunicaciones y la Convenc1on Intemac1onal sobre la Seguridad de la Vida en el Mar.
34. Aparte de que el texto encuadra en los lineamientos básicos del Derecho del ~pa~o, se han destacado de modo expreso elementos sustanciales
como los s1gwentes:
'
a) El . acceso de todos los Estados al servicio, sobre bases no discriminatonas;
b) El carácter exclusivamente pacífico de las actividades a desarrollar
mediante el nuevo sistema·
'
c) El principio de organización internacional abierta, de carácter universal;
d) El principio de universalidad con relación a los barcos de todas las
nacionalidades, sin tener en consideración si el Estado de la bandera
es 'o no miembro de la OCMI ·
'
e) El m":1'co jurídico preciso; en lo específico las regulaciones del Derecho
Espacial y en lo general, el Derecho Internacional·
f) El pr~cipio de la personalidad jurídica de la o~anización, del que
se denva:
-

Capacidad de obrar y poderes suficientes en el ejercicio de sus
finalidades;
recursos propios
responsabilidad específica.

g) El principio de la cooperación internacional, elemento básico y determinante de la licitud de su obrar.
h) Una finalidad _h~anitaria -como toda creación que corresponde a
un ]us humamtatis- y su íntima relación en salvamento y socorro
con la OCMI y la UIT.
i) Responsabilidad internacional de los Estados Partes.
j) Procedimiento específico y expeditivo para el arreglo de controversias.
~parte de ~11~ la Convención, en su carácter de instrumento de alcance
uruversal, y s1gu1endo la práctica propuesta por la Argentina observada en

577
576

HUMANITAS-37

�materia de Derecho del Espacio a partir del Convenio sobre la Responsabilidad Internacional por daños causados por objetos espaciales ( 1972) y el
Convenio sobre distribución de señales portadoras de programas transmitidas por satélites ( 1974), designa como depositario del instrumento al Secretario General de la Organización Consultiva Marítima Intergubernamental, esto es, a la Organización y no a determinado o determinados gobiernos.
35. Podría decirse que, frente a su precedente, el sistema y los instrumentos internacionales del INTELSAT no aporta mayores "novedades jurídicas". Pero hay un sentido de mayor equilibrio, que en definitiva es equidad, frente a dichos precedentes.
36. Si bien lo que llevó a elaborar estos proyectos de instrumentos internacionales ha sido principalmente atender a las necesidades de la marina
mercante internacional,18 su carácter universal y humanitario, aparte del
aspecto económico de la explotación de las actividades del sistema, lo abren
a toda la navegación marítima, independientemente de su actividad mercantil.
37. La concreción de los instrumentos jurídicos del sistema marítimo internacional de satélites representa, en definitiva, un paso significativo en la
consolidación del Derecho del Espacio y en la codificación del Corpus Juris
'Spatialiis.

UNA INDICAClóN ACERCA DEL COMPORTAMIENTO DE LOS
IMPUESTOS CENTRALES Y ESTATALES-LOCALES EN
SISTEMAS FEDERALES DE GOBIERNO

DR. DAVID

G. DAVIES

Duke University

lntroducci6n
EL OBJETIVO PRINCIPAL de esta disertación es el examinar el comportamiento
de los impuestos estatales-locales y de gobierno central en varios países federales a manera de estudiar la tesis de que la tendencia de centralización
fiscal en el gobierno ha incrementado durante los últimos 25 años. Se comenzará el análisis mediante un examen del sector federal, el cual se verá
seguido por una investigación y explicación de los datos sobre las tendencias
estatales-locales.

Buenos Aires, Julio 1976.
Razones Plausibles para Predecir Centralizaci6n Fiscal
En su trabajo en el sector público A. Peacock y J. Wiseman 1 discuten
muy convincentemente que como resultado de disturbios sociales como las
guerras, las naciones se verán sujetas a un proceso de concentraci6n.2 Este
proceso puede ser caracterizado por el crecimiento más rápido de las responsabilidades del gobierno central que aquéllas al nivel estatal-local.ª Peacock
1

" KoLODKIN A. L ., y VoLOsov, M. E., "Some intemational law questions on the
establishment of an international maritime satellite communication", en "Proceedings
of the Seventeenth Colloquium on the Law of Outer Space'', Amsterdam, 1974, University of California School of Law, Davis, California, 1975, p. 221.

578

Pucocx:, Alan T. y W1sEMAN, Jack, El Crecimiento de los Gastos Públicos en el
Reino Unido, Allen y Unwin, Londres, 2da. ed., 1967, Cap. 6.
1
Para una idea similar pero previa ver CoLM, Gerhard y HELZNER, Manuel, La
Estructura de Rentas Públicas y Gastos Gubernamentales en Relaci6n al Desarrollo
Econ6mico de los Estados Unidos (disertación preparada para el Congres de l'Institut
Intemational de Finances Publiques, Bruselas, Bilgica, septiembre 15-18, 1958), p. 4.
• Pucocs: Y W1sEKAN, op. cit., pp. 117-18.

579

�pecto de nuestra tecnología cambiante.s Riker sostiene que los adelanto5
en la tecnología hacen posible lo siguiente:

y Wiseman hacen hincapié en que el crecimiento económico también influencia el tamaño de la unidad gubernamental asumiendo funciones públicas.•
V arias razones específicas que parecen formar bases lógicas para esperar
observar una centralización de finanzas son las siguientes:
1. El crecimiento económico es asociado con adelantos en los sistemas de
transporte y comunicaciones. Este tipo de progreso le permite a individuos en varias áreas del país el estar más informados acerca de los
problemas y condiciones de sus conciudadanos. Las diferencias en la
cantidad y la calidad de tales servicios públicos como educación, asistencia social, y salud entre Victoria y Tasmania, Nueva York y Mississippi, y Ontario y Nueva Escocia por ejemplo, son más fáciles de discernir.
Como resultado de la creciente sabiduría de las diferencias, las presiones
aumentan para lograr normas nacionales más altas y más uniformes.
El gobierno central empieza a asumir más y más responsabilidades en
la provisión de servicios públicos que anteriormente eran proveídos

por los gobiernos locales y estatales.
2. Cambios en la tecnología y en métodos de organización que son mutuamente interdependientes del crecimiento económico, frecuentemente
proveen técnicas que permiten la provisión de materias y servicios a
costos más bajos por unidad a medida que el volumen aumenta. Se ha
discutido que los gobiernos centrales son las unidades gubernamentales
apropiadas para cosechar las ventajas económicas que corren en economías por escala.
3. El Crecimiento económico juntamente con sus cambios en tecnología
frecuentemente traen consigo aumentos en exterioridades negativas o,
efectos secundarios. Por ejemplo, las instalaciones de manufactura modernas pueden ser la causa de polución que afecta grandes áreas geográficas. Los problemas asociados con polución frecuentemente causan
desacuerdos inter-jurisdiccionales entre ciudades y aun entre estados.
Cuando estos problemas no pueden ser solucionados económicamente y
a la satisfacción de los varios gobiernos y ciudadanos implicados, dichos
problemas son escalados a un nivel más central de gobierno para su
resolución.
4. El Profesor W. Riker, un científico político y estudiante del federalismo,
explica el proceso de centralización o lo que a él le llama el problema
del engrandecimiento de los gobiernos por recurso a un diferente as• Ibid., p.

580

XXXV,

a)
b)
c)
d)

el
el
el
el

gobernar un área geográfica mucho mayor desde un solo centro .
llenar la tesorería del gobierno central más efectivamente.
'
mantener una burocracia mayor: y
'
formar fuerzas armadas mayores.

Rike~ cree, con amplia evidencia de historia antigua reciente y actual
que _siempre existen suficientes políticos ambiciosos en' el mundo ara a~
rantizar que por lo menos uno de ellos usará la nueva tecnolo;ía p!ra
tratar det engrandecer
.
malme
, f el área bajo su control· Los estados vecmos
norn ,e se ver:311 o~dos a hacer lo mismo para evadir agresión. La
~ec~ologia cambi~n~e, Juntamente con un sentido de competencia y el
mstmto de
. , dicamente
• sobrevivir, garantizan competencias de armas p eno
y garantizan que el gobierno central crecerá.
En una tendencia
1 f
· , más o menos similar' el Profesor K • C • Wheare raz~n~ que a uncion del gobierno central crece en relación a las jurisdicciones
d 1
destatales-locales porque los gobiernos centrales comenzaron
~ .ª na_ a, pero_ fueron dotados con responsabilidades de asuntos admm1st~~t1vos tan unportantes como lo son guerra y defensa.6 Un examen
:uperf1cial del record histórico parece apoyar la idea de Riker y Wheare
_n q~e las ~erras y los cambios en tecnología asociados con ellas han
sido mfluencias centralizadoras.
5. El Profesor
di · W. Prest en su discurso Fisher de 1954 hizo notar dos razones a c10nales por la preponderancia financiera de los gobiernos
centrales en una federación:

a) Un lfactor
.
.
f es del impacto de la economía Keynes1ana
que predica
~ue a orma e combatir el desempleo es el generar gran cantidad
e gastos p~blicos.1 Es de aceptación general en la política fiscal
que los gobiernos locales y estatales no tendrían , .t 1
mitig ¡
· ·
exi o a tratar de
ar as ·variac10nes cíclicas de las entradas naci'onales.s L as enorf1
____
m_e_s i traciones de gastos entre gobiernos no-centrales combinadas
• RIKER, William H., Federalismo· Origen Op
,
. ..
Y Co. Boston 1964
2
·
'
erac,6 n, Significado, Little Brown

'

'p. .
'
K. C., Gobierno Federal Prensa d Oxf d
.
.
Y Londres, 1947, p. 252.
'
e
or Uruversity, Nueva York

•wREARE,

'

Ad 'd

' PREST 1
W. La1955onom
Ec
ía d e ¡as Finanzas
.
Office
Federales-Estatales Advertiser Printing
• '
e a,. e,
' pp. 18-26.
,
Es justo decir que la política fiscal Keynesiana fue aceptada por la mayoría de

581

�puestos sobre la renta personal, un impuesto directo que legalmente
se le había prohibido colectar a las autoridades federales.12

con su inabilidad de crear y controlar el abastecimiento de moneda
arruina cualquier esfuerzo que el gobierno local o estatal haga para
estabilizar la economía nacional.
b) Prest hace notar que la organización y administración de concesiones es un segundo factor que aumenta la importancia fiscal de
los gobiernos centrales.9 Debido a las consideraciones que se merece
el principio de igualdad, las transferencias masivas de entradas y
riquezas dentro de una nación casi necesariamente tienen que ser
llevadas a cabo por una agencia central, específicamente una agencia del gobierno federal .
6. Peacock y Wiseman hacen notar otro factor que tiende a engrandecer
la posición financiera del gobierno federal. Ellos señalan que durante
períodos de levantamientos sociales tales como guerras, las necesidades
de defensa, por ejemplo, se vuelven más importantes que temas como
los derechos de los estados. La revocación de la independencia estatallocal durante disturbios internacionales es tolerada por los electores,
cosa que bajo condiciones más estables sería inaceptable.10
Ya que la administración central asume la responsabilidad de incrementar los gastos públicos en tiempo de trauma nacional, es también
ese nivel de gobierno el que se encarga de encontrar y explotar nuevas
fuentes de ingresos. La concentración federal de ingresos durante disturbios nacionales forma la base para el crecimiento de los gastos publicas centrales en el período de post-emergencia.
K. C. Wheare descubrió que las fuentes de ingresos cambian de más

bajos a más altos niveles de gobierno por dos mecanismos específicos.11
Esos mecanismos. son:
a) Los gobiernos centrales pueden remover restricciones legales sobre
sus poderes para colectar impuestos. Wheare cita como un ejemplo
excelente de este proceso el éxito que lograron los oficiales del gobierno de Estados Unidos en 1913 cuando la constitución fue revisada para permitirle a la administración central que colectara imacademias al igual que por varios politicos desde fines de los años 1930 hasta los
1960. Recientemente los monetaristas han recibido varios convertidos, pero ningún
grupo analítico ha tenido éxito en fijar la combinación de desempleo e inflación que
han sido un problema tan general durante la primera mitad de esta década.
• PREST, op. cit., pp. 18-26.
18
PEACOCK Y WISEMAN, op. cit., p. 30.
u WHEARI!, op. cit., pp. 252-53.

582

b) Los gobiernos nacionales pueden asumir mayores responsabilidades
fiscales al asmnir poderes de impuestos los cuales originahnente se
encontraban en manos estatales y locales. Wheare en apoyo de su
tesis cita el caso de Australia en el cual los estados cedieron su derecho constitucional de colectar impuestos sobre la renta al gobierno
central en 1942.18
7. El proceso de centralización fiscal se ve engrandecido por el hecho que
los gobiernos logran conseguir, si es que aún no lo tienen, casi un monopolio de impuestos progresivos. Las entradas no solamente aumentan
con el incremento de las entradas nacionales, sino que suben más rápidamente que las entradas reales privadas debido a la progresión
de la estructura de tarifas. El aumento de rentas está garantizado
para la tesorería central.
El fenómeno de inflación también ayuda al proceso de centralización
fiscal. Los individuos que mantienen entradas reales constantes ven que
sus rentas con la inflación se ven sujetas a tarifas de impuestos marginales y promedias más altas. Ese movimiento a tarifas más altas aumenta los impuestos que llegan a la tesorería nacional.1•
8. Otro asunto de impuestos que puede llevar al aumento de centralización fiscal debe ser mencionado. A medida que una economía se vuelve
más compleja, y a medida que crece la parte de recursos escasos absorbidos por el sector público, se desarrollan presiones para una más
eficiente forma de colectar impuestos. Se dice, y la evidencia apoya,
que es más económico que un gobierno central reciba los impuestos
sobre la renta y no tener varios estados, provincias y municipalidades
haciéndolo y teniendo cada uno de ellos sus propias leyes de impuestos.
9. Otro factor interesante detrás del proceso de centralización fiscal se
enfoca en la cuestión de los precios de impuestos con los que los ciu11

lbid.
lbid.
,. Un indice apropiado dañarla los efectos de la inflación sobre los impuestos sobre
la renta de individuos y compañías. Ver Inflaci6n y los Impuestos, Reporte al Comité
de Inquisici6n sobre lnflaci6n y los Impuestos, Gobierno de Australia Canberra
mayo, 1975.
'
'
11

583

�TABLA I
RAZóN ENTRE IMPUESTOS CENTRALES Y EL TOTAL
DE IMPUESTOS GUBERNAMENTALES

dadanos se encuentran entre los gobiernos locales-estatales y los federales.15 El ejemplo siguiente ilustra lo anterior:
Primero, hay que asumir que cada uno de los estados en una federación comienzan un nuevo programa de gobierno que será financiado
por impuestos estatales que en la mayoría de países son regresivos. Un
método alternativo para proveer al público de productos y servicios
sería que el gobierno central provea y financie el programa con impuestos federales, los cuales son normalmente progresivos. Los ciudadanos con rentas bajas y medianas en todos los estados claramente
preferirían el programa federal ya que los beneficios bajo cualquiera
de las dos alternativas son los mismos, pero el costo de los impuestos
es más bajo si se usa un sistema progresivo de impuestos federales para
financiar el programa.
Aun si las entradas promedio per capita son diferentes entre todos los
estados, como lo son en todos los países federales, los individuos con
entradas bajas y medianas en un estado rico preferirían financiamiento
federal a pesar que su estado en totalidad cargaría con un impuesto
federal más alto per capita que un estado pobre, dichos individuos en
el estado rico pagarán impuestos federales más bajos que estatales para
apoyar programas públicos.
Debido a que el precio-impuesto del programa a cada uno de estos
individuos es más bajo, ellos prefieren y apoyan la centralización de
la provisión de servicios públicos y de la colección de impuestos para
pagar por ellos.
La Evidencia Estadística sobre Centralizaci6n Fiscal, 1947-73

Al tomar en cuenta todos los factores mencionados se defiende una posición fuerte al creer que ha aumentado la centralización de finanzas gubernamentales en países federales. Mientras que esta es una hipótesis razonable,
necesita probarse empíricamente con hechos y datos estadísticos. La Tabla I
presenta evidencia de impuestos federales y estatales-locales en las federaciones económicamente avanzadas de Australia, Canadá, Suiza, Alemania
Occidental y los Estados Unidos. Los años respectivos pueden verse en la
Tabla l.
" GREEN, Kenneth, "Algunas Consideraciones Institucionales en Relaciones Fiscales Federales-Estatales", Public Choice, Otoño, 1970, pp. 14-17.

584

Año

1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973

Estados

Estados

Australia&lt;• &gt;

Unidos(b)

Unidos(c)

Canadá(c)

.882
.874
.891
.895
.875
.865
.858
.855
.849
.843
.828
.826
.836
.824
.814
.815
.825
.827
.820
.821
.820
.826
.835
.810
.787

. 751
.728
.681
. 718
.761
.740
.742
.692
.695
.698
.691
.666
.567
.683
.647
.661
.649
.628
.635
.632
.619
.631
.625
.580
.554
.563
.549

.767
.742
.701
.734
. 771
.751
.752
.708
. 718
. 718
. 711
.689
.702
. 711
.679
.680
.685
.667
.670
.677
.669
.676
.672
.638
.620
.627
.628

.688
.723
.738
.732
.712
.704
.704
.672
.628
.644
.641
.632
.586
.576
.578
.569
.559
.557
.550
.555
.552
.542
.542
.546

Alemania(b)
Occidental

Sui.za(b)

.593

.488

.594

.492

.553

.516

.538
.532
.529
.537
.539
.548
.544
.544
.534
.548
.556
.551

.497
.473
.495
.470
.499
.469
.486
.452

.464
.447

Notas:
(a) AU-'tralia no tiene impuesto de seguro social.
(b) No incluye contribuciones al seguro social.
( c) Incluye contribuciones al seguro social.
Fuente de Referencia: Centro de Censos y Estadística y Centro Australiano de Estadística, Cuentas Nacionales Australianas, Rentas y Gastos Nacionales, varios años;
Departamento de Comercio de Estados Unidos, Las Entradas Nacionales y Cuentas
de Productos de los Estados Unidos, 1929-65, y Estudio de Negocios Actuales, varios
años; Centro de Estadística del Dominio, Canadá, Cuentas Nacionales, Entradas y
Gastos, 1926-56, Cuentas Nacionales y Gastos por Trimestre, 1947-61, y Cuentas
Nacionales y Gastos, varios trimestres; Naciones Unidas, Anuario de Estadística de
Cuentas Nacionales, 1969 y 1972 y OECD, Estadísticas de Impuestos de Naciones
Miembro de la OECD, 1965-1971.

585

�Cálculos basados en parte sobre los datos en la Tabla I indican que la
elasticidad o porcentaje de cambio de impuestos del gobierno central con
respecto al porcentaje de cambio en el producto bruto nacional es menor que
la elasticidad de los impuestos centrales más estatales-locales en cada uno
de los cinco países estudiados. Lo anterior revela que los impuestos federales
han aumentado más lentamente que los impuestos estatales-locales, y contradice la lúpótesis que la centralización fiscal ha crecido durante el período
post-Guerra Mundial II.
Un análisis adicional de los datos muestra que la razón entre impuestos
centrales e impuestos totales disminuye a manera que el producto bruto nacional crece. Además, esta proporción ha disminuido durante los últimos años.
La evidencia mostrada en la Tabla I es bastante reveladora. A pesar de
varios argumentos presentados, las estadísticas no apoyan la hipótesis de que
ha habido centralización de impuestos durante los últimos 25 años.

Razones Lógicas para Esperar Descentralización
Financiera en Países Federales
Hemos visto que el peso de nuestra evidencia estadística desmiente la
creencia que se ha creado centralización financiera en países federales. Por
lo tanto, debe ser posible el concebir varias razones que nos lleven a desarrollar una contra-lúpótesis basada en la creencia que los gobiernos estataleslocales se comportan de una manera que causa descentralización fiscal en
los países federales todo el tiempo menos durante los períodos de disturbios
sociales. Algunas de dichas razones son las siguientes:
l. Los gobiernos estatales-locales en un país de estructura federal se ven
asignados y tienden a mantener una gran variedad de funciones gubernamentales que requieren recursos para llevarse a cabo. Unas de las
áreas que ilustran las importantes responsabilidades que son asignadas
a los gobiernos estatales-locales por medio de autoridad constitucional
son educación, carreteras, salubridad, bienestar social, bomberos y policía.
Las jurisdicciones estatales y locales crecerán más rápidamente que los
gobiernos centrales si la elasticidad de sus rentas de demanda por sus
servicios aumenta más rápidamente que por los programas federales.
Este factor ha operado en la mayoría de países desde que acabó la
Segunda Guerra Mundial. Grandes aumentos en población y su densidad han auspiciado fuertes y crecientes demandas por esos productos
y servicios que los gobiernos estatales-locales proveen.

586

2. Un segundo factor que nos llevaría a suponer que la descentralización
ha aumentado es el llamado "efecto Baumol".
E! ~rofesor W. Baumol ha observado que los gobiernos estatales-locales,
d1stm~ente ~u~ el sector _privado, s~ ven afectados muy poco por los
cambios tecnologicos.1 6 Él cita como eJemplo la educación en las escuelas como una actividad que casi no ha sido afectada por la tecnología
Todavía se emplea un maestro para una clase con una cantidad normaÍ
de alumnos. Los pequeños cambios que han afectado la educación de
los niños no han alterado apreciablemente la proporción de maestros
y alumnos.U
Al mismo. ~empo, se han realizado grandes aumentos en la producción
Y productividad en el sector privado de la economía. Es lógico que si
existe mobilidad de individuos en el mercado laboral, la relación de
sueld~s de los empleados estatales-locales requerirá que la sociedad
contribuya una creciente porción de sus recursos a las funciones estatales-locales que casi no se ven afectadas por la tecnología. De otra
manera, el nivel de servicios de gobiernos no-centrales declinaría.is
3. La tercera razón que puede causar descentralización se ve relacionada
con el tema de eficiencia. Se implica que los factores políticos son más
importantes que el mérito en el reclutamiento del personal estatal-local
que en el de los trabajadores federales. Además, los empleados estatalesloca~e~ n~rmalmente no poseen el grado de entrenamiento, capacidad
y efic1enc1a de sus contrapartes que trabajan en el gobierno nacional.
Mientras que ésta es únicamente una lúpótesis, si estas afirmaciones
son verficadas empíricamente, entonces una cantidad apreciable de
t~a~ajadores se verían obligados a obtener un cierto nivel de productividad estatal-local. El aumento en nómina de sueldos sería un factor
importante detrás de la creciente importancia financiera de los gobiernos no-centrales.
11
BAUMOL, W. J., "Macroeconomía del Crecimiento No Balanceado" Recuento
Económico Americano, LVII (Junio, 1967 ) , pp. 415-426.
'
11
Un punto interesante es el que existe cierto movimiento interesado en reducir
la proporción de alumnos por maestro. La comisión de escuelas en Australia ha recomendado que se aumente en un 20% ó 27,000 la cantidad de maestros en un
período de 3 años (1976-78).
11
Se asume que el efecto Baumol es menos pronunciado en los gobiernos centrales
que en las_ jurisdicci~nes estatales-l~cales. En apoyo de esta posición es de notar que
la proporción de capital por traba¡ador en el gobierno federal de los Estados Unidos
es mayor que la de los gobiernos estatales-locales.

587

�4. La exportación de impuestos de un estado o de una unidad local a los
residentes de otro gobierno aumenta la posibilidad que esas jurisdicciones crezcan muy relativamente al gobierno nacional. Ya que los noresidentes del Estado "A" están ayudando a financiar los gastos del
Estado "A", los programas y servicios de dicho estado son una ganga
para sus residentes que pagan impuestos. El costo de esos servicios es
más bajo para los residentes del Estado "A" debido a la exportación
de impuestos y por consiguiente, esos residentes aprovecharán más dichos
servicios.

6. Un último tema debe notarse en nuestra lista de razones plausibles por
las que el proceso de descentralización fiscal pueda esperarse que crezca.
Este factor llega a debatir la discusión del precio en impuestos expresada
en la primera parte de este artículo para apoyar la idea convencional
de la creciente centralización.
La ganga del precio en impuestos que mencionamos anteriormente se
está volviendo menos ganga para los ciudadanos a medida que el gobierno central toma una parte mayor y creciente de la producción nacional. Según aseverá el Sr. Geoffrey Brennan. "Si, entonces, un sistema de impuestos es razonablemente progresivo desde un principio, e
impone una tarifa de impuestos marginal que se aproxima (o es igual)
a la considerada máxima aceptable, es virtuosamente inevitable que
los gastos adicionales sean financiados de una manera menos progresiva
que los gastos actuales y que la progresión de los impuestos sobre la
renta deban rebajar con aumento en las demandas por rentas.21 A
medida que el proceso de rebaja de esa progresión continúa, el financiamiento federal de proyectos públicos se vuelve menos atractivo comparado con el sector estatal-local. La ganga en precio de impuestos de los
productos y servicios de gobierno provistos a los ciudadanos con bajas
y medianas entradas por medio de impuestos sobre la renta federales
progresivos ya no es tal ganga, y ceteris paribus, las jurisdicciones estatales-locales se vuelven más importantes en la provisión de productos
sociales.22

Con los ciudadanos de cada jurisdicción razonando de una manera
similar, el total de impuestos y gastos de los gobiernos estatales y locales juntos crecerán más rápidamente sin el fenómeno de exportación
de impuestos. Ceteris paribus, sería de esperar que a medida que las
actividades del gobierno aumentan, hubiera mayor crecimiento en las tarifas de gastos de los gobiernos locales que en las del gobierno nacional.u
5. Otra razón que nos puede llevar a probar el crecimiento en la relativa
importancia de los gobiernos estatales-locales es la creciente estima que
se tienen a sí mismos las minorías en · esos países. Las demandas por
servicios públicos posiblemente serán estables y más o menos iguales
en un país de población homogénea, pero en países con una población
diversa pasa lo contrario. La desilusión de grupos étnicos, raciales, etc.,
por la falla por parte del gobierno federal en reconocer o servirles sus
necesidades ha causado que varios grupos heterogéneos soliciten a los
gobiernos locales la provisión de una variedad de servicios. Los votos de
las minorías tienen más peso en las elecciones locales donde el total
de los votantes es menor que el de la nación en total. 2º
Podemos observar el fenómeno de creciente desarrollo de poder político
en los niveles más bajos de gobierno como por ejemplo los "nuevos
australianos" en Australia, los canadienses franceses en Canadá, negros, indios, puertorriqueños y mexicanos-americanos en los Estados
Unidos y varias minorías en África, India, Gran Bretaña y otras partes
de Europa.
,. Ver McLuRE, Charles E., Jr., "Exportación de Impuestos en los Estados Unidos:
Cálculos para 1962", National Tax Journal, XX Marzo, 1967, 49-77.
20 El canadiense francés, por ejemplo, obtiene servicios del gobierno más ajustados
a su preferencia bajo los existentes arreglos federales comparados con la situación que
no eran únicamente Quebec, sino simplemente un gobierno unitario para todo el
Canadá.

588

Aun si el gobierno central llega a violar la coartación de la tarifa marginal de impuestos 25 y aumenta las tarifas de impuestos, por ejemplo
de O a 5% de la clase baja y 50 a 55% de la clase alta en producción
de entradas, tal impuesto es únicamente proporcional en el margen. A
pesar de que la estructura de impuestos en general sigue siendo progresiva después de alterar las tarifas, el sistema de impuestos federales
es menos progresivo que anteriormente.
11

BRENNAN, Geoffrey, "Sobre el Indice del Impuesto Sobre la Renta Personal",
mimeografía del artículo preparado para el Comité de Inquisición Acerca de la Inflación e Impuestos, marzo, 1975.
= El Sr. Geoffrey Brennan desarrolló esta idea y yo estoy endeudado con él por
haberla compartido conmigo.
" La percepción de una sociedad sobre lo que constituye un límite aceptable ciertamente puede cambiar con el tiempo. Sin embargo, a cualquier punto hay límites
relativos para las tarifas de impuestos, y a la larga probablemente habrán efectos
que causen que los ciudadanos se desinteresen en tomar riesgos y realizar esfuerzos
a medida que las tarifas de impuestos marginales y promedios se acercan al 100%.

589

�TABLA II

Como resultado la ganga en el precio de los impuestos por los servicios
proporcionados centralmente se vuelve menos atractiva para muchos
ciudadanos votantes. Si el aumento en gastos de gobierno es financiado
por inflación en lugar de por medio de impuestos discrecionales, a
pesar que el efecto es caprichoso y no tan seguro como con los cambios
en tarifas de impuestos, la mayoría de individuos verán que sus entradas nominales aumentarán. Por resultado, se verán afectados por impuestos más altos a pesar que sus entradas brutas estén disminuyendo.
Una vez más la ganga en el precio de impuestos de servicios proporcionados se vuelve menos atractiva para muchos contribuyentes-consumidores.

PROPORCIÓN DE IMPUESTOS ESTATALES-LOCALES
COMPARADOS CON IMPUESTOS GUBERNAMENTALES
TOTALES
Año

Hemos presentado varias razones plausibles del porqué uno puede
desarrollar la hipótesis que, guerra en baja o alta escala, el proceso
de descentralización fiscal es suficientemente fuerte como para dañar
los factores de centralización que citamos en la primera parte de este
artículo. Este tema fiscal que pruebe si el gobierno federal o el estatallocal ha crecido más rápidamente no puede ser solucionado por un
acuerdo a priori. Nos volvemos entonces a examinar el récord empírico para poder probar explícitamente la validez de la hipótesis de
que ha habido descentralización fiscal en los países federales durante
los últimos 25 años.
La Evidencia Estadística sobre la Descentralizaci6n Fiscal, 1947-73

Cálculos basados en parte sobre la información en la Tabla U indican que
la elasticidad o cambio en porcentaje de los impuestos estatales con respecto
al cambio en porcentaje en el producto nacional bruto es mayor que uno en
todos los países. Los impuestos estatales-locales han ido aumentando más
rápidamente que los impuestos del gobierno central. La Tabla II muestra
que los impuestos estatales-locales generalmente han aumentado entre los
años 1947 y 1973. La situación de los impuestos del gobierno central no es
así, la proporción de impuestos estatales-locales a la de los impuestos totales
ha aumentado en todos los países durante los últimos 25 años. Los datos
estadísticos en la Tabla U fuertemente apoyan la idea de que ha habido descentralización fiscal.

\

1947
1948
1949
1950
1951
1952
1953
1954
1955
1956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973

Alemania(b)

Australia!•)

Estados
Unidos(b)

Estados
Unidos(c)

Canadá(c)

.118
.126
.109
.105
.125
.135
.142
.145
.151
.157
.182
.174
.164
.176
.186
.185
.175
.173
.180
.179
.180
.174
.165
.190
.213

.249
.272
.319
.282
.239
.260
.258
.308
.305
.302
.309
.334
.322
.317
.353
.339
.351
.372
.365
.368
.381
.369
.375
.420
.446
.437
.451

.233
.258
.299
.266
.229
.249
.248
.292
.282
.282
.289
.311
.298
.289
.321
.320
.315
.333
.330
.323
.331
.324
.328
.362
.380
.373
.372

.312
.277
.262
.268
.288
.296
.296
.328
.372
.356
.359
.368
.414
.424
.422
.431
.441
.443
.450
.445
.448
.458
.458
.454

Occidental

Suiza(b)

.407

.512

.406

.508

.447

.484

.462
.468
.471
.463
.461
.452
.456
.456
.466
.452

.503
.527
.505
.530
.501
.531
.514
.548
.536
.553

.444
.449

Notas:
(a) Australia no tiene impuesto de seguro social separado.
(b) No incluye contribuciones al seguro social.
(e) Incluye contribuciones al seguro social.
Fuente d, referencia: Igual que la Tabla l.

590

591

�Conclusión y Notificación
El peso de la evidencia claramente indica que se ha visto un fuerte movimiento hacia la descentralización financiera en todos los países usados en
nuestro ejemplo. Mientras que las cantidades absolutas de rentas públicas
han aumentado para todas las unidades de gobierno, éstas han crecido más
rápidamente al nivel estatal-local de gobierno que al nivel federal. Se debe
hacer hincapié que este patrón de creciente importancia fiscal para los gobiernos locales ocurrió en la misma era en la que el mundo ha observado
la continuación de las presiones de la guerra fría, una seria amenaza de guerra nuclear, la guerra de Corea, varias guerras en el Medio-Oriente, la guerra
de Vietnam, otras guerras locales, y una continua incertidumbre mundial
debido a asuntos internacionales, factores ceteris paribus que tienden a mover impuestos, recursos y responsabilidades hacia los gobiernos centrales.
A pesar de la fuerte evidencia aquí presentada, se debe llevar cautela al
extrapolar las tendencias reportadas. El proceso de descentralización puede
tener consigo semillas y fuerzas necesarias para generar cambios. Mientras que
en muchos casos las autoridades estatales-locales pueden atender de mejor manera las necesidades de sus ciudadanos miembros de grupos homogéneos, los
efectos de una política pública descentralizada pueden generar disparidades
entre varias unidades gubernamentales y sus ciudadanos. A medida que el
tiempo pasa, esas diferencias en la forma de tratar a los individuos puede estimular una reacción y un movimiento para intervención de autoridades centrales para la restauración de la igualdad y para fijar normas mínimas que
todas las jurisdicciones estatales y locales deben obedecer. Un poco de descentralización se puede sacrificar para lograr otros objetivos.24

Lo que se sugiere es la posibilidad de que existan ciclos del proceso de centralización y descentralización. A medida que el producto nacional bruto crece
y el tiempo pasa, la cantidad de impuestos gubernamentales, entradas y gastos
aumentan, pero a veces la parte estatal-local crece a costa de la parte federal
mientras que en otros tiempos las fuerzas sociales causan que los planos se
reversen.
Yo no he probado esta hipótesis empíricamente pero a medida que los investigadores acumulen datos del pasado y el futuro nos supla con información
adicional, será posible ya sea desacreditar o verificar esta idea.

.. Este tipo de reacción puede haber sido la raíz de algunas de las políticas del
gobierno Australiano en el período de 1971-75.

592

LA DESNUCLEARIZACióN MILITAR DE LA AM:ÉRICA LATINA
y
LA SUCESIÓN DE ESTADOS EN MATERIA DE TRATADOS*
Por el DR.

HÉCTOR GROS EsPIELL.

Secretario General del Organismo para
la Proscripción de las Armas Nucleares
en la América Latina.

l. EN LA RICA y compleja problemática actual, referente a la sucesión de
Estados en materia de Tratados,1 presenta un interés muy peculiar, por sus
características atípicas, la cuestión de la sucesión de Estados en el sistema
internacional vigente para la proscripción de las armas nucleares en la Améri'c a Latina.
Como es sabido, este sistema se integra por tres instrumentos internacionales multilaterales distintos : a) Un tratado conocido Tratado de Tlatelolco,

* La crítica de la poco feliz expresión "sucesión de Estados", inadecuadamente
tomada del derecho privado, ha sido hecha de manera insuperable por Charles Rousseau Principes de Deoit International Public Recueil des Cours, Academie de Droit
Internacional, 1958 (Répartitions des competences dans le tem, Théorie de la succession d'Etats, pp. 437-449 ). Sin embargo su utilización general y su aceptación por las
Naciones Unidas, hace ineludible su uso. (Ver Sir Humphrey Waldock, Segundo Informe sobre la sucesión de Estados y de Gobiernos en materia de tratados, términos
empleados, art. 1, Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1960, 11, p: 50).
1
La complejidad de este proceso y su interés actual resultan de los trabajos de las
Naciones Unidas en materia, iniciados en 1962 y que, aparte de una serie de importantísimos estudios de la Secretaría, se hallan en los informes del Relator Especial.
Sir Humphrey Waldock, (Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1969,
11, p. 45; Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1970, Vol. 11, p. 27;
Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1971, Vol. 11, p. 151; Anuario de
la Comisión de Derecho Internacional, 1972, Vol. II, p. 1).
593
HUMANITAS-38

�abierto a la firma y ratificación de los Estados latinoamericanos; 2 b) Un
Protocolo Adicional I abierto a la firma y ratificación de los Estados no latinoamericanos que poseen, de jure o de facto bajo su jurisdicción territorios situados en la zona determinada por el Artículo 4 del Tratado,3 y c) Un
Protocolo Adicional II abierto a la firma y ratificación de los Estados poseedores de armas nucleares.' El conjunto de estos instrumentos está dirigido
a establecer el estatuto de la completa desnuclearización militar en todos los
territorios, sea cual fuere su estatuto jurídico, comprendidos en la zona y a
garantizar el respeto de esta zona y del régimen de desnuclearización militar de la América Latina, por los Estados poseedores de armas nucleares.
La cuestión que hemos de examinar se plantea con respecto a la situación
que se produce cuando un territorio que se encontraba bajo la jurisdicción
de un Estado Parte en el Protocolo Adicional I, pasa a constituir un nuevo
Estado independiente y soberano.
Dada la actual situación respecto al Protocolo Adicional I, del que son
Partes los Países Bajos y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte,
los casos que hemos de analizar son los de los territorios que se encontraban
bajo la jurisdicción de jure o de facto de estos dos países y que han pasado
a ser Estados independientes después del 21 de julio de 1971 con respecto a
los Países Bajos (fecha en que éstos ratificaron el Protocolo Adicional I)
y después del 11 de diciembre de 1969 para el Reino Unido (fecha en que
éste ratificó el citado Protocolo) .5
Los casos de Estados cuyos territorios antes de esas fechas estuvieron bajo
la jurisdicción de los Países Bajos y del Reino Unido y adquirieron su independencia también con anterioridad a tales fechas, no interesan a los fines
de este estudio. En efecto, los territorios de dichos Estados nunca habían
• Son partes en el Tratado, hasta hoy: Barbados, Bolivia, Colombia, Costa Rica,
Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay
y Venezuela. Han firmado y ratificado, pero no han hecho aún la dispensa del art.
28: Brasil y Chile. Han firmado, pero no han ratificado todavía: Argentina y Surinam.
' Ha sido firmado y ratificado por los Países Bajos y el Reino Unido. Faltan las fir.
mas y ratificaciones de los Estados Unidos y Francia.
• Ha sido firmado y ratificado por China, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido.
Falta la firma y ratificación de la Unión Soviética. La detonación por la India de un
aparato nuclear ha planeado asimismo la eventualidad de la firma por parte de ésta
del Protocolo 11.
• Los Países Bajos habían firmado el Protocolo I el 15 de marzo de 1968 y el Reino
Unido lo había hecho el 20 de diciembre de 1967.

594

estado bajo un estatuto de desnuclearización militar y, a partir del 14 de
febrero de 1967 (fecha de la apertura a la firma del Tratado de Tlatelolco)
podían transformarse en Partes en el Tratado.
Se encontraban en esta situación Jamaica (independiente desde 1962).
Trinidad y Tobago (independiente desde el 31 de agosto de 1962) y Barbados (independiente desde el 30 de noviembre de 1966), que firmaron el
Tratado de Tlatelolco, respectivamente, el 26 de octubre de 1967, el 27 de
junio de 1967 y el 18 de octubre de 1968 y lo ratificaron con dispensa de los
requisitos previstos en su Artículo 28, el 26 de junio de 1969 Jamaica; el
25 de abril de 1969 Barbados y el 27 de junio de 1975 Trinidad y Tobago,
que lo había ratificado sin dispensa el 3 de diciembre de 1970. El caso de
Guyana es similar al de estos tres, dado que es independiente desde el 26
de mayo de 1966, es decir, antes de que el Reino Unido se transformara en
Parte en el Protocolo I. Pero Guyana no ha podido firmar todavía el Tratado de Tlatelolco, pese a haber manifestado su voluntad de hacerlo desde el
23 de abril de 1968,6 por la oposición de Venezuela fundada en el Artículo
25, párrafo 2, del Tratado.7 La cuestión, ampliamente discutida, parece estar
hoy en vías de solución, lo que permitirá la firma de Guyana y su posterior
inclusión como Parte Contratante.8
En cambio, las situaciones que caen en el ámbito de nuestro estudio, son
respecto del Reino Unido, los casos de Bahamas, independiente desde el
10 de julio de 1973 y de Granada, independiente desde el 7 de febrero
de 1974, y respecto de los Países Bajos, Surinam, independiente desde el
25 de noviembre de 1975.
• Telegrama del Ministro de Estado de Guyana al Gobierno Mexicano en cuanto
Gobierno Depositario del Tratado de Tlatelolco (Doc. OPANAL/4 y Add. 1 de 3 de
septiembre de 1969).
• Esta norma es similar a la incluida en el artículo 8 de la Carta de la O.E.A. reformada por el Protocolo de Buenos Aires de febrero de 1967 que, a su. vez, tomó la
disposición de la resolución adoptada en la I Conferencia lnteramericana Extraordinaria (Washington, 1964).
• Para intentar resolver el diferendo entre Guyana y Venezuela respecto de la
interpretación del Tratado de Tlatelo!co, se formó una Comisión de Buenos Oficios
por la Conferencia General del OPANAL [Resolución 17 (I)] integrada por Jamaica,
México y Perú. La Comisión no logró éxito y su mandato ha sido constantemente
renovado [Resoluciones 35 (II), 48 (11) y 75 (IV)]. Sobre el tema puede consultarse:
Alfonso García Robles, Mésures de désarmement dans des zones particulieres: le traité
visant l'interdiction des armes nucléaires en Amerique Latine. Recueil des Cours, Académie de Droit International, 1971, I, pp. 69-70; Alfonso García Robles, La proscripción de las armas nucleares en la América Latina, El Colegio Nacional, México
MCMLXXV, pp. 173-174.

595

�La cuestión que hemos de analizar es, por tanto, muy reciente en su planteamiento. Cuando en abril de 1973 escribimos nuestro estudio "En tomo
al Tratado de Tlatclolco" .9 el problema no se había configurado aún y no
hay por eso ninguna referencia a él en esta monografía. Pero en julio de
1973 Bahamas adquirió su independencia y por ello en el discurso que pronuncié ante la Conferencia General el 21 de agosto de 1973 planteé el
11
punto,1º lo que motivó la Resolución 46 (III) de la Conferencia. La cuestión la estudié nuevamente en mi trabajo "El Derecho de los Tratados y el
Tratado de Tlatelolco" .12 En mi informe al Cuarto Periodo de Sesiones de
la Conferencia General 13 analicé los casos de Bahamas y Granada, que
se habían independizado el 7 de febrero de 1974, y reiteré el tema en mi
15
discurso del 15 de abril de 1975.1' Al respecto se dictó la Resolución 80 (IV) .
Poco después Granada firmó el 29 de abril de 1975 el Tratado y con fecha
20 de junio de 1975 lo ratificó con dispensa de los requisitos de su Art. 28.
En cuanto a Bahamas se espera su firma para fecha muy próxima. Durante
el IV Periodo de Sesiones de la Conferencia General, en 1975, el Observador
de los Países Bajos se refirió a la cuestión de Surinam y la Conferencia votó
• Publicaciones del OPANAL, Serie Ensayos, Estudios y Monografías No. 1, México, 1973.
11 S/Inf. 60, pp. 4-5.
u En lo pertinente, esta resolución dice: "Observando, por otra parte, que el territorio de las Bahamas estaba incluido en el estatuto de desnuclearización militar que
establece el Tratado a través del compromiso contraído por la Gran Bretaña en
el Protocolo Adicion~l I al Tratado y que, al alcanzar las Bahamas su independencia,
en julio del presente año, dicho estatuto ha dejado de ser aplicable a este nuevo Estado; Estimando que, al cesar los efectos del Protocolo Adicional I por lo que respecta
a las Bahamas, este nuevo Estado, para mantener su territorio sometido al estatuto de
desnuclearización militar, tendría que adherir al Tratado mismo, y Considerando que,
en virtud de su Artículo 25, el Tratado está abierto a la firma de los Estados que alcancen el disfrute de su plena soberania, cuando sean admitidos por la Conferencia
General, Resuelve: l. Expresar al Gobierno de las Bahamas, desde luego, su aceptación
y sus deseos de que en fecha muy próxima pueda proceder a dar los pasos necesarios
para convertirse en Parte en el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares
en la América Latina".
u Publicaciones del OPANAL, Serie Ensayos, Estudios y Monografías No. 2, México
1974, p. 15, nota 13. Este estudio se encuentra también publicado en el Anuario del
Instituto Hispano Luso Americano de Derecho Internacional, IV, Madrid, 1973.
CG/113, 10 abril 1975, p. 3.
u S/lnf. 84/Rev. 1, p. 5.
El párrafo 2.c. de esta resolución dice: "Reiterar al Gob:erno de Bahamas, Y
11
expresar al de Granada, su interés en que, como Estados soberanos, procedan cuanto
antes a integrarse al sistema de desnuclearización militar de la América Latina, firmando y ratificando el Tratado de Tlatelolco."
11

la Resolu~ión 86 (IV) -18 Declarada su independencia el 25 de noviembre de
1975, Sunnam procedió a firmar el Tratado de Tlatelolco el 13 de f b
de 1976.
e rero

A estos casos seguirán los de otros territorios que se encuentran actualment~ bajo la j_urisdicci6n de los Países Bajos y del Reino Unido cuando
adqweran, pr6xunamente, su prevista independencia.

· do
f Cuando
1 los• Estados Unidos y Francia firmen el Protocolo J, pomen
m a

a actitud negativa e injustificada que han mantenido al respecto
11
hasta
hoy,
que se encuentran actualmente ba·o
· · d.
·,
1 los territorios
l8
J
SU JUflS IC·
c1on _en . a zon_a_ pasarán a estar cubiertos por el Estatuto de la Desnucleanzac1ón M1htar previsto en el Artículo 1 del Protocolo I , que remite,
a esos efectos, a los Artículos 1, 3, 5 y 13 del Tratado. y a su vez el día
en _que alguno o algunos de estos territorios, en los casos en que ello sea
posible, obtengan su independencia, transformándose en Estados soberanos
se planteará a su respecto la misma cuestión que surgió ante los casos d;
Granada, Bahamas y Surinam.1e
2. La cu~stió~ que analizamos es una consecuencia del intenso proceso
de descoloruzac1ón que bajo los principios de la Carta de las Naciones
~

En la ~arte que interesa, esta resolución establece: "Recordando que el terri·
mi.tar qu~ establee~ el Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en la Aménea Latma, ~n. virtud de que el Reino de los Países Bajos es Parte Contratante en el
Protocolo ~d1c1onal I al Tratado y que al alcanzar Surinam su independencia, dicho
estatuto de¡ará de ser ~plicable a su territorio; Destacando la importancia de que en
:1a ~omento en q~e Sunnarn alcance la plena independencia, su territorio se mantenga
JO el actual régllilen de desnu~learización militar; Considerando que en virtud de su
Articulo
25,
·
ale
1 d.elf Tratado
d está abierto a la firma de los Estados latinoamencanos
que
aneen e 15 rute e su plena soberanía, cuando sean admitidos por la Conferencia
Ge~eral, Resuelv,e: 1. !ornar nota con satisfacción de la decisión del Gobierno del
Remo de los Paises Ba¡os de otorgar la independencia y soberanía plena
s ·
que pondrá
t
, d
a unnam,
a es e p_a1~ e nuestra región en posibilidad de formar parte del OPANAL,
Y e,cpres_ar su asentuniento para que en el momento en que adquiera su plena inde~dencia pueda proceder a la firma del Tratado de Tlatelolco".
La Asamblea General de las Naciones Unidas ha pedido reiteradamente a J
Es~dos Unidos Y a Francia que firmen y ratifiquen el Protocolo Adicional I [Res:
2286 (XXII), 3262 (XXIX) y 3473 (XXX)]. Y la Conferencia Genedel OPANAL ha hecho lo mismo en sucesivas oportunidades [Resoluciones 13
(1~, 27 (1), 34. (11), B; 47 (111), B; 74 (IV)).
,
ES lados Unidos: Islas Virgenes, Puerto Rico, Zona del Canal de Panamá y
Guantánamo. Francia: Martinica, Guadalupe y Guayana Francesa
,. Ver nota 34.
·
· ·,
litono de Surmam está incluido actualmente en el estatuto de la desnucleanzaeton

!':ººes

597
596

�Unidas y de la "Declaración sobre la conces10n de la independencia a los
países y pueblos coloniales" [Resolución 1514 (XV)], se ha cumplido y
se cumple en el momento actual.
Este proceso que ha alterado tantos conceptos tradicionales del Derecho
Internacional y que constituye uno de los elementos más característicos y
esenciales de la realidad internacional de hoy, se ha reflejado naturalmente
en toda la cuestión de la sucesión de Estados en materia de Tratados, ya
que el enfoque tradicional de la cuestión 20 no puede ser integralmente
aceptado ante lo que resulta del proceso de descolonización actual y del reconocimiento pleno del derecho de los pueblos a la libre determinación.21
Como con razón ha dicho Mohammed Bedjaoui: "Cet Etat étant né
par application du príncipe d'autodetermination, les éventuelles regles de
succession ne doivent rien imposer ou prescrire qui heurte ce príncipe original
et créatur".22
En las cuestiones militares, en lo relativo a la subsistencia de bases de
este tipo y en lo referente a las obligaciones en cuanto al desarme, este cri• Por ejemplo: BRIERLY, James Leslie, Regles Génlrales du Droit de la Paix,
Succession de'Etats, Recueil des Cours, Académie de Droit lnternational, 1936, IV,
p. 63. Un resumen excelente en Marco Marcoff, Accesion a l'indépendence et succession
d'Etats ause traites internationaux, Friboing, 1969, Cap. l.
11
ABELLÁN DE VELAsco, Victoria, Reflexiones sobre la llamada "Sucesión Colonial", en Estudios de Derecho Internacional Público y Privado, Homenaje al Profesor Luis Sela Sampil, Oviedo, 1970, 11, p. 560 ss.; DÍEz DE VELAsco, Manuel,
Algunas cuestiones relativas a la "sucesión de Estados" en la reciente descolonización
española. Anuario Hispano Luso Americano de Derecho Internacional, IV, Madrid, 1973, pp. 611-613 y 620; GoNzÁLEz CAMPOS, Julio D., Algunas consideraciones
sobre los problemas de la sucesión de Estados, Revista Española de Derecho Internacional, 1963, Vol. 16, N9 3, p. 562; ZEMANNEK, Karl, State Succession after decolonization Recueil des Cours, Académie de Droit Intemational, 1965, 111, p. 187 ss.;
O'CoNNELL, D. P., Recents problems of State succession in relation to new States,
Recueil des Cours, Académie de Droit International, 1970, 11, p. 101 ss.; SIR WALDOCK,
Humphrey, Segundo Informe sobre la sucesión de Estados en materia de Tratados, La
cuestión de la descolonización como elemento del tema de la sucesión de Estados,
Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1969, 11, p. 49; BARTos, M.,
Working paper on the question of succession of States and Govemments raised by the
birth and creation of new States through the application of the principie of self determination (Year book of the lnternational Law-Commission, 1963, Vol. 11, pp.
293-297).
"' Problemes récents de succession d'Etats dans les Etats nouveaux, Recueil des
Cours, Académie de Droit International, 1970, 11, p. 489.

598

terio tiene una capital importancia,23 puesto que sería inadmisible e inaceptable que . a . un nuevo Estado, surgido del proceso de descolonización por
~l rec~nocuruento del derecho a la libre determinación de los pueblos se le
unpus1era, con fundamento en la teoría de sucesión de Estados en materia
de tratados obligaciones para el mantenimiento de bases que, en algunos
casos, se ha pretendido calificar como servidumbres internacionales 24 y deberes en cuanto al desarme.
En principio no puede admitirse la sucesión ipso jure de obligaciones
.
25
en estas cuestiones,
sa1vo que se acepten expresa y libremente por el nuevo
Estado. Este extremo puede lograrse por medio de los llamados acuerdos
de transmisión,2 8 o cuando fuera pertinente, por una declaración unilateral
del Estado sucesor de que se considera Parte en el tratado multilateral relativo al desarme o a otras obligaciones de carácter rnilitar. 27
Pero sin duda los problemas políticos especialmente graves de estas
situaciones, su proyección eventual con respecto a la paz y la seguridad
internacionales y la posibilidad de existencia de presiones particularmente
sensibles sobre el Estado sucesor, hacen de estos extremos casos muy delicados, que hay que examinar con especial atención para asegurar el respeto
de la soberanía del nuevo Estado y de los principios esenciales de igualdad
jurídica y libre determinación.
11

O'CoNNELL, D. P., op. cit., pp. 194-196, en donde se estudian algunos ejemplos
al respecto.
" ÜPPENHEIM, lnternational Law, 411, ed., p. 429; REm, H. D., Les servitudes
internationales, Recueil des Cours, Académie de Droit International 1933 · KELSEN
Hans, Théorie Génerale du Droit lnternational Public, Probleme/ choisis, Recueil
des Cours, Académie de Droit International, 1932, p. 339; BRIERLY, J. L. Regles Générales du Droit de la Paix, Recueil des Cours, Académie de Droit Intemational 1936
IV, pp. 224-228; MARCOPF, Marco, op. cit., p. 228; EsoAIN, A. Y., Military ser'vitude~
and new nations, the new nations in International Law and Diplomacy, London, 1965.
" De acuerdo, por lo demás, con el criterio general -para nosotros correcto--,
aceptado por el Relator Especial, Sir Humphrey Waldock, para los nuevos Estados
(Arts. 5 y 6), Tercer Informe cit., Anuario de la Comisión de Derecho Internacional, 1970, Vol. 11, pp. 31-39. "A juicio del Relator Especial, la norma general es
que ningún Estado de reciente independencia se halla obligado ipso jure a suceder
en los tratados de su predecesor, sean cuales fueren las ventajas prácticas de la
continuidad en las relaciones convencionales" ( p. 39).
,. Sir WALDOcK, Humphrey, Segundo Informe cit., Anuario de la Comisión de
Derecho Internacional 1969, Vol. 11, p. 54.
11
Segundo Informe cit., Art. 4, Anuario de la Comisión de Derecho Internacional
1969, p. 63; Tercer Informe cit., Art. 7, Anuario de la Comisión de Derecho Inter~
nacional, 1970, p. 39.

599

�3. Ahora bien, un nuevo Estado latinoamericano, cuyo territorio haya estado antes de su independencia, de jure o de facto, bajo la jurisdicción de
un Estado Parte en el Protocolo I, no puede pasar a ser Parte en este
Protocolo. De tal modo, el instituto de la sucesión de Estados en materia
de tratados es inaplicable a tal situación, ya que ni por un acuerdo de transferencia ni por una declaración unilateral del Estado sucesor ello es posible,
dadas las características esencialmente diferentes del Tratado y del Protocolo l.
No sólo, en efecto, el primero está abierto a la firma y ratificación de
los Estados latinoamericanos, dentro del régimen de su Artículo 25, mientras que el segundo sólo lo está a los Estados no latinoamericanos que poseen bajo su jurisdicción, de jure o de facto, territorios en la zona de
aplicación del Tratado (Artículo 1), sino que las obligaciones que el Tratado impone no coinciden exactamente con las que resultan del Protocolo I,
ya que en el primer caso los deberes que se derivan del Sistema de Control
son más amplios,28 el Tratado no permite las reservas,29 mientras que éstas
son posibles, dentro de ciertos límites, en el Protocolo I ªº y el ~ratado
establece un Organismo Internacional, el OPANAL, del que son Miembros
todas las Partes en el Tratado, pero del que no pueden serlo las Partes en
el Protocolo 1.81
,. El Protocolo I en su artículo 1, remite y hace aplicables sólo los artículos 1,
3 5 y 13 del Tra~do. Quiere decir que, con excepción del artículo 13, el Sistema
d~ Control establecido en los artículos 12 a 16, la comunicación de los acuerdos en
materia nuclear (Art. 23) y lo referente a las medidas en caso de violación del
Tratado ( Art. 20) no se aplican a los territorios bajo jurisdicción de los Estados
Partes en el Protocolo l.
" Artículo 27.
• A diferencia del Protocolo 11 ( Art. 4), el Protocolo I no hace ninguna remi'ó
1 artículo 27 del Tratado que prohibe las reservas. Parecería, en consecuencia,
s1 n a
·b·li
que deberían admitirse las reservas al Protocolo l. Per~, para nosotros, es~ poSI 1 dad está limitada por la aplicación de los criterios afirmados por los art1culos _19,c
20 2 de la Convención de Viena sobre Derecho de los Tratados. Hemos estudiado
ia c~estión en nuestro trabajo "El Derecho de los Tratados y el Tratado de Tlatelolco" cit. párrafo 21, p. 26.
11 Artícitlo 7 del Proyecto sobre sucesión de Estados en materia de tratados:
"Todo nuevo Estado en relación con cualquier tratado multilateral en vigor con
respecto de su territorio en la fecha de la sucesión tiene derech~ a notificar a la~
Partes que se considera Parte en el Tratado por derecho pr~p10_ a ~o ser ~ue.
... b) El Tratado sea instrumento constitutivo de una orgaruza&lt;:ón mtemac1o~l
de la que los Estados pueden llegar a ser Partes únicament_e mediante el proc~dimiento proscrito para la adquisición de la condición de Miembro de l_:l organización" (Tercer Informe cit., Anuario de la Comisión de Dere~o lnt~~~c1onal, 1970,
Vol. 11, pp. 39-40 y 43-44). La cuestión, aunque no igual, nene similitudes con la
que se plantea en el Tratado de Tlatelolco.

600

Todas estas diferencias muestran que el instituto de la suces1on de Estados e_n materia de tratados es inaplicable a las situaciones que examinamos. Sm embargo, es evidente que la integridad de la zona militarmente
desnuclearizada de la América Latina exige que las obligaciones que han
a~e~~do al respecto las potencias que mantienen territorios bajo su jurisd1cc1on en la zona, no perezcan sin ser reemplazadas por las que resultan
de las condiciones de Partes en el Tratado por los nuevos Estados que nazcan en. la zona. Hasta ahora ello se ha logrado en los tres casos que se han
producido, ya que Granada ha firmado y ratificado con dispensa el Tratado de Tlatelolco, Surinam acaba de firmarlo y sin duda lo ratificará con
dispensa en muy breve plazo.
El caso de Bahamas fue un poco más complicado, pero se ha solucionado
satisfactoriamente. En efecto, por nota del 16 de julio de 1976, dirigida al
Gobierno depositario, el Gobierno de Bahamas, en aplicación del principio
de la sucesión de Estados en Materia de Tratados, y como consecuencia de
la firma y ratificación por el Reino Unido del Protocolo Adicional I se
declaró parte en el Tratado de Tlatelolco. 31 bis El Gobierno mexicano t~mó
nota de esta comunicación y la circuló al OPANAL y a los otros Estados
partes. Pero hizo gestiones diplomáticas, sosteniendo que el procedimiento
correcto, dado que se trataba de dos instrumentos distintos (el Tratado y
el Protocolo 1), que el Reino Unido no era ni podía ser parte en el Tratado,
Y que Bahamas no podía llegar a ser parte en el Protocolo I, no era el seguido, sino que lo pertinente era que Bahamas precediera a la firma y
posterior ratificación del Tratado de Tlatelolco. La cuestión quedó aclarada
y Bahamas firmó el Tratado el 29 de noviembre de 1976.
*'bis El texto de la nota del Gobierno de Bahamas es el siguiente:

"I have the honour to call to your notice the notification addressed to the SecretaryGeneral of the United Nations on 10th July 1973 that in principie the Government
of The Commonwealth of The Bahamas acknowledged that treaty rights and obligations of the Govemment of the Commonwealth of The Bahamas for which the United
K.ingdom was responsible, would be inherited by The Common~ealth of The Bahamas
upon independence, by virtue of customary intemational law· but that since it is
likely that by virtue of customary intemational law certain tr~aties may have Iapsed
at the date of independence of The Commonwealth of The Bahamas it seemed
essential that each treaty should be subjected to legal examination. The Govemment of The Commonwealth of The Bahamas has examined: The Treaty for the
Prohibition of Nuclear Weapons in Latin America Done at Mexico, Distrito Federal,
on the 14th of February 1967; and declares that it considers itself to be bound
~ereby _by virtue of the signature of the United Kingdom and pursuant to customary
mternauonal law. I would therefore request you to consider listing The Commonwealth of The Bahamas as a party to this instrument."

601

�Todo esto se ha obtenido mediante negociaciones diplomáticas y la clara
presentación del caso jurídico planteado.
Es de esperar que en los próximos casos de independencia que se produzcan en territorios situados en las Zonas que todavía hoy se encuentran
bajo la jurisdicción de los Países Bajos 82 y del Reino Unido,ªª se llegue
a resultados iguales que los obtenidos en los tres antes citados y que, cuando
en un futuro que deseamos no lejano, Francia y los Estados Unidos se transformen en Partes en el Protocolo I y se generen situaciones iguales H a las

que ~ existido con respecto a los territorios bajo jurisdicción de los Paí~ Ba3os Y del Reino Unido, pueda llegarse a soluciones iguales a las obtemdas hasta hoy,

ª

Antillas Holandesas (Cura~ao, Aruba, St. Martin).
Caso de las múltiples islas situadas en el Caribe que aún no han obtenido
su independencia. Los casos de Bermudas, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán,
Montserrat, Islas Turcas y Caicos fueron objeto de la Resolución 3289 (XXIX) de
la Asamblea General de las Naciones Unidas, que reafirma su derecho a la libre
determinación e independencia. Los casos de Antigua, Dominica, San Cristóbal Nieves, Anguila, Santa Lucía y San Vicente serán examinados por la Asamblea General
de las Naciones Unidas en su XXXI Período de Sesiones (decisión del 8 de diciembre de 197 5) . Con respecto a Belice, si se llegara a declarar su independencia [Resolución 3432 (XXX) de la Asamblea General) y se mantuviera la actual diferencia
entre el Reino Unido y Guatemala, ello daría origen a otro caso de aplicación del
Artículo 25 del Tratado que impediría al hipotético nuevo Estado de Belice firmar
el Tratado. En cuanto a las Islas Malvinas (Islas Fal.kland) [asunto que la Asamblea General decidió el 8 de diciembre de 1975 dejar para considerar en el XXXI
Período de Sesiones y sobre el que se adoptaron en años anteriores reiteradas resoluciones y decisiones, últimamente la 3160 (XXVIII) y decisión del 13 de diciembre de 1974), si volvieran a estar bajo la soberanía argentina, perderían su actual
estatuto desnuclearizado hasta que la Argentina se transformara en Parte en el Tratado de Tiatelolco, que ya ha firmado. En cambio, si se declarara su independencia,
sería otro caso conflictivo que, si la Argentina fuera ya entonces Parte en el Tratado,
permitiría a ésta invocar su Artículo 25 para impedir que ese hipotético nuevo
Estado pudiera firmar el Tratado.
" Razonando en hipótesis, todos los casos existentes de territorios sobre los que
Francia o los Estados Unidos ejercen jurudicción en la Zona, no podrían generar
situaciones similares a las que se han dado hasta hoy y que hemos examinado en
este trabajo. En efecto, ni la Zona del Canal de Panamá ni Guantánamo habrán de
constituir nuevos Estados independientes. La situación es distinta en los casos de las
Islas Vírgenes, calificadas como territorio metropolitano de los Estados Unidos, pese
a lo cual la Asamblea General de las Naciones Unidas reafirmó su derecho a la libre
determinación e independencia [Resolución 3289 (XXIX), Art. 2), y Puerto Rico,
Estado libre asociado de los Estados Unidos. Así, si Puerto Rico y/ o las Islas Vírgenes llegaran en el futuro a ser independientes, podrían transformarse en Partes en
el Tratado de Tlatelolco.
En cuanto a los territorios bajo jurisdicción francesa (Guyana, Guadalupe, Martinica, etc.), calificados por Francia como Departamentos de Ultramar, nada impide
pensar, también en hipótesis, en su eventual independencia futura y por ende en la
posibilidad de que en ese caso los nuevos Estados puedan firmar el Tratado.

ª

602

603

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Pero en realidad, nuestro interés se enfoca a un estrato mucho más profundo
que el de una simple curiosidad morbosa. Hemos pretendido utilizarlo a
manera de muestra, como se incita el gambwino al afloramiento del metaJ,
por seguir la veta minera. Si tomamos a éste y otros fenómenos históricos por
dilucidar para, al estudiarlos detenidamente, que nos conduzca -repitámoslohacia las verdaderas dimensiones de la sociología pretérita de nuestra región.
En todo hecho histórico podemos encontrar una lección para el futuro.
Lucien Febvre, elucubrando sobre el tema en su obra citada, nos obliga a
advertir que en cada página del viejo Toynbee, se encuentra la afirmación
de que la historia se repite. Y para demostrar ese sentido de la filosofía histórica, recurre a aquella antigua anécdota sobre un sha del oriente que, en
trance de agonía, se quejaba ante su anciano bibliotecario por haber llegado
al final de su existencia, sin haber logrado entender el significado de la historia y por cuánto hubiera deseado conocerla toda... «Mi príncipe - le dijo
el viejo sabio-, los hombres nacen, aman y mueren." ir

• FKBvu, o;. cil. (p. 217).

4-40

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�CELEBRACIÓN DEL XI CONGRESO HISPANO-LUSOAMERICANO-FILIPINO DE DERECHO INTERNACIONAL
Lta .. ALBERTO GARCÍA GóMEz
Universidad Nacional Aut6noma de M6xico.
Universidad Aut6noma de Nuevo Le6n.

EN LA CIUDAD de Madrid, España, tuvo lugar el XI Congreso del Instituto
Hispano-Luso-Americano-Filipino de Derecho Internacional, de los días 2 al
12 de octubre de 1977. La verificación de este interesante evento coincidió
con el cumplimiento de las "Bodas de Plata del Instituto", bajo la presidencia
del eminente internacionalista mexicano, Lic. César SepúJvecla.

En efecto veinticinco años han pasado de aquellos días similares, pero de
octubre de 1951 cuando tuviera lugar en Madrid y en Salamanca el I Congreso, en el que entonces se acordó crear el I.H.L.A.F.D.I.
Disfrutando de la noble hospitalidad hispana, el programa del Congreso
ocupó la atención de los asistentes no solamente en lo académico sino también en lo social, sin olvidar la visita a Salamanca, la que dejó ver la grandeza de España, cuando en ella añadió brillantemente una cultura que floreció a partir del siglo XIII.
Una idea de su importancia, lo proporciona el temario del propio Congreso,
el que distribuido en diversas Comisiones, realizó amplia y profundamente
sus fines.
La Comisi6n I estudió el palpitante tema de nuestro tiempo: Principws y
Reglas Fundamentales del Nuevo Orden Econ6mico Internacional, siendo
Ponente, el ilustre internacionalista español Dr. Adolfo Miaja de la Muela.
Su anteproyecto de ponencia comprende los siguientes apartados: l. Aspectos

Económicos del Derecho Internacional Clásico. 2. El llamado "orden económico internacional" clásico. 3. El período de transici6n entre las dos- guerras

�mundiales. 4. El mundo posterior a 1945: factores determinantes de la elaboración de un Derecho internacional económico y principales aportaciones a su
formación.
a) El desarrollo económico como finalidad de la comunidad internacional
organizada.
b) La llamada socialización del Derecho internacional.
c) La aportación de los países del Tercer Mundo.
d) La aportación de los países occidentales.
e) La aportación de las Organizaciones internacionales.
f) Deducciones de los datos expuestos y problemática abierta.

Del Derecho Internacional Económico al nuevo
orden económico internacional.

l. Una agrupación de reglas dispares en su origen y heterogéneas en su
contenido.
2. Contenido del Derecho internacional económico según sus cultivadores.
3. Necesidad y dificultades de una delimitación de contenido IIW precisa
para el Derecho internacional económico.
4. El Derecho internacional del desarrollo.
5. E} nuevo orden económico internacional.

Líneas directrices del estudio propuesto y
esquema de sus fuentes.
1. Imposibilidad de delimitarlo a la Comunidad Hispano Luso Americana.

Los títulos de su meritoria Ponencia explican su. importancia, ellos son:
1. Preliminares. 2. ¿ Qué se entiende por ley extranjera? 3. Naturaleza de la
ley extranjera. 4. Título de aplicación de la ley extranjera. 5. Interpretación
de la ley extranjera. 6. Control de constitucionalidad. 7. Derecho interno
y Derecho internacional. 8. Ordenamiento plurilegislativo. 9. Leyes procedentes de Estados no reconocidos. 10. Derecho Público. 11. Los problemas
de la ley extranjera en el tiempo. 12. Problemas procesales que suscita la

aplicación de la ley extranjera. 13. Alegación de la ley extranjera. 14. Prueba
del derecho extranjero. 15. Imposible determinación del derecho extranjero.
16. La información acerca del derecho extranjero. 17. La ley extranjera y el
recurso de casación. 18. Casación por infracción de la ley extranjera. 19. La
adaptación. 20. Exclusión de cuestiones conexas y, por último, Conclusiones
provisionales.

La Comisión Tercera, por su parte, estudió el anteproyecto de exposición
intitulado: La expropi,ación de bienes ante el derecho internacional, y fue
relator del mismo, el internacionalista del Brasil Doctor Renato Ribeiro.
El anteproyecto se divide en las partes siguientes:
Introducción. I. El concepto de propiedad privada. Evolución histórica.
Institución jurídica, concebida durante siglos como derecho sagrado e inviolable. Advenimiento de un nuevo concepto~ basado en función social de la
propiedad. Nacionalización de los medios de producción.
II. La nacionalización corno institución independiente y distinta de otras
formas de intervención que el Estado, en ejercicio de sus prerrogativas soberanas, hace en la vida económica mediante la apropiación de la propiedad
privada por el interés colectivo, motivo de utilidad pública o social: expropiación, estatización socialización y confiscación.

2. Las reglas de Lege lata y de lege ferenda.
3. Los "principios" en el Derecho internacional económico.
4. La equidad como principio del Derecho internacional económico.
5. Los principios de interdependencia y cooperación.
6. Las reglas de Derecho internacional económico.

111. Los derechos y deberes de los Estados, en especial, en cuanto al principio de protección jurídica de la propiedad del extranjero, tanto en el
Derecho internacional común como en el Derecho internacional convencional.
Las fuentes del Derecho internacional de los extranjeros. Interpretación del
artículo 38 del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia.

7. Las situaciones jurídicas subjetivas en Derecho internacional económico.

La Comisión 11 estudió un .no menos interesante Anteproyecto de Ponencia.
con el título de Problemática de la aplicación del derecho extranjero en la
comunidad Hispano-Luso-Americana"; fue Ponente el connotado interna•
cionalista Dr. Alejandro Herrero Rubio, de España.

+44

IV. Las restricciones a la noción de propiedad en el orden jurídico interno
de los Estados. Las nacionalizaciones ocurridas antes e inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, afectando bienes de extranjeros. Legislación internacional, reflejada en acuerdos, convenciones o tratados, aseguran•
do protección jurídica a la propiedad del extranjero. Evolución del Derecho

445

�de Gentes con vista a adaptarae a las nuevas y mutables condiciones de la
vida internacional, su influencia en los nuevos lineamientos de justicia.

l. Introducción histórica. II. La autodeterminación de los pueblos en el
régimen de las Naciones Unidas. III. Territorios no autónomos y territorios

V. Las Resoluciones de la Asamblea General de las aciones Unidas, referidas a 1a libre determinación de los pueblos y a 1a soberanía permanente sobre
los recursos naturales. El progresivo desenvolvimiento del Derecho .internacional, reflejado en la Resolución 1,803 (XVII), particularmente en cuanto
a la responsabilidad del Estado por motivo de nacionalización, expropiación
o requisición de bienes extranjeros. La Resolución 3,281 (XXIX), intitulada:
Carta de los Derechos y Deberes Económicos de los Estados.

fideicometidos. La Resolución 1.514. IV. El problema de los mirúestados.
V. Autodeterminación y secesión. VI. La autodeterminación dentro del nuevo
orden económico internacional. VII. La autodeterminación en lo político,
social y cultural. VIII. Recapitulación y perspectiva. IX. Juridicidad del
derecho descolonizador de las aciones Unidas. X. La comunidad hispanoluso-americana y 1a autodeterminación de los pueblos. XI. Proyecto de Declaración.

VI. El reconocimiento de la práctica internacional del derecho soberano
que tienen los Estados de nacionalizar bienes de propiedad extranjera.. El
deber de dar compensación y el debilitamiento de la tesis tradicional de compensación pronta, adecuada y efectiva, exigida por los Estados Unidos en tratados de amistad, comercio y navegación. El principio de compensación admitido en las nacionalizaciones para fines de reformas de estructura.

La Comisión V en su anteproyecto de Ponencia estudia: Nuevos aspectos
del derecho internacional privado en materia de relaciones económicas, siendo
Ponente el Lic. Luis Demetrio Tinoco Castro1 de Costa Rica.

VII. La tesis de equiparación entre nacionales y extranjeros. La exigencia
de no discriminación. El Derecho de recursos ante los tribunales internos.
La tesis mexicana relativa a la expropiación general e impersonal, resultante
del cambio de la estructura jurídica y económica del Estado y que afecta por
igual a todos los habitantes del país. Los convenios globales de compensación.
Su compatibilidad con el orden público internacional.
VIII. Fundamento jurídico y extensión del deber de compensar las nacionalizaciones. Las penas, como internacionalmente ilícitas, configuran una
controversia que autoriza la protección diplomática. Identificación de las fuentes o reglas aplicables al Derecho internacional. La tesis tradicional de los
derechos adquiridos de propiedad. La tesis del enriquecimiento ilegítimo.
1,,

IX. Ot,ros estudios doctrinarios tendientes a precisar el fundamento de la
obligación jurídica de indemnizar las nacionalizaciones. La teoría de Konstantin Katzarov. La teoría de Quintín Alfonsín.

X. Conclusiones.
En lo referente a la Comisión IV, tuvo como Ponente al ameritado internacionalista mexicano Doctor Antonio G6mez Robledo, cuyo tema de su
anteproyecto fue: El Derecho de autodeterminación de los pueblos y su campo
de aplicación.
Su estudio está dividido de acuerdo al sumario siguiente:

fll

446

Resumiendo, el autor principia por decimos que:

"En la historia reciente de la humanidad, pocos sucesos han ocurrido cuya
trascendencia en el devenir de las naciones pueda equipararse al de la aceptación por la comunidad internacional, tácita o explícitamente, del concepto
socio-político-económico de que los países en estado de incipiente desarrollo
tienen derecho al aprovechamiento en benefició de sus pueblos, de las riquezas
naturales de sus territorios; y las naciones en pleno desarrollo, el deber moral
de contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de aquellos países
coadyuvando al fortalecimiento de sus economías.
Precedida por lo que ha dado en llamarse 'la revolución de las esperanzas
crecientes' que estimularon las declaraciones formuladas por los representantes de las grandes potencias aliadas durante la última guerra mundial, por
las manifestaciones de estadistas y pensadores de la postguerra, y por los pronunciamientos de la Primera Conferencia de las aciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo de 1964 (UNCTAD I), la nueva doctrina del deber
de solidaridad del mundo industrializado con las naciones en vías de desarrollo
recibió nuevo y singular impulso en 1967 al dar a la publicidad el Papa Paulo
VI su imperecedera encíclica Populorum Progressio. Tres deberes fundamentales tienen las naciones industrialmente avanzadas, como derivación de la
responsabilidad colectiva de los hombres en el desarrollo de la humanidad,
dijo el Santo Padre: 'el deber de la solidaridad humana -o de ayuda que las
naciones ricas deben dar a los países en desarrollo--; el deber de justicia
social -o de rectificación de las inequitativas relaciones del intercambio comercial entre las naciones poderosas y las naciones débiles--; el deber de la
caridad universal -o de esfuerzo por hacer un mundo más humano para

447

�todos los hombres, en el que tocios puedan dar y recibir sin que un grupo
progres a expensas d I otro'." 1

poderosa y de economía más desarrollada de la tierra, y los de veinte Estados
latinoamericanos de incipiente desarrollo económico.ª

Veinte años antes, las naciones que surgieron a la vida independient al
pañol y al pararse de Portu,,.al el Imperio brasilciio,
lograron ql!c fuesen adoptados prin ipios similares -de ámbito regionalen la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra &gt;' de la Paz
celebrada en el Castillo de Chapultepec de la ciudad de México en el aiio
1945: "Considerando dice en la Resolución Cincuenta-, que es d mutuo interés, tanto para los países americanos ya industrializados como p:ira
aquello que no lo están, desarrollar en estos últimos industrias que tengan
bases sólidas. . . que, para lograr dicha inclustriafu.aci6n en un plazo razonabJc será indispensable que los Gobierno americanos se presten unos a
otros el grado máximo de cooperación técrúca y financiera. . . que la solidaridad económica americana será más fuerte y permanente en virtud del
desenvolvimiento del comercio interamericano derivado de dicha industrializa ión. . . Resuelve: ... 30. Con el fin de apresurar un s6lido desarrollo
industrial, así como para el fomento y explotación de los recurso naturales,
las Repúblicas americanas en las que exista abundancia de capital pondrán
1 mayor empeño para que
otorguen a aquella que los solicit n créditos
amplios a largo plazo y con tasas de interés y amortizaci6n equitath-as ...
-4-0. Las Repúblicas americanas se empeñarán en prestar amplias facilidades
para eJ libre tráfico e in ersi6n de capital . . . 50. Las inversiones de capitales ctranjeros en empresa privadas de la Repúblicas am ricanas deber.fo
on preferencia efectuarse de modo qu aseguren al capital nacional una justa
r acle uada participación no sólo en la formación de las empresas, sino también en la dirección de las misma · }' que dichas inversiones, como r la general, no desplacen a los capital na 'onales de las industrias, negocios o
acti idad económicas ya e ·istentes.. .' _:i

Prosigue el autor: "El Derecho Internacional Privado no escapa a esta
ley de la ciencia jurídica. Dio sus primeros pasos en la alborada del siglo
XIII, cuando la fragmentación del mundo occidental en Estados feudales y
Ciudades-Estados, cada uno con su propio régimen de Derecho, y el desarrollo de las relaciones humanas y comerciales entre ellos planteó por vez
primera conflictos a los jueces encargados de administrar justicia en casos
en que una relación entre personas o bien con respecto a bienes sometidos
a distintos regímenes legales, deberían ser resueltos en sus estrados. Se anuncian entonces los apotegmas, para esa época revolucionarios en cuanto significan el abandono de la regla que disponía la aplicación sistemática, sin
excepciones, de la lex fori, que en el idioma latino de uso entonces universal
fueron redactados así: Statutum non ligat ni.si subditos. . . Debat enim indicare secundum quod melius ei visum fuerit . .. Si Quod Bononiensis conveniatur Mutinae, non debet indicare secundum statuta Mutinae, quibus non
subtst. La regla cerrada de la territorialidad de las leyes, que se venía aplicando en el mundo romano desde las postrimerías del siglo III de nuestra era,
se abría para dar paso a la posibilidad de aplicaci6n de principios legales contrarios a 1a lex fori, o desconocido por ella, si formaban parte de ]a l~x
patria de alguna de las partes contendientes. La nueva disciplina jurídica que
nacía en las Universidades italianas encontraba las fórmulas de resolver con
justicia los problemas creados por el tráfico de personas y bienes en el mundo
nuevo que surgía de las ruinas de] Imperio Romano de Occidente...".

disolverse el Imperio

Formulados así en Chapultepec los principios básicos del nuevo ord n onómico internacional por cuyo e tablecimiento luchaban las naciones en d arrollo del Continente Iberoamericano con variantes y ampliacione quedaron incorporados en el Convenio Económico uscrito en Bogotá -aunqu
con numerosa$ reservas- el 2 de mayo de 1948 al finalizar la o ena Conf rencia Internacional Americana, por lo representantes de la ación más
1. Traducci6.n publicada en Costa Rica, que varía ligeramente de la que public6 la
Editorial Apostolado de la Prensa, S. ., de Madrid y Lima, en página 48 del folleto
&lt;¡ue editó en 1971.

• Acta final de la Conferencia Intera.mcricana sobre Problemas de la Guerra y de
la Paz, febret'O-IIlalYo 1945, M~xico, D. F.

448

Por último, el autor formula las siguientes conclusiones:

l. EJ Derecho Internacional Privado, en constante renovación obligada por

las circunstancias y problemas nuevos que pre entan las cambiantes modalidades del tráfico externo y las re]aciones jurídicas en que interviene un elemento extranj ro, se en uentra ahora en un período de profunda crisis, que
ha producido severos resquebrajamientos en el edilicio jurídico que \ nía construyéndose a lo largo de siete siglos de la hi toria universal.
2. Abandonada por irrealizable dentro de las circunstancias actuales, la
ilusión de crear un sistema universalista de aplicación de normas deducidas
' La ovena
en 1943, estuvo
concurrieron los
Orranización de

Conferencia Internacional Americana, que debería habene celebrado
reunida en Bogotá del 30 de marzo al 2 de mayo de 1948, y a ella
21 Estados que suscribieron y más tarde ratificaron la Carta de la
los Estados Americanos.

449
humaa.ita-29

�apriorísticamente para la resolución de los problemas jurídicos que se producen con ocasión del intercambio de bienes y servicios entre su jetos de
diversa nacionalidad y de los movimientos migratorios internacionales, la tendencia predominante hoy es la de asignar al Derecho Internacional Privado,
como misión primaria, interpretar y sistematizar las reglas positivas que cada
Estado adopta, como derecho interno, para la solución de aquellos problemas,
por sus tribunales.

3. Dentro de esa tendencia al "realismo", se abandona por inconveniente,
la oposición a procurar, en la dificil uniformidad de las legislaciones, la fonna
de evitar los conflictos de leyes cuya solución con ideraban importantes escuelas doctrinarias el objeto único del Derecho Internacional Privado; y se
estima que las "normas uniforme " constituyen medi apropiado de regulación del tráfico privado internacional y tienen cabida dentro de nuestra disciplina.
4. De igual manera, conforme a esa misma corriente, se concede creciente
importancia a las "normas de derecho interno de aplicación necesaria ', y a las
"normas materiales de derecho internacional privado", como procedimientos
adecuados para la regulación de las situaciones jurídicas en que, por circunstancias atinentes al objeto, a los sujetos o a los variables que las determinan,
diversos ordenamientos jurídicos podrían estar afectados.
5. Surge así, con vigoroso entusiasmo el movimiento "comparativ.ista" o
del método comparativo, en el estudio de la ciencia del Derecho Internacional Privado, que derivó en la formulación de una sugestiva doctrina sobre la
solución de los problemas de calificación.
6. Se profundiza, por otra parte, la intervención del Estado en las relaciones y la actividad privadas, y siguiendo la tendencia predominante hacia el
realismo, se concede "discreta acogida' en el Derecho Internacional Privado
al Derecho Público extranjero, a la vez que se inicia un interesante proceso
de interpenetraci6n de los Derechos Internacional Público e Internaciona1
Privado.
7. Paralelamente, aunque sin relación visible con el expuesto, e impulsado
por el dinámico desarrollo de las comunicaciones internacionales y del comercio con el extranjero, a la vez que influido por el contacto con los negociantes de los grandes centros mercantiles de los países anglosajone , comiel17.3
a afirmar su existencia un jus mercatorum consuetudinario, no crito, elaborado sin participaci6n de los cuerpos legislativos estatales, y basado en los
usos y costumbres predominantes en el gremio de los comerciantes; con450

junto de normas peculiares, con terminología propia, que tiende a derivar en
un Derecho económico internacional.

8. Surge en los países que no han alcanzado pleno desarrollo -ante el
extraordinario incremento de las inversiones extranjeras y de su participación
en la formación y distribuci6n del Producto Nacional- la tendencia que
propende a reservar en beneficio exclusivo del Estado o de sus súbditos el
aprovechamiento de determinados recursos o riquezas naturales; adquiere
importancia de nuevo, como consecuencia, el problema de la nacionalidad
de las personas jurídicas; y se elabora la doctrina nueva del control efectivo de
las sociedades como factor decisivo en la determinaci6n de la nacionalidad
de las personas morales, como medio de dar realidad al principio, también
nuevo, de la primacía del derecho de cada pueblo -el Estado y sus nacionales-, al aprovechamiento de sus riquezas y otros recursos naturales.
9. Por otro lado, una concepción humanista del Derecho provoca notables
ampliaciones en el contenido doctrinario del Derecho Internacional Público y
extiende sus efectos en el Internacional Público, al dar acogida a los principios de reconocimiento universal y protecci6n debida a los derechos humanos, y, particularizándolos, a los derechos de los trabajadores: el hombre debe
ser el centro de interés de todos los esfuerzos de los pueblos y de los gobiernos'', se d clara en el documento obre Principios Sociales de América elaborado en Ja Conferencia sobre los Problemas de la Guerra y de la Paz
(Chapultepec, 1945); "nada debe tener mayor primacía que procurar el
bienestar de los hombres", se expresa en la Carta de Bogotá de 1948; "todos
los seres humanos sin distinción de raza, credo o sexo, tienen el derecho de
perseguir su bienestar material y su desarrollo espiritual en condiciones de libertad y dignidad, de seguridad económica y en igualdad de oportunidades y
condiciones mínimas exigidas por la justicia civilizada", se dice en la Carta
de Filadeliia del mismo año 1948; y nace así el principio de la obligatoriedad
del respeto en todos los pueblos de un "mínimo jurídico internacional'' que
cobija a todos los hombres cualquiera que sea su nacionalidad, y se extiende
consiguientemente al derecho de extranjería en cuanto tiene que ver con el
derecho de traba jo y con las relaciones laborales.
Por último, tenemos a la Comisi611 VI, cuyo anteproyecto de Ponencia se
intitula: "Los Acuerdos de la Comunidad Económica Europea con España,
Portugal y los países hispano-luso-americanos", la que tuvo como Ponente
al reconocido internacionalista uruguayo, Doctor Héctor Gros Espiell. Tomando en cuenta la extensión de tan interesante ponencia y por razones

451

�de espacio limitado, nos obliga a suprimir los Apartados III y IV, de éste
último, los números del 7 al 12.
En el Apartado Primero, el Ponente dice: España, Portugal, Argentina,
Brasil, México y Uruguay son los países hispano-luso-americanos que han
concluido, hasta el día de hoy, acuerdos con la Comunidad Econ6mica
Europea.
Estos acuerdos, todos ellos comerciales en la terminología comunitaria, son
esencialmente diferente entre sí. Los de España y Portugal -países que por
su carácter de Estados europeos pueden~ en principio, llegar a ser miembros
de la Comunidad Econ6mica Europea (art. 237 del Tratado de Roma del
25 de marzo de 1957)- son acuerdos de tipo preferencial que, aunque no
iguales, aceptan ambos la posibilidad eventual de un futuro hacia otras
formas jurídicas ( arts. 237 y 238 del Tratado). Los de Argentina, Brasil,
Uruguay y México en cambio -distintos asimismo entre eUos-, son acuerdos
estrictamente comerciales, aunque fundados también en los arts. 113 y 114
del Tratado de la CEE.
Pero las diferencias esenciales existentes entre los acuerdos de España y
Portugal y los acuerdos de Argentina, Brasil, Uruguay y México, no excluyen
el interés de estudiarlos global, conjunta y comparativamente, encarando, en
especial, su análisis desde un punto de vista que tenga en cuenta la realidad
y los intereses de nuestra Comunidad hi pano-luso-americana.
Este enfoque ha de permitir, entre otros posibles resultados, extraer conclusiones a las que no se llegaría si se analizaran tales acuerdos estudiándolos
en otro contexto y con un método diferente, como en general se ha hecho
hasta hoy.
aturalmente nuestro estudio se ha de limitar a los problemas jwidicos
que plantean estos acuerdos y a ciertas consideraciones generales sobre las
relaciones de los Estados de la Comunidad hispano-luso-americana con el
Mercado Común Europeo, sin que entremos en forma alguna, al análisis
particularizado de sus aspectos estrictamente econ6mico-comerciales.

II

2. Estos acuerdos son tratados entre Estados y una organizaci6n internacional.
El Tratado de Roma reconoce expresamente a la Comunidad Económica

Europea la personalidad jurídica (art. 210) y prevé asimismo la posibilidad
de conclusi6n de acuerdos entre la Comunidad, uno o varios Estados, y una
organización internacional ( art. 228) .
El Tratado regula la cu ti6n de los acuerdos o tratados entre la Comunidad, es decir, una organizaci6n internacional, y los E tados y entre la
Comunidad y otra u otras organizaciones internacionales, recogiendo a í en
sus normas esta cuestión caracteristica del Derecho Internacional actual."

Es sabido que estos Tratados no están incluidos en la Convención de
Viena sobre Derecho de los Tratados de 1969, raz6n por la cual la cuesti6n,
analizada por el Instituto de Derecho Internacional en su sesión de Roma
( 1973) 5 se encuentra en estudio, por decisi6n de la Asamblea General de
las aciones Unidas de la Comisión de Derecho Internacional, que ha nombrado al eñor Paul Reuter como Relator Especial. El estudio del tema ha
de terminar con la aprobación de un proyecto de artículos relativo a estos
tratados.'
La previsi6n expresa de estos tratados que hace el Tratado de la C.E.E.
facilita nuestro estudio, ya que muchas de las cuestiones que el proyecto de
• huna, Paul, Primer in/ arme sobre la cuestión de los tratados celebrados entr,
RIiados 'J organizaciones internacionaú1 o entr, do1 o m4s organizacion,s inlernacioules, Introducci6n, Desarrollo hist6rico d1 los acuerdos de organizaciones int1rnacionaús (Anuario de la Comisi6n de Derecho Internacional, 1972, vol. II, pp. 185-215) ¡
hoOUllT GAJtcfA, Enrique, La. acción normativa d, las Organizaciones Intemacional,s
(Anuario de Derecho IntemacionaJ, I, 1974, Pamplona, pp. 191-196); PESCATO.R!,
Pierre, Les rl~ions 1xúri1ures des Communautls europlmes, Contribution a l'ltud,
tl, la per,onaJi" d,s organisations int,rnationales (Recucil des Cours, Academie de
Droit InternationaJ, La Raye, 1961, II); llzUT!ll, Paul, Organisations Europlen,s
(presses UnivenitarieJ de France, París, 1961, Chap. VII. Relati6ns Extérieures des
Communautés, pp. 391-429); DuPUY, R. J., ú caractere unitaire tl, la C. E. E. dans
s,s rl~ions extlrieures (Annuaire Franca.is de Droit lnternational, 1963, p. 779);
MEORET, J., Le pouvoir de la C. E. E. d, concluredes accords internationaux (Revue
du Marché Commun, 1964 p. 528 y 1965, p. 19); RAux, J., Aspects juridiques d,s
rllations extérieum de la C. E. E., Rennes, 1964.
1
MIAJA DE LA MUELA, Adolfo, La reuni6n del "Instüuto de Droil inlernational"
en Roma (septiembre de 1973. Anuario de Derecho lntcmacionaJ, I, 1974, Pamplona,
p. 426). La ponencia que estudi6 el Instituto fue preparada por el profe,or Rcné
Jean Dupuy y e titu16: 'La apJjcaci6.n de las reglas de Derecho Internacional general de los tratados a los acuerdos concluidos por las Organizaciones lnt rnacional ".
• huTt.a, Paul, Primer informe cit., S11gundo informe (Annuaire de la Commission
de Droit Intemational, 1973, vol. II, pp. 73-92) ; Tercer Informe (A/CN 4/279);
lrrforme de la Comisi6n de Der,clio Internacional (26 Sesi.6n, /CN 4/L 211, cap.
IV, 1974).

452

•

453

�artículos en proceso de elaboración encara han sido ya resueltas para el caso
de la Comunidad por su Tratado constitutivo.
Así, por ejemplo, en lo que a la capacidad para concluir tratados respecta
problema cuya regulación normativa ha dividido a la Comisión de Derecho
IntemacionaJ/ la Comunidad se ha atribuido esta capacidad expresamente
por su Tratado de Roma.
Los acuerdos de la Comunidad son negociados por la Comisión y, a reserva
de las competencias reconocidas a este órgano en la materia, son concluidos
por el Consejo, luego de consultar a la Asamblea en los casos previstos por
el Tratado {art. 228, párrafo 1). Es decir, que la negociación de los acuerdos es hecha por un órgano colectivo: La Comisión (arts. 155-163). y su
conclusión se efectúa por otro órgano también colectivo: el Consejo ( arts.

145-154).
Esta pluralidad de órganos actuantes, plantea diversos problemas. Sin entrar a su enumeración y estudio, puede ser útil señalar desde ya que la acción
del Consejo no puede calificarse estrictamente como un caso de ratificación,
sino como la aprobación necesaria, dada por el órgano competente para
obligar internacionalmente a la Organización.8 Los acuerdos concluidos en
las condiciones fijadas por el art. 228 obligan a las instituciones de la Comunidad y a los Estados miembros (párrafo 3 del art. 228).

3. Las formas de vinculación de la Comunidad con Estados podrían ser
clasificadas en tres grandes grupos, algunos de los cuales admitirían a su vez,
subclasificaciones.

1 1

La primera forma es la E&lt;)sibilidad abierta a todo Estado europeo de transformarse en miembro de la Comunidad ( artículo 237). Esta posibilidad
está limitada por la exigencia que se deduce de diversas disposiciones del
Tratado y de su Preámbulo de que el Estado que pase a ser miembro de Ja
Comunidad debe poseer un régimen político no incompatible con el de la1
t I nf orm~ cit. Artículo 6 propuesto por el Relator Especial: ''La capaci~ d'une
organisation_ international de condure des traités est régie par les regles pertinentes
de cette organisation'' y comentario a esta norma (A/ C 4/ L 211, pp. 22-24). En
cambio el párrafo 2 de la resolución del Instituto de Derecho Internacional dice:
"Toda Organización Internacional puede concluir acuerdos conforme a sus reglas
pertinentes y a la práctica general en la materia". Es evidente la diferencia de enfoque
entre estos dos textos. dilerencia que se ha proyectado en los debates de la Camuión
de Derecho Internacional, que no ha adoptado aún un.a posición definitiva.
• RoussEAu, Charles, Droit International Public, t. I , Introduction_ et Sourcel,
París, 1970, p. 66.

454

restantes miembro de la CEE,9 es decir, que debe poseer las instituciones
p&lt;&gt;líticas propias del Estado democrático liberal, con las consecuencias económicas y sociales que de ello se derivan. Desde un punto de vista formal
la solicitud de adhesión debe dirigirse al Consejo, que debe pronunciarse
por unanimidad, luego de haber escuchado el dictamen de la Comisión.
El párrafo 2 del art. 237 prevé la situación en que la admisión requiera una
adaptación del Tratado, circunstancia en la que la adaptación debe materializarse en un acuerdo entre los Estados miembros y el Estado demandante
que debe ser sometido a la ratificación de todos los Estados contratantes.

La segunda posibilidad está constituida por los acuerdos de asociación.
Bajo el nombre genérico de acuerdos de asociación, se incluye una amplia
gama de posibles convenciones de diversa naturaleza y contenido.

La asociación se integra con la posibilidad de una infinidad de regímenes,
ya que según la fórmula de Walter Hallstein, "la asociación puede ser todo
entre la adhesión y el acuerdo comercial''. El propio Tratado de Roma dice
que la asociación "está caracterizada por derechos y obligaciones recíprocos,
acciones en común y procedimientos particulares" (art. 238), expresión vaga
• Informe Birkelbach, 15 de enero de 1962 ; Resoluci6n del Parlamento Europeo,
25 de enero de 1962; Informe Davignon, 27 de octubre de 1970; Comunicado final
de la Conferencia de los Jefes de Estado o de Gobierno de la Comunidad, núm. 1,
París, 22-23 de octubre de 1972 ; Declaraci6n de Identidad Europea, 15 de diciembre de 1973. Sobre esta cuestión pueden consultarse, entre la amplia bibliografía:
TRUJOL, Antonio, La Integraci6n Europea, Idea y Realidad, Editorial Tecnos, Madrid. GARIUotrEs, J. y A.; Anmao, José M.; MELcHOR DE LAS HERAs, A. y VEoA
PEN1ce.u, M., La participación de España en las Comunidailes Europeas, Editorial
Tecnos, Madrid; José L. Iglesias, Comunidad Económica Europea: razones y ejemplos de los obstáculos para la admisión de España, Madrid, 1972; SotDATO, P. y VAN•
DERSANDEN, G., L'admission dans la C. E. E., Cahiers de D. E., 1968; Mariano
Aguilar ·avarro: Integración europea y competencia doméstica, Anuario del Instituto-Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, núm. 4, Madrid, 1973, pp.
108, 116-119 y 123; PuENTE Eomo, José, Algunas consideraciones en torno al principio de annonfa institucional en las organizaciones europaas con especial referencia
al Derecho Español, Revista Española de Derecho Internacional, vol. XXI, núm. 3,
1~68; FRAoA IIUBAB.NE, Manuel, Forma polttica de la Umdad Europea, Arbor, ReVuta General de Investigación y Cultura, t LIII, núm. 201-202, Madrid, 1962, pp.
38-40; TOllR.Es BEllNÁR.OEt, Santiago, La participaei6n de España en la organización
earoJ&gt;ea, dificultades, realizaciones y posibilidades, Política Internacional, núm. 35,
~ebre':° de 1958, Madrid, pp. 13-16, 32-33; CONSTA TINESCO, Leonti.n, Problemas
1•ríd"os de la incorJ&gt;oracwn de lo.s nuevos Estados Miembros de las Comunidades
B~ropeas, Las condiciones políticas, Derecho de la Integración, núm. 13, Buenos
Aires, p. 89.

455

�y genérica, de complejo contenido explicativo, pero que pone de manifiesto la
variedad indefinida de fórmulas que caben en ella.

cia, Turquía y Malta), o puede limitarse a materias comerciales ( casos de
Túnez y Marruecos) .

El Estado asociado no es un miembro de la Comunidad, pero es más
que µn tercer Estado.10

Otra fórmula de asociación es aquella prevista para los países y territorios
de ultramar (arts. 3 K, 131, 132, 133, 134, 135, 136 y 227.3) que mantenían
con Bélgica, Francia, Italia y los Países Bajos "relaciones particulares", eufemismo destinado a caracterizar la situación colonial existente en 1957. El
fin de esta fórmula de asociación es la promoción del desarrollo económico
y social de los paises y territorios y el establecimiento de relaciones económicas
estrechas entre ellos y la Comunidad en su conjunto ( art. 131, inciso 2) .1•
Los Estados asociados dentro de esta fórmula a diferencia del primero de los
casos de la fórmula anterior, no pueden llegar a ser miembros de la Comunidad por no ser europeos (artículo 23 7) . Estos acuerdos establecieron entre
los países firmantes y la C.E.E. zonas de libre comercio. ·

De todos modos, la asociación se distingue del acuerdo comercial por su
carácter global, porque intenta regular la totalidad de los intercambios de
productos entre el Estado asociado y la Comunidad. 11
El artículo 228 establece, como ya hemos visto, con carácter general, el
proceso de negociación y conclusión de estos acuerdos. En el caso de los
acuerdos de asociación, el artículo 238 precisa que la conclusión se efectúa
por el Consejo que debe pronunciarse por unanimidad, luego de haber consultado a la Asamblea. La negociación -según lo dispuesto en el artículo
228- se hace por la Comisión.
Una primera fórmula de asociación es aquella genérica prevista en el
artículo 238 del Tratado de Roma. Puede incluir un tipo elaborado en función de una perspectiva precisa: la futura adhesión del Estado asociado a
la Comunidad ( casos de Grecia y Turquía) 11 o puede redactarse en una
perspectiva diferente. 13 Puede establecer una Unión Aduanera ( casos de GreV10NES, D., L'association des états africains et Malgache á la C. E. E., Librairie
Armand Collin, París, 1970, p. 12.
u K.Iss, Allexandre-Charles, Quelquis réflexions sur l'Association d'états européenes
aux Communautés européenes, Estudios de Derecho Internacional Público y Privado,
Homenaje al Profesor Luis Sela Sempil, t. 1, Oviedo, 1970, p. 434; ANANIADEs, L. C.,
L'Association aux Communautés européenes, Libraire Générale de Droit et Jurisprudence, París, 1976; COLLIARD ET MANIN, C. A., L'.A.ssociation a la C. E. E ., Jurisclasseur de Droit In temational, fase. 164 C, 1973; PINTO, Roger, Les organisations
européenes, Payot, París, 1963; LucHAIRE, F., Les associations a la CommunauU
Economique Européene, Recueil des Cours, Académie de Droit International, La
Haye, 1975.
i: Acuerdo con Grecia del 9 de julio de 1961; VAROUXAKis, S., La nature juridique
de l'association entre la Crece et la C. E. E., Revue du Marché Commun, núm. 75,
1964; Acuerdo con Turquía del 12 de septiembre de 1963.
11 Acuerdo con
igeria de julio de 1966; Acuerdo con África del Este, Arusha,
24 de septiembre de 1969; Acuerdo con Marruecos, 31 de mano de 1969; Acuerdo
con Túnez, 28 de marzo de 1969; Acuerdo con Malta, 4 de diciembre de 1970
Ver V10NEs, Daniel, La clause de la nation la plus favorisée et sa pratique contem•
poraine Problemes prosls par la Communauté Economique Européene, Recueil des
Cours, Academie de Droit Internacional, La Haye, 1970, II, pp. 312-314 y 316,
nota 14a.
10

...

1 '

456

U na tercera posibilidad -la primera y la segunda son la adhesión y la
asociación- es la de los acuerdos comerciales, que están previstos en los
artículos 111, 112, 113 y 114 del Tratado de Roma.
Estos acuerdos en su compleja variedad, pueden ser de tipo preferencial u
o tratarse de acuerdos comerciales no preferenciales,16 pueden estar referidos
a países europeos, que por el hecho de serlo tienen la capacidad de encarar
su evolución hacia otras fórmµlas que puedan llegar a la adhesión (art.
237) o países mediterráneos frente a los cuales la Comunidad sigue una
política especial 17 o con países situados en otros continentes.18
Pese a la variedad que pueden adoptar estos acuerdos comerciales, a su
• Convenciones de Yaoundé de 20 de julio de 1963 y de 29 de julio de 1969.
Esta última expiró junto con la de Arusha el 31 de enero de 1975. Ver: DELOR?,rn,
Nicole, L'Association des 2tats Africains et Malgache á la Communauté Economique
Eutopéene, Librairie Géoerale de Droit Internacional, París, 1972; VtoNEs, Daniel,
L'Msociation des 2tats Af,icains et Malgache a la C. E. E.; cit.
• Por ejemplo, el A.cuerdo con España, el 2o. Acuerdo con Israel, el Acuerdo
con la República Árabe de Egipto, el 2o. Acuerdo con el Líbano, los Acuerdos con
Argelia, Austria, Portugal, Suiza, Suecia, Finlandia.
• Primer Acuerdo con el Líbano; Acuerdos con Irán, Yugoslavia, India, Brasil,
Argentina, Uruguay, México, etc.
" VIONEs, Daniel, La clause, cit., p. 316; J. B., Engagement mediterranéen d, la
Communauté Economique Européene, Revue du Marché Commu.n, mars 1970, núm.
131. El Acuerdo Preferencial con España, en su Preámbulo, se refiere al deseo de la
C.E.E. "de desarrollar sus relaciones económicas y comerciales con los países ribereños
de la cuenca del Mediterráneo" y "Las medidas transitorias y adaptaciones al acuerdo
existente entre España y la Comunidad Económica Europea, contenidas en el docu-

457

�diferente contenido y a sus diversas posibilidades de evoluci6n hacia otras
fórmulas, todos ellos, dirigidos a obtener "la coordinación de las relaciones
comerciales de los países miembros con terceros países", se caracterizan por
el hecho de que el Estado contratante con la Comunidad, continúa siendo
frente a ésta un tercer Estado, ajeno a la estructura comunitaria. 19

· El proceso de negociaci6n y conclusión de estos acuerdos varía según los
diferentes casos, en la forma regulada por los artículos 111, 112, 113 y 114,
normas que, dentro del marco procesal general establecido por el artículo
228, fijan según las diversas situaciones, las formas de actuar de la Comisión
y del Consejo.
13. El 15 de julio de 1975 se firmó en Bruselas el Acuerdo Comercial
entre México y la CEE.~º Hasta el momento de escribir estas líneas no ha
sido ratificado por México.
Los contactos exploratorios para este Acuerdo se iniciaron en abril de
1973, durante la visita del Pre idente Echeverría a Bruselas. En octubre
de 1974 la Comisión de la CEE pidió oficialmente al Consejo autorización
para realizar las negociaciones, las que, celebradas especialmente durante
]os meses de abril y junio de 1975, permitieron llegar a un Acuerdo que,
iniciado en junio de ese año, fue firmado el 15 de julio de 1975.
El interés de México en la celebración de este Acuerdo radicó en el deseo

t

M

mento firmado en Bruselas el 29 de enero de 1973, hacen referencia al objetivo de
negociar con España un nuevo acuerdo "en el marco de un enfoque global de las
relaciones entre la Comunidad y los países mediterráneos. .. ".
u La Convención de Lomé fue firmada el 28 de febrero de 1975, luego de la
expiración de laa Convenciones de Yaoundé y Arusha el 31 de enero de 1975 por
los países africanos, partes en ambas convenciones, así como otros países af~canos del
Caribe y del Pacífico y la C.E.E. y sus Estados miembros. Esta Convención, c~ruecuencia en cierta forma del tratado de adhesión del Reino Unido a la Comuruda~
del 22 de enero de 1972, establece una nueva fórmula de acuerdo, que no es JU
una simple cooperación ni estrictamente una asociación (ScamPPHANN, Charles,
Hiitoire d'u.ne negociation et d'une Conve11tion, Le Courrier, núm. 31, Do ier Lo~
Mars 1975, pág. 3 ; WlS SINO, E., Vers de nou.velles relations economiques, op. cit.),
Se trata de un acuerdo novedoso, con un contenido diferente, con fórmulas preferenciales y de cooperación muy evolucionadas.
.
u VlONES, Daniel, L'A.ssociation des 2tats A.fricains et Malgach, a la C.E.E., cil.,
p. 12; GRos EsPIELL, Héctor, La dause de la nation la plus favorisée, la CommunavU
Economique Européene et l'aide aux pays en voie de developpement, Revue du
Marché Co=un, núm. 148, novembre 1971, pp. 411--421.
.. El texto en Communautés Européenes, Le Corueil, S/1002 1/ 75 (Comer.
289, rev. 1).

458

de alcanzar por medio de él tres objetivos fundamentales: "reducir el déficit de su balanza comercial con la Comunidad, que es, en la actualidad,
de unos 400 millones de dólares, fomentando sus exportaciones a los Nueve";
"reducir su dependencia económica con respecto a los Estados Unidos (2/3
del comercio exterior se realizan con los Estados Unidos, de donde procede
el 80 por 100 de las inversiones extranjeras)", y "sentar sus relaciones con la
Comunidad sobre bases más conformes con las reivindicaciones del Tercer
Mundo". 21
Este Acuerdo se diferencia de los acuerdos llamados "clásicos" que se habían celebrado con Argentina, Uruguay y Brasil. Sigue el camino del firmado
por la CEE en la India en 1973. Se trata de un acuerdo comercial no preferencial, pero que supera el tipo de mero acuerdo comercial, para constituir
un nuevo modelo de acuerdo de cooperación comercial y económica en todos
los sectores que presenten un interés para las Partes, que tienen en cuenta la
situación de México en cuanto país en desarrollo y la Convenci6n de Lomé
firmada pocos meses antes, en febrero de 1973.22
El Acuerdo se abre con un Preámbulo que contiene, además de frases
contenidas en los otros tres celebrados con países latinoamericanos, elementos
distintos y que señala novedosamente que " una política comercial basada
en la cooperación constituye un instrumento eficaz para fomentar el dei;arrollo de las relaciones económicas internacionales", reiterando "la voluntad
común de contribuir a la instauración de una nueva fase de cooperación
económica internacional y de facilitar el desarrollo de sus recursos humanos
y materiales respectivos, basado en Ja libertad, la igualdad y la justicia".
El Acuerdo contiene un artículo 1, que no tiene equivalente en los de Argentina, Uruguay Brasil, en el que se establece que Jas dos Partes "están decididas a desarrollar su intercambio comercial para su beneficio mutuo, para lo
cual establecerán y promoverán una cooperación comercial y económica en
todos lo sectores de interés para ambas Partes, a fin de contribuir a su progreso económico y social y al equilibrio de sus intercambios recíprocos al nivel
11 La Comunidad y la América Latina, Las relaciones con México, Comunidad Europea, Año XI, núm. 118, junio de 1975, pág. 9.
,. Discurso del Secretario de Relacion.es Exteriores de México, Lic. Emilio O. Rabasa,
el 15 de julio de 1975: Camilo Cembrero : Importante acuerdo con México, Comunidad Europea, Año XI, número 119, julio de 1975 ¡ Roberto Dávila Górnez Palacio:
El Acuerdo entre México y la Comunidad Económica Europea, Comercio Exterior,
vol. 25, núm. 6, México junio de 1975 ; Conferencia de Pren.a de1 Secretario de Industria y Comercio de México, Lic. José Campillo Sáinz, el Acuerdo con la C.E.E.,
rebasa el ámbito comercial, El Nacional, México, 14 de junio de 1975.

459

�más elevado posible, teniendo en cuenta la situación especial de México como
país en desarrollo".
El artículo 2 por el cual !léxico y la CEE se conced n en sus relaciones
comerciales el trato de la nación más fa orecida, es similar al artículo 1 de
los Acuerdos con Argentina, Uruguay y Brasil.

Sin embargo, hay una diíerencia muy importante y significativa. El.párrafo
2 que establece las excepciones a la aplicación del trato de la nación más
f~vorecida, concuerda con los tres Acuerdos anterior _en 13:5 Ietras a), b) Yc),
pero contiene la previsión de otras dos situaciones no mclu~das en estos _Acuerdos. Se trata de casos en que ventajas otorgadas por México no se_ extienden,
por aplicación del trato de la nación más favore~da a 1~ Comurudad. Estos
casos son: I) "Ventajas que México otorgue a. ciertos pruses. de acuerdo con
el protocolo relativo a las negociaciones comeroales entre pai.ses en desarrollo
en el marco del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio", y II) "Otras
' · a cua lquier
· pais
' o grupo de
ventajas otorgadas o por otorgarse por Mexico
países de América Latina y del Caribe".
Estas situaciones previstas en el Acuerdo entre México y la CEE, mu stra~
no sólo Ja modernidad de este texto, sino la solidaridad que pone, d ro~mfiesto para con los otros países en desarrollo en general y para los paises latinoamericanos en particular.
Por Jo demás, debe destacarse qu la pr visión del trat~ de la nación más
favorecida en este Acuerdo tiene una significación csp cial. En efe~to, Argentina Uruguay y Brasil, y los países miembros de la CEE, por ser M1 mbros
del Ac~crdo Gen ral de Aranceles y Comercio ya se habían otorgado este
· to en Vll'
· tud de lo dispuesto en el artículo 1 del GATT.
En
ambio,
tanuen
•
•
en el caso de México, que no es Miembro del G TT,
aplicaci~n de e te
tratanúento a sus relaciones comerciales con la Comurudad, co~stituye p_or
su carácter multilateral y general&gt; un elem nto nuev~ Y de suma 1mpor~ncia~
Por tanto, eJ tratamiento de la nación más favorecida por la Comurudad
México posee una importancia que no tiene en los otros tres Acuerdos Y constituye un beneficio nuevo y real para México. Mé~co sólo poseí~ cuatro
Acuerdos bilaterales vigentes e tableciendo el tratamiento de la nac16n más
favorecida con países actualmente Miembros de la CEE lo que aum nta el
interés de la cláusula del Acuerdo con la Comunidad que tablece te tratamiento con carácter general. 23

U:ª"

!ª

1

!ii

a Converuo
· con Italia, firmado el 15 de ·eptiembrc de 1949 (artículo 1-3);
Conve•
1•
eido
nfo con los Países Bajos, fumado el 27 de enero de 1950 (artículos 1- t , cu

•,

460

México es también parte en la Asociación Latinoamericana de Libre omercio y por ende la misma cuestión respecto del artículo 18 del Tratado de
Montevideo que establece el tratamiento de la nación más favorecida, a que
hicimos referencia al estudiar los Acuerdos de Argentina Uruguay y Brasil,
se plantea a su respecto.

Las Partes, por el artículo 3, se comprometen a promover al nivel más alto
posible el desarrollo y la diversificación de su intercambio reciproco y se
obligan a desarrollar su cooperación económica&gt; cuando esté vinculada a1 intercambio comercial ( art. 4). e adoptan, asimismo&gt; las medidas requeridas
para comenzar el proceso de aplicación de los artículos 3 y 4 (art. 5) . Estas
normas no tienen equivalentes dentro de los otros tres Acuerdos.
e crea una Comisión Mixta para vigilar el buen funcionamiento del Acuerdo y fonnular recomendaoion . El Acuerdo prevé la integración y forma de
funcionamiento de la Comisión (art. 6) y enumera, a título de ejemplo, sw
competencias (art. 7) . Estas competencias no sólo reproducen las incluidas
en los otros tres Acuerdos, sino que además incluyen aquellas que son la conlCCUencia necesaria de las caracterísúcas propias que este Acuerdo posee.
El articulo 9 relativo a la sustitución de la disposiciones de los acuerdos
anteriores cel brados entre México y los Estados Miembros de la CEE, incompatibles e idénticas con las de este Acuerdo, es igual al 6 del Acuerdo con la
Argentina, al 6 del Acuerdo con ruguay y al 8 d l Acuerdo con Brasil Se
aplica a los Convenios o Acuerdos que hemos citado en la nota No. 52 de
Italia, Francia, Países Bajos y Unión Belgo-Luxemburguesa.
El artículo 10, referente al ámbito espacial de aplicación del Acuerdo, coincide textualmente con el artículo 9 del Acuerdo con Brasil y se diferencia
del artículo 7 de los Acuerdos con Argentina y Uruguay, en la forma que ya
hemos indicado al tucliar el texto brasileño.
El artículo 8, qu no tiene equivalente en los otros tres Acuerdos, det.ermina
que este Convenio no se contrapone a ciertas prohibiciones o restricciones a la
importación, exportación o tránsito, que se enumeran, con la condición de
que no constituyan un medio de discriminaci6n arbitraria ni una restricción
simulada en los intercambios entre las Partes Contratant . Se trata de una
Comercial con la Unión Bclgo-Luxemburgucsa, firmado el 16 de septiembre de 1950
(artícu!OJ 1-5); Acuerdo Comercial con Francia, .firmado el 29 de noviembre de 1951
(artículos 1-6) Tratados Bilaterales de los Estados Unidos Mexicanos, Secretaria de
Relacione, Exteriores, Tlatelolco, 1979. Todos estos acuerdos entraron en vigencia
como COllJeCuencla del canje de ratificaciones por las Parles.

461

�norma que tiene su fuente en los Convenios o Acuerdos de México con Francia (artículo 7), con la Unión Belga-Luxemburguesa (art. 6), con los Países
Bajos (art. VI) e Italia (art. 6). Estas normas serán sustituidas por el artículo 8 del Acuerdo, según lo dispuesto en su articulo 9.

venio de Coperación" con el Consejo de Ayuda Mutua Económica (COMECON) . Aunque no entra en los límites de este estudio analizar este Convenio
es interesante señalar la trascendencia política que significa la fuma simultán~
de estos dos textos.

Se determina que el anexo forma parte del Acuerdo ( artículo 11) . Este
artículo es igual a sus equivalentes en los otros tres.

V

En cuanto a la entrada en vigencia ( art. 12, párrafo 1), el régimen es el
mismo que el establecido en los Acuerdos con Uruguay (art. 9) y con Brasil
( art. 11) , difiriendo en la fonna ya estudiada del de Argentina ( art. 9) .
Su duración será de cinco años (art. 12, 2), mientras que la duración de
los otros es de tres años.
Si ninguna Parte lo denuncia seis meses antes de su expiración, se prorro-

gará anualmente (art. 12 2). Es un régimen similar al de los Acuerdos de
Brasil y Uruguay (artículos 11, 2 y 9, 2), con la única diferencia de que en
estos dos casos el plazo es de tres meses. Se diferencia del de Argentina, en que
éste, para ser prorrogado, requiere la expresión formal del común acuerdo de
las ,Partes (art. 9, 2).
El Acuerdo comporta un Anexo.
El Anexo contiene una declaración común relativa al artículo 6, que al
tratar lo referente a la acción de la Comisión Mixta, regula especialmente
lo referente a la cooperación para el desarrollo económico de México.
Asimismo el Anexo incluye una Declaración de la Comunidad relativa al
istema General de Preferencias, que coincide, en términos generales, con la
Declaración No. 1 de la Comunidad contenida en el Anexo Ill del Acuerdo
de Brasil, con la Declaración o. 2 de la Comunidad incluida en el Anexo
II del Acuerdo con el Uruguay y con la Declaración No. 3 de la Comunidad
que se encuentra en el Anexo II del Acuerdo con Argentina. Se ha tenido
el acierto de no incluir una Declaración correlativa de México, sobre la posibilidad de que se estudie la concesión de arreglos tarifarios de productos que
interesan a la Comunidad, del tipo de la Declaración No. 1 del Uruguay del
Anexo II del Acuerdo del Uruguay, de la Declaración No. 1 de la Argentina del Anexo 11 del Acuerdo de la Argentina y de la Declaración No. l
del Brasil del Anexo III del Acuerdo del Brasil, a que nos referimos al es-

tudiar el texto uruguayo.
México es el único país hispano-luso-americano que ha firmado un Acuerdo con 1a CEE y, casi simultáneamenter el 13 de agosto de 1975, otro "Con•

462

14. Estos Acuerdos celebrados por los países iberoamericanos con la CEE
no han sido concebidos, en g_eneral, tomando en cuenta la necesidad de una
coordinación negociadora para llegar a fórmulas más o menos similares en
cuanto a los derechos y obligaciones entre la CEE y los países americanos
pactantes, que contribuyan a instrumentar una acción común en materia comercial y una cooperación económica que tuviera en cuenta la inserción de
nuestra América en el mundo de los países en desarrollo.

En cuanto a los Acuerdos de Portugal y España, han olvidado, o no han
considerado en toda su proyección, la realidad de las vinculaciones entre los
países hispano-luso-americanos y los Estados de la Península Ibérica y Jo que
podría hacerse para lograr la coordinación de las políticas comerciales entre
ellos y la CEE, teniendo en cuenta y respetando las diferencias que resultan
de la inclusión de unos Estados en el Continente Americano y su actuación
dentro de los países en desarrollo, la condición europea de los otros dos y la
situación jurídica, actual y futura, de ellos con respecto a la Comunidad.
. No es aventurado pensar que España, y en cierta forma Portugal, pueden
~ar un papel altamente interesante como vínculo entre los países füeroaroencanos Y la CEE y como platafonna de reexportación, siendo posible, quizá1
llegar basta encararse la posibilidad de creación de una zona de libre comercio
entre los países iberoamericanos, la ALALC y España e incluso Portugal. u

VI
CO CLUSIONES

7

U~ Los acu rdos co~erciales firmados por España, Portugal, Argentina,
guay, Brasil y México con Ja CEE, poseen una naturaleza jurídica y un
: Ramón Tamanes, Alejandro M agro y Manuel Guash: Las relaciones entre Ese Iberoamúica, Hac.ia
· un coten d"umento
·
global, en Seminario de América La-

pana

463

�contenido diverso, que responde al distinto tipo de relaciones posibles entre
los dos países europeos citados y los otros cuatro americanos con la CEE.
b) La existencia actual y el contenido de estos seis instrumentos internacionales, bastan para demostrar el interés y la importancia de los Acuerdos de
los países hispano-americanos con la CEE.
c) Es posible y d~seable que otros países iberoamericanos, además de los
cuatro antes citados, concluyan en el futuro acuerdos comerciales con la CEE.
d) Es de esperar que tanto la renegociación de los Acuerdos vigentes; como
la negociación de Acuerdos futuros, se haga teniendo en cuenta la necesidad
de considerar y defender los intereses económicos globales de nuestros países y
sus ineludibles vínculos con los demás países en vías de desarrollo.
e) Estos Acuerdos deben traducirse en obligaciones concretas para la Comunidad, dirigidas a fomentar el comercio recíproco e impulsar el desarrollo
económico, saliendo de enunciados vagos y genéricos que no constituyen sino
manifestaciones no exigibles de buena voluntad eventual.

f) Es preciso encarar la coordinación entre los Acuerdos actuales y futuros
de los Estados americanos con la CEE y los Acuerdos de ésta con Portugal
y España.
g) La evolución posible, aunque condicionada por causas políticas cuyo
proceso no puede hoy preverse, de estos dos Acuerdos no debe impedir, sino
que por el contrario, obliga, a pensar en fórmulas que tengan en cuenta 1a
especial naturaleza de las relaciones entre los países de la Comunidad HispanoLus0-Americana y la necesidad de traducir normativamente este extremo en
los futuros Acuerdos que España y Portugal negocien con la CEE.

tina y España, Bases ·comunes para el incremento de las relaciones comerciales, financieras y de cooperación ~cnica, Ediciones Mundo Hispánico, Madrid, 1969.

•,

464

LA GENERATIVIDAD

DE LAS PALABRAS
F. R

DELGADO MARTÍNEZ

Doctorado en Derecho, Diplomado en
Filosofia, Bachiller en Filologia
Clásica.

SE ENTIENDE GENERALMENTE por generatividad la capacidad de generar. Ge◄
nerar en cambio es una palabra que se origina en Género; de donde generar
significa la acción de género. Es evidente la incorrección de esta frase; sin embargo nos ayuda a percibir claramente cuál es la idea de generar, o sea "hacer
género"; lo cual equivale al sentido usado de "engendrar", "producir"; es
decir hacer un semejante a sí mismo. Esto se entiende, como es evidente, en
primer término, del nacimiento de los hijos de los padres, del engendrar hijos;
sin embargo también se entiende de las palabras, aunque rro conste claramente
si engendrar sea primeramente propio de las palabras y luego de los seres
humanos o viceversa, primero de] engendrar hijos y luego de las palabras.
Este hecho nos consta por ejemplo en el verbo latino en su tercera persona del
singular, fertur, que tiene a la vez el significado de "se cuenta", "se dice"
y también de "es engendrado", "es producido" aunque no se use en este
último sentido si no es raras veces.
De este modo las palabras reciben el atributo de engendrar, producir, "generar" o "hacer semejante a sí mismo". No tocia palabt¡:¡. es evidentemente
generativa; si bien observamos el lenguaje de los animales que hablan, como
los loros, no consta claramente que sea "generativo"; no tanto porque sean palabras repetidas de las ya oídas a las personas; cuanto porque las palabras
de un loro no son tales que "hagan semejante a sí mismo". Igual problema
se puede plantear al hablar de las grabaciones magnetofónicas, radiofónicas
o televisivas o mejor radiovisivas. Estos problemas no nos interesan por ahora;
además de que suponen estudios complicados -sólo posibles de hacer en laboratorios expresamente preparador- para descubrir la influencia tanto cons-

465
J,umaniw-30

�ciente como inconsciente en el radiovidente o televidente1 en orden a dete~minar la bondad o la maldad o capacidad de dañar ~e los ap rato tele a:..
diovisivos y luego secundariam ote el contenido de los p~am '
S1vos o ra
.
d terminar en
en cuanto pudieran ser generativos. No nos interesa en s~ _caso e
.
su con. unto el fenómeno humano y cultural de la edición de ~ libro o
J
d e R a d"1ov1. 1'6n o de Televisión , como olemos •decir
nosotros,
de un programa
•
erativo de lore y apreciamientos
en cuanto pued a ser gen
.
, )' cntenos;í ya que
J
. almente upondría hacer un e tudio largo y tedio o. Bast nos con orm_u ar
tgu
, que ersar nuestra r flexión:
l
ta básica en torno a la cual ten dna
.,
a pregun
ás d
ba 'ón o reprodu ion de
. Puede la p rsona aprend 'r tanto o m
e una gra
.
O
fa voz humana; uanto d escuchar la misma oz humana ~,~en~e?
odo: ¿La generati"idad de las palabras es una cualidad u1tn~ca
d tr
o o ro
l . taxis d l IDlSmaJ
al sonido mismo y contextura de cada palab~ o a a sm
e as
rdaalabras o supone el ser producidas por el IIUSlllO ser humano para ser ~
pderamente
' genera o·vas o sea para que verdaderament se
. . aprenda medtante
d
Jlas. o uizá de la exactitud de los apara ti vos r productivos de la voz y e
~as ¡ctit~de humanas dep oda su generatividad? ~osotros por lo pronto y
por todas las anteriores razones nos ceñimos en estas hn as al er humano y no
a los animal que hablan; ni tampoco a los aparatos r productores de la v01.
y de las actitudes humanas como la radiovisi6n.

Una caracter'istica propia del lenguaje humano es el ser "inventado"; es de:
cir es producido adaptándolo a las necesidades que se le pre n~n. Aqw
rescindimos de las repeticiones colectivas que se someten a ~etermm~~ CS:
p
fi"
q",e reciben por su periodicidad un carácter ntual y religioso,
quemas JOS Y ~
, t
· do la
lema
no
lo mencionaremos especialmente en este artícu o, sien
t rob
es e P
· · temente
razón el que son reproducidos por seres humanos, cons1gw:°
, . la generatividad de las palabras no tiene ningún elemento extrano a s1 misma que
pudiera relativizar su naturaleza.

1 1

El término "inventar el lenguaje" es actualmente usado ~por todos los fil6entiende primariamente en l sentido de adaptar y
lin ... tas
1 os y
gws
Y
1 · di 'd h ano·
adecuar la palabras a las necesidades que experirnent~ e m vt uo um ~
"dades pueden ser instintivas y en este seno.do nos acercamos ~

esas necesi

· ·d d

generatividad de las palabras en ?':°eral. Toda generabvt a

pero no toda invención es generativtdad.

·

e16n·

e mven

'

.

. "d a d d e las pa Ia b ras.? En general. podríamos
deca
¿ Qué es pues la generabvt
, .smo"
que es "la capacidad de las palabras para producir un seme1ante a Sl mi
•
.
·
Las palabras tienen en pnroer
lugar una substan oa

esencia ' que enconi en
abra
misma
verbum
o
verba
en
latín;
logo
la
Pal
resad
tramos exp
a por

466

0

griego; wort o woerter en alemán; word en inglé : parola en italiano; mot
en francés. De todas estas palabras aparece claro que el ignificado común de
toda! ellas es spiraculum, "espiral de vaho ' salidas d la boca, como nubes
de rocío o sea piraciones de ,ida (o sea spiraculum vitae).

Toda palabra tiene un ontenido consciente; es de ir. del cual está enterado tanto el que habla como el que escucha. E te sentido es comprendido
por la referencia convencional a un objeto d terminado ea objetivo, sea subjeti o. Sin embargo este enterarse y estar consciente del contenido de las
palabras, ya ncierra en sí mismo una fuerza generativa que podemos explicar
de este modo: la conciencia hace referencia directa a un ' venir juntos o juntarse para dividir o cortar algo"
decir "al juntarse para comer". En toda
comida o banquete se crea una conciencia y al mismo tiempo un lenguaje; una serie de expresiones fonéticas, llamadas palabras, wo-rds en inglés;
woerter en alemán. Es decir, con el mismo movimiento en el cuál se come,
se va a hablar después; precisamente el lenguaje en lo niños p queños comienza a existir teniendo como contenido la acción de mamar o beber. Más
aún1 la lengua significa eso: el toparse el músculo llamado lengua con los
dientes; ya que la palabra lengua viene de la raíz que significa paladear o
saborear1 lo cual consiste precisamente en limpiar el alimento de los dientes
una vez que se ha dividido con estos. Explica la palabra conciencia la referencia a las expresiones "partir el pan"; "compartir el pan"; "partir el pastel";
etc., etc. Como es evidente, cuando se come e hacen exactamente los mismos ademanes que cuando se parte el alimento; con los dientes se parte
el alimento que se ha tomado ( cortado o partido) y con la lengua se cataloga
su sabor, bondad, etc. De aquí también el contenido psicofilológico de "darse
cuenta"; "tener razón" y otras expresiones semejantes. La cuenta y la raz6n
es la medida de la parte que se corta o se separa para sí mismo o para otro
de los que "se han juntado''¡ de los que "han comido" ( nótese la relación
casual o no de la palabra española comer con el verbo inglés to come y con
el verbo alemán zu kommen) . tsta es igualmente la base psicofilológica de las
palabras "madre' , matemáticas y otras semejantes. En el lenguaje tenemos
la repetición d lo mismos sistemas y mecani mos usados para comer; repetidos mediante una síntesis vital y consiguientemente en orden y para bien
del individuo mismo que habla. e repiten por tanto para indicar la necesidad
de alimento o para repetir una situación afectiva o emotiva desarrollada en
torno a la acción de alimentarse, es decir para satisfacer Wla necesidad de
"estar junto con" o "juntarse con'' o también "comer", etc., etc.

Con esto ya podemos darnos cuenta que el lenguaje es generativo; ya que

sirve para generar,

para "hacer otro semejante a sí mismo".

467

�Hacer otro "semejante a sí mismo" tiene por lo di ho hasta ahora un significado bien concreto y determinado, es decir 'repetir una situación afe tiva
0 emotiva mediante la repetición de un sistema o mecanismo o compl jo de
movimientos de la boca y de la faring hablando en eneral".
Diciéndolo de otro modo toda palabra tiene un ignificado convencional;
pero también un significado simbólico, es decir expresado al mismo tiempo que
ese significado convencional; el significado simbólico es el que es ~ ~ t e
generativo, por el mismo hecho de hablar expresa una ~ecesidad mstmtiva, Ja primera de las cuales es la referente a la misma serie de partes del
cuerpo puesta., en movimiento para hablar, com~ son la _boca, ~ len~a, loa
labios, la faringe, etc., iempre dentro de una sei:e ~e. realidades mtencionales,
dirigida! y originadas para el bien de todo el md1V1duo humano.

De t modo la g neratividad de las palabras
origina de la actividad
misma del organismo humano, que al exp~se ~ rba~e~~' crea otro ~mejante a sí mismo, repite vitalmente una situación m.suntiva de esencial
· portancia para la existencia del individuo humano; con lo cual logra
:cer un semejante a sí mismo, o sea, una actitud o _serie de ac~tudes de
sí propio y al mismo tiempo logra una reacción semeJante en qw~ lo es-cucha, ya que el oyente comprende lo dicho mediante 1~ refere~~ a una
necesidad común, como es la de alimentarse, tanto on alimento solido como
con alimento líquido, es decir mediante la referen ia al papá y a ~a mamó
en último termino mediante la referencia al movimiento de lo labio de la
~ . de la lengua, de la faringe, etc. La generatividad consiguientem':°te
es en un doble aspecto, con referencia al sujeto mismo que habla y al SUJeto
con quien se habla; en toda comuni ción verbal por ~to,_ en&lt;:°n~
sentidos o significados, uno de lo cuales es una ~m~caoón m~tlntlva,
, ·
te posible mediante la refer ncia a la expenenc1a de la vida huurucamen
·d d
· .:-ti·va&gt; mediante
la referencia a la vida instintiva o a las neces1
mana lDSLlll
·
'd a es
instintivas propias de todo individuo humano, dotado de cuerpo uru o _n~
sariamente a una alma racional, o en 1 peor de los caso a una expenen~
de 51 mismo, de )a cual no pued prescindir y mediante la cual determma
su propio destino.
La generatividad de las palabras hace referen~. en ~rimer término, a _lol
ecanismos sistemas o complejo usado para re 1b1r alunento, tanto ~qwdo
m
s6li"do' 0 también para rehacer una situaci6n afectiva y emotiva •
como
,
.
, .
d ·
· ti6
mejante a la cual se recibió alimento liqwdo º. solido, es ecir, ~
satisfechas sus necesidades de alimento líquido o s6lido, con lo cual ~
recibió seguridad y en un orden tan primitivo ~ o~ginal que al ~
tiempo recibió el sistema básico para toda comumcaoón humana posteri«

468

con aus sem jantes y con las cosas. in embargo, mediante la semejanza
de unos sistemas con otros, de unos mecanismos con otros, de unos complejos
con otros, de una serie de actitude con otras, el significado de ]as palabras,
su capacidad simbólica, su carácter generativo,
extiende igualmente a
todos ellos, acomodándose vitalmente a unos y luego a otro . eamos más
concretamente cómo:
La boca. Esta palabra es, en español, la que se u a para indicar I órgano
del h.1bla r también mediante el ual
alimenta el individuo humano.
Proviene de la palabra latina Buceo cuya raíz podría ser *Bue, que tiene
el significa.do de cavidad, de hueco d entrada, etc. Con este significado
general la palabra se puede aplicar a todas las partes del cu rpo que tienen
la forma de cavidad, de hueco y d entrada; así por ejemplo se habla de
boca del estómago (lo cual, por otra part , no deja de ser una tautología,
ya que boca y estómago vien n a ignificar lo mismo; stómago es derivado
de la palabra griega Stoma); buscando una aplicaci6n más vital del término,
encontramos que en ingl' la raíz Bue
encuentra en forma de Buck y en
alemán en forma d Bock, lo ual hace referen ia directa al Tragos griego
(de ahí tragedia) ; o
a la máscara que usaban los actores 'trágicos"
en la representación de las obra trágicas. El Tragos griego hace, por su
parte, referencia a la máscara que usaban Jo actores a la "persona" (sonare
pe,), hecha de piel de cabra o d cabrito. La palabra Cabra -o Cabrito-.
por su parte, tiene el significado de un animal que usa la boca para comer
de una manera singular, por antonomasia. De la misma raíz tenemos la
palabra Vagido, el lloriqueo de los niños aJ nacer · Vagido, en latín Vagitu ,
tiene su origen en Bue, igualm nt .

De la boca pasamos pues, a otras cavidadc del mismo organismo; sin
tmbargo, mediante la evolución de las palabras es decir no directam nte;
ya que de Boca Ucgamo a la angu tia, al dolor, a la aflicción, sentimiento
todos que ya no
r lacionan con la Boca, jno con e corazón, con el
pecho, con la entrarías ; pero d e te modo teniendo una ref rencia directa
a otras fun ion y 6rganos del cuerpo, qu guardan una mejan7,a con la
boca y todo los ro canismo y funcion a tivadas por la nec idad y satiafacci6n d la n
idad d alimento tanto sólido como liquido. De aquí
ya no es difícil pa ar a otras vidad d 1 u rpo, orno por ejemplo, )os
labios vaginales: 1 vago · etc., te. D t modo lo generati o d las palabras actúa continuamente
bre la persona misma que habla
obre la
J)Crlona a quien se habla.

La verdadera comunicación humana In que es válida

y soluciona

el pro469

J

�blema de la necesidad de contacto, de seguridad y autosuficiencia; la que es
básicamente el origen de la actividad social; del fenómeno Venir (to
come en inglés) y del fenómeno "juntarse" o estar juntos; la que hace
posible las iglesias y las asambleas; las comunidade y organizaciones; los
pueblos y las naciones; depende totalmente de esta cualidad llamada generatividad de las palabras, es decir de la capacidad de "hac r a uno emcjante a sí mismo".
Toda palabra por más que sea abstracto u significado y esté lejano de
la mente de quien habla el expresar una necesidad de alimento o de seguridad o de comunicación y contacto, dice relación n ce aria a la necesidad
instintiva de recibir alimento líquido o sólido. eamos un ejemplo: la palabra Ser. Esta palabra se usa sobre todo en Metafísica o en Ontología
para expresar al ente a lo contrapu to a la nada. Su significado es tan
abstracto que no es fácil encontrar la persona que pueda definirlo. Esta
palabra tan abstracta se dice en griego To einai · en francés Etre; en
italiano Essere; en alemán Zu Sein · en inglés To Be. Del estudio de
todas estas palabras encontramos que el significado común a todas ellas es la
misma que la de la palabra Madre. Es evidente la relación pues, de esta
palabra con la necesidad de alimento tanto líquido como sólido. Del mismo
modo encontramos que el niño succiona el alimento del pecho materno o
su ustitutivos. El niño recibe la esencia del pecho de su madre; ahora
bien, esencia es al mismo tiempo el sustantivo del verbo ser como es evidente.
Lo más abstracto consiguientemente tiene relación cuando
e,q&gt;resado en
palabras con la necesidad de alimento tanto liquido como sólido.
Aquí encontramos nuevamente la generafü,ídad de las palabras; la generatividad en este caso consiste en mover al que escucha mediante las palabras
que son como cla es que encierran en sí mismas las capacidades necesarias
para mover. Las palabras, digo son como claves en cifras que al pronunciarlas el que habla las inventa y emite¡ quien las recibe u oye las descw:"
y al hacerlo se mueve mediante ellos· llevan antes que nada un mensaJe
básico para ]as necesidades básicas d I individuo humano.
Lo generativo se e"'Presa en latín de modo semejante a como se expresa
la acción de hablar; como ya decíamos al principio. De este modo fertur
es "se habla"; lo cual es lo mismo a "ser engendrado"; ser generado · es
decir al Hablar e Hace uno semejante a sí mismo, hacer uno semejante 1
sí mismo, tanto en el que habla como en el que escucha.
Las palabras identifican al que habla con el que escucha y consigo :mismo,
La identificación es un proceso intelectual, yóico ( egol6gico) , mediante el

470

cual dos elementos o dos individuos --de los cuales uno es sujeto y otro objeto- se activan en su ser propio. La identificación por tanto no supone una
desaparición de un elemento y el engrandecimiento del otro elemento; sino
que ambo elementos, personas, egos, se mue en mutuamente en orden a su
propio ser y dentro de su propio ser. La gcneratividad es también por esta
razón un proceso de identificación ya que con las palabras tanto el que
habla como el que escucha "hace un semejante a sí mismo.,, es decir "hace
una identidad·'.
Esta cualidad de la generatividad de las palabras no siempre es bien
aceptada; de alú las épocas de la humanidad en las cuales masivamente
se pensaba en el silencio como la alternativa más necesaria para oponerse
a las palabras, a la opinión, a la calumnia, a los efectos dcsa trosas o onsiderados como tales del uso de la lengua. Sería interminable I traer a
cuento, aun brevemente, la cantidad de escritos antiguos y modernos sobre
la disciplina de la lengua, sobre Ja asccsis que el bien hablar exige; además
de los tratados sobre gramática y literatura; sobre retórica y oratoria.

Es además interesante la erie de xpresiones e.xj tentes en torno a ]as
palabras, a la palabra, como alimento obre todo cuando se trata de predicar, enseñar, hablar en público, escribir, comunicarse masivamente. e le
llama "pasto para el alma' ; "alimento del espíritu", etc., etc. Con los medios
de comunicación de masas, este aspecto parece haberse perdido y el espectador en el cine, o el radiovidente, se siente más bien inclinado a comer
golosinas cuando ve una película o su programa favorito de televisión o
radiovisión.

De la capacidad generativa de las palabras se ha aprovechado siempre
la humanidad para hacer el bien al ser humano, y así como se abomina
de las palabras, igualmente se las bendice cuando son portadoras de paz, de
tranquilidad de Juz y de armonía. Cuando de un modo sist mático se u an
las palabras para hacer bien al individuo se originan las técnicas de la
palabra -entre las cuales se encuentra sobre todo 1a Psicoterapia verbal
Y otras semejantes- con las cuales, mediante las palabras, se cura a la
persona sus enfermedades y debilidades. Tal técnica es posible mediante
la cualidad de las palabras llamada generatividad.
Otro elemento que se desarrolla mediante las palabras es lo que podríamos
llamar la supervivencia del "semejante a sí mismo ', en quien habla y principalmente, en quien escucha. Puesto que las palabras "hacen un semejante a
si mismo", la persona que habla comienza a vivir mediante su semejante en la
persona que escucha. De este hecho se deduce que las palabras nos conducen

471

�al conocimiento no sólo del ignificado convencional de las palabras, sino
también de la personalidad o persona que dice las palabra o habla. .~ te
conocimiento es po ible gracias al "uno semejante a sí mismo" que e ongma
en la persona que escucha u o ,e las palabras. Más ~múnmente te fenóm no
expresa diciendo que
forma el oy nte una una en d la-~ _na
qu habla. E a im en s vital, e d cir, no s estática tampoco ftJ : smo
que ,-iv iguiendo la vida cl la persona oy te, a tal grado qu no tve_ la
persona que habla jno la persona que scucha. Estos fenómenos ~ n ron 1go
una seri de probl mas p icológicos muy importantes y que se estudian cuando
e trata sobre el conocimiento o la capacidad de conocer. El problema más
importante es el problema de la pro ia indiv~dualidad,, qu: se ve amenazada
por el mismo hecho de encontrar a un
Jant en SJ _rrusmo; d . te conflicto se originan las llamada defensas gológi~as, ~ons1st~ntes ~~nente
en asegurar la propia personalidad frente a la mvasi6n o mtromL ton del semejante creado por las palabras en la persona que escucha.
El pr blema se ha e todavía más intrincado cuando la persona confunde •
quien le babia con una persona superior a sí mismo, a su padre o a su madre
0 alguna otra persona mayor en edad o en algun~ o algunos de 1~ aspectOI
de su vida. De este modo el oír exacerba los conflictos de personahdad. de la
propia individualidad y de la propia identidad. Aunque este f en6m_ no ~
entenderse también desde un punto de vista diferente, como alunentaci6n
de esas relaciones del individuo que oye; pero, el significado convencional
guiría siendo el mismo y únicamente sujeto a las modificacion
hechas
por el significado simbólico.
La ausencia de problemas upondría en I oy nt la a ptación d u supervivencia en la m ote o en la p rsona de las d más g ntes o d los demál
n general; dando de este modo parte de í mismo. a lo~ d ~ con los
ya de por sí mismo tiende a r pariente, uno, amigo, igual; ,el a u vez te~
dría que tar dispuesto a ten r n í mismo parte d_e los d ~as con 1 uaJcs
igualmente tiende a ser igual uno, s mejante, panente, arrugo.
La ausencia de e ta disposición a dar parte de í y recibir parl &lt;l l01
demás conduce a la onducta antisocial; a la condu ta d lictuosa
criminal~ a la conducta demente o a la locura·
decir, a la catatonia, a la
esqu~frenia o a la paranoia; a una detención del proceso. ~tal humano.
dentro del cual se encuentra la necesidad instintiva de parttopar, de trllcender a los demás el propio ser humano.
La generatividad de las palabras explica el porqué éstas han sido ~
en todas las religiones en sus rito ; en todas las culturas en sus monumentoli

472

y IObre todo en sus leyes y en su vida jurídica, ya que es el derecho el gestor

mú importante de la cultura, desde el momento que toda su fuerza se encuentra precisamente en el respeto a la ley, a las f 6nnulas en que la misma
se encuentra participada.
La generatividad d las palabras
igualmente fuente de magia y de poder
oculto; de los cuales en toda la historia se ha servido igualment la humanidad para hacer el bien y, como en todas las cosas, para hacer también el
mal. Las fórmulas mágicas, los ensalmos poderosos, no deben a otro ser su
fuena, sino a esta capacidad de las palabras llamada generatividad. El aspecto
más importante de este fenómeno de las palabras ulta ser su eficacia oculta, es decir simbólica· lo significado convencionalmente por las palabras, quizá
no pueda ser entendido por el oyente; pero el significado simbóli o será ciertamente captado o comprendido por 'l. A i se explica que una persona esté
atenta a lo que estamos diciendo y sin embargo no entienda lo que estamos

diciendo.

Tanto más
aleja el significado convencional de las palabras del significado simbólico, tanto menor es I número de personas que lo pueden comprender y entender y \-Ícevcrsa: tanto más el significado convencional
acerca
al significado simbólico, tanto mayor e el número d personas que Jo comprenden y lo enti nden. Esto explica el éxito de las grand obras de literatura que ya n su tiempo
tienden entre multitudes inmensas, sobre
todo despué d 1 invento de la imprenta; la misma explicación tienen en nu stros día

las películas cinematográficas vistas por millon de persona d •
todas las edades y de todas la culturas y capacidad . Ej mplos notabl son
Tiburón y La Guerra de las Galaxias. E cierto que en la cinematografía juega un papel muy importante la fotografía; sin embargo, la parte de los diálogos
es muy importante; además d que el pod r de simbolizar no es s6lo de las

palabru.
uestras reflex:ion sobre la generatividad d las palabras pu de on retizarsc más todavía, analizando su fica ia n la conducta mi ma del oy nt
ya que como hemo dicho la encratividad crea un semejante a sí mismo, primero en quien habla luego en quien CSC'Ucha. En el que habla como ya
decíamos, al hablar pone en juego la necesidad instintiva y básica, coincidente con la de lo animal irracionales, de aferrarse, de agarrar, d 11 Yal1C a la boca d soltar y d buscar de nuevo. Esto se llama en Psicología
Profunda (Szondi) impulso o instinto de contacto. La rie d a tos que se
llevan a cabo para tomar aliment crean la capacidad para formar las palabra, Ma, Ma · Pa, Pa; al pronunciar la cuales no 1o emiten los sonido
dicboa, sino también crea una situación psicol6gi parecida o semejante

473

�a aquella en la cual el niño es alimentado; después siempre que el niño necesite no sólo alimento, sino simplemente sentir la situación del ser alimentado repetirá los mismos mo irruentos que entonces, hasta llegar a ser el
mismo sujeto de contacto como lo eran sus padres y sus protectores. Más aún,
1 movimiento o serie de movimientos hechos para decir Ma, Ma; Pa, Pa,
&lt;'nera movimiento en otras acciones del mismo sujeto consistentes en último
término en dar y recibir; en abrir y cerrar; en llenar y vaciar.
La generatividad de las palabras no debe. confundirse con la genética_ No
suele hablarse de que las palabras sean genéticas y sí uele de~e que sean
generativas. o es que debidamente explicado el ténnino fuera inadecuado
usarlo para cualificar las palabras; sino que no suele indicarse como cualidad
genética, sino la propia de los seres vivos en sí mismos; pero no lo que ellos
hacen como son hechas las palabras. Adecuadamente explicado el término
sí puede referirse también a las palabras; en cuanto que las palabras de cada
cual estén caracterizadas por sus propios genes; no creo sin embargo que en
la actualidad haya algún método o técnica mediante el cual se pueda descubrir la carga genética de las palabras de un individuo humano; aunque no
dudo que con asiduos estudios se pudiera llegar a reconocer los componentes
enéticos de una persona mediante el conocimiento de sus palabras. Por tal
razón al aplicar la palabra genético a las palabras habría que decir más bien
no "genética de las palabras", sino genio de las palabras, lo cual es muy diferente a la generatividad de las mismas como ya hemos explicado; las palabras
n sí mismos no tienen ninguna cualidad genética; sino más bien las palabras son cualidades genéticas del individuo humano parlante.
Por tan.to al hablar de Psicología Genética hay que hablar de las cualidades genéticas de la Psiqué; lo cual es muy diferente a decir que la P iqué en
sí misma, en abstracto, tenga cualidades genéticas. Es decir, las cualidades
genéticas de un individuo se encuentran o pueden encontrarse también en su
Psiqué; pero no existen cualidades genéticas sin individuo, por más psicológicas que sean.
Aunque parezca evidente no lo es, sin embargo, el pensar que la Psiqué
no es un fenómeno social sino un fenómeno vital, en este sentido animal
y en cuanto espiritual o racional, lID fenómeno anancástico, lo cual no es
precisamente social, aunque en él se trate de muchas o varias personas, es
decir los mayores, antepasados, padres, abuelos, etc., de cada individuo. El
fenómeno social, por más que en virtud de la raíz Soc (Som) pudiera eD•
tenderse como la unificación de varios elementos en uno solo, no lo suelen
entender las lenguas de la Psiqué, sino de varias, más de una, Psiqué. Al
tratarse de organismos vivos, la tendencia de los organismos es moverte

474

para sí mism?s, o sea, en orden a su propia vida y perfeccionamiento, 00 en
orden a la ~~da de otro organismo ni en orden al perfeccionamiento (llevar
a cabo el vivir) de otro organismo.
La Psiqué, por tanto, no es un fenómeno místico extra individual. s6lo en
p~abras m~y estrictas, en cuanto al nombre con que suele expresars~ la acti\ldad y me;or, en cuanto a la descripci6n que suele hacerse de la actividad
3cnética, podría decirse que es una actividad mística. La realidad o fenómeno místico en este orden de las palabras, serían más bien las supervivencias
de la prrsona que habla en la persona que escucha, en la cual como ya hemos
e~resado,, co~enza a ~vir y a seguir la suerte del mismo. Quien habla part~cipa de Sl ~ o a qu1en escucha, con el cual comienza a ser uno, igual, pancnte y armgo.
P~ede ll~se ~~tica y miste~osa esa supervivencia en cuanto se logra
mediante una UlID1s1on de los sorudos en los oídos de quien escucha• no es
en ~ mi~a una vio~ón de la individualidad de la persona sino
perfeccionamiento del sentJdo del oído, ya que mediante el oír el sentido del
oído lleva a cabo su funci6n orgánica.

:in

M~dernamente se ha hablado mucho de la generatividad de la gramática•
no directamente de las palabras; sobre todo con la aparición de los libros
de NoA.M Cn~MSKY de los cuales es el primero Sy11tactíc lS'tructure, en
1957. Hablar drrectamente de la generatividad de las palabras ha aparecido
hablando en general hasta la fecha como un trabajo anticientífico y fuera
c~c época y se prefiere hablar de la semántica, de la gramática, de la gramática comparada, de la semiología y otros muchos aspectos. La teoría de
Ca~MSKY es directamente sobre la gramática llamada por él "transfor~acional"; de tal modo que la cualidad que él llama generatividnd se refiere
directamente a las frases; distinguiendo dos clases de O'eneratividad una
"débil" (weake en inglés) y otra "fuerte" (strong). La p:·unera se entiende
aquella que es capaz de producir frases gramaticales y la segunda la que además sirve para producir frases no-gramaticales.
Prescindiendo de la signüicación lingüística, filosófica y psicológica de la
teoría chomskiana en general y sobre el concepto de generatividad de las reglas gramaticales en especial, el problema verdaderamente importante se
encuentra según mi opinión en el concepto mismo de genera.tividad de las
reglas gramaticales; es decir, la generatividad que nosotros ponemos en las pa~bras -según este concepto-- se encuentra en las reglas gramaticales que
ngen una lengua determinada. Al hablar de las reglas gramaticales, necesariamente nos encontramos con la. psicología o sea la ciencia de la conducta; de tal

475

�modo que las reglas gramaticales aparecen como las ~ormas de educación,
que más tarde se convertirán en las normas morales directoras de la ex_presi6n de los afectos y sentimientos morales, finos y referentes a la sexualidad
( Szondi). Según esto hay frases ( las gramaticales) que son débi~ente generativas se refieren levemente a la idea general de la generacion, a los
actos p~pios para la generación, a la actividad sexual. En cam?io las normas fuertemente generati: ~, se refieren a las frases (gramaticales Y no
gramaticales) fuertemente relacionadas con la generación y lo~ _concep_tos
cercanos a esta idea. La idea de fuertemente generativo hace qwza relación
a un contenido no simplemente sexual sino además agresivo. Nuestro modo
de pensar -aunque prescinda de dar ~ juicio sobre
teoría ~e CHOMSKY
por Ja razón, sobre todo, que ha modificado sus teonas postenormente- es
más bien que la generatividad es inmediata y directamente de las_ palabras
y no de ]as reglas !ITamaticales; o sea, las normas o reglas gramaticales son
posteriores a las palabras, de tal modo que su generatividad pertenece ~ las
palabras mismas y no a las reglas gramaticales; por más que el ambiente
psicológico de )as palabras y de las reglas sea. o pueda ser el mismo: Quere-mos repetir que nuestro conocimiento de CHOMS~Y se reduce ,exclus1vamen~
al concepto de generatividad y no a toda su teona o sus teonas en general.

;ª

Nos hemos referido exclusivamente a la generatividad de las palabras e~
el complejo O sistema de movimientos producidos en la necesidad ~e la alimentación; pero como ya apuntábamos, el mismo sistema o compleJo_ se acomoda a otros sistemas con movimientos parecidos. En esta capa 1dad de
acomodabilidad encontramos la base para la cualidad de simbolizar de _1:15
palabras. Hay algunos autores que reducen esa capac~da~ _de acomodac1on
y consiguientemente de simbolizar al aspecto se~al_ ~el 111d1v1duo ~UID~O; es
·
toda palabra al mismo tiempo que el s1gnif1cado convencional se end ecir,
en
,
. ..
.
contraría un significado e.'q)resado al mismo tiempo que el (s1gnificado sunbólico) y el cual se referiría a las necesidades sexu_ales directamente y no
indirectamente como pensamos nosotros a las neceS1dades orales de aferramiento y de alimento.
Huella de esa otra teoría la encontramos en una nota de Freud que dice asi:

"Aquello que en la actualidad se encuentra enlazado por ~n_a. relación
simbólica, probablemente se hallaba unido, en épocas pmnitwas, por
una identidad de conceptos y de expresión verbal"; sigue así:
, Para estas ideas cfr.
Introduction.

476

GRBENE,

Judith, Psyeholin¡uistics, Pinguin Boob, 1972.

"Esta concepción sería corroborada en forma extraordinaria por una
tesis del doctor Hans Sperber. En Ueber den Einfluss sexueller Momente
auf Entstehung, und Entwicklung der Sprache (La influencia de los
momentos sexuales en el origen y el desarrollo del lenguaje), ]mago, 1,
1912, Sperber opina que todas las voces primitivas designaban objetos
sexuales, habiendo perdido ulteriormente esta significación sexual al
pasar a otras cosas y actos que fueron comparados con los sexuales."~
La referencia a las voces primitivas es en cierto sentido también aplicable
a los origenes del lenguaje en cada persona; aunque naturalmente el proceso
de ese primitivismo actual, por así decir, a una introducción al ambiente paterno y familiar y hogareño, sea incomparablemente más rápido que la evolución que en la historia de la humanidad ha sufrido el mecanismo, sistema
o complejo de movimientos en torno a la necesidad de alimento.
únicamente hemos puesto un ejemplo de la generatividad de las palabras,

pero un ejemplo que es necesario&gt; como es necesaria la referencia a la
boca y a sus partes al hablar del lenguaje y de las palabras. Podemos sin
embargo tomar cualquier palabra y analizar su capacidad generativa. Veamos por ejemplo la palabra Libro. Esta palabra se deriva de la palabra latina
Líber; en otras lenguas tenemos sonidos semejantes: en francés Livre; en
inglés Book; en alemán Buch; en italiano Libro. En griego tenemos la palabra
Biblos. Prescindiendo de la semejanza del 1ocablo que se usa para indicar
la parte del cuerpo de los rumiantes, busquemos de qué modo se encuentra
dispuesta la generatividad en esta palabra.
El signüicado convencional de la palabra es perfectamente bien conocido y
consiste esencialmente en la unión en cuadernos, uno sobre otro, de hojas
impresas antes.

El significado convencional nos hace pensar en esa idea; sin embargo el
significado simbólico, en el cuaf se encuentra la cualidad generativa de la
palabra lo debemos de indagar de la situación psicológica o emotiva que es
revivida o repetida por la palabra misma. Ya de antemano sabemos que
esa situación psicológica se refiere a la necesidad de alimento en general,
al aferrarse al objeto, al ll~várselo a la boca, a succionar, masticar, luego
dejarlo y buscar otro. La palabra Libro por tanto tiene necesariamente
alguna referencia a ese conjunto de actitudes. ¿De qué modo concreta1 Fu.u», S., Obras Completas, vol. 111, Editorial Biblioteca Nueva, Barcelona,
1967, p. 160.

477

�mente? Si atendemos a la semántica, es evidente que el concepto de libro
se refiere a palabras impresa y por consiguiente die r ladón nccc aria a la
necesidad de alimento o d contacto n general. o b::i. ta sin embargo; es
necesario encontrar una relación más concreta y d terminada para poder
hacer evid nte la cualidad generativa de la palabra misma.
La raíz de la palabra Libro es doble: por una parte Lib junto con la terminación er (ro, re,); por otra parte tenernos la raíz bu con la adición ch (k)
que en griego es bi, bli y en inglés boo. El conocimiento de la raíz n~ acerca
metodológicamente a la serie de actos del complejo dicho. Efectivamente, la
raíz Lib se usa para indicar la acción de amar,_ desear gustar, agradar; de
este modo Libro viene a significar "lo que selecciona, gusta, agrada" o bien
"lo seleccionado, gustado, agradado, amado". tste es el significado de la
raíz Lib o Lub; en cuanto a la raíz, Bi, Bu, no tenemos ahora datos concretos, por lo cual bástenos con la anterior.

Para llegar a la esencia ~sma_ del fenómeno hemos tenido que prescindir,
naturalmen_te, en un trabaJo de mducci6n y de deducci6n, de otros muchos
elementos Junto, a .los cua.Jes se encuentra incluido este fe nomeno
,
d e 1as
palabras; no sena, sm embargo, difícil hacer una síntesis para encuadrar este
fenómeno en todo el context.o de la Gramática de la Litera.tu
d I p ·
d 1 0
.
ra, e a s1co1
og¡a, ~ a raton~, de la Antropología, de la Filosoíía y del Derecho.
pe~ sena un ~baJo largo y daría materia para un volumen de no pe~
quenas proporciones. Bástenos por ahora, pues el haber indicado aJ
'd
, ·¡
,
'
gunas
1 eas ub es -as1 lo esperamos-- para indagar más ampliam t
.
en e y en mayores
1

p_r~~r~~nes la naturaleza de las palabras, sobre todo en sus relaciones a la
avilizac'.on _de nuestros tiempos y aprovechando los inventos y conclusiones
de las c1~cras modernas, tanto en el campo de Ja técnica, como en e1 campo
de la psicologia profunda, que al descubrir 1a naturaleza de las necesidades
humanas, alienta y fundamenta la grande esperanza de su satisfacción tanto
en el orden de los energéticos, como en el orden de Ja alimentaci6n' de 1a
humanidad.
1

Si la palabra Libro significa "lo seleccionado; lo amado; lo agradable,
etc.", ¿qué relación tiene este significado concreto con el s.istema o complejo de Ja necesidad de alimento? Ya en este momento aparece evidente
que la acción de tomar alimento exige precisamente antes que nada aferrar
o seleccionar el alimento o la fuente de alimento; de este modo, al decir la
palabra Libro significamos en primer momento el objeto llamado así, ya que
ésta es 1a significaci6n convencional inmediatamente transmitida por la palabra. Además de esta significaci6n tenemos el significado simb6lico, transmitido
al mismo tiempo por la palabra, por el hecho de tratarse de una palabra
con determinadas letras; esto equivale a decir que al oir la palabra "hbro",
se genera en nosotros al mismo tiempo en cantidad más o menos grande la
necesidad de seleccionar, de preferir, de amar, de gustar y de agradar; esto
es tan e.vidente que no es necesario analizarlo más detaUadamente.
Por lo anteriormente comentado ya nos damos cuenta cómo junto al significado simbólico o generativo, se encadenan inmediatamente otra serie de
acciones o movimientos o complejos y sistemas, que están íntimamente relacionados con el signüicado indicado. Preferir, gustar, etc., se refier·e en primer
término al movimiento de aferrar o tomar alimento; sin embargo inmediatamente se ocurre también hasta la uni6n conyugal, que suele presentarse como
la máxima preferencia en este orden.
Del modo antes analizado podríamos demostrar cómo cualquier palabra
tiene su significado llamado convencional y su significado simbólico, y como
este último es la base de la cualidad de las palabras llamada generatividad.

478

479

�HISTORIA Y SOCIOLOG1A DE UNA GRAN CIUDAD
ANTONIO POMPA y PoMPA

Instituto Nacional de Antropologia e Historia

Los ÜRÍGENES DE GuANAJUATO. Mucho se ha especulado en dimensión de
fantasía acerca de los orígenes mestizos de 1a histórica ciudad de Guanajuato;
algunos los sitúan en los comienzos de la conquista española, otros fijan
fechas posteriores, y todos ellos fundan sus aserciones en supuestos con aparentes visos de verdad, creando una serie de hipótesis que no vislumbran
históricamente la realidad del fasto.
S61o la investigación en las fuentes, con criterio y cultura histórica; la
valoración del aporte de las fuentes y la exégesis completa y metódica del
fen6meno, podrán dar las efemérides precisas de este acontecimiento.
Únicamente de esta manera se podrá lograr una precisión histórica en el
acontecimiento de los orígenes del Guanajuato mestizo, que de los orígenes
de la población indígena pre-hispánica se remontan a un período que aún
no han podido precisar las ciencias auxiliares de la Historia, como la arqueología, la etnología antigua, la lingüística y la antropología física. Sólo
una que intuimos protohistórica avisora con unos importantes vestigios, un
horizonte de antigüedad remota, y de ellos tampoco se puede a~irmar su
}X)Sici6n en lo positivo.

En esta situación de incertidumbre dentro del conocimiento de los orígenes mestizos de la ciudad de Guanajuato, procedemos a esta disquisición
histórica.

•
La dramática epopeya que hace ciclo trascendental en la conquista española
en la Mesopotamia del Bajío, clave en los orígenes de poblaci6n sedentaria en
481
humanitas-31

�la región, ]a llevan al cabo porciones de 1a caballería de don Nuño Beltrán
de Guzmán, después de cruzar posesiones de matlatzincas y purépechas.
Así se puede conjeturar 16gicamente al conocer el texto de la Tercera
Relación anónima de la jornada que hizo Nuño de Guzmán, y así lo entien.
den en sendas Crónicas don Matías de 1a Mota Padilla y Fray Antonio Tello.

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En este escenario que cubría la flora se ubica Guanajuato, de cuyos ha·
bitantes remotos nada se puede afirmar con sentido evidente, aun cuando
hay manifestaciones arqueológicas de un horizonte magalitico y una tradi•
ción acerca del culto zoomorfo como símbolo de la fecundidad en los aledañol
al Paxtítlan mexica (lugar antiguo en la lengua náhuatl), y la historia
antigua apunta a incursiones toltecas, otomíes, mexicas y pu.repechas de cuya
invasión nos queda el nombre del lugar, Guanajuato, de dos raíces dialectales
Kuanas, que significa ranas y juata que significa cerro, donde está el cerro
de las ranas, y nos quedan también otros indicios como yácatas y coecillos en
la hacienda de Cuevas y cúes, plataformas y cerámica en diferentes Jugares
aledaños, ésta desde el teotihuacano y otros horizontes como el de occiden~

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En un depósito sedimentario de edad terciaria, seguramente del miocenGi
es donde ahora se asienta la ciudad; depósito constituido por fragmentos dit
acarreo de granitos, sienitas, pizarras arcillo as y rocas volcánicas unidGI
por un cemento arcilloso rojizo.

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"Partió Nuño de Guzmán, de Puruándiro -dice la Tercera Relaciónque es postrero pueblo de la provincia de Mechoacán, hada los teul s chlchimecas en diez del mes de febrero, año de quinientos y treinta. . . y llegó
al río de Nuestra Señora de Buen Paso (Lerma) ... Allí se detuvo tres
días, uno más o menos ... " Además, el propio uño afirma en su Relaci6n
al Rey, que fue "seis días por despoblado, la mitad dellos por el río abajo..."
y es de suponer, como lo hace el historiador López Portillo y Weber, los ot:rol
tres o cuatro días lo hizo al norte, y así coinciden y lo parece a los cronistas
Tello y Mota Padilla.
Luego, después de cruzar e] río de uestra Señora de Buen Paso, o sea
el Lerma y la región de una Mesopotamia mesoamericana -el Bajío, ~
irrigan con amplitud en distribución trapezoidal el Lenna, el Laja y e(
Turbio-, los conquistadores españoles Uegaron, subiendo las estribaciones dt
la sierra, al lugal' en donde ahora se aposenta 1a ciudad de Guanajuato,
región de poderosa formación sedimentaria que la constituyen pizal'ras arcillosas despro istas de restos fósiles, que sirven de caja a la mayor parte de
los criadores minerales que e encuentran en eUa. Sedimentos que se conjeturan de edad precretásica.

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�además de monolitos desde el arcaico, y objetos líticos, y contribuciones ~
fósiles que bien estará investigar para precisar si hubo contemporaneidad
humana.
S6lo don Pedro Goozález, don José Guadalupe Romero y don Lucio Marmolejo, investigadores insignes, apuntan a este ti~ de investigacío~es locales,
lo que preconiza la urgencia de investigar y ~b1car en~ cronolog1a ~orrecta
ese remoto pasado que precedió a la Conqwsta espanola,_ ~blamt nto. y
colonización estanciera que situamos históricamente en proxmudad posterial
al año 1530.
Mucho se. ha sostenido que la colonización estanciera la inicia n Guanajuato Rodrigo Vázquez a raíz del Mandamiento a su favor dado por el
rimer virrey de ueva España, don Antonio de Mendo1.a, fechado ~
ciudad de México el día tres de julio de mil quinientos cuarenta y SCll,
mas hame parecido qu este documento no es inicial en los orígenes de
Guanajuato.

~

Pero Núñer, Maue de Roa. Recordemos que uño Beltrán de G ~
· TVKP,oiones de matlaltzincas y purépecha , y al hacerlo por las pnmeras
cruzo r .
1
~6 en
estuvo en estancias recién concedidas a Pero úñez, qw~ e acomp~
la expedición a la Nue a Galicia, según onsta en la nómina de los Jmetes.
Este Pero úñez, que algunos por error llaman Pedro_ ~uñoz, era n.a~
de la Villa de Roa, médico o curandero de palabra lDSllluante Y facil Y,
además, escritor de croniquillas; hijo d Alonso, Maestro de Roa Y de
Catalina Bennúdez.
El soldado cronj ta, Bernal Díaz del Castillo nos lo describe con donaire
al narrar que era vecino de México, qu se d ía el Maestro de Roa; ya
era hombre viejo, con un gran lobanillo en el cuello y _cuatro palmos de
tatura • como t nía nombre de Maestro de oa le d cian adrede
de Rod~ y este comisario fue el que el Marqués (Hemán Cortés) hubo
enviado a llamar a Castilla y llegó a u va E paña en 1528 para que le
cura el brazo derecho que tenía quebrado de una caída de caballo, despu&amp;
que el conquistador vino de las Hibu ras, y porque vi~ies~ a curarle, el brazo
se le pagó muy bien dándole encomiendas en pueblos m~geoas y a.si des~ués
fue a Castilla a curar a doña María de Mendoza, muJer de don FranCIICO
de los Cobos Comendador Mayor; y al Cardenal Sigüenza, Presidente de
Indias, con que más que éxitos curativos consiguió fama y posición de mú!·
tiples estancias en la ueva España, ya en la matlaltzinca, ya en las chichimecas.

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Mucho se ha discutido acerca de que si los conquistadores al mando de
uño Beltrán de Guzmán llegaf9n o no al lugar donde ahora se ubica
Guanajuato; históricamente no se puede afirmar, ni negar, en vista de
que las Crónicas y Relaciones conocidas del viaje de don uño describen
explícitamente este acontecimiento, ni el lugar t nía entonces la prominencia
que hiciese obligatorio el consignarlo; mas de los elementos y referencias que
se deducen de la propia Relación de don Nuño fechada el día 8 de julio
de 1530, y de la Tercera Relación anónima de la jornada qu hizo ~uño de
Guzmán, auxiliada~ de las relaciones conexas de Gonzalo López autorizada
por AJonso de Mata escribano del Rey (3-11-1532) · la de Pedro de Carrarv.a.
la de García del Pilar, la Relación de la onquista de los teulcs chichimecas
de Juan de ámano )' la Cuarta Relación anónima y la jornada de don
uño, se puede conjeturar la posibilidad de una entrada de los conquistadores de don uño hasta el Jugar donde se ubira Guanajuato, y así lo
parecen entender los cronistas Tel10 y Mota Padilla.
En la expedición de don uño, tras el acontecimiento del paso del rlo
Lerma, parece que se oculta Pero úñez, el Maese de Roa, ¿ acaso fue a
incursionar en la región para volver a México y aparecer al ser consolidada
legalmente la colonización estanciera y el asiento definitivo de una sociedad
donde estuvo con Pero ápoli o
ápoles, Melchor Hernández Antonio
Frausto, Diego de Aguilera y otros más, en donde ya había sido propietario

Juan de Cuenca y después Juan de auc do y María Burgueño desde 1555
en que hacen traslado de dominio a Martín de Aranda?

¿ Fue antes estanciero en Guanajuato Pero
Vázquez?

úñez, que el mismo Rodrigo

Y de esta manera queda planteado un período hipotético acerca d Jos
orígenes y poblamiento de Guanajuato orno ciudad mestiza entre lo años
Primeros de la Conquista en que el enorme paí de lo "chichimecas" fue
invadido por hombre blanco y aliados indígenas d don uño Beltrán d
Guzmán, de don icolás de San Lui Montañez, ca ique indígena a rviao
de Villaseñor, de Diego de lb rra y hru.ta de Juan JaramilJo, quien obtuvo
f&gt;ro..isión n 1543 para internarse a d ubrir en la región de lo "chichi-

mecas".

Concordes están testimonios documentales en que para antes del año 1554,
que algunos autores fijan, había en Guanajuato poblaci6n de estancieros
dedicados al ganado y a la incipiente agricultura, así como de la minería,
no ajena a los otomies, purépechas, y náhuas que tuvo en no pocas circuns-

11

484

•,

85

�tancias sus primeros descubrimientos por los españoles, debido al infonne
de los propios indígenas.
Meditando las proposiciones que hemos planteado, consideramos que se
establece en los orígenes de Guanajuato una obligada división entre lo que
forma un período hipotético, y el que constituye un período estrictamente
histórico, que se inicia con la colonización estanciera que da origen a una
población sedentaria que toma después nuevos cauces con la actividad minera
hasta llegar a la consolidación de un grupo humano, que con el tiempo se
,'tlelve meta de progreso y evolución y cuyos reflejos se proyectan en la historia económica del mundo.
La Estancia de Guanajuato. Para algunos es conocido el tenor del documento que da propiedad a Rodrigo Vázquez de una estancia en las clúchimecas, cerca del nacimiento del río de Guanajuato; mas este documento,
por lo que yo he visto, no ha sido publicado en la integridad que hoy lo
damos a conocer, debido al esfuerzo inqu.Ísitivo de don Pedro fartínez de
la Rosa, quien lo ha puesto a nuestra disposición.
La estancia concedida a Rodrigo Vázquez hemos podido ubicarla por una
minuciosa confronta de documentos, en terrenos de lo que despu' constituyó
la Hacienda de Cuevas, colonización estanciera que se proyectó de sur a
norte en el caso de Guanajuato y puso las bases para el posterior desarrollo
minero.
El famoso documento dice como sigue: ''Yo don Antonio de Mendoza vi50rrey e gobernador por Su Magestad de esta Nueva España, etc. Por la
presente doy licencia a vos Rodrigo Vázquez para que en las chichimecas
cerca del nacimiento de un río que se llama Guanaxuato el río arriba una
legua encima de un cue arrimado al mismo río podais asentar y asenteis una
estancia donde de la cual e de caballería e media de tierra cerca de la dicha estancia e para el sustento de ella en parte sin perjuicio vos hago merced
para que sea vuestra e de vuestros herederos e sucesores y como en tal estancia
vuestra podais tener en ella vuestros ganados sin que os sea puesto impedimento alguno e podais labrar e cultivar la dicha caballería e media de tierra
de lo que quisieredes e por bien tuvieredes e tomada por vuestra parte
la posesion de la dicha estancia e de la dicha caballcria e media de tierra
mando que de fecho no seais despojados sin primeramente scais oido e por
fuero e derecho vencido ante quien y con derecho deba.is e podais disponer
de lo susodicho con tanto que no sea a Iglesia ni a monasterio rú a otra
persona eclesiastica la cual dicha merced vos hago de la dicha estancia e
caballeria e media de tierra con tanto que no sea en perjuicio de los indios

487

�ni de otros tercero alguno e con que en el asentar y poblar de la dicha
estancia y culth·ar de la dicha tierra guardeis las ordenanzas que en este
caso estan hechas e so las penas de ellas e mando a Antonio de Godoy Jus.
ricia en los chichimecas que os ha!!a medir y señalar la dicha caballeria e
medio de tierra en parte sin perjuicio e con que no sea en tierra e termino
de la tierra que tá señalada para la población de los chichimecas. Fecho ea
México hoy tres días del mes de julio de mil e quinientos e cuar nta · seis,
años.-Don Antonio de Mendoza.-Por mandado de u eñoria.-Antonio de
Turcios".
A continuación, damos el tenor del documento suscrito por Antonio de
Godoy en que da posesión a Rodrigo Vázquez, de la estancia de Guana.'&lt;:uato.
"En jueves quince dias del mes de eptiembre de este año de mil e quinientos e cuarenta e seis años Yo Antonio de Godoy recibí esta omisión
de u Seiioria Ilustrisima hecha a Rodrigo Vazquez de una estancia caballería e media de tierra contenida en esta dicha merced e confom1a a ella
y en el dicho dia medi la dicha caballeria e media de tierra en un río que
esta a mano derecha que viene de hacia San Miguel del dicho asiento de
estancia el rio arriba de una parte e de otra del dicho rio e por parte
de arriba esta una angostura e vuelta que hace el dicho rio e porque s ,-e.edad
que di la dicha posesión conforme a e ta merced de esta dicha parte con.
tenida lo firme de mi nombr Testigos que se hallaron presentes Antonio
de Godoy el Mozo y Diego criado del dicho Rodrigo Vázquez que es fecha
en el dicho dia mes y año susodicho.-Antonio de Godoy."
Por este importante documento que inicia el período histórico de 1a estanria
en Guanajuato, encontramos diversas circunstancias que nos hacen conjetu•
rar la posible presencia del conquistador mucho antes de ta fecha, mas téngase como período hipot' tico, que del histórico ésta es la primera fecha
evidente.

La colonización estanciera de Guanajuato hist6ricamente comprobado desde el año 1546 con el Mandatario de don Antonio de Mendoza a Rodrigo
Vázquez, agrega en 14 días del mes de agosto de 1548 la merced concedida
a Hemán Sánchez Mancera de "tres sitios de estancias donde tenga sus ganados, en términos de Yuririapúndaro, que se llaman de Temascatío al pie de
una sierra, cabe unos manantiales una fuente de agua e tule junto a un rio;
la segunda está más adelante, junto a otro río que
dice de Jo CarrizaJes en
términos de San Miguel, a un pozo de agua; la tercera junto al río de Guanaxuato, en términos de la estancia de Rodrigo Vazquez e Juan de Cuenca,
que entra en el dicho Guanaxuato, estancias que podrá poseer y heredar

.

488

,

y donar y vender, con tal que no sea a iglesia o monasterio o persona eclesiástica"; mercedes concedidas por don Antonio de Mendoza, quien las suscribe, así como Antonio de Turcios.
Téngase idea de la importancia económica de estas estancias, tan sólo
con la parte que poseía Juan de Cuenca de media estancia de Guanajuato,
con ganado vacuno y caballar por valor de quinientos ochenta pesos de oro
de minas de ley perfecta, .iendo el valor de cada peso de cuatrocientos
cincuenta maravedíes.
Así también Hemán Sánchez Mancera estan iero de Guanajuato y terrenos aledaños del ur, tenía en us tres estancias corrale , casas asiento
sitios, términos que poseen las estancias, más la mitad de dos mil cabezas d;
vacas chicas y grandes, yeguas, asno , etc. con un valor de tres mil setenta
pesos de oro, de ocho reales cada uno.
En esta forma dentro de la estancia, va aumenta.'ldo día a día el poblamiento de Guanajuato.

López de Legazpi, Estanciero de Gua.najuato. Al principiar la segunda
mitad del siglo XVI, ya tenemos un grupo de e tancieros que dan vicia a la
región de Guanajuato; está Rodrigo Vázquez natural de evilla y casado
con Juana de Moralle el 30 de ago to de 1526 y con quien aposentó en su
estancia; este Rodrigo Vázquez fue conquistador e hijo de Rodrigo Alonso
Y de Leonor Femández, y se le considera, históricamente, el primer estanciero de Guanajuato; contemporáneo a él en la concesión de merced está
Juan de Cuenca, poseedor d media estancia de Guanajuato, y que adquirieron después Juan de Sau edo y María Burgueño, su mujer, y que en 1555
enajenaron a Martín de Aranda, con ganado vacuno y caballar evaluado
en quinientos ochenta pesos de oro de minas de ley perfecta; así también en
~uel tiempo era estanciero Hernán Sánchez Mancera, que fue vecino de la
ciudad de Valladolid en Michoacán, así como también de la ciudad de México, quien posteriormente enajenó en favor de Miguel L6pez de Legazpi,
Adelantado de Filipinas, la estancia de Temascatío el Carrizal y la Calera
c?n todos los corrales, casas, asientos, sitios, términos que poseen las estanc~, más un mil cabezas de vacas chicas y grandes, yeguas, asnos y otros
anímales en la suma de tres mil setenta pesos de oro de ocho reales cada uno.
Tal movimiento en la propiedad estanciera advierte la necesidad de una
pobl~ción que organizara y mantuviera el equilibrio de la estancia, y así se
explica que desde temprano hubiese tal movimiento en la región que ya era
Guanajuato; así se explica que posteriormente la minería haya podido de489

�sarrollar sus trabajos con decoro y holgura por la agricultura y ganadeóa
que la sustentaban.
Miguel L6pez de Legazpi y Gorrichategui fue también es~~iero de

?~-

na juato. Este ilustre vasco, nacido en Zubarraja de la Provmc1a de. Gwpuz-

coa, hijo de Juan Martínez de Legazpi y de Elvira de Gorrichat~i, fue ~
famoso Adelantado de Filipinas, quien sali6 a ese memorable viaje el día

21 de noviembre de 1564.
Miguel L6pez de Legazpi, a principios. de la segunda mit_ad del sigI_o XVI,
fue adquiriendo un sinnúmero de propiedades en la regt6~ guanaJuat~
y así Hernán Sánchez Mancera es el primero que vende a Lopez de Legazps
la mitad de tres sitio de estancia de Temascatío, el Carrizal y la Calera en
los chichimecas y términos del Río Grande, las que poseía ánchez Mancera
por titulos otorgados por don Antonio de Mendoza · la venta incluye la mi~d
de todos los corrales, casas, asientos, sitios, t 'rminos que poseen las estancw,
más mil cabezas de vacas chicas y grandes, macnos o hembras y qninicntas
y guas, la mitad de siete garañones asnos, herrados de su hierro? más la
mitad de }os muletos y muletas, todo ello en la suma de tres ID1l setenta
pesos de oro de ocho reales, y esta venta se llev6 al cabo _el día 20 de marzo
de 1556; en el año siguiente, el día 5 de mayo Hernán Sanchez
Man~era
vende a Gabriel Díez la mitad de su mitad de las tres estancias refcndaa
en donde había cien yeguas, siete asnos garañones, dos mil cabezas de ganado
acuno más otras mil trescientas cabezas de ganado vacuno recientemente
adquiridas, más las tierras de labranza que hay en las estancias Y sitial
donde se siembra maíz y todo esto lo enajena a Gabriel Díez por un mil
quince pesos de oro de minas, y también considera _en la venta ~a terceia
parte de las minas que el primero tenía en sus estancias, y es el pmner dato
que se encuentra acerca de las minas de Guanajuato, ex~epto aquellas referencias a las minas descubiertas por Juan de Jaso y el d1a 9 de octubre_ de
1558 el mismo Sánchez de Mancera vende a Miguel López d~ Legaz~1 la
cuarta parte de aquella su antigua propiedad sobre las tres estancias refendal,
entre el ruo Grande y las minas de Guanajuato, con todos sus ganados
propiedades, quedando Migu l López de Legazpi como propietario; ª, este
. agregó López de Legazpi un cuarto de sitio de estancia y una caballena de
tierra en compañía de Juan y Pedro de Aranda que venía a quedar_~•
la estancia de los dichos Aranda y Temascatío, más la mitad de otro sino de
estancia en compañía de Martín Martínez · este dicho Martín Martínez tenla
pedido para aumento de la propiedad a don Luis de V~lasco otr~s terrelllll
con todas las aguas y pastos y todas las entradas y térmmos Y salidas Y UIIII
, costumbres y servidumbres que le pertenecían, por el precio de un JDil

?e

doscientos pesos de oro de minas de marca real, que bajo ciertas condiciones
le tenía hecha cesi6n a Francisco Ramos, que estaba en las minas de Guanajuato, para que quedara todo en favor de Miguel López d e ~ De esta manera sigue extendiéndose la propiedad agrícola y ganadera que
sustentará en el advenimiento del desarrollo minero, ese auge que desde
los primeros años dio importancia a Guanajuato, la base de sustentación que
presenta la agricultura y la ganadería hace que desde el nacimiento la
minería se desarrolle con toda la importancia que corresponde a esa nobilísima industria, que fue uno de los blasones de mayor categoría para los
primitivos guanajuatenses.

Progreso de la Estancia. Ha quedado plenamente comprobado que la primera fonnaci6n mestiza a raíz de la Conquista en el ámbito donde hoy se
asienta la ciudad de Guanajuato, se debe a la estancia, esa porción de territorio destinado a la cría de ganado, para cuyo mantenimiento dispotÚa de
terrenos suficientes con pastizales que aseguraran su mantenimiento; así
también había una extensión que fuera suficiente para asegurar el mantenimiento de los ganaderos, o estancieros, lo que significa las extensiones que
fueron sumándose al aumentar las mercedes y las personas que las obtenían.
Ya h mos referido cómo ha ido creciendo la institución de la e tancia
en terrenos donde hoy está la ciudad de Guanajuato y lugares próximos;
hemos visto c6mo empezó a crear el primer latifundio el poco tiempo después
adelantado Miguel L6pez de Legazpi, y seguiremos viendo cómo va tomando
una mayor importancia esta región en vísperas de iniciarse en una forma
lúst6ricamente comprobada el auge minero.

Es muy importante tener presente que la primera escritura de compañía
que se otorga el día 29 de diciembre de 1559, en relación con territorios
aledaños a Guanajuato en la región de los chichimecas, es suscrita por Miguel
I..6pez de Legazpi y Pedro de alcedo por una parte y Juan Ortiz por él y
en nombre de Pedro Marfil, cuyo nombre perdura aún en la ciudad muerta
de Marfil a la entrada de Guanajuato, y esta compañía hizo crecer los territorios hasta la región del río Turbio, adelante de las estancias de Comanja
hacia Guanajuato, de cuyas estancias dos tercias partes eran de Pedro de
Salcedo y una tercera de Miguel L6pe:z de Legazpi; y ambos venden la tercera
Parte de los sitios a Juan Ortiz y Pedro Marfil, según carta de venta y hacen
compañía por ocho años, según las condiciones que estipul6 la misma carta.
Es curioso anotar que en la cláusula primera de esta carta se indica que es
condición el agregar por los compradores cien yeguas; y en las cláusulas tercera Y décima segunda se menciona la entrada de individuos de raza negra

�como parte de lo bienes de la compañía y de esto, que sepamos, es la primera entrada de los negros n la región de Guanajuato de que hist6ricamente tenemos noticia.
Poco después equilibraron los propietario d
te enonne terreno en extensiones iguales considerando siempr cabeza de esta compañía a Miguel
L6pez de Legazpi. Ya para aquel entonces, por 1560, apar ce el primer telar
de jerga que trabaja Maria de Turencio mujer de Juan Ortiz y también de
esta primera industria e I primer dato rigurosamente histórico que hem01
ncontrado.
En 14 de mayo de 1566 Juan Ortiz da poder amplio cumplido y ba tante
al mercader Alonso Ball tero para vend r a don P dro de astilla y a
Pedro de auc do o a otras personas i a bien I par cier . la ua_;ta parte
de ciertas tancias de ganado va uno en la re 'ón de lo chi hlm :as n el
río Turbio, qu él tiene en compañía y que linda por una part con las
stan ias d don Luis d
astilla y Juan d Jaso y por otra con estancias
d Diego de Ibarra, autorizándol para que esta najen.ición la concierte
por l pre ·o d maravedíes o pesos de oro que le pareciere, al contado o de
fiado; y Alonso Ballesteros, aceptando el poder vende en nombre de Juan
Ortiz a don Pedro Lorenzo de Castilla, ecino y regidor de la ciudad de
México, la uarta parte de todos los sitios de e tan ia de ganado vacuno
y la cuarta part de todo el ganado ,·acuno novillos, vacas, toro y becerros y la cuarta parte también de todo los negro · y mulato esclavo varones
y hembras, chicos y grandes, y 1a cuarta parte de todos los caballos, potros y
}eguas de aquería, y la cuarta parte de todo el apero que había allí, y del
ganado menor y mulas que Juan Ortiz tiene en los llanos de los chichimeca,
en el óo Turbio, en compañía de dicho don Pedro Lorenzo de Castilla y de
P dro de auc do en el precio d nu v mil pesos de oro común.
Apuntó como creador del prim r latifundio en la regi6n de Guanajuato,
el ilustre don Miguel L6pcz d Lcgazpi, poco después Adelantado de Filipinas, mas no tocó a él crear el verdadero latifundio, sino a don Pedro
LoreI120 d Ca tilla, por lo que verem adelante.
El latifundio creado po teriormente por don Pedro Lorenzo de Castilla
merece una crítica pecial por las circunstancias qu con unieron y por ser
el conjunto d
tas propiedades lo qu puso los cimiento d la rdadera
colonización estanciera en la amplia región del Bajío, pue to que las características del latifundio d don Pedro Lorenzo d Castilla fueron n rmas en
su ve inos de estan ·as aledañas.

•

492

Gtulnajuato 1n el Latifundio. Es indispensable para entender la historia
de la propiedad territorial y Ja evolución en us orígenes, del núcleo inicial
guanajuatense, hacer algunas digresiones, que si bien aparentemente separan
de un método rígido, son indispensables para una ubicaci6n en Ja dinámica
y en el espacio de la posteriormente metrópoli guanajuatcrue; por ello be
considerado pertinente señalar los orígenes del latifundio regional, ligado al
núcleo inicial de las estancias que dieron origen a la población de la ho)'
ciudad capital del Estado de Guanajuato, primero por el Adelantado de
Filipinas don Miguel López de Legazpi y Gorrichategui y después por don
Luis y don Pedro Lorenzo de Castilla.

Son don Luis y don Pedro Lorenzo de Castilla creadores del primer latifundio, en la xtensión del término e.n los al daños de la posterionnente
metrópoli guanajuatense.
Caballrro de prosapia fu don Luis de Castilla, qui n vi tió el hábito de
caballero de :antiago y vino a México a poco d hecha la conquista: n busca
de fortuna empezó desde luego lo que pudiéramos llamar su carrera política
y reobió de Hemán Cortés y de la segunda udi ncia el encargo de fundar
una villa en los límites de la provincia de olima
de someter al famoso
don Nuño de Guzmán.
Don Luis de Castilla salió y llegó a la Nueva Galicia, y fue requerido

por el Ayuntamiento de Compo tela para que saliese de la provincia, mas
don Luis desoyó el requerimiento diciendo que tenía poder del Marqués
del Valle )' autorización de la Real Audiencia para poblar en la provinria
y siguió adelante en olicitud del rebelde don uño, y poco faltó para que don
Luis pcrecie en mano de Guzmán, aunque don José Fernando Ra.míre7
dice que tan sólo trató de intimidarle, reteniéndolo en prisi6n por algún

tiempo.
Seguramente las andanzas de don Luis por territorios chichimecas fueron
el origen de las propiedades mercedadas en su favor, y constituyeron el
núcleo inicial del latifundio 'más grande, creado por los Castilla en el hoy
territorio guanajuatense.
Fue don Luis de Castilla R gidor en la ciudad d M' ··co-Tenochthlan
en 1534 y Procurador en 1549, según aparece en los libros capitulares; en
155? fue Alférez Real y por esa época encom ndero d Tututepec.
Cuando se preparaba la conducente para las expediciones a la Esp cieria
en Huatulco y Santiago (Manzanillo), don Luis de Castilla tuvo significada
intervención y acompañó a Pedro d Alvarado :i la acción del Mixt6n.

493

�Don Pedro Lorenzo de Castilla, descendiente de don Pedro el Cruel e
hijo de don Luis de Castilla, fue Alférez Real en 1577 y Escribano de Cabildo
en 1595 y con su padre fue de los prisioneros a quienes se conside~
complicados en la sonada conspiración del Marqués del Valle, y es qwen
adquirió de Juan de Ortiz, en 14 de mayo de 1566 por conducto del mer•
cader Alonso Ballesteros, la cuarta parte de ciertas estancias de ganado va,.
cuno en la región de los chiclúmecas en el río Turbio, que Ortiz tenía en
compañía y que lindaban con las estancias de su padre don Luis de Castilla
y Juan de Jaso y por parte con estancias de Diego de lbarra, como ya lo
hemos referido.
Diego de !barra era hidalgo de la casa de !barra establecida en la villa
de Eiliar en Guipúzcoa y pertenecía a la orden militar de Santiago. Vino a
Nueva España en tiempo del primer Virrey; hizo la campaña conn:a kll
chichimecas en la parte norte del país y se contó entre los cuatro capitanes
q_ue fundaron Zacatecas en 1546. Después !barra expedicionó por la Nu~
Galicia y la costa del Pacífico y como recompensa le nombraron Gobernador
y Capitán General de Copala, Chiametla y Nueva Vizcaya, y fue Alcalde
Mayor de Zacatecas.

En breve tiempo Diego de Ibarra hizo fortuna y tuvo diversas propie~det
de minas, ingenios y estancias, como las estancias de Santa Ana, ~antiago,
Estancia Vieja, Chichimecas, Ciénega Salada, Buenavista y Guad1ana que
constituyeron el Mayorazgo de !barra; consígnase que las vacas que, había
en esas propiedades estancieras no podían ser contadas, pero que excedían de
ciento treinta mil y los caballos pasaban de cuatro mil. También tuvo en propiedad las haciendas grandes de Trujillo, a orillas del Río Grande y de Lagos,
esta última junto a la población de ese nombre y que entonces se estaba
formando.
Con las propiedades de don Luis de Castilla, de su hijo don Pedro Lorenzo y demás descendientes, se construyó y fue ampliándose el Mayorazgo,
que se componía de diversas pertenencias, entre ellas la ha~enda de L~ Erre,
en jurisdicción del norte de Guanaj uato (hoy Dolores Hidalgo) , colind~te
de la de Reoyos, perteneciente al Mayorazgo de Salvatierra; ~as de La_ Pila,
Trejo y Mezquite Gordo situadas en Irapuato y Santiago Silagua (Silao).
Además de éstos y otros diversos bienes, pertenecían al Mayorazgo el oficio
de Alguacil Mayor del Tribunal y Audiencia de Cuentas, valuado en cua•
renta y cuatro mil pesos q_ue reconocía la hacienda de Arandas, al sur de
Guanajuato.
De esta manera tenemos en la historia de la propiedad territorial, los

"

494

oñ-

genes del latifundio en Guanajuato, representado por las pertenencias de
los Mayorazgos de Castilla y de !barra, ejemplos de la organización y coordinación estanciera, ligados en su principio con aquel núcleo primitivo de
estancias que dieron nacimiento, desde la primera mitad del siglo XVI a
una de las más importantes ciudades de Nueva España.

El Auge minero. Asegúrase que las primeras minas halladas por los españoles en la Sierra de Guanajuato, lo fueron por Juan de Jaso, el viejo, hacia
1552-53, cuando en calidad de Capitán combatía en la región de los chichimecas a los grupos indígenas de la región, mas entonces no fueron registradas
por é~ ni parece haber trascendido la noticia del hallazgo, quizás porque el
propio Jaso y sus soldados guardaron celosamente el secreto, como que quizás
también la noticia de esas minas fue comunicada a Jaso por los propios
indígenas, como aconteció en muchas ocasiones a los conquistadores.
Mas en el año 1556 el estanciero Pero Núñez, Maese de Roa, halla y
hace de su dominio por denuncio, minas en la Estancia de Guanajuato y la
noticia se difunde y a fines del año mencionado, 1556, aparecen los primeros registros ante Juan Sánchez de Alanís, teniente de Alcalde Mayor
de la recién fundada villa de San Miguel (esta villa data de fines de 1555,
aunque el pueblo de indios, u antecedente, fue fundado en 1542, donde
ya había comunidad indígena prehispánica); tanto San Miguel como Querét:rro dependían por aquel entonces de Jilotepec.
Cabe hacer notar que otros registros de minas ubicadas en Comanja, fueron
hechos al comenzar mayo de 1557 en la estancia de Chapapetiro, ante Antonio de Godoy, Corregidor de Yuriria.

Al principio de 1557, diremos sin exagerar, tumultuosamente se acudió
al registro de fundos mineros; la afluencia de españoles fue caudalosa, asegurándose que hubo día en que hubo más de cien propiedades registradas,
Y es que quizás por alguna disposición gubernamental se fijaba plazo para
el registro de los yacimientos hallados, so pena de que fuesen declarados
realengos.
Como verdadera "fiebre de la plata" puede ser considerada la afluencia
de numerosos españoles a principios de 1557 a las minas recién descubiertas,
Y ante esa caudalosa migración fue preciso que el Alcalde Mayor de Pátzcuaro,
Francisco Velázquez de Lara, a cuya jurisdicción se supone pertenecía por
aquel entonces la estancia de Guanajuato, se trasladara a dicho lugar para
atender el registro de las minas; día tras día, durante el mes de mayo hubo
abwidante registro, y da la impresión de que este inquieto ajetreo vivo y
dramático de quienes se afanaban por poseer yacimientos en las venas de

495

�plata de la en potencia riqwsuna región guanajuatense, ponía la piedra
angular de esa singular y excepcional industria regional.
Mucho se ha dicho que Juan de Jaso, el viejo, fue víctica de algunoe
españoles que trataron de apoderarse de las minas que encontró en la Estancia de Guanajuato, y se aduce documento de protesta del propio Jaso
ante Francisco Velázquez de Lara, Justicia Mayor en las dichas minas y
esta acusación y protesta se enderezó muy particularmente en contra del
Maese de Roa y de Pero Nápoles, mas lo que vale n Derecho es el Registro
del fundo, y este lo hizo legalmente Pedro Núñez, Maese de Roa.

El Maese de Roa no sólo tuvo estancia en el núcleo inicial de Gua.najuato, sino que: "tiene en las Chichimecas en Guanajuato tierras de estancia
de ganado mayor e otros ganados... que le había (n) hecho merced de ellas
y que porque agora la quería hacer labor de pan y demás de su aprovechamiento, que redundará en pro y utilidad general para la nueva población
de las dichas minas de Guanajuato, de que él ha sido descubridor" y por
ello pide al virrey: "se las mida y amojone conforme a las Ordenanzas, de
manera que no reciba agravio e tenga causa de quejar..." propiedades que
amplió con largueza y constituyeron posteriormente la conocida Hacienda
de Cuevas.
Mucho más podría ser agregado acerca de los orígenes de la Estancia y
de las minas de Guanajuato; poseemos documentación facsimilar de repositorios oficiales y particulares, d 1 país y extranjero, que amplían las informaciones que ilustran este ensayo· por ello sabemos que la Estancia en el
13ajío y en los altos de Guanajuato no fue sólo agrícola, sino más bien
ganadera, pues era necesaria en abundancia 1a con-ea cruda para el ademe
de las minas, ya que el claYo metálico era efímero en el interior1 por el calor
y la humedad; debido a ello la Corona española urgió la multiplicación
de la E tancia que, como era natural exigía cultivo de zona. agrícola para
el sostenimiento de estancieros y forrajes y, dentro de este extraordinario
sistema la Estancia de Guanajuato no sólo satisfizo la necesidad y exigencia de la miner.ía Guanajuatense sino que auxilió ampliamente a la minería
en Zacatecas.
Valga por hoy la síntesis que antecede, que de un desarrollo mayor el
tiempo y la Historia se encargarán de ampliar.

¿DECADE CIA O NUEVO ORDEN?
AJociaci6n Mexicana de Sociol&lt;&gt;sfa
ÁNGELES MENDIETA ALATORU

Prólogo

ME HA TOCADO vivir, contemplar y padecer una interesante época de transici6n social de mi pals. Caigo en la tentación que ha tiempo me desazona:
relatar las observaciones hechas, pues aunque conllevan las limitaciones de
cualquier vivencia personal, se apoyan en testimonios que le otorgan cierta
validez.

En pocas décadas, ante mis ojos, México aumentó su población de 20
millones de mexicanos a más de 60. Como el país tiene la natalidad más
elevada del mundo y el índice de crecimiento demográfico es de 3.6 por
ciento anual, se estima que la población mexicana para el año 2,000 alcanzará
la extraordinaria cifra de 210 millones de personas.
La ciudad de México, lugar donde nací y vivo, tuvo que reunir en 1920
a varios pueblos aledaños para contar con un millón de habitantes: actualmente se calcula que hay de 12 a 13 millones de personas.
La economía de tipo rural se ha orientado hacia la industrialización, violentando así la mentalidad cíclica, morosa y mágica de un pueblo agrícola
por excelencia.

La demanda de educación sigue siendo superior a los presupuestos, pero
ha formado una ciudadanía cada vez más atenta a la problemática social.
Grandes grupos -nueva clase social sui generis sin arraigo alguno, analfabeta e impreparada- ha cercado las grandes ciudades y está compuesta
en su mayoría por jóvenes, niños, madres solteras y población flotante.

496

497
humanitru:-32

�La enseñanza de carácter laico instaurada desde la época independiente.
destruyó la labor formativa de la iglesia colonial y no la ha suplido con
eficacia para formar la dignidad cívica y ejemplar de los grandes patrici0&amp;

costumbres del hombre que convive con la tierra obedecen a una mentalidad
cíclica, morosa, humana y mágica, en ese orden.

liberales.

El campesino es ajeno a la rutina -devastadora hasta la deshumanización- que exige el trabajo de las máquinas. El clima, el gozo de la siembra,

En las familias ha hecho crisis y llegado a su término la esclavitud doméstica de la mujer hecha por otra mujer.

la ~ra de la ~osecha y las . fiestas tutelares, señalan pasos calendáricos y
son aJenos a la vida del trabajador industrial.

Un intelectualismo híbrido y snob, imitador de la decadencia europea, ha
sido la respuesta siguiente al movimiento sumamente valioso y original de
carácter nacionalista que surgió al triunfar el movimiento revolucionario de

Se ha dicho: la Revolución la hicieron los campesinos para que la disfruten los obreros y parece verdad, pero no se ha recapacitado bien hasta
qué punto hay cierta resistencia de los campesinos a transfonnar su modo
de vida por alternativas industriales que no consideran mejores.

1910-17.
Los grandes mitos mexicanos han sido puestos en duda y analizados para
luego sostenerse a ultranza.

De vez en vez han ocurrido fenómenos de enfrentamiento y disolución
social, así como la solidaridad, pero ha sido más poderoso el último que los
primeros.
Una gran movilidad social, el cambio de economía, la multiplicidad de
opciones y la inestabilidad han estremecido y resquebrajado los patrones sociales provocando un ambiente de inseguridad, propio de las épocas de tm•
ción social.

De todo ello se colige la pregunta obligada: ¿ decadencia o nuevo orden?
Estas notas, exclusivamente desde mi particular circunstancia, señalan algunas líneas estructurales, las que, si no ocurren cambios inesperados, serán
poderosas vertientes de influencia en el próximo y cercano nuevo siglo.

a) Economía: orientación industrial para un pueblo
de mentalidad agrícola
Los patrones económicos de poder industrial tienden actualmente a despreciar o por lo menos a devaluar a los de economía agrícola a pesar de
que la tierra y el mar son fuentes vitales de Ja Humanidad.
De acuerdo con este criterio y con la injusta costumbre de pagar mal
los frutos de la tierra, los pueblos agrícolas se han convertido en servidores
de los países tecnificados y de las potencias industriales: por ende, la gran
tentación de aquéllos es imitar el modelo de país industrial.

Sol~.e~te la e~riencia_ ha ido planteando necesidades que no se vieron
al prmcip10 de la renovaaón rural. De la frase "tierra y hbertad" de los
Flores Magón, a la posesión de la tierra, la reforma integral, y el crédito
~ ha lleg~do. a la conclusión de que no importa estrictamente la po~6n smo es mas importante que ella produzca. No tiene sentido repartir
berras . ~cas. ~s jornaleros sin tierra representaban en 1970 el 27% de la
~bl~on acbva del país, lo cual informa también que no hay ya tierra
dispomble en buenas condiciones.

rw:a1,

El campesino sí recibió beneficios incalculables de la Revolución, hay algunos hech~s que no ,se han destacado bien como la ausencia de los golpes
a los ~~~aJadores agr1colas, la restauración de la dignidad del trabajo rural,
la posibilidad de ser sujetos de crédito, además del incipiente ejercicio de los
derechos cívicos al pedírseles su voto. El campesino ha comenzado a tener la
sensa~ón de su valor como persona humana. La idea revolucionaria de la ejidatana como dueña de tierra, también es sorprendente.

N~ pertenezco a partido político alguno para tener cierta libertad de exp~i6n, pero el partido revolucionario oficial ha logrado que el campesino
se sienta "algu1en
· " , aunque este
. , manipulado.
·
Votar por un partido que tiene
los colores de l a ms1gma
· · · naciona
·
1, 1o convierte en persona importante aunque
sea como agregado a la fuerza de presión política del líder.
Por otra parte, el campesino trata de aprovechar tractores y técnicos contra
la erosión, pero es renuente a englobar el proletariado industrial. Este proceso de elegir lo mejor y rechazar lo obsoleto, es un fenómeno lento pero
firme, en el agro mexicano.

Oon poca perspicacia, México ha caído en el error de querer transformar
a un país de mentalidad agrícola en un pueblo industrial. Craso error. 1M

•

498

499

�b) Educación: extraordinaria demanda
La imagen, no por familiar menos valiosa, de la madre analfabeta que
hace guardia varias noches antes del día de la inscripción para obtener lugar
para sus hijos en la escuela cercana a su hogar es ciertamente significativa.
La sorprendente demanda de instrucción, explicable en un país de jóvenes,
ha desquiciado todos los pronósticos y es un signo de pujanza asi como la
respuesta más grata a la lucha por lograr que la educación sea popular.
En cuanto a la educación superior sigue siendo, a pesar de su gratuidad,
un tanto elitista; las puertas están abiertas pero no todas las familias tienen
el mínimo nivel económico para prescindir de los ingresos de uno de loa
miembros de familia.

En un pueblo formalista de tradición señorial, las carreras profesionalel
otorgan jerarquía social, de ahí la pretensión de las familiall de contar con
hijos graduados en estudios superiores. La consecuencia de estos afanes es
la presencia de miles de estudiantes sin vocación, ni amor a los estudioa.
Mientras el país siga ofreciendo educación superior sin pedir a cambio sea,,
vicios, prestaciones o remuneración posterior, las casas de estudio serán .,.
mili ero de perezosos, irresponsables, fósiles o discrepan tes por inconsciencia.
Un mayor rigor en los estudios evitará que el país gaste inútilmente en proporcionar carreras para quienes no las ejercerán o desertarán en los añ01
intermedios.
c) Población: formación de nuevos grupos sin arraigo social
Una gran movilidad social tiene lugar en México a partir de 1920. Sabido
es que nuestro pueblo es andariego y va de santuario en santuario cumpliendo
con sus curiosas mandas y que los millonarios siempre han tenido posibilidad de
viajar, pero en las últimas décadas la clase media comienza a trasladarse
de a lo largo y lo a11cho de la república. Esta migraci6n se incrementa cila
a día con el turismo nacional y con el cambio de radicación.
Desde la época revolucionaria numerosos grupos de familias se refugiaron
en las grandes capitales de los Estados y no volvieron más a sus lugares de
origen. Con el tiempo comenzó también la migración de los estudiantes
en busca de centros de educación. El paulatino empobrecimiento del campo
y el deslumbramiento de las grandes ciudades provocó finalmente un movi•
miento masivo de grupos que se situaron en los alrededores de las capitales,
en sitios sin urbanización y que formaron ciudades perdidas y cinturones dt
500

miseria. Ahí fueron creciendo grupos numerosos de jóvenes que no reconocen
nada familiar, carecen de religión y de conciencia cívica y son semianalfabetas. Son algo parecido a los grupos formados en el siglo XVI en Nueva España, cuando apareció el mestizo audaz y todavía sin conciencia de identidad.
Estos grupos influenciables y peligrosos porque se mueven emocionalmente
son, por naturaleza, agresivos. Si no se les educa prontamente -y estoy diciendo un disparate quizá por preocupaci6n, a sabiendas de que educar lleva
mucho tiempo- México va a padecer la presencia de estos grupos un tanto
apátridas, definitivamente ignorantes y potencialmente violentos. Sus miembros no creen en nada y no aman lo que hacen. Constituyen un serio reto
a la sociedad. Yo creo que más que la pesadumbre de la llamada explosión
demográfica --sobre la cual tengo pensamientos negros pues lo asocio con
las campañas de dominación extranjera- digo, este tema de la explosión
demográfica es miedo a estos grupos y a la impotencia de hacer de ellos
algo positivo.
Un temor no totalmente formado ni confirmado, es que estos grupos, debido
a sus características, en un momento dado puedan asaltar la opulenta riqueza de las ciudades, destruir el orden ciudadano, violar las leyes y atacar
a las personas, o sea, provocar el caos.

d) Religión: crisis de conciencia
México ha padecido y aún padece sucesivos cambios de religión, de ahí
su perfil heterogéneo en cuestión de creencias.
En nuestros días subsiste todavía la actitud ceremonial de las antiguas religiones a las cuales los evangelizadores supieron darles nuevo curso. Los
curas de pueblos fueron los iniciadores del movimiento de Independencia. A
mitad del siglo pasado, la Iglesia tuvo conflictos con la Reforma pero nuevamente en la Revolución, la iglesia sin jerarquía estuvo con el pueblo.
Establecida la educación laica, el Estado no ha podido emular la paciente
Y formativa labor de la iglesia colonial y ha creado una población apática e
indiferente, apenas ceremoniosa, que no ha podido alcanzar a los niveles
ejemplares ni a las virtudes cívicas de los grandes patricios liberales.

En nuestros días hay un fenómeno peculiar: a raíz de la exhortación del

?

0 ncilio

Vaticano II pidiendo la intervención del pueblo de Dios, muchos
J6venes, renuentes a seguir el despiadado materialismo, han formado asociaciones que podríamos llamar pararreligiosas. Trabajan a veces con la colabo501

�ración de jesuitas, dominicos y otros sacerdotes, pero en forma autónoma.
No hacen mucho ruido, tampoco les interesa hacer alianzas. Se mueven en
generosa búsqueda y están presentes en los hospitales, ciudades perdidas y
conflictos laborales. Buscan algo y seguramente lo encontrarán.

de una larga, abyecta y cruel esclavitud hecha por la mujer en perjuicio de
otra mujer.

e) Feminismo: fin de la esclavitud doméstica

Como en la religión, la cultura mexicana avanza a marchas forzadas. En
nuestros días se advierte la intensa preocupación de la identidad, buscada
en forma diversa a la generación antecedente.

¿Ha escuchado usted algo sobre la esclavitud de la mujer hecha por la
propia mujer? Pues persiste hasta nuestros dias.
La jornada de las servidoras del hogar no es como la del peón del por•
firiato, de sol a sol, sino de sol a luna y de ésta al sol -podríamos llamarla
jornada lunasol- porque las faenas domésticas no tienen fin y, por la noche,
es más frecuente la gravedad de los enfermos, el llanto de los niños y la
impertinencia de las fiestas.
Estas esclavas han vivido sujetas a raciones alimenticias; asuetos, conforme
al humor o necesidades de las amas, pero sobre todo han soportado en forma
persistente e inmisericordiosa, humillaciones en el trato, lenguaje, órdenes
y condiciones de vida. Un látigo verbal las ha flagelado siempx:e y en el
lenguaje de las mexicanas hay frases y palabras tradicionales para denigrarlas.
El pago siempre ha sido a discreción. Todavía hoy no es posible reglamentarlo. Además en muchos países latinoamericanos y en el nuestro propio,
la vejación a las muchachas es mayor por obligarlas a dar servicio de otra
clase para satisfacer los apetitos de patrones y jovenzuelos.
Un instinto natural de procreación las hace fácil presa de cualquier promesa y luego soportan doble trabajo porque las amas se cobran la manu•
tención de los hijos que ellas procrean. Explicablemente su defensa es la
irresponsabilidad en el trabajo y el rompimiento intempestivo del contrato
oral.
Las sirvientas no desean más ese trabajo para sus hijas y las han enviado
a trabajar en otros lugares, así se ha presentado ya la escasez del personal
de servicio domiciliario. Esta situación, aparentemente de poca importancia
ha provocado una radical transformación en las reglas del juego de la organización familiar. La comida no es más. Cientos de personas han vendido
sus residencias por falta de personal de servicio y los nuevos matrimonios
prefieren un departamento l'equeño que les permita disfrutar de su tiempa.
Quizá esto no es mejor para muchos, pero obviamente ha sido el resultado

502

f) Cultura

Los artistas quieren sacudirse la tutoría obligada que sucedió al gran movimiento nacionalista, ocurrido como consecuencia del movimiento popular
de 1910.
En algunos grupos, incluye el deslumbramiento propio de las colonias hacia
las metrópolis y tratan de imitar la decadencia de las metrópolis europeas;
otros, toman diversos rumbos, pero algunos más, con talento y rigor, han
creado sus propios patrones estéticos, su particular modo de expresión, y
conforman hoy un movimiento promisorio.

g) Forlaleia y deterioro de los grandes mitos
¿ Cuáles mitos? Los mitos mexicanos que van del brazo y por la calle,
conocidos por todos, junto a los temas prohibidos.
¿Nombres? Libertad, ejidos, familia, movimiento, cristero, Revolución, Señor Presidente, etc. Esta cita es deliberadamente un contubernio para comprobar precisamente la visión disparatada de nuestra personalidad.
Nadie ha sido llamado a engaño en estas cuestiones, pero se fortalecen los
mitos. Va una breve revisión de algunos.
El ejido ha fracasado en muchas partes pero está ligado a un ideal de la
Revolución. Modificarlo sería ser culpado de reaccionario, por lo tanto se
sostiene con doble protección, digo doble por la cuestión de la propiedad.
Recuerdo el asombro de unos sociólogos extranjeros en Sonora cuando vinieron expresamente a conocer los ejidos. El primer problema fue analizar
la cuestión de la propiedad ejidal, hecho explicable para nosotros pero motivo de escándalo para ellos.
En un pueblo duramente esclavizado, el concepto de libertad está enraizado
a los anhelos más profundos.
México proclama y grita en sus ceremonias su amor a la libertad y hace

503

�renovado homenaje a sus libertadores; de ahí que presidente, gobernantea.
legisladores, patrones, líderes y autoridades cuidan bien de dañar esa imagen,
Se ha dicho: más vale el abuso de la libertad que el de la carencia de
ella; así se ha llegado a tolerar el libertinaje y actuar con un paternalismo
censurable.

El tema del machismo, revisado por la psicología tan agudamente, encuentra en nuestros días una respuesta peculiar. A las jóvenes les importa tener
un hijo y no desean al padre. La situación de la madre soltera, que escandalizara a la sociedad de hace unos cuantos lustros, hoy no solamente
se acepta sino que mue.has no desean vivir con el esposo y ellas solas soatienen el hogar.
No recurro a juicios de valor, personalmente toe parece antinatural esta
nueva situación, pero es un hecho; lo han declarado asi muchas mujeres en
una gran ciudad aledaña a la ciudad de México, donde la mayoría son
madres y los hijos viven felices solamente con ellas porque no hay padres
golpeadores o viciosos y ellas "son limpias y saben cocinar". Señalo esto súnplemente como un nuevo concepto de grupo familiar.
La Revolución es tema intocable en el ambiente oficial y atacado pm'
detractores de buena o mala intención. El pueblo admite que los gobiern01
"emanados de la Revolución" han buscado el mejoramiento material del
pais: legislador para realizar la justicia social; pugnado por la educaci6n
popular, generado riqueza y han actuado con talento frente a Jas presiones
internacionales, pero no han sido ajenos a la deshonestidad y a la corrupción, que han provocado una inmoralidad en cadena.

hay casos contados de cooperación, generalmente en apoyo de las demandas
gremia~es _de otros líderes, ~ero estos grupos privilegiados han sido ajenos
a la misena de los no asalanados. La corrupción de los líderes se manifiesta ,
pero se disculpa por solidaridad o por conciencia de clase.
La revolución cristera se ha convertido oficialmente en un tema tabú. Los
historiadores extranjeros se han preocupado por investigarlo. Quizá el pueblo, por salud mental, trata de eludir aquellos asuntos que en el pasado
crearon divisiones y conflictos ideológicos.

Naturalmente, todos los pueblos tienen sus nútos y sus temas intocables,
pero los primeros se cnraizan más en nuestro país por cierta mentalidad
mágica, que parece haberlos transformado en íntimo resguardo, de ahi que
cualquier investigación programada de carácter social, deberá prever un
inesperado cambio en las respuestas previstas, porque esos nútos funcionan
como elementos de defensa que muchas veces han desconcertado a los observadores y sociólogos de otros pueblos. Estos símbolos funcionan además de
factores de influencia inexplicable, como elementos de cohesión e identifi-

cación social.

Epílogo
Las épocas de transición conllevan siempre la interrogación insoslayable:
¿decadencia o nuevo orden?
El gran peligro de Iberoamérica, incluyendo a México, es decaer sin
su cabal florecimiento. Dice Luis Villoro que toda predicción
histonca es por principio, desconfiable, pero indudablemente el análisis de
lo que es hoy, permitirá descubrir lo que será mañana.

~~- logrado

En cada nuevo cambio de régimen, el pueblo contempla la fí~ta de la renovación del poder y confia en la suerte para que la fruta que caiga de la
piñata llegue a buenas manos, pero algún dí.a deberemos crear al político
de carrera y al funcionario elegido por concurso de capacidad. Se considera
que el cambio es saludable para evitar los abusos del poder, pero se hi
creado la idea del rito en el cual el nuevo ungido deberá tener la doble babi·
lidad de destruir la imagen de su predecesor pero sostener siempre la unidad
de la familia revolucionaria.

Un llamado para el Tercer Mundo fue hecho por Frantz Fanon: crear
l'h~mme neuf, que no imite a Europa. Tiene razón, la competencia es imposible, suicida y desmoralizadora. Hay que forjar un modelo propio de
desarrollo congruente con la tradición de humanismo y -¿ por qué no decirlo?- wrido al propio concepto de felicidad.

A raíz de las grandes expropiaciones del subsuelo y de la electricidad,
pasaron a poder del Estado esas riquezas y éstas fueron entregadas a 101
trabajadores; se crearon así fuertes grupos sindicales que agrupan a person':'
con muchos privilegios. Sus demandas periódicas pulverizan el valor adqw•
sitivo del salario de otros trabajadores y desde luego de los campesinos. S6lo

' · apresurad a, cualquiera puede ver que los signos me. En una panoranuca
xican~ son alentadores. He señalado algunos que pueden ser positivos o
negativos, según el manejo que de eJJos se haga, pero influirán en la nueva
sustentación social, más inclinada a crear un nuevo orden. Hay una pujante
promesa económica y no ha sido destruida la calidad humana del pueblo.

504

505

�Repito: hay signos promisorios y esta época puede ser -si se n:i~ntiene
l
se.evita
la corrupc1on moe espíritu, se meJ·ora la voluntad de trabajo y .
,
ral- el paso que antecede a una hermosa anuncrac1on.
ÁNGELES MENDIETA .ALATORRE

(Antigua Hacienda de S. Juan Hueyapan, ligo. Mayo 1978)

EL CASO DE LAS ISLAS CANARIAS Y EL DERECHO
A LA LIBRE DETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS
HÉcTo&amp; GRos Es PIELL

I
l. LA DECISIÓN ADOPTADA recientemente en Trípoli por un Comité de la
Organización de la Unidad Africana, respecto al derecho a la libre determinación de las Islas Canarias, así como las actividades de un llamado Movimiento de Liberación acional de estas islas, han centrado la atención
internacional sobre la cuestión de las Canarias.

La enérgica reacción del Gobierno español y de las Cortes, en un pronunciamiento apoyado por todos los partidos politicos, rechazando el criterio
de la OUA y afirmando el carácter español de las Canarias, ha dado origen
a un serio diferendo, que se ha proyectado incluso en un enfriamiento de
las relaciones hispano-argelinas.
Estos extremos muestran el gran interés actual de la cuestión y la necesidad
de hacer un intento para clarificarla, situando el asunto en el marco del
Derecho Internacional actual.
Las Islas Canarias son parte de España. Su ingreso en la esfera de influencia castellana se produjo ya en el siglo XIV. Luego se realizó su integración a la Corona de Castilla en un complejo proceso de conquista, de
conflictos internos y de enfrentamiento internacional con Portugal, que en
el Tratado de Toledo, después de la paz de 1479, reconoció 1a soberanía
castellana sobre las islas mientras se reservaba para sí la conquista de Fez
Y de Guinea. De modo que la conceptualización de las Canarias como territorio de lo que después sería Estado e~pañol es wi hecho anterior al término
de la Reconquista de la Península y a las últimas etapas del proceso que

506

507

�culminó en el siglo XV con la formación del Estado nacional español, que
si bien no constituyó una manifestación de centralismo unificador, se tradujo
en la existencia de uria monarquía hispánica única, común a todos los reinos
y territorios españoles.1

2. La cuestión planteada respecto de las Islas Canarias debe estudiarse
en función de lo que el derecho a la libre determinación de los pueblos es
y significa en el Derecho Internacional actual, teniendo en cuenta lo que
las Canarias son respecto del Estado español, como consecuencia del análisis
no sólo de su situación jurldica sino también de la realidad histórica, étnica,
económica, social, cultural y política de estas islas en relación con el resto
de España.

Período de Sesiones, ítem 9 de la Agenda), estudia los problemas jurídicos
que plantea el reconocimiento por el Derecho Internacional del derecho a la
hbre determinación de los pueblos. No trato en mi estudio como Relator
Especial el caso de las Canarias, porque no existe ninguna resoluci6n de las
Naciones Unidas al respecto, ya que no ha sido, con raz6n, estimado como
un caso pendiente de solución por aplicación del derecho a la libre determinaci6n de los pueblos sometidos a una dominación colonial y extranjera.
Pero conceptuamos de interés aplicar los criterios que hemos afirmado en
nuestro estudio a este caso concreto de las Islas Canarias, cuya significación
actual y cuya importancia práctica no pueden desconocerse.

4. En nuestro informe, los párrafos en los que hacemos afirmaciones que
pueden considerarse aplicables al caso de Jas Canarias son los siguientes:
II
3. En nuestra condición de Relator Especial de la Subcomisión de Protección de Minorías y Prevención de Discriminaciones de las Naciones Unidas, sobre el tema: "Aplicación de las Resoluciones de las Naciones Unidas
relativas al derecho a la libre determinación de los pueblos sometidos a una
dominación colonial y extranjera", hemos debido estudiar los aspectos jurídicos generales de la cuestión del derecho de los pueblos a la libre determinación.
Las conclusiones genéricas a que hemos llegado se pueden aplicar, naturalmente, a la situación de las Canarias y eso es lo que haremos en este estudio.
Nuestro informe (E/ C .4/Sub.2/390) en la versión que fue analizada por
la Subcomisión en agosto de 1977 [Informe de la Subcomisión de Prevención
de Discriminaciones y Protección de Minorías sobre su XXX9 Período de
Sesiones, E/CN.4/126; E/ C .4/Sub.2/399; Resolución 7 (XXX)], por la
Asamblea General en noviembre de 1977 (Resolución 32/14 del 7 de diciem•
bre de 1977, párrafo 12,b) y por la Comisión de Derechos Humanos en
febrero de 1978 (Informe de la Comisión de Derechos Humanos, XXXIV'
1 DoMÍNOUBZ ÜRTIZ, Antonio, Historia de España Al/aguara, tomo III, La Exp~sión Atlántica, Alianza Universidad, Madrid 1973; Antonio Beltrán, Los Paleog!ifOI
Canarios Historia año III, No. 23, 1978, Madrid, p. 35; Pedro Molas Ribalta, Centralismo 'y Auton;mia en la formación del Estado Español, Hístoria 1 Vida, No. 20,
año XI, Madrid 1978, p. 64; Marqués de Lozoya, Historia de Espafia, tomo III, L,
revelación de las rutas oceánicas, Salvat, Barcelona 1973, p. 112; Y H. Elliot, La Es·
paña Imperial 1469-1716, traducción de J. Marfany, Editorial Vicens-Vives, B~
lona, 1974, pp. 39, 41, 55 y 69.

508

A. Al terminar el capítulo introductorio, en la parte titulada "Significado
de la expresión derecho a la libre determinación de los pueblos sometidos
a dominación colonial y extranjera", decimos:
40. El Relator Especial se refiere a este tema específico de la secesi6n en otra parte de su informe. De las diversas variantes de estas
respuestas resulta un criterio común que el Relator Especial comparte:
la dominaci6n colonial y extranjera significa cualquier forma de dominaci6n que el pueblo interesado conceptúa libremente como tal, sea
cual fuere su naturaleza. Implica la privaci6n del derecho a la libre
determinación por un elemento externo y ajeno &lt;1l pueblo titular de
ese derecho. No hay, por el contrario, dominaci6n colonial y extranjera
cuando un pueblo vive libre y voluntariamente dentro de un orden
jurídico estatal, cuya integridad territorial, siempre que sea real y no
una mera ficci6n jurídica, debe ser respetada, sin que, en ese caso,
exista el derecho de secesión.
41. En consecuencia el derecho a la libre deterrninaci6n de los pueblos existe como tal en el derecho internacional de hoy, con todas las
consecuencias que de ello se derivan, cuando un pueblo está sometido
a cualquier forma o tipo, sea cual fuere su naturaleza, de dominación
colonial y extranjera. El concepto de dominación colonial y extranjera
de acuerdo con lo dicho en el párrafo anterior, es más amplio que
el de ocupaci6n extranjera, aunque lo incluye, y por lo tanto el derecho a la libre determinación de los pueblos se puede configurar y tipificar en otras situaciones además de aquéllas en que s6lo existe una
ocupaci6n extranjera. Pero es evidente que la ocupación extranjera de
509

�un territorio, hecho condenado por el derecho internacional actual,
que no puede producir efectos jurídicos válidos ni afectar al derecho
a la libre determinación del pueblo cuyo territorio ha sido ocupado,
constituye algo absolutamente violatorio del derecho a la libre dete,.
minación. Todo pueblo sometido a cualquier forma o tipo de dominación colonial o extranjera posee el derecho a la libre determinación,
sin que sea posible distinguir entre un pueblo u otro para reconocer la
existencia de tal derecho si se dan los elementos necesarios de que dicho
o dichos pueblos están sometidos a una dominación colonial o et•

C. En el mismo capítulo I, en el que se analizan los problemas jurídicos
básicos que plantea este derecho a la libre determinación de los pueblos,
decimos:

55. El derecho a la libre determinaci6n, en su regulación por las
Naciones Unidas, ha sido configurado como un derecho de los pueblos
sometidos a dominación colon.ial y extranjera. No se refiere a los pueblos ya organizados bajo una forma estatal, en los que no se dé una
dominación colonial y extranjera, porque la propia Resolución 14J5
(XV), así como otros textos de las Naciones Unidas, condenan cualquier intento dirigido a destruir total o parcialmente la unidad nacional
y la integridad territorial de un país. Pero si bajo la máscara de una
pretendida unidad estatal, existe en los hechos, una realidad de dominación colonial y e,"l:tranjera, cualquiera que sea la fórmula jurídica que
intente disimular tal realidad, el derecho de ese pueblo sometido no
puede ser desconocido sin violar el derecho internacional. La Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional referentes a las relaciones de amistad y cooperación entre los Estados, usa para precisar
este conocepto una fórmula particularmente feliz porque reafirma la
necesidad de preservar la integrid(ld territorial de los Estados soberanos e independientes, pero relaciona dicho concepto con la obligación
de que éstos estén "dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio, sin distinción por motivo
de credo, raza o color".

tranjera.
B. El caso de las Canarias debe ser analizado y resuelto no en función de
los títulos originarios que pudieran derivarse de Ja conquista hecha en lm
siglos XIV y XV o del Tratado de Toledo con Portugal de 1479, sino por
aplicación del Derecho Internacional de hoy. De acuer~o ~~ lo que _resul~
del "derecho intertemporal", es por aplicación de los pnnc.1p10s de la ~te~•
dad territorial del Estado o, en su caso, del derecho a la libre determmaaón
de los pueblos, que la cuestión debe ser resuelta. En nuestro informe decimos
al respecto en el párrafo 64 del capítulo I:

Debe destacarse a este respecto que) en especial a partir de la R,.
solución J514 (XV) todos los títulos en los que se fundó o se pretendió
fundar la soberanía o el dominio sobre un territorio colonizado han
caducado en cuanto violan el principio de la libre determinación tU
los pueblos sometidos a una dominación colonial y extranjera. En vir•
tud del nuevo decreto intertiacional aplicable, todos los antiguos t!tulol
coloniales, resultantes del viejo y caducado derecho internacional, haa
dejado de existir. El llamado "derecho intertemporal" permite M1
resolver todas esas situaciones mediante la sola aplicación de las con·
secuencias del reconocimiento del derecho a la libre determinación d,
los pueblos. 2
• La caducidad O pérdida de valor de los tltulos originarios en virtud del nuevo clelicable es una cuesti6n resuelta por el llamado "derecho intertemporal". Ell
rech o ap
,
.
J • • di" "L Corie
el caso de Minquiers et des Ecréhous, la Corte Int~cional de ustlc'.a J~:
a tulo
considera que basta decir que, a su parecer, aun si los reyes de Francia teman un tí .do
feudal originario que se extendía a las Islas de la Manch.i, dicho título ha de~
dejar de existir como consecuencia de los acontecimientos del a,ño 1204 Y de_los_aiíOI
· · tes" . (CIJ
1953 , p. 56). Igual criterio se sostuvo en . el. arb1tra¡e
de
s1gw.en
. . ., necueil
..,.
. telJ)lf
de los distintos sis •
1a I s1a d e Palmas. El Juez Huber dijo: "[Para] saber cuál
d.
. d .
-cuestt6111
jurldicos en vigor en épocas sucesivas debe aplicarse en un etermma o caso

del llamado derecho intertemporal-, hay que distinguir entre la creación del derecho
y el mantenimiento de tal derecho. El mismo principio que somete un
acto creador de derecho al derecho en vigor en el momento en que tuvo origen el
derecho, exige que la existencia de ese derecho, en otros términos su manifestación
continua, reúna las condiciones requeridas para la evolución del derecho". (Naciones
Unidas, Recueil des sentences arbitrales, vol. 11, p. 845). El Juel: Gros había e,.:presaqo en 1953: "Un hecho jurídico debe apreciarse a la luz del derecho que le
es contemporáneo. . . Cuando desaparece el sistema juridico en virtud del cual el titulo se ha creado válidamente, ese derecho no puede ya mantenerse en el nu.evo
sistema juridico a menos que se ajuste a las condiciones exigidas por este último".
(C.IJ .• Mémori,s, Minquiers et Ecréhous, vol. U, p . .375). Y en 1975 el Juez de
Castro, comentando la jurisprude.ncia sobre esta cuestión, dijo: "La Corte ha estimado, pues, que el título originario pierde su valor ai ocurren hechos nuevos que
considerarse según un derecho nuevo" (C.I.]. Recueil '975, p. 168). Véase
a!IIIllSmo, la resolución del Instituto de D~cho Internacional, adoptada en 1975 y
105 comentarios al respecto hechos en el Annuaire Francais de Droit Jnternational,
1975, pp. 1313-1317.

en cuestión

'11:~

511
510

�Y en los párrafos 81 y 82 concluimos

~

En cuanto a la preservación de la integridad territorial del Estado n
relación con la aplicación del derecho a la libre determinación de lot
pueblos, tanto la Declaración sobre la concesión de la independencia
a los países y pueblos coloniales, como la Declaración sobre los prin,.
cipios de derecho internacional referentes a las relaciones de amistad
y a la cooperación entre los Estado,8 afirman en/áticamente la necesidatl
de respetar y preservar esa integridad. Cuando está en juego la int,gridad territorial del Estado, no se aplica, en principio, el derecho d,
libre determinación! pero la propia Declaración sobre los principios
de derecho internacional relativos a las relaciones de amistad y cooper•
ción entre los Estados exige que los Estados independientes y soberanos
para tener el derecho a que se respete su integridad territorial, deben
conducirse de conformidad "con el principio de la igualdad de der,.
chos y la libre determinación" y estén "por tanto dotados de un gobierno que represente a la totalidad del pueblo perteneciente al territorio,
sin distinción por motivos de raza, credo o color".

La aceptación expresa de los principios de la unidad nacional y de l,
integridad territorial del Estado en estos textos, implica el no reconocimiento del derecho de secesión. 5 El derecho a la libre determinaci61&amp;
de los pueblos, tal como resulta del sistema de las Naciones Unida,,
existe para los pueblos sometidos a una dominación colonwl y extrtJ1'-o
jera, es decir, que no viven bajo la f arma jurídica estatal. El derecho
a la secesión, con respecto a un Estado existente Miembro de las
Naciones Utzidas, no existe como tal en los textos y en la práctica SI'
guida por la Organización porque si se pretendiera invocarlo par,
romper la unidad territorial y la integridad territorial de un Est~
se estaría haciendo una aplicación abusiva del principio de la lihfl
determinaéión, contraria a los prop6sitos de la Carta de las Nacionll
Unidas. 6 Sin embargo, para evitar todo equívoco, es necesario precisar.
• Resoluciones 1514 (XV) , párr. 6, y 2625 (XXV).
' Declaración del Juez Nagendra Singh, en el caso del Sahara Occidental, (CJJ
Recueil, 1975, p. 80).
• G. ScELLE, "Quelques reflexions sur le droit des peoples a disposer d'eux-mlmd'!I
Festschrift /ür ]ean Spiropoulos; Antonio G6mez Robledo, El derecho de autodlldl
minaci6n de los pueblos y su campo de aplicaci6n, Madrid 1976, p. 11.
• Informe del Comité I de la la. Comisión de la Conferencia de San Francisclil
respecto a la inclusión en la Carta del principio de la libre determinación.

512

a. juicio del
Especial
· ¡ y za
. Relator
.
. .' que si la pretendida u m'dad naciona
invocada integridad
terntonal
son
sólo
ficciones
·
'd"
. .,
.
JUn zcas que encu bren
u~a real d~minaczon. co_lo_nial y extranjera, resultado del desconocimient~ efect_wo del principio de la libre determinación,1 él O los pueblos
sometidos tumen derecho a e7·ercer, con todas sus consecuencias, su
derecho a la libre determinaci6n.

respecto:

ITI
5. Corresponde ahora que apliquemos estas conclusiones genéricas al caso
concreto de las Islas Canarias.

En p~er término, es necesario precisar que tipificándose para el Derecho
Intemacio~al actual el derecho a la libre determinación de los pueblos s6Io
cuando eXISte un pueblo sometido a una dominación colonial y extranjera,
debe determinarse si este extremo se da en el caso de las Islas Canarias.
Creemos que es evidente que no. Las Canarias integran el Est:ido españ 1
no como una ficción jurídica destinada a ocultar un hecho colo ·a1
o,
d · -6
ru
o una
0~~ n extranjera, sino como una realidad indiscutible. Las Islas Ca~ son Esp~ Y nada existe en ellas que se asemeje a una dominaci6n
co_l~al o extranJera. Por el contrario, histórica y actualmente, han sido ad~str~das sin ninguna forma de discriminación respecto del resto de los
temtonos españoles.8
Si la afirmación del carácter español de las Canarias ocultara la realidad
penúltimo párrafo preambular de la Resolución 2887 (XXVI) de 6 de d' ·
bre' El
de 1971 d 1
1oem.
e a Asamblea General, dice: "Considerando además que todo intento
quebrantar parcial o totalmente la unidad nacional o la integridad terride un euun Es~o, establ~cido de conformidad con el derecho de libre determinación
P eblo,. es incompatible con los propósitos y principios de la Carta".
1
1
1 ~corporación del Arcbipiilago Canario a la Corona de Castilla y a la
um
• e ~crente Estado Español, en los siglos XIV y XV se aplicó a las Islas
en
. diferencras
•
• de estatuto
'
algusu mtegndad , .el d erech o castelJ ano, sm
jurídico de clase'
XIXnaia tan~ ª ruve~ de ~ Administración Central como de la Local. En el siglo
las
re:on can~ envió, como las demás regiones españolas sus representantes a
Conati:~6 e : Nació? en Cá~, que elaboraron y promulgaron' en 1812, la primera
naria lasª~ma mo~~?ca Espanola. A todos los niveles, siguió siempre la región ca,, __ , De
L 9 VlCISltudes del resto de la Nación española y en la actualidad por
creto ey de 17 d
'
mico sem .
: mano de 1978, se la ha dotado de un régimen preautonóCJante ª otras regiones del Estado español.

=:ado a
.;:;:e a
Co

-=

513
hwnaniias-33

�de una dominación colonial o extranjera, podría plantearse intemacionalment el problema de la libre det rminación de su pueblo, pero ello no ea
así. Lo ant cedentes qu han e."i tido en la práctica internacional reciente,
en que la afinnaci6n de la pertenencia al E tado s61o encubría una dominación olonial o extranjera, han permitido en algunos caso la acción internacional,9 como en el caso de los territorios bajo dominación portu...uesa
hasta 1975, pero n otro por el contrario, pese a ci rtas objecion doctrinarias,1º no han hecho posible fundar una decisión al respecto de las aclones Unidas, aunque el de nvolvimiento y el resultado final de las situacionos ha ido distinto.u

i no hay una dominaci6n colonial o extranjera y si las Canarias son realmente y no como una mera ficción jurídica parte integrant de E paña,
el principio aplicable es el del necesario respeto de la int ·dad territorial
del E tado español. Libre determinación de los pueblos e inte:rridad territorial del E tado no on término antitéticos y no tie e sentido díscutir cuál
de ello debe predominar. Son conceptos di erso , aplicables en el Derecho
Internacional de hoy en casos y para ituaciones diferentes.1 2 En u11a situaci6n
(cuando hay dominio colonial o extranjero) se aplica el principio d la libre

determinación
de los pueblos•' en otras, cuando ex.iste Ia real'd
.
.,
I a d d e una mtegracaon estatal
que
cumpla
con
las
exigen
ias
de
ser
real
d
•
Y e respetar los
extremos lll1puestos por la Declaración
sobre los principios de De rec h o In ter•
cional re ferentes a las relacion d amistad y a ¡
na
·, entre los
Estad [R
·
ª cooperac.mn
. _os ~luCJ6n _2625 (XXV)] se aplica el principio de la integridad temtonal_ segun lo di puesto entre otros muchos texto pertinentes
r
R.esolue1ones 1514 (XV) y 2625 (XXV) de la Asambl Gen
'
po las
·
U 'd
ea
eral de las Naoonts ni as.

En efecto, el p~fo 6 de la Resolución 1514 (XV) de 14 de diciembre
de 1960 (Declarac1on obr la concesión de la ind p d
.
l
,
r pueblos coloniales) , d.l e..
en encJa a os paises
Todo _intento encaminado a quebrantar total o parcialmente l
•
dad ,1acio11al y la integridad territorial de un país es i
pat'bla unilos p p6 't
. . .
ncom i e con
ro n os y prmcip1os de la Carta de las at:iones Umas.
'd

a:s la º. c}aración

_obre los principios de Derecho Internacional referente
relaoones de amistad y a la cooperación entre lo E tados de conform'd d
con la Carta d e las aciones
·
U rudas
.
[Resolución 2625 (XXV)] de 241 ade
octubre de 1970, expresa en el párrafo 15 de su preámbulo:

• Caso de lo antiguos territorios bajo administración portuguesa, situaci6n reapedlD
de la que la Asamblea General e pronunció en reiteradas oportunidades en este 11:ntido (S. Calogeras-Stratia, Le Droit d1s peup/,s d disposer d'eux-memes, Bruylam-

· de que todo intento
.
. Convencida' en comecuencra,
de quebrantar parcial o totalmente la unidad nacional ,, la integridad territorial de
Estado
o p~u' ~ _su ,n
· dependencra
. pol1t1ca
, . es incompatible con los proun
•
Ó
p sitos Y pnncipws de la Carta.

Brwcelles, 1973, pp. 318-319 ).
w J. Zo'lfRBK, La lutle du peuple de Bangladesh l la lumi~re du Droit Intemational,
Le Monde, 5-6 diciembre 1971; M. G. K. ayar Self determi.nation beyond tbe colonial context. Biaíra in r trospect, Texas JnJernational Law ]ournal, 1975; M. O. K.
ayar, Sel! determination; The B ngladesh experiencc, Revue des Droits de l' hom,n1,
París 1974, o. 244; M. G. Marco((, Le Droit des peuples d disposer d'eux-mhtll,
principie 1Jtructurd du Droit lntemational Public, Fribourg, Editions Universitaitel,
1977; S. Calogeras-Stratis, op. cit., pp. 296-299, 342-347.
u En los caaos de KaWlga y Biafra, la ituación finaliz6 con In afirmaci6n raclic:,I
del principio de la integridad territorial. En el de Bangladesh, producida la separaci61
de Paquistán, luego de un amplio conflicto internacional, con intervención de tercedl
potencias, Bangladesh fue admitido como fiembro de las aciones Unidas (v&amp;II
Antonio G6me.i Robledo, El Dueeho de aútodeterminaei6n d, los pu,blos y su t:111111'
dt aplicaei6n, Instituto Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, Macid4
1976, pp. 11-14.
" CA,iuuL:Lo SALCWO, Juan Antonio, Sobtranla del Estado 'J D1r11cho Irtt,rll4Cio..,
Editorial Tecnos, Madrid, 1969, pp. 58-59; MIAJA DE LA
UELA, Adolfo, La ,,,....
cipat:i6n de tos pueblos coloniales )' iJl Deruho Jnternai:ional, Editorial T nos, Madrid.
1968, pp. 115-116; ELÁZQUBZ, Carlos María, ''Las Naciones Unidas y la. I)cscolc#
:zaci6n", Anuario Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional, tomo II, 1,i,
ragoza, 1963, p. 64; CALOOEllAS-STRAns, op. cit .

Para afirmar luego en

1•
lil

parte

a· po 1t1va:
··
J

N_inguna de las disposiciones de los párrafos precedentes se entende que autoriza o fo menta acción alguna encami
na ~ ª. quebrantar o menoscabar, total o parcialmente la integritla~
temtonal. de Est ados so beranos e mdependi
·
• ntes que se' conduzcan de
~or.fom_nda~ con el principio de la igualdad de derechos y de la libre
d:te:mmac~6n de los pueblos antes descritos y stén por tanto, dotados
al ten _go~,er~o q~e. re fresen te a la totalidad del pueblo perteneciente
rrttorio, sin dutmci6n por motivo de raza, credo o color.
d

°

aa11
d en el sen tuf

na::t!º
un

q~e el intent~ de quebrantar la integridad territorial y la uuidad
1
b. e stado espanol, soberano e independiente, que está dotado d
go terno que rep1·esenta a la totalidad del pueblo pertenecient a su

515

•,

514

�territorio, sin distinción por motivos de raza, credo o color, para provocar
la secesión de las Islas Canarias, al margen y con olvido de la libre expresión de la voluntad d~ su población, es incompatible con los propósitos y prin,.
cipios de la Carta de las Naciones Unidas.

En segundo lugar, para que exista el derecho a la libre determinación tiené
que haber un pueblo capaz de ser titular de ese derecho. La Corte Internacional de Justicia, en su opinión consultiva sobre el Sahara Occidental, hi
reconocido que la consideración de que a certain population did not con.rtitute a people, tiene importantes consecuencias. 13 Es evidente, en efecto,
que si no hay un pueblo titular del derecho colectivo a la libre determinacióu,
y sólo existe una población que no constituye un pueblo, es imposible Pnl?
tender que este derecho se tipifique en la forma en que ha sido óbjeto de regulación por las Naciones Unidas.
En el caso de las Islas Canarias no hay un pueblo que cumpla con estas
características que lo determine11 y califiquen como tal ante el Derecho Inter•
nacional. En efecto, la población originaria que los españoles encontraron
en los siglos XIV y XV, se ha extinguido prácticamente en forma completa
y la población de las islas es desde ~ce siglos totalmente española, exacta'mente igual a la de las otras regiones de España, en una diversidad que no
excluye la unidad.1' Fue, por lo demás, esta población canaria, es decir
l,I

INTERNATIONAL CoURT OF Jus'l'ICE, Western Sahara, Advisory opinion of Octobet

16, 1975, Nv 59, p. 33.
1• La actual población de la región canaria, cifrada en 1977, en 1.322,861 habitantes, lo que equivale al 3.75 % de la población total española, tiene absolutas características de españolidad por:
1Q La escasez de la población originaria a la llegada de los castellanos en los

siglos XIV y XV.
29 L¡¡. semejanza racial existente, en aquel tiempo, entre la población originaria
y la que llegó al Archipiélago, ya que ambas entroncan históricamente en el grupO
racial, de origen mediterráneo, que pobló zonas diversas del Norte de África, Península Ibérica y Archipiélagos Balear y Canario.
39 La integración perfecta, por uniones conyugales, entre originarios y la num
aportación de población, a partir del siglo XV, lo cual produjo la situación existenter
ya desde hace varios siglos, de españolidad total de la poblac,ión de Canarias y de
identidad completa con la del resto de España.
49 La españolidad poblacional está demostrada perfectamente en el hecho de qui
la única lengua empleada en el Archipiélago es la española, no existiendo lengua
aborigen alguna. Esta lengua desapareció rápidamente, dejando al español hablaclo
en Canarias, sin embargo, una aportación, compuesta exclusivamente por toponímicel
y por algunas palabras de la vida diaria, que enriquece, como ha ocurrido en laa
demás zonas de habla hispánica, la lengua española hablada hoy por más de trescienllll
millones de personas.

516

española, la que contribuyó en gran parte al poblamiento hispánico de ]os
territorios conquistados por España en América.
En tercer lugar, hay que concluir que el territorio de estas islas forma
par~e ,~tegrante de~ territorio español. Í.sta es una realidad jurídica, politica
e histonca. Los hab~tantes de este territorio 15 no sufren discriminación alguna
respecto de los habitantes de las restantes partes del territorio español y su
v~l~tad política se ejerce libr~1;1ente. De tal modo se cumple con ]as exigenaas unpuestas por la Declarac10n de los principios de Derecho Internacional
~ferentes a las relaciones de amistad y cooperació11 entre los Estados [Resoluc16n 2625 (XXV)], para la plena aplicación del principio que impone el respeto de la integridad territorial del Estado.

6. Resta hacer algunas consideraciones respecto de la situación de las Islas
Canarias como consecuencia de su proximidad al Continente Africano.16

Es cierto que la Carta de la Organización de la Unidad Africana establece
como uno de sus objetivos de la Organización la eliminación de todas las
form~ de colonialismo en África (artículo 2, 1, a). Pero este objetivo
altamente loable, nada tiene que ver con el caso de las Islas Canarias, porque
no hay ahí un fenómeno colonial, ni las Canarias son ni histórica ni étnica
'
ru. cu] turalmente africanas. Pretender imponerles una solución como
la que'
proclama el llamado Movimiento Nacional de Liberación de las Canarias
constituye una forma de intervención y de neocolonialismo, ya que supone
RE~o BROToNs, Antonio, Las Cortes 'Y la Polltica Exterior Española (1942-1976),
Valladolid, 1976, pp. 42-52; REMIRO BROT0NS, Antonio, El Territorio Naciono,l y la
Constitución, Madrid, 1978.
" _C~n respecto a la situación geográfica del Archipiélago, como consecuencia de su
proxmndad al Continent.e Africano, cabe señalar que:
19 Tod
· · espanol,
. o eJ t,er~1tono
tanto el peninsular como el Archipil!;lago de Baleares
Y ?ananas, está situado en la vecindad del Continente Africano, estando, por ejemplo,
mas cerca de Africa la zona sur de la Península Ibérica (25 km. desde Tarifa) que
el propio Archipiélago, cuyas islas más cercanas al Continente están separadas de
éste por más de un centenar de kil6metros.
. 29 España es una naci6n que, po.r su localización geográfica, está compuesta báS1camente por una masa continental, que ocupa buena parte de la Península Ibérica
Y por los dos Archipiélagos mencionados, siendo ademá.s una nación bicontinental per~
ellonoe5 un caso umco,
,.
.
'
ya que existen,
en la actual estructura politica del mundo
numerosas
·
.
naciones
que poseen caracteres continentales y archipiélagos y al mismo'
tiempo
·
' territorio
.
, ~on b'icontinentales
y que no se ajustan a un esquema simplista de
lln solución de continuidad.
. Por tanto, las características geográficas, aunque son elementos a considerar, no
tienen valor determinante en relación con cualquier intento de aplicar esquemas
pseudo descolonizadores al Archipiélago Canario.
11

517

�suplantar la libre voluntad de los canarios,17 que son los úrúcos competentes
y capaces para determinar, mediante el libre ejercicio de su voluntad, su
futuro destino político.

PROPIEDAD PÚBLICA VERSUS PROPIEDAD PRIVADA DE LAS
EMPRESAS ECONÓMICAS Y SU EFECTO EN EL COMPORTAMIENTO DE LOS LIDERES FINA CIEROS
DAVID

G.

DAVIES

EL DEDATE ENTRE los advocadores de empresas públicas y los de empresas
privadas se viene desarrollando por lo menos desde la época de Adam Smith.
Desde ese entonces han habido vastos pronunciamientos por parte de escritores socialistas, comunistas, clásicos y neoclásicos pero muy poco trabajo
sistemático teorético o empírico se ha desarrollado que compare las dos alternativas de organización económica. Este artículo representa un modesto
atentado en hacer comparaciones sistemáticas entre empresas privadas y gubernamentales.
Nuevamente hemos comenzado a reconocer la crucial importancia de las
empresas económicas y su directo impacto en los derechos de propiedad.
Las alternativas en las estructuras de los derechos de propiedad están íntimamente relacionadas con los diferentes sistemas de incentivos y dichos incentivos presentan a los líderes con diferentes tablas de recompensa/costo.
Como resultado se espera observar diferencias identificables -las cuales resultan de los procesos de decisión bajo la influencia de las diferentes estructuras
de recompensa/costo. Lo necesario es derivar de los métodos teoréticos las
diferentes clases de comportamfonto que se puedan esperar de cada una de
las diferentes estructuras de las instituciones económicas, derechos de propiedad, métodos de incentivos, estructuras de recompensa/costo.

11 AouILAR Nt.vARRo, Mariano, "La 'Africanidad' de Canarias", Ya, Madrid, 11
de marzo de 1978.

518

Además, necesitamos evaluar los diferentes resultados con la mira de analizar la eficiencia económica de las dos alternativas, ya sean empresas públicas
o empresas privadas. Se debe tomar en cuenta que existen otras metas
además de la eficiencia económica que puedan dictar el optar por un tipo
de organización u otro. Por ejemplo, la equidad, puede ser tan fuerte e un-

519

�portante que los lideres políticos sacrifiquen la eficiencia económica por lograr
más equidad. Sin embargo, sin tener noción de la relativa eficiencia de las
dos formas de empresas, los líderes tienen poca idea del costo real de las dos
alternativas.
Como hipótesis un líder, ya sea público o privado, tiene como meta el
realizar ganancias máximas. Generalmente, las fuentes de ganancias pueden
ser pecuniarias o no-pecuniarias. Poder, prestigio, ambientes placenteros y
personas agradables con quien trabajar son ejemplos de fuentes de ganancias
no-pecuniarias. Las varias fuentes de satisfacción para los líderes son ~scasas
y substituibles. Por lo tanto, bajo esas condiciones, ase eramos que mientras
más bajo sea el precio o costo de una oportunidad de ganancia, más f recuentemente el líder se verá inclinado a escoger dicha oportunidad.
Para poder usar la anterior relación como ayuda en predecir, es ne~es~
el explicar la forma en que cualquier cambio afecta la raz6n de subst1tuc1~n
entre Jos varios productos y servicios que representan fuentes de g~aa
para el líder. Debido a las limitaciones impuestas por la tecnología y ~I estado
de la naturaleza, varios escritores 1 han desarrollado un punto de vista ha,.
tante fuerte que es la estructura de los derechos de propiedad que af~tan
cierto producto que el líder vaya a escoger al igual que afectan la rap1dei
con la cual el líder substituirá un producto por otro.
Historia de la Investigación

El área especifica que estamos examinando es la industria bancaria de Australia en donde se realizan las transacciones comerciales. A pesar de que los
bancos privados están regulados, es una situac~ón ideal Pª:3' investiga~
porque ambos bandos públicos y privados co-ex1sten y compiten en los IJl1So
mos mercados.
La estructura del sistema bancario Australiano, como la de todos los otroS
países del mundo con excepción de los Estados Unidos, está dominada por
pocos grandes bancos, cada uno con una e~ensiva cadena .de s~cursales. En
Australia existen seis bancos de importancia en el comeroo. Dichos bancos
son: Australia and New Zealand Banking Group Ltd. (ANZ), The Bank
1 ALcEIAN, A. A. , "Economía de los Derechos de Propiedad 11 , Jl Polftico, Di~
de• Propiedad
br e
1965
, ,Pp
. 8 16-829·, DEALEsst'L.
' "Implicaciones .de los Derechos
.
M
en las Alternativas de Inversión Gubernamental", Am,mcan Economtc Reuuw, . ai;,
1969, pp. 16-23; y DEMSETZ, H., "Algunos Aspectos de Jos Derechos de Prop1eda ,
Journal of Law and Economics, Octubre, 1966, pp. 61-70.

520

of New South Wales, Commercial Bank of Australia Ltd., The Commercial
Banking Co. of Sydney Ltd., The National Bank of Australasia Ltd., The
C.Ommonwealth Trading Bank (el cual pertenece al gobierno Australiano).
El Bank of New South Wales es el banco más antiguo, habiendo sido establecido en 1817, y el banco más nuevo es el Commercial Bank of Australia
Ltd., que fue fundado en 1866.
Los dos b~cos más grandes son: el Bank of New South Wales., que es
un banco privado, y el Commonwealth Trading Bank, que es un banco de]
gobierno. La información generada por estas dos instituciones constituye Ja
esencia de la investigación. Estos dos bancos son similares en tamaño al igual
que en otras características importantes. En realidad, es la habilidad de
encajar características lo que en efecto permite el sostener ciertas variantes
en un molde ceteris paribus y establecer una metodología de investigación
útil y certera.

No se logro conseguir estimaciones detalladas de costos, pero se pueden
producir medidas de productividad significativas utilizando las relaciones
~ haberes y ganancias, haberes y empleados, depósitos y empleados, réditos Y empleados, y ganancias y empleados. Una variante importante que
se mantuvo constante bajo estas relaciones es la estructura de salarios que en
~te _caso, y en general en Australia, se ve fuertemente influenciada por los
smdicatos de comercio.
El costo de obtención de dinero por dólar es también igual para cada
empresa porque las dos insfituciones se enfrentan con una tasa de interés
que es determinada por un mercado financiero razonablemente competitivo.
E~to no significa que una empresa no pueda pagar un mayor volumen de
dolares ~ara atraer depositarios ni pagar intereses más altos ( con un efecto
contráctil sobre las ganancias pecuniarias) .

Resultados
La evidencia sostiene la predicción resultante de incentivos impregnados
en 1~ alternativas estructuras de derechos de propiedad. Los gerentes públicos
atenuan los derechos de los dueños (pagadores de impuestos) más que los
gerentes en el sector privado en reducir las riquezas de sus accionistás. La
empresa privada, a pesar de estar regulada, aparenta ser más eficiente que
el banco del gobierno.

Las r:ned_idas de productividad indican que el banco de comercio -operado
Y perteneciente al gobierno tiene más haberes por empleado, y ya que los

521

�haberes y las deudas están altamente correlacionadas y casi iguales en bancos
comerciales, tiene más depositarios por empleado que el Bank of New South
Wales. Por otro lado, la relación entre ganancias y haberes, que muestra
con qué eficiencia se están utilizando los fondos, y la relación entre ganancias
y depósitos durante todos los años de 1964 a 1972 fueron mejores en el
sector privado que en el banco del gobierno. Además, la relación entre ganancias y empleados en ocho de los once años que se observaron es mayor
para el Bank of New South Wales. También, el promedio de los once años
es más alto para el banco privado. El Cuadro 1 incluye detalles de estas
medidas de productividad.

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Las columnas 3 y 4 representan abstractos del portafolio de inversiones
de los dos bancos. La columna 3 representa la. razón de posesiones del gobierno Australiano en depósitos del CTB a las del BNSW. Dichos depósitos
constituyen los haberes más seguros. En este caso nuestro análisis predice que
los gerentes del gobierno pre!erirán el mantener una proporción mayor de los
haberes de la firma en bonos de gobierno ya que son más seguros. Las estadísticas indican que en todos los años estudiados, la firma pública mantuvo
una proporción significantemente mayor de sus haberes en bonos del gobierno
central que el Bank of New South v\/ales.
Por otra parte, la columna 4, que resume la razón entre las posesiones de
"otras fianzas" del CTB y del BNSW, indica que el Bank of New South Wales

522

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Las cifras en el Cuadro 2 son instructivas. La primera columna, que es
el resultado de dividir los haberes del banco del gobierno (0TB) entre los
haberes del banco privado (BNSW), es el indicador con el que se comparan
las otras columnas.
La columna 2 está compuesta del volumen de dólares en préstamos del
Cammonwealth Trading Bank dividido entre el valor en dólares de préstamos del Banco de New South Wales. uestra teoría nos dice que los pr' tamos, siendo los haberes que producen mayores ganancias pero los más
arriesgados, son una proporción menor de los haberes del Commonwealth
Trading Bank que de los del Bank of New outh Wales, que ~s el banco
privado. Como es de esperarse, la razón de préstamos del CTB a la del
BNSW fue más baja durante 10 de los 11 años observados que la razón de
los haberes del CTB a los del BNSW como se ve al comparar las columnas
1 y 2. Esta prÓporción se reversó únicamente en 1972. Una comparación
de la mediana de las dos colurrmas sostiene la hipótesis que los gerentes del
banco privado persiguen las ganancias más agresivamente que los empleado
que dirigen el banco público.

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�CUADRO 2

CUADRO 3

Una Comparación entre el Banco Privado y el Banco Público: Total de Haberes,
Préstamos, Inversiones en Documentos egociables del Público Australiano
y Otras Fianzas

Año

Inversiones
Total de Haberes
Préstamos
Inv. Público Áust.
Otras Fianras
CTB+B SW CTB+B SW CTB+B SW
CTB+BNSW

1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972

.650
.612
.641
.668
.673
.693
.712
.740
.752
.743
.674

Promedio

.698

.549
.588
.561
.585
.612
.636
.663
.670
.686
.700
.719
.656

.870

.923
.931

.260
.213
.324
.272
.165
.154
.175
.159
.163
.181
.082

.870

.195

.625

.781
.965
.922
.885
.878
.951
.842

posee una proporción significantemente mayor de sus haberes en inversiones
más arriesgadas y más productivas que el banco del gobierno. Esta conclusión
se vio durante todos los once años de observación.
Al examinar el Cuadro 3 se nota lo mediocre de Jas ganancias del Commonwealth Trading Bank. A pesar de ser el segundo en tamaño, en lo que a
depósitos y préstamos se refiere, ha languidecido durante los años con respecto
a ganancias.

Ganancias del Banco Comercial Después del Pago de Impuestos
(Los dólares se muestran en millares)
Banco
Año

A.N.Z.

1964 $ 3,626
1965
4,567
1966
5,360
1967
6,919
1968
8,511
1969
7,929
1970
9,384
1971
6,067
1972
7,789
1973
11,395
1974
11,271
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Banco
Nacional

B.N.s.w:-

C.B.A.

C.B.C.

$ 5,592
5,244
5,115
6,416
9,175
11,014
11,175
10,245
13,357
20,557
18,205

$1,370
1,522
1,570
1,857
2,058
1,604
1,345
1,412
1,375
2,859
3,239

$1,656
1,727
1,683
2,043
2,534
2 587
2,566
1,987
1,734
2,394
2,645

$1,854
1,614
3,275
4,037
4,110
3,995
3,611
3,883
6 881
6,468

$2,311
2,199
2,550
2,809
3,896
4,103
5,183
5,246
5,272
7,253
4,333

226%

136%

60%

249%

87%

2,142

C.T.B.

cremento
1974 sobre

1964

211%

Como se predijo, la evidencia empírica indica que los gerentes de gobierno
tienen mayor predilección en evadir riesgos y prestan menor atención a las
ganancias que los gerentes en el área privada.

Conclusión

Un anáJisis de las diferentes estructuras de los derechos de propiedad, los
incentivos resuJtantes y las restricciones puestas sobre la obtención de ganancias
máximas produce predicciones especificas acerca de las diferencias en el comportamiento económico en las empresas privadas y las públicas.

524

525

�LA ORDEN DE MALTA COMO SUJETO DE
DERECHO INTERNACIONAL
Por AL.Do ARMANno CocCA
Catedrático y Embajador de la
Argentina

LA ORDEN DE MALTA es, en definitiva, una creación intelectual del Derecho
Internacional, con una finalidad espiritual de alcance universal. Tal apreciación que debe hacerse de esta legendaria institución, a la luz del moderno
Derecho lntemacional y de su papel en la comunidad jurídica internacional
de nuestros días.
Anticipamos esta conclusión y daremos los fundamentos para sustentarla.
Entendemos que no existe duda alguna de que ha sido desde su creación, y
lo es en la actualidad, un sujeto de Derecho Internacional. Un sujeto de Derecho Internacional no necesita forzosamente ser soberano: las organizaciones
internacionales, comenzando por la más completa (Las Naciones Unidas),
carecen de soberanía. Sin embargo, la Orden de los Caballeros de Malta se
denomina a sí misma "soberana" y esta mención constitucional forma parte
de su denominación como sujeto de Derecho Internacional. Tal soberanía
supone independencia que es Ja ausencia de dependencia o de subordinación
política; es, sobre todo, una noción negativa y, en esa medida, insuficiente
de ofrecer un criterio que satisfaga.
La independencia implica a la ,·ez la exclusividad, la autonomía y la plenitud de la competencia. Las dos primeras nociones tienen carácter cualificativo
r la tercera cuantitativo.
La exclusividad de la competencia supone:
a) El monopolio del ejercicio de la competencia coercitiva;
b) El monopolio de la competencia jurisdiccional;

527

�c) El monopolio de la organización de los servicios públicos.
La autonomía es un carácter positivo de la independencia. Es la libertad
de actuar como se desee, sin seguir directivas ni consejos que un tercer Estado
o bien otro sujeto de Derecho Internacional pretenda imponerle.
Es de advertir que mientras las competencias de ]as colectividades públicas
diferentes del Estado son competencias de atribución, necesariamente limitadas
a su objeto, la competencia estatal queda indeterminada ratione materiae.1
La Orden de Malta tiene las dos primeras exclusividades. La competencia
coercitiva se manifiesta en la capacidad para punir las infracciones de los
Caballeros. La competencia jurisdiccional también le es propia, dada la organización actual de sus órganos jurisdiccionales, sin que para ello sea óbice
el hecho de que exi ta una última instancia judicial derivada al Estado de la
Ciudad del Vaticano. Hemos visto que esta instancia se hace por delegación y,
consiguientemente, se respeta el requisito determinado por el Derecho internacional para que tal competencia se considere propia. Asimismo goza de la
capacidad procedual activa y pasiva, conforme lo reconoce pacífica y permanentemente el Estado que podría disputarle esa capacidad: Italia.
En cuanto a la organización de los servicios públicos debemos adelantar
que la noción de servicio público se extiende hoy a nuevas y más amplias esferas, que incluyen actividades de la Orden de los Caballeros. Pero en razón
de que las competencias específicas de la Institución son competencias de
atribución, limitadas a su objeto, esto es, a sus fines institucionales, no debe
imponerse este requisito sino a Jos Estados, y no a otras personas del Derecho
internacional que no sean Estados.
Debemos agregar que, si bien en el sistema del Derecho internacional
tomado como entidad, la subjetividad de los Estados se nos presenta como la
regla y la de otras entidades como la excepción,2 la Orden de Malta constituye una de esas excepciones y por cierto la más singular de todas. Guarda,
sin embargo, alguna semejanza con la anta Sede, en el aspecto de que, en Jos
sujetos ordinarios, la personalidad aparece de abajo hacia a;rrib~, y en este
sentido se da un "reconocimiento"; en la Ciudad del Vaticano el proceso
1

También debemos recordar que son sujetos de un ordenamiento jurídico
los posibles destinatarios de la norma de dicho ordenamiento, esto es, individuos y entes a los cuales la nonna de tal ordenamiento les atribuye capacidad
e idoneidad para ser titulares de poderes, derechos y deberes. 4 Y es sujeto
internacional el destinatario de la norma jurídica internacional.
Además de la capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones
internacionales, es menester ejercerlos. Los Caballeros de Malta los ejercen
en el marco de sus fines institucionales y en la medida de sus atribuciones.
La soberanía de la cual gozó siempre la Orden de los Caballeros de Malta
es la soberanía institucional o funcional, que poca o ninguna relación tiene
con la soberanía territorial que ejercio en Rodas o en Malta. Esa soberanía
territorial era un complemento de su soberarúa institucional, con alcance espacial limitado, en tanto que la soberanía esencial de la Orden no tenía ni
tuvo esa limitación física territorial. Más bien habrá de verse en tales territorios, una "base" para el ejercicio de la otra soberanía, del mismo modo que
fueron bases los castillos y fortalezas en Tierra Santa y lo es hoy el Palacio
Magistral o la Residencia del Gran Maestre, en Roma. Por encima de esa
soberanía externa, ostensible que oa el territorio, la Orden poseyó siempre
una soberanía interna, que la acompañó en todas sus manifestaciones ante
otros sujetos del Derecho internacionaJ de todos los tiempos. A la pérdida de
Rodas, que significó la carencia de una base territorial simplemente, su soberanía institucional en nada quedó afectada, y es así que durante su peregrinar
en Civitavecchia, Viterbo, iza, Villaíranca, y en todas partes, se reconoció
la soberanía interna de la Orden y a sus embajadores. inguna nacmn ni
entidad jurídica internacional dejó de mantener relaciones con motivo de la
pérdida de soberanía territorial en aquel período, ni luego de la caída de
Malta.
Dada la calidad _soberana institucional de la Orden de los Caballeros de
San Juan de Jerusalén desde su creación, el Emperador Carlos V no podía
someterla a vasallaje. Pero en tanto le cedía parte de sus dominios terrestres,

RoussEAU, Charles, Droit lnternational Public, 3e. Edition, Paris, 1965, pp.

98-100.
~ BEREZOWSKY,

Cezary, Les sujets non souverains du Droit internalional, en "Re•
cueil des Cours de l'Academie de Droit Intemational de La Haye, 1938-111, T. 65,
p. 78.

528

es inverso, de arriba hacía abajo, y en este sentido se podría hablar de una
"constitución".ª En lo concerniente a la Orden, se puede hablar de "constitución", palabra esencialmente jurídica, creación intelectual, donde los hechos no tienen la misma trascendencia que con relación al reconocimiento.

1 PuENTE

Eomo, José, Personalidad internacional de la Ciudad del Vaticano Ma-

drid, 1965, p. 65.
4

llALLADOu

PALLt111u,

.'
G., Diritto InternazionaLe Pubblico, Milano, 1962, p. 101.

529
bumanitu-34

�se recurrió a la ficción de la oferta del halcón, como 'grata y perpetua memoria de la concesión". Y era tan espiritual el sentido de esa ofrenda que la
Orden se comprometió a celebrar anualmente en el Convento 'una misa solemne según la intención de S. M. Cesárea". Esto se halla muy Jejos de los
tributos y de las otras obligaciones que adquirían los señores feudales frente
a su monarca.
Por otra parte, el emperador deseaba seguir protegiendo la acción de los
Caballeros -pues lo que interesaba eran sus fines institucionales y no su
calidad de feudatario o posibilidades de desarrollo como nación- y por ello
en el diploma imperial se consignaba que "no le era permitido transferir los
lugares enfeudados a persona alguna, sea quien fuere, no importando a qué
título, o de enajenarla sin mandato expreso", y que si tal cosa ocurría "sin
su licencia y consentimiento, dichos lugares volverán de pleno derecho a
Nosotros y a Nuestros Sucesores". Esta protección imperial contra terceros
no fue debidamente tenida en cuenta por los Caballeros que actuaron en la
toma de Malta por Bonaparte. Sólo uno de los Hospitalarios, el Caballero
Felipe de Amat, al suscribir el acta de capitulaciónI del 12 de junio de 1798,
dejó expresa reserva de esa protección que con tanta previsión política le
había acordado a la Orden Carlos V, al declarar Amat antes de su firma:
"11alvo el derecho de alto dominio que pertenece a mi Soberano, como Rey
de las Dos Sicilias". Si todos los representantes de la Orden hubieran hecho
valer las cláusulas del diploma imperial de concesión del archipiélago maltés, Bonaparte se hubiera visto en la imposibilidad de concertar la renuncia en
favor de la República Francesa de los derechos de soberanía y propiedad sobre
la isla de Malta y las de Gozo y Comino.
Como persona internacional, la Orden ha sido amparada en toda su existencia por derechos territoriales de los lugares en que ha actuado. Primero fue
el derecho islámico, en Jerusalén, que determinó o permitió su establecimiento
y funcionamiento como fundación pía. Luego, con posterioridad a las Cruzadas, el derecho canónico, en su carácter de Orden religiosa de la Cristiandad.
Durante la Edad Media el Derecho de Gentes, cuando reforzó su acción
militar y hospitalaria y cuando, además de soberanía institucional, dispuso
de soberanía espacial territorial. En la actualidad el Derecho internacional,
en su más refinada elaboración, como sutil creación intelectual.

en cuyos territorios se manifiesta la actividad institucional de Ja

rana. 5

Y esa situación es. la misma que se presentó con la per'd'da
· ·
1 de sus terntonos
~n que l~ Orden siguió gozando de su condición en De,recho intemaciona/
mdepend1entemente de sus derechos territoriales. Las actividades instituciona~
les de la Orden se cumplen en diversas naciones; habiendo sido federal en su
estructura, _dado que los Prioratos fueron distribuidos en diferentes Est d
como
las diversas. Asociaciones
os,
.
.
. Nacionales de hoy. Cump le su programaa mediante· un· mecarusmo
mternac1onal
de
conformidad
con
las
reglas
part·
ul
•, 6
1c ares
de su mshtuc1on.
E~ cuanto ~! derecho público melitense, es decir, el ordenamiento jurídico
propio, que Sl • se tratase de un Estado, sería su derecho nacional, es igualmente reconoodo en el campo internacional. Sobre el particular recordaremos que la Suprema Corte de Casación de la República Jtalia~a, confirmando precedentes relativos a la soberanía de la Orden en su se t ·
9 2056 d l
.
' .
n encia
n .
, e 25 de. Julio de 1964, ha declarado al ordenamiento jurídico
~eli~ense como propio de la Orden y originario de la misma que como tal
.
de " separación" con otros ordenamientos jurídicos.1
'
J
unp lica re1ac10.nes
·•

En cuant-0 .ª la ac~vidad que realizan los Caballeros de Malta en el campo
del Derecho
mternac1onal, es del caso señalar que si se analizan ¡0 s acuerdos
1·
conc w,dos por la, ?rden _con organizaciones internacionales y los tratados
con paises d~ Amenca Lanna, Asia y Africa, sin dejar de estudiar una forma
de acuerdo-tipo elaborado por dicha Institución se destaca un hech · d"
'bl l
,
o m 1s~uti e:. a Orden afirma de más en más su calidad de sujeto de Derecho
~ternac~onal, que, en definitiva, implica la evolución misma del Derecho
mtemaoonal. 8
Esperemos que este aporte de la antigua Orden ecuestre no se detenga
en, ese plano y alcance una dimensión mayor, como resultaría si adhiere a las
mas acabadas formas del Derecho internacional: los tratados en Derecho
~ ' !dANLio GAZz.ONI, Tito, Allocution de l'Avocat de l'État . .. en ''Zeitschrift fü.r Auslandisches Offentliches Recht und Volker.recht" t. 18 nQ 1 octubre 1957
120
'B
V
'
'
'
'
'p.
.
RE:CH• AUTIEll, Arthur C. y PoTUUCKI, Michael, The Oráer of St. John in
lnternat1onal Law, en "American Journal of International Law" vol
1954, N9 4, p. 558.
'
. 48, octubre,
7

Hoy el derecho de los Caballeros de Malta se presenta caracterizado e informado de los principios del Derecho canónico -que la acompañan desde su
creación- y de los principios del Derecho internacional actua 1 do r rmónicamente y tonexos en coexistencia con el derecho privado de los vados Estados
530

or den sobe-

MANLIO GAzZONI,

1973, p. 29.

Tito, L'Ordine di Malta e la sua Carta Costituzionale Roma
'
'

1

NAKA~ARA, Kiichiro, The Sovereign Order of Malta Today-An Inquiry into its
treaty-makmg, en "Hogaku Shimpo (Chuo Law Review)" vol. I N9 10 T ky
1970· V • "A nnal es ..." , Juillet-D écernbre 1970, Nros. III-IV,' p. 112•
, 0 0,

531

�espacial internacional. Los fines institucionales de los Caballeros de Malta,
superadas las etapas de las guerras santas y contemplando la labor que hemos
bosquejado en este libro, tienen alcance universal. Por lo tanto, hacen al
interés general de toda la Humanidad. Hasta el presente, los únicos instrumentos internacionales que responden a un interés común de la Humanidad
son los elaborados por el Derecho del espacio, que ha logrado la más revolucionaria mutación del Derecho internacional: Los Estados dejan de actuar
como sujetos soberanos del Derecho internacional cuando realizan una actividad espacial, a título individual, para hacerlo en nombre y representación
de la Humanidad, sirviendo los intereses de ésta y no los propios. No van
al espacio en busca de nuevos ámbitos de soberanía ni reclaman apropiación
de cuerpos celestes. Van al servicio de la Humanidad, nuevo sujeto de Derecho internacional y no un superestado.
A la luz de la ciencia del Derecho, el reconocimiento por el Tratado del
Espacio de 1967 de la Humanidad como nuevo sujeto de Derecho internacional, es una creación intelectual del núsmo modo que lo es la Orden de
Malta para el Derecho moderno. Uno y otro tipo de sujeto de Derecho internacional nacieron de documentos solemnes que los tiempos acordaron la
más alta significación: la Bulla approbationis et confirmationis Paschalis II,
del año 1113 y el Tratado del Espacio, de 1967. Y ambos tienen un valor
universal: el Derecho del espacio considera a la Humanidad como un todo,
y el derecho humanitario que desarrolla la Orden de Malta considera al
hombre individual, en todas las latitudes del planeta.

'

Por lo menos con relación al Acuerdo sobre Salvamento y devolución de
astronautas y la restitución de objetos lanzados al espacio ultraterrestre
de 1968, inspirado en ''sentimientos de Humanidad" (preámbulo), la Orden
debe acceder a ser parte en el mismo, dado que se encuadra entre las finalidades institucionales de los Caballeros de Malta. El Vaticano es parte en
algunos tratados espaciales. La Orden no debe dejar de afianzar su personalidad internacional ni privar su concurso en las nuevas esferas de actividades humanas, donde la vida humana se halla en peligro en una dimensión
mayor que en los campos de batalla y en actividades excluyentemente pacíficas. 9
Es propio que así lo haga, porque desde el punto de vista institucional, la
Orden puede ser mirada como la más vieja -después de la Satila Sede-organización internacional que registra la historia. Puede considerársela como
• Para mayor información sobre el particular, nos remitimos a nuestro dictamen del
31 de octubre de 1970, elaborado para el Gran Magisterio.

532

p~ursora de la Cruz Roja en el campo de prestar asistencia a través de 1a
candad ª. los seres h~anos.1 º Hay similitudes entre la Orden caballeresca
y el Comité
Internacional de la Cruz RoJ· a·• ambas cumpl en func10nes
·
·
.
m~~acxonales, pero e? tanto el ClCR nació de una convención, el .reconocmuento de los traba1os de la Orden se basan en una costumbre p Iunsec
• u1ar.
D_e~ tenerse en ~uen~~' por otra parte, que para el Vaticano, el esta~leCl.IDle~to o consolidaeton de la paz religiosa es un factor de estabilidad
mtemaetonal. Esto tiende a disipar aprehensiones y deJ·a entrever nuevos
desarro_U~s para la política concordataria, se sostuvo hace algún tiempo.11 La
paz rehg:tosa es parte de una paz genera] que todos los pueblos ambicionan.
Por eso debe de ser no sólo objetivo de la Santa Sede sino de t d I
u·
'
oas as
re gtonesJ Y a ello contribuye con su acción humanitaria los Caballeros de

Malta.

Se ha venido consolidando en los últimos tiempos a través de org ·
cíf
d
,
an1s.mos
~spe 1c_os entro del sistema de las Naciones UnidasJ un nuevo Derecho
mtemacmnal: el Derecho hwnanitario internacional. En ese sentido, la Orden
de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, de Rodas o de Malta repre~entan ~I antecedente más firme y permanente de ese moderno Derecho
internacional.
Para los Caballeros Hospitalarios, en todos los tiempos de su larga historia
cont6 por _sobre todo el hombre, el prójimo. y se ha afirmado que es sólo
la_ eo~cepa6n de] hom~re lo que permite edificar la historia después de dos
mil anos para la Iglesia de Roma y de casi un milenio para las órdenes
caballerescas más antiguas, sobre cimientos mucho más firmes que los inciertos y vacilantes que ofrece la sociedad de hoy.u

Al antiguo proverbio árabe wataniya fil Islam {no existen nacionalidades
e~ el Is~~), los Caballeros Jerosolimitanos, mucho más allá de esa solidaridad m1stica con preferencia a la lealtad local entre los pueblos musulmanes
crearon la solidaridad universal, que la practicaron en las mismas tierra~
del Islam.
• BREYCHA-VAUTIER y PoTULICKI, The Order of St. John in /nternational Law
A forerunner of the Red Cross, cit. loe. cit, p. 554.
'
_u Luc1BN:BRuN, Je;w., La politique concordataire de Pie Xll, en "Annuaire Frande Dro1t International", 1955, I, p. 222.

~a:

MouuN, Leo, Une forme originale du gouvernement des hommes: le gouvernem,nt des Communaulés religieuses, Comunicaci6n hecha al Instituto ·de Derech e .
parado _de la Univ,:1'sidad de París, el 15 de enero de 1954, en "Revue lntem:tio::e
de Dro1t c;Jompm , N9 4, oc~bre:diciembre,. 1955, p. 771.

533

�Para ello necesita la Orden del apoyo de los Estados territorialmente interesados y, en tal sentido, se requiere la calidad de soberana, por tratarse
de una actividad gubernamental, apoyada por una acción diplomática indispensable ante los gobiernos de esos Estados. Los fines propios, institucionales
de los Caballeros de Malta, son reconocidos en el plano internacional, y son
además uniYersales, en el sentido de que competen al Derecho internacional
humanitario. La calidad de soberana es propia de la Orden y responde a sus
fines. Por eso ninguno de sus miembros cambia de nacionalidad al ingresar
a ella, ni tampoco cuando la Orden ejerció soberanía espacial territorial.
El nuevo Derecho internacional está enraizado en nuevos valores humanos
universales . .. Al servicio de esta noble finalidad -se ha dicho con acierto-están ya actualmente algunos órganos de la comunidad internacional que,
a diferencia de los Estados, no tienen intereses particulares que perseguir.
Abre el corro aquellos sujetos del Derecho Internacional cuyos cometidos
son exclusivamente religiosos, sociales y humanitarios, como la Sede Apostólica, la Soberana Orden de Malta, el Comité Internacional de la Cruz
Roja. Pero se suman a ellos también algunos órganos recién creados de la
comunidad internacional, como son, en primer término, el Consejo Económico
y Social, la Secretaría de las Naciones Unidas y varios organismos especializados que actúan íntegramente al servicio de la comunidad internacional
en su conjunto, constituyendo así factores de integración de esta comunidad.u
Tenemos de este modo que, si los Caballeros de San Juan, de Rodas y de
Malta constituyeron el centro más antiguo de la unidad europea y de iniciativa asistencial internacional, a través de su pabellón, el más antiguo de
la comunidad internacional, también ofrece el valioso precedente del primer
factor de integración de la comunidad internacional.
Otros importantes factores han de tenerse en cuenta en la consolidación
del Derecho internacional, como ser el sentido y el ejercicio de la neutralidad.
Tal neutralidad fue siempre permanente en conflictos que podían surgir
entre naciones cristianas. Y mucho costó a veces a los Caballeros mantener
ese principio del Derecho internacional.
Aparte de esa práctica, observada durante siglos, la Orden contribuyó con
el Código de Rohan a la formación del nuevo Derecho internacional público,
y bastará para ello ver cómo en él hallan inspiración cartas constitucionales
de entidades internacionales del pasado y organizaciones internacionales del
presente.
st

534

VERDRoss,

Alfred, D1recho Internacional Público, Madrid, 1963, p. 570.

Tampoco debe olvidarse aquí, si de integración hablamos, la importante
&lt;'Ontribución que a tales fines significó la creación de la Universidad de
Malta, primera universidad internacional conocida.

Y un detalle que no debe escaparse: los Gobiernos que mantienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede lo son ante la Silla Apostólica y no
ante el Estado de la Ciudad del Vaticano. Es ante el sujeto de Derecho
internacional y no ante un Estado. 14 Lo mismo ocurre con la Orden de Malta
que ejerce su derecho de legación activo y pasivo sin otra calidad que la'
propia de sujeto de Derecho internacional. Esta calidad, cuando deben
actuar los Caballeros de Malta en territorios bajo la jurisdicción de otros
sujetos de Derecho internacional, firma acuerdos que responden a un llamado
'derecho de coordinación". Ambos sujetos, la Orden y el Estado en cuestión,
se comprometen mutuamente en un terreno donde se superponen sus competencias.
Por ello es conveniente destacar aún más que, por sus propios fines institucionales, la Orden de los Caballeros de Malta no podría constituir un
Estado, ni tampoco puede ser visto con un ente "ex estatal". Su personalidad
propia, singularizada, sin ejemplo que le precediera, parangonara ni sucediera, nada tuvo ni tiene que ver con el concepto de soberanía espacial
territorial. Nacida con personalidad internacional, ella confirió y no recibió
soberanía de los territorios que ocupó y extraterritorialidad diplomática a los
lugares que hoy ocupa en Roma, concepto diverso de la mal llamada extraterritorialidad de las embajadas. Mantuvo además su plena independencia
y su propia organización interna luego de la pérdida de posesiones territoriales, en mérito de su constitución y por el ejercicio permanente de sus
derechos y obligaciones internacionales.
En suma, la Soberana Orden Militar de Malta, por carecer de atributos
tales como territorio, población, ejército y otras formas físicas de poder,
constituye un hermoso ejemplo de supremacía del Derecho sobre hechos materiales, en el caso, del Derecho internacional.

Y por sus finalidades humanitarias, un triunfo frente a la política que, si
es propia de los intereses particulares de los Estados, no Jo es de una institución con finalidades generales de proyección universal.
u existencia que marcha hacia el milenio, ha supuesto la actuación de
" CCr. SIOTTO PlNToR, Manfredi, Les sujets de Droit lnternational autres que les
Eus, en "Recueil des Cours de la Académie de Droit lntemational, 1932-111, tomo 41
de la Colecci6n, Paria, 1933, p. 331.

535

�Derecho internacional con un sentido moderno, muchos siglos antes de que
se Jo concibiera como tal. Y su quehacer multisecular en tierras y lugares
tan dispares, demuestra una acción internacional que sólo pudo tener, en
todas las etapas de su larga vida, amparo en el Derecho.

JUICIO CRITICO SOBRE LA INDEPENDENCIA
DE PANAMA 1

Juuo E.

LINARES

l. Mucho se ha escrito, principalmente en el extranjero, acerca de la independencia de Panamá. Pero la historia auténtica, objetivamente narrada
y serenamente analizada, espera todavía un primer esfuerzo. Nuestros historiadores, en este aspecto, están en mora. Nuestro Gobierno está igualmente
en mora. Mora que debe cesar, ya que la mayoría de las cosas que en tomo
a aquel suceso han sido expuestas, o lo han sido con el propósito manifiesto
de causar daño, o han sido producto del patriotismo herido, pero apasionado, de quienes sintieron en lo más hondo de su ser que una nación que
se obligó por tratado público a garantizarles la soberanía sobre una parte
del territorio, le impidiera toda posibilidad de recuperarlo desde el instante
mismo en que ese territorio se separó.
Y estas circunstancias, acompañadas de una intensa propaganda política~
han forjado una leyenda negra, para usar la expresión del Dr. Ricardo J.
Alfaro, acerca de la independencia de Panamá. Y no son tan contados, por
desventura, los panameños que sin un conocimiento previo de los hechos
y circunstancias que llevaron a Panamá a separarse de Colombia, han llegado a mirar con poca simpatía aquel acontecimiento histórico, han llegado
a condenar a todos sus protagonistas, contribuyendo así, inconscientemente, a
reafirmar la leyenda. Resultado de todo esto es que un alto porcentaje de
panameños no sólo no está compenetrado de la significación histórica del
3 de noviembre de 1903, sino que cuando se enfrenta con el tema visualiza a
nuestros próceres como codiciosas marionetas, ayunas de todo sentimiento
1
Discuno pronunciado por el Dr. Julio E. Linares en la sesión-almuerzo que celebraron el 4 de noviembre de 1972 las asociaciones cívica! Club Activo 20-30, Club
de Leones, Club Kiwanis, Club Rotario y Club Rotario Sur, en el Hotel Continental.

536

537

�patriótico, cuyos lúlos movía desde Washington Teodoro Roosevelt, por lo que
un buen día elijo: 'hágase una república", y la República de Panamá fue
hecha. í.sta es la verdad dicha sin eufemismos, verdad que pone de manifi to la gran falla de nuestra e uela y la gran falla de nosotros mismo .

clcramente alarmante por aquellos días, debido a la cesación de los trabajos
del cana~ ~r parte de los franceses y a los d astadores efectos de la guerra
de 1~ IOJI días que durant los tr año que precedieron al de la separación
a,:otó cruelmente a toda la nación y de manera insen ata al Istmo d e p an amá.

Los que así piensan ignoran, o pretenden ignorar, que si ha existido un
pueblo donde la semilla de la independencia gennin6 y sielJlpre se mantuvo viva,
ese pueblo fue, precisament , el pu blo panameño. Los que así pi nsan también ignoran, o pretenden ignorar, que si ha existido un territorio cuya función
geográfica, aislamiento y condiciones de vicia empujaron a la independencia,
ese territorio fue, precisamente, el territorio istmeño. o oh tante, la secesión
de Panamá se tiene como algo artificial, como una obra prefabricada por Teodoro Roosevelt, con la complicidad escandalosa de un puñado de hombres.
Y surge así la leyenda, esa leyenda negra que pretende quitar toda signifi-

" El historiador ~o~ombiano Eduardo Lemaitre ratifica lo anterior al afirmar
qu_e_ la guerra C1 il, pero sobre todo la guerra en el I trno, fue factor tan
d~~-1~º 2en la separación de Panamá como el mismo de obiemo a que la
d1viSJon
conservadora había llevado •al pa'15» .a y mas
• a d e1ante en otro
,
parrafo de su obra sobre la sece ión de Panam~ agrega. "A ' '
d 1
.
_
•
st, cuan o a
Paz· sobrevin ~, no ~os 1Stmenos,
... , se empezaron a preguntar si valía
la pena co~tmuar urudos a una nación que necesitaba la ayuda extranjera
para garan_ozarI:5 su soberanía, y los arrastraba dentro de la vorágine de sus
trastornos intestinos, que se umaban a lo propios"!

cación histórica al movimiento secesionista.
Que el rechazo del Trabajo Herrán-Hay fue la causa exclusiva de la
ecesi6n, se comienza por decir. La angre de sus lújos no fue la que dio
nacimiento al nuevo Estado, se difund por doquier. Asimismo, se afirma
que los próceres actuaron siguiendo consignas extranjeras r que la sece ión
fue concebida, planeada y ejecutada por los E tado Unido d América.
o han faltado tampoco quien s han condenado a los próceres por haber,
·opuestamente, puesto en manos de Bunau Varilla los destinos de nuestra
República.

2. ebe quedar por encima de cualquier duda la part de la leyenda
negra que erróneamente con idera que el rechazo del Tratado Herrán-Hay
par el Senado colombiano fue la única causa que motivó la sec ión de Panamá, por cuanto la autonomía fue siempre una aspiración con tante del
pueblo panameño. Pruebas abundantes de lo anterior las encontramos en la
emancipación de España en 1821, en las secesiones más o menos efímeras
de 1830, 1831, 1840 y 1861, y en la creación misma del Estado Soberano de
Panamá. Ni siquiera nuestra unión voluntaria a la Gran Colombia se podría
esgrimir para tratar de negar aquella aspiración, puesto que los ideales bolivarianos constituyeron fuente de dicha unión aparte de que la propia pequeñez d l Istmo habría hecho difícil su subsistencia autónoma en ese entonces.

Es e~dente que ~¡ rechazo del Tratado Herrán-Hay fue factor detenninante
~e_ la mdependenaa de Panamá, ra que los istmeños habían depositado su
ultuna esperanza de bienestar y progreso en la construcción y funcionamiento
de una vía de agua interoceánica en parte de su territorio. Pero de esto a
sostener que tal rechazo constituyó la causa única de la secesión es no tener
un claro conocimiento de la historia.

. 3. Refiriéndon~s ahora a otro aspecto de la leyenda, para cualquier Estado
nene que ser motivo de orgullo la proclamación de su independencia gracias
a la sangre ~e sus hijos heroicamente derramada en los campo de' batalla.
'tste, desgraciadamente no es el caso de Panamá ni podía serlo con una
po~laci6n aproximada de apenas 381 000 habitantes y una exte;sión territorial cat~rce vec~s. más pequ ña qu la del resto de la nación. Cualquier
nfrentamiento militar con Colombia estaba, consiguientemente, condenado
al fracaso.
Com~ si esto fuera poco, Panamá, en 1840 s separó por tercera vez de
olomb1a en ese entonces denominada la ueva Granada, paración ésta
que duró
hasta el 31 de diciembre de 1841 • Una .....
·
•
v..... produet"d a la remcorporaCJón,
las
personas
en
cuyas
manos
estaban
los
destinos
de
la
a
·6
¡
n c~ n, n
ugar de preocuparse por conocer la causas que llevaron a los istmeños a

'o se deben marginar, por otra parte, el grado de abandono en que el
regionalismo y las estrecheces de miras tenían sumido al Istmo, para no
mencionar el desgobierno, la anarquía y las constantes luchas fratricidas que
impedían a la nación toda posibilidad de progreso, como causas mediatas
d la independencia. Además la po traci6n económica del Istmo era verda-

538

, ~ ~I. historiador citado alude a la eacisi6n del Partido Conservador colombian
históncos' Y "nacioruilisw".
o en
1 U!MAJTRJt, Eduardo, Panamá 1 ni Separación de Colombia, Biblioteca Banco Popular, Bogoti, 1971, p. 299.
' lbid,m, p. 431.

539

�la secesión, pretendieron buscar una fórmula milagrosa que habría de garantizar a la Nueva Granada su soberanía permanente sobre el Istmo de Panamá. Y esta fórmula la creyeron encontrar en un tratado con los Estados
Unidos, el Tratado Mallarino-Bidlack, ya que en el mismo este país se obligó
a garantizar positiva y eficazmente a la Nueva Granada la perfecta neutralidad del Istmo, con mira de que en ningún tiempo, existiendo dicho tratado,
pudiera ser interrumpido ni embarazado el libre tránsito de uno a otro mar;
garantizando, por consiguiente, de la misma manera, los "derechos de soberanía y propiedadu que la Nueva Granada terna y poseía sobre el referido
territorio. Como el Tratado Mallarino-Bidlack, suscrito en Bogotá en 1846,
a iniciativa de la Nueva Granada, tenía una duración de veinte años, prortogables hasta un año después de su denuncia por cualesquiera de las partes,
la sumisión del Istmo de Panamá había quedado aparentemente asegurada. s
Excluido, por las razones indicadas, el camino de la beligerancia, quedaba
tan sólo el de la conjura y, aún así, siempre que los Estados Unidos, movidos
por el interés de construir el canal por Panamá, incumplieran el Tratado
de 1846, reconocieran prontamente la independencia del Istmo y le brindaran., además, su protección. Era, pues, de imperiosa necesidad, motivar a los
Estados Unidos en favor de la causa panameña, y esto explica el envío a
aquel país del capitán J. R. Beers y del Dr. Manuel Amador Guerrero, una
vez que el Senado colombiano rechazó el Tratado Herrán-Hay.

1

,

Volviendo al tema que nos ocupa, repetimos que 1a secesión de Panamá
fue producto de una conjura. No porque así lo quisieron los próceres. A ellos
no quedaba, sencillamente, otra alternativa. Y siendo la secesión producto de
una conjura infantil es pretender encontrar en ella epopeyas heroicas. La
conjura no es guerra abierta, previamente declarada. Los instrumentos de
la conjura son otros ( el sigilo, la sorpresa, la oportunidad, la rapidez, etc.)
y la misma para triunfar tiene que valerse, no en pocos casos, de la pasión,
de las apetencias y de las ambiciones humanas, sin que ello signifique que
los conjurados tengan que compartir esas deformaciones espirituales.
4. ¿ Y qué decir de aquella parte de la leyenda que afirma que los próceres actuaron siguiendo consignas extranjeras?
Al comenzar el presente siglo cuatro intereses bien determinados se movían
en favor de la construcci6n de un canal interoceánico: el de Colombia, el
de Nicaragua, el de los Estados Unidos y el de la Compañia Nueva del

~anal de Panamá, sucesora de la Compañía Universal del Canal Interoceáruco, la cual era tenedora de 68,887 acciones de las 70 000 que constituí'
. l SOCJ.a
ºIde la Compañía del Ferrocarril de Panamá.
'
an
e1 cap1ta
De estos cuatro intereses los de Colombia y los de la Compañía Nueva
eran concordantes y coincidentes en cuanto a que ambos buscaban interesar
a. los Estados U nidos por la ruta de Panamá. Pero mientras que para Colombia un cana~ por Pan~ se justificaba tan sólo en la medida en que dicho
canal_ produJera beneficios a la nación, para la Compañía Nueva la construcción
canal ~r dicha ruta constituía un bien final, puesto que de tal
construccion depend1a la venta y traspaso a los Estados Unidos de todos
~os derechos, ~~vilegi~s, propiedades y concesiones que ella, como sucesora
de la Compama Umversal del Canal Interoceánico había obtenido de
Colombia.
'

~;I

La Compañía Nueva del Canal de Panamá se constituyó co,n el propósito
apar~t~ de reanudar lo~ trabajos ~e excavación. Sus directores, sin embargo,
en mngun momento tuvieron en .m.iente la realización de ese propósito pues
el verdadero objetivo de la empresa fue el de traspasar a los Estado; Uni~os la concesión canalera. Para lograrlo, consiguieron que Colombia consintiera~ a cambio de cinco millones de francos, prorrogar por seis años el
~rmmo para concluir y abrir el canal a la navegación. Faltaba, por ello tan
solo, que los Estados Unidos se decidieran por la ruta de Panamá, cosa difícil
por ~quellos días en que Nicaragua lucía favorita, hasta el punto de que
el BiJI Hepburn, r~erente a la construcción del canal por aquel país, fue
aprobado por la Camara de Representantes por 234 votos contra 36. No
obstante, los intereses franceses y colombianos apuntaron hacia un mismo
objetivo, con William Nelson Cromwell y Philippe Bunau Varilla a la cabeza y
superaron todos los obstáculos: la ruta de Panamá sustituyó a la de Nicara¡ua
Y el C~ngreso norteamericano expidió la Ley Spooner, por la cual autorizó
al PreSidente de ese país para adquirir, por la suma de cuarenta millones de
dólares, los derechos, privilegios, franquicias, concesiones, obras inconclusas
Y propiedades que la Compañía Nueva del Canal poseía en el Istmo de
Panamá. Por la misma ley el Presidente de los Estados Unidos quedó ürual. d
, º
mente, _autoriza o para negociar con Colombia un tratado que le permitiera
constrwr, mantener y proteger un canal interoceánico, pero, si dentro de un
plazo razonable no se llegaba a un acuerdo satisfactorio, el Presidente quedó
facultado para iniciar negociaciones con Costa Rica y Nicaragua.º
Cae, por tanto, dentro de la lógica más rigurosa que, una vez que el

' Aaos"EUENA G., Di6genes A., Historia Documental del Canal de Panamó, Universidad de Panamá, Imprenta Nacional, 1962, pp. 37 y 38.

540

' Ibídem, pp. 14-9 a 155.

541

�1 mbiano hubo rechazado el Tratado Herrán-Hay, los intereses
d
S
ena o co o
l
·tu "6 de un nuevo
franceses e istmeños unieran sus esfuerzos en a const1 c1 n
d
Estado que pudiese negociar con los Estados Unidos otro tratado, sobre to o
si se tiene resente que figuras representativas del Panamá de aquel, entonha b,P manifestado públicamente favorables al Tratado Herran-Hay.
ces se
ian
l probara ' En
El Consejo Municipal de Panamá instó al Congreso a q~e o a
. .
pro del mismo escnoieron Pablo Arosemena, Rícardo Anas y Juan ~nto~o
Henriquez a y de los tres senadores que el Departamento de Panama tenda
en el Con~reso: José Agustín Arango, al t~ner la _c~nvicción de, que el t~a~a ~
,
ado ni siquiera se tomó la molestia de v1a3ar a Bogotá para asistir
sena neg
'J , D .
de Obaldía se abstuvo de ir a la sesión en la cual
Congreso, y ose ornmgo
. .,
se rechazó el tratado, por estar en desacuerdo con esa decmon.
Siendo coincidentes y concordantes, desde el :echazo de! Tr~tado Herrá;Ha los intereses franceses e istmeños, así como lo hab1an sido, antes e
di yh,O echazo los de los franceses y colombianos, no debe causar aso~br?
c
r
,
G
tras dos pnnc1.
J , Agustín Arango y Manuel Amador uerrero, nues
que ose
t
·al el prunero
ales figuras del movimiento secesionista, fueran agen e espec1 ,
, '
p
'di
.
·ano
el
segundo
de
la
Compañía
del
Ferrocarril
de
Panama.
y
y me co cm1J ,
· ,
. •
no debe causar asombro, porque no pudiendo realizarse el mo~ento ~e~aatista por medio de un levantamiento armado ¿quiénes en me3or pos1;1ón
rd . . .
.
llevar a cabo la conjura
que Arango y Amador ' personas estas
e m1C1ar Y
• tm ~
zones
ue además de las vinculaciones que tenían entre 1os is enos por ra
.
:oliticas y sociales estaban a"simismo ligados a una empresa, la del ferrocarril,
ara cuyo accionista principal era de vida o muerte que e~ canal_ ~e consp
Panamá;i . Quiénes volvemos a repetir, en meJor pos1c16n que
truyera por
· &lt;!
'
• d
d ·
ellos para fusionar los esfuerzos que en favor de nuestra m epen encia pu.
;i
dieran hacer franceses e istmenos.
~

I En vez de examinarse y analizarse los hechos, a la luz. de todas
ero no
·
limitan a af un:lar solas circunstancias que los rodean, no faltan quienes se
~.
te. Arango y Amador eran funcionarios de la Comparua del Ferrof,isttcamen
.
• · d
·gnas
carril de Panamá, luego Arango y Amador actuaron s1gwen o cons1
.p
1

extranjeras.
Esta aíinnaci6n podría tener cierta aceptación si Pa~amá hubi:se sido :
bl donde la semilla de la independencia no hubiera gemunado y.
pue
o como por ar te de magia , el movimiento secesionista hubiese surgido.
pronto,
, T llÁ óscar Del Tratado Herrán-Hay al Tratado Hay-Bunau Varilla, Segunda
Parte,E llll~renta
"motivos colombianos", Ciudad de Panamá, 1934, p. 378.
• lbidem, p. 378.

de

542

Mas la realidad histórica demuestra que el movimiento secesionista de 1903"
fue el quinto que llevó a cabo el pueblo panameño, desde su emancipación
de España. La afirmación anterior podría tener también cierta aceptación
si la construcción de un canal interoceánico por nuestro territorio hubiese
sido una cuestión irrelevante para la nación panameña. Mas la realidad histórica también demuestra que desde que Vasco Núñez de Balboa descubrió
el Mar del Sur, el destino del Istmo qued6 dispuesto por su función geográf ir.a
y unido indefectiblemente a una comunicación interoceánica, con todos los.
peligros que para un territorio de poca extensión representa una obra colosal,
como la del canal, peligros éstos que desde los tiempos de Felipe II &gt;'ª fueron
advertidos por la Casa de Contratación de Sevilla y por el Consejo de Indias.
La afirmación anterior podría tener asimismo cierta aceptación si entre Panamá y Colombia hubiese existido una unión real, verdadera y auténtica.
Mas la realidad histórica asimismo demuestra qtn! el aislamiento en el cual
la impenetrable selva del Darién colocó a Panamá, al impedirle comunicarse
por tierra con ninguna de las provincias colombianas limítrofes, produjo períodos en los cuales la soberanía de Colombia sobre nuestro Istmo no pasó
de ser una soberanía meramente nominal. Y la af irmaci6n anterior, finalmente, podría tener de igual modo cierta aceptación si el abandono en el
cual el regionalismo y las estrecheces de miras tenian sumido al Istmo de
Panamá, unido a las constantes guerras fratricidas que frecuentemente ensangrentaron a la nación, no hubiesen pintado un cuadro de desidia, miseria
y dolor, que hizo exclamar al Dr. Rufino Cuervo, encontrándose de pase&gt;
entre nosotros: "Quien quiera conocer a Panamá, corra, porque se acaba",!&gt;
5. Ocupémonos ahora de otro infundio de la Leyenda.
Aunque la creencia de que la secesión de Panamá fue concebida, planeada
y ejecutada por los Estados Unidos pudiera encontrar cierto apoyo en dolosas
adulteraciones periodísticas a manifestaciones de Teodoro Rooseve]t, Presidente de aquel país en la época en que tuvo lugar el movimiento secesionista,
la realidad ha sido otra. Es comprensible que una vez que el Senado colombiano hubo rechazado el Tratado Herrán-Hay, los Estados Unidos, si en
verdad estaban deseosos que el canal se construyera por el territorio del Istmo~
tenían 1 ecesariamente que simpatizar y hasta favorecer cualquier movimiento
revolucionario que pudiera culminar con la independencia de Panamá, para
luego suscribir, como en efecto suscribieron, un tratado con la nueva entidad
jurídica-política. Pero de esto a convertir a los Estados Unidos en artífices
' CAsTILLl!RO R., Ernesto J., Historia de Panamá, Séptima Edici6n, lmpre.,ora Panamá, Panamá, 1962, p. 87.

543

�de la secesión de Panamá hay una gran diferencia, por más que los medios
empleados para favorecerla no fueran los más convencionales.
Cualquiera persona con capacidad para sopesar adecuadamente las fuerzas
políticas y económicas en juego tendrá que convenir que lo aco~tecido en
noviembre de 1903 ocurrió como tenía indefectiblemente que ocurnr. Es más,
-casi dos meses antes de la secesión el Encargado de Negocios de Colombia
en los Estados Unidos y firmante del Tratado Herrán-Hay lo había predicho,
sin ser vidente, en nota que remitió al Ministerio de Relaciones Exteriores
de su país, fechada el 11 de septiembre de 1903. Escribía Tomás Herr_án,
luego de infonnar acerca de una entrevista de José Gabriel Duque, Editor
de La Estrella de Panamá, con el secretario de Estado, entrevista en la cual
el Sr. Duque describió como alarmante la exaltación de la opinión panameña
-y anunció como probable un movimiento revolucionario separatista, en el
supuesto de que el Congreso colombiano adversara el tratado del canal, lo
.siguiente:
Parece que el Sr. Hay se apresuró a manifestar que el Gobierno de
los Estados Unidos ningún apoyo daría a semejante movimiento, Y
que observando estricta neutralidad, su acción se limitaria a conservar
libre y franco el tráfico interoceánico, en cumplimiento de lo estipulado
en el tratado vigente entre los dos países.
Mientras nuestro Gobierno conserve su autoridad en las ciudades de
Panamá y Colón, la intervención americana contribuirá poderosamente
a impedir la realiza~ión de los planes revolucionarios, pero en el caso
de que lograra una conspiración apoderarse de la ciudad de Panamá,
muy difícil sería la recuperación de esa plaza, pues nuestras fuerzas
probablemente no podrían hacer uso del ferrocarril, ni se nos permitiría
emprender en las ciudades terminales operaciones que suspendiera o
estorbaran el tráfico.

Éste es el apoyo indirecto que los conspiradores esperan.10
Si al frente de la Gobernación del Departamento de Panamá hubiese
estado un funcionario contrario a la secesión; si el Batallón Colombia, acantonado en Panamá, se hubiese encontrado en su totalidad en la capital del
departamento y si su comandante se hubiese mantenido leal a su país, cual11 AAAocHA GRAEL'L, C'.atalino, Historia de la Independencia de Panamá, Panamá,
1933, p. 253.

544

qui~ levantamiento annado se habría visto obstaculizado por estas circunstancias Y por una posible intervención de los Estados Unidos, con objeto de
mantener el libre tránsito de uno a otro mar, conforme al tratado de 1846.
Pero, para desgracia de Colombia, el Vicepresidente Marroquín nombró el
lo. ~e septiembre de 1903 Gobernador de Panamá a una persona (D. José
~mmgo de O baldía) cuyas tendencias separatistas eran del dominio público; parte del Ba~ón Colombia marchó hacia la Provincia de Coclé a
hacer frente a una invasión imaginaria de nicaragüenses que nunca, de más
está decir, llegó a producirse, y su comandante se puso al lado de los istmeños
lo que permitió a los revolucionarios apoderarse de la ciudad de Panamá ~
disparar un solo tiro. Y una vez que h ciudad de Panamá estuvo en manos
de los secesionistas, a las fuerzas militares que tardíamente envió el Gobierno
de Bogotá no se les permitió, como bien predijo Herrán, "Hacer uso del ferrocarril", a no ser que lo ordenara el Gobernador del Departamento, ni "emprender en las ciudades terminales operaciones que suspendieran o estorbaran
el tráfico".
Que los Estados Unidos favorecieron la independencia de Panamá es innegable. Que del Tratado Mallarino-Bidlack tan sólo tuvieron en mira la parte
que les afectaba -la interrupción del libre tránsito de uno a otro mar- y no
la que afectaba al otro signatario -el mantenimiento de "los derechos de
soberanía y propiedad" de Colombia- es igualmente innegable. Que de permitir los Estados UnidÓs a los colombianos abrir hostilidades contra Panamá
la independencia no se habría mantenido, es asimismo innegable. Pero que
los Estados Unidos ni concibieron ni planearon ni ejecutaron la secesión de
Panamá debe quedar por encima de cualquier duda.
6. Es un hecho histórico, aceptado por el mismo Roosevelt, que entre los
últimos días de septiembre y primeros de octubre de 1903 se le propuso "fomentar la secesión de Panamá".11
Él, sin embargo, se negó a ello. No por razones de escrúpulos, cosa que no
tenía, sino por simple cálculo. El mismo Roosevelt confiesa en su autobiografía
algo peor: su propósito de ocupar, no importa de que manera, el Istmo de
Panamá y proceder a la exc~vaci6n del canal. Agrega el Presidente que tenía
incluso preparado un proyecto de mensaje al Congreso en ese sentido, pero
cuando tuvo conocimiento de la posibilidad de que ocurriera una revolución,
por cuanto los panameños consideraban de interés vital para su bienestar
la construcción inmediata del canal, dio instrucciones al Departamento de
11

TwN,

op. cit., 2da. parte, p. 133.

545
hmnanitas-35

�le cablegrafiara pidiéndole "ace
.. ,
con el fin de obten r el
. p~ la m1s1on del iinisterio PI .
. .
del Canal. . . Desd
teconocrm1ento de la República v I f erupotenciano,
Bunau
.
e e momento en que recib
, a irrna del tr'ratado
. Varilla-, mi responsabilidad co .
a este cablegrama -a
ó
mediato de enviarles a Uds. e· mil
nuenza. Entonces tendré el d be~
ci,
1en
dólares
e r mon en el plazo d 48 horas•_ 111
y ver que se les extienda protec-

Marina para que anclara vario barco a corta clistancia del Istmo, listo para
entrar en acción de haber nece idad de ello/ 2

Las afirmaciones de Roosevelt concu rdan perfectamente con lo sucesos,
corno se desarrollaron. Desde que se tu,·o conocimiento de que el Tratado
Herrán-Hay ría rechazado, que algo su dería n Panamá flotaba en el
ambiente. Ese algo tenía que r una revoluci6n, dadas las circunstancias.
Por ello en la sesión del enado colombiano, de 20 de octubre de 1903, el
senador por Panamá Juan B. Pérez y Soto comenz6 su intervención así:
"Antes de discutir proyectos de ley relativos al D partamento de Panamá, he
creído que debíamo resolver otro asunto previo: si e..x.iste Panamá, esto es,
si existe para olombia, no ea que cuando estas leres que vamos a dar
queden sancionadas, ya el Istmo no et' cobijado por nuestro glorioso Pa-

eraban idóneo. para dicho cargo.

Ma volviendo a Roose elt, los conjurados en Panamá en ningún momento

se habría producido.
7. De todo lo expue to resulta evidente que no hay motivo para sentimos
a rgonzados, humillados o rebajados por lo acontecido el 3 de noviembre
de 1903. Pero si ello es así ¿por qué condenar, entonces, a nuestros próceres?
¿ Hasta d6nde es cierto que ellos pusieron los destinos de nuestra República
en manos de Bunau Varilla?
En la entrevista que el 20 de octubre, en ueva York, tuvo Amador con
Bwiau Varilla, éste aconsejó a aquél que, una
proclamada la República,

vez

,. RoosznLT, Theodore, An Autobiography, e:w York, 1913, p. 553.
11 TzllÁN, op. cit., 2da. parte, pp. 149 y 150.
» luvEllA RBns, Juan y DiAZ E., Manuel ., Hirtoria .Autlntica de la Escandalosll
Negocüici6n del Trillado d,1 Canal de Panamá Escrita por ,t Propio Autor d, 1111
Conv,nci6n, S,iior Philipp, Buno.u Varilla, Impresora, S. A., Panamá, 1964, p. 27.

546

an de Bunau Varilla o no le con i-

O

sospecharon cuál era la verdadera posici6n del Presidente norteamericano.

Estado.1' Pero todo esto lo elijo Bunau Varilla para que en Panamá se continuara con el movimiento secesioni ta&gt; mas un compromiso entre Bunau arilla
y el Gobierno norteamericano nunca existió, y es probable que de haber
tenido los conjurados conocimiento de ello, la independencia de Panamá no

b

~o;br~o~ tan sólo Agente Confidencial ~~;a vez p~oclamada República, le
a epubbca y contratar -un em , .
ra negoCiar el reconocimiento de
cable que le notificaba este nom:res~to por doscientos mil dólares". Pero el
su de tinatario el 7 d e noVIembre
.
ran:uento
sea tresfue
díarecibido' desgraciad amente, por

bellón: tal es la gravedad del momento pr ente '. 13

Ellos, por el contrario, estaban bajo la impresi6n de que los Estados Unidos
estaban participando en foona activa en la preparación del movimiento seceionista, porque Bunau Varilla así había hecho creer a Amador y le asegur6,
además, q_ue 48 horas d pué de que
le nombrara Ministro de Panamá en
Washington, 1 fuerza de los Estados Unidos brindarían protección al nuevo

Po:;~r

· em bargo o de co
d Los próc res• sm

·

ya que llegó a ueva York encon~d
B s d pués de haber sido puesto
cuando le fue pasado a Wa~¡.,;""t B o e unau Varilla n Washingt
,
va y: k E
~'f&gt; on unau Varilla
b
on y
or . sta demora, totalm nte fort .
ya esta a de regreso a uementarla el mismo Bunau Varilla
ut~, en la recepción del cable al coextraordinaria que do • b
expreso
que se "maravillaba d ¡ 'f
.
mma a todas las •
a ortuna
con~~miento de dicho cable insistió an:~unstancias", porque al no tener
Provmonal en el nomb
.
mador y la Junta de Gob·
.
ranuento de ministro
1erno
runguna alusión O omenta •
' para poder actuar in h
.
no a su de lgn ció d
,
acer
este silencio segun' 1 .
ª n e A ente Confiden cial . y
,
,
DllSmo Bunau Varill d b. .
él asumia con rela · •
1
.
e 16 mterpr tarse como que
d
'
Cion a dicho
nomb
.
esprecio" Y que su dignidad le
. , ranuento, una actitud ' de negligente
como nulo o no existente.u
exigia tratar el cable que se lo notificaba

ª

Resultado de esta mal .
a. Jugada del destino fue que el 6
.
p. m., Bunau Varilla r cibi6 el bl
de noVJembre, a
Junta d Gobierno le nombrara 'En . ;
egrama que le comunicaba que la
tenciario ante el Gob.
d
via o Extraordinario y Ministro PI .
f
ierno e los Estados U "d
erupoe ectuar negociaciones políticas fi
.
ru os, con plenos po ere para
brab
y rnanoeras , u En tr
.
a representante diplomático de p
,·
o as palabras, se le nomse le otorgaban poderes espeoales
.
anama
ante
la Casa Blan ca, pero no
ara f

las 6: 45

p
. mnar el tratado del Canal. Abramos
•~ Junta de Gobierno y presentar~e~
Bunau Varilla no recibiera de
Ciale . él oficialmentt- no podí
1· re~1 ente Roosevelt sus cartas cred n .
a rea IZar nmguna g ti6n, por lo que la notiun paréntesis para señalar aquí

;1en~

: lbidem, p. 27.
lbidem, p. 41
lbidem, p. 3B

1T

4

547

�.
, por qu • re presentar peligro '
ficación cablegráfica del nombramiento
no tema
a la luz de las normas de Derecho Internacional.
Pero siguen desarrollándose con rapidez los acontecimientos, poniendo
i almente de manüiesto que la Junta de Gobierno nunca puso en ~a~os del
gu
fr
's los destinos de la República. En efecto, el 10 de noviembre
aventurero anee
· B d C
.
partieron
para W ashington Manuel Amador Guerrero
. y Federico"fl oy . omo
·
ellos llevaban las cartas credenciales de Bunau Var1~la, nuestro
amante ~1nistro" nada podía hacer, en perjuicio de la República, hasta que llegaran os
..
p ero Amador y Bo)rd no solamente llevaban
las
coIIUS1onados
panamenos.
d' ha
cartas credenciales de Bunau Varilla, a pesar de que la Junta pret~~ ia
.
ó
d
.
ple
"'asistencia
'
la
misión
de
los
com1S1onados.
lif
cérselo creer y ca 1c e srm
,
Le llevaban, además, instrucciones que, textualmente decian:

Usted tiene que ajustar el trata.do para la construcción del Canal,
por los Estados Unidos, pero todas las cláusulas de ese tral~do deben ~er
discutidas previamente con los Delegados de la Junta, Senores Ama or
y Boyd. U d. procederá. en todo estrictamente de acuerdo con ellos.

ara el caso de que, ante tales instruccion~s, Bunau Varilla ~enuncia~e el
p Am dor y Boyd eran portadores de un decreto, según exphca el mismo
V~lla que los autorizaba "para negociar directamente con el_ Go.
d 1 E, tados Unidos" 1s Después de naITados los hechos anteriores,
b1erno e os s
·
,
l
tar
uales se a ·ustan estrictamente a la verdad, ¿ por que, vue vo a. pregun '
~:~~enar a n~estros próceres? ¿ Dónde está el pecado de lesa patri~ p: el~os
dolosa, malevo e lllcome t1'dos.? l• Es que se puede imputar a ellos la forma
. ?
fame como el Convenio del Canal ístmico fue suscrito.
y

:1:~

. es breve. En 1a man- ana del. 13 de noviembre,
8 L historia de este converuo
.
. a cto que no tiene precedentes en la historia de la diplomacia, el cereen un a
. •
· l I entrega
monial de la Casa Blanca fue puesto en movimiento para s_rmu ar a ,
al Presidente Roosevelt de unas credenciales que Bunau Varilla n~ tema,Bpu:
ue le fueron expedidas se encontraban en poder d~ Ama or y º.Y .
lasL q d 1 simulación se pasó al fraude. El 18 de noviembre, a las 6. 40
uego, e a
·
.
Am d
Bovd Bunau
dos horas antes de que llegaran a Washington
a or y
' '
p.m._,
. d Estado John Hay firmaron el tratado del canal,
Varilla y el Secretano e
,
' .
•¡·
las rru's.
. nort eamencanas -paral un
"tan bien adaptado a las exigencias
. izar 'ti
del
mas palabras del aventurero francés-, que desafiara cua qwer en ca

Mas la firma arbitraria de este Tratado es un acto de piratería que los próceres no podían prever. Ello es así, porque para .que 1a firma del tratado fuera
un acto diplomático válido, requisito indispensable habría sido la presentación
real y verdadera de las credenciales de Bunau Varilla a Roosevelt.
9. El tratado, aunque arbitrariamente, había sido firmado. Que fuera ratidada al general Rafael Reyes fue el siguiente objetivo perseguido por el avenficado antes de que llegara a Washington una misión colombiana encomenturero francés. Para lograrlo, pretendió qne los comisionados panameños Jo ratificaran en la misma fonna arbitraria como él lo había firmado. Como Amador y Boyd se negaron trató, entonces, de que la Junta de Gobierno les ampliara los poderes de suerte que pudieran ratificarlo. Habiéndole fallado también este segundo intento, el 24 de febrero envió el tratado a Panamá, dentro
de una caja fuerte seUada, en el buque "City of Washington", el cual debía
llegar a Colón el 1o. de diciembre. Pero en vista de que el Gobierno panameño
no mostraba ningún interés, al día siguiente envió un cablegrama al Ministro
de Relaciones Exteriores, Francisco V. de la Espriella, en el que, haciendo
uso de la mentira insolente y la amenaza sutil, pidió que se le autorizara para
notificar al Gobiemo norteamericano que el tratado sería ratificado a su llegada a Colón. La Junta de Gobierno capituló, desgraciadamente, el 26 de
noviembre, al autorizar a Bunau Varilla para notificar oficialmente a los Estados Unidos que el tratado sería ratificado tan pronto fuera recibido. 20
Bunau Varilla ya tenía en sus manos la promesa dé ratificación. No obstante, temeroso de que una discusión pública pudiera producir su rechazo,
empezó, entonces, a ingeniarse, para que el tratado permaneciera en Panamá
el menor tiempo posible. El tratado debía llegar a Colón en la mañana del
lo. de diciembre. Ese mismo día, a las 12: 00 m., salía el buque correo "Yucatán" con destino a Nueva York. Como el siguiente buque partiría una semana
después, el tratado tendría que permanecer en Panamá siete días, tiempo demasiado largo, según Bunau Varilla para asegurarse contra una posible reconsideración. En vano trató entonces de que el Yucatán zarpara un día después, para que pudiera llevar el tratado de regreso, debidamente ratificado.
Al no lograr su propósito, una vez más se dirigió cablegráficamente al Ministro de Relaciones Exteriores para comunicarle la necesidad de que el tratado fuera devuelto tan pronto hubiese sido ratificado, razón por la cual
debían entregarlo al Cónsul norteamericano para aprovechar la valija diplomática del Departamento de Estado. 21

Senado".19
" Ibid,m, p. 69.
,. Ibidtm, p. 45.
" Ibidtm, p. 51.

11

Ibidem, p. 80.

549

548

�La Junta de Gobierno se reunió el lo. de diciembre, a las 4:00 p.m., para
abrir la caja de hierro que contenía el tratado. Al día siguiente expidió el
Decreto No. 24, por el cual lo aprobó y dos días después, el 4 de diciembre,
a las 3: 30 p.m., fue entregado al Cónsul de los Estados Unidos, H. G. Hudger, para que lo devolviera a nuestro ministro en Washington. 22

Si consideramos solamente que la convención del canal fue aprobada al
día siguiente de haber sido recibida, se tiene que admitir que la Junta de Gobierno, f!D este aspecto, actuó precipitadamente. Llama además, la atención,
la actitud complaciente de la Junta, a partir del 26 de noviembre, la cual
contrasta con la de recelo o franca desconfianza demostrada hasta esa fecha.
Aunque lo aconsejable, en las circunstancias en que Bunau Varilla y Hay
colocaron cínicamente al nuevo Estado habría sido diferir, hasta donde humanamente hubiese sido posible, cualquiera decisión en relación con el tratado, lo cierto es que la suerte de Panamá en opinión de la Junta, ha debido
quedar echada, una vez que el tratado fue arbitrariamente firmado. En efecto,
si siendo Colombia más poderosa que Panamá, con una existencia estatal que
databa de 1819, los Estados Unidos, al violar las nonnas elementales del Derecho Intemacional, no sólo incumplieron el Tratado Mallarino-Bidlack,
sino que en lugar de garantizar "los derechos de soberanía y propiedad" que
Colombia tenía y poseía sobre el Istmo, atentaron, precisamente, contra esos
derechos ¿ que podía esperar el recién nacido Estado de Panamá de haber rechazado también el tratado del Canal? ¿Es que un rechazo del Tratado
Hay-Bunau Varilla no significaba más para los Estados Unidos que el rechazo
del Tratado Herrán-Hay, por cuanto este segundo fracaso se producía como
consecuencia de una actuación dolosa del Gobierno norteamericano, duramente criticada dentro de los mismos Estados Unidos? ¿Acaso la mala fe
demostrada por Roosevelt y Hay al simular el recibo de unas credenciales y
suscribir un tratado sin que el representante de la contraparte hubiese tenido
poderes para ello, no estaba de por sí indicando hasta dónde serían capaces
de llegar los Estados Unidos de no ratificar Panamá el Tratado Hay-Bunau
Varilla?
A las interrogantes anteriores hay que añadir que en la Junta de Gobierno
debió pesar el ofrecimiento hecho por Colombia a los Estados Unidos de aprobar, sin compensación, el Tratado Herrán-Hay. En efecto, uno de los cuatro
procedimientos que ensayó el Gobierno del Vicepresidente Marroquín, con
objeto de reincorporar el Istmo, fue el de motivar a los Estados Unidos para
Ernesto, Panamá y los Estados Unido1, Editora Panaml
América, S. A., Panamá, 1953, pp. 59 y 60.
11

550

CAsTILLEll.O PIMENTEL,

qu~ desembarca~an trop~ que permitieran a Colombia mantener su soberanía,
al igual que _el libre tránsito, en esta faja de tierra. Para ello, el general Rafael
Rey~:• a qwen se_ asignó la difícil tarea de procurar la reincorporación, prometJo a los nortenos
la proclamación de la ley marci·a1 Y, de acue rd o con Jos
. .
poderes constJtuc1onales de que se investía al gobierno cuando el orden público
estaba turbado, aprobar por decreto la ratificación del Tratado Herrán-Ha
ta] como había si~o firmado, o de preferir los Estados Unidos se convoca¡;_
al Congreso a ses~ones extraordinarias, "compuesto ya de miembros nuevos y
favora?lemente ~~spuestos" a aprobar el tratado. Ló anterior consta en un
mensaJe cablegráfico que el Ministro de los Estados Unidos en Bogotá envió
al Departamento de Estado, el 6 de noviembre de 1903.zª
rn_as de~pu~ el general _Reyes, encontrándose en la capital norteamericana,
no ~l~ reitero su oferta, sino que fue más generoso todavía, al declarar a los
periodistas:

!obre l~s ofertas que_ Colo_mbia está lista a hacer, deseo expresar que
energias Y las de mis amigos serán dedicadas a conceder los derechos
del Canal
Unidos sin el pago de un solo centavo . A'un asi,'
. a los Estados
,
Col 01~bia saldra ganando. Ustedes pueden decir que toda Colombia
est~ inflamada con_ celo por la co11strucci6n del Canal por fos Estados
Unidos Y que los infortunados disturbios políticos que han sido la sola
catisa de la muerte del Tratado ante el Congreso de Colomb; ¡
d
'd
.a, ian
esapar~cz o completamente. Nosotros queremos el Canal y he venido
a Washington para saber si el pueblo de los Estados Unidos está dispuesto a aceptar. Yo traigo instrucciones directas del Presidente de Colombitl'. 24
mis

1

R_eyes, ~- embargo, Uegó a Washington un día después de haber Bunau
Varilla notJf1cado oficialmente al Gobierno norteamericano el tele,,....,,....,,,.
·_
0 , ............ rec1
b'd
•
_1 ° es~ llll~~ día, en el que se le informaba que el Tratado Hay-Bunau Varilla ~~na ratificado tan pronto como fuera recibido por la Junta de Gobierno
ProvJSional.
Es inequívoco que de haber sido rechazado por la Junta de Gobierno el
tratado del canal, las siguientes eran las alternativas que se habrían podido
pr 'scntar: lo. Que el Gobierno de los Estados Unidos hubiese aceptado la
oferta de Colombia, en cuyo caso el canal se habría construido de todas ma11

:w

Áll.ROOHA GRAELL, op. cil., p. 284.
RtvUA R:sns y Dfa.z, E., op. cit., pp. 75 y 76.

u.

551

�neras por el Istmo, pero éste habría perdido quizás para siempre t~da posibilidad de autogobernarse; 2o. Que el Gobierno de los Estados U mdos, dejando el Istmo a su propia suerte~ hubiesen dirigido su. interés por la, ruta de
Nicaragua en cuyo caso la reincorporación a Colombia no se habna hecho
sin entrar en comproesperar ,. y '3 0 . Que el Gobierno de los Estados Unidos,
.
1C
misos con Colombia, hubiesen procedido a constnur de todas._mam:ras e anal de Panamá, en cuyo caso en lugar de existir en la ac~li~a~ un ;ncla~e
colonialista dentro de Ja República de Panamá, todo el temtono 1stmeno sena
hoy en enclave colonialista dentro de América Hispana.

10. Si los sucesos se desarrollaron en la forma que hemos indicado, mu~hos
se preguntarán la razón de ser de la leyenda negra. La respuesta es sencilla.
En Colombia se acusó a los Estados Unidos de América de ser los causantes de la secesión de Panamá, tan pronto ésta ocurrió. Por otra parte, n~ se
debe olvidar que numerosas personas simpatizaban en los Estados Uru~os
con la ruta de Nicaragua. Por ello, cuando el Tratado. Hay-Bunau varu:a
fue enviado al Congreso para su aprobación, los simpat:J.zadores de esta via
iniciaron una fuerte oposición, encabezada por el senador ~or~an. Roosev:lt
fue acusádo de complicidad con el movimient~ revoluc1onano pana~eno.
Mas que todo este escándalo fue motivado por mtereses de ruta quedo demostrado con el hecho de que, una vez ratificado el tratado, muy poco se
hablar sobre el particular. Pero el tiempo sigue su marcha Y el sel ·'
vo vio a
illiarn H Taft
gundo período presidencial de Roosevelt está por terminar. W
. •
,
quien había sido su Secretario de Guerra, se presenta como cand1dat~ c~ntinuista. Los demócratas, impulsados por el deseo de frustrar esa a_spuaci~n
y conquistar el poder, con todo el apasionamiento, desenfreno y .:1rulencia,
tan comunes en las contiendas electorales, echan mano de la seces1on de Pa, Will'
Nelson Cromwell y Philippe Bunau Varilla son acusados de
nama.
iam
d · ·
haber formado un sindicato de especuladores con el propósito de a qumr todas las acciones de la Compañía Nueva del Canal y apoderarse así de los
cuarenta millones pagados por el Gobierno norteamericano a los franceses.
Douglas Robinson, cuñado de Roosevelt, y Henry W. T~ft, h~rm~no del candidato, son acusados, por su parte, de formar parte de dicho smd1cato.
El escándalo que levantó tal acusación fue tremendo, aunque n~, por ello
se privó a Taft de alcanzar el solio presidencial. Roosevelt, denuncio por calumnia a Joseph Pulitzer, director del "World" de Nueva_ York, y a _otros
periodistas, por emanar de dicho dia~~ l~ notici~ y haber sido reproducidir.:
través de una cadena nacional de penod1cos. Puhtzer, enven~ado por la d
nuncia, continuó con mayor vigor su campaña contra el Presidente y la pre-

552

gunta de "¿ quién se cogió los 40 millones?" siguió repitiéndose por meses y
años, mientras con aspereza se debatía en tomo a la libertad de prensa, dogma
tan sagrado para la mayoría de los norteamericanos, hasta que un juez federal
falló diciendo que "si la historia de la libertad algo significa, este negocio debe
terminarse, con la declaración de inocenc1·a de los acusados •" " . .. es e Juez
debe ser un imbécil un pérfido, o un asno" fue el comentario de Roosevelt
sobre el autor del fallo. 1 5
El tiempo y la política continúan sin detenerse y al estar, en esta ocasió~
por finalizar el período presidencial de Taft, Roosevelt aspira, una vez más,
ser elegido Presidente. La pregunta "¿quién se cogió los 40 millones?" y la
secesión de Panamá vuelven a ocupar, por consiguiente, las páginas de los
periódicos. Para que se tenga una idea aproximada de hasta qué extremos
los hechos que produjeron la secesión de Panamá fueron tergiversados, basta
decir que el 23 de marzo de 1911, en una conferencia que Roosevelt pronunció en la Universidad de California, en Berkeley, expresó:
Sí; estoy interesado e,1 el Canal de Panamá, porque yo ló empecé
a construir. Si hubiera seguido los métodos convencionales y conservadores, yo habría sometido a la consideración del Congreso un solemne
_documento de Estado sobre el cual se estarla aún discutiendo,· pero yo
me apoderé de la Zona del Canal (I took the Canal Zone) y dejé entonces que el Congreso discutiera, no ya sobre el Canal, sino sobre mí,
de modo que mientras la discusión avanzaba, el Canal también seguía
hacia adelante"."

Estas palabras de Roosevelt, aunque cuucas, encierran una gran verdad.
Roosevelt se apoderó efectivamente de la Zona del Canal al imponernos, en la
forma ya narrada, un tratado que, dadas las circunstancias, colocó a la Junta
de Gobierno en la difícil posición de aprobarlo. Pero la frase "I took the Canal Zone'' fue maliciosamente mochada por la prensa opositora y transformada en "J took Panamá", que es cosa distinta. Desde entonces las declaraciones de Roosevelt, así tergiversadas, han sido utilizadas para pretender probar su participación en la preparación del movimiento secesionista.
Es inequívoco que Roosevelt actuó con insólita precipitud al reconocer a
la República de Panamá. Es inequívoco también que Roosevelt cometió un acto
de piratería con Colombia al impedirle someter por la fuerza el movimiento
• LtMAITRB,

op. cit.,

p. 575.

'" lbid,m, p. 577.

553

�•
, oco asimismo que Roosevelt cometió un acto
secesionista panameño. Es me_qwv
d d las circunstancias el Tratado
.
,
p
á al imponernos a as
'
.
de pu-atena con anam
.,
esa pasión que por desgraaa no
Hay-Bunau Varilla. Pero la pasion po ~ ca, d Roosevelt llevaron a los de"d 11 ron a los op0S1tores e
'
1
nos es desconOCI a, eva
,
. • "6 del Presidente en e
d vez mas la paruc1pac1 n
mócratas, a au~ent_ar ca a
~ h ta culminar con la leyenda negra que
movimiento seces10msta panameno, as
tanto daño nos ha hecho.

l'ti

Señores:
do de la aciencia y benevolencia de mis oy~Perdonadme que haya abus_a
_P d 1 tema No he pretendido destrmr
to la 1mportanaa e
·
tes. Como excusa presen
f .
desde los días del nacimiento de
enzó a orJarse
una leyenda negra que coro
. 'n es imposible de satisfacer con
'bl'
anto tal pretens10
·
.
nuestra Repu ica, por cu . .
1b
producen el efecto de mteresar
.
'ó Pero s1 nus pa a ras
...
una sola mtervenc1 n.
.
1 di I aci'o'n sobre todo de los JWClOS
t atado y en a vu g
'
'
1
a mis oyentes en e tema r
tr historiadores y que nuestro
. .
1 b s looran que nues os
aquí expuestos, S1 nus pa a ra
º 1
t antes a la luz pública el libro
.
.
f
Para que sa 0 a cuan o .
Gobierno unan es u~rzos
end; satisfecho me retiraré de esta tnbun~,
que destruya para siempre esa ley
' lid con un deber patriótico, prec1.do de haber cump O
, •
plenamente convenci
1 d' d 1 Bandera y el sexages1mo nono
lebrarnos e ta e a
.
samente hoy que ce .
C b"ld Abierto el Acta de Independencia.
.
.
de
haberse
firmado
en
a
i
o
'
amversaoo

LAS PRIMERAS AL TAS CULTURAS DERIVADAS

RoBBRTO LARA VELADO

A) EL

FEl'l'ÓMENO DE LA DERIVACIÓN DE LAS CULTURAS

Las altas culturas históricas, que Toynbee llama civilizaciones, se influyen
mutuamente; se difunden de unas zonas a otras, y producen filiales. Las
formas de derivación de las culturas, que son las que permiten seguir el proceso de evolución histórica, son las siguientes:
1) Paternidad-y-filiación: Es la forma en que nonnalmente se producen
las derivaciones. Supone la desintegraci6n de la alta cultura paterna, es decir
su extinción como complejo cultural armónico; de esta desintegración subsisten gran cantidad de elementos culturales, que constituyen el núcleo a
partir del cual se generan una o varias filiales.
2) Simple difusión: Las culturas pueden difundirse por ámbitos territoriales distintos de los propios y en ellos, sufrir variantes que las distinguen
de la forma original. Citamos varios ejemplos; la cultura rusa se originó por ,
la difusión de la bizantina, por las tierras ocupadas por los rusos; como
resultado de la conquista europea, la cultura occidental se amplió a toda
América. La cultura puede difundirse totalmente, como en los ejemplos
citados; pero también puede hacerlo solo parcialmente, es decir suministrando únicamente algunos elementos; como sucede con los elementos culturales
procedentes de las culturas orientales del Antiguo Mundo, encontrados en
las altas culturas americanas precolombinas.
3) Difusi6n cruzada: El encuentro entre dos altas culturas genera una
zona de doble influencia, dentro de la cual surgen, a veces, nuevas culturas
que, sin ser filiales de ninguna de ellas, son el resultado de la combinaci6n
1

554

555

�de ambas. Podemos citar algunos ejemplos: la. forma típica es la cultura
indo-china, resultado del encuentro de la hindú anterior y la china, en el
Sudeste de Asia; la m:inoica, durante la etapa de su nacimiento, sufrió los
influjos combinados de las culturas egipcia y mesopotamia. Finalmente, las
absorciones parciales resultantes de las colisiones culturales, deben colocarse
dentro de esta especie; ejemplo, la figura cultural resultante de la transformación japonesa del siglo recién pasado que combinó la variedad japonesa
de la alta cultura del Extremo de Oriente, con la alta cultura occidental
intrusa.

B) LA

~d~ a manos d~ nuevos invasores, procedentes de la destrucción del imperio
mmo1co por los b~b~s helenos; probablemente esta invasión está relacionad
con tres hechos históricos conocidos. la
d
a
pueblo filisteo citado e la B'bl:' ,
gduerra e Troya; el nacimiento del
., d E . '
n
z za, que escendía de los invasores. y la in
vas1on e g1pto ' por los 11ama d os pue blos del mar, que contuvo Ramsés
,
III.Posteriormente, hubo una nueva reacción de los hiti'tas El segu d .
.
h't't f
·
n o unpeno
' , a uc mucho menor que el primero en extensión duraci'o'n
d
.
nif ·' h' , ·
,
, po er y s1gest ic~~n f1stónca. F~e sucedido por el imperio mitano y luego por el lidio.
e
mo ue conqwstado por los persas.
,

ALTA CULTURA HITITA

C)
Colonos sumerios establecidos en Asia Meno.r, durante las primeras etapas
de la historia de la alta cultura mesopotamia, proporcionaron a los hitítas
su cultura paterna; probablemente, las comunicaciones entre esta coloni:1 y la
propia Mesopotamia se interrumpieron"' como consecuencia de las vicisitudes
que acompañaron a la caída del Imperio akadio; esto permitió que la cultura
entrara en desintegración, en Asia Menor, con independencia de la propia
Mesopotamia, donde se repuso de la crisis y floreció nuevamente. Cuando
los Heteos o hititas, una tribu indoeuropea, invadió Asia Menor, la cultura
sumeria de los colonos sirvió de cultu.ra paterna a la que crearon los invasores.
Los pueblos que realizaron esta cultura pertenecían a dos grupos raciales:
los indoeuropeos y los asiánicos o caucásicos; los autores discuten cuáles
tribus pertenecían a uno u otro grupo racial; probablemente, la capa dirigente de todas ellas era indoeuropea, mientras la generalidad de la población
era asiánica, descendiente de los antiguos sumerios.
Podemos distinguir dentro de los portadores de esta alta cultura : a los
heteos o hititas, el núcleo creador del Imperio, cuyo país recibía el nombre
de Hathi; y los hurritas, cuyo país era Hurri; además de otros de menor
importancia, como los frigios, los lidios, etc. La cultura desbordaba los límites
del Estado que crearon los hititas y se extendía a otros pueblos limítrofes,
especialmente a los mitanes y a los urarteos o armenios.
El primer imperio hitita fue un estado poderoso, dentro de la sucesión de
imperios de tendencia universalista que gobernaron el Asia Occidental en
la antigüedad; entre sus hazañas cuenta con haber quebrantado el primer
imperio asirio y haber sostenido una larga guerra indecisa con el imperio
nuevo de Egipto, que consumió las fuerzas de ambos contendientes. Fue des-

556

LA ALTA CULTURA HlNDÚ ANTERIOR

hindú anterior surgió a raíz de las 10vas1ones
.
.
d e 1os anos
.
'bLa dalta1 cultura
.
tn u .e os m~oeuropeos, al valle del Indo. Antes de la llegada de los in~
vasores, la India estaba po~la~a por los drávidas, pueblos de piel oscura
y pro?ablemente de raza as1ámca o caucásica. La India septentn' al f
conqmstad
I
.
on
ue
.
a por ~s . anos; e_llos proporcionaron las capas superiores de la
poblac16n
las inferiores•, la India men'd'10na1 se mantuvo drá.da
. y los dravidas
. .

J .' llhabrendo reC1b1do más tardíamente, por difusión, las corrientes cultura es egadas
·, m
, d'1ca,
. , del Norte. Toynbee llama a esta alta cultura, ci v1T12acion
porque nac10 en el valle del Indo.
Vl

En la zo_na don~e nació esta alta cultura, se han encontrado las ruinas
~e la colonia sumena de Mohenjo-Daro; estos colonos llevaron a estas tierras
a alta cultura mesopotamia, antes de la invasión aria; ella pennitió
ll~gado el momento, la alta cultura mesopotamia traída por los colonos, q=~
viera probableII1ente de paterna.
Los indoeuropeos, en su hogar ongmario que probablemente estuvo en
las etap~s del Sur de Rusia, se dividieron en dos grupos: el occidental, que
proporcionó
di
1 las olas de poblamiento de Europa ,· y el oriental, del q ue proce eron os pueblos siguientes: los hititas, mitanos y urarleos O armenios
por lo menos las capas dominantes en todos ellos; los iranios, entre los qu~
se encuentran los medos y los persas ; y los arios que invadieron la India }'
conquistaron la mitad septentrional de la misma.
Los períodos de su historia, los cuales s~ establecen alrededor de las corrientes de tipo religioso por regla general, son los siguientes:
I) Período védico: Es la época heroica de la nueva alta cultura; esta

557

�época ha sido objeto de poemas épicos, escritos con posterioridad, desde luego,
como pasa con todas las épocas heroicas, pero que retratan la época tal
como aparece en la tradición; podemos citar al M ahabbaratta y el Ramayana.
Los libros sagrados de la época, conocidos con el nombre de Vedas, le dan
su nombre; contienen no solamente nonnas religiosas y rituales, sino también
familiares y sociales; las normas jurídicas están compiladas en el Código del
Manú. Los dioses más importantes son Varunna, Agni e Indra, una de cuyas
encarnaciones es Rama; aparece ya Brahma, aunque sin la importancia que
le dio después. Aparecen ya las castas, pero se afincan en el período siguiente:

II) Período brahmánico: Este período se caracteriza por el afincamiento
de las castas y por la modificación de las creencias religiosas. Las castas son
círculos cerrados en los cuales se nace y se muere, no siendo posible ascender
en ellas. Las tres castas más altas proceden de los arios; son la de los brahmanes o sacerdotes, la de los chatryas o guerreros, y la de los vasias o comerciantes; la casta inferior, la de los sudras, procede de los drávidas; entre
los miembros de esta última casta, el grupo que sufre 1a máxima discriminación se conoce como el de los parias.
Las modificaciones sufridas por la religión podemos resumirlas así: 1) La
trinidad formada por los dioses, Brahma, Vishnu y Shiva, se eleva a ser
la trinidad suprema de la religión hindú; la figura de Brahma emerge como
dios supremo; la religión toma el nombre de brahmanismo. 2) Se introduce
la creencia en la metempsícosis, es decir en la transmigración de las almas,
o sea en su reencarnación después de la muerte; el comportamiento de cada
persona en la vida, sería premiado o castigado en las vidas posteriores.
111) Período búdico: La aparición del budismo marca una etapa. Spengler
dice que el budismo, más que una nueva religión, es el último aliento de
almas cansadas; en realidad, fue la religión dominante en la última etapa de
esta alta cultura. El budismo se originó de la predicación del príncipe Gautama1 quien abandonó todo para dedkarse a la contemplación y a la predicación; se le llamó Buda y Sakya-Mundi, es decir el iluminado.
El Budismo se fundamenta en la consideración de que el deseo es la fuente
de todos los males, por lo que la extinción del deseo traería la desaparición
del mal. tste es el sentido que asigna a la metempsícosis; mientras alguien
no extingue el deseo en sí mismo, se repite una serie intenninable de encarnaciones; la extinción del deseo pone fin a ella, haciendo que el su jeto se
disuelva en la realidad impersonal suprema, que los hindúes budistas llamaron nirvana.
Las diversas formas en que se diversificó el budismo, sQn l::is si "i1ientes:

558

1) ~ahayana o pequeño vehículo; recomienda el proceso de extinción exclusivamente com~ una ~~riencia personal de cada creyente, por Jo que
carece de, tendenc1~ proseht1sta. 2) Hinayana O gran vehículo; señala que
Buda habra conclmdo su peregrinaje en el mundo, una encarnación antes
de su vida histórica, pero que por compasión a sus semejantes, renunció
por el momento al descanso que la disolución en el nirvana traía consigo;
p,ua .reencarnarse una vez más, a fin de señalar a los demás el camino•
situaciones similares creen que se producen periódicamente; a los encarnado;
en estas condiciones les llaman bodisattbas; esta forma, por su particular
creencia en las encamaciones de los iluminados, tiene una fuerte tendencia
prose~tista; la d~usi6n, del_ budismo fuera de la India se debió a ella. 3)
Tantr1smo o budismo tántnco: Es una variedad del mahayana que floreció
Y flo_r~ce aún en el Ti~et; se combinó con la religión preexistente en el lugar,
a~1t.1endo 1a adoraCion de los antiguos dioses locales y aun de algunos
animales.
IV) Imperios Maur}'ª )' Gupta: El Imperio Maurya, que comprendió el
valle del Indo, con su capital en Pataliputra, es considerado por Toynbee
como el estado universal de e:,ta alta cultura, es decir como su etapa final de
desintegración. Su fundador, Chandragupta, luchó contra los macedonios
de Alejandro Magno y los expulsó de la India. El Imperio fue ampliándose
a 1a mayor parte de la India. Bao Asoka, el budismo fue la religión oficial
del Estado; después de Asoka, el proceso de desintegración de la cultura $e
cumplió totalmente. La reacción brahmánica, representada por el neobrahmismo o hinduismo, constituye el elemento más importante de la formación
de la filial. El Imperio Maurya fue prematuramente destruido por invasiones
bárbaras de nómadas mongólicas, especialmente los sakas, provenientes del
Noroeste, cuando el proceso de desintegración de la alta cultura no se había
cumplido, por lo que no era posible todavía la formación de la filial; varios
siglos más tarde, resurgió el estado universal, en el Imperio Gupta, · que al
igual que el anterior había sido fundado por príncipes nativos, en lucha constante con los bárbaros mongólicos del Noroeste y con los griegos del principado de Bactriana, estado sucesor del efímero imperio macedónico del Asia
Occidental fundado por Alejandro Magno. Este segundo estado universal
recogió el último aliento de esta alta cultura; en eJ mismo, se cumplió el
proceso ele desintegración; al ser destruido por nuevas invasiones de bárbaros
mongólicos, especialmente los hunos y los gúrjaras, la formación de la filial
estaba ya en marcha.

559

�D) LA

ALTA CULTURA EGEA

o

MINOlCA

La alta cultura egea o minoica fue realizada por pueblos que formaron
parte de la primera ola de invasión a Europa de los indoeuropeos occidentales. Procedentes de su hogar originario, situado probablemente en las estepas
del Sur de Rusia, la sección occidental de los indoeuropeos invadió Europa
en cuatro olas sucesivas de población, así: 1) Los pelasgo-helénicos, que se
establecieron en el Mediterráneo oriental; y se dividieron en los pelasgos,
que crearon la civilización minoica en las islas del Egeo y en las costas de
Asia Menor, donde fundaron a Troya; y los helenos que son los griegos
de la historia. 2) Los italo-celtas, que también se dividieron en iteliotas y
celtas; los primeros se establecieron en Italia; y los segundos en Francia,
Bélgica e Inglaterra y algunas de sus tribus pasaron a España. 3) Los germanos, que se establecieron en Alemania, Holanda, Austria y los países escandinavos; de ellos procedieron los bárbaros que se repartieron el imperio
romano. 4) Los escita-sármatas, que luego se convirtieron en los eslavos, establecidos en la parte oriental de Europa.
Toynbee considera a esta alta cultw·a como civilización sin parentesco;
señala como estímulo físico en su nacimiento, la incitación del mar. En realidad, el influjo de las altas culturas egipcia y mesopotamia, en el desarrollo de
la egea o minoica, no puede negarse, sin que por esto se trate de una filial
de cualquiera de ellas. Por ello, somos de opinión de que se trata de una
alta cultura derivada, pero no por el proceso de paternidad y filiación que
es la forma más frecuente de derivación, sino por el sistema de difusión
cruzada, que aportó los elementos egipcios y mesopotamios que aparecen en
la cultura minoica.
Esta alta cultura desempeñó el papel de puente, que condujo el fenómeno
de las altas culturas o civilizaciones del Oriente, donde aparecieron los primeros ejemplares, al Occidente o sea a Europa. Fue una cultura insular,
cuyo centro estuvo en Creta, con su capital en Cnossos, habiéndose extendido por la mayoría de las islas del mar Egeo, cuyo dominio indiscutible
mantuvo; por ello, los autores dicen que el Estado cretense fue una talasocracia.
Las religiones de misterio, surgid~s tardíamente en Grecia, en las cuales
se ofrecía a los iniciados, un medio de salvación para después de la muerte,
son consideradas por algunos autores, entre ellos por Toynbee, como una
posible reminescencia del pasado minoico; para estos autores, la religión roinoica probablemente tuvo ese carácter; los recuerdos que restaban de esa

560

r:l~gión, fueron probablemente el punto de partid
lig10nes de misterio helénicas,
ª del desarrollo de las reEsta alta cultura fue destruida or la .
.
durante la primera etapa o pe , pd h s ~vas1ones de los bárbaros helénicos
no o ero1co de su historia.
'

E)

LA ALTA CULTURA INDOCHINA

Esta alta cultura es el resultado d 1
anterior y la del Extremo de O .
e encue~tro entre la cultura hindú
.
nente en su pruner eta
l d l
de la pnmera
cultura china en la
pa, a e desarrollo
. .
cuenca del río A
·11 E
cu1tura ongmada por difus'ó
d
man o. s, pues una
I n cruza a de las altas cultu
'
encuentro le dio origen Este
ras antecedentes cuyo
del budismo por todo. el ~:i:uenttro_ c~tural tuvo dos aspectos: la difusión
0
.
erntonal de la cultu
d1E
0 nente,
. lo cual constituye parte d 1 his .
ra e
xtremo de
formación de la civilización . d
a
tona de esta alta cultura; y la
m oc1w1a, en el Sudeste de Asia.

i.::

Como resultado de la forma como se ori . ,
tesis de elementos procedentes d
b gmo, esta alta cultura es una sínprincipal es el budismo de ori;
culturas an~ecedentes. Su religión
China¡ Japón y Corea 'Su art n
u, pero ampliamente difundido por
confundibles de una y o. tra
e dy su~ costumbres ofrecen características inproce enc1a.

ª:lo:

En la etapa prehist6rica previa al
• .
Sudeste de Asia fue poblad'
. naClilllento de esta alta cultura, el
o por negntos del mism 0 f1 d 1
los seno1. y los semany Poste
•
'
Pº e os de Filipinas
lid
.
normente aparecen 1
1
'
e, conocidos como los sakaí.
,
os ma ayos, de raza austraEl período histórico se caracteriza
.
.
china, que se hizo sentir de . 1m
por la mfluenc1a combinada hlndú y
. .
s1gua . ente en los diferen t
bl
se di v1dieron en los chams d ºnfl
.
es pue os. Los malayos
e
i
uencia
china
entr
1
yuec11 o anamitas. y 1os m
,
e os que se cuentan los
'
on o peguanos, de influencia hindú.
Una segunda corriente de población de
.
.
por los tibetanos. entre ell
'
ongen mongólico, representada
'
os, se cuentan los Khmers
de Camboya. y los
thai
.
' que crearon el imperio
'
o
siameses, creadores también de su propio
. Estado.
L
.
a cultura mdochina se proyectó h . l
sobre los habitantes de Oceaní. L ªª1ª e sur, donde ejerce un fuerte influjo
a. a cu tura melanesia
f
• ..
acusa características que denotan
d ,
' aunque ue pnnutiva,
.
f
su
proce
enc1a
indochin
L
1
lineSJa o rece también muchos l
e ementos procedentes de laa. . a cu tura pouna alta cultura, aunque muy corta evolución al cabo de l Dllsmal zona; fue
'
a cua nos oúece

561
humanitas-36

�. caer a los polinesios en el primitivismo. Estas
.,
e hizo
'6 .
una clara regres1on, qu
acterísticas la navegac1 n'
, tuvieron entre sus car
.
O
dos culturas de ceama,
.
li esios llegar a América; cons.. ,
melanes1os como a po n
'
al
bl
ello penrutlo, tanto a
.
bl ci6n ue contribuyeron
po atitu)•en las dos últimas cornent~s de pocha ele!entos culturales de origen
, .
1 mbma. mu os
d
miento de Amenca preco o, .
, 1 melanesios y polinesios; sobre to o
, d a Amenca por os
asiático fueron trai os
,
alta cultura.
por estos últimos, que perteneoan a una

F) LA

ALTA CULTURA HEBREO-IRANIA

· se ongm
" 6 en
. .
a filial de la mesopotanua;
.
La cultura hebreo-irarua es un
tida largo tiempo al injluJO
blac'6n antecedente, some
h b'
1
Palestina, donde a po . i
, .
de los sumeroacadios, de los cuales a ta
cultural y a la dependencia polla.ca
. 6 1 b se humana que aportó los
tamia constttuy a ª
,
recibido la cultura mesopo
.'
tamia que fueron el nuc1eo
d de la alta cultura mesopo
'
.
l
elementos disgrega os .
. .d por los cananeos de Palestma y os
ta
poblaoón,
consbtui
1)
La
de
fili 1
de 1a
a ; es
. .
.
to de dos invasiones sucesivas:
.
rameos de Siria, rec1b16 el unpac
'6 del Imperio Mino1co,
a
dentes de la destrucci n
L d
los grupos h~manos proce
ueblo filisteo, citado por la Biblia. 2) a e
cuyos descendientes fueron el ~
d d habían sido influidos por esa cultos hebreos procedentes del Egi~to on e
1 . nos de emigrantes akadios
'
descendientes no muy eJa
tura, pero que, por ser
d
talmente su cultura ancestral.
.
d U conservaban fun amen
salidos e r,
de su nacimiento;
ltu
siríaca por e11ugar
Toynbee llama a esta alta cu ra,. . ' través de los invasores procefili 1 de la mmotca a
la considera como una
a .
. d Cn,ossos cuya cultura llevaron; con. , d 1 11'.Ilpeno e
,
. .
dentes de la destruccion e
, 1 que originó su nacimiento.
.
.,
osttninoica fue el estimu o
sidera que la mvas1on p
, .
di que su signo es una cueva,
Spengler llama a esta cultura mag1ca y ces características, señala la de
1
do como cueva. entre su
. t
porque concibe e mun
'
sus caracteres étnicos, se 1D eque los pueblos de esa . cultura: más q_ue pora ue los judíos constituyen el
l' . , de sus miembros' agreg q
gran por la re ig1on
f
bao parte de esa culhlra.
, .
o ue aún subsiste de los que orma
umco grup q
. .
or los ueblos que fueron sucesivamente
La hemos llamado hebreo-irama, p
p .
1 iranios que estuvieron
'
. .
1 h b os que la crearon, y os
sus realizadores: os e re '
1
u· 'dad de éstos en Bab1loma y
h b
durante a cau v1
en contacto con los e reos,
1
ltura nos ofrece las dos primeras
.
'nfl • . ltural Esta a ta cu
que sorbieron su I UJO c~
. l Asia Occidental: el judaísmo y el zoreligiones superiores surgidas en e.

ª

·

Las etapas de la historia de esta alta cultura son las siguientes:

I) Etapa de formaci6n: La invasión de los minoicos, padres de los filisteos,
preparo las condiciones para el nacimiento de esta alta cultura, al separar
al lugar donde se originó del ámbito territorial donde floreció la culhlra
mesopotamia, a la cual mezclaron elementos culturales traídos del Egeo. La
llegada de los hebreos, después de un largo peregrinaje por el desierto de
Sinaí, marca el principio de la formación de esta cultura; los hebreos fueron
sus creadores.

Los hebreos aportaron a la nueva culhlra que creaban, dos elementos nuevos en el panorama de Jas culturas arcaicas del Oriente medio, que fueron:
1) Su religión monoteísta y de gran contenido moral; se consideraban a sí
mismos el pueblo elegido de su Dios único, Yahvé, con el cual habían con.
cluído una alianza; Yahvé les dispensaba su protección, a cambio de que
ellos obedecieran su ley moral. 2) Su régimen político, el cual no pasó directamente del patriarcado a la monarquía, sino que entre ambos hubo un
período de gobierno de jueces electivos que duró toda la etapa de formación.

II) Período hebreo monárquico: La conversión de Israel en un reino marca
una nueva etapa. El florecimiento máximo del Estado hebreo, se da bajo
David y Salomón; pero concluye en el cisma que dividió el Estado en dos:
el reino de Israel y el de Judá. Durante el período de los dos Estados, el
movimiento de desarrollo filosófico de la religión y de afirmación de su contenido trascendente tomó gran impulso, gracias a la predicación de los profetas, que se presentaban como inspirados por Yahvé para instruir y guiar en
lo religioso y en lo moral a su pueblo. El período termina con la conquista
extranjera; el reino de Israel es conquistado por los asirios, que llevan cautivos a sus habitantes, los cuales, a partir de ese momento, desaparecen definitivamente de la historia; el reino de Judá es conquistado por Nabucodonosor, quien lleva a los judíos cautivos a Babilonia, donde cumplen con la
siguiente etapa de la historia de esta alta cultura: la de su expansión.

III) Expansi6n a los iranios: La cautividad de Babilonia fue para los hebreos un período de máximo sufrimiento y, a la vez, de culminación de su
experiencia religiosa; la obra de los profetas se completa con el más profundo y polifacético de ellos, Isaías. Además, fue en la cautividad de Babilonia donde se realizó el encuentro entre los hebreos, creadores de una
nueva alta cultura, y los iranios, en sus ramas meda y persa, todavía semibárbaros; el resultado del encuentro fue la acuJrurización de los iranios,
especialmente de los persas. Los iranios, hasta entonces, tenían una religión
inferior, la adoración del fuego, con una clase sacerdotal muy influyente, la

roastrismo.

562

563

�de los magos; bajo el influjo de la nueva alta cultura que habían ado~tado,
crearon la segunda religión superior del Asia Occidental, el zoroastnsmo;
esta religión fue predicada por Zoroastro o Zarathustra y se b~ en el durv
lismo de )os principios del Bien y del Mal, representados respectivamente por
los dioses Ormuz y Arimán; los persas fueron los portaestandartes del zoroastrismo. La rebelión de Ciro, rey de los persas, que conquistó primero a los
medos y luego a Babilonia, marca el paso a la etapa siguiente.

IV) Imperio aqueménida: Ciro y sus su~esores, C3':°'bises y Darío, crearon el imperio persa, conocido como imperio aqueménida. Toynbee lo considera como el estado universal de esta civilización aunque agrega que
englob6 las otras que se estaban desintegrando en el Cercano Oriente. Efectivamente desempeñó ese papel; porque unificó todo el ámbito geográfico
en que ~ció y creció la alta cultura hebreo-irania; y, además'. los de_ !ªs
antiguas y moribundas alta culturas siguiente : la ~~potarrua, la hitita
y la egipcia. También podemos considerarlo como ~l úl~o de los gr~des
imperios arcaicos del Oriente Medio, antes de ~ mtrus1ón. del helenismo.
Las guerras médicas, que enfrentaron este impeno con los JÓ enes_ y flo_recientes estados-ciudades helénicos, fue el último esfuerzo de cons.1derac1ón
por aumentar el ámbito territorial del imperio; después del fr~o ~e Jerjes,
el imperio se estabilizó y atendió más bien a conservar su _ex1stenc1a ~ue. a
perseguir su expansión, aunque no desperdició las oportunidades de mm1scuirse en las guerras y rivalidades interciudadanas de la Hélade.

V) La pseudomorjosis: La conquista del Imperio Aquem~da ~~r Alejandro Magno, ma.rcó la intrusión del helenismo. La conqUISta 1:°1htar del
Oriente por los macedonios superficial.mente helenizados,_ fue segwda por la
conquista espiritual de lo conquistadores por los conqU1Stados; el resultado
fue doble: Para el helenismo intruso, la etapa que los autores llaman be~enística, que no es más que una nu va figura decadente, profundamente mfluida por la cultura hebreo-irania; para esta cultura, la etapa que pengler
llamó de la p udomorfosis, es decir la subsistencia subterránea, bajo el dominio helenístico, al que procuró resistir y al que venció finalmente a costa
de un esfuerzo extraordinario. Bajo el dominio poütico helenístico, representado primero por los sucesores de Alejandro, especialmente por los léucidas,
y luego por los romanos, las culturas orientale que sufrieron el f cnómeno,
fueron, principalmente la hebreo-irania, y además, los :estos de la ~~op~tamia y la egipcia que terminaba de concluir su largo periodo de ~o~ific_aci6n.
Dentro del impacto causado por el helenismo, habremos de d1stmgwr dos
clases de influjo: a) El de la llamada cultura helenística, representada por
Alejandro Magno, sus inmediatos sucesores y los eléucidas, influjo que fue

564

muy ~u?erficial, en virtud del proceso mismo de formación de Ja variedad
h_~emstica. b) EJ de los_ rom_anos, CU&gt;·o influjo fue mucho más profundo y
V1 0 oroso, aunque haya sido finalmente vencido.

. VI~ Imperios parto 1 sasánida: Durante el dominio de los Seléucidas la
s1tuac1?n de es~ alta cultura, se diversific6 como resultado de la separación
del Irán, conqwstado por los partos. La zona occidental la cual comprendía
el nuevo estado de Judea, reconstruido desde los primeros días del I
·
A
, ·d
mperio
qu~m~ru a y que era el núcleo originario de la aJta cultura; esta zona
continuo formando
parte.,del imperio
seléucida, del cual pasó a1 romano,.
.
.
en consec_uenaa pe~ecro 50Jlletida a la intrusión del helenismo y a la pseudomorfoSis.
La mna onental, es decir el Irán, se separo' de¡ he1emsmo,
·
.
o sea
acud16 la pseudomorfosis. y pu~o voh· r al desarrollo propio e independiente
·
dde esta alta cultura; dos 1IDper10s se sucedieron en el Irá n pnmcramcntc
e1
e lo~ partos Y lueg~ el de los persas este último bajo la dinastía de los
Sasánidas. La fase v10lenta de la colisi6n cultural entre la hebreo-· ·
la h léni
· ó ..
u-ama y
e
ca, ontmu lDIDtemunpidamente, mediante una guerra de si los;
~r una parte los romanos y sus ucesores, los bizantinos; por la otra, sucesivamente, los partos Y los persas sasánidas. En este estado se encontraban
las cosas, cuando la reacción árabe puso fin a la pseudomorfo is.
. VI~) El re-nacimiento islámico: La resistencia de esta alta cultura a Ja
10trus1ón _del helenismo, fue tenaz y se presentó en diversas formas; tuvo
5~ cara violenta., como la rebelión de los macabeos contra los seléucido
en
liempo de Antío~o IV Epífanes; la r beli6n de Mitridates ayudado
Ti~es ~e Armerua, contra los romanos; y la lucha de siglos entre romanos
Y bi~tmos,_ por una parte, y partos y persas, por la otra. También tuvo su
cara ideol6gtca; las herejías nestoriana y monofisita fueron intentos de despojar al cristianismo del ropaje helénico, es decir de su forma de presentarlo
a~orde ~on los planteamientos filosóficos y teoréticos grecorromanos; en esta
mi ma lmea de pensamiento religioso, podemos situar al islamismo. El islamismo_ es 1~ religión que Mahoma predicó a los árabes, los cuales eran bárbaros inflwdos por la cultura hebreo-irania, como antaño lo habían sido los
mac~_onios por la cultura helénica. Por las circunstancias peculiares de su
ª?ªnCJ6n Y temprana expansión el Islam jugó un doble papel en las relaCJon de la cultura hebreo-irania con su congénere la intru a helénica; por
una ~rte, fue una respuesta en el campo ideo16gico-religioso · por la otra
g~lvamz6 a los_ guerreros árabes y les permitió ofrecer una exitosa respuesta
v10lenta, oonqwstando todo el Asia Occidental, tanto Jas provincias bizantinas
orno el Imperio Persa; ello permitió unificar el ámbito territorial de Ja
cultura hebreo-irania y, lo que fue más importante, librarla de la pseudo-

po/

565

�morfosis; esto constituy6 un renacimiento del antiguo tado universal hebreoiranio, que babia sido destruido prematuramente por Alejandro Magno; dentro de este estado universal resucitado, se desintegró la cultura hebreo-irania
y se produjo la formación de su filial, la islámica.

G)

LA ALTA CULTURA HELÉNICA

La alta cultura helénica paterna de la occidental, es una filial de la minoica,
que fue realizada sucesivam nte por tres pueblo , como portador principales de la misma : los helenos, que la crearon; los macedonios y los romanos
que continuaron la obra de los helenos. Los helenos creadores de e ta ultura, la realizaron en su propio hogar originario · mediante su movimiento
de colonización le dieron su primera e,.-pan ión por todos los rincones
del mundo mediterráneo. Los macedonios y los romano como portadores del
helenismo que habían aprendido, la llevaron hasta su máxima extensi6n · los
primeros mediante la conquista del Cercano Oriente; y los segundos mediante
la conquista del mundo conocido entonces.
Esta cultura descansó sobre la sublimación de los valores humanos, característica que sirvi6 para especificarla, poniendo la nota diferencial entre ella
y las viejas culturas del Oriente, que
habían proye tado hacia el Occidente,
a través de la paterna alta cultura minoica. u creación principal fue la "pelis", es decir la ciudad-estado, alred dor de la ua1 e desenvolvió toda ta
alta cultura; la reJjgión sirvi6 de justificación ideológica a la subordinación
de los inter es individual s al d la ciudad tado, a la cual convirtió en objeto de culto, a tra és del ofrecido a los dioses tutelares de la ciudad; n su
seno, se desenvolvió toda la vida de los ciudadano , con sus facetas poütica
y cultural, tan importante en la Hélade; fue el medio indispensable para la
reafuaci6n del ideal de vida de esta alta cultura, la libertad ciudadana, y
para producir las nuevas formas de gobierno, la monarquía de los tiempos
heroicos, la aristocracia y la democracia.
Spengler llama, a ta alta cultura, apolínea, porque su ideal de belleza
est' en la representación d 1 cuerpo de nudo, uyo tipo es a su juicio, la
estatua de Apelo llamada "de Beh d~re" · die qu su igno ·tá en la corporeidad del aquí y el ahora, lo cual influy en todas su peculiares mani•
!estaciones; por ejemplo, e,.i,lica el incretismo religi o del pagani roo greco•
romano del Imperio, por el hecho de que concebían a los dio
de las diferentes localidades, como propios del lugar donde eran venerados, lo que

566

permitía aceptarlos simultáneamente a todos como dioses d I dif
localidades del ¡
· d •
'
e as
crentes
,
mpeno; e igual manera, el átomo lo concebían como el
corpusculo más pequeño imaginable, el alma como el principio vital d
cuerpo y' fin a lm en t e, la geometna
, euclidiana como la geometría de los cuerpos.
e Wl
_Toyn~ llama -~vilizaci6n helénica y coloca en ella, no solamente a Jo
gneg~ mo tamb1en a los romanos, tal como lo ofrecemos al lector en este
trabaJo. Otros autores la han llamado cultura grecorromana
. . d
esto que ambos pueblos tuvieron igual importancia Pref . , sugmen o con)
nomb d
h 1, .
·
enmos mantener e
1
. re e u tura e ~mea, en atención de que los griegos fueron sus creado~, Y los romanos conbnuadores solamente. Sin embargo, es conveniente seña.·
fil que
fi ambos pueblos descollaron en campos diferentes., los gnegos
en 1a
oso Ja Y en las bellas artes; los romanos en el Derecho y en l ,, ........
p~.
~~~
Las e~p~ en que podemos dividir la historia de la alta cultura helénica
son las 1gu1ente :
I) Etapa de formaci6n: La primera ola de invasión de los indoeuropeos a
Europa, fue la de los ~]asgo-helénico , que se dividi6 en pelasgos y helenos.
Los pelasgos !legaron primero y se establecieron en las islas del Egeo y en las
c~ tas del Asia _Menor; la alta cultura minoica fue creada por ellos; Troya 0
lh6n, en el A~ ~-enor, fue una ciudad pelasga. Los helenos llegaron despué ; . estaban divididos en cuatro tribus que, en el orden de su llegada a
onllas del Mediterráneo, fu ron: aqueos o acayo , eolios, dorios y jonios.
os aqueo fueron los primero en llegar; se establecieron en las costas deÍ
Peloponeso, desde donde iniciaron las hostilidades con el mundo minoico
qu onclu ·eron en la destrucción de la taJasocracia de Creta y en ¡ d · '
t
., fin 1 d
a esmgrac10~
a e la alta cultura rninoica, cuyos elementos culturales 50 b'd
por Jo mvas
. .
d
r I os
.
ores Sll'Vleron e punto de partida para la creaci6n de la filial
hel~ca · hordas salidas de la debacle minoica, se precipitaron al Cercano
Oriente donde d:sempeñaron diver os papeles; tales como haber contribuido
de manera muy Ullportante a la formación de la alta· ultura hebreo-irania
~aber amenaz:ado,,1a existencia del imperio nue o de Egipto como invasore;
pu~blos del mar . y ~be.e sido los padres del pueblo filisteo. La guerra de
Tro)a, cuya descnpc1on legendaria recogió magistralmente Homero en la
!liada, fue probablemente una peripecia de estas luchas.

:as

U) !iempos heroicos o período homérico: Es la etapa inicial previa a la
fonnac16n de_ la alta cultura durante la cual los bárbaro invasore dan el
goJpe, de graCJa a la cultura paterna en desintegración, o sea que se produjo
el epilogo de la desintegración de la alta cultura minoica, Jo que permiti6

567

�la formación de su filial, la alta cultura helénica. Le llamamos edad heroica,
porque corresponde a la primera etapa aún bárbara de toda al~ cultura;
la llamamos período homérico, porque sus costumbres y forma de vida nos son
conocidas a través de ]as obras de Homero, la Ilíada y la Odisea, que recogieron Ja tradición, todavía reciente en la época en que fueron esc~itas, de
los hechos costumbres y creencias de la época que acababa de termmar. En
esta etapa: aparece la ciudad-estado, fenómeno que se repite e~ el nacimi~nto
de muchas altas culturas; la forma de gobierno es la monarqma de los tiempos heroicos que, por la idiosincrasia que supone, se diferen~a fundamentalmente de la monarquía de las altas culturas del Cercano Oriente; en efecto,
el rey helénico no es un autócrata, sino el pr~ero entre los nobles guerreros,
jefes del pueblo; es cierto que la mayoría de las dinastías h_el~nicas de esta
época, pretendían descender de los dioses o de héroes o sem1d1~ses; pero tal
afirmación no fue utilizada para divínizar a los soberanos, a fm de fundamentar su autocracia como en el Oriente, sino solamente para darles un prestigio de legitimidad. Las costumbres que caracterizan a los helenos? nacen a
partir de esta época, tales como los juegos y depo:tes que . pracll aron su
amor por las bellas artes y la filosofía y su tend:nc1a a subhm3;1' ~os valores
humanos. De igual manera, su religión con sus dioses antropomorficos representativos de las pasiones, cualidades y vicios humanos, se forma en esta época;
su mitología desarrollada poéticamente y sus prácticas ritualesi tales . c?roo
los sacrificios de animales y los oráculos para adivínar el futuro, ~e. ongman
también entonces; 0 sea que toda la evolución posterior de la relig16n helé:
nica, hasta llegar a su amalgama con la primitiva religión romana, tuvo aca
su punto de partida.
III) Período intermedio: La llegada de las dos últimas tribus helénicas,
los dorios y los jonios, señala el cambio de período; este fenómeno se con~ce
como "el regreso de los Heráclidas", porque la leyenda cuenta que los hiJOS
de Hércules, en griego Heracles, que habían sido expulsados a la muerte de
su padre rearcsaron al frente de dorios y jonios para someter a los aqueos;
' º de esta invasión y conquista, la Hélade o Grecia
. toma 1a
como resultado
fisonomía histórica con la cual es conocida. La consolidación de la ciudaclestado, Ja "polis" sienta la base de lo que fue la esencia del helenismo; la
monarquía de los tiempos heroicos desaparece para dar lugar a dos nuevas
formas de gobierno, nacidas ambas en el seno de la ' 'polis", que so~: _la
aristocracia favorita de los dorios; y la democracia, preferida por los JODIOS
y los eolios. Las ciudades consideradas como representativ~ de la Hélade,
inician su desarrollo histórico en este período; entre los donos, Esparta, Megara y Corinto; entre los jonios, Atenas; y entre los eoli~s, Tebas. Atenas Y

568

Esparta nos ofrece dos tipos diferentes en que se concretó esta alta cultura los
cuales ~erecen un análisis más detenido. La primera se distinguió por su desarrollo mtelectua~ y artístico, dentro de un marco de libertad; por su poderío
y po_r su comercio que le permitió relacionarse y fundar colonias en todos
los _n~~ones del Mediterráneo; su forma de gobierno final y, en cierto modo,
defJmnva, _fue la democracia, si bien sus alcances fueron limitados; fue la
r~presentattva por excelencia de la "polis" griega de la época. La segunda
~o ~ esfuerzo ex:es~vo por convertirse en una potencia militar dominante,
obJ~~vo al cual SUJeto todo su desenvolvimiento; ello exigió una espccializacion tan completa, que detuvo su desarrollo cultural en todos los demás
aspe:t~.s_; t3:11to es así, que Toynbee la sitúa como uno de los ejemplares de
sus c1vihzac10nes deterudas; se organizaron como una aristocraci.,. d r
·
á
•
.... e iorma sin rq~ca (p~r haber tenido una monarquía doble simultánea); los dorios propomonar:°n mtegrame~te el estamento lacedemonio, que fue el privilegiado, y
m_ayona de_los peneces, la clase comercial; los ilotas que eran el grupo
rnfenor escl~v1zado, e_ran los descendientes de los aqueos llegados primeramente al P~ ,Y somettd~s por los dorios. La colonización fue el complemento
de la expans1on comercial; al igual que los ferucios, con quienes el comercio
los puso en contacto y cuya influencia recibieron, en muchos detalles concreto_s, como en el alfabeto, los griegos se expandieron por todos rincones del
Mediterráneo; sus principales colonias fueron las de la costa del Asia Menor,
de la Magna Grecia que comprendía el Sur de la Península Italiana, Sicilia
Marsella en la costa mediterránea de las Galias, y en diversos puntos impor~
tan tes de la~ _costas de la Península Ibérica; las colonias griegas, lo mismo
que las fenJCtas, eran ciudades-estados independientes, fundadas desde Ja
metrópoli, con la cual conservaban nexos comerciales y culturales, pero no
dependencia política.

!ª

IV) ltpoca Clásica: Es el período que corresponde al máximo florecimiento de la cultura helénica, en su hogar originario, es decir en la Hélade, y por
el esfuerzo exclusivo de sus creadores, es decir de los griegos o helenos. Comenzó hacia el año 500 a.J.C. y concluyó alrededor del 430 a.J.C.; duró escasamente unos 70 años, pero en este período quedaron comprendidos los acontecimientos que representan el máximo florecimiento de la alta cultura helénica. En el orden político y militar, las guerras médicas, con que se inició el
período, que fueron una prueba de cohesión y solidez de los estados-ciudades
gri~gas, al conservar su independenci_a, al precio de derrotar al poderoso Im~no Persa qu~ dominaba el Asia; y luego, la formación de una liga de Jas
ciudades marítimas de Grecia, bajo la dirección de Atenas, lo que permitió
gozar del fruto de la conquista; en el orden intelectual y artístico, todo ese

569

�.11
que conocemos históricamente
Dorecimiento que hasta hoy nos maraal,,poday os encerrarlo en la hegemonía
.
p · 1 " • tocio lo cu
cm
como "el siglo de ene e '
b d d hechos heroicos de obras maestras
época sem ra a e
'
disol uf
de Atenas, que ue una
. d
d defectos como fueron la
.dad
también e gran es
,
b ,
y de prospen
pero
b , f ra del imperiafümo ateniense, que a uso
1
ci6n de costumbres Y la som na , ~
en tributarios.
de sus aliados convirtiéndolos practicamente
d l
. Los los de Esparta pro\'ocaron las guerras e
V) Decadencia parcial:
ce
,
•
. ello represent6 una
.
fin a la hegemoma ateniense,
Peloponeso, que pUSieron
acle
ue recipit6 su decadencia; si esta alta
crisis que afectó toda la Hél
Yq p
.mn!'lrio las guerras del Pelolimi d a su bogar onb-- •
cultura hubiera estado
ta ª
.
., . pero debido a Ja expansión
,
. 'tado su desmtegrac1on,
'
poneso babnan prec1p1
.
l
cedonios y luego los romanos, tode la misma, otros pueblos, pnmero os roa d es .;.,o como continuadores
¡ b 1 s no como crea or , .,....
maron 1 lugar de os e eno ' 11 1
·si·s que nos ocupa solamente afectó
.
. 1 más· por e o a en
durante vanos SJg os
'
ul ' h 1~ ica la cual continuó con los pue. . . de la alta c tura e en '
Esel hogar ortgmano
Pelo oneso concluyeron con la victoria de .
blos conversos. Las guerras del . p
h
, sobre Grecia. luego Vl·
• 6
rto uempo la egeo)onia
'
parta, que conqwst por co
. dad eolia obtuvo diez años de
d T has en que esta c1u
nieron las guerras e e '
.
dó dividida en tres bandos más o
d una de las ciudades
grande.za efímera. Finalmente, Grea.a que
.
itaneados cada uno por ca a
. .
menos de igual fuerza, cap
T bas. estos bandos v1vie•
1:1. h emonía Esparta, Atena y e
,
.
que aspiraban a
eg
' ,
d bilitaron tanto que deJaron
ron en guerras continuas entre si, ha ta q~e se e
la Hélade a merced del invasor exiranJero,
a
• de un pueblo
.
L
rimeros continuadores pro enian
VI) Los macedonios: os P
d
· !mente con los he.
de la Hélad y emparenta o racia
que habitaba al orte
'b'd algun' influjo ultural de
.d O 1 unos contactos y reo I o
lenos; habían tem
ªg
hab' an permanecido bárbaros; 5u
.
d l ur pero en lo genera1'
i
sus vecinos e
'
'
r d d libcramente por sus soberanos, espehelenización fue una obra rea iza a teod
. o lo que no llega de modo espon•
Fil'
JI pero -como
cialmente por
ipo ,
. . .
recién aprendida capa de cultura hetáneo-- fue bastante sup rfic1al, baJO su d . . en abierta a cualesquiera
.
s alma bárbara, es cru virg '
.
d
lénica, conservaron u
L d' .. 6 xistente entre las CJuda es
.
1 11 garan de fuera. a i, t I n
'd
influencras que es
d b'l'taau'ento facilitó su ca1 a
,
'd O
·go su e.xtremo e l J
'
griegas, que hab1a traí
consi
la mano pudo forzar a los
. FT
II con las arma en
en la dependencia; i ipo
'6
ara luchar contra los persas, bajo la
helenos a concluir una confederaci n P_,
realidad el fin de la inde.
d · . a confederac1on era en
•
..
dirección de Mace orua • es
A, • d:ro Magno el hi JO Y
.
.
Ell
iti6 además, que leJan
pendencia gnega.
a ~erm '
.
d l Asia Occidental, lle ando a sus
sucesor de Fill'po II , realizara la conqw ta e

570

guerreros macedonios como portaestandartes de la primera intrusión del helenismo en tierras de la cultura Hebreo.irania.

VII) Variedad helenística: La conquista del Asia Occidental, especialmente del Imperio Persa Aqueménida, p&lt;&gt;r Alejandro Magno, fue la primera
colisión cultural de alcances mundiales de que tenemos constancia histórica;
sus resultados fueron, como es natural, muy complejos; para la cultura hebreoirania vencida, comenzó la etapa de la pseudomorfosi , si bi n ste fenómeno
d bía de acentuarse y adquirir todo el rigor con que se le conoce en la historia, hasta que apar cieron los romanos. Para la cultura helénica vencedora,
fue el punto de partida de 1a variedad helenística, la cual representa el impacto del Orient militarmente derrotado, en la cultura de los conquistadores.
Los macedonios se habían h lenizado superficialmente, pero conservaban u
alma bárbara, abierta a cualesquiera influencias exteriores; ello permitió que
la conquista militar del Oriente, fuera seguida p&lt;&gt;r la conquista cultural de los
macedonios p&lt;&gt;r los vencidos; la variedad helenística resultante del encuentro
cultural, fue h breo-irania de fondo, recubierta de una capa de barniz helénico: ésta fue la cultura del grupo dominante en los estados sucesores del
Imperio de Alejandro Magno, e pecialmente del Egipto de los Ptolomeos y
de la iria d los aléucidas. Los efectos de la formación de la variedad
helenística tuvieron, además, otros alcances; su influjo terminó por prevalecer
en una Grecia en plena decaden ia; cuando sonó la hora de Ja decadencia
del Imperio Romano, la variedad helenística jugó un papel muy importante;
finalmente, fue el punto de partida de formación de la filial bizantina.
IIT) Los romanos: Después de los macedonios, lo continuadores de e ta
alta cultura fueron lo romanos. Roma bebió su cultura en dos fuentes: la
fagna Grecia, es d cir las colonias griegas del ur de ItaJia, cuando no
taban aún en decadencia; la Etruria, que se había helenizado, a travé de sus
relaciones bélicas y comerciales con los griegos; los romanos recibieron el
helenismo en todo su igor, por ello lo conservaron con mayor pureza y por
mucho más tiempo que los macedonios, o sea que fueron mejores continuadores de los helenos que éstos. Roma fue una ciudad-estado del mismo tipo
que las helénicas; sus instituciones también fu ron paralelas a las de Grecia;
su primera forma de gobierno fue una monarquía, establecieron una república aristocrática que guardó gran similitud con los regímen de igual tendencia de la Hélade; su religión inicial ofrecía rasgos fundamentales idéntico
a la helénica, si bien era una religión agrícola mucho más sencilla y sobria
y con una mitología muchísimo menos rica· estos rasgos fundamentales fueron
los que facilitaron que, llegado el momento del contacto estrecho, ambas
religiones se fundieron en un paganismo grecorromano.

571

�IX) La república roma11a: Durante el periodo republicano se erigió la
grandeza de Roma; el Imperio, en uanto unidad política que comprendia
la mayor parte del mundo conocido entonces, fue creado en ese período.
Roma no fue inicialmente una ciudad-estado imperialista; sus primeras conquistas fueron forzadas por las circunstancias; ante la e.xistencia de vecinos
b licosos que la hacían obj to de sus ataques, ya para favorecer a los hijos
del último rey depuesto, como los etruscos, o para saquearla o imponerle
tributos, como los volscos y los galos Roma recurrió al expediente de onquistarlos para asegurar la tranquilidad propia; la mayor parte de la conquista de Italia fue hecha en esta forma· es hasta en las guerras contra Pirro,
cuando empiezan a aparecer las primera manife taciones del imperialismo
romano. Las guerras con Cartago fueron a la vez una lucha consciente por
la propia existencia, y una pugna tal vez meno consciente por el dominio
del mundo mediterráneo; al final de la segunda guerra púnica, los romanos
tuvieron plena conciencia de lo que su triunfo sobre Aníbal significaba; fue
entonces cuando recogieron la idea del imperio uni ersalista, de las antiguas
culturas orientales, pero la modificaron amalgamándola con su propio ideal
helénico de la libertad ciudadana. En su nueva creación imperial, Roma
sustituye al autócrata, de las altas culturas orientales, por el pueblo romano;
es el pueblo romano el que conquista territorios y los reduce a pro\'incias, el
que pone y quita gobernantes de toda clase, el qu celebra y rompe tratados,
el que concede beneficios a las distintas r giones y les exige tributo , en
fin, el que recibe la sumisión del mundo mediterráneo, como pueblo-rey.
X ) La crisis social: La sociedad romana estaba dividida en dos clases social , o más bien estamentos, que eran el patriciado y la plebe. A la caída
de la monarquía la república que
estableció, se {undó sobre el privilegio
e ·agerado de los patricios; toda las magistraturas les e taban reservadas: el
enado la autoridad máxima de la república, estaba formado por los jefes
de las familias patricias· el matrimonfo le al entr patricios y plebeyo staba
prohibido. Esta situación provocó la primera lucha
ial entre el patriciado
la pi
la ual fu ganada por los plebe s, aún ant d qu I imperio
alcanzara proporcion mundial ; e crearon los tribuno rep
ntant de
la pleblc, armados de un d
ho de eto ; se d ro 6 la prohibición matrimonial; se abrieron tod
lo.s magistraturas a lo ple ·o ;
se
titu ó
1 istema de otación que, de la supr a 'a de la nobleza de san re, pasó
a la pr pond rancia de la min ría adinerada ; se confirió el patriciado a un
po de familias plebeyas;
finalmente, se decidió qu el Senado se integrara con los que hablan desempeñado las roa istratura • con lo ual también
qu dó abierto a los pl beyo . Esta solución fue más apar nte que real; el

572

patriciado de pojado legalmente de sus ri ·1 •
ciclo de poder· además todos los .. . ~ Vl egtos, retuvo de hecho eJ ejer.
'
,
.emtonos conquistad
.
prop1ed d del pueblo romano formando el
,
que se consideraban
nfiteusis a ciudadanos para
1
1 ager publacus, se entregaban n
.
'
que os exp otaran a eamb_io de
bien,
el patriciado aprovechó el poder ue d
. , un censo; ahora
exclusi amente entre sus miemb
t d q I e he:11~ eJercia, para repartir
causa d una enconada pugn ros_ 1º Eso e agu publiciu,· esta situación fue
.,
a SOCta •
ta pugna se comb' ,
I
c1on
. . de los capitanes-politi"cos que aprovecharon I d mo con
,:~ a. , aparieJéttJto romano para ponerlo
. .
esmorallülc1on del
su SCl'VICIO personal · ) · ' ·
que había sido el instrumento e·
e e;ercito romano,
.d
e icaz para crear el im
.
SJ o modelo de disciplina y de lealtad
la
.
per10, por haber
el influjo del Oriente conquistado· la coªnquistª~ª• 1se desmoralizó bajo
del imperio de Alejandro f
e os Estados sucesores
variedad helenística d
ª~º• puso a los romanos en contacto con la
las costumbr s y la
!:pia cul~ ~n plena decadencia; eUo relajó

?5

'

ª

ª

m::i

políticos aprovecharon la pugn~~~~:6 la ?~adencia. Los capitanespropios fines de ambición personal. se coloca:atnci: y plebeyos, para sus
de Jo bandos, para utilizarlo de , retexto
on a a cabeza de cualquiera
premo; Ja antigua magistratura d p
para apoderarse del mando sua sw prop6 itos· ante .
e emergencia, la dictadura sirvió cabalmente
dinario se enU-C:gan
~ando la pa~a corría un peligro extraor-

t:~:~:t.e cru:C:ueª

había pasado; a la hora de la

f~il didcecltador hasta q_ue el peligro

ac
arar la patna
1·
para of.recer la dictadw·a al cap:•-'- pol'tt'
.
. o Tres
1 co \"lctono
· end pe. igro,
se disputaron sucesivamente el
d
has
.
parejas e nvales
blica. fueron ellos: Mario
·¡p~ pcr,
ta que naufrag6 d 1 todo la repúy 1 a,
mpevo
y César· An• •
0
1
marcha de iJ
b R
'
~oruo Y eta vio· la
a so re orna marca la culminación d 1
•
'
de ~ corrupción del ejército. La lucha misma a med'd proceso dísolvent: y
p rd1endo su contenido inicial y ñaland 1 '
~ a que avanzaba iba
cha entr
.
.
.
o a acentua 6n de la crisis. In lu. .
ano y ila fue efectivamente Ja lucha social
tr
I be
patncios; la de Pom ·o
C,
en e p e yos y
.
.
pe) Y esar fue en realidad entre la rep 'bli
1
•

U&lt;,UJ•

unpeno; la de Antonio y Octavio ·a
. ..
u ca y e
decidir quién de los d
, h
&gt; no tuvo otro significado que el de
os scna eredero político de César y po J
e1 amo de Roma.
,
r o tanto,
XI) El imperio: El íen6meno con¡ t te
¡
..
capitanes-políticos, es conocido con el n : b : da ap~c16n y gobierno d los
riva del de Julio César
.
cesansmo; e te nombre de, qw n entre el puñado de ambi •
los capitanes-políticos, fue el más capaz }' probabl
ciosos que fueron
·
emente el
·
·
c10nado. El imperio sur i6 como la 1 alización del
.
. m JOr mtenron todas J
·
cesansmo, se concentraas ma istraturas en la persona del dictador mediante la llamada

573

�Lex de Imperio. Durante este período, el proceso disol ~nte provocado por
el encuentro con la variedad helenística en plena decadencia, continuó
hasta la desintegración final; el establecimiento mismo del Imperio, fue un
efecto político del proceso en referencia; el imperio universal en función
y provecho de la libertad ciudadana, creado anteriormente por los romanos,
como una adaptación magistral del ideal político de las altas culturas orientales al propio ideal helénico, deja de existir· en su lugar, surge una autocracia, estructurada al modelo de los orientales disimulado al principio y
finalmente sin tapujos. Todo el período que duró el imperio, constituye el de
desin
ación final de esta alta cultura; la crisis social provocó el colapso;
el imperio fue la desintegración. El proc o fue
dual· por ello, podemos
distinguir, dentro de este período, las etapas menores siguientes:

A) El principado: Es la etapa durante la cual se vive la dictadura imperial, bajo apariencias legales republicanas; el Príncipe, que es el dictador,
asume todas las magistraturas de la república, la cual teóricamente continúa
existiendo; el régimen fue ideado por Octavio, llamado Augusto después de
su triunfo sobre Antonio; tiranos como Tiberio, Calígula y er6n pudieron
oprimir a sus conciudadanos todo lo que quisieron, a pesar de las formas
aparentemente republicanas. La crisis provocada por el influjo del Oriente
había aíectado de manera especial al campo religioso· durante la parte final
del período anterior, se había creado el paganismo grecorromano por fusión
de las religiones grie a y romana; la tendencia al eclecticismo reli ioso continuó funcionando con rapidez; fueron admitidas sucesiva.mente las deidades
de los distintos pueblos conquistados; en el Panteón romano, se dieron cita
los dioses más extraños y los ritos más exóticos; Spengler explica este fenómeno como resultado de la idiosincrasia de la alta cultura helénica, tal como
se ba dicho más arriba; Toynbee lo considera como un aspecto del sentido
d promiscuidad, que es una de las características del proceso de desintegración; como resultado de e ta mescolanza, el hombre del imperio romano
terminó por no creer en nada, y lo que es peor, por llevar en el alma el
acío que la religión estaba supuesta a llenar; el gobierno imperial d~
Augusto introdujo el culto a la persona del Emperador, el cual remataba
en la apoteosis o divinización inmediatamente de pués de su muerte; con
ello se perseguía una finalidad política a la vez de llenar el vacío; solución
artificial, incapaz de remediar nada. La etapa tuvo sus períodos turbulentos,
alternados con otros de calma, es decir "tiempo de angustia" y "veranitos"
para el lenguaje de Toynbee; la dinastía de los Antonino proporcion6 el
'veranito" más largo y de mayor prosperidad; pero, al terminar este "veranito" vino el "tiempo de an tia'' más fuerte, representado por los acon574

tecimientos que la historia conoce como "anar uía . . •
no que vino a continuación. el
di 1
•q
militar' Y el desgobierque fueron una reacción q~e : e o o pus¡ ~eron los "emperadores ilirios",
.
d e estos emperadores fue Dioclesi renacer e unperio.'. e] últim o d e 1a sene
siguiente.
ano, cuyas refonnas dieron Jugar al período
B) El verdadero imperio· Dioclesiano modif'có J
1
· · d
·
a estructura del impe ·
~pr~1en o las antiguas magistraturas de la república y dándole una no,
ruzac1 n al modelo de las autocracias orientales. és f
orgapues el establ · ·
d
' ta ue su obra permanente;
ecuruento e cuatro emperadores par d' 'd'
responsabilidades del gobierno imperial f
,
: Jvt ,ir entre todos Jas
las crisis im eriales habían
' ~e u~a o ra ef1mera. Desde que
hizo
la necesidad ~:~:za:o a ~qwetar int~m~ent al coloso,

se

sentÍr

fuera eficaz; 1as reformas de Dioclesian:q~~di~:n o;~:,7eton distinta que
pero no lo lograron; en realidad la soluo'ón hab , 'd talvcr este problema,
•
.
,
ria s1 o
,,_ la d
vertir al unperio en alg0
'd
·-,
e con•
,
pareci O a una federación de municipi .
11
eqwvalia a deponer la supremacía de Roma por lo
,
os, ~o e o
tarla. Una sorda rivalidad con la consigw·: t
que esta no podía acep'
n e pugna tras de bastidores
ó
gener por la supremacía dentro d 1 .
•
' se
oricnt l d J ·
e •mpeno, entre Ja parte ocdd ntal y
teníanª ca ea:::o, desd~ que se demostró que las legiones de las provincias
Roma 1 P 'taL p~ un.poner emperadores; la parle occidental tenía a
. ' a cap1
por o que había ejercido siempre 1a upremacía. la art
onental
~ra
la
que
contenía los núcleos de la variedad helenística' C p de
C
onstantmo destruyó la tet
,
· uan o
J
•tal C
.
rarqwa Y quedó como emperador único trasladó
a cap1
a . onstantmopla, la antigua Bizancio, en el extremo orie~tal de la
~ur~pa mediterránea, con Jo que pareció que la victoria en 1a
mc~ba hacia el Oriente; pero la rivalidad con . ó
pugna se
dosio I al morir di 'di,
.
.
tmu ª tal grado, que Teovi o eJ llDper10 en dos partes, separando el Occidente
y el nente.

º '.

'

XII) El cristianismo· Durante el tran
d .
.
el Cristian.
1
.. .
.
.
cur o e 1 un peno romano, surgió
.
lSlllo, a religión supenor que no solamente jugó un papel de
:nmer orden,.:" la desintegración de la alta cultura helénica y en la formaón y evoluoon de sus filiales sino en toda la histo . h
su p 1 nnrl...C
'
na u.mana; por el10,
ape _r,u,4 exaltarse y defenderse o podrá combatirse pero
.
La vida d e •
,
no ignorarse.
e nsto, su fundador, transcurrió en tiempos de lo d
.
emperad
·,
os pruneros
la
o~; naeto en el principado de Augusto y murió en el de Tiberio·
propagación de su doctrina se sirvió en gran meclida d la
'
po · ó · · ·
'
, e
paz que prorlcion m1ciaJ:mente el imperio, así como de sus vías de comunicación Vm'
0
a I enar el
•
d ·,
·
. . vacio que eJo en el alma del hombre del impen'o la pérdid
de su r ,:~ón ancestral· 1J f ·¡·
• .
'
'-'5'
' e o ao itó su difusión. Dio al problema político d

ª

�organización del imperio y a la pugna entre las partes oriental y occidental
del mismo, la respuesta más inesperada: declaró injusto el imperio, así como
toda supremacía y desigualdad entre los hombres; ello facilit6 su difusión
entre la parte sometida de la población, esto es, entre el proletariado interno
de la sociedad helénica en desintearación, según el lenguaje de Toynbee.
Esta actitud, así como la de negarse a alternar con las demás religiones que
concurrían al Panteón romano, a las que declaraba falsas, fueron las causas
de las persecuciones que, de Nerón a Dioclesiano, azotaron a la comunidad
cristiana. El emperador Constantino, hijo de madre cristiana, requirió y obtuvo el apoyo de los cristianos en su lucha por destruir la tetrarquía y arrogarse todo el poder imperial; después de su triunfo, el imperio se hizo
cristiano. El papel del Cristianismo, en la evolución final de la alta cultura
helénica y en la evolución inicial de sus filiales, fue de grandísima importancia. En la desintegración de la cultura helénica, proporcionó a los habitantes
un campo de acción distinto· esto es lo que Toynbee Uama "polingenesL"l";
el traslado de los problemas insolutos, del campo poütico y administrativo al
campo religioso, donde se propició la formación de nuevas culturas, con
idiosincrasias distintas, dentro de cuyos estilos aparecieron otros problemas
y otras soluciones. En el proceso de formación de las filiales de la alta cultura
helénica, la occidental y la bizantina, desempeñó el papel de crisálida de la
cual salieron las mariposas de ambas civilizaciones filiales; la primera resultó
de la reagrupación de les elementos sobrevivientes de la versión romana del
helenismo, combinados con las aportaciones de los bárbaros germanos; y la
segunda de la reagrupación de los elementos sobrevivientes de la variedad
helenística, combinados con algunos procedentes de la versión romana del
helenismo; ambas, bajo la dirección del Cristianismo, la primera bajo la
de la versión católico-romana y la segunda bajo la de la cismática griega,
que tiñeron con su peculiar carácter, los fenómenos de to~ índole de aquellos días.

XIII) Desintegraci6n: EJ proceso de desintegración de la cultura helénica,
ta] como se ha dicho, coincidió con el período del imperio romano, al cual
Toynbee identifica como el estado universal de esta cultura; su culminación
ocurrió después de la división del imperio; en la parte occidental, el golpe
de gracia fue dado por los bárbaros germanos, que estaban en guerra con
los romanos, desde los días de Augusto, recién fundado el imperio; en la
parte oriental, el paso de la cultura paterna en desintegración a la cultura
filial en formación, ocurrió gradual y paulatinamente, habiendo quedado
cumplido después de la muerte de Justiniano, el último romano de los emperadores de Bizancio. El Cristianismo jugó el papel de núcleo ideológico

576

de. fondo del proceso ,• a Ja vez que ofrecio
• , un nuevo
d.iante la palin
.
1 , .
genes1a, a as ultimas generaciones de
patema, comenzó a desempeñar el papel de crisálida
,
ed
que qu ara completa la formación de las filiales.

campo d
·,
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SPENGL'Ett

1948.

ASPECTOS HUMANOS DE LA INFLACIÓN
San Salvador, 25 de marzo de 1978.

DR.

c.

A.

CANNEOIETER

Profesor Residente del Instituto de Investigación
Económica de Nueva Zelanda
Traducción del Lic. Alberto García G6mez.

INTRODUCCIÓN
CoNSIDERANDo LA ECONOMÍA mundial de nuestro tiempo, vemos que la inflación gradualmente está llegando a ser uno de los problemas más sobresalientes. "La plupart des pays du monde sont actuellement en proie a
Pinflation", de acuerdo con Fran!Jois Plassard y Albert Samuel en "Les Chrétiens et l'inflation" (Chronique Sociale de France, número 4, 1975, p. 77).
Hay muchos aspectos humanos que están envueltos en ella, mismos que serán
tratados en el siguiente artículo.
¿Qué es la inflación? Primeramente, permítasenos considerar algunos ejemplos:
1. Dur;mte abril de 1974, un conductor de los típicos vehículos de Saigón
no pudo mantener a su esposa y cinco niños por más tiempo, cuando el precio del arroz subió al 100% y el aceite de cocina al 300%. Al no ver ninguna
salida, se prendió fuego a sí mismo, hasta morir, en la plaza de un centro
comercial.
2. En Francia, los ricos hermanos Goncourt dejaron su enorme fortuna
para fundar la Academia Goncourt y el premio literario del mismo nombre.
Este premio (ahora el principal de literatura en Francia), equivale a 50
francos franceses, Jo que hoy resulta difícil en extremo para pagar un almuerzo
en el restaurante donde se encuentra la Academia, debido a que el dinero
578

579

�que los hermanos Goncourt legaron se ha desvanecido en dos generaciones
de inflación francesa.
3. Si asumimos que la presente tasa de crecin'liento de la población mun-

dial, que es de alrededor del 2%, siga continuando, entonces de acuerdo con
un estudio de la Sociedad Nacional Francesa de Geografía, para el año 2600
no dispondremos más que de 1 metro2 cada quien para permanecer de
pie. Esto sería terrible, pero, ¿ qué sucedería si el promedio anual del aumento de precios del 5.3% para México durante el período 1950-69, continúa hasta ese mismo año 2600? Un paquete de cigarros costaría entonces
616,919,386,245,000 de pesos. Sin embargo, este precio es todavía muy modesto comparado con el cálculo que hice en la página 747 de Hu.manitas
1973. 1 Lo triste de esto es, no obstante, que aunque la población estime que
se esté verificando una sobreestimación, el precio del cigarro para el futuro
podría ser menospreciado.
Volviendo a la pregunta: ¿ Qué es la inflación? Vemos que hay diferentes
clases. Pero cuando tomamos la "nueva inflación", que es la que tenemos
en la actualidad, entonces la inflación es un alza más o menos continua del
nivel del precio general. Desde que esto es, hablando en lo general, también
válido para el nivel del ingreso (los salarios también cuentan: el precio por
el trabajo) , hablando generalmente, con la inflación cada quién obtiene más
dinero todo el tiempo y debería estar feliz, pero al final la inflacióp. puede
llevar a un atascamiento de nuestro sistema económico, y éste es. el porqué
un industrial brasileño acuñó la expresión de que · "la inflación' es una ilusión
de grandeza y una garantía de catástrofe".
Desde que la inflación es una garantía de catástrofe puede también ser
usada como arma por grupos políticos que quieren echar abajo nuestro
sistema. Podría asumirse que los comunistas, por ejemplo, no solamente están
haciendo campaña para obtener más altos salarios para ayudar a las clases
pobres sino también para introducirse y estimular la inflación, la que lleva
al caos económico. Entonces, solamente una cosa falta a la gente desesperada
y ella es probar otro sistema político tal come;&gt; el comunismo.

El diccionario explica la inflación como un "alza en el nivel de precios
debida al relativo incremento del poder de compra". En este sentido, el
término está relacionado a la idea de que el suministro de dinero está "in1 "Aspectos Humanos del Desarrollo Econ6mico", Humanitas, Anuario del Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo Le6n, Vol. 14, 1973,

p.

tú. -

580

fiado" (
d d
cantidad agran .ª o). Infl~ es1 de acuerdo con el diccionario, aumentar la
de dinero, espectalmente el papel moneda en circulaci6n "E
conceptos están relacio~ados a la vieja teoría de la cantidad del din~ro sos
~stablece que ]os precios suben debido a que la cantid d d din
qu~
incrementándose mucho."
e
ero esta

ª

, En
. hel otro, lado de la moneda está lo "real"
·
o el aspecto de las mercanc1as. ay mas demanda para los bienes que el suministro y co
lo
·
b
, nsecuentemente
s precios ~u en. Esto podría realizarse a través del suministro de dinero ;
que ,el con~uo aumento del nivel general del precio (que es la inflaci~n)
es solo posible cuando hay suficiente dinero circulando para sostener la alta
demanda de mercancías. Consecuentemente, tanto la caracterización del dinero como la de las mercancías se suceden al mismo tiempo
d
·d d
Y pue en ser
cons1 era as como los dos lados de una moneda.

DIFERENTES MODELOS TEORÉTlCOS DE LA INFLACIÓN

No todas las situaciones inflacionarias son 1~ mismas. Es más
d
acerca
l . f] '6
' p.o emos
rnos a a 10 aet n desde diversos ángulos. Consecuentemente hay diferentes conceptos de inflación en circulación.
'
El concepto "inflaci6n de demanda" enfatiza que en ella hay también
muc~a demanda, lo que presiona el nivel del precio general a subir. Esto
podr1a ser causado, por ejemplo, por la guerra o la preparación de la misma.
' Basán~ose e~ 1~ ~ocias de K ynes, se puede construir un modelo de la
br~ mflacionana ' (
lo que es más en Ja demanda de lo que puede
producrrse) para explicar esta clase de inflaci6n.2

=

eConsiderando el funcion~miento dinámico de una economía con exceso
d demanda, se han construido otros varios modelos. Sin emb:iro-0 mn·
d

ell

h ·d
•
-o ,
g\lno e
os a 81 o particularmente adecuado. Un interesante modelo en este campo
es el del economista danés Bert Hansen.s
En Australia un grupo de economistas sostuvo que todas las inflaciones son
• Ver, por e1emp
·
¡o, SA!l!UELSON, Paul A., Economics (Economía) 9th Editi
N
ew York, McGraw Hill, 1973, p. 241.
'
on,
de•] V;r ·:t~6sE)N, Bert, Á Study '.n the Theory of lnflation (Un Estudio en la Teoría
a n aC!J n , AUen and Unwm, 1951, Chapter VII y también ACltLEY G d
Macroeconomic Theory (Teoría Macroecon6mica), New York, Mac.millan, 1963,:. :;;:

581

�de demanda y que los " ostos" nunca pueden ser culpados por la inflación,
ya que cuando no hay suficiente demanda los precio no suben.
Otros economistas so tienen sin embargo, que si hay inflación combinada
con consid rabie desempleo, no hay inflación de demanda, ya que _no hay
demanda suficiente para competir con el desempleo, pero los precios. an
para arnba porque los costos están subiendo y mantienen el concepto mflaci6n de costo, por ejemplo, los salarios están subiendo _más qu~ la ~roductividad d 1 trabajo por consecuencia, los cotos empujan hacia am~ _los
precios; la inflación puede ser atribuida en tales casos, a la fuerte posición
de la fuerza de trabajo.
La fuer-a de trabajo está renuente a aceptar la culpa por la inflación.
En la Reunión Anual de la Asociación Económica Americana, verificada en
ueva York, en diciembre de 1969, las uniones de los Estados Unidos presentaron fuerte evidencia para apoyar su negativa. Walther P. Reuther, Pr sidente de los Trabajador
nidos del Automóvil, indicó que en los Estados
Unidos, en el período 1958-1969, el alza de lo costos de la unidad .de trabajo
siguió el alz de precio al por mayor y que antes d que esta urudad-costotrabajo subiera, había habido un aumento de utilidad; consecuentemente, la_s
ganancias deberían ser culpadas de la inflación. Esto lleva al concepto de utí-

lidad-presi6n-in/laci6n.
En la misma reunión, el Dr. Galbraith formuló que había cuatro teor~as
para explicar la ioflación.
na contempla l problema totalm~nte ~ terminos de consumidor y gasto de compañía· por ej mplo la mflaaón .d
demanda. Otra teoría ve el aumento d salarios llevando al al~ de pre 1~s,
causando inflación del costo y, una tercera que toma la perspec~va contra.na,
a que el aumento del precio conduce al aumento de_ salanos, resultando
0
así La inflación del costo de la vida. La cuarta perspecnva ~bse~ que_ los
precios y salarios reaccionan unos con otros para producir la mflaci6n mixta.
Galbraith tiende hacia esta más compleja teorla, la que de acuerdo con su
sugerencia, era una "confesión no de preocupación, sino de profunda per-

.,

que en el mundo real los precios no son determinados en el mercado libre
sino están fijado . E te modelo está basado en la práctica de fijar el valo;
de las mercancías sobre la base de algún alza de precios fijados sobre su
costo de material y trabajo directos. Esto asume que el trabajo valúa sw
servicios sobre la base de un alza de precios fijada sobre su costo de vida.
Entonce , tanto el trabajo como los empresarios, valorizan sus productos ( trabajo y mercancías) en la misma forma con un alza de precios sobre el precio
de los otros. La elevación del costo de la vida trae consigo más altos salarios
y éstos, a su vez, llevan a un más alto costo de vida. Esto conduce a un
proceso en e piral. Cada quien trata de apropiarse de las ganancias del
aumento de la productividad a través de la expansión de u alza de precios.
Cada quien quiere tener una "porción suficiente" del aumento de productividad, sólo un poco más de lo que quede para ellos. Ninguno de ellos
quier la inflación, p ro debido a que ambos desean tener más de Jo que
hay -más d 1 10091 - el resultado final es la inflación. Esto puede hacerse
debido a que ambas partes están organizadas n forma monopolista: el
trabajo n uniones y los empr sarios n monopolios, oligopolios, y a través
de acu rdos de precio. Como resultado, este modelo también es llamado in-

flación de preri6n de grupo.
Los modelos presentados anteriormente, todos ellos, están relacionados a
rtloderar la infla ión que está todavía más o meno bajo control. Sin embargo,
la situación puede subir en forma casi imperceptible que es cuando el control se ha perdido y una economía e encuentra en estado de hiperinflaci6n.
Es un tanto difícil indicar dónde comienza la hiperinflaci6n. Parece que
hay un cambio gradual en esta etapa en el que el control de la inflación
llega a er más difícil. He aquí. las caraclerí ticas de la hiperinflación:
-que la tasa de inflación es más alta que la tasa de interés,
-que la 11ente se inclina a comprar mercancías ahora, antes que los precios
uban más alto,
-que la inflación es dificil de controlar y se inclina a acelerarse .

. tífi ...

cepc1on cien ca .
Gardner Ackley introdujo la inf!ación del alzo de pruios,5 enfatizando
• Esto fue CJtablecido en un mensaje especial, el cual no eatá ~cluido en loa
·
p
d' · tos) ,....rn mencionado en The
Papers and Procetd1ngs (Documentos Y roce unten
, r-N,w York Times. Diciembre 30, 1969.
.
k
• AcnEY Gardner Macroeco 11 omic Theory (Teoría Macroecon6m1ca), cw Yor ,
;Macmillan '1961, pp. \52 y siguientes. Su trabajo debe mucho a _un ut1culo d~ F. _D,
HoLZWA
intitulado "Incomc Determination in Open InflatJon" (Detemunao6n

,1

Dichas características también están presentes en las primeras etapas de la
inflación, aunque en forma meno declarada.
Parece como si durante la primera parte de la hiperinflación, la gente
está tem rosa del futuro y quiere tener algunas reservas financieras para uno
del Ingreso en Ja lnflaci6n Abjerta), Reuiew of Eco11omics and Statistic1 {Revuta de
Economfa y Estadistica), Mayo 1950, pp. 150-158.

583
582

�que consideran peor aún. Aun cuando saben que tienen un~ pér~~a en s~s
ahorros hablando en términos reales ( desde que la tasa de mflaCion es mas
alta qu~ la tasa de interés), prefieren tener algunas reservas financieras ( que
pu~dan necesitar muy urgentemepte en lo futuro) a invertir en cosos que pueden volverse en no buenas para sus futuras necesidades {antigüedades, oro,
plata, colecciones de estampillas, segadoras de césped, etc.).
En la segunda etapa de la hiperinflación, cuando la inflación adquiere
mayor rapidez, se hace claro que es mejor tener bienes que ~versione~ ~onetarias fijas tales como bonos y libretas de ahorro, las que pierden rap1da'
. . .
mente su valor. Entonces, tanto los consumidores como los mversiorustas,
anticipan mucho el incremento de precio para lo futuro, a tal grado, qu_e
quieren realizar su consumo e inversiones, gastando ahora en lugar de ~cerlo
en lo futuro. En esta forma se provoca un movimiento rápido en espiral. El
gobierno los consumidores y los inversionistas gastan más y más dinero en
bienes y' servicios con el resultado de que los precios suben más Y más. Aquí
la preferencia d; tiempo llega a ser extremadamente fuerte. Considerados
en términos del modelo IS-LM, 6 los gastos gubemamentales financiados por
la creación del dinero circulante, significa que tanto el IS (Inversión de
Ahorro) ~ el LM ( demanda de dinero, suministro de dinero) curva el cambio a la derecha, trayendo consigo más presión inflacionaria. Los ~~l~ntes
aumentos de precio causan otra precipitación para cambiar el equilil&gt;;io del
dinero por bienes. El clímax de la hiperinflación llega cuando el unpetu
del dinero es tal que la velocidad de circulación del mismo se acerca al

LA

INFLACIÓN EN EL MUNDO

El hecho notable acerca de la inflación es que no solamente constituye
un problema para países tales como México o los Estados Unidos sino para
t~os l~s países. Fran~ois Plassard habla aun acerca de "L' épidfuiie d'inflat.Io~ qui_ se developpe dans tes pays occidentaux". 8 Algunos países culpan a
la inflación del exterior de su inflación y consideran a "la inflación importada'' como la causa de 1a inflación doméstica, mientras otros culpan a los
países productores de petróleo por haber elevado mucho sus precios.
Si consideramos a. todo el mundo como una economía cerrada entonces la
inflación. nunca podría ser explicada como "inflación importada•'•, desde que
nada es importado.
Aunque los aumentos en el precio del petróleo solamente han dado otro
empuje hacia arriba a los niveles del precio, antes de que esto sucediera el
nivel del precio general estaba ya aumentando todo el tiempo en la ma;ría
de los países durante los últimos cuarenta años. La OECD ha deducido que
los aumentos más intensos en el costo del petróleo solamente han agregado un
3% al costo de vida en los países industrializados durante 1974.
Consecuentemente, tenemos que considerar más cabalmente la inflación como un fenómeno mundial y no relacionarla con la inflación importada y con
el alza de los precios del petróleo.
La inflación, como un fenómeno mundial, tiene, no obstante, en realidad
diferentes apariencias.

infinito.
De acuerdo con Brunner y Meltzer, la hiperinflación continuada y acelerada eventualmente llega a un fin por la adopción gradu.µ de dinero ~uevo
y un nuevo conjunto de arteglos transaccional_es. S~ embargo, advierten
que este proceso de investigación y de convergencia social es no menos costoso
para las transacciones individuales o la sociedad. 1

• La Hicks-Hansen Synthesis (Síntesis de Hicks-Uanse¡i), explicada, por ejemplo, en
S.utul!LSON, Paul A., Economics {Econonúa), novena edición, Nueva York, McGraw
Hill, 1973, p. 350.
• BauNNER, K. y MBLTZER, A. H., "The Uaes of Money" (Los
American Economic Review, Diciembre de 1971, p. 80].

584

u

sos

del

n·

)

mero ,

1. En primer lugar, están las inflaciones relacionadas con los períodos de

guerra y de postguerra; por ejemplo, la inflación en los Estados Unidos durante las guerras Revolucionarias y Civiles, las que fueron financiadas por el
sistema de imprimir más dinero. La inflación puede resultar de la excesiva
demanda común en los periodos de postguerra. Entonces hay una demanda
insatisfecha de los consumidores para los bienes que no estuvieron disponibles
durante el tiempo de guerra y también para las firmas de negocios que deseaban reemplazar su equipo y reponer sus existencias. También está la demanda
creciente del gobierno para reconstruir el país. Todo esto debe ser ajustado
teniendo en contra un suministro que ha sido limitado por el daño de la
guerra a la producción potencial. El serio vacío entre el suministro y la de1
En su articulo "Réflexion sur l'inflation", publicado en la Chronique Sociale d,
France, no. 4, 1974, p. 72.

'585

�. 1 inflacionana.
·
· La guerra de Vietnam, .sin
da da como resultado una espira
,
man
d
d
ha
tn·buido
a
tal
situación
aunque
otros
factores
tamb1en
lugar a u a,
con
'
están involucrados.
2 En segundo lugar la inílaci6n tiene en ocasiones 1~ forma de_ una crónica
.
.
. , d 20 50 por ciento al ano, como en
aguda, perQ no acelerad~ mflacion e
a
or décadas. En Brasil,

• latinoamencanos. Esto puede perdurar P
.
algunos
paises
.
ha
tado
en
los
siguientes
porcentaJes
anuales:
por ejemplo, los precios n aumen
Año

9

Por Ciento

1952
1953
1954
1955
l956
1957
1958
1959
1960
1961
1962
1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974 (Noviembre)

25
20
19
20
22
19
14
37
35
38
52
75
86
61
46
26
25
23
17
21
17
13
35

l . flaci6n son tan poderosos que la eficiente y noi:mal proLos efectos de ta 1D
•
• ·ento económico se reducci6n de bienes y servicios necesitados para el creclIDl
• (M acroeco nomía} ' Chicago
.
H
D Macroeconom1cs
Fredenck Y ]ACOBY, enry ·•.
. . (I M F} (Estadística FinanAldine, 1970, p. 313. Inte~ational ;in~ncia!T~~tl~::no~ist (Ei° Economista}' 16 de
ciera Internacional)' Washington, . . Y
noviembre, 1974, P· 61.
• BROOM,

586

duce. De acuerdo con el Dr. Kahil: "Para 1963... la economía había cesado
de crecer, la industria y el transporte fueron convulsionados por innumerables
huelgas y los campesinos fueron invadiendo tierras en el campo".1 º Aunque
algunos otros factores pueden también contribuir al trastorno económico y
social, este ejemplo muestra qué sucede cuando la inflación perturba la economfa.
3. En tercer lugar, están los casos de una inflación galopante abierta, tal y
como ocurrió en Alemania entre los año~ 1920 y 1923 · en Hungría en 1947; en
China en 1949 y en Indonesia durante la segunda mitad de 1960. En Alemania, los precios aumentaron un trillón de veces. Los sueldos y salarios fueron
pagados dos veces al día en un intento por mantener e1 paso con el aumento
de precios por hora.11 En Alemania, en 1903, el valor de todas las hipotecas
pendientes de pago fue de 10 billones de dólares. Dada la inflación que
había ocurrido, esta cantidad pudo haber sido pagada en 1923 con un centavo norteamericano en el entonces tipo corriente de cambio. En Hungrla el
gobierno tuvo que emitir notas de banco de 100 quintillones de pengos, las
cuales valían menos que un centavo norteamericano.12 Y en Indonesia, la rupia, para el final de 1965, valía menos que el papel en el cual había sido
impresa. 13
4. En cuarto lugar, tenemos la "nueva inflaci6n", la cual es la de más reciente desarrollo de precios en el mundo occidental, incluyendo países tales
como Europa occidental, Estados Unidos y México. En el pasado había la
creencia común de que los niveles generales de precio podrían moverse hacia
arriba y hacia abajo. Esto ha sido ilustrado por la extraña correlación entre
los precios existentes y el corte de las faldas para mujer, exhibido primeramente en 1968 y demostrado más explícitamente en el Stock Traders Almanac
en 1971 H y en Toe Economist.15
Pero más recientemente, la idea del alza y caída de los niveles del precio
ha sido reemplazada por un nuevo concepto de alza continuada de precios.
,. Kum., Raou(, lnflation and Economic DeDelopmenl in Brazil (La Inflación y el
Desarrollo Económico en Brasil), Oxford, Clarenden Press, 1973, p. 334.
11
Coc~N, John A., Money, Banking and the Economy (El Dinero, las Operaciones Bancarias y la Economia), segunda edición, Nueva York, MacMillan, 1971, p. 579.
n Kusz, Eugene S., Money and Banking (El Dinero y las Operaciones Bancarias),
quinta edici6n, Cincinnati, South Western, 1972, p. 467.
u The Economist (El Economista}, 2 de enero de 1971, p. 62.
,. HutscH, Yale, Stock Traders Almanac (Almanaque de Existencias de los Comerciantes), 1971, The Hirsch Organisation Inc.
u The Economist (El Economista). 2 de febrero de 1971, p. 62.

587

�Un proponente de ta teoría, es el Profesor J. R. Hicks, de Oxford. Despu'
de considerar los niveles de precios en difer ntes países en los últimos veinte
años, concluye "que el aumento en los precios que se experimentó en forma
general, durant el primer quinquenio, ha continuado hasta el presente. No
hay ni siquiera algún signo de retraso; tal cambio, como se operó, ha sido
marormente en la otra foona". 16 El Profesor llicks ilustra esta afirmación con
una tabla, en la cual compara los cambios de precios sobre períodos de cinco
años para diferentes países.
En relación con el hecho de que el nivel general d l precio ( costo de ida)
haya estado subiendo en todo tiempo durante los últimos cuarenta años, no
sorpresivo el que en 1a Asamblea General de la Sexta Sesión E pecial de las
aciones Unidas (mayo 1974), el ecr tario Gen ral Waldheim lo mencionara
como una de la principales y primeras cuestione que el mundo e tá encarando: controlar la inflación como la enfermedad del cánc~r.
El Presidente Ford, de los Estado Unidos, en agoto de 1974, también
menciona la lucha n contra de la inflación como su meta más importante.
5. Finalmente e tá la inflaci6n "oculta" de los países comunistas, la cual
es solamente aparen~e en lo que respecta a los bienes: la escasez y el ten r que
hacer cola , son aún experiencias comune , ahl de acuerdo con The Economist 17 mostrando que ahí hay también más demanda que sumini tro. ado
que los pr cios no tán determinado por la fuerzas d I mercado sino por 1
gobi rno, pueden mantenerse estables y el aspecto monetario de la inflación
puede er suprimido. Esto hace que el sistema sea aparentemente más fa orablc comparado con la severa inflaci6n en el Occidente.

LAS

CA S S DC LA INFLACIÓN

Si la inflaci6n es tan prevaleci nte alrededor de todo el mundo, entonces
debe haber muy poderosas fuerzas que la cau en.
Como ya se ha explicado arriba, la inflación tiene dos aspectos: el monetario es uno y el "real" o el aspecto de los bienes es el otro.
» J:II.c s, J. R., In/lalion 4,ad lnlares (Inflaci6n e Interés) , Banca Nazionale del
Lavoro Quarterly Review, Septcmber 1970, p. 262.

" The Economist (El Economista), julio 13 de 1974, p. 42 .

588

. Considerando los aspectos monetarios, Milton Friedman ia y 1
nstas a sostienen que la inflaCl"6 n es causada por
d os .monetarelación con los bienes dis
•
un exceso e dinero en
,
.
pombles. Este planteamiento ha sido conf
d
mas recientemente por los hallaz os de la .
. .,
urna o
.,
g
mvestigac1on de Vogel concerniente
a la inflacion
en 1os países Ja tin. oamencanos.
•
Concluye que. "en toe! 1
trocesos bancarios los coeficientes de las
.
.
.
os os resuminist d din
eXJStencias de moneda corriente y el
ro e
ero atrasado un año' son altamente Sl"gnif·1catwos
.
. .
e mdican
q
ue un aumento en la tasa de crecimiento del suministro de din
awn to
·
ero causa un
en propoTCJonal en la tasa de inflación ... ., 20
Regresando al otro lado de la mo d
la in!lación- podr'
ne ª , ¿
ül uno sorprenderse del
atrás de la excesiva demanda comparada con

¡

os aspectos no monetarios de
porqué ha . mucho
é
el swrurus
· · tyro de b"1enes?
y qu hay

Parece como si la excesiva demanda fuera causada por tres culpables:

1. El gobierno.
2. La fuerza laboral y
3. Los empresarios.
. ~- El Gobierno: la mayoría de los gobiernos quiere ser popular 1
.
' o que s1g-

nifica qu de ea realizar un gran programa:

-Mejorar J~ ~teras, los puertos, los ferrocarriles y otros trabajos de
carácter publico.
- Mejorar la ducación.
-Mejorar Jos servicios de salubridad.
- fejorar Ja productividad.
--Subvencionar a los agricultores y a otras industrias pobres
-Planeación de programas de irrigación.
·
Para permanecer en la popularidad, no quieren aumentar mucho los impuestos. Consecuentemente, están gastando más de lo que están
·b· d
E t "gnifi
reo 1en o.
1ca que están poniendo más en la corriente de la circulaci6n ecos 51
n6m1ca de lo que están retirando de ella. Un gobierno que está trabajando

º.

11
er F~IEDMAN, Milton, ln/lation, Cau.res and Consequences (Jnfl "6
C
Co:secuenaas]' Londres, Asia Publi!hing Hou.se, 1963.
aci n, ausa., y
SUJ segwdores, originalmente en la Universidad de nL:r"'"'
·
aencialm
od
um......,,o, qwenes
creen que
ente t o puede ser hecho por eJ control del suministro de din
¡
• VooE R .. __
ero so amente.
•
L,
oucct . ni Amanean Economic R1view (La Remta. E 6 ·
ncana), marzo 1974, p. 112 ,
con m1ca Ame-

e r•

.

589

�/i

con un presupuesto deficitario está creando la demanda ~cesiva. ;l d!!:~:
está f inanciado por préstamos, la situación es un tanto mas co~p ica ~' lar
. cunstancras
que el efecto final en el sistema depen d e d e las cir
. d..particu es.
de
Pero, en general, puede afirmarse, codnlBemb_ard Heqteer;nq~~n~od:c::em. . , de una nueva deuda é go ierno,
la termmacron
la disminución en el gasto sea igual al
pleo total aproximado, ... a mednos toqu: l préstamo el resultado probable será
ento en consumo de los pro uc s e
'
.
.d
aum
.
aeneral ,, 21 Colin Clark participa de la nusma I ea
un aumento del precro en t1
• •
Th E
• t (de 21 de septiems6l
más directamente, al deCir en
e conomis
.
.
.
o
que
974
44)
.
"Todos
están
de
acuerdo
en
los
efectos
mflac1onanos
bre de 1 , p.
•
de los prestamos del gobierno".
del
2. La Fuerza Laboral: hay algunas razones y t endencias fundamentales
. .
porqué la fuerza laboral tiene éxito al aumentar los salar10s.
-El trabajador pobre, que fue explotado por los capitalistas, tiene que
ser ayudado.
. · d ¡ ·
Una tendencia hacia una más igual distnbucr6n e ingreso.
.
- U sentimiento de responsabilidad social acerca de que los trabaJadodre~
- deberán
n
. . "6n que conduzca a un aumento e
tener una justa parbCipao
nivel del salario rrúnimo.
sa1 e ateo para más. altos
l'tt·
La fuerte posición de la fuerza laboral en e r g
- larios con huelgas industnales
.
como un arma para fortalecer esta po 1 ca.
estos éxitos los salarios han estado y están usualmente
Como resultado_ de
d' .. dad del trabajo. En el caso de Nueva
.
d
más
apnsa
que
la pro ucbv1
.
b
su
1en
.
l
·gui·ente diagrama:
1
Zelandia, por ejemplo, esto se I ustra en e s1

°

.

..........,

_,_

....

Los datos correspondientes a México no están publicados aún por la Oficina
de Estadística de las Naciones Unidas o en los Anuarios ILO, pero para la
mayoría de los países, el modelo es similar al de Nueva Zelanda.
Esta alza en las tasas de los salarios podría llevar al desempleo: si el gobierno permanece pasivo, el trabajo se valoraría en sí mismo fuera del mercado. Sin embargo, ningún gobierno quiere tener mucho desempleo. Para
contrarrestar esto, el gobierno tiene que estimular la economía, con el incremento del suministro de dinero.
Así, detrás del aumento en el suministro del dinero, está de hecho, la presión de la fuerza laboral para obtener más del pastel del ingreso nacional. Si
queremos prevenir la inflación, entonces los porcentajes del salario deberán
subir de acuerdo a cuanto trabajo extra está produciéndose (lo cual es el alza
en la productividad del trabajo).
En tanto como la inflaci6n es motivada por el hecho de que los salarios están
aumentando más rápidamente que 1~ productividad, ello es causado por la
voracidad del trabajo para una rebanada más grande del pastel del producto
nacional.
3. Los Empresarios: la voracidad de la fuerza laboral es contestada por los
empresarios también con voracidad: igualmente quieren tener una rebanada
grande del pastel y aumentan los precios de sus productos. Y, consecuentemente, los empresarios contraponen a la fuerza del trabajo su propia presión.
Los precios de los productos son aumentados por colusión, monopolios de
industriales y acuerdos de precio. Los industriales quieren conservar sus utilidades, así como un cierto porcentaje de salarios en forma tal, que si los
salarios suben, los beneficios seguirán el ajuste .

. . . . . . . """""81Ht.T i•

INIM

,.., ,.,ntn

. , ~,..1- 1-»01

Bemard :P., Modern Pu.blic p·ma1tce (Finanza Pública Moderna) HomeIII, Iiwin, 1971, p. 562.
w ood '
u

590

HEllllER,

El Consejo Ejecutivo de la Federación Americana del Trabajo (C.I.O.),
en 1966, afirm6 que "las utilidades de los más grandes negocios y no los salarios, son principalmente los que deben de culparse por el alza de los precios." 22 Esta declaración podría ser sostenida por los datos estadísticos de
Fortune, indicando que durante 1963, las 300 compañías industriales más
prominentes, fuera de los Estados Unidos) superaron todas las marcas anteriores de ventas e ingresos, a pesar de la presión de las uniones por obtener
salarios más elevados.2 3
'" Á.u.stin American Stat,sman, 26 de febrero de 1966, p. 2.
91
Ver Th, Australian Financial Revi,w (La Revista Awtraliana Financiera), 6 de
agosto, 1974, p. 34.

591

/

�ha. o como capital, deben compartir la
E to podria signiíicar que, tanto tra J
tar su apoyo al modelo de la
bilidad por la inflación, así como pres
responsa
. d
• anteriormente.
'nfl ., del alza de precios escrita
.
1 acion
. d c6
maneJar
.
d inflaci6n es la ignorancia e mo
Ignorancia. Otra causa - e
,
di inadecuados pueden fácilmente

4. Ignorancia en relación con las medidas adecuadas para detener la inflación, como, por ejemplo, la supresión artificial de Ja inflación.
CAUSA 1. Podemos tratar de mejorar la productividad, como, por ejemplo,
creando consejos de grupos guías de productividad, los que organizan seminarios para aumentar la productividad: estimular la salida de bienes y servicios.

tal situación. Lieftinck/' senala ~ue reme os '6 artificial por controles de
. fl .6 Menciona la supreS1 n
lle,,ar a mayor m aci n. . .
d b·enes y sexvicios específicos.
. ' subsidio directo e mdirecto e i
.
precio )
.6 en el presupuesto del gobierno,
El último método da lugar. a una tensttad n
'l mismo en lugar de menos,
, dinero gas o por e
,
con el resultado de que m~
l f'
.amiento de inversiones en el
deJado para e manci
por lo tanto, menos es
,
1 roducci6n y, consecuentemente, resector público ( lo que podna acelerar a p

CAusA 2. En este aspecto, los gobiernos han actuado en formas diferentes.
Por ejemplo, después de la Revolución Rusa, el nuevo gobierno imprimió mucho dinero, a tal grado, que llegó casi a carecer de valor. Desde este punto
de vista, el Gobierno Laborista Británico tampoco fue muy bueno al principio: querian. ser tan populares, que esto llevó a la inflación: más y más
baratas casas, más hospitales, escuelas y carreteras; la industria tenía que ser
modernizada, etc. Todas las co as buenas e taban por llegar a todos los hombres. Pero, qué sucedió en realidad: Los costos de la vida subieron agudamente y promesa tras promesa en el manifiesto de la elección de gobierno
salieron a la Juz pública.

• la infiaci6n)
ductr
.
na 51·~•UA
... ción que deteriora más
.
ti den a causar u
Los controles de precios, en.
'bilida'des de utilidad en área las que
51
•
•
q u mejora. Desd e que hay meJores pod d b'damente los empresarios
tienn controla as e t
,
d
no son controladas o no so
.
bac1·a esas ~eas con el resulta o
· 'dad
roductivas
'
'
den a cambiar sus activ1
es p
,
d
n lugar de los d"' neced b' es de fantasia se pro ucen,
de que toda clase e ien
. l ll
án a ser entone s más escasos,
, l esencia es egar
sidad básicas. Los articu os
d . ón y la demanda, empeorándose
aumentándose así el vacío entre la pro ucci

Otros países, en su lucha en contra de la inflación, abruptamente cortaron
sus de rnbolso , como Franci , aminorando la producción del avión Concorde,
pagando las pérdida en el a ión de línea "'France".

CA

3. Para contener la voracidad del trabajo y de los mpresariosJ solamente hay un medio que puede ser fectivo, la así Jlamada política de ingresos. Esta política interfiere con las fuerzas libres del mercado determinando la
distribución del ingreso.

la inflación.

¿QUÉ

HACER E,

CONTRA DE LA I.NVLACIÓN?

ha
en contra de la inflación, consiAntes de considerar qué podemos odcer
tiempo primeramente, debccán r de nuestros m emos
'
d la
derada como el
ce
, es de ello O sea las causas e
1as raic
.
da
de
nuevo
a
,
mos echar una tnJJ'3'
inflación.
Como ha .ido expli cado arriba,

esas causas son :

1 Mucho dinero, causado por
t
más de Jo que reciben.
·
· n ser populares Y gas an
d
2 los gobiernos que quiere
•os los cuales quieren ca
.
d d l traba1· o y de los empresan '
3. La voracida
e
roducto acional.
quien tener una mayor parte del p

ª

r
rul Economic Dev,lQJ&gt;m,nt (Polltica Mo•
Profesor P. Lieitinck, Mon.~tory_ Po icy ad Development, Diciembre 1974.
. Y "'-·-llo
Económico)' Fmancc an
netana
UQ41•u
N

592

SA

Si Ja distribuci6n del ingreso se deja a las fuerzas del mercado libre ( en el
sentido de los mercados lihre.5 de la intervención gubernamental). El resultado es un grupo de presi6n competitiva entre el trabajo y los empresarios
llevando a una más grande inflación. Aquí, la contestación es la intervención
de] gobierno en la distribución del ingreso para proteger el interés general. El
método usual es intervenir en la determinaci6n de alarios y precios, ya que
los salarios y precios son también los ingresos de los diferentes factores de la
produci6n. Aplicando tal política de ingre s, un compromiso entre el obierno, el trabajo y los empresarios podría hacer , n el cual al trabajo podría
prometérsele un costo estable d vida, si bien, pero las uniones laborales deberán prometer no pedir más, no ir a la huelga para obtener aumentos de
salarios mayores que el aumento en la productividad laboral. A su vez, los
empresarios ( qui n no tendrán que encarar más huelgas) deberán promet r
que no incrementarán us precios, ya que mayores salario serán compensados
por una más alta productividad. La redistribución del ingreso, si se desea,

593
b=tu-38

�tiene entonces que dejarse a lo impositivo y a una política social y no deberá
exigirse por la competencia de los grupos de presión. Lo más altos precios
de importaci6n deberán llevar a mayores precios que tendrán que ser absorbidos por toda la comunidad y por los cuales ningún grupo deberá ser compensado.
La aplicación de una política de ingresos no es, sin embargo, tan simple
como parece. Dos problemas están involucrados. El primero es que el mundo
real no es estático, sino dinámico. Hay cambios en la oferta y la demanda
todo el tiempo los cuales deben llevar al precio justificable y a variaciones-salario. La dificultad está en distinguir entre ese precio justificable y los aumentos de salarios y la inflación de grupo de presión. Más aún, cuando una
política de ingresos permite aumentos salariales en linea con la creciente productividad laboral, ¿ cómo poderno distinguir entre las exigencias de aumento
salarial que están g nuinamente basadas sobre el aumento de la productividad
del trabajo y aquellos que están basadas de la inflación del grupo de presión?
La situación podría también er diferente en diferentes industrias.
Esto lleva a Rose a proponer un nue o enfoque en la aplicación de una
política de ingresos por )a industria separadamente, en lugar de por un factor
tipo ingreso. Sugiere la creación de juntas de industria con responsabilidad
para asignar precios, vigilar las ganancias y regular los precios. Para una
industria con un rápido progreso técnico, los precios deberán ser mantenidos
everamente bajos y no así los ingresos; en tanto que para una industria de
crecimiento de baja productividad, deberá aplicarse una política a la reversa. 25
El segundo problema es que en algunas ocasiones los cambios estructurales
en la distribución del ingreso son deseables. Algunos salarios deberán ser
aumentado para ayudar a algunos grupos socio-econ6mico , pero tal ez esto
pueda llevar hacia una inílaci6n de grupo de presión.
Debido a estos problemas, muchos econoroi tas están dudosos acerca de la
satisfactoria aplicación de una política de ingresos. Sin embargo, otros estiman que no hay donde escoger y de que tal política es el único medio disponible. Ejemplo de este punto de vista se mencionan abajo.

l. En los Estados Unidos, Bach no ve otra solución para la nueva inflación
que alguna suerte de política permanente de ingresos o contrato social.16
Esta idea de 11 contrato ociar ha venido trabajando en Australia.
• Ron, W. D., '

ew Zealand and the Contemporary International Economy".

Qua,rterly Predictioos (Predicciones Trimcttral ), Scptcmber, NZIER, pp. 32-33.
• BAcs, George L., The N1w Inflation (La Nueva lnflaci6n), Providence, Brown

El Presupuesto para 1974-75 está basado en la "d
que estimule un "contrato social" con
.
J ea de crear un clima
moderaci6n de salarios apli d
las ':1111ones sobre el tema de una
'
can o una poliuca de
1
a1tos impuestos y a] mismo tiem
.
cargar a os ricos más
de la escala.
po, convementemente más al más bajo fm

2. En Australia, Ronald Henderson es un fuerte
. .
de ingresos. Su Instituto de Economía Aplicada p:da~o ~~ una ~lítica
Melboume, propone un sistema más
e vestigacion Social, en
todo ingreso de dinero en
d detallado. Uno de los puntos es de que
'
exceso e un aumento a cierto precio
3%
ano, es para que sea totalmente tOIDado po 1 .
.
o por
esta forma, éJ
. U
,.
r e mgreso del un puesto. 21 En
quiere egar a una política co p I t · d
aplicada a través de un sistema im itivo m~ sa _ona. e precios. e ingresos,
llevado a cabo en una forma ligerf'OS
. . misma clase de idea se ha
Francia.ta
amente diferente por ueva Zelanda y

+

. 3. En Inglaterra, Hugh Clegg, es también partidario de un
,.
mgresos. Cree que una efectiva política de in r
,
a polttica de
una sociedad más estable y fer
. d g esos podria hacer de Inglaterra
deben ser satisfechas E tre tlzl pero, e acuerdo con él, ciertas condidones
.
· n de as, una .sola . adminis trao·6n con maqu1llaJe
. .
bipartita una politi
,
ca asenta a por la discusi6n entre l d
"d
cipalmente concernientes y un uobierno l suf" •
os os part1 os prine
o
1c1entemente podero
50
poner la fuerza de] derecho atrás de las decis1ones
··
·
• administrativas.:19
para
tnparbtas
C6Mo

AR.REOLÁRS"'
•s CON LA INFLACIÓN
._...,.

Si aceptamos_ el p~to de vista de los más pesimistas en econom
ui
creen que la s1tuac16n es irremediable y de que es .
ib}
ia,li q enes
d ·
unpos e ap car una
políti
ca e ingresos, tenemos que encarar el prospecto de una infl "6
tinua Ento c t drem
aci n conflaci6~
n es,. en_
os ~ue arreglárnoslas con las privadones de la in___._E_tas_ pn aoones seran principalmente para los viejos, los pobres, las
." Th, Á~ralian Economic Review (La. Revista AUJtraliana Econ6mi ) 2/74
8
.
. Australia"
ca (Infla •"6p.
d ' ver
In también lliNDBRSO , Ronald F., "T.wcome Inflation
m
e
~resos en Australia), Awtralia..n Economia Pa
(
.
~n
Australianos), junio 1972, pp. 6_7_
pera Documentos Ecou6nucos

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•
rvmien
con ingresos de utilidades a reducir fa infla "6
LEGO, Hugh, How to Run an Jncomes Polic
(C6
M
.
Cl n.
Ingresos), Loodon, Heincmann, 19 7 1.
&gt;'
mo
aneJar una Polltica de

°

Univenity Prest, 1973, pp. 85 y 88.

594

595

�mujeres y niños que viven en familia sin padre, quienes tienen que sostenerse
con ingresos fijos, como pensiones, anualidades, etc.
Hay algunas formas dentro de las cuales esos grupos pueden ser compensados de los efectos de la inflación.
Una forma de hacerlo es por medio de "índices"; atar todos los pagos
contractuales en un índice de costo de vida o índice de salarios. En Holanda,
por ejemplo, el lo. de enero de 1975, todos los pagos de pensiones subieron
en un 16o/o, en línea con el aumento de salarios, entre septiembre de 1973
y septiembre de 1974.
Las pensiones de los ancianos podrían ser sujetas al índice de costo de
vida, como en Holanda y en el nuevo Esquema del Gobierno para Jubilaciones, de Nueva Zelanda.
Una Ley de Ayuda Social podría dar asistencia financiera a todas las
personas que sufren las consecuencias de la inflación, como en Holand~ a
partir del lo. de enero de 1945, para cada persona, de acuerdo a su nivel

l. Un efecto deflacionario como un cambio a más altas tasas de interés
estimulando los ahorros y rebajando el que se agoten. De esta forma ell~
reducirá la inflación.
'

2. Un uso más eficiente de los medios de la Economía, ya que la tasa
de interés más alta, trabajará más selectivamente. Solamente las inversiones
como un alto rendimiento serán realizadas. Con el sistema de bajas tasas de
interés, el mecanismo de los precios se disturba y los medios de la Economía
serán. canalizados hacia donde, de hecho, la producción es muy baja.
Con préstamos sujetos al índice, debe tomarse en cuenta sin embargo
que _las tasas de interés son también un elemento de costo en' la fijación deÍ
precio y, consecuentemente, sostiene a los patrones en su exigencia para más
altos precios. En Finlandia, donde las cadenas del índice han sido aplicadas
~ f~rma un tanto extensivamente a sus reclamaciones financieras, la expenencra que se obtuvo fue Ja "conexión entre la tasa de inflación y el nivel
de la tasa de interés. . . que usualmente tiende solamente a extender el período de inflación", de acuerdo con el Dr. Markku Puntila, Director del
Banco de Finlandia.ªº

de vida anterior.
Los bonos podrían quedar sujetos a un índice para ayudar a los que tienen
que vivir de un ingreso fijo. Finlandia introdujo los bonos sujetos al. índice
después de la Segunda Guerra Mundial. Francia siguió con los se~-bonos
gubernamentales. Suecia, Chile, Israel y Australia también ~troduJe~on el
índice de sujeción a ciertos contratos. En Suiza, algunas em1s1ones privadas
de esta clase también estuvieron flotando. En Brasil, el índice sujetorio se ha
venido usando desde 1967, para préstamos bancarios, depósitos, papel del
Gobierno para préstamos, a corto y a largo plazo, así como obligaciones
privadas.
En el Reino Unido, el Gobierno está emitiendo bonos de ahorro a un
plazo de cinco años, cuyo valor es ajustado anualmente, ~eándolo_ c~n el
precio del minorista, si bien, esto es solamente para los ancianos pensiorustas.
Un segundo bono, ligado al índice, está flotando a través de un esquema de
ahorre-como gane. De acuerdo con tal esquema, los bonos no podrán ser
cambiables después de cinco años.

Los

ASPECTOS HUMANOS

Como así puede concluirse de la explicación arriba mencionada acerca de
la inflación, hay muchos aspectos humanos involucrados. En primer lugar, el
sufrimiento humano que hay en los grupos afectados por la inflación: la gente
pobre, quien, debido a los precios más altos, no puede erogar más para comprar el alimento suficiente para evitar el tener que vivir en el hambre, la
mala nutrición y otras penurias, que son las consecuencias.
En segundo lugar, también hay importantes aspectos humanos involucrados en las causas de la inflación. Como explicamos con anterioridad, las
causas básicas son :
Los Gobiernos que desean hacerse populares y quieren tomar el camino
fácil, al financiar los proyectos gubernamentales (vía inflación, en lugar de
la vía aumento tributario).
La avidez del trabajo y los empresarios.

Aparte del efecto equitativo, hay otras ventajas de tal sistema de préstamos sujetos al índice:

596

'" Financia} Markets in Finland (Los Mercados Financieros de Finlandia), Helsinki,
Finland's Bank, 1972, p. 57.

597

�La ignorancia.
í.sas son todas las flaquezas humanas y esto puede explicar el porqué
hay tanta inflación y el porqué es tan difícil el conseguir liberarse de ella.
Si no podemos librarnos de la inflación, entonces tendremos que tratar
de vivir con ella. Para superar las penurias de la inflación, un sistema de
compensarla podría ser introducido. Para la gente más anciana y para los
que invierten en pequeños ahorros en un esquema de ahorro o en bonos con
un fijo tipo de interés, la idea de los préstamos sujetos al índice o los sistemas de ahorro sujetos al índice, es una importante sugerencia. Ambos,
tanto el interés como el valor del dinero del préstamo, deberían ser sujetos a
una clase de índice.

En Holanda, el profesor W. C. Mees, ha propuesto ha poco, sujetar legalmente toda deuda a un cierto índice. Repagando una deuda en dinero para
quienes, comprando poder que ha sido reducido por la. inflación, hacen una
farsa de todo lo prestado y la ley debería ser enmendada para corregir esto.
Cuando un sistema de compensación para la inflación se ha introducido,
entonces el peligro será de que la inflación está siendo generalmente aceptada. Admitimos que algunas secciones de la comunidad están sufriendo, pero
serán compensadas por ello. Y así nomás adelante, en un camino feliz, con
salarios y todo lo demás, encadenado al costo de la vida, llevándonos cada
vez a más y más altos precios. En tanto tengamos esta actitud, la tasa de
inflación podría gradualmente aumentar poco a poco, hasta que la tasa
alcance tales niveles que llegue a ser más dificil reducirla. Con la inflación,
sucede entonces como si alguien resbalara en una cuesta de nieve. A más
velocidad, más difícil le resultaría detenerse, ya que la aceleración se estimula
por sí misma y reduce la capacidad de detenerse. Finalizamos con cada vez
más altos tipos de inflación, llevando esto a la hiper-inflación. Esta última
es un camino seguro para el caos económico, como así es de observarse de
los períodos de hiperinflaci6n en Indonesia y en otros países. Consecuentemente, la inflación puede ser usada como una arma política por grupos que
quieren atacar el sistema político, económico y social de un país. Esto es
demostrable en el caso Indonesio, en el que el caos económico fue usado por
los comunistas en un esfuerzo por adueñarse del poder y también en el caso
de Vietnam, en donde, de acuerdo con El Economista, en 1973, la táctica
comunista fue el usar la inflación y el caos económico como palanca para
obtener el poder. 51
11

The Economist, agosto 18 de 1973. "The New Communist Tactic" (La Nueva

Cuando la hiperinflación h
od .d
entonces llega a ser claro el q:e ~: influc1
el caos en el sistema existente,
.
aoon es una forma fácil de
·
nuestro_ s1ste~ presente, de acuerdo con la siruiente secuencia. com;-"11n;1'
fºr la dinflac1ón, la hiperinflación y el caos ec;nómico. Esto pu~de conf::::::
oman o en cuenta la experiencia en China El . t
.
lleg' l od
.
SIS ema actual comurusta
o a p er en 1949, debido a los 8 5 millones de ·11
d
perdido en los precios de los productos .entre 1937 y 1:9 o~es_ elaume~to
régimen qu d tru , talm
, ªJº e antenor
e es yo to
ente su credibilidad como Gobierno efectivo.u

?,

Desde que el actual Gobierno está co .
que la inflación lleva a un sistema polí=epn:.etora de ~ vulnerabilid_ad
flación ara rom
.
'
e como si se usara la mp
per otros SIStemas y usar la prevención de la infl ..
un medio par
t
.
ac1on como
. a man ener su propio sistema. El Gobierno de Pekín ha h ch
la prevención de cualquier significante tendencia hacia más alt
e. o
una · ·d d ·
•
os precios
pno~ a mmediata. Como así lo explica la Agencia de Notici Chi '
ueva: Cuando se emite papel moned a, China
.
na
hech
observa que estoasha sido
. o ~ara mantener el paso con la producción en desarrollo
andir
circulación de productos y no ha permitido la práctica de emi~ exp 1 la
neda para aumentar los ingresos".º
r pape moEl Gobierno ve el déficit-financiamiento como un ra'pºd
.
1 0 canuno
r· infla·,
,
a una
se ia • . CJon. Mas aún, el Gobierno usa una mezcla de precios administrados
y su_bs1d1os para los esenciales productos para mantener la estabilid d d 1
precio.
a
e

N~ obstante, hay también cierta clase de inflación "escandid "
explicó
· •d d
a , como se
con antenon a , ya que, por ejemplo, el arroz aún está racionado
Chin
en
a.
t Concl~ye~do, puede establecerse que si queremos conservar nuestro "sisema rru.xto , tenemos que pelear en contra de nuestra humana d b'lid d
que es la que causa 1~ inflación. Tenemos que ser menos codiciosos ~ev:n~
: nuestro falso salano y aumentos de ingresos e ideas de presupuesto gumamenta~. Tenemos q~e aceptar que hay otros valores humanos que valen
más que el mgreso del dinero, tal como la libertad personal, a la cual probablemente tendremos que renunciar si continuamos en nuestro desliz ·
· 'nfla •
.
a1D1ento
Por e.1 ~ o
1 c1onano, llevándonos a las dictaduras ya sea de d
ha
o de 1zqwerda.
'
erec

~

"Inflation under Control" (Inflac1'6 n bªJº
· Control)
F "' EConsultar
t
E a LEo. GooosTEDT,
.
ar as ern conomic Rev1ew, 8 de noviembre de 1974
64
'
• V~ase Far Easter Econom1c
· Review, como arriba. 'p.
.

Táctica Comunista).

599

598

�</text>
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                    <text>Su Se1ioria Ilustrísima se regresó a la Capital del Imperio, con el
sentimi811to de 110 haber lucho una visita a Ciudad Victoria como eran
sus deseos, pero la premura del tiempo y las di/icullades insuperables del
momento, le privaron de verificarlo. En conclusión, tenemos la sati.sfacción de anunciar que su Señor!a ha traldo consigo cinco sacerdotes
que han ingresado al clero de Tamaulipas, y han salido ya a sw resp,rtivas parroquias cuyos feligreses carecían hacía tiempo de pan espiritual".•
Vemos en sta crónica el respeto y cariño dispensado al Ilustrísimo Señor
Ramíre1. }' Gon7.á1ez tanto de las autoridades, familias pr.incipaJe y pueblo
en general así mismo de los redactores de la nota, la cual ha veces no deja
d ser dcf ctuosa en su escritura. ombra al comandante superior a quie11
en guida ,. remos actuar al frente de una las contraguerrillas france as
con el nombre de M. Jaquin muy aguerridamente. No se dice na&lt;la de Ja
nacionalidad del buque ''El Mosquito·• ni tampoco de la de D. David Jolly;
ambos concurren al mayor lucimiento de la de pedida. Háblm e de un agrndable paseo por el río Pánuco, lo que explica que aquellas gentes tenían mucho sentido est ~tiro y pr,ktico, cosa que nosotro hemos casi abandonado, pues
allí está eJ río Pánuco y su hijo el Tam í esperando que Turismo o el organi 1110 que. ea. l apro\ che como past'os con viaje río abajo o hacia la bocann
y en días buenos hasta altamar. ¿ Qué t'Speranios? La bahía de que s habla
ern, sin duda, la del Humo, atestada de buques nacionales y extranjero todo.
empave. ado . En fin, todo concurriendo a la gran fiesta. La nnta anunciada
la próxima vuelta del señor Obispo r Vicario Apostólico a su Vicariato (lo
llamaba Dióce. i ) . cosa que ya no e \'Crificó según el hilo de los acontccimicmtos ; de la frustrada \'Í ita a Ciudad Victoria de que otros periódir.os
infonnaron. La llegada del Ilustrísimo señor Ramírez por Tancasnequc deja
suponer que venía de San Luis Potosí. Por último se no infonna qu trajo
consigo cinco nccrdot~ para engrosar las filas del clero de TamauJipas, pero
no se nos proporcionan sus nombres. Tal fue la reseña de la visita pa~•or:iJ
y de un recibimiento magnífico en Tampico del Primer Vicario Aposrólirn
de Tamaulipas.

• Cfr.• El Cronista d, Ml:xico, pcri6dico de la capital, edición del 27 de diciembre
de 1864.

552

I

Sección Cuarta

CIENCIAS SOCIALES

�HACIA UN NUEVO ORDEN INTERNACIONAL

Lic.

ALBERTO

GARCÍA

GóMEz

Presidente del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Aut6noma de
Nuevo León

EN EL AÑO de I 969 escribimos un pequeño estudio titulado: "De lo nacional a lo

internacional". 1 En él hacíamos mención a que dentro de las circunstancias
reinantes en aquella época, eran de observarse nuevas corrientes de pensamiento que necesariamente reflejaban la actitud del hombre frente a los
problemas que le aquejaban, destacándose el importante proceso del tránsito
de lo nacional a lo internacional, en una etapa que se propiciaba un cambio
hacia planos distintos. Todos los signos apuntaban hacia un nuevo sistema
internacional.
Como determinadas circunstancias y acontecimientos lo ponen de manifiesto,
algunas ideas inspiradas en doctrinas, cuando no las doctrinas mismas, se han
venido modificando o substituyendo a otras que tuvieron su vigencia en el
orden de lo nacional, para incorporarse a ese proceso de integración internacionalista. De hecho, nuevas fuerzas -como la presencia de nuevos Estados--,
el notable progreso científico y su derivación tecnológíca y la no menos significativa explosión demográfica a escala mundial, así como nuevas influencias
ideológícas que han dejado sentir su presencia, han colocado a los hombres
en diferentes zonas o bloques de pensamiento y de acción. También se advierte, frente al fenómeno natural de agrupamiento internacionalista, el stntoma de una pretendida nueva forma o te.ndencia internacionalista, distante
en ser y fines de la primera corriente señalada.
GARaÍA GÓMEZ, Alberto, ''De lo nacional a lo internacional", Anuario del Centro
de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Vol. lo.
1969, Pág. 597.
1

555

�Ahora, con la existencia de la Organización de las Naciones Unidas, en
un segundo intento de agrupamiento más viable y universal, es la más importante manifestación del carácter internacionalista.
De por sí la propia Carta de las Naciones Unidas proclamaba en sus
Propósitos y Principios, no solamente "Mantener la paz ,i la seguridad internacionales" -fundamento básico de tal organización-, sino, además, en el
contenido del Artículo I, inciso 2, se habla también de "Fomentar entre las
naciones relaciones de amistad basadas en el respeto al principio de la igualdad
de derechos y al de la libre determinación de los pueblos y tomar otras medidas
adecuadas para fortalecer la paz universal" y en el 3, se dice: "Realizar la
cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de
carácter eco116mico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo
del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos,
sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión ... ".
La precedente exposición del contenido del Artículo I de la Carta, permite
advertir que la Humanidad se percataba de que para asegurar los valores
primarios de la paz y de la seguridad internacionales, era necesario tener
presentes otros importantes factores constituidos por las grandes fuerzas que
han irrumpido en el mundo actual, destacándose en primer plano las económicas, debido a muy marcadas desigualdades, a in justicia, tales como la
explotación y el colonialismo, para no citar sino Jas más evidentes, en un
mundo agitado por graves tensiones.
Lo anterior necesariamente ha repercutido en el Derecho internacional.
La concepción tradicional de la simple finalidad de las relaciones internacionales entre los Estados, se ha visto enriquecida para dar paso a nuevas
circunstancias y a demandas imperiosas de los pueblos que antes fueron
postergados, destacándose sus reivindicaciones a una participación más justa
y equilibrada en lo económico.
El Dr. Adolfo Miaja de la Muela/ en una sumamente interesante Ponencia,
al referirse a los aspectos económicos del Derecho internacional clásico, dijo
Jo siguiente: "El intento de una primera aproximación al tema objeto de
esta ponencia no puede ser por menes de tomar como punto de partida
-siquiera sea con la máxima sobriedad- el hecho de que las relaciones
• MIAJA DE LA MUELA, Dr. Adolfo, Anteproyecto de Ponencia al Undécimo Congre•
so del Instituto Hispano-Luso-Americano-Filipino de Derecho Internacional, bajo el
titulo de Principio.r y Reglas Fundamintales del Nuevo Orden Econ6mico Internacional.
Madrid, füpaña. Octubre de 1976.

556

económicas no han estado nunca absolutamente carentes de una normatividad
internacional.
La vigente desde los Tratados de Westfalia hasta la guerra de 1914 a
1918, que, brevitatis causa, llamamos 'Derecho Internacional Clásico', parece
la más alejada de aquella posibilidad en virtud de dos consideraciones: la.
La configuración del Derecho internacional como orden normativo regulador,
exclusiva o casi exclusivamente, de las relaciones entre los Estados; 2a. La
concepción económica (Fisiocracia, Escuelas clásica y neoclásica) y política
(Liberalismo en sus diferentes matices) , tendientes a minimizar la actividad
económica del Estado, tanto en el orden interno como en el internacional.
Aún dentro de aquel clima económico-político, caldo de cultivo de los
avances del régimen capitalista, una puesta en total del laissez f aire, lai.rsez
pa.sser, resultó irrealizable. Sin hablar de las intervenciones de cada Estado en
sus cuestiones económicas internas, en lo gue afecta al ámbito internacional,
es fácil dejar constancia de los siguientes hechos:
a) El comercio internacional, aún desarrollado por particulares, actúa en
el marco de unos Tratados de Comercio y Navegación que los Estados conciertan según sus necesidades de cada momento, casi siempre al compás de
las oscilaciones de péndulo librecambismo-proteccionismo.
b) La regulación convencional del Derecho bélico se logra en el siglo XIX
merced a una serie de transacciones entre los diferentes intereses implicados
en el comercio marítimo en caso de gue1ra.
c) Algo análogo ocurre con la tendencia al establecimiento de un régimen
internacional para ríos estrechos y canales en tiempo de paz o de guerra,
ámbito en el que fue más fácil la coordinación de intereses.
d) El planteamiento de conflictos de leyes en materias comprendidas en
el despliegue internacional del comercio y de la navegación. Tales conflictos
ven su solución atribuida a las reglas de Derecho internacional privado, rama
jurídica que si, en principio, forma parte integrante del Derecho interno
de cada Estado, es más susceptible que otras de una codificación internacional,
cuyo inicio tiene lugar antes de 1914.
e) Posibilidad, cuya puesta en práctica también comienza en este periodo,
de una regulación uniforme de ciertas materias correspondientes al comercio
terrestre y al marítimo, bien por vía convencional, bien por el despliegue de la
autonomía de la voluntad, conducente a la adopción de cláusulas contractuales uniformes y aún a la creación de usos comerciales incorporados al
Derecho mercantil de diferentes Estados."

557

�El propio autor señala que "De este panorama, se deduce que si bien el
Derecho internacional clásico no podía desatenderse ni se desatendería de
los fenómenos económicos, la regulación que les proporcionaba era tan precaria como falta de unidad sistemática.
En efecto, parte de esta regulación caía en el ámbito del Derecho internacional público, mientras el resto de ella quedaba afectado a la rama jurídica,
sólo en mínima parte internacional, denominada Derecho internacional
privado".
De la exposición que antecede es posible encontrar indicios, tanto de princi-

pios como de reglas, que los tratadistas señalan como indicativos de un orden
económico internacional, cuya naturaleza califican de facto, o bien como lo
apunta Schwa.nenberger Pseudo OTdeTs normativos_, consistentes de unos derechos y libertades naturales de naturlleza económica y de algunas reglas en
la materia tales como la prohibición de la piratería, a las que se atribuía la
calificación de normas de ius cogens. 1

HACIA UN

UEVO ORDEN INTERNACIONAL

En años recientes han aparecido nuevos conceptos que son usados frecuentemente por los tratadistas y que de no precisarse pudieran crear cierta confusión para los que no tienen tal carácter. Tal es el caso de los conceptos:
"Nuevo orden internacional", "Nuevo orden económico internacional", "Derecho internacional económico" y " uevo Derecho internacional", mismos
que requieren una debida jerarquización y delimitación tomando en cuenta
su naturaleza. Los tratadistas, por su parte, los utilizan considerándolos sólo
como aspectos parciales del necesario nuevo orden internacional y comprendiéndolos dentro del también nuevo Derecho internacional.
El tratadista Gros Espiell,' por ejemplo, en dos encuentros de Derecho y
Relaciones internacionales que tuvieron verificación en 1979 y 1980, respectivamente, sostuvo interesantes puntos de vista sobre tales conceptos.
En el primero de tales eventos internacionalistas, el autor mencionado, dijo:
"El objeto de esta disertación no es tanto la descripción de lo que se entiende
por nuevo orden internacional, y en especial, nuevo orden económico interMuJA DE LA MtreI..A, Adolfo, 0/&gt;IIJ cit., Pág. 5.
• GRos EsPraLL, Hlctor, I y 11 Encuentros d6 Derecho :y Relaciones lntemacionales,

nacional, sino será más bien un intento de analizar la relación de estos
conceptos con el Derecho internacional, a efectos de tratar de precisar si,
como consecuencia de la afirmación de ellos, es posible sostener la existencia
de un nuevo Derecho internacional económico y, en caso afirmativo, concretar sus caracteres, su contenido, sus límites y sus diferencias con el llamado
Derecho internacional clásico.
Pese a que el nuevo orden internacional es el género y el nuevo orden
económico internacional la especie, fue esta última expresión la que apareció
primero, aunque su utilización común no se remonte a más de cinco o seis
años en el léxico internacional
Fue después de que se hizo común el uso de la expresión nuevo orden
econ6mico internacional, que se comprendió que este nuevo orden no era ni
podía ser más que un aspecto parcial, una parte, si se quiere prioritaria y
esencial hoy,
más que una
internacional
de relaciones
la paz y la
Estados.

dadas las circunstanci~ de la realidad internacional, pero nada
parte del necesario nuevo orden internacional que la comunidad
debe instaurar y respetar si se quiere que exista un sistema
internacionales íundado en la justicia y la equidad que asegure
seguridad en todos los aspectos de la convivencia entre los

En la segunda de las reuniones citadas/ el embajador Gros Espiell, afirmó:
Creo que debe comenzarse por hacer una precisión que estimo que es sumamente importante y es la de que el nuevo orden económico internacional no
puede ser concebido como un intento dirigido, aislado, hermético, autónomo,
de establecer un nuevo sistema de relaciones en la materia económica internacional, desvinculado, aislado o separado de los intentos para estructurar un
nuevo orden internacional.
El nuevo orden económico internacional, para mí, debe de ser concebido
corno un aspecto, si bien, de importancia especialísima y que merece una
atención particular y prioritaria de los intentos generales para establecer un
nuevo orden internacional."
La apertura del Derecho internacional hacia el campo del nuevo orden
económico internacional es altamente significativa en el tiempo que nos ha
tocado vivir.
El nuevo orden internacional está referido necesariamente a lo económico,
tomando en cuenta sus manifestaciones a través de diversas Resoluciones

1

• Ibid.

San Luis Potosí, 1979 y Querétaro, 1980.

559
558

�de las Naciones Unidas y de la expresión de países que se abaten en muy
bajos niveles de vida. En otro aspecto, el hombre no puede ocultar su creciente preocupación frente a las graves tensiones que por hoy agitan a su
convivencia y a la permanente ex"Pectativa de la guerra nuclear.
Sin embargo, como lo afirma el internacionalista César Sepúlveda,6 en un
muy interesante estudio titulado "Fundamentos reales y formales del nuevo
orden internacional", que habría de aparecer en la revista Nueva Política:
"Cuando se habla de un nuevo orden debe haber necesariamente referencia
al orden anterior, el cual se juzga inadecuado o inservible o injusto, que debe
ser substituido por un sistema más moderno, más equitativo, más racional,
más útil y con un genuino contenido jurídico.
La indagación cortante debe principiar por analizar el orden precedente
y sus virtudes y defectos para ver lo que debe permanecer''.
Ahora bien, ¿ cuáles son esas manifestaciones acerca del establecimiento de
un nuevo orden internacional de naturaleza económica?
La reiterada decisión de establecer un nuevo orden económico internacional
--como lo declara el Dr. Gros Espiell-, 7 afirmada una y otra vez en los
últimos años por la Asamblea General de las Naciones Unidas en diversas
resoluciones, pero en especial, en la 3201-VI, 3202-VI, del lo. de marzo
de 1974, que contienen la Declaración y el Programa de acción sobre el
establecimiento de un nuevo orden económico internacional; la 3281-XXIX,
del 12 de diciembre de 1974, que aprobó la Carta de Derechos y Deberes
Econ6micos de los Estados y la 3362, en especial VII, del 16 de septiembre
de 1975, sobre Desarrollo y Cooperación Económica Internacional, implica
o supone, y es importante señalarlo bien, el reconocimiento de la subsistencia
de un viejo orden económico internacional que es necesario substituir por
el nuevo. Este viejo orden económico internacional, más que un verdadero
o auténtico orden jurídico, ha sido y es esencialmente, un orden de facto; un
régimen sobre el que se han basado y, lamentablemente, aún se basan en
parte, las relaciones económicas internacionales. Se trata de un orden integrado con una mínima regulación normativa, fundada en criterios que fueron
el resultado de un sistema internacional que aceptó la explotación, la desigualdad y el colonialismo y que, consecuentemente, ha negado o desconocido
la plena e int~graJ aplicación a las relaciones económicas internacionales de
• Cita del Dr. Héctor Gros Espiell en el Primer Encuentro de Derecho y Relaciones
Internacionales. San Luis Potosí, 1979.
' /bid.

los principios de igualdad jurídica, independencia, soberanía, libre determinación y cooperación para el desarrollo con todas sus múltiples y diversas
consecuencias.
Ha sido, por tanto, un orden, o mejor dicho, un pseudorden, que partía
del desconocimiento de la aplicación de la justicia y de la equidad a las
relaciones económicas internacionales y que fue esencialmente el resultado
de una situación de facto, repito, con una mínima regulación normativa.
Este pseudorden económico internacional, antiguo o clásico, subsiste aún: La
proclamación del nuevo orden económico internacional por_ 1~ _comunidad
internacional incluso aceptando la obligatoriedad de los pnnc1p10s en que
se funda y 1~ especial relevancia de los instrumentos internacionales que lo
declaran. no ha conseguido eliminar totalmente del mundo de los hechos,
la aplicación de los criterios y prácticas del orden antiguo. De aquí la_ necesidad de luchar para que los principios afirmados en las norm~ de los ms~rumentos internacionales constituti\'OS del nuevo orden, no solo sean obJeto
de un amplio proceso de perfeccionamiento jurídico que d~be llevar a la
elaboración de nuevos te&gt;,.'tos generales y particulares, convencionales y declarativos, que vayan progresivamente ~ubriend~, todos los aspectos de las
relaciones econ6micas internacionales, smo tamb1cn para que se encaren cada
vez m;ÍS en la realidad.s
Consideramos, sin embargo, que dada la escazes de fuentes bibliográficas
respecto al tema, Ja Carta de Derechos y Deberes Económicos de los Estados,
es el documento que condensa mejor las aspiraciones de los pueblos gue no
han alcanzado aún su desarrollo.

LA CARTA DE DERECHOS Y DEBERES ECO óMICOS
DE LOS ESTADOS
En el Décimo Congreso México-Guanajuato, del Instituto Hispano-LusoAmericano de Derecho internacional, el actual Secretario de Relaciones Exteriores de México, Licenciado Jorge Castañeda, presentó ':111 inter~sante An. t de Ponencia a acerca del ahora instrumento mtemac1onaJ, que
t
epro) ec o
• , d M ' · al
· ., el es tudi o y. la dtSC' usión de tan importante aportac1on e ~ cxico
penrut10
campo de las nuevas relaciones económicas en el mundo.

'/bid.
M d 'd
• 15-27 de Septiembre de ]974, Publicaciones de la Secretaría General
:i. rr ,
1974, España.

560
561
humanit:u-36

�En la parte relativa a los Antecedentes de la Carta, señal6 el hoy Canciller
Castañeda, lo siguiente:

1. "En el discurso que pronunci6 ante la III Conferencia de las Naciones
Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD III), el Presidente de
México, Licenciado Luis Echevenfa, después de examinar diversos aspectos
de la cooperación económica internacional, de señalar el carácter injusto de
las actuales relaciones entre países en desarrollo y países desarrollados y
de advertir el escaso éxito logrado en obtener un cambio en esa situación,
propuso que se elaborara, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, una
carta que enunciara los principales derechos y deberes económicos de los
Estados. El Presidente de México indicó que dicha Carta debía ser complementaria de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre. Al explicar su propuesta, afirmó que no era posible establecer un orden justo y un
mundo estable en tanto no se crearan obligaciones y derechos que protegieran
a los Estados débiles.
2. Aunque no presentó propiamente un esbozo de carta, el Presidente
Echeverría indicó en su discurso algunos de los principios que consideraba
indispensable incluir en ella, a saber: la libre disposición de los recursos
naturales; el derecho de cada país de adoptar la estructura económica que le
conviniera y a regular la empresa privada; la abstención del uso de presiones
sobre otros Estados; la supeditación de las inversiones extranjeras a las leyes
nacionales; la prohibición a las empresas transnacionales de inte1venir en los
asuntos internos ·de las naciones; la abolición de las prácticas discriminatorias
del comercio de exportación de los paíse~ en desarrollo; las ventajas económicas proporcionales según los niveles de desarrollo; la necesidad de acuerdos que garantizaran la estabilidad y los precios justos de los productos
básicos; la convenjencia de una amplia y adecuada transmisión de la ciencia
y la tecnología, a menor costo, a los países atrasados; y la provisión de mayores recursos para el financiamiento del desarrollo, a largo plazo con bajo
tipo de interés y sin ataduras. También hizo un llamado para una mayor
participación de las naciones en desarrollo en la solución de los problemas
económicos y financieros internacionales.
3. La propuesta del Presidente Echeverría fue aceptada primero por el
Grupo Latinoamericano y después por el llamado Grupo de los 77. Con
el apoyo destacado de la Delegación de Chile se elaboró un proyecto de
resolución que recogió esa iniciativa. En definitiva, la Conferencia aprobó
la R!!solución 45 (III) por la que se decidió constituir un Grupo de Trabajo
que elaborara un proyecto de Carta, el cual debía estar constituido por 31
Estados designados por el Secretario General de UNCTAD conforme a una

562

adecuada distribución geográfica. Una vez elaborado, el proyecto de Carta.
debía ser enviado a los Gobiernos de los Estados Miembros de la Conferencia
para que formularan sus observaciones, en el entendido de que el Grupo de
Tra.bajo debería continuar el examen del proyecto a la luz de dichos comentarios y sugestiones. Asimismo, la Resolución decidió que la Junta de Comercio
y Desarrollo examinara con carácter prioritario, durante su XIII Periodo
de Sesiones, un informe del Grupo y las observaciones de los Gobiernos para
remitirlos, con sus propios comentarios y sugestiones, a la Asamblea General.
En resolución del 19 de diciembre de 1972, la Asamblea General decidió
aumentar el número de miembros del Grupo de Trabajo de 31 a 40, a efecto
de dar cabida a varios países que tenían particular interés en participar en
las labores del Grupo, y que no habían podido ser designados inicialmente
por el Secretario General. En especial, Chile e Irak habían manifestado interés
en formar parte de él.

4. La Resolución 45 (III) decidió que el Grupo de Trabajo, al redactar
la Carta, utilizara como elementos fundamentales los principios que habían
sido aprobados por 1a Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio
y Desarrollo en su Primera Sesión; todas las propuestas y sugestiones presentadas sobre este tema en el curso de la tercera sesión de la Conferencia en
Santiago; las demás resoluciones pertinentes, adoptadas dentro del marco
de las Naciones Unidas, en particular la Estrategia Internacional para el
Segun~o Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y los principios
enunciados en la Carta de Argel y en la Declaración de Lima. Como puede
apreciarse, la propia Resolución 45 (III) que estableció el Grupo de Trabajo reconoció que al elaborarse la Carta debían tenerse presentes sobre todo
nquellos principios que tornan en cuenta y favorcen la situación de los países
C!1 dc-s::arollo."
Por último~ acerca del terna, no podríamos dejar de citar las palabras del
eminente internacionalista hispano, Dr. Adolfo Miaja de la Muela 10 -ya
mencionado-, en lo que re.specta al nuevo Orden Económico Internacional.
"Acaso, por la rapidez con que se suceden los acontecimientos en el vertiginoso mundo actual, sin que nadie discuta este papel primordial del desarrollo, la posibilidad de sus avances parece ligada con la solución de otras cuestiones, que no era satisfactoria con la aplicación de reglas jurídicas propias
del orden económico capitalista.
Es probable que la reacción contra este orden haya sido el impulso fundamental que ha llevado a los Estados portadores de reivindicaciones más ra-

'º MIAJA

DE LA MuELA,

Dr. Adolfo, Opus Cit., Pág. 12.

563

�dicales -el grupo llamado inicialmente de los setenta y siete, hoy integrado
por cerca de un centenar de Estados-- a no contentarse con exigir medidas
para el desarrollo económico, sino también reivindicar la creación de un
orden económico internacional nuevo que sustituya al que se estima injusto
y, en parte, caducado. Seguramente, poco más que el énfasis en esta reivindicación exista en el cambio de nombre de Derecho internacional del Desarrollo por Nuevo Orden econ6mico internacional proclamado, justamente
con un Programa de acción para su establecimiento, por las Resoluciones
3201 y 3202 (S. VI)) adoptadas en el VI Período extraordinario de sesiones
de la Asamblea de 1 de mayo de 1974.
El cambio de perspectiva es, probablemente, de mayor interés que por lo
que pueda tener de ampliación de contenido del Derecho internacional del
desarrollo, en lo que supone de ofensiva frente a un orden económico internacional viejo que todavía conserva, al menos en parte, su vigencia. En el
punto 2 del Preámbulo de la Resolución 3201 (S. VI) se lee:
"El actual orden económico internacional está en contradicción directa
con la evolución de las relaciones políticas y económicas internacionales
en el mundo contemporáneo. Desde 1970, la economía mundial ha e.Yperimentado una serie de crisis graves, que han tenido serias repercusiones, especialmente sobre los países en desarrollo a causa de su mayor
vulnerabilidad, en general, a los impulsos econ6micos externos. Los
países en desarrollo se han convertido en un factor poderoso que hace
sentir su influencia en todas las esferas de la actividad internacional;,.

económico. Es curioso observar que en la Memoria que el Secretario General
de las Naciones Unidas presentó a la vigesimanona reunión de la Asamblea
en 1974 no se dedica un capítulo especial al VI Peri":!o Exraordinario de
sesiones que solamente, de manera levísima es aludida en la Introducción,
publicada aparte, de aquella Memoria
Puesta en marcha la Estrategia para el desarrollo como programa para su
se~nda Década, en ella tiene su marco natural el nuevo orden económico
internacional.
No obstante, en cuanto al nuevo orden económico internacional excede en
mucho a lo que de vigente existe ya en el Derecho del desarrollo, es explicable
que el impulso promotor de la nueva ordenación se haya orientado en una
dirección jusnaturalista, consistente en ]a proclamación de la Carta de los
derechos y deberes económicos de los Estados.
Antes de que la Asamblea General de la O.N.U. la aprobase por su Resolución 3281 (XXIX) de 12 de diciembre de 1974, el Instituto Hispano-LusoAmericano de Derecho internacional tuvo conocimiento de su génesis, a través
de tan documentado como objetivo Anteproyecto de Ponencia de nuestro
eminente colega el embajador Jorge Cartafieda,.1 3 adoptando en el Décimo
Congreso (México-Guanajuato, 1974) unas alentadoras Resoluciones sobre
aquella Carta, entonces en estado de proyecto aún."
Largo y penoso es el camino de la paz, pero ciertamente que el establecimiento del nuevo orden económico internacional puede ser y es, un eficiente
medio que lleve a ella.

Sin necesidad de mayor precisi6n, es suficiente este párrafo para comprender que el "nuevo orden" proclamado contenía en 1974 -y, acaso también
hoy-- mayor dosis de reivindicaciones revolucionarias que de afirmaciones de
reglas jurídicas con vigencia efectiva.
Es justo señalar que en este caso -agrega el Dr. Miaja de la Muela- la
calificación de revolucionario no resulta intercambiable o sinónima con la de
utópico. Merece el nombre de utopía la construcción intelectual de unas proposiciones, seguramente de realización deseable, pero insusceptibles de encarnar
en la realidad actual o en la de un futuro inmediato, cualquiera que sea la
suerte que les reserve un porvenir más lejano. En cambio, el nuevo orden
económico internacional, aparte de lo que ya pueda contener de vigente,
posee los medios para una evolución no demasiado lenta y, dentro de las
previsiones humanas, irreversible.
La Resolución 3201 (S. VI), pese a lo avanzado y completo de su contenido, se inserta claramente en la línea del Derecho internacional del desarrollo

564

11

Opus cit.

565

�DERECHO Y ESQUIZOFRENIA
(Fenómeno social y salud mental)

FRANrusco RuBÉN

DELOADo MARTÍNEz

Doctorado en Derecho
Diplomado en Filosofía
Bachiller en Filología Clásica

Si LA SALUD MENTAL no se identifica con la vida social en cuanto fenómeno
humano formalmente tal; o mejor, sj la salud mental no coincide con la
ausencia de delito, de crimen o de pena y de castigo ¿qué relación guarda
la vida social con la salud mental? Esta pregunta abarca una problemática
por demás complicada en nuestros tiempos, ya que la Biología, la Medicina,
el Derecho, la Farmacología, la Psiquiatría, la Religión, la Sociología, la Ecología y otras ciencias o disciplinas o industrias y técnicas aspiran a buscar
o aparecer ser la exclusiva solución y la única salvación del ser humano en
general y en concreto de la salud del ser humano y específicamente de la
salud mental del mismo.
Sin entrar en la discusión total y comprensiva de esa problemática en
estas líneas vamos a ocuparnos de un tema que nos pueda dar luz sobre
esta pregunta. El tema presenta dos palabras aparentemente extrañas la una
a la otra y sin relación alguna entre sí; ellas son DERECHO y ESQUIZOFRENIA. Ambas en cuanto a la Psicofilología que producen o contienen y en cuanto se relacionan con la vida humana de modo importante,
aunque no esencial y único; aquí me interesan como palabras cuyo contenido
puede presentarse como paradigmático de la vida social y de la salud mental.
La vida social no es agotada por la idea de DERECHO, aun cuando le
sea esencial y trascendente; la salud y menos la salud mental es agotada por
la idea de ESQUIZOFRENIA, aunque estén relacionadas grandemente la
una y la otra.

567

�Por otra parte las ideas de orden, de progreso, de respeto, de mutua convivencia y hasta de amor y de servicio, están necesariamente ligadas a esas otras
ideas de DERECHO y ele ESQUIZOFRE. IA de una manera sutil y desconocida, pero efectiva y perseverante. Las ventajas de las ideas del DERECHO y las desventajas, debilidades y enfermedades comprendidas bajo b
idea de Esquizofrenia son vividas por todas las personas en general; sin
embargo formalmente las realidades a que se refieren no son vi-..;da:, por fas
personas; reciben además otros nombres y otras categorizaciones. Buscando
un punto de unión entre ambos sistemas de ideas que de modo diferente se
refieren a las mismas realidades encontramos en la Psicofilología de la palabras un método út.il para lograrlo.

inglesa y alemana, no preponen a e te elemento el prefijo DES, D o DI del
español, francés o italiano respectivamente.

El DERECHO en su ambiente psicofilológico, 1 en cuanto produce un
fenómeno cultural humano y psicológico, significa lo "dirigido", lo "recto·•;
aunque con una modificación fonética que hace pensar en una modificación
en el concepto mi. mo. Lo "dirigido", 'lo recto", se convierte en ' de-recho·•;
de modo semejante como "tracto" se convierte en "trecho'. La razón de la
modificación se puede explicar de muchas maneras siendo la más evidente
y probable la existencia de dos formas de la misma palabra esencial, q11c
cambia accidentalmente por razones prácticas y así aunque se tratn de b
mi ma realidad, el lenguaje culto dice "tracto', lo que el lenguaj otidiano
dirc "trecho"; esto mismo genera cierta comodidad en la palabra DERECHO
para expresar adecuadamente fa idea indicada. Las palabras '•directo'' o
"dirigido'', si bien e=-:pre an claramente la idea de justicia, de rectitud y de
"honradez'', no tienen una relación directa a la realidad humana, aJ fenómeno
psicofilológ'ico de la palabra; simbólicBmcnte su cont nido no es lo suficientemente claro para dar a entender unívocamente la idea señalada.

Creemos ser esta la razón por la cual en español no se usa DESRECTO,
o DESREGIDO sino DERECHO; la modificación *RECHO vendría a
i:1dkar una negación de la negación con el resultado consiguiente de afirmar
la idea positiva de rectitud y de justicia. Otra explicación más general y mús
aceptable de esta aparente contradicción entre la idea de DERECHO y de
re~titud y de justicia parece encontrarse de una manera suficientemente
romprensible y evidente en la comparación de DERECHO con las palabras
compuestas por la misma raíz del radical *RECHO 3 como es por ejemplo
RITO y RITMO. Compuestos de estas palabras tenemo en griego ARITMOS
(aed)µoq) de donde se deriva ARITMtTICA. ARITMOS está compuesto
de un elemento privativo que es el A (a) y otro elemento radical que es
RITMOS (edJµoq); ARITMO por tanto significa la "negación de

La palabra DERECHO en español tiene su correspondiente en francés
DROIT y en italiano DIRITIO; la palabra alemana para expresar e ta
idea es en c-ambio RECHT y la ingl •sa RIGHT. Como es evidente, el elementn
RIGHT v RECHT corresponden ~--ractamente al elemento *RECHO 2 d,,I
e pañol; *ROIT del francés y *RITIO del italiano; las lenguas germánica .
' Cfr. DP.LGAoo, F. R., "Una incursión psicoülológica en Derecho", Humánitas,
úmero 13, pp. 131-135; e·tas refle..xiones son una ampliación de la, ideas eicpresad:i,
en dicho articulo.
• Los fonemas *RECHO, ROIT, *RITTO, no existen en realidad sino formando
la palabra DERECHO, DROIT, DIRITTO, respectivamente; los presentamos a~í
únicamente para poder analizar claramente las palabras en cuestión. Esto sii1 embargo
no prejuzga la cuestión de la existencia de voces o fonemas que coinciden con los indicados en eltex:to.

568

Este elemento DES, Do DI expre a la negación, limitación o desviación del
significado de la raíz: así por ejemplo en "desligado" -des- indica la
negación o limitación de li~ado o también se podría decir mal-ligado: de
modo que DERECHO sería en tal caso la negación de RECTO o REGIDO
o también lo mal-RECTO o mal-REGIDO o lo limitadamente RECTO o
limitadamente REGIDO¡ con lo cual aparece una contradicción no sólo con
las palabras derivadas del germánico, el inglés y el alemán sino con la idea
comúnmente aceptada de DERECHO como lo "REGIDO", lo "RECTO"'
y otras parecidas.

RITMO".
A e ta idea en otras lenguas se le llama 'úMERO; así en espaíiol;
NUMERUS en latín; NUMBER en inglés; NUMMER en alemán; 1 MERO
1:11 francés; NUMERO en italiano. ARlTMO
y ú !ERO si.,niiican lo
mismo: una en griego y la otra en español y en otras lenguas; sin emharr,;o
el modo como cada una describe el fenómeno que se quiere expresar es di ven o ¡
mientras que ARITMOS describe un contenido que significa una neo-ación
de RITMO; NOMERO describe un contenido que significa una acción
motivadora comparable a las órdenes o Yoluntades divinas que necesariamentr.
tienen que ser cumplidas; es decir a los actos in tintivos e impulsivos qu ·
son ARITMOI (aedJµoi) o sea "los no determinados según un período
concreto de veces''· en los términos de la P icología del inconsciente podría 1

'

1 La raíz del fonema RECHO la podemos encontrar en la forma RE sea en
11
forma cero •R; sea en su forma de alternancia *RE o •RA. En sánscrito la radie.al es
REGH. Cfr. V. Fointoynont, p. 50.

569

�ser identificados como constituyentes del ELLO o ID en contraposición del
YO o el SUPER-YO.
Otra voz en la que se usa la raíz del radical RECHO o RITO es la misma
palabra RITO; esta palabra se entiende como "costumbre" o "ceremonia"
o también como "conjunto de determinaciones para llevar a efecto el culto
y las ceremonias", es decir el RITO es algo determinado y fijo, lo cual sin
embargo no significa que sea algo muerto y sin vida; sino que al contrario,
es lo por la misma vida sometido a las recurrencias concretas periódicas,
convirtiéndose en algo concreto y determinado; algo no dejado a la libre ocurrencia o impulso de las personas. El DERECHO en este contexto debe, en
conclusión, concebirse como un DES-RECHO, es decir como un DES-RITO;
esto hace referencia a que el DERECHO aun describe el mismo fenómeno
c¡ue el RITO, el NUMERO, la costumbre y 1a moral, lo hace de un modo
diferente; la diferencia y diversificación de esa descripción se encuentra en
que el DERECHO es algo determinado y no fijado; algo no repetido peri.6dicamente; es algo no instintivo y tampoco impulsivo; es algo que no es
costumbre y tampoco moral; ¿ por qué se puede decir todo esto del DERECHO? Porque aunque es algo que segura y ciertamente sucederá; no está determinado por nadie sino por la existencia misma de la persona humana. Si el
rito depende de los fenómenos cósmicos; si obedece al principio del año y
fin del mismo; así como a las estaciones y al sucederse del día y de la noche;
el DERECHO en cambio no está determinado por nadie sino por la existencia misma del ser humano, el cual ciertamente tiene necesidades fijas y bien
conocidas; más aún, necesidades periódicas y recurrentes; sin embargo esa
certidumbre, esa periodicidad, esa fijeza y recurrencia, no impiden la libertad del individuo; al contrario, al individuo mediante el dominio de ellas
o la libre sujeción a ellas toca desarrollarse y realizar su propia existencia.
Por esta razón la definición del DERECHO como "la facultad de usar o de
abusar de las cosas" se entiende más claramente que en ninguna otra !\Ítuación, ya que en el RITO no se puede usar de las cosas, ni abusar de ellas;
en el NOMERO no se puede i1sar de las cosas y no se puede abusar de
ellas. El ABUSO en la definición del DERECHO se refiere a la facultad
de CONSUMIR las cosas o más fom1almente de ºusar de las cosas aún
hasta su consumación si así se quiere". En los RITOS en cambio y en los
NúMEROS no se deja lugar a la libre voluntad; sino que siguen un orden
fijo y determinado; en el RITO y en el NúMERO no hay libertad.
EL DERECHO no es RITO; no es NÚMERO; ¿ pero será AR1TMOS
y
RITMO existe una diferencia apenas perceptible y consiste en que RITO es

(aedJµo~), NO-RITMO, NEGACION del RITMO? Entre RITO

570

un sustanti\'O agente que significa "la acción de mover o de correr o lo que
corre y mueve" y en este caso se refiere a lo que se mueve o corre porque se
repite y vuelve. RITMO en cambio es un adjetivo o participio pasivo que
significa. una acción, tomando de este modo el significado de sustantivo. La
idea concreta que expresa se refiere a la música medida por compases, acentuando el sentido de recurrencia periódica e incluyendo la regularidad de
los períodos que se suceden unos a otros. El DERECHO no es ni RITO ni
RITMO, aunque participe de la idea de ambos, en un plano secundario
derivado e indirecto.
DERECHO en latín se dice JUS con lo cual se nos aclara la idea cid
DERECHO. La palabra JUS o tiene su origen en una lejana raíz' o la encontramos llena de misterio en la fórmula consagrada IOUS! SALUD: b
cual puede ser una abreviación de los nombres IOVIS PATER o IUSPATER
que después evolucionó hasta el nombre conocido como JÚPITER de la fitología griega y latina; en ella se llama así el PADRE de los DIOSES, ZEUS
en griego (Z1:v~). IOVIS, IOUS, JUS pertenecen a un mismo grupo de
conceptos relacionados entre sí por la Psicofilología de todos ellos; como
encontraremos en seguida. 5
Sin poder definir exactamente que así sea, ya que nos faltan elementos
científicamente comprobados para hacerlo, sí podemos afirmar que la palabra
latina que se usa para designar el DERECHO, IUS,8 tiene una relación
directa con la alimentación y concretamente con la acción de "aumentarse
y acrecentarse con el alimento" primariamente el recibido de la propia madre
y secundariamente con todo alimento sea liquido o sólido No por caso se suelen
unir las palabras IOVISPATER, IUSPATER; puesto que PATER 7 hace
relación y significa claramente la acción de beber, aunque después signifique
también "el que protege", "el que defiende".
En español la forma IUS se usa en palabras derivadas del genitivo singular
IURIS; así tenemos JURISPERITO, JURIDICO, JURAR, JURAMENTO:
• Cfr. MEILLl!.T-Vi!.NPRYES, Trait, de Grammair, Compa,, des Langues Classique,
p. 402, Remarques, JI.
• "II. Les deux mou rus (qui répond a skr. rávah "es pace libre") et ius ( dont l"~t
tiré l'adjective iustus de *ioucstos, abJ. iouestod=iusto SW' la pierre trouvé au Forum)
supposent des primitifs •rouos, *iouos, avec un traitement pareil a celui de deu~ (&amp;111) ;
•rous et *ious ont finalmente abouti a rus ius (&amp;107). Le nom du "jus", ius, deu."X
theme racine (skr. yuh 'bouillon'), a eté ramené a la mcme ílexion.", MEILLETVEND11.Yts, 1, c.
' MEU.LET-Vi!.NDRYES,

1. c.

' Dm.oADO, f. R., "PatOll, Matos; Padre
pp, 4-99 y

y

Madre", Humánita~, Número 18, 19i7,

SS.

571

�todo lo cual necesariamente crea en el espíritu la idea de alimento, de alimentación, sea líquida, sea s6lida; junto con la riqueza inmensa que esta
idea tiene para la vida humana, sea simb6licamente, sea semiótica o semánticamente. Otras palabras en español en las cuales se usa el IUS son JUEZ
y JUDICIAL, las cuales son abreviaciones o correspondencias de las latinas
JUDEX, JUDICIALIS y se entiende como JUEZ al que reparte el DERECHO, diciéndolo; JUDICIAL se entiende como el adjetivo del sustantivo
señalado.
Con la etimología de la palabra DERECHO llegamos claramente a la
conclusión de que el DERECHO se refiere cierta y primariamente a la alimentación y en forma de "FACULTAD PARA USAR AUN HASTA EL
ABUSO de la cosa propia", como reza la definición más frecuente del DERECHO en general en cuanto es una realidad subjetiva. El ABUSO se
refiere al uso que incluye la consu'lción de la cosa; es pues vidente que
se trata del alimento; del que evidentemente y primariamente se puede decir
''usarlo hasta consumirlo".
El DERECHO en este ambiente determinado por las reflexiones que hemos
escrito se encuentra asociado también con la SALUD; no tanto y solamente
en la fórmula IOUS! SALUD, que en un ambiente de religión y de misterio
se encuentra usada en la antigüedad, sino también en cuanto la SAL UD se
concibe asociada con d bienestar, la felicidad, la satisfacción, la cual inclu, e
sobre todo alimento, aunque simbólicamente se pueda referir a otras situaciones de la vida del ser humano, como por ejemplo al matrimonio y al
nacimiento. El Derecho incluye la salud y de este modo nos encontramos
relacionando el DERECHO con la MEDICINA; en cuanto ésta tenga alguna
relación con la salud y la alimentación.ª La rama de la Medicina con la
cual más claramente nos interesa ahora relacionar el DERECHO es la
PSIQUIATR1A, LA PSICOTERAPIA, EL PSICOANÁLISIS y todas las
ciencias y técnicas afines; sea porque el IUS se puede concebir como PSIQUE O ; sea porque con el pasar de los siglos la trascendencia del DERECHO
• Filológicamente y consiguientemente hist6ricamente, la relación entre el DERECHO
y Ja MEDICINA es mucho más cercana de cuanto se pudiera creer; así por ej., tene-

mo un sustantivo antiguo *meddicationem, acusativo de un nombre abslracto sacado
de medclix "juge, magistrat''. Es decir en osco-umbro lo que nosotros \lamamos MEDICACIÓN, MtDICO, claramente significa "JUEZ, MAGISTRADO"; JUICIO.
Cfr. los datos en MEILLET-Vl:NURYES, o. c., p. 460.
• La posibilidad de concebir la PSIQUE como JUS estriba en que la PSIQUE se
entionde también como energía; e igualmente el JUS como energía, es decir como
fuente de energía, el alimento y de este modo como ZEN, SOUL, ALMA, SEELE, etc.

572

haya permitido la aplicación de la idea a otras necesidades relacionadas
parcial o totalmente con el alimento y la alimentaci6n.10
La palabra SALUD dice relación con la alimentación y nos consta por
la etimología de la palabra, que siendo en español SALUD es en LATlN
SALUS; SALUTE en italiano y SANTÉ en francés; HEILE o GESUNDHEIT en alemán y HEALTH en inglés. i tenemos en cuenta que en las
lenguas indoeuropeas la S con frecuencia se convierte en H y viceversa, la
etimología de SALUD depende de una raíz o radical de forma *SAL, *HEIL,
*REAL, *SAN, *SUN; el significado de este radical lo podemos deducir del
homérico OLOS (ovloS"), de *OLFO (en latín: sollus et salvos; sánscrito
SARVATH; "tout entier" en francés; "sano y salvo" en español. "Tout entier"
en francés y sano )' salvo en español dicen una relación esencial al alimento
y a la alimentación, ya que la integriclld y la entereza están relacionadas
como es evidente con el enterarse; "enterarse" por otra parte está relacionado
con el "alimento del pecho de la madre"; de ahí "íntegro"; "entero";
"integridad''. De este modo la SALUD, el "salvarse", el enterarse, el tener
conciencia, significan "estar sano" o sea "bien alimentado.,.
Por otra parte la raíz indú: SAN, significa servir y amar. Esta raíz se
asemeja al griego SAO ( S"ªru) y al SANO latino. En esta raíz no aparece
directamente el significado relativo a la alimentación; sin embargo indirecta.lllente sí en cuanto la alimentación incluye el amor y el servicio. Además,
el amor y el servicio dicen relación directamente con la MEDICINA la cual
es concebida originariamente como cuidado, atención y reflexión. 11
EL DERECHO, en conclusión, desde el punto de vista psicofilológico, incluye
esencialmente una relación a la alimentación; al mismo tiempo incluye una
relación más o menos directa a la salud y a la sanidad. La salud además
dice relación a la salvación. Etimológicamente la salvación es la acción de
salvar, o bien, producir la SALUD, es ALIMENTAR.
El concepto del DERECHO es de este modo trascendente, estrechamente
ligado a la realidad humana histórica, visible y apreciable en toda la vida
humana y en toda vida humana, la cual depende primariamente y en esencia
de la alimentación. Una reflexión semejante podemos hacer al hablar de
la LEY, en el sentido de que la primera ley es ésta: "buscar el alimento"; en
griego ley se dice NOMOS (N oµor;) ; la raíz de la palabra y el ambiente
psicofilológico de ella hace referencia a la distribución de los campos para

10

Cfr. supra.

u Cfr. MEILLET-VENDRYEs, o. c., p.

400.

573

�pastar, para dar alimento a los ganados y finalmente ocupar, poseer y administrar; además la palabra está relacionada con otra de la misma raíz
NEMOS (N eµor;) y que significa directamente "pasto". Además del significado concreto, poéticamente se relaciona con la verdad, con el "pasto para
las almas": los caminos y mandamientos del Señor; es decir el DERECHO
y la LEY. Uno de los poderes que se solían atribuir a las autoridades en la
antigüedad es la de Pasto.res de hombres/ 2 es decir REYES, quienes se
supone buscaban el pasto para el ganado y lo distribuían entre los demás,
señalando a cada uno su lugar;15 de ahí el poder pastoral cuya formulación
sin embargo en la actualidad no es fácil encontrar, no sólo en el consciente,
sino ni en el inconsciente de las personas; ya que en nuestra época predomina
otro tipo de organii.ación social y jurídica, la llamada industrial, en la cual
el contacto de la vida con el ganado, con las ovejas, con la alimentación de
las personas y de los animales, con los alimentos frescos, se ha reducido notablemente. Es importante sin embargo señalar el paso del derecho al alimento,
al derecho de propiedad, que incluye primariamente el espacio vital en que
se desarrolla la persona, en el cual "se alimenta". De este modo el DERECHO
originalmente relacionado con la necesidad de alimento, que es la fuente de
la salud y de la sanidad y salvación; poco a poco .se ha ido relacionando
con otras realidades humanas igualmente necesarias para la salud y para la
sanidad o necesarias indirectamente para lograr la una y la otra. La psicofilología del DERECHO relacionada con el tema que estamo tratando
coincide claramente con la definición del DERECHO: "la facultad ele usar
incluso hasta el abuso si se quiere de la cosa propia"; 'basta el abuso si se
quiere" significa "hasta la consumación de la cosa si se quiere',
Porque el DERECHO indique la necesidad humana básica y esencinl de
alimentarse con todas las consecucnc-ias de ello deducidas históricamente y
deducibles en el futuro· no por eso e.xi te y e respetado y admitido. La
limitación humana puede no sólo dificultar y satisfacer esa necesidad. sino
aún negar la posibilidad de satisfacerla; con lo cual, como es evidente, se Je
niega a la persona o personas la existencia, la salud, el estar sano y la
salvación. El negar de este modo la existencia al ser humano constituye una
violencia extrema y por lo mismo su cita las reacciones más \'iolentas ori inando así directa o indirectamente las guerras; según el antiguo principio:
"es lícito repeler la fuerza con la fuerza"; aunque se tenga que llegar a la
c-onclusión de que prevalece "el derecho del más fuerte". Al más débil, al
vencido, la única solución que le queda es la de la emigración o la muerte en
" O PouttB.'11 TooN ANDROPOON ( d no1µ~,, T"'" c1,,9l)O'ltQ),,).
11
Esto es cierto por lo menos de loe pueblos nómadas; es decir de los pueblos pastores.

574

,

manos de quien le niega DERECHO. De este modo se ha ido moldeando
la soci dad humana hasta llegar a nuestra moderna sociedad en 1a cual se
garantiza con la fuerza de las naciones mismas DERECHO a todo ser humano. Es decir la fuerza se pone a disposición del más débil no s6lo de lo
indh·iduos, sin al más débil de todo los derechos que es el DERECHO mi. mo,
o sea Ja necesidad de alimentarse ya que el hombre necesariamente ucumbe
}' e· sometido a esa necesidad, la cual sin una disciplina y ejercicio eficaz,
se apodera de él totalmente. invariablemente, masivamente.
En este ambiente de ideas: el DERECHO, la ALUD, 1a SANIDAD, In
LEY. la GUERRA, la PROPIEDAD PRIVADA, la MUERTE, la FUERZA,
cncuntramos otro concepto importante y fundamental en la vida humana y
es el designado con Ja palabra ESQUIZOFRE IA.
La asociación de este concepto con el DERECHO es de ha e psicofilológica; directamente no es ni histórica, ni filosófica o jurídica. Al buscar la idea
antitética al DERECHO, podríamos haber escogido otro concepto· el del
Derecho penal, fuera en forma de delito, fuera en forma de crimen; el
DERECHO penal sin embargo supone la sociedad jurídica establecida y no
existe propiamente hablando ningún delito o crimen contra el DERECHO
mismo en su acepción originaria antes descrita: ya que como hemos dicho,
en tal e-aso el crimen y el delito serían Ja negación misma del derecho mismo
y por tanto exigiría la existencia de un caos social; má, aún una situación de
guerra, de oposición violenta de dos existencias de las cuales una tendría
que seruir existiendo y de alojar la otra, fuera por la muerte, fuera por la
emigración.
Esta situación extrema aunque no se pueda decir que sea rara no es actualmente problema directo de los individuos ya que, como hemos dicho, la fucn;i
&lt;' tá puesta al servicio del individuo mismo y precisamente en los aspectos
m:ís débil del mismo como es el hacer posible la exist ncia real del DERECHO, lo ual podría sin duda coincidir con lo que se llama bien mún.
La existencia del DERECHO es la existencia de la facultad para vh·ir; siendo
la base y origen de la ,·ida el alimentarst. El ser humano que no se alimenta
n cesariamente perece de hambre e inanición. El no alimentarse y el no tener
derecho por tanto puede ser debido a que no existe la posibilidad do alimentarse; sea porque no exi te alimento suficiente; sea por que no se tiene b
fuena uficiente para hacerlo; pero puede ser también porque el ser humano
decida voluntariamente no alimentarse. En este ca o tenemos la llamada
huelga de hambre, empleada en muchos casos por indidduos notables y no
notables para hacer constar su rebelión contra ]a injusticia, contra el desconocimiento del DERECHO mi~mo; haciendo contar la ,·erdad de la situación

575

�en qu se encuentran de no poder alimentarse.u También se puede decidir
l.'l iudh·iduo a no alimentarse mediante una decisión involuntaria, es decir
inconscientemente, mediante un acto inconsciente d la voluntad lo cual
aunque parezca ilógico, desde l descubrimiento del inconsciente, sobre todo
desde FREUD, resulta perfectamente comprensible v de grande consccu ncias; en tal caso ten mos una relación del DERECHO con la esquizofrenia.
Esta relación apar ntemente extraña y bizarra, aparecerá más natural
de cuanto se pueda creer o imaginar después del análisis que haremos de la
p icofilologí.a de la palabra ESQUIZOFRE IA.

La palabra se di vid en dos elemento·: ESQt;IZO y FRENIA. El segundo
elemento FRE IA a u ,·ez puede cr dividido en otros dos elementos de
lo· cuales uno es la terminación o . ufijo y se llama -IA y el otro que podría
llamar e radical r es -FREi .
La terminación -1
un sufijo o elemento final u ado para ignifir:·1r
aspee.tos abstractos o pluralidad de objetos o frecuencia de un hecho. Un
c&gt;jemplo qu nos puede ayudar a comprender es SESOR. Señor es un . ustantivo cuya significarión está 1elacionada con el HtROE con el REY
muerto; con la señal o símbolo de otras realidades. El sustantivo euona
tiene el mismo ignificado que ESOR; pero añadiendo el carácter de frecuencia; es decir El'JOR1A es una di!!nidad de la persona que fr cucntemcnte
.. manific ·ta como E~OR. Así pues -FREN con la terminación -1 indica
el aspecto abstracto de -FRE , sea porque el significado de -FRE se repite
\"arias v1:ces; ·ea porque
aplic-a a vario objeto .
El significado de -FRE. no e fácil encontrarlo: lo diccionarios etimológicos dan el significado de FRE , FRE O ('Pe'l", cper¡'llo~) 15 como el cle
un órg~no del cuerpo y que en español sería el diafragma; poéticamente o
literariamente se concibe el diafragma como el órgano en el cual sr sienten
los afectos y las emocione del ser humano; de modo parecido a romo el
c:oro,:6n o la entraña 'S pensado como el centro en el cual ·e sienten tambi{,n
las penas, lo dolores y el amor, la compasión y en general los afecto y emociones. -FREN ría el diafragma como centro de la emociones y ele los
nfectos y -FRE IA la idea ab·tracta de -FRE ; es decir la repetición o frcruencia del sentir los afectos y emociones.
La raíz la encontramo en muchas palabras en e ·pañol; así en FRE.. E. I:
delirio furioso o violenta perturbación y e..xaltaci6n del ánimo. También ui
u De los casos mú famosos e5 el de Mahatma Gandhi; asesinado en l 9•rn.
Cfr. Fo1 'TOV ·oNT, V., s. v.

11

576

palabra técnicas como FRENOLOGfA, tratado sobre la mente; FRENOPATfA, enfermedad de la mente¡ FRENOPLEXIA, parálisis de la mente.
foualmente encontramos FREN en palabras que tienen un sentido concreto,
es decir no moral, como FRENO: lo cual se entiende un objeto duro que
se pone a los caballos en el hociro para sujetarlos y conducirlos por donde
se quiere; la palabra de aplicarse a los animales pasó a aplicarse también
a las máquinas, como el automóvil, el tren, los aviones, y en general los
motores, en los cuales se usa también como instrumento para controlar su
movimiento.
En otro sentido tenemos la palabra FRE TO como
derar y someter y controlar las propias acciones y
general o también las acciones y la conducta de los
se habla de FRE O moral; de no te!ler FRE O; de

la capacidad para mola conducta propia en
demás: en este sentido
conducta sin /mio, etc.

En otras lenguas -FRE ' se encuentra también en diversas pala.bra. y con
diferentes acepciones. En general se puede decir que guardan el mismo
orden y significación que en español. Sin embargo, existen algunas particularidade que nos pueden dar luz sobre el fenómr.no p. icofiloJó~ir.o derivado
d la palabra o radical -FREN. Así en griego clásico tenemos OOFREE.'
(tw!F~1ry) con el significado de MF.NTE; FRONIMOS (cpi&gt;1w!'o~): de
buen sentido. En griego moderno sin embargo se usa FRENO ( cpe11vo)
como en español, / reno, simplemente como instrumento u objeto duro para
controlar algo en movimiento. En este sentido tenemos las palabras correspondientes: BRAKE en inglés; BREM EN en alemán; FRETN en francés; en
italiano y latín se conserva la misma raíz o radical que en español. Esta variación de las lenguas inglesa y alemana dan a la palabra una connotación importante, ya que al fonema FR equivale el fonema BR, con lo cual la palabra se
relaciona ron otras realidades para significar las cuales se usa ese mismo
fonema. Pongamo por ejemplo la palabra BROTHER en inglés; BRUDER en
nlemán; FRATER en latín y su correspondiente HERMANO (GERMANO)
en español. El aspecto labial y gutural del fonema hacen pensar en un rt"ílejo
relacionado con la necesidad de alimento. Trnernos el mi. mo fonema en palabras como BREATii, respiración, aliento: o también BREAD en inglés, significando pan; podemo decir que la radical FRE. . relaciona con la arrión
de masticar, triturar o también uccionar, absorber: ~acar o atraer con lo
labios "el jugo o la substancia de una cosa", como dice un di cionario
popular; esta significación fundamental. no tanto del fonema FREN, cuan o
de la raíz FRE se usa con diversas significaciones en muchas palabras }' en
muchas circunstancias aunque en general dentro de la ignificación o fenómeno fundamental psicofilológico arriba de crito y que incluye la acción de

577
huinaniw-37

�absorber un líquido de un objeto duro, tomando la idea de la acción de succionar, absorber con labios el jugo producido por la boca al contacto de un
objeto duro sea externo, sea interno, como los dientes.
De este modo llegamos a la actitud instintiva básica de la cual se deriva
el significado de la palabra y en el mismo encontramos u relación con el
alimento, con la acción de alimentarse; es decir con el DERECHO, como
hemos explicado arriba; de ahí la relación de el DERECHO con la ESQUIZOFRENIA, que no es una palabra enigmática o cabalística, poderosa en
sí misma para producir milagros de conducta o de conveniencia, sino una
palabra a la cual corresponde una realidad humana de las más importantes,
tan importante como el DERECHO mismo, s6lo que visto en su negación
total; es decir, Ja ESQUIZOFRENIA no es una pena que castigue un delito
o un delito que sea castigado, sino la negación misma del DERECHO; ahora
bien, como el DERECHO se relaciona con la alimentación primariamente,
del mismo modo la esquizofrenia se relaciona primariamente con la alimentación. Esto no excluye sino que incluye todo aquello que implícita o e..-.plícitamente dice relación a la alimentación, sea directa, sea indirectamenle.

El tercer elemento de la palabra E QUIZOFRENIA es ESQUIZO. Esta
parte de la palabra se suele usar en español en compuestos como E QUIZOMAN1A; o también parcialmente en palabras como ESQUEMA, E QUELA,
ESQUISTO, o también otras; con alguna modificación: E CISióN, ESCINDIR, CISURA.
En otras lenguas e."Usten igualmente palabras parecidru; como en alemán
SCHISS: miedo cerval o un grandísimo miedo; y otras palabras relacionad~
con el verbo SCHEISSEN. En francés existe la palabra CIE y significa
sierra, lata, broma, estribillo o refrán. En italiano en cambio SCffiSSO que
si iíica separado dividido, hendido, o tambi 'n desgarrado (una parte desgarrada )• renta. interés. Esta significación da a la palabra una característica
nueva rdacionándola con la actividad económica (ingresos y gastos; entradas
} salidas ; "out puts e in pub" ) ; idea que expresamente no se encu&lt;'ntJ·a c::11
pañol ni en otras lenguas.
En latín la palabra parecida a la del español es CINDO. CI
·M y sus
derivados; en griego SCHISO (tx,uoq) es un sustantivo de la mism·,
raíz que el verbo SCHISOO ( ( XLO'a&gt;) y significa escindir, hender; la rafa
más antigua de te verbo sería *SEGH con la significación de "cortar o
dividir para apoderarse de" ª; el sustantivo SCHISO por tanto tendrí

la significación "del que corta o divide para apropiarse de algo". Después
la palabra Jlegó a significar escindir, dividir o cortar en general.
Aquí la palabra SCHISOS ( (x"1oq) se encuentra formando un sustantivo
compuesto del cual el primer elemento es SCHISOO y el segundo -FRENIA.
Dado que se trata de elementos nominales y no verbales suele Ja significación
del primero depender de la del segundo término; así FRENIA determinaría
la signüicación de SCHISOS; es decir: "La cualidad abstracta de -pensara) que divide o escinde o Ja escisión". O en términos más usuales FRENIA
igual a MENTE· SCHISOS igual a divisi6n: es decir MENTE DIVIDIDA
o guardando las características del compuesto "MENTE-ESCISIÓN'', como
sería por ejemplo el sustantivo griego IATROMANTIS, aclivino, que al mismo
tiempo méclico 11 y otros muchos casos.
Teniendo en cuenta el significado más originario de FRE IA y de CHISOS podemos decir que la ESQUIZOFRENIA como fenómeno psicológico
consiste en una "acción repetida de absorber o succionar dividiendo o escindiendo". Poniendo en términos más usuales podríamos decir que la ESQUIZOFRENIA consiste en una acci6n contradictoria; es decir en hacer una
cosa y su contraria al mismo tiempo; la idea es clara: una persona que
hace una cosa y al mismo tiempo, que cancela la que hace o está haciendo.
se llama demente, ya que actúa de un modo ininteligible e incomprensible
en general; pero sobre todo i se trata del punto de vista primario y original
y por ende más importante que e la necesidad de alimento.

De este modo el DERECHO, la facultad de alimentarse, es contradicha
por la ESQUIZOFRE TIA; es d cir, la ESQUIZOFRE IA es la negación
inconsciente radical de DERECHO; un reino dentro del cual vive la confusión y el desorden; en donde reina la incomprehensión y el absurdo; en donde
falta la comprehensión y la trascendencia; la cordura y la misericordia; en el
cual la palabra y la razón son negadas llegando al resultado o de la de trucción o de la inconsecuencia; en el cual el ser humano no es entendido y
comprendido, sino visto como una serie de acciones ilógicas o alógicas; sin
cantidades ni semejanzas.
Más técnicamente la ESQUIZOFRE üA se define de muchos modos; sin
embargo, una de las ideas más claras que se han dado de la misma es la
de E. BLEULER cuando describe: "Die Spaltung ist die Vorbedingung der
meisten komplizierten E~cheinungen der Krankheit (Schlzophrenie); sie
drückt der ganzen ymptomatologie ihren besonderen Stempel auf. Hinter

• Du.oADO, F. R., "CIENCIA, CONCJE. 'CIA y JUICIO", Humánitas, 15, pp.
769-781.

"ME11.1. tiT-Vn:,;1&gt;Rv::.s 1 o. c., p. 432.

578
579

,

�dieser systematischen Spaltung in bestimmte Ideenkomplexe aber haben wir
vorber eine primare Lockerung des Assoziationsgefüges gefunden, die zu eine
unregelmassigen Zerspaltung so fester Gebilde wie der konkrete Begriife
führen kann. Mit den Namen der Schizophrenie wollte ich beide Arten der
Spaltung treffen, die in ibren Wirkungen oft in Eins verschmelzen".18 La
estructura asociativa a la cual se refiere BLEULER es sobre todo aquella que
se refiere a la alimentación la cual si es destruida, se pierde la capacidad de
entender y de producir ideas.
De este modo nos consta como la cultura, al definir situaciones de la vida
humana, acude a las necesidades más profundas del hombre para definirlas
y hacerlas inteligibles; adquiriendo de este modo las palabras y la facultad
de hablar la utilidad inapreciable de la convivencia, de la comprensión, de
la participación mutua, de la MENTE, en una palabra; ya que esa convivencia, comprehensión y participación no excluyen ninguna posibilidad o realidad
del ser humano existente o que ha existido a través de los siglos.
El DERECHO es considerado como la serie de normas o leyes que dirigen
al hombre en la sociedad, la conducta del mismo en cuanto necesita ser
dirigida ; coincide con las inquietudes de la Psicología en cuanto ésta se ocupa
de la conducta humana; si bien la Psicología no depende de las leyes o
normas promulgadas, sí depende de las normas o leyes de la conducta
humana; en cuanto ésta tiene leyes y normas como las tienen los elementos
cósmicos; el movimiento y la extensión, la gravedad y el tiempo; por esta
razón la Psicología resulta sumamente útil para la sociedad humana, ya que
hace posible una comprehensión más profunda de su naturaleza, con las
evidentes ventajas para los individuos, que aún cuando siempre vive en sociedad desde el nacimiento hasta la muerte, Ja sociedad humana, sea política,
sea familiar, no siempre necesita de ellos o de su conducta y por tanto necesitan por sí mismos adquirir el conocimiento completo de su naturaleza, de
su biología, de su vida, de su ánima, de sí' mismos en orden a una má~ perfecta existencia en la sociedad humana.
Junto a la ESQUIZOFRENIA se pueden colocar otras ideas afines como
el CISMA, el ANATEMA, la HERE]1A, las cuales al mismo tiempo que
son concebidas como faltas contra la sociedad en general o contra la autoridad en especial; son también o pueden ser también concebidas como esquizofrenias; es decir como conductas incomprensibles, supuestas las necesidades
básicas del ser humano que es alimentarse, propagarse, convivir en sociedad.
"Citado en SzoNDI, L, SchickJalsanalytische Therapie, Ver!ag Hans Huber Bern und
SLuttgard, p. 381.

580

El CISMA es una escisión continua; un alimentarse continuamente independientemente de la autoridad constituida; el ANATEMA hace refere~:ia
más concretamente al tomar los alimentos en la soledad, no en compama,
como se supone debería ser; la herejía si bien no hace mención directa de la
alimentación en un sentido material, sí hace mención de la alimentación en
un sentido espiritual, en cuanto la verdad que alimenta las mentes de los
individuos es considerada como el pasto o alimento de sus almas. En tal caso
)a HEREJlA es considerada como una mera adherencia, no como una verdad
auténtica y originaria de su fuente.
Nos hemos reducido a ideas muy elementales y básicas de las palabras
estudiadas; sin embargo con un poco de paciencia es posible encontr~r la
aplicación a una• variedad infinita de situaciones en las cuales sin las 1~leas
antes expuestas resultaría imposible una comprehensión exacta de la realidad
humana• con la consiguiente imposibilidad para ayudar a las personas a
encontr:r la salud, la fuerza, la virtud, la mente y la prudencia, la cordura
y la misericordia.
Las situaciones en que más claramente aparecen estas ideas es en el mundo
laboral; en el cual, para satisfacer las propias necesidades de manutención,
es decir )a necesidad de alimentarse del ser humano, se desempeña una labor
0 trabajo, que representa al mismo tiempo la satisfacción de una necesidad
de la sociedad O de los demás individuos; resultando de este modo una
continua participación en la civilización y en la cultura de nuestro tiempo;
estando enterado de los alimentos adecuados; de la moda en el vestir, de
las señales del tráfico, de las películas y programas de la televisión populares,
"que todo mundo ha visto"· o al contrario la gama de actitudes no partid,
'
pativas: vida desordenada, contradictoria, incomprensible, que lle~a en. s1
misma la negación de la vida misma o incluso la posibilidad de la existencia ;
ya que se niegan las necesidades básicas de la vida humana; como son el
alimentarse y propagarse; viviendo se ordena la vida para lograr lo contrario a la vida misma.
En un plano general, las estadísticas señalan como poblaciones en las c_uales
se encuentra con más frecuencia la ESQUIZOFRENIA, a aquellas rmsmas
en las cuales existe el subdesarrollo, donde es deficiente la alimentación,
deficiente la vida de hogar, deficiente la cultura, deficiente la salud; al mismo
tiempo en esas poblaciones el DERECHO no existe, en cuanto si bien las
necesidades del individuo existen; no se sabe cómo satisfacerlas; abundando
por Jo mismo la delincuencia, la criminalidad y en general el uso de métodos
no admitidos para satisfacer las propias necesidades.

581

�Para tenrunar
·
recordemos
q
, ti
. . dos cosas: que estas 1"deas on sumamente e _
e;e;g~;~ l~g;;\::n:gu~:te tienendel peligro de ser incomprehensibles;
.,
'
n l eas trascen entes; se pueden aplicar a una
de extension
de
situaciones
tanto rus· t6ricas
.
.
como actuales
I
d granb"d
·
, con as e I as
Precauc1ones y acomod ac10nes,

EL PROBLEMA AGRARIO DE MtXICO

Dr.

LUCIO ME:-IDIETA

y Núsu

1) EL PROBLEMA de la distribución de la tierra en México, empieza a
gestarse durante la época colonial. Los españoles conquistadores acumularon
grandes e.xtensiones territoriales constituyendo, así, la propiedad privada
fonna jurídica que no era conocida por los pueblos indígenas conquistados.
Más tarde, los colonos, también españoles, que empezaron a llegar a la
Nueva España en busca de fortuna, se asentaron en las regiones densamente
pobladas por los aborígenes y mediante mercedes reales y encomiendas, obtuvieron, legal o ilegahnente, según el Derecho de la época (las Leyes de Indias)
propiedades agrícolas muchas veces en detrimento de las posesiones de los
indios.
Puede decirse que los trescientos años de la dominación española se caracterizaron por el constante aumento de la concentración agraria en pocas
manos y la decadencia paulatina de la propiedad indígena, de tal modo
que al terminar la época aludida, se encontraba completamente configurado
el problema agrario que dio origen a la guerra de independencia.
Parece absurdo hablar del mencionado problema en un país que tenía
entonces enorme territorio y una población muy reducida; pero ésta se
hallaba concentrada en la parte central de la Nueva E paña y era allí en
donde las grandes haciendas materialmente aprisionaban a los pueblos de
indios impidiéndoles expandirse de acuerdo con las necesidades de su población siempre en aumento. Podría ésta buscar en otras regiones del país,
prácticamente deshabitadas, nuevos lugares a fin de crear nuevos asentamientos; pero carecia de recursos para trasladarse y esperar el producto de las
primeras cosechas durante todo un año. Además, el indígena de entonces
carecia de iniciativa y de ambición.

582

583

�A partir de la Independencia ( 1821) los gobierno se enfrascaron en luchas
fratricidas por el poder y aun cuando algunos dictaron leyes de coloni?..ación
para regularizar la distnouci6n de los habitantes sobre el extenso territorio
nacional, esas leyes no cumplieron sus fines, fueron un completo fracaso.
La desigual di tribuci6n deJ agro sigui6 agudizándose. Hacia 1910, verdaderos latifundios estaban en poder de pocos propietarios y una propiedad
mínima en manos de la población rural.
En 1908, según Toribio Esquive! Obregón, había 42,237 grandes propiedades y s61o para dar una idea de la proporciones alcanzadas por el latifundismo, citaremos los siguientes ejemplos tomados de la obra magistral
de Femando González Roa sobre la Cuestión Agraria de México: En el Estado
de Coahuila, Santa Teresa c:on 60.899 hectáreas; en Sonora "La'-?tlnita del
DosaJ y Anexas" con 158,123; en el Estado de iéxieo, ';La Ga\·ia" r.on
132,620. Don Luis Terrazas poseía en e1 estado de Chihuahua
enta kilómetro cuadrad .

-l

e cuenta que cuando le preguntaban i era de Chihuahua, el contestaba:
'o. Chihuahua es mío.

L-i enormes concentraciones territoriales de loo latifundista produjeron
estrujantc miseria en el campo que explot6 en Ja r!'beli6n de 1910. vcrd, dero
trasfondo del le\',Ultamiento que promoviera Madero por una causa politic:1
apar ntc: la sucesión pre idencial.
AJ triunfo de la revolución, se promul ó una nueva Constitución el año
de 1917 para sustituir a la de 1857 )' en el artículo 271 de aquélla se tableció
un admirable programa de Reforma Agraria. En efecto, concretándono
cxclusiva.Jncnte a la materia, en ese precepto varias veces rcfonnado se
di pone:

A fin de lograr lo primero, ordenó que las Legislaturas de cada Estado,
establecieran la máxima extensión d que podría ser dueña una persona o
sociedad y que el resto se fraccionara )' se pusiese a la venta, pagadera cada
fracción en largo plazo y con reducido interés. i el propietario no llevara
a cabo el fraccionamiento, los Gobiernos de los Estados correspondientes
deberían hacerlo mediaI1te e:..-propiaci6n y al efecto se le facultó para que
constituyeran su deuda agraria.
La mediana propiedad resultante de estas disposiciones era legal¡ pero no
inafectahle pues podría afectarse hasta el límite de la pequeña propiedad.
El fraccionamiento forwso de los latifundios, tenía por objeto crear una
mínima propiedad privada para aquellos campesinos que no hubic n aJcan1..ado o que no desearan el r'gimen ejidal.
Si
hubiese realizado con eficacia y bonrade-l e te admirable programa
agrario en forma científica y técnica -que como se ve abarcaba todos lu.
aspectos distributivos del problema-, se habría resuelto de manera satLfactoria. Las legislaturas de Jos Estados expidieron la leyes aludidas en la
Constitución; pero ni los dueño de grandes propiedades fraccionaron us
excedentes ni los Gobernadores llevaron a cabo el fraccionamiento formso
por d05 razones :

la. Había en cada mudad f •derativa general y politico poseedores el
extensas sup rficies territoriales y no deseaban molestarlos.
Cuando • escriba el Libro . egro dt la Re/onna Agraria, en él a~recerán
los nombres de los revolucionario que traicionaron a la revolución convirtiC-ndo~ en latifundistas a partir de la fecha en que ésta se hizo Gobierno.

l) Que se dote de tierra~ }' ai,m :i los núcleos de población que caN'zr-a,,
de ellas o no l:ts tengan en c:antidad suficiente para las necesidad s d

2a. Gobernador alguno qui7o cargar aJ débil presupuesto de su provincia.
ron una deuda agraria.

su población, tomándolas d la propiedades inmediatas, respetando
siempre la pequeña propiedad agrícola en explotación.

Por otra parte &lt;'ra necesario reglamentar los prt&gt; eptos constitucion~e
agrarios para lle\'nrlos a la práctica y puede decirse que desde que empez6
sa rcglamentaci6n que aún no tennina, la Reforma Agraria ha venido
evolucionando del brazo de la ineptitud y de la corrupción hasta llegar
aJ desastre que actualmente vi\'e el proletariado rural de iéxico.

2) Previendo el

limitaciones impuestas no bastaran para dotar a todo los camp inos que la necesitaran estableció la posibilidad de crear uevos Centros de Población
Agrícola en los que fuese posible acomodar a quienes no hubieran al~
canzado la dotación en los lugares que les correspondiesen.
ca.,;o de que la. tierras señaladas CO!'l la

3) Y todavía para llevar al limite la distribución del a!?T'O, dispuso 1a
extinción total de la gran propiedad y la creación tran itoria de la
mediana.

Para llc\"a.r a cabo la redistribución de la tierra, las leye reglamentarias
adoptaron el siguieme si tema, básicamente erróneo, que en seguida describimos en sus lineamientos fundamentales:
1) Los pueblos que hubiesen sido despojados de sus propicdade . podían
solicitar ·1a restitución de ellas.

584
585

�2) Los habitantes de los núcleos de población que no pudieran probar
el despojo y que carecían de tierras presentaban una solicitud a fin de
que se les dotara de las que necesitaban, ante el Gobernador de la
entidad federativa correspondiente.
3) Se mandaba hacer un censo agrario para determinar con exactitud el
número de habitantes carentes de propiedad agraria.
4) Con arreglo a ese número se proyectaba el ejido y se entregaba a los
peticionarios en posesión provisional. La definitiva se les daba por las
autoridades agrarias superiores: el Presidente de la República a través
del Departamento Agrario, con o sin modificaciones a lo realizado en
la distribución provisional.
5) En el procedimiento dotatorio, a partir del Reglamento Agrario e&gt;.-pe-

dido durante el régimen del Presidente Alvaro Obregón, se dio ingerencia a los propietarios afectados estableciéndose así, una especie de Juicio
Agrario ante autoridades administrativas (El Departamento Agrario)
en el que los ~des terratenientes hacían el papel de demandados y
los campesinos peticionarios de demandantes.
Aparentemente el procedimiento dota torio era simple y sencillo; pero en
la práctica para que los solicitantes recibieran tierras en dotación provisional,
transcurrían entre quince, veinte, treinta años y en ocasiones más. Esto se
debía y se debe:
a) A la falta de personal técnico suficiente. La proyección de los ejidos
está a cargo de ingenieros agrónomos generalmente y es lenta y complicada.

reas, el total sería de trescientas; pero como entre la fecha de la
iniciación del expediente respectivo y la de la entrega de la extensión
de tierra acordada transcurrían, como se ha dicho antes, veinte, treinta
y más años, ya para entonces la población necesitada de dotación era
de trescientas personas. A fin de no desairar a los 270 restantes y con
fines políticos, se les repartían a todos a razón de una hectárea, violando
lo dispuesto en el artículo 27 de la Constitución de la República que
ordena que se proporcionen tierras a los núcleos de población que las
necesiten "en cantidad suficiente para las necesidades de su población".

El ejemplo que hemos puesto de dotaciones de una hectárea, es optimista,
en la realidad hay numerosos ejidos en los que la parcela correspondiente a
cada ejidatario, es de un cuarto de hectárea ( nosotros visitamos uno, el de
San Juan Guelavia en el Estado de Oaxaca) y a veces menor, aun cuando
parezca increíble.
En el año de 1953 se publicó el Censo Ejidal de 1950. Había 17,579 ejidos
de los cuales 7,859 con superficies de parcelas comprendidas entre 4 hectáreas y fracci6n y 10 hectáreas; 4,860 con parcelas entre 1 y 4 hectáreJa.s y
3 874 con más de diez hectáreas por parcela. En el censo aludido se indica
que 175 ejidos carecen de superficie de labor y en 709, "cada ejidatario sólo
dispone de una parcela de menos de una hectárea".
Como se ve, el fracaso de la Reforma Agraria en 1950 era total. Se dice
que actualmente hay más de 25,000 ejidos; pero como no se detuvo la pulverización puede afirmarse que la mayoría de los núcleos dotados tienen
ejidos de parcela insuficiente, causa de la miseria que priva en el campo y
del éxodo de braceros.

b) La intervención de los propietarios en el procedimiento dotatorio favoreció la corrupción del personal técnico y burocrático, porque mediante gratificaciones, siempre altas, se retardaban. los trámites, se
proyectaban los ejidos sobre tierras de mala calidad o en extensiones
menores de las debidas fundándose en falsas clasificaciones de aquellas.
Se usaban también influencias con iguales o parecidos propósitos.

Pudo haberse evitado este desastre mediante una legislación adecuada;
pero las leyes agrarias y los Códigos que se dictaron de 1917 hasta la actualidad resultaron muy deficientes.

c) El retardo en las dotaciones provisionales produjo la pulverización de
los ejidos, verdadero cáncer de la Reforma Agraria. Las mencionadas
dotaciones se dictaban en favor de quienes las habían solicitado y de
los que en el censo agrario aparecían sin patrimonio alguno. Suponiendo que en un caso fueran 30 y que el mandamiento del Gobernador
fuese en el sentido de que a cada peticionario se le diésen diez hectá-

El mencionado precepto no dice que se dotará de tierras y aguas a los
habitantes de los núcleos de población que carezcan de ellas, sino a estos
núcleos que no las tengan en cantidad suficiente para satisfacer sus necesidades.

586

El error fundamental de la Reglamentación del artículo 27 constiturional
en materia agraria, consistió en que se apartó por completo de sus lineamientos fundamentales.

Ahora bien, el grupo de campesinos de un núcleo de población que carecen
de tierras es distinto del núcleo de población propiamente dicho, éste, tiene
587

�una vida y necesidades diversas que se proyectan hacia el porvenir y una
dotación que sólo tiene en cuenta a quienes necesitan tierras en un momento
dado, no cumple con la Constitución. la viola porque confunde dos cosas
inconfundibles. La dotación individual de tierras se agota en cuanto e cumple
y deja sin resolver el problema del núcleo cuyas necesidades varían con el
tiempo.

Al iniciarse el régimen del Presidente Echeverría, la Confederación Nacional Campesina Je presentó un anteproyecto de Ley de Reforma Agraria
que es la vigente ( 1979) y fue di cutido por un grupo de personas, del que
formamos parte, hasta con\'ertirlo en el proyecto definitivo que se envió al
Congreso de la Unión.
Logramos, no sin dificultades. introducir en el proyecto IO! articulas 220
y 269. El primero para detener en Jo sucesivo la pulveri?.ación de lo ejido
pues ordena que al concederse una dotación se considere no sólo a lo. peticionarios sino al aumento poblacional entre la fecha del mandamiento dotatorio y la d la entrega real de las tierras, y el segundo a fin de rehabilitar a
los que tengan parcela in uficiente ya creando Nuevos Centros de Población
Agrícola para llevar a ellos a parte de la población de los ejidos congestionados, o comprando propiedad
privadas para repartirlas entre los ejidatarios. Si se hubiesen aplicado estos preceptos activa y honradamente, la
Rcfonna Agraria estaría, cuando meno.. en vías de regeneración; pero los
ucyos Centros de Poblari6n Agrícola han sido un fracaso y en cuanto a
la comprc1 de propiedades privadas con objeto de rehabilitar ejidos de parcela insuficiente, ra sabemos a qué dieron lugar, según las cancla!osas
informaciones periodístic de los último año ( J977-78-79) .
Otro de lo problemas derivados de las desviaciones de Ja Reforma graria es el relativo a la titulación de las parcelas ejidales. El Presidente Manuel
Á\"ila Camacho qui1..0 resol\'erlo; pero us cola.boradore inmediatos del Departamento respectivo le dijeron que titular esas parcelas sería co a de cincuenta años y Je propusieron y aceptó que se expidieran a los ejidatarios
simplemente certific.ado de derechos ig,-ario que legalizan su participación
en el ejido correspondiente; pero no su derecho sobre parte determinada del
mismo, circunstancia que favorece una serie de abusos y mantiene al ejidatario prácticamente bajo la sujeción política del Gobierno.
En resumen, la situación actual de la Reforma Agraria es la siguiente. Hay
aproximadamente 25,000 ejidos, en su gran mayorfa, de parcela insuficiente
y de tierras de mala calidad. A e to se d be que un crecido número de ejidatarios o no las cultivan o las alquilan a quienes se dedican a acapararlas para

formar extensiones de explotación co teable. Otros emigran en busca de
trabajo hacia diversas ciudades y regiones del país, o a los Estados Unidos
de orle América en calidad de braceros.
De los que quedan en México, regular número de ejidatarios que poseen
parcelas de buenas tierras y de extensión suficiente, que disponen del crédito
necesario para cultivarlas, llevan una ,vida normal porque pueden cubrir
todas sus necesidades en forma modesta; pero la inmensa ma)·oría vegeta en
la pobreza o en la miseria más deplorable.
El Crédito grícola oficial que podría ayudar a resolver la cuestión agraria,
apenas llega aJ diez por ciento de lo ejidatarios y desde que se fundaron
los bancos que 1o otor an en 1926, ha sido un barril sin fondo en el que se
pierden millones de pesos cada año, por ineptitud y corrupción. El Pre idente Luis Echcverría se vio en el caso de condonar al Banco de Crédito
Ejidal un adeudo de nue\'e miJ millones de p os. 1
Responsables de este de astre doloroso de la Reforma Agraria son la demagogia la política militante y la corrupción. No s quiere titular la parcelas
ejidales con mira a la colectivi7.adón de la tierra en un futuro más o m nos
lejano &gt;' para mantener a los ejidatario bajo el dominio del Gobierno. Estas
no son conjeturas sin base pues en una entreví ta que celebró el General
Ignacio C. Enríquez con el General Call , entonces Pre idente de la República abogando por la titulación de las parcelas ejidales, le contestó "que
si daban títulos de propiedad de las parcelas a los ejidatarios, se C'onsiderarían
dueños absoluto de las tierras y al no necesitarnos no mandarían a pa,eo''.
En la cuestión ejidal, agregó es el mejor medio de tener controlada a esa
gente. con sólo decirles: ''si quieres tierra tienes que e tar con el gobierno·
que no e ·tás con el gobierno, pues no tendrás tierra". 2
Es necesario insistir en que el Problema Agrario de México e una cuestión
científica y técnica y que solamente podrá resolver e volviéndola a los cauces
con titucionales y aplicando honradamente, ciencia y t~cnica en su solución.
Esto resultaría e. tremadamente costoso y dilatado, pero los errores r las culp:lS
polítir-::is se deben pa!!ar en beneficio de la 1.ictima: Nuestra Patria.

' Véa§e ME ' DIETA v . 'fü;u, Lucio, El Crldito Agrario en México, Editorial Pornía,
S. A., 2a. cdici6n, 1977.
.,
.
• General c. Er,;RÍQUEZ, Ignacio, "Carta a Lázaro Cárdenas , pubh~da_ en Temas
Cont,mpor4neos Núm. 237, Instituto de Investigaciones Sociales y Econom1cas, A. C.,
año XX, Julio 15, 1974, p. 10.

588
589

�la administración, propietarios en corta escala de fincas rústicas y urbanas, o

sea rentistas de no muy considerable capital, de esta clase media mexicana

SALVADOR ALVARADO, SOCJóLOGO DE LA REVOLUCióN

Profr. ANTONIO PoMPA v PoMPA
Instituto Nacional de Antropología e
Historia

SALVA~~ ALv~o, en su monumental obra acerca de La Reconstrucci6n
de J.fexico,. analiza con singular penetración los múltiples problemas de
~éxi~o,. cast
hay uno _de ellos que escape a su análisis y nos dé su
dia?11ostico sugmendo terapia; en esta ocasión haremos enfoque al problema
SOCial, te~ qu_e tant~ preocupó a Alvarado, quizás más que muchos otros
que tamb1en exigen pnmacía.

~º-

-~alvador Alvarado, en la parte segunda de su referida obra, tras análisis
cnt_1;0 como se verá por el recorrido que hagamos en los textos de este
soc1ologo de la Revolución, nos dice que en la República Mexicana están
perfectamente deslindadas estas tres clases sociales que é) Jlam .
·
l
b ·
a. prunero,
case . ªJªi segundo, clase media; tercero, clase alta. Acerca de la clase ba'a
n_os dice que corresponde ª. esta primera designación el peonaje de las ~a~
cien~as que forma un considerable porcentaje del pueblo mexicano y que
proviene en su mayoría del grupo indígena, los artesanos no ilustrados que
abundan en las ciudades, y los domésticos.
La clas~ media, dice que comprende dos grupos perfectamente definidos,
Y que clasifica de esta manera: clase submedia, compuesta por los obreros en
general, por lo~ artesan?s que se han ilustrado algo, por los trabajadores de
obras fe~ocai;ile:as, mineras, industriales y agrícolas, en las que se requiere
p:ep~c1on , te~ruca eleme?tal; los agricultores en pequeño y los empleados
publicas de ínfima categona, tales como guardias fiscales, celadores de aduanas, etc.
La_ clase media la define ~ro~iamente de esta manera: está integrada muy
especial.mente por los profesiorustas, comerciantes, industriales, empleados de

590

salen los médicos, los abogados, los ingenieros, los hombres de negocios, literatos, periodistas, diputados, senadores y en general, desde los escribientes
de la Secretaría de Estado, hasta los Ministros y Presidentes de la República,
la oficialidad y jefes del ejército generalmente provienen de esta clase media
que con la submedia, forman el mejor elemento nacional de trabajo, capacidad
y facultades evolutivas.
Luego nos define dentro de su concepto lo que es la clase alta; está formada
-nos dice- por los industriales y comerciantes que se han hecho ricos en
regular escala y que forman la verdadera clase capitalista de México, con
numerosos extranjeros entre ella, los grandes terratenientes, las familias de
abolengo, cuyo capital se ha ido mermando con el transcurso de los años;
entre la clase capitalista de esta clasificación y la clase media adinerada, hay
diferencias tan poco sensibles que escapan a una rigurosa especificación. No
así la llamada aristocracia mevicana, dentro de cuya clase mal llamada
aristocrática, se reclutan muy particularmente los elementos enérgicamente
renuentes a la Revolución, sin incurrir en error, diríamos que esta clase es
esencial.mente consumidora, mientras que todas las demás son productores o
laborales, no incurriríamos dentro de las modernas concepciones sociales al
designar a esta clase aristocrática, con el poco envidiable título de parasitaria,
lo mismo se encuentra en la ciudad de México que en las capitales de la provincia y en poblaciones de mediana importancia, todo depende de la mengua
que vayan sufriendo los caudales hereditarios de que disponen, en donde con
mayor fuerza destaca esta clase social, es en la ciudad de México, en Guadalajara, en Puebla y Mérida, en nuestro estudio la designaremos con el mote
de aristocrática, para diferenciarla de la capitalista, que también es laborante
y productora.

En cada una de estas clases sociales encontramos vicios y cualidades, que
en mayor o menor escala van siendo modificados por la civilización, por la

cultura que cada grupo va adquiriendo, así por ejemplo, en el grupo indígena
se advierten cualidades de valor, abnegación y resistencia, que apenas se compaginan con su docilidad proveniente de una larga servilitud y con las pésimas
condiciones de vida que llevaron. Tiene en cambio numerosos vicios por falta
de educación, siendo entre ellos los más notablesi el de la apatía, la holgazanería y la afición a las bebidas embriagantes. En la clase submedia y media,
se advierten cualidades de inteligencia, imaginación, gran adaptabilidad para
el trabajo, desinterés, valor, entusiasmo, pasionalidad y en cambio se advierten
como consecuencias de una defectuosa educación, una sensible falta de

591

�carácter, ausencia del sentimiento de responsabilidad y noción algo confusa
del deber. In istimos mucho, que esto proviene por falta de educación, dada
nuestra mala organización social. En la clase capitalista ha • cualidades de
energía r tenacidad para el trabajo, a í como algunas tendencia de nuestro
acaudalados a caer dentro de la pa ividad aristocrática una vez llegados a
cierta altura. Sobre esta clase pesan algunas responsabilidades, que en su
tiempo haremos observar por la ninguna participación que han querido
tomar rn eJ mejoramiento colectivo, no obstante que sus miembros disponen
del pmncr elern" lfo p ra llrv:1rlo al cabo, el dinero, preferimos -:m:, 'Ir..
de hablar aquí de la clase aristocrática por temor de que no hallare sino
defectos de los mcno.s disculpables. Luego nos dice Ah-arado cómo \'ive
nuestra clase baja, cómo ha captado él Ja forma de vivir de este grupo humano
de mexicanos, y él se hace esta interrogante: ¿cómo vive nuestra d~e bnja?
y responde, en el mayor desvalimiento, antes de la Revolución, a cu1o triunfo
armado hemo asistido, y cuya consumación en el campo de la reforrnarión
nacional, apenas hemo ' comenzado, el peón de nuestros campos vivía prácticamente en la esclavitud, era una unidad de trabajo, con la que nunca s
contaba para que participara en los asuntos que afectaban a toda la colecti\'idad, habiendo sido léxico, en us primeros tiempos un país netamente
agrícola, no agricultor -entifndase bien-, sobre la riqueza natural d h
tierra que halló el conquistador, apoderándose de grnndes e.·dension~, que
han venido constituyendo, en sus ramificaciones y us di\iiones suc ivas, los
actuales latifundíos. Esa clase latifundista, era la clase directora, legi ladorn.
gobernante, y en consonancia a sus apetitos y a sus particulares interese .
creó ·l medio social en que vino a dcscnvoherse la clase humilde, e~cl:wos
de hecho r por derccl10 ante ele la independcnria, y esclavos de hecho r
por indiferencia. por ignorancia, por ignorancia de otra condición social
meno mala, despu '• de nuestra emancipación politica. El peón de los cnmpos
(¡ucdó siempr · sujeto al señor de Ja tierra, de quien era deudor. y que siempre
procuró mantenerlo en la ignorancia~ para conservarlo sometido }' parie1 tí'.
Dice un notable
ritor norteamP.ricono, que ::isí como en el sur de Jps
E tado· nidos hubo cscla,istas humanos, que lograban con su omportamiento, que los e davos mismos no descaran la libertad, a í hubo en . !éxico
terrateniente· que fueron tau paternale para su peon , qu é. t no ~
resistían de la ~rvilitud real en que vi\ían, y que les parecía natural y
oportable, máxime cuando no conocían otro gfoero de ii:.111, sus ~ne-e. tr
la habían soportado, y ellos no habrfan de entirse. por in piració11 prop ia,
descontentos con un orden de cosas, en que nada lesionaba su atrofi Ad . . o
quizás rudimentaria sensibiHdad, u necesidacle. materiaJe
taban cuhiems,
una choza en qué pernoctar, unas cuantas varas de manta para cuhrir sus

desnudeces, un sarape para resguardarse del frío, un sombrero de palma, un
ar de sandalias o huaraches que era Ja indumentaria total del hombre, un
p
.
la h abº1tac1on,
.'
rebozo completaba eJ guardarropa de la mu1er;
era al
. go
h6rrido, un cuartucho infecto que servía para ~odo, alcoba, comedor, cocma,
por todo menaje de cocina, por todo menaJe unos cuantos taburetes de
tosca madera y unos petates, por todo menaje de cocina, unas cuantas ollas
de barro unos cuantos jarros y un metate, un comal y un bracero, y la
familia del peón, Ja india y los chiquillos desnudos, suc~, ine~itablemente
abandonados a su suerte, ,·ivían alegremente en su pocilga, a_lunentándose
con maíz y chile, y con unas cuantas plantas y hierbas, _queli~es, nopales,
verdolagas, que la pródiga naturale7,a ponía a su alcance, sm ~ que recogerlos del terreno inculto, para llevarse esta vida, más que sufJCJentes, eran
los 37 centavos de jornal que eJ pe6n de ...engaba al día y que it1evitablemcntc iban a caer en la tienda de raya de la Hacienda, una mínima p~rte
en pago de los menesteres y alimentos, y otra gran parte en pago de bebidas
&lt;'mbriagantes de la peor especie, aguardiente y pulqu~. Hemos e_s~do hablando en tiempo pretérito, mas este es un error, esas m1 mas _cond1~1ones prc,·alccl'n en mucho, en la actualidad. Alvarado con estas cons1derac1ones trataba
de lograr despertar en el peón, nuevas exigencias que antes le eran desconocidas, pero nada hemos hecho ha~ta este mome~t~, por co~pensarlo en la
pérdida de aquelJa que para él era una felicidad, felicidad de ongen netamente
irracional, y que por tanto no podía prolongarse en aquellos ~res que, po~ ~
solo hecho de ser hombres, estaban en la obligación de rendir a la colectiv1tlad el servicio que de ellos reclama la sociedad. Pernútasenos ~guir hablando
&lt;le la \;da del peón, como si fuese algo pasado, esto nos da oe~o. consuelo,
nos forja la ilu ión de que ra han sido remediadas aquellas condmones; con
frecuencia se \Cía al peón emprender la marcha hacia otras regiones en
lmSt·a de trabajo. la abundancia de bra7.os en una hacienda, el hecho de _ser
clc.\pe&lt;lido por el mayordomo, la suspen.ión de tr~bajo ~n una mina, la pr.rd,d~
de una cosecha, cualquiera de las muchas contingencias a que qu:daba e. ·
puesto, hacían que el peón y su familia emigrar:111 en busc~ de meJor suerte
¡ or otro lado, allí iba la doliente caravana a pie por caminos, por ve~das,
sin aberlo ellos mismos a dónde se encaminaban, empujados por la fatalidad,
&gt;" llevando a cuestas todo lo que les pertenecía. el hombre con un bulto be:!&gt;o
con el sarape r conteniendo las cazuelas, ollas, metate y harapos de_ la _familia,
la mujer llevando a cuestas, y o teniendo por el rebo7.o, al chiquillo que
todaYÍa no podía caminar, y en las manos las canastas con la provisión )'. les
trasto• menudos, allá van con su menudo trote, silenciosos, melancóhc~,
mansos pacientes, deteniéndose junto a un riachuelo para echar unas tortillas y pasar la noche a la luz de las estrellas, y reanudar la marcha a las

592
593
hwnaniu.-38

�primeras luces del día siguiente, en una peregrinación de muchas leguas: allí
donde encuentran trabajo se detienen, allí se arrumba en un jacal, ni menos
ni más cómodo que el que acaban de dejar, allí vuelve a la misma vida
vegetativa e inmutable. Hay regiones insalubres del país, donde los jornaleros
escasean, a fin de ir llenando los huecos que en las filas de Ja peonada va
dejando el clima, se organizan expediciones de contratistas de trabajo, o enganchadores, que recorren la zona del país donde falta trabajo, celebrando
arreglos fantásticos con los peones, para llevarlos a la zona mortífera, el peón
se siente seducido por una posible mejoría, y emprende la jornada siempre
acompañado de la mujer y de los hijos y de todas sus propiedades.
No queremos hablar de la vida que allí hace el peón de la mesa central,
bástenos recordar que la deportación a esas regiones, fue en épocas del general Díaz un castigo, con la correspondiente pérdida de libertad, cuando el
peón abandonaba definitivamente el campo, y se queda a vivir y trabajar
en las ciudades, comienza para él el verdadero calvario de su existencia. Es
cierto que el haber que obtiene en las fábricas, es superior al que obtiene en
el campo, pero en cambio, la vida en la ciudad es más cara, los alojamientos
más caros y no menos incómodos que los del rancho, y las condiciones de
salubridad son mucho peores que las que él gozaba al aire libre en pleno
contacto con la naturaleza, la civilización lejos de mejorar Jas condicion s
de la clase más humilde, las ha empeorado, la aglomeración en las ciudades,
ha traído como consecuencia, una exacerbación de las condiciones antihigiénicas en grado superlativo, que hacen a la mortalidad media en México algo
espantoso, sobre todo en la infancia, los vicios citadinos hacen fácilmente
presa a los antiguos jornaleros, la criminalidad como producto del alcoholismo
recluta sus más salientes y primitivos personajes, entre esa clase arrabalera
que no encuentra más comercio espiritual, ni más distracción deportiva que
la aglomeraci6n en Ja taberna y la esgrima del puñal homicida. La clase
baja en las ciudades, no tiene oportunidad de un mejoramiento material,
sino cuando se dedica al servicio doméstico, allí come mejor, se abriga y se
protege y algo se instruye con el trato de clase mejor acondicionada, pero
la servilitud sigue siendo la misma, para cada quince días de constante trabajo, unas horas dominicales de paz y descanso, especialmente la mujer de
la clase humilde, encuentra más en armonía con su sencillez y pasividad el
servicio doméstico, que el obrador. Tal vez a grandes razgos, sin que hayamos
pretendido hacer un cuadro lleno de colorido, la vida que hace nuestra clase
humilde sometida a la esclavitud material, llena de supersticiones y falsas
concepciones del deber y del derecho. En nuestro concepto, esa clase baja,
es perfectamente redimible, basta para elJo, no dejarla totalmente desvalida,
velar por elJa, aun cuando sea, desde el punto de vista de la conveniencia,
594

tomando en cuenta que es la unidad de trabajo de que necesariamente habremos ele hechar mano, y como directamente provienen su gran mayoría del
grupo indígena, entremos de lleno en el terreno reconstructor, preco~an~o
las ideas que abrigamos respecto a la reconstrucci6n del problema del mdio,
tal y como lo hemos visto.
Un enfoque por demás interesante, hace este sociólogo mexicano al exponer
el problema del indio, desde el punto de vista de la educación, nadie sabe en
verdad cuál es el número exacto de indígenas puros o de indígenas me-.lclados
que existe en el país. Lo que a nadie puede escapar, es que esa población
constituye un magno y serio problema para la nación, hay quienes afirman
que son tantos millones, en tanto que otros creen que llegan a más, cono•
eiendo la manera defectuosa de hacer el censo en nuestro país, y la repugnancia que el indio siente para ser inscrito en lista o padrón alguno, se
comprende cómo nunca ha sido posible asegurar el número exacto de indígenas
con que contamos. El problema consiste en transformar toda esa enorme
energía latente en fuerza productora, en hacer que cada indígena de los
nuestros, se civilice y mejore su actual situación, para que sea un elemento de
producción, y un factor de trabajo en armonía con las necesidades de la
época, es decir, por todo el peso de sus deberes y todo el bagaje de sus derechos.
Ya hemos hablado someramente de la situación de esa raza o de ese grupo
de nuestro país, su miseria, su atraso moral y material, están a la vista de
todos en las ciudades y en los campos, a lo largo de las vías férreas y a los
márgenes de los ríos, y en donde quiera que se les encuentre. ¿ Cómo aumentaremos la potencialidad de ese grupo humano?, ¿ cómo transformaremos
a los actuales indígenas en activos agentes de progreso?
Desde luego debemos pensar, cómo lograremos mejorar las condiciones
económicas del pueblo, pero es el caso que, sin la previa educación, no es
fácil lograr el mejoramiento económico, y sin éste, no se puede desarrollar
la obra educacional. A resolver ese círculo vicioso tienden estas páginas, o
tiende este estudio; el plan educacional que en seguida trazaremos está tomado de la verdad, basado en la experiencia obtenida en otros pueblos, y
tiene este sello de confianza, la de que alcanzaremos mejores resultados,
porque nuestros indígenas son inteligentes, y con quienes hemos hecho experiencias a que nos referimos.
Si logramos duplicar la capacidad productora de nuestros indígenas, habremos dado un paso inmenso en el camino de nuestra reconstrucción. no perdamos de vista, insistimos, la inmensa ventaja de que nuestros indígenas son
inteligentes y bastante civilizados, con quienes se han seguido procedimientos

595

�educativos que detalladamente expondremos, y que nos dan una franca esperanza, Muchas _ocas_iones_ hemos tenido oportunidad de admirar la sagacidad,
la agudeza, la mtehgenc1a, la paciencia y la industria de nuestros indígenas.
En el interior del Estado de Chiapas, todavía puede verse en San Cristóbal
de las Casas y en Comitán, infinidad de objetos útiles, curiosos y artísticos
que fabrican los indígenas. Estas mismas manifestaciones de habilidad se
producen en México, en Oaxaca y en casi todos los estados de la República·
es sorprendente cómo el indígena de estos lugares, comprende todo lo qu;
se le ~nseña, quién no le ha visto en las plantas eléctricas y en las fábricas,
m:ine1ando, al poco tiempo de aprendizaje, las máquinas más complicadas,
millares de veces nos ha ocurrido encontrar indígenas mucho más inteligentes
que muchos de nuestros mestizos, especialmente en Chiapas y en Ja región
del Isbn.o que pertenece a Oa.uca y recuerda Alvarado de la manera más
grata, las comisiones de indígenas de la sierra de Oaxaca que bajaban a Sao
Jerónimo a hablar con él sobre asuntos de sus pueblos, con qué clarividencia
presentaban sus alegatos, y qué sagacidad desplegaban para contestar; alguno
hubo, que con gesto varonil y sereno contestara en nombre de sus acompañantes, "si se pretende hacer eso, nos haremos respetar por la fuerza, el gobierno no tiene ningún derecho a mezclarse en nuestros asuntos municipales".
De esta gente se puede hacer todo lo bueno que se quiera son diamantes
sin pulir, y hay que pulirlos; de los indígenas que conozco,' puedo asegurar
que el más enérgico e inteligente es el oaxaqueño, sin que deje yo de darle
un lugar prominente al indígena de Chiapas, con excepción de algunas ramas
el indio y el mestizo de Chiapas, son susceptibles del más alto grado d~
desanullo; "Siempre admiré la inteligencia y la serenidad del chiapaneco en
los comb~tes -nos afirma Alvarado-, no era el valor ciego del yaqui, sino
el ~a~qwlo ~onsciente del_ hombre civilizado; no deseamos extendernos porgue
sena mtermmable la sene de citas que podríamos hacer, tantas han sido
r.ucstras perturbaciones y tantas enseñanzas hemos podido sacar de ellas".
Nuestros indios -repite-, son un inmenso criadero de diamantes en bruto
hay que tallarlos, para que ingresen con su verdadero valor, al haber sociaÍ
de nuestra patria: Juárez, Altarnirano, Ramírez, que hablen ellos, si nosotros
no sabemos hacerlo.
Hace Salvador Alvarado, unas consideraciones sobre la instrucción rudimentaria para los indígenas, y nos pone esta cita: Hace poco llegó a nuestras
manos -nos dice- un libro del señor ingeniero Alberto J. Pani, recientemente publicado con el título de Una encuesta sobre educaci6n pública, en el
que reúne todas las cartas que le fueron dirigidas con motivo de su_ folleto,
La instrucción rudimentaria en la República, y en él, incluye también algunos

596

folletos sobre el mismo tema, y algunos artículos publicados en la prensa,
nótase la absoluta falta de alusión a otro trabajo producido sobre el mismo
tema, y con el mismo motivo por el profesor Gregario Torres Quintero, y que
muy bien pudo haber figurado al lado de los otros, si se quería dar al asunto
toda la importancia que merece. El libro del señor Paní tennina con un
trabajo del licenciado Ezequiel A. Chávez, a manera de conclusiones finales
que suscriben también al doctor Alfonso Pruneda y el señor Paulino Machorro
Narváez. Desde luego hay un interesante trabajo del señor licenciado Chávez
que no debe estimar.;e como un resumen de las diversas opiniones emitidas
en el cuJso de la obra, sino como un estudio nuevo, bien meditado que difiere
totalmente de aquéllas, hay en esas conclusiones algunos puntos de conpcto
con las ideas que sustentaremos en las líneas posteriores, y así nos complacemos en conseguirlo, pensando que no estamos solos en nuestra brega por
una reforma profunda de nuestro sistema escolar; el libro carece de importantes rectificaciones que el profesor Torres Quintero hace al folleto del
señor Pani. Este trabajo de Torres Quintero fue presentado al señor José
María Pino Suárez, quien no tuvo tiempo de llevarlo a la práctica como
quería, pero después se tradujo en un hecho que fue el primer esf uer1.o para
fundar 5,000 escuelas federales en el territorio de la República, pero nótese
que esa fundación, de 5,000 escuelas, promovida durante el régimen del
General Victoriano Huerta, no fue al fin de su agrado puesto que en un
momento hechó por tierra aquella obra iniciada con tan buen auspicio; las
renuncias de Vera Estaño! primero, y después la de Torres Quintero, señalaron
el final de aquel hermoso sueño de rehabilitación del indio.
Hoy tenemos que insistir sobre el mismo tema, las escuelas rudimentarias
eran imperfectas sin duda, entre las opiniones publicadas por el señor Pani,
figura la del señor Agustín Rivera y San Román, docto sacerdote, muy conocido por sus ideas liberales, en ellas se lec: "opino que a pesar de tantas
dificultades, se acometa la empresa, porque dice Horacio, que el que comienza
una empresa, tiene la mitad de lo hecho, tal es la cuestión, comenzar, es el
cine1ienta por ciento, el perfeccionamiento vendrá después, si ante esta magna
obra nos detiene el escriípulo, de que la escuela rural ofrecida al indio no es
perfeeta, corremos el peligro de aplazar indefinidamente aún, la iniciación
de ella, toda obra buena ha tenido humildes principios". No reducimos nuestros deseos a una escuela simplemente de leer, escribir y contar para los
indio , por lo que expondremos enseguida, se comprenderá, que vamos más
lejos que el núcleo de opinantes que escribieron en el libro del señor Pani,
sin embargo, una cosa es enunciar un ideal, y otra indicar la realización de
ese ideal, el ideal marca una dirección, es una luz que señala el camino hacia
la cumbre, para alcanzar la meta es preciso emprender la subida como se

597

�pueda, a pie, en burro, a caballo, en ferrocarril o en aeroplano, debemos ser
hombres de acción y no simples teorizantes.
Más adelante, Salvador Alvarado, insiste en la necesidad de educar al
indio, nos creemos dispensados, desde luego, de preconizar la educación
del indio con rimbombantes parrafadas, han abusado tanto de este tópico los
politicastros, que no queremos ni por un momento parecernos a ellos, el que
quiera conquistar aplausos o popularidad, baste con que hable de la redención
del indio, y sea para acreditar una plataforma política para embaucar a
sencillos gobernantes o para batir el récord de progresista en un congreso
pedagógico, ya estamos cansados de tanta logorrea retórica en favor del
indio, y sin embargo, el indio está allí, estorbando el progreso de la patria,
pero él también es parte de la patria, no podemos hacerlo a un lado, no podernos aniquilarlo, como hicieron los colonos ingleses con los pieles rojas o
los búfalos, para después reunir piadosamente los rebaños de unos v otros
y poblar con ellos las reservaciones de los parques, tampoco podemos fundar
la República sobre un cimiento o capa de esclavos, el indio por sí solo constituye uno de nuestros más hondos problemas, necesitamos transformarlo en
eficiente elemento social, va en ello nuestro futuro, todo nuestro destino como
nación, para ello no tenemos más que un medio evidente, la educación. No
creemos en la omnipotencia de la educación, pero tampoco podemos renunciar
a ella, nos desarmaríamos, cruzamos de brazos sería un crimen, al contrario;
es necesario obrar, y obrar pronto, pero al hablar del indio, no nos concretamos solamente a la educación escolar, su redención no está en enseñarle
a leer, escribir y contar, etc., está en algo más, está en el trabajo, en el trabajo
inteligente, en el trabajo intenso, está sobre todo en mejorarle su vida
física, intelectual y moralmente; está en curarle del mal de la embriaguez,
el indio es un elemento productor, un elemento económico, pero es preciso
que lo sea de un modo consciente, no es ni debe ser una máquina, es un
hombre. debe ser también un ciudadano, debe ser un ciudadano que trabaje
con eficiencia, para su bien y para la comunidad, debe ser un ciudadano
que posea siquiera el mínimum de ilustración que corresponda al común de
los habitantes de un país civilizado, debe vestir mejor, debe alojarse mejor,
debe comer mejor, debe saber leer, escribir y contar y las demás menudencias
de nuestro programa escolar hoy en uso, mas no es del programa de lo
que debemos preocuparnos mucho, como lo hacen todos los que opinan respecto a la instrucción rudimentaria, desde el señor Pani, hasta el último,
siguiendo el vicio de todos nuestros reformadores escolares. El mismo programa
puede servir en manos de un maestro para embrutecer al discípulo, y en
manos de otro para elevarlo.

598

El elemento vital no está pues, en el programa que puede ser teóricamente
bueno, sino en el maestro, si el maestro es bueno, no importa que el programa
sea deficiente, él le dará vida.
El éxito bueno o malo de una educación, no depende del mayor o menor
número de materias elegidas para elaborar un programa, cada maestro, cada
inspector, cada jefe de educación, cada gobierno, cuando piensan en reformas
escolares, creen que el problema es de aumento de materias, debido a ese
afán, nuestros programas alcanzan dimensiones kilométricas. Esas reformas,
por otra parte muy discutibles, son s6lo externas, lo más importante es el
método y más que el método, el espíritu de la educación, mientras más largos
son los programas, más trabajo para la memoria, dan pávulo a nuestra enseñanza memorista, los maestros comprendan que no pueden desarrollarlo sino
verbalmente. La enseñanza experimental y práctica demanda mucho tiempo,
y ellos no puf'den perder el tiempo, es necesario hablar mucho, repetir mucho,
leer mucho, exigir mucho, si no, ¿ qué van a saber los niños sobre exámenes?,
¿qué van a saber los indígenas sobre reconocimientos?, es necesario pues que
nuestras escuelas, y en las de los indígenas especialmente, se reduzcan los
programas únicamente a lo fundamental, el resto de la enseñanza debe ser
en forma de trabajo, no s6lo realizado por la agencia escolar propiamente
dicha, sino por otras agencias que concurran al mismo fin, y sería aquí el
lugar de entregar en largas, aun cuando oportunas y necesarias, refle.'tiones
sobre la manera de educar eficientemente a nuestros indios.
Tenemos la seguridad de que estas aseveraciones tan largas, como interesantes, habrán hablado mucho, con bastante eiocuencia como lo hicieron
Demóstenes o Cicerón, a través de ellas, notan ser fragmentarias, se puede
ver la génesis de un programa completo para la educación de nuestros indios,
no para realizarlos dentro de las cuatro paredes de un mal salón escolar de
piedra o madera opaca, sino con mayor empeño fuera de aquel salón, aun
cuando éste estuviera equipado con todos los elementos materiales de la
última moda, la elevación de nuestros indios y aun la de nuestros mestizos,
no está en la educación libresca e intelectualista de nuestras viciosas escuelas,
la escuela del saber, debe ser sustituida por la escuela de la acción, leer,
escribir y contar nada valen si no se usan, enseñar a vivir mejor, esto es lo
que importa. ¿ No estamos cansados de ver pueblos y aldeas con escuelas
desde hace medio siglo, que permanecen invariablemente en el mismo estado
de atraso y sin que hayan sufrido la menor modificación y hay quien ose negar
que esas escuelas, esos maestros, esos libros y esas lecciones orales, han fracasado por completo? queda mucho por responder.

599

�Hemos seguido el pensamiento de Alvarado en este problema fundamental
de México, sin que discrepemos en su planteamiento y sugerente solución, la
clave está en educar al indio, como un deber nacional, esto engendra en el
campo dos problemas, el agrario y el educativo, si llegamos a resolverlos,
habremos resuelto un gran problema de Mé.'Cico; mas para resolver esto dos
problemas, no basta la instrucci6n, se necesita una intensa acci6n social y
económica que ejerza su influencia constante sobre nuestro indio, y sobre nuestras clases económicamente insolventes.

RESPUESTA JURIDICA A LA GUERRA ENERGí.TlCA

Dr. ALDo

ARMANDO

CoccA

Presidente del Consejo de Estudios Internacionales
Avanzados, Miembro correspondiente en la Argentina de la Academia Internacional de Astronáutirn
(París).

I. PROBLEMATICA JURlDICA ANTE LA "GUERRA ENERGí.TICA".
EL DECENIO CONCLUIDO se ha caracterizado por una nueva forma de guerra
-en su sentido propio de. disidencia llevada al extremo- que parece no
quedará aislada. Se ubicaría como precedente de otras próximas, como la
guerra de los recursos renovables, es decir, de las materias vitales para la
subsistencia, comenzando por los alimentos. Es una guerra sin ocupación
territorial, pero con efectos económicos más completos, dado que abarca a
la comunidad civilizada por entero. Tal disidencia -que ha superado hace
años la etapa de crisis- no parece anunciar una paz previsible; por el
contrario, cada día se muestra más agresiva. Se ha extendido ya por un
periodo que superó el de la I y la II Guerra Mundiales; y no se atisba
siqujera una tregua. Se trata de una guerra que tiene su término o su fin
en sí misma. El arma empleada es un recurso no renovable, que se agotará
en los próximos veinte años, o antes. Este hecho parece alentar la dureza de
los países productores de petróleo, como si pretendieran en el curso de una
sola generación tomar el predominio económico mundial.

¿ Qué han hecho las naciones, en su inmensa mayoría agredidas por la
guerra energética?

Han celebrado consultas, reuniones internacionales y regionales, se han
unido en organizaciones que responden a sus necesidades e intereses energéticos, han trazado planes y contraofensivas internas e internacionales. . . Y

600

601

�han recurrido, entre las soluciones que impone la angustia, a la peli rosa
proliferaci6n de reactores, por ahora pacíficos, de energía nuclear.
Ha faltado previsi6n para contrarrestar la rápida acción de los productor
de hidrocarburos. Se ha querido di imular la enorme importancia que tiene
para la comunidad civilizada esta derrota económica. Y falt6, sobre todo,
la ran estrategia internacional, la única que en el mundo interpenetrado de
hoy, puede anunciar la superación de la gran disidencia. Por encima de todas
las soluciones tibias, panaceas de corto alcance y efecto, ha de pen a.rse en
Ja solución final Ha faltado, en definitiva, grandeza en la acci6n.

Así lo entendimos en 1976, cuando, lurrio de participar en un diálogo
que organizamos por convocatoria de la Universidad acional de Córdoba
en l 975, sobre los aspectos internacionales de la utilizaci6n de la energía
~obr decidimos, en nuestro carácter de Representante Permanente de la
Argentina ante la Comisi6n sobre la Utilizaci6n del E.~pacio Ultratcrrcstre
con Fines Pacíficos de las Naciones Unidas, llevar la cuestión al más alto
organismo político. Así también la comunidad jurídica competente, escuchó
en Ginebra, en el XV Periodo de Sesiones de la Subcomisión de Asuntos
Jurídicos del COPUOS, nuestra e:-..'J)Osición y el 25 de mayo de 1976 se conoció
nuestro trabajo "ProbJel}las internacionales que surgen de la explotación de
la energía solar y otros tipos de energía conexos·•. Este trabajo, por haber
r&lt;'cibido eJ apoyo de muchas delegacioues, a pesar de no corwponder a ninguno de los asuntos que trata el temario de dicho 6rgano de las raciones
Unidas, fue publicado como documento de la Asamblea General, pocos días
después, el 9 de junio de 1976, bajo el c6digo A/ c.105 /L.91. Ante ese
cenáculo de expertos legales, que habían ganado la gran batalla del Derecho
frente a la técnica y a la política con la conclusi6n del Tratado del Espacio
d 1967, y lo otros instrumentos internacionales que le sucedieron, se llevaron
las siete conclusiones del 16 de agost1J de 1975 obtenidas en Córdoba. En el
documento a entino se lee: " e-ría alentador para quien s han participado
en la elaboración de estas conclusiones verlas convertidas en principios del
tlrrccho e:;pacial. Aunque, en nue tr.1 condición de juristas, debemo ser
rautas r prudentes, no podemos dejar de expresar un alto grado de optimismo frente a los enormes beneficios que se derivan de la utilv.ación de la
energía olar. El optimismo se debe no s6lo al hecho que cualquier cue tión
que se trate en el marco del derecho espacial tiene una sólida base de conocimientos científicos y ofrece oportunidades para el mejoramiento de Ja
coexist ncia internacional en. una dimensión desconocida hasta el Tratado
de 1967 sobre el espacio ultraterrestre, sino también el hecho de que diariamente
reciben informaciones como ' ta: "La radiación solar qu llega a la

Tic&gt;rrn es 30,000 ,·eces mayor que el total de la energía actualmente u ada
por el hombre en la industria (16 billones de \'atios). S gurnmente, nue ra
enorme capacidad reativa y tecnológica podrá usarla como energía potencial
y entonces el si tema vital que sostiene nuestras industrias durará tanto como
el Sol" (Doc. /AC. 105/L. 91, p. 13).
En la reunión pi naria de la Comisión del Espacio de las aciones Unidas,
celebrada en Nueva York en agosto de 1976, nos tocó también presentar el
documento de trabajo y entrar en el debate de la cuestión. Las actas con
las versiones completas de esas intervenciones representan hasta el presente
la más amplia discusión en la ONU de los aspectos jurídicos y políticos de
la materia.

E te esfuerzo de la Argentina no fue suficientemente apoyado en ese momento y no figura, a pesar de que las consecuencias de la hostilidad energética on c da día más agudas, en la agenda de las Naciones Unidas, en el
ternario de asuntos altamente prioritarios de la Comisión del Espacio Ultraterrestre.
Estamos persuadidos de que todas las estratenfas intentadas hasta el presente son débiles e impropias. Por ello insistimos en que el foro c¡ue debe
nrordarle preferente atención es la ONU y, por ser el derecho del espacio
el que habrá de dar, también en esto, la solución anhelada, en el COPUO..
o se tuvo la decisión requerida en el e5CCJlario internacional que, recalcamos, es el propio, ni en el ámbito interno y regional. Si el Estado o Estado
más directamente perjudicados, hubieran tenido la decisión que llevó a crear
la bomba atómica y los capitales que se pusieron al servicio de esta idea
d tructora, la crisis energética se hubiera superado en menor tiempo que la
JI Guerra Mundial y a menor costo que la bomba atómica. Lo lamentable
e que el mundo entero comienza hoy a reflexionar que la paz económica,
la paz en definitiva, no se logrará como en 1945 con una explosión nuclear,
sino con la "revolución solar", que unirá a todos los pueblos del planeta, en
lu(!'ar de separarlos y destruirlos.
El conocido trabajo del físico Amory Lo\·ins Energy Strategy: The Road
Not Taken? publicada en la revista británica Foreign Alfairs (Octubre, 1976)
enfoca la solución energética tomando alguna de estas dos sendas: la " nda
dura" que, luego de la era del petróleo y del gas, prevé sistemas energéticos
en gran escala y "arcano ", tales como reactores reproductores, aparatos de
fusión nuclear no concebidos todavía, enormes estaciones espaciales que
recogerían electricidad del Sol e irradi::uí.an el fluido a la Tierra en forma de
micr ondas. Y la otra, la "senda suave", que comienza con la
en·a de com-

602
603

�bustibles fósiles, para ganar tiempo y no recurrir a nuevos reactores nucleares,
sino a fuentes renovables }' benignas, principalmente lo rayos solares y otros
productos relacionados con el Sol.
Las reflexiones de Lovins, que alcanzaron resonancia por haberse con\'ertido en el núdeo de los debates arerca de los planes energéticos de Jos
Est.1do Unido, son correctas. Lo que él llama "senda .suave" preferimos
denominarla "revoluci6n solar", por oposici6n a la "senda dura", que es la
actual guerra energética. Pero a juicio nuestro ofrece una fisura, aunque
más no sea en su concepción mental y es la de haber separado una misma
eneig-ía, la solar en dos sendas y sobre todo el haber colocado en la "senda
dura" a la energía obtenida en el espacio por medios de la tecnología espacial. Si hubiera pensado en el Derecho no existiría esa fractura. Tal \·ez lo
que preocupa en su calidad de físico es la irradiación de electricidad a la
Tierra por microondas. También ello nos preocupó como juristas y lo dijimos
ante el foro mundial: "En el documento elaborado por la Secretaría (de J~
acioncs ni das) se hace referencia a las microondas y se dice que ese medio
para enviar la energía transformada a la Tierra no produce efecto alguno
en Ja atmó fera misma, pero que es mene ter estudiar y determinar lo·
fectos que pued n ocasionar en !as aeronaves r av que \-uelen a través d
rn ha,:. Ello e cierto· sin embargo no estarnos mur seguros de i las microondas en fonna permanent )' en tal amplitud e intensidad, no producirán
efectos también en la atrnó fera terrestre, es decir, efectos que interesen a toda
la Humanidad. Ello se debe a que no tenemos experiencia en cuanto a los
pro3rama propuestoc;·• (Discurso del Embajador Cocea ante las Nacionc s
nidas, 29 de junio de 19i6: Naciones Unidas, Asamblea General, Doc..
A/.\C. JQj/ PV. 166, p. 28-30 versión taquigráfica. En la misma se ión expusimos los peligros de contaminación ambiental). Algo más de un año después.
el 5 de julio de 197-7, se realizó en Toronto el Congreso de la Asociación
Canadien e para Control de la Contaminación Atrno férica, donde se afirmó
que las microonda. pueden ser muy peligro as para el ser humano y que es
necesario estudiar rápidamente las consecuencias de las e.¡posiciones a tales
irradiaciones.

hasta el presente que propone soluciones jurídicas, y, por
definitivas.

onsiguiente,

En efecto, repeler una agresión con otra agresión: la guerra energética
con la guerra de alimentos, no es solución ni principio de solución. o
el enfrentamiento, sino la armonía y la concordia aseguran situaciones estables. Ellas equivalen a restaurar un orden quebrantado, es decir, requiere
la accíón del Derecho. El Derecho que ha experimentado tan i;eñalados
progresos en los últimos quince años con motivo de la exploración · utilizari6n del espacio ultraterrestre (que pudo haber derivado en guerra total o
política de dominio g1obal) es la medida de la paz y la seguridad internacional . Tales realizaciones han significado el predominio de la ra16n sobre
las ambiciones de dominio de ]as naciones.
Por ello, por encima de todo, la guerra energética tiene una problemática
fundamentahnente jurídica.

II .. I TEM: DE GE ERACióN DE E. ERGfA PARA LA TIERRA
co T B E E EL E PACIO.
A e te tema dedica un capítulo el Informe Anual presentado por la Federación Internacional de Astronáutica a la Comisión del Espacio de las
• 'aciones Unidas y que se ha difundido como documento de la samblea
General A/ C. 105/249, 17 de agosto de 1979.

0

1:'3

primera observación que es dable hacer, cuando de estrategias para
pahar la~ consecuencias económicas de la guerra energética se habla, es
la ausencia del Derecho. Corr sponde al jurista asumir el papel que Je corresponde en este quebrantamiento del orden internacional, en su aspecto económico y político. Felizmente, los juristas están exentos de reproche, porque
fue un documento jurídico el que se conoció con anterioridad a cualquier
otro en la Comisión del Espado Ultraterrestre de las Naciones Unidas, único

En él
consigna que el concepto de la conversión en el e pacio de la
energía solar en energía eléctrica para trammitirla a la Tierra para su
consumo como carga comercial básica ha sido estudiada en forma conjunta
por el Departamento de Energía de los Estados Unido y la ASA de de
W76. El pro"rama de e,•aluación se hace a través de un plan conjunto q_uc
abarca cuatro esferas funcionales de estudio:
a) d finici6n del sistema;
b) evaluación de factores ambientales, sanitarios y de seguridad:
e) cue tiones socioeconómicas conexas;
d) evaluación comparativa de otros sistemas de eneraía.
Se guardan para junio de 1980 las recomendaciones finales.
Sobre la base de estas recomendaciones se proJ eta adoptar, antes de
octuhre de 1980, una decisión obr la continuación del programa.

604
60.;

�~l. sistema del sat~te de energía solar (SPS) se base en el empleo de 11 n
satcbte con una batena solar fotovoltaica plana y una antena de microondas
que m:a~aría energía a una antena rectificadora situada en la Tierra, que
produc1na 5.000 megavatios de potencia eléctrica. Se consideraron dos sistemas de conversión de energía fotovoltaica: pilas de arseniuro de galio aluminio y pilas solares de silicio. El satélite se construiría en una órbita
geosincrónica, con materiales lanzados desde la Tierra en un vehículo reutilizable. Un vehículo de transferencia orbital, movido por un motor eléctrico
que obtendría también su potencia mediante baterías fotovoltaicas solares
llevaría los materiales de 1a baja órbita terrestre a la órbita sincrónica. Lo;
estudios realizados el último año confirmaron la viabilidad técnica de este
concepto que se seguirá analizando y modificando. Entre las importantes
características del diseño se señalan: 30 años de vida útil, 63% de eficiencia
de transmisión; tamaño de la antena: 10x13 km en la latitud de 35º; propulsión
para el mantenimiento de la estación en órbita; las especüicaciones de los
sistemas, las operaciones y la construcción; el empleo de cinco vehículos de
dos etapas totalmente reutilizables.
En Europa se ha considerado la posibilidad de utilizar tecnología espacial
en la producción de energía y se han identificado tres posibles aplicaciones
de esa tecnología que podrían contribuir en forma significativa:
a) El establecimiento de estaciones espaciales de energía solar en órbita
geoestacionaria;
b) El desarrollo de un sistema de transporte sin riesgos para lanzar los
desechos radioactivos nucleares hacia el Sol; y
c) La. construcción de grandes laboratorios y fábricas en el espacio en los
que ~~dieran desarrollarse nuevas tecnologías y procesos industriales que
pemutieran hacer descubrimientos tecnológicos trascendentales en la esfera
de la energía. (Doc. cit. pp. 20•2 l).
(;orno se advierte, los estudios están comenzados y los científicos no se
desalientan. Falta una decisión poütica común. Hay que mirar el futuro
con grandei.a )' abandonar el complejo de derrota que acreditan los gobiernos
así como los intereses de la comunidad industrial que mira a sus babnr.e;
anuales y no a su propio futuro. En efecto, los países industrializados han
descuidado la energía solar, porque el mundo industrial tiene el 90% de su
capital invertido en edificios y equipo mal adaptado a la transición solar.
Es a!P:ntador que algunos gobiernos, como el de los Estados Unidos aumentó
de 5 a 300 millones de dólares en cinco años los gastos anuales de' investiga•
606

ción sobre energía solar. Para que esta nación pueda superar su problema
energético deberá hacer un esfuerzo comparable a la movilización de la
última guerra mundial. Si lo hace, habrá resuelto su problema para el año
2,000. Y habrá triunfado en la guerra energética. Los otros gobiernos honra•
damente afectados por la crisis económica derivada de la energía, si sólo
destinan a un plan conjunto de abandono del escenario perdedor de los hidrocarburos la diferencia que han acusado sus presupuestos por el alza del
petróleo en un sólo año, serán igualmente vencedores.
Desearnos adelantar que la objeción de uso de la órbita geoestacionaria
por temor a su saturación, se resuelve ya desde el punto de vista técnico. En
efecto, en el estudio "Carácter físico y atributos técnicos de la órbita geoestacionaria" (Un Doc. A/ AC. l 05 /203) se dan las soluciones. Algunas naciones
contribuyen a evitar la saturación, eliminando satélites que ya no se utilizan
( los Estados Unidos de América eliminaron su satélite de aplicaciones tecnológicas ATS-6 de la órbita geoestacionaria el 2 de agosto de 1979: Un
Doc. A/AC. 105/252/Add. 1, p. 3).
Con relación a las fuentes energéticas, la tecnología espacial ofrece algunas soluciones, primero parcialmente y luego incrementándose, convirtiendo
b energía solar en formas que puedan ser utilizadas en la Tierra (Eilene
Galloway, The future of Space Law, IAF'76, Anaheim, Calif. Oct. 1976,
IAF-ISL-76-06, p. 7). La autora cita en ese estudio el primer trabajo conocido sobre el tema jurídico, presentado en las Naciones Urudas, y que entendemos es el punto de partida para la decisión importante, esfuerzo comenzado
por la Argentina en 1976, al cual debemos volver la mirada.
El dispositivo solar-eléctrico más interesante es la celda fotovoltaica o solar,
que es la principal fuente de energía de los satélites en órbita, por los que
pasa gran parte de las telecomunicaciones internacionales del mundo. Las
celdas generan electricidad directamente cuando reciben la luz solar. No
tienen partes movibles, no consumen combustibles, no contaminan, funcionan
en una gama muy amplia de temperatura, duran mucho tiempo, requieren
poco mantenimiento y generalmente están hechas de silicio, elemento que
ocupa el segundo lugar entre aquellos que más abundan en la corteza terrestre (Denis Hayes, La energía en el mtmdo en desarrollo, en "Diálogo sobre
la Energía", Internacional Comunication Agency, U.S.A., p. 32).
Existen algunas opciones, iniciándose la gama de posibilidades con el
proyecto de satélite de transmisión de energía solar (Glaser, 1968), otras
propuestas de estaciones espaciales, o la construcción de colonias en el espacio
que administren la planta energética destinada a servir a nuestro planeta.
607

�También se ha estudiado la posibilidad de instalar estaciones de energía
,lar con materiales lunares (O' eil, 1975). Pero con anterioridadJ se habían
cC1nocido los trabajos del ganador del Premio Nobel y académico . N.
Sernenov, quien propuso se utilice a la Luna para sati facer las necesidade
de energía de la Tierra. Según emenov es posible cubrir la superficie total
del satélite natural de nuestro planeta con fotoelementos semiconductores
de gran eficiencia para transformar la energía de la luz solar en el ctricidad
y transmitirla a la Tierra. De ta manera la Luna se convertiría en una
poderosa planta energética para el futuro de la humanidad (Guías Iakubovich
Urnarov y Anatoli Andreevich Ershov, "Znanie", Moscú, 1974, p. 3, biblioteca del autor. citado también en su documento de trabajo presentado en
19i6 ante las aciones Unidas (A/AC. 105/L. 91, 9 junio 1976).
El 5 de diciembre de 1979 la Asamblea General de las Naciones Unidas
adopt6 la Resolución 34/68, por la cual :se pide al Secretario General de
las aciones Unidas que abra el Acuerdo que debe regir las actividades de los
Estados en la Luna y otro cuerpos celestes a la firma y ratificaci6n de todos
los Estados, lo antes posible y expresa la esperanza de que la adhesi6n a este
cuerdo sea lo más amplia posible.
La conclusi6n de este acuerdo, cuyo primer proyecto responde a la iniciativa de quien esto escribe, quien en su carácter de representante permanente ante la
aciones Unidas, .redactó, presentó y defendi6 por espacio
de nueve años el pro ·ecto, que fue ampliado con sucesivas propuestas, es
de la mayor relevancia para nuestra materia. Nuestro "Proyecto de Convenio
sobre los Principios que deben regir las actividades de utilizaci6n de los
recu~o naturales de la Luna y otro Cuerpos Celestes", a que nos referimos
(Un Doc. A/AC. 105/C. 2/L. 71; A/ C. 105/85, p. 50/51, 1970, etc.) fue
el primer texto que incorporó la expresi6n "patrimonio común de la Humanidad" a un instrumento internacional vinculatorio, principio jurídico que
obtuvo consagración, por su aceptación universal, en 1979.
Por aquel principio de justicia distributiva que aprendimos de los clásicos
del Der cho. correspondió al derecho del espacio el mérito de hab r incorporado el principio jurídico del "patrimonio común de la Humanidad'' al derecho
positivo universal. Justo homenaje al más cientüico de los derecho , que
llevó nueve años de esfuerzos sostenidos pero que representa la más importante
conquista del hombre para su bienestar a través de toda la historia de la
Humanidad.
Cualquiera sea el tipo de energía captable y utilizable con base en el
espacio, la solución jurídica, que fuera ofrecida en 1975 en el campo aca-

démico, cuenta hoy con el texto de un acuerdo internacional abierto ya por
el Secretario General de las Naciones Unidas a la firma de todos los Estados.
Para ampliar el panorama de e te capítulo. recordaremos que bien pueden
instalarse ''fábricas-laboratorios espaciales", que circulen precisamente a través de los cinturone de radiaci6n hoy por hoy temidos aún por los cosmonautas y que reconvertirían la energía de· las partículas elementales que,
impulsadas por el Sol, se almacenan precis.."tmente en el cinturón de von
Allen, que no es ni más ni menos que "un grao paquete de energía" (Sebastián E. tradé Rodoreda, La energía en el futuro, en "La energía y su
transformación: Presente y Futuro", Barcelona, 1974, p. 402).
Aparte de la energía obtenida del hidrógeno, que en cualquier parte que

sea captada causa problemas de derecho internacional (Veáse Hydrogen
Energy, Clear Energy Research Institute, University of Miami1 Coral Gables,
t 974), tenemos otras muchas fuentes procedentes del espacio. En agosto
de 1975 el satélite científico británico "Ariel-5" captó un cataclismo que
genera energía 35.000 veces más potente que la del Sol. El "objeto" es conocido como ''A0621 menos O" (Aldo Armando Cocea: El Sol ante el Derecho
Internacional, Revista Temis, ros. 35-36, Zaragoza, nota 3, p. 329). Y en
el Informe presentado por el Comité de Investigaciones Espaciales (COSPAR)
del Consejo Internacional de Uniones Científicas (ICSU) a las aciones
Unidas correspondiente a los adelantos de Invesúgaci6n Espacial ( 1978-1979),
se hace saber que el primero de la .serie de Observatorios Astronómicos para
Radiaciones de Alta Energía (HEAO-1) fue lanzado el 12 de agosto de
1977 y reingi s6 en la atmósfera el 14 de marzo de 1979, día del nacimiento
de Einstein. Este vehículo espacial, ha permitido realizar muchos descubrimientos nuevos:

1) Se ha descubierto una nueva clase de sistemas de emisión de rayos ~
4

suaves;

2)

e ha hecho la medición D12S exacta del espectro y la isotropía de los

raros X cósmicos en una grama determinada;
3) Se han identificado más de 100 fuentes con sus elementos de contraparte ópticos o de radio;

4) e han medido emisiones de rayos X de muchas fuentes extragaláctic:is
nuevas;
5) e ha ampliado el espectro de muchas fuente
fuentes cxtragalácticas;

galácticas bin:irias )'

608
609
bumanitu-39

�y

6) Se han descubierto más fuentes de emisiones rápidas de rayos gamma
ha determinado con exactitud el e~tro y la variación temporal;

&amp;e

7) Se han obtenido nuevos resultados en relación con el límite de las
emisiones de rayos gamma, que explicarían el origen de lo rayos gamma de
alta energía detectados desde el satélite COS-B. (Un Doc A/ C. 105/248,
pp. 27-28, 18 septiembre 1979.) ·

Y con tan sorprendentes descubrimientos relativos a fuentes de alta energía,
cómo la Humanidad no se decide a dirigir, firmemente, su mirada hacia el
espacio.
Analicemos ahora la energía no convertida: luz y calor solares con base
en el espacio de captación y transmisión.
Dos siglos antes de Cristo, Arquímedes destruyó la flota de los romanos
mediante e) empleo de energía solar concentrada y sin transformar. e trata,
seguramente, del primer paso de aprovechamiento mejorado de la luz que
envía el Sol naturalmente a la Tierra. Tal vez, por habérsele dado un uso
bélico. la Humanidad no le dio la importancia que tal empleo tenía para
el desarrolJo de la civilización. Faltó el concepto básico: no se trataba de un
ingenioso medio de destrucción de naves enemigas. En todas las edades del
laombre, energía significó "cap~cidad para realizar trabajos". Si a partir
de Arquímedes el pensamiento humano se hubiera orientado hacia el más
rico y completo de nuestros recurso energéticos, muy distinto hubiera ido
el camino de nuestra civilización. Y no llevaríamos el anatema que pesa
obre el hombre de nue tros días: haber hecho de su ambiente natura] un
ámbito agotado, contaminado y donde la vida parece perder cada día las
po ibilidades de permanecer. La duda de la supervivencia del hombre en su
planeta es el resultado de su propia obra. Corresponde a la generación presente asumir la responsabilidad y seleccionar lo remedios apropiados para
enmendar tan grande y r iterado d acil'rto.
Felizmente, aquella utilización de energía solar, dos milenios y dos centurias atrás, ocupa hoy la atención de científicos, que siguen lo estudios iniciados hace más ele medio iglo por Hennann Oberth, en 1929.

En efecto, la tecnología espacial ha colocado al hombre en el umbral
del control de la magnitud de la luz solar reflejada que alcanza la uperficie
de la Tierra. Mediante los reflectores orbitales, áreas pequeñas en relación
con la superficie de la Tierra, pero grandes para la apreciaC"ión común,
pueden ser ÜTadjadas en forma controlada con una intensidad de brillo variable entre el equivalente de la Luna llena hasta la luminosidad del Sol.

(Kraíft A. Ehricke: Space Light: Space itidurtrial enhanccment o/ the .solar
tronáutica ', Journal of lntemational Academy of Astronautics, Vol. 6, o. 12, December, 1979).

oplion, ''Acta

La idea es emplear "espejos espaciales" para la reemisión de Ja luz solar
hacia la Tierra. La utilización de una variedad de órbitas subgeosincr6nicas,
particularmente órbitas heliosincrónicas (sun-synchronous orbits) -SSO-,
amplía la flexibilidad de aplicaci6n de la luz espacial. El concepto de retroreflexión permite la irradiación en áreas durante el día, enriqueciendo los
efectos solares. Los sistemas de luz espacial se caracterizan por un alto grado
de versatilidad funcional.
Ehricke ofrece una tabla de utilizaciones de la luz espacial, a través de
cinco sistrmas:

Lunneta (área iluminada) con aplicaciones específicas de aumento de las
horas de labor agrícola, creación de empleos rurales, iluminación wbana y
de regiones de desastre.

Bio.solelta (incremento de la bioproducci6n): producción de alimentos y
biomasa, vegetación, algas marinas.
Agrisoletta (modificación del tiempo, procesamientos por calor) : estabilización del clima para la agricultura, control de lluvias y ientos, desalinización, de. hidratación o ecado de rosee.has.
Powersolttta (generación de energía): conversión fotovoltaica, energía química y tennal.

Mct.solelta (administración de climas): manipulación de máximas y mínimas. ( Ehricke, op. cit., loe. cit., p. 1520).
Las po "bilidades de aprov chamiento de la oergía
ultraterrestre y de los cuerpos celestes) ofr ce, según
versiones, toda ellas concreta y de positivos beneficios.

pacial ( del espacio
ha visto, múltiples

llI. ENERG!A OL R Y COMU ICACIONE ESPACIALES.
La relación entre eneigía solar transmitida a Tierra y comunicación espacial transmitida a Tierra es trecha. De allí que un experto haya hecho la
siguiente reflexión: • i Ja tecnología espacial es utilizada para la transmi i6n
de la energía solar a través de radioondas, se debe dar una consideración
cuidadosa de lo efectos que esta actividad tiene o puede tener sobr las

610
611

�comunicaciones espaciales existentes. ¿ Qué beneficio adicional puede brfodar
la transmisión de Ja energía sol:u a la SOC'ieclad universal para equilibrar las
pérdidas de las comunicacfones espaciales? (Subrata K. Sarkar, Space Solar
Power u.1, Space Comunications, "Acta Astronáutica, cit., vol. 6, p. 1753).
La enema solar en órbita es de seis a diez veces superior a la recibida
en la superficie terrestre. Esta energía puede ser transmitida utilizando amplificadores de potencia y antenas. Las estaciones terrenas convierten la energía
por microonda en corriente continua mediante antena y rectificadora ( rectanna) . La energía eléctrica en la Tierra es disponible 24 horas por día,
excepto 72 minutos de caída energética en el año, durante los equinoccios,
cuando el SP (Satellite Solar Power Station) entra en la sombra de la
Tierra. Si el SSPS ofrece un costo de energía competitivo con cualquier otra
planta energética terrestre, dicho sistema representará una serie alternativa de fuente energética en la última parte de la centuria {Sarkar, op. cit.,
loe. cit .. p. 1173-1174).
El SP ocupará una posición en la órbita geoestacionaria y usará el
espectro de radiofrecuencias para la transmisión de energía a la Tierra. Esta
asignación del recurso del espectro orbital al S PS requiere un sacrificio,
prima facie, de las comunicaciones espaciales dado que ambos utilizan los
mismos recursos limitados. La introducción del SSPS creará una situación
de desequilibrio en la órbita gccw tacionaria y en el espectro de frecuencias,
por cuanto los criterios pal'a amplitud de banda y separación angular necesarias deberán basarse en diferentes hipótesis. Los ruidos termales y por interferencia, que juegan un papel crucial en la transmisión de información, no
afectan en absoluto al SSPS. Pero otros servicios de comunicacione deberán
ser protegidos contra los ruidos del
P . Por otra parte, los objetivos del SSPS
. on totalmente diíerentes de los de las comunicaciones espaciales, y deberán
crearse nueva~ organi1A'lciones no sólo para mantenimiento y operación ino
también para la coordinación y regulación técnicas con varios sistemas SSPS.
La posición orbital y el espectro de frecuencias deberán ser asignadas a
cualquier país que los solicite, sin embargo, este país nunca usará estos recursos para el SSPS. De lo contrario, e plantearía un serio conflicto y choque
de intereses, nacionales e internacionales, entre diferentes instituciones. Las
estaciones terrenas SSPS deberán ubicarse, en lugares remotos y exclusivos,
para proteger de las radiaciones de microondas. Los efectos del calor de
lo desechos térmicos y la intensa radiación de microondas sobre el medio
ambiente total, especialmente sobre el clima, no han sido aún completamente
dilucidados. Mientras el costo de la energía sube, el de procesamiento, almacenamiento, coparticipación y transmisión de la información baja. El co to

612

de la transmisión de la información se está independizando de la distancia,
debido a las técnicas de comunicaciones espaciales y a las computadoras
de comunicaciones. El desarrollo de los medios de comunicación representa
wt modo de conservación de energía y/o un ahorro de tiempo y costo.
Para el nombrado autor, deberán estimularce definitivamente la continuación de las investigaciones para aumentar la energía solar en la Tierra. Pero
la dirección de las investigaciones debería ser reorientada por cuanto las
microondas no son apropiadas para la transmisión de la energía solar.
(Sarkar, op. cit., loe. cit., pp. 1756-57-58).
Celebramos que la autori2a.da opinión del experto a quien hemos seguido
en esta parte de nuestro trabajo coincida con la nuestra, expuesta tres años
antes en las aciones Unidas, en cuanto al peligro de las microondas. Y
también compartimos con él la seguridad de que las inve tigaciones y pro~as de energía !'olar incrementarán a no dudar la eficiencia y reducirán
los costo. de las comunic-aciones espaciales.

IV. E1 'ERGIA SOLAR VERSU

ENERGtA

UCLEAR.

E!- cada día mayor el número de na.clone que estiman prudente diferir
las medidas que implican comprometerse en una "economía de plutonio".
Ello es con ecuencia de que la preocupación relativa a la proliferación nuclear,
pese a los intereses de parte, se ha universalizado.
La EICC1 -INFCE, Evaluación Intemacional del Ciclo de Combustible
Nuclear, es una organización integrada al presente por 66 E tados y varias
organizaciones internacionales. Real.izó un e tudio que llevó 16 me~ sobre
sistemas de combustibles nucleares. El objetivo de la organización es ofrecer
procedimiento para reducir al minimo la producción de plutonio y uranio
de alto enrique imiento, fácilmente utilizables para fabricar art factos nucleares. Realizó su última sesión plenaria en Viena, el 26 y 27 de febrero de
1980. En aquella oportunidad expresó el Embajador Gerald C. Smith, representante de lo Estados Unidos de Am 'rica ante la Conferencia: "Todos
sabemos que la proliferación es básicamente una cue tión política y que si
una nación elige desarrolJar explo. ivos nucleares puede hacerlo sin dar mal
uso a las instalaciones civiles de energía nuclear. Sin embargo la EICC
seiiala que esas in talaciones pueden ser objeto de rnal uso y que por sa
razón
importante planear los futuros ciclos de combustible, prestando
cuidadosa atención a los riesgo de 1a proliferación. Los Estados Unidos

�recono~en q.u: esos riesgos existen en cada ciclo de combustible. La AICCN
no ha 1dentif1cado ninguna solución técnica que elimine esos riesgos".
~a Conferencia de Viena llegó a la conclusión de que las restricciones
aplicadas al reprocesado Y al plutonio separado necesitan ser reforzadas con
otros mecani~os prot~ctores, como ser un mecanismo de seguimiento, que
aco1:1ai:ª especi_al atenci6n a la colocación del exceso de plutonio bajo vigilanCia mternac1onal, un régimen efectivo de almacenamiento internacional
de plutonio y la concertación de acuerdos internacionales para almacenar
combustible usado.
~os .inf~rmes de la EICCN reclaman nuevas medidas de seguridad, técnicas

~ mstltucionales, de los riesgos de proliferación que son inherentes a las
m~talaciones sensitivas, como son las plantas de reprocesado y enriquecimiento, de todo lo cual nada concreto se ha podido alcanzar.
. El Subsecretario de Recursos Energéticos de los Estados Unidos de Amé-

rica, John M. Deutch, en una audiencia ante el Congreso dijo: "Con toda
certeza,
no ha descubierto ninguna fo'rmula t'ecn1ca
·
.
, la . evolución internacional
.
.
rn ~onorruca que pudiera librar de riesgo al desarrollo de la energía nuclear".
Y francamente, nunca hemos abrigado esa esperanza. Todos los ciclos de
combustibles contie_n~n. algún riesgo de proliferación, pero la EICCN ayudó
~ esta~leccr la legitumdad -en rigor, la necesidad- de ronsiderar la resistencia a la proliferación como una base importante para las decisiones
estratégicas en el ciclo de combustible".
Por otra parte, "la creencia de que la fisión nuclear suministraría unu
fuente barata, limpia y segura dt&gt; energía, ha desaparecido bajo un alud de
problemas técnico , económicos y morales. . . Las dificultades inherentes a
supera_: estos obstáculos contribuyen a explicar por qué se está desvaneciendo
suen~ nuclear. . . Las posibilidades de una catástrofe nuclear es indiscutible. S1 ~legase a haber una calamidad importante, en que se perdieran
muchas VJdas, la preocupación del público quizá obligaría a las autoridades
a cerrar todas las instaJaciones de energía nuclear. En esas circunstancias
como es natural, se derrumbaría una economía que tuviese por base la ener"Í;
nuclear. La duda moral es si nuestra generación tiene derecho a hacer p;Jj.
grar la salud y el bienestar de generaciones futuras con el objeto de satisfacer
(agregamos nosotros, en forma parcial y limitada) sus propias necesidades"
(~ester B;own: Energía: La pr6xima transici6n, en "Diálogo sobre la Energ1a-Energ1a Solar o Energía Nuclear", Intemational Communication Agency
USA, pp. 6-7).
'

e!

Además de los problemas morales y políticos se pone en duda h
f ••
bTd
,
oy su ac 0
J I ad económica. Así, 1a Administración para la Investigación y Desarrollo

614

de Energéticos de los Estados Unidos, ha reducido en forma muy significativa
sus cálculos de capacidad de fuerza nuclear para el año 2,000. Otras naciones
han destinado a la energía nuclear una proporción mínima de sus requenmientos, aun ésta, con carácter precario, en vista del cúmulo de factores
negativos que trae consigo la instalaci6n de reactores.
En el informe Nuclear Power lssues and Choices, patrocinado por la Ford
Foundation (1977) se lee: "El tiempo necesario para llegar a la capacidad
de fabricación de armas nucleares se reduciría muchísimo, y en una crisis
sería difícil resistir la tentación de tomar !a decisión irreversible de fabricar
armas nucleares y hasta de emplearlas". Por otra parte, todo control externo,
afectaría la soberanía de los Estados. La energía nuclear lleva de este modo
a intentar la violación de principios intangibles del Derecho internacional.
El programa espacial, además de todas las maravillosas realizaciones que
vienen asombrando al mundo, ha contribuido a enriquecer la ciencia de
recubrimientos selectivos, que permiten a los aparatos absorber grandes cantidades de energía solar sin pérdidas considerables. Aún hoy, en la cúspide
de la era de los combustibles fósiles las fuerzas de energía renovable derivadas de sistemas renovables y de ciclos impulsados por el Sol representan
alrededor de la quinta parte de la energía que conmueve al mundo. Se ha
calificado de "creciente fascinación" la del Medio Oriente -depósito mayor
de hidrocarburos-- por las tecnologías solares para la producción de electricidad.
Algunas de las permanentes y reiteradas críticas que se hacen contra el
desaJTollo de la energía nuclear, pueden ser resumidas del siguiente modo:

1. Los reactores liberan material radioactivo hacia la atmósfera.
2 . Provocan daños genéticos.
3. Ofrecen el constante riesgo de una explosión nuclear.
4. En los reactores de "agua ligera" existe el peligro del "derretimiento",
si cesa de fluir el agua que enfría el núcleo de los reactores, lo cual
conduciría a una liberación de materiales radioactivos hacia la atmósfera.
5 . Los reactores generadores de plutonio imponen un riesgo mayor de
explosión nuclear.
6. El plutonio en sí es un combustible demasiado peligroso para que pueda
permitirlo la sociedad.

615

�7. La eliminación de desechos presenta hasta hoy un problema insoluble.

8. La permanencia de desechos en la Tierra, aún enterrados, importa un
riesgo tal que es causa suficiente para la abolición de Ja fuerza nuclear.

9. La contaminación téonica, con el agua de enfriamiento que descarga
en lagos, ríos y océanos, crea consecuencias catastróficas para la vida
acuática.

10. La energía nuclear es antieconómica. Sus costos rutinarios son mucho
más altos que en otras formas de producción de energía.

11 . Las plantas nucleares son mucho menos confiables que las de cu:.1.lquier
otro tipo.
12. U na industria nuclear e tá ine. ·tricablemente enla7,ada. a la proliferac-i6n de armas nucleares.
13. Representa un con tante peligro de envenenamiento para la especie
humana: unos cuantos kilos de plutonio, distribuidos apropiadamente,
pueden extcnninar toda la población del mundo.
14. De acuerdo con el curso de las cosas, puede representar la próxima
etapa del terrorismo internacional. Cuando los materiales nucleares
puedan caer en manos de terrorfatas, estos pequeños grupos podrán
retener como prisionero o rehenes a los habitantes de toda una gran
ciudad o a los dirigentes de toda una nación.
15. Y como natural consecuencia, a manera de "protecci6n contra el
terrori mo nuclear'', aparecerían lo "Estados anti-terroristas", que
aniquilarían la libertad individual a cambio de una garantía de
protección.
16. Los "Estados policíacos'' derivados de la situación, ejercerían una vigilancia y una represión que no tolerará ninguna sociedad humana,
por atemorizada que esté.
17. Y tal \'ez romo síntesis de cuanto va dicho, y sin perjuicio de muchas
otras observaciones, con la liberación del átomo, el hombre ha dado
el paso má~ fonnidable hacia su autodestrucción, dado que ésta ha sido
su finalidad, al iniciar un proceso decidido de destrucción de la naturaleza, comen7ando por el aniquilamiento de su condición moral.
Estamos hoy mucho más allá de la afirmación de Wi!Lia.m ,·on Arx, ex
profesor del MIT y a esor de la Academia Nacional de Ciencias1 para quien

la energía nuclear es otro intento de perpetuar la violación peligrosa de "los
límites de la abundancia natural". Según von Arx, el ideal es ccvivir según el
régimen natural del Sol". Para nosotros es no s61o un ideal: es la salida
en Ja encrucijada energética mundial.
Aparte que una guerra mundial estará más cerca en cuanto mayor sea el
desarrollo de reactore nucleares y la producción de plutonio, se han planteado problemas jurídicos internacionales propios de la energía nuclear. Las
salvaguardias acordadas por el Organismo Internacional de la Energía Atómica están en el límite de lo tolerado por las soberanías de Jos Estados. El
Tratado de No proliferaci6n ruclear es a diario controvertido, por constituir
una limitación al derecho de cada país a propender al desarrollo de Ja energía
nuclear con fines pacíficos. Si bie:1
cierto que los acuerdos pactados con
libertad son más eficaces que los controles artificiales lesivos de los derechos
soberanos, el mal radica en el empleo de la energ{a nuclear y no en la
contramedidas con las que
pretende legitimarla.
El perfeccionamiento del bienestar de la Humanidad a través de la urevoluci6n solar" ( por oposición a la destrucción a t6mica) constituye también
un valor politico digno de ser tenido en cuenta: es una fuente descentralizada:
independientemente del control, virtual o efectivo, de los gobiernos.
FeJizmc 1te, la sensatez ha predominado en algunos núcleos ciudadanos:
aquellos que han creado nuevas ciudades al amparo de la energia solar, como
la de henandoah, en Georgia, cerca de Atlanta, y un pueblo en Los Andes
argentino , en la provincia de Jujuy.

V . LAS SOLUCIO ES QUE OFRECE EL DERECHO.
Desde el punto de vista académico. las soluciones comenzaron con los
trabajos de juristas a partir del Coloquio Internacional de Lisboa, del Instituto Internacional d D recho del Espacio, en 1975. Importantes estudios
de muy distinguidos científicos del Derecho se difundieron desde ese momento,
CU}O número impide glosarlos aquí. En las
aciones Unidas. el tema fue
llevado a la Subcomisión de Asuntos Jurídicos del COPUOS en mayo de
1976 (Ginebra) y en junio de ese mic;mo año en las sesiones plenarias de la
Comisión del Espacio ltraterrestre de las aciones Unidas ( ueva York)
por la Argentina. El tema fue racionalmente defendido por la delegación de
e$te país en Viena, en las plenarias de 1977 y mencionado por dicha representación en Ginebra, en 1978, en la referida Subcomi i6n.

616
617

�En los coloquios del Instituto Internacional de Derecho del Espacio, como
su nombre lo indica, se cambian opiniones sobre los temas de la agenda, pero,
salvo alguna rara excepción a través de sus 23 años de reuniones internacionales, no se adoptan conclusiones ni recomendaciones.
Sin embargo, antes de todo este movimiento académico internacional, existía un manojo de conclusiones -siete- alcanzadas el 16 de agosto de 1975,
luego de las deliberaciones de ese día y del anterior, en La Falda, Córdoba,
Argentina, al término del &lt;(Diálogo sobre Aspectos Jurídicos Internacionales
del Aprovechamiento de la Energía Solar'': ~a Univers~3? de C~rdo~a,_ que
había or1Tanizado ese encuentro de espeaal1Stas, orgaruzo al ano s1gwente
b
d.
un Seminario sobre la materia. Las siete &lt;mnclusiones de Córdoba fueron 1fundidas a través del documento de trabajo que presentamos en Ginebra, al
que nos hemos referido ya (Un Doc. A/AC. 105/L. 91, 9 de ju~io 1976) Y
también en órganos académicos internacionales. Al regresar de Ginebra Y de
Nueva York, entendimos que las primeras siete conclusiones debían ser
ampliadas. Y es así como elaboramos las "XII Tablas _para la ~nergía S~lar::,
que fueron difundidas, inter alia, a través de "Junsprudenaa Argentmn •
Núm. 4963, 13 de octubre 1976. En el IV Congreso de la Asociación Argentina de Derecho Internacional (Santa Fe, septiembre de 1976), las XII Tablas fueron objeto de extenso debate entre internacionalistas y fueron aprobadas
por el Congreso referido. Finalmente, esas mismas XII Tablas fueron aprobadas por IX Jornadas Nacionales de Derecho Aeronáutico y Espacial (El
Calafate, Argentina, noviembre 1977), oportunidad en que fue relator del
tema el profesor Jaime Mosquera Ubios, un estrecho colaborador de la materia. Estos principios, consolidados entre 1975 y 1977, pueden servir de partida
para estudios más profundizados y un más amplio desarrollo de sus enunciados.
Los reproducimos en su versión actual, que contó con la aprobación de los
dos últimos congresos especializados:
I. El principio de "patrimonio común de la Humanidad" es aplicable al
Sol y sus reci.m;os naturales, así como a toda otra energía captada en el
espacio ultraterrestre y transmitida a la Tierra.

Carta de las Naciones Unidas, el Tratado del Espacio, las convenciones
internacionales espaciales, y de los organismos especializados del sistema.
IV. La órbita geoestacionaria, además de recurso natural limitado cons'
tituye un patrimonio común de la Humanidad.
V. La definición de "daño" comprende los que puede provocar el empleo
de la energía solar al medio ambiente, a las telecomunicaciones, a la navegación aérea o a cualquier otro tipo de daño en la superficie, en el e. pacio
aéreo o en el mar de la Tierra, a las personas físicas o legales, a los Estados
y a las organizaciones internacionales.
VI. Los daños que puedan causarse en el espacio ultraterrestre o en uo
cuerpo celeste, o en el espacio aéreo o en la superficie de la Tierra en ocasión
de la captación y transmisión de la energía solar y derivadas, serán regidos
por un sistema de responsabilidad absoluta.
VII. Se garantizará un sistema de prevención para evitar daños: a) Provenientes del desarrollo de la tecnología empleada en la captación y transmisión
de la energía solar y derivadas en y desde el espacio ultra terrestre; b) En el
equilibrio ecológico derivado de las mismas causas;
VIII. La cooperación internacional es el elemento condicionante de la
licitud de toda actividad en este campo.
IX. Se asegurará la participación de todos los países y asistencia técnira
}' de otro orden a los que carezcan de medios para intervenir en la explotación de la energía solar y derivadas, teniendo particularmente en cuenta las
necesidades y los intereses de los países que no han completado aún su
desarrollo.
X. Gozarán de un régimen de igualdad todos los Estados, se encuentren
dentro o fuera del cinturón solar.
XI. Queda prohibida la utilización de energía solar y conexas con fines
que no sean exclusivamente pacíficos.

II. La energía solar y derivadas no podrán ser objeto de apropiación nacional en manera alguna en el espacio ultraterrestre, incluso Ja Luna y otros
cuerpos celestes, en razón de que deben utilizarse en beneficio común de toda
la Humanidad.

XJI. La administración de la energía solar y derivadas se hará a través
de un mecanismo internacional con capacidad suficiente para asegurar su
aprovechamiento racional y equitativo y se establecerá una jurisdicción obligatoria para el conocimiento y decisión de las controversias que se susciten
y medios eficientes para su ejecutoriedad.

III. El aprovechamiento de la energía solar y otros tipos conexos de energía.
deberá hacerse de conformidad con el Derecho internacional, incluida la

Estas ccinclusiones están lejos de completar el sistema jurídico que corresponderá aplicar a la energía solar, pero entendemos que constituyen un buen

618

619

�punto de partida para una discusión más a fondo, habida cuenta de los
acontecimientos registrados a partir de 1977, en que fueron aprobadas.

Entre Jos hechos significativos, en el orden legal, debe destacarse Ja
conclusión y apertura a la firma del Acuerdo que debe regir Jas actividades
de los Estados en la Luna y otros cuerpos celeste , versión finaJ de los
proyecto)) relati\·o aJ Tratado sobre Ja Luna, y que responde a la idea originaria del pro}'ecto argentino de 1970, en su fondo, en su forma y hasta en
el título. dife ntr. de un tratado p:,ra la Luna.
Por consiguiente, deberá hacerse mención expresa en la Tabla III a este
nuevo acuerdo, y tener en cu nta que us disposicion ·s se aplicarán tambi ~n
a ohos cuerpos celt:stes de1 sistema solar distintos de la Tierra, excepto
en los casos en que con re pecto a alguno d esos cuerpos ceJestes entr n
en vigor nonnas jurídica. especificas, conforme al art. I del Acuerdo, y
que responde igualmente a la doctrina y la po. ición argentinas.
El artículo de mayor trascendencia científica, política económica y de
otro orden, es el 11, que determina que "la Luna y sus recursos naturaJes
son patrimonio común de Jn. Humanidad'', que los Estado:; se comprometcll
a cst,1blrcer un régimen internacional, incluidos los procedimientos apropi:i&lt;los. que rija la explotación de lo recursos naturales de la Luna, lo que
se hará --&lt;:onforme aJ art. 18 in fine- t&lt;&gt;niendo en cuenta en particular
los adelantos tecnológicos que sean pertinentes.
Preceptos incorporados al Acuerdo sobre la Luna y otros cuerpos celeste.
son de mucha importancia para la redacción de un instrumento internacional
relativo a la energía solar. Este instrumento intemacionaJ deberá contar
con los mayores adelantos de la ciencia jurídica y la ponderación propia de
un convenio destinado a regir una actividad que interesa de una manera
vitaJ a la comunidad humana por entero.

Esto no ha de parecer e~-agcrado, si se tiene en cuenta lo que ya hemos
expresado: energía es "capacidad para realizar trabajo".
Corresponde al jurista de nuestro tiempo ofrecer la herramienta -el instrumento internacional- para que esa capacidad no falte y favorecerla, con
la promesa cierta de un mundo mejor.

EL OVERBOOKING O EXCESO DE RESERVAS DE PLAZAS EN EL
TRANSPORTE ASREO

Dr. E. 'RIQUF. MAPELLI
España.

L,. on.Á1ue&gt;. del transporte aéreo en su vida práctica constantemente en
evolución hacen que surjan fenómenos jurídicos carentes de la adecuada
regulación. Una vez más puede decirse, con absoluta certe-La, que, en esta
actividad humana, los hechos van muy por delante de la regulación legal
correspondiente y que es preciso improvisar actuaciones frente a fenómenos
muy difíciles de ene.ajar en los marcos tradicionalmente establecidos.
Hasta hace muy pocos años es probable que escasas personas hubieran
pensado en los problemas jurídicos que con singularidad pudieran presentarse
en relación con el transporte aéreo y menos aún en que una venta de plazas
en las aeronaves en número superior a las disponibilidades de las mismas
pudiera constituir una práctica no extraordinaria.· Esta actuación del transportista aéreo hubiera, sencillamente, sido encajada como un mero incumplimiento de los compromiso contractuales asumidos frente aJ viajero.
Sin embargo, en el día de hor, el planteamiento aludido aparece como
muy ajeno a lo que en la realidad del transporte aéreo } aunque sea sustentado por quienes tan sólo contemplan las normas habituales del Derecho,
ya se abre camino una regulación mucho más compleja y, desde luego1 con
carácter de indudable originalidad.
Cada aeronav tiene un número determinado de plazas hábiles de ser
utilizadas de acuerdo con las respectivas r gulaciones administrativas. Estas
plazas se dividen en dos categorías en atención a quienes pueden utilizarla :
a) Personas que trabajan a bordo de la aeronave y que integran tanto la
tripulaci6n técnica como Ja auxiliar; b) Personas que integran el pasaje y

620
62]

�que ocupan denominadas plazas comerciales, en las que comprendemos, tanto
aquellas que se ocupan por personas que han satisfecho el precio del pasaje
como las utilizadas por quienes tienen derecho a transporte gratuito (pases
del gobierno, empleados de la compañía aérea, etc.). El hecho de que sean
ocupadas esas plazas por quienes no han pagado el importe del billete de
acuerdo con las tarifas establecidas no desprovee a éstas de su índole comercial ya que integran, en todo caso, la explotación económica de la aeronave.
Es lógico que los sistemas de venta establecidos por una empresa aérea
se circunscriban, en sus operaciones mercantiles, a las plazas comerciales de
cada avión. Otra cosa supondría concertar contratos que, a priori, ya se
sabe que no pueden ser cumplidos. Ya nos dice Broseta (Vid: Manuel Broseta Pont, Manual de Derecho Mercantil, Madrid 1974, pág. 395) que el
porteador está obligado a aceptar al viajero (obligación del monopolista)
al que debe expedir y entregar el billete y que también el porteador está
obligado a poner una plaza adecuada a disposicjón del viajero para el vuelo
contratado. Esta obligación necesariamente se conculca sj el porteador vende
más billetes para un vuelo determinado que el número de plazas disponibles
en la aeronave que ha de realizarlo.
El vender un número de plazas superior a las que tiene la aerona\·e, se ha
denominado, en el lenguaje usual de la aviación comercial "overbooking".
término intraducible, muy expresivo y que ya va adquiriendo carta de naturaleza. En el mundo de la aeronáutica civil nos encontramos a cada paso
con vocablos, generalmente de procedencia Anglosajona, muy precisos y concretos que, poco a poco, se aceptan en la práctica usual y que plantean a
los celadores del idioma una seria c:!ificultad. Así podemos mencionar, por
vía de ejemplo, los que ya generalmente son utilizados como "charles", "handling", etc., etc. El "overbooking" ha sido traducido al castellano, con nula
for tuna, como la "admisión excesiva de reservas,., más descriptivo que denominador, Ja "sobreventa' que, en efecto, puede aceptarse, "contratación
excesiva", etc.
Debemos ilistinguir, dentro del fenómeno, dos especies bien diferenciadas, el
"O\rerbooking", a que venimos refiriéndonos y el "oversales". El "overbooking"
supone el haber aceptado el compromiso de transportar en una aeronave un
número de personas superior al de su capacidad respectiva. El compromiso
puede quedar expresado en el documento en que reposa el contrato de transporte denominado billete de vuelo o billete de pasaje y mediante las letras
usadas habitualmente "OK", con expresión de la línea y la hora correspondiente de su salida.

622

El "oversales" es una práctica mucho más moderada. Se venden un número
de billetes en cantidad superior a la disponibilidad de plazas de la aeronave,
pero no aceptando compromjso alguno en cuanto al transporte de aquellos
que exceden de tales plazas. Las personas en exceso integran una denominada
"lista de espera" y pueden presentarse para la realización del vuelo advertidas
de que éste sólo lo realizaraán si alguno de los pasajeros comprometidos deja de
personarse hasta el momento límite establecido en los reglamentos. A nuestro
juicio, la práctica del "oversales" no encierra problema jurídico alguno en
el caso de que el pasajero no fuere aceptado a la realización del vuelo por
estar la aeronave completada. Entre el transportista y el viajero se había
establecido un claro convenio de índole condicional y no cumplida la condición -falta, en su momento, de la presentación de alguno de los pasajeros
admitidos en firme- el porteador no responderá de ninguna de las conserucncias que al fallido viajero puedan derivársele.
El "overbooking" puede ser debido a circunstancias muy diversas entre
las que cabe señalar las siguientes:
a) Errores en los sistemas electrónicos o de otra especie establecidos para
la reserva y confirmación de plazas.
b) Consignación en un billete de vuelo de mención de la reserva en firme
(0.K.) sin consultar a la compañía transportista o no dando cuenta
a la misma de la venta y reserva efectuada.
c) Procedimiento ponderado para compensar, según épocas, líneas y corrientes, la falta de presentación de pasajeros a pesar de tener hechas
sus correspondientes reservas, evitando la falta de utilización de espacios comerciales en la aeronave.
A este último supuesto es al que ya de forma expresa se ha referido el
Director General de la JATA Knut Hammarskfold (Vid: La situaci6n de
la industria del transporte aéreo, Singapore, 8-10 Noviembre 1976, página
21). Esta costumbre tradicional de las líneas aéreas -dice- no puede
revisarse aisladamente sino en conjunción con el gigantesco problema que
plantean los pasajeros que no se presentan para hacer uso de los servicios
aéreos regulares. Si bien no se dispone de estadísticas generales -añade-,
los datos reunidos por diversos transportistas internacionales de importancia
indican que el número de pasajeros no presentados oscila entre eJ seis por
ciento y el quince por ciento de las reservas, según las rutas, estación1 etc.,
cifras que pueden ascender hasta el veinte por ciento en rutas con un elevado
tráfico de viajes de negocios. Si bien tal vez no es posible determinar el

623

�perJ111C10 mon tario que ocasiona e te problema, la admi i6n e.xcesiva de
reserva de una manera controlada representa un sistema para conse uir la
utilización eficaz económica de los recursos de las lineas arreas.

r

Los organismos de aviación -sigue el Director General de la IATAestán c da vez más convencidos del razonamiento económico que inspira
la contratación excesiva. Al mismo tiempo, casi todos los transporti~ta~ •·
o ierno son de la opinión de que es preciso indemnizar al pa. ajero rccha1.ado y ·e han implantado medidas a tal decto. La garantía de que no se
abusara de la contratación excesiva re.ide en las posibilidad c-ompetivas
clel transportista. Todo método de contratación excesiva que dé lugar habitualmente al rechazo de pasajeros, incita a éstos, especialmente a los que
viajan frecuentemente, a reservar con exceso, lo que viene a complicar el
problema. Pe10 en la lucha para atraerse a los pasajeros, la eficacia del
i tema de reservas es decisiva; el pasajero al que se ha&gt;·a negado el embarque
con una reserva confirmada, cambiará de compañía en el futuro. La aclv ·rtencia al público del auténtico carácter de las reservas r de la con esión de
indemnizaciones equitativas, sirven para tranquilizar al viajero pero la compet ncia entre transportistas constituye un importante instrumento para qne
no se abuse de los interes1.:s públicos.
Refiriéndono concretamente al ''overbooking'' originado por el portcndor,
de propósito, como un elemento má de su política de \·e:1tas }', d acu-: rc1o
con lo que hasta aquí llevamos cxpue to, podemos sintetizar
·os puntos
que denuncinn claramente los e!emeutos que hay que considerar con carácter
prioritario en el cnfoque de este problema.

,-a,

l. En principio se Yulnera el derecho que a ocupar una plaza determinada
en un avión concreto tiene el pasajero a quien, dentro del uso aeronáutico, se le ha ''cerrado" su billete, es decir, habiéndo cst.ibleci&lt;lo
con el compromiso de transportarle.
2. El uso de la práctica "overbooking" está delimitado por la competencia reinante en el transporte aéreo de tal forma que el transportista
que aplique esta práctica imprudentemente verá retraída su clientela
r derivada ésta hacia otras compañías aéreas que ofrezcan mayores
seguridades en el cumplimiento de sus compromiso .
3. El porcentaje de plazas reservadas en exceso de las que respectivamente
tenga cada aeronave, deberá ser establecido de forma absolutamente
razonable y con adecuación a circunstancias de época y lugar; es decir,
que el porcentaje de sobrereserva asignado a una linea que por sus

624

cone. iones o densida'd de utilización denuncie una pobre utilización
no será el mi mo que en otras en la que la experiencia tiene demostrado
que los avfones van regularmente repletos; tampoco será la sobrereserva
igual en épocas de baja temporada que en otras -&lt;:omienzo o término
de vacaciones. fines de semana, etc.- en que rara vez se producen
anulación de plazas o falta de prescntaci6n del pasajero en el momento
de partida.
4. Se pretende contrarrestar el efecto económicamente negativo que producen las anulaciones de plazas y la falta de presentación del pasajero
en el mbarque. Si estas actuaciones no se palian con el "overbooking"
las plazas quedarían sin utilizar definitivamente.

Los cuatro puntos que han quedado ofrecidos plantean muy serias meditaciones desde cualquier ángulo que se contemplen. in perjuicio de los que
hagamos conviene recordar que, el "overbooking'' ba adquirido ya carta de
naturaleza en la legislaci6n de algunos pa{ses, entre ellos, en primer lugar,
los Estados Unidos.
Videla Escalada (Vid: Federico Videla Escalada, Derecho Aeronáutico,
Tomo III, Buenos Aires 1973, página 396) dice que los derechos del pasajero corresponden a las obligaciones del transportista y consisten en la obtención del billete, la reserva de un lugar en la aeronave, el traslado en la misma
hasta el punto de destino convenido, la elección del itinerario de su viaje,
con las limitaciones nacidas en las posibilidades del transportista de operar
en la ruta elegida, la determinación del momento del vuelo dentro del plazo
establecido al celebrar el contrato, el traslado de u equipaje consigo y la
obtención de devolución total o parcial del precio pagado cuando el transporte no ,e realiza.
En el repertorio de derechos del viajero elaborado por Videla
alada
figura el de "resezva de un lugar en la aeronave". Si esta reserva es aceptada
por el transportista, el compromiso queda perfeccionado y es de tener en
cuenta (artículo 1256 del Código Civil) que la validez y el cumplimiento
de los contratos no puede dejarse al arbitrio de los contratantes. Por ende,
el porteador deberá tener la plaza reservada -comprometida- a disposición
del viajero. Por otro lado, el artículo 1091 del Código Civil dispone que las
obligaciones que nazcan ele los contratos tienen fueI7..a de ley entre las partes
contratantes, y deben cumplirse a tenor de lo mismos y que -artículo 1, 101quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que
en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o
morosidad y los que de cualquier modo contravinieren el tenor de aquella.

625
bumaniw-40

�Estas normas sustantivas escogidas del Derecho tradicional no contemplan
la realidad aeronáutica y, por ello, en países donde la legislación es más
dinámica -Estados Unidos, como más adelante veremos--, ya se han establecido regulaciones específicamente adecuadas a los supuestos de "overbooking'', eminentemente prácticas y que tienden a evitar los planteamientos
jurisdiccionales, siempre largos, difíciles y costosos, en orden a obtener una
indemnización de daños y perjuicios.
Las condiciones Generales de Transporte de Pasajeros aprobadas por la Conferencia de Tráfico de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo
(IATA) celebrada del 12 de Noviembre de 1970 al 17, de Febrero de 1971
'
que no constituyen Resolución sino mera Práctica Recomendada -la número
1013- establecen (Condición XVII, apartado 3, punto i) que si el Porteador
no proporciona espacio en la clase de servicio para el que se hizo la reserva
y siempre que no se deba a circunstancias de seguridad u otras ya establecidas
en las propias condiciones, será responsable de los perjuicios que como consecuencia de ello sufra el pasajero. La responsabilidad del porteador se limitará
al reembolso de los gastos razonables en que haya incurrido el pasajero por
alojamiento, comidas, comunicaciones y transportes en tierra a y desde el
aeropuerto, así como a compensarle por cualquier otro perjuicio hasta ciento
cincuenta dólares USA por día o parte del día hasta el momento en
que le pueda proporcionar dicho espacio en sus propios servicios o en los de
otro porteador.
Hemos dicho en otra ocasión (Vid: Enrique Mapelli, "La responsabilidad
del porteador aéreo en los casos de retraso", Revista de Aeronáutica, No. 385,
Diciembre 1972, página 936) que teniendo en cuenta la consideración de
asociación privada, aunque internacional, que tiene la IATA, sus condiciones
s6lo merecerán ser aceptadas como formando parte del contrato de adhesión
que una parte, la Compañía aérea, impone, y que otra, el pasajero, tiene
que aceptar, sin posibilidad de discutirlas ni de variarlas, si se quiere utilizar
el servicio que la compañía le ofrece. Estas condiciones deben estar claramente avisadas en los billetes de vuelo y en cualquier otra documentación
del transportista y, desde luego, a disposición de consulta y estudio por parte
de cualquier usuario.
En los billetes de pasaje, los transportistas suelen imprimir, normalmente
en inglés y en el idioma correspondiente a su nacionalidad, unas "Condición
del Contrato", especificando que en cuanto no se halle en contraposición con
los Convenios Intemacionales, todo transporte realizado y demás servicios
prestados por cada transportista estarán sometidos a: 1 ) Las disposiciones
que figuran en el propio billete; 2) las tarifas aplicables; 3) Las condicio-

11es de transporte establecidas por el transportista y las reglamentaciones conexas que forman parte del contrato y que pueden ser consultadas en las

oficinas del transportista.
Cabe establecer que las aludidas Condiciones Generales de Transporte elaboradas por la IATA tienen un valor jurídico en virtud, tanto de su integración en el contrato de transporte por la vía de la adhesión como por constituir
un uso, costumbre o práctica mercantil, ya que son generalmente impuestas
en el transporte aéreo, al utilizarse su normativa por casi todas las compañías
aéreas que operan en el mundo.

Según hemos dicho antes, en los Estados Unidos el tema ha sido afrontado
con realismo y en busca de soluciones prácticas y directas. La Compañía Trans
World Airlines (T. W. A.) informa (Vid: Auiation News Digest, No. 51,
Diciembre 1976, página 2) que más de medio millón de sus pasajeros, entre
los meses de Enero a Septiembre de 1976, no hubieran podido haber embarcado en los vuelos en que deseaban viajar si no se hubieran seguido las prácticas del "overbooking''. El porcentaje de sus pasajeros, con reservas formalizadas, y no presentados para la realización del vuelo es del veinte por ciento
y se aclara que el "overbooking'' no afecta sino a un número reducidísimo
de personas, de tal manera que quien viaje una vez a la semana por avión,
esta medida no tendría relación con ella sino cada treinta años.
El "Civil Aeronautics Board", conocido por sus tres iniciales C.A.B., ha
establecido con fecha 28 de febrero de 1977 unas normas en relación al
"overbooking" a las que hemos venido aludiendo. En su virtud, las compañías
aéreas deberán notificar públicamente la posibilidad de que la práctica del
denominado "overbooking'' tenga lugar. Este aviso deberá expresarse de las
tarifas y horarios de las compañías aéreas y mediante carteles en los mostradores donde se expenden billetes de pasaje. En el supuesto que no pueda ser
acomodado un pasajero en un vuelo para el que se le emitió billete y para
el cual se le reserv6 una plaza en concreto, deberá proporcionársele otro
medio de transporte que deba llevarle a destino no más tarde de dos horas
de vuelo para el que tenía su reserva, si se trata de punt05 situados dentro
del territorio de los Estados Unidos o de cuatro horas cuando el vuelo tenga
carácter internacional. En otro caso el pasajero tendrá derecho a una indemnización económica por la cantidad del valor del primer cupón de vuelo de
su billete de pasaje que aún no haya sido utilizado, siempre que esta cantidad
no sea inferior a 25 dólares. Esta suma será pagada automáticamente y su
aceptación constituye la indemnización total por los daños y perjuicios que
el pasajero haya podido sufrir como consecuencia del "overbooking".

�Como puede verse, la regulación aceptada por el C.A.B. ofrece las siguientes
y muy variadas características:
a) Admite y consagra la práctica del "overbooking" en el transporte aéreo.

b) Requiere a las Compañías aéreas para que adviertan de la posibilidad
de "overbooking'' a sus pasajeros, a fin de que éstos, al utilizar el medio
aéreo de transporte conozcan que, entre sus limitaciones, figura la de
esta contingencia.
c) Tasa de una manera práctica el importe de las reparaciones económicas
a que pueda haber lugar, evitando discusiones y ofreciendo un planteamiento inmediato que, desde luego, mantenga la resolución del
ámbito de los Tribunales.
A nuestro juicio, la aportación de Jos Estados Unidos a la resolución del
problema compensatorio que plantea el "overbooking" es sumamente positiva
y, teniendo en cuenta el peso que este país tiene en todo lo que se refiere
a la actividad aeronáutica, sus disposiciones servirán para que, a nivel internacional, pueda llegarse a análogas disposiciones. Conviene tener presente
que, tanto en el Reino Unido como en Australia ya se han establecido normas
de carácter parecido. En cambio hay países como Filipinas en Jos que los
Tribunales han impuesto condenas de sustantiva importancia ( cerca de
50.000 dólares USA, en fallo de 16 de julio de 1976) a favor de pasajeros
y a cargo de la compañía aérea por no haber sido admitidos a un welo para
el que se tenía la correspondiente reserva.
A la vista de todo cuanto queda expuesto, una vez más se pone de manifiesto que las peculiaridades del transporte aéreo y entre ellas el signo de su
internacionalidad, requieren normas uniformes y ágiles para la solución de
sus problemas, sin que el tradicional derecho sea bastante para ello. El
"overbooking" no puede ser considerado aisladamente como un mero incumplimiento de contrato por parte del transportista aéreo, aunque, en realidad,
lo sea, sino como un fenómeno nacido de la propia actividad aeronáutica. El
solucionarlo mediante planteamiento puramente jurídico parece inaceptable,
ya que, en cada paso, surgiría la discusión entre las partes y la necesidad
de que por el pasajero perjudicado se llevare a cabo una penosa y difícil
prueba de los daños y perjuicios que se le habían irrogado.
Por ello, los ensayos normativos llevados a cabo en las Condiciones Generales de Transporte de la IATA, por los Estados Unidos, Reino Unido y
Australia deben considerarse como muy positivos y dignos de servir de base
para un planteamiento y solución a nivel internacional del problema.

628

APROXIMACIONES EMPÍRICAS DE LA INCIDENCIA DE LA
ESTRUCTURA DE IMPUESTOS

Dr. DAVID G. DAvrns
Duke University Durham,
North Carolina, E.U.A.

Los ESTUDIOS de incidencia intentan determinar quién es el que en realidad
paga tal cantidad de impuei;tos. Uno de los objetos de la investigación sobre
la incidencia es determinar si en efecto la estructura de impuestos de un
país ha tenido efecto alguno sobre la distribución de rentas y si la estructura
de impuestos es equitativa desde el punto de vista de la mayoría de los
votantes. Para hallar las respuestas a dichas preguntas, los investigadores
estudian la equidad vertical de los impuestos. Desemejante a la regla de la
equidad horizontal, la cual implica que individuos en circunstancias económicas parecidas deben ser tasados de forma semejante, la equidad vertical se
dirige a la distribución de impuestos entre las diferentes clases económicas
y entre los miembros constituyentes de cada una.
La mayoría de gobiernos, sociedades y páises utilizan en forma implícita
o explícita la renta individual o la renta acumulativa de cada hogar como
medida del bienestar económico de la unidad contribuyente. La equidad
vertical en la imposición &lt;Je impuestos se interesa por la relación entre los
impuestos pagados y la renta del contribuyente. Aunque la cuenta de impuestos c!e un individuo rico sea mayor que la de un individuo de medios menores,
si el impuesto que paga el primero en proporción a su renta es menor que
la de la persona de renta menor, se clasifica el impuesto como impuesto
regresivo. Si la proporción de la imposición de impuestos es constante para
todo individuo, no obstante el nivel de la renta, se clasifica como impuesto
proporcional. Finalmente, si la porción de la renta que una persona paga
en impuestos aumenta a medida que aumenta su renta, se clasifica como
impuesto progresivo.

629

�Aunque la tendencia es menos marcada que hace una década, los ciudadanos de la mayoría de las federaciones industrializadas tienden a favorecer
un impuesto progresivo como el más equitativo. Esta preferencia por parte
del electorado, si en efecto persiste como preferencia, es puramente subjetiva.
Los economistas son incapaces de defender o atacar los impuestos o las estructuras de impuestos desde el punto de vista de equidad.

PROBLEMAS DE ESTADISTICA Y TEOR1A EN LOS ESTUDIOS
DE LA INCIDENCIA DE IMPUESTOS
Un investigador se encuentra con varias dificultades al estudiar la incidencia de impuestos. Se puede mejor clasificar los problemas que surgen como
estadísticos o teóricos.
El primer problema con los estudfos de la incidencia de impuestos es que
se basan en parte sobre reconocimientos de los presupuestos domésticos de
los consumidores. Dado que no se entrevista a todo consumidor, los resultados de dichos estudios están su jetos a errores de muestreo. Quizás de mayor
importancia es el hecho de que, al ser entrevistados, los hogartenientes tienen
que recordar cuánto dinero se gastó y cuáles artículos se adquirieron durante
el periodo de tiempo pertinente. Incluso cuando existen registros escritos
exactos, los cuales el consumidor medio no mantiene, las estadísticas reunidas
estarían sujetas al error.
Afortunadamente la mayotía de los hogartenientes tiene una aproximación
bastante exacta de su renta. Además, los impuestos sobre la renta y el salario
recaudados por las empresas son normalmente identificables y disponibles.
Desafortunadamente, el consumidor no tiene un conocimiento exacto del
impacto que tienen las obligaciones anuales de impuesto asociadas con las
rentas de la compañía o la corporación )' de impuestos indirectos tales como
aquéllos sobre compraventa y sobre consumos. En tales casos es preciso que
el investigador haga aproximaciones y éstas están sujetas al error.
La aproximación es particularmente difícil en el caso de impuestos sobre
la empresa, porque los economistas no han desarrollado una base teórica satisfactoria para analizar la incidencia de estas recaudaciones. Algunos analistas
son de la opinión que los impuestos sobre la empresa son llevados exclusivamente por los dueños de la empresa, mientras que otros creen que los impuestos
sobre la empresa son completamente distribuidos y llevados por los consumidores de los productos de la empresa o por los empleados o abastecedores
de los servicios de factor. Además otros profesan que porciones del impuesto
son llevadas por los dueños, los consumidores, y los trabajadores.

630

Dados casos inclividuales, ninguna de estas posturas es improbable. Sin
embargo, como lo veremos, el patrón de incidencia revelado depende de
forma significante de cuál de estas suposiciones se adopta. 1
Un problema parecido ocurre en las tasas y la imposición de impuesto
real. Hasta recientemente, casi todos los expertos sobre asuntos impositivos
creían que las tasas y los impuestos reales eran regresivos. Actualmente, H. J.
Aaron, un economista altamente respetado y un especialista en finanzas
públicas ha argüido que dichas recaudaciones son progresivas. 2
El hecho de que los reconocimientos de presupuestos y rentas normales
consisten de datos anuales, complica aún más las dificultades estadísticas ya
mencionadas. El Comité Asprey comenta que "existe la tentación con estadísticas anuales de cliscutir como si las familias de cada grupo económico
permanecieran ahí toda su vida, lo cual desde luego no es el caso".ª
La clase económica más baja en casi cualquier estudio de presupuestos
casi siempre exhibe una propensidad promedia a consumir, la cual es mayor
que su unidad; muchas veces ésta es más que dos. Cuando una familia es
capaz de gastar dos veces su .renta anual en el conswno, el concepto de renta
anual obviamente pierde su utilidad como inclicador del bienestar de esa
unidad familiar.
Para que los individuos y las familias actualmente conswnan más que su
renta actual. la relación entre su renta previa y su consumo debía haber
sido tal que ahorros positivos les permitieran la acumulación de bienes que
pudieran ser reducidos en la actualidad, o alternativamente, debe existir la
expectación que futuras rentas excedan el consumo ( de manera que se pudiera incurrir obligaciones en la actualidad). La decisión de red~~ los
bienes o de incurrir obligaciones surge de un empeño de estabilizar el
consumo propio a lo largo de la vida de la unidad familiar. 4
Normalmente son los inclividuos más jóvenes quienes pueden incurrir obligaciones en el presente para consumir actualmente, mientras que los duda' Para una discusión comprensiva de varios temas teóricos encontrad06 en estudios
de incidencia, véase L. C., Th.urow, "The Economics of Public Finance", National Ta;;,;
Journal, June 1975, pp. 185-94; y G. F., .Break, "The Incidence and Econornic Effects
of Taxation", en The Economics o/ Public Finance, Brookings Institution, Washington,
1974, pp. 119-237.
• H. J., Aaron, Who Pays the Properly Ta;;,;l The Brook.ings Institution, Washington,
1975, pp. 18-55 y 92-6.
' Taxation Review Committee, Preliminary Report, Canberra, 1974, pp. 29-30.
• D. G., Davies, "Com:modily, Taxation and Equity", The Journal of Finance, December 1961, p. 585.

631

�danos mayores pueden liquidar ahorros previos y así consumir más de lo que

sus rentas anuales actuales les hubieran permitido.
Las figuras de rentas anuales tienden a reflejar de manera excesivamente
moderada los sueldos a largo plazo de los ganadores actuales de bajas rentas
al mismo tiempo que reflejan en fonna exagerada las rentas de por vida de
los individuos que actualmente reciben altas rentas.

permanente de Milton Friedman, pero en la literatura se ha reconocido sólo
recientemente la necesidad de tener un horizonte de mayor duración en los
estudios de inddencia. 7

Esta propuesta tiene validez porque los recipientes actuales de bajas renta.~
constan mayormente de personas muy jóvenes o personas viejas y jubiladas.
Las rentas promedio restantes de por vida de los individuos jóvenes serán
más altas que sus rentas relativamente bajas actuales. Los trabajadores viejos
y jubilados, quienes ya han pasado sus años de ganancia máxima, habrán
tenido ahorros previos cuyos promedios excedían sus rentas relativamente
bajas o nulas. Del otro lado, la edad promedio de los individuos ganadores
de altas rentas es de entre 50 y 55 años y se encuentran ganando lo máximo
que ganarán. Su renta promedio de por vida será inferior a su renta máxima
actual.

Añadidas a los problemas ya mencionados están las críticas básicas recién
lanzadas contra la. metodología de la investigación de la incidencia de impuestos. L. Thurow, en su brillante análisis de varios ensayos de Brooki.ngs,
ha notado que la diferencia fundamental en los estudios de la incidencia
de impuestos es que son formidables desde un punto de vista empírico y
teóricamente imposibles. 8 Como reconoce Thurow, cada impuesto tiene tres
efectos principales. Primero. separa Jas rentas de los individuos y la economía.
Segundo, por medio de multiplicadores y otros dispositivos, genera efectos
macroeconómicos. Y finalmente, un impuesto ayuda a pagar los gastos del
gobierno. El problema que existe para el investigador comprometido en la
incidencia de un impuesto es el de mantener constante el gasto y los efectos
macroeconómicos al mismo tiempo que analiza el impacto del impuesto sobre
la renta real.9

La dependencia en cifras anuales resulta en una exageración de la tasa
promedio de impuesto que los recipientes actuales de rentas bajas pagan
sobre sus rentas de por vida y resulta en una declaración excesívamente moderada de la tasa de impuesto que les corresponde a los ganadores de rentas
más altas. Esta conclusí6n surge del hecho de que la tasa de imposición de
impuestos se deriva al dividir la cantidad de impuesto pagado por la renta
anual del individuo o de la unidad familiar. Como resultado, la incidencia
de impuesto o de la estructura de impuesto parece ser más regresiva o menos
progresiva de lo que es en realidad en casi todos los estudios de incidencia. 5

Thurow arguye de forma convencedora que las técnicas específicas de
incidencia y de la incidencia de un presupuesto balanceado ni siquiera pr&lt;'tenden mantener constantes los gastos y los efectos macroeconómicos. El
enfoque de incidencia diferencial, el cual sustituye un impuesto de rendimiento igual por otro en un esfuerzo por descubrir cuál diferencia esto produce, t~mbién es generalmente insatisfactorio. Thurow propone que ''mientras
que uno puede siempre encontrar un impuesto con un rendimiento igual o
una combinación de impuestos con efectos macroeconómicos iguales, no es
gcr:rralmente posible cumplir con ambas condiciones a la vez. 10

Se puede medir mejor la incidencia y la equidad a largo plazo al comparar la relación entre impuestos pagados y rentas acumuladas por diferentes
individuos durante Ja vida.
Desgraciadamente, esta infonnación no está disponible. Probablemente la
mejor solución disponible a este problema es utilizar conceptos de renta
que tienen un horizonte de tiempo de más que un año. Se han empleado
con cierto éxito 6 el concepto de renta de lrving Fisher y la noción de renta

En su asesoramiento eA'tensivo de la metodología de los estudios de mc1dencia, L. De Wulf también ha criticado las muchas investigac!iones empíricas
que han lle\'ado a cabo los expertos en las fianzas públicas en los estudios
sobre la incidencia. Sus reservaciones están parecidas a las de Thurow. ti
afirma que el estado actual de la teoría sobre incidencia es tal que no se
puede alcaro,ar conclusiones claras y que Jos resultados de los estudios empíricos sólo producen resultados aproximados. 11

' Véase la discusión de este punto en D. G., Davies, "A Further Reappraisal of Sales
Taxation", National Tax Journal, December 1963, pp. 410-15.
• D. G., Davies, "An Empiriéal Test of Sales-Ta:x Regressivity", The Journal o/
Political Economy, February 1959, pp. 72-8, D. G. Davies, "Progressiveness of a Sales
Tax in Relation to Various lncome Bases", Ámtrican Economic Review, December
1960, pp. 987-95; y D. G., Davies, "Clothi.ng Exemptions and Sales Tax RegressivityNote", American Economic Review, March 1971, pp. 187-89.

• J. M., Sc.haefer, "Clothing Exemptions and Sales Ta.x Rcgrcssivity", American
Economic Review, September 1969, pp. 596-99; y Aaron, op. cit., pp. 93 and 18-55.
• Thurow, op. cit., p. 187.
' Ibid.
,. !bid.
11
L., De Wulf, "Fiscal Incidence Studies in Developing Countries: Survey and
Critique", IMF Staff Papers, March 1975, pp. 96-104.

632

633

�A pesar de las advertencias pertinentes de Thurow y de De Wulf vale
la pena examinar los últimos esfuenos de eruditos haciendo estudios de incidencia. Se presentan los resultados en un formato cuantitativo, pero los problemas estadísticos y teóricos mencionados arriba deben prevenir que el lector
interprete los datos demasiado literalmente. Hay un aire de precisión desafortunado y sin fundamento en cuanto a los resultados de la investigación de
la incidencia. A lo más estas aproximaciones presentan impresiones de la
realidad muy generales.

RESULT.i\DOS EMPlRICOS DE LA INVESTIGACIÓN DE LA
INCIDENCIA DE IMPUESTOS
Esta sección presenta aproximaciones por clase económica de tasas de
impuestos a nivel federal, estatal-local y total para los tres pa'LSeS federales
de Australia, el Canadá, y los Estados Unidos. Examinaremos las figuras

(e) l:lS aproximaciones de la incidencia de los impuestos separados pueden
juntarse para formar una aproximación total de la incidencia; y

(f) la renta anual para un año es un reflejo verdadero de la posición
económica o del bienestar de la unidad familiar.

Al examinar la Tabla VII-1 se nota que las tasas para el impuesto federal
australiano caen en forma de "U" en relación con la renta de la unidad
familiar. Las clases más bajas y las más altas pagan los impuestos más altos,
mientras que las clases medias pagan los impuestos más bajos. Las tasas a
nivel estatal-local ( aunque menos), y por consecuente las tasas para el impuesto
total de las unidades familiares australianas, exhiben un patrón general
semejante.
Tabla VII-I
Impuestos Australianos como Proporción de la Renta, 1966-67.

para cada país, uno por uno.

Impuestos Australianos como una proporción de l11J renta. Las aproximaciones australianas de la incidencia de impuestos por P. Bentley, D. J. Collins
y N. T. Drane se basan en el Survey of Consumer Finances and Expenditt¿res
(Análisis de Finanzas y Gastos de Consumidores), 1966/68, de la Universidad
de Macquarie. 12 Este estudio admirable de las finanzas de unidades familiares fue llevado a cabo bajo la supervisión del Profesor Gates de Queensland
University y los Profesores Edwards y Drane de la Universidad de Macquarie.
Entre las suposiciones críticas fundamentales del análisis de la incidencia
de impuestos están :13
(a) los impuestos sobre la renta individual no se desplazan;
(b) principalmente los propietarios pagan los impuestos sobre la renta de
las empresas;

Renta Anual

0-999

Tasas de Impuestos
Federales

Tasas de Impuestos
Estatales-Locales

Tasas de Impuestos
Global

31.3

10.0

41.3

1,000- l,999

24.0

6.4

30.4

2~000 - 2,999
3,000 - 3,999

23.l
21.3

5.4
4.6

28.5
25.9

4,000 - 4,999

22.4

4.1

26.5

5,000 - 5,999

22.4

3.9

26.3

6,000 - 6,999

21.4

3.8

25.2

7.000 - 8,999

24.0

4.1

28.1

9,000 - 11,999

35.8

6.4

42.2

12,000 y más

42.2

7.6

49.8

24.7

4.8

29.5

Total

( c) los consumidores pagan todos los impuestos indirectos;
( d) las tres clases económicas más altas pagan la mayoría de los derechos
'lobre los bienes muebles y sobre donaciones tanto como aquéllos
sobre la comprobación de testamentos y sobre la sucesión;
n P., Bentley, D. J., Collins and N. T., Drane, "An Estímate of the Incidence of tlie
Australian Tax Estructure", mimeo, Economic Society of Australia and New Zealand,
Third Conierence of Economists, Adelaide, May 1973.
11 lb!d., pp. 4-12.

634

• Para la fuente, véase la bibliografía.

El patrón en forma de "U" para las proporciones de los impuestos efectivos sugiere que la estructura de impuestos australiana es regresiva en cuanto
a las clases bajas, proporcional en cuanto a las clases medias y notablemente
progresiva en cuanto a las clases altas. No es raro observar que Ja clase más
baja o las dos clases más bajas tengan una tasa de impuestos mayor que la
de las unidades familiares de la clase media que les sucede. De los 22 países
635

�que De Wulf analiza, 12 manifiestan una estructura de impuestos regresiva
entre la clase más baja y la que precede a la más baja.·u

Tabla VII-2
Impuestos Canadienses como Porcentaje de la Renta, 1969.

La tasa de impuestos relativamente alta para Ja clase más baja se debe
en parte a las suposiciones fundamentales en cuanto al desplazamiento de
impuestos. No obstante, la influencia más importante probablemente es la
marcada tendencia notada anteriormente de la renta anual, que refleja en
forma excesivamente moderada la posici6n económica de muchas unidades
familiares de la clase más baja.

Los estudios de presupuestos muestran repetidas veces que los gastos de
consumo de la clase más baja vacilan entre un ciento cincuenta por ciento
y un trescientos cincuenta por ciento de su renta anual promedio. M.ientras
que el bienestar de la unidad familiar de la clase más baja no puede de
ninguna manera caracterizarse como afluente, es mucho más acomodado
de lo qut: sugiere la renta anual. La aproximación alta de la tasa de impuestos
efectiva para este grupo es en gran parte ilusoria.
En relación a las figuras de la Tabla VII-I y de las Tablas VII-2, VII-3
y VII-4, a continuaci6n, se debe recalcar que la tasa de impuestos promedio
calculada para una renta dada oculta tanto las diferencias grandes como las
pequeñas entre las diferentes unidades familiares individuales. Además, la
dispersión alrededor de la tasa efectiva de impuestos promedio aumenta a
medida que la renta promedio del grupo económico aumenta. 15

lmjJUestos Canadienses como proporci6n de la Renta. La Tabla VII-2
demuestra que el patrón general para las tasas de impuestos totales en el
Canadá es parecido al de Australia. Las tasas de impuesto en relaci6n a la
renta también exhiben forma de "U", aunque la "U" sufre cierta distorsión
en las clases económicas más altas. El estudio de A. M. Maslove para El
Consejo Económico del Canadá manifiesta una regresión marcada en la
clase económica más baja, pero esto es probablemente ilusorio debido a las
razones detalladas arriba.10 Aunque el mundo real a veces trae consigo numerosas sorpresas, no es intuitivamente obvio que el grupo económico más bajo
del Canadá, que recibió una renta promedio de aproximadamente $ 1,000,
pudiera pagar más o menos la mitad de esa cantidad en impuestos, como
sugiere la Tabla VII-2, mientras que consiguiera sobrevivir. Se debe notar
"De W11ll, op. cit., pp. 111-14.
"Si sabemos, por ejemplo, que hay cientos de unidades familiares en los E.E. U. U.,
que ganan en exceso de un millón de dólares por año pero que legalmente no pagan
impuestos sobre la renta.
11 A.
M., Maslove, The Pattern of Taxation in Ganada, Economic Council of

Ganada, Ottawa, 1972.

636

Renta Anual

O- 2,000
2,000- 2,999
3,000- 3,999
4,000- 4,999
5,000- 5,999
6,000- 6,999
7,000- 7,999
8,000 - 8,999
9,000 - 9,999
10,000 - 10,999
11,000 - 11,999
12,000- 14,999
15,000 y más
Total

* Para

Tasas de Impuestos
Tasas de Impuestos
Tasas d.e Impuesto
Federales
ProvinciaJes-Municipales
Total

19.8
14.5
16.4
17.6
18.9
19.4
20.2
20.7
20.8
21.2
21.6
21.5
23.3
20.9

28.8
20.2
19.3
19.0
19.0
18.3
18.1

18.5
17.9
17.7
17.3
17.1
17.2
18.4

48.6
34.71
35.7
36.6
37.9
37.7
38.3
39.2
38.7
38.9
38.9
38.6
30.5
39.3

la fuente, véase la bibliografía.

que el concepto de renta de Maslove, el cual se utiliza en la Tabla VII-2,
es medido ante~ de los impuestos pero después de hacer pagos de transferencia.11
Las interesantes diferencias entte el Canadá y Australia incluyen:
(a) Las tasas de impuesto total en el Canadá tienen un promedio que es
diez puntos de porcentaje más alto;
(b) el grado de progresividad a nivel de las clases altas es marcadamente
menos;
(c) las tasas de impuesto federal en el Canadá son mucho más bajas pero
sus tasas provinciales-municipales son tres veces y medio más altas;

1'

/bid., p. 11.

)

637

�(d) e1 Canadá tiene was federales más progresivas en lo que afecta a los
grupos de renta media.
Un estudio anteñor de la incidencia de impuestos y gastos Canadienses
fue completado por W. l. Gillespie para la Comisión Rr.al Canadiense de
Impuestos.18 Las figuras de la Tabla VII-3 demuestran que el patrón general
de tasas de impuesto total es muy parecido al de Australia. El grado de
regresividad en las clases bajas y el grado de progresjvidad en las clases alta
corresponden mucho con los resultados australianos.
Dado el desbalance fiscal que exhte en Australia (véase Capítulo VI arriba)
no es sorprendente encontrar que las tasas de impuestos federales sean mucho
más altas en aquel país. Del otro lado, las tasas provjnciales-locales en el
Canadá son más de dos veces más altas que las de Au tralia.
Tabla VII-3

rara poder eliminar deficiencias en la materia prima que formaba la base
investigaciones anteriores sobre la incidencia . ~e im~ue~~s. Pe:111°ª?
y Okner combinaron información sobre 3?,000 f~l~ias e md1v1d~os mclmdos en e1 Survey of Econom.ic Opportumty (Analisis de Oportunidad Económica) de 1967, el cual fue dirigido por el Cens~ Bureau (De~to. del
Censo) para la U.S. Office of Economic Opportumty c~n un ar':luvo que
contenía información proveniente de los 90,000 fonnulanos para impuestos
federales sobre la renta individual que fueron completados para el año 1966.

para

Pechman y Okner proveen al lector ocho grupos diferentes de su?°5iciones
relativo~ al proceso de desplazamiento de impuesto~, cada cual ~lustra un
enfoque plausible pero diferente a la incidencia de la estructura de impuestos.
os interesaremos aqui sólo con lo que ellos han llamado las varia~tes IC Y
3B. Las suposiciones de la variante IC producen la estructura de impue~tos
más progresiva mientras que las de la 3B generan el .sistema menos progresivo.
Las suposiciones asociadas con las otras variantes producen un patrón de
incidencia de impuestos que cae entre aquéllos de las variantes IC y 3B.

Impuestos Canadiense como Porcentaje de la Renta, 1961.
Las suposiciones de la variante IC incluyen:
Renta Anual

0-2,000
2,000 - 2,999
3,000 - 3,999
4,000 - 4,999
5,000 - 6,999
7.000 - 9,999
10,000 y más
Total

Ta~as de Impuestos Tasas de Impuestos Tasas de Impue~to
Federales
Provincialc:$• Municipales
Total

13.5
12.1
15.1
15.4
18.2
20.7
26.2
18.5

16.t
11.4
12.0
11.7
12.8
13.5
16.1
13.3

29.6
23.5
27.1
27.1
31.0
34.2
42.3
31.8

(a) lo impuestos sobre la renta individual no se desplazan;
(b) tos consumidores pagan los impuesto· sobre las ventas y consumos;

(e) los propietarios pagan lo impuestos corporativos y reales;
(d) el empicado paga los impuestos sobre planillas de sueldos;
(e) la renta consiste en el sueldo, el interés, los dividendos, los a.lq uileres,
los regalías, las ganancias de capital acumulado y los pagos de tran !erencia; y

( f) la renta anual es un reflejo preciso de la posición econ6mica o del
bienestar de la unidad familiar. 10

Impuestos en los Estados Unidos como proporción de la renta. El estudio
más ambicioso sobre la incidencia de impuestos que se ha completado en
cualquier país es el que fue llevado a cabo por J. Pechman y B. Okner en lo
Estados Unidos. 111 Se basa en lo que se ha denominado el archivo MERGE.
11 W. l., Gillespie, The lncidenc• of Taxes and Publ~ Expenditum in the Ccnadian
Economy, Studics of the Royal Commission on Taxation, Ottawa, 1967.
11 J. A., Pechman and B. A., Okner, Who B1ars lhe Tax Burd1n? Brookings Institution, Washington, 1974.

638

El uso de estas suposiciones y las manipulaciones estadísticas nec~rias
producen el resultado anotado a la izquierda de la Tabla VIl-4 baJo el
encabezamiento Variante IC. Al estudiar las figuras es obvio que los patrones para las tasas de impuesto federal tanto como las de impues~o total son
desemejante a las de Australia y del Canadá. En ve:z. de manifestarse en
forma de "U", las tasas de impuestos suben continuamente desde el grupo
económico más bajo hasta el más alto. Las tasas de impuestos estatales-locales
» lbid., pp. 25-43.

639

�Tabla VII-4

(a) se presume que la mitad del impuesto corporativo es respaldada por
los consumidores;

Los Impuestos en los Estados Unidos como Porcentaje de la Renta, 1966.
Variante
Renta Anual

O- 3,000

2C&lt;•&gt;

Federal

(b) los terratenientes pagan los impuestos de propiedad recaudados sobre
la tierra y no los recipientes de la renta de la propiedad en general;

Variante 3B(b)
Estatal
Local

Estatal
Total

Federal

Local

Total

8.8

9.8

18.7

14.1

14.0

28.1

5,000

11.9

8.5

20.4

14.6

10.6

25.3

5,000-

10,000

15.4

7.2

22.6

17.0

8.9

25.9

10,000-

15,000

16.3

6.5

22.8

17.5

8.0

25.5

15,000-

20,000

16.7

6.5

23.2

17.7

7.6

25.3

3,000-

20.000-

25,000

17.1

6.9

24.0

17.8

7.4

25.1

25,000-

30,000

17.4

7.7

25.1

17.2

7.1

24.3

30,000-

50,000

18.2

8.2

26.4

17.7

6.7

24.4

50,000-

100,000

21.8

9.7

31.5

20.1

6.3

26.4

100,000 - 500000

30.0

11.9

41.8

24.4

6.0

30.3

500,000-1,000.000

34.6

13.3

48.0

25.2

5.1

30.3

1,000.000 y más

35.5

13.8

49.3

24.8

4.2

29.0

17.6

7.6

25.2

17.9

8.0

25.9

Total

Notas: (a) La variante 2C asume que los impuestos sobre Ja renta corporativa e
impuestos reales son respaldados por los propietarios.
(b) La variante 38 asume que la mitad del impuesto sobre la renta corporativa y todos los impuestos sobre la propiedad m.e jorada son desplazados hacia el oonsumidor.

son regresivas a nivel de las clases bajas pero son progresivas a nivel de las
clases que se encuentran con rentas de entre $ 5,000 y $ 1,000.000 y más.
La tasa promedio de impuestos para todo residente apenas se pasaba el
25 por ciento. La tasa de impuestos estatal -locales en promedio era de
7.6 por ciento mientras que la de los federales era de 17.6 por ciento, o sea
dos veces y un tercio más de la tasa correspondiente a las jurisdicciones
suboacionales.
Como se mencionó anteriormente, las suposiciones asociadas con la variante
3B de Pechman y Okner produce la estructura de impuestos la menos progresiva en relación con las ocho variantes que se han formulado. La variante
3B refleja las siguientes diferencias, en contraste con la variante IC:

(c) los impuestos sobre las propiedades mejoradas (viviendas, etc.) son
desplazados hacia c1 consumidor; y
(d) la mitad de los impuestos sobre la nómina de sueldos se desplaza
hacia el consumidor.
Pechman y Okner presentan otros descubrimientos interesantes que no
dependen en forma decisiva de las diferencias en las suposiciones que hacen
sobre la incidencia. 21 Ellos han encontrado que los dueños de c&amp;as pagan menos
impuestos que los que alquilan, que los residentes urbanos pagan menos
impuestos que los que viven en wnas rurales, y que la gente soltera paga
impuestos más altos que los casados.:2 Las familias que reciben la mayor parte
de su renta de los pagos de transferencia pagan la tasa de impuestos más
baja y las unidades familiares que derivan grandes rentas de su propiedad
pagan las tasas de impuestos efectivos más altas. 23
Una conclusión es particula.nnente digna de mención. Pechman y Okner
han encontrado que, no obstante el grupo de suposiciones que empleen, la
renta proveniente del capital presupone impuestos más pesados que la renta
proveniente de labor. Si se consideran los impuestos sobre la renta de la
corporaci6n y sobre la propiedad como impuestos sobre el capital, la tasa
promedio de impuesto sobre el capital es calculada a 33 por ciento, en contraste con una tasa promedio efectiva de 17.5 por ciento para el labor.
Aunque se presuma que los impuestos sobre la renta de la corporación y

la propiedad se pagan en su totalidad o en parte por el consumidor, el
capital es sujeto a una tasa de impuesto marcadamente más alta que Ja del
labor.u Los ocho grupos diferentes de suposiciones reconocen una tasa promedio de impuesto de un 25 por ciento sobre el capital y un 17 por ciento
sobre el labor. Para una sociedad que depende principalmente de lQs incrementos de capital para crear nuevos empleos y aumentar rentas reales per
c,ipita, estas estadísticas son grases.
lbid., p. 38.
lbid, pp. 71-79.
11 /bid., p. 82.
,. /bid., p. 38.
11

1t

640

64l
humanita..+J

�Las estadísticas completadas por Pechman y Okner también revelan que
los impuestos sobre la venta, impuestos sobre artículos de consumo que
generalmente están sujetos a impuestos estatales de venta y de consumo, son
proporcionales o muy levemente progresivos. Bajo las suposiciones de las
variantes lC y 3B, la tasa de impuesto sobre el consumo aumenta a medida
que sube la renta, empezando con la décil más baja de la poblaci6n en la
distribución de rentas y continuando a través de las primeras déciles de
la población.26
Esta interesante tendencia general, la cual fue presentada por primera
vez por el autor de esta monografia/ 0 se debe en parte al hecho de que se
han eliminado del análisis los recipientes de renta más baja. Cuando Pechman
y Okner disponen de sus datos por déciles de población de la distribución de
la renta en vez de por clases económicas, modifican su suposición en forma
explícita (la cual forma la base de las figuras en la Tabla VII-4) que
presupone que el sueldo anual para cualquier año dado refleja con exactitud
el bienestar económico de una unidad familiar o de un individuo. Con toda
razón ellos justifican la eliminación de los recipientes de las rentas más bajas
notando que "las rentas anuales en el caso de los primeros cinco porcentajes
no son representativos de la renta de dichas unidades a lo largo de un periodo
prolongado". 27

a la renta alta para aquel año, las tasas de impuestos pagadas parecen ser
menos de lo que_ les corresponden. Como consecuencia, el limite superior de
la estructura de unpuestos parece ser menos progresiva o más regresiva de lo
que es en realidad cuando se mide el bienestar económico de los contribuyentes con exactitud.

FUENTES PARA LAS TABLAS
TABLA 1: P. Bentley, D. J. Colliru, y N. T. Drane, "An Estimate of the Incidence
of the Australian Tax Structure", mim,o Economic Society of Australia and New
Zealand, Thi:rd Conference of Economista, Adelaide, May 1973, Tablas 3.1 y 3.2.

TABLA 2: A. M. Maslove, Th, Pattern of Ta.xation in Canada, Economic Council
of Ganada, Ottawa, 1972, pp. 128-129.
TABLA 3: W. l. Gillespie, Th, lncidenc, of TtUes and Public Expenditures in the
Caadian Economy, Studies of the Royal Commission on Taxation, Ottawa, 1967,
p. 201.
TABLA 4: J. A. Pechman Y B. A. Okner, Who Bears th, Tax Burden? Brookings Institution, Washington, 1974, p. 62.

Como se indicó previamente en este capítulo en la sección titulada "Problemas Estadísticos y Teóricos en Estudios de la Incidencia de Impuestos",
se pueden observar razones convincentes para un reajuste hacia abajo de las
rentas relativamente altas presentados para cualquier año dado. Los individuos normalmente comienzan su ciclo vitalicio de rentas a una edad joven
y con rentas bastante bajas, ven la culminación de sus rentas cuando tienen
aproximadamente 50 años, y experimentan una disminución de rentas durante la última década que trabajan, acabando cerca de cero durante los
aiios de jubilación. La probabilidad es extremadamente alta que una unidad
familiar que experimente grandes ganancias en un año dado tuviera considerablemente menos previo a ese año y que tenga un sueldo menor durante
alguna época posterior a ese año. La renta del año en curso exagera la
verdadera posición económica de la unidad familiar a largo plazo. En relación
_. lbid., p. 81.
"Véase D. G., Davies, "An Empirical Test of Salcs-Tax Regress.ivity", op. cit., y
D. G., Davies, "Progressiveness of a Sales Tax in Relation to Various Income Bases",
op. cit.
"'Pechman and Okner, op. cit., pp. 67-8.

642

643

�"PROBLEMATICA JUR1DICO-INTERNACIONAL DE LA
PROTECCION DEL MEDIO AMBIENTE"

ERNESTO

J. REv CARO

Doctor en Derecho y Ciencias Sociales
Profesor de Derecho Internacional
Público en la Univenidad Nacional
de Córdoba y en la Universidad Ca-

t6lica de C6rdoba, Argentina.

645

�ASOCIACIÓN ARGENTINA DE DERECHO INTERNACIONAL
5° CONGRESO ORDINARIO

San Juan, 20 al 23 de septiembre de 1979
Tema: "DERECHO INTERNACIONAL AMBIENTAL"
Documento de trabajo presentado
por el Relator
Doctor EllNESTo J. REY CARo
Comisión de Estudio:
Dres.: Pedro Baquero Lazcano
Antonio Boggiano
Miguel Ángel Ciuro
Nelly Eve Cbiesa
Roberto Iglesias Llanos
Joaquín L6pez

I. Introducción.
El Derecho internacional de nuestros días presenta un carácter dinámico
que contrasta con la evolución lenta y pausada de los siglos anteriores, má!
ello no es sino consecuencia de una comunidad internacional en franco
proceso de transformación, una comunidad internacional que ha dejado de
ser conceptual y esencialmente "europeizada" para lograr su universalización,
meta esta cuya consecución ha sido alentada en gran medida por el proceso
de descolonización, promovido, instrumentado y convertido en realidad por
la acción de las Naciones Unidas.

647

�Simultáneamente con este proceso que ha integrado como cuerpos políticos
soberanos e independientes a los pueblos de todo el orbe, la evolución científica y tecnológica experimentada en los últimos decenios ha permitido al
hombre y a los Estados, aunque en desigual grado, avanzar en el desarrollo
económico, social o cultural, les ha facilitado el aprovechamiento intensivo
de los recursos naturales del planeta y les ha abierto las puertas para Ja
conquista del espacio ultraterrestre. Todos estos hechos, que no excluyen
la concurrencia de otros acontecimientos que también han contribuido a
modificar la estructura de la comunidad internacional y de las rclarionrs
internacionales, han planteado la nececjdad de formular una nueva normatividad jurídico-internacional que ha ido ensanchando progresivamente los
ámbitos de validez personal, material y esencial del Derecho internacional
público.

el goce de tales beneficios. La preservación y el mejoramiento del medio
hum_ano es, según la Declaración de Estocolmo, una cuestión de capital importancia que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico de
todo el ~~do imponiendo obligaciones a los gobiernos, sin perjuicio de )as
responsabilidades especiales que recaen sobre el propio hombre a título
~~~f
'
Con agudeza sostiene Kis.s, comentando las disposiciones de la Carta del
Agu~ del Consejo de E~ropa que de~lara al agua como un patrimonio
comun Y un recurso comun de las Naoones, que del reconocimiento de tal
carácter internacional del medio ambiente a la concepción que considera a
éste y sus diferentes elementos como un "patrimonio común de la humanidad"
~•un~S
,

Todo progreso, amén de los beneficios lógicos que de él se derivan, trat'
aparejados algunos inconvenientes. En efecto, sin perjuicio de la viabilidad
de las predicciones apocalípticas de algunos científicos, es indiscutible quf'
una utilización irracional de los recursos naturales y de lo que constituye
el ''medio ambiente'', puede conducir a la humanidad a trances realmente
comprometedores en cuanto a su subsistencia. Surge así la necesidad de
preservar la "calidad de la vida" en el planeta ya que, como se ha destacado
reiteradamente, se ha tomado conciencia que la tierra no es infinita. Con
gran realismo se ha dicho que si en alguna forma quiere caracterizarse la
época actual por los inmensos e increíbles avances técnicos, debe señalarse
que constituye también Ja época de la intromisión del hombre en muchos sistemas naturales cuyo orden y equilibrio ha perturbado y amenaza con seguir
haciéndolo si no se actúa en forma inmediata y enérgica. 1

El agotamiento de los recursos naturales no renovables y el deterioro del
medio ambiente, conjuntamente con otros hechos, como el desbordado crecim~ento de la población mundial, la aceleración industtial y Ja escasez de
alimentos, como así también el reconocimiento de que los términos del "desa•
rrollo". no pueden llevarse hasta el infinito y la posibilidad de introducir
alteraciones a las tendencias · de crecimiento estableciendo condiciones de
estabilidad ecológicas y económicas susceptibles de permanencia, constituyeron
los ele~e?tos básicos y las conclusiones a que arribara el grupo de técnicos
Y especial~tas del Instituto Tecnológico de Massachussetts (Sistem Dynamics
Group), inf~~e q~e, a~nque polémico por sus predicciones, sirvió para
despertar múltiples mqwetudes en la opinión pública mundial.' También
contribuyeron a centrar la atención sobre esta problemática el Club de
Roma 5 y el mensaje del ex-presidente de la Comisión de las Comunidades
Europeas, Mansholt.

De allí que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano
expresara la convicción común de que los recursos naturales de la Tierra,
entre ellos el aire, el agua, la tierra, la flora y las muestras representativas
de los sistemas ecológicos naturales, deben ser preservados para beneficio de
las generaciones presentes y futuras; que la capacidad del planeta para producir recursos naturales vitales renovables debe ser mantenida y en su caso
restaurada y mejorada y que los recursos no renovables deben utilizarse
evitando el peligro de su agotamiento, asegurando a toda la humanidad

Todas estas obse1;aciones sobre el comportamiento humano y de los pueblos,
ha desarrollado la idea de que por encima al "culto" a la producción y al
consumo deben buscarse nuevos valores, entre ellos ]a "calidad de vida".
No obstante, esta meta enraizada ya en la mente de gobernantes y habitantes de los países industrializados, no aparece a menudo conciliable con las
aspiraciones de los Estados aún no desarrollados, que lejos de haber obtenido
• Cfr. Un Doc. A/Conf. 48/14/Rev. 1, p. 3.
Cír. Kxss, Alexandre-Charles, "Los principios generales del derecho del medio
ambiente", Cuadernos de la Cáted1'a, J. 13. Scott, Universidad de Valladolid, 1975,
p. 91.
• Cfr. "Los limites del crecimiento. Informe aJ Club de Roma sobre el Predicamento de la Hwnanidad", Fondo de Cultura Económica México 1973
1 Cf
'
'
.
r. SEPÚLVEDA, César, Mbcico y el Club d, Roma, México, 1974, ¡i 31 y M.
1

' Cfr. CRUZ MmAMONTES, Rodolfo, "El hombre frente al deterioro del medio marino',
en Natural Resources Journal, University of New Mexico, Vol. 16, july 1976, p. 549;
MARÍN L6PEZ, Antonio, "La contaminaci6n del medio ambiente y la Conferencia de
Estocolmo", en Anuario del Instituto Hispano-Luso-Americano de De11cho Internacional, o. 4. 1973, p. 435-438.

648

649

�niveles dignos de vida, luchan aún para satisfacer las necesidades más elementales en materia de alimentación, vestimenta o educación. De allí,
que toda normatividad internacional debe conciliar las aspiraciones de desarrollo de tales países con los requerimientos para la protección del medio
ambiente.

Ha de tenerse en cuenta también que existe una real y efectiva solidaridad
entre los distintos elementos de la naturaleza, el aire, el agua -sea marítima
o fluvial-, el suelo, la vida animal y vegetal, etc. Es decir que el medio
ambiente desde el punto de vista físico es infragmentable, como lo es desde
el punto de vista geográfico. Hay una unidad esencial en la biósfera. Esto
determina que los actos que atentan contra el medio ambiente -p. ej., la
contaminación por aire, mar o rí~, no tenga fronteras y pueda producir
efectos nocivos a distancias considerables de sus fuentes.
Asimismo, para la elaboración de las normas internacionales, en esta problemática quizá más que en otras, se deberá tener en cuenta la información
y observaciones que previamente aporten otras ciencias. La interrelación
disciplinaria surge como una realidad incontestable en la lucha para la
protección del medio ambiente. Biólogos, meteor6logos, oceanógrafos, economistas, sociólogos y urbanistas, entre otros, proporcionarán los datos necesarios,
los que deberán ser evaluados por el jurista. Las normas de derecho deben
adecuarse a la realidad física, social, económica o cultural que se pretenda
reglar. De su justa adecuación o ensamble dependerá la efectividad para el
cumplimiento de sus fines.

Hay coincidencia en que en las circunstancias actuales, tal Derecho internacional del medio ambiente no constituye una rama del derecho con sustantividad suficiente para ser considerada como disciplina autónoma reguladora
de un área específica de las relaciones internacionales. Desde este punto de
vista, puede hablarse del Derecho internacional del medio ambiente como
se habla del Derecho internacional marítimo, del Derecho internacional fluvial
o del Derecho de los tratados. Más aún, se ha llegado a afirmar que tal
conjunto de normas no excede e] ámbito de las relaciones jurídicas reguladas
por el Derecho internacional más clásico y que por ello forman parte del
Derecho internacional público y colocadas bajo este título por razones prácticas y porque responden a una determinada problemática. Así, para Kiss
sería e1 "conjunto de reglas de derecho internacional público cuya finalidad
es la de proteger el equilibrio esencial del medio humano" .1

No obstante, ello no significa aceptar que la estructura actual del Derecho
internacional, pueda proporcionar los medios más adecuados para hacer
realidad la preservación del medio ambiente, ni que no sea necesario buscar
nuevos principios y normas para lograr ese objetivo, como los principios
"supra internacionales" a que se refiere Nelly Chiesa, emanados de una
realidad objetiva, cual es ''la finitud de la Tierra y su degradación progresiva
como hábitat humano". Según esta jurista, tal realidad exigiría para tutelar
la calidad de la vida humana, la toma de previsiones objetivas independientes
de la voluntad humana y superiores a las leyes nacionales, determinaciones
estas que llevarían irremediablemente a un replanteo del concepto de soberanía estatal que prima en el Derecho internacional actual sustentado fundamentalmente en los formalismos del consentimiento estatal.ª

II. El Derecho internacional del medio ambiente.
La existencia de normas internacionales concretas o de principios básicos
que tengan por objeto la protección del medio ambiente o la regulación
de la actividad de los Estados en lo que respecta a la utilización de los recursos
naturales, ha inducido a los autores a hablar de un "Derecho internacional
ambiental", de un ''Derecho internacional del medio ambiente" o, también,
de un ''Derecho ambiental internacional".9
• Cfr. CAN-o, Guillermo J., Visión Sumaria del Dereclio Ambiental Internacional,
Disertación inaugural. Primera Conferencia Nacional de Derecho del Entorno (Santiago
de Chile, 18 al 20 de agosto de 1977, p. 2, citado por CBmSA, Nelly Eve, "La protección del meclio ambiente y el Derecho internacional", en Revista d, derecho internacional 'Y ci,ncias diplomáticas, Rosario, años XXV-XXVI, No. 46/ 47, 1977/1978,
p. 38. Según aquel jurista el Derecho ambiental internacional, abarcaría trca categorla,
de principios o normas, que se refieren a los recursos naturales y elementos ambientales

650

Ill. Las Normas y principios del Derecho internacional del medio ambiente.
No constituyendo una rama autónoma del derecho, al menos en la actualidad, sus normas se crean, modifican o extinguen por los procedimiento!!
usuales del Derecho internacional de nuestra época.
Es indudable que el Art. 38 del Estatuto de la Corte Internacional de
Justicia no agota el problema de la fuente del Derecho internacional, ni
que pertenecen a la Humanidad, a los recunos naturales y elementos ambientales
compartidos por dos o más países y a los efectos extraterritoriales del uso de recursos
naturales o elementos ambientales internacionales, tanto mundiales, regionales o
bilaterales.
' Cfr. K1ss, Alexandre-Charles, op. cit., p. 10.
• Cfr. Op. cit., p. 36.

651

�establece las únicas vías de producción jurídico internacional. Existen otros
procedimientos para su creación entre los cuales revisten gran importancia&gt; los
instrumentados a través de las organizaciones internacionales que por cierto,
son muy variadas, dependiendo su relevancia de la propia estructura de las
organi7.aciones, sean éstas de tipo clásico o comunitario.
A la luz de estas consideraciones y del examen de la normatividad aplicable al medio ambiente es posible observar con cierta decepción, la carencia
casi total de normas de Derecho internacional común directamente aplicables
a la protección del medio ambiente. La mayor parte de las normas provienen de tratados o acuerdos, particularmente regionales, subregionales o bilaterales sin perjuicio de la aplicación de los principios generales del derecho.
Puede constatarse sí, la existencia de una apreciable cantidad de resoluciones, recomendaciones y decisiones de organizaciones internacionales con
distinto valor vinculante y normas generales de conducta emanadas de conferencias internacionales.
Es posible también constatar que en su mayoría las normas convencionales
están destinadas a prevenir la contaminación de las aguas, sean dulces o
marítimas, la protección de ciertas especies animales o evitar la contaminación radiactiva, es decir que sólo abarca aspectos parciales de la amplia
problemática inmersa en la protección del medio ambiente.
En cuanto a las normas de Derecho internacional común, se ha dicho
que la única regla que puede ser invocada es la de responsabilidad internacional del Estado por los daños ecológicos causados a otros Estados, ya que
no existe una norma de carácter general que proht'ba los ataques al medio
ambiente. Sólo los actos lesivos al medio ambiente que produzcan daños
concretos fuera de los límites territoriales de un Estado, pueden hacer responsable a este Estado. 9 Según Pontavir.e, el daño debe presentar los siguientes
caracteres para que genere la obligación de reparar: debe ser real, o sea
existir, debe ser importante y debe ser cierto. 10 Esta norma ha sido reiteradamente reconocida y aplicada por la jurisprudencia internacional.

Si bien cada Estado tiene en principio el derecho de usar de su territorio
en la forma que más le convenga, no puede abusar do ese derecho en forma
tal que afecte los derechos de otros Estados. Si se ha servido de su territorio
para ejecutar actos que producen contaminación más allá de sus fronteras,
• Cfr. Kiss, Alexandre-Charles, op. cit., p. 25 y 55.
Cfr. "La réparation du dommage en matiere de pollution transfrontiere", en
Aspects Juridiques de la Pollution Transfrontiire, OCDE, París, 1977, p. 445-451.
Jt

652

debe responder internacionalmente por los daños causados, ya que los Estados
vecinos tienen también el derecho correlativo de que su territorio sea respetado
y esté exento de ingerencias extrañas que impidan su utilización.
La norma en examen ha sido considerada como uno de los pilares fundamentales del llamado "derecho de vecindad", 11 derecho este que puede servir
de base para el desarrollo de un principio general de responsabilidad por
daños que afecten al medio ambiente, pero que no cubre toda la problemática que encierra la protección del medio ambiente, pues la contaminación
puede producir efectos mucho más allá de los territorios de los Estados
vecinos. 12
Aquella regla ha merecido un amplio reconocuruento en la Declaración
de Estocolmo, en cuyo Principio 21 se establece que "De conformidad con
la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de explotar sus propios recursos
en aplicación de su propia política ambiental y la obligación de asegurar que
las actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su
control no perjudiquen al medio de otros Estados o de zonas situadas fuera
de toda jurisdicción nacional". Según Pierre Dupuy, este principio aparece
a la vez como una confirmación y un desarrollo del derecho existente. La
novación que el texto mencionado introduce, consiste en que ya no se habla
más de daños en el "territorio", como era tradicional, sino de daños "al
medio" de otros Estados, lo que significa otorgarle un alcance más vasto,
extendiendo las obligaciones estatales.18
"Cfr. .A,,mllAssY, J., "Les relations internationales de voisinage", en Recueil des
Cours, 1951, Vol. II, p. 73; REUTER, Paul, De-recho Internacional Pú.blico, Trad.
de Puente Egido, Barcelona, 1958, p. 104-105; VERDRoss, Alfred, Derecho Internacional Público, Trad. de Truyol y Serra, 5a. edici6n, Madrid, 1976, p. 273; RoussEAu,
Charles, Droit lnternational Public, París, T. III, 1977, p. 287.
11 Cfr. Ki:ss, Alexandre-Charles, op. cit., p. 58.
11 Cfr. "La rcsponsabilité intemational des Etats pour les dommages causé par les
pollutions transfrontib-e", en Aspects Juridiques de la Po/lution Trans-frontiere, OCDE,
Paris, 1977, p. 380-381. "La novation vient tuot d'abord du fait que le texte, s'il
reprend des principes antérieurs, ne parle plus de "territoire", comme par exemple
la Cour lntemationale de Justice dans l'affaire précitée du Droit de Corfou, mais
"d'environnement". II y a sans doute la une évolution significative, et !'une des
premicres tentatives pour faire reconnaítre cette notion, jusqu'ici tres diffuse, comme un
concept de valeur juridique: ce phénomcne pourrait a terroe avoi.r certaines répercussions sur le contenu meme des obligations étatiques. Beacoup plus large que la notion
tres matérielle de territoi.n:, la notion d'cnvironnement &amp;ignifie que les Etats devront a
!'avenir clargir le champ d'exercice de leur controle administratiI. Leur vigilance devra
couvris non seulemente le territoire proprement dit (terre et mer territoriale) mais

653

�Sin dejar de reconocer la importancia de este principio y de la influencia
ejercida por la Conferencia de Estocolmo, algunos autores estiman que es
un error considerar a esta reunión como el punto de partida del Derecho
internacional del medio ambiente y examinando el Principio 21, sostienen que
no hizo sino exponer el Derecho internacional existente. 16

Es bien conocido el "leading case» de la Fundación Trail. conflicto suscitado entre Estados Unidos y Canadá que provocó un pronunciamiento de
un tribunal arbitral, que en su sentencia del 11 de marzo de 1941, sostuvo
que ningún Estado tenía el derecho de usar de su territorio o de permitir
su uso de manera que los humos provoquen un perjuicio sobre el territorio
de otro Estado o a las propiedades de las personas que en éste se encuentren
tratándose de consecuencias serias y si el perjuicio es acreditado con pruebas
claras y convincentes.15
La doctrina ha confirmado la norma de que todo Estado puede usar de
su territorio a condición de no causar un perjuicio sensible en el territorio
de los demás Estados y si el mismo se produce, tiene la obligación de repararlo;
ello sin perjuicio del desarrollo de otras normas que tiendan a evitar el daño
en el caso de los recursos naturales compartidos, como es la regla de la
información y consulta previa o del acuerdo previo.

Cabe señalar que cuando el Estado afectado por un acto contaminante
que tiene origen más allá de sus fronteras, reclama la reparación, está
haciendo valer un derecho propio derivado del derecho de soberanía. De
allí que, si el perjuicio ha sido sufrido por individuos o particulares y el
Estado actúa por esta circunstancia, no está ejerciendo la protección diplomática en el sentido corriente, sino que ejerce un derecho cuya titularidad
ostenta. Esto no impide que el particular pueda recurrir directamente a los
órganos competentes del Estado que provocó la contaminación para procurar
égalenrent l'atmosphcre et, de facon plus génb-ale, tous lea agents écologiques qui
constituent son "environnement" et interagissent avec celui des autrcs Etats, proches
ou éloignéa. Si la formule reste assez vague, l'évolution n'en est pas moins certaine.
Elle interdit, ~ tout le moiru que les pays se retranchent derri~re une conception
axagérément restrictive de la notion classique de territoirc".
1 • Cfr. "International Environmental Protection: Policy, Legal and Trade Aspects'',
en Proceeding of th, 71st Ánnual Meeting, American Society oí International Law,
1977, p. 49.
"'Cfr. ONU, Recueil d,s sent,nces arbitrales, Vol. III, p. 1965. Un análisis de eate
caso y una extensa bibliografía puede consultarse en AaNAUD, Vicente Guillermo,
"Derecho Internacional Ambiental. La contaminación de los rios en el Derecho Internacional Público", Instituto Nacional de Ciencia y Técnica Hidrlcas, :Ba. Aa., 1974,
p. 44-55.

654

la reparación del daño. El interés de la comunidad internacional en llenar
los vacíos normativos, se manifiesta en la exhortación contenida en el Principi~ 22 de la Declaraci6n de Estocolmo: "Los Estados deben cooperar para
continuar desarrollando el derecho internacional en lo que se refiere a la
responsabilidad y a la indemnización a las víctimas de la contaminación y
otros daños ambientales que las actividades realizadas dentro de la jurisdicción o bajo el control de tales Estados causen a zonas situadas fuera de su
jurisdicción".
Es evidente que las normas sobre responsabilidad internacional hasta ahora
reconocidas son insuficientes para asegurar la defensa eficaz del medio ambiente. La protección de éste no puede fundarse únicamente en la reparación
de los daños causados ya que ello significa aceptar los hechos consumados,
cuando en realidad surge como absolutamente necesario desde el punto de
vista ecológico, desarrollar normas que obliguen a los Estados a prevenir las
actividades que puedan degradar el medio ambiente.
Se destaca así el "principio de prevención" como uno de los pilares sobre
el que se asienta la acción internacional para la preservación del medio
ambiente, y para ello es necesario la cooperación internacional. Tal principio
aparece claramente en el contenido de las Recomendaciones No. 70 y 71 del
Plan de Acción aprobado en Ja Conferencia de Estocolmo, referidas a las
actividades de los Estados que lleven consigo un riesgo apreciable de repercusión sobre el clima, a la utilización de medios eficaces para disminuir al
máximo el lanzamiento de sustancias tóxicas o peligrosas al medio ambiente
y a la aplicación de medidas de control apropiadas cuando la utilización
de dichas sustancias sea inevitable y a la conveniencia de que los Estados
se hagan partes en los tratados en materia de lucha contra la contaminación
marítima.
Asimismo, Ja cooperación internacional requerirá una amplia solidaridad
en los medios seleccionados para luchar contra la contaminaci6n, como podía
observarse al examinar algunos tratados y la acción de las organizaciones
internacionales. La otra faz de esta cooperación ha sido destacada en el
principio 20 de la Declaración de Estocolmo, que aconseja el fomento,
especialmente en los países en desarrollo, de la investigación y los estudios
científicos referentes a los problemas ambientales, tanto nacionales como
multinacionales, como así también el apoyo al libre intercambio de información científica actualizada para facilitar la solución de los problemas ambientales y la necesidad de poner a disposición de los países en desarro!Jo
las tecnologías ambientales en condiciones que favorezcan una amplia difusión,
sin implicar una excesiva carga económica para esos países. A este propósito

655

�se ha referido expresamente 1a Resoluci6n 2995 (XXVII) de la Asamblea
General de las Naciones Unidas titulada "Cooperación entre los Estados en
el campo del medio ambiente".
La Resolución, además de reiterar el principio de que la exploración, explotación y el desarrollo de sus recursos naturales los Estados no deben causar
efectos perjudiciales sensibles en zonas situadas fuera de su jurisdicción nacional, reconoce que la cooperación interestatal en el campo del medio
ambiente sólo puede alcanzarse adecuadamente "dándose conocimiento oficial
y público de los datos técnicos relativos a los trabajos que han de ser emprendidos por )os Estados dentro de su jurisdicción nacional, con el propósito de
evitar perjuicios sensibles que puedan ocasionarse en el medio ambiente
de la zona vecina", y que dichos datos técnicos deben ser facilitados y recibidos con el mejor espíritu de cooperación y buena vecindad "sin que ello
pueda ser interpretado como facultando a cualquier Estado a retardar o
impedir los programas y proyectos de exploración, explotación y desarrollo
de los recursos naturales de los Estados en cuyos ter¡itorios se emprendan tales
programas y proyectos" .18

En estrecha vinculación con el principio de prevención, se plantea el proWema de saber si existe una obligación juridica que imponga a los Estados
el deber de informarse recíprocamente de cualquier actividad o uso en su
territorio que pueda dañar el medio ambiente más allá de los límites de su
competencia territorial.
La cuestión fue abordada en la Conferencia de Estocolmo y si bien es
cierto que por oposición de un grupo de Estados no pudo aprobarse el proyecto original que incluía el principio de la información, no por ello puede
afirmarse la inexistencia de una norma internacional que obliga a los Estados
a informar de toda actividad desarrollada sobre su territorio que pueda producir daños más allá de sus fronteras.U En este sentido, compartiendo la
opinión de Julio Barberis y otros autores 18 hemos tratado de demostrar
mediante el análisis de una vasta práctica convencional y distintas resoluciones de organizaciones internacionales, que al menos en el aprovechamiento
de los recursos naturales compartidos, en particular de los ríos internacionales,
"Cfr. Resoh1cione.1 aprobadas por la Asamblea General en su vigésimo séptimo periodo de sesiones, p. 47.
"Cfr.Ktss, Alexaodre-Charles, op. cit., p. 43 y 46.
" Cfr. BAR.BERlS, Julio, "Los recursos naturales compartidos entre Estados y el Derecho
Internacional", Madrid, 1979, p. 150 y ss; "Los recursos minerales compartidos entre
Estados y el Derecho Internacional", en Deret;ho d, la Integración, INTAL, No. 18-19,
marzo-julio de 1975, p. 45 y u.

656

i~te una nonna consuetudinaria que exige la consulta previa e incluso en
oertos casos una norma más avanzada, la del acuerdo previo.ª

1

. No o~tante, hay_ autores que han puesto en duda la vigencia de una norma
mt:~c1onal que imponga la obligación de informar previamente sobre Jas
actividades desarrolladas y que puedan causar daños a terceros Estados O a
personas bajo jurisdicción de éstos. 2º
Respecto de los "principios" de Derecho internacional ambiental, algunos
ya consagrados Y otros en proceso de elaboración, Amaud señala los siguientes:
a) ~a. '~buena vecindad ecológica", que constituye una especificación
del pnncip10 de buena vecindad e incorporado ya en numerosos instmmentos internacionales a iniciativa de la diplomacia argentina. De él se derivarían
dos princi~ios:, el de la "explotación y uso de los recursos naturales propio~
con Ja _ob!1g~~~ de ~ a r que las actividades que se llevan a cabo dentro
de su Junsd1cc1on o baJo su control no causen perjuicios al medio de otros
~stados º. ,de zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional" y el de la
explor~on y uso de los recursos naturales compartidos y el medio ambiente
compartido de manera de no causar perjuicios al medio de otros Estados 0
zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional", principios estos que se
fundarían en una práctica y jurisprudencia internacional uniforme y constante;
b). E~ _p~n~pio de "intercambio de información y consulta. previa", por
propia m1C1at.1va o a pedido de Parte interesada, en la realización de obras
Y us_o de los rec~os naturales compartidos, de modo de no causar perjuicios
sensibles al medio de otros Estados o en zonas fuera de su jurisdicción;
c) El principio de la "solidaridad", que presupone la colaboración entre
los Estados. Se reconoce el derecho del Estado a utilizar sus recursos naturales
compartidos o el medio ambiente compartido pero limitándolo por el igual
de¡echo de los otros Estados participantes del mismo sistema ecológico;
d) El principio sociológico de la "reciprocidad", que tiende a un equilibrio entre los distintos intereses en juego;

11

Cfr. REY CAR.o, Ernesto, "La consulta prev:ia en el aprovechamiento de los recursos
naturales compartidos. Los ríos internacionales", en Cuadernos de Derech p 'bf' d
la u . . d
o u ICO ,
nivernda de Los Andes, Mérida, Venezuela, No• 4, 1978J p ª 9 y SS~
•

~~- MA&amp;rno MENÉNDEZ, Fernando M., "Politicas sobre el medio humano y conAspectos jurídico-internacionales", ª~
R~~v ...
:..,a Espano
~ la
dtradice.iones Pu. eblo-Estado:
.
~
e Derecho Internacional, Vol. XXX, 1977, No. 1, p. 46.

657
Jiwnani tas-4 2

�e) El principio de la "utilización justa y razonable, óptima y racional de
los recursos naturales", incluido en las Reglas de Helsinki y en el Tratado de
la Cuenca del Plata;
f) El principio desprendido del anterior de "estudio, utilización y explotación de una cuenca de drenaje internacional como una unidad indivisible",
para evitar la contaminación de las aguas internacionales fluviales y lacustres,
superficiales y subterráneas, del mar en donde desembocan y del medio
ambiente compartido;
g) El principio de "responsabilidad internacional de los Estados en relación
con el medio", consagrado en la Declaración ?e Estocolmo Y_ cuyo des~ro.llo
doméstico seria la política de "polleur-payeur' de la Comunidad Econorruca
Europea. Se aplicaría en última instancia al no ser cumplimentados los ante•
21
riores que son esencialmente de carácter preventivo.
Entre las importantes contribuciones para el desarrollo del Derecho internacional del medio ambiente, puede mencionarse el "Proyecto de Principios
de Conducta", para servir de guía a los Estados en la conservación y explotación armónica de los recursos naturales compartidos por dos o más Estados,
presentado por la delegación argentina, en el Grupo de Trabajo intergubernamental sobre recursos naturales compartidos por dos o más Estados, del
Progrmna de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. 22 Tales principios
son:
"1} de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y con los principios del derecho internacional, los Estados tienen el derecho soberano de
e&gt;--plotar sus propios recursos en aplicación de su propia política ambiental,
con la obligación y la responsabilidad de cada Estado de asegurar que las
actividades que se lleven a cabo dentro de su jurisdicción o bajo su ~ontrol
no causen perjuicio sensible al medio de otros Estados o de zonas situadas
fuera de toda jurisdicción nacional. Ningún Estado tiene derecho a usar
0 permitir el uso de su territorio de manera tal de causar perjuicios sensibh:s
al territorio de otro Estado o de las personas o de la propiedad en el mismo
o en zonas situadas fuera de toda jurisdicción nacional;

partidos, con el objeto de preservar y mejorar el medio, preservar la paz
internacional y lograr un mayor beneficio común, teniendo en cuenta la
necesidad del respeto mutuo de los Estados por el igual derecho de los pueblos de las naciones a la soberanía permanente sobre sus riquezas y recursos
naturales;
3) dicha obligación de cooperar debe ser cumplida sobre la base de un
sistema de notificación, intercambio de información y de consultas previas,
de conformidad con los principios generales aquí enumerados;
4) el sistema de notificación, intercambio de información y consultas previas que se establece en estos principios generales, debe cumplirse de buena
fe y en un espíritu de buena vecindad;
5) los Estados deben adoptar las medidas preventivas y prácticas necesarias para asegurar que las actividades que se lleven a cabo dentro de su
jurisdicción o bajo su control no causen perjuicio sensible al medio de otros
Estados o de zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional;
6) cuando en un Estado, o en varios, se proponga la realización de una
actividad que afecte recursos naturales compartidos, que pueda afectar en
fonna perjudicial el medio de un Estado o de varios Estados que comparten
dicho recurso natural, el Estado o Estados que se propongan llevar a cabo la
actividad deben, en la etapa inicial del proyecto, notificar la actividad que
se proyecta a los Estados que comparten el recurso natural. Si así lo estimaran
necesario el Estado o los Estados que proyectaran llevar a cabo la actividad,
la notificación podría ser enviada al Director Ejecutivo del PNUMA, quien
a su vez la transmitiría al Estado o Estados que pudieran ser afectados;
7) la notificación previa debe incluir la información existente referente
a la naturaleza de la actividad que se proyecta, incluyendo datos técnicos y
científicos, planos, cálculos, el programa de operación y los demás elementos
necesarios para que el Estado que pueda ser afectado determine las consecuencias de la actividad que se proyecta en su medio o en zonas situadas
fuera de su jurisdicción nacional;

2) Los Estados partes en un mismo ecosistema deben cooperar entre sí en
la exploración, uso, explotación y desarrollo de los recursos naturales com•

8) el estado o los Estados notificados podrán, si lo consideran necesario,
dentro de un tiempo razonable, pedir y obtener información adicional del
Estado o Estados que proyecten llevar a cabo la actividad;

"Cfr. Op. cit., p. 116-125.
.. Cfr. PNUMA, Doc. U EP/IG 2/3, 10 de diciembre de 1975. El proyecto fue
preparado por el Embajador Arnaud.

9) si un Estado que comparte un recurso natural sobre el cual se proyecta
realizar una actividad, haya sido o no notificado, tiene motivos para creer
que la actividad que se proyecta pudiere causar perjuicios sensibles a su
medio, o afectar la utilización óptima, racional y armonioso de dicho recurso

658

659

�.
drá dentro de un plazo razonable, y teniendo en
natural compartido, po '
.
dir . • tificadamente los programas
cuenta su obligación de no retardar o unp~, lllJ:sarrollo de los recursos nay proyectos de exploración, uso, explotac1on y
bo 1
tividad solicitar
turales del Estado o Estados que proyectan llevar a ca
a ac
1,
, 'to
, .
tos últimos la celebración de consultas con e propos1
a este úlumo O es
. . d la actividad que se proyecta Y
de determinar juntos las consecuencias e
. gún perjuicio sensible a su
buscar maneras de asegurar que no se cause run

ª

medio;

l
'b' dicho pedido de consultas, el Estado o los Estados que
10) a rec1 ir
la
. 'd d teniendo en cuenta la naturaleza de
. tan llevar a cabo
activi ª ,
proye_c
l
'bilidad y la extensión del perjuicio que pudiera causar,
la nusma, a Pº51
• nsultas deberán acceder
. d'ci'ón
del Estado que solicita 1as co
'
conforme a 1a m
1ca
a este pedido sin demoras innecesarias;

• ~ tra clase de actividades
11) si hay aspectos del proyecto, obra o cua1qwer
1 6 tima
.
d n causar perjuicios sensibles, afectar a p
que se coOS1dere que pue e
contaminación que supere
tiliz . , d n recurso natural o provocar una
u
aoon e u
d
la respuesta a 1a
los niveles considera~os ace~tables o que ,se a~~~entro de un plazo
tif •,
umimstro de informes debera rea
d
no 1cac1on y s
1 .
rtancia y características del hecho e
corto y razonable, conf~rme a
unlpo
articular por acuerdo entre los
t
detearunar segun e caso p
que se tra e, a
l
, ctica internacionales y en las etapas
Estados interesados, en base al uso y a pra
l bl' .ón de no
eniendo particul.armente presente a o igac1
acordadas. En tal caso, t
l ealiza . , n del proyecto obra o ac.
dir · · tificadamente a r
cio
'
retardar o rmpe
_mJus
.
desarrollo de los recursos naturales,
tividad de explorac16n, uso, explotaci6_n y '6 d I mismos se indicarán las
de facilitar la e1ecuC1 n e os
'
en todo o en parte, Y
á1
fundan las objeciones, nombre
razones técnicas, científicas y e, cu1os en qu~ se
. .. .
de expertos y las sugerencias destinadas a evitar aquel perJweto,

,ª

de
12) si dentro de un plazo razonable no h ub'ier~ respu esta O pedido
no existe
sultas por parte del Estado notificado, se considerará de que
. d
con
. o a ue se lleve a cabo la actividad relaciona a
objeción por parte del nus_md
q I Estado o los Estados que han efectuado
al recurso natural comparo o, por e
la notificación ;
. d

los Estados que compartan recursos naturales acuerden
.
otros mecanismos institucionales con el
establecer collllS10ne~ ~n1untasci;n llevar a cabo consultas y hacer un plaobjet~ de inte~carnb1ar:::rm\oración y explotación armoniosa de los recurneanuento conJunto pa
exp_
1 .
1 disputas relativas a los
sos naturales compartidos y evitar y so uc1onar as

13) se reco~:º a a

mismos;
660

14) con el objeto de lograr una exploración, explotación y uso racional
y armónico, como asimismo una correcta administración de los recursos naturales compartidos y con el propósito de evitar, eliminar o controlar la
contaminación transfronteriza, los Estados parte de la región o ecosistema
deberán acordar, con espíritu de solidaridad y a los efectos de una efectiva
cooperación internacional, el intercambio regular de información científica
y técnica referente a la posible exploración, explotación y uso de los recursos
naturales compartidos. También es de desear que estos Estados establezcan
programas conjuntos de cooperación técnico-científica y determinen, inter
alia, niveles aceptables de polución transfronteriza;

15) si Jos Estados interesados determinan que una actividad que se proyecta con relación a un recurso natural compartido ocasionará perjuicio sensible al medio de uno o más Estados que comparten el mismo, tal actividad
no podrá llevarse a cabo sin el previo consentimiento expreso del Estado o
de los Estados cuyo medio será afectado en forma sensible;
16) en el caso de que no se llegara a acuerdo entre los Estados interesados
en algún aspecto de una disputa referente a la actividad propuesta, dicha
controversia se arreglará de conformidad con las disposiciones de la Carta
de la Naciones Unidas y los principios y las reglas del derecho internacional.
Los Estados interesados acordarán, en particular, hacer uso de los buenos
oficios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente para
ayudar a Jos Estados interesados a clarificar la infonnación técnica y establecer
los hechos involucrados en la diferencia;

17) de conformidad con las reglas y principios generales del derecho internacional, todo acto u omisión por parte de cualquier Estado, que constituya
una violación de los antedichos principios de acción preventiva, acarreará
la responsabilidad del mismo por el perjuicio sensible que se cause al medio
de otro Estado que comparta el mismo recurso natural. El Estado o los Estados
responsables de dicha violación deberán adoptar las medidas necesarias para
evitar causar mayor daño y compensarán al Estado o a los Estados afectados
por el perjuicio sensible causado, conforme se haya acordado con los mismos
o con lo que determine un tribunal o mecanismo de arreglo de disputas en
consonancia con las disposiciones del principio anterior;

18) Con el objeto de asegurar una efectiva cooperación internacional se
insta a Jos Estados que comparten recursos naturales a concluir entre sí
acuerdos bilaterales o multilaterales que regulen su conducta, con fuerza
legal obligatoria, con respecto a la cooperación en el campo del medio ambiente referente a la exploración, explotación, uso y desarrollo de los recursos
661

�naturales compartidos, teniendo debidamente en cuenta los principios generales precedentes y la necesidad de armonizar su legislación nacional a la
luz de sus obligaciones conforme a dichos acuerdos".

IV. La coope-ración en el marco de las Naciones Unidas.
Según Kiss, la lucha por la protección internacional del medio ambiente
plantea algunos problemas que deben ser abordados en el plano universal,
como es la determinación de los principios generales de la acci6n internacional, el estudio y la administraci6n del medio ambiente humano y la
coordinación de actividades entre las organizaciones internacionales especializadas y regionales. No obstante, las acciones concretas tanto en lo que hace
a la reglamentación como a la administración, pueden ser instrumentadas
a través de organizaciones intergubemamentales que reúnan a Estados con
niveles de desarrollo y sistemas económicos semejantes. Por último tratándose
de problemas concretos nacidos de las relaciones de vecindad o de la participación en un recurso natural, como en el caso de los ríos internacionales,
cuencas hidrográficas o una zona de mar, la cooperación internacional puede
hacerse realidad a través de instrumentos regionales. 23
Teniendo presente ese posible marco institucional de la cooperación internacional, se constata que a partir de la década del 60 se desarrolla en los
distintos planos una labor progresiva que denota una toma de conciencia
sobre la necesidad de agotar medidas urgentes para preservar el medio humano
y evitar las consecuencias irremediables. Ello no quiere decir que en años
anteriores no se haya manifestado preocupación por este problema, sino que
basta aquella época sólo se adoptaron medidas aisladas, faltando una acción
concertada tanto a nivel universal, regional o subregional.
En el marco de las Naciones Unidas, desde 1968 la Asamblea General
abordó la cuestión con carácter general y comenzaron los trabajos preparatorios de la Conferencia Especializada que se realizaría en Estocolroo, en 1972.
El 20 de diciembre de 1971, la Asamblea General aprobó la resolución
2849 (XXVI) titulada "El desarrollo y el medio". En ella se destaca aspectos
importantísimos de la problemática inherente al medio ambiente o lo que
pueden llamarse "realidades" que no deben ignorarse al esbozarse las posibles
soluciones. Al tiempo de señalar la acción hasta ese momento desplegada
dentro del sistema de las Naciones Unidas, recalca la importancia fundamental
"'Cfr. Op. cit., p. 93/94;

662

MARÍN LÓPEZ,

Antonio, op. cit., p. 442 y ss.

de la Administración del medio para el futuro
.
sidad de compatibilizar los planes d d
ll
de la h~dad y la neceLa resolución, advierte:
e esarro o con un buen sistema ecológico.
Q~e los problem:i-5 del medio resultantes de la situación de subdesarrollo
constituyen una sena amenaza para los países en desarrollo·
Que las alteraciones del medio, los problemas
'
.
1, .
la propia naturaleza y contam·
"6 d
eco og1cos relacionados con
. .
mact n e alcance mundial so
roe! 'd
pnnapalmente por los países altamente desarrollados.
n p
UCJ os
Que por ello la responsabilidad rinci al
1 · ' • .
correctivos deb
b
p
P por a fmanciacr6n de los medios
'
e recaer so re estos países;
Que la mayoría de los problemas del medi
,
originan en la falta de recursos de é t
oh en los paises en desarrollo se
s os para acer frente a tales problemas.
Que un desarrollo integral
· al
.
'
mayoría de los problemas del y r;~1on I const:tuye la mejor solución para la
me 10 en os p3.1ses en desarrollo.
Que la calidad de la vida humana en los
,
'
buena medida de la solución d I
bl paises ~n desarrollo depende en
propia naturaleza y producto :el ossubpdro emllas ~b1entales originados en la
esarro o mismo·
d

¡~e

al m~rgen de los principios generales que pued~ acordar la
. .
a mternacronal, es necesario instrumentar solu .
.
. comuruJa conservací6n del medio
'tand el
c1ones a mvel naaonal para
' ev1
o
uso de normas que s'l
ál'd
0
para naciones adelantadas·
o son v 1 as

'

Que un acrecentamiento de l
• .
.
nistrarían una base más sólid
os ~nocuruent~s científicos y técnicos sumílos problemas del medio en :e~:~al. a comprensión y evaluación adecuada de
o

,

Que las condiciones del medio pueden ser af
actividades desarrolladas por los E tad
,
, ectadas adversamente por
s os mas alla d
· · d' ·
nales incluidos los océanos los f d
.
e sus JUrtS 1cc1ones nacio1
'
on os marmos y la atmósfera en parti I
por e ensayo de armas nucleares con efectos perjudiciales par¡ otros Est:~:
En consideración a estas " l'dad ,,
de la cooperación intemac·rea JI
esrel, la_ Resolución
10na en
ación con el
pau~s del plan de acción que debería elaborarse en
Naciones Unidas sobre el M di H
e o
umano.

·
insta al fortalecimiento
medi
bl
l Co
es~ ece las
a o erencia de las

J

Ya la Resolución 2398 (XXIII) del 3 de di . b d
blemas del medio h
,, º•
,
crem re e 1968 sobre "Proumano ,- advertía que las relaciones entre el hombre y
s.i Cfr. Resoluciones aprobada.!!
A---LJ
41 uu ea General durante su.
·
por 1ª ru
·
periodo de sesiones, p. 2-3.
v1gésimo-terce1

663

�el medio había experimentado profundas mutaciones como consecuencia de
los recientes progresos científicos y tecnológicos, como así también sobre el
deterioro constante y acelerado de la calidad del medio humano provocado
por contaminación del aire y de las aguas, la erosión, los desechos, el ruido
y los efectos secundarios de los bióxidos, acentuados por el rápido crecimiento de la población y por la urbanización acelerada. La Resolución señalaba la conveniencia de proporcionar un marco para el examen global de
los problemas del medio humano dentro de las Naciones Unidas, con el
objeto de llamar la atención de los gobiernos y de la opinión pública sobre
la importancia ,¡ urgencia de las cuestiones que debían resolverse mediante
la cooperación y acuerdos internacionales, convocando con esa finalidad una
conferencia para 1972.
La Resolución 2581 (XXIV), del 15 de diciembre de 1969 titulada "Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano",25 destacaba que
el principal objetivo de tal evento era proporcionar un medio práctico de
fomentar la acción de los gobiernos y de las organi7.aciones internacionales,
dirigido a proteger y mejorar el medio humano y proporcionar directrices
para esa actuación y, mediante la cooperación internacional, corregir e impedir el menoscabo de dicho medio y evitar que tales problemas afecten a
los países en desarrollo.

Es indudable que la Conferencia de Estocolmo, celebrada en junio de
1972, marca un hito en la evolución del Derecho internacional del medio
ambiente. Más aún, puede afirmarse que constituye el espaldarazo inicial de
una acción a nivel universal en pos de la protección y conservación del medio
ambiente. Allí se establecieron los principios fundamentales que debía regir
la conducta de los Estados para alcanzar aquella meta.
La Declaración aprobada, 26 algunos de cuyos principios han sido examinados, destaca la idea de que el disfrute de condiciones de vida adecuadas
en un medio de calidad tal que le permita llevar una vida digna, constituye
uno de los derechos fundamentales de hombre, teniendo como contrapartida
la obligación de éste de proteger y mejorar el medio para las generaciones
presentes y futuras, reiterándose en otros principios las reflexiones efectuadas
en la Declaración de la Asamblea General sobre "El desarrollo y el medio",
ya mencionada.
:,; Cfr. Resoluciones aprobadas por la Asamblea General durante su vigésimo-cuarto
periodo de sesiones, p. 51-52.
u CCr. UN, Doc. A/Conf. 48/14, Rev. 1 (Informe de la Confef'encia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano), p. 3-6.

664

La conferencia aprobó también el llamad "
Humano" 21 que comprende tres .
o Plan de Acción para el Medio
hpos generales de
1
g obal de evaluación del
di h
accion: a) el programa
me o u.mano· b) Ja
..
del medio humano y c) las ed'das . '
. s actividades de ordenación
•
m I
mternac1onales auxiliar' d
nacional e internacional de eval uacion
. , u arde
es e la acción
. , n·
pañado de 109 recomendaciones diri' 'd
nacion. icho Plan fue acomgi as a los gobie
al S
.
General de las Naciones Un'd
. .
mos,•
ecretano
1 as Y a 1as distmtas or
· ·
entre las que se destacan l d' . 'da
gamzac1ones internacionales
.
as mgi s a la Org · ., d
'
Umdas para la Agricultura I Alim
.
aruzaeton e las Naciones
,
Y a
entac1ón ( FAO) N0
aqm el contenido de tod
·
es el caso analizar
.
as estas recomendaciones
11
propósito de este trabaJ·o s·
b
ya que e o excedería el
. m em argo puede f'
el con junto algunas ideas b, . . l '« . . ~ irmarse que subyace en todo
as1cas. e pnnc1p10 de
'6 "
tento de toda la acc1'o'n pl 'f' d
cooperac~ n como susaru 1ca a y el " · · •
último se manifiesta en
t' ula
pnncipro de prevención". Este
par ic r en la recome d '6 5
recursos hidráulicos comunes a , d
. . . n. ac1 n 1, referida a los
.
mas e una Jurisdicción S . t
J
interesados a que logren
rd
.
· e ms a a os estados
acue os en el senado d
IJevar a cabo actividad
.
e que cuando se trate de
es unportantes respecto d l
que puedan tener efectos amb' tal
.
e os recursos hidráulicos
ien es considerables
tr
,
tenga que notificarse al ot,r
,
en o o pais, este hecho
0 pais con una antic'p ·,
.
en que deban dar comienzo las t· 'd d
~ ac1on aprecrable a la fecha
1
ac IVl a es previstas Un .
,
e e recomendaciones estaban referidas al
.
unportante numero
general y a la contaminación mar't'
28 problema de la contaminación en
•J

l

l.l?la.

En otras de las resoluciones aprobadas
institucionales permanente
y a los efectos de adoptar medidas
s para proteger y mejorar I
di h
del marco de las Naciones Unidas
. e me o u.mano dentro
blt'a General el establee. .
d' la Conferencia recomendaba a la Asamm:ucnto e un Consejo d Adm' .
Programas Relativos al M di H
e
mistraci6n de los
un Fondo del Medio H e o umano, una Secretaría del Medio Humano
u.mano Y una Junta Coordinado d l M
r.uyas funciones se explicitan en la reso1uoon.·
. , •s
ra e
e 10 Humano,

a·

'

La Asamblea General, en su vigésimo-sé timo
.
.
la resolución 2997 (XXVII) tit I d " . P .. penado de sesiones aprobó
·
u a a D1.Spos1crones · titu ·
1
CJeras para la cooperación inte
.
1
ms
ciona es y finanrnaciona en lo relativo al medio amb'1ente,,
., lb 1.dem., p. 7-31.
" V. ·Capítulo
referido a la " Dee·inici
.. 6n de los age t
.
•
portanoa
internacional Y lucha contra los .
"
n es contammantes de vasta im• [bidem., p. 32-34.
mumos (Recomendaciones 70 a 94).

665

�. ªº y por la moluci6n
t
r la conferencia
. K 3004
n
creando los 6rganos propues os po, d 1Medio Ambiente, en Nairob1, enya.
(XXVII)' se estableci6 la Secretaria. e
. ti. del Programa de
d l Directot· E1ecu vo
.
Sobre las bases de las propMuesdit~ Amebiente el Consejo de Administfra~das6n
O
1
•
• es .(e1len
las Naciones Um·das p ara el e. d s de sesiones, vanas
reso1uoon
di
stintos
peno
o
.
s2
ha aprobado en sus
.
. al del medio ambiente. En e as, se
al Derecho mternac1on
expresamente
en ser destacadas:
autas que merec
l
establece a gunas P
•
b" te
.
.
al
del
medio
am
ien ,
D Pcho mternac1on • liza.das del derecho
a) Que para e1 desarrollo del er- otras ramas especia
.
ulta con expertos en
es necesano la cons
. ·entos ambientales;
. .
f ras de los conocuru
d 1
y en distmtas es e
.
bientales dependen e a
.
d
chos problemas am
bº te en las
b) Que la soluCI6n e mu
d
lativas al medio am ten '.
existencia de normas jurídicas adecua ~:;es y los planeamientos regionales.
cuenta las neces1
la
que se deben tener en
di ambiente requiere
h internacional del me o
) El desarrollo del Derec o
. os intergubernamentales.
c
.,
1
obiernos y de orgamsm
,
colaborac1on de os g
.
b" t tiene un caracter
.
. l del medio aro ten e
d) Que el Derech~ mternaciona
'almente prevenbvo.
esenc1
ál' ·
.
E. ecutivo la recopilación, an t~lS y
... A:-: ........ o se recomienda al Director J 1 ,.,ctº1vidades y convenciones
,n=UL:&gt;u•
• f
.ón sobre as ""
. . .
presentación de datos e m orma~. mbiente. el desarrollo de los pnncip10s
internacionales en la esfera_ ?el me¿~o:olmo m~diante estudios por un
enunciados en la Declarac1.on de tos de los problemas relativos a la ~ ó de expertos de los as~ect~~ con:~ daños ambientales y la indemn1Zac1 n
sabilidad por contamlllac1on y
. .

grui:

al durante su Vl• gésimo-septimo
d
r la Asamblea Gener
.
N tionsLEnvironas poC B
"The Role of the Uruted a
__ J1 en
.
48 50. T
. acon,
.
1 E . onmcnt ª"" '
periodo de sesiones, p.
~
Development of lnternat1ona
nVll' ?55 y ss.
oo Cfr Resoluciones aproba

ili .

mcentd~::s;:,b~~~~;~n:rna;ional Law,

V~l. ~~l~c~;:~T~i!~~J~

·con ~a probble·
ana i
•
d
a robaron varw
N . nes Urudas so re
.,. En esta oportumd~ , se I p2994 sobre "Conferencia de las acio
I campo del
d' ambiente: a
.
los Est:idos en e
mática del me 10 ". la 2995 sobre "Cooperación . entre . al de los Estados en rela·
el Medio Humano '
bre "Responsabilidad mtemacton d
. la financiaci6o
medio ambiente"; la 2?96
la 2998 sobre "Criterios que han egregirb "Creación de
" . la 299 so re
1 d' ambiente ,
ción con e me io . .
los asentamientos humanos ~
Asentamientos Humultilateral de la v!vienda y
Institución de .Financia~on del los di ambiente" y la
Pondo IntemaC1onal o un~
servar y me1orar e roe o
un
b e "Medidas para pre
manos"; la .~OOOd so r llo y el medio ambiente" .
74
35 ( lll) del 2 de mayo
3202 sobre El . esarro 11) del 22 de mano de 19
y
.. Cfr. Resoluciones 8 (
de 1975.

!~.

666

de tales daños; la promoción de acuerdos y convenciones internacional~
sobre cuestiones ambientales de interés mundial y regional y sobre problemas
ambientales concretos en determinados contextos geográficos; el estímulo
en las universidades y otras instituciones, de estudios de principios y práctica
del Derecho ambiental; la convocatoria de un grupo de trabajo reducido
sobre derecho ambiental para el estudio de diversos aspectos de la problemática
y el apoyo a las actividades relativas al derecho ambiental, dentro del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, entre otras recomendaciones. as
El Consejo de Administración ha aprobado también varias resoluciones
relativas a la cooperación en el campo del medio ambiente en materia de
recursos naturales compartidos por dos o más Estados y sobre contaminación
de los mares.,.
Debe destacarse, también dentro del marco de las Naciones Unidas, la
labor desarrollada en sus respectivos campos específicos por las organizaciones
especializadas, tales como la FAO, OMS, OMM y la UNESCO, entre otras. 35
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, celebrada en Mar
de la Plata, Argentina, en marzo de 1977, incluyó en el llamado "Plan de
Acción", varias recomendaciones -Nos. 34 a 40-, referidas al "Medio
ambiente, salud y lucha contra la contaminación", en las que se reiteran las
políticas y mecanismos de prevención y protección del medio ambiente y en
particular de las aguas, aconsejadas en las distintas resoluciones de los órganos de las Naciones Unidas y en la Conferencia de Estocolmo. 36
El examen de las diferentes resoluciones y recomendaciones emanadas de
órganos de las Naciones Unidas o de conferencias, y de los principios en ellas
contenidos, nos conduce a la problemática del valor jurídico de estos instrumentos, si se quiere determinar en qué medida tales principios tienen efectos
,•inculantes.
Tal cuestión, que ha sido objeto de documentados estudios y controvertidas
opiniones desborda el objetivo de este trabajo. No obstante, es necesario
si Cfr. Resoluciones 66 (IV) del 13 de abril de 1976; 91 (V) del 25 de mayo de
1977 y 6/ 9 del 24 de mayo de 1978.
"Cfr. Resoluciones 44 (III) del 25 de abril de 1975, 77 (IV) del 6 de abril de
1976, 88 (V) y 99 (V) del 5 de mayo de 1977, 6/7 y 6/14 del 24 de mayo y 19

de mayo de 1978, respectivamente.
ªCfr. Krss, Alexandre-Cbarles, op. cit., pp. 102-110,.
• Cfr. Plan de Acción de Mar del Plata, pub. de la Subsecretaría de Recursos
Hídricos de la Secretaría de Estado de Transporte y Obras Públicas de la República
Argentina, Mendoza, 1978, p. 27-33 .

667

�recordar respecto de las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones
Unidas, que la doctrina se ha inclinado a desconocer a tales .instrumentos un
efecto jurídico propiamente dicho en cuanto puedan generar auténticas
obligaciones jurídico-internacionales. Ello no implica que carezcan de efecto
o valor jurídico, el que deberá determinarse de conformidad con diversos
factores, entre los que se cuentan, su intención de establecer normas jurídicas,
el consenso manifestado en la adopción de la resolución, las manifestaciones
verbales vertidas en los debates, la aceptación posterior, etc. Como ya lo
sostuviéramos, lo que no puede negarse es la influencia ejercida y el papel
protagonizado por las sucesivas resoluciones de la Asamblea General en el
desarrollo progresivo del Derecho internacional.ª'

De allí que si bien estas reglas o principios contenidos en las resoluciones
y recomendaciones examinadas, no posean el carácter de normas jurídico
internacionales "stricto sensu", por la naturaleza del órgano del cual emanan,
no por ello puede negarse el influjo que ejercen en el desarrollo del Derecho
internacional del medio ambiente. Todo ello sin perjuicio de que tales resoluciones ratifiquen la existencia de auténticas normas jurídicas originadas a
través de diferentes fu entes del Derecho internacional.
Sin duda, este accionar de las organizaciones internacionales y en particular de las Naciones Unidas, adquiere significativa relevancia y coadyuva
con el proceso de fijación del contenido del Derecho internacional del medio
ambiente.

V. Cooperaci6n regional y subregional.
Quizás sea en el ámbito europeo donde más se ha desatrollado la cooperación a nivel regional, habiéndose producido una auténtica distribución de
actividades y competencias entre las organizaciones de esta región a los
~fectos de llevar a la práctica la protección del medio ambiente. 88
Dichas organizaciones regionales, han sido clasificadas en cuanto a su
composición, en cuatro categorías. En la primera, se incluye a la Comisión
Económic:i para Europa de las Naciones Unidas, que comprende a todos
"Cfr. REY e.u.o, Ernesto J., "La competencia legislativa de la Asamblea General de
las Naciones Unidas. Efectos jurldícos de las resoluciones", en Boletín de la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba, año XL-XLI,
1-2 enero de 1976, diciembre ele 1977, y la bibliografía alli citada.
" Cfr. K1ss, Alexandre Charles, "La protection de l' environnement et les organi·
sations européennes", en .tfnnuaire Francais de Droit Jnternational, 1973, p. 892 y u.

668

los Estados del continente sin distin' . , d
. el
'
cion e regímen
1í .
in uyen dos organizaciones de Euro a
. es po ticos. En la segunda,
y las Comunidades Europeas constituid~ 10codenta1, el_ Consejo de Europa
bros europeos. La Tercera Categoría
as dos exclUSivamente por miemlos miembros europeos incluye a los Estc~mp;n~e la OCDE, que además de
y Nueva Zelandia y la OTAN en la a os rud_~, Canadá, Japón, Australia
Canadá. En la última categoría
. elque particrpan los Estados Unidos y
los Estados Europeos de re •
se m ~y~ el COMECON constituido por
Extenor.
. s9
gimenes socialistas y tamb.len
, C u b a y Mongolia

se

. ~os mecanismos de acción y los métodos se .
difieren considerablemente de
rd
gwdos por estas organizaciones
Algu
acue o a su estru tu
'
nas se mueven en el marco más lás. d c ra y a sus competencias.
otras
l
c ico e la coopera '6 .
. ' corno as organizaciones co
. .
c1 n mtemacional.
~nniten crear una verdadera legis::~s poseen facultades tales que l;
directamente a los Estados miembros.
' gunas de cuyas normas se aplican

El Consejo
de Europa ha centrado su accionar ll
toda
J
d l
a problemática que orim
.
aman
a atención sobre
1
tin
i,,•na a protección del
di O
c.on ente europeo, abordand
me
ambiente en el
1
contribuido a la formac. • d o plasanes concretos de acción. A la vez ha
.
ion e reg
de condu ta
d'
instrumentos tales como la Cart d I
c me iante la aprobación de
principios sobre la lucha contr I a e A~a,. de 1968; la Declaración de
a a contarrunac · ' d 1 •
del Suelo, de 1972 etc Tamb·'
h
. ion e a1re, de 1968. la Carta
'
·
ien a promoVIdo J
rta •,
'
y acuerdos regionales. La OCDE h
.
~ corree c1on de tratados
. •¡·
a promovido unportant .
.
Y estudios c1ent1
icos y económicos· la C .. ,
es mvesttgaciones
ha constituido en el centro d '.
om1~1on Económica para Europa se
.
e mtercamb1o de · f
.6
b
am iente procedente de todo 1
.
m onnao n sobre medio
.
.
e con tmen te europeo. 1 COME
1a investigación
científica
té ·
' e
CON coordina
Jb
Y cruca de los estado
· b
ce e _ración de acuerdos regionales relativos a l
s
ros, facilitando la
El eJemplo europeo, desafortunadame
a ~roteccion del medio humano.
continentes.
nte1 no tiene correlación en los otros

°

~:1°

En
·
, el plano su b regional,
la cooperación se ha . . .
.
de organos bilaterales o multil t al
mshtucronal1zado a través
1
a er es, aunque general
t
os aspectos de la lucha para la p t . • d l
men e no abarcan todos
o as
t
.
ro eccion e medio amb' te .
pee os particulares de la problemáti'
ien ' smo facetas
taminac1"6n de las aguas dulces o · ,ca
como ser I ·nh
.
a i erente a la conantiguos de esta naturale
I ml ar1tima~. Uno de los organismos más
za es a ntemational J . e
por e! Tratado entre los Estados Unidos d
º";t. ommission creada
e Norteamenca y Canadá del 11
• Cfr. K1ss, Alexandre-Charles, Los principios generales .. ., p. 97 y ss.

669

�ele enero de 1909, que tiene competencia en las cuestiones fronterizas y en
toda la problemática referida a la contaminación atmosférica y de las aguas.
Recientemente por el Tratado del 15 de abril de 1972, sus funciones han
sido ampliadas para proteger la calidad de las aguas de los Grandes Lagos.
La bondad y las posibilidades de estas comisiones internacionales para solucionar las cuestiones derivadas de la contaminación en el campo bilateral,
como es el caso de los Estados Unidos y México en cuanto a sus ríos internacionales, han sido motivo de interesantes estudios críticos.'º
En el campo de la cooperación bilateral pueden citarse numerosos ejemplos.
Sin embargo cabe señalar la mecánica del Tratado sobre el Río de la Plata
suscripto entre Argentina y Uruguay el 19 de noviembre de 1973, que creó
dos órganos, uno para la zona íluvial y el otro para la zona maritima. 41 La
Comisión Administradora tiene entre otras funciones la de promover la
realización conjunta de estudios e investigaciones de carácter científico referidos especialmente a la evaluación, conservación y preservación de los recursos
vivos y su explotación racional y la prevención y eliminación de la contaminación y demás efectos nocivos que pudieran derivarse del uso, e:i..l)lotación y exploración de las aguas del Río de la Plata. La Comisión Técnica
Mixta tiene entre sus múltiples facultades realizar estudios, adoptar y coordinar
planes y medidas relativas a la conservación, preservación y explotación racional de los recursos vivos y la protección del medio marino, particularmente
dentro de las zonas marítimas de interés común.u

'° Cfr. Bn.DER, Richard B., "The settlement oí disputes in the ficld of the intemational law of the environment", en Recueil des Cours, 1975, Vol. 1, p. 227; SEPÚLVEDA,
César, "La contaminación de los rios internacionales y el Derecho. El conllicto MéxicoEstados Unidos sobre el Río Colorado 1961-1973 y sus lecciones", en Anuario de
Derecho Internacional, Universidad de Navarra, 1974, Vol. I, p. 309 y ss; CRUZ MIAA·
MONTES, RodoUo, "El problema del Rfo Colorado y el acta 242 de la Comisión Inter·
nacional de límites y aguas'', en Revista de la Facultad de Derecho de México, T.
XXV, No. 97-98, p. 25 y ss; "Las comisiones fluviales internacionales y la Comisión
Internacional de Límites y Agua.,", en Natural Resources Jounr.al, University of New
Mexico, Vol. 18, enero de 1978, p. 111 y ss.
"Cfr. Auus BAREA, Calixto, '"El Tratado del Rio de la Plata y su frente marítimo",
en Revista de Derecho Internacional y Ciencias Diplomáticas, Rosario, años XXII·
XXIV, No. 43/45, 1973/1976, p. 7 y ss; VtEI.RA, Manuel y otros, Tratado de Limites
del Rlo de la Plata, Montevideo, 1973, p. 87 y ss; R1zzo ROMANO, Alliedo, "El Estatuto
Jurídico del Rio de la Plata", en La Ley, No. 249, 27 de diciembre de 1973, p, 2 y ss.
u El Art. 82 del Tratado, establece las funciones de la Comisión T~cnica Mixta:
a) fijar los volúmenes de captura por especie y distribuirlos entre las Partes, de con·
formidad a lo establecido en el artículo 74, así. como ajustarlos periódicamente; b) promover la realización conjunta de estudios e investigaciones de carácter científico,
particularmente dentro de la zona de interés común, con especial referencia a la

670

. Otros organismos similares en áreas fluviales fro
.
.
sido creadas para el Río Urugua tal
ntenzas argentinas han
Y,
es como la Comisi~ Admin'
de esta vía fluvial y la Comisio'n T' . Mi
on
1stradora
ecruca
xta de Salto G d
f
tades par-a tomar medidas en mate . d
.
ran e, con aculna e protección ambiental. o

VI. La Práctica Conuencwnal.
La cooperación internacional en el campo del me.J:
b"
.,
·f
d
,
wo am 1ente, tamb1en
i:an~esta o ~ traves de numerosos tratados bilaterales y multilaterales
que.
ado ongen a un Derecho Internacional del medio
b"
particular.
arn 1ente
se ha

Resulta imposible y carece de significado analiz tod
.
que abordan t
, .
ar
os estos mstrumentos,
biente. Debe
específicos de la lucha para la protección del medio amsena arse que la Asamblea General de I N ·
U •
su resolución 3436 (XXX)
if ,
. as aaones rudas en
las
.
man esto su preocupaoón por el hecho de ue
convenciones y protocolos internacionales en la esfera del m di amb" q
no hubiesen recibido todavía la amplia aceptación
"ó e o
i:nte
Ello det
. ,
y ap icac1 n que merec1ao
e~o, un~ exhortación del Consejo de Administración del p
.
de las N ac1ones U rudas ara J Medí Am ,
rograma
E d
.P
e
o
b1ente -Resolución 24 (III)- a los
sta os para que reuniesen cuanto antes los requisitos necesarios para ll ar
a ser partes en Jos convenios y protocolos existentes.
eg

~ªt

r

A solicitud del consejo de Administra .6
¡ N ·
•
ª n Y de 1a Asamblea General de
~s ac1ones Unidas, e1 Director Ejecutivo elaboró un RPaistr d C
0
ciones y protocolos interna • al
e onvenaon es en esta materia que contiene el título
"t)•

evaluación y preservaci6n de los rec
.
.
vcnción y eliminación de la co tarn· ~ ; VIVOS y su racional explotación Y a la predel uso, exploración y explotat1·0• dmal CI cdn: otros_ efectos nocivos que puedan derivar
n e m JO manno. c) forro I
d .
presentar proyectos tendientes a ase ar el
.' .
u ar recomen aCiones y
los sistemas bioecolóincos. d)
tablgur
mantenuruento del valor Y equilibrio de
o· • ,
es
ecer normas y m d"d
J •
racional de las especies en la zona d . t ,
, e l as re at1vas . a la explotación
de la contaminación; e) estructurar e ~::s~e comun Y ~ la prevenaó_n Y eliminaci6n
de los recursos vivos en la zona de i ~é
, preservación, cons~aCIÓn y desarrollo
ción de los respectivos Gob"
. fn)
s comun, que. serán sometidos a la consideraiemos,
promover estudios
armonización de las leai&lt;lacion
d
p
. Y presentar proyectos sobre
,
oes e Ias artes respecbvas a las
t ·
obJeto del cometido de la Comisión . g) tr
. .
f
ma enas que son
. .
'
ansrruttr en onna expedita
l p
comumcaetones que las mismas se intercarnb·
d
d
' a as artes las
p
ien e acuer o con lo disp t
la
arte Segunda del presente Tratado· h) cwnplir las d á fun .
ues o en
le asignen en su Estatuto, o por medio de notas reversal:1 s tr c10fnes que las partes
.. Cfr. ÜANo G ·u
.
u o as ormas de acuerdo.
1979
150 ' w enno J., Recursos Hidricos Internacionales de la Argentina Bs A
'p.
y st,
'
. s.,

671

�b. etivos de los acuerd os, un resumen
. de
. sus
1
completo del instrwnento, los o J
te el nombre del depos1tano, as
disposiciones, las condiciones para ser_ par l~s idiomas empleados, las partes
b "6 y entrada en vigor,
fechas de apro ac1 n
tifi" . , de cada instrumento.
las fechas de ra cac1on
.
contratantes Y
.
. 44 puede mencionarse
d l Director E1ecut1vo,
Sobre la base de los informes e
.6 del medio ambiente, celebrados
distintos tratados referidos a la protecci n

Convención internacional para la prevención de la contaminación de las
aguas del mar por los hidrocarburos, del 12 de mayo de 1954;
Acuerdo de protecci6n fitosanitaria para la región del Asia suroriental
y el Pacífico, del 271 de febrero de 1956;
Convención interina sobre la conservación de las focas de pelo fino del
Pacifico del Norte, del 9 de febrero de 1957;

desde 1933:
.
a la p reseIVación de la fauna y la flora en su estado
Convenio relativo
d
"embre de 1933;
, .
natural, del 8 e nov1
d las bellezas escerucas
rotecci6n de la flora, fauna y e
Convención para la P
, .
d
de octubre de 1940;
,
de
Amen.ca, e1 12
l
naturales de os paises
d 1 ballena del 2 de diciembre
. al de la pesca e a
'
Convención ioternac1on
de 1946;
noroeste del Atlántico, del 8
Com-eoción internacional de pesca para el
de febrero de 1949;
..6 interamericana del atún
.
ra el establecimiento de una coI0.1S1 n
Convenio pa
d 1949 .
tropical. del 31 de mayo e
'
l de pesca del Me•
·
jo genera
Acuerdo para el establecimiento de ~ conse
.
,
d l 24 de septiembre de 1949'
diterraneo, e
del 18 de octubre
. .
. al para la protección de las aves,
Convemo mternac1on
de 1950;

.

•, n de protección fitosa-

1 tablecimiento de la orgaruzaoo

1

Convenio para e es
.
,
del 18 de abril de 195 ;
, el Med1terraneo,
nitaria para Europa )
.
. . del 6 de diciembre
. al de protección fitosan1tana,
Convención intemac1on
de 1951 ;
.
la protecci6n de las poblad. d
ecesanas para
Acuerdo relativo a las me i as n d l
borealis) bogavantes europ~os
aigantes
(Pan os
a us(Nephrops norveg,cus
'
• ) , y canrrreJos
ciones de camarones ;:,·
.
b
. ) langostmos norueg
l
(H omarus vu gans '
d 1952 ·
(Cancer pagurus), del 7 de marzo e
,
Pacífico septentrional, del
.
.
al
ara
la
pesca
en
el
Convención mtemacion p
9 de mayo de 1952 ·
A/32/156 del 23 de agosto de 1977 y A/ 33/134
.. Cfr. UN, Asamblea General, ~~-EP /GC Information 5).
del 23 de agosto de 1978 (Doc.

672

Convención sobre la plataforma continental, del 29 de abril de 1958;
Convención sobre pesca y conservación de los recursos vivos de la alta mar,
del 29 de abril de 1958;
Convención sobre la alta mar, del 29 de abril de 1958;
Convenio sobre pesquerías del Atlántico nordeste, del 24 de enero de 1959;
Convención sobre la pesca del Mar Negro, del 7 de julio de 1959;
Acuerdo para el establecimiento de un Instituto Latinoamericano de Investigación y capacitación forestal bajo los auspicios de la FAO, del 18 de
noviembre de 1959;
Tratado Antártico, del 1 de diciembre de 1959;
Convenio sobre la cooperación en materia de cuarentena de plantas y su
protección contra plagas y enfermedades, del 14 de diciembre de 1959;
Convenio sobre la pesca en las aguas del Danubio, del 29 de enero de 1958;
Convención sobre responsabilidad de terceros en materia de energía nuclear,
del 29 de julio de 1960;
Protocolo relativo a la constitución de una comisión internacional para la
protección del Mosela contra la contaminación, del 20 de diciembre de 1961;
Convenio sobre la langosta migratoria africana, del 25 de mayo de 1962;
Acuerdo relativo a la cooperación en pesca marítima, del 28 de julio
de 1962;
Acuerdo relativo a la comisión internacional para la protecci6n del Rhin
contra la contaminación, del 24 de septiembre de 1963;
Tratado por el que se prohíbe los ensayos con armas nucleares en la atmósfera, en el espacio ultraterrestre y debajo del agua, del S de agosto de 1963;
Acta relativa a la navegación y a la cooperación económica entre los Estados de la Cuenca del Níger, del 20 de octubre de 1963;

673
humanita.,..43

�. '6n para la lucha contra la1
1 . . t de una conuS1
Acuerdo para el estab ec1m1en o .
1 d u zona de distribución en e
.
la región onenta e s
langosta del desierto en
. . bre de 1963.
Asia sudoccidental, del 3 Cde ~•~~emde; río Níg:r y la navegaci6n y el transAcuerdo relativo a la om1s1 n
d 1964·
del
25
de
enero
e
'
'd d
el , N'ger
porte en
no 1 '
•
d p , sobre responsabilt a
. de la Conveno6n e ar1s
Convención suplementana
,
l
del 28 de enero de 1964;
t . de energia nuc ear,
de terceros en ma ena
. al ara la Exploraci6n del Mar,
. , para e1 Consejo Intemac1on P
Conveneton
del 12 de septiembre de 1964;
.. 6 ara la lucha contra la
b1 imiento de una conus1 n p
Acuerdo para el esta ec
O . te del 2 de julio de 1965;
.
el Cercano nen '
1
langosta del desierto en
"6 del atún del Atlántico, de
. l para la conservaci n
Convenio internac1ona

14 de mayo de 1966 ;_ .
. del 18 de septiembre de 1967;
. , fº arutana para Africa,
Convenaon 1tos
leza y los recursos

•, n de la natura
.
fricano sobre la conservacio
Convenio a
.
d 1968.
,
d 1 15 de septiembre e
naturales, e
. .,
de detenninados detergentes
b la restnccion en el uso
1968
Acuerdo europeo so re
lim . d l 16 de septiembre de
;
lavar y
piar, e
·
en los productos para
.
. ales en el transporte mter,
opeo para la protecc16n de arum
Converuo eur
68 .
. 1 del 13 de diciembre de 19 '
del 6
naoona ,
del patrimonio arqueológico,
la
protección
Convenio europeo para
de mayo de 1969 i

Convenio del Benelux sobre la caza y la protección de las aves, del 10 de
junio de 1970;
Convenio sobre las marismas de importancia internacional especialmente
como habitat de aves acuáticas, del 2 de febrero de 1971;
Acuerdo para el establecimiento de una comisión para la lucha contra la
langosta del desierto en el África noroccidental, del mes de noviembre de 1970;
Tratado sobre la prohibición de emplazar armas nucleares y otras armas
ele destrucción en masa de los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo, del
11 de febrero de 1971;
Enmiendas a la convención internacional para la prevención de la contaminación de las aguas del mar por los hidrocarburos, de 1954 en lo relativo a la regulación de los tanques y Ja limitación de su tamaño, del 15 de
octubre de 1971 ;
Convenio relativo a la responsabilidad civil en la esfera del transporte ma-

rítimo de sustancias nucle~, del 17 de diciembre de 1971;
Convenio internacional de constitución de un fondo internacional de indemnización de daños causados por la contaminación de hidrocarburos, del 18
de diciembre de 1971;
Convenio para la prevención de la contaminación marina provocada por
vertidos desde buques y aeronaves, del 15 de febrero de 1972;
Convenio sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas y sobre su destrucción, del 10 de abril de 1972;

taminaci6n del Mar
. , en la lucha contra 1a con
Acuerdo para _la coopera~o~el 9 de junio de 1969·
del Norte por hidrocarburo '
.
la prevención de la con·
Enmiendas a la convención intemaeto: ~=ocarburos, de 1954 del 21
. '6n de las aguas del mar por
tammaCJ

del 23 de noviembre de 1972;

de octubre de 1969;
. d l Atlántico sudorien. d e los recursos vivos e
.
bre
la
conservación
Convenio so
.

Convenio sobre la prevención de la contaminaci6n del mar por vertimiento
de desechos y otras materias, del 29 de diciembre de 19~;

969

tal, del 23 de octubre de 1
'
. bilidad civil por daños causad~s par
Convenio internacional de responsa hidrocarburos, del 29 de noviembre
.
'6n de las aguas del mar por
contammac1
de 1969;
.
.6n en alta mar en los casos
b
del
al rel a tivo a la mtervenet
intemacion
d
1
mar p0r bidrocar uros,
Convenio
• · , de las aguas e
de accidente de contarmnaoon
29 de noviembre de 1969;

674

Convenio para la conservación de las f~cas antárticas, del 1 de junio de

1972;
Convención sobre la protecci6n del patrimonio mundial, cultural y natural,

Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de
flora y fauna silvestres,_del 3 de marzo de 1973;
Convenci6n sobre pesca y conservación de los recursos vivos del Mar Báltico
Y sus estrechos, del 13 de noviembre de 1973;
Convenio internacional para la prevenci6n de la contaminación originada

por buques, del 2 de noviembre de 1973;

675

�casos

•

de contaminación
1
Protocolo relativo ~ la ~t~rvcnc~bn len ~:=b:os, del 2 de noviembre
del mar por sustanetaS distintas e os
de 1973;

... r:ón de los osos polares, del 15 de noviembre
Acuerdo para la Conserv _,.
de 1973;
. • del medio ambiente, celebrada entre DiConvenci6n sobre la protecc.ion
974.
.1:a Noruega y Suecia, el 19 de febrero de 1 '
Finlan
na.marca,
w ,
Bál ·
.
di
· en la zona del Mar
neo,
Convenio sobre la protección del me o manno
del 22 de marzo de 1974;

• ·6 marina desde fuentes
Convención para la prevención de la contanunaci o

terrestres, del 4 de junio de 1974 i
,
d l 18 de noviembre
Acuerdo sobre el programa internacional de energ1a, e
de 1974;

'6 d 1 mar Mediterráneo contra la contaminaConvenio para la protecci n e
.
del 16 de febrero de 1976 i
,
C160
,
.
hit' ·co y art1s. 6 d l atrimonio arqueológico,
s on
Convenio sobre la prot~ci n e(¿,
'6n de San Salvador), del 16 de
t.ico de las naciones amencanas

nveno

·d· nal
. d la naturale-La en el Pacífico roen 10 ,
Convenio sobre la conservac1 6n e
del 12 de junio de 1976¡
.
uerdo relativo a la comisión internacional
Acuerdo suplementano del Ac
.
-60 del 12 de diciembre
para la protección del Rhin contra la contaminac1 '

junio de 1976;

de 1976;
• ·6
ímica
'6 d \ Rhin contra la contaminaci n qu
'
Convención sobre la protecct n e
del 12 de diciembre de 1976;
.. .
.
bibici6n de utilizar técnicas de modif1cac16n am·
ConvenCJ6n sob~ .la pro
f
hostiles del 10 de diciembre de 1976;
biental con fines m1htares Y otros mes
'
.
.6 por
.
.
bilidad civil por daños de contammac1 n .
Convenc16n sobre la responsa
l
.6 y explotaci6n de recursos mmehidrocarburos resultantes de la exp orac1 n
rales del fondo del JDar, del 17 de diciembre de 1976;
.
les
.,
.
ecci6n de trabajadores contra riesgos la~ra
Con\'enoon relauva a la prot
. .6 del aire ruidos y vibraciones,
del medio de trabajo debidos a contammao n
'
del 20 de junio de 1977.

.
• al d l edio ambiente se
El d .gual desarrollo del Derecho intemac1on . e m
.6n del
eSJ
l
. , de la normatividad re[enda a la prcservac1
manifiesta en a pnmac1a

676

medio marino, habiendo algunos instrumentos alcanzado cierto grado de
pcrfecci6n, aún cuan.do todavía no se haya logrado una reglamentación que
abarque todos los aspectos de esta problemática.u

Yturriaga Barberán señala que, hasta la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Humano, la preocupación internacional se había
limitado fundamentalmente a la prevención de la contaminación de las aguas
del mar por hidrocarburos, cambiándose con posterioridad la metodología
al centrarse su estudio no ya en los agentes contaminantes, sino en las diferentes fuentes de contaminación, como descarga de buques, vertidos d de
buques y aeronaves, descargas procedentes de tierra y exploración y explota•
ci6n de fondos marinos.••
.. Cfr. YnJJUUAGA B.utBERAN, Jatt Antonio, "Convenio de Oslo de 1972 para fa
prc,•ención de la conta.m.i.nación marina", en Revista de Instituciones Europeas, ln\tituto de Estudios Pollticos, Madrid, No. 1, p. J 21 y ; "Convenio de Londres de- 1972
sobre la prevención de la contammaci6n del mar por vertimientos de dt"Sechos y otr::u
materias'', en Anuario dtl Instituto Hi.rpano-Luso-.A.mericano de De11cho Jnt,rnacional,
No. 4, 1973, p. 343 y ss; KJss, Alcxa.ndtt Charle.1, "R.écent traiteJ régionaux conccrnant la pollution de la mer", en .4.nnuaire FrancaiJ de Droit lnttrnational, 1976, p.

720 y

11.

.. Cfr. YTUARIACA BAAUl!RÁN, Jo~ Antonio, "Convenio de Oslo de 1972 pára la
d,l Instituto de Oc,anoira(Ca, Madrid, mayo de 1977, p. 9. El juruta español ofrece
las siguientes condll!iones respecto de la situación actual del Derecho internacional
en esta materia: ''l. A nivel mundial, la normatividad internacional es adecuada en
materia de contam.inación marina caUllada por buques o por vertidos desde buques
y aeronaves, y es totalmente in~uficiente en el ámbito de la contaminación marina
de origen terrestre o provocada por la exploración de los fondos marinos. 2. A nivel
regional la normatividad internacional es, asimismo, adecuada en materia de contaminación marina causada por buques o por vertidos de buque~ y aeronaveii, se empieza
a desarrollar con dificultades la relativa a la contaminaci6n marina de origen tcm:strc,
y es prácticamente inexistente la relativa a la contaminaci6n marina provocada por
la exploración y explotaci6n de los fondos marinos, dentro o fuera de la jurisdicción
nacional. 3. El desarroJlo de la normatividad ha estado grand mente condirionada
últimamente por la celebración de la 111 Conferencia de w Naciones Unidas sobre
el Derecho del Mar, que pretende ofrecer una solud6n global a la variada problemática
del Derecho del Mar, incluido el tema de l:t. preservación del medio marino y la lucha
contra la contaminación. No obstante, los esfuerzos realizados, especialmente en el
imbito regional, han influido favorablemente en el tratamiento dado al tema en la
Conferencia. 4. Cualquiera que sea la pertinencia de w normas internacionales existentes, pOCo se podrá conseguir en la lucha contra la contaminaci6n marina $¡ k,s
E.stadot no aceptan los Convenios existentes o no dictan las disposiciones nacionaJe5
adecuada• para su aplicación. Va siendo cada vez mayor el número de Estados que,
preocupados por la prescrvaci6n del medio marino, esúo asumiendo w obligaciones
internacionales de los Convenios cxutentc~, figurando España entre los paíseJ má.11
destacados".

677

�Dentro de la obra codificadora emprendida en el ámbito de las Naciones
Unidas, la cuestión de la contaminación de las aguas fluviales constituye uno
de los aspectos fundamentales de la temática qt¡e bajo el título de "El derecho
de los usos de los cursos de agua internacionales para fines distintos de la
navegación", se encuentra actualmente a consideración de la Comisión de
Derecho Internacional, habiéndose planteado el interrogante en torno a que
si dicha cuestión debía constituir el punto de partida de todo el estudio. 47
El propósito de lograr una legislación universal en ciertas áreas del medio
ambiente, ha determinado que uno de los objetivos principales de la m
Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, sea elaborar
un acuerdo básico sobre la protección y preservación del medio marino. No
ha sido en general materia muy conflictiva y el Texto Integrado Oficioso
para Fines de Negociación, refleja en sus numerosas disposiciones el consenso
alcanzado hasta el momento. 48
Se parte de la obligación general de proteger y preservar el medio marino
y del derecho soberano de los Estados de explotar sus recursos naturales, pero
este derecho no es ilimitado debiendo atenerse a aquella obligación general.
El proyecto prevé las medidas que los Estados se obligan a adoptar para
impedir, reducir y controlar la contaminación del medio marino proveniente
de cualquier fuente, prescribiendo la necesidad de utilizar la capacidad individual o colectiva y de armonizar las políticas al respecto. La adopción de
medidas con tal finalidad, lleva implícita la obligación de no traspasar directa
ni indirectamente perjuicios o peligros de una zona a otra, o transformar un
tipo de contaminación en otro.
Dentro del campo de la cooperación en el plano mundial o en el plano
regional, se prevé la adopción de planes de urgencia para hacer frente a la
contaminación, como así también la promoción de estudios, programas de
investigación e intercambio de información y datos. Se destaca la obligación
del Estado que tenga conocimiento de casos en que el n1edio marino se
encuentre en peligro inminente de sufrir daños o los haya sufrido ya por
contaminación, de notificar de inmediato a los demás Estados que puedan,
a su juicio, resultar afectados por tales daños y en su caso, a las organizaciones
internacionales competentes.

Se crean obligaciones a los Estados de vigilar los riesgos de contaminación
~ de sus efectos, de publicar informes sobre esta materia y de evaluar los
efectos potenciales de ]as actividades proyectadas bajo zonas de su jurisdicción
o control. Se ha proyectado un catálogo de reglas internacionales y nacionales
para prevenir, reducir y controlar la contaminación de] medio marino, que
comprende la contaminación procedente de fuentes terrestres, la contaminación
producida por actividades en los fondos marinos sujetos a la jurisdicción
estatal incluyendo islas artificiales&gt; instalaciones y estructuras que están bajo
su jurisdicción, la contaminación en la ''Zona", la contaminación por vertimientos, la contaminación causada por buques y la contaminación desde la
atmósfera o a través de ella.
Finalmente, el proyecto incluye una extensa nonnatividad tendiente a asegurar el cumplimiento de la reglamentación nacional e internacionaJ, regulando las cuestiones de jurisdicción y los procedimientos.
El Texto Integrado Oficioso para Fines de Negociación, consagra la
responsabilidad estatal por el incumplimiento de las obligaciones internacionales respecto a la protección y preservación del medio marino y la obligación de reparar los daños provocados como resultado de las violaciones de
tales obligaciones. Igualmente compromete a los Estados para que sus sistemas jurídicos aseguren una pronta y adecuada in_demnización o reparación
de los daños causados por la contaminación del medio marino por personas
naturales o jurídicas dentro de su jurisdicción y los obliga a la cooperación
en eJ desarrollo del Derecho internacional relativo a criterios y procedimientos
para determinar la responsabilidad y los daños, el pago de indemnizaciones
)' la solución de controversias.
. _Debe destacarse en este nuevo Derecho del Mar en gestación, la modificacion de algunos conceptos tradicionales, como el principio clásico de la
j~~sdi~ción exclusiva del pabellón, principio este que reconocía muy pocas
hm1taetones y que estaban referidas a los casos de buques piratas, al derecho
de visita o reconocimiento a los buques sin nacionalidad y al "hot pursuit".

Se prevé igualmente la asistencia técnica, que deberá extenderse especialmente a los países en desarrollo, los cuales gozarán de un trato preferencial.

Dentro del espíritu de la nueva legislación, se pretende transformar este
principio introduciéndole ]imitaciones tales que permitan al Estado ribereño
perseguir y controlar la contaminación proveniente de buques, en su Zona
Económica Exclusiva.º

"Cfr. Anuario de la Comisi6n de Derecho Internacional, 1976, Vol. II (Primera
Parte), p. 161 y ss.
.. Cfr. UN, Doc. A/Conf. 62/WP. 10 y Add. I, Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, Documentos Oficiales, VoL VIII, pp. 37-40.

.. Cfr. SzÉKuv, Alberto, "Desafío al principio tradicional de la jurisdicción exclusiva
del pabellón, como logro previsible de la Conferencia sobre el Derecho del Mar para
preservar el medio ambiente marino", en Natural Resources Joumal, New Mexico, Vol.
16, july 1976, No. 3, p. 573 y ss.

678

679

�La mecamca del proyecto, se basa fundamentalmente en el princlp10 de
prevención, para lo cual se establecen prohibiciones y subsidiariamente la
reducción y control de las actividades contaminantes del medio marino. Las
obligaciones de los Estados en este aspecto se extienden tanto a la zona bajo
su jurisdicción como a la internacional. Al margen de la normatividad internacional propiamente dicha, los Estados se obligan a adoptar una eficiente
reglamentación interna.
Subsidiariamente, y no pudiéndose evitar la contaminación, obra la sanción
y la responsabilidad internacional. En este aspecto se han observado los
principales elementos de toda reglamentación ambiental: prohibición, control
y sanción.
Cabe señalar que el principio de cooperacion tanto en el plano regional
como universal, sigue siendo el sustento de todo el sistema de la futura legislación internacional, pudiendo también observarse el fortalecimiento de la
solidaridad internacional manifestada en una distribución de cargas que
implica el menor gravamen posible a los países en desarrollo.

cepto de daño y perJ·w·a·o

de culpa. Go

b' tal
·
am 1en
transponiendo la concenri6n
trad"tcion
· al
r-

No obstante esta verdad, puede estimarse que se han dado
·
pasos muy unt
por antes.. F un d.amentalmente
se
ha
tomado
·
·
d
J
·
. ,
conciencia e que a protecc16n
d l
e medio ambiente constituye una "cuestión vital" por c
t
·
1
.
.
uan o se Juega a
superv1venc1a de la propia humanidad Asimismo se ha to d
·
·
de que la actual estructura del Dereclio intern:o•onal noma o co~cienola
d'
,
proporetona os
me
ma~ adecuados p~ hacer efectiva la protección internacional del
med10 ambiente. La sola circunstancia de que tanto el h b
1
Estados hayan caído en cuenta de estas realidades constituye uonmherechcomo_~ os
· ul
.,
o poSI..vo
para 1mp sar la acoon futura en materia del medio ambi'ent E
1b
e. n otras
pa a ras, ha comenzado a formarse la llamada "conciencia ecol6oi.ca" .
0
Las consideraciones hasta aquí realizadas que no han tenido ¡
t ·,
d
t
1
, .
'
a pre ens1on
e ago ar a tematica, sino exponerla en sus grandes lineamientos permiten
ofrecer algunas conclusiones:
'

'.os

. A~~ptar la _e~tencia_ d~ ~n Derecho internacional del medio ambienteJ no
una d1sc1plina autónoma, sino que debe ser considerada por
su especif1Cidad como una rama del Derecho internacional público;
51 gnifica. ~~trr

VII. Reflexiones finales y conclusiones.

El examen de toda esta realidad en tomo a la problemática vinculada con
la protección del medio ambiente, permite apreciar que el Derecho interna-

~ sta rama abarcaría aquel conjunto de principios y normas jurídicas internaci?nales que tienen por objeto la protección y preservación del medio
ambiente;

cional del medio ambiente, como un capítulo más del Derecho internacional,
sólo cuenta con los medios que actualmente éste posee para cumplir con la
finalidad específica.

Estando en una etapa incipiente de desarrollo, actualmente existen pocas
~ormas . de Dere&lt;:110 internacional común, siendo en su mayoría Derecho
internacional particular;

Ello justifica la preocupación manifestada en la doctrina acerca de su efectividad para dar respuesta a la necesidad de asegurar la supervivencia del planeta.
Este bien supremo a tutelar s61o podría asegurarse; según Nelly Chiesa, a
través de lo que con sentido ecuménico llama el "Derecho universal ambiental", cuyo sujeto de protección sería la Naturaleza "en su condición de abstracción que prevé una realidad tangible cuya protección hay que ordenar:
el medio ambiente, entorno, biósfera o hábitat humano a través de sus tres
reinos: animal, vegetal y mineral". Este bien a tutelar exigiría a la teoría
jurídico internacional replantear algunas instituciones y conceptos tradicionalmente politizados como los de soberanía, supremacía, dominio territorial
o fronteras. Según esta publicista los objetivos más inmediatos en esta esfera
de acción serían entre otros, tipificar el delito universal ecológico, institucio•
nalizar la responsabilidad material de los Estados e individuos por la comisión
de tales delitos, resolver el "Jocus standi" y establecer con precisión el con·

~º. ~bstante esta falencia, se cuenta ya con un considerable número de
~nnc1p1os o r~gl~s.de conducta, que abrirán el camino a la creación de auténticas normas Jundicas;
. Dentro de la estructura actual del Derecho internacional del medí
•
0 am
b1ente 1 · · · d
.,
.
, e pnnci~io e prever_ioon constituye un principio rector en la lucha
por la preservación del medio ambiente y fuente de obligaciones jurídicas;

La fal_~ ~e estru~turas centralizadas, determina por el momento que la
r.oopcrac1on mternacional constituya uno de los pilares en la lucha
1
. .,
.,
.
para a
Prcscrvacion
y protecoon del medio ambiente·

'

~sta cooperación debe instrumentarse en mecanismos de alcance general
regiona~ o subregional, según sean las particularidades geográficas, económi~
cas, SOCiales, cul torales;
• Cfr. Op. Cit., p. 38-39.

680
681

�.
.
dmitir ue esta realidad sea la más favoTal particularidad no un.plica ~,
q
.
internacional del medio
la
preservac1on
y protecc16n
rabie para asegurar
.

ambiente;

edid

,.

podrá ase rarse plenamente en la m

a
De alli que este propos1t~ s6lo
~ rganos investidos de facultades
que la comunidad internacional cuente con o
supranacionales i
. , di
.
.
clási
proporciona un basamento JUfl co
El Derecho mternacional
co no
dimensión a C'Oncep•
d b' d
consecuencia otorgarse una nueva
adecuado, e ten o en
, d . . territorial, competencias, responsatos tales como los de soberama, onumo
bilidad internacional, etc.

EL CONFLICTO LIMlTROFE ENTRE VENEZUELA Y GUYANA
Y UN LIBRO RECIENTE

Dr. HicToR GRos

EsPIBLL

Uruguay

Es SABIDO QUE LA demandada nulidad del laudo arbitral del 3 de octubre
de 1899, fundado en el Tratado de Arbitraje del 2 de febrero de 1897
(Convenio de Washington), que pretendió dar fin a la contienda entre Venezuela y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la
determinación de las fronteras entre aquélla y la entonces Guayana Inglesa,
generó un diferendo que no ha podido ser resuelto hasta el día de hoy y que,
en la actualidad, se plantea entre Venezuela y Guyana en cuanto ésta es
ahora un Estado independiente.
El laudo arbitral del 3 de octubre de 1899 fue dictado por un Tribunal
integrado por F. de Martens, Melville Waston Fuller, David J. Brewer,
Rusell of K.illowen y R. Henn Collins. El Presidente era ruso, dos jueces
ingleses y dos norteamericanos (¡en vez de dos venezolanos!), según lo dispuesto en el Articulo Il del Tratado. Esta circunstancia sui generis le da
al arbitraje un carácter singular. Con raz6n ha dicho Paul Reuter que: "Las
condiciones en las que Venezuela consintió en hacerse representar, sin que
existiera un protectorado o cualquier otra institución análoga, por un tercer
Estado, se encuentran muy raramente en un procedimiento arbitral y ponen
de manifiesto una soberanía cuasi-colonial" .1
El Tratado en que se bas6 el laudo fue negociado prácticamente entre Estados Unidos que impulsó la solución invocando la doctrina de Monroe, y la
Gran Bretaña, dentro del marco de los intereses y las relaciones globales
1
REUTER, Paul, La motivation et la revision des sentences arbitrales a la Conférence
de la Paix de la Raye ( 1899) et Je conflit frontaJier entre le Royaume Uni et le
Venezuela, Mélanges offerts a Juraj Andrassy, La Haye, 1968, p. 246.

682

683

�t cias mantenían en los últimos años del siglo XIX sin
que las dos po en
lim'tó a firmar y ratificar un texto ya
intervención de Venezuela, que se
i
convenido de antemano.
. .d d
incluy6 f undamentaci6n ni razo..
El laudo, adoptado por unanllDl ª ' no liam t analizado en el estudio de
namiento jurídico alguno. E ste ~tremo,
circ:n~cias especiales del ca.so,
. . . 1
Pau l R euter que acabamos de CJtar, porhab , de poner en tela de JUIClO
e

ai;!

-&lt;¡ue ya entonces se sos:chab3:11-~an;el laudo de 1899. No hay que
fundamento, la razón y
esenetda 11
l fecha del 3 de octubre de 1899,
.d
1 demás que el lau o eva a
olv1 ar, por O
•
• d la Paz de La Haya había aprobado, con
. .
11
Delegado de
Y &lt;1ue, poco antes, la Conferencia e participaba
en e a como
~=-1~t!:,~;2 ~~:n~r::ra Convención que consagra la obligación
de motivar las sentencias arbitrales.
. .
la determinación de la linea limítrofe.'

~~~; :;rru~~o

pero

~1 ~aud~ dt
adel territorio en disputa,
atribuy~ll a
As1gn a ran
.
una re "ón de alrededor de 5,000 mt as
Venezuela la boca del Orinoco Y d 1 gi • . La línea fronteriza partía
•6 d · dental e temtono.
cuadradas en la rcgi n su_ oca
d unta Barina y dejaba el territorio
de Puerto Playa, a 45 millas al este ~b p
poder de Gran Bretaña.
al este de esa línea hasta el Río Esequ1 a en
e pronunció "sobre
d. R t
1 d . . sto que como con razón ice eu er
Fue un au o mJU
.
l'u' . ,;.,. tener en cuenta las
,
handage' puramente po I co. ""'
la base de un marc
·
A b' tral" 1 Para
.
el Artículo IV del CompromlSO r ,
.
reglas establecidas por
. Se f dó en un tratado que es
Venezuela constituyó un verdadero despob' Jºd·
~~ imperialista y debilidad
·emplo casi imposible hoy de conce ir, e presi n
un e1
,
.
e in~ficacia de un país latinoamencano.
. . .
tad
r Venezuela, en un momento
El laudo arbitral fue en pnnc1pio acep ~ po
. de actas iniciadas
dr áti o de su vida polittca. na sene
.
particularmente am c
. b d 1900 señalaron el proceso de su
la Morejuana del 24 de nov1em re e
'
~:ruci6n y de la delimitación in situ de la frontera.
.
.
.
.
breve nota. hacer la h1stona de es~
No es nuestra inteno6n, en es~ . .
b' to de un análisis todavui
conflicto limítrofe que en su fase imc1al fue o je
..

arent and no rcasons wcrc gi~-en.
'
h s1'ble proéeeding o{ De
..
. arnvcd at by a repre en
Th award wa.s a political comp~nuse,_
h I.Aw o/ Nalions, New York, 1962,
Martens", . Nussbaum, A Concu, Hutory of I t
• " 'o legal jusúiicalion of thc dCC1s1on .

p. 219.
• R&amp;llTll,

Paul, op. cit., p. 238.

"as a

hoy muy valioso.' Pese a que en el correr de los primeros cuarenta y ocho
años del siglo XX, la convicción de la injusticia del laudo se afirmó y se
manifestaron algunas protestas, nada serio y sistemático se hizo para lograr
un cambio de la situación.

El 10 de diciembre de 1948 murió en Nueva York Severo Mallet-Prevost,
abogado de Venezuela en el juicio arbitral. En julio de 1949 apareció en el
American Journal of lnternational Law,' un trabajo de Otto Schoenrich que
incluyó un memorándum de Mallet-Prevost que daba desconocidos e increíbles detalles de la elaboración del laudo y que él, pese a haber sido asesor
de Venezuela, había ocultado hasta entonces. De estas revelaciones resultaba
que el laudo fue la consecuencia de una componenda entre Martens y lo,
jueces británicos y que el acuerdo unánime a que llegó el Tribunal fue logrado por medio de maniobras y coacciones de Martens sobre los jueces norteamericanos. Quedó planteada la fundada duda de si la alianza entre Martens
y los jueces británicos no se habría basado en un arreglo político ruso-inglés
por el que Gran Bretaña hubiera reconocido ventajas a Rusia en otras partes
del Mundo, probablemente en Asia y en la Zona del Medio Oriente, en base
de los beneficios territoriales que el Reino Unido lograba en América, en
perjuicio de Veneruela.
La publicación de este documento produjo una gran conmoción y trajo
como resultado la aparición de una serie de estudios jurídicos sobre el tema,
relativos a la veracidad de las revelaciones del memorándum Mallet-Prevost,
a las actitudes de Martens y a la influencia de todo esto sobre la validez
del laudo.
Sin duda, las revelaciones del memorándum, Mallet-Prevost, y sea cual
fuere la posición que se tenga al respecto, constituían un elemento nuevo de
gran importancia ya que permitía, racionalmente, encarar la posibilidad
jurídica de la nulidad del laudo.
Estudiando recientemente este tema, hemos comprobado que Martens fue
siempre un abanderado de la alianza entre Inglaterra y Rusia en base a un
acuerdo en el Asia Central. En 1879 publicó en Bruselas, un libro que
lamentablemente no hemos podido consultar, titulado La Russie et l'Anglaterrc dans l'Asie Centra/e. En el prólogo que Joaquín Femández Prida escribió
para la edición española del Tratado de Derecho Internacional de De Martem

pp

• PARISET, G., Historiqu, sommaire du conflít a11glo-v1nezul/ie11 ,n Guyana, BergerLevrauJt, 1898.
1 A.J.I.L., 43, 19t9 (Thc Venezuela•Britisb Guiana border dispute).

685
684

�(La España Moderna, López Hoyos, 6, s/f. La primera edición rusa fue de
1882), al hacer la semblanza de De Martens, se dice:

del mismo año, que estableci6 una Comisión Mixta "para buscar soluciones
sastisfactorias" a la controversia entre los dos países, nacida de la pretensión venezolana de que el laudo de 1899 "es nulo e írrito",

".Acomete luego la patriótica y humanitaria empresa de predicar unión
y acuerdo entre Inglaterra y Rusia con respecto a sus posesiones del
Asia Central, motivo de tantas desconfianzas y temores entre dos Estados
poderosos, cuya rivalidad constituye seria amenaza para la insegura paz
de Europa; e, inspirándose en parecidos fines, propónese evitar después
un sa11griento conflicto entre Rusia y China, dando a conocer sus recíprocas y seculares relacionu".

El Artículo IV fij6 los plazos para la actuación de la Comisión Mixta.
Pasado el plazo de cuatro años sin que la controversia pudiera ser completamente resuelta, se pondría en funcionamiento el procedimiento de solución
pacífica previsto en dicho Artículo.

A partir de 1950, Venezuela planteó reiteradamente la nulidad del írrito
laudo de 1899 y la afirmación de sus derechos, especialmente en las Naciones
Unidas y en la Organización de los Estados Americanos. Merecen recordarse,
a este respecto, los siguientes documentos:

-

Memorándum enviado al Secretario General de las Naciones Unidas para
su circulación [ (A/C. 4/536, febrero de 1962) ];

-

Declaración en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 1° de
octubre de 1962;

-

Declaración en la Asamblea General de las Naciones Unidas del 29 de
septiembre de 1964, y

-

Declaración respecto del ingreso de Guyana en la OEA, del Ministro de
Relaciones Exteriores de Venezuela, del 6 de septiembre de 1966.

Es preciso también .recordar que cuando se produjo la independencia de
Guyana, y posteriormente, Venezuela salvó sus derechos con una serie de
documentos remitidos al Gobierno de Guyana, que sería largo e inútil enumerar ahora.
Naturalmente, estos no son los únicos documentos de interés emanados de
fuente venezolana en los que se denuncia en un foro multilateral la nulidad
del laudo.
Por lo demás, no puede dejarse de citar la existencia de conversaciones
trilaterales sobre el tema (Gran Bretaña, Guyana y Venezuela), en especial
aquéllas relatadas en los Comunicados Conjuntos del 7 de noviembre de
1963, 10 de diciembre de 1965 y 17 de febrero de 1966.
El 17 de febrero de 1966 se firmó entre Venezuela y Gran Bretaña el
Acuerdo de Ginebra, aprobado por el Congreso venezolano el 15 de abril

686

El Artículo VIII estableció que al obtener su independencia, Guyana pasaría a ser Parte de este Acuerdo.
No habiéndose solucionado el diferendo, el 18 de junio de 1970, se suscribió
entre Venezuela y Guyana el Protocolo de Puerto España -objeto de una
gran polémica parlamentaria y periodística en Venezuela-, que congeló la
cuestión durante doce años a contar de la fecha de su finna.
De tal modo, el plazo fijado en el Protocolo de Puerto España finalizará,
en principio, el 18 de junio de 1982.
Este Protocolo nunca llegó a ser aprobado por el Congreso venezolano.
Nada se ha adelantado hasta hoy para la solución concreta y específica
de este diferendo limítrofe, aunque se ha progresado en la cuesti6n global de
las relaciones guyano--venezolanas y se han resuelto algunos problemas que
pueden llegar a tener incidencia en la solución de la controversia.
Su subsistencia ha tenido y tiene no sólo consecuencias bilaterales que han
impedido y continúan impidiendo una determinaci6n fronteriza aceptable
para los países limítrofes, sino que también se han proyectado en el ámbito
multilateral, haciendo imposible el ingreso de Guyana a la OEA y al O PANAL.
En efecto, el párrafo 3 del Acta de Washington, adoptada en la Primera
Conferencia Interamericana Extraordinaria, estableció :

"Que el Consejo de la Organización no tomará ninguna decisión sobre
solicitud alguna de admisión presentada por una entidad política cuyo
territorio esté sujeto, total o parcialmente y con anterioridad a la fecha
de la presente resolución, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados Miembros de la Organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia mediante procedimientos
pacífico/'.
El Artículo 8 de la Carta Reformada de la OEA, según el Protocolo de
Buenos Aires de 1967, dispuso:

687

�"El Consejo Permanente no formulará ninguna recomendación ni la
Asamblea General tomará decisión alguna sobre la solicitud de admisión
presenJada por una entidad política cuyo territorio esté sujeto, total
o parcialmente y con anterioridad a la fecha del 18 de diciembre de
1964, fijada por la Primera Conferencia Extraordinaria, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados Miembros
de la Organización, mientras no se haya puesto fin a la controversia
mediante procedimiento pacífico".

El Artículo 25, párrafo 2 del Tratado de Tlatelolco dice:
"La Conferencia General no adoptará decisión alguna con respecto a
la admisión de una entidad política cuyo territorio esté sujeto, total
o parcialmente y con anterioridad a la fecha de la apertura a firma
del presente Tratado, a litigio o reclamación entre un país extracontinental y uno o más Estados latinoamericanos, mientras no se haya puesto
fin a la controversia mediante procedimientos pacíficos".
No interesa, a efectos de esta nota bibliográfica, exponer nuestra opinión
sobre la nulidad del Jaudo, sobre sus vicios intrínsecos, su inequitativa injusticia, sobre el vergonzoso Tratado en que se fundó, ni respecto de las vías y
medios que, a nuestro juicio, pueden seguirse hoy, en base a razones jurídicas,
pero también teniendo en cuenta la realidad internacional actual para solu•
cionar esta situación.
El libro de J. Gillis Wetter, The International Arbitral Process (Oceana
Publications, lnc. Dobbs Ferry, New York, 1979), dedica prácticamente todo
el volumen III a este asunto. En especial, su extensísimo Capítulo 111 (The

Venezuela-Guyana Boundary Dispute: an in-depth documentary case study
o/ nullity of an arbitral award). (La disputa fronteriza entre Venezuela y
Guyana: un profundo estudio documental del caso de la nulidad de un laudo
arbitral), constituye, quizás, el más completo conjunto de documentos sobre
el tema y el análisis global más integral y actualizado sobre este diferendo.
Como Anexo de esta nota bibliográfica, damos el índice de su tomo III.
Es cierto que hasta hoy se conocían otras monografías sobre el tema. A
las publicaciones antes indicadas, aparecidas en el American Journal of Jnternational Law, así como a otros estudios particulares,ª se unen excelentes pu• J. CHILD, Clifton, El hbitraje de 1899 sobre la frontera entre Venezuela y la
Guyana Británica, ,A.J.I.L., 44, 1950, pp. 682-693 y DENN1s, William, The Venezuela
Britain Guyana Boundary A.rbitration of 1899, A.J.I.L., 44, 1950, pp. 720-723.

bücaciones del Ministe · d R 1 •
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no e e ac1ones Exteriores de Venezuela, 7 un libro
e1e utJ cons ta,a y algunos otro tr b . d
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s a aJos e significativo interés e Pero una
o ra como esta, preparada por un jurista no latino
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con la información utilizable en nuestros días
. ame_ncano, actualizada
de particularísima sigru"fica . ,
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CJOn.

Este libro es un elemento de alta importancia para el c
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asunto sobre el
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La cuestión inte::. :
~ ;::arec~r ª la opinión ~ública internacional.
latinoamericanos Toda Am, .
ezue ~ y a Guyana, smo a todos los países
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Los estudios hechos en los últimos años
.
comentamos-- m h
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- y en particular el libro que
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uc o pue en ayudar a que se encare
soluc1on del problema. Pero aún puede investigarse ,
correctamente la

mas.

?reemos que ni siquiera se ha agotado el estudio de las fuentes , dºta
ev1dente, en efecto, que los años 1896-1899 f
d .
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1
ueron e mtensa actividad di
p oma ica ang o-rusa en los Balcanes, el Oriente Medfo el Ex
O .
En obras que estudian la his . di l
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encontrar interesantes elementos de . . .
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re a en estas zonas.11 Sería, indudable-

i:

' Reclamaci6n de la Guvana Es u.iba D
laciones Exteriores, Carac~ 1967 eq
'. "ocum_entos! 1962-1~7, Ministerio de ReReclamación de la Guyana
uib' M~s_aJe•. Pra1denc.iales y discursos de cancilleres,
Marcos Falcón Briceños, V ene~e:• e~17t:t~;;e ~elaciones Exteriores, Caracas, 1967;

Ese

• ALL
B
. .
, aracas, 1962.
EN,
arry, La Historia de un despojo territorial L E5f
a
26 Y 27 de febrero de 1952.
' a
era, aracas, pp. 25,

:º:J

• FERNÁNDEz, Antonio de Pedro La H"
·
zolana de la Guyana Esequiba
NAVAS SPÍNOLA, Carlos lhRNÁ~DEz~C:~ a

C

el Derecho en la reclamación ven,.
1969; AsCANro JnrÉNEZ, Agustín,
SÁNcmz Aquiles
r.'... PEN, Arma ndº• VELÁZQUEZ, Bonifacio LóPl!.z
Cero C~cas 1972y· r,.~
NA, :e~o José, Venezuela y sus Fronteras rn la Hora
'
,
, ~VANI Arísudcs La p ¡•,·
·
0 1
último sigl
r- G
'
.
'
internacional de Venezuela en el
o. ....a uyana Esequ1ba • V en
¡
d
1926-1976, pp. 426-436 Fundación É
_ezuMe a dmo erna, Medio siglo de historia,
.
.
'
ugemo en oza Caracas 1976 N
ed
.
brse citar aquí el ~celente estudio de p I n
'
'
•
o pu e orrulo
•
au ~euter ya recordado.
RENouvm, Pierre, Le XIX aiccle JI 1871 1914 Hº
.
nales, París, 1955, Caps. III y IX !~ biblio~' ' istorie ~e~ Relations lnternatioy Gran :Bretaña, en las pp. 97 y 18~- V p p ~a ~bre ~as ~0J1ticas ex_ternas de Rusia
O
1871-1914, especialmente el Capitul~
~,árH~tona d~ la diplomacia, t. II,
anglo-ruso" p 464
el C f ul XV
' en os P ra os dedicados a "El acuerdo
p. 415.
, .
' y
ap t o
I, párrafo "Intentos de aproximación anglo-rwo,
'

''ª

xviÍ

u HABBERTON, w., Ánglo-Russian
University of Illinois, 1937.

Rel ,·
a ums

e

oncerning A.fganistan, 1837-1907,

688
689
humanita.s-44

�mente, del más alto interés, realizar u.na investigación global de este periodo,
enfocada en función de las relaciones ruso-británicas, para vincular IWI resultados con el manipuleo diplomático entre Martens y los jueces británicos,
que condujo al laudo de 1899.
Por lo demás, nada se ha hecho de manera sistemática e integral para
analizar a fondo los archivos rusos y británicos, en donde es muy probable
que se encuentren todavía reveladores documentos sobre las gestiones de
Martens, los arreglos territoriales y las compensaciones recibi~ de Ingl~te~
por Rusia, como consecuencia de la triste, oscura y clandestina negOC1aC16n
de la que nació el laudo de 1899.

DEL TRATADO 'IHOMPSON-URRUTIA AL TRATADO DE
MONTERIA

El mejor conocimiento de lo que pas6 en 1899, en relación con los antecedentes del laudo del 3 de octubre -conocimiento al que todos debemos
contribuir- permitirá reparar adecuada y equitativamente, la injusticia entonces cometida.

Dr. Juuo E.

LINARES

Panamá

Et. 22 DE AGOSTO DE 1979 los Cancilleres de Panamá y Colombia firmaron
en el país vecino el Tratado de Montería. Ello fue posible, gracias al Tratado
Concerniente a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del CanaJ
de Panamá ( 1977), que en adelante denominaremos Tratado de Neutralidad,
cuyo art, VI, sección 2a., establece:
"Mientras los Estados Unidos de América tengan la responsabilidad por
el funcionamiento del Canal, podrán continuar otorgando a la República de Colombia, libre de peajes, el tránsito por el Canal de sus tropas,
naves y materiales de guerra. Posteriormente la República de Panamá
podrá otorgar a las Repúblicas de Colombia y Costa Rica el derecho
de tránsito libre de peajes."
Para comprender cabaJmente la razón de ser de la norma transcrita, indispensable resulta repasar un poco la historia. Esfuerzos fallidos de Panamá por
lograr de Colombia el reconocimiento de su independencia.
Tan pronto en Bogotá se tuvo conocimiento de la secesión de PanamáJ
Colombia acus6 a los Estados Unidos de América de ser los causantes de
ella. Además, uno de los cuatro procedimientos que ensayó su Gobierno para
lograr la reincorporación del Istmo fue el de conseguir, mediante las m~
liberales concesiones, que los panameños renunciáramos a 1a independencia,
Con tal propósito, una comisión designada por dicho Gobierno se reunió en
el vapor ucanadá", frente a la Ciudad de Colón, el 20 de noviembre de 1903,
con otra comisión designada por la Junta de Gobierno Provisional de Panamá.

690

691

�De acuerdo con las instrucciones recibidas, los comisionados colombianos
estaban facultados para ofrecer a los panameños la más completa autonomía,
de manera de que pudiesen constituirse en Estado Federal y disponer de
todas sus rentas, así como de las compensaciones económicas que por el
Tratado Herrán-Hay hubieren correspondido a Colombia. Mas la posición
panameña fue que la secesión era un hecho irrevocable, aunque se mantenía
todo el afecto por los colombianos, razón por la cual se anhelaba el reconocimiento de Colombia, al igual que el restablecimiento de relaciones
fraternales.
Después de la reunión celebrada a bordo del vapor "Canadá" no hubo
ningún contacto directo entre los Gobiernos de Panamá y Colombia hasta
1908. El Dr. Horado F. Alfaro viajó ese año a Bogotá como agente confidencial de nuestro país, con objeto de obtener el reconocimiento y el establecimiento de relaciones diplomáticas. Colombia, sin embargo, mantuvo la
misma posición que asumió su delegación en la III Conferencia Internacional Americana (Río de Janeiro, 1906) la cual al suscribir el Acta General
de las sesiones dejó consignada la siguiente declaración: "La presencia simultánea de Delegados de Colombia y de uno de sus departamentos, no implica,
no significa, ni implicar ni significar podría, reconocimiento en forma alguna
de la existencia de nuevas entidades nacionales en América, posteriores a
las que había en 1902. En consecuencia, para todos los efectos jurídicos
internacionales de los Tratados, Convenciones y Resoluciones votados por
el Congreso Panamericano, dejamos hechas todas las reservas y salvedades
que convengan a nuestro gobiemo". 1
Siendo Presidente de Colombia el Gral. Rafael Reyes, su Gobierno trató
de reconciliarse con el de los Estados Unidos de América. Como la causa
del distanciamiento había sido la secesión de Panamá, en Washington se
celebraron negociaciones tripartitas en las que intervinieron el Secretario de
Estado, Elihu Root, y los plenipotenciarios de Panamá y Colombia, Carlos
C. Arosemena y Enrique Cortés, respectivamente. Estas negociaciones culminaron el 9 de enero de 1909 con la firma de tres tratados: uno de paz Y
amistad entre Panamá y Colombia, por cuyo artículo primero esta última
República reconocía expresamente la independencia de la primera y su
existencia como nación independiente y soberana; otro entre Panamá Y los
Estados Unidos de América, y el tercero entre este último y Colombia. La
' CASTILLERO

R., Ernesto

J., Historia d,,

Nacional, Panamá, pág,. 298 y 299.

692

la Comunicaci&amp;n Inleroceánica, Imprenta

Asambl~a Nacional de P~amá aprobó los dos tratados suscritos por Panamá. 2
Colombia se negó a ratificar tanto el tratado celebrado con Panamá como
el celebrado con los Estados Unidos. Es más, este intento de reconciliación
produjo una violenta oposición en la nación hermana que su Gobierno se
vio obligado a retirar los tratados de la consideración del Con~.
C~mo de acuerdo con el texto de los tres tratados ninguno de ellos entraría
~ vigor, a no se~ que todos fueran debidamente ratificados y sus ratifica-

c10nes fueran canJeadas simultáneamente, también quedó condenado a malograrse el firmado por Panamá y los Estados Unidos. Con todo ello Panamá
no ceso, en sus csfuerzos por lograr el establecimiento de relaciones ' diplomáticas con Colombia, como lo demuestra el envío a Bogotá de un segundo
agente confidencial, esta vez el Dr. Carlos A. Mendoza iguaJmente sin
resultados positivos ( 1910).
'
El Tratado Thompson-Urrutia.
El 6 de abril de 1914 Colombia y los Estados Unidos de América firmaron
en Bogotá el llamado Tratado Thompson-Urrutia, con objeto de "remover
todas las divergencias provenientes de los acontecimientos políticos ocurridos
en Panamá en noviembre de 1903". De acuerdo con el mismo:
1. Los Estados Unidos, deseosos "de poner término a todas las controversias Y diferencias con la República de Colombia provenientes de los acontecimientos que originaron la actual situación del Istmo de Panamá"
expresaron su "sincero sentimiento por cualquier cosa que haya ocurrid~
ocasionada. a inte~m_pir o alterar las relaciones de cordial amistad que por
tan largo nempo existieron entre las dos naciones" ( Art. I).

2 • Los Estados Unidos otorgaron a Colombia "los siguientes derechos
respecto al Canal interoceánico y al ferrocarril de Panamá:"
a) El de "transportar en todo tiempo por el canal interoceánico sus tropas
material de guerra y buques de guerra, aun en caso de guerra entre Colombi~
Yotro país, sin pagar ningún derecho a los Estados Unidos." (Art. II, ord. 1º ).
b) El de pasar por el canal los "productos del suelo y de la industria
colombiana .. . , así como los correos colombianos. . . exentos de todo grava1
Ver Leyes 16 Y 21 de 1909&gt; Gacetas Oficiales No. 764, Febrero 17 1909, pág. t,
No. 766, Febrero 19, 109, pág. 2, respectivamente.
'

693

�men o derechos distintos de aquellos a que puedan estar sometidos los productos y correos de los Estados Unidos." (Art. II, ord. 2°) .
c) El de admitir "en la Zona del Canal, así como en las islas y tierra firme
ocupadas. . . por los Estados U nidos como au.xiliares y accesorios de la
empresa", los "productos del suelo y de la industria colombiana, tales como
ganado, sal y víveres... sin pagar otros derechos o impuestos que los que
deben pagarse por productos similares de los Estados Unidos." {Art. 11,

5. Como consecuencia del rcconocmuento aludido, los Estados Unidos
convtrueron, tan pronto fueran canjeadas las ratificacíones del tratado, en
dar los pasos necesarios para obtener de Panamá el envío de un agente para
que negociara y concluyera con Colombia un Tratado de paz y amistad que
tuviera por objeto, "tanto el establecimiento de relaciones diplomáticas regulares entre Colombia y Panamá, como el arreglo de todo lo reJativo a
obligaciones pecuniarias entre los dos países de acuerdo con precedentes y
principios jurídicos reconocidos." (Art. IV) .

ord. 2º).
d) El que reconoció a los ciudadanos colombianos de atravesar la Zona
del Canal, "e.xentos de todo peaje, impuesto o derecho a que no están sujetos
los cíudadanos de los Estados Unidos." (Art. 11, ord. 3°).

e) El de transportar, "aun en caso de guerra entre Colombia y otro país"
distinto de Panamá, "por el ferrocarril entre Ancón y Cristóbal o por cualquiera otro ferrocarril que lo sustituya", siempre que por cualquier "causa
sea necesario hacer uso del ferrocarril, las tropas, materiales de guerra, productos y correos de la República de Colombia, . . . pagando solamente los
mismos impuestos y derechos a que están sujetos las tropas, materiales de
guerra, productos y correos de los Estados Unidos." (Art. Il, ord. 4°).

f) El de transportar por el ferrocarril aludido los "Oficiales, agentes y
empleados del Gobierno de Colombia,. . . en las mismas condiciones de los
Oficiales, agentes y empleados del Gobierno de los Estados Uoidos." (Art
II, ord. 4°).

g) El de transportar asimLmo por el referido ferrocarril el 41 carbón, el
petróleo y la sal marina que se produzcan en Colombia y pasen de la Costa
Atlántica de Colombia a cualquier puerto colombiano en la costa del Pacífico, y viceversa, .. . libres de todo gravamen, excepto el costo efectivo de
transporte y de carga y descarga de los trenes, coste que en ningún caso"
podría "ser superior a la mitad del ílete ordinario que se cobre por product01
similares de los Estados Unidos que pasen por el ferrocarril en tránsito de
un puerto a otro de los Estados Unidos". (Art. II, ord. 5o.).

3. Los Estados U nidos convinieron en pagar a Colombia la suma de
veinticinco millones de pesos ($ 25.000.00), oro, en moneda de los Estados
Unidos (Art. III).

4. Colombia reconoci6 "a Panamá como nación independiente", y convino "en que los límites entre los dos Estados" fueran fijados con base a la
Ley colombiana de 9 de junio de 1855 (Art. IV).

694

El Tratado Thompson-Urrutia viola evidentemente el Art. 111, secci6n la.,
del Tratado Hay-Pawicefote y, consecuentemente, el art. XVIII del Tratado
Hay-Bunau Varilla que incorporó aquél a este último, ya que de acuerdo
con el Tratado Hay-Pauncefote el canal debía estar "libre y abierto a los
buques mercantes y de guerra de todos los Estados ... en términos de entera
igualdad, de modo que no" hubiese "discrimina&amp;i6n contra cualquier Estado
o sus nacionales o súbditos, con respecto a condiciones o tarifas de tráfico, o
cualquier otra."
A pesar de que el Tratado Thompson-Urrutia pretendía fijar los limites
entre Panamá y Colombia, el primero de dichos países no fue siquiera invitado a participar en su negociación, razón por la cual protestó oportunamente ante el Departamento de Estado de los Estados Unidos e hizo las
reservas del caso.

Con todo y que el Tratado Thompson-Urrutia era ampliamente favorable

para Colombia, sus sostenedores tuvieron que librar "una larga batalla", para
utilizar expresión de Eduardo Lemaitre, para que su Congreso lo aprobara,
cosa que hizo el 9 de junio de 1914.1 El Senado estadounidense, por su parte,
tardó siete años en dar su consejo y consentimiento a su ratificación, lo que
ocurrió el 20 de abril de 1921. Entre las causas de esta demora cabe mencionar
la oposición al tratado encabezada por Teocloro Roosevelt, quien en un
artículo intitulado The Panama Blackmail Treaty, es decir, "El Tratado
Chantajista sobre Panamá", calificó su aprobación como un "crimen contra
los Estados Unidos, y un ataque al honor de esta nación que" les "cubriría
de infamia". En el mismo artículo Roosevelt agregó que el pago a Colombia
de ,·einticinco millones de dólares sólo se justificaba de reconocerse que los
Estados Unidos habían jugado el papel de ladrón o de reducidor de mercancías robadas.' Muerto Roosevelt (1919) el senador Cabot Lodge recogió
• UN.AJTRE, Eduardo, "El Tratado Urrutia-Thompson", La Estrella de Pa11amá, diario
de la Ciudad de Panamá, 2 de octubre de 1977, pá¡r. 1h-A.

• lbidem., pág. 11-A.

695

�.

la bandera del ex Presidente e indignado preguntaba: "¿ Por
por un tiempo .
?
p
é . los Estados Unidos son inocentes tienen
ué pagar 25 D11llones. ¿ or qu S1
,,,
d
q
"da swna a los "corruptionists o/ Bogota ? ¿Cuán o en
que pagar tan e.reo
.6 al
ara persua1 hist . este país ha tenido que pagar nada a nao n guna p
a
ona
• d
?"ª

dirla de que reconozca la independ.enaa e otra.
.
,1
infamante para los Estados
El Tratado Thompson-Urrulla no so o era
.
.
Unidos de América. Hizo, además: mucho daño a la nac1onahdad _panamena,
los Estados Unidos a Colombia una suma de dmero, p~
porque al pag_ar
.
"das entre ellos por raz6n de la independenCJa
rreglar las diferencias surgi
"d
ad Panamá sin que se determinara la participación que los Estados ru os
e
,
tendría {or-z.osamente que
1
habían realmente tenido en ese suceso, ta pago
.
.6 d parte ¡0 que fortaleció la leyenda negra
r
interpretarse como una con es1 n e
' .
.
ue en tomo a nuestra independenci ha sido for1ada.
q
. • 6~
. . . de 1921 el Tratado Thompson-Urruba est
pr
Cuando a pnnc1p1os
"card J Alfa.ro a la
L-·d por el Senado estadounidense el Dr. Rt
o .
'
a ser apro~ 0
• •
á
Misión Especial ante
sazón Secretario de Gobierno y Jusucia de Panam en
M
ándum de
ó l De artamento de Estado un
emor
'
la Casa Blanca, presenl ª. , p
reservas del Gobierno pana17 de marzo, en el que reitero las protestas y
l 20 de abril,
- No oL---te
el tratado fue aprobado por el Senado e
meno.
,uaY&amp;U ,
con once modificaciones, entre las que enrontramos:

u

. expre"ó d l art I en l!l que los Estados Um'dos de Aro'enea
1 . La supren n e
. ' " « .
t")
asando en consecuencia,
saban su "sincero sentimiento ( sincere regre , p . . ' .
todos los demás artículos a ocupar el puesto del antcnor inmediato.

"ó d 1 frase "aun en caso de guerra entre Colombia y otro

2. La supresi

n

e a

..

, ,, en los ordinales 1º y 4º del art. II del texto onginal.
pm'
o
. , d la {rase que excluía la aplicación del art. II, ord. 4 ,
3. La supres1on e
b"
p ---t"
. • 1 "en caso de guerra entre Co1om ia y aDi!.lll4o
del te."to ongma ,
.
.6 d la frase "para el consumo colombiano,, después de )as
4. La mser~1 n rode
Colombia'' )' de la frase "siempre que el tráfico
alabras ' que se p uz.ca en
" .
~r el Canal esté interrumpido'" de ·pués de las _p~labras viceversa, se tranS-rtarán", en el ord. 5º del art. I1 del texto onginal.

~

po

. i6n del pago de la suma de ''veinticinco millones de
5. La sustttuc
d U "d " "dentro de los seu
en moneda de los Esta os ru os '
($ 25.000 ·00) oro,
.
. ,,
el "de cinco millones de
meses siguientes al canje de las rauficaoones ' por

dólares dentro de los seis meses subsiguientes al canje de las ratüicacioncs ...
y••. los veinte millones de dólares restantes en cuatro contados anuale de cinco
millones de dólares cada uno", en el art. III del texto original.
Los instrumentos de ratificación del Tratado Thompson-Urrutia fuero:1
canjeados, después que las reservas introducidas por el Senado estadounidense
fueron aprobadas por el Congreso colombiano, el 22 de diciembre de 1921,
en borrascosas sesiones que empujaron a Marco Fidel Suárez. a abandonar
la Presidencia de Colombia.

Urza actiJud digna del Dr. Al/aro.
Ni Colombia ni los Estados Unid~ de América comunicaron oficialmente
a Panamá la entrada en vigor del Tratado Thompson-Urrutia. S6lo casi dos
añ&lt;&gt;S después, en 1923, siendo el Dr. Ricardo J. Alfaro Ministro de Panamá
en Washington fue llamado por el Departamento de Estado a una conferencia en la que se le preguntó si la República de Panamá estaba dispuesta
a mandar Wl agente a Bogotá, a fin de anudar las relaciones diplomática~
con Colombia, por cuanto ésta había reconocido nuestra independencia por
el Tratado Thompson-Urrutia.

El Dr. Alfaro no se mostró inclinado a que nuestro Gobierno tomara la
iniciativa, debido a que en dos ocasiones anteriores, como se ha visto, Panamá
había enviado a Bogotá agentes confidenciales sin resultados positivos. Hizo
p~_c;ente, por otra parte, que Panamá no podía tomar en consideración un
reconocimiento dado en un tratado que había motivado sus justas protestas,
ya que, a pesar de haber sido celebrado entre terceros Estados, contenía
disposiciones que s6lo Panamá podía pactar. El establecimiento de relaciones
diplomáticas debía surgir, en opinión del Dr. Alfaro, de la firma de un
protocolo o tratado de paz y amistad por parte de los países directamente
interesados. Por ello, con la mediación del Secretario de Estado de los Est.,dos
Unidos, Charles E. Hughes iniciaron negociaciones en Washington los plenipotenciarios de Panamá y Colombia. doctores Ricardo J. Al.faro y Enrique
Olaya Herrera, las cuales terminaron el 8 de mayo de 1924 con la firma de
un protocolo que contenía el reconocimiento de la independencia de Panamá
por Colombia y el canje de funcionarios diplomáticos entre los dos países.
En nota separada quedó resuelta la cuestión de los límites. Una semana
después, o sea, el 15 del mismo mes, ambos Estados nombraron a la persona
que con el carácter de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario
debía repre. entarle en el territorio del otro, nombramiento que Panamá hizo
recaer en D. Nicolás Victoria J., quien presentó credenciales el 27 de junio

• Jbidtm., pig. 11-A.

697

696

�de 192+, y CalWtbia.• el.~·

Jo16 Maña Gom6lea Valmcia, quien pieNDe6

h+ita de ..,. de guia ea m 6fWMi111._ ele un DUe10i tratado .,._
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,in "' _,...,,_...., .

La Declt1raei6n 41 Conttuloro.

____..._ Panamá dffl,aodaba ~• ejercido pleno de IUJ ~

ttl t4 de marzo de 1975, en Isla Contadora, 1e lee:
"Inspirado ,a lol ¡,riui¡,io, IJt/lfldOI ( d, Dn,cleo I ~ ,.,.
fnent, a las r,laeio,w d, atnis'6ll '1 cooP.,tM:i6n lnlre los Edtulos), 41
Gobimso u la R,JnSbliea th P""""'4, como lilw, 1Jt¡,wsi6n ,ü ns voluntad soberana, dular• qtu tma un
11n nwoo Trallldo 4d
Canal con los Estados Unidos, esló dispv,sto a llegar a un o.t:undo con
lo 1"¡(,bliea tl, Colornln. '1 l. Rep(.bliea ü Casia Rie., diri,-o ti otor'"' • edos dos pús weinos lot sipinu1 bnufieios:

aro•tulo

• Memoria de lleJacionel Exteriarel, 1924, Anexo&amp;, Imp. Nac::ional, Puam6. ...
de PaDami.
"Panami tiene derecho a denunciar la Convencidp,
' LóPBZ GuaVAM, C.,,lol Alfredo, enmiald
las violaciones Nbstanciala ~. "
del Canal lstmico de 1903 Y •111 • ,. u ~
cado en "La denuncia amo ...._
miama comeddu por 101 Estada1 'l!~dOI¿
Nacional del Comejo Nadoo
de tibend6a naciooar', c1e ta ~ C.mU"
Pariam6. 1975, pie. •
u1 de la IIDJlftl&amp; Priffda. Serie,

698

e,,,,.,_

ten; Coita Rica, Daniel Oduber, y Venezuela, &lt;!arb Andr&amp; P&amp;ez; finnada
·

Con todo eso, Q,IAIIUU
lo - J - el Tratado Thompeon-Urrutia
-'----- el canal Y en la :mona que , _ ,
tivo •
~ - en
obsticulo imalvable. Tao es ul, que con mo.
se mterpo~ como un los EstadOI Unidos de AmErica la Declaraci6n de
haber IUICflto Panamá y
_.__ .l.. 1974 IObre principios búicoe
los Ocho Puntos. de 7 de fcun::1u ,...,
'

=pcl6n
e--,.,

Oett-

~ C6mo resolvió el Gral Torrijca las )Jl'Atenliones CólomhJanu de hacer
wler derechos IObre el canal que le fueron otorgados por b P.staao. Unidoe
éte Am&amp;ica, aón' ~ de que el canal fuera entregado a ltanm? ~
diendo a ella, y haciendo extemiw tales dtt-ecbów a Cmta Rica, para cubrir
.. apariencias y ecMr W1 poco de tierra a fa aceptaci6n ele III Gobierno
de un tratado en que, como bien expreaó nnestra Canci1pfa en III Mémoria
tle lff4, "Panamá no hab(a lidó parte, que ella ipotaba o6chlmente y que
habfa motivado su justa protesta".• En efecto, en una DecJaraci6n Ooajimta
del Gral Torrijol y de los Prelidentes de Colombia, AJfomo L6pez Mfchel.

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eomo co,weutteü, ti, .,,. eomliio n ,t ltatal jurfdit:o u ua vla mino""""- Si ala, por eo,uipin,,,. u lo gu ~ C°"""'-, aurut
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1

~emciria de Relaclow lxteduM", 1924, Ant1w. lmp. Nacional, Panam1, lte-

li616:a cle Panaa&amp;

699

�, .
anal de Panamá de los productos naturales e
"1. El transito PM el C
.
, mo de .sus Tespectivos co._,_
J . C lombia "' Costa Rica, asa co
O
industrr-s CH1"b d tod ' gravamen o derec hos, salvo aquellos que en
rreos, estará &amp; re e
o .
,..,dieran aplicarse a los productos
tínninos de igualdad se apliquen o yy correos de la República de Panamá.
.

d COlOmbia "' Costa Rica que transiten por la
'
•
• "ó
de peajes
~ z harán libres de la impone1 11
•
ruta interoceánica pan.amena, o
pz·cablts a los nacionales pa"b · s que no sean a t
impuestos o contri ucione ,
b f h ·entes de su nacionalidad.
nameños, siempre que presenten prue as e acr
•

"2 Los nacionales e
·

"3. Lo Gobiernos de la República de Colombia ~ ~osta Rica podran
s.
p t PM el Canal Interoceanico sus tropas, ws
en todo mmpo trans or ar
.
no,,
naves 'Y materiales de guerra sin pagar pea¡e algu .

r

obli
sin embargo, a Panamá, por dos
La Declaraci6n de Contadora no
tro ordenamiento jurlrazones. La primera es que, de confo~daddc~n nuee:º. ra·=,:cada -lo cual
f
· 'd ca ten na qu ,... U1J'
dico, para que ella tenga uerza Jun •
to en nuestro Derecho Púh sido la intención de las partes-, por cuan
. lif cada" que
no a
.
d "acuerdos en forma s1mp •
'
blico no tienen cabida los llama os
hech de haber sido firmados. La
O
1 &amp;tado p0r el solo
bli
son los que o gan a
, en el supuesto de que 1a
segunda, de mayor relevancia_ todav~a; es q::e:: fuerza compulsiva, no obliDeclaración de Contadora tuV1er_a od ~ fe con Colombia y Costa Rica un
garla siquiera a Panamá a negOCtar e, ue:
os los privilegios a que ella
acuerdo que otorgue a estos d~ pa1sesDecl ~ón no constituye un "pactum
,
' porque dicha
aract
se refiere. Eho es 351 ,
•
rd para celebrar acuerdos. Y no
d p
nd ,, 10 que es igual un acue o
dt contrahe o o,
' d ,,
e en ella el Gobierno e a.
"P t m de contralien o , ya qu
erd
constituye un
ac u
.
á . o favorable a llegar a un acu o
namá se limita tan s6lo a manifestar su
ga a acordar tal acuerdo. Para
con Colombia y Costa Rica, pero no se 1º ~acción de la Declaración de
t ·or basta comparar a
d
trc
l
corroborar o an en
eral 20 d 1 proyecto de "Trata o en .·
, e
.
J
el art XX.XV num
Contadora con
.
'
d Unidos de América concerniente a
R ública de Panamá Y los Esta os
. .
. .
la ep
,., ( 1967 ) el cual es del 1gwente tenor.
Canal de Panama
'

n:r

·
· 'ó n del
.
.
-os onttriorts a la termmaci
"Dentro del periodo de aneo_ an l
al (1) de este Articulo, la
e se Te/1ere e numer
Tratado de DeIuua a qu . E d U ·aos de .América acordarán las
República de Panamá 'Y los sta os ~~ad neutralidad y continuidad
medidas _para ~egurar lea d~e;;P, :;:;;: la ;xpiraci6n de este Tratado."
del funcionamiento del an

700

Fácil es advertir que si bien la norma antes tramcrita sí constituye un
"pactum de contrah,ndo", por cuanto en ella se conviene en que "Panamá )'
los Estados Unidos de América acordarán las medidas para asegurar la defensa, seguridad, neutralidad y continuidad del funcionamiento del Canal
de Panamá", la Declaración de Contadora, por el contrario, no constituye
un "pactum de c011tTahendo'-', por cuanto en ella el Gobierno de Panam,í
declara que "está dispuesto a 1/.egar a un acuerdo con la República de Colombia y la República de Costa Rica", pero estar dispuesto a llegar a un
acuerdo constituye de conformidad con su tenor literal, una simple manifestaci6n de un estado de ánimo fa\'orable a llegar a ese acuerdo, pero no un
ac:uerdo para celebrar acuerdo .

¿ Qué sucedería, no está de más preguntar, si la Declaración de Contadora
constituyera un "pactum de contralundo"?
Debe tenerse presente que el •··pactum de contrahendo" no obliga a los
Estados a tener que concluir forzosa y necesariamente el acuerdo futuro. Los
obliga únicamente a negociar de buena fe. De elJo resulta que de no ponerse
los Estados partes en el "pactum de contrahendo" de acuerdo sobre el acuerdo
futuro, este último no surgiría a la vida del Derecho.
De igual criterio participa el Dr. Ricardo J. Alfaro. En efecto, en un editorial escrito por nuestro más ilustre internacionalista para La Estrella d,
Panamá, edición del 20 de agosto de 1967, expresó, al c-omentar el art. XX.."\.~,
nwneral 2°, antes transcrito, del proyecto de ' 1Tratado entre la República de
Panamá y los Estados Unidos de América concerniente al Canal de Panamá",
lo siguiente;

"De esta estipulación se pretende deducir que la República está obligada a celebrar acuerdos con los Estados Unidos para asegurar la defensa, seguridad y neutralidad del Canal a perpetuidad.
"No creemos que el artículo citado imponga tal obligación a Panamá.
El acuerdo de celebrar acuerdor para un fin determinado no puede

constituir obligación de ejecutar un acto o hacer una cosa que está
sujeta a ser determinada en el acuerdo futuro que se intenta celebrar.
Lo que el artículo expresa en realidad es la voluntad que los dos países
tienen. en el momento de concertar los pactos de negociar acerca de la
posibilidad o conveniencia de celebrar un nueuo tratado sobre déf811Sa
del Canal de Esclusas después de t:r:pirado el Tratado sobre dicho Canal.
A.rt pues, si los dos paf.res convie11en en principio en celebrar ese Tratado y al entablar rugociaciones sobre las cldusulas del mi.smo no u

701

�pusieren de acuerdo sobre ellas, no podria haber tratado, y no habiendo
tratado no hay obligación."
De igual criterio participa también nuestra Cancillería al sostener en un
comunicado de 25 de abril de 1978, en relación con la Reserva Nunn, que
"la obligación de negociar no conlleva el compromiso de firmar un tratado".

Confinna nuestra manera de pensar la supuesta renuncia condicional que
Colombia hizo de los derechos sobre el canal que le fueron otorgados por el
Tratado Thompson-Urrutia. Expresa textualmente el punto II1 de la Declaración de Contadora tantas veces mencionada:

"La República de Colombia declara que una vez concertado por Panamá un nuevo Tratado del Canal con los Estados Unidos de América
y perfeccionado el acuerdo a que se hace referencia en la presente Declaración, ella renuncia a todo derecho otorgado por tratado con respecto
a materias que son propias de la. exclusiva jurisdicción soberana de la
República de Panamá."
Dicho en buen romance, habiendo sido concertado un nuevo tratado del

canal, si no se perfecciona el acuerdo por el cual Panamá otorga a Colombia
derechos privilegiados de tránsito por ese canal, Colombia no renuncia a los
que le fueron otorgados por los Estados Unidos de América, aunque éstos sean
materias propias de la exclusiva jurisdicción soberana de Panamá.

t~rminará el Tratado del Canal de Panamá. Igual sibilidad b
11dente Oduber para Costa Ri
a
.
~
o tuvo el Pre"vecindad y amistad".
ca,
partir del ano 2000, por razones de
Este es el motivo por el cual el Tratado de N
.
cer en el art. VI sección 2a q
.
eutralidad después de estable,
., ue nuentras "los Estad U 'd
tengan la responsabilidad
f
.
.
os ru os de América
por eI uncionamiento del Can l pod án
.
otorgando a la República de C I b' lib
. ª,
r
continuar
o om la,
re de peajes el tránsit
1
eanal de sus tropas, naves y materiales
de
e " . ,.
o por e
forma :
gu rra , finaliza en la siguiente

."Posteriormente la República de Panamá podrá otor ar
,
blrcas de Colombia y Costa Rica el derecho de tránsito fbr/d!ª~~;!~:
De la Declaración de Contadora el Gral T ··
para Panamá y para su T'P&lt;ñm mil'
. omJos sac6, a su vez, provecho
--o~en
1tar. Para Panamá, po
J Presi'
de Colombia y Costa Ri
.
.
.
rque os
dentes
ca se urueron tnmediatamente al d V
su apoyo a las justas aspiraciones panameñas en asunto tan :
enezuela en
noso~s como lo es la cuestión canalera. y ara su ré .
~rtante para
esos mtsmos presidentes, Alfonso L6pez Mi!elsen y n1::::in ~ : r , porque
entonces cabezas de dos de I
u r, en ese
roamérica
. .
as muy contadas democracias existentes en Ibe' se convutieron desde ese momento -y continuaron d
.
dolo- en puntos de apoyo de dich
, .
..
espués siénsigue siéndolo Carlos Andrés Pérez. o reg1men Illllttar, al igual que lo fue y

Esta supuesta renuncia condicional de derechos sobre el canal y el ferrocarril tampoco obliga a Colombia, ya que no ha sido ratificada como lo exige
su Constitución Política. Además, para que la renuncia de tales derechos
pueda indefectiblemente obligarla, debe hacerse ante los Estados Unidos de
América, quienes fueron los que se los otorgaron, y no ante Panamá, Costa
Rica y Venezuela, para quienes el Tratado Thompson-Urrutia es res inter
alios acta.

Los derechos ·respecto al Canal Interoceánico y al Ferrocarril de Panamá
que, en violaci6n de los Tratados Hay-Pauncefote y Hay-Bunau Varilla, los
Estados Unidos de América otorgaron a Colombia en el Tratado ThompsonU rrutia estaban condenados a extinguirse, una vez que Panamá y los Estados
Unidos celebraran, como efecto celebraron, un nuevo tratado sobre el
Canal de Panamá. Con la Declaración de Contadora, por lo tanto, el Presidente López Michelsen obtuvo la posibilidad de que Colombia continuara
disfrutando de tales derechos colonialistas, no sólo durante la vigencia dd
nuevo tratado, sino aún después del 31 de diciembre de 1999, fecha en que

702

Apuntalamiento de la Declaración de Contadora.
No había transcurrido un mes desde que el Pueblo anam ,
Tratados Torrijos-Carter cuando la Asamblea N . PI d eno aprobo los
de Corregimientos asó la R
.,
ac1ona e Representante.~
En ell l
p
esolucion No. 14, de 16 de noviembre de 1977
a la
o,s re~~sentantes de corregimientos manuestaron su decidido apov~
ec arac1on de Contadora. d 1
,
T d
..
.
' ec araron que una vez "aprobados" J
rata_ os TomJos-Carter se debía proceder a la concertación d l
dos
enunClados en dicha declar .6 .
ü .
. e os acuer os
.
aci n' y so otaron a la Canc1lleña suscribir
canJes de notas, con Colombia y Costa Rica, en J
.
propó · d
os que se consignara el
e celebrar tales acuerdos, apenas los Tratados T .. C
f ueranSJto
"aprobados". e
orn10s- arter

nª

• Ver Acta de la sesi6n ordinaria de la Asambl
.
Corregimientos, de 16 de noviembre de 1977.
ea NaCJonal de Representantes de

703

�Aunque la adopción de la .Resoluci6n No. 14 no significa que la Asamblea
lle Representantes hubiese aprobado la Declaración de Contadora como paso
previo a la ratificaci6n de la misma, ya que ello solamente pudo hacer5C a
tra\'és ele una ley, es sorprendente - · hasta inconcebible- que el interés
de esa corporación por la celebraci6n de los acuerdo a que se refiere la
Declaraci6n de Contadora hubiese sido mayor al dem05trado p0r los parlamentos de Colombia y Costa Rica, países benefkiarios de esos acuerdo. .
Catorce días despué se inici6 un proceso de apuntalamiento de la Declaración de Contadora, a fin de que ésta llegara a adquirir, aunque fuera en
su redacción, el carácter de "pactum de contrahendo". Con ese propósito, los
Cancilleres de Colombia y Panamá, Indalecio Liévano Aguirre y icolás
González Revilla: respectivamente, en canje de notas de 30 de noviembre
de 1977 establecieron:

1 . Que el Gobiemo panameño entendía que la renuncia condicional que
Colombia lüzo de los derechos sobre el canal que le fueron otorgados por el
Tratado Thompson-Urrutia solamente tendría efecto. "previo el canje de los
Instrumentos de Rati6caci6n de los Tratados del Canal de Panamá y de
los Acuerdos a que hace referencia" la Declaración de Contadora, "a partir
del mediodía, hora de Panamá, del 31 de diciembre de 1999."
2. Que el Gobierno panameño también entendía que, de conformidad con
el art. VI sección 2a. del Tratado de eutralidad, Colombia continuarla
jerciendo, "con las bases actuales y hasta el 31 de diciembre de 1999, sus
&lt;lercchos de tránsito por la vía interoceánica existente."

3. Que a partir del '.H de diciembre de 1999, "los citados derechos de
tr;'insito a travfs del Canal seguirán rigiéndose por el Acuerdo que deberá
celebrarse, de conformidad con'' la Declaración de Contadora.1°
El 16 de junio de 1978 los instrumentoS de ratificaciones d los Tratados
Torrijos-Carter fueron canjeados en la Ciudad de Panamá. Veintiocho días
después, es decir, el 4 de julio de 1978 ni cortos 1Ü perezo os los Cancilleres
de Colombia, Co ta Rica y Venezuela. Indalecio Liévano Aguirre, Rafael
An el Calderón F oumier y irn6n Alberto Consalvi, respectivamente, firma·
ron en nue tro país con su colega panameño, Nicolás Go117ález. Revil\a, una
Declara ión Conjunta en la que se afinn6 que tan pronto entrara en vigor
el Tratado de 1 'eutralidad, Colombia Costa Rica y Panamá designarían "sus
respectivas Comisiones para la negociación de un acuerdo dirigido, por una

parte, a otorgar a Costa R'
en la Declaración de Con~:r: Colombia los beneficios que se enumeran"
perfeccionado tal acuerdo en • _Y ~dr la otra, a que una vez concertado
· d
,
rec1proc1 ad (
,
y
p_artrr el mediodía, hora de Panamá del
¡que_ ~casmo!), tenga lugar a
rta de Colombia
de tod o d cree ho otorgado
,
31 de
.
1 diciembre de 1999, l a rcnuna :matenas que son propias de la exclusiv P&lt;:&gt;r _os _Es~dos Unidos con respecto

.ª..

bhca de Panamá, en relación con la vi .. ª. Juriscbcc1~n soberana de la Repú... mteroceánica."n

Tratado de Montería.
de 1979 el Pres'd
MEn ago.,to
.
l ente d e Panamá D
A• .

ontena, Colombia dond
.
' r. rutides Ro)·o vía 'ó
C,
T
'
e se reum6 con el p .d
,
J a
esar urbay Ayala. En esa reuni6n los
. res1 ente de aquel país Julio
sorpresivamente
de ambos Estados firma ron
.
' el día 22 , un tratadoCancilleres
I
~artlr del 31 de diciecmbre de 1999 b por e que Panamá hacía suyas a
listas que los Estados Unidos de
p ~ de las obligaciones colortlaen el Tratado Thompson-Urrutia Es ca hab1:n. co?traído con Colombia
Tratado de Montería, ya que en ~o : hecho ~ SJqwera se disimul6 en el
mente "que la República de Col b' e sus c~nsiderandos se expresa textuallos ~dos Unidos de América :: e~ ;.n vu1ud del Tratado suscrito con
tradicionalmente derechos de tránsi
o ~e 1914, ha venido ejerciendo
la República de Panamá proh.. b to a traves del Canal". En esta forma
iJa a un
qu e, como ya se dejó e..,cpre.sado, panamá no finn6, oficialmente
. tratado
rab
De acuerdo con el Tratado d M i~o a y que motivó su jwta protesta
e
ontena:
·

Am'::tª

1. "A partir del mediodía, hora de Pan
la República de Panamá oto
, a 1
~á,_ del 31 de diciembre de 1999,
beneficios.· 11
rgara
Republica de Colombia los Stgwentes
· •

ª

a) "El
por el
triales
de tránsito
Colombia
asiCanal
com dcdP:anamá de los productos naturales e indusderech o, sa1vo aquellos
' que en0 t, e .sus correos, libre de todo gravamen o
~p~icarse a los productos y corr;~1:c;: ~ i~a~dad se apliquen o pudieran

s1c16n es sustan CJ'almente igual
.
al art 11epubhca
d de Panamá"
.
. Esta d'ispoT ratado Thompson-Urrutia.

.

' or . 2o. pnmera oración, del

b) "Los nacionales colombianos
.
~eña, lo harán libres de la im qu~ci~ten ~r ~a ruta interoceánica
c10nes que no sean aplicables
1~
. e peajes, impuestos o contribua ru nacionales panameños, siempre
.
que
u Archivos de!! ..,,_,_
· de! Relaciones Extenores,
Panamá • Rep • de panamá.
m.muteno
·

11

Archiv01 del Ministerio de Relacionea Exteriores, Panamá, Rep. de Panami.

704

705
hUJ1111nil»-t5

�presenten prueba fehaciente de su nacionalidad." Esta dispos~6n es sustancialmente igual al art. II, ord. 3o, del Tratado Thompson-Urrutia.

América ya sabrán sacar provecho de esta situación que ellos mismos han

e) "El Gobierno de la República de Colombia podrá en tod~ tiempo transportar por el Canal de Panamá sus tropas, sus na~s y mate1?ales de guerra
· pagar peaje
· alguno ." Esta disposici6n es sustanc1almente igual al art. II
sm
ord. lo, del Tratado Thompson-Urrutia. No obstante, el Tratado Th~~psonUrrutia era mucho más preciso, pues, hablaba textualmente de buques

El Tratado de Montería desvirtúa los principios en que se debió fundamentar un auténtico régimen de neutralización para el Canal de Panamá.
En efecto, para que una vía de agua navegable sea real y efectivamente
neutral permanente, el Estado en cuyo territorio se encuentra debe abstenerse
de contraer compromisos que puedan en definitiva poner en peligro ese status.
El régimen que se establezca para la navegaci6n debe aplicarse, por lo tanto,
a los buques de todos los Estados, al igual que a sus tripulantes, pasajeros
y cargas, en condiciones de entera igualdad. &amp;to es, sin discriminar entre
unos y otros por razón de derechos de tránsito, tarifa, trato ni de ninguna
naturaleza. De lo contrario la vía de agua navegable de que se trate -y
lo mismo se puede decir del Estado donde se encuentra- podría ser objeto
de represalias en caso de lucha armada entre terceros Estados.

de guerra".

2. "La República de Panamá permitirá a pa~tir de la _fecha de ~ntrada
,d 1 Presente Tratado siempre que esté interrumpido el tráfico por
en ~1gor e
,
.
d lr
rriJ
el Canal O cuando por cualquier otra causa sea necesano, el uso e . errcx::1
entre las ciudades de Panamá y Colón, para el transporte por dicha v1a o
por cualquier otro ferrocarril que lo sustituya, de los agentes y emplea~os
del Gobierno de Colombia, así como de los correos Y ~os p~ucto~ colombiano , pagando los fletes
tarifas e tablecidos en las dispo~1c1ones mternas en
'- 1 \'0 la no tn' clusi6n de las tropas y matenales de guerra de
ese país.'' iil
d1
Colombia, esta disposición es sustanck1hnente igual al art. 11, ord. 4o, e

r

Tratado Thompson-Urrutia.
Como el Tratado de Montería no tiene fecha de te~~aci6n es obv~o. que,
de ser ratificado, habrá de regir a perpetuidad, lo que s1gn1fica que el reg~en
militar que se estahleci6 en Panamá el 11 de octubre de 1968 ha su~to,
·os tres tratados a perpetuidad: el Tratado Concerniente
en menos d e dos an ,
amá
a la eutralidad Pennanente y al Funcionamiento del Canal de Pan, . ,
1 7 d septiembre de 1977 • el Acuerdo con los Estados Unidos de Amenca
:lativ: al uso de parcelas 'de terreno situadas en la República de Panamá
ara el mantenimiento de un cementerio permanente, el 11 de enero de
;979 el Tratado de Montería, el 22 de agosto de 1979. Estos tres tratados,
más 1q:c una contradicci6n. constituyen la negación de la política que
namá había siempre mantenido con respecto a la perpetuidad contenida

!ª·

en el Tratado Hay-Bunau Varilla.
El Tratado de Montería viola el art. VI, sección 2a., del Tratado _de
Neutralidad. tste faculta a Panamá a otorgar a Colombia Y Costa Rica
derecho de tránsito por el canal "libre de peajes", "de sus tr_opas, naves
materiales de guerra". El :rratado de Montería. como ~ ha V1Sto:
re~
también al tránsito por el Canal de "los productos nacionales e m~ustn:
d ColO·mb'ta" de sus correos "' de sus nacionales en ténninos de igual
e
,
'
d Unidos de
con )os producto. , correos y nacionales de Panamá. Los &amp;ta os

er!

706

provocado.

Para que el Tratado de Montería pueda surgir a la vida del derecho
dotado de validez y eficacia tendrá que ser aprobado por el Pueblo panameño
en un referéndum, cosa que estarnos seguros no sucederá. Afirmamos lo
anterior, porque dicho tratado versa sobre el Canal de Panamá (de esclusas).
Ahora bien, de conformidad con el art. 274 de la Constitución de 1972: "Los
tratados que celebre el órgano Ejecutivo sobre el Canal de ese.lusas, su zona
adyacente y la protecci6n de dicho Canal, lo mismo que para la construcción de un nuevo Canal a nivel del mar o de un tercer juego de esclusas,
se someterán a plebiscito nacional."
Con todo eso, el órgano Ejecutivo lo someti6 a la consideración de la
Asamblea acional de Representantes de Corregimientos. tsta, sin embargo,
suspendió su consid raci6n por no tener el tratado fecha de tenninación. 12

Consideraciones finales.

El 2 de febrero de 1980 los Presidentes de Panamá y Costa Rica, Arístides
Royo y Rodrigo Carazo Odio, firmaron en San José el Tratado de Libre
Tránsito por el Canal Interoceánico. En ese. documento Panamá otorga a
Costa Rica los mismos beneficios que antes había concedido a Colombia en
el Tratado de Montería, pero por una duración de veinticinco años.

Estamos seguros que el respaldo que los Pueblos de Colombia y Costa Rica
brindaron a Panamá en sus justas aspiraciones canaJeras fue sincero. No
11 Ver Acta de la aesi6n ordinaria de la Asamblea Nacional de Representantes de
Corrqimient01, de 7 de noviembre de 1979.

•

707

�malogremos con actitudes cicateras todo cuanto de grande, digno y noble
tiene ese respaldo. La Declaración de Contadora, penoso es tener que reconocerlo, obra de los mandatarios que la suscribieron, contiene el precio que
Alfonso López Michelsen y Daniel Oduber estaban dispuestos a cobrar a
Panamá por el apoyo de sus respectivos Gobiernos, no de sus Pueblos. Y
ese precio pronto lo cobró en el Tratado de Montería Julio César Turbay
Ayala, sucesor del primero. Poco más de cinco meses después hizo otro tanto
en el Tratado de Libre Tránsito por el Canal Interoceánico Rodrigo Carazo
Odio, sucesor del segundo, pero en forma mucho más moderada. Estos
tratados, sobre todo el primero, en vez de unir cada día más a Pueblos
vecinos y amigos, habrá indefectiblemente que separarlos. Las servidumbres
de tránsito que ellos impondrán a Panamá, de ser ratificados, serán causas
-permanentes en el primer tratado- de conflictos o producirán, al menos,
un sentimiento de resentimiento y disgusto en todo panameño que aspira a
tener una patria libre de ataduras.
Lo más relevante no son los perjuicios económicos que esas servidumbres
ocasionarán a Panamá ni tampoco los beneficios, igualmente económicos, que
recibirán Colombia y Costa Rica; esta última con carácter temporal. Lo
que más importa es que el Pueblo panameño ha luchado desde su independencia para liberar su territorio de los gravámenes que le impuso una nación
de distinta raza, de distinta lengua y de distinta religión, y ahora resulta que
son sus mismos vecinos y amigos, hermanos de raza, lengua y religión, quienes
pretenden que nos impongamos un nuevo tipo de gravámenes, bajo el subterfugio de ser convenidos por la República de Panamá "como libre expresión
de su voluntad soberana". ¡ Qué ironía!

LAS ALTAS CULTURAS PRECOLOMBINAS DE MESOAMtRICA

ROBERTO LARA VELA.Do
San Salvador, El Salvador

Dr.

A) Preámbulo.
en cuanto al desarrollo de sus altas culturas, ofrece
~os cent~s culturales bien diferentes, uno más al Norte y otro más al Sur,
~ que rungun~ de ellos se sitúe hacia los extremos septentrional y meridional ~el contmente. El que podríamos llamar zona culta del Norte o foco
septentnonal, cuyo nombre de uso general es Mesoamérica, que abarca: la
meseta del ~náhuac; la regi6n situada al Sur de la misma, incluyendo Yucatán Y el IStmo de Tehuantepec; y la mitad de Centroamérica, toda Guate~ala, toda Honduras, El Salvador especialmente la parte citralempina del
rrusmo Y más de media Nicaragua. El que llamaríamos wna culta del S
o f
'di al
,
ur
oco men on , mas generalmente conocido como Regi6n Andina cuyo
centr~ ~ el Perú, pero que se extiende por parte de Colombia, todo E~uador
Y Bo~via Y parte de Chile. Aunque es indudable que ambas zonas tuvieron
relaciones culturales entre sí, como Jo comprueban gran número de rasgos
comunes,_ su evolució~ histórica, tal como la conocemos actualmente, ha
transcumdo con relativa independencia, una zona de la otra.
AMÉRICA PRECOLOMBlNA,

_El presente trabajo, como aparece en el título, se limita a la zona septentrional, es decir a Mesoamérica. En ella comenzaremos por hacer un breve
;:cuento ~e los grupos indígenas que han intervenido en el proceso histórico
~americano precolombino, desde un punto de vista racial; para luego
dedicarnos a nuestra clasificación de las altas culturas creadas por esos mismos grupos .
. ~especto de las altas culturas, queremos recordar al lector, tal como Jo
dijimos en nuestro anterior trabajo titulado "Introducción al Panorama de

708

709

�las altas culturas de América Precolombina", publicado en el número inmediato anterior de Humánitas, que el ámbito territorial en que se desarrollan
las altas culturas, según los intérpretes de la historia, y consecuentemente,
el número de grupos humanos que realizan cada una. de_ ell~, es mucho
mayor que los correspondientes según los antropólogos e md1~erustas q~e h_an
estudiado hasta hoy las altas culturas de América Precolombina. Ello unplica
que habrá que agrupar culturas afines, para constituir uni~des mayores,
reduciendo aquéllas de que ordinariamente se habla a meras vanantes de éstas.
En referencia a la distinci6n que hacemos entre lo racial y lo cultural,
también queremos recordar al lector, que raza y cultura son dos fenómenos
diferentes cada uno perteneciente a un orden distinto del otro. La raza es
un fenOO:eno biológico, producto de la herencia somática; la cultura es _un
fen6meno psico-colectivo, es la suma de las manifestaciones del alma colectiva
del grupo humano que la realiza; el fenómeno racial influye en el ~esenvolvimiento de la evolución histórica de las altas culturas, como mero estimulo

y ciertamente, no el más importante.

B) Los grupos humanos.
En esta sección nos concretamos al aspecto racial de los grupos humanos
portadores de las altas culturas precolombinas de Mesoamérica. Estos_ WU?º5
de acuerdo con la clasificación de Salvador Canals Frau, que hemos mchndo
en nuestro anterior trabajo ya citado, pertenecen al de los centrálidos, que
el mencionado autor coloca entre los derivados de la mezcla de los integrantes
de la cuarta corriente de población, los polinesios cultos, con los elementos
antecedentes de cultura primitiva, procedentes de anteriores corrientes de
población.
En el caso de los centrálidos, los inmigrantes polinesios se mezclaron con
pobladores del grupo yuto-azteca¡ este último grupo es una _división d~ los
sonóridos, los cuales a su vez descienden, entre otros, de la prunera comente
ele población, es decir de la de los delicoides primitivos. Los ~to-azteca
primitivos originaron dos ramas: los shoshones en _los Es~ados ~,°1~os; Y los
de la rama pima-náhuatl, que suministraron la p~era poblac1on. de Mesoamérica. Hay que agregar que la inmigración polinesia, aunque traJo ele~~ntos de alta cultura, que fueron valiosísimos dentro del proceso que ongm6
las primeras altas culturas precolombinas de ~~érica ; en el ~pecto de la
forrnaci6n de los grupos raciales de Mesoamenca Precolombma, P:obablemente tuvo una influencia mínima; se trat6 probablemente de una cornente ~e
poblaci6n poco numerosa, que se diluyó en el conjunto racial preexistente, no sin

710

antes, debido a su cultura superior, haber servido de fermento impulsor del pro•
ceso de evolución histórica que creó y desenvolvió a las alw culturas primarias
de América Precolombina; probablemente, la corriente polinesia fue más
numerosa en la región andina, que fue su lugar original de entrada en
América, que en Mesoamérica, donde sus elementos llegaron en menor número y más tarde. Siguiendo siempre la opinión de Canals Frau, podemos afirmar que la población mesoamericana precolombina se formó probablemente así:
Una primera inmigración de delicoides primitivos, procedentes de la primera
corriente de población a América, que proporcionó la base de la población;
lUla inmigraci6n posterior numerosa de mongoloides o melanesios neolíticos,
procedentes de la tercera corriente de población; estas dos inmigraciones
proporcionaron, en lo fundamental, los caracteres raciales de la población
mesoamericana precolombina; finalmente, una inmigración final de polinesios cultos, procedentes de la cuarta corriente de población; esta última
inmigración fue poco numerosa y, por ello, de mínima influencia en la
configuración racial, pero de gran influjo cultural, tal como ya Jo dijimos.
Pero el hecho de que hayamos admitido una unidad racial fundamental
de la población indígena de Mesoamérica, no quiere decir que dicha poblaci6n haya sido racialmente uniforme; porque, por efecto de la evoluci6n
étnica que produce las razas y demás variedades somáticas de los humanos,
los grupos tienden a diversificar;e, produciéndose ramas o variedades raciales, que con el transcurrir de los siglos, se afirman y adquieren individualidad
propia. Esto fue lo que ocurrió en Mesoamérica.
Podemos, en consecuencia, clasificar racialmente la población mesoamericana precolombina, en diversos grupos raciales que indicaremos a continuación; no sin antes advertir que solamente haremos la clasificación en sus
lineamientos generales, los que son suficientes para los fin,es que nos proponemos en este trabajo, que es indicar el marco étnico en que nacieron y se
desarrollaron las altas culturas de que esa población fue creadora; no descenderemos, pues, a los detalles, que los consideramos fuera del objetivo que
perseguimos. Estos grupos son los siguientes:
1) RAZAS ARCAICAS: Llamamos de esta manera, siguiendo el vocabulario adoptado por algunos autores indigenistas, a los que fueron probablemente los primeros pobladores. f.stos llegaron ante de la aparición de
los polinesios, es decir antes de que empezara el proceso de nacimiento de
las primeras altas culturas mesoamericanas; constituyeron, pues, la población
antecedente a la cuarta y última corriente de población, a la cual ya nos
hemos referido. En el Valle de México, la poblaci6n más antigua fue la

711

�otomí; Cha vero los considera como población autóctona; nosotros creemos
que proceden de las primeras corrientes de población llegadas a América.
Además de los otomíes Chavero nos habla de una posible irunigraci6n
negra; para ello se basa en dos argumentos principales; en la fisonomía que
cree descubrir en las grandes esculturas megalíticas, que hoy sabemos que
fueron hechas por los olmecas; y en la costumbre de los sacerdotes mesoamericanos de pintane el cuerpo de negro, en la que cree advertir una reminiscencia a la existencia de una antigua población negra, posiblemente
conquistadora y dominante. Sin desconocer el enorme mérito de su monumental obra México a través de los Siglos, no creemos admisible esta hipótesis
de Chavero; es cierto que en el Paleolítico Superior, el Viejo Mundo conoció
un auge de las razas negroides, con el nombre de Grimaldi; pero ello fue
principalmente en Europa, de donde se derramó probablemente hacia el
Africa, y no en el Extremo del Oriente y el Sudeste asiático, que fue de
donde salieron las corrientes de población hacia América. El uso del negro
como color sacerdotal, pudo tener múltiples orígenes, inclusive tendencias
caprichosas, por lo que este argumento tiene valor de conjetura. En cuanto
a las estatuas megalíticas 1 sabemos que fueron obra de los olmecas, cuyos
caracteres raciales no eran muy diferentes de los demás indígenas mesoamericanos; solamente que, como tenían la nariz aplanada, al aumentarse sm
rasgos como consecuencia de la construcción mezalltica, resulta un aspecto
negroide.

II) RAZAS NOR~AS: Llamamos así. a los grupos humanos procedentes
de la región septentrional, situada al Norte del Valle de México; según
la l~·enda tradicional de estos pueblo , se trata de un lugar único que ellos
llamaban Chicomóstoc {las siete cuevas). Estos pueblos llegaron al Valle
de Méxic.o con su propia cultura primitiva, probablemente in haber entrado
en contacto con elementos pertenecientes o descendientes de los integrantes
de la cuarta corriente de población; fue al llegar al Valle de México, que
estos pueblos cumplieron una doble transformación; racialmente se mezclaron c.on la población antecedente conquistada; culturalmente, sorbieron
su cultura y produjeron con ella, su propia versión.
Estos pueblos tienen un nombre común, que por ser tal es su nombre
genérico o nombre de familia, nahoa o nahua; sus diversas tribus fueron
llegando una a una al Valle de México, donde fundaron sus nacionalidades
y crearon sus variedades culturales de una o a lo sumo dos grandes altas
culturas. Los primeros en llegar fueron los tolteca; su aculturación fue rápida
y completa; par ello, su nombre fue en adelante, hasta que la conquista
europea cambió el panorama, sinónimo de hombre culto y artista. Luego

712

llegaron los chichimeca. este nomb h "d
..
•
ha Sl'do considerado como
SJ'n6 . re ad SI o utiltzado con un doble contenido.
nuno e bárb
d .
,
cu1tura primitiva. en este
tid
.
aros, es ec1r de hombres de
d M, .
•
sen o, se aplica a tod l .
~ .. ex~co que destruyeron Tollan Cholu . os os mvasores del Valle
avihzac16n; fue también el nomb '
'fila y los demás centros tolteca de
nahua, la que siguió a los tolteca": es17:; J~ ~e una de las tribus o familias
mente, fueron llegando las siete' f n \ om1ruo del Valle de México. Finalpapel desempeñaron en la histo . amt ta.S ~uatlacas, que tan importante
la xochimilcatl, la chalcatl Ja ~~eso;mencana precolombina; son ellas:
tlaxcaltccatl y la aztccatl. •
wcat • la acolhúatl, la tecapanecatl, la

III) RAZAS SURERAS·· LJ amamos así I
bl
encontramos establecidos en el Vall d M, os pue os que históricamente
troa
.
.
e e CXlco y más al S h
cen
mencana inclusive)' que n·1 . 'é d
ur asta la zona
.
suv1 n onos de la 1 d
su procedencia. Estos pueblos fue
1
eyen a podemos señalar
turas de Mesoamérica, de a uéU:º os creadores de las primeras altas cutejemplares de su especie enq la
~-ue, después de haber sido los primeros
llegados del Norte, los cuales conr;ron, fueron absorbidos por los in\'asorcs
uyeron por crear su propia versión.

ª.

Los pueblos más antiguos de los co
.
blemente los olmeca.s o ulmecas
fmprendidos tn este ramo, son induda, que ueron los ere d
d l
•
cu1tura de Mesoamérica la
a ores e a primera alta
,
precursora de toda l d á
ª1 otros pueblos, como contempo raneos
,
d J
as em s. Chavero coloca
e os ante .
.
e nombre genérico de los meca . s
elJ 1
• nores' a estos pueblos da
tecos, estos últimos los pad
d' º1 n
os os xicalanca, los nonoalca y los
re e os tarascos M
6.
mente, agregamos a los popo)
1
. uy pr ,amos cronológica. ·
acas Y a os chochos I
1
ongmaron la rama choch
l
, os cua es al mezclarse
constructores de las pirá ~rpoJaca, que fueron los Teotihuacanos original s
rru es. unto a estos últim más al
ras, Guatemala y Yucatán 1
os,
Sur, en Honduul
. os mayas crearon las ,
d
e turas mesoamericanas madre de Jas
.
mas gran es de las altas
debemos señalar los pueblos que ocu :tenores.. ~ara completar el cuadro,
entre el Valle de Mé.-cico y 1
_P6 da una posm6n geográfica intermedia
regi n e los may
f
antiguos, los zapotccas que Ch
I
as; ueron ellos: los más
1
'
. avero co oca com
t .
os totonacas, descendientes de los teotihua
o a~ enores a los olme('as;
fuera de la región teotihuacana. 1
.
canos antiguos, aunque ubicados
conio de origen maya.
• os Dll:-."tecas; y los huastecas, considerados

·

ª

C) Las altas culturas.

Los autores indigenistas d' 'd
1
en culturas preclásicas o i Jvt e~ a as culturas precolombinas de América
ormatwas y culturas clásicas. Las primeras son

713

�culturas primitivas, que evolucionan lentamente hacia la fonnaci6n de las
segundas; todas ellas fueron anteriores a la llegada del influjo traído por los
polinesios; estas culturas primitivas proporcionaron uno de los elementos
indispensables para la formación de las altas culturas, que fue el ambiente
cultural indispensable para que los elementos de alta cultura traídos por
los polinesios pudieran provocar el proceso de nacimiento de las altas culturas
sin parentesco. Sin la e;&lt;:istencia prtvia de las culturaS preclásicas o formativas,
los elementos traidos por los polinesios no habrían podido producir los efectos
que en la realidad causaron; en cambio, sin los elementos culturales polinesios el proceso de formación de las altaS culturas iempre se hubiera
dado, aunque con mucha mayor lentitud y con efectos muy tardíos.
Las culturas clásicas de los indigenistas, 'son las altas culturaS de América
Precolombina, cuyo desarrollo constituyó su proceso de evolución histórica;
son éstas. pues, 1ás que nos interesan, es decir las únicas que son objeto de
nuestro estudio. Ni que decir que su nacimiento fue el resultado del influjo
ejercido sobre el ambiente cultural maduro. por los elementos de alta cultura
traídos por los polinesios de la cuarta corriente de población.
La tcsi de la unidad de las altas culturas precolombinas, ya sea limitada
a Mcsoamérica o aún ampliada a todo el Continente, cuenta con no pocos
def ensorcs entre los intérpretes de la Historia e historiadores contemporáneos
que se han ocupado del tema. Raphael Girard, en su obra titulada Origen y
Desarrollo de las Civilizacio11es Antiguas de América, presenta a la alta cultura maya como la gran realización cultural precolombina, cuyos logros extra•
ordinarios contuvieron el gennen de todas las instituciones de los diversos
pueblos de América Precolombina; si siguiéramos la tesis del profesor Girard
todas las altas culturas precolombinas de América, o serían la maya difundida
con alguna variante o serían filiales de la misma, aún las más alejadas de
la región meridional de Sudamérica. Laurette Séjourné, en su ensayo "Antiguas
Culturas Precolombinas", que es la primera del Volumen 21 "América La·
tina" de la Historia Univ~rsal Siglo XXI, sostiene una tesis muy interesante;
presenta al conjunto cultural de Mesoarnérica y al de la Región Andina. romo
las dos caras de una misma moneda, ron numerosos puntos de contacto, que
suponen un intercambio cultural mayor del que se cree y con grandes diferencias que delatan evoluciones históricas separadas. Finalmente, Walter
Krickeberg, en su libro Las Antiguas Culturas Mexicanos parece abonar parcialmente la tesis de la unidad; como su trabajo está limitado al área me.xi·
cana, no se refiere a las demás altas culturas; pero señala a cada paso las
influencias mutuas de las culturas que describe, por lo que sin haber afirmado
xprcsamente la unidad cultural · de Mesoamérica, viene a abonarla, pues

714

la!i influencias ·m u t uas que desta
una tesis unitaria, si b.
,
ca nos conducen a facilitar la d

efensa de
cemos estas posturas
.
o, veamos los elementos d
.
.
bma. Tal como lo dice La
,.e una poSJble unidad cultural
1
ambos h . .
urette SéJourné en
.
preco
om1
~JSfenos, hay puntos comunes ~
tre ~ con1untos culturales de
el ~ e n t o filos6ficorrcligioso
as1 como d1SCrepantes. Son cornun~
los ?1ouvos artísticos fuertemente' :~ c:anto a u orientaci6n fundamental.
serpiente emplumada; y los estilos
ráui ~s por el mito, como el uso d l,
de las pir'.unides tru nea d as que sey p• , cticas arquitectónicas, como el empleo
e a
y de fortificaci
de
:
rnran a la vez de base
mesoameri
ones
ferwvas. Son -::liscrepantes I
para los templos
en rela . cana y la lúerátira y simbolista andi . a escultura. antropomorfa
ción con la actitud ant I
na, y la valorac16n deJ ti
todo transcurre dentro del ti. e a _muerte; mientras en el hemisf . emS po
g
h
empo hutórico
eno ur
ru~s umanos, en el hemisferio Norte ' que se adhiere aJ destino de
rníticosJ que llamaban Soles para l
, el hombre crea sus propios ciclos
Los punt
• un dre bl
atar su
· cosmogónico e hist, .
. os comunes tuvieron
. devenir
poblac16n fueron las
.
o e ongen: 1) Las cuatro
• onco.
cubrió Í.nt
. Jll1SinaS para todo el Contin
.
comentes de
egro es lógico q
I
I
ente, y su exp "6 1
sido tambºé 1
.
ue os e ementos cultural
,
anst n o
i n os uusmos 2) I d
es tra1dos de fue
h
nún cuan&lt;l ,
.
n udablemente hubo .
.
ra, aran
o estos no hayan sid
mtercamb1os cultural
culturales esporádicos no pod o ~rmanentes y aunque tales intercamb·es,
son el resultado de
amos situarlos históricamente Las d"
ios
a su desarrollo fun~::s evolutivos históricos indepe~dientes1::r::~:

ien mas moderada Anali

Ante tod

·

10:

i:~~,

·adAcordes
. eón lo que acabamos de · d"
as o implícitas en las obras de los
en_ relación con las tesis expre1) Sin d
res citados, diremos:
.
esconocer la meritoria labo d .
. .
&lt;.reemos que su afirmación en
r e mvesttgaCión del profesor Girard
cxagerad a. La alta cultura' maya
'
ruanto
no fu se
I re fiere a todo el Continente es'
precolombinas• n~ pod.
e
madre de tod11s las alt
1'
d
.
'
emos consid
as cu turas
su americanas. i limitár
erar como filiales suyas a I
uJ
admisible
amos la afirmación a M
, .
as c turas
qu h
, aunque aún en esta zona, co
I
esoamenca, ésta sería más
. e acer salvedad de 'la cultura lm
mo o veremos más adelante hab,
c1a resp t d
o eca, aparte de 0 tro
'
na
d
ec o e los cuales t~ndr'
s puntos de import~e este trabaJ·o·
tamos reservas, que indicarem os en el curso

ª

II) La tesis de Laurettc S, .

,

a~ptable, con las .si .
CJ~u~e ~ sumamente sugestiva. la
.
punto
gwentes ltm1taciones· 1) L
. .'
conS1deramos
s comunes y de las dº
·
a exphcac16n lógica d 1
anteriormente. 2) Las que e~rciJ:~as~;:asc:ti:ida_ po~ las indi;ad::
em1s.fer10 Norte y del

715

�Hemisferio Sur, son en realidad, cada una de ellas, conjuntos culturales
integrados por culturas afines, contemporáneas o sucesivas.

III) En cuanto a la obra del autor Krickebcrg, tal como lo indicamos ya,
ella resalta las influencias mutuas entre las altas culturas contemporáneas
de Mesoamérica. Esto, dicho sea de paso, nos proporciona el material necesario para formar las culturas de amplitud mayor o grupo
vamos a señalar en el curso del presente trabajo.

culturales que

Pasemos ya a nuestro propio enfoque, limitado desde luego a Mesoamérica,
que e el objeto de este artículo; la Regi6n Andina la estudiaremos en el
próximo. Las altas culturas de Mesoamérica podemos agruparlas en dos series
sucesivas; la primera constituida por varias culturas tan íntimamente ligadas
entre sí, que en algunos casos podríamos dudar si estamos frente a simples
variedades culturales o a culturas plenamente independientes; por ello lo
presentamos como un grupo único, pero haciendo dentro del mismo las debidas distinciones; siendo la alta cultura maya la más importante del grupo
cultural, lo llamaremos Grupo Mayoide. La segunda serie está constituida
por las filiales de las anteriores, es decir por culturas de un grado ulterior.
La unidad del conjunto cultural histórico mesoamericano, nosotros la hacemos consi tir en la íntima relación que e."'0Sti6 siempre entre todas sus altas
culturas que fueron contemporáneas; y en el ininterrumpido proceso de deri,·aci6n de una serie de culturas a otras. La unidad del proceso evolutivo
histórico de Mesoamérica Precolombina es innegable; a nuestro juicio, fue
esa unidad del proceso la que precisamente ha fascinado a los autores que
han escrito sobre el tema hasta el grado de conducirlos a afirmar una unidad
o uniformidad cultural.
Sefialado lo anterior, ubiquemos las series dentro de los periodos menores
propios del proceso. Como lo explicamos en nuestro artículo anterior llamado
"Introducción al Panorama de las altas culturas de América Precolombina",
publicado en el número inmediato anterior de Humánitas, el proceso de evolución histórica americano precolombino se realizó en un único periodo mayor
o ciclo histórico, el cual solamente tuvo periodos de intcgraci6n y periodo
de plenitud, pues el de disolución fue sustituido por un ultrarrápido periodo
crítico, rtpresentado por el descubrimiento y la conquista. El periodo de
integración está fonnado par el desarrollo de aquellas altas cultura.~ que,
además de ser las primeras creaciones de su especie surgidas en América, son
las que sentaron las bases o lineamientos fundamentales que caracterizan el
desarrollo cultural de cada zona; tales altas culturas surgieron dentro de un
plazo relativamente breve después que la inmigración polinesia trajo los elementos de alta culLUra que aceleraron el proceso de m nacimiento¡ para

716

r~: :s:::}

Mesoamérica, este periodo está re
d
riodo de plenitud, Jo constituyen
f~-~po dMai:ide. E~ pe11 ~ e
las cuales, si tomamos en cuenta ue el
antenores,
las origina es una cuhninació
q
proceso de patenudad-y-filiación que
n respecto de las culturas p te
•
una cumbre del proceso evolutivo histórico de Mesoamé:ca~as, vienen a ser
D) El Grupo Mayoid,.

Llamamos con este nombre
al grupo d e ª1tas culturas que florecieron pri.
meramente en Mesoamérica, desde las ,
ás
.
conocidas hasta la .
.6 d las .
cpocas m annguas históricamente
mvasi n e
s1ete familias nahuatl
d
Norte, las cuales pusieron fin a e te ru
~ • proce entes del
de l flial
g po cultural y prop1c1aron la formaci6n
es as 11 es cuyo desarrollo constituye el periodo siguiente. La primera de
tas ~ turas, la alta cultura olmeca, es una auténtica cultura .
es decir qu
·,
sm parentesco,
1
b'
~ ~ rgto como e primer ejemplar de su especie dentro del
am tente pnm1tivo antecedente, el cual estaba ya maduro despu~ d mil .
de lenta evolución. Fueron filiales suyas las culturas hermanas I e I en1~
tura maya y la alta cultura teotihuacana. el panorama
' 1a a ta cu!
que pod
'
se comp eta con las
11
.
emos ~ culturas intermedias, o tal vez variedades cultural
sunplemente! d_eb1do a su ubicación geográfica, en la zona intermedia ent:
las zonas pnnopales, es decir entre la Meseta del Anáhuac
. .
tantí.sim d l d
, escenano unporo e esarrollo cultural mesoamericano
1
.
en que
d
11' la
' y a zona ccntroamencana
se esarro o
primera cultura maya, o al margen de cual uiera de
am~ zonas; fueron estas culturas las siguientes: la zapot""'"" la qt to
la nuxteca y J tar
ell
---,
o naca,
dad de Ja a :::;~a as habría que agregar la buastcca, siemple varíemaya
tas culturas de este grupo fueron las iniciadoras de
muchos de los logros culturales mesoamericanos que los filial'
• •
desp • h d
.
•
es que vlllleron
. ues ere aron, siendo meras continuadoras o en algun
..r
c1onadoras • po ·
1
.
'
os caJOS, penecl
. ,
~ ~Jemp o, 1os estilos arquitect6nicos, como Jas pirámides
motJ;os a.rostu:os, en escultura, alfarería y demás, tienen su origen •
d
;u turas; el famoso calendario, verdadero logro de gran mérito fue
escu terto por una de ellas; por ello afinnamos sin temor a
.
'
que s t
•
equivocarnos
I b
~eª;°º as ases de todo el desarrollo cultural posterior en Ja zon~
ncana.

e!

~

J. Las _altas culturas que componen el Grupo M ayoi'de, analizadas en sus
mearruentos fundamentales, son las siguientes:

h ~~ ANTECEDENTES: Walter Krickeberg, en su obra arriba citada nos
e; /allde duna •:c~ltura arcaica"; nos dice que fue la primera en aparec:r en
e

e Mexico, que no podemos identificar a sus portadores y que ya

717

�no podemos considerar esta cúltura como primitiva, porque llevaba los gérmenes que, en los siguientes 1500 años, iban a producir las grandes altas
culturas del Anáhuac. A nuestro juicio, no se trata de una alta cultura, sino
de una cultura primitiva que avanzó lo suficiente para estar ya madura para
que de su seno, como ambiente adecuado antecedente, surgieran las primeras
altas culturas sin parentesco; efectivamente en una zona aledaña, junto al
Golfo de México, debia surgir en breve, la alta cultura olmeca. En cuanto
a sus portadores, que históricamente no podemos conocerlos, creemos que
lógicamente podemos identificarlos con los primeros pobladores del Anáhuac,
es decir con los otomíes. En esta población otomí, con una cultura primitiva
pero ya madura, las inmigraciones de nuevos pueblos, que al conquistarlos
sirvieron de fermento renovador, causaron las más antiguas altas culturas
mesoamericanas.
II) CULTURA OLMECA O ULMECA: Fue la primera alta cultura
de Mesoamérica; en realidad la única que podemos considerar como "sin
parentesco" ya que las demás fueron sus filiales o surgieron por la difusión de
otras culturas. Sus portadores fueron los olmecas o ulmecas, cuyo nombre
significa habitante del país del hule (hulli) , por la zona donde se asentaron;
eran un grupo humano procedente del Sur, que acupó una zona que hoy
ocupan los estados mexicanos de Vera-Cruz y Tabasco. Solamente podemos
señalar como caracteristicas de esta alta cultura, su arte naturalista y sus
esculturas megalíticas, a las que ya hemos hecho referencia. No podemos
describir su evolución, por carecer de los datos históricos necesarios.
III) LAS DOS FILIALES INDUDABLES: Es posible que la alta cultura ohneca haya tenido más de dos filiales; entre las altas culturas de la
zona intermeclia ( así las hemos llamado), pueden haber algunas; pero también es posible que estas altas culturas de la zona intermedia, algunas de ellas
por lo menos sean simples variantes de las que vamos a señalar en este párrafo,
resultado de la aculturación de sus respectivos portadores; por ello solamente
estas dos altas culturas son las que, sin lugar a dudas, podemos señalar como
las derivadas de la ohneca, a través de un proceso de paternidad-y-filiación.
Estas dos altas culturas en referencia son Ja maya y la teotihuacana; su filiación común se pone de manifiesto a través de gran número de puntos de
contacto existentes al compararlas a ambas. Analicémoslas una por una, asi:
a) ALTA CULTURA MAYA: Fue sin duda alguna, una alta cultura
sumam.ente avanzada, cuyos logros realmente extraordinarios, además de haberse difundido por muchas culturas contemporáneas suyas, vinieron a formar
el gran bagaje cultural que constituyó la herencia de las filiales; entre estos
logros podemos señalar los siguientes: su arquitectura y sus beJlas artes; sus

718

co~&lt;&gt;&lt;:imientos astroló~cos y su cronología, de lo que forman parte muy
pnnc1pal el calendano y la llamada "cuenta larga"; sus conocimientos del
cuerpo humano y de la naturaleza en general; y su filosofía. Los historiadores han dividido la historia de los mayas en el primer Imperio Maya y el
~gundo. Imperio Maya; la verdad es que esta nomenclatura, adoptada por
mfluencia de la que corresponde a la historia del Cercano Oriente, especialmente al antiguo Egipto, no es real; los mayas nunca crearon un Imperio
único; el llamado primer Imperio maya fue en realidad, un territorio en el
cual coexistieron infinidad de tribus independientes, gobernadas teocráticamente, algunas de las cuales construyeron grandes ciudades, como Copán,
en Honduras, y Tikal, en Guatemala, pero que nunca llegaron a constituir
un Estado único; es más, su forma de gobierno teocrático no se prestaba para
la formación de un Imperio, por ello, la unificaci6n de todos los grupos portadores de esta alta cultura, parece que nunca llegó a realizarse. En el 11amado segundo Imperio maya, el gobierno comenzó siendo teocrático, pero
pasó después a los guerreros; entonces hubo algunas conquistas y la formación
de algunos señoríos poderosos, pero aún en esta época no hubo unificación
total; este "segundo Imperio maya" pertenece realmente a una época posterior, dentro de la cual nos referimos al mismo, con mayor detalle. Durante el primer Imperio maya, que es que corresponde al desarrollo de la
alta cultura original, la vida intertribal se caracterizó por la preponderancia sucesiva de uno o más centros religiosos de culto, los cuales a la vez
fueron centros culturales de importancia; era la consecuencia lógica del gobierno teocrático adoptado por las diferentes tribus; que en más de una
ocasión, hubo un centro religioso preponderante, lo cual pareciera ser un
antecedente o anticipo de lo que podría llegar a ser un Imperio, es lo más
probable; en este momento, pareciera ser la transición entre las organizaciones
tribales aisladas y el Estado único; pero con toda verdad, todo esto se reduce
a comparaciones e interpretaciones de los hechos reales.
Para Toynbee, la alta cultura maya es una alta cultura "sin parentesco",
es decir que la considera como surgida sin antecedente de la misma especie;
ello se debe a falta de información suficiente, pues no nos habla ni de la
cultura olmeca ni de la teotihucana. Para Girard, también es una alta cultura, la gran cultura madre de todas las de América Precolombina; para él,
las culturas olmeca y teotihuacana fueron simples variantes de la maya y,
desde luego, más bien derivadas del núcleo principal de alta cultura. Ya
hemos expresado nuestra opinión respecto de las ideas del profesor Girard,
solamente quisiéramos agregar que, no obstante que no creemos que todas
las culturas precolombinas de América tengan origen maya, estamos de acuerdo con el profesor Girard en la importancia de los logros alcanzados por los

719

�mayas; ya lo dijimos más arriba, el legado maya a las culturas posteriores
de Mesoamérica fue extraordinario; basta solamente pensar en el famoso
calendario, superior al europeo contemporáneo, y en los demás logros que
ya hemos señalado, así como en el desarrollo que de los mismos hicieron las
culturas filiales, para comprender la excelencia del legado maya.

El primer Imperio maya terminó por la emigración de los grandes núcleos
de población que lo ocupaban; su ámbito geográfico era la zona selvática
de Honduras, el Petén guatemalteco y el actual territorio de Belice, es decir
la parte septentrional de Centroamérica, aledaña al Atlántico. Los autores
discuten sobre la causa de tales migraciones. Unos buscan una causa climática; suponen que un cambio brusco en el clima, volvió inhabitable el ámbito
geográfico ocupado por los mayas de la primera época; suponen que este
, cambio climático fue la causa de que la zona selvática, que inicialmente
suponen ubicada en la parte meridional centroamericana, aledaña al Pacllico, haya pasado al lugar que antiguamente habitaron los mayas; Toynbee
lo señala entre las posibles causas de la emigración. Otros suponen que el
despotismo de los grupos dominantes, los sacerdotes, provocó la rebelión del
pueblo, seguida de la emigración. Finalmente, algunos otros entre los que
contamos al profesor Girard, nos hablan de una invasión extranjera procedente de México; Girard cree que fueron los pi piles, es decir el rebalse de
la invasi6n al Valle de México de los nahuatlaca; también pudieron ser los
tolteca, expulsados del Anáhuac por la misma invasión. Creemos que la
última de las causas mencionadas fue la causa principal; pero que no debemos
descartar a las otras, como causas coadyuvantes; en historia la regla es la
complejidad de los acontecimientos, por lo que, por lo general, la verdad
está en lo complejo.
b) ALTA CULTURA TEOTIHUACANA: La ciudad de los dioses fue
el escenario en que se desenvolvió la otra filial de la cultura olmeca; Teotihuacán que dio su nombre a esta alta cultura, significa precisamente ciudad
de los dioses. La similitud entre esta cultura y su hermana, la maya, es un
hecho que salta a la vista. Podemos citar infinidad de puntos de contacto:
la enonne afinidad religiosa, donde únicamente cambian los nombres de las
deidades y los detalles secundarios de los mitos¡ los estilos arquitectónicos,
especialmente las pirámides; los motivos artísticos y de culto, como la serpiente emplumada, el más característico de ambas civilizaciones; y la forma
teocrática de gobierno. En opinión de Krickeberg, "el ne.'Co entre Teotihuacán y la cultura maya clásica es más estrecho que cualquier otro" y agrega
que los "paralelos entre ambas culturas son tan obvios y tan numerosos"
(pág. 294 de la obra citada en la bibliografía) ; Krickeberg explica esto

720

suponiendo el asentamiento de una colonia teotihuacana en territorio maya;
nosotros creemos que no es necesario acudir a esa hipótesis, pues el simple
hecho de tratar.;e de dos culturas filiales de una misma cultura paterna, es
suficiente para dar la explicación requerida. Esta alta cultura se extendió
a otras ciudades, como Cholula y Azcapotzalco; sus portadores fueron los
Chocho-popolacas; cuando Teotihuacán fue arruinada por los tolteca, esta
alta cultura sobrevivió aún por algún tiempo en Azcapotzalco.
c) IMPERIO TOLTECATI..: La primera rama de los nahoa o nahua,
procedentes del Norte, hizo su apanción y conquistó el Valle de México;
la conquista fue seguida de la aculturaci6n de los conquistadores, a la civilización de los conquistados; la nueva cultura fue, en Jo fundamental, una
continuación de la anterior, con algunos caracteres nuevos introducidos por
los recién llegados, más bien que una filial Los tolteca fueron los primeros
nahua que llegaron al Valle de México y que sorbieron la cultura teotihuacana que allí florecía; como diría Toynbee, privaron a los teotihuacanos de
su independencia, proporcionándoles en cambio, el estado universal que requería su cultura en desintegración. El Imperio Toltecatl fue un Estado
único, bajo un solo señorío; su capital fue una nueva ciudad fundada por
los invasores, Tollán o Tula; pero también volvieron a florecer en breve,
bajo el nuevo señorio, las antiguas ciudades de Cholula y Teotihuacán. La
aculturación de los tolteca fue completa, aún más, floreciente; tanto fue
así que, en los siglos &amp;iguientes hasta la conquista europea, su nombre fue
utilizado como sin6nimo de hombre culto y de artista.
Todos los autores están de acuerdo con el carácter de invasores que tuvieron inicialmente los tolteca, así como con su completa aculturación a la
civilización de los conquistados; la inmensa mayoría también lo están en su
pertenencia al grupo náhuatl, criterio que compartimos también nosotros;
pero el profesor Girard tiene otras ideas al respecto, que vamos a indicar.
Giraro cree a los tolteca de origen maya, es decir sureño; los confunde con
los quichés; basado en la interpretación de ciertos parajes del Popol-Vuh,
supone una invasión de Sur a Norte, llegada al Valle de México desde
Centroamérica; los descendientes de los invasores habrían vuelto a Centroamérica al ser arrojados del Anáhuac, por las diversas olas de invasión de
los nahuatleca. No compartimos en este punto la opinión del profesor Girard,
salvo en algunas migraciones de menor importancia, como la que originó a
los grupos Huastecas, en las inmediaciones del Golfo de México.

IV) LAS VAR1ANTES CULTURALES DE LA ZONA INTERMEDIA:
Con estos nombres designamos una serie de manifestaciones culturales, ubicadas en la periferia del Anáhuac y en la zona comprendida entre ésta y

721
humanitas-46

�.
n el resultado de la aculturación de sus. portaCcntroamfoca; todas ellas so
.
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1) ALTA CULTURA Z
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en lo fundamcntal.
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3) ALTA CULTURA TOTO ACA: Es una cultura que recibió la
influencia mb-teca,
..
así como la huasteca; y, a trav de esas influencias cuJ.
turales, las de las otras altas culturas del grupo mayoide. Sus porta.dore
fueron los totonacas y los tepehuas; algunos autores, inclusive nosotros,
consideran a estos pueblos, como descendientes de antiguos pobladores de
Teotihuacán, ~pulsados de su patria originaria por los tolteca. Es probable
que sea una filial de la teotihuacana.
4) VARIANTE CULTURAL HUASTECA: Lo huastecas fueron tribus
mayas que procedentes del Sur, llegaron a establecerse en las cercanías del Golfo
de México. Cuando llegaron, llevaban consigo su propia cultura maya la
cual naturalmente hubo de ufrir modificaciones como resultado de la migración. La cultura huasteca fue, pues, una variante de la maya.

5) CULTURA TARASCA Y MICHIHUACANA: Es en realidad una cultura de transición entre los típicos elementos que integran las culturas d
los pueblos sorianos y los no menos caracterí ticos que componen las culturas
de los pueblos norteños· como tal cultura de transición, es la más alejada
de este grupo de culturas de la zona intermedia; si la hemos incluido acá,
se debe a su ubicación geográfica y a la circunstancia de que igualmente
forzada sería su inclusión en cualquier otro grupo. Es indudable, dado que
encontramos en esta cultura con elementos de procedencia dispar, que los
tarascos o michihuacanos ( nombre este último que significa pescadores) recibieron abundantes influencias culturales tanto de los portadores de las de.más
culturas que hemos incluido dentro del grupo mayoide, como de pueblos
nahua, que fueron los portadores de culturas de tipo norteño. Podemos considerar esta cultura, con la mayor probabilidad, como originada por la
influencia cruzada náhuatl y mayoide; algunos autores llegan hasta considerarla como una supervivencia algo más evolucionada de la cultura formativa
antecedente, lo cual equivaldría, dentro de nuestro criterio interpretativo, a
negarle su carácter de alta cultura; no estarnos de acuerdo con este último
punto de \'Ísta; creemos que la cultura tarasca es una alta cultura, i bien
menos avanzada que las grandes culturas mesoan1ericana., tan conocidas en
la historia.
E) Lu suie cu[t¡¿ral e histórica teo!ihuacana.

En relación con la cultura teotihuaca.na y con us portadores. apa.rC&lt;'en en

los distintos autores, las afirmaciones más dispares, qu resultan aparentemente
rontradictorias. En efecto, pasémosles revista. En nuestro trabajo titulado,
"Las Culturas Históricas en el Proceso Evolutivo Humano", publicado en el
723

722

�•

número 17 de Humánitas, correspondiente al año de 1976, hablamos de una
cultura formativa teotihuacana, que obviamente no puede ser la alta cultura
que hemos colocado dentro del grupo mayoide. El profesor Girar~ nos habla
de la alta cultura teotihuacana, como realizada por los tolteca; igualmente,
el profesor Chavero, en México a través de los Siglos, coloca la descripci6n
de las ruinas de Tcotihuacán, dentro de los capítulos que destina a los tolteca. Canals Frau cita al P. Torquemada y a Jiroénez Moreno, para decir que
los totonacas fueron los constructores de los monumentos correspondientes
a la etapa de apogeo de ]a cultura teotihuacana, es decir lo que conocemos
como Teotihuacán (II y 111); y que los chocho-popolacas fu_eron 1~ epígones de Teotihuacán (IV), los que la continuaron en los barnos occ1dcntales
de Azcap0tzalco. Krickeberg nos habla también de los chochos. Y ~os popolacas y los relaciona con los mixtecas y con los totonacas, pero indicando que
nuestros conocimientos son algo confusos. En vista de todo lo anterior, nos
atrevemos a plantear, como hip6tesis de trabajo, la siguiente serie:

1) Es indudable que en la época más antigua, existió en el área teotihuacana una cultura formativa o preclásica; ésta no fue la alta cultura ~ue
floreció después; a ésta nos referíamos en nuestro trabajo citado más ª:1'1.ba,
aunque es forzoso reconocer que, en ESa ocasión, pecamos de poco explícitos
y si se quiere, de exageradamente esquemáticos.

2) La alta cultura, en su época de up0geo, es decir Teotihuacán (II Y III),
fue obra conjunta de varias tribus, siendo probablemente la totonaca la
dominante• pudieron haber participado algunas tribus mixtecas; es indudable que ;articiparon los chocho-popolacas, pues no sería explicable que
vinieran a ser los epígonos de una cultura, en la cual no hubieran participado
anteriormente• el epíaono es alguien que conoce íntimamente la cultura,
'
~
d
·
te
conocimiento que solamente puede tenerse si se ha participa o antenormen
en ella.
3) La invasión de los tolteca destruyó la unidad de esta alta cultur~,
aunque los invasores la hayan absorbido y hayan realizado de ella_ su p~pia
versión. Los diversos grupos humanos participantes tomaron su propio camino;
los totonacas, y tal vez los mixtecas, fueron a establecem:. a los lugares donde
los hemos encontrado históricamente, realizando su propia alta cultura. Los
chocho-p0polacas se establecieron en Azcapot:zalco, donde fueron los prota•

Antes de despedirnos de la serie cultural teotihuacana, dejemos consignada
nuestra admiración por la obra magnífica que fue Teotihuacán, en los días
de su apogeo; como dice Krickeberg, es difícil no recurrir a los superlativos
cuando se habla de Teotihuacán.

F) La alta cultura nahuatleca.

El Valle de México fue el escenario del encuentro entre los pueblos cultos
procedentes del Sur, y los bárbaros, con el alma virgen plenamente abierta
a las influencias culturales, procedentes del Norte. Los primeros fueron los
que llegaron antes y crearon todas las altas culturas que hemos incluido en
el grupo mayoide; los segundos, pertenecientes a las diversas ramas del grupo
náhuatl, llegaron después, absorbieron las culturas que encontraron y crearon
su propia versión, en una palabra, fueron un fermento renovador. Las altas
culturas del grupo mayoide fueron teocráticas; corno resultado de las invasiones de los nahua, el poder pasó a los guerreros y se organizó monárquicamente, pero los sacerdotes encontraron siempre 1a manera de conservar su
influencia.
Los primeros en llegar, procedentes del Norte, fueron los tolteca· fueron
'
tambtén los que tuvieron la aculturación más completa; por ello, no crearon
una cultura filial, distinta de la preexistente, sino s6lo su propia versión de
ella; esta versión, que era la antigua cultura modificada al ser aceptada por
los recién llegados, fue el punto de partida para la fonnaci6n de las filiales.

.

EJ proceso de formación de la alta cultura nahuatleca, filial de la teotihuacana, fue un auténtico proceso de paternidad-y-filiación; los tolteca proporcionaron el estado universal de la alta cultura teotihuacana en desintegración;
este estado fue el Imperio Toltecatl, con su capital en Tollan. Al igual que
el Imperio Romano destruido por los bárbaros germanos, proporcionó los
elementos culturales para que naciera la alta cultura occidental, así el Imperio
Toltecatl, destruido por los bárbaros nahuatleca, proporcion6 los elementos
culturales necesarios para que, a través de un proceso de siglos, se formara
la alta cultura nahuatleca; los bárbaros nahuatleca jugaron en este proceso
el mismo papel de los germanos; la época que precedi6 a Ja¡ formación del
Imperio aztecatl, fue un tiempo equivalente a la Edad Media occidental.

gonistas de Teotihuacán (IV).

Las etapas del proceso de evolución de esta alta cultura, comprende las
etapas siguientes:

4) Los tolteca ocuparon las ciudades conquistadas y realizaron en ellas
su propia versi6n de la alta cultura recientemente adquirida. Naturalmente,

1) PERIODO CHICHIMECA: Comprende desde Xolotl, que destruxó
el Imperio toltecatl, hasta la caída de Ixtlix6chitl, frente a ]a ofensiva de

Teotihuacán fue una de estas ciudades.

725
724

�los tecpaneca de Tezozómoc. Es un periodo inestable y bárbaro, que podríamos considerar equivalentes a la Europa bárbara, es decir al lapso comprendjdo entre la caída del Imperio Romano y el principio del llamado "renacimiento carolingio'' bajo Carlomagno. Es el periodo hueco entre la extinción
de la cultura paterna, en este caso la versión tolteca de la teotihuacana, y el
nacimiento de la cultura filial, en este caso la nahuatleca; este nacimiento
se produjo al final del periodo; no cabe duda que la rulta corte de Ixtlixóchitl
ya pertenecía a ella. Durante este periodo se asientan en el Valle de México,
las diversas tribus invasoras; los aztecas hacen su aparición y fundan a
Tenochtitlan.

Los intérpretes de la Historia creen que las altas culturas que los europeos
encontraron en América, estaban en desintegración; esta opinión se fundamenta en el hecho de que la conquista europea pudo borrarlas totalmente,
cosa que no sucede a culturas en crecimiento; nosotros compartimos es.ta
opinión; creemos que si la conquista europea no se hubiera producido, el
proceso normal de evolución, habría originado en pocos siglos nuevas filiales.
Naturalmente, esta afirmación se refiere a todas las altas culturas precolombinas de América, pero en el caso de la cultura nahuatleca, es uno de los
pocos en que, por disponer de datos históricos más detallados, podemos
analizar el fenómeno del colapso y la desintegración.

2) IMPERIO TECPANECA: Con la caída de Ixtlixóchitl, los tecpaneca
conquistan el Valle de México. El régimen fue una monarquía absoluta al
estilo de los más antiguos imperios orientales; los déspotas fueron sucesivamente Tezozómoc y Maxtla. A pesar de esta tiranía, se consolidó la cultura;
los pueblos recién asentados se arraigaron en sus respectivas tierras y prosperaron; al grado que, al final del periodo, los aztecas fueron Jo suficienten1ente
fuertes para derrotar a Ma.xtla y arrebatar a los tecpaneca la supremacía en
el Valle de México.

El colapso se presentó, probablemente, poco después de la muerte de
Moctecuzoma Ilhuicarnina; el motivo del colapso, a nuestro juicio, fue el
exceso de militarismo; los azteca siempre fueron un pueblo de guerreros,
pero su imperio en el Anábuac los llevó al extremo de mantenerse constantemente sobre las armas; ello, creemos precipitó el proceso de desintegración,
el cual. por haber empezado recientemente a la llegada de los invasores
europeos, no tuvo tiempo de hacerse claramente visible; el aumento en grado
sumo de los sacrificios humanos, como los ocurridos en tiempo de Ahuizotl,
y la institución de la "guerra sagrada" con Tlaxcalla y Huexotzingo, que
proporcionaba una ocasión continua de guerra y una fuente inagotable de
prisioneros de guerra para los sacrificios humanos, fueron indudablemente
síntomas inequívocos del colapso. Quizás convendría una aclaración; estos
pueblos siempre practicaron los sacrificios humanos, por lo que parecerá una
apreciación equivocada considerar tal práctica como síntoma del colapso
sufrido por su alta cultura; pero indicamos que el síntoma que bemo señalado,
no consiste en la simple práctica de acto tan repugnante, sino en el aumento
exagerado de tal práctica, hasta convertirlo en un hecho constante y cotidiano.

3) SINARQU1A DE LO AZTECAS: A la caída de los tecpaneca, los
vencedores implantaron una triple monarquía, o sinarquía para emplear el
término técnico de Ciencia Política; los soberanos del Anáhuac, teóricamente
igu~les en jararquía y poder, fueron: el emperador de Tenochtitlan, monarca
de lps a7teca, en la práctica el más poderoso; el rey de Texcoco, restablecido
en el viejo trono de lxtlixóchitl, CU}'O hijo fue el primero de la serie; y el
príncipe de Tlacopan (hoy Tacuba), en la práctica el menos importante.
Esta fom1a de gobierno nos ofrece dos aspectos que no queremos pasar desapercibidos; son ellos: a) Es una figura que se ha presentado muy pocas veces
en la historia; y, si tomamos en cuenta que cada sinarca pertenecía a un
pueblo distinto, podemos afirmar que es una figura única en la historia.
b) Esta última circunstancia es extraordinaria; implica un compromiso de
rooperación entre los tres pueblos, mantenido hasta el final, con una lealtad
y comprensión mutuas muy poco comunes, sobre todo si nos hacemos la
reflexión de que trascendió muchas generaciones y convirtió las virtudes que
presupone, las que suelen ser individuales, en virtudes colectivas.
La primera etapa del establecimiento de esta sinarquía en el Anáhuac,
podemos considerarla como la de apogeo de esta cultura; por lo meno·,
durante los reinados de Itzcoatl y Moctecuzoma IIbuicamina; fue la épodl
de Netzahuacóyotl, el hijo de Ixtlixóchitl, en Texcoco, con su briUante
florecimiento cultural. Después empie~ la decadencia.

726

4) AMPLIACIÓN A CENTROAMtRICA: Las invasiones de los nahuatiaca al Valle de México, provocaron a su vez invasiones a la región centroamericana que. tal como lo hemos indicado más arriba, jugaron un papel de
gran importancia en la desaparición del primer Imperio maya. Estas migraciones de pueblos hacia Centroamérica, podemos clasificarlas así: 1) Los tolteca
r·:pulsados de su antiguo territorio inlperial, emigraron en dos direcciones;
algunas tribus fueron al Yucatán, donde conquistaron ciertos territorios, como
el de los itzaes, constituyendo en ellos el grupo dominante. Otras marcharon
a Centroamérica, donde originaron la población de la zona que hoy son los
Altos de Guatemala: y las tribus lencas de Honduras, El Salvador ultralempino
) gran parte de icaragua. 2) El rebalse de la invasión de los nahuatleca,
constituido principalmente por tribus azteca, que crearon el señorío de Cus-

727

�r.atlán en El Salvador citralempino y, además, se establecieron en parte de
Nicaragua; son los llamados pi piles.
Toynbee llama a esta alta cultura, mexicana; la considera filial de la maya.
Nosotros preferimos llamarla nahuatleca, porque es un nombre más genérico
que comprende a todas las ramas de los nahua, que formaron parte de la
última invasión y no solamente a los mexica o azteca; y la consideramos como
filial de la teotihuacana, como realmente es.

G) Las filiales de la Cultura Maya.
A la desaparición del primer Imperio maya, parte de su población emigró
hacia Yucatán; y la otra parte hacia la zona guatemalteca que llega hasta el
Océano Pacífico. Los que emigraron a Yucatán, continuaron allí su alta
cultura original, naturalmente con las modificaciones ocasionadas por el
cambio de lugar que, tal como lo dice Toynbee, siempre ocasiona cambios en
el estilo de toda cultura. Los que se asentaron en Guatemala, a través del
proceso correspondiente, produjeron una filial, la maya-quiché. Analicémoslas
sucesivamente, así:

1) SEGUNDO IMPERIO MAYA: Fue la realización maya en el Yucatán; ya hemos dicho que no se trató de un Estado único, sino de un territorio
con diversos centros de población y cultura; los principales fueron Mayapán,
Chichén-Itzá y Uxmall. A nuestro juicio, no se trata de una filial, sino de
una continuación, siempre can sujeción a un proceso evolutivo, de la cultura
que floreció en el llamado primer Imperio maya. Toynbee la Jlama Yucateca
y la considera filial de la maya; dado lo que acabamos de indicar, no nos
parece admisible la tesis de Toynbee. Dentro de esta etapa de desarrollo de
la alta cultura maya, podemos distinguir dos periodos, separados por la llegada
de los tolteca, expulsados del Anáhuac. Durante el primer periodo, los mayas
repitieron con algunas modificaciones resultantes del cambio de ámbito geográfico, la cultura llevada por ellos, es decir la del primer Imperio. Durante
el segundo, la cultura original sufrió la influencia de la versión toltccatl de
la misma; por ejemplo, el régimen teocrático fue sustituido por el gobie?1.º
de los guerreros, y los conquistadores tolteca constituyeron una clase pnv1legiada dominante; además, cuando la sinarquía de los mexica y aliados
dominó el Anáhuac, la influencia de ellos fue muy fuerte.
2) ALTA CULTURA MAYA-QUICH:P.: Se originó como filial de la
alta cultura maya del primer Imperio, como resultados de las invasiones de
los tolteca y de los pipiles, que sirvieron de fermento renovador; el estable-

728

rimiento de una colonia tolteca en los Altos de Guatemala, que dejó sus
huellas en nombres de claro origen náhuatl, como Quezaltenango y Huehuetenango, convirtió su influjo en permanente. Sus portadores fueron los pueblos
de indiscutible ascendencia maya, de los cuales, los más importantes son los
quichés. Jos cakchiqueles, los tzutujiles, los mames y los pocomames. Los
señoóos de los quichés y los cakchiqueles, que disputaron entre ellos continuamente la supremacía, fueron sin duda alguna los preponderantes.
Con grandes reminiscencias de carácter teocrático, el gobierno era una monarquía hereditaria, fundamentalmente guerrera. Su forma de sucesión era
especialmente curiosa. Habia cuatro dignidades supremas, las cuales se escogían necesariamente en la familia real; era el rey, el adjunto o virrey, el jefe
del ejército (llamado entre los quichés, Nim-Chocoj-Cagüek) y el sumo sacerdote (llamado entre los quichés, Ajau-Aj-Tojil); los que debían llegar al
trono, empezaban por la cuarta dignidad; a cada fallecimiento todos ascendían en la escala, hasta llegar a la dignidad más alta, la de rey. De esta
manera, aseguraban a la familia real al ejercicio de los poderes guerrero
y sacerdotal; y evitaban las regencias por menor edad del titular, además, de
dar a sus gobernantes una escuela de experiencia por el ejercicio paulatino
y creciente del poder. Ello constituye, sin duda alguna, un raro ejemplo de
~rspicacia política.

H) E1Joluci6n del pensamiento mesoamericano.
Nada puede ser una manifestación más clara y representativa de esa unidad
cultural fundamental de Mesoamérica, que la evolución de su pensamiento;
porque ese pensamiento se originó en las más antiguas altas culturas, las del
grupo mayoide para continuar desenvolviéndose, con una indiscutible unidad
de proceso, en las altas culturas filiales, aquéllas que fueron sus sucesoras; ese
proceso evolutivo del pensamiento mesoamericano cesó cuando la conquista
europea destruy6 el marco cultural que, como medio normal de desarrollo,
le sirvió de fuente de sustentación. Si el descubrimiento y la conquista no
se hubiesen realizado, al desintegrarse las altas culturas que destruyeron los
conquistadores occidentales, ese pensamiento habría sido, una vez más, el
núdeo alrededor del cual habría de formarse las nuevas filiales, que seguramente hubieran aparecido, si la conquista europea no hubiera hecho imposible su nacimiento.
El mito y la concepción filosófica estuvieron íntimamente relacionados en

el pensamiento mesoamericano; el puente de unión de ambos fue el simbolismo. La religi6n primitiva fue la zoolatría, propia de pueblos que vivían de

729

�C'llltivar el campo; luego aparecieron los dioses de ciertas plantas, como el
clcl maíz, con la cual se completó el cuadro de una religión agrícola, típica
de pueblos campesinos. La aparición de las altas culturas, trajo consigo un
nuevo concepto religioso, el de los dioses astrales; el sol, la luna y el lucero
ele la mañana y de la tarde (el planeta Venus) fueron los favoritos; los nuevos
conceptos religiosos implicaron una transformación profunda en el campo
del mito. A la vez que la religión astral, apareció sumamente vinculado a ella,
el simbolismo el cual permitió la formación de la primera concepción filo'
.
sófica, la cual continuó desenvolviéndose a través de las altas culturas sucesivas.
El simbolismo a que nos hemos referido, tuvo como característica inicial
hermanar las figuras subsistentes de la anterior religión zoolátrica, con las
ideas que surgían de la nueva religión astral; su aplicación a cónceptos abstractos facilitó el paso a la especulación filosófica. Pongamos algunos ejemplos
que nos aclaren la cuestión. El pájaro simboliza el sol y, por extensión, el
cielo; el águila es el astro en su orto; en Teotihuacán, lo representa el quet7.al • en Tenochtitlan, el colibrí. La serpiente simboliza la materia, lo rastrero.
La' serpiente emplumada, que también puede interpretarse como el pájaro
ron caracteres de serpiente, como lo es de igual manera, el águila con la
lengua bífida, representa la unión de do~ conceptos irreconciliables, lo rastrem
y lo vol!itil. Cuando todo este simbolismo se refiere a Quetzalcóatl, entra un
nuevo concepto, el del hombre.
Quetzalcóatl es personaje histórico, como rey de Tula, pero al mismo tiempo es un ser mítico, cuyo símbolo es la serpiente emplumada, es decir la
urúón del reptil y del pájaro. Al convertirse en el planeta Venus, el lucero
de la mañana y de la tarde, el mito tiene el contenido del hombre que llega
a ser un dios astral, es el rey histórico que deviene en dios mítico. El hombre
que se convierte en dios astral, es un tema repetido en el pensamiento mesoamericano; el mito del Quinto Sol, entre los pueblos del Aoáhuac, supone la
conversión del hombre en dios solar y la muerte de los dioses anteriores; todo
esto sucedió en Teotihuacán, según el mito; Teotihuacán es el lugar donde
el hombre se convierte en dios y donde los dioses se convierten en mor tales.
El simbolismo que utiliza los elementos de la religión zoolátrica y ele la
religión astral, continúa. El perro representa la materia; también representa
a Xólotl, doble de Quetzalcóatl y su antítesis. En las tiniebbs, el astro solar
se convierte en el sol de tierra; ello está simbolizado por el jaguar, que a la
vez es el principio dinámico, cuya personificación es Tezcatlipoca.
La especulación filosófica la encontramos en la concepción humanista &lt;le
Quetzalcóatl, llamado por los mayas Kukulkán y entre los quichés Gukumatz.

El mito, tal como lo hemos dicho más arriba, es el del hombre que deviene en
dios; pero ello signific6 que el hombre, mediante sus obras, era capaz de liberar el dinamismo inmerso en la materia; pero sus obras no son simplemente
individuales, su mística supone la primacía de Jo social; el pensamiento mesoamericano desemboca finalmente en una concepción humanista. El hombre, con su energía creadora, libera el dinamismo de la naturaleza• la visión
.
'
rntegral del hombre supone su dimensión social; su gran obra es la conquista
del mundo, a la que no solamente contribuye el guerrero que co,nquista materialmente, sino también el campesino que cultiva la tierra y el comerciante
el pochtécatl, que no solamente extiende la influencia económica, sino qu;
también adquiere los conocimientos del lugar necesario para toda conquista.

E$le corto resumen del pensamiento mesoamecicano, inspirado en las ideas
ele Laurette Séjourné, sirve para identificar esa unidad de "ethos" que todas
las altas culturas de la zona llevaron en el fondo.

BIBLIOGRAFTA

para "Las Altas Culturas Precolombinas de Mesoamérica"
Francisco de, "Los aborígenes de América del Norte y América Central", Tomo
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WEBER,

DESEMPLEO E INFLACIÓN.

EL

de los principales problemas econom1cos de hoy. El
otro problema principal es la inflación. Uno puede preguntarse hasta qué
punto están estos dos problemas relacionados entre sí. El Profesor Phillips es
reconocido por su "Phillips Curve" que relaciona ambos problemas. Harry
Johnson afirma que esta curva puede ser identificada como el principal
desarrollo Keynesiano en el periodo post-guerra. 1 La Curva de Phillips relaciona el desempleo y la inflación en una forma negativa, que indica que el
desempleo se reduce cuando la inflación aumenta; aunque él basó su estudio
en la relación entre desempleo y la tasa de cambio de los salarios (inflación)
en Inglaterra durante un muy largo periodo, el de 1861-1957. 2 Él dividió
este periodo en tres secciones :
DESEMPLEO Es UNO

1861 - 1913
1913 - 1948

1948 - 1957
El periodo 1913-1948 fue un poco inestable debido a las dos guerras mundiales. El tercer periodo fue un poco más dificil, pero el primer periodo de
1861-1913 lo condujo a su famosa curva de la siguiente manera:
1

JoaNSON,

Harry G., Inflation and the Monetarist Controversy, Amsterdam, North•

Rolland, 1972; and /ournal of Economic Lit,rature, March 1973, p. 114.
1

732

Ver Econ6mica, noviembre 1958. páginas 283-299.

733

�ron una especie de precio por mano de obra, este análisis de la Curva de
Phillips nos lleva a la conclusión de que aumentos en salarios y precios (inflación) reducen el desempleo; aunque aquí parece que la frase con la que
el Profesor Phillips concluye su artículo es muy cierta: "Existe la necesidad
de hacer una más detallada investigación a las relaciones entre desempleo,
tasa de salarios, precios y productividad" .

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10

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7

9

'

10

X
-1.391
y + o.oo~.638

x

1
11

La conclusión de la relación de la Curva de Phillips, qué inflación en los
salarios y precios está reduciendo el desempleo, fue gradualmente aceptado
cu lo general; aunque después de esta aceptación general, fue el Profesor
Friedman quien atacó la idea de que la inflación era buena para la economía
y. la disminución del desempleo. Él probó su punto de vista con los siguientes
ejemplos: 3

-

India, donde durante su primer plan de cinco años, el producto 11adonal
neto a precios constantes aumentó en 18%, mientras que los precios se
disminuyeron. En el Segundo plan de cinco años hubo un crecimiento
parecido en el producto nacional, los precios aumentaban. indicando
que para estimular la economía y reducir el desempleo, no es necesario
siC'mpre hacerlo por medio de la inflación.

-

Lo mismo puede concluirse del periodo 1865-1879 en los Estados Unidos,
durante el cual los precios cayeron marcadamente mientras que durante
ese periodo había una tasa elevada de crecimiento económico.

-

Cuando Comparamos en Inglaterra los dos periodos 1870-1890/5 y
1890/5-1913 entonces durante el primer periodo mencionado los precios
decrecían y durante el segundo periodo estaban aumentando. Observamos que el producto nacional real aumentó más rápidamente durante el primer periodo mencionado, indicando que la inflación no es
necesaria para aumentar la producción y reducir el desempleo.

-

En Alemania Occidental después del fin de la segunda guerra mundial
existió un periodo de aumentos acelerados de la producción y menos
desempleo con precios constantes o creciendo ligera.mente.

-

Lo mismo sucedió en Grecia después de 1953/4, también hubo un periodo de muy rápido crecimiento económico, que significó menor desempleo con precios estables.

Unemployment, o/o.

En un diagrama de dispersión él asignó un punto a cada año. El promedio
de las tasas de cambio de salarios durante un dado afio en la escala están en
el eje vertical y la tasa promedio de desempleo está dada en la escala en el
eje horizontal. De esta manera una curva ajustada fue construida cmúorme
al método -promedio- grupo con la siguiente ecuación:

Y

+ 0.900 = 9.638 X ~1.394

Esta curva puede ser explicada por las características ec0nonucas del periodo que consistía en una secuencia de auges y depresiones: durante este
periodo se observan 6 1/2 ciclos de intercarr.bio con un tiempo de 8 años.
El Profesor Phillips en su página 285 hace resaltar, durante los auges, los
empleadores estaban dispuestos a pagar mayores salarios y había suficiente
trabajo y por consiguiente bajo desempleo. Esta situación está explicada en
1a esquina superior izquierda del diagrama que se ad junta, Durante la depresión no había trabajo, una alta tasa de desempleo y los empleadores que no
estaban djspuestos a dar aumentos en los salarios que significó desplazarse
hacia el lado mferior derecho de la curva.
La relación fue establecida por el Profesor Phillips para explicar las tasas
de cambio de salario monetario por el nivel de desempleo. La misma relación
puede también usarse para lo contrario; para explicar la tasa de desempleo
mediante los cambios en salarios, conduciéndonos a la conclusión que la tasa
de desempleo puede reducirse aumentando la tasa de salarios. Como los salarios

734

• FRIEOMAN,

Milton, Jnflation, Causes and Consequencu, Asia Publishing House, 1963.

735

�El Profesor Phillips tuvo en los años posteriores algunos problemas para
ajustar los datos. ti intent6 mejorar el panorama de los datos mediante el
uso de un rezago en las cifras del desempleo; pero el panorama aún no estaba
muy convencedor. Lo que pas6 es que las tasas de desempleo se movieron
hacia la izquierda y las de inflación hacia arriba como puede observarse en
la gráfica de la hoja siguiente.
Este panorama sugiere que ha habido un desplazamiento de datos en la
Curva de Phillips para los periodos más recientes.

Lipsey trabajó sobre los datos de Phillips para Inglaterra y encontró también
que la relación era más débil en la parte posterior del periodo que en los años
anteriores a 1913. Para los periodos posteriores él descubrió que la curva
no se comportaba normalmente bajo uno por ciento de aumento salarial; pero
terminaba siendo una recta horizontal a ese nivel. 5

11
10

-

"&gt;-.

!

.eo

Samuelson añade a la curva original de Phillips una escala anual de
cambios en predos en el otro lado vertical, suponiendo un mejoramiento
anual de la productividad de 3%, que hace que la escala de precios sea 3%
menor que la escala de cambios salariales. Por lo que supone que ese 3% sea
a5ignado a la mano de obra como recompensa por su incremento en productividad, y que con un aumento s..Iarial del 3% por año, el incremento en
precios debe ser igual a cero. !I todavía está tan convencido de la verdad
acerca de la relación de la curva de Phillips que éJ habla de un intercambio
entre inflaci6n precio-salario y desempleo en el sentido de que tenemos que
aceptar alguna inflación para reducir el desempleo. e

9

56-

8

...
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3
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6

o 5
E
o
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e

-

...-6

-..•"
o

3

a:

2.

En los Estados Unidos nació un descrédito en la relación de la Curva de
Phillips: Ackley afirma que los datos para los Estados Unidos para el periodo
J900-J9j8 no muestran ninguna relación entre la magnitud del cambio salarial de . un dado año y la tasa de desempleo para ese año. Al probar la
relación para diferentes industrias manufactureras se puede confirmar también la ausencia de una relación significante entre el cambio salarial y el
&lt;'ambio en empleo. 4

Otros, como McConnell, se olvidaron de la escala cambio de salarios y
toman s6lo la escala cambio de precio en el eje vertical contra la tasa de
desempleo en el horizontal, para explicar la curva de Phillips. 1

.53

Si seguimos esta idea ( salarios son una especie de precio y r:onsecuentemente la escala tasa de salarios puede ser reempla7ada por una escala cambio

.49

1

' Acnev, Gardner, Macro tconomic Thtory, The Macmi!Jan Company, New York,
1963, pagc., 443-445.

o

• LIPSE.Y, R. G., "The Relation Bctween Unemployment and the Rate of Changc
oí Afoney Wagc Ratcs in the United Kingdom, 1862-1957: A Funher AnaJys, Economica,
Feb. 1960, pagcs J-31. See Also Brooman and Jacoby, Macro•conomics, Chicago, AJdine
Publishing Comp.'lny, 1970, page 337.

o

l

2

3

Unemployment, o/o

-U.K. data, with unemployment
-,agged 7 months

4

5

' SAWtntLso. ·, Pau] A., Economics, 9th ~ition,

pagcs 832-833.
' McCoN.

ltLL,

1972, page 388.

ew York, McCraw-Hill, 1973,

Campbell R ., Economics, New York, McGraw-Hill, 5th edition,

'

737
humanila.'"'47

�en precios) nosotros tomamos crecimiento económico en el eje horizontal,
ruponiendo que mayor empleo trae mayor crecimiento y una especie de
"cuiva de Phillips Invcna" puede ser construida; puesto que crccimiellto
económico es jguaJ a empleo que se encuentra en el eje horizontal en lugar
de desempleo.
lnflation o/o

Cuando trazamos la tasa de inflación contra la tasa de crcci.ntlento económico durante un periodo más reciente para los Estados Unidos, Inglaterra
y para Nueva Zelandia, nos encontramos en estos tres casos con una especie
de Curva de Phillips Inversa, como puede verse en los siguientes diagramas:

•51
8

lnflation

•71

"A.

70•

7

6

5

52•

71
•

8

•69

·68

•68
6

72

4

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•

•

65
• 56

•61

58•
3

58

•

2

61- .53

54

62 •

63
• 60

53 •

1

• 54
-1

o

2

3

4

5

Economic growth .,.

6

7

•
55

8

1952-1972 738

o
U. S. Data

2

3

4

5

6

Econom ic growth o/o
1961-1971 - U. K. Data

�Para los datos de Estados Unidos (que miden inflaci6n por medio de
Indice de Precios al Consumidor, Indices de Precios y el crecimiento económico en términos reales) la línea recta.

Y

2.94

Para ajustar los datos algo mejor que la curva.

lnflation o/o
12

log. Y

=-

0.169 log. X

+ 0.35

Pero, como los datos indican claramente, existe una relación negativa entre
inflación y crecimiento económico.

11
10

Para los datos del Reino Unido ( medidos en la misma manera) se observa
más claramente la Curva de Phillips Inversa. Barker y Woodward también
han construido una Curva de Phillips Inversa para el mediano plazo para la
economía del Reino Unido, mencionando que "el efecto depresivo de la
inflación en salarios sobre el empleo es bastante notable". 8

• 71/2

9

• 70/1

8

Para Nueva Zelandia (donde el crecimiento se mide mediante el cambio
de volumen de producción para los años 1951/2-1953/4 y para los años
1970/1-1971/2 y mediante el PIB a precios constantes para otros años) el
panorama también sugiere que la curva de Phillips debe ser invertido para
el periodo más reciente.

7

67/8•
6

• 69/70

5

68/9•
4

• 54/5

•

64/5
65/6

56/7 •

•

3

log V::=:-0.60
62/3 •
•
• 57 /8
•
•
•
log &gt;&lt;-1-o
61/2 59/60
63/4
·90

2

• 60/1

o

2

3

4

5

6

7

8

10

Economic growth •¡.

1951 /2 . 1971 /2 740

= --0.182 X

New Zealand data

Para algunos países selecciona.dos del Área de América Latina nos da otro
ejemplo de esta Cur\'a de PhilJips Inversa, si la tasa de crecimiento promedio
es comparada con inflación durante el periodo 1945-1959 9 y se ajusta
mediante una regresión curvilineal detenninada por el método -grupopromedio- que se usa con los datos disponibles. La inflación se mide mediante aumento promedio anual en el costo de vida expresado en índices
unitarios, mientras que el crecimiento económico se miele mediante el cambioporcentaje anual del producto interno bruto en términos reales. Ver el diagrama que se adjunta.

En un Articulo en Th e Economist el autor no se muestra sorprendido de
que la inflación ha retardado el crecimiento en América Latina, puesto que
' BAJUUR., T. S. and V. H., Woodward, "Irulation, Growth and Economic Policy
in the Medium Tcrm", National lnrtitute Economic Revitw, May 1972, p. 54.
' Based on data Irom the Comisión Econ6mica para América Latina de la ONU,
dado que datos nacionales para un periodo largi;i son demasiadó divergentes en carácter
para producir material trabajable.

741

�ha desalentado el ahorro, sobre-estimulando la demanda, aún cuando el dinero
que ha sido ahorrado ha sido llevado al extranjero para protegerse de la
inflaci6n doméstica, actuando así como una fuga más en las reservas del
país.1°
INFLATION

Incluyendo a más países en nuestro análisis, y si la tasa per cápita de crecimiento es comparada con la tasa de inflación (ambas medidas en la misma
manera como se menciona arriba) la conclusi6n sigue siendo la misma, que
la relaci6n entre el crecimiento económico y la inflaci6n es negativa. (Ver
ei diagrama adjunto.)

(1257)

t•

400

Bolivia
e Pwaguay

Esta relaci6n negativa entre la inflación y el crecuruento econ6mico de
la Curva Inversa de Phillips puede ser confirmado con datos de Japón, Corca,
Chile, Brasil y más recientemente Estados Unidos.

• 0111•

Japón. Después de la Segunda Guerra Mundial tuvo un periodo de inflación. Cuando las autoridades comenzaron un programa para combatir la inflación, el crecimiento econ6mico se aceleró. Después de la guerra de Corea,
Japón tuvo un periodo de precios estables y un crecimiento continuo. Desde
entonces la tasa de crecimiento es sobre-salientemente alta, hasta recientemente con el periodo de inflaci6n, cuando después de 1972 la inflaci6n se
disparo hacia arriba y la tasa de crecimiento real hacia abajo.11 ¿Cuál fue el
secreto del fenómeno de rápido crecimiento en el periodo previo? Como lo
explica The &amp;onomist: la productividad se ha mantenido al paso de las
ganancias, haciendo posible que las exportaciones permanezcan baratas. 12
&amp;to también significa que las utilidades se mantuvieran al mismo paso que
la productividad, sin empujar mucho los salarios y precios.

200

Corea. Aquí observamos el mismo fenómeno, según una encuesta del Fondo
Monetario Internacional: Los políticos económicos del gobierno de Corea,
se enfocaron a reducir la tasa de aumentos de precios a un nivel más manejable, fueron factores cruciales en obtener altas tasas de crecimiento. 13

100

Tunisia. Aquí también existe una relación negativa entre inflación y crecimiento económico como revelado por FMI en una encuesta para diez años.H
ePeru

o

1,

2

3

Chile. La situación contraria puede observarse en Chile : Una creciente
inflaci6n y un reducido crecimiento económico; mientras que la tasa de

Venezueli

Colombia•
4

5

6

.7

8

a.

10

Real Economic Growth o/o

•5ee "South America Stans again", The Economist, February 18, 19671 p. 636
Ver Th, Economist, Augwt 10, 1974, p. 56 "Japan 1984 pluJ one".
"Th, Economist, Japao Survey, March 31 st 1973, p. Survey 15.
11
Ver 1.M .F. Surv,y, February 12th 1973, p. 39.
"Ver /.M.F. Sur11,y, Fcbruary 12th 1973, p. 43.
11

1945-1959 -Lati~ American Data
(Selected Countries)

742

743

�lí)flation
• Bolivia

♦

1257

Para explicar esta relación negativa, los dos sectores de la economía, el
público y el privado, deben ser examinados por separado.

1

ooo-'

En el Sector público la inflación trabaja como aventar granos de arena a
una máquina. Esto puede ilustrarse con los siguientes tres ejemplos:
1. En países menos desarrollados como América Latina, Indonesia y Egipto,
por inflación del pasado, los precios aumentaron más rápidamente que los
salarios de gobierno. Consecuentemente los empleados públicos necesitaban
algo más de dinero para sobrevivir, lo que trajo el soborno y mordidas como
una costumbre en el sistema. El sistema aún trabajaba pero con menos eficiencia, puesto que el público no es atendido siguiendo una secuencia normal,
pero dependiendo de la mordida. Si no hay mordida, uno puede esperarse
eternamente. En lugar de basarse el sistema en la eficiencia, está basado en
la mordida.

600

• Paraguay

2. E. A. Collins 17 menciona que en el Reino Unido, debido a la inflación,
los costos se están incrementando tanto cada año, que estimaciones comple-

• Chite

mentarias tienen que estimarse. Esto toma tiempo valioso en Whitehall y
We.stminster. La pérdida de tiempo reduce la eficiencia del Sector Público.
200

Uruguay

• Brazil
Ecuador
El SalvadoÓom. Rep.

-1.0

Panama 1.0

2.0

3. Este no es el caso para estimaciones complementarias que se necesitan
por la inflación, pero también el trabajo administrativo adkional en el Sector
Público de ajustar y cambiar las tasas, impuestos, sueldos, salarios y precios
todo el tiempo, los ajustes son necesarios debido a la inflación.

3D
~O
Costa Rica Nicaragua

Venezuela

6.0

Per capit? economic growth o/o
1945-1S59-Latin American data
(per cápita groWth)

inflación aumentó a 160% recientemente, la producción agrícola se cayó,
y según Juntas del Gobierno de Allende. en un 20o/o durante 1973 y un
aumento en producción industrial de 10%-15

· , al hecho
Brasil. Tanto Tite Economist como Inforex ~~an 1a at encion_
esde que en Brasil la tasa de inflación y la de crecun1ento se ha mo,1do opu
tamente 10 años. 16
15 and 10 March 1973, p. 23.
1973
t• The Econom~t, 24 ~cbruary . ' p. her 15 1973 p. 86 an&lt;l lnforex, Boletín
11 The Economut, Busmess: Brazil, Decem
,
,

744

El Sector Privado puede dividirse en dos, el Sector Agrícola y el otro sector
el resto.

Agricultura: En una situación inflacionaria, la preocupación acerca de
aumentos en el costo de la vida, frecuentemente llevan a Gobiernos a limitar
los incrementos en los precios de los artículos esenciales, que generalmente
son productos agrícolas. Este tope en precios reduce los incentivos del agricultor para incrementar su producción o su oferta al mercado. Colin Clark 18
cree que ésta es una de las razones por lo cual la producci6n agrícola se
encuentra a u., nivel relativamente bajo y no está realizando su plena capa-

de Jnfonnaciones Exterior, Banca Catalana, April 1974, pp. 6-7 (La Economía Brasileña).
"CoLUNs, E. A., "Inflation and Public Expencliture", Public A.dministration, Winter
1967 issue p. 393 et seq.
11

CouN, Clark, Popullltion Growth and Land Use, London, Macmillan, 1968. p. 138.

745

�de
• tambifn pueden aplior la baja
cidad para expwter.e. Loa_ topes • ~
IOClucci6a agricola en R.uaa y (2dna.
p
factora taman parte en la prodiacEl R6slo ül S.aor: Cuatro diferen•
ci6n del rato del Sector. Esf.m IOll:

1. Trabajo (Salariol)

2. Capital (lntml)

s.

· (Utilidadel)
EmpraariOI

4. Tierra (Renta)

ae preocupan de que

IUI

Dlariol

En ~ de inf1aci6n, loa « - J .
el COltO de vida. En ..
--.,1._ crecieaclo • la milma tala que loa pl-eaol y
~"t!..a-..1no auw
•
aaJaria1et lol lindicatlDI han Uwgauu
lucha para mmpeNU' ~emm~ productividad y el crecimiento ecoA6Jai,~
arma de la húelga, ~~- durinte ~-- inOariooariu en Fnadl,
Esta tendencia ha 11do ~
,.-e) Reino Unido, Nueva 7.elandia, etc.

ucci6n la inflación trae consigo el Jft"
Con este segundo factor de la plOCl
,
de . terfl, provocando•
blema que la tasa de inflaci6n es mayor que la tala ~ disponible
.
. al ahorro Como resultado, hay meDOI
A6'..
~~tiw
•
el crecimiento econ6mico y ma~ empleo.:-.-.
mvemones necesanas
!_.n_-.:.t- de. de m atractivo para ua~
-"• un .....,. que está plagado de UUIIIUUU J&amp;
Indoaelia,
para.

..__,
i-- .
Es1ol dos factores fueron aparentes en
sionistas extraDJel'OI• de rápida inflaci6n. Aunado a la falta de
ejemplo, durante un periodo de
la inOaci6n o el temor a ella, fomtili;
para inversiones, está el hecho . que de la inflación no es una amen◄
el cambio de ahorros al extran,ero, don
disporuibles para la inveni&amp;\;
.:
.....
:r.
--=a&lt;m
menos
recunos
_,._
Esto INl§uulCa que
érica Latina.IO y por .....,.como lo indicaba Tia, &amp;onomist en relac16~ a Am
siguiente, el crecimiento económico lle reduJO,
C,Alltl,ll;;U

•

d demasiado de 101 cambioe climatol6pd• •
• En lluaia el Siltema ~cola depen ~ de tonelada de grano en la ~
hace
tenpD que UDponal' 26
que L
Tia• E,oaomist, 23 de junio 1973, p. 9.
•
~la, &amp;M&amp;orrtisl, 18 February 1967, p. 636.

746

r.

ll'inalmente, 1u rmtu aumentan como cmtecuencia del aumento del valor
de la tierra, aunque mucha tierra a comprada como una inveni6u que debe
poaeeue f luego vendene con una buena utilidad. Por lo tanto el dinen, que
• dedica a actmdadei apeculativu DO - ' m,,oaible para inveniones de

pmchxci6n y

otra

YeZ DO

hay credmieato «nMKDico.

Cuando todo esto es considerado. llegamos a la inevitable conclusi6n de
que la inf1aci6n distorsiona e impide el crecimiento ecoo6mico dom&amp;tico.
SINTMIS DE LA CURVA DE PHILLIPS Y SU INVERSA

CAPITAL:

s:

In una IÍtuacioo inflacionaria, lol empmarioa está mú preocupacb en
omhiar de dinero a bienes que 1e mantienen que a aumentar la ¡nducci6n.
BciJ aumentar Ju uh"lidade, mediante la "J&gt;N"dacim o por medio de la
fonnac:i6n de UD ltock (Íll\lentario) que por medio de la poducci6a nonml.
Aunque la inflaci6a no reduce lu actividades del empremio, canaliza actividades a m&amp;)'OI' apecnlaci6n que DO JX'Olllueve la produccl6n. Como
multado el crecimiento econ6mico es &amp;mitado.

TIIRRA:

TRABAJO:
~ L - ,_ ... _ _

IMP.RESAIUOS:

La evidencia eatadfstica sugiere que tanto la Curva original de Pbillipa
J III Inversa 10J1 realiatu; aunque mú la última para periodos recientes.
Tambi&amp;i en un panorama mú reciente, Ju tuu de inflaci6n 1e encuentran

a un nivel mayor. mientras que las de delelD)&gt;leo a un nivel menor. indicando
que b datol 1e están cambiando a otra úea. Bato D01 lleva a la idea de
que aunque ambas curvu 10D realiatu, IOD rilidu para diferenta úeu.
~ desarrollar estas ideas. noa lleva a una teoría á~tica y a curvu máa
paplicadaa que muestran la relaci6n a diferentes niveles. En The Economist,
te public6 una curva m4s complicada por Huuhiko Kuroda,11 buada en
,,_., lneome and E%p1ndilvr1 1969, cifras para la economta británica.
(.1949-1969).
Si apegamos algunos datos mú y aplicamos el ~todo grupo-promedio,
otra va para ajustar una regreai6n cwvilineal, una curva mucho más com•
plicada como la indicada en el siguiente diagrama.

ªTA, &amp;onomüt, Octuhl'e 24, 1970, p. 6.

747

�menor a 4~
, de este punto el !ad . .
/'-• Despues
que eJ crecimiento es impedido s· J .nf'1 ., o izqwerdo de la curva indica
, I a I
ac1on va a un nivel mayor.

lnflation o/o

11

Au~que menos convincente, los datos para Estados U .
.
regreSión curvilineal y tambº ,
rudos se aJustan a una
11
1en nos eva a la misma
•
.
conclusión:
que infla-

10

51

•

9

y
lnflation
o/o

71

•

8

12

7

51/2

•

52 •

6.,

70

•

•

65

5

68

•

61

58

50

70/1

•

8

64

• •

•57

3

•

• •

62
4

71/2

10

69

•

\
l.i&gt;

..¡..

67•

67/8•
6

49•

2

• 60

.le'
.&gt;

52/3•

..&gt;

69/70

59

•

•

o

1

2

3

4

5

68/9•
56/7•

4

Economic growth o/o

64/5

•

1949-1971 R. U. DATOS
Esta curva nos muestra que a un nivel bajo, la inflación puede estimul~
el crecimiento económico (el desplazamiento hacia la derecha de la curvar
más allá del nivel de 3 o 4% de inflación no existen más valores en esa
dirección. La curva de la izquierda hacia arriba indica que arriba de ese
nivel la inflación se reduce la tasa de crecimiento económico.
Si tratamos de encontrar una curva similar para Nueva Zelandia, parece
que los datos están agrupados en una parábola con una fórmula de
Y= 0.25X2-3X + 11, como está indicado abajo. Esta cwva puede significar
que la inflación estimula el crecimiento económico, siempre y cuando sea

54/5

66/7•
2
62/3 •

65/6
63/4

•

55/6• •
• 59/60 57 /
61/2
• 60/1

1 1

o

1

2

3

4

5

6

7

8

9

X

Economic Growth o/o

1951 12 - l971/2 - New Zeland data
March Years

748

749

�ción estimula el crecimiento económico hasta cierto punto, despué.s del cual
funciona de manera opuesta.

Para apoyar esta idea la siguiente información puede ser usada:
DESEMPLEO EN GANADA

Estas curvaa confirman la siguiente teoría sincrética en relación a la relación entre inflación y crecimiento económico y empleo: que hasta cierto
límite inflación estimula el empleo pero después de ese punto lo impide y

ARO

1950

destruye.

TASA DE DESEMPLEO

3.6%
4.3%
6.9%

Uno puede preguntarse, ¿dónde se encuentra este límite?

1955

Según Higgins "existe para cualquier país en cualquier tiempo un patrón

1960
1974

5.4%

1975

6.9%

1976
197'7

7.1%

óptimo de inflación" .ti
Cuando consideramos las curvas arriba mencionadas, uno puede inclinarse
a venir a la conclusión de que es el rango de 3 - 4%, que significa reducir
el desempleo, la inflación no debe ser mayor al 3 - 4%.

EL NIVEL DE DESEMPLEO
Cuando consideramos el nivel de desempleo en diferentes países, el panorama en general e.s como el siguiente diagrama:
0/ooF

THE LABOUR FORCE
NON-STRUCTURAL
UNEMPLOYMENT

CYCLICAl. MOVEMENTS
STRUCTURAL
UNEMPLOYMENT

MINIMUM LEVEL

8.1%

DESEMPLEO EN EL REINO UNIDO

ARO
1950

% DE FUERZA DE TRABAJO DESEMPLEADO

1972

2.5%
2.1%
2.5%
2.0%
3.2%

1977

5.5%

1955
1960
1967

En general un diagrama de d~pleo tiene 3 características:
1. Un nivel mínimo de personas no empleables que para Estados Unidos
ha sido considerado un nivel de ±1 % (para 1920 el nivel mínimo del
diagrama era de 1.9%) consistiendo de los siguientes sub-grupos:
a) Aquellos que no son empleables por su edad, enfermedad o actitud al
trabajo consistiendo en un total de 3/4%.

YEARS

22) Higgins, Bemjam ín, Economic Development, Revidad Edition,
Norton and Co., Newyork, 1968, page 489
11

HI001Ns, Benjamín, Economic D,velopment, Revised Edition, Norton and Co.,

New York, 1968, page 489.

750

b) Aquellos que están no empleables porque están en un proceso de
encontrar trabajo o que están siendo nuevamente entrenados y que
consisten el 1/4% para Estados Unidos.

2 · Una tendencia cíclica del desempleo no estructural. Varía conforme al
estado de la economía; en los mejores años a un nivel más bajo, mientras
que en una economía deprimida este tipo de desempleo es a un alto nivel.

751

�l desempleo estructura.1 Algunos .ccono•
"6
3. Una tendencia al alz.a para n:o es determinado por la automatuac1, n
mistas creen que este allllle
. 1 de 3 a 4%. Algunos aun
d 1et. a un ruve
, l
que debe de traer la L--~ e /O d
y computadoras aumentara e
·
rocesa ores
· ·
creen que el uso de nucrop
ás de incremento para las s1gu1ennivel de desempleo de 10 a 20 veces m mu . cuestionable debido a que
2 décadas.u Por otro lado esto _es - 'i
producir y reparar las
tes
ara disenar, para
será necesario usar personas p
Aún más si el proceso de automicroprocesadoras y las co~puta!:5¡ado, y es~ significa que el d~ero
tuaci6n trae menos trabaJO po
. "d des como inversiones
ma
do en otras activi a '
.
será ahorrado ~ podrá ser usa
lazada por el proceso de automatio consumo. Aunque la perso:rd~spcomputadora, él sí puede ser e~trezaci6n no será capaz de rep
ba. o Puede ser que sea demasiado
nado para encontrar un nuevo ~ c~~o los salarios están aumentan~o
viej·o para volver a comenzar. y as 1
más selectivos. Para un ba10
1
t nes se vue ven
uy
todo el tiempo, os pa ro
na de edad, o una que no sea m
salario puede contratar a una
sea muy favorable. Pero cuando
Í rte o que su actitud al trabajo no
de1·an de estar inclinados
ue
.
h
a los patTOnes
d b.d
la mano de obra se ace ~r '
. ales. Esto significa que e I o
1 el de trabajadores margm
. .
1 po de
a emplear ta ase
.
la automati7.ac16n, e gru
. l creciente de los salarios y a
a1 mve
no empleables crece:

pe:5°

-

-

-

Más gente tiene que ser reentrenada.
.
Mayor número d e penonas se mueven a buscar trabaJO.

1
nas de edad ya no son emp1eadas a salarios tan a tos.
.
Las perso
titud hacia el trabajo,
empleado debido a su ac
El grupo que no es hacen ~ás selectivos.
crece; los patrones se
patrones se hacen más
También en cuan to a las enfermedades, los
selectivos.

b"d a
, cara v, también de J o de
hace mas
Así debido a que la mano
: das como resultado del proceso ,
ás personas tienen que ser retira
"oinalmente era del 1~e,
que m
.
l d "
empleables" que ººo·
d
automatización. El nive. e ~o 11 vándonos a una tendencia creciente r.
se está desplawndo hac1a amba e
de obra

!-e

desempleo estructural.

e

..6n para el futuro .d
de la eomm
¡ Pn:Jidente d e
•
v . Tht fü.•,nrng
,. Profr. J. F. Duncan, e f rencia en el Instituto de Ingenieros. du2c--. Un inr.rc•
Nueva Zclandia, en una con e z 1 d' el desempleo es alrededor e ,,.
•
eonseJo

79 E Nueva e an ,a
Post. Feb. 13, 19 · n -arí.a un nh·el del 20%.
a

mento de 1O veces lo lle,.

752

•

COMPARACIONES INTERNACIONALES
En Nueva Zelanclia, las cifras oficiales indican que el 2% de la fuerza de
trabajo está desempleada, en los Estados Unidos y Australia el 7%, en
Canadá el 8%. Esta diferencia en niveles de desempleo, en los diferentes
países, puede ser parcialmente explicada por las diferencias de estructuras
de la economía. Del último párrafo, podemos concluir que a niveles más
altos de salario en un país y a niveles más altos de automatización, será más
alta la tendencia al desempleo estructural. Aunque ésta no es la única explicación; otra razón para las diferencias en nivel, puede ser eJ hecho de que
el método de medición puede en ocasiones ser diferente. Esto puede hacer
que las comparaciones internacionales sean irrealistas. Por ejemplo: en Estados Unidos el desempleo se mide mediante encuestas; pcrsoruu son seleccionadas al azar, son preguntadas si tienen empleo, si no, si les gustaría
trabajar, etc. Mientras que en Inglaterra y Nueva Zelandia, el desempleo se
mide mediante el registro de desempleados. Como siempre, existen personas
que les gustaría trabajar; pero que no están registrados como desempleados,
por lo que las cifras americanas están a un mayor nivel que las británicas.

DESEMPLEO OCULTO
Particularmente en países sub-desarrollados como México, hay un gran
grupo que no están trabajando en la fuerza de trabajo, y tampoco están registrados como desempleados; pero que pudieran trabajar en la fuerza de trabajo
si existieran mayores posibilidades de empleo. En los países más desarrollados
como Estados Unidos, también existe tal grupo, por ejemplo las amas de casa.
En un país en desarrollo. este grupo es mayor y comiste de hombres que
ayudan a amigos en el campo o ayudan a su padre debido a que no hay
otra cosa que pueda hacer. Esto aumentará el desempleo en estos países a
un niveJ mayor.

En México, por ejemplo a un nivel de 50% u y en África, Asia y América
Latina a25 un nivel de 40% (total o parcialmente desempleados) según la
J. L. 0.

LOS ASPECTOS HUMANOS

Los aspectos humanos del desempleo son de vital importancia. Existen
\/arios aspectos que pueden ser resumidos en los siguientes incisos:

ª Ver Editorial "Opresi6n", en El Norte lo. de Dic. 1978.
ªVer DeueloJ&gt;mmt Forum, Abril 1979, p. l y 2.
753
hW11Anitu-f8

�1. Pérdida de producción y bienestar, cada persona que no está trabajando, no está contribuyendo al producto nacional y al bienestar de la
nación. Cada día no trabajado no puede ser recuperado. Aunque el
trabajo debe de tener sentido, no debe ser el trabajo de hacer pozos y
luego taparlos como sucedió en la depresión para mantener a la gente

Es notable cómo ya algunas de estas .d
.
se mencionan algunas:
I eas están en el aue. A continuación

1. En Australia, el Ministro para el em I
recientemente que estaba

2. Aún más importante puede ser el daño que trae consigo el estado de
desempleo al ser humano como: la pérdida de autoestima que resulta
del status de desempleado; el sentimiento de rechazo e inutilidad que

2. En Nueva Zelandia un médi

pueden llegar a tener.

f .

Moody dijo al abrirs'e la D' . co ISlco de Auckland, el Dr. HaroJd
Internacional, que alguna tCUlla dSexta ~o.nvenció~. del Club de Leones
.,
orma e SCI'VICJo no militar bli
.
Jovenes desempleados deb'1 d
.
o gatono para
ª e ser
rmplantad tJ di·
mente un comienzo podría
h h
º·
JO que posibleser ec o con "tod la
compensación de desempleo que n
d
a
gente que cobra
número de gente ha d ub.
o pue e encontrar trabajo". Un gran
ese 1.erto que puede vivi d 1
por desempleo. "Ellos han elimin d
r e a compensación
5 y tener un superior 11am, d Ia º1 el problema de trabajar de 9 a
an o es a atenció " "Ell
que ser honestos ni aceptar u
.. n ·
os ya no tienen
na responsabilidad por sus acciones". 21

3. Esto puede tener un efecto desmoralizador; el ocio es la madre de todos
los vicios. Que puede llevar a algunas personas a consumir drogas para
escapar de su realidad.

4. También puede conducir a un aumento en la criminalidad para obtener
el dinero necesario para las drogas, para obtener medio para satisfacer
sus necesidades, o para hacer algo más divertido que nada.

754

..

peo d1Jo al Parlamento Australiano

eJ obtener beneficios de d=~l::~:~ d7-:neras de hacer más difícil
que aceptar trabajos permanent
al J que las personas, tendrán
es o casu es dentro o fu
d
di .
que serían ofrecidos por el Se . . d
'
era e su str1to
·
I'Vlao e Empleos de la Co
siempre y cuando su salud físi
mmonwealtb
c:i y mental lo permitieran.24
'

ocupada.

Para vencer estos efectos, el plan del Presidente Carter para los 1980's
da una solución audaz. Su idea es que nadie reciba dinero por desempleo
por hacer nada. Las personas deben hacer algo para ellas, algo útil. Para
encontrar tal trabajo debemos de buscar en el campo marginado que aún
es útil e incrementar el producto interno bruto; pero que no está siendo
aprovechado por el sector privado y por el sector público porque no hay
dinero disponible. Como estas personas tienen que ser pagadas de todos
modos, podemos considerar su trabajo sin costo a la comunidad y consecuentemente se puede incluir cualquier trabajo útil a la comunidad. Por ejemplo:
ayuda de la comunidad a ancianos, mejoramiento del ambiente, hermosear
la ciudad, prevenir el crimen, ayudar a los pobres, etc. Existe gran cantidad
de trabajo, que no encuentra respaldo económico, pero que todavía es útil
a la comunidad. El problema está en organizar esto bien. Por un lado tenemos
que considerar a los desempleados y por el otro lado el trabajo que se necesita hacer. Se necesita conciliar ambas cosas. Un hombre de edad no tan
fuerte, que siempre hizo trabajo de oficina, no puede ser usado para escarbar
pozos, para preparar una nueva carretera. Es por esto que el Presidente Carter
implementará su programa de inmediato; pero que lo introducirá hasta
1980. Mucha planeación y organización está siendo involucrada. Debe de
convertirse en una especie de servicio no militar con una disciplina estricta
y una buena organización o de lo contrario no dará resultado.

.d

CONCLUSióN:
El desempleo es y seguirá siendo uno de los
. .
economía. Los aspectos human
d .
. prmc1pales problemas de la
os son e vital unportan · p
aI problema tenemos que disti
.
c1a. ara enfrentamos
p
.
nguir entre desempleo cíclico y estructural.
ara reducir el desempleo cíclico od
.
monetaria deben st&gt;r tomados:
' t as las medidas de política fiscal y
-

Un déficit de gobierno puede
desempleo.
eStirnular 1a economía Y reducir el

-

Una reducción de impuestos estimul , el
&lt;luciendo el desempleo.
ara
consumo y la economía, re-

-

Bajas tasas de int '
,.
r, la
, eres y una pohtica de crédito fácil también timul
an
econom1a reduciendo el desempleo.
'
es
a-

• ver Sydney Morning Herald March 7
'
' 1979, page 1 "Plan to make dole harder

to get".

n_ver The Eoening Post, Wellington New
ICl"Vlce for wayward youth ?".
'
Zealand, March 26, 1979, "Compulsory

755

�Re-entrenamiento y re-educación también pueden contribuir a reducir el
desempleo.
Pero todas estas medidas no deben de llevamos a mucha infla~ón, dad~
· ¡ d e inflac1·6n de mas' del nivel óptimo de 3 - 4o/o al ano no sera
que un mve
deseable en ningún aspecto.
· e¡ desempleo, la inflación debe ser reducida a un
As1, que para red uc1r
nivel del 3 • 4% anual; aunque en un corto plazo, puede verse que una
mayor tasa de inflación, pueda estimular la econom1a y el ~mplco'. :orno
vimos arriba; pero por lo general nos lleva al contrario, a reducir crecuruento
económico y el empleo.
En relación al desempleo estructural, tenemos que ace?tar. la tendencia
creciente provocada por el nivel alto de salarios, automatización, comp~taci6n y
hecho de que la demanda por trabajo se encontrará a un mvel
más sofisticado. La fuerza de trabajo tiene que ser re-entrenada y re-educada
para mantenerse a la par con el rápido mundo cambiante y muchos no ~ueden
mantenerse a la par con ella y tienen problemas con el re-entrenamiento Y
la re-educación.

DIAGNOSTICO PRELIMINAR DEL SECTOR AGROPECUARIO DE
LA SUBREGióN ANAHUAC, NUEVO LEóN, MIDCTCO

GENTIL

:1

Para prevenir la pérdida de productividad y el efecto des~oraliza~~r del
estado de desempleo sobre el ser humano, medidas como la mtroducc1on de
una especie de servicio no militar, deben ser_ ~madas. Perso~as qu: están
desempleadas deben de trabajar en este servicio para que as1 consigan ~u
· • ' de desempleado ' y así trabajar en actividadesh que·d todavta
compensae1on
incrementan el producto interno bruto; pero por otro lado no . an s1 o aprovechados ni por el sector público ni privado por falta de dmero, como el
plan del Presidente Carter para los ochentas.

vi:

Entonces los aspectos humanos sobresalientes del desempleo, como m~~cionamos a:iteriormente, pueden ser superados y podremos aprender a
en un nivel creciente de desempleo estructural sin que el mundo se v
envuelto en la desmoralización, drogas y crímenes.

Ro JAs L.

Cali, Colombia.

La Subregión comprende los municipios de Agualeguas, Anáhuac, Bustamante, Colombia, Lampazos de Naranjo, Pará.s, Sabinas Hidalgo, Vallecillo
y Villaldama.

RESUMEN
Los elementos ecológicos definen un escenario restrictivo, para el desempeño
de la economía agrícola subregionaJ. No obstante en la última década, la
producción y los rendimientos unitarios, evolucionaron muy favorablemente.
La combinación de más tierra, agua y mecanización, dinamizó inusitadamente
la economía. El segmento de productores que actuó con mayor eficacia es
desconocido.
La repartición proporcional de los ingresos, ilustra la magnitud de la pobreza. La pobreza absoluta y relativa son graves. La contradicción entre la
dinámica de la producción y la insuficiencia de los ingresos, se resuelve
básicamente por el reducido control de los campesinos sobre la tierra y agua;
la ineficiencia en la utilización de este insumo; y, el proceso desequilibrado
de comercialización de los productos e insumos. El proceso toma lugar en
un mercado de demanda muy imperfecto y en uno de oferta, atomizado y
desorganizado. En la práctica, los ingresos no se reparten proporcionalmente.

AJ parecer, factores institucionales han tenido a concentrar la propiedad y

el usufructo de las mejores tierras. Además, los servicios públicos para la
producci6n han favorecido -probablemente con justificación válida- las

756

757

�actividades dominantes, como la producci6n de ago grano. Por Jo tanto,
la conclusi6n ea que las mgnos de la economta agrlcm. indican que el subdearrvllo tiene 1U1 ram, mú en la inapropiada remunencicSo y dotación
de recunoa, que en 111 baja productividad.

2. En el puado, con propóli1GI &amp; planificaci6a, el Estado 1e ha dividido
en siete subregiona. 1 Una de ellaa, 1e ha denominado tradicionalmente
Subregi6n Sabinu. Su poaicióa estratégica, le otorga prioridad en la
IOlución de delequilibriol que tienen hondas y variadu repercllliones.

En laa anteriors circumtancias, ae estima que la mitad de la poblaci6n
econlmricamente activa, está subempJeada. El funcionamiento a dos marcbu
de la economb. -am celeridad, entre febnro y julio, cuando crecen el 10f80
grano lol putol; y ~ el reato del ~ tiene wnt.m mfluenda

3. Algunm indicadores lit&lt;aan la poaici6n relativa de la Subregión Sabinas
dentro del Estado de Nuew León --Oaadro 1. La econonúa agrícola
subregional gira alrededor de la producci6n de IOl'80 grano y ganado
de carne. Ambos productos, pem e,pecialmente aorgo, 1e utilizan como
materia prima en procaoa agroindustriaJe que toman lugar fuera de
la Subregión. &amp;ta genera aprmrimadamente, 38% del valor total de la
producción agricola eatatal. En actividades primariu 1e emp)ea 3.4%
de la población econ&amp;nicamente activa total; ademú, de un porcentaje
desconocido en comercio, transportes y otros servicios, inevitablemente
asociados con las actividadt'I rurales.

~ - - el
del ~ laboral.
Otras CUf'ltma imtitucionaJa han sido decisivas para configurar el cuadro de la pobreza. La invcni6n pública ha sido muy modesta. La Subregm
ha sido excluida del PrograQJa de lnvenionea Públicas para el Desarrollo
Rural, perdiendo de puo, sincronización institucional. La inveni6n privada
no ha demostrado un intem mayor en la agroindustrializaci6n. En oposic::üSa,
la -demanda por inversiones públicu de la poblaci6n, ha sido particularmente
inttma. y algo que debe eníatu:ane: acertada. La identificaci6n de 1111
necesidWJea --tradudcw en casi 200 proyectm-- por la poblaci6n de la
Subregi6n, ea un rico torrente para la planific-.ación del desarrollo.

•rute

CUADRO 1
ALGUNAS VAR~ AGIUCOLAS SUBREGIONALES Y

Las implicaciones del análisis en 1aa opciones de desarrollo, de la pobJacaa
más pobre, incluyen: superación de. la imuf'u:iencia de loa nlCUl'IOI b6aicol•
reforzamiento de la capacidad negociadora de loa campe.sinos; aprovecha,.
miento más eficiente del agua disponible; ampliaci6n de algunos aerviciol
públicos; .in&lt;l~ión de los bienes producidos en la propia S ~
(~ecimiento ~ la integraci6n intraaectorial de la econonúa campNmL

ESTATALES, 1978.

Agricultura
Subn,gi6n Estado

EL ROL DEL SECTOR AGROPECUARIO EN LA ECO OMIA
t . El Estado de Nuevo León no tiene una tradición larga y pr61pera ea
menesteres agropecuarios. Las inclinaciones ocupacionales de loe _ .
puadoa -de la prehiltoria, conquista y colonia- fueron la reoolecdM
de frutos y la cua. La evolución contempolinea de la eoononúa, dt
alguna manera, prolonga dichas inclinaciones. El sector agropecuark,
no ha desempeñado un rol decisivo en el desarrollo reciente. El Batac:fD
ea y continuará siendo en el futuro previsible, una economía indUltrilL
o obstante, el sector agropecuario en su dimensión presente, JDffllde
comideracióa, justamente por su reago relativo y por proveer ingreldl
y empleos a casi 150 mil personas, quienes producen cítricos, carne f
granos en cantidades apreciables.

.Pobl Económicamente Activa (miles)

%

3.7

108

Hectárea, con riego (miles)

32.7

192.2

17.

Hectáreaa utilizadas (miles)

35.l

174

20.2

Valor total de Produc. (millones)

298.3

794

37.6

Valor de Producción Sorgo (millones)

156.

327.3

47.7

3.4

Punru: Estimaciones del Autor.

1

VEue por ejemplo, Secretaña de la Presidencia, Comité Promotor del Desarrollo
del Eltado de Nuevo Le6n, Protrnu, &amp;tatol d• lnunsümu Plblieas
• ll•iao Plao, 1977-1982, Tomo I, agosto 1976, pp. 28-33.

toeio-lcon6mko

158
759

�RECURSOS, PRODUCTOS E INGRESOS.

Gente.
4. En el periodo 1960-1970, las variables demográficas en la Subregión,
mostraron tendencias similares, a las de otras áreas atrasadas: (a)
escasa capacidad para retener los incrementos de población (b) reducción de la población rural subregional -a una tasa promedio de 1.6%
anual- (c) aumento de la población urbana subregional y (d) concomitantemente, rápido descenso de la población económicamente activa
rural -So/o anual promedio-- y en oposici6n, auge de la urbana. 2 Con
estos antecedentes, se calculó que en 1978, las variables demográficas
en la Subregión, tendrían las siguientes magnitudes:
-

Población: 57,876.

-

Población urbana: 42,713.

-

Población rural: 15,163.

-

Población econ6núcamente activa: 12,618.

-

Población económicamente activa urbana: 8,870.

-

Población económicamente activa rural: 3,748.

5. La distinción entre rural y urbano es difusa, pues todas las actividades
sociales y productivas están entremezcladas e invariablemente vinculadas, a un ambiente rural. No obstante, en tres municipios -Sabinas
Hidalgo, Anáhuac y Villaldama- una parte considerable de la población económicamente activa., está empleada, genuina o disfrazadamente,
en el sector terciario. Estos municipios de gran actividad terciaria -con
predominio económico de la primaria, Anáhuac y secundaria, Sabina.'1sirven como centros de aprovisionamiento y servicios para sus pobladores
y los de la zona agropecuaria del centro y este de Nuevo León. s

Tierra.
6. En los llanos esteparios, los suelos castaños o chestnut ocupan la mayoría
de los municipios de la Subregi6n. Las características varían de acuerdo

a la precipitación, temperatura y proceso geológico. Al oriente de los
llanos, la textura es franco-arenosa profunda con pequeños manchones
arcilloso-profundos y salobres: Agualeguas, VaUecillo, Sabinas Hidalgo,
sur de Lampazos y oriente de Anáhuac y Parás. Los suelos francoarcillosos profundos se extienden desde el sur de Colombia y Anáhuac
~asta la zona cítrica, encontrándose también en el piamonte de Jas
sierras de Lampazos y Picachos.◄

7 . Las características climatológicas, condicionan una ecología semiárida
Y árida. La lámina de precipitación media es de las más bajas del
pais.ª Las lluvias son muy irregulares y se presentan grandes fluctuaciones de temperatura. e
8. La ti.erra en agricultura. pastos, bosques y otros usos en la Subregión,
se calcula en 125,000 hectáreas. La tierra se usa en su mayoría, 82%
en pastos naturales, principalmente en llanuras y en menor cuantía, en
cerro~. La presencia de matorrales, bosques de mezquites y pastizales
halófitas y algunas praderas artificiales, ha conducido a varios autores a la
conclusión que la Subregión tiene una ventaja comparativa, para la
producción pecuaria.'
9. En comparación con 1970, la tierra agrícola efectivamente utifü.ada
más que se duplicó. 8 Sorgo grano fue el producto de más auge y
Anáhuac, ValJecillo y Sabinas mostraron una dinámica especial,
Cuadro 2. El aprovechamiento de tierras de labor sin cultivos en 1970 ·
la expansión de la frontera agrícola, por desmontes; la creciente meca~
nización; Y la disponibilidad de más riego, son presumiblemente los
elementos asociados con el uso más extendido de la tierra. EJ incremento
en -~ superficie dedicada a cultivos, es francamente un hecho muy
positivo.

• MBU.A RoollÍouu, Gerardo, Los Llanos Estepa,ios del Noreste d1 Nu,vo L,6n

.4n4lisi.s Geogrdfito Regi011al, Tesis, Escuela Normal Superior del Estado, Abril 1975:
Monterrey, N, L., Pág. 33.

• Secretaría de la Presidencia, Plan Nacional Hidr,foli&amp;o, Resumen del Primer Informe, México, 1974,
• Para los propósitos del presente informe no es relevante dar mayores detalles aobre

' Tendencias calculadas de LO! eeruos de población 1960 y 1970.
• HoLT, Blizabeth y PAD11.LA, Lilia, Distribuci6n d, la Poblaci6n Econ6mic~ent,
Activa General m el Norte 1 Noreste de la República Mexicana, l 970 en, Gobierno
del Estado de Coahuila y Sociedad Mexicana de Geogra.f ía y Estadistica, Memoria dC"I
VII Congreso Nacional de Geografia Aplicada, Saltillo, Coahuila, 23--27 Mayo, 1978,
pp. 133-152.

760

laa cai:act':rbticas físicas y clim!ticas de la. Subregi6n, no obstante, el Proyecto Durine
.rtquenrá información mú detallada, la cual está disponible.
' V~rue por ejemplo, Secretarla de la Presidencia, op, cit., pág. 149.
• Las cifras estimadas para 1978 provienen de SARH, Programa Coordinado dd
S1t:to, A.g,opecuarro en t:l Enado, Prozrama 77-78, 78-79 'Y resultados 77 Nuevo León
Febrero 1978.
'
'

761

�•
· tivo con la incorporación de
10. A 1978, se registró otro cambio muy ~--~
temporal. &amp;te mejo.
sas de las a i . = en
10 317 Has. al nego, a expen .
,
d dinamismo. Seguramente
'
b'é
estra meqwvoca e
ramíento es tarn i º. ~u
arte de los productores, de que en
responde al convencumento por p .
1 producción sin riego, es
..
16gi
prcvaleoentcs, a
h
las cond1c1ones eco cas
.
. . ta privado y en mue o
. . . t El esfuerzo mvemorns
d ,
incierta e mefiaen e.
sabl del me1'oramieoto observa o.
, bli son res pon
es
1
menor grado, ~I pu co ·nas son los municipios que presen~~m os
Vallecillo, Anáhuac y Sab1 . ' .
1 riego estarían ocaSJonadas
•
mayores
avances.10 Las dismmuc1ones en e

por el agotanüento o deficiencias técnicas de los pozos en otros municipios.
1 1• El uso agrícola actual de la tierra está doblemente concentrado: En
sorgo grano 71.7% del total de hectáreas y en Cd. Anáhuac, 58.7%
del mismo total. Anáhuac dispone de más tierra con riego, que todos
los demás municipios juntos.
t 2. El uso potencial de las tierras de la Subregí6n, es infonnación esen-

cial para la planificación agropecuaria. En la actualidad,
realizan
simultáneamente dos estudios pertinentes cuyos resultados estarán disponibles oportunamente. 11

CUADRO 2

Capital.

USO AGRfCOLA ACTUAL E TIMADO DE LA TIERRA, 1978.
(Hectáreas)

Frijol Maiz

500

Sorgo
Sorgo
Grano Soya Escobero Trigo

558

Anáhuac

90 3,229 16,860
130
20
219
164
164

Bu tamante

Lampazos

1,776

718

Agualeguas

Total

440

3,220

23,839

150
148

695

60

40

Sabinas Hgo.

160 1,068

3,560

130

385

5,303

Vallecillo

503

1,271

4,393

)80

700

7,147

50

270

80

55

190

645

845

4,643•&gt;

Villaldama

TOTAL

40

100

1,585 6,682 25,890 100

39,745

a) Las hectáreas en trigo suponen un do~le cultivo en las mismas tierras.
F 11en te: Estimaciones de la SARH, Op. Cit.
•
de o,
la
•
ularidad en el régunen
de alm acenaminto
.
ba
• Debe intcrpr tane que la meg
• b influido en lo, re ultados. Sin em rg
Presa del Distrito de Riego 04 Don M~~• ·osª que no dependen de dicha presa para
aon notorio, los aumentos en Otrol muruc1p1
.
estaoo. is de las cifras no se tomó en cuen ta factorestAn
bien
,. Se reconoce
que en el anáfu;
1 tcndenciu generales anotadas es
.
,.,.e De todas maneras, as
naJes o c1rcunstanc=,

. .
el ncgo.

definidas.

762

14.

190

50

Parás

13. E~ razonablemente seguro, que la Subregión tiene un grado de mecanización, superior al promedio de áreas de condiciones socio-económicas
similares. La cercanía a Jos Estados l:nídos ha facilitado la adquisición
de maquinaria y equipo. Existen más de 700 tractores, C'on diferentes
tipos de equipo. En Anáhuac 6lo habrían entre 400 y 450 tractores.
En labores de mer adco, del producto e insumos, se ut.ili.7,arían entre
700 }' 800 camionetas. Las Jabotts de picar el forraje están también
muy mecanizadas.

15.

El ganado bovino criollo predomina sobre el puro. Drahman, Charolais,
Hereford y Holsteio son las razas puras explotadas. El ganado caprino
es también numeroso y las razas criollas se cruzan con nubia, granadcria, saaen y alpino francés. 12 D • los 200 mil bovinos de la Subregi6n,
160 mil tienen propósitos de carne y 40 mil de leche.
El nivel kcnológico de la producción agrícola es más o menos satisfactorio; por supuesto, se requieren mejoramientos en ciertas prácticas. En
sorgo y trigo se han desarrollado y adaptado nuevas variedades. La
demanda por fertilizantes es particularmente intensa para sorgo y maíz.
Los programas de crédito, seguro y asistencia técnica, cubren los diferentes productos en condiciones que se discuten posteriormente.

" UANL, Facultad de Cienci.u Biológicas, Enudio del Uso Actual y Pottnrial d,
los Erosist,mas Natural,s , /nduridos en el Nor11st, dt /.flxico, SF y ADAM&amp;, José Luis,
Actividad11 qu, Rttalito la SARH d,ntro del Estado, Vinculadas con ,l Proyecto d,
lnc•esligaci6n para ,1 Desarrollo Urbano Rural Integral del Noreste, Reunión aobrc
dicha Investigación, Noviembre 29-Diciembre I o., 1978.
ª Secretarla de !Ji Pn:,idencia, op. cit., pág. 162.

763

�que quienes eran pobres en 1970
cativamente sus ingresos L má '. progresar?n pero sin mejorar signifi.
· os
s neos consolidaro ,
á
.
Aparentemente, existe un potencial
n aun m s_ su sltuaci6n.
tarios E
.,
, para aumentar los rendimientos uni. n comparac1on con los
di
.
de la Subregi6n están l'f'7~a d pr-Come os nae1onales, algunos cultivos
· ----oª os
uadro 3-- p
promedios encubren realidades supe .
p
. or otra parte, los
contrar en Anáhuac prod to
d nores. or ejemplo, es frecuente en'
uc res e sorgo grano q
tán "l
4 toneladas por hectáre Asimism
ue es
evantando"
nido más de 5 tonelad;.o, en parcelas de prueba se han obte-

Resultados.

16 . En orden a contrarrestar las condiciones ecológicas desfavorables, a partir
de 1970, los productores de la Subrcgi6n, han realizado esfuerzos de
indudable eficacia: expansión de la frontera agrlcola; aumento en la
oferta de riego; e incorporación de más maquinaria y tecnología a los
procesos. E.n consecuencia., la producci6n agrícola, medida en toneladas,
creció en forma vertiginosa, en el periodo 1970-1978: sorgo, más que
cuadruplicó su volumen; frijol, sextuplicó; trigo, casi que triplicó y
sorgo escobero, triplicó. S61o maíz presentó una disminuci6n relativa,
por razones no totalmente claras. En ciertas condiciones, estos resultados
tendrían significación profunda y coherente. I.m cultivos comerciales,
sorgo grano y trigo, habrían vigorizado la economía campesina. Los
cultivos de autoconsumo, frijol y maíz, habrían contribuido a sastisfacer
los requerimientos nutricionales proteínicos y calóricos y a aumentar
la utilización de proteína en ténninos netos. 13 Además de que las zocas
del sorgo, habrían servido para renovar el material orgánico de la tierra
y alimentar el ganado, en épocas de verano.

17 . De acuerdo a datos parciales, las existencias de ganado bovino habrían
aumentado con relativa modestia, a un ritmo de 4% anual. En la
Subregi6n. de 136 mil animales en 1970, las existencias habrían ascendido a mis de 200 mil en 1978.
18. Los rendimientos promedios -áreas en riego y temporal y diversas com•
binaciones de insumos-- presentan alzas consistentes con las novedades
tecnológicas introducidas. En la producción de sorgo grano, se elevaron
de 1.8 a 3 toneladas, por influencia de la prueba y adaptación de va•
riedades conocidas en el Centro de Inv tigaciones Agropecuarias en
Anáhuac; utilización de prácticas como la rotura y "chapoleo" de zocas,
control de plagas, fertilización, deshierbes, siembras oportunas, etc.
El trigo muestra también mejoramientos, de 1.3 a 1.9 toneladas, con el
desarrollo y adopci6n de la variedad Anáhuac 3 73. tsta se siembra
aunque ocupan áreas mayores otras variedades también recomendadas
para la Subregi6n. Es de anotar, que las recomendaciones se vuelven
compulsivas, mediante las restricciones o concesión de créditos. El
segmento de los productores que progres6 más, en redimientos y producción total, es desconocido. Estudios posteriores se necesitarán para aclarar la cuesti6n. Por las razones que se mencionan después, se presume
u Una rotación !recuente en la S-ubregi6n de maíz y frijol, es tambibl otra dccisi~

adecuada, pues aquel es usador de nitr6gcno micntnu que el frijol es fijador.

764

CUADRO 3

RENDIMIENTOS: SUBREGióN NUEVO LEóN VERSUS PAfS
(Kilogramos)
Riego

Promedio general

Subregi6n País

Subregión Pab

Frijol

1,413

1,053

713

674

Mafa

2,143

2,363

1,163

1,268

Trigo

2,700

4,130

1,931

3,595

Sorgo grano

3,392

3,595

3,052

2,765

F1tentes: SARH y Secretaría de la Presid .
tamiento )' Estrategia de Des" ll 1976 encia, El Sector Agrícola: Compor.. rro 0 ,
, PP· 92 y 94.
19. Con fines meramente il tra ·
neto por hectá
~ tivos se calcularon burdamente, los ingresos

in~::;

cional y los
p~ducci6~ de tecnología moderna y tradipara la Subre . ,
Los ~o as anu es netos por ciclos de cosecha
.11
gion.
ingresos netos totales ascienden a $ 83 1
m1 ~nes, que repartidos entre la población rural estimad
.
un ingreso per-cápita anual d
a, representan
cconómicame
·
e $ S,4SO. _Repartidos entre la población
d I
nte activa, representan un ingreso de $ 22 178 Ad ,
e a ~brez~ absoluta, es desconsolador que la compa:aci6n e cm~
promedio nac1onal, casi 26 mil revela una
b
.
on e
terísticas alarmantes. A pesar d~ 1
f
po reza ~lativa de caracrc
.
os es uerzos productivos anotados la
munerac16n al trabajo y los otros recursos utilizados es
d '
mente baja. Ahí radica el núcleo del subdesarrollo 'de :1::c~6te~
g1 n.

765

�20. En realidad, la gravedad de la pobreza puede ser peor para un gran
número de campesinos y considerablemente mejor para unos pocos.
El tamaño de las parcelas de aquéllos es reducida. El usufructo de los
derechos del riego y la tierra, la distribución del producto e insumos,
así como los servicios oficiales -crédito y asistencia técnica- están
concentrados en desmedro de las economías más débiles por prácticas
institucionales y de comercio, lamentablemente muy arraigadas. Una
calificaci6n adicional es necesaria. Los ingresos per-cápita son mayores
que los calculados, pues los campesinos (a) laboran eventualmente en
otras actividades ( b) explotan algunos animales, como bovinos y cabras
y (e) consumen bienes producidos por ellos mismos. De cualquier manera, si como resultado de dichas actividades los ingresos anuales percápita, triplicaran los calculados, la situación seguiría teniendo ribetes
críticos.

21 . El cuadro de la pobreza, se hace más evidente, cuando se piensa en la
insuficiencia cuantitativa y cualitativa, de los servicios sociales como
educación, salud, vivienda, agua potable, etc. Una estimación de tal
insuficiencia sería útil para completar el análisis reafüado en el presente
informe.

CUADR04
DISTRIBUCióN DE LA T

Propiedades Privadas

Agricultura
Tamaño )' Tenencia de los Predios Agrícolas y Ganaderos.

22. En 1970, el número de hectáreas a disposición de los ejidatarios y
comunidades agrarias, era muy reducido para generar un ingreso decoroso. La tierra de labor --o sea aquélla utilizable en cultivos aunque
no necesariamente ocupada o apro"echada- usufructuada por 47 ejidos
y 2,319 ejidatarios era 6,698 hectáreas, Cuadro 4. El tamaño promedio
era de algo más de 142 hectáreas por ejido y de casi 3 hectáreas por
ejidatario. La mitad de los ejidos, contaba con casi 2,500 hectáreas de
riego. Seis ejidos, localizados en Anáhuac, tres; Colombia, Sabinas y
Villaldama, concentraban más de 1,700 hectáreas en riego.u
23. Por su parte, 1,718 unidades privadas ocupaban 32,282 hectáreas -casi
cinco veces más que los ejidatarios-- con una extensión promedio de
" V Censo Agrlcola, Ganadero y Ejidal, op. cit.

766

Ejidos y Otros

Has.

No.

Área

1

36

32

0.9

5

299

1,039

3.5

1

5

5.1 - 10

5.

629

5,436

8.6

1

8

8.

10.1 - 25

438

7,005

16.0

3

44

25.1- 50

14.7

214

7,637

35.7

3

115

50.1 - 100

38.3

76

5,595

73.6

20

1,862

100.1-200

93.1

21

2,%8

141.3

9

1,318

200.1-400

146.4

2

570

285.0

7

2,098

Más de 400

299.7

3

2,000

666.7

3

1,650

550.0

l,718

32,282

47

6,698

Hasta

1.1-

Total

PROBLEMAS Y CUESTIONES FUNDAMENTALES

!ERRA DE LABOR EN LA SUBREGióN

NUEVO LEóN 1978

Promedio No.

Área

Promedio

Fuente·. V C enso Agr1co
, la, Ganadero y Ejidal 1970, SIC, DGE.

casi 19 hectáreas -seis veces ,
1
de las unidades, 1 075 estabanm:s que e pr~medio ejidal-. Casi 63%
19 147 hectáreas.;~ E'
~tadas de nego, en una área total de
n comparaa6n con los eJ'idatario 1
,
de 'los pequeños propietarios
t ,
b
.
s, a econoirua
en1a una ase ciertamente más sólida.
24. Los ejidos y comu ·dad
.
.
tár
I
ru
es agrarias ocupaban un total de 168,545 becp .
o c~al ;sulta en
promedio de 72. 7 hectáreas y las unidades
h nvtára as mas e . un millón, con un promedio por unidad de 476 4
ec eas . Esta dis pon1'b'J'dad
·
I l
total podría ofrecer oportunid d
el desarrollo de la Subregi6n.
a es para

ed

un

:o~

25. ¿Cuál_ es 1~ situación en 1978? El presente informe se inclina hacia
hip6~es1S: el número de hectáreas disponibles para Jos ejidatarios
a meJorado y las tendencias concentradoras han tendido a ace t
se. En prime J
h
.
.
n uarr ugar, ay evidencra de abandono y "rentismo" de las
'' !bid.

767

�parcelas ejidales.1ª Así se ha propiciado una concentración de l ~ : -

;;J.;:s

empírica adicional que lo sustente con más firmeza. Un segundo argumento, se basa en el hecho conocido que para evadir la legislación, los
pequeños propietarios ganaderos subdividen y escrituran bajo diferentes
nombres, ranchos que pertenecen a una sola persona o familia. Por
ejemplo, a] Autor del presente informe, una fuente conocedora le comunicó que en Anáhuac, 20 pequeños propietarios ganaderos detentaban
entre 60 }' 80 mil hectáreas. 19 Por último, el aumento en la tierra cultivada con riego, que ocurrió entre 1970 y 1978, contribuyó a consolidar
la posición de los pequeños propietarios o los ejidatarios mayores, pues
los excedentes para la reinversión en las unidades pequeñas, fueron
o mínimos o inexistentes, como resultado de una comercialización inequitativa.

chos y lab propie1
dasad
P:::~:-~:ls~:~r::yd~~:~oco:~ ~n Mar~
compro ar que
.
.
tán en poder
t 'n
aquéllas de los pequeños prop1etanos y co1onos- es
.
1 , "d
um'ero de productores, que controlan cada uno seis o
d
deunreut1on
. d l ti
.
.
1a Las cifras oficiales sobre la tenencia e ª. err~,
siete derechos
neg?. m
. d eseablemente· Este punto requiere ev1dcnc1::i
Cuadro
5, se de
alteranan

CUADRO 5
TENENCIA DE LA TIERRA EN EL DISTRITO DE RIEGO 04,
DON MARTlN, 1976
(Hectáreas)

26.
Ejidatarios
Hectáreas

No.

Sup.

238

1,522

Pequeños Prop. Y
Colonos
No.

Sup.

Total
No.

Sup.

238

1,522

Oa 5
5 a 10

A pesar de la gravedad de la situación, la Subregión ha estado Ubre
de problemas de invasión de tierras u otros inherentes a la mala distribución de tierra e ingresos. Seguramente, en la evaluación del curso
de acción a seguir, las soluciones alternativas del ocio o migración,
definitiva o temporahnente, luc~n al campesino menos complicadas y
promisorias que la invasión. 20

Irrigación.

10 a 20

1,222

17,407

1,222

17,407

20 a 50

385

10,614

385

10,614

27. La evidencia histórica revela inequívocamente, que el crecimiento agrkola

Másde 50

3

157

3

157

1,610

28,178

1,848

29,700

de la Subregión ha marchado, parí passu, con la disponibilidad de
agua. Esta es sin duda, la más fundamental de todas las cuestiones del
desarrollo. Como se discutió antes, en la actualidad, 32,687 hectáreaii
disponen de riego. El riego se concentra en Anáhuac, 19,379 hectáreas; Vallecillo, 6,147 hectáreas; y Sabinas Hidalgo, 4,623 hectáreas.
Las fuentes principales son el Distrito 04, Don Martín, entre 23 y 25
mil hectáreas; pozos y norias; y tomas de ríos y manantiaJes, Cuadro 6.

TOTAL

238

1,522

, de la p res1'deno·a' Programa Estatal de Inversiones, op., cir.
Fuente: Secretaria
.
.
Derechos a 17,000 Campesinos. Más de
,. "Por abandonar la Tierra, Retiran
.
abandonarlas o rentarlas.

did O sus derechos a las tierras por
.
En lavados en tierras inhóspitas, semiáridas Y 11D
Esto es observable en la :zona norte.
c .
b
rivada se obligó al éxodo a
e.réditos ni estimulas del sector oficial o anca P .
•d
I calidad y la
recunos,
.
.
teabilidad de sembrar tierras e ma a
E. U. o zonas indwt:nales. La mcos
"d tarios" conllevan el fracaso de la reforma.
"mentalidad de los nuevos o modernos. eJI a
.'
E U o zonas industriales", El
"Los rancreros han abandonado las berras para rr a . .
h

17,000 ejidatarios, an per

Porvenir,
Nov.efecto
14, 197~.
,, Hay un
mírumo en la d'iatn'b uci'6 n del ingreso por las rentas percibidas por

la 11tierra
ejídal
. . .U ruvem
.
'tario sobre Problemas de la Comunidad del
UANL,
Primer Semmano
Estado de Nuevo León, Memoria, Monterrey, 1978, Pág. 155.

28 . La demanda total estimada de agua para usos agropecuarios, para el
Estado de Nuevo León en 1980, sería de 676 millones de M3 • 21 Entre
,. "Dos familias poseen 35,000 hectáreas en el norte de Nuevo León: A.,áhuac y
Congregación Colombia", Tribuna, febrero 27, 1977.
00

Más bien se han presentado invasiones de tienas urbanas, como en Anáhuac por
ejemplo. Los habitantes de 1a Colonia Obrera tienen un problema pendiente de legalización de la tierra en donde han construido sus viviendas.

"' SRH, Estudio Geohidrol6gico del Estado de Nueuo León, Estudio de Población y
Uso ridl Agua, Tomo VI, 1973, pág. 109.

768
769
humanitas-49

�CUADRO 6

Las restñcciones decretadas en Jas superficies regadas, han originado
problemas de operación, debido a la dispeni6n de las áreas de cultivo,
lo cual ha forzado a usar una red de canales demasiado extensa, con
exceso de capacidad. La eficiencia de conducción es 35%; )a menor
en relación con los otros distritos del Estado: Alto Río, San Juan y
los lagos.u

MANANTIALES DE LA SUBREGióN NUEVO LEóN, 1972
Gasto Estimado (LPS)

Manantial

20.9

Las Coloradas

Bustamante

Cañón de Bustamante

Lampazos de Naranjo ,

abinas Hidalgo

San Lorenzo

57.1

Ojo de Agua

664.0

El Carrizal

64.0

El Encinal

32.0

Ojo de Agua

2,371.0

Sombrcrctillo

25.0

32. No obstante, siguen siendo necesidades reconocidas: (a) revestir los
canales que presentan los mayo.res problemas, (b) compactar las áreas
de riego, (c) rehabilitar la red de drenes, ( d) arreglar caminos y (e)
pavimentar la carretera que comunica et Distrito y la cabecera municipal.

292.0

Nogal

Villaldama

31. Desde hace algunos años, pero especialmente a partir de l 974, se han
realizado inversiones oficiales para el mejoramiento del Distrito. Debido
a sus problemas técnicos, la operación no es autofmanciable, por Jo
que el Distrito ha venido incurriendo en continuos déficit presupuesta.
ños. Por Jo tanto la inversión oficial se ha visto consecuencialmentc
restringida.

643.0

33. La rehabilitación del Distrito, permitiría aumentar la producción y los
rendimientos unitarios. Probablemente con el agua ahorrada, se regarían
10 mil hectáreas adicionales. Las posibilidades de introducir cultivos
nuevos como hortalizas, para vender internamente -o durante el invierno en los Estados Unidos- fortalecerían la economía subregional. También cosechar dos veces por año los cultivos actuales, equivaldría a
duplicar la tierra utilizada. 2• Sin duda, la demanda por empleo y otros
beneficios secundarios! serían ventajas de interés.

24.0

San Isidro
Ful!nte: SRH, Tomo I, op., cit.

, una estimación tosca de la demanda
un tercio y la mitad de éstos, sena
para la Subregi6n.
.
.
artín, es la obra de riego más impor•
29 El Distrito de Riego 04 Don M tral d satisfacción de la demanda

.

1 E tad

"' la fuente cen

e

d tro

tante en e s o ' . .
, localizado en su mayor parte en
en la Subregi6n. El Distnt~ estádesde SaJtillo, Coahuila. La presa que
de Anáhuac, pero es maneJad~
el
'odo 1926-1930, para regar
aba tece el Distrito fue construid~ e; de ~cenamiento de 1,385 mi65 mil hectáreas, con una ~paCl 6a
b'én una red de canales de
de M'. El proyecto mcluy tam 1
ll
ones
d 456 Kms "
748 Kms. Y una de drenes e
·
·
debido
.
d almacenamiento variable,
La presa ha presentado un régimen e
. . toS anuales. Esto ha
30 .
Jias en los escumnnen
al
a fluctuaciones muy am~ b"lidad de las superficies cultivadas anu es.
incidido en una gran vana l
bl ~ So,iouon6mi,a, Proy1u1'6n dt las Obrtu
78
,. SRH Estado d, Nutvo L,6n, S,rn an:Ra l N evo León, Sept. 1976, pág. .
•
d
R
'
para
,t
Duarrollo
u
16
&gt;' Unidad11 e
1°

"'ª ,

770

34. ¿ Por qué no se ha rehabilitado eJ Distrito? La obra es costosa. El
gobierno ha excluido a la Subregi6n de algunas inversiones. Su gasto
ha sido limitado. Los agricultores tienen poca conciencia del beneficio
social que representa cada e.anal y esperan que el gobierno financie
totalmente las obras. Una muestra de lo anterior, es que los usuarios
participan insuficientemente en la limpieza de canales y otras tareas
y prácticas elementales de ahorro de agua, que valdrían únicamente
el co to de oportunidad de su tiempo libre. En opinión de fuentes
experimentadas, la rehabilitación del Distrito involucra la afectación
• Secrciaria de la Presidencia, Programa Estatal, op. eit., pág. 69.
Se argumenta que esto es dificil. Además de intensificar l:u plaga,, la, parcelas
CfUe han tratado cosechas dobles, han empobrecido las tierras, al desaprovechar Ja.,
latas. Este seria un tema a dilucidar en la evaluación de la rehabilitación.
11

771

�gía subterránea, indican que el Estado de Nuevo León cuenta con b'el
tipos de acufferos: en sut.lveos de rim, en rellenos de tipo regional y
en calizas. Existen 2101W en que la calidad de las agua, de los acuíferos
en relleno es objetabJe y otras, como en la zona al norte de Vallecillo,
en que resulta fuera de toda norma para usos domésticos, industrial
o agricoJa, a menos que se les someta a un tratamiento adecuado. El
flujo aprovechable de los acuíferos en relleno en todo el frente de la
Sierra Madre Oriental, excepción hecha de Vallecillo, es de unos siete
metros cúbicos por segundo. Los acuíferos en Jos subál\leOS de los nos
son de interés reducido y muy local. Los acuíferos en calizas, conducen
de 3 a 4 Mª /Seg. adicionales a los ya explotados. Los acuíferos en
rellenos presentan un atractivo especia), pues permiten sobre explotaci6n
extensiva temporal, con la extraccii6n de un volwnen considerable de
agua, por cada metro que se abatan los niveles freáticos. 13

tan la presunta existencia de una
de interesea especiales, que ~
o los derechos aobre la tierra
marcada co~tración de la. ~ d e los ~ vectores de .railactualmente imgada. La averiguaci6n originMb eo el monopolio de
.
la rehabilitaci6n de la ~
.
ac:ciOQel futuraL
te~, a
receder cualquier recomendación de
de la
la tierra, debería p
.
oficial no prosperó, pues parte .
Hace algún tiempo, el. ~terés
b'
las parcelas, lo cual fue ll'rea.
ta constStió en reu acar

solución propues '
di
índole
. bl
razones de vena
.
liza e por
. • el .Estado ha tenido la preoº5 Además de las inversiones en el ~1Strito, tiw • almacenamj,,-11to, bom-

., .

d .
de diferentes ....-.
dé
cupación de obras e nego
'odo 1964-1975, con un gasto
beo, derivación, etc. ~ t e : ~ familias en casi 2,000 hectáreaL
$ 31.2 millones, se benefiaaro
de inveniones alCCJldena a
Para el periodo 1977-1982, el ~ i a s
5 200 hectáreas. Ta6fa
• de 615 la
f laneada,
en se
' evidencia una c:t.
$ 118 millones, en benefiaao

t

en la inversi6n ejecutada como en
del Estado -Cuadro 7--.
rci6n amplia entre el norte y e sur. tif'can dicho volumen 1
propo
de Jas razones que JUS 1
d alzat
Indepen~ientemente
más rá ido de la Subregi6n, deman a
distribua6n, el avancepúlico p

substanciales del .gasto

.
norte de M~
. nal Hidráulico al analizar el
probl36. En 1974, el Plan Nacio
agrl la sólo era pc:m'ble con ñego,
•

afirmaba que el desarrollo eas ~as conclusiones del estudio de
blemente con aguas subterrán ·

bidrolo-

CUADRO 7
DISTRIBUCIÓN GEOGRAFICA DE LA INVERSIÓN EN RIEGO
1977-1982

1964-1975
Costo
Familias

(mili.)

Has.

81.

n fines meramente indicativos, se presenta un balance del mercado
por fuerza laboral. La demanda está definida por los requerimientos
promedio de jornales por hectárea, de loe cultivos en los diferentes ciclos
productivos, multiplicada por el número total de hectáreas cultivadas."
La demanda efectiva de mano de obra, se desagregó por municipios
y bienes. El otro componente del mercado laboral, la oferta, está constituida por la población económicamente activa. El de!Sequilibrio equivale a -1892 años-hombre- más de la mitad de la población
económicamente activa, la cual no puede ser absorbida eficientemente
por la producción agrícola. La demanda pico ocurre entre febrero y
julio de cada año, con la siembra y recolección de los cultivos básicos
de "temprano". La demanda es particularmente perezosa entre noviembre y abril -Cuadro 8-.

38. La situación del mercado laboral es grave. Del lado de la demanda,

COlltD
Familias (mill)

Nuevo Le6n.

Has.
1,980

264

31.2

5,200

615

118

Norte

6,697

2,109

93.6

44.050

5996

1 325

Sur

8,677

2 373

124.8

49,250

6,611

t,44S

Total

FMentt: Elaborada con dat01 de

Empl~o.

se origina no en la insuficiente dinámica de la producción, sino en la
escasa dotación de recursos para combinar y utilizar más intensamente.
Es más grave aún, cuando en una perspectiva de más largo plazo, se
observa que en el proceso de ajuste del mercado laboral, ya se ha expuJ• Secret:uia de la Presidencia, Plan Nacional Hidrtlulieo, 1974, plg. 38.
• llequerim.ientos de horaa-hombre por hect!rea: 10r¡o grano, 94.6; trigo, 72.6;
111&amp;, 152; frijol 268.2 y sorgo escobero, 263, tomados de, Guajardo Ramos; ''Eficiencia
&amp;lan6mica en el Sector Ejidal del Distrito de Riego 04 de Anáhuac", Tesis, Escuela
1lidonaJ de A,ricuJtura, Chapingo, M6aco, 1974.

SllH, Smiblaruo Socio,con6mica, op. cil.

773

�CUADROS

y OFERTA DE MANO DE OBRA EN LA SUBREGióN
DEMANDA
NUEVO LEóN, 1978
(Miles de jornales)
Feb.-Jul.10 Junt·o-oct. Nov.-Abril

miento de Jas fuentes de riego; coruervación de caminos¡ mejoramiento
de vivienda; etc. Un esfuerzo grande de convencimiento será in&lt;fupensa.
ble para movilizar voluntades. Por supuesto, no sólo en esta actividad
debería concentrarse el apro\'echamiento de la mano de obra. Seguramente hay también una capacidad gerencial latente, para inducir
desde dentro, la&amp; innovaciones que se requieren.

Total
Problemas E.s jNcíficos de los Cultiuos.

Ma!z
Sorgo grano
Sorgo escobero

66.3

50.7

117.

253.8

47.7

301.5

21.2

6.5

27.7

46.1

46.l

Frijol
Trigo

42.1

42.l

Demanda

341.3

151.0

41.1

534.4

Oferta

539.7

269.8

269.8

1,079.'3

Excedente

198.4

118.8

227.7

544.9

Fwtnle: Elaboruí6n del Autor.

antidad considerable de brazos. De
sado de la Subregi6n rural, una c .
. . tablemente la expulsión
continuar las tendencias de absorc16n, meVI

Co

continuará.

casi

infrecuente.
mo de
39 Es muy probable que el d~p1eo absoluto
. . sea
tienen
animales, parte
•
..
.
quenos prop1etanos,
b ·
todos los e11datanos Y pe
., existe gran movilidad intrasu regiotiempo se ocupa en ellos. Tamb1en
b tante es subempleo de
iaJ El balance neto, no o
. do, la
nal e intersector ·
.
. tente con' lo analiza
l s No es mconsis
.
dimensiones preocupan e ·
b
pecialmente en municipios como
escasez estacional de mano de oci:,
efecto, cuando la demanda .f:J
en Anáhuac, en épocas
~ose
una inmigración visible. Estaaomás intensa, dicho mumc1p10I rec1 mayor cuando la escasez de agua
nalmente también, el desemp eo es
. '
Í ·lita la proclucci6n de tardío.
no ac1
iliza mano de
1
r
la
oportunidad
de
ut
O
El desempleo estaciona
rece
..
.
iciste unar necesidad
40.
En los eJ1dos nusmos, e
.
obra en diferentes
~:·
. ·e .En las labores de manten•·
generalizada
de meJoram1ento
de1 paisaJ
.

?~

.be

:n

41 • Prácticamente, todas las áreas en sorgo, son atacadas por el gwano
cogollero, pulgón y mosca midge. Los rendimientos pueden incrcrnentarse con la generalización de por lo menos dos fertilizaciones por cosecha y las siembras en épocas apropiadas. Usualmente las siembras máa
tempranas, son menos atacadas por plagas. 17

42. El principal problema para elevar la producción de maíz, es el u.so de
semilJaJ criollas con poca o ninguna selección. Es factible aumentar los
rendimientos con mejores prácticas culturales como control de plagas
-especialmente gusano cogollero y pulgón- y mejores dcshierbe!. 11
43. La falta de investigación sobre mejores variedades y la adopci6n má.t
difundida de las que se han recomendado, han restringido la producción de trigo. Otro factor Ümitante ha sido el clima que interfiere con
el ahijamiento, originando el chahuixtJe, Además, se interfiere la polini?.aci6n y el crecimiento fisiológico del cereal.'• El pulgón es la plaga
más difícil de controlar.

44. Al sorgo escobero lo atacan el gusano cogoUero y el pulgón. Se está
fovestigando el aumento del número de variedades y los efectos de la
fertilización. No obstante, la calidad de la fibra es competitiva con la
de la Comarca Lagunera. 30
Servicios Públicos o la Producción.
45. El crédito institucional oficial, prefiere concentrarse en trigo y sorgo
grano, en las áreas de riego. Según estimaciones oficiales de la SARH,
en 1978, 81 % del total de la financiación programada, se concedería
" Entrevista directa con los excen,ioniata, de Anilluac.
• Gobierno del Estado de Nuevo León, Programo de Desarrollo Socio-Ecori6mico
d,I Gobi1rno dd Estado, M&lt;mterr•y, SF, pág. 6.
• /bid., p. 7.
• ll,id., p. 8.

774
775

�v-~rra,-.
.,..a,....-•-~efic:W.
~•ierieloJ- ..-, • ....,.i__..o_...,rm

l""

mdito. Gal
del Mea.• mail fue apa,ada ,-- la bar.a ieficiaL
Frijol J - . . cubero quedan,D pñmcaoieme par fuera del piograma
crediticio. Dicha UiW'EMUaci6n , - . jmtifiane por 1'uaDe1 de pn&gt;cluctividad y porque al fin y al cabo, 10rgo y trigo ~ el e,i,
de la econornla apkola. El reato de lol ptoduct.crs debe ftlCllffit a
fuentes 6nancieraa no institucionales, por su elCU&amp; capacidad de ~
falta ele dañdaa en ~ tftuloi y garandaa, etc. Como en ~ üell
po&amp;rea, el oferente privado, vincú1a
operaciones C9ll et merc:aclee.
en un drcu1o que perpétúá ia milena.
46. La cobertura del aegulO agricola a mú general Cll el F.atado aunqUf
~ ~ mú al trigo y 101F grano. La aequla e1 la . .
causa de ~ ~ en zonas mnporaleru, aeguida de plagal
~n El retardo en loa pagos de lu indem~rqciQllCI hasta
S ar.o., e1 una queja frecuente de b aseguradoL Quma la falta
a,ordinaci6n entre el Banco Rural y la Aleguradora Nacional A,nicaJII
., Ganadera le&amp; la ~ de la tardan,.a.

47. En 1978, el pJOP3JD&amp; de ~cia tépica estatal tenia como mew
wbrir más de 65 mil hectáreas. Gran parte de éstas, locaJizad1r1 en
$~~, ~ )' IOIJO eran W priori~ de la asistencia t,knica.,
En Amhuac, le Jocali,.a el lel'Vicio de exteDSKllas. q\le ~ ofrecido por .:Jft.1Banco de Crédito Rural y Fomento Rural Exille una apropiada
dinalci6n institudonal. En difereotts entrevistas, ~ expnaaron
acerca de la eficacia de la aüsteuda técnica. La demanda eati
tuida ;pór ejidatarioa y propietulos ma,ores, quienes ademAs de no •
en el campo, pmieren opttar de acuerdo a JUI propias experiel~
Como loa j6venes mú cap3re1 emigran, las deciaioues del campo
dan en manos de una generación wdlp.ensiblemente reacia a las •
vacionee. Esta cualidad deberla tenene en cuenta seriamente en.
momento de planif"K:ar el desarrollo. De la oferta de asistencia
ae expresaron tamb~ dudas: ( a) en sus parcelas de prueba, no
logrado superar los rendimientos alcanzados por algunos ejidatarios
sus propias técnicas y (b) 101 campesinos perciben una actitud
superioridad que origina rechazo. Para atender eficazmente la

uis-

• GuKYAIIA, J•, El 1/1elo I, la S1qtd4 1 01,01 SinilstFos "' la A1rinll•r• Diuliiiill
1971, en ~ de Coahuila,
dt., p. 224.

o,.

776

• t6cnic:a lf!. ......, . . . . . ti
'1Ala ......d.
,...._¡d--nde11siHilllal empballw

el úeaen tri¡o ~Jiego'
La mitad dela de

. . . dol álltwot.
70C}f, de

•

11 Bitado es c1é&amp;Hmíte en 'm'Wlltipddn
- ~ campa, élpeti,,..t.a8-

ifdn-DM...,. )' ~Sal-reauJQdoe
Cuenta

~ no esfuvucm
lllVIIJlliawicb •

.....~ .

al abna,
't Ja U.
b ~ ha ~ -

..,liendo,Pllelb:enpiictiea

~

--labb..

con la ~ de b

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~~
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- -.. c1e 1a ~
la cx--.ha en forma &amp;.ca, •
poree,,IDl!'ldo ea ,..sia.o .J...Oaadro t-.

llll

1e

11 Céntro de
•1•
tnbajoa
wiuamtu.
e,d,¡

\lelldeu inmedieta-

IIÍJJ8Wl procedimjentc,_

CUADR.09

~CIPALEs AGR.Ó!NDTTl.WrbT.lft
· ~ , ~ EN LA SUBRIG
NU!'V'o LiON, 1978
ro
1

M

T~(3)
llapepiladora ( l) •
~ lácteos {1)
Eacobu (2)

15-100

100-250
100-250
S-10

(ft¡¡ !IÚi (3)

Benefic:iadoru de cune de ....._.._

Empacadora de

carne (S)
Queeo Y crema (t}
Meral (1)

.._ ( I)

Benefi~ra de carne ( 1)
.Pm:e•muento de ag&amp;\lel ( 1)
Molino para legu'.mbrea b

500,.lOQO
5-

6000-

1000-2500
15-!JO
515-30
5-

) De aJ&amp;od6n, abandonada,

uevo Le6n Pr,,,,.,,,. d, Dftlffollo o• cil
,.
., p ••.

�50. El procesamiento del sorgo grano y los otros productos, se realiza fuera
de la Subregión, especialmente en Monterrey y GuadaJajara. La Subregión es una de las fuentes indispensables de materias primas, para la
industria de fabricación de alimentos concentrados. Para retener internamente el valor agregado, 109 agricultores se interesan en la posibilidad
de establecer una planta procesadora en la Subregi6n. Algunas preguntas claves en el análisis de dicha posibilidad tienen respuestas fa,·orables:
oferta adecuada y de calidad; capacidad de transporte; canales de
distribución¡ técnicas conocidas y fácilmente transplantables; demanda
confiable; etc. Los intereses de las compañías que operan en la actualidad, serian un factor de resistencia crítico.
Por otra parte, las experiencias de maquiladoras y otras pequeñas
empresas, han sido negativas -hasta el punto de hacerlas fracasaren lo relativo al manejo de las relaciones laborales. De ninguna manera
debe descartarse, a priori, la explotación de vías que conduzcan a la
retención del valor agregado en la Subregi6n.

51. Especialmente, para los productores pequeños, la venta de los productos
y compra de insumos -constituye algo que el presente informe quiere
enfatizar- el escollo más sobresaliente para obtener la remuneración
adecuada a sus recursos y esfuerzos. Atados a los comerciantes, mediante
arreglos crediticios o exigencias de calidad, los productores caen inexorablemente, cose.cha tras cosecha, en el ámbito de los intermediarios.
En la Subregión no se da el fenómeno de una larga cadena de intermediarios, a través de la cual, pasa el mismo artículo. Los canales de
comercialización son oligops6nicos y operan directamente con los centros de procesamiento o consumo. Como no existe una organización de
productores más o menos sólida, la diferencia en el poder de negociación
se acentúa. No sería exagerado afirmar que cualquier programa de
desarrollo, debería estar precedido por una solución a fondo de esta
situación para evitar resultados contraproducentes. Esto no será fádL
52. Los productores con mayor iniciativa y poder económico negocian sus
cosechas con Conasupo o los demandantes finales. Conasupo ha estado
operando en época., de cosecha, con sede móvil en Anáhuac. Conasupo
arrienda el almacenamiento de particulares. La capacidad de almacenamiento es insuficiente, lo cual le obliga a incurrir en una curiosa incon•
sistencia: el sorgo por ejemplo es apilado a la intemperie, por varios
días, d spués de haber sido comprado bajo particulares exi encias de
limpiez~ la humedad, etc. El apilamiento también ocurre por las de-

778

moras en la neun,,.; 'ón
de Cona.supo re º"""ac entre prod uctores y la
Presentan de 25 a 30% de la ofi

53. La política de
1

.

Precios es de a

r .

e ..

OmiJión. Las compras

erta total.

~ condiciones socio-econ6 . p tcac16n generaJ. Independient.-..-b1enes de la S b .
micas de las diferente
.
-.u"-'1te de
1 regiones Tod
u región
tán .
sustentación En
.' es
incluidos en Ja políti
·
os los

opinaban
de

.

.
entrevutas realizadas se en
ca de precios de
que el principal obstáculo ,
l ~ntr6 que los campesinos

/:':°::._~

és~e depende en bue~ e:Cdi~ mlcostea~ilidad del nivel
tes
a a comente
l
los productores Un b an .. y que es consistente con el y
umen
grano, que ha ~tado f _uen e1empJo, lo constituye eJ p . rec amo de
cionario para J •
1JO por más de dos cosechas
recio del sorgo
os
insumos y
, en un period · íla
de bienes fin J
•
mano de obra. Parad6..
o in •
. d
a es, que tienen al sorg
~•camente, los precios
;a o en ~l. mismo periodo. Es obvi: como materia prima, se han ele.
ebe concJ11ar con justicia los . te
que un estímulo a la Subregi6
de

º"'""'-'3

t

CStimad0$

::::mpoidires. Una combina:6n~ !~::~u~to~s, comerciant:
l'e$, como en l
.
epnm1dos co
d.
atractiva para
.
a producc16n de tempo aJ
, n ren •·
arraigar los recursos h
r , no es la más
umanos en

Ja Subregi6n.

Ganadería
l!:.tistenr,as y Prop1edad.
54. En 1978 la U '6

•
'
ni O Ganadera d N
hados existenciu d 800 .
e uevo León reo-ivtr6
...., e
md
· l
oPara 8 000 f'
un cuarto de di
anmta es en el Estado A
. '
a ,.
afili d
cho total, estaría localizad
. proxunadamente

Uni:a

º~n~;:;rado

740

con el Censo de 1970, ~as~~:e::región~ por
parciales de la
55 • Casi tod 05 1
e 4 %, Cuadro 1O.
os Productores
~
Ja gan d , bo .
, peq uenos o grand
.
.. d a ena vma, carne, Jech
.
es, ttenen relación con
eJ1 . os, la ganadería ocupa los t e ~ capnna. En un buen número de
pesina de subsiste .
os comunales. En la
,
ncia, e., marcad la .
econom1a cam
que no y los ue
a
d1foreocia entre I
..
•
posibilidades a q'col poseen algunos animales. Asentados os ~J1datarios
!eros
gn as, aquellos se ven obr ad
en tierras sin
y en muchos casos t
.
•g os a laborar co~ .
' enrunan por b d
~.. o Joma.
56. Más de la m·tad d
a an onar el ejido.
1
e los ran chos ganaderos son .
del ganad
o vacuno pertenece a ..d
.
pnvados. Sólo el l? 5et.
e11 os; mientras que 8101.
•.
10 es de par.

una tasa promedio anual d

'º

779

�CUADRO 10
O LEóN: EXISTENCIAS DE GANADO
ESTADO DE NUE~OVINO, 1970 y 1978

füa de La tierra ca una Olrcclent, sarantra para los créditos.
La c o n , , , ~ de loo animales, cst4 libre de las ,........ qw, im.
pone la fung,1,Jfidad de la maioria de lo, bienes /lgrkolas. La J&gt;OScsi6n

( En milN de cabe-zas)

de tierra y animales da status y Poder.
1978

Vientres
Sementales

Otros

1970

Estado

261.7

296.8

· 74.2

17.4

24.

6.

304.4

479.2

119.8

583.5

800.

200.

59. La, =tajas anterioro, han COn,oJi&lt;fado una actitud especial, qUe ha
,..;,tido la, Ínlcncioocs de transf0J1naci6n hacia la explintcnsóva. En el Norcst, -y en todo en México- e, justo - . , , un
atenwu,t,_ La administraci.s. de la ltgi,lación actual tiende a impedir
una mejor tccnologra_ Esta &lt;nntradicci6n ,e explica así. Cuando por
inveninncs divenas ,e mejo.-. la &lt;alidad de la, tierra, de una pequeña
propiedad, &amp;ta no puede 11er objeto de afectac;one, "Braria,, aun cuando
en &gt;irtud de la mejoría obtenida, se reba,cn los lúni1,s establecidos
por la ley. Es el caso, que la legalidad de los mejoramientos, se SUpedifó
a la expedición del ccrtif&gt;cado de una ""'1ectabilidad. Como el 90%
de los propietario, ..._, del Cfflir,cado, ese mismo J&gt;Ottcntajc es
reticente a mejorar la Productividad de sus precfios. 11 39

~

Estimación para
Subregi6n

Total

DGE 1970 M....-...Ium de b
E..dal SIC,
•
'
Fu,nt,: Censo Agrícola,
ad Ganadero
de NuevoYLeón,
JI 'SF y Estimaciones del Autor.

Urulm Gon ""

.

·

60. últimamente, para mitigar lo, temores derivados de la capacidad de la,
tierra,, ,e aprobaron nuevo, eocfiden1,s de ago,1adero. Aun si toda, la,

del Proyecto

. as Las esttmac1ones
.
·os de gran
exteI1S1ón.eJ1dos,
..
mil cabezas Y particu•
ticulares
en
predi
distribución:
25
Durine dan la presente
lares, 175 mil.

ª"'""

incertidwnb..., legales dcaapare,;-, subsistiría el interroga.te
de cuáles serian las lucna, que motivarían a los 8llnadcro,, a comprometer recuno, adicionales con la capcranza de ingreso, adidonafes cuando
ya dominan
una
situaci6n que genera ingreso, y otra, ventajas,
plenamente
satisfac
tonas.

. d ¡ Producción.
Características e a

-'derla Los matou.-..,
· Para la gana
·
d tipo
57 El paisaje físico
,·
ofrece \'elltaJas
a]
han estimulado la ganaderíad' e to u
.
. 1
astizales natur es
. , de pastoreo irec ,
mezqwta
.
. JJ as, (d) concen. es Y Pterv.ada
por·. a(3 alimentacion
. . d ra7.a5 cno
extcnnvo carac
(e) predomm,o e
. ales (e) ..,..
(b) agudo ~bre!""c':"~rel~rencia al engorde d'!"_o::: d." producci6ntrad6n en • cna
b
(f) métodos Ira ""
,
demanda por mano de o ra y
• Latina la cxplota&lt;i6n ext,ns,~

Empleo.
61.

~

780

poco, empleo,

dittetos. No obstante, el tran-e, corncn:lalfaad6n e industria generados son actividades labo.-.Ie, d, importancia en Sabinas Hidalgo. En
la ali-tación d, lo, animales se nota en la actualidad una muy tenue
integración Con la industria P-..&lt;Jora de alimcnt&lt;,. En la Subn,gió,,,
la integraci6n intrasccloriat vigorosa .,ria facoble teniendo en menta
la e,tn•,iur., prnducti,~ y demanda actuatcs. Los alimentos concen.
trados se u&gt;ilizarian en la Prnducd6n fotensiva de carne y leche. El
procesamiento de c,io, biencs," relonarfa los ingreso, y la 0cupa&lt;i6n en

. ' Así manf'jado, el negocao
58 Como en otra, remones
o·
• ded Aménca
I Sub,-.g,6n.
con
.
.d0 por casualida rn a
. ales nacen y crecen,
no ha o,rg,
•
" ' rie,gos. Los amm
renciales que
tractivo y tiene poc
1 tas. Los esfuerz.os ge
d b
es ach
·r·tcu ltades que las pan
. . de recreo e
o
menos
di
b'nan
con
los
vtaJes
munegocio insume, casi• que se com 1
el
· O. 151.
.d ncia Programa Estatal' op. cit.,
• Secretaria de la Prest e !~raciones lechera,,
.. Se exceptúan algunu exp

La 8llnaderla """"'iva se caracteriza por demandar

• o.

LA

c..... Artwo. L,,;,1,,,,. "''""•· Fon, Nacion,r d,r C...po, USEM,

llontcrrey, junio 8 y 9, 1978. Hay otros motivos de incertidumbre.

• v,,.,
1T

"'"biln. S.&lt;rewfa d, la P..,;d&lt;ncia, /',og,a.,,. E&gt;t-,o!, p. 150,
Frigoríficos, deshidratadora,, empacadora., y enlatadoras.

781

�la Subregi6n. Comccuentemente, 1e elevada la capacidad de ahorro e
invenión en el aector primario, estimulando la oferta. Aat se creada
UD clrcu)o

virtuolo,

Algunos P,oblnnas.

62. Por supuesto, la ganadería no está ~ de dificultades tknicas. La
seqwa produce pérdidas cuanti01a1 en la Subregión. Las praderu namrales brotan a partir de mayo y duran basta septiembre, en que la nutrición animal se complica. La sequJa afecta mú a loa ejidatariol, que a
los pequeños propietarios, que tienen mi rango mú amplio de alternativas. La introducci6n en zonas áridas y semides&amp;ticaa, de zacates que
puedan prosperar en 9equía, se ha mencionado en varias ocasionel
como una 10luci6n. Zacate Buffel y Panm&gt; Azul son dos especies que
han tenido éxito en la Subregi6n.11 Como en la Subregión, se presentan
variaciones amplias de temperatura, la experimentación y desarrollo de

forrajes de invierno que resistan las temperatural bajas, deberían estimularse. Aparentemente, el Centro de Investigaciones Agropecuarias de
Anáhuac, ha empezado un estudio al respecto. Otro problmia importante,
lo constituyen las enfermedades -tepticemia, paruitosis, anaplasma,
etc.- que merman el inventario de animales.11

Caprinos.
64 • La gran ma~ de los ~ es propiedad de 101 productores máa
pobres. No exilten explotaciones oomerciales de gran cuanda. 11 mayor
porcen~je de. las explotaciones, máa del 90%, tienen la finalidad de
prod~ «:-brito y leche. Loa animales putorean en promedio ocho
boru diarias y reo'ben suplementos de sal. En orden a ilustrar el nivel
de la economia caprina, 1e presentan datoa sobre cuatro explotaciones,
consideradas promedio --Cuadro 11-.

CUADRO 11
INDICADORES DE LA ECONOMIA CAPRINA, 1977

lngreao
Promedios en la zona

Hato:

Hato de reposición:

Comercializaci6n.
63. Agualeguas, Anáhuac, Bustamante y Lampa1.05 operan rastros municipales. En general la insuficiencia de instalaciones para matanza, es un
problema de la Subregión. Casi todo el ganado que se extrae para ma•
tanza, es adquirido por un 1010 comprador. Este arreglo afecta más a
los productores débiles. Como las existencias son propiedad de pocos,
el mercado ganadero es imperfecto en sus componentes esenciales. El
desempeño del mercado, opera en perjuicio de los consumidores, quienes presumiblemente pagan precios mayores que los que prevaleclan
en condiciones más competitivas.
• VéaK, RA110Nt:a, S. Jesús, La Ganad,rÚJ 1n ,l &amp;cado de Nueuo ú6n, Tesit.
UANL, Facultad de Agronomía, agoeto 1966 y también, Gobierno de Coahuila,
cit., Gu:r.vÁN, Rafael, L"' G,oira/'4 y los Probl,mas d, la G11n.adena 1n 11 Nort, ti,

o,.

º'·

M¡1tico, en Gobierno de C~uila,
cit., p. 103.
• A pesar de laJ campañu, la Uni6n Ganadera Re,rional de Nuevo Lc6n, regisa-6

Sementales por hato:

anual
total
(miles)

Por venta de
Cabritos

Leche

DelCchos

145

5.0

2.4

1.7

30

38.2

14.7

22.5

1.0

44.1

16.3

26.8

1.0

21.7'

24.3

2.7

Producción diaria
(mi. /Cabra)

595

F•nte: ..
Uo.uncHU, Amado, "Estudio Preliminar de la Capn'cultura en los M ·•
~
api01 de Lampazos de Naranjot Bustamante, Villaldama", Tetis, Facultad de
Agronomla, UANL, ag01to de 1977, P'P· 51 y 55.

65 • ~l pastoreo caprino necesita ser racionalizado, pues las pérdicw en
nqueza forestal se juzgan cuantiosas. La reglamentación de las zonas
de pastoreo, es una propuesta que ya ha sido fonnulada.4º
• Gu:r.11ÁN, Gobierno de Coahuila, 01. cit., p. 10~

en 1978, 13,933 beceff'OI y 5,517 temel'OI muert01.

783
782

�CUADRO 12
CUESTIONES INSTITUCIONALES
Planificación.
66. El plan de desarrollo, 1977-1982, postula un conjunto de objetivos para
el sector agropecuario. Aunque el plan está regionalizado, los objetivos
son muy generales, como para ser traducidos en acciones concretas. EJ
plan no contiene un esfue17.o de cuantificación de los problemas. Tampoco las acciones están distribuidas en el tiempo. Por lo tanto, las vinculaciones del plan y los instrumentos financieros oficiales, poclr1an
haber sido débiles.

PROGRAMA DE PROYECTOS AGROPECUARIOS DEL SECTOR
PRIVADO E• LA SUBREGióN NUEVO LEÓN 1977-1982

Proyecto

Inversión
(miles)

Lampazos

In talación de Granja de Ganado Caprino

250

Sabinas

Instalación de un Rastro

67. El plan programa inversion totales por 25 589.9 millones. A la ubrcgión Sabinas, se le asignó, para todos los sectores, s6lo 1.75% de &lt;licho
total, 500 millones, que incluyen gastos corrientes y de capital. De los
gasto de capital rural las obras de irrigación son las más importante .
La contribución oficial al proceso de fonnación de capital fijo rural,
se juzga modesto en comparación con los requerimientos. Parte del
atraso tiene sus raíces en e te hecho.
68. De hecho, la Subregión ha estado excluida de programas oficiales de
gran relevancia. Particulannente, del Programa de Inversiones Públicas
para el Desarrollo Rural -PIDER-. La coexistencia de productores
prósperos -especialmente ganadero y pequeños propietario agricolas--y miniíundistas pobres y dispersos, ha oscurecido las magnitudes reales
de la pobreza. Los indicadores presentados en el presente informe, por
ejemplo, son una llamada de alerta sobre la urgencia. de actuar más decididamente en la ubregión. EL PIDER debería empezar a actuar a
la mayor brevedad. La e.·clusión ha repercutido desfavorablemente
también en la sincronización institurional para el desarrollo rural. Como
secuela de la no intervención en lo. mecanismos de coordinación pública
x.ístentes. El enfoque int&lt;'grado del problema rural sólo rá factible
en la medida que e logre concertar, eficazmente las acciones públicas
en la Subregi6n.
lnueriÍÓ1&amp;

Privada.

69. La iniciativa privada no ha demostrado un in ter' s mayor en la agroindustrialización subregional. Para el periodo del plan, las intenciones

800

Fabricación de Jabones

Inversión Pública.
Agualeguas

5,000

Fabricación de Alimentos para Ganado

1,757

Envasado de Frutas )' Legumbres

1,027

Construcción de ilos Forrajeros

700

9,53!

Total

Fu.ent,: Coprode, Departamento de Estudios y Proyect~, Programa Nacional di Proyectos Productivos dtl Sector Privado, Monterrey, mayo 31, 1976.

menores. Los si~os de desinterés público y privado, pueden ser reflejo, ntre otras cuestiones, de la escasez de oportunidades rentables.
Ai;í las tareas del desarrollo, se complicarían sobremanera. La comprobación de dicha escasez, explicaría el comport.·muento privado, pero
sólo implicarla para el Sector Público asumir responsabilidades sin promesas de grandes reali7.aciones. Por los altos objetivos en consideraci6n.
algunas inversiones públicas deberán programarse y ejecularSt': ílcxibilizando reglas· tradicionales de asignación de recursos.

70. El contraste entre la oferta pública

y prh"ada r

la demanda por im-ersiones -percibidas por la poblad6n- no puede ser m~ marcado._ A
través del tiempo: la población ha planteado sus necesidades, a d1ferentes instituciones )' líderes. En lo Cuadros 23 a 29 del Anexo 1, por
ejemplo, se presentan para los municipios de la Subregi6n, _casi 200
proyectos agropecuarios prioritarios solicitados a la ecretaria de la
Presidencia de la República y a candidato. públicos preeminentes. Los
proyectos identifican nece idades que pueden agruparse así:

de inversi6n, ascendían a 9.5 millones, Cuadro 12, en seis proyectos

785
784

humaniw-50

�_

Crédito, seguro agropecuario y baños garrapaticidas.

_ Caminos vecinales y otras obras de infraestructura física.
-

Escuelas y materiales.

-

Agroindustrialización.

-

Praderas )' desmontes.

- Presas.

n.

Di~ner de una lista de proyectos prioritarios, identificados por la población afectada, es ventajoso para cualquier plan de desarrol~~- En
principio, la búsqueda de alternativas adicionales, . ~dría c~1f1~arse
de redundante. Aún más, cuando los proyectos identificados coinciden,
en buena medida, con causas reconocidas del atraso. Es interesante
notar, la convergencia de la población --opinando indep~dientementehacia proyectos comunes. En la defini~6n ~: _com_umdad,. la convergencia de problemas y proyectos, tendrá def1rutiva _1~fluenoa. Ap~temente éstos son claramente visibles a la poblacion. En la rev1S16n
del ori;en genuino de los proyectos, será recomendable especif ic.ar
segmentos de población que no se inserten armónicam~t~ Y que co~forman grupos de resistencia. Los "coyotes" o intermediarios y los ~J~datarios que aJ interior, dominan recursos y derechos, gozan de ~~v1legios y fuerza política, para oponer cambios que afecten su pos1c16n
directa o indirectamente.

IMPLICACIONES PARA EL DESARROLLO
. Cuáles opciones de desarrollo surgen del análisis realizado? ¿ Sobre qué
co~ceptos fundamentales debería basarse el mejoramie~to . de la producción
y la distribución de los ingresos? ¿ Cuáles son la_s combmaoone~ de proyectos
y políticas selectivas que movilizarían con celendad la eco_nom1a de la Subregión? Estas son preguntas difíciles. Las respuest:is que s1guen, no tendrán
aplicaciones teórico prácticas sencillas. Pero se tiene la ~peranza que las
aplicaciones señalarán el sendeto de progreso en la Subregi6n.

Prioridad Uno
Los productores más pobres no elevarán sus ingresos, mientras no se solucionen sus carencias de inswnos básicos; tierra y agua.

786

Varías opciones pueden explorarse. La más conflictiva pero fructífera,
implica un programa de redistríbuci6n de tierras actualme11te ocupadas
en ganaderla. Los costos pollticos inherentes, pueden hacer inviable esta
soluci6n. Una alternativa es la incorporación de áreas temporaleras
al cultivo -usufructuadas actualmente por los ejidatarios- mediante
programas de desmonte y la conversión de tierras de pastizales u ociosas
a usos o.gricolas. Pero la producci6n de temporal er muy poco rentable
y comercialmente perecerá gradualmente. Por lo tanto, las nuevas áreas
deberán complementarse con u11 programa de construcción de obras de
pequeña irrigación; presas, pozos, bordos, etc. Como las unidades productivas están dispersas y tienen necesidades tan amplias, los costos del
programa serán altos.
Los productores más pobres participarán más equitativamente de los ingresos totales, sólo si ocurre un reforzamiento notable, en su capacidad y habilidad para negociar insumos y productos.

La acción del desarrollo, debe basarse en el convencimiento de que
las asociaciones de productores para la compra-venta, serán quizás la
única vía, para remunerar esfuerzos productivos con mayor justicia.
Los productores más pobres retendrán una porción mayor de los ingresos,
siempre que puedan industrializar en la Subregión, para su beneficio, los
bienes abundantes que se producen.

Sorgo grano, trigo, sorgo escobero, leche y carne son los bienes que en
principio ofrecerlan las opciones má.s promisorias.
En las condiciones actuales, es forzoso aprovechar más eficientemente el
recurso más crítico de la Subregión, o sea el agua, en tocias las fuentes
djsponibles.

Menci6n especial para el Distrito de Riego 04, Don Martín cuya rehabilitación que incluye -revestir canales, compactar áreas, rehabilitar
drenaje )' arreglar caminos- es prioridad fundamental. La tasa de rentabilidad social debe ser lo suficientemerite atractiva, para que los campesinos sean socios del Gobierno, en todas las fases del proyecto. Se
recomienda, la comprobación de situaciones, como las explicadas en el
texto del informe.
787

�El crédito y seguro agrícolas deberían complementar los programas de
produtción.

BANCO DE CaÉD1To Rt.1RAL,

1978.

Costos de Producción, Z ona .Anáhuac Monterrt" Sabin'"
'
"
-·

Enrique, Equilibrio de una Planta Criadora de Ganado: Un Modelo de
Optimización, Tesis, Facultad de Economía UANL, 1971.

BARRAS",

Con los escasos ingresos actuales, es irrealista pensar en un despegue
económico, sin el complemento de recursos públicos.
La~ políticas de planificación e inversión pública deberán tener más precisión e intensidad. Sin el interés del sector priv:i.do, la inversión pública se
desperdiciará.

El Porvenir, Nov. 14, 1976.
Esc.unL~,. Víctor ~uel, Estudio de Preinversión de una Granja Porcina en el
Mun1C1p10 de Sabinas Hidalgo, N. L. Tesis, Facultad de Economia UAl\'L, 1977.

DE

LA

G.uu, Arturo, LegiJlacién Agraria, Foro Nacional del Campo, USEM, 1978.

M., Migueli Estudio de las Cundiciones Actuales de la, Obras de la Pma
D,m Martín, Tesis, Escuela de Ingeniería Civil ITESM, 1966.

GARCÍA

El estudio y programación del d,tarrollo rural deberá concretarse,
en especial en la cuantificación de los problemas a nivel microregional.
PIDER y otros programas de inversión, deben integrnrse al desarrollo.
La coordinación interinstitucional necesita intensificarse.
Otras Prioridades
Mayores rendimientos serian una fuente de interés para aumentar los ingresos.

Gobierno del Estado . de Coahuila, Sociedad Mexicana de Geografía y fütadístira,
VII Congreso Nacional de Geografía Aplicada, Memoria, Saltillo, 1978.
Gobiem? del Estado de Nuevo León, Programa de Desarrollo Social, Económico del
Gobierno del Estado, S. F.
Ram6n, Eficiencia Econ6mica en el Sector Ejidal del Distrito de Riego 0-1
de Anáhuac Nuevo Le6n, Tesis, Escuela Nacional de Agricultum Chapinoo México
1974.
"' '
'

GVAJAADO,

José, El Efecto de la Sequía y otros Siniestros en la Agricultura durante
1977 en Gobierno de Coahuila, op. cit., pp. 221-227.

GUEVARA,

En el cultiuo principal, sorgo grano, los rendimientos actuales tienen
competitividad nacional e ínternacional. Pueden existir resistencias a
la asistencia técnica. El enfoque debe ser gradual y tal vez, de lar~o
plazo.
La mayor experimentación práctica en productos de zonas áridas, constituiría un aporte importante en la elevación de los rendimientos.
La mano de obra excedentaria es un potencial para diferentes obras de
índole social y económica.

En orden a evitar la concentración de los beneficios, en Anáhuac, convendría identificar, preparar, evaluar y ejecutar, otros proyectos relacionados
con frijol y maíz en otros municipios.

GuzM.ÁGoN,b~aquel,dLa Geog~a/ía y los Problemas tk la Ganaderfa en el Norte de Mlxico,
en
1erno e Coabuila, op. cit., pp. 103-110.
Elizabeth Y PADILLA, Lilia, Distribución de la Población Económicamente Acth-a
Gtn~ral e11 el Norte y Noreste de Nuevo León de la República Mexicana, 1970,
Gobierno del Estado de Coahuila, op. cit., pp. 131-133.

HoLT,

M.E.R~, Ger~o, Los. Llanos Esteparios del Norte de Nuevo León y Andli1i1 Geográfico Regional, TeSIS, Escuela Nonnal Superior del Estado, 1972.

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QumooA, Julián, Nivel dt Distribución del Ingreso familiar en el Arta fü,ral en ,.¡
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Je,ús, La Ganadería. en el Estado de Nuevo Le6n, Tesi•, Facultad de Ecrinomla, UANL, 1976.

RAMONES,

La mayor refinación de la racionalidad actual de la producción, fortalecería la integración intrasectorial en la Subregión, con efectos en el ingreso

SRH, Estudio Geohidrológico del Estado de Nuevo León, Tomos I aJ VI, SF.

y empleo.

SRH, Sembla,ua Socioeconómica, Proyección de las Obras y Unidades de Ritgo para
el Desarrollo Rural, 1976.
BmLIOCRAPÍA

SARH, Programa Coordinado del Stelor Agropecuario en el Estado, Programa 77-79,
1978.

José Luis, Actividades que rea.liza la SARH dentro del Esfodo vinculadas con
el Proyeclo Durine, 1978.

/\DAME,

788

SIC, DGE, V Censo Agrúola Ganadero y Ejidal, 1970.

789

�•
SECRET ARIA DE FOMENTO Y OBRAS, Gobierno del Estado de Nuevo León,
Proyectos Agropecuarios f,riorilarios en los municipios de la Subregión, Nuevo León,
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SECRETARIA DE LA PRESIDENCIA, Programa Estatal de Inversionts Públicas a
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UoAJtTAOHE.\,

Unión Ganadera Regional, Memorándum Interno, S. F.

Sección Quinta

NOTICIAS, RESEÑAS
Y COMENTARIOS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>León, Gerardo de, 1926-1987</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>mundo, como hechos de interés humano, de significancia histórica en el total
de la vida de aquella época y la historia de Norte América. Ese periodo formativo del pueblo mexicano, básico para la historia continental, por mucho
tiempo ha sido injustamente relegado al olvido, si lo comparamos con la prádiga atención que el movimiento hacia 'cl oeste ha recibido en Gringolandia.
Así pues, aún en el momento de prestar merecida atenci6n a una de las admirables historias fronterizas, la de los Carbajal, anticipémosnos un futuro
estudio y popularizaci6n de tantos hombres y mujeres y acontecimientos que
fueron los ingredientes para la formación de una gente mexicana muy distintiva, los primeros norteños.

Sección Cuarta

CIENCIAS

SOCIALES

�LOS DERECHOS HUMANOS Y EL DERECHO A LA PAZ
LIC. ALBERTO GARCÍA GóMEZ.
universidad Aut6noma de Nuevo León

LA

SIMPLE ENUNCIACIÓN del título que antecede pudiera parecer desconcertante a simple vista, al tomarse en cuenta que ya desde el año de 1945, la
Carta de la Organización de las Naciones Unidas se ocupó de elaborar diversas disposiciones en la materia de los Derechos Humanos hasta llegar a su
concreta consagración: La Declaración de Derechos Humanos, aprobada y
proclamada por la Asamblea General de la Organización mundial citada, en
1948, la que cubre una fundamental cuanto extensa área que lleva consigo
el reconocimiento y valimiento de la condición del ser humano en casi todos
sus aspectos. Este "casi" deja, sin embargo, un espacio dentro del propio ámbito de la Declaración y del Derecho internacional, que día a día se transforma, permitiendo la presencia de nuevas disposiciones de acuerdo a las
exigencias que se vayan manifestando en lo porvenir. Pensamos que quizá se
tome en cuenta el Derecho a la paz, como así trataremos de exponerlo en el
curso de este breve trabajo.
Con razón, el internacionalista Gros Espiell, ha escrito: "Este fenómeno de
universalización e internacionalización de la cuestión de los derechos humanos
es, evidentemente, un proceso no concluido, un asunto abierto al futuro". 1
La generación de tales derechos está determinada por una indudable aspiración -usando los propios términos de la Declaración- para que el ser humano pueda alcanzar una vida mejor regulada por el derecho, ya no solamente en lo interno, sino también a proyección internacional, que en nuest~o
tiempo ha llegado a tener una mayor intensificación, sobrepasando su influencia en lo que anteriormente se manifestaba a nivel puramente nacional.
1 GROS SPIELL,

Héctor. La Evolución del Concepto de los Derechos Humanos: Criterios Occidentales, Socialistas y del Tercer Mundo. Anuario Hispano-Luso-Americano
de Derecho Internacional. Vol. 5. Pág. 74.

281

�Como es de observarse de la misma Declaraci6n, se emplean diversas denominaciones que enfatizan su direcci6n al ser humano, como las que van desde lo establecido en el Preámbulo de la Declaración, cuando se dice: "Considerando que la libertad, la justicia ; la paz en el mundo tienen por base
el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana"; hasta otro de los
Considerandos que resulta de máxima importancia, cuando establece "que
los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta, su fe en los
derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona
humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres"; ...

...

Este concepto acerca del "valor de la persona Humana", constituye, en
nuestro concepto, el mayor logro obtenido en el espacioso campo de los Dere2
chos Humanos. En la hora actual, ha escrito Lleonart y Amselem, las grandes potencias y el Segundo Mundo protagonizan las relaciones internacionales.
Los Estados en general siguen siendo los actores principales de la escena. Estas afirmaciones se deben matizar bajo dos severas sustantivas: a) la proliferación de organizaciones internacionales, nuevos sujetos del Derecho internacional; una preocupación por el "factor humano" (el hombre como real
destinatario de toda norma) y una introducción del individuo en la vida internacional, como persona jurídico-internacional. Una búsqueda mediata de
esto último estaría en la base de los horrores de la Segunda Guerra.
El desenvolvimiento y desarrollo de los Derechos Humanos ha llegado a
tal alcance, que ya se le denomina Derecho Internacional de los Derechos Humanos (Intemational Human Rights), en la fría pero precisa terminología
en inglés, como se ha observado) es ya, de suyo, un cuerpo de leyes innovador y cambiante. De él, podría decirse, que todo es novedoso o casi novedoso,
sobre todo, en relaci6n a los viejos dogmas institucionales y doctrinales.ª
Desde sus orígenes, por cierto, referidos a los derechos y las libertades que
los historiadores ubican en Grecia y en Roma, los Derechos Humanos han
tenido un lógico desarrollo, matizado por una organización jurídica en países
que han alcanzado mayor madurez, tanto en lo jurídico como en lo político.
Los teólogos y filósofos habrían de estudiar el derecho natural que sirvi6
de punto de partida para el gradual reconocimiento de muchos de los aspectos de la condición humana que recogió la Declaración Universal de Derechos
Humanos, proclamada en 1948, como la primera gran reafirmación internacional, concreta, de los mismos, una vez que el derecho doméstico se ocupó

c!e su protección, en áreas de lo civil de lo penal d 1O ]' .
f
talme t d 1
·
'
' e po iuco Y, undamen. n e, e o constitucional, hasta llegar a la actual consagración universal
Sm embargo, el camino de los Derechos Humanos no es posible deternun· .
lo por
. etapas contin. uas~ ya_ que, al decir de un autor, "lamentablemente arlas
c_uahdades de la historia filosófica no coinciden con las de la hist . ' lí
bca" Ese l
.
,
ona po ·.
argo y penoso cammo está saturado por la intencionada incom
prensión, por la brutalidad y los excesos o bien usando palab
·
l f
'
'
ras que no enve1ecen: a uerza y el derecho la fuerza y la ram
l pod
Probablemente, la fuerza atómi~ preocupe más
n, e
eroso y el débil.
_
en nuestro presente que hace
ya anos, pese a su empleo pnmario, y que hoy, ha multiplicado inima inablemente su poder de aniquilamiento.
g
h Se no~ que c~n el paso del tiempo, los Derechos Humanos gradualmente
an vemdo crec1end~ en número y en importancia, en razón directa de las
causales que los han incrementado, no solamente por los horrores de la guerra
-que de por sí serían sufici~ntes y que jamás podrán pasar desa ercibidos
pese al correr de las generaciones sino también po Otros h
p
.'
dº · · .
'
r
orrores como la
iscr:1.mmaci6n, para no citar sino sólo uno de los muchos males que la H marudad padece.
u
. ¿Cuál es el ám~ito que cubren los Derechos Humanos? Desde el punto de
~st~ global es posible contestar a la interrogación que antecede de 1
siguiente:
,
a manera
Civiles
Políticos
Económicos
Sociales y
Culturales.
Sin_ embargo, pa~a tener una idea mejor de la diversidad y extensión de
los mismos, h~y un mteresante estudio de The International Law Association •
que nos permite conocer a fondo la magnitud que han logrado al
'
mando e
t 1 f
canzar, to· ·
d n 1cuen a as uentes documentales que contienen las d·s
1 pos1C1ones
acerca e os Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Desde luego, están las disposiciones sobre Derechos Humanos e l
·
Carta de Naciones Unidas: en el Preámbulo, en los Artículos 1 ~3 a fsrop56ia

'

• J. LLEONART, Alberto y Amselem, Nuevas Estructuras Orgánicas. Anuario HispanoLuso-Americano de Derecho Internacional. Vol. 5. Pág. 296.
s Opus cit. Pág. 295.
282

'

'

'

• lnternational Law Association. First Preliminary Report of th,
.
:~tyu~~-AhpthplicCatinfon of Human Rights Laws and Principies. Pág. 8~~b-;:;:,;'':;e ~:
1g
o erence held at Manila. 1978.

283

�...

76 y 88. Hay que agregar que la Asamblea General de las Naciones Unidas,
ha convocado a conferencias internacionales que han dado origen a temas
como La Convención para la Supresión del Tráfico en Personas, así como el
de la Explotación de la Prostitución de Otros ( 1951), la Convención de la
Prevención y Castigo del Crimen de Genocidio ( 1951), la Convención Relativa al Status de los Refugiados ( 1954), la Convención de los Derechos Políticos de la Mujer ( 1954) , el Protocolo rectificando la Convención sobre Esclavitud, firmado en Ginebra, 1926 ( 1953), la Convención sobre la Nacionalidad de las Mujeres Casadas (1958), Convención sobre la Reducción de los
Apátridas ( 1975), Convención sobre el Consentimiento al Matrimonio, Edad
Mínima para el Matrimonio y Registro de Matrimonios ( 1964), Convención
Internacional para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación
Racial ( 1969), Convención Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales ( 1976), Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y
Políticos ( 1976), Protocolo Relativo al Status de los Refugiados ( 1967) , Convención sobre la No Aplicabilidad de las Limitaciones Estatutarias a Crímenes de Guerra y Crímenes contra la Humanidad (1970), Convención Internacional para la Supresión y Castigo del Crimen de Segregación Racial,
( 1976), Convención sobre la Prevención y Castigo de Crímenes en contra de
Personas Internacionalmente Protegidas, incluyendo Agentes Diplomáticos (no
vigente). La fecha citada después de cada de estas convenciones, indica el
inicio de su vigencia.
Convenciones resultantes de las Conferencias convocadas por el Consejo
Económico y Social, incluyen la Convención Relativa al Status de las Personas
sin Nacionalidad ( 1960), y la Convención Suplementaria sobre la Abolición
de la Esclavitud y el Comercio de Esclavos, así como de Instituciones y Prácticas Similares a la Esclavitud ( 1957). Hay que agregar a la lista, 28 convenciones auspiciadas por la Organización Internacional del Trabajo, que
actualmente se encuentran vigentes y tratan cuestiones tales como el trabajo
forzado, la protección de la maternidad, la abolición de las sanciones penales,
el derecho de asociación y la edad mínima para el empleo en varias profesiones, así como las prohibiciones en contra de la contratación discriminatoria.

Disposiciones sobre Derechos Humanos también pueden encontrarse en 17
convenciones y protocolos en vigor, que fueron preparados bajo los auspicios
de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura (UNESCO) . Incluyen un protocolo concerniente a las Obras de
las Personas sin Nacionalidad y Refugiados ( 1955), Protección de la Propiedad Cultural en el Evento de Conflicto ~ado (1956), el lnter~an:ibi?
Internacional de Publicaciones ( 1961), Convención en contra de la Discnm1•
284

nación en Educación ( 1962), y una Convención Concerniente a la Protección del Patrimonio Mundial y Nacional de la Cultura (No vigente).
Además de estos instrumentos de contenido obligatorio, definidos en términos generales, como normas de Derechos Humanos, hay también un cuerpo
más amorfo de declaraciones y resoluciones aprobadas originalmente por la
Asamblea General de las Naciones Unidas, de las cuales cualquier investigación debe tomar nota acerca de las "normas y principios".
Entre ellas, como fundamentales, están la propia Declaración Universal de
Derechos Humanos, proclamada por la Resolución de la Asamblea General
217 ( III ), en Diciembre de 1948, así como la Proclamación de Teherán, adoptada en la Conferencia Internacional sobre Derechos Humanos, el 13 de Diciembre de 1968.
Hay que agregar, las declaraciones que ha aportado la Asamblea sobre:
Derechos del Niño (A.G. Res. 1386, XIV); Otorgamiento de Independencia
a los Pueblos y Países Coloniales ( 14 de Diciembre 1900), Asamblea General
Res. 1514, XV); Declaración Sobre la Eliminación de Todas Formas de
Discriminación Racial (20 de Noviembre 1963, A. G. Res. 1904, XVIII);
Promoción entre la Juventud de las ideas de Paz, Respeto Mutuo y Comprensión entre los Pueblos ('JI de Diciembre de 1965, A. G. Res. 2037, XX); Eliminación de Discriminación en Contra de la Mujer (7 de Noviembre 1967,
A. G. Res. 2263, XXII ); Asilo Territorial (14 de Diciembre 1967, A. G. Res.
2312, XXII ); Progreso Social y Desarrollo ( 11 de Diciembre 1969, A. G.
Res. 2542 XXIV) ; los Derechos de las Personas Retardadas Mentalmente
(20 de Diciembre 1971, A. G. Res. 1856, XXVI); Protección de las Mujeres
y Niños en Emergencia y Conflictos Armados (14 de Diciembre 1974, A. G.
Res. 3318 XXIX); Uso del Progreso Científico y Tecnológico en los Intereses de la Paz y para Beneficio de la Humanidad. ( 10 de Noviembre 1975,
A. G. Res. 3384 XXX); Protección de todas las Personas de ser Sujetas a la
Tortura y a Otras Crueldades, Inhumanas o Tratamiento Denigrante o Castigo (9 de Diciembre de 1975, A. G. Res. 3447 XXX).

EL DERECHO A LA PAZ
De la lectura del estudio que antecede, se desprende el notable incremento
que han logrado los Derechos Humanos, en los que se persiguen nobles fines
de salvaguardia a la persona humana. Sin embargo, tan alto objetivo se ve
frustrado por la amenaza incontenible de la guerra, si bien este último término resulta obsoleto e inadecuado para denominar a la hecatombe y extinción
del género humano. Esta literatura jusinternacionalista parece ser el anticipo
de una legislación a escala mundial.
285

�En el terreno de la realidad internacional es dable formularse dos preguntas: ¿Quién hace la guerra y cuál es el fin que se persigue al realizarla?
Respecto de la primera, se dice que los estados, en el uso de s~ soberanía
hacen la guerra, pero esa soberanía se concreta en la persona del Jefe de Estado, quien constitucionalmente, tiene / acultades, tanto para hacer la ~erra,
como para hacer la paz. La totalidad de las legislaciones del mundo encierran
tales facultades. Ciertamente varía la forma, pero en esencia así se produce.
En lo tocante a la segunda pregunta, se han invocado múltiples razones, las
que van desde la defensa del honor nacional, la aberrante causa del espacio
vital o bien cuestiones de fronteras, o la legítima defensa y muchas más.
Sie~pre habrá un justificativo. Hay que hacer notar que lo anterior está referido siempre al pasado. En lo que respecta a lo futuro, la situación ha
cambiado totalmente, al pensarse que el arsenal bélico con que cuentan los
estados del mundo actual son muy distintos a los convencionales anteriores,
sin que por ello la mortandad dejara de ser impresionantemente elevada.
En la situación del futuro -referida concretamente al hombre-, los pueblos que integran la Humanidad serán las víctimas inoc:~tes de un;i, co~!lagración. Ya no será solamente la pérdida de hombres, Jovenes y aun runo~,
como en las guerras que se conocieron, serán todos los miembros de la familia humana y, sin pecar de pesimistas, la vida humana se habrá extinguido.
Ante tan trágica eventualidad, el hombre, miembro de las sociedades, ¿ qué
defensa tiene? De acuerdo con la exposición de los Derechos Humanos, tiene
derecho a la vida, aún en el período gestatorio y posteriormente, pero se encuentra desamparado totalmente frente a una guerra. Es más, tiene que prepararse militarmente para ir a ella y morir. El hombre estará atrapado _en
todos los rincones. En su hogar, en lugares hechos para su defensa, en su cmdad, en su país, las nubes asesinas le envolverán hasta aniquilarlo.
Muchos países se han percatado del peligro que encierra el que un poder
decisorio de tal magnitud esté en las manos de un solo dirigente político. Desde luego, en el mecanismo interno constitucional, existen determinada normatividad que es exigida al mandatario para que sus decisiones tengan la
legalidad necesaria.
En un anterior estudio,5 escribimos: "Respecto a la necesidad de revisar,
para modificar, el otorgamiento de poderes a los mandatarios, empieza ya a
ocupar la atención de pensadores y políticos en los Estados Unidos, país que
5 GARCÍA GóMEZ, Alberto. La Organización Internacional de la Paz. HUMANITAS.
Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, México. Vol. 15. 1974. Pág. 765.

286

•

ha advertido lo que significa el peligro mortal, no solamente para dicho país,
sino para toda la Humanidad, las decisiones presidenciales sobre la guerra.
Recientemente, apareció un libro: "La Presidencia Imperial" del conocido
abogado e historiador norteamericano, Arthur M. Schlesinger Jr., el que en
su obra señala que: "Los Estados Unidos padecen de un lOal doloroso en su
cuerpo político". Habla también de siniestras invocaciones a la seguridad
nacional", y, en general, se refiere a que "se ha llegado a la conclusión de
que solamente el Jefe del Ejecutivo, dotado de una singular habilidad y con
una enorme capacidad de libre y cambiable decisión, podría manejar las
crisis internacionales.
Los Poderes Legales del Presidente, el autor citado, los ve como que son
continuamente modificados de la concepción de John Locke -nunca explícitamente hechos por la Constitución; pero siempre presentes en el pensamiento de los Padres Fundadores (como así se les denomina en Norteamérica
a los creadores de ese País)-, en el sentido de que un líder democrático en
una genuina emergencia, tiene la prerrogativa de actuar de acuerdo con su
discreción para el bien público, proveyendo su aprobación en el pueblo y
subsecuentemente en la legislación. Por último, Schlesinger conviene en el
arquetipo de prescripción expresado por el Presidente Woodrow Wilson, quien
en 1884, dijo : "La luz es la única cosa que puede purificar nuestra atmósfera política ... luz que permitirá poner a la vista los recintos íntimos del
Gobierno".
·
Por su parte, también el senador norteamericano, Jacob Javits, en su libro :
"Quién hace la guerra", ha escrito: "Entre las muchas lecciones que deben
ser aprendidas de la tragedia de Vietnam, ninguna es más compulsiva que
la necesidad de un debate norteamericano acerca de cómo controlar el poder
del Presidente para hacer la guerra. El Jefe del Ejecutivo debe ser libre para
responder instantáneamente de su actuación, de acuerdo con las circunstancias del ataque. Pero en más equívocas circunstancias, lo nacional pudiera
quedar lejos de una mejor salvaguarda, si el Congreso reafirma su autoridad
constitucional como la sola rama facultada para "declarar la guerra". Si
esto pudiera llegar a operar prácticamente, un creciente número de tratadistas sobre política y los políticos mismos, argumentando ahora que el Congreso pudiera encontrar también una forma para prevenir a los Presidentes
de cómo conducir guerras no declaradas.
Lógicamente, los Derechos Humanos tienen plena vigencia en la paz, ya
que ésta es elemento fundamental que permite la realización de la vida humana en todos los órdenes y puede pensarse que la creación de unJ)erecho
a la paz, puede resultar altamente benéfico para la protección del hombre

287

�y de la propia paz, el que puede ser invocado en toda circunstancia frente al
quehacer de la guerra.
Claro es que lo anterior invita a pensadores e internacion~istas ~ara hacer
la adecuación que corresponda y esto puede ser un paso mas hacia un verdadero internacionalismo, en el que los pueblos del mundo, unido~, ante l_a
mortal amenaza nuclear y de cualquier tipo, puedan s~ar. su acc10~ ~ac1fista, pero cívicamente sólida, para contrarrestar cualqwe~ mtento swC1da.
eabe' también un recurso: el e1·ercicio de la acción cívica de los. pueblos
.
para oponerse a la guerra. En efecto, la acción popular puede constituir ~na
fuerza política capaz de frenar un intento bélico y puede ha~erse extensiva
a todos los pueblos del mundo en una acción pacifista mundial.
Pero dentro de los cauces legales, debe pensarse fundamentalmente_ en el
presupuesto necesario de la paz, sin la cual no e~ posible elaborar mngun,a
posibilidad de que la vida humana pueda verse liberada de la amenaza bélica. Todo lo que el hombre ha creado en el anchuroso camp~ ~e la cultura,
que es su más preciado tesoro, puede pulverizarse en un trag1co momento.
Los Derechos Humanos tienen vigencia en el orden creado por_ el De~echo,
sin embargo, es necesario pensar que debe reestruc~u~a'."5e la Je~arquia de
valores que protege y, desde luego, en el momento histonco que v~v~ _I~ Humanidad, la paz debe obtenerse a cualquier precio, solamente que m1C1andose
en el personaje principal de la tragedia humana: el hombre. En es~e caso
el derecho a la paz, porque si el hombre ya ha asegurad? valores tan unportantes, como e1 derecho a la vida, ningu' n valimiento tienen tales derechos
si no asegura el hombre, primero y ante todo su derecho a la paz.

SEXO, MATRIMONIO Y FAMILIA

Feo.

RuBÉN DELGADO MARriNEZ

Consejo matrimonial y conductual
Doct. en Derecho
Diplomado en Filosofía
Br. en Filología

Un estudio psicofilol6gico
Sexo o del Matrimonio aparece "como expresándose implícita o explícitamente de la familia; sin embargo reflexionando con la mejor
intención y dejando a un lado los prejuicios, por más llenos de buenas intenciones y de buena voluntad que se encuentren; esa apariencia, sobre todo en
nuestro tiempo y época, resulta un síntoma o indicio de realidades poco
atendidas y siempre buscadas; las que constituyen y ocupan la vida humana
casi en su totalidad.
QUIEN HABLA DEL

No es fácil admitirlo; pero la humanidad entera vive los años de la existencia experimentando la vida familiar, la vida del matrimonio y la vida del
sexo. Con estas preferencias continuas se originan fenómenos importantes formulables de esta manera: mientras más se experimentan esas realidades humanas dichas, menos se refieren a ellas los individuos de modo racional ; consiguientemente menos se habla de ellas; no sólo por razones de gusto y buena
educación, sino y sobre todo como si fuera de mal agüero o disminuyera el hacerlo las posibilidades reales de experimentarlas.
Tener o no tener familia ; casarse o no casarse; tener o no tener actividad
sexual es tabú en nuestro tiempo; y nosotros mismos al querer acusar ese fenómeno encontramos difícilmente las palabras adecuadas para expresar las
realidades que intentamos, haciéndose más urgente definir y delimitar el significado de las mismas.

•
288

La decadencia de la Religión, de la Filosofía y del Derecho, parecen tener
su orig;cn en este mismo hecho: ya que siendo la Religión el rito de la vida

289
Humanitas-19

�1

1

humana; principalmente de alimento, del vestido y de la propag_aci6n de la
esp.,,.:e. sus fórmulas verbales y sus gestos sagrados parecen obviar _la expe·
dismmuyendo
. """. ' 'tal y existencial de esas realidades humanas mismas;
nencra vi
.
••
l ·, d
d1
las osibilidades reales de experimentarlas; como ~i se qu~iera a eJan os~ e
rito~que le proporcionaría, por ej. la oportunidad de no alimentarse; conJurar
el peligro de no alimentarse realmente.
La Religión resulta así una fuente de temores y de inquietudes; y en lugar
de liberar y conducir hacia una vida de luz y de verdad, se ~eme que conduzca a una vida de fraude y de renuncia interesada y sometida y se busca a
toda costa consiguientemente apartarse de ella.
Las mismas reflexiones podemos hacer de la Filosofía y -~el Derecho en
aeneral. Ya que siendo la Filosofía la búsqueda o la veneracion de las fue~º
.
de la raza humana de cada individuo; se teme de ella, de la Fi:::o~sx::rre para siempre a los individuos la posibilidad d: encontr~r ~as
fuente; de la propia raza, de la propia familia y de la prop1~ progenie. o
d ir de la Filosofía se puede decir de su equivalente que es
que se puede ec
'
1 t ta d norma
la Mitología o la Mística, e igualmente el Derecho, que a ra r e
lizar la actividad de la sociedad y de los individuos que la ~~mp~nen, . se
teme que a su vera todo se convierta en organización y _normac10n,_ sn: ~Jar
parte alguna a la vida misma, a la vida social y a la vida de los md1v1 uos
que la componen.
Evidentemente que pensar así origina síntomas e indicios de grandes males para la sociedad y para los individuos, rayando en la locura y en el ab~urd al cual parece dársele más eficacia que al orden y a la sensatez;_ prec1sapor esto tales modos de pensar resultan m~ ~e~grosos y dign~s de
t . , puesto que tanto más irracionales son e mstmtlvos; tanto mas gea enc1on,
"d d t
do a su
lizados se encuentran y más temible es su acometl a, es ru_ren
,.
nera
l
ltu
la
civilización
y
con
ellas
la
posibilidad
de
la
vida
pacifica
paso a cu ra Y
•
.
y próspera, de la vida feliz y satisfactoria.
.
En pocas líneas podemos sintetizar lo escrito: el no te~er una idea ~l~;ª
de la familia, del sexo y del matrimonio conduce a una -~d~ de superstic1~n
de vicios del conocimiento, atado a las pequeñas _prohi~icion~s y renun_cias
y
. . . y a 1as exigencias
.·
. del éxito de clase, haciendo. nnposible
la actitud
0 sacrificios
..
científica el progreso y la verdadera búsqueda de la posibihda? de la sup.;.
. 'y 1a me1or
. Supervivencia de la raza humana en. esta tierra someti a
vivencia
.
1
·as
a las me emenci y a los destrozos de los elementos ciegos de1 cosmos y a
sus consecuencias.
.
.
.
do
camino
que
nos
permita
sm
O
Así ues resulta necesario encontrar e1 mo
.
dejar fe vivir la vida humana, en toda ocasión en que se presente; reflexionar

::nte

y razonar, cultivarnos y civilizarnos. Concretamente encontrar el modo c6mo
sin perder las posibilidades de tener familia, de actuar el sexo y de unirse en
matrimonio; podamos razonar y reflexionar en estas realidades en orden a
una existencia más hmnana y más felizmente humana.
El estudio del fenómeno psicofilol6gico nos permite hacer algo para lograrlo, ya que mientras reflexionamos y razonamos en estas realidades, al
mismo tiempo las apreciamos y hacemos posible el encontrarlas y notar su
trascendencia y proyección para vivirlas adecuadamente.
EL MATRIMONIO, EL SEXO y LA FAMILIA son tres realidades que
se asocian comúnmente la una a la otra, a tal grado que al hablar de una se
habla de la otra y viceversa; así quien habla de matrimonio habla de sexo; y
quien habla de sexo habla de familia; este hecho no hace pensar si esencialmente la una incluye a la otra o se asocian entre sí meramente por moda
social o conveniencia; o bien se trata, como hemos dicho al principio de estás
líneas de actitudes impulsivas, llamadas temores, presuposiciones prejuicios o
supuestos.
El Matrimonio:

No es lnÍ intención hablar de todos los aspectos de lo que llamamos MATRIMONIO, ya que del mismo se ha escrito en grande abundancia desde todos
los tiempos; tanto desde el punto de vista religioso, como jurídico, como social, como histórico y literario. Sólo intento encontrar el fen6memo llamado
psicofilológico, producido por la palabra MATRIMONIO.
La significación vulg~ y ordinaria de MATRIMONIO no presenta problema alguno; ya que se entiende fácilmente y siempre como "unión de un
hombre y una mujer con arreglo a derecho"; o también "Unión legítima entre hombre y mujer, en perdurable comunidad corporal y espiritual". Es
por tanto según esto el MATRIMONIO "una unión de un hombre y una
mujer autorizada por la ley o el derecho".
A pesar de la sencillez de esta definición si bien reflexionamos nos causa
más problemas de los que nos pudiera solucionar, ya que no adquirimos una
idea precisa y exacta .de lo que es el MATRIMONIO; es por tanto necesario analizar esta palabra hasta que nos conste el fenómeno que hemos llamado psicofilol6gico.

La palabra MATRIMONIO en español proviene de una latina MATRIMONIUM; pero se encuentra de un modo parecido en italiano: MATRIMONIO; en francés MARIAGE; en inglés MARRIAGE. En griego es
GAMOS (I'aµo&lt;;) y en alemán HEIRAT o EHE. Esta diferencia de p2-

290
291

�labras para expresar la misma realidad nos obliga a determinar los límites de
esa misma realidad y no de cualquier modo sino precisando el significado de
las palabras mismas.
Las palabras en las lenguas llamadas romances como el español, el italiano
o el francés, se remontan a la más antigua que es el latín MATRIMONIUM.
Esta forma en italiano y español permanece casi intacta; pero cambia un
poco de forma en francés: MARIAGE; forma que se repite en inglés MARRIAGE; cambia totalmente en alemán: HEIRAT o EHE y en griego GAMOS (I'aµo&lt;;).
En Latín y en Español la palabra MATRIMONIUM consta de dos elementos fonéticos: MATRI y MONIUM o MONIO. El primer elemento se
refiere a MATRIS de MATER, cuyo significado evidente es MADRE; el
segundo elemento es MONIUM o MONIO y es un sufijo nominal que significa acci6n de la cual trata el otro elemento, en este caso el otro elemento
es MATRI. De este modo MATRIMONIUM o MATRIMONIO significa:
"La acción de ser MADRE". La noción original y más primitiva y genuina
de MADRE es la de dar alimento; así pues la palabra MATRIMONIO tiene el significado de "LA ACCION DE ALIMENTAR".1
Esta misma significación es para las palabras del francés y del inglés usadas
para indicar la misma realidad: MARIAGE y MARRIAGE respectivamente; sólo que en este caso la primera parte de la palabra, el elemento MATRI
por razones del genio de la lengua se cambian a MARRI en inglés y a MARI
en francés, mediante un proceso llamado de asimilación de la letra T a la R.
El segundo elemento AGE, el mismo tanto para el francés como para el inglés, y tiene el mismo significado que el elemento MONIO; es decir, indica
la acción de la raíz o radical que constituye el otro elemento de la palabra:
de este modo MARIAGE y MARRIAGE significan también "LA ACCION
DE ALIMENTAR".
La palabra griega GAMOS (I'aµo&lt;; ) es un sustantivo que con la terminación OS indica la acción del verbo; con la radical GAM el contenido de
esa acción, que es LIGAR, MANTENER y quizá también UNIR; es decir
" DAR ALIMENTO". En esta palabra quizá más que en ninguna otra la idea
exacta o el fenómeno psicofilol6gico es la imagen de la MADRE que ALIMENTA a su hijo.
Las palabras alemanas HEIRAT o EHE, aunque no hemos podido comprobar su significado, tienen en sí la idea de " ENTERAR, DAR RAZON",
1 En cuanto al significado de MADRE cfr. el estudio del autor: PATOS, MATHOS,
PADRE y MADRE, en Humanitas, No. 18. Universidad de Nuevo León, 1977. Pág.

499 y

292

significado claramente reducible l d "
"SATISFACER EL HAMBRE"~ e LA ACCION DE ALIMENTAR" y
El fenómeno psicofilológico de la alab
DE ALIMENTAR" Q
p
ra MATRIMONIO es la "ACCION
d
.
· ue la palabra MATRIMO
ad mcluye como primera realidad l' .
.
~IUM indique esa realitar; pero ese contenido al mis
. ogica y ps1col6gica, la acción de alimenrelacionados de un modo pr' mti.º tlemP? _no excluye otros posibles significados
.
.
ac co o teonco al
· d" d
c16n Jurídica del matrun· .
. .
ya m ica o; incluso la def1"ru·
oruo como mstitut · ,d"
•
del mismo, más aún podemos d .
o Jun ico, queda incluido dentro
.
ec1r que guarda
,1
necesana si tenemos en cuenta I od
con e una relación simbólica
.
· ,
e m o natural
d" ·
.
y or mano de hablar. El insti tuto JUndico . del matrimoruo
en este orden d .d
. .
a~te todo un instituto para asegur I
e_1 eas es consiguientemente
c1dos.
ar a a unentac16n de los niños recién na-

r

Con esto como es evidente no se .
tes que este significado tiene
l qui~ren negar las consecuencias importan.1 1
para a vida humana tan . d" .
c1a ; as que por otra parte son
d
'
to m ividual como SO.
causa as por la "d h
vi~versa, la vida humana existent
I
v1 a umana existente y no
mir o se quisiera afirmar, sobre t:d:;en~:itlabras, como se pudiera presude contraer o celebrar matrim·on·
1
. o en cuenta las formas válidas
10, en e sentido · 'd"
•
En estas líneas al hablar d l f ó
. JUn ico social acostumbrado.
e en meno psic fl ]' .
cuenta las palabras que usan la l
o I o og1co, quiero tener en
d d . .
s enguas como moti d
es el md1viduo humano ciertamente. e
va_ as por las necesidao contra realidades existentes
. 'bl' p ro estas necesidades se actúan ante
.
y vis1 es · como es
"d
real de la vida y sus necesidades
d :
ev1 ente por la existencia
te entre los lingüistas de que el yfea , emas dde la verdad admitida generalmennomeno e la p I b
.
mente, en un HIC ET NUNC HERE
a a ra se realiza continuaterrumpido, como fenómeno vit;l y sin
AQUI y AHORA ininDe este modo de feno'
l
p p1amente de una repetición
menos ocu tos o de re lid d
.
individuo humano habla
d .
a a es no visibles no puede el
bl .
ro ecrr palabra· lo c l
• d"
a, smo que habla de aquello con e
' 1 ua_ no m ica que pierda el haso ocu to umdo
. d
cuando se habla de este fe ,
'
o asocia o; por tal razón
nomeno se suele d ·
1
manera de ocultar verdad. esto
.
ec1r que as palabras son la meJ'or
,
es cierto· pe t · d
verdad ocultada "sucede ocultam
"
'
ro eruen o en cuenta que la
ella palabra alguna; como sin em:nte y por. tanto no permite formular de
argo es evidente que a detemuna
. d as pa-

tr:::eNO:~

2 "Homo (fetus) non recte dicitur" (P
..
t~mente hombre al feto). "Ideo ventri (f:~)anus, D.35, 2, 9, 1). (No se llama rectmus, D.26, 5, 20). (Por tanto se d
1 • non tutor sed curator datur" (Modes
"P
.
a a vientre - f t
•
(E;r;:.tantequamd edatur mulieris portio est aut viscer::;.-(;;. tutor, sino curador).
o antes e que nazca es una porción de I
p1anus, D.22, 4, 1, 1).
ª madre, de sus
entrañas) .

SS.

293

�. ados fenómenos ocultos; se atribuye a las mismas
Jabras se asocian determm
un valor simbólico o misterioso.
.
Un ejemplo notable lo tenemos en el feto concebido ~ eXISdtente en ~;~~
rech R mano no es tenido o considera o como
de la madre; en e~ De
o o h
.d . .endo la principal razón de ello
BRE (HOMO) smo hasta que a naa o, si
• tes de la realidad exis. ..
de ser vis
. tO por las personas conscien
la impos1b1lidad
h · t ,, a
tente; es evi"dente que "no se puede hablar de lo que no se a VIS o .
La siguiente palabra que nos interesa es:
Sexo:

..,

j lt

. al o casi igual a la usada en franLa palabra española SEXO, que _es i~
1 , SEX y SEXUS respeccés: SEXE; en italiano SES~O; ,en m~::1: ::a: ::frecuentemente la palativamente, aun cuando en a eman se
1 b GENERO. es en
'
ECHT ue correspondería a nuestra pa a ra
bra GESCHL
q
- "f' d de "género raza
1
.
ENOS (I'e,,oc;) con e s1gm ica o
'
'
latín SEXUS y en gnego G
S'
. 1 alabra usada es JATI con el sig" e·1 anscnto a P
d
clan, clase, mo o o manera y '
,, De este modo una palabra
nificado de BIRTH "~acimiento, ,raza, parentezco ··erte en un problema para
d . T do tan evidente comunmente, se convi
. .
e s1gn1 ica
d
a teoría a otra para explicar el verdadero s1grulos estudiosos que van e un
.
. 'f" aci"o'n ni la otra que suele dar'd d 11 a que m esta s1gru 1c
ficado o conteru o e e a, y
,, "
lexión o acabado sexual" convence
se de "matrícula corporal al nacer o comp .
d
"gnificado •
totalmente a quien busca la claridad de la idea y e su ~1 . .
. 1 a, probable encontrar el verdadero s1gruficado de a p
la;~a::~~i:::: ;::uellas raíces o radicalefs que nos indiq~ee: e! :::ó:e~:
1
. , .
d.
1 cual podamos ormarnos una I
psicofilologico, me iante e
XO L
, más probable de la cual se hace
im ortante del SE
. a raiz
l
l.d d
rea I a tan p
1
b SECO latino. que significa cortar; e
derivar la palabra SEXO es e ver o
.
'
·ta *SEGH con
.
uesta
raíz
mdoeuropea
escn
, a
cual a su vez se denva de una sup
d
de* Ayudan
b, . d * ortar para apo erarse
•
la significación general y as1ca ed c 11'
deriven el verbo SEQUOR latícompletar la idea el hecho de q~e e a l se
. l' . de modo que el sexo
. if"
.
espanol . to follow en mg es'
no, que s1gn ica segmr, en
'
t· , ,, . es decir la raza. la des, esto sen'a "lo que sigue" "lo que con mua .
'
'
segun
cendencia, el linaje.

o· ·
of selected lndo-European Languages.
s Cfr. CARL DARLIN_G BUCK, A i~tio;~ University of Chicago Press, Chicago,
A Contribution to the h1story of Ideas, y
e
Illinois, 1949; s.v. SEXE.
"d
ti
!ación con pecunia y con pecus. PECUS
• El PECADO en este orden de i eas ene re
1
hace punta".
.
'ficado
primario.
"lo
que
adelanta,.
progresa, o que
es en un s1gm
·
.

El SEXO o la palabra SEXO tiene el significado que damos a Género y
que solemos distinguir entre masculino y femenino. Lo masculino y femenino
es posterior determinación del SEXO o del GENERO y no anterior; por
tal razón se hace necesario determinar "masculino o femenino" ya que la
palabra sexo o género por sí misma no implica ninguna determinación referente a la llamada matrícula genital o del cuerpo del individuo. Al hablar
de SEXO se quiere indicar, no las partes íntimas de las personas, sino el
nacimiento, raza o parentesco de las mismas.
Al usarse la palabra en este sentido básico, recibe una connotación socioeconórnico-religiosa, en el sentido de que siendo el nacimiento y los hijos un
don de la naturaleza; un enrequecimiento considerado de toda la comunidad
o de toda la sociedad; el que se apropia o a quien tocan esos dones es considerado como "PECADO" o también como "SUERTE"; de ahí que se
halla en las religiones tratado de redimir, volver a comprar al hijo mediante
ritos religiosos consistentes en la entrega de determinados presentes o dones
al templo o a los sacerdotes, con lo cual se purifican los padres del "PECADO'' y puede ser de ellos nuevamente, puramente, sin mancha. 5
Del mismo modo se suele llamar al SEXO, SUERTE o MANERA, no
sólo por lo fortuito del nacimiento, sino también por la razón más evidente
de él, la complexión o forma determinada del cuerpo de la madre que necesariamente en determinadas circunstancias engendra y da a luz, no siendo
por consiguiente ninguna falta a la justicia, ya que no ha sido la intención
de la madre herirla.
De estas reflexiones podernos concluir la constante referencia del fenómeno
psicofilológico SEXO al nacimiento del individuo y por tanto a su madre; la
referencia a las partes íntimas llamadas "genitales" es secundaria y casi podríamos decir inexistente, la relación a la unión llamada sexual entre el hombre y la mujer adultos y que es el contenido de la definición del matrimonio,
como lo señalamos en las páginas anteriores.
Ahora podemos apreciar la diferencia de contenido del fenómeno psicofilológico SEXO y el contenido de las definiciones comunes y corrientes que
solemos encontrar en los diccionarios: por ej.: "Conjunto de factores orgánicos y psíquicos que distinguen al macho de la hembra". O también "Condición orgánica, anatómica y fisiológica, que distingue al macho de la hembra.
5

"Familia romana non definitur ut hodie, complexus personarum vinculo sanguinis
unitarum, sed complexus uni capiti subiectarum". (La Familia romana no se defme
como hoy, conjunto de las personas a una misma cabeza). Esta definición es común
en los textos de Derecho Romano.

294
295

�1,

Aparato genital". Notemos cómo en estas definiciones se describe casi exactamente lo que no es el sexo, la diferenciación entre el macho y la hembra.
De este modo podemos ver cómo es sintomático el uso de tales definiciones
y aunque no son propiamente falsas; son sin embargo un acortamiento y sintetización tan grande e importante que casi necesariamente inducen a error
a quien las acepta o aprende.
De este modo también me parece encontrar una explicación lógica o al
menos más lógica a determinados casos de la llamada vida artística o de los
artistas, así llamados, y que están presentes todavía en la opinión y aun en
la conciencia mundial, según la cual algunos personajes de ese ambiente y
mundialmente admitidos como figuras llamadas "sexy" (en inglés) son o han
sido en su vida privada personas infelices y aun trágicamente infelices o
han tenido un fin trágico; no teniendo o no habiendo tenido un amor pleno
o al menos satisfactorio, capaz de dar sentido a su vida y a la existencia en
general. Me preguntaba yo: ¿ cómo es posible que una figura "sexy", más
aún "super sexy" en la opinión creada por los medios de comunicación de
masa, no hayan encontrado en su vida la satisfacción plena o suficientemente
válida del amor, como suele ocurrir y al que todo individuo humano tiene
derecho?
Tales figuras mundialmente famosas presentaban para mí un cuadro ilógico e incomprensible, tal de hacerme pensar en alguien que custodia un estanque lleno de agua fresca y pura y no puede satisfacer su propia sed; resultando una situación anormal y fantástica, trágicamente fantástica, poco
consistente y de poca duración.
La respuesta a mi pregunta ahora es fácil teniendo en cuenta las reflexiones que hemos hecho en estas líneas sobre el SEXO. Y la respuesta es que
la cualidad de SEXY de una persona no indica propiamente una actividad
o disposición erótica o amorosa; sino una actividad referente al nacimiento
del individuo y a la unión entre la madre y el hijo; una cualidad heroica
y no erótica. Las personas mundialmente famosas o muchas personas mundialmente famosas son llamadas "sexy" por la impresión o características de
su personalidad, que son capaces de actuar o activar ese aspecto del público,
es decir el aspecto de su nacimiento, de su raza, de la unión maternal y filial
y del amor a la patria; encarnan esos valores reales o imaginarios de sus admiradores. Todos esos sentimientos existen mientras el artista o el orador se
encuentran ante el público; pero desaparecen tan pronto como se separan del
mismo; quedando en la nada y en el vacío más absoluto, como un campo o un
estadio desolado, sin un alma en ellos. Si tales sentimientos fuesen de esas
personas o figuras famosas aun mundialmente; los seguirían también en su

296

vida privada y podrían satisfacer plen
amor; pero ellos no son l
d d
amente sus necesidades de vida y de
·
ª ma re ell público
· au
d· l , .
c1entemente lo haya creído.
. ,
n cuan o e publico incons, no son a patria d l P 'bl'
biesen tenido la convicción de
,f
e u reo, aunque muchos humanos del público; por más
ash1 ue; no son el padre y tampoco los her.
es ayan encontrado
'd
nmguna relación personal con el públic .
un parec1 o. No existe
encarnar ante el mismo o lograr q
I o, ~mo es l~ de poseer la habilidad de
t
ue e mismo actue eso
· ·
os tan queridos de todo ind' 'd
s sentunientos y afec.
IVI uo o ser humano E t
.
ta1es vidas no sean auténti
.
. so no qmere decir que
.
cas y genwnas . de nin
trano pueden desarrollar una actividad ~n
. guna manera; todo lo conpor la patria o por la propia raza la ro . sub~e como la de dar la vida
embargo no son vidas norm 1
'
p ~ia religión o la propia familia. sin
a es o normativas. p to
l
'
normar sus vidas conforme a esa 'd
1 , ues que a gente no puede
.
s VI as . a gunas de ell
d d
g1cas; como es trágica la vid d
. ,
as ver a eramente trá'd
ª
e qmen muere viole t
..
VI a por la sociedad . sin que la
. d d
n amente sacrificando su
'
soc1e a pueda aprec.
o deseo de dar la vida por ella E I
d
iar y entender su gesto
. s e mun o fantástic
por eso esas figuras son llamadas " , bol
o y enganoso del símbolo.
sun os sexuales"
'
Son estas algunas realidades humanas h
.
fluencia de una idea exacta d I f ,
asta las cuales puede llegar la in.
e os enomenos de la v'd h
mente de la palabra SEXO.
d
I a umana y concreta' no epende la histor·a d 1 . d' .
palabra; pero sí depende
d d
I
e os m iv1duos de una
. ,
o pue e epender de una
l b
1
qu1za prevenir la historia de 1 . d' 'd
pa a ra e entender y

qi:~

OS lll JVJ UOS.

La tercera palabra u
h
q e me e propuesto analizar psicofilológicamente es:
Familia

Haciendo gala de sencillez e in
.d
gtenu1 adétenemos q~e confesar que al decir
al
..
men e a qu nos refe
. . l
.
.
sexo; a los h11os o al patr'
.
1 f
rimos. s1 a matrimonio
. .
'
rmoruo, a a uente de in
,
actividad, profesi6n o estado
'al d
gresos o de rentas, a la
.
soc1
e cada cual Est .
.,
a analizar también psicof'l
.
.
a s1tuac1on nos mueve
1 o1,ogicamente
esta pal b .
marnos una idea clara desu co t 'd
d
a ra, esperando poder for.
n em O Y e este mod d · ·
igualmente de la familia. feno'me
'al .
o a qumr una idea clara
.
,
no soc1 siempre p
portanc1a en la historia de los
bl
resente con grande imde la raza y de las naciones. pue os; tanto hablando de la religi6n, como

FAMILIA no sabemos exacta

De la palabra FAMILIA encontramos muchos . , .
el ~ ás usado comúnmente sea el de CASA EM~monunos de los cuales quizá
refieren a otras realidades d" tam
'
RESA, que aun cuando se
irec
ente. rápidam
1
usarse también en el sentido de FAMILIA N
e~te as p~labras pasan a
. o nos mteresa sm embargo por

297

�ahora analizar los sinónimos de la palabra FAMILIA; sino más bien sólo
esta palabra.
FAMILIA en español tiene un significado bien claro que proporcionan los
diccionarios populares, de los cuales he aquí algunos ejemplos: "Familia:
conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje. En
sentido estricto, la comunidad de los consortes y los hijos que constituye el
primer núcleo social perfecto, la verdadera célula de la sociedad, que el Estado debe de respetar porque es anterior a él y sus derechos son intangibles.
Esta comunidad biológica, económica y espiritual se ordena especialmente
a la educación de los hijos y se fundamenta religiosamente en el carácter sacramental del matrimonio cristiano que sirve de base". (Enciclopedia Universal HERDER; columna 889). O también esta otra: "Gente que vive en
una casa, bajo la autoridad del señor de ella. Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje. Parentela inmediata a una persona. Prole. Conjuntos de individuos con alguna condición común. Grupo de
plantas o animales de categoría superior al género e inferior al orden". (Diccionario Porrúa de la Lengua Española) .
Una definición etimológica, más estricta y exacta, es la siguiente: "Ensemble des habitants d'une meme maison", particularmente: "ensemble des ser6

viteurs obeissant a un meme máitre" .
En el DERECHO ROMANO se entendía la FAMILIA no como la entendemos ahora; sino como el conjunto de personas que obedecían a una
misma cabeza y no como el conjunto de personas unidas mediante el vínculo
de la sangre.7
En medio de todas estas definiciones de la FAMILIA, resulta sumamente
útil el analizar el fenómeno psicofilológico de la palabra FAMILIA, con lo
cual ganaremos en claridad y trascendencia.
FAMILIA es un sustantivo de la lengua española derivado de otro latino
FAMILIA; semejante al español, es el.sustantivo italiano FAMILIGLIA; el
sustantivo francés F AMILLE; el inglés F AMILY y el alemán F AMILIE.
En griego la palabra moderna para FAMILIA sería EE OIKOGENEIA
(Hotxoyt'Vtta).

Excepto la palabra griega todas las otras palabras en las demás lenguas
aparecen pertenecer a la misma raíz y que claramente sería F AM; esta raíz

FAM ya la hemos observado en torno a l
.
a propósito de la palabra MATRIMONIOa palabra, estudia~a en estas líneas
elemento de la palabra MATRIMONIO . He aqui la explicación: el primer
go corresponde a la radical GAM. l
~s MATRI; este elemento en grielatina F AM de la cual te
1' a cua a su vez coincide con la radical
'
nemos as palabras d . ad
FAMILIS y después FAMILIA y
en: as FAMUL, y de allí
Latín, se usaba esta raíz ara si. . ~ en,;! osco, dialecto itálico, anterior al
latín FAMUL.
p
. gnificar siervo o esclavo": "*FAMEL"ª
' tenemos también la de . .6
en
elemento raíz FAM y de l t
. . nvaci . n FAMILIS, compuesto del
'l'd
a ermmación nommal !LIS
. d'
que m ica la posibI I ad. Así por ejemplo F ACIL. lo
se puede tener. Teniendo en cuen.ta quel se fuede hacer; HABIL: lo que
'f'
.
que a raiz FAM GAM M
m 1ca alimentar; el adjetivo FAMILIS si . . , .~
o
ATR sigmentar"; o también "lo que pued alim gmficana lo que se puede ali.
e
entar"· si if' '6
c1da a la que pudiera tener el sustantivo "F
~ icaci n un tanto pareeste adjetivo sería FAMILIA
'gnif
UL · El neutro de plural de
guiente: "La cualidad o la seri;udyo SI
icado es aproximadamente el sil .
e actos en torno al pod
.
o
alimentar"; lo cual coincide con las d f . .
er ser alimentado
arriba esencialmente habland . "
bl e mic10nes que hemos indicado
,
.
o. ensero e des hab'ta ts d'
.
mas particularmente "ensemble des serviteurs
.
. i n
une maison"
y
obe1ssant
.
En estos datos filológicos
6
a un meme maitre".e
" dar de comer, alimentar" vemos c mo de .un sentido concreto y material
•
' se pasa a un sentido moral
··
'
a primero y que es el de "ob d
.
o espmtual semejante
dil
.
e ecer a un IIllSmo maestr
- ,,
enoa a la que se refiere esta d f' . . , .
o o senor . La obe.
e micion tiene un
tid h
equivalente
más
o
menos
a
lo
sen
od umano
_
que queremos expres
d . y pleno'
nar, ensenanza". "segu· l .
1
ar cuan o ec!IllOS "ense
'
ir e eJemp o" · "ser educado"
•
parte se suele expresar en la d f' . ~, d
. . Y que por lo menos en
h.. ,,
e micion e familia com " d
.,
iJos . Después de este sentid
o e ucacion de los
cual se "educa a los siervos o oclse pasa ala otro estadio de la evolución en el
. .
es avos o umnos no e
1 •
a una
disciplina o a una ac+:uvi'dad concreta como 1n genera
,
rf b ; ,smo en torno
tena, la agricultura la arquit tu
' . . a o e rena, la carpin'
ec ra Y otras actividad
'
as en el orden social" De t
d
es mas o menos elevad
.
es e mo o parece q
'd
esclavo, tiene el sentido pnm' d' l d 1
ue evi ente que siervo y
.
or ia e que es "alim tad "
alimenta"; después el de "sirviente" lue o 1 d " en
o "al que se0
"estudiante"• en el cual el
y
g . e e alumno o "aprendiz"
'
aramente se prescmde d 1 1 . ,
entre el esclavo o siervo y el
.
e a re ac10n de parentesco
patrón. A la FAMILIA
maestr_o o Jefe, llamado PATERFAMILIAS o

AM

~

~

e~t~:;:~: ~:

Y es la noción más mode:a
6

MAX NIEDERMANN, Precis de Phonetique Historique du Latin, Paris, Librairie

CKLINCKSEK, 11, Rue de Lille, 11, 1953. Pág. 22.
7 "Famulus tire son origine del l'osque, ou l'esclave était appelé famel". Familia en
osco se decía F AMELO; antiguamente Familia en latín se decía *famelia. M. NIDER-

;:f::me~. DERECHO ROMANO

s9 MAX NIEDERMANN, o.e. Pág. 22.
MAX NIEDERMANN, ib.

MANN, o.e. Pág. 50.

299
298

�. d" ado únicamente la palabra SEXO
De las tres palabras qu~ hemos mh b1c1and' clara a la descendencia de un
0,
.
· fil l 'g camente a
hace referencia, ps1co o o i
, .
l b referente al parentesco
tanto es la umca pa a ra
d
ser humano de otro; por
,
l ·onados con ella y de este mo o
. .d d los fenomenos re ac1
,
la palabra matrimonio, para
0 a la consangumei a Y
T se suele usar, as1 como
, . d
aunque la palabra fami ia
. "d d. l idea primera y bas1ca e
d
re O la consagume1 a , ª
.
indicar los lazos e. sang
ALIMENTACION; a la acción de alimentar y
esas palabras se refiere a la
l .
posteriores que resultan de la
d
és a las re ac10nes
. . .
de ser alimentado y espu
.
l
. "tu 1 moral científico, disc1p11distinta clase de alimento, es decir: e espm a'
'
nario y otros muchos.
. , clara de la palabra familia, de la palaDe este modo tenemos una noc1on E
"d nte que la noción a que nos re.
.
d la palabra sexo. s ev1 e
. fil l ' . .
bra matrimonio Y e
.
, d t rnun· adarnente: ps1co o ogica,
.,
f ológ1ca· mas e e
·
ferimos es una noc1on e im
'
. d 1 mente humana al pronunciar
.
· ·ón necesaria e a
. .
esto quiere decir una asoc1ac1
d
·t arriba sea directa sea mdi"d
e hemos escn o
,
.
estas palabras al contem o qu
f. . d c mprehensión o comprehensi. . t mente la e icacia e o
.,
rectamente; consigu1en e
J·uicio o en una oracion o
e se expresa en un
bilidad O su defecto de lo qu
.d
.
d
cesariamente de ese contem o.
sentencia, &lt;lepen e ne
1b
stud1"adas. o sea, en cuanto
• bT d las pa a ras e
,
En cuanto al valor sim o ico e
.
. l "do implícita y necesad
xplíc1to. pero me Ul
al contenido no expresa o; no e
' t lmente. ya que los estudios fi"bl d cir gran cosa ac ua
,
.
riamente; no es pos1 e e
elaciones con las lenguas onen. doeuropeas y sus r
lológicos de las 1enguas m
d.
bre todo en que poca atentales y otras, apenas si existen en nuestro me 10 so
'
ción se presta a estos problemas.
. .d . s lingu
""ísticas o de
.
hablar de comci encia
En este orden de ideas se ocurre
. d a's con la evolución que han
.
, .
de las lenguas, a ero
.
leyes mecámcas o psiqmcas
.
.
ha abierto una grande sene
.
d'os ps1coproyect1vos, se
tenido los sistemas o me i
.
1
ladones o asociaciones entre
de posibilidades, estableciendo ~or eJemp o r~os eternos impulsos humanos,
ladas firmemente en
.
unas lenguas y otras, anc
. l
t d manifestación lingüística de
• •bles y repetib es en o a
.amás extinguidos y vis1
J
• d' "d
humano
cualquier m 1Vl uo
·
. , b al siguiente: en nuestro tiem, h cer la observac1on an
.,
Permítaseme ademas ª
h . d cada vez más una relacion
. •
·
· bolicidad se va acien
po esas comc1denc1as o siro
1· .. , t" o. de las palabras mismas y
.
bl d 1 fenómeno mgu1s ic '
.
necesaria e msepara e e
.
l . t
y generalizada intercomumca. . , . . á debido a a m ensa
.
.
de su pronunc1ac1on, qUIZ
,
de los cirlco continentes,
.
t del globo terraqueo,
. .
ción entre las diversas par es
·ncronizando su materialidad
Las palabras van si
de unos pueblos con otros.
h
.
d"atamente evidente toda
. logrando acer mme i
con su eficacia o resonancia;
. . d
clasificada en diferentes tiempos,
d humana antes mediatiza a o
una real.d
I a

°

300

.

lenguas o pueblos. Al pronunciar una palabra antiguamente, su relación simbólica se colocaba en países lejanos, pongamos por ejemplo, en los antípodas;
reprimiendo y relegando el contenido simbólico. Actualmente sin embargo
ese contenido simbólico no se reprime o se relega; sino que se presenta de
modo un tanto mágico; como queriendo agarrar en la trampa al locutor,
que quería esconder u ocultar determinados significados de las palabras.
Con este fenómeno la lengua va perdiendo atractivo y hechizo y el lenguaje hablado parece ir cediendo el lugar al lenguaje mímico y a los gestos; a la
prestidigitación y a la magia; creándose de este modo un nuevo lenguaje; más
vivo y más completo; más integral y actual; con la consiguiente desvalorización de los valores hasta ahora expresados verbalmente y que basan su atractivo y eficacia en el simbolismo que encierran las palabras. De este modo parece originarse un nuevo orden, una cultura nueva y una nueva Filosofía;
la cual sin poder cambiar la esencia del hombre siempre igual a sí mismo;
sí cambia las especies mediante las cuales valora y aprecia la realidad.
El sexo, el matrimonio y la familia no desaparecen en este nuevo orden
y nueva filosofía; sino que despojándose de los antiguos ropajes mediante
los cuales se expresaba; comienza a expresarse con otros medios nuevos técnicamente y artísticamente; para lo cual sin embargo se realiza primero un
proceso de maduración en el cual esas realidades o categorías de fenómenos
de la vida humana van delineando claramente su esencia y perdiendo todo
aquello que no era sino adherencia de la época, de la región o de la raza.
La influencia de estas realidades fenoménicas en la Moral y en la Etica
es evidente; ya que las costumbres y los valores aun permaneciendo los mismos; se verifican en otros tiempos y en otros espacios; en otros lugares y en
otras cantidades y cualidades. No es necesario llevar a detalles más concretos
estas afirmaciones: sea suficiente el señalar en general, cómo según los expertos los problemas mundiales se reducen en toda la tierra a la energía y a
la alimentación; ambas cosas relacionadas directamente con las palabras
SEXO, MATRIMONIO y FAMILIA como acabamos de encontrar en la
etimología y en el fenómeno psicofilológico de las mismas; todas ellas referidas de un modo o de otro a la raíz GAM, que puede encontrar la forma
MAT (r) como en MATRIMONIO; o la forma FAM como en FAMILIA ;
pero que siempre hace referen.cia a la alimentación tanto del niño pequeño
como también del hombre adulto que recoge no de la mujer, sino de la TIERRA, la GEE (I'11 ) de los griegos, los frutos y productos necesarios para
su alimentación. Esta raíz es al mismo tiempo en sí misma la dignificación

301

�. al considerarla sobre todo la fuente de
más seria e importante de la ~uJd~r .d h ano· así no es LA FEMINA,
to para el m lVI uo um
,
energía y de alimen
dra da a luz. sino sobre todo y
LA MUJER la que engen
°
•
LA HEMBRA,
'.
é eros (sexos) de su misma esantes que nada la que da alimento a 1os g n
pecie.

EVOLUCION DE LA REVOLUCION
ANTONIO P01t1PA Y PoKPA

Sinfonía heroica en tres movimientos:
Emancipación - Reforma - Revolución.

Evolución en el caso que nos va a ocupar, debe ser entendida, no como
la teoría general de la evolución, como cuadro fundamental de las investigaciones biológicas, sino como el conjunto de postulados filosóficos, políticos,
económicos y sociales que provocaron concatenadas circunstancias que tienen
en la evolución el impulso, la dinámica de una realidad en movimiento y
el proceso ininterrumpido del postulado general esencial· que la genera.
La evolución, en otros términos, nos dice Abbagnano, es una doctrina metafísica, que concierne a la realidad como un todo, y aun cuando se valga
a veces de la hipótesis y de los resultados de la teoría biológica de la evolución, su tesis va mucho más allá de lo que cualquier teoría científica puede
legítimamente hacer válido. En este sentido, el evolucionismo ha sido tomado
como esquema fundamental de muchas metafísicas, ya sean materialistas o
espiritualistas.
El rasgo fundamental que estas metafísicas disciernen en la evolución, es
el progreso. Para ellas, evolución significa esencialmente progreso. Así lo fue
para Herbert Spencer, que inició la serie de las metafísicas evolucionistas
con un ensayo publicado en 1857 con el título de Progreso. El progreso reviste, según Spencer, todos los aspectos de la realidad, 'ya se trate dice en el
citado ensayo del desarrollo de la Sociedad, del gobierno, de la industria, del
comercio, del lenguaje, de la literatura, de la ciencia o del arte, siempre en
el fondo de todo progreso está la misma evolución, que va de lo simple a lo
complejo a través de sucesivas diferenciaciones".
Herbert Spencer en los Primeros principios preconiza que "La evolución
es una integración de materia y una disposición de movimiento concomitante,
en que la materia pasa de una homogeneidad indefinida e incoherente a una

302

303

�d f . da y coherente y d urante la cual el movimiento conheterogeneidad e tni
t formación paralela".
d 1
servado se somete a una ras
ramente sugerido par el_ proceso _e a
Este pastulado de Spencer, segu d l arru·ba a los organismos supenores,
• que parece ir des e
evolución biológica
un progreso necesano y eXlgente,
.
el sentido de optimismo y de pr~~reso, 1 felicidad. Progreso universal,
uene
d
l perfecc1on y a a
tr to
a a· , basado en 1a 1. &lt;lea-fuerza como sus a
que en el hombre tien e. a A
.
lo concibe r igo,
d p illée
necesario como
· también Alfre
ou
·
de esa evolución, como lo preconiza
l Revolución a la Revolución meD tro de este contexto entendemos a a .6 de ~gímenes políticos, que
en
.
, ida destrucci n
bl
·cana no como la violenta y rap
tolerable casi nunca razona e
x1
,
d ble a veces
,
eso es accidental, a veces con e~_a 'ubstitución de estructuras, a vec~s con
sino como cambio, tra~sfo~mac1on:U s les políticas, sociales, económicas o
.
afical de instltuc1ones c tura '
sentido r
'
•a d mexicana.
, d le en la comuni ª
d sea someraele otra m o '
.,
analizaremos, aun cuan o
.,
Dentro de este contexto tam~1en,
, esis su proceso de integrac1on
t el devenir histórico meX1cano, su gen, 'es de su subdesarrollo culmen e,
..
· ncia los origen
.
l mestiza1·e su cns1s de conc1e
'
de la cultura universa'
1• y
en e
'
. d tr del concepto
tural, su enorme patenc1~ en ,º la razón de que haya gestado_ esa smtodo equilibrio que nos de la ra1z y trágica de la Revolución Mexicana, ~n
fonía heroica y a veces aparentementela Emancipaci6n, el andante o adagio
sus tres movimientos; el alledgrol deR oluci6n. Sinfonía que no puede tener
el Sch rzo e a ev
'
ue este
de la Reforma y
e E l "6n Revoluci6n permanente, aun~
un tiempa final por ser la vo uci ' . , 1 os El proceso de evoluci6n-revoconcepto choque un tanto a algu~os so;;~ ~v~rso, por lo mismo se extien~e
luci6n se extiende a to~a l~ reahd:cir el proceso de la Historia no es mas
' otra manera diremos que la Idea
tam b.,
1en a la realidad h1stónca;. es 1 De
que una parte del proceso li~:;e::tórica misma, concepto que encontramos
es la que promueve la rea

ª

'

·

·

claramente en Hegel.
rrollo del proceso histórico, encontrare_m~s
. , de un evolucionismo histoS. eguimos con Hegel el &lt;lesa
1s
ll an a la concepc1on
11
muchos aspectos que nos e~
postulado constante y por e o cond se evoluc1omsmo un
d
rico y dentro e e
. d d el de la Liberta .
tin~o en el hombre y en la soc1e a ' f d mento del fenómeno histórico deHe allí la piedra angular, la. base v. un

ª

nominado la Revolución Mexicana.
d 1 mexicano y de lo mexicano
del tema e
'
· ·
Mucho se ha discutido acerca
d lo universal por el mest1ZaJe,
.
b"
sis
del
concepto
e
'
.
e
que en síntesis es la stm to
1 d l categoría de un auténtico ecum .
e a a
más que somático,
cultural' que
.
resión
esencial.
nismo en su exp

304

Al mexicano nada le es ajeno, ha recibido mensajes de todas las expresiones, de todos los horizontes de la Cultura universal, allí su legado es múltiple y variado, su riqueza, imponderable; pero a la vez, por ello ha sido
difícil el proceso de aglutinación y de síntesis, por ello hay dos méxicos y a
veces varios méxicos, que a la vez fomenta el regionalismo y provoca esa manifiesta crisis de conciencia histórica y de integración nacional.
Ello explica socio16gicamente su lucha permanente por su unidad en la
libertad, en los diferentes ángulos del humanimio mexicano.
La historia de la dominación española en México, nuestro medio evo, a
pesar de su empeño por crear una nueva estructura que desplazara al mundo
antiguo, el prehispánico, s61o consiguió sentar las bases de un pueblo nuevo,
mestizo, el mexicano, que unido al criollo, que no es más que otra modalidad
del mestizaje, sentaron las bases de ese pueblo nuevo que no es el conquistado
ni el conquistador, sino la simbiosis de ambos, y con estos elementos empieza,
desde el siglo XVI, la lucha por la libertad.

El estado español en México, trató de constituir una estructura social, desde el siglo XVI, que reposara sobre la convivencia de dos grandes comunidades étnicas y culturales -repúblicas en terminología de la época- constituidas por los españoles y por los indígenas de México; acerca del antagonismo
de sus respectivos intereses, no es necesario poner énfasis a lo que hay que
sumar otra comunidad importante, la de los negros, nutrida con el tráfico
negrero desde el mismo siglo XVI.
Así indígenas de México y Negros, en formas seguramente, más o menos
pasivas, estarían presentes en el subsecuente proceso de estructuración social,
correspondiendo a los españoles como dominadores, dar la tónica a la nueva
estructura social; esta circunstancia permitió a la república de los españoles,
como conquistadores, formar una casta noble y superior respecto a negros
y nativos de México, que originó el planteamiento de los prolegómenos de la
lucha por la Libertad.
La denominada República de Indios, trajo como consecuencia la destrucción del orden social prehispánico; por ello es fundamental el interés de estudiar, para comprender, lo que significó la vida de los indígenas de México
bajo el régimen español y las instituciones que vinieron a configurar a la nueva Sociedad. Allí es cuando se produce la fase inicial y más dramática del
choque de pueblos y del proceso de interculturación, inevitable por la diferencia de mentalidad, lengua, cultura y economía.
Las Indias en la Monarquía española, dentro del ímpetu político y espiritual, quedaron incorporadas al vasto y complejo sistema político denominado
Monarquía Universal Española, o de otro modo, Imperio español, estado que

305
Humanitas-20

�. .d
r dos elementos fundamensegún el Derecho castellano estabCoaconstitw º101:gía. y México quedó como
. o comum'dad y la
rona que
'
tales, el remo
u1man
. o de Granada al ser conquistado a los mus
es.
. el
el rem
l
México trajo entre sus consecuencias
El impacto del Estado espano en . di
los trasplantes y primeros
alidad cultural m ana con
.
d
delinear una person
XVII empiezan vaneda es
1 . l XVI en tanto que en e1
mestizajes en e sigo
'
.
XVIII lasman en arquitectura, literatuculturales dife~ntes, que en ~l sig~ e uemitica mexicana con su problemára, ideas y acciones que defmen
~ Universal Española, lo que planteaba
tica estructural dentro de la Monarqwa
.ó
1 din , ·ca una urgente transformao n.
dentro de a
anu
lt
hallamos que partimos
1
trat' afía de nuestra cu ura,
Si estudiamos a es
igr roo de Rotterdam, de Juan Luis Vives y de
del tronco exuberante de Eras . . ,
d Zumárraga Francisco Cer. canalizaCion Juan e
'
Tomás Moro cuya savia
.
.
.dos a la figura real y siroal
V asco de Qwroga qwenes um
d
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al' ,
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bólica de Quetzalcoatl dan la tetr ogia q

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'

nuestro horizonte cultural.
J
Bau.:sta Tosca y Henrique
.. ,
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' e estructuran la concepdón de
.
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.
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.cano dentro de la comente de a
.
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'
,
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postulados de autonorma, au
d't renovó la mentalidad
C ítico y sus Cartas eru i as
Feij6o con su T eatro r
.
,
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de acuerdo con los pro. ·
la filosofia m emas,
escolástica por la c1enc1a y
. fl
.
M éxico que el de Descartes,
tuvo mayor m uencia en
f ..
pósitos de Bacon, pero
. fl encía como la actitud eiJO· Newton tuvo tanta m u
•
ll
Locke, Fontene e y m
1 . t p etación de las actividades propias
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niana, que onen Y
•
lizadas por los métodos e a
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cuyas esencias cana
del hombre de M exico,
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1
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G
Clavi1'ero a Alegre, a ampoy,
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'
,
A Sigüenza y Gongora,
1.
1
Eguiara y Eguren dieron toMárquez y demás pensadores que a iguaAlquete Bartolache Hidalgo y Moh b
evo como za ,
'
nica y madurez al om re nu '.
d
tanto o un mucho quebrantada
1 lindes de la liberta ' un
'd
relos, y llevaron a as
.
económicos políticos o i eopor la intromisión de intereses extran1eros,
'

°

,,

lógicos.
.,
preludio, se inicia el allegro de esta
Así después de esta introducCion o
R 1 .ón Mexicana que de una
'
trágica de la evo uci
d
sinfonía heroica y a veces
.
ádicos pasó a la lucha arma a
resistencia pasiva con episodios activos espor

306

y violenta por la libertad, en el episodio de la guerra de emancipación del
régimen español.
Once años duró esta gesta por la libertad, que significó a la vez, con causas
endógenas y exógenas el desmembramiento del Imperio Español, dentro de
múltiples acechanzas de potencias del exterior.
Lograda la desvinculación del Imperio español, tras la etapa trisecular
(S. XVI-S. XIX) , entra en liquidación como sistema político, económico,
jurídico, social, etc., al abrir el mexicano una nueva etapa en la segunda
fase de la lucha por su libertad, La Reforma, que apunta en el movimiento
de Ayutla.
El mexicano con una conciencia que tendía a la mayoría de edad se lanzó
a cauces más autónomos, hacia una postura más definida de soberanía, libertad e independencia dentro de la corriente cuyo movimiento recibió tónica del liberalismo europeo y cuyas raíces mexicanas aparecen ya francas en
nuestro siglo XVIII, de modo manifiesto en la corriente de la Modernidad
y más atrás, desde los prolegómenos del Renacimiento.
Esta nueva postura en el mexicano surgió en su fase liberal, como algo
destinado a restructurarle en un mundo nuevo en actitud de superación. ¿ Y
por qué hablamos de una nueva postura del mexicano? ¿Por qué hablamos
de un mundo nuevo? Nos dice Laski en el Liberalismo europeo, porque lo
han hecho los descubrimientos geográficos; la ruina de la economía feudal,
el establecimiento de nuevas iglesias que no reconocen ya la supremacía de
Roma; la revolución científica que trastorna y transforma las perspectivas
mentales; el volumen creciente de los inventos técnicos que es causa de nuevas
riquezas; y aumentos de la población; el progreso de la imprenta tipográfica con su inevitable consecuencia sobre los ensanches de la Cultura; de lo
que hace una teoría política (Maquiavelo) que funda la investigación del
problema social en la relación del hombre con el hombre y ya no en la relación del hombre con Dios. Y este mundo nuevo que nuestros ilustrados del
siglo XVIII empezaron a perfilar con categoría; para México tomó una fisonomía más propia al perfilarse la etapa de la Reforma. El movimiento de
la Reforma no fue para la supresión del régimen que presidía el general López de Santa Anna, sino que preconizó crear una nueva estructura para
México desde el punto de vista jurídico, político, social y económico. No se
pretendió cambiar un gobierno por otro, sino establecer un nuevo orden constitucional, establecer la "igualdad republicana" mediante la abolición de privilegios, el establecimiento de una república representativa y popular que
por su naturaleza abolía los privilegios clasistas, marginando a la vez la significación del clero católico en la preeminencia que tuvo dentro del Estado

307

�•

español en México, al reivindicar el estado liberal el principio de la soberanía
en la nueva estructura nacional; de allí la explicaci6n de las Leyes de Reforma, creando formalmente la sep~ración de la iglesia y el Estado, a la vez
quedaban también dentro de la doctrina y normas del sistema liberal, reconocimiento a las garantías individuales, y de esta manera, implantando esta
nueva doctrina y sistema, se liquidaba en principio el medioevo mexicano
ante el renacimiento de la etapa del Estado Moderno y Contemporáneo. Y
tras nueva lucha por la libertad y el progreso que concluye en movimiento
armado, queda implantada una nueva corriente ideológica: el Positivismo.
El 16 de septiembre de 1867, un hombre llamado Gabino Barreda pronunciaba en la ciudad de Guanajuato una oración cívica. Este mismo hombre era
llamado el mismo año por don Benito Juárez para formar parte de la comisión encargada de redactar un plan de reorganización educativa, así lo asienta Agustín Aragón y León en su Ensayo del positivismo en México; esta comisión contaba además con Pedro Contreras Elizalde, Ignacio Alvarado,
Francisco Díaz Covarrubias y Eulalio M. Ortega, y el día 2 de diciembre del
mismo 1867 se daba a la publicidad la ley que orientaba y reglamentaba la
instrucción en México, desde la primaria, hasta la profesional, pasando por
la preparatoria.
Esta ley estaba fundamentada en el Positivismo, doctrina que Barreda obtuvo de Augusto Comte, con quien le llevó Pedro Contreras Elizalde, y esta
doctrina dio tónica a la pretendida nueva estructura que se le daría a México, entre protestas y debates de quienes optaban por otras doctrinas filosóficas, mas el Positivismo orientó al Estado mexicano desde el régimen del
Presidente Juárez hasta el del Presidente Díaz, dentro del liberalismo económico, político, jurídico y social, y aún religioso, pues fue la oportunidad
para que se propagase libremente el protestantismo, muy particularmente las
iglesias metodista y bautista. De esta manera el mexicano en su dinámica prosiguió en búsqueda del progreso y de la libertad con asechanzas e inquietudes aún en la primera etapa del liberalismo y en la prolongada del porfiriato ; hay que ver la prensa y la literatura panfletaria de la época.
En conclusión: el liberalismo mexicano tiene raíz europea y fisonomía que
le modelaron los pensadores mexicanos, desde la etapa de la Ilustración que
preparó el advenimiento de la doctrina positiva, en la que el Presidente Juárez pohrizó y llevó a término el planteamiento, y sentó las bases para una
nueva estructura del Estado mexicano, dentro de la gran revolución filosófica
del siglo XVIII, actualizada en el Siglo XIX con enfoque hacia la doctrina
positiva.
Así concluye el segundo tiempo de esta sinfonía heroica, el andante o adagio de la Reforma.

308

.
apLa. historia de la Revoluci6n Mexicana
en su te
,
as1onante, su estudio presenta múlti l
_rcer penodo, es en demasía
gación insuficiente y llena de discre p _es : vanados problemas, su investíhacientes de los hechos
I
panCJas ideol6gicas, faltan testimoru· f
.
Y en os que ha
b
os eque distorsionan la realidad d l
y, e_n uena parte, palpitan pasion
E
e os acontecidos
es
. ste tercer movimiento que se .
.
c1ales y políticos que se origm·aro vmo lges~do merced a los problemas so.,
n en e Porf . to hiz
racion con espíritu de libertad
ma '
o que una nueva genee
· ·
Y progreso Y franca dial ' ·
n movuruento, asombrada por el pa
ectica, que es lógica
a los hombres de la Reforma
dn~rama de la República, volviera sus o1·os
sus p · · ·
-nos ice Florencio B
. nnc1p1os y se arrojara a la luch . .
arrera Fuentes- revisara
un. Jacobinismo ultramontano· 1 a mspira~a por sus ideales. Primero, con
social.
' uego, encaminando sus pasos a la reforma
. .
de En
O los mismos d'ias, y ongmado
por un discurso d l
.
ca y Obregón pronunciado en París I libe e Obispo Ignacio Montes
zaro~ u~ ~anifiesto a la Nación pidiendo :
r~es ~e San Luis Potosí Jan.
que impidieran infracciones a las Le
d
orgaruzac16n de Clubes liberales
el clero católico, así como que f yes e Reforma, muy particularmente por
liberales. En forma un tant . uer~ propagadas las ideas y los princip·
o smcromzada ap
R
10s
manos Jesús y Ricardo Flores M ,
arece egeneraci6n de los herta · h.
agon Y Ernest L A
1 n_~1a izo el principio de la lucha violenta d ~ . moux y esta circunsuc1on.
e a tercera etapa de la Revo: aparece en el d
d Una
d nueva corriente ideo!'ogica
.
es e 1850 en el manifiesto del Partido d l Pu everur mexicano, planteada
en el artículo 7, que propuso fu
ea· os ros, por D. Ponciano Arriaga
I
.d
era expe ida una Le
.
a prop1e ad territorial y diera
I
y agraria que arreglara
ción d ,
por resu tado la cómod d ...6
.
e esta; por su parte los magonistas
. ul
a !VIS! n y adquisionentación, primero socialista y d
: partic armente Ricardo dio franca
de la Revolucio'n Mexi.cana.
espues anarquista a la etapa precursora
La ~arte histórica de esta etapa, de 1908 a
maderista encontrara terreno pro . .
altibajos de la lucha d tod
p1ci~ a pesar
.,
e
os conocida hasta
tuc1on política promulgada en 1917
'r
s1c1on
· · ' de la etapa liberal.
con ranca

.
1910, hizo que el movimiento
de la contrarrevolución l
I
1·
y os
a. conso idación de la Constionen tac1on
· , socialista, en tran-

I icos, como el de la ·
el La
pr mayor parte de los ideales pol'f
· ·
ogreso, el régimen constituc1· al
l
JUStlC!a, la libertad
H S b"
on y e respeto al d ech
'
. . a mes comenzaron con la refle . , d 1
er o nos dice George
las mstituciones de la ciudad-estado _xion e o_s ,pensadores griegos acerca de
' antes, qmzas lo pensaron otros hombres.

309

�Pero en la larga 'historia de nuestro devenir mexicano, ést_a fue, ~a. sido Y
. ,
anhelo aún insatisfecho, por ello esta sinfonía heroica y tragica, no
sera un
.,
·
e pro1
1
conc uye con e1 scherzo de la tercera etapa de la Revo. ,ucion, smo qu z · '
·
· ' dado que la dinámica. de su evoluc1on es una revo ucion
sigue
y prosegu1ra
permanente en las aspiraciones del mexicano.

EL TRANSPORTE AEREO GRATUITO

.

Por:

ENRIQUE MAPELLI

SUMARIO:
l. EL PRECIO COMO CONDICION ESENCIAL DEL CONTRATO DE
TRANSPORTE.

2. EL TRANSPORTE GRATUITO.
3. LA CAUSA EN EL TRANSPORTE GRATUITO.
4. RESPONSABILIDAD DEL PORTEADOR EN EL TRANSPORTE
GRATUITO.
5. CONCLUSIONES.
l. El Precio como Condición Esencial del Contrato de Transporte

AL CONTRATO DE transporte aéreo se le ha asignado con unanimidad y como
una de las notas distintivas que integran su naturaleza y concepto, el de ser
un contrato bilateral. En virtud del mismo, una de las partes, el porteador,
se obliga, dentro del marco de una serie de condiciones preestablecidas, a prestar un servicio normalmente de traslación de un punto a otro o desde un
punto al mismo lugar, mediante precio.1 Es decir que la obligación funda1

"Podemos definir el contrato de transporte aéreo como aquél mediante el cual una
persona denominada transportista conviene con otra que llamaremos usuario, en trasladar de un lugar a otro en una aeronave y por vía aérea, a una determinada persona
o ·cosa con arreglo a las condiciones estipuladas entre ambas partes". Luis Tapia Salinas, "Curso de Derecho Aeronáutico", Bosch, Casa Editorial, Barcelona 1980, pág.
294.
"Hay contrato de transporte aéreo cuando una parte se obliga a trasladar, en aeronave y por vía aérea, de un lugar a otro o a otros, a personas o cosas y, en este último
caso, a entregarlas al destinatario, y la otra parte a pagar un precio por ese traslado".

310

311

�mental, básica, de la otra parte contratante, sea viajero, sea remitente o cargador, es la de satisfacer el precio estipulado que, por lo común y habida
cuenta que el servicio prestado por el transportista tiene la condición de servicio público, estará determinado mediante tarifas uniformes establecidas o
1
meramente autorizadas por la autoridad pública competente en la materia.
De ello -en definitiva es un principio general, elemental más bien, harto
conocido- se deduce que la obligación primordial del viajero, aunque no la
única, es la de abonar el justo precio del transporte que utiliza.
Las obligaciones que el pasajero asume en virtud del contrato de transporte pueden pues, quedar fijadas en una obligación fundamental y otrás
complementarias. De ~ forma:
a) Obligación fundamental. Abono del precio de acuerdo con la tarifa establecida, cuyo abono puede llevarse a cabo con arreglo a determinadas fórmulas financieras cada vez más extendidas y que también tienen su causa en
la constante y permanente competencia comercial que, crecientemente, viene
presionando a las Compañías aéreas. Tales fórmulas, entre otras, pueden ser
las siguientes:
a') Pago al contado y en efectivo en el momento de obtener el billete de
pasaje.
b') Pago al contado y mediante talón bancario librado por el propio pasajero o por otra persona contra su respectiva cuenta corriente, en el momento de obtener el billete de pasaje.
c') Pago diferido pero total y mediante letra de cambio u otro documento
de crédito mercantil, aceptado por el propio pasajero o por otra persona, en
el momento de obtener el billete de pasaje.
d') Pago diferido pero total mediante la utilización de una tarjeta de crédito extendida por el propio porteador o por otra entidad con la que el porFederico N. Videla Escalada, "Derecho Aeronáutico", Victor P. de Zavalía, Editor,
Buenos Aires 1973, Tomo 111, pág. 339.
2 "Los rasgos fundamentales de este contrato son dos: que el porteador se obliga
a hacer posible un resultado, a saber, la traslación de la persona o cosa convenida de
un lugar a otro, para lo que deberá, además, custodiarlas y tratarlas adecuadamente;
y que el beneficio del transporte deberá remunerar este resultado. De ahl que el contrato deba configurarse como una "subespecie del arrendamiento de obra" y no del
arrendamiento de servicios ( como por error afirma la Exposición de Motivos de nues·
tro Código de Comercio). Lo que se pacta y espera no es la mera actividad (servicios)
del porteador, sino que mediante aquella éste obtenga un resultado: el transporte".
Manuel Broseta Pont, "Manual de Derecho Mercantil", Editorial Tecnos, Madrid
1974, pág. 387.

312

teador tenga concertada la acepta .ó
.
u otra persona que para él obtienec:I ~1e~~yo titular puede ser el usuario
e') Pago diferido pero total mediante la fo
.
.
entre transportista y usuari
. d
rmulac16n de un pI'CVlo acuerdo
l b
o en VIrtu del cual aquél factura
.6di
g o almente a éste cuantos billetes d
. 1 h
.
pen ca y
riodo correspondiente.
e pasaje e an sido extendidos en el pe-

r) Pago
, o menos largos
d l •diferido y fraccionado en plazos mas
,
1•
porte e billete y según el acuerdo establ .d
segun e Imran tías y condiciones que l
.
~c1 o entre las partes y con las gaas mISIDas estipulen.
b) Obligaciones complementarias L
derivan de la propia natural
d
ad~ay?r part~. de estas obligaciones se
eza e me 10 aereo utilizado po 1 . .
realización debe estar sometida a una seri
. .
r e VIaJero. Su
gan posible el viaJ·e dentro de lo
, ~ de condicionantes ordenadas que has mas ngurosos y est · t l' .
dad. No sería posible extenderse en el l
n~ os Imites de seguridenominado obligaciones complementarias
repertono de 13:5 que hemos
A modo de ejemplo y para que con clarid;d mcumben al pasajero de avión.
las mismas, pueden ser citadas l
. .
pueda extraerse el concepto de
as Sigwentes:

l

7eº.

a') Presentación, para iniciar los trámites
.
hora preestablecidos y que s p
previos al VIaJe, en el lugar y
u onen un avance al co .
d l
estará en función de a") 1
dal'd
d
.
m1enzo e vuelo que
1
b"
ª mo dea sede las
mstalac·
.
) los requisitos administrativos
.
IO~es aeroportuarias;
ridades. c") l
'd d
y
gundad establecidos por las auto'
a capac1 a de la aeronave. d") l
.
va a llevarse a cabo · e") tras .
'.
e recorrido del vuelo que
,
'
o
c1rcunstanaas análogas concurrentes
b ) No ser portador ni en su equi a ·e d
.
sana de objetos, materias o sustancias] pro:i::: o f;ct~r~do ni_ en su peren este último caso con las
. .
o imita as, sm cumplir,
,
,
prescnpc1ones de rigor.
c ) Estar en posesión de la documentación habe
.
quisitos que con carácter s b. t'
y
r cumplimentado los rezación del viaje en cuesti6:. Je ivo o general le son exigibles para la reali. d'_) Cumplimentar las instrucciones del transportista en
vim1entos previos al embarque, durante el rnism0
cuanto a los moronave.
Y en el interior de la aee') Someterse a la autoridad del Coma d t
los límites que las leyes prescribe
n and e de la aeronave dentro de
. 1
n y que pue en, en casos grav
pec1
.
. a es, suponer importantes r1m1"tac1ones
para el propio p . es y muy
, ess1 es la -conducta irree-ular
del
.
l
d
.
asaJero,
mas
aún
t&gt;
rmsmo a etermmante d
l
haga uso legítimo de la autoridad que tiºene conferida.
. e que e Comandante

313

�El catálogo precedente no pretende ser exhaustivo ni, por otro lado, ten~ría
objeto el que así lo fuera en el presente estudio. Tan sólo ~e1:°os pretendido
poner de manifiesto que, en el contrato de transporte, el viaJero asume dos
tipos de obligaciones, las complementarias que hemos expuesto en. segun?º
lugar y la fundamental -pago del precio- que es a la que, en pnmer termino, nos hemos referido.
Si el contrato de transporte tiene carácter mercantil,ª es claro que la empresa que lo explota está inspirada por un ánimo de _lu:ro. ~ ello no obsta
el que lleve a cabo la realización de líneas que, a pnon Y sm duda, van a
reportar un deficiente resultado económico, ni tampoco el ~ue se .expl_oten
otras cuyos precios se han establecido a sabiendas por cantidades infenores
a su costo real, atendiendo a razones que no son de res~tado f!nancier_o Y
sí de otro orden; es de~ir, líneas aéreas en las que sus preci~s segun ;ermmología usual tienen carácter "político". Todo. ello es compa~ble, segun en la
medida en que concurra, con el resultado último del global fm ~e la empresa,
del conjunto de la misma, que se concibe con un indudab!e án~o de l~cro.
Este ánimo hace que el establecimiento del precio, la existencia de~ mismo
por la utilización de los servicios que se llevan a ca?°, sea predominante y
una condición de carácter esencial entre las que se integran en el contrato

.....

de transporte.
Sin embargo, siguiéndose en ello una tradición que _siempre ha imperado
en todos los medios del transporte, circunstancias espeCiales y muy concretas
determinan que las empresas concedan la utilización de sus _servicios li~erando
previamente al potencial usuario del ~ago de _contraprestación -preci:.. establecida para el servicio correspondiente. Digamos que ello, en ~~f101tiva,
no es exclusivo de los transportes aéreos sino que otras muchas actividades y
servicios conceden a sus trabajadores, accionistas o determinadas personas muy
específicamente cualificadas, ventajas y gajes de favor.
En el transporte aéreo la liberación en el pago del precio puede ser total o
parcial y dentro de cada una de estas categorías con moda~dades muy variadas. En el presente estudio nos interesan de manera pa:bcular los transportes en los que no se ha satisfecho precio alguno, es decir, aquell~s en _los
que la liberación concedida por el transportista -de forma voluntaria o impuesta por la ley- es de carácter total.
s Según el artículo 349 del Código de Comercio el cont~ato de transporte por vías
terrestres O fluviales de todo género, se reputará mercantil: lo. _Cuando ten~a por
objeto mercaderías O cualquier objeto de comercio; 2o. Cuando, s1end~ _cualquiera su
objeto, sea comerciante el porteador, o se dedique habitualmente a verificar transportes para el público.

314

Afrontamos, pues, una relación jurídica a la que por faltar una de sus
condiciones habituales, tiene carácter de originalidad. En el contrato aéreo,
ya lo hemos dicho, el porteador asume un compromiso, que es el de trasladar de un lugar a otro o al mismo de partida, a una perso~a, mediante precio.
Si falta esta condición, el pago del precio por parte del usuario, pudiera pensarse que nos encontrábamos ante una figura jurídica diferente al contrato
de transporte!
No es esta nuestra opinión. El precio es fundamental en este contrato pero
su inexistencia no deriva, no produce que la relación jurídica entre porteador
y viajero sea distinta a la del contrato de transporte. Dentro de sus relaciones
persisten todos los demás signos distintivos y condiciones que configuran el
contrato de transporte.
Además, como más adelante veremos, el transporte gratuito no concurre
en la realidad de forma espontánea e inmotivada sino que tiene sus razones
y fundamentos que, en muchos casos, lo equiparan al pago del precio, si bien
no será en la moneda efectiva en que es habitual.
Concluyamos este apartado diciendo que, en efecto, el contrato de transporte y dentro de él el contrato de transporte aéreo tiene un carácter mercantil así determinado de manera expresa en las leyes que lo configuran y
que como consecuencia de ello el explotador perseguirá un ánimo de lucro
que sólo puede conseguirse mediante la percepción del precio establecido para
la prestación del servicio. Pero este principio general hay que compatibilizarlo
con la existencia, en determinados casos, de transportes que se realizan gratuitamente sin que la empresa reciba remuneración directa y efectiva alguna.
Serán contratos sin precio, contratos gratuitos -pueden no serlo .ni graciables ni benévolos en muchos casos- pero la relación trabada entre las partes
-porteador y viajero que no paga- no será otra que la propia de un contrato de transporte, si bien bajo esta condición especial del no pago del precio generalmente establecido.
4 "El precio es un elemento esencial del contrato, que representa la contraprestación de las obligaciones y del riesgo que asume la empresa porteadora. Puede ser satisfecho por el cargador o debido por el consignatario, según que el transporte se
realice "a porte pagado" o a "porte debido" ( expresiones usuales en la práctica) . Rodrigo Uria, "Derecho Mercantil", Madrid 1976, pág. 517 y 518.
"La retribución económica del servicio que presta es el factor determinante principal del transportista. El sistema típico de procurar esta retribución en los servicios
públicos "uti singuli" es la percepción del usuario de un precio del servicio que, sometido a la aprobación administrativa, recibe el nombre de tarifa". Alberto Moneada
Lorenzo, "El transporte por carretera en Derecho español", Ediciones Santillana, Madrid 1963, pág. 200.

315

�..

Gratuito proviene del latín "gratuitus" que significa de balde o de gracia,~
lo que, referido al contrato de transporte significa tanto como el no abonar la
tarifa oficialmente establecida a favor del transportista y como contraprestación del servicio público que presta. Debe aclararse que este no abono de la
tarifa, a los efectos que estamos estudiando, tiene lugar legítimamente.
No paga tampoco el importe de la tarifa el polizón. Pero ello es ajeno a
nuestro razonamiento. Polizón, según el artículo 64 de la Ley 209/1964 de 24
de diciembre, Penal y Procesal de la Navegación Aérea, es el que clandestinamente entra sin billete en una aeronave comercial con el propósito de
hacer viaje, o continúa a bordo, también clandestinamente, con el mismo
fin, una vez recorrido el trayecto a que diere derecho el billete adquirido.
Femández Martín Granizo6 opina acertadamente que no puede configurarse el polizonaje dentro del contrato de transporte normal, ni tampoco de
los llamados gratuitos o de cortesía, ni por tanto atribuirse al polizón la cualidad de viajero a los efectos de la Ley sobre Navegación Aérea. Parece lógico pensar que no tenga aquél derecho alguno a resarcirse de los daños y
perjuicios que puedan sobrevenirle como consecuencia de accidente aéreo.
Ello, a primera vista, podrá acá parecer que está en contradicción con los
principios generales que rigen en materia de la llamada "responsabilidad
objetiva", en cuanto a si el polizón viajaba en la aeronave y por accidente
no culpable ni culposo, ni tampoco a él imputable, recibe como los demás
pasajeros daños y perjuicios, parece lógico pensar que debería ser indemnizado,
al menos dentro del ámbito de la relación jurídica extracontractual. Más no
se debe olvidar que la irrupción del polizón en el "iter'' del daño es consecuencia directa e inmediata de un acto penalmente ilícito a él imputable lo
que produce las siguientes consecuencias: lo. Inserción del polizón, desde un
principio, en la esfera del Derecho penal; 2o. Su dislocación, no sólo del
ámbito de las relaciones de contractualidad que caracterizan la figura del
viajero aéreo, sino también, incluso, de las de extracontractualidad.
En el transporte gratuito no se da en modo alguno la nota de la clandestinidad. El viajero usa el medio de transporte en las mismas condiciones que
aquél otro que hubiere satisfecho su importe, si bien que no habiéndolo abonado en virtud de una cláusula legítima establecida a su favor.

5

Real Academia Española, "Diccionario de la Lengua Española", Madrid 1970,

página 676 3a. columna.
Mariano Femández-Martín Granizo, "Los daños y la responsabilidad objetiva en
6
el Derecho positivo español". Editorial Aranzadi,, Pamplona 1972, pág. 195.

316

r.

En los. otros medios de transporte,
r r
mente diferenciada del aéreo la el
~ón d~ su naturaleza absolutaferente. Así, en el artículo
del a;_ ~tim ad tiene tratamiento bien diaprobado por Real Decreto de 8 d eg .amento de Policía de Ferrocarriles
· ·
e septiembre d 1878
vtaJero que no presente el billete
l d
e
se establece que el
los trenes o que teniéndolo de clas;~e f e. a derecho a ocupar un asiento en
en el ·
m erior ocupe uno de l
·
?runer caso el doble de su precio se ,
.
a superior, pagará
ferenc1a de su importe, a contar d d j gun. tarifa, y en el segundo la dien los trenes hasta el punto dond ~ e . a estac~ó~ en que verificó su entrada
1
d
e ermine su viaJe Al
. tif
e_ punto e su entrada en el tren el d bl
. .
no JUS icar el viajero
Cia recorrida desde el sitio en
' h o e . precio se calculará por la distande billetes.
que aya terudo lugar la última comprobación

2. El Transporte Gratuito

951

Refiriéndonos también a los otros roed· d
qúc, en los transportes mecáni
ios e transportes debemos señalar
· ·
cos por carretera 1
•d
estrictamente limitada en virtud d I d.
' a gratu1 ad se encuentra
de 9 de diciembre de 1949 p
I e o ispuesto en el artículo 77 del Decreto
de la Ley de 27 de diciem~;ee d~u~;:,ru:~:.eel Reglan:i~nto para aplicación
portes. Los titulares de los servicios úblic
o~d~nac1on de dichos transconceder pases de libre circ l . ,
~b. os de VIaJeros -dice- no podrán
d ,
. .
u ac10n ni dietes de f
.
po ran v1aJar libremente los f
.
.
.avor a precio reducido. Sólo
.
unc1onanos de la msp . , d
quienes la Dirección General d F
.
ecc1on e los servicios a
Transporte Terrestres) expid l e errocamles (hoy Dirección General de
.
e e oportuno document
1
se consigne tal autorización.
o en e que expresamente
La existencia de tarifas en el trans
,
blecida en la Ley sobre N
.,
~rte aereo
d
avegac1on Aerea d 21
e sus preceptos se refiere la Le
e
Y concretamente a

.
viene reiteradamente estad . .
e Julio de 1960. En tres
ellas:

ª) Artículo 82. El Ministerio del Air h
nes) fijará anualmente las tarifas , e. ( oy de Transportes y Comunicacio.
maximas que podrá
1·
no regu1ar mtcrior que no pod ,
.
.
n ap icarse al tráfico
- . regular.
'
ran ser mfenores a 1as autorizadas
.
vicio
para el scr-

b )_Artículo 101. Las tarifas del transporte de ..
previamente aprobadas por el M .. t .
VIaJeros y sus equipajes serán
mis eno.
c) Artículo 104. L as tan·ras de transportes de
,
te aprobadas por el Ministerio.
mercanc1as serán previamen-

d

7 El Decreto 475/ 59 de 2 de ab r1·1 autonza
.
e elevar los mínimos a percibir ante el
a

":1º0dT
i icar este artículo 95

en el sentido

d~~id:e b~J~ mod(o ?elibe~ado se habitúan p:o~:; u:t:et; de de~~nados viajeros
I ete.
As1 lo dice la exposición de motivos).
e errocarnl sm el pago del

317

�la
tuidad el no pago de la tarifa establecida, ha de ser una
. Es ?Jaro que al gra rmalidad nacida de una situación excepcional que, sis1tuac16n anorm '_ano
1
R b" s contradice uno de los caracteres
. d el pensamiento de Lang e y u io
d
1
gmen o
Se , Langle dichos caracteres han e ser os
del contrato de transporte.
gun
siguientes:
. . . -dice-' desde que existe
el acuerdo de
a) Consensual. A nuestro JWClO
•
luntades nacen los derechos y obligaciones de las partes, ~ q~e la en~re~a
vo
de la cosa afecte a la perfecc1º6n del contrato~ sino a, su e1ecuc16n, es ecrr,
'b"lid d material de trasladar y custodiar aquella.
a 1a pos1 i a
til
·to
b) Bilateral y oneroso. No hay transporte mercan gratui .
"d
.,
1O
al Los porteadores suelen tener estableci as
c) De adhesion, por
gener '
ad
modelos
las condiciones generales del contrato, para todos los carg ores, en
uniformes y comunmente impresos.
d) Forzoso, en ciertos casos.
1
, ti
como venimos manNo obstante, la gratuidad se produce en a prac ca y, .
rteador de la
teniendo, ella no priva a la relación trabada entre usuano y po
existencia de un contrato de transporte.
.
La gratuidad puede producirse bajo diversas modalidades:
, •
· di riminada para todos
a) La gratuidad conferida de manera genenca e m 8&lt;;
"6 d un
.
.
.
quien
estara en poses1 n .e
. .
ue desee realizar el benef1c1ario,
los via1es q
.
h b , de tener un periodo determmado
pase de libre circulación, que siempre a ra . , 1
. autorización del
alidez En este caso el usuario no requenra a previa
.
de v
.
1 b tará exhibir el título correspondiente no expedido para
porteador ya que e as .
un vuelo concreto y preciso.
.
. .,
metido
a
la
previa
autonzacion
b) Gratuidad para un viaje concreto, no so

....

del porteador.
'f d 1
c) Gratuidad para un viaje concreto previa concesión especi ica e a autorización por parte del porteador.
.
.
n
vuelo
o
para
una
sene
de vuelos,
d) Gratuidad conferida, bien pa~a _u .
uso:
. .6n a determinadas limitaciones en su
pero con su1eci
a') No poder viajar en ciertas épocas del año.
b') No poder viajar en ciertos días de la semana.
·¡

• l" Barcelona 1959,

s Emilio Langle y Rubio, "Manual de Derecho Mercanti espano .

Tomo III, pig. 472 Y ss.

318

c') No poder efectuar previa reserva de plaza quedando el usuario a expensas de que la haya libre en el momento en que termine la facturación
del vuelo.
Cualesquiera que sea la modalidad bajo la que el transporte gratuito tiene
lugar, incluso la primera de ellas, es decir cuando el beneficiario está en posesión del documento denominado "pase de libre circulación" o de otro análogo, el viajero habrá de proveerse del correspondiente billete de vuelo. La
e&gt;..1)edición del mismo tendrá lugar frente al documento que le otorgue la
gratuidad, sin necesidad del pago de la tarifa pero ninguno de dichos documentos serán válidos para la realización del viaje.
A tal efecto recordemos que, según el artículo 3 del Convenio de Varsovia
de 12 de octubre de 1929 "en el transporte de viajeros el porteador estará
obligado a expedir un billete de pasaje" y que "si el porteador admite al
viajero sin que se le haya expedido un billete de pasaje, no tendrá derecho
a prevalerse de las disposiciones del Convenio que excluyan o limitan su responsabilidad". En el Protocolo de La Haya de 28 de septiembre de 1955
persiste, aunque con otras matizaciones, esta prescripción, que se altera sustancialmente en el Protocolo de Guatemala (no entrado en vigor) de 8 de
marzo de 1971.
La Ley sobre Navegación Aérea de 21 de julio de 1960 -artículo 92establece que en el contrato de transporte de viajeros el transportista extenderá inexcusablemente el billete de pasaje que es -artículo 93- un documento
nominativo e intransferible y que únicamente podrá ser utilizado para el viaje
que fue expedido y en el lugar del avión que, en su caso, determine.
El billete, con los datos que, según se trate de transporte internacional o
interno, le son obligatorios, deberá extenderse en todo caso y el título, autorización, pase o cualquiera otro que faculte para el viaje gratuito servirá,
no para la realización del viaje, sino para obtener el billete correspondiente
al vuelo concreto de que se trate sin el pago de la tarifa para él establecida
con carácter general.
3. La Causa en el Transporte Gratuito
El transporte gratuito concurre por una causa. El porteador tiene la obligación de otorgar a todas las personas que utilizan sus servicios una igualdad
de trato que no conozca discriminaciones. Dicha igualdad de trato tarifario
sólo podrá ser alterada por causas delimitadas en la ley. Estas causas pueden
tener motivaciones diferentes en relación con el propio transportista y que,
en grandes grupos pueden clasificarse así.
319

�a) lmposici6n de un precepto legal en relaci6n con personas ajenas a la
empresa.
b) Imposici6n derivada de los convenios, concesiones o autorizaciones en
relaci6n con personas ajenas a la empresa.
e) Compromisos adquiridos con el personal de la propia empresa como
consecuencia de las relaciones laborales de ella con sus trabajadores.
d) Concesiones graciables concedidas por la empresa dentro de una autorización que le faculte para ello.
Debe tenerse en cuenta que, según el apartado 2o. del artículo 153 de la
Ley sobre Navegación Aérea de 21 de julio de 1960 las empresas de transporte aéreo tanto nacionales como internacionales podrán ser sancionadas
por infracción de lo dispuesto sobre tarifas. Esta prescripci6n garantiza la
igualdad de trato a que hemos venido refiriéndonos y que no admite otras
excepciones que las citadas más arriba.
El Decreto de 23 de Enero de 19419 establece en su artículo primero que
la Compañía Iberia, concesionaria de las líneas aéreas, no podrá conceder
billetes gratuitos para viajar por las mismas ni expedirlos con rebaja de precios que no figuren en las respectivas tarifas.
De dicha prohibición -artículo 2o.- se exceptuan los billetes para el
personal de la Compañía que en comisiones del servicio tengan que trasladarse. Se concede, además, el derecho a utilizaci6n de las líneas aéreas a
determinadas autoridades que en el propio Decreto se enumeran y que son,
entre otros, el Presidente y Vicepresidente del Gobierno y los Ministros del
mismo.10
Para el ejercicio del derecho expuesto -artículo 4 del referido Decreto-por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones se proveerá, según los
casos, a las autoridades correspondientes, de "Pases de Gobierno" y "Pases
de Inspecci6n", cuyos pases, por delegaci6n del Ministro, deberán ir firmados por el Subsecretario de Aviaci6n Civil. Debe notarse que los pases, tanto
los de Gobierno como los de lnspecci6n no son expedidos por la compañía
transportadora sino por la Adrninistraci6n Pública, encontrándose la compañía con un documento cuyo mandato debe cumplimentar. Los pases de
Inspección son congruentes co~ lo dispuesto en el artículo 69 de la Ley sobre
navegación aérea que atribuye al Ministerio de Transportes y ComunicadoPublicado en el Boletín Oficial del Estado de 2 de febrero de 1941.
Los Decretos de 21 de mayo de 1948 (Boletín Oficial del Estado de 2 de junio)
y 24 de julio de 1975 (Boletín Oficial del Estado No. 200 de 21 de agosto) introducen
determinadas modificaciones que, en su caso, deben consultarse.
9
10

nes el ejerc1c10 de la inspeccio'n n ecesana
. para gara .:_
1
e as condiciones de la
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conces1on o autorización.
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pasaJes que expida para 1
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a pase. En las disposiciones que
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u iera estimarse que se
sobre la Empresa.
ega cuyas consecuencias económicas deberán pesar
No obstante debe tenerse en cuenta
1
no no tienen restricción algu
que os poseedores de Pases de Gobierna en cuanto a su utili . ,
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. . zac1on y que, con los misoficial y también otros qu
ue vadn a. ser utilizados en viajes de carácter
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. .
ec1 o para D1putados1s y Se d
u dº .
viaJeS . que fon carácter gratuito puedan 11evar a na
ores
cabo en raif1ere
, d ya1 que los
que eJercen no recaen sobre la econom1a
, d e 1as empresas
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t d e os. cargos
cargo a los presupuestos de 1as re_pectivas
~ . Camaras.
,
por ea ores smo con

n . Vid : Enrique M ape lli, "Transportes aéreos rat ·
Revista de Aeronáutica y Astronáutica No 4
g ui~os y c~n reducción de precio".
en la recopilación "Traba¡· os d D 'h . 06,, M_adnd, Septiembre 197 4. Se publica
.
e erec o Aeronautico y d I E
• ,,
nstltuto Iberoamericano de D
h A
.
e spac10 , editado por el
1
.
erec o eronáutico y del E
·
d
merc1a'
spac10 y e la Aviación Co1 Madrid 1978, pág. 315 y ss.
P~blicado
en el Boletín Oficial del Estado No. 178, correspondiente al día 27
de1~¡ulio
de 1967.
13 El artículo 19 d e1 R eg1amento Provisional del e
.
octubre de 1977 (Boletín Of' . 1 d 1 E
ongreso de Diputados de 13 de
ma e stado No 256 d 2
que dentro del territorio nacional lo D'
d .
e 6 de octubre 1!}77) dispone
culación o pago en su caso
' s iputa os tendrán derecho a pase de libre cir. .
' con cargo al Presupuesto del C
via¡e realizado en medios de transp t t
ongreso, de los gastos del
,
or e errestre mar' t'
entes publicos o de entidades paraestatales
~ _1 imo y aéreo del Estado, de otros
H El artículo 38 d 1 R 1
.. ' su venc1onadas o concesionarios.
B
e
eg amento Provmonal del Se d d 1
na o e 4 de octubre de 1977
( oletín Oficial del Estado No. 256 de 26 de oc
dores análogos derechos en cuanto
. .
tubre de 1977 ) concede a los Sena'
a via¡es, que a los Diputados.

321

320

Humanitas-21

�.
ano Giménez1&amp;_ entre las empresas dedicadas
Es muy frecuente -dice Serr
trabaJ·adores el derecho a. utilizar,
. "d d d 1 tr porte el otorgar a sus
.
.
a la activi a e ans
d t rminadas rebaJas de precio,
.
did
ro gratuitamente o con e e
.
1
en cierta me a, pe
s· d d ello constituye una meJora
sa alos propios servicios de transporte. m u a,
rial en especie.
.
define la Real Academia Es. · gratuitamente es 1o que
•
El derecho a viaJar
.
.
sta palabra aparece como gaJe
l' 16 En su qumta acepci6n e
pañola como rega ia.
'be los empleados de a1gunas
e además de su sueldo perci n
0 proveeho qu
oficinas.
. . a una empresa en virtud
. d
e presta sus servicios
En efecto, el trabªJª or qu
.
d'al y básico que es el derecho
1 .
n derecho primor i
de un contrato labora tiene u
d
'cter complementario que pue, goza de otros e cara
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al salario pero, ad emas,
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e
directamente re aciona o
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den estar más o menos
. 1
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t el derecho a v1aJar e o sus
t se trata se encuen ra
de empresas de transpor e
d 't rminadas bonificaciones.
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d trabaJ·o que liga a la empresa
ana del contrato e
.
Este derecho nace y ~m
. ero de este contrato de trabaJo puecon su empleado y no tiene otra causa' p tercera persona -el familiar del
de derivarse también un derecho .parad unda . guna manera con el transpor.
tá conexiona o e nm
ch
trabajador- qwen no es
.
t de sus servicios. Es un dere o que
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b
usa gratu1tamen e
tista y sm em argo,
1 b . d r En realidad y como con'
.
t persona e tra ªJª o .
se deriva del que nene o ra
1 ' b . dor goza de un beneficio que no
1 · • laboral e tra ªJª
·
secuencia de la re acion
t ales vi·aJ·eros sus familiares, pero sm
'l ·
a otros even u
'
sólo le afecta a e smo
f t nazcan otras relaciones que las proque entre estos familiares y transpor is
que se establece en esta hipias del contrato de transporte. El en ace, pues,

tn

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.
b . d . contrato de trabaJo.
Empresa-tra
o;~l trabajador: contrato de transporte.
Empresa-fami ar
1 f mil" del trabaJ·ador pero el trans.
se lucra e a iar
'
Del beneficio es cierto que
.,
su persona sino en atend'1d 0 el beneficio en atencion a
!
b .
.
do mediante un contrato de tra ªJº·
Portista le ha conce 1
tá hga
ción al familiar con e que es
. b'
vez concedido el billete y
.
ta te ya que s1 ien una
d' h
Todo ello es unpor n . .
' f
del familiar del trabajador, ic o
mediante él el derecho a viaJar a avor

;r

Incluido
d lidades de salario en especie".
· énez, "Algunas mo
Ismael Serrano Grm
. ª
tases" Universidad de M adr'1d, F aen la obra "Dieciséis lecciones sobre salano~ y ;u\crabajo' Madrid 1971 , pág. 251 y ss.
cultad de Derecho. Departament,~ ~e ?ere~ odee la Len~a Española", Madrid 1970,
16 Real Acaderru·a Española, D1cc1onano
pág. 1.121 , 2a. columna.
15

322

familiar podrá ejercer las acciones que de un contrato de transporte -ya
formalizado- se derivan, en cambio, antes de la concesión ninguna relación
se reconoce entre transportista y familiar de su trabajador. La petición del
billete, cuya concesión estará debidamente reglamentada en las leyes y pactos laborales, no podrá ejercitarla nada más que el trabajador y no sus familiares beneficiarios. Los familiares podrán viajar y una vez que sean titulares
del pasaje poseer los derechos propios de cualquier otro viajero, pero, previamente, la petición del billete que se deriva de un contrato de trabajo corresponderá tan solo al titular del mismo. Entendemos que si el trabajador
no hiciera uso de su derecho frente a la empresa transportista, su familiar
beneficiario, no podría llevarlo a cabo por sí. Más aún, si las condiciones
del billete concedido no se adaptaran a las estipulaciones laborales, la reclamación oportuna tan solo correspondería al trabajador pero no a su familiar beneficiario del pasaje aunque sea a éste a quien directamente afecten
dichas condiciones.
Otro supuesto que hemos de considerar es el que se refiere a los trabajadores jubilados que, en virtud de las disposiciones que han regulado sus contratos de trabajo mientras permanecieron en activo, al cesar en su actividad laboral, bien por haber alcanzado el límite de la edad establecida para ello,
bien por enfermedad o accidente, continúan disfrutando el derecho a viajar
gratuitamente de por vida. En este caso no puede hablarse de un derecho derivado de una relación de trabajo, que ya no existe, sino de un derecho que
es continuación del que se tenía cuando se prestaba servicio activo en la empresa dedicada al transporte aéreo. Podría pensarse que el trabajo prestado
durante dicho periodo de actividad se remuneraba con un salario de percepción inmediata, el que se percibía entonces periódicamente, y con otro de
aplazada percepción, el que se recibe una vez que el trabajador se jubila.
En este salario se comprende el derecho a viajar gratuitamente cuando ya
no se presta servicio alguno al transportista y sólo en atención a los que, en el
pasado de actividad, se le prestaron.
Como hemos indicado anteriormente el derecho de los trabajadores de las
empresas de transporte a viajar con determinados beneficios es de carácter
general y lo encontramos en todos los medios de transporte. A modo de ejemplo podemos citar los siguientes:

-:a•ue~..

a) En la Reglamentación Nacional de Trabajo de la Renfe aprobada por
Orden de 22 de enero de 197l17 se comprende dentro de la rúbrica general
17

Esta disposición aparece publicada en el Boletín Oficial del Estado, correspondiente

al día 3 de febrero de 1971.

323

�. "
f nne a lo dispuesto en el artículo 3 7 de
de "otros conceptos salariales ' con o . (h
'a artículo 26 del Estatuto
e
t de TrabaJO oy sen
'
la vigente Ley de ontra o
L 8 / 1980 de 10 de marzo)' los benede los Trabajadores, aprobado por ey . , gratuita de vivienda, suministro
b
el agente por ocupac10n
f il"
ficios que o tenga
b . billetes gratuitos para sí y sus am iares,
de uniformes, prendas de tra a10,
l Red en los artículos que exbonificaciones sobre el precio ?e costobparaf" ·ªo salarial siempre que sea poualqu1er otro ene 1c1
. "6
y c .
l onsideración de indemruzac1 n
Pende su economato
.,
ómica y no tengan a c
s"ble su valorac1on econ
, d
. •
i_ .
d
l agente por razon e servicio.
por gastos efectua os por e
. .
1s rtí ulo 18 se determina que
En la Ley 83/ 1964 de 16 de d1lc1eRmbrfe, xpaeiirá pa;a sus agentes fijos
. . tr . , n de a en e e
el Consejo de Ad m1ms ac10
. l . , n limitada que les sean necesa.b
• lación 0 de c1rcu ac10
los billetes de 1i re circu
. .
rvirán de título de transt (sic) ferroviarios que se
rios así como los carne s
b de determinados agentes que
'
., 1
drá establecer a nom re
"6
porte. T amb1en os po
d
'n d l servicio ferroviario. La conces1 n
considere necesarios para el esarro fo ·e1·
de agentes fijos de cualquier
.
favor de los anu iares
de billetes gratuitos a
, 1 ,
e padre e hijos que vivan en su
categoría - artículo 19- alcanzara a c~ndyugd ' inco mil kilómetros anuales.
hasta un recorn o e c
.
compañía y a su cargo
l . b"l . 'n disfrutarán de billete gratmto
r·
s alcancen a JU 1 ac10
dr'
Cuando los agentes !JO
. .,
S familiares antes citados ten an
, .
de tres mil kilometros. us
hasta un maXlIDO
.entras vivan los titulares o sean
1
derecho a dos mil kilómetros anua es m1 d ' lugar la fonnalización de los
d l Red Los gastos a que e
,
pensionistas e a
·
d" t
las anteriores concesiones seran a
títulos de transporte correspon ien efs ta
art'1culo 20- se entenderá por
f · · A estos e ec os .
cargo de los bene ic1ano~. .
d l Red exclusivamente a aquellos que f1t"
pens1omstas e a
T
agentes en ac 1v0 0
. .,
li •ón alguna en este concepto. 0.
asimilac1on o amp aCl
.
guren, sin que quepan
"d
n arreglo a las anteriores nonnas
an co
dos los b1·11etes y pases que .se exp1
.
d d terminantemente prohib"d
i os
,
ommat1vos que an
- artículo 21- seran n
, ' . . b rgo los estrictamente necesarios
los pases al portador. Se exceptuan sin ero a '
para determinados servicios de Renfe.
.
. .
. Mercante aprobada por Orden M1msb) En la Ordenanza de la Marina
t' lo 221- que el personal
d 1969 se establece - ar icu
.
terial de 20 de mayo e l
d por la empresa billete de pasaJe graf.
a
1Jº tiene derecho a que· se· e t conce
ormas
·.
tu ito con arreglo a las s1gu1en es n
. .
d , r .tado a las líneas establec1"das en el litoral
a') Dicho beneficio ~ue ara lIDl
añoles del Norte de Africa.
de la península, Canan as y puertos esp

°

.

b') En la concesión de dichos billetes se estimará por el naviero o armador
las necesidades de la empresa y los motivos del viaje que desee realizar el
interesado.
c') Para la determinación de la clase de pasaje que corresponda otorgar
se tendrá en cuenta la categoría del interesado a fines de locomoción.
c) La Ordenanza laboral de transporte por carretera aprobada por Orden
Ministerial de 20 de marzo de 1971 establece el derecho que tiene el personal
de cada empresa de transporte a viajar gratis, en las líneas establecidas por
las mismas en número no superior a dos o cuatro personas en cada coche,
según se trate de líneas interurbanas o urbanas. Este derecho se hace extensivo a los hijos de los trabajadores -si son varones hasta los diecisiete años
y si son mujeres hasta los _veintiún años- siempre que justifiquen la necesidad de asistir a un centro de enseñanza profesional o de aprendizaje. A efectos de ejercer este derecho se proveerá a cada trabajador de una tarjeta de
identidad que acredite su personalidad y lugar donde presta sus servicios.
Por otro lado, se establece también la obligaci6n de las empresas de facilitar a su personal "tarjetas familiares" para ser utilizadas por las esposas,
hijos y familiares que vivan bajo el mismo techo y a expensas del interesado.
En el reglamento de régimen interior se determinará el número de viajes que
pueden realizarse por los mismos, así como la reducción que ha de asignarse,
conforme a las siguientes circunstancias mínimas:
a') La reducción de los precios habrá de consistir, como mínimo, en el
cincuenta por ciento de las tarifas establecidas.
b') En cada vehículo de las líneas urbanas podrán viajar hasta cuatro personas familiares de los empleados, pudiendo hacerse por individuo un viaje al
día como máximo.
c') En cada coche de las lineas interurbanas se admitirán como máximo a
dos familiares del personal empleado, pudiendo hacer cada uno de ellos dos viajes completos de ida y vuelta al mes.
Los ejemplos que anteceden los hemos recogido a fin de poner de manifiesto que la regalía de los empleados que prestan servicios en las empresas
de transporte, sean terrestres -ferroviarios o por carretera- o marítimas,
tiene un carácter absolutamente generalizado aunque, según los casos y según
también cada medio de transporte, el beneficio tenga alcances diferentes. El
transporte aéreo no podía ser una excepción frente a ello. Por el contrario,
puede afirmarse que, por muy variadas circunstancias, ha sido más liberal
que los otros medios del transporte, al menos en el momento presente ya que,

1s Publicada en el Boletin Oficial del Estado No. 302, correspondiente al 17 de di-

ciembre de 1964.

324

325

�en cuanto al ferroviario, se observa una especial y constante restricción de
estos gajes.
En el transporte aéreo no se observa uniformidad en cuanto al alcance y
contenido de estas concesiones. La multiplicidad de empresas, la diversidad de
su carácter y el estar repartidos por todos los países del mundo, ha hecho que
cada una de ellas haya regulado la materia en la forma en que ha estimado
más adecuada y más conveniente para sus intereses. No debe olvidarse que
todo ello -en cuanto a los trabajadores se entiende- pertenece al ámbito
de las relaciones de trabajo y que estas relaciones están presididas por principios y normas muy particulares que pertenecen a la peculiaridad económica y social del medio geográfico correspondiente.
Los organismos internacionales que podían haber intervenido en la materia han respetado, como era lógico, la soberanía de cada empresa aérea para,
que, con arreglo a la legislación nacional que le era aplicable, regulare Iá
concesión de beneficios en materia de viajes a sus empleados. La IATA se
ha limitado a permitir que dichos beneficios se otorgasen sin que ello supusiese
transgresión de su política en materia de tarifas. Pero esta permisión no se
ha inmiscuido en determinar la amplitud de los mismos ni en cuanto al importe de la rebaja, ni en cuanto al número de viajes respecto de la que ello fuese
posible, ni tampoco en lo que hace relación a los familiares que de una manera directamente derivada del trabajador del transportista, puedan lucrarse
de estos beneficios.
Por ello no nos es posible establecer un cuadro general del contenido del
beneficio de que, en esta materia, gozan los empleados de las líneas aéreas.
Sin embargo y para que pueda servir de antecedente citaremos el ejempo de
determinada empresa de ámbito internacional que concede billetes sin reserva
de plaza durante todos los meses del año, para todas sus líneas abonando exclusivamente los gastos de seguros e impuestos. Al tercer año de no utilizar
este derecho se podrá viajar, con reserva de plaza, en cualquier línea si bien
con restricciones respecto de algunos meses. Abonando el cincuenta por ciento
del importe de los billetes, más los seguros e impuestos, se podrá viajar en
cualquier época del año. E stos beneficios se extenderán a los familiares en primer grado que, además, dependan económicamente del trabajador y habiten
con él. No será preciso tener que disfrutar las vacaciones anuales para tener
derecho a estos beneficios, como tampoco será condición indispensable ni necesaria que tenga que viajar el trabajador cuando los que deseen hacerlo sean
sus beneficiarios. Los trabajadores jubilados y las viudas y huérfanos menares de veintiún años, solteros, o cualesquiera que fuera su edad si se encuentran incapacitados para todo trabajo, mientras consten y figuren como

pensionistas y reciban la pensión como consecuencia directa del trabajo realizado en la Compañía aérea, serán considerados como en activo a efectos de
concesión de billetes gratuitos o con abono del cincuenta por ciento de su
importe.
En caso de fallecimiento de padres, hijos o hermanos, al trabajador se le
concederá un billete gratuito de ida y vuelta con reserva de plaza al aerapuerto más próximo al lugar de fallecimiento. En el caso del trabajador casado, se le concederán dos billetes gratuitos con reserva de plaza para él y su
cónyuge, beneficios que corresponderán incluso en los casos en que el parentesco con el fallecido fuera político.
Los billetes concedidos sin reserva de plaza, darán derecho al trabajador
a realizar a su voluntad de uno a tres viajes por un total entre los tres, de
seis trayectos. El origen del viaje y destino de los billetes no será necesario que
coincidan con el punto de residencia habitual del trabajador o beneficiario.
En los casos en que se soliciten billetes gratuitos para las líneas europeas o
trasatlánticos, los trayectos imprescindibles para enlazar con la iniciación de
esta línea no serán computados a efectos de limitación de los seis trayectos
que como máximo comprende el cupo anual.
Los billetes gratuitos o con descuento obtenidos por los trabajadores o beneficiarios, tendrán un período de validez, para iniciar el recorrido, no superior a dos meses, desde la fecha de su concesión. Para el segundo o siguiente
cupones de vuelo, se establece como periodo de validez la fecha de 31 de enero
del año siguiente a aquél en el cual se inició el recorrido, salvo que se trate
de asistir a cursos escolares en cuyo caso finalizará en la fecha en que terminen los mismos.19
Examinados los principios generales que anteceden puede llegarse a la conclusión de que las concesiones de que se benefician los empleados de las Compafiías dedicadas al transporte aéreo pueden alcanzar múltiples variantes y
combinaciones cuya aplicación dependerá de las circunstancias económicas y
sociales en las que se muevan las relaciones de trabajo correspondientes. Estas
variantes pueden ser las siguientes:
a) Derecho a viajar gratuitamentP,.
b) Derecho a viajar con descuentos que pueden ser de cuantía variable.
19

Consultar el VII Convenio Colectivo entre la Empresa Iberia, Líneas Aéreas de
España y su personal de tierra, aprobado por Resolución d la Dirección General de
Trabajo de 8 de mayo de 1980 y publicado en el Boletín Oficial del Estado No. 145,
correspondiente al dla 17 de junio de 1980 (artículos 116 y ss.).

326
327

�c) Derecho a viajar en un número mayor o menor de líneas durante el año.
d) Concepto que la composición, a estos efectos, merezca una línea aérea
desde la residencia del empleado con conexión a la línea correspondiente o
desde la iniciación real de ésta) .
e) Limitación durante determinadas épocas del año, bien para toda la red
o bien para una o varias líneas determinadas.
f) Derecho a reserva de plaza con antelación a la iniciación del viaje o
supeditación a que en dicho momento hubiere plazas disponibles.
g) Concesión de derechos especiales en casos también particulares (fallecimiento de familiares, matrimonios, obligaciones perentorias, etc.) .
h) Derecho a favor de determinados familiares y condiciones para ello ( dependencia económica del trabajador, convivencia con el mismo, etc.).
i) Derecho del trabajador una vez que ha cesado de prestar servicio activo
al transportista.
j) Derecho a viajar en una clase determinada {primera, económica, etc.).
El repertorio de particularidades enumeradas podría hacerse más extensivo
y, dentro de ellas, la concesión puede admitir muy numerosas combinaciones.

......

Teniendo en cuenta que estos derechos, emanados del contrato de trabajo,
experimentan una constante evolución es posible que, considerando que la
aviación comercial ha dejado de ser ya un medio de transporte recién nacido
aunque sea el más joven de todos ellos, la regalía ha alcanzado unos límites
que pudieran considerarse peligrosos para las economías de las empresas y,
por ende, para la economía de los propios trabajadores que en ellas se insertan. No es pues de extrañar que venga observándose una razonable y prudente
tendencia que supone restricción a tales derechos. De manera radical se estableció este criterio en el ferrocarril y no debe admitirse como inoportuno en
cuanto al transporte aéreo. El nivel económico de los trabajadores que prestan servicio en las empresas aéreas y las facilidades complementarias que habitualmente encuentran para sus desplazamientos en cuanto a reducciones en
los precios de los hoteles u organización de grupos, hace que la concesión de
billetes gratuitos no sea meramente potencial sino efectivamente disfrutada.
La apuntada tendencia restrictiva tiene diversas posibilidades entr_e las que
destacan como más aconsejables las que se refieren a la reserva de plaza y a
la utilización de clase preferente.20 La utilización residual de la capacidad
20 A modo de chiste y en alguna Compañía aérea, a la clase primera, el personal de
cabina - tripulantes auxiliares de vuelo-- la ha llamado "frimera" en atención a los
muchos viajeros "Free" (gratuitos) que la utilizaban y en atención a la pronunciación
española de la palabra inglesa.

328-

de una aeronave, si los controles de reserva se llevan a cabo con el rigor y la
seriedad adecuadas, no supone menoscabo económico para la Compañía aérea,
aunque no hay que olvidar que, el pasajero, no es ajeno a ello, ya que más
cómodo resulta el viaje mientras menor es la ocupación de la aeronave.
Debe tenerse en cuenta que una cosa es el derecho laboral ejercitable frente
al transportista y que supone para éste una obligación que debe cumplir concediendo los pasajes a los que sea acreedor su trabajador, bien para él o bien
para sus familiares, y otra la mera benevolencia, la concesión otorgada por
razones de cortesía, cortesía que muchas veces puede estar basada en términos de reciprocidad. La concesión obligada de que hemos tratado hasta aquí,
compele al transportista; la concesión graciable depende del libre ejercicio de
su voluntad ponderando en cada caso las razones concurrentes que pueden,
desde luego, ser meramente subjetivas.
Pero el transportador aéreo no puede ejercitar su benevolencia siempre que
lo desee, ya que ello contrariaría el principio de igualdad de trato tarifario
que le viene impuesto por la ley, sino tan sólo con arreglo a unos principios
preestablecidos.
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) tiene establecidas tres resoluciones sobre la materia que figuran en su Manual bajo los
números que dejamos indicados:
a) 200-G. "Filing government requierements and authoritations".
b) 200-H. "Free and reduced fare transportation for inaugural flights".
c) 788. "Free and reduced fare or rate transportations".21
Esta última Resolución autoriza a las Compañías aéreas a conceder billetes
gratuitos o con reducción no sólo cuando se trate de empleados de las propias empresas, familiares en determinados casos, abogados, médicos y otros
profesionales, sino también a personas no relacionadas permanentemente con
los porteadores en las que concurren circunstancias especiales. Entre ellas,
a vía de ejemplo, podemos citar:
a) Cualquier persona herida en un accidente acaecido en el curso de las
operaciones aeronáuticas.
b ) Cualquier médico o enfermero y otra persona que preste asistencia a
los heridos anteriormente mencionados.
21 Esta R esolución 788 ha sido alterada de número en la corrección del Manual de
Resolución de IATA 1981, ya que tradicionalmente ocupaba el número 200.

329

�c) Cualquier miembro de la familia próxima o el tutor o responsable legal
de dichos heridos.
d) Cualquier persona con la que esté en negociación una Empresa aérea
a efectos de su contratación.
e) Cualquier persona que preste testimonio en asunto legal en que esté
interesada la Compañía aérea.
Los ejemplos anteriormente mencionados, extraídos de la Resolución 788
de IATA, son suficientemente explícitos y llevan al convencimiento de que la
autorización se concede considerando razones de humanidad, en casos directamente implicados con la actividad del transportista, u otros motivos de los
que se deduce un interés de la Compañía aérea en que el desplazamiento
pueda llevarse a cabo.
Fundamentalmente debemos distinguir entre las concesiones de billetes gratuitos o con descuento que suponen una obligación para el transportista de
aquellas otras que quedan al arbitrio de su voluntad y que simplemente le
están autorizadas pero no impuestas. Las Resoluciones de IATA que hemos
mencionado en modo alguno implican una obligación para el transportista
sino tan solo una permisión para que si lo estima conveniente, pueda llevar .a
cabo la concesión, sin que ello suponga infracción de las normas tarifarias que
le son obligatorias. Las Resoluciones de IATA son una e~cepción a la igu_aldad
en el trato que, dentro de una misma tarifa, debe aplicar el transportista a
todos los usuarios de su servicio. No implican obligación ni gravamen alguno.

4. Responsabilidad del Porteador en el Transporte Gratuito
Asumidas por el porteador aéreo, sin contraprestación, la obligación de trasladar a una persona por cualesquiera de las circunstancias que han quedado
expuestas, nos queda por determinar si, como consecuencia de las ob~igaciones
que como tal porteador le incumben, y en el caso de que las incumpliere, debe
reparar debidamente al viajero compensándole de los daños y perjuicios que
éste haya podido padecer.
De acuerdo con una elemental visión del problema pudiera opinarse que
bastante hace el transportista con aceptar la prestación de un servicio sin
percibir precio alguno por el mismo y que las consecuencias del viaje, fuer~n
cuales fueren las causas que las determinen, deberían ser de cargo del usuario
que utilizó los servicios sin abonar nada por su parte. Siguiendo. esta lí~ea
de pensamiento pudiera también opinarse qu: carece de causa _la mdemm_zación que a un viajero normal que abonó el unporte de la tarifa establecida

330

para el servicio a favor del viajero que inicialmente aceptó el servicio gratuitamente, y que el impago -tarifa, indemnización- debe operar para ambas
partes: viajero, transportista
Sin embargo todo ello no es sino un primario planteamiento que, en modo
alguno, está de acuerdo con la teoría que venimos manteniendo desde el principio. El transportista acepta al viajero sin pago de la tarifa o porque la ley
se lo impone, o porque está obligado en virtud de otro compromiso contractual o porque graciablemente, por decisión de su libre voluntad, lo estimó
oportuno. En los primeros casos el porteador no tiene a su arbitrio establecer
condiciones especiales para estos transportes ya que el propio transporte gratuito y su clausulado le vienen impuesto, o por ley o por contrato. Si ni la ley
ni el contrato establecen condiciones especiales que válidamente le exoneren de responsabilidad en caso de que el contrato de transporte se incumpla,
esta responsabilidad subsistirá íntegramente en la misma medida y proporción
que si la tarifa correspondiente al transporte se hubiera satisfecho. En cuanto
al transporte graciable es cierto que, al conceder la gracia, el transportista
es muy dueño de concederla con sujeción a determinadas condiciones; pero
estas condiciones serán válidas o no en la medida en que la ley lo permita y,
en cuanto a sujetar el transporte gratuito concedido benévolamente a la irresponsabilidad del transportista, es cláusula que, al menos en el transporte internacional, como más adelante veremos y por expreso mandato del Convenio
de Varsovia de 12 de octubre de 1929, padece del vicio de nulidad.
Alguna legislación comparada ha afrontado esta cuestión dejándola, dentro
de su ámbito de obligatoriedad, suficientemente definida. Así el Código Aeronáutico de la República Oriental del Uruguay de 29 de noviembre de 1974
que en su artículo 164 dispone que en caso de transporte aéreo gratuito de
personas en servicios aéreos privados, el transportador sólo será responsable
si incurre en dolo o culpa grave.Zli
En España el Reglamento del Seguro Obligatorio de Viajeros aprobado por
Decreto de 6 de marzo de 196923 dispone en su artículo 9 que se encuentra
protegido por este seguro toda persona que en el momento del accidente esté
provista de título de transporte, de pago o gratuito y haya satisfecho la prima
22

Bauzá Araujo, Alvaro, aclara: "En el anteproyecto se agregaba que en caso de
transporte aéreo gratuito, que no implicara un "servicio de transporte aéreo", la responsabilidad por persona lesionada o fallecida quedaba limitada a un máximo equivalente a la tercera parte del tope establecido respecto de los pasajeros de pago. "C6digo Aeronáutico de la República Oriental del Uruguay, concordado y anotado por...".
Montevideo 1975, pág. 269.
23

Publicado en el Boletín Oficial del Estado, correspondiente al día 1 de Abril de
1969.

331

�correspondiente. Pero hay que considerar que, el propio texto legal, en su
artículo 4 tiene establecido también que el Seguro Obligatorio de Viajeros no
libera a las Empresas tranportistas o a los conductores de vehículos de la responsabilidad civil en que, dolosa o culposamente, pudieran incurrir por razón
del transporte de personas, ni las prestaciones satisfechas por dicho seguro
reducen el importe de la expresada responsabilidad.
Significa ello que si bien dentro de la protección del Seguro Obligatorio de
Viajeros quedan enmarcados aquellos que sean porteadores de un título gratuito, la protección de este Seguro no libera al transportista de las responsabilidades en que, de acuerdo con el contrato de transporte, haya podido incurrir.
Conviene, de todas formas, dejar aclarado que, en España y en virtud de la
Disposición Final tercera de la Ley sobre Navegación Aérea de 21 de julio
de 1960, quedan excluidas del Seguro Obligatorio de Viajeros, las Empresas
de transporte aéreo que acrediten tener constituido el correspondiente Seguro
de Viajeros previsto en la propia Ley, deduciéndose en este supuesto del
precio del billete, en el transporte aéreo nacional el importe de la prima del
indicado Seguro obligatorio. En todo caso la indemnización se hará efectiva
en el plazo máximo de treinta días.
La jurisprudencia española si bien referida a siniestros ocurridos en otros
medios de transporte ha tenido oportunidad de pronunciarse en muy numerosas ocasiones sobre las consecuencias, en lo referente a responsabilidad,
cuando el transporte se ha realizado de una manera gratuita. Entre ellas podemos citar tres cuyos pronunciamientos consideramos de singular interés:
a) "El contrato de transporte es, por su naturaleza jurídica, un arrendamiento o locación de servicios, y, como tal, un contrato bilateral y oneroso
del que nacen prestaci.ones recíprocas para ambas partes y mezcla del consensual y real, porque aunque se perfecciona por el consentimiento, no produce
efectos jurídicos sino merced a la entrega real de las cosas que han de ser
transportadas, respondiendo el porteador de los daños y perjuicios que se
originen por incumplimiento del contrato". Sentencia de 26 de Mayo de
1925.2•
b) "En el terreno teórico, puede discutirse si el hecho de que el propietario
o conductor de un automóvil inviten a un tercero, o consientan en llevarlo
gratuitamente de un lugar a otro, origina o no un verdadero contrato de
transporte terrestre, con su secuela de derechos y obligaciones de las partes
24 Publicada en Manuel Rodríguez Navarro, "Doctrina Mercantil del Tribunal Supremo" . Aguilar. Madrid 1956, Tomo 11, pág. 2414.

contratantes; pero lo que, en cambio, no puede discutirse es que tales hechos
no exoneren a dicho conductor de la obligación de cumplir las normas de pericia y de prudencia que se exigen en la conducción del vehículo, por consecuencia de la ley de protección general que ampara y protege a todas las
personas, ni mucho menos, le despojan, en semejantes supuestos, de toda responsabilidad para el evento de que, con su conducta imperita e imprudente,
origine consecuencias dañosas para el transportado o para su patrimonio; en
supuestos tales, la responsabilidad civil del conductor, aparece clara si con
su actuación viola la disposición de protección general y lesiona el derecho
subjetivo de terceras personas, sean o no transportadas por él, y vayan o no
gratuitamen te en el vehículo. Sentencia de 28 de diciembre de 1964. Civil. 25
c) "La Gratuidad del transporte no exonera al conductor del vehículo de
las responsabilidades civiles en que pudiera incurrir por el incumplimiento de
las normas de pericia y prudencia que se originen en la conducción del vehículo". Setencia de 6 de M arzo de 1979 (Contencioso Administrativo) .26
Circunscribiéndonos al ámbito de lo aeronáutico y concretamente en lo que
al transporte aéreo internacional se refiere, es de especial importancia lo dispuesto en el artículo primero y en el primero de sus párrafos del Convenio
de Varsovia de 12 de octubre de 1929 en el que se declara que el mism o se
aplica a todo transpor te internacional de personas, equipajes o mercancías
efectuado, contra remuneración, en aeronave. Se aplica igualmente a los transportes gratuitos efectuados en aeronave por una Empresa de transporte aéreo.
Este precepto no es objeto de modificación por parte del Protocolo de La
H aya de 29 de septiembre de 1955, Protocolo de Guatemala la de 8 de marzo
de 1971 ni Protocolos ( 1, 2, 3 y 4) de Montreal de 25 de septiembre de 1975.
Por tanto, todo el sistema de responsabilidad articulado en Varsovia es de
aplicación, sin diferenciación alguna, a los transportes aéreos internacionales ,
sean bajo remuneración, sean gratuitos, siempre que se lleven a cabo por una
empresa aérea, lo que significa que en efecto, se excluyen del sistema de responsabilidad preconizado por el Convenio de Varsovia los transportes aéreos
gratuitos no explotados por una empresa aérea, tales como transporte en aeronaves privadas y fuera de una organización mercantil que realice líneas regulares o no, pero propias de una concesión o autorización administrativa.
25
Publicada en el Repertorio de Aranzadi bajo el número de referencia 5.911, correspondiente al año 1964.
2 6 Publicado en el R epertorio Aranzadi bajo el número de referencia 1071, correspondiente al año 1979. En la Sentencia de 20 de febrero de 1970 (Aranzadi 938 ) y
17 abril 1975 (Aranzadi 1649) se recoge también la doctrina de la responsabilidad
en el caso de transportes gratuitos en vehículos privados.

332
333

•

�Acorde con ello Quintana Carlo21 nos dice de manera directa refiriéndose
al aspecto concreto del que venimos tratando que los dependientes del transportista, aun cuando viajen en comisión de servicio y disfrutando de un billete "free", serán reputados como pasajeros y, en consecuencia, sometidos a las
normas del Convenio de Varsovia.
Partiendo de la base de que el Convenio de Varsovia es aplicable en la
misma medida a los transportes onerosos y a los gra~uitos siempre que éstos
se lleven a cabo por empresas dedicadas al transporte aéreo, debe tenerse en
cuenta que su artículo 23, no modificado en el concepto que nos interesa por
posteriores Protocolos, dispone que toda cláusula que tienda a exonerar de
su responsabilidad al porteador o a señalar un límite inferior al que se fija
en el Convenio será nula y de ningún efecto, pero la nulidad de dicha cláusula no implica la nulidad del contrato que permanecerá sometido a las disposiciones del Convenio.
Coordinados entre sí estos dos preceptos nos llevan a la conclusión de que
estando sometido el transporte aéreo internacional a las normas que regulan
la responsabilidad del transportista, las partes no quedan en libertad para
establecer un régimen de responsabilidad inferior al que estatuye el Convenio.
Si el transportista, al otorgar el pasaje gratuito, sea porque obligatoriamente
ha de hacerlo de tal manera, como en el caso de que lo expida en virtud de
un acto absolutamente graciable, estipula su irresponsabilidad si se produce
incumplimiento de sus obligaciones contractuales como transportista, esta estipulación será nula y tal nulidad no producirá necesariamente la nulidad del
contrato establecido entre las partes que, para nosotros, aunque el Convenio
de Varsovia no lo diga expresamente, no es otro que un contrato de transporte. Recordemos que (sine pretio, nulla venditio est; non autem pretii numeratio, sed conventio perficit sine scriptis habitam emtionem" (sin precio no
hay venta alguna; más no la entrega del precio, sino la convención, es lo que
perfecciona la compra sin escritura) .28
5. Conclusiones

La prestación del transporte aéreo como cualesquiera otra que comporte
la prestación de un servicio público está sujeta a la percepción de unas tarifas
establecidas o aprobadas por la autoridad administrativa competente en la
materia.
21 Ignacio Quintana Carlo, "La responsabilidad del transportista aéreo por daños
a los pasajeros". Universidad de Salamanca. 1977, pág. 364.
,. Ulpiano. Lib. XVII. Tit. I. Ley 2a. No. I.

334

•

L~ percepci~n de dicha tarifa en favor del porteador impone el pago del
precio establecido por parte del usuario del transporte, constituyendo, dicho
pago, ~especto de él la primera y fundamental de las obligaciones que le resultan impuestas como consecuencia del contrato de transporte.
Dich~ ~ercepción del precio establecido, tanto por razones de costumbre
Y :conom1:as como por ~a necesidad de establecer procedimientos que sean
mas atractivos para la clientela y que faciliten la lucha de competencia existente en la industria, puede tener lugar, tanto al contado como en plazos
tanto
en dinero
· que en'
.
. efectivo como mediante documentos de cre'diºto, sm
nmguno de d1c~os ca~os el transportista esté renunciando al cobro de lo que
le ~ertenece, smo simplemente facilitándolo en favor del que tiene que
realizarlo.
La c~~r~sa aérea como toda empresa mercantil y cualquiera que sea el estatuto JUr~d1co .ª que esté acogida así como cualquiera que sea la composición
de su c~pital, tiene una última finalidad de lucro, finalidad que ha de hacerla
compatible con la prestación del servicio público que tiene encomendado es
decir, que existiendo una legítima ganancia ella no pague en modo al~no
c~n el servicio que tiene que llevar a cabo en la forma y manera que la sociedad lo necesita.
~l principio que acaba de exponerse no obsta el que, por razones especiales
exista~ rutas, secto~es de servicios o líneas aéreas en las que se encuentren es~
tablccidas unas tarifas en las que a priori se sepa que no han de ser suficientemente remuneradas por haber sido construidas de forma que ru· aun
' s1qme· ·
ra cubren los costos reales de la explotación. El rendimiento económico de una
empre~a_ha de ser contemplado en su conjunto, de manera global para todas
las activ1da~:s q~e reali~a '. por el conjunto de todos los servicios que tiene
en explotac10n, sm que mc1dan en ello excepciones como las enunciadas.
Es cierto que por muy diversas causas, determinadas personas se encuentran
exce~,tuada,s del abono de la tarifa establecida con carácter general y en proporcion mas o menos elevada, llegándose en ciertos casos a la exoneración
total del pago de la dicha tarifa.
E~tre las pe::on~ exoneradas del pago total del precio del pasaje y la respectiva co~pama aerea se traba una relación jurídica que no puede ser otra
que la propia de un contrato de transporte. La circunstancia de que, en dicho
contr~t~, falte una condición importante como es la del pago del precio, no
es suf1c1ente, a nuestro juicio, como para que se dé nacimiento a un contrato
de otro orden o a un negocio jurídico ajeno y diferente al propio del transporte aéreo. Independientemente de la exceptuación del pago del precio con335

�currente en estos casos a favor del viajero, continúan dándose todas y cada
una de las notas características que son propias del contrato de transporte.
La antecedente conclusión lleva consigo el que, salvo especial prescripción
de la Ley, la relación !1:~atuita trabada -pasajero y porteador- se encuentre
regulada por las leyes, normas y disposiciones que son propias y peculiares
del contrato de transporte aéreo.
No obstante y con compatibilidad absoluta con lo que queda expuesto, deben contemplarse algunas excepciones especiales, ya que cuando se produzca
una colisión entre un pasajero que ha abonado la integridad de la tarifa y,
otro que solo parcialmente la pagó o que fue totalmente liberado de satisfacerla, los derechos de éste -en igualdad de circunstancias, decimos- deben ceder ante el pasajero ordinario. El caso más característico que puede
producirse respecto de ello es el denominado sobreventa o reserva de plazas
para un vuelo determinado por encima de la capacidad de la aeronave, supuesto en el que es imprescindible incumplir los compromisos adquiridos por
el transportista en el contrato de transporte en cuanto a alguna o algunas
de las personas que tienen su plaza debidamente reservada y cumplimentaron
satisfactoriamente los requisitos establecidos para la operación del embarque.
En sentido contrario pensamos que no conducirá a ningún resultado práctico ni se encuentra suficientemf'nte elaborarlo por la doctrina, el establecer
que la relación entre un transportista y un viajero que no abonó -legítimamente- el precio del transporte, no es la propia de un contrato de transporte,
sino otra sui generis. En todo caso tendríamos que deducir de tal relación obligaciones para el transportista que no han tenido la contraprestación correspondiente del pago del precio y que no sería tan sólo la de transportar, sino
otras muchas, entre ellas, la principal, la de indemnizar en supuesto de accidente o de cualquier otro siniestro imputable al transoortador.

ORIGENES y DESARROLLO DE LAS FUNDACIONES·
DEL DERECHO ANTIGUO AL DERECHO INDIANO .

ALoo

ARMANDO COCCA

Catedrático• Profesor Honons
. Cawa
Profesor Emérito, Buenos Aires.
,

l. En la protohistoria

EN ESTE PERIODO, en que faltan la crono} ,
documental, a veces la docum ta . ,
. ogia ordenada y la clasificación
en cion D11Sma sól0 ·
tradiciones. Movidos por di
'
Sirven a nuestro fin las
versas razones, como el d
d
temor de desagradar al difunto
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eseo e perpetuarse, o el
o a os ancestros los ·
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yeron lo que hoy conocemo
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pruneros pueblos mstitutiple, tanto religioso como ~~:t~f un ac10nes. Estas t:nían un carácter múlciencia, filosofía y reliui6
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que es propio del primitivismo que
o· n sean una DllSma cosa E
.vil. .
para los tiempos, como la de los sumeri s
. n ~a c1 ~c16n avanzada
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Clones que here' s1gweron consagrando fundaciones.

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2. India
La civilización india y las que nac1eron
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imperaron como toda ley en la antigüedad .
lofslc6digos sagrados que
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336

337
Humanitu-22

�3 _ El derecho islámico

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uita una fuente pública, o
ciones destinadas~ erigirAyf:::;e~;i0u;~~m:nz6 un t:5tudio _p~f=~
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Una cultura tan desarrollad .
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. , y reguló las fundaciones e
d rescatarse para la histona
conoc10
.
rio a Han logra o
.
Pecíficas ya en el Antiguo lmpe . lativas a fundaciones correspondientes
· ·6n, el texto de a.etas, re
de esta inst1tuc1
.
a ese mismo periodo de su cultura.

4. Egipto

5. Grecia
. r La fundación fue co. ¡ ·
gustab an obseqwa ·
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Los griegos eran hosp1ta ~1os y
f rma de consagraci6n de un Jar n
nocida desde los primeros uemdIX'.só, epnar: sacrificios en honor de Apolo, fun.
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. ,, Berlín 1889, p. 132 y ss. cit. por Ferrara,
"Rechtsvergleichende S~ud~en '
' nota l.
\Ko:LE~ue-se indica en la nota s1gu1ente, p. ~8,'d'che" Napoli-Torino, 1915, p. 38.
en a o ra
"Teoría delle personae gmr1 i
',
•
Empire" en Revue
2 FEllRARA, Francesco.
.
droit égyptien sous 1 Anc1en
'
a PlitENNE, M. "La fonda~on _en.
Bruxelles, 1955, pp. 19-31.
,, .
.
. a.le de Droits de 1 Ant1qu1té,
d .
de l'Ancien Empire ' id. loe. cit.,
lnternacion
"Textes des actes de fon ation
• STRACMANS, M.
pp. 31-39.

338

También Arist6teles realizó una fundación con su biblioteca, a cuyo frente
y como director sucesor suyo de la Escuela Peripatética, puso a su discípulo
Teofrasto.

6. Roma
Las más variadas formas de fundaciones se ofrecen en Roma a través de
su extenso periodo de civilización. Entre las más originales, se encuentra
la que hizo Tizio a favor de las plantas de papiro, que aun existe,! en la fuente de Aretusa, en Sicilia.
En su origen, reconoce diversas vertientes. Por un lado, a la tradición greco-helenística de fundaciones hechas en favor de templos, generalmente en
relación con el derecho de asilo, tan extendido en el mundo oriental. El gobierno romano, al dominar las provincias griegas, tomaba la protección de
estas fundaciones, que a veces hallaba desatendidas, encomendando su vigilancia superior a los gobernadores de aquellas provincias, lo que presentaba
al pueblo romano como defensor de las tradiciones griegas más venerables.G
Se ha afirmado que la raíz propiamente romana de la fundación está en
el derecho sepulcral. La idea de continuidad está centrada principalmente en
perpetuar el recuerdo después de la muerte. Para ello utiliza el memorial,
que es ya el mismo sepulcro; pero, para asegurar el cuidado de la sepultura,
y la conmemoración anual del día del nacimiento -dies natalis- adscribe a
la sepultura unas áreas rentables, cuyo fruto debe emplearse precisamente
con esos fines de cuidado y conmemoración. Estas fundaciones se hacen frecuentes a partir del año 100 después de Cristo. Se requería encontrar un grupo
de personas que garantizaren la continuidad; que estaba constituido por los
libertos del difunto y los sucesores y futuros libertos de los mismos. Hacia
la misma época en que se multiplican las fundaciones de este género, aparecen
las de fines asistenciales, que consisten en la adscripción de fincas rentables
a la finalidad de determinadas distribuciones entre los necesitados.8 Aquí son
los decuriones del municipio y el municipio mismo los encargados de asegurar
la continuidad y el cumplimiento de los objetivos que dieron lugar a la fundación.

• BRÜCK, E.F. "Les factours moteurs de !'origine et du développement des fondations
grécques et romaines", en Revue lnternationale des Droits de l'Antiquité, cit., 1955,
p. 159.
8

LóPEZ ]ACOISTE, José Javier. "La fundación a la luz de sus nuevas funciones", en

Revista de Derecho Privado, Madrid, vol. XLIX, Año 1965, p. 5 70.

339

�,,

Son muchas y de muy diversa prelaci6n las disposiciones relativas a fundaciones, desde constituciones imperiales a convenios con colegios privados de
ciudadanos o a favor de un municipio, con el fin de la celebraci6n de juegos
y espectáculos públicos, de distribuir dine_ro y víveres para casos de calamidades o a los necesitados, para socorrer a enfermos, niños, peregrinos, todo lo
cual se instrumentaba solemnemente, con obligaciones precisas a cargo de
los responsables de la administración de los bienes fundacionales, con multas y otras sanciones, aparte de la cláusula de resolución. Alcanz6 desarrollo
la fundación alimentaria, como la Fundación Pliniana, la Fundaci6n Ferentina, la Fundación Veleiana. Hicieron lo propio Nerva y Trajano.
Los romanos no eran obsequiosos como los griegos. El derecho romano ni
aun en la época clásica, reconoció la eficacia de la promesa de donaci6n. La
mentalidad desinteresada en el concepto de donaci6n fue incorporada por
Justiniano. La tomó de los sermones de Cris6stomo y obedece al deseo de
dar fuerza legal a los preceptos morales, excluyendo los m6viles egoístas (de
la propia donación) imperantes hasta entonces. (Es decir, las de aquellos que
buscaban reciprocidad o correspondencia, o las donationes captatoriae, obsequios de presuntos herederos a personas muy ancianas) .
La situación cambió con el fervor de caridad promovido por el cristianismo.
Muchas personas dejaron patrimonios enteros para la creación y sostenimiento
de hospitales, asilos de huérfanos -orphanotrophia-, hospicios de niños expósitos -brephotrophia-, de peregrinos -xenodochia-, de indigentes -ptochotrophia-, de ancianos -gerontocomia-, se enseña en la cátedra de Derecho Romano de la Universidad Complutense de Madrid.7
La fundación religiosa hace su primera aparición en la Roma pagana, algunas de las cuales, conforme a Ulpiano gozaban de la testamenti factio pasiva, adquirían y poseían (Ex corpore tituli, Ulpiani, tit. 22, No. 6). Con el
cristianismo, surge la causa pia. y se multiplica. Con Justiniano las causac piae
son elevadas a la dignidad de persona moral con vida propia, amparada por
las leyes civiles y eclesiásticas, dotadas de acción judicial, de representación,
de rectores y administradores que cuidaban de sus intereses y que no podían
enajenar los bienes. La constitución imperial, en concordancia con el derecho
canónico, favorecía la adquisición de la causa pia bajo cualquier forma; y
encontraban el modo de superar cualquier obstáculo que se interpusiera a
la consecución del fin. 8
7

IOLESIAS, Juan. "Derecho Romano. Instituciones de Derecho Privado", Barcelona,

1965, p. 156.
s G10Ro10, Giorgi. "La dottrina delle persone giuridiche o corpi morali", Vol. I,
Parte Generale, Firenze, 1913, 3ra. edic., p. 221-222.

340

~la~~ fine_s del siglo V parece dibujarse una autonomía como emanada de
la mdivtdualidad del edificio, o lo que es más propio del fin persegw'd
d l
modo de administ · , D
.
'
o, o e
.
rac1on. os consutuciones del año 472 (C I 13 32 7
34), citan expresamente junto a las iglesias los xenodochia 1~ ., ' . '
y
autonomos, a los efectos de garantizar su inmuru'dad .•
y
ptochia, como
. Justiniano fue quien dio a las fundaciones uno de sus rasgos más sobresa
~entes y que ha perdurado a través de los siglos, al determinar de modo
preso ~ue, por sobre todas las cosas, debe prevalecer la voluntad del f d d
( Omnibus enim talibus piis voluntatibus
secundum tl, f
. un a or
universa procedant (Nov. 131 11) Tamb:; l05
de ulncti voluntatem
d t
·
'
·
ten
rasgos e a autonomía al
e ernuruu: q~e pueden heredar -nomen et ius heredum--, reclamar créditos -cred1toribus respondere- entablar acciones e . . .
.
re'.
.
n JWCIO -actwnem move., , permutar Y celebrar locaciones enfitéuticas (C. 1 3 48 (49 ) 4 ) T
bien ver Gayo (Libro III).
' '
'
· aro.

ex:

Conviene recordar aquí que, en el Derecho Romano, existían cuatro clases
d~ personas morales: l~s corporaciones o universitates; las fundaciones o
p~ae causae; ~l ~stado ((iscus y aerarium) y la herencia yacente.10 Las funda-:iones, ~r~ rnstitutos ~1viles o eclesiásticos encaminados a un objeto de utilidad publica, d~ benefice_ncia o de culto. También se consideraba como persona moral _el mismo patrimonio de las fundaciones constituido por el con. •
to de los bienes. y dereches que SlfVen
·
de medio
. para obtener el objeto Jun
útil
a que la fun~aci~n está encaminada, enseña el catedrático de Derecho Romano de la Uruvers1dad de Valladolid.11

Y Gastón ~ederico Tobal, hacía lo propio en su cátedra de la Universidad
de Buenos Arres, cuando nos decía que, el derecho imperial de Roma
dab 1
.,
1
nos
a ~ nocion co~p eta de las fundaciones autónomas y de las fundaciones
subo:dmadas, cob11ando a estas últimas bajo la personería 1·urídica d 1
Iglesia.
e a
Como se ha visto, existían tanto las fundaciones inter vivos como mortis
causa entre los romanos. En el Imperio fueron bastante frecuentes, sobre todo en la forma de ~undaciones fiduciarias: disposiciones en favor de una ciud~d O ~e un collegta co~ cargo de cumplir la voluntad del fundador. El patnmomo ~asaba en ~rop1edad al recibidor, que se obligaba a cumplir, lo que
era garantizado. El. SISte~.ª hacía posible la continua realización de la voluntad
del fundador: la dispos1C16n era encomendada a una universitas, ente de du:/,6nz J AcorsTE. Op. cit., loe cit., p. 570 y nota 18.
. PETIT, Eugene. "Tratado elemental de Derecho Romano", Buenos Aires, 1963, p.

224

11

FERNANDEZ
'
G0NZALEz,
,
José. Nota a la pág. 224 de la obra de PETIT.

�ración infinita; pero quedaba siempre la inseguridad de la ejecució~ de la
carga y no parecía suficiente la vigilancia ejercida _por el Estado mediante :l
curator reipublicae. La referida fundación de Pliruo fue hecha del, modo s1.ente: donó a la ciudad de Como un fondo y se lo hace despues retransgravado con un vectigal inferior al rédito del fondo Y que debe representar el capital fundado. De este modo ~ ase~ab~ perpé~uamente el pag~
del precio que debía ser destinado cada_ ano_ ~1, fm alime~tano Y po~ ~tra P~f,¡
te el fondo era sustraído a la libre disposic1on de la cmdad (Ph~o, Epist.
vÍI, 18). Análogo es el sistema adoptado por la Fundació~ Ferent_ma (C~r.
l
X 5853) Más dudas provocan las fundaciones ahmentanas
pus inscr. at. ,
·
d V 1·
imperiales, de las cuales hay un testimonio interesante en la tabla. e e et y
de Bebiana que se conservan en el Museo de Parma. Se ha sostemdo que ueron verdaderas fundaciones autónomas, en el sentido del .derecho moderno.
Pero más bien parecen un instituto del Estado. El mecamsmo de estas fundaciones pudo haber sido así: El emperador, por medio de empleados_ de su
.
da un mutuo de capital a ba1·0 interés a poseedores fundanos,
conf ianza,
. los
cuales obligan en garantía sus fundos en fo~a pub~cística de ~a praediatur~:
Este rédito anual viene recogido en una caJa especial en la CI~dad y adm1
nistrado por empleados imperiales, los cuales, en plazos estab!ec_idos, entre~an
a la ciudad determinadas sumas para emplearse en el sosterumiento d_e ru~os
pobres u otro fin social. De lo cual resulta que el emperador es el suJeto JU•
,dico del patrimonio destinado a fines benéficos, él es el mutante y el acr:e•
~or de la renta, las cajas de la ciudad son cajas imperi~es y dependencias
del fisco y la ciudad es sólo beneficiaria de una d~termmada ~enta a emp1earse con e1 fl·n previ·sto ·1·2 Cierto es que en sus ongenes .las piae causae f Y
especialmente aquellas destinadas a fines religiosos, educa~vos y d~ .bene 1. ( cm·dado de enfermos, socorro de pobres, liberacion
de prisioneros,
cenc1a
.
.
etc.) fueron una extensión de los privilegios ya concedidos a la Iglasia; Y qu:
se podía hacer la liberalidad, sea por acto entre vivos ( Cod. 8, 54, 34) '. ~ea po
acto de última voluntad, de donde se admite su capacidad de adqumr. ~or
, ·¡ que, en el BaJ·o Imperio casi insensiblemente. estas
e11o es verosimi
. fundac10.
,
nes adquirieron personalidad jurídica, presentándose como mstituciones pu-

fe:ir

blicas eclesiásticas.U
.
14 q
· de Sav1gny,
·
Andrés Bello nos ofrece un estracto de la doctnna
ue bien
_
·
t
t'
ado
aqu'i
Al
referirse
a
las
personas
jurídicas
del
Derecho
merece ser sm e iz
.
.
.
·ce
que
a
veces
carecen
de
apariencia
visible
y
su
existencia
es
romano, nos d1

Op. cit., p. 40.
Op cit., p. 41.
14 La obra "Droit Romain", Lib. II, Cap. 2, Nros. 85 a 102.

12 FERRARA.

18 FERRARA.

enteramente ideal, como son las que se conocen con el nombre de fundaciones. En ellas, sujeto de derecho no son tampoco las personas a qui~nes resulta
el beneficio, las cuales no tienen parte alguna directa en la administración
de los bienes. Las fundaciones aparecen en tiempos anteriores al cristianismo•
Ciertos dioses podían ser instituidos herederos (U/piano, Reg. XXII, 6). Era
válido el fideicomiso en favor de un templo (L. 1, No. 1, de Ann. Leg.). Los
templos poseían esclavos y libertos. A esto se reducían las fundaciones religiosas de aquellos tiempos. En cuanto a las de beneficencia, era la política
la que las presidía. Fue el cristianismo lo que señaló como objeto de la actividad humana la caridad en sí misma, incorporándola en fundaciones duraderas e independientes. Si un testador instituía heredero a Jesucristo, se
entendía instituida la iglesia del lugar (L. 26. C. de Sacr. Eccles.). Si a un
arcángel o mártir, la iglesia dedicada al mismo en el domicilio del testador;
o, a falta de ella, en la capital de la provincia. Si había duda entre varias
iglesias, se prefería la que frecuentaba el testador o la más pobre. Es decir,
el sujeto de derecho es una corporación, no la Iglesia, en general, sino una
parroquia, un templo, una iglesia determinada.15

7. El derecho germánico antiguo
Cuando se quería fundar una iglesia o un convento, el fundador construía
sobre su terreno el edificio del templo o monasterio, y luego le hacía donación
al santo. De este modo el santo se convierte en propietario, acreedor y también deudor. En un documento, recordado por Gierke, se establece que el
Espíritu Santo debe hacer cierto pago anual a perpetuidad. Tales personas
celestiales debían tener sus representantes terrenos, que no podían -ser otros
que los responsables de la misma Iglesia: el papa era el representante de Jesucristo, jefe de la iglesia universal, después venían los obispos, abades, decanos, priores. Administraban el patrimonio eclesiástico, recibiendo las donaciones, actuando en juicio, pero se mantenían siempre como administrad0res
de bienes de otros. A ello contribuía el hecho que con el cambio de cargo, el
bien entero pasaba al sucesor, y que cada investido debía jurar, conservar
intactos los bienes del santo que le eran confiados. Un concepto y desarrollo
análogos se encontraban con respecto a las fundaciones pías en el derecho
germánico antiguo, que fueron consideradas como institutos eclesiásticos. El
santo es el sujeto, propietario de los bienes, recibidor de las donaciones. Por
ello, el que quería fundar un instituto de esta naturaleza debía comenzar con
15 BELLO, Andrés. "Derecho Romano", Obras Completas de Andrés Bello, T. XIV,
Caracas, 1959, pp. 460 a 469.

343

�1,

1

la construcción material de la obra, luego hacerla funcionar, acogiendo a pobres o enfermos, y finalmente dedicarla a un santo. Estos institutos eran considerados como una cosa, fragmento de un patrimonio, que el fundador pasaba
en propiedad al santo. En el siglo XII se extendió mucho la institución, llegando a desnaturalizarse, pues se comprobaba que mientras el número de
religiosos que vivían de los bienes de la fundación permanecía idéntico o
aumentaba, el número de enfermos o necesitados admitidos disminuía, hasta
que un día la hospitalidad cesa y el establecimiento se convierte en monasterio:
situación asaz frecuente, que reclamó incluso la atención del Concilio de
Trento.16
Al lado de éstas, encontramos diversas fundaciones dentro de la misma iglesia. Alguien fundaba un altar en una capilla de la iglesia que había escogido
para su tumba, y la dotaba de un beneficio. También se daban las numerosas
fundaciones de misa para el alma, de aniversarios, etc. Estos bienes no tenían
autonomía: eran una forma particular de donaciones fiduciarias. En definitiva, en el antiguo derecho germánico no se conoce el ente ideal como sujeto
jurídico, que se distingue de la colectividad de asociados o de la masa patrimonial destinada a un fin.17

8. La Edad M edia y la Edad M oderna
El pensamiento de la Edad Media estaba penetrado de contenido jurídico.
En calidad de romanos, los papas se habían propuesto terminar la formación
del derecho, que invocaban a su favor como divino. La lucha entre el Pontífice y el emperador de los siglos XI y XII, y sucesivamente, fue una contienda jurídica mucho más que religiosa. Se ofrecen las bases de un derecho eclesiástico nuevo. A través de las decretales el papado se transforma en la instancia suprema de la jurisdicción, al lado mismo de los antiguos concilios y
cánones. El dogma es penetrado de poder y de significación jurídica: no solamente es Lex Dei, sin0 que sus problemas se presentaban bajo la forma de
problemas de derecho.18
Pero no se podría negar que la dialéctica de los juristas, fundadai sobre la
autoridad, no lo fuera también sobre la razón, por aquello que se ha llamado
"el ejercicio mesurado de la inteligencia humana". La escuela de Bolonia, era
en el siglo XII una escuela de crítica de textos y de documentos jurídicos,
1 6 LAPRADELLE DE, Geouffre. "Théorie et pratique des fondations perpetuelles", París, 1895, p. 39.
17 FERRARA. Op. cit., p. 64.
1s ScHMIDT, C. "Eglise d'Occident", p. 167.

344

y se mostraba eficaz en todos los dominios de la observación aun en l
·
h
·
.
,
os pnmeros echos psicológtcos registrados en lo religioso.1•

Basa~as en es:e predominio del derecho, las figuras jurídicas, como las
fundaciones, prosiguen su desarrollo en los pensamientos y escritos de civilistas, glosadores y dialécticos; la legislación estatutaria emplea las expresiones
corpus re?'a.esentativum, intelectuale corpus, societas, collegiata, así como
congregatio y concilium.
La ,noción jurídica de las fundaciones, heredada del derecho romano, comenzo_ a renovarse en Inglaterra al tiempo de conocerse la Magna Charta
es decir, en 1225.
'
Y la ley dada al reino por Isabel I contiene una enunciación tan extensa
-y hasta .pod na
' decrrse,
.
completa- de los Charities uses, que no sólo sirvió
para una unportante y vasta obra jurisprudencia!, sino que es reproducida por
la ley de 1888, al punto que la Corte de la Cancillería considera como tales
sólo a l~s instituciones benéficas que estaban en armonía con aquella le
estatutaria de Isabel I.
y
. Desde c~mi~~os ~e ~a Edad Media hasta nuestros días, Inglaterra ha ofrecido una nqu1S1ma JUnsprudencia, que marcha hacia los ochocientos años.
En la Eda~ Moderna las fundaciones siguen evolúcionando y perfeccionándose.
un factor
·d Se, advierte
•
. subjetivo que las alimenta y les da su mayor contem o ehco: las donaciones responden a designios altruistas.

9. El derecho canónico
Ha cor~espondido al derecho canónico, más sutil que el civil y triunfador
en la contienda a ~ue nos hemos referido de los más finos intelectos de la época, dar por vez pntnera el concepto espiritual y trascendente de la fundación.
En la patrística la Iglesia es una fundación divina. Se la concibe como un
orga~ismo vivo: ~n una forma alegórica religiosa: San Pablo la llama Corpus
Mysttcum Chnsti; otros la de madre santa de los fieles: Sanctam Matrem
Eccles_i~m. Surge como una personalidad jurídicamente independiente de toda
~olectivid~d de personas, ligada a un simple oficio con dotación patrimonial. La
unpronta mstitucional alcanza a aquellos entes que en su estructura se presentan como corporaciones, de allí los capítulos y los claustros.20
19

A~PHANDERY, Paul. "La pensée médiévale" en "L'Evolution Humaine des origines
á nos JOurs, Libr. Aristide Quillet, París, 1934, p. 450.
2
FERRARA. Op. cit., p. 69.

°

345

�.
.
bién el concepto de fundación autónoma,
El derecho canóruco brmda taro
d . tituto El instituto como tal es
como aplicación del concepto general ~ 1JlS • El. Santo del cual la funda.d
· t del patnmoruo.
,
personificado y reconoo o suje o dueño sino que aparece como simple ~rotección toma el nombre, no es_ ya.el n 1~ administración de la fundaoón se
tor; la participación ecles~~~1c~
órdenes religiosas, que estaban antes ~n
tranSfonna en sólo supe1"V1S1on' .
como meros órganos coleg1apennanente servicio de la fundación, ~~,arec~: ventajas de la fundación, se
dos del instituto; las personas que rec1 ianl ·eto fue la unidad indivisible
.
. comunes. y e suj
1
mostraron como destma~os. . al ' denado conforme a la voluntad de
de la fundación, el ente 10St1tuoon or

1:

21

fundador.
•,
ce ya en la forma oblicua de
•
la fundac1on no apare
Por ello, en ese tiempo,_
od directo: la fundación es un acto
una disposición modal, sino de un m o
de creación, de soberanía.22
l f
empleada en los testamentos
.
· mplo en a orma
Todo ello se refleja, por eje
~
d
m hospitale fiat . .. cui lego;
.
d "· V lo et ordino quo unu
. l
de "qwero y or eno . o
f de et estore ung hospita , etc.
d. J
f nder et estorer; on
A volu et voeult le it ean o
, ul para acrecentar tales enLa facilidad de crear funda~iones f~e . : esu: ;unto a las de carácter rerapbe1amf~n . . (:....tituciones para huért es' que, en efecto,. ,se multiplicaron
• ·os) de ne 1cenc1a ....,
lioioso de instrucc1on ( semman ,
al fundaciones eclesiásticas, apao'
h ..
asilos) en gener
,
fanos, ancianos, osp1c1os y
'
. d
on igual indiscutido caracter
ciones
meramente
pnva
as,
e
recieron las funda

. ..

...

autónomo.
f d ·ones libremente, acentuándose
. zan a hacer un ac1
1 tér
Los particulares com1en
. .,
taria en favor del alma; e
•
y la disposic1on testamen
f
la relación causa Pia
f d . , n como hemos visto, se trans orma
mino "persona" les es aplicado. La ~ ~cd10 d' la propia potestad fundacional
·, individual ejerc1 o e
. "6
en un acto de creac1on
' .
ns"derada como inst1tuc1 n
.
1
XIV
comienza
a
ser
co
i
del otorgante. En e1 s1g o
h
ul y se la aplica a fines profanos.
• ·1 Se ha hec o sec ar
.
h o c1v1
ropia
del
derec
.
1
albo
ar de las ideas renacentistas, que
P
· ide con e
re
·
El cambio de enfoque come
d
azgos artísticos y culturales ajenos
alidad
en
forma
e
mecen
.
1
propugnan 1a liber
., .
L cierto es que, en lo sucesivo, a
"d d
amente ecles1ast1cas. o
. ., d
a las finali a es pur
.
. .d al benéfico mediante la adscnpc1on e
egwr un fm i e o
ch u
d
sola voluntad e cons
h
b tar tales sujetos de dere o.
.
, uficiente para acer ro
.
un patrimoruo sera s
, . hay dos especies de fundac10el derecho canomco
1ir
Podemos agregar que e~
1
t
capellanes o vicarios para cump
nes: la que tiene por objeto e man ener
21 FERRARA,

Siguiendo a GIERKE, op. cit., p. 69.

22 FERRARA-

Op. cit., p. 6?ºt
571.
Op. cit., loe. c1 ., p.

las cargas de las capillas erigidas en capellanías, a ayudas de parroquias o
anexos; y la otra respecto de la celebración de misas, oficios o aniversarios,
mantenimiento de estudiantes, de sacerdotes pobres, socorro de indigentes
u otras obras de esta clase. En las fundaciones de beneficio, como en las demás piadosas, ha de tenerse para todo presente la voluntad del fundador. El
Concilio de Trento, en la sesión 25, Capítulo V de Reformas, dice: "La razón
exige que no se frustre lo justamente establecido con disposiciones contrarias.
Cuando, pues, se exigen algunas circunstancias en la creación, fundación o en
otra constitución de cualquier índole o cuando le son anexas algunas cargas,
no se falte al cumplimiento de ellas ni en la colación de dichos beneficios,
ni en cualquier otra disposición. Obsérvase lo mismo en las prebendas lectorales, magistrales, doctorales, o en las presbiterales, diaconales y subdiaconales
establecidas en estos términos; de suerte que en ninguna previsión se les quite
alguna de sus cargas u órdenes, y la que se haga de otro modo, venga a ser
por subrepticia". La norma suprema es la voluntad del que las constituye y
sólo la imposibilidad moral o material puede dispensar de obligación ineludible; y aun en este caso, es preciso acercarse lo más posible a sus deseos, interpretando lo más fielmente que sea dable la intención del fundador.
Con el Cristianismo y el desarrollo de la religión, a la práctica de legar
bienes con propósitos piadosos, se sumó la de donar por actos entre vivos: disposición de bienes con fines benéficos. Esta costumbre llevó a una extraordinaria expansión de las fundaciones y a su perfeccionamiento dentro de los
cánones que establecía la Iglesia.
La clásica universitas, que indicaba tanto una reunión de individuos como
un conjunto de cosas, fue confundiéndose con la congregatio y la communitas
para las corporaciones voluntarias de individuos, en tanto que la expresión
piae corpora de la legislación justinianea, de donde la tomó el derecho canónico, se reservaba para las fundaciones.
Esta división no fue completa y no implica una total separación de otras
corporaciones. De allí que los canonistas denominaran indistintamente persona
representata, persona ficta, persona universa/is o persona co/legii a las fundaciones y a otros diversos establecimientos reconocidos por el derecho privado.
Dos insignes juristas, que se ocuparon de estudiar la historia y la teoría de
las personas legales, el francés Raymond Saleilles y el italiano Francesco Ferrara, nos recuerdan estas nomenclaturas. Y que fue el pontífice Inocendo
IV quien introdujo -siguiendo la expresión de San Pablo para definir a la
Iglesia- para designar ahora a las comunidades religiosas, la de corpus mysiicum. De esta denominación derivarían con el tiempo, las de "persona mística", "cuerpo moral" y finalmente "persona moral", tan caras a los publi-

2s LÓPEZ ]ACOISTE.

346

347

�cistas franceses, que comienzan a utilizarlas en los siglos XVII y XVIII,
conservando la expresión "persona moral" hasta nuestros días.
10. El derecho español antiguo

a) Cuestión de las personas morales del derecho privado
Se ha llegado a afirmar que en la antigua legislación española "no existe
ninguna ley en la cual pudiera fundarse la personalidad jurídica de las asociaciones o establecimientos o fundaciones. . . En resumen, las antiguas leyes
españolas, siguiendo la tradición del derecho romano consagraban algunas
aplicaciones del principio de la personalidad jurídica, pero sin reconocerlo expresamente ni recogerlo en ninguna de sus disposiciones. Estas aplicaciones,
por otra parte, se limitaban a las instituciones que hemos citado, todas ellas
incluidas en el derecho público, como si la noción de la personalidad jurídica
2
fu:!ra completamente extraña al derecho privado". '
Debemos observar, en primer lugar, que el derecho romano había reconocí .
do la plena capacidad de la persona jurídica y que el derecho canónico, que
completó su obra, tenía plena vigencia en la España de los Reyes Católicos.
En segundo lugar, las referencias que se toman para fundar este juicio, se
limitan a sólo las Partidas de Alfonso X el sabio, redactadas probablemente en
Murcia entre los años 1256 y 1263, es decir en pleno perfeccionamiento de la
teoría de la personalidad jurídica de las partes creados por el hombre y admitidos por la ley para trascender en el tiempo y en el espacio la obra de las

personas naturales.
Las mismas Partidas pusieron de resalto el aspecto ético de la liberalidad:
"donación es bien fecho que nace de la nobleza e bondad de corazón, cuando
es fecha sin ninguna premia" (L. 1, T. 4, D. 5). Y por cuanto estaba consagrado la facultad de testar, con el complemento de la donación inter vivos,
es decir, el legado o donación mortis causa, se tenían desde luego los elementos legales básicos para hacer fundaciones, particularmente, las piae causae,
tan favorecidas por la Iglesia.
2, SALVAT, Raymundo. "Tratado de Derecho Civil Argentino, Parte General", Séptima edic., Buenos Aires, 1944, p. 535. Este reconocido tratadista cita en favor de su
afirmación a Pedregal y Cañedo. Pero también a La Serna y Montalbán y a Sánchez
Román, de quienes dice: "Estos autores, sin embargo, exponen la teoría de la personalidad jurídica como perfectamente consagrada, con carácter general, en el antiguo
derecho español; pero el único texto que citan es la Ley 10, título 19, Partida 6a. que,

según hemos visto, se refiere exclusivamente al fisco.

348

De allí que la Novísima Recopilación ace te l
.
. .
admitiendo que los testam t
p as d1spos1c1ones ad pias causas
en os contengan actos d
,
1
erección de una fundación b . 1 L
e vo untad atinentes a la
' ªJº ª ,orma de legados O m d
Además, ya en 1348 el "O d
.
an as con cargo.25
. .
'
r enanuento de Alcal, d H
"
el siguiente orden de prelación d I f
a e enares ' establecía
e as uentes del de h
.
1
en aquel momento. lo El O d
.
rec o caste lano, Vigentes
·
·
r enarruento de Alcal, . 2
pales; 3o. el Fuero Real si se
bab
a' o. los Fueros munici.
'
pro a su uso· 4o las p •
cualquier cuestión legal o a to . 'd.
' y .
artidas. De allí que
c JUn ico posterio
1348
,
.
esta prelación. Luego viene la primera Le de r o
deb1a ªJustarse a
con algunas alteraciones el Orde
.
yd Toro, de 1505 que reproduce,
'
nanuento e Alcal'
•
va Recopilación de Castilla en 1567 f'
a, postenormente la "NueY malmente la "N , ·
ov1S1ma Recopilación
de las Leyes de España"' promulgad a en 1805.
Con relación a las Partidas se ha f
pues habrían sido redactadas
a lfllla~o que no se aplicaron en Castilla
con un propósito doctrin 1
'
como un verdadero cuerpo d l
. .
a y no para que rigiera
e eyes opm16
·
Pero son más los que dicen que sól ' l
6n que no tiene muchos adeptos.
0 a canz aquella ·g
,
·
muIgo el Ordenamiento de Al l '
VI enc1a cuando se pro, .
ca a, en 1348, como derech
I .
.
20 En
di
.
o sup etono, aplicableE en ultuno luf&gt;'ar
I
" .
n as tuvieron amplia aplicación 27
s oportuno
señalar
que
.
.
' en el pruner
curso dictad0
l. U . .
.
en a mvers1dad de
Buenos Aires sobre derech0 ci'vil Y publicado
esa casa de estudios, el catedrátic D p d
pocos anos después de fundada
O
r. e ro Somelle a
- b
.
r ' ensena a que se pueden,, hacer legados "a los pob res, a las ciudades
t bl . .
; y que el legado p d
.
' a es a ecim1entos autorizados
, .
ue e ser ... baJo modo" 2 8 p .
gun tiempo, se ha denominado a I f
.
.
reCISamente, durante algados sub modo".
as undac1ones nacidas de testamento, "le-

25dBADENES GASSET, Ramón · "Las f undac10nes
.
de derc h
· d ,,
cesa o por, Jorge A. Carranza "Las f d .
c o pnva o , Barcelona, proBuenos Aires, 1977, p. 5.
'
un ac1ones en el derecho privado", Ed. Depalma,
• 26 ÜTs CAPDEQUI, José María. "Manual de Histor'
dw y del derecho propiamente indiano" T
I ~a del Derecho Español en las In27 En los territorios de las Ind1'
O ~d otalmo ' uenos Aires, 1943, p. 98 y 99.
. .
as CCl en es las p t'd al
extraordmar1a, tal vez porque los letrad
'd '
ar t as canzaron una difusión
luchar para su aplicación como derech os y 101 ~res de las Audiencias no tuvieron que
O sup etono con 1
'd d d e vencer en la p , 1
· tenc1•as que hubo nece
. .
' · as res15
11. a
cnmsu a a1 sustituir el vie'o dere h 1
c1pales por un sistema territorial inspirad
I Jd
c o ocal de los Fueros muniOts Capdequi, op. cit., p. 96 y 97.
o en e erecho romano justinianeo. Véase:
28
SOMELLERA, p ed ro. " Prmc1p10s
• • • de Derecho e· 'I"
..
por la Imprenta de los Expósitos año 1824 B iv1 '. reed1c16n facsimilar de la hecha
'
' uenos Aues, 1939, p. 172 y 174.

349

�b) Donaciones y legados
Es oportuno agregar algo más respecto a las donaciones y a los legados en
la legislación española antigua.
Hemos señalado el aspecto ético de la donación en las Partidas. Estaban
facultados para donar los que podían enajenar. Y la ley incapacitaba a los
reos de lesa Majestad; a los autores, inductores o cómplices de homicidio o
lesiones contra los consejeros del Rey; los condenados como herejes por la
Iglesia; y los condenados a muerte o a destierro perpetuo (Leyes 1 y 2, T. 4, P.
5). A estos últimos, la Ley 3, T. 18, P. 10 de la Novísima Recopilación, les
permitió testar y, por lo tanto, hacer donaciones mortis causa.
Por consiguiente, quienes estaban facultados para enajenar y no se hallaban
entre los especialmente incapacitados podían hacer fundaciones por actos inter
vivos, con la aclaración del condenado a muerte o destierro perpetuo, que sólo
podía hacerlo por disposición testamentaria.
Otras partidas tratan de las donaciones de los hijos bajo patria potestad,
de los padres a hijos y de las realizadas en ocasión del matrimonio. La Novísima Recopilación puso tasa a la cuantía de las donaciones y estableció la
irrevocabilidad del acto, salvo en los casos de grave ingratitud expresamente
enumerados. La donación mortis causa fue siempre revocable, tanto en las
Partidas como en el Ordenamiento de 1805 (ley última, Tít. 4, P. 5 y 1, Tít.
7. Lib. 10 Nov. Recop.).
c) Mayorazgos
Se ha definido al mayorazgo como "el derecho de suceder en los bienes
dejados, con la obligación que se han de quedar en la familia enteros perpetuamente, y pertenecen al próximo primogénito por orden sucesivo". Aun
cuando esta definición no comprenda todas las formas históricas de los mayorazgos -ya que en algunos casos la sucesión no correspondía precisamente al
primogénito y en otros se instituyeron mayorazgos con carácter temporalrefleja, sin embargo, con justeza, las notas características de esta institución,
que en esencia no persiguió otra cosa que la vinculación de los bienes en
determinados representantes de la comunidad familiar para evitar la excesiva
disgregación de los patrimonios sobre los cuales descansaba el ascendiente so29

cial y económico de los linajes más distinguidos.
Los mayorazgos eran regulares e irregulares. Regulares aquellos "en que se
sucede según el orden prescrito para la sucesión de este reino" (Ley 2, Tít. 15,

Partida 2da.) . Se consider,0 rrregu
.
1ares a los
apartaba d~ esta normal legal.
mayorazgos cuya sucesión se~ esto deducimo sque ya en el si lo X
.
hab1a consagrado esta forma de f d ~ , f II~ . el anbguo derecho español
.
un ac1on amiliar y q
d
. ,
peto estncto a la voluntad del f dad
.
ue etermmo el resjurídico de la fundación Est diunl or, que hace la esencia del instituto
0
•
o ugar a una
· d
puesto que, en definitiva, las modalid d
gran v~e ad de mayorazgos,
pendieron solamente de la voluntad da les af que se SUJetaba la sucesión dee os undadores.

ª

Las reglas más aplicadas, fueron las siguientes:
la. En caso de duda, la sucesión de todo ma oraz
,
.
normas establecidas para la suces·,
l C
y
go debia regirse según las
ion a a orona de España.
mayorazgos' segun
, su propia
. naturaleza, son . d' . ºbl
2a. Los
3a
L
.
m 1v1s1 es.
. a suces16n en los mayorazgos d b'
perpetuidad en favor del que I
e ia entenderse como establecida a
fundador. De este modo
e cdorrespondiera entre los descendientes del
.
' aun cuan o el fundador sólo h bº
11
primogénito y a sus descendient
.
.
. u iera amado a su
hiJO
.
, .
es, s1 se exbnguiese la d
d
.
pnmogemto,
pasarían los bienes d el mayorazgo al descendie tescen
.
d 1 enc1a del
..
a . quien pudiera corresponder 1a suces1on
. , De aquí se ded , n 1e e 1otro hiJo
. m
. alº1enables. uc1a a reg a que los
bienes del mayorazgo eran por natura1eza
4a. Para determinarse la sucesión en los roa
,
la línea, el grado, el sexo la ed d L
. yorazgos deb1a tenerse presente
dor debían ser preferidosya los ~ . ;s p:entes de la línea del último poseedaba preferencia a la proximidad: o as
eas; dentro de la misma línea se
excluía a la mujer, y siendo d 1 e_ grado; dentr~ del mismo grado el varón
edad. Tanto en la lín
e IlllSmo sexo deb1a ser preferido el de más
1
,
ea recta como en la colateral l
'. a computar os grados se
h abia de tener en cuenta el derechO d e representac16n.
5a. Para ser llamado a la sucesión de un m
ble la legitimidad del
ayorazgo era requisito inexcusaparentesco.
6a. El hijo legítimo por subsiguient
t .
.
a la sucesión desde el momento mi
ed ma nm?~º s?~º se entendía llamado
del matrimonio de sus padres. El s:?
s~. legitimac10n o ~ea desde la fecha
era excluido de la sucesión por tod J~ egi~ado por rescnpto del Príncipe,
El hijo arrogado o adoptivo estab os
panentes de 1~ familia del fundador.
7a La
. .
a en eramente exclmdo de la sucesión.
.
proX1ID1dad en el parentesco se determinaba con
últrm'o
poseedor y no con respecto al fundador.
respecto al

t

o:

ª.ª·

red t E_n los mayorazgos no se sucedía al último poseedor por derecho he1 ano, sino por derecho de la sangre.
29 ÜTS CAPDEQUI,

Op. cit., p. 158.

351
350

�9a. Muerto el poseedor del mayorazgo pasa la posesión civil y natural de
los bienes, por ministerio de la ley, al llamado a la sucesión, aun cuando algunos de estos bienes estuviese en poder de otra persona.
10a. Todas las fortalezas, cercas y edificaciones, así como las reparaciones
y mejoras que se hicieren en los bienes del mayorazgo, ceden en beneficio del
sucesor sin que éste tenga que indemnizar a la mujer, hijos ni herederos del
último poseedor que las costease.
lla. Los mayorazgos se podían probar por la escritura de fundación, por
testigos que depusieran sobre el tenor de dicha escritura y por costumbre inmemorial.
12a. En los mayorazgos todas las reglas cedían a la voluntad del fundador.
De aquí que los mayorazgos irregulares fueran, en la práctica, innumerables.
Este principio, de la fuerza y voluntad excluyente del fundador sobre toda
reglamentación, se ha transferido hasta las fundaciones que se erigen en
nuestros días.
El carácter de fundación o de persona jurídica fue ratificada por Real Cédula del 4 de mayo de 1789, que se ha transferido hoy a las fundaciones: la
autorización. La mencionada cédula, recogida por la Novísima Recopilación
(Ley 12, Tit. 17, Lib. 10), determinó que cualquier persona que quisiera
fundar mayorazgo, debía obtener previamente licencia real. Antes de la autorización, precedía averiguación sobre los siguientes extremos: si el mayorazgo
llegaba a tres mil ducados de renta, por lo menos; si la familia del fundador
podía aspirar por su clase social a ingresar en la carrera militar o política; y
si el todo o la mayor parte de los bienes consistían en raíces. Antes de esta
real disposición, la licencia era exigida sólo cuando se pretendía fundar con
todos los bienes del fundador. Si se hacía fundación de mayorazgo sin perjudicar la legítima de los herederos forzosos, bastaba que el fundador tuviera
capacidad para testar o contratar. Podía fundarse un mayorazgo por comisario testamentario, con arreglo a las instrucciones que el fundador fijase.
Podía perderse la posesión del mayorazgo por haber incurrido el poseedor
en infamia de hecho o de derecho, por ingratitud, por disipación de los bienes si el fundador así lo hubiese establecido y por haber cometido alguno de
estos tres delitos : lesa majestad divina y humana, sodomía y herejía. El mayorazgo pasaba al que siguiere en grado, según las reglas de la fundación, no
del orden sucesorio. Los bienes del mayorazgo no podían ser confiscados por
delito de su poseedor. Se tuvo en cuenta, para dictar esta norma legal, que
se trataba de un bien de familia.

352

El que fundaba mayorazgo podía revocarlo o alterar los términos de la
fundación, a menos que se hubiera hecho por contrato y hubiera mediado ya
la tradición o entrega·-real o simbólica- de los bienes o que el contrato se
hubiere celebrado por causa onerosa con tercero. Se hacía también irrevocable
el mayorazgo por juramento de no revocarlo, prestado por el fundador.
La agregación de bienes a mayorazgos ya fundados se regía por el derecho
canónico relativo a la unión de obispados, prebendas y otros beneficios eclesiásticos, pues las leyes civiles nada establecieron sobre la materia. Tal agregación debía hacerse bajo las reglas de la fundación. Podía tener lugar por
ministerio de la ley -como en los casos de accesión de bienes a otros que formaran parte del mayorazgo-; por costumbre cuando algún poseedor de mayorazgo compraba una heredad contigua a alguno de los bienes del mismo y
los cultivaba indistintamente como si fueran una sola finca designándolos con
un mismo nombre; por decisión del propio fundador, de algún poseedor o de
otro pariente que quisiera así aumentar los bienes del mayo~azgo con otros
perteneciente~ a su patrimonio particular; por disposición del fundador impuesta al primer llamado a la posesión del mayorazgo así como a sus sucesores para que con sus bienes propios, sin exceder de los límites legales, incrementen los del mayorazgo.

el) Patronatos y capellanías
Las Partidas definieron el patronato eclesiástico como un derecho concedido r,or la Iglesia para nombrar persona que haya de ser promovida a algún
beneficio eclesiástico --con otros honores, utilidades y cargas, que tienen establecidos los sagrados cánones- en favor de algún individuo o corporación,
por haber fundado, construido o dotado alguna iglesia por sí mismo, o por
suceder legítimamente a los que lo hicieron (L. 1, Tit. 15, P. 1).
El derecho de patronato se adquiría originalmente por fundación, edificación, dotación, privilegio y prescripción (L. 15 Tit. 15, P. 1). Se transmitía
por herencia o sucesión, por donación hecha con consentimiento del obispo o
de la iglesia de donde se es patrono, por venta de la heredad a la cual estaba
afectado el patronato y por trueque de un patronato por otro (L. 8, Tit. 15,
P. 1) . También se transmitía en caso de arriendo de alguna villa o heredad
a la cual estuviera a,nexo, salvo pacto en contrario (L. 9, Tit. 15, P. 1) .
La capellanía era una fundación en. la cual se imponía la celebración de
cierto número de misas anuales en determinada capilla, iglesia o altar, afectando para su sostenimiento las rentas de los bienes que se especificaban en el
acto fundacional.
Las capellanías podían ser:

(

353
Humanitas-23

�Mercenarias: (llamadas también profanas o laicales). Eran fundadas sin
necesidad de aprobación del Pontífice ni del obispo u ordinario de la diócesis.
Colatiuas: sólo podían instituirse con autorización del Pontífice o del obispo, y en ellas correspondía al Ordinario la colación canónica institución del
presentado o nombrado por el patrono, así como el cuidado de la conservación de sus bienes y del cumplimiento de sus cargas.
Gentilicias: se diferenciaban de las anteriores en que el patrono era siempre
lego, mientras que en aquéllas podía ser lego o eclesiástico, a voluntad del
fundador.
La fundación de capellanías podía hacerse por testamento o por contrato,
conforme a la ley; pero fueron más comunes las testamentarias.
Los bienes de las capellanías fueron inalienables e imprescriptibles hasta
que por las leyes desamortizadoras que se iniciaron con la real cédula de
25 de septiembre de 1798 se dispuso la enajenación de todos los bienes raíces propios de hospicios, casas de caridad y expósitos, hospitales, obras pías,
memorias, patronatos de legos, cofradías y demás fundaciones de este tipo,
mandando ingresar sus productos y los capitales de censos de igual procedencia que se fueren redimiendo, en la Real Caja de Amortización, bajo el interés anual del tres por ciento, para atender a la sustentación y demás derechos
de los patronos.30

11. El derrcho de Indias
En Indias tuvo mucha aplicación el Código de las Partidas, por las razones
que hemos dado y además, como diría Vélez Sarsfield al considerar la redacción del Código que se le encomendó por el Congreso de la República Argentina, "el Fuero Real, las doscientas y más leyes del Estado, el voluminoso
cuerpo de Leyes de Partidas, seis grandes volúmenes de la Novísima Recopilación y cuatro de a folio de las leyes de Indias; además de todo esto, multitud de cédulas reales para América, comunicadas a las respectivas audiencias, que aún no se ha recopilado".
El ordenamiento legal para el Nuevo Mundo estaba compelido a atenerse
a la Prescripción de 1571, según la cual el Consejo de Indias debía observar
que "siendo de una misma Corona los reinos de Castilla y de Indias, las leyes del gobierno de los unos y los otros debían ser lo más semejante posible".

América española contó con diversas recopilaciones de disposiciones legales. Vamos a valernos del Cedulario Indiano, colección de Diego de Lencinas
publicado en Madrid en 1596 y de la Recopilación de Indias de 1680,
entender que con estos frondosos códigos (cuatro volúmenes el primero y
dos el segundo) se cumplen los fines de nuestro trabajo.
Se dispuso una prelación, editada que fue la Recopilación de 1680: "Lo
que no estuviere decidido ni declarado lo que se debe proveer por las Leyes
de esa Recopilación. . . se guarden las leyes de nuestro reino de Castilla conforme a la de Toro". Se trata de una colección de 83 leyes, reunidas en 1505,
que reproduce con algunas alteraciones las del Ordenamiento de Alcalá de
1348, que hemos visto. La prelación de este ordenamiento fue reconocido también por la Nueva Recopilación de Castilla de 1567 y por fin por la Novísima Recopilación de las leyes de España, de 1805.
Se ha sostenido que "el orden de prelación determinado por la Ley de
Citas no fue seguido en la práctica en el Virreinato del Río de la Plata, pues
aquí se aplicaban generalmente las Partidas y la Nueva Recopilación".31 Creemos que toda la legislación que abarca dicha Ley de Citas se aplicó, según los
casos, no sólo porque el propio codificador lo dice como hemos recordado sino
' de
que, para afirmarlo, podemos basarnos en lo que enseñaron los profesores
derecho durante el periodo hispánico y sus publicaciones, las de los juristas
indianos, así como el catálogo de las bibliotecas de los oidores y letrados de
la época y las de los patriotas en toda América.

po;

La tarea era bien dificultosa pues, además de esa profusión a veces inorgánica de disposiciones vigentes, corresponde mencionar que entre las fuentes
del derecho indiano deben citarse los hechos no jurídicos productores de normas jurídicas y las fuentes indirectas de la historia jurídica, como las obras
de los historiadores de Indias en general y la de los viajeros y autores de memorias y cartas.32 La legislación de Indias emana, pues, de fuentes diversas y
heterogéneas, debiéndose agregar a este antecedente la circunstancia de su profusión. Para corroborar este aserto, baste decir que sólo en la Recopilación
de Indias de 1680, donde no aparecen las leyes derogadas o en contradicción
con las nuevas, se insertan 6.377 leyes. 33

31
MusTAPICH, J osé María. "Dalmacio Vélez Sarsfield, el codificador", estudio preliminar a la edición del Instituto de Cultura Hispánica, Madrid, 1960,. del Código Civil
de la República Argentina, p. 12.

32 ALTA.MIRA,

Rafael. "Técnica de investigación en la historia del derecho indiano",
México, 1939, p. 81 y 159.
·
33 LEVENE,

so OTs CAPDEQUI. Op. cit., T. I, p. 157 a 164.

354

Ricardo. "Historia del Derecho Argentino", Buenos Aires, 1945, Tomo I,

p. 108.

355

�a) El Cedulario Indiano de Diego de Encinas

Considerado como "uno de los más importantes monumentos de la legislación dictada por España para el gobierno del Nuevo Mundo" supera incluso
a la Recopilación de 1680 si se atiene a su valor como fuente histórica, ya
que reproduce literalmente las disposiciones y en su mayor parte las recoge
en su integralidad".H
En efecto, siguiendo un orden relativamente cronológico y ordenado por
materia, no sólo es dable conocer la disposición legal, sino, particularmente
con la ayuda de las notas, el acontecer histórico y la referencia a la concordancia. Aunque por lo general reiterativa, y a veces hasta tres cédulas sobre
el mismo objeto al mismo tiempo, su valor para nuestra materia ha resultado
estimable.
La real cédula del 21 de septiembre de 1551 se refiere a la fundación de
la Universidad de México, según la cual el monarca ha "ordenado que de
nuestra Real hacienda se dé en cada un año para la fundación de dicho estudio y Universidad mil pesos de oro" (folio 201 del Cedulario). Y se completa
la dotación con mayores datos en el folio siguiente: Antonio de Mendoza,
virrey que fue de México, propuso la creación de la Universidad de México
y que "para principio de ello había dejado señalado por propios unas estancias suyas con ciertos ganados". Más adelante: "y para fundación de ella es
su voluntad -refiriéndose al soberano- de mandar dar mil pesos de oro de
cada un año, los quinientos de su Real hacienda, y los otros quinientos de
penas de Cámara, entretanto que se asienta lo del repartimiento, en que está
mandado que se señale alguna parte de tributos, para dotación de ella... " "y
se gasten en ello los dichos mil pesos, que así mandamos dar, y lo que rentaren las estancias que el dicho don Antonio de Mendoza ha dado para ello".
Se pueden hallar más especificaciones sobre el mismo asunto en otra cédula,
de la misma fecha, incorporada al folio 203.
En nota marginal a la cédula del folio 201 se lee: "Por cédula de Su Majestad se mandó fundar una Universidad en Santo Domingo de la Isla Española, donde hubiere dos Cátedras. . . y se dotaron de los bienes que estuviesen situados para la dicha Universidad" .
La fundación de un Colegio de estudios superiores, en que se enseñaba
incluso derecho civil fue debida a H ernán Cortés, conforme lo consigna otra
nota, al margen del folio 202: "Por una cláusula del testamento que hizo y

s, GARCÍA GALLO, Alfonso. Estudio Preliminar, en "Cedulario Indiano recopilado por
Diego de Encinas", Reproducci6n facsímil de la edición única de 1596, Madrid, 1945,

otorgó don Hemando Cortés Mar és d 1
de Coyoacán, que es de su~
qdu
e Vall~, mandó fundar en la villa
halla
rquesa o, un Colegio a s
estudiantes que estudien Teol ,
D
u c~ta, para que en él
cesor en su casa sea obligado de dog~ y e~o Canóruco y Civil, y el sude dicha Casa".
ar o necesano para el edificio y sustento

Ese
~
. mismo ano,
a1gunos meses antes, el 12 de
cogida en folio posterior se da
ta d
mayo de 1551, en cédula re.
'
cuen
e habe
d'
una Uruversidad en Lima en el Co
rse ISpuesto la creación de
•
.
'
nvento de Santo Domin
gina1 dice: "En conformidad con esta
..
.
go, y la nota marToledo fundó otra Universidad
1 C~rovisión, el vurey don Francisco de
~04).' Po: cédula, dada en Mad:: :1 1~ua;d .d~ los Reyes y la dotó" (folio
Umversidad del Monasterio d S
e_ Julio de 1572, se prohibió a la
"
.
e anto Dommgo otorg
'tul
no se den rungunos grados
.
ar ti os académicos:
·
'
ª
rungunas
personas
·
citado).
, en runguna facultad" (Folio
Dentro de la Universidad d L.
1580, firmada en Badajoz, se ~an=~::::r cédula del 23 de septiembre de
precedente en ninguna uni
"dad
- una cátedra de lo que no había
· .
versi
espanola · "
1
instituyeron en dicha Univers·d d h b.
. y entre as cátedras que se
. .
i a
u iere una de 1
chos md1os". También por d'
. .
engua general de los di'
isposioones extensas
. .
otras cédulas se obligo'
.
Y mmuc1osas, reiteradas en
'
a 1os evangelizadores
culto, a aprender las lenguas de los . di . Y. en general a los ministros del
minarse ante el catedrático de la Um . os, _mddicándoles la obligación de exa.•
ruversi ad para 1
m1S1ones encomendados o 1
.
a canzar los empleos y
ª os que aspirasen
fur ce~ u1a del lo. de octubre de 1558 " •.
Recogidas de la ciudad de Mé . "
~ hizo merced al- Colegio
de Niñas
xico por tiempo de di
,,
e
todo
el
ganado
mayor
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anos
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"de
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Y menor que hub·
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España"
deci·di,
d
.
.
iese
mostrenco
y
perdido
en la
N
,
en ose asimISmo h
mercedes para el mism f
f
acer merced de la otra mitad. Otras
o e ecto ueron otorgánd
al
.
plazos,. al punto que llegar a ser una costumbre quose
cumplimiento
de los
, 1
egio
nombrado.
'
e
aseguro
a
fundación
del
e0 1
b) La R ecopilación de 1680

Para el estudio de estas leyes contamos
.
te~to por Manuel José de Ayal~. Este infa:'\!ªs valiosas notas puestas a su
mas de cuarenta años con ese r , .
ga e ~rdenador, que trabajó por
ciudad de Panamá el 26 d p oposito, era amencano. Había nacido en la
Agustín y San Die~o de su :u::::.~ 1728. Estudió ~n el Colegio de sa'n
' a cuya fundación había contribuido
isa ue o materno D. Rodrigo Calderón. Después de

en forma notable su b. b 1

p . 7.

357
356

�alcanzar los grados superiores en la Universidad, pas6 a Madrid, donde se
desempeñó toda su vida como archivero en lo relativo a Indias.
Al igual que el Cedulario Indiano, la Recopilación de Indias de 1680 y
particularmente las notas nos permite conocer al mismo tiempo las disposiciones legales y las historia de las fundaciones, no sólo en el Nuevo Mundo,
sino también, en algunos casos, en España.
El título XXII trata ''De las Universidades y Estudios Generales y particulares de las Indias", en cincuenta y siete leyes, En todas ellas se advierte el
extraordinario respeto que se observaba por la institución universitaria y la
importancia que se da a la materia, tanto de parte del monarca y de los
altos funcionarios del Consejo de Indias, como de todos los que se hallasen
de algún modo vinculados a estas casas de estudios, traducido invariablemente
en toda la reglamentación contenida y la glosada.
La Ley XXIII está referida a dos Cátedras de Medicina en la Universidad
de Lima, cuya fundación fue dispuesta por el virrey del Perú con "el producto del estanco de Soliman"; el rey acordó se prosiguiesen esos nuevos
estudios.
A los recursos para pagar a los catedráticos y ministros de la Universidad
de Lima se refiere la Ley XXXV, fundada y dotada, como se sabe, por el
virrey Francisco de Toledo en 1557, "con trece mil pesos ensayados", para la
paga de 16 cátedras, dos bedeles y un secretario" ... y "por cédula de 1589,
se aprobó la dotación y situación en que por entonces fue de diez mil pesos
ensayados; y después el virrey don Luis de Velasco, Marqués de Salinas,
moderó las Cátedras y salarios, señalando para su sustento 8.540 pesos ensayados .. . ".
Para respetar una tradición de los reyes de Castilla, que creaban y dotaban
universidades, don Felipe II hizo merced, en el año 1582, a la Universidad
de México, de tres mil pesos de oro de minas de renta cada año (Ley XXXVI
y nota).
La Cátedra de Latinidad en Santiago de Chile era pagada con la dotación
de sus fundadores, los jesuítas. Extrañados que fueron los de la Orden de
San Ignacio, sucediéronle en la Cátedra los dominicos y su costo pasó a pagarse de almojarifazgos {Ley LIII y nota).
"De los Colegios y Seminarios" trata el Título 23, en quince leyes. La Ley
I dispone que se funden colegios seminarios, conforme al Concilio de Trento,
y que los virreyes, presidentes y gobernadores los favorezcan y den el auxilio
necesario. Tales establecimientos educacionales debían ser fundados de las
arcas episcopales. La ley autoriza a los prelados, "para el caso de que ellos
costeen la fundación" y "a cualquier otro individuo particular que haga el
358

gasto" poner sus armas. De allí que la Universidad de Córdoba, en la Argentina, lleve el escudo del obispo Trejo y Sanabria, y que el Colegio de Monserrat, de la misma ciudad, las armas de la familia del Dr. Ignacio Duarte y
Quirós.
Se dispuso que el producto aplicado para el mantenimiento y sustento de
dichos seminarios no debía invertirse en otros fines y que "en las ciudades donde hasta ahora no se han verüicado dichas fundaciones, el referido producto
se deposite en las iglesias catedrales, en arca de tres llaves, la una a cargo del
vicepatrono, la otra del obispo, y la otra de un individuo del cabildo de la
misma catedral, para que se funden luego que haya acopiado fondos suficientes" (Ley VII y nota).
El virrey Antonio de Mendoza hizo, a su costa, el Colegio de Indios de
Santiago de Chile. Su sucesor, el virrey Luis de Velasco, pidió al emperador
Carlos V mayores fondos y el soberano ayudó a, esa fundación con doscientos
ducados de Castilla (Ley XI y nota).
Con las fincas y dinero del obispo Vasco de Quiroga, segundo mitrado dr
la diócesis de México, se fundó el Colegio y Hospital de Michoacán. Esta fundación fue tomada bajo su protección por el emperador Carlos V. El Colegio
tuvo cátedras de Cánones y de Leyes. Cuando fue menester reedificado, los
gastos estuvieron a cargo del prelado Fr. Antonio de San Miguel Yglesias y
de cuenta del cabildo eclesiástico, o al menos de algunos de sus canónigos,
en el año 1793 ó 1794, en que se hizo la apertura, de aulas de Jurisprudencia y Cánones (Ley XII y nota).
Para concluir debemos recordar que los dos ejemplares auténticos de la
Recopilación que ordenó guardar Carlos II por su ley de 18 de mayo de 1680
( uno en el Archivo del Consejo de Indias y otro en el de Simancas) no han
sido hallados hasta el presente. El texto y notas que hemos utilizado resultan
más conocidos, particularmente después de 1945.35 Se diferencia su estructura
del Cedulario Indiano, la Nueva Recopilación de las Leyes Castellanas ( 1567),
los proyectos de Ovando y Zurita y otros. Los trozos o resúmenes de leyes que
en la Recopilación de Indias de 1680 preponderan (a tal punto que de una
sola ley originaria hace varias la Recopilación muy a menudo, dando a cada
fragmento numeración y epígrafe diferentes), no son, casi nunca, un cosido
o yuxtaposición de textos de diferentes reyes, aunque se cite el aporte individual de ellos, sino una refundición con texto nuevo en todo o en parte." Si
la evolución de técnica jurídica se hubiera respetado, o al menos continuado

35
JoSEF DE AVALA, Manuel. "Notas a la Recopilación de Indias", transcripción y estudio preliminar de J uan Manzano, Madrid, Ediciones Cultura Hispánica, 1945.

359

�hasta el momento de adoptar la Recopilaci6n de 1680, ésta hubie~~ ~ornado
quizá una estructura diferente como ordenamiento de leyes, clas1fic~dolas
en la forma que nuestra terminología actual llama " orgánicas" ~ "especiales"
., ,
en vez de ser un código articulado que desvanece en gran medida la relacion
hist6rica interna con sus orígenes.36 Las notas, como las muy eruditas de Ayala,
han suplido esa deficiencia estructural y nos han permitid~ conocer lo, que en
verdad era preciso, con relación a fundaciones y a los eJemplos de estas en
las Indias Occidentales.

TRIBUTACION Y LA TEORIA Y PRACTICA DE LA
ECONOMIA DEL LADO DE LA OFERTA

DR.

DAVID

G.

DAVIES

Duke Univenity
Traducción:
JESÚS

A.

LÓPEZ lIEREDIA

INTRODUCCION

LA INSIGNIFICANTE TASA de crecimiento de la mayoría de economías desarrolladas y subdesarrolladas ha conducido a una creciente decepción del largo
reinado de políticas económicas Keynesianas asociadas con la ortodoxia liberal. Muchos analistas localizan las raíces de los problemas económicos actuales
en estas políticas adoptadas por el gobierno. Un creciente número de personal académico, funcionarios de gobierno, prominentes hombres de negocios
e investigadores independientes cuestionan el juicio de los programas gubernamentales de impuestos y gastos que invocan repetidos y masivos déficits a pesar de la existencia de niveles record de empleo y de un uso casi completo de
planta y equipo.

EL COLAPSO DE LOS MODELOS ECONOMETRICOS KEYNESIANOS
De acuerdo con la doctrina económica Keynesiana, el empleo y el producto
nacional bruto están determinados por la demanda agregada. Asimismo, las
bajas tasas de crecimiento económico y el desempleo son causadas por la falta
de gasto público.

ss ALTAKIRA y CREVEA, Rafael. "Estudio sobre las fuentes de conocimiento del de•
recho indiano: Análisis de la Recopilación de las Leyes de Indias, de 1680", Buenos
Aires, 1941, pp. 256 y 257.

360

La economía Keynesiana convencional requiere que los responsables de
diseñar la política económica manipulen la demanda agregada mediante el
uso de política fiscal y monetaria para influir en el gasto de los consumidores,
empresas y gobiernos. Si el problema es desempleo, el tratamiento no~al re-

361

�quiere que el gobierno central estimule la demanda a través de in_crementos
en sus gastos e incurriendo en déficits presupuestales. Los econoD11stas Keynesianos sostienen que el producto nacional bruto crecerá en algún múltiplo
del incremento en el gasto público. Si la economía está sobrecalentada, la corriente Keynesiana sugiere que el presupuesto manifieste superávit. En todos
los casos se asume que la oferta agregada de alguna manera ajustará automática y pasivamente cambios en la demanda.
Este panorama ortodoxo liberal de cómo opera la economía está incluido
en los modelos macroeconométricos dominantes que los gobiernos han usado
para formular e implementar sus políticas económicas. Sin embargo, estos modelos han sido un singular fracaso en el pronóstico de variables económicas
en los últimos años. Asimismo, han sido incapaces de detener la continua reducción en productividad, en el mercado de capital y en el pader de, c~mpra.
Estos modelos no pueden explicar la existencia de estanflac1ón econom1ca en
la década pasada y que aún sigue afectando la economía de los Estados Unidos en los 80s.1
El fracaso de estos modelos ha conducido a que un creciente número de
economistas cambie a la versión moderna de la economía neoclásica o economía del lado de la oferta. La esencia e idea de tal conversión están quizá
mejor contenidas en las palabras del Dr. Michael Evans, quien fue uno de
los más notables diseñadores de modelos econométricos Keynesianos en el
mundo.
Puesto que yo estimé las versiones originales del modelo Wharton y
del modelo econométrico Chase ( ambos considerados como fuentes de
opinión económica de reconocida reputación), ciertamente me debo incluir en esa lista de economistas que han usado teorías económicas obsoletas para predecir futuros acontecimientos en el ámbito económico.
Los economistas han estado restringidos por su propia preocupación
por la demanda Keynesiana casi hasta la total exclusión del lado de la
oferta de la economía y del estudio del efecto de los cambios en las tasas impositivas en la inversión productiva y en los incentivos al trabajo.
La tendencia a ignorar disminuciones en productividad como la mayor causa -a largo plazo- de la inflación está directamente relacionada
con el antiguo supuesto de que un incremento en el ahorro es nocivo
para la economía.

De acuerdo con los modelos existentes, un incremento en el consumo
es benéfico porque aumenta las ventas, induce producción y por tanto
contribuye al logro de un más grande crecimiento económico.
Por otra parte, un incremento en el ahorro no siempre es gastado y
conduce a una disminución en la producción si los consumidores deciden ahorrar más y gastar menos.
Es muy posible que a los diseñadores de modelos econométricos se les
haya ocurrido que este ahorro es canalizado en inversiones que no s6lo
proporcionarían más empleos y producción, sino que aumentaría la tasa
de crecimiento vía la expansión al máximo de la capacidad instalada y
reduciendo la inflación. Sin embargo, casi de manera atávica, estos teóricos han sido incapaces de incorporar estos factores dentro de sus
ecuaciones.
Como resultado, llegamos a las ridículas conclusiones de que el gasto
público hace más por la economía que una reducción en los impuestos
al ingreso personal o a las empresas; bajo el supuesto de que el gobierno
gasta todo su ingreso adicional, mientras que si tal ingreso es devuelto
al sector privado, alguna parte es "desperdiciada" en ahorros.2
En otro de sus artículos, Evans hace énfasis y analiza en detalle la importancia crucial del ahorro para incrementar la productividad y el crecimiento
económico a largo plazo. Además, señala que en los actuales modelos de tipo
Keynesiano las tasas impositivas no tienen otro efecto independiente sobre
los ahorros más que su normal impacto directo sobre el ingreso disponible;
sin embargo, una reciente investigación más sofisticada afirma que la tasa del
ahorro es afectada por la tasa neta de rendimiento de los ahorros. Una proposición que los neoclásicos han sostenido por años. Investigadores modernos
han descubierto también que un incremento en los ahorros con toda seguridad
deprimirá las tasas de interés, que a su vez provocará incrementos en la mversión. Evidentemente, estas complejas relaciones no están incluidas en los
modelos macroeconométricos actuales. 3
Paul Craig Roberts, otro fuerte crítico de los modelos Keynesianos, señala
que los modelos econométricos de gran escala usados por el gobierno descuidan el impacto de las tasas impositivas sobre la elección del consumidor entre
trabajo y ocio. Su persuasivo argumento en que las elevadas tasas marginales
1

Los monetaristas también se han preocupado por la demanda agregada y como
resultado han subordinado o ignorado muchas de las complejas relaciones que existen
en el lado de la oferta de la economía.
1

DAv, Petcr. "Borrowing Blitz in Nation oí Savers Sparks Rethink by Keynesian
Holdouts", The Australian, Febrero 29 de 1980, p. 11.
3
K. EvANS, Michael. "The Bankruptcy oí Keynesian Econometric Models", Challenge, Enero-Febrero 1980, p. 15.

362

363

�impositivas alteran el precio relativo entre trabajo y ocio. Un aumento en
impuestos incrementa el costo del trabajo y simultáneamente re~uce el costo
del ocio. Al mismo tiempo, el costo del consumo presente relativo al ahorro
se reduce debido a que el ingreso futuro del ahorro presente soporta impuestos
futuros más elevados.
En economía, es ampliamente aceptado el teorema de que cuando el precio
de algo aumenta (disminuye) la cantidad obtenible disminuye (aumenta): Y
de que elevados impuestos provocan disminuciones en el deseo de trabaJar,
en el ahorro, y en la inversi6n. El resultado del desincentivo tributario es la
disminuci6n en la producci6n y en el ingreso. Una extraña conclusi6n en los
modelos macroeconométricos actuales que no obstante reconoce el simple hecho real de que la política fiscal influye en la oferta así como en la demanda.'
Estas relaciones te6ricas entre tasas impositivas y el deseo de trabajar han
encontrado apoyo en recientes estudios empíricos. En las economías modernas, no s6lo los profesionales independientes -doctores, abogados, dentistas,
asesores, etc.- pueden hacer cambios en sus horas de trabajo, sino que otros
individuos pueden hacer lo mismo ya sea aumentando los periodos vacacionales y los de recuperaci6n por enfermedad, incrementando la tasa de ausentismo, trabajando menos horas por semana, o simplemente renunciando a la
fuerza de trabajo. Las unidades familiares cambian sus horas de trabajo cuando sus diferentes miembros entran o salen de la fuerza de trabajo como respuesta a cambios en los incentivos. Evans informa que una investigaci6n
gubernamental sobre programas de conseivaci6n del ingreso descubri6 que
por cada 10 por ciento de incremento en las tasas impositivas, hubo una re5
ducci6n de 1 por ciento en la cantidad de empleos ofrecidos en el mercado.

.,

...

Evans argumenta que aún si las tasas impositivas no hubiesen aumentado,
las presiones inflacionarias trasladan a los trabajadores a niveles más altos en
la escala de -impuestos al ingreso de tal forma que los individuos tienden no
s6lo a trabajar menos, sino a negociar ingresos nominales más elevados para
proteger sus ingresos reales de la tendencia ascendente de los impuestos. No
obstante que estas fuerzas estimulan la inflaci6n, sus efectos no son consi6
derados en los actuales modelos macroecon6micos.
, CRAio RoBERTS, Paul. "The Breakdown of the Keynesian .Model", The 'Public
Interest, Verano 1978, pp. 21-22.
s EvANS. Op. cit., p. 15.
6 [bid., p. 18, Consultar también D. Evans Vanderford, "Building a Supply Side
Model: The Permanent Money Balances Hypothesis", Taxing and Spending,, Invierno
1980, p. 29.

364

La inflaci6n unida a una política impositiva que requiera que los permisos
de depreciaci6n sean basados en costos hist6ricos en lugar de costos de reposici6~ tiene ef~ctos depresivos en la inversi6n. La inflaci6n provoca que las
ganancias nominales aumenten que, a su vez, son objeto de mayores gravámenes. Las ganancias netas disminuyen en proporci6n directa a las crecientes
cantidades de ingreso que la empresa tiene que disminuir para ayudar a reemp!azar el capital que el diminuto costo hist6iico de depreciaci6n no cubre.
Debido a reglamentos y estructuras impositivas determinadas por los gobiernos federal, estatal y local, las ganancias deben ascender casi al doble de lo
~u~ asciende la inflaci6n para que las empresas puedan proveer fondos suf1c1entes para la reposici6n de capital. Si las ganancias no crecen suficientemente rápido, las empresas tienen que elevar la tasa de rendimiento de cualquier proyecto de inversi6n que emprendan provocando con esto una reducción en los gastos de capital.7
. Por otra p_arte, los modelos econométricos Keynesianos generalmente predicen reducciones en la inversi6n y en el producto nacional bruto como resultado de una reducci6n de impuestos que aumenta la redituabilidad de la
inversi6n. Este extraño resultado ocurre porque se asume que la inversi6n
es muy sensitiva a cambios en las tasas de interés y relativamente insensitiva
a las ganancias netas. Dichos modelos también son estáticos a tal grado de
que una reducción en las tasas impositivas siempre conduce a un decremento
e~ l~s ingresos trib~;arios que a su vez provoca déficits presupuestales, deuda
publica, y una pres1on a la alza en las tasas de interés,8 esta última afectando
nocivamente a la inversión.
·
Los modelos Keynesianos no ~an ni pueden explicar el fenómeno de estanflación debido a que no incluyen las pertinentes relaciones del lado de la ofert~. Estos ~odelos no contemplan, por ejemplo, los efectos de los precios relativos oc~s10nados por los cambios en las tasas impositivas.9 En el corto plazo,
u na ~:ec1ente dema~da agregada puede, sólo por un tiempo, incrementar producc_10n y :mpleo; sm embargo, en el largo plazo y sin considerar los apropiados mcentivos para aumentar la oferta, la creciente demanda agregada conduce a presiones inflacionarias y a un lento crecimiento económico en la producción y en el empleo.
7
8

EvANS. Op. cit., pp. 27-28.
RoBERTS. Op. cit., p. 18.

9
E. KELEHER, Robert. "Supply-Side Effects of Fiscal Policy: Sorne Preliminary
Hypotheses", Documento de Investigación No. 9, Federal Reserve Bank of Atlanta,
Junio 1979, p. 2.

365

�Paul Craig Roberts subraya la importante diferencia entre los actuales modelos macroeconómicos y las nacientes teorías del lado de la oferta cuando
señala:
El largo plazo se compone de una serie de cortos plazos. Si las políticas que son efectivas en un periodo largo son abandonadas porque no
tienen un impacto inmediato, y si las políticas que son nocivas en un
periodo largo son aceptadas porque inicialmente tienen resultados benéficos, entonces los diseñadores de políticas inevitablemente experimentarán, en algún tiempo en el futuro, un periodo en el que no tendrán
solución a la crisis que ellos mismos han provocado. En los Estados Unidos, ese futuro podría ser ahora.10

Las más serias amenazas para los incentivos para producir son las políticas
gubernamentales con respecto a inflación, los beneficios del gobierno y la
tributación. Los economistas del lado de la oferta argumentan que el impacto
de la inflación con sus enormes distorsiones -debido en parte a procedimientos contables de costo histórico- inhiben el ahorro y la inversión. Sus estudios empíricos muestran que en algunos casos las tasas efectivas de tributación sobre las ganancias de capital y utilidades brutas pueden y de hecho exceden 100 por ciento; lo cual implica una disminución de capital. La inflación
causa, también, una tendencia a la alza en los niveles del impuesto al ingreso
personal de tal manera que los individuos deben, sin cambios legales en las
tasas impositivas, pagar al gobierno elevadas proporciones de sus sueldos y
salarios reales.

Impo7tancia de las Elevadas Tasas Marginales Impositivas

LA ECONOMIA VISTA DESDE EL LADO DE LA OFERTA
A medida que las fallas de la política económica ortodoxa se han hecho
más manifiestas, grupos interesados han convocado repetidamente un profundo y extenso examen de la estructura impositiva y de su impacto en la economía. Afortunadamente ha habido una avl;lnzada investigación de la relación entre impuestos y el funcionamiento de la economía desde a mediados
de los 70s. Este trabajo ha sido conducido por brillantes jóvenes economistas
que comprenden que las técnicas actuales para dirigir la economía y que fueron desarrolladas durante la Gran Depresión ya no se ajustan a los problemas
de la presente década. Aunque estos nuevos clásicos o economistas del lacio
de la oferta comprenden las teorías Keynesianas y monetarias, no enfatizan
alguna en particular. Debido a que estos economistas están interesados en los
desafiantes problemas actuales, consideran un periodo de tiempo más largo
que del considerado por economistas neo-Keynesianos.
Los economistas del lado de la oferta concentran sus investigaciones en la
eficiencia y crecimiento económico. Ellos consideran los incentivos positivos
a la producción como la fuerza conducente a una economía sana, fuerte y
creciente. Su análisis concierne a la evaluación de incentivos y su impacto en
el comportamiento humano y la consecuente oferta de bienes y servicios. Para
lograr estos objetivos de eficiencia y crecimiento, la mayoría de estos economistas concentran sus recomendaciones de política gubernamental en materia de impuestos, y, como resultado son nombrados fiscalistas del lado de la
oferta.
10

366

RoBERTS. Op. cit., p. 29.

Como se señaló anteriormente, la demanda agregada es la fuerza conducente en el análisis neokeynesiano y aquellas variables que inciden en la demanda
son consideradas como los puntos clave para una dirección exitosa de la economía. Hasta que la capacidad completa se ha alcanzado, la oferta es solamente una fuerza que responde mecánicamente a los estímulos de la demanda.
Los economistas del lado de la oferta toman una posición diferente. Ellos
consideran que para obtener un incremento en el ingreso real, la producción
debe aumentar. En consecuencia, están a favor de una reducción en los impuestos como resultado no de un aumento en la demanda agregada sino de
un estímulo en la actividad productiva. Una reducción en las tasas impositivas permite que los individuos retengan una porción más grande de sus
ingresos que a su vez altera el cambio relativo de precios entre trabajo y
ocio, ahorro e inversión, y por lo tanto, el nivel de la producción.
Elevados impuestos marginales estimulan a los individuos para que reduzcan sus esfuerzos productivos en favor del ocio. Se estima que la tasa mar1;-inal impositiva en el trabajador americano promedio excede el 45 por ciento.11 Bajo estas condiciones, las oportunidades para trabajar horas extraordinarias desaparecen, la jubilación llega a una edad más temprana, un mayor
ausentismo se presenta, las vacaciones se incrementan, la búsqueda de nuevos
empleos se hace más larga, y los proyectos de inversión de elevado riesgo se
reducen cuando la tasa de rendimiento es disminuida en forma significativa.U
11
K. BROWNING, Edgar ; and R. JoHNSON, William. The Dístribution o/ the Tax
Burden, American Enterprise lnstitute, Washington, D.G., 1979, p. 69.
12
D. GwARTNEY; James; ;ind STROUP, Richard. Economics: Private and Public
Choice, Academic Press, New York, 1980, p. 276.

367

�Elevados impuestos marginales ocasionan distorsiones en el mercado debido
a que inhiben o incluso eliminan especialización e intercambio, dos fuerzas
necesarias para la consecución de eficiencia económica y de aumento en la
producción. Un experto vendedor de automóviles que soporta una tasa marginal impositiva de 40 por ciento, por ejemplo, probablemente podría contratar a un pintor profesional para que pinte su casa si el salario del pintor
no excede $ 60.00 al día. Por cada $ 100.00 adicionales que el vendedor gana,
su remanente después de pagar el impuesto es $ 60.00. Ahora bien, si la tasa
marginal del impuesto es elevada a 45 por ciento, implica que su ingreso neto se
reduce a $ 55.00 y que puede ahorrar $ 5.00 pintando él mismo su casa y
reduciendo su tiempo en la venta de automóviles. Además, su base gravable
se reduce en $ 160.00 pues renuncia a un ingreso de $ 100.00 en la venta de
automóviles y $ 60.00 se pierden porque no se contrata al pintor.13
Elevados impuestos marginales afectan el volumen y la calidad de bienes
sujetos o no a deducción de impuestos. Al mismo tiempo, afectan el volumen
de ahorro e inversión. En los Estados Unidos, casi todos los ingresos empresariales son gravados a una tasa del 48 por ciento. Adicionalmente, los propietarios de esas empresas son sujetos a un impuesto al ingreso personal derivado de los dividendos netos distribuidos. Si se asume que el impuesto marginal sobre dividendos es de 45 por ciento,1~ ambos impuestos combinados exceden el 70 por ciento.
Elevadas tasas impositivas a los ingresos empresariales crean incentivos para
que los dueños de esas empresas o sus gerentes generales gasten los fondos
de sus compañías en negocios sujetos a deducción de impuestos o en bienes
y servicios relacionados que producen cierto tipo de satisfacciones personales.
No sería sorprendente observar que estas empresas cuentan con aviones y helicópteros particulares, gimnasios, canchas de tennis, albercas, campos de golf,
limousinas, membresías en lujosos clubs, comidas opulentas, recepciones fastuosas y convenciones de negocios en exóticos lugares de veraneo. El costo
personal agregado por cada $ 100.00 gastados es sólo de $ 30.00, y el costo
para cada accionista de la compañía es en proporción al reducido porcentaje
de sus acciones.
Los economistas del lado de la oferta sostienen que los dos usos del ingreso,
es decir consumo y ahorro-inversión, son alterados por los impuestos. El preConsultar Roberts, p. 23.
u El cálculo de 45 por ciento que Browning y Johnson, op. cit., p. 69, estimaron
para el trabajador Americano promedio es probablemente bajo ya que el propietario
individual de las empresas tiende a estar más concentrado en grupos de elevado ingreso.
1s

368

cio de consumir el ingreso presente es la disminución en la cantidad del ingreso futuro. De esto se desprende que mientras mayores son los impuestos,
menor ingreso neto futuro será sacrificado y menor el precio del consumo
presJnte. Bajo estas condiciones el consumo presente se incrementará a costa
de menor inversión.
Paul Craig Roberts, prominente economista del lado de la oferta, explica
cierto comportamiento observado en Inglaterra usando este tipo de análisis.
Un individuo se puede enfrentar a la elección de gastar o ahorrar $ 50,000.00
y recibir una estimada tasa de rendimiento del 17 por ciento. El ingreso bruto
sobre su inversión sería de $ 8,500.00, pero con un 98 por ciento de impuesto
marginal el ingreso neto se reduce a sólo $ 170.00 al año. El costo de oportunidad de gastar $ 50,000.00 es sólo de $ 170.00 al año y este hecho le permite
a Roberts explicarse el porqué hay tantos Rolls Royces y otros ejemplos de
consumo conspícuo en la Inglaterra de ahora.15
Otro efecto bastante obvio de los elevados impuestos marginales ha sido
el del rápido crecimiento de la industria del refugio tributario. La presente
estructura impositiva aunada a la inflación ha provocado que aún las faIIl.1lias con ingresos moderados busquen caminos legales para refugiarse de la
presente tributación. Valiosos recursos con usos económicos alternativos están
siendo empleados crecientemente tanto en la búsqueda de fallas en la ley
como en la presión continua a los legisladores por esquemas que disminuyan
los efectos de elevados impuestos. La industria del refugio tributario, cuya
existencia depende de las elevadas tasas marginales, cuenta con un considerable uso de capital humano. Muchos de los abogados y contadores más brillantes y con mejor preparación que trabajan en la consecución de dichos
objetivos podrían ser empleados en actividades más productivas y redituables
si las impositivas fueran más bajas.16
Importancia de los Beneficios del Gobierno

1

Como resultado de estudios empíricos, los analistas del lado de la oferta
consideran que los beneficios del gobierno -pagos de seguro de desempleo,
pagos de seguridad social, etc. - han llegado a ser un factor muy importante
que incide sobre el incentivo al trabajo y a producir. La brecha entre los
salarios netos y estos beneficios ha llegado a ser tan pequeña que se fomenta
el ocio en lugar de fomentar el trabajo. Las tasas marginales de tributación
sobre el potencial de individuos con bajo ingreso que podrían entrar a la
15
16

RoBERTS. Op. cit., p. 24.
GWARTNEY and STROUP. Op. cit., pp. 227-228.

369
Humanitas-24

�. · gratuitos -de~
.
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,
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bido a la recontratación- se sum~ a ..d em ieza a trabajar. Si los gastos
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.
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.ble cayó a 3 3 por ciento en e
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. ., .
1 último cuarto de los 50s., 60s.
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or parte de los 70s.
.
1
1
y a may.
.
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Feldstem afirma q
.
.al Debido a las crecientes transferencias
ahorro es el sistema de segundad soci .
· ,.,, The Wall
. "Three Threats to Our Standard of Livmi;
'
Marun.
Street Journal, Junio 14 de 1979, p. 15. .
Lead t High Inflation Weak Dollar,
5 0
· A · t Savmg
'
1s "The United States Bias ~ms,
.
W k Diciembre 11, 1978,
PP· 90-96·
Slow Growth, Declining Productiv1ty' ' Business ee ,
11 FELDSTEIN,

370

intergeneracionales de ingreso, la tasa del impuesto para la seguridad social
ha tenido que ser aumentada en más de 600 por ciento y según los acuerdos
reglamentarios presentes la tasa tendrá que ser elevada en más del 20 por
ciento del ingreso para que los beneficios vayan al mismo paso que la creciente proporción de jubilados de la población. La investigación de Feldstein indica que elevados beneficios y tasas impositivas han causado una notable reducción en el ahorro privado. El incentivo a ahorrar es debilitado por el hecho de que en promedio, el sistema de seguridad social paga a jubilados una
cantidad equivalente al 80 por ciento del ingreso neto máximo de un trabajador. Además, señala que en 1978 las contribuciones a la seguridad social
fueron de más de $ 100 billones, una cantidad que excedi6 todos los ahorros
de las empresas y las contribuciones para el fondo de pensiones, lo mismo que
los ahorros de los individuos.19
El sistema de seguridad social no sólo abate el ahorro privado, sino que a
manera diferente de los planes de pensión privada deja de proveer ahorros
para la formación de capital. El sistema de seguridad social se financia sobre
la base de contribuciones o pagos al momento en que el individuo forma parte de la fuerza de trabajo; de esta manera, la recaudación de estos impuestos
al trabajador es distribuida inmediatamente entre los jubilados beneficiarios
que mantienen elevadas tasas de consumo. Una reforma al sistema podría ser
llevada a cabo permitiendo a los empleados la oportunidad de integrarse a
esquemas privados de jubilación que podrían proporcionar iguales beneficios a un menor costo, y retardando el creciente nivel de beneficios que se
apliquen a aquellos individuos que se jubilen en el futuro. Cada uno de estos
cambios permitirá que el país aumente sus ahorros e inversiones y tener así
ingresos más altos en el futuro .
Otro factor que inhibe la formación de capital y que la nueva escuela de
economistas hace énfasis es el de la estructura de las leyes y reglamentaciones
impositivas que penalizan el ahorro y recompensan el gasto. Esta peculiar filosofía es incluida en el diseño de todas las políticas económicas gubernamentales del pensamiento económico liberal cuya tesis principal sostiene que
la demanda de corto plazo debe ser inflada constantemente para evitar recesiones y pérdida de confianza en el partido político dirigente. Su efecto ha
sido el de fomentar a los consumidores a endeudarse a un nivel jamás igualado en cualquier otro país del mundo. Actualmente, los consumidores están
substituyendo ahorro por endeudamiento como la mejor forma de mantener
sus niveles de vida y ganar control sobre bienes tales como vivienda, de consumo duradero y aún de consumo no duradero. Por ejemplo, el consumidor
19

DAY.

Op. cit., p. 11.

371

�americano ha seguido, por vez primera en cualquier ciclo de negocios la ~ta
sin precedentes de aumentar sus gastos y reducir sus ahorros en un penodo
de precios crecientes.::.
Este impropio comportamiento es fomentado por los pr&lt;&gt;_C~ives incentiv~s
que actualmente existen. Un ahorrador que compra u_n certifica~º. ~e de~sito de $ 10,000.00 a una tasa del 8 por ciento, por e1emplo,. recibrra. un ingreso bruto de $ 800.00, sin embargo con un impuesto marginal a mvel
deral, estatal y local del 45 por ciento, su ingreso neto es sol:imente $
o
4.4 por ciento. Esta tasa de rendimiento no es muy atracti~a, especialmente
cuando es menor que la tasa de inflación. Por otra parte, si una person~ se
endeuda y gasta $10,000.00, el interés qu': paga ~ su acre~dor_ es deducible
de su impuesto al ingreso personal reduciendo asi sus obligaciones fiscales.
El efecto de las leyes y reglamentaciones impositivas es el de incrementar
el costo del ahorro y reducir el costo del endeudamiento. No sería s~rprendente observar que la tasa del ahorro y la inversión está declinando mientras
que la del gasto y de endeudamiento está creciendo.
La preocupación del ahorrador es aún más profunda. _Políticas gubernamentales que han conducido alarmantes y prolongados incrementos en el
nivel de precios han obligado a los ahorradores a subsidiar ~ los d_eudores.
Después de permitir a un deudor a usar su dinero por un ano, debido a la
inflación el certificado de depósito de $ 10,000.00 del acreedor vale un poco
menos de $ 9,000.00, y después de dos años, su valor real es menos de
$8,000.00. Este tipo de pérdidas de capital es, por supuesto, sorpredentem_ente
injusto y ayuda a explicar la decreciente tasa de ahorros en los Estados Umdos.
El bajo y aún negativo rendimiento del ahorro también _inhibe a los individuos a emprender el riesgo de colocar sus fondos en acc10nes de empresas.
Un estudio realizado por el National Bureau of Economic Research indica
que la inflación ha reducido substancialmente el rendimiento ~eto de la
inversión. En 1977, tan sólo la inflación fue responsable de un mcremento
real en los impuestos de $ 32 billones en los Estados Unidos. Los impuestos
pagados por los accionistas de las empresas y sus acreedores consti~yen actualmente dos tercios del ingreso real de las empresas. Los economistas del
lado de la oferta argumentan que este conjunto de eventos no proporciona
los incentivos necesarios para que los individuos ahorren e inviertan.":
Una reducción en los impuestos al ahorro y a los ingresos del capital incrementaría la cantidad y calidad del capital, haciendo más productivos a

fe:

:4°·ºº

I'

Op. cit., p. 15.
DAY. Op. cit., p. 11.

20 F ELDSTEI:-1.
21

372

los trabajadores, elevando los salarios reales, y aumentando la riqueza del
país. Los economistas del lado de la oferta estiman, por ejemplo, que eliminando los impuestos sobre los ahorros la tasa de rendimiento del ahorrador
promedio se incrementaría en un 40 por ciento, lo cual produciría entre
$ 30 y $ 40 billones adicionales en los ahorros personales cada año. De
esta manera, un incremento en los ahorros inhibiría las tasas de interés
'
haciendo más atractiva la inversión y la formación de capital. 22
La nueva escuela de economistas señala el importante elemento de los déficits presupuestales del gobierno como otra causa de la disminución en el
ahorro privado y la inversión. Las opciones políticamente atractivas de gastar
más dinero del disponible significa, por supuesto, que el gobierno debe incurrir en déficits. En los pasados cinco años el gobierno federal ha tenido
que incurrir en una deuda de $ 250 billones, a pesar de niveles de empleo
y recaudación fiscal sin precedentes. Para financiar estos déficits el gobierno
recurre a préstamos de fuentes privadas que de otra manera podrían haber
sido canalizados a la formación de capital. Estos enormes déficits han deteriorado extremadamente en el largo plazo la economía de los Estados Unidos
al desviar fondos de inversión productiva a consumo presente.
Además, a diferencia de los individuos privados que intentan gastar más
de lo que su presupuesto les permite, el estado puede financiar sus crecientes
gastos mediante la impresión de más dinero. Esta creación de dinero contribuye a provocar más inflación puesto que el desembolso de estos fondos incrementa la reserva de dinero y el ingreso nominal, pero no la cantidad de
bienes y servicios en que el dinero es gastado. Ingresos inflados provocan que
los causantes sean sujetos a crecientes tasas marginales impositivas aun cuando su ingreso real es estable o incluso decreciente. Los consecuentes aumentos
en la recaudación de impuestos son entonces utilizados para financiar mayores gastos políticos. Al respecto se puede decir que la transferencia es casi
automática pues ningún legislador ha tenido que votar por un incremento en
impuestos para obtener estos fondos adicionales, y que de hecho son gastados
en beneficio de intereses personales de los grupos que apoyan al político en
cargo.

.

'

MODELOS ECONOMICOS DEL LADO DE LA OFERTA
Fiscalistas del lado de la oferta suponen una relación directa muy fuerte
entre tasas impositivas efectivas y la oferta agregada de una economía. Esta
relación descansa parcialmente en el supuesto de que algunos bienes y servi22 FELDSTEIN.

Op. cit., p. 15.

373

I

�cios públicos muy básicos son necesarios para que la economía pueda producir bienes y servicios comerciables. Cuando los impuestos son cero y no hay
recaudación, la economía: carece de servicios públicós tradicionales como defensa, ley y orden interno y un sistema legal. Servicios que son necesarios para
el exitoso funcionamiento del sector privado.

,.,

A medida que el gasto público y los impuestos aumentan, los desincentivos
y las ineficiencias asociadas con gobiernos más grandes se tornan más importantes. La complementariedad entre la producción pública y la producción
privada declina en tanto el gobierno provee menos bienes y servicios, y en
algún punto el gobierno puede llegar a tener rendimientos totales decrecientes y los gastos públicos pueden en efecto disminuir la actividad productiva
en el sector privado. Ciertos pagos como los efectuados por seguro de desempleo permiten a los trabajadores retirarse de la fuerza de trabajo a reducido
o casi nulo costo. Esta práctica es, por supuesto, incompatible con el crecimiento económico.

Al mismo tiempo, la recaudación de elevados impuestos para financiar los
crecientes gastos reduce las retribuciones netas por ahorrar, invertir, y trabajar. Estos cambios en los precios relativos alteran la estructura de incentivos
a tal forma que los individuos ahorran menos y consumen más, incurren en
gastos para la búsqueda de refugios tributarios, invierten menos, escogen más
ocio y/o trabajan más en actividades exentas como son las instituciones caritativas o en organizaciones no lucrativas. Asimismo, la gente podría evadir
el pago de impuestos a través de emplearse en la economía subterránea. Todas
estas actividades presentan la tendencia a reducir la producción. A medida
que las tasas impositivas efectivas se acercan al 100 por ciento, la oferta agre~ada se acerca a cero.
La forma y resultado de la relación producción-impuestos están en función de la oferta de varios factores de la producción. La sensibilidad o elasticidad de estos factores depende de elementos tales como el trabajo y los
hábitos del ahorro de la sociedad, del periodo de tiempo en consideración,
de la importancia del comercio internacional y del financiamiento de las
funciones particulares del gobierno vía recaudación fiscal. Como es frecuente,
cualquier cosa que aumente el número, importancia e intensidad de las alternativas de los propietarios de factores productivos aumenta su elasticidad de
oferta y su sensibilidad a cambios en las tasas impositivas.
El Modelo Cuña

Economistas del lado de la oferta han desarrollado un modelo "cuña" para
ayudar a explicar cómo se comportan los factores de la producción. Empiezan

3i4-

con la afirmación de que la oferta de un factor está en parte determinada
por la estimada ganancia neta del propietario. La curva de la oferta de trabajo, por ejemplo, tiene una pendiente positiva similar al sistema Marshalliano. La elección entre trabajo y ocio está determinada ampliamente por
el precio relativo de estas dos actividades. Desde que el precio del ocio es el
ingreso no percibido por no trabajar, se desprende que un incremento en los
impuestos al trabajo reduce el ingreso neto del trabajador y reduce el precio
del ocio. Inversamente, una reducción en los impuestos aumenta el ingreso
neto del trabajador, incrementa el precio del ocio, e induce un incremento
en la oferta de trabajo y por ende en la producción real.
Los economistas del lado de la oferta mantienen que el efecto substitución
generalmente domina al efecto ingreso. Sin embargo, algunos estudiosos argumentan lo contrario, es decir, cuando aumentan los impuestos al trabajo y
el precio del ocio disminuye, los trabajadores ofrecerán más trabajo y tomarán
menos ocio. Los proponentes de esta posición afirman que los individuos se
fijan como objetivo un cierto nivel de ingresos y si los impuestos son aumentados tendrán que trabajar más para: mantener su nivel de ingresos; por el
contrario, si se reducen los impuestos los individuos trabajarán menos y descansarán más pues su ingreso nominal se ha aumentado. Por supuesto, esto
último puede ser posible para un individuo, pero es ilógico suponer que el
ingreso agregado puede crecer si todos los individuos reducen su tiempo de
trabajo.
Jude Wanniski, líder proponente de la economía del lado de la oferta, está
en desacuerdo con la te01fa de que los individuos tienen un cierto nivel de
ingreso como objetivo y afirma que la nueva posición neoclásica es bastante
clara. "La gente trabaja cuando el precio del trabajo es más atractivo. Mientras más se recompensa el ocio y más se penaliza el trabajo, el individuo tenderá a trabajar menos." Si el objetivo es incrementar el ingreso, la política
gubernamental puede ayudar a la consecución de este objetivo "disminuyendo las cargas impositivas, regulaciones o tarifas. Puede hacer al ocio menos
atractivo, principalmente mediante la reducción de subsidios al desempleo"
e incrementando las sanciones a aquellos individuos que evaden impuestos,
que participan en mercados ilegales, y que operan en la economía subterránea.24
Como los Keynesianos, los economistas del lado de la oferta mantienen que
la· política gubernamental también afecta la demanda de factores de la producción, sin embargo no limitan sus reflexiones a un análisis del impacto de
23WANNISKI,

Jude. The Way the World Works, Simon and Schuster, New York,

1979, p. 84.

375

�movimientos en la demanda agregada y en el ingreso disponible. Los cambios
en los precios relativos son importantes para aquellas firmas que demandan
fuerza de trabajo ya que el precio del trabajo es un costo para ellos. Ade~ás,
la ley de la demanda que sostiene que la cantidad deseada varía inversamente con el precio o que el costo se mantiene fijo_ para los merca?os ~~ trabajo. De esto se desprende que los incrementos en Impuestos, en d1Spos1c1ones
gubernamentales y en la imposición de otros costos incrementan el costo ~e
contratar trabajo. El resultado es que las firmas demandarán menos trabajadores y la producción tenderá a decrecer.
El Modelo Cuña del Trabajo

El modelo cuña ha sido desarrollado para analizar, ilustrar, y comparar
situaciones pre-impuesto y post-impuesto. Antes de que los impuestos sean
aplicados, el salario que reciben los trabajadores es precisamente igual al que
las firmas pagan por el trabajo. Sin embargo, después de que los impuestos
son aplicados la cantidad que la empresa paga excede la cantidad que los
trabajadores realmente reciben. Esta diferencia entre lo que la empresa y lo
que el trabajador recibe es precisamente lo que se define como la "cuña".
La cuña causa que las empresas demanden menos trabajo, y, al mismo
tiempo, debido a que el precio del trabajo es menor, los trabajadores usarán
diferentes medios para reducir su oferta de trabajo en el mercado. Los trabajadores podrían trabajar menos intensamente, tomar más ocio, ocuparse
rarcial o completamente en empleos de menor eficiencia pero con mayores
sueldos y e'\:entos de impuestos o bien ocuparse en la llamada economía ilegal
subterránea.
El Modelo Cuña del Mercado de Capital
¡¡

Los economistas del lado de la oferta emplean esencialmente el mismo
razonamiento en su análisis del mercado de capital que el que usan para
el mercado de trabajo. En lugar de la selección trabajo-ocio, las decisiones
concernientes a la oferta de capital giran alrededor del uso de fondos para
consumo o para ahorro /inversión (ingreso futuro). Para un individuo, el
costo de incrementar su consumo presente es la disminución de su ahorro c0rriente, y por lo tanto, la disminución de cantidades mayores de ingreso futuro. Existe una correlación negativa entre consumo y la tasa real de rendi·miento del ahorro e inversión. Cuando la tasa de rendimiento sube, el consumo presente decrece y la inversión se incrementa activamente. Inversamente cuando la tasa de rendimiento cae el precio del consumo presente

'

decrece, y, como sucede con otros bienes económicos, la cantidad de bienes
y servicios consumidos corrientemente se eleva, inhibiendo así el crecimiento
a largo plazo.
La tasa neta de rendimiento de la actividad ahorro-inversión es también
importante respecto a la decisión de usar fondos ya sea en inversiones orientadas al mercado o a actividades no comerciales. Una reducción en la tasa
de rendimiento reduce el precio relativo de invertir en refugios tributarios
nacionales o internacionales. Un incremento en los rendimientos del mercado
provoca que más fondos sean distribuidos en inversiones de mercado más
productivas.
Los cambios en las tasas impositivas juegan un papel muy importante en la
alteración de precios relativos entre consumo y ahorro-inversión y entre la
inversión en empresas productivas gravables y refugios tributarios exentos de
impuestos. Un incremento de impuestos reduce el precio y fomenta el consumo a costa del ahorro y la inversión. Asimismo, hace más atractivo el uso
de fondos de inversión en refugios fiscales. Por otra parte, la reducción de
impuestos no sólo incrementa la oferta de capital a través de la reducción en
el consumo y un consecuente incremento en el ahorro, sino que produce que
los fondos de capital invertidos en refugios tributarios sean orientados a inversiones más productivas en el mercado.
Los nuevos neoclásicos concluyen que las tasas impositivas afectan la oferta
y la demanda de factores productivos y la oferta agregada de la economía.
Los cambios en la política fiscal que alteran los precios relativos y que tienen
un impacto en la producción agregada son ampliamente ignorados en los
modelos Keynesianos de ingreso-gasto. Los economistas del lado de la oferta
sostienen que los formulamientos de política económica que no consideren
estos importantes efectos fiscales están destinados a fracasar.
R esumen de las Propuestas del Lado de la Oferta

El más reciente estudio de la corriente del lado de la oferta realizado por
Michael Evans y asociados combina razonamiento deductivo y análisis econométrico moderno. De su trabajo se derivan varios resultados importantes
que Evans resume como sigue:
a) Una reducción en tasas impositivas incrementa los incentivos del
individuo a ahorrar ya que eleva la tasa de rendimiento de los activos
de los individuos.
b) Reducciones en las tasas impositivas a las empresas, o medidas similares como aumentar los créditos fiscales por inversiones o bien libe-

376

377

�rando los permisos de depreciación de activos, aumenta directamente
la inversión por medio de incrementos en la tasa promedio de rendimiento neto.
c) Elevadas inversiones conducen a un incremento en productividad, lo cual significa que más bienes y servicios pueden ser producidos
por unidad invertida. Como resultado, el costo unitario no aumenta en
mucha proporción y la inflación crece más lentamente.
d) La transferencia de recursos del sector público al privado incrementa la tasa general de crecimiento en productividad, ya que las ganancias en productividad en el sector público son pequeñas o inexistentes.
e) El más rápido crecimiento en productividad proporciona la capacidad necesaria, para producir bienes y servicios adicionales que se
demandan como resultado de reducciones en los impuestos conduciendo
así a un crecimiento equilibrado sin cuellos de botella o escasez.
f) Bajas tasas impositivas resultan en demandas más modestas por
aumentos salariales ya que el ingreso real se ha elevado en virtud de
las reducciones en los impuestos y de que los trabajadores ya no sufren
una pérdida en su ingreso real por moverse a niveles impositivos más
altos.
g) Bajos niveles de inflación conducen a un incremento en el ingreso
disponible real, y consecuentemente a un incremento en el consumo,
producción y empleo.
h) Bajas tasas impositivas aumentan el deseo de trabajar provocando
incrementos en la calidad y cantidad del trabajo. Esto a su vez aumenta
aún más la capacidad productiva y de esa manera contribuye a disminuir la tasa de inflación.
i) La baja tasa de inflación causa un incremento neto en las exportaciones, lo cual refuerza, el .valor del dólar. Esto conduce a reducciones
adicionales en la tasa de inflación porque el precio de los bienes importados decrece en lugar de aumentar.

incorporación activa de los componentes del lado de la oferta. Mucha investigación tiene que ser realizada, por ejemplo, respecto a la oferta de varios
tipos de trabajo en términos de sueldos y salarios netos, y transferencia de
pagos en efectivo y en especie. Igualmente deseable es el trabajo adicional
de elevada calidad que se obtiene cuando todo tipo de ahorradores e inversionistas responden positivamente a cambios en las tasas netas de rendimiento.

'

j) El incremento en la capacidad permite también la producción de
más bienes para exportación y para consumo doméstico, de esta manera
se provee de fuerza adicional al dólar y se reduce la importación de
inflación.
Se debe hacer énfasis en que éstos son sólo resultados preliminares y que
están basados en modelos econométricos que se consideran pioneros en la

378

379

�SOBERANIA, INDEPENDENCIA E INTERDEPENDENCIA*
HÉcToR GRos EsPIELL

I

(

l.
El objeto de mi exposición como relator de este tema, no puede ser,
evidentemente, el de analizar los conceptos de soberanía, independencia e
interdependencia de las naciones en su evolución histórica, doctrinaria y jurídica, ni hacer un balance completo de lo que la teoría del Derecho Internacional ha expuesto al respecto. Ello sería a todas luces imposible, ya que estos
conceptos, que se sitúan entre los más complejos y polémicos del Derecho de
Gentes, han sido y son materia de inagotables controversias teóricas y políticas, imposibles de resumir en un breve relatorio, ligadas a la determinación
de la esencia misma de los elementos constitutivos de la convivf.'ncia internacional de ayer, de hoy y del mañana.

Se trata, en cambio, de precisar algunas conclusiones concreta, sobre lo
que los conceptos de soberanía, independencia e interdependencia significan
hoy, en base de lo que se deduce de la Carta de las Naciones Unidas, de la
Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional Referentes a las
Relaciones de Amistad y a la Cooperación entre los Estados [Resolución 2625
(XXV)] y de otros textos pertinentes de las Naciones Unidas, así como de la
actual realidad internacional.
Hecho este análisis y este balance de manera somera, y extraídas las correspondientes conclusiones, intentaré proyectarlas al futuro racionalmente
previsible, en función de mis ideas de lo que los conceptos de soberanía, independencia e interdependencia deberían significar para la construcción y

* Este texto constituye el original español inédito de la comunicación leída en inglés
en el Seminario Unitar-Universidad de Uppsala sobre "El Derecho Internacional y
la organización del Nuevo Orden Mundial" (8-19 de junio de 1981).
381

�afirmación de un Nuevo Orden Internacional, capaz de asegurar la paz, la
seguridad y el desarrollo integral, solidario y armónico, de la Comunidad
Internacional y de los sujetos que la integran.
2. Analizaremos, de acuerdo con este criterio, y por su orden, los tres conceptos (soberanía, independencia e interdependencia), señalando para cada
uno de ellos su fundamento normativo, su interrelación con los otros dos, su
acepción y significado actual y su ubicación en el Derecho y en la Política
Internacionales de hoy.
11

3. La Carta de las Naciones Unidas se refiere directamente a dos de estos
tres conceptos. En efecto, en el artículo 2, que enumera los Principios de acuerdos con los que deben proceder la Organización y los Miembros, se expresa
que: "La Organización está basada en el principio de la igualdad soberana
de todos sus Miembros" (párrafo 1) y que "Los Miembros de la Organización en sus relaciones internacionales se abstendrán de recurrir a la amenaza' o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia
política de cualquier Estado o en cualquier otra forma incompatible con los
propósitos de las Naciones Unidas" (párrafo 4). En cambio, el término interdependencia no se encuentra en el léxico empleado por la Carta.

4. Como ya hemos indicado, la Carta no utiliza aisladamente el término
soberanía, sino que se refiere a este concepto al afirmar el principio de la
igualdad soberana de todos los Miembros de la Organización1 ( artículo 2.1).
El contenido y sentido de este principio de la igualdad soberana ha sido desarrollado en la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional referentes a las Relaciones de Amistad y a la Cooperación entre los Estados
[Resolución 2625 (XXV)] del 24 de octubre de 1970. Constituye, como la
propia Declaración lo afirma, uno de los "principios básicos de Derecho Internacional" y debe ser interpretado y aplicado, en relación con los otros principios, ya que "cada uno debe interpretarse en el contexto de los restantes".
1 Sobre la historia del principio de igualdad soberana y el proceso de su inclusi6n
en la Carta de San Francisco: Aleksander Magarasevic, The sovereign Equality of
States, en Milan Sahovic, Principies of International Law Concerning Friendly Relations and Cooperation, Institute of International Politics and Economics, Beograd
1972, pp. 185-189.

382

Más allá de las críticas terminológicas a la expresión "igualdad soberana",
y a la afirmación de que la Declaración es, en cuanto a este principio, tautológica,2 críticas que no compartimos, no puede desconocerse que es la ter- ·
minología que usa la Carta, que el contenido de la expresión (igualdad soberana) no puede dejarse de lado, olvidarse ni cuestionarse por el intérprete,
que la igualdad soberana es un principio, y no un mero "hecho", que está
en la base del actual Sistema Internacional y que de ese principio, tal como
resulta de la Carta de las Naciones Unidas y de la Declaración sobre los
Principios, hay que partir para saber lo que hoy debe entenderse por igualdad jurídica, soberanía e independencia en Derecho Internacional.
5. La expresión igualdad soberana para calificar uno de los Principios de
acuerdo con los qu~, según la Carta, deben proceder la Organización y sus
Miembros, debe entenderse en el sentido de que la igualdad jurídica que poseen los Miembros de la Organización, que necesariamente deberán ser Estados (artículo 3), es la igualdad de entidades políticas estatales soberanas.
Aunque la Declaración aprobada por la Resolución 2625 (XXV) del 24 de
octubre de 1970, al referirse al Principio de la igualdad soberana de los Estados ha dicho que todos los Estados "tienen iguales derechos e iguales deberes y son por igual Miembros de la Comunidad Internacional, pese a las
diferencias de orden económico, social, político o de otra índole", de lo que
se trata es de afirmar que todos los Estados son iguales ante el Derechoª como
consecuencia de que son por igual Miembros de la Comunidad Internacional,
cualesquiera que sean sus diferencias económicas, sociales, culturales, políticas o de cualquier otra naturaleza.
Esta igualdad es una igualdad entre Estados soberanos.
6. El concepto de soberanía es un integrante necesario y capital del Derecho Internacional, de la vida y de la política internacionales de hoy.4 Preten2 Gaetano Arangio Ruiz~ The Normative Role of the General Assembly of the
United Nations and the Declaration of Friendly Relations, Recueil des Cours, Académie de Droit International, 1972, III, t. 137, p. 574, párrafo 83 dice: "On the very
questionable 'principie' of sovereign equality of States we find the Declaration too
tautological for words. 'Sovereignty' is in our opinion, as well as independence, a
fact."
3 Eduardo Jiménez de Aréchaga, Derecho Constitucional de las Naciones Unidas,
Madrid 1955, p. 48; César Sepúlveda, Derecho Internacional, lla. ed. México 1980,
p. 480.
4 Grigory Tunkin, International Law in the International System, Recueil des Cours,
Académie de Droit International, 1975, IV,, The Existence of Sovereign States, pp.
30-31; International Law, The Contemporary and Classic, Essays on International

383

�der erradicar el concepto y afirmar su incompatibilidad con el Derecho Internacional, como lo hicieron y aún lo intentan hacer ciertas corrientes doctrinarias, constituyen un esfuerzo inútil y antihistórico, incompatible con la
actual realidad y con la ineludible e innegable fuerza política y mítica de la
idea de soberanía. En un Mundo que asiste a la constante y necesaria recordación del derecho a la existencia de los Estados Nacionales y al ser irreductible de los pueblos y que es el resultado del surgimiento y organización,
desde 1945 hasta hoy, de casi cien nuevos Estados nacidos a la vida internacional como consecuencia de la consagración de su derecho a la libre determinación, pretender la eliminación del concepto y del término soberanía es
una utopía, sin sentido y sin razón. La reivindicación de su soberanía por
los nuevos Estados, surgidos de la lucha de pueblos dominados por las potencias colonialistas, y la afirmación de la que ya poseían, por los Estados que
desde antes integraban la Comunidad Internacional, es un elemento histórico
y político capital, que no puede olvidarse o excluirse en ningún planteamiento
jurídico y actual de la cuestión.
Por eso hoy no cabe intentar eliminar el concepto de la soberanía estatal
en su relación con el orden mundial. Sólo es pertinente, posible y lógico,
aceptar y recoger ese concepto, con un contenido que lo haga compatible con
la existencia de una Comunidad Internacional jurídicamente organizada, con
las exigencias de la paz y de la seguridad y con la cooperación internacional
para asegurar y defender todos los principios de la Carta.
7.

La soberanía no significa hoy, ni podría significar, poder estatal último

y supremo, incompatible con la existencia de un orden internacional regulado

por el Derecho. La soberanía es una característica o elemento del poder del
Estado que tipifica a éste como supremo, en el sentido de que, en lo interno,
todo otro centro de autoridad le está subordinado y que, en lo externo, no
puede admitir la preeminencia, superioridad e intervención de ningún otro
Estado. De aquí la importancia de unir los conceptos de soberanía y de igualdad jurídica. Todo Estado es soberano en el sentido de que no está subordinado a ningún otro Estado y de que los demás Estados no pueden intervenir en sus asuntos internos o externos, cualquiera que sea el sistema económico, social o político que en ejercicio de su ineludible derecho haya aceptado.
8. El concepto de soberanía estatal actual es compatible con la exigencia
de que "el Estado bajo el orden internacional debe cumplir fielmente con sus
Law in honour of Krishna Rao, Sijthoff, Leyden 1976, p. 86; M. Virally, Une pierre
d'angle qui résiste au temps :· avatar et perénnité de l'idée de souveraineté, International Relations in a Changing World, I.H.E.I. Geneve 1977.

384

deberes y obligaciones internacionales",5 como se dijo en el correspondiente
informe de la Conferencia de San Francisco. Se trata de una soberanía bajo
el Derecho Internacional, criterio que me parece hoy indudablemente aceptable, aunque ha sido y es inadmisible para un sector importante de la doc
trinaG que, pese a su valor teórico, es insostenible ante la actual realidad inter-•
nacional e histórica, como lo ha sabido reconocer no sólo otro importante
sector de la doctrina jurídica, cuyos autores provienen de las más diversas
corrientes teóricas, sino también la purisprudencia internacional.7
La Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional [Resolución
2625 (XXV)] reconoce y afirma esta moderna concepción de lo que es la
soberanía, al incluir como uno de los "elementos" integrantes del principio de
la igualdad soberana, "el deber de todos los Estados de cumplir plenamente y
de buena fe sus obligaciones internacionales".
9. Pero el Estado Soberano no vive aislado, sino que coexiste con otros
Estados Soberanos, "inmerso en una pluralidad, el Sistema de Estados, y m~
concretamente aún en un grupo social más amplio y complejo, la sociedad
internacional que no se reduce a lo interestatal".8 Esta circunstancia, que
necesariamente debe tenerse en cuenta al considerar el tema de la soberanía,
explica su contenido y sus características.
Pero además, muestra los dos aspectos del Derecho Internacional de hoy,
que es, al mismo tiempo, un derecho de la coexistencia en cuanto regula,
coordina y hace posible la existencia bajo el Derecho de los Estados Soberanos, y a diferencia del Derecho Internacional Clásico, un derecho de la cooperación internacional.
o U.N.Q.I.O., Documents, Vol. 6, p. 457.
G Véase, por ejemplo, la posición de Georges Scelle, que en 1933 decía: "Des lors,
vouloir mantenir la notion de souveraineté étatique, c'est nier l'existence du droit
international", Regles Générales du Droit de la Paix, Recueil des Cours,. Académie de
Droit International 1933, IV, 46, p. 373. Asimismo, entre muchos otros ejemplos:
Charles Rousseau, Droit International Public, Sirey, Paris 1953, p. 88; Hans Kelsen,
Principies of Intemational Law 1952, p. 114.
1 J. Basdevant, Regles Générales du Droit de la Paix, Souveraineté de l'Etat, Recueil
des Cours, Académie de Droit International, 1936, t. 58, pp. 577-587; Eduardo Jiménez de Aréchaga, op. cit.,. pp. 103-109; Hildebrando Accioly, Tratado de Derecho
Internacional Público, I, Madrid 1958, p. 232; G. Tunkin, op. cit., nota 3.
s Sobre ésta y las ·demás cuestiones tratadas en este informe, es imprescindible remitirse al excelente libro de Juan Antonio Carrillo Salcedo, Soberanía del Estado y
Derecho Internacional, 2a. ed., Editorial Tecnos, Madrid 1976, que constituye uno
de los más inteligentes y penetrantes estudios actuales de los problemas de la Sobera•
nía del Estado. Debe consultarse también E.N. van Kleffens, Sovereignty in International Law, Recueil des Cours, Acadérnie de Droit International, 1953, t. 82, I.

385
Humanitas-25

�Este derecho de la cooperac1on, todavía embrionario y parcial, resultado
de la interdependencia de los Estados y del reconocimiento de la Comunidad
Internacional como sujeto propio de Derecho Internacional, existe simultáneamente con la subsistencia de elementos del tradicional derecho de la coexistencia entre Estados Soberanos.9
10. La noción de soberanía ha sido reducida por muchos autores,10 al
concepto de competencia, ya que según ellos será simplemente "la competencia del Estado según el Derecho Internacional". Aunque el enfoque es interesante y positivo desde el punto de vista internacional, omite considerar los
factores políticos e históricos unidos a la idea de soberanía del Estado y el
hecho indudable que hay una materia, un dominio reservado de la soberanía
estatal, que si bien varía y evoluciona, de acuerdo con lo que antes he expuesto, posee una realidad propia en cada momento de su evolución histórica. Por ello aunque los aportes de este enfoque pueden ser retenidos, no es
absolutamente necesario recurrir a ellos para explicar el concepto.
11. La soberanía es así, sinónimo de competencia estatal irreductible11 y
necesaria, base de la igualdad jurídica de los Estados y fundamento de su
independencia y de la no intervención. Esto surge con claridad de la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional [Resolución 2625 (XXV)]
que especifica que el principio de igualdad soberana comprende, en particular,
seis elementos: a) la igualdad jurídica de los Estados; b) la posesión por todos los Estados de los derechos inherentes a la plena soberanía; c) el deber
de cada Estado de respetar la personalidad de los demás Estados; d) la inviolabilidad de la integridad territorial y la independencia política del Estado;
e) el derecho de cada Estado de elegir y de llevar adelante su sistema político, social, económico y cultural y f) el deber de cada Estado de cumplir

9
Juan Antonio Carrillo Salcedo, op. cit., pp. 16-17; W. Friedmann, General Course
in Public International Law, Recueil des Cours, Académie de Droit International,
1969, II, 129, Cap. V; Mario Guiliano, Diritto Internazionale, Milano 1974; Roberto
Ago, La codification du Droit International en Hommage a Paul Guggenheim, Geneve
1971, p. 95; Grigory Tunkin, Internacional Law, The Contemporary and Classic,
Essays on International Law in Honour of Krishna Rao, Sijthoff, Leyden 1976, p. 56.
10
Por ejemplo, G. Salvioli; La Regle de Droit International, Recueil des Cours,
Acadérnie de Droit International, 1948, II, t. 73, p. 114.
11
Charles Chaumont, Recherche du contenu irreductible du concept de souveraineté internationale d l'Etat, Hommage d'une génération de juristes au Président
fü.sdevant, Pedone, París 1960, I, p. 114.

plenamente y de buena fe sus obligaciones internacionales y de vivir en paz
con los demás Estados.12

12. Si la soberanía no implica hoy la superioridad del orden jurídico interno sobre el orden internacional, es preciso para comprender plenamente
el concepto, determinar si esta idea de la soberanía estatal supone de manera
preceptiva la existencia de "asuntos"13 necesariamente propios de la jurisdicción interna de los Estados, que serían el contenido ineludible de la competencia estatal y sólo podrían ser regulados en ejercicio del poder soberano
del Estado o si, en cambio, el contenido de los conceptos de jurisdicción interna o de dominio reservado es esencialmente relativo y cambiante, contingente y evolutivo.14 Este segundo criterio es, sin duda, el correcto. Los límites
de la jurisdicción interna del Estado, la determinación de cuál es su dominio
propio, reservado y exclusivo, derivan, así, del Derecho Internacional y no
es posible atribuirle a la llamada jurisdicción interna, un contenido por razón
de materia, invariable y necesario, sino que este contenido habrá de variar
y pasará de una esfera a otra, como consecuencia de que haya o no regulación normativa internacional a1 respecto.
Esta conclusión es esencial para precisar el concepto de soberanía, ante
lo dispuesto en el párrafo 7 del artículo 2 de la Carta, que prohibe intervenir

12

Según el informe del Comité I/1 de la Conferencia de San Francisco, el término
"igualdad soberana" en el Artículo 2, parágrafo 1 de la Carta, comprende los siguientes
elementos: a) Los Estados son jurídicamente iguales; Cada Estado goza de los derechos inherentes a su plena soberanía; La personalidad del Estado debe ser respetada
en su integridad territorial y en su independencia política; Los Estados deberán bajo
el orden internacional, cumplir plenamente con sus derechos y obligaciones internacionales (U.N.C.I.O., Documents, Vol. 6, pp. 69, 881 230 y 253). Esta enumeración es,
en esencia, con cambios redaccionales y algún desarrollo mayor, lo que se incluyó en
la Declaración de 1970, según la formulación adoptada por el Comité Especial en su
segunda sesión de 1966 ( Special Committee Report II, pp. 176-177, Special Committee Report 1970, A/8018, p. 79; Véase A. Magarasevic, op. cit., p. 194.
13
El texto español del párrafo 2 del Artículo 7 de la Carta de las Naciones Unidas
habla de "asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados"·
el texto francés "des affaires qui relevent essentiellement de la compétence national~
d'un Etat", y el texto inglés de "matters which are essentially within the domestic
jurisdiction of any state". Sobre la diferencia entre "matieres" y "questions" con relación a este tema, véase M. Bourquin, Regles Générales du Droit de la Paix, Recueil
des Cours, Académie de Droit International, 1931,, 35, p. 154.
14
Charles de Visscher, Cours Général de Príncipes de Droit International Public
Recueil des Cours, Académie de Droit International, 1954, II, 86, pp. 494-495; In~
formes del Prof. Charles Rousseau al Instituto de Derecho Internacional, Annuaire de
l'Institut de Droit International, 1950, Vol. 43, t. I y 1952, Vol. 44, t. I.

386
387

�15

en los asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados.
En efecto, si se acepta -como hoy se reconoce mayoritariamente- que la
interpretación que hemos dado de lo que es la jurisdicción interna y el dominio reservado de los Estados es la correcta, es posible llegar a concebir un
concepto de soberanía estatal que sea compatible con el Derecho de Gentes
y con las exigencias de la organización jurídica de la Comunidad Internacional, tal como resulta de la Carta de las Naciones Unidas.
13. Hoy, luego de la evolución doctrinaria sufrida en los últimos años y
del análisis de la práctica internacional y de todos los casos contradictorios
y polémicos en que el tema se ha discutido, si esta cuestión se encara con serena objetividad, debe concluirse que no hay asuntos que por su propia naturaleza escapen, a priori, a toda posibilidad de reglamentación por el Derecho Internacional. Y, en consecuencia, desde el momento en que un asunto
está regulado por el Derecho Internacional, por medio de normas convencionales libremente aceptadas, deja de ser una materia reservada de la jurisdicción interna para ser una cuestión que es también materia del Derecho
'
Internacional.
·
Como se dijo hace largos años, pero con un criterio que no sólo mantiene
total vigencia, sino que ha reafirmado su validez: "la competencia de un Estado es exclusiva cuando ninguna regla de Derecho Internacional determina
como ese Estado debe ejercer su competencia. Si existe una regla de Derecho
Internacional positivo que determine en qué sentido se debe ejercer esa competencia, esa competencia está ligada y ya no es exclusiva respecto al Derecho
Interno" .16
Este criterio, sustentado por la Corte Permanente de Justicia lnternacionaP7

.

15 Sobre los complejos problemas a que ha dado lugar la interpretación de esta norma: F. Ermacora, Human Rights and Domestic Jurisdiction (Article 2.7 of the
Charter, Recueil des Cours, Académie de Droit International, 1968, t. 124) ; Alfred
Verdross1 Le príncipe de la non intervention dans les affaires relevent de la compétence
nationale d'un Etat et l'article 2 (7 ) de la Charte des Nations U nies, Mélanges Offerts a Charles Rousseau, Pedone, Paris, p. 367; A. María López, La Organización
Internacional y la Soberanía de los E stados, Anuario del Instituto Hispano Luso Americano de Derecho Internacional, 1, Madrid 1959, p. 42.
16 J. Basdevant, Regles Générales du Droit de la Paix, Recueil des Cours, Académie
de Droit International, 1936, t. 5, pp. 606-607.
11 C.P.J .I., Decretos de Nacionalidad Expedidos en T únez y Marruecos, Serie B,
No. 4 ; Compatibilidad de ciertos decretos leyes de Dantzig con la Constitución de la
Ciudad Libre, Serie A/B, No. 65 ; Véase: José Antonio Pastor Ridruejo,, La Jurisprudencia del Tribunal I nternacional de La Haya, Sistematización y Comentarios, Madrid
1962, pp. 91-98 y G. Schelle, Crih que du soi dissant domaine de compétence exclusive, Revue de Droit International et de législation comparée, XIV, 1933.

388

y por la Corte Internacional de Justicia,18 es perfectamente compatible con
la Carta de las Naciones Unidas y con la realidad del Mundo de hoy.
14. Los Estados al celebrar tratados que extraen a la competencia nacional
exclusiva determinadas materias, no violan la soberanía estatal, sino que hacen uso de un atributo de la soberanía que lejos de verse lesionado, se reafirma con ese acto. 19
15. Soberanía del Estado, jurisdicción interna y dominio reservado, son conceptos relativos, evolutivos y cambiantes en sus límites. Hoy ellos implican la
idea de que la igualdad soberana de todos los Estados, no es incompatible
con el Orden Internacional ni con el Derecho de Gentes, sino garantía de la
independencia y de la igualdad de los Estados y de la no intervención, de
acuerdo con la regulación jurídica internacional que, según las cambiantes
circunstancias de cada momento, va determinando cuáles asuntos son de competencia nacional exclusiva, y qué otros han dejado de serlo para pasar a ser
regulados por el Derecho Interno y por el Derecho Internacional, o sólo por
el Derecho Internacional.
·
16. Reconocer que todos los Estados son soberanos, significa, que todos ellos
integran igualmente la Comunidad Internacional y que están sometidos al
Derecho Internacional.
Supone afirmar que en lo externo son iguales e independientes respecto de
los. otros Estados, que no tienen ningún derecho a intervenir en sus asuntos
int¡e:rnos o externos, y que, en cuanto integrantes de la Comunidad Internacional, tienen la plena aptitud de .establecer relaciones directas de cualquier
clase con otros Estados e instituciones internacionales. Implica admitir, por
último, que en lo interno, ningún otro poder se sitúa sobre el poder estatal
ejercido por el gobierno, sin que ningún otro Estado pueda ejercer autoridad
alguna en su territorio o sobre su poblaci6n, ya que todo Estado tiene derecho

is Interpretación de los Tratados de Paz con Bulgaria, Hungría y Rumania, I.C.J.,
Reports, 1950, pp. 70-71; Asunto lnterhandel, Reports, 1950, pp. 24-25; Asunto Nottebohm, Reports, Indio, Reports1 1960, p. 33. Véase Eduardo Jiménez de Aréchaga,
El Derecho Internacional Contemporáneo, Tecnos, Madrid 1980, pp. 210-212 en International Law in the Part Third of a Century, Recueil des Cours, Académie de
Droit lnternational, 1978, I, pp. 176-177; Podestá Costa Ruda, Derecho Internacional
Público, t. 1, TEA, Buenos Aires 1979, p. 73.
19 C.P.J.1., Asunto del Vapor Wimbledon, Serie A, No. 1; Hans Blix,. Sovereignty,
Aggression and Neutrality, Three lectures, The Dag Hammarskjold Foundation, Uppsala 1970, p. 11.

389

�a "elegir y a llevar adelante libremente su sistema político, social, económico
y cultural" y su gobierno a ejercer, a ese fin, su legítima autoridad, sin ninguna interferencia o limitación.20 Por eso la soberanía debe ser concebida hoy
como un concepto que implica un contenido múltiple (político, social, económico y cultural) y que supone la radical negación de la dependencia en
todos y cada uno de estos campos.
17. La independencia constituye una característica esencial de los Estados
soberanos.
Aunque, a mi juicio, soberanía e independencia no son sinónimos,21 ya que
el concepto de soberanía es más amplio y general y tiene una proyección interna y externa, los dos conceptos no sólo se relacionan, sino que se explican
recíprocamente. Un Estado independiente debe ser soberano y para ser soberano tiene que ser independiente. La independencia política, para usar la expresión de la Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional, es
un "elemento" del principio de la igualdad soberana afirmado por la Carta de
las Naciones Unidas, (Art. 2.1). Esta independencia es "inviolable". La inviolabilidad de la independencia y de la integridad territorial del Estado, trae
como necesaria consecuencia la ilicitud de la intervención 22 y la caracterización como agresión23 de la violación de la integridad territorial del Estado,
que es un aspecto o manifestación de su independencia política.

20 Sobre los aspectos internos y externos de la soberania estatal, véanse: Resolución
724 (VIII) de la Asamblea General del 27 de noviembre de 1953 y la Declaración
aprobada por la Resolución 2625 (XXV). Cfr. Manuel Diez de Velasco, Instituciones
de Derecho Internacional Público, t. I, Madrid 1980, p. 183.
21 Sobre esta cuestión: Charles Rousseau, L'lndépendance de I'Etat dans l'ordre
intemational, Recueil des Cours, Académie de Droit International, 1948, 11 ; Charles
Rousseau, Droit International Public, Sirey; París 1953, pp. 90-92; Manuel Diez de
Velasco, op. cit., t. I, p. 183; Hildebrando de Accioly, Tratado de Derecho Internacional Público, t. I, Madrid 1958, pp. 229 y siguientes.
22 Declaración sobre la Inadmisibilidad de la Intervención en los Asuntos Internos
de los Estados y Protección de su Independencia y Soberanía, Resolución 2131 (XX)
del 21 de diciembre de 1965. En el título de esta Declaración se usa el término "soberanía y en el primero y segundo párrafos del Preámbulo "personalidad soberana".
"independencia política" e "igualdad soberana".
23 Definición de la Agresión, Resolución 3314 (XXIX) del 14 de diciembre de 1974.
Su Artículo 1 dice: 'La agresión es el uso de la fuerza armada por un Estado contra
la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado o en
cualquier otra forma incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, tal como se
enuncia en la presente Definición".

390

18. La independencia política del Estado, que es, obviamente, lo opuesto
a la dependencia, implica, por ello, la ausencia de subordinación política a
ningún otro Estado. En cuanto tal, la indepedencia política es un elemento del
principio de la igualdad soberana, de acuerdo con lo que ya antes hemos expresado.
19. Pero independencia, si bien es lo opuesto a dependencia y ambos conceptos son absolutamente incompatibles, no significa la inadmisibilidad o el
repudio de la interdependencia, que, en la actual Comunidad Internacional,
vincula y condiciona las relaciones de los Estados.
20. La Carta de las Naciones Unidas y la Declaración sobre los Principios
de Derecho Internacional, [Resolución 2625 (XXV)], utilizan la expresión
"independencia política" y no se refieren, en cambio, al concepto de independencia sin el calificativo de "política".
Este extremo, así como el hecho de que siempre, en estos dos instrumentos, -así como también en la Declaración sobre la Inadmisibilidad de la Intervención, [Resolución 2131 (XX)] y en la Definición de la Agresión
[Resolución 3314 (XXIX]- la referencia a la independencia política se
haga unida al concepto de integridad territorial, tiene una innegable trascendencia interpretativa.
A mi juicio se quiere afirmar que la independencia a la que se refiere el
Derecho Internacional Positivo, para afirmarla y garantizarla, es la independencia política, que implica la integridad territorial.
No quiero decir que se niegue o limite al derecho de todo Estado de "elegir
y llevar adelante libremente su sistema político, social, económico y cultural", para emplear la fórmula usada por la Declaración sobre Principios de
Derecho Internacional y que se desconozcan estos extremos, que integran
el principio de la igualdad soberana y, por tanto, de la independencia política del Estado. Se trata, simplemente, de precisar el concepto de independencia política, que es amplio y omnicomprensivo y que incluye todos los
elementos constitutivos de personalidad del Estado (políticos propiamente dichos, sociales, económicos y culturales) , personalidad estatal que, en todos y
cada uno de sus elementos, debe ser necesariamente respetada por todos los
demás Estados.
Pero calificando a la independencia como política, se está reconociendo,
implícitamente la interdependencia en los campos económicos, social y cultural, interdependencia que constituye uno de los elementos constitutivos
de la Comunidad Internacional y de la obligación de todos los Estados de
cooperar entre sí.
391

�21. De tal modo se interrelacionan y se explican recíprocamente los conceptos de soberanía, independencia e interdependencia de los Estados, dentro de la actual Comunidad Internacional.

to ¡

admission of a state to membership in the United Nations (Article 4 of the
Charter) , decía: States no longer have an absolute soverignty but are interdependent; they have not only rights but also duties toward each other and
toward this society" (p. 68). E inmediatamente después calificaba al nuevo
Derecho Internacional como "The International Law of Interdependence"
(p. 69).

22. Examinaremos ahora, en particular, el concepto de interdependencia
en su relación con el principio fundado en el deber de los Estados de cooperar
entre sí.
El principio de la cooperación internacional, reiteradamente invocado por
la Carta de las Naciones Unidas ( artículos 1,3; 13,1 a y b, 55,b), que obliga
a los Estados a cooperar entre sí de conformidad con la Carta, según lo expuesto en la Declaración de los Principios de Derecho Internacional adoptada por la Resolución 2625 (XXV), constituye la manifestación de la existencia actual de un Derecho Internacional de la cooperación, que se presenta
de manera simultánea con la subsistencia del clásico Derecho Internacional
de la coexistencia. Este Derecho Internacional de la cooperación, al que ya
me he referido en el párrafo 10, ha nacido y comenzado a desarrollarse especialmente como consecuencia de la aparición en la escena internacional de
los nuevos Estados en vías de desarrollo. Como dice Roberto Ago: "La Comunidad Internacional clásica había formado un sistema jurídico que respondía esencialmente a la idea de una simple coexistencia entre formaciones
políticas relativamente fuertes y capaces de bastarse a sí mismas. En cambio
las nuevas naciones tuvieron ante todo necesidad de un derecho basado en
la solidaridad y en la cooperación".24

25. Es cierto que la actual Comunidad Internacional, no está plenamente
desarrollada en cuanto tal, pero desde el punto de vista del derecho actual
no puede negarse que la Comunidad Internacional ha sido encarada com~
una Comunidad Jurídica. 25 Y es por ello que, desde este punto de vista puede
y debe hablarse de una verdadera Comunidad Internacional, que implica necesariamente la independencia de los Estados, soberanos y jurídicamente igua• les, que la integren y que son interdependientes entre sí y con la Comunidad
Internacional.

23. El Derecho Internacional de la cooperación, resultado de una nueva
forma de concebir la vida internacional, -basada en la obligación de cooperar entre los Estados y en la existencia de una Comunidad Internacional regida por el Derecho-, se funda en la idea de la interdependencia de los
Estados.
Si todos los Estados que integran la Comunidad Internacional se reconocen
como interdependientes para satisfacer sus necesidades y asegurar su desarrollo justo, armónico y equilibrado, esta interdependencia obliga, justifica
y condiciona, la cooperación internacional entre Estados y de la Comunidad
Internacional con cada uno de los Estados.

En el reciente Congreso organizado por el Instituto Internacional de Derecho Humanitario, en septiembre de 1980, en mi ponencia sobre "La Solidaridad Internacional y el Desarrollo" dije estas palabras, que estimo que debo
reproducir ahora: "Si el desarrollo, concepto global que va mucho más allá
del crecimiento económico y del progreso social y que en última instancia se
confunde con el desenvolvimiento integral del hombre y de su personalidad,
no puede concebirse hoy sin el reconocimiento del derecho al desarrollo debe
.
'
concluirse que no puede haber desarrollo sin solidaridad internacional. Unicamente la solidaridad puede darle a la lucha por el desarrollo un fundamento integral, no discriminatorio, humano y pacífico. Sólo la solidaridad internacional supone la aplicación plena de la idea de equidad a las relaciones in-

24. Ya en 1948 Alejandro Alvarez, en su opinión individual en la opinión
consultiva de la Corte Internacional de Justicia en el asunto "Conditions of
24 Roberto Ago, La codification du Droit International et les problemes de sa réalisation, op. cit., p. 95.

392

Este Derecho Internacional de interdependencia es lo que hoy la doctrina
llama el Derecho Internacional de la Cooperación.

26. La interdependencia de los Estados, que es la real fundamentación de
la necesaria cooperación internacional ( 25 bis) , y que se proyecta en todos
los ámbitos en que esta cooperación se requiere (políticos, económicos, sociales, culturales, humanitarios, etc.), es la razón misma de la idea de la
solidaridad internacional y, por ende, del derecho al desarrollo.

25

Hermann Mosler, The International Society as a legal Comrnunity, Sijthoff, Leyden, 1980, p. XV, 15-16, 27.
25
bis Hans Blix, op. cit., p. 18; A. Marín López, La Organización Internacional y
la Soberanía de los Estados, Anuario del Instituto Hispano Luso Americano de Derecho
Internacional, 1, Madrid 1959, p. 38; K. Lowertein, Sovereignty and International Cooperation, American Journal of Internacional Law, Vol. 48, 1954, p. 225.

393

�ternacionales. Por eso es que muchos de los más modernos e inteligentes estudios actuales sobre los problemas del desarrollo, se fundan en el concepto
de la solidaridad. La relación entre los conceptos de desarrollo y solidaridad
es una relación necesaria e ineludible. En el actual grado de evolución de
las ideas políticas y jurídicas y de la situación existente hoy en el m1,1ndo internacional, puede decirse que la solidaridad es no sólo el fundamento, sino
la esencia misma de la lucha común de la Humanidad contra todo lo que
significa el subdesarrollo y la injusticia".26
27.
Particular importancia tiene en nuestros días la aplicación de la idea de
interdependencia a los problemas planteados por la crisis energética, en especial en respuesta a la cuestión petrolera. La solución de esta cuestión del:le
estar necesariamente fundada en las ideas de interdependencia, cooperación y
solidaridad. Ningún enfoque parcial y egoísta permitirá resolver este problema.
La cuestión provocará, sin duda, cambios importantes en muchos conceptos
tradicionales y generará nuevos desarrollos jurídicos deducidos de los conceptos •
de interdependencia, cooperación internacional y solidaridad.
No hace mucho, al recibir el Doctorado Honoris Causa de la Universidad
de Toulouse, el profesor Roberto Ago expresó los conceptos que transcribo
a continuación, con los que me siento absolutamente consustanciado: "J'ai eu
quant a moi l'occasion de dire qu'un souffle de socialisme devrait pénétrer
aujourd'hui dans l'enceinte de la Communauté internationale et inspirer les
relations ínter étatiques. Je souhaite que vous continuiez a proner avec ténacité
ces idées. Les Etats, les gouvernements, les peuples mémes en ont grand
besoin, et pas seulement les plus développés d'entre eux, ceux qu'a tort
souvent, l'on assimile aux plus riches. Les autres aussi et notamment ceux que
la nature a le plus favorisés dans sa distribution inégale des richesses du sol
et du soussol, devraient cesser de se conduire a cet égard comme un propriétaire foncier de l'ancienne Rome, comme un souverain absolu 'usque ad
sidera et usque ad infera'. Taus devraient comprendre que seul l'abandon par
chacun d'une vision par trop égoiste de ses intéréts, seule une solidarité accrue
dans l'utilisation de toutes les ressources, de toutes les forces, de tous les
moyens matériels et humains peuvent contribuir a rapprocher l'avenement de
ce monde uní dans la paix et dans le progres que nous souhaitons".27

26 Héctor Gros Espiell, La Solidaridad Internacional y el Desarrollo,. párrafo 14,
Congreso del Instituto Internacional de Derecho Humanitario sobre la Solidaridad
Internacional y las Acciones Humanitarias, San Remo, 10-13 de septiembre de 1980.
27 Université des Sciences Sociales, Toulouse, Doctorat Honoris Causa de M. Je
Professeur Roberto Ago, 5 juillet 1979, pp. 13-14.

394

28. La idea de la interdependencia es un concepto fértil y dinámico, que
puede constituir el elemento motor para el progreso y el desarrollo futuro
del Derecho Internacional. Como juristas este es un aspecto de la cuestión
que no podemos olvidar sino que, por el contrario, es un tema al que debemos
prestar preferente atención.
En un discurso pronunciado por el entonces Secretario General de las Naciones Unidas, U. Thant, en Dublin, el 12 de julio de 1968 dijo a este respecto con plena razón: "A medida que los descubrimientos modernos y el
progreso tecnológico ocasionan una creciente interdependencia, ésta debe acelerar un mayor desarrollo del derecho internacional. La finalidad fundamental debe ser llegar a ese día afortunado en que el derecho internacional ocupe
en el concierto de las naciones un lugar tan importante, y sea tan imperati~o
como la ley de nuestras actuales sociedades nacionales. Pero para poder hacerlo debe estar de acuerdo con las realidades del mundo, con las necesidades
de la sociedad y con el ánimo de la Humanidad. Al igual que el derecho nacional, no puede permitirse desconocer el reto que se le presenta o volverse
estático. En última instancia, es la confianza de los pueblos y de las naciones
en el imperio de la ley lo que puede dar al Derecho Internacional su mayor
fuerza, y para merecer esta confianza debe ser tan dinámico como la vida misma de los pueblos y de las naciones".28
29. Un análisis de los conceptos de soberanía, independencia e interdependencia no sería completo y equilibrado si nos limitáramos a la exégesis de los
textos internacionales y de la doctrina de hoy. Como dije al comenzar este
informe, se requiere también prestar particular atención al análisis de la actual realidad internacional. Y la observación de esta realidad muestra, junto
con la reiterada y persistente invocación de estos conceptos como necesarios
fundamentos del Derecho Internacional actual, violaciones flagrantes y reiteradas de la soberanía y de la independencia de múltiples Estados por otros
Estados, violaciones que se pretenden explicar o justificar con argumentos
erróneos y falaces y con palabras dirigidas a ocultar la verdad. Y lo más
grave es que estas violaciones, por circunstancias políticas de momento y por
lamentables debilidades y temores, no son objeto de adecuada condena y de
la necesaria repulsa de la Comunidad Internacional. Se asiste hoy al debilitamiento real de estos principios, a una peligrosa laxitud e indiferencia fre~te a violaciones innegables de los conceptos de soberanía, indepedencia, no
intervención e ilicitud del uso de la fuerza. Y creo que, para juristas y poli28
U. Thant, El Derecho Internacional y las Naciones Unidas, Revista de las Naciones Unidas, agosto de 1968, p. 133.

395

�·
· señalar la tremenda
tólogos como los que aquí nos reun~os, es mnecesano
gravedad de esta situación y los peligros que conlleva.
30
En cuanto a la interdependencia, la verdad es que ~o se han extr:i.ído
deÍ concepto todas las consecuencias prácticas y las conclus10nes que ~e el se
derivan, para pasar del plano de las p~labras a las p0líticas reales y a as realizaciones que imponen las circunstancias actuales.
.
Es por ello que clarificar las ideas y precisar los conceptos en esta matena
es tan importante hoy. Sin utopismos irrealistas, pero con fe en la fuerza ~r~~­
tiva del Derecho Internacional y en su acción -p~sitiva, aunque lenta, difici~
·
es que creo que el análisis desapasionado y sereno de concep
y comple1a-,
. .
iado -hecho en función de los requerumentos
tos como los que h emos estud
'
.
l
_
del Nuevo Orden Mundial- constituye un aporte importante para e pro
greso, el desarrollo y la implementación de ese Nuevo Orden.

ESTRUCTURAS POLITICAS Y LIBRE EMPRESA
Por: Juuo E. LINARES

PARA QUE LA LIBRE empresa pueda prosperar, elevar el nivel salarial y crear
nuevas fuentes de trabajo requiere, en cuanto a las instituciones jurídico-políticas del Estado se refiere, que los Organos Legislativo, Ejecutivo y Judicial,
aunque en armónica colaboración, actúen limitada y separadamente.
Si a uno de los tres órganos del Estado se le asignan funciones que pür su
naturaleza corresponde ejercer a cualesquiera de los otros dos o si uno de
ellos se excede en su poder en detrimento de cualesquiera de los otros dos, la
voluntad del hombre, de la casta o de la asamblea que encarna al órgano prepotente o usurpador sería la que se impondría con todos los peligros que ello
representa para la existencia de un Estado de derecho. La historia demuestra
que cuando el poder público se concentra en una sola persona, clase especial
o cuerpo colegiado, la libertad política desaparece para ceder el paso a un
gobierno tiránico.
Ahora bien, sin libertad política ni los empresarios ni los trabajadores, ni los
profesionales, ni los estudiantes están seguros. Nadie está seguro, porque la
falta de libertad política significa el irrespeto y desconocimiento de los derechos y deberes individuales y sociales. Es más, ni siquiera los servidores del
Estado están seguros, p0r cuanto la estabilidad en sus cargos en vez de estar
condicionada a su competencia, lealtad y moralidad en el servicio, queda subordinada a una supuesta honestidad y lealtad hacia el gobierno que les
nombró. Solamente en una dictadura de derecha la libre empresa podría no
sufrir mella, ya que en ella si bien se restringe la libertad política, no se hace
generalmente lo mismo con las actividades económicas. Más libre empresa sin
libertad política no es una alternativa deseable para aquéllos que creemos
en la libertad como destino fundamental del hombre.
Ante esta realidad, el poder constituyente al estructurar jurídico-políticamente al Estado, con miras a constituir un verdadero Estado de derecho don-

396

397

�de impere la libertad, la justicia, la democracia, la igualdad y la tolerancia,
debe asignar a cada uno de los tres órganos a través de los cuales se ejerce
el poder público, las funciones que les son propias y establecer entre ellos
un sistema de frenos y contrapesos que impida a cualesquiera de tales órganos excederse en su poder.
Distintos han sido los propósitos que inspiraron la Constitución de Panamá
de 1972. Ello es así, porque dicha Constitución no siempre ha asignado a
cada uno de los tres órganos del Estado las funciones que les son propias.
Tampoco ha establecido entre ellos un sistema de frenos y contrapesos capaz
de impedir al Organo Ejecutivo rebasar su poder en detrimento del Legislativo y Judicial. Más bien ha propiciado la injerencia de aquél.
Que la Constitución de Panamá de 1972 no siempre ha asignado a cada
uno de los tres órganos del Estado las funciones que les son propias se evidencia al examinarse el Organo Legislativo, que debió ser por razón de sus
funciones el más importante, ya que a través de él es que el Estado panameño
debe expresar su voluntad y reglar la actuación de los otros dos.

función legislativa respecta, basta observar que en las dos funciones auténticamente legislativas que le asigna, en ninguna de ellas dicha Asamblea tiene
iniciativa. En cuanto a la aprobación o improbación de los tratados internacionales la iniciativa legislativa corresponde al Organo Ejecutivo. En cuanto
a la aprobación o improbación de las reformas a la división política del territorio nacional la iniciativa legislativa correspondía al Consejo de Legislación, antes de las reformas constitucionales de 1978, y al Consejo de Gabinete, después de ellas. Si bien en el primer caso la falta de iniciativa es explicable, no sucede igual en el segundo.

Lo cierto es que los inspiradores de la Constitución de Panamá de 1972
nunca tuvieron en mente hacer de la Asamblea de Representantes un verdadero Organo Legislativo. Las reformas constitucionales de 1978 lo confirman.
Y es que ellos estaban plenamente conscientes, como también lo estamos
nosotros, de que una asamblea compuesta por representantes de corregimientos no es el organismo más indicado para ejercer adecuadamente la facultad
de legislar. Deseando, además, concentrar en el Organo Ejecutivo esa facultad, ésta fue asignada al Consejo de Legislación cuyos miembros, hasta las
reformas de 1978, formaban parte del Organo Ejecutivo o eran nombrados y
separados libremente por el Presidente de la República, con la única excepción del Presidente de la Asamblea de Representantes.

Cuando la Constitución de Panamá de 1972 fue expedida distribuyó el
ejercicio de la función legislativa en dos organismos: la Asamblea Nacional
de Representantes de Corregimientos, en adelante Asamblea de Representantes, y el Consejo Nacional de Legislación, en adelante Consejo de Legislación. Pero el ejercicio de la función legislativa por parte de la Asamblea de
Representantes era, y continúa siendo, meramente nominal, más aparente
que real, por cuanto de las cinco "funciones legislativas'' que le asignó tan
sólo dos -la de aprobar o improbar los tratados internacionales y las reformas
a la división política del territorio nacional- son conceptualmente verdaderas
funciones legislativas. No se puede decir lo mismo de las otras tres, o sean,
la de declarar la guerra y facultar al Ejecutivo para negociar la paz, la de
conceder amnistía por delitos políticos y la de dictar su reglamento interno.
Las dos primeras, en efecto, se realizan para un solo acto o hecho. Ello impide que se les considere en estricto derecho verdaderas leyes, a las normas
que de ellas emanan. En cuanto a la tercera, no se proyecta con carácter general, ya que el ámbito de aplicación del reglamento interno se circunscribe
a la misma Asamblea de Representantes. De ahí que las tres supuestas funciones legislativas que comentamos tienen entre nosotros el carácter de tal
porque en ellas se da tan sólo un elemento simplemente formal: el de ser ejer-'
cidas por la Asamblea de Representantes en virtud de una función que la
Constitución de 1972 califica de legislativa.

Con esa finalidad convierte a la Fuerza Pública o, lo que es igual, a la
Guardia Nacional, en una especie de superórgano del Estado, con el que deben colaborar armónicamente los tres órganos tradicionales ya mencionados;
hace de ella un cuerpo deliberante; le otorga competencia privativa en el
ejercicio de la defensa nacional y de la seguridad pública, y priva al Ejecutivo de la facultad de nombrar y separar libremente a sus jefes y oficiales. A
más de lo anterior, por el art. 277, cuya vigencia fue de seis años, confirió a
su Comandante Jefe, a título personal, casi todas las funciones que corresponden al Presidente de la República y, citando al Dr. Dulio Arroyo C.,
"los poderes necesarios para gobernar el país a su arbitrio, o sea, sin el control y fiscalización de ningún órgano ni autoridad del Estado, en materias
fiscal, política, administrativa y económica, sin tener que dar cuenta a nadie
de sus actos".

Para poner de manifiesto la mezquinad con que la Constitución de Panamá de 1972 ha tratado a la Asamblea de Representantes, en cuanto a la

Hasta las reformas constitucionales de 1978 la función de legislar correspondió, por consiguiente, al Organo Ejecutivo y al Gral. Ornar Torrijos, a

39C

En la Constitución de Panamá de 1972 existe una realidad jurídico-política que no puede ser ignorada. Propósito de esa Constitución fue el de establecer un Organo Ejecutivo prepotente e incontrolado. Pero propósito principalísimo fue el de "institucionalizar" el régimen militar que se impuso en
Panamá el 11 de octubre de 1968.

399

�!ª

través del subterfugio del Consejo de Legislación. Allí se encuentra
génesis
de muchos de los males que la legislación de 1972 a 1978 ha ocasionado. ~l
desarrollo político, social y económico del país, génesis que no se ~ebe. d1S1mular con los factores externos que han afectado a nuestra economia, m haciendo comparaciones subjetivas, injustas e inexactas con las estructu~as y
ejecutorias de los gobiernos anteriores al 11 de octubre de 1968. Las_ c~ras,
con su elocuente frialdad, hablan por sí solas. Panamá, con un crecrm1ento
económico de un 8% anual entre 1960 y 1970, bajó al 7.2% entre 1970 Y
1973, para caer entre 1974 y 1978 al 1.6%,
.
Las reformas introducidas en 1978 a la Constitución han asignado también
al Organo Ejecutivo funciones que son propias del Legislativo ~ ~a manteni~,º,
por supuesto, la supremacía de la Guardia Nacional, con la um~ excepc10n
de que el art. 277 ha dejado de tener vida jurídi~a. No por eso, sm embargo,
su Comandante Jefe ha dejado de ser el poder detrás del trono.
Mas volviendo a las reformas, en ella el Organo Ejecutivo se reservó, a
través del Consejo de Gabinete, la función de dictar "la política económica
y, en particular, aprobar el Presupuesto de ingr~sos y egres,os, y el de ~ve~siones públicas del Gobierno Central, de las entJdades autonomas, semiaut~nomas y empresas estatales• acordar los créditos suplementarios o extraord1'
.,
narics referentes al mismo; y aprobar y modificar el Arancel de Importac1on
(art. 180, ord. 9o.). Asimismo, la de acordar "la celebración de contratos,
la neo-ociación de empréstitos y la enajenación de bienes nacionales muebles
0 in;uebles según lo determine la Ley" ( art. 180, ord. 3o.) . Ello significa
que con las únicas excepciones de impuestos, contribuciones, rentas y monopolios oficiales, cuyos establecimientos corresponde al Consejo de Legislación,
la economía del país la determina el Presidente de la República, pues el
Consej.:&gt; de Gabinete lo forman, además de éste y del Vicepresidente, los
mir:istros de Estado que son nombrados y separados libremente por aquél. El
Presidente también determina buena parte de la política fiscal y administrativa.
El hecho de que sea al Consejo de Gabinete a quien corresponda aprobar
v modificar el arancel de importación no sólo pone en manos del Organo
Ejecutivo una función que por su naturaleza ha debido ser de competencia
del Legislativo. Permite, además, al Presidente de la República, influir en la
conducta política de muchos empresarios, por cuanto constituimos un país
básicamente importador.
))

La forma como se eligen los miembros de la Asamblea de Representantes
,,. en la actualidad las dos terceras partes del Consejo de Legislación, al igual
~ue los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, propicia la injerencia

400

del Organo Ejecutivo en el Legislativo y Judicial, en perjuicio del principio
de la separación de los órganos del Estado. La elección de un representante
por corregimiento hace posible en los corregimientos de poca población electoral, los cuales constituyen la inmensa mayoría, que la Guardia Nacional y
las autoridades de policía puedan ser determinantes en la elección del representante. Esta situación es mucho más grave todavía si se considera que la
Constitución de Panamá de 197'2 eliminó la disposición de la Constitución de
1946 que exigía que en toda elección popular, y las que correspondían realizar a las corporaciones públicas cuando se tratara de elegir a más de dos
ciudadanos, debía hacerse por cualquier método que asegurara la representación proporcional de los partidos, lo que hace posible que todos los miembros
de la Asamblea de Representantes y del Consejo de Legislación puedan pertenecer a un mismo partido político. La situación anotada es asimismo mucho más grave todavía si se considera también que la Constitución de 1972
eliminó importantísimas disposiciones de la Constitución de 1946 que tenían
por finalidad garantizar la libertad y honradez del sufragio, da_r participación
exclusiva a los partidos nacionales legalmente constituidos en la cuenta o revisión de votos y declaración de la elección de los funcionarios de elección
popular, y dar a las agrupaciones políticas legalizadas representación en las
corporaciones escrutadoras con derecho a fiscalización y vÓz.
Volviendo al tema que nos ocupa, el Organo Ejecutivo puede influir en
la reelección de los representantes de corregimientos, a través de la ayuda
que preste a las Juntas Comunales, la cual es* en su labor de promover el
desarrollo de la colectividad y de velar por la solución de sus problemas. Por
otra parte, como los miembros del Consejo de Legislación devengan los emolumentos que señala el Consejo de Gabinete, el Organo Ejecutivo puede también pesar en la función legislativa de .dicho Consejo de Legislación, mediante
el expediente de aumentar o disminuir tales emolumentos.
En lo referente a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, las circunstancias de que sean nombrados por el Presidente de la República con
la aprobación del Consejo de Gabinete y de que el periodo de todos ellos
comenzó a contarse el mismo día, mediatiza igualmente la independencia de
éstos. Ni siquiera el hecho de que los nombramientos de los magistrados de
la Corte sean aprobados o improbados por la As&lt;Unblea de Representantes
es capaz de superar esa mediatización, porque lo relevante es que tales nombramientos tienen su origen en el Presidente de la República. Antes de 1978
la situación era peor, ya que eran nombrados por el Presidente o por el Gral.
Torrijos con la aprobación tan sólo del Consejo de Gabinete.

* Presidida

por el representante de corregimiento respectivo.

401
Humanitas-26

�.,
.
ano Leaislativo en un régimen presidencial
La func1on que realiza ~l Org Ell tº bº, n tiene por finalidad fiscalizar
la de expedir leyes
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e cara
el Organo Legislativo panameno
efecto, entre las funciones de que hoy carecel
"6n del Ejecutivo, podemos
y que servían para frenar y contrapesar a acci
mencionar:
a) La de crear o suprimir empleos.
b) La de expedir la ley general de sueldos.
.
.
c) La de aprobar o improbar los contratos que celebre el EJecutivo.
ch) la de autorizar al Ejecutivo para celebrar contratos y negociar em·
mil. balboas.
préstitos, cuyo valor exceda de cmco
d) La de fijar el pie de fuerza en tiempo de paz.
•
el plan de obras públicas.
e) La de aprobar, con o sin mod1ºfºicaciones,
f) La de organizar el crédito público.
. .
) La de reconocer la deuda nacional y arreglar su servicio.
g
.. .
1
tos de la admirustrah) La de aprobar, con o sin modificac1ones, os gas
ción.
.
d 1 Re ública para separarse
. ) La de conceder licencia al Presidente e a . p.
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• meses y para salir del terntono nacion en uso e
dei su cargo hasta por seis
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. estiguen cualquier asunto relaº) La de nombrar com1S1ones para que mv
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.
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medidas
propuestas
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E1ecutivo.
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k) L a de dar votos de censura contra los ministros de Estad~;
l) La de examinar y fenecer definitivamente en cada reuruon ordinaria
I• 11

esoro que el Ejecutivo le presente.
la cuenta genera1 del T
1d · t
m) La de decretar el estado de sitio y la suspensi6n tempera e c1er os
derechos individuales y sociales.
Con todo ello, los inspiradores de la Clonsftitu~i6n ~esq
1::\::ti:;::r::
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·stían dos a tos unc1onano
satisfechos. En nu~~tro pais exi.
d 1 Or ano Ejecutivo. Nos referimos al
freno a la actuac1on voluntanosa e
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d Ge al de la N aci6n.
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1 R , blica y al Procura or
Contralor General de a ep\ d
r la Asamblea Nacional, antes del
Ambos funcionarios eran nom ra os p~ de endencia Pero como de acuerdo
11 de octubre de 1968, para asegurar su m
1 Contralor y el Procuracon la Constituci6n de 1972, antes de su re orma, e

r

402

dor eran nombrados por el Presidente de la República o por el Gral. Torrijos, con la aprobaci6n aquel último del Consejo de Gabinete, qued6 completamente mediatizada la labor de fiscalización, regulaci6n y control que el
Contralor debe ejercer sobre el Ejecutivo para que sus actos de manejo de
fondos y otros bienes públicos se realicen con correcci6n, al igual que la de
vigilancia que el Procurador debe asimismo ejercer sobre el Ejecutivo para
que su conducta oficial se ajuste en todo momento a la Constitución y a las
leyes. La circunstancia de que la Asamblea de Representantes, después de las
reformas, aprueba o imprueba los nombramientos del Contralor y del Procurador no desvirtúa la mediatización señalada porque, como dijimos al hablar de los magistrados de la Corte, lo relevante es que el nombramiento de
· ambos funcionarios tiene su origen actualmente en el Presidente de la República.
En la Constitución de 1972 el Ejecutivo se caracteriza por ser un órgano
prepotente e incontrolado, que debe armonizar con la Guardia Nacional. Prepotente porque, además de las funciones que normalmente le corresponden,
antes de las reformas constitucionales de 1978 ejercía también la de legislar,
a través del subterfugio del Consejo de Legislación. Después de las reformas,
el Ejecutivo sigue siendo un órgano prepotente, porque conserva la facultad
de legislar en materias económicas, fiscales y administrativas, y cuenta con
recursos que le permiten influir en la elecci6n y reelección de los representantes de corregimientos, en el primer caso en aquellos corregimientos de
poca población electoral, los cuales constituyen la inmensa mayoría. Es, además, un órgano incontrolado, porque antes y después de las reformas de 1978
el Organo Legislativo carecía y carece de poder para fiscalizar al Ejecutivo,
y las funciones de vigilancia y control que corresponden ejercer al Contralor
y al Procurador han sido mediatizadas.
Continuando con la Constitución de 1972, aparte de la concentración, di
recta o indirecta, en el Organo Ejecutivo, de gran parte de los poderes estatales, interesa también a la libre empresa la fuerte intervención del Estado
y, consiguientemente, de su órgano prepotente e incontrolado, en muchos aspectos de la vida nacional, así como la marcada orientación hacia un socialismo del Estado que se advierte en dicha Constitución, la cual podría constituir -y creemos que constituye- la primera etapa: de un proceso de socialización que muy bien podría concluir-¡ Dios no lo quiera!- en un socialismo
revolucionario o marxista.
Con respecto a la propiedad privada, la Constitución de 1972 eliminó la
prohibición expresa, contenida en la de 1946, de que leyes posteriores pudieran desconocerla o vulnerarla, al igual que la prohibición de expropiar sin

40J

�sentencia judicial e indemnización previa. Esto último facilita las expropiaciones y da completa injerencia al Ejecutivo en ellas.
Con respecto a las utilidades de las empresas, a la ley corresponde determinar las empresas en cuyas utilidades deben participar los trabajadores, de
acuerdo con las condiciones económicas del país.

Con respecto a la capacitación sindical, ésta debe ser impartida exclusivamente por el Estado y las organizaciones sindicales panameñas. Se excluye,
por lo tanto, a la empresa privada, de una actividad que también es de vital
importancia para ella.
Con respecto al trabajo, al fijar el marco de justicia social dentro del cual
la ley debe regular sus relaciones con el capital, la Constitución de 1972 eli- '
minó la compensación equitativa a que el capital tiene derecho por su inversión y solamente consideró la especial protección estatal que debe darse
a los trabajadores. Esto es significativo.
Con respecto a la educación, el Estado se ha reservado las funciones de
organizarla y dirigirla, de reglamentar los planes de estudios y determinar los
programas de enseñanza, y la Constitución de 1972 impone, además, que se
imparta con un sistema único en todo el territorio nacional. No cabe duda
de que a través de la educación se puede crear una mentalidad favorable o
desfavorable a la libre empresa.
Con respecto a la economía nacional, el Estado puede establecer empresas
estatales e impulsar la creación de empresas mixtas, en las que él participa,
con objeto de acrecentar la riqueza nacional y asegurar sus beneficios al
mayor número de personas. El Estado puede también crear empresas estatales
para atender las necesidades sociales y la seguridad e interés públicos. La
Constitución consagra, consiguientemente, la figura del Estado propietario y
empresario que es igual a socialismo estatal en su mayor intensidad.
Con respecto asimismo a la economía nacional, el Estado puede intervenir
en toda clase de empresa para hacer efectiva la justicia social y en especial
para regular las tarifas, los servicios y los precios de los artículos de cualquier
naturaleza y principalmente los de primera necesidad; exigir la debida eficacia en los servicios y la adecuada calidad de todos los artículos, y coordinar
los servicios y la producción de artículos. Aunque el intervencionismo estatal
no es patrimonio exclusivo del socialismo -el mercantilismo es prueba inequívoca de ello-, constituye uno de sus pilares. Además, cuando produce
el efecto de postrar a la libre empresa, objetivo éste que no pocos persiguen
en nuestro medio, y se realiza en un Estado propietario y empresario su propósito socializante es indiscutible.

Un examen comparativo de las Constituciones de 1946 y 1972 sobre los
aspectos que interesan a la empresa privada, arriba indicados, nos pone en
capacidad de concluir afirmando que la Constitución de 1972 debilita el
derecho de propiedad, hace obligatorio para las empresas que determine la
ley la participación de los trabajadores en las utilidades de las mismas, excluye a la empresa privada de toda injerencia en la capacitación sindical,
ignora la compensación equitativa a que el capital tiene derecho por su inversión, impone un sistema único de enseñanza en todo el país y amplía ilimitadamente la participación del Estado en las actividades económicas que
corresponden primordialmente a los particulares, al igual que el intervencionismo estatal en las empresas privadas.
Con todo lo expuesto, si las normas que motivan estos cambios son aplicadas juiciosamente, teniendo únicamente como norte el bien común y la
justicia social, la libre empresa no tiene porqué ser afectada, por cuanto ésta
no está reñida ni con el bien común ni con la justicia social. Pertenece a un
pasado felizmente superado aquel viejo principio de los economistas clásicos
que, al deificar el respeto a la iniciativa privada, convertía a la libre empresa
en sinónimo de abstencionismo estatal en los conflictos entre el capital y el
trabajo, y en las relaciones entre los productores y los consumidores. Debemos,
igualmente, tener siempre presente, si no queremos incurrir en peligrosas e
irreparables equivocaciones, que en el mundo convulsionado de hoy tanto el
bien común como la justicia social son para la libre empresa sus principales
garantías de subsistencia.
Mas en el supuesto de que las normas que motivan los cambios indicados
no sean aplicadas juiciosamente, esas normas podrían significar el comienzo
del fin de una economía basada, precisamente, en la libre empresa, aún con
la connotación que ella tiene o debe tener en la actualidad.
De ahí, pues, la importancia de que nuestro país se enrurnbe por los sen
cleros de una auténtica democracia realmente representativa, que ponga el
destino de la patria en las manos de todos los panameños o de aquéllos que
legítimamente representan a la mayoría, y no lo haga depender de la voluntad
exclusiva de una sola persona o grupo de personas, por bien preparadas e
intencionadas que estas personas pudieran estar.
Jntervenci6n del Dr. Julio E.
Linares en CADE-80, o sea, en
la XV Conferencia Anual de
Ejecutivos. Panamá, 10 de mayo de 1980.

404
405

�LOS ASPECTOS HUMANOS DEL ENFOQUE DE LAS NECESIDADES
BASICAS EN EL DESARROLLO ECONOMICO
¿UN CIRCULO VICIOSO?
PROF. CoRNELIUS A. CANNEGIETER*
(Traducción de R. Pérez M.)

EL PROBLEMA DEL desarrollo económico se resume en la siguiente pre-gunta:
¿ Qué debemos hacer para iniciar y acelerar el desarrollo económico de loo paí-

ses pobres?
Durante la primera parte de las Décadas de Desarrollo se estaba inclinado
a iniciar el desarrollo económico con la construcción de proyectos de infraestructura: mejoramiento de carreteras, comunicaciones, transportación, educación, salud, etc.
En la última parte de las Décadas se ha desarrollado un nuevo enfoque que
ha venido ganando terreno: las necesidades básicas. Este nuevo enfoque se
apoya en la idea de que el desarrollo y mejoramiento de los proyectos de
infraestructura no ha ayudado verdaderamente a la gente pobre: los pobres
continúan siendo pobres, padeciendo de hambre y de mala nutrición y que es
necesario primero ayudarlos en este problema; dando atención preferente a
satisfacer las necesidades básicas de los menos privilegiados. Sin embargo tropezamos con la necesidad de identificar cuáles son esas necesidades básicas.
Estas necesidades se pueden determinar de dos formas:
l. Método inductivo. El uso de estadísticas para medir las necesidades de
la población que vive en los niveles mínimos de subsistencia. Vamos a asumir,
por ejemplo, que este método incluye determinar las proteínas que este grupo
poblacional consume.

* Dr. Cannegieter es Profesor de Economia en la Universidad de Liberia, trabajando
bajo el Programa de Asistencia T écnica del Gobierno de Holanda.
407

�Considerando que según el Dr. Reuben1 y otros2 Ja gran mayoría de la
gente consume más cantidad de proteína que la que usualmente necesita (especialmente de fuentes costosas como carne, pescado, etc., cuando toda la
que necesitan se puede obtener de una "dieta exclusivamente de granos, vegetales y frutas"), deberíamos llegar a un nivel mucho más alto que el nivel
exigido por las necesidades básicas. Dicho en otras palabras, llegaremos a un
nivel basado más en la satisfacci6n tradicional de las necesidades humanas
que en las necesidades básicas. Automáticamente se continúa el uso actual
inadecuado de los recursos.
2. Método deductivo. Pasamos al método deductivo para medir qué necesita verdaderamente un ser humano como su nivel mínimo de vida. Nuevamente encontramos el problema original: sabemos más sobre cómo criar cerdos
más saludables que cómo criar seres humanos más saludables. Existe aún
mucha incertidumbre en este campo y la discusión sobre el mismo continúa.
Pero, si aplicamos el limitado conocimiento que tenemos sobre alimentos
podemos contestar la pregunta sobre qué debe incluirse en las necesidades
básicas humanas de la siguiente manera:
l. Para mantener el calor y la ac- tividad del cuerpo necesitamos calorías.
Sin embargo, hay una gran variedad en el consumo diario por persona:

En E.U.A. es aproximadamente ....... . ........ . ... .
La FAO determinó primeramente ................... .
Más tarde FAO la redujoª a ................. . .... .
En Vilcabamba, Ecuador, uno de los tres lugares en el
mundo mejor conocidos por la longevidad de la población,
el promedio de consumo diario es sólo .. . ............ .
El Dr. Fougeret de Lastours va más lejos aún al mantener que los habitantes de Africa podrían vivir saludablemente recibiendo los rayos solares sobre sus cuerpos des-

3,200

2,500
1,936

1,700

David Reuben, M.D., Todo lo que Usted Quiso Saber Acerca de la Nutrici6n,
Avon Books, New York, 1979, p. 153 "La Mayoría de la gente consume masivamente
más proteínas de la que necesita bajo la ilusión de que en cierta forma mágica ello los
hará más fuerte".
2 Jon N. Leonard, Jack L. Hofer and Nathan Pritikin, Viva Más Ahora (basado en
investigaciones de la Fundación Americana para la Longevidad), New York, 1974,
p. 98.
a Ver Internationale Samenwerking, Mayo 1969, p. 134; El Comité Asesor Presidencial para las Ciencias, El Problema Alimenticio Mundial, Washington, D.C., 1968.
1

nudos. Recibirían así una alimentación que les proveería
una dieta de menos de ........... . . . .... . ........ . .

1,500'

Si consumiéramos 2,000 calorías por persona por día, provenientes de cereales, estañamos aún sobre el nivel mínimo estipulado por FAO y muy por
encima del consumo promedio de un área que es bien conocida por la longevidad de su población. Esta cantidad equivale a la que provee media hogaza de pan tres veces por día o su equivalente en porciones de arroz o patatas (papas).
2. Para mantener en condiciones de trabajo los músculos y otros tejidos
del cuerpo necesitamos proteínas. En el pasado se pensaba que era necesario
obtener de origen animal por lo menos la mitad de los requerimientos proteínicos ( carne, pescado, huevos y leche). Al presente se acepta que solamente
necesitamos 0.8 de una onza por día5 y que es fácilmente obtenible del consumo diario de cereales, legumbres, ensaladas y frutas frescas. 6
3. También necesitamos vitaminas y minerales, pero en pequeñas cantidades las cuales se obtienen en cantidad suficiente en la dieta mencionada en
el punto 2.
4. Las grasas eran consideradas como una parte esencial de las necesidades
básicas humanas: es necesario colocar mantequilla sobre el pan. Pero en la
actualidad las grasas están fuera de toda consideración. Muchos fisiólogos
consideran las grasas, particularmente las provenientes de margarina y mantequilla, como potencialmente dañinas y ninguno parece considerarlas como
7
convenientes. En la publicación mencionada en la nota al calce número 2,
basada en las investigaciones de la Fundación Americana para la Longevidad.
Viva Más Ahora, se ofrece un programa de 5 puntos para conseguir una vida
mejor y más saludable. Bajo el primer punto se recomienda explícitamente:
"No Coma Grasas Ni A ceites".8

• Ver Dr. Fougerat de Lastours, El Hombre y la Luz y "El Hambre Sobre el Mundo",
Vida y Luz, 13 de mayo de 1967, p. l.
5
Reuben, p. 153, op. cit.
6
Dr. Ruth Huenemann, experta en nutrición de la Universidad de California: "Con
una combinación de cereales y legumbres -guisantes secos, frijoles secos y !entejases posible obtener toda la proteína necesaria", en la Conferencia sobre Educación en
Nutrición celebrada en Washington; ver comunicado de prensa, 5 de noviembre de
1971.
7

Ver Colin Clark, Crecimiento Poblacional y Uso de la Tierra, Londres, Macmillan,
1968, p. 123 y Dr. Ruth L. Huenemann, op. cit.
8
Jon N. Leonard, Jack L. Hofer y Nathan Pritikin, op. cit., p. 145.

408

409

�De acuerdo a la publicación arriba mencionada las restantes cuatro reglas
que debemos obseIVar para llenar las necesidades básicas en el campo de la
salud son todas negativas:•
1. No Coma Azúcar.

2. No Coma Sal.
3. No Coma Colesterol (limite su consumo a carnes y huevos).

4. No Tome Café ni Té.
De manera que todo lo que resta después de estos pronunciamientos es
mantener realmente una dieta simple y barata de 1/2 hogaza de pan, 3 veces al día o su equivalente en calorías provenientes por otros cereales como
arroz o papas en adición a algunas legumbres, ensaladas o frutas frescas. Esto
coincide completamente con lo expresado por el Profesor John Waterlow, prominente nutricionista Británico, en una conferencia publicada por la Organización Mundial de la Salud (WHO) en el sentido de que dietas basadas
primordialmente en yuca, maíz, trigo, arroz y papas son "verdaderamente
muy buenas".10
De todos modos, para fijar las necesidades básicas alimenticias, no debemos utilizar como base los hábitos de comida de los E.U. De acuerdo al Dr.
George M. Briggs, profesor de nutrición de la Universidad de California, estos
hábitos son tan malos que le cuestan a la nación unos $ 30 billones anuales
en el cuidado de la salud.11
Con las otras necesidades básicas ocurre exactamente igual.
Es difícil establecer las necesidades básicas en vivienda. Los Americanos ricos prefieren dejar sus lujosas mansiones y cambiarlas por una simple casaremolque; otros prefieren cabañas y campamentos a la residencia corri~nte.
•Dónde está exactamente el punto medio entre los extremos de dormir al
!ire libre o en una residencia urbana? ¿O es que nuestra necesidad básica de
vivienda debería estar basada en un tipo de vivienda de comunas?
Ocurre igual con la ropa o vestidos. Mientras el comité de bienestar en·
India compraba sostenes para las mujeres desnudas y los misioneros se preocupaban por cubrir la desnudez de esta gente pobre, al otro extremo la gente
rica de muchos países desarrollados disfrutaban quitándose las ropas en pla• Jon N. Leonard, Jack L. Hofer y Nathan Pritikin, op. cit., p. 145.
" Ver comunicado de prensa 4 de abril, 1974.
11 Según declarado a Comit6 Senatorial de E.U.; ver Perspectivas sobre Vivir una
Revoluci6n V,rde, Primavera, 1974, p. 14.

yas de nudistas. En un pequeño condado de Holanda existen unos 25 lugares
de naturalistas y 7 playas para nudistas a lo largo de la costa y un parque de
cabañas donde no es necesario ir con ropas o aún con trusa de baño. En los
E.U. gente "bien" está inclinada a despojarse de sus ropas en grupos basándose en la teoría de que las ropas son una barrera a la honestidad.12 De manera que, ¿qué es lo que realmente necesitamos? Por supuesto algo en un clima
frío, pero nada en un clima cálido para cubrir nuestro obsceno cuerpo.
Con las otras necesidades sucede igual. Por ejemplo, de acuerdo con la idea
de la clase media de los E.U., es necesario gastar una gran suma de dinero
en funerales -como índice de que es una necesidad básica muy importantemientras que otros donan sus cuerpos a escuelas y para propósitos científicos,
etc., indicando así que el funeral no es una necesidad básica tan importante.
Glyn Cochrane, del Departamento de Antropología de la Universidad de
Syracuse, Syracuse, Nueva York, ha expresado: "Ni el hambre, ni la vivienda
ni ninguna otra cosa que se ha identificado como una necesidad básica del
hombre, son realmente las necesidades básicas fundamentales. La necesidad
básicas más fundamental lo es la expresión cultural".11
La conclusión debía ser que en lugar de llevar apresuradamente toda clase
de bienes a los países pobres para llenar sus necesidades básicas, o ayudarlos
a mejorar la producci6n_ de dichos bienes, deberíamos hacer algo más. Esto
no tiene ningún sentido cuando al final vemos que muchos de estos bienes no
son necesarios o son aún dañinos para el logro de las necesidades básicas,
como por ejemplo, alimentos que no son necesarios del todo o que son dañinos (como carnes, pescado, huevos, mantequilla, aceite, azúcar, té, café, etc.),
ropas (que la gente de los países ricos ya no quiere) y otros productos cuyo
uso solamente satisface la fantasía, tradición, sugestión o superstici6n, etc.
¿Qué deberíamos hacer entonces para ayudar a los menos privilegiados?
Deberíamos empezar con algo diferente, a saber:
l. Investigación: mayor investigaci6n sobre qué es lo que el ser humano
realmente necesita. "Se necesita hacer una descripción analítica de la pobreza
al nivel macro", según sugerido por Glynn Cochrane.u ¿Cuál es la mejor

12

Ver Revista Times, Noviembre 30. 1969, p. 9a.

13

Ver Glynn Cochrane, "Políticas blUadas en Necesidad", Revista de Desarrollo
Internacional, 1980. Núm. 1, p. 61, 62.
1
'

Ibídem.

410
411

�manera de alimentar al ser humano? puede ser ingiriendo el alimento sin cocinar como lo hacen en Dinamarca.15
2. Educación: es necesario educar a la gente en qué cosas verdaderamente
necesita. La gente persiste en mantener cierto patrón de vida: irracional. Por
lo tanto, si no están bien educados, es imposible enseñarles que pueden vivir
de otra forma. De acuerdo a una encuesta realizada en Puerto Rico, por ejemplo, la planificación familiar tiene éxito solamente cuando la mujer es educada.
3. Transportación: es necesario mejorar la transportación para romper los
patrones tradicionales que hacen imposible los cambios radicales y el mejoramiento en el estilo de vida.
4. Comunicación: los sistemas de comunicación deben mejorarse por las
mismas razones expresadas en el punto anterior. ¿ Cómo es posible que la gente cambie sus hábitos de comer si su mundo no ha sido expuesto a un mejor
sistema de comunicación que facilite la presentación y discusión de nuevas
ideas?
Vemos que estamos regresando al principio de nuestra historia: al mejoramiento de la infraestructura: el mejoramiento del transporte, comunicación,
carreteras, educación, etc. Esta es la razón por la cual nos preguntamos a
veces si el enfoque de las necesidades básicas humanas en el desarrollo económico no es algo como un círculo vicioso: Comenzamos con el mejoramiento
de la infraestructura y estamos terminando donde comenzamos, ya que por
el momento el enfoque de las necesidades básicas parece ser una calle sin salida.

LA LEY DE FOMENTO AGROPECUARIO
Por: Lucro MENDIETA Y NúÑEz
Doctor en Derecho

EL ARTÍCULO 27 CONSTITUCIONAL contiene un programa admirable, aún vigente, para el desarrollo de la Reforma Agraria.
l. Ordena que "Los núcleos de población que carezcan de tierras y aguas
o no las tengan en cantidad suficiente para las necesidades de su población,
tendrán derecho a que se les dote de ellas, tomándolas de las propiedades inmediatas, respetando siempre la pequeña propiedad agrícola· en explotación.
2. Y por si no bastaran estas tierras para cumplir el objetivo señalado autoriza la creación de Nuevos Centros de Población Agrícola con tierras y aguas
que les sean dispensables.
3. Todavía más, en la fracción XVII manda que en cada Estado o Territorio Federal se fije la extensión máxima de tierra de que puede ser dueño
un solo individuo o sociedad legalmente constituida, y que el excedente se
fraccione por el propietario en el plazo que señalen las leyes locales y las
fracciones sean puestas a la venta.
Si el propietario se opusiere al fraccionamiento, lo hará el gobierno local
mediante la expropiación.

El valor de las fracciones será pagado por anualidades que amorticen el capital y réditos.

15 De acuerdo al Dr. H.J. Rogler, Secretario de la Clínica Danesa de Salud Humlegaarden, en Humlebaek, Norte de Copenhagen, el 50% de cualquier cantidad de alimento se puede economizar en esta fonna, conclusi6n basada en la experiencia obtenida
durante 25 años trabajando con 60 personas.

412

De esta manera la Constitución trataba de liquidar la gran propiedad y de
poner al alcance de los agricultores que no hubiesen alcanzado tierras en el
ejido o en los nuevos Centros de Población Agrícola, fracciones de fácil adquisición en propiedad privada.
Por lo que respecta los núcleos de población campesina además de dotarlos
de tierras tomándolas de las aledañas, en la fracción X dispuso que: "Los nú-

413

�cleos de población que carezcan de ejidos o que no puedan lograr su restitución, serán dotados con tierras y aguas suficientes para constituirlos, conforme
a las necesidades de su población, sin que en ningún caso deje de concedérseles la extensión que necesiten y al efecto se expropiará por cuenta del gobierno federal, el terreno que baste para ese fin, tomándolo del que se encuentre inmediato a interesados.
Si estos preceptos constitucionales se hubiesen aplicado de manera eficiente
y honrada, el problema agrario de México se habría resuelto porque comprenden todos los aspectos de ese problema.
Pero el fraccionamiento de las grandes propiedades no se llevó a cabo porque aun cuando todas las legislaturas de los estados cumplieron el mandato
constitucional y señalaron el máximo de propiedad que puede tener una persona o sociedad legalmente constituida, los grandes propietarios no se ocuparon de fraccionar los excedentes ni los gobiernos estatales para no echarse
encima una deuda agraria y para no molestar a generales y políticos que eran
dueños de extensiones fraccionables.
Por otra parte las leyes reglamentarias, la ineptitud y la corrupción burocráticas, lo echaron a perder todo.
En un principio ni las disposiciones de la Comisión Nacional Agraria ni
las de los sucesivos códigos agrarios lograron determinar definitivamente la
extensión de la parcela ejidal. Esto se logró hasta la reforma que introdujo
en la fracción X el Presidente Miguel Alemán en el sentido de que: "La superficie o unidad de dotación no deberá ser en lo sucesivo menor de diez
hectáreas de terrenos de riego o humedad, o a falta de ellos, de sus equivalentes en otras clases de tierras, en los términos del párrafo tercero de la fracción XV de este artículo".
Esta reforma constitucional sin efecto retroactivo se hizo ya muy avanzada
la Reforma Agraria y no produjo ningún efecto porque lo peor de todo fue
que las leyes reglamentarias del artículo 27 de la Constitución tergiversaron
completamente su sentido, pues como ya lo hemos dicho en otra ocasión, todas iniciaron el proceso de dotación levantando un censo agrario para determinar el número de habitantes del núcleo de población de que se tratara que
realmente necesitaran tierras para subsistir con su explotación.
Pero el artículo citado final de su tercer párrafo no manda que se dote
de tierras a quienes no fas tengan, sino a "los núcleos de población que carezcan de ellas" y una cosa es el grupo de necesitados en un momento dado
y otra el núcleo de población que es una entidad sociológica y política cuyas
necesidades no se agotan dotando a unos cuantos de sus pobladores que las
414

piden en el presen!e porque el núcleo se proyecta hacia el porvenir con vida
propia.
Este error fue fatal para la Reforma Agraria pues provocó la pulverización
de los ejidos. En efecto, si el pueblo X solicitaba tierras y después de levantar
el censo se veía que solo diez jefes de familia las necesitaban, el Gobernador
del Estado correspondiente extendía un mandamiento dotando al pueblo solicitante con diez hectáreas de tierras de riego, por ejemplo, para cada jefe de
familia que según el censo las requerían y menos mal si de inmediato se las
entregaran; pero una dotación de tierras por ineptitud, por falta de elementos
y por la corrupción burocrática tardaba cinco, diez, veinte y hasta más años
de manera que cuando se ejecutaba la resolución del Gobernador ya no eran
JO sino 300 los jefes de familia que las necesitaban. Entonces se levantaba
un nuevo censo y se repartían las hectáreas destinadas a diez entre los 300
que entonces las pedían. Así se generó la insuficiencia de las parcelas.
Según el censo ejidal de 1950 el número de ejidos ascendía a 17,579 de
los cuales 7,859 poseen parcelas entre cuatro hectáreas y fracción y diez hectáreas, 4,860 superficies comprendidas entre una y cuatro hectáreas y solamente 3,847 tienen parcela de más de diez hectáreas. El censo aludido indica
que 175 ejidos carecen de superficie de labor y en 709 cada ejidatario solo
dispone de un lote de menos de una hectárea.
Estos números son engañosos, demasiado vagos, pues cuando se dice que
7,859 ejidos tienen parcelas ejidales entre cuatro y diez hectáreas no se sabe
si la mayoría son de cuatro o de diez ni la clase de las tierras y lo mismo puede
decirse de las otras cifras mencionadas con excepción de las finales que suman 874 ejidos en los cuales en realidad no se ha realizado la Reforma Agraria.
Es cierto que estos datos son de hace treinta años. Ahora se dice que hay
25,000 ejidos; pero la situación es la misma porque los procedimientos dotatorios no han variado.
El Presidente Echeverría me permitió tomar parte en la discusión de la Ley
de Reforma Agraria presentada por la Confederación Nacional Campesina
al iniciarse su régimen, cosa que le agradecí mucho y tratando de detener la
pulverización de los ejidos, aun cuando ya demasiado tarde, logré introducir
el artículo 220 que dice:
"Art. 220 para fijar el monto de la dotación en tierras de cultivo o cultivables, se calculará la extensión que deba afectarse tomando en cuenta no
solo el número de los peticionarios que iniciaron el expediente respectivo, sino
el de los que en el momento de realizarse la dotación, tengan derecho a recibir una unidad de la misma".

41.'i

�Esto por lo que respecta al futuro, en cuanto a los millares de millares de
ejidos mal dotados me fue posible introducir el Título Quinto denominado
Rehabilitación Agraria. El artículo 269 del mismo dispone:
"Art. 269 El Departamento de Asuntos Agrarios y Colonización, de acuerdo
con los datos a que se refiere el artículo 456, señalará las zonas del país en
las que sea necesario llevar a cabo planes de rehabilitación agraria de los
ejidos y comunidades".
"Art. 270 Los planes de rehabilitación Agraria comprenderán, dentro de las
zonas escogidas, la forma de promover su desarrollo estableciendo medios para
dotar a cada ejidatario con terrenos suficientes para la satisfacción de sus
necesidades, así como los aspectos económicos, educativos y culturales en sus
máximas posibilidades".
"Art. 271 Siempre que con objeto de llevar a cabo la rehabilitación de una
zona ejidal, o de un ejido, resulte necesario hacer una nueva distribución de
las tierras y en su caso el traslado de parte de la población a otro lugar en
donde se le dotará de los elementos adecuados para su arraigo y subsistencia,
será indispensable obtener el previo consentimiento de cuando menos las tres
cuartas partes de los ejidatarios; pero de ninguna manera por la ejecución de
los planes de rehabilitación se privará a un campesino de sus derechos ejidales
o comunales contra su voluntad o sin que se le hayan entregado las nuevas
tierras.
Cuando se haya decidido el traslado, se procurará asentar a los campesinos
en tierras dentro de la misma zona donde el ejido se halle localizado".
Todo fue inútil, estos preceptos no se aplicaron o sirvieron para hacer algunos negocios inconfesables. Siguió decayendo la Reforma Agraria hasta convertirse en un verdadero desastre. La prueba de ello es la disminución alarmante de la producción agrícola. Antes México exportaba maíz, frijol y azúcar,
ahora tiene que importar a muy alto precio miles de toneladas de estos alimentos.
Es que los ejidatarios que tienen parcela insuficiente la venden o la alquilan, a pesar de las prohibiciones de la ley o la dejan ociosa por ser incosteable su explotación y abandonan el campo para buscar trabajo en los Estados
Unidos o para aumentar los cinturones de miseria de las colonias proletarias
en nuestras grandes ciudades.
A fin de remediar esta situación que cada día se hace más grave, se dictó
la Ley de Fomento Agropecuario de 27 de diciembre de 1980.
Es esta una ley de doble carácter, principalmente de productividad agrícola
y a la vez agraria porque se ocupa de las tierras ociosas y de la agrupación

416

de los minifundios. Su propósito es nobilísimo y del más alto patriotismo, pero
tiene aspectos inoperantes y otros francamente anticonstitucionales.
Se apoya sobre la falsa idea de que ya se realizó o está por terminarse la
redistribución del agro según los lineamientos del artículo 27• Constitucional y
que ahora lo indicado es organizar a los pequeños propietarios, a los ejidatarios y comuneros para aumentar la producción, especialmente de alimentos
básicos hasta llegar a la autosuficiencia que aseguraría nuestra independencia
económica pues algunos países, grandes productores de esos alimentos, los han
usado y pueden usarlos como arma para influir o someter a otros países.
La Ley ignora la realidad actual del ejido a la que acabamos de referirnos.
Trata de lograr sus fines autorizando y fomentando la agrupación de pequeños propietarios, ejidatarios y comuneros entre sí o de aquellos con éstos para
formar grandes unidades de producción agropecuaria en las que sea posible
por el uso de maquinaria, fertilizantes, plagicidas y técnicas avanzadas elevar
la productividad de la tierra.
No toma en cuenta la situación actual del campesinado agrario. Esa situación es deplorable debido a las desviaciones de que ha sido objeto la Reforma
Agraria.*
Gran número de ejidos; según hemos demostrado, poseen parcelas de menos
de una hectárea y la inmensa mayoría de una a cuatro casi siempre de temporal en las que la explotación resulta aleatoria y en el mejor de los casos
insuficiente para satisfacer las necesidades de una familia campesina.
He aquí un ejemplo de lo que pasará con la aplicación de la Ley de Fomento Agropecuario.
Estuvimos en el ejido de San Juan Guelavia en el Estado de Oaxaca. Allí
la parcela de que dispone cada ejidatario es de un tercio de hectárea y como
la explotación de la misma no les basta para vivir, se ayudan con una artesanía que consiste en la manufactura de cestos de fibra vegetal y los vende:,
a intermediarios que los exportan a Estados Unidos.
Su situación es de extrema pobreza. Si de acuerdo con la Ley de Fomento
Agropecuario reúnen todas sus parcelas para formar una gran unidad parecida
a las grandes haciendas bajo la dirección de uno o varios administmdores
electos por ellos mismos, necesitaría una planta de empleados para atender lru;
diversas exigencias de la explotación, maquinaria ngricola, fertilizantes, rennicas adecuadas y crédito. Al levantarse la cosecha buena parte de su v.alor
se destinaría a pagar todos estos gastos y el sobrante :se 1·epartirfa ~ntre Jos

* Ver Lucio Mendieta y Núñez Las desviatious da li Reforma Agraria. 'Ed. Academia de Derecho Agrario de la Asociación Nacional de Abogados.
417

�ejidatarios a los que no les podría tocar más que el monto de la producción
de la parcela que aportaron, es decir la de un tercio de hectárea. Suponiendo
que por haberse creado la gran unidad agropecuaria se duplique la producción o que se triplique, de todos modos no les bastaría para llenar las necesidades de su familia, seguirían casi en el mismo estado de miseria en que ahora
se encuentran.
Por otra parte no se podrá dar trabajo en la nueva unidad a todos los ejidatarios. La introducción de maquinaria desplazará también a gran número.
En un ejido modelo creado en el Estado de México, al dotarse al mismo
de maquinaria agrícola quedaron sin trabajo 200 ejidatarios.
Es el inconveniente de la maquinización en todo el mundo, lo mismo en la
industria en general que en la agricultura.
En México se hacían carreteras empleando maquinaria moderna; pero al
ver que pasaban por zonas en donde la gente se moría de hambre por falta
de empleo, se eliminaron las máquinas y se empezaron a hacer caminos de
mano de obra para dar salario a buen número de trabajadores.
En el ejemplo que hemos puesto del ejido de San Juan Guelavia, válido
para los millares de millares de ejidos de parcela insuficient«:, los ejidatarios
quedarán privados del 1_1so de ellas, pero recibirán al levantarse la cosecha
la parte que les corresponde de la misma, sin trabajar. Es decir, de ejidatarios,
de agricultores, de campesinos, se convertirán en rentistas.
Esto demuestra que la Ley de Fomento Agropecuario está ligada al artículo
27 constitucional y a la Ley de Reforma Agraria y mientras no se corrijan las
desviaciones que han sufrido estos ordenamientos no puede tener éxito. Si lo
tiene aumentará la producción del campo; pero no la situación de pobreza
o de miseria que actualmente sufren los ejidatarios.
El artículo 32 de la Ley que comentamos establece la posibilidad de que
ejidos y comunidades no sólo pueden unir sus parcelas para crear voluntariamente unidades de producción, sino que pueden también asociarse con colonos o pequeños propietarios para el mismo fin; pero los pequeños propietarios
temeri a los campesinos en general por las invasiones de tierras que han hecho
a veces y los ejidatarios y comuneros a su vez temen que aquellos los despojen
de sus parcelas.
Estas uniones serán rriuy difíciles y en todo caso darán motivo a numerosos
conflictos.
Es igualmente conflictiva la propia Ley de Fomento Agropecuario porque
en el párrafo tercero del artículo 32 dice que las unidades que formen "se regirán exclusivamente por las disposiciones aplicables de la Ley Federal de
Reforma Agraria" y en el párrafo segundo del artículo 35 se dispone que:

418

"Las Unidades de Producción no modificarán el régimen jurídico de los
ejidos y comunidades ni afectarán los derechos y obligaciones de los ejidatarios y comuneros, tampoco podrán modificar la situación jurídica de las
pequeñas propiedades, ni las causales de afectación agrarias".
Sin embargo, en el caso de que un ejido se convierta en Unidad de Producción, ésta quedará bajo la autoridad, la representación y la responsabilidad
de uno o varios administradores de manera que el Comisariado Ejidal sobrevivirá en situación un tanto degradada, pues difícilmente podrá realizar lo
dispuesto en los artículos 37 y 48 de la Ley de Reforma Agraria. El precepto
primeramente citado dice que: Art. 37 El Cornisariado Ejidal tiene la representación del Ejido y es responsable de ejecutar los acuerdos de las Asambleas Generales. Estará constituido por un Presidente, un Secretario y un Tesorero propietarios y suplentes. Independientemente del tipo de explotación
adoptado, el Comisariado contará con los Secretarios Auxiliares de Crédito,
ele comercialización, de acción social y los demás que señale el reglamento
interno del ejido para atender los requerimientos de la producción.
Y del artículo 48, la fracción l. "Representar al núcleo de población ejidal
ante cualquier autoridad, con las facultades de un mandatario general". La
fracción IV. "Respetar y hacer que se respeten estrictamente los derechos de
los ejidatarios, manteniendo a los interesados en la posesión de las tierras y
en el uso de las aguas que les correspondan". La fracción VII. Administrar
los bienes ejidales en los casos previstos por esta Ley, con las facultades de un
apoderado general para actos de dominio y administración, con las limitaciones que esta Ley establece; y realizar con terceros las operaciones y contraer
las obligaciones previstas en esta ley. Y finalmente la fracción XIII. "Proponer a la Asamblea General los programas de organización y fomento económico que considere convenientes. Posiblemente por esto, los comisariados
cjidales se opondrían a la formación de las unidades de producción.
Tiene la Ley que comentamos otros aspectos muy discutibles. Así el Título
Quinto que se ocupa de las tierras ociosas sin fundamento alguno constitucional.
En la Constitución Alemana del 14 de agosto de 1979 entre otras cosas
se declara:
"La propiedad obliga su uso ha de constituir al mismo tiempo un servicio
para el bien general" y más concretamente agrega en otro de los párrafos
de su artículo 153: "El cultivo y explotación de la tierra es un deber de su
rro~ietario para la comunidad".*

* Ver Lucio Mendieta y Núñez El Sistema Agrario Constitucio11a/. Segunda edición
Porrúa, S. A., México, D. F., p. 38.
419

1

�Nada parecido siquiera hay en el artículo 27 de nuestra Constitución de
17 que sirva de fundamento a las disposiciones de la Ley d~ Foment~ _Agropecuario que se refieren a las tierras ociosas. En consecuencia, en Mexico no
es obligatorio el cultivo de la tierra.
Se dirá que de los preceptos agrarios del artículo 27 ?onstitucional, se de~prende, sin lugar a duda que a partir de 1917 la propiedad en nuestro pa!S
no es absoluta sino que desempeña una función social y con base en ~sto. :e
puede legislar sobre tierras ociosas. No lo creemos así po,rqu: la Const1~c10n
es de estricto derecho y no puede aplicarse ni por analogia m por mayona de
razón. Analógicamente el cultivo de la tierra es forzoso puesto que la pr~
piedad es una función social, esto parece evidente; pero mientras no ~o d~ponga así de manera expresa el texto de nuestra máxima L~y'. _el propietario
es libre de cultivar O no su predio según convenga a sus pos1b1hdades o a sus
intereses. Si esto es así, resulta francamente anticonstitucional el artículo 72
de la Ley de Fomento Agropecuario que dice:
"Artículo 72 se declara de utilidad pública el aprovechamiento de las tierras ociosas: al efecto la Nación podrá en todo tiempo ocupar temporalmente
aquellas que sus propietarios o poseedores no dediquen a la producción.
El artículo 80 establece que: La Secretaría encomendará la explotación
de las tierras ociosas a una entidad legalmente autorizada del sector público.
H asta aquí la utilidad social de la expropiación de las tierras ocio~as. es
evidente. pero el citado artículo agrega que esa entidad del sector pubhco
"estará ~apacitada para celebrar contratos para el uso y goce de las tierras
ociosas con los solicitantes que cumplan con los requisitos a que alude el artículo 84.
Es decir, se expropiarán las tierras ociosas a un particular para entregar su
uso y goce a otro particular y eso no cabe dentro de los tres aspe:tos ~e la
utilidad pública y es francamente anticonstitucional; pero el ~rop1etano de
una tierra ociosa que lo está porque no tiene dinero para culuvarla, menos
podrá pagar a un abogado para que solicite un amparo en su favor.
Aun cuando se trata de una ocupación temporal en realidad es una expropiación de esta especie que debe indemnizarse de acuerdo con el artículo
27 Constitucional y así está dispuesto en el 86 de la Ley que comentamos.
No dice quien debe pagar la indemnización; pero se supone que es _la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos. Tampoco ~e establece s1 la 1:1encionada indemnización es previa o simultánea o posterior al acto expropiatorio · oero debe existir forzosamente.
~Í Título Sexto señala las sanciones que pueden imponerse a quienes hayan
recibido tierras ociosas para .¡u explotación y no las exploten o no cumplan

con lo dispuesto en . el artículo 96 y son tan altas, entre mil y cien mil pesos
que bastan para ahuyentar a los posibles interesados en explotarlas.
El Título VII se refiere al reagrupamiento de la pequeña propiedad, título
impropio porque el artículo 27 de la Constitución considera como tal la extensión de cien hectáreas en tierras de riego o su equivalente en otras clases
y es claro que si se agruparan rebasarían el límite señalado.
El Título debería llamarse reagrupación de propiedades menores de cien
hectáreas de tierras de riego o su equivalente en otras clases que es en realidad a las que se refiere.
Ya existió una Ley del 31 de diciembre de 1945 reglamentaria del párrafo
tercero del artículo 27 Constitucional que fijó la superficie mínima de la
pequeña propiedad y señaló la forma de reagruparla. Esa ley no tenía base
alguna en la Constitución y nunca se aplicó.
E_l párraf~ tercero del artículo 27 ni en su forma original ni en las reformas
que actualmente ofrece repudia la propiedad mínima ni da pie para reglamentarla.
En el artículo 63 de la ley se considera minifundio la superficie de terreno
que destinándose a la explotación agrícola, tenga u~a extensión hasta de
cinco hectáreas de terrenos de riego o humedad o su equivalente en otras clases de tierras, así como la que no baste para obtener cuando menos una producción que arroje como beneficio el doble del salario mínimo en el campo
que corresponda a la región.
Desde luego la enorme mayoría de las parcelas ejidales son menores de
cinco hectáreas cuya subdivisión impide la Ley de Reforma Agraria; pero
tratándose ·de predios particulares no se puede prohibir su fraccionamiento
porque se violarían garantías individuales.
Las viola el artículo 6 del ordenamiento que examinamos en el que se dispone:
Artículo 66. Serán nulos de pleno derecho los contratos de compra venta,
donación, permuta o cualquier otro acto jurídico que· tenga por objeto· o dé
por resultado el fraccionamiento de minifundios, salvo que se traté de granjas (artículo 65).
Lo más probable es que el Título Cuarto de la Ley, como la ley anterior
ya citada que se refiere al mismo problema, quede sin aplicación. Con objeto
de obtener el agrupamiento de minifundios la única vía es la administrativa.
Sería necesario que el gobierno ·se dedicara a comprarlos organizando comisiones de expertos a fin de localizarlos, realizar la compra, planear el reagrupamiento, la explotación y comercialización de los productos agrícolas o I ganaderos que se logren. La sola ley-·no lleva a ninguna parte.

421

420

�El Título VII se ocupa del recurso administrativo y el artículo 100 establece que contra las resoluciones que dicte la Secretaría en aplicaci6n de esta
Ley, el interesado podrá interponer el recurso de revisi6n ante el Secretario
del ramo.
La disposici6n parece absurda pues es una regla universal que de las revisiones conozca una autoridad distinta de la que las dict6.
En una Secretaría de Estado todos los Directores o Jefes de Departamento dependen del Secretario y acuerdan con éste las decisiones que dicten le manera que ofrece poca o ninguna garantía la revisi6n ante el propio funcionario
que la aprob6.
La Ley no es obligatoria pues aun cuando dispone en su artículo 5o. que
la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos elabore un Plan Nacional
de Desarrollo Agropecuario y Forestal, que debe ser aprobable por el Presidente de la República de varias de sus disposiciones se desprende que es voluntaria la participaci6n de los gobiernos de los estados ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios en ese Plan.
Entre otros artículos que así lo disponen es de citarse el 17 que dice:
"Art. 17•. La Secretaría será la encargada de cumplir y coordinar las acciones programadas, obligatorias para el Sector Público Federal que se deriven
del Plan autorizado por el Ejecutivo de la Uni6n y promoverá las acciones
convenientes para concertar compromisos programáticos con las autoridades
estatales y aceptaciones y convenios con los sectores social y privado".
El primer efecto de la Ley será la creaci6n de empleos. Se van a necesitar
muchos promotores para convencer a los ejidatarios a fin de que pongan en
común sus tierras y formen Unidades de Producción.
Probablemente bajo presiones econ6micas y políticas se logrará crear algunas o muchas de esas unidades; pero no resolverán el problema actual que
es el de la injusta distribuci6n del agro.
La única salida está en el propio artículo 27 Constitucional mediante la
creación sistemática y organizada de Nuevos Centros de Población Agrícola
para descongestionar los ejidos superpoblados y en la aplicación intensiva de
los artículos de la Ley de Reforma Agraria que hemos citado con objeto de
impedir la pulverización de los nuevos ejidos que se formen y con el propósito firme de rehabilitar a los existentes a fin de arraigar a los ejidatarios en
el campo y aumentar la producción agrícola de acuerdo con las disposiciones
relativas de la Ley antes mencionada.
La Ley de Fomento Agropecuario ni siquiera es original pues ya el artículo
146 de la Ley Federal de Reforma Agraria dispone:
422

"Art. 146. Dos o más ejidos podrán asociarse para el efecto de colaborar
en la producción e integrar unidades agropecuarias que permitan la inversión
regional de importantes volúmenes de capital. El Departamento de Asuntos
Agrarios y Colonización y la Secretaría de Agricultura y Ganadería, así como
los Bancos Oficiales, podrán implantar en estos casos programas especiales
de organización, asistencia técnica y crédito para apoyar el desarrollo de las
uniones de ejidos y comunidades.
En resumen:
l. La Ley de Fomento Agropecuario está inspirada en los más altos propósitos; pero es de muy difícil y costosa aplicación.

2. Descansa sobre la falsa idea de que habiendo terminado ya o estando
por terminar el reparto agrario de acuerdo con el Art. 27 Constitucional, lo
que debe hacerse ahora, es organizar a los ejidatarios y pequeños propietarios
en tal forma que aumenten considerablemente la productividad de sus tierras.
3. Al efecto autoriza y promueve la unión de las parcelas ejidales y de las
pequeñas propiedades entre sí para que formen grandes unidades territoriales
parecidas a las antiguas haciendas y bajo la dirección de uno o varios administradores, las exploten mediante la introducción de maquinaria agrícola, el
uso de fertilizantes y la aplicación de técnicas modernas de agricultura.
Es indudable que en estas condiciones los ejidos producirán más; pero tendrán que pagar un sueldo a los administradores, comprar fertilizantes, maquinaria agrícola y cubrir honorarios de los técnicos que intervengan en la
producción.
Todo esto tiene que deducirse de la masa global de la producción.
4. Suponiendo que a pesar de eso el remanente sea superior a lo que antes
producía el ejido individualizado, tendrá que repartirse entre todos los ejidatarios de acuerdo con la extensión de la parcela aportada y como ésta es de
menos de una hectárea, o de una, de dos cuando mucho de cuatro en la inmensa mayoría de los ejidos, no alcanzará para satisfacer las necesidades de
cada una de las familias campesinas.
5. Por otra parte la maquinización de la agricultura desplazar~ a gran número de ejidatarios que solamente recibirán la parte de la producción total
que corresponde a su parcela. Es decir, se convertirán de agricultores en rentistas. Y como esa parte no les bastará para subsistir seguirán emigrando a
determinadas regiones del país o a los Estados Unidos o a las capitales de
los estados en busca de trabajo.
En otras palabras, la Ley de Fomento Agropecuario no resuelve el problema
que quiérase o no consiste en la pésima e injusta distribución de la tierra, en
la sobrepoblación de los ejidos de parcela insuficiente.

42:l

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Cuevas, Mariano. Cartas y otros documentos de Henián Co11.és novísima1nent.e
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Oviedo y Valdés, Gonzalo Femández de. Histmia general y natural de las Indias,
islas y tie1Ta firme del mar oceá1w. 4 vols. Mad1id, 1853.
Portillo y Díez de Sollano, Alvaro del. Descubrimientos y exploraciones en las costas
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Relaci6n de las ce1·emonias y 1itos f1oblaci6n y gobienw de los Indios de la provincia
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Sección Cuarta
CIENCIAS

SOCIALES

1938.

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Vedia, Enrique de. ed. "Cartas de Relación de Fernando Cortés sobre el descubrimiento y conquista de Nueva Espa1ía," en Histo1iadores p,imitivos de bulias, I,
Biblioteca de Autores Esf1a-1ioles, T. 22, Madrid, 1946.

320
H umanitas-21

�/

EL HOMBRE DE NUESTRO TIEMPO Y 1A PAZ
POR EL Lic. ALBERTO GARCÍA GóMEZ
Universidad Nacional Autónoma de México
Universidad Autónoma de Nuevo León

DENTRO DE LAS INQUIETUDES que afligen al hombre de nuestro tiempo,
des~ca la cada vez mayor y peligrosa de la eventual proximidad de la guerra
atómica, en sus ya diversas variantes, así como el empleo de nuevas armas
que sobrepasan con mucho la reacción del cerebro humano y que algún
escritor ha llamado "la batalla de las computadoras", así como de otras
celosamente guardadas para su oportunidad. Es, -sólo ahora- que el
hombre ha comenzado a ''pensar en lo impensable".
Las primeras afloraciones de tal inquietud se observan en las capitales de
una cada vez mayor cantidad de países, en las que numerosos grupos de
personas recorren las calles y se detienen ante los edificios públicos. Se
manifiesta no sólo con la presencia fisica, sino también con pancartas de
contenido eminentemente pacifista, tales como: "Seiún~ haznos instrumentos de
tu paz", "No fJ11.ede haber una guerra nuclear limitada", "Los 1ii1ios 1w jJodrán
sobrevivir a la guerra nuclear", "Alto a la carrera armamentista" y otros más, como
así ha acontecido ante el edificio de la Organización de las Naciones Unidas,
en Nueva York, para hacer pública su protesta, no sólo contra las armas
nucleares, sino también por la carrera armamentista que consume gran parte
de los erarios públicos de las superpotencias envueltas en tan terrífica tarea.
En una publicac.ión norteamericana,1 se recuerda un feliz pensamiento de
Víctor Hugo: "No hay ejército que jnteda detener una idea cuyo tiempo ha llegado".
¿Habrá llegado acaso hoy el tiempo de pensar seriamente y de accionar -al
fin- en la idea de paz! Resulta difícil contestar categóricamente a esta
pregunta, si se toma en cuenta que el hombre de nuestro tiempo se encuentra
sumergido en otros problemas que, si bien no son de la magnitud de una
guerra atómica, no dejan de inquietarle.
Está, por ejemplo, el hecho de la explosión demográfica, el que pese a la
existencia de valiosos estudios que constituyen verdaderas admoniciones, se

Tll\lE. 29 de marzo, 1982. p. 8.

�ha venido agudizando y necesariamente ha repercutido en lo social, tanto a
nivel nacional como internacional. Las generaciones humanas han roto el
ritmo natural de su desarrollo y hasta se ha hablado del choque de las mismas.
En otro aspecto, las áreas antes pertenecientes a la naturaleza, lenta~ente
han sido invadidas por el hombre, desestabilizando así el orden ecológico. La
interrogante de si habrá alimentos suficientes para el hombre del futuro, pese
a optimistas augurios, no tiene aún precisa respuesta.
.
.
El mundo actual contempla otra no menor preocupación, referida al
campo de lo económico, ya que no constituye una novedad el saber del
desquebrajamiento de las economías nacio_nales, la~ que, ~ su vez, h~n
impactado a la economía mundial. El comercio a los m1Smos mveles_menc10nados, otrora floreciente y próspero, al presente acusa saldos neganvos. Por
su parte, la industria -aún en los países desarrollados- registra números
rojos, comprobándolo la frecuencia de las quiebras de antes poderosas empresas.
.
Pero volviendo al tema prioritario de la paz, ¿cómo podría concebirse en
un mundo tan convulsionado y con una escala de valores a tan bajo nivel?
Ahora es cuando la idea de paz empieza a fermentar en la conciencia de
los hombres de nuestro tiempo, frente a la expectativa de lo que no puede
llamarse en rigor una guerra, sino el aniquilamiento de la especie humana.
En realidad, lo obsoleto de la palabra "guerra", tuvo su inicio a las 5.30 a.m.
del lunes 16 de julio de 19•15, cuando una llamarada, nunca jamás vista con
anterioridad, siniestramente iluminó un radio de varios kilómetros alrededor
del desierto de Nuevo México, en los Estados Unidos de Norteamérica, fecha
en que había principiado la Era Atómica. A este respecto habíamos escrito:
"La gravísima experiencia que tendría que arrostrar ~l hombre en el_ c~so en
que se decida a llevar a cabo una guerra, la que sena totalmente d1snnta a
cuantas haya realizado en épocas anteriores, supone un hecho n~1~vo y
trascendental, ya que el mundo presente ha entrado a nuevas cond1c1ones
sociológicas, lo que encierra circunstancias exu·añas._ Tal es el ~~so de la
iniciación de la Era Nuclear, lo que indudablemente exige una revlSlón total,
sino es que una verdadera y nueva regulación en todos los órdenes de la vida
humana.2 Est.i sucediendo trágicamente lo del aquel antiguo caso del mago
imprudente que destapó un recipiente que contenía un genio del mal y que
no pudo regresarlo a su envase.
.
De la primera bomba nuclear, hecha por los Estados U mdos, hasta nuestros
días, el así llamado "Club Atómico", ha aumentado notablemente su mem-

2

324

Alberto Carda Gómez. La Universidad lntemacúmnl de In Pnt. Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León. 1975. p. 33.

bred~, así como agudizado su experiencia. Otras armas -no nuclearestambién han aparecido con un gran poder destructivo.
En la desafortunada y aparentemente remota guerra de )as Malvinas se
puso de manifiesto lo último de tales aseveraciones. Ciertamente no' se
emplearon armas atóm_icas, ~ro aconteció algo que a nuestros contemporáneos les parecía como !mpos1?le: una guerra, considerando el "temor" por
~le_s armas, las_que hab1an conJurado el peligro de un nuevo encuentro bélico,
s1 bien, aparecieron otras de gran efectividad.
En realidad, la existencia -desde la primera a la última de las armas
nucleares-, es un pelig~o real, cierto y creciente, sólo que ahora, sólo por
ahora, está l~tente y manana, un mañana que aparece confuso, pero totalmente enc~1b1erto por las nubes de la incertidumbre, si se llegaran a emplear
antes, pudiera no llegar.
La sóla e~istencia del armamento nuclear y su eventual empleo, horroriza
a la H~mamdad, que ha c~menzado a reflexionar en tan funesta posibilidad,
enmedio del mundanal rmdo y ya no cree que tal existencia pueda servir de
fu~dament~ a la errónea e ilusoria creencia de que pueda asegurar la paz y
al~Jar el peligro. ~s armas nucleares fueron y son hechas para el aniquilamiento ~el en~m1g_o. Es~e pensamiento también lo tiene el otro enemigo y
en ta~ violenta rec1pr~1dad, el hombre vé que puede desaparecer de la faz
de la tlerra. El ~nsam1ento_que se funda en la existencia del arsenal atómico,
como prese~-vanvo de segundad, cuando mucho podrá detener la hecatombe,
pero no evitarla. Lo que sucede es que el holocausto se ha diferido se ha
apl~zado, has~ el día ~~ el que el odio, la ceguera y la estupidez Im:Uanas,
aprieten el ganllo del disparo final y último.
Lance ~orrow ha escrito:3 "La nueva metafisica de la guerra hace esta
co~figuración:_ las b?m~as nucleares presiden, en una oscura y especulativa
fo1 ma s~bre la 11nagmac16n humana de la guerra. Lo nuclear es para la guerra
c?~venc1onal, lo que el monoteísmo del Dios Vengador fue para el humano
viejo Yamable y, relativamente, a las inofensivas idolatrías del politeísmo La
Ira
,
·
. de D"
. 10s, 11ega a ser el ternfico
hongo que causaría millones de víctimas
lupotéacas, muertas en una explosión nuclear y en la totalidad de una
tempestad de fuego en la que todo cesa. Esto no es relativo como sucedía en
las guerras antiguas, sino absoluto, el vacío completo
la extinción La
~uerra nuclea~· se p~sa_en la mente como la espeluznante visión medievaÍ del
mfierno: horrible, s1 bien todavía hipotética".
. Sin duda, dentro de la metafisica de la guerra cabe preguntarse lo que
siempre se ha preguntado la Humanidad, ¿por qué la guerra?
'

el;

3

Lance J\lorrow. La Melnfoica de /11 Guerra. Time. 17 de Maro de l !J82. p. 19

325

�Se han dado varias explicaciones y se han formulado teorías que tratan ~e
encontrar la causalidad, pero no contestan la interrogación formulada satt~factoriamente, debido a que la problemática belicista es sumamente co~pleJa
y los esfuerzos por llegar a alguna conclusión, aún cuando fuese aproximada,
pudiera arrojar alguna luz en la oscu~a encn'.c~j~da. Basta ~e~ordar la gran
cantidad de teorías expuesta por el sociólogo P1tmn A Soro km, el ~ue afirma
que "la bibliografía existente sobre el origen de la guer,:a ! de Las revoluciones rev~La

La condición irremediablemente turbia de nuestro conocimiento de ese secto_r y_también
del de la causalidad en general. En primer término hall_amos ~n esta bib!1ografía
una variedad casi increíble de causas alegadas por mvesttgadores diversos y
aún, a veces, por uno solo. Los factores causales q~e s~ mencionan son: las
manchas solares, las condiciones climáticas, las conJunc1ones de los planetas
y otros factores cósmicos; los instintos de pugnacidad, d~ guerra, de lu~ha, de
pelea, de agresividad y de gregarismo; la superpoblación: despoblación, el
porcentaje alto o bajo de natalida~ y ~ortalidad; la ley umversal de ~a h~cha
por la existencia y otros factores b1ológ1cos; ~l_t~m~r, la lucha
la hbe1 tad,
la relajación de los frenos impuestos por la civilización, 1~ a1~b~cion de poder,
la ostentación, la vanidad y docenas de otras ~uerzas ~si_colog1cas; ~ma larga
serie de factores económicos, políticos, dinásttcos, rehg1osos, estéticos, ~ducativos y sociales; diversas condiciones cultu~·ales, tales com? "la auténttca y
la falsa cultura", las costumbres y sus semepntes; abstracciones filosóficas,
como Destino, Providencia, etc., y, para finalizar, varios pequeños y grandes
grupos de hombres "malvados".
. . .
..
Frente a esta gran diversidad de ideas, no resulta.fáol d1~tmgun la ca~1salidad de la guerra y sí pensar, para acercarse a la prnna rauo de la n~esuón,
en el agente causal que es el hombre, 1:~cor?ai~do lo que de muy antiguo .~s
conocido y que Kant señalaba como la ma_lt~nidad de la natu.rale_za human~ .
El hombre tiene su historia, la hace cot1d1anamente, y constituye el grnn
factor. Más, ¿cómo empieza esa historia? Principia cuando h_ac~ ~u ap~ri~ió1~.
Enmedio de la oscuridad de los siglos pasados, su figura, pnnuuva e n~s,gmficante frente a un mundo de exhuberante naturaleza, poblado por ammales
de gra~ tamaño y ferocidad, en un medio y cir~unstai~cias_totalmente adv_ersas. De la piedra a la bomba atómica, hay un Jalón lus_tónco qu~ no ha sido
debidamente evaluado. Se inicia un proceso de evolución y un ntmo ascendente , que es, en síntesis la dinámica beli~ista, agudizada_ ~n la época
contemporánea a sus máximos niveles destructivos_- ~I~s la apano~n humana
se produce en un lugar determinado: un g111po tntelal y no va_nos__en t~na
imposible simultaneidad, de acuerdo con los antropólogos e lust01 iado1es.

P~:

4

Pitirin A. Sorokin. Sociedaá, Cultura y Personaliáad. Cultura e Historia. Aguilar. pág.

Posteriormente, el grupo se extendió, dispersándose por la tierra. El hombre
mismo habría de evolucionar en lo biológico y psíquico, operándose en esa
dispersió~, las adaptaciones a cada región y, a su vez, influyendo lo telúrico
en el propio hombre. Nace la diversidad en idiomas, en costumbres, en fuerza
y en debilidad ·y nacen también los afluentes culturales y las distintas cosmovisiones. La incipiente axiología empieza a formularse hasta llegar, a lo que
parece haber pasado ya: la fuerza contra el Derecho.
Parece cosa de milagr~ría que el grupo inicial pudiera sobrevivir frente a
la advei:5idad y a su limitada capacidad de pensar y de obrar. Claro que es
necesario recordar que muchos hombres deben haber perecido en su lucha
contra,_ no solament~ los elementos, sino también en la que habría de
producirse tanto en lo mterno, en el seno del propio grupo, como en la costosa
conquista de lo exterior y extralio. ¿Habrán perecido más hombres en la toma
del ~ncipiente mundo que los muertos en las guerras que el hombre ha
rea~izado hasta el _presente~ Desafortunadamente, no hay medio de compro~ac1ó!1 para lo primero y s1 muy elocuente en la parte de las guerras, cuyas
glonas" se cantaron cuando comienza la historia antigua y la contemporánea.
Entre las p~-it~eras ocupacioi~es que el hombre primitivo tuvo que aprender para subs1st1r, fu~ matar ammales. Luego llegó el momento en que tuvo
que _matar a sus semeJantes, que le robaban sus pertenencias: la imtjer, su
muJer, que la naturaleza le adjudicara como lo más valioso, como compañera
y generadora de la propagación de la especie; los instrumentos de la cacerí;,
la cueva, que fue su único abrigo frente a los rigores extremos de las estaciones
y de los ataques de las terribles bestias que ponían en peligro mortal a él y a
los suros y tant1s amenazas qu~ hoy casi resultan infantiles para el arrogante
Y vaoo _hombre de nuestro tiempo, aniquilado por la vida sensual que
carac~enza a ésta nuestra Era Atómica, en la que también ha conquistado el
espacio.
En otro aspecto, el hombre primitivo hubo de observar, no solamente la
naturaleza que lo abrumaba, sino también cómo transcuri-ía la vida animal,
de la cual tenía mucho q~1e aprender, encontrando, asimismo, el imperativo
de matar ~ntre las especies de tal género, dentro de un orden que, sin caer
en el ~atah~mo, la muerte y la destrucción "armonizan" y equilibran a dichas
especies. Ciertamente, no advirtió el aniquilamiento como el que el hombre
puede producir en la eventualidad de un conflicto nuclear. ¿Acaso en el
hombre resulta imperativo e irrefrenable el matar? ¿Qué acaso el hombre,
dotado de inteligencia y razonamiento, no puede distinguir el bien del mal?
Vemos que dentro de las interesantes manifestaciones que el hombre
actual comienza a exteriorizar acerca del peligro nuclear, de las cuales hemos
mencionado algunas, se destaca la relativa a la 1rwralidad de la guerra atómica,

801.

326

327

�tema que ha venido ocupando la ~tención de la Confere~ci~ Na~ional de
Obispos Católicos en los Estados U mdos. De acuerdo con los ultnnos informes
de la prensa norteamericana,5 los obispos en cuestión, han venido elaborando
un proyecto de Carta Pastoral, en el que participan 276 obispos y cuyas
conclusiones, una vez que hayan sido debidamente discutidas y aprobadas,
serán dadas a conocer a los 51 millones de católicos de la ley norteamericana.
En los estudios previos del proyecto que se menciona, los obispos norteamericanos están buscando desarrollar una Teología de la Paz que viene a desafiar
algunos de los supuestos fundamentales, así como las estrategias de defensa
de cada Administración Norteamericana y de la mayoría de las del Mundo
Occidental desde el inicio de la Era Nuclear. El ataque clave de los obispos es
sobre la doctrina de la disuación nuclear. Los obispos saben que la amenaza
de los Estados Unidos de usar armas nucleares en respuesta a un ataque
soviético, podría evitar el comienzo de la guerra; pero, no ob~tante, concluyen
que tal política es insatisfactoria, porque ha creado y mantiene en su lugar,
un balance de terror que también fácilmente puede llevar al holocausto.
Asimismo, se sienten ofendidos por el costo del mantenimiento de la propia
disuasión, porque dicen que ésto toma el dinero de los programas destinado
a los pobres. Hay que agregar que los_ obispos llaman al congelam!ento
nuclear, que es lo opuesto por el Gobierno y muchos expertos, quienes
arguyen que tal cosa preservaría la superioridad soviética. Los obispos también urgen al Gobierno a trabajar activamente en un acuerdo de desarme con
Moscú.
Con el respaldo del Papa Juan Pablo II, un grupo de expertos en el
Vaticano declaró en el mes de Septiembre de 1982, que la prevención de la
guerra nuclear "es el más grande problema moral que la Humanidad jamás ha

encarado y qzie no hay tiempo que perder".
Pero, ¿cómo siglos de enseñanzas teológicas cristianas acerca de la guerra
deberán ser aplicadas a las realidades ele la actual carrera armamentista? Por
dos años los obispos norteamericanos han venido luchando con esa interrogación.
En tanto los obispos arguyen su caso en contra de las armas nucleares en
los meses por venir, tendrán que sostener que su posición sea consistent~ ~on
la tradición de las enseñanzas ele la Iglesia sobre la guerra. Hast, la apanc1ón
de la bomba nuclear, el enfoque de la Cristiandad sobre la guerra ha permanecido fundament,lmente invariable por siglos. Los primeros cristianos
rehusaron prestar todo servicio milit,r, porque pensaron que las enseñanzas
de Jes(1s de "AMA A TU PROJIMO", ordenaban paciftsmo, ya que Roma

exi~ía votos idólatras. La Cristiandad llegó a ser una religión establecida en
el siglo IV y pro~to abrazó _la teoría de la "Guerra Justa" de San Agustín,
desarrollada en siglos postenores por Santo Tomás de Aquino y otros teólogos.
Las condiciones tradicionales acerca de una guerra moralmente justificable, l~s que son generalmente aceptadas, tanto por los católicos, como los no
~atóbcos, son: qu~ sea ~eclarada p?r _una autoridad legítima; por una causa
J~s~; con buena mt~nc1ón, como ultimo recurso y emprendida con medios
hm1tados. ~s dos cnterios para conducir una guerra justa que son especial~ente perttnent~s. al ~ebate nuclear de hoy, son: tlisc1-im.i.nación (No matar
dtrectamente a etv1les inocentes) y proporción (una guerra de devastación no
deberá exceder el mal que b~1sca vencer). Los pacifist,s nucleares arguyen
que esos dos factores necesanamente excluyen a la guerra atómica.
Hay un antecedente valioso que se ocupó, no sólo de examinar el problema
de!ª g_u~rra moderna desde el exclusivo campo de la moral, sino también de
la Jt~stteta. ~os referimos al ~cuerdo tomado en el Segundo Congreso del
Instituto Hispano-Luso-Amencano de Derecho Internacional, celebrado en
Sao Paulo en 1953, al decir que:
"l º. Por encima del Estado e independientemente de sus volunt.ades están
1~ ~foral y 1~ Justicia, cuyas ind~cli1~able~ exi~encias, en sus esenciale~ prinetp1os, son aJenas a ~oda detenmnac1ón lustónca y rigurosamente inmut,bles
y pt~~den ser conocidas de todo hombre de buena volunt,cl y ningún derecho
pos1ttvo las puede menospreciar.
, ~º- E_I Derecho Internacional positivo está sujeto, en su formación, a los
lnmtes impuestos por el bien común internacional.
~º- E:5te bi~n común no es individ~1alista ni colectiYist,; existe para el
pe•_f~cet?nam1en~o de los fines esenciales de todos los sujetos del orden
Jund1co 111tcrnac1onal, pero no se confunde con ellos.
. 4º. Las exigenc_ias del bien co~1ún internacional, la posibilidad de destrucción de la Humanidad por la técmca de la guerra total, el hecho de que ningún
Estado se baste, hoy en día, para cumplir por sí sólo uno de los fines esenciales
de ~oda Com~midacl P?líti~a, cual es la de asegurar su defensa contra todo
pos~ble enemigo extenor, nnponen, inexorablemente, a los Estados, la obligación, en abstracto, de constituir una organización política eficaz de la
Comunidad Internacional.
. 5º. L~ O~·ganización Internacional debe tener como punt.o de partida la
libertad 111d~spe1~sable ~~ los Est,dos compatible con la autoridad que, en cada
momento lustónco, ex1Je el bien común de la persona humana"6 •

6

0

5

TIME. 29 ele noviembre de 1982. N. 48. pág. 54.

lnstitut~ Hispano-Luso-Americano de Derecho Internacional. Tabla General de las
Reso_lua~&gt;ncs y demás Acuerdos. (1951-1977) por el Dr. José Ptrez Montero.
Publicaaones ele la Secretaría General. l\laclrid. 1979. pág. 24.

329
328

�Desde luego, resultará del mayor interés el conocer ~as conclusiones. a las
que llegue el mencionado debate moral, el que consatuye una ~utonzada
reprobación acerca del empleo de la fuerza n~clear en los conflictos entre
naciones, conclusiones que, por otra parte, servtrán de fundamento a nuevas
perspectivas de paz que pueden derivar en una nueva toi:na de con~ie~cia
universal no solamente en lo moral, que es de trascendente 1mportanc1a, smo
también ~n lo político. Siendo de desearse que vaya en aumento el alzami.e~to
de la conciencia nuclear; que los pueblos del mundo conozcan con prec1S1ón
cuáles son los peligros mortales que constituyen las armas atómicas pa~ pasar
del conocimiento a la acción; que todos los hombres de todas las laatudes,
condenen y proscriban tales armas, así como la carrera armamentista y que
desaparezcan las ideas y planes para su empleo, de la mente y de los arsenales
de aquellos que tienen la grave responsabilidad que trasciende a las actu~les
generaciones y a las futuras, de conducir a sus pueblos, no ~ la muerte.' smo
a una vida pacífica en donde florezca el amor y no el odio y se apliquen
aquellas hondas palabras de: iMiráos como hermanos!

ALGUNOS EFECTOS ECONÓMICOS DE lA INFLACIÓN SOBRE
LOS INGRESOS DE lAS EMPRESAS Y SOBRE lA ESTRUCTURA
TRIBUTARIA
DAVID G. DAVIES
Duke University
Traducción de: Jesús A. López Heredia

INFI.ACIÓN Y LOS IMPUESJ'OS A LAS EMPRESAS

INTRODUCCIÓN

PARA ENTENDER LOS EFECTOS DE LA INFLACIÓN sobre las empresas es necesario comprender el impacto de las prácticas tradicionales de contabilidad en
conjunción con la ley impositiva sobre el ingreso de la empresa. 1 L'l inflación
cambia los precios de los bienes que una empresa compra y vende, afectando
de esta manera sus costos, ingreso, y su base gravable efectiva. Además, el uso
del método de costo histórico en la coñtabilidad convencional tiene un
impacto muy importante sobre las responsabilidades fiscales de las empresas.
Existe un acuerdo casi universal de que el método contable de costo
histórico aument.1 en forma significante las utilidades nominales durante
períodos inflacionarios. Las utilidades nominales son más elevadas de lo que
en realidad serían si los costos y los ingresos de las empresas fueran expresados en precios constantes similares.2
Martín Feldstein ha descubierto que las tasas efectivas de tributación sobre
varios tipos ele ingresos ele capital aument1ron subst1ncialmente durante la
década inflacionaria de los 70s. La razón no se debió al incremento oficial de

2

330

La más con'.pleta descripción y análisis de la relación entre inflación y el sector negocios
est.1 c~nteruda ~n Commonwea!Lh ofAuslralia, Comnúltee of lnquiry inLo Inflation and
Taxauon (Chairman: Professor R. L. MaLhcw~), lnjlation and Taxalion, Camberra May
1975.
'
Vea ibid., p. 338.

�3

tasas impositivas, sino al cálculo erróneo de los ingresos del capital. Este
cálculo erróneo en períodos inflacionarios se debe a dos características
principales de la ley impositiva de los Estados Unidos: los permisos de
deprcciatión de equipo y edificios permitidos por el gobierno est{in basados
en costos originales o· históricos del capital, en lugar de costos corrientes de
reposición y los inventarios son valuados a precios nominales o sobre la base
de utilidades declaradas que se incrementan por esta práctica y que son sujetos
del impuesto al ingreso de las empresas.
PERMISOS DE DEPRECIACIÓN

El gobierno permite a las empresas deducir de su ingreso las bonificaciones
por desgaste de planta y equipo en el cómputo de sus obligaciones fiscales.
La ley ordena que estas deducciones sean en base no sólo al costo original,
sino también en las expectatfras de vida del capital. Las reglas del Interna!
Revenue Service (la institución oficial de recaudación tributaria en los Estados
Unidos) permiten, en realidad, un período impositivo más corto que el de la
duración misma de los bienes de capital. Consecuentemente, cuando no hay
inflación la empresa puede realizar una ganancia -neta en el valor presente
de su ílttjo de capital efectivo. Por otro lado, cuando el nivel general de precios
está creciendo, las bonificaciones por desgaste de planta y equipo que son
basadas en costos históricos en lugar de costos de substitución subvalúan el
valor real del capital depreciable.
Mientras mayor es la tasa de inflación, menor es el valor real presente de
las bonificaciones impositivas. Si, por ejemplo, la tasa de inflación es 8 por
ciento, se le permite a la empresa deducir sólo el 82 por ciento del valor de
reposición del equipo de capital con una duración oficial de 10 años, y sólo
53 por ciento en el caso de edificios con expectativas de vida de 30 años. El
cuadro 1 muestra otras alternativas.
Los cuadros 2 y 3 presentan un panorama diferente del problema y
también ilustran, dramáticamente, la relación entre inflación y permisos de
depreciación y_su impacto sobre el ingreso gravable de las empresas, las
corrientes net,s de capit.al y la t.asa interna de retorno. En ambos cuadros se
asume que la empresa est., considerando la compra de equipo de capit.,l con
valor de $300,000 y con expect:a tivas de vida de cinco años. Los empresarios
calculan y predicen que la corriente de ingresos después del gravamen tendrá
un promedio de aproximadamente $100,000 por año. Por simplicidad se
asume que los impuestos a la empresa son de 50 por ciento.

ll

332

CUADRO l

El Valor Presente de Permisos Oficiales de Depreciación Directa Relativo al
Valor Presente de Depreciación Ajustados al Nivel de Precios.
TASA DE
INFLACION

EQUIPO

(l O AÑOS)*

EDIFICIOS
(30 AÑOS)*

0%

108%

111%

2

100

88

4

93

73

6

87

61

8

..

82

l

53
-

* Tiem_po e~timado de vida est.,blecido por la ley
Las est:11~ac1ones _en el cuadro son el producto de dividir el valor presente de
los ~erm1sos ofioales entre sus diferentes alternativas ajustadas al nivel de
precios. La tasa real de_descuento después del impuesto es de 3 por ciento.
FUENT~: Bas~do en Richard Kopcke, "Are Stocks a Bargain?" New England
Econom1c Rev1ew, May/June 1979, artículo citado Marcalle Errack, "inflation
and Stock Values, Is Our Tax Structure thc Villain?." Quarterly Review,
Federal Reserve Bank ofNew York, Winter 1980-81, p. 7.

Martín Feklstein, "Adjusting Tax Rules for lnllation-Capit.u Gains and Capit.11
lncome," Ta:,: Review,January, 1979, p. 57.

333

�El cuadro 3 es similar al cuadro 2 en todo excepto que la tasa de inflación
es ahora de 1O por ciento. Esta diferencia afecta los cálculos de la tasa de
retorno de la inversión en la medida que aumenta el valor nominal de los
recibos (columna 2), y disminuye la corriente efectiva real después del
impuesto (columna 6). De crucial importancia es el hecho de que los $600,000
por año que se permiten para depreciación permanecen sin cambio a medida
que los precios aumentan. Como resultado, el ingreso gravable y las obligaciones fiscales aumentan más rápidamente que la inflación aún cuando los
ingresos previos al pago de impuestos aumentan en proporción a las tasas
inflacionarias. Consecuentemente, el poder de compra real de las corrientes
de ingreso neto disminuye y su reducción es reflejada en el descenso de la
tasa de retorno de 10.4 por ciento a 6.9 por ciento en el ejemplo con inflación
cero.
Comparando los dos casos, es claro que la política gnbernament.,l ·que
prohíbe ajustes &lt;le depreciación provoca qne el valor presente de futuras
deducciones reales de depreciación disminuyan, y que.el costo CUADRO 2,3
neto de inversión en planta y equipo de la empresa aumente. Siguiendo los
requisitos del Treasury Department de usar el método de costo histórico para
cálculos de depreciación no sólo reduce la tasa de retorno de la empresa, sino
que también aumenta la incertidumbre debido a que la tendencia de la
inflación futura no puede ser predecida. Consecuentemente, los futuros
permisos de depreciación, ingreso gravable, responsabilidades fiscales, y las
corrientes de ingreso neto se com·ierten en actividades inciertas. Otras cosas
igual, el criterio obsoleto usado por el gobierno para efectos de depreciación
aunados a su política implícitamente en favor de la inflación, tendrán efectos
adversos sobre el comportamiento de la inversión, la relación capital-trabajo,
los salarios reales, y el crecimiento del PNB y el ingreso real per capita.
UTILIDADES ORIGINADAS POR I.A VENTA DE INVENTARIOS

Bajo la ley impositiva de los Estados Unidos, las utilidades derivadas de la
venta de inventarios de las empresas están incluídas en el ingreso gravable.
Estas utilidades pueden surgir por dos razones. Si hay un cambio relativo en
precios favoreciendo a una empresa específica, el valor real de sus existencias
se ha incrementado. Si, _por otro lado, hay un aumento en el nivel general de·
precios, entonces el incremento en el valor inflado es sttjeto del impuesto.
Las empresas que practican el método contable LIFO típicamente manifiestán pequeñas utilidades de inventarios. Por el contrario, con el método
más tradicional de FIFO, la mercancía con más tiempo en almacén es
considerada como la primera en ser vendida. Como el tiempo transcurrido
para determinados artículos de inventario es menor bajo el método LIFO, el
sistema FIFO produce utilidades nominales más altas en períodos inflacionarios; y mientras más rápido sea el proceso inflacionario, más elevadas son las
utilidades declaradas.
334

CUADR02

Depreciación Ingreso Gravable, y Flujos de Capital con Inflación Cero.
(l)
FINAL
DEL
AÑO

(2)
RECIBOS
DE CAPITAL
NETO

RECIBOS
DE CAPITAL
EXENTO*

l

$100,000

$60,000

$10,000

$20,000

$80,000

2

100,000

60,000

40,000

20,000

80,000

3

100,000

60,000

40,000

20,000

80,000

4

100,000

60,000

40,000

20,000

80,000

5

100,000

60,000

40,000

20,000

80,000

(3)

(4)
(5)
INGRESO
IMPUESTOS
GRAVABLE** PAGADOS***

(6)
FLUJO DE
CAPITAL
NETO****

NOTAS:

*_De~ucció1~ para depreciación en forma de capital efectivo pero sin reclamación mmed1ata.
**Columna (2) menos columna (3)
***Colu~nna (4) multiplicada por la t."lsa impositiva de 50 por ciento que se
ha asmmdo.
****Columna (2) menos columna (5). ·
~UENTE: Jol_m A Tatom y James E. Turley, "inflation and Taxes: Disincetlves for Capital Formation," Review, Federal Resenre Bank of St. Louis,
January 1978, p. 3.

335

�CUADR03

Depreciación, Ingreso Gravable, y Fh~os de Capital con inflación de 1O por
ciento.
(3)

(4)

(5)

(6)

IMPUESTOS
PAGADOS

FLUJO DE
CAPITAL
NETO*****

(1)

(2)

FINAL
DEL
AÑO

RECIBOS DE
CAPITAL
NETO*

1

$110,000

$60,000

$50,000

$25,000

$77,273

2

121,000

60,000

61,000

30,500

74,793

3

133,100

60,000

73,1000

36,550

72,539

4

1'16,,tlO

60,000

86,,110

43,205

70,490

5

161,051

60,000

101,054

50,526

68,628

INGRESO
RECIBOS DE
GRAVABLE"**
CAPITAL
EXENTO••

••••

NOTAS

*Esta columna es igual a los recibos de efectivo en el Cuadro 1 ajustados por
el 1 o por ciento de la tasa de inflación, compues~ anualm_ente.
. .
••Deducción para depreciación en forma de capital efectivo pero sm 1eclamación inmediata.
•••Columna (2) menos columna (3).
.
..
. .
••**Columna (1) multiplicada por la tasa 11npos1t1va de 50 poi Ciento que se
ha asumido.
.
•••••Columna (2) menos columna (3), pero ajustada por el 1O por ciento de
la tasa de inflación, compuesta al año.
FUENTE: Tatom y Turley, p. 5.

Dado este fuerte incentivo para adoptar el método contable LIFO, es un
hecho bastante notable el que una mayor proporción de los inventarios en
Estados Unidos sea todavía calculada sobre la base del sistema FIFO, aún
después de década y media de considerable inflación. En un ambiente de
aumentos generales de precios, los cambios en los sistemas contables FIFOLIFO provocarán que disminuyan las declaraciones de utilidades netas ya
ajustadas por la inflación tenderán a crecer. A pesar de las prácticas contables
usadas, el impuesto sobre utilidades infladas (o lo que se ha dado por llamar
4
utilidades espurias de inventario ) es un impuesto sobre el capital y tiene un
efecto depresivo sobre la inversión en inventarios.
ALGUNOS EFECTOS ECONÓMICOS DE lA INFLACIÓN

El mercado de fondos de inversión
Como se demostró en los cuadros 2 y 3 y en sus respectivos argumentos,
el proceso de la inflación aunado a la presente ley de impuestos reduce la tasa
neta de retorno de planta y equipo. Estos factores deprimen la demanda de
nuevas inversiones de las empresas. Es decir, para cualquier mercado real de
tasas de retorno, las empresas desearán menos fondos de inversión que en
períodos previos.
Al mismo tiempo, el aumento en el nivel general de precios aunado a la
tributación inflacionaria ejercen también un efecto adverso en la adquisición
de fondos para la formación de capital. En dos estudios separados, Tatom y
Turley y Feldstein, Green, y Sheshinski5 muestran que los gravámenes sobre
el ingreso derivado del capital est.fo basados sobre tasas nominales en lugar
6
de tasas reales de retorno. La inflación aumenta los impuestos personales
vía el incremento en la base gravable la cual está determinada por la
naturaleza progresiva de la estructura del impuesto al ingreso personal. Por
otra parte, este mismo proceso origina un desplazamiento en los niveles
impositivos por lo que las personas son trasladadas a t.,sas impositivas más
altas aún cuando su ingreso real permanece constante.

4

5

6

336

T. Nicolaus Tideman y Donakl P. Tucker, "The Tax Trcaunent of Business Profits
under Inflationary Conclitions," en Henr¡•J. Aaron, (ed.), Inflatio11 011d tlu: Inco11u: Ta.~,
Brookings lnstitution, Washington, 1976, p. 43.
John Taton y James E, Turley, "lnflation and Taxes: Disincenti\'es for Capital
Formation," Rroiew, Federal Reserve Bank ofSt. Louis,January 1978, pp. 5-8, y Martin
Feldstein,Jerry Green, y Eytan Shcshinski, "lnflation and taxes in a Growing Economy
with Debt ancl Equity Finance," journal of Polilical Economy. April 1978, Parte 2, pp.
553-570.
Vea Ewald Nowou1y, "Inflation and Taxation: Reviewing the Macro-economic Issucs,"
Jounzal of Eco110111ic Litemture, Septiembre 1980, pp. 1031-2.

337
Humanitas-22

�Estas características del sistema reducen el ingreso real de aquellos que
obtienen sus fondos de fuentes de capital. En consecuencia, los individuos que
ofrecen financiamientos en capital o por medio de la compra de bonos deben
ser compensados por cualquier pérdida anticipada en el ingreso real. Al
mismo tiempo, los autores mencionados anteriormente han demostrado que
esta compensación requerirá una tasa real de retorno más alta que la del
período anterior a la inflación. El efecto de precios crecientes aunado a los
impuestos al ingreso derivado de inversiones es de reducir la oferta de fondos
7
de inversión. El nuevo equilibrio de mercado de la tasa real de retorno estará
determinado por las formas y magnitudes de los cambios en la demanda y
oferta de fondos de inversión, pero debido a que la oferta y la demanda
disminuyen, la cantidad de formación de capital es reducida consecuentemente. El análisis de equilibrio parcial conduce a la secuencia usual de eventos
que implica una reducción en la inversió_n con una caída concomitante en la
relación capital-trabajo y salarios reales.
Un método de equilibrio general requeriría la investigación de la distribución de los fondos fiscales obtenidos de los ingresos del capital. El gasto
público sobre proyectos de inversión neutralizaría el descenso de los salrios
reales y del desarrollo económico.8 Si los recursos tributarios fueran usados
principalmente para redistribuir el ingreso, habría muy poca atenuación de
los efectos depresivos sobre la formación de capital y el crecimiento de los
ingresos reales.
.
El impacto de la inflación y los impuestos sobr~ acciones
Marcelle A.rak ha analizado el efecto de cambios de la tasa esperada de
inflación sobre el valor de las acciones. Arak advierte cómo la inflación reduce
el ingreso neto de los accionistas como resultado de que los impuestos son
cargados sobre las ganancias nominales de capital, utilidades nominales de
inventarios, y sobre el ingreso nominal de las empresas (debido~ la reducción
en el valor real de los permisos de depreciación). Lo que equilibra estos
factores es el efecto positivo sobre el ingreso de las empresas y el valor de la
firma a consecuencia de que el aumento general de precios reduce el valor
real de las deudas ele la empresa.9
Los cálculos de Arak, basados en un supuesto aumento de 1 por ciento en
la tasa esperada de inflación revelan lo siguiente: el impuesto sobre las
utilidades derivadas ele la venta de inventarios causa una reducción de 5.4 por
ciento en el valor de las acciones; el impuesto sobre ganancias de capital
provoca una reducción adicional de 5.3 por ciento en el capital invertido, y

la disminución más grande es originada por el impuesto a los permisos de
depreciación calculados erróneamente. El efecto de la inflación y el reglamento fiscal sobre los débitos es responsable de un incremento de 4.8 por
ciento en el valor del capital de las empresas. El impacto neto de estos cuatro
factores revela una reducción de 16.8 por ciento en el valor de las acciones. 10
Según estimaciones de Arak, la tasa esperada de inflación en los Est.,dos
U nidos en la década de los 70s fue de 6 por ciento; y agrega que esta cantidad
junto con la estructura impositiva causaron una reducción de 25 por ciento
en el precio de las acciones. 11
LA INFlACIÓN Y EL PROBLEMA DE NEUTRALIDAD Y lA REIACIÓN DÉFICIT-CAPITAL

Un aumento general de precios presenta la tendencia a disminuir el valor
real de la deuda porque puede ser reembolsado con dinero que se ha
depreciado en valor. Esto alentaría a las empresas a satisfacer una proporción
más grande de sus requerimientos de capit."ll vía préstamos. Además, mie1;tras
las tasas nominales de interés se incrementan durante la inflación, la ley
impositiva considera al interés como un gasto deducible antes de calcular el
ingreso gravable en t."lnto que los dividendos son gravados completamente.
Es probable que los costos netos de interés de las empresas se reducirán
creando así un incentivo para que la empresa emit., menos acciones y
aumente su capital a través de financiamientos deficitarios. 12 Alan Auerbach
ha demostrado ele una manera formal que el efecto probable de la inflación
es de hacer el valor líquido una fuente de fondos más cara y la deuda más
barata. 13
En cuanto a la falta de neutralidad de la inflación y de los impuestos, es
muy probable que se afecten t.,nto ia composición de la cartera como las
proporciones del valor líquido de las acciones. La inclinación de la empresa
hacia el endeudamiento es ineficiente porque el riesgo es distribuído entre
accionistas y portadores de bonos de manera diferente a la que sería en el
caso de que la presente estructura de impuestos no existiera. Además, como
se notó anteriormente la política impositiva que exenta intereses y grava
utilidades no sólo increment.'1 la eniisión indiscriminada de bonos sino que
también aumenta el riesgo de que la empresa quiebre. 14

JO
1)

12

7
8
9

338

Taton y Turley son especialmente claros sobre este punto. Vea P.P-6-7.
Se debe notar que los proyectos del gobierno tienen regularmente oajas tasas de retorno.
Arak, p. 5.

13

14

!bid., p. 7.
!bid.
Tideman y Tucker, p~. 37-8.
Alan J. Auerbach, "fnflation ancl the Tax Treatment of Firm Behavior," The american
Economic Revi-ew, May 1981, p. 38.
Tideman y Tucker, p. 38.

339

�DISTORSIONES IMPOSmVAS INDUCIDAS POR LA INFLACIÓN Y LA

Debido a que la inyersión difiere en durabilidad, y, por tanto en patrones
de depreciación, la inflación deforma el ingreso de la empresa. La inflación
aunada a la tributación distorsiona e incrementa la tasa requerida de retorno
del capital. T. Nicolaus Tideman y Donald P. Tucker han hecho un detallado
estudio en el que sitúan diferentes tasas de inflación. Después examinan el
impacto inflación-tributación sobre diferentes tipos de inversión que van
15
desde inventarios y equipo hasta inmuebles de bastante duración.
Estos autores han descubierto que aún si no hubiera un aumento en el nivel
general de precios la estructura tributaria de los Estados Unidos afectaría
distintamente las tasas reales de retorno del capital. L'l inflación exacerba
esta falta de neutralidad en el sistema impositivo aunque sorprendentemente,
algunas desigualdades en las tasas de retorno entre diferentes tipos &lt;le
inversión son incrementadas. 16 Estas desigualdades implican una distorsión
substancial en la distribución de capital entre empresas alternativas, indus. y otros sectores e1e Ia economia.
, i1
tnas,
OTROS EFECTOS COMPARTIDOS DE INFLACIÓN Y TRIBUTACIÓN

Los precios crecientes y la estructura impositiva obsoleta de los Estados
Unidos provoca una mala distribución de trabajo y capital en la economía.
Esta ineficiencia inducida ocurre porque el costo del trabajo expresado en
precios corrientes deducidos de recib_os presentes en el cálculo ?el ingr~so
gravable, pero el costo de planta, equipo, y, en muchos casos los 11)ventanos
son deducidos solamente si se usa el método de costo original en lugar del de
costo de substitución. Como se notó previamente, el uso del costo histórico
antes del incremento en precios no permite descontar completamente los
gastos incurridos en la reposición de planta equipo subvahía costos verdaderos y sobrevalúa el ingreso de tal manera que el impuesto a la empresa se
convierte en una carga contra el capital. Esta inclinación en contra de la
inversión contribuye a que las empresas utilicen relativamente más trabajo y
menos capital. L'ls referencias preYias han sugerido la importancia de_ la
relación capit.al-trabajo al crecimiento del PNB y al ingreso real per cap1ta.
En la década de los 1970s una combinación singular de circunstancias cond~ijo
a la reducción de esa relación. Crecientes cambios sociales fomentaron la
entrada sin precedentes de grandes cantidades de m1ijeres en el mercado de

15
16
17

340

[bid ., p. 40.

n~.

v

t:J:abajo_ La tasa de participación de la fuerza de trabajo femenina se increme~tó 43.3 por ~1ento en 1970 a 51.6 por ciento en 1980. Además, el grupo
de md1v1duos naodos durante el periodo de mayor índice de natalidad
después de la S~gund~ Guerra Mundial entrardn al mercado de trabajo. La
fuerza de traba_¡o creció aproximadamente de 83 a 105 millones durante Ja
década de los 70s.
Al mismo tiempo'. la ~~flación en el sector gobierno y la política impositiva
fomentaron la subst1tuc1011 de trabajo por capital. El resultado de todas y cada
una de estas fuer~as fue el de reducir la relación trabajo-capital creando con
est~ que los traba_¡~dores fueran menos productivos puesto que tenían menos
capital ra.ra traba_¡ar. Las estadísticas muestran una marcada reducción en
productividad durante esa década.
?tra interesante circunstancia engendrada por la relación inflación-tributaoón ~s la ~reaci~n de inc~ntivo_s para la fusión de dos O más empresas.
Beneficios t11but.'lnos son d1spo111blcs cuando el nivel general de precios
aument.~ y las prácticas cont.'lbles de las empresas han causado que el valor
de sus dolare~, y no el valor de reposición de inventarios, aumente considerable~ente. S1 la firma planea liquidar una porción subst.,ncial de sus mercan~_1as en almac~n, la mafor utilidad derivada de la diferencia entre precios
cor11ente~ y prec10s anteriores a la inflación hará que la firma sea stijeta a
mayores 11npuestos. 18

?~

TASA DE RETORNO REQUERIDA

.

l\lartin Feklslein y Laurcnce Summcrs, "Jnílation and lhc Taxalion ofCap1lal Income
in the Corporate Sector ," National Taxjou.mal, Dccembcr 1979, pp. 460-8.

. l!na ~';gund~ firma ~uede ser inducida a comprar la empresa que planea
!1qmdac1?n de mve!1tano. ~ la firma compradora se le permite que valúe los
mvent.,nos a precios corrientes para incurrir así en obligaciones fiscales
I~m~ho !nenores qu~ la empresa en liquidación. Además, la empresa en
hqu1dac1~n no paga _nnpuestos sobre las utilidades provenientes de la venta
de sus ex1ste_nc1~s. ~111 embargo, cualquier ganancia de los accionistas de la
empre~a en hq111dac1ón serán gravados con la tasa impositjva sobre ganancias
de capital a largo plazo. 19
Una fue~za i_nás su~! para inducir a la fusión de empresas y a una mayor
conce_ntrac16n mdustnal se hace más evidente cuando se analiza el efecto
comb111ad9 de_alt.'ls t.,sas marginales de tributación y la inflación. Entre 1973
Y 1978 se estnnó que este efecto combinado representó 132 por ciento
seguramente el más alt~ nivel impo~itivo federal. En c01tjunto, la aplicació~
de tales tasas causó el retiro de aprox11nadamente 6 millones de inversionistas
del mercado de valores, y como result.,do, el v&lt;,1lor de las acciones de muchas
empresas fue realmente menor que su valor en libros. 20
Es~_discrepancia en el ~alor _fomentó que muchos empresarios siguieran
la poltt1ca de comprar eqmpo e mmueblcs de firmas cuyo valor líquido haya

18

19

20

~~ma n y Ticker, pp. 41-2.
George Gilder, Weallh and Poverty, Basic Books, New York, 1981, p. 176.

341

�estado temporalmente por abajo del costo real de reposición de sus activos
de capital. El riesgo, tiempo, y costo de erigir capital nuevo podrían ser
evitados mediante la compra de los activos de los millones de propietarios
que posteriormente se tornarían a refugios fiscales y a la colección de obras
21
de arte, oro, diamantes y francos Suizos.
Otro efecto distorsionador de la relación inflación-tributación debe ser
mencionado. Este efecto surge en empresas que usan el procedimiento
contable LIFO en lugar de FIFO. A diferencia del método FIFO, los inventarios no manifiestan prácticamente ganacias inflacionarias cuando el método
LIFO es usado por la empresa. Sin embargo, la empresa es gravada sobre la
diferencia entre los costos de reposición de sus activos depreciables y el
permiso oficial para deducir el desgaste de planta y equipo, permiso que es
valuado a costos originales o anteriores a la inflación. El efecto de la inflación
aunado a la ley impositiva es de influenciar a la empresa para que mantenga
mayor cantidad de inventarios y use menos capital que si fuera el caso de una
22
economía con precios estables.
INFLACIÓN Y TASAS EFECTIVAS DE TRIBtrrACIÓN SOBRE INGRESOS DE CAPITAL

Es posible medir empíricamente el impacto del cálculo erróneo del ingreso
ocasionado por la inflación y por el uso del costo histórico en los procedimientos contables sobre las tasas efectivas de tributación. Usando datos oficiales
del Bureau ofEconomic Analysis del DepartmentofCommerce de los Estados
Unidos, el periódico The Wall Street Journal demostró la forma en que la
inflación incrementó substancialmente las utilidades actuales declaradas y las
tasas reales efectivas ajustadas por la inflación entre las obligaciones fiscales
de la empresa.
Las obligaciones fiscales sobre las utilidades de las empresas a nivel federal,
estatal, y local igualaron $52.4 billones en 197•1, y la estimación realizada por
el Department of Commcrcc de la utilidades de las empresas ajustadas por la
inflación en el mismo año fue de $54.8 billones. Las divisiones de estas
23
cantidades resulta en una tasa efectiva impositiva de 96 por ciento. Los datos
del cuadro 4 revelan que las tasas efectivas impositivas de las empresas
aumentaron de 5'1 por ciento en 1968 a 96 por ciento en 1974, año en que la
24
inflación alcanzó su punto más alto durante el período analizado. En este
punto es pertinente señalar que existe una correlación positiva entre el índice
de precios al consumidor y las tasas reales impositivas.

21

22

25
24

342

CUADR04

Inflación y las tasas Efectivas del Impuesto al Ingreso de las Empresas
.

AÑO

INCREMENTO EN EL
INDICE DE PRECIOS
AL CONSUMIDOR

1968

4.7%

54%

48%

1969

6.1

60

48

1970

5.5

65

48

1071

3.4

62

48

1972

3.4

58

48

1973

8.8

64

48

1974

12.2

96

48

1975

7.0

73

48

1976

4.8

67

48

1977

6.8

66

48

TASA EFECTIVA
DEL IMPUESTO

TASA OFICIAL
DEL IMPUESTO

FUENTE: "Tru1J1 in Taxation," The Wall Street Journal August 93 1979

p. 22.rr

'

... '

,

lbid.
Ttdeman y Tucker, p. 35.
"EfTective Tax R.,tes," Tk Jl'all StrttlJournol, Agosto 30, 1979, p. 18.
"Truth in Taxation," The Wall StreetJournal, Agosto 23, 1979, p. 22.

343

�Tideman y Tucker han analizado datos del Department of the Treasury
sobre una muestra representativa de hojas de balance y declaraciones de
ingreso de las empresas en un esfuerzo para estimar en que proporción son
infladas las obligaciones de las empresas a consecuencia de precios crecientes
y de prácticas cont.,bles actuales. Su análisis muestra que las obligaciones
tribut.,rias serían substancialmente menores si se permitieran ajustes por la
inflación. Si se asume una tasa constante &lt;le inflación de 1O pnr ciento, el
exceso de pago ele impuestos de todas las industrias no financieras fue de 25
•
2!&gt;
por ciento.
En un estudio hecho en 1980, Price Waterhouse analizó el efecto de ajustar
inventarios y depreciación sobre vent.,s, dividendos, beneficio neto de activos,
sueldos, y precio de acciones en 157 compañías industriales grandes y 58
empresas que incluyen financieras, Yentas al menudeo, transportación y
servicios; todas ellas seleccionadas del directorio de la revist., Fortune. Empresas que presentaron pérdidas fueron excluídas. El reporte utilizó los
nuevos procedimientos contables para períodos inflacionarios promulgados
26
por el Financia! Accounting Standars Board.
Bajo est.,s reglas aprobadas recientemente, las empresas calculan el efecto
de precios crecientes mediante el uso de dos procedimientos diferentes. El
método de dólares constantes usa el índice de precios al consumidor para
permitir cambios nominales en los inventarios y costos de depreciación. El
procedimiento ele costo actual evita el uso del ajuste generalizado provisto
por el índice de precios al consumidor y en su lugar ajusta la fluctuación de
27
precios de activos específicos que la empresa realmente posee.
En términos generales, las conclusiones de dicho reporte fueron reveladoras y alarmante. L,s utilidades ya ajustadas por la inflación en la mayoría de
las industrias analizadas fluctuaron de 40 a 70 por ciento, porcentaje menor
al observado en las utilidades declaradas-estas ,,!timas basadas en prácticas
contables de costo histórico. El ingreso de dólares constantes en el grupo de
empresas de transportes igualó al 56 por ciento de utilidades declaradas; en
el caso de servicios domésticos fue de sólo 31 por ciento. Los cálculos de tasas
reales impositivas revelan cargas que están de 15 a 25 puntos de porcentaje
más alto que las tasas oficiales.

25
26

344

Ttdeman y Tuckcr, pp. 48-54.
.
.
.
Price Wate rhouse and Company, Disclosure of the Effects of Inflat,on: on Analym,
Financia[ ReJJOrlingand Changing Priw , New York1 May 1980, p. 25. Vea tambien uThe
Closest Look Yet at Inílation's Corporate Toll," Business ll'eek, Junio 16, 1980, pp.
148-9.
Disclosure o f the Effects of Inflation: An Analysis, p. l.

Algunas industrias están pagando e,l doble de dividendos que los manifcsta?os ~n las canti~ades nominales y declaradas. El pago de clh·iclendos a los
~nonstas es eqm_valente_ al 300 por ciento de las utilidades que han sido
ªJUS~das ~r prec~os crecientes, y respecto a servicios domésticos es de 500
por ciento. Efec_uvam~nte, estas dos industrias están pagando dividendos
fue:ª de su propio capital, y la reducción substancial en el precio de sus
acciones refleja lo viciado de este comportamiento.
Como podría esperarse de este tipo de datos, las tasas reales de retorno
e~tán ~eneral~ente
30 a 50 por ciento por debajo de su valor cuya
d1stors'.ón ha siclo originada por el uso del costo histórico contable. Una
ex~epción a este patr~n s~n las compafifas financieras que no tienen inventanos y muy poco capital fiJO que depreciar. Para este grupo, los procedimientos co_ntables de costo histórico o ele dólares constantes producen virtualmente
l~s nusmas tasas ele retorno de 14 y 13 por ciento. En el caso del método de
a_Juste de cost~ ~resente no hubo datos que fueran proporcionados. Un hecho
más caractenst1co es el del sector transportes cuyas tasas de retorno son de
16.5 Y 2 por ciento respectivamente.29 El cuadro 5 present., un resumen de
los resultados de Price Waterhouse.
Feldstein y Summers por su parte, han hecho una examinación más
de~llada de los efectos de la tributación inflacionaria sobre el sector empresanal. Su _estudio es notable por dos mayores contribuciones. La primera es
el tratanuento c~mpleto de tocios los ingresos de capital generados por el
sector empresan~I. Además de las cargas fLscales de las utilidades de las
~mpresas, F~l~stem y Summers estudian el efecto de los impuestos sobre el
mgreso perc1b1do po_r lo~ proveedores de capit.-il de las empresas.30
Su segunda contnbuc1ón es el tJ·at.,miento explícito de los débitos de las
empresas. _Los autores señalan que se ha implicado en la literatura que el
ahorro ~n impuestos a las empresas cuyo orígen proviene de Ja exclusión de
~ana~c1as :cales sobr~ la deuda emitida por compafiías durante períodos
mfla_c1onanos es sufic1~n_te para compensar los impuestos extra que son
ocasio~aclos po~· la :ned1c1ón errónea del ingreso, depreciación, y utilidades
3
de los mventanos: Para obtener una respuesta empírica y confiable sobre
est~ t~ma, Fekl~te_m y Su~~crs rastrearon el ingreso creado por compafiías
~ ua,és de sus ulumo~ recipientes y encontraron que el exc_e so del impuesto
mílado pagado sobre mtereses recibidos por individuos y financieras de los
deudores fue un poco mayor que el ahorro tribut."lrio de las empresas

?e

28
29
!O
31

/bid., pp. 2-25.
/bid.
F&lt;;ldstein y Summers, pp. 445-470.
/bid ., p. 448.

345

�CUADROS

Los Efectos de la inflacion en el Sector Empresarial, 1979
TASA EFECTIVA DEL IMPUESTOb

INGRESOª
EMPRESA

COSTO
DOLARES
COSTO
COSTO
DOLARES
COSTO
HISTORICO CONSTANTES PRESENTE HISTORICO CONSTAN- PRESENTE
TES

100%

60%

FINANCIERAS

100

95

MENUDEO

100

42

TRASPORTE

100

56

SERVICIOS
DOMESTICOS

100

31

INDUSTRIA

39%

53%

ndc

28

28

nd

nd

42

68

nd

30

30

44

50

17

34

62

78

63%

PAGO DE DIVIDENDOSe

RETORNO DE ACTIVOS NETOSd
INDUSTRIA

17%

8%

53%

8%

33%

65%

66%

FINANCIERAS

14

13

nd

32

35

nd

MENUDEO

16

5

nd

31

299

nd

TRASPORTE
SERVICIOS
DOMESTICOS

16
10

5
4

2
2

29
76

42

72

543

521

CUADRO6

Tasas Efectiv~s Tributarias e Impuestos Adicionales sobre Ingresos de Fuentes Empresanales por Inflación, 1951-1977.
AÑO

TASA DE
INFLACION

1954

-0.5%

$1.9

1955

0.4

1956

IMPUESTO
IMPUESTO ADICIONAL
ADICIONAL
COMO POR CIENTO
(BILLONES) DEL IMPUESTO AL INGRESO DE LAS EMPRESAS

12.2%

63.5%

2.9

14.4

61.9

2.9

•1.7

23.4

68.4

1957

3.0

4.6

24.1

68.5

1958

1.8

3.5

21.6

67.0

1959

1.5

3.5

16.9

62.8

1960

l.5

3.4

17.7

62.8

1961

0.7

2.5

12.8

82.2

1962

1.2

2A

11.6

57.1

1963

1.6

2.8

12.3

57.1

1964

1.2

2.6

10.8

53.3

~

NOTAS:

a) Proporción del ingreso de operaciones continuas sobre la base de dólares
constantes y costos presentes comparada con aquellas que se presentan en las
declaraciones financieras históricas.
b) Impuestos como proporción de costo histórico, dólares constantes, y costo
presente.
c) No disponible por insuficiencia de información.
d) Porcentaje de retorno de acth·os netos sobre la base costos históricos, costos
presentes, u dólares constantes.
e) Porcent,je del ingreso pagado como dividendos en efecl.Í\'O sobre la base
de costos históricos, costos presentes, y dólares constantes.
FUENTE: Disclosure ofthe Effects oflnflation: An Analysis, Price Waterhouse and Company, New Yorck, May 1980, pp: 2-3

. 346

TASA EFECTIVA
DE
TRIBUTACION

-

-

347

�1965

1.9

3.4

12.5

52.5

1966

3.4

4.6

15.6

53.9

1967

3.0

4.9

17.7

54.2

1968

4.7

7.5

22.3

60.8

1969

6.1

11.4

34.2

66.0

1970

5.5

10.9

39.3

67.8

1971

3.4

9.8

32.8

62.3

1972

3.4

9.9

29.5

58.0

1973

8.8

22.7

57.3

70.0

1974

12.2

40.6

95.1

94.9

1975

7.0

27.2

66.6

69.3

1976

4.8

27.2

56.5

64.9

1977

6.8

32.3

54.3

66.3

FUENTE: Martin Feldstein y Laurence Summers, "Inílation and the Taxation of Capital Income in the Corporate. Sector," National Tax Journal,
Diciembre 1979, pp. 458-461.

deudoras. Como resultado, concluyen que las ganancias y pérdidas reales
podrían ser ignoradas confiablcmente cuando se evalúa el efecto de la
tributación inflacionaria sobre los ingresos de capital generados por el sector
empresarial. 32
Los cálculos de Feldstein y Summers muestran que la combinación de
precios crecientes y las leyes tributarias actuales causaron que la carga fiscal
del sector empresarial fueran incrementadas en más de $32 billones en 1977.
Esta inflación tributaria representó 543 por ciento del impuesto al ingreso de
las empresas en el mismo año. El total de los impuestos adicionales sobre el
capital de las empresas en la década comprendida entre 1968-1977 alcanzó
la suma de $200 billones. En 1974, año de la tasa de inflación más alta, los
impuestos adicionales sobre el ingreso empresarial fue de 9!5 por ciento del
total del impuesto al ingreso de las empresas.33 Otras comparaciones pueden
ser hechas inspeccionando el cuadro 6.
Feldstein y Summers han calculado también la tasa efectiva ele tributación
sobre ingresos de capital que tiene su fuente en el sector empresarial no
financiero. Este dato promedió 63.6 por ciento en el período analizado de
1954-1977, pero creció marcadamente durante la elevada inflación experimentada a mediados de los 1970s. La tasa real de tributación que se muestra
en la columna 4 del cuadro 5 alcanzó su punto máximo de 94 por ciento en
34
1974. En 1981 el gobierno recaudó en impuestos 75 por ciento de todos los
ingresos generados por las empresas. El 25 por ciento restante ha producido
en años recientes una tasa neta de retorno de 2.6 por ciento.35 En la actualidad
las tasas reales de tributación son más altas que aquellas de los 1950s y esta
tendencia indica que las presiones inflacionarias han siclo suficientemente
poderosas para aún más que compensar por la introducción de créditos
fiscales de inversión, liberación de las reglas de depreciación, y completar las
reducciones de las tasas oficiales de tributación.36
William E. Cullison ha añadido otra dimensión más al estudio de Feldstein
y Summers mediante la inclusión y análisis de las fechas de las operaciones
extranjeras de compañías de Estados Unidos para los años comprendidos
entre 1965-1975. Incorporando dentro del análisis la fuente extranjera de
ingreso y los créditos fiscales por los impuestos pagados en el extranjero
reduce la tasa efectiva de tributación en los aüos de relativamente alta

32
33
34

35
36

!bid., p. 4-15.
!bid., p. 4.J!l--158.
!bid., p. 41\ l.
Martin Fcldslein, "Reviving Business ltwcslmcnt," The Wall Streetjournal,Junio 1981,
p. 24.
Fclclstein y Summers, p. 460

349

�·inflación. La tc'lsa disminuyó de 94.9 a 82.4 por ciento en 1974, de 69.3 a 63.3
en 1975, y de 70.0 a 68.8 por ciento en 1973. En todos estos años la tasa real
37
de tributación se incrementó en uno o dos puntos porcentuales.
LA EXPERIENCIA E),.'TRANJERA

El efecto de la inflación sobre los individuos con ingreso proveniente de
fuentes empresariales no es único en los Estados Unidos. La Comisión
Mathews proporciona abundante información en la que se muestra el efecto
de precios crecientes y de la política impositiva respecto a depreciación y
permisos de inventarios que han erosionado la posición financiera de las
empresas Australianas. La Comisión c_ita también la evidencia de que las
utilidades de compañías industriales y comerciales en el Reino Unido se han
más que duplicado entre 1963 y 1973, en tanto que las utilidades netas fueron
38
solamente una tercera parte del nivel de 1963.
En un estudio independiente para los años de 1954-1976, G. H. Lawson,
profesor en la Escuela de admnistración de Empresas de la Universidad de
Manchester, llegó a conclusiones respecto al efecto de las reglas impositivas
inflacionarias, y prácticas contables en el sector empresarial del Reino U nido
que fueron sorprendentemente similares las encontradas por Feldstein y
Summers. El Prof. L-.wson encontró que la sobrevaluaciqn ele las utilidades
promedió 81 por ciento durante los años en estudio, llegando hasta 13,1 por

a

39

ciento en 1974.
La tasa de retorno de la inversión promedió 2.5 por ciento anual durante
el período de estudio de 23 años, pero de 1965 a 1976 la tasa promedió un
2.7 por ciento negativo. A pesar de estas tasas negativas, las compañías
manufactureras del Reino Unido pagaron consistentemente dividendos en
exceso de sus ingresos, y los déficits result:.'lntes fueron financiados por medio
de_prést:.-.mos bancarios. En efecto, las compañías substituyeron déficits por
dinero líquido con el consecuente aumento en la inestabilidad financiera y
en e~ riesgo de bancarrota. Además la emisión de bonos fue cinco veces más
alta que la del período de_1954-1964, y el índice del valor real de acciones
que estuvo a 363 en 1965, ya había descendido hasta 184 en Enero de 1978.

;~~:~::!ªr:~!;~ª•.

el
5,1 por ciento de las utilidades han sido tomadas por
fue
.
. e impuestos. Un total de 24 por ciento de los in resos
y e!;;;!:~r~:t;;e~~:!~onsecuentemente suj_eto a tributación indi!idual
buido en el a o a accionista manera, el 12 ~r ciento remanente fue distriLa tasa
d
ºbs y ~r tanto considerado como ingreso gravable.
iva e tn utac1ón sobre las c
-, . 1
promedio de 71 por ciento entre 1954 1975 ompam_as mg esa~ tuvo un
ciento en tr
E
Y
' Yen realidad excedió 100 por
es anos. n cuanto a los ingresos d
. 11
mismo período llegó a 83
.
. e cap1ta a tasa efectiva en el
No obstante que la tasa riars~~:to exc_ed1ó 100 por ciento en seis años.
conoce o
l.
e mgieso creado por compañías no se
ha sidopca~qu;: unpuesto sobre p~gos de intereses a fondos de inversión no
.
cu a o, esa suma tendna que ser añadida al .
b
mgreso de las empre
. .
impuesto so re el
1
efectiva total sobre Íl;;e~o: ~:~~lp~~~ sobre ddividendos para derivar la tasa
I
genera os por las compafüas.

~r!cf

r

PROPUESTAS PARA

La Comisión Mathews señaló q
l . bl
.
.
de la inestabilidad fina .
ue e pio ema de_ mflación, tributación, y
Aún cuando el proble:;i;;ap;n _e! sector ~e negocios es a nivel mundial. 40
.
rsts ente, existen soluciones que n b
su nnperfección, son razonables y prácticas.41
o o stante
PERMISOS DE DEPRECIACIÓN

Abunque_existen muchas variaciones sobre el tema central l1ay d
d
.
' , , os maneras
de a ordar el • bl
sea una qedut\~n e;~y ;álp~ddepr~ciaciód~1. El primer método implicaría ya
1 ª 0 mme 1ata de gastos
•
• ·
·ó
mgreso
actual.
La
segunda
alte
. ªJustana
.
, el costo base
paia mversi
.
'
rnat1va
d n del
.
~l capital. Los costos serían nivelados con la inflación d"
palra epreci~r
ttpo de índice de precios.
me iante e uso de algun
Ambos métodos compensarían enormemente -1 b .
deducciones para depreciación debid
1 . íl ~ a.JO ,·alor actual de las
proponen la deducción inmediata, Ma;ti: ;::~\a~1ói~. Au~que hay quienes
rentes ._Pª!'ª escoger la segunda alternativa. ;le~~ ~1::;:toº::·azones cohed_eprec1aoón muy rápida sería vista como un "subsicfio fiscal" y la:;a¿~~a~::

40

37

38
39

350

William E. Cullison, "Trends in Federal Taxation Since 1950," Econo11iic Reuiew, Federal
BankofRichmond, Mayo/Junio 1980, p.15.
·
Committ.ee of Inquiry into Inflation anct Taxation, pp. 347-56.
G.H. Lawson, "Company Profitability and the U. K. Stock Markct,"' mimco, University
ofl\lanchcst.er Business School, apendice 7B, pp. 1-13, y "Company l'ro fi ts: Toe Grand
Illusion," The sunday Times (London), julio 30 de 1978, p. 61.

MmGAR EL ¡ MPACfO DE lA TRIBlITACIÓN INFIACIONARIA

41

:;tecli~f

~ir:1
I!1qU1d.r~!!}to lnflation anc! Taxation, p. 357.
11516 n eldllada de las ventaps
t
·
.
ajustar las cantidades nominales po 1 . fly c_óesventa~a~ de los cliferentcs métodos para
·
r ª m aci n, vea 1bid., Capítulo XIV.

351

�,
efectiva de tributación relativamente baja; como
oficiales mostranan una,~sa. . . ,
l uier reducción posterior en la tasa
resultado, la presión ~bue~ mlubm:i~';; ~e una depreciación muy rápida
real efectiva. Feldstem senala tam
qí
mala distribución de capital
pod ría distorsionar incenti\'OS y causar as una. 42
.
.
de empresas e industnas.
.
entre los diferentes upos
.
den ser usados para medir los
Existen tres métodos prácticos que pue
cambiosde precios. Estos métodos son:
.

(a) el uso de una medida amplia del incremente en el ni1_1el general de 1,ree1os come
es el indice de precios al consumidor;
(b) la aplicaci6n de un índice de precios solamente para bienes de capital; y

.

;r.
t po de activos tales como edt(c) la aplicación de índices especiales sobre d11ere11t~s
t s
ficios, herramientas, f'(J1tipo, y camiones y automóviles.
.
. aumentan a la misma veloc1dad, los
Debido a que _no todos lo~ pr;~;~:os diferentes sobre las utilidades y las
métodos alternauvos genera1 á_n d p
dimientos Contables Financieros
obligaciones fiscales. E~ conseJ~ ~ ;oc:d) decretó que todas las empresas
(The Financial Accounun~t:: (:; os (c~;ara reportar los resultados de sus
grandes deben usar el m
é d
ra 1980 y años subsecuentes. El
.
l979 y ambos m to os pa
·
.
operaciones en
' .
.
bstanciales en algunas industnas como
cuadro 5 muestra las d1ferenc1as su
.
s· n embargo hay mayores
d l
d los métodos alternauvos, i
'
.
resultado e uso e
. . d
tas tres formas de ajuste por inflación
probabilidades de que cualqmeta de des
tado financiero de una empresa
.b
á exactitud el ver a ero es
descn a con m, s
l
d l nétodo contable de costo histórico.
cuando se compara con e uso e I
LOS PERMISOS PARA INVENTARIO/EXISTENCIAS

Tideman yTucker señalan que para abord;~r la eliminación_:;t;:~~~:~:n~:
.
.
en la distribución del mgreso como t
en los mcenuvos y
43
·¡· 1 1 ilegítimas provenientes de la venta
.
·
ó
d
gravámenes
las utJ 1( ac es
.
aplicac1 n e ' ,
'. . 1
bién Gravar las ganancias nomma1es
de inventarios deben ser e~1m111a( as ~dm. co.mo tributación al capital. Es un
. d d l . n entanos se cons1 e1 a
.
denva as e os i v
financieras pero espeoalmente
problema crítico para todas las empresas no i '
'
r
' 11na 1·101l ...,.. p . 58' y t.imbit n Martin Fcldstein,
" 1· . Ta . Rules ,or
. "
Fclclstci11. Ac~ustmg · x
r.•
liiclcXJ· 11g ,·rrsus AccelcralJon,
. • 111
·
¡ 11 n tionar)' ~.cono my:
·
"Acljusti11g Dcprcc1auon :in
ª ' fE
. Rcscarch Ine Octubre 1979,
Worki11g Paper No. 395, natio11al Burcau o ·.cono1111c
.
.
.,
43

352

para aquellas que mantienen grandes inventarios como en las ventas al
menudeo, petróleo, silvicultura y metales.
Las utilidades infladas en la venta de inventarios no llegaron a ser un serio
problema hasta que la tasa de inflación excedió el 3 por ciento a fines de los
1960s. Como colaboradores del National Bureau of Economic Research,
Fcldstein y Summers encontraron que la sobrevaluación de utilidades promedió un poco menos ele $1 billon al año entre 1954 y 1967, pero en 1968 el
monto ascendió hasta $3.•1billones. De ese año hasta 1977 los impuestos sobre
utilidades ele in\'entario a nivel federal, estatal y local sumaron casi $125
billones.
Existen varias formas que pueden ser usadas para ajust..1.r el valor de los
inventarios y así mitigar el impacto de la inflación; pero por la gran diversidad
de empresas, no hay un sistema que solucione el problema. El método más
simple y menos costoso fue recomendado por la Comisión Mathcws. En ése
se sugirió que el ajuste del valor nominal de las existencias fuera hecho por
medio de revaluación del inventario original, usando los precios de las
existencias finales. En la práctica, cst, propuesta sería de aplicación más
sencilla que el procedimiento LIFO porque implicaría menos cálculo y el
mantenimiento ele archivos más sencillos ...,• consideraciones especialmente
import1.ntes tanto para empresas graneles como para negocios pequefios.44
ÜBSERVACIONES FINALES SOBRE INFIACIÓ N Y TRIBUTACIÓ N

En los Estados U nidos, el gobierno ha estado dedicando alrededor de 6 por
ciento del PNB para inversión neta, menos de la mitad de la cantidad
promedio en países industriales grandes. Además, mucha de la inversión neta
privada de los Estados U nidos es canalizada en vivienda e inventarios, dejando
menos del 3 por ciento del PNB para aumentar realmente planta y equipo.
Entre la segunda mitad de los 1960s y 1970s los gastos en planta nueva y
equipo cayeron en más de 40 por ciento.45
Las utilidades de las empresas como proporción del ingreso nacional han
disminuído constantemente de 14· por ciento en 1965 hasta 8.5 por ciento en
1980. Esta reducción de utilidades como proporción del ingreso es la razón
principal de porqué el total de impuestos a las empresas ha declinado en afios
recientes. Estos elatos no significan que el impuesto ha llegado a ser menos
oneroso. De hecho, no obstante las reducciones en las tasas, la introducción

44

45

Comm.ittee of Inquiry into Iníl.ition and Taxation, pp. 569-70.

Feldstein, "Revivmg Business Investmenl," p. 24.

PP· 1-25.
,.
·1"-3 Vea l'I'· ·1'.?-60 para una discusió n sobre el impacte de
11dcman y T uc..cr, PP· - ·
corregir po r causa de la inílación

353
H umanitas-23

�de créditos fiscales y la liberación de permisos de depreciación, la inflación
46
ha elevado la tasa efectiva del impuesto a niveles sin precedentes.
Un creciente nivel de precios infla los dividendos y conduce a los individuos
a mayores tasas impositivas aún cuando el ingreso real permanece constante
o incluso decrece. La inflación también sobrestima el ingreso del capital
porque reduce el valor presente de los permisos de depreciación e incrementa
el costo de substitución de inventarios, los cuáles están basados en costos
originales en lugar de costos actuales. Debido tan sólo al mal cálculo de las
deducciones para depreciación en 1979 las utilidades de las empresas no
financieras fueron sobrevaluadas en más de 50 billones y las obligaciones
fiscales fueron de $20 billones o 40 por ciento más altas de lo que podrían
haber sido si los permisos de depreciación se hubieran regulado. La tributación inflacionaria causó que la tasa efectiva de tributación promediara 69 por
47
ciento entre 1970 y 1977, y de 7 5 por ciento en 1981.
Bajo las reglas actuales de depreciación existe una márcada variación en
cargas fiscales entre industrias. El estudio llevado a cabo por Price Waterhouse reporta tasas efectivas de tributación que van desde 28 por
ciento en el
48
sector financiero hasta 78 por ciento en servicios domésticos. Investigaciones en el National Bureau of Economic Research demostraron que la tributación adicional debida a la inflación es responsable de menos del 25 por
ciento de los impuestos totales pagados en algunas industrias y 100 por ciento
49
de las obligaciones fiscales en otras.
Feldstein ha demostrado que con tasas moderadas de inflación y tasas de
descuento, un esquema de depreciación acelerada que otorgue una duración
de cinco años para equipo y de diez años para edificios puede corregir
grandemente los problemas creados por los precios crecientes y los caprichosos efectos de los impuestos. Si la inflación sobrepasa el rango de 4 a 12 por
ciento y la tasa real de descuento está fuera del nivel de 4 a 7 por ciento,
entonces el uso de m'1meros índice es claramente superior como medio de
50
corregir la medida de permisos de depreciación. Sin embargo, el autor
advierte que la búsqueda de una regla neutral de depreciación es fútil porque
diferentes industrias y empresas han variado las proporciones de deuda
51
capital así como en diferentes formas de planta y equipo.

. La -~omisión Mathews señala que un criterio para juzgar un sistema
11:1pos1t:J.vo es su compatibilidad "con el mantenimiento de estabilidad finan~1era ~n el sector empresarial, con continuidad en las operaciones y en la
mvers1ón en_ empre~as; en una palabra.c on la supervivencia de los negocios."52
En la actualidad existe fuerte evidencia de que el impuesto al ingreso de las
empresas no se ajusta al criterio mencionado anteriormente.
En el largo plazo, se observa la necesidad de hacer cambios en el tratamiento tributario a las empresas para asegurar la supervivencia de muchas
firmas del sector productivo privado. Quizá la eliminación de la exacción
podría ser la alternativa más inteligente. Así parecen confirmarlo Irving
ºtl53N
.
. 55 y Lester Thurow;56 voceros de
o,
arman T ure,54 Mart:J.n
Feldstem
K ns
la derecha, centro e izquierda política, respectivamente.

I

46

47
48
49
50

51
354

Council of Economic Advisers, Econoinic Report ofthe Presiden/, Washington, 1981, pp.
253, 325.
.
Feldstein, "Reviving Business Investment."
Disclosure of the Effects of In{lation: An Analysis, pp. 3-25.
Felclstein y Surrimers, p. 4El8.
Felclstein, "Adjusting Depreciation in an I nflationary Economy: I ndexing versus
acceleration," pp. 22-3.
Felclstein, "Rev1ving Business Investment."

52
53

54.
55
56

Co!11mi~1.&lt;:e oqpguiry into Inflation ancl Taxation, p. 339.
lrvmg Knstol, Of Eéonomics and Eco-Man.ia," The Wall Street Journ(d, Septiembre 19
1980, p. 28.
'
Stu~rt Jackson y !forman Jonas, "Wlúuling away at the Corporate Tax Burden "
Business Week, Abril 20, 1981 p. 29.
'
Felclstein, "Reviving Busin~ lnvestment."
Lester C. Thurow, The Zero-Su111 Society, Penguin Books, New York, 1981, pp. 97-101.

355

�EL DERECHO AL DESPI.AZAMIENTO CONCEBIDO COMO
DERECHO FUNDAMENTAL DE LA PERSONA
POR ENRIQUE ~iArELLI.

Doctor en Derecho.
Profesor de la Universidad Complutense
de Madrid.

SUMARIO.
1.- Principios generales.
2.- La Constitución española.
3.- Declaraciones Internacionales.
4. - Transporte marítimo.
5.- Transporte aéreo.
1.- Pri1uijJios generales:

EL DERECHO AL DESPLAZAMIENTO, entendiendo por desplazamiento, a estos
efectos, la acción de trasladarse la persona de un lugar a otro, puede quedar
enmarcado dentro de aquellos derechos fundamentales que, de manera ínsita
y propia le corresponden y de los que no puede ser privada sino en razón de
causa justa y suficiente.
La persona, el ser humano, puede libremente, sin más restricciones que
las establecidas por las leyes, desplazarse de un lugar a otro, tanto por caminos
terrestres como por vías fluviales y marítimas como por aire. Este principio,
expresado de manera general, no puede tener un valor absoluto, sino que
habrá de ser coordinado y hacerlo posible en orden a otros intereses de
carácter general que, a veces, pueden primar sobre él.
El derecho al desplazamiento es pues uno más de aquellos que corresponden al hombre. El hombre tiene derecho a la vida y a la integridad fisica y
moral; a la libertad y a la seguridad, al honor, a la intimidad personal y
familiar y a la propia imagen, etc. etc. Tiene, también, derecho a trasladarse
de un lugar a otro.

�El derecho al desplazamiento debe abarcar no sólo el de la propia persona
sino también el de sus cosas, sean aquellas que se refieren a las pertenencias,
útiles necesarios para su vida, según las condiciones de cada cual, si no al de
las mercaderías que, mediante el intercambio, puedan suponer una actividad
comercial, actividad que ha sido genuina del hombre en todos los tiempos de
la historia de la humanidad.
El derecho al desplazamiento le corresponde &lt;:n todo momento histórico
y pudiera decirse que desde la misma existencia del ser human?•. con la pro~ia
inclinación a mudarse de lugar, a efectuar traslados desde un s1t10 a otro, bien
por la necesidad de poder subsistir como por razones bélicas o de otra índole,
hasta llegar a nuestros días en los que surge de manera arrolladora una nueva
motivación, la del turismo, que impele al hombre a su movilidad. Ello pone
de manifiesto una dinámica especial del ser humano que, por sus propios
medios o agenciándose otros gracias a su ingenio y técnica, no se conforma
con permanecer de manera estable en un mismo lugar.
El derecho al despla1.amiento, según ya hemos dicho antes, no ha de
entenderse como un valor absoluto ya que padece de limitaciones que pueden
ser clasificadas en dos grandes grupos, a saber:
a).- Limitaciones de carácter subjetivo que son las establecidas en consideración a una persona en concreto y que para nada afectan al resto de la
población.
b).- Limitaciones de carácter general que son las que se refieren a un
grupo más o menos extenso de personas o a todas en general, p_ero que no
han sido establecidas en consideración a una en concreto y determmada como
medida que sólo a ella afecta.
Entre las primeras -limitaciones de carácter subjetivo- pueden comprenderse una larga variedad, de las que cabe citar:
a") Imposibilidad física de desplazamiento.
b') Medidad de carácter penal; y dentro de ellas:
a") Prisión.
b") Confinamiento.
c") Destierro.
c') Estar vedado a la persona la visita a un lugar concreto o determinado. ·
d') Estar vedado a la persona, al no facilitársele el documento necesario
-pasaporte o salvoconducto- el ausentarse de su país o del territorio de su
residencia habitual.
·
,
e') Estar vedado a la persona el acceso a un lugar o país determinado, al
no facilitársele el visado o documento exigido para ello.
De los ejemplos que hemos ofreciclo cabe deducir una doble limitación.
Hay limitaciones que afectan al individuo de manera com_Pleta, como ~on la
imposibilidad física y la prisión, y otros que tan sólo relatJvamente le 1!nposibilitan el desplazamiento, como son los supuestos de no concederscle

358

pasapor~e para el extranjero o visado de entrada para un país determinado.
En el pnmer caso, el afectado ~o podrá llevar a cabo desplazamiento alguno;
en los otros P?dr~ desplazarse libremente, salvo en aquellas direcciones o por
aquellos terntonos que estén · comprendidos en las medidas que a él se
refieren.
. Las limitacio~~s de carácter general se establecen para todos, con abstracción de las cond1c1ones de las personas afect'ldas por las medidas restrictivas.
Suponen la prohibición de acceso o circulación en territorios más o menos
a~pli?s y por razones que pueden ser muy variadas, aunque, en la realidad
h1~t~nca, ellas, d_e maner~ principal, suelen estar referidas a las que se
ongman por motJvos polítJcos, de seguridad o militares.
Las limitaciones de carácter general, a veces, implican la suspensión de
derechos que, a favor de los ciudadanos, están reconocidos por las leyes
fundamentales del país. Esta suspensión puede acordarse, incluso constitucionalmente, como consecuencia de la aplicación de medidas excepcionales
que se comprenden en los denominados estados de guerra, est'ldos de sitio,
estados de alarma, estados de excepción, etc.
Las limitaciot1es al derecho de desplazamiento pueden ser acordadas o
estar establecidas de manera permanente o de forma transitoria. Pueden ser
transitorias la prisión de una persona o las restricciones derivadas de una
suspe_ns~ón las llamadas garantías constitucionales. Pueden ser permanente la lmutac1ón que se contrae a un territorio que ha sido declarado altamente
estratégico o secreto por razones milit-.res.
Debe hacerse notar que, en términos generales, hemos venido refiriéndonos al derecho que corresponde a las personas para poder trasladarse libremente de un lugar a otro. Diferente es lo que hace cuestión a las cosas o
mercaderías. Sobre ellas recaen restricciones de otro orden y que, aún cuando
el derecho no resulte negado, sí se recorte éste más o menos estrechamente.
Las mercaderías estarán afectadas por medidas nacidas de la sanidad el orden
público y, sobre todo, económicas. La relación mercantil entre todos Íos paises
del mundo cada vez se hace más densa y las fronteras cada vez más permeabl~s. Den~ro de un mismo país las restricciones son muy leves o raras o no
existen. Sm embargo no puede ser admitido este derecho de manera libre e
incontrolada. Incluso entre países que han constituido una comunidad económica y que han eliminado trabas y requisitos, el tránsito de mercancías
continúa estando afectado por determinadas reglas y condiciones. La econom~a de un país pudiera afectarse muy gravemente si se proclamase indiscrimmadamente el derecho de desplazamiento de mercancías por su territorio.

?e

2.-La Constitución española.
La Constitución esp;;tñola, aprobada por las Cortes del 31 de Octubre de
l 97~, aprobada por Referendum Nacional en 6 de Diciembre de 1978 y
sancionada por el Rey en 27 de Diciembre de 1978, establece, en su artículo

359

�19, que "los españoles tienen derecho a elegir libremente ·su residencia y.ª
circular por el territorio nacional. Asimismo, tienen derecho a entrar y sahr
libremente de España en los términos que la Ley establezca. Este derecho no
podrá ser limitado por motivos políticos o ideológic?s".
,
El referido artículo 19 se encuentre comprendtdo dentro del Capitulo
segundo de la Constitución denominado "Derechos y libertades''. y en 1a
Sección primera que regula los derechos fundamentales y las hbertades
p(1blicas.
,
.,
Para su estudio deberá tenerse en cuenta que, segun el aiticulo 55 de la
propia carta constitucional, este derecho, entre otros que se enumera~, podrá
ser suspendido cuando se acuerde la declaración del estado de excepctón o de
sitio en los términos previstos en la Constitución. Asimismo que los derechos
y libertades reconocidos en su Capítulo segundo, entre los qu: s~ encuentran
los de residencia y circulación, vinculan a todos los poderes publtcos. Solo por
ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, po~rá regularse
el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán mediante recurso
de inconstitucionalidad. (art. 53, 1.)
La declaración constitucional se refiere tan solo a los españoles. Significa
ellos que los derechos que a los mismos son recono~idos,_ en principio,_ no
afectan a los extranjeros. Los extranjeros podrán res1denctarse en Espana y
circular por su territorio con arreglo a las leyes especiales que regulen
materia. Debe tenerse en cuenta que, según el artículo 13 de la propia
Constitución, "los extranjeros gozarán en España de las libertades públicas"
que garantiza el Título I de_ la misma, al que pertenece el artículo 1: al que .
nos referimos, "en los térmmos que establezcan los tratados y la ley.
Tres son los derechos que al efecto se reconocen a los españoles:
a).- Poder elegir su residencia.
b).- Poder circular por el territorio nacional.
c).- Poder entrar y salir libremente de España.
Los derechos a) y b) no están sujetos a condición alguna por lo que serán
disfrutados por todos los espafioles en toda su amplitud, salvo medidas
jurisdiccionales o limitación impuesta por la suspensión temporal del propio

!ª

precepto.
. .
_
En cambio, el derecho de poder entrar y sahr libremente de Espana queda
supeditado a los términos que la ley establezca. La (mica salvaguarda que la
Constitución admite es la de que las limitaciones que dicha ley regule no
podrán basarse en motivos políticos o ideológicos. Nos enco~1tramos, p_ues,
· ante una declaración de principio -libertad de entrar y sahr de Espanapero supeditada a las condiciones que no se estructuran ni en~mcian, salvo
tan solo que las limitaciones impuestas a este derecho no poclran basarse en
motivos políticos o ideológicos.
360

3.- Declaraciones internacionales.
En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por la
Asamblesde las Naciones Unidas de 10 de Diciembre de 1948-artículo 13solemnemente se e~tablece que "toda persona tiene derecho a circular libre1?ente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona
tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su
país."
En el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos aprobado por la
Asamblea General de las Naciones U nidas en fecha 16 de Diciembre de 1966
se preceptúa - artículo 12- que "toda persona que se halle legalmente en eÍ
t~rritoio de un Estado tendrá derecho a circular libremente por él y a escoger
libremente en él su residencia. Toda persona tendrá derecho a salir libremente de cualquier país, incluso del propio. Los derechos antes ·mencionados no
podrán ser objeto de restricciones salvo cuando éstas se hallen previstas en la
ley, sean necesarias para proteger la seguridad nacional, el orden público, la ·
salud º. la moral pública y los derechos y libertades de terceros, y sean
compatibles con los demás derechos reconocidos en el presente Pacto. Nadie
podrá ser arbitr~riamente privado del derecho de entrar en su propio país."
Como ha podido verse, el derecho que establece la Declaración Universal
de los Derechos Hu manos de 1Ode Diciembre de 1948, es mucho más amplio
y vago que la formulación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos de 16 de Diciembre de 1966.
En el Pacto se articulan determinadas garantías y condiciones que tienden
a hacer más efectivo el derecho concedido a toda persona, Sin embargo, triste
es reconocerlo, la realidad histórica, desde que, en 1948 y 1966, respectivamente, fué llevada a cabo la declaración por la Asamblea General de las
Naciones Unidas, hasta el día de la fecha, denuncia que ]a comunidad
internacional, salvo la excepción de un número de países no demasiado
amplio, dista mucho de aplicar en sus leyes o en sus prácticas, estos principios.

4.- Transp01te marítimo.
A~1~que, es de suponer, el transporte terrestre, históricamente, precede al
manumo, por lo menos desde un punto de vista de importancia y volumen,
es en el D_erecho marítimo donde se encuentran las primeras preocupaciones
sobre la libertad que ha de concederse a su actividad.
El paso inocuo por los mares (paso inocuo es término aceptado por
tratadistas_ como S~nchez Bustamante, García Arias y Azcárraga) es objeto de
una especial atención en la Convención sobre el mar territorial y la zona
contigua firmada en Ginebra el 29 de Abril de 1958.
A núesu·os efectos debemos citar su artículo 14 que es del tenor siguiente:
361

�"Sin perjuicio de lo dispuesto en estos artículos, los buques de cualquier
Estado, con litoral marítimo o sin él, gozan del derecho de paso inocente a
través del mar territorial."
"Se entiende por paso el hecho de navegar por el mar territorial, ya sea
para atravesarlo sin penetrar en las aguas interiores, ya sea para dirigirse
hada estas aguas, ya sea para dirigirse hacia alta mar viniendo de ellas."
"El paso comprende el derecho de detenerse y fondear, pero solo en la
medida en que la detención y el hecho de fondear no constituyan más que
incidentes normales de la navegación o le sean impuestos al buque por una
arribada forzosa o por un peligro extremo."
"El paso es inocente mientras no sea perjudicial para la paz, el orden o la
seguridad del Estado ribereño. Tal paso se efectuará con arreglo a estos
artículos y otras disposiciones del Derecho Internacional."
"No será considerado inocente el paso de buques de pesca extranjeros que
no cumplan las leyes y reglamentaciones dictadas y publicadas por el Estado
ribereño a fin de evitar que dichos buques pesquen dentro del mar territorial."
"Los buques submarinos tienen la obligación de navegar en la superficie
y de mostrar su bandera."
El artículo siguiente, 15, de la propia Convención sobre el mar territorial
y la zona contigua de 29 de abril de 1958, establece que "el Estado ribereño
no ha de poner dificultades al paso inocente por el mar territorial. El Estado
ribereño está obligado a dar a conocer, ele manera apropiada, todos los
peligros que, según su conocimiento, amenacen a la navegación en su mar
territo1·ial."
No hemos de analizar ni comentar los articulos que han quedado transcritos, ya que solo conviene, en este momento, dejar sentado cómo el derecho
al desplazamiento goza de un privilegio especial acorde con su procedencia
natural. En el caso del Derecho Marítimo el desplazamiento inocuo queda
garantizado no para las personas sino para los buques lo que implica que tanto
a ellas les afecta como a las cosas y a las mercaderías de que los buques sean
portadores.

del transporte aéreo internacional ha v .d
. .
de Paris de 1919, como al Convenro lbeem o a _susututr, tanto al Convenio
de 1 de Noviembre de 19261 alC
. roamenca_no_ de ~avegación Aérea
de 15 de febrero de 19282 y
onvemo sobre Aviaoón Civil de La Habana
Para facilitar la ratificación del Co
.
.
se distribuye en Apéndices ql1e s
nvemo de Clucago su propio contenido
.
on o no aceptados tod
l
respecuvos Estados. El artículo VIII d l Apé d' '
os o a gunos, por los
que "los Estados miembros reco
e
n ice 1 declara el principio de
exclusiva y absoluta sobre el e
?oc~n que cada Estado tiene soberanía
Los términos -soberanía excl:~;~o a ;·e~ correspondiente a su territorio".
fiesto la preocupación que los
emp_Ieado~, ponen de maniesta materia que fué estimada como e d
Convento tuvieron respecto de
La
iun amental
Ley sobre Navegación Aérea de 21 de J :
primero de sus artículos establece
"
uh? de 1960 (España) en el
territorio español y su mar territo _q~1e ;l e~pacio aéreo situado sobre el
español."3
na es Sujeto a la soberanía del Estado

firmin:e:~:t-

El Apéndice III de la citada Conferenciad
.
. .
1944 contiene el llamado "Actierd
. e Cluc~go de 7 de Diciembre de
·
.
o re1auvo al tránsito d 1
· ·
mternacionales" Su artí'ci110 •
e os serv1oos aéreos
•
primero puede de ·
que el tiempo ha determinado la e . d . l en-se que es, con la evolución
civil. Dice así:
, ' , . spma o1 sa que regula el transporte aéreo
"Todo Estado contratante concede a I d
respecto a los servicios aéreos .
. os emá~ E~tados contratantes,
aire:
.
.
mternac,onales, las s1g111entes libertades del
"1.- El derecho de cruzar su territo~·io sin aterrizar.

2

5.- Trasporte aéreo.
Al igual que e n el transporte marítimo, en el aéreo surje el problema
referente a la soberanía. El transporte aéreo es internacional por propia
naturaleza ya que es en los grandes recorridos cuando, al efecto, el rendimiento de la nueva técnica se hace patente. Una máquina aérea, en pocas
horas, necesita, con la excepción de determinados paises cuya extensión
territorial es especialmente grande, atravesar el espacio aéreo sujeto a más
de una soberanía.
En la Conferencia de Chicago concluida el 7 de Diciembre de 194'1 se
plantea, como principal problema, el de la soberanía del espacio aéreo. El
Convenio que se firma en 19,14 constituye, en la actualidad, la carta magna

El Conve1úo Iberoamericano de Nav
.
Noviembre de 1927 por los pleru·poteegac_ió~ Aérea fué firmado en Madrid el día 1 de
.
naanos de España Ar
•
..
om ia, Costa Rica Cuba Chil R úbli
. . , genana, Bolivia, Brasil
Col b
'
•
e, ep
ca Donuruca
Ec d
'
uatemala, Honduras México N'
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ua or, El Salvador
G
Uruguay )' Venezuela' En
'h icaragu.,, Panamá, Paraguay, Perú Portugal'
•
mue os aspectos este Co
.
•
• ,
reltlliaciones internacionales ue
.
•
nveruo es avanzada de otras
1
EI Convenio sobre Avi.,~ión&lt;giv'J'~dos ?5 anos, habrían de ultimarse
febrero de 1928 por los representant~,:~:~~r~1é firmado en La Haban~ el dfa 15 de
El Salvador, Guatemala Nicaragua B r . v ' Uruguay, Panamá, Ecuador, México
Rica, Chile, Brasil, Arge~tina, Para :1a o ~1~, . enezu~la, Colo!n?ia, Honduras,
de América y Cuba. Su ambito geo!ráA~o :~~:ep~blica Donuruca~a, Estados Unidos
de 1926, ya que en este de La H b
.
• P es, del Converuo Iberoamericano
'
a ana IJenen entrad
· d
portuguesa, como los Estados Uru'dos d e' Aménca
. y Haiti
a PaJSeS
eda edhabla no. española ni
otro no perteneciente al hemisferio ameri
s·
' qu n o excluido cualquier
reguladas son coincidentes y con n,au·c . caáno. m embargo, muchas de las materias
· rfdicas de igual naturaleza..•
es m so menos análogos, se h acen defüúóones
~
o hemos de enlrar en el debatido tema del
. .
que el artículo ¡ de la Convenció sob
mar t~rn~onal pero sí conviene recordar
. b
n
re mar terntonal )' la
.
me ra el 27 de abril de ¡ 958 d t
.
zona conugua hecha en
fG
, e enruna que la soberanía d
ue~a de su territorio y de sus aguas interiores a u
e un Estado se extiende,
designada con el nombre de mar territorial.. ' na zona de mar actracente a sus costas,

eosi.:

3

363
362

�"2.- El derecho de aterrizar sin fines comerciales.
"Los derechos previstos en esta sección no podrán exigirse respecto de los
aeropuertos que se utilicen con fines militares y de los cuales se excluya todo
servicio internacional regular. En zonas de hostilidades o de ocupación
militar, y en tiempo de guerra en las rutas de abastecimiento de dichas zonas,
el ejercicio de tales derechos estará condicionado a la aprobación de las
autoridades militares competentes."
Como hemos visto, en el Convenio de Chicago, después de proclamarse la
soberania "exclusiva y absoluta" sobre el espacio aéreo correspondiente al
territorio de cada Estado, se establecen unas libertades recíprocas entre los
que son parte en el Convenio y en virtud de las cuales pueden sobrevolar los
territorios de cada uno y aterrizar sin fines comerciales, salvo casos especialmente establecidos por razones de índole militar o de defensa.
Estas libertades del aire se hacen más extensas en el Apéndice IV del mismo
Convenio, cuyo artículo primero, dice:
"Cada uno de los Estados contratantes reconoce a los demás Estados
contratantes las siguientes libertades del aire, respecto a servicios aéreos
sujetos a itinerario fijo:
"1. El privilegio de volar sobre su territorio sin aterrizar.
"2. El privilegio de aterrizar para fines no comerciales.
"3. El privilegio de desembarcar pasajeros, correo y carga tomados en el
territorio del Estado cuya nacionalidad posea la aeronave.
"4. El privilegio de tomar pasajeros, correo y carga destinados al territorio
del Estado cuya nacionalidad posea la aeronave.
"5. El privilegio de tomar pasajeros, correo y carga destinados al territorio
de cualquier Estado participante y el privilegio de desembarcar pasajeros,
correo y carga procedentes de cualesquiera de dichos territorios"
"El ejercicio de los privilegios precedentes estará sujeto a las disposiciones
del Convenio Provisional de Aviación Civil Internacional, y cuando éste entre
en vigor, a las disposiciones de la Convención Internacional de Aviación Civil,
ambos instrumentos redactados en Chicago el 7 de Diciembre de 1944."
La articulación de estas libertades del aire es objeto, normalmente, de
negociación diplomática y queda estampada en los Convenios bilaterales que
se ultiman entre los países. En estos Convenios bilaterales se establecen las
condiciones mediante las que ha de llevarse a cabo el intercambio comercial
-de personas, correo y carga- por vía del aire. En general estos Com·enios
bilaterales suelen obedecer a un patrón o modelo respecto del que se introducen las variaciones que cada caso requiere.
364

EL DESARROLLO TECNOLÓGICO y LA CONDICIÓN HUMANA
POR ALOO ARMANDO COCCA

Argentina

=~~EM?S D~DUCt, tal vez con bastante aproximación, cuál ha de ser el estado
. t a et~nc1~ y a tecnología espaciales, sus aplicaciones, la cooperación
m e~nac10na y el papel de las Naciones Unidas en el próximo decenio
pudiendo ~uperarse ese cálculo por una activa intervención de la ONU d ,
sus orgamsmos especializados. Pero lo que no podemos s· .
y e
apr ,· d
•
1qmera prever
oxuna amente, s1 no se hacen esfuerzos en todos los niveles en tod
:olmeHnto y e? el mundo en~ero, es la posición del hombre y por co~siguient:
per"ód
d e fia . . umamdad en .ese mismo
.
1 o, en el orden moral, espiritual y en
e m1t1va, en la propia convivencia humana.
'
1. La condición humana

1. 1_- Se ha dicho que la técnica es una enfermedad mortal. Que todo ha
cambiado d_esde que comenzó el espíritu práctico en la sociedad y
0
~:~::

;:i~~::tº~ ª ~~º• ~-.

comodidad fisica y la recrención fáciÍ au~~:1~:~
s1gm ca o un alentador descenso de los valores morales e
~:~~e~u~les; por c~nsiguiente, los espirituales. La persona humana lo era
. ~ o era acnón personal. Pero ese ritmo individual acuciado or
ap~tenleta~ y verda?~ras_necesidades espirituales -que compl~cerlas o supperar 1as iac1an la
de
en
11 felicidad
..
. nuestros abuelos- se hª vem"do trans fiormando
o que se ama senar en multitud" que anuló (no pod'
d
manera) la felicidad de cada cual.
ta ser e otra
.

la

. l ._2. Porque •:mo~ernización" es un proceso complejo que a orta industria
h~CJ?n, ~rbamzac1ón, despliegue de tecnología, pero al mis:no tiempo des:
va onzac1ón de las culturas y empequeñecimiento del hombre
planteado la cuestión de-si el prog1·eso in"te
· 1puede ser
lla 1.3.d Nosl hemos
·
.. ..11a
do :~eº ta o s1 se trata simplemente de crecimiento, que puede ser deformagenerado. Llegamos a la conclusión, cuando en ello meditamos
n~ puede llamars~ pro~eso lo que no viene acompañado de erfeccio~:~
miento. El perfccnonam1ento es sólo espiritual.
p

�1.4. La consecuencia ha sido caer en un estado de insatisfacción, de
disconformidad y por lo tanto, de incomodidad, frente a lo que se llama,
paradojalmente, confort.
.
.
.
1.5. Se ha dicho con acierto que "en nuestra psique colccttva, espacio ha
significado libertad, romance, desafio de lo desconocido, y 'ciclo'" (NCONF.
101/PC/L.1 7/-Add.l,p.l). iQué ventaja extraordinaria para el pensador de
nuestro tiempo contar con una sique colectiva que no haya perdido las
ilusiones más caras al espíritu, sus mayores ilusiones, lo que hace al mundo
digno de ser vivido! Apuremos nuestro esfuerzo antes de que la técni_ca, que
todo lo cambia, altere también esa riqueza tan preciosa de la Humamdad en
todas las latitudes, en todas las culturas y en todas las edades.
1.6. Felizmente, para consuelo del hombre de nuestro tiempo -insatisfecho, disconforme e incómodo, en suma, desilusionado y sin deseos de alentar
una ilusión- existen las ciencias sociales, que lo ayudarán a salir de ese
estado, al que ha sido llevado involuntariamente, impensadamente, porque,
en .efecto, de eso se trata: de no pensar. iPara qué! La máquina lo resuelve
todo y sin equivocarse. El equívoco ha sido creer que se puede confiar a la
máquina lo intransferible a la condición humana: su espíritu.
. .
1.7. Entre esas ciencias sociales corresponde un lugar de pnondad al
derecho, que no obstante ser esencialmente espiritual, tiene la ventaja que
es, al mismo tiempo, práctica, la más práctica de las ciencias sociales.
1.8. El derecho es el gran guardián del hombre. Con el advenimiento de
la era industrial, que amenazaba con someter al hombre, aparece el derecho
laboral, y el trabajo adquirió una dimensión inusitada con la multiplicación
de la manufactura. Contra las desviaciones del poder de los gobiernos, se
levantó el derecho constitucional. Con la expansión internacional del comercio, asoma el derecho mercantil internacional. Frente al abuso fiscal y de las
facultades administrativas confiadas, aparecen el derecho fiscal y el derecho
administrativo. El derecho internacional va transfiriendo a la persona humana lo que el Estado reservó para sí mismo, y deviene derecho humanita_rio
antes que derecho de soberanías territoriales, donde el individuo es también
sujeto de derecho.
.
. .
1.9. Ante la nueva perspectiva del universo que han ofreC1do las reahzac10nes humanas en el espacio, ha debido igualmente cambiar la estructura del ·
derecho, para lo cual eleva a la jerarquía de st~eto jurídico a la Humanidad
misma. Esta obra es realizada por el Derecho del espacio, que implica la más
extraordinaria revolución jurídica -empleamos esta palabra "revolución"
en sentido científico y no político, como lo hacen los astrónomos- de todos
los tiempos, a través de sus milenios de existencia.
.
1.1 O. Ese gran guardián del hombre ha comenzado a tutelar igualmente a
la Humanidad, no sólo en el espacio y los cuerpos celestes, sino en zonas de

366

actividad humana_en nuestro planeta, con el derecho atómico, con el derecho
de los fondos marmos, con el derecho energético y con el derecho ambiental.
1._11. Pero de lo que carecemos, sin duda, al menos no se han hecho estudios
sufic1en~es, es de un derecho de la investigación y el desarrollo, precisamente
para cm?ar. del hombre y de la sociedad humana ante los avances de la
automattza~1ón, ca~ente de previsiones por las consecuencias que de su
empleo derivan. Cmdar del hombre y de su conjunto, la Humanidad.
l. 12. Un antecedente alentador lo ofreció el Comité de Enlace Científico
~gal entre la Academia Internacional de Astronaútica y el Instituto Internacional ~e Derecho del Espacio en su reunión de Nueva York, de 1968. Su
conclusión fue la siguiente:
Existen tres grandes categorías de actividades espaciales:
a) Las que el derecho alienta, apoya, afirma;
b) Las que el derecho tolera; y
c) Las que el derecho prohibe.
1.13. iCuánto hubier~ ganado la Humanidad sien esos casi tres lustros que
~os sep~ran_ de la reumón de Nueva York se hubiera profundizado en la
s~stemattzac1ón de estas actividades humanas, no sólo en el ámbito del espacio
smo en todo otro dominio!
'
1.14. No se trata del derecho de los pueblos a la investigación y al
desarrollo, que siempre lo han tenido. Y prueba de ello es que su ejercicio los
ha llevado a las consecuencias que ahora lamentamos. Se trata de normar
establecer princ!p~os y ofrec~r t~n marco jurídico a esa actividad para que n~
s~ aparte de su umco beneficiario: el hombre y consecuentemente la Humamdad, en su calidad espiritual y no en su aspecto material.
1.15_- Es bie_n sa?ido ~ue el hombre emplea un porcentaje escaso del
potencial de su 11~tehgenc1a y ha logrado, sin embargo, adelantos sorprendentes. Pa~a el cambio que se reclama es necesario adoptar una posición valerosa,
requerir de la capacidad de cada cual su mayor esfuerzo, a título de ser
pensa~te, para s~1perar esta postración del hombre y este dominio de la
máqm?ª· La té~mca l~a sido llevada a la educación para facilitarlo todo, pero
adormilar al mismo tiempo las facultades intelectuales del estudiante. No se
trata de desechar el empico de la tecnología en los procesos educativos. El
hecho es cómo se utiliza. Los experimentos de educación de nÍlios en los
Mo~tes Apalaches y los diagnósticos médicos via satélite en Alaska, pero
part1c~i!armente _los resultados extraordinarios del Satellite Instructional
Telev1s10n Ex~rnnent (SITE? en la India, en 1975, son una prueba de cómo
se han de. utilizar esos medios técnicos. Más de seiscientos millones de
~rsonas vive en aldeas aisladas en la India, y muchas de ellas nunca habían
v_JSto antes un film. Los programas fueron diseñados para transmitir mensajes
simples acerca de la nutrición, cuidados maternales, planificación de la
367

�familia, ganadería, agricultura y tratamiento del cólera en términos de fácil
entendimiento.
1.16. Se han empleado ya varios satélites en órbita geoestacionaria y ello
no significó ninguna de las amenazas advertidas -no podré Ol\"idar que en
el recinto de las Naciones Unidas se dijo hace trece años que el Estado que
dispusiera de la tecnología de la radiodifusión directa ganaría toda guerra
futura sin disparar un solo tiro de fusil- sino grandes beneficios para
importantes nucleamientos de la sociedad humana.
1.17. El hombre, en su condición humana, ha sufrido algunas crisis.
Cuando los juristas y legisladores de todo el mundo, el siglo pasado, se
empeñaban en darle vida para el derecho a lo que llamamos personas
jurídicas, personas morales o personas legales, se asistió a un verdadero
atentado contra el hombre en su condición de persona jurídica, persona de
derecho por excelencia. Le disputaban esa preeminencia las personas ficticias,
las personas artificiales. En aquellos momentos muchos asumieron la defensa
del ser humano, pues no aceptaban que el derecho olvide al hombre y confiera
preeminencia a lo accesorio. La reacción se extendió por muchos años y a
comienzos del siglo pudo exclamar el jurista italiano Giorgio Giorgi: "Y
pensar que el derecho fue hecho exclusivamente para el hombre: cmn lwminmn
cama omnes ius ccmstitutum. sit!". Los jurisconsultos romanos te hicieron César;
los modernos pretenden reducirte a la nada".
1.18. La crisis del presente es mucho mayor y no tiene parangón con las
anteriores. La tecnología disputa al hombre el dominio del conocimiento. La
eficiencia de la máquina excede la capacidad del hombre, quien usa la
tecnología para su propia comodidad y se transforma así en un "dependiente
de la máquina", en un "adicto de la máquina".
1.19. He tenido ocasión de escuchar, el 11 de septiembre de 1978, en
Dubrovnik, la conferencia de K. Soe&lt;ljatmoko -en la actuali&lt;lad rector de la
Universidad de las Naciones Unidas- durante la reunión anual del Instituto ·
Internacional de la Comunicación. En esa oportunidad señaló que la capacidad de una nacion-no sólo de su gobierno sino la de su sociedad como un
todo- de adaptarse a los rápidos cambios tecno-económico, sociocultural y
político, en una escala que haga posible hablar de transformación social,
depende mucho de su capacidad colectiva de generar, alcanzar, asimilar y
utilizar una gran cantidad de información disponible. A esta capacidad para
una respuesta creativa e innovadora a las condiciones del cambio y a los
nuevos desafios quisiera llamarla la capacidad de aprender de una nación.
Tal capacidad no está obviamente limitada al nivel cognoscitivo, sino que
incluye niveles de actitudes, institucionales y de organización de la sociedad
misma --concluye.
368

ºd 1d2~. ~e lo g!osado, rescato una frase plena de contenido humano: "capa~:sªmá e ?s nac1?lnes para aprender". Las naciones, es decir, sus hombres no
qumas, m os muy refinados robots que pudieran posee
,
~-ilHSepamos aprender, tengamos la actitud individual qu/~erá posición
~ocd~a :d algadmos el esfuerzo propio, de cada cual, con la cuota de inteligencia
m iv1 ua e cada componen t e de 1a sociedad
.
que integramos. El resultado
Será Sorprend ente.

2. ~osibilidades y perspectivas de nuevas actividades espaciales en cooperación internacional.
21.1. Hay ~dma palabra que tiene resonancias extraordinarias en el dominio
de .as dact1v1 acles espaciales.• cooperación
·
·
.
mternac1onal.
En un seminai··•o
l
rea iza o en
· · de
· la UNESCO lleg·óse a
. Buenos Ai res en 1979
.. con patrocm10
laºdconc1us1ón
.
' conte
l T que la cooperac1ºó n ·internacional
es un imperativo legal
nt o en .e ºel ratado
del
Es
·
l
'
d
pac10 y, por o tanto, condicionante de la licitt1d
de·
toda act1v1 a en el espacto.
· s·1a lgmen
• no comparte esta conclusión al meo
~ompre~derá que'. desde los comienzos de la era espacial, la coo r .;s
mternaoonal ha sido la regla. y si hubo alguna excepción, ha sidopepr:;:sa~
mente para confirmar esa regla · Es, por 1o tanto, una costumbre internaciona1'. para aquellos que se muestran poco apegados al derecho pos·1.1·
.
1 vo mternacional.

2.2. ~ooperación implica coordinación y regulación. Es decir
~:;::~c•~ pe_rma_nente del derecho. La ciencia y tecnología espaci~l;~:r:~~
e a c1enc1a y tec~olo_gía generales y, consecuentemente, también son
¡artes delE~ont~x~o sooal, mdustrial, educacional y cultural de la sociedad
1umana. . ~bJe~vo es el bienestar de la humanidad como un todo Ello
~upone part1c1panón (otra palabra de valor capital en la mod .
. ºd
mternacional).
e1 na comum ad
la

!!~

Participaci?n, según R. Fenaux, es tomar parte, es decir, concurrir a
. y a la a~c1?~• ~n todas las fases sucesivas de la ima inación de la
sugestión, de la m1c1at1va, del proyecto, de la decisión y de a lica¿ón O
~orno s~ expresó en la Reunión Consultiva de la UNESCO sobrfEl Dereciw d
omunuarse (Bucarest, 9-12 de febrero de 1982) participación im r t
parte en todos los niveles relevantes y en todas las etapas de la co p •c~ o~nóar
mcluso la fon 1 ºó
r .,
.
mu111cac1 n,
. . nu ac1 n, ap 1cac1on, mancJo y revisión de las políticas de
comumcac1ones.
'·
2.4. Hay
tres
frases
que
no
pu
d
l
.
.
.
e en ee1se separadamente: crecimiento
econ6 ~uco, desarrollo so~1al y humanización de la Humanidad. Esta últi
envolviendo y predetermmando la acción.
ma
. 2.5. N_o toda_s_ las _naciones pueden por igual aprovechar los frutos de la
exploración, ut1lizac1ón y subsecuente explotación del espac1·0
,
u ltraterrestre.

1!

369
H umanit.u-24

�La tecnología espacial es un medio poderoso para ª:ceder al de~arrollo

nacional e internacional. Si nos proponemos compartir los beneficios y el
bienestar, debemos acercarnos con espíritu ampliamente cooperativo a conceptos fundamentales: participación y asociación de todos ~os pueb!os. Esto
lo ofrece ya un principio incorporado a un instrumento internacional: el
patrimonio común de la Humanidad, en el Acuerdo relativo a la Luna y Otros
Cuerpos Celestes.
.
. .
2.6. En la Mesa Redonda sobre Encuadre Jurídico de las Actividades
Económicas en el Espacio (Córdoba, Argentina, juni~ 1981) h_u bo ~ons~nso
en el sentido que el beneficio no debe limitarse a la mformac1ón ~1entifica:
antes bien, debe tratarse de beneficios palpables de carácter económico, como
la prestación de servicios y la transmisión de t~cnología, que importen ese
mayor bienestar general para toda la Humanidad. Sólo
este modo se
compartirán los beneficios porque, de otra manera, la mayona_&lt;le los pueblos
jugaría un papel pasivo de sólo recibirlos. En ca_11:1bio, es esencia~ ~ue d~s~mpeñen un papel activo y asuman las responsab1hdad_es que ent1ana p~ec1samente el acto de compartir en el esfuerzo de producción de los beneficios. En
consecuencia, la cooperación debida en las actividades espaciales se r~bustece
en su carácter de obligatoria, cuando se trata de actividades ec?nó1111cas.
2.7. Los pueblos tienen las responsabilidades de su propio dcsarro_llo;
porque, como lo expresa el Draft Report of UNISPACE/82, la dependencia _Y
la caridad no engendran desarrollo -los esfuerzos, autocon~anza,, l~ motivación y la movilización, sí. La tecnología espa~ial no es la ,~anta mag1ca que
pueda brindar riqueza repentina pero. -sab1a~ente _aplicada-: posee el
poder de estimular el desarrollo económ~co y, con igual ~mpo~nc1a, ofrecer
mayor equidad a través de la educación y el cambio soC1al (UN Doc.
NCONF.cit.p.4).
.
2.8. Comunicación, transporte, educación, alimentos, agua, salubndad y
seguridad son promesas hechas realidad, son benefic!o prácticos alcanzados.
Pero es mucho más lo que se espera, lo que se anuncia. El futuro carg~do de
promesas está en el espacio. Para recibir con equidad es_as ventaJaS'. es
necesario ofrecer una adecuada estructura legal y una apropiada educación.
El desafío a los responsables de la organización tanto de la comunid~d
internacional como de los grupos nacionales es doble: Se busca el beneficio
económico total para todos los pueblos, para la Humanidad en su conjunto,
pero también la distribución de tales beneficios entre los varios_ ~rupos
sociales y culturales en un mismo país. El espectro entero de l~s activ1da~es
espaciales in~luye consideraciones económicas, so:iales y éticas en _mvel
nacional e internacional. Es la armonía que el Embajador Peter Jankow1tsch,
Presidente del Comité Preparatorio de UNISPACFJ82, compara con la música de Mozart.

d:

370

3. El espacio como aventura int.electual frente a las desilusiones del desarrollfJ.

3.1. Cuando la sociedad descubre o advierte nuevas técnicas, sobre todo
las que la colman de asombro, espera de ellas el mayor bienestar, una
economía que la beneficie, mayor tiempo para acentuar su humani1.ación; en
una palabra, que esa técnica le aporte comodidad, satisfacciones y que le
resulte, en definitiva, gratificante.
3.2. Tal vez el hombre no estaba mental ni moralmente preparado para la
rápida evolución tecnológica operada. La máquina ha traído prontitud pero
no perfeccionamiento en el quehacer humano. Una computadora hace cualquier complicada operación en forma práctica~ente instantánea. Pero a costa
del abandono del esfuerzo mental del hombre. ¿Nos llevará ello a un irreversible retroceso, que traerá una atrofia del potencial de inteligencia? ¿Es
posible predecir hasta dónde alcanzará esta regresión?
3.3. ¿y qué pensar de la libertad? Pueden ofrecerse varios caminos para
resolver un teorema. La automatización lleva a soluciones programadas,
rápidas y seguras. Priva al hombre de posibilidades. Libertad es también
oportunidad de elegir, opción en la alternativa, con cierto margen de indeterminación, implica espontaneidad, ausencia de interferencia, satisfacción
por sí mismo de un requerimiento. Es siempre un dinámico, voluntario acto
de la persona humana.
3.4. El hombre común ha perdido muchas de las esperanzas que le ofreció
la tecnología. Y vive en un mundo contaminado que terminará, si no se
adoptan medidas heroicas, por destruir al planeta.
3.5. La evolución tecnológica no ha sido acompafiada de una evolución
similar de orden moral. Eso hace que el hombre de hoy se sienta derrotado,
superado. Vive el proceso como algo fatal, que en un momento cierto lo
destruirá, no como ser biológico, sino como ser libre y ser pensante.
3.6. Ante esas circunstancias, aparecen las opciones: trabajar para el
perfeccionamiento del desarrollo en la paz; o trabajar para la destrucción, en
la guerra, en la violencia, o en la inacción.
3.7. Hasta ayer la guerra era un acontecimiento natural en la historia de
las naciones. No hubo generación que no combatiera. Mucho tardaron los
pueblos en convencerse que la guerra debía ser reemplazada por otra forma
de convivencia. Muchos héroes que recuerdan los monumentos trabajaron
directa o indirectamente para la guerra. El hombre de nuestro tiempo tiene
una misión más importante y por cierto más dificil: trabajar para la paz. Es
un desafio intelectual. Un desafio contra la violencia en todas sus formas y en
todos los grados.
3.8. El espacio es la gran oportunidad, no sólo porque hacia él convergen
los mayores talentos y las inteligencias más lúcidas, sino porque se trabaja en
371

�cooperación científica. La aventura espacial es demasiado grande y demasiado importante como para que pretenda hacerla una nación o algunas naciones.
3.9. Hablar del espacio es hablar de paz. La actividad espacíal es por esencia
pacífica. De esa paz que han deseado en todos los tiempos y desde el fondo
de sus conciencias los guerreros. Napoleón demostró que poseía talento no
sólo militar. Poco antes de morir manifestó su convicción de que, de todo lo
que hizo, le sobreviviría el Código civil. No fue el autor, per? se empeúó en
dotar a Francia de un código civil, un código de paz. La posteridad lo recuerda
y su obra de paz pervive en el llamaclo "Códig? Napoleón". .
3.10. Después de la Segunda Guerra Mundial Europea conuenza la tarea
de reconstrucción, en dimensión continental. La más grande aventura intelectual es la ~mprendida a través de su Consejo de Europa, con su asam~)lea
parlamentaria y su comité de ministros. Y se ubica ya como la más antigua
de las organizaciones políticas de Europa Occidental, con 33 años de existencia.
3.11. Hay precedentes en la historia nacional de pueblos que alcanzaron
su independencia en el siglo pasado. Nacieron de un fervoroso movimiento
intelectual. Inteligencia y gobierno iban de la mano. Los poetas gobernaron
también. Muchos de los autores de las constituciones de las nuevas naciones
fueron literatos. Como bien se ha dicho, se propusieron "inventar" un país,
poner al servicio de una causa profundamente anhelada toda la inteligencia
y la totalidad de los talentos de un pueblo. Nada se confió a extraños y por
cierto que no se ofrecían procesos automatizados. Los pueblos nacieron
vigorosos y sobre todo con fervor, ilusiones, amor y fe en el destino.

alta energía, armas de rayos letales y otros desarrollos similares arrojan una
sombra oscura sobre la utilización pacífica y benéfica del espacio. Ya es tiempo
de detener y revertir esta peligrosa tendencia y comprender más ampliamente las perspectivas que ofrece el espacio, un hermoso planeta cuyos procesos
vitales son íntimamente interdependientes, donde la vida se basa en un
delicado y único equilibrio entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre
y el hombre" (UN Doc. cit.,p.4)
4.3. Las telecomunicaciones militares escapan, en principio, al control de
la UIT. A ~esar de ello, las frecuencias utilizadas con estos fines son, en gran
pa~te, ?ot1ficadas al I:RB. Y es por ello que existe también un plan de
atnbuc1ón de frecuencias para el servicio móvil aeronáutico (OR).
_4.4. ~ idea de_ una gt~erra en el espacio parece estar lejana. Pero la
eX1stenc1a d~ satélites ª:esmos, estaciones espaciales bélicas, rayos letales y
naves espaciales con canones laser, son ya una realidad. La proporción de
lanzamientos con fines militares desde 1957 es semejante en losEstados
Unidos de América y en la URSS; entre ambos, en el período 1958-1975
lanzaron más de 1.000 satélites militares. El Dr. David Baker, asesor de NASA
y autor _del libro The sha_pe of Wars to come, dice: "La información y los datos
neces~nos para conduc1r una gran guerra en la Tierra depende ahora casi
exclusivamente de satélites.en órbita alrededor del planeta".
4.5. La efectividad de los satélites militares quedó demostrada en octubre
de 1973, durante. la guerra en~re Egipto e Israel. Se ha planeado por parte
de los Estados Unidos de Aménca lanzar un satélite con estación de comando
en órbita a 132.000 millas de la Tierra -la mitad del camino a la Luna-y
fuera del alcance de los satélites y rayos destructores.
.

4. El espacio como fuente de una nueva ética J1ersonal y social.

5. El optimismo, como supuesto de beneficio y felicidad.

4.1. Human dim.ensions of the space ente1jnise ha sido el tema de una conferencia dada por el Profesor Yash Pal en el Simposio Internacional Aeroespacial 81 (Aeropuerto Le Bourget). Manifestó que el hombre mira a la tecnología espacial no para que provea soluciones a los problemas, sino para alcanzar
a percibir la nueva ética que surge de los logros de la actividad espacial, para
asegurar que los hombres en esta Tierra, siendo semejantes, alcancen el
mismo nivel de-dignidad.
4.2. En el Draft ReJ1ort de la Conferencia no ha dejado ele señalarse la
creciente militarización del espacio como una barrera para una mayor cooperación y un obst..iculo potencial para obtener los máximos beneficios de la
tecnología espacial. "Aunque las aplicaciones militares de naturaleza no
agresiva, tales como los medios técnicos nacionales de verificación (surveillance satellites), han tontinuado por algunos años, se hallan ahora desbordados por sistemas direct..'lmente agresivos. Armas anti-satélite, rayos laser de

5.1. Frente a todas esas incertidumbres y aun amenazas a la paz, si se nos
pregunta ¿qué puede la Humanidad esperar de UNISPACE/82, estamos
prontos a responder: un poco más de ilusiones, un poco más de optimismo
para ver el futuro con beneficio y felicidad: beneficio material y felicidad
espiritual.
5.2. En lo que hace a una indeseada guerra espacial corresponde a los
Estad.os que p~sean e~os ~edios brindar a la Humanidad una tranquilidad
que viene P?rd1endo d1a a d1a. Porque, en efecto, no son pocos los que piensan
como Marvm Goklberger, del California Institute ofTechnology: "Estamos
yendo a través del valle de las sombras de la muerte".
5.3. La responsabilidad es de todos: gobiernos, organizaciones internacionales ~ub~rname1~L1les y no ?ubernament1les, dirigentes, maestros, pensadores, Juristas, legisladores, d1plomáticos,j11eces. Y los creadores e investigadores, conforme a la clasificación del Comité de Enlace Científico Legal de la

372

373

�Academia Internacional de Astronáutica. El papel de las organizaciones no
gubernamentales, por hallarse desprovistas de intereses políticos o sectoriales, resultará de gran utilidad.
5.4. Así como la imaginación es el mayor auxiliar de la ciencia, el optimismo
es la piedra de toque para toda acción en el campo de la política internacional.
5.5. Optimismo es fe, una de las grandes virtudes _de! espíritu.
.
5.6. Sólo con optimismo se construye, porque opt:musmo es propensión a
ver y a juzgar las cosas del modo más favorable. .
. ..
.
5.7. y es también un sistema filosófico que consiste en atnbmr al umverso
. la mayor perfección posible.
5.8. Hasta ahora no conocemos nada más perfecto que el universo y no
poseemos otro patrimonio que nuestra cttltura, la cual nos ha dado una
civilización que explora y utiliza el cosmos.

I.AGRAN AVENTURA DE NUEVA ESPAÑA EN EL MAR DEL SUR
POR ANToNIO POMPA Y POMPA.

del Instituto Nacional de
Antropología e Historia
LIMINAR

GRANDE NO SÓLO PARA LOS MEXICANOS, sino para el mundo en general es la
expansión de Nueva España en el siglo XVI, pues su influencia en la integración geográfica, política, cultural y económica del mundo se manifiesta desde
que se inició la ruta de las especias, pues desde entonces flota en occidente
nuestro pensamiento, nuestra cultura, nuestro espíritu, y ello lo hace profundamente acreedor a nuestra atención, asi como a una profunda interpretación
sociológica.
·
La maravillosa historia de la ruta marítima que dió origen a la formación
del e::je México-Filipinas, nos trae a cuenta los acontecimientos de las grandes
epopeyas en los mares del Sur con los pormenores de clh·ersos viajes, hasta
la conclusión de un ciclo con Miguel López de Legaspi y Andrés de Urdaneta,
cuya acción se constituyó definitiva en las relaciones geográficas, políticas,
culturales y económicas del mundo en el sentido universal del siglo XVI.
La concepción fantástica de las rutas de las especias que incitó las aventuras
del pensamiento del hombre de mar excitado por el gusto que aguzaba y
agitaba el ingenio con multitud de elucubraciones, trajo progreso en la
Astrología y la Náutica, e hizo realidad la gran satisfacción de gustar las
especias cuyo sabor y aroma germinaron en ambiciones de política colonial
principalmente por Espafi.a y Portugal, a la vez que realizaron las concepciones de una Geografia delirante en la constitución del mundo del siglo XVI,
como nos lo atestiguan crónicas y cartografias de la época.
Lo que hoy decimos tiene como fundamento el resultado de investigación
directa en elementos documentales, buena parte inéditos, ele! Archivo General de la Nación y de colecciones particulares, en México; clcl Archivo General
en Sevilla, en sus secciones de Documentos inéditos de Ultramar, Simancas
Filipinas, patronato y Audiencia de Filipinas, Secular Audiencia de Filipinas,

374

.
1

�etc., y de los Archivos Agustinianos de Manila y de Cebú, así como de las
colecciones impresas de la Academia de la Historia de Madrid, las formadas
por Joaquín Pacheco, Francisco de Cárdenas y Luis Torres de .Mendoza, y de
Emma Helen Blain James y Alexander Robertson; diversas crónicas como las
de Gaspar de San Agustín, Esteban García y del Padre Grijalva; relaciones de
autores entre quienes merecen ser citados Cavada, Malo de Luque, José de
Alcázar, March Labores y muchos más, quienes dan fuerza a la historicidad
de los acontecimientos que se narran.
1.- El seiiuelo de las especias y de los descubrimientos marítinws.

Nueva España; he aquí la síntesis en que se condensa el contenido de dos
grandes culturas, la eur&lt;?pea transportada por el ímpetu caballeresco y
aventurero del hombre español, y la indígena con su concepto autóctono del
tiempo y de la vida, preñado de fortunas del pensamiento, donde el hombre
mágico-religioso creó la nueva fisonomía americana dentro de la actual
cultura universal.
Los tesoros del pensamiento y de la acción en Nueva España, son inagotables para las especulaciones de la historia;_y de entre ellos, en su multitud de
imágenes plasmadas en el devenir de tres centurias, he apartado la maravillosa y audaz aventura de la conquista definitiva de las especias, en la
expansión geográfica de Nueva España hacia el Occidente, en "dereclnn;a";
así como los viajes hasta las regiones de los múltiples ventisqueros en la gélida
zona boreal.
Nueva España, admirable consorcio de pensamiento indígena y pensamiento europeo, quiere decirnos qué fue, qué ha sido y sigue siendo, para
provecho de historiadores y sociólogos, estadistas y hombres en general,
destruyendo el complejo de inferioridad, que hace el sentido trágico de la vida
en los pueblos y en los individuos que carecen de la verdad de su pasado.
Con ese fin distinguir en primer lugar, la maravillosa ruta de las especias
de los descubrimientos marítimos, originados por aquel señuelo de las aventuras que llevaron a Marco Polo y a Hernando de ~lagallanes a las más
grandes empresas marítimas de la humanidad.

***
Arabia era la primera de las tres penínsulas que el viajero del :Mediterráneo
encontraba al dirigirse de Occidente a Levante, con rumbo a los mares de
Asia; península fértil ·y de suelo benigno que la constituyó zona feliz desde los
tiempos del Patriarcado. Esta fecundidad hízola centro de activas relaciones,
tales como el comercio, y sus redes en el trueque e intercambio llegaron hasta
más allá de la Etiopía, de donde llevaban el incienso, el oro y las piedras finas
que por las corrie ntes del río Nilo fueron transportadas al Egipto o navegando

37G

por el golfo Pérsico invadieron los centros de mercaderias en Asiria y Babilonia.
La importancia comercial y marítima del pueblo árabe, por aquella remota
época, llegó a su pleno desarrollo antes de la dominación romana por un
fenómeno de geografia fisica, el descubrimiento de los monzones, vientos
periódicos de seis en seis meses, que soplaban y soplan en la zona tórrida con
particularidad en los mares que profundizan en la tierra, como los que
pertenecen al Oceáno Indico; mar de Omán y aguas de Bengala hasta el mar
de la China al Septentrión del Ecuador; en ellos, el monzón de primavera
sopla de Mediodía-Poniente, y en Otoño Levante-Septentrión. Al medio del
Ecuador, entre Sumatra y la Nueva Holanda, el primer monzón sopla del
Noroeste y del Sudeste el segundo. Esta regularidad en el movimiento de las
fuerzas locomotrices para la navegación, &lt;lió al pueblo árabe, por la obsen ación de estas leyes, el medio eficaz para extender sus relaciones comerciales
y de cultura.
Así fue como se descubrió esta ruta que llevó a los árabes, y por ella a los
romanos, a los codiciados países de los aromas y de las especias, que constituyeron el señuelo para las proezas y aventuras de los hombres de mar, en
los fecundos siglos XV y XVI.
Se ha dicho que en el principio fueron las especias ......, y desde entonces,
desde que los romanos tomaron por primera vez el gusto de ellas como
picantes y adormecedores, ardientes o embriagantes, no ha habido pueblo de
la Tierra que no haya deseado la estupenda manifestación de ese milagro que
transforma el sabor, utilizando ya la pimienta, ya la nuez moscada, para hacer
de insipida agradable la monotonía de las comidas; del jengibre por su
especial sabor con la cerveza, y de las variadas especias para convertir en más _
agradable el vino, o la canela que imprime un sabor gratamente excitante.
· Así de repente-asegura un autor-vibran entre los crasos tonos de mayor
y menor del agrio y del dulce, de lo picante y lo desabrido, delicados tonos
- culinarios intermedios, y pronto ya reclaman los paladares, bárbaros aún, del
medioevo, creciente cantidad de esos nuevos estimulantes.
La valorización de las especias siempre fue elevada. Si tomamos tan sólo a
la pimienta por ejemplo, se le aceptaba por base de cálculo, como después se
ha hecho con los metales preciosos. Hubo ocasión en que tan gustada especia
fuera moneda para la adquisición de bienes raíces, pago de dotes .y compra
de _derechos ciudadanos. En algunos reinos la fuaron derechos aduanalcs, y
en el medioevo se designaba al hombre de caudales, con el sobrenombre de
"bolsa de pimienta".
El jengibre y la canela -dicen algunos- la quina y el alcanfor, pesábanse
en las básculas de los farmacéuticos, cerrándose, en tanto, cuidadosamente
1

377

�puertas y ventanas para que la corriente de aire no se llevase, acaso, un
dracma de los preciosos polvos.
¿y por qué eran tan preciadas las especias?
.
c!Acaso no existían en abundancia en sus lugares de ongen?
La razón es muy otra. Los obstáculos que las hadan ser tan estimadas, eran
los de su dificil transporte debido a la peligrosa navegación, la prolongada
distancia que apartaba a Oriente y Occidente, y la rapacidad de los piratas.
Si que las había abundantes en sus lugares de origen. Mul~tud ~e ~rbustos
con flores verdes, existían en el archipiélago Malayo, como la pimienta en
Musisis después llamada Malabar, la nuez moscada en Banda, los claveles de
olor en Amboina y la canela en el Tidore.
De la mano del indígena isleño o peninsular pasaban los productos aromados a la de su amo, dentro del mismo sistema de explotación que imperó en
nuestros países de América, para que éste patrón, mahometano en la mayoría
de las ocasiones, los transportara en piraguas hasta la Malaca, de donde en
barcas mayores se le hada llegar a puertos de la India, y de alli, con incontables
peligros, a la feliz Arabia, lugar en donde se h~d~ la distribución a los pue~los
costeros al Mediterráneo, que formaba el pnncipal teatro de la navegación
en Europa.
.
Es demasiado dificil compendiar la obra de la grande revolunón que las
especias originaron en la vida de la humanidad, ix:ro_baste anotar que trajo
como consecuencia, además de otras, el establecimiento en forma de las
relaciones comerciales, y la aportación más valiosa para la Geografia en
general.
.
.
Esta revolución iniciada en los siglos XII y XIII, vmo a ser realizada hasta
el XVI, con la apertura de las rutas oceánicas hecha por el impulso aventurero
de España y Portugal.
.
A pesar de las luces que la experiencia había dado ?e~e el si~lo IX,_ las
normas de la nav~gación estuvieron raquíticas, hasta el ultimo terno del siglo
XIII en que floreció el célebre ingenio del mallorquí? Raimundo Lulio, a
cuyas prácticas de observación debió el arte de navegar m_co~tables adela~t~s
a las calidades de los vientos, dividiendo en cuatro los pru1C1pales, y sund1vidiendo los otros que resultan en otro igual número, con lo cual legó a la
posteridad la rosa naútica, aludida en su libro titulado: "Félix de las Maravillas'\
Ayuda grande recibieron los conocimientos maritimos con los adelantos
de los hebreos que vivían en Andalucía, y los estudios de los ára~s, como la
división de la esfera celeste por medio del Ecuador en dos partes iguales, que
proporcionó doctrina sobre la figura de-la Tierra.
.
Con dichos múltiples conocimientos fruto de la observación, además de la
BALLESTILI.A, llamada también BASTON DE JACOB, aparato inventado
378

por los caldeos para la observación de astros y medición entre el Ecuador y
el punto de la nave las CARTAS PLANAS y el ASTROLABIO, substituido en
la actualid~d ~or el SEXTANTE se aventuraron españoles y portugueses a
los descub~im1entos de las costas del continente Africano, para fijar una ruta
menos peligrosa al comercio de la Especiería que procuraban hacer algunos
pueblos de Europa.
No hay duda de que por su temperamento, fue el español quien primero
se lanzó a la aventura, arriesgada y dificil, de esas investigaciones, perfeccionadas_ posterior~cnte por diversos navegantes portugueses.
La importancia de la navegación al aplicárscle los conocimientos cientificos
recientes, fue muy grande y trajo como una consecuencia el ensanche de las
níona_rquias portuguesa_ y española, aquella en la Guinea y ésta en la completa
posesión de las Cananas y en el dominio ultramarino de las tierras de
América. En cuanto a esto último, de inmensos resultados para la ciencia en
s:ene~l, h~c~10 qu~ causó_asombro en todos los pueblos yjustificó a la naciente
c1enc1a nautlca y dtó glona a Colón y a Vespucio, proporcionando la integración geográfica del Mundo.
La tras~~ndencia de los_viajes de Cristóbal Colón principalmente, para la
ruta ~~fimava d~ las especias, fue de muchísima importancia, puesto que por
los :'lªJeS ,r ostenores _de diversos marinos se llegó a encontrar la "vuelta de
ocndente , o sea la ruta del Galeón de Manila, cuya historia parece leyenda,
ruta encontrada ~or el gran navegante Andrés de Urda neta, y que fuera sueño
de todos los m~rmos famo~os de esa época. El mismo Colón no se imaginó
nunca que _Imb1era _descubierto un nuevo continente, a lo que Vespucio se
ade~antó, smo un si_mple paso que acortara la distancia entre Europa y la
India, pues los antiguos cartógrafos, con sus concepciones fant.1sticas y
~eformes del ?1undo, se lo habían hecho creer, dando lugar con esas inexactitudes producidas por errores de cálculos en el error de Colón de confundir
las tierras de América con las de la India, tal como lo revela sin duda en· la
relac~ón que _es_c1:ibi6 a bordo durante su regreso al viejo mundo.
Asi quedó 1111c1ada la ruta definitiva de las especias y de los descubrimientos
marítimos rumbo a los mares del Sur

11.-Aventuras en el Mar del Sur
NAVIGARE NECESSE EST...., "es necesario navegar, porque cristianismos, y muy altos, y muy excelente, y muy poderosos Príncipes, Rey y Reina
de las Españas y de las islas del mar, nuestros señores, este presente año de
14_92, después de ~uestras Altezas haber dado fin a la guerra de los moros que
remaban en Espana y haber acabado la gueITa en la muy grande ciudad de
Granada, a donde este presente año a dos días del mes de enero por fuerza
de armas vide poner las banderas reales de vuestras Altezas en las torres de
379

í'
1

)

�la Alhambra ... y los motivos que yo había dado a vuestras Alt~zas, de la tier~a
de la India y de su Príncipe llamado el Gran Can, es necesario navegar hacia
la dicha India, pero no por el Oriente, por donde se acostumbra de a~dar,
salvo por el camino de Occidente, por donde hasta hoy no sabemos por ete~ta
fe que haya pasado nadie". Esto decía a Fernando e !sabe!, reyes de Espana,
el esforzado navegante Cristóbal Colón, al ser termmado lo referente a sus
proyectados viajes, con arreglo a las conces_iones que l_e fueron hechos en el
real de Santa Fe, al pie de los muros de la cmdad herótca de Gr~nada.
Y en verdad que era necesario navegar, y hacerlo por el Occidente hasta
la India, con el fin de encontrar la mta definitiva del maftwilloso País de las
aromas y de las especias.

•••
Hasta que la edad media estuvo por concluir, nada se tra~ó en forma
determinante para establecer una ruta marítima, ~r~cisa, a la I n~ia, pues todo
se reducía a especulaciones teóricas como las opm1ones de Anstóteles, Eratóstenes, Posidonio y Sócrates, éste último estimando que el viaje desde la
Península Ibérica hacia el Occidente, hasta llegar a la India, podía hacerse en
pocos días, pues un viento favorable hincharía l~s v~las de los na,:íos; pero de
las consideraciones científicas, se llegó a su realización hasta el siglo XV por
aventura de Cristóbal Colón, cuyo nombre debe estar unido al del florentino
Paolo da) Pozzo Toscanelli, descubridor intelectual del Nuevo Mundo, quien
por carta enviada a Fernando Martínez, confesor de los _r~yes portt~gueses,
djó a conocer detalladamente que se podía llegar con faohdad al Pats de las
Especias, siguiendo una ruta con dirección hacia donde el sol se po~e.
.
La grande tenacidad de Colón, futuro de su figura fisica y moral, luzo sur~tr
con su grandeza de ánimo y plena inspiración, un nuevo mundo, como OJOS
humanos no habían visto, donde sus habitantes eran a una mano de buena
estatura de grandeza, y buenos gestos, bien hechos, buenos s~rvidores,
hermosos y de buen ingenio, que muy pronto decían lo que se les mculcaba
y vivían felices en tierra poblada de árboles muy verdes y aguas 1~u~has y
frutas de diversas maneras; obteniéndose a la vez, con este descubnm1ento,
la conclusión dt.: la primera etapa en la ruta marítima "en derechura", al País
de los aromas, navegando por el Occidente.
El esclarecimiento de la costa de Honduras que Colón había comenzado al
efectuar su cuarto viaje, fue continuado por Vicente Yafiez Pinzón unido a
Juan de Solis y Pedro de Ledesma, con lo que s~ dió aumento al_int~rés ~or
las exploraciones en la costa del Nuevo Mundo, siendo de much~ s1gmficac1ón
las de Francisco Fernándezde Córdova en 1517 y de Juan de GnJal\"aen 1518,
navegando éste último por los litorales yucatecos hasta la Bahía de Campeche,
subiendo después con rumbo noroeste hast.a la des~mbocadura d~I Río
Pánuco, dentro del ahora Seno Mexicano. En esta ocas1611, por vez pnmera

el europeo vio las gigantescas cimas, cubiert.as de nieve, de las mont.añas del
país fantástico que denominarían Nueva España.
Volviendo nuestra atención a la parte sur del nuevo continente, sigamos
el proceso de las expediciones que trajeron como consecuencia el descubrimiento de los mares del sur, de que Colón, en su cuarto viaje oyó por primera
vez referencia, pues se le aseguró que existían al otro lado de la costa firme
por él encontrada.
Anótase primero la expedición de Alonso de Ojeda, a quien acompañó
Américo Vespucio con el fin de tomar posesión de la Especiería; siguió a ésta
la de que era capit.fo Vicente Pinzón, primero que cruzó el Ecuador por estos
bellos parajes, y llegado que hubo al cabo de San Agostinho, siguió hacia la
Española cruzando la boca del Dragón en el Amazonas, como después lo llevó
al cabo Diego de Lepe en aventurosa navegación.
Por esa misma época Pedro Alvarez Cabra), dando la \'uclta al Africa para
ir a la India, entró en la corriente ecuatorial del Sur y fue arrojado hacia el
occidente a las costas del Brasil, que creyó haber descubierto el primero, por
ignorar los viajes de Juan Ramolho y Yañez Pinzón acaecidos con anterioridad.
Mas el acontecimiento que navegantes españoles y portugueses ansiaban
para encontrar la ruta en "drechura" hacia las islas especieras, no llegaba aún;
reservado estaba para el día 25 de septiembre de 1513, en que Vasco Núñez
de Balboa, en tierras de la América media, exact.1mente en el istmo de
Panamá, tendría a la vista los mares del Sur.
El día 29 del mismo septiembre, Balboa armado de tocias armas, llevando
en una mano espada y en otra una bandera en que estaba pintada una imagen
de la Virgen con las armas de Castilla a los pies, levantóse y empezó a marchar
por medio de las ondas que le llegaban a las rodillas, diciendo en altas voces:
iVivan los Altos y poderosos reyes de Castilla: Yo, en su nombre tomo
posesión de estos mares y regiones... y la mar del Sur quedó formando parte
de un gran imperio, como lo hizo saber Andrés de Valderrábano, escribano
de sus Altezas, quien dió fe de ello.
Seis años después, un año cinco meses más tarde de haber firmado Carlos
V la capitulación con Hernando de Magallanes para acometer la empresa de
la conquista del País de las Especias, cinco barcos abandonaron la rada de
Sevilla para seguir la corriente del río, hasta San Lúcas de Barra meda. Aquí
desemboca el Guadalquivir al mar, aquí debía efectuarse el último arreglo de
la flota, q11~ salió al hincharse sus velas en el amanecer del día 20 de
septiembre de 1519, en que comenzó el viaje de exploración m:'is largo q11e
registra la historia de la humanidad.
Después de haber recibido Magallanes las más duras pruebas en ~n
prolongada travesía preñada de peligros, dirigió sus cuatro naves, ya que una

380
381

�la había perdido, por un estrecho que resultó ser el que unía los océan~s
Atlántico y Pacífico, al que nombró de TODOS LOS SANTOS, en memona
del día de su descubrimiento, nombre que la posteridad cambió con toda
justicia por el de Magallanes.
.
Con el paso por este estrecho, se dió un anticipo de importancia y trascendencia, en el hallazgo de la ruta definitiva a la incitante región de la pimienta
y del jengibre.
.
, .
La historia de la primera travesía por un mar tan mmenso que el espmtu
humano apenas concibe abarcarlo, es uria de las proezas más grandes de la
humanidad, llevada a efecto por el genio y constancia de l-Iernando de
Magallanes quien como Colón, por su figura flsica y moral, hizo surgir otra
fase de la Tierra para su integración geográfica.
.
Esta expedición que cruzó por primera vez el grande Océano, tocó uerras
del Nuevo Mundo en su costa poniente y tiempo después, tras de prolongada
navegación descubrió el archipiélago de las Luzones después llamadas Filipinas, donde desembarcó en la isla Cebú el día 7 de abril de 1531, sufriendo a
poco tiempo en la isla Matan, de las mismas Luzones, la p~rdida de su capi~n
Magallanes, asesinado por los indígenas del lugar en un sunulado homen~Je.
Al conocer el gobierno español los sucesos acaecidos a esta Armada, luzo
se preparase otra que puso bajo el mando de García Jofre de Loayza, quien
tuvo por ayudante a Juan Sebastían del Cano; acompañándoles Andrés de_
Urdaneta, guipuscoano de clara inteligencia y dotes excepcionales en la
ciencia naútica.
Mala ventura tuvieron Loayza y sus hombres. En el trayecto fallecieron el
mismo comandante y Juan Sebasúan del Cano siendo de escaso fruto para el
fil\ que se perseguía, puesto que dejó insatisfecho su propósito, y sí gran parte
de los elementos de la Armada en poder de los portugueses; mas, eso sí, esta
hazaña de Loayza dio al Conquistador de México, Hernán Cortés, entusiasmo
y energía para echarse a descubrir soñando con otros imperios.
. .
Un incidente vino a excitar más a Hernán Cortés, para los descubnnuentos
marítimos. Volvían de las Hibueras los conquistadores tras perseguir a
Cristóbal de Oiid, cuando supieron que con proximidad a Tehuantepec estaba
un patache de la Armada de Loayza, que no pudiendo seguir hacia la Especiería en prosecución de la ruta de Magallanes, se había segregado
después de cruzar el estrecho que une ambos océanos, y viéndose perdido,
tomó hacía el norte en busca de las tierras de Hernán Cortés.
En dieciseis grados de latitud norte, cerca de un cabo en el golfo denominado hoy de Tehuantepec, el clérigo Juan de Areízaga, viajero de la nave
extraviada tuvo el valor de arrojarse a las aguas, desafiando la marea, y de
esta manera, llegado que hubo a la costa, se internó hasta encontrar un pueblo
382

e? que había soldados del Conquistador, y donde con no poca sorpresa vió
pmtada una cruz, que nueve años antes había dejado el mismo Hernán Cortés
Este contacto entre los conquistadores del grande Océano y de la N
·
Es - · d"
•b
ueva
pana, m 1scut1 lemente que dió empttie a las ambiciones de Cortés para
emprender la busca de nuevos Imperios, enviando luego capitanes en ayuda
de Loayza a la vez que estableciendo relaciones con sus vecinos del otro lado
del Océano.
·
_Y siendo Dios ?uestro Señor servido -decía Cortés a Carlos V- que por
alh se t?pase el dicho Estrecho: sería la navegación desde la Especiería para
esos Re1_nos_ de Nuestra Majestad muy buena, y muy breve, y tanto, que sería
l_~s dos t~rc1a_s ~artes meno~, que por donde ahora se navega, y sin ningún
uesgo, ~1pehg10 ~e los Nav1os, que fuesen o viniesen, porque irían siempre
Yvendnan por Remos y Señoríos de Vuestra Majestad, y será la mayor cos~
Y que ~ás en vuestro servicio redundará, después que las Indias se han
descu~ierto; Y fue tan_~ la preocupación de Cortés por establecer "en derech~ra un~ r~ta que luciera lucrativo el comercio con la especiería, que envió
vanos em1sanos para_ a_dquirir noticias de los mares del Sur, y con reiterados
apres~os armó exped1c1ones marítimas de las que esperaba obtener grandes
v~nta_J~~; por ello •~and~ construir tres carabelas en Zacatula y armó Ja
exped1C1ón que zarpo de C1huatlán en noviembre de 1527 al mando de Alvaro
de Saavedra Cerón.
Esta p_rim~ra expedición que salió de Nueva España, cumplió )a mitad de
su experiencia cuando Saavedra llegó a Tidor el 30 de marzo de 1528· sólo
falta~a la vuelta para establecer el contacto entre la Especiería y Nueva
Espana, 1~ cual no aconteció con este navegante, puesto que pereció con su
embarcac1ó? en una tempestad al volver a México, y los deseos de Carlos v
Ydel conqmstador Hernán Cortés no fueron satisfechos.
. Dícese de este último, Hernán Cortés, que era tanto el anhelo por comu~1carse con sus vecinos de Occidente, que escribió al Rey de CeblÍ para decirle:
... Y pues estamos ~n cercanos (el Océano Pacífico de por medio, nada
menos), Y en poca _distancia de tiempo vos podemos comunicar, recibiré
mucl~a honr~ de todas las cosas que de mí queráis ser aprovechado me las
hag_ais }aber ; Yal Rey de Tidor, que Cortés hacia llamar Tidori también le
dec1a: •·· Y porque de ª!gunas muestras de las cosas que por acá hay, lleva
algunas muestras el Capitán que agora envío, vedlas, y vistas, me haced saber
aquell_as que os satisfacieren porque de todas-hay acá en abundancia y seréis
~ro.~e1d~ ~n_u! a vuestra voluntad y conforme a las memoras que me enviares • A.si m1c~aba Nueva España su diplomacia enviando Capitanes por las
~u-~s ~el Paofico, para ganar la amistad de Príncipes distantes con quienes
1mc1ana el establecimiento de nuestras relaciones amistosas.
383

�El Adelantado de Guatemala, Pedro de Alvarado, iniciador desde 1532 de
algunas expediciones marítimas para descubrir en los mares del Sur, escribió
desde Jalisco el 28 de marzo de 1541 al Emperador Carlos V, dándole cuenta
de que prosiguiendo la Capitulación tomada por su Majestad con él sobre el
apresto de la Armada para el descubrimiento de las islas del Poniente, había
tenido desavenencias con D. Antonio de Mendoza, Virrey de Nueva España,
pero que deseando ambos llegar a un buen acuerdo, habían tenido una
entrevista en que concertaron hacer unidos las exploraciones.
Carlos V conforme con lo que le comunicó Alvarado, confirmó la Capitulación, así como lo concertado con el Virrey Mendoza, quien posteriormente
hizo la empresa enteramente suya por el fallecimiento de Adelantado de
Guatemala.
·
Poco después se daban instrucciones por el Virreynato a Ruy López de
Villalobos para que él efectuase los referidos descubrimientos, y el 22 de
octubre de 1542 al encargarse Villalobos de la Armada en el Puerto de
Navidad, suscribió su obligación de aceptar íntegras las instrucciones que se
le daban para su fiel cumplimiento. Luego los Capitanes prestaron juramento
y los soldados en seguida; después lo hicieron los soldados y maestres,
contra-maestres y bombarderos.
La flota componíase de la nao capitana "Santiago", la "San Jorge", "San
Juan de Letrán", y "San Antonio", la galeota "San Cristóbal" y el bergantinejo
o fusta "San Martín", así como de trescientos setenta a cuatrocientos·hombres,
entre quienes iban Fr. Xerónimo de Santiesteban, Cronista de la expedición
y el indígena Juanes, originario de nuestro antuguo barrio de Tlatelolco.
Esta armada se hizo a la mar en el puerto de Juan Gallego en la Costa de
Nueva España, el primer día de noviembre de 1542. La prolongada navegación se llevó al cabo llena de sorpresas, incertidumbres y molestias, tomando
posesión de diferentes islas como Mindanao, donde sufrieron sus conquistadores los estragos del hambre y hasta llegada la galeota "San Cristóbal",
derrotada antes de llegar con las demás, supieron de las islas abundantes de
bastimentas, a islas que como homenaje al Príncipe heredero, hijo de Carlos
V, les dieron el nombre de Felipinas, o Filipinas latinizando el nombre.
En fin, no muy afortunada fue esta expedición de Villalobos, que finalizó
con el fallecimiento de su capitán en Ambón, donde se encontraba por aquel
entonces San Francisco Javier, quien le atendió en su agonía, Yíctima de una
grande pena por el menguado éxito de la flota. En agosto de 1549 llegaban
a Lisboa, para ser trasladados a Sevilla, los restos de la segunda armada que
intentó la conquista de las Especias, saliendo de la costa de la Nueva España.
En conclusión, ni los que tripularon la "Trinidad", de Magallanes, ni los
de la "Santa María de la Victoria", de la expedición de Loayza, ni los de la
"Florida", de Saavedra, o la "Santiago", de Villalobos, volvieron a su lugar de

partida: re~ervado estaba este triunfo a la armada de Miguel López de
Legasp1, quien con Andrés de Urdaneta conquistaría para la humanidad uno
de los más grandes triunfos de la navegación.
'
III.- La venturosa empresa.

El primero de los Velasco en el Virreinato de México, insistió ante la
coron~ españo!a sobre la conveniencia de hacer un nuevo intento para
conq~1star las islas de las Especias saliendo por la costa sur d~ la Nueva
Espana, a lo que contestó don Felipe 11 -pues esto acontecía en el año 1559que para hecer dichos descubrimientos de las islas del Poniente hacia lo~
Malucos, proc~rase~ int~ntar el ensayo de la vuelta a la Nueva España para
que se entendiese s1 es cierta la vuelta y "traigan consigo alguna especiería
para hacer el ensayo de ella".
Don Luis de Velasco en su carta al Rey había pedido que Andrés de
U~da~eta _fuese ~o_mo téc~ico al frente de la expedición, pues " ... por la
expenenc1a_ y not1.c1a que ti.ene de las islas, es porque la navegación que se ha
de hacer, nmguna persona en estos reinos ni en esos la entiende tan bien
co~o él, además de que para toda manera de negociar es prudente y templado
y tiene muy buen parecer".
Finab~ el mes de julio del año de 156'1 cuando se d:iba término a los
pre~arat1vos para la salida de una nueva Armada que don Luis de Velasco
babia ordena_do preparar a gestión suya y voluntad del monarca español,
cuando el r~gt~nen de la Nueva España, el día 31 de julio de I 5G,t,se conmovió
po~ el fallec1m1ento de su segundo Virrey en orden cronológico, el ilustre don
Luis de Velasco; ~s~o- hizo que fuera aplazado d cumplimiento de la empresa,
qu~dando esto a JU1_c10 y determinación de la Real Audiencia, que integraban
Cei~os, Orozco Y V1llalobos como Oidores, sujetos a la voluntad del Visitador
reg10, en persona del licenciado Valderrama.
Esto aplaza un tanto la salida, cuyos preparativos iban cada día en aumento
pues se hab~an o~·g_anizado trescientos ochenta hombres entre marinos ;
soldados,_ qme~es man al mando del capitán don Miguel López de Legazpi y
Gorroc!1ategm, vasco como Urdaneta, padre del robusto y noble árbol de los
Lega~p1 ~n el solar guanajuatense de Nueva España, y notario en la capital
del V1rremato.
El dfa 20_?e Noviem~re d~ 1564, tras la preparación adecuada, que para
no_ ser prolijo sólo he smtet.J.zado de versiones impresas, y m.anuscritas de
pnmera ~ano en f~1e_ntes de archivo como el de Indias en Sevilla y el General
de la Nac1ó_n en Mex1co, la Armada salió por las aguas del Mar del Sur, en el
pue:to ant.J.guo de Juan Gallego, después nombrado de la J\Tatividad O la
Navidad, donde el.egregio marino y fraile agustino, Andrés de Urdaneta, con

38'1

385

•

H umanitas-25

�la proa de la nao "San Pedro" hacia el inmenso Pacífico, cmp_ezó la navegación
tres horas antes de amanecer el glorioso día 21 de noviembre del año de 1564.
México tiene en su aventura marítima a la Especiería, el comienzo de dos
de sus grandes destinos: el que marca el principio de su proyección, después
de la síntesis mestiza qu~es embrión de su personalidad mexicana, y el de su
contribución, como ningún país del mundo la tuvo, a la integración de la
familia humana, ligando definitivamente a Oriente con el Occidente en
fraternal comunidad de sangre y de cultura; por ello es de tanta trascendencia
la expedición que bajo el mando de Miguel López de Legazpi y Fray Andrés
de Urdaneta salió de las costas mexicanas en los mares del Sur, a la altura del
antiguo puerto de Juan Gallego, o de la Navidad, para ir a las maravillosas
regiones de la canela y el genjibre,"de la pimienta y el alcanfor, en la estupenda
aurora del día 21 de noviembre de 1564, en que inició México una de sus
imponderables empresas.

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�la proa de la nao "San Pedro" hacia el inmenso Pacífico, empezó la navegación
tres horas antes de amanecer el glorioso día 21 de noviembre del año de 1564-.
México tiene en su aventura marítima a la Especiería, el comienzo de dos
de sus grandes destinos: el que marca el principio de su proyección, después
de la síntesis mestiza que,_es embrión de su personalidad mexicana, y el de su
contribución, como ningún país del mundo la tuvo, a la integración de la
familia humana, ligando definitivamente a Oriente con el Occidente en
fraternal comunidad de sangre y de cultura; por ello es de t'lnta trascendencia
la expedición que bajo el mando· de Miguel López de Legazpi y Fray Andrés
de Urdaneta salió de las costas mexicanas en los mares del Sur, a la altura del
antiguo puerto de Juan Gallego, o de la Navidad, para ir a las maravillosas
regiones de la canela yel genjibre, 'de la pimienta y el alcanfor, en la estupenda
aurora del día 21 de noviembre de 1564, en que inició México una de sus
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. Primer mapa de la costa sur, mexicana.

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�1A NEUTRALIZACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ
CON ANTERIORIDAD AL TRATADO CONCERNIENTE
A 1A NEUTRALIDAD PERMANENTE DE 1977
POR J ULIO

E. LINARES

Panamá

Normas aplicables
EL CANAL DE PANAMÁ FUE NEUTRALIZADO de acuerdo con el art. XVIII del
Tratado Hay-Bunau Varilla, que a la letra dice:
"El Canal una vez construído, y sus entradas, serán neutrales a perpetuidad y est.arán abiertos a la navegación en las condiciones establecidas
en la sección 1a. del Artículo III del Tratado celebrado entre los Gobiernos de los Estados Unidos y la Gran Bretaña, el 18 de Noviembre de
1901 y de conformidad con las demás estipulaciones del mismo."
Por su parte, expresa el art. III del tratado arriba citado, o sea, el también
conocido con el nombre de Hay-Pauncefote, lo siguiente:
"Los Estados Unidos adoptan, como base de la neutralización de tal
canal de buques, las siguientes reglas, sustancialmente como han sido
incorporadas en la Convención de Constantinopla, firmada el 28 de
octubre de 1888, para la libre navegación del Canal de Suez, es decir:
"I El canal est'lrá libre y abierto a los buques mercantes y de guerra de
todas las naciones que observen estas reglas, en términos de entera
igualdad, de modo que no habrá discriminación contra ninguna nación
o sus ciudadanos o súbditos, con respecto a condiciones o tarifas de
tráfico, o cualquier otra. Estas condiciones y tarifas de tráfico serán justas
y equitativas.
"11 El canal nunca será bloqueado, ni ningím derecho de guerra podrá
ser ejercido ni ningún acto de hostilidad podrá ser cometido dentro de
él. Los Estados Unidos, sin embargo, quedarán en libcrt'ld de mantener
·a lo largo del canal la policía militar que pueda ser necesaria para
p~otegerlo contra actos ilegales y desórdenes.

�"111 Los buques de guerra de un beligerante no podrán reavituallarse
ni tomar ning.u na provisión en el canal; y el tránsito de tales buques a
través del canal ·deberá ser efectuado con la menor dilación posible, de
acuerdo con los reglamentos vigentes y con sólo aquellas intermisiones
que puedan resultar de las necesidades del servicio. Las presas quedarán
en todo aspecto sujetas a las mismas reglas que los buques de guerra de
los beligerantes.
"IV Ningún beligerante podrá embarcar ni desembarcar tropas, municiones de guerra o materiales de guerra en el canal, excepto en caso de
obstáculo accidental en el tránsito, y en tal caso el tránsito deberá
reasumirse con la mayor prontitud posible.
"V Las disposiciones de este artículo se aplicarán a aguas adyacentes al
canal, dentro de un radio de tres millas marítimas de cada extremo. Los
buques de guerra de un beligerante no. podrán permanecer en dichas
aguas más de veinticuatro horas en cualquier tiempo, excepto en caso
de peligro, y en tal caso deberán partir tan pronto como fuere posible;
pero un buque de guerra de uno de los beligerantes no podrá partir
dentro de las veinticuatro horas desde la partida de un buque de guerra
del otro beligerante.
"VI El taller, establecimiento, edificios y todas las obras necesarias para
la construcción, mantenimiento y operación del canal serán consideradas parte del mismo, para los propósitos de este Tratado, y en tiempo
de guerra como en tiempo de paz gozarán de completa inmunidad de
ataque o dafio de parte de beli~erantes y de act9s destinados a dafiar su
utilidad como parte del canal."
El Dr. Galileo Solís, ex Ministro de Relaciones Exteriores, considera que
de acuerdo con el art. XVIII del Tratado Hay-Bunau Varilla, de las reglas
contenidas en el art. III del Tratado Hay-Paunccfote tan sólo quedaron
incorporadas al primero las "condiciones establecidas en la Sección la. del
2
Artículo III" . Nosotros no somos de igual opinión, porque si bien es cierto
que el art. XVIII del Tratado Hay-Bunau Varilla comienza diciendo que el
"Canal una vez construído, y sus entradas, serán neutrales a perpetuidad y
estarán abiertos a la navegación en las condiciones establecidas en la Sección
la. del Artículo III del Tratado celebrado entre los Gobiernos de los Estados
Unidos y la Gran Bretafia, el 18 de noviembre de 1901 ", no es menos cierto
que dicha disposición concluye agregando "y de conformidad con las demás
1

2

Hlavacek, Lawrence L.: THE ISTHMIAN CANAL. TI1e Garrison Forest School,
Jndependent School, Wellesley Hills, Massachussetts, U.SA., 1969, págs. 22 y 23.
Memoria del Ministro de Relaciones Exteriores, Parte Expositiva, 1961, Panamá, Rep. de
Panamá, págs. CLI.

~stipulaciones del mismo". En otras palabras, las reglas contenidas en las seccio~es 2a., 3a.,_4a., 5a., y 6a. del art. III del Tratado Hay-Paunc;efote quedaron
igualmente mcorporadas al Tratado Hay-Bunau Varilla, en virtud de la parte
final del art: XVIII de este último tratado. De no ser así, por otra parte, los
Esta~os Umdos de América habrían violado el Tratado Hay-Pauncefote,
suscrito con la Gran Bretafia, ya que de acuerdo con el mismo acordaron
adoptar como base de la neutralización del Canal de Panamá las reglas
contenidas en las secciones 2a., 3a., 4a., 5a. y 6a. del art. III, además de la
contenida en la sección la.
¿Mas por qué razón, cabe pregtintar, las condiciones establecidas en un
tratad? en el que la República de Panamá no fue parte fueron incorporadas
rég~men de neutralización del Canal de Panamá? Repasemos un poco la
lustona para obtener una respuesta a esta interrogante.

ª!

Antecedentes históri.cos
El 12 de diciembre de 1846 los Estados U nidos de América y Colombia, en
ese entonces denominada República de la Nueva Granada, suscribieron en
Bogotá, a_iniciativa de esta última, un Tratado de paz, Amistad, Navegación
y Comercio.
.
Las 34 primeras claúsulas del Tratado Mallarino-Bidlack, nombre con el
que se le conoce, no diferían sustancialmente de las contenidas en cualquier
tr~~do _de s~1 natu:aleza. Pero por el art. 35, a cambio de franquicias,
pnv1leg1os e mmu_mdades otorgados a los ciudadanos, buques y mercancías
de los Estados Umdos en los puertos de la Nueva Granada, en lo relativo a
comercio y navegación; y a cambio también del derecho de vía o tránsito
franco y expedito, concedido al Gobierno, ciudadanos y mercancías de lo¡
Estados Um?os, a través del Istmo de Panamá, así como para seguridad del
goce tranqmlo y constante de estas ventajas, los Estados Unidos de América
se obligaron a garantizar positiva y eficazmente a la Nueva Granada la
pe~f~cta neu~ralidad del Istmo de Panamá, con mira de que en ningún tiempo,
existi_endo dicho tratado, pudiera ser interrumpido ni embarazado el libre
tránsito de uno a otro mar; garantizando de la misma manera, los "derechos
de soberanía y propiedad" que la Nueva Granada tenía y poseía sobre el
referido territorio. 3

3

El Tratado Malla_rino-Bidlack fue la primera convención internaci~nal que otorgó derechos
a los Esta~os Umdos sobre el Istmo de Panamá. Tales derechos, por increíble que parezca,
son se1~eJantes a los que confiere al coloso del norte el Tratado Concerniente a Ja
Neutrali~;id _Permanente y ~ Funcionamiento del Canal ele Panamá. Este último tratado,
po_r cons1gwente, es regresivo, por cuanto nos coloca en una situación parecida a la
eXJStent~ con el Tratado Mallarino-Bidlack, con el agravante de que el Tratado de
Neutralidad Permanente de 1977 es a perpetuidad.

388

389

�En este tratado la Nueva Granada encomendó a fos Estados Unidos de
América la función de garantizar la perfecta neutralidad del Istmo de Panamá,
con el único propósito de asegurar permaneritemente su soberanía sobre ese
territorio. Para ella, por lo tanto, constituyó un triunfo diplomático y lo
consideró como tal. Para los Estados Unidos, por el contrario, el tratado
representaba "una alianza para ningún objeto político, sino para l~n fin
puramente comercial, en el cual todas las naciones navales del _mundo tienen
un interés común", para utilizar las mismas palabras del Presidente Polk, al
4
someterlo a la consideración del Senado.
Para ese entonces la Gran Bretaña ya tenía puestas sus miras colonialistas
en la América Central. En Belice (Honduras Británica) había establecido un
gobierno de la corona. Dos años más tarde despojó a Nicaragua ~e Mosquitia
----con el pretexto de su protectorado sobre los reyes mosqu!tos--:-, cuyo
control asumió casi dos décadas antes. Y en respuesta a la ratificación del
Tratado Mallarino-Bidlak ocupó la Isla Tigre, a la que dió el nombre de
"Greytown", sin importarle la indignación que este atropello a Honduras
prodttjo en el pueblo estadounidense. Su pr~pósito no fue otro q_ue el de
"adquirir el dominio absoluto de las vastas regiones costaneras de Nicaragua
y obtener el control de la ruta para una vía férrea y un canal entre los océanos
Atlántico y Pacífico", como el mismo Secretario de Estado de los Estados
5
Unidos,James Buchanan, advirtió.
.
.
Ante el peligro que representaba para los Estados Unidos de América un
canal interoceánico construido por una potencia extracontinental y no contando en ese entonces con poder suficiente para pretender ejercer predominio exclusivo sobre dicho canal, el Presidente Taylor, en actitud conciliatoria,
abogó P.ºr un canal interoceánico dedicado "al beneficio común de 1~ humanidad". 6 El Secretario de Estado, John M. Clayton, por su parte, mstó al
Ministro de la Gran Bretaña en Washington, Sir Henry L. Bulwer, para
negociar un tratado donde ambos países expusieran y determinaran sus miras
a intenciones respecto de cualquier canal que se construyera, entre los
océanos Atlántico y Pacífico, por la vía del río San Juan de Nicaragua y los
lagos de Nicaragua y/o Managua, a algún puerto o paraje ~n el Pacífico.
El diplomático británico, pese a no tener poderes especiales para ello, se
avino a firmar el Tratado Clayton-Bulwer, el 19 de abril de 1850. De acuerdo
con el mismo:
l. Ninguno de los Estados partes obtendría ni sostendría predominio
exclusivo sobre dicho canal y ninguno de ellos construiría ni mantendría

foi:tificaciones que lo dominaran ni colonizaría ni ejercería ningún dominio
sobre parte alguna de la América Central.
2. Los buques de los Estados partes estarían exentos, en caso de guerra
entre ellos, de bloqueo, detención o captura por cualquiera de los beligerantes.
3. Los Estados partes interpondrían sus buenos oficios a fin de conseguir
del Estado por cuyo territorio se construyera el canal el establecimiento de
un puerto libre en cada terminal del canal.
. 4. _Los_ Estados partes protegerían el canal y garantizarían su neutralidad,
e mvitanan a los demás Estados a cooperar.
5. Los Estados partes extenderían su protección, por estipulaciones de
tratados, a cualesquiera otras comunicaciones practicables, ya fueran éstas
por canal o por ferrocarril, a través del istmo centroamericano, y especialmente a las comunidades interoceánicas que fueran factibles por Tehuantepec o por Panamá. 7
Como de acuerdo con el Derecho Internacional Público ningún Estado ni
parte de él puede ser neutralizado sin su consentimiento, Antonio Sánchez
de Bustamante califica de "absurdo el tratado Clayton-Bulwer que dispone
de la suerte de los países de la América Centra y del Istmo de Panamá sin
contar con ellos para nada, lo que supone el des¡recio más absoluto de los
derechos soberanos de las naciones interesadas."
Con relación al Tratado Clayton-Bulwer pronto surgieron divergencias
entre los Estados partes. Según los Estados Unidos de América el tratado
"tenía la intenció'n manifiesta de excluir a ambas partes contratantes de
mai~tener u ocupar, así como de adquirir posesiones territoriales en América." Para la Gran Bretaña el tratado se refería a "cuestiones para el futuro
y... en ningún set.ido intervenía con el estado de cosas existentes en el
momento en que se celebró." 1º
·
Antes de la firma del Tratado Clayton-Bulwer los Estados Unidos de
América había adquirido Oregón (18•16), luego de un entendimiento con la
Gran Bretaiia, quien reclamaba parte de ese territorio por considerarlo
perte~e!1cia de Cana?á. Asimismo, su victoria militar sobre México y la
imp~slClón a esta nación hermana del Tratado Guadalupe Hidalgo (1848),
modificado cinco aiios despúes, privó a los mexicanos de Tejas, Nuevo México
y Alta California, territorios con los que se formaron los Estados norteamericanos de Arizona, California, Nevad.a, New México, Texas, Utah y parte de
7

4

5
6

Fraga Iribarne, Manuel: Prólogo de I.AS CONSTITUCIONES DE PANAMA de Vkto"r F.
Goytía. Madrid, Ediciones Cultura Hispánica, ~954, pág. XXIV. .
r.
Arias, Harmoclio: EL CANAL DE PANAMA. Editora Panamá Aménca, S.A., Panamá, 19:&gt;7,
pág. 47.
Ibiclem, pág. 48.

8

9

10

390

Hlavacek, Op. át., págs. 11 a 13.
Sánchez de Bustamant.e, Antonio: EL CANAL DE PANAMA Y EL DERECHO
INTERNACIONAL. Revista de Derech&lt;? Internacional y Legislación Comparada,
Bruselas, 1895.
·
.
Arosemena G., Diógenes A.: HISTORIA DOCUMENTAL DEL CANAL DE PANAMA.
Universidad de Panamá, Panamá, R. de P., 1962, pág. 63.
Ibidem, pág. 67.

391

�los de Colorado y Wyoming. Después de la firma del Tratado Clayton-Bulwer
los Estados Unidos de América consilidaron su unidad, al poner fin a su guerra
de secesión, e iniciaron un período de reconstrucción que los impulsó hacia
el progreso. El 27 de enero de 1855 terminó de construirse el ferrocarril de
Panamá, que unió por tren los océanos Atlántico y Pacífico, gracias al esfuerzo
de hombres de empresa estadounidenses.
Una política exterior imperialista y agresiva, inspirada solamente en su
expansión territorial, les mueve a aumentar considerablemente su fuerza
naval y a comprar Alaska a Rusia (1867), a anexarse Hawai, Puerto Rico,
Filipinas y Guam (1898), al terminar su guerra de conquista contra España,
y a adquirir dos de las islas Samoa (1899), por reparto con Alemania y la Gran
11
Bretaña. pero la Compañía Universal del Canal de Panamá, con el conde
Fernando de Lesseps a la cabeza, el célebre constructor del Canal de Suez,
había inaugurado, aunque ~imbólicamente, los trabajos de construcción de
un canal interoceánico por el Istmo de Panamá, el 1° de enero de 1880, y al
año siguiente adquirió 68.887 acciones de las 70.000 que constituían el capital
de la Compañía del Ferrocarril de Panamá.
Un canal "americano" era, por consiguiente, indispensable, y así lo proclamó sin tapujos el Presidente Rutl1erford B. Hayes, en mensaje especial
enviado al Senado, el 8 de marzo de 1880, en el que expresó:
"La política de este país es un canal bajo control Americano. Los Est,dos

Unidos no pueden consentir en ceder este control a ninguna potencia
Europea, o a ninguna combinación de potencias Europeas ...
"El capital invertido por corporaciones o ciudadanos de otros países en
semejante empresa debe, en grado sumo, buscar para protección a una
o más de las grandes potencias del mundo. Ninguna potencia Europea
puede intervenir en esta protección, sin adoptar medidas en este continente que los Estados Unidos consideraría totalmente inadmisible. Si la
protección de los Estados Unidos se atiene a ésto, los Estados Unidos
debe ejercer tal control para permitir que éste país proteja sus intereses
nacionales y mantenga los derechos de aquéllos cuyo capit.al priYado es
utilizado en la empresa.
"Un canal interoceánico a través del Islmo Americano cambiaría esencialmente las relaciones geográficas entre los costas del Atlántico y del
11

392

En 1857 el Dr.Justo Aroscmena presentó al Congreso Colombiano un proyecto de ley, por
elcual el Estado de Panamá sería completamente neutral en toda guerra int.ernacional entre
las potencias signatarias de un tratado que debería celebrarse con la Gran Bretafia, Francia,
Estados Unidos y Cerdeña, y éstas deb!an procurar que lo fuera también en toda guerra
que alguna de ellas mantuviera con terceros Estados. Este proyecto de ley que conver~a al
Istmo de Panamá en Estado independiente y soberano fue aprobado tan sólo en pnmer
debate.

Pacífico de los Estados Unidos, y entre los Estados Unidos y el resto del
mundo. Será la gran vía oceánica entre nuestras costas Atlántica y
Pacífica, y virtualmente una parte de la línea costanera de los Estados
U nidos. Nuestro simple interés comercial en esta empresa es mayor que
el de todos los demás países, mientras que sus relaciones con nuestro
poder y prosperidad como nación, con nuestros medios de defensa,
nuestra unidad, paz y seguridad son materias capitales para el pueblo
de los Estados U nidos. Ninguna otra gran potencia podría, bajo circunstancias similares, dejar de afirmar un legítimo control sobre una empresa que tan estrecha y vitalmente afecta su interés y prosperidad.
"Sin precisar otros fundamentos de mi opinión, yo repito, en conclusión,
que es el derecho y el deber de los Estados Unidos afirmar y mantener
una inspección y autoridad sobre cualquier canal interoceánico a través
del Istmo que conecta Norte y Sur América así como protegeremos
nuestro interés nacional. Esto, yo estoy completamente seguro, será no
solo compatible con, sino que favorecerá, el más am~lio y permanente
aprovechamiento del comercio y de la civilización." 1
Pero el Tratado Clayton-Bulwer se interponía a las pretensiones estadounidenses. Recuérdese que en él tanto los Estados Unidos de América como la
Gran Bretaña convinieron en no obtener ni sostener predominio exclusivo
sobre un canal interoceánico. No por otra razón fue que el Presidente Hayes
manifestó en su mensaje:
"Si tratados existentes sobre los Estados Unidos y otras naciones, o si los
derechos de soberanía o propiedad de otras naciones obstruyen el
camino de esta política -&lt;:ontingencia que no es de temer- pasos
apropiados deben ser dados, a través de negociaciones justas y liberales,
para promover y est,blecer la política Americana en este asunto, compatible con los derechos de las naciones que puedan ser afecladas." 13
Este mensaje es modelo del más obstinado e intolerante imperialismo. De
él se hicieron eco el Senado y la Cámara ele Representantes al aprobar, el 16
de abril de 1880, una resolución conjunta en la que instaban al Presedente a
dar inmediatamente los pasos que fueran necesarios para obtener la abrogación del Tratado Clayton-Bulwer.
Al año siguiente, ante la posibilidad de que los Estados europeos dieran a
conocer una declaración conjunta relativa a la garantía de la neutralidad del
Canal de Panamá, el Secretario de Estado, James G. Blaine, dirigió una
circular, fechada el 24 de Junio de 1881, a las misiones diplomáticas de su país
acn;ditadas en el viejo continente, incluyendo a la que los representaba ante
12 Hlavacek, Op. cit., págs. 15
IS

lbidem, pág. 15.

y 16.

393

�el Gobierno británico, en la que definía su posición en esta materia. En esa
circular apuntaba el Secretario de Estado que los ~tados U nidos de América
se habían obligado a garantizar la perfecta neutralidad del Istmo de Panamá
en el Tratado Mallarino-Bidlack y que esa garantía no requería para su
validez "esfuerzo consentimiento o asentimiento de ninguna otra potencia".
El Secretario de Estado, además, diferenciaba entre las cuestiones estrictamente comerciales del Canal -en las que los Estados U nidos no intentaban
intervenir- y el control político de dicho canal. Con rclaci?n a e~to últit~?•
arrogándose poderes que no les concedía el Tratado Mallanno-Btdlack, dJJO
atrevidamente:
"Durante cualquier guerra en que los Estados Uni~os ... sea~ parte
interesada, el paso de las fuerzas armadas de una naoón enemiga por
el Canal de Panamá no sería más admisible que el paso de las fuerzas
armadas de una nación enemiga por una línea férrea que una el
Atlántico y el Pacifico de los Estados Uni?os... Y los Es~dos Uni~os
insistirán en su derecho a adoptar las med)()as precautorias necesanas
en caso de que el tránsito del Istmo sea en cualquier forma utilizado
contra sus intereses sobre la tierra o sobre el mar".
No obstante, el Secretario de Estado se mostró anuente a sustituir la
garantía individual, contenida en el Tratado Mallarino-Bidlack, por una
garantía colectiva, al agregar:
" ... el Gobierno de los Estados Unidos vería con mucho interés un
acuerdo entre los estados europeos para garantizar conjuntamente la
neutralidad, y, controlar el aspecto político de una ruta comercial, leja~a
de Europa y cercana a los Estados Unidos, qu~ de manera S11bsta11.c_ial
formaba parte de la costa norteame11cana, y que según parece se conver~rá
en el principal medio de transporte entre nuestros estados del Atlánuco
y del Pacifico".
Pero ante la e\'entualidad de que el criterio de los Estados Unidos no fuera
aceptado, incluyó en su circular la siguiente amonestación:
"Cualquier intento de reemplazar aquella garantía con un acuerdo
entre potencias europeas, que mantienen grandes ejércitos y que patrullan los mares con grandes flotas y cuyos intereses en el Canal y su
funcionamiento jamás pueden ser tan vitales como los nuestros, sería
semejante a una alianza contra los Estad os U 01·dos .. l4.
Al tener conocimiento de esta circular, el Gobierno brit:.1nico se limitó a
contestar que la posición de la Gran Bretaña y de los Estados Unidos, en lo

que al Canal se refería, estaba determinada por el Tratado Clayton-Bulwer,
por lo que tenía plena confianza de que se cumplirían todos los compromisos
estipulados en ese tratado. 15
Antes de recibir tan lacónica respuesta, el Secretario Blaine se dirigió, el
19 de noviembre de 1881, al Ministro de los Estados Unidos en Londres,
James Russel Lowell, con objeto de influir ante el Gobierno británico sobre
la necesidad de modificar el Tratado Clayton-Bulwer, ya que, entre otras
razones, el mismo se había celebrado hacía "más de treinta años bajo condiciones excepcionales y extraordinarias" que desde hacía tiempo habían dejado de existir. El tratado, además, le concedía prácticamente a la Gran Bretaña
el control de cualquier canal que se construyera, lo cual constituía, en opinión
del Secretario de Estado, "la más saliente y patente" objeción a la perpetuidad
de dicho tratado. A más de lo anterior, el tratado dejaba "al poderío naval
británico el libre irrestricto uso, listo en cualquier momento que fuese
necesario, para apoderarse de los puertos terminales del canal para colocarlos, mediante una ocupación militar, a completa discresión del gobierno de
su Majestad." Cambiando lo que deba cambiarse, estas impugnaciones pueden hoy repetirse contra el Tratado Concerniente a la Neutralidad Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá, que es igualmente a
perpetuidad.
Siguiendo con la nota para el Ministro Lowell, con "miras a la propia
protección de sus intereses", El Secretario Blaine reafirmó el derecho de los
Estados Unidos de América "a controlar el tránsito en el Istmo", por lo que
concluyó ofreciendo, "mediante tal control, la neutralidad absoluta del canal,
en lo que se refiere a los países europeos", ya que según él ésta no podría
"alcanzarse y mantenerse de manera permanente en otra forma ... " 16 L'l Gran
Bretaña se negó a modificar el Trat:.'ldo Clayton-Bulwer. Esta actitud desafiante para con los intereses estadounidenses movió al Secretario de Est:.'ldo
Frelinghuysen a considerar el Tratado Clayton-Bulwer "anulable a discresión
de los Est:.'ldos Unidos", por haber la Gran Bret:.,ña violado o continuado
violando la estipulación que le prohibía, al igual que los Estados Unidos,
colonizar o ejercer dominio sobre parte alguna de la América Central.
Referíase concretamente el Secretario Frelin~lmysen a la circunstancia de
haberse hecho de Belice una colonia británica. 7
Mientras todo lo anterior acontecía entre los Estados Unidos de América
y la Gran Bretaña, la mala administración y el despilfarro, la corrupción y la
insalubridad del clima, llevaron al fracaso a la Compañía Universal del Canal
u Ibídem, pág. 68.
Arosernena G., Op. cit., págs. 95 a 97.
17 Véase nota del Secretario de Estado para el Ministro Lowell, de 8 de mayo de l882, en U.S.
Foreign Relations, 1882, págs. 271 a 276.
16

14

Arias, Op. cit., pág. 66.

394
395

�Interoceánico. Una nueva empresa fue constituida, la Compañía Nueva del
Canal de Panamá (1894), con el propósito aparente de reanudar los trabajos
de excavación. Sus directores, sin embargo, en ningún momento tuvieron en
mente la realización de ese propósito , pues, el verdadero objetivo fue el de
traspasar a los Estados Unidos la concesión canalera.
Los Estados Unidos, por su parte, no se dieron por vencidos. El 4 de junio
de 1897 el Congreso aprobó una ley creando una comisión para estudiar la
ruta de Nicaragua, la cual se conoce como la Primera Comisión Walker, en
homenaje al Contralmirante John G. Walker, quien la presidió. Esta comisión
presentó un informe favorable el 9 de mayo de 1899.
.
.
Era evidente que una excusa capaz de exculpar su propósito de desvincularse a toda costa de un u·atado público por ellos suscrito les faltaba, hasta que
en la guerra hispano-estadounidense el acorazado Oregón alcanzó llegar
justo a tiempo para participar en la batana naval de Santiago, después _de
haber tenido que hacer, por la ruta del Cabo de Hornos, un largo y dramático
recorrido de 67 días y de más de trece mil mill~s, desde qt~e zarpó de ~an
Francisco y atracó en Key West. Ello 1levó al Presidente McKmlcy a declarar,
el 8 de diciembre de 1898, en su mensaje anual al Congreso, que un canal
interoceánico controlado por los Estados Unidos de América era "indispensable", ante la expansión de su influencia en el Pacífico, resultante de la guerra
.
d oum.dense. is
luspano-esta
. .
El 3 de marzo siguiente, el Congreso aprobó una nueva ley requmendo al
Presidente de los Estados U nidos para nombrar la Comisión del Canal Istmico
o Segunda Comisión Walker como también se le conoce, con ~bjeto de
examinar todas las rutas posibl~s, especialmente l~s de Pana1:1á N1caragua,
a fin de determinar la más factible para un canal mteroceámco.
Los Estados Unidos de América intensificaron, al mismo tiempo, su coacción sobre la Gran Bretaña para forzar su voluntad y obligarla a poner fin al
Tratado Clayton-Bulwer. Sobre este particular ha escrito Manuel Fraga
Iribarne: " .. .los Estados Unidos no perdieron ocasión de presionar al Reino
Unido, creándole toda clase de dificultades, ejerciendo presión económica
sobre el Canadá, suscitando cuestiones en torno a la frontera ele Alaska, a la
pesca en general (y muy especialmente_a la de fo~as en la z?na de Beh~·ing),
a la navegación en los Grandes Lagos, al mtercamb10 fronterizo, en cuesuones
mineras, legislación sobre trabajo extranjero, conducción de detenidos bajo
custodia, etc. Lord Landsdowne hizo una memoria detallada de todos estos
asuntos, en su despacho de 22 de febrero de 1901 a su embajador de
Washington, pero sólo para acabar cediendo a lo inevitable"!!().

19

1s A CHRONOLOGY OF EVENTS RELATING TO PANAMA CANAL. Prepared for the
Committee on Foreign Relations, United Sta tes Senate, by Congresional Research Service,
Library ofCongress. U.S. Covernment Printing Office, Washington, 1977, pág. 2.
19 Ibidem, pág. 2.
20 Fraga Iribame, Op. cit., pág. XXXVI.

396

Mas no seríamos justos si no reconociéramos aquí que la guerra que la
Gran Bretaña estaba llevando a cabo contra los Bóers del Estado Libre de
Orange y de la República de Transvaal (Sudáfrica), la cual la estaba aislando
diplomáticamente, la movió también, en gran medida, a iniciar negociaciones
en torno al Tratado Clayton-Bulwer, pues, para ella era de importancia vital
tener a los Estados Unidos de aliado en su política asiática.
El 5 de febrero de 1900John Hay, Secretario de Estado, y Lord Pauncefote,
Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la Gran Bretaña, suscribieron el Washington el primer Tratado Hay-Pauncefote, con el propósito de
"facilitar la construcción de un canal para buques que una los océanos
Atlántico y Pacífico, y con este fin promover cualquier objeción que pudiera
surgir de la Convención de 19 de abril de 1850, comúnmente llamada Tratado
Clayton-Bulwer, para la constrncción de tal canal bajo los auspicios del
Gobierno de los Estados Unidos, sin menoscabo del 'principio general' de
neutralización establecido en el Artículo VIII de esa Convención". El primer
Tratado Hay-Pauncefote tenía cuatro artículos. De acuerdo con ellos:
l. El canal podía "ser construido bajo los auspicios del Gobierno de los
Estados Unidos, ya sea directamente a sus propias expensas, ya sea por
donación o empréstito de dinero a individuos o corporaciones, o por suscripción o compra de títulos o acciones, y, st~eto a las disposiciones de la presente
Convención, dicho Gobierno" tendría y disfrutaría "todos los derechos accesorios a tal construcción, así como el derecho exclusivo de promover a la
reglamentación y administración del canal."
II. Para "preservar y mantener el 'principio general'de neutralización
establecido en el artículo VIII del Tratado Clayton-Bulwer", los Estados
partes adoptaron, "como base de esta neutralización, las siguientes reglas,
· sustancialmente como han sido incorporadas en la convención entre la Gran
Bretaña y algunas otras potencias, firmada en Constantinopla, el 29 de
octubre de 1888, para la libre navegación del Canal Marítimo de Suez", a
saber:
1. "El canal estaría "libre y abierto, en tiempo de guerra como en tiempo
de paz, a los buques mercantes y de guerra de todas las naciones, en términos
de entera igualdad, de modo que no" hubiese "discriminación contra ninguna
nación o sus ciudadanos o súbditos, con respecto a condiciones o tarifas de
tráfico, o cualquier otra causa."
2. "El canal nunca" sería "bloqueado, ni ningún derecho de guerra" podría
"ser ejercido ni ning(m acto de hostilidad" podría "ser cometido dentro de
él."

3. "Los buques de guerra de un beligerante no" podrían "reavituallarse ni
tomar ninguna provisión en el canal, excepto hasta como" pudiera "ser
estrictamente necesario; y el tránsito de tales buques a través del canal"
debería "ser efectuado con la menor dilación posible, de acuerdo con los
reglamentos vigentes y con sólo aquellas intermisiones que" pudieran "resul-

397

�tarde las necesidades del servicio. Las presas" quedarían "en todo aspecto
. sujetas a las mismas reglas que los buques de guerra de los beligerantes."
4. "Ningún beligerante" podría "embarcar ni desembarcar tropas, municiones de guerra o materiales de guerra en el canal, excepto en caso de
obstáculo accidental en el tránsito, y en tal caso el tránsito" debería "reasumirse con la mayor prontitud posible."
5. "Las disposiciones de este artículo se" aplicarían "a aguas adyacentes al
canal, dentro de un radio de tres millas marítimas de cada extremo. Los
buques de guerra de un beligerante no" podrían "permanecer en dichas aguas
más de :veinticuatro horas en cualquier tiempo, excepto en caso de peligro, y
en tal caso" deberían "partir tan pronto como fuere posible; pero un buque
de guerra de uno de los _beligerantes no" podría "partir dentro de las
veinticuatro horas desde la partida de un buque de guerra del otro beligerante."
6. "El taller, establecimientos, edificios y todas las obras necesarias para la
construcción, mantenimiento y operación del canal" serían "consideradas
como parte del mismo, para los propósitos de esta Convención, y en tiempo
de guerra como en tiempo de paz" gozarían "de completa inmunidad de
ataque o daño de parte de beligerantes y de actos destinados a dañar su
utilidad como parte del canal."
7. "Ninguna fortificación que domine el canal o las aguas adyacentes"
podría "ser construída. Los Estados Unidos, sin embargo," quedaban "en
libertad de mantener a lo largo del canal la policía militar que" pudiera "ser
necesaria para protegerlo contra actos ilegales y desórdenes."
111. Los Estados partes, "inmediatamente después del canje de las ratificaciones de esta Convención," la podrían '.'en conocimiento de otras Potencias
y las" invitarían "a adherirse a ella."
IV. La Convención debería "ser ratificada por el Presidente de los Estados
U nidos, por y con el consejo y consentimiento de su Senado, y por Su Majestad
Británica; y las ratificaciones" serían "canjeadas en Washington o en Londres
dentro de los seis meses siguientes a la fecha del mismo, o antes si fuere
posible. "21
El año en que se celebró el primer Tratado Hay-Pauncefote fue de
elecciones en los Estados Unidos. El Partido Demócrata acusó al Secretario
Hay de haberse entregado a la Gran Bretaña. Los estadounidenses de origen
irlandés y alemán se unieron también en contra del tratado, ya que éste
negaba a su país el derecho de fortificar cualquier canal que construyera o
poseyera, al igual que el de cerrarlo en tiempo de guerra. El mismo !eodoro
Roosevelt, a la sazón Gobernador del Estado de Nueva York, escribió a Hay,
el 18 de febrero de 1900, oponiéndose al tratado.
21 Hlavacek, Op. cit., págs. 19 a 21.

398

"Mis .objeciones -decía Roosevelt- tienen dos aspectos. El primero,
relac10nado con la política naval. Si el propuestc, canal hubiera estado
en funci~namiento en el '98', el Oregón habría pasado más rápidamente
al Atlánt'.co; pero este hecho habría sido contrabalanceado por la cir~unstanc1a de que la flota de Cervera hubiera tenido la oportunidad de
Ir a t:avés del canal, y de allí partir y atacar a Dewey o amenazar nuestra
franja costanera del Pacífico. Si ese canal ha de estar abierto a los buques
de guerra de un enemigo, será para nosotros una amenaza en tiempo
de guerra; es un peso más, un punto estratégico adicionado para que lo
resguarde nuestra flota. Si nosotros lo fortificamos se convertirá en una
de las más poderosas fuentes de nuestra posible fuerza marítima. A no
ser que, así fortificado, se r~fuerce contra nosotros toda nación cuya
flota sea mayor que la nuestra. Una razón principal para reforzar
nue~tros grandes puertos de mar es desencadenar nuestra flota, ponerla
en libertad para propósitos ofensivos; y el propuesto canal lo impediría
de nuev~, porque nuestra flota tendría que vigilarlo y por lo tanto, hacer
el traba.Jo que un fuerte debiera hacer; y que lo haría mucho mejor.
Segundo: en cuanto a la Doctrina Monroe. Si nosotros invitamos a
pote_ncias ~xtra1tjeras para est.ablccer una propiedad co1tjunta una garantía conjunta a lo que t'ln vttalmente nos afecta, a poca distancia de
~ue.stras :ronteras frómo podemos nosotros objet,r una acción de unión
~11mlar digamos con el sur de Brasil o en Argentina, donde nuestros
mtereses son mucho menos evidentes? Si Alemania 1jene el mismo
derecho que nosotros tenemos en el canal a través de América Central
¿por qué no en la participación de cualquier sector de América del Sur?
A mi manera de pensar, nosotros deberíamos rehusar categoricamente
a .tod~s las P?te~cias euro~eas el derecho de controlar, en forma alguna:
nmgun terntono d9el hemisferio occident'll que ellos no hayan obtenido
con anterioridad."- 2
Es~ carta es no sólo revel~dora, sino explicativa ele muchas de las posturas
asumidas por los Est,dos Umdos de América, principalmente cuando fueron
gobernados por Teodoro Roosevelt.
.El Senado aprobó el primer Tratado Hay-Pauncefote con tres reservas. La
pnmera tenía por finalidad que se consignara expresamente en el art. JI que
el Tratado Clayton-Bulwer quedaba reemplazado por el Hay-Pauncefote.
Con la segt~~da se pret~ndía ?gregar una cláusula que dispusiera que ninguna
de las cond1c1ones y est1pulaoones establecidas en las cinco primeras secciones
del art. II podrían aplicarse a las medidas que los Estados Unidos pudieran
22 DuVal, Jr., Miles P.: CADIZA CATAY. Editorial Universitaria, Panam:1. 1973, p.ig. 138.

399

�considerar necesarias tomar para asegurar con sus propias fuerzas _su _defensa
y el mantenimiento del orden público. La tercera, finalmente, elamma~a el
art.111, según el cual, como hemos visto, se invitaba a las demás potenctas a
adherirse al tratado.
La Gran Bretafia se negó a aceptar las reservas. Es •~ás, ~n not~ _q~1e el 22
de febrero de 1901 Lord Londsdowne, Canciller bntámco, dmg1ó a su
embajador en Washington, expresó, con relación al reemplazo del Tratado
Clayton-Bulwer:
" ... si el Tratado Clayton-Bulwer queda derogado por completo, ambas
partes contratantes, excepto en las inmediaciones del Canal, re~obrarían entera libertad de acción en la América Central, y el cambio a la
verdad sería ventajoso para los Estados U nidos y podría tener sustancial
importancia."
Con respecto a adicionar una nueva cláusula agregó:
" ... resultaría un Contrato unilateral según el cual la Gran Bretaña se
vería privada de toda acción bélica en el Canal o en sus inme~iaciones,
mientras que los Estados Unidos podrían a~elar a esa ~cc1ó~ en la
extensión que juzgasen necesaria para garantizar la segundad.
Y al referirse a la eliminación del art. 111 observó:
Gran Bretaña se coloca "en una posición de visible desventaja si se la
compara con otras potencias que no estarían sttietas ~ la ?isposic_ión
restrictiva que se quiere sea aceptada por la Gran Bretana. S1 el Gobierno de S.M. aceptase semejante arreglo, se seguiría de e llo que los Estados
Unidos tendrían derecho, conforme al Tratado, de intervenir en el
Canal en tiempo de guerra o cuando ésta se tema; y mi~ntras otras
potencias podrían CON CLARA convicció~, hacer caso omiso de todas
las restricciones impuestas por la Convención, sola_mente la G~n Bretaña, a pesar de sus enormes posesiones en el conttnent~ amencano, a
pesar de la extensión de sus colonias autralasias y d~ sus mtere~es en el
oriente, quedaría en absoluto excluída de concurnr a esa acción o de
dictar providencias para asegurar sus intereses en el Canal o en sus
.
d'1ac1ones.
.
,,23
mme
Pero la Gran Bretafia, cuyos problemas internacionales para ese entonces
no se habían todavía resuelto, considerando que más le valía la amistad &lt;le los
Estados Unidos de América que su persistencia en rechazar las reservas
introducidas por el Senado, convino en negociar un nuevo tratado en el que
2S Castillero R., Ernesto J.: HISTORIA DE LA COMUNICACION INTEROCEANICA.
Imprenta Nacional, Panamá, págs. 298 y 299.

prevaleció, por supuesto, el criterio estadounidense, excepción hecha de la
segunda reserva cuyas objeciones fueron mantenidas. Este nuevo tratado, el
segundo Tratado Hay-Pauncefote, fue firmado en Washington el 18 de
24
noviembre de 1901 , cuando Teodoro Rooselvelt ya era Presidente de los
Estados Unidos, pues, el asesinato de McKinley le llevó a la Casa Blanca el
14 de septiembre de 1901.
Por el art. I del segundo Tratado Hay-Pauncefote los Est.,dos partes
convinieron en abrogar el Tratado Clayton-Bulwer. El art. II del segundo
tratado era igual al art. I del primer trat.,do. El art. III del segundo tratado
era igual al art. 1T del primer tratado, salvo que: a) en el segundo trat:ado los
Estados Unidos, única y exclusivamente, adoptaron, como base para la
neutralización del canal, las reglas que en términos generales adoptaron en
el primer tratado las "Altas Partes Contratantes", o sean, tanto los Estados
Unidos como la Gran Bretafia; b) por el art. lJI, sección la., se eliminó la frase
"en tiempo de guerra como en tiempo de paz", contenida en el art. TI, sección
la., del primer tratado, y se agregó la frase "que observen estas reglas" y la
oración: "Estas condiciones y tarifas de tráfico serán justas y equitativas", de
tal suerte que el nuevo numeral quedó así: "El canal estará libre y abierto a
los buques mercantes y de guerra de todas las naciones que observen estas
reglas, en términos de entera igualdad, de modo que no habrá discriminación
contra ninguna nación o sus ciudadanos o súbditos, con respecto a condiciones
o tarifas de tráfico, o cualquier otra. Estas condiciones y tarifas de tráfico serán
justas y equitativas", y c) por el art. III se eliminó también la sección 7a. del
art. II del primer tratado, que prohibía a los Estados Unidos construir
fortificaciones que dominaran el canal o las aguas adyacentes. La parte del
numeral eliminado que permitía a los Estados Unidos mantener a lo largo
del canal la policía militar que fuera necesaria para protegerlo contra actos
ilegales y desórdenes pasó a ser parte de la sección 2a. del art. III del segundo
tratado. El art. IV del segundo tratado introdujo una nueva disposición. De
acuerdo con ella los Estados partes acordaron "que ningún cambio de sobe24 El segundo Trat.1clo Hay-Pauncefote fue firmado dos dfas después de que la Comisión del

Canal lslmico, o Segunda Comisión Walker, hubo present;ido su informe escogiendo la
rut;i de Nicaragua por ser la "Más factible y práctica", en parte porque la Compafifa Nueva
del Canal de Panamá pretendía transferir sus propiedades a los Estados Unidos en
$109,141,500.00, en lugar de $40,000,000.00 que era el precio f~aclo por la Comisión. Esto
haáa una diferencia en favor de la ruta de Nicaragua de $63,510,796.00. Ame el peligro
innúnente de que la ruta de Panamá quedara definitivamente eliminada, la Nueva
Compañía del Canal de Panamá, a instancias de Philippe Bunau Varilla. por medio de la
Legislación Francesa en Washington hizo saber al Gobierno estadounidense s u disposición
de vender por $-J0,000,000.00. El 18 de enero de 1902 la Conúsión del Canal lslmico
presentó un informe suplemetario recomendando la rut;i de Panamá fundándose en
razones técnicas y financieras.

401
Humamtas-26

�ranía territorial o relación internacional del país o países por donde haya de
atravesar el canal, afectará el principio general de neutralización o la obligación de las Altas Partes Contratantes bajo el presente Tratado." Por el art. V
del segundo tratado se redujo a tres meses el término de seis para canjear las
ratificaciones, establecido en el art. IV del primer .tratado. En el segundo
tratado, finalmente, se eliminó e_l art. III de! primer~ según el cual los Estados
partes invitarían a otras Potencias a adherirse a él. 5

Interpretaciones y violacúmes
El régimen de neutralización del Canal de Panamá emanó, como se ha
visto, del Tratado Hay-Bunau Varilla, celebrado por Panamá y los Estados
U nidos de América, y del Tratado Hay-Pauncefote, celebrado por los Estados
Unidos de América y la Gran Bretafia. Este régimen, sin embargo, no
menoscabó el "principio general" de neutralización establecido en el art. VIII
del Tratado Clayton-Bulwer, a pesar de que dicho tratado fue abrogado, por
cuanto fue propósito de los firmantes del Tratado Ilay-Pauncefote que ese
"principio general" no sufriera mella_. 26
.
,
•
Se ha alegado que los Estados Umdos ele Aménca teman capacidad para
dejar de aplicar, cuando lo juzgaran conveniente, las reglas por ellos ~do~tadas, en el art. III del Tratado Hay-Pauncefote, como base de la neutrahza~1ón
del Canal de Panamá. La circunstancia de que en este trat'ldo se hubiese
consignado que eran los Estados Unidos -en lugar de las "~tas Partes
Contratantes", como decía el primer tratado de ese nombre- qmenes ad?ptaban tales reglas, llevó a sus funcionarios a pronunciarse por la afirmauva.
No por otra razón, decía el Presidente William H. Taft_ en un memorándum
al Congreso, fechado el 24 de agosto de 1912, en relación con el art. 111:
25
26

Hlavacek, Op. ciL, ~gs. 22 Y23.
B
· d
"ARTICULO VIII. Los Goóiemos de los Estados Unidos y la Gran retana teruen o no
sólo deseo, al celebrar este convenio, de cumplir un objeto ~rticul:ir, s~no ~tablecer
también un principio general, convienen en extender su pr~teca6n, por esllpulaaones ~e
tratados, a cualesquiera otras comunicaciones pra~ticables, b!en por can;1l o por fe~r&lt;&gt;&lt;:3rril,
a través de los istmos que unen Norte y Sur América, y especialmente a las comuru~aaones
interoceánicas que asimismo resulten practicables, bien por canal o por fe~rocarril_, por la
vía de Tehuantepec a Panamá. Al conceder, sin embargo, su protección conJunta a
cualesquiera de tales canales o ferrocarriles como queda especificado en este artículo, es
siempre entendido por los Estados Unidos y L, Gran Bretaña ~~e las p.,rtes que construyan
0 posean los mismos no impond~n otros grav_~menes y c~n~ao~es de tr~fic? que los que
aprueben los ya mencionados gobiernos comoJUSlos y cqwt.,uvos. y &lt;JUC los nusmos canales
y ferrocarriles, abiertos a los ciudadanos_ysólxlitos de 1~ Estados ~mdos yla G_ran Bretafla
en iguales términos, serán también abiertos en los nusmos térmmos a los a~1da~nos y
sóbditos de cualquier otro Estado que esté dispuesto a dar a esas vías ele ~omumcac16~ una
protección tal como la que los Estados Unidos y la Gran Bretafla se obligan a darles.

"El artículo es una declaración de la política de los Estados Unidos de
que el canal debe ser neutral, que la actitud de este Gobierno hacia el
comercio del mundo es que todos los Estados estan tratados de igual
forma y que ninguna discriminación será hecha por los Estados Unidos
contra cualesquiera de ellos que observen las reglas adoptadas por los
Estados Unidos."27
Los que así piensan pierden de vista que la adopción de las reglas contenidas en el art. III del Tratado Hay-Pauncefote por parte de los Estados Unidos
fue convenida por ellos y por la Gran Bretaña en un acuerdo internacional
(véase el preámbulo de dicho tratado), razón por la cual no tenía el carácter
de "acto unilateral" que de su simple lectura pareciera desprenderse.
Se ha alegado también que los Estados U nidos de América tenían capacidad
para cerrar el canal a los Estados beligerantes o que se encontraban en est'ldo
de guerra con ellos. Los que atribuían a los Estados Unidos esa capacidad se
apoyaban asimismo en la circunstancia de no figurar en la sección 1a. del art.
III del Tratado Hay-Pauncefote la frase "en tiempo de guerra como en tiempo
de paz", la cual figuraba en la misma sección del art. 11 del primer u·atado de
ese nombre, y que figura también en el art. I de la Convención de Constantinopla relativa a la libre navegación del Canal de Suez. Expresaba el Secretario de Estado Hay al Senador Cullom, el 12 de diciembre de 1901:
"El efecto obvio de estos cambios es el de reservar a los Estados Unidos,
cuando están en guerra, el derecho y poder de proteger el canal de todo
daño y pe1juicio de parte del enemigo, de excluir a los buques de tal
enemigo del uso del canal mientras dure la guerra y defender el mismo
en las aguas adyacentes al canal al igual que en cualesquiera otras aguas,
sin derogar en otros aspectos los principios de neutralidad establecidos
en el tratado. "28
Mas los que así piensan pierden además de vista que la inclusión de la frase
"en tiempo de guerra como en tiempo de paz" o de otra semejante era
completamente innecesaria, constituiría una redundancia , pues, lo que
caracteriza al régimen de neutralización es, precisamente, su aplicación tanto
en tiempo de guerra como en tiempo de paz. Al1ora bien, que fue propósito
del Tratado Hay-Bunau Varilla neutralizar el Canal de Panamá está por
encima de toda duda -a pesar de que los Estados Unidos de An:iérica
prefieren hablar ele neutralidad a secas en lugar de neutralir.arión o de 111!11/ralidad penna1in1te- desde el momento en que su art. XVIII comenzaba dicienZ'I
28

Whiteman, Marjorie M.: DIGEST OF INTERNATIONAL IAW. Department of State
Publication 7737, Volumen 3, 1964, pág. 1177.
lbidem, Volumen 3, pág. 1178.

402
403

�do: "El Canal u na vez co ~stru ido, y sus en tracias, sn-án neuIra/es a pnpetuídad..."
Por lo demás, el art. 111 del Tratado Hay-Pauncefote no establece diferencias
entre los supuestos de que los Estados Unidos de América sean o no beligerantes. La única exigencia que contempla la sección la. del mencion~do
artículo, para que los hoques mercantes y de guerra de un Estado detennmado tengan derecho a transitar por el Canal de _Panamá, es q~1e_ese Estado
observe las reglas adoptadas por los Estados Umdos, en ese mismo ar~culo,
como base de la neutralización de dicho canal, y no las que ellos pudieran
haber dictado al margen de esa disposición. En consecuencia, los Estados
Unidos de América no podían, legítimamente, cerrar el canal a los buques
mercantes y de guerra de los Estados que observaran las reglas consignadas
en el art. III del Tratado Hay-Pauncefote, aún en el supuesto de que tales
Estados hubiesen sido beligerantes o se hubiesen encontrado en estado de
guerra con los Estados_ Unidos.
.
,
,
Contra esta afirmación nuestra no faltan quienes podnan alegar que el 11
de noviembre de 1912 la Embajada Británica en Washingtan envió una nota
al Departamento de Estado en la que expresaba que habiéndose convertido
los Estados Unidos de América, prácticamente, en el soberano del Canal de
Panamá, el Gobierno de Su Majestad no cuest!on~a el título de ellos para
ejercer derechos de beligerantes para su protecoón. Con ~ocio ello, l_as reglas
contenidas en el art. 111 del Tratado Hay-Pauncefote contmuaron siendo de
obligatorio cumplimiento para los Estados Unidos por haber sido incorporadas al Tratado Hay-Bunau Varilla, celebrado con Panamá. En otras palabras,
si bien no se puede negar a la Gran Bretafia su dere~ho a relevar a los Esta_dos
U nidos de su obligación frente a ella de dar, en tiempo de guerra, estncto
cumplimiento a las reglas aludidas, no es ~enos cierto_ que para ~ue tales
reglas dejen de obligar a los Estados Unidos ha debido pro~uc1rse t~na
conducta igual de parte de Panamá. Panamá, por lo tan~o, ha deb~do también
haber puesto de manifiesto su voluntad de no cuestiona: el titulo de los
Estados Unidos de América para ejercer derechos de beligerantes para la
protección del Canal de Panamá, por cuanto la obligación de los Estados
Unidos a aplicar las reglas contenidas en el art. III del Tratado Hay-Pauncefote continuó subsistiendo frente a Panamá, por imperativo del art. XVIII del
Tratado Hay-Bunau Varilla, pese a cualquier renuncia de derechos por parte
de la Gran Bretafia.
No obstante, el 23 de mayo de 1917, es decir, después de haber los Estados
Unidos de América enti·ado en la Primera Guerra Mundial, el Presidente
Woodrow Wilson expidió una proclama, la cual establecía en su regla 15:
"En interés de la pra"tección del canal, mientras los Estados Unidos sean
beligerantes, a ningún buque de guerra, buque auxiliar o buque privado
29 Ibidem, Volumen 3, pág. 1248.

404

de un enemigo de los Estados Unidos, o a un aliado de tal enemigo, le
será permitido usar el Canal de Panamá ni las aguas territoriales de la
Zona del Canal para ningún propósito, excepto con el consentimiento
de las autoridades del canal y sujeto a los reglas y reglamentaciones que
ellas puedan prescribir."3º
Esta proclama, a todas luces violatoria de los tratados que regulan la
materia, fueron incorporadas a "The Canal Zone Regulations". Durante el
tiempo en que los Estados Unidos de América se mantuvieron neutrales, en
la Segunda Guerra Mundial, no objetaron el tránsito por el canal de buques
pertenecientes a países beligerantes. Es más, el Presidente Franklin D.
Roosevelt expidió, el 5 de septiembre de 1939, una Orden Ejecutiva que
prescribía las reglas que debían gobernar el paso y control de buques a través
del Canal 31
de Panamá, en cualquier guerra en que los Estados Unidos fueran
neutrales.

F01tifuaciones lem/Jorales vs. bases militares permanenles
De acuerdo con el art. JI del Tratado Hay-Bunau Varilla, Panamá concedió
a los Estados Unidos de América el uso, ocupación y control de la Zona del
Canal de Panamá para la construcción, mantenimiento, funcionamiento,
saneamiento y protección del Canal de Panamá y de sus obras auxiliares. 32 La
protección del Canal de Panamá fue, en consecuencia, uno de los fines de la
concesión. Por el art. XXIII del mismo tratado: "Si en cualquier tiempo fuere
necesario emplear fuerzas armadas para la seguridad y protección del Canal
o de las naves que lo usen, o de los Ferrocarriles y obras auxiliares, los Estados
Unidos tendrán derecho, en todo tiempo y a su juicio, para usar su policía y
sus fuerzas terrestres y navales y establecer fortificaciones con ese objeto."
La primera observación que se debe hacer al examinarse la norma transcrita es que el derecho que ella otorgó a los Estados Unidos de América para
usar "sus fuerzas terrestres y navales y establecer fortificaciones" fue de
carácter temporal. Ello es así, por cuanto este derecho estaba condicionado a
la circunstancia de que fuera necesario el uso de tales fuerzas y el establecimiento de fortificaciones "para la seguridad y protección del Canal o de las
30
31

32

Ibídem, Volumen 3, págs. 1248 y 1249.
Ibidem, Volumen 3, pág. 1177.
Los cinco fines originarios de la concesión canalera se redujeron después a cuatro, ya que
elart. I del Tratado General de 1936, firmado en Waslúngton el 2 de marzo. estableció que
en "vista de la apertura formal y oficial del Canal de Panamá el 12 el&lt;' Julio de 1920, la
República de Panamá y los Estados Unidos de América declaran que las estipulaciones de
la Convención de 18 de Noviembre de 1903 tienen en núra el uso, ocupación y control por
los Estados Unidos de América de la Zona del Canal yde fas tierras y aguas adicionales bajo
lajurisdicción ele los Estados U1údosdeA.m&lt;'rica. para los fines del eficientf' mantenimiento,
funcionamiento, saneanúento y protección cid Canal y de sus obras auxiliares." El fin
relativo a la construcción fue, por lo t;lnt.o, eliminado.

405

�naves que lo usen, o de los Ferrocarriles y obras auxiliares". Por esto,
precisamente, la norma transcrita comenzaba diciendo: "Si en cualquier
tiempo fuere necesario...", que es igual a "si... ~uere necesario... " De _ahí se
deduce que el Tratado Hay-Bunau Varilla, al igual que la Convención_ de
Constantinopla relativa a la libre navegación del Canal de Suez, no perm1úa
la construcción de fortificaciones permanentes.
Distinta era la situación con respecto al uso de la policía. Este es un derecho
que tenían los Estados Unidos de América con carácter permane_nte, por
cuanto el art. III, sección 2a., del Tratado Hay-Pauncefote, que fue mcorporado al Tratado Hay-Bunau Varilla, por mandato de la cláusulaXVIII de este
último tratado, los dejó en libertad para "mantener a lo largo del canal la
policía militar que pueda ser necesaria para protegerlo contra actos ilegales
y desórdenes."
. . .
Al examinarse los arts. 11 y XXIII del Tratado Hay-Bunau Vanlla md1spensable es también tener presente que, a pesar de que el término protección
es gramaticalmente sinónimo de defensa, los usos de ambos vocablos les han
dado en la práctica de los Estados distint.,s acepciones, destinando el primero
para las funciones de policía y el segundo para las militares. "El policía nos
protege mientras que el soldado nos defiende", podríamos decir para señalar
gráficamente la diferencia que los separa. Y esta separación ~e acen_t~a m~s
si se advierte que en la actualidad casi todos los Est.,dos denom1 nan Mm1steno
o Departamento de Defensa al mismo que antes de la terminación de la
Segunda Guerra Mundial llamaban M!nisterio o _Departa~:nto _de Guerra.
A ninguno, sin embargo, se le ha ocurndo denommarlo Mm1steno o Departamento de Protección. De ahí, pues, que podemos concluir afirmando que
cuando los arts. 11 y XXIII del Trat.,do Hay-Bunau Varilla empicaban la
palabra protección, dichos arúculos se estaban refirien~o al ~er de ampa~ar
y liberar el Canal de Panamá de todo peligro, daño o nesgo mtenw_o doméstico.
Confirma nuestra manera de pensar el texto del art. III, sección 2a. del
Tratado Hay-Pauncefote, el cual fue incorporado al Tratado Hay-Bunau
Varilla por mandato del art. XVIII de dicho tratado. Tal disposición es del
siguiente tenor:
"El canal nunca será bloqueado, ni ningún derecho de guerra podrá ser
ejercido ni ningún acto de hostilidad podrá ser cometido dentro de él.
Los Estados Unidos, sin embargo, quedarán en libertad de mantener a
lo largo del canal la policía militar que pueda ser necesaria para protegerlo
contra actos ilegales y desórdenes."
Si esta disposición facultaba a los Estados U nidos solamente para mantener
a lo largo del canal la policía militar que hubiese sido necesaria para Jn-_otegerlo
contra actos ilegales y desórdenes, es inequívoco que la palabra protección que

figuraba en los arts. II y XXIII del Trat.,do Hay-Bunau Varilla tenía que ser
interpretada en forma restrictiva, ya que _insólito sería, por decir lo menos,
calificar actos de guerra o la agresión armada como "ilegales y desórdenes".
Además, una interpretación amplia no sólo hahría sido incongrnente con el
art. XVIII del Tratado Hay-Bunau Varilla que incorpora a dicho tratado el
art. III, sección 2a., del Tratado Hay-Pauncefote. La interpretación amplia
habría entrañado, al mismo tiempo, una violación por parte de los Estados
U nidos de este último tratado, por cuanto de acuerdo con el mismo los Estados
Unidos se obligaron con la Gran Bretaña a aplicar al Canal de Panamá la
regla contenida en el ya mencionado art. III, sección 2a. Ni siquiera la facultad
que el art. XXIII del Tratado Hay-Bunau Varilla otorga a los Estados Unidos
de usar "sus fuerzas terrestres y navales" podría invocarse para desvirtuar lo
anterior, ya que la misma fue una consecuencia de la necesidad en que se
encuentran los Estados de recurrir a esas furzas cuando las de policía resultan
insuficientes para cumplir con las funciones que les han sido encomendadas.
¿1,o anterior significa que nosotros negamos a los Estados Unidos de
América el derecho de haber usado sus fuerzas terrestres y navales, así como
el de haber establecido fortificaciones, en caso de que hubiese sido necesario
para amparar el canal contra todo peligro, daño o riesgo exterior? iNo! iDe
ninguna manera! La legítima defensa es un derecho inmanente que para ser
ejercido no requiere que ningún tratado lo consagre. Fuera de eso, para
permitir a los Estados Unidos el uso de sus fuerzas terrestres y navales, al
igual que el establecimiento de fortificaciones, en los supuestos mencionados,
en el art. XXIII del Tratado Hay-Bunau Varilla se coló, a espaldas del Tratado
Hay-Pauncefote, la palabra segmidad que es mucho más abarcadora que el
vocablo protección.
Al examinarse los arts. II y XXIII del Tratado llay-Bunau Varilla debe
tenerse igualmente presente que esta última cláusula confirió tan sólo a los
Estados Unidos derecho a establecer fortificaciones, las cuales no deben ser
confundidas con las bases militares. Las primeras son instalaciones meramente defensivas. Las segundas pueden ser defensivas y ofensivas. Y el establecimiento de tales fortificaciones tenía que responder al objetivo de brindar
seguridad y protección al Canal de Panamá, a las naves que lo usan, a los
ferrocarriles y obras auxiliares.
A pesar de lo expuesto los Estados Unidos de América establecieron
arbitrariamente catorce bases militares de todo tipo dentro de la Zona del
Canal, inclusive aéreas, lo que constituye una arbitrariedad mayor, porque
no existiendo esta clase de bases al momento de suscribirse el Tratado
Hay-Bunau Varilla, no se podría sostener, por más que se estiren las reglas
de hermenéutica, que Panamá facultó a los Estados U nidos para establecerlas.

406
407

�No por otra razón, el art. XXIII de dicho tratado habla única mente de" fuerzas
terrestres y navales", y para nada menciona a las fuerzas aéreas.
El mismo Philippe Bunau Varilla, firmante de la Convención del Canal
Istmico (1903), nos da la razón en todo cuanto hemos expuesto, al expresar:
"El vasto sistema de fortificaciones permanentes para el cual el Presidente Taft solicitó créditos al Congreso (por primera vez el -29 de abril
de 1910) no tiene relación con las fortificaciones estipuladas en el
Tratado Hay-Bunau Varilla.
"He aquí el artículo de este tratado, el cual obviamente no se refiere a
un vasto sistema de fortificaciones permanentes, sino que simplemente
habla de fortificaciones eventuales de la misma clase transitoria que el
empleo de fuerzas militares cuando las circunstancias puedan obligar a
los Estados Unidos a usarlas contra tumultos o revoluciones.
"Tales fortificaciones están limitadas por su naturaleza a ser de orden
secundario y sólo del carácter que pueda ser necesario para hacer frente
a disturbios locales."
Renglón seguido, luego de transcribir el art. ~XIII del tratado que lleva
su nombre y las primeras palabras del art. XVIII que dicen: "El Canal una
vez construido, y sus entradas, serán neutrales a perpetuidad ...", continuó así:
" ... es obvio que la intención común de las Altas Partes Contratantes fue
dejar fuera de consideración la cuestión de un Yasto sistema de fortificaciones permanentes, las cuales, como hemos visto, no tienen nada que
hacer con la protección del canal.
"Aunque la palabra fortificaciones se encuentra en el Tratado Hay-Bunau Varilla, la situación respecto a las fortificaciones permanentes es
exactamente la misma que en el Tratado Hay-Pauncefote, donde esa
palabra no aparece. En el Tratado Hay Bunau Varilla quedó excluida
implícitamente; en el Tratado Hay-Pauncefote quedó excluida explícitamente."33
Pero lo peor de todo está en que las bases militares ilegalmente establecidas
por los Estados Unidos de América en la Zona del Canal no respondían
únicamente a la seguridad y protección del canal. Obedecían, más que todo,
a la seguridad y defensa del continente, principalmente a la de los Estados
Unidos. Ello movió al mismo Bunau Varilla a escribir:
33

408

Bunau Varilla, Philippe: PANAMA THE CREATION DESTRUCTION AND
RESURRECTION. New York, McBride, Nast &amp; Company, 1914, págs. 529 y 530.

"Cuando el Tratado Hay-Bunau Varilla fue celebrado, sus signatarios
no consideraron la cuestión de la defensa de los Estados Unidos, sino
que ellos pensaron en el mantenimiento del orden público en un país
expuesto a tumultos y revoluciones.
"Es para este último propósito que fue dado a los Estados Unidos
permiso a usar en cada caso su policía, fuerzas terrestres y navales, o a
establecer fortificaciones, en todo tiempo, si en cualquier tiempo fuere
necesario, empicar fuerzas armadas para la jJrolecci6n de la empresa del
canal o del tráfico.
"Pero el otro y principal propósito mencionado en el memorándum de
Mr. Hay -el sistema de fo11ificacio11es para la defm.sa de los Estados
Unidos- fue dejado fuera de un tratado concerniente exclusivamente
con la operación del canaJ.34
"Tal es el carácter de las fortificaciones estipuladas en el Tratado
Hay-Bunau Varilla para un canal neutral.
"El agua", dice un proverbio, "no puede subir más alto que su manantial."
"Por la misma razón, el origen de los derechos de establecer un vasto
sistema de fortificaciones para la defensa de los Estados U nidos no puede
tener su origen en un artículo del TraL,do Hay-Bunau Varilla, donde
sólo estipulaciones referentes a la necesidad de proteger un canal
neutral fueron insertadas."35
Los Estados Unidos de América, sin embargo, no se contentaron con
establecer en la Zona del Canal "un vasto sistema de fortificaciones permanentes", para utilizar expresión de Bunau Varilla, o más bien bases militares
destinadas a la seguridad y defensa del continente, sobre todo de ellos mismos.
Sin ningún derecho para ello ubicaron también en la Zona del Canal el
llamado "Comando Sur", cuya jurisdicción comprende Centro y Sur América,
al igual que est,blccimientos para el en1renamiento e instrucción de fuerzas
terrestres, navales y aéreas de los Estados Unidos y ele los países latinoamericanos. Prueba ele lo que afirmamos la encontramos en un informe del
34 Referíase Bunau Varilla a un memorándum del Secretario de Estado Hay para justificar
ante el Senado el segundo Tratado Hay-Pauncefole y hacerle ver que el mismo era
congruente con su deseo. La primera línea de ese memorándum que transcribe Bunau
Varilla es del siguiente tenor:
·
"Las enmienct1s del Senado al anterior tra1,1do requirieron .. que las rc-gfas de neutralidad
no deben !1~ivar a los ~tados Unidos del derecho de defenderse y de mantener el orden público."
35 Bunau Va illa, Op. at., pág. 532.

409

�Subcomité sobre la Política de Seguridad Nacional y Desarrollo Científico,
del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de los
Estados Unidos, en el que se Ice lo siguiente:
"El área en la cual el Comando Sur es responsable para la protección y
mejoramiento de los intereses de los Estados Unidos incluye las áreas
de tierra del Sur y Centro América, excluyendo México ... El Comando
Sur tiene tres misiones bnsicas: Primera: Es directamente responsable
de la defensa del Canal de Panamá ... Segunda: El Comando Sur es
responsable de planes de contingencia para situaciones de crisis en
países de América L1tina que puedan requerir reacción militar de los
Estados Unidos ... Tercera: El comando c01tjunto supervisa la asistencia
militar de los Estados de la región, incluyendo representantes consejeros estadounidenses, equipos entrenados solicit1dos por países de América L1tina y el sistema escolar militar en la Zona del Canal. El papel
del Comando Sur fue repetidamente interpret.1do por la misión de
estudio en términos de objetivos políticos. Teniendo un comando estadounidense mayor en América Latina, queda satisfecho, los Est1dos
U nidos demuestran su interés en América Latina, su actiYa participación
en seguridad regional colectiva y su respaldo al Tratado de Río" (Tratado Interamericano de A~istencia Recíproca, 19 17).36
1

El a11EcuJo X del Tratad.e General de 1936
De todas las disposiciones del Trat1do General de Cooperación y Amistad,
suscrito entre Panamá y los Estados Unidos de América, el 2 de marzo de
I 936, el art. X ha sido la más contro\'ertida. Este es del siguiente tenor:
"En caso de conflagración internacional o de existencia de cualquier
amenaza de agresión en que peligren la seguridad de la República de
Panamá o la neutralidad o seguridad del Canal de Panamá, los Gobiernos de la República de Panamá y de los Estados Unidos de América
tomarán las medidas de prevención y defensa que consideren necesarias
para la protección de sus intereses comunes. Las medidas que parezcan
esencial tomar a uno de los dos Gobiernos en guarda de dichos intereses
36

410

Reports of the Special Study Mission to Laún America o n I Military Assistance Training,
II Development Television. 91st. Cong. May 7, 1970, págs. 21 y 22. U.S. Govemment
Printing Oflice. Citado por López Guevara, Carlos Alfredo: PANAl\lA TIENE DERECHO
A DENUNCIAR LA CONVENCION DEL CANAL ISTl\llCO OE 1903 Y SUS
ENMIENDAS POR LAS VIOLACIONES SUBSTANCIALES A LA M!Sl\lA COMETIDAS
POR ESTADOS UNIDOS. Publicado en "La denuncia como medio de liberación nacional"
de L, Comisión de Divulgación Nacional del Consejo Nacional de la Empresa Privada. Serie:
La Cuestión Canalera. Panarnj, 1975, pág. 36.

y que afecten el territorio bajo la jurisdicción del otro Gobierno serán
objeto de consulta entre los dos Gobiernos."
En páginas anteriores dijimos que para permitir a los Estados Unidos de
América el uso de sus fuerzas terrestres y navales, al igual que el establecimiento de fortificaciones, en cualquier tiempo que hubiese sido necesario
emplear fuerzas armadas para la seguridad y protección del canal, de las naves
que lo usan, de los ferrocarriles y obras auxiliares, por razón de peligro, daño
o riesgo exterior, en el art. XXIII del Tratado 1-Iay-Bunau Varilla se coló, a
espaldas del Tratado Hay-Pauncefote, la palabra seguridad que es mucho más
abarcadora que el vocablo protección. A más de lo anterior, el art. X arriba
transcrito va mucho más lejos que el art. XXIII del Trataclo Ila)'-Bunau
Varilla, por lo consiguiente:
1. Mientras que el art. XXIII se limitaba a la seguridad y protección del
canal, de las naves que lo usan, de los ferrocarriles y obras auxiliares, el art.
X comprendía, además de la neutralidad o seguridad del Canal de Panamá,
la seguridad de la República de Panamá. Esta disposición, por consiguiente,
hacía innecesario el art. I del Tratado Ilay-Bunau Varilla, por el cual los
Est1dos Unidos de América se obligaron a garantiz.1r y mantener la independencia de Panamá, que fue derogado, precisamente, por el Tratado
General de 1936.
2. Mientras que el art. XXIII permitía a los Est.1dos Unidos de América
usar tan sólo sus fuerzas terrestres y navales, así como establecer fortificaciones, el art. X los capacitaba para tomar "las medidas de prevención y defensa
que consideren necesarias para la protección de sus intereses comunes" con
Panamá. Esta nueva redacción entrafiaba la posibilidad de est1blecer bases
militares en caso de conflagración internacional o de amenaza de agresión.
3. Mientras que el art. XXIII restringía a la Zona del Canal del ejercicio
de las facultades que otorgaba a los Est1dos Unidos de América, el art. X los
habilitaba para tomar, previo acuerdo o convenio con Panamá, las medidas
que les pareciera esencial y que afect1ran el territorio de nuestra República
no sometido a limit1ciones jurisdiccionales. Y decimos "pre'"io acuerdo o
convenio con Panamá", porque de conformidad con las Actas ele las Negociaciones de 1936, "excepto en raros casos de emergencia, la intención de la
palabra "consulta" en cuestión sería con la mira a un acuerdo o convenio".
En otros términos, en caso de conflagración en que hubiese peligrado la
seguridad de la República de Panamá o la neutralidad o la seguridad del Canal
de Panamá, los Estados Unidos de América no podían tomar las medidas de
prevención y defensa que les hubiese parecido esencial y que afectaran el
territorio de la República bajo la jurisdicción del Gobierno panamefio, a
menos que tales medidas hubiesen sido objeto de un acuerdo o convenio con
411

�Panamá, salvo en raros casos de emergencia que no hubiesen hecho posible
tal acuerdo o convenio.
Este criterio fue desnaturalizado al no definirse la palabra consulta en la
forma arriba indicada y al acentuarse la posibilidad de prescindir de ella, en
un canje de notas entre el Departamento de Estado y la Embajada de Panamá
en Washington, de 1° de febrero de 1939, es decir, anterior al consejo y
consentimiento para la ratificación de dicho tratado dado por el Senador
estadounidense. En efecto, se lee en las notas canjeadas por el supuesto
propósito de aclarar algunas disposiciones del Tratado General de 1936, lo
siguiente:
"Conforme se indica en las Actas de las sesiones de las negociaciones del
Tratado General celebrado el 2 de marzo de 1936, y en las discusiones
que tuvieron lugar el 16 de marzo de 1935, en la eventualidad de una
emergencia tan súbita que obligue a tomar medidas preventivas de ·
carácter imperativo, para salvaguardar la neutralidad o seguridad del
Canal de Panamá, y si por razón de tal emergencia fuera imposible
consultar con el Gobierno de Panamá como establece el art. X de dicho
Tratado, el Gobierno de los Estados U nidos de América no esta obligado
a retardar las medidas necesarias para confrontar la emergencia mientras estuviere pendiente la consulta, aunque hará todo esfuerzo, en caso
de que tal consulta no se hubiere llevado a cabo antes de proceder a
tomar las medidas necesarias, para consultar al Gobierno de Panamá
tan pronto como fuere posible."37
El art. X del Tratado General de 1936, aún sin la interpretaciól) que le da
el canje de notas transcrito, tiene que calificarse de regresivo en nuestra lucha
por liberar el territorio istmeño de las servidumbres que le impulso el
malhadado Tratado Hay-Bunau Varilla. Ni siquiera el derecho recíproco que
esta disposición daba a Panamá de tomar también las medidas que le pareciera
esencial y que afectaran el territorio de la Zona del Canal atenuaba sus efectos
humillantes, pues, como manifestó al presentar su informe favorable la
subcomisión del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadou nidense
que consideró el Tratado General de 1936: " ... la posibilidad de que el
Gobierno de Panamá pueda, de conformidad con este artículo, intentar
adoptar ciertas medidas en la Zona del Canal contrarias a los deseos de este
Gobierno debe ser rechazada, ya que no merece serios comentarios." Ese
derecho retíproco, como reconoció sin eufemismos el mismo subcomité, nos
fue otorgado sencillamente para no herir los sentimientos nacionalistas del
37

412

Moreno C., Manuel B.: STATUS JURIDICO DE LOS TRATADOS DEL CANAL DE
PANAMA 1903-1963. Publicación del Gohierno Nacional de Panamá, 1964.

Pueblo panameño, ya que sus propósitos no fueron otros que los de evitar de
que las obligaciones asumidas por Panamá fueran consideradas "como derogatorias de su soberanía" y "asegurar la cooperación total de Panamá" en la
obligación conjunta que asumió en el art. JI del Tratado General de 1936 de
acordar con los Estados Unidos de América las medidas que hubiesen sido
necesarias tomar para asegurar el mantenimiento, saneamiento, eficiente
funcionamiento y protección efectiva del canal, en el eYento ele que hubiese
surgido alguna contingencia en esa época imprevista que hubiese hecho
realmente necesaria la utilización. de tierras y aguas adicionales a las que ya
estaban siendo usadas por los Estados Unidos.38
No es aventurado afirmar que los diputados Sergio Gonz.í.lcz Ruiz, César
A. Guillén, Demetrio A Porras y Antenor Quinzada, quienes fueron los únicos
que votaron en contra del Tratado General de 1936, y lo mismo se puede
decir de los veintisiete diputados que lo aprobaron.jamás se imaginaron que
casi cuarenta y dos años después el Comandante Primer Jefe de la Guardia
Nacional de Panamá, instituto armado que en ese entonces ni siquiera existía,
contraviniendo norma de nuestro Derecho Público i11terno, manifestaría el
consentimiento del Estado panameño en obligarse a perpetuidad por un
tratado que contiene una reserva, la DeConcini, que da a los F.staclos Unidos
de América en tocio el territorio de la República de Panamá más derechos que
los comprendidos en el art. X del Tratado General, aún con la interpretación
que de él hace el canje de notas de 1939.

El mito de la neutralización
Las normas básicas que consagraron la neutralización del Canal de Panamá, hasta la entrada de la vigencia del Tratado Concerniente a la Neutralidad
Permanente y al Funcionamiento del Canal de Panamá de 1977, fueron el
art. XVIII del Tratado Hay-Bunau Varilla y el art. III del Tratado Hay-Pauncefote. Estas normas, en cuanto en su contenido, eran idóneas para establecer
el régimen de neutralización de esa comunicación interoceánica. Así lo
aceptaron implícitamente Alemania, Austria-Hungría, Espafia, Francia, Gran
Bretaña, Italia, Países Bajos, Rusia y Turquía, por cuanto estos Estados
suscribieron la Convención de Constantinopla, de 29 de octubre de 1888,
relativa a la libre navegación del Canal de Suez, cuyos preceptos constituyeron la base para la neutralización del Canal de Panamá. En otras palabras, si
tales preceptos eran buenos para la neutralización del Canal de Suez tuvieron
que ser igualmente buenos para la neutralización del Canal de Panamá.
Pero a diferencia de lo que ocurrió en Constantinopla, donde las principales potencias de ese entonces suscribieron la neutralización del canal egipcio,
38

Whiteman, Op. cit. Volumen 3, pág. 1217.

413

�en Washington convinieron la neutralidad permanente del canal paname1io
solamente tres Estados: la Gran Bretaña, los Estados Unidos de América y
Panamá. Los dos primeros, por razón del Tratado Hay-Pauncefote. Los dos
últimos, por razón del Tratado Hay-Bunau Varilla. Este hecho no deja de ser
de importancia Yit:.11, porque para que un Estado o parte de su territorio quede
realmente neutralizado, requisito sinequa non es que esa neutralización sea
reconicida por el mayor n(1mero de u1iembros de una Comunidad internacional, sobre todo por aquéllos que podrían ponerla en peligro. En este
aspecto, lo más que se puede afirmar en beneficio de la neutralización del
Canal de Panamá es que la misma fue aceptada tácitamente por los Estados
usuarios del canal.
Sin embargo, las reglas que los Estados Unidos de América adoptaron en
el Tratado 1-Iay-Pauncefote como base para la neutrali7.ación del Canal de
Panamá, principalmente la contenida en la sección la, del art. ITI, fueron por
ellos repetidamente "ioladas. En clara contrndicción con esta disposición los
Estados Unidos consideraron, como ya se ha visto, que, cuando ellos eran
beligerantes, ning(m buque mercante o de guerrn de un Estado enemigo, o
de un Estado aliado de tal enemigo, podía usar el canal ni sus aguas adyacentes, excepto con el consentimiento de las autoridades del canal y sttjeto a las
reglas y reglamentaciones que ellas prescribieran. De nada valía, por lo tanto,
la buena disposición de este Estado a observar las reglas contenidas en el art.
111 del Tratado Hay-Pauncefote que,jurídicamente, era lo relevante.
Esa actitud de los Estados U nidos de América fue suficiente para desvirtuar
y hacer ilusoria la neutralidad permanente del Canal de Panamá, puesto que
el régimen de neutralización de un Estado o de partes de su territorio no se
aplica {micamente en tiempo de paz. Debe aplicarse también, y especialmente, en tiempo de guerra, y para que dicho régimen sea real y efectivo en una
vía de agua navegable la liberrnd de navegación es indispensable, aún en el
supuesto de que el Estado territorial o el que administre, funcione y mantenga
esa vía de agua sea beligerante.
Por otra parte, sin negar el derecho inmanente a la legítima defensa que
tiene todo Estado cuyo territorio ha sido neutralizado total o parcialmente,
así como el Estado que administra, funciona y mantiene una zona o vía de
agua navegable que ha sido neutralizada, lo cierto es que hasta el tratado de
1936 los Estados Unidos de América estaban autorizados tan sólo a usar sus
fuerzas terrestres y navales, y a establecer fortificaciones, si hubiese sido
necesario emplear fuerzas armadas para la seguridad y protección del canal,
de las naves que lo usan, de los ferrocarriles y obras auxiliares. Después de
dicho tratado la autorización fue ampliada a "las medidas de prevención y
defensa" que los Gobiernos de Panamá y de los Estados Unidos de América
hubiesen considerado necesarias tomar, "para la protección de sus intereses
41'1

comunes" e "
d
quier am¡na':.a ~:s~ r:s~~~~agración_ internacional o de existencia de cualla República de Pan!má la ¿~e¡lU~~e; pueSlo en peligro "la seguridad de
O
En otros términos co
u ra ' a o seguridad del Canal de Panamá".
, n caracter meramente te
1
obstante, los Estados Unidos de Amér·
. , m~ra en ambos casos. No
menos de diez mil soldados y es•·abl . ,ca tem~n siempre acantonados no
... ec1eron arbitraria
t
permanente, catorce bases militares de todo tipo d tr mdenl e, y con carácter
Estas bases como a se de·ó .
en
e a Zona del Canal.
seguridad y.protección del d~na~d;;sado, no _respondían lÍnicamente a la
República de Panamá Obed ,
ªnamá, 111 tampoco a la seguridad de la
.
' '·
ec1an, ac1emás a Ja se .· I· 1 1 fi
contmente, incluyendo a la de los Estados Unidos . óg111
y e_ en~ del
derecho ubicaron en la Zona d I C I I 11 , 'az n por a cual sm nmglÍn
•
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JUrtsd1cción comprende Centro Sur Amér'
~nanc ~ ur , cuya
para el entrenamiento e instruclón de la (i ic~, y establecieron mstituciones
de los Estados U nidos
,
. s ue1 zas terrestres, navales y acreas
en su oportunidad. y de los pa1Ses latmoamericanos, como también se vio

°

,e';' e

. Las,int~rpretaciones acomodadas hechas por los Estados Unidos de A. é
nea a os mstrument · t . ·
nin 1
ron manifiestas viola~i::e;:~:~~;•yª ::c~u~ }·egdulaban la_mate1:ia constituyeAilt
1 .
.
.
pn itu e esos m1Smos mstrume t
11 1
la G~-~: ~,:: ~~ ~;:s~ ~~:s~;:::; ::~~~::~~:f~'l~:¿~~:~~d _c~mplacie~;e ~:
111
derechos de beligerante
.
&lt;os para eJercer
1
~:
q:~edó, vale la pen: :,~e;u :t~;~~:cl~~:p~~s~ª;:~i:td:~'l;~,~;t~~~~:
un mito. a de agua navegable de interés internacional? Casi nada. Tan sólo

~~~

415

�ALTAS CULTURAS PRECOLOMBINAS DE SUDA.\iIÉRICA
POR: ROBERTO !.ARA VEIADO

El Salvador

A)-Preámhulo
TAL COMO SEÑALAMOS EN NUESTRO TRABAJO inmediato anterior, América
Precolombina, en cuanto al desenvolvimiento de sus altas culturas, ofrece dos
centros culturales diferentes; el de la wna cultura del Norte, o foco septentrional, o mejor Mesoamérica como se le conoce corrientemente; y el de la
wna culta del Sur o foco meridional, o mejor Región Andina. Enmedio de
ambos focos, floreció la alta cultura periférica más importante de América
Precolombina, la de los chibchas y miuscas; el ámbito geográfico de esta alta
cultura, está más o menos, situada en la zona equidistante de ambos focos;
por ello su vocación geográfica es la de ser una cultura-puente, es decir la
destinada a absorver, combinar y retransmitir las influencias de todo tipo
llegadas de uno a otro foco cultural. El presente trabajo lo hemos titulado
"Las Altas Culturas Precolombinas de Sudamérica", porque no solamente
comprende la serie cultural de la Región Andina, aunque ésta sea indudablemente la parte medular del mismo, sino también las proyecciones andinas
hacia el sur del Continente y la alta cultura periférica mencionada.
En cuanto a los grnpos humanos que realizaron las altas culturas que serán
objeto de este trabajo, diremos que, de acuerdo con la clasificación de
Salvador Canals Frau, que incluimos en nuestro trabajo titulado "Introducción al Panorama de las Altas Culturas de América Precolombina", todos ellos
pertenecen al grupo resultante de la mezcla de los integrantes de la cuarta
corriente de población, los polinesios cultos, con los pobladores anteriores
encontrados por aquellos en América y que eran de cultura primitiva y
procedían de las anteriores corrientes de población. Señalando en concreto,
a los creadores de las diversas altas culturas a que vamos a referirnos,
indicamos: La serie Cultural Andina, en todas sus variedades, fue realizada
por el grupo de los Andinos, muchos de cuyas tribus estaban adaptadas a la
vida de la montafia; a este grupo pertenecen todos los pueblos que habitaron
la Región Andina y que crearon y realizaron las distintas culturas de la serie.

H umanitas-27

�Los Chibchas y los Miuscas, autores de la alta cultura periférica Chibcha,
forman parte del gnipo de los Centrálidos de los que ya hemo~ hablado con
más detenimiento, a propósito de las altas culturas mesoamericanas precolombinas.
dº
Ita
lturas
Las creaciones de los Andinos fueron excelentes; las iversas a s cu
ue mencionaremos como integrantes de la Serie, demostraron, cual más cual
~enos una alta calidad en sus diferentes aspectos, naturalmente dentro del
lugar ~ue a cada una corresponde en el desenvolvimiento del proceso; ~u
remate fue la Cultura Incaica, considerada por no pocos a~tores como a
máxima realización cultural de la América Indíge_na. Esta s~ne cultura~ ~s la
integrada por aquellas altas culturas que, en la tesis cultural mterpretatl\'a ~e
Laurett Séjourné, constituyen el reverso de la mon~da de las cultt~ras &lt;e
Mesoamérica. Desgraciadamente, respecto a esta sene Cultural Andina, no
tenemos la copiosa información de que disponemos en el caso de M~s~amé. . pero aún así lo que ha llegado a nuestro conocimiento, aunqu~ lnmtado,
nea,
,
'
• ·
· t
etac1ón
es suficiente para fundamentar úna apreciación y una 11! erpr
~ í
La Alta Cultura Chibcha, creación de chibchas y m1~1scas no es , av a
menos conocida; los vados de la información de que d1sponem~s, aun en
aspectos fundamentales, son frecuentes; por ello, to?a _interpretación de esta
Alta Cultura periférica tiene que resultar bastante lumtada.

B)-LA Serie Cultural Andina
La Re ión Andina, que también hemos llamado zona culta del Sur o f~o
meridioi!l de cultura, atendiendo al desarrollo de las altas culturas, prop'.~
de América Precolombina, tiene su núcleo en lo que actualmente es el Pe~u
comprende además Bolivia, la mayor parte del Ecuador y la pa_rte nortena
~e Chile; esta región fue el escenario del desenvolvimiento de ~anas cu~turas,
algunas contemporáneas relacionadas entre sí y otras sucesivas denvadts
unas de otras. Desde el punto de vista geográfico, los autore~ en su ma_yor a,
distinguen entre las culturas de la costa y las de la sierra; las primeras ubica~as
en la estrecha e inhóspita faja entre las montañas y del mar; l~s segun as
florecieron en las montañas andinas, a miles de metros so~re el mvel del mar,
en esa cordillera que ocupa la inmensa mayoría de la región. " .
.
a
Entre las 21 civilizaciones que identifica To~nbee, e~ el Estudio de 1
ffstoria" figura la que él llama ci\'ilización andma, que m&lt;lud~hlcment~ se
re~ere a, la uichua o incaica, es decir a la última de la sene. Tam~1én
Spengler, en~' L-=t Desendencia de Occidente", nombra una Cultura Andina,
sin hacer comentarios sobre ella.
.
.
. ,,
Salvador Canals Frau, en "Las Civiliz.aciones Pre_I11spámcas de Aménca ,
señala las etapas de esta serie cultural, así: una p_nmera ~tapa de culturas
aisladas, en sus propias regiones, que por ser anteriores a Tiahuanaco, llama

pretiahuanaquenses; una segunda etapa caracterizada por la influencia dominante y unificante de Tiahuanaco; una tercera etapa de renacimiento
regional; y una etapa final representada por los Incas.
Lurette Séjourné, en su ensayo "Antiguas Culturas Precolombinas", de la
que ya hemos hablado en nuestro trabajo anterior, hace una sugerente
comparación entre las culturas de Mesoamérica y las de la Región Andina;
considera que ambos conjuntos culturales integrados por las diferentes altas
culturas concretas conocidas en una y otra regiones, son las dos caras de una
misma moneda; señala sus puntos de contacto, que fundamentan su tesis y
que delatan un origen común así como contactos culturales mayores de los
que normalmente se cree; y también sus discrepancias y contrastes, resultado
de una evolución separada. Son comunes entre ambos conjuntos culturales,
el pensamiento filosóficorreligioso, en cuanto a su orientación fundamental;
los motivos artísticos fuertemente influidos por el mito, como el uso de la
serpiente emplumada; y los estilos y prácticas arquitectónicas, como el empleo de las pirámides truncadas, que sirven a la vez de base a los templos y de
fortificaciones defensivas. Son contrastantes la escultura antropomorfa mesoamericana y la hierática y ultrasimbolista andina; y la valoriz.ación del
tiempo en relación con la actitud ante la muerte; mientras en la Región
Andina, todo transcurre dentro del tiempo histórico que se adhiere al destino
de los grupos humanos, en Mesoamérica, el hombre crea sus propios ciclos
místicos, que llama Soles, para relatar su devenir cosmogónico e histórico.
Este criterio interpretativo de Laurett Séjourné, aplicado a las altas culturas
de los dos grandes focos culturales de América Precolombina, fundamenta a
la vez, la unidad básica de los dos complejos culturales precolombinos y su
diversidad evolutiva que llega hasta el contraste.
Laurett Séjourné divide la historia precolombina andina en etapas que
denominamos horizontes panperuanos, los cuales coinciden sólo parcialmente con los períodos de CanaJs Frau. Siguiendo a Julio Tel10, señala como punto
de partida de la evolución histórica andina a la cultura de Chavín de Huántar;
el primer horizonte pa nperuano coincide en sus grandes lineamientos con el
período pretiahuanaquense de Canals Frau; el segundo horizonte panpentano comprende el período de Tiahuanaco y el renacimiento regional que lo
siguió; finalmente, el tercer horizonte panperuano lo constituye el Imperio
Incaico. Al describir en concreto los grupos culturales que integran la serie
Andina, volveremos sobre los horizontes panperuanos de Laurett Séjourné.
Pasemos a nuestra propia interpretación. En toda la evolución histórica de
Amé rica Precolombina, dos tendencias contradictorias se disputan, en lo
político, la adhesión de los pueblos indígenas; ellos son el particularismo tribal
y el universalismo imperial; la primera es la tendencia a la independencia de
las unidades menores y a su desenvolvimiento cultural autónomo, nacido
probablemente, del aislamiento impuesto por la peregrinación de los prime-

418
419

�ros pobladores de América desde sus lejanos hogares originarios; la segunda
es la tendencia a la unificación bajo el dominio de un solo pueblo, traída
probablemente por los inmigrantes, por influjo de las altas culturas asiáticas.
La existencia de estas dos tendencias y su pugna por configurar el panorama
político americano precolombino, se han presentado en todas partes, pero en
la Región Andina es donde aparecen con mayor nitidez, por que acá los
diversos períodos se caracterizan por el predominio de una o de otra tendencia; los regionalismos son la manifestación del particularismo tribial; los
períodos de la unificación cultural y la formación de imperios, obedecen al
influjo dominante del universalismo. La nitidez con que ambas tendencias se
han turnado en la evolución histórica de la Región Andina, nos servirá de
criterio para distinguir las diferentes etapas de esa evolución.
Cuando observamos el desenvolvimiento de la Serie Cultural Andina, nos
damos cuenta de que ella se inicia con diferentes culturas independientes
aunque relacionadas entre sí por el influjo unificante de Chavín de Huántar;
esta primera etapa, desemboca en la de Tiahuanaco que representa una
rigurosa tendencia unificadora; la decadencia de Tiahuanaco, deja en libertad
las culturas independientes, aunque su intetTelación es indudable debido a
las huellas dejadas por la reciente influencia unificadora de Tiahuanaco;
finalmente, el Imperio Incaico vuelve a unificar la región hasta la llegada de
los españoles. El anterior esbozo nos permite dividir la evolución de esta Serie
Cultural, así: 1)-El Grupo Pretiahuanaquense, que comprende las altas culturas iniciales. 2)-Tiahuanaco, primera experiencia unificadora. 3)-El Grupo
Postiahuanaquense, que agrupa las altas culturas que florecen durante el
renacimiento regional posterior a Tiahuanaco. 4)-La Alta Cultura Quechua
o quichua creadora del Imperio Incaico.
Nos resta únicamente ubicar estas altas culturas dentro de los dos (micos
períodos menores que consta el único ciclo histórico que cubre la evolución
de América Precolombina, tal como lo hemos expuesto en nuestros dos
trabajos próximos anteriores, "Introducción al Panorama de las Altas Culturas de América Precolombina", y "Las Altas Culturas Precolombinas de
Mesoamérica". Los tres primeros períodos los colocamos íntegramente en el
período de integración, debido a que las altas culturas que los integran
participan todas ellas en la originalidad de las altas culturas "sin parentesco";
aún cuando hay entre ellas nexos y caracteres comunes innegables, no
podemos indentificar con plena seguridad un proceso auténtico de paternidad
-y- filiación hasta llegar al paso del tercero al cuarto período. En cuanto al
último período, es decir al Imperio Incaico creado por los portadores de la
Alta Cultura Quechua, constituye el período de plenitud del ciclo.

C)-El Grupo Preliahuanaquense
Este conjunto de altas culturas, está integrado por las primeras que
surgieron como tales en la Región Andina, es decir por las primeras que
420

superaron la etapa de las culturas primitivas que, en el caso de América
Precolombina, se les llamó preclásicas o formativas.
De acuerdo con Julio Tel10, citado por Laurette Séjourné, el centro cultural
más antiguo de la región, fue Chavín de Huántar. Fue probablemente un
centro religioso y cultural, cuya influencia se hizo sentir en toda la Región
Andina, aunque desprovisto de poderío político. Fue un representante de la
tendencia unificadora; debido a su inflttjo, las altas culturas iniciales de la
región .t uvieron muchas características comunes, es decir que forman un
grupo.
En la costa, tres altas culturas hacen su aparición; las tres han sido
estudiadas por el investigador Max Uhle, citado por Canals Fran; al norte, la
moche o mochica, que Uhle llamó proto-chimú, porque su continuación en
un período posterior, se conoce como cultura chimú; al centro, la del valle
del Rímac, que Uhle, por igual motivo, llamó proto-Lima; al sur, la conocida
cultura nazca que prolongó su vida a los períodos siguientes y que, en esta
etapa, Uhle llamó proto-nazca; esta última cultur\ nos ha dado los célebres
yacimientos arqueológicos de Paracas. Estas cultur\s han sido estudiadas en
sus manifestaciones artísticas maravillosas, como su cerámica y sobre todo sus
tejidos, en las famosas necrópolis, encontradas en el desierto arenoso que va
desde la propia costa al pie de las montañas.
En la sierra aparecen las primeras manifestaciones de alta cultura; al norte,
la de Recuay; y al sur, la de Púcara; en medio de ambas, aparece la de
Tiahuanaco, que en su fase inicial pertenece a este período, aunque su
florecimiento tuvo tanta importancia que constituye el período siguiente.
Este grupo pretiahuanaquense, fuertemente influido por el impulso cultural que partió de Chavín de Huántar, es lo que Laurette Séjourné llama el
primer horizonte pan peruano, que siguiendo la forma de expresión adaptada
a su peculiar criterio interpretativo, podemos resumir en las palabras MocheParacas-Necrópolis-Nazca.
Quizá no estaría de más agregar que, durante los dos períodos siguientes,
el juego de mutuas influencias culturales y su difusión, va a explicarnos toda
la evolución histórica de la Región Andina.

D)-Tiahuanaco
Esta alta cultura y el centro cultural que parece haber sido, puesto que ni
siquiera estamos seguros de que Tiahuanaco haya sido tal centro y no alguna
otra población aledaña que inclusive pudo no haber dejado huellas, han
jugado un papel importantísimo en la evolución histórica de la Región
Andina. Parece que Tiahuanaco comenzó siendo un centro religioso; de ello,
pasaría a ser el núcleo de una alta cultura en pleno florecimiento; luego,
durante el período de expansión que fuera la etapa final de su desenvolvi421

�miento cultural, pudo convertirse en la capit.al de un gran imperio, si es que
tal Imperio realmente existió. Las etapas de esta alta cultura, tal como la
concebimos actualmente deduciéndolas de los datos que nos sugiere la arqueología, son los siguientes:
1)-TIAHUANACO ANTIGUO: Es la fase inicial de esta importante alta cultura;
fue coetánea de la de Púcara y del mismo tipo; tal como acabamos de decirlo,
esta primera fase, pertenece más bien al período anterior y, por las características de su desenvolvimiento artístico, forma parte del grupo de altas
culturas correspondientes a dicha etapa.
11)-TIAHUANACO FLORECIENTE: Es el período durante el cual, la alta
cultura recién nacida avanzó rápidamente hasta superar a todas las demás de
la región; las bases de esta nueva fase cultural, fueron indudablemente los
elementos proporcionados por la primera fase y por altas culturas aledañas
y afines como la de P(1cara; no obstante, muchos autores, entre ellos Canals
Frau, suponen que este impulso probablemente fue proporcionado por el
iníllüo de las altas culturas de la costa, especialmente por la nazca. Sea como
fuere, el avance cultural fue magnífico; conocemos su arquitectura y sus artes
plásticas; ello nos permite suponer que había un florecimiento similar en los
demás órdenes. Algunos autores han dudado de si fue Tialmanaco el centro
de un estado; por lo que muestran las ruinas parece más que probable que
formó parte de un centro; pero, desde luego, nunca podremos decir que si
fue su capital o no. Este florecimiento fue lo suficientemente importante
como para merecer constituir un período distinto, aún cuando no se hubiera
presentado la expansión a que vamos a referirnos.
III)-TIAHUANACO EXPANSIVO: Inicialmente, la alta cultura tiahuanaquense, aún en su momento floreciente, tuvo una difusión muy restringida; pero
ello cambió; de pronto se expande por toda la región e influye notablemente
en todas- las altas culturas existentes en la zona. La expansión cultural de
Tiahuanaco actuó por.difusión; influyó sobre las culturas de la costa, haciéndoles producir versiones más avanzadas de sí mismas; influyó sobre los
pueblos de la sierra, donde brotaron en diversas comarcas, complejos culturales muy afines a la alta cultura influyente. Pero es curioso que la alta cultura
tiahuanaquense no se difundió como un todo, en todas partes su iníllüo se
concreta en la adopción de elementos sueltos que fueron partes de ella; por
eso mismo, las altas culturas influidas no perdieron su identidad y las nuevas
que surgieron tuvieron una distinta de la influyente. Como la alta cultura
tiahuanaquense en expansión, no se desintegró, tampoco hubo lugar a la
formación de filiales; las nuevas altas culluras surgieron por difusión, igual
que se midificaron las existentes. Muchos autores nos hablan de un Imperio
de Tiahuanaco; no tenemos pruebas históricas ni de su existencia ni de lo
contrario y probablemente no las tendremos nunca; la expansión cultural tan
422

extendida pareciera indicarnos la formación de un imperio y probablemente
a ello se debe que muchos autores lo hayan afirmado así; pero el hecho de
que solamente en su hogar originario se haya impuesto esta cultura como un
todo, parece sugerirnos lo contrario.
IV)-TI~UANACO DECADENTE: La expansión marcó el principio de la
decadencia; cuando aquella terminó, solamente quedaron los epígonos de esa
al~ cultura, los collas, aymaras o aymaraes. Probablemente la expansión
misma era ya un síntoma del colapso que había sufrido la alta cultura
tiahuanaquense; después vino la desintegración que, en el hogar originario
de esta cultura, fue sumamente larga, porque cayó en la forma de "momifica~ión", como ocu1Tió también con la de los antiguos egipcios. Pero esta fase
ep1gonal pertenece ya al período siguiente.
,Quiénes fueron los portadores de la cultura Tialmanaco? Ni siquiera
podemos contestar esta pregunta con plena seguridad histórica. Lo más
probable es que sean los antepasados de sus epígonos, los Collas, aymaras 0
aymaraes: pero es posible que los portadores de la alta cultura tiahuanaquense_ l~ayan sido otros pueblos, que poblaron primero las inmediaciones del Lago
T1tlcaca, en cuyo caso los antepasados de los aymaras podrían ser los invasores
que ~onquistaron un Tiahua~aco decadente, destruyeron a sus pobladores y
sorbieron su cultura. Desgraciadamente, desconocemos los hechos históricos
que pudieran decirnos cuál fue la realidad de estas conjeturas. Aceptamos,
pues, como probable que fueron los aymaras.
.
~on este período y el siguiente, Laurette Séjourné forma un segundo
horizonte panperuano, que ella misma titula Tiahuanaco-Nazca-Wari, título
al cual, para que fuera un verdadero resumen de un pensamiento, nosotros
le agregaríamos el término Chimú; pero sobre esto, tendremos oportunidad
de referirnos más detenidamente en el período siguiente.

E)-El Grupo Postiahuanaquense
A este período, Canals Frau lo llama de renacimiento regional; es decir
que es aquel durante el cual, terminada la influencia unificante de Tiahuanaco, ora haya habido una unidad política que se deshizo, ora se haya tratado
solamente de un fuerte inílttjo que concluyó por desaparecer, resurgen las
altas culturas independientes, aunque con muchos elementos comunes que
los integran en un grupo.
En la costa, aparecen las altas culturas del período pretiahuanaquense,
aunque modificados por el inílttjo que acaban de recibir; digamos que cada
una de ellas asimiló los elementos culturales recibidos y prodttjo su propia
versión sintetizando su propia identidad cultural con los elementos nuevos
recibidos, en un conjunto más avanzado evolutivamente.
423

�En la costa septentrional, la antigua cultura mochica al aparecer en su
etapa de mayor florecimiento, se convierte en la alta cultura chimú; los
chimúes crean un estado único, cuya capital Chao Chan nos ofrece actualmente sus extensas ruinas, verdadero tesoro arqueológico de la zona. En la
costa central, reaparece la cultura del valle del Rímac. En la costa Meridional,
al surgir la alta cultura nazca, ésta rivaliza en su florecimiento con la chimú.
La abstracción en· el arte, llevada hasta lo hierático y ultrasimbólico, es
característica de las culturas de la costa; ella se aprecia en su escultura, su
cerámica, su metalurgía y sus tejidos, artes todas ellas llevadas a gran altura.
En la sierra, la influencia de Tiahuanaco hizo surgir brotes culturales en
diversas comarcas aledañas, los cuales presentan diferentes elementos propios de la cultura que se difundió, sin que ninguno de ellos la reproduzca en
su totalidad. Como los más importantes, citaremos las culturas ele Utcubamba,
de Cajamarca y de I luamachuco. Además, la cultura colla, aymara o aymarae,
de la que ya hemos hablado, pues no es otra que la de los epígonos del
florecimiento de Tiahuanaco; esta alta cultura epigonal prolongó su vida por
todo el período, fue conquistada por los incas y sus restos han llegado hasta
nosotros; dentro de las poblaciones dependientes de Tiahuanaco, la de Wari
jugó un papel de gran importancia, como transmisora de su influjo cultural,
incusive a las culturas de la costa, particularmente a la mochica, al momento
de convertirse en chimú. Finalmente hace su aparición, en su fase inicial-, la
alta cultura incaica cuyo florecimiento y expansión habrían de llenar el
período siguiente.
Tal como lo dijimos ya, con este período concluye lo que L'\urette Séjourné
ha llamado el segundo horizonte panperuano, titulado por ella TialmanacoNazca-Wari. El pensamiento de esta autora, al reunir en un mismo horizonte,
el período anterior y el presente, ha sido indudablemente la de hacer resaltar
el papel de primer orden que, para la evolución histórica ele la Región Andina,
ha desempeñado el influjo cultural y unificante de Tiahuanaco, tienen contraídas las demás culturas, algunas de las cuales a través de Wari, la transmisora.

F)-1.a Alta Cullu.ra Incaica o Quechua
Los quechuas o quichuas fueron los creadores ele esta cultura, cuyo nombre
se deriva del título que daban a sus soberanos, el cual posteriormente ha sido
utilizado para designar al pueblo mismo. L'\ palabra "Inca" fue utilizada,
entre los quechuas, como título para los soberanos y como nombre propio
especialmente por miembros de la familia real; después de la conquista
española, se ha generalizado la aplicación de este nombre a toda la nación,
por lo que lo utilizamos para designar inequívocamente esta alta cultura.

424

No sabemos exactamente el origen de los quechuas; probablemente se
trata de habitantes de la sierra, emparentados con los aymaras, que hablaban
su propia lengua; algunos autores, opinión que compartimos, suponen que
fueron conquistados por un grupo de aymaras, procedentes de la zona de
Tiahuanaco, a partir de cuya conquista se inició su alta cultura; ello tiene en
abono el hecho de que la cultura incaica inicial haga su aparición dentro de
las postiahuanaquenses, es decir nacidos como resultados del influjo llegado
de Tiahuanaco; además, las tradiciones míticas incaicas, si es que tales tradiciones tienen algún lejano fondo de realidad, parecerían inclinarnos en el
mismo sentido. Naturalmente, habría que compaginar esta proposición, con
el hecho histórico de la "momificación" en su hogar originario, de la alta
cultura colla o aymara, original de la Liahuanaquense. Ofrecemos a título de
hipótesis, la siguiente explicación: al comenzar la desintegración de la alta
cultura aymara, como resultado del colapso que sufrió en Tiahuanaco durante
su período expansivo, el gmpo humano se dividió; unos permanecieron en
su hogar originario, donde el proceso &lt;le desintegración se est.'\ncó y desembocó en la momificación; otros salieron ele su hogar y fueron a conquist.'lr a
los quechuas, convirtiéndose en la aristocracia de ellos y adoptando la lengua
de los conquistadores; la actividad desplegada en la conquist.'l, por este
segundo grupo, impidió la "momificación" por lo que se cumplió totalmente
el proceso desintegrador, el cual, a través de un proceso normal de "paternidad-y-filiación", originó la alta cultura quechua; se trata, pues, de una filial
de la aymara.
La cultura andina que menciona Spcngler y la ciYilización andina de que
habla Tonbee, evidentemente se refieren a la incaica o quechua. Laurette
Séjourné hace consistir en el desenvolvimiento y expansión de est.a alta
cultura, su tercer horizonte panperuano.
Las etapas de la evolución de esta alta cultura, son las siguientes:
1)-NACIMIENT0: Es el período inicial de aparición ele esta alta cultura;
comprende la formación del estado incaico alrededor del Cuzco, su capital, y
los primeros reinados de los incas más antiguos; es un período en el cual la
información histórica nos llega mezclada con las leyendas místicas de este
pueblo.
II)-REIN0 DEL CUZCO: Hast.'\ el séptimo inca, el naciente reino vh·ió como
un Estado único sin pretensiones expansivas; sus guerras o fueron defensivas
o pretendieron el saqueo de los pueblos vecinos; las pocas conquistas que
hubo, se limitaron a los lugares cercanos al Cuzco, por lo que solamente
contribuyeron a redondear el Estado; en la época en que se consolidó la
unidad política del reino, lo que le permitió concebir y realizar, a partir del
octavo inca, planes imperialistas.

425

�IIl)-INPERIO INCAICO: A partir del octavo inca, Vira-Cocha, aparecen las
aspiraciones imperialistas de los quechuas; durante su reinado los quechuas
son atacados con la confederación chanca; los guerreros chancas desempeñaron para los quechuas, el mismo papel que las guerras púnicas para los
romanos; así como éstas abrieron a Roma el dominio del Mediterráneo y del
mundo conocido por ella, aquéllas abrieron al Cuzco, el dominio del área
andina, que era el mundo que conocían los andinos de entonces. A partir de
ese momento, la expansión quechua de la Región Andina fue incontenible;
el Tahuantisuyo, nombre que daban los quechuas a su Estado, llegó a
comprender dentro de sus fronteras a toda la Región Andina y a proyectar
su influencia aún a gran distancia fuera de ella, especialmente hacia el Sur.
Los inmediatos sucesores de Vira-Cocha, Pachacuti, Topa-lnca-Yupanqui y
Huayna-Capac, fueron los conquistadores del imperio.
No obst,nte su extensión y la multitud de pueblos que englobaba, el
Imperio Incaico logró una notable unidad étnica y lingüística, debido a los
factores siguientes: 1)-La institución de los "mitmaccunna" o "mitimaes", que
fue una práctica de gran eficacia política, aunque terriblemente inhumana;
consistía en trasladar parte de la población de una zona recién conquistada,
a otra que desde hacía tiempo pertenecía al Imperio; y llenar el vacío dejado
por los desarraigados, con personas pertenecientes a pueblos ya absorbidos
culturalmente por el conquistador. 2)-La imposición del culto solar de los
quechuas y el aprendizaje obligatorio del "ruma-sin" o "lengua de los hombres", que era el idioma quechua. 3)-EI sistema de rehenes; hacían rehenes y
los llevaban al Cuzco, al ídolo principal, a los hijos de los jefes vencidos y a
los de los nobles provincianos; 4)-La red de caminos que surcaba el imperio;
los quechuas, al igual que los romanos, dieron gran importancia a las vías de
comunicación y fueron maestros en construirlas y dot,rlas de los servicios
necesarios.
Muchos autores nos han hablado del "Imperio Socialista de los Incas" y de
otras expresiones similares; en realidad no seña exacto calificarlo de socialista, si por ello queremos entender las tendencias que modernamente se
califican con ese nombre; pero sí habremos de decir que era parcialmente
colectivista. Resumamos su régimen socioeconómico. La unidad social básica
de la Región Andina, la cual fue preexistente al Imperio Incaico, era el "ayllu";
el ayllu es un grnpo de familias consanguíneas o unidas por la creencia de un
antepasado mítico común; tuvo por lo tanto, carácter totemist1; la institución
tenía, además conexión territorial; y la tierra asignada a cada ayllu era una
marca; dentro de cada marca, se daba'a cada miembro casado un trozo de
tierra que cultivar, el cualse llamaba "topu"; el tamaño de cada topu dependía
de las necesidades de la familia de aquél a quien se daba; en el Imperio Incaico,
la distribución de topus se hacía anualmente. El parentesco que sirve de base
426

a la formación de los ayllus, tal como lo encontraron los conquistadores
españoles, era de base patrilineal; así es el de los ayllus, cuya vida se ha
prolongado hasta nuestros días; pero dado su conexión con la agricultura, es
de suponerse que originalmente tuvieron carácter matrilineal, puesto que las
instituciones matriarcales aparecen generalmente con la introducción de la
agricultura; pero ello no podemos comprobarlo por falta de suficientes
conocimientos históricos. El ayllu se present, en todas las clases sociales,
desde la del inca hacia abajo.
La sociedad incaica fue una sociedad altamente jcrarqui1,ada. Estaba distribuida en tres grandes grupos de clases sociales, que más bien fueron
estamentos, en cuya cúspide estaba el inca, hijo del Sol y participantes de la
naturaleza de los dioses. Estos grupos de clases sociales eran: las clases
privilegiadas, la clase tributaria o sea el común de la población y las clases
inmediatizadas o separadas. Sus características eran las siguientes:
A)-CLASES PRIVILEGIADAS: Eran aquéllas cuyos miembros estaban exentos
tanto de pagar tributos o impuestos, como de desempeñar los trabajos que
correspondían al común de los habitantes, pues sus funciones tenían un
carácter distinto dentro de la comunidad incaica. Est,s clases eran: 1)-Los
incas por la sangre, eran los miembros de los ayllus reales: es decir los
desendientes de los incas fallecidos; estaban, por lo t1nto, emparentados con
el inca reinante. 2)-Los incas por privilegio, que eran el núcleo de los quechua
hablantes que habitaban en la comarca aledaña al Cuzco; est, nobleza fue
fundada por Pachacuti, después de la creación del Imperio. Ambos grnpos
privilegiados daban al imperio los altos funcionarios del mismo; usaban, como
adorno, grandes orejeras, por lo que los españoles les llamaron "orejones"
3)-Los de la pequeña nobleza, o sea el conjunto de funcionarios de provincia,
desde los "tocricoc" o gobernadores de provincia hasta los "curacas" o jefes
de los ayllus, cuya importancia se medía por el t,maño de su ayllu o sea el
número de miembros del mismo; los miembros de la nobleza de los pueblos
conquistados también formaron parte de esta clase. 4)-Los sacerdotes, encargados de los servicios religiosos y de la atención de los templos; entre ellos
estaban muy jerarquizados.
B)-CLASE TRIBUTARIA: El común de los ciudadanos, integrado por todos
los "puric" o adultos que pertenecían a los ayllus, a excepción de los ayllus de
las clases privilegiadas, soportaban las cargas del Estado; todas las cargas
tenían carácter personal. los tributarios cultivaban con sus hijos su "topu",
para el mantenimiento de su familia; cultivar las tierras del Sol y del inca, es
decir de la Religión y del Estado; prestar su concurso para cumplir con la
"mita"; esto último consistía en que, durante dos o tres meses en el año, todo
tributario debía trabajar en los servicios públicos no muy especializados, tales
como formar parte del ejército, trabajar en las minas y en la construcción de

427

�edificios públicos, guardar los depósitos y servir en el "chasquin" o correo y
en el servicio personal de los altos funcionarios y de los templos.
C)-CLASES SEPARADAS: Estaban formadas por aquellas personas que, por
diversos motivos que variaban según cada clase., habían sido separadas de sus
respectivos ayllus y habían pasado a depender directamente del inca. Estas
clase~ eran: 1)-Los "yanacanas" o servidores domésticos, que tenían una
condición vecina de la esclavitud; no figuraban en los censos y su trabajo
pertenecía al amo que servían; muchos autores los consideran al margen de
la sociedad incaica. 2)-Los artesanos, como metalurgos, tapiceros, alfareros
artísticos, orfebres y contadores de quipus; la clase se formaba de jóvenes
seleccionados para ello por los funcionarios imperiales; los seleccionados se
desligaban de su ayllu y pasaban a depender directamente del inca. 3)-Las
"acllacuna" o "mltieres escojidas" que eran seleccionadas periódicamente
entre la población, por determinados funcionarios imperiales; después de un
período de aprendizaje en un convento, eran objeto de una nueva selección
que las dividía en tres grupos; uno de las que el inca regalaba a los nobles,
que podían tener cuantas mujeres quisieran; otra de las que servían al inca
como concubinas; y el último de las "mamoconas" o "vírgenes del Sol", que
servían en conventos para servicios religiosos y hacían votos de eterna
castidad.
Para completar la visión resumida del régimen socioeconómico, veamos
la forma en que estaba distribuida la tierra; la división de la tierra, seg(m ,
Baudin, citado por Márquez Miranda, era la siguiente: I )-Las tierras del Sol,
o sea las tierras del Culto y de la religión; los sacerdotes solamente podían
aprovecharse de las cosechas de estas tierras, durante los períodos en que '
estaban de servicio en el templo; son cultivadas por los tributarios, como parte
de sus cargas. 2)-Las tierras de los incapaces, o sea las destinadas a dar
asistencia a las viudas, los huérfanos, los enfermos y los Soldados ep campaña;
están a cargo de las comunidades, las cuales designan administradores de
ellas, que convoquen a los demás miembros de la comunidad, para trabajar
en tales tierras. 3)-Las tierras de los indios capaces, que tal como lo hemos
indicado antes, forman las marcas de los ayllus, que se distribuían en los topus
de los jefes de familia, que los sembraban personalmente y con sus familiares.
4)-Las tierras de los miembros de las clases privilegiadas, al igual que los
anteriores, formaban las marcas de los ayllus de estas gentes, que se distribuían en topus entre ellos; la única diferencia es que podían hacerlas cultivar
por medio de sus servidores. 5)-Las tierras del inca, que eran cultivadas por
los tributarios, pues este cultivo constituía el principal u·ibuto pagado al
soberano. Como señala el mismo Baudin, coexiste una triple forma de
propiedad inmobiliaria siendo la tercera la menos importante, así: lo. Pro-

428

piedad nacional o estatal, 2o. Propiedad colectiva o comunal. 3o. Propiedad
privada.
Expuestos de esta manera de alineamientos del régimen socioeconómico
incaico, demos nuestro juicio sobre su calificación como sistema. El régimen
de propiedad, especialmente de la inmobiliaria, estaba parcialmente colectivizado, siendo más importante el sector colectivo, en su conjunto, que el sector
privado; esto lo aproxima al socialismo. Pero la completa jerarquización de
la sociedad incaica y la orientación de su economía en beneficio de las clases
privilegiadas, la alejan del socialismo. La unidad étnica, lingüística y religiosa,
impuesta por los incas al imperio, dan a su política una coloración muy similar
a los ultra nacionalismos de nuestros días; por otra parte, los métodos empleados para lograr esta finalidad estuvieron a la altura de la moderna opresión
fascista. Todo ello, nos permite afirmar que el régimen incaico fue un
totalitarismo que, si queremos compararlo con los muchos totalitarismos de
nuestros días, está mucho más cerca de los totalitarismos de derecha que de
los de izquierda.
Tal como sefialamos en nuestro anterior trabajo, "L'ls Altas Culturas
Precolombinas de Mesoamérica", publicado en el número anterior de "Humanitas", muchos autores consideran que las altas culturas precolombinas de
América estaban en desintegración, al momento de la conquista; fundamentan esta opinión, en que la conquista destruyó estas altas culturas, como
complejos culturales armónicos; este resultado sólo suele producirse cuando
las altas culturas que sufren la penetración de la cultura intrusa, están en
desintegración; pues, si están en crecimiento, resisten el influjo extrafio como
sucedió en la alta cultura hebreo-irania, frente a la instrucción del helenismo
llevado primero por los macedonios de Alejandro Magno y luego por los
romanos. Nosotros compartimos esta opinión; creemos que, si el descubrimiento y la conquista europeos no se hubieran presentado, el proceso de
desintegración habría recorrido su curso normal y habrían surgido nuevas
altas culturas filiales de las que encontraron los espmioles, cuyo eventual
nacimiento ahogó prematuramente la conquista. Procuremos identificar el
fenómeno en la cultura incaica, tal como lo hicimos con la nahuatleca, en
nuestro anterior trabajo que acabamos de citar.
Ante todo, com·iene advertir que no es posible identificar las causas del
fenómeno, con la seguridad con que lo hicimos en el caso de la nehuatlcca,
porque la abundancia de datos históricos es muy inferior en el presente caso,
respecto del otro. Sin embargo, podemos guiarnos por un síntoma, la expansión conquistadora que dio por resultado la formación del Imperio Incaico;
en efecto, Toynbee afirma que la expansión en cualquier forma que se
produzca, especialmente la belicista, es un síntoma que delata el colapso;
afirma que "las civilizaciones en desintegración se tornan imperialistas". El

429

�Imperio Incaico se formó a raíz de las guerras chancas, las cuales se produjeron durante el reinado del inca Vira-Cocha; el alud conquistador continuó
incontenible durante los tres reinados posteriores; fue inmediatamente después de estos tres reinados y de las conquistas que trajeron consigo, que
aparecieron los españoles. Ello nos permite formular la interpretación siguiente: El colapso debió ocurrir durante las guerras chancas; el tiempo
transcurrido entre éstas y la llegada de los españoles, no fue suficiente para
que la desintegración, que acababa de comenzar, se hiciera visible mediante
hechos frecuentes e inequívocos.

G)-La Región Andina y Mesoaméricana.Antes de despedirnos de las altas culturas de la Región Andina, creemos
que es de gran importancia hacer un paralelo entre ellas y las de otro foco
cultural de An1érica Precolombina, es decir de Mesoamérica. Tal como lo
dijimos en nuestro anterior trabajo ya citado y como lo hemos repetido más
arriba, entre los dos conjuntos culturales hay puntos comunes, así como
puntos discrepantes; comunes que delatan un único punto de partida para
ambas evoluciones históricas, es decir un origen común; y puntos discrepantes
que nos demuestran la independencia de los procesos evolutivos que a cada
foco cultural corresponden. Veámoslo detalladamente, refiriéndose a los
diferentes campos, así:
1)-CAMP0 FIL0S0FIC0RRELICI0S0: La religión de los pueblos de ambos
focos de alta cultura precolombina, por lo menos en su forma final después
c;le la evolución de los mismos, tiene lineamientos generales similares. Ambas
religiones llegan al concepto de un dios espiritual superior, creador de dioses
y hombres y figura suprema de su panteón, al cual espiritualiwn por encima
de todos los demás dioses; en la Región Andina, fue I-1uiracocha, cuyo nombre
entero era Illa-Tiqsi-Huiracocha-Pachayachachic; en Mesoamérica fue el
principio dual, a la vez masculino y femenino, llamada Ometecutli y Omecíhuatl o Tonacatecutli y Tonacacíhuatl. En ambas regiones, el dios espiritual
supremo, está secundado por dioses astrales; figuran en ambas religiones, los
de la luna y del lucero de la mañana y de la tarde, si bien en Mesoamérica
tiene mucha mayor importancia que en la Región Andina.
En la Región Andina, el culto derivó de un ceremonial rígido y complicado;
en cambio en Mesoamérica, el acto del culto más frecuente fue el sacrificio
humano. La teoría mítica atribuida a Tlacaelel, que convertía los sacrificios
humanos en un acto necesario para la subsistencia de los dioses y del mundo,
cuyo mantenimiento declaró misión de los aztecas, proporcionó el fundamento filosófico para el aumento y realización sistemática de los sacrificios
humanos y para la institución de la guerra sagrada destinada a alimentarlos.
430

El simbolismo que sirvió de puente, en Mesoamérica, entre el mito y el
pensamiento filosófico, tal como lo expusimos en nuestro anterior trabajo
varias veces cit."ldo, también se presentó en la Región Andina; aún más, los
símbolos en su concepción original fueron los mismos; también entre los
andinos, tenemos como elementos simbólicos los pájaros, las serpientes y los
jaguares, así como aparecen las combinaciones de estos elementos, como la
serpiente emplumada que combina el pájaro con la serpiente y el pájaro-jaguar-serpiente que constituye uno de los modelos favoritos del ultrasimbolismo aportado a la Región Andina por las altas culturas de la costa.
Finalmente, las cosmogonías de ambos focos culturales tienen gran similitud, en cuanto a lo fundamental del mito; en ambos tenemos procesos
similares de creación, destrucciones y reapariciones alternativas de la humanidad, ideas fundamentales de un diluvio y de una gran oscuridad previa, ya
sea a la creación del Sol o a la plenitud de su brillantez. Pero, al descender a
la descripción particularizada de los diversos mitos, éstas se apartan en ambos
focos culturales, esto es, se producen mitologías diversas, como era lógico que
sucediera. Sobre todo las ideas en cuanto al tiempo en que transcurren los
acontecimientos de todo tipo, son diametralmente diferentes; en la Región
Andina, todo est..-'i referido al tiempo histórico, único o sea idéntico a aquel
dentro del cual se vive, dentro del que transcurren por igual, los hechos
míticos y los históricos; en cambio, en Mesoamérica, el hombre crea sus
propios espacios míticos de tiempo, a los que llama Soles, para que dentro de
ellos, transcurran los acontecimientos míücos y aún los históricos.
2)-CAMP0 ARTISTIC0: En América Precolombina, el arte est.1 not.'\ulemente
influido por el mito, tal como es normal en la mayoría de las altas culturas
antiguas. Este influjo ha dado por resultado que las característkas que hemos
notado en el mito, se hayan reflejado en el arte.
Los motivos míticos que en nuestro anterior trabajo ya citado, hemos visto
aparecer en el arte simbólico de Mesoamérica, aparecen también en el arte
de la Región Andina; las serpientes emplumadas, los jaguares y las combinaciones de los dos motivos anteriores los vemos constantemente en el arte
andino. Pero también en este campo, aparece la discrepancia a medida que
avanza la evolución. En Mesoamérica, el arte se mantiene fiel al simbolismo;
el símbolo no es otra cosa que la representación convencional de la cosa
simbolizada; en Mesoamérica, las cualidades simbolizadas por los motivos
artísticos en forma de animnl, eran fundamentalmente cualidades humanas,
por ello el arte mesoamericano, lo mismo que el simbolismo filosófico, se
concentraron al rededor de la idea del hombre; la escultura antropomórfica
mesoamericana fue su consecuencia lógica. En la Región Andina, en cambio,
la abstracción trasciende el simbolismo y cae en lo hierático y ultrasimbolista;
crea seres fantásticos, míticos, cuyos orígenes están en los símbolos iniciales,
431

�pero que el vuelo de la imaginación los ha alejado de ellos, hasta el punto de
perderlos de vista; esta ha sido la génesis del arte hierático y ultrasimbolista
andino, cuyos ejemplares más auténticos son el arte chimú y e~ nazca.
3)-CAMPO ARQUITECTONICO: En materia de arquitectura solamente vamos
a referirnos a una sola figura que, por sus peculiares características, la
consideramos de gran importancia. Es ella la pirámide truncada que sirve, a
la vez, de base para uno o más templos y de fortificación defensiva de primer
orden. Esta construcción la encontramos en los dos focos culturales y en
ambos con la misma orientación. Si tomamos en cuenta que no podemos
considerar que esta figura llena necesidades indispensables, puesto que las
que satisface pudieron haberlo sido con la misma eficacia, con construcciones
de otro tipo, resulta que estas construcciones son de aquéllas que delatan
elementos culturales comunes en las altas culturas de uno y otro foco cultural.
Aún más, constrncciones similares y con funciones de igual tipo encontramos
en Mesoamérica; también las encontramos en Egipto, aunque con funciones
diferentes y sin haber sido truncadas; ellos nos delatan la existencia de
elementos culturales extracontinentales en las altas culturas precolombinas
de América.
4)-CAMPO DE LAS RELACIONES FAMILIARES: La organización familiar encontrada por los españoles, tanto en la región andina como en Mesoamérica
era de carácter patriarcal; la sucesión, tanto política como patrimonial, en
ambos focos culturales, era de carácter patrilineal. Suponemos que, dado el
carácter totémico del ayllu andino y su conexión con la tenencia de la tierra,
fue precedida en esta zona, por un período matriarcal, de sucesión matrilineal. En cuanto a Mesoamérica, la situación es similar, por lo menos en
términos similares; por síntomas, si bien menores que los de la Región
Andina, pues no está claro el carácter totémico del calpulli, aunque si su
conexión con la tenencia de la tierra, hacemos la misma suposición. Desgraciadamente, estas suposiciones carecen de plena comprobación histórica.
La diferencia más conocida eh este campo, entre ambos focos culturales al
final de su evolución, es decir al momento de la conquista española, fue la
calificación del incesto. Mientras los pueblos de Mesoamérica, rechazaron el
incesto, el cual estaba prohibido y era penado en ellos, los de la Región Andina
no solamente lo aceptaban, sino que para la familia del inca, se volvía
necesario. En efecto, solamente la hermana del inca que a la vez fuera su
esposa, compartía su dignidad real; solamente los hijos del inca y de su
hermana podían heredar la corona; ello tuvo en la práctica muchísimas
excepciones, pero era la regla teórica del Estado; en cambio, entre los pueblos
mesoamericanos, no tenemos noticias de casos prácticos de incesto, que
contrariaran la prohibición contenida en sus normas.
432

5)-CAMPO DE LA ÜRGANIZACION SOCIOECONOMICA: También los lineamientos generales, en este campo, ofrecen grandes puntos de contacto. Al
ayllu andino, al cual nos hemos referido, correspondió el "calpulli" mesoamericano. Según todos los indicios, es sumamente probable que el calpulli
haya sido una organización muy antigua, anterior a la llegada de los aztecas
al Anáhuac; y que inicialmente haya sido muy parecida al ayllu. Pero la
evolución del calpulli lo llevo a ser un "clan geográfico", según el dicho de
algunos autores, es decir una organización que se originó en el parentesco,
pero que correspondía a una determinada unidad tenitorial; cada calpulli era
dueño de las tierras comprendidas en su demarcación, las que dividía en lotes
y los adjudicaban a sus miembros para su cultivo y aprovechamiento ; el lote
adjudicado a alguien, pasaba a sus herederos; si la descendencia se extinguía,
volvía al calpulli, para ser nuevamente repartido. La tierra era propiedad de
los calpullis, salvo la que pertenecía a la nobleza y a los guerreros. La sociedad
mesoamericana era también jerarquizada, como la andina, pero su división
en clases era más sencilla; originalmente, sólo distinguían entre los piles o
señores y los macehuales o gente común del pueblo; posteriormente, hubo
algunas otras diferencias, que llegaron a constituir clases intermedias; como
las de los artífices, que pertenecieron a distintos oficios y que se elevaron sobre
el común del pueblo; los funcionarios y los empleados judiciales; los calpixques o recaudadores de tributos en las provincias; los embajadores; los
teopixques o sacerdotes; los pochteca o comerciantes, que llegaron a tener
gran importancia; y los miembros de las organizaciones militares, entre los
que figuraban los famosos caballeros "aguila" y "tigre". Finalmente, las clases
sometidas a la servidumbre, que eran los moyeques o siervos territoriales y
los esclavos. La organización socioeconómica mesoamericana, a grandes
rasgos, era parecida a la andina, pero la evolución de cada una, las había
diferenciado en sus detalles.
6)-CAMPO DE LA EVOLUCION HISTORICA: La evolución histórica es la
evolución de las altas culturas históricas; las tendencias que en ellas se
manifiestan son las que se concretan en las diferentes etapas de tales culturas.
Tal como lo hemos dicho ya, en la evolución histórica de América Precolombina, dos tendencias fundamentales se disputan la inspiración del "ethos" de
las altas culturas; son ellas las del particularismo tribial, que genera las altas
culturas aisladas y las pequefias unidades políticas independientes; y la del
imperialismo universalista que comienza por ser una simple tendencia a la
unidad y concluye por originar los grandes imperios.
Tal como lo hemos indicado en el curso de este trabajo, en la Región
Andina, estas tendencias se han alternado nítidamente en la evolución de las
altas culturas locales; a pesar de que Chavín de Huántar es un centro
representativo de la tendencia a la unidad, el Grupo Pretiahuanaquense es
433
Humanitas-28

�un conjunto de culturas imbuidas de particularismo tribial; Tiahuanaco
promovió con su influjo cultural la unificación; si acaso existió el pretendido
Imperio de Tiahuanaco, el proceso habría sido coronado por la unificación
política; el Grupo Postiahuanaquense vueh·c al particularismo tribial; el
Imperio Incaico marca la tendencia a la unidad hasta coronarla como un típico
imperio de tendencia universalista.
En Mesoamérica, aunque no con la nítida claridad de la Región Andina,
también se presentaron ambas tendencias; podemos percibirlas en la evolución histórica de esa zona, aunque en nuestro anterior trabajo no las hayamos
destacado. El Grupo Mayoide contuvo ambas tendencias; la cultura olmeca y
las variantes culturales de la zona intermedia, son culturas independientes
que por serlo, representan la tendencia particularista; en cambio, las dos
filiales indudables de la primera, es decir la maya y la teotihuacana, representan la tendencia a la unidad, porque en ambos hubo constantemente uno
o varios centros difusores de cultura, con papeles parecidos al dcsempefiado
en la Región Andina, por Chavín de Iluántar; Teotihuacán, durante sn
período de mayor florecimiento, fue precisamente un centro de esta clase; los
tolteca, al conquistar estas comarcas, completaron el proceso de unificación,
creando un imperio de tendencia universalista. L, im·asión de los bárbaros
nahuatleca, procedentes del norte, donde habían vivido por siglos en el
aislamiento, reforzó la tendencia particularista; por ello, tanto los pueblos
nahuatleca como los mayaquichés, crearon unidades políticas independientes, que coexistieron y se relacionaron unas con otras, o sea que
vivieron el particularismo; el Imperio Azteca, que algunos autores consideran
como una realización imperial universalista, en nuestra opinión, merece un
enfoque especial.
Como es bien sabido, los Aztecas y sus asociados los chichimeca y los
acolhúa, crearon una sinarquía en el Anáhuac, la cual fue resultado del
compromiso de tres sefioríos, los de Tenochtitlan, Tcxcoco y Tlacopan; ello
dio a este imperio una estructura peculiar, fue un imperio triple, algo así como
un poder en condominio; ahora bien, el imperio de tendencia universalista
supone un poder único, en manos de un solo pueblo imperial, que no
comparte con otrós su poder; ello implica que una estructura como la de la
Sinarquía Tenochtitlan-Texcoco-Tlacopan, conocida ordinariamente como
Imperio Azteca, no está comprendida dentro de esta figura. En nuestro juicio,
se trata más bien de un Estado Compuesto, surgido en el curso de la evolución
propia de la cultura nahuatleca, el cual, si bien implica alguna forma de
unidad, no supone en manera alguna, el abandono del particularismo; ello
lo vemos confirmado por la coexistencia con otras unidades políticas, como
Tlaxcalla y H uexotzingo, sin procurar absorberlas, sino habiendo llegado con
434

ellos a arreglos que suponen su subsistencia, como el de la conocida "guerra
sagrada".
Como se ve también, en este campo las tendencias fundamentales de la
evolución histórica fueron las mismas para toda América Precolombina, pero
su realización de detalle fue diferente en cada uno de los grandes focos de alta
cultura.
7)-CAMPO DE LA COMUNICACION HUMANA: El medio de la comunicación
humana por excelencia es el lenguaje; el lenguaje es, ante todo, hablado; en
esa forma es universal, porque es una característica de la especie; no existe
grupo humano alguno que carezca de lenguaje hablado por sencillo y rudimentario que éste sea. El lenguaje hablado se completa con el lenguaje
escrito; las formas cultas del lenguaje suponen una forma de escri.tura, que
les permita perpetuar las ideas a través del tiempo. La forma primera de la
escritura es eljeroglífico,.antecedente inicial de todas las demás formas.
En Mesoamérica, el uso del jeroglífico fue generalizado; el jeroglífico
mesoaméricano es representativo del objeto que trata de indicarse, procura
reproducir su figura, o sea es figurativo; pero para muchos conceptos especialmente los abstractos, los jeroglíficos eran simbólicos; finalmente, en
algunos casos, como cuando se trataba de escribir los nombres de las personas,
los jeroglíficos representativos ·se tomaban únicamente por la raíz, es decir
que entonces tomaban valor fonético silábico.
En la Región Andina, el sistema fue básicamente distinto; los ándinos no
escribieron en forma alguna, pero emplearon un sistema equivalente, tal vez
más ingenioso, para conservar y transmitir sus ideas; este sistema fue el
"quipu". El quipu es un sistema de cordeles; de un cordel más grueso y
transversal pe nden otros más delgados y perpendiculares, que son de colores
diferentes y contienen nudos a distintas distancias; los significados eran
distintos según los colores, tamaños, cantidades de nudos, distancias y demás;
parece que no había un solo sistema, sino varios, por lo que cada quipu
solamente podía ser leído sin dificultades, por aquél que lo había hecho o por
colaboradores directos. Se empleaban para cuentas y datos estadísticos;
también para genealogías y conocimientos históricos. Las personas que se
dedicaban a los quipus, se llamaban qnipucamayac. Existían además otros
sistemas adicionales; unas ruedas de arcilla o de otro material similar, sobre
las cuales se colocaban piedrecillas de distintos tamaños y colores a diferentes
distancias; esto les permitía recordar todo lo que deseaban. Finalmente,
también tenían tablas y lienzos con las figuras y las historietas de los incas,
pintadas; este sistema pictórico ya se aproximaba al empleado en Mesoamérica.

H)-Las Altas Ctúturas Periféricas
Con el nombre de culturas periféricas o culturas de la periferia, conocemos
a aquéllas que se han realizado fuera de los dos grandes focos culturales de
435

�América Precolombina. Son culturas de menor importancia, no solamente
porque no han formado parte de las grandes series o complejos culturales,
sino porque no tenemos de ellos más que poquísimos datos históricos, lo cual
no nos permita una apreciación todo lo exacta y extensa como sería de desear.
De estas culturas periféricas, nos referimos a las meridionales, que todas
ellas, cual más cual menos, recibieron el influjo que proyectó hacia el Sur del
Imperio Incaico; y a la principal de las periféricas, la chibcha, situada en medio
de ambos focos culturales, como si hubiera de ser un puente entre los dos
centros, que transmita recíprocamente los influjos recibidos.
Las culturas a que nos referimos son las siguientes:
1)-CULTURA ARAUCANA: Los araucanos, famosos por sus instintos guerreros y por la porfiada resistencia que opusieron a los espafioles, ocupaban la
parte central de Chile. Durante unos cincuenta afios, más o menos, gran parte
de los araucanos formaron parte del Imperio Incaico; pero su cultura original
fue anterior a la conquista incaica. Debido a lo que acabamos de indicar, el
desenvolvimiento de esta cultura tuvo dos etapas sucesivas, así: a)-La original
o preincaica, en que surge esta cultura, sobre todo por el influjo de elementos
culturales traídos por los polinesios, pues parece que la costa chilena fue uno
de los puntos de llegada de éstos, si su migración marítima tuvo alguna
realidad. b )-La que arranca de la conquista incaica, en la cual el inflttjo cultural
de los intrusos, por muy pequefio que se suponga, modificó el estilo de vida
de los araucanos; este infütjo fue naturalmente mucho menor que aquellos
araucanos que no fueron conquistados por los incas, los cuales quedaron más
al Sur de las fronteras meridionales del Imperio Incaico, y eran conocidos por
promaucáes.
2)CULTURAS DEL NOROESTE ARGENTINO Y NOROESTE CIIILENO: En esta
comarca, aunque nunca perteneció al Imperio Incaico, su inflijo cultural se
hizo sentir, con menos intensidad desde luego, proporcionando diversos
elementos culturales que penetraron por difusión en las culturas locales;
citaremos únicamente, como las más importantes, las culturas de los atacamas, los omaguacas y los diaguitas.
3)-LA ALTA CULTURA CHIBCHA: Es la más importante de las periféricas,
por dos razones: a)-Porque en la zona colombiana, alcanzó un alto grado de
desenvolvimiento, que le permite rivalizar, en algunos aspectos, con las altas
culturas de las series originadas en dos grandes focos culturales. b)-Porque
debido a su posición geográfica pudo desempefiar, y es muy probable que lo
hizo, el papel de cultura puente entre ambos focos, esto es de receptora y
transmisora de las influencias culturales mutuas.
El ámbito geográfico en que se desenvolvió esta cultura, está compuesto
por Colombia, que fue un núcleo cultural más importante, Venezuela, Panamá y Costa Rica. El grupo más culto fue el de los miuscas, que vivían en
·435

Colombia; estaban divididos en muchos cacicazgos independientes y rivales,
por lo que las guerras entre ellos eran frecuentes; el más importante fue el
de Bakatá, espafiolizado Bogotá, cuyo cacique llevaba el título de zake; le
seguía en importancia el de Hunsa, espafiolizado Tunja, cuyo cacique llevaba
el título de zipa. En la sierra de Santa Marta, vivían los taironas. Finalmente,
los otros grupos de importancia eran los laches, los tunebos y los morcotes.
ffue realmente la chibcha una ·c ultura-puente? Desgraciadamente carecemos de suficiente cantidad de datos históricos para contestar esta pregunta
con absoluta seguridad; pero todos los indicios parecen contestar afirmativamente. Si nos concretamos a los miuscas que son los más conocidos, podemos
señalar: en cuanto al mito, su dios creador, Chiminichagua, se parecía mucho
al Huiracocha incaico; el mito de su héroe civilizador, Bochica, ofrece gran
similitud al mito mesoamericano de Quet:zalcoatl. En cuanto al vestido, el
masculino recuerda al mesoamericano, mientras que en femenino, al incaico.
En cuanto a sus actividades artísticas, la forma de emplear los metales se
aproxima mucho a la andina, mientras que los motivos que representan nos
recuerdan a los mesoamericanos. Lástima que los indicios que son tan pocos;
si pudiera comprobarse suficientemente el papel de cultura-puente, ello
vendría a resolver el problema de los intercambios culturales entre los dos
grandes focos de alta cultura precolombina de América.
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"Amécica L,tina" de la Historia Universal - Siglo XXI - Siglo XXI de
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1960.- VII (2a. parte): 1961.- VIII: 1961.- IX(la. y2a. partes): 1962.- X:
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438

Sección Quinta
NOTICIAS, RESEÑAS Y COMENTARIOS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Estrada Jasso, Andrés, 1917-</text>
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                    <text>256
"¿Qué encantos son éstos?", se pregunta don Juan al ver a doña
Beatriz, y lo mismo puede preguntarse un lector al acercarse a la obra: los
encantos son los mismos de la comedia: una franqueza desenfadada, un
estilo impecable y protagonistas próximos a la vida real pero lo
suficientemente caricaturizados para que la obra contenga, como sostiene
O'Connor, una semilla de critica social.
No en balde el propio Calderón de la Barca, maestro de Sa1azar y
Torres, manifestó sin ambages la admiración que le causaba su discípulo.
E.M. Wilson, al comentar las Aprobaciones de Calderón, señaló que este
dramaturgo "sin duda estaba influido por su amistad por su amistad hacia
un difunto cuando alabó tan exageradamente la obra, pero sus tributos a la
21
destreza y habilidad técnica de Salazar no carecían de justificación" •

En síntesis, El encanto es la hermosura... ofrece al lector moderno -y
sin duda al espectador del siglo XVII- no sólo una Celestina singular,
franca y refrescante; no sólo una velada crítica llena de humor, sino
también nuevas interrogantes que estudios futuros habrán de atacar, como
la intención profunda del dramaturgo, la ideología novohispana en la obra,
el contraste de los finales conocidos, y, de comprobarse el carácter
"mestizo" de la pieza, qué implicaciones tendría ello sobre lo contenido en

la comedia.

n Citado por T. A. O'Connor, •Language, Irony and Death: the Poetry of Sal.azar y Torres' El

mainto es la hermosura-•, p. 61.

Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�259

LA CONEXIÓN DE LOS CONCEPTOS EN LA SCX::IOL&lt;XÍA DE
LA DOMINACIÓN DE MAX WEBER
Lic. Ricardo C. Villareal Arrambide
Catedrático de la Facultad de Filosofía y
Letras, Coordinador del Centro de
Estudios Humanísticos de la Universidad
Autonóma de Nuevo León

......"'....•

La Sociología de la dominación, en Weber, parte de las categorías
sociológicas fundamentales por él elaboradas. No es posible circunscribir
su estudio sobre la dominación dentro del solo contexto de conceptos tales
como: Poder, autoridad, legitimidad, razón, carisma y tradición. El análisis
de las estructuras de dominación se encuentra estrechamente vinculado
-fundamentado- a los conceptos de "acción social" y "relación social",
conceptos elementales de su teoría sistemática.

En este trabajo intentaremos destacar cómo es que se lleva a cabo
esta vinculación; cómo estos conceptos elementales constituyen la base de
la pirámide de los tipos de dominación.

Weber, después de definir a la Sociología como "una ciencia que
pretende estudiar, interpretándola, la acción social para de esa manera
expicarla causalmente en su desarrollo y efectos" 1; pasa al concepto de
"acción social" . Esta es una acción en donde el sentido mentado por su
sujeto o sujetos está referido a la conducta de otros, orientándose por ésta
en su desarrollo.2 En principio, esta definición destaca dos aspectos
importantes: a) el aspecto comprensible de la conducta; en el sentido de su
importancia para la explicación de su desarrollo y efectos. b)El carácter
subjetivo de la acción social; en el sentido de que si la comprensión no es
acepsible desde el punto subjetivo def actor, la acción no tiene importancia
para la sociología. Lo anterior implica la posibilidad de "Verstehen" sobre
diferentes tipos de acciones; aún las no racionales e irracionales. Weber lo
1

Weber Max, "Econonúa y Sociedad", Ed. F. C. E. México, 1969, Vol. I, p. 5
21hid., p. 5

1

- ..

�261
260
pone de manifiesto, posteriormente, en su cuádruple clasificación de la
acción social. La acción social-dice- puede ser.3

1) Racional con arreglo a fines: determinada por las expectativas en el
comportamiento tanto de objetos del mundo exterior como de otros
hombres, y utilizando esas expectativas como "condiciones" o
"medios" para el logro de fines propios racionalmente sopesados o
perseguidos.
2) Racional con arreglo a valores: determinada por la creencia consciente
en el valor -ético, estético, religioso o de cualquier otra forma que se le
interprete- propio y absoluto de una determinada conducta, sin
relación alguna con el resultado, o sea puramente en méritos de ese

............

valor.
3) Tradicional: determinada por una costumbre arraigada.
4) Afectiva: especialmente emotiva, determinada por afectos y estados
sentimentales actuales.

-

c.

.
J

L\f
•J

.; l

~;)

1

Definidos estos tipos de acción social, Weber pasa al concepto de
" relación social": Esta es una conducta plural-de varios-que por el sentido
que encierra, se presenta como reciprocramente " referida", orientándose
por esa reciprocidad.
La relación social consiste pues, plena y
exclusivamente, en la probabilidad de que se actuará socialmente en una
forma indicable, siendo indiferente aquello en que la probabilidad
descansa.4 Este concepto es importante porque en el estudio de las
relaciones sociales está implicada la existencia de elementos de regularidad
en la acción misma, para que pueda haber una probabilidad significativa
de que se den tales tipos de acción de modo que constituyan una relación
definible.5 Así, por ejemplo, este concepto de "relación social" es básico en
el análisis weberiano de las "colectividades sociales": Si una relación social
es la conducta de una pruralidad de actores en cuanto, en su contenido
significativo, la acción de cada uno de ellos tiene en cuenta las de los otros;
entonces es posible hacer definisibles o caracterizables a las "colectividades
sociales" (término usado por Weber, en vez del de" grupo social"). De esta
manera, por ejemplo, un grupo organizado es una relación social en
cuanto que individios específicos ejecutan regularmente la fución de
imponer orden en el grupo. Un grupo organizado cuya orden de gobierno

lbid., p. 20
!bid., p. 21
PArSOns Talcott, "La Estructura de la Acción Social", ed. Guadarrama. Madrid, 1968, P· 79'
5

3
4

se interesa por la validez te .torial
grganizado. Un grupo organizad:
~s un grupo territorialmente
pertenencia al
.
cuyos nuembros están, por virtud d
. ~po, SUJetos al ejercicio legítimo de la a to "d d
e su
grupo autontanamente organizado
~ es un g!!!po lítiu n . a , es un
. Es,e
administrativo mantiene el orden de tr d
po co s1 su cuerpo
la aplicación o la amenaza de la fun
físe _una zona territorial dada, por
n.....d
•
erza 1ca Un grup
lí •
llllUI o s1 su cuerpo administrati
.
·
o po tico es un
----:vo E?Jerce con éxito el
li
legitimo de la fuerza física para hac
lir
monopo o del uso
-dice Weber- en que no hay o deja ::C : r lasus órde_n_es. En el momento
clases de acciones sociales signifi ti
proba~ilidad de que ciertas
sociales) tengan lugar; un Estado
c~ vamlen~ orientadas (relaciones
' por eJemp o, dE?Ja de existir.6

°

Ahora bien, la correspondencia d 1
.
definidos en la clasificación . . .
e os tipos de acción social,
uucia1, con los concept
b ·
dominación es casi evidente: dentro d 1 ºgnifi• os we enanos sobre la
esto es ,,de la posibilidad de im
e s1 . cado general de ,, pode r",
ajena".7 Weber señala d ti poner la propia voluntad sobre la conducta
os pos antagónicos que ti
·
mología: El poder que deriva de
,,
.
en~n interés para la
en un mercado formalmente lib una constelación de intereses" surgida
constituida, encargada de asi~e, del p~der que deriva de autoridad
obediencia. Weber propuso rese e erlectéo ~ mundo y el deber de la
rvar e
nruno " domina ·ó "
aque11as situaciones que exclu
I
c1 n a todas
•constelación de interés"s ( f yeran e . poder derivado de una
es era econónuca) y lo d finiºó
probabilidad de encontrar obed • . d
e
como la
para mandatos específicos.9
iencia entro de un grupo determinado

r

• racional
.
. . Al parecer' los dos ti pos d e acción
d finid
.
manifiestan una congruencia con los ti
e
os más arriba,
La acción racional con arreglo' a fin
pos de poder antes mencionados.
.
es correspondería la e
económico, o sea al " poder", dentro d
"
ª. es1e ra del poder
acción racional c
e una constelación de interés" La
•dominación" yon :eglo a v~ores correspondería al caso particular
la
.i_,__ .
,
s especialmente -me atreve af
uuuW1ac1ón racional lega1.10 Por otr lad
ria a
irmar- a la
o
o, como es de esperarse, la

de

IWebtr Max' " The Theory of social
. and econouúc Or
, o..____
· ti "
, . : : Talcott, O p. Cit, p. 696
garuza on , N. York, 1947, p. 118
' W...L.. R. "Max Weber'', Ed. Amorrortu, B. Aires 1970 p =s
· y Sociedad" Ed F C E '
• .~rMax' "Econonua
. ' •='
Siconsideraramos a la "domin º6 ',, . fu. ·.• México, 1969 Vol. I, P. 170
• fmes d ,
ac1 n en naón de una "acc-6
·a1
,,
, ten namos que aceptar que la acción social
d º . J n soc1 racional con a rreglo
tTa 1c10nal también puede ser racional

\

¡

�262

263

dominación tradicional estaría vinculada a la acción social tradicional, y la
dominación carismática -aunque Weber no es totalmente explícito en es&amp;
a la acción social de tipo afectivo.

clasificación. De cualquier maner
.
_,.Jmente dentro de c al .
a, repito, estos elementos se dan
u qwer orden co
t
'
como racional, carismático o tradi . nal
ncre o, ya sea caracterizado
cio .

&amp;--·~· '

Esta correspondencia se ve más claramente, cuando Weber
introduce una nueva clasificación: Los tipos de " orientación" de la acciónu,

cada tipo de autoridad Nos interescsanmárr b~ características específicas de

Dice: la acción puede estar orientada en términos de:

..............

,. l
¡,¡
1

.!

•t

··--.

a) el uso: por uso se entiende la probabilidad de regularidad de una
conducta en cuanto ésta constituye un ejercicio de hecho. (cuando este
ejercicio efectivo descansa en un arraigo duradero se llama costumbre).
b) El interés: se refiere a la probabilidad de regularidad de una conducta,
en cuanto ésta descansa en el hecho de que los individuos orientan
racionalmente su acción con arreglo a fines por expectativas análogas.
c) El orden legitimo: que implica la orientación de la acción hacia la idea,
por parte de los actores, de la existencia de tal orden como norma, o
sea que es valorado en sí mismo.
Como se ve, la convergencia de estas orientaciones es bastante
clara: por un lado, con el "poder" referido a la esfera económica. Por el
otro, con la dominación tradicional y la dominación racional. A este
respecto es singular el hecho de que en esta clasificación de las
orientaciones de la acción Weber no haga mención de los elementos
afectivos que, desde luego, se vinculan con la dominación carismática.
Asimismo, cabe señalar, que estos tipos de orientación de la acción que en
su forma "pura" pueden ser relacionados con los diferentes tipos de
autoridad, no se dan en forma separada dentro de una situación concreta.
Una relación social concreta incluye normalmente los tres tipos de
orientación. Téngase en cuenta que éstos son tipos Ideales que no existen
propiamente en la realidad, o más bien, son tipos que no se dan en forma
"pura" en una realidad concreta, sino que, generalmente, coexisten
entremezclados. Así, en una relación social particular es posible encontrar
estos tres elementos: Un elemento de orden fáctico, no normativo, el uso.
Un elemento normativo de eficiencia (adaptación eficaz de los medios a los
fines) y, finalmente, un elemento normativo de legitimidad. A éstos habria
que agregar un elemento afectivo, aunque éste no aparece en la

(También adapta medios a fines), lo cual seria incongruente. De ahí la importancia de Iasdot
concepciones de la acción racional.
u Weber Max, O p. cit. p.p. 804-805

No vamos a señalar y de

.b. la

•
·
s ien el intentar
,
airo tio de elementos que puedan la .
'
encontrar algun
.
re c10nar los tres tipos d d
. .
menoonados. A mi juicio el concepto de ,,ord
, . ,, e_ onunac1ón
a,n esta cuestión. Este concepto
ta d en legitimo tiene que ver
"legitimidad": por un lado, la legi~:;
os aspecto~ en relación a la
cualidad de un ,, orde ,,
puede ser considerada como una
n o que, cuando menos I
tr'b .
lcfores. Por el otro, la le 'timidad
' e e~
i mda por los
cualidad de un ,,ord ,, gi
puede ser considerada como una
en o que, cuando menos le
trib .
actores. Por el otro, la leoitimi
' 'da d unplica
.
. lo
u1da por los
o·
ti es a
posible explicar la adhesión efectiv d. h
s mo vos por los cuales es
primer aspecto se refiere a la clase a a ic_ o orden. Como dice Parsons, el
adscrita al orden. El se do se r ~e motivos por los que la legitimidad es
la legitimidad de
gun 12 efiere a los ~odos en que cabe garantizar
,
un orden. Con referencia a este se undo
garantía puede ser: a) puramente íntima b)
g
aspecto, la
es afectiva o racional con arreglo a al y externa. En el primer caso; o
v ores o religiosa 13 E 1
caso, es externa, en el sentido de ciertas e
. .
n e segundo
edemas en términos de "interés" A ,
xpecta~vas de consecuencias
paeden ser considerados como d~sin;~e:~ el_ pnmer caso, los ~otivos
como una expresión de valores
os. el orden es considerado
lll!glllldo caso, los motivos se~~~ quedes valorado en si mismo. En el
fines del actor o actores y los m ~esa ~s. Esto es, en función de los
lograrlos.
'
m os moralmente neutrales"' para

ª

.
adscritaEna relaciónd a la "leoitimid
o·
a d" considerada
como una cualidad

un or en, Weber plantea otra cla ifi .
desaparecen los motivos de "interés"· éstos
. s cación, en la cual
atribución de la legitimidad al d
· De no tienen nada que ver con la
los que actúan socialme te orden. . n~o de este contexto, dice Weber,
.......__, __ n pue en atriburr valide l ' tim
...:1emunado en función de lo siguiente:ª
z eg1 a a un orden

Talcott, Op. a 't . p.p. ~
OI\A
•ªPanons
..,
neber Max, Op. at,
· p. 'Z7
11 lbid

., p.29

onr

�264
265

En méritos de la tradición: validez de 1? que siem~re e:,tió.
a)
.
ia afectiva: validez de lo e,emp ·
.
b} En vrrtud de una cree™:
. na1 con arreglo a valores. Vigencia de
c) En virtud de una creencia racio
.
.
1 absolutamente valioso.
lo que se tiene como a ?dº
'ti
ente en cuya legalidad se cree.
d) En méritos de lo estatuí o posi vam
'

carismático hace de su sucesor, por revelación manifestada en oráculos,

por medio de la búsqueda de la cualidad carismática en una persona
particular, etc. Para nuestros propósitos no es necesario describir todos los
tipos posibles de sucesión. Sin embargo, hay un punto importante a este
respecto: la idea de que el "carisma" puede trasmitirse, mediante un ritual,
de un poseedor a otro, o que puede crearse en una persona nueva. Lo que

sible observar, el concepto de legitimidad, en ~guna
C~mo es po
. s de autoridad. En cuanto a las tres pnmeras
medida, vincula los tres tipo
. insistir· es clara la conexión con los
,
tanteadas no creo necesano
'
gl
categorias P
.
.
d 0 inicialmente: la racional con arre o a
tipos de acción social menci~~ : E uanto a la cuarta categoría, esta
valores, la afectiva Y tradicdio~ ·d ny~ que la legalidad de lo estatuido
ti'tuí'do
Parece ser de tipo residual o enva o,
·
nte un orden ya cons
·
positivamente supone necesaname

implica la disociación del carisma de un individuo particular,
convirtiéndolo en una entidad objetiva y transferible. En particular, puede
convertirse en carsima del cargo o función. 17

!ª

·-c.1 1

'

. 1
1

-!
IJ

..:§ !
---.;

.
.
, sta donde se puede llegar, en relación a los
Ahora bien, ¿Es aqui ha
alid
'tima atribuida al orden por
1
tipos de creencia involucra~os ~n ladv 1 ~fad a un orden determinado,
los actores sociales? ¿La a~buciónd,/ egiiales (racionales, afectivos y
li
lamente motivos
uerenc
. . .
imp ca so
la '6 al mismo? Yo creo que no: existe un pnncip10
tradicionales} en re ci n
· ,, .
" 1s
unificador más general: el concepto de carisma .

. . . d arisma16 Weber señala que
En el capitulo sobre la rutiníZaci6n e1fue
d la' rutina diaria y de
.
.
tá especificamente era e
la autoridad carismática es
ti'd es diametralmente opuesta a la
f
. que en este sen o
.
la
la esfera pro ana, Y
.
te
la autoridad burocrática y a
autoridad racional; particularmen
licaciones de la sucesión son
autoridad tradicional: Por lo ~to,. 6 .
mientras el problema a que se
diferentes para cada tipo d~ do~aci n~ desaparecer el jefe carismático
enfrenta la autoridad carismática, es bl
ara poder ejercer la
d
ir una base esta e P
personal- el e consegu
.
dominación la situación se presenta
dominación, en los ~tros dos ~~de . ambios dentro de una estructura
de un modo contrano: como m
ucir c
rígida e institucionalizada.

i:s .

:t

. . d e1 cans
· ma requiere de. un
tid la institucionalización
En este sen o,
.
autoridad carismática. Existen
proceso de trasmisión o de sucesión ~e .la por designación que el jefe
diferentes tipos posibles de sucesi n.

Op. ci~. P· _8C17 Ca .
,, En Etzioni (ed), "Los Cambios Sociales", Ed. F.
1•Weber Max, "La rut:inización del nsma ,
C. E. México 1968, P· 57

El proceso de rutinización del carisma, no se limita al problema de
la sucesión; sino que, el problema más fundamental es el de la trasmisión
de un "estado mayor" administrativo carismático a un personal
administrativo adaptado a las condiciones de todos los días.
En este contexto, la relación del carisma con el concepto de
•legitimidad" aparece de la forma siguiente:

Si el "carisma" es una cualidad de las personas y las cosas, en
virtud de la cual se ven específicamente separadas de lo cotidiano u
ordinario, entonces el "carisma" no es una cualidad de la "acción",
propiamente hablando. Es una cualidad que puede ser transferible y hasta
objetibable. Así el carisma en el proceso de rutinización puede tomar dos
direcciones: o bien puede tradicionalizarse o bien puede racionalizarse. En
el primer caso se trasmite por herencia y tiende a convertirse en un criterio
de legitimidad de un orden tradicional. En el segundo, el "carisma" puede
ser transferible u obtenible por personas; también el carisma puede ser
transferible a un cargo o a una estructura institucional. En esta última
posibilidad, el carisma resulta inherente al cargo o al sistema objetivo de
reglas, lo que parece indicar el camino que lleva a la organización
burocrática y a la legalidad como criterio de "legitimidad". El punto
eaencial, como dice Parsons, es el de que la búsqueda de la fuente de
•legitimidad" siempre devuelve a un elemento carismático, sea por
SUCesión apostólica, derecho revelado o una voluntad general. 18 El
carisma, pues, está estrechamente vinculado a la "legitimidad". Es
realmente, en el sistema de Weber, la fuente de legitimidad en general.

15 Parsons Talcott,

17

lhid., p. 29

•Panons Talcott, Op. Cit p. 811

\

�266

-e. 1

.
. guno de los tres tipos ideales de dominación,
Para terminar, run
d histó ·
Lo
nea.
que, a
dice Weber, acostumbre a d arse " puro" en la realida
tual en la forma más pura
. . .
d be · ped' la fiiación concep
su JUlClO, no e un
ir
,.
es señalado explícitamente
tru "ón Como ya se v16, Y
posible de su cons e~ · d
. ma al ser absorbido por lo cotidiano,
1
por él,19 la transf~rmaoón i e cans iricas de dominación. Su tipología
explicita la coneXIón_de_las ºnru:.em~a el trabajo histórico concreto, nos
sociológica tiene la sigwente ~en Jél p
aro· ular de una forma de
"bilid d de decir en el caso P c
ofrece la posi
a
11a ha d carismático, de burocrático, de
dominación, lo que en . e
Yte ~ que su esquema de conceptos
tradicional, etc. Weber Jamás pre n 6

SOMERO PANORAMA DE LA SOCIOL&lt;:x;fA ACTUAL.
Dr. José María Infante

fuese exaustivo.
. . '6
de los tres poderes (tradicional, racional y
La distin~1 n
, signifi"cativa, en la medida en que
carismático), ha dicho Aron, sólo sena
"d
algun
' tipo 20 Esto es,
d ser subsunu os en
·
los innumerables poderes pued~n "d d histórica no sea radicalmente
.d
e
que
la
1vers1
a
ed
en la m I a n
.
mi . "cio Weber logra porporcionarnos un
incoherente. En es~ senti~o, ª bar~ c;sa que el sostenía profundamente,
esquema comprens1bl~. Sin em d g ' ahistórico en el que deban quedar
esto no implica que exista un o~ en_supr
integradas las singularidades históncas.

¡
1

267

1

.t

L
Suele ser un lugar común de la expresión científica señalar a la
IOCiologf.a como una ciencia nueva o joven, como un modo de exculpar las
deficiencias o m.aHormaciones que se le adjudican. Como ya lo he señalado
en otras ocasiones, el bautismo no es el parto y aún cuando no es éste el
lagar para discutir el nacimiento de la sociología, me parece obvio que no
es tan joven como parece y que esta supuesta juventud tampoco puede ser
la explicación de los pretendidos males que ostenta. Pero sí podemos
atar, con Anthony Guiddens (1979), que cada autor que ha escrito sobre
IOCiologfa desde principios del siglo XVIIl -porque Guiddens propone a
Vico como el iniciador de la sociología-, ha pretendido y se ha propuesto
amo el iniciador de una nueva ciencia que rompe de manera total y
lbeoluta con el pasado. Las rupturas en ciencia también han sido un tema
de gran parte de la epistemología de las ciencias en este siglo -ya a punto
de concluir- y tampoco puedo hacer aquí un análisis de ello. De manera
que si no podemos volver hasta los orígenes ni tampoco revisar las
dificultades de la construcción epistemológica para presentar el panorama
de-la sociología actual, ¿dónde hacer el corte y cómo presentar los
elementos sobresalientes?.
Convencido de que, en cierta qiedida, la respuesta a la pregunta

llllerior no puede ser más que · convencional y de que toda

. d" Ed F C. B México, 1969, Vol I.p . 173
.
1,weberMax, "Economía y~ • ' W -~ ~ " ffi Político y el Científico", Bd. Alianf.l.
111 Aron Raymond, " Introducoón , Bn
e r
,
Madrid, 1967, p. 54

COIIVencionalidad no es más que un acto de poder que a veces difícilmente
paede autojustificarse, no parece haber muchas opciones. Tratando de no
ll!rarbitrario, me pareció interesante analizar lo publicado por International

\

�269

268

sociology, la revista respaldada oficialmente por la ISA (Intemational
Sociological Association), que aspira a reflejar la investigación y los
intereses de la comunidad internacional de sociólogos y que define como
sus objetivos: 1. Presentar los avances de la sociología; 2. Proporcionar
nuevas orientaciones para la investigación empírica; 3. Identificar los
procesos y desarrollos sociales que tienen importancia comparativa
transnacional; 4. Analizar los diversos aspectos de la estructura y el cambio
social a nivel internacional; 5. Intentar análisis sociológico comparativo; 7.
Demostrar la relevancia política de la sociología aplicada a la solución de
los principales problemas en el mundo. Tomé en cuenta el período que va
desde marzo de 1988 hasta diciembre de 1994, lo que significa 28
volúmenes de 179 artículos que cubren, en diversa medida, los objetivos
señalados.
En una primera presentación superficial, veamos algunas cifras y
estadísticas: en cuanto al país de origen de los trabajos, los Estados Unidos
de América tienen el mayor número, con 21. Le siguen Alemania (20: aqui
debe tenerse en cuenta que el período comienza con dos Alemanias y
concluimos con una), el Reino Unido, China e Israel (9cada uno), Polonia
(8), Holanda (7), Francia y Canadá (6), Australia (5), Brasil, Bélgica, India,
Suiza y Austria (4) y un resto de países con menos. De México hay uno
solo, de Guina Zabludovsky, sobre la utilidad de la teoría weberiana en
América Latina (Zabludovsky, 1989).

A primera vista, parece una representación un tanto desigual, pero
no nos apuremos a sacar conclusiones: ¿cómo sería una distribución
equitativa?, ¿qué criterios deberíamos establecer para pod~r hablar_ de~
representación adecuada o justa de la producción sociológica
internacional?, ¿debería haber igualdad entre todos los paíseS,
independientemente de toda la consideración, o deberíamos tener en
cuenta variables como nivel de desarrollo socioeconómico global.
proporción de sociólogos o escuelas de sociología o cualquier otra
variable?. Evidentemente es un tema complejo y puede presentarse una
discusión que vaya más allá del criterio estricto de publicación;_Y tam~
es mi intención aquí hacer un análisis profundo de esta compleJ8. c u ~
La misma revista publica en número 3 del volumen 5 correspondiente ª
septiembre de 1990 varios cuadros comparativos sobre el número de
trabajos recibidos, aceptados y rechazados en el período de 1985 a 1990 que
puede ser interesante analizar.

La clasificación de los países segu'n el nivel de desarroll h

d'
o umano
en alto, me iano o bajo está tomada del informe publicado por el

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 1994). Debido
a ~ ~tos contrastes que suelen darse en el interior de los países, la
ubicación de uno de ellos en un nivel particular puede suscitar discusiones:
es elM~
caso de ·Colombia,
colocado entre los países de nivel alto _
·
.
por enctma
de c;uCO, me1usive-, mientras que Cuba está situado entre I d
~--ll
d'
os e
_..u
o me ~o, pero preferimos utilizar esta clasificación antes de
~ una propia que estaría sujeta a críticas más contundentes. Si
aplicamos la prueba estadística de chi cuadrada a la tabla nº 1
~
fil
.
,oo
l!llCOil
os
erencias significativas, o sea la proporción entre trabajos
~dos o rechazados no depende de la procedencia, por lo que
~os_ pensar que el consejo de redacción de la revista tendría en
COI1S1derac1ón solamente el valor científico o académico de lo tr b ·
ind
d'
s a a1os,
epen 1entemente de su lugar de procedencia. Si vemos en detalle el
número d~ trabajos ace~tados y rechazados por países, aparecen algunos
datos c~osos: Argentina y Hungría son los que tienen la mayor
proporaón de rechazados (100%) y, recíprocamente China es el que tiene
la mayor proporción de aceptados (100% ). En cuanto a los países de
desarrollo humano bajo, la India representa alrededor del 50% de
aceptados Y rechazados y el hecho de este país clasificado en este grupo
~ el P:oblema Yª. mencionado: un promedio de ingreso per cápita
bap Ycon mas de 800 millones de habitantes, la India tiene una proporción
de su pob~ción de entre el 10% y 12% que goza de niveles relativamente
altos de bienestar y desarrollo -proporción que representa una población
mayor que la de todo México- por ello una evaluación más justa debería
k&gt;mar ~ c~enta la estructura de la producción, la proporción de escuelas
de soaologia ~ntre las universidades y su importancia relativa y otros
datos que pudieran mostrar más adecuadamente el valor e importancia del
~ e r sociológico en el contexto, datos que por supuesto no poseemos.
Si lenemos en cuenta el orden de los países según el número de trabajos
~ta.dos, encontramos el primer lugar a EUA, seguido de Alemania· 3°
Reino Unido; 4º, Francia; 5º, India y Polonia; 7º, Canadá e Israel y ~
ocupando el lugar _16º. Si consideramo_s ahora el orden de los países en
cuanto a los traba1os aceptados, el primer lugar lo ocupa Alemania y
l!D:ontramo~ en se~d~ lugár a EUA, 3º, Reino Unido y Polonia; 5º,
~~' India Y China; 8 , Francia y 9º Israel. El país conflictivo es China:
plicar la prueba rho de Spearman, el coeficiente con China incluida es _
l116 (correlación prácticamente nula, lo que indicaria diferencias claras
entre la presentación de trabajos y su aceptación); mientras que sin China

�270
el coeficiente alcanza .76, lo que muestra una relación razonablemente alta
entre presentación y publicación de trabajos.

-

.......

Otras estadisticas generales interesantes se refieren a las citas y a
los temas tratados. Los autores más citados son, en ese orden, Max Weber,
A. Giddens, J. Habermas, l. Wallerstein y A. Schutz. La sorpresa, en cierta
medida, la constituye la aparición de Jmmanuel Wallerstein, un sociólogo
del llamado "primer mundo" que en su etapa inicial desarrolló
investigación de campo en los últimos vestigios del África colonial y ha
publicado, entre otras, una ambiciosa obra de tres volúmenes con el titulo
global de The Modern World System aparecidos respectivamente en 19'74,
1980 y 1989. Su trabajo ha sido cuestionado por presuponer un sistema
mundial unidireccional y unidimencional, pero sin duda parece ejercer un
gran atractivo entre los jóvenes sociólogos de países africanos, dado que
todos ellos lo citan como punto de partida de referencia en sus trabajos
sobre modernización y cambio social (la disparidad debida a su casi nulo
conocimiento entre nosotros puede ser motivo de interés). Otro elemento a
destacarse es que una tercera parte de los trabajos contienen
autorreferencias, o sea que los autores se citan a sí mismos con bastante
asiduidad; sin duda, no puede formularse un juicio absoluto en este punto,
pero no deja de llamar la atención este autocitarse. Sabemos que en una
época los burócratas que manejaban las asignaciones de presupuesto de
apoyo a la investigación tomaban como un importante elemento de juia&gt;
el número de veces que un autor era citado y quizá esto sea un efea&gt;
residual de ese criterio burocrático. En lo que hace a los temas tratados, el
primer lugar está ocupado por la teoría general (28.5% ), seguido por temas
de teoría política aplicada (19%), temas tendientes a ana1iz.ar y explicar el
"tercermundismo" (14%), teoría económica (12.8%), problemas
epistemológicos o metodológicos (11.2% ), teorías sobre la condición
femenina (7.8%) y teorías sobre procesos religiosos (4.5%). Dado que
muchos artículos tocaban más de un tema, la suma de estos porcentajes es
superior a cien; además, un análisis cualitativo de temas y enfoques
muestra algo más interesante y significativo que valores porcentuales.

271

de la sociología. Como lo señalaba M
congreso Internacional de Sociolo argaret ~ e r (1991) en su mensaje al
de la sociedad significa que lasgía ~e/!iªdnd en 1990, la globalización
primarias de la sociologta' Es ·d socie ª es ya no serán las unidades
• ev1 ente que Arche
ba
el equivalente de nación-estado, cate orla u r F:'nsa. que sociedad es
lffllllda; creo que cuando habláf

q e ~~oló~camente debe ser
.d d
amos de sociedades" teníam
auy-..
uru a es más o menos
lias
.
os
iderdependencia y autonomía, lo que
c~n cierto grado de
111 fronteras nacionales, pero que la idea deomc1drr_ en ~gunos casos con
tinto la independencia como la a to mía
_globalización, al cuestionar
IIÍIIIIO de la sociedad 'Un N u no M ' obliga a reconstruir el concepto
~:--.
uevo
undo' y 'Un Mundo' se ha
--waan, para Archer y
.
cen
.
a su vez convierte en el ob·
IIICIOJogfa. La formulación ha s1·do .ti d
Jeto de esta nueva
en ca a por lo qu · lifiº
qae pareciera ser implícitam te
. .
e _simp ca y por lo
diversidad (Smart, B 1994) Es en_d se objetivo: la integración de la
·
·
evi ente que la
· l ,
la paralela o derivada de la mode . .
socio ogta del desarrollo y
6
llrea de producción científica en
n, dq': ocupan gran parte de la
0
qae relaboradas completamente ante la ~~ e n ser repensadas si no es
noc1 n de un solo y único mundo.

--'""-tas

poda;:~ . .

=ci,

Creo que lo que el fenómeno de la l baliza .
Df'O!Sidad de dejar a un lado los ó od g o
crón nos impone es la
'-.
c m os esquemas d
.ed
uwderas ligados a los límites
e SOCI ad y sus
anidad de las sociedades aho~::r:~de ~ territorialidad para pensar la
k, que nos obliga a definir'· tambºé
i:m,mos estrictamente sociolóuicos·
I n urudad
d·
·
o·
'
perspectiva. Pero si esto
.
y xvers1dad en una nueva
planeado algun;s años : . : ~ i - z : ~ n y Gi~dens (1979) ya lo había
tiempo y espacio deben se

d
nociones de cambio social,
.
r repensa as en la teo ·
.
amcepción de la agencia tamb·é
. .
na SOCIO1ógica. La
t...
I n entra en cnsIS· ·có
d
.. agentes construyen su sociedad d
. l mo y e qué manera
agencia las acciones de otras socieÍad; qué modo ~ctúan sobre esta
pensamiento romántico asociado al il
.. y sus pr~p1os agentes?. Un
de la acción social de los m·di ºd
unurusmo ha creido en la capacidad
.
vi uos para produc· la tr f
.
propias sociedades con sentido autón
d . ; . ans ormación de sus
m los criterios de territorialidad la .d qm; . e i ~ntidad; mantengamos o
ler relaborada. Pero si las n~io~e:ª

11.

El tema más analizado y discutido se refiere a la constitución de la
sociedad y lo social, tanto en sus definiciones teóricas como en SUS
dificultades epistemológicas. El fenómeno de la globaliz.ación ha obligado
a reconsiderar las definiciones sustanciales y por lo tanto, la materia miSl11I

d: i::;::a:

social ~bién debe
pro_blemáticas, no menos sucede con la de ser h i a y social . han sido
IOdedad; la idea de un ser human
.
umano Y la de suieto de esa
0
desde una cierta
.
~versal, que sigue teniendo vigencia
perspectiva, deviene en compl1&gt;m
-,- realida d conceptual

�Z/2

.
ºd d de la experiencia humana y del
cuand o tomamos en cuenta la diversi a
lenguaje que la capta y representa.
.
.
la sociedad es compleja, la de la sociologfa
Pero si la diverstdad de
d
tran la diversidad de puntos
tr baJOºs presenta os mues
1
no lo es menos: os a
.
la sociología presenta aún, a pesar
de partida teóricos y metod~lólgi~o~ qudeo haber aspirado a una unidad de
ento 'socio ogia pu
.
de que en su mom
la dº
ºdad de fondo En ese sentido, la
día ultar
iversi
·
.
forma que preten
oc
ºd a falsos 'universalismos' adquiere
1
ue
ella
consi
er
O
critica de Archera q
, d la modernización que presenta a
importancia y si~cado; una
meta única y uniforme falsea la
las diferentes sociedades en po d
f tasías escatológicas como las de
historia y falsea la realidad y pro . uce an ,
ral de la sociedad y la
(1992) Pero si la teona gene
Francis Fukuyama
.
d
. is de conversión, no menos ocurre
sociología presenta hoy una agu a cns
en los campos particulares.

:o:W:

---

.
ha algunos temas sobresalientes. En
Mencioné más arnba ~ue Yal . te
político son los primeros
.
· 1 s dedicados s 15 ma
d
orden de rmpor~cia, : difi ultad de establecer categorías absolutas e
(reitero la aclaración de
cmá . ) Los de esta área se refieren, por
.
anto a las te ticas .
al
pertenencia en cu
variedad de problemas con relación
uso_ y
supuesto, a una gran
.
ºedades, a sea a través de la acción
distribución del poder en difere_ntesd soo la mulr- a través de políticas
. al
hista -sometí.en o a
,- ,
.
patriare o mac
.
.
s con intereses ideológicos com0
especificas como las de_ nugración º. ~:tas. La pregunta central que
los movimientos ractStas o nacio_ ué cambian las revoluciones o los
podríamos extraer de tod~ ell~ es ¿q uál es la contribución del agente
procesos sociales revoluc1~nar~os
~s revoluciones de este siglo en el
humano a ellos?. La experiencia
. na son puntos de partida para
.
·éti
la mexica mundo -en espec~ ~v1 ca y teoría que, incluyendo revoluciones como
poder encontrar el rmc10 ,~e una . ,, ueda llevamos a una teoría g ~
la de la agricultura o la industria p
Co dos consecuencias lógicas
que nos permita resolver bola p~eóguennte SC:iólogos e historiadores en _la
. bl la estrecha cola raci n
,, "material
inevita e~:
.
"de "material de segunda mano , º. .
construcción teónca y el uso
d . ,, en el trabajo de investigaoón. A
. ,, d ,, fuentes secun anas
.
en la
secundano o e
.
tad Las teorías revolucionarias,
esto me referiré en último ap~ : · ºdeas de 1) voluntarismo dt;, los
medida en que aparecen asumir s t tec. .entos y 3) la posibilidad de
agentes; 2) contingencia de los acon 1Dll

lll.

c.,

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•1 1 1

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J

~

~§ ~

Je

273
alternativas múltiples para el futuro se opone n las teorías desarrollistas o
evolucionistas que, por el contrario, se sostendrán a partir de ciertas
suposiciones contrarias: 1) cierto fatalismo, que asumiría la inevitabilidad
de los cambios sociales, 2) un progresivismo adscrito a la unilinearidad o
direccionalidad de los cambios y 3) un finalismo de lo perfecto, alimentado
por alguna forma de utopismo (Sztompka, p. 1990). Probablemente,
ninguna de las dos posturas represente la realidad de manera adecuada,
pero ello no es más que una indicación de uno de los caminos posibles:
debemos trabajar en tratar de producir una teoría de los cambios
IOCiopolíticos más satisfactoria y por lo tanto más sistematizada y
comprensiva.
La aparición en los últimos tiempos de movimientos de afirmación
de diversas formas de prejuicio ideológico, como los nacionalismos,
fundamentalismos o racismos parecen haber tomado por sorpresa a las
mentes "bienpensantes" que oscilan entre la condena en todos los términos
posibles a estos grupos hasta la no fundamentada reiteración de la
esperanza de un " no volverán ", como si la racionalidad que algunos
aefan habíamos alcanzado fuese universal o como si la sola expresión de
los deseos pudiese cambiar o frenar la realidad. Sin embargo, podemos
ooincidir en dos aspectos: la incapacidad de la teoría sociológica para dar
una interpretación de estos fenómenos y la consecuente inoperancia
práctica para detenerlos o transformarlos. El hecho adicional de que un
personaje como Radovan I&lt;aradzik (el líder serbio-bosnio nacionalista)
Oltente formalmente el título de psiquiatra no parece más que agregar
confusión. Tráteselos de la forma que se quiera, el esfuerzo del análisis e
interpretación de estos movimientos es impostergable; no sólo por la idea
lllhelante de erradicarlos sino por la no menos necesaria de evitar su
l!pUación en todas y cualquier sociedad.
Asimismo, los acontecimientos de 1989 en el mundo dos
enfrentaron a una nueva realidad, caracterizada por la motivación de
grandes sectores sociales contra las diferentes formas autoritarias del
l!llado moderno con consecuencias diferenciadas, desde el aumento de la
represión en China hasta la transforma~ión poUtica de Sudáfrica, pasando
por la indulgencia nacionalistá en Chechenia o en otras regiones del otrora
centralizado y rígido bloque soviético. Para algunos autores, como Edward
Tiryakian (1991), estas manifestaciones son la "tercera ola" de una serie de
llllnifestaciones que hacen a la "crisis de legitimación" del estado moderno
YI planteada por Habermas en 1973 (cfr. Habermas, J. 1975) y que podría

\

_\

�274

275

1 tado moderno es cada vez más incapaz o
resumirse diciendo que e es
.
la lealtad de los gobernados
ineficiente para asegurar el_ com¡ro~:iad. Para algunos autores, el
hacia las estructuras normativas e
óouc·o el desarrollo social y el
. 0 el desarrollo econ
,
.
lítie
desarrollo po_
,
.
diferentes exigencias y diferentes lógicas; la
desarrollo sociocultural t i ~ la
y la sociología del futuro deben
cuestión es teórica y empfrica a
vez
buscar una respuesta para ello.

- .......

de interpretación del fenómeno
Unido a lo anterior, un esfuerzola gunda preocupación en orden
d'
" parece ser se
llamado "tercermun lSII\O
d
'ed d está cuestionada, es obvio que
de importancia. Si la categoría 'b~ ~if~ias entre cada una de ellas
la correspondiente a las post ~
. entre sociedades?. ¿Es sólo un
también lo estará. ¿Qué hace laf diftoerenoas
o una combinación particuJar de
•
son otros ac re
aspecto econÓnuco,
• tas son capaces de sostener
. , 1 escolimosas más econonus
. --:-'ellos?. Ni aun os
te onómicos como tasas de mvcu,w11
que todo se debe a factores puram~ :esarrollo es la eliminación de la
1
o tasas de inte~és. Ideas
leo" pierden valor cuando se las
pobreza, la desigualdad y e .
p
tecimientos internacionales. De
examina bajo la lu_pa de los ~~~~~: misma de las categorias de
manera que, partiendo de
d fini'do y analizado nuevamente; se
todo debe ser e
.
Ó ·
desarrollo econ mico,
.
ha
6 •ente la producoón, pero
trata por supuesto, de meJOrar y
cerredis~tri~b ción del ingreso en la
'.
alizar l efectos de la
u
también de an
. os
'almentt -aunque éste parece ser un tema
econonúa y en la sociedad y' especr
ó .o
..
las
metas
del
desarrollo
econ
nuc .
tabú-, d e redifinir

coi°':~

.
tro desafio teórico y práctico: de
El crecimiento demográfico esd o
en que se incrementa la
.
te 92 millones e seres
,,___,1
los aproximadamen
% de ellos nacen en países wwuauOI
población mundial ca~a. año, el 93 Hasta ahora, mucho de la politica de
tercermundistas (Urqwd1, ~- 1~5). través de los lentes de la econouúa y
población en el mundo ~ sid:~:~~ defectuosas, ha sido ineficaz para
ello, además de conducir a
l últimos tiempos, en todos los
almente ocurre En os
binada
entender lo que re . .
haba' do debido a la presencia com .
..,.,.,_ la tasa de nacmuentos
Jél ed
'ó r.emeruna· una reducci6D
i-----,
r
· r ucaci n ,,
,
. .
de cuatro factores: ~ mayo Y ~ la expansión de medidas sam~ Y
de las tasas de mortalidad a partir .e
ó . os -trabaJO' y disposiaonel
•ó d los medios econ nuc
de
de higiene, la expans1 n e
del debate público sobre los modos
para el consumo- Y un
sociológica de la dinámica demog,6&amp;:a
vida (Sen, A. 1994). ~na
die. nes para comprender elfenómeno de
deberá estar en me)Ores con 10

ªu:°:

aanera global y contextuada, atendiendo a los factores culturales,
paioosodales, políticos y económicos que llevan a un agente social con
(ll'lderfsticas especiales -la mujer- a tomar la decisión de buscar el
embarazo, evitarlo o interrumpirlo, según sea el caso.
Pero si la economía se transforma, las formas de trabajo también lo
lacen. Los procesos productivos actuales se caracterizan, en general, por
1111 mayor incorporación de tecnologías avanzadas, con efectos sobre la
eocación, los movimientos de población, la composición cualitativa de la
fama de trabajo y las actitudes psicosociales; Lu Juianhua (1991) muestra
cómo las relaciones entre trabajadores y directivos en las empresas chinas
· l!lllán enmarcadas en un ambiente organizacional particular que conduce a
• nula participación de los trabajadores en la toma de decisiones en las
empresas y cómo las altas expectativas de los dir~tivos son incapaces de
motivar a los trabajadores a participar de manera más activa y
amprometida. Pero debemos tener en cuenta que no sólo en China
aparecen cambios asociados a las formas de trabajo o fuerzas productivas,
lino que en todas las sociedades hoy asistimos a una radical y
lffl&gt;lucionaria transformación cuyos efectos abarcarán, sin duda, un
tiempo prolongado.
Siguen en importancia cuantitativa los estudios de género. Y con

lis especiales excepciones, se mantienen una pauta que ya he denunciado
en otras coacciones: los estudios sobre la mujer están hechos casi siempre
por mujeres, como si la ubicación de la mujer en el sistema social fuera un
18111\ID exclusivamente femenino. Un elemento a destacar es la creciente
interpretación teórica -resultando de la correspondiente complejidad de la
construcción de una teoría cada vez más abarcadora- que se manifiesta en
lll pasaje de trabajos que rescatan descripciones de denuncia de las
qasticias a los que tratan de explicar la dinámica de las condiciones de
ecislencia de la mujer en las diferentes sociedades. Gay Young, Lucía Fort
yMona Danner (1994) desarrollan el concepto de "desigualdad de género"
para distinguirlo del más usual en los estudios o análisis comparativos de
"llatus de la mujer". Ellas definen la desigualdad de género como la
"divergencia de partida en la representativa de la mujer y el hombre en las
dimensiones clave de la vida social". El hecho de hayan encontrado que las
diferencias de edad en el matrimonio sean mayores en las clases bajas y en
los países de menores ingresos muestra que Ja desigualdad de género es,
en muchos casos, un problema de poder que recae en el ser humano a
quien la cultura define como más débil y que debemos intentar buscar es

�277

'Z76
por qué la mayoría de las culturas definen a las mujeres como más débiles;
que quede claro que este problema, así planteado como problema de
representaciones o de conocimiento social no intenta justificar ninguna
forma de explotación de la mujer ni ampara de todas las injusticias 0
sometimientos de ninguna mujer en ninguna parte del globo. El trabajo de
las autoras citadas es un intento de apoyar nuevas formas de análisis para
el desarrollo de políticas más adecuadas para lograr la transformación de
las estructuras sociales en apoyo de una igualdad real de mujeres y
hombres en la vida social y, por ello, una contribución a este tema
inacabado (¿alguna vez acabable?) de las desigualdades humanas.

precedidas de manera diferente. Esta epistemología del sentido común, al
~uir principios como 'si dos teorías se refieren a un fenómeno, sean T y
r, diferentes una de la otra, entonces sólo una puede ser verdadera', o
'una teoría verdadera de un fenómeno deberá representarlo tal como es' o
'todo tiene una causa (¿única?)' que pueden ser considerados como de
validez universal en la vida cotidiana, crea confusiones y genera falsas
creencias cuando se aplica en otros contextos, en especial los que atañen a
la validez científica. Debemos, por tanto, revisar nuestras ideas de cómo se
produc~ nuestro conocimiento de las ciencias humanas y cómo
construrmos las categorías de análisis y llegamos a conclusiones sobre él.
Otro aspecto que me parece interesante resaltar es que la gran

El último de grandes temas en cuanto a importancia se refiere a la
teoría de las organizaciones. Supongo que como una de las tantas
consecuencias nefastas del neoliberalismo, en los últimos tiempos tanto los
estudios empíricos como las teorías sobre las organizaciones habían
insistido en la versión de un hombre racional actuando en organizaciones
racionales y confundiendo otra vez el deseo con la realidad. Creo que por
suerte todavía contamos con sociólogos que no se dejan entusiasmar por
los mitos y pueden trabajar en la búsqueda de explicaciones
verdaderamente sociológicas del comportamiento humano. En esa línea,
un interesante estudio de Yiannis Gabriel (1991) nos muestra como los
cuentos en el interior de las organizaciones, sean cómicos, trágicos o
épicos, son construcciones simbólicas que no se expresan más que
cumplimientos de deseo y que deben ser analizados como mitos que
expresan los sentimientos de los miembros hacia su organización y
explican en parte por qué la mayoría de los ejecutivos de la actualidad
prefieren enfrentarse a los dragones antes que matar a los mitos.

Es muy difícil poder establecer conclusiones con pretensiones de
validez universal, pero pretendo sólo remarcar algunos de los aspectos
analizados en lo anterior:

Otros trabajos se refieren a tiempo libre, a las crecientes formas de
criminalidad y violencia, a la aparición de las mafias en sociedades que
aparentemente no las sufrían -como la ex URS5-, lo cual puede ser motivo
de extensos comentarios y análisis que quedarán para otra ocasión.

l. La teoría sociológica sustancial debe ser una fuente permanente de
reflexión y análisis, tanto en lo concerniente a la idea misma de sociedad a
la forma de representarla y simbolizarla en sus aspectos estructurales y
dinámicos.

IV.

2. En consecución de lo anterior, se · hace cada vez más necesario un

Otra área temática infaltable se refiere a la epistemología de lo
social y la sociedad, así como a las estrategias metodológicas para su
estudio. Raymond Boudon (1988) dice que el sentido común está presente
en muchas discusiones científicas, al menos en el campo de las ciencias
humanas y que cuando descubrimos esta presencia -generalmente oculta-,
las discusiones, proposiciones o teorías de las ciencias del hombre son

may~ría de los trabajos no provienen de estudios de campo, sino que
traba.Jélll con lo que podríamos llamar 'datos secundarios' o 'datos de
segunda mano' o sea con informes de investigación de campo, estadísticas
elaboradas por otros con similares o diferentes intereses, documentos de
diversa procedencia, reinterpretados a la luz de los objetivos nuevos que se
proponen. No tengo ninguna objeción a esto -Kepler es el más instructivo
ejemplo de este análisis en la historia de la ciencia-, sino que creo advertir
que los planes de estudio actuales en las carreras de sociología no entrenan
a nuestros alumnos para ello.

v.

estrechamiento de los lazos entre sociología e historia: una sociología que
no busque su justificación de los datos históricos puede ser tan vacía o
estéril como una historia sin teorías de interpretación o explicación que
trasciendan la anécdota y la enmarquen en un contexto de significado.

\

�278

3. Hay temáticas específicas que requieren de trabajo teó~co constante, ya
sea en sus aspectos generales como en elementos p~cular~, co~o la
sociología política, la sociología del desarrollo económico, la soc10logta del
género y la sociología de las organizaciones.
4. Hay que revisar los aspectos metodológicos de la f?rmac~ón de los
futuros sociólogos, en especial en lo que hace al tra~JO de 1?te~retar
datos para explicar procesos sociales globales o que trascienden s1tuacrones
muy específicas.

279
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~-~ 1~~quazYty': Conseptualisation, Social Indicators andan

Dra. Veronika Sieglin
Profra. Investigadora de la
Fac. de Filosofía. Dra. en
Sociología en Marburgo,
Alemania.

E:pi~cal Aplication, Interational Sociology, vol.9, nº 1, 55-85
ZABLUDOSKY, G. 1989 The reception and _utility of max Weber's concept of
.
. l'tsm tn
. Latí'n America' Internatíonal Soaology, vol. 4,
...... patnmoma
Núm.1, 51-66

1

Introducción
Desde hace tiempo estoy trabajando sobre desarrollo rural y
cultura. Mi atención se centra particularmente en el conjunto de saberes y
prácticas femeninas en tomo al binomio salud-enfermedad en áreas rurales
(Sieglin 1996). Me propuse explorar cómo enfrentan mujeres campesinas
las enfermedades propias y de sus familiares, qué importancia juega aún la
medicina herbolaria y que influencia ha ejercido la modernización en la
práctica curativa campesina. En el centro de todos estos saberes y prácticas
se encuentra el cuerpo. Al cuerpo enfermo se le suministran todo tipo de
remedios para sanearlo, para mitigar sus dolencias, para fortalecerlo
(Wissebom 1996).
El cuerpo constituye el objeto de la acción curativa y preventiva.
Como objeto, el cuerpo nos parece un hecho. Podemos determinar la
estructura de sus tejidos, cuantificar la composición de sus líquidos o
medir el grado de su funcionamiento. Para establecer si se trata de un
cuerpo sano o enfermo, la ciencia médica ha desarrollado una gran
cantidad de parámetros. Nadie dudaría, a estas alturas, de identificar al
cuerpo como parte de la naturaleza y afirmar su independencia de la
cultura (Lindemann 1992). Visto desde esta perspectiva, no me pareció,
inicialmente, problemático sÚponer que las mujeres campesinas y yo
compartiésemos un mismo cuerpo humano y que, por analogía,
experimentaríamos nuestros cuerpos de manera similar.

-

�283

282

Empero, las primeras dudas surgieron al comparar los cuidados
que se recetaron las mujeres jóvenes y de mayor edad durante el
puerperio (Sieglin 1996). Mientras que las ancianas habían retomada
rápidamente sus actividades normales dentro de su unidad doméstica, las
jóvenes reclamaron para si un reposo de aproximadamente cuarenta días.
Las mujeres grandes argumentaron haberse sentido lo suficientemente
fuerte y bien para reiniciar, a los pocos días de haber dado a luz, sus tareas
domésticas cotidianas. En cambio, las jóvenes justificaron su alargado
reposo arguyendo cansancio y debilidad. Ambos grupos reclamaban
autenticidad, es decir, no me pretendieron mentir o engañar.
Considerando que las campesinas grandes no habían sido físicamente más
fuertes que las jóvenes y que las jóvenes no son más débiles que sus
madres y abuelas, ¿cómo se explican entonces las diferencias? Concluí que
ambos grupos de mujeres percibieron su cuerpo de manera distinta y que
detrás de estas diferencias se hallan imágenes del cuerpo divergentes. De
ahí sospeché que la percepción del cuerpo es consecuencia del imagen del
cuerpo predominante en una cultura y en una época histórica precisa.

:

i1

1,

n

•t

~,

~~
~.:, &amp;

···~

He introducido aquí un concepto central de mi exposición, a decir,
el verbo 'percibir'. Según Merleau-Ponty (Gron 1994:475), la percepción es
parte de las facultades humanas para orientarse en un mundo lleno de
olores, colores, sonidos y formas. A través de la percepción nos abrimos el
mundo y lo convertimos en mundo de la vida. La percepción del mundo es
mediado por el cuerpo, el cual constituye el sujeto de la percepción (479).
El cuerpo puede convertirse, al mismo tiempo en objeto de la percepción.
Aquí el binomio sujeto-objeto se fusiona (el cuerpo como fenómeno, el
cuerpo para si mismo).
Por otra parte, la biología y la medicina han convertido al cuerpo
en objeto (el cuerpo en sí) de la percepción al igual que cualquier otro
objeto en el mundo (una silla, una mesa, etcétera) observándolo,
midiéndolo y calificándolo (perspectiva objetivizante) y creando una serie
de afirmaciones sobre su funcionamiento y sus relaciones con otros objetos
en el mundo.
En síntesis, al tematizar la percepción del cuerpo nos referimos,
primero, a la descripción del cuerpo como objeto por parte de la ciencia
médica (visión objetivizante). Posteriormente, analizaremos las
manifestaciones de mujeres en tomo a su cuerpo (visión desde' adentro').

l. La historicidad del cuerpo
El concepto de cuerpo es
té .
.
. te
un muno de origen reciente En la

i-,..,,,. alemana

-"rJeXIS n aún dos expr ·
·
'Klkper'. Traducido al in lé
esiones para referirse a él: 'Leib' y

el o· .
.
g s corresponden a los vocablos 'loaf y 'body'
Según
iccionano de Larousse (1993)
.
correspondencia entre 'loaf y 'body' M. , aparen~mente no hay una
español como 'cuerpo' 'loaf
· . i~~tras que body' es traducido al
,
parece significar 'pan' 0 'b
d
, .
embargo, una frase idiomática revela que 'loaf tu
arr~ e pan . Sm
significado: 'use your loaf es trad 'd
vo anteriormente otro
,....n......: __ .J
uc1 o como 'pensar inteli te
,
n:uc,uOuar, 'pensar con la cabeza' La alab
gen mente,
·
·
P
ra alemana d 'Le'b' 'l
en mglés
designaron pues el conJunto
.
i y oaf
.
de cuerpo e alma
posteriormente, ambos elementos
y
. Sólo
moderno.
se separaron en el pensamiento
La palabra 'cuerpo' (Korper bod )
. .
durante el siglo pasado aralel
'
Y se mstitucionaliza apenas
(Akashe-Bohme 1995· 7) ~
o al auge del saber médico y biológico
de afirm .
. ·, concepto de cuerpo da por supuesto una serie
aciones comunmente no
robl
.
.
~~iamos entre el cuerpo como 1~
d:. ~nmeramente,
mmaterial radicado en el cuerpo b' 16 . Al
Y
psique como lo
•
10 gico.
pensar al
.
1
como entidades radicalmente distintas resulta 16 .
cuerpo y a psique
enferma de manera distinta
,
gico tratar a una psique
psicosomática ha criticado
~erpo ~nfermo: Aunque la medicina
siguen manteniendo la visión po~:.sta cotorma, muchos científicos

=

ma~rr;:f

úi

manera cómo hablamos d 1
además,La
una relación ·
.
e cuerpo Y de la psique revela,
buen sentido común ¡r~qwc~, entre ambos elementos. Consideramos de
, El
ec~ que. tenemos un cuerpo', en vez de ,somos un
cuerpo
.
cuerpo
constituye
pues una tenencia.
. E1 dueño es nuestro 'yo'
tal
que parece controla al cuerpo La idea del , ,
surgió paralelo a la formación. del m·d. 'd yobcomo amo del cuerpo
individuo ue to
.
ivi uo urgués, es decir, del
por lo
tamb~é podsesión y control de la naturaleza y de la sociedad y
,
i n e su cuerpo · El cuerp
.
: o se convierte
así en cosa. ' '

tanJ

concepción
· como cosa ha· evolucionado, durante las
últimas La
décad
al
ddeld cu efP?

requie d
as ~ª. o e equipararlo, hoy en día, a una maquina la que
repara:~óne ~~::rmento (dieta, ejercicio, un estilo de vida saludable) y
funcionamiento del c:: alu!:, ~lamente . a la restitución del buen
rpo- qwna (medicamentos, operaciones) sino

-

�285

284
incluso a la eliminación de las partes irreparables y su sustitución por
partes refraccionarias (trasplante de órganos).
El mismo sentido común que nos orienta a pensar el cuerpo como
posesión y como máquina, da por supuesto que normalmente los cuerpos
humanos son sexuados: es decir, existen un cuerpo masculino y un cuerpo
femenino. Lógicamente, ser hombre o ser mujer radica en una materialidad
anatómica y fisiológica (Duden 133), representación comparativamente
reciente.
Para comprender mejor la historicidad del cuerpo es útil
preguntarse ¿cómo culturas pasadas han pensado el cuerpo?
2. El cuerpo sexuado como construcción histórica
Si bien muchos autores afirman la aparente universalidad de la
distinción 'hombre-mujer', el contenido especifico de dicho binomio difiere
según épocas históricas y culturas. En occidente, hasta el siglo XVIIl
prevaleció la idea de un sólo cuerpo humano: el masculino. El cuerpo
femenino se diferenció del ideal masculino sólo por su estado menos
perfecto, menos desarrollado y menos completo pero, en principio, la
anatomía femenina y la masculina eran muy similares. Así, se identificó,
por ejemplo, a la clítoris como un pene imperfecto. No solamente los
hombres también las mujeres producirían una especie de esperma, además
de que los líquidos corporales (sangre, orina, esperma, leche) podlan
convertirse el uno en el otro (Maihofer 1995:29).
Por consecuencia, la diferencia entre varones y hembras no fue
ubicada, en primer instancia, en sus cuerpos sino en su 'forma de ser': los
hombres eran fríos, secos, fuertes, activos y formadores , mientras que las
mujeres se caracterizaron por ser calientes, húmedas, débiles, pasivas Y
formables (Anderson/Zinser 1992:446; Maihofer 1995:30). Cambios en
actitudes (pasivo-activo, fuerte-débil, etc.) provocaban, a veces, gran
confusión por lo que se juzgó pertinente normar el comportamiento de
ambos géneros y el tipo de ropa que debían de usar (Maihofer 1995:30).
El modelo unigenérico (Lagueur 1992) se remplazó apenas durante
el siglo XIX por la idea de dos géneros con anatomía y fisiología
radicalmente distintas (Waldeck 1995:94). El modelo bigenérico nadó a
partir de los avances espectaculares que anotó la ciencia médica durante

aquella época. En y a través de los discursos mé .
.
se transformaron en signos de lo contr . Sdic~s, la vagma Y el pene

u;~;:~~:!

femenino y masculino universales (Maih:;·199

los cuerpos
eck 1995:94).
la anatomía humana. Bastaría de ahíUJ~r se dga a un lugar determinado en
.
d 1
'
en a elante una mir d
tr
piernas e os recien nacidos para dete .
'
a a en e las
hombre o ser mujer se convirtió en una . ~ su género. Por tanto, ser
1Ulpos1c1ón de la 'naturaleza'.

Desde entonces, ser hombre O ser m .

li

·

'

En síntesis: Desde el siglo
d la . .
producir una serie de estereoti
pasa o,
ciencia médica empezó a
relaciones de género como parte~: ~ue :,renden los géneros y las
semejanza con el hombre se convierte na ~ e2:8'. Desde entonces, ,, toda
coincidencia, que precisamente e
eln _mqwetante anomalía". No es
n aque instante históri
..
co reVIv1era el
corsé, se afinara el talle y se resaltar
pechos de la mujer (Duby/Perrot 199a;,
de la ropa, el trasero y los

tt;~~

Si bien no se niega la existenc. d
,
(descripción) de este cuerpo es siem ia e un cuerp~ real', la percepción
1992). Los genitales no fueron :~~~~onstrucc1ó; cultural (Laqueur
~o_s culturales como símbolos de lo ~;n:n _to '; loOcs ~empos y
convirtieron en aspectos fund
tal
ano. n
c1dente, se
amen es apenas desde el s · 1
d
I.aq
. ueur_ concluye así que los médicos del . 1O XIX
. ig ~ pasa a.
diferencia biológica sino ue la .
sig
no investigaron la
cuerpo no es algo dado poqr natu~alventar?n. Desde esta perspectiva, el
palab
d
eza sino un fenómeno histó .
E
ras e Maihofer: el cuerpo es el efecto histórico d
n~o. n
formas de hablar, el resultado de
d. .
.
e determinadas
institucionalizadas (Maihofer 1995:~~; letones epistemológicas y políticas

3. ~ construcción del cuerpo y la construcción de la sociedad
El avance de la medicina se 1asma
ayudó a describir mPior el fun . p .
en un nuevo vocabulario que
""--,
c1onamiento del cuerpo y que
ºtió
Plan 1 nuevas
cuestiones de investí·gac1"ón. Lógicamente
.
lennin
,
lapermi
o ogia no estaba independi te d : 1
.
,
nueva
desarrolló la . .
en
e contexto sociocultural en q
ciencia,
entorno
qite
enfrentó
al
.
al
.
.
ue se
cambios.
, igu que la ciencia, grandes

=

�286

287

L
dales, la sociedad .decimonónica
.
.
Rec . liberada de las trabas 1eu
1en
. ó tasas de creonuento jamás
giró alrededor de la produc~ión que registr
de vivir un progreso y
experimentad~s Y que nutrió !:"5 ~ l o s nuevos conceptos para
bienestar continuo. No sorpren ~ asimismo para caracterizar a la
describir al cuerpo humano se
sociedad.

. to burgués se halló la producción cuyos
En el centro del pe~en el trabajo) debían ser renovados
dos elementos (el
asl de la reproducción del capital, de la
incansablemente. Se
ba"
analogía de la reproducción de
reproducción de la fuerza de tra JO y, en
'
la especie humana.

::i~tal

l
· ó un espacio especifico: la
A cada tipo de reproducción se~ : ~ n del capital; la fuerza de
fábrica se convirtió en el área de ~ rep eneración de la especie en el útero
trabajo se reprodujo en el hogar y reg
de la mujer.

. ·
fi •entiz.ar la (re)producción estimuló la
El afán de meprar y .e. c1,
d uno en su área, la buena

rtos que vigilarían, ca a
la
formación de expe
.
mistas se encargarían de
de la empresa. Ingenieros y econo
'
ena ..,_.il,n
marcha
(d ta.das 'por naturaleza de una bu
yv•.....,.·
fábrica, las amas _de casa o
bre todo de amor) se ocuparian, en
de paciencia, cariño, .te:;.: re
espo~ e hijos; y el ginecólogo se
cuerpo y alma, del bien
ti'
relacionadas con la "salud
,
de todas las cues ones
encargana
reproductiva".

:us

édicos revelan una perspectiva
nuevos conceptos m
al y al cuerpo femenim
1 . d al cuerpo en gener '
completamente revo uc1ona a
d
funciones y dimensiones de una
en particular el que poco ª. poco a :e durante el siglo XVIII, el embaram
maquina reproductora. Mientras q ,
encia de etapas difusas
. entada aún como una secu
tard
fue pensada y expe~ .ento constante del vientre, un siglo ~ d ~
marcadas por un crecmu
mecánico de la producción e
se habla transformado en un proceso
(Duden 1991:38).
Los

uiI'id

el 'horno oeconomicus' del
Algunos historiadores concluyen que
fun •onamiento se
O
.
biológico cuyo
.
siglo XIX adqwere un cuerpo
mía de la sociedad (Duden 1991,
al
de
la
econo
Y
,
_
~
comprende en analogta
flejo de las estructuras y re-..v•42s). Sin embargo, el cuerpo no es re

ll&gt;Cioeronómicas nuevas. Detrás de las descripciones elaboradas en tomo a
la IOCiedad y el cuerpo se escondió más bien una nueva forma de ordenar
y lislematiz.ar la realidad. Se intentó separar lo "real" de lo "mítico" para
lograr el control completo del entorno social y natural (Van der Loo/Van
Reijen 1992:65 ss). La economía, la sociedad y el cuerpo conformaron
aolamente algunos de los campos que, a través de un nuevo lenguaje,
adquirieron conturas y formas muy similares.
De lo expuesto podemos concluir que la descripción del cuerpo no

debe a la 'naturaleza' en vista que la naturaleza no es más que un
concepto linguísticamente articulado que expresa una visión determinada
de la naturaleza. Vemos a la naturaleza siempre a través de nuestro ojo
ca1tural (Duden 1991) por lo que las descripciones del cuerpo son
te

antrucciones socioculturales. Nuestro horizonte cultural nos guia al
interpretar lo que observamos. Por tanto, las descripciones (percepciones)

del cuerpo son siempre contingentes, es decir, expresan los supuestos no
problematizados de un espacio cultural y de una época histórica precisa y
an:reta (Lindemann 1992).
Para poder entender mejor las afirmaciones anteriores, es útil
idroducir aquí el concepto de discurso. Detrás de las interpretaciones que
elaboramos en tomo a procesos y fenómenos sociales y naturales, se
encuentran una serie de categorías a las que tenemos acceso a través del
lenguaje. El conjunto de dichos conceptos se sintetiza en un epistema el
caa1 nos permite estructurar el mundo de una manera determinada
(Hauck 1995:9 y 12). El conocimiento elaborado a partir de dicho sistema
categorial es el discurso.

t La construcción del cuerpo a través del discurso
¿Cuando una afirmación se convierte en discurso? ¿Cuando no lo
es? Según Foucault, el discurso es un "acto de habla serio". Para adquirir
leriedad, una afum.ación tiene que ser pronunciado por un sujeto
1111ori7.ado. Sólo entonces adqu.íere verácidad. Los discursos están ligados
aconocimientos específicos elaborados de manera sistemática a través de
las diversas disciplinas. En relación al cuerpo, el sujeto autorizado para
hablar de él es el médico formado dentro de la disciplina médica. Desde el
siglo XIX, el médico y la ciencia médica producen y controlan los discursos
IOOClemos en relación al cuerpo (Krasmann 1995:241 y 246).

�288
Una característica de los discursos es que no solamente describen
un objeto sino que lo producen describiénd~lo. A co~uencia, el cu~
'real' (el objeto del discurso) no es independiente del dISCurso. Lo anterior
se desprende claramente al comparar el concepto de cuerpo como lo
presenta la medicina china a través de la acupuntura con el ~once~ro que
predomina en Occidente. Durante mucho tiempo'. la ~~ncepción china fue
calificada, a pesar de sus éxitos prácticos, como acientífica.

..................

Los discursos determinan, por ende, cómo pensamos y percibimos
nuestro cuerpo y nuestra realidad. Los discursos ~roducen la ~~ad
(Krasmann 1995:247), es decir, las palabras n~ son ~c~~te descnptivas
sino simultáneamente, productivas. No refle,an lo real sino lo producen.
Lo ,;eal' no existe por tanto fuera del discurso. Las afirmaciones anterio~
no se circunscriben solamente a la 'realidad social' sino engloban también
a la realidad natural ya que los objetos naturales forman ~ar~ de ~uestro
orden cultural. La naturaleza no habla, no se autosignifica sino es
significado por medio del lenguaje. En analogía, el cuerpo no ~ significa
sino es significado por la ciencia médica (Lorey 1993: 5; Lindemann
1993:30).

I

c.

•De qué manera se distingue el discurso moderno del cuerpo de
los disc~rsos tradicionales? La principal diferencia radica en la forma ~
que se organiza el conocimiento y que es expresada a trav~s de la práctica
discursiva (Krasman 1995:246). Hasta el siglo XVII. a~r~xtma~~ente, el
conocimiento se elaboró a partir de la categoria de similitud._ Similitud era
interpretada: (a) como analogía; (b) como contiguidad espacial; o ~c) como
simpatía (Hauck 1995:12). La identificación de pene y clíto~ como
elementos similares y no radicalmente distintos es consecuencia de la
presencia de dicho epistema.

Durante el siglo XVII se observó una verdad~ra revol~ció:
epistemológica que introdujo nuevos elementos al _pensamiento con cuy
ayuda se estructuraria y sistematizaria la realidad. En ade~te, el
conocimiento giraria en tomo a la relación causa-efecto y funciones. A
partir de esta base epistemológica, los conocimientos generados en romo
al cuerpo poco o nada tendrian en común con la percepción tradicional del
La mirada médica calificaria, desde entonces, a los cuerpos
cuerpo•
te d · tintos y la
femenino y masculino como anatómico y fisiológicamen
IS •
ue
mujer se convertiría, poco a poco, en a~uella parte de la humanidad q
garantizaria la reproducción de la especie.

289
. Hasta aquí me he centrado en la sociogénesis del cuerpo moderno,

es deor'. en los mom~ntos culturales y discursivos que han moldeado
nuestra_unag~~ del ~ue1!'° y que han situado las diferencias genéricas en la
anaronua Y ~10logia. Sin embargo, como mencioné al principio, al hablar
de la percepción del cuerpo nos referimos no solamente a cómo vemos el
cuerpo s~o tambi~n a cómo lo sentimos o sufrimos. Describir y sentir no
son funciones radicalmente distintos. Intentaré demostrar a través de un
vistazo ~ pasado que la forma de cómo sentimos nuestro cuerpo depende
de los discursos en tomo al cuerpo, es decir, no solamente la descripción
del cuerpo es un resultado de prácticas discursivas históricamente crecidos
dentro de un espacio cultural preciso. Lo mismo se puede observar en
relación a cómo sentimos nuestro cuerpo.

5. Vivir el cuerpo: la discursividad de la percepción corporal desde adentro
Tal vez podríamos pensar que los fenómenos al interior del

cuerpo, por se~ ~arte d~ lo que hoy consideramos procesos biológicos,
fuesen acontecmuentos independientes de nuestra cultura: que dolor es
dolor, Y punto. Sin embargo, rápidamente nos vamos a dar cuenta que al

querer contar a otra persona lo que sentimos en nuestro interior
recurrimos al lenguaje como puente entre nuestras sensaciones silencio~
e invisibles y el otro quien no siente lo que nosotros sentimos. Para
ela~rar nuestra explicación echamos mano a imágenes que el otro
entienda. Podemos describirle nuestro dolor como punzante, como si nos
~~arfan un . cuchillo, o como nos picarian con una aguja. Siempre
u~os imágenes: analogías, comparaciones para expresar
metafóncamente lo indecible. La selección de las imágenes está
culturalment~ determinado. Regresando a la sensación subjetiva del dolor,
Duden enfatiza (1991:107): "El dolor ... no empuja necesariamente hacia
una palabra específica, no desemboca en una expresión determinada
den~ de 1;1mchas ~xpresiones posibles( ...) En cuanto no existe un paisaje
~if!catono y clasificante de los procesos corporales al interior, el dolor
mvtsible, escondido .. objetivamente in~able, tiene que ser expresado a
través ~e una relación con un tercero". La percepción corporal se
caracten.za, pues, por su históricidad y su contingencia lo que explica,
?egresando a nuestras mujeres campesinas, las diferencias observadas
entre mujeres jóvenes y mayores de edad en relación a su cuerpo.

�290

- -1. . . . . . . . .

291

Merleau-Ponty llamó la atención a que no percibimos el mundo y a
nuestro cuerpo como parte de él, de manera pasiva. _No ~egistramos una
percepción tras otra de los objetos. Estamos, más bien, inmersos en un
fluido de experiencias que se remiten las unas a _las ~tras y que se
clarifican así (Gran 1994:480). Por tanto, cada percepción tien~ lugar dentro
de un contexto espacial y histórico concreto y cada percepc1~n presu~ne
un pasado equivalente a conocimientos. Cada nueva percepción a c ~
de esta manera, conocimientos básicos adquiridos. Por co~u~cia'. una
percepción es siempre contingente y no se explica a partir de si nusmo.
Percibimos solo sabiendo. La autocepción remite, por tanto, ª. un con~
social que aporta los instrumentos para in~rpretar la percepción, es dear,
la autocepción se liga siempre a un du;curso fª dado _que pone a
disposición del individuo los elementos. necesarios para interpretar Y
atribuir sentido y orientación a sus percepciones.
¿Cómo vivieron y sufrieron las mujeres en otras épocas_ s~ cuerpo?
El único puente para llegar a ellas es el lenguaje. En una rev1S1ón de los
expedientes médicos y apuntes personales de un ?aleno alemán q~e
consultaba en una pequeña ciudad en la parte onental ~e Alemarua
durante el siglo xvm y quien trataba principalmente a muier~, Duden
(1991:101) delimitó algunas componentes recurrentes en las queJa5 de las
enfermas: (a) Las mujeres indicaron siempre el lugar. en el cuerpo do~e
(b) sospecharon la presencia de un proceso patológico que (c) apareció
comúnmente en otro lugar del cuerpo .
El cuerpo resultó, tanto para las pacientes como par~ el ~édico
quien aún no dispuso tecnologías modernas para ver al mteno~ del
cuerpo un lugar de procesos escondidos. Solamente a través d~ ci~
istas 'ue dio el cuerpo se podía interpretar lo que P~~ en ~u m:tenor.
seiales se leían, comúnmente, en la piel. La piel delimitó el mte:°~r d!
exterior del cuerpo. Fue conceptualizada como una superfioe
intercambio permanente entre lo de adentro lo de afuera.

ias

El interior del cuerpo fue pensado como espacio de metamorfosis
donde los líquidos se transformarían, continuamente,_ el ~o en el
cambiarían su materialidad, su forma, su color, su cons1Stencia, su lugar
salida, y, sin embargo, seguían siendo los mismos (Duden 1991: 1;5"t!~L
la menstruación a veces abandonaba el cuerpo
Así' por PiPmplo
-,'
.
de la saliva. La leche se convirtió, en onna.

º~;

El cuerpo fue imaginado como movimiento, como espacio de

ftujos. La enfermedad se presentó cuando los flujos estancaron por lo que
la curación dependía, en gran medida, de la capacidad del médico a vencer
las obstrucciones abriendo arterias, extrayendo sangre, causando
artificialmente pequeñas heridas o impidiendo, en otras ocasiones, que se

cierren (evacuaciones terapéuticas).
El discurso en tomo al cuerpo orientó la percepción subjetiva del

cuerpo. Duden relata (1993:30) que las mujeres se percibieron de manera
ánestética (como movimiento). Manifestaron de sentirse 'estimuladas',
'lentas', 'duras', 'congestionadas', etcétera. Sabían de los procesos en su
interior a través del tacto dándose cuenta que algo crecía, presionaba,
endurecía, se suavizaba, empujaba, apretaba o picaba. Sus afirmaciones
enfatizaban lo sinestético (de sentidos comunes): hablaron de sabores y
olores, amargura, pudrición, calor y frío que se fundaron, sobre todo, en
su estómago, en su higado y su útero. Además, todas las percepciones
tenían una orientación: se dirigieron hacia arriba o hacia abajo, a la
ir.quierda o a la derecha, hacia delante o hacia atrás, hacia afuera o hacia
adentro, o bien, se encontraban por encima o por debajo o lejos o cerca de
un punto determinado.

Las mujeres del siglo xvm vivieron su cuerpo como una
'materialidad orientada' (Duden 1993). Su percepción fue guiada por los
l!nsores culturalmente dadas en aquella época.
Empero, desde entonces las técnicas médicas han sido
remplazados por completo. El interior del cuerpo dejó de ser un lugar
escondido y se abrió a los ojos de médicos y pacientes a través de la
radiografía ecografía, laparoscopía etcétera. La priorización del sentido
óptico desplazó, también entre los pacientes, la percepción cinestética. Los
~res de la autocepción moderna cambiaron pues radicalmente lo que
tiene, por consecuencia, que, por ejemplo, muchas mujeres embarazadas
tienen poca sensibilidad para detectar movimientos fetales tempranos.
En síntesis: los discursos no guí.ht solamente la forma como vemos

(y lo que no vemos) y como cáracterizamos nuestros cuerpos sino también
como los experimentamos. Por lo anterior, nuestro cuerpo no puede ser un
puente entre nuestras percepciones y las de mujeres en el pasado, como
tampoco entre las percepciones de mujeres que viven en culturas
diferentes aunque pertenezcan a la misma sociedad.

\

�293

292

6. Cuerpo, percepción corporal y poder patriarcal
Ahora bien, ¿que tiene que ver la percepción del cuerpo con el
patriarcado? La respuesta se deriva del papel de la ciencia en la
construcción de nuestro imagen moderno del cuerpo. De la exposición
anterior resulta, que la percepción del cuerpo en sus dos vertientes (ver y
experimentar) depende eminentemente de los discursos que elabora una
cultura en tomo a los fenómenos sociales y naturales de su entorno. Se
anotó que la ciencia ocupa un papel primordial en cuanto al discurso
moderno del cuerpo por lo que la pregunta inicial se modifica: ¿Qué tiene
que ver la ciencia médica con el patriarcado?
Nuevamente, los textos de Foucault orientan la búsqueda de una
respuesta hacia las características del discurso científico. El acto de habla
científico se distingue del cotidiano por su independencia de una situación
local concreto y del contexto cotidiano. Los actos de habla científicos
adquieren su autonomía al pasar por una serie de pruebas
institucionalizadas (como por ejemplo, reglas de argumentación dialéctica,
confirmación empírico, etcétera) (Dreyfus/Rabinow 1987: 71). Para ser
admitidos cómo científicos deben de obedecer las reglas de una "policía
discursiva" (Foucaultcit. En Dreyfus/Rabinow 71). Por consecuencia, alno
acatar los procedimientos de validación científico un enunciado no es
acreditado como verídico. De ahí se explica la incompatibilidad del
concepto científico del cuerpo con otras imágenes del cuerpo así como el
persistente intento de marginar discursos no-científicos en tomo a cuerpo y
salud.
El discurso científico plantea pues siempre la cuestión del poder. m
poder no se plasma solamente en la institucionalización de determina~os
principios de validación (un poder escondido) sino también en su relación
con el objetivo de la actividad científica. Según Bacon (cit. En Fox Keller
1989: 293), la ciencia pretende someter a la naturaleza y convertirla en
esclava de la humanidad por lo que haría falta desarrollar medios lo
suficientemente poderosos para conquistar y subordinarla. Bettelheim al
igual que Marcuse caracterizaron esta visión de la ciencia como un
'proyecto fálico', o, en palabras de Fox Keller, como "pro~ección d~ una
consciencia específicamente masculina" (292). El autoritarismo p a ~
contenido en el concepto de ciencia, convertiría al cuerpo femeruno en
símbolo de la naturaleza a conquistar y controlar y declararía la
inexistencia de cualquier conocimiento en tomo al cuerpo (y especialmente

en tomo al cuerpo femenino) obtenido por vías no-científi
lO
equivale a la invalidación de los saberes femeninas constru .dcas
qlue
·

·
d
1 os por as
mu1eres
urante siglos y a la margina·ción de pro1es10nes
L
•
li
{emeninas gadas al cuerpo Oordanova 1995:362).

wsmas·

. ¿Cómo se p~odujo históricamente la invalidación del saber médico
femenino por el discurso científico? ¿Qué medios se adoptaron
erradicar a los s15
· temas tra dic1onales
·
para
de conocimiento y para desprestigiar
asus representantes? La historiografía ha aportado una rica
d d
'6
la
.
gama e atos
en relaa n a s cuestiones anteriores lo que se resumirán en las s1gwentes
· ·
páginas.
.
Diversos estudios históricos han atestiguado la diversidad de
imá~enes del cuerpo y de prácticas curativas coexistiendo durante la Edad
Media. Dentro de _este contexto destacan, sobre todo la teoría humoral
desarrollado ~r ~1pócrates (la enfermedad es pensada como consecuencia
de ~ desequ~~no entre los cuatro humores: la sangre, la flema, la bilis
amarilla Y la
negra) Y la teoría del alma (Aristoteles) (la enfermedad
~o desequilibno entre el alma vegetativo, el alma animal y el alma
racional) (~oe ~9~: 201). Otras concepciones interpretaban la enfermedad
~~ castigo d1vmo o como consecuencia de la hechizería (Coe 1984:202-

?~.

A la pl~alidad de imágenes del cuerpo correspondió una amplia
~ de ~ro:eS1onales que se dedicaron a curar el cuerpo y el alma.
Médicos, crru1anos, boticarios y magos, curanderos, parteras, herboristas y
barberos, todos se encontraron al servicio de la curación.

El tratamiento de enfermedades era parte de las tareas cotidianas

de las mujeres. No sorprende que algunas de ellas se profesionalizaron y se
ganaro~ la vi~a como curanderas y parteras. El área médica contó, durante
el Med1~0, aun con muchas mujeres. Algunas se habían formado incluso
en las pnmeras facultades de medicina de las universidades de Bologna

Salemo y Nápoles (Anderson/Zinser 1,992:442).

'

~ cuanto a que ningún concepto de ·cuerpo logró convertirse en
hegemóruco, todas las profesiones curativas tuvieron su razón de existir
(Duden 1991:39). La marginación y desaparición de muchas de ellas se
debe, en buena parte, a la homogenización del imagen del cuerpo

�294

295

ia:

. . . nalizada r la aún incipiente ciencia. Al final de
promovida e U\Stitucio
te· el médico de formación cientifica.
este largo proceso quedará so
en .

- .........

f · nes médicas tradicionales parece
La erradicación de las pro esto . Se , Coe (1984: 222), para
d
aguda competencia. gun
haber sido efecto e ~
incrementar los ingresos, los egresados de las
aumentar el estatus social e .
. .
to fundaron asociaciones
edicina uruversdarías pron
. .
facultades de m
tanto la educación universitaria como el
profesionales que regularon
. res no fueron admitidas en los
. . . profesional. Por lo común, mu,e
. --:...1_..
e,eraoo
habían graduadas en una uruv.,...,.,...
gremios. A pesar de que algunas se 1 ·glo XIII y XV se entablaron los
/Zinser 1992·· 42)' entre e erS1de licencias. Tres siglos más tarde,
(Anderson
primeros juicios ~ontra ellas por c¡n~ te depurada de mujeres. El único
la profesión médico qut\co:p e brese:ún no tuvieron acceso constituyó
ámbito profesional don e os om arturientas. No obstante, también esta
la atención de las embarazadas Y ~ masculino ya que desde el siglo XV
1
área entró paulatinamente bajo clion oa~ la cual les seria entregada después
. .6 las parteras una cen
éd' ·--'se les exigt a
e • nal aplicado por un m
1co vcu\111
d O un examen pro1eS10
,
.
de haber pasa
demás las parteras no se podían agrenuar
(Anderson/Z~ 1992: 445). ~ tes a la profesión partera, a pesar deque
..
artir clases a asprran
(
.
lo
~gu.nasr
ley
editado libros sobre o~tetricial gml
. XVIecol/o~
XIII Lo · BourgeotS en e s1g o
Trotula en el siglo
~ wse
Durante muchos siglos sus obras
hacia finales del siglo
tación de los médicos (hombres)
constituyeron la única fuente de Riocum~tas 1995:105-130). Es hasla
(Anderson/Zinser 1992: ~ ; 1 ve:iicos se hicieron cargo del aparam
finales del siglo
cuan od o~m. eco-obstetricia.
reproductivo femeruno fundan o gin
.

~l

f

~:n¿~

XVII)d

XV?I,

• · · médico no se organir.ó
La marginación de las mujeres de1e,ercto10)0 La cazería de brujas
. f rma1 (leyes reglamen s .
.
uruc
, · amente por via O
'
·
la tradición femeruna
caz
para
extemunar
fi
constituyó otro canal aún más e
en Europa.
había relacionado, desde muy
La tradición cultural ~uropea 1
undo de los hechizo&amp;,
f meruno con e m
hada)
temprano, al género. e (
. mplo a través de los cuentos de
.
encantamientos y espiritus .r r ::ada en muchas regiones, como una
La sangre m~trual ~e~ :barazadas no se les permitió entrar a an
sustancia noc1v~. A .mu,e .
.
asimismo, a curanderas y parterll
6
establo. El imagmano colecti~~ asign '
· de la brujería e, incluso, el
de la magia Y
poderes espec·iales, el PiPrc1c10
-,-

_.¡nato de recien nacidos para la celebración de misas negras
(Anderson/Zinser 1992: 187-188).
No había resistencia al declarar el Papa en el 'Malleus
Ma)eficarum' (siglo XV) que curanderas y parteras habían pactado con el

diablo. No quedó otro remedio que quemarlas para salvar a la humanidad
ele sus influencias nocivas y hasta peligrosas (Anderson/Zinser 1992:191).
Aconsecuencia se desató una persecución de miles de mujeres. Entre los
iglos XVI y XVII murieron de esta manera aproximadamente 100 mil

'brujas'.

En la sombra de estos eventos, en Alemania, Francia, Inglaterra y
l!lcoda los médicos lograron poco a poco acceder al cuerpo femenino ya
qae aceptaron jugar un papel clave en los juicios que se celebraron contra
lis brujas. Miles de testimonios relatan como las mujeres fueron desnudas
yaíeitadas para buscar las marcas del diablo. Los encargados de la revisión
experta fueron, comúnmente, los barbero-cirujanos (Anderson/Zinser

tWl:197).

La monopolización de la profesión médica y, más aún de la

llmada gineco-obstetricia moderna, es pues resultado de una persecución
illemática de mujeres. Su exclusión de las universidades permitió
eliminarlas como competidores formales en el mercado de los servicios
mlicos. A través de la cazeria de brujas la población de parteras y
caranderas se redujo drásticamente en toda Europa, por lo que ya no
ffllll)ló muy difícil canalizar, hacia principios del siglo XIX, a las
parturientas hacia las manos expertas de un médico.

Dentro de este proceso, los hospitales tuvieron un papel de gran
importancia ya que atendió, desde el siglo XVII, aproximadamente, a gran
captidad de pobres expulsados de sus aldeas y sin arraigo ni trabajo o
ingreso en las ciudades. Al enfermarse, sólo les quedó el hospital como
centro de atención. En el momento que cruzaron la puerta de los centros
médicos perdieron, de facto, todo derecho sobre su cuerpo. Es en estas
clfnicas donde los profesionales médicos convertidos en científicos se
podían dedicar 'en cuerpo y alma' a explorar el cuerpo femenino hasta en
1111 últimos rincones. Sus pacientes tuvieron que soportar cientos de táctos
vaginales efectuadas por maestros y estudiantes que los realizaron
altemam.ente con autopsias. A consecuencia, muchas enfermas se
infectaron y murieron.

..

�296
Los hospitales se transformaron asimismos en los lugares donde
los ginecólogos se iniciaron en el arte de la cirugía. Ahí se inventó la
histerectom.ía como remedio para combatir la histeria femenina. Pocas
operadas sobrevivieron la extracción de su utero y sus ovarios practicada
aún sin anesthesia (Ehret-Wagner 1994:49)
En fin, la historia de la ciencia médica, especialmente de la
ginecología es, en buena paJ1e, la historia de cómo las mujeres perdieron
su autonomía sobre su cuerpo y cómo el médico (hombre) se convierte en
'protector natural' (I&lt;niebiehler 1993).

297

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......,..____

,

7. A manera de conclusión.
El cuerpo femenino tal cómo lo conocemos en la actualidad es un
fenómeno histórico reciente. Como elemento significatorio del género se
conoce apenas desde el siglo pasado cuando lo ' descubre' la ciencia
médica. La sociogénesis del cuerpo femenino siempre se liga asi
estrechamente al discurso científico y, habiendo sido la ciencia durante
muchas décadas una actividad casi exclusivamente masculina, a la visión
patriarcal. El nuevo discurso científico elaboró una descripción del cuerpo
completamente nueva y remodeló los tensores culturalmente dados. El
cuerpo femenino como puente entre mujeres de diferentes espacios
culturales dejó de existir. Lo anterior se acompaña de la toma de posesión
del cuerpo femenino por parte del médico (hombre) y la marginación de
las expertas femeninas en salud. Es tiempo que nosotras, las mujeres
recuperemos nuestras tradiciones olvidadas y que creamos un discurso
que podria convertirse en una alternativa médica que ayudaría a
humanizar la ginecología-obstetricia.

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eines Weiblichkeitsideals" En· p 'd h
derAuffilligkeit
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· an e Akashe-Bohme (comp.): Von
des Leibes. Suhrkamp, Frankfurt/Main.

Willebom, and
Elke (1996): 'La salud es llorar, la salud es reir' . Health
amceptions
practices of rural Mexican women tud. d
Tesis de Maestría,
s
ie from
Unversidad Agraria de Wageningen.

ª gender perspective.

�301

EL LEVIATANA MEDIAS.
FASCISMO Y TOTALITARISMO EN LA ITALIA DE MUSSOLINI
Giampiero Bucci

Un perfil
Una de las razones por las cuales el fascismo es casi desconocido
fuera de Europa, radica en su carácter de fenómeno local, relacionado con
momentos particulares de la historia europea: la crisis de la posguerra, la
del "l.9, la difícil y contradictoria modernización de sociedades agobiadas
por rezagos sociales y políticos. Se ha hablado de fascismo argentino y
japonés1 y hasta norteamericano, en relación al caso Goldwater, pero sólo
se han podido encontrar analogías. Esto, sin duda, circunscribe el
problema, pero hay un factor que lo complica: la necesidad de distinguir
entre el fascismo-movimiento y el fascismo-régimen. Esta diferencia, que
se debe al historiador italiano Renzo De Felice separa las intenciones de
fascismo subversivo de las realizaciones del régimen una vez instalado en el
poder. Gracias a este enfoque se revela un fenómeno polifacético y
contradictorio, pero vivo y real, y se entiende por qué el fascismo ha
podido resistir a evidentes fracasos históricos.
En todo caso es posible describir una tipología del fascismo que

abarca ambas caretas:
a)Ideología: el fascismo es una doctrina irracionalista que cree en la
acción más que en la discusión, en las minorías activas más que en las
mayorias pasivas, en el líder más que en las asambleas.

1Vtue: M. Maruyama, Thought and Behavk,m in Modem Japanese Politics, London, 1963 y
G. Gennani, Integración politíca de las masas y el totalitarismo, Buenos Aires, 1956.

�303

302

d)Sociedad: fuerte movilidad social y crisis de los val
bl
ores
~ es; pro emas de regreso a la normalidad de los ex-movilizados
cli&amp;:ultad de convivencia entre etnias.
'

b)Política: el fascismo intenta crear un régimen de masa basado enla
movilización continua de las masas y en su contacto directo con el jefe.
Otro elemento esencial es el partido, que posee carácter milita y controla
los centros de formación e información.

._,1:,.;,.nal

.

:ºr lo pronto es~ consideraciones nos permiten marcar las
di[erencias entre
el fasclSffio y los movimientos conservadores o
ft!IICCiones, como el Salazarismo portugués o el Franquísmo.

c)Dinámica social: se esfuerza por valorizar a la pequeña y mediana
burguesía, promoviéndolas a puestos de mando, utilizando al partido
como canal de ascenso social.
d)Economía: tiende hacia un régimen mixto, aceptando la propiedad
privada, pero supeditándola a los "superiores intereses" de la nación
(corporativismo). De aquí un crecimiento de la presencia del estado, que
se convierte en mediador en los conflictos laborales e intenta transferir el
control de la economía de las manos privadas a las de burócratas de
formación política.
e)lnstituciones: identifica la nación con el estado, despojando a éstf
último de su típica tarea liberal, la de mediador entre ciudadanos libres en
sus esferas privadas. De aquí el carácter totalitario de las instituciones ~
el fascismo.
En esta tipología faltan tanto el fascismo como el antisemitisml,
que, esenciales en el nacional socialismo alemán, no aparecen en el
fascismo italiano sino hasta 1938, y además en forma muy superficial.

Para que el cuadro sea completo, es preciso esbozar las
contingencias históricas en que el fascismo ha nacido y crecido. Donde Y
cuando:
a)lnstituciones: países de súbditos más que de ciudadanos, CU)'a.l
instituciones liberales son jóvenes y todavía no arraigadas en las
costumbres políticas de las masas.
b)Políticas: sistemas parlamen~os en crisis de representación, sin
salida institucional visible. Problemas de definición de las fron~

~stos últimos, en realidad, se inspiran en el Llegitimismo ultras de
la Francia contrarevolucionaria, rechazan tanto el liberalismo como la
democracia, Yabogan por el regreso a una sociedad jerárquica paternalísta
y
El_ fascismo es otra cosa. Nos puede ser útil, para' comprender
esta diferencia, lo que escribe en propósito René Rémond:

cató!kª·

"Es~ claro ~~e el fascismo no tiene mucho que ver con el
conservadunsmo político y social , y tan sólo por abuso de este término se
le ha co~dido con la "reacción". ( ... ) Por lo contrario, nada hay más
refractario a las seducciones del fascismo que las derechas clásicas: estas
~ ~ inspir~ en ideas políticas opuestas. ( ... ) la derecha
~onalista ha nacido como reacción a los principios de 1789: ( ...) Ahora
bien. no solamente el fa~ism~ no reniega de la Revolución , sino que la
presupone, porque su eXIStencia y sus principios implican los principios de
1789. Tan. sólo después de la Revolución puede surgir el fascismo, que
pone al ongen del poder el mismo principio de la democracia: la soberanía
~ular. ( ...) la derecha social quiere mantener o revivir la jerarquía social,
~~ que el fascismo tiene que luchar en contra de las autoridades
tradicionales. ( ...)Lo que pasa es que el fascismo es un movimiento de
gente venida a menos, de nuevos ricos, de aventureros, que nada tienen
que ver con los prohombres". 2
.
En otras palabras el fascismo, este "hereje de la democracia", es,
Jlllllo con el bolchevismo, un fenómeno moderno, y es por eso que
desemboca en. el totalitarismo. Esta es, cuando menos, la opinión de
aquellos estud10sos que han identificado y descrito este último como la
peculiar creación política de nuestro siglo.

nacionales.
c)Economía: crisis económicas contingentes o estructurales.
2

R. Remond, La Droite en France, Paris 1968

�304

305

El totalitarismo

llislDria en el marco del capitalismo".

El primero en comprender el carácter novedosos, moderno, del
totalitarismo fue Jaques Maritain. A su sensibilidad católica no escapa el
carácter seudoreligioso de esta fe política, cuyas raíces se e~c~ntrarían en
la ruptura de la unidad espiritual provocada por el Renaanuento y la
Reforma. La respuesta a esta crisis es una "reacción absolutista"
caracterizada por una "profunda hipocresía": porque, ~. pesar de la
importancia concedida a lo espiritual, en re~dad _lo político_ lo q~e se
afirma. De aquí nace la reacción exitosa ael rac1onalimo y del liberalismo,
una filosofía de la libertad "que hace de cada individuo abstr~cto ~---) la
fuente del derecho y la verdad". A este punto el proceso de d1SOluc16~ ya
está maduro, porque , en efecto, "el liberalismo era una fuerza negativa,
que vivía en función de un obstáculo,( ....). Con ~a caí~a del obs~culo, ya
no puede seguir de pie" . A esta debilidad del li~ralis~o se anaden los
conflictos internos y una transformación de la vida ~ial que provoca
una reacción violenta: " brotes revolucionarios y ( ...) refle1os de defensa de
orden biológico". De aquí ,de la angustia, nace el totalitarismo:

Y sin embargo su afinidad nace de
"el comunismo suscita y alimenta reacciones de defensa
de tipo fascista o racista, y éstas, a su vez, provocan reacciones de tipo
comunista. Asi ambos crecen al mismo tiempo, el uno contra el otro,
haciendo ambos del odio una virtud, dedicándose a la guerra, de clases o
de naciones, exigiendo para la comunidad al amor que sólo puede darse a
l)i)s, y rebajando al hombre al humanismo inhumano y ateo de la
dictadura del proletariado, o al humanismo idolátrico de Cesar o zoológico
de la raza y de la sangre" .4 A este punto Maritain intenta una prógnosis:
al fascismo no le queda otra que llevar las naciones a "mutuas
deslrucciones, que dejarían a Europa a la merced de la conquista de parte
de otros continentes".s
111 contraposición:

En la posguerra el totalitarismo se convierte en un tema de moda,

a6n por la necesidad, polémica, de demostrar afinidades entre comunismo
yfascismo. A causa de esto muchos estudios carecen de valor científico.
l!ntre los que , en cambio, sí lo tienen, se encuentra The Twentieth Century,
de Hans Kohn, escrito en 1949.

"( .. .) estas reacciones no tienen otra fuente interior , en la vida de
las almas , que no sea la angustia física y moral, y un exceso _de
to Ahora todo esto puede suscitar heroísmo, fe, una abnegaoón
sufrimien ·
'
al
d
· ·tualidad
casi religiosa, pero desperdicia estos mananti es . e esp~,
porque no puede crear otros. De esta manera, la urudad ~olíti~~ de la
comunidad sólo se puede alcanzar por medio de ~ pedago~a política Y_ la
fuerza. ( ...) y puesto que, para la solidez de la urudad política, se precisa
un acuerdo interior de voluntad y pensamiento, se hará el esfuerzo de
crear a fuerza una seudounidad intelectual y espiritual. Toda la
ma uinaria de astucia y violencia del maquiavelismo se lanza sobre la
con~iencia, intentando violar esta fortaleza espiritual, para arrancar un
amor y un consenso que necesita desesperadamente. Y esto provoca una
violación de los santuarios invisibles" . 3
Claro que fascismo y comUJli_smo son diferentes, porque el
segundo "estimula y defo~, al mismo tiempo, un proceso real de la
existencia ( ...) por medio del cual una nueva civilizació~ tiene que nac:r de
la destrucción del mundo burgués", mientras que el pnmero sólo es unala
•
ial", Y tiende "a mantener a
defensa en contra de este proceso eX1Stenc
3

J. Manta.in, Hu.manisme intégral, Pa.ris, 1936

Según Kohn el origen de totalitarismo se debe de buscar en la crisis

del racionalismo que caracteriza el final del siglo XIX: la exaltación de la
"vida" y su contraposición a la "razón" terminaron por provocar el
cambio del "cogito ergo sum" al "agitamus, ergo sumus" . La primera

guerra, hija de este clima intelectual, hizo madurar la situación,
destruyendo a una moral colectiva junto con la clase que la representaba, la
clase media. La sociedad de masas de la posguerra ya no tiene el arma de
la razón, y cae en una Verzauberung del mundo, ( ...) "en la reaparición de
brujos y taumaturgos, capaces de utilizar, ahora, las masas desamparadas,
Ylas empuja hacia "la impaciencia y el desprecio de la razón, de los
meglos y de progreso lento." Nace asi una actitud que transforma los
necesarios contrastes en conflictos, y las convicciones en religiones,
opuestas pero hijas de la misma matriz:
(...) el totalitarismo moderno afirma una pretensión al absolutismo
parecida a la de la fe medieval. La visión de la vida de los que se adhieren
al fascismo a al comunismo es totalmente ajena a la tradición occidental de
la raz.ón y al liberalismo, dispuesto a admitir que, además de su propio
'Ibídem

'Ibídem

-

�306

307

camino hacia la verdad, pueden existir otros. Esta actitud permitía tanto la
libertad de conciencia como el individualismo. Lo que había perdido en
certeza, Occidente lo había ganado en amplitud de visiones y libertad. El
fanatismo de los totalitaristas nace del carácter absolutista de su fe. La
certeza de la verdad salvadora les proporciona la firmeza; el opositor
siempre se equivoca, por eso no puede darse ningún arreglo .. ~n esta
ortodoxia secularizada el rigor que nada teme es como un servicio para
alcanzar la meta. La certeza totalitaria de la victoria se finca en una
confianza escatológica falta de conexiones morales".6

.. -............

El mayor estudio del totalitarismo se lo debemos a Hannah

Arendt Según la estudiosa alemana el totalitarismo nace de tres factores
que se producen y colaboran entre si al principio del siglo: el imperialismo,
la caída de los sistemas de clase, y el nacimiento de la sociedad de masa. La

pnmera guerra mundial mezcla estos factores en un conjunto que acaba

Según Kohn la movilización de las masas es la principal diferencia
entre el fascismo y el autoritarismo tradicional: "Las dictaduras totalitarias
son, por su carácter "democrático", fenómenos típicos del siglo XX:
movimientos de masas. ( ...) El hecho de que las masas siguieron a hombres
como Stalin o Hitler no se pueden explicar tan sólo con el terror. Hay un
vínculo que une a los jefes con sus pueblos, (...) Hitler ~o conquistó a las
masas alemanas, sino que las representó, (...) vulganzando para ellas
algunas de las grandes tradiciones intelectuales y políticas de Alemania" . 7
En los Cincuenta aparece, por obra del filósofo católico italiano

Augusto Del Noce, otra interesante interpretación del totalitarismo,
influenciada por Maritain, pero original en muchos puntos. Del Noce
interpreta al totalitarismo en el marco de la secularización y del ateísmo,
pero también de la interpretación leninista del joven Marx: ''.en la
afirmación de que la filosofía ya no se expresa en la forma de sIStema
(comprensión, autoconciencia, de una totalidad realizad_a), sin~ en las
realizadones de una totalidad, en la construcción de una sociedad sm clases
en que la universalidad del pensamie~to será el resultado de la supresión
de las clases, (...) esta tesis es el desarrollo más consecuente de a~uella
negación radical del pensamiento platónico-cristian~ qu~ es conteruda ~
la , idea marxista del hombre social (de aqlll viene el esencial
anticristianismo del totalitarismo)" .8 Los orígenes del totalitarismo, en
suma, por encontrarse en el activismo del joven Marx,_ ~rían más
marxistas que fascistas, y el fascismo _paga este pecado ongmal con la
9
imposibilidad de ser más que ~na versión irracionalista del comunismo.
, H Kohn. Toe Twentieth Century, New Yors, 1949
1

Ibídem

.

.

a A. Del Noce, 11 fascismo, Bologna, 1961, cit. En: R. De Felice, Le interpretazíoru del
Bari, 1969
9 Véase: A. Del Noce, 11 problema dell' ateísmo, Bologna, 1964

{ascismC&gt;

,

por destruir la sociedad del siglo XIX, borrando las clases sociales, que
constituían, para bien o para mal, un elemento de identificación para el
individuo: "En la sociedad clasista, el hecho de pertenecer a cierta clase
p:ial dependía del nacimiento(...). El estatus social era decisivo para la
participación política del individuo, (...) quien nunca se relaciona
directamente con los quehaceres públicos, ni tenía responsabilidad alguna
en su gestión. El ascenso social de una clase siempre se acompañaba con la
capacitación profesional de cierto número de miembros en el arte político,
(...). Que de esta manera la mayoría del pueblo quedara excluída de la
poJftica y de los partidos, no preocupaba a nadie, (...). El derrumbe de la
muralla protectiva de las clases trajo consigo el derrumbre de los sistemas
de los partidos, sobre todo porque estos, que seguían siendo
organiz.aciones de intereses, ya no tenían nada que representar. Los
representantes de las viejas clases estaban interesados en su sobre vivencia,
y soñaban con el retorno del viejo orden por medio de los partidos. Estos
6ltimos empezaron a dar un tono cada vez más ideológico a su
propaganda, haciéndose cada vez más nostálgicos y apologéticos. Además,
habfan perdido ya el apoyo de las masas pasivas, que nunca se habían
ocupado de la política porque pensaban que los partidos existían para
defender a sus intereses. De esta manera, el primer signo del ocaso no fue
la deserción de los viejos militantes, sino la imposibilidad de encontrar
nuevos entre las generaciones jóvenes, además de la pérdida del consenso
y del apoyo de las masas desorganizadas(...). El derrumbe de la muralla
protectiva de las clases transformó a las minorías adormecidas, hasta
entonces remolcadas por los partidos en una gran masa, desorganizada y
amorfa, de individuos llenos de odio que nada tenían en común sino la
idea que(...) los miembros de la comunidad más preparados e inteligentes
eran en realidad unos locos, aliados de las potencias dominantes para
llevar, por estupidez o maldad, a todos los demás a la ruina" .10
Estos enjambres humanos compuestos de individuos egocéntricos
y desligados de relaciones políticas básicas, ya no se asocian por razones
de intereses gremiales o de clase, sino por odio hacia el viejo sistema y para
1

H. Arendt, The Origins ofTotalita.rianism, 1964

�309

308

.entregado
.

escapar a la sensación de aislamiento y soledad que es el legado de la
desaparición del mundo burgués: "La principal característica del hombremasa no es la brutalidad, sino el aislamiento y la falta de normales

a laliideología
.
. , (.. .) parec1'd o partido
es organizado
f
y o gárqu1ca, y, por lo general es
.
en orma
pJ,emamental, o se identifica con ella.
,
supenor a la burocracia

¡emrqwca

3. Un sistema de terror tanto físi

,

.

relaciones sociales" .11

.,Jamente en contra de los en~migos de¡';é c?mo s1~u1co, (...~ dirigido no

La escasa capacidad política de esta gente la hizo, además,
especialmente sensible a las modernas técnicas de propaganda, que 00
planteaban, como medio de lucha política, la discusión, sino la destrucción

¡,g:ologfa científica.

del adversario:
Los movimientos totalitarios europeos, tanto los fascistas como los
comunistas después de 1930, escogían sus militantes entre aquella masa de
gente indiferente a la política que todos los demás partidos habían dejado
de un lado, por ser demasiado apática o estúpida. El resultado fue que en
su mayoría fueron compuestos de personas que nunca se habían ocupado
de polftica. Esto permitió la introducción de métodos totalmente nuevos de
propaganda y de una actitud de indiferencia hacia los argumentos de k&gt;s
adversarios (...). No teniendo la necesidad de confutar las opiniones
1
contrarias, preferían recurrir a métodos de terror o de guerra civil. 2

dedetmninadas partes de la población· til:'en, Smo también en contra
·
'u
en forma sistemática ( ...) la

4. Un monopolio (...) de todos los medios de comunicación de masa.

5. Un monopolio( ...) de todos los instrumentos de lucha armada.
6. Un control centralizado y la guía d tod la
,
de el coordinamiento burocrático d
ti;
a econ~mia, por medio
ildependientes" (...).13
e en ades corporativas un tiempo

Aún teniendo un conocimiento
fi .
elfa.1cismo italiano y el nacionalsocialis' supealr cial de las diferencias entre
mo emán está lar
merece ser clasifi'cad o entre los reoime
'
c o que tan
el segundo
. .
. sólo
Dlalitarios. En esto coincide la mayona
' d l
o-· nes propiamente
.
e os autores tanto hist • d
amo sooólogos, que han estudia
,
ona ores
Es esta la razón, según Hannah Arendt, de la identidad de loo Maritain: "Es digno de
do el fenómeno. Por ejemplo, para
.
nota que, allá donde la palabra " totalitaris ,,
movimientos totalitarios, a pesar de las diferencias de ideología y a6nnó
por primera vez, el principio totali .
.
mo se
aistencia de la Iglesia católica" 14 Lo _fario ~ya sido doblegado por la
programas.
fmsm ( )
.
mismo afirma Hannah Ar dt " l
.
. . sino
en rmal
e
De este resumen no puede faltar Totalitarianism Dictatorship and ditad o ... no
. fue. un verdadero r égrmen
totalitario,
ura nacionalista, nacida de las difi ul d
una no
Autocracy, de Carl J. Friedrich y Brzezinski, que contiene un útil paradip llllltipartidista" 1s p d
.
c ta es de una democracia
.
o emos afirmar en res .d
de todos los aspectos del fenómeno totalitario:
tlllStrucción del modelo totalitari ' ha umt as cuentas, que a la
!llalinista y a la Alemania hitl . o se
llegado viendo a la URSS
1. "Una ideología elaborada que consiste en un corpus de doc~
IIZÓII de esto dedicaremos ~n:::e::i::n:~talia de Mussolini. A la
que abarca todos los aspectos de la vida, y( ...) orientada hacia un estadi'l
final perfecto de la humanidad. Esta doctrina, pues, contiene llli
Work in progress
afirmación quiliástica basada en el rechazo radical de la sociedad existellf
y en la conquista del mundo por una sociedad nueva.

2. Un partido único de masa, lideriado por un hombre, el " dictado(,
y el consistente en un pequeñÓ porcentaje de la población (alrededor del 'e.Ji: Friedrich y Z. K Braezinski, Totali ·
.
larian Dictatorship
and Autocracy, Cambridge,
10%) masculina y femenina con un fuerte núcleo apasionada y ciegament !Maa) 1965
IJU
• .a...:..
, p . . ._
1

ob. Cit.

H. Anmdt, ob. Cit.

11

Ibidem

12 lbidem

�311

310

c.1 1

Según hemos visto, condición y fin del totalitarismo es el control
total de una sociedad desde un centro, el partido y el dictador. Para
lograrlo es preciso vencer las resistencias de aquellas partes de la
población que no se identifican con la ideología del movimiento. Es esto
que confiere al totalitarismo ese especial carácter de lucha y movilización
continua que falta totalmente en los regímenes liberales. De aquí nace una
especial ventaja, muy bien muy bien aprovechado por la propaganda: el
carácter constantemente inconcluso del régimen, que puede justificar sus
faltas con la resistencia de los adversarios. Las diferencias de opinión. que
en un sistema liberal serian normales, en el totalitarismo se convierten en
actos de sabotaje, útil para reforzar ad infinitum la movilización y, por
ende, al sistema. Esclarecido este punto, está claro que cualquier
totalitarismo queda chico si es comparado con sus sueños de control total.
Esto me lleva a rechazar el concepto de "totalitarismo perfecto" e
"imperfecto" que se maneja en los estudios sobre las diferencias entre
Alemania, URS5 e Italia en los Treinta. Creo que el totalitarismo no puede
ni quiere ser totalitario, sino que aspira a una útil imperfección. Todo es
cuestión, entonces, de grado de totalización y de medios empleados para
lograrlo. En este sentido se puede aceptar la diferencia entre las creaciones
de Hitler y de Mussolini. El porqué de estas diferencias radica en los
diferentes contextos históricos y en las maneras en que los dos dictadores
llegaron al poder. Vamos a verlas en forma comparativa.
El comentario más lapídeo sobre las diferencias entre el fascismo y
el nacional socialismo lo encontramos en una nota del diario de Joseph
Goebbls, escrita en el otoño de 19433: "(Mussolini) no es un revolucionario,
como lo son el Führer y Stalin. (...) le faltan las cualidades del
revolucionario y del subversivo a nivel mundial" .16 Muy acertado, pero
también muy unilateral, porque la creación de un sistema totalitario no
depende por entero de la intención de un hombre, sino de las
circunstancias en que este hombre, el dictador, tiene que operar para hacer
viable su intención totalitaria. No cabe duda que para Hitler la
transformación de Alemania en sentido totalitario fue más simple que la
misma tarea en Italia para Mussolini~ Esto se debe, creemos, a varias
razones:
A)
Hitler llega al poder a raíz de la crisis del '29, cuando en Alemania
hay millones de desempleos, y el régimen de Weimar se ha mostrado
16

Goebbels, Diarios, cit. en: F. W. Deakin, The Brutal Friendship. London, 1962

B) incapaz de dar respuesta al problema. En estas condiciones aún los
ciudadanos más conservadores abogan por la "subversión". Esto facilitó la
tarea a Hitler. Dejando de un lado la compleja cuestión de la naturaleza
antidemocrática de la tradición política alemana, asi como la de la
&amp;agilidad de su liberalismo, es evidente que el arraigado sentido de la
disciplina de la población alemana se prestó para un intento totalitario.
B)

Si en esto haya jugado un papel la confesión luterana con su
tradición de sumisión al poder lo podemos dudar, porque el
nacionalsocialismo tuvo seguidores fanáticos tanto en las regiones
protestantes como en las católicas. Lo que sí impresiona es que el alto
sentido cívico de los alemanes favoreció a Hitler. Una amarga paradoja.

q

La Alemania de los Treinta es un país moderno, culto y plenamente
industralizad~, decir, acostrumbrado a la disciplina de fábrica: la gente
lee los periódicos, escucha el radio y asiste a espectáculos
cinematográficos, lo que facilita la difusión de las ideas y las prácticas
totalitarias.

e:

Examinemos ahora el caso de Italia:

A) Mussolini llega al poder en un régimen que no está realmente en
crisis, y lo hace solamente con el fin de detener una revolución "roja" más
imaginaria que real. Su movimiento llega a ganar las elecciones de 1924 tan
sólo en una coalición conservadora, mas nunca llega a ser mayoritario, y
en ningún momento tiene la fuerza de subvertir las instituciones, que más
bien apoya y "revitaliza". El resultado de esta debilidad fundamental del
fascismo fue la cohabitación con los dos poderes tradicionales de Italia: la
Monarquía y la Iglesia. Y el resultado de esta cohabitación fue el intento de
un totalitarismo que se quedó en las intenciones, y que sirvió sobre todo
para movilizar una población poco amante de la política y permitir a
Mussolini seguir creyéndose un revolucionario.

B)

Italia tampoco, en los Veinte, tenía una tradición liberal y
democrática pero además su cultura estaba carcaterizada por lo que se ha
llamado "familísmo anarcóide". En otras palabras, al italiano de los Veinte
le faltaba mucho para ser un buen ciudadano, y eso tanto en régimen
liberal como en uno totalitario.

�312
313

q

Italia de los Veinte era un país relativamente atrasado, de escasa
cultura técnica y de pocos recursos: limitada parte de la población tenia
acceso a los periódicos y al radio. En este sentido el fascismo, al impulsar
en los años Treinta la cultura de masa, jugó un papel de modernizador.

:..

c., 1

Dicho esto, podemos enfocarnos en las afinidades y las diferencias
culturales y caracteriales de los dictadores. Ahora sí, podemos darle la
razón a Goebbels. No cabe duda que, comparado con Hitler, Mussolini es
un estadista tradicional, que pertenece a la escuela autoritaria de los
Bismarck o de Napoleón m, más que el revolucionarismo apocalíptico de
nuestro siglo. Su política nunca tuvo los rasgos de una utopía racista
decidida a cambiar la cara del mundo, sino que se limitó al intento de
transformar a Italia en una potencia mundial. Al fin y al cabo por las
mismas razones los gobiernos liberales la habían arrastrado, renuente, en
la Primera Guerra. Si bien las dos biografías presentan rasgos sociológicos
comunes, las formaciones culturales de los dos dictadores son diferentes:
Mussolini, bien o mal, se ha formado a contacto con la cultura moderna
(Nietzsche, Pareto, Sorel), y de su milicia socialista le queda un
humanitarismo al estilo Víctor Hugo, capaz de templar las asperezas del
carácter; Hitler, en cambio, se ha criado en los basureros de la literatura
racista, y su desprecio hacia la humanidad no alemana es abismal. Si a esto
añadimos las diferencias entre los caracteres nacionales, el cuadro se
completa.
Si, como dice Hannah Adrendt, el totalitarismo revela su cara más
típica en el lager y en el gulag, no cabe duda de que Italia nunca fue un país
totalitario. El totalitarismo alemán fue un modelo de cómo hubiera sido el
mundo si Hitler hubiera ganado, el totalitarismo italiano fue un intento,
fallido en gran parte, de modernizar a fuerza a un país que había perdido
muchas citas con la modernidad. Otra paradoja: en esto el fascismo se
parece más al estalinismo que al nacionalsocialismo.

UN SIGLO DE PSICOANALISIS
El s.ujeto ante la post-modernidad
Manuel Contreras Ramos.

Unas palabras acerca del mundo.. .La revista Humanitas reaparece como un síntoma de 1 ti
que vtVJmos. En medio del huracán de la histo . la .
. os ~pos
recordamos que si b ·
h
na,
uruvers1dad viene a
ien emos avanzado muchO
desciframiento de la naturaleza -in 1 "d
como especie en el
. al
, c UI o nuestro cuerpo en esa cate ,
~ . progreso de la ciencia, seguimos siendo un eni
gona-,
mismos Justamente en lo que nos d'15tin
gma
para nosotros
,
gue como humanos·
tr
• nues o
(Damémosle as1 por ahora) espíritu.

La historia avanza geométri
s·
acerca de la ovejas clonadas
came~te. . _1 hace unos meses leíamos
posible a imagen y semejanza· J~_qu~ s~gnifican: nuestra reproducción
pronto será posible transpian'tar el :r:~ente nos enteramos de que ~uy

i

q_ue -~ ha descubierto la forma de re-ine:;

1;:: ::~n~e~gracias a

~ca que la prolongación por tiempo indefinidO d lap
' 1~ cu~
individual mediante 1
b' d
e
expenencia
.
.
e cam 10 e cuerpo nos acerca cada dí más
mmo.~dad; ayer pudimos ver la superficie de Marte
~
~1ón; hoy podemos comunicarnos instantán
en nuestra p~opia
tiempo la ·
d
.
eamente y ver al mISmo
,¡:..,.._....,_ imagen e nuestro interlocutor situado a miles de kiló
tr d
\lli)IA(«:ia; ¿qué nos aguarda mañana? La
me os e
naturaleza. Efectivamente la tu al .
.sorpresa ya no radica en la
, na r eza es VISta ahora con naturalidad.

ª

.

ª

Es ahora nuevamente, nuestro viejo desconocido el ser h

~wen vu~lve al centro de nuestra curiosidad. Los hele:os

umano,
lllmanencia. Recurrimos a ellos
recuperan su
humanidad .
d
porque a pesar de los progresos la
sigue estruyendo al mundo y a sí ....,.;.,_.~
, el
................... N unca antes

-

�314

315

,
d
manos de tan pocos. El .conocimiento
y la
.
P rogreso habia esta o en
.
chan
de
la
mano
de
la
destrucción
Y
la
nuseria.
opu1encia mar
pareciera que
Por eso de pronto' a fines del siglo y del milenio,
. .
andnos
allejó . salida. Ya sin los v1eios muros separ oa
encontramos en un c edn s~ . de un sistema que sobrevivió a todos los
d
las 'd loo-{"c con el pr omiruo
i _eo b-:-''
10 lar o de los dos últimos siglos, el mun. o entero se
cuestioruuruentos
_ g
bla de necesidades inaccesibles para la
uniforma, se empequenece y se pue
mayoría pero anheladas por todos.

ª

1

c.

i1
!

•t
11

911,rierte, ni para el soláz, ni para la risa, ni para la admiración de la
)elle,.a. ¿Tendrá espacio la civitas para el psicoanálisis, entendiendo este
~ la disciplina que se aboca al estudio del sujeto?

u.p,Jabras acerca de la universidad.La universidad de la post-modernidad no escapa a las acechanzas

e II época. De ser un sitio para la reflexión y la critica, poco a poco se ve
ilpl!Jida por el llamado mercado de trabajo a abandonar su vocación de

. duda'. La migración causada 1por la
.Extraño momento sm
1
•
•
la diversidad aparece como e nuevo
desi~dad ;:!~~~~:tfu~ro. ¡Que caigan las fronteras no solo para
paradigma P
d los desarrapados del planeta. Pero, ¡no
los bienes! Parece ~r el c~rde; otro lado de la malla. y surgen ~ntooces
alcanza para todos. Se escuc
.
re
tan los científicos: ¿es
nuevos (?) problemas éticos. Por e:m~l~ÍD~ ~n ~ s de países africanos?
licito ensayar la nueva vacuna con a e
taban· . tendrán alma
animales'
Ha cinco siglos los pensadores europeos se pregun . fu. l
ce
.
? ·Se á li ito explotarlos cual s1
eran
.
los indigenas amencanos. l r tac
se consideraban abolidas, como el
y también vuelven otr~s respues_ _s qSoue
demasiados; los pobres S0l\
.
d las consignas nazis.
mos
.
te
raclSO\O
e y por tanto prescm
. dibles. La diversidad no necesanamen
irrescatables
está generando tolerancia.

amar y criticar y cada día más se transforma en una mera transmisora de
ibmación. El maestro, cada vez mas forzado a uniformar sus ideas con
■de sus compañeros de trabajo, sometido a constantes evaluaciones, poco a
poa, se convierte en un cazador de certificaciones... y sus alumnos, antaño
i1q1iefDs cuestionadores, son ahora la moderna mercancía que ha de
pmdacirse en serie para ser incorporados a las vacantes sociales. Asi,
-.O obrero y alumno mercancía, son el paradigma de la universidad
mII post-modernidad. Y de nuevo, no me refiero solo a nuestra querida
• nu,ter sino a la universidad en tanto que institución social. En el
ando entero, los criticos, los pensadores, los artistas, se refugian en las
liversidades pero aún alli son vistos cada vez más como rara avis. Es en
aedio de este sombrio panorama donde intenta resurgir humanitas.

En una palabra, en estos tiempos que corren, quien está
verdaderamente amenazado es el sujeto.

lliversidad es en el proyecto de convertirla en virtual. Allí radica el
amfo absoluto de la homogeneidad por vía de la imagen. Quien ocupa el

Donde más evidente se hace el viento ominoso que sopla sobre la

llliguo puesto de maestro es maquillado y debe ataviarse de manera tal

,e su figura sea adecuada a la proyección que un censor invisible

delennina; sus movimientos son vigilados y determinados de acuerdo al

Unas palabras acerca de la dudad.-

.
de ,- manager en tumo, y sobre todo, su discurso ha de ser uniforme con el
de vista de lo humano, somos los ~
,-,grama previamente determinado. Las preguntas formuladas por los
Desde el punto
blim
también de llegar a los niveles

~dr

siempre: capaces de crear lo ~ s~
y odio. Eros y Tanatos. ¿Qua llilanos a distancia, único remanente intersubjetivo de la antigua relación
más execrables de comportanuen . . d la revIS·ta Un espacio donde -.ferencial entre el maestro y el alumno, son también sometidas a la
.
H alli la importancta e
·
llalra invisible de quien las selecciona y las revisa. En la llamada
vadis humamtas? e
.
. . }a reflexión; especialmente en esta
llhersidad
virtual el puesto de maestro corresponde claramente a un
vertir lo que produce el ocio ~ego.
r antonomasia. Pero no me
-.comunicador
de la educación.
ciudad que ha hecho del ~abaJO ~u ~:: ~ ese conglomerado hUD\IOO
refiero solo a Monterrey sino a . et
' os exige un determinado
regido por el orden n~~o que e :os hace a todos ciudadanos.
rtamiento· el de la civilidad. El qu
.
la duda que
compo
. .
Una avitas
en 'donde parece no haber ya espacio para

�317
316

fJ b,gt11 del discurso psicoanalítico en la univers,·dad humamsta..

Unas palabras acerca del psicoanálisis.Al cumplir un siglo de existencia, el nombre de psicoanálisis ha
dejado de definir a un solo cuerpo teórico. Desde mediados de sigki,
existen dos maneras radical.mente opuestas de pensar el psicoanálisis. Por
un lado esta la postura de considerarlo como una rama de la medicina, es
decir, como un instrumental terapéutico para lidiar con las llamadas
enfermedades mentales. Desde esa perspectiva sus preocupaciones 9011
indistinguibles de las de la psiquiabia, la cual, a diferencia de las demás
especialidades médicas, no ha podido avanzar en el desciframiento de las
causas de los trastornos que pretende curar y se encuentra en ese sentido en
un franco atraso respecto al resto de la medicina. Se ocupa principalinenR
de la tarea de clasificar, en un intento cada vez mas evidentemetlR
infructuoso por categorizar algo que resulta imposible someter a las leyes
de la generalización: la subjetividad humana. Empeñados no obstante en
avanzar frente a ese muro infranqueable de la singularidad, los psiquian
y los psicoanalistas psiquiatrizados están obsesionados con el diagnósoo&gt;y
con el diseño de técnicas eficientes de tratamiento, y dado que la
investigación neurofisiológica no ha podido dar cuenta de la palabra, ni de
la locura, ni del amor, este llamado psicoanálisis ha sacado esos fenómems
humanos del campo de sus preocupaciones. La locura es simplemente 11111
enfermedad cerebral idiopática que debe ser tratada farmacológicamem.
La palabra y el amor son fenómenos ajenos a ellos en tanto no caen dentro
del terreno de la psicopatología.
El otro psicoanálisis, el cual también encuentra su raíz en b
escritos Freudianos, se ocupa del sujeto. En sentido psicoanalítico, la
palabra sujeto alude al cuerpo representado ante los aparatos simbólicos y
en ese sentido, el sujeto es real en tanto cuerpo, es imaginario en taM&gt;
representado ante otro por via de la imagen y es simbólico en tanto forma
parte de la red de significaciones que conforman el mundo cultural. l.,
manera en que cada sujeto se construye es singular, aunque no por elloesll
excluida la posibilidad de universalizar ciertos avatares del proceso de
construcción de cada uno. Todo evento subjetivo es potencialmente un
enigma para el psicoanálisis. Así, la locura, los tortuosos caminos del ano,
los actos intempestivos, la intersubjetividad en toda su complejidad. i
reproducción de la cultura, la destructividad
y las múltiples
manifestaciones del sujeto, son tema para el psicoanálisis.

Dentro de este panorama

Qué

....,.....n4,Jia,i: al be
·
. ¿
puede decirse del aporte d 1
i - - - - sa r uruversal? Mientras me d batía
·
e

~ auxilio

una anécdota. Recordé que cuand: Si en nus dudas, ~ino en
vez
a América, en 1905, mv1
. "tad
gmund
,.--o por la Clark
U Freud
.
. vino por
• serie de cinco conferencias sobre su to
.
ruvers1ty a dictar
del mnsciente, un interlocutor cas al, en nces reciente, descubrimiento
.
u Y muy estadounid
d d
¡aocupaaón !'°r lo práctico, le solicitó que definiera la
ense, a a su
el punto. ,de VISta psicoanalítico· Freud contestó: "la salud
mental desde
·d
pn,ducir'. Los eficientes • .
.
capac1 ad de amar y
.
.
ps1qutatras tradu.ieron la frase
.
abajar, pero s1 respetamos el sentido . .
por. amar y
i-fe decirse que en el desciframie ..... odnginallas de ~- respuesta de Freud,
od
no.u e
cond1aones nec
·
pe se pr uzca esa capacidad radica la ese . d la . esanas para
picoanalítica.
neta e
investigación
llfillll!r8

ia

Así pues, si he de decir al O ue r
.
alis preocupaciones humanistasgde é epre~nte al psicoanálisis dentro
...........i.1;.,;., a la cultu
. clin
poca, s1 he de elegir un aporte del
,--..........,
ra, me m
o por su contribuc1ón
. al entendimiento
deldeseo.

Amar Y producir Ambas
d" •
deante. El trabajo tan e ~ d con ic1ones requieren de un sujeto
del deseo del suje~ que lo realizaº· een estodta ciudad, no requiere para nada
...:.L.,
n
o caso el traba·
aliza
- e r el deseo de quien se beneficia del rod
JO ser~
para
~ an amo; pero el trabajo así realizad0
~ ucto del trabaJO, es decir
llak&gt;, puede afirmarse
. no tiene nada de creativo. Por lo

~=

~~:~~~~
Freud _se referia está mas
0
la moderna oficino d
. .
Y enaJenante de la usina
.
..... e serv1aos La prod ·ó d
~lo, independientemente del recon~imiento ;c:=:i n, e belleza por
tllllllgue, recompensa a quien la aliza
que eventualmente
lllorque la sociedad le o....
re
por el acto creativo mismo. El
.
o.urgue es totalmente secundari
l
.
: ::;rr~ para el investigador científico, para el aui:tia;: ~artista. Lo
.
s tienen que vivir y obtener lo nec
.
estro, etc.
lllido que cuando la ganancia monetaria
para ello, pero es bien
•• creación. Entonces tras d
b se pnonz.a, 10 que se menoscaba
,
e1 asom ro de la ma ria
llllprender como puede haber gente dedicada a yo , que no alcanza a
111 pagadas como el arte o la docencia se ulta cosas tan superfluas y
~ P8kx&gt;análisis· ·Qué
' oc
una pregunta capital para
1....,.,,_
.
· ,
mueve a atgw·en ª la producc1ón
.
''"11111iUlO?
en sentido
del costado de la creaci¿;~~e

Ode

es:m?

�318
la respuesta inmediata es: el deseo. Pero entonces, ¿No es también
el deseo el atributo fundamental del sujeto? Sí, por supuesto que sí. Por
eso producir y amar requieren de un sujeto que tenga ~ capacidad, lo
cual quiere decir que no todos los seres humanos la tienen. De hecm,
muchos seres humanos pasan por la vida sin haber conseguido nwn
producir. Cierto que pasan la vida trabajando, haciendo lo que se espera
que ellos hagan, buscando ser amados y reconocidos, y m~chos también,
al final de la vida se consideran premiados por haber cumplido con ambos
requisitos. Suele llamársele éxito a tal premio. Pero cumplir con lo que
otros esperan de uno no lleva a la producción ni al amor, ni es tampoco
signo de la existencia de un sujeto.
Aquí se hace necesario definir el amor. Cuando se habla de amor
uno puede referirse cuando menos a dos cosas: al am~r ,ue ~ sustenta en
la reciprocidad, propio de la amistad, tal como lo definía Anstóteles. Fste
es el amor cristiano por antonomasia, el amor al semejante, el que está
presente en la fórmula de amar al prójimo como a uno mismo. Por otro
lado, está el amor que surge del deseo y que aunque aspira al d~ del
otro, no se sostiene en la reciprocidad, sino en la falta. Es a éste último al
que Diotima-Sócrates-Platón se refería en el dialogo del banquete, cuando
lo definía como: amar es dar lo que no se tiene. De esta falta es de la que se
ha ocupado el psicoanálisis. Y a partir de allí res~ta ev~dente ~ue para
desear es necesario situarse del costado de la carencia. Qmen lo tiene todo
no puede amar de esa manera. Puede ser caritativo, puede ser gen~
con lo que le sobra, pero no podrá dar lo que no tiene pues para eso haría
falta que algo le faltara. En el amor, cifrado en el deseo de lo que falta, lo
único que no puede faltar es precisamente la falta.

Pero, ¿qué es eso de la falta?
·
Jacques lacan dictó durante el año 1973 un seminario sobre la
angustia y durante él se ocupó en desglosar una característica propia de los
vivíparos que en el ser humano en par~cular produce singulares efectos.
la existencia del ser humano es precedida por la existencia de una
unidad que se rompe indefectiblemente en el momen~ de nacer. Mu~
entienden la ruptura de la unidad como la separación del cuerpo del
infante del de la madre que lo alberga en su vientre a lo largo de la
gestación, pero en realidad de lo que el ser naciente es abruptamente

319

separado es d~ ~us propias envolturas. En otras palabras, el llamado
trauma del nacmuento no consiste en la expulsión del cuerpo del bebé del

cuerpo materno solamente, sino sobre todo, de la pérdida de las
membranas que fueron parte de él a lo largo del embarazo. Esas cubiertas

se ~nvierten en un _re~to que ~ pierde, en un deshecho. Con lo cual, puede

~ que el na~muento de los seres humanos esta signado por una

pérdida. Esa pérdida, a manera de "divisa" a la entrada al "ruedo" de la
vida, d~, para siempre, una falta. Luego de ello y a lo largo de la vida, el
~ ~ á enfren~dose a sucesivas pérdidas, algunas reales y otras
DDagmanas, pero lo importante es que nacemos en falta y aspiramos a

completamos al mismo tiempo que estamos condenados a vivir en la
incompletúd. Es por eso que damos lo que no tenemos cuando amamos y
además, lo damos a quien no es, pues resulta que en el amor buscamo~ e
~ ~ o s completamos, situando lo que nos falta en otro ser, que
~pre ignora lo que de él anhelamos y que, en el mejor de los casos,
ubica en nosotros su propia carencia, contribuyendo a dar origen al
llamado milagro del amor.
Esa cara~ter~tica del amor que surge de la falta y que entre otras
en una eterna búsqueda de lo
perdido, es lo ~ue el psicoanálisis llama el deseo. El deseo pues, nos
mueve por la vida, ~ngendra las relaciones intersubjetivas más profundas,
pero no solo se radica en otro ser, sino que también nos orienta hacia la
creación y hacia el saber. Es la carencia bajo la forma de la ignorancia la
que da origen al deseo de saber, el cual, cuando es genuino, nunca se
colma. Y es también, la carencia, bajo la forma de la insoslayable necesidad
de expresar lo que bulle en el interior como producto de la sensibilidad la
que mueve a la creación artística.
'
~ nos pemute crrcular por la vida

.
~uando decimos que la post-modernidad tiende a abolir la
singularidad, a homogeneizar la producción, a ofrecer valores universales
para que la sociedad se organice sin protestas en tomo a las ofertas de
confort, lo que estamos diciendo es que la post-modernidad atenta contra
el deseo. Y si atenta contra el deseo, el que se haya amenazado es el sujeto.
~o el ser humano, pero sí el sujeto. Hay por ello un predominio de la
~gen en las preocupaciones de la sociedad actual, con sus cada vez más
~entes consecuencias: el goce, y todo aquello que no exalte a su
Dla,JeStad la imagen, ha de ser combatido. Así, la llamada "ciencia médica"
cada vez se orienta más a ofrecer la inmortalidad de la imagen. Los
esfuerzos van desde las dietas hasta los experimentos de genética, pasando

\

�320

321

por la cirugía estética, los transplantes, etc. Las adolescentes mueren de
inanición autoprovocada(?), o de obesidad. coi:no forma extrema de
protesta ,• mientras los viPÍl'ls
-,- arriesgan su vida
,. mtentando perpetuar la
1
imagen de un cuerpo joven. L'image, sur tout tmage.
Ante éste panorama, el futuro no solo del psico~is, sino
también del sujeto y por ende del deseo, el saber y la creación, son cada
día más inciertos.

LAS POLÍ11CAS DE POBLAOÓN EN EL MÉXICO DE FIN DE SIGLO
Angélica Reyna
Investigador de El Colegio de México
Candidato a Doctor en Estudios de
Población

y sin embargo, para consuelo de algunos románticos o~lescen~
de pronto, inesperadamente, aparecen evidencias_ de que ~l su,eto pe~ve,
ue hay aún quienes escriben poesía, y quien~ pmtan Y q ~
q
e
la tecnolooía en arte y quienes, apasionadamente, S1guen
trans1orman
o1 ..d d Ha
· te tand descifrar al sujeto sin arredrarse ante su comp eJl a . y que
m
ndar oesperanzadamente que el psicoanálisis nació justamente
enral
el
recor
. •
.
cina
enraizaba
su
práctica
en
la
ciencia
natu
momento en que la medl
.
como su inevitable contrapeso cultural; y actualmente subs1Ste en ese
•
1
· ó odo de ser un discurso a contrapelo de los valores
nusmo ugar me m
al final d
tas tan
dominantes, a veces molesto y comba~do, pero
e cuen
indomable como la esencia misma del su,eto.
Es r ello que no es ilegitimo su lugar en hu manitas, revis~ que a
fin de cuen: representa un refugio que la universidad aún proporaona al
amenazado sujeto de los tiempos que corren.

Introducción
Una preocupación constante en el pensamiento político mexicano
han sido los problemas de su población, la defensa de su territorio y su
seguridad nacional. Por muy diversas razones, la reproducción de la
población, su distribución y movilidad espacial han sido concebidos como
elementos estratégicos en las políticas estatales. Desde fines del siglo XIX y
a lo largo del XX, el pensamiento político en materia de población se ha
centrado en los vínculos de ésta con el " progreso" o el "desarrollo",
consolidándose la concepción de las políticas de población como parte
integrante de las políticas de desarrollo social y económico nacionales.
Si bien la población es soporte de la vida económica, social,

caltural y política de un país, y por tanto es constantemente retomada en
b planes sectoriales, la especificidad de las políticas de población radica
en que se orientan a adecuar las variables demográficas (como son el
!amaño, ritmo de crecimiento, estructura y distribución espacial de la
población, etc. ) a los objetos del desarrollo económico y social del país.
Cabe destacar dos particularidades de la dinámica demográfica y
sus componentes, que determinan en buena medida las formas políticas
pua su abordaje. Por una parte, la inercia demográfica, que alude a que los
procesos poblacionales del pasado se reflejan en y determinan
parcialmente las características demográficas presentes. Por otra parte, la
Intima vinculación entre la dinámica demográfica y los contextos
~onómicos y culturales, implicando mutuas determinaciones. De allí
que el cambio demográfico que se ha venido gestando en México en las

\

�322

323

últimas décadas, plantee nuevos ~etos
como a la misma política de población.

tanto a las políticas sectoriales,

.
En una pnmera
secci.6n de este trabaJ·o se presenta
. cómo
d ha sido1
.
áfica or el Estado mextcano urante e
adordada ~ problemátic; d=~!cepci~nes sobre población y desarrollo;
presente siglo, destacan ~
lantea brevemente las principales
gunda sección se P
d 1 ·
en una se
. d
áfico en México en los albores e siglo
características del cambio emogr arta secciones los retos que plantea
tando en una tercera y cu
,
XXI
,
apun
,
.
,
ial
omo
a
las
políticas
de
población.
tanto a las políticas sector es c

1amortalidad gracias a las mejoras sanitarias de la época (Ordorica, 1993).
No obstante, se lograron otros objetivos, ya que para 1910 era clara la
tendencia a la concentración demográfica en las ciudades y al poblamiento
en la frontera norte.
A partir del movimiento revolucionario y el establecimineto de la
(Dnstitución de 1917, el rechazo a lo extranjero, y por tanto a la
ímnigración extranjera, se hicieron explicitos. La población se concebía
1111k&gt;como creadora de riqueza, como de instituciones, siendo sinónimo de
-,dedad, la cual para existir y desarrolarse presentaba ciertos
requerimientos que podían satisfacerse adoptando nuevas modalidades de
propiedad privada.

l. Población y Estado en México.
Los nuevos problemas y preocupaciones que se discutieron en los

r

c., 1

.
la consumación de la independencia en 1821, y
El Estado mextcano, desde
d
cabo diversos proyectos de
11
hasta la actualidad, ~ bevado :n leyes y acciones de diferentes
º6 demográfica asa os
fund
f
trans ormaci n
.
ta políticas tuvieron un pro
o
ordenes. Por un largo tiempo .;:. s .entemente adoptar un sentido
contenido II poblacionista", para . s rec1
11 controlista11 del crecimiento poblac1onal.
.
XX
esentó la continuación del
La primera década del siglo
repr d
la necesidad de
.
decimonónicos centra os en
pensamiento y acciones
la º6 o' ante el Porfiriato se concibió
1 1 en de pob c1 n. ur
1
incrementar e vo um
1
la solidez estatal mantener e
como un elemento indispensa~le para ograrómico y social e~ tanto fuente
.torial y alcanzar el progreso econ
,
ba sólo
1
contro tem
.
La
población que ocupa
de estabilidad Y paz SOC~- .
se constituyó en un obstáculo
parcialmente los bastos temtonos nacio es
a la consolidación del Estado.

~=

.
1
blación y redistribuirla a lo largo
,
La necesidad de mcremei:i~ pol
to . dígena y "mejorar" la
,
.
in
0 de diluir el e emen
y ancho del pais, asi com, .
nizadora porfirista, que buscaba atraer
raza se concretó en la política colo
ºtal
artes y conocimientos.
, .
n sus brazos, capi es,
del
extran1eros, que co
,
co~tribuyeran al control y defensa
promovieran el progreso del pais Y
territorio nacional (Reyna, 1993).

ª

siguientes años fueron fundamentalmente dos, a saber la integración
ia:ional y la modificación cualitativa de la población, elementos que
alllribuirían a resolver los grandes problemas nacionales, conformando
ana nacionalidad fuerte, con autonomía económica ycapacidad de mejoría
mal

Se sostenía que la escasez poblacional y lento crecimiento
demográfico explicaban la debilidad económica, social y política del país.
Elk&gt; se debía en gran parte de la heterogeneidad étnica, donde el
predominante elemento indígena se encontraba en condiciones de atraso,
insalubridad, alimentación deficiente y mala condición económica. Cabe
meocionar que, no por ello, se dejó de exaltar el elemento indígena, incluso
anando posiciones eugenistas. Dos extrategias paralelas se propusieron
1111 generar la integración nacional: a) dar al indio y al mestizo facilidades
educativas y económicas para que se igualaran al elemento criollo,
económica y socialmente; b) compensar la hetrogeneidad cultural y
económica con densidad demográfica, creciendo no al limite elástico del
llmbre, sino a uno antes de éste, el de los pueblos modernos (Loyo, 1931).
Como segunda preocupación se consideró la necesidad de

-.idificar ciertas características de la población, a saber su rihno de
~ t o , la familia, la migración y colonización, así como las
IXlldiciones de trabajo y salud. Así, se buscó atender y proteger a la niñez,

d 13 6 millones de habitantes
Si bien la población de México pasó e . .
to no se debió
mill
1910 este mcremen
en 1900, a 15.2
. on~s e~ó extr'an,·era sino más bien al descenso de
fundamentlmente a la uurugrac1 n

i juventud y la mujer, proteger el trabajo, el salario, la habitación y el
'81rimonio familiar; se promovió la fecundidad; se restringieron los flujos
de inmigrantes y la colonización se basó en la redistribución de los

1'
1

�325

324

Tras alcanzar en 1940 una población de 19.7 mili
d
tes q · li ó
.
d
ones e
~-· , ue ~p c un ~tmo e crecimeinto medio anual relativamente
~'. esta política tendría continuidad durante los años cuarenta,
: d olae:ueld fomento de los matrimonios y la fecundidad, en la
,i-,1:~ a
u Y la d~ución de la mortalidad. La Segunda Guerra
JIIIU-:-' presen~ una me1or coyuntura para aobrdar el problema de los
lrabajadores mexicanos emigrantes a los Estados Unidos logránd
~"
· hila
,
ose en
1- un converuo
teral llamado Programa Bracero.
...r.:i....

elementos nacionales; finalmente, se buscó reducir la emigración de
nacionales, que se veía como negativa al implicar la pérdida de los mejores
hombres para el trabajo y presentarles pesimas condiciones laborales en el
extranjero.
Fuen en el primer Plan Sexenal 1934-1940, sostenido como
plataforma política por el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y
llevado a cabo por el presidente Lázaro Cárdenas, donde se incorporó por
primera vez, bajo un régimen postrevolucinario, los aspectos demogrfficos
integrados a la planeación económica y social del país, dentro de un
proyecto nacional (Reyna, 1993).

c., l

Bajo un enfoque nacionalista e intervencionismo Estatal, se
proponía una política demográfica que permitiera el aumento, mejoría y
adecuada distribución de la población, que según el censo de 1930
alcanzaba sólo 16.6 millones de personas. Se incluía como estrategías 1)el
fomento de la inmigración de extranjeros asimilables, de cultura latina,
técnicos y agricultores que impartieran sus conocimientos; 2) evitar la
emigración de mexicanos a través de la redistribución de la población, de
acuerdo con las condiciones de empleo regionales, el apoyo al empleo, la
persuación de los daños posibles y solo la autorización de emigración
colectiva bajo la previa contratación y garantías laborales; 3) establecer un
programa de repatriación y establecimiento de colonias; 4) ~ejorar las
condiciones de sanidad, educación y establecer un sistema de
beneficiencia.

Al_ final de la guerra, con la expedición de la segunda Ley General
de Poblaoón en 1947, el gobierno mexicano reafirmó la intención de
~~ el vol~en demográfico del país por crecimiento natural,
nrugraoón
extranJera
.
. . y repatriación
.
.
· En esta ley se desarrolla con mayor
amplitud la c~estión mnugratona, primordialmente como mecanismo d e
~llo nacional; no obstante, la marcada selectividad que establecía
liniló los montos reales de inmigrantes al país. El crecimiento poblacional
olmvado entre 1940 y 1950, año en que se contó con 25 8 mill
d
lllbitan
1 ,
.
ones e
~ en e pais, se basó en altos niveles de fecundidad y descensos de
luoortalidad.

. Al inicio de la década de los años cincuenta, con la entrada de
Mm:o ~ una _etapa de estancamineto económico, en que el resago de la
prodacaó~ agncola y ganadera y el proceso inflacionario habían reducido
la ~~cc1ón y el mercado, comenzaron a percibirse limitaciones para la
lllisfacci.ón de los requerimientos de una abundante población,
eialando_s_e a ésta como fuente de tensión y conflicto. No obstante, la
ta:uperaaon de la economía permitió que durante la década pe · ,..,
· "ó
·•
rSIS&gt;'era
Los funamentos demográficos de este plan fueron incorporados al IIIIVlSl n positiva del crecimeinto demográfico.
marco jurídico del país por medio de la primera Ley General de Poblaó'ln
de 1936. En ella se abandonaba la estrategia de crecimiento basada .
m pensamiento poblacionista comenzó a desquebrajarse en los
exclusivamente en la inmigración extranjera, para optar por la ~ sesenta, fracturándose definitivamtne en los setenta. Desde los años
combinación del fomento al crecimeinto natural, repatriación e : t a , en los países desarrollados comenzó a llamar la atención el
inmigración controlada. Sus objetivos fueron el aumento de la población y . • demográfic~ observado en los países en desarrollo, adoptando
su distribución racional en el territorio; la fusión étinica de los grup» ~ones catastrºfistas neomalthuisianas, en las cuales la población
nacionales entre sí; el acrecentamiento del mestizaje nacional por la IJe!áa fuer~ presiones sobre los recursos naturles y el sistema económico.
asimilación de extranjeros; _ la protección d e los nacionales en_Slll la po~lación pasó de generadora de riquezas e instituciones a
actividades económicas, profesionales, artísiticas o intelectuales m~ ~dora Y fuente de inestabilidad y conflicto.
disposiciones migratorias, y de los nucleos indígenas, para constituir mep
aporte físico, económico y social desde el punto de vista demográfico;y la
~ México, el discurso gubernamental conservó hasta 1970 una
protección, conservación y mejoramiento de la especie (Ley General tk Qlcepción poblacionista. En 1972 comenzó a desarrollarse una nueva
Población, 1936)

�327

326
política de población que se bien aceptaba que su rápido crecimeinto no es
el factor determinante del desarrollo, si podría limitarlo, dadas las
presiones que podría ejercer soblre la demanda de servicios.
La Ley General de Población de diciembre de 1973, puesta en vigor
en enero de 1974, se constituye en el parteaguas de las políticas de
población en México, siendo la legislación que rige actualmente la política
demográfica del país. Esta ley busca "regular los fenómenos que afectan a
la población en cuanto a su volumen, estructura, dinámica y disbibución
en el territorio nacional" con "el fin de lograr que participe justa y
equitativamente en los beneficios del desarrollo económico y social" (Ley
General de Población, 1974). Con ello se busca sustentar una política
demográfica que forme parte y complemente la política de desarrollo.
La Ley faculta a la Secretaría de Gobernación para dictar, ejecutar o
promover medidas para adecuar los programas de desarrollo económico y
social a las necesidades que planteen el volumen, estructura, dinámica y

distribución de la población. Tomando en cuenta las nuevas condiciones
socioeconómicas y demográficas del país, se propone modificar las
tendencias de crecimiento natural, orientándolo hacia su descenco y
estabilización, así como lograr el mejor aprovechamiento de los recursos
humanos y naturales del país. Otros objetivos son la disminución de la
mortalidad, la integración de la mujer a los procesos económico, educativo,
social y cultural; y la integración de los grupos marginados al de~ollo.
Por otra parte, busca sujetar la inmigración extranjera a las modalidades
que juzgue pertinentes, procurar la mejor asimilación de éstos al medio
nacional y su adecuada distribución en el territorio; restrigir la e~~ac~~n
de nacionales cuando el interés nacional lo exija, procurar la planificac1on
de los centros urbanos; estimular el poblamiento en las zonas fronterizas;
promover la movilización interregional en el país para adecuar la
distribución geográfica de la población a las posibilidades de d~llo
regional; y promover la conformación de poblados para evitar el
aislamiento de la población.
Mientras que las dos prim~ras leyes tienen un claro fin
poblacionsita, mediante el incremento de la fecundidad y la_reducción de
la mortalidad, con menor peso a la inmigración, la de 1974 tiene entre sus
objetivos disminuir la fecundidad, para desacelerar el alto crecimiento
demográfico, mostrando una clara voluntad reduccionista que se hace
explicita en los programas de población implementados. A partir de ella se

ha enfatizado la planificación familiar como medio para incidir en la
disminución del ritmo de crecimiento demográfico. El nuevo énfasis
planificador y controlista se sustentó en grupos específicos, y requirió la
negociación con la Iglesia mexicana. Asimismo, han implicado el
desplieque de acciones específicas apoyadas en la sólida organización del
sistema de salud.
La planeación ·e instrumentación de la política de población
mexicana ha evolucionado, pasando hacia enfoques integradores que
conciben las relaciones entre población y desarrollo de manera compleja,
encontrándose aún con importantes retos y limitaciones.

11. El cambio demográfico a fin de siglo.
Cuando hablamos de cambio demográfico nos referimos a las
transformaciones que experimenta una población en cuanto a su volumen,
dinámica, estructura, y distribución en el territorio. Estos cambios están
basados en el comportamiento de las tres vaiables fundamentales que lo
integran, que son la fecundidad, la mortalidad y la migración interna e
internacional. A su vez, la forma en que evolucionana estos tres factores
poblacionales depende de las condiciones culturales, sociales, económicas
y políticas de la sociedad nacional, en que están insertos todos los
individuos o habitantes del país. Así, el fenómeno demográfico y su
evolución son, en parte, consecuencia de la estrategía que adopta un
gobierno en su proyecto nacional.
La situación actual de la población en México se caracteriza en
parte por los efectos de la inercia de tendencias pasadas. Hasta los años

setenta, la población observó un rápido crecimento a ritmos muy
acelarados. El tamaño, el crecimiento, la estructura y la distribución de la
población resultan del crecimiento natural, entendido como la diferencia
entre la natalidad y la moralidad, y los movimientos migratorios.
En México, una vez terminada la fase armada de la revolución, se
inicia el cambio demográfico. Este cambio se vio esforzado en el año de
1936 con las políticas desarrolladas durante el régimen del presidente
Lázaro Cárdenas y los gobiernos subsiguientes, en tanto las estrategias de
desarrollo social y económico se incorporaron, como uno de los elementos
prioritarios, los programas y acciones en materia de salud pública y la
organización de la infraestructura sanitaria. Las acciones en salud tuvieron

\

�328

efectos inmediatos en el descenso de la mortalidad, y es durante ~os años
de 1940 a 1960 cuando este descenso se pr~u_ce con mayor rapidez. Es
·
te en esa época, que continúa hacia fines de 1970,al
cuando se da
precisamen
la gran expansión demográfica en México. Al mantenerse tas tasas de
fecundidad, el nivel de crecimiento observado en la segunda déc~da del
si lo de poco más del 3.5% hacia fines de los años setenta; la vel~idad de
cr~imiento poblacional se triplicó en sólo 40 años y el num~ro de
habitantes prácticamente también hace lo mismo, pasando de 17? ~ones
en 1930 a 50.7 en 1970. Lo fines planteados en estas leyes pob~cmrustas se
se fortaleció en su cuántum demográfico y, por lo
cumplieran: e1 País
lia la base
tanto, la premisa del desarrollo planteada en esos tiempos (amp r
)
se habia cumplido.
·
para 1970 por el efecto de la permanencia de los altos
Asi, nusmo,
,
.d d la
· les de la fecundidad, combinada con el descenso de la mortali a ,
::ctura por edades de la población se rejuveneció aún más de lo ~ue ya
era en épocas anteriores, concentrando grandes volúmenes de pob~ción en
edades menores de 15 años, y se intensificó la migración de_ ~a~,adores y
.
amrw&gt;&lt;:inas hacia las grandes ciudades, nuciándose Y
familia
s c
r---b . .6
o de
consolidándose los procesos tanto de ur aruzac1 n com
metropoliz.ación de la ciudad de México.
Estos cambios demográficos explican en buena medida el cambio
· '6
las políticas de población, en busca de un descenso de la
d e pos1ci
n en
d
. • la
talidad y
fecundidad, no obstante se mantenga el deseo de isrrunuir ~or.
una descentraliz.ación de la
reorientar los fluJO·s migratorios para favorecer
.
distribución de la población en el territono.
De acuerdo a los resultados definitivos del Co~teo de Po~lación y
.
.
da
ascendió a 91.6
V1vien 1995, a fines de ese año la población .de MéX1co
·
d 1 CONAflO
d
habitantes
(INEGI,
1996).
Estimaciones
e
.
millones e
.
meran 23
(CONAPO 1995) nos indican que también en ese ano ocu
millones d~ nacimientos, cerca de 420 mil defuncion~, Y und ~Id~~
. torio internacional de 290 mil pe~nas que emigraron e p ..
migra
· · to neto de la población
-i:--'-:ca de estos eventos resultó en un crec1ID1en
'-lllUlllll
d
· · nto anual de 1 73 por
de 1.6 millones de mexicanos, a una tasa e creclIDle
, .
.
ciento. De los 13.6 millones de habitantes con que contaba el pais, en C8Sl
un siglo la ha incrementado en 78 millones.

329

Entre 1930 y 1995 se observó una notoria disminución gradual y
ll)lllenida de la mortalidad, pasando de 26 a 4.6 defunciones por cada mil

habitantes. La natalidad se mantuvo casi constante entre 1950 y 1965, en un
nivel próximo a los 46 nacimientos por mil habitantes. Desde entonces la

natalidad ha disminuido notoriamente.

El rápido crecimiento de la población mostrado desde las primeras
cWcadas del siglo propició la conformación de una población notoriamente
;,ven. con una alta proporción de niños y jovenes. La juventud de nuestra
población ha implicado que aunque en los ultimas 20 años se ha reducido
a la mitad el número de hijos por mujer (de 6 a 3 hijos), el número de
mujeres en edad reproductiva se duplicó, implicando incrementos
absolutos de la población total casi constantes.

La disminución de la mortalidad y su subsecuente aumento en la
sobrevivencia, se refleja en la piramide de la población con un mayor
número de personas que llegan a las edades adultas.
Asimismo, la
disminución de la fecundidad se ha manifestado en el estrechamiento de la
lJase de la piramide, en la medida en que los cohortes de nacimeinto son
cada vez menos numerosas. Ambas tendencias han promovido un proceso
de envejecimeinto de la población, "caracterizado por una menor
proporción de niños y jovenes, asi como un paulatino aumento del peso
relativo de las personas en edades adultas y avanzadas" (CONAPO, 1994).
Así, entre 1970 y 1995, la proporción de la población menor de 15
aoos pasó del 48% al 36%; la población en edad preescolar (menores de 6
lb) pasó del 22% al 15% del total de la población. La edad media ha
aumentado de 22.3 a 25.3 años, mientras el índice de dependencia
(población menor de 15 años más la de 65 años y más, por cada persona
entre 15 y 64 años, disminuyó sensiblemente de 1.04 a 0.68 dependientes
(lbid).
La población en edad preescolar presenta ya un crecimento
negaitvo, desde 1985 se ha mantenido prácticamente constante en poco
m6s de 13 millones y sus incrementos anuales absolutos han disminuido
hasta volverse nulos en 1992, reduciéndose a partir de ese año, el monto de
1118 efectivos.

\

-

�331

330
La
blación en edad escolar (entre 6 y 14 años) crece ~ ~ ~
cercana a po
cero, d e manera que sus incrementos han dlSUUlluido
marcadamente desde 1970.
15 y 64 años),
En cuanto ª la polaci. ón en edades laborales (enlre
,
to Entre 1960 y 1995 su numero
pasó de 18 a
destacan sus fuer~ aum:r li só en un lapso de 35 años. Si bien a partir de
55 millones, es decrr, se P c
d
en estas
nz6
disminuir el incremento anual e personas
1992 come
ª
d
tinuará siendolo en el futuro
edades, esta reducción es ~odera a fui~~n el año 2010 sus incrementos
próximo. El CONAf&gt;O estima que
anuales serán superiores a 1.2 millones de personas.

. "d 0 de la tercera edad se ha incrementado en
·
d 65 . ta Si bien el grupo de población e
anos Y
una forma nunca an~vISte. sólo el 4 % de la población (3.7 millones de
más representa ª:,1imie:~ es tan acelerado que puede esperarse su
personas), su cr
17 - ( ritmo de crecimeinto paso de menos de
duplicación en cerca de :os ~
manteniendose en ese nivel desde
990
4
1.0% anual en 1960 ª .o ~ tr ' n los años sesenta los incrementos
.
150
) Esto implica que mten as e
entonces .
d 20 mil individuos, actualmente ascienden a
anuales eran de menos e . .
d
te grupo refleja la rapidez del
mil La dinámica de crecmuento e es
.
pr~eso de envejecimiento de la población meXIcana.

Las proyecciones de la PEA al año 2015 la fijan alrededor de 80
amJones de personas que demandarán alrededor de 54 millones de puestos
de trabajo. Ello significa que en los próximos 18 años, deberán
ax,rporarse al mercado de trabajo alrededor de 1 millón de personas
pnimedio anual. Se ha calculado el desempleo abierto en 1986 en . ..
11iJ1ones de la PEA total Considerando la población nacional en 120
aDones de habitantes en el año 2015 . . . millones (. . . %) constituirá la
PBA. Aun y cuando se crearán un millón de empleos anuales en los
próximos 18 años, habría en el país unos . . . millones de desempleados.
Ahora bien, en caso de que la economía sólo fuera capaz de generar medio
millón de empleos anuales, el desempleo abierto se incrementaría a cerca
de ... millones.

.

La población enveieci ª

m.

Retos del cambio demográfico a las políticas sectoriales.
La endogenización de las variables demográficas e n la planeación
bl mas
al d be responder tanto a pro e

social y políticas públicas en ge~ ' :e el rfil demográfico del fin de
sectoriales como a pro~lemas ~ue tmpola
1:ticas sectoriales y el cambK&gt;
. 1 U · rcicio de vinculación entre s po
.
sig o. n eJe
. .
éste último como un input del prrmero, nos
demográfico, concibiend~ a .
·deraciones respecto a diversos
permite formular las siguientes consi
sectores sociales:
.
·
dulto 'óvenes ha aumentado Y
1 EMPLEO. La proporción de jóvenes y a
sJ
b .
Dos grandes
·
tan una fuerte presión en el mercado de tra ªJO·
bajo e
represen
tan· sobre oferta de fuerza de tra
problemas, por tanto, se presen .
incremento en el volumen del desempleo.

Si bien a partir de la crisis de 1982 se agudizó el problema del
deeempleo, que se vió remarcado durante la caída de 1995, en los últimos
a años se observa una estabilización del nivel de desempleo, en parte
por el incremento de las exportaciones no petroleras, el crecimiento del
blrismo y el fortalecimiento de la industria maquiladora, y la clara
mpliación del sector informal de la economía.
Actualmente existe una fuerte discusión en tomos al desempleo
qaepodria generar la modernización de la planta productiva sustentada en
i incorporación de nuevas tecnologías. La experiencia de varios países
earopeos, indica que, aun cuando la introducción de nuevas tecnologías
genera desempleo en algunos sectores, también crea nuevas ocupaciones
m otros. Por lo tanto, la evidencia empírica existente y la escasa
ilbmación disponible para nuestro país, impiden formular afirmaciones
t'llduyentes.

La planeación del empleo implica no solo atender las necesidades

dela población ocupada, sino prever los problemas de desempleo. En ese
llltido no basta referirse a la población como un dato, sino considerar los
elementos cualitativos de los grupos que la conforman, destacando por su
flmerabilidad la población desempleada y desprotegida (viejos, niños,
.;eres y discapacitados), así como la necesidad de fortalecer ciertas
lllituciones sociales que permitan atender a estos grupos ante la
irapacidad del estado de crear más empleo. Ello habla del carácter de la
Pllleación: ¿para quén? ¿para qué? Por otra parte, se hace necesario

�333

332

1:ectos a corto y mediano plazos del cambio demográfico en
consi'derar 1os e1,
la planeación sectorial

2 EDUACION. En los últimos años, el sistema edu_cativ_o continuó
·
.
expandiendose
y d'iversifi'cándose, aunque a ritmos infenores . a los
alcanzad os en décadas anteriores· Como resultado de esta
. expansión, su
ó
latinamente a modificarse. Se ha incrementado la
estructura comenz pau
d'd li
te la d
matrícula de educación preescolar, ha deseen i º. ger~en
. e
·
tado la de los niveles medio, medio supenor y
primaria, y se ha mcremen
superior.
ha elevado el promedio nacional de escolaridad
A pesar d e que se
d l fi · ·
o a e tru
c1enaa
a 7 2 grados, red uci'do e1 analfabetismo a 6.8% , y aumenta
d
tura
.
.
. el sistema sigue comportan o una es e
terminal en primaria,
lad
A ll
be
iramidal debido al fuerte rezago educativo acumu o. e o ca
!gregar la sensible disminución de la calidad de la ensenanza en sus
diferentes ciclos y niveles.

Diversas investigaciones indican que, como res~ta~o de los
.
están roduciendo en el ritmo de crecmuento y la
c~;:raq:: : població~, se prevee una disminución de 1~ pob~ción del
es
_
hará posible que en la próxima decada se
grupo de 5-14 anos, 1o que
d' · ala
. d
. 1 totalidad de la demanda de preescolar, y que tsmmuy
atien a casi a a .
, ul d
rimaria en el conjunto de la
parti~ipación ~enallativa
c:!ecuencia del aumento de la
matrícula nacio ·
'
d'
d'o superior
población de 15-24 años, la matrícula de los niveles me to, me t
y superior se incrementará hacia el año 2015.

:~=~~:o

La planeación del sistema educativo depende en buena parte de las
proyecciones de matrícula escolares derivadas de las proyecciones de
¡,oblación. Metodológicamente se hace necesario mejorar las proyecciones
de inscripción escolar, tomando en consideración las condiciones de
-,rtalidad y eliminando el supuesto de población cerrada a la migración.
La ruptura de tales supuestos puede mejorar las estimaciones, sin
elllbargo, la carencia de datos precisos podría en muchas situaciones
empeorar los resultados. La planeación del sector educativo incluye la
elaboración de proyecciones de inscripción escolar junto con las
proyecciones de los recursos y requerimientos conexos, pero rara vez se
evalúan las implicaciones de sus planes en otros sectores o en la sociedad
en general, o específicamente las implicaciones de las diferentes políticas
educativas sobre el nivel de instrucción de la población. Las proyecciones
de población por edad, sexo y nivel de educación pueden utilizarse para
blKer proyecciones de la fuerza de trabajo por nivel de educación o
calificación. Y éstas, a su vez, aplicar a proyecciones de empleo por nivel
de educación a fin de determinar posibles desequilibrios futuros en los
mercados de trabajo para diversas categorías de instrucción de la fuerza de
llabajo; e incluso arrojando elementos para la proyección de los niveles de
focundación y demanda de servicios derivados de este fenómeno
demográfico.
Hasta ahora el sistema educativo ha sido un elemento fundamental
de legitimación del Estado mexicano, sirviendo como mecanismo de
IKellSO y movilidad social par los distintos grupos sociales. En el futuro,
11 papel seguirá

siendo tanto o más importante ante la creciente aplicación
illensiva y extensiva del conocimiento científico-tecnológico al proceso
productivo.

Al arecer, la fase de expansión cuantitativa del sistema educa~vo
.p
.
Por lo tanto, los mayores esfuerzos deberían
está próxuna a concluirse.
.
calidad con el objeto de satisfacer los
estar encaminados ahora a me¡orar su
.. d
ntexto de crisis
requerimientos de recursos humanos califica os en un co
recurrentes.

· · t de la
Del éxito de la política demográpca en re~ción al crecmu:~ ~lado
población dependerá, en cier~ medida, la capacidad q~e tenla u vez, la
.
las demandas educativas de la poblac1on.
s
para satisfacer última
tará íntimamente ligada al problema del empleo,
atención a estas
~ es
liendo funciones de capacitación y
al menos en dos sentidos: 1) calump te alificados y 2) reduciendo~
formación de recursos humanos ~en c
,
presiones sobre la demanda de trabaJO.

1 SALUD Y NUTRICIÓN. En las últimas dos décadas ha sido notorio el
cambio del patrón epsidemiológico de la población, presentándose una
ambinación de enfermedades infectocontagiosas y degenerativas,
iduyendo el aumento de los casos de SIDA. Como consecuencia de la
aisis económica por la que ha atravesado el país en los últimos años, los
liveles de nutrición ha disminuido, afectando con ello la calidad de vida,
llpecialmente de la población infantil. Asimismo se ha dado una
polarización en el patrón de consumo alimenticio entre los obrero y los
trabajadores del medio rural, significando una profundización en la brecha
de la desigualdad.

�334

Si bien durante el pasado sexenio el Estado amplió la cobertura de
los servicios de salud, el monto de los recursos destinados al sector 00
aumentó en términos reales, lo que se tradujo en una deficiente prestación
de los servicios y en un deterioror de su calidad. Asimismo, se oberva una
gr~ d~paridad en la_ ~istribuci~n de los. recursos hospitalarios y
asistenciales entre las distintas regiones y entidades federativas, lo que
despierta en los sectores más desprotegidos de la población un sentimiento
de abandono y falta de atención.
Dada la transformación de la estructura por edad de la población
(pasaje de una población joven a otra adulta), y su concentración en las
grandes ciudades, cabe esperar en los próximos años una mayor presión
sobre los servicios destinados a la atención de mujeres en edad
reproductiva (pieza clave de la política demográfica), población infantil y
población jóven expuesta a accidentes de trabajo, y población envejecida.
Asimismo, dado el incremento en el número de enfermos de SIDA
será necesario introducir cambios en los comportamientos sexuales de la
población, así como crear la infraestructura médico-asistencial y el
personal médico capacitado para su tratamiento y prevención.
4. DISTRIBUOON DE LA POBLACION - URBANIZACIÓN. La
distribución de la población en México se ha caracterizado por la fuerte
concentración urbana (principalmente en las zonas metropolitanas de la
Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey) y la dispersión de la
población en el resto del territorio nacional. Las altas concentraciones han
sido resultado, en gran parte, de los fuertes flujos migratorios rurales
dirigidos a las ciudades.

El patrón de migración y distribución de la población han
comenzado a modificarse parcialmente en términos de una mayor
presencia de ciudades medias en zonas no centrales del país, como son la
frontera norte y las regiones centro-norte y las costas del país. Esto ~
remite a cambios en la organización de la producción, que presenta nuevas
oportunidades de empleo (e~ el sector formal e informal) en distintas
regiones, ligados a sectores económicos muy específicos (maquila.
comercio, turismo) o a la economía norteamericana.
Es notorio que a partir de la década de los ochenta se t.
incrementado el volumen de inmigrantes, haciéndose más complejas las

335

migraciones. Esto se ha debido

r una

de las condiciones de vida en : zonas : , al c~da vez may~r deterioro
del sector agropecuario de retener su blaci:~ :1 com~ a la incapacidad
por otra, a los procesos de localizac .6 P.° d tria1 onónucamente activa, y
.
1 n m us
y apertur
ia1
población nugra a las grandes ciudades (
. a comerc . La

mejores oportunidades que no encuentr granldes y med~s) en busca de
a en su ugar de ongen.
Las condiciones de vida en la urbe
. . .
politiz.ación de la población que b
1 ~ mc1d1do en la mayor
vivienda, empleo, agua alim:ntació usca so uc1onar sus necesidades de
,
n y, en general, su calidad de vida.
El ejercicio realizado nos ilustra breveme
pueden ser conflicitivos a corto
d.
nte algunos aspectos que
demográficos y sociopolíticos sobre
c:~es~b ~lazos. Los procesos
el largo plazo dependeran de la
. .
r que tomar atención en
tendencias actuales ocasionados p conlatinual1dad ? modificación de las
•
or
terac1ón de las te d •
la
. .
n encias
econ6nucas, los procesos social
tanto la crisis económica ha es y ds decis10nes políticas actuales. En
últim
marca o el hacer gube
tal
os años, y y la estrategia económica se
~en
en los
necesario integrar en forma real I
. . ha pnonzado, se hace
,.
e conocrmemto sobre lo
_s procesos
demogrAficos y la política de pobla .6 al
nacional y regional Es d • ha
ci n
reSto de la acción política
·
ectr cer endógena a la variabl
bla
proyecto económico, político y social del país.
e po ción al

1:S

N. Retos a la políticas de población.

El c b' d
¡x,lítica d:u;,~~la::~!~º!!ºys aescpectoreífis_que lo dete~ imponen a la
medida
cos para su eiec '6
En
en que los eventos demográfi
uc1 n.
la
lmllómicos, sociales y culturales de c;s ~n _re_sultado de los contextos
atender a los derechos fundamental d ~ md1v1duos se hace necesario
de la población los medios y la ~s e ~ personas, poneindo al servicio
puedan optar libre y consciente;::c1ón para que todos, por igual,
detenninada (Argüello, 1995)
por una pauta demográfica
E~o implica también eliminar el uso, para alcanzar
demográficas, de medios y estrategias reñid
las metas
fundamentales o que vulneran los derechos y di~~a;~n lanormas éticas
veces, hasta la dignidad de las mismas.
e personas y , a

�336

A nivel de los planificadores, eliminar la sim~lificación id~l~
por la cual se asume 1) que el crecimiento poblac1onal es el pnnapa1
obstáculo del desarrrollo económico; y 2) que lo~_estratos más pobr~ de la
· d a d reqweren
·
un gran número de hiJOS como
estrategia de
socie
.
sobreviviencia, lo cual genera además un gran mercado interno.
Estas posiciones ideológicas dificultan la construcción de un enfoque
integrado sobre las relaciones entre los procesos demográficos y los
socioeconómicos.

337

CONCLUSIONES

Finalmente, algunas reflexiones sobre lo expuesto anteriormente.
f.n primer término, no obstante la importancia que, desde el decenio
pasado, ha adquirido la población y sus cambios demogrÁficos para los
políticos, los funcionarios públicos, los planificadores y los analistas, las
caracterfsticas estrictamente demográficas de la sociedad mexicana siguen
siendo vistas como elementos exógenos, sin ampliar su preocupación por
conocer la forma en que éstas inciden en los procesos políticos, económicos
ysociales.
Debido a que las tendencias demográficas mantienen una inercia
en el tiempo, la variación en sus características no se percibe con claridad
en el corto plazo. Por esta razón, para los políticos y planficiadores, y aun
pera 'el sistema político que se interesa más por problemas y conflictos
inmediatos, pudiesen parecerles como constantes y pasar desapercibidas
1115 relaciones con el resto de los procesos sociales. Sin embargo, en el
mediano y, sobre todo, en el largo plazo, los cambios demográficos se
presentan como un elemento endógeno que redefine las características, la
composición y aun la ideologia de los grupos sociales.
De aquí la importancia de rescatar el ámbito de la "demografía

política" para revisar el estudio del tamaño, composición, dinámica y
distribución de la población en relación al gobierno y a la política. En este
etido, la "demografía política" tiene como campo disciplinario de

análisis: a) las consecuencias políticas de los cambios demográficos y
especialmente los efectos de tales cambios en las demandas que se
plantean a los gobiernos, en la eficiencia de su acción, en la interacción
política de los grupos sociales y en la distribución del poder; b) el estudio
de los determinantes políticos del cambio poblacional, y c) el estudio de las
políticas públicas y su impacto en el tamaño, composición y distribución
de la población.

�338

339

BIBLIOGRAFIA
CONAPO
(1994)
INEGI
(1996)
Ley General de Población (1936)
Loyo, Gilberto
(1931)
Ordorica, Manuel (1993)
Reyna, Angélica (1993)

PROPUFSTA Jl]RÍDICO-POLÍTICAS PARA EL ESTADO DE
NUEVO LEÓN
Dr. Ramiro Ramirez Pérez
Profesor Investigador en la Facultad
de Derecho y Gencias Sociales y en el
Colegio de Criminología de la
U.A.N.L.

Preambulo
Nuevo León ha experimentado recientemente un proceso electoral

que fue precedido por varios meses de intensas capañas de los diversos
aüdatos a elección popular quienes recogieron de la comunidad los

mamos que ésta hace al estado para encontrar el equilibrio de la paz yel

lienestarsocial.

El proceso electoral lo vivió también el resto de México.
Fue reclamo generalizado prioritario el referente a la seguridad
píblica, así como el de procuración y administración de la justicia; por lo
,e he implementado esta serie de propuestas.

La prevensión, el control y la investigación de las conductas
lllilociales, asi como la procuración y administración de la justicia, junto
am la aplicación del tratamiento penitenciario y post-penitenciario, son
1W que al fallar los hombres encargados de su aplicacion, se convierten
lllagr&amp;ventes de la criminalidad. es responsabilidad del estado el reclutar
•• mejores profesionales para brindar el mejor servicio, involucrando en
ileJección a la sociedad civil y a sus grupos especificios.
La venta de plaz.as y la infiltración de sujetos negativos a las
procuración, administración e impartición de justicia ha
PftWocado la corrupción y la delincuencia organizada intramuros.

.iiluciones de

\

�340

341

En estos momentos la justicia no solo debe combatir la
criminali~ad urbana, sino protegerse y controlar la que se produce entre
sus prop10s elementos.

Propongo una política criminolo ·ca b

a&gt;-responsabilidad.

g:t

asada en la democracia y la

Gobierno-Familia-Sociedad Civ.
il
Tan grave es el problema del crimen organizado que este ahora
está compuesto por elementos civiles, funcionarios públicos y policías,
conformando una sola gran banda delincuencia!.
En casos extremos, en los tres niveles de gobierno, municipal,
estatal y federal, la autoridad en desesperadas acciones ha implementado
acciones de depuración como la aplicación de exámenes antidoping O el
inmediato despido masivo de elementos nocivos, provocando el propio
sistema la aparición criminal de un gran grupo antisocial o varias bandas,
componentes son los propios expolicias, quienes poseen la información
necesaria, asi como la infraestructura para actuar fuera del marco de la ley.
Se cumple un vez más el razonamiento que reza:
vale mas prevenir .. .... .
Los policías farmacodependientes no deberán ser dados de baja
sino sujetarlos a tratamiento de rehabilitación, comisionados a areas
administrativas con un seguimiento y control de su enfermedad pues la ley
marca que son eso, enfermos. al mismo tiempo se evitaría la promoción
del crimen que povoca el despido de elemenots con personalidad policiaca

y especial.
La contaminación a la que es sujeto el policía es permanente, su
accion perseguidora se revierte de la noche a la mañana y lo convierte en
perseguido de la ley.
La depuración de lo~ cuerpos policiacos debe ser permanenlf,
paulativa, controlada y con seguimiento hacia los elementos.
Hago esta serie de consideraciones en forma de propuesta, las
cuales si se implementan, podrían coadyuvar para paliar la crisis tan grave
que en esta area padece nuestro sistema.

Existe una gran confusion en ·

·

responsabilidad de ca&lt;;ta una de esta ;as~on de esferas, en cuanto a la

aisladas o no sustentadas y multi'pli

. odg:ta, provocando caos, acciones
.
cacion e esfuerzos
.
confundiendo objeto y objetivo y privand0
vanos Y pasa1eros,
1
yseguimiento.
os programas de continuidad

ª

No han fallado las leyes, smo
.
.
e1 sistema
d
l •
erargados de procurar e impartir j ti .
.
e e ecaon de los
inspeccionar, supervisar, evaluar cu:::tiasi como ~ ~eficiente forma de
dar seguimiento a programas y acciones. va y cualitativamente, así como
A la ciudadanía y a las autorida d es, propongo:

1.- Que la designacion de candidatos a ocu
.
.
melarías de segun·dad d.
.
par las direcciones, jefaturas o
, rreccion de la poli · · d. .
procuraduría general de justicia ta.tal
cia JU icial del estado y
publicas emitidas por clubes d~
' .~an
tr~ve~ de propuestas
medades científicas o culturales
~rvi~o~ asociaciones apolíticas,

\

ª

profesionistas, cuya candidatura, ~:er: a es y cole~os y barras de
malmente ante la soci d d
y
caso func10n, respaldaran
e a .

\

t- Que sea la ciudadanía quien elija mediante el voto directo

que habra de desempeñarse como titular d e la funcion
.
Y secreto al
pretendida.
3.- Podran ser votados para ocupar el car o
.
l'OIISeeutivos a nueva propuesta d la g .' maximo por dos periodos
caooidateo.
e
entidad que primariamente le
~-Encaso de pretenderse la titularidad de al
. . .
~tivo del estado receptor de la propuesta dguna ~tituc1on señalada, el
medios masivos de comunicacion de t
~ cand~dato, convocara a los
lbninio publico.
orma inmediata para hacerlo del
5-·Que los e titular · d
.
xes e las corporaciones señalad
!llisfactoriamente su periodo d
ti
as que hayan concluido
e ges on, conformen a la contraloria

\

�342
. a la que se le agregara las funciones de seguimiento y
interna respectiva
evaluacion de programas.
. pretend a mgr
· esar O reingresar como
agente del
. d policia,
be
6 _ Que qwen
·
.
d
d
del
ministerio
publico,
e
ra
ser
1
ministerio publico o e ega o
la propuesto
.
.
dres de familia y maestros de la escue mas PTOXIIIla
por la ~~~da~:t ~: irante quienes indagaran entre los vecinos del
al donucilio
P
ial, familiar de este y expongan por escrito los
solicitante la conducta soc Y
resultados de la misma.
. . d e las corporaciones policiacas y procuraduría
el
a obligacion
·
7 Qu
.e se
.
d
miembros activos, operativos y
contar con el registro e sus .
20 años
administrativos y de las bajas de los ultimos
.
. .
. •tos ara ser candidato a procurador
Proro~g? lo~ sigwe~tes req~i:~d :u.blica del estado, director de la
general de 1usticta, director e segu
pilicia judicial del estado:
l.- Ser mexicano por nacimiento

2.- Ser mayor de edad
3.- Poseer titulo profesional universitario
• · · no estar procesado
de
la Justicia;
4.- No encontrarse sustrai.do de la. accion
.
.
ni haber sido sentenciado por delito intencional
- mmim
. . o de residencia física en el area de competeroa,
5.-Tener 5 ans
anteriores al dia de la toma de protesta
6 S . tarse a examenes anti'doping, psicometricos, psicologicos y quimko
e; la~ratorios de la universidad autonoma de nuevo leon
el pago de todos sus
7.- Demostrar sumodo honesto de vivir
· y justificar
.
impuestos

343

9.- La institucion que apoye la propuesta de candidato, le presentara
fonna]mente ante la autoridad de la cual dependera, haciendolo ademas
del conocimiento del servicio nacional de servicios policiales, de la
secretaria de gobemacion, quien emitira opinion sobre la conducta y
capacidad del propuesto.
tO.-Ademas de los anteriores requisitos, quien pretenda ser director de
averiguaciones previas, director de control de procesos, director del area
de amparos y director de servicios periciales, debera tener minimo 5 años
de antiguedad en la procuraduria general de justicia, con categoria de
agente del ministerio publico y criminologo respectivamente.

Propongo la creacion de la direccion estatal de prevencion del

delito, que dependa directamente de la secretaria general de gobierno y
que tenga los siguientes departamentos:
Prevencion de conductas antisociales
Menores en estado de peligto
Integracion familiar
Apoyo psicologico y canalizacion psiquiatrica
Menores infractores
Servicios asistenciales
l!studios criminologicos
Propongo se ponga especial interes en la division de
responsabilidades que generan los factores que inciden en la aparicion del
crimen y que son tres, a saber:
Factor predisponente.- responsable de la familia, corresponsables del
estado y la sociedad civil.
Familia deteriorada por la ausencia o ignorancia acerca del amor, lo cual
desintegra al nucleo e impide la transmision de valores positivos.

Hacer prevencion es remitirse a las causas, en el caso de las
conductas antisociales es enfocarse al nucleo familiar y como plataforma y
· ·
publica, en
foro
tar
r escrito y exponer ante la oprmon
aJll8 de l'l!ntro de convergencia situamos personalmente en los planteles
8.- Pre~n
po
r la institucion que le propone, su progr
educativos, involucrando asi a profesores, padres de familia, alumnos y
promovido Y avalado po
d las conductas antisociales.
vecinos; informando, formando y educando sobre el tema de la nueva
trabajo preventivo y de contro1 e
cultura de la seguridad publica, motivando a la comunidad hacia la

�344

~~\
'

'o
j,

c.

Dentro de esta direccion estatal de prevencion del delito, es
prudente agregar el area de servicios asistenciales.

Escuela para novios
Escuela para padres
Escuela para jovenes
al
Conferencias y charlas para la familia en gener

Localizacion de personas extraviadas
Localizacion de domicilios
Canalizacion a instituciones
Apoyo a otras instituciones
Apoyo a indigentes
·
Apoyo a perssonas de la tercera edad
Apoyo para asistencia medica, internamiento y medicinas
Coordinacion con bolsas de trabajo
Traslados foraneos

.
. '-•-entar
la infraestructura,
actualmente
Propongo tamb1en
msu
u..u,
.
d
.
.
.
.,
alimentacion,
formac1on,
e
y.
. . tente para dar aloJanuen.o,
d ucac1on
li
mexis . '
.la alle a los menores en estado e pe gro, asi
capacitac1on a los nmos de d c d y ºd abandono malos tratos fisicos y
ue sufren e escu1 o,
'
11
como
. 1aque
· os q les impidan su d esarrolo emocional y educativo o que
ps1co og1cos que
d
era temporal O permanente; estos
hayan huido de sus ho_gare~ e maninfraccion, mas sin embargo estan
menores no han cometido
onductas antisociales en su afan de
expuestos a sufrir riesgos y a come r c
sobrevivir.

sur;:

.
de un programa de educacion
Recomiendo la impleme~tacion .
cnco para mujeres solteras
.
de apoyo medico y ps1co1ºo1
sexual; as1 como
1
.enes encuentren en este e
d
y
para
madres
so
teras,
qw
bo
al
b
em araza as
.
salir d lante incluyendo el aspecto la r .
respaldo que reqweren para
a e

¡,,
1

1·:¡
.

conciencia de la co-responsabilidad e impartiendo cursos como los
siguientes:

d mas la creacion de institutos separados para
Propongo a e
. d fisica tecnica para manejar las
hombres y mujeres, con la capac1da . . d y d d
personas comprendidas dentro de la mmona e e a .

l

1

345

~

~i... ._,!
.,::,

~

R omiendo tambien la creacion de hospital psiquiadtrico bp:
ec
la
yoria de los casos eam u
enfermos mentales irreversib~es qu::tra=s por sus propios familiares.
por la ciudad o son encerra os y
d
todos los mexicanos tenemos derecho a la salu .
d
economicamente todos los programas
Propongo al esta o apoy~
italaria de internamiento, crear
de salud mental, ampliar la capac1da!
ia para dar el servicio con
un hospital psiquiatrico infan~ con s c1enc
internamiento a la gran demand a.

r:r .

para
Propongo la creacion de dos centros con .internamiento
te
farmacodependientes, para mujeres y varones, respectivamen .

Y por ultimo la incorporacion de la planeacion y diseño de
estrategias que abarque estadistica, evaluacion y seguimiento
programatico, investigacion cientifica y publicacion de resultados.
Factor agravante.- responsable el estado, corresponsables sociedad
civil y familia.
Depende este factor de las autoridades, por lo tanto debera el
gobierno participar activamente en la resolucion de la siguiente
problematica.
Crisis económica, desigualdad social, crecimiento demográfico
descontrolado, reduccion del espacio vital, concentracion poblacional
numerosa, asentamientos poblacionales irregulares, pobreza en el campo y
migracion de familias campesinas a la ciudad por la causa señalada, falta
de empleos, falta de espacios para la recreacion y el deporte en forma
masiva, corrupcion en la administracion de justicia, ineficiencia de los
centros de readaptacion, sobrepoblacion en los centros penitenciarios,
cuerpos de seguridad publica corruptos, insuficientes, impreparados o mal
equipados, falta de servicios publicas, proliferacion indiscriminada de
antros de vicio y locales comerciales con venta de bebidas embriagantes,
produccion y venta incontrolable de solventes quimicos, falta de una
politica criminologica definida, sueldos y prestaciones pauperrimas para
b policias y servidores de la aplicacion y administracion de la justicia,
descuido de la salud mental hospitalaria, aceptacion de la promocion de la
violencia y de la muerte que promueve la television, la venta de drogas
para el consumo de nuestros jovenes en nuestras colonias.

\

J

�346

347

Propongo se contemple con antelacion los recursos suficientes,
tanto humanos, materiales y economicos, para hacer efectiva la
participacion del estado en la prevencion y el control de la criminalidad,
reclamo justificado de la comunidad.
Recalcamos: las conductas antisociales solo tienen dos metodos
de abordaje: la prevencion y el control, o sea que le propongo a las
autoridades no comprometer a las instituciones en el utopico, arriesgado,
no profesional ni etico compromiso ante la sociedad de desarraigar en su
totalidad este comportamiento del ser humano.

Hagamo~ la _guerra en contra de las conductas antisocial
en seno drrecto al campo de batalla· . .
.
es, pero
(ialnStancias
·
' mrrumo en igualdad de
' eqwpo Y recursos que el enemigo.

vaymnos

contemplarse los recursos para actuar 1
(llllempleDeben
el crecimiento poblacional y ban
e presente y segun se
ur o.
No existe seguridad publica barata, hay que invertir y no fin ·
gtr.
,__"l.:•••

uua

La política criminologica que propongo se implemente, es la de

compartir responsabilidades y esfuerzos para combatir la anti.sociabilidad,
creando, dandole vida, forma y arraigo a la nueva cultura de la seguridad
publica que se basa en la corresponsabilidad entre gobierno, familia y
sociedad civil, por eso demando utilizar el medio de comunicacion de
mayor penetracion que es la television comercial, para informar, educar y
concientizar a traves de una campaña permanente que arraige en la
sociedad y reparta la responsabilidad y el trabajo, para interactuar entre los
tres.
t.

Los canones señalan que se deben contar con un elemento
policiaco preventivo en servicio por cada mil habitantes; nuevo leon esta
lejos de esta cifra; por lo que propongo aumentar el numero de policias.
haciendo atractivo el sueldo y las prestaciones de estos servidores
publicos, a quienes actualmente se les paga cantidades irrisorias que no
van aparejadas al nivel del peligro de las funciones que desarrollan.
Aprovechamos el espacio para proponer la creacion de la colonia
habitacional del policía, quien a traves de creditos baratos del gobierno
estatal, pueda comprar la vivienda para el y su familia.
A mayor numero de habitantes, mayor y variado el numero de los
delitos. no podemos ni debemos ser sorprendidos sin la programacion de
recursos para dar el servico a nivel de exelencia..
Lo anterior trae aparejada el aumento del parque vehicular, el
armamento y demas apoyo logístico, asi como la capacidad de aforo de la
academia estatal de policía.

Factor desencadenante.- responsables estad 0 , sociedad civil y

1111

.

mfactor desencadenante numero uno de la criminalid

d
a y muertes
puede y debe hacer el estado en este deli d
nsumlo del alcohol. mucho
ca oreng on.

mentas en nuestro estado es el abuso en el co

Propongo una campaña
akoholizad
.
permanente en contra de los conductores
os, cuya sancion sea lo suficientemente rigurosa adminis'tr .
mrnnralmente
·
.
,
ativa
J-·r, que repnma
drasticamente
·
· · ·
tiempo determinado la crr·cula . d
hi ' por eJemplo, unpidiendo por
aon e1ve culo.
Propongo se niege la autorizacion de
~ o s o de cadenas comerciales que
apertura de depositos
limdas de autoservicio.
disfrazan su giro real como
~ o p o ~ se aplique rigurosamente el derecho para clausurar y
.
pe
ente al establecimiento responsable de la
bebidas alcoholicas a menores de edad pero d
d
ve~ta de
antro! se debe efectuar paralelam
emas e estas medidas de
lbaso en el consumo del alcohol. en una campaña preventiva sobre el

i:

ª

lllividui;;;::g:e::!i:1:::e ~~ y drasticamen~ co~tra aquellos

Jii\ez y juventud, creando la fi qumu:5 para que ~ intoxique nuestra
. d
h
. gura pe
correspondiente que sentencie
e sm erec o a fianza con i al nalid d
por el codigo federal para los delitos'contrat saiud. a que la señalada

Cllpora)emtn

Los operativos policiacos de control de la criminalid d
Yp!'Ograman segun las necesidades del servicio.

ª

d. se tsenan

�349

348
.
Prop?ngo se convo~ue a la f ~ - y a la sociedad neolonesa a que
unplemente Junto a el gobierno esta politica en contra del delito que nos
afecta a todos y en cuya solucion todos debemos participar, pues he sabido
que en ningun lugar del mundo es posible poner a disposicion de cada una
de las familias a un policia para que eduque y controle a los miembros de
la misma.
Propongo la incorporacion oficial en los diferentes organigramas
del gobierno del estado de los licenciados en criminologia, especialidad
que a ese grado academico ofrece la universidad autonoma de nuevo leon
y que es la unica en toda america latina y fue fundada en el año de 1974.

-·-

Propongo al estado aprovechar a estos estudiosos de la prevencion
y el control de las conductas antisociales.
Hay que c9mprometernos todos, pues la problematica es tambien
de todos.
Area y menores infractores

t.1

1

Propuesta especifica.Antecedentes:

- En virtud del indice de criminalidad que es realizada por menores de
-

edad
Que en la mayoria de los delitos graves que cometen los menores, las
edades de estos estan comprendidas entre los 16 y 18 años
Que existe un alto grado de reincidencia
Que la sociedad reclama prioritariamente seguridad publica
. Que la infraestructura de los consejos estatales de menores tanto en
capacidad tecnica como logistica y de espacio, es incapaz e insuficiente
Que los padres de familia de este tipo de infractores, en la mayoria dt
los casos no participan en el proceso de readaptacion social
Que los delitos contra la integridad fisica cada vez son mas violentos
Que los delitos contra el patrimonio se multiplican y que algunos
menores infractores por este motivo son multireincidentes
Que los abusos sexuales alcanzan cifras alarmantes
Que son utilizados menores para trafico de drogas

Que las sanciones impuestas son inco
individuo y del delito

ngruentes con la peligrosidad del

Que en repetidas ocasiones se ha

de 18 a 16 años

.
. .
pretendido d 15nunuir la edad penal,

Que el estado no cuenta con los mee

.

.

para brindar el tratamiento con inte ~mos 1:11 es~ctura necesaria
se diera
manuento, si lo arnba mencionado
Propongo que en

nuestro glorios ejercito:

· tud d
vrr
e la honorabilidad Y disciplina de

Todos aquellos menores de edad
comprendidas entre los 16 y 18 añ
ha
cuyas edades esten
intencionales o sean multirº . ºdos, y que yan cometido delitos graves
emci entes sean canalizad
estatal de menores a la defensa
. na1'
os por el consejo
.
nacio
para el adelanto 0
. .
ron acuartelamiento del servicio militar
.
.
cumplimiento
lraves del trato castrense la forma .
obligatono, en donde recibian a
,
ct6 n para su reinsercion familiar y social.
.

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>Rodríguez, Alma Silvia</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>- Ay, las Siete Maravillas- suspiró y cerró el
libro. Se había aprendido la fórmula mágica de
memoria. Volvió a la ventana.
--¿Las Siete Maravillas?- preguntó la abuela

Alma, que había terminado de secar los platos
de la cena, luego de sacarlos de la máquina
lavadora. Había ido a avivar el fuego de leña en
la chimenea y se encontró a la nieta nostálgica.'14
Los libros mencionados son sólo una muestra de textos con

heroínas más acordes con la diversidad del mundo femenino en la
actualidad.
111d M
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NOTAS BIBLIOGRAFICAS

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¿:

1 Campobello,

Nellie. • Las manos de mamá".
ílustracciones de Femando Aceves. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNCA/ Grijalbo. México.1991. pág.34
2 • Jacobs, Bárbara.• Las siete fugas del Saab, alias el Rizos".
Ilustracciones de Eko. Col. Botella al Mar. Dirección general de publicaciones del
CNC A/ Alfaguara. México. 1991. pág.52
3 BE&gt;rorny, Roy. "Pat!'ando lunas•.
Rincones de Lectura. Secretaría de Educación Pública. México. 1993.p.16
1 Murrny, Guil1Pm10. fa1 PI momento de realizar eslP escrito la novela aún no ha sido
publicada.

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Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�LA CONSTRUCCION DEL "SIGNIFICADO" EN LA OBRA DE
MAX WEBER·: SU IMPORTANCIA PARA LA COMPRENSION
DELO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Catedrático de la Facultad de Filosofía y
Letras.
Coordinador del Area de
C iencias Sociales del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León

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.

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La construcción del "significado" en la obra de Max Weber, es u~a
propuesta sistemática de s u sociología comprensiva que, como tal,
pretende captar el sentido; "entender, interpretándola, la acción social
para de esa manera explicarla causalrnente en su desarrollo y efectos".1

En principio, la importancia del "significado" para la comprensión
de los fenómenos sociales, tiene -como la tiene en ·general para toda su
obra- intima relación con las opciones que Max Weber escoge en la
discusión entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias de la cultura.
Weber es receptor de una polémica que se nutre de Kant y que es
desarrollada, entre otros, por neokantianos como Dilthey, Windelband y
Rickert. Wilhelrn Dilthey (1833-1911), señala en su " Introducción a las
Ciencias del Espíritu", publicada en 1883, que las ciencias de la naturaleza
se ocupan de una realidad externa a nosotros mismos cuyo conocimiento
queremos alcanzar; las ciencias del espíritu, por el contrario se refieren a
nuestra propia experiencia, al mundo vital que nos es más in.mediato¡
pretenden, en consecuencia, captar vivencialrnente lo individual, lo
singular de la realidad histórico social. Mientras que en las ciencias de la
naturaleza el conocimiento se inicia con el planteamiento de hipótesis que,
a posteriori, son verificadas por la observación y la experimentación,
buscando con ello elaborar leyes o teorías, en las ciencias del espíritu la
realidad humana es vivida como experiencia, su objeto de investigación es
el mundo en el que se manifiesta la vida histórico social de los hombres.
"El contexto vital es aquí el elemento primario; de esta manera se
distingue la diversidad de los métodos mediante los que estudiamos la
vida psíquica, la historia y la sociedad, de aquellos mediante los que
delimitamos el conocimiento de la naturaleza2• Es en este sentido que

"Max Weber, sociólogo, economis ld e histor iador Alemán (1864-1920)
1
Weber Max, "EcanamÍII y Sociedad", vol. l, México, F.C.E., 1969, pag. 5
2
Habermas Jürgen, "ConoC11111ento e Interés", Ed. Ta u rus, B. Aires 1990, pag. 153.

349

�Dilthey reclama para las ciencias del espíritu una posición metodológica
especial: Explicamos la naturaleza, comprendemos, en cambio, la vida
psíquica y social en una intersección que se ubica en la relación orgánica
entre vivencia, objetivación y comprensión.3

Windelband, junto al proceder nomoté-tícoéíelas"fiencias naturales, existe
el proceder ideográfico de la historia: "La realidad se hace naturalez.a
cuando la consideramos con referencia a lo universal; se hace historia
cuando la consideramos con referencia a lo particular e individual:8•

Heinrich Rickert, (1863-1936) por su parte, quien ocupó en la
universidad de Heidelberg, la cátedra de filosofía en 1915 a la muerte de
Windelband, tomó de éste la concepción de la filosofía como Teoría de la
Cultura, que desarrolló en forma más sistemática. "Entendemos por
cultura dice Rickert, la totalidad de los objetos reales en los que residen
valores universalmente reconocidos y que por esos mismos valores son
cultivados" 4 • ~echaz.a la distinción hecha por Dilthey entre naturaleza y
espíritu, puesto que, en su opinión, se basa en una oposición material de
los objetos de conocimiento, que desconoce que ,la realidad en su
totalidad, como conjunto de toda existencia corporal y espiritual, puede
considerarse de hecho como un todo unitario; en consecuencia, es posible
investigarla en todas y cada una de sus partes, por medio de disciplinas
particulares con uno y el mismo método. Para superar esta perspectiva, lo
que procedería es establecer una diferenciación analítica, formal; en el
sentido de que existen en la realidad cosas y procesos que tienen para
nosotros una especial significación o importancia, en los que vemos algo
más que mera naturaleza. "Frente a ellos, entonces, no bastará ya, por si
misma, la explicación naturalista, que por lo demás es enteramente
legitima, sino que habríamos de plantear frente a ellos otras preguntas
más y muy distintas; y todas ellas, referidas ante todo, a los objetos que
comprendemos inmejorablemente bajo el nombre de cultura" 5 • Así,
Rickert sustituye la división anterior de ciencias de la naturaleza y
ciencias del espíritu, por la de ciencias naturales y ciencias culturales. Lo
anterior indica que Rickert propone una distinción básicamente
metodológica del asunto; cuestión que en mi opinión, Weber acepta
parcialmente: "No son las relaciones reales entre cosas, lo que determina
los objetos de estudio de las disciplinas , es en las relaciones conceptuales
entre problemas donde nace una ciencia nueva o un nuevo problema de
investigación"11•

Max Weber, más allá de las diferencias entre estas dos posiciones
neokantianas, la de Dilthey por un lado y la Windelband y Rickert por el
otro, y aún no compartiendo algunas de sus argumentaciones, asume la·
diferenciación entre ciencias de Ja naturaleza y ciencias de la cultura como
un importante punto de partida. Es cierto, como ha señalado Runciman,
que "el problema más arduo al que se enfrentan las interpretaciones sobre
Weber, es que muchos de sus escritos sobre metodología no sólo son muy
polémicos sino que, al mismo tiempo, son muy eclécticos"9, lo que hace
difícil precisar las coincidencias y oposiciones en relación a los
planeamientos de los autores con quienes discute. No obstante, creo que
Weber, aún aceptando, en general, la distinción neokantiana, supera, tanto
los excesos de los idealistas como la unilateralidad de los positivistas.
Esto se observa cuando Weber dice que: "No cabe duda alguna, de que el
punto de partida para las ciencias sociales está en la configuración real,
esto es, individual de la vida sociocultural que nos rodea; y todo ello en
su contexto universal, pero no por ello menos individual. En las ciencias
sociales se trata de la intervención de procesos mentales, cuya
"comprensión" revivicente constituye una tarea específicamente diferente
a la que pudieran solucionar las fórmulas del conocimiento exacto de la
naturaleza"; sin embargo, añade, "tales diferencias no son tan
fundamentales como pudiera parecer a primera vista" 10• Weber, a fin de
cuentas, era muy consciente de la importancia capital de los aportes del
conocin,iento científico natural a la civilización occidental, como para
eliminarlo totalmente en las ciencias sociales, aunque siempre con un
carácter complementario y subordinado.

Las ciencias naturales elaboran generalizaciones o leyes
universales, excluyen por lo tanto, lo individual o singular de la realidad;
"Existen, no obstante, dice Rickert, ciencias que no pretenden establecer
leyes naturales, que no les preocupa fom1ar conceptos universales; estas
son las ciencias históricas, en el sentido mas amplio de la palabra"7 • A
estas ciencias les interesa conocer la particularidad e individualidad de la
realidad que estudian, de ahí que, como ya lo había anticipado

Jbid, pag. 153-155
Rickert H, "Ciencia Cultural y Cii:11ci11 Nafuml", Col. Austr..l, M,•xiw, 1952, p.t¡;. 60
s !bid, pag. 44
6 Bordíeu y otros, "El Oficio del S,Kuil,,gt&gt;'', EdSiglo XXI, Mi•xin&gt;, 1978, pdgs. 62-85
7 Rickert H., "Ciencia Culh1ral y Ciencia N11h1ml", Col. Aus tr.tl, M,•xi,o, 1952, p.t¡,. %

Inserto dentro de este marco de referencia, Weber plantea que uno
de los criterios fundamentales para la determinación de los elementos
significativos del acontecer social, es la selección que el científico hace de
él; no sólo en el sentido de que, como el mismo pensaba, es imposible una
ciencia generalizadora de la sociedad, sino en el sentido de la "dirección
de interés" subjetiva del propio científico. Esto no significa, como ya ha
sido discutido en varias ocasiones, la imposibilidad de objetividad en las
ciencias sociales, ya que Weber distinguía claramente entre la
determinación del interés del científico (orientación valorativa) y el
ejercicio de los juicios de valor; una vez dado un elemento de valor en el
proceso de selección, es posible extraer conclusiones objetivamente
válidas sobre una determinada realidad social. Esto es muy claro. Lo que

3

4

' lhid pdg.98
" Rurn im.tn W.C., "Crítica el,: la Fi/o,;oµ,1 de /11,; Crc11c111" ::;,,c,11/t-s ,/,: Max Wel&gt;c:r", F.J. FCE, Col.
lln•v.trios, M,;xi, o 1976, p,1g. 21
·
10
WPlw r M.tx, "_.;olm: l,¡ /"cona de l11:a C1i:11a11,; ::;oci111l',;", Ed fiutura, ll. Ain&gt;s, 1977, pags 38,39

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5

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me interesa destacar aquí es que, según Weber, el mismo concepto de
cultura es un concepto de valor: La realidad empírica se convierte en
cultura para nosotros porque, y en tanto que, la relacionamos con valores.
Aquí es precisamente donde radica la distinción entre los fenómenos
naturales y el caso social. "Los seres humanos, sus acciones y sus
realizaciones culturales son encamaciones de valor. De ahí que nuestro
interés por ellas esté directamente determinado por su importancia para
los valores que el mismo científico comparte o que son significativos para
él por acuerdo con sus propios valores o en conflicto con ellos" 11 • Esto
implica, dada la variabilidad de los sistemas de valores en el tiempo y en
el espacio, que los elementos concretos proporcionados por esos sistemas
no darán origen a una individualidad· histórica (que son los objetos de
estudio, por excelencia, de Max Weber) sino a diferentes puntos de vista
desde los cuales es posible estudiarla. Es de la comparación entre el
individuo histórico y otros dónde se construyen los conceptos generales.
De ahí que los estudios de Max Weber estuviesen centrados en el análisis
de culturas concretas o sociedades particulares. En consecuencia, su
actividad la dedicó a laboriosos estudios sobre el origen y desarrollo de
las instituciones políticas, económicas, jurídicas y religiosas del mundo
occidental.

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Ahora bien, ¿Qué implicaciones tiene lo dicho anteriormente en
relación al concepto de "significado"? Primeramente, diremos que un
sistema de valor es una "configuración significativa", y es significativa en
el sentido de que se refiere a un sistema de máximas de conducta
humana.

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Así, la Etica protestante es un sistema de valores, una
configuración de fenómenos culturales ·(en este caso primordialmente
religiosos) por los cuales se orientan los actores sociales. Como dice
Parsons 12, son sistemas de ideas importantes para la motivación concreta
y para ello Weber exigía su formulación ideal-típica: filosofía brahmánica,
teología calvinista, etc.. Son sistemas de proposiciones interrelacionadas y
deben ser entendidos como tales. Sólo cuando han sido entendidos de tal
modo, puede ser entendida, a su vez, su relación con la motivación
concreta por medio de la canalización de intereses religiosos.
Lo anterior supone una diferenciación al interior del fenómeno de
la "comprensión" que no corresponde a diferentes etapas en el desarrollo
intelectual de Max Weber, sino más bien a una distinción metodológica,
incluso pragmática: La comprensión directa, actual e inmediata y la
comprensión explicativa.

, ~tendemos las cosas de la primera forma, en la medida en que,
en termmos de la experiencia cotidiana, normal, habitual son evidentes a
tra~és del solo hecho de ser observadas: Comprendemos lo que quiere
dectr una persona cuando afirma que 2x.2=4 puesto que se trata de una
propos!ción convencional que posee una significación atemporal y que
cualquier persona con conocimientos aritméticos mínimos conocería· 0
bien, nos es evidente que, cuando vemos a una persona en determin¡da
posición con un instrumento que llamamos hacha, ésta está cortando
mad_era. Por otro lado, la comprensión explicativa o la comprensión del
motivo, como algunos prefieren llamarla, es la comprensión de los
elementos de la motivación que no son evidentes en la observación
concreta particular, sino que siguen siendo problemáticos.
La
comprensión explicativa se da cuando podemos reproducir en nosotros el
juicio intencional del actor, o , si su acción no es racional, cuando
podemos mediante la participación simpática comprender el contexto
emocional en que tiene lugar la acción. El Observador no necesita
compartir las opiniones, los valores, ni los fines del actor (no es necesario
ser César para comprender a César) 13, pero comprende intelectualmente
la situación y la conducta implicados.
~ ~cción particular es colocada en una secuencia de motivos cuya
com prens1on puede tratarse como una explicación del curso real de la
conducta. Esto es posible porque el motivo tiene un sentido subjetivo que
les parece al actor mismo y al observador, base suficiente para la conducta
en cuestiónH. En otras palabras, podemos imaginar las emociones que
~rovoca en la g~nte una situación o un acontecimiento dados; podemos
1magmar el motivo que está detrás de la acción de una persona o de un
grupo y podemos encontrar o elaborar un __principio aceptable de acción
que mostraría que el motivo que atribuimos a una acción humana dada,
se sust~nta ~!1 el estado afectivo que suponemos evocado o surgido por
una s1tuac1on que podemos reproducir mentalmente, porque la
conocemos, cuando menos en forma simbólicats.

Se trata, en resumidas cuentas, de la distinción entre la motivación
considerada como un proceso real en el tiempo,. es decir, el significado de
la co~d~~ dentro de una acción intencional y los complejos atemporales
de significados como tales; complejos significativos que, -señalamos de
paso- según Rickert, son los únicos susceptibles a la comprensión.
la distinción, como parece claro, entre "significado" como
configuración de fenómenos culturales y "significado" de la conducta en
un contexto específico, no corresponde a diferentes etapas del
pensamiento de Max Weber, ni son mutuamente excluyentes, por el
13

Weber Max, "Economía y Sociedad" vol.l, Ed. F.C.E., Mexico 1969, pag.6
Weber Max, "The Theoryof Social and EconomicOrganizalion", N York, U.Press, 1947 Cap¡
15
Abel Theodore, "The Operntion Called Verstlle,1", American )oumal of Sociology, Nov 1948,
pag.216
14

11 Parsons Talcott, "La Estructura de la Accwn Social", vol II Ed. Guadarrama, Madrid, 1968, pag
729
u lbid, pag 778

352

353

�contrario están íntimamente conectados: La motivación concreta implica
una rela~ón sustantiva entre los elementos significativos y los demás
elementos del complejo de acción. Un sistema de significado, im!'licado
por ejemplo, en la acción racional, es un saber cien~c~~nte válido q~e
expresa, cuando menos, relaciones intrínsecas hipoteticas entre fin,
medios y condiciones.
En la motivación considerada como un proceso real en el tiempo,
los significados no pueden verse divorciados d~ relaciones intrínsecas de
este carácter O de otro análogol6. En este sentido, los sucesos reales que
pueden ser observados sólo pueden s~r ·si~cativos de una manera
simbólica sin referencia alguna a relaciones inherentes al mundo real.
Esto es cÍaro, puesto que los actos concretos no son tratados ?º~ We~er
como intrínsecamente significativos en un contexto ,de medio-fin, sino
como simbólicos de un sistema de significados.
Ahora bien, si el objeto propio de la "comprensión" es ocuparse
del sentido considerado subjetivamente por los hombres en el curso de
una actividad real y concreta; comprender este sentido según el ~al- han
orientado prácticamente su actividad, ¿No imp~ica que este proc~d1n:u~nt~
-en el plano de lo subjetivo- puede ser considerado como ps1cologico •
Sabemos perfectamente que para Max W_e ber la _acción ~ocial _es una
acción en que el sentido mentado por su su1eto o suJetos esta referido a la
conducta de otros, orientándose por ésta en su desarrollo17• Y este
concepto de la orientación de la conducta sirve para distinguir a
sociología de la psicología. Sabemo~ también ~ue, para -~eber,,,aden:ias
del sentido de un acto para un individuo, ex1Ste tamb1en un sentido
medio" atribuible a una pluralidad de actores e incluso un sentido para
actores hipotéticos en tipos particulares de actividades. Sin embargo, al
hablar de la explicación comprensiva, como señala Freund 18, no se
detiene en los problemas filosóficos que plantea. ¿Pert~nec: ~ una esfera
autónoma, distinta de las de·lo físico y de las de lo psicologtco? Yo creo
que Weber, en alguna medida, proporciona una salida_-a la cual no le hace
justicia Freund- cuando afirma que el problema _se~~lado se debe a la
confusión que se basa en el error de considerar ps1qmco todo aquello que
no es físico.

!ª

Además de los mundos físico y psíquico -afirma Weber- existe el
mundo de las ideas o significaciones: Cuando un hombre cr~e que 2 ~ 2 =
4, este es un fenómeno psíquico; pero la idea de 2 x 2 = 4 es mdepend1ente
del contenido del pensamiento de cualquier persona particular. Y es que
el hecho de que Weber afirme que la "significación" -como atributo
necesario de la acción- sea subjetiva, no implica que el "sentido
subjetivamente considerado" deba ser interpretado como parte del

Es interesante observar aquí que, contra la idea generalmente
aceptada, este enfoque de Weber sobre la psicología que data de 1904 es
bastante similar al planteado por Durkheim en 1895, en sus "Reglas del
Método Sociológíco".

Por otro lado, cabe señalar que, la crítica sobre el "sentido
subjetivo" de la acción social (su supuesto reduccionismo psicológico), fue
quizá excesivamente marcada en contra de Weber, seguramente porque se
oponía a las enseñanzas del Behaviorismo norteamericano, según el cual,
los sentidos subjetivos de los actores no pueden ser objeto de la
investigación científica, ya que no son susceptibles de observación directa.
La sociología Weberiana intentó aprovecharse de las posibilidades
que ofrecían tanto las ciencias sociales como las ciencias ·d e la naturaleza.

El nivel más alto de entendimiento de los fenómenos sociales es
sólo posible si la comprensión es causalmente adecuada, y adecuada a su
vez, al nivel de la significación. De ahí que, para Weber, la relación entre
causación y significación sea de suma importancia para la sociología.
Sin entrar aquí en muchos detalles, diremos que no cabe asimilar
a Weber la distinción hecha por Dilthey, entre explicación y comprensión
como dos métodos autónomos, Para Weber, toda relación inteligíble para
la comprensión ha de poderse explicar también causalmente20• La
explicación es la constatación de la conexión de sentido en que se incluye
una acción social, y la comprensión es la captación de la acción social,
interpretándola. Sin embargo, ambas deben ser articuladas. Así, afirma
que "una imputación causal adecuada de la acción social significa que el
proceso que se dice ser típico es adecuadamente captado en el plano de la
significación, y al mismo tiempo, la interpretación es, en cierto grado,
causalmente adecuada.
Si falta la adecuación con respecto a la
significación, entonces, por alto que sea el grado de uniformidad y por

r

Parsons Takoll, Op ( 'il. ags. 718,719
_
Weber m ax, " Ernnomía y Sod &lt;'ditd", F.( º. E., vol 1, M,,xi«&gt;, 1969, par, :&gt;
,18 Freund Julien, "Soci.,Jogía de Max Wi:bcr", EJ. l'Pnins ula, Biln&lt;'lonit 1&lt;)(,8, pag. &amp;:&gt;
16

"aspecto interior" del comportamiento. La "sociología comprensiva" no
tiene por objeto enumerar las manifestaciones y los elementos psíquicos o
físicos que acompañan o incluso producen la relación significativa de la
conducta con los objetos, A mi juicio, Weber es claro en este asunto;
respetando la esfera propia de la psicología, dice que "precisamente los
intentos, en parte magníficos, existentes hasta ahora, de una
interpretación psicológica de los fenómenos económicos, muestran en
todo caso que, del análisis de las cualidades psicológicas del hombre, no
se progresa hacia el análisis de las instituciones sociales, sino que, a la
inversa, el esclarecimiento de las premisas y de los efectos psicológicos de
las instituciones presupone el conocimiento de estas instituciones y el
análisis científico de sus relaciones" 19 .

17

354

10
1"

W,+,.•r Mitx, "~,,/,rr l,1 Tc:c&gt;rí11 ,/e la~ Cirncia~ ~,,.:in/,:~", F.J. Futura, R. Aires, 1976, pag. 58
~ n•und Jul i,•n, ( )p ( ' ¡¡_ Par, 8 5

J55

�exactamente que pueda ser numéricamente determinada su
probabilidad... es todavía una probabilidad estadísticamente
incomprensible... 21 •
Por otro lado, la explicación más adecuada desde ef punto de
vista de la significación, no tiene sentido si no es posible constatar o
confirmar la probabilidad de un acto en cuestión, en el mejor de los casos,
sólo sigue siendo una hipótesis plausible.

•••I -

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1

1

.....

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~

En este sentido, para Weber, la interpretación causal proporciona
a la investigación comprensiva el estatus de actividad científica. El
procedimiento de la comprensión en Weber, no es más que eso, un
método especial, pero necesario que facilita el desvelamiento del sentido.
Sólo que la "comprensión del significado" debe ser confirmada por la
imputación causal o la observación estadística. De esta manera ha
contribuido la "sociología comprensiva" a construir un conocimiento
válido de la realidad histórico social.

1

~[

Maestro Gabriel Vargas Lozano
Profesor-investigador titular en el
Departamento de filosofía de la
Universidad Autónoma Metropolitana,
U. Ixtapalapa y Co-Director de la revista
Dialéctica de la Universidad Autónoma
de Puebla.

A punto de finalizar el siglo XX uno de los conceptos que han
adquirido un mayor prestigio y un lugar previlegiado en el imaginario
social en una parte del mundo (especialmente Europa del este, la ex-URSS,
América Latina y Africa) ha sido el de la "democracia" .
¿Cuáles son las razones de este hecho?

¡ . l1
J

LA DEMOCRACJA LIBERAL Y SUS LIMITES

Una de ellas proviene de su larga historia. EJ concepto democracia
ha concentrado en períodos determinados, la aspiración legítima de las
mayorías para obtener el poder o al menos establecer limites al poder para
lograr una mayor justicia en todas sus dimensiones.

i:.

.;J

Otra razón, más difícil de explicar en pocas palabras y sin haber
expuesto lo que entiendo por democracia, se.ria que desde 1917 a 1989, se
protagonizó una lucha universal entre dos sistemas: Uno capitalista que
adoptó diversas formas políticas que fueron desde la democracia política
hasta el fascismo y otro, que se autodenominaba socialista y que a nombre
de "democracia social" mantenía una dictadura de partido-estado. Esta
lucha, por múltiples razones que expongo en mi libro Más allá del derrumbe
{1994) terminó con el triunfo del capitalismo, hecho que Francis Fukuyama
identificó, en forma ideológica, como "triunfo de la democracia". Esta
identidad entre capitalismo y democracia no es correcta ya que existen
fuertes tensiones entre las dos lógicas (económica y política) o como dice
John Dunn, sus relaciones son "estrechas y opacas". A mi juicio, lo que
triunfó al caer el llamado "socialismo real" fue la economía del mercado
capitalista que ocasionó, en aquellos países, un despertar de las masas
populares al largamente postergado deseo de democracia, movimiento que
de alguna manera ha dejado su ÍD'!pronta en la reformulación de las nuevas
constituciones. Así, la democracia pudo colocarse nuevamente en el centro
del imaginario social como una esperanza, se realiz.ara o no en su sentido
auténtico.
21

Weber Max, "Economía y Sociedad", Vol I, Ed F.C.E. México 1969 pag 11

357
356

�La tercera razón del asenso de la democracia proviene de los
procesos que hemos vivido en América Latina en las últimas décadas. En
efecto, frente al terrible trauma que constituyeron las dictaduras del cono
sur, las diversas fuerzas políticas han buscado un reacomodo democrático
en países como Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, entre otros. En el caso
de México, después de un dominio por décadas por parte del Partido
Revolucionario Institucional (PRI) como partido único del estado, y debido
a las profundas crisis económica-sociales a que nos ha llevado su política
económica (acentuada por el neo-liberalismo), el sistema tuvo que
negociar una lenta y compleja reforma política que se inició en 1970 y que
ha culminado en las recientes elecciones del 6 de julio de 1997 con triunfos
importantes para la izquierda (representada por el partido de la revolución
democrática (PRD) y para la derecha, representada· por el partido de
Acción Nacional (PAN).
Estas últimas elecciones, por la forma
relativamente limpia en que se llevaron efecto, nos permite decir que se ha
iniciado en nuestro país, el tránsito del régimen de partido único de Estado
al de un régimen pluralista en la que permanecen en lucha, el PRI, el PAN,
el PRD y otros partidos pequeños como el Partido Verde ecologista de
México (PVEM) y el partido del Trabajo (PT). Esta nueva situación coloca
en la agenda del debate político, una serie de problemas importantes que
deben ser analizados por la Filosofía y la ciencia política.
Ahora bien ¿Podemos'confiar en que la democracia pueda resolver
algunos de los principales problemas de injusticia social?. ¿Realmente el
acceder a la democracia representa para nosotros un inicio de solución a
los graves conflictos que nos aquejan?.
Estas preguntas io'iportantes en el México de hoy, parecen no serlo
en países en donde, a la inversa de lo que aquí ocurre, se está presentando
un fuerte desencanto sobre la democracia, como en Francia, Italia,
lng]aterra o los propios Estados Unidos de América.

"',..,
· Así nos en&amp;entamos a una paradoja: Mientras en América Latina
y Europa del Este, la democracia es un bien apetecible, en Europa ya están
hablanao sobre el "fin de la democracia", como lo hace Jean-Marie
Guéhenno, en un libro del mismo nombre. 1 •
Lo que procede entonces, a mi juicio, es examinar las causas de

dicho desencanto y extraer las lecciones debidas para poner de manifiesto:
Primero, que existen diversas concepciones de la democracia (elitista,
pluralista, participativa, autonomía democrátrca, radical); segundo, que la
"democracia realmente existente" es decir, la democracia puesta en
práctica en algunos países altamente industrializados, han demostrado ya
sus alcances y sus limites y tercero, que se hace necesario construir nuevas
358

formas de la democracia que permitan contender con el amplio y difícil
conjunto de obstáculos que la acechan.
Ahora bien, mientras la tradición marxista se concentró en la crítica
a la "democracia burguesa" y no pudo desarrollar una nueva alternativa,
la profundización de la democracia, en sus diversos sentidos recayó en los
filósofos Jiberales.2
Es por está razón que analizaré, en forma breve y sintética, algunos
de los rasgos característicos de tres agudos críticos liberales de la
democracia liberal: Norberto Bobbio, David Held y C. B. Macpherson.
Los tres parten de la tradición abierta por Stuart Mili; analizan las
contradicciones de dicha tradición y buscan soluciones a los grandes
obstáculos que ha encontrado la realización de la democracia en los
diversos países industrializados. Sus reflexiones nos pueden permitir
algunas conclusiones útiles también para Latinoamérica.

La democracia procedimental.
Norberto Bobbio (1909), como se sabe, es uno de los filósofos más
notables de la actualidad. La importancia de su reflexión radica en su
profundo conocimiento de los clásicos; su claridad analítica y su
honestidad a la hora de examinar los conflictos de la democracia
contemporánea. Estos conflictos surgen de los obstáculos que genera el
tipo de organización que ha adoptado la sociedad contemporánea. La
mayoría de sus libros han sido traducidos al español en los últimos años y
es por ello que podríamos decir que es él mas conocido de los autores junto
a Sartori, Dahl y otros. Bobbio parte de una definición mínima de la
democracia: Democracia es "un conjunto de reglas (primarias o
fundamentales) que establece q11ién está autorizado para tol}lar las
decisiones coleqivas y bajo qué procedimientos". (Bobbio, 1986: 14). Las
reglas procedimentales son: Sufragio adulto; derechos cívicos (de
expresión y organización); mayoría numérica y derecho de minorías.
Bobbio analiza en su libro Liberalismo y democracia, los encuentros y
desencuentros entre dos corrientes pronunciándose por un liberalismo que
distingue de lo que llama /iberismo, es decir, un liberalismo que está a favor
de los derechos y de las instituciones y no de los excesos y consecuencias
de la economía de mercado.
En e/ J11t11ro de la democracia expone con_agudeza los problep-tas que
enfrenta hoy esta forma de gobierno en los países industrializados. Para
Bobbio, la democracia nace de una concepción del individuo como
359

�soberano y hoy se observa el dominio del corporativismo; debería
representar los intereses de todos los ciudadanos y en su mayor parte
representa los intereses de sectores; las oligarquías debería desaparecer y
no es así; todos los ciudadanos debería participar del poder y el ciudadano
se siente cada vez mas alejado del poder; se ha formado un poder invisible
tras las urnas que orientan las decisiones; la democracia estaba basada en
la educación de la ciudadatúa y lo que se observa es desinformación y
apatía. Son las promesas incumplidas de la democracia. Las causas de
este fenómeno son, a su juicio, la complejidad de las sociedades
contemporáneas que han generadq la tecnocracia; el aumento de la
burocracia y la ingobemabilidad. Todo ello constituyen fuertes obstáculos
para la realización plena de la democracia.

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Detrás de toda concepción se encuentran ciertos valores explícitos:

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La tolerancia entre los mdividuos; la libertad de creencias; la renovación

gradual de la sociedad y la fraternidad entre los hombres.

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política. No la substancia. En este sentido, considera que el marxismo ha
cometido el error de subestimar el cómo par dedicarse al quién denomina.

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Preocuparse por qmen -dicé- generó la confusión entre la
dictadura de una clase y dictadura como ejercicio de la fuerza sin ley.

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Según Bobbio, el marxismo transforma la noción clásica de
dictadura (excepcional y transitoria) en regla ' universal anterior al
comunismo como dictadura del proletariado.

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Perry Anderson sometió la concepción de Bobbio a las siguientes
críticas:

1) Defiende la democracia representativa pero encuentra límites a ella;
2) Crítica la democracia directa pero habla de una ampliación de la
democracia;
,
3) Defiende a la democracia liberal como forma de acceder a un socialismo
pero lo plantea imposible;
4) Camina hacia el conservadurismo.
A su vez, M Bovero respondió a las críticas de Anderson en una
entrevista aparecida en un libro: "La filosofía política de un fin de siglo" (1994)
con los siguientes argumentos:
Anderson tiene una V1S1on simplista de la relación entre
liberalismo y democracia; la prolongación de la democritcia no coincide
con la directa ya que la democracia representativa y directa son métodos y
la democracia política y social son niveles .

La democracia es para él un método, la forma de la comunidad

«:t (,.:;
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'01

La solución que propone para poder sortear estos obstáculos es la "
extensión de los derechos" al igual que el paso del quien vota al dónde vota.
El sistema democrático debe extenderse, a su juicio, a lugares como la
familia; la universidad; el ejército o la iglesia.

condiciones económicas y de la lucha política que se expresa en la
estructura jurídico política y que es uno de los aportes principales de un
marxismo crítico.

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.....

Bobbio subraya la importancia de las instituciones liberales como
el parlamento y derechos cívicos, como baluarte en contra de los abusos
del poder. La dictadura liberal tiene la función de asegurar la libertad
negativa de los ciudadanos:
Derechos cívicos de los ciudadanos
individuales; parlamento nacional. Esto asegura el estado constitucional.
Este es un "instrumento" que puede ser utilizado por cualquier clase
social.
Considero que Bobbio tiene la razón a medias. Tiene razón en que
tales instituciones aseguran la libertad negativa pero no al creer
que el parlamento es sólo un instrumento. Desestima el impacto de las
360

Por mi lado, considero que lo que Anderson está señalando son las
antinomias a las que Bobbio llega de su análisis de la democracia moderna.
El problema que señala Anderson es que. Bobbio ha tocado un limite que
no puede resolver por la vía que se ha trazado.
Por otro lado creo que, en primer lugar, el método utilizado por
Bobbio le lleva a tener una posición un tanto ambigua: Por un lado asume
una definición formalista-Katiana de la democracia y por otro realista.
En segundo lugar, se mantiene dentro de los estrechos límites de
un liberalismo rectificado que se niega a considerar que lo económico
también es político.
Finalmente, su concepción de la democracia procedimental, con
todo lo aclaratorio y útil que pueda ser, descansa sobre un principio formal
que pretende evitar lo sustancial. A mi juicio la distinción sólo es
realizable si se quiere mantener a la definición como un ideal ético pero no
se si se quiere comprender los procesos reales. En ese nivel como deáa el
intelectual y político mexicano Jesús Reyes Heroles, en la política "el fondo
está en la forma".

361

�La autonomía democrática.

Por su lado, politólogo inglés David Held después examinar los
diversos modelos de democracia que se han desarrollado hasta ahora,
(Held, 1992) se pregunta ¿qué debería significar hoy en día la democracia?
Para responder a la pregunta, Held alude a las dos tradiciones
contemporáneas: La nueva derecha y la nueva izquierda. La nueva
derecha buscaría unir los objetivos de libertad e igualdad a los del
individualismo en todas sus d.imensiones. Su idea es que el Estado debe
establecer las condiciones para que los ciudadanos persigan sus propios
intereses bajo la defensa de la ley; la libertad individual y la tesis ~e "cada
quién su vida". La izquierda, por su parte, defen~erí~ lo s~ia~ Y lo
colectivo; consideraría que la libertad y la justicia en sentido autentico no
se pueden alcanzar en el capitalismo. Frente a estas dos posiciones, Held
propone una nueva tesis: La autonomía democrática. Su pr~cipio ~eneral •
en que se basa es el siguiente: "Los individuos deberían ser libres e iguales
para determinar las condiciones de su propia vida; es decir, de~erían
disfrutar de los mismos derechos (y por consiguiente de las mISmas
obligaciones) en la especificación del marco que genera. ~i~ita las
oportunidades disponibles para ellos, siempre y cuando no utilicen este
marco para negar los derechos a otros" (Held, 1992: 326). Se O:ªta de
defender la libertad y la igualdad pero estableciendo fronteras a la libertad
y arreglos institucionales necesarios para protegerla. Para precisar, Held
opone las tesis del liberalismo y del marxismo. A juicio de Held, el
liberalismo está comprometido con el "mercado libre" y falla al no
concebirlo también como provisto de poder. El marxismo, en su opinión,
reduce lo político a lo económico y no advierte los peligros del poder
centralizado. Aquí, en este punto, Held no precisa que se está refiriendo a
un marxismo esquemático y reduccionista que no se verifica en otros
autores como por ejemplo, la filosofía política de Antonio Gramsci. A
pesar de todo, Held dice que en las dos perspectivas se fa_lla: En la
tradición liberal, lo político es el gobiemo separado de lo economtco y lo
culturál; en el marxismo, se reduce lo político a lo económico; al poder de
clase o al fin de la política marginando temas in1portantes que ata11en a la
democracia. Ello no requiere decir que Held no reconozca aciertos en
ambas tradiciones.
La autonomía democrática para Held

implica: En primer lugar,
tomar a la sociedad como un conjunto en donde es posible distinguir al
Estado y la sociedad civil y en donde se requiere empr~nder u'.'ª
democratización de ambos aspectos; en segundo lugar, se necesita amplrar
la concepción de la política entendiéndola como fenómeno . que se
encuentra en todas partes aunque tenga límites en lo que se refiere a lo
intimo; en tercer lugar, se requiere establecer una teoría de las fronteras de
362

la libertad y una concepción detallada de los arreglos necesarios para
protegerla; en cuarto lugar, el establecimiento de un sistema de derechos
en el que se tenga cuidados en la relación entre lo formal y Jo real; y por
último, un sistema constitucional que proteja y garantice todo lo anterior.
Held tiene presente en diversos momentos de su exposición los aportes de
la social democracia sueca. "El problema, en resumen, es doble: La
estructura de la sociedad civil (incluyendo la propiedad productiva
privada, vastas desigualdades sexuales y raciales-malentendidos o
aprobadas por los modelos de democracia liberales) no crea las
condiciones para la igualdad del voto, la participación efectiva, una
comprensión política adecuada y el control por igual de la agenda política;
mientras que la estructura del Estado liberal (incluyendo grandes, y con
frecuencia innumerables apartados burocráticos, la dependencia
institucional del proceso de acumulación de capital y representantes
políticos preocupados por su propia reelección) no genera la fuerza
organizativa que puede regular adecuadamente los centros de poder
"civil". (Held, 1992: 339)
Para que pueda florecer la democracia, entonces, debe ser
concebida como un proceso de dos caras: Reforma del poder del estado y
reestructuración de la sociedad civil. Se trata también de establecer la
soberanía del parlamento sobre el Estado y de la sociedad sobre el
parlamento. ¿Cómo podría ser posible? Held responde que con la creación
de un sistema de derechos: Derechos estatales, derechos sociales, derechos
culturales y derechos económicos. Se trata, nos dice, de una autonomía
democrática o socialismo liberal.
Esta democracia implicaría una
participación verdadera del demos en el gobierno; una concepción amplia
de lo político pero que no vulnere lo personal; igualdad poütica y justicia
distributiva; la igualdad de condiciones no implica el no reconocimiento de
las diferencias sociales, culturales o inclusive económicas, estableciendo de
límites al grado de libertad de los ciudadanos.
Nuevamente aquí nos encontramos una apelación a la voluntad de
tipo Kantiano o una elevación de la conciencia política, pero falta
considerar quién o quiénes serían los sujetos que llevarían al cabo esa
elevación de conciencia y una vez que esto ocurriera, en qué medida
podrían enfrentarse a los poderes reales de la estructura de poder
capitalista nacional e internacional.
Finalmente, abordamos la tercera perspectiva de la filosofía liberal:

La democracia participativa.
Menos difundido que Bobbio en español pero no menos
importante es el politólogo de la Universidad de Toronto, Canadá, C.B.

�Macpherson fallecido en 1987. A· partir de la conclusión sobre la
imposibilidad de un cambio revolucionario en las sociedades industriales,
propone buscar una democracia participativa que pudiera generar
mayores condiciones de justicia social. Para acceder a esta fom1a de la
democracia se requiere, a su JUic10, cumplir dos requisitos: La elevación de
la conciencia de los ciudadanos para no verse sólo como consumidores
sino como hombres en pleno desarrollo de sus capacidades. Se trata de
generar la conciencia de que todos los ciudadanos tenemos un poder como
tales y que se requiere ejercerlo. El segundo requisito es la reducción de la
desigualdad social y económica.
A su juicio, las dos tradiciones más influyentes de nuestra época, el
marxismo y el liberalismo, fracasaron en sus predicciones: La tradteión
fundada por Marx consideraba que la agudización de las contradicciones
del capitalismo llevaría a una polarización entre dos clases lo que a su vez
generaría las condiciones de una nueva sociedad. En el caso de John Stuart
, Mill, su concepción de la democracia como desarrollo de las
potencialidades del hombre fracasó también porque consideraba que la
generahz.ación del sufragio y una ética de la solidaridad con los pobres
llevaría a mejores condiciones sociales. Lo que ocurrió en la realidad fue lo
opuesto: La agudización de las contradicciones sociales y de la enajenación
al concebirse al hombre sólo desde la perspectiva del individualismo
posesivo.

¡ ..., ......... .

...

...

La democracia participativa de Macph~rson se basa en la
necesidad de tener conciencia: a) de los costos humanos y ecológicos de
una forma del crecimiento económico adoptada; b)de los peligros de la
apatía poütica; c)de las dudas sobre la posibilidad de que el capitalismo
pueda satisfacer las expectativas despertadas en los consumidores por el
propio sistema. Se requiere, nos dice, elevar la calidad de la vida y se
pregunta ¿es exagerado pedirlo?. Para poder lograr esta nueva forma de la
democracia realiza dos acercamientos teóricos: Uno abstracto (su modelo
4A) y otro concreto (su modelo 4B). En el modelo abstracto propone un
sistema piramidal que combine democracia directa con democracia
delegada. Las dificultades de su funcionamiento procederían de las
condiciones históricas propicias que eviten un golpe de estado como el
ocurrido en Chtle a Salvador Allende; la confrontación violenta entre las
clases y la apatía de la gente. En el acercamiento más concreto nos dice
que se requiere también un sistema de partidos bien constituido. Lo
fundamental es relacionar la poütica con la ética; el sentimiento a favor de
la igualdad y el desarrollo de las capacidades. Para lograrlo plenamente se
requiere abandonar los supuestos de que parte la sociedad de mercado.

36-t

_
En suma, los tres autores mencionados parten de la tradición
liberal; los tres reivindican formas pacíficas para el cambio; los tres están
conscientes de las consecuencias que genera la economía de mercado. Pero
Bobbio no define con precisión la lucha en contra del imperio del mercado
al menos con el énfasis de Held o Macpherson. Para los dos últimos ~
muy claro que el ámbito económico es poütico. Mientras Bobbio 00 le
oto_r?~ importancia a la concepción marxista, Held hace un penetrante
analtSJS de la aportación de esta corriente sin dejar de adoptar posiciones
críticas. Macpherson, por su lado, asume una justicia distributiva
procedente del marxismo pero declara que su posición es liberal en la
medida en que qutere realizar la vieja aspiración de la sociedad como '
autod~~rollo de las potencialidades mdividuales. Held se propone una
concepc1on superadora de las dos tradiciones. Los tres ponen el acento en
lo ético.
Con respecto ~e las posiciones de Bobbio podríamos subrayar que
le falta una co~c~pc1on global de la democracia que tome a su cargo los
aspectos ~onom icos-sociales y que la neutralidad de su concepto de
democracia es muy cuestionable cuando se trata de _analizarlo en la
práctica.
.
_ En relación a Held podríamos contraargumentar que tanto el neohberalJSmo como los procesos mundiales (acción de las transnacionales·
creación de grandes centros económicos o utilización de organizacione~
como la ONU para intervenir en los procesos intemos de los países) están
alterando las condiciones de una democracia como la propuesta por él.
Y finalmente sobre las posiciones de Macpherson se podría
argu~~~tar que su propuesta es muy general y que se requiere una
def1mc1on mas precisa de las condiciones sociales requeridas y de las
fuerz.as poüticas que llevanan al cabo a su democracia participativa.
A los tres les podría interrogar sobre las condiciones de posibilidad
de la democracia en países como los de América Latina.
Como conclusión podemos decir que:
1.- ExJSte una Línea de reflexión muy importante que procede de Rousseau

en el se~~ido de considerar a la democracia como soberanía popular. Esta
concepc1on se puede mantener teniendo conciencia de sus aspectos
alc~nz.ables y sus aspectos utópicos, es decir, por un lado, es posible llegar
a ciertas forma~ de soberanía popular mediante la democracia directa (alü
do~de sea posible o el referendum) pero no es posible, en las complejas
sociedades actuales acceder a una forma poütica que permita definir el
contenido de dicha soberama.
365

�2.- A pesar de ello, la "soberanía popular" siempre ha sido objeto de crítica
por parte de los liberales. Por tal motivo, han levanta_do ~?da
serie de
obstáculos par evitar lo que llaman, desde Tocqueville la tirarua de las

:m'ª,

mayorías".

-Qué sodalismo? Discursión de una alternativa. ( Plaza &amp; Janes, Barcelona,

3.- Se requiere entonces acometer la formulación de una nueva teoría de la
democracia que recupere los aportes de ]os teóricos liberales pero que
considere como elemento fundamental su relación con los procesos

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""''

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NOTAS BIBLIOGRAFICAS

('l&gt;

1t,

-Eshtdios de historia de la filosofía: de Hobbes a Gramsci- (Ed. Debate1 Madrid1

1

'~ a:~

e;.

4.- A pesar de todo, puesto que la democracia es un movimiento ~tórico
de] pueblo para la reivindicación de la soberanía popular, para el
establecimiento de un equilibrio entre los poderes pdlíticos en que se ha
dividido el estado contemporáneo; por el derecho de resistencia a la
arbitrariedad estatal; la elección de gobernantes por medio de votaciones;
la alternancia de paridos en el poder; ]a tolerancia; el p1ura1ismo; la
equidad racial y sexual; la defensa de las libertades individuales_ Y
comunitarias, por tal motivo, la democracia, sigue siendo un bien
apetecible, a pesar de que en nuestros países latinoamenricanos su
construcción haya sido tan difícil y frágil .

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1985).

1985).

actuales del capitalismo.

.. .. ...

-La teoría, ~e las formas de go~erno en la historia del el pensamiento político.
(F~~, MexIC_o, 1987). (La teor1a del forme de governo nella storia del pensiero
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1977).

En mj ensayo "la Cuestión de la de010trada" publi,ado en la rC'visla P111~é,:f,ca. Num29/3,
primavera de 1997, analizo el problema de la dem,&gt;&lt; ra, ia en Marx y Pn las d1wl'Sds vnllentes
del marxismo, considerando qul' hay una ,·on«:-p,.i&lt;'in d,,nux rátka en C'I autor dC' f-1 Cflf'llnl 4ue

-La teon·~ ~olítica del individualismo posesivo. (Ed. Fontanella, Barcelona, 1970)
(The Poilhcal. T!1eory of Possessivc lndividualism: Hobbes to Locl&lt;e. (Oxford:

no fue desarrollada por PI marxismo soviético.

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2

--·· . ....

Democractic Theory: Essays in Retriolal. Oxford University Press, Hong
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Milano, F. Angelli Libri, 1985).

JÓÓ

Vargas Lozano Gabriel, Mas allá del derrumbe. Siglo XXI Editores México
'

'

�LAS VIAS DEL PODER PRESIDENCIAL:
UNA COMPARACION FRANCO - MEXICANA

Maestro José Luis Prado Maillard
Maestro de la Facultad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
Doctorante por la Universidad de París 1
Pantehéon-Sorbonne

Todo Estado tiene una estructura política que organiza a la
sociedad. Dicha estructura comprende órganos de poder que son dirigidos
por una autoridad política. En una democracia, dicha autoridad es elegida
por la voluntad general. Sin embargo, la autoridad que representa al poder
debe tener un ·control que la limite, pues si no lo hay, se corre el riesgo de
caer en el absolutismo. En la teoría, el equilibrio de poderes es descrito por
Montesquieu en su obra &lt;&lt;el espíritu de las leyes&gt;&gt;. El poder limita al
poder. Este clásico se refiere a los poderes legislativos, ejecutivo y judicial.
Mismos que deben estar inscritos en un contrato social, diría Rousseau.
Nosotros haremos alusión solamente a los poderes políticos. El poder
legislativo es un órgano colegiado, bicameral o monocameral, mientras que
el ejecutivo es de tres tipos, monista, du~l y directorial.
Sin embargo, observamos que en la mayor parte de las
democracias contemporáneas, el verdadero equilibrio de poderes se
encuentra en el sistema de partidos políticos. &amp; decir, éste inclina la
balanza del poder a favor del ejecutivo o del legislativo. Si el partido del ·
presidente es mayoritario en .el parlamento, éste tendrá poderes reales que
sobrepasan los poderes constitucionales. En sentido contrario, si éstas
mayorías son antagónicas, veremos un verdadero equilibrio tal como lo
conciben Locke y Montesquieu. A manera de apoyo citamos el ejemplo de
ciertas democracias como Alemania, Austria, España, Francia, Gran
Bretaña, Irlanda, Israel, Italia, Japón, Portugal. Naciones donde el respeto a
la Constitución y a los partidos políticos es la esencia misma del sistema.
En nuestro estudio nos limitaremos a las vías del poder
presidencial en Francia y en México. Por que en tomo a ésta institución
gira la vida política de ambas naciones. Nuestra tesis se centra en la
semejanza de los poderes presidenciales a pesar de que éstos difieren en la
naturalez.a de sus si5temas políticos, asimismo de la variedad del poder
presidencial, dependiendo de las mayorías parlamentaria y presidencial.

369

�Al reflexionar sobre nuestra tesis nos surgen las siguientes
interrogantes: ¿Por qué las prácticas políticas son semejantes a tal grado
que la presidencialización del sistema es su característica?, ¿En qué
consisten dichos poderes reales?, ¿Cómo afecta al presidente una
discordancia mayoritaria entre el presidente y el parlamento?, ¿De qué
medios de acción gozan mandatarios para aplicar su política?

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Para responder a éstas cuestiones es pertinente tomar en cuenta al
Derecho constitucional y a las Instituciones políticas. Esto con la finalidad
de exponer un estudio serio, real, funcional. Del lado del Derecho
estudiaremos los tipos de regímenes poh1:icos y los poderes de que'
disponen tanto el ejecutivo como el legislativo, así como las relaciones
entre ellos. Del lado de las Instituciones políticas, analizaremos a los
partidos políticos y su trascendencia dentro del sistema político. En fin,
organizando nuestro orden de ideas hablaremos sobre los dos sistemas
políticos desde una perspectiva presidencial (l), así como de los poderes
presidenciales. (11)

DOS SISTEMAS DIFERENTES

ésta clasificación, cabe preguntarse dónde encuadra el régun'en fr
,
·
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anees y s1
MexICo encua ra dentro de ésta tipología.
La ~ República es polémica en su clasificación. · Régimen
parlamentario
·, y 1a
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, . o presidencial?• Tomando en cuenta la c onstitulaon
practica_ política frances~, _podemos conciliar la definición de la siguiente
man~ra. ~n _cua~to al re~en, semip1:sidenciall y en cuanto al sistema,
presi~en~iahs_ta. ~n Mex1co, la polemica no es menor: ¿Presidencial,
autontano, d1ctatonal o semi-democrático? Digamos que en su régun'
~
.al
ffies
prest enc1 , ~ue su sistema es presidencialista. Para aquellos que insisten
en llamarlo ststema autoritario, es pertinente recordarles los elementos de
una Democr:acia: go~ernantes elegidos por sufragio universal, . elecciones

frecu_~~es Y ~mceri:5, sistema compei:ftivo de partidos, respeto a los partidos de
aposiaon, ~xistencia de grupos apos1tores al gobierno y respeto del Estado de
Der~~ho. VISto estos el~mentos y analizando la evolución de los partidos
políticos, podemos decrr que México ha avanzado indiscutiblemente hacia
la Democracia, tal como lo constata la siguiente gráfica.

Elecciones
presdenciales

Entendemos por naturaleza de los sistemas políticos, la
clasificación que hace la doctrina clásica sobre los regímenes
constitucionales y la clasificación que hace la mínuscula Ciencia política
sobre el entorno político. El régimen constitucional comprende el conjunto
de reglas jurídicas sobre la organización y _el ejercicio del poder. El sistema
político comprende las reglas jurídicas y los factores cotidianos de la vida
política. Ambas clasificaciones difieren, en ocasiones, una de la otra.

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80

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1976

1982

1988

Fuente: lfl:-.

A/ Naturaleza de los sistemas
Siguiendo las Constituciones, podemos clasificar a Francia como
un régimen semipresidencial, y a México como un régimen presidencial.
En cuanto al sistema político, ambos coinciden en la presidencialización.

l. Régimen presidencial, régimen semi-presidencial y status presidencial

El Derecho constitucional clásico distingue al Régimen
parlamentario y al régimen presidencial. Al primero por la responsabilidad
del gobierno frente al parlamento y por el derecho de disolución. En éste
régimen hay dos variables, de tipo monista o a la inglesa (un solo jefe del
ejecutivo) y de tipo dualista o a la francesa (dos jefes del ejecutivo). Al
segundo lo distingue por la separación rígida de poderes, donde el
sufragio universal legitima a los poder~ ejecutivo y al legislativo. Vista
370

~asa_n~o al status presidencial, éste es de fundamental importancia
para el eJerc1~10 del poder. Dicho status difiere de un país al otro. El jefe de
Estado_frances es electo p?r sufragio universal directo a dos vueltas (la
mayona absoluta es requenda para la elección). Su período es de siete años
con posibilidad de reelección sin limite} El mandatario mexicano es electo
p~r suf~agio ~~iversal directo a una sola vuelta. Su período es de seis
anos, sm posibilidad de reelección. En caso de que la presidencia esté
vacante, la Constitución francesa señala que el Presidente del Senado se
ocup~r~ del cargo y _él ~~mo convocará a elecciones (art. 7).· Mientras que
en Mex1~~' la Conshtuc10n prevé un Presidente interino, un substituto y
un pro~15 ional ~rt. 84). Es interino si la vacante tiene lugar dentro de los
~o~ primeros anos del sexenio; es substituto si la vacante ocurre en los
últ1IDOS cuatro años¡ es provisional aquel que nombra la Comisión
permanente mientras se convoca a sesión extraordinaria. El interino y el

1994

�substituto son electos por las dt -¡:;~ª;-pati:es del Congreso constituido
en colegio electoral, quien convocará a elecciones, en el primer caso, para
concluir el periodo respectivo. Es pertinente remarcar que, bajo la nueva
configuración del Congreso, es difícil que las dos terceras partes se pongan
de acuerdo. Motivo por el cual debemos reflexionar si éste articulo debe ser
modificado. Bien se podría prevenir una crisis constitucional y politica.4

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En lo que concierne a la responsabilidad, ambos mandatarios son
irresponsables politicamente frente al legislativo, pero tienen
responsabilidad electoral. En efecto, las elecciones legislativas intermedias
y la reelección, en el caso de Francia, reflejan ésta responsabilidad. Si el
ciudadano esta conforme con la política presidencial, votará por el mismo
partido del presidente en las elecciones legislativas. Contrariamente, si
esta inconforme, votará por un partido opositor, a fin de limitar al poder
presidencial. En Francia, hemos visto esta situación en tres ocasiones bajo
la V República: De 1986 a 1988, de 1993 a 1995 bajo la presidencia de
Mitterrand y actualmente a partir de junio de 1997... bajo la presidencia
Chirac. Sin embargo, el caso más sorprendente es el de México, ya que no
se había visto una contradicción de mayorías desde hace 69 años. La
diferencia existente entre los dos países es que la cohabitación francesa se
polariza entre la izquierda y la derecha, mientras que la cohabitación en
México es más complicada a causa del sistema de partidos. Los Diputados
franceses son elegidos por un sistema electoral mayoritario a dos vueltas,
mientras que los Diputados mexicanos son elegidos por un sistema mixto,
mayoritario a una vuelta y a la proporcional. Esta elección legislativa afecta
indiscutiblemente al poder presidencial. ·

2. La atribución del poder.
Ante la imposibilidad del pueblo soberano de gobernarse a sí
mismo, nace la democracia representativa. Es el pueblo soberano quien
atribuye el poder a sus gobernantes a través del voto, fuente de
legitimidad. Toda atribución de poder debe seguir un orden lógico. Dicho
orden es jurídico y político.
En efecto. La atribución comienza con la nominación, la cual exige
dos requisitos, uno constitucional y el otro político: En ambos países, la
regla jurídica es parecida en su esencia, salvo dos excepciones: la edad, que
es de 35 años para los mexicanos y de 23 años para los franceses y la
segunda
es el registro de la candidatura. En francia, el aspirante deberá
reunir 500 firmas provenientes de 30 departamentos. En México, sólo es
necesario ser presentado por un partido político debidamente registrado
según el Código federal de instituciones y procedimientos electorales
(COFIPE). En lo que corresponde a la regla política, ésta difiere de un
sistema al 9tro. El aspirante francés debe tener una imagen pública
372

reconocida y una amplia trayectoria política. La historia de la V República
nos muestra que cuatro de sus cinco presidentes han sido lideres de sus
respectivos pa.rtidos.5 C...~les de Gaulle, Rassemblement démocrali.que
Jrancais, Valéry Giscard d'Estaing, l'Union démocralique Jrancaise, Francois
Mitterrand, creador del Parli socialiste y Jaques Chirac, creador de
Rassemmblement pour la République. Por lo que corresponde a México, Ja
regla es (o era) que el Presidente nombra a su sucesor entre los miembros
de su partido (PRJ). No todos tienen una trayectoria política reconocida.
Dicho proceso de nominación tiene .dos etapas: la primera es la
&lt;&lt;oscultación&gt;&gt; que consiste en la consulta que hace el Presidente entre la
clase política para seleccionar a su candidato, el &lt;&lt;tapado&gt;&gt; y la segunda
etapa es el &lt;&lt;destape&gt;&gt;, consistente en la nominación deJ candidato
&lt;&lt;oficial&gt;&gt;. No vale la pena profundizar en éste aspecto, pues es por todos
bien conocido. Empero, hay que reconocer que ésta regla política es difícil
que tenga nuevamente lugar, debido al medio ambiente político actual que
dificulta al Presidente de imponer su voluntad como otra.
Una vez obtenida la nominación, resta hacer campaña para
conquistar el voto ciudadano.
La campaña podemos definirla como actividad eminentemente
política, regulada por la ley, que tiene por objeto la conquista del voto
ciudadano a través de una contienda entre los partidos políticos. En dicha
contiendas, los candidat?s manifiestan sus proyectos por diversos medios.
Su desarrollo difiere de un país al otro. En Francia, las estrategias de
campaña varían de la primera a la segunda vuelta. Varían aún, si se trata
de partidos de izquierda o de derecha. En la primera vuelta el candidato
debe asegurar su pase a la segunda, sin importar los márgenes de
diferencia de un candidato con respecto al otro. Inclusive puede haber dos
candidatos del mismo partido en la primera vuelta, hay quienes llaman a
ésta elección como las primarias a la francesa. Recordemos las
postulaciones de Chirac y Balladur en 1995 por el RPR, Balladur que
obtuvo la votación más baja, se adherió en la segunda vuelta a la
candidatura de Chirac. La segunda vuelta es la más importante. Es ahi
donde tienen lugar las alianzas entre los partidos y se polariza la politica
entre la izquierda y la derecha republicana. En México las estrategias de
campaña varían dependiendo del partido político que se trate. El PRI
trabaja más directamente con el elector al igual que el PRD. El PAN se
enfoca de manera prioritaria a los medios de comunicación. Es lo que
propiamente conocemos como partidos de &lt;&lt;cuadros&gt;&gt; y partidos de
&lt;&lt;masas&gt;, distinción formulada por Maurice Duverger.6 Es interesante
observar los hechos por venir err-él Congreso, pues las alianzas pueden ser
el factor principal de gobernabilidad.

373

�La campaña se encuentra reglamentada por e~ ~go _electoral en
Francia y por el COFIPE en México. En cuanto ~ fin~oannento de las
campañas, nervio de toda democracia, ambas legislaoones reglan_i~
los gastos. En el país Galo, la tensión política producto de la cohabitaoon
de 1986, conduce en 1988 a un esfuerzo de moralización en cuanto recursos
económicos para las campañas presidencial y legislativa. Se ere~ la ley
orgánica en este año, misma que es modificada en 1990 y que ti~~e por
objeto reglamentar los gastos de campaña fijando un tope. En Mexico, la
reciente reforma electoral de 1996, que tiene el consenso de todos los
partidos políticos, fija igualmente, un tope para los gastos de campaña.
Este será fijado por el Consejo General deJ IFE.

Una vez conquistada la elección, el candidato electo pasa a ocupar
la titularidad o cotitularidad del poder ejecutivo.
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Bjlógica de los sistemas

Entendemos por lógica de sistemas, la organización Y
funcionamiento del ejecutivo y del legislativo, mismos que varían
jurídicamente de un país al otro, pero que políticamente pueden coincidir.

t. Un ejecutivo bicéfalo, un ejecutivo monocéfalo
La estructura del poder ejecutivo es distinta en Francia que en
México. Uno es bicéfalo y el otro monocéfalo. En el país Galo, el ejecutivo
se comparte entre el Elíseo y Matignon,7_ mientras que en México, el
Presidente es el único jefe del ejecutivo. Sin embargo, la actual
Constitución francesa atribuye mayores poderes al jefe de Estado en
relación con las anteriores Repúblicas: Nombrar al Primero de los
ministros, disolver la Asamblea nacional, nombrar los principales puest~
del Estado nombrar a tres de los nueve miembros del ConseJO
Constitucio~al, entre ellos a su presidente, presidir el Consejo de minis_tros,
firmar O no las ordenanzas así como los decretos deliberados en ConseJO de
ministros, dirigir las fuerzas armadas, así como los comités de defensa,
negociar y ratificar los tratados internacionales, ejercer l°:' pl~nos pod_e res
en caso de ~is grave, dirigir mensajes al poder legislativo, pedir la
interpretación del Consejo Comtitucional sobre una ley o tratado
internacional. La Constitución mexicana reconoce, por su parte, al
presidente como jefe único del gobierno otorgándol~ plena libertad de
nombrar a sus colaboradores. Asimismo le concede ciertas facultades en
materia legislativa: la iniciativá de ley y el Veto. En materia j~d.icial, él
puede demandar la interpretación de la Suprema Corte de Just1Cta de la
Nación sobre la constitucioanalidad de una ley y en su caso, hacer del
conocimiento de esta Corte, para que resuelva un conflicto que se ~uscite

374

entre el ejecutivo y alguno de los otros poderes de la Unión o con algún
estado de la federación.
Como podemos observar, el jefe de Estado francés es excluído de la
mayor parte de las funciones gubernamentales, mientras que el
mandatario mexicano le corresponde la totalidad de éstas. Del lado
político, la situación de ambos mandatarios es contigente. El presidente
francés es, de hecho -salvo un periodo de cohabitación-, el verdadero jefe
del gobierno. El mandatario mexicano, puede verse en dificultades para la
aplicación de su política -a pesar de ser el único jefe de gobierno- si el
legislativo no aprueba su iniciativa de ley sobre el presupuesto de egresos,
tal como lo vimos en San Lázaro en diciembre de 1997, donde b.tvo que
negociar su iniciativa original con el PAN.
Los poderes presidenciales dependen de la configuración del otro
poder político de la Unión. Si las mayorías presidenciaJ y parlamentaria
son distintas, ambos mandatarios se limitarán a sus poderes
constitucionales. Es lo que en Francia se conoce como &lt;&lt;cohabitación&gt;&gt;.s
Es decir, la coincidencia en el poder de dos o más fuerzas antagónicas.
Podemos afirmar, por otra parte, que la presidencialisación de ambos
sistemas es la regla y la cohabitación es la excepción. En Francia, tres son
los elementos de la presidencialisación: La personalidad dominante del
creador de la V República, el general de Gaulle; la elección a la mayoría
absoluta del presidente; la nominación del Primer ministro, hecha por el
Presidente de la República; y la disolución de la Asamblea nacional por
éste último. Si a esto le agregamos, además, que en un período de 40 años
de vida de la V República, sólo 5 han experimentado una confrontación de
fuerzas en períodos diferentes, constatamos la superioridad del presidente
en la vida política. En México, la presidencialisación es debida al &lt;&lt;derecho
real&gt;&gt; que el Presidente tiene de nombrar a su sucesor, así como la
dominación de éste sobre el poder legislativo, dominación gracias a la
hegemonía del PRJ a lo largo de 68 años. No es sino después de las
elecciones del 6 de julio de 1997 que vivimos una cohabitación a rnedias,9
debido a una mayoría heteróclita en la Cámara de diputados. Misma que
puede marcar el nacimiento de un nuevo sistema político y a ún, provocar
el cambio de régimen, dependiendo de las negociaciones de la refom1a del
Estado, llevada a cabo entre el ejecutivo, el legislativo y los partidos
políticos.
2. Dualidad de la lógica semi-presidencial, unidad de la lógicc1
presidencíal
La lógica gubernamental varia jurídicamente debido a su
estructura y políticamente debido a las mayorías. En Derecho, las
facuJtades y estructuras de los gobiernos están delineadas por las

375

�Constituoones. En la práctica pohttca, las-'Mecctónes legislativas afectan
estas facultades y alteran, de hecho, las estructuras gubernamentales.

-· - .

s

Podemos decir que el gobierno francés es lógicamente presidencial,
a pesar de que el gobierno no es responsable más que delante del
parlamento. Cierto, en la práctica política, el gobierno, encabezado por el
Primer ministro, es responsable frente al Presidente, s1 las mayorías son
comcidentes. De 27 gobiernos que ha temdo la V República, 24 han sido
nombrados y cambiados por la voluntad presidencial y solo 3 han sido
impuestos al ¡efe de Estado por la mayona parlamentaria. Un gobierno
cambia normalmente después de una elección presidencial, de una elección
legislativa, por deceso del Primer mmistro (nunca visto) o por renuncia
voluntaria. 10 Por otra parte, vemos que la singularidad francesa es que
cambia de sistema guardando el mismo régimen. 11 Esto sucede cuando el
ciudadano desconfía de la polttica llevada por el presidente,
manifestandolo al momento de votar por un partido contrario en las
elecciones legtslativas. Es entonces que la lógica gubernamental cambia, la
pareja Presidente-Pnmer ministro se ale¡a uno del otro limitándose a sus
facultades constitucionales.

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En el caso de l\.1exteo, la Constitución marca de manera rígida la
separac,on de poderes. Es decir, el Presidente es el único jefe de gobierno y
12
de ninguna manera será responsable pohtteamente frente el Congreso, ni
el Congreso puede ser disuelto por el Presidente. No obstante, las
relaciones entre éstos poderes han sido cordiales, al menos hasta diciembre
de 1997. Fecha en que la Cámara de diputados rechaza por primera vez la
mioattva del E¡ecuttvo concerniente al presupuesto de egresos y al
paquete econom1co -conocido como la Miscelánea Fiscal- para el año de
1998. Este es el medio más efectivo de presión del legtslativo,
concretamente de los diputados, sobre el e¡ecutivo.

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Vemos aqu1, como la logtea un ita na del sistema presidencial puede
ser afectada. A través de este medio, el legislativo puede bloquear o
influenciar la pohttea presidencial. En contrapartida, el ejecutivo posee el
derecho de veto, mediante el cual puede bloquear el trabajo legtSlativo,
salvo en caso de facultades exclusivas de alguna de las Cámaras. El veto
puede ser d e tres tipos: De &lt;&lt;poche&gt;&gt;, simple y sencillamente la ley no es
publicada por el ejecutivo; el veto parcial, el ejecutivo hace algunas
observaciones a la imc1ativa y la devuelve a la Cámara de origen para que
sean tomadas en cuenta sus observaciones; por último, el veto global,
donde el ejecutivo rechaza en su totalidad la iniciativa devolviéndola a la
Camarc1 de ongen.
Para que el legislativo supere el Veto presidencial, es necesario que
las dos terceras partes aprueben la iniciativa origmal.
17ó

En fin, cuando hablamos de dualidad del sistema sem1presidencial, nos referimos, a que el ejecutivo depende en parte del
parlamento y en parte del Presidente. Cuando hablamos de unidad del
sistema presidencial nos referimos a que el gobierno no depende mas que
del presidente.
Después de analizar la diferencia en la naturaleza de ambos
sistemas y el funcionamiento de la lógica de éstos, conviene que veamos la
semejanza de los poderes presidenciales.

II. PODERES EQUIVALENTES
El poder presidencial es total o parcial. Es Lota! si las mavorías
presidencial y legislativa son coincidentes, es parcial si ésta; son
antagónicas. ¿Por qué depende la atribución del poder de estas mayorías?
La respuesta la encontraremos justamente en las vías del poder
presidencial: El Derecho constitucional y el Sufragio umversal. La
Constitución delimita los poderes presidenciales y legislativos, mientras
que el ciudadano atribuye el poder mediante el voto. Por tanto, los poderes
pueden ser semejantes.

A/ Semejanza de las lógicas: legitimida_d dual
En ambos sistemas el poder eiecuttvo y el poder legislativo son
legitimados por el sufragip universal. Por otra parte, la toma decisiones de
los mandatarios depende, en gran medida, de su fuerza política al mismo
tiempo que de sus facultades constitucionales. Son los partidos políticos
quienes determinan, dentro ésta lógica el poder presidenoal dependiendo
de las mayorías presidencial y legislativa.
1. Poder y sistema de partidos

El poder no es fácil de definir, pues hay muchos tipos. Nosotros .
nos delimitaremos al poder político. ¿Qué es el poder político? Philippe
Braud afirma que &lt;&lt;ésta noción debe ser tomada en el sentido de gobierno, es

decir, dispositivo institucional dotado de prerrogativas constih,donales&gt;&gt;.13

E]

poder lo concebimos, entonces, como jerárquicamente estructurado por la
Constitución, quien organiza a la sociedad por medio de facultades de
disuasión. ¿Quién representa al poder político? El Ejecutivo y Legislativo,
sin duda alguna. Es por esta ramn que no podemos estudiar los poderes
presidenciales sin tomar en cuenta al poder legislativo, donde el sistema de
partidos juega un rol fundamentaJ ya que es la balanza real del poder.
Dicho sistema da vida al juego político, al grado de concebir la

377

�Constitución como el cuerpo y al sistema de partidos como el alma de toda
democracia.

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Confirmamos lo anterior al observar la práctica política de ambas
naciones. En el país Galo, los 3 períodos de cohabitación, 1986-1988; 19931995; 1997-, han limitado al presidente a sus poderes constitucionales. La
mayor parte de la función gubernamental pasa a ser ejercida.por el Primer
ministro, jefe de gobierno y por tanto responsable políticamente frente al
partido mayoritario en la Asamblea. Cabe señalar, empero, que en la
mayor de las veces el jefe de gobierno es el jefe de la mayoría.
parlamentaria. En el país Azteca, el poder del presidente depende
igualmente de la disciplina partidaria. Sin embargo, no es hasta la actual
Legislatura, la LVII, quenemos visto una verdadera oposición a la política
presidencial por parte de los legisladores. En efecto, el Presidente .2.edillo
se vio obligado a modificar su iniciativa de ley por los acontecimientos de
diciembre de 1997, donde la alianza mayoritaria de la Cámara de
diputados (G-4),14 rechazo la iniciativa presupuestal del ejecutivo.
Por otro lado, encontramos que en ambas naciones la elección
presidencial es el centro del s~tema de partidos. El ciudadano vota por un
candidato presidencial en razón de su programa de gobierno, y en las
elecciones legislativas, confirma o rechaza su confianza a dicho programa.
¿No es verdad que en toda elección legislativa los temas de campaña son
discutidos en razón de la política llevada por el Presidente? Además, en
Francia las expresiones &lt;&lt;Estados UDF&gt;&gt;, &lt;&lt;Estados RPR&gt;&gt;, &lt;&lt;Estado
PS&gt;&gt; o actualmente gobierno de la &lt;&lt;izquierda plural&gt;&gt; y en México, la
expresión de &lt;&lt;partido en el poder&gt;&gt; confirman ésta tesi5. Por otra parte,
el control de los partidos es fundamental para buscar o conservar el poder.
En Francia, todos los presidentes han sido los lideres formales o morales de
sus partidos, y teniendo la mayoría en la Asamblea, domina &lt;&lt;toda la
política&gt;&gt;. En México, la ausencia de equilibrio político era una
característica del sistema. Un presidente hegemónico, líder natural de un
partido dominante y líder de un Congreso sumiso.
Esta
presidencialisación tienen su origen en la historia constitucional. En efecto,
desde la Constitución de Apatzingán hasta la de Querétaro, el presidente
mexicano ha tenido un lugar preponderante, con la excepción de la de
1957, donde de todas maneras el presidente dominaba debido a las guerras
intestinas Por otro lado, en cuanto a la formación del gobierno se refiere,
éste se integra bajo la lógica partidista. El Presidente forma su gabinete con
miembros de su partido. En México todos los Secretarios de Estado, son
&lt;&lt;miembros distinguidos&gt;&gt;ldel PRI y la dirigencia del Comité Ejecutivo
Nacional equivale, políticamente, a una secretaría de Estado. Las
excepciones son mínimas. En el gobierno de Ernesto .2.edillo, Antonio
Lozano Gracia (panista), al frente de la Procuraduría Gene~ de la
República -quien no duró más de ,dos años- y de Julia Carabias
378

(apartidista) al frente de la Secretaría del medio ambiente. En Francia,
normalmente los miembros del gobierno eran de un mismo partido. Ahora
los ministros pertenecen a diversos. En el gobierno de Batlladur 1993-1995
y de Jupée 1995-1997, había ministros &lt;&lt;del UDF» y del &lt;&lt;PRP&gt;&gt;, en el
actual gobierno de la izquierda plural que dirige el Primer ministro Leonel
Jospin hay ministros de cuatro partidos: Partido socialista, Partido
Ecologista, Movimiento de ciudadanos y el Partido Comunista. Cabe
preguntarse si bajo la actual situación política de México, es conveniente de
formar un gobierno plural.
En suma, podemos decir que los dos sistemas coinciden en la
relación poder - partidos políticos. Si México es objeto de criticas en lo que
refiere la ausencia de partidos competitivos, podemos refutar diciendo que
desde las elecciones de 1997 éstos son más competitivos y representativos,
tal como lo muestra la gráfica siguiente.

Elecciones
Diputados
% votos

80
70
60
50
40
30
20
10

60,04%
1
1

39,09%

o
1979 1982 1985

1988

1991

1994

1997

Fu&lt;'nl&lt;&gt;: IFI-

2. Legitimidad dual: Presidente y Legislador
Vista la influencia del sistema de partidos sobre el poder,
comprenderemos, mejor, como una mayoría legislativa puede afectar los
poderes presidenciales. Es a través de los mecanismos de control que tiene
un poder sobre el otro, como estos influyen.
Medios de control entre los poderes políticos mexicanos.
♦ del Presidente sobre el Congreso:
❖ Previstos en la Constitución: el veto, en sus dos modalidades formales;
el presupuesto que el Presidente programa para el Congreso; el informe

�--:l---~

·&lt;-=-4"

presidencial que el presidente aprovecha para . ~ronuncia~e fr~mte a la
nación sobre la situación del país; co:tivocar a ses1on extraordmaria cuando
lo acuerde la comisión permanente.
._
❖ No previstos en la Constitución: La legitimidad o_b te_n id~-en la votaaon;
el veto de poche; la utilización de los n,1edios de comumcanon.
♦ del Congreso sobre el Presidente:
. ._
••• Previstos en la Constitución: La aprobación del presupuesto; la rev1S1on
~e la cuenta pública; las comisiones parlamentarias; _la aprobació_n de _la
nominación de diplomáticos, ministros y ciertos func1onanos
gubernamentales, así como la creación de empleos púb!i~os de la
federación; conceder autorización para ausentarse del pats, . conceder
licencia y aceptar su renuncia; la ratificación de tratados internacional~~; el
juicio político; el control de la comisión pennanente para la convo~a~1on a
sesiones extraordinarias; la creación de leyes por las cuales puede limitar la
función presidencial; y la participación del Congreso en las iniciativas d1
ley provenientes del Ejecutivo.
.
.
.
❖ No previstos en la Constitución: Las mterpelaoones en los . info':°1
presidenciales; las cuestiones realizadas durante las comparac1_ones,
legisladores pueden solicitar información sobre un asunto determmado.
Esta serie de controles nos muestra la supremacía del Congreso
sobre el Ejecutivo, lo cual nos lleva a pensar ~ue en un . periodo de
cohabitación, el Ejecutivo será no solo limitado smo denomma~o por ~l
Legislativo en el caso de México. En éste aspecto, el mandatan~ fra~~es
aventaja a su colega mexicano debido a su prerroga_tiva de d1Sol_uc10n,
arma de disuación efectiva. Esta arma rinde estab1hdad en el sJStema
político francés. El general d.e Gaulle lo sabía y la u~ilizó en 1%~. No
aceptó el desafío que la Asamblea le hizo en 1%2, al aphcar una moc1on de
censura al gobierno de Michael Debré, hombre fiel al general. Este derecho
ha sido igualmente utilizado por el presidente Mitterrand en 1982 Y ~n
1988, con la finalidad de deshacerse de las mayorías par~a~entartaS
contrarias a sus intereses. Un caso sin precedente en la V Repubhca, es la
disolución que el presidente Chirac hizo de su propia mayoría, trayendo a
la suya llegó a Ja Asamblea nacional. Por otra parte, observamos q~e las
relaciolles entre el ejecutivo y el legislativo francés son menos complicadas
debido a que el Senado galo tiene facultades muy limitadas que no afectan
el'¡ gran medida las decisiones del ejecutivo. Además, hay que recorda~ que
•el responsable de la política gubernamental fre~te a la ~samblea nacional
es el Primer ministro. El Presidente aprovecha esta ventaJa que le otorga la
constitución para maniobrar en su favor: disuade ~l Pr~er ministro con la
responsabilidad por medio de la Asamblea y al mtsmo tiempo lo hace con
los legisladores por la disolución.

380

B/ Poderes y medios de acción presidencial
El efecto de las mayorías presidencial y parlamentaria varia de un
país al otro, a tal grado que los sistemas se encuentran en el
presidencialismo si ambas coinciden. En sentido contrario, si éstas son
opuestas, los dos sistemas estarán situados en lugares diferentes,
reflejándose en el uso de los poderes presidenciales, así como en los
medios de acción que él utiliza.

1. Poderes propios y compartidos
Entendemos por poderes propios del dominio exclusivo del jefe
del Estado, las prerr~gativas que no pertenecen mas que a él, sin necesidad
de aprobación u opinión de otro órgano. Por poderes propios con
intervención de otros poderes, la prerrogativa del Presidente de proponer a
los otros poderes para que tomen una decisión sobre dicha propuesta.
Finalmente, por poderes compartidos entendemos, cuando la proposición
o la decisión sobre un asunto determinado es tomado en conjunto, por el
Presidente con algún otro órgano.
♦ Poderes propios del dominio exclusivo
La Constitución francesa señala éstos poderes en el artículo 19,
mientras que la mexicana lo hace en el artículo 89. Son cinco los poderes
equivalentes. Las excepciones son la disolución y el referéndum a favor
del presidente francés y la nominación de los colaboradores del ejecutivo y
el control gubernamental sin restricciones de ningún tipo a favor del
mandatario mexicano. El nacimiento dé todo gobierno tiene lugar cuando
ambos jefes de Estado utilizan su
prerrogativa constitucional de
nombrarlo (art. 8-1 Fra.; art. 89-11 Méx.). Así bajo la V República 5
presidentes han nombrado 16 Primer ministros y 27 gobiernos, mientras
que en México, ha habido 19 gobiernos (desde la revolución de 1910). El
control de la . constitucionalidad puede ser demandada por aml;,os
mandatarios. En Francia, el Presidente puede apelar frente al Consejo
Constitucional antes de la publicación de un texto (art. 61) y en México el
·mandatario lo hace ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación después
de la promulgación (art. 105). En caso de crisis, ambos mandatarios pueden
suspender las garantías individuales, por un tiempo determinado, previa
consulta al Congreso (art. 16 Fra.; art. 29 Méx.). El derecho de dirigir un
mensaje al congreso es bajo el criterio de ambos mandatarios, el Galo lo
hace en caso de alguna crisis o de algún pronunciamiento sobre un caso en
particular, mientras que el mexicano es obligado a hacerlo cada año de
manera escrita (art. 18 Fra.; art. 69 Méx.). Por último, los mandatarios
pueden conceder indultos a través de su prerrogativa de gracia (art 17
Fra.; art. 89-XJV Méx).

381

�♦

Poderes propios con intervención de otros poderes.

La naturaleza de éstos poderes es de tomar en cuenta el principio
de colaboración entre ellos.
❖ En política exterior la intervención es en materia de defensa y de
relaciones internacionales. En materia de defensa, en su calidad de jefes de
las fuerzas armadas, los mandatarios son responsables de la seguridad
interior y defensa exterior (art. 15 Frac.; 89-VI Mex.). Sin embargo, para
movilizar tropas y/ o declarar la guerra, el acuerdo de los legisladores es
necesario (art.38 Fra.; arts. 73-Xll y 89-Vlll Mex.). En la política
internacional, son los Presidentes que dirigen y pueden comprometer a sus'
países en éste renglón (art. 52 Fra.; art 89-X Mex). Pero cuando se trata de
tratados, el acuerdo del Senado en México y del Parlamento en Francia son
necesarios (art. 53 Fra.; 133 Mex.). La nominación de diplomáticos, de
ciertos funcionarios y de militares de alto rango ·debe ser propuesta por
ambos mandatarios, siendo el acuerdo del Senado mexicano indispensable
para el mandatario mexicano (art. 89-111, 89-lV y V) y la firma del Primer
ministro para el mandatario francés (art. 13 y 19).
❖ En política interior, el ejecutivo encuentra un equilibrio en el poder
legislativo. En éste equilibrio, los poderes tienen medios de presión, uno
sobre el otro. El acuerdo de ambos se impone en la nominación de los
responsables del Poder Judicial. Ambos mandatarios nombran a éstos y el
legislador da su cargo. En Francia, el Jefe de Estado nombra directamente a
3 de los 9 Consejeros constitucionales entre ellos a su Presidente (art. 56) y
a los Magistrados de Siege por la mediación del Garde de Sceaux15
mientras que en México el Presidente presenta una tema al Senado para
que las dos terceras partes lo nombren (art. %). Esta facultad del ejecutivo,
le da una cierta influencia sobre el Poder o Autoridad Judicial.16 En cuanto
a las prerrogativas compartidas con el legislativo, los dos Presidentes y las
dos legislaturas se controlan mutuamente en lo que concierne a la
convocación a legislaturas se controlan mutuamente en lo que concierne a
la convocación a sesiones extraordinarias. El presidente francés decide si se
convoca o no a la formulación hecha por el parlamento (arts. 29 y 30),
mientras que el mandatario mexicano convoca al Congreso a sesiones
extraordinarias una vez acordado por la Comisión permanente, (arts. 79-IV
y 89-Xl).
♦

Poderes compartidos.

En caso de mayorías coincidentes entre el presidente y el
legislativo el termino compartido es relativo, pues el ejecutivo no tendrá
oposición si éstas son iguales.
❖ Con el parlamento se comparten las iniciativas de ley, los decretos y las
ordenanzas17 (en Francia). Estos tres factores son indispensables. para la
aplicación de la política gubernamental. J..,a Constitución francesa prevé las
382

ordenanzas y los decretos en los artículos 13 y 38. Mientras que la
Constitución mexicana prevé los decretos y las iniciativas de ley en el
artículo 71-I. Ambas constituciones prevén la facultad de reglamentación
de ambos gobiernos. Aparentemente la situación del presidente francés no
es muy clara en éste respecto, pero si tomamos en cuenta que él preside el
Consejo de ministros (art. 9 C) -donde se originan, los decretos (art. 13) y
las iniciativas de ley (art. 39 C.) y las ordenanzas (art. 38 C.) asimismo su
derecho de firmar o no éstas (art. 13 C)- podemos decir que su función en
este dominio es comparable al mismo del presidente mexicano, siempre
que la mayoría parlamentaria le sea favorable. Las condiciones para hacer
uso de éstas prerrogativas son: Para el mandatario francés, la proposición
del Primer ministro y que sean deliberadas en Consejo de ministr9s y por
el mandatario mexicano, la aprobación del Congreso.
❖ Con el Poder Constituyente. Toda Constitución
susceptible de ser
modificada. En cuanto a las reformas, solamente los poderes legitimados
por el sufragio universal pueden realizarse. La Constitución francesa
concede al jefe de Estado dos caminos: la primera bajo la propuesta del
Primer ministro, el Presidente presenta una iniciativa de revisión al
parlamento erigido en Congreso, quien aprobará o no dicha iniciativa y el
referéndum (art. 89), la segunda. Al observar el mecanismo de dichas
reformas, podemos confirmar la supremacía del Presidente sobre el Primer
ministro y el legislativo. Por citar un ejemplo, ]a refom1a constitucional de
1995 que fué propuesta por el entonces Primer ministro Alain Jupée al
Presidente Jaquess Chirac, para que éste la presentase al Congreso y se
aprobase. En eJ caso de México, el Presidente presenta al poder
constituyente su proyecto de reforma (art. 135). Así el presidente Salinas
realizó un número considerable de reformas a lo largo de su mandato.
Favorecido por que la mayoría en el Congreso de la Unión así como de las
legislaturas locales eran priístas. Por otra parte, en cuanto a la publicación
de las leyes se refiere, los dos mandatarios publican las leyes votadas por el
legislativo (art. 10 Fra.; art. 72-C Mex.). Su publicación la hacen en el Diario
oficial de sus respectivos países. La promulgación debe ser fim1ada por los
ministros o secretarios competentes del ramo. En México. Éste acto es
pura formalidad, ya que el Presidente puede pedir la demisión o cesar al
funcionario que se niegue a firmar. En Francia, ésta prerrogativa puede ser
motivo de tensión entre el presidente y el legislativo. Recordemos cuando
el Presidente Mitterrand rechazó de firmar dos publicaciones, sobre la
exposición universal en 1989 y la demanda de una nueva deliberación de la
iniciativa sobre el status jurídico de la &lt;&lt;Nouvelle Caledonie&gt;&gt;.

es

Pasemos ahora a los medios por los cuales, los presidentes pueden
aplicar sus políticas:

18.1

�V

,.

2. Medios de acción: Partidos polític~ gaffitt~gobiemo.

Los presidentes no pueden cumplir sus funciones si no tiene los
medios para hacerlo. Fstos medios son políticos y jurídicos.
a) El partido al servicio del Presidente
Ya hemos hablado sobre la necesidad que tienen los Presidentes de
su partido para conservar o recuperar el poder real. Ahora hablaremos
sobre la necesidad de asegurar la dirección de ésta institución, para aplicar
su política.

..... ... ...

Una vez en la cumbre del Fstado, el presidente asegura el control
del partido designado a uno de sus hombres de confianza. En efecto,
después de la victoria electoral se organiza el equipo de trabajo en el cual
el partido forma parte. Así en México la dirigencia del PRI es
&lt;&lt;designada&gt;&gt; por el presidente, como si se tratara de alguna secretaría.
Citemos algunos casos recientes: Mariano Palacios Akocer, Humberto
Roque Villanueva, Santiago Oñate Laborde, María de los Angeles Moreno,
Fernando Ortíz Arana, Genaro Borrego Estrada, Luis Donaldo Colosio. En
Francia se cocina de manera parecida la dirigencia del partido a la
presidencia. Francois Mitterrandd &lt;&lt;recomienda&gt;&gt; a Lionel Jospin para
dirigir al Partido Socialista de 1981 a 1987 y en 1995; a Laurent Fabius de
1992 a 1993; y a Michel Rocard de 1993 a 1994. El presidente Chirac hace lo
mismo, &lt;&lt;imponiendo&gt;&gt; a Alain Juppé en la presidencia del RPR de 1995
a 1997Y1
La línea de acción del partido se traza en razón de la política

presidencial. En efecto, el presidente y la dirigencia del partido tienen
reuniones periódicas para coordinar el trabajo gubernamental con el
trabajo partidario y así pronunciarse bajo la misma línea ante la opinión
pública y refutar a quienes se oponen a ésta política. Francois Mitterrand
acostumbraba desayunar lodos los martes en el Elíseo con el líder del
Partido socidlista. De igual manera el mandatario mexicano tiene
reuniones periódicas con el líder de su partido.
Una vez lograda la dirigencia, el ejecutivo y el partido se
coordinan. En Francia, el RPR hace eco sobre la política llevada por Jaques
Chirac contra la exclusión social y el desempleo. En México, los programas
del presidente Zedillo para acabar con la pobreza, el desempleo, combatir
el tráfico de drogas, han sido siempre apoyados por la &lt;&lt;familia
revolucionaria&gt;&gt;.
Otra función del partido en la coordinación de los legisladores al
interior del Parlamento. Dicha coordinación es vital para el éxito de la

política presidencial. Normalmente antes de una sesión, las fracciones se
reúnen con su líder para cool'&lt;Ünar la estrategia a seguir. Es en ésta ocasión
que el coordinador del partido hace del conocimiento a sus compa11eros
sobre la estrategia a seguir en la sesión. Sin embargo, el partido, pilar en
toda democracia, no es el único apoyo con el que cuenta el presidente, los
otros dos son: El gabinete y el gobierno.
b) El gabinete
. P~r gabinete hos referimos _a la estructura de los despachos
presidenciales. Estos tienen una misma finalidad: auxiliar al Presidente.
Pero su organización no es del todo igual, pues varían en sus recursos
materiales y humanos. En cuanto a los recursos humanos encontramos
c~laboradores con funciones técnicas y políticas. Los Consejeros son un
eJemplo, los hay técnicos y de misión. Los primeros tienen un carácter
perm~ente y pueden tener o no la confianza del presidente. Los segundos
son asignados para una responsabilidad determinada y por lo general
?ºzan de. la confianza del mandatario. Ambos pueden ser de gran
rmportanaa, al grado de llegar a ser m~ influyentes que los ministros 0
secre~ios de Estado. Por citar solo dos ejemplos, Jaques Foccart,
Conse1ero del general de Gaulle, quien manejaba la política francesa en
Africa. Su palabra era orden, pues el general le depositaba toda su
con~. En México, la influencia de José Córdoba Montoya se dejaba
sen~u en las ~ecisiones del presidente Salinas, a tal grado que la seguridad
nacional paso, por decreto presidencial, de la Secretaría de Gobernación a
la Oficina de la Presidencia, misma que él dirigía.
La actividad de los consejeros son coordinadas en la Oficina de la
~residencia. Esta apoya al presidente en su organización personal. La
información es tratada ahí, para que los mandatarios tengan elementos
s~c~entes antes de tomar una decisión. Por otra parte, no obstante que su
obJehvo es el mismo, su organización difiere. Al conjunto de colaboradores
del Elíseo se le conoce como el Estado mayor,19 que reúne alrededor de 700
personas y que está organizado en tres organismos a saber: El Gabinete,
integrado por un director y su adjunto, además de una decena de
c?laboradores, quienes se encargan de la administración, ahí se maneja el
hempo del presidente y se organizan los viajes, así como la seguridad
personal; el segundo organismo es el Secretario General, el más
im~ortante, mismo que es dirigido por un Secretario general y su adjunto,
q~ie~es llevan las relaciones del mandatario con el Estado y para ello es
astshdo
de una treintena de personas, el Secretario coordinaI además, la
•;
acc10n de la mayor parte de los consejeros del presidente; por último
tenemos al Estado Mayor Particular, que se encuentra bajo la autoridad de
un general del ejércit;o quien comanda a seis oficiales superiores. Su
director asiste al jefe de Estado en el Consejo de Defensa.
385

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En México, la oficina de la presidencia creada por el Presidente
Salinas por decreto publicado en el Diario oficial de la federación el 5 de
junio de 1992 ha desaparecido, por otro decreto presidencial, seis años
después. Sin embargo, restan cínco organismos en los Pinos: La
Coordinación de Asesores, la Dirección General de Comunicación Social, la
Dirección General de Asuntos Jurídicos, La Secretaría Particular de la
Presidencia y el Estado Mayor Presidencial. La Coordinación de Asesores Y
la Secretaría Particular, fungen una función política, mientras que la
Dirección Jurídica es de carácter técnico y la Dírección de Comunicación
maneja la imagen del presidente. Cabe destacar que el Secretario particular •
puede influir considerablemente en las decisiones del Presidente, así como
el coordinador de asesores, pues estos dos son la antesala del mandatario.
Por último, el Estado Mayor presidencial tiene bajo su responsabilidad la
seguridad del primer mandatario, hecho por el cual un militar con estudios
especializados en seguridad es quien lo dirige.
'

El otro órgano por el cual se apoyan los presidentes, y que nos
resta por ver es sin duda el mas importante por tener la mayor parte de los
recursos.

:;)

c) El gobierno
Disponiendo de los medios jurídicos y materiales, el gobierno es el
medio por el cual los presidentes aplican directamente sus políticas. En el
caso de México, la situación jerárquica del Presidente es evidente en
relación a la subordinación de sus miembros. Empero, hay que recordar
algunas obligaciones jurídicas, las cuales no son un verdadero obstáculo,
como la firma de los secretarios o jefes de departamento concernientes en
los reglamentos, decretos y ordenes del Presidente. En Francia., la
obediencia es más complicada pero no menos efectiva. Jurídicamente, bajo
la lógica del gobierno dual, el Primer ministro es el verdadero jefe del
gobierno. No obstante, hay que recordar que su jefe real es el presidente,
siempre y cuando la mayoría parlamentaria le sea favorable. Toda decisión
del gobierno francés esta compuesta por cuatro fases: La primera es la
preparación de la decisión, misma que elaboran conjuntamente el
Secretariado General del Elíseo y el Secretariado General de Matignon; la
segunda fase es la decisión tomada en Consejo de ministros, cada miércoles;
el anuncio de ésta decisión es la tercera fase, misma que da a conocer uno
de los voceros del Elíseo o de Matignon, o bien los dos en caso de
cohabitación; por último tenemos la ejecución de la decisión. En México,
las decisiones gubernamentales son, por lo general, canalizadas por los
Secretarios de Estado o por los Departamentos administrativos del ramo
correspondiente. Los primeros cumplen una función eminentemente
política, mientras que los segundos su función es administrativa: Cada

386

presidente distingue, por su estilo particular, a su gobierno, ya sea de
tecnocratico o de político.

CONCLUSION
Podemos concluir que las vías del poder presidencial son dos: La
Constitución y el Sufragio Universal. En la primer vía, encontramos
poderes semejantes en lo que corresponde a las responsabilidades de un
Jefe de Estado. Pero en la función gubernamental, los poderes son
distintos, debid·o a la naturaleza de los regímenes, uno semi-presidencial el
otro presidencial. Empero, diferenciado al sistema del régimen· político,
hay un punto en común en los dos sistemas objeto de nuestro estudio: La
presidencialización. Esta tiene lugar debido a la legitimidad dual y al
sistema de partidos. Es por la segunda vía, que el ciudadano atribuye el
poder. Lo hace de manera total, votando por un legislador del mismo
partido que el presidente. Lo atribuye parcialmente, votando por un
legislador de otro partido. El efecto que esto lleva consigo es, el cambio de
un sistema político qqe ya de la presidencialización a la aplicación estricta
de la Constitu~ión. of~~{fe otra manera, la variabilidad de un sistema a
otro, conservando la intima constitución .

NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1

En a lus ión a la d efinidón propu('sta por Mami&lt;e&gt; Du verge&gt;r.

2

Def¡nición p ropuPSta por Oliwr Ou ha m t&gt;I.
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a ños, co n t&gt;I o bj&lt;•to J,, &lt;'Vita r Id&lt; olldh itd, iún.
4
La ( 'o nstit udón m ('xicana aS('gura t&gt;I mismll rit mo PI&lt;'&lt; t&lt;&gt;MI. 1-s d&lt;&gt;t ir, lds l'lt"'lciones
legislativas y prt&gt;Sidt&gt;ndal , oim id,•n , add s&lt;'is dlll&gt;S. 1" &lt;.·onstitu, i&lt;Ín mt&gt;xi, dna dV&lt;'lltdjd l'll 1&gt;sh•
p un to a la constit u, ión Írnlll &lt;"Sd, la , ual b us. a rt&gt;Ju, ir"' m,mddto pn•sid,•m ial a , in," anos,
para hacer coincid ir las Ít&gt;t·has Jp d,&gt;t, io ,ws p n&gt;«id &lt;'m i&lt;1l1&gt;« y lcr,isldt ivds.
5 La exc-e¡)("ión fue&gt; Ge&gt;orp,,&gt;s l'om p ido u .
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7
El El íseo f&gt;S la Sl'dl' d t&gt;I l'n•sid l'nh• y Mdtign,,n l&lt;1 d,·1 l'rinwr mmistn&gt;.
8
Termino emplead o por p rim,·rd Vl'/., ,•n i&gt;sll' s.•nlido, por V&lt;1l,·ry ( ,i&lt;;,.ird d "l--sl&lt;1ing.
• Del'imos ,ohabitd&lt;iún a nwdias por
Idilio 1., ( ,llll&lt;lrd d&lt;' d ipu lddos, omo Id C".imdrd J ,,
Senadores tienen mt&gt;t dn is mos d ,• «lnl rol , on sid&lt;'rdbl,&gt;« -..'lhn• ,•I ,•j1•«1tivo. l',trd d,., ir 11u,•
M&lt;'xico v iv&lt;&gt; u na coh ahjt.i&lt; iún pl&lt;•tM, d,•1'&lt;• ,•xislir 111M n1&lt;1yo ri.t di-;l mt.t d l.i p wsid,•m ial l'n
a mhas Cámards.
3

'I'"'

'º En el caS&lt;&gt; J e

n•nuntia volu ntdrid solo h,•mos v islo PI ,aso d,, l,tt¡u ,-; Chird1 " " 1976, a l·
p resenta r su r&lt;&gt;nuncia a l l'n&gt;siuPnh• V.,l,•ry ( ; i"&lt; drd d ' l-._tdin¡•., .i rr,unwntdndo c.¡u&lt;' ,•I
presidente no I&lt;&gt; d&lt;&gt;jaba &lt;'j,•rct&gt;r plP1Mnw n k sus l,1&lt; ult.iu,&gt;«.

�11

Efectivamente, el cambio va de un practica presidencialistd a una practica semipresidencial, donde el Primer ministro pasa de ser el ejecutor del Presidente a ser el
verdadero jefe de gobierno, responsable, únicamente frente al parlamento y el Presidente se
limita a su función de jeíe de Estado y de guardián de las instituciones.
1.2 La excepción es el juicio político. Donde los diputados acusarán, por mayoría absoluta, ante
el Senado para que éste, erigido en jurado, determine sobre la responsabilidad por las dos
terceras partes.
13 BRAUD Philippe, Du pouvoir en général au pouvoir politíque, in MADELEINE Grawitz et
LECA Jean, Traité de Science politique, Paris, Vol. 1 p.371.
14 Creada a iniciativa de Porfirio Muñoz Ledo e integrada por cuatro fracciones legislativas:
Partido Acción Nacional, Partido de la Revolución Democrática, Partido Verde f.cologista
Mexicano y el Partido del Trabajo.
15 El magistrado de Siege es el equivalente, en México, a un Juez de distrito y el Carde de
Sceaux equivale al Procurador General de la República.
16 Es pertinentee remarcar que la Constitución francesa reconoce una &lt;&lt;autoridad&gt;&gt; judicial
en su título VIII art. 64. Y no un poder judicial como lo hace la Constitución mexicana en su
capítulo TV.
17 El derecho constitucional francés distingue como un acto del poder ejecutivo sobre materias
del legislativo, con autorización éste último (art. 47 constitucional).
18 Es necesario hacer mención que el presidente Chirac perdió el control de su partido después
de la derrota legislativa de 1997. Siendo Phillippe Séguin, quien se a opuesto en diversas
ocasiones a Chirac, quien gana la presidencia del partido. Situación incómoda para el
mandatario francés.
19 Este no tiene nada que ver con el estado mayor presidencial en México.

GRAWITZ (Madeleine) LECA Oean), Traité de Science politique TI II lll
1

PUF, París 1985

1

1

'

HERMET (Guy), Le passsage a la dém~ratie, Presse de Science Po. Paris
1996.

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II.

DOCUMENTOS

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Poder Ejecutivo Federal, Plan nacional de desarrollo 1995-2000.

1996.

FRAGA (Gabino), Derecho administrativo mexicano, ed. Porrua, México
D.F., 1993.

J88

1

389

�APUNTES PARA UNA
PSICOLOCÍA EN EL SIGLO XXI
Maestro José María Infante
Psicólogo social
Actualmente se desempeña como
Secretario de Posgrado de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo.León
Los sueños de un hombre sobre el futuro de la filosofía, del arte,
de la ciencia, sólo podrían realizarse por casualidad. Lo que ve es una
continuación de su mundo en el sueño, por ello, QUIZÁ, su deseo (quizá
no), pero no 1a realidad.
Ludwig Wittgenstein 1947 Observaciones (103)
l.

.......... t

.. ,.,

Para comenzar, debo hacer algunas confesiones biográficas:
habiendo estudiado en una Facultad que tenía por nombre central el de
filosofía, lo que me obligó a más de una forma de intercambio, siempre
desconfié un tanto de aquéllo que oliera a filosofía. Quizá fuese mi oscuro
trasfondo positivista, quizá mi dificultad para entender las
preocupaciones de quienes se autodenominaban filósofos o alguna otra
razón inconciente que aún no he aclarado, pero mis aproximaciones a la
filosofía no han sido hasta ahora una relación amable entre iguales. Y para
continuar, no es ésta la única declaración un tanto sorprendente que
formularé: quizá algo o mucho de lo que sigue despierte animadversione:;
entre quienes ésto lean y para ello no tengo más respuesta anticipada que
pedirles benevolencia y la esperanza de que, aún cuando discrepemos,
podamos llegar a aceptarnos mutuamente en una apuesta por la
comprensión racional, que es lo único típicamente humano que podemos
rescatar a la naturaleza. La esperanza de un pensamiento despojado de
toda subjetividad no ha sido más que una fantasía que algunos seres
humanos han creído como necesidad de su propia realidad, pero que al
presentarse como negación de la autoconciencia no ha servido más que
para dilatar la comprensión o autoimponerse como forma de poder.
Las primeras reflexiones deben dirigirse, sin duda, a mtentar
situar el valor de la filosofía o de aquéllo que, más propiamente,
deberíamos denominar reflexión filosófica; todos hemos aprendido en la
escuela al menos dos cosas: que en el origen el término incluyó muchos
más elementos de los que ahora abarca y que su mismo significado varía
según la tradición filosófica a la que hagamos referencia, al punto tal que
191

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'filosofía' a secas es hoy un término polisémico que requiere en muchos
casos ser situado sin omisión del adjetivo que lo sitúa. Originalmente,
además, el término fue verbo antes que nombre y, sin ánimo de que me
tachen de 'reaccionario', creo que esa transformación es la acción
fundante de su propia ruina; si mantuviéramos la posición de evitar
cosificar el producto de lo que hacemos cuando actuamos more
phílosophicus, probablemente tendríamos mejores bases de entendimiento,
además de eliminar esta distinción odiosa entre una filosofía que se erige
en árbitro de ]o posible válido y una otra cosa que espera su veredicto de
inocencia basado más en la benevolencia del juez que en su propia
autenticidad. Hablando de separaciones, hasta hace un siglo, todavía esto
que hoy llamamos psicología no había provocado esta escisión cr la que
parece condenada la filosofía en cuanto se erige como saber autónomo;
pérdida que no se podrá compensar cuando se asume como aspiración de
totalidad. Porque esta aspiración sólo podrá producir, como ya lo dijera
Adorno (1972), un sistema delirante. La filosofía debe repensarse como
actividad de crítica a las expresiones de intento de dominio y
transformación de un mundo, el mundo humano, que cada vez más es en
sí mismo imposible de autorrecrearse sin contradecirse.
Probablemente, la filosofía debería ser una reflexión al interior de
la ciencia, no como cárcel que restringe y separa, sino como posibilidad de
imaginar una realidad de la que la limitación de la ciencia no puede dar
cuenta. Por ello, se trata de una recreación en el límite, allí donde las
certezas de un conocimiento decantado no pueden dar razón de los
procesos ni de las consecuencias de su propia transformación. Para ésto,
sólo puede filosofarse desde el interior de la ciencia misma, dominando
sus conceptos y sus procesos. Pero no sólo allí, porque eso sería ceder a
las pretensiones de un positivismo que hizo de los procedimientos que
garantizan la cientificidad el modus operandí de la filosofía y de la ciencia
misma; también deben analizarse los fines que se esperan alcanzar. Al
poner énfasis en los procedimientos, los positivistas hicieron de Ja
metodología no sólo el elemento que garantiza la fiabilidad del
conocimiento, sino que elevaron el principio de la 'racionalidad de los
medios' a razón · suprema de la actividad de una ciencia, perdiendo de
vista la meta final de una actividad que no puede autojustificarse por sí
misma sino por su aporte al progreso de la humanidad. Como lo
expresara Habem1as (1982) con mucho mayor riqueza, la posición
positivista conduce a enterrar el tema de la constitución de lo dado y así
"el sentido del conocimiento mismo se convierte en irracional", dando por
sentado, en una posición que tiene mucho de ingenua, que el
conocimiento puede asimilarse a la realidad y, obviamente, que ésta a
aquél, como si se tratara de una igualdad matemática que no respeta su
propia ontología ni la evidencia empírica a la que los mismos positivistas
son tan afectos.

192

cl

.
El intento de convertir a la filos~n
juez implacable de la
~alid~z ha sido _recibido elogiosamente por aquéllos que se sentían
mclu1dos en el arculo de los elegidos, produciendo en los excluídos
rea~ciones de diverso tipo: las de quienes tratan por todos los medios
pos1bl~s de se~ ac~ptados, demostrando poseer los atributos exigidos; las
de quienes, sm d1Scutir el sentido del juicio ensayan otros caminos 0
buscan otras bases de sustentación, lo que conduce a separaciones no
exentas de cierto menosprecio mutuo y, por último, las de quienes
rec~azamos ese papel para la filosofía y al mismo tiempo, el significado
últrmo de la discusión.

En_ la~ tres vías, asimismo, podemos encontrar variantes que van
desde la d1gmdad de un Freud tratando de encajar a su producción en la
das: de una ci~ncia de la naturaleza hasta la sumisión vergonzosa de
aquellos que qmeren mostrar y demostrar que cumplen obedientemente
con los dictados del ser supremo.
El decidir si algo es una ciencia no puede ser el ·resultado de una
filosofía sino de la propia autoconciencia colectiva de la praxis, que evalúe
ª. pa~rr de la crítica lo producido históricamente; eso que llamamos
c1enc1a es a la vez una forma de acción en el mundo destinada a la
tran~f~rn~ación de la naturaleza y un modo de representar
~tgnificahvamente ese mismo mundo. En el primero -no por su
tmportancia sino sólo por su mención- de esos momentos, debemos tener
en cuenta que en esa acción de transformación el ser humano se
autotransforma, creando para las ciencias de lo humano -entre las cuales
está incluída, sin duda, la psicología-, un triple circuito de orden
sincrónico: el de la acción humana en sí, el de las ciencias de lo humano y
el de los productos de los dos anteriores, que no siempre están exentos de
sus ~~tuas contradicciones. En cuanto a los modos de representar, sólo el
narCJstsmo de muchos de quienes se han autodefinido como 'científicos'
ha cr~ado_ una imagen de superioridad que excluye otras formas que la
expenencia humana hd construído para interpretar el mundo.
¿Es posible una filosofía en otro plano que en el de la ciencia? o,
dicho de otro modo, ¿podría pensarse que eso que ha devenido en
llamarse filosofía tiene algún otro rol o alguna otra posibilidad en sus
relaciones con la psicologia que no sea el de concederle la patente de
cientificidad?. Sin duda, la respuesta dependerá del modo de concebir esa
misma filosofía, que no puede ser entendida como un saber autónomo.
En síntesis, una filosofía no cosificada no puede encerrarse en la
idea de que la actividad filosófica es inmanente a un modo de proceder en
ciencia sino que debe recuperar la autoconciencia de la unidad entre la
teoría y la praxis en su propio proceder y en la acción humana que le
proporciona las bases para ese mismo proceder.

�u.
Un segundo tema de reflexión es la psicología misma, o sea ¿qué
es la psicología como campo, como ciencia, como sistema, como
estructura o como lo que sea, independientemente de lo que los seres
humanos hagamos con ella (lo que será el tema del tercer punto)?.

- ,. . .......
1

J 1

..

Para mí, la definición dependerá de dos sistemas de estructura
que se ponen en juego: el modelo de concepción de la realidad y la
clasificación que emerge de esa operación y el contexto definicional del
mismo término. Como ya es conocido, hay quienes niegan cualquier tipo
de existencia a eso que algunos llaman 'mente' y las consecuencias de ello·
no son ínfllllas ni menores; también quienes dividen la realidad en
distintos mundos a veces tan separados que ninguno de ellos entra en
contacto con el otro, operación que tall)bién nos arrostrará dilemas de
difícil solución o aporías ilimitadas.

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La primera mención a psicología que parece haberse registrado
como título de una obra data de 1590 (Ferrater Mora, J. 1979), donde se la
define como estudio o ciencia del alma o de la psique o mente. No haré
aquí una historia de la idea de psicología, pero todos sabemos que si ésta
se define a partir del análisis de lo que llamamos mente, podemos
encontrar referencias mucho más atrás y no sólo de la nquez.a y variedad
de los aportes del período helénico. Ya entre nuestros contemporáneos,
las ideas de psicología en propios y extraños presentan tales diferencias
que muchos se preguntan si es posible encontrar algún orden o alguna
unidad.

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Para com.enz.ar con los 'extraños' -que sm duda son muchísimos
más de los que aquí mencionaré-, siempre preocupados por lo que un
vie¡o amigo define como la actitud de "los filósofos de la casa del vecino",
Popper (1973) pensaba que la psicología era una de las ciencias sociales,
porque "nuestro pensamiento y nuestra conducta dependen en buena
medida de relaciones sociales". Nótese que 'dependen en buena medida'
es una expresión coloquial que sería rechaz.ada por muchos cienttficos
positivistas" duros" como expresión válida o, para decirlo con sus mismas
palabras, como fórmula bien formulada de una teoría científica, pero pese a
la dificultad gramatical, creo que todos podemos acordar que lo que el tal
Popper qu1So decir es que los seres humanos disponemos de dos
estructuras diferenciadas que son el resultado parcial de nuestra vida en
convivencia con otros seres humanos, lo cual no nos adara en que consiste
la psicología pero nos dice mucho sobre una forma de confundir(se)
epistemológícamente. La obviedad popperiana no nos proporciona
ningún elemento sobre la espectficidad de lo psicológíco en el ser humano
y confunde lo sensible baJO la forma de objeto, mal ya denunciado por
alguien más autoriz.ado que yo. Pero hay más consecuencias: ¿podemos

394

separar el pensamiento -cual u·
otras y cuáles son las coqnfi1_er cos~ que ello sea- de la conducta?, ¿qué
gurac1ones que d t
•
pensamiento, ya a la conducta?.
e ermman ya sea al
Otro autor que, si bien no ha al
universal
de Popper, tiene cierta a u ton.d a d entre
ca~fil~o
el dreconocimiento
.
osofos
1 . .,
.
e a aenaa es
Mario Bunge, quien en varios de s t b .
la ciencia y de sus clasificaciones us d ra JJº~ ha ofrecido una versión de
que una definición de sus obj f en (;n e mcluye la psicología a la par
este autor, la ps1cologt'a es "la~ ivost _ u~_ge, M. 1976, 1981, 1985). Para
mves 1gac10n exper·
tal
, .
procesos mentales concebidos
tmen y teortca de los
influídos por el medio naturatºm:~:~,~~sos c~rebrales fuertemente
psicología es una ciencia que t·y
, asJm1Smo, para Bunge la
. . ,
1ene como técnica
bo d. d
ps1qu1atna
y
como
desviaciones
1
.
. y a su
_
a ps1coana-1·1515
)a r ema
l a, a la
parece mnecesano comentar que encontramos aqu ' J
gra10
·
bogia.
... Me
popperiana, matizada con algunos elementos
' a mtsma ~m iguedad
a algunos, como su intención de subordinar laqpue_ pu_e:~n delJar ~rplej?5
La concepción de ciencia en Bun e
. s1qma na a a ps1cologia.
ello aquí, pero subrayo que s· g les comp~eJa y no puedo detenerme en
dirige, Bunge no duda en, u: ~c arar ~tual _de los posibles referentes se
ciencia, lo cual es inter!ant: que e entiend~ por psicología es una
fuertemente influenciado or la : porqu~ . proviene de un pensador
entre ciencia y no ciencia. p
dea pos1hv1Sta de separación absoluta
Podríamos revisar a otros
nsad
menos la misma imagen- el
pe
ores y encontraríamos más o
hacerse a ésta es el estu.d1·oedncalrgo.que des,de fuera de la psicología suele
e a mente· e proble
que la mente es también reclamada
r,
. ~~, como veremos, es
neurocientíf •
d
d .
.,
po otros c1enhf1cos y otras ciencias:
icos e to o tipo b10logos lin ... t
. 1·
(un nombre horr·bJ
Í
' guts as, rnte
igenciartificiálogos
más pretenden la :n:n:'eª;:;og~amsimp ilarme~te horrible), filósofos y otros
o prop10.
Si analizamos ahora qué d .
' ll
sido considerados como ps. , 1 JCenl aque os que se coT1Sideran o han
JCO ogos, e panorama no es
nfu
para Albert Bandura (1976, 1983 1987) 1
.
,
menos co so:
conducta 1 d 1
h
, , , a ps1cologia es el estudio de una
, , a e ser umano, que esta en relación de determm . ,
co~ estímulos y factores de personalidad. Estos determinante::~utua
reaprocamente, ya que las person
.,
uyen
condiciones ambientales que ~ et _as, con su acc1on, producen las
factores personales m
· t
a e ar~ su conducta, existiendo además
emos (concepaones c
·
.
que determinan la cond
, reenc1a~, autopercepc1ones),
definición se . ,
ucta y son a su vez determmados por ella. Esta
co
_s1tua, conceptualmente, muy cercana a una de sociolo ,
mo ~a podnamos encontrar en Anthony Giddens· aún cu d
gta
b
d
.
,
an o creo que
hay diferencias en
desliza . t
. am os pensa ores, quiero destacar este efecto de
en, la defin iaon
.. , d e Band ura; una pretendida
defini m1en
. , d o posible
.
CJOn e la pstcologia que puede ser definición de otra ciencia. Otros

'W5 •

�dos elementos que qu1S1era señalar son la referencia .ª los facto~s
personales internos, en especial los que él llama expectatjvas, _q ue seran
determinantes en la conducta y que, en mi opinión, no h~nen, ~na
definición clara en su obra, pero remiten a complejos proces~s-s~~ohcos
de evaluación, comparación, construcción simbólica y clasificaaon que
Bandura coloca en el cerebro o la mente o como se llame. Lo segund~ :Y
ésto es un defecto no sólo imputable a él, sino a muchos ot_ros ~ue drran
que el ambiente juega un papel fundamental en la determmac1on de las
conductas, es que lo que sea ese medio ambiente qued~ nebuloso y esta
imprecisión se presta a tomas de posición que no permiten esclarecer los
modelos explicativos adecuados.
. t·d
Un pensador sin dud a muy d JSCU
1 o, pero que ha sido
proclamado por algunos como una de las col~nas c~ntrales
la
psicología, definía el estudio de la conducta a parhr_de la o~erante , que
es u~a evaluación de las consecuencias que ha temdo un oerto acto de
conducta en el medio; la psicología consistirá entonces en establecer _las
relaciones entre la conducta de un organismo y las fuerzas que actua~
sobre él (Skinner, 1987). Como sabemos, no hay lugar aqui,
apa~entenwnte, para algo que pueda ser d~nom~ado com~ mental Y u~:
de los te,tos fundamentales del propio Skmner e~tá. plagado
refen•i1&lt; Id'&gt; " cosas tales como las emociones o estados slDlil~res que son
redi•linidos en termmos de fuerza o debilidad de una o mas respuestas
(Skmner, 1977). Pero le cabe a Skinner la crítica que ya he fo~1t1lado a
Bandura· desafiaría a cualquiera de sus lectores a que me sena.le en su
vasta ob.ra dónde y cómo se propone una teoría del m~dio donde las
operantes aparecen con su retroalimentaoón y, por _oerto, una vez
explicitada tal teoría, seguramente deberíamos . analizar su mo_d elo
explicativo v sus consecuencias, tanto en la teona como en la misma
explicación. - En resumen, tenemos aquí un cambio de pers~ecttv~ en el
que, acordemos O no con él, se presenta una visión de la psicolo~a Y su
objeto de estudio como totalmente al margen de la mente o cualquier cosa

?e

similar.
Otro autor con cierto reconocimiento como psicólogo es H.
Eysenck, quien ha desarrolado toda su obra _en Inglaterra, donde s_us
libros han alcanzado vei1tas por millones de e¡emplares. En sus p~op1as
palabras (Eysenck, H.J. 1987), su contribucion más importante ha sido la
de construir puentes entre las (únicas) dos . grandes c~rnentes de la
psicología: la que se ocupa de fenómenos relat1va~1ente _aislados: como el
,. ,rendiza¡e verbal y cosas similares, llamada psicolo_g1a e~penm_ental Y
.-,icologiñ fis iológica y la otra corriente, la de la ps1colog1a social, que
~ .,, .. ...; "
problemas definidos como muy importantes, e¡empl~s de los
1
cuate• &lt;,enc\n las huelgas, las causas de la neurosis y 1~ cnm'.nalidad. Los
ejemplos son del propio Eysenck y sin ánimo de ~iscut1r ~qui su con~ep~o .
de ps icologi,, social, parece claro que la psicolog1a debena ser una c1enc1a
que umficana procesos fisiológicos y procesos sociales que operanan en_
19ó

diferentes niveles: el de los organismo~-el de los.sistemas sociáles (algo
muy parecido, sin duda a lo que pensaban los "materialistas soviéticos",
especie probablemente extinguida).
David Krech, que ha desarrollado una extensa carrera entre la
psicología social, la psicología del aprendizaje y las bases fisiológicas de la
conducta, en especial el cerebro, piensa que la psicología debe investigar
la relación entre los fenómenos bioquímicos y la conducta del individuo,
dando preferencia a los elementos psicológicos, ya que éstos ofrecen una
perspectiva más segura de observación que la fisiología (si remarco
algunos elementos es porque significativamente se1ialan diferencias con
concepciones establecidas y van perfilando este panorama altamente
contradictorio en el que estamos). Krech piensa que deberiamos dirigir los
esfuerzos de las investigaciones hacia dos campos: el de las relaciones
entre estados nutricionales y el desarrollo del cerebro por un lacio y la
interacción entre hormonas y funcionamiento del cerebro por el otro
(Krech, D. 1987).
Para Donald Norman, por el contrario, la psicología debe tratar de
entender los proce_sos mentales del ser humano, tema que -en sus propias
palabras- se ha ignorado durante muchos años en la psicología
estadounidense, aún cuando lo que sabemos hasta ahora sea poco sólido,
muy vago y dificil de precisar (Nom1an, D. 1987).
Otro que piensa que la tarea del psicólogo, que no la de la
psicología, es la de tender puentes, es Neal Miller (1987). Para este autor,
que desarrolló una influyente teoria de la frustración-agresión y trabajó en
clínica psicoanalítica, procesos de esti.mulación cerebral y la teoria del
aprendizaje social, la psicología debe relacionar diversos enfoques que nos
permitan una visión integral de la lucha de los se.-es humanos para
adaptarse a las condiciones sociales de su cultura, de su clase y de su
grupo. En contradicción con esta perspectiva, piensa que el futuro de la
psicología estaría en el desarrolJo de una "medicina conductista", que
investigaría cómo el sistema inmunológico puede ser modificado por
factores psicológicos, así como los efectos que elementos psicológicos
puedan tener sobre el sistema cardiovascular, pulmonar y gastrointestinal
y, cambiando de modelo explicativo causal, cómo las modificaciones en
las aminas, por ejemplo, pueden producir efectos en las emociones.

Un pensador que no puede quedar afuera de esta lista es Jean
Piaget (1975, 1987). Para él, el objeto de la psicología es el estudio de la
"conducta" cunciente y ño conciente. El estudio de esas conductas supone
interrelacionar dos series de fenómenos: los movimientos del organismo y
los estados de conciencia. La conducta está constituida por procesos de
intercambio entre el organismo y el medio de manera tal que se modifican
mutuamente. En el problema de las relaciones entre fenómenos psíquicos
y fisiológicos, Piaget opta por una forma especial de paralelismo

�psicofisiológico, donde los procesos fisiológicos aparecen como la serie
causal única y la conciente como implicatoria. En última instancia, aunque
seguramente -de vivir todavía-, Piaget diría que no está de acuerdo, su
posición no deja de considerar a los fenómenos concientes cómo un
epifenómeno de los procesos fisiológicos.
Este problema de las relaciones "cuerpo/mente" ha sido y sigue
siendo central en todo e] pensamiento psicológico y en los últimos
tiempos otras ciencias lo reclaman como problema propio. Aún cuando
algunos pensadores lo ubican a partir del siglo diecisiete (Searle, J. 1995),
el problema tiene antecedentes desde los pitagóricos en su teoría de las
armonías. Modernamente, tiende a ser expresado en términos de
relaciones entre una mente conciente atribuída en distintos grados a casi
todos los seres vivos -no sólo el ser humano- y una materia inconciente. El
pensar en mentes concientes como un atributo no exclusivamente humano
no sólo no aclara nada sino que complica las cosas, además de que nos
exige una redefinición de la conciencia, cualquier cosa que sea. Y la
definición de conciencia es hasta el momento uno de los problemas
filosóficos irresueltos en la psicología, ya que las definiciones analiticas
caen en contradicciones irresolubles, hasta el punto en que algunos
autores optan por tomar las definiciones de sentido común para
desarrollar sus teorías. Para Searle, hay cuatro dificultades a resolver en lo
que él considera el problema más importante de las ciencias biológicas: el
del dualismo el de la causalidad, el de la naturaleza de los objetos
estudiados y ;l de los modelos de análisis. En mi opinión, el primero (que
él sitúa, lo repito una vez más, en la biología), junto con el tercero (que es
el más interesante e importante), pueden considerarse problemas
específicos de la psicología, mientras que los otros dos son problemas que
toda filosofía de la ciencia debe intentar resolver. El dualismo ha recibido
todo tipo de respuestas; no sólo las ya comentadas del paralelismo, sino
también dualismos de diferente tipo, como el del neurobiológo John
Eccles, reciente premio nobel, quien piensa que dios pone el alma en el
feto alrededor de las tres semanas de gestación, hasta los materialismos
que sostienen que la conciencia es un fenómeno biológico ordinario como
la digestión. Sin embargo, ninguna de esta posiciones resuelve aún lo que
realmente debemos y queremos explicar, a saber, ¿cómo hacemos los seres
humanos para producir un mundo lleno de objetos materiales -concretos o
no- que poseen significados que tienen efectos sobre lo producido y su
reproducción?. Cuando digo objetos materiales asumo que esos objetos,
cualesquiera sean, tienen un soporte material, sean ideas, fantasías,
expresiones verbales o lo que queramos; en una palabra, para repetirlo
con una expresión que todos mis alumnos conocen y han escuchado quizá
cientos de veces, para pensar necesitamos un cerebro, pero la expresión
viceversa no es válida. El punto tercero es fundamental: admitiendo que
no tenemos ninguna idea clara acerca de cómo funciona el cerebro, el
punto a explicar es ¿cómo se pueden explicar ideas de tipo cualitativo,
subjetivo, como mi dolor o mi pena, a partir de procesos neuronales o la
398

liberación de elementos electroquímicos en las sinapsis?. Este problema,
definido en ocasiones como el problema de los qualia, será sin duda uno
de los desafíos funda.mentales para toda filosofía del futuro. El problema
de la causalidad se presenta aún porque seguimos atados, en mi opinión,
a las ídeas de causalidad newtonianas y una reformulación adecuada del
pr?b~ema resolvería_ las cosas, pero no hay tiempo para tratarlo aquí;
as1D11Smo, el uso y tipo de modelos -que para mí se vincula al problema
de la causalidad-, es un problema epistemológico que excede las
posibilidades de este trabajo.
Tratando de sintetizar las ideas de este apartado, diría que casi
todos aceptan que la psicología posee un status científico -dejando de lado
las viejas discusiones de los sesenta-, pero que aquéllo que todavía causa
polémica es su objeto de estudio y su modo de explicar. Adelantándome a
las preguntas por parte de ustedes, daré una breve respuesta con mis
opiniones al respecto: partiendo del supuesto de que el mundo
tal-como-es-conocido se presenta en estructuras con diferentes grados de
organización, hay un tipo de estructuras genéticamente posteriores pero
no por ello subordinadas o determinadas, que podríamos referir como
estructuras simbólicas o de significados del mundo de la vida que son
soportadas por organismos separados materialmente aún cuando su
producción esté determinada socialmente y cuya producción y uso son el
objeto de la psicología. Su circulación e intercambio son estudiadas por
otras ciencias sociales y estos intercambios se imbrican con los
intercambios de otros dos sistemas de intercambios, el de mujeres y el de
bienes. Los organismos productores, a su vez, podrán producir sistemas
simbólicos que sean un modelo de los sistemas simbólicos realmente
producidos y que a veces coinciden con éstos o a veces son una forma de
encubrirlos, por motivaciones que los mismos organismos no pueden o no
saben representar y que son el resultado de significaciones atribuídas a
raíz del manejo semántico de esos símbolos, operaciones que
probablemente nunca podrán ser despejadas en fórmulas sintácticas
monovalentes. Dejo para otra ocasión desarrollar todo lo que esto implica,
pero sólo quiero formular una precisión más: hay sólo un mundo, aunque
las construcciones representadas de lo simbólico puedan producir dos o
cientos o miles; digo esto para señalar mi oposición con Roger Penrose
(1995) y Karl Popper (1982), donde se expone la versión de la existencia de
diferentes mundos donde ocurren cosas independientes.

m.
Pero una ciencia no es sólo un objeto y un método, como quieren
algunos filósofos: es también una comunidad de científicos trabajando de
manera complementaria, aunque como grupo humano reproduzcan
luchas por el poder y agresiones y discriminaciones y explotaciones. Lo
importante es que, cualquiera sea la ciencia que analicemos, siempre
399

�vamos a encontrar a quienes podemos aplicar el término profesional que
los define y, más importante aún, quienes se identifican en él. Aún cuando
estas dos operaciones son de orden sociológico, la identidad requiere de
un análisis lógico al que la operación de filosofar deberá contribuir
decisivamente.

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¿Qué es hoy la profesión del psicólogo?, o dicho de otra manera,
¿cuáles son las actividades que efectúan aquéllos a quienes denominamos
o se denominan a sí mismos psicólogos?. Los nombres y las escuelas
varían, así como varia el campo de aplicación. Hay psicólogos que se
llaman a sí mismos experimentales y que dicen que hacen 'psicología
experimental'; estas expresiones son el resultado de la necesidad de
diferenciar una psicología que, para usar la termínología piagetiana,
privilegiará las operaciones de asimilación sobre las de acomodación. El
resultado es que hay más psicología experimental de la que se llama a sí
misma de ese modo y que en ciertas personas el adjetivo experimental se
ha convertido en una oscura celda de la que algunos no saben salir y a la
que muchos -por obvias razones- no quieren entrar. En otras ciencias,
experimentar no es más que un modo de referirse a cierto tipo de
operaciones en determinados momentos, pero en psicología solemos hacer
de ello algo parecido a una guerra intergaláctica: deberíamos, me parece,
ser más humildes y respetamos más sin buscar la descalificación. No
estoy proponiendo ninguna forma de relativismo que conduzca a un
mundo de espíritus ingenuos portadores de un "amémonos y todo lo
demás se resolverá automáticamente" ni que se pueda admitir cualquier
cosa que se autodenomine psicología como tal, sino señalando este lado
humano del quehacer científico, tan negado por algunos filósofos, que
piensan en el científico como un robot incapaz de turbulencias semánticas.
Hay también una psicología "fenomenológica" o " intencional" o
"existencial" o cualquier combinación de estos tres términos que ha
reclamado a los demás un olvído de lo 'esencialmente humano' o de los
valores que hacen al ser humano una criatura única. Lo curioso es que
este reclamo místico casi religioso se ha hecho, a veces, en nombre de un
materiálismo que pretendía eliminar la metafísica de la psicología. En
general se trataría de una posición filosófico-epistemológica que interpreta
ambiguamente el papel de la ciencia, sin entender el sentido de
generalización y transformación que como actividad tiene y olvidando
que esa ciencia, deseada y detestada, no es la única forma de expresión o
de representación que los seres humanos hemos construido para
transformar el mundo o para enunciarlo.
Hay una psicología genética que intenta dar cuenta de los
procesos evolutivos de los individuos y de la especie, que desarrolla
conceptos y modelos que coinciden con otras orientaciones en algunos ·
puntos, pero discrepan en otros.

-too

Hay con.ductismo(s).
Hay psicoanálisis.

•

.
Pero si estas escuelas u orientaciones son en sí variadas los
po~1bles camp~s- de especialización no lo son menos; la agrupación' que
reune_ a los ps1cologos de los Estados Unidos de América conocida po
su~ ~iglas en ~glés, APA, seguramente la organización ~rofesional d;
p~1~o~ogos mas poderosa del mundo, reconoce cuarenta y nueve
d1vts1ones
d e ap11cac10n,
· -'dínientre
· , , las cuales
. algunas se refieren a campos
.
~orno
ca: ~ducac1~nal' o 'industrial y organizacional'; otras, a
m~er~s~s aca~e~1~os o teoricos, ~orno 'gen~ral', 'historia de la psicología'
? t~r~ca Y filo~ofica , algunas mas a las orientaciones ya señaladas, como
ªI_lálists experimental de la conducta', 'psicoanálisis' o 'humanística';
mientras ~ue algunas pertenecen a un anecdotario de curiosidades digno
de ~tenc1ones borgeapas, como 'consumidor', 'hipnosis', 'asuntos de
lesbianas Y homosexuales'o 'psicólogos en prácticas independientes'. Aún
cuan~o entre n~sotros ni siquiera contamos con una asociación similar y
podri~os _de~rr que la ~ariación es menor, me animaría a decir que un
estudio soc10logico podna encontrar expresiones costumbristas de similar
v~edad. Es _sólo un trabajo desde la metapsicología, acompañado de
acci?~es . _soaa!es correspondientes, el que podrá auxiliar a una
cla~ifteac1on mas racional que proporcione una identidad más definida a
quienes trabajamos en ésto.
1

La psicología es hoy:
-un conjunto de teorías, no siempre coincidentes en el recorte de la
rea(i_d ad ni en la forma de definirla; hay teorías que intentan explicar la
accion humana individual, ya en sus causas, ya en sus efectos; las hay que
intentan dar cuenta de la interacción y sus consecuencias; hay teorías que
exp.res_an las diferencias temporales del desarrollo humano y señalan las
vanac1ones y continuidades de las varias etapas en que demarcan los
procesos; hay algunas que buscan una descripción y una explicación de lo
ment~l Y hay otras que eliminan lo mental de manera radical, arrojando al
drenaJe el agua sucia junto con el bebé.
- ~na serie de técnicas, algunas asociadas a las teorías que acabo de
mencionar, pero otras desempeñadas de un modo tal que, por decirlo de
manera un tanto eufemística, son actuadas sin mediaciones.
- actividades profesionales específicas dirigidas a 1) "curar". Este es un
tema -~ue requiere de trabajo de análisis a fondo. La búsqueda de la
cura.~1on ha impulsado a muchos psicólogos, a veces provistos de un ans·ia
mesiamca, a veces dirigidos por un sincero intento de mejorar algún
estado del mundo. En este punto, me remitiría a las excelentes reflexiones
desarrolladas por David Flores (1994), donde se cuestiona la idea misma
d~ 'enfermedad mental' y por lo tanto, el significado de curar; 2)
busqueda de transformaciones parecidas a "curar", como las actividades
d.e sa rrolladas en cárceles, instituciones de rehabilitación social" 0
smidares, donde los efectos conseguidos no suelen ser los buscados y
II

-101

�donde a veces se juega como aliado de los sistemas de represión social; 3)
'técnico' en comportamientos humanos y por lo tanto proveedor de
modelos para producir comportamientos deseados _~ eval~ar los
producidos, ya sea en escuelas, en organiza~ones, e,~- fa1:1'ilias; en stste~as
de justicia o en otros ámbitos donde se reqmera; 4) mductor de camb10s
en los procesos causales del comportamiento, de manera de lograr que
seres humanos individual o colectivamente tomados produzcan
conductas que ellos mismos no habían presentado antes, tal como se
pretende en procesos de cambios actitudinales, publi~dad y propag~~da;
5) agente social al servicio del poder esta~lec1~0, ~ara ca.lif'.icar
descalificando, construyendo mitos, por ejemplo, cociente mtelectual ; 6)
agente de cambio social real, al servicio de intereses mayoritarios o
construídos racionalmente de manera democrática. Para cada una de estas
presentaciones de la psicología hay o debería haber una reflexión
filosófica que incluyera los aspectos éticos, cosa que me propongo esbozar
en la última parte de esta exposición.

IV.

De acuerdo a lo dicho hasta aquí y a manera de conclusiones que
no son más que un comienzo, una filosofía de la psicología debería:
- repensar su "campo" o práctica real. La psi~ol~~a surgió co_mo
práctica científica en las sociedades av~das de pnnc1p1os ~e es~e siglo
debido a la necesidad de encontrar respuestas menos contrad1ctonas que
las proporcionadas por 1a religión o las ideologías estructurad_as vigent~
sobre el comportamiento humano, en un mundo cada vez mas complejo
en sí mismo. En las sociedades periférieas esta necesidad no se presenta
hasta después de la segunda guerra mundial y casi_por fuerza, en un
proceso de repetición y asimilación que debe ser repensado, se adoptan
los modelos teóricos vigentes que se irradian desde aquéllas sociedades;
como en algunos casos los problemas de adaptación eran diferentes, las
soluciones impuéstas fracasan o son, en términos generales, un
despropósito. Tomemos un solo ejemplo, con la expresa salvedad de que
podemos encontrar rápi~amente much~s 1:'ás en o~os camp?s Y que no
se trata de denigrar particularmente a nmgun companero ps1cologo que se
gana honestamente la vida: el campo de la psicología laboral se desarrolla
en los Estados Unidos para características cambiantes de las
organizaciones, que pasan de procesos técnicos ar_tesanales y mo_d os
relativamente simples a complejas estructuras que mcorporan masivas
cantidades de mano de obra, que implican estructu.ras horizontales y
verticales de relaciones personales burocratizadas y de cada vez mayor
capacitación técnica. En nuestras sociedades, las empresas s?n t~~avía en
su gran mayoría sistemas de producción familiares o semifamiliares de
producción con escaso nivel tecnológico incorporado, dentro de una
sociedad autoritaria con un estado corporativo (al menos en el caso de
México) donde la participación a nivel horizontal es nula tanto por su
402

concepción ideológica como por las prácticas rituales persistentes. ¿Qué
resulta de todo ello?. Que, o bien los empresarios temen contratar
psicólogos o definitivamente no los llaman porque desconfían -no sin
cier_ta ~azón- de que propiciarán la introducción de reformas que
obligaran a un repl~teo integral de su organización, con resultados que
no pueden determmarse de manera absoluta de antemano, o bien los
buscan para realizar tareas adaptadas a los modelos tradicionales de
producción y el resultado concreto -y también lamentable en más de un
sen~i~o- es q~e se pide a.los psicólogos que actúen como una especie de
poliaas avenguando sobre la vida sexual de las obreras o aplicando tests
construídos para otros ámbitos culturales de los que ignoran sus
principios constructivos y técnicos elementales.
Repensar la práctica nos lleva a pensar lo que podría ser el
problema central de una filosofía de la psicología: ¿para qué hacer
psicología?. Y la respuesta no puede limitarse a lo que efectivamente
hacen los psicólogos, tal como acabamos de señalarlo. Tampoco puede
adoptar la forma en que se responde a la pregunta similar en otras
ciencias o campos, al estilo de "para construir edificios", "fabricar aviones
o bombas" o inclusive "para curar enfermos"; intuitivamente, la idea de
una praxis o ciencia dedicada a la transformación adquiere en las ciencias
humanas una dimensión no siempre analizada, la del destino o meta que
se propone o desea. Y si algún significado tiene el término 'civilización',
no puede ser otro que e] de la toma de conciencia social sobre los fines
buscados y, para el caso de la psicología, un proceso por el cual los seres
humanos puedan alcanzar cte manera individual y colectiva alguna forma
de felicidad y, evitando caer en polémicas eudemonistas, ello no puede
estar desvinculado de formas culturales realmente existentes donde sería
demasiado presuntuoso o narcisista pretender que los psicólogos sean los
únicos autorizados para hablar de ello. La petición de un Skinner (1972)
que en su momento propuso imponer su propia ética a los demás, no
puede ser tomada más que como un acto de desvarío.
- Repensar su "objeto". La estructura productora de símbolos, llámese
como se quiera, es una estructura que pertenece a organismos
individuales, aún cuando se construya por intercambios sociales y,
eventualmente, pueda demostrarse cimentada en estructuras orgánicas
genéticamente transmitidas. Mientras avanzamos en la comprensión de
estos sistemas dinámicos, debemos tener clara conciencia de que los
posibles modelos, analogías o metáforas que podamos usar son eso: una
forma de representar las representaciones del mundo representacional. Aquí nos
internamos en un campo en disputa, donde los psicólogos no somos los
únicos en intentar explicaciory.es a los fenómenos, sino que otras ciencias
como la antropología, la lingüística y la sociología también realizan
aportes. El sistema más complejo de todos los elaborados es el de las
lenguas naturales, pero no es el único ni tampoc~ suficiente por sí .mismo
para dar cuenta de todo lo que debemos y necesitamos explicar. Las
403

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soluciones que se proponen son también variadas y no están exentas de
caer en las tentaciones de los reduccionismos; Josef Pemer (1994), por
ejemplo, sostiene que hay que referirse a las representaciones como
procesos, para evitar así las ambigüedades en las que caemos cuando
tropezamos con el contenido, lo cual es una elegante forma de evitar
explicar lo que queremos explicar; en otras palabras, si los procesos que se
denominan mentales fuesen simplemente estructuras sintácticas, entonces
nuestra mente sería, como pretenden algunos, una gran y compleja
computadora. Pero lo que tenemos que explicar es el contenido o la
semántica de los sistemas comunicacionales, problemas de interpretación
que hasta ahora no tienen solución en los programas computacionales. En
el otro extremo, un conjunto de filósofos discute si existen imágenes
mentales, basándose en que siempre que comunicamos sobre imágenes
mentales utilizamos proposiciones lingüísticas, lo cual; además de mostrar
profunda ignorancia e incapacidad para observar el mundo que los rodea,
no puede sostenerse lógicamente. Jerry Fodor (1981) piensa que es
imposible tener un sistema representacional en el cual las sentencias sean
iconos de sus condiciones verdaderas¡ como ejemplo, propone el siguiente
embrollo: ¿qué deberíamos hacer para tener un sistema representacional
en el cual una sentencia del tipo 'Juan es gordo' fuese proporcionada o
remplazada por una imagen?, a lo cual responde que si aportamos una
foto, esa misma foto no serviría para trasmitir la información 'Juan es
alto', con lo que el sistema representacional no podría distinguir entre dos
pensamientos. Es evidente para mí que Fodor: a) equipara las sentencias
del lenguaje ordinario a las de un lenguaje de segundo orden, de tipo
matemático o lógico; b) no puede distinguir entre sistemas de
comunicación, tomando la lengua como uno de ellos, el más complejo y
estructurado, pero no el único ni el suficiente, según sean las condiciones
de pragmaticidad; c) lo más importante, no advierte que, en todo caso, la
única información que un icono no puede trasmitir es la que corresponde
a los significantes sin significado, que en los procesos humanos cubren
una importante parte de las relaciones sociales. Me refiero a los nombres
propios, que son significados a pesar de su imposibilidad lógica .
-Reelaborar el mismo modo de filosofar: hacer fiJosofía de la ciencia no
puede limitarse a aplicar de manera automática sistemas normativos que
enjuician si se cumplen reglas lógicas o elaborar juicios más absolutos aún
sobre si se trata o no de una ciencia. Debemos repensar la psicología a
partir de su misma finalidad y a partir de allí tratar de estructurar
racionalmente los procesos o medios que nos permitirán lograrlo. Esto,
que vale para todas las ciencias, es una tarea de necesidad absoluta en una
ciencia que trabaja con seres humanos, seres que -y no debería tener la
necesidad ~e recordarlo- son idénticos a los psicólogos.
Este último punto, el de compartir una naturaleza, nos lleva al
problema filosófico más importante y com piejo: el de la libertad y el
determinismo en la acción humana y en las ciencias sociales. Todas las

,._

ciencias
y toda la filosofía y episre~
..~-.~un d eSd e ¡OS grtegos,
·
•
~ •v•v51a, --QU
partie:on del ~upues~o. de la existencia de regularidades en el objeto de
estudio, de allí 1~ pos1~ilidad del conocimiento. Si la naturaleza procediera
por azar, no sena p,os1ble ni estudiarla ni mucho menos modificarla; aún
las modernas teonas del caos presentan la idea de que es posible
e~contrar un orden en él. En psicología, ésto lleva a aporías no resueltas;
s1 el ser hum~o no procede por azar y está determinado, ¿cómo y de qué
manera lo está?. Si hay alguna forma de determinación -y yo creo que la
hay-, ¿de que manera esa determinación interfiere con la libertad
humana?. Como científicos, hemos deseado que la determinación fuese
absol~ta; como seres humanos, nos sentimos muy complacidos de que no
sea as1.

hacer.

Espero haber transmitido la idea de que hay muchas cosas por

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LA EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA SALARIAL
DEL AREA METROPOLITANA DE MONTERREY DURANTE
LOS NOVENTA
Lic. Jorge Meléndez Barrón
Director de la Facultad de Economía
Universidad Autónoma de Nuevo León
~omo en casi todo _el mundo, en ~I Area Metropolitana de Monterrey se ha
mcrementad~ la des1g11aldad de los mgresos. Ha sido posible ligar directamente
esta tendenaa con el hecho de que los altamente capacitados ven incrementada su
rem1me_racfón :~lativa a la de los poco educados, lo que implica un empeoramiento
en _la d1str~b11aon de los salarios porq11e mejoran los mejor pagados. El premio a los
mas capac,tados se presenta a pesar de que se ha incrementado de manera marcada
':l porcentaje de la fuer:a de trabajo en esta categoría: esto quiere decir que se ha
mcre"!entado su "demanda". Esta es una tendencia generalizada, no de origen
sectorral y por lo tanto, una ve: pasado el impacto negativo de la recesión de 1995
q11e deprimió la demanda agregada de trabajo, no se revertirá con los reacomodos
de la economía ante cambios en la evolución del tipo de cambio real, por ejemplo, o
de ?tr~ variables macroeconómicas como el nivel de endeudamiento del gobierno.
Mas bien, parece q11e las ca11sas ultimas del fenómeno se relacionan con el
desarrollo de la econom{a global: (1) fuerte reducción de los costos de comunicación
y transporte; ~2) innovaciones tecnológicas que se presentan a ritmos vertiginosos;
(3) n_uevos métodos para coordinar la producción; y (4) una ola mundial en favor
del /rbre mercado y del achicamiento de la influencia económica del Estado que
provoca cambios estructurales importantes en muchas naciones, como México.

101-119
- 1982 Conocimiento objetivo (un enfoque evolucionista), Madrid:
., 1 •

Tecnos
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1972

Más allá de la libertad y la dignidad,

Barcelona:

FontaneUa
1987 Entrevista, en Richard Evans Op. cit., 108-121

l. Distribución del ingreso y niveles de vida en las últimas dos décadas
del siglo

Durante la década de Los ochenta, y posteriormente en 1995-1996,
en el Area Metropolitana de Monterrey (AMM) los niveles de vida de los
trabajadores cayeron dramáticamente. Por supuesto, en ambas ocasiones el
origen directo de este desafortunado fenómeno se encuentra en las graves
recesiones que siguieron a las crisis económico-financieras de 1982 y 1994,
Y a mediados de los ochenta, en La fuerte caída de los precios
internacionales del petróleo.
Además del deteripro real de los salanos, en Monterrey la
distribución de los ingre505 laborales se volvió mucho más inequitativa en
el período 1980-1996. En el cuadro siguiente se resume, primero para la
década de los ochenta, la información que se desprende de dos encuestas

406

407

�realizadas en su oportunidad por el Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León (CIE-UANL).

Cuadrol.1
Cambios en el poder de compra de los ingresos laborales
Area Metropolitana de Monterrey, 1980-1990

Cambio

Grupo de trabaiadores
10% máS bajo de la escala de ingresos
25%
11

s
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11

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45%
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43%
21%
15%
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Fuente: cálculos propios, a ¡xutir de datos generados por el CIE-UANL.

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Trabajador mediano
25% más alto de la escala de ingresos
10%
5%
11

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Pérdida de

e::

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Los datos hablan por sí mismos. Como quiera, no se debe dejar ele
señalar que la erosión de los niveles de vida durante el periodo 1980-1990 -de 43 por ciento a juzgar por la caída en el salario real más
"representativo", el del trabajador que está a la mitad de la distribución del
ingreso- no fue parejo: aquellos en las más altas posiciones económicas
lograron prácticamente mantener el poder de compra de sus ingresos,
mientras que en los niveles inferiores de la escala social se vivió un
sumamente grave proceso de deterioro en la capacidad adquisitiva de las
remuneraciones.
A principios de los noventa, sobre todo hasta antes del
desaceleramiento de 1994, la incipiente recuperación de la economía
mexicana permitió que los salarios recuperaran parte de su valor. Para el
trabaja~or "representativo", la ganancia en sus ingresos laborales en el
lapso 1990-1993 fue de 38 por ciento en términos reales --como quiera, no
se alcanzó a restaurar lo perdido en la década anterior. Sin embargo, como
se aprecia en el Cuadro 1.2, la recesión de 1995 más que revirtió lo que
apenas se recuperaba, y la tendencia hacia la desigualdad se mantuvo en lo
que· va de los noventa. Este será el periodo en que se concentrará el
presenta análisis.

408

Cua&lt;tk:..:_- ~-=.r
Cambios en el poder de compra de los ingresos laborales
Area Metropolitana de Monterrey, 1990-19%
Grupo de trabajadores

1990-1993

10% más bajo de la escala de ingresos
11
25% " 11
T rabajadór mediano
25% más alto de la escala de ingresos
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11

+23%
+38%
+38%
+6%
+34%
+38%

11

1993-1996

1990-1996

-56%
-45%
---19%
-71%
-45%
-36%

-46%
-24%
-30%
-69%
-26%
-12%

Fuente: cálculos propios, a partir de datos g&lt;&gt;nerados por el CIE-UANL.

Combinando la información contenida en los cuadros 1.1 y 1.2, se
puede concluir diciendo que de 1980 a 1996, la pérdida acumulada en el
nivel de vida de los trabajadores regiomontanos varió inversamente con el
nivel de la escala de ingresos en que se encuentran, desde disminuciones
de más de 30 por ciento de la mitad para abajo, hasta una caída de doce
por ciento real en el ingreso laboral de los que están hasta arriba de la
distribución; es decir, al final, el deterioro en el poder de compra de los
salarios fue mucho mayor para aquellos más pobres.
Desafortunadamente, el estancamiento económico de México en
las últimas dos décadas del siglo no configura un escenario favorable para
la recuperación del poder de compra de las remuneraciones que se perdió
en los ochenta y en la recesión de 1995. En efecto, en las dos "décadas
perdidas", a partir de 1980 y estimando hasta el 2000, el promedio de
crecimiento anual del PIB por habitante será de 0.2 por ciento o incluso
negativo si contamos desde 1981, en cualquier caso, aun suponiendo que se
crecerá al cinco por ciento anual en lo que resta del siglo (Ayala, 1996).
Como será aparente más adelante en este trabajo, en el mediano
plazo, algunos factores de entorno externo que tienen influencia sobre el
mercado laboral de México y de otras regiones del planeta tampoco
permiten avizorar una .reversión en la tendencia de la distribución del
ingreso.
De hecho, ¿qué se puede decir de la crónica de Rifkin (1996)?: de
1979 a 1989 el nivel salarial promedio cayó B por ciento en términos
reales; el número de pobres en 1992 fue el mayor desde 1%2; en medio de
estas disminuciones en los niveles de vida de aquellos en los niveles más
bajos de la distribución del ingreso, los salarios de los altos ejecutivos

-109

�.
O or ciento en los ochenta; el número de billonarios se duplicó
creaeron 22 p
tro 1 d "las cifras oficiales relativas al desempleo
entre 1986 y 1988; por o
a o,
d de las verdaderas dimensiones
ul •
pletas y enmascara as
suelen res tar mcom ,,
'a ue este reclamo se refiere a la situación
de l~s crisis de empleo . Parece~edores sabrán, estas observaciones están
mexicana pero, como no pocos
d 1 1 neta
referidas a Estados Unidos, la economía más poderosa e p a
.

.......

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2. La educación y la estructura del mercado laboral

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esta tendencia hacia la desigualhda , e _m ~ trabaJO· más probable apunta
.,
rgumenta que la ipoteslS e
secc10n
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1 como
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se
verifica
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rta te factor causante e ienom
.
d
un 1IDpo n
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ibles razones de este aumento e
3. Posteriormente, se a~ahzan algud nasdpos las implicaciones de ello y,
la demanda de trabaJadores e uca os y
.
. , 5 se concIuye con algunas reflexiones.
finalmente, en la seccion

~

·~-... ,. ., ....

La razón por la que se h a com enzado a destacar .la ubicuidad del
ue

fenómeno de _la creciente de:~:~::!ne:n;!v:t:/:a=:;0

;o':ª;:~:::::

:1:

y

~;~c:::~s;~a ~blación que se ve afectada por ellos.

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Id a d aparentementeh inició
Esta tendencia hacia la d esigua
t 1994a
se mantuvo invariable al menos as a
'
mediados de los ochenta y
.
t o·versos estudios que tratan de
como se verá en detalle postenormen e. i
I AMM y en
d st f , eno concluyen que en e
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encontrar las causas e e e enom .
t en la demanda de trabajo
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entó un fuerte mcremen o
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ento en sus salarios relativos a
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pesar de su mayor oferta.
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~or ejemplo, Valeror
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los salanos cayeron 23.8 po
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ciento a pesar de un aumento
incremento en sus percepciones, e 17..9 por este'
de trabajadores.
de 3811 por ciento en la oferta relativa de
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e de 1990 a 1994, el poder e compra
Melendez (1994b) reporta qu
.,
.
u.mentó 126 por ciento, el
d l AMM con educacton supenor a
d
trabaja ores e
. 1 hizo en 74 por ciento, para los
l · l de preparatoria o
de aquellos ~n ~ ruve to fue de 51 por ciento y los que sólo cuentan con
de secundana el mcremen
. . , de 20 or ciento. Cragg y Epelbaum
primana experimentaron una mi'eidona(1996} ~nalizan el caso de las áreas
(1995) G rro Gómez y Me en ez
d l
y ª :
·odo 1987-1993: los ingresos reales e os
urbanas de Mex1co en el penf .
l
. n a la tasa más elevada de
trabajadores con educación pro esiona creciero
410

todos los grupos de escolaridad, 7.3 por ciento anual, a pesar de que el
porcentaje de Ja PEA con estas calificaciones se incrementó de 15 a 21 por
ciento.
Este patrón es similar al que se ha observado en Estados Unidos:
Reich (1993) sintetiza la cuestión afirmando que "si usted es graduado
universitario, sus ingresos mejoran; si no lo es, y especialmente si es varón,
sus ingresos son insuficientes. Además, la tendencia no se circunscribe a
Estados Unidos; esto ocurre en muchos otros lugares del mundo".
Estudios técnicamente más formales, como el de dos respetados profesores
de las universidades de Harvard y de Chicago validan con todo rigor
científico esta opinión acerca de la situación norteamericana: "el rápido
crecuniento secular en la demanda relativa de trabajadores altamente
calificados debe ser un componente clave de cualquier explicación
consistente de la creciente desigualdad y los cambios en la estructura
salarial en los últimos 25 años" (Katz y Murphy, 1992).
De acuerdo a un importante reporte de la OCDE (1994), esta
tendencia también se ha observado en otras economías desarrolladas,
como el Reino Unido, Canadá y Suecia. Tambi~n hay, por supuesto, países
como Australia, Dinamarca y Japón, que todavía no muestran signos de
seguir el patrón de que sólo los altamente educados ven mejorar sus
estandares de vida mientras que el resto empeora en términos absolutos,
aunque de las más sólidas hipótesis que se han propuesto como
explicaciones del fenómeno se desprende que aún en estas naciones la
desigualdad pudiera eventualmente incrementarse.

3. Cambios en la estructura salarial durante los noventa

Como se documentó en la sección anterior, en otros lugares en
donde se ha presentado esta misma tendencia, se ha encontrado que una
buena parte de este deterioro en la di5tribución de las remuneraciones se
debe a un incremento en la demanda de trabajo altamente calíficado, es
decir, con elevados niveles de educación y experiencia laboral. Esta es la
conclusión de Murphy y Welch (1993) para el caso de Estad05 Unidos al
examinar el patrón de la estructura de salarios en el periodo 1%3-1990: " ...
el panorama general es que el premio salarial se ha incrementado para los
trabajadores más educados, y que el diferencial por experiencia también se
ha incrementado. Vemos estos cambios como indicando una creciente
demanda de habilidades disc,-ecionales generales".
Este fenómeno implica, como ya se ha mencionado, que las
oportunidades de mejora económica sólo se presentan para los que ya
ganaban más, o sea, los más educados, por lo que la revaloración de la

-m

�educación aparentemente causada entre otros factores por la .revolución
tecnológica que cambia los medios de producción, las nuevas formas de
organizar el trabajo de las empresas, la fuerte reducción de los costos de
comunicación y transporte, y la tendencia mundial en favor del libre
mercado, incide negativamente en la distribución del ingreso.

.. .... .......,
~

Se examina aquí esta posibilidad para el caso de nuestra región,
por lo que se analiza primero la evolución en el lapso 1990-1996 de los
salarios del AMM por sexo y niveles educativos y de experiencia de
quienes los reciben. En otra sección, más adelante, se examina el patrón de
las ofertas relativas de estas categorías de trabajadores, completándose así
el estudio de las dos partes del análisis económico del mercadó laboral:
precios y cantidaqes. La hipótesis que se intenta verificar es que en nuestra
región también se ha incrementado la demanda de trabajo altamente
calificado .

com~ en estud_ios laborales en íÍs.,se"'s'úpone que el individuo
comienza a trabajar al dejar la escuela y lo hace de manera continua desde
entonces hasta el momento en que se le entrevista.

Cuadro3.1
Cambios porcentuales en el poder de compra de los salarios
A.rea M~tropolitana de Monteney, hombres ·
Por ruveles educativos y de experiencia

Grupo de trabajadores
Global

Para analizar la estructura salarial, se crearon cuatro categorías
educativas de acuerdo a los a11os de escolaridad del trabajador, como se
indica en los cuadros, y cinco grupos de experiencia laboral, también según
los años. De esta forma, en cada uno de los momentos para los que se
dispone de información se calcularon 20 salarios promedio para los
hombres y otros tantos para las mujeres, de acuerdo al número de celdas
que resultan de cruzar los niveles educativos y de experiencia. La
metodología de este análisis se inspira en la de Katz y Murphy (1992) y ya
ha sido utilizada antes en el análisis del mercado laboral del AMM por
VaJero (1995). Los resultados aparecen en los cuadros 3.1 y 3.2.

Q..6

7-9
10--11
12y más

La variable experiencia se definió como el resultado de restar a la
edad del trabajador su escolaridad y la constante de seis a11os, como es
412

94 96

18

-1

-47

17
12

--46
-39

10

-3
-7
12

27

o

-53

-54

Experiencia en años
0--5
6-10
11-19
20-33
3-1 y más

22
18

-11
-2

13

o

19
17

4

o

-34
-44
-48
-52
-55

Experiencia 0-5
E&amp;.:olariJad 0-6

-5

7-9
10-11
12 y más

15
31
27

Expt&gt;riencia 6-1 ()
Escolaridad 0--6

9

7-9
10--11
12 y más

6

15
26

nd
-t
6

-1-1

-10
-8
20
-5

nd
-37
-61
-33

---17
-39
-51
-46

Ex f'(•ri(•ncia 11 -19

ES(·olaridad 0-ó
Los salarios son por hora y se obtienen calculando el ingreso total
mensual proveniente del trabajo, recibido en efectivo u otras prestaciones
como bonos de despensa, y dividiéndolo por el número total de horas
trabajadas en el mes, incluidas las horas extra.

93-94

Escolaridad en años

Evolución de la estructura de salarios por características laborales

La información proviene de cuatro encuestas realizadas por el CIEUAN L en 1990, 1993, 1994 y 1996. En cada una de ellas se recopiló
información de todos los miembros de las familias que habitaban las
viviendas que fueron muestreadas del universo del AMM, en entrevistas
personales. Los muestreos aseguran en los cuatro estudios la
representatividad estándar, es decir, con los márgenes de error y los
niveles de confianza usuales.

90 93

-2
16

-6

10

-9

18

4

9

-56
-47
-37
-50

7-9
10-11
12 y más

EXJ"('ri&lt;&gt;ncia 20-:n
ES(·olaridad 0-ó

32

-3

-39

ó

-9

-2'.\

35

-37
-61

7-9
10-11
-11:\

�28

12y más

15

-80

Experiencia 0-5
Experiencia 34 y más
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

15
-15
1
76

2
-12

o
o

-56

-20
-67
-80

Fuente: estimadones propias, a partir de datos generados por el CIE-UA NL.
nd: no disponible por falta de dato.

Para calcular los promedios salariales en cada celda se incluyeron
sólo las personas que cumplieran con los siguientes requisitos: (a) que
trabajaran al menos 32 horas a la semana en el caso de los hombres y 20 en
el de las mujeres; (b) que tengan edades de 15 a 65 años; (c) que no sean
patrones o empresariost; (d) que el cálculo de su experiencia potencial no
sea negativo, pues esto indicaría un error de medición de alguna de las dos
variables inv.olucradas en su definición.

Cuadro3.2
Cambios porcentuales en el poder de compra de los salarios
Area Metropolitana de Monterrey, mujeres
Por niveles educativos y de experiencia
90-93

Gruoo de trabajadores
Global

93-94

94-96

3

16
8
2
-2

-39
-43
-68
-30

Experiencia 6-10
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

36

Experiencia 11-19
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más

28
32
33
26

-6
-1
-17
36

-35
-42
-55
-55

25
-7

-1
38

-64

Experiencia 20-33
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12y más
Experiencia 3-1 y más
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

23
54

-60

-!

-10

9

6

11

-38

18

. 37

-80

63

-76
nd

--n
146
nd

-82
nd

-49

20
21

8
10
3
22

-56

Fuente: estimaciones propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL.
nd: no disponible por falta de dato.

-49
-55

Se consideraron personas que trabajen al menos cierto número de

16
4
12
10
55

-61
-41
-49
-45
-87

-44

Experiencia en años
17
32
29
23

-2

Excepto en los cálculos para 1990, pues en este estudio no se capturó el dato del
tipo de posición que la persona ocu pa en su trabajo. Como quiera, los res~ tados no
difieren cualitativamente de los que se obtienen haciendo las comparaciones con
los datos de 1993 incluyendo también a jefes o patrones y, cuantitativamente, la
diferencia en las conclusiones es núnima.
414

-32
-47
-59
-69

14

65

1

-13
-2
21
24

22

23

0-5
6-10
11-19
20-33
34 y más

22
32
2
16

-53

Escolaridad en años
0-6
7-9
10-11
12 y más

~olaridad 0-6
7-9
10-11
12ymás

horas semanales para buscar que su salario sea representativo de su
productividad y minimizar la posibilidad de que incorpore premios o
descuentos por condiciones especiales de trabajo. Ya desde Smith (1776) se
reconocía que los empleos cuyos contratos aceptan concesiones o requieren
esfuerzos no comunes tienden a reflejarlo en el salario recibido por el
trabajador en formas que no necesariamente se relacionan con la
productividad de quien toma el puesto.
.
No se consideran a los patrones o empresarios porque su ingreso
incorporaría una ganancia empresarial que no necesariamente reflejaría
una productividad del factor trabajo que puede ofrecer la persona, por lo
que la definición de su ingreso no coincide con la de aquel derivado del
trabajo. Entre los individuos trabajadores que cumplen con los demás
415

�requisitos por lo general el porcentaje de patrones o empresarios es de
aproximadamente cinco por ciento, y se debe aclarar que sí van incluidos
los que trabajan por su cuenta, pero no se autodefinieron como
empresarios o patrones, y que por lo común representan no más que un 20
por ciento del total.

- ....... ., '

Finalmente, la exclusión de trabajadores muy jóvenes o viejos es
una práctica común en estudios laborales, aunque en este caso, la decisión
sólo elimina algunas pocas observaciones de la muestra --en el AMM
trabaja poca gente menor de 15 años o mayor de 65. Estrictamente, como el
trabajo de personas con estas características puede ser "irregula(, "mal
visto", o de plano ilegal, entonces su salario incluipa diferenciales
compensatorios por riesgos de sanciones legales o' de repudio social
incurridos por ellos o sus empleadores, que no necesariamente reflejarían
su productividad.
En suma, el objetivo de estos criterios para incluir observaciones
individuales en el estudio es referirnos en esta parte de la investigación a
los salarios que mejor reflejen la productividad del factor trabajo, de
acuerdo al sexo, la educación y la experiencia de la persona que ocupe la
posición laboral correspondiente.
Ahora bien, el promedio de los salarios para grupos más amplios,
por ejemplo todos los trabajadores con escolaridad de 10 y 11 años, se
obtiene ponderando los promedios salariales de las subdivisiones por
experiencia en esa celda de educación. Los ponderadores son el promedio
para los cuatro años, 90, 93, 94, y%, del porcentaje de trabajadores e'.1 cada
grupo de experiencia para ese nivel de escolaridad. De manera s1mila_r,
para un grupo particular de experiencia, el reporte es el promedio
ponderado de los salarios de los trabajadores de cada nivel educativo, con
los· ponderadores siendo el promedio para los cuatro años del porcentaje
de personas en cada grupo de escolaridad para ese nivel de experiencia.
La idea de usar salarios ponderados con cantidades fijas de esta

forma es medir el cambio en el pago por un tipo de capacidad ofrecida por
el trabajador, aislando el hecho de que la cantidad de personas con esas
características puede haber cambiado en el periodo analizado. En resumen,
lo que se intenta es que los salarios midan precios de las habilidades
laborales de los individuos que, a su vez, estén directamente relacionados
con su productividad.

la mujeres crecieron cuatro por ciento l reracíón""álos de los hombres, y en
el breve lapso 93-94, ellas mejoraron su poder adquISitivo 15 por ciento
respecto a ellos. En la recesión, los hombres recuperaron algo que no
alcanza a eliminar la ganancia salarial relativa de las trabajadoras
femeninas en todo el período 90-%: como resultado, los ingresos laborales
de las mujeres crecieron doce por ciento respecto a los de los hombres en
estos seis años.
Este patrón va de acuerdo con el que se ha observado en otros
países, incluso en plazos mucho más largos, aunque parece ser que sí
representa un cambio de tendencia sobre lo observado en el AMM en los
ochenta, como indica Valero (1995) y, de hecho, por sí solo este fenómeno
hubiera provocado una reducción de la desigualdad en la distribución del
ingreso, porque originalmente los salarios de las mujeres eran
significativamente menores que los de los hombres, pero en el lapso 19901996 esta brecha se cerró. Esto quiere decir que un grupo con
remuneraciones relativamente bajas mejoró en el período analizado, por lo
que este fenómeno contribuyó a que la distribución de los ingresos no
empeorara tanto.
La segunda gran tendencia que se debe resaltar de la inspección de
los cuadros 3.1 y 3.2 se refiere al comportamiento de los salarios por nivel
educativo: en este caso el patrón observado, al menos en el subperíodo 9094, contribuye en gran medida a empeorar la distribución del ingreso.

En el caso de los hombres, en los primeros cuatro años del estudio
los salarios del grupo más educado crecieron 14 por ciento más que los de
aquellos trabajadores con escolaridades de O a 6 años, como se puede
calcular fácilmente con los datos del cuadro 3.1. Para las mujeres, el
fenómeno fue aún más dramático: en el mismo período, los salarios de las
traba¡adoras con doce o más años de escolaridad aumentaron 71 por ciento
más que los de las menos educadas.
Después de la crisis del 95, entre las mujeres la tendencia hacia la
desigualdad continuó, pues de 1994 a 1996, para las más educadas el
salario cayó doce por ciento menos que para las de más baja escolaridad. Si
bien entre los hombres la tendencia cambió, el diferencial salarial en favor
de los muy capacitados' disminuyó ocho por ciento; menos de lo que había
aumentado en los años previos.

Al inspeccionar los datos sobresalen de inmediato varias grandes_
tendencias. La primera se refiere al diferencial salarial que
tradicionalmente se observa en favor de los trabajadores masculinos; de
hecho, en el período analizado éste se redujo: de 1990 a 1993, !os salarios de

En suma, el incremento del premio en el salario por estar altamente
educado se convirtió en un muy importante factor generador de
desigualdad en la dIStribución de los mgresos, pues las remuneraciones de
quienes ya ganaban mucho más --los de elevada escolaridad-- aumentaron
bastante en relación a los que estaban más abajo en la escala de los ingresos
--los menos educados--, sobre todo entre las mujeres.

416

-n 7

�Una tercera tendencia importante se refiere a la evolución de los
salarios por niveles de experiencia de los trabajadores. En este caso, de
nueva cuenta los cambios en la estructura salariaJ en el lapso 90-94
propiciaron una mayor desigualdad de ingresos.
Entre los hombres, el grupo más experimentado incrementó 14 por
ciento sus salarios en relación a los más jóvenes e inexpertos durante los
primeros cuatro años de los noventa. Para las trabajadoras, el cambio fue
un poco más pronunciado, pues los salarios de las trabajadores co~- mayor
experiencia -34 o más años-- se incrementó 16 por ciento en relac10n a las
menos experimentadas laboralmente -cero a cinco años.
La tendencia fue distinta posteriormente a la crisis, pues como se

aprecia en el cuadro 3.1, del 94 al % las remunerac!~nes de los ~~mbres
con más experiencia cayeron once por ciento en relac1on a los muy Jovenes,
mientras que entre las mujeres, las mayores sufriero~ una pérdida relativ~
de 26 por ciento --cuadro 3.2. Es decir, entre los trabaJadores, no se alcanzo
a revertir el cambio en la estructura salarial que se observó hasta antes de
1994, lo que sí ocurrió claramente para las mujeres.
En resumen, durante todo el período 90-%, la moderada mejora
relativa de los salarios de los trabajadores masculinos con más experiencia
se convirtió en un factor que contribuyó a agravar el patrón de la
distribución del ingreso, aunque no en la misma magnitud que el
incremento en el premio por estar altamente educado.

...... '

., 1 ....

--

El repaso de la mformac1ón que cruza los cambios en la estructura
salarial por grupos de experiencia y escolaridad refuerza las conclusiones
alcanzadas, pues por ejemplo, en el caso de los hombres de 1990 a 1994 no
sólo se incrementaron substancialmente los salarios relativos de los mas
educados y con mayor expenenc1a, smo que ambos factores covariaron
positivamente; es decir, entre los más expenmentados ~l premio en el pago
al trabajo altamente educado creció más. Esta tendencia magn1fteadora no
es tan clara entre las mujeres, aunque s1 es el caso que dentro de los grupos
de expenenc1a por lo general las trabajadoras más educadas ganaron
salarialmente en relación a las menos capacitadas.
El efecto de la cristS del 95 cambió los patrones aunque, como ya se
dijo, no revirtió lo ocurrido en el lapso 90-94, o en los ochenta. Como
quiera, se debe hacer notar que ahora la magnificac1ón de tendencias por la
covanacion en los mveles salanales por grupos de experiencia Y
escolaridad no se dio, pues de 1994 a 1996 los salarios cayeron más para los
hombres más educados entre aquellos con más experiencia, y en las
mujeres ocurrió lo opuesto: entre las más expenmentadas ganaron
relativamente las de alta escolaridad.

➔lH

~~

_r

Ahora bien, al correr una regresión de los salarios en términos de
los años de escolaridad, la experiencia y las horas trabajadas, se encuentra
que en los cuatro años estudiados la variación en estos factores explica
entre 34 y 46 por ciento de las vanac1ones md1viduales en salanos, en el
caso de los hombres, y entre 34 y 50 por ciento entre las mujeres. Esto
quiere decir que una buena parte del incremento en la desigualdad del
ingreso puede ser explicada como se ha hecho hasta ahora, en términos de
cambios de salarios entre grupos de individuos distintos en escolaridad y
experiencia, pero también implica la posibilidad de que otra importante
porción del deterioro en la distribución de las remuneraciones durante los
noventa --entre 66 y 50 por ciento-- sea explicada por una mayor
desigualdad dentro de categorías de trabajadores similares en educación y
experiencia.
En el Cuadro 3.3 se muestran índices de cómo cambian diversas
medidas de dispersión de los residuos de regresiones del logaritmo natural
del salario por hora en pesos de 1996 en función de los años de escolaridad,
la experiencia, la experiencia elevada al cuadrado, la mteracción
multiplicativa de la experiencia y la escolaridad, y las horas de trabajo al
mes. El comportamiento de estos indices se puede interpretar como la
evolución de la desigualdad salarial dentro de los grupos de educación y
expenenc1a.
De nueva cuenta, para mcluir trabaJadores en los cálculos, los
criterios respecto a edades, horas trabajadas, experiencia potencial y
posición en la empresa son los utilizados para los cuadros 3.1 y 3.2, por las
mismas razones ya expuestas.
Cuadro3.3
Desigualdad de salarios dentro de grupos de trabajadores homogéneos en
escolarid.td y experiencia
Area Mt&gt;tropolitalld de Monterrey
lnd1CP*
1990
199.1
1994
1996
Homnn&gt;s
Üt&gt;SVlat 1(111 PSlá nJc1r
PPrct&gt;nhl 90 - J"('f&lt;Pnlil 10
,,
" 9510
Muj&lt;'n&gt;s
Ül&gt;sv1c1, ión &lt;&gt;slünJar
PPrn' nlil 9() _ J"('rn•nlil 10
95
10

11

#I

1.0
10
1.0

.89
85
.90

.95

.95
1.0

1.0
1.0
1.0

1.(l-1
.99
.90

.84
89
81

1.02
.97
.92

/1

11

.92
93

.9-1

~u,•1lh•: ,,.,1,111,1&lt; lllnt'S prop1ds, a pdrlir Jl, Jdtos g,•nerados por el CIE-UANL
• R1'1 ordttr qu,• los 111J111&gt;s son JI' los 1'SldJ1sl 11 os mdicados de los residuos de
und n&gt;gn'Siún Jpl logttrilmo ndlurdl Jt&gt;I saldrio (vt&gt;rt&gt;l h•xlo).

419

�Al examinar los resultados, se verifica que la desigualdad salarial
intragrupos de trabajadores sigue un patrón algo distinto que la ya
anal.izada intergrupos: la di5tribución de los salarios para trabajadores
homogéneos en educación y experiencia fendió a volverse más igualitaria
durante los primeros años de los noventa, tanto para los hombres como
para las mujeres, pero se volvió más dispareja a raíz de la crisis del 95. Hay
algunos detalles que se deben cualificar, sin embargo: para los hombres, ya
desde 1993 y 1994 había comenz.ado a incrementarse la desigualdad
intragrupos, mientras que para las mujeres, esta tendencia no se presentó
hasta el período 94-%.
Para concluir entonces esta secc10n, parece razonable hacer un
resumen de los encontrado: al iniciar la década de los noventa, e] deterioro
en la distribución del ingreso obedeció a que se incrementaron los premios
por estar altamente educado o tener mucha experiencia, pero dos factores
contribuyeron a moderar esta evolución; por un lado, las mujeres ganaron
en términos salariales en relación a los hombres y, por el otro, disminuyó la
desigualdad salarial entre trabajadores similares en escolaridad y
experiencia.
Posteriormente a 1994, con la severa recesión de 1995 y parte de
1996, se mantuvo 1a tendencia hacia el incremento en el premio salarial por
estar altamente educado -entre las mujeres- y, aunque el patrón salarial
ahora en favor de los más inexpertos fue.c.ontrario al de los años previos, Ja
desigualdad dentro de. grupos específicos de escolaridad y experiencia
creció significativamente, convirtiéndose en un factor de empeoramiento
de la distribución del ingreso, al igual _q ue el moderado deterioro en el
salario de ]as mujeres en relación a los hombres gue también ocurrió entre
el 94 y el%.
En suma, en el período 1990-1996, se mantuvieron presentes
importantes fuerzas provocadoras de desigualdad en los ingreso laborales,
siendo la más importante de ellas el creciente premio salarial para los que
tienen acceso a la educación superior y, durante la crisis, la mayor
dispersión de salarios entre trabajadores de escolaridad y experiencia
similares.

mercado,· debemos examinar primero Jo que ocurrió con las "cantidades".
Precisamente esto se analiza en la presente sección.
Siguiend~ de cerca la metodología de Katz y Murphy (1992), se
construyen las ofertas de trabajo de los grupos de trabajadores por niveles
de educación y experiencia con una submuestra de individuos distinta que
la utiliz.ada para medir los salarios. El objetivo aquí es reflejar la oferta de
habilidades al mercado laboral por lo que no se imponen restricciones
respecto a la edad del trabajador, ni !a posición que ocupe en el trabajo.
Sólo se requiere que el cálculo de su experiencia potencial no sea negativo,
por indicar esto un error de medición, y que ofrezcan al menos una hora de
trabajo a 1a semana. Es decir, se intenta capturar la presión de los
trabajadores sobre el mercado laboral.
Para ello, se calculan los totales de horas trabajadas para 20 celdas
que resultan del cruce de las cuatro categorías educativas y cinco de
experiencia potencial. Las ofertas totales de grupos más amplios de
trabajadores, por ejemplo, todos los que tienen doce o más años de
escolaridad, se obtienen calculando "unidades de eficiencia" de horas
trabajadas por aquellos en los diversos subgrupos de experiencia: se
supone que si una persona en el primer nivel de experiencia es, digamos,
diez por ciento menos productiva que otra en la segunda categoría,
entonces una hora de trabajo suya es comparable al 90 por ciento de una
hora trabajada por el segundo trabajador, por lo que el trabajo de ambos
individuos, medido en horas, se puede sumar ponderando por estos
factores de productividad.
Entonces, para obtener "unidades -de eficiencia" de las horas de
trabajo de grupos amplios, se multiplican los promedios de las subceldas
por los salarios relativos correspondientes a cada categoría y que se
promediaron para los cuatro años del estudio2. Este procedimiento para
sumar horas trabajadas por individuos heterogéneos en características
productivas es estándar en la literatura económica - por ejemplo, ver la
propuesta original de Welch (1%9), o bien, Katz y Murphy (1992)-, e
intenta medir los cambios en la oferta laboral de los distintos grupos de

2

Las ofertas relativas de trabajo por niveles educativos

En base a una explicación de oferta y demanda de distintos tipos
de trabajadores en el AMM, ¿qué factores se encuentran detrás de esta
creciente desigualdad de los ingresos laborales? Para responder esta
cuestión, y una vez repasado lo ocurrido con los " precios" de este

420

Por ejemplo, dentro de una categoría de escolaridad dada, el total de horas de
trabajo reportado para un año es igual a w1H1+ w 2H2+ w:J-h+ W48.t+ w 5Hs, donde
H; son las horas trabajadas por las personas de la subcategoría i de experiencia, y w,
es el salario relativo del nivel i de experiencia (el promedio del grupo dividido por
el de todos los trabajadores) que se promedia en los cuatro años del estudio. Es
decir, los ponderadoré"s para ~ .k ular unidades de eficiencia de las horas laboradas
son precios relativos fijos en el tiempo. Los salarios, que indican la productividad
de los trabajadores, son los que se calcularon en la sección anterior, tal como ahí se
expone.
421

�trabajadores "limpiando" el efecto de los cambios en la productividad de
los mismos sobre la cantidad de trabajo que pueden ofrecer.
Finalmente, una vez calculadas estas cantidades de trabajo, las
participaciones de cada grupo de escolaridad y experiencia en la oferta
global de horas trabajadas se expresan como un porcentaje del total, y los
cambios porcentuales de estos coeficientes de participación son los
reportados en los cuadros 3.4 y 3.5; es decir, ahí se muestra cómo han
evolucionado durante el período 1990-1996 las ofertas relativas de los
distintos tipos de trabajo que se pueden clasificar en base a estas dos
características productivas, para hombres y mujeres del AMM.

Cuadro3X
Cambios porcentuales de las participaciones relativas en la oferta laboral
Por niveles educativos y de experiencia
Area Metropolitana de Monterrey, hombres
G rupo de trabajado res
90-93
93..94
94-%
Escolaridad en años
0-6
8
-27
17
7..9
27
2
7
10-11
-10
--4
31
12 y más
-13
20
-20
Experiencia en años
0-5

Como se aprecia en el Cuadro 3.4, en el lapso de 1990 a 1994, entre
los trabajadores hombres se incrementaron las participaciones en la oferta
total de horas laboradas de los más educados, es decir, los de 12 o más
años de escolaridad, y los de quienes cuentan con un nivel de secundaria.
En relación a la experiencia de los trabajadores, ganaron participación los
que cuentan con entre 11 y 33 años de estar trabajando.
Posteriormente en el período 94-96 disminuyó substancialmente la
participación laboral de los hombres muy educados, al tiempo que se
incrementaba bastante la de los que tienen una escolaridad de
preparatoria. La tendencia respecto a la creciente oferta de horas de trabajo
de individuos con niveles de experiencia "intermedios" se mantuvo.
En suma, en los seis años del estudio aumentó la participación en
la oferta total de horas de trabajo de los hombres con escolaridades de
preparatoria y secundaria, así como la proporción de lo ofrecido por los
trabajadores con experiencia de 11 a 19 años. Una tendencia al crecimiento
de la importancia laboral de los altamente educados sólo se observa en los
primeros años de la década, pero no después de la crisis.

6-10
11-19
20-33
3-l y más

-6
7
26
-6
-16

-16
-13
-5

91

30

2
16
12
-21

-9

10

nd
-6

nd

-8

9
-18

Experiencia 0-5
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

44
-9
-25

22

10

Experiencia 6-10
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

93
2
-17
-12

-15
19

-34

Experienc ia 11-19
Escolaridad 0-6
7-9
10-11
12 y más

121
11
-9
-26

-23
20
-18
2

-13
82
-7

1
24
-18

-25
-1
3.1
25

-37
10

19
16
20

--4

Ex¡x•rie ncia 20-11
Escolarida d 0-6
7-9
10-11
12 y más

-10

Exf'(•riPncia .14 y m,ís
ES&lt;·ola riJad 0-ó
7-9
10-11
12 y más

25
-.16
-.10

➔

-21
18
90
161

17
6
13

-21

18

-8
..5

--41

Fu,•nh•: ,•stim,u 1om-s propids, d pa rtir dP ,fatos g&lt;'nerados por el CIE-UANL.
nd: no dis ponihlP por taita Jp dato.

422

421

�Entre las mujeres, las conclusiones para todo el período 1990-1996
son idénticas: aumentó la importancia de las ofertas laborales de quienes
cuentan con escolaridades de secundaria y preparatoria, así como la de las
trabajadoras con experiencia de 11 a 19 años.
Por subperiodos, las cosas sucedieron de manera diferente que
entre los hombres. De 1990 a 1994, como se puede calcular del Cuadro 3.5,
se incrementó la participación en la oferta laboral de las mujeres con
niveles educativos de secundaria y preparatoria, lo que no corresponde
con los ocurrido con los trabajadores masculinos. Pero en relación a la
experiencia, se presenta el mismo patrón de aumento en la importancia de
las que tienen de 11 a 33 años de trabajar.

.....,

Por otro lado, después de la crisis, se elevó la oferta relativa de
trabajo de las poco educadas -hasta seis años de escolaridad--, así como la
de los grupos de experiencia "intermedios" y más elevados --34 y más
años.

Cuadro3.5
Cambios porcenhtales de las participaciones relativas en la oferta laboral
Por niveles educativos y de experiencia
Area Metropolitana de Monterrey, mujeres
90-93

Grupo de trabajadores

93-94

16
13
-17

72
136
-59

-26
--42
92

Expt'ricncia 11 --19
Escolaridad 0-6

-6

--42

7--9
10-11
12 y más

104
--39
--2

80
--22

10
--26
3
20

&amp;:olaridad 0-6

-12

7--9
10--11
12 y más

63

--13
15

16
21

-

35

Expt'riencia 20--33

--35
5

Expenenc1a 3-l y más
facolaridad 0-6

25

7--9
10--11
12 y más

-35
----16
nd

66

10

-10 ·

-32
¡;

1,

-21
1--18
59
nd

1
8

--100
119

Fuente: estin1dciones propias
d
, d pdrtu e ddtos generddos por el CIE--UANL.
nd: no d1sponillle por falta de dato.

94-96

Escolaridad e n anos

0--6
7-9
10--11
12 y más

15
29
--16
-7

--22
42
102

25
1
--27

-29

8

0--5
6-10
11--19
20--3:3
34 y más

-16
24
9
--19

-16
-20
19
32
19

-17
22
20
--19
22

Escolandad 0-6

7--9
10--11
12 y más

131
14
-8
-7

-81
-3
146
-29

155
52
-35
-2

Experiencia 6-1 O
Escolaridad 0--6

41

-68

161

Expenencia en anos

12

7-9
10-11
12y más

Tratando de sintetizar en una visión global de todo el
, d
agrupe a hombres y mujeres, la constante es la pérdid d . peno o~ que
!a ofe~ laboral de los trabajadores mu . .
a e im portanc1a de
ganancia de aquellos con . 1 d
. y J_o venes sobre todo por la
,
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I
e
a
anos, e incluso
aquellos con escolaridades de peso den ~ total de horas trabajadas de
secun ana y p
t .
tendencia provoca que grad lm
. repara ona. Esta última
..
ua ente se vaya mere
ta d
de anos de escolaridad del AMM.
men n o el promedio

Análisis de oferta y demanda Ia b orales por categorias educativas

ExperiPncia 0--5

Finalizado el anáJ15· de ,,can1aes
t ·d d " y"
· "d
1aboraJ por separado s.
h
precios
el mercado
, 1gue a ora su contrasta · · C
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c'.on. orno se ha concluido
ingreso en los noventa es epi !ca ~vo del deterioro en la distribución del
ienomeno de la m ·
d
1a borales para los muy ed d
1 ºd
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rt d l
d eterminar hasta qué punto 1
1 .,
pa e e análtsis es
a evo uc1on de la estructura de salarios por
15
·

-124
425

�niveles educativos puede entenderse mediante los conceptos de oferta y
demanda de trabajadores con distintas calificaciones. Por ejemplo, la teoría
económica más sencilla sugiere que si el precio y la cantidad de un tipo de
trabajo están correlacionados negativamente, esto sería evidencia de una
demanda relativamente estable y de movimientos en la oferta. Por el
contrario, si la relación es positiva, entonces parecería reflejarse una
situación de mayor variación en la demanda que en la oferta de
trabajadores con las características estipuladas.
Para simplificar el análisis de los datos y mostrar más claramente
las relaciones que se han descrito, primero se calculan con las cifras de los
cuadros 3.1, 3.2, 3.4 y 3.5 los cambios totales del período 90-94 y se
consideran separados de los del lapso 94-96. El agrupamiento obedece a
que, tal como se ha discutido, hasta la crisis del 95 el patrón de la
estructura salarial no había variado en diversos aspectos; es decir, que se
puede hablar de tendencias "antes" y "después" de este fenómeno.

CuadroJ.6
Relación entre cambios en la oferta relativa y el salario por niveles educativos
Area Metropolitana de Monterrey
Cruoo de trabajadores

90-94

94-96

Hombres
Esco ldridad en anos
0-6
7-9

10-11
12ymás

+

+

+
+

+

Mujeres
Escolaridad en anos
0-6
7-9
10-11
12y más

Fuente: estimacionC'S propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL

Posteriormente, se calcularon los promedios de los productos del
cambio en la oferta relativa de trabajo de un grupo educativo en particular
y del cambio en su salario real3. El signo de este promedio nos indicaría en
qué sentido están correlacionados los movimientos en cantidades con
aquellos de los salarios. Los resultados se muestran en el Cuadro 3.6.

Ejemplificando el cálculo para las mujeres con escolaridad hasta seis años, se
promedió el resultado del cambio en el salario por el cambio en su participación en
la oferta laboral de los cinco grupos de experiencia dentro de esta categoría
educativa durante 1994-1996: como se a precia en los cuadros 3.2 y 3.5, las de
experiencia de O a 5 años aumentaron su empleo relativo en 155 por ciento y su
salario cayó 32 por ciento; las de experiencia de 6 a 10 años crecieron en empleo en
relación a las de mayores escolaridades pero con esta experiencia 161 por ciento y
su salario disminuyó 39 por ciento; aquellas con experiencia de 11 a 19 años
aumentaron su participación laboral 10 por ciento relativo a las más educadas y su
remuneración cayó 35 por ciento; el grupo de experiencia de 20 a 33 años aumentó
su oferta laboral 16 por ciento y su salario cayó 60 por ciento; y las de mayor
experiencia aumentaron su importancia 1 por ciento y su salario cayó 80 por ciento.
Como resultado global, el empleo de las trabajadoras menos educadas aumentó en
importancia en el lapso 94-% y su salario promedió una caída, por lo que el signo
que se reporta en el Cuadro 3.6 es negativo, es decir, el signo del promedio [155*(32)+161 *(-39)+10"(-35)+16*(-60)+1*(-80)]/ 4.
3

426

Recién se acaba de determinar que en el período 90-94, entre los
hombres se incrementó la participación de los más altamente educados en
el total. Debido a que anteriormente se había determinado que su salario
también había aumentado, entonces la conclusión es que se incrementó la
demanda de este tipo de trabajo por las empresas --para otros grupos
educativos, la relación entre movimientos en precios y cantidades parece
ser negativa, como se resume en el Cuadró 3.6. Posteriormente, de 1994 a
1996, de nueva cuenta se presenta una relación positiva entre precio y
cantidad del personal calificado, lo que indica que al caer de manera
generalizada la demanda de trabajo por efectos de la crisis, el salario de
este tipo de trabajador disminuyó y la oferta se mantuvo relativamente
estable. Como sigue habiendo relación negativa para otras categorías de
escolaridad, parecería que sus ofertas aumentaron en comparación con el
grupo más educado: esto sugiere que, durante la crisis, tanto los patrones
de desempleo como de cambios en la decisión de participar en el mercado
laboral fueron diferentes según el nivel educativo. En particular, es
probable que hayan entrado a complementar los ingresos familiares
grupos de personas menos educados que normalmente no participaban
laboralmente, aunque este tipo de hipótesis seria tema de otra
investigación. Al respecto, es interesante notar que el grupo de hombres
con escolaridad de preparatoria incrementó enormemente su importancia
en la oferta de horas trabajadas en el lapso 94-%.
Entre las mujeres, lo ocurrido en el período 90-94 sigue un patrón
diferente al de los hombres; a saber, existe una correlación positiva entre
427

�cambios en salarios y participaciones en la oferta laboral de las
trabajadoras con escolaridades de secundaria y preparatoria, y negativa
para las otras categorías de escolaridad, lo que es evidencia de un aumento
en la demanda de personas relativamente más calificadas --pero sin ser
profesionistas. Durante 1994-1996, por otro lado, se incrementaron las
ofertas relativas de las trabajadoras educaciones distintas que las de
preparatoria, y parece haber sido relativamente estable la de las mujeres
con este nivel de escolaridad, pues ante la caída generalizada de los
salarios reales para todos los grupos, cayó también la importancia relativa
de éste último en la oferta de trabajo, principalmente por el incremento en
la participación de las trabajadoras en el primer nivel educativo --h~sta seis
años de escuela.

· - ·· ·

... . ..

1

En suma, el fenómeno que mueve la estructura de salarios en el
período 1990-1994 es un incremento en la demanda de trabajadores
altamente calificados entre los hombres, y relativamente bien educados -preparatoria-- entre las mujeres, por lo que crecieron tanto su empleo como
su salario relativo. En la fuerte contracción económica que siguió, los
cambios en los salarios por niveles educativos siguieron de cerca los
movimientos implicados por las ofertas relativas de trabajadores de
acuerdo, muy probablemente, a los patrones de participación en el
mercado laboral y desempleo diferenciados por categorías de escolaridad.

Esta apertura comercial debió fomentar el crecimiento
generalizado de los salarios al iniciar la década de los noventa pues, dado
que los principales socios comerciales de México son países que se
encuentran en niveles de desarrollo más avanzados, ellos cuentan con una
abundancia de capital en relación a nuestro país, lo que quiere decir que la
economía mexicana tiene abundancia relativa de trabajo. Esto implica que
los bienes cuyos procesos productivos utilizan intensivamente el factor
trabajo son relativamente más baratos de producir en México, y son por lo
tanto los que se exportan al abrirse la economía, expandiéndose su
producción, lo que impulsaría el crecimiento de los salarios al crecer las
industrias que crean más empleos.
Todavía más, la teoría del comercio internacional también tiene
predicciones acerca de la evolución de la estructura de salarios por nivel
educativo en un proceso de apertura comercial. En particular, si el país en
cuestión tiene específicamente abundancia relativa de trabajo no calificado,
entonces el salario de este tipo de trabajadores es el que se debe expandir
durante la reforma comercial, mientras que el salario de los trabajadores
calificados deberla reducirse puesr de nueva cuenta, como se incrementaría
la producción de bienes que se fabrican a precios más bajos que en el
exterior debido a que utilizan un factor que se tiene con abundancia,
existirá una presión para que su salario se incremente. La tendencia
opuesta en la distribución de los ingresos laborales debería presentarse en
la economía de nuestros socios comerciales. ~

4. Causas del incremento en la demanda de trabajo calificado

La pregunta sobre el origen del incremento en la demanda de
trabajadores bien educados es importante, pues el resultado concuerda con
la tendencia que se observaba en México desde principios de los ochenta -como lo señalan Valero (1995), Cragg y Epelbaum (1995), Garro, Gómez y
Meléndez (1996) y Meléndez (1994)-- y, como se documentó en la
introducción del estudio, con los patrones presentes en muchos países
entre los que se ha deteriorado la distribución del ingreso, como Estados
Unidos.
El hecho de_que esta tendencia se presente en México hasta cierto,
punto contradice las versiones más sencillas de la teoría del comercio
internacional, pues se debe recordar que en la segunda mitad de la década
de los ochenta nuestro país concretó un espectacular proceso de apertura
comercial: en 1980, el 64 por ciento de los bienes producidos en el país
requerían de un permiso de SECOFI para poder ser importados, en 19&lt;x) el
porcentaje había descendido paulatinamente a niveles de 18 por ciento, y
en los noventa se situaba en valores inferiores a diez por ciento; el
promedio de impuestos a las importaciones bajó de 23 por ciento en 1980 a
doce por ciento en 1990 y a diez por ciento en 1993.

Sin embargo, como aquí hemos visto, lo que ocurrió en el AMM y
en todo México antes de la crisis del 95 fue precisamente lo contrario: las
oportunidades de trabajo mejoraron sólo para los muy educados porque se
incrementó la demanda de este tipo de personal. ¿Cuál puede ser la razón
de esto? Este pregunta se volverá sumamente importante una vez que la
economía mexicana revierta permanentemente la contracción de la
recesión más reciente y se reactiven las tendencias de los noventa.
Una posible explicación que se puede llamar de naturalez.a
"sectorial", parte de reconocer primero que, al mismo tiempo que la
apertura comercial, la reforma estructural de las leyes de inversión
extranjera y la estabilización macroeconómica de finales de los ochenta y
principios de los noventa propiciaron un fuerte incremento en las entradas
de capitales externos, a tasas anuales de crecimiento de entre 12 y 13 por
ciento. Lo que se debe resaltar es la simultaneidad de la apertura financiera
y la reforma comercial: la entrada de flujos de capitales externos expande
la demanda agregada de la economía. Al incrementarse el gasto en todo
tipo de bienes, mercancías y servicios, sus precios no responden de la
misma manera, ya que los de aqueUas mercancías que se pueden importar

�fácilmente se deberían mantener relativamente estables, debido al rigor de
la competencia externa. Por otro lado, en el caso de los bienes y servicios
como la vivienda, la educación, la salud, y otros similares, la competencia
del exterior se previene por barreras naturales a su intercambio, como los
costos de transporte, lo que en un entorno de demanda agregada en
expansión implica que su precio debe incrementarse. Se estimula así la
producción de este último tipo de bienes y servicios --llamados "no
comerciables"--, pues su precio relativo se incrementa. Si en estos sectores
se tienden a concentrar relativamente más trabajadores calificados,
entonces la entrada de capitales provocaría que mejoraran los salarios
relativos de aquellos con niveles altos de escolaridad, contrarrestando el
efecto que teóricamente se esperaría que la apertura comercial tuviera
sobre la distribución del ingreso en un país como México.

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1
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-a
:5
....... .....

-··

111

Esta hipótesis se examina a continuación. Es decir, se busca ver si
durante los noventa y hasta antes de la debacle de 1995, se incrementó la
importancia de los sectores "no comerciables" en el AMM y si éstos eran
intensivos en el empleo de trabajadores altamente educados. De ser este el
caso, se explicaría así mediante el impacto sectorial de las entradas de
capitales, el incremento de la demanda de personal calificado y el efecto
negativo que esto tuvo sobre la distribución del ingreso. Entre las mujeres,
la demanda que se incrementó es la de trabajadoras relativamente bien
educadas, no exactamente la de las más escolarizadas, pero de todas
formas el fenómeno puede tener un origen sectorial. En el Cuadro 4.1 se
muestra para los hombres la distribución sectorial del empleo en 1990 y
1994 en las primeras dos columnas de números --la importancia de cada
rama de actividad como porcentaje del total--, y la intensidad con la
emplean trabajadores con escolaridad de 12 años o más en las últimas dos
columnas -como porcentaje del total de trabajadores en cada rama. Se
incluyen sólo aquellos con edades de 15 a 65 años, que trabajaron al menos
32 horas a la semana y cuyo cálculo de la variable experiencia no sea
negativo4 .
Como se aprecia de inmediato, el patrón no es claro: los sectores
que crecieron en importancia fueron los servicios, el transporte, el gobierno
y el transporte. De estos, sólo el primero y el segundo son intensivos en el
empleo de trabajadores altamente educados. Esto es, la base para una
explicación sectorial del incremento en la demanda de personal masculino
calificado es débil.

4 Como se explica en la nota 1, para 1990 no se dispone del dato de si el trabajador
es patrón o empresario, por lo que no se pueden elinúnar aquellas observaciones
para las que este sea el caso. Ver la explicación del texto sobre los criterios de
inclusión en la muestra al comienzo de este capítulo.

430

Cuadro4.7
Distribución sectorial del empleo
y demaanda·de trabajadores con escolaridad superior
Area Metropolitana de MonterTey, hombres
Rama de actividad
Agrkultu ra, Ganadería, ...
Petroqu ímica
Minería
lnd. de la Transformación
Construcción
Electricidad
Come rcio
Servicios
Transporte
Gobierno
lnsu.i. Especificado

% empleo90
1.5
0.3
0.3
32.5
8.0
0.5
18.6
27.3
5.6
3.1
2.4

% empleo94
0.2
0.2
0.8
30.7
8.3

o.o
16.8
31.0
6.6
4.5
0.1

% Esc. Sup. 90
37.5
66.7
333
293
27.4
20.0
31.8
44.1
16.9
37.5
32.0

% Ese. Sup. 94

so.o
so.o
87.5
29.3
14.1

o.o

36.0
46.7
19.1
37.0
10.0

Fuente: estimaciones propias, a partir de datos generados por el CIE-UANL.

Para formaliz.ar esta conclusión, se calcula el incremento en la
demanda agregada de trabajadores con escolaridad de 12 años o más que
pudiera ser explicado por una expansión de los sectores que emplean
intensivamente esta clase de personal. Esto se hace multiplicando para
cada rama de actividad el porcentaje de incremento en su participación en
el empleo total por el coeficiente de intensidad en el. uso de trabajadores
calificados, y sumando para los once sectores del Cuadro 4.1. Con ello se
calcula que la demanda agregada de este tipo de personas debería haber
caído por esta razón 7.6 por ciento; es decir; no hay un patrón que indique
que la mejora laboral de los hombres con más elevados niveles educativos
en los noventa se deba a una expansión de la producción de bienes y
servicios "no comerciables", ocasionada por el estimulo de los fuertes
influjos de capitales extranjeros al inicio de la década.
Por otro lado, un vistazo a los datos revela que el porcentaje de
trabajadores con algo de educación superior se incrementó en casi todos
los sectores que tienen un peso significativo en la demanda agregada de
trabajo. De hecho, se puede estimar el incremento en la demanda total de
personal calificado debido a que ha mejorado de manera generaliz.ada la
calidad de la fuerza laboral, multiplicando el porcentaje de participación
de cada sector en el empleo total de 1990 por el incremento porcentual en
su coeficiente de utilización de trabajadores con 12 o más años de
escolaridad, y sumando para lps once ramas de activ:idad. Una vez que se
hace esto, se obtiene que la demanda agregada de trabajo educado
aumentaría 0.13 por ciento. Aquí se tiene el problema de que un
importante sector de empleo, el de la construcción, disminuyó fuertemente
su utilización de este tipo de personal, "jalando" el promedio: si
-l31

�elimináramos a esta rama de actividad de los cálculos, el incremento
general de la demanda de.los hombres con escolaridades elevadas seria de
cuatro por ciento.

por ciento en la demanda de aqlTeifas co.A-15reparatona. La traducción del
resultado es que, de nueva cuenta, el incremento en la demanda de estos
tipos de personal no tiene un origen sectorial.

En relación a las mujeres, los datos se presentan en el Cuadro 4.2.
Se consideran a las trabajadoras con edades de 15 a 65 años, cuyo cálculo
de la experiencia potencial no sea negativo y que trabajen al menos 20
horas a la semana. En las primeras dos columnas de números se exponen
las distribuciones sectoriales del empleo en 1990 y 1994, como porcentaje
del total; en las siguientes dos se indican los porcentajes de utilización de
trabajadoras con escolaridades de siete a nueve años en 1990 y J994 en
cada rama de actividad; y, en las últimas dos colu~nas, aparecen los
coeficientes de participación de las trabajadoras con educación de
preparatoria dentro de cada sector, para estos dos años. Se debe recordar
que para el personal femenino, la evidencia revelaba un incremento en la
demanda de aquellas con niveles de escolaridad superiores al básico, pero
inferiores al superior, en los años previos a la crisis.

Por otro lado, al calcularse el incremento en la demanda total de
esta clase de trabajo ocasionada por la expansión generalizada de su
porcentaje de utilización dentro de las diversas ramas de actividad y
ponderando por el peso de cada sector en 1990, se concluye que la
demanda agregada de trabajadoras con escolaridad de secundaria se
debería incrementar en 71.8 por ciento, y la de aquellas con preparatoria
80.1 por ciento. Aquí la interpretación evidente es que el aumento en el
empleo de este tipo de personal no es un fenómeno que se presente sólo en
algunos sectores de la economía del AMM, sino que es generalizado.

•

Cuadro4.2
Distribución sectorial del empleo
y demaanda de trabajadoras con escolaridades de secundaria o
preparatoria
Area Metropolitana dt' Monterrey, mujeres

Rama d t&gt; adiv1Jad

.............

-

Agricultura, C anadería, ...
PetrOljutmi&lt;a
Muwría
lnd. dP la Transformación
Cons trucción
fJ('("triddad
C'omerdo
St&gt;rvi, íos
Transporli&gt;
Gobie rno
lnsuf. Fs pedfka do

% empleo % empleo
94
90
0.4
0.6

o.o
22.3
0.6
0.6
21.1
48.1
2.0
2.4
UI

0.3
0.3
0.3
21.3
1 .5
0.3
22.8
45.8
2.0
3.1
0.5

% Ese Se...

% EscSec.

% Ese

90

94

Pre p . 90

o.o

o.o
o.o
o.o

-12.g

15.5

2-t .2

16.7

o.o

o.o

O.O

33.3
17.3
12.7
30.0
8.3
11 .1

100.0
30.3
21.8
17.5
-11 .7

o.o

o.o
o.o

100.0

22.7

o.o
o.o
28.8
9.7
10.0

30.3
19.0
12.5
25.0

8.3
-H.-t

% Es&lt;Pre p. 9-1

o.o

o.o

50.0

so.o

En suma, en el AMM, la tendencia hacia el incremento en la
demanda de los trabajadores masculinos que cuentan con educación
superior y de las mujeres con preparatoria, que prevaleció de 1990 a 1994 -y de acuerdo a otros estudios, desde mediados de los ochenta--, no puede
ser explicado por la expansión de los sectores de producción de los bienes
"no comerciables", que ocurrió debido al estímulo sectorial de las fuertes
entradas de capital experimentadas el país en ese entonces. El fenómeno es
generalizado, no sectorial: la demanda de personal calificado se presenta
dentro de todo tipo de ramas de actividad. Esto quiere decir que la
naturaleza de las perturbaciones macroeconómicas subyacentes en este
patrón no son las que normalmente enfatiza la teoría moderna del
comerc io internacional.
~eich (1993) argumenta que los únicos con perspectivas favorables
en Jos mercados laborales del futuro son los trabajadores altamente
educados con capacidad de identificar y resolver problemas complejos -Jos que él llama "analistas simbólicos"--, y que " ... la demanda mundial por
sus conocimientos crece a medida que aumentan las facilidades y rapidez
de las comunicaciones" . Es decir, los adelantos en las tecnologías de
comunicación y transporte, al provocar que los mercados se vuelvan
mundiales, eliminan los límites para las remuneraciones de los más
calificados.

Fui&gt;nte· 1--s tima, 1o m-s prop1&lt;1s, a parltr d1• datos g,•m•rado,; por 1•1 ( H·-UANI.

Se calcula entonces, de la forma en que se explicó antes para el caso

de los hombres, el incremento que se predeciría en la demanda agregada
de trabajo femenino con escolaridades de secundaria y preparatoria, en el_
lapso 90-94, por la expansión económica de las ramas de actividad que las
emplean de manera intensiva, y se obtiene una reducción de 7.6 por ciento
para las mujeres con educación de siete a nueve años, y una.caída de 33.3

Otros autores enfatizan el cambio tecnológico sesgado en favor del
trabajo calificado como un factor relevante para explicar el incremento en
la demanda d e este tipo de personas --el uso de la computadora, por
ejemplo--; y en otra línea de argumentación se ha llegado a mencionar
también, en el caso mexicano, que el entorno de "desequilibrio" que
prevalece desde mediados de los ochen~ a raíz de la serie de reformas
institucionales que se emprendieron - apertura comercial, desregulación,
adelgazamiento del gobierno, etcétera--, provoca que se revalore la
-D3

�educación de los trabajadores (Meléndez, 1996). Sobre este punto y algunas
de sus implicaciones se volverá más adelante.

5. Premios salariales calificaciones laborales y distribución del ingreso:
reflexiones finales

Es cierto que la creación de conocimientos se ha acelerado en el
mundo moderno. Hace poco, el Presidente de 1a Asociación de
Universidades Públicas de Estados Unidos dijo en una conferencia que
actualmente, la información total con que cuenta la humanidad se duplica
cada cinco años y que, para el año 2,000, aproximadamente el 97 por ciento
de los descubrimientos o inventos del planeta se habrá hecho en el último
medio siglo. Todavía más, según él,· para el año 2,020, la información
disponible a la humanidad se doblará cada 73 días (Appleberry, 1995).

Un grave fenómeno se manifiesta en los mercados laborales de casi
todo el mundo: el de la creciente desigualdad _d e los ingresos. Como aquí
argumentó, en el AMM ha sido entonces posible hgar directamente esta
tendencia de deterioro en la distribución del ingreso con el hecho de que
los más pobres generalmente son los ~enos educados y los mejor pagados
en el mercado laboral son los más preparados. Por lo tanto, el que los
altamente capacitados vean incrementada su remuneración relativa a la de'
los poco educados, implica un empeoramiento en la distribución de los
salarios.

Por estas razones, la importancia del análisis detallado del vínculo
entre la educación de los trabajadores y su desempeño laboral se mantiene
hoy más elevada que nunca, y debe ser el punto de partida obligado de
cualquier propuesta de política pública en relación al sistema educativo de
un país o región. El diagnóstico sobre las causas globales del incremento en
la demanda de trabajo altamente educado en todo el mundo es claro.
Aparecen como las grandes fuerzas que marcan tendencias: (1) la fuerte
reducción de los costos de comunicación y transporte; (2) las innovaciones
tecnológicas que se presentan a ritmos vertiginosos; (3) los nuevos
métodos para coordinar la producción; y (4) una ola mundial en favor del
libre mercado y del achicamiento de la. influencia económica del Estado
que provoca cambios estructurales importantes en muchas naciones, como
México.
Todo ello redunda en un formidable aumento en el tamaño del
mercado que enfrentan los productos, lo que de _acuerdo al célebre
argumento de Adam Smith (1776) promueve una más profunda división
del trabajo, que se retroalimenta al generar expansiones económicas, a la
vez que una disminución en los costos de realizar transacciones
comerciales impersonales, los que de otra forma frenarían el crecimiento de
los mercados. Bajo este escenario, los años de consolidación de esta nueva
"revolución" económica de la globalización serian entonces de creciente
desigualdad, con las oportunidades laborales mejorando sólo para los muy
calificados, y esta tendencia se iría moderando sólo conforme se fueran
incrementando los niveles educativos de todos, se diera el acceso a las
nuevas tecnologías a través de los sistemas educativos, y las complicadas
tareas que requiere este entorno de "desequilibrio'' pudieran ser entonces
realizadas por cualquiera.

434

Esto ha sucedido a pesar de un patrón de incremento en el empleo
de los muy educados, lo que quiere decir que la razón del aumento de su
remuneración relativa no se debe a que el talento se haya vuelto escaso,
sino que ocurre lo contrario: el premio a los más capacitados se presenta a
pesar de que se ha incrementado de manera marcada el porcentaje de la
fuerza de trabajo en esta categoría. Tal patrón se ha presentado en Estados
Unidos y también en varios países europeos (OCDE, 1994).
Esta es una tendencia generalizada, no de origen sectorial y por lo
tanto, una vez pasado el impacto negativo de la recesión de 1995 que
deprimió la demanda agregada de trabajo, no se revertirá con los
reacomodos de la economía ante cambios en la evolución del tipo de
cambio rea], por ejemplo, o de otras variables macroeconómicas como el
nivel de endeudamiento del gobierno.
Al buscar explicaciones del fenómeno se debe recordar que, de
acuerdo a una célebre tesis de Schultz (1975), la educación se revalora en
una época de reforma que saca a la economía de un "equilibrio de estado
estacionario". La razón es que la educación proporciona al trabajador una
ventaja en la recepción, decodificación y evaluación de la información
disponible. Es decir, la educación le permite interpretar mejor su entorno,
por lo que se dice que mejora su "habilidad para enfrentar el
desequilibrio".
Dentro del proceso de trabajo, la persona educada es asignada a
labores en las que es necesario organizar, tomar decisiones de uso de
insumos, de adopción de nuevos métodos y tecnologías de producción, etc.
Entonces, ~~do se presenta una "desviación" del equilibrio, digamos que
por la apanoon de nuevos y sofisticados métodos de producción o por una
reforma económica estructural, este tipo de labores se vuelve más valioso
para la empresa y se incrementa la demanda de los trabajadores que las
pueden realizar.
435

�Diversos fenómenos que se presentan en México simultáneamente
en los últimos años contribuyen a configurar tal tipo de escenario de
"desequilibrio" : la acelerada innovación en métodos productiv&amp;s --uso
intenso de los nuevos medios electrónicos y formas de organización
basadas en la mejora continua, la reingenieria y otros conceptos modernos-¡ la disminución substancial de los costos de comunicación y transporte en
el mundo moderno; y la importante reforma estructural en que México se
ha embarcado desde principios de los ochenta, en la que se abrió la
economía a la competencia externa, se cambiaron radicalmente la leyes de
inversión extranjera, se modificó la estructura jurídica del campo, se
vendieron casi todas las paraestatales, se redujo la importancia eeonómica
del gobierno en la economía, se desreguló la activi~ad económica, y se
implementaron otras medidas "modernizadoras".
Tomando ejemplos que ilustren las tesis de Schultz de otras
fuentes, normalmente no citadas por los economistas, considérese que en
una ocasión, al preguntársele sobre si decidió ser escritor desde el
comienz.o, el ganador del Premio Nobel de Literatura de 1994, el japonés
Kenzaburo Obe, respondió que no, sino que todo empez.ó a los 17 años,
cuando partió de su pequeño pueblo para estudiar en la universidad, en
Tokio: "al principio yo quería encargarme del sindicato forestal de mi
pueblo. Era un organismo autónomo, muy antiguo, que finalmente fue
integrado a la administración del Estado. Mi familia no tema campo de
cultivo, sino predios forestales y el agua que irrigaba los arroz.a.les. Los
cultivadores nos pagaban para tener el derecho de usar esta agua. El
sindicato era la agrupación de los propietarios forestales. Si hubiera
permanecido en el pueblo me hubiera encargado de él. Pero mi madre me
dijo que era necesaria una reforma del bosque y me dijo que aprendiera ... latín,
para poder leer las enciclopedias de botánica. Y por eso es que emprendí Los
estudios superíores"s.
En una ejemplo más cercano acerca de como la demanda de

personal educado por las empresas se incrementa en un entorno de
"desequilibrio", examínense las declaraciones del promotor del proyecto
Vaquerías, en el que a principios de los noventa, un grupo de 320
ejidatarios de Nuevo León se asoció con un industrial para producir bienes
agrícolas: en su opinión, la ruptura entre ambas partes que se dió en 1995
se debió a "que todas las importantes variables macroeconómicas que
dieron origen a Vaquerías estaban totalmente desaparecidas cuando los
productores deciden separarse: la inflación se mantema controlada, había
disponibilidad de crédito y una moneda aparentemente estable. Los
Entrevista concedida a Rioji Nakamura, aparecida en el Suplemento " El Angel"
del periódico "Refonna" de la Ciudad de México, el Z3 de octubre de.J994.

productores se dieron cuenta que po~~setós''6. Esto es, cuando el
entorno se volvió estable se acabó la necesidad de contar con gente
educada en este proyecto productivo.
Como se demuestra en Meléndez (1996), el incremento en la
demanda de trabajadores con la capacidad para realizar estas complejas
tareas provoca que se incrementen los estándares educativos para poder
acceder a los mejores puestos de trabajo. Más específicamente, su
conclusión más importante es que, además del incremento en la
desigualdad de ingresos, se ha elevado el mínimo de escolaridad que se
requiere para que un trabajador comience a ser asignado a tareas que
requieren algún tipo de toma de decisiones de planeación de -la
producción. En este sentido, en la actualidad, todo el que no haya
concluido con la secundaria se podría considerar trabajo "no calificado",
cuando en 1980 podíamos decir que esta clase de trabajo era el que a lo
mucho tenía primaria completa.
Este fenómeno representa un importante reto para México.
Nuestro país no se puede evadir de esta tendencia mundial, p.ues ésta
surge del funcionamiento de los mercados en los que se representan las
preferencias de consumo de las habitantes de todas las naciones. En países
~ond~ l~s condiciones iniciales de desigualdad social no son muy
meqmtativas, el fenómeno es precisamente la forma en que el mercado
incen~iva a todos los habitantes del país a educarse y capacitarse, pues el
prem10 por hacerlo se magnifica.
En México, sin embargo, el fenómeno se comenz.ó a presentar sin
que se haya resuelto antes el problema de una muy injusta distribución del
ingreso. Así, se incrementa el premio por educarse pero,
desafortunadamente, una gran mayoría de los mexicanos no está en
posición de tomar ventaja de ello: las oportunidades no son parejas. No
hay que oponerse a las tendencias modernizadoras en los procesos
productivos de México y del mundo, pero sí es necesario asegurarse que
los beneficios se distribuyan de manera justa entre la población.

5

436

0

Pablo Livas Cantú, entrevistado por Velia Jaramillo para el periódico "El
Financiero", 10 de septiembre de 1996.

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439
438

�FOMENTO INDUSTRIAL Y DEFINICIÓN DE GRUPOS
EMPRESARIALES
MONTERREY 1940-1950
~

Lic. Isabel Ortega Ridaura
Licenciada en Sociología por la
Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León y candidata a la Maestría en
Metodología de la Ciencia en el
Posgrado de la misma Facultad.

En la década de los cuarenta la industria en Monterrey1
experimenta un crecimiento notable tanto en número de industrias como
en el capital de las mismas. Se fortalecen las empresas (y grupos) ya
existentes y surgen otras que posteriormente se convertirán en los grandes
grupos que hasta la actualidad dominan la escena económico-industrial de
la región, con proyección nacional e internacional.
En este periodo también, se írlcursiona en nuevas ramas como la
química y petroquímica secundaria. Se habla pues, de un segundo auge
industrial2 cuya posibilidad se debe a la conjunción de numerosos factores
que tiene que ver con:
Políticas de estímulo a la industria por parte del ejecutivo estatal que
datan incluso del siglo pasado y que han otorgado toda clase de facilidades
a los empresarios.
·

1.

•

2. Por parlé de los empresarios, una tradición d~ negociación con el
gobierno para obtener ventajas para sus industrias.
3. .Ventajas locacionales, como la cerca.nía de Monterrey al mercado más
grande del mundo (el de los Estados Unidos de Norteamérica), la red
ferroviaria que comunica la región, etc. (ver Cerutti) y que se ven
reforzadas con la introducción del gas natural a principios de los años
treinta. ·
1

Nos cefccircmos a Monterrey pues en b capital del esllldo se concentraba - y lo sigue haciendo más del
90% de w industáas de Nuevo León. Se considera asimismo bajo eslll denonúnación a los municipios de
San12 Catarina y, San Nicolás de los Garza que en esa drcada ya tenían algunas fábricas y que hoy en día
confoanan el Ar.u Mctropolitan.a de Monterrey junto con Apodac2, Cd. Juácez, Gnl. Escobedo,
Guadalupe y San Pedro Garza Gaccía.
2
El pcimer 2ugc industrial es el que se da en b última década del siglo pas2do y principios del actual.
(Ccrutt:i, 1983)
•

441

�4. Una política nacional que inicia con Lázaro Cárdenas y se fortalece
con Manuel Á vila Ca.macho, y que ve en la industrialización el camino
paia el desarrollo del país.

Posteriormente, siendo gobernador Viviano L. Villarreal, se dictó
en 1911 otro decreto de apoyo a las "obras de utilidad pública", en términos
idénticos a los formulados por el Gral. Reyes.

5.

Hasta aquí no se observa una definición clara en la política de
estímulos a la industria. Desde luego no había planeación alguna y se
estimulaba prácticamente todo. Ya con la ley de 1927 se establecen criterios
que van a proteger las empresas ya establecidas, lo que consideramos va a
beneficiar a los grupos ya existentes, a los poderosos económicamente y a
la pequeña indu~ria.

La coyuntura dada por la Segunda Guerra Mundial.

En el presente trabajo pondremos énfasis en el papel que ha tenido
el gobierno (principalmente el estatal), en el desarrollo industrial de
Monterrey, a través de su poJítica de exenciones fiscales. Señalaremos
cómo la década de los cuarenta es un periodo en el que la coyuntura de
guerra hace de la política de estímulos a la industria una pieza clave de la
política económica nacional. Aludiremos brevemente a los demás factores
que hemos mencionado, paia finalizar señalando los grupos industriales
que surgen (o crecen) en el periodo en estudio.

ANTECEDENTES Y EVOLUCIÓN DE LA POLÍI1CA DE ESTÍMULO A
LA INDUSTRIA EN NUEVO LEÓN
Hacia finales del siglo pasado en Nuevo León hubo dos decretos
que otorgaron incentivos a la industria. El primero data de diciembre de
1888 y fue emitido por el gobernador Lázaro Garza Ayala. En éste, se
exime por siete años del pago de impuestos a todo giro industrial que se
establezx::a en los dos años siguientes a la fecha de expedición de la ley,
cuyo capital exceda los mil pesos. Asimismo, a los capitales invertidos en el
cultivo especial de plantas diferentes y en la formación de haciendas en
terrenos no cultivados.
El segundo decreto fue emitido siendo gobernador el Gral.
Bernardo Reyes, en noviembre de 1889. Contiene un artículo único en el
que se "autoriza al Ejecutivo del Estado, para que en los contratos que
celebre en el presente periodo constitucional sobre obras de utilidad
pública, conceda exención de contribuciones, por un término que no pase
de veinte años, dando cuenta al H. Congreso del Estado del uso que haga
de esta autorización".
El criterio de "obras de utilidad pública", como apunta Cerulli, era
obviamente aplicado a muchas inversiones de carácter fabril, lo cual indica
toda una postura con respecto a la promoción industrial. Pero también hay
que resaltar el carácter un tanto discrecional de este decreto que deja en el
Ejecutivo la decisión de a quiénes va a beneficiar, sin tener criterios
claramente establecidos. Aquí, podríamos estar asistiendo a un
antecedente importante de las relaciones y capacidad de negociación entre
empresarios y gobierno. Tradición que consideramos pondrá a los
industriales regiomontanos en una situación privilegiada frente a los del
resto del país.
442

Es hasta el año de 1927 cuando se emite la primera Ley' sobre
protección a la industria, péll.'a reglamentar la fracción XXXIX del Artículo
63 de la Constitución Política del Estado. Dicha ley fue dictada con un
criterio económico (lo que eliminaba en parte la discrecionalidad dada al
Ejecutivo), a la vez que introduce la alusión a mejoras en las condiciones de
los trabajadores. Esta ley expJícitamente declara el fomento industrial
como de "utilidad pública".
A diferencia de los decretos anteriores, las franquicias se
otorgarían no sólo a industrias nuevas sino también a aquellas que
ampliaran sus actividades ya fuera creciendo en tamaño, capital o número
de trabajadores empleados. Asimismo, se podían acoger a la ley las
empresas que tenían hasta más de cinco años en receso.
Lo más novedoso de esta ley fue la inclusión del concepto de "industria
nueva", considerando como tales:
a) Las que produjeran un artículo distinto a los existentes;
b) Las que introdujeran mejores métodos de producción y
c) Las que ocuparan el décuplo de mano de obra de la más grande similar.
Por artículo distinto se entendía aquéllos que se compusieran
hasta de un 75% de materias primas diferentes a las u~uales o cuando su
uso fuera diverso aunque la materia prima empleada fuera la misma.
Asimismo, aquéllos en los que se ahorrara hasta un 50% del tiempo o costo
usual y a los que vinieran a sustituir a 3 o más artículos que cubrieran la
misma necesidad.
Método mejor era aquél que en la producción ahorrara el 50% más
de materia prima o de mano de obra, o del costo; o al que hiciera rendir la
materia prima por lo menos un 25% más, o al que dejara un 25% menos de
residuos. Y, finalmente, también se consideraba como mejor el método que
disminuyera los riesgos del obrero, o mejorara la higiene de la planta o la
localidad.
443

�La franquicia se concedía hasta ~ áa'bs, y de 5 a 10 en el caso
de ampliaciones. La exención consistía sólo en el 75% de los impuestos

estatales y municipales, previo estudio de cada caso. Asimismo, se fijaba
un plazo para que la empresa iniciara la producción y también se exigían
requisitos sanitarios y sujección a reglamentos de pohcía
En diciembre de 1940, se reforma la Ley sobre protección a la
industria, para reglamentar la :fracción XXXIX del Artículo 63 de la
Constitución Política. del F.stado (promulgada en 1927). Aunque el texto es
básicamente el mismo, introduce la posibilidad de reclamo de aquellos que
se consideren afectados por el establecimiento de una nu9'Va industria, ya
que toda sohcitud se pubhcará tanto en el Periódico Oficial como en los
diarios de la locahdad.
En esta "nueva ley'', se extienden los beneficios a otros campos: se
consideran como industrias nuevas las de transportes, cuando explotan
nuevos medios o nuevas rutas, las extractivas cuando mejoran los métodos
o explotan un recurso no utiliz.ado antes, las que industrializan la
agricultura y las que fomentan el tummo por nuevos procedimientos.

El poseedor de una exención puede prorrogarla, así como los
plazos para iniciar la producción o para producir utiliz.ando toda su
capacidad instalada. Es posible también transferir la concesión a empresas
filiales o subsidiarias. Asimismo, al aumentar la línea de producción o
erigir una planta nueva, puede solicitarse otra exención de impuestos para
el nuevo artículo o la nueva fábrica. La concesión se conserva si cambia la
razón social de la empresa.
Las nuevas instalaciones industriales similares a cualquiera de las
ya establecida sólo podrán gozar de las franquicias otorgadas por la Ley:
I. Cuando su capital no sea mayor que una quinta parte del de la planta

más pequeña similar, que exista en el Estado o su producción se encuentre
en igual proporción.
ll. Cuando tengan un capital cuando menos igual al doble del invertido en
la planta similar más grande que exista en el Estado, o produzca más del
doble o dé ocupación a más del doble de obreros que la planta más grande,
similar, que exista en el Estado.
Por último, cuando una industria pretenda los beneficios de
protección, y los tenga a su vez de otra ley federal, queda al juicio del
propio interesado elegir cuáles disposiciones s~ aplicarán en los casos de
incompatibilidad.
444

Además de 1a Ley sobre Protección a la industria, proporciona
ventajas a las empresas la Ley Sobre Franqukias a la Constitución de
Nuevas Sociedades Anónimas, de mayo de 1934. Su objeto beneficia
exclusivamente a las sociedades industriales o las que fomenten la
industria en la entidad. Exime el pago del 75% de· los derechos de
inscripción en el Registro Público de la Propiedad, a los inmuebles en que
se establece la fábrica o el organismo de fomento industrial. La condición
es que en el plazo de un año se compruebe que la sociedad no ha dedicado
los inmuebles a otro propósito.
Esto explica en gran medida la cantidad de empresas que se
registran en el año de 1936, en su mayoría del grupo relacionado con la
· Cervecería Cuauhtémoc, que formaban parte de la misma como
departamentos de producción que después cobran vida propia.
De este recuento de los decretos y leyes de estímulo a la industria
podemos observar que nuestro estado tuvo ventajas ante los demás; entre
las leyes específicas de estímulo a la industria, la de Nuevo León,
promulgada en 1927, es la más antigua. Además hay que considerar sus
antecedentes en los decretos desde 1888. Siguiendo el ejemplo de nuestro
estado, Zacatecas promulgó una ley similar en 1930, Colima en 1934,
Aguascahentes en 1935, Michoacán en 1936 y Chiapas en 1939. De este año
también son las del Distrito Federal, Baj~ Cahfomia y Quintana Roo. Las
leyes de las demás entidades son posteriores a 1941 en que el presidente
Á vila Camacho promulga a nivel federal la Ley de industrias nuevas y
necesarias.

POLÍTICA INDUSTRIAL NACTONAL
El gobierno del presidente Láz.aro Cárdenas (1934-1940), fincó las
bases para el despegue industrial del país. Con la expropiación petrolera
(1938) y la nacionahzación del subsuelo y los ferrocarriles pone fin a la
hegemonía del sector e~portador. A su vez, la Reforma Agraria libera
mano de obra y capital, parte de los cuales se va a la entonces incipiente
industria.
El Estado reforzó su carácter de director del proceso económico.
Reahza inversiones en infraestructura y servicios básicos, participa
directamente, como propietario de medios de producción, dicta ieyes de
estímulo a la industrialización, etc. además de jugar un importante papel
como comprador.

445

�A través de Nacional Financiera (creada en 1933), orienta el crédito
público hacia el desarrollo industrial. De 1940 a 1946, en la industria del
hierro y acero, aparatos eléctricos, azúcar, papel y fertilizantes. A partir de
1947, en obras de infraestructura e industria pesada, y en los años más
recientes, en la industria de bienes de capítal.

La industrialización se vuelve una prioridad, parte medular de la
política nacional para alcanzar el desarrollo. En abril de 1941, el presidente
Avila Camacho decreta la Ley de industrias nuevas y necesarias.3 Esta ley
pretende impulsar el desarrollo de las manufacturas, tiende a la sustitución
de importaciones y a una diversificación -relativamente indiscriminada- de
la producción industrial. Otorga exenciones por 5 años sobre todos los
impuestos federales a las industrias nuevas así como a las consideradas
prioritarias para el desarrollo del país. Esto incluye a las que elaboraran
artículos no producidos nacionalmente o de oferta insuficiente.
En 1945 con la Ley de Fomento Industrial, se añaden algunos
artículos a la ley anterior determinándose criterios más selectivos que
cumplieran con determinados objetivos de desarrollo económico. El
concepto de "nuevas o necesarias" se hace extensivo a las dedicadas a la
exportación, el ensamble y la prestación de ciertos servicios.
En ese mismo año se ·crea el Banco de Fomento Industrial cuyos
objetivos son "investigar, promover, organizar y financiar nuevas o
necesarias industrias nacionales".
Con todo, no podría afirmarse que se haya llegado a plantear una
estrategia explícita de desarrollo industrial~ entendida como un conjunto
de objetivos, instrumentos y medidas estrictamente coord.inados entre sí y
con la política global de desarrollo (Nafinsa).4

11 GUERRA MUNDIAL 1939-1945

La coyuntura dada por la Segunda Guerra Mundial crea una serie
de situaciones: disminuye o desaparece la importación de muchos bienes
que abastecían el mercado interno (principalmente de consumo productivo
y personal), aumenta la demanda externa de algunos productos, sobre
todo los relacionados con la industria de guerra. El país se ve de pronto
obligado a sustituir importaciones con bienes nacionales y a entrar en un
3Pcimeca

ley de promoción industm.l de toda América Lttina que consideraba la sustitución de
impo rtaciones como meta específicamente (Stocy).
4 Es basta principios de los sesenta que comienzan a hacerse los primeros pwtes gcnecalcs de dcsauollo.
(Nafiosa)

446

acelerado proceso de industrialización para poder cubrir las necesidades
crecientes del mercado interno.
Hacia los años cuarenta la estructura industrial nacional se
modifica principalmente en dos sentidos: la gran industria aparece como
forma dominante de producción, desplazando a las manufacturas; y, la
estructura industrial tiende a diversificarse con el surgimiento y desarrollo
de nuevas ramas (Castro Muñoz, 1972).
En las décadas posteriores a la Il Guerra Mundial, mientras que las
industrias tradicionales (textil, cuero, alimentos y bebidas, tabaco.,.) siguen
conservando un importante papel, surgen como contrapartida otras, que
le dan un nuevo aspecto a la estructura industrial. Entre éstas se
encuentran la industria del papel, química, productos minerales no
metálicos, metálica básica, la producción de artículos metálicos, la
industria eléctrica y la del transporte.

NUEVO LEÓN:
COYUNTURA BÉLICA Y
INDUSTRIAL EN LA DÉCADA DE LOS CUARENfA

DESARROLLO

La expansión que se manifestó en el estado desde mediados de los
30, destacó modalidades que se irían acentuando en la década de los 40.
Una de ellas fue la tendencia a la integración industrial (Cerutti y Ortega) y
la otra, la expansión geográfica. Se crean numerosas empresas muchas de
las cuales no son más que departamentos de las ya existentes que se
separan para formar una industria aparte. El ejemplo más característico
suele ser la Cervecería Cuauhtémoc, de la cual se generan empresas de
vidrio, empaques, hojalata para sus corcholatas, materias primas,
almacenes, etc. (Vidriera Monterrey, Empaques de Cartón Titán, Hojalata y
Lámina, Malta, Almacenes y Silos, por mencionar algunas).
Los empresarios regiomontanos son los que están en mejores
condiciones de aprovechar la situación generada por la JI Guerra Mundial,
ya sea porque tienen la capacidad productiva suficiente (o la manera de
aumentarla), porque disponen de capital para rápida inversión (compra de
equipo, maquinaria o lo que se requiera); porque poseen la tecnología o la
manera de hacerse de ésta ( muchos industriales regiomontanos importan
tecnología de los Estados U1údos, reciben asesoría de especialista y
técnicos estadounidenses...).
Las dificultades de aprovisionamiento de hierro y acero (casi el
50% se importaba), obligan a aumentar la producción interna. En
Monterrey, la Compañía Fundidora de Hierro y Acero in6tala un alto
447

�horno nuevo elevando la producción en 500 toneladas ~ia.i:ras· En !942, el
grupo de la Cervecería Cuauhtémoc crea Hojalata y Lámma. Se mstalan
además, talleres para producir artículos de acero.
Medidas nacionales indirectamente van a benefici~r .,el
establecimiento de industrias nuevoleonesas como seria la Exprop1~a~n
petrolera, que abre la posibilidad de desarrollar la ~troqmmica
secundaria. Asimismo, la industria químico-farmaceu~1ca estaba
principalmente en manos extranjeras ~alemane~ en su mayo1;1a)._ Durante
la u Guerra Mundial, el gobierno confisca los bienes de los subditos _de las
potencias del eje. En esa década en Monterrey ,s~gen Celulosa y Denvados
(1944) dedicada a la fabricación de fibras y plasticos, y Protexa (1945? cuyo
desarrollo estará siempre ligado al petróleo, su transportaaón Y
transformación de sus derivados.

..........

Monterrey se vuelve (si es que no lo era ya), la ciudad industrial
más importante a nivel nacional.5
En 1940, con sólo el 3.4% de los establecimientos industriales del
país y el 4.9% del personal ocupado, esta entidad aportaba el 7.2% del P~
nacional siendo los trabajadores 1.5% más eficientes que el resto del pais.
Hacia p~cipios de la década de los cincuenta la región eleva a 7.8% su
participación en el PIB industrial nacional a la vez que aumenta a 1?% la
productividad de sus trabajadores respecto a su contraparte nacional.
{Sobrino, 1995)
El siguiente cuadro muestra el crecimiento industrial de_la _década
en estudio considerando sólo los factores de número de estableam1entos Y
personal ocupado. Puede observarse también cuáles son las industrias más
dinámicas en el periodo.

rubro industrial
Alimentos
Bebidas
Tabaco
Industria tex tiJ
industria deJ vestido
cuero y calzado
productos de madera
Muebles

papel y cartón
imprentas y editoriales
productos químicos
hule y plástico
minerales no metálicos
industrí.a metálica b.ísica
productos metálicos
maquinaria no eléctrica
artículos eléctricos
Automotriz y transporte

Otras industrias
TOTAL

1950
1940
cantidad de cantidad de
industrias
industrias
385
388 '
11
22
5
8
35
41
68
121
195
46
121
78
60
2
2
9
15
60
21
32
1
6
52
65
4
16
111
71
7
78
1
36
8
19
54
23
1061
1215

1940
personal
ocupado
4694
1324
1215
2106
3452
2158
110
36
345
547
389
137
2256
2656
1556

1950
personal
ocunado
2832
1917
1268
1246
5657
2441
143
1066
818
761
535
640
3944
12723
3788

1014.2%

290

2965

3500%
137.5%
-57.4%
14.5%

195
154
1160
24782

353
396
374
43868

%
aumento
0.70%
100%
-37.5%
17.1%
77.9%
-76.4%
-35.5%
2900%
350%
300%
52.3%
500%
25%
300%
56.3%

%
aumento
-39.6%
44.7%
4.3%
-40.8%
63.8%
13.1%
30%
2861%
137.1%
39.1%
37.5%
367.1%
74.8%
379%
143.4%
922.4%
81%
157.14%
-67.75%
77%

•datos tomados de los cuadros: Area metropolitana de Monterrey: principales características industriales
por grupo de actividad, 1940 y de 1950enSobrino, 1995.

De 1940 a 1950 la industria en Monterrey consolidó las prácticas de
centralización de capital en tomo a grandes empresas, tendencia que
continuará varios años · más. Las industrias metálicas básicas, las de
minerales no metálicos y de tabaco mantuvieron elevadas tasas de
crecimiento en producto y empleo, determinando el desempeño global de
la industria en la ciudad. (Vellinga, 1989)
Esto puede constatarse claramente en el cuadro anterior: con un
aumento de sólo 154 establecimientos (o sea, un crecimiento del 14.5% ), el
personal ocupado aumentó 77%, incorporándose a la fuer:z.a laboral 19,086
individuos.

EXENCIONES FISCALES Y ESTÍMULO A LA INDUSTRIA
Las concesiones nos permiten no sólo apreciar el tipo de industrias
qu,e fueron beneficiadas con los estímulos fiscales por parte del gobierno
sino también (dado que a partir de 1927 una de las condiciones era que
fuese una industria nueva o innovadora), detectar en qué momentos
fueron apareciendo nuevas ramas.
; En 1940 h•bí• ro todo el p:tís 31 mil estabkcimientos indus~l~s, que empk2.bui a 509 mil tabaJ:tcfoccs
(11.7% de i. PEA). coo un PIB industrial n2cion:tl de 4.4 b,lloncs de l'C:sos (de los cu~s 831/o _eran
~neudos por i. producción de bienes de consumo iomedÍ2to y 17% por bienes ducadec?s, tntei_med10s Y
dr opiuJ).En ese mi;mo ano en Monterrey 1061 cst:tbkcimicotos ocup:tb:tn 25 mil tnb1,adoccs Y
producÍ2ll 316.3 mil millones de pesos (Sobrino).

448

Hemos dividido en cinco periodos los años transcurridos desde la
primera referencia de exención fiscal a una industria en 1886 hasta el año
1950 en que finaliza la década propiamente en estudio.
449

�A continuación, se presenta una tabla en la que pueden observarse
·
Se destacan
las concesiones
otorgadas por arti'culO O grupo de . artículos.
.
d
asimismo los rubros que van desapareciendo o dismmuyen (como e1 e
pozos de agua, velas y cerillos, cemento), las nuevas !~as en que se
incursiona en las décadas treinta y cuarenta (medianas, p~ductos
químicos, plásticos, artículos metálicos y el~cos, _impe~eab~tes,
etc.) y las industrias típicas como alimentos, bebidas e mdustria textil.
Cuadro 2: Exenciones otorgadas en el estado de Nuevo León entre 1886 y 1950.
Producto / periodo
Alimentos
Bebidas
Tabaco
Cerillos y velas
Cuero y calzado
Paoel / cartón
Textil y algodón
Industria del vestido
Imprentas / editoriales
Productos madera
Muebles
Artículos cerámicos
Hule y plásticos
Vidrio
Cemento
Materiales construcción
Minerales no metálicos
Fundición de metales
Artículos metálicos
Máquinas v herramientas
Artículos eléctricos
Automotriz y refacciones
Medicinas
Productos qu imicos
Gas / combustibles
Aislantes e
impermeabilizantes
Otros (industriales)
Bancos
Pozos de a1t11a
Construir / urbanizar
Fspectáculos *
Comunicaciones y
transnortes
Servicios
Comercio
Truismo
Otros (no industriales)
Total condonaciones y
exenciones

1886-1899
16
6
3
3
1

1900-1910
3
3
1
3

1911-1927
5
4
1

1928-1939 1940.1950
11
22
8
1
2
1

o

2

o

2
1
1

3
4
14
14

2

o

1
1

8
8
9

4

10

10

28

7

2
2

l
3
4
5
4
6

27
4

3
3
1

2
2
2

o

o

2

1

o

o

3
1

2
1

o

o
o
o

3-

1
1

1
4.

o

o

3
4

l
2

3'-

11'-

31
5
2
3
4
14

8
2

1 (hule)
2
5
7
1
3
2

o
o

o
o

o
o

1

o
2

o

4

2
2

2

1

2

15
4
8
3

o
o
o
o

o

o

o

4

3

2

o

o
o

11
2

7
3
6
1
4
1

4

o

22

12
12
9
8

11

4
32
4
3

3

2

11

15

o
o
o

o
o

o
o

o
o

8

3

6
2

2
6

13
13

39
3
6
24
32

o

o

3

3
7
1
1
159

o
o

10
9
2
9
542

o

o

o
o
o

2
82

1
64

3
47

6
2

,

1
2
190

Fuente. AGENL Catálogo de perm isos y concesiones. 1886 - 1950.
AGENL Periódico Oficia.! del Estado de Nuevo León, 1936 -1950.

450

En la década en cuestión, numerosas empresas aumentan de
manera notable -y constante- su capital. Muchas de éstas desde su
nacimiento han estado beneficiadas con exenciones fiscales por uno u otro
motivo (ser industria nueva o necesaria, haber ampliado la planta,
aumentado su capital...).
Si bien es cierto que cuantificar el efecto de las exenciones en la
economía interna de las empresas es difícil, suponemos que éstas,
permitieron acrecentar las utilidades. Desde luego que el crecimiento en
capital no se debió a un sólo factor, sino a varios, entre los que podríamos
mencionar. la racionalización de la producción, el auge del mercado
regional, nacional e incluso internacional (en gran medida debido a la
coyuntura dada por la II Guerra Mundial), etc.

11

7
17
5
26
52
9
10

o

o
o

l

o

Total
57

a) incluye hielo
b) incluye fibras vegetales
c) incluye soldadura
d) artículos de celuloide
e) incluye pinturas, abonos y fertilizantes, aguarrás...
* Teatros, cines, balnearios, plazas de toros, clubes deportivos

LOS GRUPOS EMPRESARIALES Y SU CRECIMIENTO

En el desarrollo_ industrial de Monterrey, destacan una serie de
grupos algunos de los cuales ya eran importantes en los años treinta. Hacia
la década de los cuarenta, se fortalecen y expanden estos antiguos
conglomerados industriales y se establecen nuevas empresas que darán
lugar a los incipientes grupos, mismos que protagonizarán el desarrollo
económico-industrial de las siguientes décadas.

Hemos seleccionado siete grupos que son importantes en la región,
aclarando que esta clasificación ha sido hecha siguiendo el criterio de
agrupación "familiar" en lo que se refiere a sus accionistas, más que por
una autoconcepción de grupo industrial, que aún no se había desarrollado
en esa época.
Si bien la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey no dió origen
a un grupo delimitado, hemos querido mencionarla por la importancia que
tuvo en el desarrollo de la región y por todas las pequeñas y medianas
empresas que surgen en torno suyo ya sea como proveedoras o como
receptoras de sus productos.
Varias de las empresas que conforman estos grupos se han visto
beneficiados con exenciones de impuestos incluso desde su origen a la vez
que han transferido estos beneficios a sus filiales.
451

�Fundidora (Accionistas varios)
fecha
1900

empresa
Fundidora de Fierro y Acero de Mooterrey

giro
metálica

coocesl6n
100% 30 años (1900)

Galletera Mexicana - Gamesa (Familia Santos)
Fecha
1925

empresa
La Industrial, Fábrica de galletas Y pastas

giro
alimentos

alimentos
aceite/jabón
galleus

Harine,a Monterrey, S.A.
La Fama, Fábrica de aceites Yjabones
Galletera Mexicana, S.A.

1936
1941

concesión
50% 10 años (1923)
reduce. imptos (1924)
75% 10 años (1949)
75% 10 años (1949)
concesión (t 949)

Cementos MeJicanos -Posteriormente Cernes- (Familia Zambrano)
Fecha

1931
1934
1941
1941
1942
1943

empresa
Cementos Mexicanos, S.A
Focos Mexicanos, S.A.
Ampollehs Mooterrey, S.A.
Focos, S.A.
Proveedora de procb:tos químicos, SRL
Cemo,utos del Norte, S.A.

Industrias Monterrey - IMSAfecha

1936
1944
1946
1946
1946
1947

giro
cemento
art. Eléctricos
envases vidrio

75% 10 años (1935)
75% 15 años (1943)
75% 10 años (1948 +k)

(familias Canales, aariond. Gana)

empresa
Industrias Monterrey, S.A.
Garza y Domíngue7., S.A
Muebles Tubulares, S.A.
Equipos Camiones Monterrey, S.A.
Jndustrias Metálicas, S.A.
(Capita)deFam. Clariond y Barragán)
Bowers, L.T.l:L S.A.
(antecedentedeAamuladores Mexicanos)

1948

focos
químicos
cemento

concesión

Fmcas Industriales Montem:y, S.A

concesión

giro

construcciones
muebles
compra-venta antos
art. metálicos
baterías
esllldio.
inmobiliaria

ninguna de las
empresas de
este grupo tuvo

concesiones en
el periodo de

Grupo en tomo a la Cerveceria Cuauhtémoc,
..
S da Ga Sada)
Mal denominado()rupo Monterrey etiquwi más bien ideológica. (Familias Garza, Sada, G. a Y na
fecha
1890
1909
1929
1930
1934
1934

1934
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1936
1937
1940
1940
1941
1942
1942

concesión
giro
empresa
100% 7 años (1890)
bebidas
Cervecería Cuanhtémoc, S.A
100% 12 años (1909)
vidrio
Vidriera Mooterrey, S.A
100% 17 años (1930)
varios
Fábricas Mooterrey, S.A.
100% 17 años (1930)
art. Cerámicos
Troqueles y Esmaltes, S.A.
75% 10 años (1930)
art. metálicos
Ta11eres Industriales, S.A.
comercio
Cía General de Automóviles, S.A.
(capital de Fam. Zambrano también)
construcción
Cía. Constructora Popular, S.A
(capital de Fam. Zambrano también)
75% 15 años (1937)
vidrio
Vidrio Plano, S.A.
cartón
Empaques de Cartón Titán, S.A.
"fábricas Monterrey, S.A.
inversiones
Valores Indnstriales, S.A
vidrio
Cristalería, S.A.
alimentos
Maha, S.A.
Fomento de Industria y Comercio, S .A/ vidrio
Técnica Industrial, S.A
/ servicios técnicos, consultorias
alimentos
Productos Los Lirios, S.A.
75% 20 años (1940)
urbaninción
Construcciones, S.A
75% l ind. (1940)
almacenes
Almacenes y Silos, S.A.
art. metálicos
Fenoesmaltes, S.A.
75% 20 años (1942)
cerámicos
Kenmos, S.A. art.
75% 20 años (1942)
ind. metálica
Hojalata y Lámina, S.A.

452

1942
1942
1943
1943
1943
1944
1944
1945
1946
1949

Industrial dei Álcali, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
(capital de Fam. Mugain también)
Valores Monterrey, S.A. inversiones
Fabricación de Máquinas, S.A
Productos Etna, S.A.
Productos de Lúpulo, S.A
Gas lnduslrial de Monterrey, S.A.
junto con otros accionishs
Celulosa y Derivados, S.A.
Alcornex, S.A.
Cuprum, S de RL

pellos. químicos

inversiones

máquinas hl&gt;eración de imptos para terreno 75% 15 años (1944)
75% 10 años (1944)
alim:n.tos(Camilo G. Sada y otros)
gas
art. Metálico

pcltos.quúnicos
art. Aluminio
tubería de cobre

75% ind. (1946)
75% 5 años (1950)

Maldonado -posterionnente Copamex- (Familia Maldonado)
fecha
1935

194B

Protexa
Fecha
1943
1944
1945
1947
1949
1950
1950

empresa
Bolsas Maldonado, S.A.
Bolsas Ideal, S.A.

giro
papel
papel

concesión
75% 10 años (1928)

(Familias Lobo y Morales)
empresa
Cía Beret
Lobo y Torres, S.de R.L.
Protexa, S. de R.L. (duró 5 años)
Fábricas Protexa, S.A.
Protexa Monterrey, S.A.
VidrioOex Mexicano, S.A.
Inversiones lndnstriales, S.A.

giro
concesión
pinturas
Condonación ( 1943)
impermeabilizantes
impermeabilizantes
75% 10 años (1944)
recubrimientos
75% 1O años (1948)
recubrimientos, instalac de tuberias
muebles y fibra de vidrio
inversiones

A MANERA DE CONCLUSIÓN...
La política de estímulos a la industria es una acción que se ha
realizado en Nuevo León prácticamente desde el smgimiento de la
industrializ.ación. Las condiciones iniciales del otorgamiento de exenciones
y prebendas era discrecional y estaba en manos del Ejecutivo Estatal. Esto
motivó que los entonces incipientes empresarios desarrollasen una relación
de diálogo y negociación con el gobierno para obtener los mayores
beneficios posibles.
En los empresarios regiomontanos hay toda una tradición de
negociación con el estado, lo que les ha llevado a obtener una serie de
ventajas, independientemente del gobernante en tumo. Además, la
experiencia en la tramitación de exenciones y estímulos a nivel estatal
permitió un mejor aprovechamiento de la situación nacional, durante la
coyuntura dada por la II Guerra Mundial. Así, al decretarse en 1941 la Ley
de Industrias Nuevas y Necesarias, ante las necesidades de
industrialización por sustitución de importaciones, quienes estuvieron en
mejores condiciones d e aprovecharla fueron precisamente, los empresarios
de Nuevo León. Sus empresas están más capitalizadas, tienen mayores
posibilidades de mejorar los métodos de producción, de aumentar su
planta productiva, personal ocupado, etc.
-!53

�Por otro lado, habría que seruibn-qTu: 'lá--p(&gt;lítica de exenciones en
Nuevo León, sobre todo cuando ya se establecen criterios más definidos
para su otorgamiento, propicia la concentración de capital. Ya se habló de
esta tendencia a la centralización en tomo a grandes empresas, pero es que
son éstas las que están en mejores condiciones para cumplir requisitos
como el aumento de capital en grandes proporciones, la innovación
tecnológica de los procesos, la fabricación de nuevos artículos, etc.
Por último, la política de exenciones fiscales a las industrias da
margen a la posibilidad de mayor reinversión de capital. Incluso les
permite a algunas empresas hacer inversiones en infraestructura, mismas
que a su vez les crean condiciones favorables y las vuelven más
competitivas. Tres ejemplos ilustrativos de ello serian:

3. ITESM. Así como en términos productivos los industriales han ido
resolviendo sus problemas de falta de energéticos y de materias primas,
también en el plano del capital humano realizan inversiones en esta
década. En 1943 se funda el Instituto de Estudios Superiores de
Monterrey, establecimiento educacional de nivel uruversitario destinado a
generar cuadros para la dirección y administración de las empresas
(Cerutti y Ortega), y suplir en gran medida los técnicos y especialistas que
por mucho tiempo han traído del extranjero, sobre todo de Estados
Unidos.

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
1. En 1943 se asocian para construir una Planta de Energía Eléctrica
Vidriera Monterrey, S.A.*
Vidrio Plano, S.A.*
Cervecería Cuauhtémoc, S.A. *
Empaques de Cartón Titán, S.A.
Malta,S.A.
Fábricas Monterrey, S.A.*
Hojalata y Lámina, S.A. *
Troqueles y Esmaltes, S.A. *
Keramos, S.A. *
En 1945 se unen las empresas
Fabricación de Máquinas, S.A. *

Cementos Mexicanos, S.A.
Cristalería, S.A.
Vidrios y Cristales, S.A.

Cárdenas, Enrique. La hacienda pública y la política económica
1929-1958.
FCE-Colegio de México, México, 1994.
Cárdenas, Enrique. La industrialización mexicana dwante la Gran
Depresión.
El Colegio de México, México, 1995.

y

Cementos del Norte, S.A. *

2. En 1944, otro grupo aún mayor de empresas, fundan Gas Industrial de
Monterrey, S.A. cuyo objetivo es la construcción de un gasoducto para
traer combustible desde la frontera (puesto que el abasto nacional era
insuficiente para las necesidades industriales). La inversión inicial fue de
$2'000,000.00 y participaron en ésta:
Cervecería Cuauhtémoc, S.A *
Hojalata y Lámina, S. A *
Vidrio Plano, S.A.*
Vidriera Monterrey, S.A. ,.
Troqueles y Fsmaltes, S.A *
Keramos, S.A. *
Fabricación de Máquinas, S.A *
Fábricas Monterrey, S.A.*
Empaques de Cartón Titán, S.A.
Malta,S.A.

Bruce Wallace, Robert; Adriaan Ten Kate; Antonie Waarts y Ma. Delfina
Ramírez. La política de protección en el desarrollo económico de México.
Fondo de Cultura Económica, México,1979.

Cementos Mexicanos, S.A.
Vidrios y Cristales, S.A.
Cristalería, S.A.
Fábrica de Ladrillos Industriales y Refractarios, S.A.
Cía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey,S.A *

*Empresas que han gozado de exenciones fiscales.

454

Castro Muñoz, Maria Elena Problemática del desam&gt;llo industrial en
México.
Tesis profesional. Escuela Nacional de Economía, UNAM, México, 1972.
Cerutti, Mario. Bwguesía y Capitalismo en Monterrey ~850 -1910.
Oaves Latinoamericanas. Segunda edición. México, 1989.
Garduño García, Horacio. Nuevo León, un ejemplo de protección a la
industria de la transfonnación.
(Tesis de licenciatura en economía) UNAM, Escuela Nacional de
Economía, México, 1958.
Garza Villarreal, Gustavo {coordinador). Atlas de Monteaey.
Gobierno del Estado de Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo
León, Instituto de Estudios Urbanos de Nuevo León, El Colegio de México
1995.
'
Izquierdo, Rafael. "El proteccionismo en México" En: Soüs, Lfopoldo, La
455

�economía mexicana. Análisis por s ~ u c i ó n .
El Trimestre Económico, FCE, México, 1973.
Nacional Financiera, S. A. "La política industrial" En: Solís l..eopoldo, op.

cit.
Sobrino, Jaime. "Consohdación industrial autónoma, 1940-1960". En: Garza
Villarreal, Gustavo, Atlas de Monterrey.
Gobierno del Fstado de Nuevo León/ U ANL/ Instituto de Estudios
Urbanos de Nuevo León/El Colegio de México. 1995.
Vellinga, Mermo. Desigualdad, poder y cambio social en Monteney.
Siglo XXI, México, 1988.
Vellinga, Mermo. Industrialización, burguesía y clase obrera en México,
Siglo XXI, México, 1979

LA EVALUACIÓN INSTITUCIONAL COMO ESTRATEGIA
PARA EL MEJORAMIE~O DE LA CALIDAD DE LA
EDUCACIÓN SUPERIOR EN MÉXICO

Lic. Rogelio Cantú Mendoza
Catedrático del Colegio de Pedagogía
de la Facultad de Filosofía y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León
l. Primeras acciones de revaloración:
Diversas acciones emprendidas por el gobierno federal a través de
la ANUIES han pretendido inducir en las universidades públicas
tendencias de innovación y cambio para mejorar la calidad de los
servicios que éstas brindan. Estas acciones han formado parte de
programas diversos que buscan enfati.z.a.r los criterios cualitativos, más
que los cuantitativos al valori.z.a.r la forma como se materializan las
funciones de docencia, investigación y difusión de la cultura.
Como antecedente de estos esfuerzos se puede citar el Programa
Integral para el Desarrollo de la Educación Superior (PROIDES) que en
1986, reconocía los principales problemas de la educación superior en los
rubros de crecimiento de la matrícula, de recursos humanos, de recursos
económicos y de inadecuada planeación y coordinación.
Muchos de los rasgos de la universidad pública que en 1986
diagnosticó el PROJDES, de heterogeneidad de la calidad, de
desproporción entre docencia y administración, tendencia hacia el
incrementalismo
cuantitativo,
insuficiente
vinculación,
no
correspondencia entre la organi.z.a.ción y las funciones, duplicación
innecesaria de funciones, burocrati.z.a.ción, etc., pretendían ser combatidos
con diversas acciones.
También el PROIDES reconocía como puntos problemáticos "en
relación al personal docente:
• Preparación inadecuada de profesores e incorporación de pasantes.
• Formación pedagógica poco satisfactoria.
'• Falta de criterios para definir los programas de formación de
profesores
y de procedimientos de evaluación de los mismos.
• Ausencia de mecanismos institucionales para la incorporación de
profesores de alto nivel" .1
En relación a la docencia el diagnóstico de que partía el PROJDES,
reconocía una insuficiente definición de objetivos, mecanismos y criterios

456

457

�de evaluación institucional insuficientes, falta de información
sistematizada, desactualización de los planes y programas de estudio,
privilegio por la clase expositiva, en detrimento de la actividad del
estudiante, no hay retroalimentación de la docencia, condiciones
materiales inadecuados para la docencia, procedimientos inadecuados
para la contratación , estabilidad y promoción de los profesores, además
de una insuficiente administración de la academia.

La estrategia para enfrentar esta problemática estuvo orientada
por un objetivo general: regular, equilibrar y completar el desarrollo del
sistema de educación superior para que responda con mayor eficacia a las
necesidades de la sociedad mexicana.
Para alcanzar este objetivo se planteó en PROIDES un conjunto de
objetivos específicos, políticas y metas para los siguientes años
en todos los rubros de las funciones de las IES, de tal forma que 1987 y
1988 serían marco de realizaciones.
Sin embargo, los resultados no fueron como se esperaba.
En 1990 el Secretario de Educación, Manuel Bartlett Díaz encargó
al Consejo Internacional para el. Desarrollo de la Educación (CIDE) a
realizar una evaluación del sistema mexicano de educación superior.

El CIDE realizó su trabajo de evaluación en diversos estudios del
país, visitando más de 40 universidades.
En una alusión crítica al PROIDES, el informe que presentó el
CIDE, señala que si bien en su sección de diagnóstico el PROIDES (1986)
reconoce una serie de problemas y en la sección de estrategias "el
documento propone una serie de medidas para restaurar y proteger la
cahdad. Si éstas se hubieran implantado con rapidez, habrían constituido
un buen paso para iniciar la mejora de la cahdad, sin embargo, esto no
sucedió" .2

El informe que presentó el CIDE a la SEP hace énfasis en la
transformaciones que tuvo la economía mexicana entre 1950 y 1980 y que
sin embargo no se vieron seguidas de consecuentes innovaciones en la
educación superior lo que trajo las siguientes consecuencias, según esta
comisión:
Falta de adaptación de los planes y métodos de estudio a los
requerimientos del sector productivo. Los egresados tienen que esperar
hasta cinco años para colocarse en un empleo del campo.
Muchos
egresados de áreas saturadas terminan ocupando puestos de poca o nula
relación con los estudios cursados.

458

El otro factor de análisis de la vinculación de la E.S. con la
economía es el conjunto de cambios en su estructura y los desarrollos
tecnológicos que en relación a la educación superior tienen dos
implicaciones fundamentales:
Nuevos patrones de conocimiento que la economía requiere, que
ha de propiciar modificaciones en planes de estudio, así como
actualización de los recursos humanos de las instituciones de E.S.

La otra relación es a la inversa, es decir el papel potencial que las
UIJ.iversidades pueden desempeñar en el proceso científico y tecnológico
del país.
Este conjunto de circunstancias se convirtieroi;t para la educación
~uperio~ en un verdadero desafío para su transformación, para las
mnovaaones necesarias que finalmente puedan propiciar el desarrollo de
una educación superior que afronte el reto de la calidad.
Como estrategias importantes para lograr el desarrollo de la
calidad en la educación superior se pueden mencionar los nuevos
esfuerzos de evaluación y de planeación.
En este sentido a partir de 1990 la Comisión Nacional para la
Evalu~ción ~e la Educación Superior (CONAEVA) establecida por el
Conse10 Nacional para la planeación de la Educación Superior (CONPES)
logró que la totalidad de las universidades públicas rindiera un informe
de autoevaluación.
Lo anterior significó un paso importante para establecer criterios
en el otorgamiento del subsidio federal.
Se trata pues de un cambio de estrategia ya que va dejándose el
elemento cuantitativo de la matrícula como único o de mayor potencial,
para cada vez darle mayor importancia a elementos cualitativos que
surgen del proceso de evaluación y motivan la presentación de proyectos
~e desarrollo dando lugar a innovaciones especificas que puedan
mtpactar positivamente la calidad de la Educación Superior.

La puesta en práctica, sin embargo del conjunto de medidas hacia
un aseguramiento de un sistema de calidad tiene también un conjunto de
obstáculos, que Coombs señala en su informe en 1990 en los siguientes
rubros:

Un inadecuado ejercicio del concepto de autonomía universitaria.

► Consecuencias no deseables de la participación de estudiantes y
►

profesores en los órganos de decisión universitaria.
Combinación infortunada de los dos aspectos anteriores con el .
crecimiento exagerado y no regulado de las universidades.

459

�Puede reconocerse que los -punlos de ~ta planteados por la
comisión coordinadora por Coombs se refieren a situaciones que
gradualmente se han ido modificando en la medida en que en cada
universidad, se modifican las condiciones y se perfila un nuevo orden,
más orientado hacia la calidad educativa, por otra parte sus conceptos
sobre autonomía merecen un análisis por separado.
Así por ejemplo pudiera pensarse que las sugerencias de esta
comisión se han ido incorporando como iniciativas de la ANUIES y de sus
comisiones para la planeación y la evaluación.

En este sentido destacaban las propuestas que hizo esta comisión
a la SEP-ANUIES para fortalecer la administración entre las que señalaban
la necesidad de contar con suficiente personal administrativo mejor
capacitado, a la vez que la misma administración cuente con un adecuado
sistema de información que le permita supervisar el desempeño de cada
unidad, para mejorar la eficiencia. Se hizo énfasis en la necesidad de que
se realice permanentemente un adecuado seguimiento de egresados y que
la administración se refuerce en el área de planeación institucional.
En conjunto el documento que analizamos propone una serie de
medidas orientadas a mejorar la planeación y la evaluación para normar
criterios que permitan propiciar innovaciones en la Educación Superior.
En igual forma se propuso "la creaci?n de una Comisión Nacional de
Acreditación de la Educación Superior que se encargaría de valorar y
acreditar periódicamente a
las
universidades
e institutos
tecnológicos utilizando los criterios cualitativos nacionales adecuados que
fijaría la comisión conjuntamente con la comunidad de la Educación
Superior mediante la CONPES y CONAEVA" .3
Probablemente la propuesta original de Coombs fue modificada
para darle paso a la evaluación de pares a través de los CIEES, Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior y que
como sabemos realiz.a acciones de ·evaluación entre las diversas
instituciones de educación superior a efecto de derivar criterios que
puedan orientar acciones hacia la mejora de calidad.
Puede reconocerse que el conjunto de medidas que se han ido
tomando en los últimos años por conducto de la ANUIES buscan reflejar
lo que en los nuevos proyectos de modernización se plantea en tomo a la
calidad educativa y que se explica en términos de eficacia, eficiencia,
pertinencia y equidad.
Es por ello que esta tendencia coincide con lo que Guy Neave
identifica como el surgimiento del Estado Evaluador.
Aún cuando no se denomine con este nombre, estas medidas
constituyen una reforma universitaria que puede ser contextualizadá
dentro de un movimiento general de ver y analizar de manera distinta a la
460

~v:rsidad pública y que puede caracterizarse, según E. Ribeiro por los
s1gmentes elementos y tendencias:
►

"Cobro de servicios como forma de cáptación de ahorro.
Limitación de la matrícula en el sector público.
► Implantación de mecanismos de evaluación de la educación y la
producción científica.
► Asociación del financiamiento con la definición de metas y con formas
de evaluación.
► Descentralización del sistemá'4
►

Un reflejo de estos nuevos enfoques en tomo a la educación
superior se percibe_ en~~ acciones tomadas por nuestro país para ingresar
a la OCDE (Orgaruzacron para la Cooperación y el Desarrollo Económico)
en 1994 ~ donde se promovió la solicitud de una evaluación global a
nuestro sistema de educación superior lo cual es parte de "una nueva
actitud hacia la eficiencia interna y la interacción global".s
2. Definición de estrategias:
_ Se puede afirmar que como una primer estrategia para reorientar
la calidad de la Educación Superior fue establecida en 1979 la CONPES
(Comisión Nacional para la Planeación de la Educación Superior) por la
SEP Y la ~IES que a partir de ello inició un conjunto de aportaciones
que en realidad, algunas de ellas se están materializando de manera más
contundente ~n los últimos años. A pártir de 1989 la importancia de
CONPES se mcrementó para convertirse en un "órgano formador de
consensos entre las autoridades federales y las universidades"
~í surgió tambi~,n la CO~AEVA (Comisión Nacional para la
Evaluaaon de la Educaaon Supenor y que tiene la responsabilidad de
pr~mov_er, conducir y dar a conocer las evaluaciones que se realizan en las
umvers1dades, tanto las autoevaluaciones como las que realizan los CIEES
(Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior).

Otra acción importante en este contexto es la que realiza el
CEN~AL {Centro Nacion~ ~ara la Evaluación de la Educación Superior)
que tiene a su car~~ el ~eno y realización de exámenes de ingreso y
egreso de la educaoon media superior y superior.
.
Otro conjunto de medidas que están orientadas para incidir
directamente en la calidad de la educación superior están vinculadas a
formas de _fin~ci~iento adicional fincados en resultados individuales y
proyectos mstituoonales, entre ellas figuran el S.1.N. (Sistema Nacional de
Investigadores) y el Programa de Carrera Docente, así como los que se
asocian_ ,fines esp_ecíficos como el FOMES {Fondo para Modernizar la
Educacron Supenor) que orienta la asignación de recursos en base a
461

�.....,,.".

proyectos· de innovación en diversas áreas_ de la educa_dón superior, que
imphquen infraestructura y mejor tecnologta en los eqmpos de ªPoYº·

RECURSOS DE FOMES CANALIZADOS A LAS IFS 1990-1994

No obstante lo anterior el estudio realiz.ado Por la OCDE a
nuestro sistema· de educación superior recomienda "instaurar Y
_perfeccionar los mecanismos de evaluación de desempe~os- en cada
ámbito de la Educación Superior, señalando que es mdispensable
obtener resultados académicos considerablemente más homogéneos,
mediante un mayor control de calidad promedio de toda la educación,
Por lo que es necesario la definición y uso de ~terios d~ amplitud
nacional en la evaluación del aprendizaje, que deberan generaliz.arse, para
crear un sistema de equivalencias comunes" .6 &amp;to permitiría según las
sugerencias del estudio del OCDE no solo información sobre aprendizajes
de los alumnos sino además procesos de evaluación de la docencia con lo
que se refuer:za la evaluación institucional.

Institución

1990

1991

Universidades

63320

1,029,800

871800

136100

529200

Otros nuevos retos para estos esfuerzos de evaluación
institucional serán realiz.ar estudios sobre los costos unitarios de cada
carrera e institución, así como la valoración del impacto de la educación
superior en el mercado de trabajo y en los aspectos científico-tecnológicos
del proceso de producción.

Exmen pür otra parte criterios que deben orientar los nuevos
esfuerzos tendientes a mejorar la vinculación y la pertinencia de la
Educación Superior con las necesidades sociales, de tal forma que las
universidades deberán identificar las ventajas competitivas de sus
programas de estudio, mejorando la comunicación con la sociedad en
cuanto a calidad y resultados de sus procesos educativos, rediseñando sus
planes y programas de estudio en consonancia con los cambios de
conocimiento y en los procesos productivos: incorporando actores de
estos procesos en las áreas de consulta, dando una mayor fl.e~ilidad a
sus esquemas de asociación con actores externos, de la comurudad y la
economía, impulsando figuras de colaboración con empresas en proyectos
conjuntos de la investigación sobre problemas pertinentes, propiciando
incluso la venta de servicios educativos como forma de atender una
demanda, pero a la vez de obtener fondos de auto financiamiento. Este
conjunto de medidas planteadas pür la OCDE se han ido abordando en
diferentes niveles de la Educación Superior, pero en conjunto significan
un marco que nos permite reorientar criterios para valorar la cahdad de
los servicios de la educación superior en México.
La forma como han respondido las l.E.S. a estas estrategias ha
sido diversas, pero graduahµente se va capacitando a los recursos
humanos para la elaboración de proyectos que incidan enla calidad, como
es el caso de FOMES, cuya impürtancia ha ido creciendo según informes
de la SEP.
462

(Miles de ~sos a precios de 1980)

Púbhcas
Otras Instituciones
Total

1992

1993

1994

1,103,600 1,066,300

o
33600

66800 1,165,900 1,407,000

490800

301400

1,594,400 1,367,700

Otro aspecto abordado por el informe de la OCDE es el relativo al
impacto que tuvo el crecimiento extraordinario de la matrícula en la
década de los setentas sobre la formación del profesorado, que obligó a
las IES a contratar sin establecer mecanismos adecuados de selección y
que luego incide en los diversos aspectos de la docencia, con lo que se
convierte en un reto para los nuevos proyectos en la educación superior.
Hemos hecho referencia a dos informes resultados de
evaluaciones externas al sistema de educación superior (Coombs-CIDE y a
de OCDE) por que de alguna manera reflejan elementos de juicio en el
contexto internacional y que en los nuevos escenarios de globalización
constituyen factores de gran importancia, tomando en cuenta que la
OCDE está integrada por un conjunto de países desarrollados cuyos
sistemas educativos han alcanzado altos niveles académicos.
Podemos afirmar que muchos de estos elementos de juicio se han
permeado al Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 que sirve de
base para otros sub-programas que están orientados a la mejora de la
calidad de la Educación Superior.
.
El Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 en materia de
educación superior reconoce que "las limitaciones financieras de los años
ochentas ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento" 7 señalando que en los últimos años se ha dado impulso a
las bibliotecas, centros de cómputo y talleres.
No obstante y al reconocer el Programa de Desarrollo Educativo.
1995-2000 que los recursos fueron menores en materia de proyectos para
elevar la cahdad de la formación, actualiz.ación y profesional.ización del
profesorado (p.139) establece en sus políticas generales los criterios que
habrán de orientar las estrategias que permitan responder a los retos de
cobertura, calidad, desarrollo académico, pertinencia, organización y
coordinación.
463

�En este sentido nos parece muy coherente el señalamiento de que
"la formación y actualización de maestros será la política de mayor
relevancia y el eje del programa en el ámbito de la educación media y
superior".8
Forma parte también de las políticas de este programa el
planteamiento de que "se apoyarán acciones que tengan como fin la
creación de nuevas modalidades educativas así como la reforma de planes
de estudio que consideren como criterios fundamentales el mejoramiento
de la calidad de la educación, los avances en el conocimiento, la
pertinencia de programas y la eficiencia en el aprovechamiento de
recursos•".
A nivel nacional "se estimulará la autoevaluación y la evaluación
externa de las I.E.S., sus programas, el aprovechamiento escolar y la
calidad docente" plantea el programa educativo 1995-2000.
Como vemos existe una estrecha relación entre los planteamientos
de Coombs y el OCDE respecto a la orientación que se ha de dar en las
nuevas políticas sobre la calidad educativa planteadas en el programa
1995-2000.
Por otra parte el programa propone la modernización
administrativa para la planeación y control de recursos de las I.E.S. para
mejorar la eficiencia, recomendando que la sociedad esté cada vez mejor
informada respecto al empleo de los recursos púbhcos aplicados en la
educación superior.
Es un propósito de este programa apoyar la ampliación y el
mejoramiento de la infraestructura, los espacios físicos y el equipamiento
de las I.E.S. ... ¿Nos preguntamos en que medida afectará estos proyectos
la restricción en el gasto anunciada por la Secretaría de Hacienda con
motivo de la baja en los precios del petróleo?

Otro aspecto que está siendo redimencionado es el de la
matrícula, a partir de la convicción de que su incremento desmedido en
los setentas propició consecuencias negativas para la calidad educativa en
la I.E.S., se va fortaleciendo criterios para que el ingreso sea menor,
mediante mecanismos de selección se logre que solo los mejores
estudiantes accedan a las carreras, sobre todo a aquellas ya saturadas, el
criterio anterior se fundamenta en los bajos índices de eficiencia terminal
que tienen muchas carreras.
En general existe la orientación para impulsar y mejorar los
criterios, estándares y procedimientos para evaluar los elementos que
intervienen en el proceso educativo: personal académico, estudiantes,
planes y programas de estudio, de investigación, infraestructura, métodos
464

de enseñanza, materiales educativos así como los sistemas de
a~~tración, como punto de partida para el diagnóstico y la toma de
decisiones en la asignación de recursos. ·
. , El Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 dedica especial
!tenaon al des~rrollo del personal académico y se propone el objetivo de
lograr que el sIStema de educación media superior y superior cuente con
profesores e investigadores de alto nivel para llevar a cabo las tareas
académicas que requiere la expansión de los servicios y el rápido proceso
de avance en el conocimiento científico'y el desarrollo tecnológico".
Entre otras estrategias se pretende impulsar la creación del
Sistema N~cional de Formación del Personal Académico de las I.E.S., y
otras tendien!es a a~o!ar la formación de maestros e investigadores y
hace ~ferencta específica el programa a la necesidad de poner "especial
atenaon a reforzar las habilidades pedagógicas de los maestros en activo
e~ _l~ I.E.S., proponiéndose el desarrollo de programas y materiales
~!9-~os a la capacitación de los maestros, en los aspectos pedagógicos,
dtdacticos, de planeación y evaluación del aprendiz.aje y la administración
educativa, así como en temas específicos relacionados con las
disciplinas".9
En todo este conjunto de cuestiones planteadas en los diagnósticos
que propone el documento Coombs del CIDE y el análisis realizado por la
OCDE, así como el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 en
rela~ón a la mejora de 1~ calidad de la educación superior, la Universidad
Autonoma _de Nuevo León está realizando importantes acciones, las
cuales analizaremos en el siguiente apartado:

3. Estrategias de vinculación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
con los proyectos nacionales.En los últimos años se pueden observar en la Universidad
Autó~oma de Nuevo León un conjunto de medidas impulsadas por las
autoridades ce~trales y q_ue cobran cuerpo en las diversas dependencias,
qu~ no~ ~er!Jnten avonzar un tratamiento global de l_os problemas
uruvers1tar1os, que tendrán que impactar en diversas facetas de la calidad
de los servicios que esta institución brinda a la comunidad.

. . . . Figuran en primer término el impulso que se ha dado a diversas
tructahvas que construyen, algunas de ellas, la aplicación de programas
na~ion~es de la ANUIES y otros son proyectos específicos de esta
uruvers1dad, entre los cuales figuran:

465

�► Programa de estímulos económicos al personal docente e ~v~tigador.
► Proceso de homologación de salarios al personal acadenuco de la

Universidad Autónoma de Nuevo León.

► Programa de ·creación de maestrías en enseñanza de las ciencias para

los maestros de preparatoria.

► Nuevo Reglamento del Personal Académico de la Univel'Sidad

Autónoma de Nuevo León

► Programa de apoyo al pel'Sonal académico para la obtención de grado

de maestría.

·

► El desarrollo de acciones específicas de los programas FOMFS Y

PROMEP, que han recibido nuevo impulso en la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
► Acuerdos del H. Consejo Universitario relativos a la evaluación de la
docencia.
Atención por separado merecen los dos grandes ~roy~ctos
"Visión U ANL 2006" y el relativo a la acredi!8'ción de la Uru~e~1dad
Autónoma de Nuevo León por parte de la Southem Assoaation of
Colleges and Schools" a partir de los cuales se pretende ~elinear las
características de la Universidad Autónoma de Nuevo León para el
próximo siglo.
El proyecto "Visión UANL-2006" pretende de~arroll~ una nueva
cultura de trabajo en base a los valores de verdad, mtegndad res~t_o ,
responsabilidad, solidaridad y ética que propicien la ~~fo~acron
institucional orientada al logro de atributos como el espmtu cntico, el
liderazgo y la pertinencia.

Lo anterior se visualiza para el 2006 como consecuencia del
interactuar de un nuevo perfil del docente que sea capaz, expert~ Y
promotor de los valores universitarios, humanista y ~ompetente ª, ~vel
mundial· lo que ha de propiciar un nuevo tip~ de . practicas
universitarias en todos los órdenes, que ademas traigan como
consecuencia un nuevo perfil de egresado, es decir un nuevo fro~~ional
acorde a los retos de competitividad en el contexto de la globalizacron que
en el nuevo siglo será una realidad más demandante.
Como una estrategia orientada a este mismo propósito figurarán
el proceso de acreditación, que no es otra cosa que un pro~eso de
evaluación externa a la Universidad Autónoma de Nuevo León para
garantizar los objetivos deseables de calidad académica. y que tendría
como resultado la adopción de políticas a largo y mediano plaz_o .que
hagan del proceso de planeación, ejecución y evaluación una actividad
cotidiana en las prácticas universitarias.
El análisis de estos proyectos en su dimensión actual y en
prospectiva tienen que ser abordados y tienen qu_e v~or~ en cuanto a
su trascendencia en función de factores éomo los siguientes:
466

►

El papel que asuma la U.A.N.L. ante el conjunto de cambios que están
ocurriendo en nuestro país.
► La capacidad de acción y vinculación de la Universidad Autónoma de
Nuevo León en función de su carácter regional.
► La oportunidad y capacidad de respuesta de la Universidad
Autónoma de Nuevo León para incorporarse a los avances científicos
y tecnológicos, mediante la formación y actualización de sus docentes
e investigadores.
► La capacidad de la Universidad Autónoma de Nuevo León para
reformar su estructura organizativa y de administración para
responder a los retos que los nuevos procesos educativos reclaman,
así como los requerimientos de calidad en todos los ?rdenes.
En una visión prospectiva la puesta en práctica de los proyectos
para la transformación de la Universidad Autónoma de Nuevo León
tienen que ser valorados también en relación a las tendencias que están
influyendo en la planeación de los futuros procesos educativos, entre las
que figuran las siguientes:
►

►

►

►

►

►

Se estará dando un mayor énfasis a la educación a distancia, que
propicie la movilidad social y que garantice la solvencia académica,
mediante el aprovechamiento de los mejores recursos tecnológicos y
de informática, sin sustituir totalmente la relación maestro-alumno,
para aprovechar las ventajas de la globalización y circulación del
conocimiento.
La filosofía de las instituciones de educación superior orientará la
búsqueda de mejores formas de vinculación con el sector productivo.
La política educativa estará orientada hacia un desarrollo sustentable
y la solvencia académica se respaldará con mecanismos de evaluación
externa y procesos de certificación.
Las I.E.S. darán un mayor énfasis a "la investigación de frontera para
formar profesionistas altamente capacitados, profesores y técnicos
cuyq trabajo responda a las necesidades del . desarrollo. socioeconómico del país".
La otra tendencia es la de ir modificando los mecanismos de
financiamiento universitario donde se irán incrementando los ingresos
por venta de servicios y teniendo más importancia proporcional frente
al subsidio púbhco, sin que éste pierda importancia.
Otro factor determinante será una lectura adecuada de las
necesidades sociales y el mercado profesional a efecto de que la
Universidad Autónoma de Nuevo León en su carácter de universidad
pública cumpla su misión de compromiso social a través de la
formación de sus egresados.

La construcción del futuro escenario de la universidad pública es
una responsabilidad de todos los universitarios.

467

�NOTAS BIBUOGRAFICAS
Desarrollo de la Educación Superio~ (PROIDFS) 1986,_ ~-72, 73. . ,,
COOMBS, plflLIP H. -CIDE- "Fstrategia para mejorar la calidad·de la educaaon Supenor

1 Programa Integral para el
2

México 1990.
COOMBS, Philip H. - Op. Cit., p. 57
4 Kent, Rollin- "Los ternas críticos de la Educación Superior en A. L. F.C.E., México 1996.
s OCDE "Exámenes de las Políticas Nacionales de Educación" México 1996.
6 OCDE "Exámenes de las Políticas Nacionales de Educación" México 1996
1 PODER EJECUTIVO FEDERAL,- "Programas de Desarrollo Educativo 1995-2000", México

3

·

1995
a PODER EJECUTIVO FEDERAL, "Programas de Desarrollo Educativo 1995--2000'' México
1995
9 "Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000''

13. LAFOURCADE, Pedro D. "Planeación, Conducción y Evaluación de
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14. HARGREAVES, Andy "Profesorado, Cultura y Postmodernidad" Ed.
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15. FULLMAN, Michel G. "El Cambio Educativo" Ed. Trillas México
1997.
16. Programa de Mejoramiento del Profesorado" PROMEP.
17. FOMES "Programa del Fondo de Modernización de la Educación
Superiot-''.
18. SIMONS, Hellen "Volver a Pensar la Educación" De. Morata, Esp.
1995.
19. Wil.SON, John D. "Como Valorar la Calidad de la Enseñanza" Ed.
Paidos México 1992.
20. ALBA DE, Alicia "El Currículum Universitarió' CESU-UNAM,
México 1997.
21. CRUZ VALVEDA, Aureho "El sistema de Planeación y el Diagnóstico
de la Educación Superior" Ed. Trillas, México 1986.
DAVINI, Ma. Cristina "La Formación Docente en Cuestión" Ed.
Paidos, - * - - - - - - Esp. 1995.

BIBLIOGRAFÍA
l. "Programa Integral para el Desarrollo de la Educación Superior" SEPANUIES, México 1986.
2. COOMBS, Philip H. "Estrategias para mejorar la Calidad de la
Educación Superior" México, 1990.
3. KENT, Rollin "Los temas críticos de la Educación Superior en
América Latina", México 1986.
4. O.CD.E. "Exámenes de las Políticas Nacionales de Educación",
México 1996.
5. Poder Ejecutivo Federal "Programa de Desarrollo Educativo 19952000" México 1995.
6. GUEV ARA NIEBLA, Gilberto "La Crisis de la Educación Superior en
México" Ed. Nueva Imagen, México 1989.
7. GONZÁLEZ RUIZ, José E. "Perspectivas de la Educación Superior"
U.AP., México 1987.
8. MARTíNEZ, Femando M. "Futuros de la Universidad" U.N.A.M2025- Coordmación de Humanidades.
9. Proyecto "Visión UANL-2006" Universi~ad Autónoma de Nuevo
León, 1997.
10. "CRITERIA" Criterios para la acreditación "Southem Association of
Colleges and Schools.
11. Reglamento del Personal Académico de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
·
12. GERSTER, Lous V. "Reinventando la Educación" Ed. Paidos, la. Ed.
México 1996.
468

469

�</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 1998, No 25, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Construcción del significado</name>
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        <name>Democracia liberal</name>
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        <name>Fomento industrial</name>
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                    <text>El darnos la oportunidad de ser víctimas de historias contadas a
medias o demasiado exageradas. poder sentir la sensación del narrador, por
ejemplo cuando el capítulo termina en que se cae en un pozo y la página de
enfrente nos recrea ese lugar utilizando la ausencia de luz con el color
·negro; o cuando nos remite a un mundo al revés con la hoja en donde la
tiografia está invertida o bien es el reflejo de la otra.
La presencia en parodia de frases de la Biblia, poesía literatura,
sabiduría popular, dibujos, sintaxis ambigua ponen a jugar al lector y en
repetidas ocasiones lo llevan, jugando, a reflexiones serias en las que se
identifican algunos conceptos e ideas del pensamiento existencialista. La
más latente es la importancia que se le da al espejo. Influencia de Lewis
Carroll o no, Cabrera trabaja esta hipótesis, jugando también, con sus
personajes, su ideolecto, sus herramientas fónicas y extralingüísticas,
jugando.

Notas

* Al referimos al reflejo fonnal queremos significar la imagen tangible que vemos en
el espejo y que se da gracias a la exposición de un cuerpo frente a éste. Mundo funciona como
la visión convencional que conocemos, y cuando ésta cambia, la denominamos como Mundo
al revés o volteado.

CIENCIAS SOCIALES

** (¿Y si son dos?).
Bibliografía

-

Sección Tercera

Becker, Udo, Diccionario de símbolos, Océano, México, 1996.
Biedermann, Hans, Diccionario de símbolos, Paidós, España. 1996.
Carroll, Lewis. Al otro lado del espejo. Porrúa, México, 1996.
Cirlot, Juan Eduardo, Diccionario de símbolos, Labor, Colombia, 19?4.
Cabrera Infante, Guillermo, Tres tristes tigres, Seix Barral, México, 1998.
Eco, Umberto, la estructura ausente, Editorial Lumen, Barcelona, 1989.
Femández, Pelayo H., Estilística, José Porrúa Turanzas. Madrid, 1979.
Giraud. Pierre, la semántica, Fondo de Cultura Económica, México, 1995.

280

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y EL PROBLEMA DE VALOREs*

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe del Area de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
I Planteamiento

El problema se refiere a la posibilidad y deseabilidad de una
sociología "libre de valores", pero detrás del sencillo enunciado aparecen en
las discusiones sobre el tema una serie de preguntas, respuestas y
argumentaciones cuya diversidad de niveles y perspectivas hacen
indispensable su ordenación para obtener, por lo menos, una formulación
más clara del problema principal. ¿Es un auténtico problema· el de los
valores o más bien es un pseudo problema? ¿La incidencia de los valores es
perjudicial para el conocimiento social o más bien éste requiere de las
valoraciones como modo propio de conocimiento? ¿Los valores inciden en
el proceso científico mismo o sólo fuera de él; inciden en todo el proceso o
sólo en algunas de sus fases? Si es necesario excluir los valores, ¿cuáles son
los modos más eficaces de hacerlo? ¿Hay una separación necesaria entre la
sociología profesional y las responsabiiidad política del científico? ¿Cuál ha
sido la posición. más favorecida por la práctica científica? ¿Qué
consecuencias ha tenido esta elección para la historia de la sociología?
Éstas y otras preguntas son planteadas por quienes abordan el
problema de los valores, pero, ¿importan las respuestas?
Más que reproducir aquí las respuestas y las justificaciones dadas por
los distintos autores, la intención es manejar el problema a través de una
pregunta clave, tratando de entender las posiciones divergentes de los
contemporáneos mediante el examen de las respuestas dadas por los que
podemos llamar clásicos en el tratamiento del problema -en este caso: Max
Weber y Karl Mannheim- en vista de que las actuales posiciones están
expresamente referidas a ellos, bien sea por vía de reiteración o de
refutación.

• El presente artículo es una versión corregida de un trabajo presentado conjuntamente con
Jorge Amador A. y Gloria leff Z. en el Seminario Teórico-Metodológico del Centro de
Estudios Sociológicos de El Colegio de México en diciembre de 1973. Se publica aquí por
primera vez.

283

�La cuestión fundamental no es la de reconocer o negar la incidencia de
los valores en el quehacer científico, pues ésta es un hecho que nadie ~ega,
hasta los más acérrimos defensores de la sociología libre de valores lo tienen
presente: los señalamientos de Bergmann ~obre la ideo_logía, que ~~s
adalente analiz.aremos, son un ejemplo de ello. La clave radica en la func1on
que a los valores se les atribuye en el proceso científico; son elementos
negativos desvirtuadores del quehacer científic~, . o más bien el~mentos
positivos, medios indispensables para el conoclfillento ~~ , lo social.. En
general, encontramos dos tipos de respuestas: la pos1c~on deno~ada
"positivista" -Nagel, Dahrendorf, Bergmann entre otros que considera
necesaria y posible la exclusión (o el control) de los valores en el ~roceso
científico. Una segunda posición, menos homogénea que3 la anteno~ -en
donde estarían Strauss, Rudner, Gouldner y quizá Erikson -:-, car~c~e_nz.ada
por su actitud "antipositivista" y el reconocimi~nto_ de la _imposib1~dad e
indeseabilidad de la "libertad valorativa" en las ciencias sociales. ¿Como se
relacionan estas posiciones con las de los clásicos? Curiosamente, ambas se
originaron en la obra de Max Weber y de aquí la necesidad de comprender
las tesis de éste perfectamente. La referencia a Mannheim, a través. de la
crítica que le hace Bergmann, tiene el. sen~do de comp~etar el ?onzon~e
filosófico que está en las raíces de la soc10lo~a contemp~ranea, _al mtro?ucrr
al debate una perspectiva originalmente marxista: la teona de la ideologia.

Il Las posiciones de Max Weber

...

No encontramos en Weber una sola posición, más bien un proceso de
transición entre las tesis de una ciencia social ese~cialmente. valorativa Y
diferente de las ciencias naturales, a la manera ~e Rickert ~ ?ilthey;, Y otr~
en donde se enfatizan una serie de ciencias sociales especializadas puras
radicalmente libres de valores, en términos más semejantes a los pr~y~ctos
positivistas y las modernas ciencias empíricas. Los dos ~OI~~entos ~~~tos
de este proceso están señalados en dos ensayos de Weber : . La ob1et1v1dad
del conocimiento en las ciencias y la política sociales", p~bhcado_ en, 1?04, Y
"El sentido de la libertad de valoración en las ciencias socwlogicas Y
económicas", publicado en 1917.

En el primer ensayo, Weber se manifiesta fie~ a_la ~?nsidera~ión de las
ciencias sociales como ciencias culturales y a la distmc10n entre. ~stas Y las
naturales. con las implicaciones que esto tiene para la cuestlon de los
valores.
Ciencias de cultura. dice Weber. son: "Aquellas disciplinas 5 que
aspiran a conocer los fenómenos de la vida según su signifi~ado cul~~l • El
concepto de cultura es un concepto de valor y la realidad empmca es
284

,.

'cultura' porque mientras la relacionamos con las ideas de valor ella abarca
aquellos elementos de la realidad que a través de sus relaciones cobran
.
.
unportanc_1a para ?osotros . De este modo, se descarta una objetividad
absoluta, mdependiente de las perspectivas específicas y parciales desde las
que se enfoca la realidad; consecuentemente, el fin de la investigación no es
reducir la realidad a leyes y factores hipotéticos, no lo cuantitativo de los
hechos, sino lo cualitativo, su "comprensión" reviviscente. El análisis causal
tiene aquí la función de un medio y no un fin en sí mismo; más aún, no se
trata de una causalidad general, abstracta, sino individual y concreta: la
imputación de un hecho singular como resultado de una constelación de
hechos también singulares.
La importancia de los valores en la investigación es subrayada por
Weber: "Sin las ideas de valor del investigador no existiría ningún principio
de se~ecci?n temát_ica ~ un c?nocimi~nto sensato de la reali~ individual."'.
En smtesis, la c1enc1a social es diferente radicalmente de las ciencias
naturales; su objetivo es la comprensión de los fenómenos sociales y para
esto son elementos sine qua non las ideas de valor del investigador.
Contrastando con ésta posición, en el segundo ensayo, -que por cierto
contiene la tesis discutida en la célebre reunión de 1914- encontramos que
'Yeb~ defie~~e la abs~lu_ta independencia entre las valoraciones y las
c1enc1as empmcas especializadas, como la economía política. En éstas, la
''refe~encia ~e.valor'' sólo domina la selección y la formulación del objeto de
estudio empmco, pero una vez construido éste, es decir, propuesto un fin
dado de forma absolutamente unívoca y preguntando sobre los medios
apropiados para conseguirlo, la ciencia empírica sólo nos muestra los
inevitables medios, los inevitables resultados secundarios, determinados por
l?s factores anteriores. De aquí que Weber sostenga enfáticamente que la
libertad de valores, "es el presupuesto de todo estudio científico sobre la
política y, ante todo, de la política social y económica" 8•
. . ¿Luego, el famoso condicionamiento valorativo de toda comprensión
rev1v1scente de una individualidad histórico social ha sido abandonada por
Weber? Parece que sigue creyendo en su necesidad, pero la segrega del
campo específico de la ciencia, por lo menos eso se vislumbra cuando afirma
que las disciplinas filosóficas son encargadas de las valoraciones, son las
"capaces de asignarles el 'lugar' dentro del conjunto de todos los valores
últimos posibles y delimitar su esfera de validez significativa". 9
. Weber contempla el panorama de la economía empírica en su pasado
rec1~n~e y señala la confusión de las dos esferas: las valoraciones y el trabajo
empmco. En una teoría que es política y moralmente "neutral" los
economistas clásicos no distinguieron la pureza metodológica de su enfoque
285

�individualista y la realidad social misma, lo que hizo que imputaran a ésta
aquel carácter como "natural". Weber reconoce los resultados positivos de
esta ciencia a pesar de la impureza, pero señala la necesidad de que en
adelante se haga una separación más estricta, de lo contrario produce ''una
constante degradación del trabajo teórico y estrictamente científico, como
consecuencia normal de la confusión de los problemas" 1º
El tránsito del primer al segundo Weber, implica pues, una continua
restricción de la intervención de las valoraciones en el conocimiento
científico. Desde el principio encontramos una distinción entre valoraciones
legítimas o ilegítimas. Aquéllas son las que corresponden a un universo y se
dan en el conocimiento del mismo universo; son necesarias, por ejemplo, en
el conocimiento histórico, porque "dentro de un universo que posee sus
propios criterios de apreciación, el historiador no puede dejar de apreciar sin
11
falsear la comprensión de lo real" -"apreciar", vale aquí como "valorar"-.
Las valoraciones ilegítimas o juicios de valor en estricto sentido se hacen al
comparar valorativamente elementos culturales de universos distiptos con
los patrones valorat~vos de uno de ellos o de un terc.ero. Después, Weber
limita la función de las valoraciones a la elección del fin unívoco planteado
como problema a la ciencia empírica, es decir, a la selección temática; fuera
de eso toda valoración se convierte en ilegítima. No es extraña entonces, la
consecuencia práctica, curiosamente también valorativa, a la que llega
12
Weber: la separación absoluta del científico social profesional y el político.
¿En qué medida este proceso de Weber se ha reflejado en el desarrollo
posterior de la sociología occidental y en el debate sobre los valores?

m Los positivistas
La ciencia positivista en su forma final perfilada en la última década
del siglo pasado, desarrollada y consolidada durante la primera mitad del
13
siglo veinte, según Strauss , tiene como supuesto básico la diferencia
fundamental entre hechos y valores y el principio básico de que sólo los
juicios sobre hechos competen a la ciencia. Si aceptamos esta característica
bien podríamos denominar positivista al Weber de la última etapa, así como
a Dahrendorf, a Nagel y a Bergmann, puesto que esencialmente coinciden
con el programa de una ciencia libre de valores, proponiendo una serie de
medidas para implementarlo.
Dahrendorf, como los otros, parte de las definiciones weberianas de
valor14 y analiza las fases del proceso científico en las que la incidencia de
los valores puede ser problemática. Concede poca importancia a la
incidencia en la selección temática y en la construcción teórica, así como al
286

problema de los valores mismos considerados como objeto de estudio. Las
ru.ones. son_ sencillas: la selección temática queda fuera del proceso mismo
de la c1enc1a; la construcción teórica implica una selección arbitraria de
hipótesis y teorías, pero la validez de ellas no es el resultado de una
preferencia, .sino de su prueba empírica. Por último, el conocimiento de un
valor no requiere ser necesariamente valorativo. Estos tres son para
Dahrendorf pseudoproblemas. Los verdaderos problemas son la distorsión
ideológica, la cuestión de la aplicación de los resultados y el papel social del
sociólogo. La ~.storsió? id~ológic~ se da cuando se introducen juicios de
valor como pos1c10nes científicas, bien sea de generalizaciones indebidas de
proposiciones específicas -como es el caso de las ''teorías de un solo factor"
o bien ~ediant~ ,la afirmació~ d~ proposiciones inverificables (especulativas)
c?mo _s! ~bi~n. fueran científicas. Para solucionar los problemas de
distors1on 1deologica, Dahrendorf propone tres métodos: la revelación de
nuestras "racionalizaciones" mediante el psicoanálisis o la sociología del
conocimiento, la explicitación de los juicios de valor profesados por el
ci~~tífico ~ "el más eficaz",. el trabajo intelectual en equipo que propicie la
cntica reciproca entre los mtelectuales; solución que comparte con Karl
Popper: "La objetividad científica radica única y exclusivamente en la
tradición crítica, la objetividad de la ciencia no es un asunto individual de los
científicos, sino un asunto social de su crítica recíproca 15". Por lo que ve a
los_ resultados de la investigación científica, convencido de la validez de la
tesis de Weber, Dahrendorf considera que la ciencia debe mantenerse al
margen de los problemas práctico sociales. En lo que no sigue a Weber es
en el último problema, pues considera que el sociólogo debe asumir su
responsabilidad política ante el uso social que se haga de los resultados de su
investigación. Como se advierte, el verdadero problema es el de la distorsión
ideológica y los modos propuestos para eliminarla están todavía hoy en
discusión.
'
'
Con un planteamiento similar, Nagel considera la incidencia de los
valores en la selección de los problemas, la determinación del contenido de
las conclusiones, la identificación de los hechos y la evaluación de los
elementos de juicio. Acentúa también la importancia de lo que Dahrendorf
denomina "distorsión ideológica" y afirma que: "los científicos sociales a
menudo trasladan sus propios valores a sus análisis de los fenómenos
sociales"; hacen radicar la solución en la distinción ''relativamente clara"
e?tre, juicios fácticos y juicios de valor, y reitera la necesidad de que ei
científico abandone la pretensión de estar libre de toda parcialidad,
formulando explícitamente sus valoraciones y sometiéndose a los
~ecanismos autocorrectivos de la ciencia como empresa social: la
mvención, el intercambio y la crítica recíproca de ideas. 16

287

�• ·
de principio sobre la
Bergmann también coincilde enaleste .ºJ=~~:guunos con exactitud
. . . · del problema de os v ores.
. .. d
solucion 1ogica
. . .
11 la a arición de una propos1cion e
juicios fácticos de jWcios de valor •
pl ve de un discurso científico
1
valor como si fuera fáctica en un ugar et ªmente deia de ser científico.
.
é
· d olooia y consecuen e
, ;i
•
convierte a ste en i e o- ~
cuestión de la sociologia de1
1
Pero este problema nos remite .ª a
. . to que más adelante consideraremos.
conoc1m1en

IV Los antipositivistas
.
ás directo de positivismo y de las tesis del
Leo Strauss es el eríneo m
.
arte de su
último Weberts. Lo que el primlero n~ paretsced:~vpnme~e:s ::::~mo lo ha
· ··
· i·de con los p anteamien
fi ,
posicion come 19
.
ºbilidad de estudiar enomenos
demostrado Aron : ~~uss so:ene ~ : : ; : esta afirmación está la tesis
sociales sin hacer jWCios de v dolr. . e
Weber- la caracterización de los
. . da
una de las raíces e mismo
.
l ,
ongina en
.almente valorativos que la fenomeno ogia
fenómenos cultural~s co~o eCsenc~
r "entre paréntesis" esta tesis para
de Husserl ha precisado . onviene ve
comprender mejor el postulado de Strauss.

°

.

d l fenomenología tres grandes esferas
Se reconocen dentro e da
tres campos de conocimiento
. .
. nales que han da o 1ugar a
.
(
ontologicas regio
.
tural
terizados porque existen son
científico: 1) los objetos
~ c~a experiencia y son neutros al
espacio-temporales), son re es, ~ .
e la rosa sea bella o no); 2) los
. l
t para el botámco que
stán
valor ( es rrre evan e
.
. m lo) que no existen, no e
en
1e pal : por wtun· 3) los objetos
obietos ideales ( como los numeros, por eal
0
;i
•
•
b' •
neutros
v or,
.
la expenencia y tam ien son
e resión sensible), que sí existen,
culturales (los productos h::i~: ~:: : valen positiva o negativamente,
son reales ~ no son neutr~s .d ~ial" (la belleza de una obra de arte, la
según realicen o no s~ ~!1º º1a funcionalidad de una institución, etc.). De
eficacia de ~ norm~ jundica o dio son diferentes, diversos deben ser los
este modo, si los objetos d~ estu l
ctitud cognoscitiva y la estructura
métodos de acceso al objeto, a ade los fenómenos sociales, que son
gnoseológica resultante. En el e~ . . o-dialéctico" ("dialéctico en un
objetos culturales, el método es empine ·ti·
es "comprensión"21 y la
· sta) la actitud cognosci va
sentido no marxi . . ,
b' rta ( unca se agota lo cognoscible de un
estructura gnoseologica es a ie
n
objeto cultural).

:1

.
. te ubicar la raíz de la posición de
La disgresión antenor nos permi
b', fue origen de los primeros
Strauss en una de las concepciones ~ue tam ienl nti·do de las afirmaciones
be nos permite captar e se
planteamientos de W e r Y .
d
d finida sin referencia a su
del primero: "ninguna sociedad pue e ser e
288

22

propósito (intención, sentido)" y la determinación de éste es, evidentemente,
una cuestión valorativa. La corrección de una preferencia está determinada
en todo caso históricamente y no vale aquí el "ahistoricismo" positivista que
pretende dar, por ejemplo, una definición general de Estado, cuando lo que
hace es señalar el sentido del Estado occidental contemporáneo y extenderlo
a toda la historia. Pasamos por alto el razonamiento de Strauss y destacamos
su conclusión: "las proposiciones son respuestas a preguntas, la validez de
las respuestas es -puede ser- determinada por los principios de la lógica.
Pero las preguntas dependen de la dirección de los intereses de cada quien y
de valores sobre principios subjetivos. Como consecuencia, la ciencia
moderna viene a ser un punto de vista, un modo de conocimiento de las
cosas históricamente relativo ~ue, en principio, no es superior a otros modos
alternativos de conocimiento". 3
4

Las apreciaciones de Rudner2 y de Gouldner25 son menos directas,
pero también tienen el propósito de limitar los excesos positivistas. Rudner
parte del reconocimiento de que, en efecto, se hacen juicios de valor en el
curso de la elaboración científica, pero propone una solución opuesta a la
positivista. De acuerdo con ésta, el problema se resuelve en términos
lógicos y normativos, diciendo que no debe haber juicios de valor en los
discursos científicos y que si los hay, entonces no son propiamente
científicos; de acuerdo con Rudner, reconocer la existencia de tales juicios
en la ciencia implica aceptarlos y, puesto que son inevitables, elaborar cierta
26
jerarquía axiológica que permita discriminar de entre las distintas
valoraciones cuáles deben preferirse dentro de las ciencias; para llevar a
cabo la tarea propone la creación de una "ciencia de la ética" con la cual
espera "se asegure que el progreso hacia la objetividad sea continuo".
Gouldner hace una evaluación de los efectos positivos y negativos del
principio de la neutralidad axiológica en el desarrollo de la sociología.
Reconoce los innegables progresos de la investigación empírica realizados
con ese supuesto, pero advierte el defecto que ha traído consigo: la "actitud"
"conformista" y "acrítica" frente a la sociedad. D~sde ese punto de vista, la
"neutralidad" juega un papel de preferencia '·valorativa" y, por lo mismo, es
imposible hablar de una sociología propiamente libre de valores. El mito
contribuyó a la adquisición de la actual actitud mental de los sociólogos
acorde con las necesidades de objetividad, pero sólo desde esa perspectiva
fue positivo. Ahora el imperativo es la corrección del defecto.
Hemos examinado las actuales posiciones positivistas y sus antítesis,
ambas originadas en filosofías más antiguas. ¿El cuadro de alternativas está
completo? No es así. El propio positivismo se ha preocupado de desacreditar
una posición que no es, como las anteriores, weberiana, sino originalmente

289

�marxista: la sociología del conocllD.lento. Debemos considerar, pues,
brevemente las relaciones entre Mannheim y el positivismo.

V Sociología del conocimiento

La teoría de Mannheim vino a ofrecer una nueva perspectiva para el
problema de las valoraciones y la objetividad en las ciencias sociales,
consistente en destacar el carácter histórico y socialmente condicionado de
los valores y formas de pensamiento que intervienen en la actividad
científica y en las acciones humanas en general. La nueva problemática
originó una nueva disciplina, la sociología del conocimiento, y una nueva
propuesta de "solución" al problema de los valores: "propone un nuevo tipo
de objetividad en las ciencias sociales, alcanz.able no mediante la exclusión
de las valoraciones, sino a través de su conocimiento critico y de su
control',27 ; lo cual, sin embargo, no constituye un sustituto del criterio de
verdad propio de la investigación, sólo su crítica.
La estrategia de Mannheim, más que en la crítica de afirmaciones
concretas sobre la realidad social, se centra en el estudio de las estructuras de
pensamiento que propician afirmaciones falseadas; por eso dice, que si frente
a un contrincante, desacreditamos la estructura total de su concienticidad, no
lo consideraremos más con capacidad para pensar correctamente.28 En este
caso, habremos demostrado el carácter ideológico -deformador- de ese
modo de pensamiento.
La sociología del conocimiento es el producto de un desarrollo
histórico que se inicia con la "concepción particular'' de la ideología. En este
sentido, la ideología se refiere a nuestro propio escepticismo frente a las
ideologías y representaciones sostenidas por nuestros adversarios. Por el
contrario, en su "concepción total", la ideología destaca estas mismas ideas y
representaciones, pero referidas a una etapa histórica o a un grupo histórico
social concreto. La extensión metodológica de esta noción tiene como
consecuencia la proposición de que los hechos y acontecimientos humanos
no pueden ser comprendidos mediante el aislamiento de sus elementos, sino
como sistemas de significados interdependientes que varían, a la vez, en sus
partes y en la totalidad. Hasta aquí, dice Mannheim, nos mantenemos en el
nivel del análisis marxista del concepto de ideología; no obstante, mediante
una formulación más general del mismo nos conduce a la sociólogía del
conocimiento. Lo anterior, en el sentido de que ahora, no sólo se acepta la
crítica ideológica de las otras posiciones, sino que también se incluye la
crítica de la nuestra. Esto lleva a plantear como epistemología de las ciencias
sociales un "relacionismo"(no relativismo) que concibe que la realidad social
290

surge en el flujo histórico y es imposible imaginar una verdad absoluta al
margen de la historia.
.
En este sentido, la crítica positivista sustentada por Bergmann e
mcluso por Popper a la sociología del conocimiento 29 es inconsistente en
.
'
vanos aspectos. Principalmente porque pasa por alto el sustrato
met?dol?~ico ~ue la_ soporta; ignora, por ejemplo, el tipo de lógica de esta
teona (logica dialéctica) y la somete a una crítica lógico formal; formula una
def~~i?n d~ i~eol?,gía: "discurso con proposiciones valorativas que pasan
por Jwcios factico_s , que_ no co~sponde a la noción dialéctica sobre la que
se apoya Mannheun: la ideologia en cuanto "que es falsa conciencia y no
obstante no sólo falsa; el velo que se interpone necesariamente entre la
sociedad Y la comprensión social de su naturaleza, expresa al mismo tiempo
esta naturaleza, en virtud de su carácter de velo necesario".3º
Señalado lo anterior, puede advertirse la debilidad de las refutaciones
de Bergmann a Mannheim: 1) que se contradice lógicamente, porque afirmar
q~e. t~o es ideología implica que tal aseveración es ideológica; 2) que la
distinción entre juicios fácticos y juicios de valor es lógica, no sociológica;
3) que la alternativa de la "libre intelligentsia" de Mannheim no es eficaz
co~~ In:edio de control de las ideologías; 4) que su perspectiva es sesgada al
pnvdegiar los elementos materiales frente a los mentales o espirituales (las
''necesidades" frente al "conocimiento", en términos conductistas). En
síntesi_s, _las proposiciones de Bergmann más que refutar la sociología del
conoc1ID.1ento expresan, desde nuestro punto de vista, un especie de resumen
de l?s supuestos y los límites del enfoque positivista, a los que nos
refenremos brevemente a manera de conclusión de este ensayo.

VI Consideraciones finales

La solución positivista al problema de los valores en la ciencia es
planteado en el nivel de la distinción precisa entre juicios de hecho y juicios
de valor; es_ un problema de lógica. En este sentido, sus prescripciones y
recomendac10nes son provechosas y pueden ser aceptadas sin reparo. Sin
embargo, este enfoque remite -salvo algunas excepciones- a esa
"neutralidad" de la ciencia que tiende a desvincular al científico de los
p~o?lemas humanos concretos, llevándolo incluso a plantear cuestiones
triviales. En este sentido, como dice Giddens: "Cualquier aproximación a
las ciencias ~dales que procure expresar su epistemología y ambiciones en
similitud directa con las de las ciencias de la naturaleza, está condenada al
fracaso en sus propios términos, y sólo puede concluir en un entendimiento
limitado de la condición del hombre en sociedad".31 Las posiciones
contrarias, con sus variantes, tienen la desventaja de no poder ofrecer un
291

�cuerpo teórico metodológico del grado de sistematiz.ación de las
investigaciones empíricas de las ciencias naturales; pero tienen el mérito,
nada desdeñable, de plantear una exigencia de compromiso que, sin violar
los cánones científicos, pretende hacemos reflexionar sobre un proceso cada
vez más prenicioso: la mercantilización y deshumanización de la ciencia.
John Ziman 32 , físico y pedagogo inglés, en un artículo reciente
señalaba, criticando los excesos del cientificismo positivista, que el Ethos de
la ciencia con su "norma del desinterés" y su obsesión por la completa
objetividad, ha difundido una imagen distorsionada del trabajo científico,
donde pareciera que es factible realizarlo, como si los científicos estuvieran
realmente separados del mundo de la vida, como si fueran androides o

10

!bid., pp. 156

11

Raymond
Aron,47Introducción, en Max Weber, El polzllco
.. y el Científico· Ed. Ali
Madrid
1%7
, p. .
'
anza,

12

Max Weber, op cit.

13

L Srauss, op. cit. P 736.
Dahrendorf, op cit. p.6, Juicios de valor "afirma .
suceder, de lo que es o no deseable en el.
d ;1o~es ac_e,rca de lo que debe o no debe
rechazo o la aprobación desde un punto dem~ tao e. ª. acc1on humana." Valoración: "el
.
vis practico de un fen ,
omeno capaz de ser
influenc1ado por nuestras acciones".

14 R.

15

popper K. y Adorno T., La ló&gt;g1ca
· de las ciencias sociales, Editorial Grijalbo. México
1978.

16

E. Nagel, op. cit. pp.440-441.

17

C. Bergmarm, op. cit.
· P.125.. "Ju1c10
. . facheo
. . es aquel
dº
1
objetos a los que hace referencia y de endie~do d
que .ice a go acerca del objeto u
falso o verdadero". Juicio de valor no p dº di
e las ?rop1edade~ de estos objetos será
que se refiere. no puede ser falso ni 'verd:J~ro.ca una propiedad al obJeto, acto o situación al

ángeles.

Notas Bibliográficas

1

G. Bergmann, Ideology, en Brodbeck (ed) pp.123-138

l8L

2

E. Nagel, The Structure of Science, New york, Harcourt, Brace and World, 1961 pp. 447502. H. Darhendorf, Ensaye in the Theory of Society, (mimeografiado), G. Bergmann, op.

19

Raymond Aron, op. cit.

mE. Husserl, Investigaciones Lógicas Revista de Occident.

Ma .
"~a teoría egológica del derecho y el concepto jurídico de\ber1:"dd,A1b9616d, y PCarlos Cossío,

cit.

Aires, 1964.

Srauss, The Social Science can no/ be val~,e Free, en Krimerman, pp.736-741.

3 L.

srauss, op. cit..

R. Rudner, No Science can be Value Free, en Krimennan, pp.754-758.
A Gouldner, El Antiminotauro, el mito de una sociología libre de Valores, en Horewitz I,
La Nueva Sociología, Ed. Amorrortu, Madrid,1971.
E. Erikson, " Verstehen and the method of discip/ined subjectivity", en Krimerman (ed)
pp.736-741. El caso de este autor quizá convendría ponerlo aparte; la especificidad del
trabajo clínico determina que la subjetividad sea puesta en el centro de la problemática, ya
que la comunicación exige un acercamiento empático por parte del analista; esto no quiere
decir que la objetividad no sea posible; la interpretación exige a la vez un "alejamiento'',
pero aún aquí, el analista tiene que reconocer que debido a que sus actividades se dan en
función de procesos históricos, en cierto sentido, él está haciendo historia tal como la
interpreta".
4 Max Weber, Sobre la Teoría de las Ciencias Sociales, Barcelona, Ed. Península, 1971.

•

e e o- errot, Buenos

e·itado por Abbagnano Diccionario de 1 F"1 fi M , .
183-184. "El comprender-diceDilthe - e: 1oso a, eX1co y Buenos ~es, FCE 1966 pp.
es aquí idéntico a su objeto y éste e;el :
reencuendtroldel yo en el tú El objeto del saber
smo en to os os grados de su obieti · • ,, p
su parte, Weber dice que en el análisis de la actitud h
. . ~ vac1on or
descubrir un motivo concreto que pueda ser
.w:nandª. como h1stona, comprender es
comp b
dºfi
rev1vi o mtemamente y que nosotr
ro amos con I erente grado de precisión, según el material de las fuentes".
os

21

22L

. Strauss, op. cit. p. 738.

23

!bid. p. 741.

24

R. Rudner op. cit.

25

A. Gouldner op. cit.

5 !bid., pp.

41.

6

!bid., pp. 42.

7

!bid., pp. 43.

8

!bid., pp. 157.

9

!bid., pp. 118.

26

R. Rudner,por
op. Rudn
cit p. 758. Podríamos pensar en una cierta
.
, entre esta solución
propuesta
analog1a
er Y 1a propuesta por Hartm
¡
•
~~i~ilidad de desterrar los valores de la ciencia y:: e~st:e~:;:oo de que, ¡dada la

:i

=~:~::•

U: :: ::~~:

::¡::.lución estaría en que los axiólogos se pusieran de ac~e:o

293
292

�27

Karl Mannheim, Ideología y Utopía, Ed. Aguilar, Madrid, l 958 p. 58.

28

Jbid, p. 116.

29 Popper
30 T.

FIN DE LA IDSTORIA*
Dr. Gabriel Vargas Lo:zano

Karl, La lógica de las ciencias sociales, Ed. Grijalbo, México, 1978.

Adorno y Max Horkheimer, La sociedad, Ed. Proteo, Buenos Aires, 1969, p. 200.

31

A. Giddens, Las Nuevas Reglas del Método Sociológico, Ed. Amorrortu, Buenos Aires,
1993, p. 16.

32

John Ziman, ¿Por qué los científicos deben ser más sensibles éticamente de lo que suelen
ser, Rev. Este País, No. 95, México, febrero 1999.

Profesor Investigador
Universidad Autónoma Metropolitana
Director de la revista Dialéctica
de la Universidad Autónoma de Puebla
La frase "fin de la historia" nos remite en forma inmediata al
esclarecimiento de los dos conceptos: "fin" e "historia". El concepto "fin
nos conduce a los conceptos te/os (gr.) y finis (lat.), que tienen una alarga
estirpe filosófica que va desde Aristóteles a Hegel y de éste a los filósofos
actuales. Te/os y finis significan "cumplir" o también "frontera", "limite",
"término". "Fin" es la consecución de un proceso, su cumplimiento, aunque
también su frontera, horizonte o limite. Pero habría asimismo otro sentido
del concepto "fin" que significaría "intención de". En esta dirección
Aristóteles distingue, en su teoría de las causas, la eficiente y la final, en su
Metafisica y el •'fin': como la "intención de" en la Éticp a Nicomacó.
El concepto historia ha adquirido, a lo largo del tiempo, numerosos
significados: historia natural, historia humana, historia de las ciencias, de la
cultura, de la filosofia y de la política, entre otras. Ya Hegel distinguía, en
sus Lecciones de jilosofia de la historia, la historia pragmática que se
refería a los acontecimientos empíricamente determinados y la filosofia de la
historia que descubre, de acuerdo a su concepción, su racionalidad. "Quien
mira racionalmente al mundo, lo ve racional. Ambas cosas se determinan
mutuamente" (Hegel, Lecciones sobre filosofia de la historia
universal,p.45).
Por su lado, Marx establece la diferencia entre la historia real que los
hombres hacen objetivamente ( con conciencia o sin conciencia de ello) y la
explicación científica de la historia a partir de La ideología alemana. Aquí
no es innecesario aclarar que el concepto "científico" tiene en su obra una
significación particular ya que implica una superación crítica de lo que se
consideraba en el siglo XIX y en la tradición anglosajona, la science; la
concepción de los jóvenes hegelianos "Kritik" y la "wissenschaft" de Hegel,
como lo demuestra Manuel Sacristán en su ensayo El trabajo científico de
Marx y su noción de ciencia (M. Sacristán, 1980). Y finalmente, habría que

294

• Este ensayo fue escrito para la: Historisch-Kritisches Worterbuch des Marxismus.
Herausgegeben von Wolfgang Fritz HAUG, Band 3.Argument-Verlag 1997. Hamburg,
Dutschland. Se publica en Humanitas por primera vez en español.

295

�agregar la interpretación que realiza el filósofo, bien sea en su sentido
clásico, como filosofia de la historia o en su dimensión epistemológica.
Cuando se habla entonces del "fin de la historia" se puede entender de
las siguientes formas: la de un sentido que ha adoptado la historia explicada
a posteriori (consideraba H~gel~; la de una pr~vi~ión del futuro ~c~mo en las
clásicas filosofias de la histona o en su s1gruficado escatologico, como
ocurre en la tradición judea-cristiana) y la de un término o agotamiento de
una etapa o periodo de la historia. Habría, sin embrago, un senti~o ~e la
filosofia de la historia expresado en forma deslumbrante por W. BenJamm en
sus Tesis de .filosofia de la historia. Se trata de la imagen del Angelus
Novus plasmada en un cuadro de K.lee y en la que el angel vuelve su rostro
hacia atrás y observa, asombrado, las ruinas del pasado que crecen hasta el
cielo mientras desde el paraíso sopla un viento. "Este huracán -dice
Benj~- la empuja irreteniblemente hacia el futuro, al _cual da la espa~,
mientras los montones de ruinas crecen ante el hasta el cielo. Este huracan
es lo que nosotros llamamos progreso" (W. Benjamin, Tesis de .filosofia de
la historia, p. 183). Aquí se trata de buscar un nuevo sentido de la historia a
partir de una recuperación d~ la_~emoria hi~tó_rica desde el presente, pero
con la misión de que se haga Justicia a los opnmidos.
A partir de la segunda mitad del siglo XX, el término "fin" e~pezó a
aparecer en diversos contextos: como "fin de las ideologías" (Da~el_Bell,
End of Ideology, 1960) para significar el inicio de una etapa tecnolo~ca en
la que supuestamente desaparecerían las ideologías_':'~do en r~~h~ad ~e
estaba formulando otra nueva: "la ideología tecnocratJca o tamb1en razo~
instrumental" (vid: Adorno, Horkheimer, Dialektik of aufkliirung). Se hablo
también de otros fines de la historia, del " fin del marxismo", del "f~ de la
filosofia", de los "fines del hombre" y del "último hombre" .. J. Demda nos
dice que estos temas escatológicos "eran en los años cmcuenta, hace
cuarenta años, el pan nuestro de cada día" (Espectros de M~x , P: 28) Y
menciona que Hegel, Marx, Nitzsche, I:Ieided~ger, e~~ mclus_1ve los
clásicos del fin. Sin embargo, en un sentido mas dramanco, a rruz de la
"guerra fría" y la carrera armamentista, que se inicia entre los bloques
capitalista y socialista, aparece también el espectro del " fin de_l mundo",
aludiendo a la "posibilidad real" de autodestrucción de la especie humana
por una conflagración nuclear, como lo denunciaron en su momento J.P
Sartre, B. Russell, H.M. Enzensberger (H.M. Enzensberger, Two notes_on
the end of the world NLR, n.110, 1978; o E.P. Thompson, vease
Exterminismo) entre muchos otros.
En las décadas de los setenta y ochenta, resurge la problemát~ca ~~l
"fin" pero ahora entendido como "fin de la modernidad" y ~a caractenzac1on
de la época actuai como "postmodernidad". Con las teonas del "fm de la
296

modernidad" se ha pretendido dar por terminada una forma de civilización
que sur~ó en el siglo XVI; adquírió una nueva fuerza en el periodo de la
Ilustrac1on Y llega en la agonía del siglo XX para mostrar la crisis de su
forma capitalista.
En la década de los noventa se vuelve a hablar del "fin" pero ahora
como_ "fin de las utopías" y "fin de la historia". Estas interpretaciones
constituyen, como veremos, una ampliación ideológica de un hecho real: el
fin de una experiencia histórica representada por el modelo soviético ( 19171989-1991 ).
, ~as reflexiones s?bre el fin de la modernidad, el fin de la historia y las
polemtcas que han susc1~do, han tenido consecuencias para la historiografia
actual en la que se ha acuñado el término "posthistoria".
Todos estos debates han tenido como centro permanente de critica 0
~terlocuc~ón a~ pensamiento marxista, al que se le ha pretendido enterrar por
diversas v1as, sm embargo, como examinaremos más adelante, muchas de las
mue~es an~ciadas ( ~e la modernidad, de la historia, del marxismo)
constituyen mterpretac10nes unilaterales, en algunos casos, o francamente
errón~as, e~ .otros, ~e diversas crisis que, explicadas desde un enfoque
marxista cnttco, abierto y renovador, arrojarán las nuevas reflexiones
téorico-prácticas que van a iluminar el siglo XXI.

l. El "fin de la historia" en Hegel y el "fm de la pre-historia" en Marx

Como se sabe, la concepción de la historia hegeliana fue la
culmin~ción de las diversas reflexiones acerca del sentido de la historia, que
se veman planteando desde Agustín de Hipóna ( La cuidad de Dios); G.
Vico (La ciencia nueva); l. Kant, (Idea de la historia universal desde un
punto de vista cosmopolita); J.G. Herder (Ideas hacia una filosofia de la
historia del hombre); o Voltaire (Ensayo sobre las costumbres y el espíritu
d~ las_ naciones). Hegel fue también el primer pensador en plantear a la
histona como un proceso racional desde el punto de vista de la economía
política (G. Lukács, El joven Hegel y los problemas de la sociedad
capitalista). En casi todas sus obras pero en especial en sus Lecciones sobre
.filosofia de la historia universal, consideraba que la historia debería ser
entendida como el proceso de autoconocimiento del espíritu en el cual éste
cancelaba su enajenación. Es por ello que decía: "Debemos buscar en la
historia un fin universal, el último del mundo, no un fin particular del
espíritu subjetivo o del ánimo. Y debemos aprehenderlo por la razón, que no
puede poner interés en ningún fin particular y finito y sí sólo en el fin
absoluto" (Hegel, Lecciones, p. 44). No se trata de la razón de un sujeto
297

�particular sino la razón divina y absoluta. A partir de esta idea central,
Hegel recurre a las categorías de variación, rejuvenecimiento, razón, idea
(en relación con ésta, la libertad), espíritu del pueblo, eticidad, Estado Y
otras. El fin del espíritu es su propio autoconocimiento en sí y para sí. En
palabras de Hegel "el fin es que produzca un mundo espiritual conforme al
concepto de sí mismo, ·que cumpla y realice su verdad, que produzca la
religión y el Estado de tal modo, que sean conformes a su concepto. Tal es
el fin universal del espíritu y de la historia" (Hegel, Lecciones, p. 67). Este
proceso se realiza a través de fases cuya lógica determinada devela la
filosofia. El proceso de realización del espíritu culmina en el Estado
racional. El Estado no es sólo su aspecto político sino también el espíritu de
un pueblo, de una nación.
Como se ha demostrado ·en la amplísima bibliografia que hay sobre
este tópico, existen en esta concepción de la ~sto~~ señalados. apo~es pero
también problemas. Aportes como la e~phcacio? d~, la hi~tona co~o
proceso; la forma dialéctica empleada en dicha exphcacion; la .mterrelacion
entre espíritu y mundo; la reflexión sobre el Estado. ~orno un_ todo ~u~
implica la estructura tricotómica conformada por la familia, la sociedad.civil
y el Estado y que impugna la dicotómica propuesta por el Iusnaturalzs":?·
Sin embargo, también la critica ha señalado, ~esde Marx,_ ~a con:epcion
idealista· la identidad entre racionalidad y actualidad del espmtu (Meszaros,
1995, p'.9) y que se traduce en una legi~ación del propio_ momento
histórico en que vive Hegel, su logocentnsmo, su eurocentnsmo y su
ambigüedad cuando dice, por un lado, que "Europa es absolutamente el
término de la historia universal" (Hegel, Lecciones, p. 201) Y por otro, q~e
"América (léase Estados Unidos de Norteamérica) es el país del porverur"
(Hegel Lecciones, p. 177).
Marx, a través de toda su obra, rechaza el "fin de la historia"
teleológico hegeliano aunque conserva otros signi~cados. Para él, la ~storia
no tiene un fin determinado previamente; no considera que sea m~vida_ por
un sujeto trascendente o inmanente y tamp~co considera que, la racionalidad
de la historia esté determinada por su finalidad. Pero a traves de la obra de
Marx podemos descubrir diversos sentidos del concepto ~storia. En ~?s
Manuscritos económico-filosóficos de 1844 desarrolla la tesis de_ la relac1on
dialéctica entre el hombre y la naturaleza cuando dice: " La histona es de por
sí una parte real de la historia natural, de la ~8:11sformaci~n de la na~ale~
del hombre. Las ciencias naturales se convertrran con el tiempo en la ci~ncia
del hombre del mismo modo que la ciencia del hombre englobara las
ciencias n~turales y sólo habrá entonces, una ciencia" (K. Marx,
Manuscritos ec-fil de 44, pp 88-89).

298

En los manuscritos económico-filosóficos de 44, Marx considera a la
~storia como la r~c~ón d_e una esencia ~umana generada por el trabajo.
Toda la llamada hzstorza unzversal no es mas que la generación del hombre
por el ~abajo h~~o, ~n cuanto la génesis de la naturaleza para el hombre
ha naczdo de si mismo (K. Marx, Manuscritos ec-fil de 44, p.90). Este
concepto de esencia humana fue interpretado por algunos autores en forma
tel~oló~ca i,ei:o en realidad implica una critica, si bien especulativa, de la
e~stenc~a enajenada. A pesar de ello, Marx ya distingue en esta obra, a
diferencia de Hegel, entre enajenación y objetivación (véase Sánchez
Vázquez, 1978). _Este carácter especulativo desaparecerá un año después,
cuando en sus teszs sobre Feuerbach define a la esencia como "el conjunto
de relaciones sociales".
~n 1845 encontramos ya un concepto de historia abierto y producto de
la praxis, aunque esta praxis esté condicionada por las relaciones sociales
precedentes. «Esta concepción revela que la historia no termina
disolviéndose en la "autoconciencia, como el espíritu del espíritu" sino que
en cada una de sus fases se encuentra un resultado material, una suma de
fuerzas de producción, un comportamiento históricamente creado hacia la
naturaleza y entre unos y otros individuos, que cada generación transfiere a
la que le sigue, una masa de fuerzas productivas, capitales y circunstancias,
~ue, aunque de una parte sean modificados por la nueva generación, dicta a
esta, d~ otra parte, sus propias condiciones de vida y le imprimen un
determinado desarrollo, un carácter especial; de que, por lo tanto, las
circunstancias hacen al hombre en la medida en que éste hace a las
circunstancias» (K. Marx, F. Engels, La ideología Alemana, p. 39). No hay
por lo tanto una dirección previa de la historia sino que los hombres tendrán
que ir construyendo dicho sentido. Esta concepción abierta de la historia se
mantendrá en toda su obra posterior.
A partir del célebre prólogo a la Contribución a la crítica de la
eco~omía política de 1859 se generaron interpretaciones equivocadas que
tuvieron una enorme difusión a través de las versiones esquemáticas y
dogmáticas que difundieron el stalinismo y el postestalinismo. Por un lado,
la idea errónea de que en Marx existía una concepción lineal de la historia y
por otros, la tesis del reduccionismo economicista. Sobre la primera, esta
interpretación se desmiente plenamente en un manuscrito anterior: «Las
formaciones económicas-pre-capitalistas» (que forman parte de los
Grundrisse der kritik der politischen okonomie) y en donde se demuestra que
Marx considera que la historia es un proceso complejo, desigual y
combinado (véanse K. Marx, Eric J. Hobsbawn, Formaciones económicas
precapitalistas, México, 1971).

299

�De igual forma, en esta idea no sólo se reafirma sino que inclusive se
confirma la tesis de la oposición de Marx a formular, de manera apriorista,
una historia universal. Este es el sentido de la carta dirigida a
Otiéchestviennie Zapiski (Anales de la Patria), a fines de 1877: «A mi
crítico le parece, sin embargo, poco. A todo trance quiere convertir mi
esbozo histórico sobre los orígenes del capitalismo en la Europa occidental
en una teoría filosófico-histórica sobre la trayectoria general a que se hallan
sometidos fatalmente todos los pueblos, cualesquiera que sean las
circunstancias históricas que en ellos concurran, para pasmarse por fin en
aquella formación económica que, a la par que el mayor impulso de las
fuenas productivas, del trabajo social, asegura el desarrollo del hombre en
todos y cada uno de s1:15 aspectos._ (Esto es hacerme ~e~asiado honor y, ~l
mismo tiempo, demasiado escarmo.)» Y agrega que el no desea constrwr
una filosofia de la historia".
·
Sobre la segunda interpretación equivocada se puede leer la conocida
carta de Engels a J. Bloch del 21-22 de septiembre de 18~0, _en donde d_ic~···
"Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor economico es el UillCO
d~nninante convertirá aquella tesis en una frase vacuna, abstracta,
absurda"
Engels, carta a J. Bloch). Y a continuación expone la
complejidad e incidencia de todos lo~ demás .elementos políticos,
ideológicos y culturales que conforman el s1st~ma so~1al. Un~ gran parte d~
los esfuerzos realizados por los autores marxistas mas creativos (Gramsc1,
Bloch, Lukács, Mariátegui y tantos otros) del siglo XX estuvieron dedicados
al análisis y profundización de todos estos elementos.

(F:

Pero en dicho prólogo también se hace la afirmación de que «Las
relaciones burguesas son la ~tima !orma antagónica ~ ~ue c~n esta
formación social concluye (comillas mias GVL), por cons1gwente, la prehistoria' (comillas mías) de la sociedad humana». Esta ~ase _recuerda la
concepción de Hegel en sus Lecciones de .filosofia de la h1s~o~1a en la que
habla del comienzo de la historia. En efecto, para Hegel, el UillCO momento
digno de reflexión filosófica es el inicio del
que ~s también el de la
rad.onalidad. No en donde todavía es una posibilidad smo en donde ya es
conciencia, voluntad y acción. En este sentido, Hegel dice: "Los pueblos
pueden llevar una larga vida sin el Estado, antes de alcanzar esta
determinación. Y pueden lograr sin el Estado un importante desarrollo, ~n
ciertas direcciones. Esta prehistoria cae empero fuera de nuestro fin, segun
lo ya indicado; aunque lo haya se~do una hist~ria real, o los pueblos no
hayan conseguido formar un Estado (Hegel, Lecciones. P. 136). P~ Marx,
en cambio, la prehistoria concluye con el término de las rel~c1~~es de
explotación, en una primera fase (el socialismo), y con la extmc1on del
Estado en una segunda (es decir, el comunismo), como lo expone en su
Críticd al programa de Gotha. Hoy, a la luz de lo ocurrido en el siglo XX,

la propuesta de esa sociedad autorregulada, la desaparición de la
enajenación, la extinción del Estado y por tanto la superación de la prehistoria de la h~anidad _se ~ vuelto, contra lo que deseaban Marx y
Engels, una utop1a. Pero s1 consideramos que no sólo siguen existiendo las
contradicciones sociales que generaron su idea del fin de la pre-historia sino
que éstas se han agravado; que no debemos entender a la utopía como el
advenimiento de "reino de Diós" sino como una critica contrafáctica. un
pre-s~r-se en el sentido de ~- Bloch (Das prinzip hoffnung) y un proceso que
debena desarrollarse a partir de un nuevo sentido de la historia; tendríamos
que, contra Marx pero también con Marx, su utopía sigue siendo valida
aunque la posibilidad de su realización no se encuentre hoy a la orden del día
y aunque se requiera que el marxismo desarrolle nuevas teorías sobre la
transición entre la vieja sociedad y la nueva.
Como quiera que sea, en Marx no se trata de una superación de la prehistoria humana que necesariamente tendría que sobrevenir sino de la
necesidad de que se inicie una vía más justa y racional para la
autorrealización de la especie humana.
A pesar de lo anterior, la concepción de la h{storia en Marx fue
interpretada, tanto en el llamado "socialismo realmente existente" (Suslov)
"socialismo fordista" (Haug) o "colectivismo burocrático", como ~
teleología, y dicha interpretación proporcionó la base para que sus
detractores más connotados impugnaran dicho planteamiento hasta encontrar
inclusive la formulación de "un nuevo historicismo", como lo hizo Karl
Popper en su libro La miseria del historicismo. Popper realizó allí una
interpretación de la obra de Marx muy poco seria y poco rigurosa al no
considerar los diversos significados que adquiere la historia en su obra y su
concepción abierta de ella. Su crítica equivoca el objetivo porque parece
dirigirse más a los manuales soviéticos de los cincuenta que a las obras de
los autores citados por él.

Es~?~

300

2. ¿El fin de la modernidad?
A partir de la segunda mitad del siglo XX, como hemos mencionado,
aparecieron las teorías del "fin de la modernidad" y el inicio de la
"postmodernidad". Estas reflexiones se ofrecieron como explicación de las
transformaciones operadas en la sociedad contemporánea a partir del uso de
las nuevas tecnologías en la producción y la comunicación (las
computadoras, la robótica, el fax, el modem, las fibras ópticas, entre otras) y
cuyos efectos se empezaron a presentar como un síntoma del cambio en el
arte Y la cultura en la tendencia a la desaparición de los museos, en el uso
collage, en la confusión entre una cultura de masas y una superior, en la
301

�impugnación de las vanguardias, la nueva arquitectura y la realidad virtual,
entre otras manifestaciones.
Dos de las interpretaciones más importantes han sido desarrolladas
por J.F. Lyotard y G. Vattimo.
J. F. Lyortard, en otro tiempo miembro del grupo socialismo .º
barbarie, da cuenta de estos cambios desde la óptica de que "el saber cambia
de estatuto al mismo tiempo que las sociedades entran en la llamada era
postindustrial y las culturas en la edad llamada postmoderna" (J.F.Lyotard,
La condición postmodema, p.13).
La modernidad estaba caracterizada, según él, por los "grandes
relatos" como la dialéctica del espíritu, la emancipación progresiva, la
emancipación del sujeto o del trabajador. Ahora, a partir de los cambi~s
operados en la ciencia y la técnica, cambia el estatuto del saber, cambia
también la forma de Estado que empieza a aparecer como un factor de
opacidad y ruido para una ideología de "transparencia" comuni~~cional,
cambian también las formas de legítimación. Las clases tradicionales
desaparecen y los individuos se convierten en "nudos de circuitos de
comunicación" En lugar del "gran relato" -nos dice- es mfs ad~~uado el
"pequeño relato". La gran política se transf~1:°1ª _en pequena política. La
toma del poder se sustituye por la pequeña accion ciudadana.
Algo ha cambiado, dice J. Baudrillard, ''y el período de ~r~du,cción Y
consumo fáustico (quizás edípico) cede el paso a la era 'prote1IDca . ~~ las
redes a la era narcisista y proteica de las conexiones, contactos, contlgmdad
Jeed back y la zona interfacial generalizada que acompaña al universo de la
comunicación" (J. Baudrillard, P. 188).

...

Por su lado Guianni Vattimo (El fin de la modernidad) considera,
apoyándose en l;s concepciones del eterno retomo de Nietzsche Y el
rebasamiento de la metafísica de Heidegger, que estamo~ al final ~e la
historia. Nietzsche y Heidegger, cada uno desde sus ~ropias perspectivas,
habrían puesto en cuestión la tesis de que el pensamiento ~s un proceso
continuo y progresivo de apropiación de los fundamentos u ongenes., Y a no
hay aujhebung -nos dice- sino evento. . ~o p~s~ode:?o no es solo ~a
novedad respecto a lo moderno sino tambien l~ di_solucion de las categonas
de lo nuevo, como experiencias del fin de la hzstorza, en lugar ~e presentarse
como un estadio diferente (más avanzado o más retrasado, no nnporta) de la
historia misma" (Vattimo, El.fin de la modernidad, p.12).
«Lo que caracteriza el fin de la, historia&gt;~, -se~ V ~tt~o- «es la
circunstancia de que mientras en la teona la nocion de histoncidad se hace
302

cada vez más problemática en la práctica historiográfica y en su
autoconciencia metodológíca, la idea de una historia como proceso unitario
se disuelve, y en la existencia concreta se instauran condiciones efectivas
-no sólo la amenaza de la catástrofe atómica sino también y sobre todo por
la técnica y el sistema de información- que le dan una especie de
inmovilidad realmente no histórica» (G. Vattimo, El.fin ...p.13).
Ya no hay historia como progresiva emancipación ni como entidad
unitaria. ¿En qué consiste, para Vattimo, la emancipación? En el desarraigo,
la liberación de las diferencias, en la multitud de racionalidades locales
(véase «.Postmodernidad ¿una sociedad transparente?» en En torno a la
postmodernidad).
Aunque existen diferencias importantes de enfoque que no queremos
obviar, los dos autores, comparten el diagnóstico del fin de la modernidad y
el inicio de una nueva etapa y distinta que llaman "postmodernidad".
Los planteamientos anteriores suscitan una serie de objeciones:
1) La primera es que a la luz de las ciencias sociales la explicación de los
nuevos fenómenos, que objetivamente han aparecido en la sociedad,
como efecto de las nuevas tecnologías es una explicación muy pobre. A
mi juicio, no es posible explicar estos cambios sin ponerlos en relación
con las transformaciones económicas y políticas del sistema capitalista.
Cuando se utiliza el concepto "postmodernidad" como concepto
alternativo, se requiere, dice F. Jameson: "Correlacionar la emergencia
de nuevos rasgos formales en la cultura con la emergencia de un nuevo
tipo de vida social y un nuevo orden económico, lo que a menudo
eufemísticamente se llama modernización, sociedad postindustrial o de
consumo, sociedad de los medios de comunicación o el espectáculo, o
capitalismo multinacional", (F. Jameson Postmodernidad y sociedad de
consumo» en Hal Foster, «Postmodernidad, p.67). En las concepciones
filosóficas de la postmodernidad queda oculto su verdadero carácter, es
decir, el de ser la lógíca cultural del capitalismo en su actual etapa, con
sus rasgos característicos: la transmutación de la realidad en imágenes y
la fragmentación del tiempo en presentes perpetuos, fenómenos muy
acordes con la orientación del capitalismo consumista.

•

2) La segunda objeción es que los autores mencionados tendrían que haber
analizado en forma más precisa las relaciones entre modernidad y
capitalismo. Si se considera a la modernidad, como lo hace B.
Echeverría, "como una forma histórica de totalización de la vida
humana" que arranca desde el Renacimiento y si consideramos su
relación específica con el capitalismo como "forma o modo de
303

�reproducción económica del ser humano", podemos establecer, por un
lado, diversas relaciones entre la modernidad y el capitalismo y, por
otro lado, podemos determinar las diversas modalidades o formas que
asume la modernidad. (3 . Echeverria, «Modernidad y capitalismo» en

cultura inter~•·ie~e en la creación de todos estos problemas de una
manera muy mdirecta y mediata. La modernidad fue formulada por los
fil?s~fos ilustrados, dice Habermas, como un proyecto de ciencias
obJetivas, una .1?oralidad y unas leyes universales, un arte autónomo y
una ~c~~ac10~ de la cul~a p~~ lograr el enriquecimiento y la
?rgamzac1on racional_ de la .vida cotidiana. Por ello considera que estos
ideales de la ~oderrudad siguen siendo válidos; lo que ha ocurrido es
que en las sociedades actuales no han logrado su consecución.

Las ilusiones de la modernidad, 1991, p. 138).
3) La tercera es que su critica al marxismo implica la omisión de que Marx
es justamente el primer critico de la modernidad capitalista, al
considerar que este sistema implica no sólo formas de alienación,
cosificación, desigualdad e injusticia social sino también un atentado en
contra de las relaciones entre el hombre y la naturaleza.
4)

La cuarta objeción es que con el concepto de "grandes relatos" se
pretende, en un solo movimiento, impugnar una filosofia de la historia
que, como hemos analizado anteriormente, es inexistente en la obra ~e
Marx para descalificar los contenidos gnoseológicos de la teoría social
marxista. Es lógico pensar que las transformaciones económicas,
políticas y sociales que se han operado en el sistema en la última;;
décadas tienen que implicar cambios importantes con respecto a la
concepción que tenía Marx en el siglo XIX, y de ello ha dado cuanta
puntual la teoría marxista contemporánea.

S) La quinta objeción es que la determinación de una nueva etapa, '_'la
postmodernidad", que no tendría nada que ver con la antenor
"modernidad", no se funda al exaltar unilateralmente lo nuevo frente a
lo viejo. Lo nuevo co-existe y está interrrelacionado c?n lo a~terior Y
--si, como afirman, la modernidad ha concluido, ¿ello qwere decir que la
estructura capitalista ya no responde a las nuevas necesidades que se
han producido en la sociedad? Los postmodernistas mencionados
guardan silencio al respecto o, como dice Adolfo Sánchez Vázque~ en
su ensayo Hacia la nueva modernidad, hablan del fin de la moderrudad
pero "se cuidan mucho de asociar a ello, la necesidad del fin de la
estructura profunda, social que ha engendrado la forma de la
modernidad cuyo fin se proclama" (Sánchez V ázquez, 1996).
6)

. , A ~e~ar d~ las anteriores afirmaciones de Habermas, se requiere
~bien .distinguir, como hace Hall Foster, un postmodernismo de
resistencia y otro de reacción. Es decir, uno que acepta que nos
encontramos (y cuando se dice "nos encontramos", H. Foster se refiere
sólo a una tercera parte de la humanidad ya que las otras dos terceras se
encuentran en estad? de pobreza o inclusive de extrema pobreza) en una
nueva et~pa denommada postmodernidad que no rompe abruptamente
sus _rel~ciones con la modernidad y que no soslaya sus relaciones con el
capitalismo y otro que, al convertir a la posmodernidad en una "forma
~utónoma y fmal", pretende legitimar este nuevo paso del sistema al
tiempo que elimina la posibilidad de uná alternativa emancipatoria
sistémica (como en el caso de Lyotard).

Tiene razón J. Habermas cuando dice que en muchas de las
interpretaciones que se hacen de los fenómenos actuales hay un as~ecto
neo-conservador (J. Habermas, «Modernidad versus postmodernzdad»
en J. Pico, Modernidad y postmodernidad). Estos neoconservadores no
"revelan las causas económicas y sociales de las actitudes alternadas
hacia el trabajo, consumo, el éxito y el ocio. En consecuencia,
atribuyen al hedonismo la falta de identificación ~~~ial; la. falta de
obediencia, al narcisimo; la retirada de la pos1c1on social Y la
competencia por el éxito, al dominio de la "cultura". Sin embargo, la
304

7)

Finalmente, con respecto a lo que Vattimo dice acerca de la
emancipación, sería necesario considerar que la acentuación unilateral
de las diferencias y la fragmentación descuida la dialéctica entre el
proceso_de homogenización ideológica producido por el capitalismo
consumista_~ue pretende imponer un nuevo relato de la historia y la
fragmentacio~ real y excluyente que está produciendo en una gran parte
d~ la humarudad. Podemos y debemos pensar las diferencias, . las
diversas formas de racionalidad e inclusive, el desarrarigo pero sin dejar
de ponerlas en relación con el proceso económico, social y cultural que
se encuentra en la base.

Al impugnar la modernidad como un todo y no, como sería deseable,
algunos aspectos de ella: al no considerar con precisión las relaciones entre
modernidad y capitalismo; al hacer una crítica ciega frente a la teoría
marxista: al impugnar una racionalidad práctica y una racionalidad
comunicativa y al desembocar en un relativismo. el postmodernismo

conservador no ofrece ninguna alternativa a las injusticias sociales que hoy
angustian a una gran mayoría de la humanidad.

305

�3. El fin de la historia según Fukuyama
En el verano de 1989 Francis Fukuyama publicó un artículo titulado
The End of History? Luego, este artículo fue convertido en un libro (F.
Fukuyama, The end of history and the last man, 1992) en donde expone una
inti;pretación ideológica (en el sentido falaz de que habla L. Althusser como
reconocimiento/desconocimiento, claro/oscuro, mistificación) del complejo
de fenómenos arriba anotados y en especial acerca de las consecuencias del
derrumbe del llamado "socialismo realmente existente".
Fukuyama
considera en su interpretación que la democracia liberal puede constituir "el
punto final de la evolución ideológica de la humanidad", la "forma final de
gobierno" y que como tal marcaría "el fin d~ la historia" (Fuku~am~, 1992,
p. 11). Sobre esta idea podemos decir que si tomamos la expenencia_de la
humanidad es imposible pensar que no existirán nuevas propuestas teóncas o
nuevas realidades que vengan a modificar, a superar (aufhebung) o a
substituir a la democracia liberal.
Tras la anterior idea, el autor agrega que "mientras las anteriores
formas de gobierno se caracterizaron por graves defectos e irracionalidades
que condujeron a su posible colapso, la democracia liberal estaba libre de
estas contradicciones internas fundamentales" (Fukuyama, 1992, p.11 ).
Esta también es una petición de principio ya que la contradicción
principal de la democracia liberal es justamente ~u ~educción_ d~ la
democracia al ámbito político dejando fuera de ella los ambitos economtco Y
cultural. Los estudios contemporáneos de la democracia (C. Macperson, N.
Bobbio, K. Offe, D. Held, F. Cunnigham) han expuesto, d~ diversas form~s
y bajo diversos enfoques, los grandes problem_as que ha temdo la_democracia
liberal para realizarse, así como las deformaciones y las perversiones q~e la
han llevado a atentar, justamente en contra de lo que Fukuyama considera
que se ha resuelto: la igualdad y la justicia.
Fukuyama sigue diciendo que sí ha ha~ido injusti~ias o ~roblemas en
democracias estables, como las de Estados Umdos, Francia o Smza, pero que
éstos se debían "a una aplicación incompleta de los principios gemelos de
libertad e igualdad, en los que se funda la democracia moderna, más que una
falla de los principios mismos" (Fukuyama, 1992, p.11 ).

J. Derrida en su brillante crítica al libro de Fukuyama, Espectros de
Marx, dice que Fukuyama pretende emitir un men,~~e evangélic~, (la buen~
nueva sería la unión entre la democracia liberal y libre mercado ) que está
basado en severas contradicciones lógicas: se atreve a considerar que t~da
una serie de horrores, opresiones, represiones y genocidios que han ocurndo
306

a nombre de la democracia son sólo fenómenos empíricos que no
de_smen~?an el ~deal. "Como tal, como te/os de un progreso, dicha
onentac10_n tendría la ~orma de una finalidad ideal. Todo lo que parece
contradecirla procedena de la empiricidad histórica, por masiva y
catastrófica y mundial y múltiple y recurrente que ésta sea" (J. Derrida,
Espectros ... p.71).
Ante los supuestos malentendidos que habían suscitado sus tesis
Fukuyama dice que no sugiere el fin de los acontecimientos sino de "la
historia entendida -tomando en consideración la experiencia de todos los
pueblos en todos los tiempos- como un proceso único, evolutivo, coherente"
(Fukuyama, 1992, p.12). Según él, esta concepción era atribuible a Hegel y

a Marx.
Desde hace bastante tiempo los análisis sobre la historia mundial han
puesto de manifiesto la quiebra de dicha concepción pero, como he
mencionado más arriba, la misma concepción histórica de Marx sobre la
evolución de las sociedades es bastante más compleja, como la analizó Eric
Hobsbawn en su estudio introductorio a los Formen.
Fukuyama re-propone un fin de la historia hacia la democracia liberal
teniendo como base el desarrollo económico fundamentado en la economía
de mercado; la ciencia natural "que confiere una ventaja militar decisiva a
los países que la poseen" (Fukuyama p. 15) y "un horizonte de posibilidades
de producción económica. Ello conduce a un estado de creciente
homogeneización. Pero esto no basta, se requiere también considerar la
lucha por el reconocimiento que plantea Hegel y que es el eslabón perdido
entre la economía liberal y la política liberal."
_
En su comentario, J. Derriba dice que el autor reivindica no sólo al
Hegel de la lucha por el reconocimiento sino al de la visión cristiana. El
Estado universal y homogéneo, fin de la historia y basado en la economía y
el reconocimiento, representa "la venida de Dios al mundo".
Para apuntalar la buena nueva requiere, por un lado, señalar la
presunta muerte del marxismo y por otro, la presunta realización del Estado
de la democracia liberal. "Por no reelaborar un pensamiento del
acontecimiento, Fukuyama oscila confusamente entre dos discursos
irreconciliables" (p.77). A pesar de las guerras económicas, el
proteccionismo, las contradicciones entre los países ricos y pobres, la
pauperización, la deuda externa, todos estos fenómenos parecen no importar
a Fukuyama, quien sólo se limita a señalar, por un lado el ideal y por otro, la
llegada del ideal, "el fin de la historia".
307

�La ideología del "fin de la historia" no tiene consistencia alguna.
Funcionará por algún tiempo para ser subtituida por una nueva, por esa
necesidad incesante que tiene el sistema de mantener deseperadamente la
. cohesión social frente a las tendencias de desintegración.

4. El fin de la historia y la posthistoria
Como era previsible, también en la teoría de la historia han tenido
consecuencias las concepciones del fin de la modernidad y del fin de la
historia. Este hecho se puso de manifiesto en las recientes reflexiones que
han hecho los propios historiadores pero en ellas también entra en
consideración la crisis de la ciencia histórica a raíz de las objeciones hechas
tanto a la tradición del positivismo lógico planteadas por Kuhn como a las
diversas bases epistemológicas que han sustentado al materialismo histórico.
Miguel Angel Cabrera Acosta, en su intervención en una importante
reunión internacional de historiadores celebrada en Santiago de Compostela
en 1993 con el propósito de hacer un balance de la disciplina, ~oncentra en
lo siguiente, el actual problema de la historiografía en rela~i~n al tema
planteado: «Por lo que a la teoría de la ~?cieda~ se refiere, asistimo~ a una
revaloración de lo subjetivo, a una atencion creciente a la fragmentanedad Y
a la discontinuidad en detrimento de la totalidad y a una primacía de la
variación ) la contingencia frente a la determinación estructural. En cuanto
a la teoría del conocimiento, se ha emprendido la revisión del concepto de
verdad y del referente real como criterio de cientificidad y se h~ dado pa~o al
protagonismo epistemológico del lenguaJe y de la teoría narranva, al mis~o
tiempo, la explicación analítica ha perdido terreno frente ª. la compre~sion
descriptiva. En esto consiste, me parece. en apretada síntesis, lo esen~ial ~e
la concepción postmodema de la historia». (Miguel Angel Cabrera, Hzstona
a debate, p. 209).
En efecto, en el caso de las teorías del fin de la historia, hemos citado
las concepciones de Lyotard, de Vattimo y d~ F~yama. La se~d~, salvo
un aspecto ideológico, no tendría un mayor s1gruficado para la histonografia
actual.
El principal aporte del debate sobre el postmodernismo es el rechaz~.
que por otro lado ya había sido planteado por autores ~orno Cla~d~ Lev1Strauss. a las concepciones lineales. coherentes. homogeneas, optlilllstas de
la historia y el paso a una complejidad de lo social. El problema es que_en
las concepciones postmodernas como las señaladas la pr_opuesta ~lt~rnativa
se queda en el otro extremo: la prioridad de lo fragmentano, lo subJehvo Y la
negación de lo estructural y lo objetivo.
308

Al renunciarse a la objetividad, la realidad empírica se reduce al mero
discurso hermenéutico, el análisis se limita a la pura intraducibilidad de los
lenguajes; de esta manera se pierde todo lo desarrollado por las teorías de la
historia. El principal defecto de las concepciones postmodernas es pretender
extraer conclusiones en dos niveles diferentes: el de una filosofía de la
historia y el de una teoría de la historia substituyendo un "metarrelato" por
otro "metarrelato". No es fácil eliminar la teoría de la historia.
Por mi lado, considero que las relaciones entre la filosofía y la historia
se van transformando a medida en que las dos disciplinas encuentran nuevas
formulaciones, sin agotarse mutuamente. Se puede aceptar la critica a las
filosofías de la historia tipo Hegel, basadas en el concepto acrítico de
progreso, pero la filosofía de la historia sigue teniendo funciones más acá y
más allá de las teorías de la historia. En efecto, considero que se mantienen
en pie: 1) las reflexiones científico-sociales globales procedentes de los
resultados de la historia (véase, l. Wallerstein) de las cuales se pueden
extraer reflexiones filosóficas; 2) el análisis ontológico y epistemológico de
la historia y; 3) reflexiones filosóficas como la que expone Walter Benjamín
en sus deslumbrantes Tesis de filosofia de la historia: "Articular
históricamente lo pasado no significa conocerlo "tal y como verdaderamente
ha sido". Significa adueñarse de un recuerdo "tal y como relumbra en el
instante de un peligro" (W. Benjamín, Tesis VI ... p. 180).

S. El verdadero fin de la historia
La frase "fin de la historia" permite, como hemos mostrado, múltiples
significados. Su debate surge en un momento particular, el momento en que
se agotan ciertos rasgos de un proceso o de un periodo. Muchos de sus
discursos interpretativos pretenden dar cuenta de lo nuevo y cerrar el proceso
anterior. Al hablar de "fin" se crea una nueva ideología. Es una tentativa,
inútil, a mi juicio, de congelar la historia en una nueva metafísica. Sin
embargo, habría un fin de la historia que apenas hemos mencionado; el
verdadero fin de la historia como autodestrucción de todas las especies. Este
seria uno de los fines de la historia; y constituye una novedad en la historia.
Se trata, como consideró E. P. Thompson en sus «Notas sobre el
exterminismo, la última etapa de la civilización», de un nuevo rasgo de la
historia: se trata no sólo de una intención o previsión criminal que
Thompson percibiría en la carrera armamentista entre los bloques, sino de un
tipo de sociedad que se expresa en la economía, gobierno e ideología y cuya
dirección conduce al exterminio a consecuencia de una dinámica especifica,
es decir, de "una acumulación y perfeccionamiento de los medios de
exterminio y de la estructuración del conjunto de las sociedades de manera
que tienda hacia ese final" (E. P. Thompson, Opción cero p, 103). Hoy, el
309

�principal adversario del bloque occidental capitalista, la URSS ha
desaparecido pero ¿ello ha significado la desaparición del peligro latente de
una conflagración nuclear o desaparecido la lógica misma_ del e~termini?~ A
mi juicio no, y por lo tanto, el llamado de Tho_mpson sigue ~1endo v~1do
como también es vigente el llamado de J. Demda en el sentido asumu la
herencia marxista para iniciar de nuevo, como un angelus novus, un nuevo
sentido de la historia.

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312

La globalización es un punto de inflexión histórica que anuncia un
orden que nace frente a otro que muere y se resiste a morir. Hace poco el
gran historiador social de las revoluciones industriales, Eric Hobsbawm 1,
apuntaba la semejanza del clima social de este fin del siglo y la era de las
revoluciones del siglo XVill, como dos épocas en las que el mundo humano
y la civilización material están en un punto, en que las sociedades se
mueven, en una dinámica de cambio permanente con una dirección
impredecible. La magnitud y densidad histórica de las transformaciones
actuales rompe cualquier parangón, porque, como lo señalara él mismo, se
han dado en un lapso menor a una vida humana y la escala de los cambios es
planetaria.
Frente al vértigo de estos acontecimientos, no obstante, lo primero que
debemos apuntar es que la proclamación del triunfo del ideal de Occidente;
del consenso universal sobre la legitimidad y viabilidad del capitalismo y de
la democracia liberal, que planteara Fukuyama2 como el punto final de la
evolución ideológica de la humanidad ha sido aventurada y, sobre todo,
prematura, porque, de cara a la profundidad e incertidumbre sobre el
resultado final de estas transformaciones, cierra las posibilidades de que
surja una nueva propuesta filosófica e ideológica adecuada a las nuevas
realidades. Fukuyama cancela con demasiada celeridad, en el modelo de la
racionalidad política del Estado y la sociedad civil napoleónica, las
posibilidades de surgimiento de nuevas formas de participación y control
democrático del ejercicio del poder legítimo y de la soberanía popular que,
de cara a la integración de bloques regionales y a la sociedad informática de
las nuevas tecnologías, apenas se están configurando.
Desde nuestra perspectiva, la caída del socialismo real no significó el
ocaso de los ídolos que Nietzsche anunciara. Nuevos mitos e ídolos se erigen
en su lugar. Uno de ellos es que la caída del socialismo extiende un
certificado de salud y perfección para el capitalismo, que lo exime de culpas
y errores. Y hay que decirlo con claridad, la muerte del socialismo no
significó la beatificación del capitalismo. Sobre todo, no anula la crítica, las
diferencias y los resultados económicos, sociales y ecológicos distintos de
los capitalismos realmente existentes. Porque ahora, que se eliminó la
división binaria del mundo, que la línea divisoria entre "el amigo y el
313

�enemigo" fue derribada, tenemos que distinguir entre capitalismos._ Y aquí
de nuevo encontramos a las ideologías animando proyectos y moviendo al
mundo.
Pero, · cuáles son los grandes trazos, las tendencias emergentes de este
mundo que ~e mueve hacia la globalización? Entre éstas, cabe destacar las
siguientes:
¡) Presencia de una gran transforma~ión impulsa~ por la llamada _T ~rcera
Revolución Tecnológica e Industnal, que se asienta en la electromca, la
informática, la robótica, los nuevos materiales y la biotecnología.

2) Nuevos esquemas de producción global a través de la fábric~ m~dial,
que integra a través de la subcontratación y la desce~!1'altzacion de
procesos en un gran número de país~s; la produccion de }artes,
componentes y diseño de productos y servicios, en un pr~ceso de Justo a
tiempo". Paso de la economía del volum~n .ª la economia del valor, con
productos y servicios intensivos en conoc1m1ento.
3) La creciente integración de las economías nacionales a la nueva_ dinámica
de los mercados globales, donde la estabilidad económica Y ~l
crecimiento de los países dependen de su participación en la economia
global. Paso de las economías nacionales ~ los m?d~los de de~arrollo
integral O autosuficiente a la interdependencia economica Y la busqueda
de ventajas comparativas dinámicas.

los siglos XIX y XX. En cuanto al desarrollo económico se refiere, ni el
arsenal de la experiencia de recuperación de la posguerra, ni el bagaje
teórico del auge de los años cincuenta en adelante, o las teorías redivivas
del pasado liberal, pueden hacer frente a la explicación y, sobre todo, a la
solución de los nuevos problemas que surgen en el contexto de la
globalización.

El triunfo del capitalismo

Más de cuatro siglos después de su surgimiento, en la última década
del siglo XX, y tal vez por mucho tiempo, el capitalismo se presentá hoy, a
escala internacional, como la única alternativa de sistema de organización
económica y social.
En efecto, situados en los albores del siglo XXI, dos elementos
históricos recientes sirven para definir a este sistema como el paradigma
base del actual comienzo epocal. En primer lugar, el surgimiento más que de
una ideología, de una nueva racionalidad de los gobiernos, que significa una
revisión de sus prácticas a la luz de los resultados de nueve lustros de la
llamada "pax americana". Esta revisión produce un nuevo consenso, en el
sentido de que el papel del gobierno debe mantenerse dentro de márgenes
acotados, pero fundamentales para el funcionamiento del mercado, con un
máximo de eficiencia.

4) Fin de la bipolaridad y surgimiento de una tripolaridad ~c~nómica entre
tres grandes lideres y sus respec~vo~ bloques economicos: Estados
Unidos, Japón y Alemania. Esto no sigmfica otra cosa que la batalla e~~e
diversos tipos de capitalismo, donde el papel del Estado, la co~ormacion
de las reglas e instituciones del mercado, el rol del empresanado, d~ las
organizaciones de trabajadores y consumidores, s?n clave _P~ª _defimr_la
capacidad de competencia de cada bloque y el tipo de dinam1ca social
que se genera.

En segundo lugar, el hecho de que toda una enorme zona del planeta
que se encontraba empeñada en alcanzar la satisfacción de los anhelos
naturales de los pueblos, como son el progreso económico y el bienestar
social, mediante la puesta en práctica del sistema comunista, declara
abiertamente su equivocación, rompe filas y comienza rápidamente a
moverse en la dirección del capitalismo. A estos dos eventos se les ha
llamado La Nueva Revolución Conservadora y El fin de la Guerra Fria.

5) Formación de alianzas estratégicas entre países y entre empresas.
Integración de países en grandes zonas económicas (blo~ues), que se
abren entre sí y establecen condiciones de libre comerc~o, apertur~ Y
reciprocidad; que además de aprovechar ventajas c?mparativas, permiten
la complementación económica y elevan su capacidad exportadora para
competir con otros bloques.

Más allá de sus excesos retóricos y de sus resultados reales, estos
cambios dieron un nuevo aire a la filosofia de la Mano Invisible del Mercado
y tuvieron muy amplia repercusión en el resto del mundo, llegando incluso a
penetrar a las zonas aisladas de Europa del Este y China comunista. Entre
otras causas, este impacto propició los drásticos cambios políticos que se
iniciaron en esa zona del planeta en 1989 y que aún estamos atestiguando.

6) Crisis de las ideologías, de los modelos social~s Y de l_os yaradi_gmas
científicos que dominaron el horizonte noseológ1co y el diseno social de

Sin embargo, la ola de cuestionamientos al estatismo no sólo provino
de sectores de la derecha. El societalismo de los nuevos movimientos
sociales (ecologistas, feminismo, derechos humanos. democratización local,

314

315

�etc.), y la creciente autonomía de innumerables organizaciones sociales
surgidas desde los años sesentas, llegaron, desde posiciones de centro y de la
izquierda, a cuestionar la centralización y el burocratismo estatal, dando un
nuevo impulso a las demandas por la descentralización política y la
participación social. Lo que también impactó en el tamaño y la eficiencia del
Estado.

prop~?s países musulm~es, contando con el apoyo de la ONU En esta
ocaston, la URSS por pnmera vez deja de ejercer su poder de amenazar
am~drentar al "~undo li?re" para mantener el "equilibrio de poder " en un~
antigua zona d~ _influencia, en consonancia con el cambio político mundial.
La_ reco~_ac1on de esto se ha manifestado hace apenas algunos meses con
la mtervenc1on de la OTAN en el conflicto Servio-kosovar.

El fin de la guerra fría y la bipolaridad

La integración de los nuevos bloques económicos

Además de recibir el impulso de la reestructuración de las relaciones
entre el Estado y la economía que se inicia a fines de los años setenta, la
globalización se acelera con el fin de la Guerra Fria.

.
~a agudización ~e la competencia entre las grandes potencias
~dus~ales que se .suscita en los años ochenta y la propia reconversión
mdustnal a que obhga la crisis de esta década, llevan a nuevas formas de
cooperación económica.

Poco tiempo después de concluida la Segunda Guerra Mundial,
cuando la paz casi parecía asegurada, la guerra civil en un pequeño país
asiático, Corea, marca, en la década de los años cincuenta, el inicio de un
enfrentamiento que duraría casi medio siglo y que habría de dominar las
relaciones políticas y económicas del planeta: la guerra fría.
En esas circunstancias, los antiguos aliados, Estados Unidos y la
Unión Soviética, expusieron por primera vez, abiertamente, sus diferencias
insalvables en cuanto a su concepción del mundo y de su propio papel dentro
de éste. Obligando al resto de los países a expresar sus preferencias, tomar
posiciones y pasar a funcionar dentro del perímetro de alguna de estas dos
potencias.
Siguió, como sabemos, una carrera armamentista que alimentó la
innovación tecnológica y significó un impulso económico en los Estados
Unidos, debido al constante aumento del gasto militar.
En la Unión Soviética, por el contrario, el agotamiento de los
impulsos iniciales del desarrollo industrial, la inercia del burocratismo Y el
debilitamiento progresivo de los consumidores frente al _Estado, llevaron a
que la misma carrera armamentista significara el agobio de _las finanzas
estatales. Cuestión que pone en evidencia Mihail Gorvachov, qmen encabeza
los esfuerzos por reformar al sistema pero que habrían de sobrepasarlo Y de
ocasionar su desmembramiento. En noviembre de 1989, la caída del muro de
Berlín, elemento material y símbolo de la división de los dos sistemas,
señala el fin de la guerra fría y de la división binaria del mundo.
La constatación de este parteaguas histórico se produjo en 1990 con el
enfrentamiento de un solo país, lrak, contra los Estados Unidos, como país
líder y contra una coalición de veintiocho países, incluyendo a ocho de los
316

C?mo resultado de estas dinámicas se abre una profunda revisión de
conc~pc_10nes del desarrollo nacional y de la propia idea de soberanía
eco~on11ca, basada en nociones como la autosuficiencia e integralidad.
~e~vado de ~as nuevas f?rmas de pr~ducción compartida, que implica la
fabnca mundial y las alianzas estrategicas entre empresas y países, se
transformaron los modelos económicos de crecimiento.
.
Actualmente y~ no hay economías ni empresas nacionales propiamente
dichas y las. concepc10nes de desarrollo y crecimiento, se ven replanteadas
por el funcionamiento de los mercados globales. En tanto la creciente
interd~pendencia y la ~reación de zonas económicas (con sus respectivos
me~a_msmos de regulación, órganos de decisión, etc.) está conduciendo a una
rev1s1ón teórica e histórico-critica en tomo al Estado y, por ende, al propio
concepto de soberanía.
Sobre este conjunto de factores, cabe establecer distinciones en la
configuración de los diferentes bloques económicos. Por ejemplo, entre lo
que ocurre en la Europa de los Doce, con su concepto de Casa Común como
guía de la unificación de la zona, de lo que acontece en la Cuen~a del
Pacífico a partir del paradigma del Vuelo del Ganso y el Mercado de
América del Norte.
.En _el caso e~o~eo, la noción de casa común, a partir de una previa
exp~ne~c1a com~tana y de lazos culturales que parten de la matriz
ong~~a de Occidente, implica la creación de entidades supranacionales, la
ab?lic10?, de fronteras, la creación de una moneda única (ECU), la eventual
uruficac1on de ejércitos y la creación de políticas unificadas. De donde
re~~ta la experiencia más provocadora en términos de las concepciones
clas1cas de Estado y Soberanía.
317

�La Unión europea supone la cesión de atribuciones de los Estados
soberanos, no a favor de un Estado asociado alguno, sino de una entidad por
encima de todos, a la cual todos contribuirían a fortalecer.
La modalidad de la integración del Pacífico es muy diferente, en este
sentido, de la experiencia europea, por la gran diversidad cultural,
económica y política de los países de la cuenca. Aquí la integración se
orienta a la creación de asociaciones productivas, entre Estados y empresas,
que implica más una coordinación de políticas industriales y aún de agentes
económicos, que una cesión de espacios de decisión soberana o integración
territorial. El propio ideograma del vuelo de ganso ilustra esta disparidad en
la capacidad de arrastre y liderazgo económico, financiero y tecnológico de
estos países, donde un país líder, en este caso Japón, es el vértice de un
pirámide que vincula, en redes jerarquizadas, sectores y segmentos de la
industria, la agricultura y los servicios de los otros países de la zona.
En el caso del mercado de América del Norte, la integración tiende a
la complementación industrial, más que al libre juego de los factores
productivos, no hay intención de moneda común, ni de unificación de
políticas o de abolición de fronteras.

La competencia entre los capitalismos realmente existentes y el
surgimiento de la tripolaridad
Como otras de las tendencias emergentes de la globalización, la
tripolaridad económica está reemplazando la extinta bipolaridad militar en
el centro del escenario mundial. El orden internacional de la Guerra Fria, que
generó alineamientos bilaterales y multilaterales que se centraban alrededor
de Estados Unidos y la Unión Soviética, extendiéndose hasta lugares como
Vietnam del Sur y Cuba, está dando paso a otro muy diferente, en algunos
casos más natural, de agrupamientos regionales. Los países del este de
Europa, miembros del antiguo Pacto de Varsovia, están ya firmando
acuerdos de asociación con la CEE y presumiblemente se convertirán en
miembros de ésta, aproximadamente en una década. Los estados del Báltico
y otras repúblicas que han surgido de la desintegración de la URSS, buscan
acuerdos similares. Rusia misma puede asociarse con Europa Occidental en
un futuro cercano.
Actualmente, la CEE ya tiene una economía más grande que Estados
Unidos y funcionará como actor individual en asuntos económicos globales
en un grado creciente.

318

En Asia, la OTAN está buscando igualmente nuevas formas de
cooperación con sus antiguos adversarios.
L~ ~reación del EAST Asia Economic Caucus (Grupo Económico del
Este A.s,1~hco) propuesto
Malasia, representaría el primer grupo moderno
pan-as1ahco, que pondría fin a las ancestrales rivalidades asiáticas entre
China, Vietnam Y ~o:ea del No~e, creando un nuevo marco de cooperación
de enonnes potencialidades economicas, que eventualmente pudieran deriv
incluso en acuerdos militares.
ar

por

Japón, por su parte, es ya el mayor acreedor a nivel mundial y un líder
en muchas tecnologías, y su economía probablemente se convertirá en valo
.
'
r
abso1uto, en una casi tan grande como la de Estados Unidos a finales de l
próxima década
ª
~-atrones similares están ocurriendo en América Latina con la reciente
explos1on de pactos subregionales como el Mercado Común del Cono Sur
(~ercosur~ y la revitalización del Pacto Andino. Esos esfuerzos
la~oamencanos están siendo parcialmente motivados por el deseo de
calificar par~, Y fortalecer sus posiciones en, subsecuentes negociaciones con
Estados Urudos, que expandirán el Tratado Trilateral de Libre Comercio
entre EU-Canadá-México.
,
En el nuevo orde~ internac!onal que se perfila, las tres potencias
lidere~ depend~n en la 1?1sma medida del comercio exterior y de los flujos
financieros, as1 que a mnguno le convendría una guerra comercial porque
los .tres perderían casi lo ~smo. Estas tres grandes economías' son ya
eqwv~entes, o en un corto tiempo lo serán, en base a los parámetros que
detennman el status global.
Sin embar~o, la tendencia a la competencia entre bloques y líderes de
lo~ bloques, sera reforzada a corto plazo, por el bajo crecimiento que los
paises des~ollados observarán en el futuro cercano, al tener que lidiar
Es?1dos Urudos con sus profundos problemas estructurales. En tanto los
patse~ de Europa Occidental tuvieron que reducir sus tasas de inflación ; sus
défi~tt presupuestales para calificar para la unión económica y monetaria.
Japon: por su l~do, se ajusta a la escasez de mano de obra y al colapso de la
burbuJa fin~nc1e~. El resultado será una competencia aún más fiera por
mercados e mvers1ones alrededor del mundo.
La P?s~bilidad de una escasez de ahorro global si se alcanzara un
ma~or crecimJento, sostendría y aún intensificaría la competencia por atraer
c~p~tales. Además si la Ronda Uruguay del GAIT fracasara, a causa
basicamente de la negación europea para modificar sus prácticas comerciales
319

�agrícolas, la tensión que se desataría entre la CEE y EU se sumaría a la ya
existente entre Japón y EU, lo que conduciría a una mayor preponderancia

sido considerada tradicionalmente como la
. .
económico; e incluso por algunos como :ns~cu~nc~~ Justa del progreso
desarrollo económico· ya que por d' b . d ª m~ntuci~n que favorece el
·
'
e ªJº e un cierto mv l d
b
exclwdo se vuelve irrecuperable E ta 1
,
e e po reza, el
desarrollados (Alemania Franci~ ; . es ~:zon por la que los países más
garantizan un salario , '.
, emo m o, Países Bajos y Dinamarca)

J

de la agenda económica.
Así la competencia ideológica entre capitalismo y comunismo fue ya
reemplazada por la competencia entre versiones alternativas de la economía
de mercado.
A pesar de que la victoria del capitalismo tranquiliza a gran parte del
mundo y que significa en apariencia establecer el monopolio de un sistema,
como comenta Michel Albert3 en sú libro Capitalismo contra Capitalismo,
ello puede ser contrario a la propia naturaleza competitiva del capitalismo.
No obstante, lo que se revela en el fondo es una acre competencia
entre los tres líderes, que no es otra cosa que una batalla entre capitalismos,
que sustituye la lucha entre capitalismo versus socialismo.
Las modalidades actuales del capitalismo parecen reunirse en dos
grandes grupos, cuyos fundamentos e impulsos son diferentes. Así, han
surgido diversas maneras de enfrentar y solucionar los principales
cuestionamientos prácticos del orden capitalista, como serian, por ejemplo,
la política fiscal y la seguridad social, el papel de Estado, la relación entre

llllllltnO.

Los sistemas de bienestar social de la E
.
otra alternativa al modelo de Estados Uni
uropa ~ontin~ntal presentan
considerablemente mayor en guiar .
dos. El gobierno Juega un papel
1
Los bancos desarrollan un rol consiJe:~1~:e supl~tar 1~ actividad privada.
las corporaciones, especialmente en Alemania~te mas activo en el manejo de
El capitalismo europeo, lejano a la doc . d
.
.
. .
consenso social del trabajador, promueve s u ~ .el l~_ssez farre, solicita el
le extiende una amplia protección social As. p~cipacton e~ las ~mpresas y
economía de mercado se sustenta en un~ sól1[;;:tno,_ el ~c•?namiento de la
regulaciones que auspician su efi . .
insntucionalidad de reglas y
ciencia en términos del u d
naturales y responsabilidades públicas.
so e recursos
Por su parte, en la concepción ·
1
.
asunto del Estado sino de
Japonesa ª segundad social no es
1a empresa teniendo e
'
t
poderosa y rica que sirve de apoyo y prot~cción de susna:i~:d= empresa

empresarios y trabajadores, etc.

••

En el aspecto fiscal, hay diferencias en la forma como la política fiscal
de estos países propician el ahorro, la racionalidad en la producción y el
consumo. Esta diferencia hace, por ejemplo, que Japón y Alemania sean
países que privilegian el ahorro y racionalizan el consumo individual. En
cambio, en Estados Unidos se propicia el consumo dispendioso como
símbolo de estatus y poder. Además de que plantea concepciones opuestas
en cuanto a la función del gobierno en el estímulo del ahorro nacional, que
pudieran catalogarse como modelos opuestos: el modelo germano-nipón y el
modelo americano-británico.
La seguridad social, es otro aspecto que diferencia a los capitalismos
actuales. Los puntos de vista surgidos de La Revolución Conservadora
postulan que la seguridad social crea un espíritu de "dependencia" que
favorece la irresponsabilidad y la pereza. Sin embargo, la ética de la
seguridad social está tan enraizada en los países europeos que, aún en
Inglaterra, los gobiernos conservadores no han conseguido reformas
importantes para restringir la seguridad social.
Los países que llevan esta filosofía a mayores extremos son
generalmente los países escandinavos, para quienes la seguridad social ha
320

Pero es el capitalismo japoné d 1
.
el falso dilema entre mercado vers~ ~ :dos iigres de A_sia el que cuestiona
un mayor papel intervencionista
s 1o. n estos paises, el Estado tiene
gran diferencia es ue en a , que _en os modelos latinoamericanos. La
más complementJo que ~':s~:tai~e~ es más promotor que regulador y
capitalista de mercado" .a o
o 1 e . mercado. En la economía "no
proveedores y las comuJciad::sa, o~ mtereses de los empleados, los
dentro de las empresas y por e preva ecen_ sob_re los de los accionistas
t
Japón valora más la producción q~~ : 1\::!an eS as d~ m~era diferente.
mucho más activo en este modelo qu
l o ~l gob1em?_Juega un papel
que han alcanzado en poco tiem : e~ e mo_ e o an_~l?saJon. Por el éxito
occidentales están estudiando .d
os paises as1at1cos, los analistas
modelos asiáticos para ver q~: s: os~ente al modelo japonés y a otros
mejorar el desempeño econóIDI'co d Opue_de retomar de ellos, en cuanto a
e cci ente.

J

d

Las paradojas de la globalización
A pesar de que las tendencias u · ul
desarrollo tecnológico son más .
. q e unp san la globalización y el
tmpres1onantes que cualquier sueño futurista,
321

�el proceso de cambios de este fin de siglo no está exento de riesgos y
paradojas cuyo desenlace es todavía incierto. Entre éstas se pueden anotar
los siguientes:
1) Apertura económica al interior de los bloques que coexiste con un fuerte

proteccionismo hacia otros bloques.
2) La integración de una economía global coexiste con la extrema
balcanización política en lo que fue la antigua URSS y la Europa Central.
La globalización coexiste con el resurgimiento de todas las variantes del
nacionalismo (étnico, religioso, cultural).
3) Medios de comunicación y globalización cultural que coexisten con el
resurgimiento de lo local, de lo tradicional y con la superposición de
tiempos y culturas.
4) Muerte del socialismo real, triunfo universal del capitalismo, que
coexisten con el conflicto entre la lógica del mercado y la preservación de
la naturaleza y la implementación de soluciones tecnoeconómicas
adecuadas a la realidad ecológica global.
5) Victoria de la democracia frente a los autoritarismos y totalitarismos
(Europa del Este, América Latina, Asia y Africa) que coexiste con el
conflicto entre el capitalismo posmodemo y la justicia, la equidad y la
supresión de todas las prácticas discriminatorias.

....

En las naciones que salen de yugo autoritario, concretamente en la
antigua URSS y Europa central, las nuevas libertades de las mayorías y las
minorías no han sido aseguradas por la cultura política de fuerz.as y actores
sociales, y la satisfacción de las aspiraciones sociales no ha sido garantizada
por las reformas económicas en marcha.
6) Elevada capacidad económica que coexiste con una extrema
concentración de la riqueza entre países y entre personas (el 20% de la
humanidad, acapara el 80% de la riqueza). El nomadismo de lujo como
señala Jacques Attali4. coexiste con el nomadismo de supervivencia de
los pobres y en las grandes ciudades, las nuevas fortalez.as de la
opulencia, que apuntara Umberto Eco, coexisten con las periferias
hacinadas de la miseria. Según Hobsbawm. los horrores de la primera
revolución industrial, pueden palidecer ante los horrores de la tercera
revolución. Así, la bipolaridad económica en todos los puntos de la
esfera, tiene el riesgo de ser el sustituto de la bipolaridad geopolítica.

322

7) Fin del tercermundismo económico, localizado en las coordenadas del
norte _y_el sur Y del tercermundismo político con el fin de la Guerra Fría.
La cns1s de los estados nacionales subdesarrollados, la reestructuración
de los centros y la descomposición de los bloques de la posguerra han
provocado
·' tos
El la ola
• .de migraciones más intensa de los últimos doscien
anos.
cre,c1ID1ento y los movimientos de población establecen
c~ar,~ente como . los estados individuales han sido rebasados por la
dmamica de camb10.
_El trabajo de los inmigrantes ha reinstalado al tercer mundo en el
corazon de l~s metróp~lis industrializadas y las elites de las periferias
reproducen mveles de vida y de cultura del primer mundo, en ocasiones
francamente ostentosas.
'
8) El surgimiento de una enorme diversidad de organizaciones sociales de
orden local ~u~, poco a poco, van tejiendo redes para la consecución de
fmes filantropicos (derechos humanos, ecología), que coexisten con el
poder global. de ~as grandes empresas, que se reparten los recursos
naturales patrtmomo de la humanidad.
Así, algunos d_e ~~s m~~ apremiantes retos de la globaliz.ación, para dar
paso
a
·
. . unal' nueva c1v1hzac10n y evitar que los cambios y las trans·ic10nes
mciertas a imenten los racismos, los fascimos y de nuevo se levante el
caballo de la guerra serían:
• Extender el desarrollo a todo el planeta, ya que resulta imposible desde l
punto de vista político, e irracional, desde el punto de vista e~onómic~
pretender separar el mundo en pobres y ricos.
'
• dUnir democracia,
, y
11 ·
•crecimiento y justicia; garantizar sem1ridad
o-·
comun
esarro ~ mstanci_as para encarar los desafios globales, como la polución
Y el deterioro ambiental, el hambre, las pandemias, la guerra, el respeto a
los derechos humanos de los individuos y de los pueblos.
• lnsti~ espaci~s Y medios efectivos de cooperación internacional, en
materia de trabajadores migratorios, derechos humanos, seguridad.
• Ge~erar las condicio~es p~a que los cambios políticos, económicos,
s~ciales: culturales Y aun temtoriales que se están procesando, encuentren
v1as pacificas y cauces de solución.
• Construivcr 1~ estructura institucional que sustente a una economía de
merc_a~o eficiente y a~tosu~tentable desde el punto de vista social y
ecologico. Hoy, la racionalidad económica que pude hacer posible el
323

�desarrollo, implica formas y políticas renovadas de relación entre trabajo
y capital, entre productores y consumidores, entre empresarios, sociedad
y gobierno.

La crisis de los paradigmas científicos y los modelos sociales
El mundo actual no sólo se caracteriza por la crisis de los modelos
socioeconómicos, como el del socialismo real, también por la crisis de los
paradigmas teóricos sobre la economia y el Estado. Los paradigmas, los
modelos de pensamiento y análisis de soluciones universalmente
reconocidas, que se construyeron durante casi un siglo, son hoy objeto de
una profunda crítica y revisión.
En efecto, la rapidez de los cambios en las economías y las sociedades
contemporáneas, se encuentra ante la insuficiencia de los esquemas
preexistentes, exigiendo la búsqueda de nuevas claves para la interpretación
de esos fenómenos y para definir los modelos de política que puedan
enfrentarlos. Requerimos de una nueva revolución científica, de una nueva
Gestalt, como diría Kuhn5, de fórmulas políticas que constituyan otras
alternativas, insertas dinámicamente en la realidad, para transitar por el ciclo
de los cambios económicos, tecnológicos, políticos y sociales que
caracterizan este fin de siglo.
La cuestión del Estado y su relación con la sociedad y el mercado, es
una de las temáticas centrales de este debate.

- ...

En el siglo XIX, para el modelo clásico y el liberalismo económico en
boga, el lugar del Estado se definió a partir de la filosofía individualista de
Adam Smith. Según este enfoque, cada individuo, al buscar su propio
beneficio en un escenario de economía de libre mercado, automáticamente
aseguraba el bienestar de la comunidad, el equilibrio del pleno empleo Y la
optimización en la asignación de los recursos. Por lo tanto, no había lugar
para el Estado como agente económico y se consignaba al Estado como
gendarme del orden social.
La crisis de la Gran Depresión de 1929, al mostrar que el libre juego
del mecanismo de precios del mercado no llevaba, de manera automática, a
una situación de equilibrio, de pleno empleo y de uso óptimo de los recursos,
puso en crisis el modelo clásico, que se derrumbó. Surge entonces la Teoría
General como un nuevo enfoque teórico y de política económica que explica
esta crisis, que da origen a otro modelo: el paradigma keynesiano.

324

Este establece una nueva fórmula y un nuevo papel del Estado en el
mercado, que asienta la necesidad de su intervención para regular la
actividad de la economía y recuperar el pleno empleo. Keynes proporcionó
la racionalidad económica para el surgimiento de un Estado Benefactor que
enfrentara los problemas sociales derivados de los ciclos económicos,
creando una amplia institucionalidad, ligada a los aspectos sociales.
Sin embargo, la crisis de los años setentas abrió un nuevo escenario
sin parangón en la historia económica precedente: la combinación inédita d;
estancamiento e inflación, puso en crisis al paradigma keynesiano
planteándose -en la práctica- a los excesos e ineficiencias del Estado
Benefactor como una de las causas principales de la misma.
Ante esta realidad, no ha surgido todavía otra revolución científica o
paradigma que replantee el papel del Estado y su relación con la sociedad y
el mercado en un mundo de economías interdependientes. Un mundo
marcado por la presencia de gigantes corporaciones multinacionales, que
actúan en un plano global, apoyadas en sistemas de telecomunicaciones y
tecnologías flexibles, que les permitan seleccionar las ventajas comparativas
de cada país, en un proceso de globalización de la producción a través de la
fábrica mundial.
Por ello, la pregunta central de hoy en muchas instituciones y países
es: ¿cuál es el paradigma que puede llevar a una nueva estabilidad y
crecimiento mundial, que responda, al mismo tiempo, a los imperativos de
democracia. soberania e independencia de los Estados nacionales?.
Las cuestiones básicas para caracterizar un sistema económico. siguen
siendo: cómo se determina el qué, el cómo y el para quién producir.
La economía neoliberal resuelve estas preguntas con la intervención
del mercado, pero éste, si bien es capaz de responder en general al qué y al
cómo producir, con racionalidad y eficiencia económica, no responde
plenamente al para quién, porque en el libre mercado vota quien tiene
demanda efectiva. Esto es. en el mercado \'Ota el que tiene demanda efectiva
y tiene demanda efectiva quien tiene ingresos y tiene ingresos, quien tiene
empleo. Y en un país donde hay desempleo estructural, el empleo no
depende sólo del nivel de la actividad económica, presenta además
subempleo, por lo que no hay un voto democrático en el mercado, sino un
proceso económico que produce desigualdades no sólo economicas.
El triunfo, tan proclamado, de la economía de mercado no significa
que podamos pasar --como por arte de magia- de sociedades estatistas a
sociedades liberales, sino únicamente que la economía se aparta de las

325

�Notas bibliográficas
lógicas no económicas que se le habían impuesto. La economía global, por
su racionalidad, es en sí misma dominante, porque constituye el polo
dominante en la relación social asimétrica, desigual entre ella, los Estados
nacionales y las culturas fragmentadas, que define la sociedad mundial en
6
que hemos ingresado •

1
Eric Hobsbawn,
Adiós a Todo AqueII
Planeta,
México, 1992.

- Decisivos (1985-1992) Editorial
º· en Los Anos

l

Francis Fukuyama, El Fin de la Historia y el Ultimo Hombre, Ed· PIaneta, MeXIco,
. . 1992.

3 Michel

CONCLUSIONES
En síntesis, la globalización de la economía en la producción y en los
mercados se da con características propias y con las implicaciones de un
mundo tripolar de guerra económica cuyos resultados se verán en el futuro.
La globalización económica y la apertura no se dan entre todos los
países sino entre bloques regionales encabezados por un líder: el de Europa
encabezado por Alemania, el de Asia por Japón y el de América por Estados
Unidos.

Albert, Capitalismo contra Capitalismo, Ed· p~;dó
.
.... s, Buenos Aires,
1992.

4

Jaques Attali, Milenio, Seix Barral, México, 1992 _

l

Thomas Khun, La Estructura de las Revoluciones Científicas, Ed. F.C.E., México, 1990.

6 Alaine Turaine,

¿Podremos Vivir Juntos?' Ed· F·C·E·• MeXICO,
, . 1997.

7

Ulrich _B~~• ¿Qué es la Globalización?" Falacias del Gl0 b ¡Global1::ac10n, Ed. Paidós, Barcelona, 1998 _
,smo. Respuestas a la

1

Francis
Fukuyama, El F.º,n d e la Historia, die:: años después, El Norte, Monterrey, 20 de
. .
JllnlO, 1999.

ª

En este contexto, la perspectiva de éxito de los países y bloques
dependerá de la eficacia y la estrategia que sigan respecto a los papeles del
Estado y del mercado en la economía; de la inversión e incorporación
tecnológica y su priorización con respecto al consumo. Así como del propio
esquema de apertura al interior de los bloques y las negociaciones entre los
diferentes bloques.
La evolución y perspectivas de esta tripolaridad económica es dificil
de predecir, porque se da en un contexto de crisis de los modelos históricos
reales y de los paradigmas económicos. Estamos por presenciar todavía los
resultados de la revolución científica que marque, desde un punto de vista
teórico y económico, el mejor camino para alcanzar un crecimiento
económico autosustentable, con estabilidad de precios y equidad social, en
un mundo globat7.
No es éste el fin de la historia -&lt;:orno lo reitera, con los mismos
8
argumentos y a diez años de distancia, Francis Fukuyama- , sino una nueva
etapa de la civilización, donde la caída del socialismo real de la Unión
Soviética y Europa Oriental le dieron un triunfo indiscutible al capitalismo.
Sin embargo, la batalla sigue ahora entre los modelos históricos e
ideológicos del propio capitalismo, lo cual es impredecible entre los
capitalismos realmente existentes.

327
326

�EL CASO DEL ESTADO DISTRIBUIDOR VENEZOLANO: O
COMO EL PETROLEO NO FUE SEMBRADO*

Dr. Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología. Profesor
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey {ITESM)
campus Monterrey

Articular la democracia y el desarrollo social con la renta petrolera es
genuino de un país, cuya historia contemporánea ha estado marcada por un
Estado en el que su proceso de regulación ha permitido a los actores
estatales centrales concentrar el poder y los recursos, en torno a los partidos
políticos, quienes han gerenciado todo el proceso de distribución de la
riqueza, así como las políticas públicas sociales emprendidas. Este trabajo
tiende a explicar la relación de estas tres variables a todo lo largo de la
historia democrática venezolana, desde 1958 hasta nuestros días. El objetivo
es precisar el por qué la democracia venezolana no ha favorecido al
conjunto de la población del país a pesar de haber contado con inmensos
recursos económicos.

La génesis del sistema democrático venezolano
El primer gobierno democrático instalado en Venezuela a partir de
1958, elaboró una política económica basada en la industrialización
sustitutiva de importaciones, orientada hacia el mercado interno, la
industrialización de los recursos estratégicos y la reforma agraria. El propio
presidente de la época afirmaba que «el desarrollo armónico de la
producción agrícola, ganadera e industrial permitirá diversificar su actual
fisonomía típicamente monoproductora y afrontar sin zozobras la hora, que
inevitablemente llegará, en que se agoten los reservorios del aceite mineral»
(Rómulo Betancourt, 1963: 18).
Para reforzar esta política, consolidar la nueva democracia y formar
un gobierno de unidad nacional, la administración gubernamental de la
época institucionalizó:

• Este trabajo forma parte de una investigación que el autor está realizando sobre políticas

sociales y la globalización (México, Canadá y Venezuela).

329

�A) La Oficina Central de Coordinación y Planificación (CORDIPLAN),
creada el 30 de diciembre de 1958, por Decreto - ley No. 492 de la
Presidencia de la República. Esta entidad ha permitido poner en obra el
principio de racionalidad en la gestión del sector público_ echando_ las bases
de esta manera de la orientación de las acciones públicas y pnvadas en
función de los objetivos del desarrollo. Esta decisión se ~iculó co? las
políticas de desarrollo regional, que a p ~ de 1962 el p~er go?iemo
democrático impulsó. El objetivo era reducir la dependencia del pais con
respecto al petróleo, gerenciado por las empresas ex~anjeras. De e_s~
manera se creó en los primeros años de la democracia, la Corporacion
Venezolana de Guayana (CVG), que desarrollaría los recursos mineros e
hidráulicos para implantar el bienestar social y económico en el sur del país.
B.- Una alianza con la Iglesia Católica, los empresarios, el Ejército, los
sindicatos fonnados y los partidos políticos democráticos a fin de asegurar
la unidad nacional. Rómulo Betancourt a este respecto afirmaba:
«Debo decir que tengo absoluta confianza en el pleno Y
total respaldo de las Fuerzas Armadas
al
Gobierno
legítimamente constituido(...). En nombre del Gobierno de la
República aprecio la significación que tiene el que los hombres
de empresa de Venezuela -industriales, comerci~tes,
agricultores- hayan dado un tan decidido respaldo al Gobierno
Constitucional ( ... ). Cordiales serán las relaciones con la
Iglesia Católica, cuyo máximo prelado, monseñor Raf~el Arias
Blanco ha contribuido en mucho a las buenas relacione hoy
existen~es entre
el
arzobispado y
las
distintas
colectividades políticas» (Rómulo Betancourt; 1963 :22, 27, 29).

caracterizan el Pacto de Punto Fijo se reflejan en la ley fundamental de la
nación (Constitución Nacional). La idea de la representatividad es pues la
de la representatividad política-partidista, tanto en el establecimiento del
sistema electoral como en la participación política2. En relación con este
procedimiento, la Constitución Nacional del país expresa:
"Todos los venezolanos aptos para el voto tienen el derecho de
asociarse en partidos políticos para participar, por métodos democráticos en
la orientación de la política nacional. El legislador reglamentará' la
constitución Y actividad de los partidos políticos con el fin de asegurar su
carácter democrático y garantizar su igualdad ante la ley" (Constitución
Nacional de la República de Venezuela, 1961, artículo 114).
, . Numerosos ~utores han reconocido el monopolio de la participación
pohtica de los partidos en el sistema político venezolano, reconociendo que
ellos han precedido la democracia y por consecuencia, han obtenido la
primacía sobre otras organizaciones intermediarias (sindicatos
organiz.aciones profesionales, organizaciones campesinas, etc.), las cuales s~
han desarrollado bajo la dominación de las propias instancias partidistas.
En resumen: para mantener el sistema democrático, nacido en 1958,
se ha establecido un Estado de partidos y una forma de organización estatal
centralizada. Es decir, "un Estado en el cual hay una completa interacción y
articulación entre el sistema jurídico-político estatal y el sistema sociopolítico (de partidos)"(Allan R. Brewer-Carías, 1989: 426). Es la razón por
la cual la función de legitimación, como proceso integrador del Estado
venezolano, es imposible sin la participación y la intromisión decisiva de los
partidos políticos para con los intereses nacionales, lo que conduce a diseñar
un sistema de representación democrática donde ellos son los conductores
reales de la vida nacional.

c.-

En este marco, a nivel político, un acuerdo ha sido gestado el 31. de
octubre de 1959 entre los partido Acción Democrática (AD), el partido
Social Cristiano COPE! y la Unión Republicana Democrática (URD), que
apuntaba a fonnar un gobierno de coalición tripartita d~_nde el Partido
Comunista había sido excluido. Llamado Pacto de Punto Fl)o, este acuerdo
fue una tentativa por construir la regla de juego de un nuevo.siste°;1a político
así como una nueva manera de regulación estatal tutelar (Lws Jose Oropeza,
1983), donde los partidos políticos fueron definido~ co~o los canale~
principales de agregación, de articulación y de interes socio-c~tural, as1
como agentes privilegiados intermediarios entre el Estado y la sociedad.
La configuración de un sistema político de partidos ha sido de es!a
manera el principal instrumento concebido en el inicio de la democracia
1
para implantar mejor y mantener el régimen • Es así como las reglas que
330

Los rasgos particulares del sistema político de Venezuela: El Estado
distribuidor

Nosotro_s podemos estimar que el sistema político de este país,
!larnado tambi~n «sistema democrático de partidos», presenta tres rasgos
importantes. Pnmeramente, se puede considerar que el sistema político basó
su estructuración sobre la Coalición política de partidos. Rómulo
Betancourt, sobre este particular, puntalizó al inicio de la democracia lo
siguiente:

331

�«Los partidos políticos venezolanos, obligados por el despotismo a
laborar en la clandestinidad, convinieron en la acción concertada y unida
para abrirle a Venezuela caminos hacia el orden democrático ( .. ). Y al
recuperar el país su fisonomía democrática, el pacto, para erradicar el
despotismo, se transformó en otro, de tregua en pugnas antipartidistas
y de esfuerzo coordinador para ofrecer a la nación soluciones a sus
problemas básicos, políticos, económicos y sociales» (Rómulo
Betancourt; 1963: 13).
Los partidos políticos, como lo hemos mencionado antes, se han
fortalecido en el medio de este acuerdo puesto que el monopolio de la
gestión pública es impuesto a ellos, subordinando a la sociedad civil. Es así
que estas organizaciones son convertidas en el mecanismo de mediación
entre la alianza de los actores sociales (la Iglesia, los empresarios, el
ejercito) y la estructura populista. Bajo este ángulo Luis Gómez Calcaño ha
considerado en su análisis sobre la democracia en Venezuela que,
" ... desde los profesionales, como los médicos, ingenieros, abogados,
periodistas, educadores y otros, hasta los campesinos y habitantes de los
sectores más pobres, el control partidista (generalmente AD y COPE! con
predominio del primero), orienta las actividades de las organizaciones de
la sociedad civil(...). Ello hace que cualquier reivindicación de un gremio
específico deba ser cotejada con los intereses del partido que la «controla»,
permitiendo una mediatización desde el germen de las demandas" (Luis
Gómez Calcaño, 1988:182).

.. .

El segundo rasgo del sistema democrático de Venezuela está centrado
en la alianza de las élites3. Este sistema ha permitido garantizar, a todo lo
largo de su estructuración, a los sectores minoritarios pero poderosos, que
sus intereses no sean amenazados por la aplicación de la regla de la mayoría.
Por consecuencia, la toma de decisión se basó sobre la creación de un
sistema de participación y representación semi-corporativo (Juan Carlos
Rey, 1988), que ha permitido a estos grupos establecer controles
democráticos regulares. Del otro lado, el sistema ha asegurado la confianza
de la población a través de los mecanismos de la representatividad
reguladora, garantizando así la regularidad y el respeto fuera de la elección.
En esta perspectiva, el estudio hecho por Moisés Naím y Ramón Piñango
(1986) sobre las paradojas del sistema político venezolano afirma que las
elecciones constituyen el principal proceso de participación popular en el
país. Estos autores dan tres motivos que impulsan a la población a votar
cada cinco años. Primeramente, hay una razón formal expresada en la
Constitución Nacional. Así «el voto es un derecho y una función pública. Su
ejercicio será obligatorio, dentro de los límites y condiciones que establezca
332

la ley» (Constitución Nacional, 1961, articulo 110). En segundo lugar, existe
un motivo utilitario o «materialista» favorecido por la ayuda de los partidos
políticos gubernamentales, y en tercer lugar, hay una razón individual que
expresa la adhesión fundada sobre la ideología personal.

El último rasgo del sistema político de Venezuela es el relacionado
con el clientelismo político. Después de 1958 se había obtenido un consenso
sobre el rol central del Estado y sobre el proceso de desarrollo concerniente
al crecimiento y la distribución de la renta. En cuanto al crecimiento, la
«siembra del petróleo» era una tarea del Estado4 • Eso significa que la
organización estatal tenía que promover, financiar y guiar las actividades
económicas, descuidando la actividad privada productiva. Esta visión ha
sido expuesta por Rómulo Betancourt durante los años 50 en su obra
Venezuela, Política y Petróleo.
Sobre la base de esta política, el Estado venezolano adquirió un
carácter muy particular puesto que él se ha fundado sobre la noción del
Estado distribuidor, con una vocación intervencionista donde el empleo
público ha constituido el elemento principal. El proceso histórico a través
del cual se va a conformar la base económica del país tendrá en el empleo
público uno de sus más importantes pivotes.
Baste decir que entre 1936 y 1983, por ejemplo, la ocupación de
trabajadores por el Estado creció en algo más de la mitad del crecimiento de
la población económicamente activa, y en algo más de un cuarto respecto
del crecimiento del empleo en las actividades manufactureras. Desde luego,
tras ese factor dinámico, en lo fundamental habrá de hallarse la inmensa
capacidad de gasto del Estado provista por la renta del petróleo (Asdrubal
Baptista, 1995: 247, 248).
En lo que concierne la actividad distributiva, se puede estimar que en
el Estado venezolano la participación política estuvo ligada a la distribución
populista de la renta estatal a través de la alianza de las élites que dirigen la
toma de decisión, así como la regulación de la organización del Estado con
el objeto de mantener el equilibrio socio-político, utilizando el mecanismo
del clientelismo. Sobre esta afirmación, Luis Gómez Calcaño estima que si
"la primera faz del clientelismo depende estrechamente de las
disponibilidades de recursos a distribuir, la segunda se apoya más bien en ..
los poderes coercitivos del Estado, en su carácter de regulador de las
relaciones sociales más que en el de distribuidor" (Luis Gómez Calcaño,
1988: 183).

333

�De esta manera, podemos ver que el rol jugado por el Estado en el
proceso de desarrollo, así como en la cantidad y naturale~ de los recursos
del cual dispone en el marco de un régimen democrático.' hace d~ la
organización estatal un amortiguador y atenuante de_ conflicto~. sociales
frente a las luchas redistributivas o demandas frente al sistema polí~ico. Esto
ha permitido que el Estado también haya a~entad~ el gasto social con el
objeto de mejorar la calidad de vida de los mas neces1~~d~s. Al menos e_n las
décadas so y 60, la agonizante dictadura y el rec1en instalado gobierno
democrático dedicaron porciones crecientes del presupuesto a los
ministerios de salud y educación. "En consecuencia, las tasas de
alfabetismo aumentaron rápidamente, y la inscripción ~~ .~scuelas Y
secundarias creció mucho más de prisa que la poblacion (~ustavo
Marquez; 1995:440). En consecuencia, los servicios de esta na~al_eza
constituyeron uno de los principales proveedores del empleo publico,
generando que el sistema de distribución de los empleos. ~e h~~a
caracterizado por una clientela amplia para puestos en la administrac10n
pública.
Los ejes de funcionamiento del Estado distribuidor

Dado que el sistema político de Venezuela presenta los tres r~sgos
que nosotros acabamos de analizar, queda poner el acento sobre_ el eJe de
base que ha puesto en función los diversos componentes de este sistema. Se
trata de la renta petrolera.
Es necesario recordar que la economía del país presenta la
singularidad de un proceso de modernización muy rápida, q~e se ha apoyado
no sobre la ganancia productiva de los recursos excedentanos engendrados
al interior de su propia actividad productiva, sino sobre el uso de una renta
internacional (Asdrubal Baptista, 1989). Por consecu_encia, e_s s~l~~nte por
el carácter estatal de la renta en su origen que se realiza su distnbucion en el
seno del país con el objeto del crecimiento nacional. Dicho de otra m~era:
la distribución del producto no es más que el proceso de transferencia en
manos privadas de la renta petrolera del Estado. En relación a ésto, Arturo
Sosa. A, estima:
"La decisión sobre la distribución de la renta pública petrolera
es, por consiguiente, un asunto de participación políti~a. Desde e°:tonces,
quien obtiene el poder sobre el ~stado ve~e~lano, obtiene la capac1~ad de
·dir sobre la distribución del mgreso mas importante de la economia. Por
deci
1
l'u·
tróleo
eso en la historia contemporánea de Venezue a, po 1 ca Y pe
(re~epción y distribución de la renta) van de la mano" (Arturo Sosa, 1991: 9).
334

De esta manera, nosotros compartimos la op1D1on de Asdrubal
Baptista (1989) en el momento que precisa tres mecanismos a través de los
cuales pasa el proceso de transferencia de la distribución de la renta al
conjunto de la sociedad, con el objeto de mantener el equilibrio sociopolítico. En primer lugar, se puede mencionar el Gasto público. Durante
toda la historia petrolera del país, el Estado ha aprovechado el negocio
petrolero para llevar a cabo la modernización. Este proceso ha permitido
establecer una infraestructura administrativa que ha engendrado un gasto
corriente muy fuerte, una infraestructura fisica e inversiones productivas
(inversiones públicas), así como la transferencia de recursos fiscales a
diversos sectores y a través de los préstamos, de los subsidios y de las
exoneraciones.
El segundo mecanismo fue el de la sobrevaluación de la moneda
(bolivar) y de la libertad de cambio. Este mecanismo permitió subsidiar la
compra de moneda extranjera, fundamentalmente la divisa americana ($
US), así como la adquisición de bienes y servicios del extranjero para
reforzar la industrialización del país. Por ejemplo, el proceso de
acumulación en el sector agrícola venezolano estuvo ligado a la existencia
de una moneda sobrevaluada, la cual ha permitido obtener maquinas y
equipos a costos relativamente bajos.
Finalmente, la baja contribución de los impuestos exigidos por el
~stado a las personas fisicas y morales. Es decir, que el Estado recoge
impuestos cuyo componente fundamental es la renta petrolera, engendrada
fuera del proceso productivo. En este sentido, Asdrubal Baptista dice que
"cuando el Estado realiza sus gastos, de los cuales los particulares derivan
naturales provechos, hay una transferencia neta de recursos en favor de estos
últimos, toda vez que de su parte no hay contraprestación hacia el Estado"
(Asdrubal Baptista, 1989: 123, 124).

Las transformaciones del Estado distribuidor

Desde el fin de los años 70, el modelo económico construido a partir
de la asignación de recursos de la renta petrolera viene estando en crisis. El
reconocimiento explícito de esta crisis es la base de la puesta en obra de una
estrategia económica con nuevas orientaciones que buscan poner en marcha
una economía sujeta a las leyes de la competencia, más abierta y más
competitiva. Esta política económica evidenciaría el gran viaje de la
economía y de la política sociai5.

335

�Fue en 1989 cuando el gobierno venezolano, presidido por segunda
vez por Carlos Andrés Pérez, decidió presentar un programa de ajuste para
hacer frente a un Estado paternalista, a una dosis masiva de
reglamentaciones, a controles y a proteccionismos, así como a un sector
industrial público muy desarrollado. Este programa tenía tres elementos
fundamentales:
A.- El ajuste económico que comprendía la reforma de precio, el fin del
sistema de tasas de cambio múltiples y la devaluación, y el equilibrio del
presupuesto del Estado.

B.- El ajuste estructural: privatizaciones y apertura económica.
C.- Las medidas económicas.
Con estos tres componentes se trató conseguir, a la luz de un nuevo
modelo de distribución de la renta, un mecanismo distinto de funcionamiento
del Estado. Por primera vez el gobierno anunciaba no una situación temporal
sino un cambio en la estrategia y en la filosofia del gobierno. Se abandonaba
de súbito el Estado rentista de bienestar y se ingresaba por la vía de
propuestas programáticas impuestas a la economía de mercado. Esta
estrategia llega en un contexto de transición de la actividad económica,
engendrando así fuertes tensiones sociales y políticas. Estas situaciones
conflictivas permicieron poner en crisis las instituciones democráticas y la
6
capacidad de los partidos políticos en la gestión de la renta pública •
A pesar de esto. el gobierno de Carlos Andrés Pérez siguió adelante
con su programa. en el que se establecían algunas medidas para contrarrestar
el efecto del proceso de estabilización. Estas medidas estaban constituidas
por un conjunto de acciones como las transferencias directas de efectivo
hacia familias con hijos en el sistema escolar, la atención médica y la
entrega de alimentos a mujeres embarazadas y lactantes, y un nuevo sistema
de seguro contra el desempleo. No obstante estas iniciativas, en 1992 dos
intentonas militares sucesivas fueron vencidas, obligando a renunciar al
presidente de la República a seis meses de culminar su mandato.
Simultáneamente. actores estatales habían venido haciendo
proposiciones que apuntaban a introducir importantes reformas al Estado
distribuidor. La Comisión Presidencial de Reforma del Estado (COPRE),
creada en 1984, propuso por primera vez la modernización de las relaciones
entre el Estado y la sociedad civil en el orden económico, político, judicial y
social. Sobre la base de amplitud del funcionamiento del Estado, estas
proposiciones han apuntado a las siguientes acciones:
• Profundizar la democracia en el seno de los partidos políticos.
336

• Reformar la ley orgánica del sufragio.
• Poner en obra la elección popular, directa y secreta de los gobernadores
de las entidades federales.
• Reformar la ley orgánica del régimen municipal.
• Vigilar el financiamiento de los partidos políticos.
• Abrir la economía, respetando el principio de las ventajas comparativas.
• Redefinir el rol del Estado en la economía.
• Articular la política económica y la política social.
El ~pacto de ~~tas propo~~ciones así como el rol jugado por los
actores sociales y pohttcos permitieron al Congreso Nacional, en 1988 y
1989, promulgar la ley sobre la elección y la remoción de los gobernadores
la rf~rma de I~ _ley orgánica del sufragio, y la reforma parcial de la le;
orgamca del regzmen municipal. Esta última establece por primera vez el
estatus de la alcaldía como gobierno local.
El noveno Plan de la Nación, llamado Un Proyecto de País.
Venez~~la en consenso (1995-1999), propuso cinco grandes lineas
estrategicas para promover y establecer las bases de un desarrollo sostenido
políticamente, socialmente y económicamente. Estas cinco lineas están
ligadas a la inserción del país en el contexto internacional, la transformación
del . aparato pr~ductivo, la puesta en obra de un proyecto de solidaridad
soc~al, con~e_b1do para generar transformaciones en la participación de la
sociedad c1V1l, la transformación de la educación y del conocimiento
cambiando los sistemas de enseñanzas y, finalmente la reforma del Estado7~
~a política social en este plan es presentado en el capítulo
d_en~mmado _L~ calidad de vida y solidaridad social en el que establece los
s1gwentes obJettvos:
• Facili~ a toda l~ población el disfrute de los bienes y servicios
matenales de la calidad de vida, y
• ~r.omover una transformación cultural que sirva de soporte valorativo y
etico al proyecto de país, a la vez que garantice el acceso de la población
al consumo de los bienes no materiales (IX Plan de la Nación, 1995).
Estos objetivos se enmarcan en cinco dimensiones que el Estado
venezolano los define de la siguiente mariera:

1.- Garantía de las necesidades básicas para el desarrollo personal y
familiar
·
_En esta_ dimensión, el Estado instrumentaría un conjunto de políticas
sectonales onentadas a la satisfacción de las necesidades básicas de los
337

�ciudadanos y familias, así como a la garantía de sus dere~~os a la ~tegri~~d
personal, la justicia, la alimentación, la salud y la educac1on. Esta dimens1on
se fundamenta en siete estrategias:

• Impulso prioritario de la organización comunitaria y la acción pública en
las zonas populares.

4.- La promoción de la cultura y los valores

• El fortalecimiento de las familias y de los valores familiares que
sustentan el desarrollo humano.
• El mejoramiento de la situación de la salud.
• La política nacional de alimentación y nutrici~n.
.
• La construcción de un sistema eficaz de segundad social.
• La política de educación como parte del co~b~t: a la pobreza.
• La garantía de la seguridad ciudadana y la ~~sticia.
• Las políticas de atención integral a las famihas pobres.

Esta dimensión está orientada a promover y apoyar la construcción
del nuevo proyecto de sociedad, orientado a enaltecer valores y principios
de una sociedad productiva, pluralista, democrática y solidaria que se abra al
mundo, se desarrolle y se modernice en un proyecto común. Son varias las
políticas a desarrollar en esta dimensión:

2.- La integración estable al empleo y a las actividades productivas

• El rescate, la protección y la valoración del patrimonio cultural de la
nación.
• El estimulo de las manifestaciones artísticas y de todas las producciones
culturales venezolanas.
• Intercambio y proyección internacional.
• Fortalecimiento de las bases de la producción y la difusión cultural.
• La política de comunicación social.

Esta dimensión se desarrolla en base al fomento de la economía
.d
· e-~ocada
en forma prioritaria hacia los sectores pobres de la
so l1 ana,
1u
población. Este, constituido como un instrumento orgaruzatlvo para
aumentar la capacidad de negociación social frente ~ ~tros sectores., ~a
estrategia principal dirigida es vincular la política econom1ca c~~ la poh!1ca
social, orientada a la equidad, a la estabilidad ~ocia!, a la ~reac1on ~e ma~, Y
mejores empleos, y a la redistribución _de la r~queza med~~nte la. mvers1on
pública tendiente a la formación de capital social. Las pohtlcas orientadas a
satisfacer esta dimensión son:

El Estado impulsará una política para la juventud en el marco de la
estrategia para la integración social. Esta política se impulsará a través de
dos líneas:

• El desarrollo y articulación de un sistema de empresas asociativas.
,
• La incorporación de la microempresa a las redes de la economia

• El servicio juvenil.
• La política diferenciada e integradora del Estado hacia la juventud.

1

•

•

5.- La política para el protagonismo de la juventud

solidaria.

3.- Políticas dirigidas a la integración en la convivencia colectiva

!ª

Según el IX Plan de la Nación, la convivencia. ~electiva Y
cooperación comunitaria requieren de un proceso de edu~ac10~ qu~ ~otenc1e
las capacidades y actitudes de los individuos para asunur el _eJerc1c10 pleno
de sus deberes y derechos como ciudadanos. Es con este mst~en~o de
responsab1·1·d
1 ad compartida Comunidad-Estado con que las . orgaruzac1ones
. •,
· l
comunales de las zonas pobres servirían de vías para l~ p~rt1c1pac1~~ so~1a
y la relación con el Estado. Esta dimensión esboza las s1gu1entes pohticas.
• Mejora de los servicios públicos y del ambiente urbano.
• Asistencia habitacional.

338

Con estas políticas se puede observar muy claramente que el Estado
venezolano apunta de una manera prioritaria a darle respuesta, por un lado,
al problema de la pobreza, y por otro, a la pérdida de solidaridades entre
esta organización estatal y la sociedad, y entre ésta misma.

¿La política social del Estado distribuidor?

En el contexto de toda la experiencia rentista venezolana se podría
señalar que el Estado distribuidor ha impulsado algunas líneas de acción de
política social, orientadas al asistencialismo. Estas estuvieron adscritas unas,
y están otras, a diferentes burocracias ministeriales. Por ejemplo, la
Asistencia y la Seguridad Social 8 fue dirigida por el Ministerio de Sanidad y
Asistencia Social (MSAS) y organismos de la administración
descentralizados, tales como el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales
339

�(IVSS) y el Instituto Nacional de Nutrición (INN); la política d~ emple~ _P~r
el Ministerio del Trabajo y la Oficina Central de Personal, el pnmero dirigia
el empleo correspondiente a la empresa privada, y la otra, el empleo público;
la educación es administrada por el Ministerio de Educación, y en un
tiempo la educación técnica por el Instituto de Cooperación Educat~va
(INCE); y recientemente la política familiar y el desarrollo social,
9
coordinada por el Ministerio de la Familia •

,..

.

En base a las características de los gobiernos democráticos del país,
podemos precisar, a la luz de algunos compo~entes de, evaluación de
políticas sociales, que el Estado venezolano a p~ir de la decada de ~~s 80,
más que sistematizar una política orientada al bienes~ de la pobl~cion, lo
que ha hecho es enunciar objetivos para el abordaje de los diferentes
problemas sociales. Vemos así cómo en el VI ~lan de_Nación (1,981-~985) el
aparte relacionado con el Desarrollo Sectonal Social pone enfasi~ ~n la
familia, la infancia y la juventud, así como en el desarrollo y fortaleclilllento
de la Seguridad Social. El siguiente, el VII Plan de Nación (1984-1988),
orientó su política social en dos vertientes; la una, la estrategia social, cuyo
objetivo fue alcanzar una sociedad más justa, tuvo como proyectos el
combate a la pobreza; el acceso a una educación más creativa, el
mejoramiento de la calidad de la atención a la salud; la racionalización ?el
proceso de desarrollo urbano y el impulso ~ la genera~i~n de e~pl~os y bien
remunerado. La otra, la estrategia polztica, definio su objetivo en la
profundización de la democracia y la descentralización. Fue durante este
periodo que el Ministerio de la Familia logra institucionalizarse. De esta
manera, entre el carácter distribuidor clientelar de la renta petrolera a causa
del monopolio de los partidos políticos en el seno del poder de los actores
estatales y los objetivos anteriormente expuestos, se evidencia una ~gidez
en su aplicación, que lejos de solucionar la pobreza, la reprod~Jo. No
obstante que la Constitución Nacional del país ( 196 ~ )_, en el Capi~o ~
(Derechos Sociales), establece la protección de la familia Y del matrimomo,
del niño y la salud, así como el derecho a la educación y_la cultura de ~odos
los ciudadanos; las políticas emanadas de los diferentes penodos
gubernamentales han sido parte más de un me~~smo de re~~ción de los
grupos sociales de poder estatal, que ha permitido a la poblacio~ l~grar el
acceso de una fonna residual a recursos escasos de orden economico, que
del cumplimiento real de los tres objetivos básicos de toda ~~lítica ~o~ial:
satisfacción de las necesidades básicas de toda la poblacion, objetivos
económicos y no económicos, orientados a mantener ingresos mínimos
regitlares y medidas de redistribución progresiva de recursos a objeto de
minimizar la brecha entre pobres y ricos.

340

Basándonos en el esquema de John Crane (1982) sobre los
paradigmas de inves~gación y aproximaciones de evaluación de políticas, se
p~e~e constatar a mvel de la valoración de la política social del país, lo
sigwente:
-

En cuant~ a la inclusión de los sectores concernidos, las políticas han
est~do onentadas a satisfacer objetivos políticos grupales y no de la
sociedad en el largo plazo. Aunque los sectores sociales más
beneficiados han sido los pobres urbanos de las grandes ciudades
(Caracas, Maracaibo, Valencia, Maracay, Barquisimeto), los actores
estatales han orientado sus preferencias con criterio utilitarista dado a
que ello ha permitido poner en práctica la regitlación del Estado'a través
del clientelismo y del manejo de una estructura de poder importante
para la reproducción social, tal es, la manipulación de la nación
el~ctoral, Y algunos grupos de interés como los sindicatos, las empresas
pnvadas y las asociaciones profesionales.

-

Al hablar de adecuación nos referimos a que el Estado distribuidor
v~nezolano no ha cumplido objetivos cualitativos en cuanto a política de
bienestar. Por el contrario, su intencionalidad ha sido guiada por el
~xces~ de recursos generados de la renta petrolera, razón que nos hace
mducir que el costo económico de la política social del sistema
democrático ha sido demasiado alto.

-

E_l sistema político venezolano se ha caracterizado por no ser equitativo
m desde el punto de vista económico, ni social, ni político. Esto se
expresa justamente en el momento que se evalúa la distribución de
beneficios y riesgos entre los diferentes grupos o personas involucrados
en _la~ ~olíticas sociales. Se ha podido constatar, según estudios
soc10logicos elaborados, que muchos recursos dirigidos a sectores
sociales son desviados a otros sectores en vista del clientelismo
electoral. Esta situación plantea el problema de la eficacia de la política,
puesto que los grupos favorecidos no están en concordancia con los
objetivos de la política.

-

Otra valoración importante a considerar es la implicación democrática
de los grupos sociales objetivos. Dicho de otra manera: considerar si
éstos están involucrados en la planificación, ejecución, mejoramiento,
fin~lización ~ evaluación de los programas generados por la política
social. En vista de que el Estado distribuidor venezolano se ha
caracterizado por el exceso de centralización y ejecutivismo ha
permitido que los actores sociales de la sociedad civil no encue~tren
espacio para impulsar sus propuestas democráticamente. Ello ha
341

�generado que el Estado se ha constituido en actor protagónico de todo el
proceso de la política social y económica.

A manera de síntesis

Esta reflexión, basada en el análisis del funcionamiento del Estado
venezolano, nos conduce a reafirmar que éste, a causa de su especificidad,
ha distribuido recursos proveniente de la renta petrolera sin darle un sentido
social de justicia. Cuestión que permite inferir que todos los gobiernos de la
democracia del país, a pesar del reciente intento de transformación del
sistema político, han producido políticas sociales que lejos de satisfacer las
grandes lineas maestras de la Constitución Nacional, lo que han hecho es
reproducir el esquema bipolar de la injusticia en la sociedad: la cada vez
más distanciadas pobreza y riqueza, reguladas por actores estatales que
dictan las directrices de acción así como sus objetivos grupales. De esta
manera, compartimos la reflexión de Alain Touraine cuando afirma que el
«Estado «movilizador» en América Latina ha unido en él objetivos políticos,
económicos y sociales. Lejos de separarlos, la organización estatal ha
querido integrar política económica y política social, modernización y
reforzamiento de la sociedad nacional, en un modelo único, elaborado por el
Estado ante que negociado por los propios participantes sociales a nivel del
parlamento» (1994:50). Por eso debe surgir, en la reforma del Estado
distribuidor venezolano, una dimensión de la política social que esté ligado
al replanteamiento del desarrollo, es decir al sentido integrador del
fenómeno. Esto implica que la «política social bosqueje una idea de política
desde la sociedad, entendida como un pacto entre las organizaciones
sociales, los gobiernos de los estados y los municipios» (Gabriel Torres,
1996:71). También que se parta de una definición amplia, donde se retomen
las nociones de actividades, de actores (no solamente acciones emprendidas
por actores gubernamentales), de problemas y de soluciones, articulándose
en una dimensión cualitativa de la evaluación que complemente la
dimensión cuantitativa. En otras palabras, es hacer menos público a las
políticas sociales. Se trata entonces de un Proyecto Nacional de Desarrollo
Social que no signifique una política asistencial destinada a ayudar a los
pobres a soportar su pobreza, sin rebelarse ante el obsceno enriquecimiento
de quienes ya lo son por nacimiento y otras ventajas (Manuel Caballero,
1997). Si repensar el Estado quiere decir reducir su acción en la sociedad,
repensar el Estado «distribuidor» en Venezuela significaría entonces que el
exceso de regulación de los actores gubernamentales sea minimizado con
objeto de democratizar con justicia la vida social, política y económica de
los actores sociales civiles de la sociedad. Así, al decir como Bernardo
Kliksberg ( 1998), se estaría planteando la necesidad de reconstruir el
342

Estado, avanzando hacia un "Estado inteligente", un Estado eficiente
centrado en papeles estratégicos para la sociedad en el que uno de ellos se
hallaría en el campo del desarrollo social. Sólo así se garantizaría la siembra
del petróleo con rostro social. Es el gran reto del nuevo gobierno electo el 6
de diciem~re de 1998 al plantearse como uno de los objetivos la
convocat_o,na a una Asamblea Nacional Constituyente que tenga como fin la
refundac10n de Venezuela sobre la base de la democratización del sistema
político, así como la combinación de la iniciativa privada y el libre mercado
con el compromiso social que alega debe tener el Estado.

Notas bibliográficas
1
_

Según Mirian_i Kor?Iith y Daniel H. Levine (1995:37,38), el término sistema de partidos

tien~ _cua~o ~~s1ones: 1.- los partidos son la herramienta básica de Ja acción y

movihzac1on ?~htica; 2.- esto asegura que el consentimiento y los votos sean Ja política

central ~ legitima; 3.- la dominación de los partidos figura en la metodología política
prevalec1~te alrede~~r de la p~opaganda, en las elecciones y ahora en Ja mass media; y 4.como. P~'.dos pohticos dommantes, ellos se convierten en la principal agencia para la
orgamzac1on y desafio de los conflictos políticos.
2

Desde su origen, la democracia venezolana recurrió a un sistema electoral clásico: el voto

por planchas cerradas de partidos, con asignación proporcional de los puestos parlamentarios.
'. Los actores c~aves varían_ en función de su práctica. Sin embargo, el esquema característico
~cluy~, ademas ~el gobierno, los principales partidos políticos (representados por sus
direcciones nacionales); el sector de los empresaríos privados capitalistas
(FEDECAMARAS), . el sector de los trabajadores (CTV), el Ejercito y la Iglesia
(representados por la Jerarquía) (Juan Carlos Rey; 1988:203).
4

La _«~iembra del petróleo», s~g~ Asdrubal Baptista y Bernard Mommer (1987), presenta
d?s ~1S1ones peif~ctamente delurutadas. La primera perspectiva, expuesta por Arturo Uslar
P~~ en 1936, estima que el destino deseado de la renta es el de la inversión productiva. Esta
vis1on e~ _expresada por la élite venezolana partiendo de la tesis del desarrollo capitalista de Ja
producc,1~n y de la productividad. La otra visión, salida de los movimientos populares
democraticos en Ven~zuela a partir también de 1936, expresa que es necesarío que la renta
~etrole~a . se . _con".r~~ce en una política de distribución popular así como en una
mdustnal1~~1on dirigida por el Estado, la cual cumpliría entonces la función de disolver al
sector tradicional de 1~ econo~a y de crear un mercado nacional con una alta capacidad de
co?1"ra. Esta perspectiva populista es la que ha reinado durante la historia contemporánea del
pais.
1

La políti~a basada_ en el _)ran viraje" representó el octavo Plan de la Nación (1989-1994), el
cual ~~to a la sat1sfacc1on de las necesidades alimentarias de la población de una manera
eco~o~ca Y segura sobre la base de una agricultura eficiente y competitiva mediante un
crecuruento acelerado y sostenible.
6

A un mes de iniciado el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (febrero-1989), así como
de haber puesto en marcha el Programa shock de ajuste estn,ctural, se produjo una reacción

343

�violenta en la sociedad, con un estallido anárquico, "el caracazo". Por otro lado, las tentativas
de golpe de Estado, una en febrero y otra en noviembre de 1992, la primera liderizada por el
Coronel Hugo Chavez Frías, hoy presidente constitucional de Venezuela, así como las
reacciones de conformidad de los ciudadanos, hacen constancia del agotamiento de la élite
política del país, expresada por la falta de legitimidad tanto a nivel de las instituciones como
de los dirigentes políticos.
A través del programa denominado Agenda Venezuela, el gobierno de este país inició a
partir de 1996 un conjunto de medidas socio-económicas con el objeto de alcanzar la
estabilidad macroeconómica y la recuperación social. Este programa se ha basado en las
redes de servicios sociales fundamentales tales como educación, salud y vivienda, llevándose
a cabo con la meta de cubrir las necesidades de tres millones de familias. Los programas
sociales son los siguientes: programa de subsidio a la familia, el programa de nutrición en las
escuelas, el programa de donación de uniformes escolares, el programa de cuidado diario de
los hogares. el programa de subsidio para el transporte escolar, el programa de desayuno y
comida en las escuelas, el programa de ayuda a la madre para la alimentación de los niños, el
programa de protección del ciudadano viejo, el programa para las personas retiradas, el
programa estratégico de nutrición, el programa de empleo para los jóvenes, el programa de
ayuda social, el programa de ayuda de materiales médicos, los programas de provisión de
medicina.

7

En diciembre de 1997 se promulgó la «Ley Orgánica del Sistema de Seguridad Social
Integral», donde se establece que el órgano de dirección del Sistema de Seguridad Social
Integral es el Ministerio del Trabajo y la Seguridad Social.
8

"'

9 Durante la presidencia de Luis Herrera Campins (1979-1984) se designó a una ministra de
estado para la participación de la mujer en el desarrollo. En los dos períodos siguientes este
ministerio de Estado fue creciendo e institucionalizándose hasta convertirse en lo que hoy es
el Ministerio de la Familia, cuyo objetivo principal es el de realizar y promover acciones
destinadas a la protección de la familia. así como el de la integración al desarrollo socioeconómico del país (Art. 38, Ley Orgánica de la Administración Central, 1995).

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�MONISMO, RELATIVISMO, PLURALISMO

s

a Arturo A los 30 años de la Constitución democrática. La participacón política en la
::v~
Vene~ela, Revista SIC, Centro Gumilla, año LN, No. 531, enero-febrero, 1991.
0

Isaiah Berlín y la filosofia de la cultura
Dr. Mario Teodoro Ramírez
Universidad Michoacana
de San Nicolás de Hidalgo
Nuestra cultura es nuestra; las culturas
son incomensurables; cada una es
como es, infinita en valor, como lo son
las almas a la vista de Dios.

I. Berlin1

Introducción

Las posiciones relativistas y pluralistas ganan cada vez más terreno en
el campo de las discusiones culturales. Diversas razones dan cuenta de este
triunfo: crisis de ideologías y proyectos sociales de corte universalista,
generalización de la idea democrática, ampliación de los procesos de
comunicación intercultural, movimientos migratorios y consolidación del
multiculturalismo, etc. Sin embargo, persiste en ciertos ámbitos y desde
ciertas perspectivas teóricas una desazón respecto a la validez del pluralismo
y respecto a las posibles o reales consecuencias negativas del relativismo
cultural -caos "ideológico", relativismo moral, nihilismo, regresiones
nacionalistas, conflictos bélicos.2 Estas preocupaciones no están
necesariamente ausentes en quienes sostienen concepciones relativistas y
3
pluralistas. Inclusive, no está ausente una preocupación por el
replanteamiento de los aspectos comunes a las diversas culturas y por la
necesidad de hacer posible (teóricamente, pero también prácticamente) la
comunicación y comprensión interculturales. Que lo anterior podría
llevarnos -después del escabroso pasaje por el relativismo y el pluralismo- a
la conformación de una nueva perspectiva universal, es algo que todavía no
podemos anticipar; lo que sí podemos hacer es afinar nuestros conceptos y
precisar nuestras expectativas.
Para ese objetivo nos parece útil retomar algunas ideas de Isaiah
Berlin, uno de los pensadores más reconocidos de los últimos años, y que
posee la rara virtud de combinar en sus escritos originalidad y profundidad
con pertinencia y claridad. En principio, nos parecen muy atinados los
argumentos que presenta Berlin en contra de la tradición "monista'' de la
filosofía occidental y, específicamente, en contra del "monismo
epistemológico". Damos cuenta de estos argumentos en el primero y
346
347

�segundo apartados de este trabajo para en seguida -tercer apartadoocuparnos de la defensa que Berlin hace de la especificidad e irreductibilidad
del conocimiento histórico-cultural. En el cuarto apartado abordamos el
asunto central de nuestra reflexión: la distinción que propone Berlin entre
"relativismo" y "pluralismo" y los argumentos que presenta a favor de una
posición pluralista (tanto en los planos epistemológico como histórico y
moral). Sobre esta base analizamos en el quinto apartado su planteamiento
respecto a la tensión entre libertad y reconocimiento, marco donde ubicamos
aspectos de su teoría política relativos a la discusión sobre el "nacionalismo"
y la relación entre culturas. Finalmente, en el sexto apartado hacemos una
serie de observaciones sobre el valor y las consecuencias del "pluralismo"
berlineano para afrontar y permitir aclarar diversos problemas relacionados
con la diversidad cultural, el conocimiento intercultural, y los aspectos
políticos y morales de la interculturalidad.

1. Crítica del racionalismo monista
Aunque la crítica epistemológica al racionalismo y, en general, al
pensamiento moderno-ilustrado se ha convertido en un truísmo de nuestra
época y se la ha llegado a identificar a veces con ciertas corrientes de
pensamiento concluyentemente antirracionalistas, existen pensadores, como
Isaiah Berlin, que por su filiación filosófica o por su estilo y talante intelectual
están libres de la sospecha de radicalismo o irracionalismo. Berlin llama la
atención por su capacidad para plantear o replantear de manera precisa algunos
de los problemas filosóficos básicos de nuestro tiempo y por su aptitud para
hacer ver el significado vital, el alcance humano, de ciertas discusiones teóricoconceptuales aparentemente abstractas. En todo ruomento Berlin ha hecho de la
"actitud crítica" la condición tanto como el efecto del pensamiento filosófico.
Esto significa que para él la tarea de la filosofia es comprender los problemas y
clarificar nuestra situación (teórica o práctica) antes que tratar de dar
4
"soluciones" o explicaciones últimas. Esta suposición -la de que es posible
encontrar respuestas últimas y únicas- subyace a la teoría positivista del
conocimiento, al pensamiento ilustrado moderno y, en general, a toda
"ilustración", esto es, a toda concepción racionalista monológica, ya en la
epistemología, en la vida práctica moral o en otras formas de pensamiento no
filosóficas como la religión.
Con la expresión "racionalismo monológico" designamos lo que Berlin
llama la "tradición central" del pensamiento occidental, "que se remonta por lo
menos hasta Platón", y que, según nuestro filósofo, puede caracteru:arse en
tomo a tres suposiciones básicas:

348

(a) que para todas las preguntas genuinas hay una y sólo una respuesta
verdadera, y que t ~ las demás son desviaciones de la verdad, y por lo tanto
falsas; esto se aplica tanto a las preguntas que tienen que ver con el
comportamiento Y el sentimiento, es decir, con la práctica, como a las que
tienen que ver con la teoría y la observación -preguntas de valor tanto como de
hecho-; _(b) que las respuestas verdaderas a tales preguntas son por principio
cognoscibles; (c) que estas respuestas verdaderas no pueden oponerse entre sí
pues una proposición verdadera no puede ser incompatible con otra; que'.
Juntas, estas respuestas deben formar un sistema armonioso. 5
. En suma, podemos decir que la tradición occidental dominante es: a)
morusta en cuanto a la verdad; b) racionalista en cuanto al procedimiento
cognoscitivo, y c) uniformista o universalista en cuanto a los resultados del
conocimiento. Cabe destacar que Berlin comprende de este modo no solamente
un programa epistemológico sino también una concepción ética o una filosofia
práctica, misma que se remonta igualmente a los orígenes de la tradición
occidental. En términos prácticos -morales o políticos- el racionalismo
monológico funciona con la idea de que existe una forma de la ''vida perfecta"
~ de la '_'sociedad perfecta", que es única, universal y necesaria, verdade~
mdependientemente de que se haya realizado o no, de que pueda ser realizada 0
no, válida "para todos los hombres, en todas partes, en cualquier tiempo".6
. Los, ?ºs aspectos o momentos del racionalismo monológico -el
ep1stemologico y el moral- se encuentran íntimamente vinculados e incluso se
refuerzan mutuamente, por lo que la critica de uno involucra necesariamente la
crítica del otro. Particularmente Berlin está interesado en observar las
implicaciones p~áctico-morales de esa crítica. Pues las consecuencias negativas,
nefastas en algun momento, del monismo son más preocupantes en el plano
moral que en el epistemológico. El "monismo ético" ha sido, según Berlin, la
fuente de las diversas visiones "escatológicas" o "utópicas" de la vida
histórica Y social, y es responsable en gran medida de la mayor parte de los
procesos sociales autoritarios, sectarios, violentos y hasta criminales que se
~ dado en la historia de la humanidad. Cuestionar esta persistente y casi
msuperable visión de las cosas es uno de los aportes imprescindibles del
pensamiento crítico-filosófico a la sobrevivencia del ser humano. Ahora
bien, no obstante la precisión y contundencia de la critica de Berlin al
racionalismo, él no va a defender en un ningún sentido una conclusión
irracionalista; por el contrario, va a tratar de mantener y defender -y en primer
lugar de comprender- la diferencia entre una actitud irracionalista meramente
'.'romántica", igualmente ahistórica y monológica, y una críti~a racional,
informada históricamente, de los límites e insuficiencias del ''racionalismo
mon~lógic~"- Precisamente, el uso por nuestra parte de esta expresión nos
permite dejar abierta la posibilidad de definir otra forma de racionalidad
(obviamente no "monológica", no monista).
349

�2. Critica del monismo epistemológico
La versión contemporánea más famosa del racionalismo monológico es
el "positivismo lógico" o "neopositivismo". A ella dedica Berlin, en sus
primeros escritos, una critica acuciosa. Según él, el positivismo lógico se
caracteriza porque realiza una doble reducción: en primer lugar, reduce toda
forma de conocimiento a una que se considera básica o paradigmática (el
conocimiento científico-natural); en segundo lugar, dentro de esta última busca
reducir los diversos componentes del proceso cognoscitivo a unas unidades
elementales, fundamentales -las proposiciones atómicas o de "contenido
empírico"-, de las que supuestamente todo provendría, y que proporcionarían
la justificación última de la validez del conocimiento. Con gran perspicacia
refuta Berlin la teoría empirista del conocimiento, mostrando cómo, a pesar de
las declaraciones explícitas tal teoría se encuentra profundamente comprometida
con la gran tradición de racionalismo monológico del pensamiento metafisico.
En el artículo «Traducción lógica», y en otros materiales incluidos en
Conceptos y categorías, Berlin muestra una rara capacidad para moverse
críticamente y con originalidad en el ámbito de la filosofia analítica. Profesor
también en Oxford, Berlin tuvo oportunidad de conocer y tratar a dos de los
más importantes representantes de esa tradición: A.J. Ayer y J. Austin. Esto le
permitió tener una comprensión aguda de los aportes y el valor de la filosofia
analítica tanto como de sus límites y eqtúvocos. Así, su perspectiva rebasa los
lugares comunes de la crítica al positivismo lógico -el formalismo logicista, la
exacerbada negación de la metafisica, o la fascinación por la claridad y el
rigor- para concentrarse en el carácter problemático y hasta absurdo de algunos
de sus supuestos y consecuencias.

.. .

Particularmente Berlin se dirige a la llamada teoría empirista del
significado, fundamento de la epistemología neopositivista. La idea de que
las únicas proposiciones de nuestro lenguaje que tienen significado son las
"proposiciones empíricas" (empirismo "deflacionario"), o bien de que todas
las proposiciones se pueden traducir, con reglas y referentes ad hoc, a
proposiciones empíricas (empirismo ''inflacionario"), no es una tesis
simplemente errónea: es un programa filosófico cuyas intenciones de fondo
-monistas y reduccionistas- resultan cuestionables, esencialmente inviables
y, al fin, carentes de sentido. Las "intenciones de fondo" -los supuestos- de
la teoría empirista del significado son, según Berlin, las siguientes: l) la
teoría del lenguaje como correspondencia, es decir, la suposición de que
existe algo así como un función básica -y tendencialmente única- del
lenguaje que sería la de "reflejar" o "describir'' la realidad, a partir de lo cual
otros usos del lenguaje (no descriptivos, sin '·correspondencia") resultarian
incomprensibles o puramente accesorios; 2) "la falacia jónica'', esto es, el
350

supuesto propiamente "metafisico" del positivismo, que consiste en asumir
la vieja creen:ia de _que la r~-~d está compuesta por "entidades" básicas y
elementales, constituyentes últimos que nuestro lenguaje y conocimiento
~bieran poder re~ejar al fin; _Y 3)_ "la búsqueda de la certeza", supuesto que
sigue de los antenores y los smtetiza en términos de teoría del conocimiento
científico consiste en creer que la tarea de la ciencia estriba en alcanzar unas
"proposiciones incorregibles", esto es, unívocas, exactas y plenamente
"garantizadas". Según Berlin, este supuesto, como los dos anteriores no
tiene sentido, pues "para decir algo significativamente acerca del m~do
tenemos que traer a colación algo que ya no es la experiencia inmediata (se~
lo _que fuere lo que signifique 'inmediata'); a saber: el pasado y el futuro, y
obJetos ause~tes '!. otras pe~sonas,_ y posibilidades no realizadas, y juicios
gen~es e hipotet1cos, y as1 sucesivamente". 7 Como no podemos evitar esto,
es decrr,_ ~orno en t~o _proceder cognoscitivo tenemos que dar por supuestas y
hasta Utilizar propoSiciones que no son incorregibles, resulta que "la única
manera de estar absolutamente seguros consiste en no decir absolutamente
nada".ª Es a esta pureza silenciosa a donde nos conduce tendencialmente la
teoría empirista del conocimiento.
Cabe insistir en que la clave de la crítica de Berlin debe buscarse por el
lado de los "supuestos" del positivismo lógico que él se propone esclarecer, y
no solamente por el lado de los limites de los procedimientos empíricos o
formales de la verificación o corrección de las proposiciones. La limitación de
estos procedimientos no tendría que ver con que hubiera una "resistencia" de lo
rea_} a nue~ dis~sicione~ cognoscitivas o una condena de nuestro lenguaje a
la mexacntud, a la incapacidad de "describir''. Tiene que ver con el hecho de
que cualquiera de los elementos de nuestro lenguaje sólo tiene sentido en
relación con otros -no hay lo "cierto" o "incorregible" sino porque hay también
lo• ""ft'ft-"
1cm,u , 1o. "dudoso" , 1o " corregi'ble", lo meramente ''probable", etc. Y,
c_iertamente, nmguno de estos elementos puede ser absolutizado y "separado" a
nes~o de perder su capacidad para significar algo coherente. En otras palabras,
Berlín ~mparte -quizá sin proponérselo- la tesis hermenéutica (gadameriana)
que sostiene la preeminencia de la "comprensión" sobre el "conocimiento'' y
los elementos "empírico-positivos" que él nos aporta.9 Ciertamente, su
perspectiva no deja de ser propia y se distingue claramente de ciertas
radicalizaciones hermenéuticas en que para él la preeminencia de la
"~~prensión ~el sentido", es decir. la preeminencia de nuestro lenguaje en sus
múlnples funciones sobre alguna de éstas no elimina la posibilidad de que
~o~ hablar de verdad, objetividad o confiabilidad respecto a los
conoclilllentos que las diversas ciencias nos proporcionan. Lo que dice Berlin
su tesis hermenéutica, es solamente que para que una "proposición empírica':
tenga "sentido", es decir, comprensible para un ser humano, es necesario que
haya en nuestro lenguaje otras proposiciones distintas de las empíricas y que
reconozcamos que ellas también tienen "sigrúficado". Así pues, sostener-como
351

�-=-Mln función del lenguaje es la
·· ·
que una deteTI.lllilllU4
hace el neo~siti~~o- . te" seria como sostener, por eje°:'plo, ~ un
"fundamental o e t e ~ .
ue en consecuencia, el sistema
organismo no se mantiene smd ~e~tarst~ yq
éstos deben "reducirse" o
digestl·vo "determina" a los emas'lsi e
''traducirse" en los términos de aque ·

q:ie

d .sta metafisico cualquier búsqueda de
Igualme~te? desde el p~~.~ :sulta también un afán absurdo. Pues, si
"componentes últimos de la reali
,
d finir x? Tendríamos que hacerlo
,
x'
·cómo podríamos e
.
e•
ul
''todo no es mas que ,. ~
''n s x" pero entonces la 1orm a
necesariamente en relac1on ~ algo ~e tiºod e Debemos aceptar que la única
.
ul r::...1
imposible o smse111 o.
.
d
morusta res ta éllsa,
.
estro conocimiento del mun o
manera de hacer que _nuestro len~ ;;,;~pción de la realidad una postura
tengan sentido es asunuendo en nue l
este pluralismo básico no está
''pluralista". Sin em~argo, cabetalac ~o=da de ciertos componentes en tal
afirmando que la realidad como
es
.ón de ue hay una pluralidad
o cual número; solamente establece ~~ l~ asunc1. dibl2 para la posibilidad de
de seres o modos de ser es una condicio~ im¿re:~eza de la argumentación
nuestro conocimi~nto y _n~estro len~~- a las condiciones del pensamiento-,
pluralista de Berlin es l~g,ca -se reafi.rmaciones a priori sobre lo que existe o
no ontológica o metafisica-no hace
no existe en el mundo-.
.
,
sitivista es insuficiente como teoría del
Así pues~ la ~p1stemologia ~:po teoría del conocimiento en gen~.
conocimiento c1&lt;:°tifico ~ ~s r,arci :mo a de la "ciencia unificada"- Berlin
Al ''monismo ep1stemolo~co -el .P , ~ta ara asumir y comprender la
opone una "epi~mologta pl~~~oc~e!to científico, de corte empirista
complejidad del ID1smo proce~ e cdar d
ta de otras formas y modos del
y natmalista, y para hacer posible, y
e cuen
,
conocimiento humano.

3. Pluralismo epistemológico y conocimiento histórico
.
.
de la crítica al "monismo
Una consecuencia impo~te
y replantear la diferencia
, . ,,
que nos permite retomar
. .
l
epistemo ogico es
.d d 1 todo entre el conoc1ID1ento
fundamental, nunca ace~ta_da y ahis~t' ·ªco e entre '"las ciencias" y las
. ,
l conoc1ID1ento
s on '
.
,
científico Y e
.
ensadores de nuestro tiempo que mas
"humanidades". Berlm es un~ de
dad especificidad cognoscitiva de
han contribuido a de~ender la rrre,, uclti ihi~st ·a antropología, la psicología,
" .
as humanas - a
on ,
ºfi .
las llamadas c1enc1
.
.
. . s do , ticas del cientl cismo
etc.- frente a las prete°:5iones imp~n~1stade~de s~inicios en la Ilustración
moderno. Básicamente este ha ~onsis o, e osible y necesario aplicar los
del siglo XVlli, en la cre~ci~ d~;~:l :o~ocimiento científico al campo
métodos, supuestos y proce 1ID1en

¿ºs tr y

352

de lo social-humano, a fin de alcanzar en algún momento un saber en este
campo tan preciso y exacto, y con capacidad de explicación y predicción tan
firme, como el que nos ofrecen las ciencias naturales. Esta pretensión no es
solamente parte de un programa epistemológico, expresa más profundamente
una cierta forma de entender al ser humano, cuyos supuestos principales, y
no puestos en duda por el cientificismo ilustrado, serían: a) que la
humanidad es una sola y la misma en cualquier circunstancia y en cualquier
época (que hay algo así como una ''naturaleza humana", una "entelequia"
que subyace a las diversas, casi infinitas, modalidades en las que el ser
humano se realiza en el espacio y en el tiempo); b) que a lo largo de la
historia esa humanidad única ha ido avanzando paulatinamente, en un
sentido teleológico-progresista, hacia estadios de mayor conocimiento y
perfección, superando definitiva y felizmente estadios de oscuridad,
ignorancia y fanatismo; y c) que, por ende, los rasgos esenciales y superiores
de esa "naturaleza humana" son aquellos que tienen que ver con el desarrollo
de las capacidades intelectivas y cognoscitivas y con las posibilidades
transfonnadoras y liberadoras de la acción práctico-técnica. Desde este
punto de vista, para un historiador ilustrado (Voltaire) hay bien poco que
indagar: ''la historia es un desierto árido con unos cuantos oasis''. 1º La
mayor parte de ella puede ser tranquilamente desechada: "¿quién quiere
saber acerca de Salmanasar o Mardockempad?", ¿y de tantos e inacabables
datos relativos a acontecimientos fútiles, pasiones terribles, hábitos
incomprensibles, mitologías exóticas, visiones infructuosas? En fin, la
Ilustración -y todas sus variantes posteriores- sólo hace posible la aplicación
de los métodos científicos al campo de lo humano a condición de
desvirtuarlo, de suplantarlo por algo en que ya no se reconoce en lo que
verdaderamente es.
Otros pensadores contemporáneos de la Ilustración denunciaron desde
entonces esa suplantación, esa visión fundamentalmente errónea de lo que es
el ser humano y de nuestros medios para "comprenderlo". Berlin ha
dedicado diversos trabajos a recordar y revalorar las concepciones, a veces
oscuras y en aspectos equívocas pero siempre agudas y profundas, de Vico y
Herder. Autor de una verdadera revolución intelectual, Vico introduce la
idea -mantenida y desarrollada por posteriores pensadores historicistas y
humanistas- de que la tarea del historiador no es relatar una serie de hechos
Y ordenar una serie de datos sino tratar de aprehender las intenciones
humanas que se ocultan detrás de esos hechos, los valores, las ideas, y las
fonnas de vivir y sentir de los actores de aquellos acontecimientos, mundos
o épocas. Y sólo este conocimiento nos enseña lo que realmente son los
seres humanos, lo que son sus obras, sus actuaciones, sus culturas. Para
Vico, "comprender la historia es comprender lo que los hombres hicieron en
el mundo en que se encontraron, lo que exigieron de él, cuáles fueron las
necesidades sentidas, las metas, los ideales". 11 Pero, ¿cómo podemos obtener
353

�..

este conocimiento?, ¿cómo podemos acercamos a otras mentes? Vico no
creía que fuera imposible, ni siquiera que planteara mayores problemas. El
caso es que podemos hacerlo; que contamos con el lenguaje y con diversas
formas de expresión de la vida espiritual. Basta que "imaginemos" cómo es
la experiencia del otro. Es la perspicacia imaginativa -en las antípodas del
entendimiento analítico- el modo de conocimiento propio de la historia y del
conocimiento humanístico en general. Sólo ella nos permite y asegura que
estamos en el punto de la cuestión: acceder al mundo de otros hombres y
otras mujeres y comprenderlos como tales. Esto lleva naturalmente a una
visión de la pluralidad, irreductibilidad e inconmensurabilidad de las épocas
y las culturas. Dado que cada época o cada cultura debe comprenderse a
partir de ella misma, es falaz suponer que existe una sola cultura, la misma
para todos los seres humanos, y es también inaceptable, como desarrollará
posteriormente Herder, ya en la época del romanticismo, que podemos
comprender aspectos de una cultura separados de la "totalidad" que
conforman. "Cada cultura tiene su propio y único Schwerpunkt ('centro de
gravedad'), y al menos que lo tengamos a nuestro alcance, no podemos
entender su carácter o valor". 12 No hay, por ende, una sola sino muchas
culturas; y ellas deben ser comprendidas a partir de ellas mismas y no de
criterios extrínsecos y ajenos. "El juzgar una cultura con el patrón de otra,
demuestra un fracaso de la imaginación y el entendimiento. Cada cultura
tiene sus atributos propios que deben ser captados por ella misma en su
interior". 13 La tarea del historiador y del humanista en general es
comprender lo propio y singular de cada modalidad de la praxis humana,
tarea ésta que no puede tener otro objetivo más que el de ampliar la propia
comprensión de nosotros mismos en tanto que humanos.
Berlin ha desarrollado por su cuenta las inspiradas tesis de los
filósofos historicistas clásicos. En el artículo «El concepto de la historia
científica» se ocupa precisamente de demostrar que la historia no se ajusta a
los moldes y procedimientos del conocimiento científico. Su forma de
conocimiento no es la deducción. ni la inducción. ni la generalización, ni la
verificación empírica precisa. ni tampoco. ob,iamente, la cuantificación o la
predicción exacta de los acontecimientos. En fin, está fuera de lugar la
expectativa de que el objetivo del historiador sea llegar a ciertas ''leyes
generales'' o '·constantes uni,ersales·· de los fenómenos históricos. Y esto,
nuevamente la vena lógica de Berlín, no por una cierta imposibilidad de
principio. por una falla o defecto de los métodos de que hace uso el
historiador, sino por la simple razón de que tales generalizaciones o
regularidades no tienen sentido ni utilidad y son esencialmente inexactas
respecto a aquello que se trata de conocer: precisamente, la singularidad de
un acontecimiento, lo que él tiene de nuevo y distinto a los demás. La única
manera de acercarse cognoscitivamente a esa singularidad es poseyendo la
rara habilidad para concatenar diversos datos, quizás aleatorios y hasta
354

distantes entre sí, para hacer con ellos una "textura" que permite comprender
y entender lo que se nos da. Este proceder no se parece en nada a ·
d
los del pensamie~to científico. '.'Lo que pasa en el pensamiento
par~ce mucho mas a la operación del sentido común en que entret ·
vanos co
t
. .
,
eJemos
, .
ncep os Y propos1c10nes generales, a primera vista independientes
lo~camente, y hacemos que vengan al caso de una situación dada de l
meJor manera posible". 14 En general, no se trata en el pen.,.,. ....; t hi t, • ª
" 1· ,, -d
•.
= e n o s onco
de exp 1car
e utilizar un esquema "causal" en el se ti.d
,·
b. ·
·
"
n o empmco? ~eti~o- smo de comprender", de adentramos a las razones, motivos
mtenciones ~ pr?yectos de los seres humanos que estudiamos. El uso dei
porque •en• histona, la respuesta a la pregunta "&lt;.,· por que·?"
· , a un
• e n re1ac1on
acontecumento o una acción, funciona más de acuerdo con la manera como
~bran:ios en nu~stra vida cotidiana y comprendemos expresiones tales como
María perdono a Juan porque lo quería". Lo que nos permite entender y
ace~~ esta resp~esta es el modo de ser de nuestra propia experiencia la
posib1hdad
tr
odded vivirhalgo parecido a la relación referida, y , en gener'al,
nues o m o e ser umanos, que nos capacita para entender, o poder llegar
a hacerlo, a otros co~o nosotros. Porque "no soy aquí primordialmente un
observador extern~, smo que yo mismo soy un actor; comprendo a otros
seres human?~• Y se lo que es tener motivos, sentimiento y obedecer a reglas·
porque tambien soy humano". 15
'

i::~~ ;

En fin, lo qu~ ~l . historiador tiene que poner en juego para
~omprender un hecho histonco es lo mismo que siempre está poniendo en
Jueg~ para actuar Y moverse en su mundo, para vivir y convivir con los
demas, darse a entender y entenderse con ellos. Berlm· llama a ta
"capaci.dad" - 1a capacidad
.
es 16
de ser humano- tener sentido de la realidad
~sto es, ~ener "sentid~" para aprehender y comprender una serie c~si
~perc~p~ble Y ª!eato~a de datos, matices ínfimos, gestos evanescentes,
giros mmusc~os,_mtenciones que son apenas un temblor, y a través de todos
ellos J&gt;?der identificar un esti_lo, un idea, un modo de ser O una cultura.
~emasiado numerosos, demasiado complejos, sutiles e indiscernibles entre
si ~sultan esos datos como para ser identificados, mencionados, ordenados
registrados_ Y expuest~s '·en un lenguaje científico neutral". 17 Desde est~
punto de vista, resul~- ~~lmente absurda la pretensión de que el historiador
deba procurar una v1s10n neutral" de los hechos, esto es, que deba tratar de
poner en suspenso sus propios "valores" y ''valoraciones". ¿Cómo podría
enton~es . comprender los valores que constituyen esencialmente la
e~J&gt;C:~enc1a de_ los otros y son un componente fundamental de los fenómenos
~ston~os:, sociales y cul~al~s estudiados? No se trata de que el historiador
..m~r~ic~, , ~~l~a B~~llll, smo de que esté consciente de que por más
ob~etivo Y dis~~e q~e q~era ser respecto a lo que estudia no puede
~bviar su comprension axiológica y su juicio valorativo, ínsitos en su manera
e ser Y comprender el mundo y en sus procedimientos cognoscitivos. Aun
355

�intentándolo, resultará al último que la pretendida objetividad o neutralidad
terminará siendo ella también una "toma de posición" y un tipo de
compromiso valorativo.
Por otra parte, cabe observar, aunque brevemente, que el
conocimiento histórico y la misma acción histórico-social se parecen, tienen
rasgos y supuestos semejantes. El "sentido de la realidad" no es solamente
privilegio y requisito del buen historiador, del humanista. Todavía más, es la
condición y el rasgo del sujeto que actúa socialmente, del político; es aquello
que distingue -y no sólo desde el punto de vista de la eficacia- al buen
político del mal político. Igualmente, el saber del político no es ~ saber
teórico-científico, o un saber de principios y doctrinas abstractas. Existe en
su actuar "un elemento de improvisación, de tocar de oído, de ser capaz de
valorar la situación, de saber cuándo saltar y cuando quedarse quieto, que
ninguna fórmula, ninguna panacea, ninguna receta general, ningún talento
para identificar situaciones específicas como ejemplos de leyes generales,
podría sustituir". 18 Esto significa, y tal es la preocupación ~d~ental de
Berlin, que la historia real (efectiva) no es un proceso detemurusta, que la
humanidad no es una entelequia, y que la verdadera acción político-social es
una aventura creadora, un ejercicio de libertad. Es decir, que la libertad
sigue siendo, a pesar de todos los determinismos cientificistas, ideológicos o
mediatizadores, un rasgo, un valor, un desafio de la acción humana, de la
19
vida social y de la historia.

4. Del relativismo al pluralismo

Cuestionar el monismo epistemológico y la pretensión de cientificidad
en los estudios histórico-sociales, abogar por el uso de la imaginación, la
comprensión y el compromiso axiológico del investigador, ¿no nos lleva a
postular un subjetivismo total, un "relativismo cognosciti~o" y a fin de
cuentas a un "relativismo general" respecto a las cuestiones humanas
básicas? Berlín se cuida de esta implicación. Según él, el reconocimiento de
las peculiaridades y problematicidades del conocimiento histórico-social no
debe atentar contra el sentido de verdad, objetividad y validez que este
conocimiento, como cualquier otro, debe cumplir. Volviendo a sus
reflexiones sobre el pensamiento ilustrado y contrailustrado del siglo XVIII,
Berlin muestra que los creadores del historicismo no avalaban una posición
"relativista". Ni Vico ni Herder veían mayor dificultad en el conocimiento
histórico y en la comprensión de la "diversidad" histórica y cultural de la
vida humana. Es decir, no eran en ningún sentido relativistas
epistemológicos; le resultaría bastante extraña la idea de que '.'no podemos"
tener un conocimiento de la historia y la sociedad, pues, más bien, en el caso
de Vico por ejemplo, creían que se trataba del conocimiento más cercano,
356

profundo y útil que podemos alcanzar (puesto que es verdadero, ante todo, lo
que hacemos). Pero ¿eran relativistas en un sentido axiológico y moral? Es
decir, ¿consideraban que los valores eran históricos, que eran relativos a una
époc~ Y cultura, Y só~~ válidos en sus límites? Berlín responde
negativamente.ª. esta cuestion. Tampoco en un sentido axiológico eran Vico
y Herder relativistas. En verdad, el relativismo tiene que ver con otra cosa:
n? ~on la idea de q~e las épocas y las culturas poseen concepciones y valores
distintos. y hasta mconmensurables, sino con la suposición "de que las
perspectivas de los seres humanos están inevitablemente determinadas por
fuerzas de las que comúnmente no tienen conciencia",2º esto es con la
suposición de que los valores, las ideas, las intenciones y proyectod que los
seres humanos nos formamos para vivir y actuar son, en realidad máscaras
que oc~tan intenciones oscuras, intereses aviesos, conveniencias ~ersonales
o necesida~e~ pedestr_es'. esto es,. que en realidad no son valores. Es por esto
que el relativismo esta siempre signado por el "nihilismo".
Lo que Vico y Herder nos enseñan es otra cosa, según Berlin: que hay
muchos valores. Ellos "nos exigen mirar la vida como abarcadora de una
pluralidad de valores. igualmente genuinos, igualmente esenciales y, sobre
todo, igualmente objetivos; que, por lo mismo, no pueden ser ordenados en
una jerarquía atemporal, o juzgados en términos de una norma absoluta". 21
~sí. p.u~s, :l "~!urali~?1o", a diferencia del relativismo, no niega la
obJettvidad -el valor - de los valores, pero, en oposición al universalismo
monista, no cree que existe una jerarquía axiológica única, objetiva y
absoluta. Lo que es relativo, diverso e irreductible es la ''jerarquía", la
"escala de valores" que caracterizan y definen a una época o a una cultura
··cuestión que, desde luego, conlleva la permanente posibilidad del conflict~
inelu~i~l~ en~e valor~s, así como la incompatibilidad entre las perspectivas
de civihzac10nes diferentes o de etapas diversas de una misma
civilización". 22 Pero éste ya es otro problema.
El relativismo no es entonces la única alternativa al universalismo al
•'unifonnitarismo", remarca Berlín: hay además el pluralismo. Ciertame~te
el relativismo es como una vía de acceso al pluralismo: una sana y razonabl;
conciencia relativista es un requisito casi indispensable para ampliar nuestra
percepción y comprensión de la realidad y especificidad de los fenómenos
culturales. Más que ciego a la diversidad cultural, el "universalista" no tiene
tacto pai:a la cu~tura como tal: todo fenómeno y realidad cultural le parecen
una_,~eahd.~d epifenoménica, secundaria, artificial, si acaso anecdótica, y al
fin irreal . Poner cotos a esta actitud y volvernos más sensibles a la cultura
es el gran aport~ del relativismo. Pero el relativista quiere tirar al niño junto
con ~l agua sucia. De negar que ·•sólo hay una cultura que vale" concluye, a
traves del condescendiente "todo vale igual", que ninguna vale, y que, en
general, "nada vale", esto es, que las realidades culturales no tienen ningún
357

�sentido de objetividad y validez y que únicamente remiten al vaporoso
campo de los intereses, gustos y deseos. Paradójicamente, el relativista
extremo se reencuentra con el universalista abstracto en su común
denegación de la "objetividad", ciertamente propia y específica, de los
fenómenos culturales. Ellos son algo meramente "subjetivo": simplemente
uno cualifica tal rasgo en forma "negativa" (el universalista) y el otro en
forma "positiva" (el relativista). Ninguno está en posibilidades de reconocer
y aceptar un grado de objetividad y validez en las realidades culturales como
tales o bien en cada una de las diversas culturas particulares.
Así pues, el pluralismo consiste en asumir que hay muchas culturas,
muchos y distintos (aunque no ilimitados) sistemas de valores, que ellos no
nos son en principio inaccesibles e incomprensibles y que podemos incluso,
hasta un cierto punto, sopesarlos y juzgarlos; o, al menos, que no podemos
suponer que nos sean totalmente ajenos y distantes. "Hay muchas clases de
felicidad (o de belleza o de bondad o de concepciones de la vida), y a veces
son inconmensurables; pero todas ellas responden a las necesidades reales y
23
las aspiraciones de seres humanos normales". Podemos, naturalmente,
compartir unas visiones y rechazar otras, indignarnos incluso ante algunas.
Pero no podemos decir que no las entendemos. En realidad, lo que se está
sosteniendo cuando se dice que "no podemos entender" otras culturas es que
no podemos aceptar su "sistema de valores", o que no lo consideramos tal. Y
cuando una posición universalista y monista niega la diferencia y diversidad
de los mundos culturales y nuestra posibilidad de comprenderlos, lo que dice
en verdad es que considera inaceptable que haya diversos sistemas de
valores. Y este es el punto medular del monismo: la creencia en que existe,
ahora en algún momento pasado o futuro, un único, definitivo, absoluto y
plenamente "armonioso" sistema de valores. Un sistema donde quedan
superados los conflictos y las contradicciones, donde todos los valores
convienen entre sí, son felizmente compatibles, y no nos plantea otro
problema que el de cómo aplicarlo y dejarnos conducir por él. Este
"idealismo", tan viejo como el pensamiento humano mismo, es fuente de
toda clase de dogmatismos, intolerancia, incomprensión, frustración e
incapacidad de vivir. Es lo que, por fin, debemos cuestionar y sustituir por
una nueva, más humana y realista, concepción de las cosas.
El punto clave para Berlín es que, en el plano de nuestra experiencia
real, los valores no son necesariamente compatibles, que pueden entrar y de
hecho entran en conflicto. Esta situación es, simplemente, inherente a la
"condición humana"; así es y así será siempre, mientras el ser humano sea
humano (y ni siquiera es incuestionable que para un "entendimiento infinito"
no haya conflicto de valores). Identificar un estadio de perfección humana
con la situación en que los conflictos de valores (y quizás, todo tipo de
conflictos) estén resueltos no es un ideal falso o inalcanzable para el ser

humano, es, llanamente, un ideal absurdo. Pues si hay valores es porque
somos seres que actuamos libremente, que podemos eleair d 'dir tal
1
d
· , y d 'd
o~ Y eci
o
cua curso e accion.
eci ir significa que a veces tenemos que optar
un_ valor en contra de otro -sin que éste implique que este otro sea fals~º;
deJe de valer, pues en otra circunstancia podemos actuar al
tr · y
I
t
b, b
con ano.
~o amen e un ~ aro, como calificaba con lucidez Schiller, cree que hay un
'valor absol~to , que va antes que todos, subordina O niega a los demás, }
debe ser realizado cueste lo que cueste. Justicia libertad igualdad
dad
· d d
'
,
, ver ,
1ealtad • pie
a .. etc., son todos valores, a veces, qw·za·s raras, son ·mas
· o
menos. compatibles
entre
sí
a
veces
no·
y
tenemos
d
·d·
,
. . , .
,
que eci rr cuál
prefe~mos, cuales son pnontaríos y cuáles pueden posponerse. "Algunos de
los bienes supremos no pu~den coexistir. Ésta es una verdad conceptual.
Estamos condenados a elegir, y cada elección puede conllevar
· d'da
·
bl ,, 24 ,
. .
•
una per i
irrep~a e · . _Ese es nuestro pnvileg10 y ésa nuestra responsabilidad.
Ele?'mos, deci~os algo, incluso de forma drástica. Pero nunca podemos
olvidar que ha sido una decisión, por ende, "que podemos estar equivocados
~ue . nuestra certeza acerca del efecto de tales medidas conduc~
mvanablemente al sufrimiento, en otro caso evitable, de inocentes". 25 No
hay_ 1_13da peor, m?ral y humanamente hablando, que decir que ciertas
d~~,szones no h?n sido tales, que en realidad son aplicaciones de un mandato
~1vmo, etapas meludibles para alcanzar un ideal impoluto consecuencias
inmutables de la lógica implacable de los "hechos·• 0 de la .:histo · ., N d
de st ti
d d
na . a a
. ~ o ene en ver a ~ntido y razón de ser. Ningún valor hay que pueda
Jushfic~, ~ue pueda legzhm~; de fonna a priori e incontrovertible, el exceso
de sufrinuento. Y la ~oluc1on, la regla básica que nos propone Berlín es
bastante modesta y simple: .
mejor que puede hacerse, como regla
g~ner~I, es mantener un eqwlibno precario que evite el advenimiento de
situa_c1_ones desesperada~, de alternativas intolerables -ése es el primer
reqwsito para una sociedad decente; un requisito por el que siempre
podremos luch~, a la luz del limitado espectro de nuestro conocimiento, y
ª~ de nue~tra imperfecta comprensión de los individuos y las sociedades.
; 1erta hu~ruldad ,,en estos asuntos es muy necesaria". 26 La renuncia a los
grandes _ideales no es una renuncia: es un reencuentro con la vida, un
co~~rom1so con el presente, con los demás que siempre están ahí una
opc1on por nuestro deseo y nuestra libertad.
'

' .L~

5. Libertad y reconocimiento, crítica del nacionalismo

¿Es posible combinar una defensa de la libertad individual y los
d~rec~os humanos. básicos con una posición que reconoce y acepta la
: 1verSidad Y plurahdad de las culturas? Berlin responde que sí, siempre y
uando seamos capaces de pensar con prudencia y creatividad, es decir en
tanto superemos las formas esquemáticas, "cuadradas", unívocas y definit¡'vas

358
359

�del pensamiento. Básicamente se concibe a Berlin, y él así se asume, como
un liberal, en lo mejor de la tradición clásica, en la línea d~ ~ocke, Cons~t
y Stuart Mill. Berlin se identifica particul~ente con el últuno, co~ ~~en
's allá de principios e ideas, actitudes y una aguda sensibilidad
comparte, ma
.
l'b al · 'fi
hacia el problema social.27 Al igual que Mill, para Berlin ser 1 er . si~ ca
primordialmente cuestionar y denunciar todas las forma~ de domm~cion Y
opresión, todas las formas de imposic~ón_ ~ control social, es dec_rr,. todo
aquello que atente contra la libertad del mdividuo -aun aquellas restrl~ciones
que benévolamente plantearían asegurar o encauzar racionalmente esa libertad
en un sentido "positivo"-.
8

y éste es el punto de la teoría de la libertad ~e Berlin.~ Su insistencia
en que no se deben confundir dos conceptos de libertad diametra~ente Y
esencialmente distintos: el concepto negativo y el concepto po~ztzvo. El
rimero -propio de una postura liberal e individualista- es el ~entido ~n el
~ue hablamos de que alguien es libre "de", es decir,_ q~e no esta sometido a
algo, es independiente y no acepta obstáculos y restr1cc10nes al desarr~llo de
sus actividades y al cumplimiento de sus deseos. El se~do es el senndo en
el que hablamos de que alguien es libre "para", es ~ecrr, del uso que v~, a
hacer de su libertad y del sentido que le va a dar. ~qw se pr~gun~ por qwen
es el "sujeto" de la acción libre; el concepto de ~1~rtad ~e idennfica con el
de "autodirección", "autocontrol" o "autonomia :_es libre el ser que ~s
"dueño" de sí mismo y actúa conforme a sus propios mandatos, para m~s
precisión conforme a los mandatos que su razón le indica, pues toda teona
de la "libertad positiva" conlleva una concepción del ser humano como ser
"racional".

..

Vemos la sutil pero fundamental diferencia entre ~bos conceptos.
No hacerlo ha llevado, según Berlin, a discusiones inn:~esarias,_y, lo que es
peor a confusiones y errores garrafales. ¿Ser libre es que na_die mande en
o ser libre es que "yo mande en mí mismo"? ~~ual de l~s dos
definiciones es prioritaria? La teoría de la libertad p~~1tiva -teon~s,, del
contrato social y del estado racional- argument~ que ~dependencia no
significa libertad, porque un individuo que se mdependiza de alg? p~ede
volverse dependiente de otra cosa -por ejemplo, de sus, des~os o mstmtos
personales (e irracionales}--. Por lo tanto, dice esta teona, sm un c~ncepto
positivo de libertad no hay "verdadera" libertad. Por ~u parte, ,la t~ona de la
libertad negativa contesta, argumento básico del sentido comun. liberal, que
del hecho de que nosotros no sepamos "qué queremos" no se sigue qu~ no
odamos saber, y con certeza, "qué no queremos", ~ que toda ref~rencia a
~a "verdadera libertad" es un artilugio metafísico y te~dencialme~te
autoritario (puesto que deja abierta la posibilidad de que al,gu1en -el sabi&lt;&gt;;defina para los demás cuál es la libertad verda~era y cual no). La_ teona
positiva considera, en contra, que sin sus acotaciones el uso de la hbertad

mí",'

360

puede conducirnos al caos y el desorden. ¿Cuál es la solución al dilema?
Consideramos_ que el err_or de ambas posiciones estriba en que se plantean de
fo~a ~bsolutista y punsta,_ ~ue no matizan y relativizan sus perspectivas.
Rad1cal1zada, la concepc1on "negativa" lleva a un individualismo
recalcitrante, ciego a los problemas que surgen de la realización de la
libertad y que pueden llegar a cancelarla. La concepción "positiva", previa
identificación del "sujeto" de la libertad con una instancia supraindividual
-la voluntad general, la razón, la sociedad o el Estado- puede conducirnos a
una concepción dogmática y autoritaria de la vida social. La primera no ve
que el concepto de libertad no puede ser absolutizado al grado de desatender
totalmente otros valores como la justicia, la igualdad, la solidaridad, etc.; a
su vez, la segunda no se da cuenta de que el concepto de libertad no se debe
inflar_al ~ado d~ confundírsele con otros valores y perder su especificidad, y
que si bien la libertad requiere ciertas condiciones, el que se den éstas no
s_ignifica ~ue se dé la libertad. En fin, es ingenuo y simplista creer que ser
hbre consiste meramente en eliminar los obstáculos de la acción individual.
Tal concepción supone equivocadamente, como enseñaba Sartre, que los
"obstáculos" tienen existencia y sentido independientemente de las
intenciones y los proyectos del sujeto. La teoría negativa de la libertad
conlleva una concepción "objetivista" de lo real, incompatible al fm con una
filosofia de la libertad. Sin embargo, también sería una mera "ficción"
suponer que es suficiente con "sentirse" libre para serlo; esto es, llegar a la
conclusión de que "si no puedo lo que quiero, basta querer lo que sí puedo"
y entonces soy libre, o que un esclavo que "se cree libre" ya por eso lo es;
aquí "la impotencia política significa libertad espiritual: la derrota material
29
significa victoria moral".
La teoría positiva de la libertad conlleva un
"subjetivismo" que, radicaliz.ado, conduce a una pasividad que justifica y
acepta cualquíer situación y cualquier conducta.
Lo que Berlin propone es en primer lugar distinguir con claridad los
dos conceptos de libertad y no absolutizar ninguno de ellos. Esto significa
que debemos ser capaces de reconocer que existen dos rasgos o necesidades
diferentes e irreductibles y a veces contradictorias, que parecen ser, ambas'.
inherentes a la condición humana. Por una parte la necesidad de "libertad"
-la necesidad de no ser un "objeto" para otros- y por otra parte la necesidad
de "reconocimiento" -la necesidad de ser un "sujeto" para otros-. Esto
último es lo que el liberalismo radical no toma en consideración, y es lo que
las teorías de la libertad positiva -el racionalismo ilustrado, exceptuando a
Hegel- piensan que se puede resolver mediante la mera autoconciencia o el
diseño de una sociedad racional. El no calcular la importancia de la
necesidad de "reconocimiento", de "pertenencia" (o de status, como también
la designa Berlín) en cuanto rasgo dificilmente eliminable de la condición
humana, hizo incapaz a todo el pensamiento Ilustrado y a los teóricos
sociales del siglo XIX y principios del XX de percibir algo que estaba
361

�surgiendo desde entonces y que iba a convertirse en uno los ~robl~mas
sociales más agudos y terribles_ del si~lo XX: el nacionalismo,
particularmente en su vertiente sectana Y agresiva.
La ideología nacionalista consiste, según Berlin, en el siguiente
conjunto de suposiciones o creencias: a) _que los sere~ hum~os,perte:;cen
·
di
··
un "grupo" especifico que determina to
Y
sm
scusion a
"
l tr, de una sociedad
definitivamente su ser, quehacer y valer; b) que e pa on" . , "
es similar a un organismo biológico" ,30 es d_ecir que una n~~ion ,;s una
entidad que tiene vida, intereses y fmes propios; c) que_ estos fines ~ ,Y los
valores y todo aquello que se identifica como lo propio de una ~~cion_
ace tan otra justificación sino la que les da el hecho stmple de ser propi_a '
p "nuestra"· "mi cultura" vale no por lo que propone y apo~ smo
de ser
. que la " nacion
· · " está legitunada
"mía"·· y d) por todo lo antenor,
porque es
d,
'd n'dad e integn'dad o incluso para ampliarla,
para salvaguar ar su i en
'
. . d
haciendo uso. frente a los "otros" que la amenazan o no, de cualqwer upo e

~?

acción por violenta que ésta sea.
La postura de Berlín respecto al nacionalismo es clara. De?emos
condenarlo sin cortapisas, pero no podemos negarnos, y es esa la
responsabilidad del teórico social, a comprenderlo. a ~alar en sus r~s~rtes
rofundos en los motivos a que responde, en las necesidades que sa~s ace,
pues sólo'esta actitud nos permitirá superarlo verdaderamente. Berhn cree
p ue "rechazar sin comprender'' sólo lleva a hacer crecer la fuerza ~ , la
q_
. d 1 " 1...-~~do" Esto es lo que la soberbia de la Ilustracion,
virulencia e o reculUA
·
.
tanto en su versión liberal como en la comunista, fue mcapaz de ~rever, Y,
.
.
all'
l manos Para un libera1 es
literalmente el nacionalismo 1e est o en as
.
.
d fi d
im ensable , que ciertos seres humanos prefieran soportar ~ e en er
diJtaduras autóctonas y tradicionalistas que aceptar las libertades y

'"

.

rr;:~:a:~=~

beneficios que les promet~ un sistema "occiden:1;• Y mod:e~;¡
ara un comunista era impensable que 1a. e ~nsa
. .,
:acionales se sobrepusiera a la lucha interna~10nahsta por la e~~cipacion
de los trabajadores de la explotación capitahsta y la ~onstruccion de una
. d d . sta e igualitaria El liberal y el comumsta son las dos caras
nueva socie a ,Ju
·
, ·
· a az de
de la misma arrogancia ilustrada. moderna y eurocentnca, me ~ "
comprender las raíces y las razones del nacio~~lis:~· .P:t y
nacionalismo brota, no pocas veces, de un senti o
aJa
nte
di .d d humana del deseo de reconocimiento. Este deseo es, segurame .. ,
:deªlas mayor~s fuerzas que impuls~n l~ historia hum_an~. ~ue:it:r:i~
formas espantosas, pero no es en si mismo un senturuen o
. ,, 31
repu1sivo .

B~:~~

:!

. .
"
t d
mo un humano y un igual- es lo
Pues "reconoctmiento -ser tra a o co
.
.
•
t do antes que hbertad o
que un individuo reqwere y exige antes que o '

362

justicia, antes que leyes justas, educación, repartición de la riqueza o
procedimientos democráticos. Y ese reconocimiento es algo que el individuo
sólo encuentra en principio, con todo lo limitado que se quiera ver, entre "los
suyos" que son como él, en la "comunidad" a la que pertenece, con sus
tradiciones reconocibles, su idioma propio o sus giros idiomáticos
particulares, sus formas idiosincráticas, sus "recuerdos históricos reales o
32
imaginarios", los objetos y las obras que le son familiares hasta la saciedad,
los rostros y los gestos que identifica -amenaz.antes o amigables, no
importa- de un vistazo y en toda su complejidad y sutileza. Todo lo cual
ampara al individuo, y da sentido y realidad a su ser y quehacer. El
nacionalismo abreva insidiosamente de esta profunda e indestructible
condición humana -la necesidad de pertenencia y reconocimiento-, que la
modernidad creyó superada o fácil de negar, pero que, en verdad, sólo hizo
que retornara en sus modalidades más violentas e irracionales (no sólo bajo
la forma nacionalista; caben aqui todo tipo de protestas grupales, aun las más
singulares o destructivas). En fin, lo que seguido se olvida es que el
nacionalismo, y otros movimientos retardatarios semejantes, no son otra cosa
que la contraparte oscura y negativa de la modernidad, algo cuya posibilidad
ella mismo hizo surgir cuando destruyó, también violentamente, "los órdenes
de la vida social y de las jerarquías tradicionales en las que las lealtades de
los hombres estaban profundamente envueltas",33 es decir, cuando barrió con
las cosmovisiones y concepciones del mundo que daban sentido y razón de
ser a la vida humana, y sobre todo, cuando fue incapaz de poner en su lugar
34
otra cosa que no fuera un vacío, un desierto existencial generalizado.
El nacionalismo responde pues -de modos más o menos adecuados,
más o menos aberrantes- a una necesidad profunda y parece que insuperable
de la condición humana. La modernidad debe rectificar. Particularmente el
liberalismo, una vez que ha triunfado sobre su contraparte comunista, debe
enfrentar la agenda pendiente e irresuelta de las nacionalidades y las
identidades culturales y comunitarias. Berlín considera razonable la
necesidad de independencia y autonomíá de las comunidades humanas, pero
le parece incorrecto abogar por el "purismo" y el aislamiento culturales, pues
estas actitudes hacen morir a las culturas tanto como las formas de
dominación, el colonialismo o la reproducción pasiva de lo ajeno. Su
propuesta es clara: "Lo nuevo debe injertarse en lo antiguo; ésa es la única
alternativa a la petrificación, o a la desdichada imitación de algún original
extranjero mal comprendido. Una nación, si quiere crecer, no puede ser
tratada como una planta exótica durante mucho tiemfo: sólo puede crecer a
3
cielo abierto, en el mundo público común a todos". Para nuestro autor, la
lucha por el reconocimiento pasa necesariamente por la autoafirmación y el
respeto a sí mismo, pues como predicaba R. Tagore, "sólo los que se
respetan a sí mismos serán respetados por otros. Por tanto, debemos
36
emanciparnos, pues nadie más nos ayudará". Esta lucha debe ser rigurosa,
363

�implacable incluso, pero siem~re pacífic~. .Pue~ sólo ~lla P~~tirá la
auténtica unidad y coexistencia mtercomumtana o mtemacional. ,E~te es el
elemento externamente válido del nacionalismo, el verdadero Y umco c~so
de autodeterminación -la forja de eslabones nacionales, sin la que no existe
la gran cadena de la humam.dad- ,, .31
Por otra parte, como fácilmente se puede colegir de la perspec~va de
Berlin, el nacionalismo no es necesariamente la única respuesta. posible Y
válida a la necesidad humana de reconocimiento, que sólo le d~ o~g~n o que
él utiliza ideológicamente. Consideramos que caben, en pnncipio, otras
posibilidades para la resolución de esa ne.ce.sidad (~ue Berlin apenas b?r~ea):
serian comunidades identificadas por d1stmtos, diversos y hasta múltiples
rasgos (más allá de la nación, real o imaginaria), interactuantes con ?,tras e
interesadas en ellas, efimeras a veces, abiertas siempre a la c_~mpre~s1on _del
pasado y a la creación del porvenir. Atenuando la exacerbac1on nacio~ahsta
y reconociendo la diversidad de necesidades y de val~res q~e.caractenzan la
situación humana, una postura pluralista no es mco~ciliable con una
perspectiva liberal sensata. Por el contrario, debiera considerarse c~mo uno
de los derechos humanos básicos el "derecho a la cultura", Y asumir que la
libertad es un valor tan necesario e indiscutible como otros.

6. Conclusiones: del pluralismo a la interculturalidad

Hemos seguido, eri forma breve y quizás esquemática, el rico
pensamiento de Isaiah Berlin, desde sus planteamientos más abstractamente
filosóficos hasta sus preocupaciones más políticament~ te~enales, ~~sando
por sus reflexiones epistemológicas, su teoría de la histona, su cnnc~ del
monismo y el relativismo y su defensa d~l .pluralis~o, sus concepciones
éticas y su teoría de la libertad y.el recono~~ento. Finalment~, Y a m~era
de conclusión, conviene puntualizar las prmc1pales ~o~~cuencias que. tiene
su pensamiento para la definición de las bases y ~nn~ip1os, en el honzonte
de la :filosofia de la cultura, de una ética y una política mterculturales:
a) El conocimiento cultural como ejercicio de comprensión. Una
práctica de la interculturalidad, un proyecto que se propone respetar Y
afirmar la pluralidad cultural y que busca la realización ~ás adecuada Y
razonable de las relaciones interculturales, debe Partu: de qu~ . _el
conocimiento del otro y de lo otro no puede operar baJo una . v1~10n
pretendidamente científica, abstracta y en una relación de extenondad
respecto a aquello que se quiere conocer. Aquí se trata de comprender, pero,
precisa Berlin, "comprender no es perdonar". Suponer esto ha ~evado a dos
posiciones aparentemente opuestas pero igualmente cuestionables. La
posición que "todo perdona" y la posición que "nada comprende". La
364

primera conduce a un actitud de tolerancia acrítica, condescendiente y
finalmente indiferente a la pluralidad cultural que dice aceptar. La segunda
lleva a negar la posibilidad de comprender, finge que no entiende otros
modos de ser, y concluye reafirmando una visión monocultural y
etnocéntrica de la realidad humana. Para Berlin comprender significa asumir
a la vez que hay diversas culturas y modos de ser humano, que debemos y
podemos entenderlos y hasta criticarlos y juzgarlos, y asumir que nuestros
criterios y parámetros no son definitivos (y no podrían serlo).
Se trata claramente de encontrar un punto de equilibrio, donde
ninguno de los dos requerimientos se convierta en pretexto para negar al
otro. Juzgar sin comprender es imponer; comprender sin juzgar es abdicar.
En verdad, no podemos comprender sin comprometer un juicio sobre lo que
comprendemos. De la misma manera que no podemos describir
comportamientos humanos sin poner en juego un acto de comprensión, no
podemos comprender -es decir, aprehender intenciones, proyectos y
valores- sin poner en juego un acto de valoración, esto es, una actitud de
aprobación o desaprobación de esos valores, o de la prioridad o no prioridad
que tengan en tal o cual conducta o mundo cultural.38 Ahora bien, nuestra
''valoración" depende siempre de una perspectiva -personal, ideológica,
histórica, cultural, etc.-, y su carácter necesariamente parcial no lo eliminamos
con sólo negarlo, o tratando de convencemos que no es tal, que nuestra
perspectiva es universal u objetiva. Precisamente, sólo conseguimos ir un
poco más allá de esa parcialidad -sin nunca superarla del todo- cuando la
reconocemos y asumimos como tal. Pues entonces podemos abrimos a otras
perspectivas, confrontar la nuestra con ellas, aprender y enseñar, y así,
corregir si estamos equivocados, reafirmar si estamos en lo correcto, o, si no
hay flagrantes contradicciones entre esas perspectivas, enriquecerlas.
Ciertamente, ninguna de estas posibilidades es definitiva, incorregible;
siempre podemos ir ajustando y cambiando, y siempre hay algo que
podemos mantener. La asunción de la relatividad de nuestro punto de vista
no niega que haya valores ni nos inhabilita para poder actuar y juzgar. Ésa es
nuestra condición y ésa es la condición del ser humano en cuanto tal, pues
"darse cuenta de la validez relativa de las convicciones de uno y, sin
embargo, defenderlas sin titubeo, es lo que distingue a un hombre civilizado
de un bárbaro". 39
b) La frónesis como principio ético-político de la interculturalidad.
Además de la convergencia con la hermenéutica en torno al status de las
ciencias humanas, Berlín coincide con ella también en la necesidad de
revalorar, en el ámbito de la vida ética-política, la especificidad de la razón
práctica, del juicio o de la frónesis 40 . Cuando nuestro filósofo llega a la
c~nclusión de que el supuesto monista, esto es, la idea de que existe un
sistema de valores único y armónico, es falso o sinsentido, la consecuencia
365

�que se sigue de esto no es que la acción sea imposible (puesto que carecería
de parámetros precisos); todo lo contrario: ella adquiere ahora toda su
dignidad y relevancia. Pues es en la acción, en la práctica, donde hemos de
definir compatibilidades relativas, provisionales, entre los valores; es ahí
donde, atendiendo cuidadosamente a las situaciones y las circunstancias
concretas, podemos lograr que ciertos valores vengan al caso y muestren su
valer -aunque ciertamente, también podemos hacer, tenemos que hacer, que
otros valores no vengan al caso, que haya que posponerlos o colocarlos en
segundo plano-. Y para todas estas posibilidades no hay una "teoría" que
nos apoye, un saber que nos oriente, una ciencia que nos ilumine el camino.
La acción es aquí aventura y riesgo, y todo depende de ella, y de nuestra
agudez.a, sagacidad, prudencia, ¿y no también de la fortuna?
Ahora bien, que no hay valores absolutos y únicos no significa que no
haya ciertos valores; y que debemos conformar nuestros esquemas de valores
de acuerdo a las condiciones y situaciones existentes, no quiere decir que
debemos subordinar los valores a lo que hay, disminuir nuestras convicciones
axiológicas, o eliminarlas y actuar de forma meramente empírica e
instrumental. El moralista cree que así sucede porque lo que en realidad se
esconde tras su fascinación por los valores puros y absolutos es un desprecio a
la acción, al mundo y, al fin, a la realización de esos valores. El moralista
comete un error categorial (muy común por lo demás, sobre todo en los
sectores medios): creer que los valores son "cosas" o "conceptos", es decir,
algo que "es" por sí mismo. No se percata de que los valores sólo son en cuanto
valen, esto es, en cuanto logramos hacerlos ''valer" en nuestra acción y en
nuestras vidas.
Nuestra derivación es que el principio de la frónesis apuntado por
Berlín vale no sólo para las relaciones interpersonales y para la situación de
diversidad o conflicto de valores en el nivel de la experiencia individual sino
también para el nivel de la relación intercultural y de una situación de
conflicto ético entre culturas. Igualmente se trata aquí de no suponer que
debe haber un único esquema de valores, una única jerarquía, y de que hay
ciertos valores incontrovertiblemente primarios o más valiosos que otros.
c) Liberalismo y reconocimiento. Asumir que hay una pluralidad de
valores y de esquemas de valores implica reconocer que ningún valor va sin
otros, con los que se complementa o incluso a los que se contrapone. La
libertad absoluta, pura, nos puede hacer independientes y autónomos, pero
también egoístas, aislados, desarraigados. Por su parte, la necesidad de
reconocimiento y pertenencia nos puede conducir, sin ningún punto de
referencia que la limite, a la dependencia, el servilismo o la pasividad.
Libertad y reconocimiento son necesidades humanas insuperables, y no
siempre convergentes; a veces pueden ser opuestas, a veces pueden
366

coincidir.
• • , El, asunto es que no tenemos la fórm ula que nos defina con
precision
· · ·
·gua1d d cuanto
fi · debemos conceder de cada una --O de otros v alores· Justicia
i
a ' dehdad,
etc.y
cuál
es
el
orden
prioritan'o
L
,
.
.
•
.
.
• o uruco a 1o que'
. .
podemos aspirar 'bes a mducrr sensatez' ecuanimidad, en 1as posic10nes
d
U
l
encontra
· · ·
t da as. n i eral debe estar consciente de que mantener sus pnncipios
a o . costa 1o puede ~levar a la incomprensión y a la intolerancia lo
contran~ de lo que q~en~ alcanzar. Un defensor de las regularidades y' los
requermientos
comunitanos
-un "comunitarista"- no d eb e o1v1'dar que las
·d b
• .
certi
, l um
1 res
1 y solidaridades que los seres h umanos buscamos son a veces
so o e .sue o en el ~ue_ quer~mos apoyarnos para dar el salto a la libertad,
que es rnmoral, o bien imposible, querer evitar que se dé ese salto.
y

Notas bibliográficas
1

l. Berlin, La decadencia de las ideas utó ica
;
O 'd
Capítulos de historia de las ideas, Vuelta, ~é~~n 19;~ ent5e7, en Arbol que crece torcido,

'

,p.

.

z g:~es~adada críti~a del "anti-relativismo" y sus excesos es presentada por Clifford
, gura prommente de la llamada "antropolo ía h
. . "
.
antirelativismo, en C. Geertz, Los usos de la diversidad, Pai~ós, B:r:::~,t1;;9~. cf. Anh-

;:t~;o:~~!i,

3

~:st~~!:'.

~ru:~~e;:1cie;/;;~o;~~;::;:.~~~~~~:~;;~na, 1994;

4

'}1· l. Berlin, Una introducción a la jilosofia, en Bryan Magee; Los hombres detrás de las
Er;,.;lgunos creadores de lajilosofia contemporánea, FCE, México, 1982, pp. 17-46·
198/ o de la filosofia, en Conceptos y categorías. Un ensayo filosófico, FCE, Méxi~

s

I/d!;;':

~a:~oteosis de la vo~untad romántica: la revuelta en contra del mito de un mundo
otros' artíc~o:· qp:~ ;ece ;orc;od, _op. ~it., pp. 256-257; Berlín menciona estos supuestos en
,
~emp o,
1vorc10 entre las ciencias y las humanidad
c ¡
corriente. Ensayos sobre historia de las ideas, FCE, México, 1983, pp. 144-14t' en ontra a

6 I.

7

Berlin, Vico y el ideal de la ilustración, en Contra la corriente, op. cit., p. 189.

I. Berlín, Traducción lógica en Conceptos y categorías. op. cit., p. 142.

ªOp. el/.,
. p. 218.
9

Op. cit., loe. cit.

IOC

tI

f. Hans-Georg Gadamer, Verdad y método /-JI, Sígueme, Salamanca, 1988 y 1992.

l. Berlin,
.
.
p.
154. El divorcio entre las ciencias y las humanidades, en Contra la cornente,
op. cit.,

367

�12

Op. cit., p. 171.

13

l. Berlin, La contra-ilustración, en Contra la corriente, op. cit., p. 70.

14

La decadencia de las ideas utópicas en Occidente, op. cit., p. 57.

15

El concepto de la historia científica, en Conceptos y categorías, op. cit., p. 198.

16

Cf. I. Berlin, el artículo que da título al libro: El sentido de la realidad, Taurus, Madrid,
1998.

3-4

El tema del ·'reconocimiento" -con su raigambre hegeliana- ha sido desarrollado por el
filósofo canadiense Charles Taylor; cf. El multiculturalismo y la política del
reconocimiento, FCE, México, 1991; La ética de la autenticidad, Paidós, Barcelona, 1994.

35

l. Berlin, R. Tagore y la conciencia de nacionalidad, op. cit., p. 371.

36

Op. cit., p. 375.

37

Ibidem. , p. 376.

31

17

Op. cit., p. 56.

18

Ibídem, p. 69.

39

Sobre la crítica al determinismo histórico. cf. I. Berlin, La inevitabilidad histórica, en
Cuatro ensayos de la libertad, Alianza, Madrid, 1988, pp. 121-214.

40

19

20

El supuesto relativismo en el pensamiento europeo del siglo XVIII, en Árbol que crece
torcido, op. cit., p. 104.

21

Op. cit., p. 105.

22

Ibidem, p. 106.

23

I. Berlin, op. cit., p. 110.

24

I. Berlin, La búsqueda del ideal, en op. cit., p. 28.

25

Op. cit., p. 33.

26

/bid., p. 33.

27

Cf. John Stuart Mili y los fines de la vida, en l. Berlin. Cuatro ensayos sobre la libertad,
op. cit., pp. 281-322.

28

I. Berlin, Dos conceptos de libertad, en Cuatro ensayos sobre la libertad, en op. cit. pp.
215-280.

29

I Berlin, Kant como un origen desconocido del nacionalismo, en El sentido de la realidad,
op. cit., p. 345.

30

I. Berlin, Nacionalismo: pasado olvidado y poder presente, en Contra la corriente, op_. cit.
p. 424. Ver también: La rama doblada. Sobre el surgimiento del nacionalismo, en Arbol
que crece torcido, op. cit., pp. 291-318.

31

I. Berlin, Rabindranath Tagore y la conciencia de nacionalidad, en El sentido de la
realidad, op. cit., p. 360.

32

I. Berlín, Nacionalismo: pasado olvidado y poder presente, op. cit., p. 435.

33

Op. cit.,, p. 435.

368

Una idea semejante sostiene Apel aunque en la perspectiva de fundamentar un posición
universalista; cf. Karl-Otto Apel, La transformación de la filosofia, v. I, Tauros, Madrid,
1985 (ver "Introducción").

I. Berlin, Dos conceptos de libertad, op. cit., p. 280.
Cf. l. Berlin, El juicio político, en El sentido de la realidad, op. cit. de Hans-Georg
Gadamer, Del ideal de la filosojia práctica, en Elogio de la teoría. Discursos y artículos,
Península, Barcelona, 1993.

369

�ALGUNAS CLAVES INTERPRETATIVAS
SOBRE LA NUEVA SITUACIÓN SOCIAL
COMO MARCO DE REFERENCIA
PARA LA INTERPRETACIÓN DE LOS CAMBIOS
EN EDUCACIÓN SUPERIOR•
(Las reinvenciones frente al riesgo: el riesgo de las reinvenciones)
Mtro. Miguel de la Torre Gamboa
División de posgrado
Filosofia y Letras

UANL
l. La importancia del tema

Entre las diversas problemáticas que pueden abordarse respecto de las
dimensiones sociales de los procesos de formación de profesionales en
México, en el momento que vivimos, hay una que no por ser menos tangible
deba ser considerada menos importante: la problemática de los contenidos
axiológicos de los proyectos de cambio educativo que las dependencias
gubernamentales y las principales instituciones de educación superior del
país vienen formulando de unos años a esta fecha.
Establecer cuáles son las concepciones ético-antropológicas de las
propuestas de cambio educativo, es decir, tener una idea clara de ¿cuál es su
idea de hombre y de sociedad? ¿cuál es su idea del lugar social del
conocimiento?, su idea del ¿para qué? de la educación superior y del deber
ser de sujetos sociales tales como los profesionistas, los académicos y las
burocracias universitarias, reviste la mayor importancia toda vez que dichos
proyectos aspiran a ser uno de los medios para construir un nuevo modo de
articulación entre el conocimiento (particularmente el conocimiento
científico y científico-técnico) y la vida social, pues en ellos se promueven
unos específicos usos sociales de ese conocimiento, su significación
económica y política, al mismo tiempo que una valoración de estos nuevos
modos de la relación como éticamente superiores a los que habían
prevalecido en el pasado.
Una reflexión de este tipo es particularmente necesaria si se quiero
profundizar en el contenido de expresiones (tan comunes como poco
reflexionadas) como la de "hacer a la educación superior responder a las
necesidades de su tiempo", que en el uso ordinario de funcionarios, de
• Este trabajo fue presenado durante el Congreso Nacional de Ciencias Sociales, celebrado
entre el 19 y el 23 de abril de 1999, en México, D.F.

371

�.
arte de una visión de las cosas que se
maestros o estudiantes (us? que p l tan .ble) remite tan sólo al problema
queda en el nivel de lo maru~esto ~ ºdel ~bi~ económico y sociocultural,

de ~ u_na re~puesta a l~~:!e~:t:jercicio profesional, nuevos objetos de
en termmos e nuevas . .
rofesionales de nuevas formas de
conoc~~~to y d ~us_ ap~:~~~:;:ti~a y de nuevo's recursos en los procesos
orgaruzacion aca emico-a . d l do recisamente la explicación de esos
académicos, pero qu~, deJa e ª t p de constitución de nuevos sujetos Y
cambios como expres10n de proyec os
nuevas estructuras sociales.

n. El origen de la problemática
e ha determinado la aparición de los proyectos de
Es claro que lo qu
cesidad de reflexionar sobre sus
cambio educativo (y consecu~~tem)ente l~= nueva situación social cuyos
fundamentos ético-antropologicos e~
deza en los últimos
•
h · · dose sentir con mayor agu
componentes vienen acien
fi ar al mundo prácticamente
.
ue comenzaron a trans orm
.
vemte arios, pero q
rra mundial. En estos últimos vemte anos,
desde el fmal de la_ ~egunda gueido testigos del desmoronamiento de los
con grari expectacion he11:1os s
e si .ficaron al mundo moderno,
modelos ec~nómicos_ y socio~ullturXa~s qquue p~uraron, extendiéndose a las
d d los pnmeros anos del sig o
Y
d~:t;tas latitudes de la tierra, hasta la primera mitad del presente.
.
las estructuras económicas y sociales, y
Junto a estos camb10s en
l . t dor''' hemos visto aparecer
" arco conceptua onen a
'
precisamente como_su m
realidad social Y humana, provenientes
nuevas interpretac10nes de la
,
o'mi·ca y la sociología, pero luego
.
d ¡ ampo de la teona econ
, . .
pnmerarnente ~ c
d la filosofía y la teoría pedagogica,
también producidas en el t_erreno e l't·cas públicas se convierten en el
.
·
que traducidas en po i i
.
E
mterpretaciones
.
.,
. l de los procesos educativos. sas
nuevo "deber ser" de la mteracc~on socia y a cn'tica contundente de las
.
ofrecidas como un
.
interpretaciones nos son . .
anti
situación y de sus sistemas
fallas, limitaciones ~ deficiencias de la
"~vención''2 de los diversos
de interacción social, tanto como una
aspectos de la totalidad social.
.
las reinvenciones aparecen como
En el terreno d:l d1scur~? como demostración teórica y práctica
disquisiciones acerca ~~l deb~r tre; decir las políticas públicas que
de que la conduccion_ socia .
;rror conceptual y político, pero
prevalecieron hasta ~os anos sete~taderaln un gumentos y los datos empíricos
.
t mpo a partir e os ar
.
.,
intentan al ousmo ie
•
d . s .. necesarias" e ''ineludib1es
que ofrecen, ser expresión de las ten encia
372

del desarrollo de la economía y la vida social. Por supuesto, se proponen
marcar el "nuevo rumbo" de la vida social, desde la economía hasta la
educación, el arte, la moral o la práctica de las religiones. Surgidas en los
nuevos centros de poder económico como una estrategia para defender un
modo de funcionamiento del sistema capitalista que les favorezca en la
coyuntura actual de "onda larga recesiva de la crisis" (Pedro Montes)3, se
han difundido a lo largo y ancho del planeta, al modo como, en su momento,
ocurrió con la visión del mundo a la cual éstas desplazan. Progresivamente
los países han ido asumiendo la "nueva verdad". los "nuevos valores" y las
han ido traduciendo en políticas públicas, en proyectos de sociedad.
Lo que caducó, dicen los teóricos productores de la "reinvención
social", fue un modelo de socialidad; un modo del funcionamiento
económico, político y social, que no satisfizo las expectativas puestas en él
(la razón de su fracaso y de la necesidad de su abandono). Frente a ese
fracaso, es necesario reconceptualizar, reconvertir, reinventar las reglas del
juego en todos los sentidos; por ello proponen y promueven no sólo nuevas
formas de organización de la actividad económica y "nuevas" orientaciones
de los procesos productivos, sino también un proceso de cambio que afecta
al conjunto de las instancias de la estructura social, tanto como a la
comprensión de las relaciones entre el hombre y la naturaleza y del hombre
con los otros hombres.
4

Lo directamente criticado es esa estructura de funcionamiento
económico y sociocultural representada, hasta los años setentas, por el
llamado Estado benefactor (Estado planificador del desarrollo, interventor y
rector en lo económico y "protector" de los intereses de los sectores sociales
desfavorecidos por el desarrollo).
La nueva visión del mundo y las nuevas políticas públicas se
proponen combatir aquellas otras políticas (y su visión del mundo) que
serian las "culpables" de haber producido la crisis en la que el sistema
capitalista se encuentra desde los años setentas: las de la preservación de la
soberanía y el desarrollo nacional a través de medidas de control de la
inversión extranjera, el mantenimiento de un sector público de la economía
aún en ramas rentables para el capital, el proteccionismo del mercado
interno y la asunción del endeudamiento externo como medio de fmanciar el
desarrollo nacional, el fmanciamiento de programas de bienestar social
(salud, vivienda, educación, transporte) a cargo de entidades estatales
apoyadas en los recursos fiscales y la asunción de los sindicatos y las
diversas organizaciones sociales como entidades de interés público.

373

�Sobre la base de una interpretación equivocada del origen de la crisis,
puesto que no son las políticas del Estado de bienestar social las ~ue la
produjeron, sino la recurrencia de problemas estruc~~les d~l sistema
capitalista, tales como la tendencia al paro~ la co~centrac~o~ del ~greso (P.
Montes), se han diseñado y puesto en func10n~e~to ~ohttcas onentad~s a
responder eficientemente a la situación de mundiahzacion de las ~cº?º~~s,
a la movilidad sin límite de los capitales y a los procesos de pnvatizacion,
sujetando todos los aspectos de la vida social a la~ ley~s de la_ oferta Y la
demanda. "Derechos sociales que parecían conqwstas rrreversibles Y que
formaban parte ya de la cultura occidental están en retr~ceso. Un
funcionamiento del sistema capitalista regido por las leyes de la Jungla que
había sido corregido parcialmente por la intervención estatal, se está
imponiendo de nuevo" (Montes).

m. Interpretaciones de la nueva situación que apuntalan la perspectiva
de análisis

.. .

En la interpretación de la nueva situación social encon~~os much?,s
enfoques (por supuesto, no provenientes del terreno de los remventores )
que resultan provechosos para el análisis que nos pr~po~emos, tod_a ve_z que
aportan una comprensión del contexto (y de las motivaciones, que ~sprran a
los proyectos de cambio educativo) como resultado d~ especificos 1:°tereses
de los grupos sociales (vale decir clases) y de especificas correlaciones de
fuerzas entre ellos. Este enfoque es fundamental si se quiere comprender los
proyectos educativos (y sociales en general~ como ~~rtad~res de un!
interpretación de la realidad y no como ~l refleJo de una nece~idad causal
de la dinámica propia de lo real, como si en ellos no se contuviera otra ~osa
ue la "pura realidad". como si el "deber ser" que formulan no estuviese
~contaminado" 0 "empañado" por ninguna clase de subj~tividad, ~e busca
más bien, todo lo contrario: concebir los proyectos educativos precisamente
como "proyecciones de la subjetividad" (aunque ~poco sean pura
subjetividad), como resultado de la especial inte:yreta~i~n q~e surg~ del
modo como un grupo social (o sus representantes ideologicos _) se articula
a los otros en el sistema de las interacciones sociales y en particular de las
relaciones de poder. Quisiéramos revisar aquí algunos ~~ ellos con la
intención de incorporar después sus aportes a la refle~on sobre _l?s
fundamentos ético-antropológicos de los proyectos de cambio en educacion
superior en México.
Con una óptica que parte del supuesto de la centralidad de lo
5
económico en la vida social, René Villarreal sostiene que el contexto

social, intelectual e histórico de la contemporaneidad resulta de cuatro
grandes procesos de cambio: 1) El surgimiento de una nueva estructura,
organización y funcionamiento de la economía mundial, cuyo rasgo
distintivo es la globalización y la interdependencia en las finanzas, los
aparatos industriales y los servicios; 2) La crisis y derrumbe del modelo
socialista; 3) La búsqueda de una nueva economía, nuevos enfoques y
procedimientos de articulación entre el Estado y el mercado; y 4) La crisis
de los modelos histórico-reales y los modelos teórico-ideológicos que
interpretan esos cambios.
Para René Villarreal, la evolución de la sociedad moderna en los
últimos doscientos años, sin considerar los Estados socialistas ( a los que
considera una especie de variante del Estado benefactor), ha transitado a lo
largo de tres modelos de articulación de las relaciones individuo-sociedadEstado: 1. El Liberalismo económico clásico (época del laissez faire); 2. El
liberalismo keynesiano y neokeynesiano (welfare state o Estado benefactor),
y 3.- El liberalismo moderno o neoliberalismo (Estado mínimo)
El liberalismo clásico, conceptualizado por Adarn Smith y D. Ricardo,
en el que se apoyaron las políticas que rigieron a las modernas sociedades
desde el siglo XIX y hasta la primera mitad del XX, pensaba que cada
individuo al buscar su propio beneficio en el marco de una economía de
libre mercado automáticamente generaba el beneficio de la comunidad6, el
equilibrio de pleno empleo y la optimización en la asignación de los
recursos. Con una vigencia de casi cien años, a lo largo de los cuales
rigieron a los sistemas capitalistas del mundo, sus límites quedaron claros en
"la gran depresión" de 1929: una realidad de recesión, deflación y profundo
desempleo, con efectos devastadores a escala mundial.
Ante esa situación no parecía haber otra salida que la de la
intervención del Estado para regular la actividades económicas y controlar
los efectos sociales de la libre competencia. La interpretación de la realidad
que J. M. Keynes elaboró en su «Teoría general&gt;/ (1936) parecía ofrecer
precisamente esa salida. Él desarrolló una nueva conceptualización del
Estado y de la política social que "suavizaría y acortaría" los efectos de los
ciclos económicos. Esta interpretación daría luego lugar a la idea de Welfare
State (neokeynesianismo). Era una propuesta que reformaba al
funcionamiento del capitalismo, preconizando un papel regulador de la
actividad económica y de búsqueda del bienestar social para el Estado.
Su éxito fue muy amplio en los treinta años que corrieron de la década
de los cuarentas a la de los setentas. El excepcional ciclo de expansión y
crecimiento económico de la posguerra en el ámbito internacional, con la
375

374

�. , de un sistema internacional, financiero y
consiguiente conformacion
licia 'ó del Estado benefactor. Pero la
.
bl e
eció la conso
ci n
comercial esta e iavor
l
- setenta desencadenó un nuevo
. .
·
del
petróleo
en
os
anos
,
cnsis de 1os precios
.
. nto e inflación y que marco
.
l
e combmaron estancamie
.
escenano en e . que s
.
d lo neokeynesiano ( que no explicaba
1
los límites te~nco~,Y pr~cticos debi:\:tructurales en el sistema económico
ni la nueva situacion, ru los cam
fin d la bipolaridad capitalismo1
intemacional), agrav~do~ , con lae rofund~ción de las diferencias entre
socialismo, la globah~cion Y
de la planificación económica.
países ricos y pobres, asi como e1 acaso

f/

. . .
. . del Estado benefactor en los ochenta fue
Aunque el llllC~O ~e la ~n~:ación (reinvención) del liberalismo en las
el punto de arranque e a ~ee a
.
an F von Hayek), sin embargo,
tesis de los ''teóricos" ne~h~rales (Flnedm yta io que más claramente ha
. l
,da del socialismo en os noven
.
. al .
ha sido a cai
.,
. , ,, del individualismo radie , sm
favorecido la "re~uperacio~-exac:ba~o:n la preeminencia de las leyes del
controles ni cohesiones ~ocial~s y sasa o
mercado, típico del neohberahsmo .
En otros enfoques (un tanto más s~ciol~g~:o~~ ~~ :;::~:;i~::
también interpretada como el fin de una c~~::s' sobre lo social y lo humano
modelo y la aparición ~e nueva:~~i:::p úblicas. Lo primero que destacan
que consiguen convertuse en p
, p l modernidad es un fenómeno
1 h ho de que asi como a
estos enfoques es e ec
d' ,
el mundo hemos de aceptar que,
de cuna europea, que luego se exten
P?~d como , el signo o la clave
si se puede hablar de _la posmo enu d uevo hablando de fenómenos
interpretativa de nuestro tiempo, estamosE, e n
q~e desde ahí se difunden
nte ocurren en uropa Y
b, ·
y p~ocesos qu~ asicame_ ularmente a los Estados Unidos y al Japón.
hacia otras lautudes, parhc

t

,
, .
tr stos intelectuales, para hablar de
El argumento mas catego~c~.;n d: ~a eficacia de aquella visión del
una nueva époc_a, es e~ de la per i :re ue cobró cuerpo en lo que ellos
mundo, de la vida social y del hom
q
haciendo las funciones de
llaman " narraciones" modernas que ope~aronb
la idea de un devenir
hist · . que proporciona an
filosofías de la
ona )
. d des y una visión del derrotero
.
.
h b es y de 1as socie a
1
emancipatono de os oro r .
. bl hacia la libertad, la absoluta
rogreso mdec1ma e
b
humano como un P
.
di trib ción de la riqueza con ase en
soberanía de los pu~blo,s y/o la Justad sLos~'Grandes Relatos" encontraron
una visión laica y c1ent1fica del mun o.. historia -que según los mismos
, ·
l
to en que la propia
, l
d 1
su lumte en e pun
.
1·zac1'ón cada vez mas pena e
,, d b' conseomr una rea i
"Grandes Relatos e ia
ol ar al hombre una vez
.,
l
b sus pasos para co oc
hombre-, parecio vo ver so re
.
.
el caos. El lenguaje de la
. m'dumbre , en la contmgencia Y
más en la mee

376

posmodernidad, dice Nicolás Casullo9, es "un idioma de desconsuelo frente
a la historia"
10

Desde este enfoque J. F. Lyotard realiza una crítica de los modos de
producción y de utilización del conocimiento en la sociedad contemporánea
y de la razón y el saber científico-técnico como mercancías. En la condición
posmodema es previsible una disociación creciente entre el saber y el
sabiente. La relación entre el saber y su poseedor será, cada vez más, la de
un consumidor y las mercancías que adquiere en el mercado. El
conocimiento es y será producido para ser vendido, no por su "valor de
uso", sino como simple mercancía.
11

Octavio Ianni , por su parte, recurre al análisis de las metáforas en
que se ha expresado la nueva situación, en busca de elementos que lleven a
una heurística del fenómeno de la globalización en el marco de la
posmodernidad. Algunas de esas metáforas son, según él: el "shopping
center global", la "economía-mundo", el "sistema-mundo" y la "aldea
global".
Algunas de ellas, advierte Ianni, son tanto metáfora como realidad (al
menos tendencialmente). En las que se reflejan los elementos centrales de la
visión del mundo y de la vida social que se ha venido conformando en los
últimos tiempos, instalando, lo que Ianni llama: "Un pathos sorprendente y
fascinante: la decadencia del individuo ilustrado y un pesimismo del nuevo
sujeto (quizá hasta inexistente), abrumado por las promesas incumplidas de
la razón ilustrada; por el fracaso de la utopía que ofreció la emancipación
individual y colectiva nacional y mundial y la imposición, en cambio, de la
globalización tecnocrática , instrumental, mercantil, consumista".
Bajo la idea de "shopping center global", Ianni da cuenta del
fenómeno económico que ha estado teniendo lugar desde el fin de la
segunda guerra: la internacionalización del capital, caracterizada por la
creciente pérdida de nacionalidad de los grandes capitales, generando
nuevas condiciones y nuevas posibilidades en sus procesos de inversión y de
reproducción, dando paso a una especie de virtualidad del capitalismo.
La globalización e internacionalización del capital ocurren en el
marco de la internacionalización y globalización de los procesos productivos
en todos sus aspectos: tecnológicos, fmancieros, distributivos y de consumo.
Así la internacionalización del capital, como relación social, conlleva la
internacionalización de la fuerza de trabajo y de las clases sociales en sus
relaciones y antagonismos.

377

�La metáfora-realidad del "sistema mundial" presenta a las naciones,
regiones o zonas geográficas articuladas entre sí con base en un imaginario
mundial institucionalizado en agencias como la ONU, el Banco Mundial, el
FMI o el BID, constituyendo la realidad y la ilusión de la "aldea global". Al
sistema mundial se articulan otros más o menos amplios o autónomos, tales
como el sistema económico mundial, los sistemas políticos y los sistemas
religiosos o educativos.

Ianni sostiene la idea de que el predominio de Occidente frente a los

..

otros sistemas socioculturales tiene por base la identificación de la idea de
modernización con las de desarrollo, crecimiento, evolución y progreso;
desde que los procesos de modernización iniciaron, las otras formas de
sociedad pasaron a ser desafiadas por los valores de Occidente
(urbanización, industrialización, mercantilización, secularización e
individualización) y a percibirse a sí mismas como fuera de lugar.
Occidentalismo y capitalismo son los patrones, los ideales, los referentes
que ordenan la organización y la dinámica de la mundialización.
Por otro lado y matizando un poco el alcance de los cambios, algunos
de estos autores prefieren considerar que la posmodernidad es simplemente
una fase en el desarrollo de la sociedad moderna, (aunque una fase que
representa cambios sustanciales). En esta postura se ubica Ronald
Inglehart12, para quien la causa fundamental del cambio posmoderno (el
síndrome cultural posmodemo, lo llama él) seria el agotamiento gradual de
los sistemas de valores surgidos bajo condiciones de escasez y la
diseminación de valores de seguridad entre un segmento cada vez más
amplio de población en Europa occidental (sobre todo en países nórdicos y
no católicos: Estados Unidos, Japón y China). Aquellos valores que fueron
claves en el surgimiento de la sociedad industrial: el éxito, el crecimiento y
la racionalidad económicos, han perdido importancia para ellos; obtener
ganancias ha dejado de ser una preocupación del individuo para orientarse a
la realización personal y la obtención de un trabajo creativo, dando mayor
importancia a la calidad de la experiencia laboral.
En esos países la autoridad jerárquica, la centralización y la grandeza
han caído bajo sospecha en tanto que: a) han alcanzado un punto en que su
eficiencia se vuelve menor y b) han tocado el punto en que resultan menos
aceptables. El posmodernismo refleja una disminución creciente de la
importancia que se acredita a toda autoridad y una pérdida de la confianza
en las instituciones jerárquicas.

y de . alcance
mundial · Por el contrano,
· piensa
·
érealidad incuestionable
,
.
que
ste ,es un fenomeno que se hmita a la acción de las grandes transnacionales
(y ª1:111 esto en el _marco de grandes contradicciones) y que lo que refleja es
precisamente los mtereses de esas grandes empresas.
Para él, la expresión "_sociedad global" no tiene mucho sentido, toda
vez que las grandes transnacionales (cuya actividad y poder en el mundo es
lo q~e hace hablar de globalización) siguen siendo muy dependientes de sus
~rop10s ~stados, e~ tanto que se benefician continuamente de sus
mterven~iones especi~cas. La expansión de los negocios de las grandes
corporacione_s se ha hgado y se ha visto beneficiada por decisiones de los
Estados nacion~les que son distintas en cada caso y que responden a
coyunturas particulares. También cree que aun cuando las operaciones de
estas
grandes
corporaciones
se dan en el marco de transacc10nes
·
.
.
.
mteT?acionales, :,~encialme~te se trata de comercio intrafirma (divisiones de
la mis~a compama co~ asiento en diferentes países), lo que no representa
necesanamente comercio internacional.
A la pregunta sobre si puede hablarse de progreso en la historia
~homsky co~testa que quizá pueda hablarse de cambio positivo O desarroll¿
si n~s refe_n~os a los niveles de libertad individual; pero que en otros
~ntldos asistunos hoy a 1:111ª gran expansión del totalitarismo y pone como
~~em?lo _el caso de ~as _mismas grandes corporaciones económicas que son
ms~tucion~s t~tahtanas de mando centralizado, que combinan las
funciones eJecutivas, legislativas y judiciales en una unidad de control
superior".
Interrogado sobre la vigencia de los ideales de la Ilustración
Cho~sky cree que existe una vigencia de esos ideales y valores, pero qu~
debenan ser ~daptados a las circunstancias contemporáneas; y que ahora,
como_ en el siglo ~~ es posible levantar una critica de las consecuencias
neg~tiv~s. del crecim~ento del capitalismo, como un ataque a las libertades
del mdivid~o conqwstadas en las revoluciones que fundaron el moderno
EStado-naci~n. Cho~sky cree que las políticas neoliberales representan esas
consecuencias_ negativas y que son sólo programas para los explotados y no
par~ los °:1ampuladores. Pone de ejemplo la pretensión de los Estados
Urudos ~e imponer esas políticas a América Latina mientras que las evita en
los propios Estados Unidos.

Por su parte, Noam Chomsky 13 , también relativizando la idea del
cambio posmoderno, combate la idea de que la globalización sea una
379
378

�IV. Los proyectos de cambio educativo en el marco de la nueva
situación
Ahora bien, ¿cómo se refleja esta nueva situación socia~ y estas
.
sobre la vida .social
nuevas concepciones
.
' en. los
? procesos educan.vos y en
particular en los sistemas de educac1on supenor.
En el si lo asado y en el marco de la consolidación del s~ste~a ~abril
.
g p rático liberal se constituyeron tanto las mst1tuc1o~es
y del ~1stema tmoc nfi an los 'namados sistemas de educación supenor.

:::~;:!;'°º!~: ~;~:.:-:i~-:c::::~::-::,~::==:~ra.:~

democratiza oras.
d
finalidades educativas en la
México quedó consagra o como
.
en
. .
•da
l artículo tercero constitucional Y en 1os
normat1v1dad contem
en e
.
. • on la vida académico.
t
d política educativa que ngier
de ~os distintos niveles del sistema educativo nacional hasta los
afios ochenta.

:=~~t

d · una visión del mundo, de la
Era ese un discurs~ ~odemo, es e~:• en el ideario filosófico y las
sociedad Y, ~el hombre ba~1cam::te 1:poÍt:tración (liberalismo social Y
posturas ehco-antropol~gicas
odemos ubicar como correlato a
filosófico); mov~ent~ mt~le;~o~aq~e Derecho, de las teorías de la
nivel de la teona soc1~. a . I ofr .
horizonte de felicidad para el
• 1· · a Ese 1deano o ec1a un
'd
Economia c as1c . .
.
l dor toda vez que estaba convenc1 o
retendió un discurso sa va ,
b
hom re y se P
.
.
histórica representaba el avance, e1
de que la moderruda~,' como a::s~ del aut~ritarismo y la superstición
progreso, la superac1on ~ e l l ,
fundamentales son: pensamiento
. .
di 1 ( fr Berman) Sus va ores
me eva es e. · . .
. · 1.dad confianza en la ciencia y en la tecruca
laico y seculanzac1on, rac1?~ª I b y l naturaleza eficiencia y éxito tanto
como instrumentos de doIDlillO so_ ::ci:nal o cole~tivo, libertad individual.
en lo per~onal_ como ~~ lo
en tomo al Estado-nación en el cual se
democracia e mtegrac1on so I
encarna la racionalidad.

!

~:=

rocesos de formación de profesionale~ aparecen en
Por lo tanto, los p
ti
d la práctica social moderna,
.
.
una de las ormas e
'd d
la histona como
d
. dad que comporta la moderru a •
'd
n el proyecto e soc1e
.
. .
compromeh osco
.
difus..
las instituciones uruvers1tanas
La ciencia (objeto de trabaJO Y/::nació~o~;nprofesionales tienen lugar) se
en las que los procesos de . o
t rac1·onalización de los procesos
.
fu
roducnva en cuan o
b
constituye en erza P
..1 'ado (bajo la forma de sa er
económicos Y es un ~ec~so p~: ;!damental de la modernidad: la
tecnológico) de otra_ pr~~tica _soc1 'taria aparece como una institución al
industria. Así la inst1tuc1on uruvers1
380

servicio de la sociedad; sirve a los intereses de la colectividad a través de las
fimciones de docencia, investigación y difusión de la cultura. El Estado
asumirá el compromiso de fomentar y difundir la ciencia y la formación
universitaria en la misma medida en que se convierte en regulador de los
procesos económico y como responsable del bienestar social.
En América Latina, particularmente a través de la idea de universidad
nacional, la institución universitaria moderna constituye una estrategia de
política cultural del Estado moderno, que a partir de los atios cincuenta
asume la función de formar profesionales orientados a atender tanto las
necesidades del aparato productivo industrializado, como las expectativas de
ascenso social de las clases medias urbanas. Junto a esta tarea de formación
de cuadros profesionales para el desarrollo nacional es innegable la
orientación de las instituciones de educación superior (al menos de las
públicas, pero también de muchas privadas) para el cumplimiento de otras
"fimciones estatales" tales como la defensa de la soberanía y la identidad
nacionales (en tanto que difusora y defensora de la cultura nacional) y la
democratización en el acceso al conocimiento.
Pero, según hemos visto en las páginas precedentes, en los ochenta las
cosas empezaron a cambiar: la actividad académica. la inserción social y la
nonnatividad de las instituciones de educación superior comenzaron a
reflejar (en distintas formas y en distintos grados) el surgimiento de esa
nueva estructura de organización y de funcionamiento de la economía
mundial caracterizada por la globalización, la reinserción de las economías
nacionales en las corrientes internacionales de comercio, inversión y
tecnología, la transformación de las ocupaciones, el control extremo de las
tecnologías y su correspondiente visión del mundo y sistema de valores.
Desde ese entonces empezó a ser claro que las instituciones de
educación superior y en particular la universidad pública, no volverían a ser
los actores sociales de otros tiempos. A partir de entonces un egresado con
Wl fuerte perfil de compromiso social. tanto en lo que se refiere a sus
valores y actitudes como a sus objetos de conocimiento, no pudo ser ya una
finalidad institucional y consecuentemente, la actividad de transmisión, de
creación y aplicación de nuevo conocimiento habría de ajustarse a las reglas
del mercado (cfr. Gerstner) 15•
En México, también desde esa época, el Estado ha asumido como
16
propio ese nuevo discurso • Con la refonna del artículo tercero inicia una
gradual reconceptualización de los procesos educativos. marcando un rumbo
completamente disociado de la experiencia educativa mexicana y comienza
a promover una reordenación del sistema de educación superior en el país,
381

�argumentado la necesidad de adaptarse a las nuevas exigencias del aparato
económico mundial y a un propósito de racionalización y eficientización del
gasto en los servicios que él ofrece.
En el nuevo marco normativo, el Estado mexicano abandona las ideas
de difusión de la cultura, de formación de cuadros para el desarrollo
nacional, de uso de la educación para la democratización y satisfacción de
las expectativas de ascenso social de los sectores medios urbanos como
finalidades del sistema educativo nacional, para asumir un conjunto de
nuevas orientaciones entre las que se pueden anotar las siguientes:
definición de la actividad como prestación de un servicio; autonomía de las
instituciones, conceptualizándolas como comunidades académicas y
profesionales distintas de él; orientación de los procesos dedicados a la
obtención individualizada de niveles de excelencia en el dominio de los
objetos de conocimiento y en el desarrollo de valores, habilidades y
actitudes competitivas para los mercados de trabajo constituidos.

La mundiarizac10n
·· de los procesos económicos
argumenta,
constituyen
la nueva realidad soc1oecononnca
.
, . Y de
"
d
La la cultura
•
. , se
a
empresa
e
los
noventa"
(
constituida
or
,
.
·
s
exigencias
de
1
las plantas y equipos multipropósito d l p amip~1.s1mas redes abiertas), de
.
, e a revo uc1on en las c
• .
y la constante innovación tecnolo'o.ca,
o-i
de1 sistema
.
de pr0 d omurucac1ones
·, b
. .
ucc10n asado en
1a reconversión constante de los
transformación de los empleos perm conoc1D11entos utiliz.ables, de la
circulación constante de los trabajad:e;te; Y establ_es p~r _una dinámica de
tasados por hora de trabaJ· o o t
y on horanos l1D11tados y flexibles
area, etc producen c b' dr, •
mercados de trabajo y en las condic10nes
. ' del desem am- ios ti asttcos
en los
.
que, de nuevo, si no queremos caer en 1 b 1
peno pro es1onal; por lo
nuestros procesos de formación d
\ o _so esce~cia, hemos de reformar
nueva realidad.
e pro esionales mtentando reflejar esta

V. El debate necesario

No es desconocido que el origen de este nuevo discurso se encuentra
en el proceso de definición de criterios para las políticas de financiamiento
(en el marco de la nueva situación mundial) elaborados por parte de
organismos internacionales tales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo
Monetario Internacional (FMI)17 que rigen los programas de apoyo para
proyectos educativos en los distintos países, traduciéndose en exigencias y
recomendaciones a los gobiernos financiados. Desde allí ha sido retomado
por parte de los funcionarios gubernamentales y educativos e incorporado
18
que en las propuestas de cambio educativo presentes en proyectos tales
como las reformas al artículo tercero constitucional, la Ley General de
Educación, el Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 y los proyectos
de cambio en las instituciones de educación superior (públicas y privadas,
en particular UNAM, UANL, UdeG. ITESM), al menos en su parte más
importante y sin desconocer los aspectos en que se mantienen elementos de
la anterior orientación (principalmente para los procesos de educación
básica).
Desentendiéndose, entonces, de las funciones sociales y "estatales'"
cumplidas hasta los setenta por el sistema de educación superior (como fiel
reflejo de la condena neoliberal al Estado benefactor y sus excesos
populistas), nuestros ··visionarios.. refonnadores argumentan que debemos
damos cuenta de que la concepción de la educación superior vigente hasta
los ochenta era de producto de la rigidez propia del sistema fabril
decimonónico y de la cerrazón económica del modelo de Estado
proteccionista y tercermundista en que estabamos atrapados.

382

Si bien es cierto que hasta ahora en M, .
educativo no se han expresado tr ',
exi~o, los proyectos de cambio
embargo, con un lenguaje i a a~::~ede I_a ~dea de "reinvención", sin
compromiso de orientar la vida~cadémica ~sttfic~dor_ h~ asumido el
transformación inspirada
l
.
e las mstttuc10nes hacia una
" .
en os nnsmos plant
.
remventores" neoliberales'9. Al . l
eanuentos de los
esgrimen quienes formulan esos igua que ellos, el argumento principal que
proyectos es el del " ·
"d
escomposición
y
la
parálisis
total
.
'
nesgo
e caer en la
d
nueva situación y si se mantiene el ~~~o se _responde a las exigencias de la
los servicios educativos y de la b
opo_ho del Estado en la prestación de
quehacer educativo2º.
s urocracias estatales en la definición del
.
Por supuesto, que estos planteamiento b
,.
discusión, sobre todo si cuestion
a ren un amphsuno campo de
la realidad de la globalización y : : \co~o lo hacen Inglehart y Chomsky,
esta argumentación.
s enomenos que se dan por sentados en
Por ello es necesario elaborar la crítica re
.
Y la visión antropoló ·
,
specto del sistema de valores
educativo que imponegniclaosqoueg e~tan pr~sentes en el discurso de cambio
r arusmos mternacio l d d
elabora esa "política educativa"
. na es es e los cuales se
sin que sea necesariamente perorc;:e ;e re~eJa, por
razones que sea (y
cambio educativo en nuestro aís ; ' en a ~~yona de los proyectos de
puede correr, sea precisamen~e ~l ~;q~: q~z.a el, ?1ayor riesgo que se
concepciones y fmalidades sob e t d . ~ acntt~amente las nuevas
'
r o o si estas han sido elaboradas para

!ªs

383

�otros contextos y situaciones o si sólo han sido planteadas en abstracto, sin
hacer el esfuerzo de llegar a un planteamiento respecto al modo concreto en
que las profesiones y la formación de profesionales habrán de articularse
con los cambios en un país como México y en la situación en que éste se
integra a la "mundialización"21 ; esto es, sin intentar resolver el problema de
la construcción de un marco conceptual de referencia axiológico, social, y
educativo con base en una comprensión profunda de la articulación social
históricamente moldeada, que los procesos de formación de profesionales
han observado en México.
Porque aunque no puede desconocerse la razón que asiste a la crítica
neoliberal de las ineficiencias de la burocracia educativa (Gerstner), toda
vez que sí es un factor determinante en muchos de los problemas señalados,
sin embargo, no puede asumirse que esas ineficiencias sean el origen de la
crisis de la educación pública, si es que realmente puede hablarse de una
crisis (Berliner y Biddle22); así como tampoco puede aceptarse sin más la
identificación que se hace de la burocratización y la ineficiencia con la
estructura social de la modernidad (Osborne y Gaebler).

7

J. M. Keynes, Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, FCE, 1974.

~ No se_ sabe si para. b_i~n o p~a mal, pero ya para "cerrar el siglo" se empieza a revelar Ja
m~ac1dad de la v1s1on neohberal para dar lugar a la elaboración de políticas sociales
exitosas Y va qu~ando claro que los problemas que lo vieron nacer y a los que pretendía
hacer .frente, persisten (en la "onda larga recesiva" de que habla Montes), por Jo que en Ja
a~uahdad los respo~sables de elaborar políticas empiezan a dirigir su mirada a otra parte.
V1llarreal recoge baJo el nombre de "liberalismo poskeynesiano del consenso" la llamada
tercera via ( "clintonmanía"), que impulsada por los Estados Unidos e Inglaterra asume un
nuevo enfoque en la intervención del Estado en la vida social, caracterizado por elementos
co~ _los sigui~te~: intervención económica del Estado en tomo a los objetivos del
crec~~to econonuc~, el empleo y el desarrollo tecnológico, la regulación del impacto de lo
econonuco en el medio ambiente, la redistribución de la carga fiscal en beneficio de los
pobres ~ una activa p~lí~ica social que brinde servicios de educación, salud, capacitación para
el tr~baJo, empl~ Y_ Vlv'.en~: No obstante, esta tercera vía sigue pensando que el mercado y
la libertad econorruca mdiVIdual deben ser los motores del funcionamiento del sistema
económico y social.
Ante la imposibilidad de la vuelta al laissez faire, ante la quiebra del Estado
controlador, centralizador, rector y benefactor del keynesianismo y neokeynesianismo, ante el
fracaso del neoconservadurismo preconizado por MiJton Friedman con políticas regresivas
como las de Reagan, Tatcher y Mulroney, que en los ochenta suponían la no-intervención del
Estad_~ en la economía, asignando a éste la obligación del control de la inflación antes que la
atenc1on a los ~robl~mas del desempleo, privatización y control del gasto social, etc. y el
fracaso del neohberahsmo en los noventa se ha puesto la vista hacia otras posibilidades.
9

Casullo, Nicolás (Comp.), El debate modernidad posmodernidad, Ed. Punto Sur. Buenos
Aires, 1989.

Notas bibliográficas

10
11

Jean-Francois Lyotard, La condición posmoderna, Reí-México, México, D.F., 1990.
Octavio Ianni, Teorías de la globalización, (Siglo XXI, 1996).

12

1

Octavio Fullat. Filosofias de la educación. (CEAC 1985).

Ronald lnglehart publicó en mayo de 1994 un magnífico artículo en "Este País"
analizando los resultados de la ICPSR-World values survey, 1981-1984 and 1990-1993
(Michigan University).

2

Dos ejemplares preciosos de estas reinvenciones son los textos La reinvenci~~ del gob~erno
de David Osbome y Ted Gaebler (Paidós 1997) y Reinventando la Educac1on de Lou1s V.
Gerstner (Paidós 1996).

En la entrevista aparecida con el título La sociedad global en el libro Globalización,
Exclusión y Democracia en.América Latina. (Joaquín Mortiz 1997).

3

14M

Pedro Montes, El desorden neo/ibera/, (Trotta. 1996, p. 24).

4

Esto es así, porque en muchos sentid~s la "rei~v~nción" ~e presenta, como una
reivindicación de los principios de funcionamiento econom1co y social y de los 'ver_dade~os
valores" del liberalismo clásico con los que se dio origen al capitalismo Y que habnan sido
abandonados en este siglo por el Estado benefactor (Montes 1996).
s René Villarreal, Liberalismo social y reforma del Estado - México en la era del capitalismo
posmoderno-, NF-FCE, México, 1993.

13

arshall Berman. Todo lo sólido se deS1·anece en el aire, Siglo XXI, México, 1992.

ll

Louis Gerstner. Reim·entando la educación. Paidos. Buenos Aires, 1996.

16

Programa de modemi:ación educatirn (SEP 1984); Reformas al Articulo Tercero
constitucional (1985. 1993); Programa de desarrollo educativo 1995-2000 (SEP 1995), etc.
17

En ellos se desarrolla y se lleva a la práctica una concepción de los procesos educativos sus
sujetos Y las relaciones de estos procesos con otras esferas de la actividad social, propia de la
visión del mundo del neoliberalismo.

Por obra de una mano invisible, expresión de las tendencias naturales de los sujeto so~iales,
preconizada por Adam Smith en el siglo pasado como primer intelectual del nuevo sistema
económico.

6

385
384

�11 Elena Zogaib Achar, en el artículo La influencia del Banco Mundial en la reforma
educativa, contenido en el libro Los actores sociales y la educación, coordinado por Aurora

Loyo.
Al menos en las principales instituciones de educación superior en la ciudad de Monteney,
(UANL, ITESM. UDEM y UR) los proyectos de cambio educativo curiosamente están
formulados en el mismo lenguaje: se habla de los fines institucionales en ténninos de una
"visión", una imagen ideal del "deber ser" de la institución, de la que se desprende una
"misión" como anticipación de futuro para la comunidad y como obligación moral de realizar
la ''visión''; esta "misión" se concreta en "proyectos estratégicos" que acercarán a las
comunidades académicas a ese "deber ser" prefigurado en la ·'misión"; a su vez los proyectos
estratégicos se traducen en "metas" que, de lograrse, serán la encarnación del "deber ser'" en

F~AMENTOSTEÓRICO-CONCEPTUALES
o t : ~ A PROPUESTA DE EVALUACIÓN
TEGIAS pARA EL APRENDIZAJE

19

Lics. Elena Cisneros
Irma María Flores Alanís
Oralia Flores de la Cruz
Araceli Frías López
María Guadalupe Madrigal
Miriam D. Ramírez
Oiga de Santiago y ázquez
.
.
Colegio de Pedagogía
Uruvers'.dad Autónoma de Nuevo León

el mundo.

Así lo afirman, para el caso de los Estados Unidos, los documentos "A Nation at Risk: Toe
Imperative for Educational Reform'' y ''The Nation Responds", publicados en 1983 y 1984
respectivamente por la National Commission on Excellence in Education (U.S. Department of
Education, Washington, D.C.). Aunque elaborados en relación con la escuela pública
norteamericana, esos documentos coinciden con los planteamientos de los "visionarios"
reformadores mexicanos y curiosamente también con los del Banco Mundial y El Fondo
Monetario Internacional en sus políticas a nivel mundial.

20

Leonardo Boff, citado por P. Montes, dice: "Cada vez se habla menos de desanollo. más
de mercado y de integración en el mercado mundial. En ese proceso de mundialización dentro
del sistema neoliberal, nosotros ni siquiera tenemos el privilegio de ser subdesanollados,
nosotros somos excluidos. No contamos para nada porque no tenemos competencia en el
mercado mundial. Los que no tienen competencia no existen en el mercado mundial. Y los
excluidos del mercado están abocados a la muerte ..."

21

David C. Berliner y Bruce J. Biddle, The manufactures crisis (Myths, Jraud and attack on
america 's public schools (Addison Wesley 1995). En este trabajo ellos demuestran que, para

22

el caso de los Estados Unidos, la "crisis" de la escuela pública ha sido realmente •'fabricada''.

Introducción
. Un pro~lema grave que enfrenta la edu . ,
.
.
supenor en uruversidades tanto 'bl"
. cac1on media supenor y
, d" d
pu icas como pnvadas e l ,
m ice e reprobación y el baio
rend'1n11ento
.
, .
n e pais, es el alto
~
academ1co.
Este es un hecho que h
d .
es de gran importancia co a protca o investigaciones de todo tipo pues
formas de solución.
nocer as causas del problema para pro~oner
Los estudios han girado en torno
d
habilidades de los estudiantes
ª
os grandes aspectos: las
•
para enfrentarse a las t
d
a
influencia
del
aspecto
a•ectivo
m
t
·
.
areas e aprendi=aje y
l
'J'
o zvaczona1.
Como maestras y estudiantes nos enfren
. .
consecuencias de la falta de hab11
T dad
tam?s c?t1d1anamente con las
básicas como la lectura
. para la realización de actividades tan
comprensiva Ja elabora · , d
esquemas, la redacción de trab .
,
. . c10n e resúmenes o
e
a.JOS, etc. Esto dmge nue tr ·
,
onocer con mayor profundidad 1
.
s o mteres por
ven involucrados en la realizació o; asrctos mtelec~a!es y afectivos que se
n e a gunas tareas bas1cas de aprendizaje.
Por tal razón se conform ¡ s • .
para el Aprendizaje plante;de emmano d~ Desarrollo de Habilidades
investigaciones y m~terial b"bliose 'ficomo obJetivos generales analizar
1 ogra 1co que propo ·
•
fun
rc1one
damentos
te6nco-conceptual-metodol , .
(habilidades para el apren:~-º; c~n respecto al objeto de estudio
orienten la práctica dirioida
~~ , asl1 como para formular principios que
o·
a meJorar as.

386
387

�Ahora bien, a raíz de la revisión bibliográfica y con fines de facilitar el
aprendizaje de nuestros alumnos, al equipo se le propuso elaborar un método
de evaluación de las estrategias de aprendizaje, técnicas, habilidades y
procesos que utilizan los alumnos de educación media superior y superior.
Tal tarea nos exigía precisar las variables a medir (que evaluar) y la
relación que guardan entre sí, esto es, esclarecer las interrelaciones entre
procesos de pensamiento, procesos de aprendizaje, habilidades, técnicas y
estrategias, pues se detectó a raíz de la revisión, poca claridad en el
establecimiento de dichas interrelaciones. Además, nos impulsa a construir
una serie de instrumentos diagnósticos que permitan valorar el uso que hace
el alumno de estrategias, lo cual requiere de mucha precisión en cuanto a las
estrategias a medir y las variables implicadas en su uso.
En este trabajo se presenta un modelo conceptual para fundamentar un
método de evaluación de estrategias para el aprendizaje, que se sustentaría
en las premisas siguientes:
•
•

El rendimiento académico depende de que se realice el aprendizaje.
El aprendizaje se logra mediante el constante trabajo del estudiante con el

contenido.
• El trabajo del estudiante consiste en la realización de diferentes
actividades y tareas.
• Para que el estudiante elabore una tarea puede hacer uso de estrategias de
aprendizaje (procedimientos o pasos a seguir para lograr una meta).
• Una estrategia de aprendizaje requiere para su ejecución el empleo de
técnicas de estudio. tales como tomar apuntes. hacer resúmenes, etc.
• Una técnica de estudio requiere que el estudiante utilice sus habilidades
de tal forma que pueda avanzar paso a paso.
• Al hacer uso de sus habilidades (intelectuales y socio - afectivas) los
estudiantes ponen en marcha ciertos procesos de aprendizaje como la
asimilación, la retención, etc. Procesos de pensamiento como la síntesis.
el análisis. la deducción, la inducción, que son herramientas básicas de
•

aprendizaje.
Los alumnos requieren estar conscientes de los procesos, habilidades,
técnicas y estrategias que utilizan, es decir, deben tener cierto grado de
metacognición (conocimiento sobre su propio aprendizaje).

Etapas de investigación

y superior. Para ello, contempló la necesidad
siguientes:
de delimitar las etapas

l. Diseño.
2. Aplicación.
3. Análisis de datos.
4. Retroinfonnación.
5. Propositiva e instruccional.

A continuación se desen'ben 1os ob;etzvos
. . correspondientes por etapa:

Diseño
Construir el modelo conceptual ue fundam
.
de evaluación de las estrateiñas dq
d. .ente el diseño metodológico
Defi •
o·
e apren tzaJe
. mu la metodología de evaluación.
.
Diseñar 1os instrumentos
·
de evaluación diagnóstica.

Aplicación
V alorar las estrategias de aprend.tzaJe
. que ponen en práctica los alumn

os.

Análisis de datos
Detectar niveles en la ad · · • , d
Establecer la magru·tud yqwdir~1c10~, edestrategias de aprendizaje.
ecc1on e los cambio "
..
sea necesario realizar.
s cognosc1tivos" que

Retroinformación
Dar a conocer a los alumnos los
.
desarrolladas), fallas ventajas y limitc1ertos (procesos y habilidades
aprendizaje.
'
antes en el uso de estrategias de

Propositiva e instruccional
Contribuir al diseño instruccional sobre 1 , .
.
de las integrantes del eq .
a practica educativa de cada una
D"
wpo.
iseñar un programa para la enseñ
d
.
Aplicar el programa.
anza e eSttategias de aprendizaje.
Evaluar el proceso y resultados obtenidos.

Como se señaló anteriormente. el equipo se propuso elaborar una
metodología de la evaluación de las estrategias de aprendizaje, técnicas.
habilidades y procesos que utilizan los alumnos de educación media superior
388

Hasta el momento sólo
ha
etapa de diseño, por lo que en s:ste

b •
trtr:
~Jado dla c~nceptualización de la
a ªJº se escnbe la clasificación de

389

�estrategias de aprendizaje (objeto a evaluar), en donde se especifican las
técnicas, habilidades, procesos de pensamiento y procesos de aprendizaje,
variables que se ven implicadas en el uso de estrategias.

Delimitación del objeto a evaluar

De acuerdo con la bibliografía revisada en tomo al problema de
aprender a aprender se puede señalar que éste se ha constituido como un
área de la Psicología Instruccional que explica los principios del aprendizaje
activo y participativo, y los procedimientos necesarios para el estudio
eficiente. Hay diversas influencias sobre este campo, una de estas es la
Psicología Cognitiva. Si bien existen dentro de ella diferentes orientaciones,
todas coinciden en concebir al aprendizaje como una "interiorización de
pautas de conducta mediante la transfonnación de la estructura cognoscitiva
que resulta de la interacción del individuo con el medio ambiente"(Quesada,
1988); esto es, lo señalan como un proceso de cambio cualitativo y no
meramente cuantitativo. Asumen que el sujeto construye significados que
interpretan la realidad. Así, aprender a aprender plantea un tipo aprendizaje
a alcanzar: el aprendi=aje signifiativo.
Algunos investigadores señalan que para el logro de este tipo de
proceso es necesaria la adquisición de estrategias de aprendi:aje. Parten de
la idea de que el alumno las desarrolla mientras aprende, pues además de
aprender el qué, aprende también el cómo, es decir, la fonna en que la
materia es enseñada y aprendida como respuesta al tipo de trabajos, tareas y
procedimientos de evaluación.
Estos estudios han demostrado los roles que los alumnos juegan en la
facilitación de su propio aprendizaje. Al hacer uso de estrategias, lo que hace
el estudiante es, ante todo, obtener un mayor aprovechamiento de sus
procesos de aprendizaje y, por consiguiente, contribuye a incrementar su
nivel académico.
De tal forma que el surgimiento de las estrategias de aprendizaje como
una sub-área de estudio y de interYención de los fenómenos de aprendiendo
a aprender se ha dado en función de mejorar los procesos que subyacen al
aprendizaje, que van más allá de la relación causal entre estímulo y
respuesta. Desde la perspectiYa del procesamiento de la información. el
aprendizaje se convierte en un proceso que implica prestar atención a lo que
ha de aprenderse. adquirir conceptos. controlar el ritmo y calidad del
aprendizaje y ser consciente de que el aprendizaje se ha dado. En este
enfoque se le define como el modo de adquirir. organizar. almacenar.
recuperar y utilizar información; por lo que las etapas se conforman en una
390

serie de procesos activos y constructi
d
. .
principios de este enfoque de estudi
vos e aprendiza~~- Siguiendo los
1
orientación selectiva de un es~:it proces? de atenczon "se refiere a la
0
(Mahoney, 1974,417).
especifico Y a su asimilación"
La codificación, señala Ellen Gai é
mediante el cual la información nue gn_' es un pr~eso de transformación
información conocida. Este proce:: s~:t~~fide d~;ersas maneras con la
subprocesos tales como la activac. , d
1cac10n pone en marcha
interpretación. Como resultado d
ion e un esquema, selección e
generó el proceso de elaboración
est~ subp~oceso ,de ~terpretación se
añadir "algo a la información qu~ secuat, permit~~ segun Ga1gné (1991: 137)
inferencia lógica, una prolongación es ~ apr~n iendo. Esto puede ser una
cosa que sirva para conectar la info~una _eó~e,?1p o, un detalle o cualquier otra
CI n .

:1

El proceso de codificación hace que l
. .
.
memoria a largo plazo donde
a1m e nuevo conoc1ID1ento entre en la
.• d
.
•
es
acenada. El almacenami t " 1
retenc1on e la información codificada" (Mahoney, 1988,417). en o es a
La organización "es el proceso de d' 'd'
.
.
en subconjuntos indicando la
. , iv1 rr un conJunto de información
1991: 145) de tal fi
rclac10n. entre los subconjuntos" (Gaginé.
. .
'
orma que para los SUJetos que
·
•
imphca que la clasifiquen la
orgaruzan 1a información
I
rd
relaciones L
. ,'
agrupen, ª º enen Y establezcan sus
. a recuperac,on conlleva según Mah
utiliz.ación de la información alma
d E
oney (1974,417) a la
d~ .las investigaciones en mem~e;;: a. ste autor.señala que_ "gran parte
distmguen entre recuerdo y reconocimie~1/rocesam1ento de información
les pasa al sujeto un cuestionario d
. En las pruebas de recuerdo, se
respuesta correcta entre varias alte e ~espuesta abierta y se le pide que dé la
son generalmente bastante su .ma va~. Los resultados en reconocimiento
sugiere que puedan interver:"diº~;s a os obtenidos en recuerdo, lo cual
1erentes procesos En
b
recuerdo rara vez se le dan al . d' 'd
.
·
una prue a de
"mirar" en sus almacenes me m 1:11. uo pistas que indiquen adónde debe
.
monstJcos así que pre
'bl
acudrr a procedimientos de bús ueda En c'
.
s~ .emente debe
solamente que el individuo co q
·1
1ambi~, el reconocuruento requiere
hay en sus almacenes mem::~~o:~ :;~rnahvas. pre~ntadas con las que
0
(Mahoney, 1974.428).
·
necesita casar el estímulo"
en el ;!c:~o~~~~:i~oc;;o de recurración plantea problemas básicos tanto
alrededor de los
mo _en e recuerdo. En este último se centran
La transferenci~ro;ees~:i:r:us¡ueda, selección ) ~roducción de respuestas.
aprendidos inicialmente a c a _proceso. de . apltcar los conocimientos
situación original.
ontextos o s1tuac1ones nuevas, lejanas a la
391

�Al incluir el componente socio-afectivo en la adquisición de
estrategias, el proceso de motivación se contempla como un proceso de
aprendizaje, desde la perspectiva del aprendizaje social, pues de acuerdo a
Bandura "trata la adquisición en términos de los subprocesos del
componente cognitivo (atención, retención) y de reproducción conductual
(respuestas motoras y motivación) (Bandura, 1971ª, 1977b,195). "La
motivación es considerada como un subproceso que explica y destaca el
hecho de lo que la gente es capaz de realizar imitativamente, a menudo se
deriva de lo que la gente elige realizar. Las condiciones de incentivo dictan
frecuentemente el punto en el que una adquisición correcta será expresada en
la conducta manifiesta" (Bandura, 1965,197).
Mckeachie ( 1985) señala que cada proceso de aprendizaje requiere
para su desarrollo de estrategias de aprendizaje, por esto son identificadas de
acuerdo al proceso de aprendizaje que favorecen. Por lo cual este autor las
clasifica de la forma siguiente: las estrategias de adquisición ayudan al
estudiante a seleccionar y elaborar estructuras de conocimiento que sirvan
como puentes mediadores entre las condiciones de estímulo y las respuestas
apropiadas. La estrategias organizativas habilitan al estudiante para resumir
un texto, inferir las relaciones de subordinación entre las ideas y relaciones
de índole temporal y causal. Las estrategias de retención tratarían de evitar
el olvido y de apoyar la integración de lo adquirido. Las estrategias de
recuperación penniten al estudiante seleccionar o generar claves ( espaciales
y conceptuales) para recuperar información necesaria en el momento
oportuno. Las estrategias de autorregulación permiten al estudiante ser
independiente y autosuficiente.
Por otra parte, el empleo de estrategias de aprendizaje implica el uso
de técnicas de estudio, entendiendo a éstas como un conjunto de acciones
ordenadas para la realización de actividades específicas. Las técnicas
requieren del uso de habilidades y las desarrollan.
Cabe aclarar que generalmente se hace referencia a las técnicas de
estudio como si fueran una serie de acciones mecánicas que con el simple
hecho de aplicarlas garantizaran el aprendizaje. Sin embargo, es la estrategia
la que permite el uso flexible de las diversas técnicas, adaptándolas de
acuerdo a la finalidad de la tarea de aprendizaje; es por esto que una
estrategia no se reduce al empleo de técnicas de estudio.
Ahora bien, el uso de cada estrategia de aprendizaje requiere del
desarrollo de ciertas habilidades o destrezas específicas. Sin embargo, cabe
señalar, citando a Pozo, que "no puede decirse que la simple ejecución
mecánica de ciertas habilidades o destrezas sea una manifestación de la
aplicación de una estrategia de aprendizaje. Para que ésta se produzca se
392

requiere de una cierta planificación de
..
a un fin, lo cual sólo es posible medí hab1bdad~s en una secuencia dirigida
hace que esas habilidades se usen d ante un cierto metaconocimiento que
Es esta una distinción important e un modo estratégico" (Pozo, 1992 202)
. .
e a contemplar es dec' 1
'
·
aprendizaje no son reducibles a Sllll.ples hab'l'da'
rr, as estrategias de
1 1 des.
Otra distinción importante se refi
. .,
(Mckeac~e, 1985:184) de las estrate ~: ~:~ definic!o~ que hace Tobías
como ~ macroproceso que contero 1f10
. aprendiza.Je, a_l concebirlas
las hab1hdades generales de pensamie~to" s m1croprocesos de mteligencia y
el pensamiento está formado
. De acuerdo con Shardakov( 1968)
., .
por procesos tales como· 1 •¡· . ,
'

comparac10n,
inducción' deducc1on,
. , analogza
' , abstr . e. , ana rszs, smtesis'
.,
concrec10n, determinación d
.'
acc10n, generalización
l ifi
,
e nexos y relac10nes fi
.,
'
c as, cacion y sistemati=ación.
, ormac10n de conceptos,
El análisis es un proceso orientad h .
selección de elementos que i t
I
º. ac1a un determinado fin
re~idad en sus rasgos y propi:d::a;
Objetos y los fenómenos de 1~
existen entre ellos. Con respecto a l~ , co':110 los nexos y relaciones que
cognoscitiva que se manifiesta en ~mteszs se. d~fine como la actividad
propiedades de carácter único entr I e ~stablecuruento de cualidades y
cual da como resultado la obt -~ ods e ementos del posible conjunto lo
,. .
encion e un nu
b'
•
ana11s1s y la síntesis son formas esenc. 1
evo ~ ~eto o fenómeno. El
elementos que sirven para constru· 1 ia es de la actividad mental, son los
.,
rr as restantes fo
d
.
comparac10n
es el establecimie
t de Ia seme· nnas e pensamiento
,
mu no
. · La
enomenos
de
la
realidad.
Janza
entre
los
objetos
y
fi

a;t

La inducción es un proceso mental ue v d 1
,
a los conceptos las leyes las
p q
a e os fenomenos parciales
I
'
·
reg as or el co t · 1
proceso mental que va de lo general ;
.
n rano, ~ deducción es el
1
se analizan desde un punto d .·
º. s1~~ular. Los objetos y fenómenos
..
e \ 1sta smtetlco La d d
·•
clas1 6 cac1on e inclusión de b'
.
.
e uccion asegura la
.
o ~etos smgulares al ·
.
re fl eja en la capacidad de a ¡·
. . genero correspondiente. Se
· · .,
P icar 1os conoc1m1ento
as1mtlac1on de otros nuevos La
,
s que ya se poseen a la
.
·
ana1ogta
es un pro
.
.
ceso menta1 que procede
de 1o smgular a lo singu1ar. La \erac1dad
del
·
razonamiento analógico
depende del volumen y la profund'd d
rasgos esenciales de los fieno· 1 a que tengan los conocimientos de los
,
menos que compara •
numero de conocimientos esenciales sob d' h fin., cuanto mayor sea el
será la analogía.
re ic os enomenos, más auténtica

La abstracción es la capacidad d
.
fenómenos singulares. los ras
. e separ~r ~ aislar de los objetos y
Distinguir rasl!os \ nexo/os. ~edxos ~¡ relaciones comunes } esenciales.
~

.

.

acci enta es
393

~

prescindir de ellos. La

�generalización se refiere a los objetos y fenómenos del mismo género que
poseen rasgos o nexos esenciales que son siempre comunes.
La concreción de lo conceptual se expresa en la forma de su
ilustración con objetos o con fenómenos concretos, el conocimiento a través
de lo general, de nuevos objetos, fenómenos, casos y la aplicación prácticoeficaz de los conocimientos generalizados a la resolución de problemas de
tareas prácticas.
En la interdependencia entre los objetos y fenómenos del mundo,
ocupa un lugar muy importante la relación causal. El pensamiento causal es
la habilidad para distinguir relaciones causa-efecto. Relación en donde un
fenómeno explica al otro.
Al mismo tiempo que se desarrolla el pensamiento causal se desarrolla
el pensamiento crítico, pues para llevar a cabo cualquier tarea de carácter
creador, es necesario comprobar críticamente si el proceso o resultado de la
actividad son correctos.
Entre los requerimientos para el desarrollo del pensamiento crítico se

decir, "de. abajo hacia arriba''· 0 urante e1estudio
. Jo l
. .
, .
' s a umnos asurulan con
free uencia algunos conceptos genencos
antes que los específicos.
La clasificación se refiere a la distrib . ,
individuales en la distribución o . l . , uc1on de los objetos o fenómenos
clase.
me us1on en el correspondiente género o
. La _acti v1'dad mental de sistematizac. ,
,
estudio, distribuyendo los con'untos
. wn _se efectúa en el proceso del
clases y ordenando las materi;s s , y dobJetos_ aislado~ diferentes en grupos o
eguo etermmados sistemas.
Flavell (Pozo 1992 208) señal
períodos en la adq,uisición d
a que se _pueden identificar tres fases o
.
e una estrate01a de
d' .
estrategias no disponibles defi . .
o·
apren lzaJe, estas son·
.
,
ciencias de produ · ,
·
em:ategia. Presenta los siguientes criterios de .c~1.on y uso maduro de la
registro: habilidad básica para ejecutar]
análisis P~ su observación y
su uso (beneficios de la instrucc· ,
ª•1 uso espontáneo, mtentos de inducir
ion en e uso de la estr t · )
uso sobre el recuerdo Se puede
ª egia , efectos de su
mis~a definición de ~strategias de\ª::tar ~tros criterios, derivados de la
preciso de la estrategia uso
p. d zaJe, tales como: uso selectivo y
efectos de su uso sobre ~tros pr:cuencd1a o de ~bilidades, uso consciente
esos e aprendizaje.
'

tienen los siguientes:
Poseer los conocimientos necesarios.
Acostumbrarse a comprobar cualquier resolución.
Relacionar con la realidad las leyes, reglas, etc.
Un nivel de desarrollo suficiente para la construcción de razonamientos
lógicos.
Desarrollo de la personalidad.

Los obstáculos para el pensamiento crítico-son:
Insuficiente espíritu de observación.
Falta de capacidad para crear hipótesis.
Tendencia al dogmatismo y a rutina.
Propensión a dejarse influir e imitar.
Falta de independencia.
El concepto es el conocimiento de los rasgos y propiedades esenciales
y generales de los diferentes objetos y fenómenos de la realidad objetiva, así
como de los nexos y relaciones, con la ayuda de los cuales los objetos y
fenómenos de un género se distinguen de los de otro. Los conceptos se
forman no sólo durante la actividad mental de abstracción y generalización,
sino también durante el proceso de diferenciación intelectual. Este es el
procedimiento de formar los conceptos desde lo singular hasta lo general, es
394

Las características de las etapas se describen en el cuadro s1gwente·
. .
Aspectos

Estrategia no dispomble Deficiencia de producción

{hasta los 5 o 6 aílos)

(de 6-10 aílos)

Uso maduro de la estrategia
(de 11 aílos en adelante)

Habilidad básica
para eJecutarla

Nula o pobre

Regular o buena

Excelente

Uso espontáneo
Efectos de su uso
sobre el recuerdo

Ineficaces

Eficaces
Positivos

Innecesarios
Positivos

.
•••

Pozo advierte que las edades fi 1
estrategias del aprendizaie son
se a atlas en la adquisición de las
.
~
meramente indicativas
d
entrenamiento en el uso de la estrategia.
.
, ya que ependen del
Un aporte significativo de Vi
ky
.. .
del aprendizaje es con
gots ' en la adqws1c1ón de la estrategia
formación" segun', la cualrelspe~to a la manifestación de la "ley de doble
'
os 1nstrumentos de
di · ·
estrategias de aprendizaje so
l
~e ac1on, en este caso las
que debe realizar se d' ~ un e e~ento ~ediador entre el niño y la tarea
.
. .
'
a qweren pnmero mterpe na1m
mtenonzarse y convertirs
.
rso
ente para luego
intermedia, la deficienc~a endemtraperso~es. De. hecho, en la fase
ambigüedades los dos niveles de de prod~ccd1on permite identificar sin
sarro o e que habla Vigostky, el nivel
395

�de desarrollo real (los niños no repasan por sí mismos) y el nivel de
desarrollo potencial (y sin embargo se benefician de instrumentos
mediadores externa o culturalmente proporcionados)" (Pozo, 1992:210).
Además de considerar los criterios de análisis para la definición del
uso de una estrategia, es importante tener en cuenta que la elección adecuada
de una determinada estrategia de aprendizaje el alumno debe basarla en los
siguientes criterios (Pozo, 1992,204):
a) Naturaleza cuantitativa y cualitativa de los materiales presentados.
b) Sus propios conocimientos previos sobre el material de aprendizaje.
c) Condiciones del aprendizaje (la finalidad o uso que se persigue en la
adquisición del material de aprendizaje).
A partir de estos planteamientos surgen interrogantes que guían los
orígenes del presente proyecto: ¿los alumnos de escuelas de nivel medio
superior y superior utilizan estrategias de aprendizaje en su actividad como
estudiante? ¿están planeadas y organizadas? ¿qué procesos del pensamiento
ponen en acción? ¿a qué procesos de aprendizaje contribuye su uso?
¿desarrollan un uso espontáneo? ¿tienen conciencia del empleo de tales
estrategias?
Es por ello que planteamos la necesidad de diseñar e implementar
formas de evaluación que permitan conocer cómo se adquieren las
estrategias de aprendizaje, cómo se organizan y cómo se hace uso de ellas;
en suma, procedimientos que puedan ser capaces de dar y explicar cuáles son
los procesos cognoscitivos específicos (procesos, estrategias y habilidades)
que intervienen en la solución de una pregunta o tarea dada.
Descripción general de las estrategias de aprendizaje

El estudio de las estrategias de aprendizaje es un campo complejo,
pues requiere del análisis de los procesos cognoscitivos y de establecer sus
relaciones.
Una relación a considerar es a partir de la manera en que las
estrategias de aprendizaje son definidas. Si bien es un concepto con diversos
significados, algunos investigadores coinciden en considerarlas como
"cualquier comportamiento o pensamiento que facilite de tal manera la
codificación, que mejore la integración y la recuperación del conocimiento.
Más específicamente, estos pensamientos y conductas constituyen planes
organizados de acción diseñados para alcanzar una meta'' (Weinstein,
s.f.,249). Otra relación a establecer es desde la forma en que éstas son
clasificadas.
No existe un esquema organizacional que se acepte
396

generalmente, pero Weinstein y M
categorías que refleian los d1'
a~er ( I 985,250) crearon un conjunto de
:.,
versos tipos de estrat . d
es, cada categoría se compone de procedimi
egias ~ aprendizaje; esto
que p~ed~n ser usados para influir en entos (es~ategias de aprendizaje)
aprendizaje.
uno O mas de los procesos de
Se tienen así las ocho categon'as s1gwentes:
. .
1. Estrate~as de ensayo para tareas básicas.
2. Estrateg~as de ensayo para tareas complejas
3. Estrategias de elaboración para tareas b, . .
4. Estrategias de elaboración para tareas c:ms1cals:
5. Estrateoias
· •
P ejas.
º: orgaruzac1onales
para tareas básicas
6. Estrategias organizacio 1
·
7. Estrate~as de monitore~ªd:\~::~;:e:s~i:plejas.
8. Estrategias afectivas.
·
.
.Tomando como base el listado
.
mvestigadores (EMCA Danse r ) 1
antenor y el aporte de otros
·
'
eau as estrategias d
d. .
organizar en cuatro grande
e apren Izaje se pueden
procesos cognoscitivos y no c~gngrup?~• conformándose de acuerdo a los
osc1ttvos que desarrollan:
A. ESTRATEGIAS COGNOSCITIVAS:
l. Ensayo (simples y complejas).
Elabo~aci~n (simples y complejas).
. Orgaruzac1onales (simples y complejas).

i.

B. ESTRATEGIAS .METACOGNOSCITIVAS·
1. Planeación.
·
2. Control.
3. Evaluac.ión

C. ESTRATEGIAS A!'.'ECTIVAS O DE APOYO
I. Metas de onentación intrínseca.
2. Meta~ de orientación extrínseca.
3· Manejo de la ansiedad.
D. ESTRATEGIAS PARA EL
I B,
d d
MANEJO DE OTROS RECURSOS
· usque a e ayuda.

A. ESTRATEGIAS COGNOSCITIVAS

. S?n usadas para actividades de
•
.
cons1gu1ente, influyen en el desarrollo :rocesarm~nto de información Y, por
e uno o mas procesos de aprendizaje.
397

�Dentro de este grupo se incluyen las estrategias de ensayo o repaso
simple, que contribuyen a la memorización o repetición literal de la
información. Requieren un recuerdo simple, que sirve de base a formas de
procesamiento más complejas. Son útiles cuando los materiales carecen de
significado y cuando la tarea es meramente reproductiva.
Las estrategias de ensayo o repaso complejas tienden a involucrar
conocimientos de materiales más complejos y requieren de seleccionar
previamente las partes que deben repasarse.
Este tipo de estrategias favorecen el aprendizaje por asociación (Pozo,
1992, p. 206), de carácter mecanicista, en el que el sujeto adquiere una copia
o reproducción más o menos elaborada de la realidad. Sus técnicas,
habilidades y procesos cognitivos se presentan en los cuadros siguientes:

Dentro del grupo de estrategias d
. .
estrategia de elaboración misma qu
d' _ed apre~dtzaJe se encuentra la
,
e se 1v1 e en szmple y compleja.
De acuerdo con Pozo la elaboración . l
..
s1mp e fac1hta el aprendiz.aje de
estructura de significado externo e em~ntos no organii.ados) mediante una
darle significado sólo ~umentandquelsirve de apoyo al aprendiz.aje, pero sin
o a construcc100
· · stm
· b , li
estructura externa presta su significado al
. 1
o ca, ya que la
dichas elaboraciones requieren que el alU::.tena ,q~e debe aprenderse, pero
en el procesamiento de la inform . ,
o este mvolucrado activamente
ac1on a ser aprendida.
un material poco significativo ( 1

Estrategia de elaboración simple:
Técnica

Palabra clave

Estrategia de ensayo o repaso simple:
Técnica

Procesos de pensamiento

Habilidades

Procesos de
aprendlzaJe
Retención

Análisis externo
Repettción Leer los apuntes y libros una y otra vez.
Recuperación
Decir el matenal para uno mismo, una Abstracción.
(reconocmuento).
Generahzación.
y otra vez.
Formación de conceptos
Hacer hsta de términos relevantes
(identificación
de atributos
Memonzar listas de palabras
físicos
o
externos).
Nombrar conceptos de una hsta.

Marcado de texto Seleccionar mformac1ón relevante
Destacar 1nformac1ón
(subrayar)

Retención
AnáltSIS
Comparación (discrimmac1ón). Recuperación
(reconocimiento).
Síntesis.

Retención.
Seleccionar mformactón relevante. AnáJtSIS.
Comparación (discriminac16n). Recuperación
Repasar de manera escrita el
(reconocim1ento).
Síntesis.
material de aprendiz.a.Je.
Abstracción.
Generalizactón
Formación de conceptos
(identificación de atnbutos).

398

Análisis

Cod1fícac1ón

conceptos

Comparación

Elaborac1on

Establecer relaciones entre conceptos

Abstracción

Retenc1on

med,ance una palabra

Generalización

Recuperac1on
(reconoc1m1en1o)

Asociar superfic,almente lermonos (por

Formación de conceptos
(1denhficac1on de atnbutos)

Imagen (impuesta

lden11ficar rasgos comunes

Anahs1s

Codificación

o 1nduc1da)

Establecer relaciones entre conceptos

Comparac1on

Elaborac,on

med1an1e imágenes

Abslracc1ón

Retenc1on

Utilizar imágenes proporcionadas

Proceso de aprendizJ)e

Abstracción
Generahzac1ón
Formación de conceptos
(ident1ficac1ón de atnbutos).
Copiado

Proceso de aprend,zaJe

ldenhfícar rasgos comunes entre

- Generalización

(imagen propuesta)

Formación de conceptos

Crear imágenes (imagen ,ncb:ida)

(1den11fícac1on de atributos)

Recuperación
(reconoc1m1ento)

Asociar superfic1almen1e 1erm,nos

Proceso de pensamiento

Habilidades

Proceso de pensamiento

su ortografía o pronunc1ac1ón)

Estrategia de ensayo o repaso compleja:
Técnicas

Habilidades

(imagen por su ortografia o pronunc1ac1on)
Formar imágenes a partir de palabras
clave
Rimas, abrc-,at uras

lden11fícar rasgos comunes entre

&gt;frases

conceptos

Comparac1on

Elaborac1on

Establecer relaciones entre conceptos

Abs1racc1ón

Re1enc1on

Anahs1s

Cod1fícac1on

med ,ante una palabra

Gcncrahzac1on

Recuperacoon

Asociar superfic1almen1e lermonos (por

l'ormacoón de concep1os

(reconoc1m1en1o)

su ortografía o pronunciac,on)

(1dent1fícac1on de ambuios)

Formar siglas, nma,. y frases cla,es
Códigos (numéricos, ldcnuficar rasgos comunes entre
verbales o espaciales) conceptos

Anahs1s

Cod1ficac1on

Comparación

Elaboración

Establecer relaciones entre conceptos

Abstracción

Retención

medianle una palabra

Generahzac,ón

Recuperación

Asociar superfic1almen1C termino, (por

Formac,on de conceptos

(rcconoc1m1ento)

su ortografía o pronunciación)

(1den11ficac1on de ainbuios)

399

�u111izar y oommar un código conocido

al que asociar uno a uno los elementos
de la lista

La elaboración compleja difiere de la simple en el sentido de que la
estructura externa pasa a ser asumida (parcial o total) por el material de

interpretar palabras Yoraciones

Abstracción

Descubrir y seleccionar e interpretar

Generalización

palabras, oraciones y pán-afos

Concreción.

1mportantes

Formación de conceptos

Eliminar información no relevante.

(atr1bwr sigmficados).

Reconocer Ydisllngwr los diversos

Sistematización

1vrgamzac1ón

recursos que el autor empica para
acentuar los conceptos importantes
Preguntarse, reflexionar Yexplicar lo qué

aprendizaje.

el autor quiere decir y por qué lo dice

Estrategia de elaboración compleja:

Dchm1tar los problemas que el autor logró
Procesos de pensamiento

Técnicas
Análogía

Habilidades
Análisis

Conocer y dominar características

Síntesis

Esenctales de los conceptos a comparar.

Comparación

Establecer comparK1ones entre

Analogía

Conceptos

Abstracción.

Crear metáforas

Procesos de aprend1zaie

resolver y los que no pudo solucionar
ldcnuficar obJehvos y propósitos del

Análisis sistemático

Elaboración

escnto.

Síntesis sistemática.

Elaboración

Retención

Evaluar si cumple con dichos objetivos

Abstracción

Organización

Recuperación

Ypropósitos.

Comparación.

Recuperación (recuerdo)

(recuerdo)

Analizar unidad, coherencia y

Concreción.

Transferencia

Concordancia de las ideas, los pán-afos,

Gcncralizac,ón

Codificación

Lectura critica

Generalización.

Establecer una correspondencia

formación de conceptos

Profunda y no sólo superficial entre la

(atr1bu1r s1gmfícado)

Metáfora y el propio matenal de
AprendizaJe
Transfenr el s1gn1ficado de la metáfora

Inducción.

Adoptar una postura critica (acordar

Deducción.

d1scnllr, suspender juicio, etc.)

Establecimiento de nexos.

Tomar una posición con responsabilidad

Pensamiento criuco

ante los argumentos del autor

Al contenido por aprender.

Argumentar la propia postura (por qué

Lectura comprensiva !)Lectura analítica estructural
D1s11nguir caracterisucas de un texto

Análisis complcJO y profundo
Deducción.

Identificar la estructura del texto

Codifícacion

se toma dicha postura).

Elaboración

Identificar dónde el autor carece de
Información, está mal informado, es Ilógico
.

Abstracción.

(descnpc1ón, 1lustrac1ón, secuencia,

Generalización

argumentación, persuac1ón y

Formación de conceptos

operac1onalidad)

o no completa su análisis.
'

Resumen

(atnbuir s1gn1ficado)

ldenuficar y reconocer palabras claves

..

los temas y subtemas.

Codificación

Ut1hzar palabras claves para reconocer e

Clasificación
S1stema11zac1ón

mfenr propósitos del autor
Explicitar las relaciones entre las ideas

Eliminar matcnal sccundano,

Análisis.

Codificación

Redundante.

Síntesis.

Elaboración

Sustituir por un término más general

Deducción.

Idcn11ficar oración tópico.

GcncralJZaC1ón.

Traducir a palabras propias (paráfrasis).

Abstracción.

Elaborar idea tópico.

Formación de conceptos

Identificar el obJet1vo central del libro

(construir s1gmficado).

ldeÍIUficar y enumerar temas y subtcmas

Identificación de nexos

ldenuficar y definir los problemas que el

Tomar apuntes

autor trata de solucionar
Descubrir y seleccionar oraciones y
párrafos importantes
Buscar significados de términos no
conocidos
Valorar la organización del texto.
2)Lectura inte,pretati,-a o sintética
Proceder del análisis de las panes al todo
Uulizar el conte"&lt;to de la lectura para

400

Smtes1s compleJa y s1stemát1ca Cod1ficac1ón
Elaboración
lnduac1ón

Escuchar con atención

Análms

Atención

Relacionar lo que se escucha con

Síntesis

codifícación

conocimiento prev,o

Abstracción

Elaboración

Concentración

Generalización

Organización

Selecc1onar ideas

Concreción

Registrar la oración de manera rápida.

CIasifícación.

lde nuficar aspectos confusos

Sistematización

Usar claves y abreviaturas.

401

�Organizar información.
Representar información.
Gula de estudio

Determinar las ideas clave.

Análisis.

Codificación

Elaborar preguntas para cada idea

Síntesis.

Elaboración.

clave

Deducción.
Abstracción
Identificación de nexos y

Estos . ,ti~os de , estrategias contribuyen al "aprendizaje por
reestruc~ac10n , de caracter estructural y organicista, en el que se aprende
reorgamzando los propios conocimientos a partir de su confrontación con la
reali~d, o lo _q~e es lo mismo, estructurando la realidad a partir de los
propios conoctm1entos y reestructurando a éstos a partir de la realidad"
(Pozo, 1992, p. 206).

relaciones
Solución de
problemas

Mantener la atención

Análisis sistemático.

Codificación

Estrategias cognoscitivas de organización simple:

Usar conocimientos preV10S

Sintes1s sistemática.

Elaboración

Técnicas

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaje

Relacionar nueva información con lo

Comparación

Orgamzac1ón

que se sabe.

Abstracción.

Recuperación (recuerdo).

Cuadro sinóptico

Identificar y seleccionar palabras clave.

Análisis.

Codificación.

Clasificar ideas de manera ordenada,

Síntesis.

Elaboración.

según su función.

Comparación.

Organización.

Relacionar elementos esenciales.

Abstracción.

Recuperación (recuerdo).

Representar gráficamente la

Generalización.

Concreción.

Establecer juicios.
Argumentar

Generalización.

Plantear problemas.

Inducción

Proponer soluciones.

Deducción

Demostrar soluciones.

Establec1m1ento de nexos.

Transferencia

Pensamiento critico
Ensayo

Establecer propósitos y objetivos

Análisis sistemático

Codificación.

Elaborar las hipótesis, afirmaciones y/o

Comparación

Elaboración

posturas que se argumentarán

Síntesis s1stemattca

Organización

Identificar las variables que se

Abstracción

Recuperación (recuerdo).

maneJaron.

Generalización

Transferencia

Argumentar (mediante exphcac1ones.

Concreción

1lustrac1ones, ejemplos, etc.)

Inducción

Redactar, cuidando coherencia,

Deducción.

concordancia, unidad o integración
entre las ideas, párrafos y temas

ldent.ificación de nexos y

Mediante llaves.

relaciones.

Mediante cuadros de doble entrada.

Formación de conceptos
(construir significado).

'

Clasificación.

Estrategias cognoscitivas de organización compleja:
Técnicas

Red semántica

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaje

Identificar conceptos e ideas clave.

Análisis sistemático.

Codificación.

Establec1m1ento de nexos

Reconocer relaciones entre

Síntesis sistemática

Elaboración.

Pensamiento cnt1co

conceptos e ideas.

Comparación.

Organización.

Denominar nexos y relaciones

Inducción.

Recuperación
(recuerdo).
Transferencia.

Establecer relaciones causa-efecto

Pertenecen a este grupo también las estrategias de organi:ación que
consisten en establecer las relaciones internas entre los elementos que
componen los materiales de aprendizaje; implican una clasificación
jerárquica u organización semántica de los elementos. La elaboración de las
conexiones dependerá de los conocimientos previos que el sujeto pueda
activar y de un mayor esfuerzo de aprendizaje. Particularmente, las
estrategias de organización simple requieren de clasificar los elementos de
acuerdo a las categorías relacionadas en función del significado del objeto de
estudio.
Las estrategias de organi:ación compleja llevan al alumno a construir
jerárquicamente el material. Requieren de alta dosis de metaconocimiento.

402

información:

Denominar nexos y relaciones

Deducciórt

1mplic1tas en el texto.

Generalización.

Establecer niveles jerárquicos de los

Concreción.

conceptos clave (nodo superior e

Determinación de nexos.

inferior)

Formación de conceptos

Representar las interrelaciones

(construir significado)

(conexiones de las ideas clave) en

Clasificación

forma de un mapa de redes, mediante

Sistemauzac1ón.

Jerarqu1as, cadenas o racimos.
Reconocer patrones de información
Mapa conceptual

ldenttficar conceptos e ideas clave.

Analis1s

Organizar los conceptos clave.

Smtes,s

Elaboración.

D1ferenc1ar los conceptos

Comparación.

Organización.

supraordmados y subordinados.

Inducción.

Transferencia.

Especificar las relaciones entre los

Deducción.

conceptos.

Abstracción.

403

Codificación.

�Repme,ur la información

Generahzac1ón

Visuahzar las relaciones entre los

Concreción

conceptos

Ducnnunación de nexos y relaciones

Tomar conciencia de ideas propias

Formación de concep«&gt;s

objetos diferentes
Establecer correspondencia entre
ideas {metáforas) y objetos

Valorar la consistencia (orpnización) (constrwr SJ¡ruficado)
de las ideas propias

3) Secuencia:

Clasificación

a)Pensarn1ento causal

Sistematización.
Técnica heurística Buscar.ante cada tarea, los elementos Análisis sistemático
o mapa en ·v·

conceptuales y metodolóaicos en que Síntesis s1Stemát1ca.

(basados en la •v• se apoya

lden11ficar sucesos conectados
Codificación
Elaboración

Establecer y descnb1r nexos y
relaciones

Comparación

Organización

Establecer pasos senados

Inducción

Rec:upcracióo (recuerdo)

lden11ficar relaciones causa-efecto.

Transferencia

epistemol611ca de

Formularse presumas que centren la

Gowin)

conc1enc1a sobre la relación entre

Deducción.

realidad y conceptualizac1ón.

Generalización

ldcnl1ficar relaciones causa-efecto.

Vincular el conoc1m1ento teórico y/o

Concreción.

ldcnl1ficar cadena causal.

ICbVldad prícbca

Oetemunación de nexos

Representar gráficamente la

Formación de conceptos

información

(constrwr 51¡ruficado).

Tomar conciencia de los elementos

Clasificación

implicados en la construcción de

S1stemat1Z&amp;Ción.

4) Argumento y pcrsuac1ón
a)lnducción
ldenhficar detalles
Establecer datos
b)Deducc1ón

nuevos conocim1en10S
ldenttficar juicios de valor
Informes esenios

Identificar conceptos generales

Establecer objetivos.

Anál1S1s s1Stemit1co

Cod1ficac1ón

Diseñar esquemas,

Síntesis s1stemá11ca

Elaboración

Determinar tipo de estructura:

Comparación

Orgaruzac1ón

1) Descripción:

Inducción

a)Defimc1ón

Deducción.

Recuperación
(recuerdo)
Transferencia

Descnbir los rasgos de un objeto.

Generalización

Elaborar defimc1ones

Concreción

b)Clas1ficación

Determinación de nexos

Caracterizar aspectos de obJetos de Formación de conceptos
una clase
Establecer relación enlre los
obJetos de acuerdo a rasaos SJmilares.
c)Comparación
Identificar rasgos semejantes
De:scnbir s1mihtudes
d)Contraste •
Identificar rasgos diferentes
Descnbir diferencias

b)Proceso

Establecer generalidades
Diferenciar entre información
suborthnada y supraord1nada
c)Pensamiento crítico
Establecer h1pótes1s, afirmaciones,
opiniones.
Convencer al lector de dichas
op1mones
Comunicar opiniones

Clas1ficac16n.
Sistematización.

S) Operac1onahdad
a)lntroducc10n
Establecer propósitos del texto a
comunicar
Elaborar 1n1roducción clara,
interesante y breve
Organizar 1nformac1ón o contenido
b)Trans1c1ón
Establecer relaciones entre la nueva

2) llustneión
a)Ejemplos
Seleccionar ejemplos típicos
b)Analogla:
Establecer comparaciones entre

1nformac1ón y la conocida
c)Conclus1oncs:
Sintetizar.
Destacar ideas esenciales
Establecer conclusiones

�!
.______..__,__-----L-_
Ordenar •deas
Redactar.

r

nivel de éxito.

1SistematW1C1ón

Identificar conocimientos previos

____.__----.J

Pensamiento cótico.

relevantes

B. ESTRATEGIAS METACOGNITIVAS

ReíleXJonar sobre la motivación por
la act1vi&lt;bd

Lo que caracteriza a esta categoría de estrategias es su enfoque hacia
el conocimiento y control del proceso de aprendizaje en general, a diferencia
de las estrategias cognoscitivas que están orientadas hacia un proceso
específico de aprendizaje.

Identificar estdo de aprendizaje.
Conciencia de las

Establecer objetivos, metas y

Anáhs1s

Cod1ficac16n

wriables de la tarea

propósitos de la tarea

Síntesis

Elaboración

Establecer grado de dificultad de la

Inducción

Organización

tarea

Deducción

Recuperación

Enhstar caracteristicas de la tarea

Abstracción

Transferencia

Podemos hablar de tres estrategias metacognitivas básicas: la
planeación, el control y la evaluación del aprendizaje.
La estrategia de planeación se centra en el desarrollo de un plan o
programa a seguir, considerando para ello las necesidades de la tarea, las
habilidades personales, las estrategias disponibles y la influencia del
contexto (el lugar de estudio, el maestro y la materia). Para esta estrategia es
fundamental el grado de autoconocimiento, conciencia y reflexión que tenga
el sujeto.
La estrategia de control tiene por objetivo supervisar cada una de las
variables que influyen en el aprendizaje, medir o valorar el grado en que se
están alcanzando las metas de aprendizaje y ajustar o modificar el grado de
esfuerzo y las técnicas que se están empleando. Esta estrategia además de
autoconocimiento requiere autosupervisión de la propia actividad para
controlar el proceso de aprendizaje.

ReíleXJonar sobre la 1mportanc1a de la Generalización,
tarea y su utih&lt;bd
Concreción
Asignar y d1stríbwr tiempos para su
realización

Mot1vac1ón

Determmac1ón de ne,cos
Clas1ficac1ón
S1stematizac1ón
Pensamiento cntico

Conciencia de las

Selección de la o las estrategias para

Análisis

Codificación

variables de la

la act1vi&lt;bd o tarea.

Síntesis

Elaboración

Eslraregia

Establecer pasos a seguir de la

Inducción.

Organización

estrategia

Deducción.

Recuperación

Establecer cómo y por qué es útil la

Abstracción

Transferencia

estrategia seleccionada

Generalización

Motivación

Reconocer lim1tac1ones y ventaJas

Concreción.

de la estrategia

Determinación de nexos

La estrategia de evaluación tiene el objeto de establecer el grado de
aprendizaje alcanz.ado y la utilidad que tuvieron para éste las estrategias
empleadas.

Clas1ficac1ón
S1stematizac1ón
Pensamiento cn11co.

Estrategia de planeación:
Técnicas

Hab1hdades

Proceso de pensamiento

Conciencia de las

a) Del lugar del estudio

Análisis

Codificación

wnables del contexto

organizar el ambiente füico

Síntesis

Elaboración

Inducc1ón

Organización

Proceso de aprendizaje

Conc1enc1a de las

Identificar hab1hdades con que

Anáhs1s

Cod1ficac1ón

vanables personales

cuenta para dicha ac11vidad

Smtes1s

Elaboración

Reílu1onar sobre sus expcctau,as

lnducc1on

Organ1zac1ón

b) Del maestro·

Deducción

Recuperación

Identificar estilo de enseilanza

Abstracción

Transferencia

Identificar las expectauvas del

Generalización

Mot1vac1ón

maestro respecto a la actividad

Concreción

de ex.110

Deduccion

Recuperación

Concient1zar autoconcepto respecto

Abstracción

Transferencia

Identificar cnterios de cah&lt;bd del

Dcterm1nac1ón de riexos

Mouvac1ón

maestro respecto a la actividad

Clas1ficac1ón

Pensamiento critico

a su capac1&lt;bd.

Gcncralizac1ón

Sistematización

Reílexionar sobre sus creencias

Concreción

de aprend1zaJe

Determinación de nexos.

c) De la matena:

Relacionar grado de esfuerzo con

Clas1ficac1ón.

Establecer grado de dificultad de la

l

406

407

�matcna

Pensamiento critico.

Establecer u1thdad e importancia de

Evaluacoón de

la malcna.

atntqJas

usadas

Rcfle&gt;oonar sobre si la selección de

Análosos

Codificac16n

CSlralc¡,as fue adecuada.

Síntesis

Recupcrac16n

Identificar deficiencias en el uso de

Deducción

Transferencia.

estrategias

Abstracción

Mouvac1ón

Estrategia de control:

Pensamiento enoco
Proceso de pcnsam1en1O

Habilidades

Técnicas

Proceso de aprendizaJe

Anahs,s

Cod1ficac16n

Control de vanables

Adccuac,on de los recursos de atención
y esfuerzo de la wca•

Sin1cs1s

Recuperación

Del SUJelO

Man1encr el interés, mo11vac1ón y

Deducción

Transferencia

Acutudcs posiuvas hacia la tarea

Abstracción

Mo11vac16n

Esforzarse por alcanzar melJIS

Pensamiento critico.

Suponer el grado en que se van

Anáhs1s

Cod1ficac1ón

Control de variables

Cumpliendo los objell\OS de la tarea

Síntesis

Recuperación

de la tarea

y erificar la cahdad de la tarea

Deducción

Transferencia

Abs1racc1on

Mouvación

Pensamiento cri1,co.
A¡ustar o modificar estrategias. de ser

Anahs1s

Cod1ficac1ón

Control de las

necesario segun las necesidades de la

Sintes1s

Recuperación

Estrategias

Deducción

Transferencia

Abstracción

Mo11vac1on

tarea

Pensamiento cnuco
Control del contexto

Cod1ficac16n

V1gílanc1a constante del lugar de

Anáhs1s

trabaJo para que cumplan con las

Sin1es1s

Recuperación

Deducción

Transferencia

Abs1racc1ón

Mo11vac16n

cualidades necesarias

Pensamiento cnllco

Evaluación del

Identificar el grado de 1nfluenc1a del

An.áhs,s

Codificación

conlcxto

macsuo, el lugar de estudio y la

Sin1esos

Recuperación

matena que se estudia en el propio

Deducción

Transferencia

rend1m1ento de la tarea

Abstracción

Mo11vac1on

Pensamiento cru1co

C. ESTRATEGIAS AFECTIVAS O DE APOYO
Las estrategias afectivas o de apoyo hacen referencia a todas aquellas
actitudes, percepciones y toma de decisiones que permiten al estudiante
incrementar y/o transformar sus motivaciones (tanto intrínsecas como
extrínsecas) así como su autoconcepto, de tal forma que posibilite el
aprendiz.aje significativo. En el documento Estrategias Motivadoras para
Cuestionarios de Aprendizaje (EMCA) las escalas de motivación a las que se
presta interés son: las metas de orientación intrínseca, las metas de
orientación extrínseca y las de ansiedad.
La estrategia de metas de orientación intrínseca se refiere a la
percepción que los estudiantes tienen de las razones por las cuales se
comprometieron a la tarea de aprender.
Estrategia de metas de orientación intrínseca:

E strategia de evaluación:

Tccn,cas
Proceso de pcnsam1en1O

Hab1hdades

Reto

Hab1hdades

Procesos de pcnsam1en1O

Pcrc1b1r las necesidades de aprend1zaJe

Anáhs1s

Mo11vac1ón

Codificación

Determinar razones por las cuales se

Comparación

Atención

Medir el grado de esfuerzo y s1 este

Sontes1s

Recuperación

compromc116 a la tarea de aprender.

(d1scnmmac1ón)

Codificación

fue el adecuado para la tarea

Dcduccí6n

Transferencia

Concebir como un fin su propia

Síntesis

Elaboración

ldenltficar hab1hdades deficientes que

Abstracción

Mo11vac1ón

patt1c1pac1ón en la tarea

Abs1racc1ón

Orgaruzación

Partoc,par de manera acu,a en la tarea.

Clas1ficac1ón

Transferencia

Proponerse retos cumpliendo sus

Sostemauzación

Evaluación de la propia Cn11car su propia actuación

Pensamiento críuco

debe desarrollar.
Au1oexan11nar el grado de aprend1za¡e

propias expec1a1vas

1
Evaluación de la tarea

Procesos de aprendizaJc

Anáhs1s

Técnicas

actuación

Proceso de aprend1za¡c

alcanzado

Cod1ficac1ón.

Cuestionar sobre el grado de cahdad

Anáhs1s

alcanzado en la wea

SinleSIS.

Recupcrac1on

Cnt,car la presentación de la tarea

Deducción

Transferencia

ldenufícar dcfic1enc1as de la tarea

Abstracción

Mo11vac1on

408

a) En cuanto a la cahdad de la tarea y

su loempo de en1rega
b) En cuanto a los compromisos con
sus metas

409

�Cunosidad

Análisis

Mo11vac1ón

Comparación

Identificar problemas.
Planteme preguntas

Fomentar la cunos1dad por el
conoc1m1ento

Buscar soluciones a sus dudas

Dchm1tar el ongen de sus

Dctmrunación de nexos

Atención

prcocupac,oncs, es dectr, si

Pensamiento critico

(discnminac1ón)

Codúicac1ón

corresponden a aspectos

S1ntcs1s

Elaboración

cogruuvos (falta de estudio o

Abstracc1on.

Orgamzac1on

desconocimiento y no empico

Clas1ficac1ón

Transferencia

de técnicas de aprendizaje) o

auto, m.agcn negativa, inseguridad,

Pensamiento critico
Análisis

Mot.-ac1on

Comparac1on

Atención

Onentarse hacia el aprcnd1za¡e

(discnm1nac1ón)

Cod1ficac1on

S1nteS1S

Elaborac,on

cualitativo
Orientarse al desarrollo de habilidades

Abstracc1on

Organización

Clas1ficac1ón

Transferencia

Comprender el contenido lo mis
completo posible

.

cte.)
Establecer correspondencia entre
sus preocupaciones y su desempeño
académico.
Mantener un estado de ánimo
adecuado

Pensamiento criuco.

. ' extrznseca,
se refiere al grado
'
. de metas de ,orientac1on
La estrategia
.
en que el estudiante se percibe a s1 mismo.

Estrategia de metas de onentaCl·ón extrínseca·
Técnicas

Recompensas Y Percibir su participación como un
medio para un fin (la obtención de
Competencia
cahficac1ones, recompensas,
reconoc1m1entos)

l'rq,arac1ón para

Organ,zar el material y tiempo de

Anahs,s

el examen

estudio

S1ntes1s

Atención

Utilizar eStrategias y técnicas de

Comparación

Codificación

aprendíza¡e de acuerdo a la finahdad

Gcnerahzación

Elaboración

de la tarea de 1prcnd1za¡c

Abstracción

Orgamzac,ón

Rcahzar una autocvah1ac1ón de

D1scnmmac1ón de nexos y

Transferencia

conoc1m1cntos

relaciones

Sistemauzación

Procesos de pensamiento

Habilidades

.

aspectos afectivos (miedo,

Sistematización

Destreza

Transi crmcia

Procesos de aprend1za¡e

En la realización del examen

Mouvac1ón

1)Comprender la tarea

Comparación (discnminac1ón)

Atención

2)Dctcnmnar la complc¡1dad de las

S1ntes1s

Codificación

Abstracción

Elaboración

Análisis

preguntas
3)1dent,ficar las tareas que requieren

Organización

Valorar el ¡u1c10 que otros uenen de

MOllvac,ón

mayor tiempo.

Transferencia

4)Ascginr tiempo para una rev,sion

su desempeño

final

Comparar su descmpei\o en función
de otros
Obtener buenas cahficac,oncs

E. ESTRATEGIAS PARA EL MANEJO DE OTROS RECURSOS

Busqucda de reconoc1m1cnto )

buenas cahficac1oncs

. de la ansiedad tiene dos componentes, el
La estrategia de mane10
influyen en esta categoría son: en
cognitivo y el emocional. Los factore~ q::iocional: el temor a reprobar, el
lo cognitivo el querer aprobar y en 1~e menor calificación.
temor a equivocarse y el temor a ser e

. dad·
Estrategia de manejo de la ans1e
Procesos de pcnsanucnto

Procesos de aprend,za¡e

Técnicas

Habilidades

Reducc,on de la

ldenuficar las preocupaciones

AnállSIS

Atención
Cod1hcac1on

(pcNiillm1entos ne¡at"·os) que

Síntesis

ansiedad

Comparac,on

Recupcrac,on (recuerdo)

generan la ansiedad
·-

410

-

-

En el docwnento de Estrategias Motivadoras para Cuestionarios de
Aprendiz.aje (EMCA) se plantea que las estrategias para el manejo de otros
recursos son un complemento de las estrategias metacogrútivas de
planeación y de control, aseverando que la planeación de actividades ayudan
a "activar o preparar aspectos relevantes de los conocimientos previos que
hacen la organiz.ación y comprensión del material" (EMCA, 1988, 17); y las
de control a la supervisión de las actividades para el aprendiz.aje.
Por esto, se establece la estrategia de búsqueda de apoyo, que es la
capacidad de acercarse a otras alternativas para mejorar el estudio; puede
mencionarse el uso de recursos impresos, el uso de recursos audiovisuales, el
uso de la biblioteca, el uso de equipo de cómputo, la asistencia a eventos, el
comentar con los compañeros todas éstas como formas de aprender.
411

�Estrategias de búsqueda de apoyo:
Técnicas

Habilidades

Procesos de pensamiento

Procesos de aprendizaJe

Uso de eqwpo

Identificar para que ut1hzar el

de cómputo

equipo de cómputo.

Slntes1s.

Atención

Identificar el paquete adecuado

Comparación

Codificación

Anáhs1s

Motivación

Uso de recursos

Seleccionar adecuadamente el

Análisis

Moti vac1ón.

bpo de recurso

Slntesis

Atención

para la reahzac1ón de la tarea

Inducción.

Impresos

Elaboración

Usar cooecta y apropiadamente

Comparación.

Cod1ficac1ón

Deducción

Orgaruzac1ón

el recurso.

Inducción

Elaboración

Ullhzar el paquete
adecuadamente
en la reahzac1ón de la tarea

Analogía

Organ,zacaón.

Retención

Deducción.
Analogla

Retención

Abstracción.

Recuperación.

Generahzac1ón

Transferencia

Formación de conceptos

D,scnm1nac1ón de nexos y relaciones

Clas1ficac1ón

Formación de conceptos

S1stemat1zac1ón
Pensamiento cnuco

S1stemauzac1ón

Asaslenc1a a

Anáhs1s

Motlvac1ón

Pensamiento crítico

eventos

Slntesis

Atención

Comparación

Codificación.

Seleccionar adecuadamente el

Análisis

Mot1vac1ón

tipo de recurso.

Síntesis

Atención

Inducción

Elaboración.

Usar correcta y apropiadamente

Comparación

Codificación

Deducción

Organización

el recurso

Inducción

Elaboración

Analogía

Retención

Deducción

Organización.

Abstracción

Recuperación

Analogía.

Retención

Generahzac1ón

Transferencia

Abstracción

Recuperación

Concreción.

Generahzac1ón

Transferencia

Díscnnunación de nexos y relaciones
Formac1ón de conceptos

Concreción

Clas1ficac1ón

Discnm1nac1ón de nexos y relaciones.

S1Stemat1Z1C1ón

Formación de conceptos

Pensanuento criuco

Clas1ficac1ón
S1stemauzación
Pensamiento crítico
Uso de la
Biblioteca

Transferencia

Díscnminación de nexos y relaciones.

Clas1ficac1ón

audiovisuales

Recuperación

Generalización.
Concreción

Concreción

Recursos

Abstracción

Buscar hbros

Anáhs1s

Mot1vac1ón

Comentar con los

Colaborar con los compalleros

Análisis

Motivación

c:ompalleros

con las tareas

Slnles1s

Atención
Cod1ficac1ón

Dialogar sobre los temas VISIOS

Comparación

en clase

Inducción

Elaboración

Trabajar en equipo.

Deducción

Organización
Retención

Smtes1s

Atención.

b) Por autor.

Comparación

Codificación

Inducción

Elaboración

Analogla.

c) Por tema

Orgamzación

Abstracción.

Recuperación

Re1enc1ón

Generahzac1ón

Transferencia.

Abstracción

Recuperación

Concreción

Generahzac1ón

Transferencia

D1scrim1nación de nexos y relaciones

a) Por titulo

d) En el fichero del dicc1onano Deducción
y/o equipo de computo

Buscar re-,sw y art1culos

Analogía

a) Por tttulo

Concreción

b) Por tema

Disc:nminac1ón de nexos y relaciones
Formación de conceptos

Buscar olros matenales.

Clas1ficac1on

Formación de conceptos
Clas1ficac1ón

.

Sistemauzación.
Pensamiento crítico

S1s1ema11zac1ón
Pensamiento cnuco

412

413

�Hasta aquí se presenta una amplia clasificación de estrategias de
aprendizaje, sus respectivas técnicas, habilidades y procesos cognitivos,
mismos que posibilitarán la elaboración de instrumentos diagnósticos
eficaces para evaluar el uso de estrategias de aprendizaje que emplean los

. EL MUNDO AL REVÉS
El pensamiento antidemocrático en la Grecia clásica

alumnos.
Profr. Giampiero Bucci
Pro~esor de los Colegios de
Soc10logía y Filosofia de la
Facultad de Filosofia y Letras
de la Universidad Autónoma
de Nuevo León

Bibliografia
Antinori. D.M., La Lectura y comprensión lectora, Artículos de la Universidad Regiomontana
de Monterrey, N.L.

Go tell the Spartans, passer-by,
that here, obedient to their
word, we /ie.
Simonides

Cassidy, M y Baumann, Cómo incorporar las estrategias de control de la comprensión
lectora a la enseñanza con textos de lectura, Comunicación, Lenguaje y Educación.
Castañeda, S., Lecturas de apoyo al curso de evaluación de habilidades de estudio, ITESM.
Folletos de "Ser estudiante", CISE, UNAM (1991).
Garrido Flores, M.R., Antología curso de psicología cognitiva, Postgrado de FFyL, Secretaria
Académica, U.A.N.L., 1998.
Ladrón de Guevara, M., La Lectura, SEP, Ed. Caballito, México 1985.
Mahoney, M. J., El procesamiento de la información, en Pérez Gómez y Almaráz (editores),
Lecturas de Aprendizaje y Enseñanza, Fondo de Cultura Económica, México, 1988.
Pihtrich, P.R., David A.S. Smith, Teresa García y Wilbert J. McKeachie, A mannual for use
of the motivates strategies for learning questionnaire (MSLQ), Suite 2400 School of
Education Building. University of Michigan, 1991.

I - Los antecedentes
En pocos asuntos como en la olíti
.
afirma que "en principio era la acci&lt;~n". ca es cierta 1~ frase de Goethe que
tras las duras luchas del si lo La democrac1~ que nace en Grecia
autorepresentación y los
g . VI . es practicamente falta de
~
,
pocos testimoruos q
t
,avorables. Son las voces de 1 1·
ue enemos no le son
os o 1garcas derrotad
por entender sino por dar voz a s di C
os que no se preocupan
Teógnides de Megara vencido u o
orno se ve en estos versos que
discípulo Cirno:
'
y ext 1ª 0 por los demócratas, dedica al

-td

Pozo, J. I. &lt;&lt;Estrategias de aprendizaje» en Coll (editor). Desarrollo psicológico y educación
JI Psicología de la Educación. Alianza Editorial Madrid, 1992.
Rosenthal, T.L. y B. J. Zimmerman, «Cognición, cambio de conducta y aprendizaje social».
en Pérez Gómez y Almaráz (editores), Lecturas de Aprendizaje y Enseñanza, Fondo de
Cultura Económica México, 1988.
Shardakov, M.N. (1968), Desarrollo del pensamiento en el escolar, Editorial Grijalva,
México, 1968.

La ciudad sigue siendo la misma Cirno
pero los habitantes han cambiacÍo:
'
los que antes no sabían de ley ni de justicia
los que llevaban puestas pieles de cabra ,
y como ciervos pastaban fuera de los muros,
ahora son los nobles, hijo de Polípas
~ los_ ~obles de ayer ahora son los m~los.
t. Quzen soportarlo podría?
Estos que se engañan los unos con los otros
y que no distinguen lo bueno de lo malo. ,
No sea para ellos tu amistad sincera
no ~ntregues tu corazón en ningún c:iso:
muestrate amigo, pero sólo con palabras
y nada que sea serio compartas con ellos
'

414

415

�porque sus almas miserables no conocen lealtad,
sólo engaños y fraudes aman,
estos hombres perdidos para siempre(])
No hay argumentación, aquí, ni puede haber, porque argumentar,
discutir, sería plebeyo, puesto que la superioridad de los virtuosos,
01. aya0ot, es axiomática. Sólo hay asombro por un mundo que se ha roto
con los muros se la ciudad: lo que estaba afuera confundido con las fieras.
ahora está adentro y manda. Por esto los nobles ya no están vinculados al
orgulloso deber de la veracidad, que antes los distinguía, y pueden actuar
según una doble moral: verdad entre pares, mentira con ot KClKOt, los
malvados.
Esta nativa identificación de lo social con lo natural, típica del
pensamiento arcaico, se nota todavía en Heráclito, entre el VI y el V siglo:
"(...) todas las leyes humanas se alimentan de la misma ley divina" (fr.
Bll4). Sin embargo, con Heráclito el pensamiento ya se encuentra en su
dimensión crítica. En realidad Heráclito lo hubiera tenido todo para pensar
con frialdad el sentido de las luchas de su tiempo, porque su filosofía es
meditación del cambio y de su necesidad providencial. Para Heráclito el
mundo es una serie de eventos en constante movimiento: "En los mismos
ríos entramos y no entramos, estamos y no estamos" (2). Esta dinámica no
acontece acaso sino por obra de una ley, un logos, cuya regla es la guerra
(pólemos) y cuyo efecto no es solamente el estado de las cosas sino su
estado óptimo: " Hay que saber que la guerra es común, y la justicia es
discordia, y todo se engendra por discordia y necesidad" (3). Con estas
premisas las luchas caben en la dinámica de la totalidad y escapan al juicio
que discrimina para inscribirse en un orden necesario, ajeno al entendimiento
humano, pero no al divino: "Para el dios todo es bueno, bello y justo, para el
hombre, en cambio, unas cosas son justas, otras injustas" (4). Lo que
diferencia al filósofo de los demás es esta capacidad de ver cuasi divina:
"Esta doctrina mía, aun siendo real, los hombres no la entienden(...)" (5). Y
sin embargo, Heráclito no aplica, en su interpretación, la regla que él mismo
ha descubierto. He aquí unos fragmentos "políticos" en los cuales la
polémica toma el lugar de la observación:

Bueno fuera que los efesios se ahorcaran todos, y
dejaran la ciudad a los niños, ellos que expulsaron
a Hermodoro, el mejor de todos, diciendo: "que
nadie sea el mejor, entre nosotros: y si lo es, que
vaya a serlo en otro lado y con otra gente" (6).
¿Cuál es su intelecto, cuál es su mente? Creen a
416

los cantores p opulares y aprenden d l
muchedumbre, sin saber que "los m h e a
malo ¡ b
uc os son
s, os uenos son pocos" (7).
"Que nunca les falte la riqueza oh e'e's.
que sepu d
;r.
'
:1• zos, para
e an mam.1estar en toda su maldad" (8).

Aquí no es el filósofo el ue h b
.
originariamente destinado a los c q
,ª la smo el hombre: un noble
encuentra despojado de todo pode:UXºs mas el~v~dos de su ciudad, que se
el orgullo de clase en afinnación d~ est~ ~eracl!to responde transfonnando
el logos común, los más viven co~~s7º~~~d mtelec~I: "(... ) aun siendo
(fragm.9). Que se toma en abierto J'f
eran un mtelecto particular"
también obedecer a la voluntad de e 1,:smo en el fragmentos 33: "Es le;
para mí como diez mil, si es el meio ~o , dy pdor el fragmento 49: "Uno vale
;i r . ver a eras apologías de la tiranía.
.
Esta transformación de la su erioridad
intelectual revela uno de
p
de sangre en superioridad
Ios rasgos del
.
•
capacidad de adaptarse a las
. . pensamiento conservador su
nuevas condiciones
. d
,
, .
d
, oporuen o a los avances de
1os ,adversarios los temas elasicos
e una difi
• .
cara~ter dialéctico del pensamiento olític erenc1a u:inata.Esto revela el
medir valores: los pensador
. P . o, Y proporciona una regla para
es reaccionanos im rt
escuchar las razones de los ad
.
po antes son los que logran
.
versanos y respo d
d
n era optando elementos del
discurso ajeno. No cabe duda que H , 1·
erac ito sabe hacer este cambio.
D - La democracia realizada

Como ya diJe,
.. las democracias d 1
•
pertenecen al orden de los h h
e a pnmera parte del siglo V
proporcionan, de sí mismas teori::1 os. n; al de las ideas, porque no
a reflexionar sobre sus ~dam
guna. ara que una democracia empiece
. .
entos. hay que espe
fi
.
crectmiento de la democracia
. ateruense
.
rard Ia a . mnación -' el
en la
tomando en cuenta que no se trata tan , 1 d
seg~ a mitad del siglo.
aquel extraordinario florecimiento cu] so ~ e un f~no~eno político. sino de
Edad de Péricles.
tura que se smtetiza con el nombre de
Todo empieza con las g
.
ciudades griegas de Asi·a
uerras ~ers1anas. En el 5-l6 a de C. las
menor caen baJo el co
1d 1 ·
.
1as reduce a la condición de satélites. im oni t ro _e impeno persa. que
una dura explotación. En el -l99 las ciuda~ en o gobiernos de confianza y
que Esparta } Atenas inten ienen ct·
es se rebelan~ nace una guerra en
pangriega que. en el 4 79 derrot
ILrectamente. encabezando una alianza
.
a a os persas. Ambas ciudades salen de la
-H 7

�. . de los dos bandos políticos de Grecia: el
guerra como los polos de atra~10:ado or Esparta, y el progresista'. de
conservador, encabezado e ms~. 1 p bºo
1 definitivo de Atenas hacia la
·
Tamb1en
orientación filo-ateruense.
l e cam porque las tripulaciones de los
democracia plena es efecto de a ~:a:Oos de las clases más humildes,
barcos atenienses, integradas por c1u
ºal
luchan por traducirlo en
. · de su peso soc1 , Y
• d ¡
adquieren plena conciencia . d d , se percata de la importancia e
· T0 da la cmda ' a emas,
· Pr to
capacidad po1ítica.
1 d las rutas, por su economia. on
tráfico marítimo, y por ende del contro e nir un retomo de los persas, se
la alianza Delio-ática: pensada Par¡1
controla las ciudades del Egeo
transfonna en el medio c_on el cua ~ democracia que financia sus logros
.
Nace as1 una extrana
.
que la mtegran.
,.
t . agresiva de tipo impenal.
internos con una poht1ca ex enor

x:::s

,.
Péricles perteneciente a la élite de la
El inspirador de esta pohnca e~ l d de elecciones, pero a la vez
ciudad, extr~ordi~ario orado~ y ~:°11~u ~m;~rtancia de la cultura en la
político vis1onano ~o~venc1do dero ue se identifique con las costumbres
construcción de un regimen dura l ·~ereses económicos de unos cuantos.
de una ciudad, y no tan sólo con_ os el sentido de su nuevo rol, construye
Así, para proporcionar a l?s ~teme~::cia fiestas populares, se rod~a _de
monumentos y obras ~ubhcas,
termina por transfonnar una pracnca
intelectuales, figuras sociale~ nudevlas. y do y todo lo logra sin transformarse
· ··
lecnva e mun ·
e
política en una vis1on co
o militar de estratega, un puest~ qu •
en un tirano, ocup~do el l~bargrtad de maniobra totalmente proporcionada
.
t le permite una 1 e
•
d1scretamen e,
. .
d I áquina política ateruense.
a su perfecto conoctm1ento e a m
,
b. n este fenomeno
es prec1·so que
. no lo
Si queremos comprender ie d
porque las diferencias son
interpretemos con categorías mo
1 1emas
o de la participación como a1 d.e 1os
I gn·ego clásico la cmdad
fundamentales y se refieren tanto_ a p an
·
E pnmer lugar, para e
derechos políticos activos. ~ .
. o ético y religioso a la vez: nosotros
no es sólo un fenómeno pohtico sm d interrelaciones de tipo contractual,
VI.vimos en una sociedad, una suma e . da por relaciones inmediatas y
"dad caractenza
d. t
ellos vivían en una comum
la democracia ateniense es ~rec a.
espontáneas ( l ). En segundo ~g:\ctas y esto cambia la perspectiva en
mientras que las modernas son m ir ie ~ se ejerce, y en el nuestro .se
relación al poder, que en e~ cas~ ~d; voto finalmente, a nuestros OJOS
controla. En cuanto a los erec o or ue ios ciudadanos que realmente
Atenas sería una oligarquía de masa¡, p qte los varones adultos indígenas,
..
ti a son so amen
.
pueden hacer pohtica ac v .
esclavos y los µE'tEKOt, extranJeros
quedando excluidas las muJeres~los an puerto. Tucídides calcula que el
residentes, muy numerosos en
:ente se reunían en la &amp;KKA.T)tCl • la
número de los ciudadanos que re~fr d dos mil. sobre un total de x
asamblea, raramente pasaba la ~~ \as~ desconoce uno de los más graves
derechohabientes. Atenas, en cam io,

i

418

problemas de las democracias modernas, el del profesionalismo político,
porque cada habitante, además de poder votar, puede ser llamado, por
elección o sorteo, a cubrir un cargo público cuando menos una vez en la
vida. Esta elegibilidad de todos los ciudadanos a todos los cargos hace que la
cualidad principal ya no sea el nacimiento noble, sino la fuerza de las
opiniones sustentadas por la oratoria. Con esta capacidad de convencer se
relaciona la faceta cultural que acompaña a la democracia y que llega a
identificarse con ella, la sofistica.
Así como en la Francia del siglo XVIll philosophe no se decia de un
intelectual cualquiera, sino de uno progresista, en la Grecia del siglo V
sophistés no designa genéricamente al "sabio", sino a un tipo especial de
intelectual, un maestro de oratoria que pasa de ciudad en ciudad dando
cursos y cobrando por ellos. Su figura es novedosa, su manera de ser choca
con la mentalidad común: es un vagabundo autoexiliado, y el griego
desconfía de los metecos; gana dinero con su saber, y para la mayoría el
saber debe de ser desinteresado; sustituye al padre en la educación de los
hijos, y esto es peligroso. En fin, el sofista enseña con el ejemplo el valor del
individuo, del hombre que se construye a sí mismo pasando por alto el
tradicional familismo tribalista. Son los mismos valores de la democracia a
los que los sofistas proporcionan una ideología y las habilidades
imprescindibles para los que quieren prevalecer en los debates: la retórica,
que es el arte de presentar una tesis, y la dialéctica, la confutación de las tesis
ajenas. Las clases acomodadas y cultas no vacilan en proporcionar a sus
hijos los medios indispensables para la elección a cargos útiles para defender
y confirmar el poder familiar; seguir los cursos se convierte en status
symbol, algo como lo es ir con el psicoanalísta. A un político advertido como
Pericles no puede escapar la importancia de los sofistas para su proyecto.
A su alrededor se forma un círculo intelectual de altísimo nivel: el
naturalista Anaxágoras, el historiador Heródoto, el filósofo Protágoras. Su
apoyo no es circustancial ni cortesano, como lo demuestra la coincidecia de
sus ideas con la acción de Pericles. Es a hombres como estos a quienes la
democracia con.tia su primera autorepresentación.
De Protágoras de Abdera quedan pocos fragmentos, y muchas de las
noticias sobre sus obras son indirectas. He aquí cómo Platón, que de
Protágoras fue un respetuoso adversario, reconstruye y relata su defensa de
la democracia: "Al principio los hombres vivían desparramados, pues no
existía la ciudad. Y por esto las fieras los podían matar, porque eran más
débiles que aquellas, y sus técnicas, aunque fueran útiles para la
sobrevivencia, no lo eran para su defensa: es que no poseían todavía el arte
bélico. Así intentaban reunirse y fundar ciudades, pero cada vez que lo
hacían acababan por ofenderse entre sí, porque les hacía falta el arte político,
419

�y tenían que separarse otra vez y morían. Entonces Zeus, temiendo que
nuestra especie desapareciera, envió a Hérmespara a que llevara a los
hombres el respeto para la autoridad (aidos) y la justicia (dike), útiles para
los lazos de amistad y la creación de ciudades". Y cuando Hermes pregunta a
Zeus si debe de repartir aidos y dike en forma selectiva, como lo hizo con las
técnicas, o a todos, "a todos, contesta Zeus, pues las ciudades no pueden
existir si tan sólo pocos tienen respeto hacia la autoridad y justicia" (2).

Para Protágoras, pues, las virtudes políticas son indispensables para la
sobrevivencia de la humanidad y, lejos de ser naturales son adquiridas tras la
constatación de la imposibilidad, en su ausencia, de una vida colectiva. Con
esto Protágoras puede justificar al mismo tiempo tanto la democracia como
su obra de sofista: la primera porque la actitud para la política es igualmente
repartida entre todos los hombres, la segunda porque, siendo esta virtud
adquirida, es preciso educarla, y ésta es precisamente la tarea del sofista.
Abandonando la recolección de noticias sobre usos y costumbres y de
mitos. propia de los logógrafos, con Heródoto la observación histórica por
primera vez responde a un proyecto, el del esclarecimiento del sentido de los
eventos cuyos efectos no dejan de actuar. En su narración de las guerras
persas Heródoto enfatiza el papel de Atenas y disminuye el de Esparta,
justificando, de esta manera, al imperialismo ateniense y convirtiéndose en
un verdadero intelectual orgánico al servicio del proyecto de Pericles. A
pesar de cierta ingenuidad en la recolección de las noticias, su enfoque es lo
suficientemente realista como para dar a sus páginas el sabor de la
actualidad. Por esto es importante para la reconstrucción del debate político
de sus tiempos la conversación que relata en el tercer libro de sus Historias.
Los interlocutores son tres persas que discuten sobre la mejor fonna de
régimen para su país: Megabize defiende la oligarquia. Darío la monarquía y
Otánes la democracia. que llama "isonomía". igualdad legal. Queda así fijada
esa teoría de los regímenes que involucrará a todos los autores clásicos: "La
isonomía, en su ideal de igualdad legal generalizada, no tiene ninguno de los
defectos de una monarquía, porque permite la elección a los cargos, controla
a los magistrados, abre a todos los ciudadanos la puerta de la cosa pública"

(3).
Si recordamos que Heródoto leía en público sus páginas y que éstas se
discutían animadamente, nos damos cuenta de que lo que se debate aquí no
es un problema persa, sino la cuestión. actual y cercana. de la superioridad
de la legalidad democrática sobre el arbitrio tiránico.
Otro texto fundamental para una definición de la imagen que los
1tenienses teman de su régimen lo encontramos en el segundo libro de la

420

P"ª
del Peloponeso, obra con la ue
, .
total madurez, por medio d
q . Tuc1d1des lleva la historiogr

fi

ª ªª

razón de los h h
e una actitud racionalista
su
de la pol'f dec os e~ los caprichos de la fortun . que ya no busca las
1 tea e potencia. A pesar de ser at .
a, smo en las necesidades
l~ ~~rra, Tucídides es partidario de Es eruense, y de haber participado en
histonco de la derrota de los
parta, a la que reconoce el , .
atrib
persas y del d
mento
d u:e la responsabilidad del conflicto ti:rumb~ ~e las tiranías. Por eso
~rec os no nacen de una su uesta
~ 1;111penaltsmo ateníense cu o
sunples relaciones de fuerza ps·
supenondad política Y moral s'. yds
"di
• m embarg
, mo e
di, scurs_os co?trapuestos" de la sofistica o, su 1enf?que, inspirado en los
a~os1s racional, le impone una fría _Y en e_ ~etodo hipocrático de la
;llicar las r~nes d~ los beligerantes.k7cthdad en_ ~l momento de
anz.a, Y al nusmo tiempo la t • . ,
' ª que qwzas es la ma
-.;' su relato del discurso de
amplia, de la democra~:r
e o e guerra: «Nuestro régimen no e;e onor_ de los muertos del prime;
xtranJeras.
Nosotros no
ºtamos más bº msprra
.
, .
• . en las constt·tuc1ones
e~~ ~meo es democracia, gobiedio no d ien msp1ramos. y el nombre de
~1u, ~ os. y es más: de un lado vi e pocos, sino de la mayoría de los
Ju_nd_ica. de otro (... ) cualquiera de
ge para todos la absoluta i !dad
pubhco en virtud de sus ca acida noso~os (... ) puede conseguir ~ar
¡uel b~do político. Al mis!o tie!es, ~as que de su milicia en este o
e ser uttl al estado, su pobreza ntº· s! un_ cmdadano es pobre, pero ca az
Entre n~sotros (... ) la amable toleranci: i:~1de _obrar para el público bien
convierte, en los asuntos públicos enq llliipira el trato entre particulare;
o ver~~&gt;nzoso no es ser pobre, sino ~o estncto apego a las leyes. ( ... ) Aquí
cada cmdadano no se distingu I
vencer la pobreza con el trabajo E
los_ asuntos privados. y en tod~s ªe;~~ de :osf:~uehaceres públicos de l~ d:
:e:a:anera posible.( ... ). Somos los1:; a an de cubrir los cargos de la
tu
o que se aleja de 1
,.
os. en el mundo. en pensar
decisiones las tomamos en fon:.a
no es tranquilo, sino inútil:u~=~
afelcbtada p~r la discusión, sino por la fal.ta(.d
.. ) y no creemos que la acción sea
a
ras
diré
q
A
· (....
) En pocas
d
ue tenas es la escuel de examen previo.
pa
emuestra su potencia, logro de esta maneª de toda Grecia, ( ... ) como lo
ra e ser» (4).

~

P:~~:,"º"tás

uru·

!~

~

~~!~~:

~ay puntos de esta oración ue
roporc1o?an. con admirable economí~ de me:_cen ser comentados. porque
emocrac1a tuvo que ser a los oios de los atme_ ios. un fiel retrato de lo que la
no.
J
eruenses, que Je fueran favorables

O

J,

La democracia es. en rimer 1
.
toma de decisiones confiada
uga:· p~áctica colectiva de gobiem
do~le fundamento legal: la~:s amp_ho numero de ciudadanos. De a
"?gor,a,_ oportunidad generalizad;n~m,a, que es la igualdad legal, / la
mismo tiempo que un honor. facilita~oacpc;:~ a l~s cargos: un deber al
a ,mstoforia, el pago de la

~

421

~

�jornada perdida por los ciudadanos de condición econom1ca humilde
llamados a cubrir cargos públicos. No falta, en la alusión al apego a las leyes
más que a las personas, la tradicional desconfianza de los atenienses hacia la
tiranía, en contra de la cual existía una medida preventiva, el ostracismo, la
expulsión de personalidades sobresalientes. Sin embargo, Pericles parece
decir que el verdadero fundamento del régimen no se encuentra en la esfera
político-jurídica, sino en el carácter ateniense, alabado por activo y tolerante,
abierto tanto a las personas como a las ideas: aquí la critica se apunta a la
cerrazón de la mentalidad espartana ( 5). El conflicto, en suma, es algo más
que un choque de potencias, es la revelación de la incompatibilidad entre dos
maneras de ver la vida, lo que hace del enemigo un otro en sentido
existencial. En efecto, la guerra fue el intento de decidir el rumbo de la
entera civilización griega, al cruce entre tribalismo e individualismo. entre
sociedad abierta y sociedad cerrada (6). Capaz de alta retórica, el Pericles de
Tucídides sabe también hablar el lenguaje directo y hasta cínico de los
hechos, como cuarido recuerda a sus conciudadanos cansados de guerra:
"Nuestro imperio es, de hecho, una tiranía, algo que se conquista
ilegalmente, y no se abandona sin riesgo" (7).
La orgullosa justificación del derecho ateniense de ser la guía cultural
y política de Grecia, en suma, no se alimenta tan sólo de retórica, sino
también de libertad de palabra, una libertad criticada y, como veremos,
ampliamente utilizada por los adversarios del régimen.

ID-Tiempos de sombras
Pericles pronuncia este discurso en el 430, a un año del principio del
conflicto. El año siguente muere, sin dejar detrás de sí una clase dirigente a
la altura del momento. La democracia, sin embargo, le sobrevive y cuando
en el 411 cae. la resistencia popular la restaura. En el 404 los espartanos
ocupan Atenas y la dejan en manos de sus partidarios, los Treinta Tiranos,
quienes instauran un régimen que, a pesar de su brevedad, deja un sangriento
recuerdo. Los democráticos no tardan en volver al poder, pero se manchan
las manos con el homicidio legal de Sócrates y pierden definitivamente la
guerra; la ciudad cae nuevamente en manos de los espartanos y a duras penas
se salva de la destrucción. Los años de la posguerra no representan
solamente el ocaso de una ciudad, sino de una política. Cuando en el 338
toda Grecia se rinde a los macedonios, las libertades ciudadanas sólo son un

en efecto, surgen posturas inconfionnes radicales
.
q
••
'. ue no cnttcan la manera
de go,bernar una democracia' s·mo 1a democrac1a
, y
ademas, eran populares co
d
en s1.
estas criticas
comediógrafo .
'
mo 1O emueStra el éxito de Aristófanes, eÍ

. ~~ comedia ática representaba a erso .
convlrtlendose así en espejo d 1
p
naJes reales en fonna satírica
era gente que gustaba reír de se' o~ gustos y las idiosincrasias de la gente y'
1 misma un puebl
b
.
teatros para verse representado e '1
o so erano que llenaba los
en - d
n e papel de una
da
gana os por demagogos holgaza
.C ,
mana
de idiotas
¿Como una prueba de madurez nes. &lt;., orno hay que interpretar esto?
democra't'1cos.? ¿Se limitaban a re' , do como un desapego de 1os valores
1
el tosco conservadurismo
•
, también
de Ari irtO, f:e as ocurrencias
,
, 0 compart1an
·
s anes? Este no h , ·
wia receta sunplista para los
·.
acia smo proporcionar
1
tiempos" Y las "buenas costumbi;::.~s socia!es: añoranza por los "buenos
en esos tiempos que veían la dad p;7ert1das por los sofistas. Nada raro
Hesíodo (1) y lo hará Platón
e
e_ ~ro en el pasado, como lo hizo
1st
ser especialmente fuerte: c~II~º/:~ ofanes esta idealización tenía que
exponer el mito del andro' .
pi
~ ~n e! Banquete de Platón es para
·md'iv1'duo que el amor intentagmo, a ongmana constituc1on
· · , bisexual del
poner esta edad del oro al alcarestaurdarl (2). Frente a su público no vacila en
. . .
nce e a memo . d 1
vmr s~n cuestionamentos, sin las incertidum na e os que habían podido
hace sm darse cuenta que a
1
bres del examen cotidiano. y lo
.
veces a representar 1
.
Juega con el fuego: en el 423 e
N b
as pasiones colectivas se
I
co
t d
' n as u es muestra a S ·
rrup_or e jóvenes, y veinticuatro .
ocrates como un ateo
acusaciones, un tribunal
l
anos mas tarde, con las mismas
expiatorio del desastre cond~~~ularfil pre"ocupado de encontrar un chivo
,
e 1 oso,o a muerte.
. ~n realidad los ataques de Ari , f.
senbm1entos más que en argum
sto anes a la democracia se basan en
examen del pensamiento pol't' entoys, ~- por esto no tendrían cabida en un
1 ico.
po
sm embargo h
·
rque son tan clásicos que representan un r
. ay que mcluirlos aquí
~rque nos recuerdan que la política a
p ot~t~po del conservadurismo y
pruner lugar de sentimientos· el p , dun ~a pohtica pensada, está hecha en
el hombre común solamente ias pa~;i;asor us~a ~as ideas que los justifican,
todo en el caso del conservadur'
par~ ec1rlos. y esto es cierto sobre
que lo aleja instintivamente d i~mo. que _tien~ un matiz antintelectualista
~namiento compartido. Por :soas :1::phcac1one~ de la dialéctica y del
sido repetidas. con pocos cambios p dras como estas de Aristófanes han
para de,en
" derse del peso de 1 1·. .en to os lados
.
. . .\ en todos tiempos.
como
a po it1ca con la hnandad de lo ob\ 10.
.

recuerdo.
Desastrosa para las instituciones, la guerra fue, sin embargo, fértil
para las ideas, como si la crisis hubiera desarrollado aún más el talento
griego para el pensamiento abstracto y las disputas. En los años de la guerra,

422

.
La comedia es Los caballeros.
mstruyen a un salchichonero
. los personajes son dos sier\'OS que
prevalecer en una asamblea: , aspirante demagogo. sobre la manera de
423

�El salchichonero - (.. .) es que no sé cómo podría gobernar.
, fácil No dejes de hacer ¡o q ue siempre
. haces.
. nes
Primer siervo - Nada mas
.. uieres ser amado por el pueblo solo. tz~
Nada más sigue transando, y si q
I d • tienes todo lo necesar10. voz
que cocinarle bien 1~ palabras. ~~esº d::~bundo. Eres perfecto para la
de canalla, origen miserable, mo
política. (.. .) (3).

El salchicbonero aprende bien la lección:
ados por sus mentiras, (. .. ). y
Los miembros del consejo, estab~n env:e;us engaños están por triunfar:
cuando veo que lo toman eln serzol,lay dqe la triquiñuela, de la idiote¡=z· d~ /al
· · de a cana ública
,
· · • ego. e"
"Vamos, digo, espmtus.
pla::a en que me cr~e.
malicia y la impudencia, y
I plocuacidad y la chispa de la ms_ole;¡iamomento de inspirarme el va
a ha un maricón me da valor, tira o ~
y mientras pienso en esto, a mi derec on o a gritar: "Señores del conseJ~,
edo. Me inclino. y de repente me.~e gue se declaró la guerra, el precio
~engo grandes noticias_P°',~ ustedes. to q~e lo digo, la calma regres~ s_obre
d las anchoas ha subido. Tan pron
Entonces les doy un conseJO. que
s~ rostros, y me premian con una co~~';:¡~ cuantas anchoas puedan. J.:e
compren todos los toneles, para_ gido boquiabiertos. Pero Paphl~~omo,
lauden y me se me quedan vzen ,
e se festeje la buena notma con
°fuen con~cedor de la asamblea,).rop:neE~seguida aprueban la propuest~.
un sacrificio de cien buey~ a '::;o~go otro sacrificio: cien cabe~as ~

tº:··

!:::-::::. ;~~::¡,~ ~:j{;Jn •~~;:e;::~:i~;~a:.k;'1:;,~~
que

, -rodos me miran. El otro ya no h blar de pa::" "¿De pa::? , e
mas. , ,
,,
-1 "para a
ada'
embajador de Esparta ,
a,
mos a comprar anchoas por n
.
,, .d.
.no entiendes que va
contestan, 1 101 l
.
erra (4).
No queremos paz, que siga la gu
.
· blancos para 1ª angusna . de, sus
Muy habilidoso en construi;, . a sin contradicciones, Aristofanes
es ctadores, muy bueno para la po emic hubiera dado cuenta de que 1~
pet1·ene talla de filósofo. De tenerla seh más peligrosas para el pequeno
no
. a odían ser mue o
novedades de la sofisncfi p d de lo que se podía ver.
mundo tranquilo que de ien e,

ª·

P''

IV - Nomos y pbysis

. eros
. ..
artista la que capta los prun
A menudo es la sens1b1hdad de un d la guerra Sófocles, en su
1 442 antes e
'
· · el
signos de un pr~blema. En etre religioso y político que se convertira en
Antígona, bosqueJa un tema en
424

máximo argumento en los tiempos de la crisis.
Como todas la tragedias, Antígona es una sombría historia de sangre y
destino: Etéocles y Polinice, hijos de la unión incestuosa de Edipo y
Yocasta, se matan recíprocamente en la contienda por Tebes. El tirano
Creón, tío de ambos, ordena la sepultura de Etéocles y el abandono del
cadáver de Polinice a las fieras. La joven Antígona, hermana de los caídos,
no obedece la orden, y sepulta a Polinice. Ésta es su respuesta a Creón, que
la condena a muerte: "No es orden de Jupiter, esta, porque la Justicia (...)
nunca ha dado a los hombres parecidas leyes; no creo que tus decretos te
permitan, siendo hombre, pisotear leyes divinas que no se han escrito,
inquebrantables, vivas desde siempre ( ...)" (1). Antígona, en suma, es la
heroína de las luchas libradas en contra del derecho positivo y en nombre de
la ley divina o natural. En efecto, muy pronto el tema se laici:za sin cambiar
sus rasgos. En este planteamiento no hay nada del estéril amor griego a las
discusiones: la realidad es que se empie:za a percibir la pólis como cada vez
más incapaz de garanti:zar, con la justicia, las condiciones básicas de la vida
asociada.
Toda la discusión se reali:za en un ámbito semántico muy bien
definido, porque el idioma griego distingue la ley natural, physis, de la
convencional, nómos. Ahora, si la physis se fundamenta en sí misma, y no
tiene que justificarse, ¿en qué se fundamenta el nómos? Como ya lo vimos
en Heráclito, la filosofia arcaica percibe la ley humana como parte de la
divina. Sin embargo, entre el quinto y el cuarto siglo la ley convencional se
desprende de la religión, y es la misma práctica democrática la que acelera
este fenómeno, porque en las asambleas se nota cómo la ley surge de
discusiones y de arreglos que nada tienen de sagrado. Además, el contacto
con pueblos extranjeros y la difusión de las obras de Hecatéo y Heródoto
insinuan la idea de la relatividad de leyes y costumbres. Cuando en el 444
Pericles encarga a Protágoras el texto de la constitución de la colonia de
Turis, está claro para todos que el nómos es asunto humano.
La difusión de esta convicción es obra de los sofistas, de sus vidas
errabundas, de ese espíritu laico que hace de ellos agudos observadores de
las diferencias culturales. Coherentemente con estas bases, la sofistica de
Protágoras y Gorgias plantea un radical relativismo, llega a negar la
universalidad, supeditando la verdad de un aserto o la bondad de una norma
a su utilidad y a la capacidad persuasiva del discurso que la afirma o la
fundamenta. Para Protágoras ley y justicia conciden, y "lo que a la ciudad
parece justo y bello, eso es justo y bello" (2). La imposibilidad de establecer
una norma común no constituye un problema, porque el "discurso mejor", el
más efectivo, fijará la regla en base a su practicatilidad y al interés común,
puesto que Protágoras no duda que los gobernantes actúen en pro de todos
425

�(3). El positivismo jurídico de Protágoras depende sin duda del momento
asertivo y optimista de la democracia de su tiempo. Las cosas se complican,
sin embargo, con Gorgias, el otro "gran viejo" de la sofistica. Gorgias va más
allá del relativismo, en su Tratado del no-ser, o de la naturaleza llega al
nihilismo, a la afirmación de la imposibilidad de conocer y de comunicar las
experiencias. Disuelto así el ser en la nada, todo lo que del ser depende
busca fundamento en sí mismo: el lenguaje se libera de la relación con las
cosas. la dialéctica se convierte en técnica de confutación pura, indiferente a
la verdad de los asertos, la ética y la política se refugian en el
individualismo. En este clima de negación radical se forman muchos de los
sofistas activos en tiempos de la guerra, gente que plantea el problema
physis-nómos en términos extremos. A estos sofistas la ley humana aparece
como una violencia en contra de la ley natural. Nace así un sentimiento
critico hacia los fundamentos mismos de la ciudad, objeto de ataques
concéntricos tanto de la parte democratico-radical como de sus tradicionales
adversarios conservadores. Los sofistas se parten en dos: una izquierda y una
derecha, y si no ponemos comillas es porque el parecido con los homólogos
modernos es un hecho. no una analogía. La izquierda es representada por
Antifón. Hipias, y los gorgianos Licofrón y Alcidamas; la derecha
seguramente por Critias y por los "realistas" Glaucón y Trasímaco. Al lector
se presentan, resumidos en pocos renglones, fundamentos del pensamiento
político que todavía constituyen problemas de primera magnitud, y que se
pueden reasumir en una pregunta fundamental: ¿ hay reglas dictadas por la
naturaleza, o todo depende de las convenciones? Así, por ejemplo, leemos en
un fragmento de Antifón: "(...) las leyes civiles son accesorias, las de
naturaleza son esenciales; las reglas legales nacen del acuerdo, las naturales
(...)no.Por esto, si alguien transgrede la ley y logra escapar a sus autores, se
salva de la reprobación y de la pena; si no, no. En cambio, si llega a
transgredir la ley natural( ... ) no ofende la opinión, sino la verdad" (4). Aquí
la oposición no podría ser más radical, puesto que la justicia se identifica con
la naturaleza y la verdad y la ley positiva tan sólo con la legalidad y la
opinión. Está claro que desde el momento en que el nómos contrasta con la
physis produce injusticia, y cualquiera tiene el derecho de transgredirlo, a
condición de no ser descubierto. Las leyes, en suma, no tienen que ver con lo
justo, sino con el crimen y la sanción. De esta manera la pólis deja de ser la
comunidad ética de referencia y lo humano hay que buscarlo en la
naturaleza, que une y no divide. De esta premisa Antifón ataca a uno de los
cimientos de la cultura griega, el racismo: "(... ) por naturaleza somos todos
iguales, tanto los griegos como los bárbaros. Observando las necesidades
naturales de de todos ( ... ) averiguamos que nada distingue a los griegos de
los bárbaros" (5). En la misma línea se mueve Hipias: "Todos los hombres
somos parientes por naturaleza, (...) la ley, en cambio, es el tirano del
hombre" (6). La extrema consecuencia de este enfoque cosmopolita y
humanitario se da en Alcidamas, que llega a negar el fundamento legal de la

426

esclavitud, afirmando que "( ) 1
(7)
··· alanaturaleza
. . El, cuadro se completa con
teoría
no ha
. ~echo esclavo a nadie"
Licofron proporciona del estad 'd .
protecciorusta y protoliberal
a la defi
d
o, i entificado con "
.
que
. ensa e los derechos indi .dual
una asociación destinada
moralidad y la justicia de los ciuda~os'~~sj. que no tiene control sobre la
. También los sofistas de derecha
obviamente las consecuencias son difer!%1:n de premisas naturalistas, pero
V - Los soflstas de derecha

Entre los interlocutores de S ,
fu~r~n personas reales, de los cualesocrates se encuentran tres sofistas que
plást!ca representación que de ellos ~~-queda _nada o casi nada, fuera de la
Trasunaco, aparecen en la Politéia otro~~ ~!a:on. Dos de ellos, Glaucón y
r~nes para afirmar que Calicles' no ' ~ tc es, en el Gorgias. Hay buenas
p~mo de Platón (1 ). No cabe dudaes smo ~ máscara de Critias, tío o

:i=~:~nd_~~:{~":: : f;':~~:.~i::tfe;;:~:: o:tq':c!";::::~;

p~~ipac1on en el turbio affaire de la e am tente que frecuenta y su
pol~tico reaccionario, llegando a di . s _hermas. Fue brillante escritor
Tren:1!ª Tiranos. Fue justamente la ~~~gwrs_e: por su ferocidad, entre lo~
perdio en combate en el 401 P_ on pohttc_a la que le costó la vida q
dem ' ·
, mtentando
dº
, ue
ocraticos en Atenas El
.
, .
unpe ir el retomo de 1
panfl t L
·
escnto mas important d C
os
e o a democracia de los Ateniense
e e ritias parece ser el
plena gu~rra, publicado anónimo
~ (AOtvmrov TToA.t,tta), escrito en
d~, un Viejo Oligarca sobre cu:a 1~:n:/egad? a nosotros como la obra
D10genes Laercio cataloga el librito entr ad existe una vexata quaestio:
m~dema~ prefiere hablar de Critias el , e las obr,as de _Jenofonte, la crítica
tmte anos antes(2) de convertirs~
lde :laton, qwen lo habría escrito
rranos. Sobre la personalidad de C 't' e mas sanguinario de los Treinta
tenru:emos que volver después. Ah n ias y el pape! que jugó en la política
considera "el primer tratado políticoº;: ~~~s a analizar el texto que Popper
c1 ente" (3) en sentido cronológico:

e:º

I

«En. cuanto al récrimen
aten·1ense ( ) d' , ¡
l'
o·
og1co (4) que allí prevalezcan los 'oh.
zre o siguiente: es
nobles y ricos porque es el
bl p res y el pueblo sobre los
nav~os s~n la fuerza de la pc~~:/ue arma los navíos, y los
e~nqueczeron Atenas son los r · Los que fortalecieron y
llmoneles, no los on/ítas 1
. emadores, los pilotos y los
ló ·
r
• os neos Y los nobl
p
gzco q~e toda esta gente sea ele .
es. or eso es
las magistraturas y
gzble, por sorteo o elección a
asambleas De 1:is fique. tengan el permiso de hablar en las
.
unciones ( ) com l
zparquía, el pueblo sabe q
, l .. .
o a estrategia o la
ue no e rmden dinero, y entonces no

427

�le importa que estén accesibles a todos por sorteo, y las deja a
los poderosos. En cambio busca ocupar los cargos que
proporcionan dinero» (5).
El enfoque está claro desde el principio: dado por asentado que la
democracia es condenable hay que explicarla, encontrar la razón de su
manera de ser y de su íntima coherencia. Atenas es una democracia porque
es una talaxocracia, y lógicamente las clases ligadas a la economía marina
son las que prevalecen. Los calificativos genéricos del lenguaje político
relativo a las clases, que no dejan de tener matices éticos, se precisan: dentro
de los pobres (1tEVl1'tEcr) y del pueblo (&amp;eµocr) se distinguen con claridad las
categorías profesionales que han llegado a tener esa importancia económica
preponderante que se expresa en preponderancia política. Los derrotados son
los ricos (krestoi) y nobles (gennaioi), pero también la clase media que
integraba, en la guerra, a los oplitas. La actitud pública de las clases
humildes está bien lejos del desinterés y del "apego a las leyes" del discurso
de Pericles: si los plebeyos ocupan los cargos es para cobrar la mistoforía
que aquí se ve sin ilusiones, como una manera de repartir el gasto público
con finalidades políticas.
Por todas estas razones no hay que asombrarse del régimen ateniense:

«Los que se admiran porque el sistema favorece a los plebeyos,
a los pobres y a la gentuza a expensas de los mejores (krestois),
deberían de reflexionar y entender que esta es la manera de
favorecer la democracia. (. ..) En todos lados a la democracia
se oponen los mejores, por ser disciplinados y virtuosos,
mientras que en el pueblo cunden la ignorancia, el desorden y
la maldad, y esto porque la pobreza y la ignorancia inducen
con facilidad al vicio. Se podría decir que no conviene
conceder el derecho de deliberar a todos, sino a los mejores,
pero (.. .) si deliberara tan sólo la gente noble, lo haría en
provecho suyo, y no de todos, y así el plebeyo, al decidir, lo
hace en ventaja suya y de los suyos. (. ..) Es que el pueblo no
quiere
ser
esclavo
en
una
ciudad
justa
(evvoµovµ&amp;v&amp;u r17u 1w).swa), prefiere vivir libre y mandar, y
de la injusticia (Ka1&lt;ovoµzau) le importa poco» (6).
El autor no se hace ilusiones sobre la naturaleza del orden social, la
cual concibe como una opresión normalmente ejercida por el que se\
encuentra en el poder, que sea aristócrata o plebeyo. Y esto porque el poder
se ejerce siempre en ventaja del que lo tiene: teoría típica de los sofistas
"realistas" que identificaban justicia y poder, dominio legal y dominio justo,
con lo que conviene al más fuerte, aun en situaciones en que el conflicto
428

y,:~

todav.ía está reglamentado por la le
descnbe a~uí. Esta observación nos
suc~e en la situación que se
la ~rsonalidad del autor, que tenía pe
arr?Jar. una luz más clara sobre
racionalistas de la sofistica
d que estar bien imbuido de las premisas
.
ma ura que prod •
progresistas como reaccionarias D 1
. UJO consecuencias tanto
explicación de la condición mor~l d el a mtsma raíz brota también la
causa de tipo social (pobreza e i
e ~s pobres, de la cual se busca una
de entender. sin embargo, no sug~:r:::i~~~ ~bserv~ble y objetiva. El deseo
la pobreza, con las previsibles co
. e un mtento de eliminación de
nsecuenc1as "h
·
autor: que probablemente escribe desde el . ~arustas", y no impide al
emotiva que se traduce en . . .
. exiho (7), expresar una c
N
,
JWc1os evaluativo
arga
o pod1a f~ltar, en ambas perspectivas
s y n~ _solamente descriptivos.
las categonas tradicionalmente falta
evaluac1on de las condiciones de
1.0~ metecos. En la Atenas democráicael erechos, la de los esclavos y la de
uruca en el mundo antiguo. De esta li os esclavo~ gozaron de una libertad
otra vez, en las condiciones econo'mtcas:
. bertad el oligarca busca explicación ,

dU::ª

«_Tanto esclavos como metecos
l,cencia, en Atenas· allí
d gozan de una extraordinaria
'
no pue es atrever!
¡
e a go pearlos, y no
hay esclavo que te ceda el
necesidades de la flota I pas~ en la calle (. ..) porque, por las
si los esclavos pued , os ese avos trabajan por dinero ( ) y
en poseer d '
' .. ·
nadie. ( ..) Por la misma razó t' mero, entonces no temen a
los metecos también por,qu n ,enen derecho de palabra( ..) y
l
. .
•
e son necesarios p
I b
as actzvidades económicas» (B).
ara os arcos y
La apertura económica de Aten d
as esplaza el centro de la política
uno de los puntos más exam.in dor. por esto la condición de las alianzas es
ª os por el autor:

desde lo interior hacia lo exteri

«Los atenienses, (.. ·), conscientes
.
qu
·
a1iadas llegaran al d
e s, en 1as ciudades
I
contados, favorece:°a /:Sfios r.icos su poderío tendría los días
. ,
acczones populares
. d
ar,stocratas sus derech
b.
, quztan o a los
'd
os, sus ,enes su patr.
l
v1 a. (..) Aparentemente es una
'.
za y a misma
aliados a discutir sus asunt l maia idea la de obligar a los
detrás de esta medida h os ega es en Atenas, en realidad
beneficios de parte d l
bayl un ~smerado cálculo de los
e pue o atemense q
.
gana los intereses de las fianzas de
. ue, en primer lugar,
gobernar las ciudades .
posztadas, y luego puede
limitándose a ª"º"ªr a lsmdten~r que salir de la casa
r :r
os emocratas y r · • d
'
, epr1m1en o a sus
adversarios en los tribunales ( A
Atenas se enriquece
./ ... ) demas, de esta manera,
con os aranceles 1
·
uaneros
del
Pireo
y
1
' os impuestos
ad
con a renta de casas, caballos y
429

�caso. Es cierto: con dinero todo es posible,

esclavos a los extranjeros» (9).

(1 J).

Cabe aquí alumbrar el fondo de todo el discurso: la razón de la
democracia ateniense reside en el cálculo de las ventajas económicas y
políticas, siendo las segundas dependientes de las primeras. Es la respuesta a
una retórica que tenía que ser común y corriente entre los oradores políticos,
pero es también una tesis de alcance general sobre la naturaleza de la
política, que aparece como la consecuencia de un principio de orden
económico, un disfraz de intereses. Aquí Critias se parece a Marx, y es tan
habilidoso como él en la busqueda de las causas ocultas de las instituciones.
Una vez que las causas están identificadas, todo sigue como en un teorema.
Desde esta perspectiva Atenas ya no es una sola sociedad, es también la
arena de lucha permanente de grupos unidos solamente por el deseo de
prevalecer los unos sobre los otros. No solamente, como ya vimos, la plebe
se reserva los cargos políticos menores lucrativos, dejando a la nobleza las
magistraturas caras con la esperanza de arruinarla, sino que la devastación de
los campos de los terratenientes por obra de los Lacedemonios no provoca
en el pueblo la menor conmoción: "( ..) el pueblo, sabiendo que ningún

enemigo puede devastar ni incendiar sus propiedades, vive sin miedo,
mientras que los ricos buscan la complacencia de sus enemigos ( . .)" (] 0).
Tanto la justicia como la administración no están a salvo de este
principio escondido que es el verdadero e impersonal gobernador del
régimen. Y la política no es una excepción: monstruo de mil cabezas, la
democracia es fisiológicamente incapaz de asumir las responsabilidades de
una conducta política. Toda su acción consiste en el enredo de intereses
particulares que apuntan a satisfacciones inmediatas. De aquí la
irresponsabilidad, la ineficiencia y finalmente la corrupción, que es el triunfo
de lo particular sobre lo colectivo. De estas críticas deben de haberse
acordado Donoso Cortes y Carl Schmitt, en su planteamiento del
"decisionismo":

«Las alianzas y los convenios suscritos por los gobiernos
oligárquicos son necesariamente firmes, porque, si hay alguna
falta, es posible acusar a los que tomaron la decisión. En
cambio, si el que decide es el pueblo, este puede echar la culpa
al que dio el consejo o escribió el texto. ( ..) Si en Atenas apelas
a la asamblea popular o a la restringida, puedes quedarte
esperando la respuesta durante un año entero. &amp;to porque en
la ciudad hay una enorme cantidad de asuntos que solucionar.
¿ Y cómo podría ser de otra manera, si hay un número de
fiestas mayor que en cualquier otra ciudad?( ..) En Atenas hay
más juicios, acusaciones, amparos que en todo el resto del
mundo ( ..). Claro que si vas con dinero en la mano te hacen
430

en Atenas» ( ..)

Es muy probable que el texto tuviera
.
.,
fuera la parte teórica de un proyecto s b
. una mt~nc1on práctica y que
en la medicina, lo dice· la búsqued ; ;rs!vo. Su misma forma, inspirada
enfermedad permite c~nocer su ~ . r? as1s) de las causas naturales de la
(prónoia). La ruda terapia s ~~ctp: (Jogos) y describir su desarrollo
evidentemente duedora de las t"dunuerudstra _po_r los Treinta en el 404 es
as e este libnto.
. Decía1:11os de la probable atribución del
..
estudiar me3or la interesante
rsonali
panfleto a Cntias. Para
intelectual en el que se forma pe d
dad de este escritor y el clima
Gorgias.
y se esenvuelve, vamos a ver su retrato en el

VI - Hombres y superhombres
. Hay más que afinidades entre las
,
Cabcles-Critias. Los tres profiesan s b plosturas de Trasunaco, Glaucón y
·
, o re e estado y la · sti' •
tienen mucho en común. la . ti .
.
JU eta, doctrinas que
obe
·
JUS eta es el mterés del
, fu
g .. rnantes obran en provecho propio· "E
mas erte, y los
uttl1dad (... ) del más fuerte" dº
. : . n cada estado la justicia es la
Gl
,
ice smtettcamente Tr ,
(
aucon añade una idea contractual, ti
b
asimaco 1) Y a esto
hombres( ... ) pensaron que el intere's is c~ so re_ el o~gen del estado: "los
d •
comun era impedir q al .
. .
.
ue gu1en hiciese
0 pa ec1ese daño alguno. De a uí
llamó_justo lo legitimo, lo que 1a 1
leyes ~ las conven~iones. y se
esta lmea, pero no son concebidas tant
( ). ~s ideas de Calicles siguen
toda dominación sino como arma ttºd o como. cntica de todo gobierno y de
an emocráttca.

:;~:J~::a~;

. En primer lugar, Critias merece
ate1smo, un ateísmo cuya raíz es pol'ti un puesto de honor_en la historia del
de los dioses con el orden
"al tEca ~ que pretende vmcular el invento
.
soc1 . stnctamente babi d C ..
mventor del uso de la reliºaio'n
.
o·
como mstrumentum
·anElº• ntlas es el
1~o que queda de su producción de tr di , r:gn1.
fr~gmento más
tiempo en que la vida human tr
. a~e ogra o rez.a as1: "Hubo un
fuena; un tiempo en que no .:bía~1scurn_a sm orden, bestial y esclava de la
los malvados. Luego los ho b premios para los buenos, ni castigos para
em .
m res crearon leyes para e ti
(
. pezo a sancionar a los que erraban
b
as gar, ... ) Y se
unpedían cometer delitos abiertam ; m em argo, puesto que las leyes les
actuando en forma malvada. Hasta e::• pero no a escondidas,_ éstos seguían
el terror de los dios
q un hombre astuto Y sabio inventó ( )
eS, para que los malvado t ·
···
pensaban o actuaban en secreto
"
s e~eran aun para lo que
aparecido con Pródico y De , . \·-) (3). En el V siglo el ateísmo ya había
mocn o, pero en el contexto de una problematica

s·

431

�cosmológica, el ateísmo de Critias, en cambio, es político y social, ético y
jurídico a la vez. Lo que realmente le interesa es la sociedad, el único
transfondo del hombre. O más correctamente del superhombre, su tema no
solamente literario sino existencial, del cual el Gorgias de Platón
proporciona una representación escultural:

«No es digno de hombres, sino de siervos, soportar la injusticia
sin devolver/a, (. ..). Para mí, el problema se reduce a esto: los
que hacen las leyes son los débiles, la mayoría, y claramente
las hacen por su utilidad e interés, distribuyendo alabanzas y
castigos según esta lógica. Atemorizan a los más fuertes, los
que sí tendrían la capacidad para prevalecer, y para que esto
no pase, inventan que es feo e injusto querer tener más
(pleonektein) y que en esto consiste la injusticia. (. ..). Claro que
los que integran la muchedumbre se conforman con la
igualdad: ! son inferiores ! (. ..) Yo, en cambio, creo que la
naturaleza revela con claridad que lo justo es que el mejor
prevale=ca sobre el peor, el más capa:; sobre el menos capaz.
(. ....) que este es el criterio de la justicia (. .. ) la naturaleza lo
muestra tanto entre los animales como entre los hombres, tanto
en las familias como en las ciudades. ¿Con qué derecho crees
que Jerjes hizo guerra a Grecia, y su padre a los Escítas? Y se
podrían dar muchísimos ejemplos más. Toda esta gente actúa
según justicia, !por dios!, y de acuerdo con la ley natural (. ..).
Nosotros, en cambio, tomamos a los mejores. a los más fuertes,
y desde niños deformamos su mente con la educación,
domesticándolos como se hace con los leones, y con hechizos y
encantamientos los hacemos cual esclavos, afirmando que la
igualdad es bella, justa y moral. Pero llegará un hombre fuerte
de mente y brazo que romperá las cadenas, y pisoteando
nuestras leyes y nuestras brujerías antinaturales. se elavará por
encima de todos, y, de esclavo que era, será dueño. Será la
aurora del derecho natural» (4).
Al introducir la igualdad entre individuos diferentes, la ley positiva
distorsiona la naturaleza, y crea injusticia: ésta podríamos considerarla la
lectura básica. Pero es posible una inmediata objeción (5): una ley positiva
que garantiza intereses particulares no hace sino respetar la natural tendencia
a la pleonexía. De esta impasse Calicles no puede salir sin admitir una
diferencia existencial entre los hombres. entre los que puede prevalecer y los
que se conforman con protegerse. En efecto, esta diferencia existe. como
vemos ya en las primeras palabras: precediendo a Maquiavelo, Critias divide
a los hombres entre los que soportan y los que no soportan, entre los que
quieren prevalecer y los que se confonnan con defenderse. Esto proporciona
432

WUl división aún más radical
.
individuos y masa. Está muy ~{ especi~lm.ente moderna, la división entre
en esa época Y en ese lugar es
q~e al1cles es un individualista, Y esto
que es un hecho natural es 1 ~UStiec.18:1mente raro (6). Este individualismo
d
,
aJ
c1a y es tamb · ·
'
emocracia pretende negar. De a uí ¡u . . . . ien un derecho que la
protectora, sino de su violencia ant~ las . 1IlJ~c1a: no de su naturaleza
sin embargo, no se deja am
.d
~erarqwas naturales. La naturaleza
parece prever el destino
de e~~~ el tono profético de Calicles, qu~
equilibradora de la naturaleza es
; ts¡ E~ . confianza en la virtud
al mismo tiempo un cánoO" no se'ptrarat da ic es-Cntias, una bníjula política y
d
·
aa e esperar I ' ·
e preparar la aurora del derecho de natural
l a proxuno ganador' sino
que el poder se muestre por 1
eza, e momento de la verdad en
sal
Cal'
o que es. Esta confianza
fun
va a
1cles-Critias del nihil·
,
en un
damento
un olvido que parece un lapsus. ismo. Que raro que Nietzsche nunca lo cite:

:o

=

. y si a este punto queremos un elem
,
.
.
Cahcles y Critias aquí lo tene
.
. _ento mas de identificación entre
1
ocuparse de cosa~ más adultamsoqs. enl efidilá1ogo, Calicles sugiere a Sócrates
ue a osofia· "A ·
~sas más importantes, y deja ya la filoso
· . si, pues, ( ... ) dedícate a
idea de que ocuparse con mod
. , d fía,( ... ) digna de adolescentas" La
erac1on e filosofia
d
. .
·
exce1ente para la juventud (q
.
ha
pue e ser actividad una
Atenas, y se encuentra tambu~. qweraT ~e_r política), es un lugar común en
.
.
1en en uc1dides y
J
fi
en eno onte (7) pero en
Cal1c1es tiene otro significad
deber cívico, sino el mediood:uae~ara_ ~l no constituye la form;ción del
honorum de la tiranide Es inte
ac10n de la personalidad, el cursus
prohibe expresamente. a S , resantte not~ que Critias, estando en el poder
J e
ocra es seguir filosofand
'
eno1onte en los Memorables (S).
o, como lo cuenta

VII - ... Y ¿Platón?
, No presentaré aquí un análisis de la filosofi
li .
ser esta demasiado conocida ni d'
. , .
ª po tica de Platon (1) por
The Open Society, me paree; una •~:u::e m _absentia con Karl Popper, cuya
jamás escritas. Sólo quiero subra
al s meJores obras de filosofia política
las circunstancias en que su at~:Ció!º qu~ ~~pper escapó, sin duda por
derecha. El asunto es el sigui t . 1 se
g10 ~ una polémica con la
afirmar que el debate entre Pla;::rt o que hemos. visto arriba nos permite
Glaucón del otro es una querelle to~: l:d? y Cahcles-Critias, Trasímaco y
entre sus dos almas la tr d' . 1· en e mtema a la derecha. Una ruptura
.
,
a 1c10na 1sta y la rad· 1
.
.
siglo conoció ambas ·U
. ica -revo1uc1onana. Nuestro
.
· &lt;, nos nombres? Ehad G ,
·
, . e, uenon, Evola, contra
Mishima, Jünger Céline En el t
Vichy y esos fas~istas
en:en~ pohtico el régimen petainista de
guerra civil, sabiendo que t~;oq~;tas~gwerod~da Mussolini en los años de la
a per I o, en contra de toda lógica y

últim

433

�racionalidad, solamente preocupados por la buena muerte, repitiendo con
Nietzsche que no son las buenas causas que hacen buenas las guerras, sino
que las buenas guerras hacen buenas las causas. Viendo la cuestión de cerca,
hay muy poco en común entre estas dos almas, probablemente menos de lo
que comparten, al extremo opuesto del espectro político, la socialdemocracia
y el leninismo. Son diferencias que se dejan describir en pocas palabras:
organicismo versus individualismo, jerarquía funcional versus anarquismo
elitista, fe en el origen versus culto del Caos. Platón contra Nietzsche, en
suma. ¿Seguiremos hablando de una pelea en familia? Creo que toda la
cuestión de una definición de la derecha habrá que replantearla. Espero que
estas imágenes de Grecia sirvan a esto, Grecia no está ni nunca ha estado
lejos de nosotros.

6)

Utilizo los conceptos que Karl Popper maneja en The
.
porque creo que son categorías sociológicas inme·orabl Open Soc,ety
Its Enemies,
que la guerra reveló y que al mismo t·e
.
~
~
para la descnpc1on de la crisis
1 mpo mtento solucionar.

7)

Tucídides, Guerra del Peloponeso, II, 63.

Parte III
1) "Bajo •el imperio
de Cronos los hombres vivían sosegados como dioses
.
.
no co
,
1
traba.JO, m el dolor ni la vejez. se deliciaban
ti
.
'
noc1an e
con iestas Y, aleJados de los mal
•
~::=~~:o~~~:=í~et~:o::~::~;: ~:: tierra fértil produ~ía ( ...)". Es~

2) Véase Platón. Banquete. J89c- l 93e.

1)

Teógnides, vv.

3) Aristófanes, Los Caballeros.

2)

fragm. B49a Diels-Kranz.

4)

3)

fragm. 80.

4)

fragm. 102.

5)

=~:i~::

cristianismo afiade otra perspectiva y desde lao~~ ~os. traba1os Y los d,as. Pero el
ver en el porvenir. Véase
, :
.
ed1a la Edad del oro se empieza a
Wien 1960· edició
'.ª proi:s.1to, E. Vogelm, Ersatz Re/igion, en Wort und Wahreit
,
.
n amencana ,,.,c,ence. Politics and Gnosticism, Chicago, 1968.
•

Notas bibliográficas
Parte I

.ª"':,

ibidem.

Parte IV
1)

Antígona, vv. 450-457.

2)

Platón, Teeteto, 167 c.

3)

ibídem.

1)

de Papiros de Oxirinco, XI, n. 1364.

2)

ibidem.

3)

Platón, Protágoras, 337c.

4)

Cit. en Aristóteles, Retórica, 1406ª.

fragm. l.

6)

fragm. 121.

7)

fragm. 104.

8)

fragm. 125ª.

Parte II
1)

Estoy utilizando la clásica distinción de F. Tonnies entre Gemeinschaft y Gesellschaft.

2)

Platón , Protágoras, 322d.

3)

Heródoto, Historias, III, 81.

4)

Tucídides, Guerra del Peloponeso II. 37- 40.

5)

En el texto las criticas son muchas y abiertas: véanse, por ejemplo, los parrafos 37 Y 39.

12 ) Cit. en Aristóteles Política VII y Ari , ¡
.
id d L'
, '
'
. .
stote es dedica mucho espacio a la crítica de las
eas e icofron. como para rendirle un polémico homenaje.

Parte V
1)

Lo

t

·

·

· .

s est1momos sobre Cntias son consistentes: de él escriben Jenofonte. en Historias II,

434
435

�3, 13 y ss. y Memorables, I, 2, 29, y 37; Aristóteles, en Retórica XVI, 1416b, y De
Anima I, 2, 405b. Platón lo cita a menudo, hablando de él como de un gran orador y un
hombre culto.
2)

La cuestión del "modelo" de Calicles ha sido debatida por filólogos e historiadores
ilustres: Wilamowitz, Gomperz, Meier, Menzel. Acepto, de éste último, argumentos que
me parecen irrefutables, basados principalmente en la lectura de Jenofonte, de la cual
resulta una total congruencia entre las ideas exhibidas por Calicles y los discursos y las
acciones de Critias. A propósito véase: Adolf Manzel, Kalikles. Eine Studie zur
Geschichte der Lehre vom Rechte des Stiirlceren, Franz Deuticke, Wien und Liepzig,
1922; edición mexicana, Calicles, UNAM 1964, especialmente la apendice l.

3)

Que Critias sea también el autor de La constitución de los atenienses lo afirma, aunque
de pasada, Popper en The Open Society I, cap. X n. 36, apoyándose en estudios de J. E.
Sandys; mientras que Menzel subraya el parecido de ciertas frases de la obra con los
fragmentos de Critias que Diels ha catalogado: (véase Menzel, op. cit. en Apéndice l.)
También sobre la fecha de composición hay incertidumbre. De ciertas frases del libro
resulta que no hubiera podido escribirse después del 431 ni antes del 426. Por un
resumen de toda la cuestión, véase la edición española, Madrid 1957. Aquí el curador y
traductor niega que el opúsculo sea obra de Critias; Karl Popper, en cambio, lo afinna en
The Open Society, I. cap. X n. 36, apoyándose en estudios de J.E. Sandys.

3)

Sisifo, fragro. 25.

4)

Platón, Gorgias, 483.

5) Objeción que en efecto Sócrates hace: véase ibidem 488 d-e.
6)

El. individualista AJcibiades fue constantemente rodeado
,
vida que pisoteaba las tradiciones· un
dd
por sospechas 'por su estilo de
L
. a ver a era ofensa a la d
. " ,
a guerra del Peloponeso, VI, _
emocrac1a , as1 leemos en
28

7) Tanto en el discurso fún ebre relatado por T ,did
con Alcibiades (Jenofonte Mem bl I uc1 es~• 40, 1), como en la conversación
,
ora es , ' 2, 46), Pencles afinn
1
exce1ente ocupación para la .
a que a filosofia es una
"afi .
Juventud, y que en At
eromamiento": es la misma expresión ut1·1· d
. enas se cultiva, pero sin
JZa a por Cahcles.
8)

Véase Memorables, I, 11, que contiene' adem,as, vanas
. y venenosas noticias sobre Critias.

Parte VIl
1) No se analiza aquí la política de Aristo'te1es, en parte por la mi
,
a pesar de su desprecio por la democracia, identificada co
,s'.11ª razon, _Y en ~arte porque,
los pobres con daño de los ricos difi ·1m
n un regimen de s1stematico robo de
,
c1 ente se le podría identificar con un "derechista".

Así traduzco el original füKmcocr, literalmente "justamente", por razones inherentes a la

4)

lógica del texto

...

•

5)

Régimen de los Atenienses, I, 1-4.

6)

Ibidem, I, 5-8.

7)

Se habla de Atenas como "allí". "en ese lugar": cfr. I,2 .

8)

Ibidem, I, 10-12.

9)

Ibidem, I, 14-18.

10) Ibidem, 11, 14
11) Ibidem, ID, 1-3.

Parte VI

1)

Resp. I, 338c.

2)

lbidem, II, 359".

436

437

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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL CARÁCTER Y EL PROCESO SOCIAL

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Psicólogo de la UANL
Jefe de la sección de Ciencias Sociales
del Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León.

.,,,

..

,

Las primeras formulaciones sobre el carácter son intentadas por Freud
en 1908 en El Carácter y el Erotismo Anal, en base a ciertas cualidades que
se manifestaban persistentemente en algunos de sus pacientes: orden,
limpieza economía, tenacidad, etc. Investigando la infancia de estas personas
descubrió una serie de problemas; fijaciones, frustraciones, etc. relativas a la
etapa anal de su desarrollo psicosexual. Dedujo entonces que la formación
de algunos rasgos de cyácter mantenía una estrecha relación con la
existencia de una problemática intensa en las actividades anales del niño,
cuya aparición correspondería a reacciones o modificaciones a estos instintos
parciales ante los requerimientos de limpieza y control por parte de los
padres. Es cierto, como el mismo Freud lo señala, que no queda clara la
necesidad interior de esta relación; la labor de relacionar, por ejemplo, el
amor por el dinero_con el interés por la defecación parece harto dificil. Sin
embargo, y esto es algo en lo que habría que creer a los psicoanalistas "por
medio de esta correlación, dentro del análisis de algunos pacientes, se logra
la desaparición del más rebelde estreñimiento, habitual en los enfermos
1
nerviosos". Hasta qué punto esto es así. Repito; habría que confiar en el
juicio de los psicoanalistas. Mi interés en señalar estas ideas se debe a que
representan una concepción parcial, esquemática y realmente estrecha si se
considera solamente este pequeño artículo; tomada en su contexto general, a
pesar de que es innegable la sobreestiniación del elemento biológico, la
formulación es ampliada y enriquecida con otros elementos; ya que en
realidad la formación del carácter psicológico del individuo vendría a estar
determinada por las interrelaciones de las instancias psíquicas (Yo, Ello y
Superyó) entre sí mismas y con la estructura de la familia y medio social en
que el individuo se desarrolla durante su proceso histórico personal. ·Es decir,
y de aquí queremos partir: La teoría del carácter nunca descartó -desde sus
inicios- los determinantes sociales en la formación de la personalidad; la
génesis del Superyó y la posición que el Yo guarda respecto a éste y con el
Ello tal como es concebido por Freud, pueden ilustrar este punto: "Un acto
del Yo (considerando éste no como el "Sí Mismo", sino como un mediador
que controla la motilidad, por lo tanto, la represión o la descarga) será
adecuado si simultáneamente satisface las demandas del Ello (necesidades
instintivas) del Superyó (conciencia moral) y de la realidad; es decir, si es
359

�capaz de conciliar las exigencias de todos ellos. Los detalles del Yo con el
Superyó llegan a ser completamente inteligibles cuando nos remontamos a la
actitud del niño hacia sus padres. Esta influencia parental no sólo abarca la
personalidad real de los padres, Sino también de la familia, de las
tradiciones raciales y nacionales trasmitidas por ellos y asimismo las
demandas del ambiente social inmediato que ellos representan. De esta
forma el super-yó, en el curso del desarrollo individual, recibe las
contribuciones de los ulteriores sucesores y sustitutos de los padres, tales
como los maestros y modelos de la vida pública que constituyen admirados
ideales sociales". 2
Lo anterior pone en claro que no es posible conceptualiz.ar el carácter,
abstrayendo al individuo de sus condiciones sociales, tal como algunos
pretenden que Freud lo hizo. En cierto sentido, el individuo sólo es a
condición de que los otros "estén" en el él; algo específico de la cultura es la
' "inclusión" de los otros en uno.

- -- . ,

,,

!

En este orden, de ideas podríamos definir el carácter como una
estructura psíquica cuya génesis es determinada por la interacción de los
rasgos constitucionales heredados, comunes a toda la especie, con el medio
ambiente natural y social en que están insertos todos los individuos. Esta
formación es una estructura que media entre los requerimientos internos
(necesidades instintivas) y las demandas de la realidad externa, dentro del
proceso general de adaptación. Diríamos que lo qúe a nivel animal realiza el
instinto a nivel humano lo hace el carácter. O para hacer un símil que los
lingüistas conocen bien: así como al hablar utilizamos un sistema de reglas o
códigos del cual no somos conscientes, que nos permite comunicamos sin
tener que saber, al mismo tiempo qué hablamos, qué reglas estamos
utilizando, así la estructura caracteriológica nos permite responder
espontáneamente, como un todo, a diferentes estímulos sin que medie un
análisis lógico o un sopesamiento racional de las diferentes alternativas. Esta
estructura no es invariable, puede ser apoyada o modificada por experiencias
ulteriores; esta última posibilidad es menor a medida que más pasa el
tiempo, pero definitivamente, se da dentro de un proceso que sólo termina
con la muerte.
Dentro de las instituciones, la familia es considerada por la mayoría
de los psicólogos como el "el agente psicológico de la sociedad". Dentro de
su ambiente se empieza a configurar la personalidad del individuo. "La
estructura económico-social de la sociedad crea determinadas formas
familiares; éstas, sin embargo, no sólo presuponen ciertas formas de vida
sexual sino también las producen mediante una definida influencia sobre la
vida instintiva de los niños y adolescentes, lo que da como resultado
diferentes actitudes y modos de reacción.

La estructura del carácter es, pues, la cristalización del proceso
3
sociológico de una determinada época". Y no se configura, como se imputa
a Freud, exclusivamente con reacciones biológicas. De ahí que el llamado
"Complejo de Edipo" no opere en forma idéntica en ciertas sociedades, tal
como lo ha mostrado Malinowski en sus estudios sobre los Trobriandeces.
De cualquier manera es innegable que las relaciones familiares e
interpersonales constituyen factores determinantes en la formación del
carácter psicológico del individuo. El mérito de Freud consistió
precisamente en descubrir y aclarar las relaciones y conflictos que se
suscitan en estas estructuras.
Ahora bien, en la etapa actual del proceso social de la civilización
occidental, parece ser que la familia va perdiendo importancia en su
intervención para el ajuste del individuo a la sociedad; los procesos de
asimilación y socialización son, cada vez más, dirigidos por agentes externos
a la estructura familiar. La dirección del amor y la agresión que conformaban
el conflicto padre-hijo va perdiendo su sentido, por lo tanto, la formación del
Superyó y las consecuentes renuncias, formaciones y sustituciones han
dejado de tener el relativo carácter personal que anteriormente poseían.
Desde mediados del siglo XX, la empresa individual o familiar ha venido
siendo sustituida por organizaciones impersonales. El individuo es valorado
no por su honestidad o su responsabilidad personales sino en términos de
rendimientos y ajustamientos a patrones culturales. Casi desde el
nacimiento· la radio la televisión, la escuela y en general, los medios de
' .
'
comunicación de masas establecen los modelos de comportamiento. Por lo
tanto, la mediación paterna funciona menos eficientemente. "El niño
descubre, más rápidamente que antes, que el padre no personifica la fuerza,
la justicia y la bondad, y sobre todo, que no concede la protección que el
niño inicialmente esperaba de él. La efectiva debilidad del padre en la
sociedad que tiene su origen en la reducción de la esfera de la competencia Y
de la libre empresa, penetra así hasta las cédulas más íntimas del equilibrio
psíquico-moral; el niño ya no puede identificarse totalmente con el padre,_~º
puede efectuar la interiorización de las exigencias ~p~estas por la f~a
que, no obstante todos sus aspectos represivos, contnbwa de modo dec1s1vo
4
a la formación del individuo autónomo" .
Así, el padre deja de ser el prototipo de la autoridad y del ideal; ~ la
agresión, el temor y el amor se disipan o no encuentran un blanco preciso;
sin embargo los controles siguen existiendo, sólo que los procesos de
socialización son determinados directamente por las instituciones que, con
sus medios de difusión, ofrecen "los ideales aceptables", "los satisfactores
asequibles", "la personalidad adecuada", etc. Esto indudablemente impl~ca,
creo yo, que las categorías psicológicas originales ya no bastan para expbcar
361

360

�estos procesos; que habría que construir otros conceptos o reformular los
antiguos de manera que puedan ofrecer explicaciones satisfactorias.
Recapitulando, es innegable que el desarrollo de las funciones y
actividades de la infancia, la adolescencia y de la edad adulta están
determinadas por el organismo biológico; sin embargo, la variedad de
acciones y modos de comportamiento que el individuo tiene que desempeñar
en cada etapa de su desarrollo, así como el significado de cada etapa en
forma global, están determinados y circunscritos dentro del marco
sociohistórico en el cual se llevan a cabo. Con esto quiero señalar que lo más
importante, sin menospreciar los factores constitucionales ya señalados, es
considerar que el paso de un individuo de un periodo a otro, ya sea de la
infancia a la adolescencia o de ésta a la madurez, implica no sólo los
cambios fisicos de su organismo, sino los cambios en la estructura de su
, personalidad y en sus papeles socioculturales.
Antes de que lle,gtie al mundo un individuo, el escenario dentro del
cual tiene que convivir-y el carácter que tiene que adoptar están configurados
de antemano en gran parte por el ambiente económico-social. La sociedad
establece para cada etapa las pautas de comportamiento y espera que el
individuo desempeñe con tesón y eficiencia las actividades que le ha
encomendado.
El modelamiento social se inicia en la infancia; el niño sufre
sucesivamente la influencia de diversos grupos, (familia, escuela, etc.), cada
uno de estos grupos intenta socializ.ar al niño inculcándole una "imagen" que
es el reflejo de la própia imagen del grupo. Si un determinado grupo controla
las actividades del niño y sus estructuras son armónicas, el niño asimila del
grupo un modelo más o menos integrado. Si el dominio es ejercido por
diversos grupos, en ocasiones contradictorios, el niño recibe "imágenes" con
seguridad antitéticas, de ahi que desde el principio tienda a convertirse en
una personalidad problemática que tiene que desarrollar rasgos
contradictorios puesto que los patrones culturales exigen cosas muy
diferentes. En estas condiciones, el niño no puede desempeñar normalmente
muchas de sus actividades ni, consecuentemente, desarrollar armónicamente
su personalidad, lo cual probablemente lo afectará dmante toda su vida.
Las condiciones socioculturales determinan un sinnúmero de hechos;
determinan si un individuo ha de nacer o no: si las normas aceptadas
prescriben el uso de la contracepción, del aborto y otros métodos de control
de la natalidad, el número de nacimientos potenciales resultará sin duda
restringido. Si las normas prescriben lo contrario, nacerán cientos o miles de
individuos a menudo no deseados.

362

Aún más, los patrones socioculturales determinan hasta el ejercicio
de las propiedades biológicas del organismo. Lo hacen prohibiendo el
matrimonio entre ciertos grupos de edad, clases sociales, familias, religiones,
etc.; prescribiendo matrimonios monogámicos o poligámicos, o restricciones
endogámicas o exogámicas. Las normas culturales regulan las relaciones
sexuales matrimoniales y extramatrimoniales, el casamiento y el divorcio.
En este sentido el ambiente social puede considerarse como el agente más
importante. de la misma selección biológica que afecta las propiedades y el
destino del organismo humano.
El universo social determina el ambiente y los papeles del niño
recién nacido. Que nazca dentro de determinada clase social; que sus padres
sean ricos o que tenga que soportar el peso de su pobreza; que sea legítimo o
hijo natural definitivamente es fruto del ambiente social. Si bien sus
necesidades fisiológicas están preformadas por lo biológico, la satisfacción y
las formas concretas de estas funciones biológicas (el dónde, cuándo, cómo y
con quién) son determinados por la sociedad. Las condiciones sociales
deciden el lugar, el modo y la frecuencia en que satisfará sus necesidades
sexuales. Todas estas formas biológicas son definidas por el ambiente social.
Aún la salud y la longevidad dependen tanto de las condiciones biológicas
como de las sociales y en ocasiones más de éstas que de aquéllas.
El tipo de personalidad que se .adhiere a la armazón biológica un
tanto indefinida depende también del marco sociohistórico dentro del cual se
desenvuelv.e el individuo; si vive dentro de un ambiente autoritario será
dominante o sumiso, si en un ambiente de libertad seguramente será liberal.
La sociedad configura la personalidad del individuo; ésta integra los
procesos dinámicos de la vida humana y refleja inevitablemente los
correspondientes procesos de los grupos sociales. Al igual que los grupos
sociales, la dinámica de la personalidad se estructura a través de procesos
repetidos y únicos. En un sentido estricto y pormenorizado todo individuo es
único, disímil e incomparable; sin embargo considerado en función de sus
procesos básicos, encontramos que su personalidad está entretejida con
elementos que se repiten en la vida del individuo y en las vidas de otras
5
personas.
El individuo es concebido, nace y acaba siendo organizado o
socializado. Existen individuos que nunca pasan de una organización
rudimentaria y cuya integración es defectuosa; otros llegan a poseer un grado
elevado de integración y desarrollo.
El desenvolvimiento de la personalidad del individuo, consiste en el
despliegue de sus potencialidades en una dirección determinada, en una
363

�creciente diferenciación de sus funciones y aptitudes, en la estructuración e
integración de su Yo en forma armónica y consistente y en el
enriquecimiento cuantitativo y cualitativo de su universo de acciones,
vinculos y experiencias diversas. Esto sólo puede llevarse a cabo dentro de
un ambiente social. Los estudiosos del comportamiento infantil y aquellos
que se han dedicado a la investigación de los diferentes fenómenos
psicopatológicos, han demostrado la relación entre las estructuras sociales,
por un lado, y, por otro, el desarrollo e integración de la personalidad del
individuo. La concepción conductista del organismo como un simple
eliminador de estímulos, parece desconocer el hecho fundamental de que el
ambiente social es el que, en última instancia, le proporciona al individuo los
elementos necesarios para el desarrollo de su personalidad y su realiz.ación.

El carácter psicológico del individuo -como he intentado demostrarpuede considerarse como un fenómeno social. En cierto sentido, lo
psicológico es sólo expre~on de lo social, de la misma manera que lo social
sólo puede ser mental; sin interacción social el hombre dejaría de existir; la
condición de su desarrollo es su existencia social. Podríamos decir, haciendo
abstracción, que existe una dimensión personal y una dimensión cultural de
la personalidad, sin olvidar que ésta es una sola. En este sentido, la noción de
"acto social total" en la que Marcel Mauss tanto insistió, apunta en una
dirección que puede ser muy fructífera, ya que considera todos los
elementos: "aparece por lo tanto con un carácter tridimensional; tiene que
hacer coincidir la dimensión propiamente sociológica con sus aspectos
sincrónicos, la dimensión histórica o diacrónica y por último la dimensión
psicofisiológica. Ahora bien; esta coincidencia sólo se produce en los
individuos; jamás podremos saber si hemos averiguado el sentido y la
función de una institución si no podemos revivir su incidencia sobre una
conciencia individual; como al mismo tiempo esta incidencia es parte
integrante de la institución, cualquier interpretación tiene que hacer coincidir
la objetividad del análisis histórico con la subjetividad de la experiencia
vivida".6
El carácter psicológico del individuo es un fenómeno determinado
en gran parte por el proceso social; para comprenderlo en
variadas
determinaciones es necesario situar al individuo dentro de las estructuras
familiares y personales, pero sin olvidar que éstas son configuradas por las
estructuras económicas, políticas e ideológicas de la sociedad; todo estudio
que pretenda, fuera de este contexto, explicar la naturalei,a del carácter
individual, sólo puede aspirar a un conocimiento parcial.

sus

La formación del carácter psicológico del individuo se realii,a dentro
de un proceso histórico acumulativo, en el cual las experiencias tempranas
364

tienen una importancia decisiva. Esto no niega la posibilidad del cambio: la
imputación hecha a Freud sobre la inmutabilidad de la "naturalei,a humana",
desconoce o altera los fundamentos del mismo psicoanálisis; éste · nació
como una terapia, su objetivo es hacer consciente lo inconsciente; es por lo
tanto un proceso de cambio, como diría Hegel; "una dialéctica de la
superación". El que Freud se mostrase un tanto ambiguo respecto al proceso
de curación, (Análisis Terminable e Interminable) fue motivado por las
condiciones de la civilii,ación de las que él fue siempre - o cuando menos
creyó ser- imparcial espectador.

CONCLUSIÓN
Como creo he fundamentado, el carácter psicológico puede
considerarse como un fenómeno social que, sin desconocer la importancia
del individuo, sólo puede ser comprendido situando a éste dentro del
contexto de la sociedad. La ventaja de este enfoque ha sido explicada en
páginas anteriores, lo mismo que mis opiniones sobre otros puntos. Creo que
esta perspectiva contribuye a la desmitificación de una psicología que
pretende abarcarlo y explicarlo todo. No se piense que le otorgo a la
sociología un status científico superior al de la psicología; - de hecho la
psicología como ciencia va delante de la sociología - mi posición enfatiu en
el sentido de que intentar descubrir el carácter específico de los fenómenos
en que se manifiesta y aprendemos lo social, (ya que los fenómenos
humanos no son específicamente históricos, económicos, antropológicos,
etc.) no es suficiente para comprenderlos; que se hace necesario una
integración de los conocimientos de las diversas disciplinas para poder
obtener una visión más rica y más completa.
En mi opinión, dentro de las ciencias sociales, que tienen todas ellas
al hombre como objeto real, una integración de los conocimientos que nos
proporcionan por un lado, el estructuralismo antropológico, y, por el otro, la
dialéctica critica aunados al psicoanálisis es, hasta ahora, la perspectiva
interdisciplinaria más fructífera: El estructuralismo nos proporciona un corte
sincrónico en el tiempo y en el espacio que nos permite entender una
situación actual concreta; el punto de vista diacrónico nos ofrece la dialéctica
histórica que nos posibilita para seguir, en su origen y evolución, un hecho
social determinado; el psicoanálisis, finalmente, al descubrir el inconsciente
permite ubicar y determinar esos factores históricos y estructurales, pasados
y presentes que no tendrían sentido si no podemos determinar su impacto y
repercusión sobre W1a conciencia individual. El psicoanálisis -a mi juiciointegra en sí mismo estos dos enfoques: Es en esa reciprocidad sincrónicodiacrónica donde puede construirse un conocimiento integral de la
personalidad.
365

�Notas bib~ográficas

EL NUEVO SISTEMA DE PARTIDOS OBLIGA
LA REVISION DE LA CONSTITUCION DE 1917

1

Freud Sigmund, El carácter y el Erotismo Anal, Obras Completas, Vol. l. Madrid.
1948. p. 952.
2

Freud Sigmund, Esquema del Psicoanálisis, Obras Completas, Vol.
Nueva, Madrid 1968, p. 1013.

m, Ed. Bib.

3

Reich Wilhelm, Análisis del Carácter,
,,. Ed. Paidós, B. Aires 1965, p. 22.

4

Adorno Theodor, La Sociedad, Ed. Proteo, B. Aires. 1974.

5

Habermas Jürgen, Pensamiento Postmetafisico, Tauros, México 1990, p. 190, 191.

6

José Luis Prado Maillard.
Profesor de la Facuitad de Derecho y
Ciencias Sociales de la Universidad
Autónoma
de Nuevo León.
Doctorante de la Universidad de
París 1
Pantbéon-Sorbonne.

Lévi-Staruss C., en Mauss Marcel, Sociología y Antropología, Ed. Tecnos, Madrid
1972, p. 25.

En toda República hay dos partidos: el de los grandes
y el del pueblo; y en todas las leyes favorables
a la libertad no nacen más que de su oposición.
Maquiavelo, Discurso sobre la primera
década de TitoLivio, 1512.

La constitución mexicana de 1917 ha funcionado satisfactoriamente
dentro de las circunstancias políticas en que fue elaborada; hoy, 82 años
después, el esquema ha cambiado, motivo por el cual debe revisarse.
Los constituyentes de Querétaro, inspirados en la democracia
occidental, estaban conscientes que la legitimidad popular y la influencia que
ejercen los partidos políticos sobre las relaciones entre los poderes Ejecutivo
y Legislativo eran parte esencial en el diseño del régimen político. Dentro de
este esquema y dadas las circunstancias de conflicto político y social por las
que atravesaba la nación, los constituyentes de 1916-17 después de un
intenso debate, se inclinaron por continuar con el régimen presidencial, en
vez de un gobierno de corte parlamentario como ciertos diputados lo
proponían. 1 Consciente de estos factores, Venustiano Carranza manifiesta en
su discurso inaugural del Poder Constituyente que:

366

"La elección directa del Presidente y la no-reelección, que fueron las
conquistas obtenidas por la revolución de 191 O, dieron, sin duda, fuerza al
Gobierno de la nación, y las formas que ahora propongo coronarán la obra.
El Presidente no quedará más a merced del Poder Legislativo, el que no
podrá tampoco invadir fácilmente sus atribuciones". El primer jefe
argumentaba, además contra las propuestas de un Gobierno
2
parlamentario: "... ¿que se pretende con la tesis del Gobierno
parlamentario? ...quitar al Presidente sus facultades gubernamentales para
que las ejerza el Congreso, mediante una comisión de su seno, denominada
gabinete. En otros términos, se trata de que el presidente personal
desaparezca, quedando de él una figura decorativa... Por otra parte, el
régimen parlamentario supone forzosa y necesariamente dos o más partidos
políticos perfectamente organizados y una cantidad considerable de

367

'

.

�hombres en cada uno de esos partidos, entre los cuales puedan distribuirse
frecuentemenle las funciones gubernamentales". 2

pertenecen a un partido; motivo por el cual debemos tomar en cuenta dos
mayorías, una presidencial y otra parlamentaria.

Carranza tenía razón cuando decía que los partidos políticos son
indispensables en un régimen democrático de naturaleza parlamentaria. El
temor del "constitucionalista" era evidente en lo que respecta a la
preeminencia del Poder Legislativo sobre el Ejecutivo; y además, sin hacer
mención expresa, revelaba el riesgo de eventuales conflictos en las
relaciones de ambos poderes. Lo que él no previó es la ausencia de una
mayoría presidencial en el Congreso, siendo ésta lógica mayoritaria,
dependiendo de los partidos políticos, la variante en las relaciones de éstos
poderes, pudiendo ser conflictiva o pacifica. Poco antes de ser redactada la
Constitución de 19 I 7, a diferencia de las democracias parlamentarias
europeas, México no tenía partidos políticos bien estructurados. Sin
embargo, había conocido en su Constitución de 1857, un régimen parecido al
parlamentario, o más próximo aún al régimen congresional descrito por
Thomas Woodrow Wils'on, donde el Poder Legislativo domina al Ejecutivo. 3
No obstante este paréntesis de la historia mexicana, donde el Congreso
ejercía de manera efectiva sus poderes de control sobre el Ejecutivo, el
presidencialismo se instaló de nuevo a causa de las circunstancias por las
que atravesaba el país: guerras intestinas y conflictos entre la clase política.
Cabe decir además, que la tradición presidencialista se refleja no solamente
en la practica política, sino también en la interpretación jurídica de la
Constitución, la cual ha sido . catalogada, equivocadamente, como
presidencialista a pesar de los fuertes poderes de control de los cuales goza
el Poder Legislativo.

En esta lógica, cabe decir que la relación existente entre los Partidos
Políticos, el Presidente y el Congreso es innegable. Sobre todo en lo
concerniente a la función de gobierno que es ejercida por el Ejecutivo y
controlada por el Legislativo. Por una parte, la elección del presidente y de
los congresistas se lleva a cabo a través de los partidos políticos; por la otra,
los grupos parlamentarios representan a los partidos, donde el Presidente de
la República nombra, en la práctica, al coordinador de su partido. Además,
dentro de la lógica democrática, en una elección todo partido presenta un
programa de gobierno y de acción. Y es gracias a este programa electoral de
gobierno que encontramos coherente que el "partido del presidente" lo apoye
desde el Congreso para la aplicación de su política gubernamental; así
mismo encontramos coherente que los partidos opositores al presidente
contesten su política desde la tribuna parlamentaria, siendo fieles a sus
promesas electorales. Es en esta última circunstancia donde se corren riesgos
de ingobemabilidad a causa de los eventuales conflictos que se susciten entre
los Poderes Políticos de la Unión.

En cuanto al sistema de partidos, éste ha evolucionado a lo largo del
régimen. Cuando Carranza escribió su proyecto constitucional nunca
imaginó la existencia de un partido tan poderoso y fuertemente disciplinado
como lo ha sido la trilogía del "partido de la revolución": PNR, PRM, PRI.
Esta trilogía ha hecho posible el presidencialismo a la mexicana, sistema
original que ha dado estabilidad política y social al país. Menos aún imaginó
una pluralidad de partidos estructurados en el seno del Congreso que
contradijeran la política presidencial. Es a partir de los años 60 que comienza
a surgir la diversidad política. A partir de entonces ésta ha evolucionado, en
el plano institucional, de una manera lenta - hay que reconocerlo - gracias a
las legislaciones electorales. Hoy, nos parece evidente que la pluralidad es el
deseo de todos los actores políticos; deseo natural después de 80 años de
hegemonía del "partido de la revolución".
Por otra parte, dentro del nuevo esquema político debemos tomar en
cuenta un factor determinante: la importancia de los partidos políticos en la
gobernabilidad del régimen. Tanto los legisladores como el ejecutivo

368

En fin, como podemos darnos cuenta, el equilibrio de poderes
establecido por la Constitución es relativo, dependiendo de las mayorías
presidencial y parlamentaria. Ochenta años de hegemonía priísta atestiguan.
Igualmente lo hace los tres periodos ordinarios de sesiones celebrados hasta
hoy de la LVU Legislatura. A éste respecto, la pluralidad existente en la
Cámara de diputados de ésta legislatura ha evidenciado la deficiencia de la
Constitución que ha funcionado bien, pero en otras circunstancias.
Vista la perspectiva de la lógica mayoritaria, sabiendo además que el
Poder Judicial juega un papel determinante como regulador del Estado de
Derecho, nos enfocaremos en las relaciones de los Poderes Legislativo y
Ejecutivo, tratando de explicar por qué la evolución del sistema de partidos
políticos las a transformado.

I / EVOLUCION DEL SISTEMA DE PARTIDOS
La evolución del sistema de partidos va de un sistema
monopartidista sin alternancia hacia un sistema plural con alternancia. Cabe
mencionar que esta mutación no ha sido fácil para los partidos tradicionales,
ni para los pequeños partidos que nacen y mueren de manera intennitente;
motivo por el cual solo haremos mención expresa de los partidos que han
tenido cierta influencia en la toma de decisiones del poder.

369

�A / Los Partidos Políticos a la sombra del caudillo

caracterizaba. Obregón cambió de partido. Es pertinente agregar que nace
una alianza parlamentaria (temporal) llamada "Confederación
Revolucionaria Nacional", llevada a cabo entre el Partido Laborista, el
Partido NacioQal Cooperativista y el Partido Nacional Agrarista, misma que
tiene como finalidad debilitar al PLC. La alianza logra su objetivo; Obregón
domina una vez mas al débil sistema de partidos y en consecuencia al Poder
Legislativo.

Desde el inicio de la revolución hasta su consolidación, todo partido
político que intentó independizarse del Ejecutivo sentenció su fin. Los
principales motivos que permitieron esta situación fueron la falta de una
legislación que pennitiera autonomía- financiera para el desarrollo de sus
actividades y la imagen de los caudillos revolucionarios que ensombrecía a
estas instituciones. En efecto, el Congreso Constituyente de 1916-17 no puso
especial atención en la organización de las instituciones políticas encargadas
de la organización y participación ciudadana en el poder.
En cuanto a la
electoral de 1918 - iniciativa de Carranza - a pesar de ser muy avanzada
en su época, no garantizaba la vida de éstos, pues se enfocaba
principalmente a la organización de las elecciones.

Es de ésta situación que se fortalece el Partido Nacional
Cooperativista, creado en 1917. Su actividad era netamente electoral. Este
partido aprendió, sin duda, de la experiencia del PLC. Sin embargo, otro
caudillo iba a poner fin a su existencia, nos referimos a Adolfo de la Huerta,
quien tomó las armas en la búsqueda de la presidencia.

Los partidos políticos de este periodo fueron despreciados y
manipulados por tres de los grandes jefes políticos de la revolución:
Venustiano Carranza, Alvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.4 Su único
interés era de ser nominados como candidatos a la presidencia de acuerdo a
la ley electoral de 1918. Una vez elegidos, cada WlO en su período, poco les
interesaba la vida interior de sus respectivos partidos. Recordemos que las
armas todavía no se guardaban definitivamente.

El partido Nacional Agrarista es creado en 1920 por Antonio Díaz
Soto y Gama, el ideóloJo agrario. Para este partido el apoyo moral y
económico de Obregón" fue determinante. Pero para su desgracia otro
caudillo le pone fin, el Óeneral Calles. Durante su existencia su actividad fue
intensa, teniendo representación en la Cámara de diputados, promueve
importantes reformas agrarias, siendo el reglamento Agrario una de sus
principales victorias.

Al inicio del régimen, los partidos existentes en el ámbito nacional
eran el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Partido Nacional
Cooperatista (PNC), el Partido Laborista (PL), el Partido Nacional Agrarista
(PNA) y el Partido Liberal Nacionalista (PLN). De todos ellos, los más
importantes eran el PLC y el PL, debido a la participación de sus miembros
en los órganos de poder.

Otro partido, compuesto esencialmente de carransistas, que no tuvo
la mínima participación en el poder fue el Partido Liberal Nacionalista

·"ey

El PLC creado en 1916 defendiendo las causas maderistas y
constitucionalistas, nació y murió bajo la protección de Alvaro Obregón,
quien contendió bajo sus siglas por la Presidencia de la República en 1920.
Cabe recordar que Obregón no quería tener compromisos con ningún partido
según su manifiesto del 1 de julio de 1919. La relativa participación en el
poder de este partido fue en el Congreso, donde era mayoría en la
Legislatura de 1920-1922, así como también varios de sus miembros eran
ministros en el gobierno y otros fueron gobernadores. Decimos poder
relativo por que el Presidente tomaba las decisiones sin consultar con su
partido. Recordemos la propuesta de ciertos diputados por refonnar la
constitución, afio de cambiar el régimen presidencial en vigor hacia un
régimen parlamentario. En ese momento se condenaron politicamente con
Obregón, entonces presidente. Era claro que de tener éxito la dicha
iniciativa, el poder presidencial se reduciría En las siguientes elecciones
para renovar la Cámara de Diputados perdieron la mayoría, la cual les

370

Finalmente, el Partido Laborista, creación de Luis N. Morones líder de
la CROM, le hace el juego político al General Obregón, a quien apoyó en su
segunda candidatura para ocupar la Primera Magistratura del país. Morones
subestimó el poder de su partido, exigiendo numerosos puestos en la
administración pública y en la diplomacia. Los conflictos con Obregón
comienzan. Pero la astucia de Morones le aconseja buscar apoyo con el
General Calles, entonces presidente. Este nombra a Morones Secretario de
Industria y Comercio, varios laboristas ocuparon, además, diputaciones y
puestos en la administración pública. La fidelidad hacia Calles, provoca los
celos de los obregonistas y del Presidente Portes Gil. El punto decisivo de su
desaparición fue la creación del Partido Nacional Revolucionario, fundado
por otro caudillo, el General Plutarco Elías Calles.
Entonces inicia otra etapa en la vida de los Partidos Políticos.

B / El "partido de la revolución": una trilogía hegemónica
La función del partido de la revolución fue esencialmente de unificar
la nación, dividida por mas de diez años de conflicto social. En la época de

371

�la revolución el país contaba con más de una centena de partidos en los
niveles nacional, regional y local. El propósito del General Plutarco Elías
Calles, cuando convocó a las fuerzas reales del País para unificarse en torno
de un instituto político, era de crear un "partido revolucionario". El dos de
mayo de 1926 convoca a todos los partidos para formar una "Alianza de
Partidos Socialistas de la República". Esta Alianza es el precedente del
instituto político que ha monopolizado la ideología revolucionaria,
unificando así a la "familia revolucionaria". El partido de la revolución ha
conocido, a lo largo de su vida, tres nombres: Partido Nacional
Revolucionario (PNR), Partido de la Revolucionario Mexicana (PRM) y
actualmente Partido Revolucionario Institucional (PRI). Esta "trilogía
revolucionaria" ha estado siempre bajo la autoridad del presidente en turno,
quien designa al presidente nacional del partido así como a los candidatos a
los principales puestos de elección popular; en especial a los líderes de las
Cámaras.
El PNR fue cteado para unificar a la "familia revolucionaria ",
buscando la estabilidad política de la Nación. Era evidente que el conflicto
entre los caudillos y la ausencia de verdaderos partidos políticos impedían a
todo presidente de realiz.ar su mandato constitucional. De hecho, todo actor
político sabía que la única manera de lograrlo era a través de instituciones
políticas sólidas. Cabe remarcar que la sucesión presidencial (la conquista
del poder) se encontraba detrás de todo conflicto político. Así lo fue también
para el primer candidato de este nuevo partido: de una parte Aarón Sáenz
contendió de lado de los obregonistas y Pascual Ortíz Rubio de lado de los
renovadores. Este segundo gana la contienda interna del PNR. Desde
entonces "la familia revolucionaria" ha dirimido desde su interior las
inquietudes políticas de los grupos internos para alcanzar la nominación a la
presidencia Sin embargo, ciertas escisiones han sido provocadas por las
inquietudes políticas de Juan Andrew Almazán en 1940, Ezequiel Padilla en
1946, del general Miguel Henríquez Guzmán en 1952 y en 1986 por la
Corriente Democrática dirigida por Cuauhtémoc Cárdenas.
En 1938 el general Láz.aro Cárdenas del Río llega a la presidencia
con aires renovadores y una visión más social de la política, dan~o prioridad
a los obreros y a los campesinos. Dadas esas circunstancias, en 1938 decide
reestructurar al "Partido de la Revolución" llamándolo Partido de la
Revolución \-fexicana, que tendrá a partir de entonces una estructura
corporativista compuesta de cuatro sectores: obrero, agrario, popular y
militar. Este último desaparece bajo la presidencia del general Manuel Avila
Camacho. Los sectores son representados en el gobierno y en el Congreso.
Ese mismo año de 1938 nace el Partido Acción Nacional, creado por Manuel
Gómez Morin. En esa época, a pesar de no ser un partido representativo
dentro de las instituciones políticas, es al menos una opción política Su

372

oposición sistemática a la política presidencial le dará un carácter de partido
serio apegado a sus principios e ideología Motivo por el cual, creemos, que
ha incrementado su influencia y poder político desde entonces. Empéro, la
"familia revolucionaria" monopoliza el poder.
Una vez consolidadas las instituciones, terminan los gobiernos de los
generales para dar comienzo a los gobiernos de los juristas que gobiernan
entre 1946 y 1988, con la excepción de la presidencia de Adolfo Ruiz
Cortines ( 1952-1958). Es durante este periodo que se transforma una vez
más el "partido de la revolución": de Partido de la Revolución Mexicana a
Partido Revolucionario Institucional. El primer gobierno civil fue el de
Miguel Alemán Valdés. 5 En el periodo de los civiles México vive
importantes transformaciones: el "milagro económico" de Miguel Alemán,
se le concede el voto a la mujer (1953), se reduce la edad de votar de 21 a 18
aíios (1970) y la ley electoral se modifica en varias ocasiones desde 1963
con la finalidad de encontrar una pluralidad (tal como lo veremos en el
inciso C). En efecto, la política de Miguel Alemán daba un giro ideológico
hacia la derecha: la inversión privada era la base de la economía nacional.
Luego, el gobierno de Ruiz Cortines enfrenta serios problemas con la clase
trabajadora En los aíios sesenta la sociedad mexicana se transforma: la
juventud exigía mayor libertad, los trabajadores mejores salarios. El
gobierno de Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) se enfrenta con un grave
problema en la víspera de los juegos olímpicos. El conflicto estudiantil del
68 ensombrece la política nacional; la izquierda mexicana intenta sacar
provecho de la situación, pero su representación dentro de las instituciones
es casi inexistente hasta los años ochenta Hasta entonces comienza a
participar en el poder institucional. El último presidente de formación
jurídica, fue Miguel de la Madrid, quien planteó las bases para Wla profunda
reforma económica Propuso por primera vez el ingreso de México en el
GATI, planificó la primera etapa del TLC. Debido a los problemas
económicos por los que atravesaba la nación, sus dos sucesores han sido
economistas de formación: Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo Ponce de León (1994-2000). Es pertinente remarcar que bajo éstos
dos últimos gobiernos, los problemas políticos y sociales se agravan de una
manera considerable.
En fin, el proceso histórico post-revolucionario de México se ha
desarrollado bajo un sistema de partidos que no imponían dificultades al
presidente para gobernar, pues contaba con una confortable mayoría
parlamentaria que lo apoyaba en sus iniciativas. Ahora bien, este contexto
que hemos descrito de manera superficial, ha totalmente cambiado. Ahora
los candidatos del PRI se encuentran con una verdadera oposición. Además
el candidato priísta a la Presidencia de la República, que era prácticamente el
futuro presidente, no tiene segura su elección.

373

�Veamos enseguida como la legislación electoral ha ayudado al
incremento del pluralismo dentro del Congreso.

C / En la búsqueda del pluralismo

Relación de diputados de minoría: 1967-1976
1976

1973

En el canúno hacia el pluralismo encontramos dos grandes periodos,
que a su vez encierran diversas etapas. El primero comprende de 1963 a
1977 y el segundo de 1977 a 1996.

1970

1967

l. El primer período:1%3-1977
1964

La búsqueda de la pluralidad comienza con la reforma electoral de 1963,
misma que ha sido modificada en 1973. En efecto, por primera vez en
México se intenta encontrar una pluralidad en el órgano legislativo. La
refonna de 1963 proyecta la figura de "diputados de partido", que aparece en
el artículo 52 de la Con~tución, consistiendo en que todo partido que haya
obtenido un porcentaje-'mayor a 2.5% de la votación total, se le acreditaban
cinco curules en la cámara de diputados, con un tope de 20 diputados por
partido. Se le asignaba otro diputado por este mismo concepto, siempre y
cuando hubieran obtenido une porcentaje superior a 0.5% . Después, en
1973, otra reforma menor a la Constitución se da, afin de incrementar el
número de "diputados de partido" al mismo tiempo que la barra legal
obligatoria para la obtención de este beneficio se reduce de 2.5% a 1.5% y el
número máximo de diputados por esté concepto se incrementa a 25.

Por otra parte, el criterio para fijar el número de diputados era, desde
1917 hasta la reforma política de 1977, de acuerdo a la población habida
dentro de un Estado. Así, de 1917 hasta 1942 la relación era de un diputado
por cada 150,000 habitantes; después · en 1951 se incrementa a 170,000
habitantes por diputado; en 1%0 de 200,000 habitantes por diputado hasta
llegar, en 1972 a 250,000 habitantes por un representante de la nación.
Ahora bien, si es cierto que los partidos minoritarios estaban
representados en la Asamblea legislativa, no es menos verdad que su función
de control sobre la acción del ejecutivo era nula Esto en razón de que su
representación en el órgano deliberativo era mínima Vearnos la siguiente
tabla para ver como estaba representada la minoría en las siete legislaturas
que comprenden el periodo de 1961 a 1976:

-rn

1961

o

50

100

150

200

250

l•PRJ ■PAN ■PPS ■PARM 1
2. El segundo período: 1977-1996
Siguiendo la boga de la democratización mundial, México busca una
mayor pluralidad dentro de sus órganos políticos; es en ése sentido que Jesús
Reyes Heroles propone la reforma política en 1977. Esta consistió en la
introducción del sistema electoral mixto, con la finalidad de que la oposición
estuviera mejor representada en el seno del Congreso. El sistema mixto
consistía en el~gir cierto numero de diputados con un escrutinio mayoritario
y otros serian designados por una elección proporcional. El territorio
nacional es dividido en 300 circunscripciones para la elección mayoritaria y
cinco circunscripciones para la elección de 100 diputados elegidos a la
proporcional. La condición de acceso a la proporcional era de pasar la barra
legal de 1.5% de la votación total. En 1986 él número de curules se
incrementa de 400 a 500; el incremento tiene lugar en la elección
proporcional, que va de 100 a 200 diputaciones. Esto se hace posible gracias
a la presión ejercida por los partidos políticos, que comienzan a ser
competitivos en el plano electoral. En este punto cabe precisar que una
condición del partido en el poder se introdujo en la Constitución. Se trata de
la cláusula de gobemabilidad. Esta consistía en asegurar una mayoría en la
Cámara de diputados afin de asegurar la gobemabilidad interna de la cámara
baja y darle, además, una seguridad al ejecutivo para que sus iniciativas
fueran aprobadas. En caso de que ningún partido obtuviera la mayoría
relativa en la elección, un número de curules necesarios se le otorgaba para
obtener la mayoría requerida Esta polémica cláusula es eliminada en 1993.
Una vez más la presión de los partidos políticos se manifiesta eficazmente.
Después, en 1994, el órgano electoral se independiza del Gobierno, pasando
a ser un órgano autónomo; además, el Senado incrementa sus miembros de

374
375

�64 a 128 introduciendo la elección proporcional en ésta Cámara.6 La
pluralidad gana terreno.

Configuración política del Senado de la República de la LVll Legislatura:

El equilibrio dentro la representación política comienza en las
elecciones de 1988, cuando la oposición se hace más presente en el terreno
electoral. Dicho equilibrio es posible a la coexistencia de tres grandes
partidos políticos; sin embargo, el equilibrio de la representación política es
relativo, porque la repartición del poder depende de la configuración de los
partidos políticos en ambas cámaras. El PRI goza de una superioridad
nwnérica en el Congreso hasta las elecciones de 1997, cuando por primera
vez se encuentra privado de una mayoría absoluta en la Cámara de
diputados, pero le resta, sin embargo ésta mayoría en el Senado. 7
PMVE
2%

Cabe decir, que si la repartición del poder es aún desproporcionada,
podemos considerar éstos cambios como un principio para limitar el
presidencialismo, pues el presidente tendrá que negociar con su oposición en
el seno del Congreso. L,es debates en la LVII Legislatura confirman nuestra
tesis.
Podemos concluir este punto diciendo que son los partidos políticos
quienes han transformado la lógica política modificando las relaciones entre
los Poderes Políticos de la Unión, pues han sido ellos el principal motor para
arribar al pluralismo y así erradicar el presidencialismo a través de las
alianzas entre ellos.

PRI
48%

Configuración poütica de la Cámara de Diputados de la LVII Legislatura:

'"' 1

PRO

1

13%

376

�Il / TRANSFORMACION EN LAS RELACIONES DE LOS PODERES
,POLITICOS DE LA UNION

Las relaciones entre los poderes políticos de la Unión, es decir entre
el Ejecutivo y el Legislativo, corresponden a las de un régimen presidencial.
Es decir, el Presidente es jefe de Estado y de gobierno, no pudiendo ser
removido de su cargo por el Congreso y éste último no puede ser disuelto
por el Ejecutivo. En este régimen, inspirado de los Estados Unidos, cada
órgano tiene poderes propios y compartidos. En éstos últimos encontramos
mecanismos de control, que son relativos en la práctica; y que además, en la
actual Constitución, pueden bloquear la función gubernamental debido a la
lógica del poder mayoritario.
, A / Relación Presidente-partido-Congreso
Dentro de las relacion?.:s
· stitucionales no podemos ignorar la influencia de
los partidos políticos; es son éstos que dan vida a las instituciones. Toda
proposición, tanto del jecutivo como del Legislativo, es discutida en el seno
de una o de ambas Cámaras del Congreso de la Unión, siendo ahí donde los
partidos políticos juegan una función esencial.
1. Relación entre el Presidente de la República y los lideres de las cámaras
La relación entre uno y otro ha cambiado radicalmente a partir de la

LVII Legislatura en detrimento del presidente y en beneficio de los líderes
de las Cámaras.
La relación jurídica que hay entre el Ejecutivo y los lideres de las
Cámaras es el de infonnar, por parte de éstos últimos, sobre la composición
de la Mesa Directiva (arts. 21 y 65 LOC8) . Por el mismo conducto se harán
las comunicaciones que las cámaras tengan que hacer al Jefe del Ejecutivo
Federal. La relación en el campo político es más confusa, la podemos ver en
la influencia que ejerce o puede ejercer el Ejecutivo en la nominación de los
líderes de las Cámaras.

Para comprender mejor nuestro argumento, es pertinente diferenciar
entre la Gran Comisión y la Mesa Directiva de las Cámaras. La primera tiene
una función política y representa a los Estados federados y al Distrito
Federal, mientras que la función de la segunda es de organización: dirigir las
sesiones y de vigilar sobre la seguridad y la buena administración del interior
de éstas.
La elección de los presidentes de la Gran Comisión en cada una de
las Cámaras se lleva a cabo de manera distinta. En el Senado se elige por la
mayoría de votos de los miembros que la integran (art. 92 LOC); mientras

378

que en la Cámara Baja se asigna automáticamente al coordinador del partido
que obtenga la mayoría absolu~ (art. 38-V). Es a los presidentes de la Gran
Comisión que se les conoce como lideres de sus respectivas Cámaras
quienes de hecho, son nombrados por el Presidente de la República de entr;
sus hombres de confianza, pertenecientes a "su partido", siempre y cuando
este goce de la mayoría absoluta. Dentro del antiguo esquema, una vez
concluido el periodo de la Legislatura, estos pasaban a ocupar importantes
puestos dentro de la Administración Pública Federal o importantes puestos
de elección popular.
Ahora bien, ésta práctica presidencialista de nominación se ve
limitada por la configuración política dentro de cada una las cámaras. En la
Cámara Baja de la LVII Legislatura se presenta un cambio importante en el
plano jurídico y político. En efecto, ante la nueva composición de ésta, la
Gran Comisión no se puede integrar según la Ley Orgánica del Congreso
(L?C), ~a que la ausencia de una mayoría absoluta de un partido impide sü
eXIStenc1a_ , Ante , ~sta situación la Comisión de Régimen Interno y
Concertacion Política (CRICP) asume la función de gobierno de dicha
cámm:a (arts. 38 y 45 LOC). La CRICP se compone de manera plural, por los
~rdinado~ de cada uno de los grupos. Es interesante observar que la
Camara de diputados ha retomado su función política de control sobre el
ejecutivo y su función jurídica de crear leyes por su propia iniciativa Prueba
de ello es la función hasta ahora realiz.ada de los coordinadores de los grupos
del PAN, PRO, PMVE y PT, quienes aliados bajo el nombre que se le
conoció como Grupo de los Cuatro (G-4) firmaron, haciendo uso de su
autonomía constitucional en lo que concierne a su autogobierno (arts. 70 y
77-ID C), el acuerdo plenario llamado: "Acuerdo para el logro de la
independencia, autonomía y gobiemo democrático de la Cámara de
diputados de la LVIJ Legislatura". El nombre dice mucho en sí mismo.

En cuanto a la influencia ejercida por el Jefe del Ejecutivo sobre los
lideres de ambas Cámaras, podemos decir que en el Senado es todavía
manifiesto, debido a la mayoría priísta de la cual goza; mientras que en San
Lázaro, su líder se ha independizado del Ejecutivo gracias a la composición
plural donde el PRI es minoría frente a la "alianza mayoritaria". A nuestro
p~r, de ahora en adelante, la composición de ambas cámaras será plural
y sm mayoría absoluta para ningún partido, siendo las alianzas entre ellos
que veremos de manera frecuente. Dicho de otra manera, toda decisión
deberá ser tomada por conse~, debido al nuevo sistema de partidos. Bajo
esta perspectiva, el parlamento mexicano, así como los partidos políticos
representados en su seno, retomarán sus facultades constitucionales de
control y de legislación de una manera autónoma dando así fin al
presidencialismo.

379

�1. Relación entre el Presidente de la República, Partidos Políticos y
Grupos Parlamentarios
Los miembros de las Cámaras del Congreso de la Unión se organizan en
grupos parlamentarios. Jurídicamente el Presidente de la República no tiene
ninguna relación con estos; políticamente sí.

Los grupos parlamentarios son los principales actores [en la vida
parlamentaria] ya que estos son el medio por el cual se opera la confluencia
entre lo político y lo institucionaf. La Constitución (art. 70) reconoce que la
"ley determinará las formas y procedimientos para la agrupación de los
diputados, según su afiliación de partido, a efecto de garantizar la libre
expresión de las corrientes ideológicas representadas en el Congreso". Lo
que nos llama la atención de este articulo es que solo hace alusión a los
diputados ignorando a los senadores; mas sin embargo la LOC (arts. 31 y 94)
reglamenta de todas maneras lo concerniente en ambas cámaras. Para su
composición se requiefC un mínimo de cinco diputados (art. 31 LOC) y de
tres senadores (art. 95 LOC) pertenecientes a un mismo partido político. En
la LVII Legislatura existen cinco grupos tanto en la Cámara de diputados
como en el Senado, a saber PRI, PAN, PRD, PMVE y PT.
La función primordial de los grupos parlamentarios es de representar
a sus respectivos partidos, defendiendo sus pwttos de vista y sus programas
por los cuales han sido elegidos por el voto popular. Esta relación partidolegisladores afecta de manera directa al Presidente, ya que toda política del
ejecutivo debe ser aprobada por los parlamentarios. Esto a pesar de que en
todo régimen presidencial, el presidente no presenta una declaración de
política general o moción de confianza como sucede en un régimen
parlamentario. La influencia que ejerce el Congreso sobre la política
presidencial nos parece, a simple vista, un poco ambigua; pero tomemos en
cuenta que siguiendo la constitución (art. 74-IV), los diputados deben
aprobar o rechazarto el presupuesto de egresos de la Nación, donde el
Ejecutivo Federal organiza el gasto para la aplicación de las políticas
públicas. Anteriormente, en la práctica presidencialista, el presidente en
tumo jamas había tenido problema alguno para la aprobación de sus
iniciativas, gracias a la mayoría priísta. Práctica que ha llegado a su fin.
Podemos constatar nuestra tesis observando las deliberaciones entre los
grupos parlamentarios llevadas en San Lázaro en diciembre de los años de
1997 y de 1998, donde la "alianza mayoritaria ": PAN, PRO, PMVE y PT
ha obligado al Presidente Zedillo a negociar y modificar su programa de
gasto público para los años 1998 y 1999. Es en ese intenso debate que hemos
visto las posiciones de los grupos parlamentarios. Por un lado los partidos de
izquierda (PRD, PMVE y PT) proponían un incremento en el gasto social,
reducción al IVA y mayores impuestos a las empresas; mientras que la

380

derecha (PAN), exigía mas recursos para los estados federados. El PRI, por
su lado, defendía (naturalmente) la iniciativa del Ejecutivo. Felizmente el
Presidente encontró una alianza con el PAN, para hacer aprobar su iniciativa.
Decimos felizmente por que en el caso contrario, es seguro que una parálisis
en la función gubernamental hubiera obscurecido el panorama político,
desembocando en consecuencia una · crisis constitucional. Lo anterior en
razón que la actual Constitución no prevé una salida a una situación tal; ya
que si los grupos parlamentarios rechazan el presupuesto de egresos, el
11
ejecutivo no podrá ejercer ningún gasto.
.,_
Para concluir este punto, podemos decir que la relación presidente,
grupos parlamentarios y partidos políticos la encontramos en las
negociaciones concernientes a la aprobación de las iniciativas provenientes
del Ejecutivo y en los actos de control parlamentario sobre la acción del
Gobierno. Es así como el Presidente Zedillo a tenido que negociar sus
políticas publicas con las dirigencias nacionales de los partidos políticos, los
grupos parlamentarios y de su lado algunos Secretarios de Estado designados
por él mismo.
Enseguida estudiaremos como afecta, ésta relación netamente política, los
poderes constitucionales de uno y otro órgano.

B / Poderes constitucionales del Ejecutivo y del Congreso
A fin de realizar sus mandatos constitucionales, los Poderes Políticos de la
Unión son previstos de diversas facultades y obligaciones. Encontramos
poderes que para su utilización no necesitan ninguna autorización, se trata de
poderes propios; también hay poderes que su realización requiere de ciertos
requisitos, como la autorización o consentimiento de un órgano sobre el otro.
Veamos entonces un extenso pero útil inventario de los poderes
constitucionales.

l.

Poderes propios
a) Poderes propios del Ejecutivo
A diferencia de un régimen parlamentario, donde el Poder Ejecutivo es dual,
el régimen presidencial es unitario. El Presidente es Jefe de Estado y de
gobierno. Los poderes que la Constitución le confiere son de carácter
pe1manente o temporal, dependiendo si se trata de una acción política
interior o exterior, o aún, de una situación de emergencia.
2) Poderes Permanentes
Estos son indispensables en todo momento para el buen desarrollo
político, social y económico de la nación. Tienen además, relación con la
organización del Ejecutivo, con el Parlamento y con el poder judicial.

381

�Poderes pennanentes en relación con el Ejecutivo mismo
Hay que recordar que el Ejecutivo realiza funciones como Jefe de Estado,
Jefe del Gobierno y Jefe de la Administración Pública Federal.
❖

La función de Jefe de Estado

Bajo esta condición el Presidente vigila lo concerniente a la seguridad
del país y las relaciones internacionales de la nación. En efecto, es el
representante de la nación frentt? a la comunidad internacional, motivo por el
cual dirige la política exterior y los tratados internacionales (art. ~9-X).
~bién decide sobre la participación del país en los orgamsmos
internacionales (art. 133). Para ayudarse en esta tarea, nombra agentes
diplomáticos y sus representantes en los organismos internacionales (art. 89III). Acredita, además, los embajadores y los enviados extraordinarios de
otros países según la convención de Viena de 1961.
❖

Funciones de Jefe de Gobierno

Estas son las más importantes de todos sus poderes, en razón que el
Presidente es el responsable político del País. Ejerce su poder político a
través del Gobierno y debe, apoyándose en su "Plan nacional de desarrollo",
asegurarse del desarrollo del país y del buen funcionamiento de las
Instituciones según la Constitución (arts. 25 y 26). En este concepto sus
prerrogativas y obligaciones son múltiples: la iniciativa de ley (art. 71-1); la
promulgación de leyes y su ejecución a través de su poder de reglamentación
(art. 89-I); la nominación de los secretarios de Estado y los altos
funcionarios de la Administración Pública Federal, propone, además al
Senado, al Procurador General de la República (art. 89-II); a los oficiales del
ejercito y de la Fuerza Aérea (art. 89-V); propone así mismo una tema para
la nominación de los 11 Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación (art. 89-XVIII); igual de· los Magistrados del Tribunal Agrario (art.
27-XIX); puede conceder el derecho de gracia (art. 89-XIV); por otra parte,
dirige la educación del país (art. 3-II); en fin, esta obligado a informar
anualmente, por escrito, al Congreso sobre la situación que guarda la
Administración Pública Federal (art. 69).
❖

Funciones de Jefe de la Administración Pública Federal

El Ejecutivo asegura la prestación de servicios públicos. Este principio
es inspirado de la doctrina francesa: el derecho administrativo es el derecho
del servicio público. 12 Para el cumplimiento de ésta función, la Constitución
obliga al Presidente a asegurar la habilitación de puertos marítimos, de
aduanas y de carreteras (art. 89-X:III). La administración de empresas

públicas esta igualmente bajo su responsabilidad (art. 90). También tiene el
poder de expropiación por causa de utilidad pública - siempre y cuan~o el
Congreso Federal y/o locales, ·según el caso, determinen y declaren la
13
utilidad pública (art. 27-2). En fin, puede también conceder privilegios a
los inventores e investigadores a fin de favorizar la ciencia (art. 89-XV).
En lo concierne a los Departamentos Administrativos, podemos decir
que estos son teóricamente autónomos en sus decisiones, pero
económicamente dependientes de la Administración Pública Federal o en el
caso del Departamento del Distrito Federal del Congreso de la Unión (a
pesar que su gobernante es elegido popularmente por el voto universal).

Poderes permanentes en relación con el Congreso
En este concepto consideramos que los poderes del Ejecutivo son
importantes. En caso de desacuerdo entre las Cámaras para fijar la sede dé
sesiones en casos excepcionales, el Presidente escogerá el lugar (art. 68). El
Presidente de la República deberá ser informado por los Presidentes de las
Cámaras sobre toda resolución tomada por ellas mismas, para que sean
publicadas en el Diario Oficial de la Federación (art. 70-1). Por otra parte, el
veto parcial y global (art. 72-c) o aún el veto de bolsa14 son los más
importantes poderes sobre el Congreso.

Poderes permanentes en relación con el Poder Judicial
En la reorganización del Poder Judicial, un Consejo de la Judicatura Federal
es creado con el fin de crear una independencia de este Poder de la Unión
con relación a los otros. El dicho Consejo se compone de siete miembros de
los cuales uno es nombrado por el Presidente de la República (art. 100•2).
Por otra parte, el control de constitucionalidad a sido una de las
preocupaciones de todos los "reformadores de la política mexicana" que
están en busca de la democratización del sistema político. Motivo por el cual
el Presidente puede demandar a la SCJN, a través de su Procurador de
Justicia, la inconstitucionalidad de una ley federal o local (art. 105-11).

2) Poderes Excepcionales
Entendemos por poderes excepcionales, todos ellos que no son
utilizados mas que de manera extraordinaria Es decir, en caso de una crisis
grave o para garantizar la seguridad nacional.
• Los Plenos Poderes
La Constitución prevé éstos poderes (art.29) para situaciones de urgencia

tales como invasión, perturbación grave de la paz o cualquier situación que
382
383

�ponga en riesgo la seguridad de la sociedad. Si el país se presenta en una de
éstas situaciones, entonces el Presidente concentrará los poderes de la Unión
en sus manos. Pero un decreto es necesario para su utilización donde se
especifique el tiempo y si será en todo el territorio nacional o en una región
determinada. Para que el mandatario no abuse de este poder, el acuerdo de la
mayoria simple del Congreso es necesario.
La seguridad nacional
El Jefe de Estado dispone de las fuerzas armadas, del ejército, de la marina
de guerra, y de la fuerza aérea (art. 89-VI), así mismo de la guardia nacional
(art. 89-VII).
Igualmente que el Presidente el Congreso esta previsto de medios de
acción para el desarrollo de sus funciones.

b) Poderes propios del Congreso
La función natural dél legislador es de hacer leyes, de ahí el nombre de
Poder Legislativo. Sin embargo, la lógica del poder mayoritario a cambiado
la función real de los legisladores. Desde hace tiempo ellos no tienen el
monopolio de la creación de la ley, ya que lo comparten con el Ejecutivo
dentro del esquema de la colaboración de poderes. En el contexto de
cualquier democracia en el mundo, observamos que los parlamentos
cumplen dos misiones fundamentales: votar las iniciativas de ley que les
presente el Ejecutivo y controlar la acción gubernamental. Procedamos
enseguida a analizar estas misiones.

1) Poder de legislación
Este e~ un poder relativo. Por que si el partido al cual pertenece el
legislador no tiene la mayoria nece~ia para aprobar una iniciativa de ley
por él presentada, dificilmente se aprobará; salvo que encuentre una alianza
para este propósito. Es por ésta razón que decimos que son los partidos
políticos que aprovechan al máximo, siendo esta la lógica del poder
15
mayoritario siguiendo la descripción de Jean-Claude Colliard. Es dentro de
este esquema que el PRl ha sido dominante, debido a la ausencia de partidos
políticos competitivos, quienes hasta los años ochenta comienzan a tener
más presencia en el plano institucional. Ahora bien, ya una vez "despierto "
el Congreso de la Unión, conviene analizarlo en cada uno de sus
componentes en particular. Es decir, los poderes del Congreso General, de
los diputados, de los senadores y de la Comisión permanente.
Poderes exclusivos de los diputados y de los senadores
Con la excepción de la creación de sus propios reglamentos internos (art. 771), podemos constatar que sus poderes son mas bien de control que

384

legislativos, porque los parlamentarios no tienen la exclusividad, que en
principio debe pertenecerles, de la iniciativa de ley (art. 71-11) así como la
votación de esta (art. 72-d-h). Deducimos lo anterior en razón que la máyor
parte de las iniciativas provienen del Ejecutivo o aún de los Secretarios de
Estado, que a través de "sus hombres" en el Congreso las presentan.
Además, si un legislador presenta una iniciativa por su propia cuenta, se
encontrará que la Mesa Directiva de la Cámara de que se trate, no le dará el
núsmo seguimiento ni el interés correspondiente contrariamente que si la
iniciativa proviniera de un grupo parlamentario.
Así lo hemos constatado en la Cámara de diputados de la LVII
Legislatura, donde los partidos políticos son los que comandan. 16
En lo concerniente a la votación, consideramos que se trata de un medio
de control al núsmo tiempo que una función legislativa. 17
Los poderes exclusivos del Congreso18
Siguiendo la lógica del régimen presidencial, encontramos ciertas limitantes
del Ejecutivo con relación al Congreso. La competencia legislativa del
Congreso consiste en crear las bases, dentro de las cuales, el Ejecutivo pueda
endeudar al Estado, elaborar leyes concernientes al derecho marítimo, de
guerra y sobre la organización de la guardia nacional, crear igualmente leyes
sobre la nacionalidad y la condición juridica de los extranjeros, hacer leyes
concernientes a la comunicación y correos, así como sobre la utilización de
· aguas, legislar también sobre la fabricación de la moneda, organiza también
por medio de la ley, la diplomacia, la concesión de una amnistía, la creación
de leyes para coordinar las relaciones entre los Estados, establecer
impuestos, legislar sobre el desarrollo económico y social de la nación, crear
leyes de control sobre la inversión extranjera, sobre la ecología, la creación y
organización de los tribunales administrativos, legisla también sobre el
Distrito Federal (art. 122-A base 5-F).
Ahora bien, es pertinente reconocer que, en el caso mexicano, esos
poderes pertenecen relativamente al Congreso, en virtud de la omnipresencia
del Ejecutivo sobre la actividad parlamentaria.
Los poderes exclusivos de la Comisión Pennanente
En materia de legislación, ésta Comisión recibe las iniciativas de ley que le
son presentadas para que ella misma las envíe a la comisión respectiva, afin
que en el periodo inmediato posterior de sesiones comience su proceso
legislativo; por otra parte, también esta facultada para aprobar las
nominaciones que le haga el Ejecutivo (art. 79).

2) Poderes de control

385

�Estos poderes son jurídicamente relativos; pero políticamente
efectivos. Cierto, en la lógica mayoritaria los partidos minoritarios no
pueden limitar la acción de la mayoría; sin embargo, la minoría puede hacer
manifestaciones públicas, expresando su desacuerdo con la mayoría
parlamentaria o gobernante. Ahora bien, si la mayoría parlamentaria, en una
o en las dos cámaras se opone a la mayoría presidencial, el Ejecutivo estará
obligado, para que sus iniciativas sean aprobadas, a negociar con uno o
varios grupos parlamentarios. Es entonces que los poderes de control son
jurídica y políticamente efectivos.
De igual manera que los poderes de legislación, los poderes de control
varían para los diputados con respecto a los de los senadores.
Control de los diputados
El control de los diputados se ejerce sobre el Gobierno, la constitucionalidad
de la ley y sobre la re~ponsabilidad excepcional de los parlamentarios y de
los funcionarios púbHcos.
Sobre el Gobierno. Los diputados gozan de los más importantes ·
controles constitucionales sobre el Ejecutivo. Ellos aprueban o no cada año
el presupuesto de egresos. Además controlan, a través de la Contaduría
Mayor de Hacienda, los gastos del Gobierno para aplicar las políticas
públicas, ya que todo gasto debe figurar en la ley de egresos (art. 74-IV).
Hay que precisar que este poder, además de control, es también un poder de
disuasión, por que los diputados pueden bloquear la política gubernamental,
rechazando aprobar el presupuesto de egresos del Ejecutivo, obligándolo a
negociar con ellos. Otro control, también eficiente, es el de investigación,
que lo ejercen a través de las comisiones de investigación (art. 93). Por este
medio pueden hacer comparecer a un funcionario público delante de la
Cámara.
En cuanto al control de la constitucionalidad, el 33% de los miembros de
la Cámara (165 diputados), pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley. Esta nueva disposición fue publicada en el
Diario Oficial de la Federación el 22 de agosto de 1996. El objetivo de ésta
reforma constitucional es de dar a la SCJ N el control abstracto sobre la
constitucionalidad de las leyes y de la anulación en su caso.
En cuanto a la responsabilidad excepcional, los diputados pueden
pronunciarse sobre la procedéncia de un juicio en contra de un parlamentario
o de algún funcionario público. Este procedimiento es indispensable para
que un congresista o funcionario pueda ser objeto de un juicio penal (arts. 74
y 111 ). En lo concerniente al juicio polílico, la Cámara de diputados conoce

386

sobre la responsabilidad, sin juzgar, del Presidente de la República, y
además se constituye en Cámara de acusación en contra de algún funcionario
públicoocongresista(arts. 74-V, 109, llOy 111).
Control de los senadores
La función de éstos es de análisis, de nominación, para señ.alar la
inconstitucionalidad de una ley y de investigación.
El control de análisis consiste en examinar la política exterior llevada a
cabo por el Ejecutivo. Si están de acuerdo con su política, los tratados
internacionales firmados por el Jefe de Estado, deben ser aprobados sin
problema (art. 76-D. Con el objetivo de que la democracia no sea amenazada
y que la soberanía de los Estados Federados no sea afectada de igual manera
sucede en materia de seguridad, donde la Cámara Alta analiza y autorii.a el
desplazamiento de tropas militares en el interior o exterior del país (arts. 76III IV y 79-1). Los senadores nombran, además, dós consejeros en el Conséjo
de la Judicatura Federal (art. 100-2).
Igual que los diputados, los senadores pueden demandar a la SCJN la
inconstitucionalidad de una ley federal o local, donde un mínimo de 42
legisladores (33%) es necesario (art. 105-11).
Otro punto parecido de los senadores es el poder de investigación (art.
93). Una vez rendida la conclusión de una comisión de investigación, los
senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario o de algún
colega El control jurisdiccional de los senadores es en el juicio político.
Aquí los senadores juzgarán sobre la responsabilidad de un funcionario
público o del Presidente de la República (arts. 76-VII, 109-I, 11 Oy 111 ).
Control del Congreso
Este se orienta en cuatro direcciones: la actividad presidencial, el
federalismo, los controles propios del proceso legislativo y las acciones del
Congreso de naturalei.a administrativa
Los controles del Congreso sobre la actividad presidencial. Este autoriza
al Presidente a salir del país (art. 88), de ausentarse temporalmente del cargo
(art. 73-XXVI) y acepta su dimisión (arts. 73-XXVII y 86). Así los cuatro
partidos de la oposición presidencial, (PRD, PAN, PVEM y PT) modifican
la demanda del Presidente Zedillo, el 5 de noviembre de 1997 para ir en
visita de Estado a cuatro países, autorizándolo a asistir únicamente a
Venezuela y a Canadá. Situación inimaginable hace algunos años atrás. Por
otra parte, el Congreso acuerda al Presidente la suspención de las garantías
individuales (art. 29) así mismo acuerda el endeudamiento del Estado, cada
año (art. 73-Vlíl).

387

�Las atribuciones sobre el federalismo. El Congreso puede admitir (art.
73-1) y crear (art. 73-III) nuevos Estados dentro de la Unión Federal. Es así
como el Congreso determinó en 1974 que los territorios de Baja California
Sur y Quintana Roo devengan Estados miembros de la Federación

Mexicana 19

Los controles nacidos del proceso legislativo. Aquí encontramos la
creación de impuestos (art. 73-VII), donde raramente hemos visto la
aplicación de ésta disposición. Fuera de ésta prerrogativa, el Congreso
beneficia de tres controles de disuasión en caso que las mayorías
presidencial y parlamentaria sean contrarias. El primero es la creación de la
ley (art. 73-IIIX, XIII, XVI, XVII, XIX, XX, XXI, XXIII, XXIV, XXIX-a-h,
XXX), en razón que, a través de la ley, en un régimen democrático, el
Congreso puede obligar al Ejecutivo a desarrollar ciertas disposiciones
deseadas por el Poder Legislativo. ¿No se trata de un Gobierno de leyes? El
segundo control es el ,ieto legislativo, porque en caso de una contradicción
de mayorías, los parlamentarios pueden forzar al Presidente a negociar con
ellos. Si es que el Presidente desea que su iniciativa sea aprobada (art. 72).
En fin, la demanda de toda información solicitada por el Congreso, en el
cuadro de una investigación o de una aclaración (art. 77-Il). Esta
prerrogativa obliga a la Administración Pública Federal a que cumpla con el
presupuesto aprobado por los legisladores, por que en todo momento la
oposición presidencial puede activar una investigación en perjuicio de la
imagen del Ejecutivo y en consecuencia de su Gobierno.

Las acciones del Congreso de naturaleza administrativa. Estas son
directas e indirectas. Las primeras consisten en la creación de organismos
tales como la Comisión Nacional de Derechos Humanos (art. 102-B), creado
el 28 de enero de 1992. Otra facultad es la creación o supresión de empleos
públicos federales {art. 73-XI). Por último, "la obligación de establecer,
organizar y financiar escuelas rurales, en todos los niveles y que impulsen,
además, la investigación científica y la cultura " Esta disposición
constitucional nos parece absurda, del hecho que ésta función esta lejos de la
naturaleza y de la lógica estructural y funcional del Congreso. ·

En cuanto a la acción de control indirecto, podemos citar el derecho que
tienen los parlamentarios de ser informados, cada año, sobre el estado que
guarda la Administración Pública Federal (art. 69).
Finalmente, un control dificilmente aplicable, por razones evidentes,
es la declaración de guerra (art. 73-XII). Normalmente es el Jefe de Estado
que hace este tipo de declaración, ya que cuenta con todos los elementos de

información necesarios. Empero, el Congreso debe crear una ley especial de
carácter temporal.
Control de la Comisión Permanente
Fuera de los periodos de sesiones ordinarias (del 16 de diciembre al 15 de
marzo y del 15 de marzo al 1 de abril), ésta Comisión, integrada por 37
miembros de los cuales 19 son diputados y 18 senadores, nombrados en el
seno de sus Cámaras, tomará algunos de los poderes del Congreso. Estos
son: recibir el juramento del Presidente de la República por interinato (art.
79-11); autorizar al Presidente para salir del País (art. 88); autorizar a este
mismo y a los congresistas a separarse temporalmente de su responsabilidad
(art. 79-Vlll); ratificar los nombramientos hechos por el Ejecutivo que
requieran la autorización del Congreso (art. 79-Vll); autorizar la
movilización de topas (art. 79-1).
La Comisión Perman}IDte acuerda la convocación a una(s) sesión(es)
ordinaria(s) del CongresefGeneral o de alguna de sus cámaras (arts. 67 y 79IV). En este punto, la ' Constitución no es muy clara, porque la Comisión
acuerda y el Presidente convoca (art. 89-XI). En ésta circunstancia nos
preguntamos ¿qué pasaría si la Comisión Pennanente, integrada por una
mayoría hostil al Presidente acuerda una sesión extraordinaria y el
Presidente rechaza de firmar el decreto de convocación? Seguro que la
sesión extraordinaria no se celebraría y en consecuencia, habría con toda
seguridad fricciones entre ambos poderes de la Unión.

En fin, si los poderes propios son importantes, los poderes compartidos
no to son menos.
2. Poderes compartidos

El objetivo buscado de la Constitución de otorgar facultades
compartidas entre los Poderes Políticos de la Unión es de equilibrar el poder
político. Comprendemos por poderes compartidos la proposición o la
decisión tomada conjuntamente entre el Presidente y los congresistas. Ahora
bien, éstos poderes son relativos si la mayoría parlamentaria es coincidente
con la mayoría presidencial, llevando en consecuencia una predominancia
del Jefe de Estado sobre el otro poder. Lo anterior se refleja tanto en la
política interior como en la exterior.

1) En política interior
En este dominio encontramos poderes compartidos entre el Presidente y
el Senado y entre el Presidente y el Congreso General. En cuanto a los
diputados, la Constitución no prevé relaciones especificas con el Ejecutivo.

388
389

�a) Entre el Presidente y los senadores

El Presidente propone y los senadores aprueban. La complejidad
para ciertas nominaciones se encuentra en la mayoria exigida para su
aprobación, que puede ser simple, absoluta o calificada.
Poderes de nominación
En materia económica, el mandatario propone el candidato a ocupar el
puesto de Gobernador de la "Banca de México, así como sus cinco
subgobernadores, para los cuales se necesita la rnayoria simple (arts. 28 y 38
Ley del Banco de México).
En el federalismo, en el caso que el Senado declare la desaparición de
los poderes locales de un Estado o del Distrito Federal, el Presidente le
propone una tema para que escoja un gobernador interino. La aprobación de
dos tercios de los miembros presentes es indispensable (arts. 76 V, IX 'y
122).
,
En lo relativo al Poder Judicial de la Federación, la nominación de los 11
Ministros se hace mediante una selección realizada, para cada Ministro, por
los senadores de entre la terna presentada por el Ejecutivo. Dos tercios de la
votación senatorial es necesaria (arts. 76-VIII, 89-XVIII y 96).
En lo que concierne a la seguridad de la Nación, el Presidente propone,
igualmente al Senado, al Procurador General de la República, a los coroneles
y otros jefes superiores del Ejercito y Fuerza Aérea Mexicana. La mayoría
simple del Senado debe aprobar (arts. 76-11, 89-III, IV, IX, XVII y 79-VII).
Así, 11 O nominaciones de militares han sido aprobadas por el Senado en el
periodo de sesiones (del 15 de marzo al l de abril de 1998).20

b) Entre el Presidente y el Congreso

En este punto, las relaciones se dan entre el Legislativo con la
Administración Pública Federal.
En las políticas públicas
El proyecto de elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, según la
Constitución, debe ser elaborado de manera democrática. El Congreso
participa en su elaboración (arts. 25 y 26). En este punto encontramos un
matiz parlamentario, por que el Ejecutivo dirige el Plan Nacional de
Desarrollo, pero debe tornar en cuenta a la sociedad y al Congreso, teniendo,
este último, facultad de participar activamente en la medida que la ley se lo

permita. 21 Cabe remarcar que si una mayoría parlamentaria opuesta al
Presidente persiste, el sistema politico puede transformarse en un sistema
congresional, como el descrito por Woodrow Wilson. Pues a través de la ley,
puede obligar al Ejecutivo a su ejecución, so pena de un juicio político en
virtud de cometer una falta grave como_lo es el no respeto a la Constitución.
En el proceso legislativo
El Gobierno debe funcionar; y para eso requiere de ciertos mecanismos para
poder aplicar su programa, por el cual fue elegido. En tanto que gobierno de
leyes, ciertos mecanismos como el decreto y la iniciativa de ley es de
ÍUQdamental importancia para la acción gubernamental. Estos dos
mecanismos son previstos en la Constitución (71-1). Sobre este punto ciertos
constitucionalistas y politistas argumentan que el presidencialismo mexicano
ha sido legitimado gracias al PRI, motivo por el cual no ha habido
verdaderas deliberaciones en el Congreso; sin embargo el esquema de hoy,
ya no es el mismo y en un momento de conflicto, dentro de las estrategias
del poder, esta prerrogativa puede tomar importancia política.
En cuanto a las iniciativas, es evidente que la mayor parte provienen del
Ejecutivo. Podemos verlo en todas las democracias del mundo. Y en México
lo constatamos en el segundo periodo de sesiones de ia LVII Legislatura. En
el proceso legislativo, el Presidente puede depositar sus iniciativas ya sea en
la Cámara de diputados o en el Senado.22 Así fueron depositadas por el
Ejecutivo, en el periodo mencionado, 50% de iniciativas en San Lázaro y el
otro 50% en Xiconténcatl. Es evidente que el Presidente escogerá la Cámara
que le conforte más. Donde su partido tenga mayoría
En lo concerniente al veto, el mandatario puede utilizar dos veces ésta
prerrogativa en una misma iniciativa, mientras que los parlamentarios una
sola vez. Ahora bien, el veto presidencial puede ser superado por el voto de
las dos terceras partes de los congresistas presentes, mientras que el veto
parlamentario obliga al presidente a insistir en el siguiente periodo de
sesiones (art. 72).
En cuanto a una reforma constitucional, el consenso se impone. En
efecto, el voto de las dos terceras partes mas el 51 % de las Legislaturas
locales (art. 135) es necesario para que ésta sea realizada Por otra parte, la
nueva redacción del artículo 53-IV de la Constitución limita la presencia de
los partidos políticos en la Cámara Baja. Ningún partido político puede tener
mas de 300 miembros en ésta Cámara En ésta circunstancia ningún partido
puede tener la mayoría requerida para una reforma de ésta magnitud.

390
391

�2) En política exterior
Aquí contrariamente que en materia económica, el Senado domina
sobre los diputados en lo concerniente al control parlamentario.

En materia de defensa
La declaración de guerra hecha por el Presidente debe ser aprobada l?°r la
mayoría simple del Congreso; además, la creación de una ley espe&lt;:1~ es
obligatoria (art. 89-VIII). Ahora bien, el Ejecutivo no ~ene la exclus1vi?ad
de una declaración bélica, pues el Congreso goza igualmente de esta
prerrogativa (art. 73-Xll). Esta prerrogativa ha sido utilizada en una ocasi~n:
durante la segunda guerra mundial, cuando el Presidente Manuel Avtla
Camacho declara la guerra a los países del Eje.

En la diplomacia /
.
La política exterior de México es dirigida por el Jefe de Estad~, m1sma que
debe ser ratificada por el Senado (arts. 76-I, 89-X y 103). As1 es como se
han llevado a cabo los tratados finnados con los Estados Unidos, Canadá Y
últimamente con Europa. Estos son esencialmente en materia de comercio,
educación lucha contra el narcotráfico, extradición, etcétera Por otra parte,
el Senad~ controla, por su poder de ratificación, las nominaciones de
embajadores y de cónsules propuestos por el Jefe de Estado, donde la
mayoría simple es necesaria (arts. 76-II, 89-Ill y 79-Vll). Dm:ante el
segwido periodo ordinario de sesiones del primer año d~ ~a L~U ~g_istagira,
19 ratificaciones y 9 permisos se concedieron en el serv1c10 d1plomattco.
Una vez vistos los poderes constitucionales y las limitantes que
imponen los partidos políticos debido a las mayorías exigidas par~ la
aprobación de determinadas acciones de ambos poderes, pasemos a analtzar
en que consiste ésta lógica.

C / La lógica del poder mayoritario
A lo largo de nuestro trabajo hemos hecho mención del po~er
mayoritario; es momento de hacer alusión al termino. Una ~ez .defimdo
procederemos a explicar por qué éste exige la refonna constitucional del
México de hoy.
El poder mayoritario nace de wia bipolarizació~. Es . de~i~, la
manifestación en favor o en contra de alguna política. La b1polarizac1on se
puede manipular por diversas maneras: por un escrutinio donde la mayoría

392

absoluta sea requerida, o aún por un sistema proporcional como la elección
legislativa en México, donde la elección proporcional se liga a la
mayoritaria, que al mismo tiempo depende de una barra legal exigida
(porcentaje mínimo de votos para tener acceso a la proporcional) y una
repartición de curules con base al más alto porcentaje obtenido de votos.24
Sin embargo se puede debatir que el sistema electoral mixto, como es el caso
de México, no favorise una bipolarización sino a un sistema múltiple de
partidos, cosa que es cierto, pero no obstante este argumento válido, existen
otros factores de hecho que bipolarizan la vida política. Nos referimos a la
política gubernamental, donde los partidos políticos representados en el
Congreso se manifiestan en favor o en contra. Si estamos de acuerdo con
este último argumento, lo estaremos también que existe una bipolarización
en la política mexicana a pesar de] multipartismo reciente. ¿No hemos visto
en la LVII Legislatura que el Presidente necesita del apoyo político y
jurídico del Congreso para la aprobación de sus iniciativas? ¿No hemos visto
que todas las alianzas celebradas, o la mayor parte, son en tomo a las
iniciativas provenientes del Ejecutivo?

Las ventajas de la democracia mayoritaria es que se crea un régimen
gobernable. Pero en el caso de México, ésta se ha dado, en el nuevo sistema
político que acaba de nacer, gracias a la conciencia de los actores políticos:
presidente y legisladores y no a mecanismos constitucionales. Los actores de
los cuales hacemos referencia han sabido solucionar los conflictos suscitados
mediante acuerdos a través de sus partidos políticos. Pero, ¿ qué sucedería si
no se llegara a un acuerdo? Hemos visto en el inciso B de ésta segunda parte
los poderes constitucionales de ambos actores y las mayorías requeridas para
la aprobación de las iniciativas y/o nominaciones presentadas por el
Ejecutivo. Es en este punto que la Constitución de 1917 padece de
deficiencias para prevenir conflictos entre los Poderes Políticos de la Unión,
situación que pone en riesgo la estabilidad política del régimen.
Los principales puntos de conflicto (o posible conflicto) se dan en la
función de gobierno, basada en la ley, que es ejercida por el Ejecutivo. Es
por eso que a pesar de la división rígida de poderes, necesita el apoyo del
Congreso de la Unión.
En el actual contexto político existen cinco partidos en el seno del
Congreso: PRI, PAN, PRD, PT y PMVE (los mismos en ambas cámaras).
Un factor importante es la contradicción de mayorías entre el Ejecutivo y el
Legislativo (al menos en la Cámara de Diputados), situación que complica la
aplicación de la política presidencial y en consecuencia de la función
gubernamental. Es por consenso que el Presidente de la República puede
hacer aprobar sus iniciativas; de otra manera estará impedido a realizar su
función de gobierno.

393

�Bajo este esquema el Presidente ésta obligado a realizar alianz.as con
los partidos que se oponen a su política. Recordemos que en la realización
del Plan Nacional de Desarrollo participan los legisladores que al mismo
tiempo representan a la nación y se organizan en grupos políticos que
representan a sus partidos. Ahora bien, en este punto la Constitución no hace
mención expresa de sanción alguna si el Ejecutivo ignora las
recomendaciones hechas por los legisladores para que se incluyan en el
PND. Sin embargo los legisladores tomarían revancha al momento de
analizar la iniciativas de las leyes de ingreso y de egresos de la federación
presentadas por el jefe de gobierno. O aún, se podría argumentar que el
Presidente de la República faltaría a su juramento de respetar la Constitución
y entonces podría ser sujeto a juicio político.
Por otra parte, la mayoría requerida para la aprobación de ciertas
funciones gubernamentales, sea relativa, absoluta o calificada, hace
reflexionar sobre la gotiemabilidad del régimen. Sobre todo si tomamos en
cuenta que ningún partido goza (posiblemente no gozará más en el futuro) de
una mayoría en la Cámara de diputados, y posiblemente tampoco en la de
senadores para la próxima legislatura. Este es el nuevo contexto de la
política mexicana.
Lo anterior, se da en virtud de que es precisamente el ciudadano
quien reparte el poder a través del voto, distribuyéndolo entre los diversos
partidos políticos llevándolos al Congreso para apoyar o para linútar al
Presidente de la República, ya sea en una elección legislativa intermedia o
coincidente con la presidencial. Esta situación jamas se había vivido en
México, motivo por el cual la Constitución a funcionado. Empero, la nueva
configuración política del parlamento evidencia la funcionalidad de ésta. El
análisis de los poderes constitucionales nos lleva a observar que no existen
previsiones para determinadas situaciones que podrían desencadenar una
crisis constitucional; tal es el caso de la no-aprobación del proyecto de
egresos. Situación que invita a reflexionar en alternativas para una revisión
constitucional.
Se debe tomar en cuenta, en le caso de una revisión constitucional,
que toda constitución además de organizar al poder público y asegurar los
derechos del hombre, es necesario que concilie la estabilidad gubernamental
y el respeto a la voluntad mayoritaria En ésta búsqueda, ciertos actores
políticos han formulado una serie de propuestas de reforma que giran
fundamentalmente en tomo a dos formulaciones. La primera consiste en una
adecuación de la Constitución conservando el régimen presidencial. La
adecuación consiste en un cambio de sistema electoral, tanto para la elección
presidencial como para la legislativa, implementando una segunda vuelta,

tendiendo derecho al balotaje (segunda vuelta) los dos primeros lugares de la
elección; también contemplan la inclusión de los mecanismos de democracia
directa: referéndum y plebiscito. Nuestra opinión en cuanto a la doble vuelta
es que provocaría las alianz.as entre los partidos políticos, dándose ésta en la
segunda vuelta, llevando a la cabeza a los dos candidatos con mayor
votación obtenida, donde los otros partidos conservarían una considerable
importancia, ya que sus electores pueden determinar la victoria del candidato
con el cual se alíen y es ahí justamente que las negociaciones tendrán lugar.
Además el ciudadano tendría dos oportunidades para reflexionar su opción.
Dicho de una manera más sencilla, seria una especie de elecciones primarias
a la angloamericana o más precisamente como se desarrollan las elecciones
presidencial y legislativas en la V República Francesa. En consecuencia ésta
situación reestructuraría, sin duda, la política mexicana en una
bipolarización, pero conservando la pluralidad resultante de un sistema de
partidos múltiples.
En cuanto al refeféndum y al plebiscito podemos decir que estos dos
mecanismos desbloqué'arian los conflictos que se presentasen entre el
Ejecutivo y el Legislativo. En ésta perspectiva, éstos elementos son de gran
utilidad en la hipótesis que los diputados no aprobasen la iniciativa de
egresos del ejecutivo, intentando bloquear la aplicación de su programa
gubernamental. 25 Es entonces que la consulta popular se impone: el
ciudadano decide quien tiene la razón, el Ejecutivo o el Legislativo.
En cuanto a la refonna mayor, la mutación de un régimen
presidencial a uno semi-presidencial, tal como lo proponen ciertos
constitucionalistas y actores políticos, cabe decir que las actuales
condiciones lo hacen viable. En efecto, si recordamos el argumento de
Venustiano Carranza que par~ un régimen parlamentario debe existir una
pluralidad de partidos y que en su interior debe haber un número de
miembros suficientes para participar en el gobierno, podemos damos cuenta
fácilmente que éstas condiciones están dadas.
En este tipo de régimen el gobierno seria nombrado por la mayoría
en el Congreso o de alguna de sus cámaras, pudiendo además destituirlo por
una moción de censura Situación que fortalece al órgano deliberativo. Por
otra parte, el Presidente de la República, electo por el sufragio universal
directo, sería jefe de Estado y encargado de vigilar el buen funcionamiento
de las instituciones. Sin embargo, ,es importante tomar en cuenta los poderes
constitucionales que se les asignaría a cada órgano de darse dicha reforma,
así como el ritmo electoral entre la elección legislativa y la presidencial.
Factor importante en la distribución del poder.

394
395

�Ahora bien, existen argumentos en contra de la instalación de este
régimen diciendo que la cultura política de México está lejos de obedecer a
tal diseiio constitucional. Frente a esos argumentos podemos contradecir que
la "nueva cultura política en México" es de competición y no más de
sumisión; de pluralidad con alternancia y no más de hegemonía. Por otra
parte, las nuevas generaciones no con~cen el presidencialismo tal cual era en
la época de nuestros abuelos y/o padres. También es prudente hacer mención
que la educación juega un papel determinante para el desarrollo de una
cultura democrática.
Finalmente cabe preguntarnos si dentro de un esquema democrático
~o es el pueblo de México quien debe decidir su futuro? Seguramente si,
por ésta razón los actores políticos deben debatir sobre la refonna políticoconstitucional a la luz de los mexicanos; y una vez que hayan llegado a un
acuerdo, deben consultarlos. Es la única manera de legitimar
democráticamente cualquier régimen político.

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11

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·
http ://www.pri.org.mx
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http ://www.cddhcu.gob.mx/
http ://www.gobierno.mx

Notas bibliográficas
1

El debate sobre un cambio de régimen presidencial a uno parlamentario continuo
bajo la presidencia de Alvaro Obregón, cuando diputados del Partido Liberal
Constitucionalista presentaron el 14 de diciembre de 1921, una iniciativa de reforma
constitucional en ese sentido. In FUENTES DIAZ, Vicente: Los partidos políticos
en México, ed. Porrúa, México 1996 p. 129.
2
Mensaje de Carranz.a a los miembros del Poder Constituyente de 1916-1917, en la
ciudad de Querétaro el 1 de diciembre de 1916, in TENA RAMIREZ, Felipe, Leyes
fimdamentalesdeMéxico 1808-1997, ed. Porrúa, México 1997 pp. 760-761.
3
Recordemos que uno de los factores esenciales que hicieron fuerte al Congreso de
la Constitución de l 857 fue sin duda que éste era unicameral. Es decir solo existía
la Cámara de diputados. Al menos basta la restauración del Senado en 1874.
4
Emiliano Zapata y Francisco VilJa, poco o nada les interesaba la creación o el
apoyo de algún partido; a pesar que dentro de las filas z.apatistas se encontraba
Antonio Díaz Soto y Gama, miembro fundador e ideólogo del Partido Nacional
Agrarista.
$ Es pertinente precisar que durante el periodo de los generales, hubo dos
excepciones, los gobiernos de Emilio Portes Gil y de Pascual Ortíz Rubio. Pero su
función presidencial era limitada por los mismos generales; motivo por el cual no los
incluimos como gobiernos civiles.
6
La Reforma concerniente al Senado de la República nos parece un poco extraña,
pues la naturaleza de este órgano es la representación de los Estados miembros de la
Federación y no de los partidos políticos o de la federación. Lo anterior desequilibra
la representación paritaria de los estados en la Cámara Alta; además, los partidos
políticos son fortalecidos, pues son los quien proponen los senadores a la
froporcional.
Hay que tomar en cuenta, que en el Senado, el PRI tiene una cómoda mayoría y
que para ciertas leyes o autorizaciones, se requiere de una Mayoría en el Congreso,
es decir de los diputados y de los senadores en su conjunto.
8
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.
9
Gicquel, Jean: Droit constitutionnel et institutions po/itiques, ed. Monchrestien,
Paris, 1997, p. 690.
10
Aunque la Constitución no hace mención expresa de la facultad de rechazar, la
consideramos implícita, ya que en el art. 74 dice ("...esfacultad de los
diputados...IV) examinar, discutir y aprobar anualmente elpresupuesto de egresos
de la Federación. .. ". Por otra parte ¿qué caso tendría discutir algo que de todas
maneras será aprobado?

399

�11

En el inciso B vamos a analizar más detalladamente esta situación.
OSORNIO CORRIES, Francisco Javier, "Estructura funcional y orgánica del
ejecutivo federal en México", in El sistema presidencial mexicano, México~ UNAM,
1988 p. 215.
13
Jurisprudencia. Diciembre de 1998: Felicitas Carrillo vs. Gobierno Federal,
12

1998.
14

Este tipo de veto consiste en la no-publicación de la ley; donde el presidente
aprovecha la falta de sanción en el caso de que no publique.
1
COLLIARD, Jean-Claude: Les régimes par/ementaires contemporains, presses de
la FNSP, París 1978. Analizaremos en el inciso C el concepto de poder mayoritario.
16
En este punto estamos de acuerdo que sean los partidos políticos quienes dirijan ya
que , en el contexto político mexicano, consideramos es la mejor manera de tener
una pluralidad gobernable.
17
Para profundizar en este punto de las votaciones, ver el Dictamen de la Comisión
de Reglamentos y Prácticas Parlamentarias relativo a la iniciativa de Refonnas a la
Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos. Leer
igualmente el voto particul,r del PRl. In Gaceta Parlamentaria, año II, Número
175, miércoles 9 de dicie,mbre de 1998. En este dictamen se fortalece aún el poder
de los partidos políticos; es decir del poder de la lógica mayoritaria.
18
Encontramos estos poderes en las 30 fracciones del artículo 73 de la Constitución.
19
Diario Oficial de la Federación, 4 de Octubre de 1974.
20
Senado de la República, fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional,
estadísticas, in revista Este País, junio 1998 México 1998 pp. 70-11.
21
Cabe lugar a agregar a esta disposición constitucional, otra prerrogativa de la
misma jerarquía. Se trata del artículo 73-XXIX-D de la Constitución, que permite al
Congreso de hacer las leyes sobre la planificación para el desarrollo social y
económico del país.
22
Siempre y cuando no se trate de alguna materia exclusiva de una Cámara.
23
Senado de la República, fracción parlamentaria del PAN, estadísticas, op. Cit.
24
Tal es el caso, más allá de ideologías, de las elecciones locales en Zacatecas y
Baja California Sur, donde el PAN, PRO, PT y PMVE se aliaron en contra del PRI,
'anando, éstos primeros las elecciones.
sPor solo mencionar el ejemplo más importante.

POLÍTICAS PÚBLICAS Y MUJERES.

Lídice Ramos Ruiz
Coordinadora del
Centro Universitario de Estudios de Género
Facultad de Filosofia y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Para muchas y muchos estudiosos de las Ciencias Sociales y las
Humanidades, la revolución más importante de fin del siglo XX ha sido la de
género. Es una revuelta que toca y atraviesa todas las dimensiones de la vida
y cuestiona hasta el fondo las relaciones humanas.
Varios grupos de mujeres sabemos que los esfuerzos pretenden
acabar con toda forma dP' inequidad. Sin embargo, lograr que lo cotidiano
sea también responsabilidad pública, recuperar el derecho a decidir sobre el
cuerpo y la sexualidad no es tarea fácil. Implica tocar estructuras arraigadas
y escleróticas, que algunas personas creen que son naturales y no culturales.
A pesar de esto, paso a paso construimos la visibilidad y presencia
del movimiento amplio de mujeres y del movimiento feminista para que las
reivindicaciones de género sean una realidad en las políticas públicas.
Este trabajo muestra al lector o lectora parte de ese andar que incide
en el escenario político con capacidad de interlocución, de participación y
negociación tanto en lo nacional como lo internacional. Está organizado en
tres apartados: Sobre Políticas Públicas, Sobre Políticas Públicas
Demográficas a nivel Mundo y Sobre Políticas Públicas y Mujeres en
México. Se alerta sobre el sentido de presentar a las mujeres como seres
humanos que aspiramos a programas que respondan a las necesidades de
una mejor calidad de vida para nosotras y los demás, así como para destacar
la responsabilidad colectiva respecto a las generaciones futuras.
La construcción de la perspectiva de género, no es sólo asunto de
mujeres; es un proyecto de mujeres y hombres que pretendemos impulsar un
panorama social, económico y cultural de equidad para tener una sociedad
más democrática, participativa, incluyente y solidaria; con políticas públicas
que se legitimen desde la dimensión microsocial hasta la macrosocial dentro
de un marco de desarrollo sustentable.
Las políticas públicas en nuestro país deberán hacer un énfasis
todavía mayor del que tienen ahora para que se perciba que se aplican

400

401

�entendiendo las nuevas formas de organización social, los cambios en la
estructura productiva, en la institucionalidad y en la nueva cultura de la
eficiencia y del consumo y por supuesto que la mirada de la asignación de
los recursos del país tiene como centro a la persona. Que se entienda la
equidad, no sólo como la distribución de bienes, de derechos y obligaciones,
sino también como participación de las sujetas y los sujetos sociales en la
toma de decisiones y en la formación de reglas que normen las conductas y
las actitudes colectivas y personales.

Sobre Políticas Públicas
Las Políticas Públicas de acuerdo a nuestros manuales de economía
y política, dan cuenta de los requerimientos de regulación o interferencia
pública, léase estatal, que existen sobre las libertades individuales a fin de
maximiz.ar el rendimiento de la distribución de los bienes escasos, en
relación a las necesidades de la población, que de ninguna manera el
mercado puede atender. Siempre bajo la discusión del bienestar social.
Dentro de todas las escuelas de pensamiento económico está, de una
u otra manera, la discusión de la participación del Estado dentro de la
Economía. Para muchas posturas entra como algo nocivo, para otras como
algo necesario. En la crisis actual se plantea de nuevo la pertinencia del
debate sobre el mercado, las posturas del Estado y de la sociedad civil, para
encontrar maneras de hacer funcionar el sistema económico, ya que, la
dicotomía eficiencia en el uso de los recursos -escasez de los mismos, se
vuelve de primer nivel.

,.,..

h

11

Bien sabemos que desde inicios de los años ochenta la situación
financiera ha conducido al agotamiento del modelo de Estado-Nación
resultante de la Revolución Mexicana. De ese Estado facilitador del
desarrollo económico que desembocaría en lo social, llamado "consenso
Keynesiano" se pasó al "consenso Washington" que en palabras más llanas
es el modelo Neoliberal, donde el Estado y sus funciones de regulación son
altamente cuestionadas.
Sin embargo tenemos con nosotros y nosotras a unas formas de
intervención que paradójicamente, se activan para liquidar viejas estructuras
regulatorias, caducas instituciones y obsoletos instrumentos de intervención
estatal que las recetas del llamado "ajuste estructural".
Conviene señalar que en el horironte del tercer milenio por causa de
estas reformas estructurales que se traducen en: disminución de la
intervención pública en la economía, merma en las políticas sociales,
privatizaciones, replanteamiento del desarrollo de la seguridad social,
402

disminución de aranceles para productos del exterior, flexibilización de
contratos laborales, subsidios focalizados, normatividades financieras
diferentes, cambios en la propiedad de la tierra rural y urbana, etc.; el
Estado deja gradualmente de hacerse responsable del bienestar de los
ciudadanos pero no transfiere en igual medida la responsabilidad de las
políticas públicas a los sujetos o sujetas sociales.
Esto es, la eficacia de la reestructuración económica no va a la par de
una reestructuración ideológica, se habla de cambios, se plantean reformas
políticas que hablan de transición a la democracia, mas las promesas, son
promesas. La exigencia de la comunidad es a tener mayor participación en la
toma de decisiones para organizar las partidas presupuestales, la
adminstración de las mismas e ir en contra de la filosofía individualista que
desalienta cualquier iniciativa colectiva.

Sobre Políticas PúbliclJÍ Demográficas a nivel mundo.
Considerando los argumentos del inciso anterior, la relación
población, pobreza, medios de subsistencia alcanza una posición relevante.
Buscar el desarrollo económico sostenido y durable integra a las políticas de
población dentro de los programas de desarrollo económico y social del país
de manera ineludible.
El factor clave del desarrollo sostenido, somos los seres humanos,
vistos como capital humano. Se vuelve clave para la competitividad
internacional, el binomio desarrollo-población, cualquier política pública que
no considere esto no estará orientada a los cambios del nuevo milenio.
Haciendo un poco de historia tenemos que a nivel mundial. la
primera conferencia sobre población se organiza en Bruselas, en 1853 con la
finalidad de levantar un censo. A inicios del siglo XX, las tareas se vinculan
a mejorar los censos y a relacionarlos con la higiene de los pueblos.
Natalidad y mortalidad ocupan grandes espacios de trabajo la primera mitad
del siglo mencionado.
Al término de la segunda guerra mundial, con la creación de la
ONU, se establece la Comisión de Población en 1946. De aquí en adelante
crece el interés por los estudios sobre el sentido y los efectos de la dinámica
poblacional. Se promueve la creación de estadísticas, la recopilación de
información y se sensibiliza a los Estados de la importancia de tomar
decisiones sobre las migraciones y su trascendencia económica.

403

�En 1965, dentro de la Conferencia de Belgrado, dice Louise
Lassonde (1997, 39) por primera vez llamó la atención de la comunidad
internacional acerca de la función de la fecundidad como factor
socioeconómico del desarrollo. Reunión en la que asistieron más de
novecientos expertos y expertas.

impugnan y critican la aplicación de éstas. A estos reclamos, se debe en
parte la insistencia de la igualdad de condiciones dentro de la ley poblacional
antes mencionada.

Las mujeres, desde el espacio privado vemos como los gobiernos de
las Naciones Unidas focaliz.an la planificación familiar como un conflicto
entre los derechos individuales de la pareja con los intereses colectivos de
distribución de los recursos económicos de los países. ¿Coincidencias? "lo
privado se hace público" como dice una buena frase de las luchas de las
mujeres.

Y además, dentro de la Primera Conferencia Internacional de la
Mujer celebrada en México, en 1975, un reducido grupo de mujeres
feministas (léase por favor el término, como mujeres que demandan y
proponen soluciones bajo la perspectiva de género, fuera de toda carga
ideológica negativa), buscaba "cambiar la vida". Se habló de la economía, la
política, la cultura, la educación, la vida cotidiana con un carácter más
próximo a las soluciones complejas de la sociedad mexicana superando los
planeamientos del "horno economicus".

Para 1967 se crea en la ONU, el Fondo de las Naciones Unidas para
las actividades en materia de población, que se maneja bajo las siglas de
FNUAP. Y para 1974 se establecen programas de acción poblacional que
destacarán la relación humanidad-naturaleza, con algo dinámico que
determina la elevación de los niveles de vida de los seres humanos. Se
buscará no poner en riesgo el medio ambiente y aflora como preocupación
el crecimiento de la población en extrema pobreza.

¡Cuánto se ha caminado desde entonces! De la anticoncepción que
pretendía bajar las tasas globales de fecundidad, con lo que se continúa el
proceso de cambio conocido como la transición demográfica. Algunos
demógrafos hablan que ~rt los setenta estamos en la tercer etapa de dicho
proceso, y es con las políticas de planificación familiar y las de bajar la
mortalidad infantil, que se provocan expectativas de vida más altas para los
mexicanos y mexicanas en su totalidad.

La autora antes mencionada, Louise Lassonde, (1997, 40) destaca la
importancia política de las Conferencias de Bucarest, 1974, México, 1984 y
El Cairo, 1994. En todas, dice, se discuten los temas demográficos dadas las
- exigencias deJ nuevo orden mundial en gestación: cada conferencia ha
producido una línea de .fractura ideológica diferente: Norte-Sur en
Bucarest, Este-Oeste en México; en El Cairo, la oposición se cristaliza entre
defensores de una concepción laica de la sociedad y quienes apoyan una
concepción teocrática.

Las mujeres quedamos subsumidas en los programas de salud
materno infantil y de planificación familiar, todas y todos sabemos que para
nosotras resultaron insuficientes. La mirada biomédica, fue bastante
unilateral, estaba centrada en el produéto de la maternidad en el niño o niña
que sería después. La madre estaba allí como ser para los otros. La
especificidad de su cuerpo y de sus funciones era importante de acuerdo a la
reproducción. El tema del bienestar de la población se restringía, a ver a las
mujeres como los vehículos de la transición demográfica.

Políticas Públicas y Mujeres en México.
Las mujeres mexicanas sabemos que contamos con una ley de
Población desde 1974, en ella se buscaba favorecer una mayor participación
de las mujeres en los procesos de desarrollo nacional, en condiciones de
igualdad con los varones. Aún así los documentos oficiales hablaban en
términos sexistas, no habían introducido la visión de humanidad que cobija
tanto a los hombres como a las mujeres. Situación que no se dará hasta El
Cairo, 20 años después.
El modelo de desarrollo instaurado a partir de la Segunda Guerra
Mundial, mostraba fisuras en distintos sectores de la población mexicana, y
son las mujeres como parte de los sectores menos favorecidos las que

404

Las ganancias, no obstante esa visión, permitieron visibilizar las
aspiraciones de nosotras las mujeres para ser consideradas como sujetas
sociales y que los cuestionamientos sobre el cuerpo femenino empezaran a
ser tomados en cuenta.
Durante toda la década de 1975-1985 que ha dado en llamarse
Década de la Mujer, se crearon fondos especiales en los organismos
internacionales para la promoción y el desarrollo de programas en tomo a la
reproducción, los derechos relacionados con ella, los problemas sanitarios, la
sexualidad femenina, la libre elección de la pareja, la familia, la
planificación de ésta, la función social de la familia, las relaciones entre sus
miembros. Dando una enorme carga emocional, social y cultural a las
mujeres.

405

�En Copenhague, 1980, algunos países desarrollados presentaron
políticas públicas a favor de las mujeres donde se instrumentaban acciones
administrativas para separar asuntos de familia de asuntos de mujeres. Un
pequeño pero grande paso, se reconocía públicamente que la concepción, el
placer sexual y la familia podían ser tocados como temas separados.
Propuesta que en México apunta para que en ese mismo año se cree el
Programa Nacional de Integración de la Mujer al Desarrollo, adscrito al
Consejo Nacional de Población de la Secretaria de Gobernación, incluso
entiendo se formó una Comisión Nacional de la Mujer que quedó sólo en el
papel.
En Nairobi, durante julio de 1985, se discutieron nuevamente las
situaciones de las mujeres a nivel planetario en pleno acuerdo sobre la
globalización económica y la mundializ.ación de las acciones sociales y
comunicativas, que hacen estrechas para nosotras las políticas públicas sobre
salud. Y hay intentos en materia de educación con traros endebles.
Algo hay que agradecer a las conferencias mundiales de El Cairo en
1994 sobre Población y Desarrollo y a Beijin, en 1995, IV Conferencia
Mundial sobre Mujeres, porque obligaron a las delegaciones de los países
participantes, a las organiz.aciones de la sociedad civil, a regresar a los
grandes temas. Junto a la paz, el desarrollo sustentable, la democracia, el
nuevo papel del Estado, la situación de las mujeres, es propuesta desde la
perspectiva de la equidad entre los géneros.
El trabajo de El Cairo enriqueció las políticas de población con
temas sobre la sexualidad femenina, el placer, la vida, la muerte, el aborto,
los derechos y la posición de las mujeres en "salud reproductiva". Beijin,
destacando parte de estos asuntos y declarando que los derechos de las
mujeres son derechos humanos. ¡Las mujeres vistas como humanas!
El núcleo central de la propuesta de la equidad entre los géneros que
está detrás de las consideraciones de las mujeres gravita a su vez en la
consideración de que la desigualdad basada en las diferencias biológicas al
ser llevada al plano de lo social desarrolla una ideología de la dominación y
la discriminación hacia las mujeres.
Lo masculino y lo femenino y la consecuente desigualdad se han
construido socialmente y por tanto, es un fenómeno cultural que puede y
debe ser modificado. Desde las mujeres se opina que, deben adecuarse todas
las políticas públicas dentro del proceso de institucionalización del enfoque
de género.

406

La dimensión micro-social que introducen las luchas de las mujeres
a la reflexión demográfica constituye toda una revuelta para el tratamiento
de los temas de natalidad, mortalidad y migración. Al igual invita a la
construcción de acciones afirmativas que edifiquen procesos para
operativizar algo de carácter macro-estructural, como son las políticas
públicas de población a esos niveles micro de las sujetas sociales o de las
familias. Una gran preocupación es tener datos de hasta dónde son
interiorizadas estas políticas por los grupos focalizados. De cómo en los
procesos de ejecución y sensibilización de ellas se pueden utilizar
mecanismos de equidad, de aprendizajes de los y las ejecutoras de las
políticas.
Así, podemos hablar de aciertos al promover la inclusión del término
"familias" en la Encuesta Nacional de Planificación Familiar de 1995, donde
se aplican en parte lineamientos de El Cairo. En dicho lugar las discusiones
sobre las diversas formas de familias estuvieron en el tapete de las polémicas
entre los grupos de mujert;S, el Vaticano y la secretaria general que organizó
el evento.
Para el caso mexicano, ampliar el concepto de esta manera permite

dar cuenta más de cerca de la realidad de los hogares mexicanos y muestra
las tendencias en las entidades federativas definidas como prioritarias en
materia de planificación familiar. Permite destacar las jefaturas de hogar
femeninas que llegan a un 18% del total de las familias mexicanas, puede
visualizar los problemas de familias por edad de la mujer, por nivel
educativo, por monto de los ingresos y por supuesto determinar niveles de
pobreza familiar.
Además presentar programas para las adolescentes con embaraws
tempranos, presionar para la puesta en marcha de programas de empleo, de
crédito para mujeres de las áreas rurales y apoyos educativos para las niñas.
La revisión de dichas propuestas no está en este lugar a discusión, lo que
estoy destacando es el compromiso moral del Estado Mexicano para aplicar
los acuerdos firmados.
Muchos grupos de mujeres que están dentro de la sociedad civil
organizada, encuentran ambigüedades en los procesos de modificación del
marco juridico, del acceso a los fondos de inversión o a las propuestas de
toma de decisiones sobre el rumbo de las políticas públicas de todo tipo.
Repito lo que páginas atrás comentaba, no siempre los niveles micro, donde
está lo operativo, se hacen escuchar. Otras mujeres ni se la creen, piensan
que los servidores públicos están lejos de entender sus problemáticas
concretas.

407

�Existe entre la práctica y la operación de las políticas públicas en
general, un desfase para adecuarse a los cambios en las familias y con más
razón para llegar hasta los y las sujetas sociales. A muchos y muchas
operadoras, las jefaturas femeninas les parecen poco importantes, o bien,
como en el caso de las leyes laborales que estaban enfocadas al obrero
varón, no logran cubrir con la amplitud necesaria a la mujer obrera.
En otros casos, interviene un conservadurismo social que puede
utilizar los mecanismos de equidad o de igualdad de oportunidades dentro de
su discurso, pero donde la capacidad de entablar un diálogo es nula. En los
tiempos que corren, temas como la salud reproductiva, la educación sexual,
el derecho a la libre elección sobre la fecundidad, el uso del cuerpo de las
mujeres, son temas álgidos, impactantes, cotidianos donde chocan posturas
ideológicas diversas.
En las prácticas educativas poco se atiende a equidad entre los
géneros. Prevalecen estereotipos, como acaba de demostrar un estudio del
Programa Nacional de la Mujer, sobre los libros de texto de primaria. Dentro
del sistema educativo superior, las resistencias a las transformaciones que
experimentan las formas de vida de mujeres y hombres, han sido poco
estudiadas, o bien, la cultura educativa tradicional -la patriarcal- no asocia
los nuevos conocimientos más allá de los espacios donde se producen.
La incorporación de la equidad de género como tema de las políticas
públicas, esfuerzo de los movimientos de mujeres, en especial de los grupos
feministas mexicanos, no es asimilada por otros actores sociales con la
rapidez que se desea. Dentro del debate político está condicionada por las
concepciones y valores vigentes, interiorizarla lleva tiempo y esfuerzo, pero
estamos andando el camino.
Para muchas de nosotras, como mujeres, el conocimiento producido
por la acción a favor de la igualdad de oportunidades para los géneros, nos
ha permitido tejer redes entre mujeres, a definir un sentido de pertenencia, a
delimitar nuevos problemas que hoy se nombran en la agenda de las
políticas públicas como: violencia intrafamiliar, derechos reproductivos,
maternidad sin riesgos donde la salud de la mujer-madre sea el núcleo de la
proposición, una educación donde las niñas reciban becas para terminar el
sexto año, la prueba de no embarazo para conseguir empleo, paternidad
responsable, entre otros.

humanas se estremecen, se ponen en duda las relaciones y prácticas
genéricas asociadas a la feminidad y a la masculinidad. Afloran miedos,
creencias y fanatismos.
En México, se está trabajando por parte del Instituto Nacional de
Estadística e Informática (INEGI), en un sistema de indicadores desde el
género. Nuevas investigaciones saldrán sin duda de esta pos~a no ~e~sta
de la información. Y tenemos claro que hablar de compartrr y socializar
conocimiento sobre perspectiva de género, de practicar políticas públicas
con esta orientación, resultará extraño a ciertos grupos sociales que más que
incluir buscan disgregar. Que más que luchar y buscar nuevas rutas de
entendimiento entre los géneros, quieren la quietud. Que más que estar en la
cruzada abarcadora de una nueva relación entre humanos se reservan los
privilegios adquiridos.

Bibliografia
/

,

(compiladora). El Pensamiento Unico:
Fundame;tos y política económica. Ed. Miguel Ángel Porrúa. México, 390
páginas.
Concheiro

Elvira.

(Í999)

González, Ma. Arcelia. (2000) (compiladora). Las Mujeres Mexicanas en el

Tercer Milenio. Primer balance de la plataforma de acción de Beijín desde
las mzgeres de las organizaciones civ.i/es. Morevallado editores, Morelia
México. 235 páginas.
Lucciano, Lucy. ( 1998) . Un Estudio Comparativo de la Reestructuración de
las Políticas Sociales Canadienses y Mexicanas. Edición del Centro de
Investigaciones sobre América del Norte. UNAM. 64 páginas.
Lassonde, Louise. ( 1997) Los Desafios de la Demografia. ¿Qué calidad de
vida habrá en el siglo XXI? Edición del F.C.E. México, 262 páginas.
Cazés, Daniel. (1998) La perspectiva de Género. Ed. Consejo Nacional de
Población y Programa Nacional de la Mujer. México. 205 páginas.
Programa Nacional de Población 1995-2000. Ed. Gobierno Federal.
Programa Nacional de Desarrollo 1995-2000. Ed. Gobierno federal

Las familias, las mujeres, los hombres, con el principio rector de la
equidad entre los géneros, podemos tender a la ética de la responsabilidad
compartida, a la concreción de las palabras, a la determinación de normas y
valores sociales. Las resistencias son muchas, los sistemas de relaciones

408

409

�LAS TAREAS DE LA PSICOLOGÍA POLÍTICA

Dr. José María Infante

Jefe de Estudios de Posgrado de la
Facultad de Filosofia y Letras,
UANL.

LPresentación
Psicología política es una expresión casi desconocida entre nosotros; sin
embargo, tiene una larga trayectoria y -tanto en la formación de sus ideas
principales como en su fomializ.ación e institucionaliz.ación- puede
presentarse ya un largo camino recorrido.
Hace casi tres mil años, en un texto atribuido al rey hebreo Salomón,
podían encontrarse una serie de máximas y sentencias sobre el ser humano· y
su vida social y política:

"Quien almacena en otoño es prodente, quien duerme en la cosecha se
abochorna" (Prov. 10,5); "Por falta de gobierno se arruina un pueblo y se
salva a fuerza de consejeros" (Prov. 11, 14); "Quien desprecia a su prójimo,
peca; dichoso quien se apiada de los pobres" (Prov. 14,21); "La justicia
hace prosperar a una nación, el pecado empobrece a los pueblos" (Prov.
14, 34); "El soborno es piedra mágica para quien lo da: consigue cuanto se
propone" (Prov. 17, 8); "Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a
los sacrificios" (Prov. 21, 3); "Quien oprime al pobre, lo enriquece; quien
da al rico, se empobrece" (Prov. 22, 16); "Más vale maña que fuerza,
experiencia más que vigor/Con estratagemas se gana la guerra y la victoria,
a fuerza de consejo" (Prov. 24, 5-6); "La altura del cielo, la hondura de la
tierra y el corazón de los reyes son insondables" (Prov. 25, 3); "León
rugiente y oso hambriento es el gobernante que oprime a los necesitados"
(Prov. 28, 15); "Cuando gobiernan los honrados se alegra el pueblo,
cuando mandan los malvados el pueblo se queja" (Prov. 29, 2).
Sin duda, todas estas expresiones tenían la finalidad de orientar a los
lectores de estos textos en sus decisiones de la vida cotidiana y en sus
relaciones con el poder, pero las sentencias no estaban expuestas formando
un sistema y en algunos casos eran contradictorias entre s~ como el caso de
la condena a la opresión de los pobres, pero al mismo tiempo la ventaja que
éstos reciben por el hecho de ser despreciados o sometidos a la condena y la
aceptación simultánea del soborno u otras formas de deshonestidad. En
suma, presentando las mismas características que hoy aparecen en el
pensamiento popular o de sentido común, las sentencias son válidas cuando
se toman de manera aislada, pero cuando se intenta formar un sistema con
ellas, no puede evitarse caer en contradicciones.
411

�Podemos ubicar un primer intento de construir un pensamiento
sistemático sobre los temas y asuntos de la psicología política en los griegos,
como ocurre casi invariablemente en todas las tradiciones del pensamiento
occidental.
En el libro IV de Las leyes, Platón observa que es mejor contar corl
poblaciones homogéneas, dado que en las poblaciones heterogéneas es más
dificil conseguir acuerdos y lograr sentimientos comunes. Asimismo, Platón
pensaba que Jas leyes eran construcciones humanas derivadas de una mezcla
de azar, oportunidad y sabiduria, de manera que la figura de un legislador
sabio adquiere una importancia fundamental cuando se busca una sociedad
annónica (Platón, 1991). Los comportamientos aceptados y las costumbres
se transmiten desde las clases altas a las bajas y no al revés; los gobiernos
, deben estar en manos de quienes obedezcan las leyes y no de los más
poderosos o más ricos; las leyes deben hacerse obedecer mediante la
persuasión o mediante fa fuerza y los castigos. Éstas son algunas de las
generalizaciones sobre los seres humanos que se enuncian en ese diálogo y
podriamos decir que se mantienen todavía como expresiones de cierta
psicología social ingenua, pero con un valor que se manifiesta en muchas
formas del pensamiento popular o de sentido común y, en numerosos casos,
como premisas todavía válidas en el análisis del comportamiento político.
Para Gustave Le Bon, El Príncipe, la obra más reconocida de Nicolás
Maquiavelo, era el único tratado de psicología política conocido. Sin duda,
toda la obra de Maquiavelo está repleta de referencias a cuestiones que en la
actualidad son fácilmente ubicables como pertenecientes al campo de la
psicología política:

"los hombres cambian de buen grado de señor creyendo que mejorarán ... "
(Maquiavelo, N. 1993:7); " ... siempre, aun cuando uno cuente con un
ejército poderosísimo, para entrar en una provincia es necesario el favor de
sus habitantes" (ibid.: 8); "Por lo que queda claro que a los hombres o bien
hay que ganarlos con beneficios o destruirles, porque se vengan de las
pequeñas ofensas, de las grandes no pueden; así que la ofensa que se haga
a un hombre debe ser tal que no dé lugar a venganza" (ibid.: JO) y en uno
de los párrafos más conocidos de ese texto: "Porque de los hombres, en
general, se puede decir esto: que son ingratos, volubles, hipócritas, falsos,
temerosos del peligro y ávidos de ganancias; y mientras les favoreces, son
todo tuyos, te ofrecen su sangre, sus bienes, la vida e incluso los hijos como ya dije antes- mientras no los necesitas; pero, cuando llega el
momento, te dan la espa/da"(ibid.: 67).
En otro texto no tan mencionado pero quizá de mayor importancia para
conocer el pensamiento de Maquiavelo ( 1987), también se pueden encontrar
412

numerosas expresiones simiJares, donde los aspectos psicológicos son
colocados como causa o efecto de muchos de los comportamientos o
características políticas de una sociedad. La idea de la maldad intrínseca de
los hombres se repite:
"... es necesario que quien dispone una república y ordena sus leyes
presuponga que todos los hombres son malos y que pondrán en práctica sus
perversas ideas siempre que se les presente la ocasión ... "(1987:35)
Quizás estas expresiones expliquen en parte la animadversión que
muchos teóricos han tenido haéia Maquiavelo y su pensamiento, quien al
'sejialar las limitaciones que toda sociedad tendrá para su constitución y
funcionamiento, atacaba implícitamente las posiciones de optimismo y
voluntarismo que han estado en considerables ocasiones presentes en las
diversas formas que asume la activídad política concreta En parte, la
ambición que todos los seres humanos conllevan es respousable de estas
dificuJtades:
"... la causa es que la naturaleza ha constituido al hombre de tal manera
que puede desearlo todo, pero no puede consegui~lo todo, de modo que,
siendo siempre mayor el deseo que la capacidad de conseguir, resulta el
descontento de lo que se posee y la insatisfacción"(ibid, 120)

También es interesante la explicación que da sobre la deformación de la
memoria social:
"los hombres alaban siempre, aunque no siempre con razón, los tiempos
antiguos (...) por varios motivos (...) como los hombres odian las cosas por
temor o por envidia, en las cosas pasadas han desaparecido las dos causas
más poderosas del odio, pues ya no te pueden dañar ni hay razón para
envidiar/as" (ibid.: J77)
Para el iluminismo posterior, creyente en la sagrada racionalidad y
perfección de los seres humanos y en su bondad natural, el pensamiento
maquiavélico significa un serio escollo y por eso ha sido negado o denigrado.
Pero su obra debe ser considerada como uno de los puntos de partida
fundamentales del pensamiento político y del nivel de análisis psicológico de
la política. Maquiavelo fue el primero en poner de manifiesto de manera
clara que la política es más pasión que razón y -si no reconocemos estodificilmente podremos entender muchos procesos políticos.
El mismo Le Bon contribuyó de manera importante a ese análisis con
toda su obra, de la cual el elemento más conocido es su análisis de la
psicología de las masas o muchedumbres (Le Bon, G. 1998).
Wilhem Wundt comenzó en 1900 una obra de gran extensión que llevó
por nombre "psicología de los pueblos". Habiendo trabajado en lo que en ese
tiempo se denominaba psicología experimental, trató en esta obra de
413

�interpretar los datos históricos y antropológicos a partir del marco conceptual
de la psicología; aún cuando su enfoque se centró en los fenómenos
lingüísticos, su visión implicaba la idea de que el lenguaje de un pueblo
podía revelar mucho de sus características psicológicas y su comportamiento
diferenciado (Murphy, G., 1971). Para Michel-Louis Rouquette (1995) la
obra monumental de Wundt está descalificada en la actualidad debido a que
1. presenta como modelo dominante un tipo de universalidad moral que
confunde, ya que en nombre de la igualdad política rechaza la desigualdad
psicológica; 2. uniformiza 1as culturas en nombre del consumo,
desconociendo que las costumbres y la moral no se difunden ni imponen del
mismo modo que las modas en el vestir o en otros aspectos menores; 3.
presenta resultados inconsistentes, como consecuencia de los problemas
metodológicos de la puesta en acción de los métodos comparativos.
Aún cuando el ténnino política no se considera como una referencia
importante en la obra ~ Freud (1976), parece indudable que sus ideas se
hacen imprescindibles para el análisis de la política desde una perspectiva
psicológica. El tema del trabajo represivo de la cultura se manifestará en su
obra por las diversas consecuencias que para él implica: la construcción del
complejo edípico, la sublimación en la creación cultural, la satisfacción
personal de los individuos en una sociedad. La agresión, fenómeno de orden
psicológico, es organizada socialmente por el poder político y en gran parte
de la obra de Freud podemos encontrar referencias a ello, como por ejemplo:
"Nuestras exigencias culturales hacen demasiado dificil la vida para la
mayoría de las organizaciones humanas, y así promueven el extrañamiento
de la realidad y la génesis de las neurosis sin conseguir un superávit de
ganancia cultural a cambio de ese exceso de represión sexual" (Freud, S.
1910, 50)
1 • 1r,, 1111

111

t

El trabajo de 1921, Psicología de las masas y análisis del yo, puede
considerarse un tratado elemental de psicología política (Freud, S., 1921). En
él, partiendo de la obra de Le Bon, analiza las características de las masas,
ese concepto tan dificil de definir de manera clara, pero de presencia
irrefutable en la vida política contemporánea. Sería una tarea dificil y quizá
inútil resumir el contenido de El malestar en la cultura, pero en esa obra
Freud (1930) expone con mayor profundidad que en otras su concepción de
la forma en que los sistemas culturales y sociales se desarrollan en función de
la oposición y colaboración con las necesidades individuales, los modos de
hacer posible una convivencia humana aceptable, el requisito de la
construcción de un estado de derecho y el control de la violencia y las
maneras en que las construcciones culturales afectan el desarrollo de la
personalidad. Freud también escribió un trabajo que puede calificarse de
señero en los estudios de psicología política, el estudio psicológico del
presidente estadounidense Thomas Wilson (Freud, S. y W. Bullitt, 1973).
Aún cuando la obra no sea de las más importantes de su pensamiento y que
414

fuera publicada muchos años después de haber sido escrita, su lectura es un
paso inicial básico en el estudio de la psicología política.
Pero quizá su contribución involuntaria más importante a la psicología
política se exprese en su concepto del complejo de edipo, fundante de la
personalidad por imposición de la ley y modelo de la instauración de las
leyes en toda sociedad. Todo sistema social requiere que los individuos
encuentren una salida adecuada a su complejo edípico, de lo contrario estarán
condenados a las varias formas de desorden que suelen amenazarlos, ya que
no hay aceptación del orden sin una adecuada integración de la disposición a
aceptar la ley del padre.
·
En la tradición estadounidense, Harold D. Lasswell (1960) es el
fundador de la psicología política. Habiéndose formado en Chicago, viajó en
los años 1926 y 1927 a Europa, donde tomó algunos cursos en la London
School of Economics con Graham Wallas y tuvo una experiencia
psicoanalítica con T. Reik en Berlín. A su regreso, publicó Psicopatología y
Política, trabajo donde, mediante la técnica de entrevistas a políticos
destacados, intenta establecer relaciones entre las experiencias infantiles de
desarrollo y la participación política de la etapa adulta El texto presenta
algunas limitaciones conceptuales, pero ha sido hasta el momento
prácticamente la única obra que arriesga una descripción y una interpretación
de las complejas relaciones entre las estructuras de personalidad y la
actividad política en una sociedad democrática.
Aproximadamente por la misma época en que se publicaba el texto de
Lasswell, en la Universidad de Frankfurt, en Alemania, se desarrollaba la
tarea del Instituto de Investigación Social en el que varios pensadores, pero
principalmente Max. Horkheimer y Theodor Adorno comenzaban su tarea de
construir una teoría social distintiva Ésta, conocida más vulgarmente en la
actualidad como teoría crítica, hizo de las relaciones entre estructuras de
personalidad y estructuras político sociales el punto central de su desarrollo
teórico. Los primeros trabajos de Horkheimer giraron alrededor de la
estructura de la familia alemana de la época y sus relaciones con ciertas
instituciones políticas como el autoritarismo. Sin embargo, será uno de los
trabajos más conocidos de Adorno, La personalidad autoritaria, el que
intentará establecer las posibles relaciones entre las estructuras de
personalidad básicas y las formas de organización política y su ideología
subyacente (Adorno, T. 1965). Aún cuando la escuela de Frankfurt se
disolvió, de alguna manera, durante la segunda guerra mundial, el texto de
Adorno sigue produciendo efectos: casi todos los trabajos que estudian algún
tipo de manifestación del autoritarismo hacen referencia a él (Smith, M.
1997; Durrheim, K. 1997).
La segunda guerra mundial provocó, particularmente en los Estados
Unidos, una especial renovación de la ciencia social aplicada con relación a
415

�las estructuras políticas y sociales. La guerra condujo a estudios sobre los
efectos de la propaganda política y la contrapropaganda: tanto el nazismo
como lo que se llamó el grupo aliado desarrollaron estudios sobre las
posibilidades de efectividad de los mensajes, analizando tanto sus
características formales como los efectos del contenido y los razonamientos
implícitos. Técnicas como la denominada "lavado de cerebros", fueron
utilizadas y analiz.adas en sus posibilidades concretas para producir cambios
en el comportamiento político de los seres humanos y fueron aplicadas en
diferentes versiones por los miembros de distintas sociedades, sin importar
las tendencias ideológicas. Aún cuando la capacidad de esas técnicas para
producir los efectos deseados puede cuestionarse tanto teórica como
prácticamente, no parece haber dudas sobre el uso relativamente amplio que
tuvieron. El lavado de cerebros es, en última instancia, una fonna de tortura.
Y aún cuando ésta haya sido condenada por organismos internacionales y
, leyes en casi todo el mundo, su práctica ha sido frecuente hasta nuestros días
en el ámbito político; los Jllilitares del cono sur latinoamericano recurrieron a
ella de manera sistem~ con pocos beneficios desde el punto de vista de
sus objetivos, pero con un indudable daño a las personas y la sociedad. La
psicología del torturador ha sido poco estudiada, pero debe merecer un
análisis más profundo; sin duda, se ha trabajado más en el problema de la
recuperación psicológica de las víctimas de la tortura, pero si fuera posible
entender un poco más la psicología del torturador, quizá pudiéramos hacer
algo para evitar ese mal.
Asimismo los rumores fueron estudiados de manera particular. Un texto
clásico de G. Allport y L. Postman (1952) intentaba desarrollar una teoría
sobre la dinámica de los rumores en la vida social y política El tema, sin
embargo, debido probablemente a sus dificultades metodológicas, ha
desaparecido de los trabajos de psicología social y política.
Un psicólogo social de origen alemán que se vio obligado, como tantos
otros, a emigrar a los Estados Unidos en el momento del ascenso del
nazismo, Kurt Lewin (1978, 1939), realizó numerosos estudios y
experimentos sobre la convivencia democrática y la formación de distintos
tipos de liderazgo en grupos. Para Lewin, la democracia era una cómpleja red
de relaciones que podían aprenderse y, por lo tanto, desarrollarse en
cualquier clima grupal. Pero, fundamentalmente, la organización democrática
de los grupos acarrea una serie de sentimientos de satisfacción, lo que la hace
superior a cualquier otra forma de organiz.ación social. Podría objetarse que
confundía, un poco ingenuamente, las relaciones en un pequeño grupo con
las condiciones más amplias y generales de las estructuras políticas de una
sociedad, pero sus estudios promovieron el análisis de formas de
organiz.ación reales de vida con relación a la ideología política Debe decirse,
además, que Lewin pensaba que la ciencia social debía asumir un rol activo
en la construcción de un mundo mejor, a pesar de las voces que reclamaban y
416

reclaman la prescindencia valorativa Esta idea de un mundo mejor permeó
casi todos los avances de la psicología social y política en el periodo
posterior a la segunda guerra mundial. No sólo Lewin; también Adorno,
Marcuse y otros pensadores realizaron investigaciones dirigidas a aminorar o
eliminar los males de los sistemas autoritarios como el nazismo o el
comunismo. La búsqueda de una sociedad democrática igualitaria y
participativa no era sólo un ideario político sino también una meta científica.
En enero de 1978 se fundó la International Society of Política/
Psychology, dando así marco institucional a las actividades en el campo. La
sociedad internacional no sólo desarrolla las actividades propias de una
organización de este tipo, sino que edita una publicación donde se recogen
los principales elementos del "estado del arte" en materia de psicología
política y que se constituye, por ello, en una referencia obligada en la
disciplina
Entre las publicaciones más recientes, podemos mencionar el texto del
sociólogo Jon Elster, aparecido con el nombre de Psicología polftica (Elster,
J. 1995). El título es, a primera vista, engañoso, porque podría hacer pensar
que se trata de un panorama completo del campo, mientras que sólo trabaja
sobre algunos aspectos muy limitados: aún cuando en la introducción
promete describir la función y alcances de la psicología política, su promesa
permanece incumplida En una primera aproximación, define la psicología
política como el análisis de los mecanismos que llevan a la formación de los
deseos y creencias y la descripción de los efectos que ellos producen en las
acciones individuales y, por consiguiente, en los procesos sociales. La
definición podría aplicarse para explicar otros campos de estudio y no sólo la
psicología política. Elster piensa que la idea de mecanismo es un instrumento
epistemológico importante para superar la antinomia entre las teorías con
status nomológico y las descripciones ideográficas, pero no se trata de
"teorías de alcance medio" de corte mertoniano, sino de lID. tipo de modelo
causal "ex post" que no puede preverse. Se debería aclarar de antemano que
Elster se pronuncia como participante de la corriente epistemológica que
postula el individualismo metodológico, con todas las consecuencias que ello
acarrea En realidad, creo que quien pretenda saber en qué consiste la
psicología política no debería leer el libro de Elster, pero lo menciono como
una muestra de las dificultades que se deben superar para construir un campo
unificado. Dada su postura epistemológica, Elster piensa que elementos
como la racionalidad de los individuos son importantes para entender el
proceso político; más específicamente, los asocia a la elaboración de las
constituciones políticas y desarrolla largos análisis y disquisiciones sobre las
consecuencias esperadas e inesperadas de los comportamientos en esas
condiciones.

417

�En México, aún cuando no hay grupos consolidados con programas de
investigación consistentes, ha habido ya bastante larga tradición de
investigaciones dirigidas por Héctor Cappello (1995; 1994; 1993a; 1993b;
1990), quien puso énfasis en los procesos de identidad nacional desde tma
óptica muy especial. Para Cappello, identidad y carácter nacional se definen
como formas complementarias, donde el sentido de pertenencia define la
identidad y el sentido de participación produce el mismo efecto con relación
al carácter nacional. En sus estudios concretos, encuentra que las
instituciones políticas -como los partidos políticos y la administración
pública- son los obstáculos principales para que se desarrolle en los
ciudadanos mexicanos una adecuada identidad nacional. Graciela Mota
(1999; 1990a; 1990b), aún cuando parece colocarse en una perspectiva quizá
más fenomenológica, ha producido también importantes trabajos en el campo
de la psicología política mexicana, analizando los procesos de constitución
de grupos en la dinámica vida política mexicana.
Víctor Zúñiga (l 9?s') ha trabajado los problemas de la identidad en los
niños de la frontera norte. Zúñiga encuentra que la fonnación de la identidad
está determinada por complejos simbólicos donde los procesos afectivos
juegan un importante papel. En otras palabras, no son sólo elementos
cognitivos o de desarrollo intelectual los que conforman la identidad, sino,
quizá más importante, los procesos afectivos que vinculan los niños con los
agentes socializadores.
Aún cuando sus trabajos se han desarrollado en los Estados Unidos, no
puede ignorarse que gran parte de la obra de Roderic Ai Camp (1981) versa
sobre la realidad psicopolítica mexicana. Sus estudios abarcan varios
campos, pero uno de los más tratados ha sido la socialización de las elites
políticas mexicanas y sus agentes socializadores, como la familia y la
escuela.
También autores clásicos de la teoría política, como Lipset, Bobbio o
Dahl han incluido conceptos de nivel psicológico en sus explicaciones sobre
el comportamiento político.
En su obra más clásica, Lipset (1987) establece que una democracia es
un sistema de resolución de conflictos donde debe manifestarse alguna forma
de consenso. El consenso es lo que permite que un sistema político pueda
establecer las reglas de un juego pacífico del poder, por el cual los que
sienten afuera del sistema de decisiones acepten las decisiones de quienes
están adentro y éstos últimos reconozcan y respeten los derechos quienes se
sienten afuera. Estos procesos implican superar todas las formas fuertes de
narcisismo social, lo que constituye una de las cuestiones pennanentemente
omnipresentes en los sistemas políticos: la confianza en la representación y
los mecanismos que la constituyen (y aquí debe entenderse representación en
418

su doble sentido: como sistema de transferencia de responsabilidades y como
sistema psicológico de construir y organizar el mundo de lo real). En un
trabajo más reciente (Lipset, S. 1995) sostiene que la democracia requiere
una cultura que le sirva de fundamento; esta cultura implica que los
ciudadanos y las elites ponen en práctica de manera no declarativa principios
como libertad de expresión, ejercicio y vigencia de los derechos humanos,
medios de comunicación independientes y relativamente imparciales,
vigencia del estado de derecho y libertad de asociación y reunión. También
Cerroni (1991) cree que la democracia es una forma o modo cultural, donde
el sufragio universal es el resultado de luchas permanentes desde hace más de
doscientos aíios y se instala de manera más o menos definitiva después de la
segunda guerra mundial. Este proceso de igualación política a través del
sufragio no fue admitido como una forma o expresión natural desde sus
inicios, lo cual implica, para Cerroni, un paso fundamental y decisivo desde
el interés hasta el pleno derecho político. Las ideas de Lipset y Cerroni
presuponen procesos de nivel psicológico en acción: comportamientos
derivados de representaciones del mundo, sistemas de relación interpersonal
con elementos empáticos, alguna forma de concepción del otro -y sus
condiciones de existencia- identificación para el logro de consensos y
rechazo o negación de lo diferente y demás.
Robert Dahl concibe la organización política como un sistema cuyo
problema fundamental, el pluralismo democrático, se puede resumir en dos
preguntas:"¿Qué tanta autonomía debe permitirse a cuáles actores, con
respecto a qué acciones y en relación con qué otros actores, incluyendo al
gobierno del estado? ( ... ) ¿qué tanto control deben ejercer cuáles actores,
incluyendo al gobierno, empleando qué medios de control sobre qué otros
actores con respecto a qué acciones?" (Dahl, R. 1991: 12)
Autonomía, acciones de ciertos actores, control y relaciones mutuas
entre actores son aspectos que no pueden abordarse adecuadamente sin
recurrir a conceptos y explicaciones propias del nivel psicológico de análisis,
salvo que rectifiquemos la realidad. Lo que parece que no hemos podido
encontrar aún es un modelo que unifique ambos niveles de un modo
coherente.
Al definir la democracia, Bobbio (1986) la caracteriza por un conjunto
de reglas que permite establecer quién o quiénes están autorizados a tomar
decisiones colectivas y los procedimientos que permiten tal cosa. La idea de
reglas, como ya hemos visto, está asociada a su internalización: las reglas por
sí mismas no valen nada si no existe una comunidad de individuos que las
acepta y está dispuesta a hacerlas cumplir, aún cuando su cumplimiento
implique consecuencias negativas para sí mismo, lo cual supone complejas
disposiciones de nivel psicológico; asimismo, la toma de decisiones es un
intrincado mecanismo psicológico que supone una compleja estructura de
419

�conocimientos y juicios. Aún cuando la democracia no es sólo la constitución
de estos mecanismos y también debemos admitir que debe darse alguna
resolución a la cuestión del individualismo metodológico, me parece
indudable que hay aspectos de la organización política de toda sociedad para
los que debe recurrirse a conceptos psicológicos.
I.¿Cuál es el campo?

Después de lo visto, quizá podríamos aventurarnos a exponer alguna
definición de la psicología política y su campo de trabajo. En principio, diría
que es una rama aplicada de la psicología social. Y todo estaría bien si las
ideas de psicología social y de aplicación de una ciencia tuviesen consenso
más o menos universal. Lamentablemente, ni siquiera quienes llevamos ya
varios añ.os trabajando en psicología social coincidimos en los aspectos
fundamentales del campo.
Otra posibilidad: tfreguntarnos qué es la política y de allí derivar cuáles
son los fenómenos o áspectos psicológicos que intervienen; ya mencionamos
más arriba cómo los autores que han trabajado los temas más importantes de
la teoría política, introducen, de una u otra manera, conceptos de nivel
psicológico para definir a los sistemas políticos.

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Opto por definir la actividad política como todo aquello que en una
sociedad se relaciona con el ejercicio, ordenación y distribución del poder
con relación a la organiz.ación general de la sociedad. Evidentemente, el
problema del poder puede aparecer en cualquier relación humana y en
cualquier grupo u organización humana y en ese sentido, incluso, podríamos
hablar de política familiar o política empresarial y así sucesivamente, pero
aquí quisiera restringir de manera deliberada esa extensión. De manera que
todo lo que hace a la búsqueda del poder, a su uso, al modo en que los
distintos miembros de una sociedad lo ejercen o lo sufren y a las
consecuencias de ello, las particularidades en que el poder se estructura,
forman parte de la actividad política de una sociedad cualquiera. Todos
nacemos en una sociedad que posee ya estructuras de poder establecidas y
por lo tanto, automáticamente nos colocamos en alguna posición con relación
al poder. Ya sea como grupo, ya como "individuo", podemos intentar
adquirir más poder por distintas vías o modos y podemos perder el poder
también de diferentes maneras. En las monarquías tradicionales el poder (o
su ausencia) se adquiría por nacimiento, mientras que en las sociedades
republicanas modernas el poder se deriva de los apoyos obtenidos por parte
del resto de los integrantes de la sociedad. Si entendemos que el poder se
resuelve, de manera concreta, en términos de la capacidad por parte de
alguien (una persona o un grupo) para producir un detenninado
comportamiento en un otro (persona o grupo), las condiciones en esto se
420

ejercita de manera concreta e incluyen, inevitablemente, una variada gama de
componentes de nivel psicológico.
Reafirmando esto, encontramos que Dahl piensa en la democracia como
un tipo particular de organización de las instituciones políticas de la
sociedad, donde deben satisfacerse ciertos criterios (Dahl, R. 1999). Entre
éstos se encuentran la participación efectiva en todas las actividades políticas,
como posibilidad para cada uno de los individuos de asumir
comportamientos discrecionales; la igualdad de votos, en todos los sentidos
en que pueda concebirse, ya sea como respeto a todos y cada uno de los
votos, ya como aceptación psicológica de la validez de todas las opiniones en
el mismo pie de igualdad; la igualdad de oportunidades en el acceso a la
información relevante para adoptar decisiones; el control de la agenda
-como oportunidad similar para decidir cuáles son los asuntos que deben ser
incorporados al debate- y la inclusión de todos los adultos sin excepción en
las actividades políticas (o al menos, su posibilidad).
Dahl se pregunta también por qué debemos preferir la democracia a
otras formas de organización política y encuentra que sólo la democracia
puede evitar que alcancen el gobierno los autócratas o individuos con otras
patologías; sólo la democracia puede garantizar a todos los ciudadanos el
ejercicio pleno de sus derechos, cosa que los demás regímenes ni hacen ni
pueden; la democracia asegura un ámbito de libertad personal mayor que
cualquier otro régimen; ayuda a las personas a proteger sus intereses y los
· que podrían considerarse bienes fundamentales a los que aspira todo
individuo: supervivencia, alimentación, protección, salud, amor, respeto,
seguridad, familia, amistades, trabajo más o menos satisfactorio,
oportunidades de ocio libre y creativo y demás; la democracia posibilita el
ejercicio libre de la autodeterminación personal, profesional, grupal,
ciudadana, etc.; el ejercicio de las responsabilidades morales y el desarrollo
personal pleno; la prosperidad económica generaliuida, tema que puede ser
enormemente debatido, pero donde puede afirmarse que si bien no todos los
países desarrollados con economías de mercado son plenamente
democráticos, todos los países democráticos que se presentan en la actualidad
como tal poseen economías de mercado, facilitad.oras de una distribución de
bienes más igualitaria que todas las anteriores conocidas, aún cuando siempre
esté en juego el problema de los equilibrios.
En este sentido, la actividad política ha sido una actividad cambiante
que a su vez abarca una gran cantidad de modalidades con relación a las
formas culturales en la que se inserta o desarrolla. Las formas democráticas
de organización han cambiado y con ella las actitudes y los
comportamientos: desde la forma restringida directa de la antigua Grecia
-donde sólo los que eran considerados "importantes" tenían participaciónhasta las modernas repúblicas donde casi todos tienen la posibilidad de
421

�alguna forma de participación, pero donde las diferentes formas de
representación -y los correspondientes elementos de delegación y confianza
en el otro- son el modo inevitable de organizar los asuntos del gobierno: En
todos los casos, los elementos o estructuras de las condiciones psicológicas
que se requieren o exigen a los ciudadanos en sus modos de incorporarse a la
política, presentan formas variadas.
El problema, por otro lado, es que la democracia formal no es suficiente
para garantizar el funcionamiento verdaderamente democrático o el
comportamiento democrático de un conjunto de personas. Claro que puede
alegarse que el funcionamiento formal es ya suficiente desde la óptica
holística del sistema, pero el comportamiento de los agentes presenta
variaciones según sea la forma en que se estructura el sistema Debe
distinguirse entre el comportamiento político de los agentes -allí donde tiene
sentido el análisis psicológico- y las estructuras políticas de una sociedad,
campo de otros niveles de análisis.
En suma, proponemos que el estudio del comportamiento político se
refiere al análisis de (1) la forma en que un individuo se ubica en la estructura
de poder, relacionándose (2) con otros para (3) obtener más o (4) perder
poder, para (5) mantener una estructura dada o (6) buscar su remplazo, (7)
consiguiendo su objetivo o (8) fracasando, para ocupar un nuevo espacio
en la estructura de poder, en un sistema que siempre estará reestructurando el
conjunto de relaciones (o sea que se trata de un sistema dinámico). Quizá
· podríamos intentar representar este proceso de manera gráfica:

5.
mantener
estructura
1. agente
(individuo
situando

2.
relación
con
otros

3.

más
poder
6.
mantener

4.
pierde
poder
7.
éxito

estrnctura

1. La ubicación del agente, que es una estructura evaluativa que implica
juicios de su parte, sobre la forma en que se representa a sí núsmo con
422

relación a todas las otras fuentes de poder (sin olvidar que las
representaciones son -por sí mismas-espejos multienfrentados). Un
individuo, de todas maneras, es una ficción epistemológica: no existe ni ha
existido un individuo aislado en toda la historia humana y lo que un
individuo es como tal no es más que el resultado del modo en que ha
elaborado los procesos sociales en su propio sistema simbólico, procesos
sociales que son percibidos selectivamente a partir de las experiencias
previas. También debemos tener en cuenta que, con relación a lo político, un
individuo desarrolla cierta conciencia de responsabilidad y cierta conciencia
moral, como resultados de los procesos edípicos y actúa provocando
consecuencias deseadas o no.
Ese individuo ha sido socializado -la
participación política se da siempre en la vida adulta- y posee ciertas
estructuras o rasgos de personalidad que pueden ser funcionales o no a ciertas
estructuras políticas; asimismo, toma decisiones siguiendo su deseo -o sea
que comporta un modelo de racionalidad/irracionalidad-; 2. las formas en
que se relaciona con 1~ otros, lo cual supone la puesta en juego de
mecanismos tales co;no empatia, identificación, rechazo, liderazgo,
solidaridad, coparticipación; 3. la búsqueda de poder, que implica
comportamientos con una dimensión objetiva y una dimensión subjetiva que es la que interesa especialmente en función de los elementos
psicológicos-. Con relación a la búsqueda de poder, podríamos identificar
dos tipos ideales (en el sentido weberiano) de estructuras de personalidad:
por un lado el polo de autoritarismo y en el extremo opuesto, el conformismo
o sumisión. Con respecto a lo primero, ya mencionamos los trabajos de la
escuela de Frankfurt; por lo que hace al conformismo, los lewinianos
iniciaron hace ya más de cincuenta años una serie de estudios con
metodología experimental, los cuales todavía son discutidos, en especial por
lo que hace a su interpretación: podría decirse que, en general, las personas
están dispuestas a someterse a quienes identifican como figuras de autoridad
sin cuestionar los fines, siempre que depositen su confianza en quien les
propone realizar la acción (Doise, W.; J-C. Descbamps y G. Mugny, 1997).
Estos estudios han sido muy cuestionados ideológicamente por quienes
se resisten a aceptar que inclusive personas con alto nivel de formación e
información son susceptibles de ser manipuladas o sometidas, pero hay
muchas evidencias empíricas que apoyan la idea de un conformismo de base
en la mayoría de los seres humanos; 4. la pérdida de poder, también con sus
dos dimensiones; 5. la decisión de mantener las estructuras preexistentes, con
su satisfacción o insatisfacción como dimensiones psicológicas; 6. la
búsqueda de reemplazos para esas estructuras, lo cual implica prever o
construir imaginariamente las nuevas estructuras, las que pueden ir desde
fantasías simples hasta utopías y donde las ideologías tienen un importante
rol; 7. el éxito en política posee también una dimensión subjetiva, dada por
una evaluación de los logros alcanzados cuya resultante no es siempre
coincidente con los elementos imaginados; por último, 8. el fracaso también
423

�se compone de elementos subjetivos, dados por la decisión de abandonar o
mantener, a partir de una nueva situación, nuevas relaciones con otros o no.
La psicología social es una ciencia de interniveles. Con esto quisiera
significar que se trata de una ciencia que abarca como mínimo dos niveles de
construcción y organización de la realidad, al menos desde cierta perspectiva
epistemológica: el que comprende los aspectos de lo psicológico y otro, el de
las organizaciones sociales o sistemas de interacción. Lo psicológico, no
obstante, tampoco se constituye como campo definido con una aceptación
universal. Tenemos, por un lado, una vieja concepción restrictiva, que
elimina o ignora los fenómenos del campo de lo psíquico por las dificultades
epistemológicas que conlleva y termina por confundir conducta con
psiquismo o viceversa.
Por otro lado, nos situamos quienes entendemos que lo psíquico, como
tal, se expresa en las producciones humanas que organizan, clasifican,
expresan y dominan el mundo en y a través de los procesos simbólicos
elaborados como producción personal y original de un agente o compartidos
en grupos a partir de procesos colectivos de apropiación y difusión. En el
cuadro l. de la figura, "agente", se nos presenta como una compleja
estructura simbólica de integración, que ha sido denominada como sí-mismo
y que se construye con los elementos de identidad y autoevaluacíón del
sujeto. Forman parte también de este sí-mismo los aspectos conscientes del
ideal del yo y las representaciones que sobre las representaciones de su
·sí-mismo tienen los otros. Las construcciones simbólicas y sus formas de
presentación y representación social aparecen modulando el deseo como
proyección individual en los modos de organización humana de la cultura; las
construcciones simbólicas de privación, escasez, abundancia y disponibilidad
de bienes materiales o simbólicos y demás formas de necesidad elaboradas
socialmente determinarán una porción importante del comportamiento
político.
La "ideología dominante" y el mundo construido a partir de ella, se
instauran como formas de representación social, psicosocialmente hablando,
que imponen un modo de comportamiento en la sociedad civil y en sus
relaciones con el estado. El ténnino ideología ha sido uno de los más
polisémicos de la ciencia social: su uso multivalente parece haber llegado a
un máximo de denotación en los años setenta del siglo veinte y me parece
que aún no tenemos una forma unívoca de referirlo (van Dijk, T. 1999). Para
algunos autores (Rex, J. 1985) las construcciones ideológicas están en la base
de los conflictos sociales, ya que las partes en conflicto siempre elaboran
racionalizaciones especiales destinadas a poner de manifiesto la naturaleza
fraudulenta o ideológica de la posición del otro. Los trabajos de Van Dijk
(1999; 1995) sobre ideología son en sí mismos complejos y un análisis
detallado de su pensamiento al respecto es de por sí una obra laboriosa, pero

424

en la medida en que una de las funciones sociales que les atribuye es la de
sustentar los intereses grupales, su coparticipación en los procesos políticos
es bastante obvia.
Pero así como organizamos el presente de manera simbólica, también lo
hacemos con el pasado: el tiempo y la historia son construcciones simbólicas
que se nos imponen; contar los años de diez en diez y no de doce en doce o
de veinte en veinte tiene efectos disímbolos; concebir la revolución francesa
como una revuelta popular o como una rebelión de sectores de clases medias
nos lleva a interpretar de manera diferente las fuerzas sociales actuales; la
memoria de los pueblos, por otro lado, es mucho más distorsionadora que la
de los individuos; la reconstrucción del pasado está sometida a los procesos
de deformación que requieren que lo pasado sea revivido como se habría
deseado para justificar nuestras acciones del presente, de allí la permanente
tensión en la discusión escolar sobre la historia a enseñar a las nuevas
generaciones y a la elev,ación de las categorías históricas al nivel de mito
(Lévi-Strauss, C. 1964)/
Pero también los procesos de socialización política, como la formación
de la identidad y el sí-mismo y su contrapartida, el otro, responden a
dinámicas sociales: actitudes, construcciones estereotipadas y prejuicios se
construyen como procesos justificados socialmente, que se internalizan en
individuos concretos como respuesta a sus diferentes grados de estados de
ansiedad.
Los problemas de conflicto y agresión tuvieron una reconsideración a
partir de la propuesta del "Dilema del prisionero" en la década de los años
cincuenta. Como sabemos, el problema del egoísmo había sido planteado por
Thomas Hobbes (1993), señalando que la única posibilidad de un ser
humano de protegerse era anticiparse a los comportamientos de saqueo o
daño de los demás obteniendo poder y ejerciéndolo en su salvaguarda. Es en
los años posteriores a la segunda guerra mundial cuando el problema se
retoma desde otra perspectiva (Axelrod, 1986). La idea es que cuando la
búsqueda del bienestar individual produce resultados negativos o
desfavorables para todos, los seres humanos se ven obligados a buscar
fórmulas de cooperación. Sin embargo, el modelo presenta tantos supuestos y
restricciones que su utilidad se hace limitada; no obstante, los trabajos
posteriores en esta línea nos muestran las complicaciones que deben
enfrentarse cuando se trata de implantar fórmulas de cooperación entre seres
humanos y las dificultades para lograrlas mediante el uso de cualquier forma
de racionalidad. Concomitantemente con la incapacidad para explicar
teóricamente la agresión y la violencia, no hemos sido capaces de hallar
soluciones a la violencia concreta: Kosovo o Timor oriental, para no citar los
cientos de conflictos de los últimos tiempos en este mundo, muestran lo
dificil que es controlar la violencia una vez desatada y la imposibilidad de
425

�anteponer la racionalidad a la irracionalidad. Además, ha surgido un nuevo
problema: la disponibilidad abierta, en muchas sociedades, de medios de
agresión muy poderosos, como armas sofisticadas o de enorme poder
mortífero y que a veces están en manos de individuos con ciertos grados de
perturbación psíquica En esta misma dirección, ha aparecido en Rusia una
nueva forma de terrorismo que nos deja algo estupefactos: hacer volar un
edificio de varios pisos sin que se sepa a ciencia cierta por qué se ha elegido
ese objetivo es un acto que nos enftenta a una realidad para la cual carecemos
de esquemas de referencia ¿Qué fantasías o representaciones del futuro llevan
a un individuo o grupo a actuar de esa manera? ¿Cuál es el sentido de la
reivindicación o de la justicia que se posee?

Lo social, por otro lado, se organiza: clase, sexo, estudios.
Antiguamente lo hacía siguiendo las líneas de testamentos, religión u oficios,
pero hoy a través de la inmensa pluralidad de los grupos e intereses, donde
podemos encontrar organizaciones de distinto corte y desarrollo. Partidos
políticos, grupos de presión, organizaciones no gubernamentales y demás son
hoy parte del panorama cotidiano de toda sociedad y producen
entrecruzamientos donde las identidades se funden en procesos de
acercamiento y cooperación o estallan en conflictos y pugnas. Todos los
testamentos, sistemas, estructuras y grupos a los que pertenecemos nos
obligan a una dinámica continua de incorporación o integración o de
separación o conflicto.
Las organizaciones son parte de la identidad personal de todos los
ciudadanos y sus modos de funcionamiento interno marcan, en cierta medida,
las características de personalidad de quienes las integran. Pero todas las
organizaciones, entre ellas las de oficio político, como los partidos políticos
o sindicatos, tienden a estructurarse en tomo al ejercicio del poder, creando
lideratos y formas jerárquicas. Dificilmente podemos encontrar una
organización igualitaria donde todos sus integrantes compartan el poder en el
mismo grado.
El liderato aparece en todos los órdenes de las interacciones sociales,
desde la familia hasta las complejas organizaciones y la más compleja de
todas las hasta ahora desarrolladas por los seres humanos, el estado-nación.
No obstante, desde los trabajos clásicos de Max Weber (1974) sobre
sociología de la dominación, poco es lo que hemos avanzado. S. Pancer, S.
Brown y C. Barr (1999) han trabajado con la idea de que los líderes políticos
pueden ser estudiados en tres dimensiones principales: integridad,
competencia y carisma, cada una de las cuales está formada por una serie de
rasgos que se poseen en mayor o menor grado. As~ integridad está formada
por una escala de honestidad/deshonestidad, el actuar de manera recta,
responsabilidad y cuidado/descuido; la competencia, por inteligencia,
capacidad de trabajo, compromiso y sentido de fines u objetivos; mientras

426

que el carisma se integra por la capacidad de seducción,
causa y su capacidad "carismática". Obviamente, todos
evalúan tal como son percibidos por quienes
independientemente de juicios más "objetivos" sobre el
poseen.

la impresión que
estos rasgos se
son liderados,
grado en que se

Para César Cansino (1998) el liderato parece ser un componente
estructural de los sistemas políticos, donde quienes ocupan la posición de
líder lo hacen como resultado de las condiciones históricas y los rasgos de
personalidad puestos en juego. Et estudio de la personalidad de los lideres es
uno de los elementos que explican el liderato y propone que se consideren
los rasgos de la personalidad sociopolítica, una categoría conceptual no muy
bien aclarada por Cansino.
Un tema dificil es el de las estructuras de carácter nacional y los
sistemas políticos. Ya m7ncioné ta tarea importante de Cappello en México,
pero podemos decir qóe también en otras latitudes se ha intentado y se
trabaja en este aspecto. Inkeles (1997) define el carácter nacional como el
conjunto de características permanentes y patrones que son modales entre los
miembros adultos de una sociedad. Tanto aquí como en general para la teoría
sociológica, el establecimiento de los límites reales de una sociedad se
presenta como una cuestión dificil. Como ya lo ha señalado el equipo
dirigido por Wallerstein (1996) durante mucho tiempo partimos de aceptar
como obvio lo que no parece ser tanto: la sociedad no está ligada
necesariamente de manera determinante al espacio fisico, al menos el
determinado por los límites geográficos de las líneas políticas del estadonación.
Algunos otros han tratado el carácter nacional como la suma total de
todos los valores, instituciones, tradiciones culturales, modos de acción e
historia de un pueblo. Es evidente que esto sólo puede producir un sistema
delirante. Además, suele conducir a ciertas formas de racismo (si es que
consideramos el racismo como algo diferente de un delirio colectivo). La
exacerbación de los valores supuestamente nacionales produjo errores
históricos, como el nazismo y otros similares; en algunas de las sociedades
árabes de la actualidad, dominadas por fundamentalismos religiosos, se
reproducen aquellos fenómenos, aún cuando se quieran ver como
expresiones de resistencia a la dominación de potencias mundiales o como
formas románticas de buscar la afirmación de los propios valores. El
romanticismo, de todas maneras -con su carga de irracionalidad- estuvo
presente en los fundamentos del nazismo.
Colateralmente, la medición de rasgos de supuesta presencia universal
en una población, como la personalidad modal o los valores de la

427

�nacionalidad, presentan una serie de dificultades técnicas para las cuales no
tenemos aún soluciones satisfactorias.
Ya establecimos las condiciones de funcionamiento general de la
democracia en las sociedades modernas, de las cuales podemos deducir la
necesaria condición de estructuras de personalidad y actitudes para su
funcionamiento. El egoísmo, sin embargo, es una característica humana
omnipresente contra el cual toda democracia debe establecer una cierta
estrategia Siempre habrá grupos que creen no recibir lo suficiente de la
sociedad o que su aporte es proporcionalmente mucho mayor que lo recibido.
Los movimientos separatistas e independentistas se alimentan de esta
representación social y, dado su carácter, a veces adquieren fuerza como para
impulsar comportamientos reivindicativos o revolucionarios.
Otro campo que admite una gran cantidad de trabajo para la psicología
política es el de las relaciones internacionales: todos los países utilizan
tácticas de propaganda para difundir una cierta imagen propia y del
"enemigo", así como todos los pueblos desarrollan representaciones sociales
de los extranjeros, especialmente de aquéllos con los que se entra en contacto
más fuerte. Lo del enemigo, en ciertos casos, no suele ser más que el
incentivo de ciertos rasgos paranoicos en individuos muy particulares. Por su
parte, la profesión de espía requiere, sin duda, de ciertas características
psicológicas especiales. Además, son famosas y reconocidas las faltas
cometidas por los llamados cuerpos de inteligencia, cuyos miembros no
siempre poseen el glamour o la inteligencia que la literatura y el cine nos han
presentado.
Queda, por fin, el problema de la posible manipulación de los seres
humanos a partir del posible conocimiento de la psicología política ¿Es ello
posible? ¿Cómo se contrarrestaría? ¿Cuál debe ser el comportamiento ético
de quienes pretender saber sobre esto? En concordancia, hay quienes piensan
que la psicología política puede ser un arma peligrosa en manos de ciertos
políticos, que dispondrían de esta manera de instrumentos o técnicas de
manipulación eficaces. El argumento es válido para todas las ciencias
sociales, si entendemos que la ciencia, en cualquiera de sus campos, debe
servir para transformar el mundo y lograr un mundo mejor para todos. Mi
respuesta es que todo conocimiento es tal por el hecho de ser público.
Justamente, el hacer público el conocimiento es la única forma de impedir
que una persona lo utilice de manera ventajosa en su propio beneficio. El
conocimiento que, como tal, es autoconciente de sus limitaciones y alcances
asegura a sus portadores un mayor dominio de sí mismos y, por lo tanto, la
posibilidad de usar correctivos para sus propios defectos y errores. De todas
maneras, también deben analizarse y cuestionarse los aspectos éticos de
quienes trabajan en psicología política y de sus posibles clientes o usuarios.

m. Las tareas actuales
Me parece que está fuera de discusión que es mucho más lo que
ignoramos que lo que sabemos. De manera que una de las tareas actuales
deben dirigirse a buscar un consenso que permita señalar cierta concordancia
de los interrogantes sobre lo que ignoramos y los modos de poder cubrir esos
huecos.

Las respuestas podrán ser elaboradas mediante uno o más programas de
investigación, con o sin énfasis en asuntos locales o regionales. Esto quiere
decir que hay cuestiones generales que pueden ser explicadas a partir de
investigaciones que partan de problemas locales o también, que puede
pensarse en investigaciones que trasciendan las condiciones localizadas y
puedan iluminar los aspectos más complejos del comportamiento humano en
el ámbito político.
I

¿Qué debemos entender cuando hablamos de comportamiento político?
¿Se trata sólo de comportamientos electorales o más bien, de todo aquello
que se agencia con relación a todas las formas de presentación y
representación del poder? ¿Cómo se concibe el poder, como una manera de
resolver problemas o conflictos o como una instancia de poder restrictiva u
opresiva? ¿Cómo se da la relación entre estructuras de personalidad y
estructuras políticas: hasta qué punto los regímenes autoritarios o
democráticos moldean ciertas estructuras de personalidad o viceversa?
¿Cómo utilizan el poder los sistemas gubernamentales? ¿De qué manera se
usan los sistemas represivos? ¿Cómo, cuándo y por qué aparece la tortura en
política? ¿Por qué hay individuos que buscan el poder de manera compulsiva
y por qué hay quienes lo ejercen de manera cruel y despiadada? ¿Puede
prevenirse la aparición de los "hitleres'.', los "lenines" y similares? ¿Hasta qué
punto y cómo corrompe el ejercicio del poder? ¿Debe haber para ello ciertas
características de personalidad previas o el poder corrompe a cualquiera? ¿Es
evitable la corrupción de los individuos en la política?
Dado que "lo que quiere parecerse, se junta": ¿es similar la afiliación
política a otras fonnas de afiliación, como la religiosa, la de grupos sociales
y demás? ¿Qué es la "conversión" política? ¿Se trata de un fenómeno similar
a otras formas de conversión? ¿Por qué se desafilian o se "desconvierten" las
personas? ¿Cuánta libertad se pierde al afiliarse? ¿Cuánto se está dispuesto(a)
a perder? ¿Qué motivaciones están presentes en la afiliación política en
México: búsqueda de identidad o intereses más o menos egoístas o
compromiso intelectual por una causa o adhesión afectiva a un líder o
persona o grupo o algún tipo de compromiso altruista o cualquier otra cosa?
¿Cuánto de confonnismo y cuánto de reflexión personal se da en la afiliación
política en México? ¿Cuáles son las técnicas de reclutamiento más usadas por
429

428

�los diferentes partidos políticos en México? ¿Hay diferencias entre ellos en
cuanto a las más efectivas? ¿Cuáles son las formas de reclutamiento?¿Varían
según el tipo de organización? ¿Han variado históricamente? ¿En qué
condiciones se produce el "transfuguismo"? ¿Hay rasgos especiales de
personalidad en los tránsfugas?
¿Cuáles son las formas de participación política? ¿Cuáles son las formas
de asumir los compromisos ideológicos, si es que hay grados o diferencias de
otro tipo? ¿Es el comportamiento político, en este punto, similar o diferente a
otras formas de compromiso con respecto a grupos? ¿Cómo se construye el
imaginario de igualdad o diferencia? ¿Qué es lo que subyuga para buscar
parecerse en el ámbito político? ¿Cómo tratar la inconsistencia actitudinal y
representacional? ¿Cómo se jerarquizan los niveles de pertenencia, habida
cuenta de que la pertenencia en las modernas sociedades no puede ser sino
plurívoca?
. ¿~ómo evoluciona el comportamiento del voto en México? ¿Puede
atnbwrse el voto a determinaciones psicológicas y sociales? ¿Es posible
inducir el voto mediante alguna técnica? ¿Se induce el voto en México de
alguna manera particular? ¿Qué condiciones culturales, ideológicas y
políticas producen votaciones de mayor o menor afluencia? ¿Cómo y por qué
se da el abstencionismo? ¿Cuáles son los factores que contribuyen a una
elección por uno u otro candidato?
¿Cuáles son las actitudes fundamentales de ciudadanos con relación a la
política? Además de la confianz.a, ¿qué otras condiciones psicológicas se
necesitan en los sistemas de representación? ¿Permiten mayor participación
los sistemas representativos que los unipersonales? ¿Cómo se representan los
individuos de una sociedad los valores democráticos de cumplimiento de
leyes? ¿Cómo se elabora la toma de decisiones en la construcción de leyes
positivas y en su cumplimiento?
¿Cómo se presentan los rasgos autoritarios de personalidad y su relación
con las estructuras políticas? ¿Qué relaciones hay entre autoritarismo e
ideología? ¿Es el conformismo un rasgo complementario o concomitante del
autoritarismo? ¿Cuánto conformismo se presenta en México? ¿Está el
confo~smo distribuido de manera igualitaria o tiene una presencia mayor
entre ciertos grupos socioeconómicos, de tipo de estudios, de edad u otro
rasgo?
¿Cómo se socializa el "ser político"? ¿Por qué se aceptan unos valores y
se rechaz.an otros? ¿Es un proceso similar en todas las culturas?. Admitiendo
que es imposible dar una respuesta total a esta pregunta, ¿cuáles son las
diferencias en los procesos de socialización política que podemos anotar en
todo el mundo? ¿Cuáles son los agentes socializantes políticos de mayor
430

importancia en México: tiene primacía alguno de ellos o ejercen influencias
equivalentes los padres, la familia, los amigos, la escuela, los medios de
comunicación masiva? ¿Hasta qué punto el comportamiento electoral paterno
se repite en las nuevas generaciones? ¿Cómo se adquieren los valores
democráticos? ¿Cómo surgen los lideres políticos? ¿Qué experiencias
infantiles son fundamentales para optar por la actividad política? ¿Qué tipo
de socialización tienen los líderes políticos? ¿Son similares en todas las
formas de estado o de organización política (regímenes autoritarios,
democracias y demás)? ¿Qué tipo de elementos psicopatológicos son
evitables? ¿Hay modos diferenciados de liderato político según las culturas?
¿Cuáles son los estilos comunicativos y de lenguaje de los políticos con
relación a otros lideres, como los religiosos, los deportistas, etc.? ¿Hasta qué
punto los estilos comunicativos de los políticos mexicanos difieren de los de
otras culturas? ¿Cuál es el tipo de discurso político más seductor en México?
¿Cómo se capta a trav~ del discurso lo irracional o lo inconciente de la
gente? ¿Cuál es discursó más efectivo para atraer y controlar a las masas?
¿Cómo funcionan los' vocabularios "ricos" y "pobres" con relación a la
captación de atención o de interés? ¿Cuál es la efectividad de las supuestas
técnicas de marketing que parecen ser cada vez más utilizadas? ¿Cómo
influyen los estudios de opinión en los propios encuestados y en el resto del
público? ¿Cómo se construye, realmente, la opinión pública en México? ¿De
qué manera se modifica o transforma y por qué vías o medios? ¿Cuáles son
las convicciones fuertes y cuáles las débiles con relación a la esfera de lo
político y cuáles, por lo tanto, sus posibilidades de transformación o cambio?
¿Cómo se presenta la ideología dominante? ¿Cómo afecta los
comportamientos políticos individuales? ¿Los habitantes de México perciben
la actividad política como wia agencia (posibilidad de transformación de la
realidad)? ¿Creen que la acción política es inútil? ¿Cómo se construyen los
rumores políticos? ¿Qué tipo de rumores son y han sido más efectivos en
México?
¿Cómo y cuándo se inventan rumores? ¿Qué relaciones hay entre
rumores, difamación, falsificación y calumnias? ¿Qué es lo que hace creíbles
los rumores? ¿Las mentiras sobre personas tienen las mismas características
que las mentiras sobre ideologías? ¿Qué efectos produce en los seguidores el
descubrimiento de los engaños? ¿Cómo se receptan los informes falsos y
cómo se distinguen de calumnias u otras formas de mensajes distorsionados?
¿Cómo funcionan organizaciones como la CIA estadounidense en la
invención y propagación de rumores? ¿Cómo se elaboran las diversas formas
de difamación en México? ¿Hasta qué punto son procesos elaborados de
manera conciente o el resultado del azar o de juegos inconcientes? ¿Cómo se
da el chiste político en México? ¿Presenta aspectos similares o diferentes a
los de otros países? ¿Hay ciertos chistes difamatorios que aparecen más
correlacionados con ciertos políticos, en el sobrentendido de que algunos
431

�chistes difamatorios se repiten para varios políticos, inclusive en otros países
de todo el mundo?
¿Cómo se presentan las diferencias mujer/hombre en la política? ¿De
qué modo aparecen en México las diferencias en este punto? ¿Cuáles son las
fuentes de estas diferencias? ¿Cuáles son las diferencias de actitud y de
participación política para hombres y mujeres?
¿Cuáles son las condiciones culturales que favorecen o dificultan la
aparición de la violencia política? ¿Qué diferencias podemos encontrar entre
violencia política y otras formas de violencia? ¿No se trataría, en todos los
casos de violencia, de una forma de presentación del poder? ¿Por qué algunas
personas se unen a los grupos que hacen de la violencia su modo político de
operar? ¿La adhesión a las guerrillas o grupos vulgarmente llamados
"subversivos" es diferente en algún sentido a algunas otras formas de
adhesión política?
¿Cómo se juzga o concibe la historia: como una abstracción
incomprensible, como un conjunto de cuentos o de pequeños relatos, como
un mito u otra cosa? ¿Cómo juega la construcción histórica mexicana en los
sentimientos de integración nacional? ¿Qué historia(s) debemos contar para
ello? ¿Cómo se concibe el cambio social y la posibilidad de participar o no
en él?.
¿Cuál es · el mejor político? ¿Puede darse una respuesta total a esta
pregunta? ¿Es el mejor político el que consigue más votos (el que tiene mejor
imagen), el que presenta argumentaciones más racionales, el que propone
mayores riesgos y desafios, el que es más querido por sus gobernados, el que
encuentra las mejores soluciones para los problemas de la comunidad, el que
administra mejor y más limpiamente los recursos públicos (el menos
corrupto)? ¿Cómo se presentan las formas de corrupción política? ¿Sólo
como cohecho, soborno, etc.? ¿O también como manipulación de datos, de
seres humanos, de masas? ¿Cuándo y cómo los políticos o gobernantes
reconocen sus limitaciones y deciden consultar a expertos?
¿Qué es el carisma? ¿Cómo se presenta? ¿Hay variaciones en el
carisma? ¿Todos los políticos deben detentar algún grado o nivel de carisma?
¿Hay diferencias -impuestas por la cultura- entre el carisma detentado por un
líder político mexicano con respecto a los de otras sociedades?
¿Cómo se dan los niveles de organización simbólica en las discusiones
políticas? ¿Qué diferencias hay en los debates políticos mexicanos con
respecto a otras culturas? ¿Cómo se usan los argumentos persuasivos?
Cuando un político posee una posición determinada de antemano -en
especial en los cargos de representantes en los órganos deliberativos- ¿en qué
432

condiciones se produce el cambio de posición? ¿Para qué sirven las
discusiones parlamentarias y sobre quiénes tienen efecto? ¿Cuáles son las
estrategias argumentativas en el discurso de los integrantes de órganos
deliberativos en México? ¿Cuáles son las condiciones sociales que permiten
una discusión abierta y amplia? ¿Cómo se delibera racionalmente? ¿Cómo se
dan y respetan los compromisos políticos en los gobiernos de carácter
representativo? ¿Cuál es la condición de quienes negocian acuerdos en
órganos deliberativos?
¿Cómo se "dan" las masas en México? ¿Presentan características
similares a las de otras masas o culturas? ¿Ha variado el fenómeno en los
últimos años? ¿Ha evolucionado de manera diferente o similar a la de otras
culturas? ¿Cómo se dan las masas en esta época de medios masivos? ¿Cómo
se presenta la siempre permanente tentación de la acción directa. Creo que la
tarea que tenemos por delante es enorme.
/

,I
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En los años anteriores al establecimiento de la gran industria, antes de la
novena década del siglo XIX, no se han encontrado indicios -hasta ahora- de
que se hayan presentado grandes conflictos laborales en la incipiente
industria regiomontana; de los que se tienen noticias se advierte que no
fueron significativos en términos económicos y sociales. Las fuentes
informan de un breve paro estallado por los obreros del Ferrocarril
Monterrey-Matamoros y otro promovido por un grupo de panaderos,
incidentes laborales que al parecer no tuvieron mayor trascendencia. El
periódico La Defensa del 20 de diciembre de 1883 informaba que, en la
ciudad de Monterrey, un grupo de tahoneros había demostrado su
descontento abandonando las labores del batido de la masa en la panadería
donde estaban empleados, propiedad de su patrón Pablo Galván; hecho que
el redactor de la nota juzgaba inusual en la vida laboral del Monterrey de
esos años, por lo que concluía poniendo en alerta a las autoridades para que
evitaran ejemplos que podrían tener resultados negativos. 1 El otro conflicto,
el de los ferrocarrileros, tuvo lugar el mismo año de 1883 el cual se dio con
motivo de que no les pagaban puntualmente el salario.2
Es importante mencionar que fue justamente en los ferrocarriles donde
se produjeron algunos de los primeros y más significativos conflictos
laborales en Nuevo León. Antes de narrar la crónica conviene hacer una
breve reseña de los ferrocarriles regiomontanos. Cuatro fueron las
principales vías ferroviarias que se instalaron en Nuevo León entre
principios de 1880 y 1890: La vía Matamoros-Monterrey cuyo tendido de los
rieles se inició a mediados del mes de abril de 1881 y se conectó con
Monterrey en 1905; el ferrocarril México-Laredo (Ferrocarril Nacional) fue
el primero en llegar a Monterrey en agosto de 1882; entre 1888 y 1891 el
ferrocarril del Golfo unió el puerto de Tampico con Monterrey; de 1888 a
1890 se construyó la línea ferroviaria que conectó a Monterrey con Piedras
Negras, Coahuila.3 Los ferrocarriles regiomontanos no solo fueron medios
de comunicación, sino instrumentos que posibilitaron el funcionamiento de
437

436

�la industria, sobre todo de la gran industria minero metalúrgica y sidenírgica:
Acarreaban el mineral y el carbón desde los fundos mineros; movilizaban el
hierro, el acero y los metales refinados desde las fundiciones hasta los
centros de consumo cercanos y distantes. Entraban y salían de los patios de
las plantas y de los minerales, en donde había talleres de mantenimiento y
reparación de las máquinas; por ello los obreros ferrocarrileros y los
trabajadores de las fundiciones establecieron vínculos muy estrechos.
Aunque no se dispone de información suficiente, el número de
trabajadores ocupados por las compañías ferroviarias debió ser importante:
Según Isidro Vizcaya, para 1902 el tendido de las líneas del ferrocarril
Nacional en su tramo de Laredo a Lampazos, implicó la contratación de 600
obreros. Ello indica que en el tendido de las líneas férreas se emplearon
muchos peones regiomontanos, dirigidos por capataces norteamericanos;
luego con la puesta en operación de las locomotoras llegaron técnicos e
ingenieros de los estados unidos. Se emplearon paileros, garroteros,
carpinteros, fogoneros,~ecánicos, maquinistas, telegrafistas, calderos.
Muchos de los puestas técnicos así como los empleados de confianza
estaban reservados a los extranjeros, lo que -aunado a las diferencias
salariales- generó ambientes laborales de competencia y rivalidad entre
trabajadores mexicanos y norteamericanos. En otros centro laborales
ferrocarrileros del país eran frecuentes las diferencias discriminatorias
salariales y jerárquicas, así como los maltratos de los capataces
norteamericanos en contra de los trabajadores mexicanos; experiencia a la
que no escapó el ambiente laboral ferrocarrilero regiomontano.
En 1898 tuvo lugar un conflicto laboral iniciado por los trabajadores del
ferrocarril del Golfo, cuyo motivo fue la agresión fisica de que fue objeto un
trabajador regiomontano por parte de un norteamericano, debido a que el
mexicano había sido promovido a un puesto de mayor jerarquía. El grupo de
trabajadores de nacionalidad estadounidense se sintió afectado en sus
intereses laborales, lo cual provocó que más de cincuenta de ellos recurrieran
a la paralización de labores.
Según una nota aparecida en el periódico La Voz de Nuevo León de
marzo de 1898, el presidente municipal de Monterrey citó a los huelguistas
norteamericanos para hacerles saber que de acuerdo con el Código Penal del
Estado de Nuevo León tenían diez días de plazo para buscar algún trabajo o
demostrar que vivían de sus rentas; en caso de no comprobar ni lo uno ni lo
otro, serían consignados a la autoridad judicial correspondiente con la
calificación de vagos.4 La misma fuente informaba que la acción emprendida
por la presidencia municipal no significaba un acto de hostilidad contra la
colonia de norteamericanos residentes en Monterrey.

438

Este conflicto laboral puede ser de particular interés para la
historiografia nacional porque plantea una revisión a la idea de la
discriminación que sufrían los trabajadores mexicanos a manos dé los
norteamericanos.
El conflicto regiomontano de los trabajadores del
Ferrocarril del Golfo aparece como una discriminación al revés, en la que los
discriminados fueron los norteamericanos.
Sin embargo también se presentaron conflictos en los que obreros
regiomontanos fueron objeto de malos tratos por parte de los capataces
norteamericanos. Un caso -aunque no del ferrocarril- fue el registrado por el
diario Monte"ey News del 12 de septiembre de 1907, en el que se informa
que un obrero de Monterrey fue golpeado por el norteamericano F.H. Long,
quien tenía a su cargo la apertura de las zanjas del drenaje en el Barrio de las
Tenerías. En mayo del mismo año, el mismo periódico informa de la huelga
promovida por los calderos del ferrocarril a raíz de que la empresa ascendió
como ayudante de calderos a un individuo de nacionalidad norteamericana
llamado H. Lermon, en lugar de haber promovido al inmediato inferior que
era mexicano.
Nacionalmente de las 250 huelgas que se registraron durante el
Porfiriato, cerca de una docena tuvieron como causa protestas de obreros
mexicanos por los privilegiados que disfrutaban los trabajadores extranjeros
y los malos tratos de que eran objeto los trabajadores mexicanos por pare de
5
los primeros. Ello fue particularmente recurrente en el caso de las
compañías fe{l'oviarias. Se tienen noticias que en Toluca en el año de 1881
más de un millar de trabajadores estallaron una huelga en protesta por los
malos tratos que les infringían los ingenieros norteamericanos, quienes en no
pocas ocasiones los golpeaban con látigos, bastones y pistolas.
Aunque es de justicia aclarar que también fueron frecuentes las huelgas
promovidas conjuntamente por obreros y técnicos norteamericanos. Moisés
González navarro da cuenta que el año de 1886, en el Ferrocarril Central,
tuvo lugar un conflicto promovido por 185 maquinistas norteamericanos.
Otras compañías ferroviarias prestaron maquinistas al Ferrocarril Central
para suplir a los huelguistas. Los motivos de la huelga fueron que los
técnicos pidieron nivelación de salarios, a lo que la empresa se negó. El
hecho trajo como resultado que varios obreros mexicanos fueran habilitados
para suplir a los técnicos norteamericanos, lo que permitió que los
nacionales demostraran su capacidad y fueran promovidos a puestos de
mayor jerarquía.
Así como los anteriores se presentaron otros conflictos en las compañía&amp;
ferroviarias regiomontanas; la importancia de los mismos reside en que
formaban parte del proceso de organización de los gremios ferroviarios

439

�nacionales. El movimiento obrero ferrocarrilero regiomontano que mayor
resonancia tuvo en la primera década del presente siglo fue el promovido por
la sucursal número 9 de la Unión de Mecánicos Mexicanos, que tuvo como
motivo principal la solidaridad con el llamamiento que hiciera la matriz de la
organización ferrocarrilera desde Chihuahua a todas sus sucursales del país.
El seminario local Renacimiento, dirigido por Antonio de la paz y Guerra y
por Santiago Roel Melo, en su número 9 del 15 de agosto de 1906, atribuía
el origen del conflicto a las tendencias nacionalistas de los trabajadores
ferroviarios, ya que los huelguistas pedían no solamente incremento de
sueldos, sino que se pagara a cada obrero mexicano miembro de la Unión de
Mecánicos Mexicanos el mismo salario que se pagaba a los extranjeros por
desempeñar el mismo trabajo. La demanda se basaba en la experiencia de
que los jefes de las compañías del Ferrocarril Central y Ferrocarril
Mexicano, venían impartiendo una protección "indebida al elemento
extranjero, deprimiendo al elemento nacional". En un plano de solidaridad
se sumaron a la huelga otros trabajadores de nacionalidad norteamericana.
Lo que no resultaba extraño ya que los norteamericanos fueron activos
organizadores de los ferrocarriles de Nuevo Laredo en 1887 y en Monterrey
en 1898; ~í mismo fueron promotores de la organización anarcosindicalista
International Workers Word. (IWW), fundada en 1905.6
La huelga de 1906 y otras de 1907 promovidas por la sucursal
regiomontana de la Unión de Mecánicos Mexicanos sacó a la luz la división
existente entre los gremios ferrocarrileros. Justamente en esas mismas
fechas el periódico mencionado reproducía un manifiesto signado por
miembros de la Gran Liga de Empleados Mexicanos de Ferrocarril-rival de
la Unión- que protestaban por las acusaciones que les hacían de participar en
la promoción de las huelgas. En el manifiesto no solo declaraban ser buenos
ciudadanos mexicanos y amantes de la paz y el orden sino además ser
adictos al gobierno de la República; así mismo además de deslindarse del
sindicalismo radical, hacían declaración de fe mutualista, manifestando que
según los estatutos de su organización se habían organizado para protegerse
mutuamente exigiendo de los agremiados ''una conducta absolutamente
correcta", un "estricto cumplimiento del deber", moderación en todos los
actos, atención a las empresas en las que servían y respeto a las autoridades.
Para conseguir sus fines se proponían recurrir a todos los medios posibles,
pero cuidando siempre de no excederse en el uso de sus derechos, evitando
que las autoridades tuvieran motivos para reprochar su conducta. El
moralismo religioso del que hacían gala los miembros de la Gran Liga así
como el deslinde del radicalismo político sindical que procuraban, tenía que
ver con la campaña política amarillista que venía realizando la prensa
estadounidense contra los grupos sindicales promotores del nacionalismo
·mexicano, expresado en el lema del periódico regiomontano Renacimiento:
"México para los mexicanos". Los lideres de la Gran Liga de Empleados
440

Mexicanos del Ferrocarril rubricaban el manifiesto diciendo: ''Ni una
intención de desorden, ni mucho menos de carácter criminal puede
suponerse en quienes, con su trabajo honrado generan el pan de cada día, en
quienes son obedientes a la ley, y en quienes aspiran a honrar la nacionalidad
que tienen, a enaltecer y nunca a escatimar los intereses y el buen nombre de
la patria mexicana".7Resulta interesante anotar que la sucursal regiomontana
de la Gran Liga Mexicana de Empleados del Ferrocarril nació con tendencias
ideológicas socialistas y anarquistas; el jefe del gobierno estatal no solo
introdujo agentes en la organización obrera para manipular a los líderes,
logró ~ue a él mismo lo nombraran presidente honorario de la asociación
obrera. El biógrafo del gobernador -Victor Niemeyer- asegura que Bernardo
Reyes guió los pasos de la asociación obrera según los deseos de Porfirio
Díaz y del secretario de Gobernación Ramón Corral, quien tenía experiencia
en el manejo de organizaciones sindicales, por haber participado en Sonora,
su estado natal, en la fundación de sociedades mutualistas de artesanos.9 La
' experiencia de la sucur~ regiomontana de la Gran Liga permitió al
gobierno ensayar proy~tos de arbitraje en los conflictos laborales.
Justamente con motivo/ de la Tercera Convención de la Gran Liga que se
celebró en Monterrey a principios de 1908, el delegado Rosendo Maury
propuso que las huelgas de los trabajadores ferrocarrileros fueran arbitradas.
La propuesta consistía en integrar un comité compuesto por representantes
tanto de la compañía como de los trabajadores. Los primeros serían
nombrados por el gobierno y los segundos por los propios obreros. Se
trataba de crear comités mixtos de arbitraje, en los que formalmente el
gobierno federal dio marcha atrás al proyecto por una razón política: los
comités de arbitraje significaban el reconocimiento de las organizaciones
obreras como entidades contratantes al participar con personalidad propia
-con voz y voto- en las negociaciones con las empresas.
En el año de 1907 tuvieron lug~ otras huelgas por incrementos
salariales y en protesta con los jefes de los talleres. Una de ellas fue la
huelga del ferrocarril Nacional, en la cual participaron 15 ayudantes -varios
de los cuales laboraban en la Gran Fundición nacional Mexicana (Asarco)dirigida por los gremios de moldeadores, romaneros, motoristas eléctricos y
del departamento de muestras. La participación conjunta de los trabajadores
de ambas compañías se explica porqué el ferrocarril realizaba trabajos de
transporte de carbón, minerales y productos refinados de la empresa Asarco.
Por su parte los obreros del Gremio de caldereros de la misma compañía
ferroviaria estallaron otros tres paros en el mismo año, motivados porque la
empresa había ocupado a trabajadores que no pertenecían a la unión gremial.
Una de las huelgas del 21 de junio de 1907 trajo como resultado el despido
de los huelguistas. El conflicto tuvo repercusiones nacionales. Los
empresarios ferrocarrileros junto con los dirigentes nacionales de la Unión
de mecánicos mexicanos se reunieron con Porfirio Díaz. El presidente
441

�conminó a los huelguistas a que volvieran a los trabajos, con la promesa de
que serían cesados los despóticos jefes de los talleres.

2. La huelga de la Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.
(1903) (Contratos individuales de trabajo, sistema destajista y la huelga
por diferencias culturales

La fábrica pionera de la industria del vidrio se fundó dos veces, la
primera en 1899 y la segunda en 1903. La primera fundación de la vidriera
regiomontana, arranca desde que se constituyó la sociedad y el gobierno
otorgó la exención de impuestos el mes de julio de 1899.1° La exención
había sido solicitada días antes por el señor Luis Manero, en representación
de los asociados. El propósito de los solicitantes era el de establecer una
' fábrica de botellas, vidrios planos y objetos de vidrio, bajo distintas formas,
aprovechando para el efeJ'o la materia prima existente en Monterrey y otros
lugares del Estado. Así'mismo declaraban que la empresa se comprometía a
invertir un capital inicial de 400 mil pesos. 11

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El establecimiento de la fábrica de vidrios y cristales se dio en el
momento histórico en el que se produjo el despegue industrial de Monterrey.
En 1890 se fundó la Cervecería Cuauhtémoc, empresa que tuvo particular
importancia en el desarrollo de la fábrica vidriera, por demanda de botellas
para la cerveza.

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El área de la planta era de 89,276 metros cuadrados de construcción, en la
cual se asentaban los siguientes edificios y departamentos: 12
Un edificio de dos pisos para la oficin,a general, trece departamentos para
diversos usos, un departamento con ocho hornos para calcinar y otro
departamento de beneficio de sulfato de sosa.
Siete tanques de
cristalización, con cocedor para cuarzos; un depósito de cal. Dos
departamentos gasómetros, donde se extraía el gas de carbón. Un
departamento con un horno de capacidad para fabricar diariamente 20 mil
botellas; más 16 hornos templadores. Otro departamento con construcción
igual al anterior. Dos portales para separar y almacenar botellas. Todos de
construcción de ladrillo y techo de lámina de fierro. Lo que muestra los
vínculos tempranos entre las fábricas de vidrio, fierro y ladrillo (Vidriera
Monterrey, Fundidora Monterrey y Ladrillera Monterrey). El terreno estaba
situado al norte de la ciudad, entre· la estación del Ferrocarril Central y la
Gran Fundición Nacional mexicana. Además la planta contaba con tres
calderas de vapor, un agitador del material, dos ingenios, un elevador. Dos
molinos para la materia prima; 50 aparatos para fabricar botellas y dístintos
442

accesorios de maquinaria y herramienta en los departamentos. Cuatro
departamentos con 9 cuartos de construcción, que servían de habitación para
los empleados. También había en el patio una vía férrea conectada éon el
ferrocarril. Para 1903, se tenían almacenadas alrededor de 300 mil botellas.
Desde los tiempos en que se realiz.aban los trabajos de montaje del montaje
de la planta surgieron dificultades que retrasaron la puesta en operación de la
fábrica. En mayo de 1902, un año antes de que fuera cancelado el proyecto,
Isaac garza dirigía un oficio al gobernador del Estado, en el cual le explicaba
que entre los motivos por los que se habían retrasado los trabajos, estaban:
Haber decidido poner una planta de purificación de soda (en aquellos
tiempos se le llamaba "soda" a la sosa, que era un componente básico de
la materia prima para producir el vidrio), la cual requirió una inversión
que no estaba considerada en el proyecto inicial.
Demoras en la importación de la maquinaria de Alemania y dificultades
para instalarla una ve estando en Monterrey.
Un aire huracanado de febrero que derrumbó el techo de uno de los
departamentos.
Ante estas dificultades los empresarios solicitaban al gobierno del
Estado una prórroga para iniciar las operaciones. 13
Otro aspecto que contribuyó de manera decisiva al fracaso del primer
proyecto fabril, fue la huelga de los técnicos alemanes.
Según se. desprende de la información disponible, por esos años en
Monterrey no había tradición del trabajo del vidrio antes de que se montara
la fábrica vidriera. Como sí existía en la ciudad de México, Puebla y otros
lugares de la República: Por ello en la región no existían técnicos y obreros
especializ.ados de Alemania.
El ingeniero y gerente de la fábrica, Roberto G. Sada da cuenta que se
había tomado el "atrevido acuerdo de contratar y hacer venir desde Alemania
para hacerse cargo de la producción a un equipo de personas compuesto por
dos jefes, dos fundidores, dos arqueros(templadores) y cuarenta y ocho
sopladores. Todos ellos llegaron el 24 de febrero de dicho año (1903) y
fueron alojados en casas que la compañía había construido y amueblado
especialmente para ellos. Tras breves días de descanso se presentaron en la
planta para iniciarla producción".14
Sin embargo, a pesar de la capacidad de los técnicos alemanes, la fábrica
no pudo arrancar. El autor citado dice: "Pero, los días y los meses fueron
deslizándose uno tras otro sin los resultados anhelados. Nada se producía en
la fábrica, aparte de muestras defectuosas...Las noticias propaladas desde el
interior de la fábrica se relacionaban con problemas técnicos que nadie
443

�comprendía su verdadero significado. En forma muy confusa se hablaba de
la calidad de la sílice, del sulfato, de los defectos del combustible y de la
misteriosa viscosidad del combustible caliente. Es casi seguro que los
expertos alemanes que dirigían aquellos trabajos tampoco comprendían la
parte fundamental de las dificultades encontradas. Todo lo relacionado con
aquella nueva industria era diferente de lo que ellos habían visto y aprendido
prácticamente en su propio país."15
La producción inicial de la planta fue muy inferior a lo proyectado. Ante
lo cual la reacción del gerente general de la fábrica fue culpar directamente a
los sopladores alemanes y recurrió a la presión sobre ellos para obligarlos a
realizar una mayor producción. Así mismo el funcionario de la fábrica
modificó la forma de pagarles los salarios, diferente en lo acordado a los
contratos. Los alemanes rechazaron las medidas y se fueron a la huelga.
, Después del conflicto algunos de los obreros alemanes desertaron. Unos se
regresaron a Alemania y otros se fueron a los Estados unidos de
Norteamérica. Quedaron,,én servicio menos de 20 sopladores.
/

El historiador de la empresa considera que las medidas adoptadas fueron
un error grave, que las principales deficiencias se encontraban en otro lugar:
en el tipo de materiales utilizados en la producción los cuales eran
"totalmente inapropiados y que no había posibilidades de obtener con ellos
productos de buena calidad y en cantidades suficientes". 16
La administración de la empresa tratando de solucionar la grave situación
contrató un nuevo director técnico en Alemania, quien aconsejó el uso de
materias primas de mejor calidad y de mayor costo. Sobre el problema de
los trabajadores la empresa logró reclutar unos cuantos en la ciudad de
Puebla. Su llegada a Monterrey coincidió con la existencia de una epidemia
de fiebre amarilla. Ante lo cual los _obreros poblanos desertaron y se
regresaron a su lugar de origen.
Se propuso resolver el problema de la mano de obra, mediante la
capacitación de los trabajadores regiomontanos; pero ello era un proceso
largo y costoso. En cuanto la materia prima de calidad inadecuada, se pensó
resolverlo acudiendo a la importación provisional de los Estados Unidos de
Norteamérica. Ambas medidas significaban mayores desembolsos, lo cual
se podría obtener incrementando la producción y las ventas o aumentar las
aportaciones de los accionistas, ambas medidas dificiles de lograr dado el
ambiente de frustración imperante.
Sobre las causas reales que determinaron el fracaso del primer proyecto
fabril, el informe de un hombre de negocios de esa época, produjo el
siguiente reporte:

Selección inadecuada de muestras entregadas al perito contratado en
Estados Unidos de Norteamérica, para hacer los cálculos técnicos
correspondientes.
Materias primas con altos porcentajes de impurezas.
Altos costos de materias primas, muy superiores a los calculados
inicialmente.
Carencia de combustibles de alta eficiencia. Mientras en los Estados
Unidos de Norteamérica ya se utilizaba gas natural y petróleo crudo, en
Monterrey no podía sustituirse el carbón mineral.
Deficiente calidad del producto, particularmente en la fundición del
vidrio; botellas manchadas.
Esto último hizo sospechar al autor del reporte de la posibilidad de que los
mayordomos y los obreros deliberadamente mancharan el vidrio. 17
Seis años después, en1909, los liquidadores de la "Fábrica de Vidrios y
Cristales de Monterrey, S.A.", Isaac Gana, Manuel Cantú Treviño y
Francisco G.. Sada, explicaban que las causas del fracaso del proyecto fabril
habían sido: 18
Los altos salarios pagados a los sopladores de botellas.
La crisis económica que provocó la paralización de los negocios.
El 3 de diciembre de 1903, los hornos se apagaron y se cerraron las
puertas de la "Fábrica de Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A.", para
renacer seis años después con el nombre de "Compañía Vidriera Monterrey,

S.A."
Profundizando en el problema laboral de la fábrica de vidrio y de
acuerdo con otras fuentes el problema se inicia con la contratación de los
técnicos alemanes. En enero 17 de 1903 la empresa rubrica contratos
individuales -renunciables en cualquier tiempo a conveniencia de ambas
partes- con cada uno de los 43 técnicos alemanes19• Para analizar las
relaciones laborales de la fábrica enseguida se considerarán las cláusulas del
contrato de Karl Hearman, de oficio soplador, que contiene los siguientes
compromisos obligatorios para ambas partes:
La empresa se comprometía a contratar por tres años al citado técnico;
adelantarle el pasaje del puerto de Hamburgo hasta Monterrey, así como
hacerle algunos anticipos. Por su parte Karl Haerman se obligaba a
reembolsar a la empresa el valor del pasaje así como otros anticipos, en
abonos mensuales de 1O pesos. Si el técnico alemán cumplía con el
compromiso de quedarse los tres años en la planta regiomontana, la empresa
445

444

�absorbía el costo del pasaje, pero sólo hasta el final del tiempo estipulado en
el contrato.
Un segundo bloque de cláusulas se refería a las razones por las cuales la
empresa podría imponer castigos al técnico alemán. En primer lugar multas
-cuyo importe se depositaria en la caja de ahorros para enfermos- por faltas a
la disciplina e irregularidades en el desempeño del trabajo. Si las faltas se
repetían -la empresa las definía como delitos- la gerencia se reservaba el .
poder de anular el contrato, con lo cual el soldador perdía el derecho al
pasaje de regreso a Alemania. La misma pena se aplicaría si el obrero
resultaba inepto.
Un tercer grupo de cláusulas estipulaba el salario y las prestaciones que
ofrecía la empresa al técnico germano. Un sueldo mensual de 125 pesos
-alrededor de 4 pesos por día- pagaderos en moneda mexicana. El pago
, mensual fijo podía ser cambiado al sistema de salario a destajo por mutuo
acuerdo, tomando como J&gt;ase los 125 pesos mensuales y una producción de
parte del soplador de / u6 minimo de entre 550 a 600 botellas por día. Al
pasar al sistema a destajo, la empresa retendría semanalmente un 30 por
ciento del salario del trabajador hasta saldar la deuda de los anticipos,
pasajes, etc. Además del salario la gerencia se comprometía a proporcionar
una habitación libre de renta, así como carbón coke para uso doméstico. En
caso de suspensión temporal de los trabajos, la empresa se comprometía a
continuar pagando el salario ofi:ecido, y en reciprocidad del obrero debería
realizar cualquier tipo de tareas que le asignara la empresa. En caso de
suspensión definitiva ambas partes negociarían la indemniz.ación en
beneficio del obrero alemán.
Por último la empresa comprometía al técnico germano a enseñar el
oficio de soplador a los ayudantes regiomontanos.
Las dos cláusulas importantes del contrato, desde el punto de vista de los
. intereses de la empresa, eran la 9 y la 1O; la primera que estipulaba el salario
de 125 pesos mensuales y que dejaba abierta la posibilidad de pasar al
sistema destajista, la cláusula 10 que establecía la cantidad de entre 550 a
600 botellas por día a que se obligaba a producir el soplador en caso de optar
por el sistema de pago a destajo. Otra de las cláusulas que adquirió especial
importancia para la empresa fue la que hacía referencia al caso de
suspensión temporal de los trabajos, en vista de las dificultades técnicas que
venían afrontando la planta para arrancar la producción.
El conflicto se presentó a cuatro meses de que fueron firmados los
contratos laborales. El motivo consistió en los términos de las condiciones
no escritas establecidas por la gerencia de que los trabajadores laborarían los
446

días festivos del calendario alemán, y suspender labores los festivos
mexicanos. En atención a ese acuerdo, el cinco de mayo, día festivo
mexicano, los obreros alemanes dejaron de laborar. Como castigo ·p or la
falta la gerencia les redujo el salario de 25 a 20 pesos semanales; por su parte
los técnicos alemanes suspendieron totalmente las labores el 9 de mayo. En
mayo 20 el conflicto fue llevado por la gerencia ante los tribunales judiciales
de Monterrey, en donde acusó a los técnicos alemanes de incumplimiento de
contrato, interponiendo una demanda por daños y perjuicios cuantificados en
más de 15 mil pesos.
El gobernador Bernardo Reyes, el cónsul y el embajador de Alemania
intervinieron para conciliar el conflicto. Una carta fechada en mayo 30 de
1903 del Secretario de Relaciones Exteriores del gobierno mexicano dirigida
al gobernador del estado de Nuevo León, daba cuenta del conflicto según la
versión del encargado de negocios de la embajada alemana. El súbdito
germano decía que la decisión de la empresa de reducir el salario a los
trabajadores era injusta; denunciaba a la administración porque les había
quitado las viviendas y echado a la calle junto con sus familias. Sin
viviendas y el no recibir salario colocaba a los técnicos alemanes en
condiciones de "perecer de hambre", según el funcionario de la embajada
alemana.
En su respuesta Bernardo Reyes decía estar atento al curso de los
acontecimientos interviniendo directamente para solucionar el conflicto. Al
mismo tiempo dejaba en claro que el gobierno del estado no permitía el
estallamiento de huelgas, por considerarlas perniciosas para las industrias
establecidas en territorio neoleonés.
En un momento del desarrollo del conflicto los trabajadores decidíeron
levantar el paro y reanudar las labores, incluso sin reclamar salarios durante
el tiempo que duró la huelga. No obstante los empresarios aprovecharon la
situación para cancelar el contrato de trabajo original y condicionar la
reanudación de las labores a la firma de nuevos contratos con diferente
clausulado; condición que fue rechaz.ada por los técnicos alemanes. El
mismo gobernador del estado en su respuesta a la embajada alemana,
consideraba que los obreros alemanes debían firmar los nuevos contratos
aunque les concedía parte de razón en su negativa de aceptar todas las
cláusulas.
El 16 de junio de 1903 la empresa y los representantes de los técnicos
alemanes suscribieron el nuevo convenio en el que se anularon las cláusulas
9 y 1O del contrato de trabajo original. En su lugar se insertaron otras,
estableciendo que hasta el primero de septiembre de 1903 continuarían para
los soladores el sistema de sueldo mensual fijo de 125 pesos, pero ahora la
447

�empresa comprometía a los técnicos a entregar diariamente no menos de 250
medias botellas o 200, de tres cuartos botellas de cerveza. Una segunda
cláusula especificaba que después del primero de septiembre se introduciría
el sistema de remuneración a destajo, de acuerdo con las siguientes bases:
los sopladores se comprometían a entregar con auxilio de un ayudante -el
cual sería pagado por la empresa- diariamente 400 botellas de cerveza por
un pago de cinco pesos. Una vez cubierta la norma de las primeras 400
botellas, por el primer ciento adicional la empresa pagaría al soplador un
peso con cuarenta centavos. Luego por el segundo ciento 1.50, el tercer
ciento 1.60, etc. Se agregó un anexo condicionando el pago de cinco pesos a
la producción de 300 botellas de tres cuartos, luego la empresa ofrecía pagar
dos pesos por el primer ciento que excediera las primeras trescientas y por
cada ciento adicional 1O centavos. Se incluían otras cláusulas en las que se
contemplaban las condiciones para producir otro tipo de botellas, hasta la
necesidad de pedir informes a Alemania sobre tarifas.20
En un primer mome.nÍo los técnicos se negaron a aceptar el contrato por
considerarlo demasiad6 ambiguo. El contrato general de enero de 1903 si
bien contemplaba la posibilidad del sistema a destajo, su establecimiento
estaba sujeto al deseo del técnico y al mutuo acuerdo. En cambio en el
segundo contrato el establecimiento del sistema aparecía como obligatorio y
unilateral.

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Puede advertirse que las med,idas aplicadas por la gerencia de
descontarles cinco pesos a la semana del sueldo como castigo por haber
suspendido labores el cinco de mayo fue una acción que los técnicos
alemanes consideraron como desproporcionada, lo que estaría en la base de
la reacción de éstos para explicarse el estallamiento de la huelga. Un
problema cultural de las tradiciones festivas mexicanas aparece como el
detonante del conflicto. El hecho de que la empresa llevara el diferendo
hasta los tribunales complicó aún más las cosas, en razón &lt;le que los obreros
alemanes se encontraban en un país extraño, del que ignoraban las normas
jurídicas. Al final el conflicto dejó un ambiente de resentimiento entre los
técnicos por las medidas aplicadas por la empresa de quitarles las viviendas
y prácticamente dejarlos en el total desamparo.
Para diciembre de 1903 la empresa vidriera destituyó definitivamente de
sus empleos a los obreros alemanes, debido a que estos se habían dedicado a
publicar en Alemania artículos atacando a la empresa regiomontana y
poniendo en alerta a los ciudadanos alemanes para que no aceptaran
contratos con la Vidriera Monterrey.

448

En un balance neutral habría que considerar las dificultades que venían
afrontando los empresarios para poner en operación la planta, lo que estaría
presente en el manejo del conflicto y su desenlace.

3. Acción política y demandas obreras: Los obreros de cementos
Hidalgo. (1912)
Cementos Hidalgo fue una planta cementera instalada en el municipio
de Hidalgo a 30 kilómetros de Monterrey, se constituyó como empresa en el
año de 1905 y comenzó sus operaciones dos años después. El proyecto
fabril estuvo a cargo de J. E. Brittingham y otros empresarios
regiomontanos. Una característica particular de esta empresa es que se
instaló en un pueblo que con el tiempo, ya funcionando la fábrica se
convirtió en un pueblo fabril, como otros pueblos fabriles de Nuevo León: El
Cercado y La Fama. Es decir la vida económica, social y política de la
población pasó a depender de la actividad de la fábrica. Debido a ello los
acontecimientos de la comunidad afectaron la actividad de la planta
industrial, y al contrario. Problemas laborales y cívicos se mezclaron
frecuentemente. Tal fue el caso de las elecciones políticas municipales de
1911.
En el mes de octubre de 1911 y en el contexto de los cambios
promovidos por el maderismo, los trabajadores de la fábrica cementera
organizaron ~o que se llamó el Club Obrero Hidalguense, 21 con el propósito
de participar en las elecciones municipales del año de 1912. Su incursión en
los asuntos políticos electorales del municipio estuvo motivada por la
participación en las elecciones municipales de varios empleados de la fábrica
y del ferrocarril. Lo que consideraron los obreros como un "mal grave",
porque para los obreros de la fábrica de cemento tener como autoridades de
gobierno a los altos empleados de la fábrica cementera a los "amos",
significaba correr el riesgo de afrontar funcionarios déspotas, por el doble
poder que adquirían de llegar a la alcaldía municipal. El obrero Guadalupe
Lozano en el discurso pronunciado el día en que se inauguró el Club Obrero
Hidalguense, expresaba con sentimiento del pueblo pobre y el obrero su
derecho a la libertad de manifestar públicamente las ideas y a ejercer el
poder -del pueblo- de alterar y modificar la forma de gobierno. Las ideas de
Lozano estaban llenas de la emoción que producía la pasión política. Su
propósito era hablar por el obrero, expresar sus sentimientos más hondos;
pretendía darle voz a quien no podía o no quería hablar. Pretendía ablandar
el corazón de los que aspiraban a llegar al poder municipal, para que se
acordaran que: "el obrero o el pobre hombre que trabaja duramente tiene
derecho a gozar de garantías y hacerle cada vez más fácil su vida siempre
llena de martirios. El pueblo pide a gritos lastimeros el goce de garantías

449

�que juer::a es decirlo, siempre se le han negado". La retórica de corte
cristiano, que pretende llegar a lo hondo del corazón, para crear efectos de
realidad.
¿Por qué razones se negaban los obreros -según Guadalupe Lozano- a
que los empleados de la fábrica ocuparan puestos en el municipio? La
oposición no provenía de que fueran ineptos, la negativa provenía de la
doble función, el temor al doble poder: el económico y el político, el poder
de mandar en la fábrica y el poder de mandar en la vida cívica. Lo que no
imaginaba Lozano era que quien carecía de poder, al llegar al mando político
corría el mismo riesgo de convertirse en déspota, lo que hubiera significado
un reconocimiento de las propias debilidades humanas que poco tienen que
ver con el "rol social". "Lo único que digo -continúa el discurso de Lozanoes que los empleados de una compañía o fábrica, no deben ocupar puestos
públicos, porque los trabajadores no podrán disfrutar de garantías". Y para
que no quedara duda Lozano interrogaba para afirmar y reforzar su discurso
de efecto de realidad: "¿!'jo es verdad que los obreros son siempre oprimidos
por sus jefes?". Ciertamente la lógica aparecía muy contundente: ¿Cómo los
obreros podían esperar justicia de un funcionario público que a la vez era
jefe en la fábrica? ¡ Imposible!, "decía el obrero Lozano". "Esos
funcionarios de la fábrica serán despotismo, ruina, desgracia para nuestro
pueblo".
Es claro que el discurso político del líder obrero de Hidalgo tenía el
propósito de la retórica, convencer con el adjetivo, mezclando el discurso
patrio con la lucha de clases:

"Abrid los ojos mexicanos -decía Lozano- es tiempo de hacer valer nuestros
derechos ...que la sangre de"amada por nuestros héroes no sea estéril, sino
que fructifique. Acordaos que si votáis por vuestros patrones, tendréis en
ellos también a vuestros jueces".
Extrañamente el discurso de Lozano no hace referencia a la situación
real de los trabajadores: jornada de trabajo, salarios, escuela, casas
habitación, atención médica. Desde esta perspectiva lo expresado por
Lozano aparece como un discurso ideológico, motivado por la coyuntura
electoral, pero sin referente obrerista. Sólo trata de convencer del peligro
que significa que los empleados de la fábrica ocupen puestos públicos.
Justamente un año después, en el mes de mayo de 191222, un grupo de
obreros de la fábrica de cemento envía una carta al gobernador del estado
exponiéndole que los jefes de la fábrica, Niggle y Rehu, giraron la orden de
aumentar la jornada de trabajo de diez a diez horas y media por jornada, sin
el correspondiente incremento salarial. Por ello el grupo de obreros
450

acordaron negarse a trabajar, en vista que consideraban que con una jornada
de trabajo de diez y media horas, no les quedaba tiempo suficiente para el
descanso necesario. En su respuesta los funcionarios gubernamentales se
comprometían a intervenir ante los empresarios a fin de lograr un arreglo
conciliatorio.
El incremento de las horas de trabajo planteaba un problema laboral en
el sentido de ser acciones unilaterales, donde los trabajadores no tenían
posibilidades de intervenir en la decisión. Sin embargo, lo que en el futuro
sería resuelto por la acción de los sindicatos apoyados en la nueva
legislación del trabajo de 1917.

Los conflictos laborales de los tiempos revolucionarios

1. Conflictos durante el gobierno de Antonio l. Villarreal: fundidores,
cerilleros y tranviarios (1914).

A mediados de 1914 el gobernador del Estado, Salomé Botello,
partidiario de Victoriano Huerta y su gobierno golpista, fue obligado a
renunciar a la gubematura del estado por los seguidores del
constitucionalismo. Quedó al frente del gobierno el general Antonio l.
Villarreal, antiguo correligionario de los hermanos Flores Magón y
cofundador del Partido Liberal Mexicano. Luego como resultado de los
enfrentamientos armados entre huertistas y carrancistras, las actividades
económicas de Monterrey se vieron afectadas considerablemente. La
Fundidora Monterrey vio caer su producción y sus ventas de manera
drástica. En 1915 la producción bajó a niveles inferiores al tonelaje con que
había iniciado en 1903.23 Las ventas cayeron siete veces en 1914 en
comparación a 1912.
El mismo cuadro se presentó en el comercio, las comunicaciones y la
actividad bancaria. Muchos hombres de negocios fueron afectados en sus
propiedades por las confiscaciones de los constitucionalistas encabezados
por Antonio l. Villarreal.
Derivado de lo anterior se presentó otro problema económico
característico del periodo: la carestía y escasez de productos de consumo
básico para la población regiomontana, en particular ello hizo que los
obreros recurrieran a medidas de presión para recuperar en algo el poder
adquisitivo de los salarios.
En ese contexto se produjeron una serie de conflictos laborales que
marcaron la característica de la historia obrera de Nuevo León de los
451

�tiempos revolucionarios, hasta la promulgación del texto constitucional de
1917 y las agitadas huelgas de 1918.
Unos meses antes de que se terminara el año de 1914 un grupo de
obreros del departamento de muestras de Peñoles, exigieron un aumento del
25 por ciento en los salarios. La gerencia de la planta refinadora de metales
se negó a conceder el incremento salarial; ante lo cual los obreros
decidieron irse a la huelga. El conflicto se complicó con la intervención de
la sucursal regiomontana de La Casa del Obrero Mundial; con tal apoyo los
obreros de peñoles ampliaron el pliego de sus demandas solicitando 50
centavos para todos los operarios de la fábrica, la implantación de la jornada
laboral de ocho horas y destitución del mayordomo norteamericano que
trataba a los obreros de manera despótica.24 Ante el conflicto la gerencia de
la planta argumentaba que la solicitud de incremento salarial era
improcedente y que nunca antes se había presentado una huelga en la
empresa; que su política laboral consistía en pagar un premio de 25 centavos
por cada obrero, prestacióy/que antes se concedía solamente a los operarios
que laboraban los domingos y los días de guardar religioso. Así mismo
afirmaba pagar por cuenta de la empresa gastos médicos, medicinas, hospital
y medio salario a los trabajadores cuando enfermaban. En los casos de
muerte del trabajador la esposa recibía la mitad del salario del fallecido
mientras permaneciera en condición de viuda.25 Sin embargo la gerencia no
aceptaba disminuir la jornada laboral, destituir al mayordomo y conceder el
incremento salarial. Ante la intransigencia de la empresa los obreros
decidieron levantar la huelga sin haber conseguido ninguno de los puntos del
pliego de demandas.
Otro conflicto que también tuvo resonancis fue el presentado en octubre
de 1914 promovido por los obreros de la Compañía Manufacturera de
Cerillos, organiz.ados en el Sindicato de Cerilleros, quienes estallaron dos
huelgas en demanda por reducción de la jornada de nueve a ocho horas, el
reconocimiento del sindicato para que la empresa contratara exclusivamente
obreros sindicaliz.ados; también supresión del fósforo blanco por su alto
grado de riesgo para la salud de los trabajadores; la cancelación del sistema
de salario a destajo y un incremento en los salarios.26 La gerencia np aceptó
negociar ninguna de las demandas obreras y amenazó con cerrar la planta,
así mismo despedir a los obreros por agitadores y recontratar nuevo
personal. Amenaz.a que al parecer los empresarios hicieron efectiva.

público; no aceptar la responsabilidad por los desperfectos sufridos por los
vehículos, mientras la empresa no hiciera las mejoras en el equipo; el retiro
de tres altos empleados de la compañía, entre ellos el superintendente, ·por su
comportamiento despótico con los obreros; el reconocimiento del sindicato
con personalidad para negociar las condiciones laborales. Por último la
solicitud de un incremento en los salarios.
El conflicto tuvo repercusiones políticas entre los grupos
revolucionarios. El general Ildefonso Vázquez envió una escolta de diez
soldados, a petición de la empresa, para brindar protección a los empleados
de la compañía. En tanto que otro militar revolucionario, el coronel José E.
Santos, remitió un segundo contingente armado el día siguiente de iniciada
la huelga con instrucciones para que no se obedecieran las órdenes de los
representantes de la compañía, sino únicamente las que emanaran de las
autoridades militares.
El conflicto tuvo particular significación por la critica que hicieron los
obreros sobre las limitaciones del movimiento político constitucionalista con
relación a las demandas obreras, por la respuesta que diera el gobernador
Antonio I. Villarreal a los dirigentes obreros que fueron a solicitarle ayuda,
27
diciéndoles que no eran tiempos de hacer huelgas. A lo que los obreros le
responden que no pueden posponer el reclamo de sus derechos, por tanto
tiempo postergados. Además de dejar en claro que no estaban de acuerdo
con la política de no hacer huelgas para dar confianz.a a los empresarios y se
instalaran más industrias. La posición obrera consistía en promover la
industria pero al mismo tiempo asegurando el beneficio de los trabajadores,
porque se preguntaban los obreros: "¿De qué nos sirve que haya muchas
industrias si los jornales no corresponden a las necesidades del
proletariado?". Concluían los obreros: ''No vayamos, señor gobernador, a
los tiempos del porfirismo para deslumbrar al mundo entero con el progreso
material, teniendo al pueblo en la miseria y en la ignorancia."28
Durante este mismo año se produjeron otros conflictos obreros en las
plantas textiles por incrementos salariales, la reinstalación de trabajadores
despedidos, la creación de una bolsa de trabajo para los desempleados y por
el reconocimiento del derecho de sindicaliz.ación.

2. Textiles (1915-1917).
En la misma fecha anterior estalló una huelga en la empresa canadiense
-que en 1916 fuera intervenida por el gobierno- propietaria de los tranvías de
Monterrey; promovida por el Sindicato de Motoristas y Conductores de
Tranvías, Luz y Fuerz.a Motriz de Monterrey. Los obreros demandaban el
arreglo de los carros de los tranvías con el objeto de mejorar el servicio al

452

Como se dejó anotado en otra parte, en Nuevo León los gremios de
obreros textiles se formaron en el interior de las cuatro plantas de esta rama
industrial: La Fama, El Porvenir, La Leona, y La Industrial. De ellas
solamente la última se encontraba instalada en la ciudad de Monterrey, las

453

�otras tres se localizaban en los municipios de Garza García y El Cercado.
Luego de haber pasado por un proceso de transición del mutualismo a
sindicato, en 1912 se constituyeron filiales del gran Círculo de Obreros
Libres, fundado en 1906 por trabajadores de las plantas textiles del estado de
Veracruz y puebla, bajo la influencia del partido Liberal Mexicano sede del
29
floresmagonismo.
Organización sindical que se proponía agrupar a los
obreros textiles de todo el país.
Resulta interesante hacer notar que nacionalmente la organización de
los obreros de la industria textil vivió un proceso de unificación paralelo a la
agrupación de los propios empresarios, bajo la dirección del gobierno
maderista. De tal manera que se fueron estructurando las condiciones para
formar organismos tripartitos -por sectores: obrero, gubernamental y
patronal- para el manejo de los conflictos laborales. Justamente con
propósitos mediadores el gobierno maderista fundó el Departamento del
Trabajo en 1912. 30 El mismo esquema nacional se intentó reproducir a nivel
local. En Nuevo León )('uienes se encargaron de impulsar las reformas
maderistas no fueron los seguidores del "mártir de la democracia" sino sus
enemigos, los huertistas. El gobernador de Nuevo León Salomé Botello,
designado por Victoriano Huerta, fue el encargado de organizar el 16 de
agosto de 1913 la Cámara de Trabajo de Nuevo León. Aunque para su
constitución fueron convocados obreros y empresarios, los puestos
principales de la junta directiva del organismo tripartito se pusieron en
manos de connotados empresarios regiomontanos. La presidencia quedó
bajo el mando del industrial Manuel G. Rivero, propietario de las plantas
textiles de La Fama y El Porvenir, quien además se había desempeñado
como diputado durante el gobierno de Bernardo Reyes.31
En este mismo proceso de intervención conciliatoria del gobierno en los
asuntos obrero patronales, el equipo maderista convocó el primer mes de
1912, a una convención de obreros y empresarios de la industria textil de
todo el país, con el propósito de que se pusieran de acuerdo en la forma de
dirimir sus desacuerdos. De esa reunión salió un reglamento de trabajo que
pretendia normar las relaciones obrero patronales en las fábricas textiles del
país. Establecía la jornada máxima de diez horas, limitaba la autoridad de la
administración de las empresas para despedir obreros; dejó abierta la
posibilidad del cese a los casos de "desobediencia, insubordinación, faltas de
orden, ineptitud y demostraciones estrepitosas".
Los representantes
empresariales se negaron a reconocer la personalidad de las directivas
sindicales en el interior de las empresas.32
Teniendo esos antecedentes y en ese marco histórico-político de la
revolución maderista y constitucionalista, en septiembre de 1915 -durante el
gobierno del general Pablo A. De la Garza- los obreros agrupados en el
454

Primer Círculo de Obreros Libres de la Fábrica de Hilados y Tejidos El
Porvenir y Anexas, S.A. instalada en el municipio El Cercado, N.L.
plantearon, con amenaza de apelar a la fuerza, varias demandas labórales,
apoyados en el reglamento maderista para la industria textil nacional. En
33
carta dirigida al gerente general de la fábrica Manuel G. Rivero, los líderes
del círculo de Obreros Libres solicitan establecimiento -"cuanto antes"- de la
instrucción escolar para los obreros. La demanda se apoyaba en lo
establecido por el reglamento nacional para la industria textil que en su
artículo 18 recomendaba que todos los propietarios de las fábricas de hilados
y tejidos del país fomentaran la instrucción escolar para sus trabajadores, así
como les proporcionaran gratuitamente médico y medicinas en los casos de
accidentes de trabajo. En esos días las escuelas del municipio no estaban
trabajando; el problema residía en que las escuelas existentes en la
comunidad sostenidas por el municipio y en ocasiones ayudadas por la
empresa, se encontraban cerradas debido a las dificultades para encontrar
profesores. Ante ello el empresario manifestaba que no estaba en sus manos
la solución completa de la demanda obrera, ofrecía que cuando se
consiguieran los maestros encargados de impartir las clases, la empresa
contribuiría al sostenimiento de la escuela para, de esa manera, cumplir con
la demanda de fomentar la instrucción escolar.34

Una segunda demanda de la sociedad de obreras y obreros de la fábrica
textil se deriva en la escasez de trabajo debido a la falta de materia prima, o
sea algodón.. Por ello los obreros pedían que aunque no hubiera algodón
para producir, la empresa les pagara un salario minimo equivalente al
establecido en el reglamento nacional de la industria textil, que era de 1.25
pesos. Sobre este punto el empresario hacía saber a los obreros que la
marcha de la fábrica no andaba del todo bien. El problema de la escasez de
algodón se debía a las dificultades que venían afrontando el ferrocarril que
traía la materia prima de torreón. En la segunda fuente de aprovisionamiento
del algodón que era Texas, sucedía lo mismo, no se podía traer a Monterrey
por las dificultades del transporte ferroviario. Una tercera fuente de materia
prima era el algodón disponible en Monterrey, el cual resultaba dificil llevar
a las bodegas de la fábrica debido a las pertinaces lluvias que azotaban a la
región. Un último problema que dificultaba las labores en el departamento
de Tintorería de la fábrica se relacionaba con los problemas para importar
productos tintóreos de Europa, debido a los problemas de la guerra que
recientemente había comenzado. En otras palabras se presentaban factores
ajenos a la voluntad de los empresarios, creando dificultades para el
suministro de la materia prima, afectando con ello el trabajo de los obreros y
obreras, y al mismo empresario de la fábrica. Como el gerente de la empresa
escribiera a los obreros, de continuar la guerra europea tanto obreros como
empresarios tendrían que verse en la necesidad de afrontar la posibilidad de
455

�disminuir Y " ...quien sabe, si más tarde, hasta suspender todo trabajo en ese

Departament? -de tintorería- pero como los más perjudicados seriamos
nosotros, esten seguros _que no omitiremos medio alguno para evitarlo, aún
a costa de grandes sacrificios.. ".
~na tercera demanda consistía en un incremento de los salarios. Los
trabaJadores hacían la observación de que los jornales que venían recibiendo
estaban basados en las tarifas salariales que había fijado la Convención de
Obrer~s e Industriales celebrada en 1912 auspiciada por el gobierno
ma~ens~, donde se reglamentó que todos los trabajadores de la industria
textil naciona~ tendrían derecho a un salario mínimo de un peso y veinticinco
centa~os por Jornada. ~~ problema -decían los obreros- era que transcurridos
tres anos de la convencion, los precios de los artículos de primera necesidad
n~ ~ran los mismos. Por ello solicitaban un incremento salarial
m~tlplicado". Textual:_ "Tomado en consideración la gran diferencia en
precios que actualmente tt7n~n !os artículos indispensables, pedimos para los
obre~os_ y obreras ~e lá fabnca que usted dignamente dirige, que nos
I
multip?que los salanos q~e marca la tarifa, a modo que compremos lo que
comprabamos en aquel tiempo con el salario que en ella se señaló.. .',3s
Respecto de esta demanda el empresario se manejó recurriendo a tácticas
políticas. Produjo un discurso basado en convencer a los obreros que el
mcremento de los precios era ajeno a su responsabilidad; al mismo tiempo
les recome?dó dirigirse al gobierno federal -al Departamento del Trabajo de
la Secretaría de Fomento- a fin de que promoviera un aumento de salarios
para l?s obreros de_todas _las empresas de la rema textil a nivel nacional; ya
que ~i e~ e?1presano regi~montano concedía el aumento de salarios y las
demas fabncas no lo hacian , se colocaría en una desventaja en costos de
producción que lo intposibilitaría para competir con las otras empresas
textiles.

r,ª

La siguiente demanda tenía que ver con la carestía y la forma de hacerle
fr~nte. Los ob_reros hacían la sugerencia al patrón que los beneficiara
baJando los precios en la tienda que tenía instalada en la cercanía de la planta
d?n~e expend!a artí~ulos para consumo de los obreros y empleados de la
fabnca. Al fillsmo tiempo advertían de las trabas que les imponía el artículo
17 del reglamento nacional -firmado por los obreros textiles incluidos los
.
'
regiomontanos- que prohibía la instalación de tiendas de raya. En su
respuesta el empresario hacía ver a los obreros que podían acudir a la tienda
~e raya sin tener resentimiento de culpa alguna, dado que la mencionada
tienda ~ra un depósito _de mercancías sin las características de un monopolio
comercial; no era abusivo del obrero, ni mucho menos obligaba a los obreros
a~ consumo exclusivo en la tienda; ya que la empresa no pagaba con vales
smo con moneda de curso corriente y en lugar diferente a la tienda.

456

Adicionalmente el gerente de la fábrica hacía a los obreros una
proposición -que en esos tiempos parecería indecorosa a la luz de los
cánones de la ideología socialista y revolucionaria- consistente en
traspasarles la tienda de raya con toda la mercancía en existencia a precio de
costo, a pagar en el plaz.o de dos años. Así mismo les facilitaban gratis el
local. A cambio el empresario solicitaba una garantía en efectivo o que le
concedieran la administración del negocio. Al mismo tiempo les sugería un
plan de la organización de la tienda que prácticamente la convertiría en un
esquema de cooperativa obrera. El esquema consistía en dividir las
utilidades en dos partidas: una repartible entre los accionistas y otra para ser
distribuida entre los mismos obreros consumidores, distribuyendo las
utilidades en forma proporcional al monto de las compras anuales. El
empresario ofrecía los servicios de la gerencia para asesorar a los obreros en
la administración de la tienda. Todo ello con el propósito de garantizar en lo
posible el éxito de la cooperativa obrera con participación empresarial.
Decía el empresario: "...de esa manera obtendrían muchas economías en los
gastos de su alimentación y les permitiría con el tiempo, ayudados de un

espíritu sistemático de ahorros, llegar a formar un pequeño capital. "

36

Resulta por demás interesante la posición del gobierno tanto del Estado
como de la República. El gobierno del estado, por esos días bajo el mando
del general carrancista Pablo A. De la Garza, apoyó a los obreros en sus
demandas sobre aumento salarial, justificando la solicitud por la baja en el
poder adquisitivo del papel moneda. Al mismo tiempo que admitía los
· raz.onamientos. del empresario de hacer extensiva la acción a todas las
fábricas textiles de la región, y del país, para evitar ser víctima de la
37
competencia.
Si se analiun las posiciones de ambos factores de la producción,
empresario y obreros, se puede advertir que el peso del contexto histórico
nacional y regional es un factor que explica buena parte de las dificultades
que afectaban a la empresa textil regiomontana. Por otro lado cabe subrayar
la posición del gerente de la empresa quien advierte que con la suspensión
del suministro de materia prima resultarían afectados no sólo los obreros,
sino al mismo tiempo los intereses de los propios empresarios, por lo cual no
escatimarían esfuerzos para impedirlo. Se trata de una declaración en la que
se evidencia que el empresario no presumía de un espíritu patemalista hacia
los obreros, simplemente ubicaba el origen de las dificultades que
amenazaban la estabilidad de la fuente de trabajo y de las utilidades: la
planta fabril. En otras palabras, el núcleo del discurso empresarial era la
advertencia de que si el barco se hundía, los responsables -o los culpablesdel hundimiento no eran ni los obreros ni los empresarios. Los causantes de
las dificultades estaban fuera de la fábrica: eran la Revolución y la primera
Guerra Mundial. Por lo que hace a la propuesta de convertir la tienda de
457

�raya en una cooperativa con la participación del empresario como
administrador representaba una posibilidad revolucionaria -revolucionaria
en sentido contrario a la otra revolución- que nacía fuera del contexto
histórico mexicano, y al parecer al margen del tiempo socialista y anarquista
cuyos esquemas doctrinarios y estrategias políticas impedían cualquier
posibilidad de soluciones creativas -no dogmáticas- a los antiguos problemas
obreros que de otra manera conducían irremediablemente al enfrentamiento
laboral.
Un segundo conflicto laboral registrado en el mismo contexto
revolucionario -año de 1917- en la planta textil La Leona, propiedad de
Florentino Cantú, ilustra la combinación de factores externos e internos a las
fábricas en la generación de enfrentamientos entre obreros y empresarios con
la participación parcial del gobierno del estado y la aparente neutralidad del
, gobierno federal.

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El derecho de empÍear y desocupar obreros como una libertad
individual irrestricta favórable siempre al empresario, fue un principio que se
puso a prueba durante este conflicto. Según la versión de los obreros
defendida por el gobernador del estado, general Pablo A. De la Gana, a
principios del mes de febrero de 1917 el empresario Florentino Cantú definido por el gobernador como un empresario "excesivamente tonto"despidió de manera arbitraria a dos obreros, Justo W. Dávila y Federico
López, quienes se opusieron a que el empleado utilizara el edificio de la
escuela para instalar una iglesia; el segundo motivo consistió en que el
mismo patrón pretendía quedarse con la mitad del dinero que los obreros se
proponían pagarle a la maestra por impartirles clases en la noche.38 En vista
de que el gobernador consideraba a los obreros como personas sumamente
honradas y en razón de que el empresario no dio pruebas fundadas de por
qué había despedido a los dos obreros, el jefe del gobierno estatal ordenó al
empresario los restituyeran en sus respectivos puestos de trabajo.
Pastor Rouaix funcionario federal encargado del Departamento del
Trabajo -dependencia que tenía una sección denominada "de conciliación y
arbitraje", lo que pudiera interpretarse como signo de la política laboral del
constitucionalismo para atraer a los obreros- quien fuera uno de los autores
del artículo 123 de la nueva constitución federal de 1917, al principio del
conflicto desempeñó un papel de mediador entre el empresario y el
gobernador del estado, sin embargo no aparecía con una actitud totalmente
neutral; el funcionario federal negó el apoyo al empresario cuando éste le
solicitó que anulara las órdenes del gobernador de Nuevo León. En el plano
mediador el funcionario recomendaba la posibilidad de atender la petición
del empresario sobre la base de indemniz.ar a los obreros despedidos.
458

Las raz.ones del empresario para despedir a los obreros eran que desde
mediados del mes de noviembre de 1916 comenz.ó a faltar combustible para
el funcionamiento de la maquinaria de la fábrica, lo que provocó la
paralización de varios departamentos, entre ellos el de la tintorería, lo que
hiz.o que el administrador de la planta, de acuerdo con el reglamento de la
industria textil, diera aviso con una semana de anticipación al obrero, de
oficio tintorero, Federico López que cesaba en su empleo. Sobre el otro
obrero cesado de nombre Justo W. Dávila -mecánico de oficio- el
empresario argumentaba que fue contratado para que atendiera las calderas,
el ingenio y toda la maquinaria de la planta fabril; pero el mecánico, en
palabras del propio empresario, "no dio satisfacción en su servicio y
permaneció poco tiempo en el empleo". De aquí se dedujo que el principal
motivo del cese fue la "ineptitud" del obrero; sin embargo al revisar el
documento original donde se relata el motivo de la remoción del mecánico
no aparece la palabra "ineptitud", como se puede comprobar por la lectura
del reporte redactado por el administrador de la Fábrica Refugio Garza
González, quien fuera el encargado de promover el cese. El texto dice:
"Necesito un mecánico competente que atienda el ingenio, las calderas y
toda la maquinaria; estoy en condición de que personalmente tengo que
atender a esos asuntos, porque dicho mecánico -el obrero cesado Justo W
Dávila- me dice que él no los puede hacer y bajo estas circunstancias es
imposible atender el sinnúmero de asuntos de la fábrica ". Hasta ahí la cita.
La lectura detenida del reporte puede prestarse a diferentes interpretaciones
no únicamente la que Dávila era incompetente; el reporte da lugar a la
interpretación de que eran muchas las tareas: atender el ingenio, las calderas
y toda la maquinaria; lo que significaría sobrecarga de trabajo y no
precisamente ineptitud. Sin embargo el principal argumento aducido por el
empresario para cesar al mecánico fue su ineptitud. Por su parte el obrero
cesado se defendió diciendo que tal motivo era falso; como prueba entrega
varios recibos de pago por sus servicios con lo cual demuestra tener mucho
tiempo desempeñando el puesto. Otro motivo del cese fue que el obrero
Dávila incurrió en desobediencia a su superior inmediato, el administrador
de la planta Refugio Garza González. A lo que el obrero argumenta que el
administrador carecía de conocimientos especializados que lo autoriz.aran a
opinar sobre el oficio de mecánico. Sin embargo el reglamento que regulaba
las relaciones entre obreros y patrones de la industria textil, establecía como
causa de despido. "La desobediencia, la insubordinación, las faltas al orden,
la ineptitud y las demostraciones estrepitosas". Lo que fue aplicado por el
empresario para cesar al obrero Dávila.
El problema laboral se complicó al aparecer otro motivo del cese: el
abandono de trabajo. El empresario Florentino Cantú manifestaba que el
obrero Justo W. Dávila dejó de ocurrir al desempeño del trabajo que tenía
encomendado, por lo cual se vio en la necesidad de contratar otro mecánico.
459

�Lo que constituyó otro argumento de peso para que el empresario accediera
a reinstalar en su puesto al obrero Dávila.

estos resolvieran los problemas en sus empresas, a menos que los conflictos
rebasaran el ámbito fabril.

Finalmente en el desarrollo del conflicto apareció un problema que
tendría importante significado en el futuro de las relaciones laborales; se
trataba de la libertad del empresario para la contratación y despido de los
trabajadores de su empresa. Libertad que en este caso particular se veía
coartada por la intervención directa del gobierno del estado, al insistir el jefe
político de Nuevo León en obligar al empresario a reinstalar a los obreros
despedidos. Lo que planteaba en la práctica que el asunto involucraba a tres
agentes: los empresarios, los obreros y el gobierno, estatal y federal. Como
se podrá ver esta será una de las características que asumiría el nuevo estado
mexicano surgido de la Revolución de 1910 y 1917, a través de la
legislación laboral y los tribunales del trabajo. Experiencia que no existió
durante el porfiriato.

En el caso del conflicto de La Leona Textil el empresario reclamaba que
el gobernador limitara su libertad de acción para despedir o emplear obreros.
Los argumentos del empresario para protestar por la intervención del
gobernador en su empresa eran, que si el dueño de un negocio carece de
libertad para utiliz.ar su propio juicio a fin de resolver acerca del número y
competencia de su personal, la empresa se iría a la ruina. Ello por dos
razones, según su punto de vista: a) se vería impedido de mantener la
disciplina de trabajo y b) no podría administrar su negocio de acuerdo con
criterios técnicos de acuerdo con sus gastos y rendimientos. Elementos,
ambos, esenciales para garantizar la buena marcha de cualquier empresa.

Ji

Fue justamente en
marco de los años revolucionarios que el
gobernador del estado -Pablo A. De la Gana- toma partido a favor de los
obreros. Lo que estaba en consonancia con la política federal; en tal sentido
resulta interesante citar la circular No. 2 del 20 de julio de 1916, firmada por
Pastor Rouaix encargado de la política laboral carrancista en la que indica al
gobernador del estado de Nuevo León que en vista de que se venía
observando que algunos patrones y sus representantes ejercían presión sobre
sus trabajadores haciéndolos firmar contratos en los que renunciaban a
reclamar sus derechos, "frustrando de este modo la realiz.ación del programa
de la causa constitucionalista".39 La circular concluía con dos
recomendaciones especiales al gobernador del estado: a) "el imperioso deber
de protección de las autoridades revolucionarias" de los intereses de los
trabajadores, en vista el alz.a inmoderada de los precios, y b) para no frustrar
el programa de la causa constitucionalista, de mejoramiento de los
trabajadores, se recomendaba: ''tener poi nula y sin valor alguno, cualquier
renuncia que los trabajadores hicieran de sus derechos legales". La
recomendación se refería al proyecto de reforma de Venustiano Carranz.a al
artículo 5° de la constitución de 1857, en el que se decía: ''El contrato de
trabajo sólo obligará a prestar el servicio convenido por un período que no
exceda de un año, y no podrá extenderse en ningún caso a la renuncia,
pérdida o menoscabo de cualquiera de los derechos políticos y civiles".40 Se
trata de un enunciado muy ambiguo, pero el ministro de la Secretaría de
Fomento, Pastor Rouaix41 , fundó su recomendación en la idea de evitar que
los trabajadores renunciaran a sus derechos por presiones de los empresarios.
Se trata de una política que en Nuevo León asumirán los gobiernos
revolucionarios, con algunas excepciones, de apoyar a los obreros en
algunos conflictos laborales. Lo que durante el gobierno de Bernardo Reyes
no era una constante, sino más bien dejada en manos de los empresarios que
460

El empresario admitía que el poder público ejerciera las facultades de
vigilancia en olas industrias los problemas de higiene, moral y trato
equitativo hacia los obreros, pero lo que se resistía era aceptar la
intervención del gobierno en asuntos de contratación y despido de personal,
lo que era reclamado como de interés y libertad exclusivos del empresario.42

3. La tienda de raya de la Compañía de Minerales y Metales, S.A.
(Fundición de Guadalupe).
Como se dejó anotar en otra parte del trabajo, la instalación de tiendas
de raya fue üna práctica usual en las fábricas regiomontanas durante la fase
de la industrializ.ación; se les puede encontrar en las empresas textiles, la
Fundidora Monterrey y la American Smeting &amp; Refining Co. (ASARCO).
Las quejas de los obreros fueron frecuentes, por dos razones: por la forma de
pago, salario diferido y porque con ello se les obligaba a comprar los víveres
en las tiendas de raya.
La Compañía de Minerales y Metales, S.A. (Unidad Guadalupe) fue una
empresa propiedad de norteamericanos; el período de mayor auge de la
empresa minera y afinadora de plomo y plata, se dio durante el año de 1899,
cuando llegó a ocupar a más de seis mil trabajadores. Para los primeros años
del siglo XX la planta de Guadalupe apenas si tenía los 256 obreros.43 El año
de 1917 la gerencia informaba tener una plantilla laboral de 800
trabajadores.
En el mes de julio de 1917, un grupo de entre 40 y 50 obreros que
fueron trasladados de Monterrey a ViUaldama, protestan ante el gobierno del
estado por las medidas laborales aplicadas por la empresa; en particular
denunciaban que la gerencia les había prometido pagar por concepto de
461

�salario entre 3 y 2.50 pesos por semana en oro nacional. Sin embargo la
compañía no les pagó sino hasta después de tres semanas de labores y en oro
americano. El mes de mayo del mismo año de 1917 la empresa implantó el
pago no en dinero en efectivo, sino por medio de "letras de cambio".
Adicionalmente, el mes de junio la gerencia circuló el aviso de que el pago
de salarios se haría una vez al mes. Otro de los motivos de la protesta era
que la empresa les había prometido a los obreros casas habitación con una
renta de dos pesos mensuales, y una vez estando en la planta, la gerencia les
cobraba seis pesos de renta. Así mismo a partir del mes de mayo disminuyó
la jornada de trabajo de doce a ocho horas por jornada; pero la gerencia les
descontó el 25 por ciento del salario.
La carta de protesta finalizaba con la solicitud de los trabajadores de
que el gobierno interviniera a fin de que la gerencia les pagara el salario
inicialmente prometido, que el pago se hiciera cada semana y en oro
'nacional. Sobre la tienda de raya decían textualmente: "Pues figúrese usted
que ahora nos vemos obljgados a sacar nuestro salario en mercancías de la
tienda de raya de la referida compañía".44
La vers1on de la gerencia sobre los motivos de la protesta fue
completamente contraria a los argumentos de los obreros quejosos. El 30 de
julio del mismo año la administración de la empresa hace saber al gobierno
que no era cierto que en la planta existiera una tienda de raya; que tenía
instalada una tienda propiedad de la empresa que ofrecía productos a precios
más bajos que los negocios instalados en Villaldama y Bustamante, a los
obreros que libremente lo desearan, sin ninguna presión por parte de la
gerencia. Lo cierto es que los obreros no eran obligados a comprar en la
tienda, pero con los pagos diferidos -en lugar de cada semana- los obreros no
tenían otra alternativa que comprar en la tienda. El mismo aviso que la
gerencia había hecho circular el 6 de junio de 1917, decía que desde junio
los pagos se harían decenalmente, en lugar de cada ocho días, y anunciaba
que a partir de julio los salarios se pagarían cada mes: "Por familias a
Villaldama pues una vez en esta no necesitan efectivo (jurante un mes,
pudiendo sacar todas las mercancías necesarias en la tienda de esta, sin
necesidad de pagarlas porque se les rebajarán de su sueldo el fin de mes".45
Sobre la queja que hacían los obreros de que no se les pagaba en
efectivo sino con "letras de cambio", la gerencia aclaraba que no eran "letras
de cambio" sino cheques; que la acción no era generalizada sino sólo para
los obreros cuyas familias residían en la ciudad de Monterrey, a las que les
situaban los cheques en esa plaza. Pero, según la gerencia, la regla era pagar
en oro nacional.

Acerca de la renta de las casas habitación. De acuerdo con la versión de
la gerencia, la empresa había construido casas de cinco categorías: de un
peso mensual de renta, de dos pesos, de tres, de seis y de ocho pesos. · Las
casas habitación de las dos últimas categorías las ocupaban los altos
empleados como los mayordomos y los mecánicos; las posibilidades de que
alguna de ellas fuera ocupada por algún obrero ordinario eran prácticamente
nulas. Como decía el gerente de la planta, si alguno de los obreros quería
darse el gusto de ocupar una de las casas de las últimas categorías, era
porque estaban en su derecho de darse ese lujo, porque para ellos había casas
de uno y de dos pesos de renta mensuales.46

Notas bibliográficas
1

Isidro Vizcaya canales. Los orígenes de la industrialización de Monterrey. (18671920. Op. Cit. P. 138.
2

Moisés González Navarro. La vida social. En Daniel Cosio Villegas. Historia
Moderna de México. Ed. Hermes, México, D.F. 1970. P. 306.
3

4

5

La Voz de Nuevo León., marzo 26 de 1898.

Moisés González Navarro. Opus. Cit. Pp. 298-299.

6

John M. Hart."Los anarquistas mexicanos, 1860-1900. SEP, México, D.D.
Colección Sepsetentas No. 121 p. 149.

7

Renacimiento. Semanario. Directores Antonio de la Paz y Guerra y Santiago
Roel. Monterrey, N.L. 5 de agosto de 1906.

8

Ricardo Niemeyer. El general BernardoReyes. Biblioteca de Nuevo León No.3.
Monterrey, N.L. 1966 pp. 135-138.
9

Diccionario porrúa de historia, biografia y geografia de México. Editorial Ponúa,
México, 1976. Dos tomos.
10

Expediente No. 13/4, de la Sección de Concesiones del Archivo General del
Estado de Nuevo León (AGENL).
11

Ibid.

12

Informe del recaudador de rentas del Gobierno del estado de Nuevo León del l de
mayo de 1903. Sección Concesiones. AGENL.
13

462

Isidro Vizcaya canales. Op. Cit. Pp. 9-11.

Expediente 13/4. Opus. Cit. (AGENL).
463

�14

Ensayos. Opus. Cit. P 47.

15

lbid. P 49.

Valle de Orizaba. (1880-1925) Centro de Investigaciones Históricas. Universidad
Veracruz.ana. México, 1990. Pp. 56-57.
30

16

lbid. P 49.

17

lbid. 51-53.

18

Oficio del 28 de diciembre de 1909. Concesiones. Exp. 23/3. AGENL.

19 Contarto firmado por Guido Moebius e Isaac Garza, funcionarios de la Fábrica de
Vidrios y Cristales de Monterrey, S.A. Monterrey N.L. Enero 17 de 1903. Sección
de correspondencia entre el gobierno del Estado y la Secretaria de Relaciones
Exteriores. Caja No. 58, años 1903-1904. AGENL.

°Contratos con los técnicosJemanes del 16 de junio de 1903. Misma fuente que la

2

referencia No. 19.

Ramón Eduardo Ruiz menciona que el Departamento del Trabajo había nacido
por iniciativa del presidente interino Francisco León de la Barra en 1911. El
proyecto fue retomado por Madero. El Departamento del Trabajo se constituyó para
que cumpliera tres funciones principales: a) recoger y publicar todos los informes
relativos a la problemática laboral de todo el país, b) mediar en las negociaciones
entre patrones y trabajadores en la celebración de contratos colectivos y, c) que los
conflictos laborales se resolvieran en términos amistosos y voluntarios. Ramón
Eduardo Ruiz. Op. Cit. p 49.
31

Acta constitutiva del comité organizador de la Cámara del Trabajo de Nuevo
León. Sección Concluidos, caja sin número. 16 de agosto de 1913. AGENL.

32

Citado por Ramón Hernández Ruiz. Op. Cit. pp. 55-56.

33

21

Impreso con el discurso de Guadalupe Lozano V. Con motivo de la fundación del
Club Obrero Hidalguense. 29 de octubre de 1911. Sección Varias Carpetas.
Documento número 473. Caja sin número. AGENL.
22

Carta de varios obreros de la Fábrica de Cementos Hidalgo, S.A. del 15 de mayo
de 1912. Sección de trabajo. Asunto Conciliación y Arbitraje. 1906-1923. Caja
No. l. AGENL.

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Círculo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
34

Carta de Manuel G. Rivero dirigida al Circulo de Obreros Libres de El Cercado,
N.L. del 26 de septiembre de 1915. Departamento de Fomento. Caja No. 69.
AGENL.
35

lbid.

36

lbid.

23

Fundidora Monterrey, 75 años de actividad en la industria siderúrgica.
Monterrey, N.L. junio de 1975.
24

Sección correspondencia con alcaldes. Caja del año 1914, docwnento número l.
AGENL.

25

37

Telegramas cruzados entre el gobierno del estado federal, octubre 2 de 1916.
Departamento del Trabajo. Caja No. 69. AGENL.

38

lbid. Documento 583.

Sección varios particulares. Noviembre de 1914. Caja sin número. Documento
número 48. AGENL.

26

27

Carta enviada por el Sindicato de Motoristas y Conductores al general Antonio l.
Villarreal en noviembre 24 de 1914. Sección Concluidos. AGENL.

28

Carta de los obreros de la Compañía de Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de
Monterrey, del 24 de noviembre de 1914. Sección varias Particulares. Documento
No. 48. Caja sin número. AGENL.
Ramón Eduardo Ruiz. La revolución mexicana y el movimiento obrero. 19111923. Era, México 1978. Pp. 38-39. También Bernardo Garcia Díaz. Textiles del

29

Telegrama del gobernador del estado Pablo A. De la Garza a Pastor Rouaix,
director de la Secretaría de Fomento del gobierno federal. Sección Fomento 1917.
AGENL.
39

Circular Número 2 de la Secretaria de Fomento, Colonización e Industria. Pastor
Rouaix. Julio 20 de 1916.
40

Felipe Tena Ramírez. Leyes Fundamentales de México (1800-1976). De Ponúa,
México, 1976. Proyecto de Constitución presentado por Venustiano Carranza. Pp.
764-765.

41

Pastor Rouaix. Génesis de los artículos 27 y 123 de la Constitución Política de
I 917. Instituto nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.
México, 1959.

464

465

�42

Carta del empresario Florentino Cantú dirigida a la Secretaría de Fomento del
gobierno federal. Marzo I de 1917. Sección de Fomento 1917. AGENL.

LA LÓGICA DE LAS CIENCIAS SOCIALES:
UNA DISPUTA filSTÓRICA Y METODOLÓGICA

43

Consultar a César Morado Macias. Mineria e industria pesada. Capitalismo
regional y mercado norteamericano 1885-191O. Opus. Cit. p 133.
44

Circular de la Compañía de Minerales y Metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).
45

Circular de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Planta Guadalupe del 6 de
junio de 1917. Sección Trabajo. Asunto: Conciliación y Arbitraje. (1906-1925.
Caja No. l. AGENL).

Lic. Rolando Picos Bovio
Profesor, Colegio de Sociología, UANL.

INTRODUCCIÓN

En la discusión filosófica contemporánea,
la disputa entre el
Racionalismo crítico y la Teoría Crítica representa uno de los momentos
fundamentales y en muchos sentidos definitorios en la polémica sobre el
carácter específico del problema sobre la cientificidad de las Ciencias
Sociales.

46

Carta de la gerencia de la Compañía de Minerales y metales, S.A. Unidad
Guadalupe, Villaldama , Nuevo León. 30 de julio de 1917. Sección Trabajo.
Asunto: Conciliación y Arbitraje. 1906-1925. Caja No. l. AGENL.
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En contraposición a la idea de una estructura unitaria de ciencia
caracterizada en la propuesta del Positivismo Lógico por la búsqueda a toda
costa de la unidad del mttodo bajo el modelo rígido de las ciencias duras
(representadas sustancialtnente por las matemáticas, la lógica y la física en la
pretensión del Wienef Kreis), el modelo alternativo desarrollado por la
Escuela de Frankfurt va a oponer, a esta noción reduccionista y cientista tan
ampliamente aceptada en los términos de la racionalidad tecnológica
instrumental una consideración dialéctica y particuJar, en lo concerniente a la
especificidad y naturaleu del conocimiento social, no reducible, en estos
términos a las formas esquemáticas y logicistas del positivismo científico.
Partimos del punto de vista de que la polémica epistemológica entre el
racionalismo crítico de Popper - como continuador de una línea que busca la
unidad del método- y la Teoría Crítica, como una propuesta hermeneútica al
sentido de la propia ciencia, envuelve también aspectos relativos al
problema de la objetividad que aún son motivo de discusión.

1

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Nos encontramos ante un panorama en el que, de una forma u otra y
apoyada en el impresionante desarrollo de la tecnología en el siglo XX, el
ideal positivista de una ciencia "libre de valores" (identificados por esta
postura con la filosofía y la metafísica "especulativas") continúa teniendo
importantes partidarios en las discusiones epistemológicas contemporáneas y
no pocos defensores en los metarrelatos de las posturas nihilistas del llamado

pospensamiento.

466

Los problemas que esta situación plantea para la filosofia de la ciencia y
en particular para la denominada teoria de la tecnología son múltiples y
diversos. En este ensayo pretendemos rastrear, en base a un análisis
histórico-metodológico algunos aspectos de la metodología de las ciencias
sociales, las coincidencias, divergencias y contradicciones de la discusión
que envuelve Primer Congreso de Sociología Alemana, recogidas en un
467

�texto ya clásico: la Lógica de las Ciencias Sociales ( Der Possitivismusstreil
in der Deutschen Soziologie: 1%9).

señalar algunos elementos de coincidencia, que, sin embargo, tampoco son
concesiones.

Considerada como una disputa que continúa y profundiza las
divergencias entre dos maneras opuestas de conceptuar y caracterizar la
propia realidad, encontramos en las posturas de Karl Popper y Theodor
Adorno, no sólo la perspectiva metodológica de los problemas de la ciencia,
la investigación y la lógica del descubrimiento científico, sino también y más
a profundidad, una visión óntica sobre la naturaleza de lo real.

En primer lugar, señala la distancia que ambos guardan del positivismo
sociológico, "el tercer hombre" presente en la discusión. Por otra parte
destaca la consideración sobre la primacía de la teoría, en tanto que los dos,
con sus matices, limitan el papel en ocasiones dudoso de la empiria (lo
aparente en términos gnoseológicos) que no agota por sí mismo lo verdadero
y con ello la concepción de lo que llamamos "conocimiento científico".

L HISTORIA Y SOCIEDAD

Frente al problema epistemológico del conocimiento científico Popper
opone el criterio de la falsación, el ensayo y error; Adorno la comprensión
dialéctica sobre los hechos.

En una consideración sobre la historia del método, toda ciencia tiene que
ver con la comprensión y no es más o menos científica porque esté más o
menos cerca del problema de la comprensión. El obstáculo epistemológico,
ineludible en estos ténninos, es una constante que rodea la práctica científica
y que constituye la base de su progreso, pero no agota sus dimensiones.
Bajo estas consideraciones, partimos de la idea de que en la
confrontación Popper-Adorno mediada por la particularidad del tema, es
posible encontrar conceptualizados no sólo problemas de naturaleza
epistemológica, sino también de corte social y político que se manifiestan en
su manera de abordar la problemática específica y las tareas de las ciencias
sociales.
Sobre este enfoque, no es gratuito que la polémica se dé en el ambiente
de la posguerra en Alemania, y precisamente en tomo a un punto
fundamental: el de las tareas de la sociología a la luz de un contexto
histórico donde los propios valores de la ciencia se encuentran sujetos a un
proceso de redefinición crítica.
El desarrollo de la tecnología bélica con sus secuencias terroríficas y la
bipolarización mundial de las ideologías son el escenario donde la discusión
sobre el papel de la sociología son puestas en entredicho a la luz de las
consideraciones sobre dos puntos opuestos: la perspectiva cientistaracionalista de Popper y la dialéctica-hermenéutica de Adorno. Una es
heredera en parte de la tradición positivista y cientista, la otra de la visión
marxista sobre la naturaleza del conocimiento y su relación con la sociedad.
Para la propia historia de la ciencia y de la filosofia lo que hace significativa
a esta discusión es que, a la luz de sus razonamientos y pese a sus
contradicciones, ambas posturas no son totalmente disímbolas en todos los
aspectos y, en algunos casos, por su raíz crítica y cuestionadora, hasta
pueden considerarse complementarios. En su intervención para comentar las
posiciones de ambos pensadores, el filósofo Ralph Darendhorf no deja de
468

Popper desea demostrar la debilidad de todas las teorías que se sustentan
sólo en las generalizaciones inductivas muy al modo del positivismo,
Adorno está interesado~o en descalificar a la ciencia, pero sí en señalar los
límites a los que se enfrenta y el carácter transformacional, dialéctico, que
debe tener en la sociedad. Es, precisamente, la sociología, como un corpus
teórico valorativo, lo que le da su carácter racional, pero también
contradictorio, donde las categorías de la objetividad deben interpretarse de
manera distinta a las pretendidas por el ideal de la unidad metodológica que
plantea Popper, señala
En el contexto filosófico cabe destacar la matriz de la discusión de
Popper en su relación cercana, pero no identificada del todo, con el
positivismo representado por el Círculo de Viena, de ahí su cientificismo
"critico". Adorno, al igual 'que la mayoría de los partidarios de la teoría
critica hunde raíz en Hegel y en el Marx "dialéctico", cercano más a una
postura "comprensiva" - de origen weberiano - y a la vez transformacional
de los fenómenos sociales: " Cuando la crítica de las categorías
sociológicas se reduce a la crítica del método y cuando la discrepancia
entre concepto y cosa se produce a costa de la cosa, que no es lo que
pretende ser, lo que decide es el contenido del teorema sujeto a la crítica. La
vía crítica no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos
han de ser verdaderos, una sociología crítica no puede ser, por
fuerza(..)sino crítica de la sociedad. (Adorno: Sobre la lógica de las
Ciencias Sociales. Pág. 38).

11. POPPER Y EL POSITIVISMO LÓGICO
¿Hasta dónde llega el deslinde de Popper respecto al Círculo de Viena y
el Positivismo Lógico? La pregunta no es fácil de contestar, pero lo que es
un hecho es que no se le puede catalogar como un positivista en el sentido
469

�clásico, ya que cuestiona seriamente la tesis de un fundamento lógico a la
inducción y no acepta tampoco una distinción entre un lenguaje empírico y
un lenguaje teórico. Frente a la violenta antimetafisica del Círculo de Viena,
Popper no se deja llevar por el reduccionismo del lenguaje científico y las
posibilidades de un ideal de "ciencia unificada" (que no unidad
metodológica) en el sentido que Cainap, en ese intento de sustituir la
metafisica por un filosofar "científico" le da al término. (Cfr: Camap. la
antigua y la nueva lógica).

Ya en la lógica de la Investigación Cient(fica ( 1934) el filósofo
'austriaco-británico había planteado claramente sus diferencias
epistemológicas con el positivismo lógico: "Para Popper la fanción de la
experiencia no es ya la medida incondicional sobre la cual se establece el
criterio de verdad (crítica del empirismo) en la teoría. la experiencia, al ser
constituida por la teoría se convierte en un proceso metodológico. No es que
se pueda llegar a una teoría induclivamente, sino que se puede falsear una
teoría (. .) Podemos corrobar 50 veces una teoría, pero cuando encontramos
que un evento la falsea entonces la rechazamos" (Fernando Castañeda: El
Problema del Positivismo y la Ideología en La Teoría Sociológica de
Anthony G iddens: 1986). La fórmula de esta concepción de la ciencia, que

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traslada a la disputa con Adorno la plantea desde entonces en los siguientes
términos "lo que podemos llamar el método de la ciencia consiste en

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aprender sistemáticamente de nuestros errores; en primer lugar
atreviéndonos a cometerlos -es decir proponiendo arbitrariamente teorías
nuevas- y en segundo lugar, buscando sistemáticamente los errores que
hayamos cometido, es decir, realizando nuestra búsqueda de errores
mediante la discusión crítica y el examen crítico de nuestras ideas " (!bid
Op. Cit).

Esta idea planteada en forma de rigurosa tesis de lógica deductiva tras
haber analizado lo que Popper califica como tensión epistemológica entre
nuestro saber y nuestra ignorancia, la sintetiza en su sexta tesis o tesis
principal, en La lógica de las Ciencias Sociales donde sostiene que " El
método de las ciencias sociales, al igual que el de las ciencias de la
naturaleza, radica en ensayar posibles soluciones para sus problemas (. ..)
se proponen y critican soluciones ... "( Pág.11).

Es a partir de esta afirmación central en el esquema conceptual popperiano
donde se produce la réplica de Adorno, centrada, como hemos mencionado,
en la critica a una concepción, que, aunque reconoce la preeminencia de la
"cosa" insiste en reducirla a premisas de absolutismo lógico.

470

m. COINCIDENCIAS Y DIVERGENCIAS
En medio de la confrontación y el revuelo que producen las posiciones
de Popper y Adorno, otro elemento que viene a ser uno de los puntos nodales
tiene que ver con el papel de la ideología en el conocimiento que Adorno
delimita de manera inmediata en su respuesta a Popper, cuando al
caracterizar el objeto de estudio de la sociología señala que tiene "más bien
presente el método concreto de la sociología que las reglas genera~e~ tfel
pensamiento" (Pág.29). Remarca más adelante el papel de los JWC1os
valorativos "Parece innegable que el ideal epistemológico de la elegante
explicación matemática ( .. .) fracasa allí donde el objeto mismo, la
sociedad, no es unánime ni sencillo, ni viene entregado de manera neutral al
deseo o la conveniencia de la formación categoría" (Ibid. Pág.33).

Mientras la escuela empírico-analítica concibe a la ciencia desde una
concepción de razón instrumental de la que Popper no se desliga del todo,
Adorno y los partidari/s de la Escuela de Frankfurt señalan y destacan el
papel que juega la curtura y la ideología en la mediación no sólo del objeto
de estudio de la ciencia, sino incluso de los propios juicios científicos. " A
ninguna teoría del absolutismo lógico le es posible decretar una obediencia
de los hechos a principios lógicos cuyas pretensiones de validez se derivan
de la purificación de todo contenido material". Mayormente en el caso de la
sociología en la que "El hecho de que la concepción del carácter
contradictorio de la realidad social no sabotee su conocimiento ni lo
entregue al azar, se debe la posibilidad de concebir, incluso la propia
contradicción como necesaria extendiendo así a ella la racionalidad' (Op.

Cit. Pág.32).
Bajo esta óptica la oposición a la tradición positivista no significa para
la posición dialéctico-crítica un rechazo a la ciencia o al conocimiento
científico, sino al reduccionismo cientificista. La ciencia, es, en todo caso,
un instrumento que permite avanzar en el estudio de la sociedad y la
naturaleza, lo que conduce a la emancipación humana. Hay, como lo señala
Habermas (Cfr. Conocimiento e Interés: 1968) una relación ineludible entre
conocimiento e interés: en el te/os de la ciencia debe existir una finalidad
ética
La teoría critica destaca el hecho de que el positivista no advierte que su
saber está mediado socialmente y por lo tanto se condena a lo fenoménico y
sobre él reflexiona desechando lo que advierte como "seudoproblemas" o
metafísica encubierta. Frente a ello Adorno sostiene un modelo
epistemológico dialéctico-critico donde la realidad no es una categoría
inmediata, sino una construcción intersubjetivamente mediada. Al igual que
Popper no niega la importancia de la observación, pero sí cuestiona su
47 1

�primacía: no se rechazan los hechos, pero se niega a aceptarlos como únicos;
en este sentido lo que es, no es todo.

Tomando distancia del sociologismo pos1t1V1sta y sin negar la
importancia del descubrimiento, reitera que la conceptualiz.ación de lo que se
denomina ensayo debe ser bien establecida, pues "los ensayos, sin más en

La ciencia moderna ha privilegiado lo dado sin conocer sus
fundamentos y reducido por tanto la razón a razón instrumental. Este
enfoque, según la teoría critica, ha funcionado en forma encubierta como una
ideología legitimadora de una unidimensionalidad de la razón que se opone
por definición al proyecto emancipador (Cfr. Marcuse: El hombre
Unidimensional: 1969).

sociología son bien poco productivos. El momento especulativo (el
subrayado es nuestro) no es una necesidad del conocimiento social, sino que
es, para éste, en cuanto a tal, ineludible" (Ibid. Pág.38).

IV. LA CUESTIÓN DEL MÉTODO

Adorno acepta, al igual que Popper, que la raíz fundamental del
método es critica (confianza en la fuerza de la razón), pero no identifica a los
hechos factuales como el criterio último de verdad, pues la razón puede ir
más allá por medio de la hermenéutica, pues finalmente "los métodos no
dependen del ideal metodológico sino de la cosa" (Ibid. Pág. 33).

Frente a la categoriz.ación lógico-deductiva de Popper en la que la ciencia
avanza a través de la constante critica y falsación de teorías, Adorno señala
que la naturaleza del objeto de estudio de la sociología es contradictoria y en
ocasiones inasible en el sentido que le pretenden otorgar las tesis
popperianas y esta contradicción, que Popper ve como insuficiencia del
enunciado científico, es parte del mundo de los hechos que constituyen a la
disciplina. Este punto adquiere mayor relevancia, como veremos más
adelante, cuando se analize la cuestión relativa a los valores y la objetividad
del científico social.

I

V. CRÍTICA AL CIÉNTIFICISMO
Como lo habíamos señalado Popper defenderá a toda costa la unidad
del método científico partiendo de la consideración de que el método de la
ciencia "No es sino una prolongación critica del método del ensayo y el
error" (trial and error) (Pág.11).
Adorno no critica el planteamiento general de la tensión epistemológica
. de Popper, sin~ el hecho de que determine que un ensayo de solución que no
resulta accesible a la crítica deba ser excluido -aunque sea provisionalment~
por no ser científico. "Si como tal crítica se piensa en la total redención del

pensamiento por la observación, en la reducción a los llamados hechos (..)
hay teoremas sociológicos que en la medida en que da cuenta de los
mecanismos operantes contradicen a los fenómenos (..) De ahí que tampoco
en la sociedad sean los hechos lo último, aquello en lo que el conocimiento
encuentra sus puntos de incidencia, ya que ellos mismos vienen mediados
por la sociedad. No todos los teoremas son hipótesis; la teoría es te/os, no
vehículo de la sociología" (Ibid. Pág. 36).
Adorno va a insistir, una y otra vez, en que si bien es evidente que la
sociología no ha conseguido acceder a un hábeas de leyes reconocibles
comparables a las de las ciencias naturales, es fundamental entender la
distinción epistemológica de ésta frente a un saber totalitario "Si no se quiere
confundir, en última instancia, la sociología con los modelos de las ciencias
de la naturaleza, el concepto de ensayo (de Popper) habrá de abarcar también
ese pensamiento que, saturado de experiencia apunta más allá de ella con el
fin de comprenderla" (Ibid. Pág.37).
472

En la crítica al cientificismo que Popper y Adorno comparten existen,
sin embargo, diferencias radicales. Mientras que el primero señala
atinadamente (corno lo hacen también Nagel y Bachelard) que "el

conocimiento no comienza en percepciones u observación o con la
recopilación de hechos, sino con problemas" (lbid. Pág. l O), Adorno destaca
que para él éste es un problema en un sentido enfático y por consecuencia
"ineliminable del mundo por el simple aumento del conocimiento o por
mayor claridad de las afirmaciones". (Ibid Pág.33). Lo puntualiza sin
cortapisas "En Popper el problema (del conocimiento) es algo de naturaleza
exclusivamente epistemológica en tanto que para mf es a un tiempo algo
práctico, en último término una circu_nstancia del mundo". (Ibid.). Popper
destaca el papel de la primacía del problema; Adorno, el sentido que estos
tienen en el mundo.
Al establecer el carácter emancipatorio de la sociología que propugna
Adorno va a centrarse en que ésta no puede quedarse en un nivel
autorreferencial sobre sus enunciados, teorías y métodos, pues "la vía crítica
no es meramente formal, sino también material; si sus conceptos han de ser
verdaderos, una sociología critica no puede ser, por fuerza, sino critica de la
sociedad" (Ibid. Pág.38). El conocimiento científico desde esta perspectiva
no es reducible a un saber instrumental (mera técnica, la llama Adorno), ni
tampoco escapa al problema valorativo que plantea el proceso de
investigación.

473

�El criticismo de Popper reconoce la imposibilidad de prohibir o anular
al científico sus valoraciones, que, sin embargo, se convierten con frecuencia
en los propios obstáculos para el avance del conocimiento. Adorno, tras
señalar que el comportamiento neutral en el orden valorativo es imposible,
denuncia una vez más la pretensión de "una conciencia científica de la

sociedad (que) se supone libre de valores (y) desatiende a la cosa no menos
que aquella otra que se remite constantemente a unos valores más o menos
decretados y arbitrariamente estatuidos ... " La autocosificación del mundo
científico es producto de esta idea de neutralidad que en realidad legitima un
ideal de ciencia positivista tendiente a separar en todo lo posible la unidad
teoría-praxis del proceso de investigación, condición indispensable para
~prender los fenómenos del mundo social.
Adorno concluye en esta polémica que la crítica científica y en
particular la crítica de las categorías sociológicas no se limitan a la crítica
del método como lo instituye Popper ni mucho menos se caracterizan
solamente como un problema de tensión epistemológica.
Al reivindicar la prirnacia de la comprensión en las ciencias sociales
señala que "cuando las discrepancias entre concepto y cosa se produce a
costa de la cosa, que no es lo que pretende ser, lo que decide es el contenido
del teorema sujeto a crítica. La vía crítica no es meramente formal, sino
también material: si sus conceptos han de ser verdaderos no puede ser sino
crítica de la sociedad ... ". (lbid. Pág.38). La Wertfreitheit o la neutralidad
valorativa se muestra así contraria al proyecto de la ilustración critica.
Frente al reduccionismo cientista que hace de la cosa en sí, en
términos kantianos, un objeto determinable y absoluto, las ciencias sociales
se enfrentan hoy a la tarea de demostrar la especificidad dialéctica de los
fenómenos que analizan, sin dejar de lado que el lenguaje y la metodología
científica debe ser, en todo momento, la guía que articula la teoría y la
práctica del científico social.

LA IDENTIDAD CULTURAL COMO SISTEMA TEÓRICO
Dr. Miguel Rojas Gómez
Universidad Central de las Villas,
Santa Clara, Cuba.

l. EL CAMINO DE LA IDENTIDAD CULTURAL

1.1 Génesis de la identidad en la diferencia.

En la historia de la filosofia --occidental- un concepto permanente ha
sido el de la identidad. Se ha estudiado desde la lógica, la Psicología, y más
recientemente desde la teoría de la cultura. En tomo suyo se han presentado
clasificaciones y distinciones. Sin embargo, no se han determinado
debidamente dos tendencias intrínsecas en su desarrollo, la identidad en la

mismidad y la identidad en la diferencia
Esta última, cuyo antecedente se remonta al Yang-Yin chino y a
Heráclito, tuvo su desarrollo con la identidad del género y la diferencia
específica de Aristóteles y la idem secundam analogiam de Tomás de
Aquino, y. alcanzó su clímax con el idealismo clásico alemán de Fichte,
Schelling y Hegel. Precisamente, este último expuso la identidad en la
diferencia, lo concreto como síntesis de múltiples determinaciones y la
mediación de las partes opuestas. También en la filosofia alemana Herder
planteó la unidad entre naturaleza e historia, y las «necesidades
elementales», entre ellas la de territorio, lengua, costumbres, mediante las
cuales el hombre está unido a una determinada comunidad. Filosofias que
influyeron en pensadores iberoamericanos, y deben considerarse
antecedentes histórico-teóricos de la identidad cultural.

Bibliografía
1.2 La identidad como tipo de identidad.
•
•
•
•
•
•
•

Ayer, A.J. (comp.) El Positivismo Lógico. FCE. México: 1%5
Adorno Theodor et al. La lógica de las Ciencias Sociales: la disputa del
positivismo en la sociología alemana. Grijalbo. Barcelona: 1973.
Adorno Theodor. Dialéctica Negativa. Taurus: 1975.
Castaíleda, Femando. El Problema del Positivismo y la Ideología en La
Teoría Sociológica de Anthony Giddens México: 1986
Popper Karl. La Lógica de la Investigación Científica. Rei: México: 1991
Habermas, Jürgen. Conocimiento e Interés. Taurus. Barcelona: 1968.
Marcuse, Herbert. El Hombre Unidimensiona( Joaquín Motriz: 1968.
474

1.2.1 ¿Concepto de origen europeo?
La paternidad del origen del término identidad cultural como género o
tipo específico de identidad se toma controvertida. Para Lucia Guerra
Cunninghan, profesora de la Universidad de California, la identidad cultural
es "un concepto eminentemente europeo" (Guerra, 1987, 1047). Mientras el
destacado filósofo argentino Hugo E. Biagini, en su importante y aportador
libro, Filosofía americana e identidad, 1989, afirma que "el nuevo concepto
475

�de la identidad cultural empieza a verificarse sintomáticamente con el
proceso de descolonización de Asia y A.frica, aplicándose luego a la
circunstancia latinoamericana. En su gestación se ha interpretado ·que
convergen varios elementos. El cuestionamiento del eurocentrismo por parte
de diversos científicos e intelectuales, los pueblos desprovistos de voz y que
al emanciparse bucean en sus quebrantadas raíces originarias, la defensa
frente a los medios masivos de comunicación manipulados para
homogenizarlo todo con el modelo dominante ajeno a las modalidades
vernáculas" (Bagini, 1989, 38).

registra representantes de la Ilustración como Simón Rodríguez, Andrés
Bello, Simón Bolívar o Fray Servando Teresa de Mier que fueron los
primeros en forjar y exponer la concepción de la identidad cultural desde
Hispanoamérica. A diferencia de algunos enfoques anteriores, investigadores
de la historia de las ideas como José Gaos, Arturo Ardao, Leopoldo Zea o
Arturo Andrés Roig, han planteado la existencia de la identidad cultural
como una peculiaridad creadora del pensamiento hispano-americano desde
fines del siglo XVIII, y más característicamente de las ideal decimonónicas
iberoamericanas.

Por separado, en un sugestivo opúsculo, Modelo teórico para la
identidad cultural, 1996, cuyo principal mérito es intentar una de las
poquísimas propuestas teórico sistemáticas de la identidad cultural, cuyos
fundamentos son muy discutibles, la cubana Cristina Baez.a Martín coincide
con el criterio anterior al escribir "la problemática de la identidad cultural
se hace consciente como tal a fines de la década del 60, y se afianza en la
ensayistica literaria y cultural -particularmente en la crítica- en los últimos
veinte años como respuesta a la tendencia cada día más marcada a la
homogeneización de los patrones culturales impulsada por las
transnacionales" (Baeza, 1996, 61).

El filósofo hispano José Gaos, radicado en México después de la Guerra
Civil Española, escribió: "En el siglo XVIII se inició en España y sus
colonias americanas el que debe considerarse un mismo movimiento por la
identidad de sus orígenes y de dirección. En España, un movimiento de
renovación cultural, de reincorporación después de la decadencia
inmediatamente anterior, de revisión y crítica del pasado que había
concluido en aquellq/ decadencia. En las colonias, en México
señaladamente, un movimiento de renovación cultural, asimismo, de
independencia espiritual respecto de la metrópoli, de la consecuente
tendencia, siquiera implícita, a la independencia política" (Gaos, 1945, 25).
La comparación de Gaos pone de manifiesto la común ocupación en IberoAmérica acerca de la identidad, rasgo que comparten ambos movimientos
ilustrados ochocentistas. Pero con la entrada en el nuevo siglo, las
circunstancias y las coincidencias d~ España y sus colonias americanas
cambian. Los intentos de revolución político liberal española fracasaron, en
tanto la América Española lograba su independencia política. La nueva
circunstancia hispanoamericana desarrolló un pensamiento de la
emancipación y una teoría de la identidad cultural. España no tendrá en el
siglo XIX, observa Gaos, pensadores de la talla de Simón Bolívar o José
Martí, sin obviar, claro está, la estltura intelectual de los krausistas
españoles como Julián Saez del Río o Francisco Giner de los Ríos, un Emilio
Castelar o un Marcelino Menéndez y Pelayo. Mas, estos no fueron
pensadores tan orgánicos como Bolívar o Martí. Es magnifica la mención de
ambos por Gaos, pues con Bolívar se abre la conceptualización de la
identidad cultural y continental, la que tendrá al fin del siglo XIX su más alta
expresión en José Martí, previsor de lo acontecido en 1898.

Es cierto que el proceso de descoloniz.ación de las décadas del actual
siglo condicionó una justificación crítico-teórica de la identidad cultural.
Mas, la llamada explosión de la identidad cultural de los años sesenta y
setenta es unade las reacciones, reexplosiones y resurgimientos de la misma.
Ella no fue importada como concepto y concepción a la América Latina, sino
que nació de ella en el siglo XIX, no por la vía del ensayo literario, sino por
el camino del ensayo filosófico e histórico, aunque no debe desdeñarse en su
itinerario los géneros de la literatura, la poesía y la crítica.

1.2.2 ¿Término americano latino?
Con objetividad, Jorge García e Iván Jaksic en el "ensayo"
introductorio a la antología Filosofia e identidad cultural en América Latina,
1988, subrayan que "el problema de la identidad cultural y su relación con la
filosofia ha sido(...) tema constante en el pensar latinoamericano desde los
tiempos de Alberdi." (García y Jaksic, 1988, 44). Pero centran la atención
explicativa, preferencialmente, en la filosofia como expresión teórica de la
identidad y no en el desarrollo mismo del término identidad cultural. Por otra
parte, la aportadora e insoslayable antología comienz.a con Juan Bautista
Alberdi, que de hecho implica ubicar la identidad cultural de América Latina
a partir del Romanticismo. Por lo que no incluye los escritos predecesores de
Eugenio de Santa Cruz y Espejo o de un Juan Pablo Viscardo. Además, no
476

Una opinión autoriz.ada y reconocida en la materia, como la de
Leopoldo Zea, ha subrayado que ésta es una "identidad cultural complicada,
y por serlo, original. Experiencia de hombres en extraordinarias y
complicadas situaciones que, por serlo, viene a ser original su aportación a
la historia, y a la cultura del hombre. Del hombre sin más, en sus múltiples
expresiones" (Zea, 1993, 198). Reiteradamente ha insistido en esta
aportación iberoamericana y latinoamericana, que tanto preocupa en la teoría
477

�y la práctica a Europa, Estados Unidos, Canadá y otros pueblos actualmente.
Uno de los grandes méritos de Zea es haber contribuido al desarrollo de la
categoría identidad cultural. Sin embargo, no se encuentra en su obra una
exposición sistemática de la historia y la lógica interna del concepto
identidad cultural, así como una tematización a través de las diferentes
corrientes de pensamiento, ni una teoría que dé cuenta de los contextos y
determinaciones culturales que la conforman, porque, con toda justicia, no se
lo propuso. Su quehacer en el campo de la identidad cultural ha sido, más
bien, en el orden de la filosofia como expresión teórica de la misma, aunque
ciertamente la ha desbordado.

1.3 En torno a la tematización contemporánea de la identidad cultural.

La identidad cultural, desde el siglo pasado, conceptualmente, en la
' Ilustración, con la descentralización del sujeto la desarrollaron Andrés Bello,
Simón Bolívar, Fray Se~ando Teresa de Mier y Simón Rodríguez. En el
Romanticismo Juan Baótista .AJberdi, Francisco Bilbao y José María Torres
Caicedo, quien acuñó el auténtico nombre de América Latina. Con el
positivismo Justo Arosamena, José Maria Samper, Justo Sierra, Manuel
González Prada, Silvio Romero, Eugenio Maria de Hostos y José Ingenieros.
Y con el Modernismo José Martí, Euclides de Cunha, Rubén Darlo, Graca
Aranha y José Enrique Rodó, entre los principales.
En el nuevo siglo, con el riesgo de omitir algunos por la apretada
síntesis, hay que destacar a Alfredo Palacios, Luis Alberto Sánchez, Manuel
Ugarte y José Carlos Mariátegui. Los ensayos de Alfonso Reyes sobre la
síntesis cultural y el español de América. Samuel Ramos con el perfil del
hombre en las culturas mexicana y latinoamericana. Pedro Henriquez Ureña
en tomo a la unidad cultural hispanoamericana y su expresión,
particularmente en la literatura. El concépto de raza cósmica o raza síntesis,
de José Vasconcelos. El iberoamericanismo de Antonio Caso. La hispanidad
de Eduardo Nicol. La unidad americana espiritual y la síntesis entre lo
singular autóctono y lo universal occidental, de Félix Schwartzmann. La
transculturación de Fernando Ortiz. La identidad y el status de autenticidad
de la filosofia latinoamericana y española, empeñada en explicar ·y salvar su
circunstancia, a la que dedicó su obra el Maestro José Gaos, a partir de la
influencia de Ortega y Gasset. Mariano Picón Salas con la identificación
cultural.
Para la segunda mitad de la centuria ésta es tematizada por José Lezama
Lima con el concepto espacio gnóstico abierto y fecundante, refiriéndose al
mestizaje cultural. La concepción de los contextos culturales que definen al
hombre latinoamericano de Alejo Carpentier, junto a la teorización de la
478

identidad. La categoría de pueblos nuevos, con su correspondiente andamiaje
conceptual, de Darcy Ribeiro. Calibán como símbolo de la identidad
latinoamericana, expuesto por Roberto Femández Retamar, que tambíén se
encuentra en Leopoldo Zea y Arturo Andrés Roig, quienes son clásicos en la
historiografia filosófica de la identidad cultural latinoamericana, sin olvidar
a Joáo Cruz Costa o Arturo Ardao, quien sistematizó la investigación del
verdadero nombre de América Latina.
Más recientemente han trabajado la identidad cultural otros
movimientos y corrientes filosóficas. Entre los filósofos de la liberación,
además de Zea y Roig, han prestado a la identidad cultural, entre otros,
Horacio Cerutti, Enrique Dussel, Rodolfo Kusch, Abelardo Villegas, Luis
José González, Germán Marquínez Argote, Alejandro Serrano Caldera y
Francisco Miró Quesada, quien también es analítico. Con independencia de
las diferencias personales y tendencias internas, el centro del problema lo
sitúan en los problemas de la imitación y la creación, la inautenticidad y
autenticidad culturales, la enajenación y la identidad, la liberación y los
medios de alcanzar la libertad.
Por su parte, la filosofia analítica a través de Luis Villoro, Femando
Salmerón y León Olivé, ha tratado constructivamente la filosofia como
instrumento de análisis de la identidad cultural, el indigenismo y la función
simbólica de la cultura, la identidad y la diferencia, el diálogo cultural, el
respeto por la identidad humana, la identidad en los contextos de la ciencia y
la tecnología, Aquí, en esta tendencia, Jorge García e Iván Jaksic exponen
tres posiciones histórico-filosóficas al filo de la razón: la postura
universalista, la culturalista y la crítica.
En el campo historiográfico Hugo E. Biagini señala diferentes
problemáticas de identidad. La negativa, la difusa, la escéptica y la auténtica,
así como el surgimiento y causas del concepto. Igualmente Cristina Baeza
Martín y Maritza García Alonso incursionan sobre el origen del término.
Proponen un modelo teórico que contempla las relaciones entre el objeto y el
sujeto, la identificación y la diferenciación, y la naturaleza de la identidad
cultural, que ubican en el campo socio-psicológico.
Más allá de la América Latina en la primera mitad del siglo XX no se
pueden obviar pensadores españoles de la estirpe de Miguel de Unamuno y
José Ortega y Gasset. Contemporáneamente existen importantes estudios
sobre la identidad cultural, realizados en Estados Unidos y Europa, tanto de
obras colectivas como individuales. Entre los autores cabe mencionar a
Charles Taylor, Peter Mühlhauler, Rom Harré, David B. Wong, Jürgen
Habermas, Gianni Vattimo, Frenando Ainsa y Gustavo Bueno. Los temas
que tratan son en su identidad filosófica y cultural, la identidad en la
479

�literatura y el lenguaje, las relaciones interculturales, la identidad personal y
de la comunidad, la identidad nacional y postnacional, la unión
supranacional, las relaciones con otras entidades y comunidades del mundo,
etcétera. Todas estas problemáticas de la identidad cultural que preocupan,
necesitan una reconstrucción teórico-crítica (Rojas Gómez, 1996: 159-178),
pues sería un contrasentido, una contradicción que se quedará sólo en lo
filosófico y no se adentrará en los demás componentes de la cultura, porque
ella es una categoría compuesta y omnicomprensiva.

2. REDEFINICIÓN
CULTURAL.

Y

PRINCIPIOS

DE

LA

IDENTIDAD

2.1 Multicondicionamiento actual de la identidad cultural.

La multilateralidad/de elementos, expresiones y contextos que
conforman la identidad éultural, los enfoques diferentes (Rojas Gómez 1007,
74-89), la pretensión de algunos analistas de negarla, el surgimiento de
nuevas problemáticas sociales y culturales exigen una redefinición de la
misma.
Los conflictos étnico-culturales en países de Africa, el medio Oriente,
Europa, Asia, la América del Norte y América Latina. En lo que cabe
destacar, entre otros, el de Chiapas en México y el de Kosovo en
Yugoslavia. El reclamo de las minorías étnicas a la autonomía dentro de los
Estados nacionales y su presencia espacio-terrirtorial en más de uno de ellos.
El resurgimiento del racismo y la discriminación en países de Europa y
Estados Unidos, que ha llevado en algunos casos, a la expulsión de
inmigrantes latinos o africanos, a la violación o al asesinato. El
fundamentalismo islámico que recurre · a la violencia y no reconoce el
derecho a la diferencia del otro. La reacción del feminismo frente al
ancestral machismo, cuya tendencia extrema absolutiza la diferencia con el
otro género, que no es precisamente la del género humano, sino la del género
femenino. Concomitantemente el reclamo de las lesbian~ y los
homosexuales a que se les reconozca la práctica sexual en la mismidad de su
género, y no se les discrimine socialmente, son fenómenos de identidad
social y cultural.
Las divergencias entre poblaciones de diferente origen étnico y cultural,
como la anglófona y francófona de Canadá, que ha amenazado en convertir
el país en dos naciones a través del plebiscito. La recomposición del mapa
geopolítico con la desmembración de la Unión Soviética y el surgimiento de
la CEI, Comunidad de Estados Independientes. La desintegración de

480

Yugoslavia en Estados independientes entre sí. Las guerras y disputas
territoriales como la de los israelitas y palestinos. La reunificación en los dos
Viet Nam y las dos Alemania. La justificación del Estado universal
homogéneo, según la fórmula neoliberal de Francis Fukuyama. La
ampliación de la OTAN más allá de los países del Atlántico Norte, después
del derrumbe del Socialismo este-europeo y la desaparición del Pacto de
Varsovia. Los separatismos nacionalistas como el vasco en España y el tamil
en la India. El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos México y
Canadá. La creación de la Unión Europea y el tránsito hacia el Estado
supranacional. El surgimiento del Mercado Común Sudamericano
(MERCOSUR). La Asociación de Estados del Caribe. La globalización de la
economía y las comunicaciones. La universalización de los resultados de la
revolución Científico-Técnica. Los problemas ecológicos que degradan y
destruyen la naturaleza, a la vez que ponen en peligro la existencia del
hombre. La sociedad postindustrial y la llamada postmodernidad que
pretende clausurar la modernidad, son manifestaciones contemporáneas que
se deben tener en cuenta a la hora de estudiar la identidad cultural, pues
están multicondicionando la misma, y llevan a una reconstrucción de ésta.

2.2 DeÍinición teórica y principios epistémicos.
Todo el sistema de hechos, acontecimientos y factores económicos,
políticos, científico-tecnológicos, sociales, culturales y antropológicos
señalados, füwan a repensar y a definir la identidad cultural. Sin obviar los
estudios sobre la misma, La tematización desde un a u otra perspectiva de la
cultura, corriente o autor, aquí se define y expresa que, conceptualmente, la
identidad cultural es la condición del ser humano que caracteriza la manera
común de vivir en el tiempo y en el espacio, un quehacer concreto del
hombre en el proceso de creación y recreación, objetivación y subjetivación,
producción y reproducción de la cultura y la sociedad misma. Ella constituye
una síntesis de múltiples determinaciones de la identidad en la diferencia que
comporta un universal concreto situado.
Los principios matrices o fundamentos epistémicos en que se sostiene
esta teoría son:
• El término identidad cultural es de índole filosífico-antropológico y
sociocultural, y no de naturaleza socio-psicológica como afirman algunos
estudiosos del tema, porque el principio socio-psicológico de identificacióndiferenciación en la relación con otros grupos, culturas y sociedades- es tan
sólo inherente a la psicología social, que es, a su vez, un contexto de la
identidad cultural y no la identidad cultural misma. Y aunque el proceso de
producción de respuestas y valores en la comunicación y el diálogo es
481

�importante, así como la asimilación de lo creado por otras culturas, lQ más
importante es el proceso de producción y creación de la cultura y la sociedad
como totalidad concreta.
• Es uno de los conceptos socio-culturales de máxima generalización, por
eso es una categoría omnicomprensiva que incluye determinaciones
históricas y geográficas, individuales y colectivas, materiales y espirituales,
científicas y tecnológicas, teóricas y prácticas.
• Constituye una síntesis de múltiples determinaciones. Es decir, la creación
o construcción de un todo por integración de las partes, en este caso por
determinaciones y conexos culturales.
• Las determinaciones y contextos que la conforman tienen carácter concreto
y relativo. Significa que wia identidad cultural específica puede coincidir e
interactuar con otras identidades culturales, ya en lo económico, lo político,
lo científico-tecnológico, la lengua, la religión, etcétera.
• Toda verdadera identidad es identidad en la diferencia. La identidad para
ser tal necesita de la difere9Cia, y la diferencia supone siempre la identidad,
si no hubiese diferencia, 96 habrían referentes para saber lo que es idéntico.
• La identidad cultural, identidad en la diferencia, representa una diferencia
específica al permitir comprender la diferencia entre una y otra cultura. Es el
principio del multiculturalismo, sin llegar al extremo del particularismo o
relativismo cultural.
• Representa la identidad abierta, por lo que en su esencia debe contener el
diálogo intercultural con el otro, en condiciones de igualdad, sin la mismidad
incluyente.
• Reconocimiento de la dignidad del otro y de la autonomía cultural de las
minorías en el marco de la identidad nacional, expresión de la identidad en la
diferencia
• Constituye una identidad colectiva y humana formada por un sistema de
relaciones socioculturales.
• Su portador no es el nombre abstracto, sino el hombre concreto, por
hombre universal y por concreto específico.
• Conjuga lo autóctono y lo universal, a modo de dialéctica de lo general y lo
particular a través de la mediación.
• Comporta un universal concreto situado. La síntesis que conforma la
universalidad se asume desde el aquí y el ahora.
• Se manifiesta en espacios específicos y tiempos definidos. El espacio o
territorio no tiene carácter absoluto, pues han existido -y existenexpresiones de identidad cultural que han perdurado y se han desarrollado
fuera del territorio nacional, regional o continental, pero han reflejado
sociedades específicas. Lo característico es que toda identidades despliega
en un espacio geo-socio-cultural concreto.

482

• Puede manifestarse inconscientemente en individuos y grupos, mas es un
proceso consciente, el cual es necesario asumir para contribuir a la
reafirmación y desarrollo de la misma.
• La integración representa el factor consciente y práctico de la identidad
cultural, así está operando hoy en contextos como el de la economía con las
distintas uniones continentales o regionales.
• Presupone la libertad como totalidad, y en cada una de las determinaciones
y contextos culturales.
• Representa una ruptura en la continuidad y una continuidad en la apertura.
• Tiene carácter histórico concreto. Varia con las circunstancias, con el
espacio y el tiempo. Sufre procesos de crisis y lyisis, ajustes y reajustes,
desintegraciones parciales y nuevas integraciones.
• Se forma en la interacción de la tradición y la aculturación, dando como
resultante la trasculturación. La tradición, del latín traditio, equivale a
entregar, tradere, lo que pasa de una época, generación o cultura a otra. En
tanto aculturación, del inglés acculturation, corresponde a la adaptación a
otra cultura por la pérdida de la propia, en lo fundamental. Culturalmente
estas antítesis generan la trasculturación, cuya proposición trans- indica lo
que pasa, en este caso, de una cultura a otra, produciéndose la génesis de la
identidad cultural.
• Por su direccionalidad puede manifestarse históricamente como identidad
vertical, formada desde arriba, e identidad horizontal, creada por expansión
de la cultura en el pueblo.

3. DIRECCIONALIDAD DE LA IDENTIDAD CULTURAL
3.1 La identidad cultural vertical

La identidad cultural se construye por la actividad y por la volwitad de
los hombres en el quehacer histórico, social y cultural. Tendencia! y
genéticamente, por su direccionalidad, la primera manifestación de la
identidad cultural es la vertical, se forma desde arriba, por acción
hegemónica de dominación y la conquista y colonización expansiva en que
el pueblo vencedor impone sus patrones y modo de vida culturales al
dominado o vencido. Así lo revela la historia universal desde la antigüedad
hasta la modernidad. Roma impuso e irradió su cultura a los -pueblos
sometidos y dio lugar a la Romanía, unidad en la diversidad de pueblos que
tuvieron en el latín la matriz de sus lenguas. Naciendo, así, por proceso de
trasculturación, las lenguas romances o neolatinas: el italiano, el español, el
portugués, el francés y el rumano, expresiones de identidad lingüística y
comunicación cultural en varios países.
483

�La creación de los Estados nacionales en Europa siguió similares pasos.
En España se produjo la wrificación nacional por los Reyes católicos:
Fernando de Aragón e Isabel de Castilla. Como explica Miguel de Unamuno,
Castilla ocupó el centro, su espíritu era centralizador y expansivo, impulsó el
ideal de unidad española. Paralizó los centros reguladores de los demás
pueblos hispanos y les inhibió, en parte, su memoria histórico-cultural. El
unitarismo conquistador dio lugar a un gobierno central. Llevó a cabo la
catolización y castellanización de España, culturalmente; por lo que puede
afirmarse que, a partir de ese proceso, comenzó la castellaniz.ación de
España y la españolización del castellano.

Casi simultáneamente, con el descubrimiento de América, se
reprodujo aquel proceso, pero con mucha más violencia y destrucción de las
culturas precolombinas, muchas de las cuales sucumbieron. Por efecto de la
conquista y la colonización, desde arriba, verticalmente, se impuso la cultura
del vencedor. En los lugares de los templos indígenas se levantaron las
iglesias y catedrales catóficas con el fin de erradicar las creencias del hombre
autóctono. Comenzó e1 proceso de las encomiendas y la evangelización. El
castellano devino el idioma de comunicación en la mayor parte del Nuevo
Mundo. Durante los tres siglos en que la América hispana fue colonia de
España, predominó la identidad cultural vertical (Rojas Gómez, 1994. 8284). Se produjo la latinización y españolización de América, pero también la
indianización, africaniz.ación y americanización de sus colonias y de la
propia España.

3.2 La identidad cultural horizontal
La identidad vertical, que generalmente precede a la identídaci
horizontal, por expansión irradiación de la cultura hegemónica comienza a
ser asimilada y da paso a la identidad &lt;;Uitural horizontal. En lberoamérica,
el castellano o el portugués como lenguas, la religión católica, la arquitectura
y la plástica barrocas, la cultura material con la introducción de plantas como
el trigo, animales como el caballo y el ganado vacuno, la tecnología de
explotación de las minas y el cultivo de la caña de azúcar, y las haciendas
como centros económicos y culturales, son algunos contextos y factores
culturales que hablan del surgimiento de la identidad horizontal, fruto de la
comunicación e intercambio de experiencias culturales de los pueblos.
Además, no puede obviarse que entran en éstas las aportaciones
indígenas y las contribuciones africanas por efecto del mestizaje étnicocultural. El conocimiento de la naturaleza, el aporte de frutas y plantas
comestibles como la papa, el maíz, el cacao, la piña, y otras productoras de
placer como el tabaco, con sus correspondientes técnicas incipientes de
cultivo. Cientos de palabras que circulan en el español, provenientes,

484

principalmente, de la familia arahuaca, el náhuatl, el quechua, el tupíguaraní. La resurrección de ídolos e imágenes de las creencias indígenas y
africanas que ensanchan el cristianismo católico, proceso que llevó a afirmar
al brasileño Silvio Romero la existencia de una religión mestiza. La
contribución africana a la música, que según el cubano Fernando Ortiz
produjo la transculturación blanca de los tambores negros, incluida Europa.
También todos estos contextos y determinaciones culturales, y otros
no mencionados, contribuyeron a la transmisión y fusión de culturas, a la
formación de la identidad horizontal. Todas y todos tributaron a trascender la
identidad político-administrativa del régimen colonial, que al entrar en crisis
provocó las guerras de independencia hispanoamericanas, ruptura políticojurídica con la metrópoli, pero no con la cultura hispana e ibérica, que
continuó viva, a través de la cual España, Portugal, Francia y otras culturas
europeas están presentes culturalmente en América en identidad de
diferencia. Con los siglos, la formación de las naciones, el desarrollo
económico, social, científico-técnico y el aumento de la intercomunicación e
intercambio culturales, la identidad vertical tiene cada vez menos peso en la
sociedad, sin embargo, no ha desaparecido. Su radio de acción es menor que
en centurias pasadas. Pero existe en la cultura política dictatorial
contemporánea, de izquierda y de derecha. Contextos culturales como leer y
escribir, conocimientos científicos y tecnología, el ejercicio de la política, el
disfrute del arte y la literatura, la asequibilidad de los bienes materiales y
económicos no están horizontalmente al alcance de todos los grupos y países
por igual, sobre todo en aquellos que se ubican en lo que se dio en llamar
"Tercer Mundo", y que hoy, apelando a la geografia, se les llama del Sur. La
identidad política y la identidad económica siguen siendo el Talón de
Aquiles de muchas sociedades. Como contextos culturales afectan la
identidad no sólo cultural, sino la identidad fisico-humana misma.

4. ENFOQUE SISTÉMICO DE ESTRUCTURACIÓN COMPLEJA
DE LA IDENTIDAD CULTORAL
4.1 El fundamento fllosófico antropológico de la creación cultural
Por lo visto, la identidad cultural constituye un todo concreto,
complejo y diverso por las varias determinaciones y contextos que la conforman.
Un esfuerzo serio y aportador en la visión filosófico-estructural de la
cultura, sin usar el concepto de identidad, lo realizó Ernesto Cassirer en sus
últimos libros, particularmente en Antropologí,a .filosófica, 1944, subtitulado

485

�"Introducción a una filosofía de la cultura". Obra superadora, en buena
m~dida, del enfoque positivista reductor de la sociedad, en que se presenta la
mtsma como un organismo bio-natural. Asimismo, trasciende las filosofias
culturalistas de W. Windelband, H. Rickert y W. Dilthey, en que se
contraponen, no sin carencia de razón, las ciencias naturales y las ciencias
del espíritu, también llamadas culturales o del hombre.
A diferencia de las otras filosofias de la cultura, Cassirer consiste en
que la filosofia no puede anafüar formas peculiares de la cultura, ésta es la
tarea de teólogos, psicólogos, médicos, economistas, políticos y otros
especialistas de las ciencias particulares. La misión de la filosofía de la
cultura es buscar una visión sintético-universal de la cultura dada en la
unidad del proceso creador, cuyo sujeto es el hombre.
'
Sostiene con meditación desde la antropología filosófica: "la
característica sobresaliente y distintiva del hombre no es una naturaleza
metafísica o fisica, sijo su obra. Es esta su obra, el sistema de las
actividades humanas, lo que define y determina el circulo de su
humanidad(. ..) Una filosofía del hombre seria, por lo tanto, una filosofía
que nos proporciona la visión de la estructura fundamental de cada una de
las actividades fundamentales humanas y que, al mismo tiempo, nos
permitiera entenderlas como un todo orgánico" (Cassírer, 1994: J08)
Conceptos como proceso creador, estructura de las actividades
humanas y todo orgánico, en el campo complejo de la cultura, son claves
para abordar la especificidad de cada una de las determinaciones y contextos
culturales en su unidad de diferencia.
El hecho de que Cassirer definiese al hombre como un animal
sim~ólic?, y que sólo examinara el mit?, la religión, el lenguaje, la historia y
la c1enc1a desde la perspectiva simbólica, y no incluyera otras formas
fundamentales de _la cultura como la economía, no demeritan su aporte. Hay
que reconocerle, mcluso, desde el punto de vista teórico metodológico, la
tesis de que la visión estructural de la cultura debe anteceder a la mera
investigación histórica, porque se perdería en hechos dispersos y sin
aparentes conexiones. Prudente recomendación para estudiar cualquier
cultura y su identidad.
Actualmente, en un abordaje filosófico de la cultura, Gustavo Bueno
aporta en su libro El mito de la cultura, (Bueno, 1996: 158-186), un enfoque
que se debe tener en cuenta para el estudio estructural de la identidad
cultural. Las identidades culturales -afirma- presuponen no sólo un esquema
de la naturaleza objetual (instituciones, artes, ceremonias), sino también
esquemas de naturaleza Qbjetual y social (la identidad del pueblo, de la
486

nación). Añade, además, esferas o círculos para la investigación cultural: en
el sentido etnográfico, como la cultura egipcia, la maya, la francesa u otras.
Aquí se coincide con la perspectiva de Bueno, sobre todo, en cuantó a la
naturaleza objetual y subjetual de la identidad cultural, desde el plano del
concepto determinaciones culturales (Rojas Gómez, 1994: 19-48).

4.2 Determinaciones y contextos de la identidad cultural

Vista así, la identidad cultural, categoría omnicomprensiva y
compleja, es expresión de la identidad en la diferencia, notación teórica
implicada en su composición sistémico-estructural. Sin hacer culto a la
forma, que está implicada en el contenido de la cultura, ella representa la ley
de la estructura en la conformación de los sistemas, en este caso
socioculturales. Semánticamente, las palabras conformación y composición
devienen conceptos filosóficos. La preposición con indica unión y la manera
de hacer algo, en tanto formación, deriva del verbo oromar, significa
constitución y composición. Por su parte, composición expresa disposición,
textura y síntesis. En correlato teórico con-formación y com-posición fijan la
manera de la unión, disposición y textura de la síntesis que com-porta la
identidad cultural en una estructura sistémica, cuyas grandes
determinaciones culturales son:
•
•
•
•
•

la cultura filosófico teórica,
la cultura espiritual,
la cultura material,
la cultura científico-tecnológica,
la cultura sociológica.

Como toda clasificación, también ésta es relativa. La asunción del
concepto determinación, del latín determinatio, señala la fijación de los
limites, pero los limites de las determinaciones culturales no tienen carácter
absoluto. Entre ellas existe la mediación y la interacción. No obstante, la
razón de ser de cada una de las determinaciones obedece a su naturaleza
cultural, objeto, funciones que desempeñan y el modo en que satisfacen al
hombre como sujeto creador.
Cada una de las grandes determinaciones culturales está compuesta, a
su vez, por contextos. Representan un conjunto de elementos que integran un
enunciado. Teóricamente, la concepción de los contextos fue expuesta por
Ogden y Richards, y estos manejados por el contextualismo pragmático de
S.C. Pepper y L.G. Hahn, y en Francia por J.P. Sartre. Generalmente se han
utilizado para significar contextos lingüísticos, jurídicos y literarios. En un
proceso de resemantización implícito, Alejo Carpentier habla de contextos
487

�culturales, sobre todo latinoamericanos, al afirmar que, ''por repercusión y
eco, por operación adentro-afuera, habrá de definirnos al hombre
americano, (. .. , que es la de Adán nombrando sus cosas. Vayamos ahora prosigue Carpentier- a la importante cuestión de los contextos cabalmente
latinoamericanos que pueden contribuir a la definición de los hombres
latinoamericanos en espera de una síntesis" (Carpentier, 1974: 19). En esta
misma perspectiva se asumen aquí los contextos culturales carpenterianos,
pero con mira general, en aras de expresar la síntesis cultural que define e
identifica a cada hombre concreto universalmente situado. Además, se
explicita de modo teórico general que ellos, los contextos culturales,
permiten comprender mejor la unidad y disposición interna de los elementos
que componen las grandes determinaciones culturales.
Dentro del sistema de las determinaciones culturales, la cultura
filósofico-teórica se distingue de las demás determinaciones concretas por
ser conciencia critica y de máxima universalidad, un saber teórico
valorativo, generalizadi e integrador del conocimiento que orienta el
quehacer humano. Nücleo -por demás- de la concepción del mundo, la
cultura y la sociedad, al regular la praxis creadora del hombre en sus
diferentes manifestaciones, así como de las diferentes interacciones y
mediaciones entre cultura material, espiritual y otras.
Por otra parte, la cultura espiritual -el arte, la religión, la lengua y los
idiomas, la educación, la psicología- caracteriza la dimensión de la
subjetividad en sus varias formas de vida social: ideas, imágenes,
representaciones,
sentimientos,
pasiones,
emociones,
voluntad,
comunicación, etcétera. Por paradójico que parezca, ella es también material,
aunque no utilitaria. El lenguaje y la literatura se objetivan en las palabras.
La música, en el pentagrama y el sonido. La religión, en la representación de
dioses, mesías, profetas, santos, templos? iglesias, textos sagrados al estilo de
La Biblia o El Corán, etcétera. La pintura, en los colores y pigmentos. La
escultura, en el mármol, el bronce y la madera. Y así con los demás
contextos, en función de la vida social.

Lo que se denomina cultura material, con sus respectivos contextos
-el medio geográfico, la economía, las artes culinarias, las herramientas, el
transporte, y en parte la arquitectura, -sin olvidar que está también es arte- se
determina por la importancia constitutiva de los objetos, la duración, la
utilidad y funcionalidad, por el valor de uso y de consumo. Mas, la cultura
material es asimismo espiritual, subjetiva, ella es el resultado de la
cosificación u objetivación práctica del pensamiento, las ideas, la
imaginación y la manera de sentir del hombre.

488

Una y otra, la cultura material y espiritual, implican conocimientos y
técnicas. Pero la función intrínseca de cada una de ellas no es producir
conocimientos, esto atañe a la ciencia, la cual en esta morfología pertenece a
la determinación de la cultura científico-técnica. Ambas se ubican en esta
determinación cultural por la estrecha relación que hay entre ellas, sobre
todo, después de la revolución industrial, y por la sincronía e interacción
contemporánea de las dos revoluciones, que llevó a crear el término
Revolución Científico-Técnica, pues entre el descubrimiento científico y su
aplicación tecnológica a la producción, media muy poco tiempo, es casi al
unisono.
La ciencia es adquisición de conocimientos siempre crecientes,
validación de los mismos y rectificación del error a través de la
demostración lógico racional, la demostración lingüística, la observación, el
experimento y la práctica. Construye teorías y predice heurísticamente el
camino de la investigación.
Por ora parte, la técnica, del griego techne, significa oficio, maestría.
Con mayor amplitud y precisión concierne a los procedimientos, destrezas y
habilidades para dirigir y ejecutar eficazmente la actividad creadora, el
empleo y el manejo de los instrumentos y medios para aprovechar, modificar
o trasformar la naturaleza, la sociedad, la cultura y el hombre.
Las revoluciones tecnológicas: agrícola, urbana, metalúrgica, mercantil,
· industrial, termonuclear, electrónica, telemática, biotecnológica y otras, han
generado en el continuum de la evolución sociocultural modificaciones
estructurales en la vida social. En la actualidad su conjunción con la
revolución científica produce impactos y transformaciones en todas las
sociedades, tanto desarrolladas como subdesarrolladas. Conduce a remodelar
la identidad cultural, la economía y las instituciones. La estructura social
cambia. Y ya se está en predios de la cultura sociológica.
Esta se encarga de analizar la identidad de la colectividad. La
colectividad en la dinámica de los contextos de las organizaciones a
instituciones económicas, políticas, militares, jurídicas, estatales, etcétera.
También contempla, esencialmente, los grupos y comunidades conformadas
por la familia, las etnias, las nacionalidades, grandes comunidades geosocio-culturales como África, Asia, Europa, América Anglosajona, América
Latina, lberoamérica, el Mundo Árabe, etcétera. En general, las identidades
colectivas en sus diferentes manifestaciones.

489

�5.

LA INTEGRACIÓN COMO PRÁCTICA DE LA IDENTIDAD

CULTURAL
5.1 Significados semánticos del concepto integración.
La comprensión de la cultura sociológica inherente a grupos,
naciones y comunidades macro-regionales o continentales permite prestar
atención a los procesos de integración que están teniendo lugar sobre la base
geo-socio-cultural, en la que los factores medio geográfico y situación
territorial compartida, junto a intereses económicos, científico-tecnológicos
y comunidad de cultura e intereses, generan o proyectan nuevas identidades
y uniones de la magnitud del Tratado de Libre Comercio entre Canadá,
Estados Unidos y México, la Unión Europea, MERCOSUR, o las Cumbres
Iberoamericanas, de las Américas, o del Pacifico.
Etimológicamente, integración, del latín integer, significa
composición de algo, c_phlponer un todo a través de sus partes. Ha tenido en
la historia de las ideas diferentes connotaciones, específicamente en
matemática, biología, psicología, filosofía y sociología. No obstante, ha
habido coincidencias fundamentales. Para Juan Federico Herbart, filósofo
alemán promotor de una psicologia dinámica y científica, la integración es la
incorporación de un elemento nuevo a un sistema anteriormente constituido.
Mientras para Hipólito Del~croix la misma tiene lugar cuando la
síntesis supera los elementos que la constituyen, así, la integración funcional
supera los niveles inferiores refundiéndolos. En tanto Herbert Spencer, en
los Primeros principios, 1862, incluye la integración en su visión universal
del cosmos. La integración, centro de la teoría de la evolución, caracteriza el
tránsito de la homogeneidad indefinida e incoherente a una heterogeneidad
definida
y coherente. Asimismo_ enuncia en la integración la
interdependencia. Conjunto de ideas aplicadas a su sociología.
También ésta se ha visto como organización o cohesión de los
miembros o partes de un grupo u organismo social. Y reconstrucción de
nuevas realidades sociales, en función de una unión concreta con objetivos
específicos.

militar sobre la base de una comunidad de costumbres, lengua, religión y
cultura en general. Su proyecto de integración comprendía construir una
nación de naciones, lo que hoy se denomina Estado Supranaéional.
Puntualizó que la "unión es la que hace falta para completar la obra de
nuestra regeneración" (Bolívar, 1945, 103). Y lo sigue siendo de tal grado
que hoy no es posible progresar y desarrollarse sin una integración zoo~
regional o continental.
La concepción bolivariana estará presente a lo largo del siglo XIX
latinoamericano y hasta el presente. En esta tendencia vale detenerse en el
argentino Juan Bautista Alberdi, específicamente el que podríamos llamar el
"primer Alberdi", muy diferente del " segundo Alberdi" caracteriz.ado por la
euro-nordo-manía. Es importante prestar atención, algo in extenso, a las
ideas del "primer Alberdi", por la trascendencia de las mismas. Explicita la
idea latente de sus antecesores ilustrados iberoamericanos acerca de la
filosofia universal concreto situada. Subrayó en 1842 que, "una filosofia

completa es aquella que resuelve los problemas que interesan por el
momento. Americana será la que resuelve los problemas que interesan a la
humanidad. Una filosofia contemporánea es la que resuelve los problemas
que interesan por el momento. Americana será la que resuelva los destinos
americanos. La filosofia, pues, una en sus elementos .fundamenta/es como la
humanidad, es varia en sus aplicaciones nacionales y temporales" (Alberdi,
1993, 150). En cuento a su carácter in situ aclaró: " nuestrafilosofia por sus
tendencias aspira a colocarse a la par de los pueblos de Sudamérica. Por
sus miras ser(Í la expresión inteligente de las necesidades más vitales y más
altas de estos países" (Alberdi, 1993, 151).
La fórmula teórica, la filosofia, como la humanidad, una y diversa, es el
planteo conceptual de la unidad en la diversidad o identidad en la diferencia.
Pertrechado de este enfoque se adentra en la identidad cultural, al recordar
en 1845 que, "la descentraliz.ación americana no será obra de un congreso,
rigurosamente hablando, porque esta obra ya está hecha, y su trabajo es
debido a la grandez.a del pueblo español que se produjo en el mismo, en cada
uno y todos los puntos de la América meridional donde puso su planta".
Argumentó: 'yo veo los elementos de su amalgama y unidad en la identidad
de sus términos morales que forman su sociabilidad». Para más
puntualmente concretar. «América del Sur, pueblo único por la identidad de

5.2 Precursores de la identidad postoacional.

todos sus elementos " (Alberdi, 1993, 160-161).

Precisamente, en estas acepciones también se pensó en América Latina
la integración desde el siglo XIX. En sus escritos encontramos los conceptos
de unidad, identidad y mancomunión. Ya en su Carta de Jamaica, 1815,
planteaba la necesidad de crear una nueva unión político social, jurídica y

Teóricamente ratificó los contextos o elementos de la identidad cultural
sustentados por sus predecesores, pero no se queda ahí, va más allá. Habló
de todos los elementos de la identidad y se detuvo en el análisis de ellos.Entre estos prestó gran atención al factor geográfico y los límites territoriales
de las nuevas naciones, al derecho, la ciencia y la técnica, y en especial a la

490
491

�economía. Enfatizó que la causa de esta América, la Española, era ahora de
proveerse de una marina para las rutas comerciales, fomentar la industria y el
comercio. La realidad histórica, cultural y los niveles de desarrollo internos,
bajos, en comparación con Estados Unidos y Europa, demandaban, para
garantizar el futuro, una unión o integración económica. Por ello señaló: "la
unión continental de comercio debe, pues, comprender la uniformidad
aduanera, (. ..). En ella debe comprenderse la abolición de las aduanas
interiores, ya sean provinciales o nacionales, dejando solamente en pie /a
aduana marítima o exterior. Hacer de (este) estatuto americano y
permanente, la uniformidad de medidas y pesos que hemos heredado de
España" (Alberdi, 1993, 154).
Todo parece indicar que, posteriormente, fue el primero en concebir una
unidad e integración económica continental sobre la base de una comunidad
, de cultura más allá de lo nacional, y sin duda, está entre los primeros a nivel
mundial en pensar una identidad económica basada en la elimínación de las
aduanas nacionales y
unificación de las medidas, pesos y monedas,
problemas actuales en que los países de América Latina trabajan con la
integración económica en diferentes regiones, y que Europa ha puesto en
práctica con la Unión Europea al fundar el europariamiento, eliminar las
aduanas internas y crear una moneda única: el euro, entre otros factores
integracionistas.

Ji

Al meditar reflexivamente sobre la Unión Europea como proceso de
integración efectiva de este tiempo hay que tener en cuenta a uno de sus
principales predecesores y propugnadores: José Ortega y Gasset. Desde sus
primeros trabajos como Meditaciones del Quijote, 1914, donde afirma: 'yo
soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo" (Ortega y
Gasset, 1963, 322), hay una toma de conciencia del problema español y su
solución, la integración de la atrasada España de la época a Europa, sin
abandonar la tradición. Recordará en España invertebrada, 1921, que la
historia de toda nación, y sobre todo de la nación latina, es un vasto sistema
de incorporación. Para él toda conciencia de nacionalidad supone reconocer
otras nacionalidades en la búsqueda de un proyecto de vida común colectivo.
Como analista de la realidad europea señala desde La rebelión de las
masas, 1930, la necesidad de pasar de la vida nacional a una unidad política
social supranacional para evitar que otra parte del mundo mandara la vieja
Europa. Con hondura advirtió que la unidad contenía la diversidad y la
historia de Europa confirmaba esta tesis. Frente a los incrédulos y
nacionalismos extremos expresó: "la unidad de Europa no es una fantasía,
sino que es una realidad misma, y la fantasía es precisamente lo otro: la
creencia de que Francia, Alemania o España son realidades sustantivas, por
tanto, completas e independientes" (Ortega y Gasset, 1965, 295).

Hubo de apreciar que entre los particularismos nacionales se abrió
paso, en juego dialéctico de lo específico y lo general, la tendencia
integradora. Apuntó que "la diferencia entre Europa y las naciones Europeas
en cuanto sociedad estriba en que la convivencia sensu stricto europea es
más tenue, menos densa y completa. En cambio fue previa y ~ás es
permanente. No ha llegado nunca a condensarse en forma superlativa de
sociedad que llamamos Estados, pero actuó siempre sin pausa, aunque con
mudable vigor, en otras formas características de una vida colectiva como
las vigencias intelectuales, estéticas, religiosas, morales, económicas,
técnicas. Si extirpamos a cualquiera de aquellas naciones los ingredientes
específicamente europeos que la integran les habremos quitado las dos
terceras partes de sus vísceras" (Ortega y Gasset, 1965, 324).
Aquel forjador de la conciencia europea en el prólogo al libro de
Johannes Hatler, Las épocas de la historia alemana, 1941, en plena época de
los segregacionismos de la Segunda Guerra Mundial, fue capaz de entrever
la simiente que ha fructificado en la Unión Europea. Subrayó que, "todo el
pueblo occidental al llegar a su plena integració~ en la hora ~e ~
preponderancia ha hecho la misma sorprendente y gigantesca expenenc1a
que los otros pueblos europeos eran también él o, dicho viceversa, que él
pertenecía a la inmensa sociedad y unidad de destino que es Et1~opa:•. : ~
así sentenciar que "otra vez, y más que ninguna otra vez, el gemo historzco
tiene ahora ante sí esta formidable tarea: hacer avanzar la unidad de
· Europa, sin que pierdan vitalidad sus naciones interiores, su pluralidad
gloriosa en que ha consistido la riqueza y el brío sin par de su historia"
(Ortega y Gasset, 1965, 325-326). Reto que enfrenta la Unión Europea, para
que Europa siga siendo eso, unidad en la diversidad.
De esta visión histórico-teórica hay que resaltar que para una auténtica Y
real integración actual, la composición del todo integrado por las partes, la
incorporación de nuevos elementos al sistema -~onfo~ado, la
interdependencia y cohesión de los elementos de la umon, as1 como la
sintesis en cualesquiera de las determinaciones y contextos culturales en que
se efectúe.

5.3 La globalización y el imperativo de la integración supranacional.

La reflexión actual de la integración tiene que partir de concebir ésta
como principio de la identidad cultural, ya señalado anterio~ente, _en el que
se manifiesta el factor consciente y práctico de la construcc1on soc10cultural
en la unidad de la diversidad de sociedades concretas.
493

492

�Ella constituye un imperativo de la época para entrar en el próximo milenio,
poder garantizar ia supervivencia y el desarrollo de las sociedades ante la
nueva mundialización llamada globalización, en que los resortes de la
transnacionalización de la economia y los efectos de las revoluciones
electrónica y de la información. modifican todas las normas de vida
establecidas.
Con sapiencia ha advertido Arturo Andrés Roig que estamos "ante
el surgimiento de nuevos principios de identidad por obra de la expansión y
consolidación del asombroso avance de la tecnología" (Roig, 1994, 48-49),
que algunos fundamentan desde la razón instrumental, a la que hay que
oponer la razón como instrumento de vida, para una utilización adecuada de
los logros y resultados irrenunciables de la ciencia y la tecnología para todas
las sociedades y hombres.

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La Revolución Científico-Técnica a través de las revoluciones que la
integran está produciendo una ruptura con ciertos presupuestos de las
identidades culturales establecidas. Bill Gates, uno de los innovadores y
artífices de la información de hoy señala: "El mercado de la información
global será enorme y combinará todos los modos de intercambiar los bienes
humanos, los servicios y las ideas. A nivel práctico, nos proporcionará más
posibilidades de elegir nuestras cosas, incluyendo el modo en que ganamos e
invertimos, lo que compramos y lo que pagamos por ello, quiénes, son
nuestros amigos y cómo pasamos el tiempo con ellos, y dónde y con qué
grado de seguridad vivimos nosotros y nuestra familia. El lugar de trabajo y
la idea de lo que significa ser educado se trasformará qu.iz.á, de manera que
nadie pueda llegar a reconocerlos. Nuestro sentido de identidad, de quiénes
somos y de dónde pertenecemos, puede ampliarse considerablemente"
(Gates, 1995: 6).
De hecho, la revolución informática con los potentes ordenadores y
los sistemas de multimedia, convergencia de televisión, teléfono, cine y
computadora en una sola tecnología, mutatis mutandis, está cambiando el
panorama de la cultura y efectuando una «integración» más allá de lo
deseado o no. Ha surgido un nuevo tipo de espacio, el ciberspacio -concepto
dado a conocer por William Gibson en su novela Neuromancer-, el cual
"viola" las fronteras del Estado-nación. Por medio de las autopsias de la
información de la red de Internet viajan imágenes e información de todo
tipo. Las autopistas de la comunicación, término acuñado por Al Gore,
comunican zonas urbanas y rurales, pueblos distantes y culturas diferentes.
Invade la privacidad, y entra en hogares y naciones sin pedir permiso.
La integración por vía de la informática, de incuestionable beneficio,
preocupa axiológicamente a los más optimistas. El propio Bill Gates, uno de
494

sus patriarcas, afirma: "Los beneficios de la sociedad de la información
llevarán implícitos cosoes, como ocurre siempre que se producen gra_ndes
cambios. Algunos sectores económicos experimentarán conmociones que
obligan a readaptar a los trabajadores. La disponibilidad de
comunicaciones e informática de modo virtualmente libre alterará las
relaciones entre las naciones y las de los distintos grupos dentro de ellas. El
poder y la versatilidad de la tecnología digital originar?~ nuevas
preocupaciones en torno a la privacidad individual, a la confiabilzdad en el
campo del comercio y a la seguridad de las naciones. Además, hay que
ocuparse también de las relaciones relativas a la equidad. La sociedad de la
información tendrá que servir a todos los ciudadanos, y no sólo a los que
pueden utilizar una tecnología sofisticada o sean unos privilegiados desde el
punto de vista económico. En definitiva, nos enfrentamos a toda una gama
de cuestiones importantes (. ..), es un buen momento para entablar un
amplio debate" (Gates, 1'995: 246). Él mismo subraya que "el problema
potencial no es la existencia de la información en sí misma, sino el mal uso
que se haga de ella" (Gates, 1994: 260), con lo cual se entra en el campo de
la responsabilidad ética, que algunos postmodernos intentan rechazar.
Junto a la integración científico-tecnológica está el reto de la
integración económica. Ella, imprescindible, no puede realizarse a cie?as y
sin tener en cuenta los riesgos que se corren. Debe efectuarse entre naciones
que tengan similitudes económicas, científico-tecnológicas ~ soci~es: ~ue en
algunos casos pueden estar favorecidas por una comurudad histonca de
cultura como América Latina o Iberoamérica. Precisamente, al respecto, en
la Declaración de Guadalajara, 1991, qué dio inicio a las Cumbres
Iberoamericanas, se reconoce que las naciones que lo integran comparten un
patrimonio cultural de 500 años. En uno de sus artículos se plantea que "Es
necesario acortar la brecha tecnológica básica para obtener los derechos a
la salud, a la educación, a la alimentación y a la vivienda. La transferencia
tecnológica debe responder a criterios sociales y no exclusivamente
mercantilistas" (Guadalajara, 1991: 3). Sin negar los logros de éstas, las
mismas tienen que pasar de la retórica del discurso a la integración efectiva.
Ningún país solo, por potente que sea, podrá desarrollarse, axioma
de mayores consecuencias para los Estados de economias débiles o pobres.
En este orden, Helmult Schmitd, ex canciller de Alemania, ha planteado:
"En la economía global de hoy en día, los países pequeños y medianos son
incapaces de alcanzar sus objetivos de forma aislada. Sólo la integraci?n
(. ..) les permitirá defender sus intereses, ya sean las estructuras mon~tar1as
y financieras, las disputas en la Organización Mundial ~el Co":erczo o_
protección de la atmósfera y los océanos. Por este motlvo, la znt~gra~!º~
europea se hace más y más importante en la era de la giobalzzacwn
(Schmitd, 1997: 44)

!ª

495

�Si tal razonamiento tiene validez para países pequeños y medianos
del área europea, a fortiori, debe ser tenido en cuenta en las naciones que
hoy llaman del Sur. Cada día que las sociedades en vías de desarrollo
reemplacen y posterguen la integración, ya sea continental o regional-zonal,
es un tiempo que dejan a favor de una integración vertical, desde arriba, que
vendría desde los tiempos de poder, condicionando nuevas dependencias.
La verdadera y efectiva integración es la integración horizontal, resultante de
la igualdad de condiciones que, por consensus omnium, es decir, clel
consentimiento general de las naciones, permita un desarrollo equitativo,
racional y sostenible. Asimismo, la integración debe ser integración
multilateral, en el sentido de que un país puede estar en más de una
determinación sociocultural o contexto económico, teniendo en cuenta que
toda identidad e integración es identidad e integración de la diferencia.

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/

Benigno Benavides Martínez.
Subdirector de la Facultad de Filosofía y Letras,

UANL.

La Sociología, como disciplina que aspira a la explicación de la
sociedad, tiene su referente empírico en la sociedad misma, pero sobre
todo en la parte más sensible de ésta, en la que se expresa como "problema
social". Podemos localizar en la tradición sociológica que la preocupación
por los problemas sociales ha sido constante: en Marx el problema de la
explotación; en Durkheim el orden y la evolución, en Weber la
racionalidad de la acción en el capitalismo.
Esta tradición de
preocupación por la problemática social comenzó a perderse
probablemente con Parsons por su afán de constituir una disciplina
científica más explicativa y menos proyectiva de la sociedad. Sin
embargo, la relación con los problemas sociales siguió manteniéndose con
autores como Mannheim en los años treinta, Mills en los sesenta y
Giddens más recientemente. A nivel local Genaro Salinas Quiroga, como
sociólogo, trató de entrelazar las direcciones anteriormente trazadas
haciendo que la Sociología, además de explicaciones ofrezca perspectivas
de solución y cambio a la situación problemática.
La relación de la Sociología con los problemas que la sociedad
padece puede ser enfocada desde el ángulo del compromiso moral que
todo el desarrollo científico tiene que procurar para con la sociedad que la
sustenta, por ello el hecho de que la Sociología se preocupe por problemas
como la pobreza, los marginados, los oprimidos o el crimen no parece
extraño, del mismo modo que trate de proponer soluciones proyectando los
cambios sociales hacia cierta dinámica. Este tipo de problemas resultan
ser tan evidentes que hasta llegan a imponerse como temas de estudio.
Existen, sin embargo, otro tipo de problemas cuyo reconocimiento
resulta sumamente difícil y en ocasiones controversia!. Preguntarse la
razón por la cual se debe asistir diariamente a la escuela o al trabajo,
respetar la individualidad de los demás o la función de la religión son
situaciones mucho menos reconocidas como problemas.
Sobre
este
segundo tipo de problemas Mannheim afirmaba ya en 1936 que "es preciso
considerar como una de las anomalías de nuestra época el hecho de que

498

499

�esos métodos de pensamiento, por medio de los cuales tomamos nuestras
decisiones más importantes y tratamos de diagnosticar y orientar nuestro
destino político y social, nunca han sido objeto de nuestra atención, y por
ello permanecen inaccesibles al control intelectual y a la crítica. Esta
anomalía resulta aún más monstruosa si se tiene en cuenta que en los
tiempos modernos dependen muchas más cosas del pensar adecuadamente
las situaciones sociales que era el caso en épocas anteriores" (p.1)

Mannhein hacía esta aseveración en el contexto histórico previo a
la Segunda Guerra Mundial con el fascismo como tipo de gobierno
amenazante para el mundo occidental, lo cual explicaría hasta cierto punto
su preocupación.

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A fines de los años cincuenta Wright Milis se preguntaba también
¿cuáles son en nuestro tiempo los mayores problemas para los públicos y
las inquietudes clave dy- los individuos particulares? Para dar respuesta a
esta interrogante él syfiala que debemos preguntarnos acerca de los valores
que son preferidos en la actualidad y que sufren alguna amenaza. Las
situaciones en tomo a la relación valor-amenaza nos conducen a establecer
estados que van desde el bienestar hasta la crisis. Pero, cuestiona Mills:
"Supongamos que la gente no sienta ni estimación por ningún valor ni
perciba ninguna amenaza. Esta es la experiencia de la indiferencia, la
cual, si parece afectar a todos los valores, se convierte en apatía.
Supongamos, en fin, que no sienta estimación por ningún valor, pero que,
no obstante, perciba, agudamente una amenaza. Esta es la experiencia del
malestar, de la ansiedad, la cual, si es suficientemente total, se convierte en
una indisposición mortal no específica". (p. 30)
Agrega Milis, además, que para poder dar respuesta a esta
problemática, nos debemos orientar ·por tres tipos de cuestionamientos
referentes a:
a) La estructura de esta sociedad particular en su conjunto.
b) Los mecanismos por los que la sociedad cambia.
.
c) Las variedades de hombres y mujeres que en una sociedad prevalecen.
Del modo como Milis lo señala, los problemas sociales sólo tienen
sentido si se ubican en una sociedad específica. A su vez, esta
problemática se presenta de tal manera en cuanto a la estructura propia de
cada sociedad; pero además hay que ubicarse en cuanto a la dirección del
cambio deseado de acuerdo a la sociedad que se ha diseñado aunque sea
idealmente. Finalmente todo cambio social debe ser realizado por
500

hombres en concreto, miembros de cada sociedad que combinen historia y
biografía, en un todo social.
En "la tercera vía" Giddens (1999) relaciona la igualdad con la inclusión,
dentro de la nueva política en la que define "la igualdad como inclusión,
aunque estos términos necesitan alguna precisión. Inclusión se refiere en
su sentido más amplio a la ciudadanía, a los derechos y deberes civiles y
políticos que todos los miembros de una sociedad deberían tener, no sólo
formalmente, sino como una realidad de sus vidas. También se refiere a
las oportunidades y a la integración en el espacio público". (p. 123)
El problema de la democracia, de acuerdo a todos estos elementos
no puede ser planteado de una manera simple. Debemos cuestionarnos
primeramente si nuestra sociedad la valora, si percibimos alguna amenaza
contra ella. Incluso podemos problematiz.ar acerca de la sociedad en
particular en la que queremos reflexionar, así como también la estructura
de esta sociedad, su percepción de cambio o permanencia y el tipo de
hombre y de mujer en esta sociedad. Además de ponderar si efectiva y
realmente tenemos los mismos derechos y no sólo las oportunidades de
participación en los asuntos públicos.
Al reflexionar acerca del problema de la democracia desde la
perspectiva que establecen los anteriores cuestionamientos no podemos
pensar en ella como circunscrita a procedimientos electorales o a la
idealidad del gobierno de todos, más precisamente, debemos pasar por
reconsiderar el concepto mismo de la democracia y de los conceptos
conectados con ella, además de precisar las características de la sociedad
regi.omontana. Para este propósito Habermas (1999) confecciona un
modelo de democracia que se apoya en las "condiciones comunicativas
bajo las cuales el proceso político tiene para sí la presunción de producir
resultados racionales porque se lleva a cabo en toda su extensión de un
modo deliberativo". (p. 239)
Los conceptos relacionados con la democracia, como estado,
partidos, gobierno y otros semejantes deben ser definidos en términos de
su orientación sociológica, para lo cual, siguiendo a Mannheim, "no son,
necesariamente, componentes de lo que solíamos llamar estado".
Reconociendo la historicidad del concepto de estado, procedente del
renacimiento italiano y habiendo estructurado su relación con la sociedad
sólo a partir de la época del liberalismo en base a la oposición entre
ambos, en el futuro, el concepto estado, resultaría cada vez menos
aplicable. En su lugar Mannheim propone la expresión "cuerpo político",
el cual permite identificar la historicidad del concepto estado y no pasar
501

�por alto la importancia de otros grupos y dirigentes que en el pasado
tuvieron influencia y que en el futuro podrían volverla a tener. Mannheim
señala que "por cuerpo político entendemos, por consiguiente, todos los
grupos y dirigentes que desempeñan un papel activo en la organización de
la sociedad. Pueden ser empresarios autodesignados, o magistrados
electos, altos funcionarios sindicales, o señores feudales del pasado.
Nuestro concepto comprende estos elementos políticos por excelencia, que
concentran en sus manos las funciones administrativas, el poder militar y
la dirección social. El cuerpo político, contemplado desde el punto de
vista sociológico, es inherente a todas estas unidades políticas y de
importancia política. Cuando empleamos la expresión "de importancia
política", la palabra política significa "pública"; incluye asuntos de familia
o de trabajo' únicamente en la medida en que pasan a ser preocupaciones
públicas en una determinada sociedad". (1974 p. 62)
Las ventajas jé la definición precedente, como Mannheim mismo
lo señala son principalmente dos: prestar atención a los elementos que se
encuentran fuera del éstado y que sin embargo juegan un papel en los
procesos políticos de dirección, organización y coordinación de la
sociedad. La segunda ventaja consiste en dejar de considerar igualmente
que la democracia es únicamente amenazada por el estado, como si no
existieran otras organizaciones que desean imponer su voluntad sobre los
demás. (p. 62-63).
'

1

\

Al iniciar el estudio de la sociedad regiomontana, el primer
problema que nos marcamos es el que puede señalarse como de la
estructura social que la configura. La importancia de este punto radica en
que a partir de él podemos trazar las posibilidades de transformación, en
razón de la forma en que se articul~n los componentes. En este sentido,
resulta significativo el análisis a partir de la dureza de la configuración
estructural, ésta resulta ser, en el caso de Monterrey reconocida por su
polarización. Si bien en todo México la diferencia entre ricos y pobres es
muy notoria, en Monterrey la distancia entre ambos sectores resulta ser
mayor debido principalmente a la riqueza de la élite dominante. La crisis
económica recurrente viene a mostrar con mayor crudeza los contrastes, en
tanto que los sectores medios ven frustradas sus aspiraciones de ascenso
social.
Las bases estructurales de la sociedad regiomontana no ofrecen un
escenario propicio para la democracia ya que partimos de que la
democracia puede darse únicamente entre iguales, con igualdad de
conocimiento, oportunidades de ascenso, acceso al consumo y deseos de
participación. Pensar la democracia como confluencia entre ricos y pobres
502

es reducir la democracia, cuando mucho, a procesos electorales y poco a
procesos sociales.
El segundo problema que tenemos que abordar es el que consiste
en determinar la dinámica de la sociedad regiomontana tratando de seguir
una línea, patrón o ideal que la prefigure, posiblemente éste consista en el
desarrollo o modernización. Con este propósito es conveniente analizar el
pasado y prefigurar el o los sentidos de las acciones que los regiomontanos
hacen con el propósito de construir su futuro a partir de una utopía, pero
que hoy, en términos nuevamente de Mannheim, sería sólo ideología.
El tipo de hombre que le toca vivir en Monterrey en la actualidad
es el que se ha formado a partir de una estructura social derivada de la
industrialización y de la economía de mercado. Este tipo de hombre es el
que ha interiorizado la carrera hacia el éxito económico y el
reconocimiento social, pretendiendo niveles de consumo siempre
crecientes.
Es pertinente ahora preguntarse ¿cómo en una sociedad tan
polarizada en la distribución de bienes económicos puede darse la
democracia y hasta una marcada tendencia hacia el conservadurismo en lo
político y en lo cultural, pero enfocada hacia el desarrollo y la
modernización y sus miembros individuales aspirando al éxito

, . ?
. econOilllCO ..

Las respuestas a esta situación interrogativa podría darse en varios
sentidos, siendo uno de ellos el que se enfoca hacia el aspecto económico.
En él, la respuesta consiste en pensar a la sociedad regiomontana como
ventajosa y prestigiada en lo económico, comparativamente mejor que
otras sociedades locales de nuestro país, por lo que, en términos relativos,
vivir en Monterrey resulta mejor que vivir en otras localidades más
atrasadas y con mayores problemas, trayendo como consecuencia la
valoración de lo que se tiene y la tendencia al conservadurismo.
Esta explicación, si bien es válida, lo es pero sólo para el aspecto
que trata de explicar, es decir, vale para explicar la aceptación de una
situación como la menos mala ante la amenaza creciente de perder lo que
se tiene, además de que esta inmovilidad, contradice mar~adamente las
aspiraciones de cambio hacia la modernización y niega al tJ.po de hombre
que busca el éxito.
Otra posible explicación que se pretende, consiste en un enfoque
básica.mente orientado por determinantes de carácter político en el que el
503

�poder, la dominación y el papel del estado adquieren relevancia, pero que
deja fuera el _análisis de la actitud que asumen los que son dominados, lo
cual resulta básico para explicar las épocas de estabilidad, de paz
perdurable y sobre todo para entender el conservadurismo de una spciedad.
Es aquí donde adquiere relieve el planteamiento de Habermas, en el que se
rebasa la relación estado-sociedad y la a;utocomprensión ética, dando lugar ,
a "los acuerdos de intereses y compromisos, mediante la elección racional
de medios en relación a un fin, las fundamentaciones morales y la
comprobación coherente jurídicamente". (p. 239)
El enfoque que se sigue en este estudio, está dirigido hacia la
aceptación por parte de los sectores subordinados de las líneas establecidas
por los sectores dominantes. A manera de una inicial hipótesis de trabajo
podemos configurar la idea de que la dominación de parte de la burguesía
expresada como conservadurismo de la sociedad regiomontana es posible
explicarla en base a ~ capacidad de convepcimiento y la consecuente
aceptación por parte,,de los sectores subordinados de la concepción de la
sociedad burguesa manifestada eli el ideal de éxito y trabajo.
Para cumplir con este propósito se parte del análisis de la sociedad
regiomontana dentro de su especificidad de su desarrollo dinámico y de su
estructura relacional entre grupos sociales dominante y dominado, entre
fos cuales la cultura y l~s sentidos de valoración son impuestos, pero
igualmente aceptados por cada uno de los componentes de la estructura
social. El estudio del caso regiomontano, no pretende construir una teoría
sino que parte de la convicción, sustentada por Bordieu ( 1997) de que
"sólo se puede captar la lógica más profunda del mundo social a
condición de sumergirse en la particularidad de una realidad empírica,
históricamente situada y fechada, pero para elaborarla como "caso
particular de lo posible". (p. 12)
Con el mismo propósito se ha introducido el término inclusión, el cual
ha sido manejado por Giddens, para señalar la situación de los individuos
que se encuentran dentro de la corriente principal de la sociedad. La
exclusión, por el .contrario, hace referencia al alejamiento de los beneficios
que la sociedad, en general, ha logrado. La exclusión no es desigualdad
(p. 125) sino alejamiento, tampoco es pobrez.a, o ignorancia, puesto que
puede existir la exclusión de la élite.. Esto es, el rechazo de la élite a su
propia sociedad por considerarla atrasada, inculta o poco propicia para
vivir. La democracia, por lo tanto, aspira a la inclusión, y puede decirse
que la inclusión es la medida de la democracia.

504

Lá pertinencia del término inclusión se fundamenta, siguiendo la línea
de Mannheim, para explicar la política, se aplica a todo grupo o dirig~nte
que oiganiz.a la sociedad, entre ellos los empresarios y los funcionarios y
no simplemente al estado. Estos llegan a constituir una élite que alcanza el
poder y que se mantiene en él! no sólo por medios políticos, sino también
por medios que conducen al convencimiento de que los subordinados
deben seguir a los dirigentes. La élite establece los rasgos de inclusión
para ser considerado dentro de ella y con la categoría suficiente para
hablar en su nombre y para dirigir la sociedad desde el cuerpo político,
tratando de incluir a los subordinados a partir de la negociación,
obviamente entre desiguales.
A manera de conclusión, se puede señalar que en la formación de la
sociedad democrática regiomontana, la inclusión vendría a ubicarse como
la aspiración fundamental, la cual se expresaría en empleo, educación,
seguridad, cultura, participación política, deporte y otras a través de
procesos de decisión en los que la comunicación incluya efectivamente a
todos en las negociaciones y acuerdos aceptados como legales.

Bibliografia

Bourdieu, Pierre. Razones Prácticas. Anagrama. Barcelona. 1997
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Mills, C. Wright. La imaginación sociológica. Décimo primera
Reimpresión. Fondo de Cultura Económica. México. 1986.

505

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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�GRUPOIMSA:
CRISIS Y RESPUESTA EMPRESARIAL EN MONTERREY
(1982-2000)
Mario Cerutti 1
Facultad de Economía/UANL
Doctor en Ciencias Sociales
Utrech University, Holanda

Se aborda aquí el desenvolvimiento más reciente del Grupo IMSA, uno
de los que más ha destacado en Monterrey en lo,s últimos años por su
respuesta a la crisis del modelo sustitutivo de importaciones, a la apertura
comercial impuesta desde mediados de los años 80 a los correspondientes
procesos de integración y globaJización, aceleradoslen la última década del
siglo XX. Lejos de considerárselo excepcional, seÍparte de la premisa que
IMSA y sus directivos son portadores de no pocas de las características que
han defmido al empresariado que opera en Monterrey, algunas de las cuales
son detectables .desde sus orígenes. Entre otras: a) alta capacidad de
adaptación a coyunturas adversas o que requieren pronta respuesta; b) sólida
presencia familiar en la conducción y propiedad de las empresas; c)
combinación de propiedad familiar con gestión profesional; d) experiencia
para operar simultánea o sucesivamente con los mercados interno e
internacional; f) y una tan histórica como fructífera vinculación con la
economía de los Estados Unidos2.

i

··~t.:a-

[
1

.
tJ
~

, i

l. De los orígenes a los años 70
Los orígenes del Grupo IMSA se sitúan en los años 30: cuando nació
[ndustrias Monterrey, SA3. Se trata, por lo tanto, de una empresa surgida
tras la crisis de 1929 e incorporada desde temprano aJ llamado "proceso
sustitutivo de importaciones": así, su desarrollo previo al "cisma" de 1982
se efectuó bajo la protección creciente de las políticas federales y estatales4 •
Textiles, alimentos y elaboración de la madera -tres de sus bases inicialessitúan a la IMSA de los 30 como abastecedora 'de productos livianos,
destinados al consumo masivo. La planta galvaI)izadora de lámina, en
cambio, supuso una distinción inicial que -alejápdose de las restantes
actividades- estaría destinada a marcar hasta el. presente la vida de la
compañía.5
.
·

J·

· ·.

IMSA no será una empresa especialmente rele~añ.te hasta los años 70,
cuando acentúa su proceso de diversificación , ·~elativa, inaugura sus
relaciones con capitales estadounidenses y remata -e.n 1976- conformándose

349

�Ninfa Canales de López

como Grupo Industrial IMSA6 . Durante los ~~arenta años que hab~an pasado
desde su fundación, un apeJlido sobresaho de manera ostensible ~n la
propiedad y en la gestión de la compañía: Clarion?. Otro, hgad~
familiarmente al anterior, comenzó a emerger para consolidarse en los 70.
Canales (cuadro 1).
Cuadro 1
LOS APELLIDOS CLARIOND Y CANALES
EN IMSA Y ASOCIADAS
Accionistas (1936-1978)

Fuente: RPPCNL, 1936-1954 y 1974-1978

11

año

miembros de la familia

empresa

María Ga~ Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
María Garza Vda de Clariond
Eugenio Clariond Garia
1946
Muebles Tubulares SA
Eugenio Clariond Garza
Femamlo Canales Salinas
1954
Muebles Tubulares SA
Eug~pio Clariond Garza
Ma del Consuelo Glariond de Canales
Ninfa Reyes R.etana de Clariond
Fernando Canales Salinas
1974
Wonder Buildings de México SA Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Clariond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
1974
Industrial de Lámina SA
Ma. del Consuelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
Marcelo Canales Clariond
Femando Canales Clariond
1974
Corpín SA
Eugenio Clariond Garza
Femando Canales Clariond
Ma. del Consueló Clariond
Marcelo Canales Clariond
Susana Canales Clariond
1976 Grupo Industrial IMSA SA Ma. del Consuelo Clariond Garza de Canales
Ninfa Reyes Retana de Clariond
Susana Canales Clariond
Benjamín Cla,riond Reyes Retana
José Clationd Reyes Retana
1978
Grupo IMSA SA
Eugenio Clariond Reyes Retana
Santiago Cl~iond Reyes Retana
Benjamín Clariond Reyes Retana
Fernand! Canales Clariond
Ma. Consué1o Canales Clariond
Sus~a
,, Canales Clariond
1936
1940
1941

Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA
Industrias Monterrey SA

350

·

Pero lo que interesará remarcar en este trabajo es la respuesta de la
empresa a la crisis de 1982 y 'a la apertura que se manifiesta desde mediados
de los 80. Tal coyuntura coincidió con un cambio en la jefatura del grupo.
En IMSA la conducción del proceso de reconversión interna y salida al
exterior correspondió a Eugenio Clariond Reye:;s-Retana, nieto del
inmigrante francé.s Jacques Antoine Clariond y de María Garza de Clariond,
e hijo mayor de Eugenio Clariond Garza y Ninfa Reyes Retana.
Eugenio Clariond Reyes -un egresado del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey- explicaba tiempo atrás la situación que
tuvo que enfrentar al hacerse cargo de la Dirección General del entonces
Grupo Industrial IMSA:
!

Tomé de manera gradual la Dirección General ,tras la muerte de Don
Mauro Amarante. Nuestro negocio principal era entonces (1981) el
procesamiento de lámina de acero. Su dinamismó .''. respondía al mercado
nacional, de acuerdo con el esquema de una econo,i,ía protegida. Nuestros
productos -lámina galvanizada y/o pintada, alcantarillas metálicas, paneles
aislados, flejes para empaque, defensas para carreteras- atendían un
mercado cautivo con precios relativamente altos y-calidad regular (aunque
mejor que la de nuestros competidores nacionales). 7 '

En esos años 70, lMSA experimentó sus · · primeras alianz.as con
capitales estadóunidenses: constituyó la Wonder Buildings de México SA
(en 1974, con Modular Technology Corporation) y la Robertson Mexicana
SA (en el mismo año, con H.H. Robertson). ·según Clariond, estas
asociaciones permitieron incorporar "nuevas soluciones constructivas":
losacero (lámina para losas de concreto), techos con aislamiento, edificios
autoportantes, muros aislados, vigas estructurales y sistemas de ventilación
industrial figuraban entre ellas. Se prolongaba y- mejoraba así un perfil
previo sustentado en la construcción de naves ifidustria1es, hangares,
bodegas y techados con lámina de asbesto-cemento.
Pero eran productos dedicados básicamente al mercado interior.
"Exportar -recuerda Clariond- no era tema relevante entonces porque no
podíamos ser competitivos en el mercado mundial"8, De todos modos, el
actual presidente del grupo recuerda que Industrias Monterrey "fue una
empresa que en alguna medida se adefantó a las circunstancias". Durante los
70 "instalamos la primera línea de galvanizado continuo y la primera de
pintado (Pintro) en América Latina". Si bien esos préductos "no tenían ni la
calidad ni la sofisticación que presentaban sus si.inilares en los paíse~
1

351

�industrializados", se alcanzó experiencia exportadora y una base tecnológica
que posteriormente fue vendida en Argentina, Venezuela y Brasil. 9
En mayo de 1978 el conglomerado pasó a llamarse 9rupo IMSA SA,
denominación que mantiene hasta el presente. El dominio 'Jamiliar, a escala
qe acciones (4.050,000 de cien pesos cada una, cuadro 2) ~ra completo.
Cuadro 2
ACCIONISTAS DEL GRUPO IMSA SÁ (1978)
nombre
acciones
. 3J7,S00
Eugenfo Clariond Reyes
337,500
Santiago Clariond Reyes
Ninfa Canales de López
337,500
María Canales de De la Garza
337,500
337,500
Benjamín Clariond Reyes
José Clariond Reyes
337,500
Fernando Canales Clariond
506,250
Ma. del Consuelo Canales Clariond
506,250
Susana Canales de Odriozola
506,250
506,250
Marcelo Cana\es Clariond

Total de acciones
Fuente: RPPCNL, 22 de mayo de 1978

4.050,000

II. La crisis de 1982 y la entrada al GATT
La crisis de 1982 no supuso un excesivo dilema financiero para IMSA.
Una cauta política interna evitó el endeudamiento en dólares: ''nuestros
activos estaban todos atados al peso", rememora Eugenio Clariond. La
quiebra técnica que afectó a muchas empresas mexicanas no logró
descargarse sobre este grupo, cuya estructura financiera no se vio afectada.
De todos modos, "fueron tiempos difíciles"'º. La.~administración de
Miguel de la Madrid "llegó tratando de calmar los ánimos: y las e"?presas nos
preparamos para un periodo de ajuste", facilitado porqye la baJa del peso
tomaba más competitivos los productos mexicanos. El agotamiento del auge
petrolero, el terremoto de 1985, la entrada de México al c;iATT y la apert~ra
de las fronteras al comercio internacional tuvieron "consecuencias
.
. ,, .11
potencialmente
desastrosas so bre nuestros negocios
La .conducción de IMSA -ante la magnitud de la crisis- optó por una
salida relativamente diferente a fa ultraespecialización implementada por
352

Cementos Mexicanos (CEMEX) 12: mantuvo · cierta diversificación
productiva, aunque operando casi siempre sectores relacionados. Pero fueron
parecidas sus políticas en: a) terminar de consolidarse en eJ mercado interior·
b) atacar los mercados externos, en particular los Estados Unidos y Améric~
del Sur! c) emprender, ya en los 90, una decidida -política de inversiones en
el extenor, en especial en Latinoamérica.
.
Según palabras del propio Clariond, la coyuntura del 82 y el posterior
mgreso al GA TT reveló a IMSA el siguiente panorama interno:
* El galvanizado de lámina era, de lejos, la más importante actividad del
grupo, aun~,ue port~dora de escaso val_or agregado. Se estaba en riesgo,
empero, de sucumbir ante la competencia externa"y existían dudas frente a
la capacidad del principal competidor nacional.
* En ~ 975, en el tramo final del sexenio de Luis Echeverría Álvarez
In?u~tnas IMSA había adquirido Stabilit SA, productora nacional de Iámin;
P,las_hca reforzada con fibra de vidrio. Dado que Industrias IMSA fabricaba
l~1~a de acero para techos, existía alta complementariedad entre ambas
actividades. "Fue una inversión interesante, y desde 1975 hasta 1986 se
desarrolló en ~nción d~J mercado interno. Pero nunca nos propusimos
exportar: las resmas mexicanas y otros insumos nacionales costaban mucho
y eran de calidad inferior".

* El negocio de muebles metálicos era "muy vulnerable ante la competencia
externa". Su reconversión exigía grandes inversiones y una "completa
reingeniería de los procesos".

7

* "El r sto de n_ues~os ~egocios era de una dimensión pequeña, con
tecnolog1a Y maqurnaria anticuadas, con sistemas de producción obsoletos y
productos de baja calidad" 13.
. C~a~iond recuerda, y reconoce, que durante la ~rimera fase de apertura
s1stemat1ca, que llegó con la entrada al GATT, hubo serias resistencias
dentro del sector empresarial mexicano: "algo similar a Jo manifestado en
!odas 1~ economías latinoamericanas" basadas en la sustitución de
unpo_rtac~o~,es. Pero ~a desde el mismo, 1986, al menos en IMSA, se tuvo
conciencia que al pa1s no le quedaba mas que abrirs~". 14
Tener la . frontera abierta brindaba, entre otras, la oportunidad "de
acceder a meJores y más competitivos insumos y ;materias primas. Pero
~obre todo, obligaba a ser competitivos para poder mantenerse en el mercad~
interno. La realidad ~bligaba a ~~a profunda reconversión de las ·empresas
en Monterrey, urgencia que tamb1en afectaba a los proveedores de Jas fumas
locales. 15

�~~ª- ,entrar

m. La expao ióo de los 90
Para fines de los 80 en consecuencia, IMSA había resu'elto concentrarse
en áreas que presentaban oportunidades, mientras mantenía o desen olvía
cierta diversificación. El abandono de algunas actividades (muebles, textiles,
oomercio de automotores) fue simultáneo al reforzamiento vertical de otras
más experimentadas como los productos metálicos, y a la incursión en
negocios nuevos, como la fabricación de baterías. 1?5te mecanismo
operativo, coincidente con la salida al exterior -acelerada desde principios de
los 90- modificó de forma radical la estructura organizati\la de IMSA. En
este apartado se describirá cómo fue transformada la empresa.
l. Acumuladores

La relativa diversificación del grupo 1M A, su sana estructura
financiera, la posibilidad de tomar posiciones en el mercado nacional y las
presiones/oportunidades de la apertura alimentaron uno de sus pasos
decisivos: la compra, en 1986, de Acumuladores Mexicanos A (fabricante
de la marca LTH).

¿Por qué baterías? La respuesta parece compatible con la experiencia
histórica de este empresariado: "Porque en una economía globalizada -y con
el respaldo de una tecnología apropiada- esta empres·a podía jugar un
importante papel en el mercado de los Estados Unidos", sintetizó Clariond.
Aunque supuso ciertas dificultades iniciales, Acumuladores Mexicanos
pronto estuvo en condiciones de absorber varios competidores internos:
Acumuladores Monterrey ESB de México y Roberto Diener y Cía. En 1987
IMSA contaba ya con una "División Acumuladores", integrada por
Acumuladores Mexicanos y Acumuladores del Centro, que trabajaba en
Tlaxcala. En marzo de ese año, por otro lado, fue creada ENERMEX SA,
que fusionó en 1989 a Operadora Acumuladora del NorJ:~ SA, constituída
también en 198?1 6, y que estaría destinada a identificar todas las empresas de
la División Acumuladores.
La consolidación en el mercado interno soportó e imptijsó la salida hacia
el exterior. El Tratado de Libre Comercio abrió la oportuni.~ad de ingresar al
ingente y duro mercado de la América del orte, y la fortaleza derivada de
esta incursión facilitó la expansión -similar a lo sucedido con -CEMEXrumbo al sur continental. Un factor de trascendencia fue producir para las
ensambladoras de automóviles que, además de requerir altos niveles de
calidad, se convirtieron en clientes importantes. Hacia 1997, IMSAENERMEX proveía a Ford Motor, Volkswagen, Chrysler, General Motors,
issan, Mercedes Benz, BMW, cania y Daewoo, entre otras 11 .
l,

354

en el mercado estadounidense un paso decisivo fue la
a~qu1s1c1on de Advanta~e Batteries, firma que en 1998 distribuyó dos
millones de b~terfas (equivalente a sesenta millones de dólares). Mientras se
avanz.aba hacia el norte, se comenzaba a operar en el sur. "Compramos 1
5?% de INACEL, principal productor de baterías automotrices en Argentin:
T1em~~ después nos hicimos cargo del 100% de su paquete accionario.
A~qummos la Fulgor, en Venezuela, segunda empresa en el ramo en es~
~ª'~- Com~ra~os. -~urex importante productor en Brasi1"18. El cuadro 3
md1ca la d1stnbuc10n operativa y geográfica de la División Acumuladores
entre 1996 y 1998.
·
Cuadro3
ENERMEX/DIVI IÓN ACUMULADORE (1996-1998)* 1
empresa
país

Acumuladores Mexicanos
Acumuladores Monterrey
ESB de México
Aislantes León
Roberto Diener y Compañía
Advantage Battery
Acumuladores Fulgor
INACEL
Enermex Industrial do Brasil
Dispandina
Durocaucho
•Biosafe Productions Corporation
_

México
México
México
México
México
USA
Venezuela
Argentina
Brasil
Colombia
Colombia
puerto R'1co

Incluye acumuladores automotrices, acumuladores industriales

artes

~om~one_ntes automotrices, sistemas para captación y uso de luz solar ; e:uipos d~
1

1ummac1ón de emergencia.
'
:~~~~~_: Grupo lmsa. página web; Nuestra Gente, publicación bimestral, enero

~n 1998 ENERMEX vendió 9.7 millone.s de baterías, un 9% más que en
1?97. Pero las ven~ en el exterior crecieron en un 20%. Si se restringen las
cifras a Estados Umdos Canadá y Europa, las ventas subieron en un 24o/c
~n tanto que en }udamérica lo hicieron en un 17%. 19 1998, precisamente, fu~
Secl~rado. año clave para el futuro d~I negocio de baterías automotrices".
" egun el mforme anual de la compañia, ENERMEX consolidó su posición
hco~o la mayor emp~esa de su giro en Latinoamérica" y se abrieron ''nuevos
o~izontes para continuar el crecimiento a lo largo de todo el continente"
Aliado con Johnson Controls -el mayor productor de baterías en la Améric~
355

�\

del Norte-, Grupo IMSA y su subsidiaria Advantage Battery afirmaron su
presencia en mercados de alta competitividad por cuanto "la excelencia
tecnológica y la capacidad de abastecimiento global son exigencias cada vez
mayores de las principales compañías armadoras de automóviles del
mundo".
,

incursionado asimismo en Argentina, Brasil y Chile. En 1998 emprendió
"acciones importantes para diversificarse geográficamente". Con la
~ompanhia Side~gica Nacional (CSN) de Brasil firmó un convenio para
mstalar en Parana la firma CNS-IMSA Acos Revestidos dedicada a
alimentar las industrias de la construcción y de electrodoméstic~s.

De manera paralela, IMSA, Johnson Controls y Varta AG-de origen
alemán- se asociaron para atacar el mercado sudamericano, un área 'que
ofrece grandes oportunidades de crecimiento". Para 1999, se estimaba una
producción de baterías superior a los 20 millones de unidades, más del doble
de lo contabilizado en 199820 •

En el caso de Chile, IMSA anunció en may? de l 999 la adquisición de
Er~p~esas IPAC SA (con la cual tenía participación desde 1994), una de los
prmc1pales compañías locales dedicadas a la construcción de paneles y
perfiles de acero (con plantas en Lonquén, San Bernardo y Talcahuano). Con
Var~o Pruden -de alta pres~ncia en los Estados Unidos- IMSA inauguró en
noviembre de 1999, en Santiago, una planta productora de edificios de acero
(centros c?merciales, fábricas, hangares), similar a la que estableció en
Nuevo Le~~ para a~~car los mercados mexicano y texano. A principios de
1999 adqu1no tamb1en el 100% de los activos de la planta galvanizadora de
Altos .Ho~os de México (A~HSA), en Monclova, con lo que agregó una
capacidad mstalada de 220 mil toneladas anuales de lámina galvanizada. 21

,·

2. IMSA Acero
La División Acero, hasta cierto punto, simboliza al Grupo IMSA. Por un
lado, porque deviene de una de sus actividades más antiguas el galvanizado
de lámina. Por otro, surgió de la empresa que le ha dado nombre al grupo:
lndustrias Monterrey SA. Finalmente, porque el acero sigue siendo -pese a la
muerte de Fundidora de Fierro y Acero- uno de los elementos emblemáticos
de Monterrey.
En la actualidad IMSA Acero produce placa y lámina de acero rolada en
frío y en caliente; rollos, cintas y hojas de acero lisas y acanaladas,
galvanizadas o pintadas; perfiles tubulares, polín estructural y tubos
galvanizados; sistemas metálicos prefabricados; estructuras, muros, techos y
equipos de ventilación industrial. Aunque Industrias Monterrey . SA
funcionaba desde mediados de los 30, no fue sino hasta los 80 cuando
comenzó a exportar de manera sistemática. Estados Unidos, Centro y Sud
América, Asia y Medio Oriente han sido algunos de los mercados abordados
en los últimos quince años, atacados en particular para abastecer la industria
de transformación (línea blanca, refrigeración y ipalefacción, aire
acondicionado, sector auto.motor y envases).
Esta División caminó en 1991 un paso fundamental: compró la planta
de Aceros Planos, una importante subsidiaria de la antigua Fundidora de
Fierro y Acero de Monterrey. Productora de placa, lámina rolada en caliente
y en frío, Aceros Planos (APM) soportó -tras su privatización- un fuerte
proceso de modernización tecnológica y bajo el control de IMSA, reingresó
al mercado en 1994.
La competitividad alcanzada en el sector acerero lle·,ó en 1997 a la
compra de Industria Galvanizadora SA (INGASA, en Guatemala), principal
productor de lámina galvanizada 'de América Central. IMSA Acero ha

El cuadro 4 resume la ?~ti~ia brindada por el In}o~me de 1998 de Grupo
IMSA. Incluye otras dos d1V1s1ones que, por razones de espacio no hemos
agregado a esta sintesis: IMSALUM (productos de aluminio, uno de cuyos
pu,n~Jes es Cuprum, adquirida en 1998) e IMSATEC (productos de acero y
plast1co, con origen en la adquisición de Stabi lit en 1975).

división

Cuadro 4
CONGLOMERADO IMSA (1998)
principales subsidiarias
principales productos

1. Industrias Monterrey lámina de acero rolado en caliente
2. APM (Aceros Planos)
lámina de acero rolado en frío
IMSAACERO
3. INGASA
lámina de acero galvanizado
4. IMSA Vareo Pruden
lámina de acero prepintado
lámina de acero acanalada
perfiles tubulares
edificios metálicos prediseñados
5. GES América
6. Enertec México
7.Enertec Venezuela
~aterías para automotores
ENERMEX
8. Enertec Brasíl
filtros para automotores
9. Enertec Argentina baterías marinas
1O.Enertec Colombia
baterías para motocicletas
11.ESB de México
baterías industriales
12. Cuprum
perfiles de aluminio industrial
13. Lousiville Ladder Group escaleras de aluminio, acero y madera
- Escaleras
escaleras para ático
IMSALUM
- Davidson Ladders
puertas y ventanas de aluminio·
1

356

357

�IMSATEC

andamios
- Lousville Ladder Company
fachadas de aluminio
14. Tiendas Alutodo
cercas residenciales
15.Centro Aluminero Constructa
16. Alcomex
17. Flour City Internacional de México
l 8. Stabilit
19. Glasteel
paneles de acero con.aislamiento térmico
20. IMSA ITW lámina plástica reforzada con fibra de vidrio
-IMSA Signode
productos de 11cero para carreteras
-IMSA Paslode torres de transmisión ae energla eléctrica
-IMSA Ramset
galvanizado por inmersión
-IMSA Stahl
aceros y plásticos para embalaje
21 . Forjas Metálicas
sujetadores industriales
22. Multypanel
edificios metálicos prediseñados
23 .Metl-Span
24. Empresas IPAC
-IPAC Vareo Pruden
Fuente: Grupo IMSA, Informe, 1998.

Respecto a sus operaciones con y en el exterior, 1998 arrojó ya un
resultado llamativo: el 39.9% de los ingresos de IMSA provinieron de las
exportaciones y de las ventas realizadas por subsidiarias en el extranjero,
porcentaje que fue superado en 1999.
Desde el punto de vista
organizacional, por otro lado, la política de IMSA tiende a la puesta en
marcha y control de comercializadoras (orientadas a la distribución y al
marketing, según el esquema estudiado por Alfred Chandler22) de sus
propios productos, labor que ocupa ya un lugar significativo en el
conglomerado.

Y desde diciembre de 1996, y "con el ánimo de profesionalizar la
administración y abrir la propiedad de la empresa", IMSA ·realizó su primera
emisión primaria de acciones: fueron registradas en la BoJ.sa de Valores de la
Ciudad de México y en el New York Stock Exchange (NYSE).
Simultáneamente se incorporaron cinco consejeros externos al Consejo de
Administración, donde hasta entonces sólo figuraban las familias Clariond y
Canales23 .
Esta conversión en empresa pública y la complejidad creciente del
grupo no ha quitado, empero, el sello de propiedad y amplio control familiar
que IMSA muestra desde 1936. El Informe de 1999 indica que de los 17
miembros del Consejo de Administración, ocho llevan alguno de los
apellidos Clariond o Canales (cuadro 5). Los restantes, u 'ocupan áreas muy
técnicas (como las direcciones de Consultoría o Jurídica) o son miembros
muy selectos de familias empresariales de larga data (como Enrique

358

Zambrano Benítez y_Andrés Marcelo Sada Zambrano),
una extensa trayectoria en la propia empresa.

0

son cuadros con

Cuadro 5
!APELLIDOS CLARIOND/CANALES EN EL CONSE~ODE ADMINISTRACION(l999)

cargo, parentesco y anos en el grupo
Presidente ejecutiv91 y secretario del Consejo
40 años
Padre del anterior, presidente del Consejo
Eugenfo Clariond Garza
. ,
.
Y uno de los fundadores en 1936
BenJarrun Clanond Reyes* Director general de IMSATEC, hermano de Eugenio,
.
_ex gobernador de Nuevo León, 27 ailos en la empresa
Marcelo Canales Clanond* Dtrec~or de Planeación Estratégica y Finanzas del grupo,
pnmo de Eugenio, hennano del actual gobernador de
Nuevo León, en la empresa desde hace 21 ailos
Ernesto Canales Santos
Miembro del Consejo de Administración desde J998 ,
primo del anterior
Santiago Clariond Reyes
Director general de IMSA Acero, tesorero del Consejo,
hennano de Eugenio, 35 ailos en la empresa
José Gerardo Clariond Reyes
Director adjunto de IMSATEC
hennano de Eugenio, con 12 años de antigüedad
Consuelo Canales de Valdés
Directora general de Chanalesco.
Hennana de Marcelo Canales.
En el Consejo de Administración desde J998
• B · .
·.
Fuente, Informe, 1999 p 26
enJamm Clanond ~eyes es primo del actual gobernador de Nuevo 'L~ón:
Fe~ando Canales Clanond. Como candidato triunfante por el Partido de Acción
Nacional (~AN), . a Canales . Clariond le tocó reemplazar simultáneamente al
septuagenario Partido Revolucionario Institucional (PRI).

nombre del ejecutivo

Eugenio Clariond Reyes-Retana

IV. Alianzas estratégicas y fusiones
. ~rupo _l!'1SA m~ifiesta en la actualidad una clara propensión a: a) Ja
d~ver_s1_fi~ac1on geografica; b) hegemonizar ó compartir proyectos mediante
a qms1c1ones, . fusiones y alianzas estratégicas. Ambos aspectos se
encuentran obviamente conectados.
~n cuanto a la~ adqui~iciones y alianzas estratégicas, su objetivo fue
defimdo por el propio Clanond: 'En previsión para el futuro Grupo IMSA
ha to_mado una s~rie de me~i~~ para fortalecer su posición, competitiva y
amphar _e! ~otenc1al de crec1m1ento de sus negocios. Lo ha logrado a través
de adqu1s1c1ones y asociaciones inteligentes y oportunas que complementan
359

�sus habilidades". Y luego: "Las asociaciones que hemos establecido con
empresas líderes en el mundo son una muestra de la transformación que
estamos viviendo y la capacidad de Grupo Imsa para participar con socios de
clase mundial". Es una postura que Clariond ratifica en el Informe de 1999:
_ Uno de los pilares del crecimiento rentable que ha experimentado
Grupo IMSA ha sido su capacidad de realizar adquisiciones y asociaciones
inteligentes. A principios de 1999 adquirió el 100% de los activos de las
plantas de galvanizado y pintado de Altos Hornos de México (AMHSA), con
lo que consolidó su posición como la empresa líder de América Latina en el
mercado de acero recubierto ( .. ). En mayo, IMSA Acero firmó un contrato
con Jpsat Mexicana para la comercialización conjl.,lnta de productos
complementarios, el abastecimiento de planchón de acero por los siguientes
cinco años, y la posible construcción de una nueva planta de acero
galvanizado dirigidos a la industria automotriz (.). 2-1

Lo que IMSA ejecuta en este sentido configura uno de los datos
sustanciales de la respuesta de una gruesa porción del gran empresariado
regiomontano a un entorno internacional delineado por él Tratado de Libre
Comercio para la América del orte, por la integración multinacional de los
mercados y por la globalización. María de los Ángeles Pozas25 ha efectuado
un suscinto análisis de las "estrategias de globalización" de un conjunto de
consorcios regiomontanos, muchos de los cuales son descendientes de
algunas de las empresas-madre26 surgidas a fines de siglo o en el periodo de
entreguerras, firmas que continúan teniendo como base articuladora alguna
o varias de las familias fundadoras de la industria en Monterrey.
Dichos conglomerados, señala la autora, "presentan un alto nivel de
globalización en sus actividades productivas" y han anudado en tiempos
recientes un elevado número de alianzas estratégicas con empresas
extranjeras. Otros elementos comunes que muestran estos conglomerados
serían "su gran tamaño, su amplia participación en el mercado nacional y sus
experiencias previas de alianzas y convenios estratégicos con socios
extranjeros". Esto último explica "su rápida respuesta al cambio en el
entorno después de la apertura económica de 1986".
Según Pozas, las alianzas estratégicas serían 'uno de .los mecanismos de
penetración de mercados más importantes en el contexto del nuevo modelo
de producción". Pueden incluir fusiones entre dos o más empresas, pero' hay
otro tipo de alianzas: tecnológicas, convenios . permanentes de
subcontratación, inversiones conjuntas para proyectos específicos y
convenios de asesoría técnica". Dada "la fragmentación e inestabiljdad de
los merc!\dOs actuales estos arreglos facilitan respuestas rápidas a cambios
abruptos en el mercado", y permiter1, además
360

la distribución de riesgos y pérdidas a lo largo de la cadena
productiva. Participar en el negocio del cliente o det proveedor contribuye a
disminuir la incertidumbre y a garantizar eficiencia, calidad y envíos justo a
tiempo. En otras palabras, las fusiones y adquisiciones incrementan el
control de la empresa sobre la cadena productiva y le permiten el acceso a
los mercados de la competencia. Otros tipos de alianza van dirigidos a
minimizar costos de transacción tales como ·acceso a la información,
abastecimiento de materias primas y componentes, seguridad contra el
fraude y ajuste de precios. 27

Una definición relativamente matizada y algo más precisa de lo que son
las alianzas estratégicas presentan Yoshino y Srinivasan Rangan. Estos
autores comienzan recordando que "el principal factor que ha impulsado las
alianzas estratégicas ha sido la aparición de una feroz competencia globaJ".
AJ quedar rebasada la eficacia de las estrategias sencillas, las empresas se
han visto obligadas "a innovar constantemente para tomar la delantera a
rivales igualmente innovadores de todo el mundo". Es un escenario continúan- que requiere simultáneamente "adquirir capacidades en diversas
áreas: van desde el desarrollo de tecnología hasta los procesos de
producción, _desde el análisis económico de las plantas hasta el marketing y
la distribución". Esas capacidades, además, deben ~dquirirse con extrema
rapidez y con recursos limitados, muy recortados, lo que "constituye la parte
realmente fundamental de la iniciativa empresarial''. Las aJianzas
estratégicas, concluyen Yoshino y Rangan, hacen factible a las empresas
"remodelar creativamente sus estrategias competititivas en respuesta a la
globalización". 28
Al argumentar su definición de las alianzas estratégicas, ambos analistas
aseguran que uñ dato fundamental es que ponen "en relación facetas
específicas de los negocios de dos o más empresas''. En el fondo, siguen, se
trata de una combinación mercantil "que aumenta la eficacia de las
estrategias competitivas" de las firmas participantes "al hacer posible el
intercambio mutuamente beneficioso de las tecnologías, las cualificaciones o
los productos que poseen". Una alianza puede adoptar diferentes formas, que
va desde un contrato a distancia hasta un proye'cto conjunto. Sus tres
características "necesarias y suficientes" son: a) las dos empresas o más que
se unen "siguen siendo independientes tras la formación de la alianzas; b) las
empresas participantes_comparten los beneficios de la alianza y controlan
los resultados de las tareas asignadas; c) las 'empresas participantes
contribuyen continuamente en una o más tareas estratégicas clave
(tecnología, productos, etcétera). "Las fusiones, las absorciones y las
adquisiciones en las que una empresa asume el control de una nueva entidad
no son alianzas", rematan Yoshino y Rangan. 29
361

�Las alianzas estratégicas en el sentido que expresan estos dos autores
han sido uno de los matices centrales de las últimas respuestas del
e~presariado asentado en Monterrey. ~a lista de ac~erdo~ efectu~dos en
años recientes no sólo es muy extensa smo que crece d1a a d1a, y articula las
grandes firmas locales con colegas ·de la América del Norte, de Europa Y de
Asia. IMSA sobresale -entre otros casos ~actibles de e~~di~r- en cuanto a
mostrarse abierta a este tipo de comportam1ento, a esta dmam1ca (cuadro 6).
Clariond Reyes, al recordar las "medidas adoptadas par.a :ortalecer la ·
posición competitiva de IMSA y ampliar~~ potenci~~ -d~ crec1m1ent~ d~ sus
negocios" las definió como la búsqueda de adqu1s1cwnes y asoc1ac1ones
inteligentes y oportunas que complementan habilidades". La al_i~za de
IMSA con Johnson Controls -en 1998, para acentuar su penetrac1on en ,el
enorme mercado de baterías de los Estados Unidos- es un claro ejemplo. La
operación efectuada con la misma Johnson Controls y con· la ~lema~a Varta
AG apuntó a aumentar la capacidad productiva de IMSA e mtens1ficar su
presencia en la producción y distribución de baterías en Sudamérica. "De
esta manera, resumió Clariond, IMSA -de ser una empresa nueva- se
convirtió en uno de los principales productores del mundo, con una
perspectiva de desarrollo enorme, y con costos, tecnología, cuidado
· 11zac1on
· . ' de punta" .30
ecológico y redes de comercia

Cuadro 6
ADQUISICIONES Y ALIANZAS DE IMSA (2000)
Empresa integrada

División

año

IMSA
ACERO

1997 Galvanizadora lngasa
(Guatemala)
1997 COMESI (Argentina)
1998 Companhia Siderúrgica
Nacional (Brasil)
1999 Vareo Pruden Intl. (EUA)
1999 ISPAT
1999 AHMSA (México)
2000 BHP Coated Products (EUA)
2000 BHP Constructions Products
(EUA)
1991 Illinois Too! Work (EUA)
1994 Metl Span Corp. (EUA)
1994 Butcher Boy Corp. (EUA)
1996 Empresas íPAC (Chile)
1996 Simet (Costa Rica)
1997 Glassteel lnc. (EUA)

IMSATEC

1

362

tipo de inversión

Adquisición de !a empresa
Adquiere el 26%
Coinversión en Brasil
Coinversión en México
Coinversión en México
Adquisición de activos
Adquisición de empresa
Adquisición de empresa
Incorporación de Signode
Adquisición de empresa
Participa;;ión minoritaria
Participación minoritaria
Coinve sión
Adquiere los activos

1999 Tecno Steel (Chile)
1999 Empresas IPAC (Chile)
1

2000
2000
TMSALUM 1994
1994
1998

Warmont Co (USA)
Bayer (Alemania)
Davidson Ladders (EUA)
Stapleton Ladders (EUA)
Emerson Electric Co. (EUA)

Adquisición de la empresa
Adquisición del 50% a la
empresa Riordan(ahora
IMSA Chile).
Coinversión
Coinversión
Adquisición'de la empresa
, Adquisición de la empresa
Fusión de fábrica de
escaleras

ENERMEX 1993 Acumuladores Fulgor
1993 (Venezuela)
1994 Advantage Battery Co. (EUA)
Inacel (Argentina)
1994 Durex (Brasil)
1998 Johnson Controls (EUA) y Yarta
AG (Alemania)

Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Adquisición de la empresa
Fusión de fábricas de
baterías

Fuentes: Clariond, "Slntesis histórica", "Nuestra respuesta";
Informes; página web IMSA.
V. Comentario final
Con más de 1800 millones de dólares de ventas en 1999 (de las cuales
el 40% se realizó en el exterior)31, y con socios estadounidenses,
sudamericanos y europeos, Grupo IMSA parece haber respondido con
ductilidad y eficacia al cambio de modelo de crecimiento económico que se
sustentó en México a partir de los años 80.
Tras un serio proceso de reconversión organizacional, asumiendo el
control de múltiples empresas y contado siempre con el sector acerero como
eje del sistema (representó en 1999 el 45% de las ventas totales del grupo),
su caso parece bastante mostrativo de la dinámica que hao desenvuelto parte
de los grupos y familias empresariales de Monterrey desde mediados de los
80. Como es notorio, se contaron entre los primeros .en descartar el mercado
interno como fuente exclusiva de beneficios, y optaron en no pocos casos
por-apuntar hacia el mercado externo.
·
5

Desde mediados de los 80, firmas como ALFA'., Cementos Mexicanos,
Gruma, Proeza o Pulsar apuntaron a la intemacíonc!.lización. Si CEMEX se
ha convertido en la tercera cementera del mundo, Pulsar y. sus subsidiarias
producen la cuarta parte de las semillas que se c~nsumen en el mundo y
absorbe alrededor del 40% del mercado estadounidense de legumbres. En el
caso específico de IMSA, la dimensión y características de sb presente puede
inferirse de lo que su más alta conducción ha denominado "metas
363

�divisionales" del futuro inmediato: a) procurar un tipo de desenv?lvimiento
que permita asegurar el liderazgo en México y, donde__sea posible, en el
mercado de la América del Norte; b) continuar la expans1on en los merca~?s
de Centro y Sudamérica; e) explorar las oportunidades que b~i~da la Umon
Europea· e) mantener la atención en el desarrollo y adaptac1on de nuevas
'
.
.
1 . d 32
tecnologías y/o procesos; d) continuar pendientes de negoct?s re _acJona os
-ya · sea complementarios o por similitud- para lograr smerg1as con las
actividades del grupo; e) explorar, desde esta última base, alianzas,
.
d
., n
asociaciones, compras o ciclos e expans1on.

Notas bibliográficas

entrevistas personales realizadas durante 1999 y 2000. Variantes relativas a estos
planteamientos básicos fue la constitución -por parte de los.accionistas de IMSA- de
Automóviles SA (comercializadora de automotores, 1945).
6 El Grupo Industrial IMSA se cpnstituyó el 15 de octubre: de l 976 sobre la base de
405 millones de pesos. Su Consejo de Ad.ministración
presidido por Eugenio
Clariond Garza. Sus hijos Eugenio, Santiago y Benjamín eran secretario, tesorero y
primer vocal, respectivamente. Otros componentes oel Consejo: Marcelo Canales
Clariond, Ramiro Salinas Ruiz, Mario Martínez Solís y Jorge Garza Treviño. El
grupo o conglomerado quedó integrado por las siguientes empresas: Industrias
Monterrey SA, Clover SA, Automóviles SA, Automotriz del Noreste SA,
Constructora IMSA SA, Láminas Especiales SA y Muebles TubuJares SA.
RPPCNL, libro 4, volumen 217, folio 583.

t

7

Ponencia presentada en el coloquio "Empresas y empresarios en el centro y norte
de México (siglos XIX y XX)", Mazatlán, 17-20 de maro de 20Q1. ~I autor destaca
la contribución de Isabel Ortega Ridaura, Lylia Palacios y Eva Rivas Sada en ~a
búsqueda de información, realización de _entrevis~~ y discusión colectiva. DeJa
constancia del acceso que se tuvo a la mforrnac1on sobre el Grupo fMSA '. en
especial gracias a la receptividad de su presidente ejecu,~iv_o, Eugenio Clanond
Reyes. El trabajo es uno de los resultados del proy~cto,, Mqr,iterrey 1940- 1?97.
Desarrollo industrial y formación de grupos empresariales , avalado y financiado
por CONACYT (proyecto 25810-H).
1

Clariond Reyes, "Síntesis histórica del grupo IMSA", m~meo, 1999; "El Grupo
IMSA y el Tratado de Libre Comercio", ponencia presentada en el coloquio
Revolución Industrial y Desarrollo Regional en Sociedades Periféricas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, septiembre de 1995; "IMSA: su expansión en América
Latina (I 990-2000)", ponencia presentada en eJ coloquio Monterrey 19402000.Crecimiento Industrial y Desarrollo Empresarial, Universidad Autónoma de
Nuevo León, noviembre de 1999; entrevistas citadas.
8

Jbidem.

9

Propietarios, empresarios y empresa en el norte de Mexico, México, Siglo
XXI Editores, 2000.

2 Cerutti,

3 La empresa fue fundada el 14 de febrero de 1936 sobre_ una base de ~ 40 mil pesos.
Sus accionistas fundadores fueron Arturo Garza (28 acciones), Eugemo Dom!nguez
(22), María Gar~ viuda de Clariond (8) y Roberto _N. Garza ~22). Al ser_reg(strada
se indicó su objeto: confección de ropa, produc~1ón d~ _h?nna, galvam~c1ón de
lámina y fabricación de artefactos de madera. ~1c~a d1vm6~ :orrespond,a ? que
Industrias Monterrey reunió en su momento constitutivo las actJV1dades de la fabnca
de ropa La Sultana, el molino de trigo Nuevo León, la fábrica de artefacto~ de
madera La Sultana y la planta galvanizadora de lámina La Sultana. RPPCNL, libro
3, vol. 101, folio 293 .

Incluían desde inversiones en infraestructura hasta participación pública en
numerosas industrias estratégicas, y desde estímulos fiscales hasta subsidios_Y una
agresiva política arancelaria. Para estímulos fiscales vé~se Isabel ~rtega _R1d~ura,
"Política fiscal e industria en Monterrey, 1940-1960", tesis de maestr1a, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2000.
4

Clariond Reyes, ''Nuestra respuesta". Tanto en México como en Brasil y en
Argentina se desenvolvió durante los setenta una parcial salida de artículos
industriales hacia el mercado externo. En algunos casos este comportamiento fue
alentado por el Estado, dado que se observaban ya con claridad -y se trataban de
contrarrestar- los límites y estrangulamientos del proceso sustitutivo.
El
empresariado de Monterrey se contó entre quienes operaron en este sentido, e IMSA
fue uno de esos casos. Recuerda Clariond: 'Esta 0cursión temprana en la
exportación hacia-el mercado latinoamericano era una actividad limitada. No sólo
porque en esa época nuestra prioridad era el mercado interno: también por el
desarrollo alcanzado por IMSA. Pero en estos países latinoamericanos poseíamos
mayores ventajas comparativas. Nuestra tecnología -e dichos mercados- era
considerada tecnología de punta, lo cual nos permitía posicionarnos con rapidez. Los
costos de inversión eran mucho menores y las ganancias altas", comparando con lo
que hubiera supuesto entrar "a mercados con economías de gran escala como la
estadounidense". Clariond, ibídem.
10 "El final del sexenio del presidente López Portillo,· fue. terrible", Clariond;
''Nuestra respuesta".
11

"Esta última actividad se convirtió, a lo largo de nuestra historia, en el eje de
cimentación del grupo. Su participación en la rama de product?s me~licos se !°e
ampliando (con la) fabricación de muebles metálicos (1946),_ la .Producción de fleJ:~
de acero. (1956) y la primera roladora y acanaladora continua (?,ura~te los 60) :
Eugenio Clariond Reyes, "IMSA: nuestra respuesta a la apertura , m1meo, 2000 ,

5

Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas,

12

Sobre CEMEX vé~e _Juan Ignacio Barragán y Mario .Ceruttl, "CEMEX :
mercado interno, apertura, empresa glQbal 1999'\. mimeo, 19,99; y Cerutti,
Propietarios, emprescuios y empresa, citado.
·
365

364

�13 Clariond puso ejemplos como Muebles Alfa y Muebles Infantiles Alfa. Iniciados
muchos años atrás, esos negocios eran "parte fundamental de las operaciones de
JMSA". Muebles Alfa se había especializado en muebles y componentes tubulares.
'El proceso productivo era ineficiente, su escala de producción muy baja, las
prácticas comerciales implicaban invertir cerca del 50% de las ventas anuales en las
cuentas por cobrar''. Frente a la apertura, la fábrica de muebles infantiles, instalada
en Torreón, "necesitaba cambiar todo: diseño, procesos, escala. Los productos
taiwaneses se vendían regalados en el mercado internacional, y los americanos
competían por su alto contenido de partes inyectadas en plástico". Después de .
prolongadas discusiones y análisis se decidió que "no era razonable continuar en
esta actividad y procedimos a liquidar y vender los activos de ambas empresas. ¿Qué
habrla sucedido si JMSA sólo hubiese operado con muebles? Habría sido, sin duda,
un caso más de empresa mexicana incapacitado para adaptarse a la globalización".
Clariond, "Síntesis histórica"; entrevistas.
·
14 Un trabajo que sintetiza con extrema claridad las resistencias y recelos que en
Amédca Latina despertaron la apertura y el alejamiento del modelo sustitutivo es el
de Carlota Pérez, "La modernización industrial en América Latina y la pesada
herencia de la sustitución de importaciones", Comercio Exterior, vol.46,5, mayo de
1996. "La industrialización por sustitución de importaciones -menciona Pérez- fue
mucho más que una política gubernamental. De modo gradual el modelo se fue
convirtiendo en un conjunto perfectamente coherente de conductas, conceptos y
prácticas que incluían a empresas, trabajadores, gobierno, bancos, consumidores y
políticos, y fue cristalizando en instituciones que se reforzaban mutuamente".

"En el curso de estos aí'los también nuestros proveedores mexicanos se han
reconvertido, de manera que lejos de ser una limitación resultan un apoyo al
crecimiento global de la empresa". Clariond, "Nuestra respuesta'1; entrevistas.
15

l 987-1989; Clariond, ibídem; Grupo IMSA, Informes anuales.
Grupo JMSA, página web, ENERMEX. 17 Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a
principios del 2000. El mercado venezolano es atendido desde Brasil.

por su parte, aportó su planta de baterías en Torreón (México) para la asociación
mexicana con Grupo IMSA. Johnson Controls y Varta, que tenían una alianza
estratégica previa, contribuyeron con las dos plantas que operan en Brasil y
Argentina y una comercializadora en Colombia, para fonnar la asociación de
América del Sur''. Clariond, "Síntesis histórica"; Informe; 1998, p.13.
21 Clariond, "Síntesis histórica"; El Norte, Negocios; Grupo IMSA, página web,
División Acero; Informe, 1998. La vinculación con AMHSA llevó a una
negociación de muy alto nivel, finalmente frustrada, para fusionar al conjunto de
esta empresa (que ·se declaró en suspensión cte pagos en mayo de 1999 con una
deuda de 1,800 millones de dólar.es).

22 Alfred D.Chandler, Jr., Escala y diversificación. La dinámica del capitalismo
industrial, Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza, 1996.

23

Clariond, "Síntesis histórica"; "Grupo lmsa: su expansión '.

24

Informe, 1998, p.3; Informe, 1999, p.3 .

25

Pozas, 'Estrategias de globalización y encadenamientos productivos: el caso de
Monterrey". En Esthela Gutiérrez (Coord.), La globa/ización en Nuevo león,
México, Universidad Autónoma de Nuevo León/El Caballito, 1999, p.122.
26

Cerutti, 2000, cap. 14.

27

Pozas pp. 120 y ss.

28

Michael Yoshino y U. Srinivasan Rangan, Las alianzas estratégicas, Barcelona,
Ariel, 1996, pp.9~1O.

16 RPPCNL,
17

Clariond, Ibídem. Fulgor fue cerrada a principios del 2000. El mercado
venezolano es atendido desde Brasil.
18

19

Grupo TMSA, informe anual, 1998, p.11.

Según el propio Clariond, al asociarse con Johnson Contróls, IMSA continuó
aumentando su penetración en el mercado de la América del Norte: "el mayor
comprador de baterías en Estados Unídos, Sears Roebuck, adquirirá el 50% de sus
baterías a IMSA, mientras que Autozone -lider de los comercializadores de
autopartes- se ha convertido en uno de nuestros grandes clientes". El infonne anual
1998 de la empresa menciona además la importancia de estas alianzas, fonnadas "a
través de la contribución de sus negocios existentes en la región. ENERMEX aportó
sus siete plantas productoras de baterías en México, Brasil, Argentina y Venezuela,
asf Gomo sus comercializadoras en Estados Unidos y Colombia. Johnson Controls,
20

29

Ibídem. Vitro y ALFA también han desenvuelto con· insistencia este recurso.
CEMEX, en cambio, ha respondido a la globalización con una inusual expansión
sustentada en la especialización y en una red de comercialización a escala mundial.
Cabe aquí citar aquí un protagonista directo de una de estás grandes alianzas a escala
mundial: José Manuel Lara Bosch, consejero delegado del grupo editorial Planeta,
con sede en Espaf\a. El 23 de diciembre de 1999 se anunció en Barcelona "un doble
acuerdo de cooperación" entre Planeta y el grupo Bertelesmann, de ralees aJemanas.
Planeta se presentó como "líder mundial de la edición en castellano", mientras que
Beter~lamann se proclama lider de los mercados. europeo y anglófono. EL acuerdo
llevará a la creación de "una sociedad editora y distribuidora de libros de bolsillo".
¿De qué se !Tata esta alianza por el mercado del libro? Según Lara Bosch, "en los
negocios hay colegas y competidores", pero también "co/peditores, según un
neologismo de mi invención. Son aquellos grupos que, sin dejar de ser rivales,
colaboran ocasionalmente en algunos proyectos, como ahora (lo hacemos nosotros
con) Bertelsmann. Creo que esta operación será muy buena para ambos". La
Vanguardia (Barcelona), 24 de dici_embre de 1999, p.37.

°Clariond, "Nuestra respuesta".

1

366

367

�JI

Informe, 1999, pp.2-3. En 1998 ascendieron a 1515 millones.

ECONOMÍA ¿PARA QUÉ?

"Las empresas tienden a integrar actividades que requieren cap~cida~es sim!l~es
a las que ya poseen". Jesús María Valdaliso y Santiago López, Historia econom1ca
de la empresa, Barcelona, Crítica, 200.0, p.53.

Dr. Luis Rubio
Director del CIDAC

32

l 3 Clariond

Reyes, "Nuestra respuesta".

La política económica permite elevar los ingrese:; y los niveles de vida
de la población o no cumple su cometido. Este es; en síntesis, el propósito de
cualquier estrategia de desarrollo económico. Lo importante no es la
infraestructura ni la macroeconomía, las inversiones o las tasas de inflación.
Lo que cuenta es el resultado final medido en · términos del beneficio que
deriva la población después de que todas esas variables han sido
computadas. Bajo esta medida, la política económica de los últimos lustros
dista mucho de haber logrado su objetivo medular, aunque es evidente que
sus avances son significativos, sobre todo en algunas partes del país.
Ciertamente, ninguna estrategia de política económfoa puede ser exitosa si
no se le da tiempo al tiempo. Pero la pregunta que deberíamos hacemos los
mexicanos es si la estrategia general de la política económica es la
equivocada o si la falla se encuentra en la manera en que ésta ha sido
instrumentada.

Llevamos años de disputar la bondad de la política económica de los
últimos tres lustros. Pero la disputa es cada vez met;tbs pragmática o analítica
y cada vez más ideológica. Lo que importa, según parece exhibir el debate
público, es demostrar quién tiene la razón y no el logro del objetivo
elemental de la actividad económica. Unos critican y se oponen a la política
económica por el mero hecho de que ésta no satisface sus preferencias
políticas o ideológicas, en tanto que otros la defienden a rajatabla, como si
los beneficios fluyeran de manera obvia y natural para todos. Pero si uno
escarba un poco •más, si uno observa la realidad más profunda, la que de
verdad cuenta, es bastante evidente que ésta ha cambiado de manera radical.
Si bien sobreviven algunos empresarios y muchos políticos que todavía
suspiran por un mundo fácil, libre de importaciones) generoso en subsidios,
la mayoría de los empresarios y de los partidos políticos ya reconoce que la
globalización de la economía es un hecho que no puede ser ignorado y, más
importante, que no va a desaparecer porque uno cierre los ojos.

368

El objetivo de cuaJquier política económica en un país en desarrollo no
puede ser otro que el de lograr tasas de crecimiento elevad~ que pennitan
aumentar las oportunidades de empleo y riqueza . de la población.
Indudablemente, los últimos tres gobiernos se han abocado a ese propósito.
Pero, por sugestivos que sean algunos indicadores, el líecho es que los
resultados son magros. La economía -o, al menos iuna ·parte de ésta- ha
venido experimentando una transfonnación sumamente profunda que explica
369

�. ''

el optimismo de muchos funcionarios gubernamentales, as{ como &lt;le algunos
empresarios. Sin embargo, la medida última del éxito de una política
económica no puede residir en el mero encuentro de los cambios que se
háyan realizado o, incluso, de las exportaciones que se hubieran logrado,
sino en la mejoría palpable en los n'iveles de vida de la población, es decir,
en el bienestar que logren las personas comunes y corrientes. Desde esta
perspectiva, los cambios que indudablemente se observan en la escena
económica del país siguen sin alcanzar ese objetivo esencial y, por esa
razón, siguen siendo reprobados (y, en este sentido, reprobables) por la
mayoría de la población. Un funcionario gubernamental decía hace poco que
el gobierno merecía un diez en comportamiento, pués había hecho todo lo
que el libro de texto indicaba que debía hacerse en materi~ económica, pero
cero en desempeño, dados los resultados.
Quizá sea justa esa calificación, pero no es evidente que el gobierno
haya hecho todo lo necesario para lograr el objetivo de alcanzar tasas
verdaderamente elevadas de crecimiento en un futuro razonable. El
propósito de este capítulo es el de discutir qué es lo que el gobierno ha hecho
en relación al mundo con el que el país ha interactuado. Tal vez fuera
justificable un diez de calificación para la política económica, pero sólo si
ésta se midiera en un vacío. Si comparamos lo que se ha hecho en México
respecto a lo que ha pasado en el resto del mundo, la realidad es que lo
avanzado en el país no es particularmente trascendente. Ese es quizá nuestro
problema: llevamos casi tres lustros tratando de alcanzar un objetivo móvil,
pretendiendo que está fijo. Mientras no reconozcamos esta simple realidad,
la economía mexicana continuará dividida e incapaz de satisfacer a la
mayoría de la población.

La economía mundial
H-ace veinte años nadie hablaba de la "economía mundial". El término
que empleaban los economistas y funcionarios gubernamentales era el de
"comercio internacional" y se referían al intercambio de bienes entre países.
Hoy en día sólo se habla. de la economía mundial porque ya no se pueden
distinguir las diferencias entre la inversión nacional y¡ la extranjera, el
comercio y la producción y la economía nacional y la ,,mundial. Hasta el
lenguaje cotidiano denota la profunda t~ansfonnación que ha sufrido el
mundo en que vivimos.

El lenguaje es un mero síntoma del problema que nos circunda. La
economía mexicana vivió profundamente aislada del resto del mundo desde
los años treinta hasta mediados de los ochenta. A lo largo de esas cuatro o
cinco décadas se desarrolló en el país una base industrial nada despreciable,
370

pero casi totalmente al margen de lo
,
importaba muchas cosas pero ráct' que ocw:r1a en otros países. México
una fuente de compet;ncia ppara i~~endte n~nguna de ellas representaba
·
rtab .
·
a m ustr1a mexicana Es d ·
tmpo
an msumos para la industria, materi
.
·. . ecrr, se
pero no productos manufa"cturados E
tas pru:r_ias, maqumana, etcétera,
efectivamente cerrada Buenas
. hn bes e sentido, la economía estaba
·
razones a fa
· ·
.
retrospectiva, el costo fue monumental
p~ra _seguir ese c~mmo pero, en
desempleados subempleados
' y se re eJa en el enorme número de
del gran núm~ro de empresa[ personas_ en la economía informal, además
expectativa de mejoría.
que no tienen, en su estado actual, mayor
La economía mexicana -se cerró
1
.
.
circunstancias, cada una d-e las cuales por ~ ~o~bmac1ón de una serie de
comenzar, la Gran Depresión evidenci~~:~a JU~ttficable en sí misma. Para
de empleo e ingresos distintas a 1
. e~es1dad de contar con fuentes
materias primas. Lo importante er:s vmcu ad~- con la. exportación de
desarrollar actividades con alto valor(~ paradoJ1camente, ~igue siendo)
fuentes de riqueza. En segundo término ~~egado -~ue produJ:sen muchas
Revolucionario, pero sobre todo el
creac1on ~el Partido Nacional
contingentes sectoriales vino asoc· d
despues el PRI con sus
cada vez más urbana ~n la cual ,a aª con el desarrollo de una sociedad
'
se esarro !aron gru O d • ,
po derosos -sobre
todo sindicatos y empresarios. que lograr
P s e mteres
.
. muy
apoyos de diverso tipo por parte del b'
on protecciones y
de la Segunda Guerra Mundial se ~~e '.emo. En !e~~er lugar, luego del fin
Naciones Unidas para América' L t' o¿ª Com1s1on Económica de las
filosófica a la noción de i'ndustr· ~•.
que otorgó legitimidad
·~ndustria infantil se fundamentab'ª m,anti·¡EPAL),
" en 1 ·' · •
ª region. El concepto de
1
mdustrialización tardía debían a;d:~ ~esa~gu~ento ~e. que los países de
decir, no someter a la competencia intemacio:~1;• s~bs1d1~) y p~oteg_e~ (es
a fin de crear una base industrial t
. a ciertas mdustnas bas,cas,
argumento esbozado por la CEPAtu osufic1e~te . .La legitimidad de este
agresivas, subsidios para los proy ;e tr;,duJ~ en políticas industriales
protección para todo el que la idieraec os ~vont~s de los burócratas y
generalmente en la forma de c:rruptelays edstuv1e~e dispuesto a pag~ por ella,
e un tipo u otro.

PRM

i

m! (

Por encima de todas estas circu t .
.
proceso de industrializacio•·n
nsb~.c1a~ ,reales, cuamjo se; inicia el
, .
por su stltuc1on de ¡
rta •
caractenst1ca principal del país era la
stru . ,
:n1Pº ClOoes, la
generis que otorgaba primacía absolu~:na cc1on de ~ s1ste~~ po~ítico sui
burocracia política por encima de
J lo~ bene~c10s Y. J)nVLÍ7gJos de la
economía, el resultado de estas .
ctaua q.mer otra oons1derac1ón. En la
d .
c1rcuns nc1as y de, los crite ·
d
~e envaran, fue una brutal centralización .d 1 - . ~1os que e ellas
impoi:ante . no residía en promover un d~Ó~o declSl~ne~, donde lo
sostenido, smo que el control l'ti .
-_ -.
~nomtco sano y
po I co se mantuv1e~a en manos del partido y
371

�La reforma económica y la economía mundial

que los beneficios de la actividad económica fluyeran hacia sus miembros.
adie debió sorprenderse cuando una eco~o~í~ fundamentada en ese
tipo de criterios y condicionantes quebrara a pn~c1p1os rt~ los ochenta. P~r
más que los gobiernos de Echeverría, López Port11lo y M!~uel d~ la_ Madnd
en sus primeros dos años trataron de darle respi:ac1on artificial, a. la
economía (sobre todo, los dos primeros, por medio d~I gasto P~?lico
financiado por inflación y deuda externa), el hecho es que, con exce~c1on de
los años en que el crecimiento se benefició del incremento_en l~s mgresos
petroleros, la econo~ía mexic~na lle a dos y media decadas de
estancamiento en términos per cap1ta.
Si bien se lograron tasas de crecimiento muy elevadas a finales de los
de
setenta, 1a rea lt'd ad es que ese buen desempeño fue . producto
.
1
circunstancias totalmente coyunturales, como fue -~1 bru~ }rec1m1ento ~n ~s
precios del petróleo a nivel intema~ional, ~o que mcentivo ~n extraord1~ano
crecimiento de la inversión en esa mdustna durante esos anos. Es ~ecir ~e
no haberse presentado esa circunstancia excepcional, la econom1~ habna
comenzado a estancarse años antes. En este sentido desde el comienzo _de
los setenta, nuestra economía acusa un pro?lema ~structural, por lo que solo
con un cambio de tal envergadura será posible sahr adelante. Buena parte de
ese cambio fue iniciado desde mediados _de los ochenta, P,ero da~os _los
resultados, es evidente que el camino hacia adelante todav1a será d1fic1I Y
pedregoso.
La reforma económica ha sido un esfuerzo de más o m~nos quince _años
por cambiar una realidad económica de estancamiento,_~ incluso de l!ge_ra
tracción en términos per cap ita, de una manera definttJva. En su esencia,
con
·
la reforma económica, iniciada por de la Madn'd , persigue
c~e~ las
condiciones para que la economía logre tasas muy elevadas de _crec1m~ento,
pero sus resultados, por encomiables e imponentes q~e sean, sigue~ siendo
muy limitados. Si bien la reforma ha perseguido insertar al pa1s en la
economía internacional, es evidente que los logros en ese r~bro, a la fecha,
son sumamente modestos, particularmente si se juzga a partir de la~ ta~as de
crecimiento per copita. Las export~cio_nes m:xicanas son extraordinarias ·Y
su tasa de crecimiento todavía mas 1mpres1onante~ per~ no _han logrado
transrninar sus beneficios hacia el resto de la econom1a. La realidad_ ~s que la
economía mexicana ha incrementado sus niveles de exp~rtac1on Y de
importación de manera literalmente increíble, pero no se ha insertado en la
economía mundial.

372

Hace tiempo que dejó de existir alguna distinción significativa entre la
economía nacional y la internacional. Las únicas diferencias que persisten
son las que se anquilosaron en las mentes de los políticos y empresarios que
se niegan a aceptar el cambio que acoge al mundo y que nadie puede parar.
Esa negativa tiene explicaciones muy lógicas ·-como la de mantener la
soberanía o la de proteger intereses particulares-, pero no por ello menos
irrelevantes en esta época. La globalización de la economía mundial es un
hecho que nadie puede parar ni acotar. La pregunta que todas las naciones
tienen que hacerse es: ¿cuál es la mejor manera de integrarse a ese proceso
mundial para derivar los máximos beneficios posibles como resultado?
Desafortunadamente la pregunta que la mayor parte de nuestros
políticos y empresarios se hacen es muy distinta: para ellos la pregunta
relevante es: ¿cómo podemos evitar que nos rebase la globalización? La
premisa de la que parten es que la globalización constituye una amenaza que,
por lo tanto debe ser contenida o limitada por encima de cualquier cosa. La
realidad es que nadie puede lograr semejante objetivo hoy en día. La
globalización es un hecho innegable. La disyuntiva para los gobiernos no
consiste en aceptar o en rechazar la globalización, sino -al menos
hipotéticamente- en aceptar insertarse en ella, o no. Para ello, tienen que
tomar su decisión a sabiendas de las consecuencias de sus actos. En teoría,
los gobiernos retienen la opción de insertarse o no, en teoría, la decisión es
suya. Sin embargo, en la realidad la decisión no existe ni es suya. o es suya
esa decisión porque la población, los ciudadanos en potencia, la están
tornando día a día en cada uno de sus actos: el Internet, las exportaciones, las
importaciones, etcétera. Pero la decisión no existe porque la opción es
meramente hipotética: no insertarse en La economía mundial es equivalente a
condenar a la población a la pobreza, al desempleo y al oprobio, y los
mexicanos ya tuvimos muchas décadas precisamente de eso.
La evidencia respecto al hecho de que las dos economías -la nacional y
la internacional- son indistinguibles, es abrumadora. Quienes no lo quieren
ver así se engañan a sí mismos. Pero eso no ha impedido -que existan toda
clase de políticos, economistas, burócratas, empresarios, intelectuales y
demás que no sólo se nieguen a ver la realidad, sino que argumenten en
contra de una decidida .inserción en la economla global. Con ello, lo único
que causan es un retraso todavía mayor en la recupe¡ación de la economía,
con las consecuencias que esto inevitablemente trae sobre los niveles de
empleo e ingresos.

�A la luz de estos conceptos, si uno compara el co~iunto de reformas a
la economía que se instrumentaron en los pasados quinue años con los
cambios que han tenido lugar en la economía internacional en las últimas
décadas, lo menos que se puede decir es que la economía mexicana ha
sufrido una transformación muy modesta. Es decir, por más que los cambios
que han tenido lugar en la estructura de la economía mexicana y en los
reglamentos que la rigen -como privatizaciones, apertura a importaciones,
etcétera- hayan sido sumamente grandes y ambiciosos, el rasero idóneo para
determinar el grado de avance no es el de comparar la estructura de la
economía actual contra la de hace una década o dos, sino con lo que han
hecho otros países en el resto del mundo. En realidad, las reformas
económicas emprendidas en México deben ser evaluadas respecto a otros
países y, quizá más apropiadamente, respecto a los cambios que experimenta
la economía mundial en su conjunto. Bajo este parámetro, lo que resulta
evidente es que la reforma económica mexicana no sólo ha sido insuficiente,
sino más bien modesta y, en muchos rubros, no necesariamente la adecuada.
De esta manera, en lugar de analizar qué tan radical fue en su momento
la apertura de la economía, valdría la pena evaluar si esa apertura fue
suficiente; de la misma forma, en lugar de analizar las medidas de reforma,
lo idóneo sería analizar los resultados. Los últimos tres gobiernos han sido
excepcionalmente generosos en su propensión a auto-congratularse de los
cambios que realizaron. De hecho, a la luz de nuestra historia, no es poco
mérito haber logrado privatizar algunas decenas de empresas o haber
liberalizado las importaciones. Baste ver el resultado de los repetidos
intentos por privatizar la petroquímica para reconocer que los logros de los
años anteriores no fueron pequeños.
Pero la evaluación relevante no es la de los medios empleados, sino la
de los resultados obtenidos. Lo que verdaderamente importa no es lo que
pretendía el gobierno o la bondad de los instrumentos a que se acudió, sino
el hecho de que los beneficios para el mexicano promedio han sido
sumamente pobres. Hay quienes argumentan que se trata de un problema de
tiempos -"los beneficios tardan tiempo en aparecer"-, en tanto que otros
critican la naturaleza de las reformas mismas "sólo benefician a los ricos".
La experiencia de los últimos dos años sugiere que no es ni una ni la otra.
Las partes de la economía -y las regiones del país- que están creciendo a
gran velocidad han logrado desparramar lQs beneficios hacia sus empleados
y sus comunidades en la forma de salarios descomunalmente altos para el
promedio nacional. Esto muestra que la rápida inserción a la economía
mundial se traduce en beneficios tangibles para todos. Por su parte, la
rentabilidad de las exportaciones tiende a ser menor que la rentabilidad de
las empresas en sus ventas domésticas. En este sentido, las reformas, lejos de
beneficiar a los ricos, benefician a los verdaderos empresarios que saben
374

en,c?ntrar opo~~idades donde otros ven caos. Por ello, el verdadero tema
cnt1co ~ara MeXJco .no e~ si se debe refonnar la economía -porque no hay
aJternat1va al~na- smo como es que vamos a crear el millón de empresarios
que hagan posibles los empleos y los ingresos del resto de los mexicanos.
Pero esa no es la forma y tendencia que ha cobrado el debate en tomo a
e~tos temas. El debate nacional en tomo a las refonnas de la economía ha
sido orques!ad_o por los perdedores y por los resentidos, en total ausencia de
los ?enefic1ar1os_ actuales o potenciales de las mismas. El debate se ha
perdido en las disputas políticas, que son inevitables, pero no por ello
conduce,ntes a _contribuir a . una rápida y duradera recuperación de la
e~onom1a. ,En cierta forma, la transformación de fa economía ha acabado
s1en~o. _rehen de los int_ereses partidistas y sindicales que la impiden, con
pern1~1osas co~secuenc1as para el resto de la población. A pesar de lo
anterior, _el m~Jor ar~?1ento ~~rechazara los críticos de la apertura es el
d~ la ~:1dencia empmca: la umca parte de la economía que funciona sin
d1scus1on algu,na_-y func!ona muy bien- es la que está plenamente insertada
en la economia mtemac1onal. En lugar de pretender cerrar la economía 0
echar pa~a atrá~ l~s refonnas, lo que nos falta es insertar al resto de la misma
en esa misma log1ca.
Pero la generosidad de los elogios que se han propinado a sÍ mismos
nuestros políticos en los últimos años poco tiene que ver con la realidad de
sus hechos. La apertur~ de la economía fue totalmente insuficiente, toda vez
que no fue general, smo sumamente discriminatot ia.-. La apertura fue casi
c~mpleta ~n el sector manufacturero, que había sido el más protegido por
decadas. Sm embargo, el celo liberalizador fue sumamente acotado: no hubo
apertura alguna en el sector bancario, ni en las comunicaciones, por no
hablar del sector energético. Es decir, a los empresarios del sector
manufact~rero, poco a~ostumbrados a la competencia de por sÍ, se les obligó
a competir con los meJores deJ mundo (a través de las importaciones) pero
con l~s m~nos amarradas, pues todos sus proveedores de insumos -de
matenas _pnmas, telefonía, crédito, etcétera- siguieron protegidos. Para el
empres~no promedio el problema de la apertura no fue tanto su velocidad
-por mas que esa sea su ~ercepción- s_ino_el hecho de que sus competidores
Y s~s proveedores, gracias a los cnterio~ del gobierno, los sacaron del
mercado.
La globalización
~

La globalización es un concepto muy traído y&gt; llevado que se emplea
mucho pero ~e define poco_, Esa ausenci~ ~e definición lleva a monólogos
que no permiten avanzar DI en el conoc1m1ento ni en la resolución de los
problemas del país. En términos generales, la globalización ocurrió porque
375

�se dieron cuatro mini-revoluciones a lo largo de los años ochenta, cada una
de las cuales transformó una parte del mundo. En conjunto, cambiaron no
sólo la lógica de la actividad económica, sino la forma de producir, la
naturaleza de los empleos disponibles y las fuentes de riqueza.
. La primera revolución que tuvo lugar fue la que se inició con el súbito
y desenfrenado cambio tecnológico de los setenta y ochenta, sobre todo en el
ámbito de las comunicaciones. La aparición de siste~as digitales de
comunicación, los faxes, los satélites, los teléfonos celulares y toda la
parafernalia de computadoras que se comenzaron a a.sociar con estas
tecnologías transformó las relaciones de poder entre los chversos grupos de
la población y alteró la capacidad de los gobiernos en e! mundo entero de
controlar a sus poblaciones. Las comunicaciones también cambiaron la
manera en que se podían vincular las empresas entre sí y las plantas de una
empresa con sus directivos. En forma inmediata hicieron posible la
existencia de plantas manufactureras en los lugares más recónditos del
mundo, todas ellas comunicadas en forma permanente como si estuvieran en
el terreno de junto. Puesto en otros términos, las distancias dejaron de
medirse en términos de kilómetros para definirse en términos de segundos,
cuando no de nanosegundos.
La segunda revolución fue la financiera. Con la revolución de las
comunicaciones y el desarrollo de las computadoras, la actividad financiera
cobró nuevas formas y características alrededor del mundo. La tecnología
hizo añicos la existencia de barreras nacionales, permitiendo que los flujos
de capitales tuvieran lugar alrededor del mundo, al margen de las
preferencias de un gobierno u otro. Las empresas, independientemente de
que fuesen mexicanas, canadienses, alemanas o chinas, comenzaton a
explorar nuevas fuentes de financiamiento más allá de sus fron~eras Y se
comenzaron a vincular directamente con los mercados financieros. Las
finanzas adquirieron una importancia descomunal en el desempeño de la
actividad económica, muy por encima de cualquier otra consideración. La
inversión extranjera se transformó en el factor individual más trascendente
para el desarrollo económico, sobre todo porque, incrementalmente, las
empresas dejaron de ser nacionales en su comportamient9 económico, para
convertirse en instituciones cada vez más cercanas a la lógica internacional
que a la lógica interna de cualquier país. Los países se 'han visto ante un
dilema muy real y muy específico: si quieren ver crecer sus economías,
tienen que aceptar las reglas de la globalización, pues hoy en día son los
mercados los que deciden. Este ya no es el mundo de los -políticos, sino el de
la inversión extranjera.
La tercera revolución ha sido de orden político. Las ideologías han
tendido ·a disminuir en importancia y hoy virtualmente no hay país en el
376

~und~ ,que no decl~e su vocación por los mercados o se dedique a atraer la
mve~smn del exterior. Por ello, cuando un gobierno proclama seguir el
camm? correcto, en realidad no está diciendo nada excepcional, pues todos
los p~tses del mund? van_
el mismo camino. Lo crucial hoy en día es la
veJ_octda~, del c~b10 y esta depende en buena medida de la capacidad de
arttculac1on de alianzas políticas. Los gobiernos se encuentran cada vez más
li~itados en_su capacidad para afectar el acontec~r cotidiano y son cada vez
m~s dependientes de los mercados para alcanzar el buen desempeño de sus
pa1ses. Por su parte, los grupos e intereses opuestos a alguna reforma que sea
cla':'eyara el desa1:0Jlo se convierten en impedimentos monumentales para
el eXJto de los pa1ses. El reto de los gobiernos es vencer esos intereses
específicos. en aras de . un. desarrollo general, algo muy fácil de
conceptuahzar, pero muy d1fic1I de llevar a la práctica. Lo que es evidente es
que la ~conomía ya no puede funcionar al margen de la política, ni viceversa.
La ~ahdad de. la democracia de cada país -y, por ello, su capacidad de
go?1~mo efectivo- se convierten en factores cruciales para el desarrollo.
Maxim~ cuan~o la población quiere todo al mismo tiempo: quiere todos los
beneficios sociales, y la democracia.

Pº:

Finalmente, la cuarta revolución es la industrial. A partir del embargo
petrolero árabe de 1973, las empresas japonesas comenzaron a transformar la
manera de pr~ducir alrededor del mundo. En lugar de transferir simplemente
~l. c?sto del mcremento .en los precios del petróleo, las empresas de Japón
m1c1aron un proceso dedicado a elevar la productividad y la eficiencia de sus
plantas. Lo que hicieron transformó al mundo. Tradicionalmente, una planta
com~r~ba materias primas y, al final del proceso, vendía coches o
telev1s1ones o lo que fuera, ya terminados. La transformación industrial en
los ochenta consistió en convertir la producción en pna secuencia de varios
pasos ,in~ependi~ntes que se unirían sólo al final. En lugar de producir
automo~1.les y todas sus partes en un determinado lugar, se inauguró la
pr?d~~c1on de lo que son, para todo fin práctico, mercancías industriales.
Histoncament~, c~ando se hablaba de mercancías, commodities en inglés, se
pensa~a en terrnmos de productos naturales o ,animales: oro, plomo
naranJas, puercos; la revolución industrial de los setenta comenzó a produc;
partes y componentes industriales como si fueran mercancías. De esta forma,
en lugar de que se manufacturaran cien mil televisores en un solo lugar, se
comenzaron a fabricar sus partes en distintos Jugares~ con economías de
es~ala su_mamente elevadas. Una fábrica comenzó a producir, siguiendo este
mismo eJemplo, un millón de cinescopios, para venderse en diversas partes
del ~undo, en tanto que, en otra fábrica, se producían las cajás de los
!elev1sores. El punto es que la producción se diversificó en aras de
mcr~m~ntar la produ~tividad y Ja calidad. de los bienes, en tanto que se
multiphcaron los fabricantes de partes y componentes. El resultado de todo
esto fue que el valor de los recursos naturales comenzé a declinar respecto al
377

�de los bienes industriales. La política económica -una que promoviera la
estabilidad- se tomó en el factor central del desarrollo económico: una
política fallida hundía a cualquier economía.
La suma de todos estos cambios, de estas cuatro revoluciones, ha hecho
que el mundo se transforme. La economía internacional, en la cual todos
estamos insertos, nos guste o no, consiste en intercambios de dinero e
información por un lado, y de inversión y comercio, por el otro. La
información -desde conferencias hasta comunicaciones, 'transmisiones por
computadora, libros, cines, etcétera- hace que todo el resto funcione. Es la ·
información la que determina las acciones de los mercados financieros,
razón por la cual todas las empresas y todos los gobiernos se desviven por
controlar o, ante la imposibilidad de lograrlo, por influir en la información
que circula acerca de ellos. Muy pocos logran afectar la información ·en
mayor medida, pero no hay duda que la combinación de información y flujos
de capital puede tener consecuencias dramáticas, como los mexicanos
descubrimos a finales de 1994. No hay nada hoy en día que pueda limitar los
efectos de la información sobre la actividad financiera o económica; no
queda más que derivar mejores resultados en la activida_d e~onómica.Y, en la
realidad política para que éstos se traduzcan en meJor mformac1on. La
manipulación resulta infructuosa y hasta contrapro-ducente.
La propensión casi natural de los gobiernos es no sólo a tratar de
controlar la información, sino a generar toda clase de diques en la actividad
económica, suponiendo que éstos van a contener a cierta parte del trillón de
dólares diarios que se intercambian en los mercados internacionales. Las
economías que son vulnerables lo son por una pobre política económica que
no es resistente frente a la realidad internacional: una política económica que
rechaza la realidad del mundo o que parte del principio de que se puede
ignorar las circunstancias que dominan al mundo en que, nos guste o no,
estarnos insertos.

Los países exitosos

El debate sobre el crecimiento econom1co es Jntenninable. Los
economistas más serios reconocen que realmente nadie -sabe qué es lo que
hace que una economía crezca. Todos, ·por supuesto, ·tienen sus propias
ideas, pero nadie puede afinnar a ciencia cierta que tal o cual políti:a va a
ser el factor transformador. En México, tras la crisis de 1994, volvieron a
hacer su aparición quienes propugnan por una política industrial como la
salvación para todos nuestros males. Algunos han citado el caso de Japón Y
del sudeste de Asia para ejemplificar las virtudes de la planificación. Una
vista rápida a esa región demuestra la falacia del concepto mismo. En Asia
378

cada país es diferente. Unos, como Singapur, son casi sta/inistas en su
man~jo econ~mico; en tan_to que otros, como Hong Kong, dificilmente
podnan ser mas adeptos al libre comercio y refractarios a cualquier cosa que
suene a intervención gubernamental.
, _un ~studio_ reciente' demuestra que el éxito tiene poco q\,le ver con la
poht1ca m_dus~na~ y todo q~e ve~ con la · política económica y con Ja
estructura mst1tu_c1onal a un nivel mas general. El estudio afirma que hay dos
co_munes denommadores en todos los países exitosos del sudeste asiático. El
prm1:er factor que todos estos países tienen en común es que no tratan de
manipul~r las fluc~aciones de corto plazo que ocurren en la economía. En
l~gar de mtent_ar evitar o controlar cada altibajo en las tasas de interés, en el
~1po de cambio o en la balanza comercial, esos gobiernos se abocaron
mte~amente a crear un clima pr~~icio para el desarrollo de las empresas. Se
dedicaron a desarro_llar la educac1on, sobre todo la primaria y secundaria, así
com_o el entrenamiento dentro de las empresas; premiaron el ahorro y
castigaron el ~nsumo. Por encima de todo, procuraron evitar fluctuaciones,
logrando un clima de confianza, desconocido en nuestras latitudes.
.
El .segundo factor en común fue que privilegiaron el desempeño
mterna:1~nal de sus economías por encima de su desempefío doméstico. En
sus dec1s1ones, lo primero que buscaban responderse,era: ¿cómo iba a afectar
~aJ o c~al acción la competitividad de la industria en la economía
mternac1onal?, en lugar de preguntárselo en relación al mercado interno y al
empleo. Apostaron por el desarrollo de las exportaciones como factor
proi:notor del m~rcado interno y no al revés. Además -y muy importante- se
dedicaron a convertir en héroes a las empresas que lograban éxitos en los
mercados internacionales, creando con ello toda una cultura de calidad y
sobre todo, desarrollando apoyos políticos -y confianza- en tomo al curs¿
adoptado.
El éxito de l?s países del sudeste asiático es ampliamente conocido.
Pero ~ay que precisar que no todos siguieron los ~ismos lineamientos. Lo
que _s~ es comun ~s su énfasis en eJ desempeño de una macroeconomía sana
-poht1c~. monetana estable, baja inflación-, el desarrollo de una excepcional
edu~ac1on y un elevado ahorro _interno. Al privilegiar ·Jas exportaciones
enviaron una señal qu~ nadie podía ignorar, respecto lo que era prioritarl~
Y lo ~ue no lo era: Lo interesante es ~ue estos principios han sido -igualmente
c~ciales para pa1ses como Alemama y Suecia que, con sus variantes han
si~o de los más exitosos en el continente euroReQ, Todos ellos generar~n un
cli?1a de confianza tal, que ninguna crisis económicaJta.sido suficiente para
q~1tar!e el tapete a las tendencias a largo plazo. Algo muy díferente a nuestra
h1stona de 1976 a la fecha.
·
·

a

379

�¿Qué política económica?

En el México de hoy la discusión sobre las opciones de polltica
económica es sumamente álgida pero muy poco realista. La discusión
refleja un sistema político cerrado donde existen pocos resquicios para la
participación política, por lo que lo común son las afirmaciones categóricas,
las propuestas de cambio absoluto o la critica ad hominem. Pero la realidad
cotidiana de muchos me icanos que no tienen opciones y cuya realidad es
poco halagadora crea un amplio mercado para la discusión y debate, aunque
éste tenga lugar in relación alguna con la realidad objetiva del país y de la
economía. De nada sirve, por ejemplo compararnos con los países europeos
y sus sistemas de seguridad social cuando aquí no hemos logrado siquiera
construir casas de manera eficiente con todo el dinero que se ha
despilfarrado en INFO AVIT. Pero más allá del realismo o no del debate,
ha circunstancias muy específicas que han hecho todavía más difícil
construir un debate ensato y sobre todo, lograr que la población en general
acepte lo costos de una transformación en aras de un futuro mejor.
El resultado de esta polarización es que los me icanos no hemo
logrado arribar a un consenso obre la dirección del desarrollo económico.
De e ta manera, aunque exista reconocimiento del hecho de que la
globalización es una realidad indisputable y de que el país va a progresar
sólo en la medida en que la asumamos como tal, no hay consenso sobre
cómo enfrentarla. Típicamente, quienes apoyan la política económica, aun
cuando desaprueben la gestión gubernamental, ven en I· globaliza ión una
oportunidad para el desarrollo del país por lo que promueven una rápida
inserción en su dinámica a través de exportaciones, importaciones, inversión
extranjera, Internet y demás. Por ello demandan esfuerzos mucho más
inten os por desregular y privatizar, así como por transformar el sistema
educativo del país y en esa medida, elevar la eficiencia y productividad e
insisten en la absoluta transparencia del actuar gubernamental y de las reglas
del juego. u prioridad es el largo plazo a lo cual supeditan los costos
inmediatos del cambio. Para este grupo, las oportunidades no esperan, por lo
que cada día que se retrasa la aprobación de diver as iniciativas de ley o que
se posponen decisiones de privatizar o invertir, de introducir una mayor
competencia o de mejorar el entorno institucional para la actividad
económica se da un paso atrás en la posibilidad de lograr un desarrollo
económico sano que produzca empleos e ingresos para todos los me icanos.
Por su parte, quienes reprueban la política económica no
necesariamente rechazan la globalización pero la ven más como una
amenaza. Reconocen que el mundo del pasado ya no es posible, pero eso no
380

les _impide i~tentar p~es~rvar algunos de los instrumentos gubernamentales
de 10~ervenc1ón economtca así como beneficios privilegios y trofeos que en
esa epo~a se cosecharon. Proponen una mayor eq1 idad en el desarrollo
económ_1co Y_ convocan a un nuevo pacto social que redistribuya los
b~nefic1os, evite los extremos de pobreza y riqueza y garantice un mínimo de
bienestar. Su priorid~d se encuentra en el corto plazo, a través de cambios
graduales que _garant1cen la viabilidad socio- política del proceso. Para este
gru~o, el gobierno debe mantener sus instrumentos de acción política y
social, ~ emple_arl~s para proteger a los que menos tienen y asegurar que los
beneficios se d1stnbuyan más rápidamente.
. ~asta hace unos afios la mayoría de los mexicanos parecía aceptar que
la urnca manera de avanzar era a través de un curo más o menos intennedio
entre estas ~os posturas: Un c_urso en el que se perseguían los objetivo de
tran_sfonnac1~n económica, mientras se asistía a los má desprotegidos. Es
dec1r, ~e ha~•~ logrado ~~formar un consenso, al menos tentativo, respecto
a la onentac1on de la pohtica económica. La crisis económica de 1995 dio al
~aste ~on ese virtual cons~nso y, desde entonces, no ha habido ni siquiera la
mtenc1ón de ol erlo ª,forJar. E~ por eso que la confrontación de posturas es
tan ~r~ocupa~te. o s_olo no ex1s~e consenso, sino que el clima político en
los ult1~os anos ha sido de creciente confrontación. La intolerancia s ha
convertid?, en la norma en lugar de ser la excepción. Peor: en lugar de ver a
la ~~blac1on co°:10 la razón de ser del gobierno y el objetivo último de la
pollt1ca económica, los actores políticos se mueven como si lo único
t~po~te fuera ganar e_l punto del momento. Lo peculiar del caso es que las
d1feren_c1as de ~u?sta~c1a entre los partidos, a juzgar por sus posturas de
camp~n~ en la _ultima Justa electoral, tienden a ser mucho menores de lo que
su retonca sugiere.
. ~as disputas P?líticas en tomo a_ la economía han tomado una gran
d1ver~1d~d de vertientes. Algunos disputan la esencia de la política
econom1ca., en tanto que otros critican algunos de sus componentes. Sin
embargo, son pocos los mexicanos que rechazan de manera tajante la noción
general de que la economía mexicana sólo puede prosperar en Ja medida en
que és?- se tome más competitiva y de que se facilite el acceso de toda la
población a los ~eneficios . del desarrollo. En un sentido amplio, la
abrumadora mayona de las disputas no son sobre la esencia sino sobre los
deta.lles específi_cos. Quienes tienen que trabajar para vivir, suelen ser más
flexibles que quienes dominan el arte de la retórica.
Pe~o no hay la menor duda de que muchas de Jas fallas de ia política
económ1_ca de estos ai'íos residen precisamente en errores elementales de
conc~pc16n, _m~chas veces producto de objetivos políticos o económicos
ulteriores d1stmtos a los objetivos que debían perseguir las reformas
381

�mismas. En efecto, el número de desaciertos y errores en los que se ha
incurrido a la hora de instrumentar la política económica a lo largo de estos
años ha sido literalmente infinito. Por ejemplo, muchas de las
privatizaciones, sobre todo aquellas que se realizaron en sectores en los que
no existía competencia efectiva en el momento de privatizar, resultaron
c;atastróficas.

~inen l~ . iniciativa individual y las posibilidades de innovación; d) la
tnde_seab1hdad _Y lo ~emicioso de entornos macroeconómicos inestables y, en
partíc~lar, de inflaciones _demasiado elevadas que constituyen un impuesto
regresivo; . y e) la necesidad de un marco institucional que promueva la
competencia ~nt? de los ~ctores públicos como de los privados para generar
un mayor crec1m1ento y bienestar social.
.

Pero ninguno de los errores o fallas niega la necesidad de llevar a cabo
una profunda transformación de la economía. Es importante recordar que las
reformas a la economía se iniciaron a mediados de los ochenta, en uno de los .
momentos más críticos y caóticos de la economía mexicana, luego de que el
gobierno prácticamente se había colapsado con su v_irtual quiebra, en 1982.
La economía se había estancado, el país bordeaba la hiperinflación, la
recesión pendía como amenaza permanente y la deuda externa anula.ha
cualquier posibilidad de recuperación sostenida. Las reformas se lanzan, en
ese contexto, como la única alternativa al caos de aquel momento.
Evidentemente los resultados de esas reformas todavía no favorecen a todos
los mexicanos, pero el dinamismo de al menos una gran porción de la
economía mexicana ciertamente muestra que existen opciones y
oportunidades que quince años atrás parecían imposibles. En este sentido,
nadie puede dudar que la reforma de la economía mexicana es algo
indispensable e ineludible a pesar de los errores del pasado. En todo caso, la
lección principal de los últimos años es que hay que crear un entorno
institucional apropiado para que las reformas puedan ser exitosas. La
ausencia de ese marco institucional llevó a que muchas de las reformas
gubernamentales fracasaran, o que resultaran ser mucho menos favorables de
lo que prometían. No hay duda de que sin reformas, sin instrumentos de
mercado, sin derechos de propiedad bien definidos y ~in un entorno de
competencia cabal en el mercado interno, el desarrollo del país seguirá
estancado.

Parti~ndo _de esas premisas es posible discutir los detalles, donde hay
mucha mas latitud de lo que parecería a primera vista. Temas como el de
estructura industrial en el que caben las preguntas ele si el desarrollo debe
tener lugar en tomo a unas cuantas empresas grandes o a muchos núcleos de
empresas chicas son no_ sólo pertinentes, sino trascendentales para el
des~ollo d_el paí~. Lo mismo va para temas como los que siguen: la gran y
creciente d1s~anc1a entre el norte y eJ sur del país y el riesgo de un
desmembramiento; el papel de los estados y municipios en la promoción del
desarrollo y de la inversión; la naturaleza de la política tributaría: más
impuestos indirectos o mayor énfasis en el uso de éstos como mecanismo
red!s~ibutivo; l~s prácticas monopólicas; la lucha contra la pobreza; la
pohtlca_ monetaria y el objetivo de inflación. TodoA
s-estos temas son sujetos
necesarios de debate y, por más que nos digan, no hay una sola manera de
lograr los objetivos en cada uno de ellos. Por supuesto que todos tenemos
nuestras prefer~ncias, pero en estos temas lo único' absoluto es lo que no
podemos cambiar -las premisas del párrafo anterior- porque están más allá
de nuestra capacidad de influencia. Todo el resto es precisamente la esencia
de lo que debería ser un proceso democrático.

¿Hacia dónde?
El debate ha sido de sordos, en gran medida porque no existe, o se ha
perdido, un consenso mínimo sobre la realidad objetiva que nos circunda.
Como decía Alberto Díaz&lt;2&gt;, para poder llegar a debates concretos y útiles, se
tiene que reconocer que en la actualidad ningún modelo económico es viable
si no se aceptan varios postulados como dados e inevitables en nuestra
realidad: a) la realidad de la globalización en la producción mundial, la
apertura comercial y de flujos financieros en los mercados internacionales;
b} la necesidad de reestructuración del papel del Estado, sobre todo en lo que
concierne a la relación de éste con la economía y los mercados; c) el fracaso
de métodos de planeación que pretendan tener objetivos tan restrictivos que
382

problema .de fondo no reside en tal o cual reforma' sino en los
. El
. .
~nnc1p1os que onentan la estrategia general de desarrollo. La pregunta
importante es: ¿cómo vamos a poder romper el círculo vicioso de Ja
desigualdad, la pobreza o el estancamiento en que vive una enorme
proporc~ón de los mexicanos en el contexto de la globalización que
caractenza al mundo? La política económica debe abocarse precisamente a
enfrentar ese reto. Desde esa perspectiva, lo importante no es el instrumento
o el vehículo específico, sino la orientación general de la estrategia de
desarrollo. Ante todo, esto entraña un conjunto de;,;definiciones filosóficas
que, ~ 1~ fech~,, nadie ha querido to~~ a co~ciencia. Por déca9as, la política
econom1ca giro en tomo a la noc10n de que el centro de gravedad del
d~s~ollo eran los productores, es decir, los empresarios, fueran éstos
pubhcos o privados. Esta noción justificó la protección de la planta industrial
-el mo~elo de economía cerrada- por muchos años. La apertura de la
econorma entraña, al menos en concepto, un rompimiento con esa
concep~i~~ fundamental. En una economía abierta en Ja que se persigue Ja
compet1t1v1dad, el centro de . gravedad reside en el individuo en el
consumidor que ahora, sin barreras impuestas a la jmportación de' bienes,
383

�puede decidir lo que más le conviene y, por lo tanto, forzar a los productores
a servir sus intereses y 110 al revés. En México, sin embargo, no hemos
acabado de definimos. Pervive un conjunto de acciones, regulaciones y
priorjdades gubernamentales que privilegian a los productores -el paradigma
de una economía cerrada-, mientras que existe un conjunto de políticas, leyes
~ instituciones que enarbolan el principio de que el consumidor es rey.
Mientras no acabemos por definir este entuerto, la estrategia de desarrollo
seguirá a la deriva o, lo que es lo mismo, seguiremos adoleciendo de una
estrategia de desarrollo. Sin estrategia de desarrollo, seguirán dominando los
contrastes de crecimiento y estancamiento, pobreza y riqueza, desarrollo y
subdesarrollo que caracterizan al país en la actualidad.

Notas bibliográficas
East Asia Mirac/e. Growth and Public Policy, Banco Mundial,
Washington, D.C., 1993.
1The

2 Ciudadanos

críticos y gobierno falible, Nexos, no.224, agosto, 1996.

EMPRESAS DE ECONOMÍA SOCIAL:
SUS VALORES Y FLEXIBILIDAD ANTE UN MUNDO GLOBAL
CASO: MOVIMIENTO COOPERATIVO DESJARDINS
Y MOVIMIENTO COOPERATIVO MONDRAGÓN

Freddy Mariñez Navarro
Ph. D en Sociología
Profesor Titular del ITESM

El objetivo de este trabajo es presentar, por una parte, la diferencia de
valores entre la empresa privada capitalista y la empresa privada
cooperativa. Apreciando esta distinción, analizaríamos por otra parte, la
participación en los dos tipos de empresas y, por último, a través de un
estudio de caso, analizaremos el proceso de flexibilización empresarial en
las dos experiencias cooperativas más importantes del mundo. Se trata del
Movimiento cooperativo Mondragón en el país Vasco, (España) y el
Movimientpo cooperativo Desjardins en Quebec, .Canada. Es importante
destacar que estas experiencias se han dado en dos sectores económicos
diferentes:
. el uno, en el sector industrial, y el otro 'en el sector financiero ,
respectivamente. Nuestro propósito es el de identificar que aun con la
ideología de gestión capitalista aplicada, y el impacto de las mutaciones en
el proceso de la producción, estas dos experiencias han sabido combinar los
principios y valores de la cooperación con las mutaciones tecnológicas y
laborales.

l. Las razones de ser de la empresa privada capitalísta
La empresa privada capitalista se construye bajo su forma actual en el
siglo XIX, tanto en Europa como en los Estados Unidos. Su objetivo,
estando en vigencia, habría sido el de valorizar los patrimonios productivos
privados, movilizando para este fin el trabajo humano de manera eficaz.
~n este sentido, la noción de empresa, según la Yisión economicista, es
cons1~erada como una unidad económica en la cual están agrupados y
c?ordmados los factores humanos y materiales de la actividad económica
(Emite de Letaille, 1968).
Otra definición, explicada por AJexandre Nowick (1977), nos precisa
~ás aún el objetivo de la empresa. Se trataría, pues, según este autor, de dos
niveles de objetivos. El uno concierne aquellos objetivos que revelan la
384

385

�amplitud estratégica, es decir, el eje sobre el cual se mide el progreso
técnico, económico y social que pennite alcanzar el objeto puesto, la baja de
los costos, el perfeccionamiento de los medios, etc. E l otro nivel se refiere a
los objetivos más precisos de la empresa. Estos son la maximización de la
ganancia, e l crecimiento, el aumento y e l logro de la competitividad de una
parte del mercado, que desde la posguerra ha reposado sobre la producción
en serie de bienes estandarizados, así como sobre el modo de producción de
la organización del trabajo, dominado por e l paradigma fordista.
Es de esta manera que a mediados del siglo pasado apareció una
definición de empresa moderna que estima una cantidad numerosa de
unidades operativas distintas y que al mismo tiempo está dirigida por una
jerarquía de cuadros asalariados. La empresa moderna -dice Alfred D.
Chandler- "emplea
uoa jerarquía de cuadros asalariados medios · y
superiores, encargados de supervisar y de coordinar el trabajo de las
unidades que están bajo su autoridad" ( 1988:3).
En este sentido, por los años 60, John Galbraith había escrito con
respecto al crecimiento de las empresas modernas, sobre el divorcio entre la
propiedad del capital y la dirección efectiva de la empresa. Dicho de otra
manera, este economista define una tecnoestructura que ejerce el poder a
través del control de las informaciones y de las decisiones. La empresa
moderna, entonces, es definida de la siguiente manera:
( ...) es una entidad colectiva e imperfectamente definida; en las
grandes sociedades, ella engloba el presidente, e l administrador
delegado, los directores generales o directores que tienen la
responsabilidad de efectivos o de departamentos importantes, los
titulares de otros principales puestos del Estado Mayor, y quizás los
jefes de divisiones o de servicios no incluidos entre los precedentes
(1972: 92).
Si se toman los conceptos arriba mencionados, nosotros podemos de ahí
deducir que desde el propietario de la empresa del siglo pasado hasta e l
manager asalariado de nuestros días, pasando por . el propietarioadministrador del inicio de siglo, la empresa se ha desarrollado alrededor del
paradigma del control. Es lo que Philippe Lorino define en su trabajo Étre
citoyen dans l'entreprise, como:

asegurarse que los recursos confiados por un propietario son
nonnalmente valorizados (1991, Le Monde })iplomatique).
.
De esta manera, es así como la empresa tOIJUl su valor y su cultura,
1mpr~~ada de un concepto reductible a lo económico. Se trata, por
consiguiente, en esta perspectiva, de reafirmar a la organización empresarial
como la verdadera organización de la producción con un sistema fundado
sobre la ideología c_apital~sta, de donde es mejor deducir que este tipo de
empresa no es p.os1ble sm una relación social de subordinación de los
trabajadores con respecto a los propietarios de los medios sociales de
prod,ucción o ~e los t~cnócratas, quienes establecen el control y el poder a
tra:e~ de la !d~olog1a del trabajo (trabajo-mercancía, por tanto, una
actividad econom1ca), y de la ideología de gestión (taylorismo, fordismo, y
hoy, en el marco de la flexibilización, el toyotismo y otras formas de
regulación empresarial). El mismo Philippe Lorino (1991) estima que:
( ...) el taylorismo y el fordismo se afirman como construcción de las
racionalidades sociales
contra las racionalidades individuales
evitando que la holgazanería de la mano de obra obrera n¿
desperdicie las potencialidades del capital, las ganancias anuales de
productividad y, por consecuencia, el crecimi~nto económico.
Hoy, en los inicios del siglo XXI, nos encontramos con la aparición de
la empresa red, con alianzas y formas globales de, organización, producto
ella del desarrollo de la tecnología de la información y comunicación. La era
global, t~I _como. lo denomi~a Octavio Ianni (1999) fia hecho más complejas
las c?nd1c1ofes de fonnac1ón de la conciencia y de lazos sociales de los
trabaJadores . Por otro lado, George Soros estima que "la actividad de
~sión _Y adquisición alcalza niveles sin precedentes a medida que las
mdustr1as se consolidan sobre una base global. Las transacciones
transnaci?nales s?n ca~a vez más corrientes(...) Comienzan a emerger
mo~op_ohos y oligopohos globales(...) Al mismo tiempo, el número de
a~c1omstas _c~ece y la importancia de la propiedad de obligaciones en la
riqueza familiar aumenta a un ritmo acelerado" (1999: 161).

Es necesario tener en cuenta que esta tendencia se ha ~xtendido por
todas partes, penetrando en otros sistemas socioeconqmicos diferentes a los
valores de la empresa capitalista. Nos referimos concretamente a la empresa
de economía social cooperativa.
'

( ...) El control del esfuerzo en la utilización de recursos por la medida
de un trabajo asimilable a una energía física, medida por unidades
mecánicas simples (cantidad, piezas producidas, horas), para

386

387

�II. Los valores y principios de la empresa cooperativa

riesgos y en los frutos de esta empresa del funcionamiento de la cual
los miembros participan activamente (OIT, 1966).

Para explicar los rasgos específicos de la organización cooperativa, es
necesario partir del conocimiento de la historia de los 28 pioneros de
Rochdale (Inglaterra) en 1844. Ellos constituyeron un grupo de actores
r~lativamente desamparados en cuanto a los recursos de los cuales
disponían, pero que tenían intereses comunes a corto y largo plazo; bien
para mejorar su situación inmediata como consumidores, así como la
anticipación de un mejor orden social. Partiendo de esto, ellos se
constituyeron en tensión conflictual contra el modelo de organización y de
reproducción dominante que fue el del capitalismo industrial de la época. 1
Esta fórmula de empresa privada cooperativa, expresada
pioneros de Rochdale, ha sido precisada varias veces por la
Cooperativa Internacional (ACI), 1895, 1937,° 1966 y 1995,
Conferencia sostenida en Manchester, Inglaterra en la ocasión de
años de esta organización. Los criterios fueron (ACI, 1995):

por los
Alianza
en la
los cien

-Afiliación voluntaria y abierta
-Poder democrático ejercido por los miembros
-En cuanto a la estructura financiera, los miembros contribuyen de
manera igual al capital de su cooperativa, teniendo ahí el control. Los
.miembros no se benefician más que de una remuneración limitada del
capital suscrito como condición de su adhesión.
-Las cooperativas son organizaciones autónomas de ayuda mutua,
gerenciadas por sus miembros.
-Las cooperativas proveen a sus miembros, a sus dirigentes electos, a
sus administradores y a sus empleados la educación y la formación
requerida para poder contribuí efectivamente al desarrollo de su
cooperativa.
-Para proveer un mejor servicio a sus miembros y reforzar el
movimiento cooperativo, las cooperativas obran conjuntamente en el
seno de las estructuras locales, nacionales, regionales e internacionales.
-Las cooperativas contribuyen al desarrollo sustentable de su
comunidad en el marco de orientaciones aprobadas por sus miembros.
Estos principios habían sido resumidos por la Organización
Internacional del Trabajo (OIT) mediante el concepto siguiente:
Una asociación de personas que se han agrupado voluntariamente
para alcanzar un objetivo común, mediante la constitución de una
empresa dirigida democráticamente, proveyendo una cuota parte igual
del capital necesario y aceptando ahí una justa participación en los
388

Otra perspectiva, más académica, la ha elaborado Claude Vienney
(1980), quien estima que estas organizaciones son una combinación de un
grupo de personas y de una empresa recíprocamente ligada por una relación
de actividad y una relación de socio.
Sub~ayamos, de esta manera, que esta definición permite distinguir la
cooperativa con la empresa privada capitalista, puest.o que ésta no liga las
personas en una relación recíproca de actividad económica y de socio, entre
otras cosas.
A pesar de estos valores bien definidos, que precisan el funcionamiento
asociativo de este tipo de empresa, es necesario (emarcar que éstas han
sufrido la influencia de la estructura económica dominante en la que ellas
han adquirido la forma de empresa en la cual se dan reglas particulares de
funcionamiento apropiadas a sus objetivos específicos. De donde se puede
observar su complejidad desde el punto de vista de la combinación de
valores. 2
La puntualización anteriormente señalada, nos obliga a tener en cuenta

la distinción entre los valores asociativos y los valores empresariales
privados. El primer grupo de valores se inscribe en los principios de la
economía social. Dicho de otra manera, la valorización de la democracia, de
la equidad, de la solidaridad, de la autonomía y •de la autogestión, de la
distribución y de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano y
largo plazo). El otro grupo de valores se expresa a través de la ideología
fundada en la ética de la empresa privada capitalista. Ellos son la
valorización de la competencia, de la productividad, de la eficacia y de las
exigencias de calidad.
Claude Vienney (l 980) ha propuesto, para el eguilibrio y el
funcionamiento de la empresa cooperativa, cuatro reglas - necesarias al
mantenimiento de las relaciones deternµnadas eñtré los dos elementos
constitutivos de la combinación cooperativ:.: la relacfórr de actividad° y la
relación de socio.
'l . Regla relativa al grupo de personas
(igualdad de socios)
2. Regla relativ?- a las relaciones Grupo de personas-empresa
(relación de activicl_ad) _·
·· .
3.Regla relativa a las relaciones Empresa-grupo d~ personas
•.

389 -

�(repartición proporcional)
4. Regla relativa a la Empresa
_
(apropiación colectiva de los resultados reinvertidos)',

.

-

Esta particularidad explicitada, hace de la empresa cooperativa una
especificidad administrativa, compuesta, primero, por tres dimensiqnes: el
lazo entre propietarios y usuarios el control democrático, y la motivación de
los propietarios como motivación de usuarios (B. Nadeau 1981 ); y
segundo, por el acento en el equilibrio de los valores. Sobre esto, J. Craig
(1979) sostiene que lo más difícil en la deterrninaci_ón de un sistema eficaz
de gestión cooperativa, es de definir claramente la teoría de la gestión
cooperativa que se despeja, sabiendo circunscribir tanto sus similitudes con
los otros tipos de empresas como sus originalidades.
Para distinguir la ética valorativa de la empresa privada cooperativa y
de la empresa privada capitalista, presentamos el cuadro de distinción
siguiente:

LA EMPRESA PRIVADA
CAPITA.LISTA
Asociación de Capitales

LA EMPRESA COOPERA TTV A
Asociación de personas

ID. La participación en la empresa: dos éticas y dos conceptos
La participación de los trabajadores ha sido el corazón de profundos
debates a todo lo largo del capitalismo, del socialisrno realmente existente y
de la historia del movimiento cooperativo. A la or~aniz.ación taylorista y
fordista, expresión de la legitimidad del poder y de la propiedad privada
como gestion del .trabajo, han emergido tipos de organizaciones tendientes a
proponer la democracia de los trabajadores en el seno de las empresas.
Desde las cooperativas a las empresas autogestionadas y colectivas, pasando
por el control de los sindicatos, se ha manifestado siempre esta tendencia.
La participación puede ser considerada como una herramienta de
gestión que permite a la organización funcionar y alcanzar los objetivos.
Pero ¿de qué objetivos se trata? ¿Privados o colectivos?

Tipos de participación

Para tener una noción más exacta de este concepto, describiremos los
tipos más importantes de participación:

a. La participación en las condiciones de trabajoJ
Adhesión limitada

Afiliación voluntaria y abierta
Administración democrática
(un voto: un miembro)

Voto según el número de acciones

Esta fórmula permite en alguna medida a los trabajadores hacerse
entender. En la empresa privada capitalista, el éxito de esta participación no
depende más que del poder de negociación de los sindicatos. En la empresa
cooperativa, las condiciones de trabajo dependen de los lazos entre los
mecanismos de participación asociativos y la negociación colectiva.

Interés limitado sobre el capital

Dividendo ilimitado

Repartición prorrateada en
función de las actividades
Formación cooperativa
(A los miembros, empleados y
comunidad)

Dividendos sobre la acción

b. La participación en la gestión de la empresa

Ninguna regla legal
(Puede suscribirse a obras
educativas)

También llamada ca-gestión, este tipo de participación implica una
repr~sentación obrera en el seno del consejo de a'dministración. En esta
gestion el trabajador busca precisament~ llenar sus n~cesidades de
pertenencia, de desarrollo y de afiliación, así como sus necesidades de orden
~nanciero y económico. Esta forma de democracia, en nuestra opinión, está
ligada al mundo de gestión que Daniel Mercure (1989) denomina "El
proyecto organizacional como modo de gestión de lás perspectivas de futuro
en una organización":

lntercooperación
(Solidaridad entre miembros y
cooperativas)

Ninguna regla o imposición legal

Devolución del activo neto
(En caso de disolución de la
cooperativa)

Distribución entr.e los accionistas
en función del número de
acciones

0

390

39)

�Es favoreciendo la participación de los empleados en la
definición de los objetivos y de las modalidades de realización del
proyecto organizacional que una tal filosofía de gestión intenta
desarrollar en ellos una fuerte identificación para con su organización
y su misión. Para hacer esto, la empresa favorece la localización de
un gran número de mecanismos de participación consagrados al
examen y a la revisión de sus objetivos.

c. La participación en la propiedad

En la empresa privada capitalista esta participación se practica a través
del sistema de interés monetario que se traduce por una redistribución de los
beneficios que toman la forma de bonos o de venta de acciones a los
trabajadores a tasa preferencial.
En la perspectiva cooperativa este tipo de participación se explica a
través del "Principio de bonificación". Es decir, los beneficios realizados
por la cooperativa son distribuidos a los propietarios-usuarios de la
cooperativa no en función del capital que ellos detentan en ella, sino
proporcionalmente a las transacciones que ellos han hecho con su
cooperativa.

El significado de la participación en la empresa privada capitalista y en la
empresa cooperativa

Después de haber descrito los tipos de participación, precisaremos
primeramente el significado de la participación de los trabajadores en la
empresa privada capitalista. Para ésta el término "participación" no
concierne más que a la gestión. Mostraremos, en este punto, las definiciones
siguientes:
La participación refiere a un proceso en el cual dos o más partes
influyen cada uno al otro en la ejecución de algunos planes, políticas
y decisiones (George Thomason, 1973).
El concepto de participación de los trabajadcres es altamente
complejo y controversia!. En términos muy generales, eso debe ser
descrito como una situación en la cual los trabajadores han obtenido
o le han dado el derecho para tomar parte en la toma de decisiones
gerenciales (CIR, 1980).
392

Habitualm~nte, la parti~ipación en la empresa privada capitalista
presea~ ~~s tipos de _modalidades: la participación en las ganancias, la
co-asoc1ac1on o co-gestión y la práctica consultiva.
En cuanto a la empresa cooperativa, se puede decir que los trabajadores
serían plenamente pr~pietarios de su empresa, y ellos asegurarían ahí el plan
de c?ntr~I. «Contrru:1amente a la empresa priva~a capitalista, en la cual los
prop1etanos ?el capital.emplean los trabajadores, en la empresa cooperativa
son los_ tra?aJadore~ quienes emple_an el capitab&gt; (Roch Bastien, 1987). Bajo
este criterio, la A~1anza Cooperabva Internacional ha precisado, en 1959,
que _«~as cooperativas son organizaciones democráticas. Sus asuntos son
adm1~1strados según procedimientos adoptados por los miembros que tienen
los ?1_1smos derechos de voto (un miembro-un voto), y la participación en las
dec1s1ones que tocan a su asociación» (Hirschefeld, André, 1967).
C.E_ Gu~n, en su libro Worker's self-management in the United States
(l 98~), 1denh~~a la democracia entre las diez condiciones que apuntan a
definrr -~ fac1htar el funcionamiento de las cooperativas obreras de
produccton.
.
~I funcionamiento democrático de una coopt:rativa obrera debería
1m~J1car una cierta autoridad jerárquica, como en todas estas organizaciones
des1~adas Y_ ~ceptadas por los trabajadores, cuyo principal rol sería
coord1~a~ achv~dades de los miembros de la cooperativa, a fin de alcanzar
l~s obJet1vos fijados. Pero implicaría también ciertas formas de democracia
direc_ta: los _trabajadores deberían participar en las decisiones que les
conciernen directamente en la operación de la empresa, y estar informados
de las otr~ decisiones que conciernen al funcionamiento de la organización
en su conJunto.
Articulamos este análisis del significado de la participación con el
proceso de flexibiliz.ación que hoy desarrollan las empresas cooperativas
que he~os tomado como caso de estudio. Tales son: el Movimiento
cooperat~vo Desjardins en la provincia de Quebec, Canada, y el Movimiento
cooperativo Mondragón, en el país Vasco, España.

N. Condiciones par~ el funcionamiento de una cultura empresarial
cooperativa en la globalización
~ o~?anizaci~n~s cooperativas se enfrentan en este periodo de crisis y
globaltzacton a la s1gu1ente paradoja:
393

�■

por una parte se constituyen en opc1on viable en la búsqueda de la
integración y cohesión social, dándole respuesta a múltiples problemas
sociales, económicos, políticos y culturales; y por la otra,
■ se supone que para que la cooperativa tenga éxito, es necesario llevar a
cabo simultáneamente un conjunto· de reglas que pertenecen a tres sistemas
de recursos, y que su aplicación difiere de un lugar a otro, de un país a otro
y de una región a otra. Estos tres sistemas son:

cooperativa, y el macrosociológico, que se involucra con la sociedad
envolvente.

LA COOPERATIVA: Nivel microsociológico
l. SISTEMA CULTURAL
A nivel microsociológico, este sistema comprende:

El sistema cultural~

Este sistema es el que produce las lógicas que permiten orientar la acción ·
social y darle al mismo un significado. Por ejemplo, las representaciones,
los símbolos, los valores, las normas, las leyes, los mitos, las ciencias, la
manera de hacer técnicas forman parte de este sistema. En este sistema se
pueden distinguir cuatro elementos importantes: los valores, las normas, las
legitimaciones y el conocimiento empírico.

1.
•
•
•
•

Valores empresariales
La competencia
La productividad
La eficacia
Valori:zación de las exigencias de calidad

2. Valores asociativos

El sistema social:

Este sistema estructura la producción de los diversos recursos materiales o
no materiales, necesarios para la obtencjón de los objetivos sociales. Una
parte importante de este sistema está constituido por las relaciones de
intercambio y de producción de bienes que constituye el campo económico:
mercados, finan:zas, bienes de equipos y de consumo, etc. Otra parte
importante de este sistema es el relacionado con las relaciones de poder que
determinan los límites de las relaciones de poder en función de los puestos,
etc., lo que constituye el campo político.

•
•
•
•
•
•

La democracia
La equidad
La solidaridad
Valorización de la autonomía y de la autogestión
Valori:zación de la repartición
Valorización de la responsabilidad social y del cambio social (a mediano
y largo plazo)
• Rigor Y precisión de las normas y de las reglas en función de los valores

Il. SISTEMA SOCIAL

El sistema de personalidad:

Sistema que estructura los recursos (energías y sinergias) relacionados con
la afectividad. Por ejemplo, los sentimientos de seguridad, de pertenencia,
de identidad, la voluntad de compromiso, el amor, el odio, etc. son
movilizados colectivamente a través de este sistema. En la dinámica de los
sistemas de la cultura y de la personalidad es donde se hacen los efectos de
movilización y de implicación colectivas.
Es importante destacar que en el conjunto de la producción social, cada
uno de los tres sistemas está en relación constante de interdependencia y de
contradicción con los otros. Así, cada uno de los sistemas tiene en la
práctica configuraciones distintas. El sistema cultural de México es muy
diferente al de Brasil, y estos dos al de Venezuela, etc. Con base en los tres
sistemas mencionados, presentaremos el cuadro de condiciones óptimas del
éxito de una cultura empresarial cooperativa. Éste, según Bemard Denault
( 1992), se clasifica en dos niveles: el microsociológico, que compete a la
394

A nivel microsociológico, este sistema comprende:
Del lado de la empresa:
• Recursos financieros adecuados: capitalización,
• Recursos materiales adecuados: locales, maquinas, etc.,
• Administración dinámica y eficaz,
• Control democrático,
• Reparto equitativo de las tareas y del exce.dente.
Del lado asociativo:
• Movilización colectiva
• Implicacjón efe.ctiva
• homogeneidad de necesidades
• Competencia de los líderes y"de los miembros
• Homogeneidad de intereses
395

�En el sistema social de recursos existe un subsistema de administración,
definido por los siguientes elementos:
• Dinámica y eficacia
• Democracia
• Verificación de la calidad de los productos y de los procesos
• Circulación rápida de la infonnación
• Respeto y valoración de las personas en cuanto a su aporte al grupo
• Máxima utilización de las competencias individuales
• Formación continua
• Flexibilidad y adaptabilidad frente a los cambios internos, Y a las
condiciones del mercado

m. I TEMA DE PERSO ALIDAD
A nivel rnicrosociológico, este sistema comprende lo siguiente:
• Integración de la ideología y de los valores colectivos
• Fuerte sentimento de pertenencia
• Orgullo de pertenecer a una cooperativa dinámica
• Voluntad de compartir
• Voluntad individual de implicarse colectivamente
• Confianza con respecto a la organización y la dirección
En el aspecto macrosocial, es decir, la incidencia de la. sociedad en las
cooperativas, podemos ver sólo dos sistemas de recursos mteractuando: el
cultural y el social.

LA SOCIEDAD ENVOLVENTE: Nivel macrosociológico
l. ISTEMA CULTURAL

el plan de las legislaciones generales, no cree impedimentos a la libertad de
asociación o de adhesión

11. SISTEMA SOCIAL
A nivel macrosociológico, este sistema comprende:
• Gobierno democrático.
• Políticas adecuadas que valoren el aporte cooperativo como una
contribución positiva al esfuerzo de prqductividad nacional y que
reglamente a las cooperativas en las mismas corydiciones que otros tipos
de empresas.
• No ingerencia del Estado en el funcionamiento interno de las
cooperativas.
• Economía dinámica y productiva.
• Economía de mercado abierta y que respete las leyes de la libre empresa
y
de la libre competencia: reducción de los monopolios y de los
oligopoliqs.
• Estabilidad relativa: social, económica y política. ,
• Negociación de conflictos. No antagonismos irreductibles.
• Desarrollo social cuyos pilares fundamentales sqn: la justicia social, la
prudencia ecológica, la eficacia económica (evaluada socialmente), la
aceptabilidad cultural y el ordenamiento equilibrado del espacio.
No hay duda que la globalrzación significa la con,stitución de un proceso
socio-económico y político presidido por la privatización del capital que se
amplía por todo lo ancho del planeta. En este contexto, una gestión
vinculada a factores gerenciales modernos, como la flexibilización
tecnológica, laboral y salarial, y que estimulan la calidad y la competencia,
nos lleva a darle a la economía social asociativa un rol protagónico para la
restitución de los lazos sociales.

A nivel macrosociológico, este sistema comprende:

V. La flexibilización en la empresa cooperativa moderna
• Pluralismo
• Valores democráticos: igualdad de las personas, significado del bien
común, autonomía educación generalizada, respeto del espíritu de empresa
respeto de los derechos del hombre, toleranc_ia, ~iversidad . .
.
• Valores dominantes de la. empresa capitalista: product1v1dad, eficacia,
iniciativa, libertad de empresa competencia, desarrollo tecnológico
• Legislación adecuada: que explícitamente favorezca el desarrollo
cooperati~o y los derechos de los cooperativistas. Y que implicitamenle, en
396

Según diversos estudios referidos a este tema, se parte de que la
flexibilidad de la empresa concierne la producción, la tecnología, la
organiz.ación del trabaj&lt;_:&gt;, el tiempo del trabajo, la estructura de Los empleos,
el contrato de trabajo, el mercado de trabajo y otros elementos que ponen en
obra las empresas para adaptarse a los cambios de hoy.
Anna Pollert ( 1989) define la empresa flexible en términos de
adaptabilidad a la expansión, a la contracción o a los cambios del mercado
397

�de los productos. Ella explica también las dos corrientes del pensamiento
gerencial desarrolladas en el curso de los años 80. Se trata del modelo
japonés de organización de la producción y de la estructura del mercado del
trabajo, y de las estrategias gerenciales nacidas en los Estados Unidos.
Otro autor, Robert Boyer (1986), ha establecido cinco principipos de la
flexibilidad. En primer lugar, la adaptabilidad de la organización de la
producción, cuyos componentes son el equipo de usos múltiples, la
adaptabilidad de los productos o servicios a las necesidades del consumidor
y a la demanda instantánea. En segundo lug3:r, la . actitud de los •
trabajadores a cambiar de puesto de trabajo; es decir, -la adaptabilidad de
los trabajadores a tareas variadas, complejas o no. El tercer pincipio se
refiere a la movilidad de los trabajadores; dicho de otra manera, a la
posibilidad de variar el empteo local y global. En cuarto lugar, tenemos ·el
principio de la formación de los salarios, explicándose éste por la
sensibilidad de los salarios a la situación de las empresas y del mercado del
trabajo. Por último, el autor hace referencia a la cobertura social y se
expresa por la eliminación de los dispositivos desfavorables al empleo en
materia de fiscalidad y transferencia sociales.
Estos cambios y mutaciones que han sufrido las empresas los últimos
años han sido resumidos a través de cuatro interpretaciones. La primera
hace referencia a las modificaciones de la estructura del trabajo, marcada
por la fuerte segmentación del empleo; 1a segunda insiste en la continuiddad
del carácter fordísta de gestión, pero adaptado a los cambios en el curso de
un contexto de neoliberalismo. La tercera ha sido centrada en el estudio del
paradi.gma tecnológico, argumentando la emergencia dt: una lógica de
producción post-fordista, y la cuarta reposa sobre el modo de regulación de
nuestras sociedades; es decir, los cambios en curso revelarían mutaciones no
solamente del sistema de producción y de la relación salarial fordista, sino
también del conjunto de normas de consumo, al igual que de los
mecanismos sociales y estatales de regulaciones.
Estas cuatro interpretaciones ponen en evidencia los cambios de la
empresa privada capitalista en este contexto de globalización, en el cual la
empresa cooperativa tampoco ha escapado. En este sentido, nosotros
estudiaremos las dos experiencias cooperativas anteriormente mencionadas,
puesto que ellas han intentado poner en marcha algunos principios de
flexibilidad a riesgo de combinar los principios y valores que las guían
desde el punto de vista ético, y la gestión flexibilizadora.

398

Movimiento Cooperativo Desjardins

Este movimiento fue fundado por Alphonse Desjardins en 1900 en el
momento de la creación de la primera Caja Popular en Lévis, provincia de
Quebec . . Es necesario subrayar que en este momento la organización
cooperativa proyectada por Desjardins tuvo como norte el ahorro como
fuente del crédito. Él proponía, en 1913, que se drenaran los pequeños
capitales de parroquias para acumular en los grandes centros donde la
agricultura no sa~a ningún beneficio. Eso destruye el equilibrio necesario
para la prosperidad de un país.
El otro elemento es la influencia de los modelos de crédito y ahorro
popular de Europa. Yves Roby (1985) ba escrito lo siguiente:
Inspirándose en ciertos modelos europeos de ahorro de Nueva
Inglaterra y de una Caja popular de la región de Quebec, Desjardins
propone el modelo de la Caja Popular. Unas· ciedad cooperativa con
capital variable y responsabilidad limitada.
Así, las Cajas Populares se difundieron por todo lo ancho de la
pro~incia de Quebec, teniendo necesidad después de reagruparse
regionalmente de manera que favoreciera la solución de problemas
comunes. Es a partir de 1920 cuando se comienza una nueva integración: se
trata de las un iones regionales que se han convertido en Federaciones más
tarde. 4 En 1980, se inicia otra integración: La confederación de las Cajas
Populares y de . Economía Desjardins. Hoy, el pilar de este movimiento
puede describirse de la manera siguiente:
Cajas Locales: cuyos servicios están en los dominios del ahorro y crédito
así como servicios múltiples diversos.
Federa~iones: las que favorecen el crecimiento y el desarrollo de las cajas
que estan afiliadas a ellas. Sus servicios se inscriben en la gestión de los
fondos de liquidez y de inversión, el sostén técnico, el empleo y gestión de
recursos humanos, formación de empleados, etc.
Confederación de Cajas Populares y de Economía Desjardins de

Quebec: ella es responsable de la orientación, de la planificación y de la
coordinación de conjunto de las actividades en el seno del movimiento. Este
nivel de integración es el más importante para el alcance de los principios y
de los valores cooperativos que la organización en general debe desarrollar:

399

�La confederación se ocupa, en virtud de la ley de las Cajas de Ahorro
y Crédito, de la inspección y de la verificación de las Cajas y ·de las
Federaciones, además de poner a su disposición múltiples servicios
comunes en dominios tales como las comunicaciones, los asuntos
jurídicos, la investigación, el desarrollo de los servicios, la gestión
documental, el desarrollo de los recursos humanos, etc. (Revista
Desjardins, 1986).
En el curso de las décadas 70 y 80, el movimiento Desjardins se
convierte en un conjunto financiero que ofrece un abanico de servicios en
toda la región de Quebec. Éstos servicios están aco~pañados por una nueva
tecnología que ha estado orientada a adaptarlas a las necesidades de los
miembros-usuarios. Dicho de otra manera, se ha impla!ltado una estrategia
de flexibilización cuyo principio de base, según la clasificación de Robert
Boyer, es la organización de la producción. Mostramos en qué consiste
este principio en Desjardins.
Teniendo en cuenta el trabajo de Gaetan Trembley y Michel
Beauchamp (1993), sobre la evolución de las nuevas tecnologías de
información y la transformación de la ideología cooperativa en el seno de
este movimiento, nosotros presentamos los elementos que caracterizan este
tipo de flexibilización: tal es la adaptabilidad a ajustar los equipos a un
procedimiento variable en volumen y composición:

l. Sistema integrado de las Cajas (SIC), 1969-1980

Este sistema está integrado por lo siguiente:

Información y teletratamiento: Este es un sistema constituido alrededor
de una computadora central que asegura el tratamiento de los datos.

Los principales servicios de este sistema son:
- Sistema intercajas
- La Carta Visa
- Los cajeros automáticos
- Adhesión a las redes: Interac, Visa Internacional

2. El reemplazo del SIC (Sistema Integrado de Cajas), 1984-1988

Esta estrategia se caracteriza por Jo siguiente: ·

Puesta en marcha de un sistema de banco de datos (SGBD)
.
Para rempla2:3r el SIC, la empresa puso en funcionamiento cuatro
sistemas, caracterizados por ser secuenciales y con una utilización del
software:
a. Transacciones operativas
b. Administrativos
c. Productos bancarios
d. Efectivos
Razones para su ejecución:
-Hacer el sistema más agil
-aumentar la capacidad de tratamiento, poniéndoles un periodo más
grande.
-Recibir y dar más información
-Presión de un ambiente cada vez más competitivo (Marketing sobre
la oferta)
Los servicios ofertados son:

Razones para su ejecución:
a. Para responder a las exigencias de la contabilidad
b. Para obtener relaciones administrativas necesarias que respondan
a una gestión eficaz.
c. Para acumular informaciones socio-económicas de los miembros
d. Para ofrecer nuevos servicios

400

- Terminales de punto de venta
- La carta de crédito
-El home-banking
Es -~ecesario _s~brayar que esta moderniz.ación soci'o-técnica de la
::odu~c1on de se~1c1os en Desjardins ha estado acompañada por el aumento
miembros
as1 como por transformac-iones
·a ni·ve] .1.1.1
:..st·tu
· ¡
•
•
.
.
~
l CIOna
organizac1onal y cultural que han tocado los valores cooperativos.
'
401

�El Movimiento Cooperativo Mondragón

Los inicios del movimiento cooperativo Mondragón lo podemos ubicar
en 1941 en el momento en que José María Arismendi-Arrieta, joven
sacerdote católico, llega a la pequeña población de Guipuzooa, país Vasco,
España. La primera tarea que hace José María fue la creación, en octubre de
1943, de una escuela profesional democráticamente administrada.
Creado en 1956, ULGOR se constituyó en la primera unidad productiva
de Mondragón. Esta- empresa se dedicó a la fabricaci?n de estufas y cocinas
de gas (J naki , Gorrona, 1985). Hacia finales de los años 50s, se
desarrollaron otras empresas cooperativas: FUNCOR, ARRASATE, la
Cooperativa de Consumo San José, y otras. Estas cooperativas, a causa de su
situación financiera, social y técnica, fundan en 1959 la Caja Popular
Laboral que nace de una necesidad de financiamiento independiente y
propio del movimiento cooperativo (Quintín García, 1970). Esta entidad es
el punto de partida de una nueva etapa para el movimiento cooperativo en el
país Vasco. La Caja Popular Laboral permite un proceso asociativo de
carácter progresivo que contribuirá a la elaboración del grupo cooperativo
asociado actualmente (Jnaki Gorrona, 1985).
Vemos entonces que el trabajo y el ahorro pueden considerarse como
los pilares del movimiento cooperativo Mondragón. Éste comprende,
también, dos organismos de intercooperación. De un lado, la escuela
profesional en el dominio de la educación y, por otro lado, en el dominio
financiero, la Caja Popular Labot:al. Ésta representa el grupo más
importante del país Vasco. egún Gorrono (1985), ella ·se reparte en los
sectores siguientes:
91 cooperativas industriales
8 cooperativas agro-alimentarias
44 cooperativas de educación
14 cooperativas de viviendas
6 cooperativas de servicios
I cooperativa de c,onsumo

Según Willian Foote Whyte y Katheen King Whyte (1988), se puede
constatar en el movimiento Mondragón un proceso. de flexibilización en la
organización del trabajo. A fines de los años 70 e inicio de los 80, las
empresas que componen el complejo ULARCO5 han experimentado
diversos cambios en la gestión cooperativa. Según la revisión de esta
gestión, miembros de ULARCO han realizado un diagnóstico de las
empresas, llegando a la conclusión siguiente:
a. El personal de los departamentos en las cooperativas estudiadas, jugarán
un rol principal en el lazo de los objetivos eco_nómicos y tecnológicos de las
empresas y el rol social de los miembros,
·
b. Las grandes tensiones en los sitios de trabajo revela la inherente
c?ntradícción entre el sistema democrático del gobierno cooperativo y el
sistema autoritario y rígido en las relaciones de organización del trabajo
acordado en los principios científicos de F. Taylor, 1
c. La gerencia de las cooperativas explorará posibilidades, creando nuevas
formas de organización del trabajo que sería económicamente eficientes y
más armónicas con los valores en los cuales el movimiento cooperativo fue
basado.
d. El personal empleado de las cooperativas participará en el rnarco de sus
responsabilidades para desarrollar la línea gerenciai de los programas.
Este proceso de reflexión reorganizativa puede corresponder al
principio de flexibilidad denominado "jerarquía de las calificaciones", la
cual es definida como una adaptabilidad de los trabajadores a tareas
variadas, complejas o no .
W.Whyte (1989) muestra los resultados de una entrevista hecha por
Fred Freundlich de la Universidad de Cornell, a administradores de la
empresa ULARCO.

Los principios económicos de base del complejo cooperativo
Mondragón son expresados a través de una contrato de asociación entre la
Caja Popular Laboral y las cooperativas individuales, de la que cada una de
ellas se convierten en miembro. Estos principios son la creación de empleo,
la propiedad del capital, los salarios diferenciales, la distribución del
beneficio y la organización democrática.

402

El radio de alivio de la monotonía de la asamblea en los grupos de
trabajo. Los grupos de trabajo aumentaron su autoestima y hacen
sentir responsabi Iidades
al
grupo para su desempeño. Los
trabajadores dieron la bienvenida a la oportunidad para aprender
nuevas habi Iidades y perfeccionar las relaciones con sus supervisores.
Trabajadores y gerentes comentan sobre cóm_o el comité de gerente y
los grupos de trabajo aumentaron contactos entre la tienda más baja y
la más alta gerencia. Gerentes y trabajadores {quienes deben estar al

403

�día con sus resultados) creyeron ampliamente que el programa
ha hecho crecer la productividad y calidad y, ha reducido los
pérdidas y las existencias (inventario en procesos).

Notas bibliográficas

•

Hemos presentado, a grandes rasgos algunos ejemplos de
tlexibilización de la empresa cooperativa. En el movimiento Mondragón, se
puede constatar que los principios y valores cooperativos pudieron haber
sido desnaturalizados, si éste no hubiera sabido combinar la especificidad de
la empresa cooperativa con los principios de la empresa privada capitalista.
in embargo, es importante señalar que en esta experiencia la visión de esta
cooperativa es más gestionaria-asociativa que política-asociacionista. Esta
perspectiva ha permitido que las mutaciones dadas a nivel internacional en
el marco de las empresas sean valoradas con sentido económico y de
gestión, pero sin descuidar el aspecto asociativo.

Este autor esboza los siguientes aspectos de esta realidad: J) el trabajo entra
como fuerza productiva fundamental en la reproducción ampliada de capital,
toma~o ~n esca!~ global;· 2) el paso del fordismo al toyotismo, o a la
organización flexible de la producción, es simultánea al paso de la economía
nacio_nal ~ la global; _3) en el ámbito de la fábrica _global parecen multiplicarse
las d1vers1dades, desigualdades y tensiones que ir.volucran raza, sexo y edad
como detenninantes socioculturales que atraviesan·· relaciones, procesos y
estructuras; 4) en el ámbito del capitalismo global, las metamofosis de la fuerza
de trabajo se realizan en una escala diferente de las que ocurrían en el ámbito
del capitalismo nacional; y 5) la sociedad global en fonnación con la
mundialización del capitalismo incluye necesariamente el desarrollo de la
cultura en escala también mundial.

1

La reflexión sociológica no puede emerger, en efecto, más que en el marco de una
ruptura con la tradición, ruptura denominada Revolución Industrial"
"Democrática" y "Refonna", o más , para tomar el vocabulario de actualidad'
"modem!dad". La ruptura se ha manifestado en dos orientaciones . La primera que
g~ard~ siempre su título de nobleza, las diversas ciencjas sociales; la segunda, ha
~ido siempre, ante todo, despreciada: son esas utopías que, contrariamente a la
mterr~gación que se pone a ésta, no han sido solamente discursos, sino verdaderas
tentativas concretas de producir un mundo social nuevo (Nicole Ramonigno, 1994).

A manera de reflexión

o hay duda que el neoliberalismo significa la constitución de un orden
presidido por la privatización del capital que se despliega sobre el trabajo.
En este contexto, y observando la experiencia de los casos estudiados, nos
resta decir que tanto en la cooperativa Mondragón como en la cooperativa
Desjardins, dos elementos se han articulado: primero, el poder de una
tecnoestructura gerencial · y, segundo, la redefinición de una gesti ón
vinculada a factores gerenciales modernos que pudiera caer en riesgo de
estimular más la calidad y la competencia que la solidaridad, la
responsabilidad y el cambio social, si no se saben complementar los valores
de empresa y los valores de asociación.
Por otro lado es importante señalar que dado al concepto de
cooperativa y de u valores, la privatización de capitales, característico del
capitalismo global , no es una amenaza como lo habría sido en el caso de la
economía de Estado. Por el contrario es en este marco en que la razón
cooperativa puede constituirse en base fundamental para rescatar los lazos
en la sociedad a través de la asociación de per onas y de capitales sociales
con el objeto de ver la economía como un conjunto de actividades de
producción de bienes y servicios reproducibles que funcione según las
reglas sociales. Se trata en este contexto de reapropiarse los postulados de
la economía social. Para ello nos interrogamos lo siguiente: ¿cómo conciliar
en el marco de la flexibilidad , los valores de la empresa capitatista y los
valores de la empresa asociativa de la economía social? El ejempl o de
Mondrag&lt;;m y Desjardins puede despejarnos algunas dudas.

2

B~s~dose en q~e toda economía como conjunto de producción de bienes y de
servrc1os rep~oducrbles deba funcionar según las reglas sociales, Claude Vienney
(1994) ha estimado que las representaciones de las actividades, de los actores y de
las reglas de la economía construidas por los economistas tal como ellas han sido
fijadas al final del siglo pasado, corresponden a la generalización mercantil rentable
en competenci~, y _esta construcción, constitutiva de la ciencia económica, desplaza
en ~fecto hacia otras modalidades de organización todas las actividades que
funcionan según reglas diferentes, y las califica fuera de lo social.
3

Cualquiera que sean sus fundamentos, el resultado del ejercicio del poder va a
depender de los recursos de los actores. La posibilidad de acceso y de utilización de
estos recursos detenninará la posisición de dominación del actor en la organización
Y, por consiguiente, el volumen de su poder, a condición, por supuesto de que los
recursos en cuestión sean movilizables y pertinentes para la situación consid.erada.
En los cinco principios de la flexibilización de la empresa moderna, analizado por R.
Boyer (1986), la participación de los trabajadores en las condiciones de trabajo
cada ?ía_se reduce, ya· que los obreros pierden cad~ vez más su poder de
negoc1ac1ón como actores sociales concretos.
4

Sobre este punto es interesante consultar el trabajo de Jacques Lamarche
denominado La saga des caisses populaires, Montreal, Les Éditions La Presse
1985.

'

405
404

�Dunop Paris, 1968

ULARCO está compuesta por las empresas cooperativas siguientes: ULGOR,
ARRASA TE, COPRECJ EDERLAN y FAGOR ELECTRONlC.

5

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p.35, 1993 .
REVISTA DESJARDINS Montréal, Québec 1986.

La industria cinematográfica es en la actualidad uno de los motores de
la economía mundial de los países más desarrollados (llamados, también,
"centrales" o del "hemisferio Norte", por ser el á:rea geográfica donde se
concentra el mayor poder económico). Es, además, un producto cultural que
por sus características comunicativas se ha convertido en uno de los
instrumentos de ideologización más poderosos, dejando en desventaja a los
países menos desarrollados (periféricos o del hemisferio Sur), cuyas
industrias culturales no pueden competir en los mercados mundiales
dominados por las grandes transnacionales de los medios de comunicación.
Tal es el caso de México, donde la industria cinematográfica mexicana
ha sido afoctada al articularse de manera desventajosa al proceso
globalizador, particularmente al mercado en corr;ún: creado a partir de la
firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre yanadá, Estados Unidos y
México, donde las industrias culturales de nuestro -país no fueron sujeto de
negociación y quedaron a merced de las "libres fue~s del mercado".
La globalización está transformando, de diferente manera, las
estructuras de las industrias culturales de todas las naciones, como es el caso
de la industria cinematográfica mexicana, ocasionado una cada vez mayor
concentración de la propiedad y control, por parte de capitales
transnacionales, del proceso de producción, distrieución y exhibición de
bienes culturales asociados con esta industria, las películas, convirtiéndonos
sólo en consumidores.
Hasta hace unos pocos años (mediados de la década de J990), se
hablaba de una crisis prolongada de la industria cinematográfica que hacía
recordar con nostalgia la década de 1980, cuando se producían entre setenta y
cien películas por año y las salas se llenaban de espe¡;tadores.

408

De 1990 hasta 1995, la producción cinematográfica disminuyó
considerablemente; las continuas crisis económicas que desde 1982 había
atravesado nuestro país afectaron a la industria del cine, crisis económicas
409

�que también recayeron en los bolsillos de las clases populares al ver
disminuido su poder adquisitivo alejándose de la asistencia a las salas de
cine.

artística, es industria, es inseparable de una tecnología específica y compleja,
surge en un contexto económico y cumple diversas funciones sociales. Todo
esto ofrece múltiples oportunidades de investigación.

Sin embargo a partir de 1996,se empieza a ver un cambio. Éxito~ de
taquilla de películas mexicanas como Sexo, pudor y lágrilñas Y la pre~1ada
internacionalmente Amores perros, hacen pensar en una naciente
recuperación del cine nacional con los millones de dólares rec~udados no
sólo en México, sino también en otros países como Estados Unidos, con la
vuelta a la salas por los espectadores. i bien ' una golondrina no h~ce
verano , algunos analista vislumbran una posible 'nueva época del eme
mexicano'.

La investigación de 'la comunicación mexicana en realidad se ha
ocup~~? po~o del ci~e, privilegiando más el estudio de la prens,a, la radio y la
telev1s1on_, incluso interne~. Lo mismo se aplica al ámbito regiomontano,
donde existen pocos estudios que documenten la historia y evolución de la
presencia del cine en la localidad. De ahí la idea de contribuir a trazar futuras
líneas de investigación con este breve aporte.

ll. La economía política mundial y la industria del cine

Según CA AC E, 'el año 2000 fue pródigo para el cine mex!cano: se
produjeron 27 largometrajes, cifra que supera con creces el promedio de los
últimos cinco años, que ascendió a 15 filmes" (citado por Tegel, 200 l, p. 25).
Por otra parte, Marién Estrada (2001, p. 3 8) escribe en la Revista
Mexicana de Comunicación que en el año 2000 se estrenaron 265 películas
de las cuales 165 fueron de Estados Unidos (incluyendo coproducciones con
otros países), 18 de Mé ico 14 de Italia y el resto de otros países._ El núme~o
de espectadores en toda la República fue de 130 millones,_ 1O millone~ mas
que en 1999. Si bien esto datos son alentadores n? _deJ~~ de re?eJar la
situación de desigualdad en la que e encuentra la part1c1pac1on mexicana en
el mercado de películas que se exhiben a nivel nacional.
Una situación parecida es la que se observa en la oferta cinematográfica
·que se exhibe en las salas de cin~ del área me~ropolita1~~ de Monterrey, N. L.
donde e muestran las particularidades de la mtersecc1on de lo global con lo
local. Las pantallas del área metropolitana están en su mayor parte ocupadas
por películas de origen estadounidense y la exhibición de película
nacionales y de otros países es escasa.
Lo interesante es que aparentemente dado el éxito de taquilla de las
películas mexicanas mencionadas anteriormente, parece e tar e generando un
"nuevo gusto" (que no renovado), por parte del segmento joven del públ'.co
asistente al cine y que pudiera ofrecer un pronóstico alentador para el eme
nacional. Pero, ¿quién está gananado más con esta situación?
egún Allen y Gomery ( 1995, p. 64 ), ' uno de. los aspectos má
fascinantes y, para el historiador, emocionantes del cine. isto desde el ~unto
de vista histórico es la intersección del cine como un sistema de relaciones
estéticas, sociales, tecnológicas y económicas con aspectos diferen~es de _l~s
diversas culturas nacionales desde 1890". El cine es una mamfestac1on
410

. Se empezará el análisis con la revisión de algunos aspectos
relacionados con las tendencias económicas y políticas mundiales desde
donde se intentará evidenciar los mecanismos generativos (causaies) que
están detrás de la oferta de cine.
De entre los enfoques teóricos de la comunicacíón que buscan explicar
el comporta~iento de los medios en las sociedades, la economía política es
una ~erspect1va que se centra en el análisis de los emisores para estudiar la
prop_iedad y control de los medios, así como sus vínculos con los grupos
dom man tes.
.Se_gún ~~seo (citado por Lozano, 1996 p. 80-81 ), el enfoque
~co,_1om_ico-polit1co parte de cuestionar la propiedad y control de las
11~st1~uc1~~es de los ~edios, 'identifica sus procesos de producción,
d1stnbuc1on y recepc1on y analiza las conexiones entre medios de
comunicación y medios de producción y reproducción en una economía
mundial capitalista".
Investigadores de la comunicación como Schiller, Hamelink, Mattelart,
E_steino~, Beltrán y Fox (por citar algunos), ,comparten, con algunas
d1ferenc1as entre sí, esta perspectiva desde una visión macro (Lozano, 1996,
p. 82-83). Analizan los condicionantes externos a los medios, en especial los
económicos (anunciantes cadenas o grupos empresariales a los que
p_ertenecen), los políticos (relación con el gobierno. regulaciones legales que
~,gen, s~ fun~i~namiento, mecanismos de censura y autocensura), y los
1deolog1cos (v1s1ones del mundo de los propietarios y de los agentes externos
que los influyen. ideología dominante en la sociedad en que funcionan los
medios).

411

,.

�¿A quien pertenecen las compamas _cinemato~ráficas? ¿C~mo se
distribuyen las películas y después se exhiben? ¿Co~o · se rel~cLona la
propiedad, distribución y exhibición de las películas a mvel mundial con la
oferta en las salas de cine de Monterrey?
Un breve asomo a la situación del cine de las décadas de 1980 Y 1990
se~virá como antecedente al estudio del momento actual.

m. La industria del cine durant

Once años después de publicado el libro (1990), encontramos que sus
ideas conservan vigencia como explicación al desarrollo del cine actual
latinoamericano, entre ellos el cine .mexicano.
Las ideas centrales son que el objetivo mayor de la actividad
cinematográfica, así como el del conjunto de las estructuras de la industria
transnacional de la cual ella forma parte, es el de construir la pérsonalidad y
el carácter del sujeto social necesario para la reproducción del sistema
dominante.

la década de 1980

El cine nació hace ya más de un siglo y la industria cinematográfica
surgió como parte del proceso de expansión industrial y tecnológica ~e _las
naciones centrales, como resultante y sustento, a la vez, del poder econom1co
y político que dicha naciones habían comenzado a instalar sobre la mayor
parte del mundo.
Una poderosa industria cultural y comunicaci?nal c~ec~:nte, sust_ituta de
las tradicionales instituciones educativas y formativas, s1rv10 para alime1~t~r
la actividad cinematográfica y para transnacionalizar modelos de producc1on
y de uso que fueron rápidamente impuestos en Latinoamérica.
Hace JO años Octavio Getino (1990) publicó un libro que se convirtió
en clásico de lectura para los estudiosos del cine, Cine latinoamericano.
Economía y nuevas tecnologías audiovisuales, en ~I que el autor hace un
análisis del cine latinoamericano de entonces a partn de los elementos de la
producción industrial: la producción distribución y exhi~ición d~ pel_í~ulas,
consideradas éstas como filmes/mercancía, donde descnbe la s1tuac1on de
desigualdad y dependencia de los países latinos respecto a las grandes
transnacionales de la industria cinematográfica.
En su análisis, Getino expone la historia del cine latínoa~neric~n~ de la
década de 1980, la que se encontraba marcada por d~s tend~nc1as pr1:1c1pales.
Una priorizaba los aspectos económicos, industnales ~ comerciales en
consecuencia asociada o sometida a los intereses transnac1011ales d~I-modelo
hollywoodense, donde la labor principal en ~I pla1~0-de la producc_1on era la
de ensamblaje o maquila, según las pautas 1deolog1co-_cultu~al_es impuestas
por dicho modelo. La otra privilegiaba lo aspectos 1deolog1c~-cultur~les
desde una perspectiva nacional y tendía a generar modelos de cine pro~10s
congruentes con las características y necesidades re~les de _nuestro~ pa1ses.
Sobre ambos niveles se debatía el desarrollo del eme latinoamericano de
entonces.

412

Dicho objetivo se sustenta en dos ·líneas complementarias: la
ideológico-cultural y la económico-comercial, que permite al sujeto social
consumir y reproducir estos valores y propuestas proporcionando, a la vez,
rentabilidad y lucro.
Ideología y economía coinciden, así, en un único· proceso destinado a la
convalidación y el refuerzo de los intereses de las naciones centrales y de las
fuerzas sociales y políticas locales aliadas a tales intereses.
En el periodo del estudio de Getino, 11 compañías o majors producían
en Estados Unidos el 93% de la actividad de cine y televisión (Getino, 1990,
p. 18 ). En esos años, el 60% de las pantallas del mundo capitalista estaban
ocupadas con películas de origen estadounidense.
Producción y comercializacjón, pese a ciertas competencias internas, se
retroalimentaban en la medida que las majors tenían injerencia directa o
indirecta en las empresas fabricantes de insumos, en los estudios de
filmación o sonido, en los grandes laboratorios, en !a.distribución y cadenas
de exhibición.
Esto repercute, incluso actualmente, en la relación costo-beneficio de la
producción cinematográfica de los países latinoam~ricanos, donde resulta
más caro produc•r y comercializar una película en comparación con las
empresas transnacionales.
La situación de hegemonía o de dominación en términos globales
permite a las compañías transnacionales del cine-beneficiarse de todo lo que
ella pueda brindarles. En cuanto a la exhibición, Getino (1990, p. 106)
menciona el caso de México, cuando en 1986 el sector dueño de las salas
retenía para sí entre el 50 y 60% de los ingresos netos de boletería, esfo es,
después de deducidos los impuestos que había que pag.u- al pa'ís- (17%). El
resto era para el productor y distribuidor.
·'
1

413

�Junto a estos componentes aparecen otros, de los que destaca por su
importancia el de las instituciones gubernamentales encargadas de definir
políticas para la actividad, la regulación, el fomento, los mecanismos más o
menos abiertos de censura, o simplemente el "dejar hacer" según la ley del
más fuerte, que es lo que ocurre en los países latinos.
México era el segundo país en orden de importancia en cuanto a
presencia estatal en la producción y comercialización cinematográfica. Dicha
presencia se fue reduciendo sensiblemene al pasar los años. La producción
nacional de entonces apenas ocupaba el 20% en pantalla, pese a contar con
un volumen de 80 a 90 largometrajes al año· según los organismos estatales,
ese era de 30 a 33%. Sin embargo, ninguna de estas dos cantidades coincide
con lo que exigía la Ley de Cine vigente entonces (la de 1949) que•establecía
la obligatoriedad de un 50% en pantalla para las películas nacionales.
En 1986 de 336 películas estrenadas, 175 (más ·del 50%) eran de
procedencia estadounidense, 78 correspondían a empresas productoras
nacionales y las 83 restantes provenían de l 9 países . (Italia 16; Gran
Bretaña, 11 · Francia, 9; España, S; Brasil 5; Argentina, 4; Cuba, 2). Como se
observa en los datos que arrojó el estudio de Getino, las empresas más
beneficiadas en ese año fueron las productoras de Estados Unidos.
Estos datos muestran una aproximación a las co_ndiciones del cine
mexicano antes de que se firmara el TLC y se aprobara · la Ley Federal de
Cinematografía de 1992, cuyo Reglamento acaba de ser aprobado en marzo
pasado (2001 ). De esta aproximación se resume que las condiciones de la
producción, distribución y exhibición en nuestro país estaba dominada por
las empresas estadounidenses además de que la industria fílmica mexicana
mostraba una tendencia al decrecimiento.
La competencia desventajosa que vivía el cine nacional en relación con
el control de las majors de nuestros mercados se amplía y profundiza más
allá de las fronteras del país en la siguiente década.

IV. La industria del cine en la década de 1990
La década de 1990 se ha dado en llamar " la década de la globalización'
(aunque algunos historiadores ubican el inicio de este proceso desde la época
de la colonización de América), por historiadores y economistas que sitúan el
surgimiento de la globalización al término. de la Segunda Guerra Mundial ,
cuando las economías empobrecidas de los países participántes les impulsó a
formar alianzas estratégicas para sobrevivir de los estragos de la guerra.
414

La globalización se ha convertido, también, en el paradigma obligado
desde el cual abordar la investigación en ciencias sociales, incluyen.do la
comunicación, y en este contexto el enfoque de la economía política ha
estado desarrollando líneas de investigación que analicen los efectos que la
recomposición geográfica y económica está teniendo en los patrones de
flujos de intercambio de productos comunicativos (como las películas de
cine) entre los países centrales y periféricos,
Entre otros investigadores de la comunicac1on internacional
contemporáneos, Cees J. Hamelink, profesor de Comunicación Internacional
en la Universidad de Amsterdam, ha publicado varios libros acerca del nuevo
en~or~o de la _comunicación mundial, donde describe una situación que
comercie en vanos aspectos con la que Getino nos mostraba para la década de
1980.
En World Communication, publicado en ! 99'3, )Hamelink explica que la
comunicación mundial está configurada por cu-atro tendencias que se
originaron en la década de 1980 y maduraron en la de 1990: la digitalización
la liberalización del mercado, la consolidación y la globalización cultural. '
La digitalización facilita la convergencia de las telecomunicaciones,
computadoras y teconología electrónica audiovisual. Esta integración ofrece
rapidez, flexibilidad, fiabilidad y bajos costos. La máxima de esta tendencia
es 'rápido, pequeño y barato". Los principales usuarios de la comunicación
mundial son las corporaciones transnacionales de manufactura y servicios,
algunas de las cuales también son propietarias de los circuitos internacionales
de la industria cinematográfica.
Esta tendencia va de la mano con las presiones políticas e industriales
para cambiar de un tipo de servicio público de información y
telecomunicación a un ambiente competitivo para la comercialización de
estos servicios por operadores privados. La estrategia parece ser "más
mercado menos Estado", donde la palabra clave es "desregulación".
La liberación del mercado de las comunicaciones está generando un
control de las exportaciones por parte de los países más desarrollados, donde
las grandes corporaciones buscan alianzas para posicionarse en eJ mercado
con una mayor participación . Esto trae como consecuencia una competencia
desigual de los países menos desarrollados que no pueden competir con sus
industrias culturales menos poderosas.
Aunque· todavía es posible distinguir las compañías manufactureras de
c?mputación, las compañías de servicios telefón"icos,- ·¡as casa~-editoras, las
difusoras y productoras cinematográficas com0 actores industriaíes
415

�separados, todas ellas están convergiendo en una sola actividad industrial. Se
está incrementando y consolidando el control del mercado de la
comunicación mundial en fas manos de unos pocos mega-conglomerados.

ad~~uada :ate~?ría de análisis; pero lo que sí es incuestionable es un proceso
de globah?.ac1on cultural" que resta cada vez más espacio a la cultura local.

Las emergentes mega-industrias combinan la produoción de mensajes
(desde librerías digitales hasta entretenimiento televisivo), la manufactura y
operación de sistemas de distribución (desde satélites hasta switches
digitales), y la construcción de equipo para la recepción y procesamiento de
información (desde HDTV hasta teléfonos). Un ejemplo que ilustra esto es el
de la compañía japonesa Sony que fabrica equipo electrónico y que adquirió,
con la compra de Columbia Pictures y la CB acceso al componente del
mensaje.

V. El cine mexicano en el contexto de la globalización

Para Hamelink, la globalización significa que el mercado mundial de
las comunicaciones se expande y afecta cada vez más a los mercados locales
de los países menos desarrollados. Las grandes compañías de medios han
saturado sus propios mercados locales y la lógica para seguir creciendo es
extenderse fuera de sus fronteras.
Según el autor, el producto de mayor exportación de Estados Unidos es
su cultura "pop" que se traduce en películas música, programación
televisiva, videos, que le aportan bil Iones de dólares anuales. Los japoneses y
europeos están comprando gran parte de esta mercancía de exportación· pero
Latinoamérica y México especialmente se están convirtiendo en su principal
mercado potencial.
La creciente estabilidad política de algunos países latinos en desarrollo,
la apertura de sus mercados el incremento del poder adquisitivo de los
sectores más beneficiados con la ' nueva economía" son condiciones que
hicieron que en la última Cumbre Iberoamericana realizada este año en
Canadá Estados Unidos llevara como agenda principal la de estrechar lazos
comerciales con los países latinoamericanos.
Actualmente son 12 los imperios dominantes de la comunicación:
Disney Capital Cities-ABC· Time Warner-Turner (ahora Turner-AOL);
News Corporation (de Rupert Murdoch); Bertelsman-EMl; General ElectricNBC; Westinghouse-CBS (hoy CB
lnc.)·
ewhouse/Advanced
Publications; Viacom; Microsoft; Matra-Hachette-Filipacchi · Gannett y TeleCommunications lnc. (TCI), coloso de cablevisión (Maza 2000).
Conforme los conglomerados mundiales de la comunicación extienden
sus actividades a más países, la producción de la cultura y de la información
adquiere un matiz cosmopolita y sugiere la emergencia de una cultura global.
Sin embargo, Hamelink menciona que el concepto' cultura global" no es una
416

. En México, estas tendencias de la comunicación mundial se
mamfiestan en ~r~s rasgos principales que caracteri?.an al cine nacional: "a)
un proceso casi inexorable de contracción, en particular de la producción
nacional· b) otro de _co~cen~~ación en pocas emprésas, tanto de la producción
como .de r la .,d1stnbuc1on y exhibición-' y c) una
tr
.
ace. 1erada
ansnac1ona 1zac1o_n, es decir, una cada vez mayor articulación subordinada
al mercado mundial, a su vez dominado por la industria cultural más
poderosa del mundo, la de Estados Unidos" (Sánchez Ruiz, 1998, p. 57).
. Los primero~ años_ de la década de 1990, durante el sexenio de Carlos
Salmas de Gortan, la industria fílmica nacional quedó sin la protección
estatal con la venta de las productoras, distribuidoras y exhibidoras que
c~ntrolaba el Estado, quedando sólo el IMCINE (Instituto Mexicano de
Cinematografía) como intancia de apoyo estatal.
Según la Ley Federal de Cinematografía, expedida el 29 de diciembre
de 1992 (menos de do~ semanas de firmado el TLC), el porcentaje de
pantalla para las producciones nacionales debía descender del 50 aJ ¡ Oo/c
1998. Esta medida, según el crítico e investigador José Felipe Coria, pr~:0
la desbandada de productores privados, ya que "entre 1990 y 1991
desplomo' la pro ducc1on
· · en un 75%" (Caria citado p9r Estrada 1998).
se

:i

, La ~evaluación de diciembre de 1994 empeoró las cosas. La crisis del
pais no solo afectó ,ª la indu_stria, sino también al espectador. En agosto de
l 988, cuando tod~v1a no se liberaba el precio del boletaje el salario mínimo
era de ocho pesos y un boleto de cine costaba un peso con ~eis centavos.
.
~n 1993, el precio en taquilla fue liberado, medida sana, pero la
~-ituacion para el _espectador no fue fácil. En 1998, diez años después y
iberados l,os pr~c1os, el salario mínimo era de 30.20 pesos y el costo del
boleto hab1a subido, en promedio, a 25 pesos.
Dt~rante el sexenio del expresidente Salinas de Gortari los prod · t
que sub
,
ti
.
'
uc os
r
ieron mas sus, cost_os ueron la educación y d entretenimiento. El
P odu~to que aumento mas de precio fue el cine: 491.5% ( El M rt
0 e,
Negocios, octubre 14 de 2000).

417

�Además, el público mexicano dejó de ir al cine por el pésimo estado de
las salas y porque perdió la confianza y el gusto por su propio cine. El
número de salas de cine fue disminuyendo de I990 a 1995 para, a partir de
1996, comenzar a recuperarse.

Tabla 1
Salas de cine y espectadores en México de 1990 al 2000
AÑO
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000

O.DESALAS
1913
1658
1616
1415
1434
1502
1639
1728
1760
1799
2077

1

ESPECTADORES
íMlLLONF.S)
194.5
170.0
134.0
103.0
82.0
70.0
80.4
94.6
104.0
120.0

130.0

Fuentes: CA ACINE' Sánchez Ruiz, l 998; Estrada, 1998,
1999, 2000, 2001.

En este terreno, el de la exhibición los empresarios del ramo se
quejaban de no poder deducir el IV A de sus gastos, salvo los
correspondientes a alimentos y bebidas. Además, los exhibidores pagaban a
los gobiernos estatales entre el 6% (en el D.F.) y el 8% (en el interior del
país) de los ingresos brutos en taquilla por concepto de impuesto sobre
espectáculos públicos; el 40% de la recaudación se lo llevaba el distribuidor.
En 1994 se inicia la construcción de los primeros complejos de
exhibición Cinemark en Aguascalientes y Monterrey.
En 1995, el error de diciembre y el alza del dólar habían
descapitalizado al cine mexicano. Cinernex se asoció con el banco PJ
Morgan y establece su primer complejo en la ciudad de México. La
compañía Organización Ramírez abrió su primer multiplex bajo el nombre de
Cinépolis. A pesar del aumento de precio del boleto (20 pesos), los nuevos
complejos comienzan a atraer a la clase media. Los dnes populares, en
418

cambio, empezaron a cerrar al no poder sostenerse con boletos de cinco
pesos.
. En este año . 1995, con todo y el peso devaluado, México· compró
pehculas estadoumdenses pdr un total de 125 millones de dólares . También
se ª?~ueba la Ley de Inversión Extranjera que permite al capital extranjero
part1c1par hasta en un 49% en la industria nacional.
En 1996, con un costo de más de 100 millones de dólares la
producción de Tilanic dejó al país una derrama económica de 50 millone~ de
dólares.
En 1997? el hecho de mayor trascendencia (ue el otorgamiento, por
parte d~I, gob~erno federal~ de 135 millones de· pesos para el Fondo de
Prod~cc1on Cmematográfica. El expresidente Ernesto Zedilla asiste a la
prem1er de Titanic acompañado de su familia.
·'
En 1998 se incrementa a 147 millones de pesos el fondo de
FOPROCINE. Una reforma a la Ley Federal de Cinematografía está lista
para ser aprobada.

~~ 1999, a pesar de que varias películas sufrieron retrasos por la
retenc1on del fondo ?e FOPROCINE, fue el año de suerte para las dos
grandes empres~ _privadas ~exicanas que incursionaron en este campo.
Sexo. pudor y lagnmas, la primera produccjón de Argos Films, fue tomada
por ~~a de las m_aJors transnacionales de la distribución. El despliegue de
pu~hc1dad, comu~ para las películas hollywoodenses, rindió frutos y la
pelicula de Antor_110 Serrano logró recaudar 12 millones en taquilla (al cierre
de 1999), que prácticamente fueron para la 20th Century Fox (Estrada
2000).
'
Otra empresa que llegó al cine fue Estudio México Films, empresa
herm~na de OCESA, la compañía más importante, si no la única de
organizac!ón de conciertos en el país, y que forma parte de Corpora~ión
lnte~amencana de Entretenimiento (CIE), que encabeza Alejandro Soberón
K~n, q~e ingresó al negocio fílmico tanto en producción, a través de Alta
~ista F1lms, ~orno en distribu~ión, por medio de Nuvisión. Las dos primeras
cmta~ -produc1das por Alta Vista Films fueron Todo el poder, de Fernando
Saranana y Amores Perros, de Alejandro Gonzále~}ñárritu.
. También, en julio de 1999, Jack Valenti, presidente de la Motion
Pictur_es Association - famoso por sus intervenciones en política interna en
matena de cine en países como Venezuela, Brasil y Argentina-, de visita en
419

�México, informó de la creación del Comité Binacional México-Estados
Unidos para hacer coproducciones y montar talleres de guiones.
En su visita, Yalenti se reunió con el expresidente Zedilla y lo felicitó
por el combate de su gobierno a ·1a piratería. Sin embargo para algunos
observadores Valenti vino a México para presionar, reducir y evitar
s~nciones a '10s exhibidores nacionales que no cumplieran con el 10%
obligatorio de pantalla para el cine mexicano establecido en la Ley, así como
negociar el cobro del impuesto al copiado de películas norteamericanas
destinadas a exhibirse en cines. Curiosamente, Valenti también estuvo en
México en 1992 y 1998, conincidentemente cuando se intentó llegar a
acuerdos para integrar reformas a la Ley de Cinematografía (Estrada, 2000).
En cuanto a la producción de películas, la producción fue repuntando
poco a poco a partir de 1997, de tal manera que en el año 2001 se realizaron
27 películas mexicanas -cinco más que en 1999- aunque no todas :filmadas
en territorio nacional, y cuatro extranjeras. El FOPROCINE produjo 14
películas.

VI. Lo que se ve en las pantallas de cine en Monterrey

En Monterrey, el comportamiento de la oferta de cine no es distinta a la
que se ve a nivel nacional. Aquí es donde se obser:va la dimensión empírica
de la intersección de lo global con lo local.
El siguiente cuadro muestra una estimación de la distribución
comparativa del número de películas exhibidas y país de origen exhibidas en
promedio, en las salas cinematográficas del área metropolitana de Monterrey,
.L., tomando como ejemplo 2 semanas de 1991 1998 y 2001. Como
unidades de análisis se consideraron las carteleras cinematográficas
publicadas en los periódicos locales El Norte y Metro, para los años 1991 y
1998; y sólo El Norte para el 2001 .
\¡

Cuadro 1

Estimado de la distribución comparativa del número de películas exhibidas y
país de origen exhibidas en las salas cinematográficas de Monterrey, .L.
PAISES

Sobre el pay system mexicano, Marien Estrada realizó una entrevista
muy interesante a varios actores jóvenes que han participado en los recientes
éxitos de taquilla, quienes le hablaban de las condiciones laborales injustas
para los trabajadores del cine nacional. A manera de ejemplo, Sexo, pudor y
lágrimas recaudó 117 millones de pesos los cuales se repartieron
(descontado el 15% de !VA) un 25% para la distribuidora 20th Century Fax
60% para la exhibidora, 12% para la productora Argos y el salario de
Demián Bichir, por seis semanas y media de rodaje fue de 60 mil pesos
(Estrada, 2000). A eso se le llama "competitividad".
El actual presidente, Vicente Fox, realizó en marzo de este año una
visita de "trabajo" de dos días a varias ciudades del estado de California, en
Estados Unidos, que culminó con una cena con personalidades de la política
y del cine de ese país (El Norte, 24 marzo 2001, El). Ese mismo mes, se
aprobó el nuevo Reglamento de la Ley Federal de Cinematografía, que no
prevé sanción en caso de no cumplirse con el 10% de tiempo en pantalla para
cine nacional. Esto, junto con la prohibición del doblaje, que ya tampoco
tiene. efecto, debilita la Ley. La políticia exterior (¿y cultural?) del Ejecutivo
Federal parece ser la de atraer la inversión extranjera (como también lo
evidenció en su reciente viaje a China) ofreciendo las condiciones de
"competividad' de nuestro país.

México
E.U.
Canadá
In!!.laterra
Francia
España

PEUCULAS
No.

1991

55
59

33.7

o
o
o
1

%
36.2

o
o
o

o

Coproduc.
Otros
No espec.

o

o
o
o

48
163

29.4
99.4

TOTAL

o
1

o
o

0.1

Alemania

o

PELICULAS
No.
2
43

1998

%
4,1
87.8

o

2.0

PELJCULAS
No.
1
17

2000

1

3.8
7.7

o

o

o

o
o
o

o-

o

2

4.0

3
2

1

2.0

49

o

99:9

26

2

o

%

3.8
65.4

o
o
o

l l.5

7.7

o
99.9

Fuente: Periódicos El Norte y Metro.
El cuadro anterior muestra la diferencia por año en la ofert.a local y q1,1e
se explica por los mecanismos generativos expuestos anteriormente.
películas de origen estadounidense siguen acaparando las pantallas; sin
embargo, se observa una creciente participación de las coproducciones entre
varios países, incluyendo México. La interdependencia entre las economías
de los países que caracteriza a la globalización se manifiesta en la exhibición
de las coproducciones que se ha incrementado.

Las

También la configuración de las salas de cine muestra cambios
interesantes. De los cines que se anunciaban en cartelera en J9g¡, se
420

421

�---

encontró que de las 64 salas que existían en ese año, 31 todavía daban
"función" en 1998 y 33 ya no aparecen. Para el 2001, puede decirse que
todos los cines se agrupan bajo el coneepto "multiplex", que va desde 2 salas
hasta 12. Las opciones independientes son la Cineteca Nuevo León con 2
salas y el Planetario Alfa.
Cuadro 2

Salas de cine y número de películas exhibidas
en Monterrey .L., en 1991, 1998 y 2001

Salas de cine
Películas diferente
exhibidas

1991
64

1998

163

49

136

2001
194
25

Fuente: Periódico El Norte.

merece un fest_ejo. Cel~brar esos tri_unfos y comparti;los con el público ayuda
a crear un meJor ambiente en la cinematografia nacional. Son los cineastas
los ~ue están obligados a aprovechar la buena fama de sus películas, y
c?ns1d~rar que apar~cen en. prensa, radio y televisión es importante para
difundir sus producciones. Mientras más se hable del cine mexicano, mejor.
, No está fá~il para los productores de cine mexicano competir con las
pehc~I~ extranJeras: s~bre todo con las norteamericanas. Al problema
econom1co d~ financ1am1ento de producción hay que sumar el promociona!,
pero ~ue tienen que aprovechar es que el cine mexicano está en el ánimo
del publico y esto es una oportunidad.

!º

. Este 'nu~v_o cine mexicano" merece recib,lr atención de quienes
dec1_den las pol1t1_cas cult~rales en nuestro país. Hahrá que esperar que el
gob1~rno del presidente Vicente Fox cree las condiciones para que sobreviva
Y meJore. Esperemos que sí. Todos los cineastas, actores, escritores, técnicos
Y es~ectado_res lo mere~emos. M_erecemos tene~ un espejo propio que
compita, en igualdad de c1rcunstanc1as, con otros esp~jos de identidad .

Como se observa en el Cuadro 2, la tendencia parece ser "más salas"
con ' menos oferta". Incluso en los estrenos, una misma película se oferta
hasta en 40 salas a la vez.
En J991, cines como el Modelo, Alameda, Regio, Cinema Diana,
Roma, Linda Vista, Forum, Galmia, E/izando, Encanto, Juárez, Rodríguez,
Aracely, Reforma y otros, daban funciones de dos y hasta tres películas por el
costo del boleto. Algunas de estas salas han sido remodeladas para
destinarlas a fines comerciales· otras, están abandonadas o han sido
derruidas.

Bibliografía
Al len, R.C. YGomery, D. ( 1995). Teoría y práctica de la historia del cine
Barcelona, España: Paidós Comunicación Cine/70.
·
El Norte, 14 de octubre de 2000, A 1.

El Norte, 24 de marzo de 2001 , E 1.

El concepto actual es big is better con los nuevos ma!ls del entretenimiento.

Estr~da, M. (2001, Mar./Abr.). Luces, cámara y acción... Toma 2000. Revista
Mexicana de Comunicación, 78, 35-39.

VU. Alguna conclusiones preliminare

----------------(2000, Mar./Abr.). De película, las andanzas en el cine
mexicano. Revista Mexicana de Comunicación. 72, 12-16.

En este apunte se describen algunos de los mecapismos generativos
(causales) que están detrás de la oferta de cine en Monterrey. De manera
preliminar (este estudio aún no concluye) se puede - adelantar que las
tendencias que se venían desarrollando desqe 1980 y 1990, se manifiestan de
forma muy parecida en el 2001, aunque con las particularidades que la
globalización como proceso dinámico, está produciendo en el
comportamiento de las industrias culturales nacionales y locales,

--------~-------(2000, febrero 21 ). Más que un star -"YSlem, falta un pay syslem
en el eme mexicano. Milenio, 48-51 .
-----. ---------~( 1998, Oct./Dic.). Sombras y (pocas) luq_es del cine en México.
Re\llsta Mexicana de Comunicación, 56, 25-33.
.
---

De lo anterior se puede adelantar que el hecho de que algunas películas
mexicanas logren éxito en taquilla y en algunos festivales internacionales
422

para

---. ----( 1998, Ene./Feb.). Un año de buenos deseos y magros avances
el eme mexicano. Revista Mexicana de Comunicación, 52, 21 .-26.
423

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REFORMA UNIVERSITARIA, ESTADO Y GLOBALIZACIÓN

M.C. Rogelio Cantú Mendoza
Subdirector de Estudios de Posgrado
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Todas las entidades o dependencias públi'cas al tener ese carácter,
constituyen parte integrante de un todo que es el Estado.
Las instituciones educativas, escuelas· primarias, secundarias o
universitarias, en tanto sean y constituyan un patrimonio oficial y su
operativización sea normada por leyes oficiales y además sus insumos se
financien con recursos públicos, tienen que concebirse como parte del
Estado.
Las instituciones académicas públicas realizan una de las funciones
esenciales del Estado: el servicio educativo de la po6fación . En este caso, de
la población que no tiene recursos para sufragar un servicio privado o bien
porque así lo prefieren simplemente.
Es por ello que, de manera coherente, pudiéramos decir que el todo
condiciona a las partes. Si el todo que es el ESTADO se reforma, es obvio
que alguna transformación pudiera esperarse en relación a las entidades
públicas orientadas a la prestación del servicio educativo de nivel superior.
Entonces diríamos que la reforma del Estado propiciará o está
propjciando la Reforma Universitaria.
Ante esto, pudiéramos plantearnos tres interrogantes: ¿Qué factores están
determinando la transformación del Estado? ¿En qué consistirá la refonna
del Estado Mexicano? y ¿Qué tipo de cambios se están produciendo y
producirán en la Universidad Mexicana?
La primera interrogante pudiéramos contestarla en términos sintéticos
afirmando que los factores que determinan la transfonnación del Esta:do
mexicano están localizados en el entorno global; es decir, que la nueva
organización mundial condiciona de diversas maneras para que ef Estado
redefina su estructura, su presencia en la sociedad: la economía, la salud., la
educación etc.
Estas transformaciones, en el caso de'México, han propiciado que desde
1976 se acelere un proceso de cambios y que el Estado de Bienestar pase al
Estado Neo-liberal. Este proceso aún no concluye.

424

425

�Como sabemos, este proceso de reforma del Esttdo ha consistido
esencialmente en una reducción de sus funciones, en un adelgazamiento
-dirían otros- y en la renuncia a administrar ciertos sectores de la economía,
lo cual se ha materializado en un marcado desarrollo de privatización de
empresas, bancos, funciones distributivas, etc.
En el caso específico de la reforma universitaria en México se puede
considerar como un largo proceso que tiene un parteaguas en 1980.
Antes de los ochenta, la reforma universitaria era pensada en forma más
intrínseca, como un proceso que habría de gestarse desde adentro, como
ejercicio de la autonomía.
La propia reforma del Estado y su nueva v1s1on que se empieza a
configurar en esa década empezaría a concebir la reforma universitaria como
un proceso sujeto cada vez más a factores externos, donde el "Estado
evaluador" tendría un papel protagónico.
os permitirnos hacer enseguida una descripción de antecedentes y del
contexto en que está ocurriendo este proceso de reforma universitaria.

l. Antecedentes y contexto

La descripción del escenario actual en que se encuentra la educación
superior en México es de por si una tarea complicada, pero mucho más lo es
el tratar de sefialar los elementos y características deseables de lo que debe
ser la educación superior de nuestro país en el presente siglo.
Intentaremos sin embargo, describir aquí cuáles son las características
esenciales de la educación universitaria aotual y sus problemas más
relevantes, para pasar en una segunda parte de este artículo, a señalar los
que son los retos y tendencias con los que se enfrentará la educación superior
de los inicios del nuevo siglo XXl.
La Universidad Mexicana que tenernos al iniciar el siglo XXI debe sus
características esenciales desde luego al modelo de universidad pública
diseñada por el Estado en su proyecto edHcativo de modernización y como
planteamiento de los gobiernos emanados de la Revolución Mexicana y cuya
normatividad básica se encuentra en el Art. 3o. Constitucional y en la Ley
Federal de Educación, así como en las leyes orgánicas de las universidades
públicas estatales donde se regulan las funciones de docencia, investigación
y difusión de la cultura.
426

Por otra parte, se puede considerar que otro conjunto de cara~terísticas
de la realidad de la educación superior van a ser configuradas como
consecuencia de los procesos de mo.vilización sqcial y estudiantil de las
décadas de los sesenta y setenta así como de los programas estatales que
pretendían dar respuesta a los problemas planteados por la nueva realidad
que México vivía.
os abocaremos a caracterizar esta realidad de la Universidad
Mexicana a principios de los setenta, corno elemento previo para explicarnos
lo que esto significa en cuanto a retos y desafíos.
Si pretendiéramos concretar en dos palabras el inicio de este proceso de
desarrollo universitario, éstas podrían ser las siguientes: crisis y
masificación.
Estos términos serían la síntesis de un proceso que culminaría en un
producto que hoy conocemos como la educación superior, pero que desde
luego, al hablar de las universidades públicas no constituye una realidad
homogénea, sino más bien el conjunto se inclina hacia la diversidad y la
complejidad. Las estrategias del Estado a esta problemática han sido,
primero, la Reforma Educativa de los setenta y en la época actual, el
Proyecto de Modernización de Educación en Méxicó:
En la primera etapa de caracterización sobre la educación superior se
pueden destacar los siguientes aspectos:
• Contradicción entre el crecimiento demográfico y las necesidades
sociales con respecto a la capacidad de oferta de educación superior en las
universidades públicas.
• Lo que algunos percibieron como 'el descenso de la capacidad de
integración de la universidad como forma de disfuncionalidad entre ésta y el·
desarrollo de la sociedad ."
• Otro aspecto de la crisis suele ser reconocido en _la convulsión política
que vive la universidad en 1968 y principios de la siguiente década.
• Este elemento determinaría consecuencias muy diversas, tanto en el
Estado como en la sociedad, lo que propiciaría, entre otras cosas, una nueva
etapa de desarrollo de la educación privada, así como un planteamiento
oficial de respuesta ar conflicto estudiantil.
• Como elemento fundamental para comprender las características de la
educación superior actual es necesarío ~onsiderar las á_cciones emprendidas

�por el Gobierno Federal presidido por el Lic. Luis Echeverría y que suelen
caracterizarse por "dos premisas fundamentales:
1. Deseo de las autoridades del país de conciliarse con los sectores
disidentes del 68.
2. La voluntad de modernizar la economía y la política del país'.
Como consecuencia de estas premisas se puede explicar un conjunto de
a'Cciones que ocurrirían en relación a la Universidad, , entre las cuales
destacan: un incremento notable en el presupuesto que se canalizaría a la
educación superior impulso a un clima de tolerancia o de 'apertura
democrática" en los centros de estudio mantenimiento de una oferta
ampliada de educación superior, que beneficiaría fundamentalmente a los
sectores medios urbanos.
'
Es por ello que en este contexto se explica la creación de CONACYT,
la fundación del Colegio de Bachilleres y de la Universidad Autónoma
Metropolitana.
Otro elemento configurativo de esta nueva situación es el inicio del
planteamiento, por parte del sector oficial de la crítica respecto a la
deficiencia de la Universidad para formar los cuadros técnicos que requería
el desarrollo industrial de México.
¡Por otra parte, se agrega como elemento del desarrollo de la educación
superior la aparición y auge del sindicalismo universitario.
Este conjunto de elementos configurarían la base de la educación
superior ahora en un nuevo contexto: la universidad masificada.
Vertiginosamente la UA L pasó de ser una universidad de 16,000 alumnos
a una macro universidad de 100,000 estudiantes, por citar un ejemplo de
universidades locales.
Lo anterior significó un incremento en la complejidad de los problemas
que estas instituciones tendrían que atender para el cumplimiento de sus
funciones sustantivas y para lo cual algunos plantearon una reforma
estructura 1.

1981
1990

785419
1078190

118999
187124

15
17

Aún sin que signifique una reforma estructural de fondo, la expansión
de la matrícula ha obligado a las universidades públicas a reconsiderar el
acceso irrestricto, para empezar a modificar sus políticas de ingreso,
inclinándose por el examen de selección como es el caso de la UANL.
Puede considerarse como un planteamiento adicional ·-a esta
caracterización el hecho de que las políticas de· ingreso irrestricto resultaron
no sólo en el crecimiento desmedido de la universidad pública, sino también,
más tarde, cuando los recursos gubernamentales se contraen, en una pérdida
progresiva de la calidad educativa de este sector.
Otro elemento de reforma parcial es la decisión de reducir a las
universidades públicas hacia el cobro de cuotas estudiantiles, que tiende a
reducir el peso de la aportación oficial y a modificar la cultura en cuanto a la
gratuidad de la educación superior.
Como se ha visto) ''en el cuadro 1, el crecimiento de la matrícula de la
universidad pública se ve aparejado con el incremento también del acceso a
instituciones privadas, y además al incremento en número de las mismas,
pasando en 1976de9I a 151 en 1981" .3

CUADRO2
Año
1970
1976
1982

-APoblación
20-24 edad
4,287,158
5,222,100
6,593,230

-BMatrícula total
E.S.
230451
526504
946531

B/A
º·

5.4
10.2
14.3

Fuente: Secretaría de Educación Pública
CUADRO 1
Evolución de la matrícula en instituciones públicas y pr~vadas en México
Año

1970

Matrícula
Total

188011

Matrícula
1nstituciones
Privadas

27276
428

.

% Privado

¡

Como elementos con-figurativos de esta situación de la educación
superior es necesario citar la alta concentración de la matrícula en las
licenciaturas de ciencias sociales y administrativas en comparación con las
otras.

15
429

�CUADRO 3

Areas
Ciencias Agropecuarias
Ciencias Naturales y Exactas
Ciencias de la Salud
C. Sociales y Administrativas
Educación y Humanidades
Ingeniería Y Tecnología
TOTAL

1970

2425
3766
10976
26936
2073
27706
69882

%
3.5
5.4
15.7
38.5
3.0
33.9
100

1981

17.315
71.10
30149
83996
6.306
54047
198923

%

8.7
3.6
15.2
42.2
3.2
27.2
100

Por otra parte, suele abordarse el tema de la eficiencia termin~l como un
aspecto indicativo de la calidad educativa y que por tanto, apreciarse como
deterioro en cuanto expresa una baja utilidad de los recursos empleados, ya
que ésta ha disminuido del 55% en 1975 al 51.1% e_n 19~2. No ob~:ante, ~sto
no es homogéneo, pues -como ya se ha dicho- la diversidad tamb1en aqui se
manifiesta al tener instituciones con una eficiencia del 70% y otras del 40%.
Sin pretender que éstas sean las únicas o prin~ipales caracte~ísticas de la
Universidad Pública, puede afirmarse que contribuyen a defimr otras que
suelen mencionarse en el análisis de la Educación Superior, entre ellas la
inadecuada funcionalidad o relación de sus licenciaturas con los mercados de
trabajo y las necesidades sociales, como forma de referirse a su falta de
pertinencia y eficacia.
El otro elemento que suele agregarse es la falta de equidad, en cuanto
que no responde a necesidades de amplios grupos de ia pobla~ión ?e
diversas regiones del país, por lo que en el ejercicio del gasto educativo, aun
cuando es insuficiente puede ser calificado de inequitativo.
Otro de los graves problemas de la educación superior es, sin du~a, el
reto de la calidad de los contenidos que se aprenden en sus aulas, es dec1r, en
cuanto al nivel que ha alcanzado el desarrollo científico y tecnológico en los
diversos campos. Este problema está asociado desde luego al factor
económico debido a que el gasto educativo en este nivel es insuficiente Yse
observa ostensiblemente en la dificultad tan grande que tienen las
universidades públicas para equipar sus bibliotecas y laboratorios con los
adelantos tecnológicos deseables.

La economía mexicana sufrió en 198-1 una grave sacudida
derrumbe del auge petrolero, que a partir de 1982 se convirtió en
finan~iera" y que impactó negativamente en los recursos financieros
canalizaban a la educación superior, agravada por la inflación ·
salarios de profesores, planes de equipamiento, etc.
'

con el
"crisis
que se
afectó

, !'Iº

obstante lo an_terior, el desarrollo económico y tecnológico de
Mex1co se han convertido en factores que inciden en el desarrollo de la
Universidad Pública, la cual se ve involucrada en un flujo continuo de
nuevos patrones de conocimiento y en el papel potencial de incidir
positivamente en ese desarrollo científico tecnológico, para lo cual la
A UIES impulsa diversos programas de evaluación y de mejoramiento de la
calidad de los servicios que prestan las instituciones de educación superior.
Estas reformas que pretenden poner en sincronía la educación superior
con los avances científico-tecnológicos y el desarrollo socioeconómico se
configuran ahora en una nueva óptica, una reinterpretación de las funci~nes
del Estado Mexicano, lo cual va a incidir en las políticas que en esta
m~teria ~e tomen, particularmente en torno a las universidades públicas y
as1, cuestiones como la matrícula, e! gasto, e! tipo de administración, etc.,
son revaloradas en un nuevo contexto.
El otro aspecto condicionante en las formas de apreciación de la
Educación Superior es el referente a la globalización, que en buena medida
propi~iar~. influencias en cuanto a percepción del currículum, perfiles,
acred1tac1on , formas de vinculación con las necesidades sociales, etc.
De esta forma, algunos aspectos que antes parecían tradicionales, ahora
~on elementos cuestionables; por ejemplo, señala .Philip H. Comb, en su
informe a la SEP. " Estrategias para mejorar la Galidad de la educación
superior en México", que la mayoría de las universidades estatales tienen
dentro de sí las preparatorias y que basta que un alumno acredite ese nivel
para que ingrese a la licenciatura; señala, además, que la mayoría de
maestros universitarios sólo tienen grado de licenciatura.

Es sin embargo en el Programa Integral para el Desarrollo de la
Educación Superior (PROIDES) en 1986 cuando se reconoce en sus
diag1Jósticos un conjunto de problemas derivados del rápido crecimiento de
las uni_versidades públicas y la falta de una planeación adecuada, Jo que
afectana la naturaleza de sus funciones: desgraciadamente muchos de los
propósitos planteados por PROIDES en sus estrategias para -mejorar la
~altdad _de la educación superior quedaron en el papel, y las· reformas e
111novac1ones se postergaron.

430
431

�A partir de 1990 y como consecuencia del Programa para la
Modernización
Educativa se inaugura
una cultura
por
la
auto-evaluación y la evaluación externa, de tal forma que, baj~ la direcci~n
de la Comisión Nacional para la Evaluación de la Educación Superior
(CONAEV A), se rindieron informes auto evaluatorios por la may_oría de las
universidades y se retoma la preocupación por la calidad educativa en este
nivel.
Después del CO AEVA, se multiplicarán las iniciativas orientadas a la
evaluación y la planeación de la educación superior; surgiendo entre otros.
los siguientes organismos y programas:
CO PE : Consejo acional para la Evaluación de la Educación Superior.
PROMEP: Programa acional para el Mejoramiento del Profesorado.

FOMES:

CIEE :

Fondo para la Modernización de la Educación Superior.
Comités lnterinstitucionales para la Evaluación de la Educación

Superior.
Este conjunto de organismos y programas motivan la denominación de
la nueva tendencia del ' Estado evaluador" cuyas políticas son vistas por
diversos académicos como formas de control de las universidades, más que
como iniciativas para el mejoramiento de la calidad educativa. Así la
evaluación -dice R. Glazman- aparece como mecanismo básico y como
sustento de la nueva relación entre gobierno y universidades 'pero que en
conjunto perfilan ya la nueva política educativa del Estado Neoliberal".
Esto desde luego no se ha materializado en innovaciones pero cada vez
es más perceptible en programas que los criterios para asignar subsidios
serán más de tipo cualitativo: reformas, proyectos inno;vaciones, y no de
tipo cuantitativo, que sólo asociaban el otorgamiento del subsidio al núm~ro
de alumnos con lo que se premiaba el incremento con las consecuencias
conocidas.

programas de licenciatura. Cabe señalar, sin embargo, que en términos
totales, las instituciones privadas sólo atienden al 22% de la matrícula,
mientras que el 78% restante se atiende en las de carácter público, lo cual
debe tomarse en cuenta al asignar los recursos.
Como se ha reconocido, entre 1970 y 1980, la población de las
universidades públicas se triplicó al pasar de 250 mil a 810 mil y en la
siguiente década el crecimiento fue del 50%, incor.porándose otros 400 mil
estudiantes, terminando el periodo con aproxi,madamente un millón
doscientos diez alumnos.
El
fenómeno
de
crecimiento
desproporcionado
implicó
improvisaciones, duplicación innecesaria de programas e insuficiente
desarrollo de métodos y contenidos educativos como aspectos del deterioro
académico, según señala el "Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000".
Este programa reconoce que las limitaciones financieras de los ochenta
"ocasionaron rezagos institucionales en materia de instalaciones y
equipamiento, por lo que se ha pretendido rectificar a través de programas
como FOMES para mejorar las bibliotecas, laboratorios y centros de
cómputo de las universidades públicas en los últimos años".
Suele reconocerse también, como característica de las universidades
públicas en sus planes de estudio, su falta de flexibilización, ya que
predomina la rigidez académica, con excesiva carga horaria, elevados
porcentajes de materias obligatorias y esquemas seriados que impiden la
movilidad de estudiantes.
Otro factor que expresa una calidad no satisfactoria de la educación
superior es la falta de centros de investigación de alto nivel y la inadecuada
vinculación con las necesidades regionales.

Esta modificación de políticas puede influir en un fvturo en el sentido
de racionalizar la canalización del subsidio e impactar positivamente en la
calidad de la educación superior, pues las universidades se verán motivadas
a iniciar reformas e innovaciones i se invol.ucra la participación de los
académicos universitarios.

Este aspecto de falta de vinculación se explica a partir de que en la
conformación de la oferta educativa no se han considerado adecuadamente
el comportamiento del mercado de trabajo profesjonal ni las perspectivas
reales del empleo, esto debido a un ineficiente seguimiento de egresados, por
lo que la oferta educativa se configura por otros criterios, a veces ajenos a las
necesidades sociales, pues en muchos casos la vinculación sólo se orienta
hacia el sector moderno de la economía, con lo que criterios de un desarrollo
sustentable de las comunidades no son atendidos.

Actualmente el subsistema universitario se integra por 39 instituciones
públicas y 49 particulares y de las 39 públicas, 36 son autónomas_. En el
conjunto de universidades públicas se imparten un total de 44 7 diferentes

Quiero señalar, sin embargo, que, quizás, uno de los principales
problemas derivados de la improvisación propiciada por el crecimiento
repentino de la universidad pública es el de la improvisación docente es

432

433

�decir, la contratación de profesores para cubrir asignaturas' sin pasar por un
adecuado proceso de formación pedagógica.

universitario destacando sus propuestas de: promover la educación externa,
tener un mejor control de calidad, evaluación a la docencia entre otras.
La OECD también sugeriría a México que las universidades mejoren la

Los nuevo contextos: Estado neoJiberal y globalizació n

comunicación con la sociedad, se asocien con agentes externos de la
economía y promuevan la venta de servicios.

Los programas impulsados por la ANU1ES para mejorar la calidad de la
educación superior en México pretenden impulsar su transformación a través
de acciones que son desarrolladas ya sea por la UNAM o por las
universidades estatales con objetivos que permitan responder a los nuevos
retos y desafíos que tiene la educación superior a los cuales nos referimos a
continuación.

Por su parte, el Banco Mundial, en 1994, formularía su propio
diagnóstico; asociando la mala calidad educativa a la expansión de la
matrícula de las décadas de los setenta y ochenta, lo cual se agrava con la
reducción del PIB y de los subsidios reales a las IES.

Aún cuando no es posible expresar criterios uniformes de valoración
acerca de los retos y tendencias que habrán de afrontar las universidades
públicas y las privadas, pues éstas responden a motivaciones y proyectos
distintos, sí se puede, sin embargo, hacer un esfuerzo que nos permita
caracterizar la orientación que han de seguir las innovaciones en el caso de
las universidades públicas a efecto de responder a los nuevos contextos que
el desarrollo social y científico-tecnológico le presenta.
Entre los diferentes factores que estarán condicionando el desarrollo de
la Educación Superior en las albores del siglo podemos mencionar los
síguientes:
El proceso de globalización que estará influyendo en todos los sectores
de la economía y del intercambio de bienes y servicios estará
manifestándose también en la educación superior, en todo lo que tenga que
ver con el flujo de la información, con la movilidad e intercambio estudiantil
y magisterial, por lo que se requerirá de un planteamiento curricular con
mayor compatibilidad y .flexibilidad, que favorezca -comp se ha dicho- el
flujo e intercambio en todos sentidos.
El Estado Mexicano, con esta nueva orientación neoliberal y de apertura
al entorno global, ha recurrido a diversas formas de interacción internacional
que se traducen en procesos de evaluación desde la perspectiva global de la
universidad mexicana, destacando entre otras, las siguientes:
El informe de Philip H. Comb, que a nombre del ClDE rindiera a la
SEP sobre la educación en México.
La OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico) a solicitud de México realizó una evaluación del sistema

434

El Banco Mundial cuestionaría también la eficiencia en el uso
institucional de los recursos públicos. También este organismo formularía
sus recomendaciones para que las !ES, incrementen la diferenciación
institucional, fortalezcan la base financiera con cuotas y venta de servicios,
coincidiendo con la OECD en cuanto a la evaluacióp externa como estrategia
para mejorar la calidad educativa, recomendando también el fortalecimiento
de vínculos con el sector productivo.
Por otra parte, la UNESCO reconoce como características de un buen
gobierno universitario: la libertad académica, el gobierno cooperativo,
derechos y responsabilidades claras, selección meritocrática, estabilidad
financiera y rendición de cuentas sobre el uso de recursos y ejercicio de
funciones.
En este sentido, cabe destacar las observaciones de la UN ESCO
respecto a las dos grandes misiones de la universidad:

•

Participar en la solución a los principales problemas globales, regionales
y locales: pobreza hambre analfabetismo exclusión social, desigualdad
internacional.

•

Trabajar en propuestas para el desarrollo humano sustentable,
ampliación del conocimiento, respeto universal a los derechos humanos,
fortalecimiento de la democracia dentro de las instituciones y de !a
sociedad, comprensión a la diversidad étnica cultural y religiosa, a favor
de la paz.

Es por ello que en la revaloración de la educación superior, el Estado no
puede sólo sujetar las funciones universitarias a criterios de mercado 0
puramente cuantitativos, pues las misiones que antes se mencionan implican
una política social y humana, donde la universidad t1E'ne mucho que hacer,
pero seguirá requiriendo del apoyo estatal.

435

�Muy apegado al aspecto anterior, se requiere pensar la ;universidad ya_~o
en términos locales, sino con una estructura que favorezca la colaborac1on
nacional e internacional, en tomo al estudio de problemas comunes, que
propicien el desarrollo de la docencia y la investigación.
La educación superior del futuro tendrá el reto d~ dar una mayor
diversificación de opciones y alternativas en cuanto a carreras, a efecto de
reconvertir las tendencias actuales de concentración en las áreas de
administración.
El desarrollo curricular según algunos autores·, deberá favorecer una
formación más general, es decir. estar orientada hacia un perfil amplio, no
especialista lo cual debe ser materia de posgrado: esto con objeto de buscar
una mejor articulación con el mercado de trabajo.
Los términos de flexibilidad del desarrollo curricular no sólo han de
permitir el interc-ambio, sino ademá la adecuación a estudiantes con
condiciones, posibilidades y ritmos de aprendizaje distintos, como forma
también de atender el reto de la equidad que se ha venido planteando.
Desarrollo de la infraestructura tecnológica que permita la
telecomunicación y aprovechamiento de los recursos computacionales en la
solución de problemas de enseñanza.
Se requerirá un nuevo planteamiento de la relación de la universidad con
la comunidad, de los conceptos de autonomía, administración y
financiamiento.
La Universidad tendrá que reinterpretar y actualizar los conceptos de
pertinencia, equidad, eficiencia y eficacia en una relación más específica con
cada una de sus funciones de docencia investigación y difusión de la cultura
a efecto de poder responder al reto de trascendencia que reclaman los nuevos
programas de modernización educativa.
Pero sin lugar a dudas, para enfrentar estos retos la universidad habrá de
afrontar el desafio de la formación y actualización de sus profesores:
Se requerirá propiciar una práctica docente en la que la mediación del
maestro permita, además, la utilización de los medios electrónicos de
comunicación e informática; que se base en estrategias de enseñanza y
aprendizaje activas e interactivas, de mediación y construcción social del
conocimiento.

La pr_áctica d~cente que. propicie aprendizajes, ~ignificativos, es decir,
que penrntan explicar la realidad y comprenderla y así lograr la utilización
del saber para transformar esa realidad y humanizarla.
~

Este planteamiento, si •bien reclama la utilización de los medios
tecnológicos avanzados, requiere más que nada de la participación de un
pro_f:sor formado pedagógicamente, a fin de poder jugar ese rol de
fac1htador del aprendizaje significativo de sus alumnos, capaces de aprender
en las aulas y aplicar en el trabajo, para poder aprender por su propia cuenta.
Esto es un verdadero reto, en virtud de que en las universidades,
generalmente, el profesor de nuevo ingreso es un egresado de esa misma
carrera donde ahora imparte clase y no ha sido capacitado para el desarrollo
de _h~bilidades indispensables para la docencia, que le permitan tomar
dec1s1ones adecuadas para la planeación, ejecución y evaluación de todos los
aspectos del proceso de enseñanza-aprendizaje.
·

'

_ Por otra parte, si reconocemos que la educació~ superior contribuye
directamente al desarrollo de los individuos y la sociedad, en el caso del
~st~do c?mo principal promotor del desarrollo individual y social, no se
Justifi_ear1a un desent~ndimiento de ese deber dei apoyar la educación
superior, sobre to~o s1 pensam~s que al Estado es a quien corresponde
promov~r las meJores alternativas de compensacjón social y que las
oportunidades no se cancelen por razones económicas a los individuos con
capacidad e interés para estudiar en las universidades públicas.
Sobre la regulación de las formas de financiamiento de la educación
superior y de las aportaciones de los estudiantes universitarios así como
so?r: los sis:emas de becas, es algo en lo que se debiera legi~lar en los
prox1mos anos, a efecto de dar transparencia y certidumbre a la
administración dé asuntos tan importantes que en más de una ocasión han
sido motivo de conflicto.
l

Cabe mencionar que otro _a_specto que requiere de mayor transparencia y,
por I? ~anto, ~e ~egl~entac1on es todo lo referente a la participación de
academ1cos e mst1tuc1ones en relación a programas de estímulos (FOMES y
PR?~EP), cuyos procesos incluyen tomas de decisión verticales y
subJet1vas y frente a los cuales, los académicos como individuos o las
mismas dependencias universitarias no tienen manera de apelar.
En este sentido podríamos concluir que la reforma universitaria·-habrá de
transitar un proceso condicionado por factores globales, de nuevas políticas
estatales y nuevos requerimientos sociales, pero muero podrá hacerse si se

436

437

�promueve la participación de académicos y autoridades en meJores
condiciones de normatividad transparencia y certidumbre.
. La nueva realidad del México plural habrá de propiciar las condiciones
para que también la universidad mejore· sus procesos de discusión y análisis
~e sus propias funciones académicas en lo cual la prácti9a de la colegialidad
debe ser la estrategia por seguir.
Empiezan ya a registrarse las nuevas orientaciones para el sistema
educativo y particularmente para la educación superior: diversificación del
sistema en torno a instituciones con proyecto de desarrollo centrados en la
enseñanza, nuevas políticas de equidad, no como incremento de la
masificación, sino como estrategia para saber donde crecer; el impulso a la
educación a lo largo de la vida que llevará a revisar los esquemas
pedagógicos y de las carreras en sí, se promoverá un proceso de integración
del sistema de educación superior y a la vez de diferenciación para
aprovechar similitudes y diferencias, adecuándose a las necesidades
regionales con las que se vincula cada universidad.

3º

Construcción de marcos jurídicos estables y de largo plazo para la
participación de programas orientados a la modernización de la
educa~ión superior que incorporen características de transparencia
y certidumbre en las relaciones individuales y colectivas.

4º

Reesiructuración del marco normativo para el desarrollo de la
docencia, impulsando la carrera académica y, así mismo, el
conjunto de las relaciones laborales de carácter colectivo.

Sería importante que en la construcción de los nuevos escenarios de la
educación superior la participación de los· académicos enriquezca la
discusión y el contenido de los proyectos.
·
Bibliografía

GUEV ARA IEBLA, G. la crisis de la educación superior en México
Ed. Nueva Imagen, México 1989, p. 11.
'

i

También se estará discutiendo el tema del financiamiento de la
educación superior como uno de los principales desafíos, para apoyar las
actividades científicas y tecnológicas como base del desarrollo económico y
social.

GUEV ARA

Ya se registra también un interés del gobierno feder I por impulsar la
carrera académica a fin de profesionalizar los cuerpos académicos de las
instituciones de educación superior lo cual podrá implicar una
reconsideración de las formas de reconocimiento a la labor docente en la
universidad, con mecanismos de mayor regulación y a la vez flexibilidad
operativa para mejorar la calidad de la enseñanza; y la integración
interi nstitucional.

COOMBS, PHILIP H. Estrategia para mejorar la calidad de la Educación
Superior en México, Ed. Fondo de Cultura Económica - SEP México

Es así que la Reforma Universitaria acompañará o será consecuencia de
la Reforma del Estado, donde el proceso legislativo será de gran importancia
y habrá de ocuparse de esos grandes problemas que tien~n las universidades
públicas:

Revista Trayectorias, UANL.

IEBLA, G. Op. cit. p. 14

ZÁLEZ RUIZ, JOSÉ E. Perspectivas de la Educación Superior,
Universidad Autónoma de Puebla, México, 1987.

GO

199 l.

'

Gobierno Federal. Programa de Desarrollo Educatiyo 1995-2000, México.
Revista Educación 2001.

1° Marco jurídico en que se debe vivir la autonomía universitaria.
2º

Delimitación normativa de la obligación del Estado para financiar
la educación superior, definiendo los criterios de gratuidad en
cuanto a su alcance y significado.

438

439

�LAS BASES SOCIALES DE LOS AL-IKHWAN AL-MUSLIMUN
LOS HERMANOS MUSULMANESEN
SIRIA:
,
SECTARISMO Y DICOTOMIA CIUDAD-CAMPO
~

Dr. Roberto Marín Guzmán 1
lÍnjversidad de Costa Rica
)l¡

~

t'

f

Debido al desarrollo del secularismo, a la imposición del capitalismo, a
las reformas liberales y a las dictaduras mi litares, Siria ha vivid0 en el siglo
XX, desde su independencia de Francia en 1946, una agitada vida política.
La mayor y más conservadora oposición a los distintos gobiernos ha estado
representada por el movimiento fundamentalista musulmán y de los allkhwan al-Muslimun. Este grupo religioso de renovación del Islam y de
alternativa a los llamados "fracasos del secularismo", ha tenido una enorme
influencia y se ha convertido en la principal fuerza de oposición y en una
impo1tante alternativa. Su impacto ha sido, asimism-0, de gran relevancia a
nivel internacional. ¿Cuáles son los orígenes sociafes de los al-!khwan alMuslimun en Siria? ¿Son los Hermanos Musulmanes población urbana o
rural? ¿Por qué surgió este movimiento? ¿Cuáles so1~ sus metas y los medios
utilizados para lograr sus objetivos? Este ensayo responde a estas
interrogantes y tiene como principal propósito estudiar las bases socia les de
los Hermanos Musulmanes en Siria, la lucha de clases que se ha generado y
la dicotomía ciudad-campo. Asimismo se analiza el enfrentamiento sectario
entre la mayoría sunnita contra la minoría 'alawita en el poder.

I. Estado y Política : Algunas reflexiones sobre la histor ia política de
Siria y la reacción fundamentalista

La provincia de Siria durante la época de dominio otomano (siglos XVI
al XX) no logró tener el proceso de moderniz¡:1eión y experiencia de
desarrollo industrial que vivió Egipto, por ejemplo;' durante el gobierno de
Muhammad 'A li ( 1805-1848) en el siglo XfX. 2 Durante todo el siglo XIX
Siria estuvo en un constante esfuerzo de integración al mercado mundial que
eventualmente abrió la región a las inversiones extranjeras. Al terminar la
Primera Guerra Mundial y luego del efímero reinado de Faysal, hijo del
Sharif Husayn de la Meca, de la familia Hashimita, Siria inició su periodo
del Mandato francés. Esto provocó el resentimiento de los musulmanes
sirios, en especial en Alepo, que no aceptaban pasar de las manos de los
turcos musulmanes a lo que llamaban "el dominio de los franceses infieles''.
Durante los años de presencia francesa, que el mi~Jno colon ialismo había
dividido la Gran Siria (Siria, Líbano, Palestina y Jorda:1ia);' la política de la
441

�potencia occidental fue permitir una mayor participacióh de las minorías
más pobres en el ejército. Esta institución sirvió para muchos como medio
para la movilidad social. 4
Las luchas nacionalistas que se desarrollaron después de la Segunda
Guerra Mundial en muchos territorios dominados por los países
occidentales, también se vivieron en Siria. La élite política bajo la dirección
de ShukrJ al-Quwwatli logró la independencia de Siria y el grupo de los
nacionalistas tradicionales llevó a Shukri al-Quwwatli a la presidencia de la
República. En esos momentos un grupo de 1&lt;! mayoría sunnita del país
controlaba el poder y regía los destinos de la nación. Sin embargo, algunos
cristianos de la clase media alta y de la clase alta participaron asimismo de
la administración del país.
Como reacción al dominio colonial y a la lucha nacionalista secular,
empezaron los movimientos fundamentalistas que ofrecían una alternativa
religiosa frente al secularismo que rápidamente se imponía. En Siria
empezaron a fundarse algunas hermandades desde finales del siglo XIX las
conocidas como jami'at que actuaban principalmente como sociedades de
beneficencia. El grupo de los al-Jkhwan al-Muslimun de Siria, siguiendo de
cerca la línea de esta Hermandad en Egipto se fundó en 1935 en Alepo.
Durante los años anteriores a la independencia de Siria (1946) los Hermanos
Musulmanes en este país se oponían al dominio francés y al imperialismo
occidental que habían dividido el Mundo Árabe en una serie de territorios
que posteriormente llegaron a ser Estados. 5 Para 1944 e estableció una
oficina de los Hermanos Musulmanes en Damasco, donde el doctor Mustafa
al-Siba' i, de una familia de 'u/ama' llegó a ser el al-Muraqib al- 'Am
(Supervisor General) de 1945 a 1961. Dirigió a los al-lkhwan al-Muslimun
sirios de acuerdo con los principios de los Hermanos Musulmanes de
.
6
Eg1pto.

establecer un orden islámico (al-Nizam al-Jslami). 9 Desde su puesto de
profesor de la Universidad siria y luego de decano d~ la Facultad de Shari'a,
tuvo una posición estratégica importante para reclutar discípulos.'º En su
rechazo a las potencias mundiales, Mustafa al-Siba' i también se opuso a los
soviéticos a quienes consiaeraba tan imperialistas como los poderes
occidentales. En el contexto internacional de la Guerra Fría, este líder
fundamentalista planteaba como alternativa el n~utralismo.11 Frente al
capitalismo y al marxismo, proponía una tercer; alternativa: la opción
islámica que, en su opinión, descansaría en la justicia social y en la
responsabilidad de la comunidad que surge de _las creencias religiosas y del
activismo moral. 12
En 1948, sólo dos años después de obtenida la independencia, Siria
envió su débil y desorganizado ejército contra Israel. El fracaso frente a
Israel que dio muestras de poseer un ejército fuerte, organizado y eficiente,
provocó que las fuerzas armadas sirias derrotadas culparan del fracaso al
go~i~r~o. Esto trajo como consecuencia una serie de golpes de Estado que
se 1111c1aron en marzo de 1949 y que no concluyeron sino hasta febrero de
1954. Los coroneles que tomaron el poder sucesivamettte Za' im Hinnawi y
hishakli eran de origen kurdo, lo que refleja la práctica francesa de dar
participación en las fuerzas armadas a miembros de los distintos grupos
minoritarios.13
La estabilidad política apareció hacia mediados de la década de 1950
cuando confluyeron varias corrientes sociales y políticas. Entre ellas se
deben señalar el surgimiento del partido del Ba 'th (Hizb al-Ba 'th al- 'Arabi
al-Ishtiraki), la influencia del nasserismo y la presencia del comunismo. Los
fundadores del Ba 'th alah al-Din al-Bitar y Michel ' Aflaq 14 no pudieron
ganar una mayoría electoral no obstante el hecho 1de que sus programas
hacían un llamado a toda la población y en especial apelaban a las minorías
('alawitas, isma' ilitas, druzos, cristianos) y a los sectores más pobres de los
sunnitas. ' 5 Desde entonces tanto el ejército como el Ba' th reclutaban a los
~ect~res marginales urbanos y rurales asunto que ~ventualmente llegó a
tnfiuir en toda la política de iria.

Aunque los Hermanos Musulmanes se consideraban una sola
comunidad, a pesar de estar en varios países, lo cierto es que cada grupo era
autónomo. Así los al-lkhwan al-Muslimun de Siria actuaban
'
.'
independientemente, aunque Mustafa al-Siba' i era fiel a las ideas de Hasan
al-Banna'.7 A pesar de que al- iba' i había estudiado en al-Azhar y aunque
teorizó sobre el socialismo islámico, siempre se apegó a las doctrina de alBanna'.8 En sus prácticas políticas también fue partidario de la Jihad y del
uso de la violencia como medio para lograr los fines propuestos, y se opuso
con fuerza a los programas de secularización del Estado y la sociedad que
difundían algunos políticos de la época. Sus ideas revolucionarias le
llevaron a padecer prisión primero en Egipto y luego también en Siria. El
concepto de revolución que planteaba al-Siba' i tenía como propósito

El golpe de Estado que depuso a al- hi hakli en 1954 trajo mayores
desafíos para los Hermanos Musulmanes. El nuevo gobierno reactivó la
represión contra ellos, además de la oposición que debieron enfrentar los allkhwan al-Mu limun de los nasseristas y de los comunistas las dos
principales fuerzas que caracterizaron la pQlítica de iría en la década de lo
cincuenta. El partido del Ba'th tuvo que detener la influencia del
comunismo en el ejército y también acordar con Egipto la unión siriaegipcia en la República Árabe Unida (RAU) que duró de febrero de 1958 al

442

443

�otoño de 1961. 16 No obstante esto, fueron los mismos smos los que
decidieron terminar con esta unión por varias razones. Entre ellas se pueden
mencionar las diferencias con Egipto y la imposición de Nasser de medidas
socialistas sobre las empresas sirias. También se ha señalado qu~ al tener
Egipto una industria más fuerte, reflejo, aunque lejano, de las reformas de
Muhammad 'Ali, actuaba frente a Siria como el equivalente de la relación
metrópoli-periferia. Al ver su economía afectada en proporciones
insospec~adas, los dirigentes sirios terminaron la unión. Egipto siguió
utilizando el nombre de la RAU por muchos años más, mientras en Siria se
desarrolló con fuerza un sentimiento sunnita anti-Nasser. Algunos oficiales
sirios anti-nasseristas, como el coronel ' Abd al-Karim al-Nahlawi, llegaron
a ocupar las posiciones más altas.17
Los ba ·th istas asumieron el poder tras el go Ipe de Estado de 1 8 de
marzo de 1963, para lo cual contaron con una coalición de oficiales
unionistas y nasseristas. 18 Debido a que algunos querían volver a la unión
con Egipto, se vivieron serios problemas internos )' p~gnas dentro del
partido del Ba'th contra los oficiales nasseristas. La lucha culminó en julio
de 1963 con la victoria del Comité Militar del Ba'th sobre la facción pronasserista dirigida por el coronel Jasim · Alwan. Durante estas pugnas el
sectarismo parece no haber jugado un papel preponderante, aunque la
mayoría de los pro-nasseristas era sunnita, mientras que los ba'thistas, en
especial en el Comité Militar estaban representados por oficiales 'alawitas,
druzos e isma' ilitas. Esto último quiere decir que pertenecían a los distintos
grupos minoritarios, pues tal parece haber sido la política del Comité Militar
de reclutar oficiales procedentes de las minorías. 19
'
Estas luchas políticas entre ba ' thistas y nasseristas se transformaron
posteriormente en enfrentamientos sectarios, sobre todo a raíz de la
presencia y participación más directa de los a/-lkhwan d!-Musfimun . Desde
1963 y en lo sucesivo, los Hermanos Musulmanes consignaron claramente
en sus planes la oposición al gobierno del Ba' th y a sus programas seculares.
Los al-lkhwan al-Muslimun planteaban un resurgir del l~lam corno la única
alternativa frente al secularismo. También proponían la Jihad como praxis
político-religiosa para lograr los fines propuestos. Esto último significaba el
uso de medios violentos para obtener los objetivos y, como en otras
experiencias fundamentalistas, se declaraba a los gobernantes ser Iíderes de
la Jahiliyya, el periodo de oscurantismo, anterior a la revelación del Islam.
Al asociar a los gobernantes con el politeísmo, los islamistas concluían que
la lucha era justa para acabar con la idolatría y volver hacia los verdaderos
fundamentos del lslam.20 De esta forma los fündamentalistas lograban dar
una muy simple justificación religiosa a sus planteamientos de violencia,
que traducían en la práctica de la Jihad. 21

En estos años el líder de los Hermanos Musulmanes fue 'lsam al'Attar, que sucedió a al-Siba'i. Sin embargo, por su oposición al gobierno al. Attar recibió una fuerte represión e inclusive la expulsión del país. Al. Attar no compartía las ideas y prácticas violentas, no obstante estar en el
exilio. Por ello rompió con varios de los líderes de,Ja Hermandad en Siria
que eran partidarios de la Jihad. 22 Al-' Attar dirig1a a sus seguidores por
medio de sus representantes Muwaffaq Dabul, profesor en la Universidad de
Damasco, ' Adnan Sa' id en Latakia (al-Ladhaqiyya) y Amin Yakan en
Alepo.23
En 1964 y 1965 la oposición de los Hermanos Musulmanes al gobierno
ba 'thista se intensificó; la violencia se hizo presente y la represión militar
del gobierno fue instantánea. La desobediencia civil la dirigió entonces el
shaykh Rasan Habannaka, dirigente de los Hermanos Musulmanes de Hama.
A mayor violencia de los al-lkhwan al-Muslimun, mayor la represión
gubernamental, pero ésta no puso fin a la existencia de la Hermandad que
hacia mediados de la década de 1960 era cada vez más activa en su lucha
contra el régimen. A pesar de esta radicalización de algunos, al-'Attar, desde
el exilio, insistía en la comprensión y pedía moderacíón. En l964 se dio una
revuelta anti-Ba'th en la ciudad predominantemente sunnita de Hama. Las
fuerz.as ba 'thistas del gobierno la aplastaron violentamente. La lucha
sectaria sunnita contra las minorías de los ' alawitas, los druzos y los
isma ' ilitas se intensificó asimismo dentro del Comité Militar del Ba' th . En
diciembre de 1964 expulsaron de Siria al mayor-general Muhammad
' Umran, del grupo 'alawita, acusado de conspirar y de intentar crear un
grupo de oficiales musulmanes heterodoxos, el llamado bloque de la
Fatimiyya. Esto llevó a nuevas medidas del entonces presidente sunnita
Amin al-Hafiz, contra los 'alawitas, en particular contra el general Salah
Jadid, entonces jefe del gabinete. o obstante los intentos de Amín al-Hafiz
de mantenerse en la presidencia de la República y lograr un bloque sunnita
unitario, el golpe de Estado de 1966 lo separó d~ poder, junto con los
líderes del partido del Ba' th , Salah al-Din al-Bitar~y Michel 'Aflaq ? A
partir de entonces entraron al poder los oficiales y miembros del Ba'th que
simpatizaban con el ala izquierda del partido. 25 De esta manera los
izquierdistas y la minoría · alawita controlaron el poder. Los oficiales del
ejército y los líderes del partido; desde entonces, eran mayoritariamente
'alawitas.
La participación de Siria en la Guerra de los Seis Días de 1967 y su
derrota frente a Israel, además de la pérdida territorial de las Alturas del
Golán, provocó serias dificultades y descontento interno. En el seno del
partido del Ba' th empezaron a salir a flote las disputas por el liderazgo y las
445

444

�respuestas diferentes que cada grupo daba a los fracasos militares a la
amenaza israelí y al contexto internacional de la Guerra Fría. Las facciones
políticas y de liderazgo dentro del Ba 'th cobraron también un cariz sectario
y la lucha se dio entre dos líderes ' alhajitas: el general Salah Jadid y el
general Hafiz al-Asad, que procedían de distintas tribus, lo que refleja la
importancia tribal en la formación de los Estados modernos del Medio
Oriente. 26 Salab Jadid era de la tribu al-Haddadin y Hafiz al-Asad de la tribu
Mutawira, 27 Este último, como era ministro de defensa, controlaba el
ejército. En 1970 Hafiz al-Asad con el apoyo de las fuerzas armadas derrotó
a la facción de Jadid y se convirtió en el primer presidente de Siria que no
era sunnita (febrero de 1971).28 De esta manera un 'alawita asumía la
dirección de los destinos del país, favorecía a su propio grupo minoritario y
creaba una gran brecha frente a la mayoría sunnita. Los Hermanos
Musulmanes no pudieron jugar un papel decisivo, aunque aparentemente al, Attar favorecía a Hafiz al-Asad sobre su contrincante, ya que lo
consideraba más moderado. 29
Desde el punto de vista religioso y para los al-Ikhwan al-Muslimun la
derrota militar de 1967 provocó la división de la H~rmandad en dos
importantes grupos con distintas praxis políticas y con diferentes medios
para lograr los fines: los moderados de Damasco seguidores de ' Isam al'Attar que los dirigía desde Alemania Occidental, y los más radicales
partidarios de la Jihad y la violencia ubicados en el norte de Siria en
especial en las ciudades de Hama y Halab (Alepo). 3º
Es importante hacer algunas reflexiones sobre los 'alawitas o
nusayríes, que forman una sub-secta de los shi ' itas y por lo tanto creen,
como los shi ' itas, en la autoridad divina y en la elección del imam. También
dan al imam características especiales, como l3i infalibilidad la
impecabilidad, el conocimiento de lo oculto, la posibilidad de elegir a
alguno de sus hijos como heredero siguiendo el principio del nass elección
hereditaria. Agregan, asimismo, otros principios de la doctrina del Islam
sh i· ita, ~orno, por ejemplo, aseguran que todo gobierno es impostor si no es
el del imam oculto, o el de su representante como asimismo se ha dado
entre los shi'itas de Irán. Los 'alawitas, dentro de las sub-sectas de la hi ' a
están más cercanos a los isma'ilitas que a los duodecimanos, por lo que
consideran que el imam oculto, el que aparecerá como el mahdi o mesías
será el séptimo imam, no el duodécimo como creen los partidarios de la
íthna 'Ashariyya. Los 'alawitas, como los isma' ilitas, desarrollaron una
doctrina esotérica privada y oculta, que supone la exístencia de sucesivas
emanaciones divinas, con las que el los pueden entrar en contacto.31 Por estas
ideas se les ha llamado los de al-bataniyya, que quiere decir el grupo de los
que tienen lo oculto, lo secreto.

446

Debido a todas estas ideas a los , 1 .
herejes, ya que sus doctrinas o
a ~wttas los consideraron como
contrario, el Islam no acepta n son .estnctamente musulmanas. Por el
. .
·
emanaciones de D·
.
termmos de la unidad y unicidad total, el tawhi
ios, pues cree mas en
e~ el Qur'an, por ejemplo en la surat al-Ikhla~ de Allah, tal como aparece
acepta el desarrollo de las doct .
(CXII). Tampoco el Islam
rmas secretas T · 1Di I
(m. 1328), el líder fundamentalista or e·e.
aq1 a_- n bn Taymiyya
sub-secta y consideró a los se .d' p d ~ mplo, ataco con severidad a esta
.
gu1 ores e la usa ·
, 1 .
hereJes muy extremistas_J2
ynyya, o a aw1tas, como
Es en todo el contexto político ex licad
.
.
.
enfrentamientos sectarios
P
º. en lineas anteriores y de
e:
.
que se consolidaron 1
• .
1undamentalistas,
en
especial
el
d
os
mov1m1entos
I
·,
e os af-Ikhwan al u ¡ •
s1. 1uac1on política y sectari·a ha marca do 1as caract . t. -MUS 1mun.
Esta
.
tiene el fundamentalismo islámico en s· .
_ens ,cas especiales que
~1asta . el pre ente: de la lucha de la ;~a, ª. partir ~e la década de 1970
alaw1ta y de la religión contra el secul . yona sunn1ta contra la minoría
las bases sociales de los H
ansmo. Al lado de ello el estudio de
,.
ermanos Musulmanes y
. .
1
po 1t1cas
. .
a las
. . del Ba' th nos perm 1•te as1m1smo
obser a I su
d" opos1c1ón
1- . ,
mov11rnentos fundamental1"stas
r a ra ica izac1011 de los
~es~~~ 1
d'
·
enfrentamiento ciudad-campo.
' ª
isputas sociales y el

II. Las base ociales de los al-Ik/Jwnn ni- M us¡·1mu11 en iria
~-n estudio detallado de los seguidores de 1
en Sma, así como sus líderes
I
os al-lkhwan al-Muslimun
M
.
, reve a que la mayoría es d
.
ay_ontariamente los componentes de este
e 0~1gen urbano.
media de las distintas ciudades S h . grupo son sun111tas de clase
Musulmanes, sobre todo or ue a. r ~ an mvol_u~rado con los Hermanos
han visto diezmado su pide; olíti~~z de las ~ol_it1cas del régimen del Ba'th
urbanos que apoyan a los g p ~ ~ econom1co. De entre los habitantes
'u/ama' pobres y mal pagad~:ºt un am:ntalistas se agregan también los
dentro de los bazares de las ciuda~se:etenos -~rtesanos y l?s comerciantes
han favorecido los intereses de esto . as polit1cas del partido del Ba 'th no
dirigido hacia la intelligentsia secu1:fr?os ~,~banos, smo más bien se han
los obreros de la industr1·a y las m· , ' ?3s m1 itares, los elementos rurales
monas.
'

g~e:~~

En los años sesenta los 'u/ama' diri .
con~r~ los procesos de secularización dei
much~s de l~s revueltas
trad1c1onalmente a las familias de 1
. . Los u/ama pertenecen
os comerciantes urb
1
notables, que eran los líderes locale
d
anos y a as de los
s que esempenaban, desde el punto de

447

�principalmente a los asuntos religiosos y jurídicos, usualmente combinaban
~stas ~ctividad~s ~on el comercio y las labores artesanales 40 ya que les era
1mpos1ble sub~1strr solo con el salario por los servicios reJigiosos. De esta
manera. se dieron una serie de coincidencias entre la clase de los
come:c1antes Yel grupo de los 'u/ama'. No era de extrañar que las tiendas de
los u/ama se encontraran con frecuencia en Jas cercanías de las
mez~uita .41 La siguiente tabla muestra, para 1980, el pago por sus
funciones . Es oportuno recordar que 1980 fue uno de los años álgidos de la
lucha fundamentalista.

vista político y administrativo, la relación intermedia entre los diri_gentes
otomanos y el pueblo. 34 Un miembro del _grupo de los 'u/ama' que fue
partícipe de los al-Jkhwan al-Muslimun fue Muhammad 'Abd al-Hamid, que
dirigió a los militantes islamistas en Hama. Lo mataron durante la revuella
de 1982. En Alepo estuvo el shaylch Muhammad Abu Nasr al-Bayánuni que
fundó la sociedad Jama 'al Abu Dharr. En Damasco destacó el shaykh
Hasan Habannaka.
Los al-Jkhwan a/-Muslimun trataron de movilizar a los 'u/ama' como
grupo contra el régimen en la década de 1970 e involucrarlos en la Jihad. El
líder de los a/-lkhwan al-Muslimun en esa época fue a· 1d Hawwa, quien
era también 'alim. Logró dirigir a gran número de los ·u/ama' en la lucha
contra la Constitución de 1973, cuya aprobación había generado una gran
revuelta.35 Por la participación de todos ellos en la lucha contra el régimen y
debido también a la represión del gobierno, un mayor número de ·utama' se
involucró en el grupo de los al-Ikhwan al-Muslimun. 36 Es.oportuno recordar
que en Siria los 'u/ama' no constituyen una agrupación muy grande. En
otros países, como en Irán, por ejemplo, los ·utama ' son un grupo fuerte,
cohesionado y numeroso. Según algunos datos recopilados por Hanna
Batatll, en Irán en J979 había 120.000 mullahs, lo que se podría interpretar
como la existencia de un mullah por cada 308 iraníes. 37 En Siria, por el
contrario, se ha calculado que en 1960 había sólo 1761 miembros del grupo
de los 'u/ama' y para 1970 eran 2843, 38 según el al-Ta 'dad 'Am li al-Sukkan
(Censo) de 1960 que incluía a los muwaqqits (los que están a cargo del
tiempo, las horas para la oración, los meses musulmanes, las fases de la
luna etc.) los sirvientes de las mezquitas y los que recitan el Qur'an. Esto
significa que había un miembro del grupo de los religiosos, que incluía a
muchos más que los estrictamente mullahs de Irán, por cada 2592 habitantes
en 1960 y uno por cada 2217 sirios en 1970.39 La presencia de miembros de
los 'u/ama' era un poco más alta en las ciudades que en las zonas rurales, lo
que daba como promedio uno por cada 1638 habitantes de las cíudades
contra uno por cada 3042 habitantes de las zonas rurales en 1970. Tal vez
debido a que los 'u/ama· eran poco numerosos y escasamente organizados,
la gente no tuvo reacciones contra este grupo como tal, pues no los
consideraban explotadores de las masas populares. Cu,ando hubo alguna
queja contra alguien del grupo religioso, se dio en forma particular contra un
determinado qadi (juez) o un muftí Uurisconsulto), no contra toda la
agrupción. Los ·u/ama' no formaron , sino hasta recierúemente, un grupo
cohesionado y organizado.

1

Tabla número 1
alarios mensuales en libras irías de los 'u/ama' y otras
persona conectadas con ellos. Año 1980
Posición

Salario

imam (director de la oración)
mudarris (profesor)
khatib (predicador)
mu'adhdhin (el que llama a la oración)
qari' (recitador del Qur'an)
muwaqqit (el que contabiliza el tiempo)
khadim (sirviente)

385-61 O
285-455

250-420
285-320
190-270
180-250
305-385

_Fuente: AI-Jarida al-Rasmiyya, No.11, 1980, pp.466-467,
c1tc1do por Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", p. l J7.

.

L~ tabla_a~terior muestra los salarios de los miembros del grupo de los
ulama . El reg,men del Ba'th obviamente, no les favorecía y por ello se dio
su desc?ntento y oposición al gobierno. Las razones religiosas bien pueden
haber srdo un pretexto para muchos aunque no debemos dudar que para
otros fu_eran planteamientos sinceros. Para muchos la oposición al gobierno
se manifestaba en una lucha de clases y en un enfrentamiento contra la
mino~ía. 'alawit~. en el poder, en un deseo de rescatar su liderazgo
economrco y poht,co en la sociedad.

En términos generales los 'u/ama' no recibían buenos salarios. Más
bien eran mal pagados y quizá por ello se dio su reacción contra el régimen
y su apoyo a los al-lkhwan al-Muslimun. Aunque los ·u/ama' se dedicaban

El partido del Ba 'th tampoco favorecía a la burguesía mercantil, que no
estaba de acuerdo con los planes de nacionalización de la industria y el
·
•
42
co~e~c,o exter~o~. ~stas medidas gubernamentales y las políticas
soc1al1stas del reg1men iban en detrimento de los intereses tradicionales de
las clases sunni_tas de dueños de tierras, comerciantes y manufactureros.~·' El
Estado promov1a como alternativa la difusión de las cooperativas agrícolas y

448

449

�de consumo. Posterionnente las reformas del Ba 'th tuvieron un impacto
negativo en ciertos sectores de la población, pues aunque estas medidas
intentaban mejorar la situación de algunos, también perjudicaban a muchos
otros. La reforma agraria, la sustitución de la vieja relación del terratenientemercader los nuevos planes de crédito agrario estatal y las redes de mercado
v distribución dominadas desde entonces por el Estado, recibieron el
.r
\
. 1 .
44 L
rechazo de amplios sectores de la población, en cuenta . os 1s amistas.
a
nacionalización de muchas industrias se consideró un ataque a los negocios
y a la propiedad, lo que amplió aún más el descontento contra el Ba'th y el
rechazo a sus reformas. A raíz de ello muchos opositores consideraron los
programas anti-gubernamentales y anti-Ba' th de los fundamentalistas eomo
la alternativa a seguir. A todo lo anterior debe señalarse que el control que el
Estado ejercía del comercio, así como las restricciones que imponía a las
importaciones y su más activo papel en las redes mercantiles, impidió que
los grandes comerciantes tradicionales pudieran seguir disfrutando de sus
lucrativas fuentes de riqueza, lo que volcó a este grupo e ntra el Ba'th. De
esta manera se ampliaba la oposición al régimen .
En Hama, por ejemplo, los sectores tradicionales de líi ciudad sufrieron
grandes pérdidas económicas y de influencia a raíz de los privilegios que
otorgaba el partido del Ba'th a las zonas rurales. 45 El gobierno del Ba'th dio
mayor poder e influencia a las villas que tan solo unos pocos años antes
habían estado subordinadas a la ciudad de Hama. Las fábricas estatales que
se fundaron en los alrededores de Hama contrataban mano de obra
principalmente de las zonas rurales en detrimento de la mano de obra
urbana. La intervención del Estado en la reforma agraria y la disponibilidad
de crédito también venían a cambiar la estructura tradicional que se tenía y
la relación ciudad-campo, dando prioridad a las zonas rurales sobre las
, .
d 46
urbanas. Así se transformaba lo que hasta entonces hab1a impera o.
Las pequeñas industrias textileras dentro de la ciudad también
sufrieron la competencia de las grandes fábricas estatales ubicadas en las
zonas rurales, a lo que se debe agregar el control estatal de los salarios
mínimos y el aumento tanto de los costos de vida como del precio de las
materias primas, en especial el algodón para la industria textilera. Todo lo
anterior incrementó ese resentimiento de los sectores urbanos contra el
gobierno ba 'thista y sus reformas. 47 Los 'u/ama' se unieron a ese
descontento general, pues como grupo principalmente urbano, rechazaban
los privilegios que se daban a las zonas rurales en ~etrimento de las
ciudades. La lucha se tornó entonces en un enfrentamiento de clases, en una
pugna entre ciudad y campo.
'
Los 'ulama' de Hama y los notables tradicionales, los comerciantes los
450

artesanos y los terratenientes se revelaron contra el Ba 'th siguiendo los
llamados del fundamentalismo. La mayoría de los que aceptaban seguir la
lucha fundamentalista pertenecía a los sectores urbanos menos favorecidos y
no tanto a los campesinos ni a otros habitantes de las zonas rurales. Por ello
e~ factible observar que la mayoría de las personas receptivas a los mensajes
fundamentalistas eran maestros y algunos burócratas. Sin embargo, para
estos últimos, debido a que su trabajo dependendía del gobierno, el apoyo a
los fundamentalistas fue en alguna medida discreto y limitado, ya que la
ideología de los al-lkhwan al-Muslimun se caracterizaba por su campaña
radical anti-estatal y anti-Ba' th . También entre la clase obrera en las fábricas
y entre algunos campesinos que simpatizaban cqn la da ·wa islamista, el
apoyo a los fundamentalistas tuvo la misma tendenc,ia.
La violencia que desataron los Hermanos Musulmanes en Hama
formaba parte de sus programas de la Jihad y tenía como propósito acabar
con todas las reformas del Ba 'th que les afectaban directamente. El dirigente
de esta agrupación en Hama, Marwan Hadid, $e convirtió en el más
importante líder fundamentalista del norte de Siria. 48 Hadid tenía una amplia
experiencia pues había pa11icipado en Egipto, ju11to a Sayyid Qutb, en los
programas violentos de oposición a asser, e inclusive estuvo encarcelado.
Después de su entrenamiento guerrillero con el Fatah palestino en 1968, se
convirtió en el más prominente líder fundamentalista sirio partidario de la
Jihad de la lucha armada contra el Ba ' th en la década de 1970. Ya desde
1969 se había dado en Siria una división entre los dirigentes
fundamental istas cuando los a/-lkhwan al-Muslimun, dirigidos entonces por
Amín Yakan, que rompió con ' Isam al- ' Attar y el shaykh ' Abd al-Fattah
Abu Ghudda, desafiaron a al-· Attar en Alepo pf r sus planteamientos
moderados. En Hama los Hermanos Musulmanes también tuvieron la
orientación de Sa' id Hawwa y ' Adnan Sa'ad al-Din. En al-Ladhaqiyya los
dirigió otro importante líder, ' Adnan Sa · id. De esta manera los al-Jkhwan
al-Muslimun de Hama y Alepo. influidos por Hadid se prepararon para la
Jihad contra el régimen. Marwan Hadid se radicó en Damasco y tuvo como
aspiración asesinar a las más influyentes personalidades gubernamentales.
Sin embargo, las autoridades lo apresaron en l 976 y murió en Ja cárcel.49
Cuando en 1973 el presidente Hafiz al-Asad promulgó una
Constitución secular, el país vivió intensas manifestaciones políticoreligiosas dirigidas por los Hermanos Musulmanes. Otra vez la violencia
volvió a las calles. 50 Para ello esta Herma_ndad contó farnbién con el apoyo
de los 'ulama' de toda Siria. El impacto poíífi.eo de estos movimientos fue
tan sonado que el presidente se vio en la imperiosa necesidad -de acloptar
algunas medidas conc_iliadoras; como. por ejemRlo una enmienda a la
Constitución que ;•afinnaba q~e ef presidente de la·Repúbl iea tenía qoe ser
45í

�musulmán.5'
En 1973 la guerra árabe-israelí tuvo también un gran impacto sobre
Siria y sobre los Hermanos Musulmanes. Durante la gue;ra fueron· pocos los
que se acercaron a los al-Jkhwan al-Muslimun pues, como era de esperar,
apoyaron al presidente en esa difícil confrontación militar contra Israel. Los
Hermanos Musulmanes criticaron al gobierno por la pérdida de las Altura
del Golán en 1967 y por aceptar después de la guerra de 1973 las poi íticas
del proceso de paz de Kissinger, lo cual para ellos significaba seguir las
órdenes impuestas por Estados Unidos. Asimismo a~usaron a Hafiz al-Asad
de tener estrechas relaciones con el Shah de rrán, a quien se consideraba
enemigo del Islam y de su propio pueblo iraní. 52 Con el propósito de calmar
los ánimos de sus enemigos político-religiosos, en especial los Hermanos
Musulmanes, Hafiz al-Asad llevó a cabo la Hajj menor (la peregrinación
menor) en 1974.53 También empezó a asistir sistemáticamente a las
oraciones del juma 'a (viernes) en una mezquita de Dama&amp;co.54_
De 1975 a 1983 los Hermanos Musulmanes se tornaron más activos en
los planes de violencia y predominaron los programas de los más radicales
principalmente los de las ciudades del norte. En 1975-1976 el papel que
Siria jugó en la guerra civil en el Líbano provocó una mayor actividad de
Jihad de los Hermanos Musulmanes, ya que a Hafiz al-Asad se le acusaba
de intervenir en favor del gobierno maronita del Líbano.55 Esto significaba
que Siria apoyaba en el Líbano a un sistema sectario de derecha, frente a la
alianza palestina-izquierdista-musulmana. Los fracasos de Hafiz al-Asad de
lograr imponer su voluntad a los maronitas en el Líbano, lo mismo que su
negativa de que las fuerzas palestinas ayudaran a sus compatriotas en Tel alZa ' tar contra los maronitas que los tenían sitiados, lo que finalmente resultó
en una masacre de palestinos en este lugar, trajeron como consecuencia que
los Hermanos Musulmanes de Siria reactivaran su lucha contra Hafiz alAsad . Les mismos palestinos en sus informativos, como en el Wafa,
seiialaron estos asuntos e insistieron en el hecho de que Hafiz al-Asad
intervenía en el Líbano apoyando a la parte equivocada.56 De esta forma el
secretario general del Frente Árabe de Apoyo a la Revolución Palestina en
Beirut emitió una declaración los días 22 y 23 de mayo de 1976/ 7 en la que
afirmaba estos asuntos de la intervención siria y hacía un llamado al
nacionalismo_ árabe para hacer frente a la persistente conspiración
a islacion ista:'8
Los al-Jkhwan al-Muslimun luchaban también contra la corrupción del
gobierno y demostraban su descontento por los problemas económicos que
se manifestaban en la debilidad del sector empresarial y en la alta tasa de
inílación. Además de lo anterior, los Hermanos Musulmanes volvieron a

acusar con fuerza al presidente de Siria de participar en el Líbano al servicio
de los intereses israelíes, maronitas, sauditas y amer;canos. 59 Finalmente se
pued_e inferir que los islamistas sirios aprovecharon la coyuntura que
c?,ns1_dera?~n favorable par~ reactivar sus luchas, al notar que parte del
eJerc1to sino se encontraba en el Líbano. Entonces¡ pensaban que tendrían
mayores opciones de éxito frente a un aparentemente diezmado ejército
sirio.

En ~976 culminó toda esta militancia de los grupos fundamentalistas
e~1 _u~~ :10lenta re;uelta ar~ada de la Jihad. Esta nueva gran protesta la
d1ng10 Adnan Sa ad al-D111, que entonces ocupaba la posición de alMuraqib al(~up~rvisor General) de los a-lkhwan al-Muslimun y era
por tanto el hder principal en la lucha contra el partido del Ba 'th. En 1976 el
gobierno ba'thista de Siria se volvió más represivo contra los Hermanos
Musu!manes debido a que éstos practicaban acciones guerrilleras y
terroristas contra líderes 'alawitas, agentes de seguridad y miembros del
Ba'th. Con estas acciones los islamistas pretendían hacer evidente la
situación minoritaria del régimen de Hafiz al-Asad.

!m

En junio de 1979 las actividades de la Jihad se intensificaron y como
resultad~ mataron en Alepo a ochenta y tres cadete de artillería que
pertenec1an al grupo de los 'alawitas. Hirieron a muchos más. También
atac~ron edificios g~bernamentales, estacione de policía y centros del
partido. del Ba th. Todas estas acciones sigu¡eron marcando las
separaciones entre los Hermanos Musulmanes más moderados de Damasco
Y los más radicales del norte de Siria. Estas distintas tácticas no lleoaron a
resolverse sino hasta octubre de 1980 con la creación del Frente Jslá,~ico de
Siria (A!-Jabha al-lslamiyy a fi Suriya) que quedó bajo la dirección del
Secretario General, el shaykh Muhammad Abu al- asr al-Bayanuni de
Ale~o. Este Frente incluyó a los Hermanos Mu ulmanes, el grupo qu~ se
hab1a se~arado de al- ' Attar alguno 'u/ama' y otros grupos pequeños. La
fu:rza mas_ poderos~ del Frente era el grupo de Hama dirigido por 'Adnan
Sa_ ad_ al-~m._Otro 11nportante miembro de este grupo era Sa' id Hawwa, el
pr111c1pal 1deologo del movimiento de renovación islámica en Siria.''' Otros
grupos también se unieron en este Frente como el Jama 'at Abu Dharr Hizh
al-Tahri~ al-Is/ami (el Partido de la Liberación Islámica) algunas pai~es de
la !~ma al al- 'Ufama' (La Liga de los ·utama') y otros grupos menos
politizados que se unieron a los al-Jkhwan al-Musli1111¡n. 62 No obstante esto,
!ºs Herman~s Musulmanes del norte de Siria con líderes como Amin Yakan ,
Adnan a 1d, el shaykh 'Abd al-Fattah Abu Ghudda, Sa'id Hawwa y

;.

452

453

�'Adnan a'ad al-Din, eran partidarios de la idea y praxis de que solo una
bien organizada lucha armada podía derrotar al gobierno de Hafiz al-Asad .
En marzo de 1980 se dieron grandes manifestaciones y boicots contra el
gobierno de Hafiz al-Asad en las ciudades de Hama, Homs y Halab (Alepo)
y se llevaron a cabo ataques contra los comunistas sirios y los asesores
militares soviéticos. Debido a estos ataques semejantes a los que se habían
vivido el año anterior, el gobierno lanzó una mayor y más sistemática
represión contra los Hermanos Musulmanes en especial en Alepo. Los a/Ikhwan al-Muslimun respondieron con mayor violencia e inclusive
intentaron asesinar al presidente, lo que a su vez intensificó la represión
gubernamental y los abusos del régimen que dio muerte a varios líderes de
los Hermanos Musulmanes encarcelados en la prisión Tadmur.63 Otra
medida represiva del gobierno se puede notar en la ley número 49 del 8 de
julio de 1980 que establecía la pena de muerte a los que se asociaran a los
Hermanos Musulmanes.64 El gobierno durante todo el año de 1980 dio duros
golpes a los al-Ikhwan al-Muslimun, que a su vez declararon la Jihad sobre
todo por la muerte de Marwan Hadid y de muchos otros miembros de la
Hermandad.r, 5
Los primeros años de la década de 1980 resultaron complejos para los
Hermanos Musµlmanes y en general también para el Frente Islámico de
Siria. 66 Durante esos años fue dificil atraer nuevos seguidores por la
represión militar y también debido a los problemas económicos y las
reformas del gobierno que tendían a la liberalización de la economía. A todo
ello debe agregarse el mejoramiento de las relaciones internacionales de
Siria con Jordania, Egipto y Arabia Saudita, que también trajo como
consecuencia una mayor limitación en el reclutamiento de nuevos miembros
para los movimientos islamistas. 67 Estas buenas relaciones de Siria con sus
vecinos los programas de liberalización de la economía y el impacto de la
riqueza del petróleo árabe, contribuyeron a mejorar la situación de los
sectores urbanos que hasta entonces eran los que se acercaban a los
Hermanos Musulmanes como la única alternativa, debido a que el gobierno
no había resuelto sus problemas económicos.
En medio de todas estas crisis, tanto económicas, como políticas y
militares, los al-Ikhwan al-Muslimun buscaban un mayor apoyo popular.
Los Hermanos Musulmanes que padecían todas estas dificultades, también
notaban que su mayor problema era el constante aumento de la minoría
· alawita en el gobierno, donde este grupo jugaba un papel cada vez más
preponderante, que iba en detrimento de la mayoría sunnita del país.
Algunos sunnitas, no obstante, ocupaban posiciones importantes como
ministros, legisladores, así como algunos puestos de influencia dentro del
454

partido del Ba'th. Sin embargo, el poder militar y las decisiones finales
~stab~n en manos del presidente Hafiz al-Asad y ¿e sus correligionarios
alaw1_tas. Por ~11? los Hermanos Musulmanes acusaron al presidente de ser
sectario Y al reg1men de tener "falsos musulmanes", debido a los líderes
secu!ares del partido del Ba'fh y sobre todo por la presencia de los 'alawitas
a quienes muchos consideran herejes. Los ' alawitas tienen en general en eÍ
Islam u_na situación cuestionada.68 Simultáneamente· los 'alawitas se aliaron
al pr~s1dente Y _bu~caron la protección del gobierno, pues temian por su
segund~d. El obJet1vo de los Hermanos Musulmanes de sacar a los sunnitas
~e~ gob1en:o Y que les apoyaran en su causa contra los 'alawitas, solo tuvo
ex1tos parciales.
. Los al-J~hwan al-Muslimun también se opusieron al hermano del
p~-e~1dente, R1f at al-Asad, por sus métodos represivos en defensa del
reg11nen en especial por el uso de los Saraya al-Difa · (Escuadrones de
Defensa)_Y al-Wah~d~t al-Khassa (Unidades Especiales) para perseguir a
los ~pos1tores al reg1men. Al mismo tiempo debemos recordar que tos
su~111tas se o~~nen al papel desproporcionado que juegan las minorías en un
pa1s que.trad1c1onalm~nte es sunnita (75%), que gobernó en el pasado sobre
lo~ ~emas ~n ~na so_c1edad que tiene diversas minorías étnicas y religiosas:
cristianos 9¼ alaw1tas 11.5%, druzos 3% y los isma'ilitas 1.5%.
. _De 1976 a 1981 el gobierno ba 'thista de Hafiz al-Asad arrestó a 1384
act1~1stas que participaron en manifestaciones u otras acciones contra el
g~b1erno. El pro'.e:or Oe~me~ian siguiendo a Hanna Batatu y a Raymond
H111nebusch, realizo ~n m111uc1oso estudio de los antecedentes ocupacionales
de estos 1384 detemdos y llegó a la conclusión de . que: existía un alto

y

porce~ta.je de estudiantes (27. 7%), profesores 7. 9% profesionales J3%.
Este u!~,m~ gr';,'fº incluía 79 ingenieros, 57 médkos, 25 abogados y JO
f~rmaceuhcos. Estos patrones generales también se evidencian en el
bde~•azgo de las sociedades islámicas sirias. No fue zm accidente que en
~bnl _de 1980 el gqbierno proscribiera los sindicatos de abogados.
mgemeros y doctores. 0

Estos movimientos fundamentalistas en Siria en especial los al-Ikhwa11
a!-Muslimu11, que son fuertes en las ciudades, no tienen la capacidad de
~enetrar en las zonas rurales y sus planes no representan los verdaderos
intereses de los campesinos. Tampoco logran incursionar en el sector militar
-con _m~y pocas excepciones-, asuntos que·se han visto como debilidades del
m~v1m1en~ _además de la profunda desunión de la comunidad sunnita en el
pa1s. La s1gu1ente tabla nos deja ver que la mayoría de los miembros de los
al-Jkhwan_al-Muslim un procedía de los grupos urbanos, de los 'u/ama· y de
los profesionales.
455

�Dandal Jabr

Clase Media

Tabla número 2
Liderazgo Del Movimiento Fundamentalista irio
Nombre

ducaci6n

Muhammad Abu
al-Nasr
al-Bayanum

· Alim

Familia
Ulama'
de Alepo

Aliliaci611

Procedencia

ituaci6n achml

Alcpo

Secretario General
del Frente lslármco
Muriócn 1988

Anurde la
Soc. Abu Dharr

'Alim

·u1ama'

llama
Líder de los
Hermanos Musul•
manes de llama

· Ali Sadr al-Din
AI-Bayanum

Abogado

' Ulama'

Líder de los
Hermanos Musulmanes en Alepo

Alepo

Supervisor de los
1lcrmanos Musulmanes

' AdnanSa' ad
al-Din

Educador
ycscrrtor

Clase Medra
0aJa

llama
Profesor en los
Emiratos Árabes
Unidos. Líder
Grupo Islámico del
Norte de Siria

Fue al-Muraqib al-· Am
de los l lermanos
Musulmanes y del
frente Islámico en
el exilio

Man1an Hadid

Tal11r Khayrallah
,\dnan Uqln

'Alim
Sufi

Clase Media
Baja

lngcmero
Agricola

familia
de productores
de algodón

' fllim

Ulama

l11ge111ero

Clase Metha

CJVJ) ~

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Srna

Hama
Líder
1slán11co indcpendiente . Entrenado
porOLP
Alepo
Jefe de Sección
militar

Alepo

olic1al del
CJCrCllO

Am1n Valsan

Líder del Grupo
Islámico del
Norte de Siria

Mulmm1m1d l larawi l·anna~éu Clase Medra
tico)
profesor
llmvcrsidad
de Damasco

Líder del Grupo Damasco
de Damasco a
favor de al- Atlar

456

Alepo

Comerciantes

Uno de los tres
lideres del Frente
Islámico. Ideólogo
Murió en 1989
Murió 1:11 la cilrccl
en 1976

Desconocido
Lidcr de facc16n
d1s1dentc de los
rundamentalistas,
seguidor de Marwan
Hadid
Desconocido

Expulsado de la
posición de profosor
Trem: un laboratorio

Líder de los
Hama
Hem1anos Musulmanes de Hama

l lusni ' Ahu

Profesor Comerciantes
de Francés y · Ulama'

Organizador de
los Hermanos
Musulmanes en
Alepo

. Ahd al-Fattah
Abu Ghudda

· Alim
y prolesor

Líder del Grupo Alepo
lslá1111co del Norte ·'
de Siria

· Adnan sa·id

Hama

Dentista

Murió luchando ( !982)

Salim Muhammad
al-Harmd

Sa' 1d 1-lawwa

' Abd al-S.
al-Za' im

Organizador de Dayr al-Zur Miembro del liderazgo
los Hermanos
nacional de los HerMusulmanes
manos Musulmanes

Artesanos

Alepo

Líder del Grupo Latq1yya
Islámico del Norte
de Siria

Asesinado en 1979

Murió luchando ( 1979)

Al-Muraqib al-' Am

Desconocido

Fuente: R. Hrair Dekmejian, Islam in Revolution. Fundamentalism in the
Arab World, Syracuse University Press, Syracuse. 1995, pp. 1 14-115.

De la tabla anterior se pueden hacer varias interpretaciones y algunas
observaciones, dado que resume lo que se viene explicando de los orígenes
urbanos de los seguidores de los movimiento fundamentalistas, así como de
los líderes que pertenecen a las diferentes profesiones liberales y al grupo de
los 'u/ama'. De entre los 'u/ama' destacan Muhammad al-Bayanuni, ' Abd
al-Fattah Abu Ghudda Salim Muhammad al-Hamid, Tahir Khayrallah y
a'id Hawwa. Este último fue el principal teórico de los a/-lkhwa11 alM11s/il111111 en Siria. Otros seis líderes tenían profesiones: un ingeniero. un
abogado. un dentista, un profesor. Otro importante dirigente de los allkhwan al-Mu li1111111, 'Adnan ' Uqla. era ingeniero y oficial del ejército. Su
predecesor "Abd al- attar al-Za'im, era dentista. Hu~ni "Abu. que dirigió la
rama de los Hermanos Musulmanes en Alepo era profesor de francés. 71 El
doctor Muhamrnad Harawi fue profesor de farmacia en la Universidad de
Damasco. "Ali al-Bayanuni era abogado y 'Adnan Sa 'ad al-Din era profesor
y escritor. 72 Recordemos que mucho de los primeros seguidores de los
Hermanos Musulmanes en Siria procedían del grupo de los ·utwna'. Así.
Muhammad Mubarak y Sa!ah al- hash, que fundaron la rama de la
Hermandad en Damasco en 1937, pertenecían al grupo de los "u/cmw',;;
También el shaykh ' Abd al-Fattah Abu Ghudda que estableció la rama de
los Hermanos Musulmanes en Alepo en 1935, la cual se llamó primero la
Casa de aL-Arqam, también llegó a ser mudarris (profesor) de Shori'a y ru1.:
miembro del grupo de los 'u/ama'. 74

457

�De la tabla anterior también podemos deducir las bases sociales de los
al-lkhwan al-Muslimun y a su vez nos permite entender las razones por las
cuales los intelectuales, los miembros del grupo de los 'u/ama ', los
comerciantes, los industriales y en general los sectores urbanos se oponían a
las políticas del gobierno que tendían a favorecer tanto a la minoría 'alawita
en el poder como a los sectores rurales en detrimento de las ciudades.
Finalmente es oportuno preguntarnos: ¿CómO' lograron los
fundamentalistas financiar sus costosas actividades? ¿Qué apoyo recibieron?
Los al-lkhwan al-Muslimun han recibido también _ayuda internacional en
distintas épocas y bajo diversas circunstancias. Por ejemplo el gobierno
saudita en los sesentas y setentas apoyó económicamente a los Hermanos
Musulmanes de Siria. Lo mismo han hecho otros grupos privados sauditas,
aún en tiempos más recientes. La OLP asimismo ha dado armas y
entrenamiento militar a algunos fundamentalistas sirios en distintas épocas.
También pueden mencionarse los grupos del Kata'ib libanés y del Partido
Turco de Liberación acional. 75
Los al-Ikhwan al-Muslimun de Siria tienen estrecha relación con los
Hermanos Musulmanes de Jordania y han recibido de éstos gran apoyo.
Algunos líderes fundamentalistas sirios han logrado, asimismo, establecer
centros de entrenamiento en Jordania y muchos de ellos han encontrado en
el Reino Hashimita un verdadero santuario. El gobierno sirio del Ba'th ha
intentado acabar con este santuario en Jordania, para lo cual ha movilizado
su ejército hacia la frontera de este país vecino y ha enviado a agentes
secretos para capturar líderes fundamentalistas, enemigos de Hafiz al-Asad,
radicados en el Reino Hashimita.

l 980 debido a las numerosas pérdidas de sus miembros por represión
política. encarcelamientos y persecución por par.:e de las autoridades
gubernamentales. A las razones anteriores se deben agregar también los
desacuerdos entre algunos de sus líderes. Un serio problema que les debilitó
enormemente fue la disputa entre el al-Jabha al-Islamiyya y los poderes
externos como Iraq Jordania e Irán. La disputa entre Sa'ad al-Din y 'Adnan
'Uqla a raíz del mayor acercamiento del primero a Iraq y sus repetidas
manifestaciones pro-Iraquíes, así como sus reuniones con altos oficiales de
Estados Unidos en 'Amman en 1982, que 'Uqla criticó y se opuso
vehementemente, también tuvo graves repercusiones sobre el
fundamentalismo islámico en Siria. El conflicto entreSa'ad al-Din y 'Adnan
' Uqla también se exacerbó debido al acercamiento del primero a Saddam
Husayn y del segundo al Ayatullah Khumayni en Irán. 76 Iraq e Irán se
enfrentaron en una cruenta guerra de 1980 a 1988 que polarizó aún más a
estos dirigentes. Mientras Saddam Husayn se asociaba al secularismo, el
Ayatullah Khumayni simbolizaba el islamismo, aunque para muchos otros
fundamentalistas sirios excepto 'Uqla, Khumayni representaba a un
régimen sectario shi'ita. Las disputas entre estos dos líderes
fundamentalisfas sirios llegó a su culminación el 25 de abril de 1982
cuando a ' Uqla se le expulsó de lo al-Ikhwan al-Muslimun, lo que provocó
que formara su propia organización .77

Iraq, en su oposición y enemistad con Siria, también ha proveído
armas, entrenamiento y protección a los fundamentalistas y ha sido
asimismo un santuario para muchos de ellos perseguidos en Siria. Egipto,
por otra parte, también ha apoyado a los fundamentalistas, sobre todo en la
lucha de los sunnitas contra las llamadas "pandillas" 'alawítas que actúan
dentro del régimen . En resumidas cuentas, todo este apoyo internacional
durante tantos años ha sido básico para los fundamentalistas sirios que
lograron entonces ayuda económica, solidaridad para sus planes y asistencia
técnica y militar de algunos grupos y de naciones vecinas:

En los años siguientes continuó la opos1c1on de los Hermanos
Musulmanes y de los otros grupos fundamentalistas en Siria, no obstante la
derrota en Hama y la represión política. Por ello el presidente Hafiz al-Asad
con el proppsito de calmar los án irnos de los fundamental istas, en 1985
proclamó una amnistía general y liberó a ~ientos de prisioneros.78
Posteriormente en 1988 se dio un enfrentamiento interno y una seria
polémica entre los líderes fundamentalistas ' Adnan Sa' ad al-Din y el shaykh
'Abd al-Fattah Abu Ghudda.79 Estas controversias como las anteriores
debilitaron al movimiento islamista en Siria, lo mismo que las muertes d~
dos de sus más influyentes líderes: Muhammad Abu al-Nasr al-Bayanuni en
1988 y a' id Hawwa en 1989. Estos asuntos, además de las fuertes medidas
represivas, han mantenido las actividades de los Hermanos Musulmanes en
este país mucho más controladas durante la década de 1990 que en la década
anterior, sin que ello signifique que los movimientos fundamentalistas hayan
desaparecido o hayan perdido su vigencia.

o obstante todo ese apoyo internacional, la represión militar del
gobierno logró controlar a los al-Ikhwan al-Muslimun y a los otros grupos
incluido el Frente Islámico de Siria. Hafiz al-Asad con habilidad política y
con fuerza se mantuvo en el poder. Los islamistas tuvieron asimismo serias
crisis internas que los debiljtaron enormemente hacia finales de la década de

Por todo lo anterior es factible concluir que los al-Ikhwan al-Muslimun
el más importante y persistente de los grupos fundamentalistas contra el
gobierno secular en Siria tiene sus bases sociales en los sectores urbanos y
en los grupos de los intelectuales, de los comerG-iantes urbanos y de los
'u/ama'. Un alto porcentaje de los miembros de loi Hermanos Musulmanes

458

459

�proviene de familias de 'u/ama' como se demostró en este ensayo. Al ver su
situación de prestigio, liderazgo y de influencia en la sociedad amenanada
por el creciente poderío de la minoría ' alawita, los al-lkhwan al-Mus/imun,
en conjunto con los 'u/ama·, dirigieron la más sistemática oposición contra
el gobierno del Ba'th. Su propósito consistía también en anular a la minoría
en el poder y restablecer la preeminencia de los sunnitas. Debido a que las
políticas del Ba ' th favorecían a los sectores rurales sobre los urbanos,
muchos comerciantes, intelectuales, industriales y en general habitantes de
las ciudades se unieron al fundamentalismo como alternativa contra el
secularismo y contra el gobierno. Todo esto generó que e1:1 el levantamiento
político se gestara una lucha de clases al lado también de un enfrentamiento
ciudad-campo.

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Syrw and lebanon Emest Benn, Londres 1957, pp.197 ss. ' Umar F.'Abd Allah
The lslamic Struggle in Syria, Mizan Press, Berkeley,' l 983 passim, en especial
pp.96-10 l.

otas bibliográfica
Doctor en Historia del Medio Oriente por The University of Texas, at Austin.
Profesor Catedrático de Historia del Medio Oriente y de Lengua Árabe en la
Universidad de Costa Rica. Profesor visitante en el Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey.
1

P.J . Vatikiotis, The History of Modern Egypt. From Muhammad 'Ali Lo Mubarak,
The Johns Hopkins University Press, Baltimore, 1991, pp.49-69. Roberto Marín
Guzmán "Las políticas económicas de Muhammad · Ali y el inicio de la integración
de Egipto a la economía mundial ( 1805-1848)", en Miscelánea de Estudios Árabes y
Hebraicos , Vol. XL-XLI, Fase. 1, 1991-1992, pp.173-204. Roberto Marín Guzmán,
2

la Guerra Civil en el Líbano. Análisis del contexto polí1ico-económico del Medio
Oriente, Editorial_Texto, San José, Costa Rica, 1985, (segunda edición San José,

1986), pp.73-84 .
Véanse: Santiago Quintana Pali, "La Economía Política en Sitia", en fatudios de
o. l 1980, pp.689-770, en especial, pp.712-716. Santiago
Quintana Pali, "Etnicidad y clase: la minoría dominante 'alawi, minoría en Siria", en
Estudios de Asia y Áfríca, Vol. XVI, úmero 4, 1981, pp.579-623, p.599. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el líhano pp.4 1-71 .
3

Asia y África, Vol. XV,

~ Para más información véase: Raymond Hinnebusch, "Syria",1 en Shireen Hunter,

The Poli1ics of ls/amic Revivalism. Diversity and Unity, Indiana University Press,
Bloomington, 1988, pp.39-56, en especial p.40 y 46 para la participación de los
·alawitas en el ejército sirio. También: Roberto Marín Guzmán, El Fundamentalismo
Islám ico en el Medio Oriente Contemporáneo. Análisis de Casos , Editorial de la
Universidad de Costa Rica, San José, 2000, passim, en especial pp.248-249.

7

Para más infonnación sobre Hasan al-Banna', su importancia político-religiosa y la
labor_ de lo~ _al-!khwan al-Muslimun en ~gipto, véanse: ~nouar ' Abdel-Malek, la
pense~ po!ll!que ar~be contemporaine, Editions du Seuil, París, 1970, pp.71-75 .
Tamb_1én, veans~: R1fat al-Sa 'idi, Hasan al-Banna ·, El Cairo, 1979, passim, en
especial pp.46-)9. Morroe Berger, Islam in Egypt Today. Social and Political
Aspect.~ º[ Popular Religion, Cambridge University Press Cambridge, 1970, passim.
en e~pec1al p.91 . l~haq Musa al-Husayni, Al-fkhwan al-Muslimzm, Beirut, 1952,
pa~s1111, _pp.17-19. Richard P. M itchell, The Society of the Muslim Brothers, Oxford
U111vers1ty Press, New York y Oxford, 1993, possim en especial pp 1-11 Nazih
Ayub_i, "The political reviva! of Islam: the case of Egy~t" en /nternati~nol Journal
o/ M1ddle _East Studies, Vol. XII, Número 2, 1980, pp.481-499 . Kenneth Cragg,
Cou~sels m Cont~mporary Islam , Edimburgh Universiry Press, Edimburgh, 1967,
p~ssim,_ en ~specral p~. I 13 ss. Olivier Carré Myslique et politique. Lecture
revolu11onn~1re du Qur an par SC1JJ 1id Qutb, fi·ere musu/111011 radical, Les Éditions
du Cerf, Pans, 1984, passim, en especial pp.7-8. Gilles Kepel, Muslim Extremism ;11
Egypt. The PropheL and Pharooh, Un iversity of California Press, Berkeley &amp; Los
Angeles, 1984, passim, en especial pp.26-27 . Marín Guzmán, El Fundamemafismo
Islámico, passim, en especial pp. 111-135.
_Para más i~fo~~.ción véase : · Abd Allah, The !sla111ic Slruggle in Syria, p.97.
~rnnebusch, Syna , p.43 . La tesis doctoral de Mustafa ál- iba' i en al-Azhar se
tituló: AI-Sunna wa Makanatuhaji al-Tashri · al-Is/ami.
9

Francesco Gabrieli, The Arab Reviva/, Thames and Hudson, Londres, I 96 I, pp.5 l79. Gustav von Grunebaum, El Islam, Editorial Siglo XXI, Madrid, 1974 pp.325-

Hrair Dekmejian , Islam in Revolution. Fundamentalism in the Arob World
Syracuse University Press, Syracuse, 1995, pp. l 06-107 . ' Abd Allah The Is/ami~
Strug~le in Syria, p.9~. Mu~~afa al-Siba' i, lshlirakiyyat al-Islam, Dar al-Qawmiyya,
El Ca1ro, 1958, pass1m. Sa 1d Hawwa, Jawalat fi Fiqhayn al-Kabir wa al-Akhar
Dar al-Qadisiyya,. _Alej~dría, 1980, passim, en especial pp.19-21, pp.76-82 ;
pp.126-127. Tamb1en : Hrnnebusch, ''Syria", p.43.

460

461

5

�10 Para mayor información véase: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, p.99.
Marín Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim, en especial, pp.256-257.

Guerra Civil en el Líbano, pp.190-196.
18

Clovis Maqsud fue el creador del Neutralismo Positivo. como alternativa a los dos
bloques, el capitalista y el marxista. Véanse: Clovis Maqsud Ma ·na al-Hiyad alIjabi, Beirut, 1960, passim, en especial pp.113-151. Albert Hourani : Arabic Thought
in the liberal Age, 1798-1939, Cambridge University Press, Cambridge, 1983,
p.357. Abdel-Malek, La pensée politique arabe conte_mporaine, pp. l 06-11 O. Marín
Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, pp.208-211.
11

Para más información véase: Rabinovich, Syria under the Ba 'th, pp.49-59.
Támbién: Marío Guzmán, Elfundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250251.
19

Para mayor información véase: Dekmejian, Islam in Revolution, p. l 05. También:
Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.250-251 .
20

12 Para

más infonnación véase: 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, pp. 91-99.
Véase también, Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico, passim en especial
pp.257-258.
Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en especial p.98 p. l OO. Itamar
Rabinovich, Syria under the Ba 'th, I 963-1966, Hebrew University Press, Jerusalén,
1972, passim, en especial pp.5-6, pp. l 1-12, pp.21-27.
13 •

Para más información al respecto véase: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal Jla Da ·wal allkhwan al-Muslimin, 'Amman, 1979,passim, en especial p.22.

21

John Esposito, Voices of Resurgent Islam , Oxford University Press, Oxford y
Londres, 1983, passim, en especial pp.99-133 y pp.150-174. Recuérdese que lo
desarrollaron Mawdudi, Shari 'ati y Khumayni. Para el caso de Siria véase: Sa' id
Hawwa, AI-Madkhal /la Da \ val al-Jkhwan al-Muslim in, passim, en especial p.22.

12 • Abd

Véase: Miohel Aflaq y Salah al-Din al-Bitar, Al-Qawmiyya al- 'Arabiyya wa
Mauqafuha min al-Shuyu 'iyya, Damasco, 1944, passim. Michel Aflaq, Fi Sabil alBa 'th, Damasco, 1954, passim, en especial pp.43 ss. Véase también: Hourani,
Arabic Thoughl, p.357. Sylvia Haim, Arab Nationalism. An Anthology, University of
California Press, Berkeley, 1962 pp .61-72. La constitución del Ba'th aparece en las
pp.233-241 . Marín Guzmán , la Guerra Civil en el Líbano, pp.191-197.
14

Para más información véase: Duslur Hizb al-Ba 'th al- 'A rabi al-lshtiraki, s.p.i.,
s.1.e., s.f.e., passim, en especial p. l donde asegura que existe una nación árabe con
un mensaje eterno y p.7 donde se afirma que el lazo nacional entre el individuo y su
nación constituye la base de la virtud política. Esa persona es la que habla la lengua
árabe, es la que vive en la tierra árabe y cree que pertenece a la nación árabe. Véanse
también : Hourani, Arabic Thought, pp.357-358. Marín Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, passim, en especial pp.127-150.
15

Allah, lslamic Struggle in Syria, pp.89-90 . Véase también: Dek.mejian, Islam
in Revolution, p. l 07. Así escribió: "As one deeply committed to reform ' Attar could

not condone revolutionary violence" (p. l 07). Para más detalles véase también:
Marin Guzmán, Elfundamencalismo islámico, pp ..259-260.
23

Hinnebusch, "Syria", p.44. Véase también: Hanna Batatu, "Syria's Muslim
Brethren", en MERIP Reports, Vol. XII, Número 9, 1982, passim. Hanna Batatu,
"Syria's Muslim Brethren", en Fred Halliday and Hamza Alavi, State and ldeofogy
in the Middle East and Pakistan, MacMillan Edcation, Londres, 1988, pp.113-132.
De ahora en adelante la versión publicada en 1982 del ensayo de Hanna Batatu
llevará (I) cada vez que se cite. La versión revisada del 'ensayo de Hanna Batatu
publicada en 1988 llevará de ahora en adelante (11) cada vez que se cite en este
trabajo. Con esto el lector podrá cotejar con rapidez la información que se cita.
Véase: Batatu "Syria's Muslim Brethren'' (JI}, pp.125-127.
24

Anouar Abdel-Malek, Dialéctica social, Editorial Siglo XXI , México, 1972,
pp .132-133. Peter Mansfield, The Arabs, Penguin Books, Middlesex, 1980, pp.406
ss. Jacques Couland, Israel et le Proche-Orient arabe, Éditions Sociales, París,
1969, pp.72-75. 'Abd Allah, The Jslamic Struggle in Syria, passim, en especial
pp.100-101. Rabinovich, Syria under the Ba 'th pp.59-66 . Jacques Couland, L'éveil
du Monde Arabe, Éditions Sociales, París, 1964, pp.76-85, pp.96-1 Ol. Hourani,
Arabic Thought, p.357. Marín Guzmán, la Guerra Civil en el Líbano, passim, en
especial pp.190-196. El Yemen participó nominalmente de RAU . Para más
información véanse también : AI-Anwar, 21 de mayo de 1963 . Al-Hayal, 12 de junio
de 1963 .
16

Para más información véanse: Abdel-Malek, la pensée politiq11e arabe
contemporaine, pp.216-221 y pp.222-228. Rabinovich, Syria under the Ba 'th,
passim , en especial pp.77 ss. y pp.180-189. Marin Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano passim, en especial pp. 190-21 l .
25

Para más información véase: Abdel-Malek, la pensée politique arabe
contemporaine p.222; así escribió con relación al exilio de Salah al-Din al-Bitar: "11
doit quitter son pays, en 1966 et s'exile au Liban, apres la victoire de l'aile gauche
du Ba'th a Damas." También: Couland, l'éveddu Monde Arabe, pp. 85-90.
26

Véase: Philip Khoury y Joseph Kostiner, Tribe and the State Formafion in the
Middle East, University of California Press, Berkeley y Los Angeles, 1990, passim

Dekmejian, Islam in Revolution, p.105. Nikolaos Van Dam, Strugglefor Power in
Syria, Croom Helm, Londres. 1981 , pp.41-42. Véase también: Marin Guzmán, La

en especial pp.J 7 ss., p.129, p.138, donde se explican las cuatro tribus de los
'alawitas: Matawira, Haddadin, Khayyatin, Kalbiyya. Véase también: Rabinovich,

462

463

17

�Research l~stitute, lslama~ad 1 s.f.e., pp.20-28, pp.37-40, pp.57-62, pp.90-94, pp.98179. Henn Laoust, Essa1 sur les doclrlnes sociales et politiques de Taki-d-Din
Ahmad b. Taimiya, lnstitut Fran~ais d'Archéologie Orientale, El Cairo, 1939,
passim.

Syría under the Ba 'th, pp. 154-164. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico,
passim, en especial pp.252-253 .

Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.126. Véase también: Rabinovich, Syria
:mder the Ba 'th, pp.154-164. •Abd Allah, The ls/amíc Struggle in Syria, passim.
27

ll

. . fi

.

ara mas m _ormac16n ~é~nse; Dekmejian, islam in Revolution,passim en especial
p.! 12. ~alvan,, !raq Y S1na, pp.55-106, en especial pp. 82-99. Seale, The Strugg/e
for ~n~, pass,'!', en especial pp.39-41 y pp.87 ss. Petran, Syria, pp. lo¡ ss.
Rabmovrch, Syria under the Ba 'th, p.6. También: Quintana, "Etnicidad y clase''
pp.579-623.
.

Para más infonnación véanse: Martin Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism" en
Martin Kramer, Shi 'ism, Resistance and Revolution, Westview Press, Boulder,
Colorado, 1987, pp.237-254, en especial p.245. 'Abd Al/ah, The /slamicStruggle in
Syria, passim. en especial pp.57 ss. Quintana, "Etnicidad y clase", passim, en
especial p.599.
28

34

Albert Hourani, A History of the Arab Peop/es Harvard Universíty Press
Camb~idge, ~~ssachusetts, 1991, pp.209-298 y pp.302-31 O. Lapidus. A History 0j
lslam,c Soc1et1es, pp.637-643 . Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano
passim, en especial pp.4 l-84.
·

Quintana, "Elnicidad y clase", pp.608 ss. Véanse también : Batatu, Syria'.f Muslim
Brethren, (ll), pp.125-127. Hinnebusch, Syria, p.44 .

29

35

· " , p.42. Galvan1,· Iraq y Siria, pp.89-92. Para más información
. H.mne bu~~ h, "S yna
vease tamb1en: Mario Guzmán, El Fundamentalismo Islámico passim en especial
pp.237-238.
'

Batalu, Syria's Muslim Brethren, (11), pp.125-127. Véase también: Hinnebusch,
Syria, p.44.
30

Michael Hudson, Arab Polilics. The Searchfor legitimacy, Yale University Press,
New Haven &amp; Londres, 1977, passim, en especial pp. 63-64. Batatu, " yria's
Muslim Brethren", (íl), pp. 121-124. Roberto Marín Guzmán, El Islam: Ideología e
His1or1a, Alma Mater, Editorial de la Cooperativa de Libros de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1986, passim, en especial pp.167-180. S.M . Jafari,
The origins and early deve/opmen/ of Shi"a Islam, Longman, Londres y New York,
1979, passim, en especial pp.289 ss. Abu Muhammad al-Hasan b. Musa alNawbakhti, Kitab Firaq al-Shi'a, editado por Helmutt Ritter, Eslambul, 1931,
passim. Henri Laoust, Les schismes dans /'Islam. lntroductioh a une étude de la
religion musulmane, Payot, Paris, 1977, passim, en especial p.70, p.73, p.151 ,
pp.258-259, p.303. Muhammad Amin Ghalib al-Tawil, Ta'rikh al- 'Alawiyyin, Dar
al-Andalus, Beirut, !966 passim, en especial p.466 y también pp.468 ss. donde
enfatiza los asuntos contemporáneos de los ·alawitas. Kais Firro, "The Syrian
Economy under the As.ad regime", en Moshe Ma'oz y Avner Yaniv, Syria under
Asad. Domestic Constraints and Regional Rísks, Croom Helm, Londres y Sydney,
1986, pp.38 ss. Dominique Sourdel, Islam, Walker and Company, ew York, 1962,
pas.rim, en especial pp. 90~93. Véase también: Quintana, "Etnicidad y clase", passim,
en especial pp.589 ss. · Abd Allah, The lslamic Str11ggfe in Syria, passim, en especial
pp.42-48.

p

31

12

Para más in ormación sobre las opiniones del fundamentalista Jbn Taymiyya con
relación a los 'a lawitas, véase: Loust, les schismes dans /'Islam, pp.258 ss. Taqi alDin lbn Taymiyya, AI-Siyasa al-Sha'riyya, editado por A.S. Nashshar y A.Z.
' Ariyya, s.p.i., El Cairo, 1951, pp.6-7. Malcolm Kerr, /s/amíc Reform. The Politícal
and legal Theories of Muhammad 'Abduh and Rashid Rida, University of
California Press, Berkeley y Los Angeles, l 966, passim en especial pp.55-56 y
pp.89-90. Qamaruddin Khan The Political Thought of lbn Taymlyya, lslamic
464

36

_ "Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.11 6-118. Véase tamb'é •
I n.
Hmneb u.~c h, "Syrra
· ", p. 42 . Marín Guzmán, El Fundamenta/ismo Islámico , passim
en especial pp.237-238.
'

Batat u, "Syna
. 's Mus ¡·1m Brethren", (11), p. 116. Para el caso de los mul/ahs de Irán
pu~de v~rse : Michael Fischer, lran- From Religious DiS'p11l€; ro Revolution, Harvard
Unrvers1ty Press, Cambridge Massachusetts, 1980, passim.
l7

38

Ba~atu, "Syria's ~usli~ Brethren": (11), p. l 16. Véase también: Paul Balta y
Clau~me Rulle~u, l fran msurge, Parrs, 1979, passim, en especial p. 152. Véanse
tambi~n: Al-Ta d~d 'A!n li al-S11kkan, (Censo), 1960, Damasco, 1960, passim, en
esp_ecial ~p.224-2.&gt; 1, citado por Batatu " yria's Muslim Brethren". {11), p. 116. AlTa dad Am_ li a/-Sukkan, (Censo), 1970, Damasco, 1970, pass1111, en especial
pp,225 ss., citado por Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (ll). p. l ¡6.
39

. 's Mus 11m
· B. ret hren", (H), p.116. Véanse también : Dekmejian, Islam
. Bat atu, "S
. yna
tn Re_
volullon, pp, 112 ss. Hmnebusch, "Syria'', pp.48 ss. Para más infonnación véase
también: Marin Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p.237.
40p

á 'f".

.

. ara m s m,o~ac1ón véanse: Hanna Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (1), p.14.
Hmnebusch, "Syrra", p.42.

41

• B~tatu, . "Syria's Muslim Brethren", (11) p.117.
cornc1~encra que alg~nos de l~s apellidos de los
profesional º. comercial. P~r eJemplo, al-' Attar, el
Shash, muselina, etc. También en Egipto se dio una

465

También asegura que no es
·u/ama' tengan un significado
perfumero, Tunji, orfebre, alsituación semejante de que los

�'u/ama' tenían asimismo otras ocupaciones como comerciantes o artesanos. El padre
de Hasan al-Banna', por ejemplo, era profesor (mudarris) de religión y también
reparaba relojes, de ahí que se le conociera con el nombre de al-Sa ·ati.

· Abd Allah The Islamic Struggle in Syria, passim, en especial pp.106-109.
Hinnebusch," yria", pp.44-45. Dekmejian, Islam in Revolution, p.107.

°Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246. ' Abd Allah, The Islamic Struggle in

5

Dekmejian, Islam in Revolution, p.112. Raymond Hinnebusch, "The lslamic
Movement in Syria: Sectarian Conflict and Urban Rebellion in an AuthoritarianPopulist Regime", en Ali E. Hillal Dessouki, lslamic Resurgence in the Arat, World,
Praeger, New York, 1982, p.160. Galvani, Iraq y Siria, pp.89-93. Véase rambién:
Marín Guzmán, El Fundamenralismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo,
passim, en especial p.238.
42

Syria, pp. l 06-107.

Quintana, "Etnicidad y clase", p.616. Kramer, "Syria's 'alawis and shi'ism", p.246.
John J. Donohue, "La nouvelle Constitution syrienne et ses détracteurs", en Travaux
et Jours o. 47, abril-junio de 1973, pp.93-111.

51

Roberto Marín Guzmán, El Derrumbe del Viejo Orden en Irán. Ensayo histórico
sobre la caida de la dinastía Pahlavi (/925-1979), Editorial de la Universidad de
Costa Rica, San José, Costa Rica, 1989, passim. · Abd Allah, The lslamic Struggle in
Syria, pp.66-67.
5l

Dekmejian, Islam in Revolutíon, pp.1 12. Fred H. Lawson, "Social Basis of the
Harna Revolt", en MERJP Reports, Vol. 12, No. 9, 1982, pp.224-228. Véase
también: Marin Guzmán, El Fundamentalismo Islámico en ef Medio Oriente
Contemporáneo passim, en especial pp.238-239.

41

Para más infom1ación sobre el Ba'th y sus refonnas en Siria, véanse: James Bill y
Carl Leiden, Politics in the Middle East, Little, Brown and Company, Boston,
Toronto, 1979, pp.309-311. Kamel S. Abu Jaber, The Arab [Jo 'th Socia/ist Party:
History, Jdeology and Organization, Syracuse University Press, yracuse, 1966,
passim, en espei;ial pp.99- l O1, pp.167-174. Sami Hanna y George Gardner, Arab
Socia/ism. A Documentary Survey E.J. Brill, Leiden, 1969, passim, en especial
pp.305-312. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Véase también: Batatu, " yria's
Muslim Brethren", ([l), pp.125-127. Hinnebusch, "Syria", p.44 .
44

45

n Gustav von Grunebaurn, Muhammadan Festivals, Curzon Press, Londres, 1981,
pp.15-49. Marín Guzmán, El fundamentalismo islámico, passim, en especial p.265.
54 · Abd

Allah, The lslamic Struggle in Syria p.111. Dek.mejian Islam in Revolution,

p.109.
.s.s Para más información véase: Quintana, "Etnicidad y clase", pp.620-621.

Véase: Wafa, 23 de mayo de 1976. También: Mario Guzmán, la Guerra Civil en
el Líbano, pp.278-279.

56

Para más infonnación sobre todo ésto véase: Bataru, "Syria's Muslim Brethren",
Wafa, 23 de mayo de 1976. Véase también : Marín Guzmán, la Guerra Civil en el
Líbano, pp.278-279.

51

(lf), pp.125-127.

Para un estudio detallado de esta relación ciudad-campo en el norte de Siria, en
concreto para la ciudad de Alepo en el siglo XVlll, en la época anterior a la
modernización, que bien puede entenderse corno el patrón general para otras urbes
sirias, véase: Abraham Marcus, The Middle East on the Eve o/ Modernity. Aleppo in
the Eighteenlh Century, Columbia University Press, New York, 1989, passim, en
especial pp.121-218. Véase también: Galvani, [raq y Siria, passím, en especial
pp.81-98. Quintana, "Etnicidad y clase", pp.610-61 J.
46

Wafa, 23 de mayo de 1976. Véanse también: AI-Nahar, 24 de mayo de 1976. AINahar, 26 de mayo de 1976. Wafa , 29 de mayo de 1976. Wafa, 2 de junio de 1976.
También: Marín Guzmán, La Guerra Civil en el Líbano pp.278-282.

58

'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, pp.70-73. Hinnebusch "Syria", p.5254. Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.128. Vé&lt;!se también: Marín Guzmán,
El fundamentalismo islámico, p.267.

59

41

Para mayor infonnación véase: Lawson, "Social Basis of tlle t-fama Revolt",
pp.24-27. Véanse también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II), passim.
Hinnebusch, " yria", p.50. 'Abd Allah, The /slamic Struggle in Syria, passim, en
especial pp.191-192. Galvani, Iraq y Siria, pp.99-103. Marín Guzmán, El
Fundamentalismo Islámico en el Medio Oriente Contemporáneo, pp.263-264.
48

' Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.103-107. Véase también: Marín
Guzmán, Elfundamentalismo islámico, p. 264 .

AI-Nadhir, 29 de abril de 1980, pp.7-10 . Véanse también: Batatu," yria's Muslim
Brethren", (11), passim, en especial p.129. De~mejian Islam in Revolution, p.109.
También: Marln Guzmán, El Islam : Ideología e Historia, p.89. Para más
información véase la versión de los al-lkhwan al-Muslimun de estos acontecimientos
en: Al-Nadhir, No. 16, 29 de abril de 1980, pp.7-10. También: Al-Nadhir, No. 17, 25
de mayo de 1980, pp.26-27 .

60

61

49

Véanse: AI-Nadhir, 8 de febrero de 1976. AI-Nadhir 7 de abril de 1980. nmbién :
466

Véase por ejemplo: Sa' id Hawwa, Al-Madkhal /la Da 'wal a/-f/(hwan al-Muslimin,

passim.

467

1¡

�62

Para mayor información véanse: 'Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria,
pp.107-128. Hinnebusch, "Syria", p.45. Al-/khwan a/-Muslimun, Vol. 111, 1985,
pp.37-48, citado por Hinnebusch, "Syria", p.45. Marín Guzmán, Elfundamentalismo
islámico, passim, en especial pp.269-270. Para más información sobre el Frente
Islámico en Siria (AI-Jabha al-lslamiyya ji Suriya) véase: Bayan al-Thawraf allslamiyya fi Suriya wa Minhajuha, 9 de noviembre de 1980, passim, en especial
pp.10-12. También: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981, passim.

AI-Nadhir, el órgano informativo de los Hermanos Musulmanes en Siria en 1979
publicó muchos artículos en defensa del Ayatullah Khumayni y de elogio por el
triunfo de la Revolución Islámica en Irán. Véase por ejemplo: AI-Nadhir, 5 de
noviembre de 1979. También: Al-Nadhir. 20 de noviembre de 1979. En algunos de
esos artículos advertían a Hafiz ,al-Asad que lo que había ocurrido al Shah en Irán
podía también acontecerle a él en Siria. Para más detalles véase también : Marín
Guzmán, Elfundamenta/ismo islámico, passim, en especial pp.246-247.

63 • Abd

77

Allah, The lslamic Struggle in Syria, pp.84-86 y p.119. Alasdair Drysdale,
"The Asad Regime and its Troubles", en MERIP Reports, Vol. 12, No. 9 1982,
passim. También: Dekmej ian, Islam in Revolution, p. l 09.

64

Batatu, "Syria's Muslim Brethren" (11), p.130.

Véase: Al-Nadhir, 1 de abril de 1980, citado por ' Abd Allah, The lslamic Struggle
in Syria, p.109.

6s

Para más información véase: Al-Nadhir, 21 de marzo de 1981. ' Abd Allah, The
lslamic Struggle in Syria, pp.1 18 ss.

66

67

Dekmejian, Islam in Revolution, p.116. Para más información véase también: AlNadhir, junio de 1982, p.32 . Judith Perera, "The Shifting Fortunes of Syria's Muslim
Brothers'', en The Middle East, Mayo de 1983, pp.25-28 . Véase también:

Hinnebusch, "Syria", p.45. Al respecto escribió: "He objected to the alliance Sa'ad
al-Din was forming with Iraq, a secular regime fighting the world's only Islamic
republic, the U.S. contacts, which, he charged, dernonstrated complacency coward
imperialism." Véase también: 'Abd Allah The lslamic·s,,-uggle in Syria, passim en
especial pp. 181- 184.
78

Nikola B. Schahgaldian, "Sectarian Politics and the lc;lamic Challenge in Syria",
en MiddleEast lnsight, Vol. IV, No. 2, Junio/Julio, 1985, p.28. Dekmejian, Islam in
Revolution, p.118.

Kramer "Syria's · alawis and shi' ism", passim, en especial p.246. Dekmej ian,

Islam in Revolution, p. l 08.
68

16

79

Véanse: AI-Watan al- 'Arabi, 27 de mayo, 3 de junio y 1Ode junio de 1988, citado
por Oekmejian, Islam in Revo/ution, p.118 y p.258.

Kramer, "Syria's 'alawis and shi' ism", passim, en especial p.247.

Dekmejian, Islam in Revolution pp.112-113, cita la misma información contenida
en Hinnebusch, "~yria", p.48. Véase también: Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
(II), p.129.

69

70

Dekmejian, Islam in Revo/ution, pp. l 12-113. Batatu, "Syria's Muslim Brethren",
()), p.20, también : Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11), p.129.
Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (II) p.129. Véanse también: ' Abd Allah, The
/slamic Struggle in Syria, passim, en especial pp. l 07-108. Marín Guzmán, El
fundamentalismo islámico, passim, en especial pp.241-245 .
71

72

Dekmejian, Islam in Revolution, p.117. · Abd Allah, The lslamic Struggle in Syria
pp.123-128. Batatu, ''Syria's Muslim Brethren", (1), p.20. También: Batatu, "Syria's
Muslim Brethren", (11), p.129. Hinnebusch, "Syria", p.44.

n Batatu, "Syria's Muslim Brethren", (11) p.115. Para más detalles véase: Marln
Guzmán, El fundamentalismo islámico, pp.245 ss.
74

Batatu, "Syría's Muslim Brethren", (1 1) p.116 y también p.120.

7~

Para más información véase: Hinnebusch, "Syria", p.51.
468

469

�EL CULTO A LAS ÁNIMAS DEL PURGATORIO:
UNA DEVOCIÓN QUE NO MUERE
• Liliana De Ita Rubioi
Docente del Colegio de Sociología
Facultad de Filosofia y Letras - UANL
Presento a continuación algunas reflexiones que son producto del
trabajo de investigación documental, análisis· de los elementos que
intervienen en el culto a las benditas ánimas dél santo purgatorio y propuesta
de interpretación filosófica acerca de los mismos. La perspectiva de la
investigación realizada ha sido originalmente la de la filosofía de la religión
inserta en el espacio más amplio de una filosofía de la cultura; sin embargo,
en el presente artículo he retomado algunos de los aspectos del culto que
considero relevantes para los estudiosos de los hechos sociales y
humanidades por razones de su vigencia, de su extensión y por ser una
práctica muy antigua que ha conservado sus elementos originales como
esenciales, aunque se actualiza en la experiencia cotidiana y cerrada de los
sujetos que la realizan.
A pesar de que el culto aparenta estar semiolvidado, en la vida
cotidiana es practicado por una gran cantidad de creyentes de diversos
sectores poblacionales, en sus espacios domésticos, por lo que considero que
es un culto subyacente. Analizar los aspectos que supone la práctica de esta
devoción en los ámbitos de la vida fam il iar nos acerca a una sociología de la
vida cotidiana, ya que la creencia se prolonga en acciones individuales en
primera instancia, pero que atañen al comportamiento humano en sociedad,
en su relación con los demás.
El estudio de la rel igión resulta de gran consideración y relevancia para
los interesados en 'los acontecimientos sociales y en ,las humanidades, porque
analiza un hecho universal: la creencia religiosa; y permite al mismo tiempo
el acercamiento a los aspectos psicológicos individuales y colectivos t¡ue
ellas entrañan.
Ambas dimensiones de la religiosidad: individual y colectiva, son de
gran importancia para el estudio de las culturas, ya que aportan información
sobre un ámbito relacionado con la experiencia humana u,niversal.
Según la opinión de diversos estudiosos de la religión, a lo largo de
todas las épocas, desde la prehistoria hasta nues_t:ros días; los seres humanos
han experimentado la "presencia" y proximidad de lo sagrado, que es
471

�concebido como una instancia superior que se sustrae a la razón, invisible,
omnipotente, misteriosa y majestuosa que les provoca asombro y temor a un
tiempo y genera -como reflejo en el estado de ánimo individual- eJ
''sentimiento de criatura". Afirma Rudolf Otto que dicho sentimiento "es un
efecto subjetivo que produce en la disposición de ánimo un objeto externo; el
sentimiento de criatura es el sentimiento de dependencia que se reconoce y
da cuenta de sí mismo, es decir sentimiento de la criatura que se hunde y se
anega en su propia nada y desaparece frente a aquel que está sobre todas las
criaturas." 2
Movidos por ese sentimiento de dependencia y por la mezcla de temor
y admiración que les inspira esa presencia inefable, los seres humanos
establecen con ella un pacto para conjurarla, a través de la constitución de un
sistema religioso y de la serie de creencias y prácticas que conllevan, según
los diversos procesos establecidos culturalmente.
1

Tnnumerables manifestaciones de la religiosidad nos han sido legadas
por las diversas culturas que han poblado la humanidad, lo que ha conducido
a los especialistas en el ámbito, a sostener que no hay una organización
social que no cuente con un sistema religioso; he aquí, por lo tanto, un
aspecto esencial a considerar en el análisis de todo sistema social.
La religión es una práctica universal y acompaña a la humanidad desde
sus orígenes. Uno de los más importantes sociólogos que tocan el tema de la
religión, Emilio Durkheim, sostiene que los primeros sistemas de
representación que los seres humanos se han hecho del mundo y de sí
mismos son de origen religioso y constituyen, además, una cosmovisión .
Deduce este pensador la formación de todo conocimiento y filosofía a partir
de la religión que ha contribuido, según su opinión, a conformar la. esencia
del espíritu humano. 3 . A pesar de que hoy en día muchas personas pueden
estar en desacuerdo con los sistemas, creencias religiosas y aun con la
posibilidad de existencia de lo sagrado, la presencia y manifestación de la
religiosidad en todos los pueblos constituye un hecho insoslayable, cuya
exploración es de gran trascendencia y vigencia.
Formando parte del sistema religioso católico se encuentra un culto que
ha sido poco estudiado -a pesar de su amplia extensión geográfica y de
haberse preservado prolongadamente en el tiempo: el culto católico ' a las
benditas ánimas del santo Purgatorio." Este culto nos permite analizar el
conjunto de prescripciones morales, sociales y económicas que le subyacen,
las cuales regulan la conducta individual y colectiva de millones de personas
creyentes y se anteponen incluso, a las normas sociales en la determinación
de los actos humanos, aunque generalmente hay concordancia entre ambos.
Por las condiciones de intimidad en las que el culto se practica, se ha
472

mantenido como algo marginal con respecto a otros eventos centrales para el
catolicismo y, por lo tanto, también ha sido poco estudiado.
En nuestro país actualmente se practica, la "devoción o cu)to a las
benditas ánimas del santo Purgatorio" en diversos sectores geográficos y
poblacionaJes, caracterizándose su celebración por realizarse en forma más
personal y familiar que masiva o colectiva. El acercamiento al culto permite
a los estudiosos ingresar en una esfera de la religión que se desarrolla en
forma paralela a la propuesta eclesiástica oficial, ya que se desenvuelve
fundamentalmente en los espacios domésticos, íntimos y cotidianos que
marcan su práctica con elementos de una vivencia y elaboración muy
personalizados, así como con una fuerte carga cultural y emocional. Las
características antes citadas nos han llevado a ubi.car esta devoción como
parte de la religiosidad popular, entendiendo por creencia popular: " ... la
relación que tienen las masas con una religión superior y más universal, que
comprenden y practican sólo en parte y deforman en cierta medida,
mezclándola con un patrimonio religioso ancestral." 4
A través del análisis de esta expresión de la religiosidad popular es
posible estudiar algunas de las creencias religiosas más arraigadas entre la
población católica, en el ámbito mundial y nacional, las cuales tienen
implicaciones morales directas en la vida cotidiana de sus practicantes.
Partimos entonces de la tesis de que este culto como toda idea religiosa es
parte fundamental de una cosmovisión y particularmente una guía de
comportamiento en vida para garantizar la salvación d.c-1alma; pero al mismo
tiempo, esta devoción supone relaciones cotidianas a través de actos rituales
entre el ferviente y lo sagrado, las cuales se velan por mantener, ya que
suponen beneficios para todos los participantes .. Los beneficios para el
practicante consisten en apoyo en las necesidades y problemas cotidianos de
índole emociona!', económico y relacionados con el aspecto de la salud y la
integridad física y moral , principalmente; al ánima que es invocada como
mediadora entre el orante y la divinidad se le ofrece a su vez la intercesióndel orante con ruegos y súplicas a favor del perdón de sus pecados y la
remisión de sus penas, lo que implica una estancia más breve en el lugar de
la expiación · para la Iglesia este sistema de intercambio de favores reporta
beneficios de índole económico, así como el fortalecimiento de uno de sus
dogmas principales: la existencia del ánima y del purgatorio.
El culto a las ánimas del Purgatorio es considerado · parte de la
religiosidad popular debido a que surge como respuesta a las necesidades de
salvación para una gran cantidad de población que de otra manera, debido a
sus faltas cotidianas, se encuentra lejos de la santidad que se -requiere como
condición de acceso al cielo inmediatamente después de la muerte, ya que
carece de los medios económicos, por ejemplo, para lucrar indulgencias. Con
473

�11!11

relación a las expresiones de la religiosidad popular, anuel Mandianes
e presa: ' ...la religión del pueblo servía de articulación entre el aquí y el má
allá entre la vida ocia! y espiritual de la comunidad s y la nece idad que la
comunidad siente de relacione con los muerto ." 5 Es precisamente una d
las funcione del culto que analizamos la de restablecer el vínculo entre el
mundo de lo vivo que se define como el e pacio de lo profano y el mundo
de lo muertos, de lo agrado, que el ámbito de la di inidad.
Por 'religio idad popular' compr nde, ademá una gran cantidad de
estudio o de la religión a la r alidad d complejas y ariadas
reelaboraciones que el contacto entre diversas tradicione culturale ha
permitid y que e refiere a lo procesos de contacto, fu ión e inclu o
elimina ión entr las práctica religiosa aportada por cada tradición· para el
caso del catolici mo me icano, que es la religión oficial" de nuestro país y
el fundamento d I culto que e tudiamo se reconocen influencias africanas
asiática europea
americanas prehi pánicas en las creencias religiosa
actuale . iguiendo el mismo orden de ideas, creemos qu : el término
catolic1 mo popular es útil para studiar medios urb no o camp sino
mestiz '. 6 en los que e lleva a cabo el culto m ncionado. La devoción a la
ánima en tanto e presión de la religio idad popular muestra cierta
caracterí tica que e atribuyen a este cipo de r ncia : por principio el culto
e tran mite por medio del proceso de ocialización que realiza la familia y
forma parte del acervo cultural de un grupo determinado· se con truye sobr
una i ión que considera que lo sagrado se manifiesta d forma inmediata a
la factualidad humana por lo que se inserta directamente en la ida
cotidiana· con tituye un grup d creencias sincr 'tica ya que -como se ha
mencionado- r interpretan el si tema religio o oficial y cambian su
significado de acuerdo con la experiencia cultural del grupo e inclu o
individual, como creencia, e basa n relato de tipo mítico cuya veracidad
no e pr cisamente lo importante. ya que el mito narra ¡gniticado má que
ac ntecimientos e una ivencia esencialmente emocional.
La de ación o culto a las ánimas d I Purgatorio urge hace nue
iglos, ntre 1150 y 1200 D , periodo en que Jacques Le Goff -importante
historiador medievalista- ha ituado el urgímiento ofic1a1·• de la creencia en
el Purgatorio en la e catología 7 católica. A pe ar d que e te culto preci o
pueda datar e en el siglo doce de nue tra era la creencia en un principio d
vida que anima al cuerpo y es independi nte de él y superior a los seres
humanos ubyace a todas la religiones y e desarrolla como parte de sus
creencias desde los orígenes de la humanidad, de tal forma que ha sido
consid rada como la idea filosófica primera. Toda las religione , desd la
má incipientes por su organización hasta las má complejas, part n de la
convicción en la exi tencia de dicho principio ital y le atribu en
determinadas características propi dade y facultades particulare &gt;
474

superiores, algunas de las cuales tienen un sentl
culturas.

O

común

entre diversas

Son los atrib~tos que se confieren a las en. ades anímicas tos que
conducen a con~eb1rlas _orno inmortales y uperio s, condiciones sobre la
cuale~ se fundame_nta el mter ·s en lo que ucede l pués de la muerte. Anle
la fi~itud Y frugalidad_ de su exi tencia, los seres h manos han desarrollado
un sistema de creenc_1as escatológica , entre las uale podemo situar el
culto_ que ahora e tud1~mos. Queda fuera del pres 'hte artículo el estudio de
la diferentes
· ·
d'
1 concepct0nes y denominacione de 1·a ent'idad es a111m1cas
en
,versas cu ~~ra , ya que representa un extenso y p fundo trabajo de análi 1
Y comparac1on_ ~~e nos aleja de nue tra di qui iciones. os ceñiremo
ent?nces al analts1s de la concepción católica respecto al alma humana q '
esta en el trasfondo de la devoción que nos mueve; la reflexión.
' ue
El . 'ánima , qu~ es el nombre con el que se denomina al alma en el
purgato_no posee un tipo de realidad compleja y compue ta ya que e t L
~~e~:c1a corpóre~ ~?mo espiritual. ~a pa~e espiritua, está aún relaciona:an a~
~ en que 1 _10, con el que tiene mtercambios se nutre de materias
corp~~eas emanaciones de la sangre y el aire que respira. o ob tante su
· eternamente·
drelac1on
· con
d el cuerpo. el alma puede separarse de· '"..it y v·1v1r
espues e la muerte . ~ realiza dicha separación y el alma atraviesa ui~
proces~ ?e tran formac1on a través de la purificación que logra la lib
··
del espmtu.
erac1on
. En el ánima se conden an los actos morale , debido a que en ella
residen_la voluntad la razón y los afectos e la equipara a la conciencia se
la cons1der_a el sustrato de la personalidad · asimismo dado que en ella resfden
la~ sensac1?n_es, experimenta el dolor y el placer. Los atributos que se
asignan_ al anima ha~ det~rminado que sea la instan~ia sobre la cual recaen
los cas_t1gos Y la_ pen1tenc1a, para que pueda experimentar sufrimiento dol
ang~s_t~a Y dema estados de ánimo por medio de ' ios cuales se efe~túa 01~
rem1s1on de los daño ocasionados y a través de lo cuales es purificada. Por
el pecado ~: ha m_anchado el alma y extinguido su vida y por ello la
transformac1on requiere actuar directamente sobre eJla.
h
Tomando en cuenta que el _pecado es un acto .deliberado de la voluntad
umana que s~ re~la contra Dios, la restitución de la relación requiere la
toma de_ c?nc1enc1a por parte del pecador que se manifiesta mediante el
arrepen!1,m1ento res~ecto de sus culpas y la penitencia que implica
aceptac1on de las mismas y dolor por haberlas cometido De Jo a t ·
deduce
·
enor de
se
. q_ue 1a pos1·b·t·d
1 1 ad del perdón de los pecados se finca
en lantoma
conc1en~1a,_ por parte del pecador, respecto de las faltas cometidas y en el
arrepent1m1ento respecto de la mismas. Finalmente, el sacramento de la
475

�1

Penitencia comporta "satisfacción": liberado del pecado, el pecador debe
reparar sus pecados: debe "satisfacer" de manera apropiada o "expiarº sus
pecados. Esta satisfacción se llama también "penitencia".
La necesidad de los ritos de purificación es concebida en todas las
rt':ligiones como una condición para salvaguardar el orden cósmico y divino,
para mantener separados los atributos del mundo de lo sagrado respecto de
los del mundo profano, ya que la mezcla los disolvería. En el catolicismo, al
igual que en otras religiones, se establece la necesidad de un rito de
purificación antes de que las almas impuras puedan presentarse ante la
divinidad, considerando que el pecado mancha el alma y constituye, además,
un desequilibrio en el orden de !a justicia y una ruptura de la relación con
Dios con motivo de actos de rebelión voluntaria del ser humano en su
cont;a por lo que sutone una enemistad con él. El purgatorio, desde sus
orígenes, se concibe como un "lugar" para la maduración del alma antes de
presentarse con su creador, como una segunda oportunidad para enmendar
las acciones equivocadas que le atan a lo material, a los afectos y pasiones y
le impiden liberarse tr1nsformada en espíritu.
l

Jacques Le Goff sostiene en su estudio sobre el surg11niento del
purgatorio, que en el intervalo de los siglos ll al IV DC, los principales
padres de la Iglesia católica reflexionaron en torno al destino del alma entre
el juicio individual y el juicio final; y dado que mediab:a un tiempo entre
ambos, propusieron la existencia de un "lugar": locus intermedio al cielo y al
infierno en el que se purifican las almas de aquellos que mueren en gracia
por haber sido bautizados, pero que en vida cometieron faltas, las cuales no
son graves síno cotidianas y comunes a los seres humanos y de las que se han
arrepentido sin que aún terminen de satisfacer los daños ocasionados. De
estas reflexiones surge la tesis acerca de la existencia del purgatorio:
purgatorium como un "tercer lugar" en la geografía del más allá, en la
escatología católica, no siendo ni el cielo ni el infierno. El surgimiento del
purgatorio causó la división entre las iglesias cristianas de oriente y
occidente, ya que según los representantes de la primera, no hay mención de
un lugar" tal en !as Sagradas Escrituras, además de que dicha creencia se
opone a la esencia del cristianismo que postula que el sacrificio de Cristo
restablece por sí mismo el lazo roto al constituir el perdón de los pecados.
La tesis citada que destaca el sacrificio de Cristo, se n1antiene esencial
a la religión protestante que por lo mismo no concibe la posibilidad de
existencia del purgatorio. Por su parte, la iglesia de occidente, hoy Iglesia
católica retoma un pasaje bíblico del Antiguo Testamento contenido en el
segundo libro de los Macabeos, el cual hace referencia a la conveniencia de
orar por los difuntos, y lo interpreta como la posibilidad de la existencia de
una segunda oportunidad para las almas, la cual es localizada en un lugar

476

determinado en el que se efectúa la purificación de los pecados después de la
muerte. La interpretación que han realizado los representantes de la Iglesia
católica basa su tesis en la argumentación de que si no existiera una segunda
oportunidad para las almas de los difuntos, no tendría ningún caso orar por
ellos.
Pese al desacuerdo de fondo en la interpretación de las Sagradas
Escrituras, después de largo tiempo y vacilaciones, la creencia en el
purgatorio es "oficializada" en el siglo XII DC e impulsada por parte del
papado. El Concilio de Trento sostiene que el purgatorio existe y la iglesia
puede interceder a favor de quienes se encuentran en él; por su parte ·el
Concilio Vaticano ll sostiene que la Iglesia, al tener perfecta conciencia de la
comunión que reina en todo el cuerpo místico de Jesucristo, es decir, entre
toda la comunidad de cristianos ya desde los primeros tiempos, guardó con
gran piedad la memoria de ·los difuntos y ofreció sufragios por ellos, porque:
"santo y saludable es el pensamiento de orar por los difuntos para que
queden libres de sus pecados". 8 Podemos inferir de estas argumentaciones el
origen del culto a las ánimas del purgatorio y e.l posterior desarrollo e
inclusión de los elementos que en él participan.
La noción de culto actual se deriva del término griego Téréo, que se
relaciona con los significados de cumplir, guardar y observar. El significado
predominante de la noción de culto es de observancia religiosa ya sea de los
preceptos divinos o de las enseñanzas de la sabiduría. En sentido figurado, el
culto significa la observancia de la ley, de los mandamientos o de la
tradición: los valores espirituales, doctrinas, costumbres y sabiduría, entre
otros.
Partiendo del hecho de que lo que el ser humano toma bajo su custodia
y observación es aquello que le es valioso, se infiere que le es imprescindible
mantener un contacto con las ánimas del purgatorio en tanto instancias
mediadoras entre lo sagrado y lo profano, debido a su misma condición y
estado. Las ánimas se eneuentran en un ' lugar" intermedio entre la tierra y el
cielo, entre lo profano y lo sagrado; son estancias sustanciales que tienen
padecimientos necesidades y sentimientos que las afectan y, al mismo
tiempo, son espirituales superiores e inmortales, ya que participan de lo
sagrado y pueden comunicarlo al observante de la devoción. Debido a sus
atributos, las ánimas del purgatorio son sentidas en estrecha cercanía con la
vida doméstica del ferviente, quien tiene presentes los sufrimientos que ellas
mismas experimentaron en vida y que continúan padeciendo en el más allá y
considera que por ese motivo pueden comprenderlo y apoyarlo más
directamente intercediendo ante la divinidad de la ,·eual se encuentran más
próximas ya que moran en un lugar santo.
477

�Las visiones, testimonios y representaciones del purgatorio muestran a
las ánimas envueltas en un terrible fuego que arde pero no consume Yque las
hace padecer un grande e incesante dolor. Es el fuego un~ de l_os sí~bolos
primordiales en la iconografía católica del pur~ato~!~;. s1m?ol1za la
destrucción de las fuerzas del mal a través de la punficac1on; as1 como la
regeneración, es considerado agente de transformación, ya qu_e todas las
cosas nacen de él y a él vuelven. Este elemento al estar asociado con lo
enercrético puede simbolizar la pasión animal o la espfritualidad: por ello
aplic~do al purgatorio, parece representar tanto la puri_fic_ación respec~~ de las
pasiones humanas para librarse de ellas, como el surg1m1ento ~el e9spmtu que
es la entidad que se ha regenerado. Según Juan Eduardo C1rlot, el fuego
tiene también un sentido de mediador entre formas en desaparición Y formas
en creación, lo que -aplicado al purgatorio- representa la ~esaparición de los
actos morales culposos y también de la mancha que el pecado imprime en el
alma y al mismo tiempo, la creación de una nueva entidad espiritual.
El tiempo en el purgatorio es un tiempo dilatado motivo por el que
cualquier castigo que en él se expía es experimentado como si fuera_ eten~o
por parte de las ánimas: diversos testimonio~ y visiones destaca_n la v1venc1a
que del transcurrir del tiempo tienen las án11nas en el pur~atono, el cu~I es
sentido -insisto- como dilatado como si hubiera transcurrido una eternidad.
En ese sentido es un tiempo que fluctúa en relación directa con la intensidad
del castigo y con la di posición del ánimo. La vivencia del tiempo en el
purgatorio es parte del castigo, ya que prolonga el sufri'.nien~o. Las oraciones
e invocaciones a favor de la ánimas del purgatorio reiteran entre us
peticiones y súplicas por que se acorte el tiempo de sus sufrimientos Y se
apresure el momento en el que irán a reunirse con su creador.
Aplicar la noción de culto a favor de la benditas ánimas del santo
purgatorio tiene también el entido de observar lo que hay ahí de ense1~anza.
aprender a través de sus experiencias en ese lugar para no caer en los m1s1110s
errores. Es ésta una idea esencial a esta devoción, ya que la noción de culto
tiene en sus orígenes también el ignificado de espiar o ~cechar los traspié
de una persona lO_ En este caso la persona que es espiada es un ánima. que
está ahí para ejemplificación, para dar testimonio de la justicia divina ~nte las
faltas cometidas por los seres humanos. La condición de. las ánimas influye
en los creyentes y evita que se comporten de la mi ma manera que ellas lo
hicieran. Es esta perspectiva del culto la que le marca fundamentalmente con
tintes moralizantes. Cuando e espía a otro se conocen sus actos. sus
motivaciones más íntimas y se pueden juzgar también sus aciertos errores;
pero cuando se 'espía' la condición de las ánimas pur~antes. el cuadro es
evidentemente dramático para dejar una huella en quien lo obser a. de
manera que norme su conducta de acuerdo a lo preceptos religioso ..
478

Como todo culto, según sostiene Lothar Coenen, el que se erige a favor
de las ánimas del purgatorio representa también una dependencia para el
observante, ya que se ata con aquello que pretende custodiar y se subordina
al intentar mantenerlo a salvo; así como al cumplir ·con todos sus preceptos,
proceso en el que sacrifica su propia libertad. El devoto de las ánimas del
purgatorio norma su vida y sus actos observando y guardando
fundamentalmente los preceptos religiosos, así como una jerarquía de valores
y reglas de comportamiento establecidos en relac¡ó~ con ellos, ya que de lo
contrario sabe que el castigo le espera irremediablemente. El practicante del
culto a las ánimas se torna dependiente también de los actos ritualizados q~e
se requieren realizar para mantener abierta la relación entre ambos mundos y
para conjurar lo sagrado.
Diversos elementos rituales part1c1pan en la pevoción a las ánimas
desde el origen del culto y ellos mismos conllevan una función moralizante
al constituir un conjunto de prescripciones para la vida cotidiana. En este
culto intervienen elementos que denominaremós "oficiales" por ser
propuestas emitidas directamente por la institución eclesiástica católica y
elementos populares, es decir, que surgen de las necesidades, intereses y
vivencias del propio sector de creyentes practicantes. Los elementos
populares son, entonces, las expresiones e interpretaciones del culto oficial,
de acuerdo con vivencias más personales que realizan los devotos, con su
experiencia interna de ferviente emoción vinculada a su realidad cotidiana.
El culto oficial a las benditas ánimas del Santo purgatorio crea sus
propios aspectos normativos morales y sociales, sobre los que descansan y
establecen también aspectos económicos que son relevantes, los cuales se
intersectan con las creencias religiosas, La Iglesia católica propone que
todos los miembros de la comunidad que se encuentren en gracia los cuales
son considerados miembros del cuerpo místico de Cristo, pueden apoyarse
unos a otros para· alcanzar la gloria, por lo que el culto se erige como un
sistema de intermediación e intercambio de "favores" entre las ánimas y los
seres humanos, que se denomina "la comunión de los santos." Este sistema
de intercambio está soportado por un entramado tejido por los sufragios, las
indulgencias, las misas, las testas y las oraciones, principalmente, que son los
medios propuestos por la Iglesia para interceder por tas ánimas. y que en su
mayoría comportan un considerable aspecto económico.
Por "sufragios" se entiende la realización de todo tipo de obras
virtuosas que los seres humanos ofrecen a favor de la salvación de las ánimas
del purgatorio, sea por todas ellas o por algunas en especial, aunque de
cualquier manera el beneficio es extensivo a la totalidad. La aplicación de los
sufragios para aminorar los sufrimientos de las ánimas en expiación es
justificada por la Iglesia con base en la tesis de que, al formar parte los seres

479

�humanos con sus almas del mismo cuerpo místico que ellas, se establece una
comunión entre todos los miembros, que permite que los actos ofrecidos sean
extensivos y benéficos al cuerpo en su conjunto. Debido a que las ánimas en
el purgatorio se encuentran ya imposibilitadas para hacer algo por su propio
beneficio, es muy necesario ayudarlas a través de sufragios, o sea, con
nuestros méritos de conveniencia, nuestras oraciones, obras satisfactorias,
limosnas, lucrando indulgencias y sobre todo, mediante el Sacrificio de la
Eucaristía o ceremonia de la Misa.

.

''

La Iglesia Católica sostiene también que ayudamos a los difuntos con
muchos actos de virtud en el transcurso del día, con una señal de la cruz, con
una limosna, con una contrariedad aceptada, con una tentación vencida por
amor, con sacrificios y obras de caridad. Con lo anterior se instituye la
costumbre de realizar obras satisfactorias y orar por aquellos que amamos y a
quienes podemos favorecer. Debemos amar a todas las almas que son nuestro
prójimo, desde luego; nuestra condición humana nos aproxima a aquellas que
son de nuestra misma familia terrena, con las que tenemos deberes especiales
de caridad, tanto más cuanto que esas almas dolientes no pueden hacer nada
por sí mismas; no pueden ya ni merecer, ni satisfacer, ni recibir los
sacramentos, ni ganar indulgencias si no lo hicieron en vida· no pueden más
que aceptar y ofrecer sus sufrimientos. La misma Iglesia propone el sacrificio
de la misa como un medio fundamental para la remisión de las penas; en
todas las celebraciones hace orar a los participantes por las ánimas y aplica
sobre ellas los méritos de Cristo y de los Santos a través de las indulgencias.
La Iglesia Católica esgrime en apoyo de este culto que Dios acepta
todos los actos sobrenaturales que se elevan hacia él; acepta el sufrimiento de
estas almas que no pueden ya hacer nada por sí mismas y recompensa a los
practicantes del culto también por su caridad; de esta manera podrán apreciar
cada vez mejor el valor de la vida presente el vacío de las cosas terrenas, la
gravedad del pecado, la necesidad de reparación el valor del sacrificio de
Cristo en la cruz y de la Misa. Sostiene la institución eclesiástica que Dios se
complace en recompensar hasta los más pequeños serviciQS de los devotos de
las ánimas. Además, las almas del purgatorio beneficiadas, tras su
liberación, no dejarán, por gratitud de ayudar a sus intercesores; más aún,
antes de su liberación, ruegan por sus bienhechores ya .que sin exclusión
practican efectivamente la caridad y toman como un deber especial el rogar
por aquellos de sus familiares que quedaron en la tierra.
Otro de los elementos del culto son las Indulgencias: la Iglesia católica
ofrece indulgencias para las ánimas del purgatorio en virtud del poder de atar
y desatar que Jesús le concedió; mediante la indulgencia que se concede en
vida al pecador arrepentido, queda reparada la pena tempornl por los pecados
que ya fueron perdonados; por ello quien ha ganado una :ndulgencia plenaria
480

está preparad@ para entrar inmediatamente en el Cielo sin tener que pasar por
el purgatorio. Si esa indulgencia se le aplica a un alma del purgatorio, ésta
queda liberada en el acto de sus penas, ya que la indulgencia hace efectivo el
sacrificio de Cristo y los actos bondadosos de los santos para que los
cristianos puedan obtener por su misericordia la remisión de las penas
temporales debidas a sus pecados. El sistema de indulgencias marca sus
propias normas de conducta, ya que para merecerlas se requiere cumplir
ciertas condiciones: haberse confesado, haber recibido la comunión
eucarística, estar exento de cualquier afecto al pecado, aun al venial, llevar a
cabo la obra que se especifica y relaciona con la indulgencia, que puede ser
una peregrinación, visitar durante un tiempo conveniente a personas en
dificultades: enfermos,
pns1oneros,
ancianos y discapacitados,
principalmente; así como rezar por las intenciones del Papa.
Durante el siglo XVIII asociado al culto a las ánimas del purgatori o
surge entre la población de nuestro país, una costumbre impulsada también
por la lglesia a favor de la salvación de las almas . Algunas personas en vida
se preocupan por el destino postrero de su alma, así como la de sus familiares
y como forma de garantizar su salvación realizan legados piadosos o testas
por medio de las cuales ceden algunos de sus bienes muebles, inmuebles y
dinero principalmente, a la Iglesia a cambio de que después de su muerte se
realicen misas y oraciones a favor del descanso de su alma. En los legados es
posible apreciar las consideraciones que los testantes incluyen como
justificación del acto, las cuales exponen motivos personales asociados con
las propias creencias escatológicas.
El trabajo Qe investigación en el que se han sustentado las presentes
reflexiones se centró primordialmente en el análisis y la interpretación de la
oración en el culto, considerando que es uno de los elementos que se
conserva más activo en sus dos manifestaciones: oficial y doméstica, y sobre
todo porque ocupa la parte esencial del mismo, ya que la oración es estimada
como la vía pri vilegiada para el perdón de los pecados, tanto del orante como
de las ánimas, cuyo sufrimiento mitiga y acorta . Dado que el culto popular se
transmite por tradición oral de una generación a otra, el análisis de las
oraciones nos coloca en la esencia de las creencias religiosas involucradas y
de la experiencia personal compartida socialmente respecto a las mismas. A
través -del análisis de la oración se pueden derivar los preceptos de vida
fundamentales para el creyente ya que funcionan como narraciones de la
ca ída en pecado que mueven a la reflexión, invocaciones, conjuros y súplicas
a las entidades espirituales y, en ellas, se ofrecen también recomendaciones
para una buena conducta.
La trascendencia de la orac1on para este culto radica -según mi
interpretación de Van Deer Leeuw- en el aspecto mágico, poderoso y creador
481

�que adquiere la palabra del hombre pronunciada en el terreno de su relación
con Dios, con lo sagrado. Afirma este filósofo que no pueden separarse la
palabra potente y la plegaria que es un encantamiento· de aquí que los
nombres sean lo principal en la oración. Por medio de su palabra el ser
humano conjura a la divinidad y realiza los actos que nombra; por ello al
o_rar, el devoto de las ánimas materializa la realidad que desea y aplica sobre
ellas los beneficios de lo símbolos que invoca de la divinidad a la que a!
mismo tiempo compromete, con apoyo de ofrendas a manifestar e a
presencializarse. Para Van Der Leeuw, en la oración mágica la realidad es
sustituida o corregida por la palabra· un uce o mítico queda actualizado por
el poder de la fórmula n el sentido literal y se hace fructífero; se transforma
una realidad desagradable introduciendo una mejor, lo que · s posible debido
al poder creador de la palabra. En las oraciones que se expresan en el culto a
la ánimas bendita del purgatorio, se habla de perdón intentando con el
decir crear una realidad diferente para las ánimas en pena. Los símbolos que
se pronuncian describen la relación del ser humano con lo sagrado y la
realizan en la experiencia para que el nexo se restablezca se actualice.
Por otra parte la oración o sentencia acarrea el restablecimiento de la
relación entre Dios y los eres humanos: ' Dio y el hombre sostienen una
íntima conversación. Pero la oración sigue siendo siempre repuesta; el habla
de Dios se une a la palabra del hombre la petición a la concesión.' 11
Asimismo, para Bernhard Welte la oración tiene fines utilitari tas por su
esencia relacional· la oración permite el restablecimiento del vínculo entre el
ser humano y la divinidad, roto por el pecado; es por ello que forman parte
esencial del culto que implora por respuestas, por intercesiones por apoyo en
las necesidade y alivio en los sufrimientos.

emocional del creyente, sino que conllevan una serie de prácticas y acciones
que_ realiz~m e~ ~u vida cotidiana y que tienen, además de repercusiones
sociales e 1deolog1cas, efectos económicos.
A pesar de que la Iglesia Católica ha sido ampliamente criticada por
mantener la creencia en el purgatorio y, sobre todo, debido a los caudalosos
beneficios ec~nómicos que le ha reportado, dicha creencia se mantiene y los
devot~s _se SUJ~tan a ~u~ preceptos y a las prescripciones que ellos implican
para v1v1r su vida cot1d1ana. Quedan fuera de este. artículo una gran cantidad
de temas relacionados con la devoción que aquí analizamos, ya que el culto
es complejo y ha sido analizado con apoyo de diversas disciplinas· de e ta
manera hemos logrado obtener una vasta información. En todo caso, sepa el
lector que se ha reaJizado una selección de los aspectos que se consideraron
de mayor interés y relevancia para el análisis social de esta práctica.

ota bibliográficas
1

Docente del Colegio de Socio!ogia de la Universidad Autónoma de Nuevo León
cuenta con estudios de Licenciatura en Pedagogía en 1~ Universidad Nacionai
Autónoma de México y Maestría en Filosofia de la Cultura en la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
2

OITO, Rudolf. Lo Santo: lo racional y lo irracional en la idea de dios. p. 19.

3

DURKHEIM, Émile. Las formas elementales de la vida religiosa. Introducción.

4

POBL~TE, Renato. P.S.J. "Religión de masa, religión de élite" en Documentos del

CElAM. p. 124.

Para el practicante del culto la oración es vi ida como el aspecto que
entraña una plena y directa relación con Dios, además de que está más a su
alcance, ya que puede realizarla él mismo sin necesidad de hacer intervenir a
los representantes de la institución eclesiástica· la oración es el poder que
ejercita el devoto en la intimidad para conjurar a la divinidad, para hacerle un
'pedido" o súplica, por lo que ocupa un espacio importante dentro de u
actividades cotidianas y llama nuestra atención. Analizar las fórmulas en las
oraciones nos lleva a obtener una guía para el buen comportamiento en vida a
fin de evitar el purgatorio y también una guía para que ayudemos a !as
ánimas, que ya han ingresado a él a salir con mayor rapidez.
Hasta aquí he presentado en forma breve algunos de dichos elementos
del culto que se relacionan con las costumbres o comportamientos de los
seres humanos en sociedad. Hemos analizado algunas particularidades del
sistema de intercambio que implica esta devoción que consideramo de
interés, ya. que no se limitan al ámbito de la vivencia individual íntima y
482

s MANDIA ES Castro, Manuel. La religiosidad popular, p. 45.
6

•

MASFERRER Kan, Elio. "Nuevos movimientos y tendencias religiosas en
América Latina" en Religiones: cuestiones teórico-metodológicas. p. 50-51.

~ Escatología: r~ma de la teología que trata de las cuatro postrimerías: muerte, juicio,
mfi~mo y g~ona, asf como de los temas afines como el Purgatorio y la segunda
venida de Cristo o Parusía. _Diccionario Ca1ólico. Sagrada Biblia, p. 102.
8

2 Ma. 12, 46.

9

CIRLOT, Juan Eduardo. Diccionario de símbolos, p. 215.

10

COENEN, Lothar, el al. Diccionario teo/óuico
del Nuev,o Te.stame ,, /o, p. 392 .
o
11

''vAN DER LEEUW. Op cit,

p. 413.
483

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Barcelona, Herder, 1982. 282. pp.

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(Vol. J.) Salamanca, Sígueme, 1930. (Biblioteca de Estudios Bíblicos No.
26).
\
1

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1979. 636 pp. 480 pp. y 790 pp. - Tratado de historia de las religiones.
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Barcelona, Herder 1987. 1889 pp.
VAN DER LEEUW. Fenomenología de la religión. (Trad. de Ernesto de la
Peña). México, FCE., 1964. 671 pp.

484

485

(Trad. de Raúl Gabas).

�l. ARTE Y COMUNICACIÓ : EL OBJETO E¿ EL TRANSOBJETO

Salvador Aburto Morales
Facultad de Psicología, UANL

" ... el pensamiento no puede funcionar
sin presupuestos metaflsicos.
No todo es perfectamente comprobable,
refutable, verificable. La misma exigencia
de la verificabilidad es metafisica. '
Katya Mandoki, Prosaica 1998.

Entre las preocupaciones actuales de las ciencias del arte, se encuentran
su propia definición y las relaciones epistemológicas que las configuran
como tales, en torno a su objeto de estudio.
uestra propuesta de
aproximación cuenta, de inicio, con un axioma interdisciplinario que precisa
uno de sus multidimensionales campos de estudio: el arte es comunicación.
u fundamentación no es contemporánea en su totalidad, pues sus
1mplícitos se encuentran en muchas de las preguntas y discusiones científicas
que se ha planteado el hombre a lo largo de la historia. Desde los primeros
temas alusivos a las funciones del arte que se registran en la filosofía, hasta
aquellos trabajos en lo específico que mucho después dieron forma a la
estética como ciencia.
os referimos a aquellas teorías del arte que lo abordan en el marco de
sus elementos, recursos y efectos comunicacionales. desde el contexto en
que se genera y todo aquello que lo justifica social y culturalmente.
Al efecto, los absolutos de nuestra cultura occidental suelen tomar eomo
punto de partida las teorías platonianas que le adjudican al arte un papel y
funciones espirituales, es decir en el alma de los hombres. Esas son
consideradas como las teorías antecedentes en la estética occidental, pues en
varias de estas obras se alude a la belleza como un aspecto exclusivo de la
naturaleza de los seres humanos.
Resulta evidente también una primera teoría de-. la comunicación en el
arte, toda vez que la belleza como conveniencia, utilidad o placer, ligada al
amor, a las almas, a la verdad, a la armonía y al bien, surge y cobra vigencra
aún en nuestros días, en el universo de la interacéión simbólica, referida
tanto al mundo de las ideas como a la esfera de los -sentimientos. en cuyas

487

�formas y contenidos, intermedian procesos que •spn estrictamente
comunicacionales.
Aun cuando en aquellos momentos del esplendor griego, el mundo
filosófico del arte se circunscribía prácticamente a sólo algunos géneros de
ras artes escénicas, plásticas y literarias, fue núcleo de sus discusiones el
legendario papel del arte en la reproducción de los deseos y las
preocupaciones del hombre a partir de la realidad común· estimulada por la
naturaleza, atribuyendo a las habilidades en la comunicación, la maestría y el
éxito del artista creador.
La falta de testimonios parece indicar que después no hubo más
espacios filosóficos de libertad para discutir y determinar conceptos sobre el
arte o la belleza, ya que en la cultura occidental los valores estéticos fueron
por mucho tiempo un asunto exclusivo de los grupos y de las instituciones en
el poder; y para convertirse en preocupación científica estético-filosófica
tuvo que reaparecer en el episteme hasta avanzado el siglo XVII.
En los testimonios de las culturas de la Edad Antigua y de la Edad
Media no se manifiesta mucho el interés en los principios y en las funciones
del arte. Sólo durante el Renacimiento se volvieron a d-ar las condiciones
histórico-sociales propicias para revisar aquellas mismas cuestiones que
fueron rescatadas de los ideales grecolatinos, para el establecimiento de
nuevos cánones acordes con las nuevas tendencias en la organización
económica y social.
Sorteando caminos que irían desde las especulaciones favorecidas por la
alquimia, la moral y la fe en la metafisica hasta en su irr.egular sometimiento
a las leyes de la razón y el positivismo, nuevamente aparecerá la sensibilidad
-como un concepto que es básico para las artes- como el principio y fin en la
búsqueda, las reflexiones y las obras de arte. Italia,1 España, Francia,
Inglaterra y Alemania, en Europa, marcarían las pautas del pensamiento
occidental sobre los criterios y las funciones atribuidas al arte.
Sería largo enumerar todos los cambios suscitados en aquellos
momentos, pero es obvio que en Europa, nuevos grupos soc;iles se vieron
favorecidos al activarse ciertos espacios de libertad para el trabajo intelectual
y artístico, y para la lucha de clases. En el marco de dés t.1brimientos como
el del Nuevo Mundo y su colonización, la implementación de otros sistemas
para la acumulación de capitales, los grandes inventos como el de la
máquina de vapor y el de la imprenta, y en general, todas las condiciones
favorables para el despliegue de la industrialización, las revoluciones y las
transformaciones sociales, también incidieron en los campos la interacción
social y del arte.
488

P~a 1_~ cultura de los siglos XVII y :XVTII, las condiciones de la
co.mun1cac1on en el mundo habían cambiado. Se dio por sentado que el arte
era un asunto de las facultades de lo sensible, teniendo como reto dificil de
superar el posible sometimiento de su subjetividad y su carácter inestable a
~as leyes de_ la ra_zón, pero, por fortuna, legitimado como espacio para la
independencia y l_i?ertad, como atributo de la propia capacidad creadora del
homb~~: Aparec10 una sola condición limitante: la crítica de arte.
Parado~1ca~ente, esta condición favorecería la extensión de la cultura y la
comumcac1?n en ~I a_rte con la incorporación de un público participativo
cada vez mas amplio, mteresado y numeroso.
. Por el nuevo .:amino 'independiente" del arte, surgieron muchos
atributos de ~alorac1on como conceptos en torno a :-u objeto de estudio: Jo
bello, lo sens1~le, la contemplación, el goce, el gusto la ficción, etc. siendo a
su vez esas ~1smas pautas las que legitimaron a la crítica y a la historia del
arte como primeras disciplinas estéticas.
J~nto a la crítica y a la historia del arte se genera un nuevo camino
reflexivo para e~ conocimiento estético validado por dos fenómenos que
pueden ser cons1d~rados efectos de la comunicación: el gusto y el juicio.
Ambos, _desde la mirada de la memoria dominante que todavía ahora discute
Y le_s _atribuye la categoría de preceptos epistemológicos, bajo las condiciones
esprntuales -trascendentes- del arte.
. ?~sde aquella estét~ca e~pirista configurada a fines del siglo XVII y
pnnc1p1os ~el ~VITI, sera posible retomar en lo sucesivo enfoques centrados
en la ~xpenenc1a y en la imaginación que también son ámbitos interactivos
es decir, de la comunicación en el arte. Cuando Shafterbury afirma que ' tod~
belle~ es verdadera" se pu~d~ interpretar que quedan incorporadas para la
posteridad, las verdades subjetivas en el marco ético-estético de la naturaleza
huma~~- El sentimiento y la intuición serán desde entonces materia de
reflex1on en el arte.
, ~esde a~uel nuev? ~rden, la verdad se fragmentaría en dos: cuerpo y
espmt~, razon y sent1m1ento, mente y alma o ideas y emociones. Se
volver~a . acelerado y seguro el paso de la ciencia bajo los criterios
mecanic1s.tas cada vez más alineados haci&lt;J la objetividad; y provocaría todo
lo contrano en los campos del conocimiento subjetivo.
L_a ~ubjetividad fue adjudicada a todos aquellos campos axiológicos del
conoc1m1ento que, como el arte, surgen de la percepción y del juicio sensible
de los seres humanos. La propia definición de Baumgarten que le diera
nombre a · la estética como la "ciencia del conocimiento sensible 0
489

�gnoseológico inferior", convirtió el arte y su objeto de estudio ~~ _hec~?s
involucrados en procesos de valoración. Los_esfuer:zos, pára su obJet1va?1on
aparecen en los discursos de una comunid~d c1ent1fic~ •. que otorgo la
exclusividad de este campo "moraF' a los estudios de la estettca.
La estética ostentaría su propiación epistemológica desde trincheras
filosóficas y se enfrentaría a las discusiones sobre el método.
Afortunadamente, aún Descartes ratificaría lo estético centrad? en_ la belleza
como categoría y como objeto de estudio, ubicando su amb1t~ d~- las
preocupaciones mecanicistas y racionalistas del siglo X~III. Le _anad10 un
elemento inasimilable -el ' no se qué", la vaguedad, el 1nconsc1ente- ~ lo
bello reconociendo en la razón su condición limitada ante el reto de explicar
todos los fenómenos del hombre y de sus mundos posibles.
La interacción siguió su curso y nuevas categorías habrían de ampliar
aquel concepto de la belleza perfecta. Después de es~ que cor~ig~ errores a
través de la razón se dio paso a lo pintoresco, lo sublime, lo com1co y hasta
lo feo, en las nuevas preocupaciones que apu~taron hacia la~ relaci_ones e~tre
el sujeto y el objeto artísticos, es decir, a su caracter m~eract1vo
-comunicacional- en la configuración estética y sus nuevas versiones en
campos del arte, como el gusto, la producción el talento, la contemplación,
etc.
Fue la apertura de otros espacios para la comunicación soc!~I, lo que
garantizó al hombre su rol activo y participativo en l_a valorac1on d~
cualidades sensibles, dando origen a los nuevos paradigmas de _la estet1ca
moderna que füe incorporando todos los ámbitos estéticos posibles_de la
interacción social y simbólica. Una sociedad emergente demandana ~1~a
mayor participación y la generación de nuevos campos para la expres1on
artística.

!ªs

Los textos fundadores de Baumgarten (Estética 1750), Diderot (Los
Salone 1759) y Winckelmann (Historia del arte en la amigüedad, 1764)
só lo marcaron ciertas fronteras éticas - las axiológicas- para con el
conocimiento científico. Siguieron Addison, Hutcheson, Shaftesbury, Hume
y Home con diversos puntos de vista sobre el gusto como categorí~ estética,
entre.los contextos de la experiencia y la crítica, y en las confrontaciones ~ue
se hacían válidas para la argumentación del sujeto trascenJente y el suJeto
empírico en el arte.
La Estética como ciencia se encargaría de estudiar la belleza, la
naturaleza del arte y la experiencia estética. Temas cuya reflexión atribuirían
al hombre -por sus sentimientos e imaginario- una activa participación en
los procesos de la subjetivación en el arte. Sentimientos e imaginación serían
490

las facultades en la naturaleza estética de los seres humanos, encargados de
vinGular el entendimiento y la sensibilidad como atributos de la percepción y
la producción -gusto e ingenio- en el arte.
Ambos atributos surgieron desde los albores de la civilización, cuando
percepción e imaginación en el hombre dieron paso al pensamiento y a la
conciencia del sí mismo (Bronowski, 1979), haciéndole responsable de las
representaciones de la realidad compartida histórica y socialmente. Ahora
podrían ser relacionadas con otras configuraciones estéticas que no son
exclusivas del Arte y que obedecen a los nuevos contextos de la diversidad
cultural en la comunicación humana, como la moda el folklore y la
publicidad.
El siglo XIX consolidó esos y otros aspectos en el estudio del arte. La
filosofia mantuvo su interés en sus funciones y su relación con el
pensamiento. Entre los primeros estetas se incluyeron algunos artistas, y se
preocuparon aún más por las condiciones para la producción creativa y su
consumo. Se perfilaba otro asunto polémico para posteriores generaciones:
¿la esencia del arte -lo e tético- se encuentra en los objetos o en los
sujetos?
La esencia en nuestro axioma inicial se refiere a los aspectos de la
sen ibilidad que pueden ser comunicados entre los seres sensibles del
mundo, a través de sus representaciones y de los objetos como textos. Pero
¿y sus condiciones?. En las ideas de Schiller aparecen la libertad y el instinto
de juego como condicionantes de una belleza autónoma que radica en los
hombres libres personas verdaderas, quienes son capaces de vivir el estado
estético.
Contemplar el inundo y contemplar el arte exigen de una misma
facultad sensible. Y entre el mundo y el arte, median procesos de la
comunicación sensible. Este paradigma en el arte cobra vigencia en nuestros
días, dejando como reto la posibilidad de encontrar teorías que relacionen,
por una parte aspectos naturales. físicos y materjales en los objetos y
acciones estéticas, y por otra, las condiciones espirituales. que son las
rudimentarias y/o sutiles de la tradición metafísica y de las axiológicas del
quehacer artístico. Un verdadero reto de carácter ontológico.
Las ideas de Herbert Spencer, por ejemplo, responderán a aquellos
aspectos naturistas en una visión bilogicista mecánica de lo estético, hasta
concebir en ella una posible búsqueda del ritmo con el universo. Mientras
que en las ideas de Shelley y Ruskin, aparecen los propósitos de ligar al arte
con aspectos de la bondad y lo divino; tesis llenas del misticismo, que
491

�atribuyen su trascedencia al poder de la imaginación y de las emociones en
los seres humanos.
Para nuestro propósito en torno a la configuración de lo estético desde
una teoría de la comunicación, ya estaban ahí las principales preocupaciones
generadas a lo largo de nuestra historia por los mundos posibles del hombre
moderno a través de la evolución artística. Su fundamento descansa' en las
relaciones interactivas de aquellos ámbitos del pensamiento reflexivo que se
atribuyen a la sensibilidad de los seres humanos y que se desarrollan en
espacios de libertad para su realización como personas.
Tres grandes construcciones filosóficas centradas en el ::;er humano y su
sentido, que arribaron con el siglo XIX, han tenido que ver con este
particular enfoque. Son sus ideas que inciden en el papel de la espiritualidad
en los procesos cognoscitivos con los cuales se construye la realidad
simbólica. Aspectos sutiles que transitan en la comi,micación para el
establecimiento de las normas y el consenso, cosas qup garantizaron la
supervivencia humana: en la fortaleza de las estructuras sociales, y su
equilibrio con la vigencia del imaginario que por sus acciones caracteriza
culturalmente a todo el género humano.
Hablamos de los efectos gnoseológicos, ontológicos y epistemológicos
en las teorías del arte a) de las teorías neoplatonianas desencadenadas con el
Renacimiento sobre el arte como lenguaje del alma b) el pensamiento crítico
de Kant que otorga validez a un conocimiento generado en la esfera de las
emociones y los sentimientos por los caminos de una aproximación intuitiva
y c) la fenomenología de Hegel que además acerca la naturaleza mística del
Ser a la concepción de su totalidad en un espíritu absoluto -universal, total-,
que compromete las nuevas dimensiones filosóficas par~ dar cabida a un
universo abierto e infinito, que dio libre tránsito al hombre moderno en
postmodemo.
En efecto, c'on la modernidad el pensamiento se expandería para dar
paso a nuevos paradigmas para el arte. Transitando del realismo al idealismo
y del romanticismo al formalismo, se sentaron las bases para otros
movimientos más sorprendentes generados a la par del desarrollo de las
ciencias sociales y sus diversos enfoques: el marxismo, el funcionalismo, el
estructuralismo, la teoría general de sistemas y Jas dit0rsas reflexiones
contemporáneas desde la fisica cuántica, las aportaciones1 cibernéticas y los
enfoques ecologistas.
En la actualidad pueden ubicarse como principales fuentes
epistemológicas para argumentar y explicar la naturaleza del arte las
determinadas por la estética marxista, la de la producción? la de la recepción
492

de la o~ra,_ la de las :~guardias, la estética analítica, la fenomenológica, la
hermeneut1ca, la sem1ot1ca, y las teorías sobre la virtualidad, entre otras.
. La com~~icación en el arte como tema de reflexión, tiene que ver con
las •?eas esteticas de los arüstas y los pensadores en todas esas vertientes
surgida~ del contexto social y cultural contemporáneo en que se desarrollan.
Con la mfl~encia d~ los medios de comunicación, el despliege· tecnológico
generado solo amplio su espectro de estructuración y sus efectos,
~n un somero recuento tal sería el caso de la teoría clel reflejo de
Lucka~,~• el concepto . de apropiación, interac~jón comunicativa y la
po~~1on de la conc1enc1a social en Kagan, el carácter relacional entre lo
obJ~t1vo y lo subjetivo en Morawsky, las configu~aciones del arte en la
soc1eda? de consumo para Bordieu, García Canclinl y Juan Acha, y otras
aportaciones desde los enfoques socialistas.
Desde la escuela de Frankfort con la estética de la producción el
concepto de mimesis y el carácter transitivo de lo estético en Benjami~ la
estéti_c,a negati_va de Adorno y el concepto del gozo -del eros- para Marc~se,
tamb1en tendr!an que ver con una teoría de la cornun.icación en el arte.
Son teorías de la comunicación las aportaciones de la interacción en una
teo~ía de la re~~pción, la fundamentalidad de la experiencia estética, lo
posible Y la ficc1on en el arte para Iser y Jauss, respectivamente. También lo
son en su esencia psicosocial los fenómenos, lo vivencia! en las ideas
estéticas de lngarden, Dewey, Vigots.ky y el mexicano Samuel Ramos.

?tro

tanto habrá que adjudicarle a las vanguardias, desde donde
Kandmsky defendió el arte como lenguaje universal y kinestésico. Otros
pe~sadores como Wittgenstein lo harán en torno al papel de la actitud ante el
obJeto, o como Heidegger sobre los enigmas metafísicos en su esencia
poética.
Baj~ la estética amdítica el referente también puede ser lingüístico. No
hay teona del arte, sino objetos que se aproximan a la realidad como
conocimiento. Son los objetos mentales inventados, ~firmaría Croce, como
los textos son en cualquier comunicación, pensamos.
Desde la fenomenología, el arte será lo que sucede, lo íntuído, lo
aparente. ~ como un. hecho social estará ligado ar orden global de los
comportamientos sociales. En ambos· enfoques, la producción la
config~raci_~n y la recepción estética son evidentes procesos' de
comunicac1on.
493

�El arte es una forma sensible de configurar las visiones ambitales dél
mundo que el hombre ha plasmado en su _13:ga hist?ria .. R~~uiere desde u~a
perspectiva formalista, de la voluntad art1st1ca segun R1eg.1 y d~ la ,e~pat1a
según Woflin. Ambas, voluntad y empatía, son esferas d~ lo ps1col~g1co en
la interacción. Finalmente, según Gombrich, para esas formas de mtrar en el
arte se requiere, entre otras cosas, de la cooperación del espectador para
~onfrontar lo real en el hecho de ver y negar la esencia deJ hecho en aras de
la ilusión provocada por la experiencia.
Es necesario destacar que hasta mediados del siglo XX toda
preocupación reflexiva sobre el arte era adjudica~a · ~ 1~ estética. Pero ante
esa situación, también se desarrollaron otras d1sc1plm,a's que comparten
ciertos aspectos del fenómeno estético. Tal es el caso de ciertos enfoques de
la psicología social la antropología cultural, 1~ so~iolog~a y
lingüística
aplicada, que sumados á la filosofía, la h1stona y la ettca, fueron
obedeciendo a una nueva configuración.

!ª.

Fue precisamente tras ese auge que en Alemania se señaló por vez
primera la necesidad de configurar una ciencia especial
los problem'.15
de la creación y del arte, separada por completo de la estet1ca. Max Dessoir,
Emil Utitz y W. Worringer, atribuyeron a una nueva ciencia general del arte,
el estudio de las leyes del arte, las cualidades de los artistas y las obras en
.
.,,.
.
.
.
..
cuanto a manifestaciones, materias, tecmcas e 1ntenc1ones.

r~ra

Se mantenía como dominio de la estética los ámbitos de la naturaleza
del hecho estético y se le deslindaban del resto de las manifestaciones. Lo
artístico y lo estético podían diferenciarse. Worringer insistiría en el
sentimiento como categoría inobjetable y en forma confúndente afirmaría:
"en el arte todq es expresión". Las posibilidades para que esta frase se
convierta en un axiom·a, se debe integrar a su estudio, toda vez que en la
comunicación es imposible suprimir su carácter expresivo, dado por su nivel
o
, de
_uso
_ real, es decir vivo.
Praornático
Como se podrá inferir, la comunicación artística efectivamente es, ante
todo un hecho pragmático. Como experiencia o valoración, se vive. Las
teorías del arte lo son con respecto a un hecho co¡nunicacional. Su
complejidad ha merecido las fragmentaciones que todos conocernos. La
misma que ahora nos empeñan en que pueda ser argumentado como un
proceso continuo y que para el desarrollo de su conocimiento, invitamos a
aproximarnos a él reflexivamente, buscando su posible unidad .

desahogarse en todos los órdenes de lo establecído, por su tránsito en ambos
caminos. Argumentar y explicarlos corresponde a las ciencias del arte que
contraen ese compromiso y responsabilidad en el marco de las emergencias
económicas, sociales y culturales del mundo contemporáneo.
En la resistencia posmodernista, encontramos los postulados de Frederic
Jameson que se ubican en la cultura de nuestra soc:edad de consumo, de los
medios de comunicación y el capitalismo multinacional; cuyos rasgos
principales son la transformación de la realidad en imágenes y la
fragmentación del tiempo en serie de perpetuos presentes. Jurgen Habermas
por su parte, neoconservador, cree aún en los ideales de la modernidad y
propone como salida la racionalidad comunicativa . .
Desde la reacción, Jean Baudrillard manifiesta que lo esencial no es el
cambio sino las conexiones (la era de las redes en el "Éxtasis en la
comunicación") porque "todo el universo se convierte en una pantalla de
control". Jean Francois Lyotard a su vez en "La condición postmoderna"
anuncia el fin de la modernidad debido a los cambios en la ciencia y en la
técnica, el s¡iber cambia el status, los métodos son ahora los juegos del
lenguaje, las clases tradicionales también cambian, IC1s individuos aparecen
como "nudos de circuitos de comunicación' y en lugar del gran relato
aparece el pequeño relato.
Vattimo en "El pensamiento débil" anuncia la disolución de la ca'tegoría
de lo nuevo como experiencia del fin de la historia, apunta que toda
experiencia se convierte en imagen, que la realidad mantiene su carácter de
ilusoria y que el Ser debe ser entendido como huella, como recuerdos.
Paradigmas que se abren a los sueños, deseos, utopías, supervivencia y
memoria del hombre sensible y responsable.
Las ciencias del arte no pueden ser ajenas a estas preocupaciones
porque son las del hombre configurado por la expansión de su universo a
través de los medios de comunicación. Un proyecto de aldea global para el
mundo contemporáneo, donde lo antropológico va cediendo espacio a lo
cosmológico, para atender todos los confines de la .expresión estética entre
los factores sensibles de la creación y del uso de imágenes.

Nuestra postmodernidad señala Hal Foster ( 1985), sólo tiene dos
caminos: la resistencia o la reacción. Reconstruir o repudiar al modernismo.
Oponer e o alabar el status. Sus paradigmas no han terminado de

Otros autores contemporáneos que ubican cop mayor prec1s1on la
naturaleza de nuestras inquietudes desde los ámbitos ·de la comunicación en
el Arte, son: George Dickie y Arthur Danta desde una teoría institucional del
arte, y Katya Mandoki con una teoría del arte desde la vida cotidiana. Los
primeros porque señalan que el mundo del arte es un mundo -socialhabilitado por las instituciones que proporcionan las estructuras para las
obras. Y la segunda, por acercarnos a la esencia -psicológica- del arte en la

494

495

�vida que compartimos todos los seres humanos, lejos de los mitos estéticos
institucionalizados.
Sabemos que la institucionalidad en el Arte, cobra sus ventajas en los
argumentos sobre los procesos que lo llevan hasta la distri?~ción y el
consumo como hechos sociales. Pero sabemos poco de las cond1c1ones de la
aprehensión y recreación sensibles del mundo, en las esfer~s ~ra~áticas de
la cultura contemporánea. Sabemos de sus factores de mc1denc1a en los
campos de la educación, pero se mantienen ocultos ciertos fenómenos
rudimentarios de la sensibilidad que se fortalecen a través de la interacción.
Una teoría de la comunicación en el arte para empezar, tendría que ver
quiz.ás con el desarrollo de la percepción. Uno de los fenómenos
psicológicos interactivos más importantes que nos definió y diferenció de las
demás criaturas en la tierra. Científicos naturalistas y filósofos que han
estudiado esto en lo particular, pocas veces han tenido que ver con las
expresiones artísticas y estéticas. Más allá de lo fisiológico-sensorial, en la
percepción estriba la capacidad de los seres humanos para la abstracción,
pero de su sensibilidad dependen las acciones en la configuración de otras
realidades más o menos estéticas, las mismas que se encuentran en constante
competencia y predominio a través de imágenes en el mundo, las sociedades,
la comunicación y las culturas complejas.
Es evidente que la percepción en los seres humanos, involucra algo más
que los órganos de los sentidos. Muchos como Herbert Read, han
considerado esencial en el arte la acción de mirar. Y desde la pragmática de
la comunicación, en igual medida suele ser importante escuchar, como
también pueden serlo ciertos procesos senso-motrices, corporales,
psicológicos, psicológico-sociales y diversas precogniciones que no por
sutiles, pueden ignorarse en este campo que es de importancia vital para la
historia de la civilfaación.
Junto a la percepción, aparece otra cualidad humana, la de comunicarse
creando innumerables formas para hacerlo. Hablas, lenguas y lenguajes
como formas de representación se han ido adecuando a nuestras necesidades
tanto en lo individual como en lo social. Ser y tener conciencia de sí mismo
y de lo social, es la suma de nuestras capacidades representacionales para
pensar y expresarlo, pudiendo recurrir a formas estéticas.
Filosóficamente, la configuración histórico-social del hombre
postmoderno requiere de exploraciones y nuevas posturas ante su
indiscutible trascedencia. Y en la actualidad se cuentan con suficientes
precedentes teóricos para superar las explicaciones antropológicas y sociales

que atendieron las inquietudes generadas por los paradigmas de la
modernidad.
¿Qué es el hombre? Seguirá siendo el punto de partida para el
conocumento científico. Y recuperando el núcleo esencial en estas
reflexiones en tomo del arte, el hombre que se configura en efecto histórica
y socialmente, vive su trascedencia desde lo estético a través de su facultad
de sensibilidad (Mandoki, 1998). Se evidencian con ello capacidades y
habilidades reflexivas a partir de sus sensaciones, emociones y sentimientos
que constituyen su esfera afectiva.
o podríamos renunciar a la condición expresiva de esa configuración ·
estética en los seres humanos, con lo cual nos estamos refiriendo a un hecho
comunicativo. El cual debe ser apreciado -sea estético o artístico- como un
fenómeno que surge desde la esfera afectiva y que se encuentra todavía
rudimentariamente inmerso en los proceso psicosociales de ·Ia
comunicación.
Esto no significa renunciar a las aportaciones que dejaron las teorías
sobre los factores sociales como determinantes del arte. Sino abundar sobre
los condicionantes históricos para su valoración y su relación coparticipativa
y codeterrninante. Por ello, en lo general se vuelven vigentes los
planteamientos sobre el particular de Platón, Aristóteles, Kant y Hegel, que
nos señalan la propiedad de lo estético en los ámbitos de lo espiritual, de lo
trascendente.
Y en lo particular, nos convencen las disertaciones de Martín Buber
quien extiende ontológicamente sus respuestas hacia la naturaleza del ser,
desde su indiscutible condición dialógica, es decir, comunicativa. Junto a
Buber es posible entender al arte como un proceso comunicacional
trascendente, porque da identidad a aquellos individuos sensibles
incoporporados a sus naturales capacidades para la interacción.
Con lo anterior, podemos entender que el arte en esencia es
comunicación porque compromete a sus interlocutores a asumir como seres
humanos la responsabilidad de su trascedencia subjetiva; obvio será también
descubrir, que el arte es además un fenómeno vivencia!. Para esto, será
oportuno recuperar en las tesis de John Dewey (1949) las condiciones
vivenciales del arte a través de la experiencia. Desde esta perspectiva,
nuevas lineas reflexivas y exploratorias de lo psicosocial en el Arte, se
perfilan.
Sólo desde lo psicosocial serán posible abordar como fenómenos de la
facultad de la sensibilidad en los seres humanos, todos los vínculos

497
496

�histórico-sociales éticos y estéticos del objetü' del arte. De hecho, en nuestros
días han ido cobrando una mayor vigencia los planteamientos psicológicos
en el Arte, que para su desarrollo también requieren de la continuid_ad en los
estudios desde la esfera de las acciones de los actores humanos.
Por eso tampoco podemos omitir las aportaciones de algunos libre
pensadores en ese campo, que incursionaron en lo espiritual desde las
filosofías orientales e incidieron en diversos ámbitos del arte, para buscar
soluciones al bienestar del hombre y propiciar su interacción armónica -y
por lo tanto ética y estética- con los demás, incluyendo todos los mundos
posibles que somos capaces de crear y recrear.
Pese a que en su mome·nto fueron objeto de dudas y escarnios por
atreverse a subjetivar en esta área del conocimiento, nos bastará mencionar
desde el campo de lo psicológico, a S. Freud C. Rogers, C. Jung, F. Pearls,
M. Erickson, V. Satir y J.L. Moreno. Y pese que ahora no nos ocuparemos
de relacionarlos en todas sus dimensiones con las tesis de otros filósofosestetas como Vigotski, Dewey y Buber, algunos de sus principios
elementales se deberán considerar condiciones para la dialéctica de la
interacción entre lo psicológico y lo social en las configuraciones estéticas.

entendemos que lo sensible en lo estético de los seres humanos, es
interactivo, un fenómeno multidimensional.

La configuración de lo estético

No creemos necesario hacer más exhaustivo el recuento de autores ni de
enf?~ues al respe~to: P?rque_eso constituiría un objetivo que no elegimos. La
estet1ca como d1sc1plma científica, ha tenido un escabroso camino de
legitim_i~ción y vali~aci~n co~o mucha~ de las ciencias social~s y
human1st1cas. Para Jose LU1s Balcarcel (1976) esto se debió a muchas de las
tendencias retór!c~s, posiciones irracionales y las aseveraciones dogmáticas
-de fe-, que la h1c1eron vulnerable. Se refiere a las ~ndencias sociológicas.
:~ro el ?esarrollo del conocimiento desde las posturas mecanicistas,
tamb1_en es cierto que propiciaron la emergencia de enfoques que han ido
rompiendo con muchas ~e a~uellas especulaciones. Al decir de Bunge
( 1978), con el d~s'.'1rrollo c1en_tifico se fueron legitimando "disciplinas que
otrora f~eron art1st1cas_ y filosoficas; ayer, la antropología, la psicología y la
:~onom1a; hoy,_la sociología y la historia; mañana, quizás la estética y la
et1ca".

os referimos a de las aportaciones del psicoanálisis, la gestalt, la
psicología humanista y el psicodrama, que en su momento fundamentaron y
extendieron sus vínculos con la pintura, la escultura, el diseño, la poesía y el
teatro. Psicologizar el arte en aquellos momentos tomó tintes de
impertinencia. Ahora, desde una perspectiva psicosocial, estamos seguros
que será pertinente y oportuna su aplicación ante los nuevos paradigmas de
lo afec1ivo en nuestra cultura y el arte.

. .C?mo ciencias de lo humano y particularmente del espíritu, a
d1sc1plmas ~orno la estética les ha costado más trabajo precisar su
fundamenta~1ó_n ~ntológica, epistemológica, su metodología y sus relaciones
c?n .º1:ªs d1sc1phnas. Pero ha sido precisamente de esa relación con otras
d1sc1plm~s, de donde quizás ha surgido la mayor fuente de conocimientos
para explicar y argumentar su precisión.

A la esfera psicosocial corresponde explicar lo estético como una
posible predisposición - actitud- social e influencia. En el marco del
imaginario, lo ideológico, los valores, las creencias y las acciones como
construcciones normativas y axiológicas sociales, desde la práctica será de
particular interés, valorar la intervención del componente afectivo en tales
predisposiciones sensibles, corno determinante en la configuración artística
y/o estética.

Nacida al a~par? de la filosofía -como otras tantas- en la actualidad ya
no ~e yuede_d1~~c1ar de estudios semiológicos, lingüísticos, económicos,
soc1~log1cos, h1stoncos, de la sociología del arte, de la historia del arte y de
la ~sicología del arte. Disciplinas al decir de Marx (1966), para cuyo análisis
al 1g~al que en 'las formas económicas de nada sirven el microscopio ni los
react1~os químicos. El único medio de que disponemos, en este terreno, es la
capacidad de abstracción".

Desde el espacio psicosocial podrían descubrirse los vínculos del
sentido analógico y paradigmático del lenguaje artístico. Lo mismo podría
suceder con las construcciones culturales desde los ámb:to~ de sus valores,
tradiciones, hábitos y la vida cotidiana. Puede ser en cierto sentido complejo,
pero complejo es el objeto de estudio del conocimiento en el arte. La
tradición nos indica tomar impulso desde la estética, pero hasta aquí

Es~a capacidad de abstracción, curiosamente es la que se abrió paso al
pensamiento reflexivo sobre la sensibilidad y la percepción en los seres
humanos, ha~i~ espacios legítimos del arte. Surgieron categorias y conceptos
para lo estet1co como: la belleza, la intuición, los sentimientos la
imagi_~ación, ~I g_usto y el placer, la contemplación, la mimesis, la poiesi~, la
creac1on, el mstmto sensible y de juego, la imagen y el imaginario la
empatía y la simpatía simbólica, cuyo conocimiento fragmentó la realid~d a

498

499

!e

�través del lenguaje, para acercarnos, relacionar y con~truir, otr~ .. Como
esferas O ámbitos del conocimiento en el arte, han sido const1~1das en
realidades simbólicas, donde la praxis suele ser el reto de la teona con la
cual se transforman.
· Fines gnoseológicos nos ubican_ más ~n- la feno~enología de las
acciones estéticas del hombre en ámbitos art1stlcos. !art1cul~ent~ ,,en la
génesis de la expresión artística, para certificar a decir de Wornnger: en el
arte todo es expresión", desde cuyo planteamiento inicial fue p~~puesto
configurar la ciencia general del arte y s~par~- cautelosamente la estetLca, Y la
fi1osofia del frte. Porque las realidades s1mbohcas del mundo co~temporaneo
urgen de la construcción de nuevos paradi~as que lo ~xphquen e~ su
configuración de complejidad, diversidad y dialogo de los iguales (Galmdo
1998).
Desde el campo de la estética, la comunicación ~n el arte re~uiere
detenerse más en las acciones y relaciones del sujeto con comportamientos
artísticos en un mundo sensible. Sus vínculos y relaciones, cu~º?º la
sensibilidad opera en las fronteras de la realida~ y la cultur~ artística a
través de analogías y contradicciones entre los ámbitos de la r~ah~ad natural,
histórica y social. Hay que explicar l~~ circun~tancias comunicativas ~~a la
experiencia, la afectividad, la reflex1on e~otiva: ~l desarrollo cognitivo Y
lingüístico que participan en la configurac1on estet1ca de los seres hu~anos.
Una aproximación a los problemas. en_ la d~,notación, ~a con~otac1on, la
canalii.ación de la expresividad y su s1gn1ficac1on compartida socialmente.
El campo estético para su estudio ubica la realidad ~sti':'1 en _el
contexto de la afectividad en la vida cotidiana. Desde una ps1colog1a so~1,al
psicológica del arte, a la manera de Vigotski se atribuye a t~da_ ~eevoca~1on
emocional una reacción estética reconfiguradora de aprop1ac1on afe~ttva,
cognitiva y lingüística. Y desde los planteami~nto~ de Mandok1, la
redefinición de la estética la acreditaría como la c1enc1a de .la facultad_ de
sensibilidad de los seres humanos en el arte y en otros ámbitos de la vida
social y cotidiana.
Esos otros ámbitos de lo estético en la vida social y cotidiana quedan
implícitos en este cuerpo argumentado por considerarse áFeas ?e interés _para
todas las ciencias del arte. Trátase de igual en algunas tenden:ias educ~ti~as1
en el desarrollo de ta creatividad, en la axiología, en estrategias econom1cas
de mercado en la investigación sobre culturas, etc.; que pueden ser
abiertament: incluídas en otras las líneas para su estudio.
Visto así, lo esencial que aquí nos ocupa de la comunic~ción en el arte,
refiere a las facultades de sensibilidad y las capacidades para la

interacción del sujeto estético desde sus sentimientos. Cuestión medular de
los enfoques postmodernos en torno a la recepción de la obra de arte que
fueran antecedidos en los siglos XVTI y XVIII por los de la contemplación y
el gusto, que dan prioridad al papel del receptor.
Sánchez Ortiz conside~a precursores a Valéry') Benjamin y Sartre en el
marco de la reacción positivista del análisis formal de la obra de arte. La
poiesis, el aura y la escición entre la producción y la contemplación, darían
bases para fundamentar una estética de la recepción que tuvo sus fuentes
generadoras, primero en la Escuela de Praga con Gadamer ( desde la
hermenéutica) e Ingarden (desde la fenomenología); y definitivamente en los
manifiestos de Jauss (1967) e Iser ( 1968) en la Escuela de Constani.a para
recrear todas sus consideraciones en el método y en el objeto,
respectivamente.
Desde la perspectiva de Jauss (estética hennenéutica), la verdad artística
es el paradigma de la verdad científica. Para !ser (estética de la negatividad),
la verdad artística es la subversión de la verdad científica. El primero,
centrado en el método: el arte es un horizonte de espectativas. Para el
segundo, centrado en el objeto: el arte es vacíos, distancias, puntos de vista,
discontinuidades, contrastes, fragmentaciones, segme.itaciones y montajes;
para que el receptor se defina a sí mismo frente al texto.
Para Jauss el concepto central tiene que ver con el mundo como posible,
la reinvidicación de lo intuitivo y la liberación hacia nuevas normas de
comportamiento social por la disolución de intereses de la vida práctica
(cotidiana), como poiesis, aisthesis y catharsis.
Iser por su parte, remplai.a el concepto de experiencia estética en clave
antropológica, profundii.ando en su teoría de la ficción desde la categoría
antrop_ológica del juego como configurador de "lo que no existe todavía"
siguiendo las insinuaciones de la obra de arte (performance) como artefacto,
como objeto transicional, mediador entre la realidad y la imaginación.
Ese carácter ficticio de la obra de arte, dio cootinujdad a las tesis de
Gombrich sobre la ilusión y los ideales artísticos;. cuya fundamentación
como las de Jauss e !ser, compaginan con nuestro ~studio exploratorio. Las
posibilidades hermenéuticas y fenomenológicas para abordar el arte se
extenderán con las perspectivas de Gombrich (1959) porque "el
comportamiento artístico está enraii.ado en las profundidades de la mente, en
la forma de ser y de relacionarse de los humanos".
Gombrich atribuye al arte, ser impulso, capacidad innata a la
orientación espacial, al orden, al reconocimiento de objetos y expresiones, y
501

500

�al placer que provocan en nuestro organismo y en nuestra mente. No hay
esencia en el arte -agrega~ sólo obras, objetos, procesos o fenómenos que
provocan placer vía la sensibilidad, imaginación, intelecto, mente y
naturaleza humanas. Como una propuesta argumentalmente válida, ratifica
nuestras intenciones de búsqueda en los seres humanos, sensibles, que se
comunican .

.

Cuando señala que el artista no goza de una sensibilidad especial ni" de
una capacidad expresiva innata, ha de entenderse que las atribuye a todo el
género humano. Y sólo los distingue cuando aquellos aprenden técnicas para
dominar materiales, se enfrentan a la producción como problema". mediante
el conocimiento, la imaginación, la manipulación técnica y un lenguaje con
el cual crean obras que ilusionan.
La práctica artística llevada al terreno de los valores, sirve a Gombrich
para heredamos otra línea reflexiva vigente para la ontología desde los
terrenos de la metafísica para atribuir al fenómeno artístico en esencia, un
delicado equilibrio entre la virtud y la felicidad en las concepciones del arte
y del mundo, a través de los valores estéticos establecidos por la via del
consenso, pero cambiantes, reversibles, comprometidos c0n la tradición en
efecto, pero críticos y tolerantes.
·
Es el mundo de la complejidad, la diversidad y el diálogo de los iguales
que nos ha tocado vivir (Galindo, 1998), que bajo la visión paradigmática
del postmodemismo nos exige nuevas configuraciones para el hombre y sus
proyectos culturales. Esto es necesario para certificar si es que todo ha
concluido, si efectivamente se avecina nuestro exterminio, o si es el tiempo
de recapacitar en nuevas posibilidades de interacción para incidir en nuestra
trascedencia subjetiva o espiritual. uevas miradas que nos miren desde las
dimensiones interiores pueden transformar un mundo en permanente
configuración como lo hace el hombre mismo.

La sensibilidad en el transobjeto

'¿Cómo es que el diario hacer de las cosas se convierte
en esa forma de hacer que es genuinamente artística?
¿Cómo es que nuestro disfrute cotidiano de escenas y
situaciones se desarrolla en una satisfacción peculiar que
caracteriza la experiencia que es enfáticamente estética?
Estas son las preguntas que la teoría debe responder."
John Dewey
En el marco de una filosofía de lo estético en la naturaleza del hombre,
y sin pretender hacer aquí una evocación histórica del tema, concretamente
502

nos interesa partir del concepto dialéctico del hombre como forma social de
vida, peros~ olvid~ y haciendo énfasis en que de entrada, esto corresponde
a su esencia sensible. Esto equivale, a reconocer Los orígenes de este
plateamiento en las escuelas socráticas- que distinguieron como
fundamentales las diferencias entre cuerpo y alma, ideas y sentimientos.
De ambos conceptos, es el alma y los sentmientos los que mayores
probl~mas ~ c~mplicaciones han provocado en las construcciones y
reflexiones c1ent1ficas. A menudo se les sustituye por otras denominaciones
como espíritu, esencia, ser o sí mi mo. Impresición que en nada afecta si se
les identifica no con las formas, sino con la sustancia del hombre.
Esta sustancia en la naturaleza del hombre, la encontramos en las
pr~ocupac!o?es de
científicos y fiJósofos corno un problema
ep1stemolog1co, o~tológico y gnoseológico desde la metafísica en el pasado,
Y desde la ontolog1a para la actualidad. Kant, Hegel y Marx entre otros y en
su momento, se constituyen en piedra angular para muchas de esas
construcciones teóricas en los diversos enfoques de las ciencias del hombre.
~a naturale~ del ser y su sentido pese las notables aportaciones
filosoficas naturalistas de Kant, fenomenológicas de qegel y dialécticas de
M~, _pasó que _:1 reconocimiento de la sustancia del hombre y su
m~v,_m1ento, tamb1en ha despertado muchos temores al psicologismo -como
adJetlvo- en el arte. Este hecho en contraposición, detiene el desarrollo de las
ciencias del arte por atribuírsele una tarea predominante en lo exterior es
decir social; y por lo tanto más en función de las obras de arte como obj;tos
Y en la producción, que referido a la facultad de sensibilidad en todos los
seres humanos.
Por ello es conveniente insistir en la recuperación de aportaciones
como las de Vigotsky en este campo. La "estética desde abajo" deberá ir al
encuentro de la "estética desde arriba", porque "Jamás comprenderemos las
~eyes ~ue rigen los sentimientos en una obra de arte, y corremos el riesgo de
m~urr~r _en los i:nás burdos errores sino efectuamos una investigación
ps1colog1ca especial... las investigaciones sociológicas del arte no están en
condiciones de explicarnos enteramente el propio mecanismo de acción de la
obra de arte"(Vigotski, I970).
Y precisamente de todas las configuraciones del ser, particularmente la
de su sentido, el de la sensibilidad desde la "estética de abajo", espera ser
explorada por su pertinencia y grado de pertenencia en las ciencias del arte.
En ocasiones parecerá orientarse hacia y desde una conceptualización
puramente psicológica por ciertas fuentes y sus términos, pero amparados en

503

�la inter, trans y multidisciplinariedad del campo, para una psicología del arte
será enfáticamente necesario de de lo psicológico social.
e entenderá por ello que para estos los fines, sostenemos como
principio axiomático que lo estético en la naturaleza del hombre estriba en la
capacidad interactiva de su sensibilidad como facultad en el arte. El hombre
es un ser sensible que toma conciencia de ello y se desarrolla histórica y
socialmente a través de la interacción desde su su tancia individual y en la
relación ética que e tablece con lo demás seres sensibles integrantes del
mundo. Bub r ( 1994) abunda sobre esto y el arte deberá ser considerado un
hecho testimonial.
ólo agregaríamos parafraseando a arx (1966) que "también el
hombre crea con arreglo a las leyes de la Estética' . Y que lo hace como
eñalara Hegel: en apego a otras leyes -aún menos objetivas- que nos
marcan con su sentido el camino hacia el 'espíritu absoluto' la
espiritualidad que podrá ser renovada -a través del arte- para enfrentar con
nuevas opciones tal vez lo único seguro para este mundo: nuestro propio
auto-e terminio.

. Vig?tsky lo había entendido así al defender un espacio para ta
ps1colog1a d~I ~rte de~de la realidad física que da lugar a to psicológico del
alma en la s1gu,ente cita de Baruch Spinoza "... adie ha determinado hasta
~I _Presente lo que puede el cuerpo... e dirá que es imposible atribuir
umcamente a 1~ le~es de la na~uraleza, con iderada sólo corporalmente, las
cau as de los ed1fic1os, de las pinturas y demás cosas de esta especie que se
hacen ~olo por e~ ~~e del hombre y que el cuerpo humano, si no estuviese
determinado Y d1ng1do por el alma no hubiera podido edificar un templo

~ara_ el cono~imiento científico in titucionalizado en lo general
-prec1s~namos occidental- sigue iendo algo muy dificil de abordar, porque
l?s occidentales ~os h
esforzado in medida. en conocer la leyes que
ngen el pensam1en!o log1co y conocemo relativamente poco sobre lo
factores que con t1tuyen nuestra esencia humana, incluyendo los que
configuran al arte y que radican en la sen ibilidad.

~º-

Afortunadamente para nuestro enfoque, nuevos paradigmas se
desplazaron para devenir en las teorías cuánticas, de la cibernética y del
caos, aceptando finalmente, que encubierta por la materia se encuentra otra
dimensión que a pesar de su discutible objetividad" -porque no se veacompaña al hombre e interviene en los retos del conocimiento muchos de
los cuales, no han sido enfrentados.

.
Paree~ que esa e encia o ustancia, a ece más identificada con el
11npulso 1tal como cualidad energética se esconde o no la h mo querido
recono~ r en l~s formas stéticas que utiliza el hombre para manifestarse
?mu~1car o mteractuar, en la forma que pr picia su contexto tanto
h1stónc? como social. Pero, ademá , e que n lo método ortodoxos
pr~d~~mante de la investigación científica institucionalizada. no es clara la
ob~ettv1d~d que de can a en nue tra subjetividad. Porque los nuestros no son
obJetos a1 la_bles· p rmanec n como fenómeno y proc os tanto en el sujeto
que e e ludia como en el observador.

El mundo que nos ha tocado vivir es un mundo de cambios. Para Jesús
Galindo, esto debe ser entendido como la fuente de conflictos y dos únicas
alternativas en el diálogo: la posible unidad o la diferencia insalvable.
También urge a una nueva manera de mirar el mundo y justifica la
reconfiguración filosófica desde la ontología y la religiosa desde una
renovación ética, estética y espiritual.

Para el epi teme contemporáneo tiende a ser válido trazar otra erie de
ruta~, sugeridas desde la naturaleza subjetiva de la esencia del ser y su
ent1do. ~ero su sola discusión no alejaría del objetivo específico en esta
e plorac1on que olo pretende llegar a encontrar lo caminos directos para la
apr hensión y recreación sen ibles del mundo
I on Goodman 1976) y el
lugar que ocupan el arte.

Áreas del conocimiento como el arte y la religión no podrían sostenerse
sin la discusiones medulares que dan fé a la existencia de las
configuraciones sustanciales del er, más allá de lo meramente físico o
corporal. En algún momento de la historia de nuestra cultura, también le fue
despojado al ser la cualidad de su eternidad, de su trascendencia,
reduciéndolo al aquí y al ahora lógico-racional, por los mismos problemas
ontológicos y epistemológicos que estriban en las limitaciones de la
percepción y el ejercicio del poder desde las instituciones que validan
nuestro conocimiento.

o preocupa la naturaleza del hombre de de su facultad de sensibilidad
que es objeto de la estética, y que no e cluye presencias sutiles desde el
cuer_po_ como la fue_rzas itales, la energéticas, u actividade , conceptos
ent1m1entos, sensaciones y vaguedade que e hac n omnipresentes en toda
clas de interacción humana.
Es oportuno señalar también, que el arte no sería el único medio a través
del cual e manifiesta la en ibil1dad de los eres humdno . La vida cotidiana
Y la cultura popular están llenas de otra manife tacione sensible . El arte

504

505

�quizás sea de las más complejas, y su campo ha sido tradicionalmente
atribuido a los estudios de la estética.
Explorar la subjetividad de las manifestaciones estéticas como el arte,
es actividad que corresponde a la investigación cualitativa. Donde puede ser
común y natural pasar de ser observadores a saberse y observarse
observados, investigadores subjetivados en el campo de.· los investigados,
educadores potencialmente factibles de ser educad&lt;?s, o lo mismo
instructores que participantes en la misma instrucción ...
Sólo cuando hemos podido entender también a la objetividad corno el
resultado de la objetivacióñ de lo subjetivo, resulta posible -desde el mundo
de las ideas o abstracciones- entender o al menos darse el permiso de
aproximarse a la naturaleza de esa sustancia que por sutil -bajo las
condiciones del episteme contemporáneo-, a veces nos parecería que solo
amerita comprenderse, que demos fe de su existencia quizás para cambiarla,
y que para eso se requiere naturalmente, enfrentar el reto de vivirla.
Por eso la sensibilidad en cuanto variable determinante en la interacción
y la expresión artística, requiere tomar impulso para su estudio desde Martín
Buber quién ubica la sensibilidad en la esencia dialógica de los s_e~es
humanos; para ser yo en fuflción del tú que me compromete y responsabiliza
del todo, en una amplia configuración de integración que es ética y estética.
Sería grave problema, si la comunidad científica no aceptara la
necesidad gnoseológica de mirar sus objetos de estudio como algo que nos
compromete desde lo interior en los diversos modos de mirarlos. ¿Qué
configura la esencia estética del hombre que el científico convencional no
puede mirar? Un mundo sutil en permanente configuración -estética-,
yuxtapuesto no siempre en forma equilibrada entre las Rartes y el todo,
puesto que depende de las relaciones yo-tú -de carácter ' ético-; y en eso
transcurre, toma sentido o se nos va, la vida.
Esto, John Dewey lo complementa atribuyendo a la categoría estética y ética- la función de organizar los mundos posibles -interna Y
externamente- desde su caracter experiencia!, es decir, vivencia!. ¿Qué hace
a la vida configurable estéticamente? Creemos que es un asunto que tiene
que ver con esa facultad de sensibilidad que descansa en la afectividad de los
seres humanos. Siguiendo uno de los caminos trazado por Yigotski desde su
psicología social de las emociones, la reevocación vivencia! de los
sentimientos garantizará que su expresión sea siempre reconfiguradora desde
esta esencia ética y estética del ser que nos ocupa.

506

Es esa sensibilidad esencial la que se exp_~
- ·,a desde el interior del
individuo y lo lleva como dice Buber, desde ia ,i percepción del "ello"
-siempre exterior- a la cocreación del "tú" que lo define, le da identidad y
lo responsabiliza del muodo donde "yo y tqj' integran holística e
ideológicamente todo lo que nos pertenece para lfpropiamos, compartir y
generar nuevos mundos y sus rumbos hacia el corlbcimiento universal. Un
procreso de creación que ha sido permanente, desde los albores de nuestra
humanidad.
Es esa misma sensibilidad esencial que para Dewey tiene que ver con la
experiencia estética que solo puede ser propia si se vive. Es la esencia
rudimentaria de lo afectivo, en cuya reflexión estriba el desarrollo cognitivo,
lingüístico y emocional, que otorga al arte, igual que a la filosofia y a la
religión, su propiedad reflexiva en el estudio de la naturaleza humana.
Roman lngarden (en Osbome, comp., Estética, 1976) nos proporciona
el eslabón que une la dialoguicidad a la percepción y la experiencia para
definir en la concreción de la obra de arte su co-creación en función del
observador adecuado o competente, sensible. Establece las diferencias con el
objeto estético, resultado de la creación material, de las cualidades
estéticamente neutras de la técnica en cuyas condiciones objetivas (las de la
obra de arte) ubica las subjetivas, interoperantes del !¡&gt;bservador competente.
La sensibilidad se encuentra también implícita en los modos de percibir
y sentir la vida, a los otros seres, objetos, ideas, imágenes, sensaciones y a sí
mismo. Sólo que cuando esto ocurre en la vida cotidiana, las manifestaciones
de la sensibilidad suelen parecer y ser efímeras y d pendientes de contextos
hasta ahora poco aludidos porque no han llamado 18fi:ltención de los teóricos
del arte.
i
Creemos que cuando menos se deben estudiar n los ámbitos artísticos
de formación, desde la sensibilidad del hombre comb facultad del ser, para
abordar sus efectos y sus medios, cómo funcionan, cómo inciden en el
sujeto, desde dónde surgen, cómo pueden ser desarrollados y cómo son
interpretados. Una tarea que no sólo implica la objetivación de su
subjetividad desde el registro icónico, sino a la ve-z quinésico léxico y / o
acústico, en que suele ser comunicada.
Si filosóficamente hablando, esto que también es ético, correspondiera
solamente a la estética, estaríamos transitando hacia un paradigma
delimitado entre el arte y la obra de arte, para involucramos en otro que
it1cluyera otros aspectos como la vida cotidiana. Esto convierte a la estética
en una transdisciplina como afirma Katya Mandoki (1998), con un
transobjeto centrado en el ser humano social e histórico; porque lo objetivo
507

�de su estudio ya no es1 en los objetos sino en los s~jetos y la rel~ción que se
suscita a partir de la percepción, la cual afecta siempre al SUJeto y no al
objeto.
Para Mandoki, debe incluirse a la prosaica como parte de la estética,
paia darle esa nueva estructura paradigmática amplfa, rompiendo viejos
mitos y miedos acumulados por los estetas para salvaguardar su vieja "tarea"
de validar el arte y la obra de arte. A partir del objeto estético, ese que para
Ingarden ya es un esqueleto estéticamente neutro.
Mitos como: la separación del arte y la vida porque el mundo sensible
está inmerso en ella; la actitud --exclusiva~ estética porque la facultad de
sensibilidad corresponde a todos los seres humanos; del desinterés y del
distanciamiento estéticos, porque la apropiación es una de sus finalidades; el
mito de su universalidad, por sus nexos con el juicio y los valores que son
transitorios; de la oposición entre lo estético y lo intelectual, porque la
sensibilidad forma parte de ambos; de la estética del arte, en función de la
diversidad e intertextuajidad en las _artes; y de la potencialidad _estética de
las obras de arte, polque lo úmco que verdaderamente existe, es la
sensibilidad del sujeto.
Mandoki añade: "Los miedos de la estética ante los precipicios del
relativismo, del subjetivismo, del psicologismo, de lo prosaír.o y cotidiano,
del hombre mundano y del hombre de la calle, al mal gusto y a lo inmoral
han funcionado como verdaderos obstáculos epistemológicos en e! afán de
los teóricos de la estética, por aferrarse a !a obra de arte como objeto
privilegiado de su disciplina. Si se sueltan del fetiche de la belleza, es solo
para agarrarse de inmediato a otro: el Arte".
Pensarnos ·que enfrentar los miedos a las implicaciones del
subjetivismo: a lo inmoral, al psicologismo, a lo indeseable y a las impurezas
cotidiana, son tareas de las ciencias del arte, como obligada adecuación
ontológica, epistemológica y paradigmática del momento de
reconfiguraciones que vive la comunidad científica. "Y es que el esteta sigue
trabajando sólo en los museos y salas de arte, bibl.iotecas y di1potecas, para
no ser pertl.lrbados por los olores, las temperaturas los movimientos de
masas y cuerpos, los gestos y los golpes de la vida cotidiana."
.,
Reconfigurar suele ser más complicado que configurar. Revisar y
revalorar teorías y conceptos en búsqueda de su unidad exige tiempo y
tolerancia, establecer nuevas relaciones y correr riesgos, incluyendo el de
equivocarse. Pero no debe extrañamos, porque ese ha sido el largo camino
del conocimiento.
508

. _P~r ejemplo, para Dewey la sensibilidad es de origen orgamco 0
bmlog,oo y cultural. Para Mandoki, la sensibilidad siempre mira
corresponde a una representación; aunque no a una conciencia de la mirad~
ni ~e. ~o que es mirado. La relación entre lo orgánico y cultural con las
p~s1b1hdades que ofrece una toma de conciencia de la mirada y lo que se
m1ra, marca una de nuestras principales rutas de acción. Este es un
compromiso del educador por el arte y sus tareas para encontrar la forma de
encauzar -técnica y metodológicamente- aJ hombre sensible creador 0
productor artístico, para identificar las fuentes y abreviar los c~inos de su
expresión como reconfiguración ambital.
Siendo el hombre, sujeto y transobjeto en el estudio de la facultad de la
sensibilida?, sus ví~culos serán siempre una relación social, y la objetivación
de s_u realidad social configuradora de la intersubjetividad en la cua( se
manifiesta su propia individualidad. Es por lo tanto una realidad
antropomórfica, es decir, inherente a la naturaleza del ser humano.
. La naturaleza de lo estético en la comunicación de los seres humanos,
hen~ ~~e ver come dice Mandoki con "los fenómenos ordinarios de la
sens1bil1dad como ocurren en las relaciones interpersonales, en nuestra
forma_ de comunicarnos y de vivir (los que) habrían de plantearse hasta la
actualidad cuando el estudio del presente y de lo cotidiano se vuelven
posibles por la episteme contemporánea."
_Para ~bicar la naturaleza de lo estético en el ámbito fenomenológico de
la vida, cita a Dewey: "entre lo cotidiano y lo artístico, se encuentra la
frontera de la mirada. La vida es ciega estéticamente, en ella se funden todos
los planos del Ser y no se ve a sí misma: se vive ... (sin embargo) la prosaica
(qu~~ no trata con el Ser sino con el percibir sensible del vivir. .. mira
estehcamente a la vida ... es exotópica".
-~~ndoki delimita en la poética, el ámbito que, se relaciona con la
sens1b~lidad en el campo exclusivo de las artes, al que corresponde la
m~yona de las aportaciones teóricas de los estétas. Desde la prosaica, la
mirada del otro produce la imagen estética del yo en la vida cotidiana-cita a
Bajtin-. Desde la conceptualización de Buber, ese otro es eJ tú que prevalece
cuando el yo se da cuenta de que encierra los límites de su - aniverso
configurado ética y por supuesto, estéticamente .
De esta manera, la poética como el área de la estética involucrada en la
p~oducción artística, mira la prosaica como fa prosaica mira la vida. Mirar la
vida puede concebirse así como la génesrs de _esta cuestión. A la calidad en
e~ c~nocimiento ~ci?nal que se ha generado la ciencia, es imprescindible
anadir la potencialidad del conocimiento sensible como capacidades
509

�complementarias que nos impelen al estudio y a la investigación en los
múltiples campos de la actividad humana, como en este caso lo es el arte.
Podrán integrarse a ambas capacidades -sensible y racional- en otros
enfoques, otras como las de la acción para el sujeto pr~crico, ~e. la emoción
para el sujeto psicológico, la de la fe para el suJ_et? rehgtoso, d~ la
interacción para el sujeto social, del desarrolo orgamco para el suJeto
biológico, de la construcción para el sujeto técnico, etc. uestra propuesta es
aquí psicosocial e integradora desde su contexto histórico social hacia una
teoría de la comunicación en el arte.
Todas esas y otras pósibles configuraciones en torno a la naturaleza del
hombre, podrían tener efectos de continuidad con nuestro estudio, porque
para el desarrollo de las ciencias del arte, h~ce fal~a y conviene e~frentar su
complejidad multidisciplinaria como algo melud1ble en las a~md~des que
tiene nuestra propia naturaleza esa con la cual ahora nos 1dent1ficamos
desde el papel de investigador.
Convendrá ser muy cuidadosos al trazar la ruta más segura que nos
lleve a la sensibilidad. En este caso, proponemos hacerlo desde el campo de
la interacción humana como proceso para la expresión sensible
-cognoscitiva, afectiva y lingüística- y configuradora de los espacios
multidimensionales en los que se trabaja para la form~.ción en el arte.
Aunque también tiene que ver con las formas en que nos predispo_nen a la
armonía y la plenitud, por su acción estética reconfiguradora de la vida.
Las reflexiones de cualquier modo segu1ran aludiendo problemas
históricos sobre las relaciones entre el arte y la naturaleza, el arte Y el
hombre, la tarea y funciones del arte, la sustitución del concepto arte ~or el
de artes, y sobre todo si la relación que se da entre el arte y la estética es
solamente por el factor sensible o nó. Sobre quién es el sujeto que lo
trasciende, si la percepción es individual o social, si P?see una identidad
objetiva o pertenece sólo al ámbito del ideal. Cuestiones ontológicas que
sólo son posibles si recurrimos a enfoques transdisciplinarios como el que
aquí pretendemos.
En sus relaciones con la naturaleza por ejmplo, se seguirá discutiendo
cuanto corresponde a lo exterior y cuanto a lo interior. Y en este sentido si
el hombre imita, crea, o construye bajo los efectos de esta relación sensible.
Si esto le corresponde a un área del conocimiento configurada como ciencias
del arte si sus bases fueran eminentemente prácticas o de una sensibilidad
específi~a: Preguntarnos si existen hombres que no sean sensibles, si las
tareas del arte son de todos los hombres o sólo de ciertos hombres sensibles;

nos compromete con respuestas desde ámbitos de la subjetividad afectiva,
aún pendientes de ser explorados.
Algunas preguntas se mantendrán sin respuestas precisas por algún
tiempo. Porque hacen falta reflexiones que relacionen la identidad humana
con su amplia dimensión ecológica --en un mundo cada vez más conciente de
su globalidad-. Del arte corno expresión especializada, pero a la vez corno
espacio de educación. Como un fenómeno que se da desde la interacción
humana y desde su supervivencia en condiciones cótianas, pero sobre todo
como parte del aprendizaje para la vida, del ser y su_ sentido.
Harán falta otros lugares donde puedan ser correlacionadas la
sensibilidad, la imaginación y la intuición en las esferas humanas, sociales y
culturales de la afectividad, lo mágico y lo innato; suficientemente discutido,
pero fragmentariamente y desde afuera. Aunque rio sea facil defender que el
fenómeno estético es orgánico y que se mueve como la energía, entre la
individualidad (desde lo interno e histórico) y la totalidad (externa social y
ecológica), que requiere de la reflexividad de los sentimientos, para
trascender en imágenes paradigmáticas de la vida. Que se encuentran en las
huellas -la memoria- del hombre, como esencja y testimonio de su
trascedencia.
Por otra parte es necesario acotar que muchas cosas de estas, que apenas
comienza para el mundo occidental, han conformado las verdades que
forman parte del conocimiento heredado y sostenido culturalmente por la
tradición en el arte, la religión y la filosofia, en el mundo oriental durante
más de cuatro mil años. Lo mismo pudo haber ocurrido en muchas de las
comunidades del mundo occidental, cuyas tradiciones poco se libraron de la
batalla por la imposición de los dominantes lógico-racionales colonizadores
del "absoluto occidental".
Con esta mirada, el conoc1m1ento que se construyó en algunas de
nuestras culturas latinoamericanas por citar un ejemplo, sólo ha merecido
espacios por su valor sincrético, entre lo mágico y lo mítico, como realidades
subterráneas validables unicamente desde el folklore y nunca como el sueño
legítimo al que tiene derecho, la naturaleza de todo hombre responsable y
omnipresente en su realidad histórico-social.
A mediados de siglo, pensadores mexicanos también seo ocuparon de
estas condiciones de la tradición metafisica del arte en algunas de sus
propuestas filosóficas. Antonio Caso quien pubfrcó sus Principios de
Estética en 1925, insistió en la relación estética entre la inteligencia y la
intuición,. y el compromiso del artista con la esencia del saber. José
Vasconcelos de amplia influencia desde el concepto latinoamericano de la
511

510

�raza cósmica y su propuesta filosófica para una todologia; publicó en el
marco de una trilogía, la estética en I 935 reforzando las teorías neokantianas
sobre el "a priori" estético en el ritmo, melodía y armonías en el
conocimiento humano.
Después, Samuel Ramos publicaría en 1950 su Filosofia de la vida
-artística para insistir y profundizar en las teorías de sus antecesores sobre los
"a priori" de Ja intuición y el sentimiento en las verdades estéticas del Arte, y
reforzaría la necesidad de construir una teoría del arte desde las
configuraciones de la personalidad del artista. Destacan sus
conceptualizaciones sobre la subjetividad estética y su dependencia del
sujeto artístico, y retoma el concepto del "espíritu objetivo" de Hegel, para
definir la obra y el objeto del arte.
Ramos también señala que el arte "responde a una necesidad enraizada
hondamente en la naturaleza humana." Y desde lo psicológico demanda "el
desarollo de ciertas facultades específicas para determinadas creaciones",
como la memoria, la fantasía (la imaginación), la voluntad artística o
intención deliberada (la actitud), la proyección sentimental (lo afectivo), la
abstracción o formas de expresión metafóricas, la creación como
estructuración interna (psicológica) y el gusto como facultad estimativa (de
interacción).
También insiste en la condición vivencia! y el valor estético del
recuerdo para la configuración estética de la imagen de la realidad. Tiempo,
espacio y sentido en la configuración artística; la cualidad irracional de sus
valores y la condición de que "el arte tiene que mantenerse siempre dentro
de los límites de la vida humana", atribuyendo a la poesía el "ofrecer una
intuición del mundo y de la vida", señalando como razgos fundamentales del
fenómeno estético: la metáfora y el ritmo.
Samuel Ramos adjudica a ciertas formas a priori de la percepción el
sentido de la visión de las artes plásticas, cuestionando ''No existe ... una
visión objetiva de la realidad ... Tal vez la realidad objetiva es en sí misma un
caos que nos desconcertaría ... Al artista no le importa la realidad en sí
misma, sino la realidad con la huella que le imprime el e~píritJ humano."

cuya supremacía tiene una sencilla razón psicológica: produce en el
espectador (también en el bailarín) puro goce estético."
· No sólo exclusivo de la danza, el trabajo corporal dice Ramos que
"rescata por un momento al hombre natural que yace enterr~do baj? ~na
espesa costra de civilización." Y desde su Filo~,ófia de ~a :v~da arhsllca,
propone de esta manera una estética para la mult1phc1d~d de las
manifestaciones artísticas", asunto implícito para este marco teónco. Por lo
que sus conceptos también se verao renombrados y reconfigurados desde los
predominantes de la comunicación en el arte, aspectos ~?e se :~fieren a la
interacción sensible de los seres humanos y su configurac1on estetlca.
os queda claro que su estudio implica la observación y el an~lisis del
sentido de orientación de su identidad fenomenológica y gnoseológ1ca, Y su
carácter dialéctico entre las diversas constelaciones del conocimiento. Un
asunto que podría ser estrictamente interactivo y pragmático, desde la
realidad del instante social en que suele ser configurado como arte. Pero que
se vuelve complejo en su relación psicológica con la vida en el m~~ento que
se vive o se recuerda como imágenes. Acción o contemplac1on por el
instante que se vuelve ritmo según Bachelard (1~32), imp~lsos en la vida del
hombre que suelen contener el motivo y dar sentido a la misma.
Si bien es cierto que el conocimiento suele atender al pensamiento, Y
que el sentimiento da la forma para la creación en imágenes como símbol?s,
inevitablemente el conocimiento se moverá y generará entre los espacios
emocionales de la inteligencia y del pensamiento para traducirlos por
asociación y af!alogía desde nuestra sensibilidad, a través de es~dos de
conciencia múltiples. Es una interacción reconfigurarlora en su esencia, la de
nuestras cogniciones y metacogniciones, muy ~are_cida a la fa!:tasía la
ensoñación que fue el sentido del aura para BenJamm y la reacc1on ~stet1ca
en el abordaje psicosocial de Vigotski. ¿El arte_ es en esencia _una
comuaicación afectiva? Entonces desde y en la propia naturaleza sensible,
afectiva, estética del ser, debiera ser explorada.

r.

Y al referirse a la música "si no guarda con el alma una relación
representativa, está ligada de otro modo especialmente con la esfera
emocional, de la que se ha considerado . . . como notoria forma de
expresión", para señalar más adelante que "Un sentimiento puede
desarrollarse en dos direcciones opuestas, hacia adentro o hacia afuera, para
convertirse en contemplación o en acción". Samuel Ramos concluye en
cuanto a la expresión corporal y su relación con la danza como "liberadora,

Por fortuna nada ha podido detener las reflexiones a este respecto,
como son los ;estimonios en ciertas ideas de los griegos, las propuestas
renacentistas, las tendencias místicas concentradas en el siglo XV~, _Y en
todas las que desencadenadamente abrierqn paso al barroco, al neocla_51co,, a
las vanguardias, al modernismo de los siglos X1X y XX, Y mas aun
enncontramos en los discursos vigentes de las rupturas en el
postmodernismo contemporáneo. Y son ~vid~ncia también de que ha
prevalecido entre otros, el contexto comumc~ctonal para ~I arte, centrado
algunas veces en el emisor, ya en el mensaje y- sus códigos, ~tras en el
receptor y sus espacios, como también en los efec os y usos del mismo.

512

513

�La comunicación es inherente a todos los quehaceres del hombre. Por lo
tanto no es de extrañar que sus reladones se den en un amplio espectro del
conocimiento humano clasificado en disciplinas. Pero cierto es que también
para acentuar su relación con el arte, hubieron de darse ciertas condiciones
sociales y culturales en este que es un aspecto del comportamiento humano,
para que las artes tuvieran la oportunidad de expanderse en innumerables
formas de expresión conocidas como la cultura artística en el mundo actual.
Porque la situación cultural del mundo contemporáneo en toda su
complejidad, fue uno de los efectos de la comunicación en general: el
rompimiento de esquemas, géneros, estilos; la abierta 'tendencia a la
integración de las artes desconociendo sus fronteras; el cuestionamiento a los
límites entre el arte y lo popular; el papel que ejerce la tecnología en las
comunicaciones humanas y su influencia cultural para propiciar nuevos y
amplios acercamientos con otras culturas; y la ruptura en los parámetros de
la identidad nacional.
La comunicación en el mundo, nos ubica en una sociedad de consumo
donde los medios masivos seducen y modifican al hombre con nuevos
gustos, valores, patrones, esquemas y estilos para la sensibilidad y el sentido
de la vida. Hemos configurado una cultura de masas donde los valores
artísticos se identifican con nuevos esquemas de altemanancia para lo
popular. La masificación en el arte va convirtiendo la cultura en una
industria para eJ consumo, para el entretenimiento y para la enajenación del
sentido hacia la materialidad como bienestar.
Es un amplio espectro para la cultura en cuyos ámbitos tienden a
gestarse esfuerzos profesionales de especialización por lo multidímensional
de su campo de estudios. Es tiempo para la emergencia, en los discursos
artísticos y en el reordenamiento gnoseológico ante el cambio y el tránsito
paradigmático.

inteligencia artificial estallan en la vida contemporánea universal, y justo
entonces, eJ contacto entre la religión (espíritu), la magia (imaginario) y la
ciencia (objetivación) vuelve a surgir con toda la vitalidad y el entusiasmo
de Jas nuevas generaciones de cultivadores del sab~r."
"Ahí se encuentran (en lo que llama una convergencia paradójica) los
personajes más duros del materialismo positivista con los más volátiles del
esoterismo espiritualista. No siempre hay condiciones de diálogo, pero están
frente a frente y la información los acerca tecnológicamente cada día más. El
futuro es un puente de comunicación entre algunos de ellos, pero también el
pasado, y sobre todo el presente, son motivos suficientes para ir sintiendo la
ugencia de búsqueda de alternativas a las trayectorias actuales y en particular
a sus inercias suicidas de destrucción planetaria." · ·
La cultura se mueve de la ética del deber; en el pasado, hacia una
emergente ética del placer. Y "es la emotividad la dimensión central de la
vida moral, son los sentimientos los que unen y separan a las personas ... la
vida social, opera con sentimjentos más que con argumentos. La gente lo que
busca es sentirse bien." Pero poco sabemos de los misterios de nuestra
propia afectividad, porque hemos atendido al deber de lo social reprimiendo
los conflictos generados desde las necesidades de lo individual.
El arte es espacio libre para la expresión y recepción de la sensibilidad,
y sus cualidades suelen ser infinitas. Una teoría del arte en este mundo

contemporáneo ya no tiene que ver solo con el sentido de la perfección, la
belleza, la armonía, o lo sublime. Posiblemente tiene que ver con todo lo que
el hombre contemporáneo se de permiso de sentir .estéticamente. No existen
cánones y el elemento que lo trasciende se encuentra -en apariencia- oculto
en la multiplicidad de las variantes e interpetaciones estéticas que ofrece
nuestra cultura, en on proceso interactivo y pragmático.

No se pueden evadir estas condiciones comunes y los nuevos conflictos
que genera. Y que el único camino para enfrentarlos, es la comunicación.
Tam?ién lo son las condiciones para la per~epción de una unidad posible o
de una diferencia insalvable en la construcción de una ment'alidad cósmica o
para la identidad de una mentalidad particular separada del resto de las
mentalidades.

La comunicación en la cultura artística se referirá siempre a los
procesos histórico-sociales que desde el orden de lo sensible, fundamentan la
importancia del arte en nuestra sociedad y en sus diferentes culturas. Sus
referentes son en el orden de la producción, distribución y consumo de
objetos e imágenes estéticas bajo los diversos aspectos- de la actividad
artística que pudieran corresponder al campo de lo económico, político,
educativo, psicológico, antropológico, lingüístico, etc.

Un quehacer de la ontología - según Jesús Galindo-, más que para un
resurgimiento de la Metafísica "momento en que la filosofía de la ciencia la
epistemología y la cosmología del pensamiento científico están en una labor
de profunda reflexividad, al tiempo que la robótica, la informática y la

Desde las configuraciones estéticas, la comunicación reafirma todos los
aspectos de la cultura artística, por lo cuaJ pudiera denominarse
comunicación artística. Y aún así, estaríamos habla,ndo de u~ basto campo~
dadas las_condiciones de la comunicación en nuestro tiempo, cuyo desarrollo

514

;1
515

�-principalemente tecnológico- ha ampliado el universo de las interrelaciones
humanas inherentes también a sus formas y contenidos estéticos.

¿Qué es y ¿cómo se comunica la sensibilidad en el arte?, constituyen
una doble pregunta científica en Ja cual se justifica su exploración
ps"icológica y otros estudios consecuencíales. Aunque el contexto de esta
aventura científica en cuanto a lo artístico-comunicacional· pudiera llevamos
a sus orígenes en los albores de la civilización, es evidente que .para su
precisión, nuestras preocupaciones se asumen en moJnentos en que ya ha
sido posible configurar pese a la subjetividad, a la cultura artística como el
universo de las ciencias del arte.
Nuestros señalamientos apuntan a la necesidad de construir teorías del
arte bajo la anuencia inter, traos y multidisciplinaria que permiten las
condiciones ontológicas actuales en favor del arte para propiciar su
conocimiento y su desarrollo, y que en este caso se trata de un enfoque desde
el contexto de la comunicación, donde será imprescindible hacer referencia a
los aspectos que a su vez le son compartidos en campos· de la psicología
cognoscitiva, la psicología social, la lingüística aplicada y la antropología
cultural,
Como resultado de estas deducciones, hemos de preparar una teoría de
la comunicación artística, con el diseño de un modelo descriptivo de
aproximación en lo general, dividido en cuatro niveles de análisis: lo
intrapersonal, lo interpersonal, lo lingüístico-instituciC'mal, y lo
simbólico-cultural; y una tendencia exploratoria de inducción desde la
experiencia, a manera de su comprobación. En lo particular, la exploración
deberá detenerse en los procesos y fenómenos individuales que se suceden
en las condiciones pragmáticas de la vida cotidiana, cuando la comunicación
como interacción, obedece a los confines de su reconfiguración estética en
ciertos ámbitos artísticos de formación, para la aprehe~ión y recreación
sensibles del mundo.
Esto significa, que el verdadero paradigma -como elemento sucesivo de
cambio-, irá apareciendo al tiempo que se va construyendo, desde la teoría
de la comunicación hacia los rudimentos de lo afectivo en la configuración
estética -la experiencia-, de manera dialéctica. Porque en la interacción
humana prevalece la naturaleza del hombre que no· es precisamente
mecánica ni completamente material. Es fenomenológica, trascendente y con
muchas otras dimensiones que pueden ser irracionales, insospechadas e
imprecisas. No todo será perfectamente comprobable, refutable ni verificable
---como lo afirma Mandoki-.

516

Sólo cuidaremos como lo advierte Vigotsky, que nuestro pensamiento
procure "no asombrarse, no reírse, no llorar, sino comprender"desde los
C(?nfines que nos brinda la psicología del arte, para una urgente y necesaria
"estética desde abajo" por los canales psicológicos de la.internalización, la
evocación, la reflexividad y las configuraciones sensibles.

Hacia una teoría de la comunicación artística

Son muchos e incontables los productos y efectos de la interaccjón
humana; entre ellos que se encuentra el arte. Contextualizado en el amplio
universo de nuestras culturas, alterna, coincide y se yuxtapone con los otros,
en un amplio espectro de categorías que t.ambién son comunicacionales.
Como transobjeto -por deducción- lo estético del arte, puede ser
comprendido también como un fenómeno configurado por el sujeto social,
pero que suele ser un reflejo de lo individual, de lo trascendente y de lo
vanal, de lo objetivo y de lo subjetivo, como tamlJién suele ser la vida
misma. Pero además, también puede convertirse en único e irrepetible,
cuando guarda correspondencia con el sentido del ser, secuencia y
consecuencia de la aprehensión y recreación sensibles del mundo.
Para Sluzki ( 1976): "Un interés y una dificúltad adicional provienen del
hecho que los fenómenos de la comunicación humana poseen múltiples
niveles de análisis que cualesquiera de ellos, en fonna aislada, empobrece
notoriamente el hecho observado. Pero, por otra parte, de no hacerse así, el
monto de información vehiculizado en toda situación de interacción humana
es tan enorme que su estudio resulta poco menos que imposible."
La cita, sintetiza una de las dificultades de la investigación en este
campo. Estudiar la comunicación humana implica frecuentemente,
fragmentarla. Eso la empobrece, la aleja de su ineludible realidad a
priorística. La detiene y como en cualquier proceso, se contamina, se altera,
se vuelve otra cosa.
Sin embargo, así hemos elegido enfrentar el reto de su complejidad, en
tanto ciertos fenómenos relativos a la interacción de los seres humanos
siempre lo son; y porque es prioritario precisar las rutas que nos llevan de la
facultad sensible al desarrollo de los campos de la cultura artística, y este
también es un proceso complejo de la interacción- humana.
La complejidad de la comunicación hui:nana proviene de su
multidimensionalidad. Lo mismo tiene que ver con fenómenos externos, más
517

�Katya Mandoki (1998) "no todo es perfectamente comprobable, refutable,
verificable ... " Una sola óptica no ha bastado y en la estética tenemos solo
una muestra.

o menos objetivables, que con aspectos internos poco claros o expiorados. Y
compleja puede ser así mismo, cualquier configuración estética.
Porque está ligada a la experiencia que también debe ser estética, cuyas
dimensiones enunciativas y axiológicas se pierden en el instante y en las
~ualidades de la vida cotidiana. Su marco suelen ser un complejos de
cogniciones, precogniciones, metacogniciones, sensaciones, sentimientos,
percepciones lingüísticas, prelingüísticas y metalingüísticas, denotaciones,
connotaciones, metáforas y paradojas sintagmáticas, y los paradigmas del
imaginario colectivo· que suelen encubrirse en las estructuras de los registros
que pueden ser icónicos, kinésicos, acústicos y/o léxicos.
Pero esta complejidad no es exclus.iva de la comunicación social. Parece
perfilarse desde todos los quehaceres culturales del hombre postmoderno.
Rotos los cánones para la conciencia, se ha dejado al pensamiento en libertad
para aproximarse a la naturaleza del cambio, desde unas bases que fueran
antropológicas y que ahora se trasladan hacia las cosmológicas de universos
infinitos y de los mundos posibles.
Para Jesús Galindo, en el horizonte deseable: "Alguien tiene que actuar
y proponer, (y) lo tiene que hacer con una estrategia y una gran capacidad de
respuesta perceptiva, de reconfiguración descriptiva ... tarea de muchos 1 de
diversos tipos de actores y sujetos de acción ... las condiciones de
comunicación potenciales con la infraestructura tecnológica actual tendrán
que ser desarrolladas. Y... los sentimientos, las razones, las intuiciones y las
sensaciones tendrán un peso semejante, es decir, las voces y los silencios
operarán sobre la formación comunitaria '.
"Y...- termina- los escenarios posibles de transición también trabajan
sobre la lógica de lo probable y lo imprevisible, pero se requiere en principio
voluntad, sin este poder nada humano pasará, y aún asi, con voluntad, el
resultado puede ser muy lejano al deseado o esperado" (Gal indo, 1995).
Elegimos partir desde esa amplia perspectiva ética, con la estructuración
de una teoría de la comuncación donde puedan ser ubicadas las principales
áreas sensibles del hombre.Una teoría que corresponda a la actualidad
paradigmática y epistemológica, creando espacios desde donde se pueda
navegar hacia los diversos intereses de las ciencias del arte, teniendo como
marco la cultura artística, y para su comprobación exploratoria en nuestro
1
caso, ciertos ámbitos de formación.

.

Desde la comunicación como disciplina científica, nuestra propuesta
teórica tiene la multiplicidad y muJtidimensionalidati paradigmática que a
tantos preocupa, y que pocas veces nos ofre.ce la Pºf.'bilidad de enfrentarse
como proyecto de vida. Enfrentar la comunicaciót .en sus dimensiones
objetivas, subjetivas, intersubjetivas y transobjetivas; exije una mirada a La
alternancia, yuxtaposición y convergencia de sus múltiples niveles de
análsis; desde sus diversas formas enunciables: física, ideológica y
culturalmente, así como su ampliación a los contenidos que se atribuyen a
categorías estéticas de la sensibilidad.
Aún así, creemos posible poder precisar cuando menos tres esferas
paradigmáticas en nuestro tránsito exploratorio sobre la sensibilidad como
facultad y categoría estética en ámbitos de la comunicación artística. Esferas
que corresponden respectivamente a las epistemologías positivistas, a las
sistémico-estructuralistas y a las dialéctico-vivenciales, configuradoras del
episteme ecológico contemporáneo. Al final del camiño, constataremos si la
inestablidad elegida fué estéril~ o si como en la vida, la inestabilidad le es tan
inherente al ser como lo ha sido el cambio a la sociedad.
Bajo el primer paradigma, a la comunicación se le puede apreciar como
un continuo de fenómenos objetivizables que relacionan al hombre consigo
mismo y con el sistema social y económico que le rodea a través de la
producción y el consumo. La actitud del investigador-observador suele ser
valorativa y superficial, es decir, de y desde la superficie.
En el otro, la comunicación corresponde -además de la producción y
consumo-, a las cosas que resultan de la interacción humana incorporándolas
como entidades ideológicas o como atributos que vinculan a las personas
inmersas en costumbres, ritos, actitudes, conductas y ~nsamientos. Obedece
al enfoque de la teoría general de sistemas deide lo estrictamente
antropológico, y la actitud del investigador-obsérvador es hacia la
comprensión de las estructuras humano sociales, cuyo referente inmediato
proviene de la conducta grupal o comunitaria.

En el entendimiento de que descubrir nuevos paradigmas no significa
omitir los anteriores aunque sí estar dispuesto a sus desplazamientos y a sus
coincidencias, toda vez que nos percatamos de que en este campo como cita

Ambos enfoques, fueron la base de otro estudío .que desarrofíamos en
aproximación a un modelo para el estudio de fa teoría de la comunicación
masiva {Aburto, 1986), donde nos fué posible situar Ii,necesidad de ampliar
el conocimiento hacia los aspectos imprecisos de fa sensibilidad como
variable de la percepción en la comunicación humana. Ahí también
aparecieron otras posibilidades paradigmáticas para la actitud y se

518

519

�despertaron nuestras inquietudes sobre el papel que juega el componente
afectivo en la comunicación artística.
Así fue gestada nuestra tercera esfera paradigmática. Esta, apenas viaja
hacia su encuentro y definición, entre las preocupaciones científicas más
contemporáneas del pensamiento cosmológico, que obedece a su caracter
ecológico y holístico. Prevalecerá aquí, la necesidad· de incorporar a la
realidad de las cosas y sus vínculos, la realidad simbólica que provee al
hombre no sólo de satisfactores por la vía del trabajo, la producción y sus
relaciones, sino también a través del imaginario, los su(}ños, Las evaciones,
sus fantasias, su memoria, sus utopías, sus adaptaciones y en general, sus
luchas por la vida.
Significa, una vuelta al humanismo centrado en las configuraciones
enunciativas y reflexivas, de una interaccjón viva -como condición realentre los seres humanos de nuestras culturas diversas y complejas. Por
obedecer a su peculiaridad hermenéutica y fenomenológica, exije la
intervención de una mirada especial y de la credibilidad en los mundos
posibles que nos mantienen unidos o separados por los sentimientos
(Galindo, 199S), entre valores e ideales de libertad, de independencia, de
respeto y tolerancia, de democracia y de amor. Mismos que la ciencia
moderna y su tecnología no lograron retribuir, desde sus recursos y
perspectivas técnico-metodológicas que se concentraron más en mejorar los
satisfactores materiales, ahora fuente de desequilibrios.
Este modelo teórico que ahora pretendemos configurar desde la práxis,
podría ser graficable solo en las primeras dos ópticas y su descripción
teórico-deductiva nos ocupará de inmediato En la tercera óptica, por su
estructura fenomenológica, dialéctica y reflexivamente ontológica, por su
configuración paradigmática en acción y en tránsito será inductivo y
descriptivo sobre la práxis. Pues sólo así podrá ser comprendido y
comprobado por ahora, discursivamente durante y reflexivamente después de
la exploración,
por su movimiento y su sentido,
en un plano
inevitablemente basado en Ja experiencia, en lo vivencia!.
Con él, se constituyen las bases de la exploración para lo sensible en
nuestra teoría de la comunicación artística y su aplica~ión en ámbitos de
formación. La comunicación deberá asumirse como interacción, acciones en
movimiento, donde "los actores toman su proceso reflexivo y se mueven con
autonomía en su propia exploración creativa y activa." (Gal indo, 1998).
Ambas configuraciones, atienden a una estructura conceptual de
interrelaciones, que ubica espacios reconocidos para la comunicación en
general, pero que pretendemos sean también espacios de exploración en su
520

naturaleza estética. Son estos espacios, segmentos de un proceso interactivo:
para la comunicación intrapersonal, para la comunicación interpersonal, para
. la comunicación institucional determinada por configuraciones lingüísticas
convencionales, y para la comunicación cultural determianda por el sistema
social y sus diversos símbolos paradigmáticos desde la contrucción del
imaginario social.
Será importante dar inicio desde su óptica h¿e superficie y de su
estructura, porque se trazará deductivamente el mapa de acceso hacia la
interacción. Y desde ahí, se abordarán las condiciones proclives para la .
comunicación sensible. Las premisas soñ histórico sociales en la
configuración estética para la formación artística, por lo que predominará un
enfoque psicosocial y un transobjeto: el sujeto sensible.¿Para qué? Para el
desarrollo teórico de una psicología del arte.
Ontológicamente, nuestro esbozo posee las deficiencias de una postura
heterodoxa. Pero estamos seguros de que no podría ser de otra manera
acorde a nuestros fines: una modesta contribución exploratoria y reflexiva,
requerida para el señalamiento de nuevas líneas de investigación aplicada a
las ciencias del arte. Porque en el campo de la sensibilidad de los seres
humanos, resulta todavía insuficiente el patrimonio científico para la
creación de una cultura de la comunicación.
_ Frente a una cultura de la información -cuantificable-, creemos que la
comunicación es una cualidad y es el hecho humano social más trascendente,
pero que ha sido poco estudiado cuando ocurre en condiciones pragmáticas,
cotidianas vivas. Sólo la práxis puede completar lo que para la teoría será
siempre una limitante: vivirla.
Comunicarse, además del plano físico, biológico y social, tiene que ver
con dimensiones de la vida interactiva, ubicadas predominantemente en la
memoria -también colectiva- y en la capacidad orgánica para el
conocimiento sensible a partir de la percepción -su mirada- que se
encontrará con el "ello" y después con el "tú"' q1.1e lo hace reflexivo y
responsable para asumir la conciencia de sí mismo, como el nucleo
configurador y reconfigurador de nuestro universo común, para ser con
"eso" y con su esencia, uno mismo.(Buber, 1994).

�humana que es más amplia e incorpora los aspectos dialécticos no muy
concretos, que son los que ahora nos preocupan.

Delimitando el campo de la comunicación

"Un fenómeno pennanece inexplicable,
en tanto el margen de observación no es
suficientemente amplio como para incluir
el contexto en el que dicho fenómeno
tiene lugar."
Watzlawick, 1971 .

¿Y cuál sería el más amplio margen de observación para inclui~ el
contexto de nuestra comunicación?, para poder observarla con la plenitud
requerida en este estudio. Más de veinte años en la docencia, maestro en
ciencias de la comunicación primero, y titular del curso "teoría de la
comunicación visual" en una carrera de artes después, tan sólo han servido
para tomar conciencia del infinito universo de estos fenómenos atribuídos a
nuestro sujeto social, en principio, aunque no exclusivament;.
No exclusivamente social, porque "al hombre que se comunica" le
resulta imposible renunciar a su historia, y por lo tanto, también pueden
vérsele como fenómenos del sujeto psicológico. Y más lejos aún, retomando
la idea de Mandoki sobre una posible transobjetividad, tampoco podrá
dudarse de su naturaleza sensible, técnica, simbólica, orgánica, económica,
intelectual religiosa, etc.
El reto en este espacio será poder incorporar en el mismo sujeto -sin
pervertir su estudio- t~das las dime~siones que co~ p~rtinenc~a _pu_ed~n s_er
posibles, para convertirse en transobJeto desde una opt1ca mult1d1sc1phnar1a,
que prácticamente ubicará su contexto desde el cual será observado, muy
cercano al concepto ecológico y holístico de la comunica9ión. Este término,
utilizado por Bateson desde 1976 en su obra Pasos hacia una ecología de la
mente, no es más que un proceso de aproximación formal a la inc~rporac!~n
de todos los mundos posibles en los cuales se puede dar la mteracc1on
humana.
Con el objeto de ir precisándolo en estricto apego a los fines de este
estudio, nos referiremos en lo general a un amplio espacio cultural donde se
construye la realidad simbólica. Esta es la que sirve de soporte y estructura
toda suerte de interacciones entre los seres humanos, a partir de un proceso
inicial y determinante que es la percepción personal. Percepción y ~ul~ra
como fronteras, porque en cierta forma es condición para nuestro obJettvo,
distinguir los ámbitos de la comunicación como parte de la interacción
522

Porque al decir de Mandoki: '' ... todo acto de comunicación sensible se
establece en un diálogo de alguien con alguien en concreto, y que se
considera sensiblemente lo dicho con lo no dicho, lo que puede decirse con
lo que no puede decirse, lo que se ha dicho antes c1bn lo que se podría decir
despues." Aunque ese ser dialógico ya definido po Buber, además posee en
sus cualidades individuales la de comunicarse con cosas - sus imágenes por
ejemplo- que no son tan concretas pero sí necesarias y determinantes en su
comunicación y supervivencia.
La interacción humana prevalece a la comunic!3ción aunque compartan
a posteriori las cosas y sus efectos en un mismo proceso, porque 'todo
enunciado es un eslabón en la cadena, muy complejamente organizada, de
otros enunciados" cita Mandoki 1998. Si esas cosas y esos efectos son otra
cosa y no comunicación en el sentido dialógico, intentaremos describirlo.Y
si lo son, entonces trataremos de materializarlo, enunciándolo para darle esa
misma categoría de eslabón con imprecisiones. La calidad de vincular podrá
ser precisada sólo a posteriori.
Entonces, quizás uno de los primeros eslabones de la comunicación
humana sea la misma percepción. Aunque conviene advertir que también se
necesitan ciertas condiciones para la vida. Y si la vida es la de un creador,
Mandoki señala que éste ' objetiva estéticamente a través de la obra una
mirada sensible a la vida" y "para la prosaica el enunciado no solo in-forma:
con-forma." Vivir, percibir, sentir y conformar parecerían tener que ver con
los espacios y elementos rudimentarios de toda creación.
Percibir en este sentido estético o de la sensibilidad humana, tiene
mucho más que con ver con el concepto de la mirada sensible a la vida, que
con el simple hecho de percibir. Y será necesario~arnpliar con prudencia
nuestra exploración, a la frontera que distingue a la mirada sensible de la
percepción de las cosas. Ver y oir, no será lo mismo que mirar y escuchar,
porque esto implica también, sentir.
Por el camino de la deducción, fragmentaremos nuestro universo sólo
con la finalidad que nos exije el análisis, pues la comunicación obedece a la
naturaleza extensiva y totalizadora (orgánica, corporal y kinestésica) de
todos nuestros sentidos. Ver y oir serán, en el proceso, los eslabones para
llegar a mirar sensiblemente conscientes de que "los sentidos no están
aislados ... no se ve tan sólo con los ojos, sino con el oído, el cuerpo todo" y
que "la sensibilidad se materializa a través de _lenguajes en actos de
comunicación." (Mandoki, 1998).
523

�También como un eslabón, la visualidad es apenas otro de los
fenómenos complejos para las ciencias del arte. No todo lo que se ve puede
explicarse serena y claramente. Tampoco se pue~e precis~ que ~~~e de lo
visual responde estrictamente al impreso sensorial del OJO. La v1s1on suele
estar entrelazada al movimiento y requiere del concepto orgánico del cueq,o
-sensorial y reflexivo- como señala Merleau-Ponty (en Osborne, 1976) en un
mundo sensible y abierto. Kant desde su tiempo, nos antepondría la
intuición.
La tendencia a la abstracción en la cjencia para construir modelos,
variables, indicadores -señala Merleau-Ponty, la aleja del mundo existente.
Por eso quizás, conviene hacer notar que la mirada sensible nos refiere el
pensamiento "al sitio, al suelo del mando se_nsi?le y ª?ierto, y -~orno es ~n
nuestra vida y para nuestro cuerpo (no la maquma de mfonnac1on) el mio,
centrado, callado y atento a la orden de mis palabras y de mis actos, y los
cuerpos asociados, los otros que me persiguen y persigo, con quienes persigo
un ser único, presente y real."

y como esos, son muchos los fenómenos inaprehensi'bles determinados
por la interacción del hombre. Por lo que será nuestra intención, llegar a
comprenderlos en su esencia para explicar y argu~enta!, desd~ tod~s los
ángulos que nos sea posible, en una tarea de aprox~mac1on física baJo _las
condiciones de una investigación cualitativa que nos involucra desde la vida
con el fenómeno mismo ...
Y es que será dificil espectar sin dejar de vemos reflejados en esos
fenómenos, cuando provienen de espacios del imaginario, de la lucha por la
supervivencia, de la memoria, de los sueños, de los sentimientos, de l~s
sensaciones, de los juegos y sobre todo, del diálogo posible para el espacio
de representación donde habita nuestro ser.
Bajo estas condiciones, las posibilidades de un modelo para_ la
comunicación en las artes, pese a su finalidad dialéctica y autoconstructiva,
pudiendo parcialmente ser gráfico y descriptivo, a veces nos parecerá
insuficiente en los ámbitos de su esencia sensible. Porque nada de lo que
aporte en su problematización ya desde l_o intrapers_o~al, interpersonal,
institucfonal o cultural, deberá de ser tan radical y defimt1vo que obstruya o
limite nuevas perspectivas de análisis, en cualquiera de sus ámbitos.
Un reto para la ortodoxia, pero a cambio, deberá .poseer en . su
flexibilidad cierta ambigüedad -ontológicamente necesartas- para irse
adaptando por el camino científico que allana e ilumina algunos de los mitos
que por el hecho de psicologizar, han mantenido durante tanto tiempo al arte
524

y a las artes, alejadas de las mesas de discusión de la comunidad científica.
Desde la cognición, la actitud, el lenguaje y la cultura, nos proponemos
~xplorar las bases interdisciplinarias del arte para su abordaje desde la
multidimensionalidad del sujeto sensible, como transobjeto.

El arte es comunicación, afirmamos como nuestro axioma de inicio.
Aunque no podemos ignorar otras afirmaciones implícitas como las
siguientes: que es experiencia (John Dewey), que es expresión (Worringer),
que es una reacción estética configuradora (Vigotski) y sobre todo como
apunta Friedlander con contundencia, que el arte es necesariamente·
psicológico por obedecer a procesos mentales de intemalización.
Para la fundamentación de nuestro enfoque comunicacional, sólo se
requieren dos afirmaciones más ineludibles para nuestro tiempo: desde la
estética postmodemista: el arte es el artista, y desde una teoría de la
comunicación humana: no existe la no-comunicacié. n (Watzlawick, 1971);
axiomas desde los cuales, a continuación será posiqle proponer y constatar
entre otras, nuestras primeras deducciones. A manera de ejes reflexivos del
"árbol de búsqueda" (Galindo, 1998) que puede conducirnos a dar respuesta
a la doble pregunta científica que nos ocupa: ¿Qué es? y ¿Cómo se
comunica? la sensibilidad en el arte:
• El arte es una expresión de conducta sensible.
• El arte es la comunicación sensible del artista.
• La conducta sensible del artista forma parte de su comunicación
estética.
• En toda comunicación estética como conducta, ·prevalece una actirud.
• En la actitud artística también es detectable una carga afectiva.
• El nivel afectivo en la comunicación estética forma parte del lenguaje
artístico.
• El lenguaje artístico fonna parte del contexto para la personalidad
estética.
• Es posible aplicar metodologías para desarrollar- las capacidades en la
expresión sensible en los estudiantes.
• Las metodologías para desarroltar la capacidad de expresión de la
sensibilidad siempre son insuficientes.
525

.•

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LOS SISTEMAS DE ASEGURAMIENTO DE LA CALIDAD
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR MEXICANA
La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frías"
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Porfirio Tamez Solís,
Maestro en Bibliotecología
Director de la Biblioteca Universitaria
"Raúl Rangel Frías", UANL
l. Introducción

La globalización, una de las muchas consecuencias del liberalismo
económico, ha invadido prácticamente toda actividad social, y hoy dia es
común escuchar que tanto las naciones en lo general, como las empresas en
lo particular deben participar activamente en un intenso proceso de
adopción de sistemas de calidad para subsistir.
Por supuesto que esto ha significado nuevos y mayores retos para ellas,
particularmente en lo referente a la expansión de mercados, clientes y
competidores, que trae como consecuencia una mayor competencia entre
los competidores por esos mercados siempre en expansión, y por los
clientes, buscando de manera prioritaria el posicionamiento estratégico de
la organización en el entorno regional, nacional e internacional.
Esta circunstancia ha motivado a las organizaciones a implantar
estrategias y procedimientos administrativos que permitan conservar los
mercados y clientes, principalmente mediante la satisfacción de sus
necesidades, para lo cual se han disefiado, entre otras acciones, sistemas de
aseguramiento de la calidad de los procesos.
Resulta por demás interesante observar cómo a nivel mundial, tanto en
el área de prestación de servicios como en la de producción de bienes se
aplican actualmente diversos sistemas de aseguramiento de la calrdad: en
industrias de hoteles y restaurantes, plásticos, textiles, instrumentos,
minería, aeronaves, transportes, alimentos, construcción, aeronáutica,
educación, entre otros.
En el inicio del siglo XXI la educación en México ~nfrentará entonces
los retos producidos por esa tendencia globaliza.dora del desarrollo
mundial. En el nivel superior la perspectivas~ antoja todavía más compleja
dado que la oferta educativa ~n ese nivel compite de manera muy
534

535

�importante por los clientes, por los alumnos, quienes están a la búsqueda de
las mejores instituciones educativas a fin de formarse como los
profesionistas más competitivos para el mercado internacional.
Es en ese contexto en el que las bibliotecas de las instituciones de
. educación superior deberán crecer bajo un nuevo concepto, adecuado a
esas tendencias, que considere la aplicación de principios de calidad en sus
procesos administrativos.
·
Los retos que enfrentarán las bibliotecas universitarias tienen su origen,
desde cierta perspectiva, en la tradición académica de la Universidad que
las ha vinculado con cierta mística del servicio, cuando en realidad
constituyen un aspecto lisa y llanamente pragmático: u:1a institución de
educación superior que no cuente con apropiados sistemas bibliotecarios
apropiadaos ofrecerá una educación deficiente y carecerá de elementos que
respalden sus procesos de docencia investigación y extensión.
La biblioteca es -se ha insistido con frecuencia- el centro, el corazón
mismo de la Universidad, sin embargo, en no pocas ocasiones esta
declaración ha sido solamente discurso político, slogan de campafla, y no
compromiso institucional. La realidad es que las bibliotecas universitarias
mexicanas y su desarrollo son del interés exclusivo de los académicos
(principalmente de aquellos formados en el extranjero, o en instituciones
de educación superior mexicanas de prestigio, que al regresar a sus
instituciones de origen exigen bibliotecas como las que utilizaron en su
autoexilio) que no de los políticos.
El escenario actual, los recursos y las necesidades de las bibJiotecas
universitarias mexicanas es, en la mayoría de los casos verdaderamente
dramático, muy' lamentable; se advierte por doquier la urgencia de tomar
las medidas pertinentes que garanticen el suministro de servicios
bibliotecarios con calidad, como corresponde a las instituciones de
excelencia que se han estado tratando de formar durante la última década, y
con mayor razón ahora que al inicio de un nuevo siglo el reto para la
educación es -se ha expresado con frecuencia en círculos oficiales del
sector educativo- adoptar la calidad y la mejora continua como estrategias
esenciales de desarrollo.
Por supuesto que en función de los recursos asi5nados para este
propósito por medio del Fondo para la Modernización de la Educación
Superior (FOMES) en los últimos diez aflos, las bibliotecas recibieron un
impulso importante, pero también lo es el que los rezagos en esta materia
han sido tradicionalmente tan grandes, que todavía no se han logrado
superar. De hecho falta mucho por hacer, sobre todo si se desea modernizar
536

la infraestructura académica de las instituciones de educación superior para
lograr calidad en los servicios educativos.
Cabe aclarar, sin embargo, que el problema financiero no es el único ni
el más importante que enfrentan las bibliotecas de las universidades
públicas estatales (UPES) mexicana;, sin embargo, es prácticamente
imposible prestar servicios bibliotecarios de calidad cuando se carece de un
presupuesto específico y suficiente sobre el cual se desarrollen las acciones
previamente -planeadas.
.

.

Partiendo de un estudio realizado a las bibliotecas de las universidades
públicas estatales en México a mediados de la década pasada (Arellano,
1994) se sabe que el primer problema que ellas enfrentan es el relacionado
a la concepción que se tiene. No obstante que la esencia de su trabajo es de
apoyo a la -infraestructura académica, en la mayoría de las universidades
mexicanas se les ubica, bien en el área de cultura, bien en la de apoyo
administrativo, sin lograr obtener un lugar importante en ninguna.
El documento citado ofrece cifras verdaderamente aterradoras, por su
dramatismo, relativas a las bibliotecas universitarias. El mensaje es
sumamente claro: en materia bibliotecaria dentro de' las UPES todavía hay
mucho por hacer: aplicación de recursos financieros frescos, ubicación
apropiada en la estructura organizacional de la institución,
profesionalización de las tareas, los servicios y el personal bibliotecarios,
aplicación de sistemas de aseguramiento de la calidad, actualización y
diversificación de los acervos documentales y su organización,
mejoramiento substancial de los servicios bibliotecarios y de info11nación,
así como de los edificios bibliotecarios, actualización de la infraestructura
de cómputo y telecomunicación, etc.
El campo de la bibliotecología no es ajeno a esta fuerte tendencia de
cambio que impera en la educación, ya que se vive un momento de
transición, que por cierto puede durar mucftos años, pues algunas de las
bibliotecas universitarias ,mexicanas calificadas de tradicionales se están
moviendo lentamente haéia el ambiente digital, pero conservando un pie en
el mundo anterior, pues al mismo tiempo que seleccionan, adquieren,
organizan, promueven y hacen circular libros, revistas y otros materiales en
formatos convencionales y en medios electrónicos prestando los servicios
bibliotecarios tradicionales, buscan también posicionarse estratégicamente
en un entorno digital (Akeroyd, 1999).
Por ello es que si se quiere coadyuvar al desarrollo y consolidación del
nuevo modelo educativo que en México se pretende crear (ANUIES,
1999), los bibliotecarios mexicanos debemos promover y lograr en cada
537

�institución de educación superior de México la prestación de ~ervicios
bibliotecarios con calidad, aunque entendemos que la calidad es el
resultado de varios factores que deben concurrir en tiempo y espacio, que
la ausencia de ellos, lógicamente, impedirá el logro de esta meta, que la
calidad exige un esfuerzo constanle y sostenido por parte.de los individuos,
• y las instituciones, en la búsqueda de la mejora continua de los servicios.
En su momento, más cercano tal vez de lo que pudiéramos advertir, los
responsables de Jas bibliotecas universitarias en Méxi~o enfre~~rem~s dos
opciones: o nos sumamos a la nueva_ tendencia. admm1s~a,t1v~ y
convertimos nuestros centros de trabajo en entidades dmam1cas,
competitivas e incluso capaces de generar recursos económicos, o de lo
contrario seremos superados por el cambio y quedaremos fuera de toda
posibilidad de modernización.

2. La calidad en la Educación Superior
México no es ajeno a esta tendencia internacional de adopción de
sistemas de aseguramiento de la calidad; antes al contrario, el concepto de
calidad está muy presente en la vida nacional, pues resulta particularmente
interesante que hoy día en el país, cuando se viven intensamente grandes
retos (pues es evidente que a lo largo y a Jo ancho de. Ja "nación se respira
un ambiente de cambio, se experimenta un periodo de transición en
diversos frentes sociales: en lo político, económico, laboral, académico,
etc.), el gobierno federal utilice éste como su ténnino administrativo
preferido, sob~e todo considerando que a la fecha más de 2 100 emp~esas
mexicanas, de giros muy diversos, han certificado sus procesos baJo la
normatividad ISO 9000.
Aunque se debe advertir que el empleo del término "calidad': en el
vocabulario oficial no es nuevo, cabe recordar que desde los tiempos
posteriores a las elecciones de julio de 2000, las dedaraciones del Dr.
Rafael Rangel Sostman fueron muy frecuentes en cuanto a este asunto. El
entonces presidente del Comité de Educación del equipo de transición Y
ahora ex colaborador del presidente Vicente Fox, se pronuncraba en el
sentido de que la próxima administración federal buscaría establecer la
adopción de algún sistema de aseguramiento de la calidad por parte de las
instituciones de educación en México como estrategia para posicionarse
ventajosamente en el que -según afirmaba- sería un muy competido
mercado de los servicios educativos y particularmente en lo referente a la
asignación de los siempre magros presupuestos federales y estatales.

538

Se afirmaba con insistencia que la certificación del estado de la calidad
de las instituciones educativas y de sus resultados escolares y académicos
sería una premisa fundamental para el gobierno entrante, y tan importante
lo sería que incluso se pensó en recurrir en su oportunidad a instancias
externas para certificar de manera objetiva la operación con calidad de las
escuelas mexicanas, extendiendo por cierto esta idea a toda la
infraestructura educativa.
Aquellas declaraciones de los funcionarios de la transición se han
convertido hoy día en la propuesta del régimen, pues ha sido el . propio
presidente Fox quién a través de anuncios públicos ha manifestado que su
administración pugnará por establecer una cultura de la calidad en el
gobierno federal, para lo cual algunas secretarías de estado -no especificó
cuáles- implantarían sistemas de aseguramiento de la calidad en sus
procesos administrativos basados en la norma ISO 9002.
La Secretaría de Educación Pública ha dado ·a conocer de manera
oficial (en el mes de abril del presente año), durante la reunión del
Programa para la Normalización de la lnfo.ílJlación Administrativa
(PRONAD) por el Subsecretario de Educación Superior~ así como por
funcionarios adscritos a la oficina del Dr. Julio Rubio, en el sentido de que
algunas de sus direcciones se certificarán bajo drcha normatividad en el
verano del presente 2001 e impulsarán su aplicación en las IES mexicanas.
Lo que resulta a todas luces interesante es el hecho de que aún antes de
que exista de manera específica una política educativa al respecto, se sabe
que, hoy día, 18 instituciones de educación superior en el país
(principalmente institutos tecnológicos), cifra que representa el 0.86% del
total de organizaciones reconocidas, han certificado algún proceso
administrativo. Debe destacarse que las lES mexicanas certificadas
representan el 43% del total de aquellas que han -seguido esta tendencia a
nivel mundial, mismas que suman 42.
Bajo esta óptica pareció un acto de congruencia por parte de la SEP que
durante la Reunión lnternacional "Administraeión y gestión de la
educación superior en el siglo XXI: Visión internacional del PRONAD",
efectuada en Puebla, Puebla del 4 al 7 de abril próximo pasado se efe~tuó
una mesa redonda bajo el tema "Certificación de procesos. -en la
universidad a través de la norma [SO 9000", en la que participaron las
Universidades Autónomas de Baja California, - Hidalgo, México,
Veracruzana y Nuevo León, cuyos representantes debatieron ampliamente,
apoyados por un público sumamente informado e inter-esado en ef tema,
sobre lo.s aspectos técnicos y prácticos de dicha inicíativa.
539

�x_vu

Tampoco resultó una sorpresa del todo que durante 1~
Reunión
Ordinaria del Consejo de universidades públicas e Inst1tuc1ones Afines
(CUPIA), ta Asociación Nacional de Universidades e lnsti~cio~es de
Educación Superior (ANUIES) haya convocado a tres de las um,vers1dades
públicas (Autónomas de Baja California, México y Nuevo ~eon) que en
.México han avanzado de manera importante en este sentido, para que
dieran a los rectores una perspectiva fresca, real y consistente .de los
aspectos técnicos y financieros de la aplicación _de s_i?temas de
aseguramiento de la calidad y la búsqueda de la cert1frcac1on de esos
procesos.
3. Sistemas de aseguramiento de calidad en blbliotecas universitarias

Es conveniente recordar que este concepto de cambio en el enfoque
administrativo no es nuevo para las bibliotecas mexicanas, pues desde el
momento en que dejaron de pensar en los procesos_ ~écnic~s _Y en ~•
desarrollo de colecciones como el centro de toda la act1v1dad b1bhotecar1a
y se enfocaron más en los servicios y en la satisfacción de _las necesid~des
de información de los usuarios fue como se creó el ambiente apropiado
para pensar en la calidad de los servicios bibliotecarios.
Según Johannsen ( 1996) la aplicación de sistemas de cali_da~ _en
bibliotecas se inició en la década de los noventa. De hecho, fue a prmc1p1os
de 1992 cuando aparecieron en la literatura profesional los primeros
reportes sobre este asunto.

y no obstante que el de calidad es un concepto un tanto elusivo, las
empresas, las Qrganizaciones, incluidas ahí las bibliotecas, en el m~ndo
entero se han dado a la tarea de adoptar la calidad como estrategia de
trabaj¿. A partir de allí es que se han desarroll~do diversos si~temas de
aseguramiento de la calidad, incluso nonn~~ aplicables_ª. la calidad en la
elaboración de productos o en la prestac1on de serv1c1os, aunque esta
circunstancia se debió en buena medida al ambiente resultante de la
globalización comercial y económica que tomó fuerza desde mediados de
los ochenta.
Ahora bien, es preciso señalar enfáticamente que no existe un modelo o
sistema de aseguramiento de la calidad que sea universa~mente ~ceptado
por las organizaciones ni por las bibliotecas; por el co~trano a parhr de_ los
pronunciamientos de los llamados "gurús" de la calidad, como Demmg,
Isihkawa, Juran, Taguchi, Hitochi Kume, ~ar~zo~, Albrech_t, Peters,
McCann, entre otros diferentes expertos y/o mst1tuc1ooes se dieron a la
540

tarea _de d~s~ollar diversos modelos, algunos con sjmilitudes entre sí, que
ofrec1an d1stmtos enfoques sobre la administración de Ja calidad.
Tal vez los modelos de aseguramiento de la calidad más conocidos a
nivel mundial sean:

1. Business Process Re-engineering (BPR) o Reingeniería de procesos
2. Total Quality Management (TQM) o Administración total de la calidad
3. Continuos Quality lmprovement (CQl) o Mejoramiento continuo de la
calidad
.
4. ISO 9000, Sistema de calidad basado en un conjunto de normas
5. British Standard Accreditation, que es el equivalente británico para el
modelo ISO 9000, y
6. lnvestors in People (liP), norma británica enfocada a la administración
de los recursos humanos, la cual enfatiza la capacitación, el adiestramiento
Y desarrollo de personal como estrategia clave para el aseguramiento de la
calidad en las organizaciones.
Aunque existen otros menos conocidos en las Américas como el
Eur?pean mo~el far total quality management o el Malcolm Baldrige
Natwnal Qualtty Award, los que, aunque premios europeos a la calidad,
constituyen modelos prácticos en la materia.
_se~n la opinión de diversos especialistas (Dobson y Emst, 1999,
G~1a, sm fecha, Meera, 1998, Místry, 2001 y Reyes Palacios, 1997),
q_menes han llevado a cabo estudios comparativos serios de algunos de los
sistemas de aseguramiento de la calidad mencfonados, todos los modelos
disponibles para bibliotecas son válidos y útiles para el propósito que se
pretende, en tanto que constituyen alternativas para atender un asunto de
gran relevancia como el que se discute ahora.
La Biblioteca Universitaria "Raúl Rarigel Frías", de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, optó, desde 1996, por la adopción de la
normatividad ISO 9002 oomo el modelo óptimo para el establecimiento,
documentación y mantenimiento de un sistema de . aseguramiento de la
calidad de los productos y servicios que ella ·ofrece, logrando la
certificación a la calidad en el mes de octubre de 2000, convirtiéndosela así
en la primera biblioteca universitaria de· las Américas y la tercera a nivel
mundial en obtener tal reconocimiento.
Las siglas ISO hacen referencia a la Organización Internacional de
Normalización por su nombre en inglés: lnternational Standard
Organization, entidad que tiene su sede en Ginebra, Suiza,y que a lo largo
de su fructífera existencia ha emitido miles de nonnas relacionadas con
541

�diversas áreas de la actividad productiva, comercial, de servici9s y del
medio ambiente.
Esta organización emitió en el año 1987 (con una reed ición en 1994) la
norrnatividad ISO 9000, la cual consiste un conjunto de normas
relacionadas con la calidad en la elaboración de productos y en la
prestación de servicios. La parte fundamental de este conjunto de normas la
constituyen los apartados ISO 9001, 9002 y 9003, que tienen diferentes
enfoques en lo relacionado con la calidad.
Así, mientras la norma ISO 9001 comprende 20 elementos o requisitos
por cumplir en lo referente al diseño, desarrollo producción, instalación y
servicio, la norma ISO 9002 exige el cumplimiento de 19 de los elementos
antes mencionados, omitiendo el relacionado con el diseño y, finalmente,
la norma ISO 9003 se enfoca principalmente a la inspección y pruebas
finales de la elaboración de productos o en la prestación de servicios.
Por supuesto que en lo referente a la aplicación delt modelo ISO 9002
en las bibliotecas digitales es posible encontrar defensores y detractores.
Aquellos que rechazan el modelo ISO 9002 en general lo hacen porque
piensan que tiene un enfoque muy orientado a la empresa, que obliga a
hacer las cosas de determinada manera, que excede la atención en la
determinación de los procesos e instrucciones de operación, pero sobre
todo porque la normatividad -afirman-, es muy exigente.
Sin embargo, cabe recordar que las normas ISO 9000 definen los
elementos básicos que las organizaciones deben cumplir para administrar
la calidad, que las normas ISO 9002 constituyen una guía sobre qué hacer
en materia de calidad no sobre cómo hacerlo; esto, el cómo, es absoluta
responsabilidad de la organización que las adopta, y finalmente debemos
recordar que para las bibliotecas el uso de normas no es un concepto nuevo
de ninguna manera, pues desde hace largo tiempo ellas emplean normas
internacionales de catalogación, de entradas bibliográficas de creación de
bases de datos, entre otras por lo que el empleo de normas para la
administración de la calidad no debe representar un reto demasiado difícil
para ellas.
La recomendación conducente en este polémico asunto sería, por
supuesto, informarse detalladamente sobre las características, estructura y
operación del modelo ISO 9002, considerar su aplicación a la institución
para la cual se elabora sí ese modelo se ajusta a las expectativas, recursos
(porque su aplicación es muy económica, n(:) así el proceso de consultoría,
capacitación y certificación) y las necesidades de la propia institución y del
personal que lo operará.
542

Finalmente, cabe mencionar que la nueva versión de las normas ISO
9000, ed~ción 20_~0, representan un enfoque totalm'e~te actualizado que
presta mas atenc1on a la g~stión de la calidad, a la administración por
~rocesos con enfoque al cliente y a la mejora continu;, se enfatiza el
liderazgo Y la participación activa del personal en la toma de decisiones
basada en hechos.

4. La experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Range) Frías"
con el tema de la calidad

, Al compartir la experiencia de la Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel
Frias" (~MU) en la aplicación de la normatividad ISO 9000 para el control
de la calidad de procesos y servicios, y referirme particularmente al origen
al susten~o de .esta de~!sión, cabría hablar del desarrollo en los empleado~
de un reg1onal1smo critico a la manera expresada por Luis Porter (1997).
_Es -~ecir, s~bíamos que había una tendencia internacional hacia la
a~ll~ac1on .de sistemas de aseguramiento de la calidad de los servicios
b1bltotecan?s, que esa tendencia era parte de un proyeso de modernización
de las unidades de información, que se extendería de los países
desarrollad~s a los subd_e~arro,lla~os pero no sabíamos que con el tiempo
esa tendencia se convertma pract1camente en política educativa en México.
En cambio, q~!simos, ~ partir de ideas e iniciativa propias, de un
pr~ces~ de_ autocnhca, considerando nuestra propia visión de la biblioteca
un1ve~s1tar1~, de la _naciente biblioteca digital y de las formas que nos
parec1an mas apropiadas para el mejoramiento dei servicio bibliotecario
encarar de una manera diferente, propia, si vale la expresión los retos de
prestar un servicio bibliotecario con calidad.
·
'
. Muchas organizaciones en el mundo estaban empleando con éxito
sistemas de aseguramiento de la calidad, particularmente las normas ISO
9000; algunas no se certificaban, otras sí; de hecho dos que habían
adoptado la normatividad con antelación al 1996 lograron la certificación
e~tr~ 1999 Y 2000: Los dos ejemplos conocidos son: la Dirección de
B1b~1otecas de la Universidad Autónoma de Barcelona y la Biblioteca del
Instituto Tecnológico de Malasia.
En ~a BMU, los empleados considerábamos que, al iniciar operaciones
en ~~ptiembre de 1995, enfrentábamos enormes retos, algunos de carácter
pohtico, otros de tipo financiero, algunos más de orden académico los
retos más relevantes fueron:
·
'
543

�•
•
•
•

•
•

•
•

Establecer nuevos principios teóricos respecto a la biblioteca digital
que nacía
Proponer nuevos paradigmas respecto al servicio
Diseñar nuevos servicios bibliotecarios y de documentación
Integrar de manera apropiada las colecciones ~ecesarias para los
usuarios
Formular nuevos paradigmas laborales
Transformar la mentalidad de los colegas bibliotecarios y capacitarlos
meJor
Fortalecer la infraestructura de cómputo y comunicación, y
Operar de manera eficiente y competitiva la naciente biblioteca.

De allí que al analizar diferentes sistemas de aseguramiento de la
calidad, en particular el modelo ISO 9002, al observar que tenia una
estructura específica (ISO 9000, 1998) y poseía ciertas características que
hacían pensar era la herramienta apropiada para satisfacer las necesidades
de la biblioteca, fue lo que en última instancia ofreció el sustento, las
razones por las cuales fue adoptado como el sistema de aseguramiento de
la calidad de la BMU.
Con el avance del proyecto se identificaron cualidades y/o
características que correspondían a los planteamientos teóricos e incluso
superaron las expectativas. Las cualidades más relevantes fueron:
l. Sistema de aseguramiento de la calidad de productos y servicios
bibliotecarios de manera demostrable,
2. Ofrece una visión globalizadora y conceptual de los servicios,
favorece una comprobación objetiva de su aplicación, fa cual es llevada a
cabo por terceros,
3. Tiene aceptación y reconocimiento internacionales, 1
permite una reducción significativa de desperdicios de tiempo e insumos,
4. Facilita la planeación estratégica,
5.Perrnite la elaboración de planes funcionales más lógicos y estructurados,
6. Favorece el trabajo en equipos, la motivación entre los empleados así
como la comunicación grupal,
7. Forma empleados más preparados, productivos y más comprometidos
con la organización,
544

8. Permite, a través del manual de calidad, la capacitación y actualización
de los nuevos empleados,
9. Favorece, por su estructura y diseño, la mejora continua,
1O. Permite estar a la vanguardia en lo relativo a sistemas de aseguramiento
de la calidad pues es un modelo que se evalúa con frecuencia, de hecho se
tiene ya acceso a la versjón 2000 de la norma que da especial atención a la
gestión de la calidad y el cuidado del medio ambiente,
11. Enfatiza la elaboración de registros relativos a procesos e instrucciones
de operación, a los cuales llama documentos, como estrategia básica de
control del sistema.
12. Puede emplearse simultáneamente con otras estrategias de calidad, y
13. Asegura una clientela objetivamente más satisfecha.
Para ello fue necesario que todo el personal de la BMU participase de
un intenso programa de capacitación, con frecuencia ofrecido fuera del
horario de trabajo, pero que generó un adecuado clima organizacional, un
sano ambiente de cordialidad, de entusiasmo, de interés, de expectación. La
meta, a inicios de 1996, se había ftjado claramente; la nuestra sería la
primer biblioteca universitaria mexicana en lograr la certificación ISO
9002, el reto era enorme, pero no menores eran el conocimiento, el
compromiso el sentido de unidad y de equipo que se manifestaba entre los
empleados.
Las cuatro galerías existentes en la BMU se convirtieron en muy poco
tiempo en seis. La demanda por parte de los artistas consagrados y noveles
por participar en eventos plásticos crecía día con día: así desfilarían por los
espacios plásticos disponibles Martha Chapa y sus manzanas, Héctor Cantú
Ojeda y sus formidables acuarelas, Vladimir Cora con sus enormes
esculturas talladas en madera, Saskia Juárez y sus hermosos paisajes
regionales, y tantos otros nombres nacionales y extranjeros que han ·sjdo
para los universitarios de .Nuevo León una verdadera introducción al arte.
A manera de ejemplos se puede mencionar a Jaime Flores, Helga Krebs,
Gerda Gruber Kenji Yoshida, Teresa Cito, Raytnundo Sesma Pierre
Alechjvnsky, Guillermo Ceniceros, Edmundo Ayarzagoitia Graham, Javier
Sánchez, Marcos Huerta, etc.
Los servicios documentales que ofrecía la biblioteca: acceso a bases de
datos, suministro de documentos, elaboración de bibliografías, consulta
545

�personal y telefónica, etc., ganaron cliente~, tanto e~ ,la academia ?º~º en
la industria, en aquellos lugares donde la mfonnac1on actual, fidedigna Y
confiable es necesaria para la toma de decisiones. Otros servicios
bibliotecarios generales tuvieron gran demanda, principalmente entre los
estudiantes. Las cifras de usuarios crecieron hasta llegar en cierta época a
• una suma récord de S 000 visitantes por día.
Los acervos de la BMU integrados en diversos formatos empezaron a
crecer, partiendo de un fondo inicial de 30 000 volúmenes hasta llegar a
más de 230 OOÓ en cinco años. La consulta a maestros e investigadores
constituyó la estrategia básica para el desarrollo y la consulta de
colecciones.
Con el tiempo se abrieron los espacios universitarios a usuarios de otros
niveles educativos; así se inició un sólido programa de formación de
usuarios para estudiantes de educación básica y media básica. Los
resultados fueron sorprendentes, porque los chiquillos aprendían con
enorme rapidez y pedían otro tipo de servicios.

Algunos procesos administrativos tienden a la deshumanización, a la
identificación de las personas como simples inst~mos en un proceso
productivo. La experiencia de BMU con la adopción de ISO 9002 ha sido
muy diferente, pues ofreció a los empleados la posibilidad de crecer en
conocimientos, habilidades y actitudes.
Ante lo expuesto cabe preguntarse ¿cuál será la respuesta de las IES
mexicanas, particularmente de las UPES, a la implantación de una política
de calidad en el sector educativo por parte de la SEP? Es dificil predecirlo,
pero sin duda que el modelo centro/ periferia implantado por las
autoridades federales en administraciones anteriores no ha funcionado
eficientemente en el pasado; en cambio, la idea de impulsar un
regionalismo crítico, es decir, ante la posibilidad de propiciar en los
estados y en sus JES la inventiva, creatividad e iniciativa para cualquier
proyecto universitario siempre dará resultado, pues significa el esfuerzo y
compromiso de los propios universitarios.

S. Comentarios finales
De esta manera surgió la idea de ofrecer anualmente el Campo infantil
de Verano (a la fecha se han celebrado tres anualidades), con un objetivo
específico: ofrecer a niños de S a 12 años, durante el receso escolar, una
opción de diversión y aprendizaje en las instalaciones de la BMU. Para lo
cual se integró un programa formado por seis materias: literatura
(promoción lectura!), cómputo, música, teatro, deportes y valores, que
mantenía ocupados a bibliotecarios y estudiantes por casi seis horas diarias
durante dos semanas.
Con toda esta intensa actividad vinieron también nuevos retos: una
altísima rotación de personal (promedio anual de 25%), insuficientes
recursos económicos asignación de espacios de ~ para diversas
dependencias universitarias, etc.
El proceso de aplicación y desarrollo del sistema de aseguramiento de
la calidad continuó. De esta forma, en noviembre de 1999 se llevó a cabo
una . pre~auditoría de operación; la recomendacién de la agencia
certificadora fue muy concreta: procedan a la certificacion.
La auditoría para certificación se celebró en julio de 2000, la cual
concluyó con cero no conformidades; la meta se había logrado: la BMU
logró certificarse. La recepción del certificado se dio en una ceremonia
especial el 12 de octubre de 2000.

546

La aplicación de sistemas de administraciórr de la calidad en la
educación en México se ha venido impulsando de manera prioritaria por la
Secretaría de Educación Pública, y muy probablemente no será en el corto
plazo para las IES una opción graciosa que puedan escoger, sino una
obligación de parte de las instituciones y personas.
Existen diferentes modelos de sistemas de aseguramiento de la calidad.
Sería conveniente, como ejercicio académico, conocerlos, analizarlos y en
su momento escoger el más apropiado para cumplir con las expectativas,
necesidades, intereses y recursos de las instituciones y el personal que los
emplearán.
El modelo ISO 9002 es una opción no fácil, simple o económica, pero
existen razones fundamentadas para su adopción.
La educación no es un asunto de inmediatez; se requiere tiempo,
paciencia y constancia para observar resultados en los educandos así como
en las instituciones. De la misma manera, la aplicación de ·sistemas de
aseguramiento de la calidad en bibliotecas drgitales no puede ser un
proyecto o programa a corto plazo, pero debe ser ejecutado con toda
oportunidad.
·

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�Reyes Pacios Lozano, Ana. (1997). "ISO 9000 and the total quality
management models" in Library management V 18 n 3 1997 p 148
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Sección Tercera

CIENCIAS SOCIALES

�EL NUEVO CONTEXTO POLÍTICO MEXICANO

Dr. José Luis Prado Mai llard
Instituto de Investigaciones Jurídicas
Facultad de Derecho y Criminología

UANL

Un Estado que no tiene los medios de efectuar cambios.
no tiene los medios de mantenerse.

Burke, Edmund, en "Reflections on the Revolution in
France".

El presente artículo pretende elaborar una problemática del nuevo
contexto político mexicano. Este trabajo se desarrollará en torno a dos
cuestiones torales, ¡::or las cuales clasificamos al nuevo contexto dentro ele
las democracias pluralistas: ¿quién y qué es lo que ha hecho posible el
pluralismo político en México? y ¿qué es lo que el pluralismo cambia y que
conviene modificar para adaptar el sistema poi ítico al nuevo contexto')

Cabe decir al respecto que los actores políticos y la sociedad misma han
hecho posible el paso del rnonopartidismo hacia el pluralismo, gracias a sus
acciones en contra del presidencialismo de partido hegemónico y al sufragio
universal, emitido por la ciudadanía con ocasión de las elecciones federales
de 1997 y del año 2000 1• En consecuencia, las normas jurídicas han sido
afectadas, al igual que la práctica política, o si se prefiere la costumbre del
poder, parafraseando al escritor Luis Spota, motivo por el cual las
instituciones políticas deben ser repensadas, a fin de adaptarlas al nue\'o
contexto de pluralidad y de competencia política.

Estas respuestas son la tesis que desarrollaremos en el presente trabajo,
teniendo en cuenta la experiencia del pasado y del presente para disei"'iar un
buen porvenir. Para una exposición breve y clara hemos organ izado nuestro
trabajo en dos partes: I / El nuevo contexto: lecciones de una experiencia y 11
I Algunas reformas necesarias para adaptarse al nue1•0 contexto

345

...

�l. El nuevo contexto: lecciones de una experiencia
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo, es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva .de la LVll
legislatura, cuando una cohabitació~ se produc~ ~ntrf los d1puta~~s del
Congreso de la Unión y la presidencia de la Repubhca. Actores poh:1~os Y
sociedad han vivido juntos esta experiencia inédita en el actual reg1men
político de la Constitución de 1917. Si seguimos la experiencia hasta ahora
vivida, observamos que el nuevo contexto porta ventajas, pero también
desperfectos.
A. Ventajas del nuevo contexto

Entre las ventajas contamos con ciertos elementos, entre los cuales un
sistema de partidos competitivo, donde el pluralismo es asegurado,
produciendo, en buena lógica, el fin del presidenci~l!smo de partido
hegemónico. Esto ha sido posible gracias a la evoluc1on cultural de la
sociedad, que adquiere una consciencia más democrática, jugand? u~ rol
determinante. Como consecuencia de lo anterior, el debate const1tuc1onal
retoma su lugar en el interés nacional.

Una de las principales experiencias del nuevo contexto,_ que ~omienza
desde 1997, es que el pluralismo es asegurado por la existencia de ~n
sistema de partidos competitivo, facilitando por corolario, la alternancia,
3
« signo evidente de la buena salud de las instituciones. _» _ No es por
casualidad que todos los actores políticos así como los espec1altstas, pre~tan
una particular atención sobre el tema. Las reformas electo~ales producidas
desde los años setenta han favorecido el desarrollo del plurahsmo. El sistema
electoral mixto, mayoritario y proporcional, ha impulsado sin duda el
crecimiento de la representación de los partidos políticos, en el Congreso
federal. Los partidos políticos, por su parte, han sabido a~rovechar esta
circunstancia para asegurar el pluralismo, realizando una sen_~ de reformas
electorales, procurando notoriamente asegurar su repres~~tac1on en el seno
del Congreso, así como también una buena reglamentac1on con~ern1ente al
financiamiento de los partidos y de las campañas, pnmando el
financiamiento público sobre el privado. Es en gran parte por estas reformas
que los partidos se han vuelto verdaderam~nte c01~petitivos. _Prueba de ello
es que a partir de estas reformas, el pluralismo se incremento en e~ _seno de
las instituciones políticas, notoriamente en el Congreso d~ la U~1on , para
arribar a la plena alternancia. beneficiando así a la democracia mexicana.

346

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la multiplicación de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la sociedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, está mejor representada por los
partidos. Así, el sistema multipartidista está asegurado, dado que la
bipolarización partidista existente en cada estado de la federación, ya sea
entre PRI y PAN o entre PRI y PRD o aun entre PRI y una alianza electoral,
aseguran la presencia de todos estos partidos a nivel federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha sido posible poco a poco.

La alternancia en el poder político constituye, en efecto, otra ventaja del
nuevo contexto político. Hoy nadie puede dudar de la democracia mexicana,
igual si es incipiente. La alternancia es la consecuencia lógica de una serie
de sucesos, como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más
la competitividad de los partidos y la decisión de la sociedad de elegir una
alternativa al Partido Revolucionario !nstitucional. En la actualidad. los
partidos representan una verdadera opción para la ciudadanía, que elige, por
el sufragio universal, libremente a sus gobernantes, confiando en la
autoridad electoral. La derrota del PRI constituye, entonces, prueba de la
buena salud que guardan las instituciones.

El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del PRI
en la elección presidencial del dos de julio del 2000, confirma el fin del
presidencialismo que se produce en 1997, cuando el presidente pierde. por
primera vez, la mayoría en la Cámara de diputados del Congreso de la
Unión, provocando así la negociación con los diputados federales para la
aprobación de sus políticas públicas. 4 En nuestra opinión, esta situación va a
reproducirse para el porvenir; vemos así que en la LVIII legislatura (20002003), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (PAN) es minoritario en
la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el Ejecutivo federal será
el mandatario más vulnerable políticamente que haya conocido el régimen
de la Constitución de 1917. En cambio, es evidente que el presidencialismo
no se reproducirá gracias al pluralismo establecido por el nuevo sistema de
partidos. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del
consenso, igual si los ciudadanos le aportan una mayoría de su partido en el
Congreso, ya que para que eso suceda, faltará una alianza partidista que
obligará igualmente al Ejecutivo a negociar.

Ahora bien, esto ha sido posible no sólo por los partidos políticos, sino
también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea,
constituyendo otra ventaja del nuevo contexto, pues faci lita, en efecto, el
347

�desarrollo de la democracia mexicana. La sociedad ha votado, así, por la
alternancia en beneficio del pluralismo político. La experiencia política en
la vida de 'ios Estados federales ha contribuido a la educación democrática,
tanto de los gobernantes como de los gobernados. Recordemos que es en los
años ochenta cuando la alternancia se produce en los estados de la
federación y en ese momento la sociedad se da cuenta que tanto la oposición
y el partido en el poder son igualmente vulner~bles, ya q~e en e~ caso que_?º
cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos Juzga~an la func1on
de éstos, aprovechando las diferentes opciones de las cu~les disponen. _Cabe
sin embargo, precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad
comienza en los años sesenta y evoluciona hasta su forma actual: una
sociedad crítica hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido politico
en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido,
por su parte, al desarrollo democrático, ya ~ue sin ellos. los parti?os
difícilmente hubieran podido dar a conocer sus ideas y la sociedad hubiera
sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con
interés la reforma del Estado, comprometida por los actores políticos ~ en la
cual la sociedad participa a través de forums difundidos por los medios de
comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistem~ competit'.vo ~e
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el mteres
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado, la
Constitución se encuentra en el centro del debate. Sólo hay que observar los
diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco antes, la Constituc_ión era el
símbolo equivocado del presidencialismo, dado que el pres1de?te. la
reformaba para marcar su paso por la presidencia de la Re_pubhca,
aprovechando la mayoría de su partido en el ~o~gres~ y en las legislaturas
locales. así como de la fuerte disciplina part1d1sta; sm emb~rgo, hay que
precisar que hoy no es el caso. Así, todo el 11_1un?o ~stá consc_•~nte que falta
una reforma constitucional para adaptar las mst1tuc1ones pol1t1cas al nuevo
contexto político de pluralidad. Pero esta vez el consens~, de todos los
partidos es necesario, teniendo en cuenta
c~nfígurac1on del poder
legislativo. Que conservemos el régimen p~es1denc1al o que ado~t~mos el
régimen parlamentario (alguna de sus modalidades), los actores P?ht1~os Y la
sociedad misma son motivados para encontrar un verdadero equ~hbn? entre
los poderes de la Unión. debien?o ser ~segurado p_or la C~nst1tuc1on, por
mecanismos previstos en ella misma, s1gu1endo as1 la teona moderna del
Estado de Derecho.

!ª

348

Ahora bien, frente a las ventajas que presenta el nuevo contexto político
mexicano, encontramos igualmente algunos desperfectos, los cuales deben
ser previstos, con la finalidad de alcanzar una buena organización
constitucional del poder político.
B. Desperfectos del nuevo contexto

Los desperfectos del nuevo contexto están ligados a la gobernabilidad
del sistema político. El término ''gobemabilidad" está de moda en México.
La pluralidad, la competencia partidista·, la consciencia democrática de la
sociedad y la deficiencia de la Constitución en su estado actual, son algunos
elementos que ameritan reflexión. Así, el sistema de partidos, las relaciones
entre el Ejecutivo y el Legislativo, el debate constitucional que actualmente
tiene lugar y que no está bien delimitado a falta de una dirección clara,
constituyen los principales desperfectos.

Un sistema de partidos que no garantiza una mayoría. Toda democracia
que se presume gobernable tiene necesidad de una mayoría estable, ya sea
por una alianza o por una mayoría de un solo partido. México requiere, así.
de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubernamental. para
tener una certitud en la aplicación de las políticas públicas comprometidas en
las campañas presidenciales y legislativas. En el contexto actual. el
escrutinio y el sistema de partidos no permiten la formación de una mayoría
estable. Sólo hay que observar las dos alianzas participantes en las
elecciones del año 2000: Alianza por el cambio y Alianza por México. esta
última ganando la elección presidencial. Aunque haya habido candidaturas
comunes dentro de éstas, una vez elegidos los legisladores, no tienen
ninguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la política del presidente
de la República. La razón reside en la falta de un programa común de
gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplicar. Pareciera
que el único interés de los grandes partidos es de conquistar el poder y el de
los pequeños de conservar su registro, además de ganar algunas curules por
la vía del escrutinio proporcional. Así consta según la experiencia observada
durante la LVII legislatura, donde el presidente Zedillo, el PRI, se vio
obligado a negociar sus políticas públicas con el PAN. así como con el PRD,
según las conveniencias de los partidos, donde ciertos compromisos
electorales fueron ignorados o sacrificados, ya que el presidente fue
impotente para la aplicación de éstos, a falta de una mayoría legislativa que
lo sostuviera. Este riesgo es mayor en la LVIII legislatura, dado que el
partido del nuevo presidente es minoritario en ambas cámaras. donde el PRI
tiene una mayoría relativa.

349

�Frente a tal situación, no es muy difícil pasar de un presidencialismo de
partido hegemónico hacia un régimen congresional, tal como lo descr!b!ó el
presidente norteamericano Wilson en su célebre obra « el regzm~~
congresional)), o aun en un régimen de_ asa:"!blea, como el q~e conoc'.o
Francia bajo la Ill y IV Repúblicas. Esta s1tuac1on puede generar nesgos mas
serios que el presidencialismo, siguiendo la lógica del decano de Toul_ouse,
Maurice Hauriou, cuando decía: « es aún mas peligroso [el asamble1smo]
para las libertades individuales que el poder administrativ? »5,_ del hecho
que la responsabilidad es compartida entre todo el cuerpo leg1slat1vo Y no en
un solo individuo.
Este riesgo, aunque difícil de producirse, convie~e ~onsiderar_lo, pues la
contingencia de inclinar la balanza del presidencialismo hacia el otro
extremo es latente en el estado actual que guarda la Constitución. Si
tomamos en cuenta de manera separada los poderes constitucionales del
Ejecutivo, de los Diputados y de los Senadores, ~os damos c~~nta que el
presidente encuentra serias dificultade_s para aplicar su poht~ca ante la
ausencia de una mayoría parlamentaria que lo sostenga. As1 lo _hemos
constatado en la LVII legislatura, donde el interés de los grandes partidos ha
sido de conquistar el poder y en esta lógica ninguno de es?~ parti?o~ va a
permitir al partido en el gobierno aplicar totalmente sus politicas publicas Y
aún menos cuando una elección esté próxima.

Tal situación provoca confusión en la ciudadanía, dado que el partido
por el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas públicas, 9ue
fueron comprometidas en las campañas electorales. En_ ,esta perspectiva,
cualquier partido puede tratar de provocar la frustr~cion del gobierno,
aprovechando los m-::canismos de control_ par!~mentano,_ entre los ~uales
contamos el veto legislativo. Frente a tal s1tuac1on, el presidente n~ dispone
de ningún mecanismo para superar un bloqueo como el que mencionamos.
Encontramos entonces, otra falla del actual contexto, mismo que nos hace
reflexionar s~bre el estado actual que guardan las instituciones políticas. En
este contexto, el interés de la sociedad que participa a ~ravés de su voto no es
suficiente para lograr una democracia gobernable, s1110 que, hace falta un
debate constitucional comprometido. Al respecto, no son mas que algunos
especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino por

problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se
manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial, proponiendo
ciertos matices de régimen parlamentario, complicando, así, el rumbo por
seguir ; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto,
ni los líderes de los partidos, ni el presidente Fox se han pronunciado sobre
estas proposiciones, con el pretexto que será el consenso quien decidirá. La
decisión final deberá ciertamente ser tomada por consenso; sin embargo, los
dirigentes políticos no cumplen su función de conductores de la sociedad,
sobre todo en ternas tan complicados corno el que nos ocupa.

Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de
manera determinante en cuanto al camino por seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos, más que contra los
especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos los que toman las decisiones.
II. Algunas reformas necesarias para adaptarse al nuevo contexto

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente que México es
una democracia pluralista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes frecuentes y sinceras, a través del
sufragio universal; un sistema de partidos competitivo; la existencia del
Estado de Derecho, siendo garantizado por mecanismos constituc ionales;
garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación
entre éstos y el gobierno. 6 No queda, entonces, más que adaptar las
instituciones al nuevo sistema democrático. Para ello existen dos opciones,
según la organización constitucional del poder poi ítico. Una de ellas es el
régimen presidencial, que se caracteriza por la duración fija del mandato de
los poderes ejecutivo y legislativo, así como por su separación rígida; la otra
es el régimen parlamentario, donde el ejecutivo depende del legislativo,
según la mayoría en el parlamento. La principal distinción de estos
regímenes políticos es la responsabi lidad política de ambos poderes.
Analicemos enseguida el régimen que más conviene al México pl ural de
nuestra época.

seguir.
A. Adaptarse a la pluralidad

Llegamos, así, a la última falla que encontramos en el act~al c?ntexto
político : un debate constitucional sin dirección. Aunque la func1onahdad de
la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del Estado,
ninguna dirección clara es presentada por la ~esa de la Reforma del_ Estado,
instalada por el presidente Vicente Fox, 111 por la Mesa de Partidos. El

350

Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la democrac ia que
hemos enunciado, es evidente que la contestación hacia la política
gubernamental será el pan de cada día en la política mexicana. En esta

351

....

�lógica, pensamos que el régimen po!ítico; es decir, la organización del poder
político, debe adaptarse a la confrontación de ideas. La mejor organización
es la que soporte tales circunstancias de manera natural. Al respecto,
aceptamos que el régimen presidencial puede adaptarse, pero debe introducir
procedimientos de democracia semidirecta, entre otros elementos que
consideramos importantes. Así, por el referéndum y el escrutinio mayoritario
a dos vueltas (presidente y legisladores), se puede fabricar una mayoría que
asegure una mínima gobemabilidad al sistema político. De esta manera, los
conflictos suscitados entre el Ejecutivo y el Legislativo podrán ser resueltos
por el poder soberano vía sufragio universal. La deficiencia de este régimen
es que si el ejecutivo o el legislativo no satisfacen sus compromisos
electorales, no podrán ser sancionados por el electorado, ya que su mandato
constitucional es fijo.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presidencial, pensarnos
que las características de un régimen parlamentario satisfacen mejor al
nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de figuras como la
responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y
senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos pueden ser resueltos
por el arbitraje de la ciudadanía. Este régimen permite, entonces, una
coherencia entre la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las
políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida
por los representantes de la nación; de otra manera, el ejecutivo podrá ser
sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar su
dimisión y/o el parlamento podrá ser disuelto, convocando, así, a nuevas
elecciones, donde el ciudadano elegirá nuevamente una mayoría
parlamentaria, quien a su vez nombrará un nuevo gobierno.

La organización que proponemos como más conveniente es, entonces,
un régimen parlamentario dualista. 7 La pertinencia que encontramos es que
por este régimen la cultura presidencialista, que todavía prevalece, y el
pluralismo reinante, pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe de Estado
jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la mayoría
parlamentaria o corno jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la
voluntad de la soberanía popular. manifestada en las elecciones,
constituyendo un gobierno, según la mayoría en el Congreso. Si agregarnos a
esto que ciertos derechos deben ser asegurados para la minoría (la
presidencia de las comisiones parlamentarias de control, por ejemplo). este
régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora bien, otras adaptaciones
son necesarias, a fin de hacer efectiva la responsabilidad electoral de los
gobernantes. Faltaría. así, la reelección inmediata e ilimitada de los
leg1sladores. diputados y senadores, para que la calidad en los trabajos

352

parlamentarios sea consecuente y estimulante para un buen d
- d
sus fu ·
·N
esempeno e
nc1ones. 6 o es la soberanía popular la ue eli
.
gobernantes según el trabajo desempeñado ?
q
ge y/o reelige a sus
B. Adaptarse a la alternancia

La alte_rnancia es la consecuencia de una serie de factores que tienen en
cuenta, el sistema electoral, el mandato constitucional de los ode e
ª:monia electoral. En México, la alternancia ha sido posible grai1•as arl sn y la
sistema
.
.
uevo
.
. de part·ict os, don de el federalismo
tiene una influencia
mcuest1?nable. Es_te es actualmente multipartidista del hecho ue e 1
1
local existe una b1polarización entre el PRI y PAN PRI PRqD n a esca a
r
••
·
Y
o aun PRI v
unat a ianzad part1d1sta.
¡
· esto dependiendo del Estado que se trate. En este~?n exto to os os partidos están representados en la escala nacional J\h
ien,
, 1amentana
. que aseoure
. ora
b para
b Td dgarantizar una mayoría
.
par
la
go ~rna i_ l a de la democracia mexicana, falta reformar el e:crutinio
pres1dt~~c1al y p~rlamentario. Para eso proponemos la introducción del
escru mio
a dos vueltas ' pero conservando el escrutinio
. mayontano
1
propor_c1o~a para_las elecciones de los diputados. Por una parte el escrutinio
mayo~1tano permite la fabricación de una mavoría estable c '
, d 1
pluralidad de rt'd d I h
. onscn an o a
pa I os, e echo que en la primera vuelta los partidos miden
su .fuerza _electoral real para negociar en la segunda. Esto ha funciornd
sat1sfactonamente en Francia. donde existe una bi ol . , . ,
e o
existencia de múl · ¡
·
P anzacion. a pesar de la
.,
t1p es partidos. Por otra parte, la proporcional no im idc la
~;eac1on_ de ~na mayoría, si elevamos la barra electoral, tal como lo co~firma
la
ª/emana. Nuestr_a propuesta asegura, así, la bipolarización en
las últi
~a ~x1stente a mvel local- por la vía institucional. Es así que
. mas e ecc1ones se desarrollaron en ambos niveles de la
l't",
mexicana.
La
ventaja
de
as
º
1
b.
1
.
.
,
,
.
.
po
i rea
de t bT
.
eeurar a ipo anzac1on por la v1a mst1tucional
es
es ad l izar las alianzas. asegurando el respeto de la voluntad ciudadana so
pena de ser sancionados con ocasión de las elecciones ordinaria¡ . o
avanza as O aun por un referéndum .

: ~:i:ef:~:

En lcua~to a la duración de los mandatos, conviene conservar la armonía
elect
· que 1os man datos del presidente
.
d. ora
d existente . Es dec1r.
v el de los
~~~tª os. Y senador~s no sean modificados. o bien que
mandato
~n dencial sea r~duc1do a cuatro años, con posibilidad de reelección. Pero
año:se caso, ~º.11 .viene que el m~.nd~to de los diputados sea reducido a dos
mand~~; f:s11!1lidad de reelecc1on !~mediata e ilimitada; asimismo, que el
reel . , . s s.enadores sea reducido a cuatro años, con posibilidad de
ec~ion mmediata e ilimitada. Esto con la finalidad de no perder la
arm
orna .e11ectoral , a fim. de conservar la coherencia de las mayorías
resid
P
encia Y parlamentana.

;I

353

�Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería
forzosamente sacrificado; al contrario: el consenso sería obligado, dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo en la
escala nacional). Los dos partidos en balotaje deberán obligadamente
negociar con los otros partidos para asegurar la victoria electoral. En el
régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser
negociados bajo esta lógica, con base en un programa coherente de gobierno.
En esta óptica, todo partido esta incluido en la política nacional y es así que
el consenso está asegurado, excluyendo la exclusión.

en la definición de « sistema poliarchico » ín L
'
.
de Robert Dahl.
democracza
Y sus críticos,

ª

7 La intención aquí no es de caer en la o\, .
, .
sobre el término de régimen « semi- r:sid:mt~a academ1c~ que se despierta
« parlamentario con correctivo presid~ncial &gt;~c1~l », « dualtsta renov~do », o
los elementos institucionales de este 1, . ' s1_n~ de tomar algunas ideas de
s PROUST M
,
po em1co reg1rnen.
' arcel: A la recherche du tem ~
d S
présentation d' Antoine Cornpagnon G . pcdper _u, odome et Gornorrhe,
, a 11 1mar , Pans.

A manera de conclusión, quisiéramos tenninar como empezamos, con
un pensamiento de un escritor, pero esta vez se trata del escritor francés
Marce! Proust : « Algunas veces el futuro habita en nosotros sin que lo
sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una realidad
próxima. &gt;} Es así que proponemos algunas ideas en el presente artículo, las
que pretenden elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político
mexicano. Tenemos la convicción que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas mexicanas. Si el futuro
porta un gran porcentaje de incertidumbre, al menos conviene preverlo.
Notas bibliográficas

Hay que precisar que el pluralismo institucional comienza mediocremente
en 1977, con la reforma política de Jesús Reyes Heroles.
2 Hablamos de cohabitación en el sentido que el ex presidente francés,
Valéry Giscard D'Estaing lo dijo luego que su partido tuvo que compartir el
poder político en l 974, pues a pesar de que fue electo presidente de la
República, su partido no contaba con una mayoría en la Asamblea Nacional.
3 Frarn;:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, en Revu du Droit public Nº4,

1

2000, p. 997.
4 Si bien es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar con el
Congreso de la Unión el presupuesto del Estado desde los años ochenta, no
es sino hasta la LV!l legislatura que se vé obligado a ceder a numerosas
peticiones de los otros partidos.
5 Citado por CHEV ALIER, Jacques : L 'État de Droit, Montchrestien, col\.
Clefs, París, 2000, p. 32.
6 Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia
en: Traité de Science politique, volumen 11, capítulo II ; La démocratie, por
LAVAU, Georges, con la colaboración de Olivier DUHAMEL, al igual que

354

355

�MEDIACIÓN, UN ACERCAMIENTO REAL A LA JUSTICIA
Dr. Francisco Javier Gorjón Gómez 1
SUMARIO: Introducción; 1.- Concepto; 2.- Crisis de la Justicia; 3. Aplicación de la Mediación en otros Países; 4.- Características de la
Mediación; 5.- Ventajas de la Mediación; 6. - Tipos de Mediación; 7. Etapas de la Mediación ; 8.- Acuerdo de la Mediación; 9.-Áreas o Clases
de Mediación; JO.- Conclusión.

Introducc ión.- El tema de la mediación hoy en día esta en boga, como
lo fue en su momento el arbitraje comercial hace diez años, empero, este
último a pesar de contar con una normativa ad-hoc en nuestro país no a
terminado de consolidarse, situación extremadamente preocupante, ya que
ambos representan una opción real a la solución de la impetración de la
justicia2, por lo que es apremiante darlos a conocer a todos los sectores de la
sociedad y sobre todo crear una cultura para su aplicación, romper con el
modelo rígido adversaria l de nuestro sistema judicial, convenciendo que su
aplicación nos acerca mas a la justicia, en base a razonamientos de las partes
que establecen criterios mas equitativos para la resolución del conflicto.
dejando a un lado el paradigma de su util ización y validez por el de su
aplicación como principal hipótesis3•
Para respaldar lo anterior he dec ido definir en primera instancia lo que
es la mediación, analizándola desde el punto de vista de los conceptos de
justicia y equidad, subrayando la actitud que el abogado debe de asumir ante
la crisis de la impartición de la justicia, para después dar paso a su contexto
global en los diferentes sistemas jurídicos en base a una micro comparación
sincrón ica.
Estableceré su marco conceptual señalando de forma taxativa sus
características, sus ventajas, los tipos de mediación, así como las etapas del
procedimiento, los efectos del acuerdo y las diferentes clases o áreas
proclives a la mediación, sustentándolo en el método deductivo y exegético,
con base en una técnica documental.
1.- Concepto.- La doctrina nos señala innumerables definiciones de
mediación, como tantas definiciones hay del derecho, por tanto citare
solamente a los autores que desde mi punto de vista abarcan los elementos
sustanciales de la mediación, según la escuela americana y argentina4.
Folberg y Taylor la definen corno un procedimiento que hace hincapié
en la propia responsabilidad de los participantes de tomar decisiones que
influyen en sus vidas, constituyendo un proceso que confiere autoridad sobre
sí mi smas a cada una de las partes5; en el mismo sentido Falcón establece
357

�que la mediación es un procedimiento no adversaria! en el que un tercero
neutral, que no tiene poder sobre las partes, ayuda a que estas en forma
cooperativa encuentren el punto de armonía y solucionen su contlicto6,
podernos concluir que el elemento principal de la mediación es la armonía,
por lo tanto tendrá que ser congruente, ya que son las partes las que
resuelven su conflicto de forma voluntaria según su conveniencia y
necesidades7, apoyados por un tercero "mediador" que utiliza técnicas
especificas8 actuando como facilitador en la conducción del procedimiento,
por lo que el acuerdo final es mas justo y equitativo, que si fuese dictado por

causa Y con v?luntad libre. le pertenecen corno suyos. Se falta a la justicia
cuando se ~os imputan o atribuyen actos que no hemos realizado, que no son
~ues~ros ~mo de otros. ~os atributos antológicos constituidos por la
mtehgenc1a y la voluntad libre nos convierten en autores responsables de
nuestros act~s. Debernos atribuir el acto y las consecuencias a su autor, que
es causa eficiente del mismo.
.
Lo mejor de la justicia se cumple de forma voluntaria, espontánea,
~1rtuosa. El Estado -no hay que olvidarlo-- solo puede realizar una justicia
1mperfecta 15 .

un Juez.
Lo anterior nos hace pensar que la justicia es más equitativa cuando
las partes así lo resuelven en base a un procedimiento no adversaria!, y no
cuardo se someten a un proceso judicial, que aplica estrictamente el
derecho9 . Por equidad entendemos proporción y equilibrio, es decir, la
conciliación y la paridad entre los derechos y las obligaciones de quienes
10
participan en una relación jurídica
11

Por Justicia entendemos según Toral Moreno la legalidad o apego a
la ley o dicho de otra manera es la correcta e imparcial interpretación y
aplicación del derecho positivo, en este contexto Goldschmidt afirma que el
derecho siempre es positivo y que la justicia no lo es necesariamente, por lo
que no en todos los casos la justicia es equitativa por que el derecho en
1
ocasiones infringe el bien común o el bien divino 2, por su característica
13
generalizadora, al respecto Gama Maynes
señala que la Ley
necesariamente es siempre general por lo que se dan omisiones a casos
particulares y es ahsolutarnente inevitable decidir de una manera puramente
general. sin que sea posiblemente hacerlo bien, siguiendo esta misma idea
Moreno Navarro 14 señala que la equ idad es lo justo, pero no lo justo legal,
tal y corno se desprendería de las palabras de la ley, sino lo auténticamente
justo respecto al caso particular, desprendiéndose de esto la máxima de que
no todas las leyes son justas.
Al respecto Basave esclarece los razonamientos anteriores señalando
corno exigencia se le reconozca a la persona humana y que sea tratada, como
cualquier otro hombre, corno absoluto principio de sus propios actos libres y
responsables, según el principio jus justitiae, cada persona tendrá el derecho
y la posibilidad de conservar lo suyo.
Lo suyo significa no solo lo que determina el derecho positivo, sino
también lo que inspira y preceptúa el Derecho natural o intrínsecamente
justo que tiene un fundamento indubitablemente antológico. Es suyo de_ cada
persona su organismo natural y su espíritu con todas sus potencias Y
facultades. Y los mismos actos que la persona realiza con conocimiento de

358

Pode°:os_ concluir ent?nc_~s que al prevalecer la voluntad de las partes
en ~I pr_oced1rn1ento de rned1ac1on, y ser ellas mismas la que determinan sus
obligac1ones y derechos ante la existencia de un conflicto y establecen un
acuerdo: conforme a su propia naturaleza y conveniencia estamos en
presencia de una opción real de alcanzar la justicia.
2.- Crisis de la Justicia.- La justicia esta en crisis consecuencia de
cuatro elementos, pri°:~ro el ~o_d~r judicial no se da abasto para cumplir con
la de~anda de resoluc1on de l1t1g1os que le exige la sociedad, sus esfuerzos
~an sido a la fecha limitados, ya que al aumentar el numero de juzgados y
J~zgado~es ~~ ha resuelto nada, al igual que la supuesta profesionalización y
s1ste_mat1zac1on tecnológica, no hay que negar que estos dos últimos han
abatido p_roblernas c_omo la ~or_rupción y la burocracia, pero no el gran atraso
de expedientes y el mcumphrn1ento de términos procésales.
El segundo ~lernento es el difícil acceso a la justicia, no es igual para
todos, ~,n toda sociedad y en todo sistema jurídico se debe de proveer a la
P?blac1on de modos de solucionar sus conflictos (judiciales o alternos),
~Jercer sus derechos y debe de estar al alcance de todos en condiciones de
igualdad, no siendo este un problema estrictamente nacional lo mismo
, c~n:1º argentrna
· 16, por nombrar alguno, lo cierto' es que los
suce de en pa1s~s
costos por esta Just1c1a a medias son muy altos.
El tercer elemento es la ignorancia y el escaso conocimiento de los
rnétod_os alternativos para la so lución de controversias (MASC) por parte de
la ~~c1edad en general, las organizaciones no gubernamentales se dedican a
ex1g1r pero no son prepositivas, las organizaciones de profesionistas están
sordas Y °:udas, las cámaras industriales y de comercio no hacen nada por
sus_agremiado~, las instituciones educativas duermen igual que todos el
su~no d_e los Justos y el claro desdén por las ciencias sociales, la no
ex1stenc1a de políticas publicas a largo plazo que impulsen los MASC, todo
esto se traduce en un conformismo y una falta de preparación que tiembla

359

�uno al pensar que Octavio Paz tenia razón, cuando en SL! obra_ el laberinto de
la soledad dibuja a la sociedad mexicana como conformista e inculta.
El cuarto elemento son los abogados, nos hemos limitado a observar, a
desempeñarnos como litigantes, como consultores jurídic~s en el ~neJor de
los casos, pensando mediocremente en nuestro bene0~10 econom1co, y
dejando a un lado el beneficio real a la sociedad, v1v1mos _en el ~rror,
jugamos con las mismas reglas que nos_ impone el estado, seguimos bajo su_
rígida tutela, como analizamos antenormente esta fuera de conte~to Y
realidad, tenemos la oportunidad de cambiar esto, tenemos que salir d~I
1
sistema adversaria! y pensar en el universo de la resolu~ión de_ disputas
pensar en la resolución de controversias con un perspectiva distinta con _t_m
abordaje diferente al análisis y solución de los problemas, nuestra v1s1on
tient&gt; que ser futurista y realista, el Estado poco_pu~~e hacer por nosotros en
este contexto, ayudemos a que el poder jUd1c1al verdaderamente se
profesionalice y conozca solo de aquellos casos en que l~s partes no puedan
resolver por si solas, convirtamos a la mediación y al arbitraje en f~ctores de
cambio político, social, económico, apliquémoslos, realmente funcionan.
3.- Aplicación de la Mediación en Otros Países.- Estos elementos
señalados anteriormente no son privativos de la nación mexicana, ~ero s1
significativos, para valorar nuestro estadio jurídico , es necesan,o que
analicemos sucintamente la experiencia de otros pa1ses corno Estados
Unidos, Canadá, Colombia, Argentina, Espafia, Francia y China. Y d~rnos
cuenta de la relevancia e importancia de la mediación y tornemos acciones

especificas al respecto.
Estados Unidos a vivido tres etapas, la primera de ellas de
experimentación en los afios 70 con la aparición de los centr?::; comunitarios
de mediación, con el patrocinio del Fiscal General: en la decad_a d_c los 80
corno la fase de implementación, en 1980 el Congreso convirt1_c~ en ley
federal la Acta de Resolución de Disputas que disponía la elaborac1on de un
programa dentro del Departamento de Justicia que a su vez . crearía un
Centro de Información y un Comité Asesor con apoyo financiero para el
desarrollo, implementación y patrocinio de los MASC los no~enta es
considerada la fase de regulación, el Congreso impone a los Tnbu¡iales
federales la obligación de designar una comisión para implementar los
MASC incluyendo a la iniciativa privada, actualmente existen ~parte de los
programas gubernamentales mas de 400 organizaciones dedicadas a los
MASC

18

.

El caso Canadá es significativo por la influencia de Estados Unidos;
existen instituciones creadas desde los setentas, pero no es hasta 198)
cuando se legisla la mediación como tal en el ámbito familiar con la Ley

360

Federal de Divorcio, el tema continua en evolución y análisis a través de
programas gubernamentales de los diferentes estados a través de un esquema
mu ltidisc ipi inario 19 .
Colombia es una de los países latinoamericanos mas avanzados en el
terna, el Congreso Nacional a través de la Ley 23 del año 1991 creo una
serie de mecanismos. Que actúan como alternativos a la justicia tendientes a
descongestion_ar la _vía judicial. Los centros de mediación están bajo el
control del M1111steno de Justicia, este autoriza el funcionamiento de centros
dentro de_aso~ia,ci?nes, gremios y cámaras de comercio. La ley obliga a los
consultonos JU~1d1_c_os de las facultades de derecho a organizar su propio
centro de med1ac'.on, donde el servicio prestado deberá ser gratuito, en
cuanto a las materias comprendidas en la mediación pueden someterse a la
misma todas aquellas que sean susceptibles de transacción, desestirniento 0
conciliación. En todos los campos del derecho hay conciliación previa
obligatoria desde 1989 en que se modifica su código procesaI 2º.
Argentina es otro de los países latinoamericanos que demuestra un
gran ~v~nce impulsando a los MASC en todos los frentes, sociales, políticos,
academ1cos y gubernamentales, teniendo como resultado la obligatoriedad
de la mediación previa a la vía judicial, según la ley 24.573, teniendo esta
una ~igen~ia de 5 años. ante el hecho de sus resultados positivos se prolongo
su v1genc1a por 5 años mas, la cual tendrá vigencia hasta abril de 2006
Boletín Oficial del 24 de agosto de 2000, como principal instrumento d~
culturización del pueblo argentino en materia de MASC 21 .
El caso español es muy especial ya que desde 1239 en el Tribunal de
aguas de Valencia operaba la conciliación y la Mediación, de igual manera
en las ordenanzas de Bilbao en 1737 y de Burgos en 1776; aparece regulada
en la constitución de 1812, empero, en 1984 se le da un carácter de
fac~ltativa. Actualmente, los esfuerzos por impulsar los MASC en España
estan a cargo del Consejo Superior de Cámaras Oficiales de Comercio.
Industria Y Navegación de España, principal actora de la Lev 36/1988 sobre
Arbitraje lntern~ e _Internacional, considerándose como un · gran avance ya
que la ley de arbitraje de 1953, no impulsaba la cultura de los MASC22_
. F_r~ncia es otro país europeo que se encuentra a la vanguardia, la
me~1ac1on en est~ país inicia con la figura del ombusdman, personaje que
a~tu~ como med!ador entre los particulares y los distintos organismos
~ubhcos, esta institución data desde 1973 en que se dicto una lev
mst1~uyendo el Mediador de la Republica, que fue complementada y
mo~ ificada en 1989 y 1992. Desde 1977 funciona la figura del conciliador
vec~nal que actúa de forma unipersonal. en calidad de simple vecino,
designado por el presidente del Tribunal regional de Apelaciones.

361

...,1,

�Actualmente \a mediación a desbordado el ámbito adminis~r~tiv~, Y a
penetrado en el procedimiento civil y sé esta trabajando en su uti\1zac10n en
.
¡23
matena pena .
El caso de China es realmente ejemplar, cuenta con un? ~~ los
programas de mediación mas completo del mu~do, ya _que la me?1ac1on no
es solo un mecanismo de solución de confüctos, sino un metodo para
ejercitar \os valores sociales con la participación directa de las partes en
conflicto, sobre todo en el campo, fabricas, minas y l_as comuni~ades
vecinales, en Chungking una ciudad de 12 millon~s de habitante~ fünc1onan
11 855 comités de mediación con 90,~38 mediadores, esto significa un
'
.
24
mediador por cada 100 habitantes .
La panoramica mundial nos muestra el camino de _la '.1ecesaria
implementación de los MASC en nuestro p~ís de u_na forma 111s~1tuc10nal,
con apoyos reales de los tres niveles de gob1~rno, s1gu_1endo e! eJemplo de
Estados Unidos, de Argentina y China; el gobierno mexicano a 11npu_ls_ado al
arbitraje, pero a tenido un desdén por los demás MASC util_1zando
únicamente instituciones como PROFECO o la CONDUSEF para aplicarlos,
la Procuraduría General de la Republica que recientement~ co~voco a las
0
procuradurías estatales para la aplicación de . la med1ac1on en sus
procedimientos, esto resulta paradójico, si el gobierno f~deral conoce las
bondades de los MASC, por que no existen políticas publicas a largo plazo
para implementarlos.
Por otro lado, existe un esfuerzo por parte de los estados'. como son el
caso de Quintana Roo, Aguascalientes, Sonora, Querétaro, Jalisco Y Nue;o
León lo que demuestra acciones concretas mas no contunde~te_s a ex~~pc1on
de los estados de Jalisco con el artículo 282 bis de su Cod1go ~iv1_l que
somete obligatoriamente a las partes a la conci~iación antes de, 1111c1ar el
proceso, Querétaro con su ley de justicia alternativa y Nuevo Leo_n '. ?ond~
actualmente existe en proceso para la creación de u~a Ley de Med1~c1?n, as1
como la modificación a su Constitución, al Código Civil_, _al Cod1~0. de
Procedimientos Civiles, a la Ley Orgánica del Poder Jud1c1al, ~I _Cod1go
General de Justicia Y su
Pena,I a ta Ley Orgánica de la Procuraduría
.
d ,
d
reglamento, como una reforma integral, acciones que los emas esta os
deberían de considerar· como pertinentes y validas, para crear una cultura
sobre los MASC en todo el país.
4 _ Características de la Mediación.- Las características de los MASC
25
son las. mismas a excepción del arbitraje que por si sol_o es ~inculante,
en_ la
deStacando que el mediador es solo un facilitador no· , 111terv1ene
16
1 · bt
solución del conílicto, el conciliador sugiere la soluc1on- Y e ar I ro
resuelve la controversia.
362

Es relevante destacar las características de la mediación para
comprender sus bondades en contraposición del sistema judicial son: a)
Confidencialidad; b) Voluntariedad, c) Flexibilidad; d) Cooperativa y
creativa; e) Rapidez y economía: f) Neutralidad y; g) Autocomposición.
a) Confidencialidad.- Significa que toda revelación efectuada durante
el procedimiento no podrá ser divulgada o utilizada en algún otro proceso, a
demás de no generar consecuencias económico sociales27 . La
confidencialidad cubre tres aspectos:
1.- Frente a terceros: Las partes firman un convenio de
confidencialidad, el mediador no podrá revelar nada de lo ocurrido durante
el procedimiento, ni tampoco podrá ser citado a juicio para declarar sobre
ello, esto facilita la resolución del conflicto ya que permite a las partes
explayarse con facilidad;

2.- Frente a la contraparte: Cuando el mediador recibe información
especifica o detallada sobre el conflicto de forma separada no podrá ser
relevada a la otra a menos que esta lo permita;
3.- Frente al propio mediador: Cuando el mediador actuó sobre un
procedimiento determinado no podrá en subsiguiente ocasión conocer en
otra instancia, ya sea como juez o como abogado, por que podrá violar la
confidencialidact28 .
b) Voluntariedad.- Es la principal característica de los MASC, en
especial de la mediación por no ser esta según su naturaleza, vinculante, la
voluntariedad se expresa en el contrato suscrito por las partes y en el caso de
que no exista solo si las partes ha si lo deciden se perfeccionara en una
reunión previa al inicio del procedimiento y constara por escrito, lo que en el
argot arbitral se denomina acta de misión 29 , que de igual manera podría
denominarse en la mediación.
c) Flexibilidad.- Las reglas a las cuales se someten las partes podrán
aplicarse con libertad y ser modificadas siempre y cuando ambas partes
estén de acuerdo, dichas reglas serán fijadas por la institución que administre
el procedimiento, si se tratara de un procedimiento ad-hoc, tendrán que
respetar en todo momento la voluntariedad y la confidencialidad. Cada
mediador podrá establecer sus propias reglas, adaptarlas a su estilo
dependiendo del área o modelo de mediación que se aplica, y que sea
coherente con el fin de lograr comportamientos cooperativos30 .

363

�d) Cooperativa y creativa.- Como se menciono en el párrafo anterior
es necesario generar un ambiente de cooperación entre las partes, al igual
que utilizar el intelecto y la imaginación para ser creativos, buscar opciones,
para solucionar el conflicto esto lleva a que las partes se esfuercen para
imaginar posibles formulas que no dejen de lado sus intereses y necesidades
reciprocas lo que habrá de lograr a través de una lluvia de ideas, ese cúmulo
de ideas se analizará y posiblemente se encontrará la solución que estaba a la
vista de todos o se concluirá que el conflicto no era como se pensaba y no
31
estaba constreñido al planteamiento inicial •
e) Rapidez y economía.- Esta car~cterística permite una confrontación
directa con el proceso judicial, los costos de la mediación son inferiores, en
un proceso judicial sabemos cuando empieza pero no sabemos cuando
termina, ni cuanto nos costará, pensando en la recuperación real del monto
motivo del conflicto, que trae consigo perdidas millonarias y no hacen mas
que alentar el conflicto, sin contar los honorarios y gastos de los abogados,
mas las dadivas procésales, ahora bien que significa la rapidez, que en dos o
tres audiencias las partes logran limar sus diferencias y llegan a una solución
.

3,

atendiend~ entonces ~ un efecto puramente humano, dando como resultado
una pluralidad de opciones, se han hecho algunos estudios serios al respecto
35
como
y 1·11a36, urn·ban· earpmtero·
· ,1
. .lo son el de Marinés Suares , Rodríguez
.
co111c1dentes y que contraponen dichas ventaJ·as al proceso JU
· d'1c1a
· ¡
confirmando el numero elevado de opciones , por Jo que so'1o sena
~ ¡aremos'
a1gunas:

•
•

•

•

•
•
•
•
•

en breve tiempo -.
f) Neutralidad.- Es de capital importancia ya que si el mediador toma

partido o se inclina por alguna de las partes fracasara, el mediador debe
administrar y controlar el procedimiento, dirigirlo, marcar las pautas.
Manteniendo la neutralidad posibilita la comunicación entre las partes para
que a partir de sus posiciones, se pueda llegar a los interese reales, de esta
forma el acuerdo será a la medida de las partes y tendrá no solamente 33la
fuerza del acuerdo final , si no también la fuerza moral de su cumplimiento .
g) Autocomposición.- Consiste en la terminación del conflicto por
voluntad de las partes, puede ser unilateral o bilateral, esto es que se puede
reconocer, renunciar o negociar derechos, obligaciones o pretensiones ante
un conflicto de intereses por alguna de las partes, si recordamos la definición
de mediación, son ellas las que llegan un acuerdo para solucionar el o los
problemas, algunos autores no clasifican d,entro de la autocomposición a la
mediación por la intervención del terceroJ4, pero hay que recordar que el
conven io lo hacen las partes no lo propone el mediador a diferencia del
arbitraje que la solución la da el tercero o el judicial que la impone el juez,
sin embargo, analizando las características de la mediación y de la
autocomposición, no es mas que el ejercicio de la voluntad de las partes.
S.- Ventajas de la Mediación.- Las ventajas pueden deducirse de las
características del procedimiento como un resultado de su aplicación
práctica y de su naturaleza entendiendo el papel que juegan las partes, ya
que son estas las que determinan el accionar y el rumbo del mismo.

364

•
•
•

Desahogoº. alivio a los tribunales en sus cargas de trabajo;
Ahorro de tiempo en la resolución del conflicto .
Ahorro de dinero por pronta recuperación;
No hay ganadores ni perdedores;
Aumento de la creatividad ya que no hay limite para ello mas
que el orden público;
Aumento de protagonismo de las partes y de su
responsabi Iidad;
Promueve la colaboración de las partes;
Desde el principio orienta las acciones a futuro·
Utiliza el conflicto como la posibilidad de crecimiento
personai y cambio positivo;
~as. s_oluciones disponibles a través de los procedimientos
JU~1ciales son limitadas por estatutos, ley o tradición legal;
Evita el problema de instruir al juez;
Etc.

~ 6.- Tipos de Mediación.- Los. tipos de Mediación que existen según
senalan ~l_gunos autores son muy variadas basándose en el tipo de conflicto y
la r:lac1on que esta guarda con una área determinada del derecho
considerando que están en un error, ya que el tipo se clasifica según s~
~atur_aleza, c?mo sucede con el arbitraje (derecho y equidad), puede tener
mfin1dad de areas o clases (comercial, civil. administrativo laboral familiar
elect_or~l: etc.) pero siempre será conforme a derecho o ~n equidad, en J~
mediac1on no necesariamente_ tendrá que ser conforme a derecho, ya que el
acuerdo se basa en percepciones humanas y en el sentido común, que
pueden ~en~~ de apoyo el derecho, es innegable. empero, será el resultado de
la negociac1on lo que determinará si fue conforme a derecho o en equidad.
no por su naturaleza.

~iguiendo esta misma lógica los tipos de med iación son tres:
a) Obligatoria u oficial; b)Voluntaria o privada; c) Optativa.

ª!

Obligatoria u oficial.- Será cuando existe una disposición legal
normativa que imponga dicha vía a las partes involucradas en un conflicto·'
365

0

..., ,1

1

�b) Voluntaria o privada.- Cuando las partes se someten a la mediación
por propia o deliberada decisión, a través de un contrato o cuando surja la
controversia, sin que se encuentren compelidas a hacerlo por ninguna
disposición le&amp;al o normativa o factores externos a ellas (violencia,
coacción, etc.)3 .
c) Optativa.- Cuando la ley confiere la opción de someterse a ella o a
la otra, pero esa alternativa es vinculante para la otra, es decir la posibilidad
e_scoger se bri_nda únicamente acto_r, o pret,endiente, por ej~mRlo, en los
JU1c1os de desalojo y procesos de eJecuc1on segun la ley Argentina· .

?e.

ª!

7 .- Etapas de la Mediación.- Las etapas de la mediación de igual
manera pueden variar dependiendo de las partes y del conflicto, hay caso en
que en la primera sesión se resuelven, pero hay otro que son tan complicados
que requieren de mas esfuerzo y auxilio de todas las técnicas aplicables al
caso, recordando que la flexibilidad de la mediación es una de sus
principales características y ningún mediador esta obligado a utilizar
exhaustivamente todas las etapas cuando el proceso básico se revela como
40
eficaz. En el afán de clasificarlas seguiremos el estudio de Floyer
determinando nueve etapas, tomando en cuenta los siete elementos del
proceso de negociación de Harvard41 , sin que sean un indicativo conceptual:
•
Diseño del procedimiento de mediación.- Es la planificación
de la estrategia que consiste básicamente en que las partes entiendan que la
mediación es un procedimiento eficaz para que las partes lleguen a un
acuerdo si es posible y si ellas están de acuerdo: lograr la comunicación
entre ellos: tratar con respeto a la otra en un plano de igualdad eliminando el
concepto de adversarios; aborden el problema o los problemas con una
actitud comprensiva y lo determinen: presenten nuevas ideas y elaboren
acuerdos duraderos con visión a futuro.
•
Reunir a todas las partes en conflicto en la mesa Je
negociaciones.- Se realiza de tres maneras: a) Por teléfono; b) Mediación
puente, en el que el mediador se comunica con los protagonistas por
separado, quienes no pueden llagar a reunirse nunca; c) Mediación cara a
cara, que consiste en reuniones conjuntas e individuales. Será necesario
según ei caso elegir un lugar ad-hoc para la reunión y firmen un acuerdo
para mediar.
•
Intervención inicial del mediador.- El mediador deberá
presentarse y explicarles en que consistirá el procedimiento, así corno las
características de la mediación en un mínimo de tiempo. presentar a las
partes en conflicto cuando ellas no se conozcan y ellas mismas deberán
efectuar una presentación del conflicto desde su punto de vista tomando en

366

cuenta el antecedente, como surgió el problema, como lo afectó, porque le
afecta ?e _esa manera y que le gustaría que sucediera a partir de iniciado el
proced1m1ento, el procedimiento tendrá que continuar conforme al diseño
del. mediado~. Ygr. Si se desahogan reuniones privadas, si continúan las
ses10nes conJuntas, _ re~lizar un temario del conflicto, si las partes van a
permanecer en hab1tac1ones separadas, si permite la intervención de los
abogados o no, efectuar programadamente sesiones, etc.
•. _, Desahogo.- Lo importante de este proceso es lograr la
comu111cac1on, c~n el fin de que las partes se escuchen con atención, que
hablen con clandad y determinación, asuman una actitud abierta a la
present~ción de información e ideas nuevas, tengan la disposición de dejarse
persuadir y acepten a la o a los de la otra parte como iguales. Esto se logra
formulando preguntas que inducen a dar respuestas acordes a la
problemática determinada.
.•
Crea_r el clima de la negociación.- En esta etapa la razón
comienza.~ dommar las emociones, iniciando la negociación seria, es
responsab1ltdad del mediador llegar a este punto si no el procedimiento
fracasara, por lo que el mediador tendrá que dar las pautas de conducta de
las p_artes, cuidar el lenguaje empleado, verificar su significado y utilizar el
predicado correcto, leer el lenguaje corporal de las demás, su postura, sus
gestos, .:us _manos, los movimientos oculares, su expresión facial, en
conclus1on sino hay armonía y el no detecta a tiempo inconformidades o
recelo a la contraria, o el mismo estará destinado a no concluir el
procedimiento.
.
•
Establecer los intereses y las necesidades.- La búsqueda de los
intereses y necesidades es la razón por lo que la mediación es un medio
e'.ecfr:o para solucionar disputas, por que las partes llegan al fondo de las
s1tua~1ones qu~ generan el conflicto por si solas, esto se debe a que los
conflictos se discuten en la mayoría de las negociaciones en función de las
posiciones asumidas, siendo inadecuadas por que ocultan causas reales
influenciadas por factores externos, por demostrar poder, etc. La labor será
descubrir las necesidades detrás de los intereses, reconocer las necesidades
humanas y conciliarlas.
.•
Generar ideas para resolver los problemas: Como lo
mencionamos anteriormente la solución del problema es un proceso
·
42
~reat1vo
, por lo qu~ el mediador deberá pedir a las partes que anoten las
ideas que se les han ocurrido hasta el momento, si existen varias soluciones
deberán evaluarlas en privado, considerando la postura actual de las mimas
no la inicial, el mediador tendrá que hacer preguntas abiertas con los nuevos
datos, tornando en cuenta los sentimientos de las partes y sus actitudes.

367

�generando una lluvia de ideas, lo que les permitirá a las partes ampliar su
agenda de soluciones.
•
Elaborar acuerdos.- Una vez que se han determinado posibles
soluciones tiene &lt;1ue convertirse en propuestas realistas y aceptables, dichas
propuestas tendrán que ser prácticas y operativas por lo que deberá de
mejorar la situación actual o se tendrá que descartar. por lo que es necesario
dilucidar previamente si tiene o no tiene posibilidades de ser aceptada por
los presentes y por los que no están presentes, de ahí la importancia de que
las partes que se sientan en la mesa de negociaciones tengan la capacidad de
decisión.
•
Formalizar el acuerdo por escrito.- El mediador tendrá que
presentarles a las partes un acuerdo borrador general para que opinen. cada
una de las partes critica el borrador y este se modifica hasta que los interese
de c¡1,da uno hayan sido satisfechos. evitando con ello la necesidad de una
acción unilateral.
8.- Acuerdo de la Mediación.- El acuerdo final es de suma
importancia, sobre todo su cumplimiento, hay dos aspectos que valorar el
primero que legalmente en nuestro sistema jurídico no es vinculante. esto
significa que si una de las partes se niega a cumplir con lo comprometido. no
hay manera legal de obligarlo. midiendo con esto el éxito de la mediación.
por que se tendrá de llegar a una acuerdo pero este tendrá que materializarte.
en el mismo sentido la mediación carece de coercitividad como sucede con
el arbitraje. solo con la diferencia que el arbitraje en México si esta
reconocido y si es vinculante en el caso de una ejecución forzosa tendremos
el auxilio del poder judicial para ejecutar el laudo que se le considera cosa
juzgada y se le equipara a una sentencia, sin embargo el árbitro tendrá que
43
dictar un laudo valido y ejecutable .
El caso argentino es ejemplar cuando se determina que la mediación
es obligatoria44, el artículo 12 de la ley 24.573 establece las formalidades )
presupuestos de la celebración del acuerdo mediatorio y las sanciones ante
su incumplimiento, homologándolo entonces a los efectos del laudo arbitral.
Por lo que tendremos que valorar la experiencia de otros países y
adoptarla si es que queremos que la mediación funcione en un sistema
adversaria! como el nuestro. El caso Nuevo León se ve influenciado por la
experiencia Argentina al señalar en la iniciativa de Ley de Mediación en su
artículo 23:
el acuerdo resultante del tramite de mediación ... s1 no
contraviene disposiciones de orden público. ni se afectan derechos de
368

terceros, será aprobado y se le dará la misma eficacia de una sentencia
ejecutoriada... '·.
Esta acción e_s un caso ejemplar para todo el país, por lo que otros
estados y el gobierno federal deberán de considerar seriamente su
implementación.
9.- Areas o Clases de Mediación.- Definir con precisión el número de
clases o áreas, es muy difícil, ya que habrá tantas como necesidades
específicas surjan, en el mismo sentido cuando hablamos de especialidades
de derecho.
Por lo que solo señalare las mas usuales para darnos cuenta de todas
las áreas de oportunidad que están a nuestro alcance.
, l~iciaremos con la MEDIACIÓN COMUNITARIA, consiste a aplicar
1~ t~cmca para resolver problemas comunitarios, lo que significa un
s1~rnumero de partes, ~on una problemática común. Esto se traduce en que un
numero de personas vivan en paz. ya que son ellas mismas las que resuelven
sus problem_as v~c'.r~ales, aprendiendo a respetar sus diferencias y alcanzar
una buena d1spos1c1on para colaborar en futuros conflictos en su barrio en el
caso de Estados Unidos funcionan centros comunitarios de medi~ación
desde 1960, alentados y financiados por programas de los gobiernos locales.
estatales y federal, fundaciones privadas, iglesias, cuotas y fideicomisos
especiales, con un ~xito rotundo, actualmente existe mas de 400 centros en
mas de 40 Estados4'.
La MEDIACIÓN MULTICULTURAL, es aquella que se da en zonas
o países donde ~onviven personas de diferentes razas o sus raíces y
co~tumbres son diferentes, no pensemos en países europeos o en estados
u111dos en donde la migración es un problema gravísimo y trae muchísimos
problemas con los naturales de las regiones donde se asientan estos
pensemos en nuestro país, en donde existen IO millones de habitante~
perten~ci~ntes .ª mas de 50 etnias, para ejem pi ificar esto el caso español es
muy s1g111ficat1vo, presentándose los problemas en las escuelas, teniéndose
que re~lant~ar el diseño curricular y los objetivos pedagógicos. Actualmente
en Lle1da ciudad catalana opera un centro multicultural como ayuda para la
transf~rmación de los conflictos y ejes de enriquecimiento mutuo para
46
colectivos desfavorecidos e instituciones educativas .
.
La ~Ef?I~CIÓN JUDICIAL, es aquella que es inducida por el propio
sistema Judrcral, sobre todo aquellos sistemas jurisdiccionales
contemporáneos, inmersos en procesos de perfeccionamiento utilizan la
mediación adscrita a los tribunales de justicia para incidir direct;mente en la
efectividad de la resolución sobre el conflicto subyacente, de esta manera se

369

�facilita y agiliza la solución judicial de las disputas, cuando estas son
.mev1ta
. bl es47 .

los conflictos emocionales que puedan surgir en los hijos como una
54
respuesta de la actuación de los padres .

La MEDIACIÓN EN LAS ORGANIZACIONES O EN LAS
EMPRESAS tiene efecto cuando se trata de empresas publicas o privadas
distinguiénd¿se que el coste de sus litigios ha disminuido contundentemente,
no afectándolas en los que ellos denominan la lista negra, ya que antes una
empresa que demandaba a otra era desacredi~a?a, así c~mo la demandada,
quien quiere tener tratos con alguien problemat1co, lo mismo sucede e~ las
publicas, resolviendo los problemas con_sus usuarios de una forma pacifica,

Otras áreas susceptibles o clases de mediación es: La mediación
TRIBUTARIA, la mediación en SERVICIOS DE SALUD, la mediación en
MATERIA DE CONSUMO, la mediación en MATERIA LABORAL
55
efectuada por particulares, la mediación en materia de ELECTORAL , la
57
56
mediación ESCOLAR , la mediación INMOBILIAR1A , entre otras.

48

rápida y expedita

.

La MEDIACIÓN EN MATERIA PENAL es muy factibl~, sobre t~do
en el caso de delitos menores o de delitos de menmes, ~~ el m1s_mo sentido
se puede aplicar a todos los casos que ~st~~ en avengu~~10~. PI;v 1a en donde
el ministerio publico procurara la med1ac1on o la conc11lac1on . El resultado
de este tipo de mediación es que hace a las partes responsables, las
rehabilita, es un proceso de reflexión, la mediación trata la culpa Y fomenta
50
el autocontrol, previniendo la reincidencia . Un ele~ento fundamental en la
culturización de este tipo de mediaci&lt;?n es la pollc1a, al ser estos los que
1
tienen contacto directo con la sociedad' .
La MEDIACIÓN MEDIOAMBIENTAL no tiene limites, es de
considerar que el daño al medioambiente es un ~erecho ~umano de ~e~cera
·' y que ha adquirido una importancia mundial en
generac1on,
, las ultimas
.
décadas, la cultura del medio ambiente se profesa solo en paises del pnm~r
mundo, México recientemente implementa planes para el c~1dado del 1~ed!o
ambiente, tas normativas son muy laxas, por lo que_ es fa~t1ble la med1ac1on
cuando surge un conflicto entre particulares o amb1entallstas, entre grandes
empresas, así como de particulares con gobiernos, el_caso de estad_os Unidos
en este tema es revelador la Environmental Protectwn Agency tiene como
mandato expreso intentar resolver lc_&gt;s conflictos civiles f~era de . los
tribunales siempre que ello sea posible'2, aportando resultado s1g111ficat1v~s
para las empresas, los particulares y sobre todo conservando al medio
ambiente generando una cultura de protección a la naturaleza y a los seres
humanos.
Una de las áreas mas proclives a la mediación, es la MEDIACIÓN
FAMlLIAR, tos conflictos familiares son los mas sensibles a ser resueltos
por este medio, ya que en la mayoría d~ lo~ casos el factor humano es
determinante, el aspecto psicológico y social _tiene_ gran peso. Cu~ndo _surge
un rompimiento de pareja, separación o d1vomo el p~oceso Jud1c1al_ es
desgástate, mas aún cuando se tiene que determmar el cu~dado53de _los h1JOS,
la pensión alimenticia. el uso de domicilio. el reparto dt- bienes , sm contar
370

10.- Conclusión.- La mediación es un procedimiento con alto sentido

humano, los razonamientos y los sentimientos de las personas, así como el
equilibrio de intereses y la armonía que se puede lograr en cualquier tipo de
relación jurídica o no, nos acerca a la equidad y por ende a la justicia,
pensemos en las bondades que los MASC nos proporcionan, es cierto que en
estos momentos, en este país se encuentran en el limbo jurídico. La
Mediación y el Arbitraje son la solución a la impetración de la justicia, sus
características y sus efectos son contundentes en oposición al esquema
judicial, no deben estar en la sombra, tienen que ser la luz y la meta de los
futuros abogados y de los profesionistas mexicanos, quitémosle la carga al
gobierno, solucionemos nuestros propios problemas, la actual política
gubernamental es dejar de ser patemalista, facilitémoselo, que nos dé las
herramientas y demostremos que los mexicanos podemos estar a la
vanguardia internacional, seamos proclives a los MASC y rompamos el
esquema del conformismo, garanticemos el futuro de este país.

Notas Bibliográficas
1

Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid; Posgrado
en Dirección y Gestión del Comercio Exterior por el CECO del Ministerio
de Economía de España; Especialista en ADR, se ha desempeñado corno
subdelegado de la PROFECO y la Secretaria de Economía en Jalisco,
actualmente es Profesor Investigador del Instituto de Investigaciones
Científico-Jurídicas de la Facultad de Derecho de la UANL y Subdirector
Académico de la misma. Miembro Supernumerario de la Academia de
Derecho Internacional Privado y Comparado. Miembro de la Comisión de
Arbitraje Internacional del Capitulo Mexicano de la International Chamber
of Commerce. fgQrjon r(i; justicc.com / fgorjon@hotmail.com.
2
Y. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Medios Alternativos de Solución de
Controversias, Solución a la Impetración de la Justicia" . lustitia. Revista del
Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Facuitad de Derecho y
Criminología de la UANL. Numero 3. México, 2002.
3
Esta hipótesis se suscribe a la línea institucional de investigación de
Medios Alternos de Solución de Controversias del Instituto de
371

�20

Investigaciones Jurídicas de la Facultad de Derecho y Criminología de la
UANL.
Los países en donde la mediación tiene un gran avance y una aplicación
real son Estados Unidos como etapa previa a todo conflicto judicial, y
Argentina donde es obligatoria.
5 Cfr. Folberg, Jay y Taylor, Alison . Mediación Resolución de Conflic1os sin
Liligio. Ed. Limusa. México, 1992. Pag. 27.
6 Cfr. Fa león, Enrique M. Mediación ObligalOria en la Ley 2./. 5 73. Ed.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, 1997. Pag. 17.
7 La justicia sugiere siempre elementos de armonía, proporción o
congruencia entre las conductas personales. Cfr. Basave Fernández del
Valle, Agustín. Filosofia del Derecho. Fundamentos y Proyecciones de la
Filosofia Jurídica. Ed. Porrúa. México, 2001. Pag. 707.
8 Las técnicas utilizadas comúnmente son las de negociación. prevaleciendo
a 111vel mundial el Modelo Harvard. V. Malaret, Juan. Manual de
Negociación y Mediación. Negociaciones Empresariales Eficaces para
Juristas y Directivos. Ed. COLEX. Madrid, 2001.
9 El proceso existe cuando estamos en la presencia de un litigio, en la
ausencia de este último consideramos a la mediación un proced1m1ento por
tratarse de un conílicto o controversia. V. Gorjón Gómez. Francisco Javier.

4

Op.cit. número2.
1 Cfr. Álvarez Ledesma, Mario l. Introducción al Derecho. Ed. Mcgraw-

°

Hill. México, 1999. Pag. 323.
11 V. Toral Moreno, Jesús. Ensayo sobre la Justicia. Ed. Jus México. 1970.
Pag. l 5
12 V. Goldschmidt, Warner. La Ciencia de la Justicia (Dikelogia) . Ed.
Aguilar. Madrid, 1958. Pag. 104.
13 V. García Máynes, Eduardo. Introducción al Es1Udio del Derecho. Ed.
Porrúa. México, 199,:1 _Pag. 373.
14 V. Moreno Navarro, Gloria. Teoría del Derecho. Ed. Mcgraw-Hill.
México, 1998. Pag. 126.
15 V. Basave Fernández del Valle, Agustín. Op.cit. número 7. Págs. 705 719.
16 V. Álvarez, Gladis S. Et.al. Mediación y Justicia. Ed. Depalma. Buenos
Aires, 1996. Pag, 23.
17 V. Garber, Carlos A. La Mediación Funciona. Ed. Abe ledo Perrot. Buenos
Aires, 1996.Pag.20.
18 y. Singer, Linda R. Resolución de Conflictos. Ed. Paidós. Bar~elona,
\ 996. Pag. 16. Título Original Settling disputes. Conílict resolut1on 111
business, families, and the legal system.
19 V. Aiello de Almeida, Maria Alba. Mediación Formación Y Algunos
Aspeclos Clave. Ed. Porrúa. México, 2001. Pag. 53.
372

V. V. Álvarez, Gladis S. Et.al. Mediación y Justicia. Op.cit. número 16.
Pag. 76.
21
V. Aiello de Almeida, Maria Alba Et.al. Régimen de Mediación y
Conciliación. Ed. Astrea. Buenos Aires, 2001. Pag. 194.
·
22 V. Fernández Rozas, José Carlos. Legislación sobre Arbitraje Interno e
Internacional. Ed. Civitas. Madrid, 1990. Pag. 23.
23
V. González-Capitel Martínez, Celia María. Manual de Mediación. Ed.
Atelier. Barcelona , 1999. Pag. 179.
24
V. Castanedo Abay, Armando. Mediación, Una Alternativa para la
Solución de los Conflictos. Ed. Colegio Nacional de Ciencias Jurídicas y
S_ociales. Hermosillo, Sonora, 200 l. Pag. 29.
2' V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Arbitraje Comercial, Paradigma del
Derecho". Revista Jurídica Jalisciense. Ed. Universidad de Guadalajara.
Año 11, número l, Enero - Julio. Pag. 121.
26
Actualmente la Comisión de las Naciones Unidas de Derecho Mercantil
Internacional trabaja en una ley modelo, tomando como ejemplo el éxito de
la ley modelo de arbitraje, destaca en este proyecto la unificación de la
mediación y de la conciliación como un mismo procedimiento.
27 Negación de créditos, problemas fiscales, problemas de credibilidad y
mala fama. V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. Op.cit. número 25. Pag.
126.
28
V. Dupuis, Juan Carlos G. Mediación y Conciliación. Ed. Abeledo-Perrot.
Buenos Aires, 1997. Pag. 50.
29
V. Artículo 18 del Reglamento de Arbitraje y Conciliación de la Cámara
de Comercio Internacional CCI
30
V. Gottheil, Julio Et.al. Mediación. Una Transformación de la Cultura.
Ed. Paidós. Barcelona, 1997. Pag.45.
31
V. Dupuis, Juan Carlos G. Op.cit. número 27. Pag. 53.
32
Idem. Pag. 54.
33
V. González-Capitel Martínez, Celia Maria. Op.cit. número 23. Pag. 21.
34
V. Uribarri Carpintero, Gonzalo. El Arbitraje en México. Ed. Oxford.
México, 1999. Pag. 3
35
V. Suares, Marinés. Mediación, Conducción de Di.1putas, Comunicación y
Técnicas. Ed. Paidós. Buenos Aires, 1999. Pag. 51.
36
V. Rodríguez Villa, Berta Mary Et.al. Mediación en el Divorcio, Una
Alternativa para Evitar Confrontaciones. Ed. UNAM. México, 2001. Pag.
23.
37
V. Uribarri Carpintero, Gonzalo. Op.cit. número. 33. Pag. 17
38
V. Lascala, Hugo Jorge. Aspectos Prácticos de la Mediación. Ed.
Abeledo-Perrot. Buenos Aires, 1999. Pag. 91.
39
V. Dupuis, Juan Carlos G. Op.cit. número 27. Pag. 89.

373

�° Cfr. Floyer Acland, Andrew. Como Utilizar la Mediación para Resolver

UNA TAXONOMÍA DE LA VIOLENCIA POLÍTICA
CON ESPECIAL REFERENCIA A MÉXICO
'

4

Conflictos en las Organizaciones. Ed. Paidós. Barcelona, l 993. Págs. 189 293.
41 Alternativas; Intereses, posiciones y objetivos; Opciones; Criterios
(legitimidad); Relación; Comunicación y Compromisos. V. Malaret, Juan.
Op.cit. número 8. Págs. 23 - 36.
lnfra. 4. Características de la Mediación. d) Cooperativa y creativa.
V. Gorjón Gómez, Francisco Javier. "Elementos de control a priori del
laudo por parte del árbitro". Pauta. Boletín Informativo del CAMECIC.
No.33. México, 2002.
44 Jnfra. 3. Aplicación de la Mediación en otros Países. Caso Argentina.
45 V . Grover Duffy, Karem. Et.al.
La Mediación y sus Contextos de
A!licación. Paidós. Barcelona, 1996. Pag. 55.
4
V. González-Capitel, Celia. Mediación 7. Editorial Atelier. Barcelona

42

43

2001. Pag.289
47 V. Castanedo Abay, Armando. Op.cit. número 24. Pag. 36.
48 V. Kolb, Deborah M. Et.al. Cuando Hablar da Resultados. Ed. Paidós.
Argentina, 1996. Pag. 227.
Iniciativa de reforma al artículo 3 del Código de Procedimientos Penales

49

del Estado de Nuevo León.
50 V. Neuman, Elías. Mediación y Conciliación Penal. Ed. Depalma. Buenos
Aires, 1997.
51 V. Vinyamata Camp, Eduard. Manual de Prevención y Resolución de
Conflictos. Ed. Ariel Practicurn. Barc,!lona, l 999. Pag. 71.
52 V. González-Capitel, Celia. Op.cit. número 46. Pag. 155.
53 V. Marlow, Lenard. Mediación Familiar. Ed. Granica. España, l 999.
54 V. Bertnal Samper, Trinidad. La Mediación Una Solución a los Conflictos
de Pareja. Ed. Colex. Madrid, l 998. Pag. 25.
55 V.
Pérez Borrego, Gregario. Arbitraje de Elecciones y Procesos
Judiciales en Materia Electoral Ed. Cornares. Granada, 1999.
56 V. Girad, Kathryn, Et.al. Resolución de Conflictos es las Escuelas. Ed.
Granica. Argentina, 1997.
51 V. García-Yaldecasas y Alex, F. Javier. La Mediación Inmobiliaria. Ed.
Aranzadi. Pamplona, 1988.

Dr. José María Infante
UANL

Violencia y violencia política constituyen dos expresiones polisémicas
y, por I? t,a~to, de uso muy oscuro y complejo. Por ejemplo, suelen usarse
como_ sm?~tmos agresión = conflicto = violencia (en cualquier orden 0
c_om.~,m~cton), lo cual muestra las dificultades que enfrentamos en el plano
hngu1st1co, menores todavía a las que debemos solucionar en la
interpretación de la realidad. Hace ya algún tiempo, Santiago Genovés
( 1977) llamab,a la atención sobre esta presentación caótica de la
terminología. El agregaba diez términos más a la lista lo cual era una
complicación adicional. Lo destacable es que quizá no' hemos avanzado
mucho en estos últimos treinta años.
. . Es probable que "agresión" y "violencia" puedan tener acepciones
s1_milar~s e? el lenguaje común; sin embargo, preferiría aplicar el término
vzolencw solo a aquellas circunstancias del comportamiento humano en las
que: ~~mo consecuencia de las acciones, se deriva la muerte física (o su
P,º~1b1hda~) de una o más personas, mientras que en la agresión los daños
f1s1cos senan menores. La agresión, no obstante, no está exenta de coacción
p,si.cológica, capaz de provocar mayores daños a una persona que la acción
f1s1ca. Claro q~e esto_es a veces un problema de matices y no siempre puede
marc,arse la _d1ferenc1a de manera clara o tajante. En apoyo de esta idea,
podnamos citar a Hannah Arendt ( 1970), quien señalaba que la distinción
:nt.re los co~ceptos de fuerza y poder del de violencia reside en que esta
ultima requiere de implementos (subrayado de ella), estableciendo una
caract~rí~tica especial en los últimos tiempos, ya que la revolución
t~cnolog1ca ha creado condiciones para una inversión de medios y fines
siendo , e~tos úl~imos ocultados o desplazados por aquéllos. Otr~
caractenst1ca particular de la violencia entre los seres humanos es que se
hace arbitraria cuando los resultados de los actos caen fuera del control de
los agentes, lo cual puede ejemplificarse con numerosos actos de guerra. El
problema de cuánto daño físico es necesario para hablar de violencia --esto
es, cuán cerca de la muerte debe dejar una acción a alguien para que
P?damos hablar de violencia- no puede resolverse de una manera clara. En
cierto sentido, nos enfrenta al viejo dilema: "¿cuál es el pelo que se cae o
debe caer para deciararse calvo?"
Esta definición o clasificación de violencia que aquí se propone
contrasta con la definición de J. Galtung ( 1975), para quien la violencia es
375

374

�Esta definición o clasificación de violencia que aquí s~ propone
contrasta con la definición de J. Galtung (1975), para quien la v10lencia es
todo aquello que impide la realización plena del ser humano, d~ manera que
la violencia abarcaría así múltiples expresiones del comportamiento Y ~e las
estructuras sociales; ello nos lleva, en mi opinión, a hacer en o~a_s:ones
indistinguibles violencia y cualquier otra forma de acción. La po~icion de
Galtung ha sido retomada por otros estudiosos (McGregor y Rubw, 19~~)
que, aun cuando marcan ciertas diferencias_ con r~specto a la c~nsideracion
de una cultura violenta o cultura de la v10lencia aceptan la idea de ~na
violencia estructural. El problema, para mí, es que si acept~m?s que e~iste
una violencia estructural, el significado-del término se desdibuJa a trav:s de
una omnipresencia no siempre distinguible entre las estructuras. r_oda
sociedad requiere '·educar'' a sus miembros para que puedan pro?ucir Y
reproducir sus instituciones. La mayor o_ me_nor car~a de sufrimiento
personal, agresión O violencia que ello implique sera el resultado de
múltiples circunstancias. Sin duda. dado que ese proceso se da por igual en
todas las sociedades del globo, desde Noruega o Canadá hasta Sierra Leona,
no podemos decir que en todos los países tenga la misma fuerza o provoque
los mismos inconvenientes o trastornos.
Otra diferencia que marcar con el conflicto, si aceptamos _la definición
anterior, es que este último es omnipresen~e en _cualquier~ de sus
manifestaciones, ya que puede aparecer en tod? tipo de i~tercambio humano
y en cualquier época, mientras que la violencia se da solo en determmadas
condiciones.
Por otro lado y aun cuando también sea dif!cil a vece_s esta_blecer
distinciones claras. diferenciaremos en este trabaJO entre v10len~ia (en
cualquiera de sus expresiones) y violencia política. Todas las soci_e~ades
sufren montos más O menos grandes de violencia (en forma de homicidios.
robos O asaltos con violencia, violencia intrafamiliar y otras), pero la
violencia política en ta mayoría de sus expres1o_nes_ particulare_s suele
circunscribirse a cierto tipo de sociedades. La especificidad de _la v10l_encia
política se debe a que en ésta lo que está en juego es el poder politico, dirc&gt;cta
indirectamente. Sin duda, aquí también nos enfrentamos con problemas de
0
ambigüedad: ta violencia que las acci~nes. de m~chos n~rcotraficantes han
mostrado en tos últimos tiempos en el amb1to latm~a_mencano es una forma
de violencia criminal que tiene una clara faceta politica. En este caso, no es
fácil trazar una línea divisoria entre la violencia política y la que pertenece a
otra categoría.

l. Teorías sobre la violencia

376

Sin duda, las teorías que tratan con la violencia desde las perspectivas
so~i?l?gica o política son innumerables y no es el propósito aquí hacer un
a~ahs1s de todas_ ellas. Me limitaré a señalar las características de algunas, no
sm antes advertir que la selección es totalmente arbitraria y que cualquiera
puede proponer otros autores y otras visiones.
Tenemos, en principio, además, dos niveles de análisis de la violencia:
el que privilegia las condiciones estructuiales, donde la violencia es una
?erivación del funcionamiento de las instituciones sociales o políticas,
impuesta a los seres humanos sin otra perspectiva que seguir fielmente una
especie de mandato; y, por otro lado, la violencia debida a factores
p_sicocultur~les, d_onde los individuos son los que han sido educados para
eJercer la v10le'.1cia y ést~ es el resultado inevitable de su socialización y de
las representaciones sociales que comparten, posición no exenta de cierta
base de individualismo metodológico, con las consecuencias
epistemológicas que conlleva.
En una visión más amplia -ya que trata del conflicto en sus diversas
manifestaciones (lo que incluye tanto agresión como violencia en la forma
que están definidas aquí}-, Ross (1995) ha realizado un extenso y profundo
trabajo sobre las distintas formas en que el conflicto se manifiesta en las
sociedades de tradición oral, al cual me referiré un poco más adelante.
Entre los partidarios de la primera perspectiva, encontramos a Karl
Marx ~ 1818-1883), quien no propuso una teoría de la violencia, pero sí
destaco el papel de ella en las transformaciones sociales a través de la
historia humana. Para Marx ( 1971 ), la guerra está en el origen de la
formación de las grandes sociedades y de las ciudades, ya que es inevitable
~ue aparezca cuando se realiza algún modo o forma de apropiación de la
t1_err~. Esta apropiación, que suele ser un acto violento por sí mismo, genera
nvahdades que se expresan a través de un permanente estado de guerra. Y,
en todo caso, la paz puede ser una consecuencia o una derivación de la
guerra, pero no al revés. Testigo de las grandes luchas obreras del siglo XIX
europeo, Marx entendió que el conflicto resuelto de manera violenta era una
modalidad natural de todas las sociedades, desde las comunidades
originarias hasta las sociedades del capitalismo en expansión o formación de
las que era partícipe (Marx y Engels, 1974).
Otro autor interesante es Lewis Coser, quien analizó el conflicto en
términos de una cierta "funcionalidad" social. Para él , en todas las
circunstancias en que las posibilidades de alcanzar logros sociales o
económicos se ven bloqueados, el recurso a la violencia es una salida
inev_it~ble, favorecida por la consideración social (Coser, 1970). La
part1c1pación de personas que pertenecen a pueblos oprimidos, tanto en las
377

�revoluciones clásicas como en las luchas anticolonialistas, es una forma de
afirmación de la identidad, más que una expresión de otras estructuras de
personalidad. Esta idea puede ser discutida, pero Coser tiende a justificar la
violencia en términos funcionalistas; es decir, entiende que las expresiones
de violencia, de cualquier tipo, cumplen alguna función; el problema es que
él entiende la función no en términos sociales, sino de necesidades
individuales. De esa manera, entiende que los individuos recurren a la
violencia en casos extremos, cuando existen situaciones generadoras de una
gran ansiedad y se produce una extrema frustración. Curiosa explicación, ya
que las condiciones estructurales de la violencia terminan siendo expuestas
en razón de determinantes de orden subjetivo.
Por último, Giddens, quien es el sociólogo más representativo de la
última generación, entiende a la violencia como un complejo fenómeno, que
ha dado origen y sostiene a las modernas naciones-estado. Partiendo de una
de las ideas centrales de Weber - la nación-estado moderna ejerce el
monopolio de la violencia legítima- Giddens ( 1987) se propone analizar
cómo se presentan la supervisión y el control de los medios de la violencia
en los estados modernos, a diferencia de las sociedades tradicionales, donde
la violencia pasaría por las divisiones de clase. En las sociedades modernas,
el uso y control de los medios de violencia son atenuados e indirectos, a
diferencia de las sociedades fuertemente divididas en clases, donde la
violencia se ejerce de manera directa por parte de los sectores principales.
Giddens piensa que ni Durkheim ni Marx habrían sido claramente
específicos en su tratamiento de violencia, pues ambos compartían una
visión un tanto ingenua de la civilización industrial, que estaría movilizada
por fuerzas pacíficas; la insistencia del marxismo en la lucha de clases
circunscribe la visión de la violencia a un proceso interno a la nación-estado,
pero no alcanza a percibir la dimensión externa, las acciones de las nacionesestado dirigidas a sus similares para asegurar su propia expansión. Para
Giddens enfrentamos dos dilemas: cuáles son las acciones correctas que
debe efectuar la 'buena sociedad' con respecto al control de los medios de
violencia y, segundo, la discusión y ejecución de una teoría política
normativa. Lo primero es apremiante, porque muchos países pequeños o
marginales disponen en la actualidad de un gran poder destructivo; algunos
países de la ex Unión Soviética se han quedado con una gran cantidad de
arsenal nuclear y se deberían instrumentar mecanismos políticos que evitaran
que esos medios pudieran ser utilizados de manera que no perjudiquen a la
humanidad. En cuanto a la posibilidad de encontrar un sistema de regulación
entre naciones para el uso de los medios de violencia, el desafío es lograr un
orden internacional en el cual el poder militar no amenace a los seres
humanos. Cualquiera de los dilemas es de difícil resolución, pero si no
encontramos los mecanismos adecuados, si dejamos el asunto librado al
mero fluir de los acontecimientos, todos corremos peligro de ser

378

exterminados
· hechos mcontrovertibles
.
t
. Hay , con todo, vanos
que deb
~marse en cuenta a la hora de proponer regulaciones· la uerr
en
siempre
un
conflicto
entre
entidades
políticas
dond.
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a
moderna
es
· ·'
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,
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pos1c;n o rea izan ciertos actos con relación a su inserción particular en el

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a
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vi,lumbra
ningun
.
,
,
.
allá de . rt d 1 - .
a vocac1on poltt1ca de detener esto más
c1e as ec arac1ones hechas con más vocación d
, ,
con ánimo sincero; por último, sería una tarea im os·e espec~aculo ~ue
pretendert exterminar el conocimiento
que hizo pos'bl
ible y s1~, sentido
1 e pi a construccwn
.
de ese
arn~a~en o, ya que la ciencia y la tecnología son en últim 0 t, .
act1v1dades
públicas·' pero, adema's , nada garantiza
. ' que la
ermmo,
. ,
'd d
c1ent1fica ,de u~ país cualquiera no pueda reconstruir ese conocí .comum a
obra ~e smtes1s, Sociology (Giddens 1989), se refiere a la vio~:~:\~: su
partes. cuando habla del comportamiento criminal d d
.
. . os
un tr~t~miento la!eral, y en la parte dedicada al aná,lis~nd: ¡~ªs ~~~-:1:~\:~:sne
mov1m1entos sociales.
Y
un m::i~~iit~e:~~ta~adrevolución se da cuando aparecen tres condiciones:
e masas como soporte O apo .
de reforma y cambio soc·al
yo, procesos profundos
.
.
1 y 1a amenaza o el uso de la . 1 . L
d1ferenc1a c?n. las rebeliones o revueltas, que también utilizan lav~~o~:~~~- a
q~e est~s ultimas no buscan transformaciones profundas· asimism:, es
~1ltf~renc1a chon golpes de estado, que también usan la violenci~ es que en, lolas
u. irnos no ay movim
· tos de masas como apoyo. Citando 'a Till ( 1978
,
ien
d,~.
la m_ayona de las acciones cnlect;vas de v;olencia se desa;rollan ;
pa i_r . , e acciones que no son inicialmente violentas de manera
d:~:hoviodlenlcia enlhos movimientos social;s o revolucio:ua:i~:
.
e O que agan los demás part· ·
•
quienes ejercen la autoridad. Por otro lado usa1c1pealntt~s, ~n e:pec1al
revol• ·
· "
.
'
erm1110 terror
uc1onano p~ra refenrse a la sistemática aplicación de la violencia
parte de los gobiernos revolucionarios para obligar a la ob d' ·
plor
nuev
t 'd d
e 1encia a as
as au on a es. Aun cuando sabernos de la importancia que Gidd
199 l )_ ot_org: a I agente en su exphcación de los procesos soc ;a;;,'
. ~ pos1c1on leva a entender la violencia como la resultante d;
~:1~~1c1ones es_tructur~l~s, más que como una situación o condición derivada
1rcunstanc1as subJet1vas.

q;

~~;~~~~~á

\~!!4;

vez hUn~ ;e las t~orías tradicion_ales más significativa e importante, que a la
a
a s1 º. cuestionada y ampliamente discutida y que pone énfasis en los
spectos ps1coculturales, se la debemos a Freud ( 1856-1939).
entref: muy difícil resumir l_~s ideas de Freud sobre violencia, porque se
zan con las de agres1on (donde a veces no hay distinción entre

379

.1

�condiciones sociales y subjetivas) y porque sus ideas fueron evolucionando y
transformándose a lo largo de su obra; en lo que se refiere al plano cultural y
social, pasó de una poca o nula atención hasta otorgarle una gran
importancia hacia el final de su vida. Entre las primeras descripciones sobre
la aparición de la violencia y la agresión de los seres humanos, Freud
pensaba que los varones exhiben un componente de agresión en su
sexualidad, expresado a veces por formas violentas de apropiación del objeto
sexual, que estaría presente desde los comienzos mismos de la cultura
humana ( 1905 ). Había sin duda una cierta concesión al "machismo'' de la
época y de allí la idea de una posición "activa'' para el hombre y "pasiva"
para la mujer, que trascendía los aspectos sexuales. La pulsión sexual, en
este texto, sería un remanente de apetitos canibalísticos, asociada al comer.
Debemos decir, como complemento, que la destrucción del objeto amado
por la masticación aparece como mito en muchos pueblos (Lévi-Strauss.
1964) y en muchas de las fantasías infantiles en nuestra cultura.
En 1915, Freud establece que la polaridad amor-odio tiene un origen
común, que es el de las relaciones de objeto que el "yo" establece desde el
origen en el ser humano. Las relaciones amor-odio son complejas,
imposibles de ser circunscriptas a una vinculación polar de compensación. El
odio aparece a partir de la necesidad de eliminar a todos los objetos o
elementos que se convierten en displacenteros, de manera que, en la lucha de
cualquier ser humano por conservarse o afirmarse aparecerán
comportamientos agresivos y violentos.
Posteriormente, Freud ( 1920) corrige la versión anterior y habla de dos
grandes conjuntos de pulsiones: las de vida, relacionadas con el amor
(ternura) y las de muerte, vinculadas al odio (agresión). Aquí el conflicto se
da como expresión de las contradicciones en la conformación del aparato
psíquico individual, como causa y resultado de la propia estructura psíquica.
Todavía en 1924 (Freud, 1924) la agresión es el resultado de los
conflictos entre "yo" y "superyó" y con poca intervención de los factores
sociales o culturales. Más adelante, Freud ( 1927) adoptará la idea de que en
todos los seres humanos están presentes tendencias destructivas, antisociales
y anticulturales, como una especie de condición biológicamente
determinada. Freud se cuida mucho de hablar de un componente genético o
algo parecido, pero establece una especie de evidencia universal, aceptando
de alguna manera un tipo de rasgo de conformación estructural genérico en
la personalidad. También constata que, en muchos casos, la satisfacción que
la cultura ofrece a los seres humanos suele ser mínima, con lo que se
entiende que quieran destruirla. De alguna manera, justifica que los seres
humanos puedan atacar a los sistemas socioculturales que les imponen
restricciones u obligaciones difíciles o imposibles de cumplir. Cuando un

sistema
tal deja
insatisfechos a un gran numero
,
a la protesta
y rebelión.
de sus miembros, los empuja
Luego, Freud ( 1930) reitera la idea de
I
agresivos, hostiles y que la sociedad seque os seres humanos somos
amenazada de destrucción por lo
I
I encuentra permanentemente
esta tendencia. La destru;ción deqlue a ~udtudra debe poner siempre límites a
.
.
a socie a es la canse
. . .
e
la
nnposición
de
límites
p
cuencia
mevitab\e
d
.,
. or otra parte podemo
agres1on se advierte en los niños
1
,
s encontrar que la
individual, cuando todavía no t· en as et_~pas tempranas del desarrollo
.
ienen nocion de la
· d d .
defendiendo los objetos que perciben como
.
prop1e a pnv~da,
Eso le lleva a concluir que es d"fi . .b propios de una manera agresiva.
.,
1 1c1 1 1i erar a los s
h
agres1on, aprendida así desde e'pocas micia
. . . 1es Por otro eres
de. la
¡ d umanos
·
de que la cultura impone sacr1·fici·os 1
.
a o, reitera su idea
• .
.
a os seres humanos
1
dificil sentirse dichoso en cualquier cul
'. por o que se hace
modelo hidráulico· la agresi'o• n t d , tura. Hay tambien una especie de
·
en na una carga c t
humano y se volcaría hacia afuera c
. ons ante en cada ser
en un sistema compensatorio; esta t~;~ ~,~ntrapart'.da de la agr~s_i?n al ·'yo'',
fatalista, ya que no habría alte t·
s l~e~ana a una pos1c1on un tanto
ma ivas muy validas· 0
.
0
agredimos a los demás. En este te
· n~s autoagredimos,
inclinación agresiva es una dis _x~~ esta~I_ece una ~es1s fundamental: " la
ser humano" (Freud 1930: 117{~~~~: pu s1onal aut?~oma, originaria, del
instinto biológico pero que t1·en.
os que la pulsion en Freud no es el
,
e una carga muy f rt
.
desarrollo cultural de la humanidad en toda I _ue ~ y no erradicable. El
lucha entre las pulsiones de vida y 1
1 . a historia es una permanente
donde la lucha por la vida debe de ~s pu s1ones de _destruc~ión o muerte.
anhelo de realización fantásti~a a guna manera,_ t~1_unfar. Este es más un
empíricamente validada.
que una exposic1on de una tendencia
. En su carta a Einstein, de septiembre de 1932 (F
nazismo pisándole los talones ma "fi t
. . , reud , 1933), ya con el
de intereses entre los hombre~ se ;~n1.:sn a su c?n~1~c1on d~ que los conflictos
que otras formas de resolución son Ll , ~~:~;nc1p1? m~d1ante la violencia y
1
1
razón que no parece ser una forma n::~al d~c~;~i1n ::\:t:e~;s t~:~:!~ods~ la
Otro autor que ha analizado la guerr
1 .
.
perspectiva cultural es Marv· H . E
a Y ª violencia desde una
Harris ( 1981)
. m arns. n una de sus obras más famosas
derivan de la propon_e su id~a de que las guerras tienen bases prácticas· s~
ausencia en ciertas cultt ra d
1 .
.
problemas. Citando el ~om o
.
1 s, e so uc1ones alternativas a sus
el desencadenamiento de p rtam1ento de pueblos de lengua maring, explica
atribuidos a conductas llat gulerra como la respuesta a ciertos significados
d
cu ura mente dadas cuya ba
eterminada población d t d
, .
'
se es mantener a una
medio. Con ello n·
r~ e 1?s limites del equilibrio ecológico en su
, iega a existencia de un "instinto agresivo'' y ubica a la

t,

381
380

. ...

�guerra como un proceso sistémico. Para llegar a esta conclusión, Harris toma
los datos y las ideas de Rappaport ( 1987), en sus análisis de los tsembaga, un
pequeño grupo de lengua maring que habita en el distrito de Madang, en
Nueva Guinea. Rappaport construye varios índices matemáticos para
calcular la capacidad de sustentación de un pueblo y a partir de allí formular
un pronóstico; cuando el valor de la cantidad de la población real se acerca
al valor de su fórmula de capacidad de sustentación, la guerra se hace
inevitable. Pero no es necesario llegar al límite; Rappaport piensa que
existen además otros factores que aumentan la irritabilidad de una población,
usando, en este caso, un razonamiento matemático espurio: si existe un
grupo formado por 20 personas con uri pequeño espacio de cultivo y un
animal, hay 400 posibilidades de que los animales provoquen conflictos al
invadir las parcelas cultivables. Si aumentamos a 40, las probabilidades de
conflicto se hacen 1600, de manera que, mientras el aumento demográfico es
lineal, los conflictos crecen geométricamente. Obviamente, no aporta datos
antropológicos que le permitan defender esta hipótesis de reminiscencias
malthusianas.
Volviendo a Harris ( 1981 ), éste piensa que la guerra en las sociedades
de tradición oral es el precio que deben pagar por criar varones cuando no
pueden permitirse el lujo de criar niñas. Explicación, como muchas otras de
las teorías de Harris, sumamente audaz y creativa, pero poco sustentada con
datos y análisis de varias culturas.
El déficit de mujeres creado artificialmente entre los yanomamo es otro
de los fenómenos causantes de guerra y violencia que examina Harris. Según
él, la estrategia seguida por los yanomamo para criar varones agresivos se
debe a que siguen una de las dos únicas estrategias posibles en la formación
de seres humanos despiadados y feroces: ofrecer alimentos, confort y salud
corporal u ofrecer privilegios y recompensas sexuales; y concluye que "el
sexo es fuente de energía agresiva ( ... ) porque los sistemas sociales
machistas expropian las recompensas sexuales, las distribuyen entre los
varones agresivos y las niegan a los varones no agresivos, pasivos (Harris
l 981: l 00). La explicación no puede ser convincente, porque la disyunción
no es ni lógica ni materialmente clara: confort y salud corporal son
privilegios para cualquier sociedad, pero mucho más en las de tradición oral.
En otro texto, Harris ( 1977) analiza lo que él denomina "las principales
explicaciones alternativas para la guerra": como forma de solidaridad, como
juego, como inherente a la naturaleza humana y como política. Descarta la
primera explicación porque, teniendo la guerra un alto porcentaje de
mortalidad, las sociedades podrían buscar otras formas culturales de
incrementar la solidaridad, como los deportes (nótese el falso
antropomorfismo implícito sin fundamentos teóricos). En cuanto a la idea de

juego, piensa que, si los guerreros de las distintas sociedades ---como es el
caso de los. yanomamo- debe~ ser educados afectivamente para valorar la
gu~rra Y disfrutar ~atando rivales, también podrían ser educados para
odiarla Y para repudiar el espectáculo de seres humanos exterminándose
mutuamente. En lo que ha~e a la naturaleza humana, su argumento principal
~s qu~ la guerra y el asesmato no son universalmente apreciados y que la
mtensidad ~ la frecuencia de la guerra son altamente variables. La idea de
que_ las sociedades pueden incrementar su bienestar económico y social a
partir. de la guerra ---causas políticas de las guerras- le parece a Harris
apropiada para las naciones modernas, pero no para las guerras entre bandas
y aldeas, que no buscan conquistar territorios o someter a los vencidos. Sin
emb~rg~, cuando explicaba la conducta agresiva de los yanomamo lo hacía
en termmos del se~uest~o y apropiación de mujeres, una forma general de
acrecentar el pat_nmonto del pueblo en cuestión. En los trabajos de
Rap~apo~,, que cita, también está claro que es el proceso de una cierta
pla111~~ac1on no consciente del uso del territorio lo que lleva a la guerra y la
agres1on. De to?as maneras, pero por otras razones, es admisible que los
pue?los ~o requieran del uso de la guerra como una forma de incrementar su
~atn~o~1?. En s~s conclusiones'. Harris reafirma que la guerra y el
mfant1c1dio femenmo son el precio que las sociedades de tradición oral
de,b~n pagar para _mant~ner sus niveles de vida por encima de los niveles
mm1mos de subsistencia y que, en el fondo, se trata de una forma de
mantene_r, el _equil_ibrio demográfico adecuado para las condiciones de
prod_ucc10n d1sp?~1?les. La te~is, sin embargo, debería ser comprobada a
traves de un anahsis comparativo mucho más vasto en cuanto a los datos
aportados.
Girard ~ l 983~ establece una correspondencia estrecha entre las diversas
f?rm~s de v1olenc1a y lo sagrado. Para él, la violencia está o aparece siempre
ntuahzada, lo que le confiere así ese carácter sagrado. Lo curioso suele ser
que ese carácter sólo puede conseguirse mediante la asignación de carácter
sagrado a 1~ vícti_ma, de _all_í el enorme peso de lo simbólico en cualquier
for~a de v10lenc1a. La victima ritual, por lo tanto, es de alguna manera un
s~r mocente que debe pagar por la culpa de alguien. Para ilustrar las
?1ficultades que tienen las distintas culturas para acabar con la violencia
mtroduce el ejemplo de los chukchis, un pueblo que habita el extrem~
nordes~e de Siberia, en~re las costas del mar de Siberia oriental y el estrecho
de Benng. Los chukch1s se anticipan a la venganza sacrificando a uno de los
s~yos, para e_vitar que se desencadene el ritual de sacrificio que, siendo
circular, no tiene fin. Hay noción clara de la violencia y del papel de la
ven?anza, pero se imp_onc el sacrificio de un miembro del grup::i para cerrar
ci_clo. E!lo lleva a G~rard a la conclusión de que no es posible prescindir de
ª violencia p~ra terminar con ella. Por otro lado, la violencia es fundadora
de la comunidad; es a través de su ritual que la comunidad adquiere

t

383
382

�identidad y fuerza para salir adelante. Todos los mecanismos de la violencia
fundacional, el de la víctima propiciatoria, el del sacrificio ritual, el del
canibalismo y otros, tienen todos el mismo objetivo; sentar las bases
fundacionales de la existencia comunitaria. La pena de muerte de las
sociedades contemporáneas no es más que una forma de prolongación ritual
de esta violencia fundadora. Esta asimilación entre violencia y ritual se
asemeja a la posición sostenida por Franco Fornari ( 1972), para quien la
guerra en las sociedades de tradición oral constituye una fonna fundamental
de iniciación. Siendo la guerra en la mayoría de los pueblos una atribución
casi exclusivamente masculina, Fornari piensa que se trata de un
desplazamiento de la simbolización de la castración-muerte que renace en la
identidad grupal. El trabajo humano, opuesto a la guerra, tendría algo de
naturaleza femenina; sería la manifestación de la actividad constructiva del
ser humano e, invirtiendo el mito bíblico, Fornari piensa que los pueblos
agrícolas son de naturaleza pacífica y la agricultura el gran proceso
pacificador. Aun cuando podríamos encontrar elementos de la cultura
agrícola que ratificarían esta condición en su relación con el entorno, me
parece que estamos aquí en el plano difícil de las interpretaciones históricas.
no sólo de los pueblos particulares, sino de la humanidad misma, lo cual
puede conducirnos a discusiones interminables.
Mención aparte merecen Konrad Lorenz e Irenaus Eibl-Eibesfeldt. El
primero, trabajando con animales, encontró que los patrones de agresión
entre éstos seguían pautas preestablecidas y diferentes, según fuese intra o
extraespecífica.
Para Lorenz ( t 966), la agresión intraespecífica aparece en todas las
especies animales y tiene varias funciones importantes para la especie en
cuestión: distribuir territorios de dominio evitando una constante
redefinición; seleccionar los mejores ejemplares en orden a la reproducción,
y establecer un orden social de jerarquías, especialmente importante en los
animales sociales más evolucionados. Pero, justamente, esa agresión
intraespecífica nunca pone a los contendientes en peligro de muerte, lo que
es fundamental para la supervivencia de la especie. La lucha tiene, aun
siendo instintiva, mucho de ritual.
Lo que hace la distinción con los seres humanos es que nosotros hemos
construido poderosísimas armas de destrucción que no podemos controlar.
Y, dado que no actuamos racionalmente. la agresión intraespecífica nos lleva
a la violencia y, por lo tanto, a la muerte (Lorenz, 1971, 1976).
En cuanto a Eibl-Eibesfeldt ( 1977), también cree que hay una agresión
intraespecífica controlada por ciertos mecanismos, en general efectivos, que
disparan ciertas señales inhibitorias para impedir que se produzca un daño
384

mortal al rival; este comportamiento de lucha
,
y responde a ciertas presiones de la
se d~~arrollo filogenéticamente
comportamiento agresivo es o .
selecc1on natural. Para él el
m111presente en la lt
h
'
trata de que la mayoría de 1
1
cu ura umana y sólo se
.
as cu turas partic ¡
d
meca111smos de control y
d 1 .,
u ares esarrollan eficaces
mo e ac1on Incl s 1 .
desarrollada a veces mediante
. .
u o a igualdad debe ser
.
meca111smos compul sivos
·
.
e agresión.
con un cierto
nivel
d
Ambos comparten la idea de que la violenci .
,
humanos es un fracaso en los sist
. 1
a mtraespec1fica en los seres
emas ntua es de agresión.
En los últimos tiempos Marc H R
1
trabajo sobre las condicione's de
.. -~ss ( 995) ha desarrollado un amplio
. .
apanc1on y mant · ·
d1st111tas sociedades y h
d
emmiento del conflicto en
a postu Ia o la exist . d
complementarias para el análisis del conflict0 .
enc1a e dos teorías
estructurales y la que explica el
ti·
· la que parte de elementos
con 1cto por los
.
Ambas son complementarias y
. rasgos ps1coculturales.
1
~nuchas. !nterrogantes sin co~t~~;arº :;to, cualquiera de ellas aislada deja
mtegrac1on de ambas para tratar d ,
d manera que Ross recurre a la
, .
e enten er el confl' t u·¡·
metodolog1co comparativo t
d
ic o. t1 iza un enfoque
.
' ornan o una muestra d 1
.,
mundial de . aquellas sociedades prem
. d ustnales
.
que he a 'dpoblac1on. total
manera
casi exclusiva por antro po, 1ogos. part1endo
.
de
·
d an¡ s1 o descritas
·
nmguna
sociedad
está
1,·bre
de
fl'
e
a
premisa
de
que
•
con 1ctos real i
trabaJo de anál isis y construcción teó . , N za ~n extenso y profundo
0
entre culturas conflictivas y
ff ~•ca. . habna una distinción clara
110
conflicto" se refiere simplemcont 1ctl1vas, ~1110 que el término "cultura del
· · .
en e a conJ unto de
, .
mst1tuc1ones que en una sociedad d d
1 .
normas, practicas e
debido a que todas las socied d a a se re ac1onan con la conflictividad. y
función de su propia y particu~a es vat ~,desarrollar normas diferentes en
~ º?~ cultural de encarar el corn~;~;c•~:,, a~:~a una t~n~rá un particular
111d1v1dual: cada agente si'mb .
·
to es similar en el nivel
0 1iza a 1 otro de acue d
• .
percep~ual y las disposiciones para a red ir
r. o con su propio sistema
es posible resumir aquí el traba·o le Ros:on particulares en cada caso. No
consecuencias que tiene· pero t ~ b',
, ~• tampoco destacar todas las
,
am 1en es preciso afi
· ,
sobre el conflicto puede prescindir de sus 'd
•~ar que mn~un estud io
tratar sobre todo tipo de conflicto no
, eas. La dificultad aqu1 e~ que, al
manera directa a los estudios ,
pod_emos extender_ sus conclusiones de
política.
que aqui hemos definido como violencia

2. Características de una cultura de la violencia
Aun quienes hablan de una lt
d
.
.
no establecen de manera defin _cu . ura ~ 1a v1olenc1a (Rupesinghe, 1994),
dificultad se agrava c d
. ,tona que ~eb~mos entender por ello. La
uan o se introduce el termmo "v iolencia cultural" para
385

�referirse a ta negación de la identidad, la seguridad y el sign~fi~ado
simbólico. Me parece evidente que estos procesos se presentan de mult1ples
maneras y con diversos modos de acció~ ~n todo el mundo Y no p~d~mos
distinguir con facilidad sus diversas apanc1ones; aquello que en los ~lti~?s
tiempos hemos denominado popularmente como de proceso de .globaltzac1on
tendría mucho de esos elementos y, aun cuando hay quienes lo han
mencionado como dañino para muchos grupos y sociedades, no parece haber
unanimidad en mostrarlo como un proceso de violencia cultural.
Justamente Hans Joas ( 1999) señala que el proyecto de mod~mización
nunca concibió la guerra corno una posibilidad. La teona de _la
modernización que se desarrolló después de la Segun~a Guer.ra Mundial
asumía más O menos implícitamente que toda la modernidad se 1mplant~ de
manera pacífica y tiene objetivos loables. La cultura ~oder~a ~s. amb1g~a
con relación a la guerra y de allí que en general la teona_ soc10log1ca _om1~a
algo que ha estado y está presente de manera sostenida en la h1stona
humana.
Si aceptamos ta idea de una caracterización de la violenci~, debe tomar
en cuenta tanto los factores estructurales como los ps1coculturales;
deberíamos tratar de producir una teoría que combine ~mbos,- Ross ~a hecho
esto, pero su visión del conflicto implica una perspectiva mas amplia que la
de la violencia.
Uno de los aspectos genéticos más importantes de las teorías ~s el
momento de la creación de taxonomías. Las taxonomías son co_nstrucc1ones
que sirven para establecer un lenguaje de significado comun_ entre los
científicos, para marcar las relaciones entre los conce~~os y la realidad Ypara
establecer las bases de una teoría acerca de una porc1on de_l, mundo. No son,
por sí mismas, una teoría, pero faci~itan _s_u elaborac1on al establecer
elementos ordenados en sistemas de clas1ficac1on que son la base conceptual
de aquélla.
Proponer una taxonomía es una empresa arries_~ada, especialmente si
todavía no se ha desarrollado la teoría de sustenta:1~n, porque se corre el
riesgo de caer en una sintomatología f~~omenolog1ca que no ~enga un
sustento real, Jo cual impide una percepc1on adecuada de los feno°:enos Y
puede ser fuente de mayores confusiones. No obstante, asumo el ~1es?o Y
propongo aquí, para empezar a trabajar sobre el tema, la s1gu1ente
taxonomía.
El sistema es bidimensional; en el eje de l~s columnas tene~os la
dimensión objeto-destino de la violencia y en el eJe de las filas el tipo_ d~
agente causal. Los objetos-destino pueden corresponder a cuatro categonas.
386

individuo, grupo, espacio territorial y poder estructural. Sociológicamente, el
individuo es una ficción, pero aquí hablarnos de individuo para referirnos al
organismo biológico individual de los seres humanos. El concepto grupo es

atribuido a un conjunto de seres humanos, cualquiera sea su tamaño (o sea,
que no se hacen distinciones entre grupos pequeños y masas y todos sus
posibles grados intermedios). Me parece que espacio territorial no requiere
explicaciones y el poder estructural es el poder definido y usado dentro de
los límites del estado (o de los protoestados, en las sociedades de tradición
oral).
En el eje de las filas, los agentes sociales pueden corresponder a cuatro
categorías: individuo, grupo, estado (o más bien estado-nación) y masas.
También en este caso las distinciones son a veces convencionales, ya que
individuo corno tal, aislado, sin referencias sociales, creo que sólo puede
aparecer en los severos casos de psicosis y aun así podríamos discutir tal
condición. La aparición de agresores violentos se deriva, generalmente, de
las características de personalidad de quien desarrolla la acción, la que está
siempre sobredeterminada; un rasgo que parece estar presente en estos
individuos es la disparidad entre las percepciones conscientes e
inconscientes de sí mismo y los otros (Slote 1996). Los grupos pueden estar
estructurados o no; sus miembros pueden ser conscientes o no de su
pertenencia. La categoría de estado pretende ser objetiva e impersonal, aun
cuando siempre actúa por medio de personas que representan su condición.
Dahl ( 1999) señala que el término estado suele usarse de manera poco
precisa, adoptando la territorialidad como una de las condiciones más
importantes para su existencia, a la que suman otras características. De
manera similar a la dada por la acción del "estado", la categoría de masas
anula en su concepto la condición de conciencia individual; las masas han
sido concebidas como agrupamientos que se comportan colectivamente de
manera irracional y que tienden más espontáneamente al despotismo que a la
democracia (Moscovici 1985).
Debe quedar claro que la violencia en los seres humanos está siempre
simbolizada: como se muestra en ciertos casos de psicosis, aun el espacio
físico de un individuo tiene límites o fronteras imprecisas físicamente. Por
otra parte, las brutales agresiones violentas de las guerras modernas se hacen
posibles por dos mecanismos despersonalizadores: la asignación de una
categoría infrahumana (o sencillamente no humana) al otro que es agredido
(posición adoptada por muchas culturas de tradición oral, pero que también
usaron los nazis) y la utilización de armamentos que impiden encontrarse
cara a cara con el otro. evitando cualquier forma de identificación empática.
Al combinar los ejes, obtenernos:
387

�individuo

individuo

grupo

Estado
nación

masas

l.l.
magnicidios

grupo

espacio
territorial

¡ .3. ¿sólo en
sociedades
de
1.2.
tradición
oral?
anarquistas
"clásicos"

2.2.
conflictos
2. l. acciones
raciales;_
de terroristas
,, de
"guerras
0 guerrilleros
mafias
políticas;
guerras
civiles

2.3.
actividades de
bandoleros o
ciertas clases
de guerri \\eros

poder
estructural

l .4.
dictadores
Latinoaméricanos
2.4. golpes de
estado:
movimientos
guerri\leros
estructurados

3 .1 . torturas
3.4.
3 .3.
3.2.
en sus
infiltración
en
eliminación usurpación de
diferentes
estados
territorios en
modalidades; sistemática
"enemigos'·
guerras
de grupos
acción de
interestatales
opositores;
grupos
param iIitares democidios
4.2.
4.4.
4.3. asonadas
persecución
4.1.
revoluciones
o
a grupcs
linchamientos
\evantamiendefinidos
(nazismo); tos populares
luchas
tribales

.
tenido y tiene expresiones en todas las
Cada uno de los 16 t1~os ha asiduidad varíe (las dimensiones de este
sociedades, aun cuando su numero y
d1·entes eJ·emplos de cada uno en
·
tar los correspon
.
trabajo no permite~ presen d ti o es cualitativamente diferenciado _Y no
todo el mundo). Sm duda: c~ a pi
efectos de consideraciones
.
i interca arse para
d 1
b
pueden intercam iarse n
no odría decirse que la cultura e , a
cuantitativas. En otras palabr~s,
p
de casos en todas las categonas
.
, d d or un numero mayor
. · d
violencia estana a a P
.
d 11
s·in embargo el predominio e
· ·,
alqu1era e e as.
'
, d
o en una combmac1on cu
b. ·o·n particular podna arnos
1 .
alguna com mac1
casos en alguno de os tipos o
, . o ma·s consistente, como base para
·
sistema teonc
¡
las bases parn construir un
d
D mas particulares de una cu tura
una teoría que pudiera expresar gra os o or
de la violencia.
388

Por otro lado, los tipos, aunque están presentados como
comportamientos, son estructuras rigidizadas y la realidad social siempre es
dinámica: algunos de esos tipos, que fueron frecuentes en ciertas sociedades,
prácticamente han desaparecido en la actualidad en esas mismas sociedades,
presentándose en otras (p. ej., los linchamientos en el sur de los Estados
Unidos de América -que han desaparecido allí, pero que se han hecho
presentes en varios países periféricos). Otra complicación en los tipos se da
porque los terroristas o guerrilleros asumen diferentes perspectivas
ideológicas y modos de acción, según sea la sociedad en la que aparecen, lo
que nos indica la fuerza que la estructuración simbólica de las
representaciones sociales del "nosotros" y los "otros" tienen en la formación
de los actos violentos. Los crímenes de estado, condenados, pero efectuados
en numerosos países, nos enfrentan a la compleja y no resuelta relación entre
estructuras sociales y sistemas de personalidad: ¿hay alguna "personalidad"
típica de los torturadores?; ¿cuáles son los mecanismos de su reclutamiento?;
¿existen sistemas socioculturales que propician su aparición?
El lnstitute for lnternational Mediation and Conflict Resolution
(IIMRC) y el lnterdsiciplinary Research Programme on Causes of Human
Rights Violations (PIOOM), de la Universidad de Leiden, Holanda,
establecen para los conflictos una escala de tres posiciones: los conflictos de
alta intensidad, conflictos armados con más de mil muertes durante un año;
los conflictos de baja intensidad, conflictos armados que provocaron entre
cien y mil muertes en el periodo de un año y los conflictos políticos
violentos, con menos de cien muertos en el mismo periodo. Para el año 2000
registraron 26 conflictos del primer tipo, 78 conflictos de baja intensidad
(uno en México: Chiapas) y 178 conflictos políticos violentos (cuatro en
México: Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Veracruz). Las cifras de los
conflictos, en el orden internacional, han venido creciendo de manera
constante desde 1995 (PIOOM e IIMCR 2001 ). Se trata en todos los casos
de violencia tal como la hemos definido en este trabajo (la intensidad está
determinada por el número de muertes), pero no cubre todos los casos de
violencia a que hemos aludido.
Esta variedad nos enfrenta al gran problema no resuelto: ¿cómo
establecer un sistema teórico que dé cuenta de esa variedad y pueda marcar
sus procesos causales? ¿Cómo podemos construir una teoría de la violencia
que dé cuenta de todas sus modalidades y nos permita predecir su fonnación
y aparición? Mientras no avancemos en ello, muchas de nuestras polémicas
estarán marcadas por la ambigüedad o por la identificación que se tiene con
los distintos agentes. Me parece posible mostrar que las perspectivas
ideológicas permiten que, según sea el antagonismo presente, se interpreten
389

�como violentos los actos "enemigos", mientras que las acciones violentas de
\os miembros del grupo propio se califiquen como razonables o naturales.
3. La violencia política en México

Obviamente, este trabajo no puede hacer una presentación completa de
\a violencia a través de la historia en el país. Hay quienes creen que después
del sangriento periodo de la Revolución, la sociedad entró en un periodo de
paz y carente de conflictos violentos, debido a que se había establecido un
sistema autoritario que tenía un fuerte control de todas las actividades
políticas y sociales del país. El último conflicto violento de alta intensidad
fue la guerra cristera, que dejó alrededor de 70000 muertos en tres años de
guerra, entre 1927 y 1929 (Meyer, J. 1985). Hemos buscado registros de
hechos de violencia y nos hemos encontrado con una dificultad adicional: la
carencia de fuentes que los registren de manera adecuada. Nos vimos
forzados a consultar a fuentes periodísticas, con el inconveniente de que no
siempre se registran los hechos (algunos son consignados por ciertos
documentos, pero no siempre todos aparecen en todas las fuentes). La
búsqueda comprende los últimos cinco años y como no se consultaron todos
los periódicos del país es probable que se estén omitiendo varios hechos.
Siguiendo la tipología presentada, encontramos en 1.1 el asesinato de
Co\osio consumado el 23 de marzo de 1994, quien en ese momento era
candida~o presidencial y casi seguro ganador de las elecciones de ese año.
Aun cuando ha habido muchas personas que han tratado de mostrar que
había una gran conjura, las investigaciones no han podido encontrar hasta
ahora ningún elemento consistente sobre ello, de manera que lo seguiremos
considerando un magnicidio.
En cuanto a 1.2, tampoco hay evidencias de la acción de individuos de
este tipo; en los Estados Unidos de América actuó durante 17 años Theodore
J. Kaczinski ("unabomber"), quien asesinó a tres personas y dejó mutiladas a
otras 29.
El tipo 1.4 no parece haberse presentado, aun cuando el asesinato de
José Francisco Ruiz Massieu pueda pertenecer a esta categoría.
En el tipo 2.1 incluimos el atentado contra Jesús Blancornelas, un
periodista de Tijuana, B.C .. quien fue baleado a fines de noviembre de 1997.
Aun cuando parece haber sido un atentado de una mafia de narcotraficantes,
las circunstancias v el carácter de la víctima nos permiten incluirlo como un
hecho político (Í"evario Turcott l 997). También incluiríamos aquí el
asesinato de Andrés López Hernández, por parte de simpatizantes del EZLN,

2.2_. E~ el tipo qu: registra la mayor cantidad de casos: las luchas entre
grup~s md1genas ~n ~1versos estados, los conflictos entre partidos políticos
con liderazgos caciquiles ~ las confrontaciones por tierras entre campesinos.
Entre 1980 y.~ 994 se registraron en Chiapas 34 conflictos entre indígenas
por la poses1on de la _tierra (El Norte, 1994), algunos de los cuales
culminaron
en formas
de ell O es eI en1rentam1ento
c.
.
h
"
. . v10lentas·
.
' un eiemplo
J
entre c amu 1as trad1c1onaltstas" contra chamulas "evangélicos" en octubre
de 1994, con tres muertos de este último grupo. En septiembre de 1994
c_ampesinos de Yaxé y Chichicapan (Oaxaca) se enfrentaron en un pleito o;
tierras con un dese~lace de ocho muertos (Castro 1994). En abril de 19~6
grupos de los part1do_s p~ y PRl se enfrentaron a balazos en Yaitepe~
(O~xaca) por la p_res1denc1a municipal, cuyo resultado fue un muerto y
vanos h:ndos. Lo interesante del caso es que los dos grupos habían retirado
sus planillas para que la elección se realizara de acuerdo con el sistema de
usos y costumbres (el modo "tradicional" de resolver las elecciones)·
declarado
a. este método , el grupo perdedor se,
•~ , .el ganador de acuerdo
,
mam esto ~n~o_nforme y de a!h las_ disputas violentas (Ruiz Arrazola 2001 ).
E~ el mu111c1p10 d~ Chenalho (Chiapas), las disputas por la elección de los
miembros del cabildo municipal y la declaración de legitimidad h b'1311
causado 29 muertos hacia diciembre de 1997 (Balboa 200 ¡) E 1
.ª ·
d H 'f , (Ch.
• ne munic1p10
e u~:upan . iapas), en julio de 1996 fueron asesinados tres campesinos
y un n~no tzot~des en una disputa por problemas agrarios (La Jornada 2001)
En el _area vecma de Simojovel la cuenta de los asesinatos llegaba a 15
.
las mismas f:chas i~cidentes similares en el estado de Guerrero arrojab~/~1:
muerto y vanos hendas.
, ~no de l~s ~echos más impactantes y que aún ocupa la atención de
pohticos Y penod_1s~as es lo que se conoce como "la matanza de Actea!",
donde, el 22 de d1c1e~bre de 1997, 45 campesinos indígenas simpatizantes
del EZLN fueron asesmados. Las especiales circunstancias - las víctimas se
e~contraban orando en un~ i_glesia y en su mayoría eran mujeres y niños- le
dier~n. al acto caractenst~c~s dramáticas que han impactado en los
sentimie~tos de algunos dmgentes políticos y sociales (Trejo Delarbre
1_998~. Sm embargo, hasta ahora los órganos de justicia no han mostrad~
~nt~res por aclarar las cosas y castigar a los posibles responsables. El 26 de
bnl de 1998 tre~ personas fueron asesinadas en un poblado del estado de
~ u;¡ero -A:cel_1a- por diferencias políticas con sus ejecutores (Hiriart
h9 )·. ~ntre Jumo de _1,998 y mediados de mayo de 1999, se produjeron 80
~;1c1dios en la reg1on de la Montaña (Guerrero), según una denuncia
P sentada por el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollán
de la dióce~is de Tlapa, lo que muestra un permanente estado de v;olencia e~
1a zona (Eltzalde 200 l ).

el 26 de abril de 1998 (Hiriart 1998).
391
390

�En agosto de 2000, un enfrentamiento entre grupos caciquiles, la
Organización de Pueblos y Colonias dirigida por Juana Ma~ínez ("~a
Loba") y Antorcha Popular, dirigida por el alcalde electo de Ch1malhuaca~
(estado de México) se enfrentaron, resultando un saldo de I_ 4 muertos Y casi
cien heridos, cuando este último quería asumir sus funciones legalmente
obtenidas en las elecciones correspondientes.
Los enfrentamientos entre grupos derivados de sus adhesiones religiosas
son frecuentes en el sur del país. En 1996 se calculaba que los
enfrentamientos en la zona de San Juan Chamula (Chiapas) entre
evangélicos y católicos "tradicionalistas" había ocasionad_o m~s. de 50
muertos. Hemos mencionado que sólo registramos la violencia pol1t1ca Y tal
como fue definida. Los enfrentamientos entre narcotraficantes estarían en
una delgada línea de límites entre violencia política y violencia criminal; las
muertes entre grupos de narcotraficantes se han incrementado
sistemáticamente y solamente en 1998 se dieron más de 400 muertes de este
tipo (Andrade Jardí 1998).
· Qué tipo de incidentes son éstos? Generalmente, son di~putas
deriv~das de una ambigua interpretación sobre derechos_ de prop_1edad.
resultado de la incapacidad del estado mexicano para organ1~ar un s1ster~a
confiable de definición y registro de la propiedad, consecuencia de su propia
debilidad. En otros casos, las luchas por "miniestructuras" de poder local son
también una secuela de la imposibilidad de imponer el estado de derecho.
2.3. ¿Podría considerarse al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
(EZLN) un ejemplo de este tipo? En la medida en que no ha proclamado
enfáticamente la búsqueda de la obtención del poder total (aunque algunas
declaraciones del autodenominado "subcomandante Marcos" lo s~a~ en ese
sentido), la lucha del EZLN parecería circunsc'.ibir~~ al domm10 sobre
ciertos territorios y a la implantación de una leg1slac1on protectora de los
derechos indígenas. El EZLN no ha actuado de 1~anera violenta en general
(salvo en su aparición inicial) y no parece estar d1spu~sto a hacerlo: a~nque
algunas declaraciones de quienes aparecen como sus dmgen~es o pnnc1pales
representantes incluyen la lucha armada como uno de sus metodos. De todas
maneras, un análisis adecuado o válido del EZLN excede con muchos los
límites y objetivos de este trabajo.
Sí se encuentran grupos paramilitares que reivindican derechos
territoriales. En Chiapas operarían nueve grupos, algunos_ de los c_ual~s
parecen contar con campos de entrenamiento propio sm _que ~.mgun
representante del estado mexicano haya mostrado alguna ~ntenc1o_n de
controlarlos o eliminarlos. Entre 1994 y 1998 estos grupos habnan asesrna~o
a más de 120 indígenas (Aguayo Quezada, 2000). Uno de los grupos mas
392

activos es el conocido como "Paz y justicia" y se habría formado a partir del
24 de marzo de 1995 como consecuencia del asesinato de Nicolás Pérez
Ramírez por parte de simpatizantes del EZLN (Treja Delarbre 1998).
2.4. Aparte del ya mencionado EZLN con sus características especiales,
se registra la actividad del Ejército Popular Revolucionario (EPR) en los
estados de Guerrero, México y Oaxaca, con un número estimado de
combatientes en unos 2000 y que serían responsables de algunos asesinatos y
secuestros (Aguayo Quezada 2000). Otro grupo menor, escindido de éste y
autodenominado Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI)
operaría en el estado de Guerrero y tendría alrededor de sesenta
combatientes. El 7 de junio de 1998 en un lugar denominado "El Charco"
(en la llamada "Costa Chica" de Guerrero) un enfrentamiento entre un grupo
del EPR y miembros del ejército mexicano cul111inó con once muertos
(Hiriart 1998b).
La tortura y otras formas de actos violentos contra los individuos (3 .1 ),
como su secuestro y desaparición (eufemismo para no reconocer que se los
matado) ha sido negada de manera sistemática por quienes serían sus
posibles ejecutores. Sin embargo, durante los años setenta del siglo XX se
calcula en más de 500 a los desaparecidos, algunos de los cuales figurarían
en registros del ejército (Aguayo Quezada 2001 ). En fechas posteriores
también se han presentado, aunque de manera más esporádica. Ha habido
infinidad de denuncias que acusan a la policía judicial en los diferentes
estados, al ejército o a los grupos paramilitares sobre ejecuciones,
aprehensiones sin orden judicial y secuestros (generalmente rematados en
desapariciones). En abril de 1997 la Asociación Nacional Civil de Abogados
Democráticos y el Centro Fray Francisco de Vitoria denunciaron en
Chilpancingo (Guerrero) la comisión de este tipo de acciones en las zonas de
la Costa Grande y Costa Chica del estado con testimonios de más de 150
viudas que afirmaban que el asesinato de sus cónyuges se debía a motivos
políticos (Araiza y Villa 2001).
3.2. El estado mexicano no ha actuado de manera oficial en ta
eliminación de grupos o poblaciones, como es el caso de algunas naciones
africanas o los más recientes acontecimientos de las naciones que formaron
la antigua Yugoslavia. Pero podríamos anotar como un hecho de este tipo el
acaecido en el llamado municipio autónomo San Juan de la Libertad
(Chiapas), donde la procuraduría del estado decidió dar cumplimiento a
algunas órdenes de aprehensión contra ciudadanos indígenas y que derivó a
un enfrentamiento con el resultado de nueve muertos y siete heridos
(Andrade Jardí 1998a).

393

.,,

�3.3. No hay ni ha habido esta clase de disputas, dado que México no ha
participado en guerras de ocupación durante el siglo XX.
3 .4. Debido a la debilidad del estado mexicano, no parece que se haya
desarrollado un sistema de espionaje o infiltración al estilo de la CIA
estadounidense con participación de acciones violentas al interior de otros
estados, como es la caso de la CIA en Chile en 1973, en Cuba en toda la
segunda mitad del siglo XX y en muchas otras partes del mundo.
4.1. Los linchamientos parecen ser siempre de naturaleza "social", pero
sin duda reflejan una arista política ·en la medida en que muestran la
incapacidad del estado para imponer una justicia independiente con
procedimientos apegados a las normas jurídicas constitucionales. El 19 de
septiembre de 1994 unos 800 lugareños de Chalcatzingo (Morelos) lincharon
a tres !)ersonas que habían pretendido secuestrar a unos niños; esas tres
personas no parecen haber sido identificadas (Hernández 1994 ). En marzo de
1998, en Huejut\a (estado de México) una turba linchó a machetazos a dos
personas que habían sido acusadas de secuestrar a cuatro niños. Dichas
personas habían sido detenidas y la multitud asaltó las oficinas locales del
juzgado para sacar a los prisioneros (Aznárez 1998). Hasta donde se sabe, no
hubo detenciones ni enjuiciamientos derivados de estos casos, lo que
confirma la debilidad del estado mexicano para imponer el estado de

No obstante, en el caso mexicano s
,
del tipo 2.2 en los registros de . 1 , . e presentana un claro predominio
h b
vio enc1a en los , lt'
~
a. er ~~a política oficial dirigida a evitarlos·
u I~os ~nos y no parece
la JUSt1c1a se limitan a tratar d
1
' los func1onanos del gobierno o
.
e contro arios una ve
h
.
veces- Intentar castigar a algunos culpables er z que an_ aparecido y -a
toma de conciencia en la p bl . ,
' p o no se manifiesta una clara
posibilidades de aparicio' n od ac,otn s?bre la necesidad de eliminar las
e es e tipo de
·
observando la debilidad del t d
.
acciones. Por otro lado
es a o mexicano so
d
'
' rpren e que no haya más
11echos violentos en la sociedad.
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4.2. No se encontraron registros de hechos de este tipo

4.3. Sin llegar a ser violentos, por las precauciones de los grupos de
poder, pero aparecen movimientos por la apropiación de la tierra urbana.
Podrían derivar hacia movimientos con acciones violentas similares a los
existentes en el nordeste brasileño si se acentúa la aplicación de las medidas

de corte neoliberal por parte del gobierno.
4.4. Las revoluciones no parecen preanunciarse: según algunos
estudiosos de la revolución mexicana del siglo veinte (Aguilar Camín y
Meyer, 1989), entre 1909 y 191 O varias autoridades y observadores de la
realidad nacional hablaban de la imposibilidad de su aparición; por ello, creo
que es válido preguntarnos: ¿la última fue la de 191 O?.

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mar
19
_
ex,co.
Pais, año
XXII
98
Balboa
Juan (2001) ¡
r.
reclaman
w~wJ·ornada . ncump IO acuerdos de paz el alcalde de Chenalhó
·

4 Conclusiones

No creo que sea posible exponer conclusiones definitivas o, en todo
caso, si se me obliga a ello, decir que sobre violencia política es mucho,
mucho más lo que ignoramos que lo que sabemos.
394

·

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398

399

�EL DISCüRSO FIGURATIVO

Dr. Herón Pérez Martínez
El Colegio de Michoacán
Refranes y emblemas lenguajes del mismo mundo

Nos proponemos mostrar en este ensayo, en primer lugar, la trabazón
del universo que hermana discursivamente el emblematismo argumentativo
de los refranes con los emblemas y el discurso que generan, el discurso
emblemático en todas sus modalidades y' funciones. En segundo lugar. tras
analizar ambos discursos desde el punto de vista de su funcionamiento
argumentativo, avanzamos la hipótesis de que ello es posible por la
cosmovisión en que ambos tipos textuales se fincan. Partimos del hecho,
comprobable y comprobado históricamente, de que emblemas y refranes. en
cuanto hijos del mismo mundo, son los más importantes elementos
argumentativos de índole figurativa de un discurso de masas que se
desarrolla en el corazón del barroco, a la par que el teatro español del siglo
de oro, que sustentan una comunicación intensa entre los núcleos
detentadores de sendos poderes político y religioso con masas
prevalentemente analfabetas.
Emblemas y refranes comparten, en efecto, no sólo un tipo de discurso
y de destinatarios sino una concepción del mundo, una lógica y un lenguaje.
Emblemas y refranes son, de hecho, una herramienta de primer orden
empleada para desarrollar la argumentación de masas en los siglos XVI a
XVlll de las culturas hispánicas. Subyace a su funcionar argumentativo el
supuesto de que ambos tipos textuales suponen un universo uniforme que
hace posible las inferencias que los estructuran.
La uniformidad de este universo en sus variados ámbitos permite el
tránsito de uno a otro sin saltos violentos según aquel principio de la física
clásica natura non facil saltus. La cosmovisión que subyace a estos
discursos supone, en efecto, que en la estructura de las cosas hay un afucra y
un adentro según el modelo semiótico cáscara-fruto que exige que todas las
cosas que pueblan el mundo sean símbolos de las realidades más altas
ocultas. Así funcionaba la teoría del texto en le edad media. Según ella. todo
texto consta de res et verba en que las palabras. verba, son el ropaje a través
del cual hay que descubrir el verdadero contenido, lo que realmente vale.
res.
Refranes y emblemas, además, son la base de una argurr,entación
discursiva fácil de percibir porque invita al lector a incorporarse en el
proceso de comunicación y permite que su destinatario. el público de masas.
40 1

�eche mano de sus convicciones más arraigadas en el fondo de su conciencia.
La textualidad resultante conforma, entonces, una argumentación híbrida
-mitad figurativa y mitad verbal- que, tanto en el discurso emblemático
como en el paremiológico, permite inculcar principios, por lo general de tipo
performativo, expresándolos verbalmente mediante el apoyo de una figura
socialmente aceptada. El acercamiento entre refranes y emblemas es
metodológicamente pertinente, también, por el hecho de que ambos sacan su
vis argumentativa de la "experiencia".
Así, pues, el hablar lapidario es expresión de un fenómeno de
comunicación de masas que florece sobre todo en el siglo XVII hispánico y
que comparte una serie de rasgos con el discurso emblemático de que se
ocupan cada vez más investigaciones y congresos de nuestra tradición
hispánica; refranes y emblemas inculcan sus "verdades" en textos muy
breves: los lemas en el caso del discurso emblemático; los refranes en el
caso del hablar paremiológico. En ambos casos, se trata de textos
sentenciosos, en forma de expresiones aforísticas, concisas, agudas.
endurecidas por el uso, breves e incisivas, de buen arte por lo bien acuñadas;
que, aunque de manera distinta, en ambos casos se trata de cápsulas
situacionales y pequeñas dosis de saber provenientes de la experiencia. La
diferencia fundamental, en cambio, está en el ámbito de pertenencia de cada
una de esas textualidades: en tanto que la emblemática pertenece al mundo
de la creación individual, como la literatura, los refranes son textos del
folklore; no importa si, corno decía, ambos funcionan discursivamente en la
comunicación de masas para inculcar inductivamente conductas de la vida
cotidiana.
Si la transmisión de los refranes tiene lugar por las vías de la tradición
oral, la de los emblemas viene a lomos ya de una muy exclusiva textualidad
escrita ya, como lo ha puesto de manifiesto la investigación emblemática, en
productos del arte, efímeros o duraderos, que desde los ámbitos de las élites
exhiben su mensaje, siempre de fácil lectura, a públicos generales. El
emblema comparte discursivamente con el refrán, hoy lo sabemos, la
capacidad de engastarse en discursos mayores, como los sermones, para
desempeñar la función de un argumento inductivo, el exemplum de la
retórica aristotélica. Las demás propiedades discursivas del refrán no son
compartidas por el emblema: el transmitirse generacionalmente de boca en
boca, el ser aprendidos juntamente con la lengua y, en fin, el que su figura
esté constituida por una constelación de situaciones en que cada uno refrán
es capaz de brotar de manera espontánea en cuanto alguna de esas
situaciones se presenta. 1 El rasgo distintivo más importante de los refranes,
empero, es de índole discursiva y se refiere a la función entimemática
que el
2
habla de una cultura les asigna en el argumentar cotidiano.

402

Si los emblemas parten del
símbolo de algo de que h
supuesto hem1etista de que todo
.
'
ay un mundo ba· l
es
realidad fantástica que contiene lo
~o a corteza del que vemos una
por ende de una vida mucho s _secretos todos del buen comporta/se y
s~per~cie; si, en suma, las cosas~tr que la que po_demos llevar en 1~
smo s1mbolo y áspera corteza q
q_ue se nutre la vida cotidiana no son
.
. .
ue remite y ocult 1
cierto el prmc1pio herrnetista de
I
a o verdadero. entonces es
aprender a leer, o de un simbo! is:~\1: nat_uraleza e_s un libro que hay que
en todas las cosas a la m
d g~nzante u111versal que ve símbolos
. '
anera e Fil1ppo p· · 1 •.3
re ranes, en el mismo tipo de d.
icme 11, en tanto que los
¡ fh
1scurso parte d ¡
iec os de la experiencia encierran
' . ~ e supuesto de que todos los
atender·
una ensenanza a !a que siempre haY que

f

Es el mismo espíritu del tiem o ue . . ,
estando en las cárceles romanas de I
q_ . _1~sp1ro a Tomasso Campanella
soneto "Modo di filosofare''
a nqu1s1~1on entre 1594 y 1595, el célebr~
b
que expresa bien n , 1 1
su yace al argumentar entimema't,·co t t d
o so o .a cosmovisión que
1a re1en
'" ·da doctnna
· hermetista
· sob an
o e .emblem
1
.
re e conoc1m1e t das como
o· de
• refranes· sino
e
que
el
mundo
es
un
libro
qu
h
n
e
tos
smo
la vieja idea
d
donde el creador escribió sus per a_y que aprender a leer: el mundo es el libro
opios conceptos 1
¡ •
con gestos y con el propio ejemplo ad , . , e1~p o vivo donde pintando
muertos copiados del orioinal c
ornl o cielo y tierra; en vez de leer libros
t
1
.
º
on mue 10s errores 1
con emp ar el urnverso como libro vi
.
,ay que leer el original.
vo que eJerce su constante magisterio.~

°

El ambiente vital 5 del embl ·
mismo que el del refrán· amb
hema es, en suma, fundamentalmente el
•
·
os ec an mano d
sm embargo, en lo subvacente Nad
. - e una superficie apoyándose
]
·
·
a extrano ent
'
os tipos de discurso que ambo
' . onces, que sean análogos
destinados y, desde luego las
sd gdeneran, n, el público al cual están
.
'
ver a es y cond t ,
.
que su vigencia discursiva sea
. 1
uc as que mculcan. De allí
t
d
equ1va ente La
·d d
anto e emblemas como de r ..
capac1 a argumentativa
.
e1ranes se basa
1 ,d
.
am bos tipos textuales v por tar1t
en a lll ole discursiva de
· · ·
- '
o, en su estructu
·, ·
pnnc1p1os inculcados a través d t
b
. ra sem iot1ca: se trata de
1
.
e extos reves e 11 • . ,
ectura e mterpretación se apovan
fi
1c1s1\0S que. para su fácil
h
1
'
.;
en una ,gura q
.
ace as veces de un exemplum que siem
.
_ue argumentat1vamente
emblemas hacen del lema ese postulado :r:ev die~ m~~ que mi l palabras: los
figura correspondiente· los re'"ra
e e mc1s1vo que se apova en la
11 nes hacen argui
1
,
t ·
ema en tanto que constru
.
nen at1vamente las veces de
yen soc1oculturalme t I fi
para argumentar.
n e a igura de que se valen
Un mundo grande, uniforme y de muchos pisos

. La idea de mundo que sub ace
.
uniforme. Coincide con lo
Ny
a ese discurso es la de un mundo
que orthrop Frye llama en El gran códi¡;o 6 la
403

�,
y·tco, d"vide
la historia de. la cultura
. , . " cuando . apoyandose
en
lt'fitea,
··fase h1erat1ca
.
, t 11 por una era Jerog
en tres eras. El ciclo de la cultura e~pielza, segoue~ti:oºde la lengua. Esta fase es
.
que domina e uso P
mítica o de los d roses, et. 1 , · a la que nos re1en
.: 'amos·· en ella preva1ece. un
seguida por una fase h reratrca'. , .
.
1 ';itz im Leben, el ambiente
, . E f e hrerattca constituye e ,
lenguaje alegonco. sta as
d sarrolla y funciona la cu1tura
vital o el universo cultural en donde sufrge, seA eella seguirá una tercera era, la
mo de los re ranes.
·
tanto de los embl emas co
d , t" . en ella prevalece un lenguaJe
era del ueblo llamada por Frye _emo ica.
. _P Tenninada , el ciclo comienza de nuevo.
descnpt1vo.

ua está más individualizada.
Para Frye, "en esta segunda etapa !al enngte la expresión externa de
ser fundamenta me
. "d 1
y las palabras pasan_ a
" 7 uesto ue la palabra es sólo "refleJ_º e
pensamientos o idea: i_nternas . p , ob~to en la acción de hablar smo las
suJ·eto. No sólo se distinguen sujeto) } 1 . el pensamiento prevalece
.
de las emociona es.
operaciones intelectua1es,
. d
metafórico - las palabras se
sobre el sentimiento. El ha~lar deJa e ser nvertirse en metonímico las
identifican con los pensamientos--:- para copasa de la identificación a la
se
1azan a los pensamientos
. " en la palabra de manera
Palabras reemp
,
., ·
· " un ,·extenor
. ,, que
substitucion. Hay _un , mtenor Y_ ero Pero también hay un "arnba y un
lo segundo es ep1fan1a de lo pnm . . 1
el árbol de Porfirio: en los
'·abaJ· o" puesto de manifiesto, por eJernp ~'. pordemuestra en efecto, que
.
,
La abstracc1on
'
d 1
conceptos hay Jerarquias.
d distinta manera en cada uno e os
realidades corno el ente se encuentran e dernos de lo más inmediato a lo
, , en efecto aseen
. .b "
' I' . mente de lo de ·'arn a en
Planos: por la "abstracc1on,
d os hablar ana ogica
. .
más "elevado y po em
I d " bajo"· de la metontmia, pues, nos
cuanto está contenido ya en o e a
; i·co el lenguaje tiende a
1 ía De rnetomm ,
1
deslizarnos hasta a ana og . 1 .
que alimenta tanto a ernb1ernas
, .
Ese es e umverso
1 1
convertirse en ana1ogico.
. .
. ºd des como el que postu a a
· so sin d1scontmu1 a
. ¡ .
como a refranes: un _un1ver
. nado rincipio natura non jaclf sa tus
física newtoniana baJo el ya rnenci~ k p
roto por la teoría de los cuantos de p anc ..
.
1

, ica socrática que "implicaba renunciar a la
Platón emplea la mayeut
b
"· s el saber está oculto Y
1 b
ara poder o servar1o .
posesión personal de sa er p
.
d I lenguaje pa,a sacar a la luz lo que
hay saber deambular por les laberintos ~ un diálogo con Sócrates que va
oculta. El saber de esta manera st!:nd~ de las ideas. El lenguaje, pues, se
dirigiendo a su interlocutor ha~ta ~ pensamientos separado, y en algunos
hace dialéctico_ "en un mun ofísi:o de la naturaleza"9: Frye com~ara .el
aspectos supenor. del mundo . , .
n el proceso de extraer del mtenor
.
¡ fase h1erat1ca co
.
· ¡ ¡
argumentar vigente ~n- a
• onerlo a circular en el exterior socia a a
lo verdaderamente val,1d~ para p, .
Si Platón puede llevar a cabo su
manera de la mayeut1ca socrattcla.
o11tinuada"10 en contraste con la
"d rrollo de a prosa c
d
1
revolución, se debe a esa
d . d Frye "discontínua; se trata e una
.
fase que es. . a ec1r e
'
prosa de la primera

404

serie de gruñidos epigramáticos y proféticos que no se discuten sino que se
aceptan y se reflexionan, y su poder es absorbido por su discípulo o lector". 11
Por otro lado, la "prosa continuada" tiene que ver, claro, con el nacimiento de
la lógica deductiva propugnada por Platón que se presta a una textualidad
etimológica, basada en lo que la palabra oculta en su interior, y por tanto
menos flúida que la prosa emanada de una lógica inductiva con el raciocinio
como espina dorsal. Sendos discursos, emblemático y paremiológico, se
atienen a ese universo, esa lógica y esa estructura discursiva.
Platón. con su lógica deductiva basada en la causalidad múltiple. habría
proporcionado, a decir de Frye, "una técnica de disposición de las palabras
para realizar una marcha triunfal a través de la realidad, con los sujetos
persiguiendo
a los objetos a través de todos los obstáculos de los predicados''
12
como las huestes de Alejandro Magno: la idea platónica de un orden
superior alcanzable sólo por el lenguaje - sea verbal, sea matemático- vendría
a más tarde a fundirse con el concepto de lagos.
En el lenguaje metafórico el concepto central ·'que unifica el
pensamiento y la imaginación humanos es el concepto de una pluralidad de
dioses o personificaciones de la identidad entre la personalidad y la
13
naturaleza";
en el lenguaje metonímico, en cambio, "este concepto
unificador se convierte en un Dios monoteísta, una realidad trascendente o Ser
perfecto hacia el que apunta toda analogía verbal" 14 La palabra '•Dios", dice
Frye, "es casi un requisito lingüístico para el pensamiento metonímico. No
tiene sentido extraer analogías de las palabras, a menos que tengamos algo ~on
qué relacionar esta analogía" 15 Este presupuesto
--es evidente- sólo tiene validez en un grupo humano en donde "Dios" sea el
centro y referencia de todo: en un universo así nada es imaginable sino en
relación al punto de referencia hermenéutico que es "Dios". La escolástica
fue un sistema para ver así el mundo y las cosas: la escolástica es el sistema
que sustenta el argumentar tanto emblemático como paremiológico .. Según
Frye hay en la Biblia vestigios de la tensión entre el pensamiento metafórico y
el unívoco pensamiento metonímico. De esta manera, tiene lugar - supuesta la
prevalencia del lenguaje conceptual sobre el metafórico-- un proceso de
desmitologización ya evidenciado en Homero: "la alegoría empareja las
discrepancias en una estructura metafórica, adaptándolas a una norma
16
conceptual". La semiótica de Peirce se encargará de sustituir el rígido
concepto, como medio de conocimiento y de comunicación, con su muy
versátil interpretante dinámico.
El resultado es una escritura sin saltos: una prosa continua que se puede
construir en todas direccior.es y en todos los niveles gracias a la unifor:nidad
del mundo. a las implicaciones simbólicas de todas sus partes y, en fin, a la
posibilidad de construir pasadizos en todas direcciones, como sucede con el
emblema y como sucede con el refrán. Todo esto es posible, dice Frye.
405

�"gracias al desarrollo de la prosa continuada, principal instrumento del
pensamiento metonímico. En la prosa continuada, si A y B parecen
contradecirse se pueden insertar fórmulas verbales intermedias, o volver a
redactarlas en fom1a de comentario, de manera que A "concilie" con B: si
escribimos suficientes frases intermedias, cualquier afirmación puede.
finalmente, conciliarse con cualquier otra. Así, el comentario se convierte en
uno de los géneros metonímicos más importantes, y las imágenes metafóricas
17
tradicionales se utilizan como ilustraciones de un argumento conceptual". Es
lo que sucede tanto en la teoría argumentativa del lagos, como en sendos
argumentares emblemático y paremiológico.
Como lo hará después la pragmática al establecer los linderos con la
nueva retórica, Frye resalta la relación existente entre lógica y argumentación
en la textualidad común. La relación, a saber, entre demostración y
argumentación tan discutida hoy en el seno de la pragmática. Cuando no se
habían descubierto aún los conceptos, las palabras y las cosas se relacionaban
de una manera directa: el Cratilo de Platón conserva, en la posición naturalista
allí defendida, vestigios de esta manera de pensar mítica. Es la fase jeroglífica
de Frye: el mundo es un discontinuo para el hombre; la causalidad es múltiple
porque son muchos los dioses que operan en el mundo: la manera de hablar es
también discontínua como la interlocución en que las palabras se cosifican y
adquieren la dureza y realidad de la misma realidad a la que apuntan: aún no
se inventa el concepto. El sistema textual de las lenguas, correspondiente a
este período, es muy reducido: es el reino de la metáfora. En ausencia del
concepto las palabras-objeto se desplazan para cubrir territorios vecinos. Frye
señala, con razón, que la forma primera de \a textualidad fué el verso: el verso
nació de la necesidad de retener, conservar y transmitir textos. Los mitos,
como los viejos juglares o los antiguos sabios paremiólogos, echan mano del
verso: sus textos son breves -cuando son largos, son metidos en clichés- , se
trata de sentencias sapienciales o proféticas que, por lo mismo, tienen
autoridad en sí. La ley de organización del texto es la parataxis: la pura
yuxtaposición de pequeñas escenas junto a otras, como en la vida real, sin
vislumbrar conjuntos.
Descubierto el concepto, se descubre también otro tipo de textualidad:
la prosa. Por la deducción, el camino para el texto está expedito hacia "arriba''
y hacia ·'abajo". La textualidad, además del espacio y del tiempo estructurantes de la descripción y de la narración, respectivamente-, con el
descubrimiento de la metafísica. un sistema jerarquizado de causas -como los
agentes del cielo, con un Dios en la cúspide de la jerarquía-, descubre la
syntaxis: el texto tiene a su disposición un magno camino con tantas
ramificaciones como tipos de causalidad y con tantos niveles como el árbol de
Porfirio; la metafísica de Suárez, por ejemplo, podría presentarse como el
paradigma de las posibilidades por las que puede transitar la sintaxis que, sin
406

embar~o, es lineal. La alegoría se convierte
textualidad metafórica y
en recurso de conciliación entre la
Ia conceptual co
. .
1
meto111m1co, por excelencia: en todo cas ,
m~ e comentario, género
a la tradición metafórica.
o, la necesidad metonímica se impone
Frye, "e1 gran sueño mediev I" fu
.Según
.
conoc1m1ento de las premisas d I R
.~
e extraer todo tipo de
e a evelac1on T 1 1
umma
eologica
y
tal
es
la
c
.
.
.
a
es a metodología de la
T,h
S
oncepc1on del
d
muo o que subyace a la lógica
de I argumentar tanto emblema·t·c
1 o como par
1• ·
estas substituciones referencias y
. 'd em10 og1co. El mecanismo de
'
contmu1 ades d t d'
expuesto por Frye en estos términos:
.
' e es e iscurso, en suma, es
el lenguaje analógico lle ó a
.
sacramental, como una respuesta v!rbal ser cons1_~erado como lenguaje
alguna forma de analogía pues d
a la revelac1on de Dios. Era esencial
lenguaje humano pudiera \eempla:a~~ro modo no habría realidad que el
humano es completamente adecuad
, y nadie sostendría que el lenguaje
o para comunicar esa realidad. is
~o deja de reconocer, sin embar o la
.
.
analog1sta que apunta "a un . . . g , existencia de una corriente anti. ..
m1st1c1smo no verbal"
1
10111s10, Escoto Erígena o E kh
.
en e que Pseudo D
·msu fiic1enc1as
· . de la analog' c art, por eJemplo
d
.
' ponen e manifiesto las
ia, puesto que Dios 110
d f¡ .
an~ 1ogante absoluto porque, estrictamente habla ,
pue e unc1onar como
finita -se puede aplicar a- D.
. ndo, nmguna palabra- que es
'escondido', dice, más allá de to:~ ~ue es_ mft111to. Por tanto. "Dios está
palabras"19 Pseudo-Dionisio po ? ns~m1ento y, a fortiori, más allá de las
desemejanzas sirven mejor q'u
eJemp ?, tras asentar con firmeza que "las
reino del espíritu'' puesto que"~ as semeJanzas para elevar nuestra mente al
iguras muy nobles pod · · d .
error de pensar que los seres celest
h
nan 111 uc1r a algunos al
d h
es son ombres de
1
•
e ermosura. suntuosamente vestid
.
. oro, um111osos, radiantes
otras formas con que la teol , 1 os, mofens1vamente llameantes o bajo
Para evitar esas con,fus. og1a rn representado las inteligencias cel~stcs" 20
t0nes Y malentendido
·
problemas para elevarse por
.
d
s entre gentes que tienen
'd
encima e la herm
s_ent1 os, dice Pseudo-Dionisia ha h b.
,
osura que perciben los
tipo de simbolismo.
·
ª ido teologos que han sobrellevado ese

t

Obrando así, dice, ellos han fre d
material y el deseo de sat' f;
na o nuestra natural tendencia a lo
calidad. A la vez, han favo;:c~~:~os tere~~samente con imágenes de baja
que siempre anhela las cosas de a e_ebvacE1on de la parte superior del alma
· b
•
arn a. n efecto 1
•
s,m olas sirve de estímul
.
, a tosquedad de esos
terrenas no puedan J. uzgar os p~ra-lqu_e _mc_luso los aficionados a las ,;:osas
. veros1m1 n1 s1qu1era
'bl 1
.
cosas triviales con las celestes. 21
pos1 e a semeJanza de estas

407

�La etapa metonímica, pese a todo, seguirá teniendo vigencia, según
Frye, "hasta la época de Kant y Hege\...Uno de sus puntos culminantes es el
universo metonímico de Kant, donde el mundo fenoménico ' reemplaza' al
mundo de las cosas mismas" 22 Sin embargo, esta fase hierática con la
deducción como centro de operaciones empezó a mostrar sus deficiencias.
Ello coincidió con el surgimiento de las nuevas culturas europeas: de entre las
ruinas del antiguo poderío romano; surgen, por ejemplo, las nuevas lenguas de
carácter popular de las cenizas del vapuleado latín. Estas nuevas lenguas que
traían consigo muchos de los recursos de la tradición oral como la rima, la
aliteración y el ritmo acentual, por ejemplo, fueron el instrumento para
surgiera un nuevo discurso popuiar con nuevos y frescos recursos que se
integraron por tanto a una nueva corriente poética. A decir de f rye, desde
hacía tiempo se sentía que el razonamiento silogístico no conducía a nada
realmente nuevo, dado que sus conclusiones ya estaban contenidas en las
premisas, de manera que su marcha por la realidad se parecía cada vez más a
una ilusión ver_bal: Ademá_s ~n e_nfoque_ analógico de _la len~~ª no parecía
contar con el cnteno para d1stmgu1r lo existente de lo existente. ·
Ello determina el fin de este universo y de este discurso. Ya Femando
Rodríguez de la Flor señaló 24 cómo el ocaso de la cultura emblemática
coincidió con el ocaso de la escolástica. Hoy, si acaso, señalamos que la
cosmovisión que pennitía esa retórica hermanan al discurso emblemático con
el paremiológico cuyo ocaso, curiosamente, coincidió con el de \a escolástica
y el de esk universo sin accidentes. Si acaso, señalaremos la paradoja
25 de que
el período demótico haya visto menguar el discurso paremiológico. Después
de todo, hoy se sabe bien que es el discurso el que construye y conserva la
"realidad'' y no, como el orden medieval quería, es reflejo suyo. A este título,
ambos, discurso emblemático y discurso paremiológico han contribuido a
construir no sólo representaciones de una sociedad, hoy desaparecida, sino
representaciones de unas prácticas sociales, de unos actores en una sociedad y
de unas relaciones entre e\\os. 26 Hoy se sabe que, como
en las viejas
27
28
mitologías, \as palabras han hecho aparecer la realidad. O, en palabras de
Barthes, "el hecho no tiene nunca una existencia que no sea lingüística."
Esa es, de hecho, una de las más importantes premisas de la lingüística

los principios que ho ~
varios de II
y orman parte central d ¡
.
refrán de eent~: ,::
índo!e discursiv:-a:g~:::~~:~:ípa hispánica:
,scurs,vas que cum I
nmana del
p e en una socio-cultura

~~~~~~~e:~ª-

Por el prim ero de esos ax·

·

:~;~:1 1:: :i~~r ':~;~iano que a::~~;a: : ~~b;,:;; :~ el refrán es uaa

una de1 esas verd~des ede apoyo argumentativo o indiscuti~lante~ funciona
basada y tiene como
n que se apoya el argumentar
e \er, a_d. Cada
arraigadas en la ló . punto de referencia alguno de esas parem1olog1co está
menos"· El f , g1ca popular del tipo ''lo que I
verdades universales
.
re ran entonces
d.
va e para lo más v 1
ese tipo de axio~
. , es iscursivamente una e ,
. , a e para lo
Aristótel
.
as o, si se quiere de tó .
xpres,on cultural de
es, se suele disti
· ¡
'
picos. Desde la R , ·
ámbito de sendos d.
ngu1r a argumentación de I d
etonca de
claro, no demostrat/~~~~seo~e~i::~ea~!t;~~ó~i:aremiológ!c: ese,:r;~:;~~;;1·iv~'.
a, no a la log,ca. &gt;O
_La argumentación, como se
enunciado aceptado
sabe, es una operación
como aroun1ento -en nuestro caso el refrán o el le que se apoya en un
e
para ¡¡
rna- v q f ·
conclusión •JI L a " Iey de pa egar
a
un
enunciado
,. d
menos- acue '.1nc1ona
d
transferir a la conclusi, 1 so , e 1~, que habla Plantin. tien
epta o.. _la
En palabras de Perelmaonn, a aceptac1on que tiene el em;ncia;ocomo
func10!~
argumento.·'El fin de la argurnentac. ,
la verdad de la conclusión ion _no es como el de la argumentaci,
transferir a las co 1 .
partiendo de la verdad de 1
~n, probar
.
ne us1ones la adh ·,
as premisas ·
quiere
el
riego
d
f
es1on
concedida
a
1
.
.
e racasar en su · · ,
as premisas ,Sisino
smo de premisas que gocen del ben:;~~n, el orador no deberá partí; nun:~
~~b fu~se suficiente, la primera preocuºp:e. ~nadadhesión suficiente: si ésta
era ser la de refi
I
c1011 e quien
.
transferencia de la a;~zª:,ª por todos los medios de que ~~1ere persuadir.
1
es1on no se real'
.
spone, pues la
entre as premisas y las tesis que uno
~mo estableciendo una solidaridad
s uerza por hacer admitir 33

st:

Axiomas del argumentar paremiológico

.
.El ''sa lto,,. del argumento (A) 1
especie
de
verdad
cultural
.
.
.
a
a
conclusión
(C)
se
apo
R , .
, pnnc1p10 aceptado
ya en una
I
/ 1?rica Aristóteles de llama rnnos y I t d'P~,r a socio-cultura, que en la
~p1co .. Por tanto, puede asumirse coma ra 1c1on retórica occidental llama
0
1scurs1vo de
.
argurnentació ¡ , .
dfund
. , enunciados aceptados a
. n e transito o salto
1

El emblematismo argumentativo de los refranes, objeto de este
ensayo, se expresa no sólo en el funcionamiento discursivo de los refranes
sino en la misma estructura formal de algunos de ellos y, aún, para el caso
de \a paremiología hispánica, por el cultivo y desarrollo de algunas formas
paremiológicas cuya función discursiva es explícitamente de tipo
emblemático. Para abordar ésto, voy a traer aquí brevísimamente algunos de

in f
º;u:e;e s:lto argumentativo, tan:;~~~
bl;s La
verdad, son d .
a~a como la figuratividad en
cua ros de
ling··, .
e tipo soc,o-cultural El refi , .
que se apoya como
u1st1cos para d
·
ran tiene una
· d
afirma . 34
, a optar la apariencia de un
sen~, e recursos
. t1va, amen de ser un tonos
a propos1c1on un iversal
universalmente válida dentro de una ª:~~tado sobre un tópico o secuencia
tura, y de apoyarse en una figura

. .

19

cog111t1va. -

408

er::c~:':~

~~;:co:c:pta

409

�cultural. La aceptabilidad argumentativa del lema, también cultural, se basa
en la figura que, en cuanto tal, se presenta como un hecho evidente de la
experiencia.

d¡scurs~ mayo~ s_e convierte, automáticamente, en una invocación sociod1scurs1va del toprco ancestral correspondiente mediante rn TTO',,
i:
Los refranes figurativos de los refraneros hispánicos

Por lo que hace a los refranes, en efecto, hoy se sabe que ello sucede
por el hecho de que a cada refrán subyace la fonnulación cultural de un
tópico argumentativo bajo el postulado de que detrás de cada relación
argumentativa hay un rnnos subyacente, como se llama en la propuesta
pragmática de. Anscombre / Ducrot, al punto de apoyo o puente que consiste
en una convención admitida por en una comunidad de habla. Ello hace que
el punto de apoyo del argumentar paremiológico en relación con el
argumentar emblemático sea diferente: la validez del lema, en efecto, viene
de la cuota de evidencia aceptada culturalmente y expresada en la figura del
emblema.
Anscombre / Oucrot distinguen entre el tópico y el rnnos. En efecto,
hablando de los encadenamientos discursivos de pares de segmentos, A y C
por ejemplo, de los cuales A se presenta como argumento y C como
conclusión dicen: "consideramos aceptado . . . que estos encadenamientos
ponen en juego generalmente un tercer término, un garante, que autoriza el
paso de A a C. A este garante de los encadenamientos argumentativos lo
llamamos rnnoé, ". 35 Si bien el término 101toé, evoca conscientemente el de
la retórica, a decir de A/D, el rnnoé, argumentativo es de un alcance mucho
más reducido. El rnnoé,, pues, viene a ser una expresión de un tópico
adoptada por una cultura determinada en la que, por tanto, se está de acuerdo
en el hablar popular y es, a ese título, indiscutible. Ello permite considerar al
refranero como una de las tópicas del hablar cotidiano.
Un segundo axioma sobre la discursividad paremiológica, relacionado
con esto, nos dice que el refrán lleva a cabo sus funciones discursivoargumentativas insertándose casi siempre como apoyo argumentativo en un
texto mayor mediante un enlace. Desde el punto de vista de su textualidad,
por tanto, un refrán es un :exto parásito que, sin embargo, lleva consigo una
serie de virtualidades discursivas que le provienen por el hecho de ser un
rnrroé,. El ingreso al mundo privilegiado de los rnnoé, tiene lugar mediante
un enlace discursivo. Los enlaces con que tradicionalmente se inserta un
refrán en un discurso mayor son del tipo de: "como dice el refrán", "como
dice el dicho", "como dicen en mi pueblo [en mi rancho]", "como decía mi
abuelita", "como decía mi abuelo" u otros parecidos. Resulta evidente en
esta situación que los refranes así introducidos desempeñan dentro del
discurso mayor en que se enclavan la función de "refuerzo argumentativo"
hacia una conclusión ya perfilada argumentativamente. Con ello se
desencadena la fuerza argumentativa del refrán y la fórmula de enlace en el
410

Un tercer axioma paremiológico dice ad ,
vista argumentativo un refrán d'
,
, emas, que desde el punto de
ello es posible precisamente ,ce ~as, mucho más, de lo que enuncia v que
'
' gracias a que el funciona · t d' , ·
argumentativo del refrán es de 111
, d0 I
bl , .
mren o iscursrvo.
e em ematrca El ref '
~
·
fi
, .
ran en unciones
d rscursivo-argumentativas activ
tenida como indiscutible e a, el n e ecto, no solo una verdad axiom:ítica
f .
n e seno de una cult
.
unc1onamiento argumentativo es a I
d
ura s1110 que su
introducida a la manera de un
a n/ianerda e un emblema cuya figura, es
.
exemp um e cuyo valor a
·
rgumentatrvo se
d ice que vale más que mil palab
Si todo refrán funciona como :::• ceo:~anto q~e su le~,~ es el refrán mismo.
por él referida y la situación e
. paralc,on expl1c1ta entre la situación
,
n que tiene ugar la enunc ·a . ,
mas razón cuando explícitamente el ref .
.
. , cron, con mucha
modal "como"
·
.
ran es mtrad uc,do por al adverbio
que tiene la virtud de confi)
.
paradigmático que sirva de ejem 1 1 . rgurar e mvocar un caso
refraneros hispánicos existen mue/ o ~ obJeto de la discusión. En los
los ''refranes como·' del refran os re '.anes .e;~emp/11111. Tal es el caso de
.
ero mexicano
que cond
,
111vocación de la figura y la enunci . . d 1
ensan en sr la
refrán. Por ejemplo:
ac,on e ema en la segunda parte del

¡

Como burro_ de aguador, cargado de agua y muerto de sed
Como cochino recién comprado, desconociendo el meca.te
Como cuch~llo de melcochero: pegosteado y lleno de abolladuras
Como cuchillo de San Bartolo, puntiagudo y sin filo
Como el acto de contrición, que ni peca ni da tentación
Como el buen chocolate, que no hace asientos
Como el buey dar~ero: donde no hace daño, se asoma
Como el calendario de Galván: promete vientos y llegan lluvias
Como el cura de Jalatla_co, que le mataban cuidados ajenos
gomo e: perro del carnicero, oliendo la carne y lamiéndose el hocico
orno~ perro d_el herrero, que a los martillazos duerme y a los
masqurdos despierta.
Como jarrito de Tlaquepaque: feo y delicado
Como
. la reata del pnzo·
~ . muy t:rega da de 1as puntas y reventándose de en
med ro
Como la Salve Regina, siempre gimiendo y llorando.
Como la yunta de Silao, tan malo el pinto como el colorao
¿orno las b~!as de billar, todo el día chocando y en la noche juntas (
orno los frrJoles v~ejos, que al primer hervor se arrugan (DDR 64)
Como perro de carnicería: oliendo la carne y lamiéndose el hocico .
411

11

�Como perro de hortelano: ni come, ni deja comer
Como pila de agua bendita, que todos le meten la mano
Como plato de fonda, bocabajo y bien fregado
Como títeres de rancho: a huevo son las entradas
Este tipo de refranes constan de dos partes: la primera de ellas es la
sección "como". La segunda, en cambio, está constituida por el punto de
comparación. La sección "como" del refrán está constituida por la figura y la
segunda, en cambio, por lo figurado. Este conjunto emblemático hace,
argumentativamente, hace las veces de un exemplum.
Lo mismo puede decirse de los que en otra parte hemos llamado
''dichos exclamativos". Hay, en efecto, en los refraneros hispánicos una serie
de esos "dichos exclamativos" dotados igualmente de una estructura
emblemática que tienen una función prevalentemente didáctica y funcionan
discursivamente como exempla. "¿a quien le dan pan que llore?". Por lo
tanto, los dichos exclamativos desempeñan, desde el punto de vista
argumentativo, unas veces la función de ornato puro; otras, en cambio, la un
adorno cuyas funciones semióticas dentro del discurso se atienen a otros
códigos, se pegan al discurso mayor en el que funcionan, ya a partir de
imágenes que funcionan en la cultura popular, ya por medio de recursos
acústicos. En efecto, si bien este tipo de refranes son, generalmente, de
37 tipo
acústico y corresponden a la concepción del "sonido estupendo",
muy
propia del espíritu barroco que impregna, por vocación, la cultura mexicana;
sin embargo, los hay que descansan en un sistema de figuración
emblemática, son connativos desde el punto de vista de la enunciación por
vías distintas de la exclamatividad pura. Por ejemplo mediante la connación
interrogativa.
En efecto, el sentido paremiológico, o contenido discursivo del refrán,
es una estructura argumentativa en más de una acepción. Por un lado, como
hoy se sabe, en el sentido paremiológico se basa la argumentabilidad
inobjetable de un refrán en la medida en que se reduce, en último término y
como hemos explicado, a un principio aceptado de manera indiscutible en el
seno del grupo cultural en que el refrán funciona. La relación entre sentido
paremiológico y significación referencial en un refrán es, como se ve, de
índole semántica y puede equipararse a la relación postulada a nivel
sintáctico por la gramática generativo-transformacional chomskyana: la
relación, a saber, entre una estructura profunda y una estructura superficial.
También a nivel semántico, por lo demás, en la estructura superficial de un
refrán hay una serie de marcas que evidencian una serie de operaciones
realizadas en el interior de la frase paremiológica y que remiten en último
término, corno ha puesto de manifiesto la semiótica greimasiana, a
postulados fundamentales ya de la experiencia, ya de la ideología.
412

. La estructura profunda de
.
sent1d_o paremiológico y consis~~í:ef:~n, pues, _est_a~ía constituida por su
~~~ac1dad argumentativa en el medio
. un pnnc1p10 absoluto de alta
u_1t1mo té~mino. a alguno de sus tó s_oc,al en que fu~ciona reducible, en
sistema discursivo de la cult
picos argumentativos en boga e 1
· d ¡
ura en cue t' · E
n e
111 o e semántica de cada refrán se
1 . s ion. sta estructura profunda de
su re~pec!iva estructura superficia~e__:ciona t~xtualmente. como decía. con
expene~c,a ya sobre un postulado de I o~tr~1da_ ya sobre un hecho de la
~etafomación, de profundidad varia:i~ eo og,a- mediante un proceso de
siempre la estructura profunda Los _' tuyo referente hermenéutico es
estructura profunda se proyectan ~ fi e ementos argumentativos de la
una . serie de marcas, por lo gen,er;I ~é:~~o, en la estructura superficial por
refran ~o sólo insertarse en un context . as, ~ue son las que permiten al
constnm su figuratividad d
o d1scurs1vo mayor sino desde 1
E t
y esencadenar con ell
ti
.
uego.
n re_ estos elementos argumentativos
. o su e ,cacia argumentativa
~or eJemplo, la índole enunciativa de q~e fu~c_,onan a nivel superficial está.
e la función que ese pequeño texto dca a re ~an que depende, en todo caso,
en ~ue funciona el refrán. El resul::::pena en la realidad sociocultural
conJunto de tipo emblemático e I
de esta doble estructura es L
lema mientras que el nivel n e~ qude el nivel superficial hace las veces ~n
fig urat',va, hace las de figura. pro1un o, que por naturaleza es de índolee
Niemplo
mujer que otro ha dejado, ni caballo e b 11
e1·
m a estado: a guisa de

•

f•
1

d
En refranes como éste el embl
.
parece. claro en la medida en u
emat1smo argumentativo del refrán
figurativo: su valor
q ~ el argumentar del refrán es d t.
fi
. .
argumentativo des
.
e 1po
tgurat1v1dad del refrán que co
cansa expl1citamente en 1
a quien otro ha dejado. En
un caballo emballestado con una muje;
estructurado como la confrontac·,, argumentat,vamente, este refrán está
dejada por otro" por u I d ton entre dos casos figura- una "m .
"
,
n a o y u " b 11
·
UJer
Emballestado" es un término ,de I n ca_ ~
emb~llestado", por otro.
~aballas. En México, en efecto I a med1c111a vetennaria propio de los
mcurable del caballo o mula
, a e~nballestadura es una "enferm edad
que_ le hace traerlas doblad~sq~:c~~~~,s:e en u~a debili?ad de las manos,
bestias son peligrosas de montar porque t as ·rodillas hacia adelante • Ta Jes
~,odas acaban por inutilizarse p~ra el tra~opt~z~~ a _menudo y llegan a caer;
em~allestado" no es privativo del es añ ªJº . . S111 e'.11bargo, el vocablo
propia de los caballos mexicanos M p, ol mexicano, nt esa enfermedad es
voc~blo en estos términos: "se a lica
Mol111er ~ecoge el significado del
hacia adelante el menudillo de la~ manos" s39caballenas que tienen encorvado
tanto, un caballo inservible porqu
I' . Un caballo emballestado es, por
e es pe ,groso para quien lo monte.

;~:t:

º·

:'1:

413

11

�dos casos a que se refiere el refrán se
Está claro que aunque los
d . ta de la vis argumentativa
,
t desde el punto e vis
refuerzan rec1procamen e
bºl'd d del refrán el caballo
·
d la aroumenta 1 1 a
'
.
desde el punto de vista e
~
1 " 1.,, prohibitivo de la pnmera
·
d fi a para re1orzar e 11
.
emballestado sirve e igur
.
. ., tro" ha dejado mediante 1a
parte: el refrán precave de una muJer adqu1~n oto de vista de la estructura
fioura de un caballo emballestado. Des e _e puln efrán como una rotunda
e
.
d , se puede asumir e r
argumentativa, a emas,
. " .
.,, basada en una doble figura.
. . .,
da por \a secuencia 111 ... ni
f
proh1bic1on expresa
. ., .
lar a consistencia en los re raneros
Por lo demás, esta asoc1ac1on ~1enle una gt s baJ·o los cuales el caballo se
, .
40 E
.
11 vanos os aspee o
hispan1cos.
n ~ 11 os so
ue ha ue darles a ambos es, por eJernp1o,
equipara a la rnuJe~. El trato_ q
q buenos caballos los echan a perder
análogo: "a las mu1eres bonitas/ª. o~
a la mujer, con la espuela". Hay
los pendejos"; "al caballo_, con a nen ª•t: n1·ca análoga al escogerlos: "el
·
cU1dados y una ec
que tener los mismos
,, ... ·aballo gallo y mujer, por su
•
¡ 0 · e han de tener , e
'
d
caballo y la mu1er,
1° s
. de pecho y de anca se han e
". " ¡ aballo y 1a mujer,
•
raza has de escoger , e c
.
afio que llene las manos y mu1er
escoger": "caballo que llene las piernas, g
que llene los brazos"

j

ª

arece también en otros refraneros
Esta relación entre send~s figuras 1ªPR ,¡:,. ero nicaragüense de Carlos
. , .
.
. de eJemplo, e eJ' an
.
1
htspa111cos. Cito, a guisa
,. aballo mujer y pistola. con e
,
tº
~1 del que recojo refranes como
c
,
d
"·
--e\
Man tea
.
.1
. de pechos y ancas has e escoger .
dueño o sola": "el caballo y a muJerf
,, ·'el que presta a su mujer para
·
d · h s de o recer· ·
.
caballo y la muJer a na ,e a
.
n~da que reclamar'·: "ni muJer de
bailar, o su caballo para torear, no tiene
otro ni patadas de potro".
,
ocu a extrema la comparación entre la
Por lo demás, el refran q~e nos
p
· s· la fidelidad absoluta: el
mismas consecuencia .
.
..
1
1
mujer y el caballo ,asta as
mo la mujer de un solo mando: no
caballo tiene que ser de un solo a
Y_
s con muchacha de muchos
hos fierros m case
d
11
compres caba os e mue
. d . . te metas en laberinto, ni enamores
novios": "no. allanes nuncabmllora .ªt· ~'. Como el marido lo debe ser de una
111 0 ·
mujer casada, ni· mantes ca a o P
. do rival tiene en otro mundo ". De
. p . "/ que ~e casa con v1u
.
so la muJer. ues. a
·
h . !los es análoga no se prestan.
1
ue observar ac1a e
,
.
allí la conducta que rny q .
d
tar "· "el que presta la mu1er
"el caballo y la mujer a nadie se han e_pres e r~clamar ". Hay hasta una
.
I b II para torear no tiene qu para bailar o. ,e . ca da O!los· .. caba!/o manso,
. tira a penco: mujer coqueta,
. .
análoga sem1ot1ca e e .
.
d . " Esta cercanía entre la muJer
b honrado /Ira a pen e1o ·
· d d·
tira a puta: Y hom re
' _
• de la convicción de prop1e a ·
. , a su dueno proviene
.
" l
1
v el caballo en re ac1on
. do Como el amigo: e
.
estan· son algo muy pnva .
no se venden, ni se pr
_'
.d. . t ba .. . "al amigo y al caballo,
caballo es como el omigo, s1 lo fas(! ws te um
,

no apretarlo ni apurarlo"; "al amigo y al caballo, ni prestarlo, ni
cansarlo".
Bajo la forma de una enumeración que tiene un fondo totalmente
negativo, el refrán pone dos casos extremos que ni pensables son: una
"mujer que otro ha dejado" y un "caballo emballestado. Las dos cosas son
inadmisibles en la mentalidad que subyace al refrán. Por eso, como decía, la
vis argumentativa del refrán descansa en un apoyo, en principio recíproco,
de los dos casos que enumera que funcionan argumentativamente a guisa de
figuras. Es, en efecto, producto de la mentalidad ranchera para quien el
caballo y la mujer son rasgos del orgullo. -Sin embargo. en el refrán no es el
orgullo el punto de apoyo de la argumentación: es la desconfianza. Tanta
desconfianza engendra un caballo emballestado corno una mujer repudiada.
El caballo emballestado porque ya no sirve para caballo y la mujer sirve
porque es una mujer desechada, arrojada afuera, contra todo lo que la
tradición que subyace al refranero postula para la mujer. Cabe advertir.
puesto que se trata de explorar el tópico que subyace a un refrán corno éste,
que el refranero mexicano, en una buena parte, es un refranero que refleja la
mentalidad ranchera: es, por tanto, mucho un refranero criollo y muy
tradicionalista que tiene muchos vínculos con el refranero espaifol más
tradicional.
Los refraneros hispánicos, por esta razón, tienen una idea muy exacta
de cuál es el lugar de la mujer y, sobre todo, de la mujer casada. Su modelo
de mujer proviene del cristianismo paulino que postula para la mujer no sólo
una sujeción total a su marido, sino que a lo largo de la historia le va
diseñando una serie de tareas dentro de la casa, en la crianza de los hijos. en
la cocina o corno hilandera, a la manera de la mujer hacendosa del capítulo
31 del libro de los Proverbios cuyo modelo de mujer domina al refranero
mexicano corno domina al refranero español. Existía, de hecho, otra
tradición sobre el modelo de mujer y la educación que le corresponde: una
tradición que podríamos llamar humanística de la que no estaban excluidas
las mujeres cristianas y a la que Sor Juana Inés de la Cruz se atiene tanto en
su carta a su confesor, el jesuita Antonio Núíiez de Miranda. en 1682. ·12
El refranero mexicano, de alguna manera se atiene a la que podríamos
llamar tradición bíblica sobre el papel de la mujer en la sociedad. De ella es
expresión la lnstituúo Foeminae Christianae - "la formación de la mujer
cristiana"- del valenciano Juan Luis Vives, publicada en 1523. En ella
recurre a esta tradición bíblica sobre la mujer. Entre denigrante y brillante, la
idea que el cristiani smo occidental cultiva de mujer se alza sobre los restos
de la civi lización griega. Aristóteles, por ejemplo. basaba la felicidad de la
polis en la educación de las mujeres cuyos deberes son los de ·'amas de
casa". De aquí son remolcados por Vives, junto con los preceptos tanto de

414
415

�Jenofonte como de Platón sobre el gobierno de la casa y de la República,
hasta hacerlos pasar por lo que los padres de la Iglesia-Tertuliano, Cipriano,
Jerónimo, Ambrosio, Agustín y Fulgencio- establecieron respecto a las
vírgenes viudas cristianas. Vives, en efecto, hace una larga lista de mujeres
1
que fueron
a la vez santas y doctas; pero traza las obligaciones de la mujer a
partir de esta tradición bíblico-cristiana: a la mujer le compete el gobierno de
la casa. al varón el gobierno de la república. Las letras sí, siempre que no
descuide las cosas que como a mujer le competen: "aprenderá, pues, la
muchacha, al mismo tiempo que las letras, a traer en sus manos la lana y el
lino ... Pero a mi no me agrada que la mujer ignore aquellas artes en que se
ocupan las manos" .~ 3 En aprender música en los conventos formaba parte
del cultivo de las artes en que se ocupan las manos.
La mujer cristiana y. con más razón, la religiosa -según esta tradición
esbozada por Vives y convertida en ley monjil por Antonio úñez de
Miranda para la cultura femenina novohispana del siglo XVII- debe estudiar
sólo las cosas que su condición de mujer le requieren: hábil de manos, la
religiosa debe saber hilar 1 tejer, tocar instrumentos musicales y, en general.
cualquier cosa de tipo manual y práctica. En cuanto a lecturas debe
restringirse sólo a aquellas que le son útiles para el gobierno del hogar -en el
caso de la mujer casada- o las lecturas de edificación espiritual para las
monjas. Nada más. Este es el perfil femenino que, por lo demás, subyace al
refranero mexicano.

La que se casa con \'iudo ri\'al tiene en 01ro mundo.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
la que es buena casada a su marido agrada.
la que tiene deseos de \'er tiene deseos de ser vista.
la que trasquila y da a hilar como la que pare y da a criar.
la que no es casamentera no go:a /a fiesta en1era.
la que no pone seso a la olla no lo tiene en la toca.
la que no pone seso a la olla no 1iene cholla.
la que se enseiía a beber de tierna enviará el hilado a la taberna.
la que hi:o un yerro y pudiendo no hizo más por buena la tendrás.
la que se casa en su casa la soltera en dondequiera.
la mujer que mucho hila poco mira.
La que no se agacha por un alfiler no es mujer.
La que no tiene suegra ni cuñada ésa es bien casada.
la que pron10 empieza pronto acaba.
la que lo a/i,ia ésa lo hila.
La que urde y trama la tela ella misma la teja.
la que al toser te entienda tiene buena rienda.
la que a su marido quiere servir ni puede ni quiere dormir.
La que bien casada quiere ser a su costa lo ha de ser.
416

La que con much
La
. . os se casa a lodos enfada
que con v1e;o se carn vi . . /
.
La que I
.
e;o se a pasa
. .
uce en la cocina no Iuce cmi .su vecina ni a
mdma.
L
maIa cosa se
a que en amores anduvo ,
La que del baiio viene b. , c~sbese con quien los tuvo.
1en sa e ¡0 q
.
.
LLa que mucho visita Ias santas
no 1 - ue qwere.
a que mal marido 11·e,,e en eI tocadtene teI 1a en las estacas.
O
se e parece.
La que luce entre /aº·• o IIas no lu
c~ entre las otras.
La que es buena casacl
a a su mando agrada.
De acuerdo con los ras
. . ·.
este p~queño refranero que, =~~ ~::tint1vos que de la mujer se pergeñan en
:~~ ong~nes y referencia en el re~ran~;~s;nte _en el refranero español tiene
~u°:1sa, femenina hasta el detalle
spanol. la '.11ujer casada tiene ue
sac~1 fic10, ser experta cocinera saber. ha-radar ) servir a su marido hast; el
~~~~n:; h~~ando, ni siquiera e~ conven;e~1::qcu:ser, e~tarse en un casa en la
.
iscreta, no ser borracha
mue o en cosas de i lesia

~~):d;a, criar a sus hijos hasta ca!~:~t L:so afecta a su obl igaci~n d;

. d r ~ un solo marido J vice\'ersa no . , 1 muJer idea l del refranero es
vw ·/o rival ¡iene
·
en otro mundo" si so ob porqLie ··1a c¡ue se casa con
mue ws
no.el so re .todo
and
, se. ,casa a todo.1. e,!(ada " . De allí
- . porque, .. la que con
_uio, casese con quien los llll'o". En ~o~~eJo fmal: ·_·ta c¡ue en amore.1
~:~~:~ que otro ha dejado tiene todas las ta~~1: , eal de muJer. por tanto. una
ero. Es como un caballo emballestado. s que a una esposa recrimina el

Por todo lo anterior es
.
refrá~ ~ue nos ocupa.
prir::::;~le concluir dos cosas con respecto al
const1tu1do por el re~ . .
de el las se refiere al 1
.
hecho de
. ran. 1a segunda, en cambio
ugar comun
que la vis argume111ativa del rec. . d , se refiere al menc ionado
exemp
a
en
-.
·
, I
que consiste
el refrán a •ran cscan sa por igual
en los do~
Ia manera d
reciproco
~
.
,
.,
evocad , que unc1onan argumentativamente c
de un apuntalamiento
d
~s por el texto que, a ese título vi ~ hon~o os poderosas figuras
entro e una estructura argumentativa i'ota~nc ac1cndo las veces del lema
mente emblemática.

L;

Con respecto al lugar común h .
. . .
que de exempla se trata ·I 1' ay que ' .1s1st1r en lo ya dicho: pue -t

e; el ~!: ,: :un en . que se sustenta '¡~
ucc1on . el dec11110 en la lista de su R , g. n Anstotelcs. "procede de la
0

~~~um'.~'~,bilidad _del refrá;

I'
ista de c~sos semejantes y. a partir de el:;nca._y que c_onsiste en poner un;,
iaº~/e;e;nza. Aristót_eles pone varios eje1~;l~~za:1 la simple generaliLación
y e eodectes, dice así: "si a los
. . segundo de ellos. el de
se les c_onfian los propios: ni tampoc~ue ~UJdan mal los caballos ajenos no
naves aJenas, se les confían las propia .' ~ os que h_an _hecho naufragar las
s. s1, por cons1gu1ente, ha) que hacer
417

�Journal of Internat·
I
Nú~.
I,
wna 11:::;erb Studies'. (l~~NJ323-4633),

Vol.1,
electrónica:

lo mismo en todo, entonces a los que han guardado mal la de otros no es útil
44
confiarles la propia salvación".
Este lugar común de la inducción que, como se sabe, procede
mediante una generalización por semejanza sirve para ilustrar la
argumentación del refrán que se basa, como hemos dicho, en la analogía
creada por los dos casos citados. De acuerdo con ésto, el refrán "ni mujer
que otro ha dejado, ni caballo emballestado" conduce a una conclusión del
tipo de: "hay que desconfiar de lo que otro ha desechado". Si, como hemos
dicho, el refrán tiene una fuerza argumentativa de índole inductiva fincada
en el exemplum, argumentativamente equivale a "no te cases con mujer que
otro ha dejado por que es tan peligrosa como un caballo emballestado".
Una argumentación de esta índole, como se ve, es de índole emblemática en
cuanto que el consejo a que induce está sólidamente fincado en una figura.
Con respecto a la cuestión de si en un caso como éste la vis
argumentativa del refrán se extrae de un apuntalamiento recíproco de los
dos exempla del refrán, cabe observar que, como se ha dicho, el refrán no
está tan interesado en el consejo de que no se monte a un caballo
emballestado cuanto en aconsejar que no se tome por mujer a la que otro ha
dejado. "Ni mujer que otro ha dejado, ni caballo emballestado", tiene como
consejo el primer hemistiquio del refrán y como razón, el segundo.
A guisa de coda

Refrán y emblema, pues, hijos del mismo universo y de las mismas
concepciones lógicas por tener un funcionamiento discursivo de naturaleza
figurativa tiene Jna mayor capacidad de expresión bajo el supuesto de que
" sobre el signo lingüístico, el signo icónico posee la ventaja de surgir de
estratos más profundos de nuestra psique. El lenguaje es una habilidad
adquirida en forma más tardía ... Las imágenes, en cambio, forman
parte de
45
algo quizás en relación rnás estrecha con el mismo inconsciente".
1

Jacona, junto al Canal de la Esperanza, septiembre de 2001

~ttp.//deproverbio.editor@modlang ut dD1recc1on
- Este e
·
· as.e u.au
:
nsayo tiene como referente
.
m1!anés del siglo XVII Filippo Picinelli ~e bas~- la º?ra del emblemista
latm_ por el fraile agustino Agustín Erath bo~do s1';1bolzco que traducida al
llego a las bibliotecas de la Nu
E - a.JO el titulo Mundus symbolicus
. del ba eva spana. y tuv o una gran importancia
.
a 1gunos 1enguaJes
en
t d .
rroco novoh1sp
E
uc1da al español en El Colegio d M' h an~. sta obra está siendo
-E F
e 1c oacan
B · 1n rances A Yates, e·
iordano Bruno y l · d . . ,
arce ona, 1983 , págs . 541 .
a tra 1c1on hermética, Ane,
·1

r:

; .- Pr~~ongo la expresión "ambiente vital"
expres10n alemana Sitzim Leb t' .
como una traducción de la
de las formas" que pretende de::u~~t;~ del métod~ denom inado "historia
¡extos escritos.
ormas de origen oral enclavadas en
Barcelona, Editorial Gedisa 1988 281 , .
. p.31.
'
,
pagmas.

7 .8

p.32
. !bid.
10
. p.33
11
. p.31
i2 . !bid.
13 . p.34
14
.- !bid
is .- !bid.
16 .- !bid.
17
.- p.35.
18
.- Frye, P. 36
9

19

Todas las caracterizaciones, ejemplos y observaciones que se hacen
sobre el mundo de los refranes tienen como referente el corpus
paremiológico mexicano, a no ser que se diga otra cosa.
2 .- Véase nuestro ensayo El hablar lapidario. Ensayo de paremiología
mexicana, Zamora, El Colegio de Michoacán, 1996. Una discusión sobre
el rasgo de proverbialidad de los refranes puede verse en Shirley L. Arora,
"The Perception of Proverbial ity" en De Proverbio. An Electronic

1 .-

418

lb lºd ..

.- Obras Completas del Pseud
. . .
Teodoro H. Martín - L
M . o Dronrsro Areopagita, edición de
21 .- !bid.
unas, adnd, BAC, 1995, p. 127
22

· Frye, P. 36
P. 37
24
.- Cfr. Herón Pérez Martínez / Bárbara S .
.
ocaso de la cultura simbólica z
kmfill (editores), Esplendor y
25 .- Para esto véase tam'b. ~mora, El Colegio de Michoacán, 200 l.
·
. .
'
1en a Hayd
Wh'
~'7,1agmacrón histórica en la Europa d I . 1 en
ite, Metahistoria. la
..- Véase Luisa Martín Rojo "El
XI~, Máexico, FCE, 1992.
Discurso, Otoño de 1996 p . ,
or en social de los discursos" e11
, nmavera de 1997, pp. 1ss.
'
23

Notas Bibliográficas

.

20

.-

es/ o

419

�Véase Hayden White, The Content of Form. Narrative Discuourse
and Historical Representation, Baltirnore &amp; London, Ehe Johns Hopkins

27 .-

University Press, 1987
.Roland Barthes, "El discurso de la historia", en El susurro del
28
lenguaje. Más allá de la escritura y del lenguaje, Barcelona / B. Aires /
México, Piados, 1994, p. \ 74.
29 .- Véase a este propósito María joseph Cuenca / Joseph Hilferty,
introducción a la lingüística cognitiva, Barcelona, Ariel, 1999.
30 .- Cha"irn Pere\rnan se topa con la retórica cuando, a fuer de lógico,
andaba en busca de una " lógica de los juicios de valor" (El imperio
retórico. Retórica y argumentación, Barcelona, Norma, 1997, p. l O)
31 .- Cfr. Christian Plantin, La argumentación, Barcelona, Ariel, 1998, p.
39.
32

.- o'P·
.- o'P·

Alatorre en la N. R.F.H., por Herón Pérez Mart'mez en sus Estudios
so4(Juanianos, entre otros
º · - lb1d ·, pag.
· 992 y sigs..
.
.-_ A nstóteles,
.,
Rac1on
.Retórica
, 11990
ntroducc1on
. , y notas por Quintín
45
A ero, Madnd,
Gredos,
p 436, tradu cc1on
.- rnul fo Eduardo Velasco
i gu;a¡5-Jormas de comunicación
~e !~s t!ágenes. Estudios sobre
ua a aJara, 2001.
" ' ua ª ªJara, Universidad de
-1-1

E/ .

::t:::

e·1/., p. 42 .

e·¡(_' p. 43 .
Véase nuestro El hablar lapidario. Ensayo de paremiología mexicana,
Zamora, El Colegio de Michoacán, 1996, pp. 359 ss.
35 .- La argumentación en la lengua, p. 2 l 7.
En otras tradiciones paremiológicas hispánicas también se los
36
encuentra. Por razones de espacio cito, a guisa de ejemplo, Dichos y
proverbios populares de José Luis González, Madrid, EDlMAT, 1998. De
allí torno los siguientes, a guisa de ejemplos de España, los siguientes:
"como bofetón de loca, que ni sobró mano ni faltó cara"; "Como el alcalde
de Dos hermanas, que derogó el Concilio de Trento"; "Corno el alma de
Garibay, que no la quiso Dios ni el diablo" ; "Corno el capitán Araña, que
embarca a todos y él se queda en tierra"; "Como el gallo de Morón, sin
plumas y cacareando"; "Corno el merengue de Juana, que se fue en

33

.

34 .-

,•
t
1
1

,~

probaturas"; etc.
37 .- Sobre la expresión "sonido estupendo" corno característica del estilo del
barroco, puede verse nuestro libro Estudios sorjuanianos, Morelia, Instituto
Michoacano de Cultura, l 988, pp. 69 y ss.
38

.-

Francisco J. Santarnaría, Diccionario de mejicanismos, México,

Porrúa, 1983, p471.
39 .- María Moliner, Diccionario de uso del español, Madrid, Gredos,
1994, p. 1070
.- Por ser el refranero mexicano el que más he trabajado, es obvio que la
mayor parte de mis ejemplos estarán tomados de él.
.- Costado Este UCA, impreso en Colombia, editorial Hisparner, 1997 .
41
42 .- Esta carta descubierta y publicada en Monterrey por el P. Aureliano
Tapia Méndez, fue publicada luego por Octavio Paz en la tercera edición
de su Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de !aje (FCE), por Antonio

40

420

42 1

�LEFEBVRE: CRÍTICA AL DESPOTISMO URBANO

Dr. Jorge Fuentes Morúa
Universidad Autónoma Metropolitana
Tanto universalizar
les convirtió en mapamundi
el alma:
con montañas sin relieve,
ríos que no 1/evan agua,
y ciudades
pobladas sólo por signos
convencionales, escala
uno a un mil!ón .
Imagen de la vida diminuta,
impresa a dos tintas,
planas
Ángel Gon::áles, Poemas.

l. Henri Lefebvre constituye una referencia obligada si se quiere
conocer a los grandes filósofos del siglo XX. Su obra debe ser situada en el
contexto de la gran producción filosófica francesa de dicho siglo 1. Por ello,
al invocar su nombre inmediatamente acuden las figuras de Alexandre
Kojeve, Jean Paul Sartre, Maurice Merleau-Ponty, Jean Hyppolite, Lucien
Goldman, Louis Althusser, etc. Estos filósofos, entre otros muchos, fueron
los grandes difusores y creadores del pensamiento hegeliano y marxista en
Francia. Además de este rasgo común, también experimentaron la influencia
de la filosofía de Edmund Husserl y sin duda fueron estudiosos asiduos de la
filosofía griega. Además, de un modo u otro, vivieron la significativa
discusión2 y difusión de la obra de Marx, Manuscritos económico-jilosójicos
de 1844 . Lefebvre perteneció a esta pléyade, discutió y disputó con ellos y
también deseó como ellos la transformación del mundo. Estos aspectos
deben tenerse presentes, pues conviene recordar que este personaje fue
esencialmente un filósofo marxista, específicamente francés, adjetivo que
tiene su peso, pues expresa las particularidades de una perspectiva filosófica
que tuvo honda significación en América Latina, durante el siglo XX.

2. Una vez establecidas algunas señas de identidad, no debe sorprender
que recordemos algún pasaje de la obra de Marx y Engels, Manifiesto del
Partido Comunista ( l 848); estos autores propusieron aspectos programáticos
que el proletariado debería cumplir para consolidar tanto su gobierno, como
los fundamentos de la sociedad antagónica al capitalismo; entre estas
medidas mencionaron la siguiente: "9.Combinación de la agricultura y la
423

�.
, hacer desaparecer gradualmente la
.
. . medidas encaminadas '1,
E els 1976: 128-1 29).
industna,
. d d el campo· (Marx- ,ng ,
diferencia entre la c1u a )
.,
.
.,
.
entre la producc1or. agr~na :
ación por la relac1on ex1stent_e , . mente en el Man ifiesto
La preocuP
. . f expresada s111tet1ca
.
. 1 a estos
la urba~a-industrial; ~h~::rs:~u~ constituyó interés pr~:~:t~es~~~ados a~
Comu111sta, no deb
odría mencionarse numerosos pp J hora sólo sera
tores· por eso p
d
s obras or a
,
d
os au
,
stión en muchas e su
.
terior· Elementos
análisis de esta cue
asa·e de una obra muy, _pos or;ador) /85"mencionado un brevle c~íti)a de la economía pol1t1~a (Bcomo sede de la
1wles para a
r d
, . ) ge de la uerra
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d M d. (época gennan1ca sur
. rte \ueno en una
. l 8 -8· la Eda
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..

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0 ;;;,

hi5toria euy~ud~~s~r:;~p:°l~e[~istoriaJ mod:n~:: i~t:;¡;:~;~;

contrapos1c10n entre e
I s antiguos ruraltzac1on e
~
'
del campo, no, eorno entre o

te los hilos
. ·eron clararnen
Para Lefebvre estas b te~isr d~~~:~n;roblemáticas en su e~: u1~~~:
guías para a or a
d I años cincuenta. a os
conducto:-es )
d' te a las décadas e os
•udad \ aun al
, . la correspon ,en
1 \ación campo-c1
histonca,
\' ó detenidamente a re
fí
ad\ iertc cómo
setenta. Lefebvr~c~:: '~opios de la hi storia ?e la fi_lo~~s~~·rt:a planteada por
ocuparse de ~sp tos es~án influidos por la ?'.codto~1a ·udad) la urbanización
sus planteam1en
. . de la ruralizac1on e a c1
Marx en torno a la temat1ca

ésta una de las puestas en perspectiva de esta historia. En segundo lugar, esta
articulación figura en la problemática de la filosofía y la ciudad
(conocimiento, formulación de la problemática urbana, noción de este
marco, estrategia por concebir). Los conceptos filosóficos no tienen nada de
operativo y, sin embargo, sitúan la ciudad y lo urbano -y la sociedad enteracomo unidad por encima y más allá de fragmentaciones analíticas. Lo que
aquí se enuncia sobre la fil osofía y su historia podría igualmente afirmarse
sobre el arte y su historia (Lefebvre, 1978a: 45-54).
Un nuevo tipo de Razón también surgió en las ciudades, en la ciudad
renacentista. Estas formas de urbanidad vivieron asediadas por el
predominio y la presión agraria, pero a pesar de todo lograron dejar claros
signos de la promisoria pujanza urbana, manifestando el predomino del valor
de uso. El arte en sus diversas expresiones y las grandes edificaciones
destinadas al cumplimiento de funci ones religiosas y otras a funciones
lúdicas, hacen evidente la preponderancia del valor de uso.

\971:442).

del campo.
. , b. territorial. que \ io
atenal am ,to
Lefebvre explicó cómo el \u~ar ~n' . de.ahí que la ciuda~ ~e la no. 3.
. n occidental, fue la poli.\ gr_1eg~.
or las caractensucas del
surgir la r~zo de la democracia restnn?1da p 1 evidentes contenidos
democ_racia o d .o las grandes reflexiones c_o1 . les \ Platón: y desde
escla\ ,smo, pro UJ escritos en las obras de Anstote - un modo u otro
urbanos, como fuer~n es hasta Hegel. la temática ~rbana te Edad Media los
esos grandes p~nsa/:1 pensamiento filosófico. Aun e\t mantu\ ieron los
quedó e;,...presa :a~ disminuidos por los embates agrt~'c ·ue la filosofía fue
restos urbanos .
. . n y el conocimiento, a pesa
~ de la teología
e\ebme~~~:d~e ~a i'!u~:r;l~~ía. En la pr!merdaen~;~nr:::~º~e sus principal~s
su . or·
. de Hipona· quien d de este modo su herencia
la de Agust111
cristiana,
. d d le Dios· denotan o
.
dieron nombre a
b · s La Cw a l
'
b'én cult1\ aron:
d
tra ªJº .
sin duda los romanos tam ,
lidades determina as
grecola~11~~~~::i~nes humanas asentadas denla
significado de la
las _ag o
la Ci\'itas, fundamento e
II del pensamiento

1i.~~1s. [\
;~\~~:::::,~: ~:i;o~mación de _l•~e~iu!~de; ~i;~i!~'.:ff:nº primer lug~; ~:
fi~osó~,c~ 1L;:~~::eie~~o ~~;::~co puede y deb~ds;rdree~~~;'~:~:~~~e~~o). Es
historia e
. d d (condición y conten1
su relación con la c1u a
..\24

La ciudad renacentista indudablemente expresó en sus signos el
notable espacio destinado al valor de uso: monumentos, esculturas, pintura,
etc. Sin embargo, tal eclosión artística no pudo ocultar que su existencia se
debió a la intensa actividad de la burguesía que había logrado desarrollar los
fundamentos de una nue\a forma de ciudad: la ciudad burguesa, cuya fuerza
se debió, por una parte, a la concentración de la manufactura diseminada en
el campo, y por la otra a la creciente preeminencia del valor de cambio. La
manufactura, las revoluciones industriales, los mercados y los bancos
abrieron paso a la subordinación de la ciudad antigua, cuyos signos preferían
el predominio del valor de uso a la nueva ciudad fundada en el predominio
del valor de cambio. Por eso para Hegel el fin de la historia se encuentra en
las ciudades, convertidas en estrella polar de la civilización, pues han
consolidado el valor de cambio; es decir, han desplazado a los monumentos
seculares, destinados a estimular el goce estético y la imaginación por las
grandes referencias mercantiles destinadas a conjugar el mercado y las
finanzas con propuestas estéticas: eso fueron las Torres Gemelas de ueva
York, que sin duda habían logrado eclipsar a la Estatua de la Libertad.
Pero Marx y Engels no vieron el mundo feliz previsto por Hegel; por el
contrario, encontraron que el mundo industrial descansa sobre los
depauperados, sobre los barrios nacidos a raíz del desarrollo de la moderna
industria fabril. Pero no conformes con la crítica al oscuro mundo del
proletariado y la burguesía, también advirtieron los efectos nocivos que
sobre la naturaleza manifestó prontamente la industrialización. Engels, desde
1840, escribió sobre la putrefacción de los ríos germanos y británicos3; Marx
describió a la ciudad burguesa como un vertedero de suciedad. Lefebvre
reconstruye el largo periplo que va de las ciudades dominadas por el valor de
425

.,

�uso al firme establecimiento de las ciudades dominadas por el valor de
cambio. No obstante estas variaciones históricas, Lefebvre afirmó el
predominio de la ciudad como el nicho, el hábitat, donde florece la Razón.
tanto la legitimadora como la crítica del orden existente. En ese contexto,
Lefebvre emprende el ejercicio de la Razón crítica, construyendo su crítica
de la razón urbana burguesa. Misma que se manifiesta mediante
concepciones urbanísticas que Lefebvre plantea del modo siguiente:
"a) El urbanismo de los hombres de buena voluntad (arquitectos,
escritores). Sus reflexiones y sus proyectos implican una cierta filoso fía ... "
..b) El urbanismo de los administradores vinculados al sector público
(estatal) ... ". Se trata del urbanismo tecnocrático, con pretensiones
científicas.
''c) El urbanismo de los promotores. Éstos conciben y realizan para el
mercado con propósitos de lucro, y ello sin disimularlo .. :· (Lefebvre.
1978b: 41-42). Lo medular de esta tendencia consiste en que han logrado
reducir al mismo urbanismo a valor de cambio, cuyo propósito reside en
organizar el diseño urbano en función de la ganancia.
Lefebvre explica que la ciudad tradicional padece una larga agonía,
pues ha sucumbido gradualmente a la ciudad moderna; es decir, la regulada
básicamente por el valor de cambio. Los signos de la nueva ciudad
claramente permiten advertir la lógica que preside su desarrollo: es la del
beneficio, la del lucro, la de la ganancia. La calle pone de manifiesto el
privilegio de las relaciones mercantiles; y el consumo masivo de
combustible, a través del automóvil, ha modificado radicalmente el diseño
urbano: se han edificado puentes, calles, estacionamientos, y también
demolido viejas construcciones para dar paso a calles y avenidas, también
construidas para favorecer el tráfico automovilístico. Tanto la reducción de
espacios verdes, como la proliferación de centros comerciales y financieros,
anuncian la hegemonía de la nueva ciudad. En su periferia y también en sus
entrañas, pueden crecer distintas formas de la actividad manufacturera e
industrial, así como asentamientos humanos construidos por los
pauperizados, empeñados en diseñar estrategias para la sobrevivencia.
Lefebvre argumentó: la ciudad se encuentra en punto crítico, pues la
política urbana ha quedado cabalmente supeditada a los intereses inherentes
al proceso de industrialización, así que la escasa planificación urbana en
realidad sólo se concentra en articular el proceso de industrialización con las
necesidades comerciales que de él derivan, es decir, la organización del
proceso de distribución y consumo de mercancías. Lefebvre afirma que la
ciudad a nivel mundial padece una crisis rotunda, pues en sentido estricto lo
426

u'.bano está constituido por los
eJes de la organización ur
. complementos residuales de 1
por la otra, el de distrib ?,ana. por una parte, proceso de .
d~s ~randes
parte de este
uc1on y consumo de las m
. m ustnalización:
.
proceso res·d 1 1
ercanc1as T b..
hab1tacional que e
I ua
a necesaria solució d . am ien forma
como en lo ~ualita/1vo.
resuelta de forma minimalista , tanto
n eenlaloproblemática
cuant·t
1at1vo
•

t

.

Pero la transición de 1 •

::~: r;~u~a:,~:.;; el valor~~'~::~ ::a:::~~:~: ;:rc!~~a~ in:ustrial, de la
0
actividades sospech~sa:mo
medmda por un proceso
e camboo, no
delmcuencia mov· . y peligrosas para la ciudad
. ~I que genera
cívicos etc 'En t d1m1entos sindicales, distintas exp ~n cns1s permanente:
'
·
o o caso p
res1ones de
. .
tal enjambre cons . . , ara eI poder, para los gob·
mov1m1entos
p1rat1vo lo q 1 .
iernos canse· t
suma, debilitar la
.d,
ue e mteresa es de d
ien es de
crisis gencrali
soc1e ~d urbana. Por otra a
gra a~, fragmentar: en
símbolos; es :~~r d~ la c1~d~d, el ámbito subj~ti::•
i_nseparable de la
alternativas ante u' as practicas concentradas en 'el co,nJunto de signos y
.
na ciudad q h
va or de us b
~spa_c1os públicos destina
. ue a quedado castrada d
o ~1scan
msp1ración poética.
dos al Juego y a propiciar la imag111ac1on
. e .l_os ya1,t1guos
hasta la

:::r

:ro

El proceso de indu st • . . .
agrario· la
·
nalizacion ha som 'd
uso y ei de;~~~1~:~ está sometida a la ciudad e~o~d: su ar~itrio al mundo
la producción d
os recursos naturales, de t~da la . se decide e_l futuro, el
del campo, exp~i:~r~ ~utanos; es ?ecir, fuerza de
~grana, i~clu!da
relaciones agrarias de e ~re, también ha destruido la
a urb~n1zac1ón
cultura y las forma~ esart~cu~a_ndo tanto la estructura orma ~e vida y las
mundial es la otra
soc1abil1d_a~ propias de la ruralid~~oduct1~a.' como la
ciudad ha sometido a ª1 de la ~ns1s urbana, señala Lefeb~ La cns1s agrícola
destruyendo de este m rurali?a_d, a su ley; es decir a ~e, puesto que la
campo se ha
~ o el reg1men. agrícola
y la , . a ley del valor,
d
convertido en el
.
agricultura Po
epauperados, habitantes de I
pnnc1pal productor de las. r eso el
urbana generalizad
as zonas marginales En c
.masas de
quedado u 'd a expresa la crisis del mund .
. onsecuenc1a. la crisis
quedado de~~:u~ al destino de la Ciudad. L~ ª;;c~no, ~el campo. Este ha
pragmáticas lim ~'yen su lugar sólo se encuentran onali~ad til_osófica ha
beneficios (Lefe~tada~ :or fines inmediatos, centra~equenas racionalidades
vre. 78c: 87-90) (Lefebvre l 978d·o9s en la /btención de
'
. 1-104) .

;:~~e_za

iº·

c~~

~

4. La escritura de Lefi b
propios de la reflexi.
e ~re está impregnada de con
cuestiones em . . on marxista, aun cuando se
ceptos filosóficos
"totalidad'' "d~1,r:c~s. Por ello encontramos tcupa de análisis sobre
'
ia ect1ca'' etc C b
onceptos tale
conceptos como ''e . , . : o ra particular relevan . 1 s como:
naJenacJOn", "cosificación", -.e1e1·1c h~1a
e s empleo de
1smo"
, Y aunque

427

�estos términos se encuentran diseminados en distintas obras de Marx, es en
\os Manuscritos económico-filosóficos de J844 donde tienen particular
relevancia. Por eso, antes de tocar otra cuestión, nos referirnos a un par de
pasajes de dicha obra:
La misma necesidad de aire libre deja de ser una necesidad para el
obrero, y el hombíe retorna a los tiempos de las cavernas, pero envenenadas
por el hálito mefítico de la civilización y en las que ahora sólo habita a título
precario, bajo una potencia extraña que de un día para otro le puede
desahuciar, si no paga. Pues tiene que pagar por que se le permita morar en
este sepulcro. Para el obrero, deja de existir la morada luminosa que el
Prorneteo, de Esquilo, ensalzaba como uno de los grandes dones por medio
de los cuales había convertido al salvaje en hombre. La luz. el aíre, etc., la
más simple limpieza animal, dejan de ser una necesidad para el hombre. La
suciedad, el empantanamiento y la putrefacción del hombre, el estercolero
(tornando esta palabra al pie de la letra) de la civilización, se convierte para
él en elemento de vida. El abandono totalmente antinatural, la naturaleza
pútrida y fétida, se convierten en elemento de vida del hombre. Ninguno de
sus sentidos existe ya, y no sólo no existe en su modo humano, pero ni
siquiera bajo un modo inhumano, incluso animal. Los más toscos modos (e
instrumentos) del trabajo humano reaparecen, como el /agur de pie., de \os
esclavos romanos, en el régimen de producción vuelven a convertirse en
modos de existencia de muchos obreros ingleses. El hombre no sólo no tiene
ya necesidades humanas, sino que incluso dejan de existir para él las
necesidades anima/es. El irlandés sólo conoce ya una necesidad: la de
comer. pero la de comer solameote patatas. las patatas de peor calidad que
se encuentran. Y cada ciudad industrial de Inglaterra y Francia es, hoy. una

pequeña lrlanda .. .(Marx, 1982: 627-628).
Después de la Segunda Guerra Mundial, Europa quedó reducida en
muchos lugares a ruinosas edificaciones. Ciertamente la reconstrucción tuvo
como eje el resurgimiento industrial, pero Lefebvre ya había planteado que
sí bien la planeacíón del proceso urbano-industrial constituye el eje de la
nueva ciudad, esta idea de la planeacióo debía aceptar la penosa necesidad
de incluir un aspecto más, por cierto indispensable para su reproducción: la
reconstrucción habitacíona\. Para tal efecto se impulsó la edificación de
grandes complejos habitacíona\es, unidades habitaciona\es para albergar a la
población trabajadora: obreros, burócratas, empleados, etc La construccióo
de estos conjuntos habitaciona\es favoreció el auge de las concepciones
funcionalistas; que desde esta perspectiva y la de los constructores que
dirigieron \a.s obras para levantar graodes conjuntos habitacíona\es, éstos
presentaban todas las ventajas que los hacían perfectamente funcionales
respecto de la concepción hegemónica de la planificación urbana, que sólo
veía en ésta un instrumento más al servicio de la verdadera p\aneacíón: la

origin~da en la promoción de
.
.
~:an~,a surgió la cr_ítica a este ~~~e;:t;::~s '.ndustria\es y financieros. En
empr:nds_oc1edad_, investigadores sociales aco1onal ~ d~sde distintos lugares
ieron indagaci
. ,
, rganizac1ones , .
encuestas, etc
ones _soc1ologicas; valíénd
cov,cas, etc.,
habitaciona ·: captar~n el sentir de quienes viví
ose de entrevistas,
1
desarrollad~:'~::¡~;~~~;:,::~1::í~~:;í;:dlos d:s~i ~:~::/;:n ~:sp~:::c~~:
.
os en el funcionalismo.
.
Lefebvre analizó
·
investigaciones
. cuidadosamente los resultados de tales
. .
, exponiendo
.
y observaciones sobre las
opiniones de los entrev1sta
. dos: comentarios
En el conjunto de 1
electrónico) se
·
ª entreviS. ta, el interesado (34 tanto horizonta~~~;:::~1::ie(nte d; la falta de aislamiento ª;eº;; :r:ra!or
durante las semanas
par~ es, techos y suelos) N
v1en ~,
estorban· tainb', 1 en que realiza el trabaio de
. h o puede dormir
1
. ,
1en as conv
.
'J
noc e. Los ·segm_rle con detalle para sa~;;ac_,ones, los gritos, los radios. Ha;;;os e
trabaJo (vigilancia de un tab\:• ha~ un~ conexión entre su actitud falt~
:ot1dia_na. _En todas las entrevisra'~ a e.::omco) y su actitud en la e:i;a
prom1scu1dad-a1slamiento" L
p . e este tema constante· la d l'd
de ~ecindad y sociabilidad, Ío:d::;:;:c~idad, lejos de favore;er \0~ª1:z~~
conJ untbo de costumbres y actitudes y~ o cual no puede concebirse sin un
co_stu1_n res, la promiscuidad
,
que en otros países, con disti
gntenos y escenas ru'd
y . aun el amontonamiento -a
• ntas
relació
.. , osas- no impiden en ab I
companado de
sociabi;ida~osti;~~~: que . podrían facilitar 1,:º r~\~:to~:;ontaneidad de la
1 iryl asaumentar
1971 b: 115-116)6 •
aqu1, en estas condiciones' a 111
. h'b'
la
(Lefebv re,
No es posible exponer de mod
eso son presentadas de modo esquematico:
o _t~xtual las reflexiones de Lefebvre, por
_A). En primer lugar, en cuant
?orm1tonos, recogió 1
, . o ~I confort de estos depart
mcomodid d
a expenenc,a de
.
amentosr .
a es, pues las paredes resu\taro
q_uoenes expresaron las
tdo de los vecmos fuera aislado T d n muy frag,les; esto impidió que el
epartamentos, y todos d
. o os saben lo que ocurre en 1
preferencias musicales de
ª1aptarse. a los hábitos de todo:'
bebe_s de todos, a los horarios d~ ªsuº~ confüctos de todos, a los llanto; de 1~:

t:~;

:¡~:::::~~e

~;et~síble escuchar ha:~ºei ;~~;;ad~~ ~~~~e~lgún encuestado
no escribió·"
re no es_tan desinhibido como el de S rt ~ecmo. El estilo
. ...como tamb1en todos escucha 1
. a re, tal vez por eso
.
n os suspiros eróticos de todos".
B) La imposibilidad física de conseguir cierta privac1·dad motiva
429

428

:tt

�algunas formas de neurosis y neu,·algias, pero si eso ocurre en el nivel
fisiológico, en el subjetivo, en el emocional, se manifiesta la tendencia al
aislamiento y la resistencia a las formas de integración vecinal, pues las
relaciones con el vecindario prolongan conflictos, propios de la vida
cotidiana, surgidos con los vecinos de los departamentos contiguos.
C) Lefebvre examinó detenidamente cómo estos complejos
habitacionales propician el proceso de individualización tan característico de
la sociedad burguesa,. La sociedad burguesa, del mismo modo que destruyó
las relaciones de parentesco. clanes y familias y, en general, las comunales
inherentes al mundo agrario, también ha disuelto en la ciudad las formas de
relación colectivas, entre ellas las del barrio, el vecindario. cofradías. etc.
Lefebvre concluyó que los conjuntos habitacionales. lejos de propiciar la
sociabilidad, constituyen un obstáculo. un verdadero problema para que el
hombre recupere su identidad colectiva. comunitaria. Lefebvre reflexionó
claramente sobre el proceso de aislamiento al que se \e sometido el
habitante de la moderna ciudad industrial que, entre otras cosas, produce una
subjetividad anhelante de la ,eunión, la comunidad; sin embargo, en la
práctica no puede alcanzarla y hasta le repugna. Esta contradicción explica el
surgimiento de formas de asociación degradadas. perversas, que por una
parte satisfacen los deseos de sociabilidad, pero que por otra los sacian

~:I

multicitada
de
emprendcrisis urba_na permanente y mundial·
críticos pre:~r{or~~n~:~ª~u~:t ida. tarea cog~~~~i;i:: s~nñi~\~~: necesidad
propuso que el con . .
I nam1ento al capitalism
por estos
perspectiva interdisc~ct1e~to urbano sólo puede pro~- ~ara tal efecto
resonancias d I
ip _m~na. Esta propuesta
. uc1rse desde una
temáticas s
e materialismo dialéctico
permite escuchar claras
teorizacion~t:;~:eq~: él esc_r!bió antes, dur:ntee; d:~t~;ia~ismo histórico,
reconocer el carácte cuest1~n urbana. Por eso advirt"
sus es~udios y

urbano

contempor:.;:mpleJo_ de

~t
las relaciones que ~~n ª, necesodad.. de

epistemológica de la cie~ . Deb1?~ a esta dificultad
ugar al teJ1_do
y dar cuenta del d
c1a trad1c1onal resulta insufic. ' la perspectiva
. .
enso proceso d
b .
,ente para com
d
teonca derivó su critica
. . al ca · e ur amzación act ua I• De esta pren er
Lefebvre, l 978e·. 55 -58)8 .
racter parcial de las c.ienc1as
. del coyuntura
momento
(
En relación al ámbito
..
y la agrícola no tien
p~~1t1co, explicó claramente
..
pensar alternativas en soluc1on en el capitalismo· or iue la cns1s urbana
centralidades urbana~ue ~om~ primer paso apunte~ la
es_ ~ecesario
político ei impulso dpre ?m_mantes; es decir propuso
iso ~c1on de las
fi
.
e practicas t
· '
como pnmer re
ortalec1miento de os go b"iernos locales:
au ogest1onarias' dich o de otro modo:
curso
el
I

~ ª;.1º'1

La observación de la ciudad
avanzar algunas hipótesis ·
nueva aporta algunas respuestas y permite
.

estimulando bajas pasiones.
D) El afán funcionalista olvidó un valor esencial: el destinado a la
expresión de la subjeti\ idad; eso explica que los conjuntos habitacionales
carezcan de signos, de símbolos, como los monumentos, las obras pictóricas
y el propio diseño arquitectónico. Ese afán funcionalista propone escaso
margen a la expresión subjetiva. Otro modo de achatar el desenvolvimiento
y crecimiento de la subjetividad; se manifiesta con el recorte que sufre la
naturaleza, así sea la producida artificialmente, por eso los conjuntos
habitacionales carecen de jardines y bosques. Todo esto revela que su
propósitc único está dado por la mera funcionalidad minimalista. ¿Pero
funcionalidad para quién? Lefebvre responde: es la funcionalidad asignada
por la dinámica de la única planeación, la impuesta por el desarrollo
industrial y financiero.

Epílogo
Lefebvre es heredero, perteneció a una tradición racionalista,
específicamente la marxista. Por eso enfatizó la necesidad de conocer
detalladamente la crisis mundial de la ciudad contemporánea. Afirmó que
Marx y Engels pensaron abundantemente sobre la relación campo-ciudad y
sobre la propia ciudad burguesa, pero que a pesar de eso su obra constituye
tan sólo un punto de partida, eso sí indispensable para comprender la

En Lacq-Mourenx
1
, .
obtenido por una lista
• presentada"
' en as ultimas elecc1ones
·
municipales el ..
otra mucho más d fi .d
como apolítica·' has .d
,
ex1to
.
e m1 a y derech. t
I o mucho mayo
rea ,dad una lista de iz . d
is a. La lista llamada "a 1• .
r que
por1 una 1·
quier a constituida de
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. .
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una manera
.
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os , por otra parte no h b'
.
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or;~i:~:~• los campesinos dese~sos dªe ;;r:~do orden_ados ni designado;
secundaria ~'ª.'.ªles, e intelectuales, maestros ~erp;~; mtereses contra los
escala loca.!) y ter:~:~oc~:s:st~b:~::;)' ha roto. s~ -~isla:~;~:o d~at~:~::za
con su d1v1s1on.
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.
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. .
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burocrátic; del
. que no. se trata de propiedad p d )or (p~r no decir
conJunto de mmuebles y terrenos... nva a omnipotente y

~

431

430

�La etiqueta ·'apolítica" recu0re, pues, una importante y profunda
aspiración a la democracia en la vida urbana, a la autogesüón de la
colectividad, a la socialización, y va dirigida contra la estatización y
burocratización centralizada, e incluye libertades concretas.
Elegida por una amplia mayoría (ampliada en la segunda vuelta), la
nueva municipalidad se ha comprometido en una acción múltiple y difícil.
La lucha está en todos los terrenos, incluso en el cultura\. Una
espontaneidad, a veces algo torpe, siempre cnnmovedora, la sostiene. Las
organizaciones, así como las manifestaciones más diversas, se multiplican:
artísticas, deportivas -&lt;:ompeticiones-, exposiciones, etc.
Estos fenómenos sugieren algunas hipótesis por verificar y modificar,
si hay ocasión de ampliar la entrevista. Aparecen confirmadas por algunos
sondeos.
a) La "nueva clase obrera", la de las empresas técnicamente punta
(totalmente automatizadas, como la SNPA, Lacq), tiende a tomar en sus
manos la vida de la "ciudad". No sólo demuestra un interés, sino que se
esfuerza en no remitirse a instancias superiores: estatales, burocráticas,
puramente políticas (Lefebvre, 1971 b: \ 20).
Este análisis revela la percepción crítica de nuestro autor, dotada de
clara perspectiva histórica, pues anota una de las temáticas que en México
han adquirido, en los últimos años, gran relevancia; es decir, la dimensión
territorial del poder y de su ejercicio descentralizado y autogestionario.
Además, al delimitar el espacio y el territorio para el ejercicio del poder
estableció claramente las dimensiones administrativas de las prácticas
políticas locales. Sin embargo, debió definir al sujeto histórico encargado de
poner en marcha esta forma democrática. Se advierte claramente que ese
actor político está constituido por la clase obrera: no podía ser de otro modo,
pues estas propuestas fueron presentadas en 1960. Posteriormente, en 1967,
escribió Tesis sobre la ciudad, lo urbano y el urbanismo; congruente con sus
desarrollos previos y con su militancia política, explicó de nueva cuenta el
lugar del proletariado en el proceso de construcción de la nueva urbanística
democrática:
\ O) Sólo el proletariado puede volcar su actividad social y política en
la realización de la sociedad urbana. Sólo él puede renovar el sentido de la
actividad productora y creadora, destruyendo la ideología de consomo. Él
tiene, poes, la capacidad de producir un nuevo humanismo, diferente del
viejo humanismo liberal que termina su carrera: el del hombre urbano, para
y por quien la ciudad y su propia vida cotidiana en la ciudad se tornan obra,
apropiación, valor de uso (y no valor de cambio), sirviéndose de todos los
medios de la ciencia, el arte, la técnica, el dominio de la naturaleza material
(Lefebvre, l 978f: 168).

-~] evocar a Lefebvre
cuest1?n urbana, se descub ' y a _su _obra relacionada con
.
tamb1en la utilidad he
r~ l~ s1g111ficación histórica d el estudio de la
cómo desde los años rrneneut1ca que proporcionan. En e sus escritos, pero
autogestionaria
sesenta reformuló la trad' . ,
e:e~to, se observa
.
, pues conclu ,
ic1on utop1
gestionada por los d'
yo que la reconstrucc·,
ca comunal y
ciudadanos comune \rectamen_te afectados o bene~o~ durbana debía ser
proletariado. Definí~, os_ trabajadores; en el len ua· 1c1a os, es decir, los
tendencia social
a d~cho sujeto político comgO Jle de su coyuntura: el
necesaria
d
e capaz d
·
centralizada tan car t , . para esmontar la ad . .
e articular la
ac enst1ca en la Francia des , mm1stración burocrática
u epoca.
En M'ex1co,
·
d
durante el si 1
e_los signos más divers .
g o XX, se manifestaron
.
comcidieron en la ne ~s, no obstante las diferencias t_e~denc1as sociales
democrático. Así se ~~td_ad de construir un espacio ~~ht1c~s e ideológicas
propuestas municipal t plica la promulgación de nu gobierno y gestión
Zapote, Mochitán ¿s as que proliferaron entre 190 ~erosos programas y
Partido Liberal V, _uerrero, el 21 de abril de 190 { 1917: 1) Plan del
.1906. Este prog;a~;cano, Saint. Louis Missouri el ; .2) Programa del
impulsaron los mag . fue redactado después de, 1 ~rimero de julio de
3) El Partido Demo~~;t.as en _Acayucan, Jiménez :i:e evantamientos que
Plan de Vallacloli i C ico, ~1udad de México el 22 d ca, Las Vacas, etc.;
política porfiriana \· ampesmos, mayas y O:estíz e enero de 1909; 4)
militares. Formul;r Justtc1ando tanto a los integra~s at~c~ron la jefatura
Plan de San Luis
plan en Dzelkoop, el IO ~: ctvtles como a los
Reyes, La Soledad T ·"• e.1 5 de octubre de 191 O· 6 mayo de 191 O; 5)
Empacadora
;maul,pas, 16 de Noviemb
Plan de Bernardo
Guadalupe 1-'rac· t uda ua, Chihuahua, el 25 de mre e di 911; 7) Plan de la
,
1
ten a de G d
arzo e 1912
Plan de Santa Ro
ua aIupe, Coahuila el 26 d
; 8) Plan de
Libertades Munic· s~, _el 2 de febrero de 1912· 10 elmarzo de 1913; 9)
Ayun'.amiento., pa':uª,;·'•/' 15 de septiembre de I6,\ 1 ey Cener~I sobre
Roldan, 1995: 74-82) tdo de More/os, e\ 20 de abril
Orgamca de
antecedentes de la
. n_ estos planes y progra
1917 (Qumtana
concepctón d 1
. .
mas se ene
constitucional
e, municipio libre
uentran los
, emanado del e
.
, P1917
asmada en l A .
115.
post le encontrar
onst1tuyente de
e rt1cu lo
6
movimientos
conte;Iem~ntos de estas aspiraciones . Pern ta".'bién es
constitucional co
porancos que han vuelto la . dmunic1pal1stas
en
1
.
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• .
mira a t t
at1tudes pretende "ba' ,, experiencia contemporánea
an o a . Texto
lmanos de los ciud;;~ 'hacer descender la gestión de la que e? ~tstmtas
aspectos del resu . . nos. La producción bibliog 'fi cosa publica a las
·¡· .
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re tstmtos
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mu111c1pal la p 61 , .
tcos municipales d'1
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19

1·

433

432

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�.,
.
evas facetas, si se analiza desde la lucha
descentralizac1on adquiere nu
t" tas de Chiapas desde fines de l 994,
municipalista emprendida P,ºr los zapa i_:i ios autónomos tales como lo~
im ulsando la construcc1on de m~n:, ~'Moisés Gandhi", "Ernesto Che
de~ominados "Ricardo Flor~s ~::~~olledo l 999: \ \ 5- \ 34). Tam~ién el
Guevara", etc. (López ~onJardt .
en la¡ controversias constitucionales
renacimiento municipalista se adv1_erte ·mpugnadores de la legalidad de \a
resentadas por munici~ios_ \evantisco\;ria de Derechos y Cultura Indígena
~eciente Reforma Const1tuc1ona\ e_~;ª s han dado cuenta durante \os meses
(agosto 200 \ ). Igualmente
~~o los amparos interpuestos_ por ~os
de noviembre-febrero 20 , . a sino \os de Ateneo, quienes .. ~n
salvadoreños; no \os de Centroame;~~t~~ e\ cumplimiento de u~a ~ec1s1on
grarios como \os significados
mpleado a ese recurso lega\ par~
e
t us intereses a
. d , f -a
irracional que afecta tan_ o s
t' rra no en cualquier prop1eda rus ic '
cu1tura1es qu e ellos depositan en su te ,
sino en esa su tierra.
, .
. Y utilidad hermeneut1ca de
d ·
Ja relevancia
·
Ciertamente puede de uc1rse
. , t se aprecia cuando permite
Lefebvre es a
. • ¡· t y
la crítica desarrollada por_
. , . , de tantas luchas munic1pa is as
el
sentido
y
dtrecc1on
comprender y va1orar .
,s
\ocalistas como las mencionada .

b~s:;;~º

~~~fia

¡
1

1

.
rt I" en· Carlos Marx-Fedenco
\ 98 \) "Cartas de\ Wuppe ª ' ·
FCE México
Enge\s, Federico (
' l 2 Engels escritos de juventud,
,
, .·d
Enge\s Obras fundamenta es . d ·o,n a la psicosociología de \a v1 a
'
.
¡ ) "lntro UCCI
Lefebvre, Henn ( \ 97 a ,
urbano Península, Barcelona.
.d.
a"
enDe
lo
rural
a
lo
'
cot1 tan , ·
onjuntos
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Notas Bibliográficas
1

Sánchez Vázquez escribió: "Filósofo y sociólogo marxista francés ... Doctor
en Letras. Durante largos años miembro del PC de Francia. En ese periodo
de militancia política, publicó una serie de trabajos sobre la dialéctica, el
materialismo dialéctico, lógica, estética e historia de la filosofía que
contribuyeron a la difusión de la filosofía marxista en Francia. En la década
del 50 expresó, cada vez más abiertamente, profundas divergencias políticas
y filosóficas con la dirección del PC francés, que se pusieron de manifiesto
sobre todo en relación con los acontecimientos de Hungría en 1956, y con la
publicación de su opúsculo, en 1958, Problemas actuales del marxismo. A
raíz de estas divergencias fue excluido del partido en 1958. Lefebvre ha
desarrollado una amplia labor de investigación, desde el Centro Nacional de
Investigaciones Científicas, del que ha sido director durante los años 19491961 , y, en el terreno docente, destaca su labor como profesor de sociología
en la Facultad de Letras de Estrasburgo (1961 -1965), y en la de Nanterre,
París, desde 1965. Obras: Nietzsche, 1939; El materialismo dialéctico, 1939:
El existencialismo, 1946; Crítica de la vida cotidiana, 194 7 y 1962; Lógica
formal y lógica dialéctica, 194 7; Descartes, 1947; Marx y la libertad, 194 7:
Para conocer el pensamiento de Marx, 1948; El marxismo, 1948; Pascal,
435

434

�,.
1953·, Musset,
. -, a la estet1ca,
1949 y 1954; Diderot, 194~; Contri_bu;tn on, 1956; Para conoce~ el
gn
d l
rxismo 1958, La
1953- Rabelazs, 1955,
dramat~rgo, de Le~in 1957; Problemas actuale~d de ¡m9:2· Ma;x, filósofo,
ensam1ento
'
-,
¡ moderm a ,
'
-d d
~urna y la resta, 1959; Jntroducc1onc~ól;go 1966; El lenguaje y _la soc1~ 9~8'.
1967· El derecho a la ciudad,
,
1964· Metafilosofia, 1965; Mar~, so
, contra los tecnocratas,
, La irrupcwn,
. , de Nanterre a
l 966'- Posicion
d
l 968·
a vida cotidiana en el mundo_mo erno, 84: 482-483) Conviene_ agrega: 1~s
L
b 1968". (Sánchez Vazquez, 19
N La Consciencze mystifiee,
la cum _re,_
. febve, H. y Gutermann, .,
. e lo rural a lo
obras s1gu1entes.H
Le Au-dela du structuralisme, 1971,. Dt marxista y la
l936; Lefebvre, -,
.,
b a
72; El pensam1en o
971 · La revoluc wn ur an ' 19
1
urbano,
'
l' · 1976
·
éase
. d d 1973· Espacio y po 1t1ca,
.
, ·t de estas cuestiones, v
c1u a , . ,
b de Lefebvre a propos1 o
2 Para ubicar la o ra
.
tria
Poster 1975: 209-263)
los efectos dañinos de la mdus
Engels describió tempranamente ( \839/981: 1-17) Por su parte Lef~bt~
textil en los ríos g~rmanos. \En~~í:i,ca de Engels a la moderna c1u a
desarrolló un estudio ;~~-r;3-~7)
industrial (Lefebvre, 19 .
d' . , n
4 También, (Lefebvre, 197 l) d
r Lefbvre para dar cuenta de la co8n5 ,clO'º2)
emplea os po
tb
197\a: s Estos conceptos son . .dades habitaciona\es. (Le e vreL ~ b e 197 l d:
subjetiva en las nuevas lu2n\1) (Lefebvre, 1971 c: 147-150) ( e e vr ,
197lb· 103(Lefebvre,
·
.
ario recoger
\ 51-172)
.,
· one este trabaJo, es nec~s.
ra
6 No obstante la limitac1on que imp e abandonaron sus v1v1enda~ _Pª
·
º de los depauperados qu . •
¡ e· "Preferiríamos vivlf en
expres1one..,
njuntos habitac1ona e..,.
ladarse a los nuevos co
,,
.
tras . dad donde hubiera chabolas... . \' , esta cuestión denominando el
~n;o:~ntzas, a fi_n~s de_ los_ ~esent\:;:r~:~ón como efecto aislamiento.
de ind1v1duahzac1on y
proceso
273)
. . 1 así como su
2

~

1
1

~p~~~;:

::\e~!~!!a s~ _crítica a 'ª)~~s~~;:~~;í:s;:~i~i~~:febvre, 1976 b:
propuesta para el análisis de la tema t
93-126)

EL DESARROLLO SOSTENIBLE Y SUS ASPECTOS
PROBLEMÁTICOS

Dr. H.C.F. Mansilla
Universidad de Zurich, Suiza
Miembro de la Academia de Ciencias de Bolivia
l. El consenso modernizador
A comienzos del siglo XXI se puede aseverar que la planificación
centralizada de la economía, las medidas proteccionistas, los estímulos
sistemáticos a la industria doméstica y las bien conocidas ideologías del
desarrollo acelerado en cuanto esfuerzo colectivo concertado y de largo
aliento se hallan en un contexto de crisis y cuestionamiento a nivel mundial,
no sólo a causa de sus resultados decepcionantes en décadas pasadas, sino
también debido a que la idea misma de nación se vuelve cada vez más difusa
en el mundo donde las fronteras clásicas entre Estados soberanos tienden a
convertirse en obsoletas. La concepción neo liberal desestimula, por otra
parte, políticas redistributivas, base importante para la actividad estatalburocrática, enfatizando la importancia de hacer crecer el Producto Interno
Bruto del país respectivo y relegando a segundo término o hasta poniendo en
duda la conveniencia de repartir "equitativamente" lo ya producido.
Buena parte de esta visión escéptica con respecto a los modelos
convencionales de industrialización y modernización se queda, empero, en el
mero papel. Lo ideal seria que la critica de la modernidad contribuyese a
cuestionar la actual economización de la política, es decir la tendencia a ver
lo razonable exclusivamente en el incremento de los índices de producción,
productividad y consumo ya considerar el llamado crecimiento cero, por
ejemplo, como algo horriblemente negativo. Lo cierto es que las exigencias
de la población a partir de mediados del siglo XX han tomado una naturaleza
tal que es imposible satisfacerlas sin un aumento constante de la esfera
económica; antes los pueblos se contentaba:, con tener gobernantes que
fuesen regularmente honestos y con impuestos que no los agobiaran
demasiado.
Por ello es que en América Latina existe todavía una amplia noción de
legitimidad en torno a la necesidad y al ritmo de la modernización, consenso
que abarca a muy diferentes sectores sociales y partidos políticos, porque el
desarrollo integral hoy en día obviamente en el marco del proceso de
globalización debe acortar la distancia frente a los países ya altamente
industrializados y, al mismo tiempo, promover la paz social mediar.te la

436

437

•

•f
1

�incorporación pacífica de los estnitos menos favorecidos a la estructura
productiva y distributiva.

1

2. La necesidad de una consciencia ecológica colectiva

Frente a la marea actual de reclamos sociales ya una democracia cada
vez más frívola y vacía, una critica radical de los decursos modernizantes
podría coadyuvar a comprender los límites muy estrechos que nuestro
mundo eminentemente finito impone a cualquier evolución donde está
implicado un crecimiento continuo e incesante. Desde esta perspectiva se
obtendría una visión más sobria y realista de los nuevos procesos de
democratización en el Tercer Mundo, los cuales, como se sabe, han
fomentado el surgimiento de demandas cada vez más exigentes de parte de
los estratos menos favorecidos de la población, demandas, empero. que
probablemente nunca podrán ser satisfechas del todo, por más justificadas
que estén en los campos político. ético, y hasta religioso.
Enfoques críticos nos permitirían advertir lo complejo de una situación
signada hoy dín por la crisis ecológica y demográfica y, por ende. las falacias
implícitas en las doctrinas del crecimiento ilimitado y del desarrollo
sustentable. Grupos de los estratos altos independientemente de su filiación
teórico-ideológica derivan aun hoy una porción de su poder del hecho de
influir decisivamente sobre los procesos de decisión de políticas públicas.
prometiendo altos índices de crecimiento al resto de la sociedad. lo que a
menudo no es más que la posibilidad de manipular recursos humanos,
financieros y naturales, presuponiendo, además, que las tres categorías
configuran, en el fondo, una misma cosa.
En este contexto es indispensable mencionar que importantes corrientes
de opinión científica han puesto en duda los planteamientos y los pronósticos
de los ecologistas, en especial la idea de que el incremento incesante de la
población, de la presión humana sobre la naturaleza y de la producción
industrial acabaría por agotar la capacidad del planeta para sostener el
aumento demográfico y el del ensanchamiento de la base industrial.
Mediante las teorías del desarrollo sustentable y dentro de las
tecnoburocracias se abre camino una concepción más optimista en tomo ala
capacidad regenerativa de los eco sistemas y, en general, acerca de la
facultad del hombre de superar hábil y pacientemente todos los obstáculos
con que tropieza en su vía hacia un mayor desarrollo. Por ello doctrinas
ecologistas y conservacionistas han sido calificadas de obscurantistas, ya que
el crecimiento de la población, del consumo y de la industria habría
estimulado la innovación tecnológica, la substitución de recursos naturales
escasos y la búsqueda de nuevas soluciones para problemas concretos del
438

medio ambiente. Por lo d ,
ecologista subraya enfátic emas, esta relativización del pensa .
ric
amente que sólo 1
.
miento
as y avanzadas pueden ori inar u
as_ so~1edades capitalistas más
sobre los peligros de la
g . ~~ consc1enc1a socialmente re!
disponer de los fondos nec~~:~~:mac1on ambiental y, al mismo ti::n:e
Una protección efectiva de los e ~ara superar los desarreglos ecológic~ ,
elevado de evolución capitalista.e? sistemas estaría vinculada aun grado mu:
.
No debe subestimarse obvi
mnovaciones tecnológicas qu~ reduceanmente, _el papel benéfico de las
y ~~e substituyen materias primas Per;os feno_menos de polución ambiental
ra ~o de acción de pocas déca.das aun a_s1 se trata de paliativos con un
ya muy ad e antadas q Y factibles
únicamente en a1gunas
dsociedades
•.
·b
I
ec1s1;0 en un horizonte temp;ral u;e p1::1 lem~nte no tengan un efecto
geografica. El crecimiento demo , fi
go aliento y de gran extensión
~egiones del Tercer Mundo y la a!ª t~o ?,e orden exponencial en dilatadas
e _enormes masas cada vez me·or n:1u ac1on de demandas socio-económicas
meJora_s debidas a los progre~os l~:orm~d~s podrían neutralizar aquellas
pobl~c1onal tiende a exhibir com
-cn_olog1cos, máxime si el aumento
prop1~s de un tumor ca;ceros~ senalo Jacques-Yves Cousteau, J aspectos
colomzac1on
·, de zonas lejanas ,( como
·, ·mcontrolable la
,
.la expans1on
enloquecido. Las teorías del d metas_ta~1s) y d suicidio del cu;r
estos factores potenciales.
esenvolv1m1ento sostenible pasan por ait~
3. La fuerza normativa del crecimiento económico
En este contexto es indispensable 11
que prácticamente todas las co
. amar la atención sobre el hecho d
de As· Af ·
ncepciones en tom
I
e
i~, nea y América Latina parten aú h o a ª. evolución plausible
es posible y deseable un e . .
n oy del mismo axioma de
difi
.d
rec1m1ento ad inrjin -1
h
que
erenc1a as que dicen consider
. . t um; asta las teorías más
des_arrollo sostenible o sustentabl:r ~n~enos ecológicos, como las del
cah~cable como positivo tiene nec;sar~t1man que ~n decurso evolutivo
contmuo del ingreso per ca ita de amente _q_ue mcluir un incremento
estructura productiva un
'P
la poblac1on, una expansión de 1
me·
.
,
aumento de la prod . ,
a
Joram1ento substancial de 1
. .
ucc1on agropecuaria y un
social. Aunque la euforia estr~:ta:~1c1o_s educ_ati_vos y de la seguridad
manera perceptible en toda A , . Lnt~ mdustnal1zante ha amainado d
los
menea atma toda '
e
d pr~cesos de industrialización y urb . , . , v1a se puede constatar que
es1gnios modernizantes y o
~ni~ac1on conforman el núcleo de los
(nueva) identidad colectiva ;n ~:. ~o~s1gtente, la porción esencial de la
s1 o as as llamadas sociedades periféricas.
.
el d Ahora
. bien , Ja casi• totalidad
de estos buenos
, .
e meJorar el ingreso promedio d I h . propos1tos, empezando por
e os ab1tantes de modo persistente,
.

439

�conlleva mayores cargas sobre el medio ambiente y presiones crecientes
sobre los recursos naturales y energéticos; ya sea para asegurar el empleo
pleno o para mejorar la salud, la vivienda y la educación pública, se requiere
indiscutiblemente de un incremento continuado y hasta exponencial del
4
conjunto de la economía del país respectivo. El congelamiento del Producto
lntemo Bruto o el crecimiento cero toman entonces el carácter de algo que es
inaceptable para casi todas las corrientes político-ideológicas prevalecientes
hoy día en el Tercer Mundo.
La realidad de un mundo finito con recursos decrecientes y limitaciones
acrecentadas constantemente, manifestadas por la capacidad cada vez más
reducida de autorregeneración de los eco sistemas naturales (como es el caso
dramático de los bosques tropicales), sugiere la muy alta probabilidad de que
todos los intentos de un desarrollo pleno y una modernización completa para
las naciones del Tercer Mundo permanezcan en el terreno de lo ilusorio o
conduzcan a una catástrofe ecológica universal. Todas la ideas básicas
subyacentes a estos grandes proyectos históricos provienen del acervo de la
modernidad la bondad liminar de la industrialización y la urbanización, la
índole no problemática del crecimiento económico incesante, la perspectiva
de un progreso perenne, y lo que ahora está en crisis es el fundamento
mismo de esa modernidad, que ha mostrado ser poco crítica consigo misma
y contener los elementos para la autodestrucción del género humano.
4. Crítica de la teoría del desarrollo sostenible

Las versiones teóricamente más sofisticadas del desarrollo sustentable
siguen siendo las primeras elaboraciones programáticas de este enfoque,
como el Informe Brundtland, la propuesta económica de la CEPAL y el
Llamado de la Internacional Socialista a detenP,r la degradación ecológica.
Todas ellas carecen de una credibilidad liminar porque los grupos que
5
consuetudinariamente las han sustentado (planificadores de las burocracias
estatales, partidos socialistas y socialdemocráticos, sindicatos e instituciones
armes), han pertenecido durante largas décadas a los más fervientes
partidarios del progreso material a ultranza, de la industrialización acelerada
y de la modernización a toda costa y porque sus lineamientos teóricos
fundamentales han exhibido hasta hace muy poco un marcado menosprecio
por la temática del medio ambiente. La falta hasta hoy de una autocrítica
referida a sus cimientos doctrinales tiende, evidentemente, a mantener baja
la mencionada credibilidad. Las alusiones al medio ambiente en estos
informes son periféricos; sus apelaciones a la protección de los eco sistemas
son francamente marginales y están supeditados al crecimiento económico
ilimitado a nivel mundial (para que los frutos del progreso material lleguen
alguna vez a todos los pueblos del planeta).
440

~I . Informe Brundtland afirm

~::i;~~~."~o~i::a ~~::ü:1:;•~!

.

~~

~~es~~o

;a:d:~:a~e~::áii~:
;;r:~1·p
mtemacionale
igna e las org . .
ion
problemas ca:d~~:e:º~~tn _deliberadamente la to;:1:c1:n~s. _burocráticas
constante de las
. e_mas, estos documentos pro . _P s1c1on ac_erca de
''motor" con
econom1as de los países central p1c1an un crecimiento
respecto al
d
es para que h

~~~re~:;ga;t• todo ello ,::~\~ca;/a ;;:d~5 :~o considerar las :~~;m~:
declaracione;e:~~~~nes futuras, que por suerte s1~::as. La solidaridad
contemplan l~s lim 'te~ contradicción con programas
entrever estas
la meta normativ I ac'.o~es ecológicas y de recursos e . esarrollo que no
de b'
.. a explic1tamente pretend'd
ya citadas, máxime si
1

i~

y .;cn:::;::"~:::nt~at~lar al ya exi st::.::~~:: ~~:.~n!~.°' u"¡Srado
10 resulta ser el mu
desenvolvimiento
r?Pº 1tanos
1
intencionados no ;ce e_rado. 7 Por lo demás ~to~on_venc1onal del

expansión dem

, esplrega~ una estrategia cla:a

, ,~formes bien

acorta sensible;;~~c:,, h~e ~unto al rol depredador d~ t~~:r!~~ c~ntra_, la

formular algún designio via~;~o;~;a ~a7!ºrt dent'.° del cual se ::ir~c~oún;
.

r os ecos istemas en peligro.

Como"Imdicó
retornan
· •José Man uel Naredo, las teoría d 1
renacientes' a _v1eJa pretensión fisiocrática de s e desarrollo sostenib le
sm menoscabo d I
acrecentar las , .
sustentable a gran esca!
. e os 'bienes de fondo' ,, El d riquezas

bien~~ de fondo de indo!:

;,~~:t."ª

ta~to las riquezas ren~vables ,:':;olio

opml ion ~an genl!ralizada de que prtn1·melast1ca; de ahí que resulta una falacialolas
exp otac1ón d I
eramente se d b ·

industrializaci:n º:a::':''º' naturales y los proce:o:r~: r::,:r a~n más la

de la protección;, medi:egob~cuparsse
de la conservación de loern1z.ac1ón
am tente.
s recursos ye

1.ns e J::arroll~sostenible se destacan como

Además todos estos ensa os d

~~f señaló

tempranamente

~

0

si~:~:::~,i~n p::';;~:~e
los f::ncia;:! ':~Óri: : ~:~:~:~ones
cu:ntol más se acercan al ni!e~sd;s¡.crfi~s bas_ta_nte confusas tanto 'm/,
so :; o que se debe proteoer y lo q praxlS cotrdrana, donde el consenso
rap1 amente.

9

Se trata.

:n

el fo ue aun se puede depredar se diluve

¡;;sup~~en ingenuament¡ que todos ~!ºd·1de enfoques armonicistas q~e
una pro ei:nas

?e desarrollo, aun los más

I

emas mundiales y, por lo tanto

l:::~•t:~~d:.:::~:~:•:~:~::

expa!~::;~;~:n~~:d:u~:~:•,¡e~ue,J ve

i~:

:eona d_~I desarrollo sostenible ~eesha e extrañar ~ue en todo el mundo la
once~c1on favorita de los
~a convertido entre tanto e 1
orgamzac·
empresarios privad
n a
tones que inspi ran la evolución de Ias fimanzas
os ?'
de las grandes
internacionales.
441

�No es superfluo el recordar que estas doctrinas armonic1stas, que
descansan en visiones dialécticas de la historia universal, incluyen prosaicos
planteamientos redistributivos bajo el rótulo de ecodesarrollo: uno de los
objetivos consistiría en repartir '"equitativamente" los frutos de la
civilización industrial alcanzados en las naciones11metropolitanas del orte
en favor de los países pobres del Tercer Mundo. Se trata de un propósito
totalmente ilusorio porque están involucradas dos clases de población de
magnitud física, ritmo reproductor y pautas de comportamiento enteramente
diferentes y hasta incongruentes. También es pertinente recordar que los
enfoques del desarrollo sustentable no se apartan de una lógica muy
convencional, signada por el antropocentrismo, las reflexiones de corto
aliento histórico y la carencia de genuinas alternativas en lo referente a las
metas normativas. En ellos los factores finitos, escasos e inelásticos como
los recursos naturales, los eco sistemas y, en suma, el planeta Tierra están
subordinados a procesos de dilatación con tendencia a lo ilimitado e infinito,
cual son el crecimiento demográfico, el desenvolvimiento económico y el
incremento del nivel de vida. De acuerdo al common sense ya una óptica
histórico-crítica, la cosa debería suceder al revés.
Por otra parte hay que observar con escepticismo las nuevas teorías que
establecen un "estrecho" nexo entre la diversidad cultural de origen
premoderno y la autonomía local, por un lado, y un desarrollo sustentable
convencional. por otro. La esperanza de detectar una "racionalidad
12
ambiental" y ''estrategias alternativas para el desarrollo sustentable" en
modelos premodernos de producción agrícola estriba en una simple ilusión:
la confusión deliberada al identificar (a) formas tradicionales de agricultura
de subsistencia (generalmente estáticas) con (b) el discurso contemporáneo
del desarrollo sustentable y el crecimiento incesante (con sus implicaciones
altamente dinámicas). Para Enrique Lejf \a cultura indígena tradicional debe
ser vista ahora como un "recurso para el desarrollo sustentable·· y como ·'un
13
paradigma alternativo de sustentabilidad"'.
Las tesis de Enrique Leff se
inscriben en la tendencia postmodernista, tan cómoda ya la moda, de mezclar
fragmentos filosóficos de Martil: Heidegger con un renacimiento de las
identidades locales premodernas que no han sido influidas por la civilización
occidental: una operación donde los detalles permanecen en una loable
obscuridad.
Similar es el postulado de Víctor M Toledo, para quien la defensa de las
culturas indígenas es equivalente ala defensa de la naturaleza. Toledo ha
realizado una notable investigación sobre los nexos entre aspectos étnicos y
cuestiones ecológicas, pero su obra exhibe una visión romántica e idealizada
de las técnicas agrícolas indígenas, que en el presente tienden a equipararse a
442

las usanzas comerciales de toda a .
l_as precauciones conservacioni gncultura contemporánea, dejando de
epoca
precolombina . 14 La propuesta
stas que
pract'icaron enlado
1
de sus antepasados
.
la
,.:ulti;~pe~tos . presuntamente posi~:~tgncultura soste~ible basada en
nc1onaltdad agropecuaria"' 1 t"
_Y progresistas de la
reprod uce designios are .
a rnoamerrcana (Eduardo G
desarrollo siempre c P_ crdos, y, ante todo, la ilusión d
~dynw),
reciente con una cierta prot . , d
e combrnar un
5 L
eccron el medio ambiente is
. os aspectos poco promisorios de la mod ermzac,on
. .,

.

La modernización imitativa en las
.
un progreso muy reducido
, . soc iedades periféricas ha si .
la destrucción de sistemas dy problemat1co y ha conllevado al mismgnt'.ficado
ve t . d
e economía de s b .
.
o iempo
n ªJª , e estar bien adaptadas a me .
u ~rs_tencia que tenían la enorm~
etnom,as l:adicionales gozan ahora
ecologr~~mente precarios. 16 Estas
a estancamiento. al atraso tecnoló ice a reputa~r~n de haber sido proclives
al conservadurismo poi 't"
g o, ª la tradrc1onalidad
·

~'ºi5

11
:~n~~~d~:~::epc ión d~ '\~ v:~n:•,:~~:r~~:td: :~~ba, s\::';:~~'.;~~~~
sistemas natu,;;;;;~~•~:d,~o~ respecto al futu,o de :~s•:~~~::· en su

:i

tenrdo la inapreciable v·

ron ciertamente arcaica y si m le
y eco
conjuntament:
0
c~ent,fica, y de comprender que ella es pdor la ?Ita especialización técnicon esgo , con porven,r
· inseguro.
•
Ulrich ,B espues .de tod o, una sociedad de
asevhero que precisamente las sociedades t
quren acuñó este concepto
mue
o
más
e
ecnrcamente
· adelantadas están'
. t
xpuestas a imprevistos eco!' .
mas
rs
emas
"atrasad
,.
ogrcos
y
org
. .
S17 E
os , constituyendo ··un
d
anrzatrvos
que los
n este contexto sería mu , . amo erna Edad Media del eli ,,
contemporáneas de tecnob
y. utrl una crítica de todas I pe gro .
cam
.
urocracra que pe
as 1ormas
P?s. ,ª 's 1ados del quehacer huma~
s: a sus innegables éxitos en
~:~ v;i51~n de conju~to la temática :~o~~g~~~an ~n la capacidad de brindar

nuest,ca ccalidad, sepaca;~,"~ ~e .:;;~ende,

r;,~~n;~; ~:

:e~,

?e

atención :~:;c~l~e

':~:•:r:~f:st~~~o acelecadi ;:~f;•::;a~~a~º~/,~:¡~:

de estilos norteamericanos el e . la_efica~ra administrati\.a. la imitaci,
elabo~ación de sofisticad~s m!u~~~e:1~nto mfor°:ático de instituciones ~:
organigramas Y otros factores de una ra . e ~'.~cedrmientos, el rediseño. de
que es lo predominante en ias instit cr_ona ' ad estrictamente instrumental
consagradas presuntamente a la defi uc,ones estatales de América Latina
substancialmente la calidad d 1
~n_sa del medio ambiente no m .
una visión amp lia de la e as p~I ,~1cas públicas, no contri bu en eJoran
pe~ceptible de la cal idad ;r~blematrca y no redundan en Ina a g~nar
latrnoamericanas
e a vida y del desarrollo en las socre
_mdeJora
L
· is
ades
a falta de una perspecti\.
.
.
relevancia socio-política condª u111versal1sta, que actualmente ya no pos
,
uce a que las naciones del Tercer Mu,~;:
443

•

d

1

'
1

�atribuyan una importancia muy reducida a sus problemas ecológicos, los que
tienen, sin embargo como en el caso de la devastación de los bosques
tropicales, una extensión cuantitativa y un nivel de gravedad superiores a
aquellos de los países industrializados del Norte. "Los estados socialistas de
\as periferias no representaron una excepción a este punto• también ellos se
destacaron por haber dilapidado recursos y asolado paisajes en un lapso de
tiempo extremadamente breve. En pocas décadas lograron desbaratar vastos
ecosistemas que tardaron eras geológicas en ser formados, ya ello contribuyó
durante el siglo XX un marxismo acrítico consagrado a celebrar el
crecimiento económico y \os adelantos de la tecnología tal como lo han
hecho hasta hoy las ideologías del Ocoidente capitalista. La carencia de
instancias independientes de opinión y decisión frente al Estado
todopoderoso coadyuva a dejarse fascinar por grandes proyectos con
inclusión de la tecnología más avanzada, lo que ocurre paralelamente a
dilatados procesos de urbanización y estatización.
La crítica de la modernidad puede contribuir igualmente a entender que
asuntos relativos ala ecología, en contraposición a la economía, poseen una
inclinación a lo disfuncional , entrópico e irregulable, a lo difici\mente
cuantificable ya lo paradójico, y que no pueden ser ni explicados
teóricamente ni trastadas razonablemente en la praxis según los conceptos
convencionales asociados a los juegos del poder, al principio de rendimiento
y eficacia y todos los modelos conocidos de ordenamiento democrático. El
llamado marxismo occidental o critico ha generado algunos aportes
interesantes a este respecto, pero sus grandes paradigmas de orientación
permanecen obligados hacia visiones convencionales del progreso perenne,
de la bondad liminar del despliegue tecnológico y del imprescindible
aumento creciente del nivel de vida de todos los estratos sociales y de todos

bosquest tropicales
antaño
' I ' para que una fuerza étic
l' ·
de dcampe~\:sª:i~r~:~~~~;e l~g~~~~s'. aydude ~:r~t~;eª; 1~~:e\:::~::~~ que
1
ma era y en g
,c,a e 1as empres
ones
largo piazo rete;a1, de las bendiciones del prog as transnaciona\es de la

por ejempl~, unau~u::;: :: i!;~::c~;t!:i'oda la hu::~i:~t,er;:;~~;rJ::c1o'.
Este argumento
.
intereses de extens~: manifiesta, a corto plazo como
marginal iza . ,
sectores populares
,
.
opuesto a los
c1on, pero es
d b
en peligro d
humanidad a mu I
un e er moral pensar en 1 .
e extrema
una cantera si/ d argotazo, considerando además ~s t~tereses de toda la
probable, por otra e:~ os propios al servicio excius::o a naturale,.a no es
sociedades del Te~er que el carácter finito del planeta ntel Ho".'bre. Es
~ltamente industrializado~n~o obtengan el actual nivel de viJ.e~mt:• que_las
mdole oligárquica 21
• arece que muchos standards d
e os pa1ses
ilusión, por más que y que su popularización a escala m etnsumo son de
alimentado or
est~ se apoye en un sentido roD un t~l es una mera
técnica. La !ond::i;cc;on_ co~temporánea de q:. to~:d~- de Justicia soc ial,
estilos de vida t' n º1 ig~rqu1ca de ciertas pautas de
tene una solución
1
1ene a virtud ·
.
consumo y de
retrasar) un agotam
mest1mable de evitar (o
I
a gunos
al mismo tiem
tento total de muchos recursos n , , por o menos, de
chabacanería ~;, preservar fragmentos de buen :~~;~les { energéticos y,
critico y hasta escé ,'"" umversa\. Aquí también hac an e una marea de
tecnológicas de la io:~;nt~~edno
un ~~pírituy
a . sucumba a las seduccio~e~a~aemocrattcas

~

:1:

\os pueblos.
En cambio el cuestionamiento del racionalismo occidental (y de todos
los fenómenos asociados a él, como la democracia) nos ayuda a comprender
lo razonable de muchas concepciones y cosmologías promodemas,
vinculadas a las tradiciones religiosas, ya \as prácticas arcaicas, que servirían
para mitigar la furia destructiva que acompaña indefectiblemente a la razón
instrumentalista. Hay que \\amar la atención sobre las cualidades benéficas a
largo plazo de algunos tabúes de origen bíblico, precisamente en el terreno
de \os recursos naturales y energéticos, estas prohibiciones, cuya
transgresión era sancionada con toda la dureza de una fe antigua, promovían
el cuidado "ecológico" de reservas territoriales, evitaban la sobre-utilización
de animales y predios agrícolas, limitaban \a necesaria violencia contra la
naturaleza en general y preservaban áreas importantes de toda incursión
técnica o militar bajo el manto de la santidad de ciertos espacios simbólicos
Hoy en día requerimos urgentemente de un tabú semejante con respecto a \os
444

f

1
1

Notas Bibliográficas

20

'd

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104, noviembre diciembre de 1989. pp. 62- 73) W 105. enero febrero de 1990. pp.

10

Sobre
esta problemátic
. cf. las obras ue n
Gerd
Kohlhe
tan compleJa
. vioenc1·a·
,«.
pp (eomp.), aLate111amerika
Um I
dq
o han perdido
011nung
(A menea
, · Latma
·
we
t
un
C
¡¡
h
El med·
.
ese se afi =wischenº K . ·
Und H
esperanza), Tübin .
· .
10 ambiente y la soc· d
. nse
Knshna B Gh. . gen .. Geograph1sches lnstitut der U . te .ª~ entre la cnsis y la
• 1mire Lmkag b
mvers1t11t rb·
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mgen 1991 ;
11
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Development· E
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12 E .
ir
orld, Londres, 1993.

~~r

nnque Leff, Espacio, lugar tiem
't7i~;:;~;~iir:/~:~~~r~ed~a
ona! id~~- ;~~~:~t~~:i:~ió~~~c~a! d;~~~EatDuAraDleza y
'N°
2 ,p. 28 sq.

5

64-79.

,\'11estro futuro común. Madrid: Alianza 1988. p. 69.- Con el mismo contenido:
6
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I
Ministerio de Desarrollo Humano PROSEPO UNFP A 1994.
José Manuel aredo. La economía y s11 me,Jio amh1e111e. en: EKONO'v11AZ
REVISTA DE ECONOMIA (Bilbao). N 17. abnljunio de 1990. p. 15: "( .. }por
simples consideraciones físicas ) de espacio, la hipótesis de un crec1m1ento
indefinido es insostenible a la luz de la lógica matemática aplicada a los
conocimientos geográficos ) cosmológicos actuales [ ... ]: el crecimiento de la
población y sus consumos [.. ]. referido al conjunto de la especie humana. no podrá
ser nunca un proceso sostenido alargo plazo'·. Cf. los ensayos críticos de Eduardo
Gudynas. Ecología. mercado y desarrollo. Montevideo: Yintén l 996: Gudynas.
Paradigmas del desarrollo lat111oamenca110 y sus l'isiones de la naturale:a. en:
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Ecología. desarrollo y neoliberalismo, La Paz: CEBEM 1995.
aredo. op cit. (nota 7), p. 16.- Cf. también Amartya Sen. Resources. 1·u/11es, and
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ECO OM !CS. vol 2. º l. abril de 1990: ) la gran obra de José Manuel "laredo.

8

446

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· nte es \a de nng
•
a \a superv1venc1a e
~~;:k11k des Fortschritts (Las condic_iohn·e~rp:r 1980. quien trató de demostrar que
,
. d \ progeso) Mumc .
Sobre la d1aléct1ca e,
1' gista avant la /ettre.
Karl Marx fue un aute,1t1co eco o
.. , op. cit (nota 4). p. 45: Harborth,
Die Diskussion.
h
b
21 Hans-Jürgen Har ort ,
,r.ce op. cit. (nota 4), p. 39.
Dauerha'1' ... ,

Relaciones entre el espacio social y el espacio físico en la ciudad:
Utilización de un Sistema de Información Geográfico para entender la
ecología urbana 1•
Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina.
Instituto de Investigaciones de Arquitectura
Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
Es interesante constatar en el día a día de nuestra vida en la ciudad las
diversas maneras en las que se presenta la relación del espacio físico con el
espacio social. Como si se tratara de una relación causal, parece que el
espacio social, por su naturaleza dinámica y cambiante, manifestara estas
propiedades suyas en el espacio fisico, somatizando cada nuevo estado de su
cuerpo en los componentes que lo materializan. Esta idea, que hemos
expuesto antes (Narváez, 1999, 2000, 2001 ), no es nueva en absoluto.
Bourdieu ( 1999) como heredero de la tradición de Lefevr.! se refiere a la
materialización de las estructuras que componen al espacio social como
parte de la función simbólica de éste que consigue traducirse mediante las
estructuras físicas de la ciudad .
La correspondencia lingüística de sitio en ambos mundos el espacio
social y el físico- de significados tan diferentes cuando se aplica en cada
uno de estos ámbitos, llama a pensa1· que esta pretendida continuidad causal
entre los niveles de la realidad urbana no es más que una metáfora. Como si
se tratara de un engaño del lenguaje, luego confundimos el sitio de
localización de las calles y de las casas con ese otro sitio en el que operan
las redes sociales y sus actores. Este engaño inducido por la comodidad de
la lengua y su capacidad de estructurar nuevos significados a partir de los
viejos, pone luego un velo sobre nuestra comprensión y nos hace superponer
ambas forrnas de existencia -de los objetos y de las relaciones de las
personas- en un solo campo de accionar de ambas cosas y, por dificil que
parezca, nos hace olvidar esta distinción esencial entre el sitio social y el
sitio físico, para confundirlos en un solo campo de existencia de
conocimiento.
Este engaño induce luego a pensar que entre ambos espacios -que si lo
pensamos también son dos espacios designados por la metáfora de lugar de
trabajo-- existe una continuidad fundamental. He expuesto en otro trabajo
(Narváez 2000) cómo esta continuidad no solamente es posible sino que
muestra su existencia a través de efectos en «ambos lados» de la realidad.
Tal vez el proceso de creación de este lugar de operación de las cosas
sociales a partir del lugar en el que vivimos y trabajamos cotidianamente - y
que es incuestionable para la experiencia- tuvo la virtud de crear mediante

448

449

�ara el ensamiento, no sólo nuestros
l habla un mundo nuevo para que mor
p la que descansa este nuevo
e . 1 s de la colectividad que es en
suenos, smo o
campo de la realidad.
.
.
el
. .d d entre el espacio físico y
·
ta continui a
d'
s
Con ello quiero decir que es
ional común que po namo
.
·
tr b en un apoyo operac
I
acidad de
espac10 social es i a
.
( l 999) situado en a cap
.
caracterizar, como Bour~1eu
, ser humano. Así, el_ «espacio
comunicación mediante simbolos d~I de conocimiento y el eJercicio ~e
toposociah), sería ante todo ~n ac;r:Jdizaje. Un aspecto de la naturaleza 1:
construirlo como un proceso e
ramos como «espacio toposocia
este espacio que en este trabaJO renom~niversos y que difiere rad~ca~mente
para juntar en una sola esfera~est~s/~ses el de su naturaleza sistem_zca. E~
la tesis de causalidad le evns a , d la existencia vive ademas en e
con
.
ta estructura e
)
hay una
efecto imaginando que es
G fmeyer y Joseph ( l 979 , que . . l
'
ver como ra
· n multlp es
~::;~, :p:::a~s :n \~s cambios /~~se;~ª~tvi;~:\i~~e;eck la ciudad
direcciones: los significados represen :e uienes les produjeron y, como si
iezan a cristalizar los de la mente
q1991) crean nuevas condic10nes
emp
~ rador (Jaynes,
·d d
fuera un proceso para o
. ficados para la comum a .
. l que extruyen nuevos s1gm 1
matena es
.
os ue
. d odría parecerse mas a un b. q
Desde esta perspectiva la ci~da ~aducción mecánica de los mismos
tropical bajo la lluvia que a una fr? re~os que han albergado desde hace
modelos. Las casas de cuartos a i~e~es ~e han reproducido frente a ot;os
siglos a la vida de nuestras comun~ a un~ pobre adaptación al medio, os
modelos que han muerto pr:~:~cueentran buen suelo y sol, pero mu::~r:~
árboles frente a la casa viven de asfalto despersonalizadas de los ue la
el abandono de las playas .d l de la limpieza de la casa, con q .d
· d \ agua res1 ua
. L
dos de vi a
comerciales, leJOS e
barrio con carencias. os mo
t' do
mu· er riega las plantas en un
lue o éste le devuelve un sen 1 .
J
una traducción en el lugar y
gd
e el espacio social esta
encuentran
.
b' d ¡ hecho e qu
.
erado a la existencia. &lt;&lt;De I o a . l s y las estructuras mentales, que
mesp
tu s espacia e
· es
.
.pto a la vez en las estrUc . ra
. , n de las primeras, el espacio
mscrein parte el resultado de la incorpo_rac10el poder y sin duda en la forma
son
fi a y cJerce
'
.
·d • los
uno de los lugares donde se~ irm b. lica como violencia madve_rt1 a. 1
,
t'l la de la violencia s1m o
. ·ones mudas mterpe an
mas su 1 ,
.
as conmmac1
. eta
espacios arquitectómcos .-cuy d ste con tanta certeza como la et1qud l
obtienen e e ,
ue nace e
directamente al cuerpo Y
la reverencia, el respeto q
dad
de las sociedades cortesanas, . a distancia respetuosa-_ son en ver
1 . . nto o mejor, del estar leJOS,
d
misma mv1sib1hdad ... de la
~o;~;;pon~ntes más importa~test a ct~~:~m:n~~ reales del poder simbólico))
simbólica del poder y de los e ec os
(Bourdieu; 1999: l 22)
450

Así los símbolos hallan su ecosistema en la ciudad como las aves en el
bosque húmedo «Las grandes oposiciones sociales objetivadas en el espacio
físico {por ejemplo capital/provincia) tienden a reproducirse en los espíritus
y en el lenguaje en la forma de oposiciones constitutivas de un principio de
visión y división, vale decir, en tanto categorías de percepción y evaluación
o de estructuras mentales ... En términos generales, las sordas conminaciones
y las llamadas al orden silenciosos de las estructuras del espacio físico
apropiado son una de las mediaciones a través de las cuales las estructuras
sociales se convierten progresivamente en estructuras mentales y sistemas
de preferencias.» (Bourdieu; 1999: 121)
Según Lamy (2001) las correspondencias entre el espacio social y el
espacio físico se encuentran precisamente en un objeto intermediario: las
redes sociales. Esta autora canadiense, en contra de los estudios clásicos que
se han centrado en el análisis de contextos urbanos restringidos y de
comunidades atípicamente cerradas, imagina que las redes sociales pueden
extenderse -como la existencia- allende incluso geografías continentales,
pero lejos de imaginarlas como estructuras aespaciales, las concibe como la
evidencia de una profunda ligazón en las cosas que conforman la existencia
de las comunidades. Estas vías de comunicación de lo simbólico, como la
red que Ariadna le tendió a Teseo en el laberinto, operarían entonces en el
espacio toposocial haciendo posible la reproducción simbólica que
caracteriza su ecología. Los límites de la red son los de la existencia social,
es decir espacial: más allá de la existencia no tienen sentido.

•

'

l

J
1

Por su naturaleza espacial, entonces es posible imaginar que las redes
de Lamy pueden compartir propiedades con los objetos físicos, como
localización, extensión, relación de posición y con los objetos sociales como
jerarquía, ubicación, etc.; «es indudable que la incorporación insensible de
las estructuras del orden social se cumple, en buena medida, a través de la
experiencia prolongada e indefinidamente repetida de las distancias
espaciales en que se afirman determinadas distancias sociales, y también,
más concretamente, a través de los desplazamientos y movimientos del
cuerpo que estas estructuras sociales convertidas en estructuras espaciales, y
con ello naturalizadas, organizan y califican socialmente como ascensión o
declinación ... entrada (inclusión, cooptación, adopción) o salida (exclusión,
expulsión, excomunión), acercamiento o alejamiento con respecto a un lugar
central y valorizado ... )&gt; (Bourdieu; 1999: 121 ), ete,. Agregaría a esta lista de
categorías de Bourdieu las relaciones puestas de relieve por la yuxtaposición
de aspectos que lejos de solaparse se complementan interactuando en el
hábitat.
Si bien es posible pensar que la adecuación sistémica de estos dos lados
de la realidad que estudiamos juega un papel fundamental en la

451

�configuración del espacio en el que vivimos - la evidencia es abundante en
la lite1atura y en nuestras propias observaciones- falta contestar algunas
interrogantes, como por ejemplo la que se deriva de la divisibilidad de cada
clase de espacio en componentes: Martín y March (1975) señalan que para
el análisis del espacio físico de la ciudad es posible trazar una primera
división fundamental en dos categorías, espacios adaptados y canales. El
espacio social a su vez es divisible en componentes de una existencia
objetiva evidente también. Si esto es así, ¿cómo es la adecuación de estos
componentes de cada clase de espacio en la ecología de la ciudad?
Otra interrogante que surge alrededor de estos problemas tiene que ver
con la posibilidad de medir la mutua adecuación de cada componente de la
ecología toposocial para calificar la relación sistémica de los contextos
urbanos. Esto abre una perspectiva interesante, ya que a partir de estudios
comparados seria posible ver la diversidad y las semeJanzas sistémicas que
podrían existir entre los enclaves de una ciudad y entre ciudades. Otra
interrogante que se desprende de estos problemas tiene que ver con la
utilidad de este conocimiento para la práctica del diseño arquitectónico y
para su enseñanza.
A lo largo de este trabajo trataremos de mostrar la manera en la que
interactúan los diferentes aspectos de la ecología de la ciudad, desarrollando
un método para su análisis y aplicando esto en una experiencia concreta de
diseño desarrollada en la Universidad durante el otoño del 200 l.

El método de análisis.
Durante los años 2000 y 200 l ensayamos en diversos enclaves del
centro metropolitano de Monterrey una forma de ver y caracterizar a lo que
denominamos «ecología toposociah) del contexto urbano. El estudio de esta
parte de la ciudad de Monterrey se ha convertido en el centro de nuestras
indagaciones sobre la transformación de los entornos habitacionales en los
últimos años. En otro trabajo (Narváez 200 l) pudimos dejar en claro cómo
en un tejido urbano más o menos homogéneo era posible dar cuenta de la
manera en que los cambios en la vida de los habitantes dejaban su impronta
en la estructura física de los espacios edificados.

Fig. 1 La zona de esI uJ-10, el area
, central de la ciudad de Monterrey.
Un avance más sobre esta líne d -,
derroteros._ En efecto, al analizar la tra~sfi~nda~ac10n nos llevó por otros
Condominios Constitución -un
ac1on del conJunto habitacional
sesentas hecho a la vieja usanza ~:oÍae~~dde habitación masiva de los años
la fuerza estructuradora del espac· fí - em1dad heroica- se hizo evidente
te
, JO 1s1co que t d ,
cnocrat1ca y centralizada de una - a
-,
en na una planificación
gr n porc1on del viejo centro histórico.
. Era necesario, a la vista de I
smgularidad de la historia y del d;s resultados que obteníamos en esa
comprender qué ocurría en ese con·u sarrollo urbano de la ciudad, ahora
los contextos urbanos en los que e!Jd nto de relac10nes que analizábamos en
·d 1 esarrollo d ¡
,
si o p amficado en obedienc e espac10 edificado no había
Condominios.
ia a un proyecto tan estructurado como el de los
_La revisión de los antiguos !ano
3
planificación encargada por el Obp
s de la cmdad muestra cómo la
os·tr·imenas
, del siglo XVIII fi ispo Llanos Y VªId,es a C lousset en las
.,
ma1mente se c
·rt',
P
ocupac10n posterior de los espacios ur
onv1, 10 en un modelo para la
durante el siglo XIX y XX U d
banos que ma conquistando la ciudad
¡os a¡rededores fue la pauta· n amero- que exfien de cartesianamente
.
hacia
para orgamzar una d ·fi -,
cuan o menos hasta los an~os
d
e i 1cac1on baja que cubriría
dcuarenta el s·g¡ XX 1
comunidad regiomontana.
1 o
as necesidades de la
- Esta época se convertiría en
social de México y como se h:a;e aguas de la historia_ demográfica y
Ortega, 1988, Narváez 2001)
, enc1onado con antenoridad (García
habitacional del centr; metr marcana el inicio de la paulatina substitución
urbano-- arquitectónico más ~~;01t~?º· En este contexto de un desarrollo
mercado inmobiliario, de la ec n ~neo,¡ suJet~ a los juegos azarosos del
onom1a y a poht1ca, desde la últ1·ma d,ecad a
453

452

'

'

1

''

�del siglo XIX hasta la actualidad, decidimos ensayar un método parad~
lectura de las relaciones ecológicas que existen entre algunos aspectos
espacio social y del espacio fisico.
La mayoría de los urbanistas de la ciudad y el_ gobierno municipal
consideran que el centro metropolitano está circunscnto entre las aven~das
Félix U Gómez, al oriente, Venustiano Carranza al pomente, Cnstobal
Colón ;l Norte y Constitución al sur, recientemente se ha mco~orado
administrativamente a la zona el sector oriente que se ubica e(~e F;hx U.
Gómez y la antigua Fundidora de Fierro y Acero Monterrey d
arr~
Fundidora), conocido como colonia Obrera. En total esta zona e a cm a
.
fí .
. ada de 700 hectáreas sm considerar a la colonia
tiene una super 1c1e aprox1m
'
obrera.

ºi

L ona de nuestro trabajo puede seccionarse de diversas maneras; una
a z . , usual alude a las características ambientales del espac;o
::~~:~:a;~~~icionadas en parte por el desarrollo histórico ~:a\ad~ctt~~~~
d \ suelo· así es perceptible una ruptura de 1a v1eJa tr
~amberri hacia e\ norte, un cambio de una traza irregular 1te co;et~~ni:
a la zona sureste del centro a un damcro de 100 vara~ caste anas e a
.
. , LI
Valdés- Clousset) y mas recientemente una
mtervenc1on
anos Y
·
··
t \ de \a
sectorización inducida por \a edificación en altura en \a porcion cen ra .
zona, de modo que se presentan tres áreas netamente diferentes, onente,
centro y poniente.
Es notable además cómo esta sectorizac1ón señala la concentración de
. 1
de servicios al centro, mixtos en el onente y
usos, comercia es Y . .
d oniente. El límite de estas
mayoritanamente hab1tac1onales en el 1a o p
d
1
11
habitacionales parece estar fuertemente marca o
a ca e
~~:asgrán que recorre de norte a sur \a ruta de \os «giros negros» instalados
e~tre \a Central de Autobuses y la Alameda Mariano Esc~bedo. ~e -~ara :
estas observaciones que hacíamos en el centro metropo itano ec1 imo
ma as deta\\ados de tres sectores de \a traza, . q_ue fu~ran
e~a~~::~tativ~s de las zonas ambientales en las que parecía d1v1d1rse el_area
r p
· d d Así levantamos la porción noreste del sector onen~e
~~:~;~ed~~~:~~ar:~os más adelante \os resultados del análisis) la porc;~
centro sur del área central y una zona al centro oeste de \a zona poniente e

Pº;.

sector.
Una de las decisiones más delicadas ª,las que nos enfrentamos, Y1ue
, h
en el equipo de invest1gac1on suele provocar acalora as
adun _ºYnes fue la de la delimitación del área de estudio. Por tratars~ de una
1scus10 ,
· · · ¡
\
10n de un
muestra no probabilística fue descartada desde e1 m1c10 a ap icac h , .
criterio de determinación estadística del tamaño de la muestra. Una 1potes1s
454

que se desprendió de las observaciones iniciales sobre el centro
metropolitano señalaba la existencia de patrones de dispersión de las
variables que analizábamos de forma no aleatoria. El encontrar estos
patrones era de hecho el centro de nuestra indagación, así que por la
naturaleza de esa «población» fue descartada desde el inicio esta manera de
determinar la extensión de la muestra y sus límites.
Un criterio que aún hoy ronda nuestras discusiones está centrado en la
delimitación de zonas territoriales que se ha apropiado la población y que
pueden hacerse evidentes mediante la elaboración de mapas mentales por la
misma población. A pesar de que no se puede hablar con propiedad de la
existencia de Barrios tradicionalmente constituidos o fuertemente
delimitados -la naturaleza misma de la traza impide una sectorización de
ese tipo por su manifiesta homogeneidad- las primeras observaciones nos
hicieron notar rangos de utilización del territorio por las poblaciones de
alrededor de diez cuadras a la redonda de la residencia o de lo que podría
caracterizarse como el :&lt;corazón» de un sector (una plaza, un monumento,
una zona de uso homogéneo, etc.) Esta forma de delimitación de la zona de
análisis tiene ventajas por sobre otras más intuitivas, ya que permite tener un
grado de certeza bastante alto de que lo que se puede observar estaría
relacionado con una población que comparte un territorio perceptual (lo que
no es igual a afirmar de que se trata de una comunidad que ha construido
fuertes lazos con el paso del tiempo). No obstante las ventajas que muestra
este criterio de delimitación tiene desventajas operativas que nos hicieron
optar -aunque confieso que será provisoriamente hasta paliar este
problema- por un criterio diferente .
La desventaja a la que me refiero tiene que ver con la dificultad de
asociar los datos obtenidos del levantamiento de los aspectos socio-fisicos
del medio a las bases de datos socio demográficas y económicas de los
censos de población y vivienda del país. En efecto, estas bases de datos que
se actualizan cada cinco años en la nación5 aunque se refieren a datos
domiciliarios, no se presentan de ese modo al público en general. La
confidencialidad de la información en ese nivel es resguardada celosamente.
En compensación la información se presenta en forma agrupada asociándola
espacialmente con áreas geo-estadísticas básicas (AGEB) La delimitación
de dichas porciones del territorio no está relacionada con la subdivisión
territorial a la que aludíamos líneas atrás y que podría ser la base de
delimitación de la zona en nuestro estudio6.
Esta dificultad nos hizo provisionalmente tomar la decisión de
delimitar las zonas de estudio de acuerdo con esta subdivisión de fNEGI.
Una nota que apoyó esta decisión es la de que los límites geográficos que
circunscriben al centro metropolitano, son los límites del mosaico de
455

•

�, ue un estudio extenso de esta _ge~grafia
AGEBS que lo componen, asi q
ocio demográficos y economicos de
, e'
podna
laci·1mente asociarse a los datos s
INEGl.
\izar el levantamiento del área
Tomada esta decisión procedimos a rea de desarrollo urbano de las
de estudio. Es común que las direcciones y de registro público de la
municipalidades, las oficmas de ;eª~~::~tigación sobre geografta, posean
propiedad, universidades o centros la zona que pretendemos estudiar. En
planos urbanísticos actualizados de fi del municipio de Monterrey nos
nuestro caso, la direc_ción de geo~~l~ªsobre la zona, que mcluía el reheve
facihtó una informacion de gran de . , atastral y los límites extenores de
l manzaneado la division c
del terreno, e
.
'
r
las edificaciones existentes en e1 secto .
.,
rma de datos vectonales a los que se
Sobre esta informac1on en ~o
.
t r empezamos a elaborar el
·
f t gráfica aerea tipo ras e
Auto
asocia una imagen º,o
, fico Elegimos para ello el programa
l
sistema de informacion ge0gra - , . stadounidense Autodesk, pues por ,a
Cad versión 2000 de la compama e
consideramos que era lo mas
naturaleza del modelo ;1ectonald b~l~~amos al proceso de análisis de la
adecuado. Tiempo despues, cuan o te ro ama no es tan adecuado. Esta
información nos dimos cuenta que es p d~eramente útil sería aquel en _el
experiencia nos indicó que un sistema ':~r os levantados al modelo espacial
.
. e los datos geograllC
.
que pudieran asoc1ars
. d en forma simultanea.
y bases de datos georreferenc1a as,
.
. , manzana por manzana y
d t se hizo «a pie)}
d
El levantami~nto de 1os, a os aéreas del sector. Para ello un grupo e
por medio del anahs1s de image~es catalogar las características de~ entorno
encuestadores se dio a l_a tarea e ra "Sta etapa de la investigacion cuatro
que indicamos. Determmamo~lpa. L~s primeros relacionados con la clase
categorías de datos para el ana is1s.1levan a cabo en la zona, otros c~n la
que se
. , del centro otra categona de
d e actividades localizadas
·..:
. nes de esta porc1on
,
l .
da
rfología de las ed1l1cacio
.
finalmente una re aciona
mo
.,
l
d s de infraestructura y
, l
t
la
datos se asocio con as re e .
t gorías se asociaron fac1 men e a
con la vegetación. Las dos pnmera; ca e de las redes infraestructurales
parcela del plano catastral, en e t:~álisis que elaboraríamos, pues la
resultaron ser insignificantes para ten el sector, no teníamos forma de
extensión de las mismas era tota
rvicio con el equilibrio de los otros
comparar la carencia de acceso a un se
aspectos del análisis.

.
,
dificaciones en la zona lo c~nst1tuyen
Dado que la mayona de las ed
hacer una clasificacion de su
. muebles «de medianeras}&gt;, dec1 imo~ . . Su relación con el entorno
m
tr caractenst1cas.
.
•,
morfología de acuerdo con es l
e se inserta en la traza, su ahneac1on
.
d.1at o, es decir , la manera en a qu
mme
456

con respecto a los demás inmuebles o a la parcela en la que se edifica; Su
altura expresada en niveles «normales&gt;&gt; y su organización espacial en planta.
Es necesario aclarar que un examen inicial de la zona orientó la elaboración
de estas clases. Otra zona bien podría sugerir otra manera de categorizar,
por ejemplo, por la forma del tejado; en la zona, con edificaciones de
cubierta plana, esta forma de clasificar era impráctica por la regularidad que
exhibían los modelos en este aspecto en particular. Otro elemento de
clasificación que era fácil de llevar a categorías discretas era la proporción
de vanos en elevación. De nuevo, la regularidad de la zona nos hizo desistir
de la utilización de este aspecto.
No obstante, cuidamos que los datos levantados fueran lo
suficientemente consistentes para elaborar posteriormente análisis
comparados de las ecologías de las diversas zonas del estudio. La
clasificación de las actividades localizadas fue más fina que la que
comúnmente utilizan las direcciones de desarrollo urbano de la ciudad y del
estado, toda vez que por el nivel de resolución del estudio un pequeño
cambio de giro en el uso que para un análisis macro resultaría insignificante,
para nosotros podría arrojar datos importantes en cuanto a la ecología
urbana que estudiábamos. De todas formas -como se verá- estos datos se
analizaron en su clasificación más fina y agrupados en grandes categorías,
niveles que fueron de utilidad para alimentar al proceso de diseño que
ensayamos con posterioridad al análisis.
La vegetación del sector fue inicialmente levantada considerando la
especie de los árboles y plantas existentes en la zona, pero la gran dificultad
para determinar la especie de los individuos y grupos de árboles plantados al
fondo de las parcelas y en el corazón de las manzanas, nos hizo agruparles
en una única categoría. El análisis tomando en cuenta esta limitación da
cuenta solamente de la relación ecosistémica de la presencia de vegetación
con las actividades localizadas y la morfología arquitectónica levantada.
Ello impidió el considerar las relaciones ecológicas entre las especies
vegetales de la zona, lo que evidentemente habría aportado datos
interesantes para el proyecto.
La utilización de fotografía satelital infrarroja podría ser un buen
auxiliar para esta clase de análisis, ya que hace más exacto el levantamiento
de las especies vegetales a las que no se tenga acceso directo desde un
levantamiento al nivel de la calle, lo que puede ahorrar tiempo valioso para
el trabajo.
Conviene comentar que un aspecto que se omitió del proceso de
análisis fue el de la topografía. Es interesante la manera en la que los
relieves del terreno afectan la traza y la disposición de les edificios en
457

'

'l'

�,
1999) No obstante en este caso la
determinados enclaves urbanos (Narv~et, considerar este factor como un
regularidad del terreno hizo poco prac ico
modificante de las relaciones del ecosistema urbano.
' para el
.
\' ·t s del enclave y las categonas
Una vez definidos los im1_ e
1 datos Para ello se organizó al
análisis procedimos a levantar fis1camenbte os \as ;es porciones del centro
.
b .
cuadnllas que cu neron
b .
eqmpo de tra ªJº en
.
ara su análisis. Cada equipo de tra ªJº
metropolitano que selecc10~;:º~ ~ tiempo para el levantamiento, todos
procedió según su dispom 1 1 ª de
a del sitio que estudiaban
d tallados de ca a manzan
1
hicieron panos e . ,
del lano base de trabajo) y formaron un
(simplemente 1mpnm1endolas
p l . formación levantada en campo.
·11
l que concentraron a m
.
cuadem1 o en e
.
. .
. , otros nos sorprendieron por su
• d trabaJO lo h1c1eron a pie,
.
Algunos eqmpos e
, . b .
1 .dad -en domingo- filmaron con
creatividad: en un automov1l a
ve oc1 na anotando en la grabación de
una cámara de vídeo cada frente e 1:1~nza , a en casa fue más fácil hacer
audio las entrecalles que se cruzaban, ue~o, y uso vegetación exterior y
· t que concemia a
,
la parte del levantam1en o 1 , F notable el ahorro de tiempo que
algunos aspectos de la morfo ogia. . ue
consiguió esta cuadnlla por este medio.

:t

capturados
en los cuadernillos fueron
.
de
Los datos que se concentraron ndo al archivo original
«capas»
mediante el programa de CAD agrega
d
información que guardaba cada clase de dato levanta o.
.
, \' . lemente con la elaboración del
El levantamiento acabo al 1, s1mp
has maneras potenciales de
. .. , de hecho tiene mue
modelo. Esta m1ormac1on,
.
, . .
lla nos informó sobre
. .fi ·
Un pnmer vistazo a e
.
hacerse s1grn icat1va.
.
tos de los sitios que
.
dos en ciertos aspee
comportamientos espera
. , d ciertos usos alrededor de algunos
estudiábamos, como la c_on_centrac~~no:as ocasiones, un primer vistazo a la
enclaves particulares o viahdadesb .
de clases de morfologías en tomo
información nos hizo «ven&gt; d1stn uc10nes tales formando grupos en tomo a
a ciertas vialidades o ciertas especies vege
algunas áreas urbanas.
.,
, na arte importante del análisis de los
Esta primera explorac10n formo _u p d
a manera general- lo que
· ·,
pnmero e un
datos, ya que nos perm1t10 ver .la ecología del lugar. Un asunto que
podrían ser fenómenos sigmficatlvods en f1 . , n se centró en el problema de
,
h
d discusión y e re exio
.
d
ocupo largas oras e
evidentes a primera vista y e
la caracterización de los aspectos que eran t l vez el resultado de la
.fi l d
ercibir ya que eran a
aquellos d1 1c1 es e P
d'
d geográfico que utilizábamos.
agregación de diversos datos e1mo eIo
.,
.,
inda aciones en tomo al análisis de lo
Una reflex1on que gmo nuestras b t g t ajenos al de la arquitectura y
que observamos, procede de campos as an e
458

el urbanismo. Es común la idea de que el gran desarrollo actual de las
neurociencias procede en parte de la idea de que es más productivo
concentrarse en las interrelaciones entre los sistemas físicos que en los
sistemas físicos en sí. Esta noción, más antigua en la física cuántica, sugiere
que existen nuevas propiedades del sistema que «se generan» por la
interacción de las unidades que lo componen, esta idea sugiere que estas
propiedades no se encuentran físicamente en los componentes del sistema:
de hecho empiezan a vivir cuando dichos componentes entran en
interacción.
Esta idea guió los primeros pasos del proceso de análisis. Centramos en
esta información era prácticamente tratar de «ver el mundo que se halla
detrás del mundo)&gt; esa parte de la realidad que no se ve de inmediato, sino
que solamente se manifiesta en la realidad cotidiana. Pero, ¿cómo hacer que
esta información fuera visible para nosotros?
Las matrices de correlación son instrumentos muy eficaces para
informarnos en qué «sitio» se encuentra la información de esta índole en el
sistema. Las matrices permiten visualizar esta clase de información
rápidamente ya que renunciando parcialmente a la base geográfica permiten
que los datos que ésta contiene se presenten agregados en categorías. Lo que
facilita comprender cual es el grado de asociación (dependiente de la
geografía física) que existe entre dos o más aspectos del sistema. La
matrices, así, potencialmente tendrán las dimensiones que posea la ecología
urbana que se estudia. La n dimensionalidad no resulta un problema en la
representación, ya que se trata de abstracciones que lo que representan son
operaciones matemáticas, que aunque se relacionan con un espacio físico
detenninado - tridimensional- no se refieren por entero a esa única
propiedad del sistema que se estudia.
El instrumento que utilizamos fue bidimensional, ya que pretendimos
inicialmente probar la eficacia de esta herramienta. Correlacionamos las tres
variables de la ecología urbana que consideramos más relevantes para los
fines de proyecto que perseguíamos. La unidad base para la construcción
conceptual de las matrices fue el predio urbano. De alguna manera era fácil
relacionar lo que estábamos estudiando a esta unidad básica. Referimos
todos los aspectos observados a esta unidad y, como se verá más adelante, al
atributo compartido por el espacio social, el espacio natural y el espacio
construido de localización. El paso siguiente en este proceso fue el de
empezar a anotar, independientemente de la localización geográfica del
predio y su jerarquía funcional en el sitio (su cercanía a vías principales, por
ejemplo), la presencia simultánea de los dos datos que se «cruzaban» en el
espacio. Cuando ésta se encontraba se marcaba el modelo geográfico
generando esta nueva información a la que hacía referencia líneas atrás.
459

'1
f
1

•

�Nos interesaba saber en qué medida dos aspectos observados se
influían mutuamente en el hábitat. Para ello necesitábamos tener una imagen
de )a manera en la que proporcionalmente se distribuía cada aspecto que
observábamos con respecto a los demás de su clase. Este análisis es sencillo,
sugiere la elaboración de conteos y su subdivisión proporcional mediante
sencillas operaciones aritméticas. Esto era necesano, toda vez que la medida
de la influencia mutua entre las variables y de la 1mportanc1a del encuentro
de una correlación ecológica altamente significativa inicialmente podría
estar relacionada con ese aspecto cuantitativo.
Elaboramos bases de datos que correlacionaban por separado cada par
de variables observadas. Inicialmente probamos diversos medios para
conocer el comportamiento de las variables en la correlación. Utilizamos
pruebas estandarizadas como la chi cuadrada, el coeficiente de contmgenc1a
e el coeficiente de correlación de rango de Spearman y El coeficiente de
c~rrelación de rango de Kendall, sin embargo, durante el análisis pudimos
entrever la poca utilidad de estos modelos para el análisis inicial que
hacíamos de los enclaves que estudiábamos.
La primera suposición que nos hizo descartar por el momento estos
modelos7 fue la de que, como decíamos, cada enclave representa una
muestra no probabilística. Si analizábamos al sitio como un universo total,
era más fácil visualizarlo desde otro enfoque, más conectado, por cierto, a la
teoría de sistemas: me refiero a la simple teoría de conjuntos.
El análisis del grado de correlación entre dos variables se basa en la
idea de que cuando la distribución de una variable_ entre una clase de
variables (por ejemplo la distribución de la vegetac1on en las act1v1dades
localizadas) sea igual o muy cercana a la manera en que esa clase se
distribuye en el entorno, se tratará de una correlación producto del azar Yno
de una relación sistémica entre variables. Por el contrano, cuando. _la
variable a correlacionar con la clase se separe de esta d1str1buc1on
proporcional, consideramos que existe u~ apoy_o sistémico en~e ambas
variables. Denominamos a la d1stnbuc1on ms1gn1ficante «h1potes1s de
nulidad» (Ho) ya que demostraba justamente lo contr~rio de lo que
esperábamos, es decir, que existía una relación ecos1stem1ca entre las
variables que estudiábamos.
Una forma de caracterizar matemáticamente a la hipótesis de nulidad es
considerando que corresponde a una distribución normal, es declf, ~ue se
halla justamente en el medio de la distrib~ción má~ima posible (m~xima
correlación entre variables, es declf atracc1on ecos1stem1ca) y de la mm1ma
(O, es decir, rechazo sistémico entre las variables)
460

Esta caracterización es útil para establecer los grados de correlación en
el sistema urbano (el contenido de la matriz de correlaciones). Dichos
grados de correlación pueden determinarse de acuerdo con la «región» en la
que se halle la distribución real de la correlación buscada con respecto a la
esperada_ (hipótesis de nulidad) De acuerdo al criterio de Kendall, para la
evaluac1on del grado de significado de la correlación de dos variables
medidas según el coeficiente Q, se pueden establecer períodos de .20 (entre
el O Y la umdad) como base para dicha evaluación. (Rojas Soriano; 1998:
417) Según este criterio se tiene que para el período de .5 a .25 habrá una
baja correlación; de .25 a .45 una correlación media baja; de .46 a .55 una
correlación media; de .56 a .75 habrá una correlación media alta y de .76 en
adelante, Kendall considera que la correlación entre variables es alta.
To~ando como base este criterio decidimos establecer períodos que
crearan_ limites a las «regiones» de significado de la correlación ecológica de
las vanables que estudiábamos. La hipótesis de nulidad, al contrario del
coeficiente Q, no se halla en la región O sino hacia el medio de la
distribución proporcional de la que hablábamos líneas atrás. Esta
determinación la tomamos en virtud de que hipotéticamente deberían existir
distribuciones proporcionales menores a la media, lo que hubiera provocado
trabajar con_ números negativos en esa :-egión de significado. Para zanjar
esta contranedad decidimos ubicar a la región insignificante (hipótesis de
nulidad) en el 50 de una distribución proporcional hipotética de 100
unidades. ¿Qué significa cada «región» hacia los extremos de ese medio?
Hipotéticamente hacia ambos extremos de esta región de nula
significación se ubican dos regiones de máximo significado que son
opuestas entre sí. Esta suposición considera que el extremo cercano al O es
una región que denominamos «de rechazo», ello quiere decir que es posible
que las variables que entren en correlación en esa proporción precisamente,
se repelan, es decir, que una variable tiene un efecto negativo sobre otra,
una especie de simbiosis perversa; en dicha región consideramos que se
hallan aquellos aspectos de la ecología que son destructivos para la
ex1stenc1a de correlaciones entre los aspectos que arman la ecología urbana,
o simplemente que la presencia de un aspecto determinado excluye
sistemáticamente al otro en esa localización particular en la que se le
encuentre, ello no quiere decir que sean destructivos para el medio ambiente
únicamente, lo que quiere decir - sin descartar lo anterior, este es un aspecto
que evaluará el investigador desde su marco de valores- es que en esta
región se hallan aquellas correlaciones en las que existe un rechazo
sistémico.

461

•1
f
1

�En la región cercana a 100 o mayor a 100 se encuentran las variables
que poseen una gran correlación sistémica entre ellas, ello significa que
existe entre ambas un mutuo apoyo, parecido -auque sea sólo
metafóricamente- a la simbiosis de los ecosistemas biológicos. En la región
cercana a 50 es posible que la distribución proporcional de una variable en
otra sea producto del azar lo que efectivamente podría indicar que no existe
una correlación sistémica entre las variables que se estudian. Este criterio
básico de significación estableció la primera regionalización del sistema de
medición que utilizábamos. Basándonos en el criterio de Kendall que
expusimos brevemente líneas atrás establecimos períodos intermedios
partiendo del «centro)) del sistema de medición hacia sus «extremos»; la
siguiente tabla ilustra los criterios de valor que usarnos para la interpretación
de los datos del análisis:
Porcentaje
de correlación
87.5 - 100
75 .00 87.4
62.5 - 74.9

nivel de
correladón

significado

gran atracción

zona de alta
significación
zona de pobre
significación
zona no significativa

media atracción
sensible atracción

37.5-49.9
25-37.4

oobre atracción
distribución
aleatoria
pobre rechazo
sensible rechazo

12.5 - 24.9
o 12.4

medio rechazo
gran rechazo

50. l - 62.4
50

zona de pobre
significación
zona de alta
significación

Tabla J. Criterio de significación de las correlaciones de los pares de
variables para el segmento noreste del centro metropolitano de Monterrey.

Con la suma de las correlaciones estudiadas es posible construir una
matriz de doble entrada en la que se haga un resumen de las observaciones
realizadas. Dicha matriz sería en efecto una descripción formalizada ele la
ecología urbana que se estudia. Pero, ¿porqué estudiar estas correlaciones?
Esta manera de representar los aspectos no perceptibles a simple vista del
ecosistema urbano puede, eventualmente, sacar a la luz y brindar
información sobre las relaciones de variables problemáticas del contexto en
el que se trabaja y, como se verá más adelante, podría ofrecer un panorama
sobre los patrones usuales de solución arquitectónica del contexto. Sm duda,
este instrumento puede ayudar a un proceso de diseño que considere corno
un valor fundamental de la solución arquitectónica la adaptación del
proyecto al entorno de su ubicación. Esta manera de pensar la relación del
edificio con el entorno luego puede verse enriquecida al incorporar una

462

multitud ~e variables más que la pura adecuación del cuerpo físico del
nuevo ed1fic10 a la visualidad de sus alrededores. De hecho, este
mstrurnento de visualización es lo suficientemente flexible para incorporar
las vanabks que _mejor describan al entorno en el que se trabaja, lo cual es
una ventaJ_ª relativa cuando entendernos que, aún trabajando en la misma
ciudad, existe una gran riqueza y diversidad en los enclaves urbanos en los
que desarrollamos nuestra labor de diseño.
Decíamos que en el caso que ahora nos ocupa, a pesar de que
trab~?mos un proyecto arquitectónico como prueba del instrumento que
d1senabamos, la necesidad de comprender la naturaleza de las relaciones
toposociales que se dan en tres enclaves ambientalmente diferentes de un
mismo sistema urbano ,era el objetivo común que nos unía en el trabajo, ¡0
que hizo que norrnahzaramos los parámetros de análisis para los diferentes
entornos, con el fin de hacer los resultados que arrojara el análisis
comparables entre sí. Decíamos que en este nivel visualizábamos corno una
buena posibilidad el utilizar modelos probabilísticos para medir el nivel de
significación de las correlaciones de los pares de variables de los sistemas
entre sí. Para el caso de cada sistema en sí mismo normalizarnos un
procedimiento de medición de la correlación para la construcción de las
matrices basado en modelos matemáticos no probabilísticos.
Previamente obtenidos los casos en que la variable A se presenta en B
(correspondencia de localización en el sistema) asumimos la existencia de
tres casos extremos de correlación: Cuando la categoría A está constituida
por una sola variable, a la que llamaremos VAl, y se debe asociar con la
categoría B, constituida a su vez por una sola variable, a la que llamaremos
Vs 1; Cuando la categoría A, constituida por VA 1, se asocia a la categoría B
const1t~1da por Ys1_, Ya 2... V13 :-,.i; finalmente considerarnos el caso en que la
categona A, const1tu1da por V Al, VA2..• VAN, se asocia a la categoría B,
const1tu1da por Y8 1, V82 ... V13N.
, _E_n los casos que estudiamos jamás se presentó el primer caso, pero un
anahs1s puramente teórico de la primera situación nos hizo suponer que se
resuelve según el segundo caso de correlación (A [VA 1] U B [V 81 , V 8 2 ...
VBN]), considerando a la categoría B como compuesta por una sola
variable; así, para el segundo y tercer caso, la resolución de la correlación
(de la intersección de los conjuntos) se calcula mediante el siguiente
procedimiento:
Se calcula la proporción de distribución de variables [V8 1, V82 . .. V8 N]
en la categoría B

463

•

'

�Ho [A UY8 i]= (90) (55.32)= 49.788

p YBI=

100

(fórmula JI) donde:

I.(YB1, YB2· ·· YBN1

. bles (Y 81, y 8-J ••• y s:-:1 en
. , d distribución de vana
p Y81,. es la proporc1on e
, B
la categoría B
e se presenta y s1 en la categona
. , t. ca simple de los casos en
(y )· es el número de casos en qu.
B1 ,
y ]" es la sumatona antme i
I. (Y81 , YB2... 8~ ' y en la categoría B.
que se presentan Y si, 82 ··· BN
Ejemplo:
.
. to de organizaciones espaciales
.
, B al conJun
Llamaremos cdat~gortde la zona del estudio.
observadas en los e i ic10

¿Qué significa este número? Este número representa la
cantidad de árboles que estarían asociados a la organización espacial patio
central según la hipótesis de nulidad, es decir, en una distribución en la que
dicha correlación signifique cosa alguna. En este sentido, en dicha cantidad
no son importantes los decimales; ello porque la cantidad es la
representación de individuos no divisibles. Tomamos como criterio el
igualar la cantidad al entero superior cuando el decimal sobrepasara 0.50 y
al inferior cuando no alcanzara O.SO. Así, asumimos que a la organización
patio central se asociarían 50 árboles en una distribución según Ho.
El resto de las variables se calculan aplicando la fórmula precedente,
aplicando el redondeo a las cantidades obtenidas la sumatoria total debe
igualarse a A, distribuyendo, si este es el caso, la diferencia entre el número
de variables de la categoría B, para adicionarla (cuando la diferencia es
positiva) o sustraerla (cuando la diferencia es negativa). En este caso la
distribución según Ho, aplicando el redondeo sería: Ho [A UY8 i)= 50; Ho
[A UVB2]=38; Ho [A UVBJ]= 2.

Tenemos que:
.
l y _ 130
Or anización de patio centra B i- y - l 00
g .
, de espac10s alineados s2Orgamzac1on
5
Organización en planta libre y s1=
·
la
Substituyendo en la formu
(130) 100
P Ys1 •

a

55.32

( 130+100+51

· l de las
. ,•
la distribución proporcwna
Así, en este caso h1p?tet1co, __ 55J2;PYB2=42.55yPY133"2.l3.
.
ones espaciales sena p y s1 orgamzac1
, · d
.,
B según la hipotes1s e
, se calcula la distribuc1on de A en
Despues
nulidad (Ho):

Consideramos para este análisis que Ho [A UYs1Yw,] se
local iza en la región del 50% del criterio de significación de correlación de
variables (tabla 1). De acuerdo con este criterio, ahora calculamos la
distribución observada según la hipótesis de correlación H1de acuerdo con
la siguiente fórmula:

(fórmula

donde:

Ho (A UYs1Yw-.J= (A) (PYsi)

j])

(fórmula f2) donde:

100

.,
se ún la hipótesis de
Ho (A UYs1); es la distribuc1on de A en Ys1 g
nulidad
,
t l de elementos que agrupa l a categoría A (o cada
A· es el numero to a
)
'
d
la compone Y
y
y ·] en
variable, por separa o, q~e d distribución de variables (Ys1, B2··· 8"
Py81,. es la proporc1on e
la categoría B
. ten
,
b
1 s que ex1s
A el conjunto de ar o,e
Por ejemplo; consideremos que i . u:~ a 90. Substituyendo estos datos en
nclave urbano estudiado y es g
en el e
que·
la fórmula precedente tenernos
.
464

PH1 [A UV81 .. Y8 N]; es la distribución observada en campo de A en
V8 1 _VBN expresada en términos porcentuales.
H 1 [A UY81. V8N]; es la distribución observada en campo de A en
Vs1. VBN expresada en números enteros
Ho [A UV 81 Y8 N]; es la distribución de A en Y81 Y8 N según la
hipótesis de nulidad, expresada en números enteros
Por ejemplo, supongamos que la distribución de los árboles en la
situación hipotética que planteábamos líneas atrás es la siguiente: Para Y8 1
se observaron solamente 40 árboles; asociándose a la organización espacial
465

�, rboles y a V B3 se observaron asociados solamente 13
y 82 se observaron 37 a
árboles. Así;
PH1 [A UV01]= (40) (SO) = 40%

so

..

.
hora sabemos que existe un pobre rechazo
Recurnendo a la tabla l a ,
t -iterio podríamos considerar que
entre las variables anahzad~s. Se~un ~e ee::ste una correlación significativa
H1 =Ho, por lo tanto la h1potes1s e q_ . é asa con las variables Y02 y Y03?
entre las variables se pue?e rechazr:~:~~t/tenemos que para [~UV s2) har
Aplicando de nuevo la formula P
[AUY 83] sera de 32S% .
· d
!ación de 48 68% Y para
. d
un porcentaje e corre
] [AUV ,) es posible rechazar la hipótesis e
Mientras que para [AUV Bt y .
. ,0- es totalmente ajena; sugiere que hay
correlación, para [AUY s3] tal s1tuac1o;l . l que podría ser la evidencia de
una gran atracción entre ambas vaina desfí, ºos organizados en planta libre
.
. , n hipotética os e i ic1
.
que en esta s1tuac10
. . d los árboles en el ecosistema
, 1
ncia y reproducc1on e
, .
favorecenan a prese
.
orrelación ecosistem1ca entre
urbano. El que exista efectivamente una et En este caso el cálculo del
. 1
eremos es otro asun o.
ambas vanab es, como v
,
. bl es un aooyo para empezar a
. d
1 . 'n entre las vana es
.
porcentaje e corre acio
. . .
significativas que luego
• · es O disociaciones
,
&lt;&lt;Ven&gt; las asociac1on
d.
't dos cualitativos. Volveremos mas
observaremos en el campo me iante me o
adelante sobre este asunto.
.
. , d dos categorías compuestas, cada una
Para el caso de la mtersecc1on e
derar en el cálculo de Hoque
de ellas, por múltiples variables hay que co~s1
án multiplicadas en su
. bl
de una categona ser
solamente las vana es
. bl asociada será representada en su
representación porcentual y la otra vana\ e t1dad ponderada sea la menor
H q e procurar que a can
.
cantidad bruta. ay u
.
Ello se hace pues es conveniente evitar
cantidad bruta de las dos asociadas. 1
.sma localización geográfica (es
. d. d , compartan a m1
que muchos m _1v1 uos
e dividirse entre la menor).
decir que la cantidad mayor tenga qu
resencia de muchos individuos en una
Aunque en muchos casos la P
emplo en \a correlación de
.,
s ·ble y real- como por ej
sola localizac1on sea po i
1 sos de suelo que tienen 1ugar
de cada lote o en os u
los árboles con 1os usos
.
' d. fi ·os de los sistemas urbanos que
. . , spac1al de 1os e I ic1
d
en cada orgamzac1on e
, .
E ontrar un buen número e
no es tan ttp1co. ne
.
estudiemos, en otros casos
. ompuestos por más de un sistema
.
·lave urbano que esten c
,s
edific10s en un ene
'bl
ealmente raro tales casos son ma
. .,
acial reconoc1 e es r
,
¡· l
de orgamzac1on esp
.
l
tal vez sea meJor ana izar os
en os que
comunes en edificios excepcionales,
, .
como lo que son: situaciones umcas.
466

Finalmente el criterio para determinar el sentido de la correlación (qué
variable es la categoría A y cuál es la B) tiene que ver con la naturaleza del
sistema urbano que se estudia, ello sugiere que es necesaria una observación
atenta de la manera en que típicamente se localiza cada variable con
respecto a las otras en el sitio que estudiemos, no puede imaginarse como
constituida por los mismos patrones de dispersión la vegetación de un sitio
en un clima tropical que en uno desértico, por ejemplo. Las condiciones del
medio y los recursos de que dispongan los árboles y la población que los
procura, establecen posibilidades diferentes para la vegetación, lo que puede
hacer que cambie su densidad, estado de salud y dispersión en el medio.
Además, una de las cosas que hemos constatado cada vez más
fuertemente es el hecho de que el ecosistema urbano, en buena medida, es el
resultado de acciones y voluntades de personas, que al sumarse producen
efectos sistémicos. Es decir, que hay que observar a la gente, conocer la
historia de su relación con el medio en el que viven, sus costumbres, modos
de vida y percepciones, pues es una medida buena para entender si las
correlaciones que calificamos como significativas lo son realmente: En la
calle Madero, que se localiza al norte del enclave que estudiamos para
escribir este capítulo, en donde se localiza la mayor parte del comercio de la
zona encontramos que existe una correlación de la vegetación con esta
actividad de 40.06%, lo que indica que puede tratarse de una dispersión de
la vegetación en ese uso del suelo que es úmcamente producto del azar. Nos
enteramos que hace veinte años, más o menos, los comerciantes de la zona
tenían como costumbre verter queroseno o petróleo en los árboles de este
otrora bello paseo que impidieran la vista de sus aparadores, con el fin de
eliminarlos poco a poco y así evitar sanciones de la autoridad municipal por
deshacerse de los árboles por medio de la tala. Ahora después de que ese
proceso bajo dramáticamente la densidad de la vegetación de esos frentes de
calle. Los pocos árboles que quedan difícilmente serán un estorbo a los
aparadores, por lo que es posible pensar que los comerciantes del sector en
general ya no les harán daño, pero tampoco les cuidarán o plantarán nuevos
individuos. Lo que finalmente apoya el resultado obtenido mediante el
procedimiento que usamos.
El resultado numérico que expresa el grado de correlación entre
variables en realidad representa la asociación de cosas concretas, de
actividades, de voluntades, de objetos sociales, de seres en el medio. Creo
que no hay que perder de vista que cada número que se computa en cada
operación matemática representa un aspecto mensurable de la realidad.
Con esto quiero recalcar la importancia de una aproximación
fundamentalmente cualitativa al estudio de la ecología urbana. Si bien el
método que ensayamos representa una aproximación cuantitativa, no puede

467

•1

�.
. , del medio. Tal vez la
1· do sm observac1on
d
ser usado acríticamente º. ap ica
1 . dad sea que es como observar e
virtud mayor de este medio de ver a a ciul olocarse momentáneamente al
.d d \ instrumento ª c
f ente
soslayo a la reall a : e
, as del mvestigador nos pone r
margen de las percepciones y las cre~nc\¡ mirada atenta y que nos hacen
a los fantasmas que pasan bordean o
, la sombra: luego nosotros
, d
obre lo que sena
¡
t ta
voltear preguntan onos s
h
·er el método es rea o se ra
.d.
to que nos . ace ,
deberemos dec1 ir s1 es
olamente de imaginaciones.
s
·a
. ces nos abre toda una nuev
Una forma diferente de ver una c~:\~dªat .
cpecti,·a
de conocimiento sobre la re
.
per.,
Las condiciones del sitio

1 . , r a las actividades localizadas. la
La matriz que obtuvimos al re ac1ona , de la zona nos dio una idea
. fi
. es y la vegetac10n
t
morfología de \as ed1 icac_10n
elaciones significativas entre es ~s
eneral de lo que podnan ser corr ente nuestras conclusiones hasta este
!spectos. la tabla 2 muestra res_um1~am n anterioridad dichos resultados se
momento. Como h:mos mencionaá;e;~ie estudio. ubicada en el polígono
efieren a la porc1on norest~ del
F T U Gómez al oriente. Diego de
r . t do or Cristóbal Colon al norte .. e ix
dehm1 a P
.
Santiago Tapia al sur.
Montemayor al poniente y

Tabla 2. Matriz de análisis de la ecología urbana de la zona de estudio.
Abreviaturas usadas en el renglón de morfología.· fea!, relación con el exterior
alineado al paramento de la banqueta; fepb, relación con el exterior edificio
pabellón, fefi1t, relació11 con el exterior gran porción vacía al fi'ente; fetrs, relación
con el exterior gran porción mcía al fondo del lote; feret, relación con el exterior
retraído del paramento de la banqueta, h I, altura del edificio un nivel típico en la
zona, h2, altura del edificio dos niveles típicos en la ::ona; h3. altura del edificio
tres niveles típicos en la zona; h3 · , altura del edificio más de tres ni1·eles típicos en
la zona o gran altura en un nivel fuera de lo común; oeal, organización espacial en
planta habitaciones alineadas formando una fila: oepc, organización espacial en
planta patio central; oepl, organización espacial en planta libre.

Obtenida esta tabla ahora nos concentramos en interpretar las
implicaciones de cada correlación para el proyecto que obtendríamos como
parte final del curso de proyectos de la maestría. La imagen que
conseguimos elaborar con esto fue la de una tendencia general de las
actividades localizadas que allí se llevan a cabo a no fomentar el desarrollo
y bienestar de la vegelac1ón del sector, en el mejor de los casos las
actividades tienden a ser indiferentes frente a la vegetación, aunque ya en
una región de rechazo sistémico. Llama poderosamente la atención el hecho
de que actividades cuantitativamente tan significativas como la habitación y
las oficinas muestren un rechazo franco al desarrollo de la vegetación, lo
que podría indicar el que existe una presión por parte de los habitantes que
469

•
1

f
1
11

�61 % de la población de la zona poniente tiene instrucción postprimaria, en
la zona oriente 58%; en la zona poniente el 35% de la población tiene un
empleo, en la zona oriente el 37%. Estas pequeñas diferencias ilustran la
homogeneidad que en términos demográficos tiene la población del centro
de Monterrey.

usan este sector para acabar con la vegetación que se halle asociada con las
localizaciones de dichas actividades.

Una primera respuesta que adelantamos ante la divergencia del
comportamiento de los residentes frente a la vegetación de estas dos áreas
de vida en el centro de la ciudad, es de que la acumulación de estas
pequeñas diferencias podrían tener luego este efecto sobre el
comportamiento de la población. Otra respuesta podría estar relacionada con
la densidad: ambas áreas, si bien son sociodemográficamente muy
homogéneas, no lo son en superficie; en la zona poniente con una extensión
de 30.2 ha hay 29 viviendas por hectárea y una densidad de 107.8 hab/ha;
mientras que en la zona oriente que tiene una superficie de 45.5 ha, hay
solamente 16 viviendas por hectárea (cerca del 50 % menos) y 57 hab/ha.
Tales diferencias podrían ser una clave para la lectura de la relación de los
residentes con la vegetación, y sumándose a la cadena de pequeñas
diferencias en cuanto a la composición de la población, explicar que tal vez
la densidad sea un aspecto clave de la eficiencia ambiental de la residencia
en la ciudad y no sólo su número absoluto. Tal vez además logre abrir una
buena discusión sobre los pretendidos efectos benéficos de una mixtura de
usos en la ciudad.

Esta ultima observación motivó una seria ref1exión en el grupo de
trabajo ya que implicaba serias divergencias con las tendencias -~bservadas
en la p~rción poniente del área central de Monterrey que estudiabamos en
arale!o; y es que en este sector, ambientalmente menos degradado Y con
~na mayor densidad de habitación, la presencia de casas parece favorecer el
desarrollo de la vegetación en el sector. Este hecho no podia asoc1ar~e
claramente a un aspecto de la zona en particular; pensamos que podna
tratarse de una asociación de varios factores. Veamos: la pnmera idea qu~se
nos ocurría era que la proporción de viviendas en renta contra las hab1_ta . as
or sus propietanos era mayor en la zona oriente que en l_a poniente_, s1 bien
~sto es así la diferencia es insignificante; en la zona poniente las v1V1endas
ro ias , las rentadas representan el 60% y el 40% respect1vament;,
~ i! tra/que en la zona oriente son el 58% de viviendas propias contra 42
de las rentadas. Hay otras pequeñas diferencias, por e~emplo en la educac~on
de los niños, en la zona poniente 11 % de la poblac10n es estudi ante d_e ~
14 años, mientras que en la zona oriente hay un 10% en esta cond1c1on, e

:º

470

Es importante constatar que esta relación tiene un gran impacto en el
entorno que estudiamos, la habitación representa el 49.25% de los edificios
de la zona; las oficinas que representan a su vez el 10.21 % de los edificios,
son aún más destructivas de la vegetación que las viviendas. Como
habíamos adelantado líneas atrás, el comercio parece ya no tener una
relación destructiva (ni constructiva, por cierto) con la vegetación. Éste
representa al 24.51 % de los edificios del sector; sumadas estas tres
actividades, tenemos un panorama de la manera en que los usos se
relacionan ecosistémicamente con la vegetación. No obstante, aún y que no
tienen una importancia porcentual grande las escuelas de la zona, un viejo y
monumental edificio decó de los años 40 y una pequeña escuela técnica de
estilo anónimo, es la única actividad que fomenta la existencia y
reproducción de los árboles. Esta es tal vez una mej or noticia de lo que nos
podríamos imaginar, ya que estos edificios al ser lugares centrales de la
comunidad, tienen una influencia en el entorno que puede resultar de un
impacto que no tiene que ver con su importancia cuantitativa con respecto a
las demás actividades del sector. Pero esto choca de frente con la relación
del otro centro comunitario importante de la zona con la vegetación; La
iglesia no parece tener una in fluencia benéfica en el desarrollo de los
árboles de este sector del centro de Monterrey.
471

1

�.,
tablece entre la forma de los edificios (la
La relac1on que se es. ,
}anta la manera en la que físicamente
combinación de su orgamzac1on en p lt , a) y la vegetación parece seguir
se relacionen con los alrededores y su a ur .
1· 'b mos antes. y
1 s correspondencias que ana iza a
los mismo_s derroteros que. a
s las formas físicas parecen ser adversas
es que al igual que las act1v1da~e 'Los pocos edificios pabellonarios9, en el
para el desarrollo de la vegetac1on.
. d. s exuberantes son ahora
· suficiente para Jar me
'
pasado con espacw
t" d ya que a ¡0 \argo de varios años,
abiertamente destructivos en este s~:t~r~~ro, actualmente son como claros
de abandono, cambios de usos y 1d 1a ciudad En los edificios de tres o
deforestados de la magra capa vegeta , e t ende ~ conservar y fomentan la
, .
ntra de esta propens10n se i
. l
mas pisos, en co
.
b
u oca importancia proporciona
reproducción de los ;r~;\e~~ s::a:: 1~:g;dtficfos del sector analizad~) hace
en la zona (apenas . º
l .,
t blecida entre inmuebles y arboles
que el efecto benéfico de la re ac10n es a
sea muy pobre.
.,
d 1 vegetación con los edificios
En contra de la relac¡o\~~:::~ªfic:n:es como para desarrollar bellos
pabellonanos, con superficies J 1 ( b.. ·nsignificante cuantitativamente
jardines, la casa de patio centra dt~m ie:Or\ ha desarrollado una relación
frente al resto de los ed1fic1os e sec
. ·1ar merecen los edificios
..
l
etación Una nota s1m1
positiva con a veg
.
nización en planta libre: pero algo que
desarrollados con la idea de una orga t
dificios es que son los inmuebles
resulta desfavorable con respecto a es os e
más proclives al abandono y al silencio.
d,

-.

en la cuenta de que existían correlaciones tan
Nos sorpren 10 caer. .
se desarrollen en una zona y las
importantes entre las activ1da~e~ que ue las hacen posibles; nos dimos
1 105
características físicas de los e icf . q
aceptables para cierta clase de
.
·ten
patrones
mor
o1og1cos
L
d
cuenta e que exis
. aceptables para ciertos usos. a
• ·d d
t mbién patrones que son m
d
act1v1 a es y a
.
. d a desarrollarse en edificios de os
. . d
· plo típicamente tien e
v1v1en a, por eJem ,
nte lo hará menos en edificios de uno, tres
niveles de altura, pero normalme . . s espaciales que se desarrollen en
, d
·veles ni en orgamzac1one
.fi .
o mas e tres m
,
.
d. ficaría una casa en ed1 ic1os
planta libre y según es:as ideas, nunca se e J
pabellonarios.
.
11
rmalmente en edificios que o bien tengan
Las oficm~s se desarro 1-~~en~\ frente o atrás (tal vez por necesidades de
una gran porc1on de terreno i ll
dos o tres niveles y que se orgamcen
aparcamiento); que se des_arro ;nen b. sería raro ver una oficina en un
espacialmente en planta libre. n cam JO_,
sólo ligeramente retraído del
edificio pabel\onano o en uno qufe estudv1era olo nivel o de más de tres. El
b
eta ni que uera e un s
paramento d e 1a anqu ,' .
d
ll en edificios de dos y tres
comercio, por su parte, t1p1camente se esarro a
472

niveles de altura y en inmuebles de patio central, pero no lo hará en edificios
pabellonarios o con una gran porción de patio trasero (tal vez por un
«desperdicio» de espacio totalmente inaceptable) ni en edificios de un nivel
o más de tres niveles.
Los edificios abandonados -con una cierta importancia porcentual entre
los «usos del suelo» del sector- serán aquellos que tengan una gran porción
de patio trasero, de más de tres niveles y organizados merced a una planta
libre. En cambio, los edificios abandonados normalmente no serán edificios
pabellonarios, m inmuebles de dos o tres niveles ni compuestos
espacialmente por filas de habitaciones alineadas ni edificios de patio
central.
Con esta información podrían construirse cadenas de elementos -como
de hecho lo hicimos durante el proceso de diseño con el que culminó esta
experiencia- que describieran formalizadamente los patrones físicos de los
edificios de la zona de acuerdo con los usos que en ellos se lleven a cabo,
por ejemplo un edificio típicamente abandonado sería [fetrs+(h3+) +oepl],
tal vez y esto lo señalo como una hipótesis aún en trabajo, el modificar
alguno de estos aspectos de la fórmula para el abandono, mejoraría las
expectativas de vida del inmueble. Pero esto solamente lo pueden decidir los
habitantes, y si las condiciones de esa población, que huye apresuradamente
del centro, cambian con el tiempo que viene, quizás las condiciones de la
ecuación se alteren. Creo que la calidad del diseño de los edificios y de la
vida de las personas que los habiten es mucho más compleja que este ajuste,
su medición es necesaria para evaluar a las formas edificadas y para ello un
profundo contacto con la población se vuelve materia fundamental e
impostergable para el proyecto de arquitectura.
El proyecto de arquitectura.

Con la información del entorno trazamos los objetivos generales del
proyecto. Entre estos destacó la posibilidad de recuperar para el barrio
espacios verdes que ayudaran a revitalizarlo ambientalmente, otro asunto
importante fue el de preservar los usos existentes y las estructuras que
tuvieran algún valor arquitectónico en la zona y finalmente buscamos
ampliar los lugares de aparcamiento ya que durante los días laborables los
que ahora existen en la zona se hallan constantemente ocupados.
Determinamos con posterioridad al análisis el programa del edificio que se
diseñaría. Esto, que está bastante lejos de un proceso real de diseño, fue así
dada la naturaleza académica de la experiencia que realizábamos.
Una de las actividades que resultó ser más benévola con el entorno y
con los valores arquitectónicos que buscábamos en la solución fue la
473

•
1

•

1

1

�educación. Decidimos proyectar una escuela independiente de postgrado. El
proceso de diseño inició con \a búsqueda de una localización adecuada.
Hacia \a parte norte de la zona encontramos una manzana que da2frente a la
calle Madero con una superficie de aproximadamente 4650 m , que está
ocupada por edificios abandonados aproximadamente en un 70% de su
superficie. El predio está ubicado entre \as calles Madero al sur, Reforma al
norte, Platón Sánchez al oriente y Carvajal y de la Cueva a\ poniente. La
razones por las que este terreno pareció ser e\ más adecuado fueron
deducidas en e\ taller de \a siguiente manera:
La mitad del terreno \a ocupa una bodega abandonada que está hecha
en base a estructuras ligeras fácilmente removibles del terreno; Existe muy
poca vivienda, \a que en su totalidad se encuentra en pésimas condiciones de
habitabilidad; Sobre Madero existe una construcción antigua y bien
conservada en abandono, la correcta adaptación de este inmueble a \a nueva
construcción de la escuela ayudará a conservar este edificio y será de
utilidad para \a misma; El ambie:1te y e\ tráfico en los alrededores cercanos
a este terreno es tranquilo ya que se encuentra relativamente lejos de Félix U
Gómez y Colón, que son \as arterias que llevan \a mayor parte del tráfico
que entra del sur y del oriente a la ciudad proYenientc de \os alrededores
metropolitanos y finalmente que en contra esquina de este terreno, sobre
Madero se encuentra una escuela técnica. Al existir una cercanía tan fuerte
entre estos edificios, tal vez se favorezca una mejora ambiental del sector
(por e\ efecto de concentración que se apuntaba cuando hablábamos de la
densidad hab1taciona\) y por \a inc \usión de actividades comerciales,10
habitacionales y de servicios orientadas a esta nueva población estudiantil.
El programa acordado en taller debería contener aulas, laboratorios y
cubículos de trabajo, biblioteca, auditorio, administración y dirección,
cafetería, estacionamiento y servicios generales. El grupo de edificios que
componen este plan se organizó espacialmente tratando de respetar \o más
posible los alineamientos urbanos de \os alrededores. Así los edificios se
retraen ligeramente del paramento de la banqueta para dejar un espacio
verde que rodee a los edificios frente a \as calles. Esta decisión surgió
directamente del proceso de análisis: \os alumnos mencionaron que dadas
las condiciones morfológicas típicas de los edificios de la zona, \os que
menor rechazo tienen hacia esta forma de ubicación de los espacios verdes
son los edificios retraídos ligeramente del paramento. Juntos. los edificios
encierran un patio, que se halla hacia la porción central de la manzana.
Guarecida por este patio se encuentra la cafetería, que está rodeada por un
jardín de árboles.
Se rescató un edificio historicista que se hallaba en un muy buen estado
de conservación pero abandonado. El conjunto conserva la altura del
474

edificio que deci·d·10• rescatarse b ·
~nateriales, formas, masa, colore:usi~;:;ando la image~ del conjunto este. Se enmarcó el acceso al aud t .
as de art1culac1on y jerarquía- a
situada en la esquina suroeste del~ ono por medio de una plazoleta arbolada
apreciar al edificio histórico al ti~~unto, esto permite abrir un flanco para
conJunto. La decisión de ubicar po que destaca su importancia en el
~dmm1straüvas y duecuvas está relaci:~ad:ste mmueble las funciones
omposic1on del proyecto E .
con su Jerarquía central en 1
evid t
. xisten otros dos
a
1 en e que se localizan en el frente de la c 11 puntos de interés visual
e pornen:e y la escalera de caracol, encerr a e madero, el auditorio, hacia
~orma c1lmdnca, que articula la esquma d
en un volumen acristalado de
unc10nes docentes, laboratorio y b bl' e cuerpo en el que se ubican las
transparencia equilibran la
. d i wteca. Ambos extremos por su
preservado.
masivi ad Y elegancia del edific1·0 central

ª1ª

. Como una nota de adecuación a 1
ed1fic10s de los alrededores, se decidió ~s _maneras de usar la ciudad por los
-cerrado totalmente por el edificio de es~;3r que el flanco norte del conjunto
menor Jerarquía del conjunto. La ma _c1onam1ent°-: fungiera como la de
tienen frente hacia Madero
1·d h yona de los ed1fic1os de la zona q
el
Ysa I a acia Refo
ue
I
. acceso de servicio. El conJunto d d fi rma uti izan esta última como
variedad de diseños en alzado
e e i icios, con la utilización de una
den. ,as
. ed., fiicios
. del sector. Esta
. consigue
. co_n los frentes de los
me ar armon ,zar
evidente y bien compuesta que ro p ece _una soluc1on con interés visual
zona, pero -sobre todo- m~ par:ce mete_ ennquecer arquitectónicamente a la
los alrededores más allá d I
una_mtehgente aplicación del anális d
d
'
e a rev1sion de 1
.
is e
manera, espués de evaluar la exp . .
a pura visualidad. De alguna
virtud de nuestro proceso de traba~~e:i:, /:1e he dado cuenta que la mayor
efectos sobre la manera en la ue lo s a en el diseño en sí, sino en los
c1Udad: tras esta experiencia de ~am s estudiante~ pueden ver ahora a la
en_el cierre de 1~ etapa de análisis c~:oMe per?ate de ello, pues pude notar
sitio que anahzabamos que antes no hab'se abna una comprensión sobre el
cambio en los estudiantes parece
ia visto, el desencadenante de este
ensayamos ·
ser esta forma de ver a la c1u
. dad que
¡.ºn,clusiones:
en la enseñanza del diseño, reflexiones
ma es sobre el repercusiones
método.
Uno de los momentos más emoc·
apuntaba antes- el constatar que . !?nantes de esta experiencia fue -como
manera diferente de ver a la c1:~i~iaLen efecto en el grupo de trabajo una
zona de estudio variaron durante et . as reacciones del grupo frente a la
como un eiormulismo
.
proceso
de trabaJO ' de tomar al proceso
para
b
profundamente involucrados c~~rolaar u~ cu_rso lectivo hasta estar
pro lemat1ca que observábam os.
475

1

�Cuando no se comprendía qué encontraríamos con la aplicación del método,
incluso existiendo serias lagunas de comprensión sobre las operaciones de
análisis que realizábamos, existía una apatía hacia el trabajo que
probablemente era compensada por la necesidad de aprobar la rnatena.

&gt;

1

•

La actitud de los alumnos empezó a cambiar cuando empezarnos a
«ver» las cosas que estaban relacionadas en el entorno y en qué grado lo
estaban. Fue sorprendente cómo al construir la matriz y asignar un gradiente
de color a los grados de interrelación se aclaró bastante el sentido de lo que
buscábamos, este hecho luego nos hizo reflexionar sobre la importancia que
tiene para ver con claridad una nueva característica del entorno, el que
contemos con buenos instrumentos de visualización; sobre todo cuando los
datos que hacen evidente esta característica sean de una natu'.a_leza tan
abstracta como la que conseguimos con el método de analis1s que
utilizamos. Otro momento en el que fue notorio un cambio en la
comprensión del entorno por parte de los estudiantes fue cuando lleg_amos a
formalizar las cadenas de características morfológicas de los ed1fic10s que
tendrían una fuerte asociación o disociación con otras características del
entorno. En este momento se pudieron ver tendencias típicas en la
configuración de los edificios dado su uso y la manera en ,la que las formas
edificadas podrían colaborar o frenar el desarrollo de las areas verdes. Esta
nueva forma de ver la morfología tuvo un impacto interesante en el proceso
de diseño que siguió, ya que de ser una serie de «reglas» que lo,s alumnos
podrían seguir para la elaboración de la propuesta formal, paso a ser un
indicador de las mejores maneras de adaptar una forma a unos usos, a la
vegetación y al entorno. Así, se evaluaba lo adecuado de las soluciones
propuestas a la manera en que se componían los alrededores del proyecto.
Esto en sí planteó un cambio en la manera de abordar la actividad de
diseño en el grupo de estudiantes, ya que empezó por amphar bastante la
posibilidad de conocer el entorno (en términos de superficie) frente a un
problema de diseño: normalmente lo que hacían era un levantamiento de los
alrededores visibles del terreno y a partir de este configuraban el proyect~
tratando de seguir los patrones visuales comunes observa_dos. Esto, que de s1
no es malo ni objetable, se completó al abrir la pos1b1hdad de conectar al
edificio con un entorno más grande, complejo y visualmente no inmediato,
lo que es más cercano a la experiencia de los propios habitantes del sector
que camina con el tiempo y se arma de recortes de muchas partes,
yuxtapuestos unos a otros por la memoria, y que al final de cuentas forn;an
una imagen compleja del entorno. Esta visión fue la que al parecer fac1 lito el
método de análisis para el grupo de alumnos, pero leJOS de la manera en la
que los habitantes construyen la imagen -por acumLilación de vivencias, por
costumbre de andar recomendo el lugar por las mismas rutas, etc- los

476

estudiantes la construyeron deduciéndola de los datos formalizados en el
modelo geográfico para el análisis.
. Esto plantea un cambio notable, pero lo que a nuestro juicio fue más
ennquecedor fue la posibilidad real de ver relacionada con un solo
instrumento una buena cantidad de datos de naturaleza muy diversa. En
efecto, lo que plantean métodos de análisis como el de Baker (1991 ), en el
sentido _de, reducir la visualidad a fuerzas del entorno que operan en la
compos1c1on de los edificios, pueden minimizar - aunque esta no hubiera
s1d~ la mtenci?n del maestro inglés- la complejidad del abordaje del diseño,
ha~1endo de este, en el meJor de los casos. únicamente un experimento
plastlco, dejando de lado aspectos como la integración de esta visualidad al
espacio social que ha creado la comunidad para habitar o al medio natural.
El abordaje del diseño considerando a las preexistencias como un dato
valioso para el proceso, hemos notado que enriquece la actuación de los
alumnos, sus actitudes ante el trabajo se vuelven más flexibles, reflexivas y
responsables; notamos que el trabajo en grupo también se facilitó. Al final
de la experiencia de diseño noté mucho más entusiasmo hacia el trabajo,
parece que el trabajo creativo terminó por allanar las resistencias iniciales a
asumir la tarea del curso, al mismo tiempo noté una mejor disposición para
imaginar otras soluciones como inmersas en un entorno complejo y vital.
Esto puede colaborar a cambiar la orientación que se tiene sobre la
arquitectura en muchos contextos de actividad, reclamando su filiación
humanista.

Me parece, en este sentido, que la virtud del método es la de mostrar la
naturaleza relacional que tienen los hechos que arman nuestro mundo, lo
que puede ayudar a que asumamos la noción de que cualquiera que sea
nuestra posición con respecto al diseño de un edificio, ésta siempre tendrá
repercusiones en el medio. El instrumento que ensayamos luego puede ser
una gran ayuda para simular qué clase de efectos tendrá nuestra actividad en
el entorno y la profundidad de los cambios que provocaremos. Aunque no
llegamos a elaborar una simulación del efecto del edificio proyectado en el
derredor --el término del curso finalmente nos alcanzó- vale plantear esta
posibilidad como una vocación del instrumento.
.
El método que desarrollamos abrió una serie de interrogantes para la
investigación que hoy ya se han convertido en ejes de indagación. La
interrogante más fuerte tiene que ver con la articulación conceptual del
espacio físico y el espacio social. Apuntábamos al inicio de este capítulo
cómo la correlación del espacio físico y el social parecía surgir de la
metáfora, que creaba por medio de la lengua un mundo paralelo al espacio
de la acción para que allí viviera el nuevo mundo conceptual que reclamaba

477

•
1

�carta de objetividad. Así e\ sitio en el que se está en e\ mundo se
correspondía a la /oca/i:::ación social, \a jerarquía del edificio o de la zona a
\a jerarquía socia\. Al parecer, para cada atributo del espacio físico podría
hacerse corresponder otro que definiría -casi en \a misma dirección
semántica- algún atributo del espacio social.
Así, asumimos que un valor paralelo que era directamente observable
era la localización y construimos un instrumento que midiera la correlación
del lugar físico con el social, merced a este atributo compartido, un buen
problema y que sin duda motivará a\ trabajo de nuestro equipo de
investigación en los próximos años es·e\ que se deriva de \a creación de
instrumentos de análisis que busquen \a correlación de \os componentes del
espacio físico y del social a través de otros atributos compartidos por estos.
El estudio de estas correspondencias, comp\ementariedades y
divergencias estamos seguros que dará luz sobre \os modos en \os que se
entrelaza el medio ambiente en el que habitamos. y quizás de paso nos haga
comprender \a naturaleza de nuestro papel en \a ruptura o en \a conservación
del delicado equilibrio que arma a nuestro mundo.

.
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478

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. Parn la elaboración de este trabajo fue
.
s1gu1entes personas e 1·nst1'tu . .
muy valiosa la colaboración de la
1b
c1ones· Aaró G
s
co a oraron en la elaboración el levan¡a . n . uevara y Cristóbal Gonzáles
centra este estudio; Claudia Du
miento fis1rn de la zona urbana en la que se
elaboración del análisis de la in"o mon_t_ yl Rodngo Galván colaboraron en la
con e¡ que culmmó
• esta etapa de 1la
' rmac10n evantada
e
. .
y d e¡ proyecto arquitectónico
sin su valiosa colaboración· as1·m· xpenenc1a. Este trabajo no hubiera sido posible
Umvers1
·
·dad Autónoma de Nuevo
'
ismo, aagradecem
León
,
os e 1 apoyo financiero de la
acuitad de Arquitectura de 1 .
' traves de su programa PAICYT y d 1
- Al .
a misma u111vers1dad
e a
. igual que Henri Lefevre Pierre B
. .
capltal, la propiedad y al pod~r en la ou;d1eu º'.orga un papel fundamental al
suponer que «el espacio social se retadcolllormac10n
de ¡ espac10
· de existencia al
,
manera más o menos turbia· el poder s buce tn el espacio físico, pero siempre de
en sus diversas especies se ~,anifiesta: r~ e espacio que da la posesión del capital
determmada relación entre la estructuran/ espacio físico apropiado en la forma de
la estructura espacial de la d. t .b .. spac1al de la distnbución de los agentes y
'bl.
is n uc1on de I b.
. .
pu icos» (Bourdieu; 1999: 120)
os tenes o servJC10s, privados o

f

479

�Una Colección de levantamientos urbanísticos, mapas militares y proyectos
urbanos de mediados del siglo XVIII a la actualidad, localizada en diversas fuentes

RECORDANDO A PIERRE BOURDIEU (1930-2002)

3

y archivos de la localidad.
4 Prostíbulo'&gt;, bares, salas de masajes, cabarets, table dances, etc.
Al iniciar la década el Instituto Nacional de Estadística, Geografia e Informática
5
(INEGI) lleva a cabo el censo de población y vivienda, a la mitad de la década se
hace un conteo, que por medio de inferencias estadísticas persigue adecuar los datos
del censo a la actualidad. Además se llevan a cabo con la periodicidad de los censos
de población censos económicos.
La h erramienta que utiliza actualmente el Instituto Nac ional de Estadistica
6
Geografía e Informática pata la realización ·de censos económicos es una base de
subdivisión territorial en unidades básicas. Para la realización de dichos censos es
un requisito indispensable conocer detalladamente dónde están ubicados los
establecimientos económicos, las viviendas, los habitantes, las unidades de
producción agropecuarias o forestales, o cualquiera que sea la unidad de
observación u objeto de estudio; es decir se necesita tener garantizada la cobertura
total de la zona para lo cual es preciso que todas las unidades de observación hayan
sido detectadas y contabilizadas. Para lograr dicho trabajo se utiliza el Marco
Geoestadístico Nac ional; es un sistema que pem1ite relacionar la información
estadística con el espacio geográfico correspondiente, garantizando la cobertura y
referencia geográfica de la información estadística a diferentes niveles de
agregación. El Marco es un conjunto de unidades denominadas Áreas
Geoestadísticas que hacen referencia a los espacios en que se divide el pais. Para
entidades fede rativas se habla de Áreas Gcoestadísticas Estatales (AGEE), para los
municipios son las Áreas Geocstadíticas Municipales (AG EM) y las Áreas
Geoestadísticas Básicas (AGEB) son las urbanas o rurales que constituyen la unidad
menor de división. Los AGEB urbanos delimitan una parte o el total de las
localidades de 2500 habitantes o más, tomando en cuenta también las cabeceras
municipales independientemente del número de pobladores. Los AGEB forman por
lo general conjuntos que van de 25 a 50 manzanas y contienen la siguiente
información: amanzanamiento, nomenclatura de calles, ubicación de servicios
básicos, delimitación de colonias, etc.; además de asociar datos históricos,
estadísticos, geográficos, identificados como Catálogo de Integración General de
Localidades.
Es necesario aclarar que para el caso del análisis comparado de dos enclaves o
más en el sitio que estudiamos pensamos que podrían ser de alguna utilidad, esta

7

etapa aún está en desarrollo mientras escribimos estas líneas.
Cantidad que por comodidad igualaremos a l 00% en la matriz de correlación de
8
variables.
es decir, aquellos inmuebles que tienen una gran porción de terreno libre de

9

edificación hacia todos sus alrededores.
Tomado del reporte final de trabajo de Claudia Dumont y Rodri go Gahán.
10

Gustavo Herón Pérez Daniel
Colegio de Hi storia UANL

"¿ Mantenerlo vivo y en sí es el m . .
de ¡ fid t ·d ,
ov1m1ento
a J e I ad? Con el incierto sentimiento
de entrar en carne viva acabo de leer dos
de su~ l~bros que nunca antes había leído
Me r~t1re a esa isla para creer que nadas~
hab1~ detenido todavía. y lo creí tan bien
y cada libro me decía lo que hab 1a
, de pensar,
-J
.
de tal creencia. ··
acques Derrida; Las muertes de Roland Barthes-

La escritura ante la cercanía de 1
pero sobreviene como una neces·d da Lmuerte s~ antoja trivial y desesperada
1 ª · a necesidad de
·
1 •
•
a1eJarse-acercarse a la memor1·a · No obstante la "m rtarrancar
e tiempo' de
,,
se a el vacío, para ocultarlo· es
d
ue e es una palabra que
11
·
,
una errota de la p I b
nosta1g1a, el, dolor y el olvido · y es que 1a muerte de uª a· ra para ocultar la
contemporaneo como fue Pierre B d.
n importante pensador
libros (librescos al fin) es s·
our teu, para los que vivimos de y entre
iempre una sacudida de d 1 • .
os estantes y anaquel es de lect
h
s e os c1m1entos. desde
1
uras por acer.
Habría que preguntarnos con Derrida .
mantener vivo a alguien de " t
s1. la lectura es la forma de
.
,
en rar en carne viva"
as ideas y de los debat
conservando el calor de
1
.
es que ocuparon en vida I h d
sea el propio Bourd'ieu quien
. nos conte
ª toy esaparecido
B
. our
t d1eu. Quizás
.
.
mentemos visualizarlo como
s e y nos pida que
repaso de sus obras y aportaci~~e:~to;o{u tratemos _de hacerlo hablar en el
rumores intelectuale/. dond . '1p
rando aleJarse de lo que él llamó
,
e c1rcu an eslogan d
de lo q~e ayuda~ en la comprensión de las ideas re uctores, que dañan más
el propio Bourdieu· "El
. .
s de un pensador como lo fue

1
·
conoc1m1ento por esloga
muy importante; los enemigo
.
.
, ns, por pa abras clave es
(según la lógica del insulto· :~ ~~eten e~ mteres en "reducir " y en destruir
(protégeme de mis amig;s d , re; s1~0 un.. .) colaboran con los amigos
enemigos) que pueden in·n .' ec,a_ nnque I V. yo me encargo de mis
'l' wr negativamente (p
fi · h ·
por tontería) en la construcción d e I a imagen
.
o~ elle
o, ..simplemente
socwl
de unismo
autor
2_

Cuidándonos de no aportar crea
sociólogo francés nos aprestam y h r rumores al rededor de la figura del
.
,
. os a acer un breve rec t d 1
our tano, en el entendid d
. ,
uen o e pensamiento
o
e que s1 el lo leyera, probablemente no
b d

480

48 1

•

�encontraría mucho que aprobar; y es que la mayoría de sus propuestas
teóricas iban siempre acompañadas de un estudio empírico correspondiente.
que validaba y daba fortaleza a sus aseveraciones; por lo que pensar a
Bourdieu sin una aplicación práctica significa sencillamente volverlo a
matar, además de fallarle al respeto. Sin embargo es un riesgo que queremos
correr, (ya que humanos somos y la carne es débil), porque nos es imposible
dejar de recordar quizás al sociólogo más grande del siglo XX ...
Gran teórico social francés nacido en Denguin, el primero de agosto de
1930; fallecido el veinticuatro de enero de 2002; su formación fue filosófica
y sus obras abarcan un amplio espectro .que incluyen a la sociología, la
historia, la lingüística, la filosofía, la antropología y la literatura. Su reciente
fallecimiento, obliga a hacer un breve recuento de su obra así como un
repaso de sus principales aportaciones para las ciencias sociales.
Bourdieu desde 1982 ocupó la cátedra de Sociología en el College de
France; fue profesor en la famosa École d' Aut. Etudes en Sciences Sociales.
en sus pasillos compartió espacio con los más grandes pensadores franceses
de la actualidad como Foucault, Derrida, Lacan, Deleuze y otros: fue director
del Centre de Sociologie Européenne y de la revista Actes de la Recherche en
Sciences Sociales; dirigió la colección le sens commu11 en la editorial
francesa más importante: Editorial de Minuit.

-.

Su trabajo es una atenta lectura de Marx, Durkheim y Weber; ubicado
teóricamente como uno de los más importantes sociólogos contemporáneos
se le considera padre de la corriente teórica que fusiona el constructivismo )
el estructuralismo. Retoma los planteamientos de Kant, Husserl. Marleau
Ponty, Heidegger, Schütz y del segundo Wittgenstein. Bourdieu estaba
convencido de que en el mundo social e:-..isten estructuras objeti\'Os.
independientemente de la conciencia que las personas tengan de ellas. La
construcción se encuentra en el momento en que el individuo adquiere )
hereda, construye, toda una serie de patrones de acción ) pensamiento. que
Bourdieu llamó habitus.
o obstante, esta bidimensionalidad de lo social, (la objetiva y la
construida), Bourdieu generalmente prefiere el estudio de lo objetivo. aunque
nunca deja sin atender lo subjetivo. Inclusive se puede hablar de dos
momentos en el desarrollo del pensamiento del sociólogo francés, un primer
momento objetivista y un segundo subjetivista, en sus propias palabras: .. De
un lado las estructuras objetivas que el sociólogo co11struye e11 el mome11to
objetivista. pasando por alto las representaciones subjetivas de los age11tes.
son el fundamento de las representaciones subjetivas y conslituye11 los
co11streñimientos estructurales que pesan sobre las interacciones. Pero. de
otro, no se puede ignorar estas representaciones, particularmente si se

482

quiere dar cuenta de I . I
intentan transformar o ;;ns:~;.:: e:oatsideisatnas,
indiv1J·duales
y colectivas, que
ructuras.
"
4
Así en trabajos com L
entender 1
reproducción
trabaj er::i,~s~u;\~;:dt~ia
que penn

° ª

O

1~:

;'t.':~;s:r'.:1r,;,•~:up~ción por
•

;~oremas; su lectura es lenta'. ;::~;oved_osas. expresadas en ;o:::mdn:
g1cas, para comprende I
requiere ir conociend 1
. e
lógico .
r as conclusiones . Está escrito
. como
o asunpremisas
tratado
Mientras que en la miseria d I
5
la f?rma en que los a entes
_e mundo 'juegan un papel mu .
test11nonios de pe
g
perciben su propia realidad
. y importante
. .
rsonas que habl d
social· la obr
,
v1v1r. Es decir le da
an e problemas sociales d
a reune
proporcionándonos d;o;;;° a la teoría. El que habla y e~pl~c: d1fi~ultad de
lo real.
mera mano toda una serie de .tn1ormac1ones
r
e~ e agente,
sobre

1.

. que la acci, d
se baBourdieu estab a convencido
.
s~ en que este agente no es un .
on e la historia en un indiv·
un obJe~o constituido en el exte . suN~eto q~e se enfrenta a la sociedad iduo,
cosas smo 1
.,
rior. o reside ·
1
.
como
ha de,nomin:~oª ;:~~~:~n entre dos estados de lon~o:~at ecs~:~1encia ni en las
directa con la h• t . Y. c~mpo. El concepto de h b. . d~s estados los
1

l~s fiestas, una ~e~;;~;~,:~:t ~ªgi~: las_ c~sas, las trad~ci~~~~.el~: c:nst~~a~ión
1
sirve para dar cuenta
. yract1ca: la noción de e
res,
(objetivas) como 1
las mst1tuciones, hablar de ampo, en cambio
como el m~ . a p~lit~ca, la literatura, el arte 1
. gra~des estructuras
canrsmo pnnc1pal de producción d 1 , a un1ve~s1dad; se muestra
e mundo social.

?~

El habitus, nos remite a 1
construidas por nuestra
~s estructuras de la subjetividad ...
primario)· d . ,
s primeras vivencias
. , .rn1c1almente
Definido ,p~r ~;ueds. por las vivencias de la vida ad~lt:x(hebrienc1as (habitus
d
ur ieu, el habilw·
d
llus secundario)
per urables y trasnponibles n,·s·no.s. p_ue e ser un sistema de dispos1·c1·0 .
1acer
·
· r 1c10nes es d · • .
nes
'.
ecir mclrnaciones
..
l. . ' sentir, pensar de
rntenorizadas ge
I
una determmada manera .
a perc1b1r.
depe d. d ,
nera mente de forma .
.
, rncorporadas e
n ien o de las
d' .
mconsc1ente
social. Perdurables c~n ic1ones objetivas de su existencia por cada agente
fuertemente enra· ,d)-a que estas experiencias si bien p dy de su trayectoria
,
iza as en n
.
'
ue en camb·
,
;;" una cierta.continuidad e~s~rií~~ ~• enden a resistir el carn bio, ~:;c:~:~
po de experiencia de d1'spos· . ,
e la gente. Transnonibles ya
eje 1
•
.
'
1c1on se
r
,
que un
I
ven7n~u:'it:;b1to profesional y el familia~,e:~ ~e:~t otras de_ otro_ t!po, por
a unificarse . unas con otras. Sistema, refiere a que Ias
qu~ ispos1c1ones
_las d~s~os1c1ones
se
tienden

ª

483

•

�,
stituido por principios generadores, de
El habitus condiciona, esta con
ma de computación, con la
ueden aportar distintas
Sl.milar a los comandos de un _rrogra
manera
t rregirse· se P
.
d
diferencia de que pueden. au ~co
a~ir de un conjunto lim1ta_do e
respuestas en las diversas s_1:uact~~:n~/a reproducir situacione: habituales
pautas de pensamien~o y acc~on. e uando se halla frente a situaciones ~aras.
ede conducir a innovaciones c . .
muchos científicos sociales,
y pu .. , fue calificada como pes1m1sta por
Esta v1s1on
.
ero ha sido poco rebatida.
. .,
p
.
ara entender la exterionzac1on
Por otro lado la noción de campo, s~;~:mprender a las instituciones de
de la interioridad; de esta forma se pue·ones de relaciones entre actores
manera relacional, como co~~gur::\1amó agentes, para indicar tanto ~~e
individuales y colectivos. Bou_r ,eu
El campo es una esfera de la v1 a
actúan como que no actúan hbrem~n~~ravés del tiempo, diferenciándose en
social que ha ido cobrando _auton?m1a s recursos propios. Los ag~ntes no
cuanto a las relaciones sociales, mt,er~se ~n el artístico, en el deport1~0 º. ~n
se mueven igual en el camp_o econoe;~~~' (que se muestran en la di_stnbuc1on
el político. En el campo existen fu . n'cia de dominantes y dommado,s), y
desigual de los recursos, en la existe onservar o cambiar la correlac1on de
también existen luchas, que pretenden_c ues por la competencia entre sus
P de mecanismos
,
espec1'ficos de
dichas fuerzas. E1 campo, se caractenzaserie
posee
una
O
a entes ya que cada camp
,,
c!pitali~ación de sus recursos leg1t1mos,
.
, cnt1ca
. . ab'ertamente
al marxismo,
d B rd1eu
1
) .
Es en este punto don e ou
·tal(económico para Marx , smo
señalando que no hay un~ sola cl~s~ de ectt~ómico, político, sim?ólico: etc.,
una multiplicidad de ca~1tales ~rt1s~~~'a representación del espacio ~oc1al ~o
.
donde la importancia de o
gu,n el pensador frances. Por o q
se
el marxismo
·d el
es unidimensional, como e~ , o luridimensional, estando constru1 o
p ,
" , que definen cada
econo, m1·co domina a .las demas, sm "autonomos
. . uno sus
acio social por diversos campos
h solamente un cap1tallsmo, que
;:~pías reglas de operac~ónj p~:~~o:c~i: c:;italista, sino capitalizat~~~~:S
domine, que lleve a ca 0 ~ , .
re individuos y grupos e:ta . e . ,
dominaciones: relaciones as1metr_1cas ~~:mpo estos modos de cap1tallzac1~n,
en beneficio de los mis1~os. t1s:a:~res d; negocios vs los políticos,¡ o º!
compiten entre sí, por eJem: o ºJe negocios. Ciertos agen:~s. acumu ª~en
intelectuales vs los hom res
os por lo que los anahs1s se vue 1
. b.
diferentes poderes y camp .',
b. , le ha servido para dar uz
im ncan
.
E t noc1on tam ien
·1 . y
. ados y mult1causales. s a
,
n las tinieblas del s1 enc10
comp l,c
·ales que permanec1an e
a muchos fenómenos_ soc\ . la figura del intelectual.
del mito, como por eJemp o.
.
n él
.,
lo
retoma
al
considerar,
co
'
..
Marx tam b ien
upos
i
bien
Bourdieu
cnt1ca
a
.
'
d
laciones
de
fuerzas,
entre
gr
S
la realidad social como un conJunto e re

ti

484

históricamente enfrentados. En cambio, de Weber rescata la idea de que la
realidad social es también un conjunto de relaciones de significado, que lo
real tiene una dimensión simbólica. Las representaciones y el lenguaje
participan en la construcción de la realidad social, si bien no son toda la
realidad. Esta dimensión simbólica se relaciona con la manera de concebir
las relaciones de dominación entre individuos y grupos. Las fuerzas de
dominación "deben" estar legitimadas en sentido positivo, (es decir que para
que la dominación funcione se deben desconocer las condiciones de esta
dominación) es decir convertirse en "naturales", acríticas, de forma que los
propios dominados se adhieran al orden dominante, al desconocer sus
mecanismos y su carácter arbitrario; la dominación generalmente es
construida, es no natural, artificial si se quiere, no necesaria, sino más bien
histórica y transformable. Es justamente este doble proceso de
reconocimiento y desconocimiento lo que constituye lo que Bourdieu llamó
la violencia simbólica. La lucha por la legitimación de las distintas
dominaciones.
Esta lucha puede llegar a tener muchas formas y se suele man ifestar al
momento de actuar en la sociedad. La reflexión sobre este aspecto se traduce
en una sociología de la acción que Bourdieu desarrolla en su obra El sentido
práctica6. El autor distingue claramente er:tre dos posturas, la del observador,
que piensa y reflexiona sobre la acción, y la del agente que actúa, en medio
del fuego de la acción, con las urgencias de lo cotidiano. Para este agente la
acción obedece a una lógica que no es lógica, es decir una "lógica práctica",
que está presa en aquello de lo que se trata. Así, Bourdieu descubre una
instancia social poco conocida y estudiada, el sentido práctico; que se
inscribe en el cuerpo y en los movimientos del cuerpo, que solamente se
ejerce en la situación concreta, ante problemas prácticos específicos. Este
sentido práctico es parte integrante de los diferentes habitus, lo que permite a
los agentes economizar reflexión y energía en la acción; es un operador de la
economía de la práctica. No obstante Bourdieu dirá que en momentos de
crisis, cuando el sentido práctico puede dejar de ser válido, el agente pone en
juego una cierta reflexividad que le ayuda a enfrentar su presente ...
Muchas de las últimas ideas de Bourdieu no han sido tratadas en este
pequeño espacio, y quizás sea mejor dejar nuestra fidelidad y devoción hasta
aquí. Se podrían escribir cientos de artículos y libros comprobando o
rebatiendo las aportaciones del pensador francés, pero nunca será fáci 1
enmarcar a un pensador que se dedicó toda su vida a analizar los problemas
intelectuales más complejos y contemporáneos que nos podamos imaginar.
Un pensador que lo mismo navegó en la filosofía, que en la sociología, que
en la literatura, en la historia, en la lingüística, un autor así, quizás precise un
espacio diferente . Quizás la única forma de realmente recordar a Bourdieu
sea poner en práctica sus aportaciones, convertirnos en "auctores", como él
485

•

�_ _ (Coautoría con J.C. Passeron) Les héritiers, les étudiants et fa culture.
París:
Ed. de Minuit, 184 p.; nueva edición aumentada: 1966, l 92p. (trad.:
Los
Estudiantes y la cultura. Barcelona: Nueva Colección Labor, 1967).

, 7 ma's que en lectores, llevar a la realidad su pensamiento, pero eso
proponia ,
.
lo intentaremos hacer en otro espacio.

.
n un verso de Baudelaire, citad~ por el
Quiero finaltzar esta lectura co h
. que le hizo en vida una
.
, ito de un omenaJe
,
propio Bourd1eu, a pr~pos
.
la que el sociólogo frances
universidad norteamen~ana;
con
particularmente se "identificaba .

,~tª

( 1965) (Compilador, con L. Boltanski, R. Castel y J. C. Chamboredon) "Un
art mayen, essai sur les usages sociaux de la photographie" . París: Ed. de
Minuit, col. Le
sens commun, 360 p.; nueva edición revisada: 1970, 361 p. (trad.
Tununa Mercado: La fotografía, un arte intermedio, la ed. México: Nueva
Imagen,
1979; 2". Ed.: 1989,381 p.
(Coautoría con J.C. Passeron y M. de Saint-Martin) Rapport
pédagogique et
communication. París-La Haya: Mouton, col. Cahiers du Centre de
Sociologie
Européenne, Núm. 2, 125 p.

•·Esto es poesía filosófica.
_·Qué espoesíafilosófica'.1
¿
. Q . t?
-¿ Qué es el señor Edgar w~e ·
- · Un filósofo - i Uh' ¿ Uh!
_t,¿Unpoeta 7 - ¡Oh'· 1·Oh'• "

Bibliografia Básica de Pierre Bourdieu

.
.,
una a roximación bibliográfica_ a -~ierre
A contmuac1on presentamos
pl
t abaJ· os de recopilac1on y
, d
parte en os r
Bourdieu, basan on~s, en
, ' R 9 El recuento se detiene en 1992. por
comentarios de Francisco J. Corta\zar b. ma's recientes teniendo en cuenta
. sertar as o ras
,
. .
f'
lo que hemos procurado in_
d
o registrados en esta b1bliogra ia.
de que existen todavía un sm fin e textos n
.
,
. p 's· PUL nueva edición: 1961
( 195 8) Sociolog1e del I A/gene. an .

, l . ,, Es rit Núm. 1, enero, pp. 27-40
( 1961) "Révolution dans la revo ut1on , p ,

.

..
" Études Rurales, Núm. 5-6, abnl( 1962) "Célibat et cond1t1on paysanne ,
septiembre,
d .. , . Ginegra· Librairie Droz, 1971.
pp.32-¡35; nueva e 1c1on.
·
b l J p Rivet y Cl. Seibel) ·'Travail et
( 1963) (Coautoría con A. Dar e , · ·
travai\leurs" en
Algérie. París-La Haya: Mouton. "Sociologues des mytho\ogies et
(Coautoría con J.C. Passeron)
-mytho ,og1es
·
· bre, pp 998,,
T
. M, derne~ núm. 21 1, d.1c1em
de sociologues , Les emp., 0
·'
1021.

p
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(Coautoría con J.C. asseron

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Mouton.
486

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européens et leur public. París: Ed. de Minuit, col. Le sens commun; nueva
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_ _
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Intemacionale des
487

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(Coautoría con J. C. Passeron) La reproduction. Élements pour une
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systéme dénseignement. París.: Ed. de Minuit, col. Le sens commun,
281 p. (trad. Marina Subirat: Laia, 1977, 285 p. Se circunscribe al sistema

3, vol. XII, pp. 295-334.
--. "Une interprétation de la soc1olog1e
.
.
Archives

religieuse de Max Weber",

Européennes de Sociologie, núm. 1, vo l. Xll, pp. 3-21 .

escolar francés y presenta la versión más rídigamente reproductivista de su

..
Esquisse d"une th, . d
d ethnologie
eone e la pratique, précédé de tros études

teoría sociológica. Además su traducción es deficiente, por ejemplo,

kabyle. G. b
·
traducido por
Ana Luisa
me ra: Librairie Droz, 269 p. ( parcialmente

convierte sen488

489

•

�Vega y Gi\berto Giménez, pp. l 74- \ 89: Gilberto Giménez (comp.).
"EstrucTuras, habitus y prácticas", en La teoría y el análisis de la cultura.
Guadalaja:
SEP/UDEG/COMECSO, \987, PP. 263-280).
"Les stratégies matrimoniales dans le systéme des stratégies de
reproduction",
Anna\es, núm. 4-5, julio-octubre, pp. 1105-1127.
( 1973) " Le marché des biens symbo liques" , L' Anné Soc iologiq ue, vol 22,

pp. 49-126.
"Three Forms of Theoretical Knowledge", Information sur les
Sciences Sociales,
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"Avenir de classe et causa\ité du probable", Revue Francaise de
Socio\ogie, núm.
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"Les fractions de la classe dominante et les modes d'appropriation des
ouvresd' art, Jnformation sur les Sciences Sociales, núm. 3, vol. \3, pp. 7-32.

gunas observacio nes cnt1
, .cas en torno a .Leer el Capital'"&gt;&gt;
Bourdieu.
¿Qué significa h bl ,
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p.)

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1 efficacit
·
Note
núm
5-6 e· d u ~1scours
rituel",u onse.
Actes de
la ; th ¡eshconditions sociales de
.
' noviembre
p 183 -190 (trad . c"Elere e en .Se ienses
.
condiciones
.
' p.
Sociales
1
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socia es de la efi . d
· ·
enguaJe aut · d
'
sign ifica hablar?· E1conomia
, ...icac1a
el
duscurso
ritual"
p
on~a
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las
, pp. 6 _ ).
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7 77
(Coautoria con y · Deis aut) " Le couturier et sa ·
une
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Recherche
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d
distmcwn. r,ileno~ Y
El
libro sistematiza muchas . e
Ensayistas, num. 2:,9, 1988, 597 p.
. 1d
dificulta
seguir
sus investigaciones, su estr~ctura_desa=~c:n;raªen las prácticas
el hilo conductor de su teor'.a social. S t
de los campos y muestra a las
descnbe la estruc ura
.,
,
1
cultura es,
.
.
operando en correlac1on )
los suJetos
socia1es
clases, los gru~~s Y
s (parcialmente traducidas
por
complement_ac~o~ entre los campo o "Títulos y
abolengos de la
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492

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Pou: Sociología y cultura. México: CNCA-Grijalbo, col. Los Noventa,

núm.! 1,
México, 1990, 317 p. Reúne un conjunto de textos clave conferencias. artículos y
entrevistas- en el que sintetiza las principales
tesis de sus obras, aclara posiciones en relación con críticas y debates
suscitados por ellas, y habla de lo que
generalmente los
libros
ocultan: como él afirma, dan "el producto acabado", pero
"no las
operaciones". De la edición orifginal en francés se han reemplazado
tres capítulos:
"L 'art de résister aux paroles", "Le sociologue en
question" y "Le
paradoxe du
sociologue'' por dos textos más
recientes: "La clase inaugural"- que dio al ingresar al Colegio de Francia
en 1982- y ·'Espacio social y génesis de las 'clases'" - aparecido
originalmente en Acles de la Recherche en Sicences
Sociales,
núm. 52-53,
junio de 1984 -. El libro incluye una introducción a la
obra bourdieuana por
Néstor García Canclini. Parcialmente
traducidas por
Gilberto
Giménez
(comp .. ), op cit, pp.
281-285, que corresponde a las pp. 154-158 de la edición de la
CNCA- Grijalbo).
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31, enero,
pp.2-3.
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núm. 32,
marzo- abril.
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sur I' idée
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Sociales,
núm 35,
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Ponencia del 23 de julio de
I
aparece
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1
de Michel Foucaut, que
d'en. ,e México, 1997,pp.11-2.
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2/bdpl8.
1
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C

Ver Pierre Bourd1eu, osas

3

.

E

-

Dichas, Editorial Ged1sa, spana,

1996 98-101 PP·
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Cl de Passeron, La reprocluccwn
f, 1 compañero Jean- au
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M 'xico México, 1996 .
. 1 Ed1·torial Fon/amara, e
,
socia,
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6

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.
·zo·
en
vida
la
Universidad
de
· que le or0 a111
k "
s sí nos lo hace saber en un homenaJe
b~·o el título ·'Pasaporte a Du ~e .
Dt~ke el 23 de abril de 1995; text~ re _ªP:~:c}~ esiacio social publicado por siglo
en el \ibro ya citado Capital cu/tu1a, escu

7 ·

Qué es hacer hablar .. ? op cit., p. 13.

¿

Asumo en este trabajo el punto de vista de considerar al proceso
educativo como un proceso antropogénico; es decir, un proceso en el que los
seres humanos se construyen a sí mismos tanto en lo colectivo como en lo
individual. La educación constituye el medio por el cual se hace posible un
específico modo de ser humano y es siempre un proceso de construcción
colectiva: entre el individuo y la comunidad, entre los vivos y los muertos,
entre los héroes y los hombres comunes y corrientes: coincido en esta
1
definición con Octavi Fullat , quien habla de una estructura educanda del
hombre, para explicar a la educación como la única posibilidad de existencia
del fenómeno humano: "Ser hombre consiste en tener que educarse", dice
Fullat(l995).
Asumo también que se trata de un proceso simbólico, un proceso que
opera en la forma de construcción de significados. Por una parte, en el
proceso educativo se constituye algo que no existía antes: un sujeto, una
nueva forma de articulación a la vida social y a la naturaleza. La naturaleza
simbólica de esa producción y su carácter colectivo e histórico nos permiten
hablar de que en él se da lugar a la conformación de universos simbólicos
compartidos y colectivamente producidos y reproducidos; es decir, se
constituye la cultura. Cultura, historia, identidad y la personalidad del
individuo son los resultados del proceso educador. La educación es entonces
el proceso en el que se constituye lo humano, y por esta razón, es un proceso
dotado de sentido.
Me interesa destacar el punto de vista de que el proceso educador es un
proceso en el que se hace una apuesta de futuro, se impulsa un proyecto de
humanidad, una utopía; que en el proceso educativo se impulsa y se busca
hacer prevalecer en la comunidad un sistema de valores que expresa la
visión del mundo y antropológica de la comunidad en la que tiene lugar el
proceso educador, o al menos una parte de ella: la que logra plasmar como
finalidades educativas su visión de las cosas.
Valores: axiología, ética y moral

·¡

·a de
. . ·dad de Guadalajara, La socw og1
b\' do por la U111vers1
9 Ver su cuaderno pu ,ca
U de G México, 1993. pp. 69- 77.
la cultura de Pierre Bourd1eu,
'

XXI.

496

Por otra parte. el concepto de valor que aquí se asume es el de
significación asignada; es decir, se entiende a los valores como
significados atribuidos a las cosas, construidos colectivamente y mantenidos
como valiosos en una cultura y por parte de un grupo social determinados.
497

�En el lenguaje ordinario de la vida cotidiana es frecuente encontrar una
confusión entre los distintos aspectos y niveles que estas cuatro palabras:
"axiología", "valores", "ética" y "moral" designan. Esto no tiene nada de
raro, toda vez que efectivamente con ellas nos referirnos a una misma esfera
de problemas, fenómenos y situaciones: la del deber ser; la de los juicios
sobre lo que en determinadas situaciones es dable esperar de los individuos
o las colectividades; es la esfera de la acción preferidora, discriminante
entre bien y mal o ajustada a normas en la que continuamente y en todos los
campos de la actividad humana nos vemos envueltos.
La idea -heideggeriana- del hombre como ontocreador, como ya se ha
dicho, nos habla de la posibilidad humana de proyectar sobre la realidad los
elementos de su subjetividad, lo cual implica la producción de nuevas clases
de realidad. La acción de proyectarse sobre el mundo, que puede llevar a
pensar en la creación de valores como negación o trascendencia de lo real o
natural; sin embargo, en realidad el hombre en este acto de trascender la
naturaleza no hace sino poner en juego recursos de la propia naturaleza, en
tanto que, como lo explica Marx, él mismo es un producto natural; con esto
se quiere decir que en la producción de valores el ser humano no parte de sí
mismo, de su pura subjetividad; pensar así sería colocar la producción de
valores por encima del conocimiento como proceso en el que se ref.eja la
interacción práctica entre el hombre y la naturaleza; igualmente se
ignorarían los límites impuestos a la acción del individuo por la vida social.
Así, los valores son la expresión simultánea del condicionamiento y de la
libertad humana, representan la unidad contradictoria de la necesidad y la
libertad, la unidad de naturaleza e historia.
La posibilidad de manifestarse, de trascender sus limitaciones o superar
desequilibrios, de objetivar la tensión, el odio o el éxtasis responde a esta
capacidad humana de proyección y constituye la base subjetiva desde la cual
se crean los valores. Pero tan pronto como estos estados subjetivos se
traducen en acciones políticas, económicas, teóric::i.s, artísticas o morales. se
alcanza el plano de lo objetivo, se produce una síntesis entre objetividad y
subjetividad, entre necesidad y libertad; en la medida en que la objetivación
de los valores constituye esferas de realidad éstas responden ya no a la
lógica del mundo subjetivo, sino del mundo objetivo. Se constituyen en este
proceso todo un universo de pautas de conducta, de modos y mecanismos de
interacción del hombre con la naturaleza y con los otros hombres, todo un
conjunto de instituciones sociales, que prueban esta capacidad humana de
rebasamiento de lo real y de sí mismo.
En la vida diaria, sea por la confrontación de situaciones excepcionales
o de crisis, sea por exigencias del propio desarrollo del individuo, sea por
los problemas y exigencias de la vida colectiva, o simplemente por

498

exigencias
de ¡a mteracci
.
.
· d
mismo, los hombres
?n e todos los días con 1
,
que motiva y da se ~- muJeres se ven obligados a
os &lt;lemas y consigo
humanos se plant n ido a su existencia En estapre?untarse por aquello
ean y s
¡
·
s s1tuac·
preferencias com
.
e rep antean aspirac1·
iones, los seres
.
'
prom,sos·
ones afect
·
va ioso y de conform .d d , en una palabra, todo a , 11
os, mtereses,
l
de vivirse, tomand d I ~ . con lo cual, su vida es que o que consideran
o ec1s1ones en consec uenc1a.
. , consecuentemente, ct1·gna
val Cuando tom an estas decisione 1
fi or, estableciendo un "deb
s;, os hombres están hacie d . . .
orma de razonamient
er ser a su conducta· est , n JU1c1os de
lógica o de 1 . o que se distingue clara
,
an aplicando una
. .
a mstrument . ,
,
mente de la d
.
principalmente por su caráctac1on practica
La
1
.
emostrac,ón
.
·
va oración
d" .
que pone en juego p
er. normativo-directivo
se istmgue
ara conseguir acatamiento.
y por los mecanismos

~

Por otra parte, esta clase d . . .
concepto de verdad
.
e JUICIOS no tienen
valoración no hace propd1od de las proposiciones teo' . nada que ver con el
ver a era f:
neas o prag , •
aceptable, justa l"b
o a1sa a una ac . , .
mat1cas. La
, , re, bella; en fin , valiosa.
c1on, la hace moralmente
Así, pues, en todo mo
to~ar decisiones sobre I mento _Y en cualquier actividad h
se Juega la sobrevivenci o re sena pre.(erihle frente a dis u~ana hemos de
los otros, la paz 1 . a, a pertenencia a una com . yunt1vas en las que
preferir de d1·s'
?'enestar, la felicidad etc C un,?ad, la aceptación
de
. . '
crzmmar d
'
· ontmuam 1 h
re1vmdicar como vat·
' e comprometernos de
/ en e emos de
tosas dete · d
'
exa lar
para nosotros como
I
rmma as conductas sit .
, y con ello
para a comunidad a la
, uac1ones o ideas tanto
que pertenecemos.
'

~

En esa acción ,,, .
las condu etas, s1tuac1one
. pr_e;erzdora,·ct lo que hace mos es atribuir
.
. .
como superiores u b/" s o t eas objeto de la prefi
~n s1gn1ficado a
ellas encarnan valo o igadas. Lo que las hace tene erenc1~, relevándolas
res.
r ese caracter es que en
Así las cosas los v 1
ese sentido? En ' . . ~ ores son atribución de
.
juego:
.
pnnc1p10 hemos de advertir u:e~t1do ¿De dónde viene
1.
L
.,
q
ay tres elementos en
a acc1on de prefer. 1
optar, sea que esta acci ,
ir, a capacidad, aptitud o .
. .,
coexistencia al lado d
on nazca de la propia exist . dh1spos1c1on para
ct· h
e otros de la
enc1a umana d 1
,e a aptitud ha sido
,
~ertenencia a la clase d
, e a
solución de las
puesta, de la msuficiencia biol ' . e seres en los que
filosofía las e. q~e se han dado o que pueda d og1ca, o cualquier otra

p;oduct~;n~:::o~~~=~es

como
perspectiva teóric

Est~r~::~::~nto

o de donde sea.
desde la
or, mtwdor, proyectado
del hombre
a que se asuma) de valores
r o creador, según la
y por ello como capaz de

499

�Esfera de lo real

realizar decisiones axiológicas, capaz de la acción de otorgar significación
como valioso o valiosa a las cosas, acciones, procesos, etc.
2.
La existencia de un ideal (una utopía) o representación del ser
humano (hombre o mujer) bueno, eficiente, comprometido, bello, etc, en el
que unas cualidades, conductas o modos de pensar, son preferibles frente a
cualquier otra alternativa. Esto supone una cierta estructura y jerarquía entre
valores. Mientras que unos serían absolutamente centrales y definitorios del
ideal, otros serían subordinados y, en determinadas situaciones.
prácticamente accesorios (el ideal no dejarían de serlo si ellos no están
presentes). Esta estructura o jerarquía nos habla de un sistema de valores y

_ _ _ _ _ _ __
Esfera de lo a x10
. I'og,co
.

Lo valioso en e 1
ua quier campo de
umana·. accwnes. s11uac10nes. Ob?Jelos, rewcwnes
,
Saber
. su;eros. ideas.

actividad h

. es. situaciones acc
ObJelos pro
. iones,
. ccsos, SUJetos' CIC . Va1iosos
·
y no valioso

éste de una ética.
3.
La existencia de normas que se desprenden del seguimiento
del ideal. En la vida ordin,.ria, hecha de múltiples acciones preferidoras, de
situaciones muy diversas en las que no cabría esperar un único modo de
llegar al ideal; de ese modo conductas diversas llevan a la realización de los
mismos valores y al cumplimiento del ideal, siempre que en algún sentido
concuerde!' con el modelo. Este es el terreno de lo moral, de la conducta
moral. En este terreno individuos o comunidades concretas realizan u
orientan su actividad diaria buscando la realización del ideal ético: siguen la
norma, se ajustan a ella. No hacerlo supone un sujeto inmoral o amoral )
éste no encajará nunca en el ideal, lo que puede tener consecuencias en su
relación con los otros (y aun para consigo mismo, dada la necesidad de una
estructura operante del sujeto).

... .

En resumen: la esfera de \0 axio\ógico remite entonces a la existencia
de los valores en cualquier esfera de la acción humana: cognoscitiva.
económica, social, cultural, ética, psicológica, lúdica, religiosa, etc.: la
esfera de lo ético es la de los valores para la interacción social :,1 la
realización del individuo es la de los códigos de conducta posibles de
asumir. corno dijimos, para con los demás o para conmigo mismo, y la
esfera de lo moral es la de las prácticas de los sujetos intentando ajustar su
acción al código que recoge los valores preferidos.

La comunidad ética

De acuerdo con lo ante .
que se encarna con .
nor, la acción valorativ
hombres sin ac~ión sttuy~n formas del ser del h a la conducta ética en
como hemos visto lvaa oradttva y sin un código éticoºa'ln re;I ~s decir, no hay
. d' .
, .con ucta
.
cua
111 iv1duo y· su s b
.
e·t·tea tiene
sentid
, aJu s·tar su acción·
.
o rev1vencra
e . .
o no solo e
¡ ·,
·
smo que tambie'
.
'su ,el1c1dad e, su
d'
n re acton con el
.
n es un mst
como idad
.
1 ongen de este 1
_rumento fundamental d 1
' ? su realización.
P anteamtent
e a conviv
·
E
uentes: Israel (El G,enes1s)
. At o se encuentra , seg,un Adela eene·ta 1humana ·
f
Leviatán, de Ho bbes). ' enas (La República, de Anstoteles)
. , ortmaon dtres
res
y Len
(El

t

La primera de las t
,
fundamento de la e
r~s formulas apunta al te
.
relato del recon . º'.nun ,dad; en el libro del Gé m~ de. la identidad como
.,Y d"IJ0 Adán a oc1m1ento
recí proco en el que Adá
nes1s ' dice ell a, aparece el
la
.
.
muJer· esto e
n ve en Eva
, .
ort111a 200 ¡)
·
s carne de mi e
a s1 mismo·
Y por lo tant
I
ame Y hueso d
·
·
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mismo que el bien riv
. o a a consideración del bie
e_ mt hueso"
de Alianza está prep adlo, esta concepción que C rt· n comun como el
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'
sente 1asta
'
o 111a recog
JU ea-cristiana d
nuestros días 110 so' 10
e en la idea
,abermas.
e pensami en to, s1110
•
'
a través de ¡a trad1c1ón
..
tamb ien
· , en
pensadores como
H

La solución aristot T
que consigo mismo
e tea entronca al individuo "
.
realidad superio
. y ve en la res publica en 1 ~on 1~ comunidad más
r, smo tamb·,
.
,
a comunidad
,
concepción en la idea d
te~ anterior al individuo C . ' no solo una
cooperación y compro
Repub!rca y refiere con ell~ ¡°rt111a recoge esta
miso entre los seres h
a estado natural de
umanos al q ue hace referencia

~

500

501

�b Co rno animal político (loan
Aristóteles con su concepto del horn re
Politikon).
. .
humana tiende hacia algún fin
Según Aristóteles3, tod~ . act1v~~~ana no son siempre los mismos:
(te/os). Los fines de la _act1v1iad as tampoco son siempre igual~s. Cabe
consecuentemente las acciones u1:1_an ·nrnanente que lleva en sí misma _su
al menos distinguir entre una acct~e• a la producción de una obra_ exte~1or
fin: la praxis; y la ~u: con u la producción de ese otro bien es su
Propio
.
. , .. en este ultimo caso,
al suJeto: po1es1s,
.
fin.
. .
otras, unos fines se subordinan a otros.
Corno unas act1v1?ades llevan a fi urando una jerarquía entre ellos y en
. t para hacer posibles otros, con g
fin último del hombre, al
ex1s en
d
Esto supone un
.
las actividades que los pro ucen. d , s Un fin que ya no sea medio para
que estarán subordinados todos los erna .
ningún otro fin.
, .
fundamento de todos los
, ·
'do por s1 mismo Y
\\
Este fin o Bien ultimo, ~u~n
. ·ta a distinguir entre ella y aque os
demás, es la felicidad; y Anstotei:~i~~dv~d no es la riqueza, l?s honor~s. la
otros fines que la procuran. La . e Aristóteles, no son mas qu~ b1e1:es
fama o el placer; todos estos, d1c felices) que no son perseg~1dos mo
externos (por sí mismos no nos\ h~ct:idad. La' Felicidad es la única que se
d.
ra alcanzar a ie •
por ser me .,os pa
E autárquica y perfecta.
basta a sí misma para ser. s
· · de \a virtud Y más
. .
del eJerc1c10
.
La verdadera feltc1~ad , na~eirtud intelectual- ; que es el mayor bien
específicamente de \~ sa~1~unt ~ual es propia del pensamiento y debe ~er
ara el hombre . La v1rtu mte ~,
virtud no es innata, corno lo so~. as
~prendida a través de la educac1on.
al orden del lagos, sino tam~1en e
asiones o el instinto; no perten_ece s\~aliza en la comunidad: "El b_ien es
inevitablemente al ethos, que_ solo se a un solo individuo: pero se re-viste de
ciertamente deseable cuand~ mdt&lt;:r~sa cuando interesa a un pueblo y a un
, ,bell o y. mas 1vmo
un carácter mas
Estado entero" (Etica N1c. l, 2.)

L\

, .
te vinculadas en
,.
olítica están mt1mamen
n la
De este modo, et1ca y p I
l'tica y se subordina a ella, e
Aristóteles. La ética dese~b~~a.¡nath~~~ subordinarse a las voluntates ~e
medida en que la voluntad tn 1v1 b~' la política permitirá que el sta o
toda una comunidad: pero tam ten,
502

eduque a los hombres en la virtud y, sobre todo, en la justicia. Ambas, ética
y política, refieren al bien del hombre. El bien de la ciudad y el del
individuo coinciden porque la felicidad de la comunidad como un todo es la
suma de la felicidad de cada individuo que integre esa comunidad. Para
Aristóteles, el Estado es anterior al individuo, al igual que el todo es anterior
a las partes que lo componen. El Estado es concebido como un gran
organismo autosuficiente y autónomo, regido por la justicia y la sabiduría,
es perfecto, dice Aristóteles.

La tercera solución, la de Thomas Hobbes en el Leviatán, al partir de la
idea de la maldad natural del ser humano (el hombre es el lobo del hombre),
piensa a la comunidad - al Estado- como un artificio necesario para limitar
la lucha y las desmedidas aspiraciones humanas a poseerlo todo, despojando
a los otros; la constitución del artificio se concreta en el contrato y nace no
de la naturaleza, sino del temor; es una decisión humana y no un estado de
naturaleza. El estado de sociedad rompe al estado de naturaleza en beneficio
de la supervivencia, trayendo la paz y el bienestar con el imperio de la ley.

De este modo, el liberalismo introduce una diferente noción de la
comunidad ética, tomando como centro no la realización de las necesidades
y expectativas humanas, tales como la necesidad natural de la interacción y
el compromiso ético que responde al reconocimiento del otro como yo
mismo: la alianza -querer el bien del otro como mi propio bien- ; sino el
imperio de la ley y la razón que en ella encama, como medio de evitar la
devastación de unos a manos de los otros: el contrato -querer el bien del
otro para evitar el mal propio-.

Así, pues, la idea de que la vida colectiva, bajo la forma de la alianza,
beneficia y enriquece a la comunidad, cuando ésta se norma y conduce con
base en el criterio de tener en cuenta las expectativas e intereses de todos sus
miembros, considerados como iguales entre sí, como identificados en su ser
humanos, viene de la antigüedad; surgió en el marco de las Ciudades-Estado
de la Grecia clásica. Fueron los miembros de aquellas comunidades y sus
intelectuales - Aristóteles, el más importante en este sentido- los primeros
en considerar como valiosa una vida en común que, además de abrir la
posibilidad de alcanzar sin riesgos y sin conflictos los intereses y
expectativas de cada uno en particular, los trascendía y daba lugar a una
nueva clase de realidades que, sin duda, los enriquecían en muchos sentidos.

503

11

�La idea del ciudadano de la polis griega: el loan politikón, es la de un
sujeto activo, comprometido, que encuentra en la participación de la vida de
la comunidad la más importante forma de realización del bien. La
participación ciudadana, en este caso, no es un derecho del individuo, sino
una responsabilidad asumida como consustancial a la condición de hombre
libre. Es ineludible, toda vez que la no-participación aparece como falta de
virtud.
En las sociedades modernas, en cambio, la idea de la comunidad como
algo valioso, parte del supuesto del contrato y supone a los individuos
participando de la vida de la comunidad a través de mediaciones tales como
los partidos, el voto y sus delegados y representantes en el ejercicio efectivo
del poder social que garantiza la supervivencia.
La idea del ciudadano moderno (el citoyen de la Declaración Universal
de los Derechos del Hombre y del Ciudadano) es la del sujeto de derechos.
un sujeto que tiene el derecho de paiticipar en la vida colectiva. pero que no
se ve forzado a la participación y aun cuando la considere valiosa, puede
abstenerse de ella. El ciudadano moderno disfruta de la protección y
garantía del Estado respecto del dominio y usufructo de su persona. su
familia. su credo y su patrimonio; es decir, tiene derecho a participar del
bien común, de la común protección a través del estado y sus aparatos de
poder, así como de la posibilidad de elegir y/o ser elegido para el ejercicio
del poder público; pero, por un lado, ese disfrute depende de la posesión
efectiva de una familia. un credo o un patrimonio y, por el otro. es su
convicción, su compromiso lo que lleva a participar en la vida colectiva y no

ocurre en nuestro tiem o·
.
encuentra condiciones p , particularmente el ciudadano
partici aci,
exacerbadas en cuanto
. posmoderno
Norbe~ B~~e[y4 I~ oportunidad (opción efectivªa/ªdeno e~1g~ncia ?e la
com
.
estaca que en la socied d . .
ens1m1smam1ento
portamrento social se .
a d1g1tal de nuestro ti
.
esfuerzo
,.
ªJusta al canon lúdi
. empo, el
.,
.,
Y a1 ascetrco propios de la
. d
co que sustituyó al del
i unc1on de este
. d
soc1e ad moder
.
asist'
pnma o de la cultura del d. ti
n~. y medieval; en
A rmos a la apanción de nuevos fe , IS rute, de la etrca del posdeber
pra.xw o apoliticismo y ausenc1·a d nomenos sociales, tales como la'
ausencia del pensamiento
.
e comprom·rso social·
.
típ' d
la Al ·
present (
rea e Ia nuev f;
'
ogw o
a r~~ y no representativo· la A . . . a orma de conocer de modo
~~ ~ompa:1on _para con los dem.ás y
o clausura de la sensibilidad y
o eracron e 111temperancia (Bilben; l 997~ente, la Akrasia o ausencia de

n:i·~:(za

Ahora bie n, por encima
.
de
.
conceptuales, es posible advertir tre e:ta~ . particularidades históricas
democrática
fundantes de la eomumdad
. y
, ·
' en func1·0· n de los cuals pnnc1p1os
·
practica_ social valiosa en la cultura o~s -~sta ha representado un valor y una
polis g:rega, del Estado-nación mod cr ental, sea que se trate de la antigu
esos principios son-·
erno o el Estado mínimo post moderno;a

Todo individuo se e
.
comunidad, no sólo en el sen~~~~n~:a 111evitab~emente inmerso en una
Existe a través de el la ·
que necesita de ella' s1·n 0 que es ella.

· • La vida col ect·,va potencia
·
inclmaciones, preferencias
~ ennquece la calidad de vi
afectivos ha~ta económico~/;:~~~~~v:s i~1~e:deses (desde cognosci~f~o~ª;
nuevas y valrosas.
111 1v1 uos y da lugar a realidades

~

su condición de ciudadano.

........
Al igual que en la polis griega, la condición de ciudadano constituye la
base de posibilidad del disfrute de estos derechos. Sin embargo, la
ciudadanía y el bien común se han vuelto abstractos: es la ley la que coloca
al sujeto en la posibilidad de participar, no su propia existencia. Así.
mientras que en la polis griega era condición para ser ciudadano tener una
determinada identidad. familia, patrimonio y creencias. y dado esto. no se
tenía más remedio que participar en la política de la ciudad, el ciudadano
moderno, en tanto que sujeto de derechos, obtiene de la ley, como dijimos.
la garantía de que no se verá afectado (ni por parte de sus conciudadanos, ni
de extraños) en el disfrute de su identidad, familia. patrimonio o creencias.
si es que se encuentra en posesión legítima de estos bienes, así como
tampoco se verá apremiado a la participación política, si su deseo es
abstenerse y podría renunciar a ella. Lo cual muy frecuente y masivamente
504

. Tod? individuo debe enco
.
real izacron de las propr·as
'dntrar en las 111teracciones con los otros la
neces1 ades , expectativas
. e intereses.
Individuo y comunidad en la cultura posmoderna
. Según Ronald Ingleharts uie . . . ,
aplicada desde 1981 , me
. 1uyendo
, q an dmg10 la encuesta
mundial de va 1ores
,
que la sociedad contempo ,
nuestro pars, por el ICPSR6 dem
,
ranea se mueve hacia
. d. .
.
uestra
un 111 rv1dualrsmo radical·
'

505

,,

�.. , en lo axiológico
. .
compos1c1on
, .
años hemos v1v1do una re,
zados ha visto una
que en lo~ ultim~~te sobre todo en los pa1ses av~art co~sidera propios
que,_ cn~:1e~e7os val~res comunitaristas, que l~~~:ión del capitalismo en
sust1tuc1on e
sez del ascenso y conso i
lo relativo a la
de los tiempos de esca l¿res individualistas, tanto en b' que lnglehart
esas _socie_dades, p~~ ~: realización individ~a\. Est~ c~:c~~~te integración
conv1venc1a, como
d o se ve fortalecido por a
.d secuela de
llama síndrome posma ern\t, en el mundo, con la ya conoc1 a
,
de la cu ura
.
de las econom1as y
, d'd d identidades colectivas.
crisis de sentl'dO Y de per I a e

En el cuarto superior derecho podemos advertir una mayor presencia de
valores individualistas y de desapego a los valores comunitaristas;
representan los valores predominantes en las sociedades más avanzadas en
el desarrollo capitalista posindustrial; esa sociedad tienen un modo
altamente burocratizado del ejercicio de la autoridad; lo que significa -en
términos parsonianos- unidades sociales especializadas en el ejercicio del
poder, profesionalizadas, diría él, unidades sociales en las que la función de
gobierno no se mezcla con la función económica o las que tienen que ver
con los lazos de sangre; junto a esto viven también esas sociedades un
ambiente cultural enteramente posmoderno.

.
.
1 ue habla lnglehart. En
stra ese cambio de q
d en la
El siguiente cuadro nods mueel que de los valores más centra o\scuarto
.
1 mo o en
S. bservamos e
él puede advertirse e 1 s valores individualistas. 1 o .
de un estado
comunidad se pasa a od
s ver los valores prop_1os.
. do los de
.
. · do po remo
penor 1zqu1er ,
inferior 1~qu1er : pos de escasez; en el cuarto ,;u d burocrático" para
tradicionalista en t1em 1 d - Inglehart- le llama esta o
tado más desarrol a o
.
un es
d de bienestar social.
referirse al esta o
Autorida
-1.00 -. 80 -. 60 -

40 - . 20

d burocrática

o

+.20 +.40'

60

+100

+_

80

+1.00
+100

Los cuartos superior izquierdo e inferior derecho representan
sociedades en transición: con escaso desarrollo económico y elevado
desarrollo de las formas de autoridad y con elevado desarrollo económico y
escaso desarrollo de las formas de autoridad; es decir, sociedades atrasadas
con autoridad burocrática y sociedades avanzadas con autoridad
tradicionalista.

+ 80

+ 80

+ 60

+ 60
+ 40
U)

+40

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U)

U)

a,

....
o

a,

'o"'
_..

En cambio, en el cuarto inferior izquierdo advertimos una mayor
presencia de los valores comunitarios y tradicionalistas, incluso
premodemos, que son los que prevalecen en las sociedades más apegadas a
formas del ejercicio de la autoridad tradicionalista; es decir, no
especializadas en la función de gobierno y que involucran una amalgama de
funciones económicas, culturales, religiosas y hasta de lazos de sangre en el
ejercicio del poder.

.,

- .20

-&lt;

.,

-.40

Inglehart quiere asociar el cambio sociocultural y en particular el
desarrollo de los sistemas de valores y las formas de autoridad a los factores
económicos y de ese modo él localiza el síndrome posmoderno, el sistema
de valores de la posmodernidad, en las sociedades que fonnan lo que
llamamos "el primer mundo" .

&gt;

&gt;

- .4 O
-.60
- .60
-.80

La imagen siguiente muestra la distribución de los países en los que se
aplicó la encuesta mundial de valores, agrupados a partir de esos dos
componentes:

-.80
- .100
-.100

O

+ .20+. 40+ 60+.80+1.00

40 -.20
-1

.00 -.80-. 60 -.

'dad tract1c1onal
Autor1

507

506

�Como vemos, los países avanzados y económicament~ podderoshos que
ntran en el cuarto supenor erec o y se
participaron, en la encuesta_~e ;o;~~ocrática; es decir, no tradicionalista y
trata de patses ,co~ auton a I d
·entras que en el cuarto in ferior
desarrollo econom1co muy e eva o, m1
izquierdo aparecen los países más atrasados en ambos aspectos.

Autoridad burocrática
- 30

- 1o

- . 20

o

+ 20

+ lO

+ 30

o,..

+ 30

+.30

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,......
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•

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10

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Ú&gt;fH del su

•

lll

En este proceso de cambio sociocultural Registrado no sólo en los análisis
de la encuesta mundial de valores, sino en muchos otros trabajos, la visión
del mundo de la modernidad, su antropología y su ética se ven sacudidas,
puestas a prueba y de su crítica nacen nuevas significaciones y nuevos
modos de estar en el mundo; vale decir, nuevas ideologías. Son muchos los
factores que explican el cambio, y por supuesto no se puede ignorar el pape l
que juegan en él los tremendos callejones sin salida generados a partir de los
grandes fracasos del proyecto de la modernidad.

e

En este marco del cambio sociocultural posmoderno es en el que nacen
los proyectos de cambio educativo en México. en los que se asume.
acríticamente, como hemos dicho, la ideología neoliberal y los valores que
la representan: por lo que hemos de entender a esos proyectos también como
e:\presión del cambio sociocultural posmoderno en nuestro país, teniendo en
cuenta, sin embargo. que el caso de México, como lo muestran las gráficas
anteriores. es el de un país en el que no acaban de predominar por completo
ese sistema de valores y ese contexto de ejercicio de la autoridad. Es decir,
en el caso de México como en el de los países latinoamericanos, lo que
tenemos, según lo explica Néstor García Canclini, es una cultura híbrida.

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+ 30

La idea de una cultura híbrida no es la de una cultura intermedia o en
transición. con un cuadro incompleto. pero en proceso de maduración de la
visión del mundo posmoderna: de lo que habla García Canclini es de
culturas en las que diversos sectores de la realidad, diversos grupos sociales
o diversos elementos de la vida social se desenvuelven con relativa
autonomía unos en contradicción con los otros; en unos aspectos esas
cu lturas son modernas o premodernas, y en otros son hasta radicalmente
posmodernas. Por ejemplo ciertos sectores de la economía se desenvuelven
articulados a las exigencias tecnológicas y de estándares internacionales del
mercado mundial, mientras que otros aún se desarrollan en condiciones que
no tienen que ver ni siquiera con la existencia de un mercado nacional o de
utilización de tecnologías modernas; ciertos sectores sociales, clases altas y
medias urbanas, observan hábitos y patrones de conducta, de consumo, de
interacción, etc, típicos de las sociedades avanzadas, mientras que otros -los
sectores y clases depauperados del medio rura l- continúan viviendo en el
ambiente social del México del siglo X IX .

Autoridad tradicional

Los Proyectos neo/ibera/es de cambio educativo (PNLCE) en nuestro
país, contienen un sistema de valores (valores distintivos y jerarquía
específica) distinto del que dio forma y sentido a los procesos educativos en
México hasta los años ochenta del pasado siglo XX y que hemos de calificar

508

509

�como proyecto educativo del liberalismo clásico (PELC). Es decir, que el
sistema de valores de los PNLCE contempla valores que no estuvieron
presentes en los PELC y que, en el caso de los valores liberales que
mantienen su presencia en los PNLCE, no mantienen, sin embargo, el
mismo lugar de importancia que tuvieron en aquel otro proyecto. Es decir,
los PNLCE presentan una diferente jerarquización entre valores, al mismo
tiempo que nuevos valores.
Cuando hablamos del sistema de valores o la axiología educativa de un
proyecto en particular, nos referimos a aquellos valores y a su articulación
jerárquica, distintivos de ese proyecto; mismos que en otras concepciones de
lo educativo no figuran como relevantes o no figuran en absoluto. Desde
este punto de vista, los valores específicos de los PNLCE son aquellos que
se centran en el individuo y los que son relevantes respecto de la función
económica de la educación y el conocimiento, colocando en segundo
término los valores comunitarios y aquellos que apuntalan una función
social y de desarrollo cultural de la educación y el conocimiento. Ese
sistema de valores y esa estructura jerárquica para los proyectos educativos
representan el punto de vista de los sectores de la sociedad mexicana que
hoy impulsan la articulación de nuestra economía y nuestra cultura a
estándares internacionales y a lo que en algunas propuestas se llama
prácticas de clase mundial del mundo globalizado.

-...

Partiendo de la contraposición ética entre individualismo y
comunitarismo, hemos de reivindicar esta última posición como necesaria
en la formulación de finalidades en los proyectos de cambio educativo y
colocarnos al lado de quienes reivindican un proyecto educativo
comprometido con la historia nacional y con la tradición humanista y
comunitarista de la vida colectiva.
De este modo, y de acuerdo con García Canclini, los PNLCE serían una
expresión de la hibridez que nuestro país vive en el terreno de lo educativo,
ya que representarían, como hemos dicho, la apuesta de ciertos sectores
sociales por la transformación de la educación para ponerla a tono con los
mencionados estándares internacionales y las llamadas "prácticas de clase
mundial", mientras que la resistencia de determinados sectores a dichos
proyectos representaría o bien la fidelidad al proyecto educativo del
liberalismo clásico, o la insistencia en el fallido proyecto socialista de los
años treinta del siglo XX, u otro más radical.

510

Desde
mi punto de vista,
·
,
la contra . . ,
no esta dada, como establece Inglehart :s1c1on entre proyectos de sociedad
para, los_ efectos de su análisis- en términoe una manera perfectamente válida
e?dter~mos de resultado de la escasez o : d~ ava_nce o atraso sociocultural
v1 a, smo en términos de una v· . ,
a un anc1a de recursos y medios d~
~alares individualista o comunit~:i~: ~el mundo fundada en un sistema de
ng/ehart no ~enga razón, o que el de,sa:q~e, por s~p~esto, no significa que
en a predominancia de uno u otro sist od o econom1co no tenga un papel
ema e valores.
Lo que resulta objeto de di
.,
posmodernas impulsadas en M _sc_us1on en las propuestas neoliberales
comprome_tidos con lo que lngle:a~c~la por " los , sectores sociales más
~~dos sus intereses económico
l' .
ma el sindrome posmodemo" et1co "
s, po tticos o cultural
1· • .
' ·,.. _esa manera de ser individ .
~s-, es e ind1v1dualismo
caractenst1ca de las sociedad
, uahsta, que dice Victoria Camps1
d"fí ·
es mas mode · d
es
. 1 i_c1_I el desarrollo de las virtudes úbl' rn1~a. as, y que hace enormemente
ind1v1dualismo
... no se d'1st·mgue -dice
p . icas, c1v1cas o democráticas ... nuestro
, .
mas bien por el desmemb
.
- por 1a veneración del ego
.
11).
ram1ento de las socied a des en grupos ... ,, ...( 1993:
smo

El individualismo como h
.
emos
modern1·dad; constituye 'la reivindica
. , dd1ch
I o, es una creación de la
repercus!ón_ importante en las nocio~:~~ e. valor de la persona y tiene una
pero el md1vidualismo como obst, 1 e libertad y autonomía del sujeto
ins_ensible hacia el sufrimiento d tcu o, e! individuo falto de solidaridad'
el mdividuo sin interés por lo e os m~rg1_nados del desarrollo económico'
d' e
asuntos publico 1 "
,
ice amps en una ideología de la
. d s, a escasez de ciudadanía"
c?municado como el nuestro -die: s~c1e ades ava~zadas, "un mundo ta~
dispersos. Individualismo s1·gn1·fi
a~ps- debena tener intereses ma's
d "
.
tea atom1zac·'
·
esaiecto hacia lo público C I
ion, encierro en lo privado
•
· on o cual la dem
·
Y
sus propios cimientos" ( 1993: 14 ).
ocrac1a se ve amenazada en

. La modernidad, con sus descubrimient
.
la idea de la tolerancia· la conc· . d I os~ sus revoluciones, introduJ·o
·b· •
,
1enc1a e a d fi
•
pos1 ihdad del reconocimiento del otr
I erenc1a ~brió la puerta a la
afirman Berger y Luckm
1 . . o, pero condujo también com
d 1 'd
ann, a a cns1s de sent' d
I
,
o
e I ea! ético con el que habría u
i o, a a confusión respecto
encerrarnos en nosotros mismos.
q e comprometerse y nos obligó a

511

�Es claro entonces que el individualismo ético posmoderno hunde sus
raíces en la propia modernidad; que en la ideología neoliberal están
presentes valores que son también centrales en la modernidad; los teóricos
del neoliberalismo reclaman, incluso, estar planteando una recuperación de
los "verdaderos fundamentos del liberalismo clásico", desvirtuados o
corrompidos en el proyecto del Estado de bienestar social.
Sin embargo, es necesario tener claro que la propuesta ética del
liberalismo clásico no colocaba a la comunidad, al interés común, en el
segundo plano, como lo hace el neoliberalismo; menos lo hacen el proyecto
del Estado de bienestar social o el proyecto socialista, que en cuanto
proyectos de reforma del liberalismo, precisamente reivindicaban los
aspectos comunitaristas de la concepción liberal de la vida social.

En nombre de esa supuesta recuperación del "espíritu" liberal clásico,
el neo liberalismo hace la crítica del modo como, tanto el Weljare state como
los totalitarismos socialistas, interpretan las responsabilidades del estado
para con los sectores sociales más desfavorecidos, en función del ·'interés
nacional", del "bienestar social", de la ·'revolución social": el
neoliberalismo reivindica que la sociedad existe para la realización
individual, como si éste fuera previo a la existencia de la sociedad; ella es el
terreno de esa realización y debe aportar los elementos que la hagan posible:
educación, seguridad, estabilidad económica, salud: "el individuo - dice
Camps ( 1993: 21 }- se siente más seguro en la piel de burgués que en la de
ciudadano"; mientras que socialdemócratas y socialistas piensan que el
individuo y la sociedad son uno solo, que el individuo se constituye en la
sociedad y a ella se debe, la acción, contribución de los individuos. da lugar
a la existencia de la comunidad y en ella se realizan valores que son
importantes: solidaridad, identidad nacional, bien común, y que no sirven al
individuo, sino a ella misma como entidad superior.
Puede decirse que en el neoliberalismo se encuentran los mi~.mos
valores de la visión del mundo del liberalismo, pero jerarquizados de
distinto modo y por tanto, constituyendo, de hecho, otra visión del mundo:
en ella se apuntala una idea de sociedad que propone un funcionamiento de
la economía, de la política, del arte, del conocimiento, etc, cuya orientación
principal no es la da la realización de valores comunitarios, sino
individualistas.

512

Como hemos dicho la cont
.. ,
modernidad y los de la ,
d _rapos1c1on entre los valores d l
b
.
'
posmo ernidad
b
e a
am os sistemas de valores una ·er
~o e_s a soluta; pero si hay entre
muestra tanto la permanencia deJ da;qu1~ diferente, el siguiente cuadro
cultura posmoderna diferente
.. ,e ermmados valores modernos en la
cult
¡
'
posicion que ocupa ¡
uras_ y e hecho de la ausencia de otros , n a gunos otros en ambas
modernidad y la presencia de nuevos I
mas que fueron centrales en la
va ores en la posmodernidad.
Cuadro comparativo entre valores modernos y posmodernos
Cultura moderna

Cultura osmoderna

Ética del ser

Ética del poseer

Ét_ica comunitarista del deber
Ética individualista del posdeber
(virtudes públicas)
(virtudes nvadas)
Valores universales
ex resión de la razón , absolutos, ~edl_at_ividad y elegibilidad (cultural e
m 1v1dual) de los valores
Valo~es de la modernidad Valores d
.
e ¡ª posmodernidad
relativos a la interacción social relativos a la interacción social
, . de derec ho, consenso, equidad
Estad? de derecho, sujeción a la Estado
po
1
1t1ca
• .
. y re conoc1m1ento
de la
ley, igualdad política y voto .
d1ferenc1a
y
los
d
h
u111versal
. ,
.
erec os de las
mmonas sociales
Responsabilidad del Estado en 1
consecución
del
.
ª
61enestar
· ·
. mmimo
(suministrador de
general, la paz y la felicidad para Estado
segundad,
paz
social
y justicia)
todos, la defensa de la soberanía
, la cultura e identidad nacionales'
Integración,
sujeción
solidaridad de los individuos e~ Globalización (occidentalización de la
torno_ al Estado-nación y la cultura), telépolis, sociedad mundial
identidad cultural
Democracia y justicia social
como primado del interés Democracia Y justicia social como
respeto de la diferencia
mayoritario
Obligación
para
con
el
Es_t~doNación y la com unidad· Consenso, organizaciones sociales no
Militancia
política , pa rt'd
. .
1 os , gub~r~amentales,
renuncia a la
sindicatos
• .ones' part1c1pación social
.
Y organ1zac1
rem1ales, sindicales
Libert~d individual y autonomía Autonomía
· d.ivi·d ual
tn
1rrestricta
del su1eto en el marco de los importancia de la autoexpresión ;

513

�·d d (el responsa bTd
1 1 ad social del individuon \
intereses de la comuni a
sobre el efecto de sus actos para co
bien común, más importanteq. u _ e ~ ~ ~ - - - - - - - - - - - - otros
la autono mía del ind1v1duo)
Valores de la modernidad
relativos a la actividad
económica
..

Exito económico ind1~!dual
enmarcado en la so!uc1on de
las necesidades sociales
· 1 y la
El desarrollo nac1ona
justicia social co~o .fines de
la actividad econom1ca
las
de
Integración
actividades en torno a los
intereses nacionales

de
la
Valores
relativos
al
modernidad
sujeto

Disposición .
esfuerzo y renuncia
placer

al
del

Cálculo
Sabiduría, búsqueda
de la trascendencia
Responsabilidad
social, militancia
Autonomía moral e
intelectual de los indi~iduos
ajustada a las exigencias ,de
la razón y el bien c_omun;
,
da
de
ideales
busque
·vos
y
trascendentes
co 1ect1
, .
(fusión de ética Y polltica)
Tolerancia
(con
exclusión del poder) frente¡ a
OS
los
extranos
,V
"desviados"

conocimiento
educación

Éxito económico individual
. . a estándares internacionales
y
AJuste
.
prácticas de clase mundial

Pensamiento racional
secular y fomento de la
visión
científico-técnica
como
instrumento
de
dominio sobre la naturaleza,
lucha contra la superstición,
progreso y transformación
social

Desregulación social

Valores de la modernidad
relativos al sujeto

placer

La educación como
instrumento del progreso, la
democracia y la cohesión
social y el ascenso en la
escala social
La
educación:
narrativa del progreso y la
emancipación que impulsa
la libertad

Y

disfrute
Espontaneidad.
sensualista del instante
Experiencia
(profesionalismo)
Responsabilidad individual,
alogia, acrasia, apatía, anestesia

La
educación
supenor:
formación
de
cuadros para el desarrollo y
la defensa de la identidad
nacionales
y
el
fortalecimiento
de
la
soberanía económica

Autonomía
moral
e
.
de
los
individuos;
mtelectua1
. . .d d ,
,
d de la compet1t1v1 a Y 1a
bus~ue -~
individuales
reahzac1on
,· )
. . . , n entre ética y poht1ca
(d,soc1ac10

de

Tolerancia y reconocit~i_ento
la diferencia (relat1v1smo

moral)
1

-,

Valores
osmodernidad

la
de
Valores
modernidad relativos al

514

de
relativos

la

Utilidad
para
la
comunidad y el individuo
Verdad,
sabiduría,
crítica, dominio de la
ciencia y debate
Educación al serv1c10
de los intereses nacionales y
para
la
solución
de
problemas de la comunidad

d
la posmodernidad
Valores
e
, · a
relativos a la actividad econom1c

Disposición al
renuncia al esfuerzo

y

la
al

La
institución
universitaria democratiza el
acceso al conocimiento y lo
..
pone al serv1c10
de la
sociedad; cumple también
SIS

conocimiento y la educación

Utilidad para el individuo y
la comunidad
Aplicabilidad,
competitividad, dominio de la
ciencia y debate
Prácticas de clase mundial y
acreditación internacional
Pensamiento
racional
secular y fomento de la visión
científico-técnica
como
instrumento
de
superación
personal y eficacia práctica;
alejamiento de la racionalidad
científica y cuestionamiento de los
efectos destructivos de la ciencia y
la tecnología
La
educación
como
inversión productiva, apropiación
individual del saber como
mercancía y capital cultural
(capital humano)
La educación: formación de
individuos competitivos, usuarios
o poseedores de saberes y
habilidades eficientes
La educación supenor:
obtención individual de niveles de
excelencia y competitividad en el
dominio
de
objetos
de
conocimiento, el desarrollo de
valores, habilidades y actitudes
competitivas para mercados de
trabajo internacionalizados y el
fortalecimiento de la soberanía
económica
La institución universitaria
como comunidad académica y
profesional independiente del
aparato
estatal,
cuya
responsabilidad social se mide en

�-------:--;-::-::~=~~7~t~ér¡:-;m;¡-;in~o;sdde
competitividad
funciones estatales como
difusora y de fensora de la
identidad, la cultura y la
soberanía nacionales
. dad ética y democrática
La crisis posmoderna de la comum

ósito de los resultados de la encue_s:a
t mos frente a una situac,on
Según hemos señalado a prop
1·dad nos encon ra
.
d
mundial de valores, en 1a actua ,
. 'dad l1a entrado en crisis, pro ucto
· a la comum
.
·
social en la que la pertenencia
b do cada vez más preeminencia en
del individualismo extremo que va co ran s como hemos visto, frente a la
oderno· estamo ,
.
·,
el preferir del horn bre posm
, .
1 ctiva Frente a esta s1tuac1on,
ausencia de un ideal de tras~en~~nc~:ficn~t~varne~te en la d_irección d~
algunos intelectuales se onent I' .
aristotélica, que piensa en la
recuperar la utopía moderna_ o c as1co 'tica· este tipo de intelectuales,
Co munidad actuante, de la sociedad democtara1g·1a 'de ciudadanía republicana.
s" ·
hoy una nos
. .
·
d
dice Victoria Camps viven
I
cepción liberal ind1v1dualtsta, e
·
bl',cana
e Se expresa en e1 hec ho de que a a con . ,
comunitano-repu
qu
na concepc1on
. .
d
la ciudadanía contraponen_ u .
de las repúblicas italianas_ e1
recuperada de la democr~c1a gne~J ación política en el autogob1erno
Renacimiento que "concebian la pa I p 11a perspectiva menos terrena,
l'b
d"· otros en u
corno esencia de la I erta , .. ', ·udeo-cristiana que piensa, corno
reivindican los valor~s de la tra~1~1~:t~ral y producto' del reconocimiento
en la comunidad, corno a g
d ...
IJlmOS,
de I otro como parte de rn,.

......

,.

, . desde la concepción
.dad democrat1ca
Intentar recuperar la comu111
'b'l'd d de que el significante
,
decir la pos1 1 1 a
d
moderna de ciudada111a; e: .
,
recisamente el significado e que
comunidad ético -democratica- tenga p ornponen la sociedad tenga la
cada individuo o grupo de los I
de decisiones y en el gobierno_de
'bilidad de hacerse presente en ª.
la construcción del bien
pos,
. . do activamente en
•
la vida colectiva, part1c1pan ti . t ngibles, enfrenta hoy día especia_1es
común. obteniendo de ello bene ic~o~ a . cter abstracto del concepto; sino
d ificultades: no sólo es el hech? e cara·as concretas de la práctica social
.
•
circunstanc1
.
d ·
que, además, las s1tuac1ones ~
de las típicas de la modern1da_d; es ec1r:
contemporánea, son muy d1s~t;~
1 era actores y sujetos sociales que ni
hoy día la vida de la comum a mv~ ~ dano ni existían en el momento en
. stan al concepto abstracto de ~iu a
. , /dad ante la ley .y libertad
se aJu
d
c a como 1gua
que la concepción. d_e
emocr:s1arrollaron; todo lo cual nos impone 1a
individual de part1c1pac1on se dbl a y establecer claramente tanto las
neces1'd ad de repensar el pro em

q::m:

'ª..

516

limitaciones del concepto como las necesidades de cambio en el terreno
concreto de las interacciones sociales.
Es un hecho que a lo largo de la segunda mitad del pasado siglo XX, se
ha venido perfilando un desvanecimiento de la significación histórica de las
nociones de comunidad, ciudadanía y democracia de la modernidad.
Muchas voces han hecho énfasis en la inviabilidad presente de dichas
nociones y han proclamado su desencanto respecto de la cultura moderna, su
visión del mundo, sus estructuras sociales y, sobre todo, respecto de sus
promesas de libertad, bienestar y felicidad.

Al contrario de lo que la idea moderna de un ciudadano único,
universal y abstracto proponía para entender las relaciones sociales, lo que
realmente vivimos es la contundencia de la diversidad, el imperio de la
diferencia, el avasallamiento del interés general y el desencanto respecto de
los valores y promesas de la modernidad. En contra de la abstracta
definición ilustrada del individuo y de sus derechos y libertades igualmente
abstractas, lo que hoy enfrentamos es la aplastante realidad de la diversidad
étnica, racial, identitaria, sociocultural. Victoria Camps9 lo destaca muy bien
cuando dice: "La diferencia está en auge; es un signo de calidad. Significa
distinción, poder y atributos para distanciarse de lo masivo. Es la expresión
de la aristocracia en nuestro tiempo ... se ha ido creando una ideología de lo
individual y la diferencia como resultado de la exacerbación de la crítica de
la modernidad y la ilustración ..." ( 1996: 137).

El deterioro de la calidad de vida de un número cada vez mayor de
hombres y mujeres en el mundo, la crítica radical del carácter mítico de los
fundamentos y de las esperanzas, generaron un desencanto y un pesimismo
que cada día parece cobrar mayor presencia entre nosotros y que da lugar a
una visión pesimista de las cosas que, ante la falta de perspectiva, reivindica
como valores máximos la realización individual, el placer y la comodidad.
Para el individuo posmoderno sólo resulta importante la no sujeción a nada
que contravenga su interés; se trata sólo de estar bien y disfrutarlo, desde la
sensualidad y la sensoriedad, mientras dure.

Se ha venido imponiendo, así, según apuntamos antes, el síndrome
cultural posmoderno (lnglehart 1994), que caracteriza el abandono del
sistema de valores que fue clave en el surgimiento de la sociedad industrial:
el éxito económico, la racionalidad, la sujeción a la voluntad mayoritaria en
la conducción de la vida colectiva, la idealización del progreso y el avance
de la ciencia, han perdido importancia para estos nuevos ciudadanos, que
hoy prefieren subordinar el crecimiento económico a la protección del
517

�ambiente; que privilegian la realización personal frente al éxito económico o
el imperio de la voluntad general.
La autoridad jerárquica, la centralización y la grandeza del Estado dice lnglehart- han caído bajo sospecha y han alcanzado el punto en que su
eficiencia se vuelve menor y resultan menos aceptables. La mentalidad
posmoderna reíleja una disminución creciente de la importancia que se
acredita a toda autoridad y una pérdida de la confianza en las instituciones
burocráticas y jerárquicas típicas del Estado moderno.
Frente a esta situación, Camps ( 1996: 138) considera que hay que
recuperar los logros de la modernidad que han significado avance histórico,
tales como: la individualidad, la privacidad, la libertad, la autonomía y la
diferencia, pero que no podemos desentendernos de la convivencia
necesaria: "Es hora de reconocer que la universalidad y la diferencia no son
siempre conceptos opuestos ni incompatibles - nos dice-; que se puede ser
muy autónorr.o y muy distinto, sin descuidar que convivimos con otros
individuos que reclaman, a su vez, el reconocimiento de sus diferencias'·.
Porque, dice ella ( 1996: 140): '·No hemos sabido conjugar la libertad
cooperante y participativa de los antiguos con la libertad independiente de
los modernos ... Al buscar la autorrealización en lo puramente privado. el
individuo tiende a desprenderse de todas las ataduras sociales ... , no hay
forma de unir a los individuos en tomo a proyectos comunes."

dentro de ese marco) y sm
• v10lencia
.
eticizan a
.
porque ponen en cuestión el sentido d . . . una sociedad democrática
mismos fundamentos democrático e JUSt1c1a de la mayoría, invocando lo~
movimientos son una protesta que s edn ~ue se apoya la sociedad. Dichos
se manifiesta un punto de d
sde mge a aspectos concretos, en los que
.
esacuer o respecto de 1
. .,
.
que de be asumirse como d1'sc tºbl
.
a opm1on mayontaria · · ·
u I e- a part1r d 1 ·d
JUSt1c1a, mostrando que la le
:
e a I ea de carencia de
legalidad no siempre es legitimtd:; siempre encarna la justicia y que la

La crítica de la injusticia -&lt;l , M
especie de sanación ética
e~ta ardones en esa ocasión- es una
, Y constituye un e· · · d
vo 1untad general· es deci d
"
..
Jerc1c10 e formación de la
.
.'
r, e con1ormacion de n
.
para 1a mteracc1ón social • A d'"
.
d
uevas
normas
y pnncipios
11erenc1a el p
·
.
as normas están fiJ'adas d
ensam1ento ilustrado en el que
1
.
e una vez y par ·
encarnaciones de la razón I
a siempre, en cuanto son
c t
·,
, as que resultan de
,.
ons rucc1on colectiva que se h
.
.
esa cnt1ca son una
intereses de todos.
a u111versal1zado, porque representa a los

P?rtiendo de estas ideas formulaba él un
cual solo son éticas las relaciones . , .
concepto de democracia en el
.
stmetncas entre lo . d' 'd
se rea lice el principio de 1
.
s m 1v1 uos en las que
universalidad del respeto mutuoª c~:ve~salid~d, ta~to en el ~entido de
las personas.
'
o e umversaltdad de la autonomía de

¿Ética universalista o particularista?

En estas condiciones, si puede hablarse hoy día de comunidad
democrática, no será para referirse a los mismos valores abstractos: Estado
de derecho, igualdad ante la ley, respeto a la voluntad mayoritaria que
perdieron su sentido junto con la pérdida de eficacia de los grandes relatos
de la modernidad, sino que habrá que concebir e impulsar otros que
contemplen la heterogeneidad, la diversidad y la posibilidad de que los
intereses y expectativas minoritarias (que nunca serán mayoritarias) puedan
ser realizadas en la vida colectiva y en la ley. Otros valores que sean
garantía del respeto de la diferencia y del enriquecimiento de la vida
colectiva a partir de ella, en la medida en que ésta dé lugar a valores

Ahora bien , l•e s leg1t1mo
,·
aspirar a
.
particular aparezca como v ¡·
.
construir una ética en la que lo
ª ioso,· sm caer en el re 1attvtsmo
· ·
negar la posibilidad de la 't'
Y por lo tanto
. .
e tea misma? Me pare
,
impide a la ética de la mod .d d .
ce que esta claro que lo que
.,
ernt a tener alguna ·
·
.
pretens1on de valores únicos b I
v1genc1a es precisamente su
alejamiento de la historia reai adesol ut~s, product~ de la razón; que es este
,
a e1ect1va convive · h
muy tempranamente en l
.
nc1a umana, lo que ya
.
'
e pensamiento d l
· •
esacredltó
a
la
filosofía
y la 't' d
. ,e romant1c1smo alemán
d
e ica e 1a Ilustrac1on.
'

universal izables.
En una v1s1ta a Monterrey1°, José María Mardones destacaba el
potencial democratizador de mov1m1entos sociales como los de
desobediencia civil. por tratarse de movimientos, decía él -recuperando a
Habermas-, que sin afectar al marco constitucional (es decir. expresándose

. Por supuesto, no se trata de o on
,.
.
particularista, igualmente ab t
.p er a una et1ca u111versalista, otra
.
s racta, en uno y t
red ucc10nes perniciosas Ya L . v·11 11
o ro caso se trata de
.,
.
u1s i oro ( 1998) h d . d
ape lac1on a la existencia de va 1ores universales
.
a eJa ohaclaro
la
y absolutos
st'do cómo
pretexto
519

518

�para la dominación de una cultura sobre otras, consideradas inferiores: y
cómo también, la idea de que toda ética es relativa a una cultura ha sido
argumento falaz en la lucha de resistencia contra el dominio colonial. Él
apunta la idea de un relativismo coherente que implica el respeto a un
pluralismo cultural, sin tener que renunciar a principios y valores de validez
universal.
12

En ese mismo sentido, Ana María Salmerón apoya la idea de que los
valores de una comunidad no necesariamente deben ser universales, sin
renunciar a ser universalizables, e introd1!ce una noción de pluralidad, de la
que dice debe ser entendida en el sentido de la noción de razonabilidad de la
pluralidad, que John Rawls asocia al concepto de consenso traslapado. Dice
ella: "El concepto rawlsiano de consenso traslapado refiere una noción de
consenso que no permite el imperio de una sola concepción del bien, sino la
coexistencia de una gran diversidad de doctrinas .... que pueden coexistir
gracias a una forma razonable de pluralidad. Esta forma de pluralidad
implica el establecimiento de ciertas restricciones que no sólo no pueden ser
arbitrarias, sino que deben ser razonables y que, sin duda, son necesarias'
( 1999:6).

......

Adela Cortina 13 nos advierte que en la cultura posmoderna la pérdida
del sentido de pertenencia a la comunidad nos ha desarraigado y nos
desorienta. En cambio, dice: ''En el mundo de las comunidades hay mapas
que ya nos indican el camino: hay virtudes que sabemos hemos de cultivar.
hay deberes que es de responsabilidad cumplir. En ellas ... el nuevo miembro
de la comunidad se sabe vinculado, acogido, respaldado por un conjunto de
tradiciones y de compañeros'' ( 1995: 11 ). Apuntando a una nueva idea de
ciudadanía, porque dice: " .... necesitamos unas señas de identidad que
brotan de distintas formas de pertenencia a la sociedad y, en este sentido, la
ciudadanía ofrece dos ventajas específicas: 1) ... es crucial para el desarrollo
de la madurez moral del individuo, porque la participación en la comunidad
destruye la inercia, y la consideración del bien común alimenta el altruismo:
2) la ciudadanía subyace a las otras identidades y permite suavizar los
conflictos que pueden surgir entre quienes profesan distintas ideologías,
porque ayuda a cultivar la virtud política de la conciliación responsable de
los intereses en conflicto. Para formar hombres es necesario, pues, formar
también ciudadanos" ( 1995: 12).

e .

2

o~ma, Adela
Madnd, 200 J.

Alianza y contrato. Política 't·
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V

Notas Bibliográficas
1

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520

521

�</text>
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              </element>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Contexto político mexicano</name>
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                    <text>ección

Tere

ra

CIENCIAS SOCIALES

�EL PENSAMIENTO REALISTA DE
IB N JALD ÚN
Dr, /.iJan,, / naoui
lnswuco Ttrnolrig1co y Je

•

Estudios Supaiorl's Je: /vlo 11tcrrc:y

i 1

Una cierra rradi ción occidental ha limitado el aporce
fil osófico islám ico a una simple traducción de los auror,.._., griegos,
borrando la origi nalidad que duranre más de 7 siglos (siglo VIII
al siglo XV) ha caracrerizado el pensamienro en el seno del Islam,
desde un Al-Kindi hasta lbn J aldún , pasando por Al-Farabi y
Averroes , para citar solamente a algunos de los m ás
representarivos. Durante la Edad de Oro del Islam, cuando el
Occidente se encontraba en sus "siglos oscuros'·, los pensadores
ára bes y musu lmanes rescataron tanto la filosofía de la vieja Persia
como de la 1ndia, de China y sobretodo de la an tiguo Grecia. El
pensamiento ar istotélico fue decisivo a partir de AI-Kindi en el
desarrollo de una escuela helenística islámica.
El rescare del pensamienro de Aristóteles y su análisis ha
permitido a los pensadores islámicos rransmi tir a la Europa
medieva l una fi losofía origina l que no siemp re fue juzgada
objetivamente, sobre rodo a partir de l siglo XIX, cuando el
Occidente buscó borrar los apones no europeos en la gran
tradici ón del pensamiento universal.
Los aporres de la civi lización islámica a la culrura fue diverso.
Al-Jawarizmi creó las Maremáricas, pero roda una escuela floreció
en la Ciudad de la Sabidurí,1 sobre la ciencia de los números y los
algorirmos. En Asrronomía, los musu lm anes rebasaron a los
gnegos con los aporres de la longitud y la larirud y la elaboración
433

�del seno trigonométrico. En Medicina, nombres como Rhazes o
Avicena marcaron la disciplina médica durante varios siglos. En
La Sorbona, El canón de Avicena seguía siendo uno de los eres
libros obligatorios para d esrudio de la Medicina hast,l el siglo

XVII.
Sin embargo, en este pequeño ens:iyo nos enfocaremos
solamente a algunas figuras del pensamienro filosófico islámico.
Hemos to mado como punro de partido a Al-Kindi, considerado
corno el g ran traductor de los griegos, para luego analizar la
filosofía política de un AI- Farab i, el "segu ndo maestro", siendo
Aristóteles el primero, como fue llamado durante la Edad Media
en Europa. Averroes tiene un lugar excepcional en el pcnsamienro
helenístico islámico . Es su punto culminante, pero también su
t.'tlcimo gran comentarista. No podí:imos cerrar un peque!Ío ensayo
sob re el pensamiento islámico sin menciona r a Ibn Jaldún, el
verdadero pad re de la sociología.

.,.
1

l. El ''filósofo de los árabes": Al-Kindi

¡ ¡•'

Abu Yusuf Yaqub ibn Ishaq al-Sabbah Al-Kindi quien nac10
hacia el 800 v mu rió en 873' de la era cristiana, fue ll:tm,1do el
"filósofo de l~s árabes'' (también fue designado por Jerónimo de
Cardano 1 en su obra De Subtilirue como uno de los 10 científicos
más importantes de la humanidad). Alkindus (como fue conocido
en la Edad Media) buscó conciliar la Filosofía griega con la
reología islám ica, creando la escuela neopl.uónica del pcnsarnicnco
isLimico en dónde se enfatiza la prio ridad de la fe sohre la razón.
El "filósofo de los árabes" debe su nombre ,d impulso que dio
a las uaducciones de los rexcos griegos&lt; y J. su inmensa obra que
llega a los 241 círnlos1 (Asrro nomía 16, Aritmética 11, Geometría
32, Medici n,1 22, Física 12, Filosofía 22, Lógica 9, Psicologí:1 5,
Arte y Müs ica 7), la mayoría perdida el día de hoy. Una gran
parce de su obra fue traducida duran te h Ed::iJ Mulia por GL'_r::i~do
de Crcmona. Algunas obras en lacín de AI-Kindi h.111 pcrs1mdo
como Tracttttus de erroribus philosophorum, De Quinque Essentiis,
De Somno et visione, De lnte!Lectu, etc. En la década de los años
sesenta del siglo pasado se h;rn encontudo vari;.is obras ~uyas en
Estambul y se publicaron textos como Sohre la J,losofía pnmerrt.

Sob~e la clasificación de los libros de Aristóteles y el original árabe
de Sobre el Intelecto.
· ¡Kufah,¡ ciu d, ad. nat al de Al-Kindi era uno de ¡os. ceneros
·
d1nte eccual es· mas 1mporcances de h' época ª b as,.r, , precisamente
uran_ce e siglo IX cuando el pensamiento cienrífico islámico fue
sacudido po r l~s traducciones de los textos griegos, en pan icular
duran ce el reinado del califa el Ma, mun (813 -833)
1
f d ·, d ¡ e
con a
un ac1on
e
a
asa
de
la
sabiduría
(Bayc
El
Hºk
)
·
·
l
d
.
1 m a , pnnc1pa
~~ncro el . pe~sam 1en co isLímico y sem illero de intelectuales.
1 anro AI- K111d1 como AI-Jawari2mi (fundador de la Áloebra)
, lo
O
hermanos
Banu
M usa ( macemat1cos)
, ·
fueron as ignados
.
,
a) las
ac~de_m,a ~e _la Casa de la Sabiduría conviniendo a ésta en la
pr1nc1pal b1bl1orec_a del mundo de la época y hasta su destrucción
en 1258 por Geng1s Jan.
Al-,K_i ndi no fue solamente un pensador, sino también un
matcrnat1co, astrólogo, químico, geógrafo y müsico de renombre
pero es su ob ra filosófio que ha perdt1.1·ado Su
. ·
'
fl 'f¡
.
·
· •
pensamiento
1 oso 1co_ fue profundamente _,n,íluenciado por Aristóteles (aunque
no cradu¡o s,us obras, las reviso en parricular para los conceptos
nucvo,s. en arabe) y por Platón. E~cribió muchas obras sobre
ammccica,
· d e ¡os numeros,
'
. .
. los
, números índic os, l·,1 armon1a
la
1
mulri~l cacion _de los 11tírneros, las cantidades relativas, la
med1c1ón
del c1empo .\' de las fHoporciones , el esp,1c10
. · v c·I
.
uempo, etc.
·
Su teoría s?~ rc las paralelas sigue siendo un ejemplo de una
profunda reflex1on: ¿pueden existir dos líneas que no son par;iklas
Y gue n,o se _cruz.;111 (o se cruL.an en el infinit0)? T.imbién
de_sa rrollo teo_ri::1s sobre la luz y l.1 visión, corrigiendo 1.15 idc:is
gn ega~, anteriores. Sus comentarios sobr&lt;.: Arguímede\ ,. 1,1
medi~1,on del círculo (geometría csfério) recibieron m.uLh,1
~~e;tº~ sohmcn_rc, hasta 1993 Cll.111do _rn tl'Xlü fue rcpublic.1do.
anos despucs. Sus libros sobre d s1scem::i numérico scnt.iron
la base de la_ ari~métíca moderna, contribuyendo, cunjunramente
con Al-Jawam.m1 a 1:i .ílgcbra.
ideas en quí~1ic,1 s&lt;: oponen :i _L1 .1lquimia de HI épou en
pam cular en lo rcL1c1onado a la cransform.1ción Je lo!&gt; mcr.tlc, en
oro, ~ueñ_o Jel pensamienro alt1ui111ist.1 de la !:.&lt;Lid ,\1cdia. Sus
c?ncr,1buc1ones en la óptica geoméuica inspír.iron l.1 invc\Cig,ici&lt;in
cienc1tica de un Roger Bacon.
'

. :us

�En farmacología. AI-Kindi resolvió lo~ Jikm.1~ cxist1:ntc\ en
las dosis necesari.1s en la ,1dmíni.',rr,1ción de los t11L'd1clí1H:nrn,, con
l.i redacción de una vcrd;Hler.i enc1clüpeJi.1 inL:dic.i.
.
,
Como músico, es-:ribió ,ohn: Li .Hmoni.1 de los sonidos y !Irgo
intuir la cr.1nsrnisión de lo~ sonidos por 1111:dio de ond.1,.
.
1
.
Su pensamit:nro p.1rtc dt: i.1 ,dc.i de di_vidir c:I conou1111cnw
encre ciencias human:.1s (l.1 lógic.1, la filn~olí.1. c:tc. ) ~· un .i c_icnL.l.l
..
J
.1 ¡·,¡s nrofct1s
ncro son do~ lor111,1s
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d 1V1na reserva a
1
complementari,1 s de! conocimil'nto d~l mun_do. l.a 1,nfl~1c,n~1, que_
cr · gos ¡)·•rre desde l 1 feo/o&lt;T1a tk A11~rotL lt:s ,t D1
rect·b e d e los :-,ne
"
•
,~
,
/
Anima de Ale¡;ndro de Airodisa, iexro qul'. inspira su ohr.1 ,\obre t'
" / 'A /) dónde divide el inielecro t:n cu.itrn parte\.
- , ¡.
,
1nte lerro ( ¡. 1 - q ,
. · · · que scr.1
- : reromad
1v1s1on
, .1 t ,11110 ¡1or los [ilo,oto) musu nuno

d

.'

como crisci.1nos
Al-Kindi con sus colaboradores v Jiscípulos como :\l- B,1lji
que sostenía que los ;uriburns l'.C Óios cxistenr_es .l.'.11 el ~:_o_rfo'
·
del 5 ·,r·i·ico O Al-S 1r1ish1 autor de un ,ilbb&lt;.:rn fo11c:t1co)
provienen
,
·' ·
..
f'·
de un ¡rarado sobre los esroicos, scnraron b b,isc de la hloso 1.1
helenística isLímica en la C.1sa de Sabiduría.
2. El "Segundo Maestro": AI - Farabi

fu:

El Magíster sec undu s de la Edad Media (Ari~córe!es .
·
do el Magíster primus) conocido como Al huab1 n,1c10
._
.
i
(
· ,
d es I gn :1
cerca de la cÍll(hd de Far:16 en l ransox1an,i. en el 870
'j muno
en 950 .\ la ed,1d de 80 aí10s) como Abu :--Jasr Mol1:.1111mad lbn
Mohamrnad Ibn Tarjrn lbn Uzalagh Al br~bi_. Ve rdadera
enciclopedia (cuenra _la leyend_ª, que sab_í.1 setenta 1di~mas: t~~co,
, b
ecc ) '
estudio oramauca,
filosoí1,1. mus1ca,
0
pers,1, ,u.1 e,
· ,
.
1
maremhicas, ciencias, erc. Al Farabi veía su vooc1ón co~;º e
gran filósofo que debía rescat ar la sa?i_duría q11 e nac10 . en
Mesopor.unia y en Caldea, transitó por Egipto, paso a G rec ia Y
1

que dehL, volver a su tierra naral.
.
,
A pesar de que la mayoría_ de sus obras se !un per~,d~,. ~odavia
117 son conocidos (43 en lógica. 11 en meraf1s ica, 7 ~n euca, 7 en
Ciencia Política, 17 sobre música, medicina y sociología Y 11

.

111

comentarios de las o bras griegas.
.
Oenrro de sus principales obras encontramos Fusus al- ~1kam
que durante muchos siglos fue l.1 obra b,üica de esrud10s en
4.')6

muchas 1nsriruciones ranco isLímic.1s como occidcnt:dcs. Kitab alihsa al 'Ulum que presenr.1 dl.' unJ n1.rnt:r.1 mur Jid.ictica L1.\
discint,1s ciencias de !J época y del porque de rn impon.rnci.1, Ara
ahl al M adi na al-Fadila, conrribución tcmpr.rn.1 .1 la Cil.'.ncia
polírica y a la sociología.
Podemos enf.nizJr eres puncos de la tilornfí.1 de Al ¡.:arahi:
• Tesis sobre Li &lt;lifercncia. no solamentc lógica. sino
merafísica enrre l.1 esenci.1 )' L1 existencia de los seres c\e;1tfos. La
exisrencia no es un c:1r:ictcr constitutivo de la t:sencia, (.'5 un
p redicato, un accidente de ésta.
• Teoría sobre el In ce lecrn: 1a e man ación dt' l.1 Prime r.1
Inteligencia a partir del primer Ser (Dios) y ~us tres .1ctos
conremplativos (que gene ran una tríada de una nucv:1 Tntcligencia.
nueva Alma y nuevo Cielo) y que se repiten en cad,1 una' ck L1s
inteligencias jerarquiz:1das h,1sca la décima (la inrcligcnci,1 agente) .
las primeras esencias divinas, los :.1scros-dios cn Aristóteles, se
vuelven en Al Farab i ''inteligencias separadas", que Avicena
calificará de Ánge les.
11
• Su rcoría de h Ciudad Ideal (o l.i Ciudad Virtuosa) riene
un,1 huella griega por su inspiración platónica, pero responde a Li~
aspiraciones filosóficas y místicas de un pensador del Islam. Su
Ciudad abarca el con jumo de la Humanidad y no solamenre una
po rción de ella. Está ciudad ricne al Profer:.1-lmam : como guía
supremo, teoría que fue retomada por la escol:ísrica judía , en
pa rticula r en Maimónides. la Ciudad Virruosa no es un fin en sí,
sino el medio para llegar a la felicidad final de los hombres.
En su Catálogo de las Ciencias {Kitab al- ih sa al 'Ul u m ), el
Segu ndo Maestro precisa que "nuestro propósiro ,ti escribir este
libro es enumerar las ciencias conocidas como tales, dar a i:onocer
todo lo que comprende cada una de ellas, las partes de aquellas
que las tienen, y lo que comprende cada una de escas parres.
H emos d ividido este libro en cinco arrícu los: l O sobre la ciencia
del lenguaje y sus panes; 2° sobre la ciencia de la lógica y sus
parres; 3° sobre la ciencia de las maremáricas, que comprende: la
arirmérica, la geometría, la óptica, la astronomía, la matemát ica,
la música, la ciencia de los pesos y la ciencia de ingeniería; 4°
sobre la física y sus parces, y la metafísica con las suvas: 5° sobre
1
la política, el derecho y el Kalam (reologb )". '
•

�1

11~
1

I
"•

En l.1 quinra parre de l:i obra referida, Al Farabi no~ da una
dara definición del po rque el esrndio de la Ciencia Política v de
su alcance. Ésta "se ocup.1 de las diversas cl,1ses de ac1..ion.es y
cosrnmbrcs \·oluntarias, de los hábiros, caracteres, inclinaciones y
disposiciones 1ucurales, de los cuales derivan aquellas ac&lt;.iones y
coscumbres; de los fines por los cuales se obra; de cómo conviene
que existan en d hombre, y cuál es la maner;\ d&lt;.: orden,ulos en 1.1
dirección en que conviene que exiscan e·1 él, y la m.rnera de
conserv.ulos. Distingue entre los fines por los cuales se realizan las
acciones v se usan las coscun,bres ...
"A11.1liza las acciones y las coscumbres, y demuestra que
,1quella\ de las cu,ilcs se obtiene lo que realmente es felicidad, son
las obr,ts buenas, honestas y \·irruo~as, y las qut.: no producen esro
son bs nulas, deshonest.1s e imperfectas; que la causa de que
existan en el hombre es p.u.i que los actos y cosrnmbres buenos
se.in puestos en pdctica en hs ciudades y en las colectividades
orden,1c.l.lmenrc y se cumpl.111 en común. Dcmucsrr.i. que codo esto
no puede adquirirse sino mediante una ,rntoridad ( ... ). Tal poder
es el reino y la re.1leza, u 01 ro nombre que quiera el hombre darle;

la politic.1 es el erecco de eH,l fuerz.i.

''La autoridaJ e~ de dos clase~: una, que luce pmibks Lis
acciones, co~tumbrcs y h.íbicos \'olunt.irios, de los que
nacuralmence se deriva lo que re.1lmencc es Li. fe!iC1d,1d ( ... ) y
aurnridad que hau: posibles J l.1s ciudades acc;ioncs y disposiciones
de L1s cuales se dniv,lll &lt;.O'&gt;,I'&gt; que p.irece que ,on fdicid.1d. sin que
realmentc lo sean, y é~t.1 es l.i .u11orid.1d ignoran[(.:. bt.1 úl11m.1
clase se subdivide en 01r.1s muclu~. y c1J,1 u1u de cll.1, com.1 el
nombre del fin que se propone y sirve, y ser.in canc.1s como scrn
las cos,1s que busque en LJl id,1d de fines o tntcnóont.:,; \1 busL.I Lis
riquezas, se llam.uá autorid.td de l.1 ,1v,1rici,i; ,¡ va eras los ho n&lt;HL'S,
se llamará auroridad de l.1 vanagloria; y si se preocup.1 de otra cos,1
disc1nca, sed nombrada con el nombre dt.: l.1 c;os.1 que reng,1 por

fin.

"Demuestra que el poder real bui.:no se compone dt: dos
fucrz.is: 1111,1, l.1 fuerza que sc l"und.1 sohrc l." lcye, univcrs.1li.:~;
ocr.1. l.1 C11er1..1 que d hombre adqu i1:r1: nH:d1.1nre l.i produu. 1011 de
acciones civilcs y 111&lt;.:diant&lt;.: l.1~ pr.íu1&lt;..1s de opcr,1cion1:, .. ,
"L.1 filos o fí.1 polític1 d.1 la~ rt:gl.1s g1:ne1.de'&gt; en todn lo que .1
ella coc,1 rcspcuo &lt;lc lm ,1um, Lo,111mbrt:,. )1,1hi1m \'olunr.11 im y

demás
. .lsunros en que se.:. ocupa, \' da tambi i I
1
me dir escas .1CLlones ,,
J
. ,
en os P anes para
,
&lt;: 1 L.1 a e.isa \' en ud
.
como. con qué v Lon lllÍIHO h .
. ¡· 1' ,1 tiempo, y enseña
"E"
·
· .. '
ª! que: mee 1r .1s ...
sll!d1a
ra11161e11
los
modos
1
los
, ¡·
.,,. 1·1~
· h·,l lJ 1"l"J
1 al es d &lt;.: g l
mcl 10s que e.s preciso
. .
o &gt;ernar, :,,
convenido en ionorant ·s I po1~erd cd·n pr,1c11u, cuando se h.111
. . .
ti
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pnm1r1v,1 sicua&lt;.1Ón Den . .
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'
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.
lll&lt;.:S[I.l, J cm 1S - '
·
re.ti buenJ pues u . .
1' ' L\l,111t,1~ cos,1~ inregr,rn la
f ucrza
. .
•
nas son :is cien.·
I .
pracc1c.1s, v ell.h rienc11
. f, d"
c1as e~pecu ar1vas v
·
·
una llt'l"Ll ·¡ Jll
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,
pdccica reniJ, Junni, ¡ . . . . . d, '
IHl, rcrn r,11Hc Je 1.i
1
. .
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e los l
I
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Lokcu\"1d,1dcs, Y ri la ·s 1· e •
. Ltos en .1, uu ,1Je~ \"
.
, &lt;.:. .1 , 11erz.1 por cuvo r&lt;.:s¡
.
l ·. l·
..
1ecro ~e 111ve1H.lll Lls
1eycs• &lt;.on Lb &lt;.11,de, .son ¡iosil
. l rs ,1s acciones h íb. t
l
scg1111 c.1d,1 irihu o el l 1 . J J
' . ' os y ulstum irn
..
.
. t. t.:1uua , o c.1d.1 ¡1ueblo
c.:onl¡1uo11 o accidente...
, Y según cad.1
"Enscñ.1 c¡ué es ¡0 'lLI"'
.
.
'-1 '(OllVlellC
h l( •
1nterrump.1 el e,11ohierno ti,C. 1OS IC\'éS
.
',\.f llCSlí
. cr p.ira
que
,
J . no se
carancres n.1turales conv1cne hu&lt;c·' ·.. 1 . l -~ que con 1c1ones y
~ .. r &lt;.:n os 1110s de lo
otras pcr,onas de esta el ,,l,uemotoquepo
1 • J,
l
.
s IT\"CS
y c:11
11
i ·
ser cll'gido uno re\', Jcs¡1u1:s 9ll'' ¡· 11
r e_ os \l' 1 •11gno Je
'- • lr e: 1 gue gobierne·
.
·
co11t1llU,1 debe S&lt;.:ouir
tnu ·I ,
.
,
• en,en.1
t. , t: en &lt;..jllllll se h 1ll 11
J · . que
iu1u1.ile, \' cómo convil'n . . 1 . ·l
. , i esus
con ic1one~
·
C U ll l ,11 O p Ir¡ lj lll' .
·
J .
lll.'l'Z,1
ll',d
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11
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.
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&lt;.:OllSlg.i
,\ (jlllfll" l,1
(
.
. ct&gt;ue .1 \&lt;.:r u11 rt'\' compler . ' .
co11v1L11c que no ,e1n 11 &gt; 1 . l .
o, •:, 1111110
con esto
'
&lt;mir.uos rt,·e, en 1
¡
cu~·.1 .1L1co1id.1d ,e.1 igno1.1111e .. . " ·. .
n.1111.:r.1 .1 gu11.1 aquellos

1a e i l"ll ei ;] p() 1í l i c.1 ~ l" g ü 11 A. I F 1. &lt;l L
D&lt;:rl'llw &lt;¡ue ,e dche di,11' ' : . ,lir,11 )ji e it .,cr r~sp.1 ld,1d,1 por l'l
..
nglllf\L ( e ( 001111 !
1
¡·
Los doflll.t, ~011 pt&gt;r ,
1 1 t&gt;, . 1rop10 .1 .1 re 1i.:1ó11.
,
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i,
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· · ·
· uonc, nc.1) eud.1s
O
sus .1r11 )UlO, o rcs¡1. ·r l ]
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semcj intc,· l 1s
.. . ·
'
l l o le lllll11l o \" co,,1,
.
. . opll.lU011CS ~Oll, •1or e¡"rn1 )1
l
.
cu:ile, ,1: honr.1 .1 l)1 &gt;~ •
·11 ,
! o. os ,IL lll'&gt; con lo)
t. , ,Hpa: o~ Olrm -o
1
. 1
las ordcn.1111.1, de l 1s .
1 1 . ¡i
L 11 o s &lt;.:u,1 n ,i.: obrienl'n
•
c.llll ,ll n
or CSI l
1
.
Derecho ricnc do, ¡1 trl. .
.
.
l,lll'&gt;,I
.1 ucnc1.1 Jd
· 1.:,. ui1.1 que: c1 ,ir.1 lk lo, d w
. .
ocupa en Lis o pcr,1ci o 11t·,•·
( t-m.1,, u1r.1 &lt;jllL' 'l'

. En·,. / ,1 Ci11rl,1rl i n·t110 .,t1 o / ,1 C:11ul11tl u/1•,il
.
(Al madina al
fadila) . ohr.1 Lu111lm: tk .\I Ftnh i
aporrn filtirnllLO\ tl 'I L." ¡· . ' 1' que ,·1L:11c ., tn1nplcr.1r lm
C.'1
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isl.imic.l ~· dcspu~s pl.1wni~.1 ~11 l'l'll,.1111ic11lll 1l'llcp u11 .1 ':ision
nue,·.t Je Ll re.diJ.1J lus.1d.1 n\ l.t r.\1011. en d ,1.·1w de un.1 ,ounL1d
isl.ímic.1 regida por norrn.\\ de 111sp11J1.ión Jl\·1n.1, 1.01110 lo ts la
sharía (l.1 lcv mu~ulman,l).
Ln Ciudad z,irtuos,1 se Ji\'1&lt;lc tn dos p.1rtc\: IJ primer,\ que
plan rea una visión fllosótt~.1 y l.1 sc.:gunJ.~. políti1..1 y ,ou.il. ·· .\I Farabi lo expresa filosófic.1menre und1c.1ndll l_;is 1r.1dic1(i11c,
aristotélicas~- neoplacóniL.1\: Dio~ es c.:l l.Jno, d Ser !1111111.:ro. l.1
C:tusa Primera, el Prtmcr lnrckcco, c.:I primer motor l¡uc muc,·1.
inreligentementc el universo. Di_o,s e, el L:nc_1, ~n. r.rnrn que p1e11s.1
en Sí Mismo crc,H por cm.1n.1uon L1 mulupl1c1cl.id dl'I u111_vn,n
( ... ). Las cosas llegan .1 Sl'r, con un.1 r.11.ón como pn11c1p10 l~&lt;.:
orden. El orden dd un1vcrso es lll'1..c:s.1110 p.1r.1 rl tilchoto
musulm.in. pHa poder c:xpl1c.1rlo en c.:I inundo dt: lo, hombre~. Jc.:
la socicd.1d hum.111,1. Por r,c.1 razón, el Esr.1do tiene que est.ir
regido por normas 9ue prou:d.'111 dl' l.t r,1_1.ón _hum.111.1 -lo div1~0
que i1.1v en el hombre-, es &lt;lcc1r, del rc!le¡o o 1m:1gc11 ele l.1 Razon
Unin:rs.1I. Enronces, si el Esr.1do csd lun&lt;l.H.lo en bs reglas de l.1
ruon llllm.rna, podra ser un Esca Jo Perfec10, una Ciudad Ide.11.
donde d hombre p11ede acceder .1 Li frliLidad divina'' .
. ..
U cem:1 ccnrral de la Cienci.1 Polírica es según Al brab1, cl
gobierno vircuoso". o el arre del sobcrrno que ~obierno y preserva
la ciudad o la nación vircuosa y donde el hn es L1 ,·erdadn:t
felicidad obcenida por accos buenos, nobles :· virtuosos que
difieren de los gobern:inte!&gt; ignor:1n1es que crean ciud.1des en
donde la büsqueda de L1 riqueza y de l:t v.rn.igloria son Jeclar.1do!&gt;,
folsamenre, como principios de fclicid:id.
.
A h pregunc,1 sobre en que consisce b acnvidat~ rc.1_1 virrn_o~,1,
el Segundo :-!aescro responde diciendo qu_c la C1cnc1~ Pol1t1ca
cicne 7 funciones: las cua1ro primer,lS se dedican .1 las acciones, los
modos &lt;le vid.1 v las costumbres morales de una manera abscracrn.
La quin1a phn.cea que estas cualidades no pue?e~ exis1ir en__el
hombre sin un.1 prácci1..a comunicuia. La s1gu1ence func1on
consiste en explic.lf la necesidad del gobierno de convertirse en un
"arte real virtuoso". La úlrima !unción es el contenido del arte
virruoso que esd divido en dos poderes, la facultad basada en las
reglas generales y por la otra, el expertise que nace con la l:trga
experiencia. la observación y la pdccic:1.
4.¡(l

P.ir.1 :\I F.1r.1hi. el hombre 1l'lll·11• l'I t1111,L•1·, l i , !l. 1.1 11-·1.1 l¡.l:
cucrpo. ,i lm.\ ~· 1nr1.kd11 LOn d lh p1111~ 1p1l" !.1 111.11l11.1 q11t l ' el
llll'l'f1 0 ,. l.1 türrn 1 &lt;llH.' ,,
·1 •11 n1.1. 1.1 1111,qun!.1 L1l' 1 ~l·g1111dn
.
•
•
,
.. ~ &lt;.:
i\Licsrro
l.1
111¿
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·
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• ·.
•
L lll,ll
\1111\l'l ,\ ,ll'\, \' !\U \ll.lllll'llll'
helen1sc1c.1s como lo , l't.l PI •non • ¡1crn l.(ltl 1,1 l ·1t:.ll
. l(lll l \l' ¡,1/&lt;h
escrcdw~ entre lo~. miembro~ l]lll' ¡1errnit .111 1.1 .1,•tiJ .1 llLIPIOL.I
. F.I hombre t~ene un nr.1do d(' perfelLion h.1Li.1 don(k dchc
or~e_n~,lr sus t:sfucrzo,, l'xploundo sus i11~1inco, 11 ,11 ur.iln ,.
uctl1z.1ndolos. :\dem.1,, l.1 1.0llSl'LllUÓn de L\ll' c~t.tllo 110 punl~
adqu1r1~0 s~l.imenre poi un.1 .1uivid.1J indi\'1Ju.il. , 11111 coledl\,I.
La ptrfecc1on se logr.1 l'll .1soc1.1cio11 con otro, indi,·iduo,. 1.i,óii
por l.1 cual el hombre '·e, 1111 .1r11n1.1I polírico 1· ~&lt;lCi.11"
l:.~ co11clu!i1Ón l su obr.1, podcmos deur que l.i r'ilmof,,1 de .-\1F.u,~ht p.1_:ece ~er el res11lr.1_do de un.1 rdlex1ón rt'ali,.1d.1 .1 partir de
la filosoft'.1 _gne~:t. 911t tlL'nc l.1 inrcnción de ser .ipliuJ,1 ,1 1.1
real1d,1d \'l\'ld,1. Su pen,.11111e11to \e nos nwocr.1 como un mrcnw
de _1nrroduc1r_ un.i consid&lt;.'r.1ción r.1unn.1I &lt;lL· l.1 re.il,d.1J en un.1
soc1~daJ esrncc.1111enre religios.1 Lomo l.t 11111 rnlman.1. y es csr.i
nuev.1 Jpreci.1ción dr l.1 rc.diJ.1d J.¡ que podri,1 proporcion,tr
nu~vas nor~,H sobte L~s qul' se fundar,1 un orden so~i.11 perfcl:w,
el 1dc.1I o vmuorn (fad tl ), en el que el hombre, &lt;lefinido como un
s_e r_s?c1.1I por na1uralc1..1, podrí.1 .1lc,111L.1r su perfección Liltim,1 ,. q¡
fel 1c1d.1J. L' n p l.rn ceam irn to 9 ue se ,1Jel an c.1 .1 l.1 id l'.l 111 •1rxm ,1 dl'
la naturaleza soci.11 del conocimienlo ,. del hombre.
Así, su filos_of~a ·'c_iene un caricrer esrncialmcncc político.
puesro que su obieuvo fin.11 ( ... ) no l's orro que el dc modific.ir lo,
'.undamenros mismos de l.1 comunidad musulmana. con el fin Je
1~t:g rarl~s en orros disrÍnlOs, cuya fuenre y.1 no &lt;;ería \Ólo 1, le:"
1
1IVJI1a, Sino _una ley proteJence Je L1 rnó~ hu_man,1, ,llllH.jlll' en ~I
ondo cotnCJdr_eran amb,1s. porque 110 scrr.111 qno dos expresiones
de una Y la misma ley o Verdad (. .. ). (El) filósofo ,Ír,d&gt;l' rrar.1 de
probar, :tdemás., la idenridad de ambos si-;rcm.1s prcci,.1menic
p~rque la filosof1a y la religión son dos expresiones de una sol.i v
mism,~ ''.crdad, conclusión a la que ha llcg;ido por su gr.1;1
conoc1m1enco de la f1losofía griega."'
'
P?r su interés en la lógica ~- en el pens.1micnro polírico. Al
Farab1 logra una síntesis pl.1tó11ico-.1mrocéliu, pero d1frrenciJndo
los apones de cada uno de ellos.

e,

�3. El "Gran Co mentad o r'': Averroes
.Abul Walid Mohammcd Ibn Ahmed, Ibn Mohammed lbn
Roshd Al Qorrobi, mejor conocido en .l~rín co~10 Averroes Jo el
"Gran Comenrador" de Ariscóteles, nac10 en Cordoba en 11 ~6 Y
murió en Marruecos en 1198 y fue contemporáneo de lbn
e ·1
Averroes al iaual que AI-Kind;, sobresalió canco en
1.OtJ\
,
'
t&gt;
j ·
filos~fía y teología como en marem:íucas, en me( 1c1na y en
jurisprudencia. ). Después de conocer los favores de, la corre de
Córdoba, Averroes cae en desgracia y sus obras _seran ~ucnudas
por los califas andaluces por lo cual su iníluenc1_a en Europa se
. ' de sus rexros en hebreo y en lattn, .1 veces con
h aLl: a travcs
f
trágicos errores como su libro, de medicina Cufiy,zt qu~ ue
ado como el como 1O ( Collzget) de la obra c:n lau n de
agreg
.
· .· 1
,
Aristóteles publicada en Venecia e~ 152_:- Su frincip::i aporre
el Islam fue: l::i defensa de la blosoha occ1denr:1l contr.1 los
,1 sh',lfita v contra Al-Ghn.,1li·
Sus C'omenwrios {que le v;ilió el sobrenombre _de. El Cran
.
(Jome nra dor '') d,c.: 1·,1 obr·1, de Aristóteles , su ¡H111c1pal .texro
filosófico, y sus tratados de teología nos llcguon en sus vers101~es
hebreas y ·larín, pero no en su ve rsión original en .ír.tbe. Sus
Comentrt;·ios, que tendrán un gran efecto sob re_. coJ,o el
pensamiento medieval en particu lar sob re Sanro l ornas ¡de
Aquino.. que introdujera. el esru~i_o de Ar istóreles c: 1~ . ;lS
univc:rsidades católicas medievales uctl1zando l.1 ob r.1 d~ AHrtoe~
como tcx ro b,isico, se dividen en ues parres: ·:comenr:mo menor
(pequeña padfr.1sis o anilisi_s),_ "cornenta,:10 rncJu_no (b~eve
· ·'
de l texto de Anscoccles) .v coment,HIO m,n
expos1c1on
_ . or
J
1
.- • en el sioolo XVI se seguí.1 puh 1011 o
(exrcnso ana·1 1·s.·is) . ·¡·c)J,vh
· \ ar c.:n
,
1:1r1n
• 1.:1
• 1 V cnecia como DestrttttJO
sus obras, en part1cu

en

1

•

11'

..

_

1

L

Destrnctionrs·' ( 1497) o

Q11ru•S1fr1

(1527).

i11 I.,broJ

Logicrll'

•

Aristotelu

Averroes mantiene l.i idea de dos es!'cr,1~ Jíq int.i~ dt
conocimiento: el saber rc.:ligio so par.1 \a 111,! S.\ .111,ll(tbct;l, Y LJ
filosoíLt, rcscrv.1&lt;Li par:i uno~ pocm y ,upcrior .d Ull10L'.lll'.en\O
religioso. La opo~ición entre c~oteri_.,mo (batín) o el LotHKllllictH'.&gt;
de uno~ poLO'&gt; y cxoteri~rno (dh:1h1r) el _s,il~cr de l.i 11111111111d d~l
puede -.cr l.dsu L n
e O r.',lll . t\,.' 1', I(&gt; que t~ vcrJ,1dcro c11 rcl 1g1011
•
j j"
filo,orí.i, pero Avc.:rroo 1nornicnd,1 1w dn1r11i1 l.1 "vcrt ,H

,,,.2

religiosa por ser un conocimiento simbólico p::ira las ma,as. La
filosofía de Averrocs al igual que la de AI-Kindi, por ejemplo, es
roralrnenre neo-p larónic.t corno la eternidad de la materia v la
existencia e.le una multitud de espírirns ¡er.írqu1camcnce orden~dos
desde Dios ha~ta la materia y que median enrrc ellos, l.1
emanación del espíriru en lugar de la idea de la creación v la
glorificac ión d.:l conocimiento místico como última .ispiración, del
alma humana. Su posición frente al in relecro pasivo y acrivo de Ar istóteles
co~llevnrán a Averroes ,1 criticar la doctrina de la separación de
~v1cena en d?nde el intelecto act ivo es un iversal y separ,tdo del
1nrel~ct? pasivo. que es indi~ic_!u;1l (docc riru rernmad .1 por la
escolasr1c.1 medieval p.ir,1 dc:hnrr l.1 eternid.iJ del alm::i) . Para
Averroes los dos inrelccros '&gt;On universales v existen en todos los
hombres. Par.1 resr;111rar l.1 co-.mologí:i de Ari,rótcles en su espiriru
más _puro, l:l crítica a Avicena parre de un reproche: a su c,qucma
que 111 rerro11e el Alma celestia l cnrre la inreligenci,1 pura y el orbe
celeste. La idea de la 011sa cre:H iva de Avicen.1 es reempLizada por
el concepto de: la emanación en ti puro e~tilo ariscorélico. Critic.1
al filósofo ir.iní de "h::iber seguiJo a los H:ólo"OS de nucsrr.1
religión", cu,rndo, de no qutrer qui1:í .. sol.1mcnc/~atisf.1cer a Lis
mas:1s, diciéndole~ lo que esrab ,111 .1costumbrados .1 e~cuch,1r"· ' .
El tema del ll.1m;1do monop~iqui,mo averroíst,1 L'L'rHró L,
preornp,ición de los reó logos crÍqirnos .1 mediados del ~,~lo \lll.
El Papa Alejandro I\' ( 12 54-1261 l le cnc.1rgó ,1 Fr.n·· Al heno
refutar ral doctr ina que, sc~i'in pcns.1b.1, llcv.1rí.1 .1 llt!.;.lr 1,1
in111orr.1lid.1d perso1nl del ser hum.1no. Es en csre cP~lrnro
polémico rn el que escribe su op1ísrnlo DI' 1111lr,1tc' 1ntellen11s,
hacia 1256. El enubezamienro Je lo,; m~b .rnriguos ni;rnu .,crito\
no deja lug.ir ,l dudas sobre el objeto del op t';srnlo U propio
autor sc11:1L1 en el mismo rcxto que cs.1 er.1 L1 l111iu cunción que
deseab:1 debatir' '.
0

El De unit11t1· intc!lrom .dhcrti.111n no

\",l diri~ido conrr.1
~c11e1.il. :,· por no
criri ca, entre otros, J .1!-Fu,il1i, Av1(cbrtin (e\ tkur. el iudio
malagueíío lbn Gabiro!), A\·cmp.1ce :,·. pnr &gt;11ptH.:qo. :\ ,·nr11c, ,
cuyo ComL·11r,1rio :i l DI' A1u11111 Je ·\ri\tt')tcln 1111'11,1 uH11n 1cx:n
base:. Albeno :\bgno rcch.1z,1 ,u 1u)r í.1 dr l.1 11111d.1d _1· 11111ud.1d ,kl

Averrnc.:~ sino concr.1 el n1t111op,iquis1111¡

1 1,

L'l1

�•'

inrele1.ro po.1,ibk pnu. Lk 1·tirm.1 1'·11.1Jo¡io ..tu:pt.1 \ll 1enr1.1 de l.1
conjunción Jel ,1lnu urn el 111ll:kuo ,L·p.1r.1Ju.
·'El hecho fonJ.1n1t:nr.d p.1r.1 t'I Uu.: idt'1He cri-11.rno &lt;.:, que l.1
filosofía Je la n,1tur.do.,1 Je AristtHcln 1.om1e111.,1 .1 ~t'r LOIHh. iJ,1 en
\.is universidades ct1rope.1s Jur.1ntl.'. d .',1glo XI l l, cnlrt: -:1
enrusiasmo de csrndi.1nrc.1, y m.1ntrm . Los tcXllh .ir1,tLll..:l1.._m
lleg,1 ::1 ,1compú1.1Jo, Je los 1.om.:1n.nios Jc ,\vcrroi\ Cor.luben~1'&gt;.
~ "En efecto, l..s primer.is traducciones l.1ti1u.1, ,e 1c.d1z.Hon
cnrre 1220 v 1224, iniu.1lmente dc~Je Toledo y de,pt11:\ Jndt: l.1
corte de federico 11 en Sicili.1. 1:-_n menos de qu1ncc .111m . l.1 111.1:,-01
parte de su obr.1 cr.1 conoci&lt;l.1 entre los nt_ndimo, ir.1l1a'.10~ \'
fra nceses. A lo l.ugo del mismo siglo, .1,m tcorus .1,er1.1n expl1&lt;...1J,1\
en los princip,1\es' centros de culrnr.1 curnp_~º-~·. FI .uiswrcli~mo
intcor,tl de ,.\n.:rroc) .1ubó imponiénJost: Jd1n1r1v.11nente sobre l.1
5Ínt;sis n&lt;:opLnónica de Aviu~na. Roger B.1&lt;.:on, uno de los
escoUsti&lt;..os nus reno,·adon:s, dcsuibió bien cstc proLcso de
desarrollo filosótico: "Después de: Jsce, Avicen,1, vino r\\'c.::rroes,
hombre de sóli&lt;la sabidurí:i, que corrigió Lis doctrinas Je sus
predecesores y añadió much,1s LOS.1S, ·!unque h,l\'J de ser corregido
en .1l"un.1s v completado en muchas"·
pes.1~ del gr.111 respeto que le te11í.u~ aun, Santo Tomás de
Aquino o un Dante (que dirá de él ''Avcrro1s che l gr.111 cornmcnco
feo"·\ es Jespué~ Je este periodo que Averroes \C:r,í ,·1sro &lt;..orno el
·'archi-cnemigo de la fe" en el mundo católico. Tambien Jurante
su vida, fue '·.ltJ.cado por los ortodoxos murnlmanes que logran
convencer ,ll C.1lifa AI-Mrnsur d\! quem:ir sus obras. Sin cmb,ugo,
su obr.1 fue decisiva parJ el inicio de IJ escolástica medieval y
posteriormente del renacimiento eurnpco en el _siglo XV, raz,ón
por l.1 cu.ll rnd.wÍJ. en el renacim1enl0 !&gt;US libros se segu1:111

A

rubli.._Jndo.
··e rKi.1s a Averrocs el De a111nia de Ariscótele:- se convinió en
el libro m.ís leído ,. comentado en el m.undo Lnino medieval. La.
contribución del rilósofo cordobés significó una de Lis bases de
esiJ rc,·olución intelectual, marcada por la irrupción del
n.1tur,1li~mo griego en la cosmovisión cristi:rna dominante en
Occidente. ,:,.: pe;ar dt" las conden,1s eclesdstic.1s, el na'.uralismo
Jristotdico ¡ransmicido por J\\'l:rroes icabarí:.i triunlando en
EuropJ. como lo demuesrr,:. L1 cultura renacenrisra y n)as tarde, la

·

n,1cienrc ciencia moderna."·.

4. El padre de la sociología: lbn Jaldún
Dos siglos después dc A\'l·rroc:s. el lsLim rcndr.í su 111:ixirno
exponente en el p&lt;:ns.1rnicrno sociológtco. cu.rndo el lmpnio
musulmán cscab.1 roralmencc dcc.1Jenrc. Es en este concexrn th:
atraso del pens,1miento isl.í.mico que Ibn J;:ilJün (padre de l.1
sociología y b ticncia hiscórica) irrumpe con su obra cumhrc que
marca el último sobresalto de la grande1..1 Je[ pens.unicnro del
Islam en l.1 medida que dur,tnte t:l Imperio Oromano el
pens,1miento filosófico fue marginal, por la orientación 111ilir:irisr;1
~el Imperio. Su obra se cnfoo a L1 reflexión histórica, pero es el
fund,1dor de&gt; nuevas cienci:is como la sociol ogí:i o l.1 ,tntropologí.1
cultural de la civ tlización arabo-musulmana .
Diplomático e hiscori.1dor, Abd Ar-Rahman Ben Ñfr~, .1mad
11
Ben J:1ldü,/' El Hadr:1n11y11 nació en 1332 '! en Tt.'inez' ' de una
familia burguesa árabe de origen anc.Lllll7 (viene Je Sevill.1) que
cuvo 1mportances cargos en la administración isl:ímica: altos
funcion.uios o políticos. S in embargo, el mismo 110rnbre (o
nisba 11 ) que lleva lbn Jaldún (El Hadramiyu) nos ind1La que: ~u
famili.1 tiene su origen más anriguo en el H:1drnrnaur (Ycm-:n
:1ccual) y se inst:1laron en Sevilla :1lrededor del siglo Vll l. Sus
antepasados trabajaron para los imperios almorávide y almohade
hasra 1228, ai'io que emigraron a Ceurn. Uno de sus antepasados
fue el geómetra, astrónomo y m¿dico sevil lano A'.,u Muslim lbn
Jaldün lm.1057). Mucho rntes del nacimienro de Ibn Jaldün, el
historiador cordobés lbn Hayyán (987-1 076) dijo que "la familia
Jaldün es hasc,1 el presente una de las más ilustres de Sevilla. Ha
brilbdo siemp re por el elevado rango que ocupan sus miembros
en los mandos militares y en bs ciencias''. "
Ibn J.1ldün esrndia en b corre Merinida"' en donde tiene
acceso a la culrura fi losófica y a h especulación racionalista. Fue
educado en los principales ceneros del pens,unienco de L1 época,
Túnez , pero sobre codo Fes, capital del Imperio marroquí. Esrndió
el Corán, la Sunnct (rradición de Mahoma), las disrinras ramas de l
derecho islámico (la Sharia), en parcicubr la malik( que
predomin:1 en el Maghreb, y la reologi:i dialéc1ic.1. Esrudia
también literatura. filosofía, matem;íticas )' ascronornía.

�Haciendo un resumen de una obra merodológico-filosófica de
Al Razi '', lbn Ja\dún enciende la necesidad del Islam para un
nuevo esfuerz.o de pensamienco y de reflexión socioló~tca,. p~r~ al
mismo ricmpo ciene conciencia de los límices soc10-h1scor1cos
sob re ral pensamiento por la decadencia del imperio de. la época.
Así, su obra se enfoca en adecuar los sistemas de pensamtcnrn a las

j

1

estruccuras reales del momenro.
Su vid:i filosófi ca y ciendfica alce•·na con un rrabajo
diplomático y polírico-adminisrracivo en \as airas esferas del poder
islámico ranrn en Túner, en un periodo en donde la peste hace
esrragos en el país (y en su familia). Enrrc 1350 y } 372 ~~labora
con varias dinasdas en el Maghreb y en Al Andalus parnc1pando
a las intrigas del poder y a las mediaciones (fue enviado ,en .una
mi,;ión secreta a Sevilla con Pedro el Cruel). Así, lbn Ja\dun riene
una intensa actividad polítici. antes de \a caída en desgracia de su
fami\i::i v de él mismo. De hecho es encarcelado dos veces durante
~u .H.: U\,'t dad político-administrativa. Durante este periodo_ trabaja
para \m gobernan tes de :·,~'.ner y d_e Fes (Ma rrueco~). de Granada
( \\-A· J.,\us) y de Bedya1a y de Biskra (an~bos ª,\ _este de _~r_gel1a).
1
En 1.375, lbn Ja\dún, frente a la rurbL1lenc1a poltctca de Atr1c., del
Norte, se retira a Granada, pero por su pasado político es
expulsado del país.
Estas experiencias le permiten entender los mecanismos
políticos que gobiernan el ejercicio del pod1cr y la narura\ez.a de\
poder político, que serán utiliz.adas cuando traca de an:1\i1.ar la
H ist0ria Universal de su tiempo.
Muy impresionado por la mue ne de su gran ami~o y coleg_~•
el médico , historiador y mísrico granadino de la escuela sh11,
Lisanuddín Ibn al-J:nih ( 1333-1375), estrrngulado en b drcel de
fes°'1, se refugia durante cuatro años (776-780 H. / l 37_5-1379) en
\a fortaleza (qalat ) de lbn-Salama, en el sudoeste de hendah (46
kms. al oeste de Tiarn, Argelia). Terminó cnconces la prnnera
redacción de su Muqaddimnh que le permite ocupar un lugar de
rrascendental al lado d&lt;.: los hisroriadores, de los sociólogos, de los
economistas y de los fi\cSsofos.
1
Su ohra \o lleva ,1 una. reclusión de m.1s de 4 ,IÍi O~ p ;H,
posteriormente regresar :1 L, corre.: de T únc,_ p.tr.i c:'.,::C1.ir,
bri\lantemenre, sus conocimienros. Regresa J l.1 c1uc\.iJ dt: l une·,.,
pero para enseñar y acahar \a primera redacción Je \.1 ll.1111.1d.,

(en úabe Kitab al- 'ibar , "L'h
d e 1o.s
bHistoria
b
,, Universal
)
1 ro
ere eres • Su. _pcnsamicnro, aplaudido por los estudiantes,
provoca la reacc1011 d~ _l os conservadores juristas que lo presionan
para expulsarlo .de_fi~1uvamenre de L1 corre lllnecin.1. El periodo
de dec~denc_1a 15larn1ca no es propicio parJ la~ idt:,ls nuevas v
revoluc1on~nas de Ibn Jaldún que se adeLmró ,1 su tiempo.
·
De Tunez, lbn Jaldún se insrala en El Cairo de los
m~melucos. Con la, caí~a
Imt1erio_ Abasí de Bag&lt;lacl c:n 1258
b~¡o l~s golpes de Geng1s Jan, es El Ca1ro (b,1jo el dominio de una
d.1nasr_1a de antiguos esclavos, los mamelucos de ongcn
cnc.as1anos ) que retoma el califaro ~- que se conviene en ].1 nueva
capHal
del Isl.1m hasta l ·'; 17 cuando cae en manci•·., d e l ¡ mpeno
·
O
romano v el I centro .del .Islam
es
rrasladado
a
lsrambul
1
·
.
·
· . a antigua
onscrnunop a. En El C~1ro, Ib_n Jaldún enseña el derecho en la
Un1vers1d.1d
de. .Al .,,Arhar ,v recibe
el cargo
de G' ran Q ·,l ¿ 1· ('¡uez
. _.
.
,
pr1nc_1pal ) n:al1kit,~ . Su do~cnc1a sed rurhulenra porque perderá v
reen concr..ira su catedra varus veces, pero durante sm ¡ ti¡ 11- 0
·
El C .
d
. 1 s en
a1ro
po
d
revisar
su
obra
v
aorerrarle
ha
cn
¡
30.:::
, d.
. 0 v
,
1 ,,
un
apen 1cc. El T,z 'rif, una verdadera síntes is de su obr,1, :1Jemas d-:
un traba jo aurobiogd.fico.
En 14 00, Tamerlfo, el mongol. lo lleva ,1 su corre en
Damas_co, ~n dó.nde lbn J:1ldún dej.1 de producir intelc.:ctu,ilrnent&lt;.:
y terminare su v1da en 14 O(&gt; ➔ •.
P.u'.1fr.1 seanJ? a Nassif N.1sscr'; podemo\ !1Jbl.1r de un
pensamiento reallSt,1 de lbn Jaldún o de Economía 1· Soct-:d,1d en
su obr~ (par.1 hacn una relación enrre su obr.1 y L1 olH,1 u1111bre de
Max_ W~bcr). l:.s uno de los primeros tet'i rico\ de l.1 hiqori .1 de la\
civd1za:1011es., De _él Arnold Tornhec di¡o q11e ··concibió v
formulo un:i l1loso li.1 de l.1 1-Ji qoriJ ljlle o !.Ín dud.t 1.I m.í, or,rnd~·
e_srn&lt;li o ~uc j.1111.Í\ (ue crt,1do por 11in~L'111 tspiritu en r~int•Ün
uempo 111 en 11i11~t'111 p,1í,".
"
_Sin ernb.1rgo, el Je,1..uhrimirnto rn Europ,1 de 1h11 J.ildLín en
el siglo XIX conllevó J hactr Je él (e11 el prn~.tmirnw curopcÍq,i)
~n pensador solirario, sin ningún influcnci,1. h11.· rt:lcg.1do, ,1 pc,,11
e ~u 1nncg:1b\e inílu&lt;.:111.i,1 en el ¡1c11~.1micnto t.11110 i,l.í1111co 1.onw
occi denra l" , como un pc11,.1Jnr m.1rg111 ,i\, ,&lt;1hr&lt;.: t&lt;1do llll1,1 111t 1.1
fase coloni'.11 que hu\uh.t reducir lo, .1pt1r1&lt;.:, i,!.1mi1.m l ' ll l.t
cultura occ1dc:ntal. Pmtcri o r111e11tl· ,e !t.1 t1.11.1do de 1.t1111p.11 ,1rlo
con pensad ores como \l.1t¡ui.1\·t:lo, \1on1c,quicu. l let-l'I. Ctillll1. , \'

1e1

e

'

�últinumenre en L1 J~c.1d.1 Je lú\ ,e~cnt.1 LOl1 \Lirx por ,u
.1cercamiento mJtni,di,r.1 Je Lt Hi,1orÍJ. hlr.1 ub1c.1rlo en q1 ju,c.1
dimensión dencro Je los grrndc~ pen'dJores de l.1 Hum.1nid.1d, '&gt;in
sobrecsrimarlo ni subcsrtnurlo.
Su interés prinLip.il en su 111.1gna obr.1, e-, L1 idcnc1i"ic,1c1ón ~e
los factores psicológico.), cLonónw:o~, rncialn y dcl mcdm
ambienre que ,1Fectan J los hechos hisiórico~ y .1 l.1 H i~rnri.1 y que
permicen entende r el proceso de l.1 ci,:ili1ac1on lillmaru. lbn
Ja ldún se enfoca a los Lictores que pc:rnrnen cnren&lt;ln l'.l :1:1gc :,decadenci,1 de L1s civilizacionc~ y en esre ~cnt1Jo cs r,rn161en un
precursor de b ob ra de Paul Kcnncdy. Auge)' dcrr1denci11 _de Las
grandes potenci,1 Con e:.ros pl.rnre_amicntos . pod~mo\ decn que
Fundó una cicnci,1 del des.Hrollo sou.11 (l a '.)oc1o log1a).
Ibn J aldún dijo que "he escrirn un libro ~obre hi_sroria en el
cual anali1.0 bs causas y efcccos del dc:s,1rrollo de los E.sca&lt;los y &lt;le
las civilizaciones, pero he org,1nindo este rnatnial del _l ibro de unJ
manera poco convencional. en un camino innov.idor"'
En esca obr,1, Ibn J.1ldt'111 ana liza divl'rsos ,1spcccos del
pensamiento humano. La escructLlra ~e _la obr,1 es l'.1 ~ig_u ienre'·: _
Introducción: La hisror1a e~ de!1111da como c1cnc1a, se define
el objeto de esrudio, el hecho his1órico, los princi!)i?~ y métodos
de la H istoria como disciplina crítica, la pos1bd1dad de su
en tendim ien tO .
l. U mran o Sociología genera l de la civilización : en la
segunda pane, lbn Jaldún define .11 umra n y a la asabiya,
&lt;le'"sarrollando L1na teoría de la sociabilidad narnral y los
cond icionamienrns del medio Císico (lo que hace a Ibn Jaldún un
precursor de la geopolírica) y sus repercusiones culturales y sobre
el ser humano, ecc.
2. La Badiya: o sociología de la beduinidad (referencia a la
vida opuesta .1 la ciradina). lbn Jaldún opone la badiya a la vida
ciradina, haciendo un estudio de psicología comparada entre dos
modos de vida y del paso del uno al orro en el rranscurso del
proceso hiscórico.
3. Mulk o rracado de filosofía política. En esre aparrado se
analiza el poder y su ejerc icio, la aurnridad espiritual del soberano
(o califa), el ascenso y caída de las d inasrías y la fo rma de las
inscituciones.
44H

4. l a hada ra: Sociología de Li ci1adinid.1J o de l.i urb:rnidad:
analiza el fenómeno urbano, la organiz,1ción de l.1 poli, (o cilld,1d
polít ica), hace un.1 ripologi:1 del cir.1dino o del hadar i (opuc~to ,11
badawi de b badiya quien conserYa su asa biya ).
5. Economi.1 política : Ihn J,1ldún anali1.a las cla~c\ rnu.tlcs, l'I
trabajo en l.1 polis, l.1 economí.1 urbana, ere.
6. Soc iología Jd conocimicnro: clasificac1ó11 Je l.1., uenc,a~
(religios;~s, _ra~ionales, lingi.iísricas), de l lenguaje ~· su ,1d(juis1c1on.
de las d1sc1pl111.1s filosóficas y literarias, ere. Ibn Jaldún cnfariza
q ue el uso de la ~uerza es un enemigo de l.1 enseí1.111la ~· que
cond uce a la mentJra y a la hipocresía. Precisa qut: "el u~o dt: un
excesivo rigor en la ense11ama cs muy nocivo p.ir.1 10\ educando~,
so bre rn&lt;lo si esdn roc.laví.1 en la infancia, porque eso produce en
su espíritu una mala di5posición, pues los niños l}llc se ]1an
educado con severidad ... se ha ll an tan abaridos que su alina Sl'
con trae y pierde su elasticidad . Tal circunsranc ia lo~ d ispone a la
pe reza, los induce a ment ir y a valerse Je l.1 hipocresía, con el fin
de evi:ar un castigo. De esce modo aprenden la simulación v el
engaño, vicios que se vuelven en ellos habitu.ilcs y como ·una
segunda natura leza ... He aquí el por qué los pueblos. so metidos a
un rég imen opresivo caen en la degr:idación ,,,,.
Con esta aseveración Ibn J aldün se vuelve .1póstol de la
democracia y de la libertad del pensamiento, mucho anees de su
surgi mi ento en Europa. En la'i condiciones de! mundo isUrnico de
su época, las condiciones no estaban dadas pHa poder poner en
práctica las leccio nes sobre educación del pensador.
En su advenencia a los hisco ri,Hlores, Ibn Jaldün expone que
para lograr un trabajo histórico . "l.1 rcala
para distinguir
entre lo
~
'
d
ver_ ader~ y _lo falso en la Hiscoria esta b.isada en su posib il id.1J o
su 1mpos1btl1d,1d. Así, debcmo~ exam in ar a L1 sociedad humana \'
separ:n las caracrerísricas que son esenciales e inherentes a s~i
natu raleza, de los que son ,1ccitkncalcs y que no deben 'ier
tomados en cuenca ( ...). Si hacemos esto. cenemos un,1 regl.1 par.1
separar la verJad histórica del error, por medio dl' métodos
demostrativos que no admicen ningl1n,1 dud:i. Es 11n.1 piedra
angul ar para los historiadores para vc:rificar lo tp1c csdn
rel ara ndo." 50
lbn Ja ldtín ,rnaliza la dinfo1ica de las rchcionc.s trib.1les y los
senci mien rns interi!runales
q l I e denomina Al -Asab·1va . [.a
~·
1
-Í·19

�existencia de esta asabiya (fuer2a de unión, de cohesión sanguínc.1,
de identidad de interés y de comportamiento que es la piedra
fundacional de un grupo) permite encender porque un grupo
écnico o tribal puede llegar al poder (cuando la tiene) v caer del
poder (cuando la pierde). La civtlización humana es una
1
repetición rítmica de este hecho ' , pero en el caso del Maghreb
estudiado por Ibn Jaldún esros cambios se dan cada 120 años (rre~
generaciones). Es a partir de la experiencia del Maghreb (que
conoce desde adentro) que Ibn Jaldún busca encender la lógica

,.

,t

/ jJ

árabe-m usul mana.
La primera generación tiene la asabiya , la solidaridad tribal
que es un sentimiento de los beduinos o de la gente del campo,
por lo cual el grupo busca subir al poder para imponer el mulk, su
soberanía. En este momento encra en juego un facror civilizarorio,
la religión, que es un elemento de la superesrrucrnra dependiente
de los determinantes geográficos, socio-históricos. Li religión es
parre de la asabiya, de est:i cohes ión social, sobre todo como
pdcric.1 ascética. La segunda generación es Li a&lt;lminiscr.1dora del
imperio y por ende de h,1cer respecar la ley religios,1. en su
encuadre urbano y administrativo más que mísrico. La rcrcera es
b que disfruta de las riquezas acumuladas por lo cual abandona la
práctica ascética de la religión y pierde la asabiya por convenirse
en una elite urbana y mund:rna. El abandono de la asabiya
permice que ocra rribu que la tiene pueda romar el poder y de
nuevo el ciclo se repite.
Así a oda fase de la evolución social, co rresponde un cipo de
comporcamicnro religioso. La reli gión riene una función política y
administrativa de control de la población y se inscribe dentro de
la asabiya para lograr el mulk. Dentro de esca visión la
propaganda religiosa o la difusión del islam (da'wa) cons1 ituye el
law unificador del grupo. En la tercera genernción, el abandono
de la da'wa conlleva al abandono de la asabiya. !' por ende del
debilitamiento del poder y su posterior caída. Este ciclo recuerda
el péndulo religioso de Hume, el paso de las ci"iliz,1ciones de un ,1
fase rigorista (!a primera gen&lt;.:ración de lbn J.ddi'.111) a 111111 fa~c laxa
en términos religiosos (la tercera gennación).
Par:1 Ibn Jaldún, la rel igión es un instrurnento del poder No
busca una finalidad divina a l.1 Hiscori.1 ni ,1 la reli~ión. No h.1y
presencia &lt;le Dios en el devenir histórico ni en la b1hqut:d.1 de una
-~ 5( )

vida en el más allá. Así, el sentimi
. ]' .
se disuelve al
.
.
enro ¡e rg10s0 se: desnarnraliz.a Y
.d 'd d, . mismo tiempo que los lazos de interés .
sor
. farman la asab'
)E e
l l art a. existentes entre el gru po con
p anreamienro jalduniano chocó
1 .
.
iya. stc
predominanre en el M h b E l con ~ rigorrsmo malikita
ag re · n .i medida que ] H ·
·
echos irrepetibles, lbn Jaldún b
1 . . .
a . isrorra son
hmodelo
d l
~
M.
su raya o 1rrac1onal del recurso al
e pro eta
ahoma (Mohammad)
.
lid~cs políticos pata lograr sus fines. Es un mod;l~\n:~~,:'~1: los
em a_rgo como elemento de poder es un instrum ento racional' s111
permite a los soberanos un control efectiv0 d 1
' • ' que
El
·
e a monarqu 1a
.
pnmer paso dado por lbn Jald,
f
d .
ep1sremológico: darle a la Historia un luou ~111 l 53
ueb el orden
Por otra
.
t&gt;'
n e
er 1umano .
• parte, p.ua asen car la lecrura de la H .
definir su objeto de esrudio h rc·1lid d .. d'
istol ria, tlene que
.
1
' •
•
a v1v1 a por os hon-,01·cs ( '
no
os reves
como las h.lS(Oflas
.
. 1lcs d - l)
, so)lMnence
b
·
tra d'1c1011
epoca ' llsca un~ _lógica a los procesos universales v no ·~olan ~ a
como un:1 suces1on de obras de los s b
, -¡, .
1c nte
Id, b
d
.
o eranos.
ampo co Jbn
un usca
un even1r histórico , una firna l'd·
. (1
J. a ·ri
.
' a d a I a H.l"or1a
¡usr1 .rcac,ones
. ,•
as
) E divinas por e¡·cmplo O ¡as Ieves '111~ror1c1s
del
marxi
smo
.
n
este
senrido
su
fl
.
,
.
,
~ ,
re ex1on se centra sobre 1
! I'.: leyes de la evolución hisrórica (con su aporte ;;
.ª ,ª~ª- iya. Siendo la realidad nuesrro punto de referencia
,rnal1s1s
de las relaciones de C'Lls"li·d~d
,
·• ·• •• es e I e lcmcn ro ·
1 d ' 1el
busqucda del historiador.
cenera e a

i

tºmi~º)

, . ., gue propon lb
l l'El umran es la nuev:1 cienci ,l h'1storic,1
a
e
un,
el
csrudio
de
la
"soci,1bilid.td
e . n,
J d I
n.1rura I" gue nos perm1t
en ten ~r os mecanismos de los hecho~ históricos \' de loe5
compon.1n11 entos humanos Si los 1 •h
· ,
irre etiblc
..
. 1ec os son sin gulares e
. ~ .
s,_ para enrenderlos debemos inserrarlos en h ror1l1'd J
S1n em bargo, .,l pesar de la , .1ngul.1r1dad
.
· hecho5
· ,10
h 1sror1ca.
.
de los
eh~1sc,e _un proceso esrructur.11 que los une,. guc les di un 'l r1zo'.11.
1srorica.
·
·
· · ·

E a~aT1s1s
· r.1c1onalisr.1
·
la si;:~
elimina rrnro l.t n.nur,1ltz.1 human., ,
co~o h og1t ~~ los hombres {el p.tpd del individuo en Li Hist o ri ,1)
. re igron en el entendimicnro de l:i H1srori l ¡:¡ 1i¡
1
no es . resnr ansa 61 e ·inc¡·t\'lt
· ¡ ua I mt.:ntc de los c.1mhios· ·1 . ·. , . om
He
.. 1
que viene . .
,
I
. ..
.
11sror1cos o
a iompcr con .1 rr.1d1c1on li1~rór·ico J. 1
l
como los hacedores d.
.
.. .
l
o~
)er.tno\
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. 6 . 1
e: _L1 H 1s1ur1.1. Esra rupt11r.1 'it:r.í n:tom.1tLi
ente s1g os despuc~ Jl' lhn J.ildün, t.11.1ndo rn t:I ,1gln ;\;\ l.1

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escuda fr.rnccs, _Le
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. rn uc,·L'n .t 1.1 1\1,t lHl.1.
· ¡ ¡ "iu •n 1s p ro 1un .• ~ ljlll
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c:xistenc1a ( e as
e . , - - J \- t l"
i.1. ¡)crmitL' .1 1bn I., un
. ceso de ;inal1s1s l'. .1 • i~tor .
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1 (" , .. e o n t r .1 r i.1 m L' n te .1 ~u'
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1 c:1cegon.1 le
ek,·ar 1a a a
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E , ·re scrn1l o,
rede
cesores.
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I
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.
. . P1rua e~.
ellos (son 1gnor.1n!c:S, .
ll
· · ¿ l s hechM. rn
c1e nc1a
e o
i' de:
planteamiento del estllt 10

, tc nu.1

-

.. ·ul Hl11l'.11lL' w,·cro r..011¡1.\
c:s p.irct&lt;.: •
l
.
. t. ) l 1 H i~ttHLI o .1

1nc1p,1cr..~. e: r... · ·'
J·1 ld. 1 e, Llll pioncrú &lt;.:n ~u
· ui
.
¡
.
h Hisrnria p.Hutndo t &lt;.: cu.HtO
.
.

puncos esen ciales:
11
1. Relacionand o los hechos entre e os

rrav&lt;.:s de l.1s c.ws.is \'
.i

efectos.
. ' 11t''... .
l ,
re el p,1s,1do \' e l prcsc
.
2. H aciendo aru ~gt,lS e~i_t
I
. I" · mbirntc (intluenc1.1 de l.1
T
en co ns1dcr:1c1on e mtt io .1
\'.
)
3. orna -, - .e los hombres (principio de la gcopo 1t1c.1 .
gcogr,lt1,1 sobr
l L! '. · (¡nccursor de los
~l
l de h economía en .1 r isro rt,1
4. E_ pape
·
análisis m,Hxistas). d . ,
J de lb n Jaldún presenta su
t •1 su metódica, ~n_tro u~o~~i~:~ri:nse cnfarn..i L1 uc&lt;libil id.1d
metoJologí.1 de :inalim ¿e a
. 1 ¿' ,cer minación de la verdad
·
'fi
·
v
el
rigor
p.uc1
a f e . i{Ícado por no \1a¡)Cr
de 1Cl c1ent1 icos ,
~.
.
.
,,
Sbar go e I m t ~ rn o u e cr
,
.
c1 e11t1 hca. ~ in em
,'
b.
mental Je la HLStonn
.. d
ct0dolog1a en su o ia mon u
.
.,
unliza o su m
¿· .
les de h inrerprecac1o n
i
los elementos rra 1c1on,1 .
,
l '
l
Universa , reroma
, f .
na nueva merndo og1a
. , .
de su en ,1s1s en u
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h1sro r1ca a pesar
l
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·e· ca que se le ha hec o a
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. , ) F. ·r:1 es a misma cn i ,
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,n¡erpretaU\ a . ,s .
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d I dialéctica histónca, cuan o
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p!J.nce:1 e uso e ª
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Car \ os iv1 ,HX que
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.
cn co analícico V recoma a
sd ob ra El Cap ital carece e desee insr~uJm , M~ría Cald,erón en su
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. d'cion:il
· como lo emostro ose '
1og1c.1 ¡r,1 !
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.
Ib Jaldún y Robe re Pucnam
. . mparac1vo
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En un esru J 10 co
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los ciu dadanos individuales.
que yer con la coopcrac1on entre
.
!¡')2

Putnam mide la s.-1lud de un .\ socied.1J ci\'il en L'I nt'1mcro de
organizaciones privadas. El gr,1Jo Je .1sociacio11ismo dl'. lo~
ciudadanos, que se:1 en los clulies de boliche~ o Je ;1 kes, es t1n
indi cador de cómo es la ~ocicdad LÍvi!. lhn J.dJün ve l.1
sociabilidad de la sociedad ( umran ) con los mi~mos C)t:ín&lt;l.Hn, .t
partir del sencimienro grupa l o asabiya. rste scnumi&lt;.:nco de l.t
solidaridad del grupo permit&lt;.: que los ciud.1d.1nos se unan para el
bien funcionamiento de coda la sociedad civ il "' .
Para ilust ra r la asabiya Ibn Ja ldún toma el ejemplo de l.1
batalla de Qad isiyah que puso fin al imperio S,1sfoid.1 cn cl 636
d.c., y la batalla de Yarmuk que expulsó ,1 las rropas bizantinas del
Medio Oriente, cuatro aí1os dcspul;'s de la muerte tk:l Profeta del
Islam. Esra vicrnria abrió las pucnas de Asia a Ll\ tropas is!.imic.1s
y puso fin al Jmperio Persa o m,ís bien is!am1dndolo. Parc1 lhn
Ja ldún, "el Islam es probablemente la m,ís podcros,1 fucrLa
unifi cado ra en la sociedad de nuestros dfas (de la época del aurnr).
Apenas unos siglos anees, fue el poder de cohesión de la r·cligión
del Pro feta Mahoma que permitió a Lls hor&lt;la5 del desi erto
dominar roda la PenínsulJ arábiga y conquistar una gr.in p.i rre del
1
mundo "\ •. Como lo describe Ibn Jaldün, "los ejércitos de los
musulman es en Al-Qadisiya y en Yarmuk rotalizabJn 30,000
hombres en cada caso mientras que L1s tropas perS,1) en Al Qadisiya eran de 120,000 y las cropas &lt;le Hcrac lius llegaban a
400,000. Ninguna de l.1s dos parres era capaz de dcrror.H .1 los
m usulma ncs.. ~-.

Así, el aporte de Jbn Ja ldün no se l imita solamente a la
H istoria como fue reconocido por su obra AI-Muqadima, sino que
transciende las fronteras de Li ciencia hisrórica pu.t :1b.trcar la
sociología y la Ciencia Polírica , a&lt;lem:h Je L1 educación, la
filosofía, la sicología y la geopol ítica para mencionar so larncrll c
algunas disc iplinas.
La rE:flexión de lbn Jald1í11 (...) resu!td e:-:repáomil por mamo recih1'_y
asimila toda la antm'or reflexión isldmictt ji-agn-1entttd1 m junspmdenc1a.
teología. étim, jilosojln e histo,ú, _y trascendiéndolo todí;, crM k, sociol()gía

política, indagando la esencia de la vida deL ser lmrnm10 m sociedfld )'
llegando n concluir que el Estado es una institución natural, en el cual !t1
religión Jonna ni nuís ni menos su id,ologia: ''la autoridad-dice-es una
institución Mtural de la h,.,mamdild'; con lo cwrl w mds al/A de las
propuestas nntumlistr/J de los filósofas, y desde luego dej,1 muy atnis tt las
453

�1mr:rpreuu,ones del origm dzvino del Est.ado propias de otros grupos de
pensadores'".
Con este planteamiento, Ibn Jaldún rechaza la naturaleza
divina tanto del Estado como del poder e incluye a la religión en
lo que muchos siglos después, Marx llamaría la superestructura o
"un apararn ideológico del Estado" en el discurso del marxismo
francés del siglo XX. Para él, un Estado puede existir solamente si
se reúnen tres facrores esenciales: una base de fuerza (e!
monopolio legítimo de la violencia), una capacidad de organizarse
(la estrucrnra política de los Estados y la burocracia) y una
ideología aglurinanre (los aparatos ideológicos de Em1do). Un
texto Je\ siglo XIV, pero con rcsonanci,1s modernas.
"lbn Jaldún es t.11 vez uno &lt;le los primeros en ,111 aliz:u la
historia desde un punto de vist.i sociológico y por eso su vida y su
obra han sido objeco de numerosos estudios y han dado lugar a
diversas interpretaciones . Sin embargo, el hecho de que hasta el
momenro presente no se cuente con una edición verdaderamente
crítica de la Muqadima y del Kitab al- 'ibar es suficiente para
probar la inconsecuencía de cu.intos han mulriplicado las
disertaciones y las teorizaciones con fines más personales lensayos
e incluso tesis) o políticos (múltiples congresos y seminarios). que
verdaderamente ciencíficos. Lo que equivale ,1 decir que queda un
gran trabajo a re,di1.ar par.1 que: lbn Jaldún sc:1 cirado por la
historia para incc:rprecar e incluso jll7.gar Li historia del Maghreb )'
del Islam. Con mucha rnón los ,rncorcs serios e invesliga&lt;lores lo
consi&lt;lcr.rn 'el padre de la sociología', 'el fundador de la economía

"·

política' y 'un hombres sin época''.
Por su parte, el profesor emérito del departamento de Islam
de la Universidad Autónoma &lt;le Madrid, Miguel Crnz Hcrnán&lt;le2
nos brinda esta síntesis del pensamienro de lbn j:.1ldún que "es
partidario de la. vida ascética. un canro forzada. de las tribus
nómadas, que debe ser aplica&lt;l,i a todas l:is cLises \OCialn ( ... ). lbn
Jaldún distingue, además, entre la sumisión .l un,1 .1utoridad
exterior y la obedienciJ :.1 un idcil que \e h.1 .,Jopr.1do
espontáneamente, como es el rcligio~o. l.a 1ir.1ní.1 hace perder el
espíritu de independcnci:1, pero t:l acatamiento de l.1 ley divina no;
por eso los árabes que hicieron la~ grande~ conqui,c.1~ pudieron
aceptar l:1 disciplina rcligio'&gt;a sin perder ,u e,pírirn de

independencia. Su un1on \'eni1 de
sumisión a b le" religiosa, \' n , d 1

d
.
entro. Jd enrn~1Jsmo \
.
.
,
.
o e ce mor a un,1 ,1uro,·1d id p,
poscer1ormente esre pod»r
·1 •' , · uo
'm o d e r .1 do r d e ¡.
.
reemplazado por la fuerz '1 J,t: un pamt
. l o decermin
ª reJ1g 1on¡ ruc
ocasionó la debilirac1ón \' cuda d 1 . 1 t
- ,L o. o que
por la monarquí.1 Con .
e La i ato. que fue reernplaz.1do
el progreso, a pes~r de se~~,e~1abnlcagudcz1 Ibn Ja,ldL1n obsen·a que
.
- ,
, tr,1c cons1oo 1 e)
· ·
I
espousmo · \. d te
1
,
;:,
'
e rrupcton \' e
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encuentra
o - . J I'Icm.1. \ "d qu, 1.13
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d .
. . ,1ntc un t-r:ne
111. epen enc1a ·\' la divn
v 1J •1¿ no ~. 0 n compart·¡1 ¡es -0 ·1 ·¿ -=
¡
6tcnestar de las ciuci.ldes. Para cnrender la pos1ur1l / 1'~ \'l ,1 :·, e
hay que tener en cuenca su pes
, e: n Jaldun,
rona1l' d·ad A pesud·
I
vasra erudición ' fbn J·acun
¡ 1, no rue
. ·un hombre
' e su
cu
d , rnr,1d .·v
,1

encerra do en su despacho. sino un hombre d
.· .
e cstu to
gran parre de su \·1da intervino en luch is . e .1cc1~n que dur,l~tc
remera rio \' su c irácter du
1
, , : consp1r:1c1one~ .. . Er.i
qadí malik.i en E,aipto má:od o conscn·~ hasca su \'ejcz: ~iendo
d b'd
·¡;,
,
,
e una vez tuc de,;rirniJo J.¡ . '
e J o a esce car.icter inflexible. Esca fuerre
, ¡· l l e t:.lrf_O
en su obra, sobre rodo en la objeti\'id d person,1 tc.i( _se ~efle¡.1
hechos ... que le llevad .1 decir
" , .J ~on . que rn¡u 1_c1:.1 lo,
que ilumina el
·
~due.. 1.1 c.:xpenenu.1 e:~ un.1 l111tcrn.1
e
I
. . c_..imtno rccom o ... LJ unid,1d históric
]
rorrnan os ind1,·1duos ni lo '&gt; L\Í,l
r:
dOS 51110
.
1OS o
a no
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1omogéneos; los inJi\''d
. . . '
..
_.rupos soc1 ,1 es
1h'
.
! uos concrc.:to.,
pror.1oon1sris" l. 1
.· ¡ 1 uc
J
" tstor1.1
d no., son conducrores .tn ¿·l\tlll:JCS
11::, m , . l t ,l
pro uClo cngendndo por d1'cl
..
.
,1s.1, ~1110 ttn
'
10s c•n1 pos
l\'o es b herencia, sino el m:dio s0¿11 - i - . 11
antes qu \1
·
( ILC rn Jaldün
, . 1 e . .lrx-, quien cond1c1ona al indi,·id11(l \. l(i&lt;
socia es.
.
, grupos
Ibn Así,
J ld,podemos e;·neo nrr.ir p¡,1111c1rn1c11ros, l'.Oncc:p1os e i,k i, j
-1· .
,
.. t t
XVI]!a un t.111co en los e·conornl\C,\S
e .1,1cos de los )tg l 11~ &gt;,:\'11 i·
' como rn las obr.1s de ~Lirx i j 1 ¡ · .
· .
·
del siglo XX lb 1 11 .
L l~C .
11s101 1.1d o rc, rr.rnlc~es
figura del
.
º.. a&lt; un qu_L·&lt;la det1111tív,1mentc LllllW l.1 !.:f,lll
pensarn ten ro m und ni -\
.. r~
I
,
arención del
d
1.
•
' · .' lllH]llt
uump O\\'tcz lhrnó l.1
mun o soore e1 1• !·
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L ·
gran res ccto (
, . r,rn,
ppcnne1111cr le tr.nc', con
. 'I P
y que) algunos 11.111 ,·i,to en lhn I ildt'tn 1 .
socio ooo
,1urénrico·· , &lt;llltl
· l.1 l)&lt;1r rc,(tll'l!-I
. . ) .
- ,.
.1 pr1me1
o
111~.u en ,·I
ens . .
.
.
r
' \ en ,u Jll"lu
~
~
P amiento mundial.

°'

�Conclusió n

C oncl uir rnb rt: el pcm.unicnto t'ilú ~(·i11(0 con l.i f)fC, t'll !,l-.ión
de soLirncn ¡c ..¡ .iuco rn. 0 .lfrii..:,~.1dn . Si h1cn e, u uw q ue Al
KinJi. Al F.tr.1bi , ;\ \'cnocs e lbn J .tldun rq 1 tL'\ CJ1l.lll L;
culmin.11.. ió 11 J_-! pt: n ,.1111 ic nt n poltt lLO, filo,(ifiu) \' ~(1 1.ll)ios 1..:11 t1C
Jsl.un, debcrí.1nws .1grq?,.1r .1 esto, n0rnhrcs .1 ~\v1(l'.t1.1, .-\vl'.t_np.1 ci..:,
n e · , rnno l.1 !1,r.1 .,er1.1 s1cmp1c
, 1
. ·!,
.
Al - Gl1 ,11. a¡·1 , !l)n ·¡·0 1·1
i 111.:o mplet,l. H.1bcr csui~iJo .l -! ;r.1ndc~ fi~uu, del pcm.lmtcnto
.ír.ibc: nos permite ~1n cmh.irgo poner --¼ punto:-. centr.1!cs Je Li
- ¡··l .l h·--1 ,lí11
' IL,I.
· ,,1 1 1l"-..111 Jt tuni un rn.1¡1cl u:ncr.il
n Je
1 0$0
.
_ en l.1 d1tl1qo
•
.
t'l
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c
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i&gt;rie{T.l
(por
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esrudin de Ari, tó te e\ !.
.1ton ~- té to o, l o~ _.."1"11..:"_.. 0 ~ dl· ll l1 ,l
m.1ncr,1 gcncr.1 I.
Al hr.ihi repre~cnu l.1 ~íncesi~ enrrc L'I p~n-,,1111icnro
:1ristoréltco :· p l.Hón ico y el f"'.lSO ,11 pt:ns.11nirnto r.1~1011,il l.'.11 el
Isl.im, de ,1 llí ~u ,obrt' nombre del Sc-gundo ~Lie'&gt;lro. Su µr.rn ob: ,1
h.1 m;irudo no 5 ol.1 mentc el pens,1mienco isUmico, sino cambien
el c11ropco mcdin·JI.
. .
.
.-\\'errocs (el gr.rn cornenr.1dor de Ar1srorc:les)_ e$ el _u_lc1mo de
los .Ír.lbe'i helenis.1nce5 LogrJ escribir el comenr.mo dec1 s1\·o sobre
lo~ "riq~os y rn p.rnicul.n del Primer .\besrro !. con su obra. se
fin.iliz.1 c;J del pcnsamícnco isl.im i~o helenizado. .
Con Ibn ].11Jún esr,11110s en l., L.1sc de deu&lt;l&lt;:nu.1 de l ls l.i m.
pero que logr;í d.ir ,l una de bs figuns m.í.s_ imporr.11Hcs del Isl.lm.
Su monument.d obr.1 sobre l.. H1ston,1 L1111'en.rl cs uno de los
texros mis importantes del pc:ns.unienco uniHrs,11.
.
Sobmcntc con una nut:v.1 re\ isión de l.1 h1s1or1.1 del
pensamiento unin'. rs.il podt:mos_ rendir justici.1 ,1 rn~los los ~r.in&lt;les
pensadores .ü.1hcs que perm1_ue_ron el pens,1m1e~co. c:uropeo
mcdicv.11 !. por ende el renac1m1ento, b.1se de nue;:stto mundo
moderno.

l.1

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Alían

1

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. . , . 1nl ·rnacionaks dd T ce de '.'vlonterrc~. Cmnpu,
Director dd Departame?to de Relac~o~csl 1 1:m Su última obra c~: /;-/am ,\ pofí11ca. /,os
Montcrr-:) \ autor de varios ltbros so n: e . ~ .. ·
·.
. b . /1? nporémeos Ed I nllas. 200 1.
.
procesos polwcos ara es 'on ,
1 K. d.. . 1 d~ ºU n1uertc es incierta. 1tcnr, Corbtn
,
d
· · to de A - in 1 como a ~ •'
·
. 1 anto la fecha e nac1~11~n
,. . Editions Gallimard. l 986 menciona las s1gu1cntcs
llistu1re de la phi/osop!11e tslam1q11e. 1ª,ns. h 1 ; ,rnet pretim:n las kcha~ tic 800-873.
fechas 796-873 The Window Phliosop 1~ on t e n c
.
J Cf Al-Kindi en:
r.
.
.., h.¡, h. lo1phi\51muslim/kind1 htrnl L
.
(ht1p:l/\1·1111.1nncoll.cdu/dcpb,p_ 1 p 1 .
. . I· \f ,r e¡ d· Ari,tútdcs. la Geogra/111
• (iracias a su impulso se tradu,1eron la 7eologw ) a ew;1s1 t '
le lolomco para citar solamente a algunas obr:b .
e
. 1 d, J J O'C onnor , !:. I·. Robcrtsun
i Cfr . . en particular d art1cu o e
. .
. d.
, 500 aiios ( 7'i() a 1258) Jcsd~ BagdaJ )
b La dinastía abasí. la segunda ckl Islam. n.:1110 nrantc
fuc durante sus primeros siglo~ que nace \a Edad de Oro del Islam
1

J

Cfr.. Op Cit.
11
1
oli11q11e e11 l~lam l.,1 c111d11d i·1r111ow
s Muhsin Mahdi La fonda1io1'. de ✓oªot ~t¡~~1~ .'~~.;1k 870 mientra, quc I h:nr1 (. Llrh1n O¡,.
d _.lffarab,. París. Ed Flammanon. '
e '
Cit. menciona la fecha de 872
° Corbin. 1!cnr~ Op. Cit.. P-225·

7

458

IOCf'r ··Al Farabi" en http: ,mt:mbcrs.lripud.com-,111.1,I ARAl.31 html
11
Cfr. i11ahdi. l\hlhsin. Op. Cit
12
El Imam es el guia de los hombres 4uicn para t\l Farabi u ene to&lt;lus las , 1rtude, humana, ,
filosóficas. Un Platón r&lt;.:,estido di!! Proktn Mahoma.
·
u Introducción de Al Farab1 Catálogo de las C1e11cw~. \fadrid. CSIC: , 1dit Debate. 1953
Traducción de Ángel Gonzalez Palencia quien ()frece 1amb1én una 1cr~ión en latín \ d te\l0
orieinal árabe
IJ ldcm
11
\tkm
16
Cfr. Mahdi. Muhsm Op. Cit.) l"aib. Dalila. ··1,a Ciudad Ideal. l 'na lcctma c.k Al Farab1" cn
l'erde Islam. núm. 6. ano 3, 1997. publicación 1kl Centro de Documentación ~ l'ublicac1011es
de Juma Islámica. Madrid.
11
ldem.
18
/\1-Farabi Obras jilosójico-rnli11cas. \1aJriJ. Fdit Dcbatc-CSIC. 1992 l'dición ¡¡ cargo de
Rafael Rnmón Gum~ro. p.XXll ~ XXIII
¡q lbn Tola~ 1 de Cádi¿ c~cribió una obra con una profundidad lilo,ólica tra,ccmkntal que
para alguno, inspiró el libro Je Daniel th: Foc Roh111so11 Crusne U libro de lhn 1ofa~ l. / 111_11
1h11 ! aqda11 rdata ele I ida en dos isla,. la primt'ra org:111i1ada en sm.:1cdad humana rnn t'I pc.•sp
de la rclig1on ~ la segunda. donde 11vc un solitario filósofo qu..:: logra con el pcn~arn1cn10
n:rn:m las idea!&gt; religiosas. pero en ~u c~Clll'la li lo,.úfica. en su puri~1110 naturnli,ta. l· I 1raba_10
de lbn Iofa) 1 r.:cucrda la idea Je lo~ do, intclcctcb tic ·\ 1crrnc~ la rclig1ún I crw, 1,: llloso!fa
en un comhate que parl'CC 1rrcconciliable
:oCfr. Enc1clopcdia Católica \e"· .Jdre111 en
hllp:r \1111, .nrn ad, enl.org/cathcn ·02 i.50c.htm
:i La corriente teológica de los ahs'.mta plantea la 1dca tk un Cllr,111 1ncrcaJo ) tkl
dctcrminisnw en la rcl1gión. po~1dón apo) ada ror el gnn mi~tico ~ ,uli ,\1-(ih,llalt ( 10.59í 11 1). l,a obra Je c,tc ultimo / as 1111mcw11e.1 de lo., !ilti.,1!/0.1· l'ue tr,1Juc1da cn l l l5 l'll
loledo. p..:rn ~m las c.:onclusionc~ dcl autor pur lo nial la c~cola~ti,a med Íc\al lo ,cia com&lt;• un
filósofo hclcn1sta al igual que ,\,tecna o d Farabi Sin embargo. la obra de .\l-&lt;.,ha1al1npon..:
las docmn:i~ lilosúfica~ (panes tradurnlas) para lucgo mici.ir un \'Íl•lcnto ataque contra ellas.
:, Cfr. /\sm Palac1os. i\L n averrpismo l&lt;'ol1i¡:_1rn de .\&lt;111/0 I umtis de l,¡11111,1. /ara~o,,1. 190-l
~J J\, crrocs. I a/101111 a/-1aha/ut ( Tite /11cohen,11c,' oj rhe 111ni/1,•r,•11,·o:). Ir aducc1ún tk ~1111011
Van [)en [kr¡;. ( amhridgc. 1978 es una re,pucs1a a la t•hr:1 de ,\I-Cih,wili /,1 11;¡ 11/a rc11cw ,le
I os Fdóso/os
?; ldem
~~ l&lt;l~n1. PJ1 14 ~ ]2
6
/\lberti '.\lagn1 O¡M·ct 0111111a. edición cnlrrn prq1ar,1d.i por ,\ l lulnagd \~ch.:11Jorll.
1975. \'Cll. XVII. p XII~ Prólogo. pp ~4-n' citado .:n ··,\,crroc, ~ l,1 r..:,oluc.1,in mll'kclll,ii

:

del siglo XIII" l"ll.
hllp:ll\\11·\\ 1, lamhbpania cnm 1,lam a1cm1c,.lnm
1
' Bacon. Rogcr Opus \fa111s. .:ti Bridge~. ( l\li1rJ. l89~. rnp 11. r ~'1 cll,1
cl,, por .. •\ , ,11\1..:,
y la r~voluc1ón 1n1cb:tu,1I del ,1¡.do XIII" en
http:'.\, 1, 11. islamhbpama com ~sl:1111 ,l\ cm&gt;c, htm
:s Cfr. Corb,n. l lc1m Op ('11 • r 3r
79
"/\vcrrot:s ~ la re,.nlu1;1t\n 1nt..:lcc1u,il dd , 1~IP \111" en
http://1,,1,1 .islamlu,pai11a com hl.im a1crrpc, h1111
Jn [n árnbc. ,c c.·~cribc el nomhn.: c.:1un,1 lhn -:11a11do la p,li:ihr,1 l,t.1 .11,lada. p,H' \kntrP dd
nombre complcw. la fonc11ca ca111h1a a H..:n
JI crr lbn Jaldún u
la/'// d alum,, 11 ,l \tuq;iJ11n.i l !1,1rn 1.1 lllll\(f, :tll. lkirut.
DardKitahElluhnJni. llJ79.(1295p,1g111J,) r 1

''"''º"////(/

i¡ 'i')

1

1

�1332 .:s la fecha gc:ncral111~nl~ al..'~ptada pnr tnc..h,, l,)'-1 h1,tl'ílitt.Jori;:--. p~r,, 1~rn~1nJ Braudd
en ~u --1bn Khaldoun. prcn1r,.:ur 111.:J1~\al J.: l'hbll'líl: Ji:, .:1, 1\i:,a1111n&lt;· L"ll IN&lt;' K¡c1k11
Fnc,dopedta ()¡ One//1 (fuente d.: la lnt.:rnel\ ul1l11a la 1.:d1a JL" 1,31
" U lugar J~ nal'1n11e11to de lbn Jaldun .:, 1ni.:1L"rtO para lo, argd11w,. .:1 !,!r,111 pl.'n~.td,ir 11,1u,,
J:

~n Ar11.d1a. pero cn:c1ó .:n Túnet
'' Ln -la traJición árab.: no .:,1,1.:11 apellidos en .:1 ~-·nudo ,11.:uJcntal '&gt;111 c.:111h,1rgo. mu.:h.t,
familias~.: conocen por su ni~ba o su orig,:n c1n1rn ,, g&lt;-'11gralic\1
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c.:ntral). mal1ki~m11 ( :-,.1:ighreb ). '-,halii,;n10 11 g1pw ~ .-\frica nc.:gn1 ). l lanhali,11111 l \rah1,1

1,

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//11/ 11n ,, ,/,.

7

" Cf l.:1' S
' .
• P ·' ,_
r rn. · ham,uddm Ln c11·ilcac1ó11 del l.i/am Pi!&lt; ue, , . . ,
arres. /a:, CH'lt&lt;'IIJS. el p e IIs111111c•111n l 1 /e c,i•
, /o,· ¡me,
11o,·I11111rn/1
,a •
lopt i/111 d, '" &lt;u/11,r¡¡, /11.1
~rgcn11110 di: ~ullura Islámica. s·r
·
· · 111111r,,. ll ui:iw, \tre,. ln, 111t11,1

m"

ª

Cruz Hcrnandc,. Miguel · //m
· ' mu '11
,. pemc1T111e1·1v c•11 el 1111 ¡ ¡ ·
pe11s01111c111u de /hn Jaldún a lllleW·os /'
i\ ti . ' .
m, n ts w111co r1·,,/ J / \ ,/
1
61 MartiuJalc. Don. La leoria so;·,o/á¡./ r_
asJ.. ::i r;d. Al1an1a l:d1toriJI. 1996. pp M3-70::! )
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iw llillura e:u .1 l!.l'('lll'/as. :'\1adrid. l·d /\cuibr. 1971
t,&lt;t

..

•

• Utilizamos el término de pcnsar111cn10 á . b.
lodo, c,cribicron en órabc. el idioma d •I . r&lt;1 no ,porque lo~ auton:s ,nn árahc.:~ s1110 porqui:
e ct111oc1m1rnl(1 durante este p.:riodi,

e

Saudita).
-~ Al R:111 u Ra1h.:s e, m:b conoc1do ror ~u ohra ..:n la mcd1c1na c:t,nll• /¡/,n \t1/ ú1m ur,llad11
psico1erapJ111ico1. ,us 111,c,tig.acionc.:~ ,ohr.: \antmp1ón ~ ,,ru~la ~ sohr.: 11,do por ,u
enciclopedia El /h1111 en 25 ,ohim.:ncs 4uc.: fuc u11li1aJa (conjun1amcn1e c,rn cl Ca11á11 t!P la
111ed1c111a tk .-\,;1ccna) hasta el siglo .XY 11 cn la ~orb(1na crnn\l d htiro d,· 1c,10 de oa,c para l:1
medicina en 1:urop,\

,., :\1 ,\ndalus: Sc u1il i1a en el :-,.1und(1 blam1cu para dcs1gn.1r a toda la r.:g.1011 ocupada en la

Pcnins11la lbc.:rica) no ,olamcntc el sur del pa1,

1

Cfr San1iagll, l· miho de. El poligrciju gn11wt!11w 1h11 a/-Ja11h _1 ,d .111/ismo. (iranaJa.
Esparia. Diputación Pro, metal tk Hi,wia del Islam. 1986.
•= La uni,ersidad de ,\1 ,\zhar es la ,l!gunda uni,.:rs1dad (Jespu.:~ dc la Je lo, Qarn,\l~in J.:
Fes) más an11gua dd mundo que ~ig.uc funcinnanJo hasta la ,1c!llali&lt;lad, Fue.: fundada en el

1

•º Se t,crib.: lkdjaia .:n frances,
•1

%9.
":-,.1al1l..ita L-na &lt;le la~ -t e,cu.:la, 111ríd1cas del l~lam s11nn1w.
•• :--.luchos auwrcs. en panicular ~n lJ ln1crnc1 comn el Dr ,\. /ahoor. ,c1ia\an la mucrll.' de
lbn Jaldün en el año \395
'' Cfr ~assif. 'Na~:,cr. D pe11sam1e1110 rea/1s10 ele 1/,n Jolclrín. ivlé:-.1co, \TE. 1982
,,. Cfr A h ohm de Gdler. I· rn.:sl La Iocredud 11111.rn/111011,1. Mb,it"ti. FCF. 1986.
•' \bn Jaldún .. U ,\/1u¡ad1n1&lt;1 Op. Ct1, p 8.
•h Cfr. /cler11
,, lhn Jaldun. . 1/.\luqad1ma. Op Cll.. p 1003.
" ldt!III . p ')
' 1 E,,c análts1~ Je lbn Ja\dun ,a a ,cr rewmado por d1,crsos autores a lo largo d.: la lliswria.
1· I üll11no scna Paul Kcnncd) con su lugl' y decade11c-w Je las /!.randes pote11c1us. :-.1~xico.
edil Diana. 1991 ,
,: Cfr Rcnom 111. Pierre ~ kan-Baptis1e l)uroscl\e. /111roductw11 ci /'111.11mre des Relations
/11terna11011alt!s, Parb. Annand Colm l.ui1.. \ 991
"Calderón. Jos¿ 'viaria. El a1111mé1odo. :-vlc\1co. Fondo de Cul1ura l·.conóm1ca, J 978
"(ir Fisht:r. ~la,cricl.. f "'lhn Khaldoun·s Ci1·il Soc1c1~·· Ylid1crm papcr cornparmg thc
\lt:1\S of lbn Kha\Júun and thc American pohtical ~cienlist Rnbw Putna1n for a dass
s1ud11011. ci, il ~ociel\ al l 1. /\usun wmadn de la Internet

" 1de111-

-

,, ldi!III
'' lhn JalJún .ll-\fu4ad111w Up Ca. p 126

460

-i6 I

�EMMANUEL LEVI AS Y LA ÉTICA DE LA ALTERIDAD
REIVINDICACIÓN DEL H MANJSMO
Mrr.1. l.ilirn:1 lk Ir, Ituhio
. . 1111,1 h1ogr,1ji',1. do111111,ul,1 po r ,,¡
¡. la mr111111·1,1 dt! l• ;: rro r
Nau"

/il'l'Jt'll/11111e111 11

t-_111 111 ,,rn, , 1 Ln·111J,

Rúbri ca

cr , 1 "1,',

il lihnrn,I

Esbozo filosófico de una vida heroica.
Emmanuel Levin.1s propone una filosofíJ que nos enru iasrna
y no infunde aliento en un mundo que par1. ~c, -hoy mis que
nunca-, sucumbi r anre la violen ia coridiana, el rcrrorismo , L-t
guerrJ e incluso la amenaza de la destrucción nuclear .y nos ofrece
~
b grJndcza de la espcr:i.ma, b cual funda en Otro modo de ser; en
una form a ética de relación con lo dcm:is.
En ocasione la filo_ ofia levinas iana puede juzgar e a primera
instancia como un pensamiento ingenuo, pero al conocer los
aconrecimi enros del conrexro en el que ~e gestó los cualc
marcaron la propia existencia de Emnrnnuel Lcvinas y al revisar las
fuentes que lo han mirrido, se de vanecc cal apreciación y nos
llena de asombro, re ·peco y reconocimienro, adends de gra[Ícud .
El gran filósofo Federico
ieu.sche mencionó en alguna ocasión
que la obra del filósofo es su vida. Ninguna afirmación podría ser
más acertada al esrudiar el pen amienro de Emmanuel Levinas,
quien pese al enorme ufrimiento y dolor que lo rodearon dur.inre
su vida, -debido al odio racial - , nos ofrece un, filosofía de l::i
generosidad en que la realización esen i,d de la sub je[ividad
163

1

�,.
or nnto un hecho de .1mor,
huma na se alcanza en un ,1cto euco ybp ·e ~rticulo b integridad y
\ Otro Presentar e n un re\ ,
.
.
d e d arse a
.
d
.
umentacivo lcv1nas1ano es
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esbozo de su prop uesca
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\lo he dec1 i o acer un
impos1 e, po r e
f1 . . n corno a los conceptos
, fi
d.
breves re ex1ones e
.
filoso ica me ianre
. .
e este pensador considera
· os aconcec1m1entos qu
.,
re ferentes a cien
. . .d d l
. les p resento en su relac1on
. .
d la sub¡envi a os cua
co nmtunvos e
'
l b ioorafía de este
h hos relevan ces en ª
t&gt;
l
co n a ~un~s
ec
ese a su relevancia c:s todavía poco
extraordinario pensador., quEe P
.
de que la grandiosidad de
'd
estro inis srov cierta
conoc1 o en nu
r,. .
. ,
10 e le analin ,1 la luz d e
su pensam iento s~ aprec1,t aun mas cuan&lt;. :,

'1,

la historia de su v1d:i. fi
or r111manucl Lcvinas, es
•
fjI \ ' I co propuesto P
e
El sistema
oso
dio como pert&lt;.:necientc y
su esrn .
. \, v
cons1.d era do actua· lm e·nle oara
r
¡ filosofía Socia
.
i l s problemas que ocup.:rn J ,1
¿'
represe n ta u vo te o l c· 1 f' i la Culrura V ,1 la Fi\osofíJ e
'fi
ente a l , t oso ta e e
,
,
m:is espect icam
, . '
d c1uc su intención no esta
·,
esto
u
ltimo
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pesa
r
e
d
b'd
lJ Re 1g1on,
.
,
.
No obstrnt-: e I o a
. J ¿·
1te luc1;i este am 6 no.
d
enfoca a
irectame, . . 1·
. tHO levinasi.1no se nunc e
.
·
hebr·Hco e pe nsarn1e
su prr )10 ongen
'
.
b
lh Debido J estos
¡· · sa y st erwe so re e , ·
d
la tra 1c1on re ig10. ' ,
b', º
1· imente reco nocido como
· . es cam 1en amp 1.
.
fundamentos, Lcv!l1J 5
'
d
l
· 0 de \ 1 s relaciones
T \ 'di ·o Des e e esp,1ci
,
comenta dor
a mu e , l
su siscema ;iroumcnrar1vo se
·¿·
e los seres rnmanos,
::,
co o ianas entr
. .
,
\ooí.1 étio \' en unJ
.
!
hasta consri rnirsc en un,1 onco ::i
•
1mpt1 Sl
'
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¡ ,
·ones
..
, . l con ras"os de ceo og1J en ocas1
.
,
, ..
rnccafistca ettc.
· t&gt;
l l .d
, el sisrcm,1 hlosohco
,1 . ,
se ha esta) ec1 o encrc
.
d
La re aoon que
.
dos se Jeb&lt;.: sin du a
.
.
\ , bicos antes menciona . '
..
\evinas1ano con os a1_n
.
.
, t reivindicatoria de un
o surnve una p1op ues a
algun3, a que c n f - d
en la 1 ce¡)tación y el rt:spt:to
1
, • 1wman
, ismo un . amenuuo
' ,·
· . ·¿
autentico
h sub¡·eriv
i ad se
.
.·
los Jiferent&lt;.:s. Propone que '
a las d1fercnuas Y ª
.
.
de reconocimiento del Otro,
.
arto éuco emi nente
consotuye en un - .
.
r.¡
r·.1 pri mcr:i. Antepone
.
l\ a la éuca como r1 oso11,
e 1nsraura con e O
•
)H:l llevH J ser, la
d' . , ara constiruirsc como su¡cto, f • , t"&gt;'_
corno con icion P
. .
h· .. I Orro es decir h.1c1.1 rodos Y
'
apertura y el reconocim1enro .1c1a e
cada uno de los otros.
..
f' \ósoro e\ aq ud que se
El humanismo que busca nu1.:st ro i .
• .
ie se
.
·· ones v ci rcunsr.rnua&lt;, cot1d1.rn,\~, (j l
co nstruye en las 1nceracc1 . '¡. "tli7 1ción ¡)ar.1 od.1 uno J&lt;.: los
.
como un &lt;:spacio ( e r1.:.
,
. . 1
o
consucuyen
rcl.1ción, \Ín que h.1y,1 predom inio LC un
sujetos que entra n en
1

1

•

•

,

sobre orro. Lcvinas aboga por l.1 construccion de un humanismo
en el C]Ue cada ser humano se realiza plenamenre en el acto érico
por excelencia que es la revelación del Otro: la epifrmlrz del rostro,
q ue instaura la aperrura a la alrerid.1d.
La fi losofía lcvinasiana es una Filosofía Social ~'ª que las vías
posibles para la constirución de la subjerividad que él establece,
son rodas ellas accesibles en la experiencia cotidiana de las
interacciones entre los seres humanos y m:ís at'in porque Li
socut!ídad es una condición indispensable para ello. Bajo el signo
de dcvast,1doras experiencias generad.1s por la guerra . Emmanuel
Levinas es encarado co n el sufrimienro, el dolor y b muen&lt;: Je su
Fami lia, así como de mil lones de personas. Anr,c tales vivenc ias,
cab ría esperar un pensamiento nihi lista, con r,1sgos de
desesperanza )' lleno de rencor; no obstante lejos dt: ello y debido
a su gran sensib ilidad, espiritualidad y sabiduría, Emm::rnucl
Levinas nos sorprende al ofrecernos una filosofía esc11cialmcntc
ética, fundada en el amor, en la gratuidad absolur.1 y resulta por
ello un pensarnienro oprimisr.1.
Hagamos un breve recorrido por Lis circunstancias existenciales m::ís relevantes en las que e~tc hernico ser hum.rno elaboró la
propuesta de un,t filosofía au¡énric.imerHe humanisra. Emnunuel
Levinas nace en K,wnas, Lituania en 1906: en una familia de
origen judío, hijo primogénito de Jehid Lcvyn1..' ( Levinas ) y
Dcborah G u rv ic. "Recibe e11 el seno de rn familia, desd(' /,1 pri111t•r11

infancia, un contacto directo con ltls tra,l,crones jurli,ts ¡ l,1 b,bl1t1
hebrea,"' en su casa se hablaba Yiddish' además ~le Rus&lt;~- En 1920
su padre compr.1 una librerí.1 en K.1un.1s, Lirn.111ia, rnm1dn,1J.1 Lt
patria de L1 m.is alta inrelccctLtlidad judí.1.
El joven Ernm.rnuc l &lt;:qudia el b;1chi\kr,Ho en Litu,1ni,1 ,· l'l1
Rusia)' Filosofía en Eslr:1sburgo, es en Fr.rnci:i en 1923 en donde
en tra en conc.1crn con Clurles Blondcl con q uie11 .1dc111:í~ de
est ud iar, entabl.1 :1misr.1J. Se afirma que Rlondcl repr&lt;:\e111;tl1.1 p:1r.1
Levin as /11 luminosidad rM espiritu _{rttnds, el orden !' l.1 cl.irid,1d .
C ontacta también en f r.rnc 1.1 con ,\ la ur ice BLrn chnr lucí ,1 q u icn
además de amistad profc.,,1 un.1 ,1finid,1J teóric.1 !·,1 que comp.irrrn
el in terés por lemas como l.1 orrnL1d !' l.1 rLl\Ce11dc11u.1, el ric:111po
y la muerrc, enrrc orros, ccrc.rní.1 que le impir.1 l.1 publiLaLirin del
artículo rirulado: "Af,turia IU,111rl1ot) lr1 111ir,ul,1 rlr•I pocr,1 "( l 95(, )

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Lev1n.1s: .11 ro11J'
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·t Ul{t' I t' IJ/1' 1taU0IJU
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¡· b r,onnt1rÍvs por H11.1serl ,11/ft',
, f/l{OIICt'S {11111 /Z,t ti /
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!los cy1u' {/e(T,iro 11 , o11
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precursor. !11d1rt'ct,n11enre,
.
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Herdegger,... usw ...
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l J1·11011101olouia )' inc jonn,1 ,1 en
. . ('' ('l/(Ti1ltl )'O t?II f1
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por fstas d1srusio 71 ~,
¿·. ·. t, h tcnnrncno ogia
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1·
r1•· · Posccriormem-: su .1pren IL,1Jc Le .
¡·
de
su drsnp i~z ·., .
q mismo lo maniféstó, en
orn1:1
conu1n1ana !&gt;c:gun 1.
investigación pcrsonJI.
.
I
con R.ús~.1
~ l
_ d 193 , ¡.; mm,inue Levinas se L.lS,l , .
F-n e .1 no e . . - . . d \f" , . . &lt;le d ic.1 da .1 l.1 mu.'&gt; 1e a, e o n
. L, ")
g1wn1:1 e 1cn.1 \
(Marganc.1 evt ori .. , . . .
i , i
: • Elianc:. -quien mucre
.
. h1 os· ~1monc, t,nurc:c:
l
quien procre.1 tres
1
,
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·l ·1 e 1 n ·1 misma ~poci :idopta :i
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.
cl·1c1r a P;iris en oon e:
1
.
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nac1onalw:1
irancesa
), .se tr .1 s .1 J ,1 r• •
1

►

'1

imFnrte sus enseñanzas.
e
·. las ideas de Husserl y
i~I' fo introduu: ;1 .ranc1,1
Nuestro 11 oso
I I , al francés de las
1
lucción de a eman
Heidegger, con ª. rrac
Husserl \' mediance la publicación de
Meditt1ciones Cartesianas de
b .fl, fos -en los que parece
.
, ulos ;i.cero de :im os ' o,o
. ·¿
s·
d1,·ersos aruc
.
l .,
sus nrop1as I cas-. • in
.
s1ón en re ac1on con
t
d
manifest:irsc cierta ten
.
T
( 1927) habría e
b d Heidcgaer: Ser y iempo
.
embargo. l J o ra e
ti
, . flt1encia en el pensamiento
d
¡1 erm 1nentc 111
tener un., pro f un a y .
,
1 Levinas obciene pronto
. .
E Francia Emmanue
d l
lev1nas1an o. -11
•
d
¡
me·¡ores cxponences
e
. .
·orno uno
e os
IS
reconoc1m1enro e
1 'd
otros por Jean-Pau arrre
.
d Husserl \' es e1 o entre
pensamiento e
,
. ! 1 fenomenoloaía gracias a sus
quien ,1fi rmó h:i.ber conoc_1t o a
·. precia: d pcnsamienco
.
parec1,1 a
escritos,
por su ¡)arte Lev1nas
~
"auddz y regular'' de Sartre. l
T '1 de la Intuición en la
· · a·
a
eoru
l
La obra eY1nas1an.. - f
. &lt;locroral presentada en
. d H
rf que uera su ces1s
·
I
Fe110111e110 og1,1 e usse ' .
\ F anee es comenca da por
· ¿
el lnsurut (e r.
'
b
1930 \' premia a por
.b
. "la primera gran o ra
·
·J
·
h cone1 e como.
Jacques Oern a, qu/~1 d ,d / mramiento husserlia110" . la cual es
consdrz,rad,1 ,1 /¡i rota , ,1
e p . l . ,n que nuestro filósofo
rr.1 )a¡os t
cons1."d era d ,1 t1r10 de Cfl'S magnos
~

manifiesta su deuda para con los dos m:iesrros (enom-:nólogos, lo\
otros dos son: De la exúcencia al f.\·1stent/'' (194 7) \' Dtscubrienrlo
la existencia ron Husserl y HúdeggN 11 ( 1949).
·
Rcspecro a las influencias en su pens,1111ic11co el propio
Levinas reconoce en sus inicios las ideas de los dos rn,1escro~
fenomenólogos citados, aunque enfatiza su poscerior rnptura con
Heidegger y por encima de codas clbs coloca, el h.1bcr conocido :1
un gran hombre que lo acercó a un judr1ismo uiviente, el cual le
transmició "el uigor intelectual en la crudeza en /11 potenri11 del
Talmud." Al respecto nuestro filósofo comenta: le
Recuerdo que he ido de est11diante a Frihurgo pam conocer 11
Heideg'(er y para aszstir ahí a sus runos universlflmos. Tmia kz fim11:
rntenrión de escn'bir !tts tesis sobre su pemamiento. Li-a el p,riodo e~ que
Heidegger era ya muy célebre y ruando no em dificil 1'ffo11oar ni él a un
maestro. Todo aque//,o que ajirn111bfl era, al mismo tiempo, sorprmrleme )'
enunciado con autondad. Yo no estoy ahoni bien al corriente rlcerm de !trs
re!Aciones rntre Hfidegger y Hitler y, además, en esr1 época el presumo
11acionr1/socialismo de Heiderger no constituía 1m problema como lioy,
porque Heidegger tenía un indismtih!e carisma personal. Su simpatía por el
11(1.2,ismo parecía secroukma e irrelevante respecto a su manera de dominar
los problemrzs filosóficos. fra un pmorutje abso!utarnentefascinante. Ejerria
wu, influencia muy fimte entre sus colegas, stLr jilosofi11s. Se tenia /¡¡
irnpresión de que si Heidegger decía cualquier cosa, es un dl'Cir, no mlían /¡¡
pma disru.sionrs postmores.
Mi infzncia, en cambio, h11 estado signndti profimdamente por el
hebraísmo sobre todo 11 través del comentario 11 !tt esai'tum, lo quf yaoÍl
sobre l1 mesa de cada hebreo. A este propósito quisiem recordm· un
acontecimiento decisivo para mi famlllción: el descubrimiento del Talmud
que no he temdo la ocm1on de hr1cer en familia. Lo he ronocich m,ís tarde)
mucho, de un vecino, un vtrd,rdero genio del Talmud He sido m disdpulo,
aunqueyo no he pfns1tdo estar a su t1ftum. Me refiero al SeJior C'houdwzi.
Era un genio en el se,mdo absoluto de !tr palnbm. Un hombre que podía
pasar por un número muy grande de idem sin sentir /,1 obligación de
llevr1rl.as a un éxito condusiuo. Tenía fl Ttilmud dmn·o, enm.rnado,
viviente.

Esto, al Indo de !tr injluenci,z de Husserl y He1derger myo 1ínico
nombrr ahora me apena prommci11r: y es el 110111brl' dt' un genio que
representt1 todti una co11iente de pensmmenro, que a!Í11 está z,h,11 t1hom y
que desanvlkm sus discípulos. Remerdo que todo aquello ,z lo cut1! filos
467

�lleg,1ban y pensab11n 5e infozmab,t. Al ltuio de mi e11ruentro con Heídegr,ery
con Husserl, este amtr1cto con el Señor C""houchmii ha sido verdaderamente
1
el gran acomeciminito de mi vik.. '
C racias a dicho encuentro con e! seí1or Chouchani v a sus
enseñanzas, ,2n 1957 l.cvinas 1n1c1a también b leccura v
comenc:uios dd Talmud en e! Coloquio de: los incelecrnales
franceses hebreo~. l.cvinas afirma que para gusrar el Talmud se
nc.:cc.:sit.i ser hehreo y haber sufrido como hebreo
y en ello "hay
11
una pequeña responsabilidad de un cierto Hitler ' '. Para el año de
1933 Levinas rompe con Heidegger a quien nunca perdonad su
cerc.rnía con el naiismo. En una ocasión -después del holocausroal cornenr:H una discusión acerca del perdón en el Talmud,
escribió: "Uno puede perdonar a muchos ,demanes, pao h,1;• algunos
alm1rwes a los que es difícil padonar. Es d1f!cil perdonar a

'd
,, ,,
H e1 eggc1· .

Emmanuel Levinas vivió y creció en un contexro de guerras:
fue .1iccodo por lo~ dos conílicros inundiJ.les. e! primero llevó a
su familia .1 refugiarse c:n lJcrani,l y mienrras ,1hí residían se dio Lt
revolución socialista. Posteriormente durante la Segunda Guerra
&gt;v1ttndial este filósofo fue movilizado como incérpret&lt;.' de ruso y
alemfo para los aliados y prisionero de guerr.1 de 1940 a \ 945 en
un campo &lt;le concencr.1.ción en Hannover, Alemania, saldndose
de recibir el mismo craro que orros judíos debido a su condición
militar como intérprete; sin emb:ugo su familia extensa muere en
Licu·111ia durante la segunda Guerra Mundial.
Durante lM aí10s cincuenta comien2.a ,1 trab.q,ir en su muy
original propuesr.1 de metafísica ética que trasciendl.'. h tradicional
neutralidad érica de la OnwlogLi. Después de la scgund,1 Guerra
Mundial Levin,1s Frecuencaba la vangu:irdia. de los círculos
filosóficos de Jean Wahl y Gabriel Marce l. -pensadores
cristianos- Durante esos años inicia asimismo la dirección de la
Alianza 1sraelita Universal de París y de su bcuel.1 :"-Jormal
Israelita Orienr31, así como su amistad con Henri Nerson al que
dedica su primer libro de escricos judaicos: Dificil Libertad.

Ensayos sobre el judaísmo ( 1963).
La obra nugn,1 de Emm.rnut:I Lcvin.1s: 7'otrrlid,ul e infinito
(1961) recibió ,1si111ismo inílucncia de Lis filosofí,1s Jcnominadas
dialógica~ Je Marrín íluber, -filósofo t:xi~cenci,ili~tJ, so&lt;.ial1st,1

is_r~elí, de: origen ,1usrriaco quien
.
.
dialogo y su signiCicado , .
_. 1 soscení.1 la importanu,1 del
~
·
é'x1srenua 1:s¡,i
1
, .
cambién de la relaci-í11 ,
D' ,
r1u1.1 r e[Jco, escuJioso
· , t.:ntrc IOS \' ¡ ¡
1.
- h:1sidisras
6
1 . . e wmort:- y Je FrJn7
Roscnzweio,
.
t&gt;
. am os-,
.1s cu.1les nL d. .
.
ana l izar su propucsca ac~r
.
&lt;l
•
1·
.
1
.
,
r ie &lt;.n ,1prec1,use .11
cea e ,11cac1onca·.
os pensadores has1"J·
i
1
.
ia-,1-cara LOn el Otro.
Al
1111 es parece pr
'
d" ¡ 1
a la teología la conducta ,·1·1 1
. ¡· imor ta a ,1 cosmología v
.
•
,l
co r I t 1 1 na
· 1,1 ética ' que·
a 1enra.
' '· es e1cc1r
1

. En . el .1no de 196/i1 se d esempci'ió . .
7
1
co
,110
prolernr en la
U n1versidad de Poiucrs · e 11 1º(:
e 11 .1 de ¡&gt; · "-,
1 )
en Li Sorbona S ¡ LJ
,lrts-,..., ,111 terrc r en
197 3
. - u o )r,1 l' otro modo
.
esenci11 se.: publica en ¡ 971¡
que ser o &gt;11tÍs {//Id ele la
raíz hebraica ' h' cil
. f't,l Iev1n
. ·1st·111
.
- Por
'd 5Ll sólid.1
]
i
oso
1 . 1 L.
.~cog1 ;¡ en o, espacio . 1 . .
•
, • ,1 ,a ,1c o o1&lt;.:n
. .
s Jllt ateos ' gr.rndement
.1 .d
.,
por os u1sc1.1110~ en r:i ,
d. º¡
e v,1 or.1 .1 tamb1tn
1
. .
'?on e a u.·rL,rnÍa ·
.
ptcceptos. unto .1sí 9t1L en el írnb· í'\ ·r·
con rns propios
11:111 su5t·r1(
·1 o una co1wcrsió ' , . tro,1osotcoalo
J
J
.
t,unos pens.1
ores
n t.1uca lH! Le\·1nas al . . .
.
,
o bs1:inre. como veremos m.1s
-' .,l J e I.11ue él afir n 1Lílsr1.1111smo.
~o
·h·1·
una C(J11\·crgenci,1 en b.
. 1·l . ' ,
t ,1 a post t ,d.1d de:
.
1
s Les¡&lt;¡(&lt;.: ¡uJ11s1110 \' 1
..
c¡cmp o nüs renrcsenrn·. el. [· 1 '
. . t crist1an1s1110. l-::1
.[ , fi
r
, 1\ o
e .1 ,l r.1 co ns 1 ¡ ,
.. , [
.
1c1, por p:utc de los
.
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. L_&lt;.: rauon te ~u~ ideas
f1 oso
. d
. pens,ll urc.:s u IH I tr . . . 1
'
rea iza ,1 por el "rln til . e ¡·
. , 10s. L\ ,1 menuon
•l
,
::-, ,
t o~oio
enoml'n&lt;ílog
, ,1
quien adeni.1s es el m·iximo . . .,
Lo, reo ogo y pocL1.
1
I
&gt;
]
' •
&lt;.: P e' t' n t.111 l l" d&lt;.' [ 1 I 1 · (' · ¡·
ap,1 t1.1n P:1hlo 11 que .
l'l
. g cs1.1 .ato IL,1: d
¡esp
&lt;.:ll ~11 111'0 Cruz,wdo el umhrai rlt' /,1
eranza se rdierc .1 l.e,·i11.1s LOrnti a / 1111Ís _uunitle pe11crldo1·
L

~

co11temporá 11 eo.

J

A .pesar
de no I1.11er
l
. • ido
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m .1ndt:,1
. .
convers1on ,11 nisti,1ni,
¡:
, . cxp1e,,1me11te un.1
. 1 . .
. mo. m111.rnuel I c.:v1n 1s
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ag1atcc1m1ento h1ci1
1
,. gu.111.1,1 un c,pcu.il
, . rn, ,IL L"pto, de cur i
. ¡ i
eu or ,l parrtr de 1
.. .
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, L,ll 1, ,lt ,e l'L'LtlllOCt'
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,1 pu ,el uunn ¡11d1 l por le
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so re el cr1,ri rni,m
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1, n,17 1, . I ll un tLXlCl
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evo l l!C!Óll ptr'&gt;on.il re• f)C 1) 1
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Vireme de P,/1(/. !.o ,¡uc le, d,·/Jo ;obn1hlit1 /,1 .Rnmrudy d r('(mwrn;111·11w 1·i1
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1ms,71rnrdia n-isr11111,1 )' /,, dt /,1 Trmd; j11dit1, me h1 pmnitido compm1der
l1 rtl1mm enm·.1wl1ú:1110) ir1Jt1,n11mw 1'11 JI/ ''pos1t11•1d111" Puedo d&lt;'árlo
m otrns rr!m11noJ: en .m pos1bil1d1d a~· r/1,ílogo) rle )1111b10,Í.(. lle ,1cog1do condit:'L: lx\'in.lS- 11111_)' pos1t11'1//)1('///t' /,1 dl'l/,1r,1C1ÓII del Co11cil10 l~mm110
// ":\'o,m1 A1•r,u/' lle !'Olllfl't'IUl1Jo el msti11ni.s11w en su "i·ii·1r) monr
por wdos los ho111/m..s': los rmninws an·ilmym m11d1,1 impm11111ár1 a In que
ll1111t1n /i•, 111Í..im,o, s,1tr,11111•11to. A óft' respecto, os t'W'llfO 1111,1 pequr'ñll
/,iswn,r: H,1111h,I, 11rmdt, 1t{í!;J11 ncmpo ,mres de s11 ,m,nu, conti1b11 ,1 111
r,l{/10 /i-.r11ces,1 c¡ue (w1111l0 t'ra 1111ífl, rn su cmrlul n11rr1I Koenúrbercr. cm día
c/1¡0 ,¡/ r,1bmo 1¡111' le {'11sáitm1 n:ligui11: "Hr pt'rd,do l1 fe''. Y l'l mhino ft.,
rl'.'fº11d:ó. ·~Q11ié11 tt' /,1 pide?''. [,11 resptu•sf&lt;l es c,1mctmstim. [,o que
¡,11pm1,1 1/0 es l1 _f, mio el "hactr''. Hr1m· sigmjic,1 sin d1ul1 un
, ·0111¡''0IT, 11mt'IJfO numtl, pn-o ftl111bié11 t'I nto. Del rfSto, ¿m:er _y l,acer s011
d'.f,roucs? ¿Q:lt; ,1r;,1~fü1 mw; ¿De 1¡11é l'SttÍ hechfl t1 ji:? ¿De! p,1l1bms~ ¿De
1&amp;,é ~D,· ,0111·1ct'fo111's) /_,011 qué mYwos? ¡Co11 todo el cul'f'f)o:' ¡Con todos
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. , o una l'Se11c1.1 que le, es comun en su . . . .
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r ostro lo que
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. .
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. i so i..:t,l . , u aperrur;1 honzonr1I
,
?e~_eros.l prmkg1,1 el reconocimicnco del Otro como - , i ·... :,
rn ispensab le p.u,1 llegar a conscic uir e .
.
. cont ,uon
ace rcamiento de los seres h
s . como Sil Jeto ~ propone el
- · u manos sin media -·ó 11 d . ·
ni preponderancia J
· b
u
e ntnguna
d·isrinción
d
e uno ~o re orro debiJ 0 1
l ·
[lpü e diversiJad p ·I _
.
·
• rn,1 qutcr
reconocimiento y. la º:c:ai~(~.Jl~::r¡~ S~I a¡~emlira a l.t .ilccriJad. l'l
extens ivo h ·
d
t&gt;
t,o, imp ica el respeto v es
ac1a to os los otros en un 1cro de
'J 1d 6 .
q ue propone como J • · . ,•
' ·.
.
gr.nui · a solut,1,
U
a un1c.1 \Ja para const1ru1rst· como sujeto.
- .
rec . n aspecto relevanre de esca ética consiste
en que
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por
razón
de
que
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posibil
idad
d
. .
P
corno .
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e COllS[l(UlfSC

s~_JJt~ se un a en lJ absoluta graruid,1d, es que se lo t&gt;rJ la
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arse,_ n1 stn acoger al Orro :' od.1 cual mc:dianr,c su cxisrcnc·,~ .,l'
consrtruve
·
·
•
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. , con,o su¡tro
,1 ¡ mismo
r1emno
·6·1· ' ¡
o realización &lt;le los Otros.
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que los seres h
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.l .
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prob lenu Je] sujcro ,1 p.1nir del problcm,1 Jcl conoc1rn 1enw .
olvidándo e de su aurénrtcJ condicicín onrológica y' hace un.1
profundJ crÍlÍca a lo. hum.111ismos prop11csrn~ por dich.1s filosofías
porgue ninguno fue -a 5ll juicio-, lo suficienccme,rn.: humano,
derivando en ide.is y prácric.1 rróncas. -como el olipsismo:" y el
hedonismo · 1 por ejemplo- y en el incumplimiento de l.1\ prome., as
de progreso y de arrollo de la modernidad, gue produjo en cambio
gr;ives arencados comra L1 humanidad, como los conflicco~
mundiales y los genocidio por ejemplo .
l::.sce pensador cuestiona fu11J,1mcnr.1lmcncc b conLerc ión de
una subjerivid,1J d11ra, c. decir cenrr,1da :, cerr,H.h sobre sí misma,
cgoísra e indi,·idual1 ra , " .. zrn ,r m,wer,1 dum de pos10011am1e11to
que f j la posttividad del ser"-·'; Lev1na muesrrJ la solcdJd en que el
ser human o es due1ío de \ll exisrir r s&lt;: encucncrJ ~umngiJo,
- como pasto p,1rrl s/ mismo-. idenrific.1do con el prcsentc:, ,lh orco
en él por causa de su mar~ri:ilid:icl que lo dcr&lt;:rmin;~ ,t ocup.u- e de
sí mismo y a cenrr;irse .1 pe .ir del Yo qu1.: inrenca salir, moYido ,l
ser por el co1111tus essmr/1, -en el sentido que pinoz.1 le ;1 ·igna- y
al cu,11, in cmbJrgo, l:i iJcncid.1J relupcr.1 siempre p.u.1 hacerlo
volver r mJntennlo enLt'rr.1do. r\ difert·nciJ de orro~ (iló~ofo~ que
propo1~en a L1 sole&lt;l.1d como co11Llicicín :• fornu p:1r.1 con~rituir
una iJc:1Hid.1&lt;.l individu.11. nue,iro pcm.1do1 pl.inrt·.t wmo
condic1 cín 1.:l cncuencro rnn &lt;:I Otro q111.: ~usr1.h.· .ti \'o Je l.1
soledad , Li Ll1.1I 111ici,1lmentc no )e Jebe J l'.)t.u le\.1111p.tr.1do. '&gt;in()
como se h.1 mencion:ido, sumagido en . í mismo.
Por su parre LevinJs, lft'e en ~· promun·c un:1 rnhj&lt;.:r1,·id.1d ,¡uc
pa rre de did1;i inrcncionalid.1J que proyl:',.:c.1 .1I Yo h.1 i.1 el l'Xto:r1or
pero que no regres.i ;1 encnr.nsc en l.1 idrncid.1d, un.1 \uhjcti\id.1d
que se insr;1ur,1 en el hedrn _\' el lllOITll'l1to 1.:n que e l .t el
reconocim 1cn10 de la .drcrid.1,I y que, f)CH Llnto, ,e dehc .1 lo\
ot ros a (¡uiene\ ,lu&gt;ge ct&gt;m1, liué,pe~lc-,. E, ,1 p.11 t11 J1.: e r.1
onccpci ón .11.'.cru Je l.1 u111q1ruc1011 dc l.1 rnli1l'ri,· 1Ll.1d l!lll'
propone lo 911c ha dt:no111111.1dli ·om1i cl "l 1I11J/.rI11,1J11J clt·! otr()
hombre''-. [ .1 proptll'\l.t kvi11.1-, i.111.1 .tlirl' l.t ¡i1&gt;,ihilid.1,I de ¡ue L'I
desarrollo lk l.1 rnb¡ni,1d .td 11\l ,l·.1 1111.1 c.1r;.1 nq.'.,ttl ·.1 p.1r.t el
exi tcntc que
l.1 explíi1m.- 11r.1 u,1110 un 11.111,Lur111 ,()lit .111ti
encerrado en un.1 iJcnriJ.1d 1nd1 : 1du.tl1q.1. por el u11111·.1r111 ¡'l 1111&lt;:.1
que el advenimicn10 de l.1 \l1b ¡u1nJ.1d ,1il() n JHl"lhk ,1 11.1,·c, 1kl
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que e l i o ..l recono
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el ¡Hescntc, que.: es e
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su pcr111anenc1.1 en
. : r 1 lkva v.1 no ha,· nus
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11 mutrte· un.1 ve,. que o .
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·.
pos1b e ,1p u.H :l •
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tLisu.·t1Llenc1.1 en
.
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1·1~ro 110 ma\ p1esuH&lt;.:. ..1
l
uempo p,n,1 c s1 L ,
.
•
1. l
dos tern11no.'&gt; en .1
Levin.1, ~uponc el manttn1m1enro LL os

..

.,

b5u 111 e u 11 o e n el o l ro ,

rd.1c1on. no s&lt;.:
ll son \Js reLtciones
. , Sll . , e. e ,. I fte.u n u1·d
1 ,1
la re l:1c1on er 0 1 '1 • ·1
1 · ·
. decir
.
.·
·r ·11 l 1 tr,1scenL\ enu.1
e'11 el scnudo cv111.1s1.1no,
l . o
.
perm1 t:
i 1LI sino
nut: ,1 111~1.wran.
·¡ , )nscrvan 11 P1ur.1 ¡·ll,
,
•
l .
no so o e&lt;_
,
, &lt;l
, d
a e.negaría onro óg1cl,
un. l
rr,1scen d(' nc1.1 es ¡)ues a em.ts .e .d

que

que

1111 orro, un Mi-A1irnrn v Otro, por lo yut: pruponl' t¡uc 110 n l.1
concicnci.t r.1cion:1l la ví.1 de ,l(LL'\O .1 l.1 ,dtcrid.1d, s1110 l.1
s1•111ibil1rl,1d por medio de l.1 u11p()r,d1rllld \' '-11 1·1J/11¡,t11osidarl. 1 ,1
se11sibilid.1d no es un.1 r.17.Ón Lic~.1. Ll un.t locur.1. y.i (!lll' est.í ,lllles
que la rnón. Est.1 po,ihiliJ,id Jl' ,lLLc,o .i l.i .il1er1d.1d por medio
de la sc11s ib ilic.L1d l.1 cxplic.1 con l.1 \igu1cnrc resis· l'/ sl'llth- no h11.ru1

l,z rrl,1rió11 co11 !,t rotfl/;d11d sino mt111re11ersc t'il lrt .1ep11r1JC1Ó11 rl,·I ia.
l11 semibilid11rl es el rontt•11tam 1nJ10 mismo c11 lo ,¡11e es sentido. Así. el sujeco lcvinasi.ino es em111cnrcmente un s11¡c10
corpor,11, encunado y la corpor.1liJad no e, co11ti11gcntl'. \ino
fundamental para el rnjero concreto, antes t¡ue nH:IH&lt;.: el s11¡c10 es
cuerpo. El cuerpo .rn ponc ranro u11.1 posición como L1 .iJquisicicí11
de un .1 v1s1on que st: sostiene por L1 p1opi.1 im,1gen , l.1
corpor,1licl.id es IJ modalid.1d en que se asume la ex1eriorid,1d, en
que el Mismo determina y es derermin.1Jo por el Orro y por l.i
propi.1 nuterialidad; ,1f1rnu en este .scnrido: "F/ rnerpo es lr1
elcl'ITCTÓ11, pero tflmh1én todo ti pno dl' la pos1Cid1J. ".",
En todos sus textos ,irgumrn t,l la i mport:incia de L.
corpoL1lid.H1, no rrn ~ó lo en el Jspecro .rnrropológico sino
primordi.ilmenre desde un punro de ,·isra onrológico y mc1;.d'ísico,
d,1do que la corporalidad es posibilid.1d de percepción que deriva
rn sentido y por tanto de con.srirución de l.i subjccivid.id. brc
pcns;1dor ofrece argumenr,1ciont:s en contra de l.i cnis rradiLional
de 911e h concienci,t es b que asigna el sen rido. l.1 CLL1I dcnvó tn
un s11jero racional, cerrado rnbre sí mismo, sobre s11 i11 tcriorid.1d
egoísta y propone que es l.1 sensibilidad l.1 que puede t'ncarg.trs&lt;.:
de ello.

Lltcgon.1 cuc.1 y por ,
. .
¡ · f cu d se \'IS Iu m l)fJ 11 e·n estt• rel.i.ción nórica . y
rl [lempo, a in lnt 11.
. , 1 ·sembocrn en l.i tr.iscl'.ndcnc1a
en la fecundiJ.1&lt;l . es por e o que l l'.
'

En la propuesta levinasiana !J corporalidad como condición
ontológica. no está separada de la espimualidad, Jel .dm,1, sin la
m;1teri alidad el sujeto no podrí,1 vivenci.H el sufrimiento y b
mue rte que son dos vi;1s privilcgiadJs por nuestro filósofo p.tr;1
que el sujeto se:i arr:1nc.1do de su ident idad y rued,1 tra,cender.
Afirma: el cuerpo no es d obsrdcu/o op11e.r10 1il trlmit. ni la tumb" que

como tr.111s-subst.rnciación.
·sn Cilosófic.i t:sd
t.:s ·1m¡Hirt,rntc señ.11.u que esta proput: , 1
r, nte :ipcD'a&lt;l:i J l.1 expcricnc1.i
. d e l os sc·r e·s wm ,1110s en su
1
P enJme
, ::,
e . ~
• 1
· ¡·
de u 1 11.H
m., que desde un.1 postura
1
v1u.1 cottl ian,t,
.
.
bl .
1
m 1tcri.1liJ,1d cnmo a
1
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L·vinv, esta ect J. •
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lcn0meno og1c.1
l.'.
,
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":liilogo" entre un \'O\'
J
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nrnnt:r
l
•
·
·
Londición p.HJ que pue '1 l
r

lo aprisiona. sino aquel!(/ por lo rn,il el si mimw es l,1 rnsceptibifidfld
en sentido propio. Pasivit!arl extn'mfl de lfl "e11crtr1Jfl_cuí11 "; estar
expuesto a l,1 compasión y el si 111rs1110 al don que rnt'Jfrl.
En ese sentido el concepto de trflh1~¡0 plenamcnre rel.1cionado
con b corpor:ilidad, con la matemlid.1d del sujeto y rnn el
sufrimimto es de gran import.rnL.1.1 en este sisrema i'ilo,ór1co \',J

,

. .

t ll1to

di.'.

L·1

,
un.1

1

SOc.t.1 1 ,ll.

1-'i

�que ts h acri,·itbd que permice al su1ero satisfacer sus nc.:cesidad1:s
al riempo que experimenta rod.1 la c.irgJ Je su prop1.1 m;HeriJlidad
~· posición onrologica; en él p.1rciciprn el esfuerzo. l.1 Jific.ulud y
el dolor que determinan que: el '&gt;ujero recupere el peso de su
existencia que implica su propia libertad de existente: "... el
rnfrimrento como el r1co11tecinlle11to en el que se cumple tod11 !a
soledad del exiscente, t'S decir, toc/11 la intl'nsidad de su 1•f11rnlo
" :,
consigo n11smo.
El cuupo no es un objero sino un régimen ontológico, "hybns
ontológica" y.1 que en él coi nciJen dos pu n rns tk visra; l.1
paradoj,1 del tiempo hace que coincid3n un riempo qut: v,1 hJci,l la
muene ,. un ,1planmicnro de la misma en el riernpo, .1 rravé~ de la
\·olunc3.J: '"El 11pfi7ut1,1iento de !,1 m11ert1' 1'11 una uolu11r11d morttlÍ- d
tiempo- t'S el modo ele e.\1Ste11ci,1 )' la rerzlicl,1d de 1111 ser sept1r,1clo 1·11
rela1ió11 con el Otro." lln !&gt;er indcpendirnte de útro y ,d mismo
tiempo ofreciJo en la rcl.1ció11 e:, un ser tempor,d.
!'Jr.t Ln·i11.1s el ricmpo i:s el "rtrín 110 "dicho LO!ltr.t b muerrc y
.1 diferenci.1 de Hc:1dc~ger, u&gt;nsiderJ qLLe c:I ser no n ffY para lil
murrtt', ,rnnquc ésta es un hecho inminente, ~,110 qut: l.i
. . ubjerividJJ se consrituyc fun&lt;l.rn1ent.ilmc1Hc como expresión Je
un ser contra la muerre; l.1 libt:n,1J supone la posibilid,1d de
apbamicnto de Li mui:rn: en el ricmpu. l.l muenc 110 t'S ahora,
por ello yo no puedo ~er d11t:Í11) de lo que no e, ;1hor.1; t:I por\'enir
que ofrece la muerte como elt:mento no es .n'tn el tiempo, y.1 qut
se rrJta de un furnro que: el hombre no puede a'&gt;umir y ~ólo se
co11v1enc en clcmtnrn del ticrnpn si t:nrr.t tn rcl.H.:ión con el
prcsenrt:. !· l tiempo p,1r.1 el rn¡eto es t'iniL,1mcnrc prc~enrt:: .1cro no
potenc1.1.
Afirma nuestro tilósofo qut: .rntt el .1 .... 011tt:L1111iu1to de la
muerte el porvenir est.í. Jes\'Illcl!l.1Jo dl·l prncntc, &lt;.:'&gt;le 110 pucck
•rnticipar y se pic1de toda \..on11,Hur.t!111.Hl t:ntre c.:1101,. :--.:o podemos
encontr.ir en d presenté 11.1d.1 qut: cqu1\'alg,1 .il ¡)01vt:11ir , no
podcmo~ aprc:hcndalo porqu1.: c~ cot,ilml'llt&lt;.: d1fl'.r1.:nt1.: y 11ut:vo.
Alás que rmoz ,1orí11 r!t• 11111'5tros t'StiltÍm ,111!1111ms. dt' 11110/r//J
1

uuzlidades. el t1empo t'S cst11n,t!111c1!11' 111111/tt'l'IJ 11.tii1JJimto.

Afirma l.evin.1s: "/·n um.1,·,um1la. Jólo 1111 .ll'r q111· /,t1yit
t1!c1111z{{do la l'.\ 'tlJfJl'rtl(IÓJI rlt &gt;ll _10/c,lllrl 111,·tl1c11Jfl' el rn(ri11111•1/fll )' /,7

la

relaáón COII
muerte puede SUUtlrSe en el rerre110 l'/1 el que Sf hace
1
pos,b/e la relr1non ron otro. " º
.
El rema &lt;le la muerce en Emmanuel Levinas es sumamenre
1m_ponanre po~que como imposibilidad de roda posibilidad .ibrc ,d
su¡eto oponun1dades de rebcionarsc con ].i alteridad.
~a obra de Levinas es ran exrensa y su pensarnienw tan
pro!ifico Y profundo, que c:n el presenre artículo tan sólo ha sido
posible ,expo ner brcvemenre algunas de sus rcsis principales, con la
111renc1on
fundamenral de inreresar
- .
·
.
, •1 ] lector ,al ace1cam1enro
d1recco co~ ~sre filósofo de la sensibilidad, quien se ocupa de una
maner\poer1ca de_re~~s con10_el rosrro, el eros, la vo luptu osidad,
la
ti discurso ' el silencio , 1-,1 f·ec un d.10.1
J. d
¡ ca11ua, b subsmuc1on,
.
,
a moLldJ, el uempo y la muerte, por cirar só lo algunos. Podemos
apreciar gue l~s temas que son objero de un especial rracamienro
por parce del hlósofo de !·1 J!te_riJad son los mismos que ocupan al
ser_ hu_mano en su ex1srenc1a &gt;' la &lt;letermin;in. L,1 fílosofí,1
lev1n:1s1.1na consriruye un modo de juzgar écicamenrc ,1 la cultura.
En u_n_ mundo_ a?obi.1do por la violencia, en el que IJ
gl.~bal1z~uon econon11cJ ,1mrr1;1za con barrer con rodas la 5
dtierenc1 ,1s ~ i~1poner parrones culrnrales de los pJÍses con m:iror
poder econo~11~0. en
mundo ,1ün 111ulric11lcural. comprend~r \'
poner en pr:1n1ca la hlosofía de l:mmanud Levin.is es un,1 ¡,1re~\
inaplazable. La supn\'iWnL Í,l mi~m.1 dt: l.1 humanid,1d podrí.i
depender -~e la comprtn\ión y .1plic.1ció11 Je esc:1s rcsi\ gue ,¡ 11 sn
una rel1g1on nos dcnu11d.1n el .111101, el reconocim icn ro v cl
rcs~ero a los _dem;Ís, :1 !.is Jifrrl"!1c1.1~. bpno t¡uc e\tc pn¡t.iei"'lo
amcul_o lOntnbuya ,1 dcsperru es,1 inquit:rud por l.1 ho1i 10 Jll ,tlid,1J
Y la bus~ueda de l.1 paz con h,1~e rn el reconocí mienro r el res•)ClO
a las dikren~i.1s, mediante t:I di.ilogo ,. que podanrn~ com/mir
nue\'~S reflex10ne~ ~obre l'Sr_c_ gr.111 filó\ofo en otro c~pacio que nm
permita m.1yor prn!u11d11..tLIOl1 .
_El 2') dt: ditícmbrc.: Je l &lt;)t)S, .1 l.1 cd.1d de 91) .1í1m. rrnm 111 ud
Lcv1~,lS mucre en P.~rís .1 LOll\eU1ér11..i.1 de ll11 p.1dcurniL·ni&lt;,
card1accJ. Dur;1nrc el !unu.tl l.1 111111.111.1 del 2~ de d1t-i1.:mhrc de
1995 , Jacqucs Dcrr1J.1 pronunli.t u11 l·mot1\'0 di,1..111 ,11 ,¡lll
denomina &lt;lt: acogid..1:
. Drmmtf fogo l7tmpo. 1111~¡ /,11;~0. !,t rm11t!o d /1 '1/i?· ijlll' 1/1·, 1r •lt!:n, ,1
Í:mmttnue/ f .t7'fll,Lf. ,'-i;tln:1 qui' 1111 1·11;: ll'111htm;1 1rl 11111m1·1ito 1/¡, rli·r 1,-/0 ¡
sobre torio ,ti mome1110 rk dt·11rlo m l'():: ,dt,1, ,11p1/, rli-l111rt rl(' iíl, 1,111 1&lt;'l"/tl

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1

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! ·egún el calendario Lituano entonce · en uso. 11 ce el 12 de enero de 1906.
po teriormente en Francia, celebraba su cumpleaifos el ·o de Diciembre. de acuerdo
con d calendario del oe te. nace entre los calendarios Juliano ~ el Gregoriano. Por
ello en d ifercntes documento encontramos como frcha de nacim ic1110 los aiio ·
190- ~ 1906. lnfonnación obtenida del e,,. Y rk Times. Obitua~. Diciembre "27 de
1995.

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· br ,...· f.-Il1 tl"'"111 ll l' · C \' I ' .

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DU EL. Enrique y GUILLOT. Danil'I. Lth&lt;?r 1ná11 l,u11ww11cnrn11a _1· E111111w1111.'!

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• igln \.\.l. 1 )92 . 136 PP··•\''('i

IS

r. --19.

~ Yidd ish. El lenguaje Yiddish miembro del grupo de la Alemania Occidental de la
subfamilia Germánica de la familia Indoeuropea de lenguaje . Sin embargo no e un
lenguaje nac ional. el Yiddish es hablado por alrededor de --1 millones de judíos t'll
todo el mundo.
5
E11111"m11e/ Le1•i1111 Tl!sti111011ia11;,a Filowfica.
Te timonio Filosófico- París. In tituro Italiano de Cultura. juc, e 5 de ma~o (k
1994. id en ,1 ww.cm f.rai.it/inten í lc/inteni tc.asp?d ==233 22 X 200 l. 16:-l--1
pm . Traduc ión í ersonal del italiano.
6
LE\11 AS. "Muunce Blandrm el le regard du ¡,oé1e · en ,\!onde ,\'olf1·em1. 11wr:o
1956,

' LEY! AS, Emmanuel. En Jéco111·era111 /"existc•nce m·l'c Hu.iserl el lle1degy,er P.
126 (vid en GUILLOT. p. 50) La traducción en e pañol es: Di.:.,rnhn!!ndo la
er:isrenc,a rn11 Hunerl _1 Hetdt','{'&lt;,er.
8
Emmanuel Levina Te timonian¿a Filo ofica
q D rrida. J. ·· ¡ ·¡o/e11ce el .\fer 1ph_1·s1(¡11e ", en L ·ecri111re l!/ la d[f)en!llcl'. F.dition tJu
Seuil. París, 1967. p. 1~: . vid en Gl llLLOl. Daniel. Op cit. P. :6 .
10
LEY! AS. De /'ex1.1·1c11ce á /'enst,1111 Obra redactada en gran parte durante los
año de su caut h·erio en los campo di! con en1ración .

�Le, mas. [11 dc:cu111·i!r&lt;1/1/ 1·i&gt;x1ste1Ke 111·et / !11s.1&lt;!rl l!I H&lt;11degger
i: Debido a la 1mportanc1a de conoccr la opinión de Le\ inas ~e inclu:,e completa la

11

a pesar de ser mu~ e,tensa
· Le, mas. Emmanuel. Tra HeuJclcgt'r f! ,t Ta/11111d Tomado de la cmrcvista
Te.,11mu111,11i:il filusu/irn - Parig1, lstituto Italiano di Cultura. gio\'edi 5 magg.io 1994.
httr 11 ,1 ,1 emsf.ra1.1t biog.rafie anag.rafico.asp?d-=30
.~ llJF.~1
'te, inas \ 'id en °t"&lt; Y Times obitua1-yhnp: hom1.:.pacbcl l.net attcrton levinas O13\TUAR Y.html 2003-03 -1 \ \1:5-1 p.m
11 1-1 hasid1smo. como parte de la tradicion judía. es un movimiento de renovación
que surge en un paiodo de profunda crisis :,ocia! en Europa oriental. Polonia.
l.11uanrn &gt; Lmrnia. principalmente: pone e\ acento en la devoción y no tanto en el
saber religioso. ~ busca. en consecm:ncta. devolverle un sentido de poder ~
c~pcranza a l:.i población Para el has1dismo lo sagrado está manifiesto en cada uno
de lo~ acto, del hombn:. --La Tora. la le) en términos normativos. es al mi~mo
tiempo la le: có,1111ca. la le) que tienen que cumplir los humanos en los ritos. en las
relaciones sociales : en la conducta cotidiana. y cs. también. parte Jc una ley mas
amplia que k Ja forma al universo. por lo que esta le) 1ienc su propio cammo": es
111, aria ble cn tanto que expresa la , olumaJ de Dios Ari Ra.1sbau111. antropólogo :
psicólogo por la L11mersidad de I el /\viv. Israel ..
hllp: \\ ,1 ,1 conacuha.gob mx saladeprcnsa 2002 08ju I hasijuda.htrn
2003-03-05

Cili.1

13:3-l p.m
1" J11doí.1m1, _1· cm11a111:;11w Jaca 13001-.. CONMOVEDOR AGRADECIMIENTO DE
U-.V l:-,.IAS POR LA AYLDA DE l.,\ IGLESIA A LOS JUD!OS. Te:-.10 inedito del
filósofo hcbrc:o perseguido por la persecución nui R0i\1A. 11 sep (ZENIT.org).h11p: w11 ,1 googk.com scarch?q=-cache:GcnjRB11B 1:1111 ,~ 1cn it.org spanish archivo OOOC/ ZS0009 l l.t:-.t-crnmunucl-levinas ·juan· p
ablo-ll&amp;.hl e~ 2 'Xl 2001 10:5-1 a.m
1~ l:I Concilili Vaticano 11 en la Dcclarac1ón de 1965 .\ cwru ,-1,.,tat,· presenta la
postura de la Iglesia Catól ica ante cualquier persecución contra los seres humanos y
sciiala que consciente del patrimonio comtin con los jud10,. deplora 1oda clase de
pcr5ccucioncs y manifestaciones de :rn1ise111itismo por moti\ os teologicos ) éticos.
inspirada para ello. -afirma-. en razones de , crdad revelada ) ju~ticia. Cardenal
Kaspcr en el Congreso Internacional de crntianos) judíos. 2001 .
1'1 Pedro enrique García Rui 7 SEM0LANLAS EMMA~UEL U:.VlNAS ( \9061995 ):
ww\1 .1ztapalapa .uam.mX1iztapala.\1 ,1 \\ ce ti libe e111mam1dhtm
cii Solipsismo: doctrina que tiene por verd:.idera la proposición \Olo ~o e,isto. los
demá5. las ideas. los hechos) las cosa; no tie11&lt;.'n una existencia por sí mismos solo
si )O los pienso.
"1Teoria moral que cons1itu;e al placer millo d bien supremo de la ,·1da humana
~2 Emrnanuel Le"ina~. Totalidad e intini10 P. 107
el LI: VI NA S. l:.rnmanucl. / fumam.1I110 del 1111·1, lw111hre 1•rl
" 1 L1.:\inas. l·.mmanuel. ! 01al1dad e Infinito. P. 2(12
c1 lbidcm. P. 157.
1180

º6 •

- Ibídem. P 146
'7
;s ~;;l~AueSI Levinas. De otr~ modo que ser o más allá de la esencia p. 176.
. Emmanuel. El 11empo ~ el otro P. 123.
29
,o LEYINAS. Emmanuel. Totalidad e infinito. p 245
~~1manuel Levinas. El tiempo y el otro. r . 124
31
!b1dem. P. 117.
'" Se. prese_nt~ un e~xrracto del Adieu á Emma1111el Le1•inm. de Jacc ue~ Demda,
(Paris. Ga/J/ee. 199 ,! ,·id en Atterton· Pe1er• San
.
.
/ .
, o·1cgo U111vers1ty:
www.home.pacbell.net atterton,Levinas primarv.html el
.
l 8/Xt200 l. 16:59 p.m.
.
J)
hrrp://home. pacbel l .net'a1tertontlev ¡nas1

�LA PAUPERIZACIÓN DEL EMPLEO DE LOS
ARQUITECTOS EN EL ESCENARIO
DE LA GLOBALIZACIÓ N

Dr Adolfo Brn,w :--:arvaeL Ti¡cri11.1 .
lnsnruro de ln,·c,1ig.tc1r,nc, Je Arq1111euura

L'A:--:I

1

Los años ochenras en el mundo rep resentan la década en la
que las po líticas neo liberales ascendieron al escenario económico
mundial, los noventas , a su vez , representan la unificación de la
polír ica Je la mayoría de los países bajo la égida de esta forma de
concebir las relaciones enrre las nauones y enrre las personas.
Uno de los efectos más inmediaros de esrc largo proceso csrá
presen re en las crisis del empleo que han padec ido grandes
porciones de la población mundial de los países desarrollados y
en la pérdida &lt;le! valor del trabajo en el con rexro de los países en
desarrollo.
El proceso de desaparición de la buena pdcrit,l profesional
libre para los arquitectos es un Fenómeno que podría ,tsociarse a
esre proceso universal. Una de las cosas que hacen cviden te esto,
está relacionada con la emergencia de nuevos actores y nuevas
formas de ejercer la arquitectura en nuestro contexrn.
Hoy, la prácri ca de la arquirecrura ha cambiado. La
evidencia de ello no solamenre se presenta en la gran imaginería
desplegada por los arquirecros en 1.i última parre del siglo XX. de
la que ha dado cuenra la crírica especializada y la prensa, sino en
la manera en la que los egresados recientes de Lis escuelas Je
arquitectura se inserran cada día al med io laboral. El medio al
l¡i{',

�que se han enfrentado ha sufr1&lt;lo una profunda rransformatión
rambién, ahora, por ejemplo, las habilidades que han adquirido
durance su formación alrededor de la composición visual y los
conocimiencos técnicos sobre represencacwn, por ejemplo,
tienen que aderezarse con unos conocimientos y habilidades que
van de la alca capacicación a bajos niveles de especialización, para
el manejo de las herramienras novísimas de los despachos de
arquicectura. Las habilidades para el manejo de programas
computacionales que asistan el diseño o a la manufactura (CAD
o CA.M por sus siglas en inglés) en muchas de las escuelas de
arquireccura del país, se han ofrecido hasta ahora como cursos
optativos o extracurriculares, mientras que en los medios
laborales de la accualidad se consideran cómo las habilidades mas
impon.1ntes que un trabajador de la arquiceccura debe poseer
cuando busca un empleo.
La introducción de escos sistemas de producción de objerns
en arq uitcctura, ha cambiado profundamente las relaciones de
los trabajadores con el medio laboral v ha transformado al medio
mismo. Es comün que en grandes almacenes dt.:cal!iscas de
produccos para la construcción (sobre rndo los de cadenas
mulwucionales que se han instalado en d país en la úlcima
década), encontrarse con personal que, sin siquiera contar con
una preparación mínima en alguna disciplina del diseño o de la
construcción, se dedique a realiz.ar enCJrgos de diseño de
cocinas, baños, vescidores, inceriorismo, disci'lo de jardines, a
veces el diseño de casas completas, o de.: los i nmucbles que se
dedicarán a pequeños negocios; utilizando los producrns que se
ofrecen en el almacén para su consrrucción y auxiliándose de
sistemas de CAD para la elaboración del proyecto.
Estos sistemas de CAD son sumamente senci llos,
normalmenre ofrecen, en un ambiente gráfico para varios
sistemas operacivos comunes, una ventana para la visualización
de la solución de diseño en eres d1men~iones, con h posibilidad
de simular movimiento en el modelo de form.1 inccrauiva con el
usu:1rio, y en muchos casos con l.1 posibilidad de visualizar csros
movimientos en tiempo re.d y mostrando una muy buena
inrerpreración de la rexrura de los maceri,1les en los que pue&lt;le
producirse el diseño; existe normal men ce un a "palera" de formas
tridimensionales complcj,1s (puerta!&gt;, escakr.1s, molduras,

columnas,
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El asce nso del cap ita lismo global y la crisis de l trabajo.
frnó,ncnm
Este proceso, pueL1e ser p,uce de: ,·,1r1os
.
&lt;l 1
escruccuralcs que se han manifes_cado c~n .más tuerz.a des. l' .1acc:
.
del cap1c.1l1s1110
algunos anos,
1unto
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.
.
d.
loba!. Hertz (2002) haciendo rdcrenc1a a l~s. proLe:os e
g periz.ación del cmnleo en el ~cct0r de los serv1c10s .il f111Jl de
pau
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•¿
ª . . u el
la década de los noventas en OLCI ente. su::,1&lt;.:rc q e
adelgazamiento de las c:lircs profnío~1al~s, r~ndria qul' ver ~on
una devaluación de los cículos univc:rs1c.u1os trente .1 los p_r~ct:sos
. .·, ,.. . ínform:itÍZaLión
de algunas . h.1liiltdades
de aucomauzacion
·
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.,
,
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.
.
profesionales.
La
gran c:spl'c1.1 1iz..1c1on 1se
comunes en 1as pracr1Os
im ondría, enrnnces, como uno de los . recursos . ~-e . _os
rrabajadores del tercer secror _
J e l.1 econom1.1 -los sel\ 1c1os-,
como un paliativo para cs¡e fenomeno.
Una nora común que se prcsen¡a en los egresados Je l~s anos
ochentas v noventas de la carrera en I! ,~crualidad, es un _clima ~e
desencan¡o sobre la práctica proks1on~I.. L_o s procesos
e
frustración personal con el ejercic_io de la J1sc1pl1na no ~olan_1e~te
.
de la obra b.,
para L1 pracuca
nenen
que ve r con un adelgnam1enro
...
.
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c~
explicable
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ien como un
l 1 re, que P
I d
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De Soro
epifenó1:1eno del capitalismo globa , enero e _ que
d
(2000) ha caracterizado como una rupwra del s1.srema en ¡°s
formas de producción de la ciudad )' de la nq uez.a de as
naciones: una a bordo del tren del progreso que_ propon_e la
orrodoxia neoliberal }' la orra en la sombra ~e la informalidad
( ue es cada vez más tuerce entre los pa1scs po_bre_s y que
q rma 1mente presc1n
. d e de los profesionales .rcc n1camenceI
no
· para 1a v1 da ,v ,pHa
e
calificados para desarrollar sus espacios
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. b ¡·o) S1·no que erní relacionada con la falta de garant1as p~ra
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,
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l accu ·didad simplemente con una meio1a en a
un ocro en ª
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escenario, ~e pre sen ca enconccs como el ~1 t10 de la mas e
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voraz competeno,1.

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t

Beck (1999) insiste en señalar gue este fenómeno ricne que
ver con la insra lación de una sociedad hasttdtt en el riesgo. A la
m ucrre de los cscad os bencfaccores basados en el pleno empleo, la
inestabi lidad material que sería producto de unas políticas de
p rotección soc ial, habría generado un gran riesgo social, pues la
leg itimidad de es cas formas estatales estaría afincada en la
garan tía de una vida es t able materialmente. Esca estabilidad en el
seno de estos estados estaría garantizada únicamente por el
acceso ge nera li zado al emp leo\ la falta de éste engendra hoy
pro ble mas sociales va riados: "Una vivienda y un puesto de
tr:ibajo segu ro, y por ende un turnro mater ial garantizado, son (o
pueden deveni r en) ciudadanos capaces de apropiarse de la
democracia y de tornarla viva. El meollo de la cuestión se reduce,
pues, a lo siguiente: Sin seguridad material no existe libertad
po lít ica ni, po r canco, democracia propiamente cal, sino más bien
una situación de riesgo y amenaza general izada por parre de
regímenes e ideologías de corre totalitario" (Beck; 1999: 22) Para
los trabaJadores, esto implica, no só lo enfrentarse a un escenario
que cambia día a día, si no a una constante lucha por la
supervivencia, que es &lt;lesgastante y se percibe como
interminab le . El desencanto con la práctica de la arquirecrura
ten dría que ver, además, con el cansancio de la lucha diaria, )'
con u na falca de certeza en los proyectos de desarrollo personal
en el plano laboral.
El trabajo, al converrirse en el eje de la 6iografía de las
personas, cuando entra en crisis, pone en pel igro la estabilidad
vi tal.

El proceso por el cual el trabaio pasó a ocupar este eje y el
ocaso de la promesa de una vida estable por medio de un acceso
generalizado a éste, explicaría un:i parte de la sensación de
insatisfacción e impotencia que se experimenta en el mundo
ac tual. Rifkin (1996) señala que este proceso estaría lig:ido
profu ndamente a dos prácticas &lt;le las empresas y de los Estados
desde -cuando menos- el último tercio del sig lo XIX; los
procesos de automatización de la producción (la subsrirución de
la mano de obra por máquinas) y los procesos de me iora de la
administración de la producción. El hisrori:idor esradounidense,
sug iere que el declive de la foerza de trabajo puede verse como
un viento poderoso que iría arraves:rndo por entre los sectores

�producrivos; que empujó a las poblaciones campesinas, con la
inrroducción de las primeras máquinas agrícolas a finales del
siglo XIX a los centros urbanos en occidente; y unas décadas más
tarde lo haría en el mismo sentido, merced a procesos mucho
más complejos, en los países pobres; el proceso de
automatización de las manufacturas, que rendría lugar tiempo
después de esca gran migración, que empujaría al desempleo y a
ocupaciones en el sector de los servicios a las masas obreras a
parcir de los sesentas en occidente y dos décadas más carde a los
obreros del tercer mundo; el acelerado proceso de
informacización de todas las actividades humanas de los ochentas
y la pérdida de los trabajos en el sector de los se rvicios y su
substicución enaañosa en los noventas, por "empleos basura" que
ni garantizan l; mínima seguridad social, y l:tboral ni dan una
sola oporrunidad de crecimiento a las personas, sería uno más de
los eslabones en esta cadena de pérdida del crabajo a la que se
refiere Rifkin .
La aparición de un cuarto sector en la economía -las
empresas de conocí miento- que operan a parcir de la lógica
implacable del gran capical, L1 superespecialización y
supercalificación de sus crabajadores, hoy, no tendría la
capacidad para absorber a la gran masa de desplazados por el
sistema, que ha generado esca manera de conceb ir el progreso
material de las na ciones. En medio de esce mundo, en el que se
polarizan los lugares del anonimaro de la supermodernidad, y los
lugares difíciles de nuesrro día a día, el crabajo humano va
siendo sustituido por las máquin,1s, la organización de la
producción asigna cada día más careas :i menos gentes, incluso
bajo remuneraciones más bajas (la lógica _empresar!al i1:1plac~?le
de la aferra y la demanda) y es percept1ble una 1nsausfocc1on,
con lo que se hace cal vez por la percepción persona! de una falta
de sencido en la propia labor y en la biografía de uno.
Forrester ( 1996) refiriéndose a este problema en el ámbito
francés de la década pasada, pero haciendo una reflexión que
sobrepasa este pequeño ámbiro geogdfic..o, ha señalado cómo en
medio de esca creciente automatización del trabajo, de la
producción, de la gestión empresarial, pública, de la
administración, de la prestación de los serv1c1os, del
entretenimiento, ere., ha quedado olvidada una inmensa masa de

personas, que ella califica como los descarr-idos por el s·
h b.
· · •
&lt;
1srema,
a nantes 1nv1s1bles -e inservibles desde la lógica del capital y de
los mercados globales-, que poco a poco van pol:irizando el
mundo entre . una pobreza• lacerante
de las
,
,
,
mayor1as
y ¡a
espectacu 1ar riqueza .de unos cuantos , en medi· o J e un sistema
·
que es ~or entero diferente,, ,d que se preren&lt;lc hacer le ítimo
para la vida de escas personas .
g
,Bo urdieu (1999) hace un análisis más íntimo de este
fenomeno
·
·d·
dal relarar las historias de vida ": lac., d"se
... sperac1ones
co_c1 Ja~as_ e muchos desempleados franceses tras los procesos de
re1ngen
1
. 1cna .que. ,han
, em pren d'd
I o ,1s empresas en ese país a raíz
de la .d
global. L1.ac1on de los mercados • El soc'10' lo go f,
, pone
rances,
en e~1 enc1a el drama comt.'1n de los desempleados, gue se han
refugiado
en los. menguantes sistemas
de p1ocecc1on
. ·' socia
· ¡ para
.
·
pa l1ar
sus
necesidades
más
básicas
y en med 1·0 d
.
d
·¿·
.
, , ,
e este rama
con
1ano, edifican. unos lu(Tares
dil'íciles'
Est o s ¡ugues,
.
h an
f
ó
J'
·
ragme_ncad~ a ~a c1ud.:id aún más de lo que esraba -realmence 0
en el 1mag111ano de los urbanistas del movimienrn modernoseparando ~ la ciudad de un cenero de las sociedades radi.iles
conremporaneas (Beck, op. cit.) a unas periferias descarradas 0
que pueden
usars
'
1.1 neces1
· 'd ,1 d d e1 s1sccm,1.
·
·
.,
, e· s cgun
Esca
fragmcnca~1_on h.1cc hov, más que nunca, visib le la Jialécrica de
centro-perifertas
en . nuestras
ciud ,1Jes - L o
.
g ue ¡1ace
especialmente ,rngust10s,1
es 1,1 ex·iccrbad
·
..,
,,
, ,1 ¿ 1·¡·.
e1cnc1.1,
es el
concrasre en el acceso a unos medios mareri.ilcs de vida entre los
pobladores de un mismo lug.ir.
_Los lugares difíciles se oponen. yuxt,1pucstos como esrán en
l~ ciudad, unos.ª orros: uno Sl encuenrr.1 Je pronto en muchas
ciudades de _Lic11:oamérica, con barrios rc.,l(ler1&lt;..iaks &lt;.:quip.1Jos
como CL:alqu1er c1ud.1d del priml.'.r mundo, de ,impli.1s aveniJas \'
en_ perfecto esr.ido, jardines públicos exuber,111res \' bic;1
cuid.tdos , propiedades esp.1cios,1s, comercios \' ~&lt;.:rvi~im Je
cadenas· globales, una di~cret.1, bien \'c\lid.i ,\' c~luc ,1J •1 r o ¡·1t.1.. ·.1,
d
. eport1sc,1s en vez &lt;le pe,Hunn ..1uros de Lílcimo modelo. etl..; \'
JUn~o a CHO\ cncl.ives, uno ,uelc h,dl.ir zon,ts de ulln 51;1
pavime~c_o o p10Íund.1rnc:nre d.111.1d,1_-,, con propicdadc,
~:re_rad 1s 1n,1.1s_ (a \TC_es en fHl,e\1&lt;Í11 no leg.1!) poca .1ccnción ,1 lo ,
) rdincs publ 1rns (s1 los h,1y), h,Hur.1 _\· un,t Jcrt:rior,1J,1 ini.tveii
urbana, parrull.1s hlind,1d.1,, con policí;1, ,1trn101 iz.i innt- &gt;'

�,1'

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1;.:

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' 'I

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,1

1•

exhibiendo armas de grueso calibre, crimin.1l1Jad loc.il que ro1'.1a
cerveza frenre a los comercios igualmc.:nte locales en pkno d1a,
aucos de modelo anriguo, negocios de '.odo giro_ pero ir:~gul,¡re~
en el sirio de L1 residenc1.1 , pearnnes, 111110s que.: ¡uegan tucbol en
la calle, gcnre que sale .1penas ue h ruJc eo sus meccd_or.is
frente a la puerra de entrada a convers.1r y que se nH:ten deprisa ,1
la casa si hay un pleico entre pandillas de la zona, etc.
En muchas ocasiones esto~ enclave.'.&gt; y los lugares de
residencia de las clases acomodadas, esdn situados espald,1 con
espalda, divididos apenas por una barda alca, un .ic~idenre del
terreno -una barranca, un monre, un río- una ,\Venida de alca
velocidad; compartiendo el espacio de la ciud.1d pr.:ro sin
mezclarse. Pero aún estos b.nrios, yuxcapucsros como están a la
opulencia, escán socialmente a u1~a gran distancia de los enclaves
marginales de las ciudades. Frence a los lug.nes de los
marginados, los barrios tradicionales y pobres de la :1udad o los
ceneros mecropoliranos en decadenc1,1 p_Hec_enan luga'.es
privilegiados. Los barrios ricos, desde la expertenc1,1 d~ cualquier
habirante marginal de l.1. ciudad, tranc.1.menre se hallanan en otro
mundo, con códigos del rndo ajenos y exrraños par.t estos
habitantes, a pesar de que práeticamente cornparren el mismo
espacio geográfico.
Esta oposición que se ha ex.acerbado en el mundo
contemporáneo, no sólo ciene que ver con el acceso a unos
medios materiales de subsistencia, además tiene que ver con un
cambio de concepción de lo que es en si el mundo
contemporáneo. A pesar de la opinión en torno ~ la muene de
los grandes relaces (Beck, op. cir.) como organ1~adores de la
acrividad y de la escruccur.1 social en su conJunro, hemos
suaerido ya en crabajos anteriores (Narváez, 2000) cómo los
micos, qu~ se apoyan en las imágenes que arman el cu_erpo_físi~o
de la ciudad, escablecen los límites de la geografía nnagznaria,
que es el medio en el cual los individuos de la sociedad operan Y
colaboran para la reproducción del cuerpo físico del lugar en el
que habitan. En este contexco, es explicable cómo _se siguen
repitiendo parrones de ubicación espacial en \a cwdad (la
imagen), que se corresponden a unas ideas sobre lo que es el
cuerpo social que la habita (el n:ico) , a pesar y de _que escas
formas dé organización roposoc1al &lt;le las comunidades no
4')0

corre:p~ndan_ en absoluro a las formas de organiz,1&lt;:ión polírica,
econ~m1ca e 1deológ!ca del mundo contemporáneo. Un ejemplo
que ilus_rra muy bien lo anterior. ciene que ver con una
sugerencia de .Beck (op
•- . ]a que tras e l surg1m1enro
·
. . c1· e•) , ~ue sc:n,1
de la e~a posc111duar~1al, la sociedad , más polari7.ad:i que nunca,
ahora tiende a organizarse según parrones ra 110 pirrnnidales sino
radiales.
E~lo como un estado intermedio: mientras los c&lt;:::rHros de esa
o_rgan1zac1on radial-soc_ial van configurándose como una red, en
cierta _me~:d:i aespac1al y vircualizada por los medios de
co~un_1cac10n. el resto del sistema v.1 conviniéndose no en unas
p_enfertas dependientes, como antaño, sobre [.1 base de un
sistema de organización social del tipo piramidal , sino en unos
lug~res_ desrartados del todo de esos ceneros. La mucrcc del
capiral1smo explo_tador y el surgimienro del sisrema que crece al
margen del traba¡o humano, implica para t:I cuerpo de la ciudad
una profun_da transformación, que t iene que ver concretamente
con el d_esuno y con la vida de las comunidades que la habitan ,
con las tnfraescruccuras que han edificado a lo lartl"Q
del ríe
O
·b·1·d d
mpo ,
1
con a pos1 1 1 a de su manrcnimicnro y -sobre todo-, con las
1~aneras en las que es posible que cada habitante imagine a la
ciudad.
. Pese a ello, los mitos que arman el cuerpo físico de la
ciudad, se ~ferran t~nazmence a la vida, a pesar de esta r ya vacíos
de Sl1Sranc1a. Las c1Udades de la periferia, aquellas que no han
ganado el nombre mediático de Global Cities, suden armarse
mer~e_J a esquemas piramidales, apoyadas en la idea de una
m~vd1dad ascendente de la pobla ción desde los escamc:nros más
de la ciudad hasra los m,ís alt0s. Esca ide,1 .rnimada por las
1m_a~en~s Y los rel.icos del paraíso en la tierra, establece enclaves
pnvtleg1ados en estas ciudades, que se diferencian c tda vez mas
del reno de la ciudad. Cabe seíialar que, esr.t manera de concebir
ª. la ciudad como una serie de niveles ascendcnces, hasta esra
cima civifi~ada de los placeres, el lugar prometido de fruros
:~u_ndanus1m_os y de _l.1 tierra _de la q_ue mana leche y miel,
cierra en s1, un profundo y bien enraizado 1Jeal religioso que
es loEque parece conferi rle esa gran viral id.id y permanei; ci ,1.
~ r~sultado concrero de est,l manera de concebir la
organización de la sociedad, con re.~pecco al espacio de residencia

?ªJ~S

�y trabajo, medianre este gran rebto, ha exacerbad_o lo _qué los

geógrafos sociales denomin.rn discriminación ~o_no-reS1den c1al.
Huelga decir que el recrudecimiento de bs co~~1c1ones_labora~cs
que ha impuesto el último capitalismo, ha ed1f1cado d1!erenc1as
físicas muy importantes entre los diver.'&gt;OS enclaves sociales qu~
arman el cuerpo de la ciudad; los ha hecho más cerrados sobr: s1
mismos y ha impedido en muchos casos, la mezcla social,
haciendo más difícil la comunicación encre las capas de la
sociedad ' . Esca imagen de ciudad ahora presenta un panorama
duro en lo eco nómico, que puede ayudar a comprender -.rnnque
por este medio sólo sea en la superficie- el drama cotidiano al
que se enfrenran los habicanccs de las ciudades contemporáne_ª!·
Rifkin (op. cit.) en este mismo tenor adelanta algunas c1has
dramáticas: cerca del
30% de los adulcos
mayores
estadoun idenses, durante los noventas, cuvieron que ayunar por
fuerza varios días de la semana debido a la carencia de los
míni mos recursos para subsistir. La laccr.rnte pobraa que ha
caracterizado a nuestros p.iíses, y que nos golpea con cifras
creciences y vergonzosas pua nuesrros gobiern~s, poc~ ~ poco
empieza a permcar hacia las naciones alramente 1ndustr1altzadas.
Una global ización de la miseria corre .1! parejo de los tratados y
los acuerdos de incernacionaliución de Lis econombs.
El mundo conremporáneo esd transform:indose anee
nuestros ojos. La crisis escrucrnral del emp leo, que es un
fen6meno que tiene que ver con la manera en que se ha
planteaJo la producción industrial, _afincada en valo res. de
eficiencia, normaliz:ición de la producción y desarrollo sin fina l
(ni sentido), ha generado un fenómeno de desplazamiento de la
población, que ha ex.1cerbado la diferenciación so~ial y
económica de las naciones y -cal ve1. por un efecto reíle¡o- ha
creado las condiciones propicias para que Lis ciudades se vayan
conviniendo en escenarios de gran desigualdad. La pdcrica de la
arq uicecrnra, dedamos, ha cambiado, junco con e_l cambio soci~\,
que se ha hecho evidente eras _el triunfo _del cap1C,1l1sm~ salva¡e.
El escenario material y simbólico de la vida se h.1 transformado,
también profondamenre.
En es re contexto, ¿qué pasa con las ci ud.ides, espacio de la
prácrica cocid iana del oficio del 3.rquirecro'

El mundo global, los desplazados y el destino de las ciudades.
Lo que marca el mayor contraste entre las condiciones
matenales de los ase n tamientos de los pobres del primer mundo
Y los de escas poblaciones en el tercer mundo es el hecho d
· ¡·
1d
,
e su
rn c 111ac1ón ª. ,ec~ rioro en los países ricos y al crecimiento en los
pobres. La d1nam1ca llist~rica -~ue abre francamente en los países
pobres los procesos de m1grac1on de las poblaciones rurales a los
centros urbanos: e_s un hecho que se empareja con el fin de la
guerra Y el surg1m1enrn de organizaciones financieras mu ndi ales
que_empezaron a operar en coordinac ión con las políticas de los
gobiernos de los países ricos . Aún con la pre tendida polarización
de l , mundo, en d,os bloques ideológica menee antagón icos en el
peri odo de la Guerra. Fría, el mundo inició después de la
Segunda, Guerra -~und1al, un proceso de in corporación a otra
eco~on:1ª y po l1t1 ca que salía del modelo enraizado en el
termo no nacional a otro basado en un espacio de operación
tra nsfro n terizo.
Desde es te punto de v1· st a, e1 triun
·
fo d e Ia orto d oxia
neoliber_al. que ~~cue nr ra s_u más imporcanre apoyo en una
econom1a y pol1t1ca globa!1?ada, sería resultado de acciones
pues tas en operación y medidos sus cfecros en la época del crack
de 1929 y convenidas en po lírica de los organismos mundia les
en la posguerra en occidente.
El paso de una economía ce rrada a una economía en red en
los países pobres, no '.endría que ver rnlamenre con los procc::sos
de apert ura al comercio de los noventas; los procesos de entrada
de_ las comp,iñías rrasna~ionales a La1inoamérica, que tendrían su
ongen en la segunda mitad del siglo XlX ; el cen &lt;l ido efectivo de
lazos ~e l_os capita les locales con los internacionales, se daría con
posten oridad .ª 1~ guerra civi l americana y crecería rápidamente
(au~que resr r1 ng1éndose a unas cuantas regiones de Arnér ic;i
Latina). La clase de induHri:1 que csre proceso generaría rendría
much o que ver con la que '.&gt;e des:1rro llaba en occiden ce -sobre
todo en Est;idos Unidos- confiada en el valor de la cf'iLiencia v la
prod uctividad. No obstante, una gran diferencia de ~se~
industri a co'.1 la de occidente, radica en una m,b lcn1a mejora en
las tecnolog1as p;ira la producción tcndicn1es ,1 la au1om.HÍ1.aci ón
1

�y el Jespln.1rniento del 1r.tb.1jo hu111.1110. en gcncr.il debido .1 lm
b,1jos niveles "1l.1ri.ilcs de lo, tr.1\i.1j.1Jo11..·\ &lt;.:11 l..11111&lt;L1mcnu.
Si sumamos est.1 cond1c1ón p,1rricul.1r .1 los 1110Jo, t.u1
diversos de comporr.1rnic:11C,1 dt· nuescr.1s pobl.1ciones. &lt;.011
respecto .1 los de Lis pobl.h.10nn dc occidcntc, c·n In que 1u1...1 .ti
trabajo y los beneficios que pucd.111 obtt:ncr dcl Lt.1tlo. vt:mm
que se h.1 rccras.1Jo el .uriho de la uisi, .1uu.il Jd i:mplt:o que ,e
vive práccic .. mentc en la totalidad del mundo dc,arroll.1do. Esto
evidentemente habri,1 tenido repercusiones fuertes en l.1 111.1ner.1
en que los mexionos y el resto de lo\ p.ii,cs Jcl rnu:, mundo
hemos construido nue,tr.1~ ciud.1Ji:s frenre ,1 ,111 01..1..1de11rc m.1s
urb,rn11.ado y con orros procesos csrrucrnr.1lt) en lo cc:01wm1co.
Veamos .1 qué me rcf"iero.
El lento 1r.111,1ro de un.1, t:conomi.b ct.:rr.1d.1, poi cl ,1rnbico
territorial de los estados 11Jcion,1les ,1 un,1s cconomi:i, en red, '&gt;C
vería q'1bitamcnte acelerado por \05 pro(&lt;.:~os &lt;le ui'ii~ y ::ijt~sce\
esrrucrnraks que iniciar,111 J finalc~ &lt;le la Jéc.1d:1 del scscnc.1. El
cm pobreci m ie n rn de las po bl.iL iones rur ,de,, la~ f.1ci Iid.ido para
el empleo en IH ciudades, Li mejor,1 de los CJminos y la
vulgariución de los meJios dt comunicación -como factores
generales desencadenantes- llevaron J los .1111biros urbanos a un
acelerado crecimiento. La inc:ipacidad de los Esrados p.H,l dorar
de beneficios .1 escas pobl.~ciones en \os p,1Í~t:s pobres, ha tenido
efectos inreres.111res .1 medi,1110 pi.izo en !Js ciuJ,1&lt;le~. Cu.1111..lo un
habitante rural pobre se cnfrent.l a la posibilidad de mejorar
e;;migran:lo a la ciudad, norm.tlmcnce suele apoyarse en un.1 red,
que se forraltLt por la sangre o por ser del mirn10 sirio Je origen
de la comunidad a la que sc lkga en l.1 ciudad. En ciertas
covunturas hisrórios, como en los setentas en el Perú o en
f\!¿xico, extensos movimicnros de pobladores rur:1les se
precipitaron ,1 las gr.indes ciudJdes edificando r.1pidamence
cinturones de villas pobres en donde los habitan res fo mu ron
redes de abastecimiento y supervivencia, a partir de los sisremas

de vida de Lis ciudadc.:s viejas.
Sobre todo en est:1 fase acelerad,1 del proceso de migración,
las poblaciones rnvieron que sobrevivlr en el margen de un
sistema económico es¡.1blecido. Proliferaron los pt"quei1os
negocios informales en los que se ofrecía pdcriCJmenre cualquier
servicio, la presr.1ción de st"rv1c:1m domésticos, la ,1lba11ilería, el

ambulanraje, la superv ivencia en ocup.1c1ones nurginales
(recolección y recicla¡e Je basura, pcpcn.1), et&lt;.. Ai.'in en Li
actualidad, con 11; «pert11r.1
,
· 1 en p ]en,1 cuesc.1 ascende nte.
comncu
en estos asentamiento~ en los que priva h inform,tliJ,1 d de l.t
economía, "b ullen el tr:1b.1 jo duro v Li invenriva. Por todas parces
han bror.1do pequeñas industrias callejeras de cualquier cosa,
desde -~ºPª y c~l,.ado l:.ur.1 imHac1ones de los relo¡es Canrcr v ck
las va¡illas Vuitron. Son rallnes que ensamblan v rcensamblan
maquinaria, auto móv_i les, i n~I uso .1u rob uses. Los ·11 uc. vos pobre~
~rbanos han c_reado 1ndusrrias y barrios enteros, )' tenido que
rnsralar conexiones clar~Jestinas a la elccrricidaJ y al .igua
porable. Hay hasra denr1sc.1s que uiran caries s111 liu.·nti,1" (Oe
Soro; 2000: 49).
Para_ q11e no~ &lt;lcmos una idea de la imporranc1a de estos
asenram1e_nros hununo~ en Lis modernas ciudades de los paísn
po_b~es. _&lt;l1remos que representan cncrc un 5340 a un 92~o de las
ed1f1cac1ones exiscenres en ca&lt;la ciudad del tercer mundo. En la
mayori.1 de los c.1s0s, esros edificio,, sin considerar .1 la obra
püblica que les rode.1, pdcr1camenre fueron concebidos,
gesr.1dos, .constr11idos
10 ,, propios
,
-y son mJtHeni&lt;los 1)(H
r
pobladores . Las ~dificacioncs que 11.111 gcst;,¡do LOn sus propias
manos _las comu_n1da&lt;les de emigrantes rurales primero, y luego
l~s emigrantes 1nrraurbanos y la\ poblaciones pobres de t:stas
ciudades, son tan variadas como variado es el orioen de los
p_obladores y las culturas locaks ,l !::is que arribin. En las
c iudades de Haití, por ejemplo, las vivien&lt;lJs ge\t,1das de esca
manera pu,eden encon_rrarsc en barrios de calle, sin p,l\'Ímentar,
~uc despu~s de la llu\'ra se llenan de ch.1rcos en los que los niño~
¡ue~an, mientras las señoras, sen rada~ sobre cajones de madera
esp1an_ la vida, que pasa cnrre tratos Je vecinos, pleitos y la cría
de an tmalcs para el consumo do méq i co en plcn a ciudad. Lis
c~s~s pueden ser de rn:idera, ,1 Yeces producto de l.i\ 1.irim;is
vieps sobre las que se transporta mercancía en los barcos del
puerco, con cubiertas de Líminas galv,111i1;1das o dt: carcón
asfaltado Y muy a menudo, situadas en cañadas de difícil acceso,
generan_do formas ur_banas de una morfología irregular. Segt'in las
e 5rimac1ones de analistas de ese paí~ caribe110, estJs cHa~ podrían
llegar a costar alrededor de USS=iOO cada una.

4 'J'í

�Tal yez por hallarse en el extremo inferior de Li situación
viral posible en escas ciudades, estos barrios se podrLrn
considerar como el eiemplo rn,ís genuino, de l:i situación que
priva enrre lo~ emigranres campt'~ino~ y la población que víve en
este mundo de informalidad al que nos referimos. No obstante,
sobre esre esrraro se podrían ubicar \'ivien&lt;l.1s de un nivel, con
muros de obra y rcchumbre dt' lámina; viviendas dt: un nivel con
muros y cubierta de concreto; viviendas dt' dos ni\'clcs codas de
obra; edificios de eres niveles de obra de concreco con locales
comerci.1\es dando a calles asfalcada~; hasra vtvjendas de mas de
rres niveles. de hasta 300 metros cuadrado!&gt; o más de ~uperficie
habitable. de obra moderna y acabados de lujo. De Soro (op.
cit.) señaL1 que esca LilttmJ clase de v1viendJs pueden llegar a
coscar hasc.i U5S75,000 e.ida una.
En Hairí, esras "ocras ciudades" al margen de las ciudades
representan el 68% de la obra urbana, es decir, 349,000
\'iviend.1s en un paí~ de 7 millones de habic,rnrcs. En América
concinenral, en el Perú, la situación es bastante parecida a la
descrita dd caribe. Los ..llredcdorc~ de la c1L1dJJ htstorica de
Lima, put.'.den caracrerizJrse como la mayor 111\',tsion ,k
emigrantes campesinos de la hi~roria recit:nre de Luinoaméric:.t.
Hoy, esr.1s áreas, rras una lenr.1 incorporación a la ciud.1d, son
pujantes ceneros de vida, de comercio r de trabajo en los que
uno encuentra de todo. En las cercrnías del aeropueno se dan
inclusivr el luio de ofrecer .tlojamiento en cómodos bordes cn el
cora2ón de "barrios bravos" cocalmenre diferentes de Lt imagen
que uno puede observar en los al rcdedores de l.1 pLna Srn
Martín o de l.1 Plan Mavor en h ciudad vieja. L.1.s Yiviend.1s 9uc
uno puede encontrar en esre otro mundo van desde las de un
solo nivel, hechas de c.1biqucs de barro cocido y concreco y
rechumbre de obra sin enlucido en el e:m:rior. J. vivienl!JS de dos
niveles en Ls mismas condiciones dt.: obra. t:n b.irrios situados en
las laderas de \os cerros que rodcrn J. l.1 capir.1l pcru,rn,1. hasta
''modernas" edificaciones de h.1sca cuHro ni\'e\C\ t:n barrios
mejor ordenados, con amplias vi.1\idade, ¡-1.1vi1m:nc.1das. &lt;;ervicios
de infraescruccura de wdo tipo , etc. Su.s p1ecio~ en el merL,ido
peruano son igualmentt: ,.1r1ados, ,cgún ,111,tlisras de vJlor de ese
país sudamericano, van de los l;SS2,402 por unidad h.1~t.1 los

USS85,813.

Revisando este panor:i ma uno ucde ex 1·
•
ser la construcción d
P.
P icarse como puede
·¿
e esto&lt;; &lt;1senram1enco I
f
ea generaliz&lt;1da de q
I ·
s iununos: rente a la
1
.'
,
ue son ~Vi construcc·
1
emprenden ,.
.
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.
• \ •1 se.1 empicando .
. rra ba¡o o mediante el t ·. 6 .
.
su prop1.1 fuerza de
. .
ra a¡o cooperar1vo d 1·
.
que or1g1nan el crecimienco d
.
e ,1 comunidad, las
ene uenrra
,
que en esrns co
. e eHos
. . enclaves ur banos, uno
ncexros es v1s1b lc
6
una uc:na canrid id
de o 6ra que se deb e a construcrores
f •
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empleados como e
I
d·
pro es1onalcs que son
.
n e mun o desarrollad
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seman.ll apron1ado
¡1 ero s111
. me ¿·lar .
o me I unrt.: un pago
r '
,
~
consrrucro r y su client
. I
conrraros eg;ilcs entre el
.
e e inc us1ve, hasta v ·d d . .
-.
consrru crorns informal~s
e1 a cr.1s compan1as
_
.. d
. · e que poseen además del - · ¡ ¡
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�Creo que un.1 bucn.1 c,1nrtd.nl de l.1, cdit.iL,n.:io11t.:\ Jd ~t.:LWt
formal c.1mbién h.111 ~ido cJ1fic.1J:1s por cún:.c1 U(torc.~ 1111
:uquicecros trabJjando de la mism.l mancr.1 tJLI:_ lo h.tLCll p,11.1 t:l
secror de las propicdadt'!&gt; ilegales Je L, ciudad. S1 l.1 rc.:.1l1(L1J de l.1
capir.d peru.111.1 es en .1lgo semej.1nre ,1 l.1 dt·l rc~c~ _de los p.1t\é~
de América Licina, podri.11nos ~uponn que un.1 clfr,1 ccru11.1 ,d
75% de l::is cdific.,ctones de l.inu o de ui.dquier up1r.1l
latinoamerican.1 han sido concd,ida~. gc,c.1das, c:jcutt.1d,1~ v ~011
mantenid;is por habitantes sin un,1 l'duc,1ción fotnul en .ilg&lt;1n
campo de L1s ciencias de Li construu:ión o de l.1 .1rquitecrnr.1. U
proceso de dc:sreguhción del ejercicio o de dcs.1p.uición dl'. l.1
denominación profrsional ,il qut.: .du&lt;l1.: Ríos c.;.11,.1 (op. c1r.) e,
un proceso que en nuestro conit.:xro t'S 1rn haho, .11 m.irg1.:n de l.1
legisl.tción de profesiones.
De rodas modos, es i nteresa1He ver córno lo\ barrios que
fueron en un riempo de 1.:migranres 1.,1mpesinos que
a u ro eo ns¡ r u í a n sus vi\' ien das v L1 i n fr :i es r ru e rn r.1 u r b ,111 J tk sus
asentJmiento,, se han rransfo;m.tdo frente a est:1 nuen rcalitbd
del mundo de l,1 inform,diJ.1d de los p,1ises en desarrollo. Y.t en
rrabajos anteriores (;-,l::irvfrl 200 l) me he referido .1 Ll evolución
del proceso de concepción del ''proyecto urbano". en___esrns
scnramienros, desde la ligada a los aspl'.llOS del med io hs1co y
3
los recursos encrgéricos y de supervivenci.1, hast:i el pro!·ccto que
se ajusta J parrones morfológicos, de uso y simb~licos _de los
enclaves concebidos por una cul1ur.l urb:i.na m.:s .1n~1gua y
conso lidad,1. También es interesante, ahora en rdcrenc1,1 ,1 las
caracceristicas de los edificios dt' los asentarnie11to, informales ,
hechos por los consrrucrores profesionales, d ver u na evolución
desde los modelos "mis rurales" concebidos durante los grandes
movimienros m igratorios dd campo a l::i ciudad de las décadas
del sesen ra y se ten ta en el siglo XX, hasta las obr:i.s hechas en
sene, en lores urbanos normalizados más cercanos a las
habitaciones populares concebidas por el estado y por
promotores inmobiliarios del mercado . for~al durante . los
ochentas v la c1ctu:didad, cuando esrns m1grac1ones campesinas
dejaron d~ ser tan imporrantes como las incra e intc~urlnnas.
El paso que estos asentamirnros han rentdo de una
morfología orgánic:1 a una cercanJ ,~ los ~n_od_elos __Je gra n
explotación del cerreno de los proyectos 1nmobtl1arios ohc1a les y,
1

de los gestados por promowrc) 1n111obili.1rim en Lis ült1111.1s
décad,ts en L1cino,1ml·ri(J, no dej.1 Je rnrprcnJer. rod.1 ve,. t¡u&lt;: ~l'.
h_a _dado como L1 .tccptación dl' un sistl'.m,1 de stgnos qul'. hJlCll
v1s1ble la paul:1tin,1 incorpor:11.ión Ltd1ur;1l de lo, .11111guo~
habitantes rur;iles, ,1 l.1 \'Íd,1 en l.1 ciud.1J. E~tc procese; dt:
incorporación es ,1 la vez uno de ol vi Jo. Los \'tejo~ sabe re:-. del
medio rural, inútiles en medio de los lug.ires dif'ícilcs de nuestro
mundo, han sido abandonados frente ,1 orras forma~ de
supervivencia y de socialización.
Frence al volumen abrnluto que represenu la construcción
informal en las ciudades de los países pobres y del mundo cn
desarrol lo , la labor de los arquicecros resulc.1 poco menos que
margin al e insignificante en el contcx10 Je la 1 itla de los
habirances. En medio de esto esd el hecho Je que L1 ex1stenc1,1
de millones de personas ha tran~currido al margen de lo que nos
han enseñado a encender como torio fo r¡ue es posible
Parafraseando a Beck (op. cit .). podrí.1mos .tpuntar que estos
mill ones de personas a los que me refiero han vivido a la
brasileña no como un oscuro dcs1ino de la decadencia de
occidente sino como su unzcrr salida posible. En e'ite contexto,
¿qué papel pueden jugar los arguirecros al interior de esros
mundos?
1

Una fuerza aletargada de la vida de las naciones:
La Economía Social.
Hace algún tiempo, Abdel. u11 ex alumno, volvía a Li escuela
a contarme cómo había servido en un volunt:1.riado junto con
arquitectos alb,rneses ). rumanos para l.1 n.'constrncción Je una
guardería infantil en Koso\·o, dcnsr.ida por los :naques militares
en la guerra de la fragmentada Yugoslavia en el ocaso de los úios
nove1,c,1, Este trabajo estuvo a cargo de CARE, una ONG con
base en los Estados Unidos que canaliz,1 fondos intcrnacion.iles
para la ayuda en sicuaciones de conflicto~- carenci,1 extrema.
A su vuelta, según iba deshilrndo su aventura, habí.1
emocionado tanro a su hcrm.rna menor -por ese en ronce, recién
egresada de la carrera de Diseño Industrial en la Uni\'Crsidad que
laboro- que de inmediato se enroló en actividades s1mil.ires p.ira
la reconstrucción de infraeslruclura d.1ñ ,1J,1 por lo.\ sismos que

�por ese ciempo habían azotado L1 lndia. Abdel, egr-.:s.1do hace ya
hace 8 años había Lrabajado conmigo como esrndiJnte rn un
volunrari.:ido para el diseño y construcción de un monasLcrio
para l.1 orden Bened ictina, al graduarse se había empleado en L1
remodelación de una caden.1 de piuerías en Monterrey, luego en
una consrruccora en Ciudad Juárez, Chihuahua. Allí conoció al
contacto que le llevaría por esros otros rerren?s de la práctica.
Según me d ijo, y por lo que he podido en trever d ~ su
hisror ia de vida, b decisión de embarcarse en el voluntariado
para la reconstrucción de una nació.n destruida por una de Lis
más crueles violencias étnicas, suced ió a partlf de un desenr,1nto
con 11 na prártira desgrtst,tnte )' vMÍa. A rní me pareció u na. rara
decisión de su parre, dado que meses anees de este traba¡o se
habí.1 c:1sado. Uno cspcr:1 que en medio de esce evenro
trascendental para la vida de la maroría de las personas, se
busque pri111ero afianzar la seguridad de la casa_ ~e uno mediante
una estabilización en los ingresos y en el dom1cd10.
Abdcl hizo, apJrentemente, lo contrario.
En medio de esta crisis global de pérdidJ del empleo ~· de l
empobrecimiento de la~ naciones, se e~1piczan a presentar salidas
a la población basadas en un,l cl.1se d1fcr_cnrc de con cr.no s_oc1al
enm: los individuos. Rifkin (op. c..i¡) sugiere que esto podna se r
el surgimienlO de un nuevo papd de las sociedades frcnr~ los
gobiernos nacionales (hoy rehasado~ por ~,' poder pol 1rn:o Y
económico Je las empresas rrasnac1orules ) Ha denom111Jdo
"tercer sector" a la crec iente actividad de las organizaciones si n
ánimo de lucro y no gubernamentales que oda vez más se
encargan de acender l.ls nccc~idades a~remicnres de secrorcs_de la
población, rradicionalm.er~rc de&lt;;.Hend1l:os por el Estado o s111 u n
acceso mínimo a serv1c10s de stgur1d.1d en bast .1 su poca
panicip:.1ción c.:n Lt eLonomí.1, que se enc.HgJ de b -t)nstn·.1ció n
de ~itios urbanos, de la pr,;:sen·.1c..íón de Ll naturalcz,1, ctL.
Beck (op. cir.) y Herr1 (op. cit.) reconou:n esrt fenómeno, _Y
adelantan sobre la visión de Ritl..in (dcspuó Je l.1 duso rt a
recuperación del empleo en Fsr~dos Unidos c'.1 l.1 &lt;léLad.1 d.e los
noventa) que esrc podría en el lururo ser el nicho de t~·.1b,qo de
una aran cantidad Je penon.1~ , ya que l,1s tendenc1.1s de la
0
d .' 1
ocupación en el mundo ,1punran ,1 u11.1 _dram,icica re 11Lc1011 e~
las jorna&lt;la\ l,1bor a les (lkLk llcg:1 .t .1h rrn.tr q lit' l.i'i 1nrn,1das

a

podrían
llegar a ser en rllromedio de una O do ., ¡1oras J'1ar1as
· Je
.
rrabaJO en los próximos veinte .1ños en el mundo desJrrollado)
Estos pcnsa~ores y n:uchos orro&lt;; imagin,111 al trab,i¡o \'olunrario.
aquel
.1 L1 ('{'onomí11 socut! 110 ,o'lc) co ,1
. ' que
d tonalecer1a
·
'
·
1, O U 11 ,l
opc1on e traba¡o y 'iupervivcncia v.alio 5 ,1, sino como el cenero de
los afan~s. en _e l futuro, desplnando a la carrera proft'sional Jcl
lugar pr1vdeg1ado q ue ha ocupado hasr;1 ahora como crnrro vinl
de la hisror ia &lt;le l individuo ' .
'
~a imponancia de esce seccor en iJ acc ividad económica
emp1e~a. a crecer, convirriéndose en un segmcnro significativo de
la acr1v1dad
u1,, 1·uos,
J
·
lo, e 1
.
1v el .empleo
•
· F n Est"dos
,
"
por• e¡emp
vol uncanado part 1c1pa en un 6% d,..'- l•l 'icr·1VI'd·,l J pro d ucr1va,
·
0
agrupando
a un 9 lo del empleo n.1ciona l t&lt;)ral·
· , mas
· gente
b ·
• · "E,x1sr1.:
era a¡ando e_n, este sector de voluntarios que en las indusrri~is de
la _co~struccwn, de la electrónica, del rransporrc O del textil''
(R'.fkm, J.; l_996: 281) El gasto de escas organizaciones en ese
pats ha excedido el PI B &lt;le rodo, los países excepto lo. ·
,
· d
· 1· d
s siete mas
tn u s r r I a 17.a os. El in forme G a 11 u p de
] 992 sena
- 1a que
,
1
.
, . '
l
so amen~e en os Estados l_;n1Jos se tr:1bajó en acciviJ,1Je~
volunranas en 1991 20, ';00 millones &lt;le horas (lo
d'1 ¡0
en rérminos
· · Id ,
que me &lt;
monerar1os equ1va r1.1 ,l 17 6 ,000 millones de
d ólares).
La . crisis del em pleo poco ;i poco v.1 llc\·ando -1 la,
comunidades a pl.rntc:ir serias dudas sobre el muco de valores en
los que dcscrnsa b ética de lc1s sociedades Je mercado
co nrempodneas. Saramagri (2001) y Coupland (IL)91) entre
~ u_chos, otros li terarns l:rn _p l.111 tea do desde u 11 ;l perspect ¡v.i
in ttm.a) pcrson.d la exper1enc1,1 va;il de un mundo ,11 maroen del
rraba¡o. Auge ( 1999) e~ mu:· J~udo oundo, rcfiriénllo,e ,il
subcr~pleo en el c.¡uc C.H: el pn\011.,je centr.d :' n.ur.1J 01 del filme
Amencan Bcaury (de cjrcurivo 111cd10 .1 1..ocincro en un nec•ocio
~e h amb,~trgue~.1~ ). lo ima~in.1 corno u11.1 cxpi.1ció11
JI.' t&gt; lo\
pecados .. de l.1 .1hsorbrnrc :· \UpcrriLi.d modcrnid.1d -rcprc,ent:ida ~n el hlmc po.r la c~pos.1 de &lt;:\le per~o11.1je- y (jllL' (in.1lmcn te
fe libera de un.1 vida \".JC i.1 \ \111 ~\.'nt1do.
Es'.a dcs~sper;1ció11 p~r u11.1 biogr,1t'í,1 pcrson.il \Íll ,rn iid o
- ~specie Je 1n~p.1sse t·x1qcnu.d c11 l'i que hemos 1...1íd,&gt; por ].1
logica de este s1s:em.1 ~alva¡c ,¡ue no~ ,H rap.1 en lo1 dnpJcho~. en
la ob ra- es t.d vez lo quL orilló a Abdel .1 rn16.111...tr~c rn n.1

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◄

.1ventura de rr,1b.1jo en n11.:J10 del d11l,ir ~- l.1 111t,n1.1 l'll lo"
1:hlones. P.u:1 él. d v.1cio de -,i~11itic.1do de un.1 p1.1lltL,l \,\11.t. l.1
nula pertinc:nci,1 social de 1~ que h.1cí:1 .1qu! (el t11l·rudo
profrsion,11 al que r.1l \T7. le_ lk\'ó l.1 1..ie?,,I torrn.1uo12 p1 t&gt;t&lt;.:,1on.1l
que recibió en la e~cuela ) tuc el clltnbuq1blc que hn.tlrnence le
hizo abandonM todo p.ira dedicase ,1 lm dem.1, por un tiempo.
Par.1 otros, l.1 siru.1ción es un t.11110 nLÍS pr.íctici: u11.1 tr,1b.1j.1Jor.1
runun.1 Je CARE., comp.uí.cr;1 Je tr.1h.1jo Je e\rt.: ex .ilunrno le
dijo que con In que habí.1 g.111,1do en ese .1í10 '&gt;e plHlr1.1 com~1ru
una c.is:i en su p,uri.1 y vi\'ir des.1hog.1d.11nentc el resw Jt: su v1d.1.
L.1 form,1 de operación de esc.1 cl.1,t de 0rg,1ni·,,1uo11t:s e-, muy
vari.idJ, alguno~ autores so~r1e11en que les :·ines y l.1, esrrnctur,1s
de cscJs organiL,1ciones han camb1.1do conforme l.1 panic_ipación
de los ciudadanos en .1rnnto~ público, 'ie h.1 tr.1mlorrnJdo
rambién. La ,1cción civil se hJ \'uclco en los ulumo\ ciempus en
un ,1sunro "&lt;le supenrn.:rodo" (HerrL. op. cit.) es JcLit. en donde
la presión por los .isuntos 1mporr.inres p,ua l.1\ comu~11d,1dcs,
corno los márgenes de operación de !.is grande\ cnrnp.rn 1a~ con
respecro a l.i mano de obr,1 que OLuprn o L1 . limpieLJ ~e sus
procesos de producción frente ,11 rne&lt;l10 .1mb1ence, se c¡ercen
haciendo huelgas de consumidores .
En el primer mundo, sobre todo, cales ,1cciones h.111 dado
resultados positivos p.ua l1rnir.1r el compon,11111cnro Je muchas
empresas\ sin embargo, tJl forrna de p.nucipac1ón corre el
riesgo de scgmenrar aún m:is a la p_obbción: ,1\iora s~bre Li base
de su cap:::cid.l&lt;l de consumo. que 1mpondr1a unos limites .1 los
"malos consumidores" sobre su poder para limitar L1s acciones de
las empresas 4uc comprometier:in el desarrollo de sus regiones o
que lle,•.u.rn .1 cabo pdcticas étic.amcntc cuesr1ona_b_lcs. La
des,1 p.1r1ción de los esudos _que _ejerzan un:is _po l1ucas de
bienestar social pone en evidencia la 1nupac1da&lt;l de los
gobiernos para ejercer su mrndaco sobre la5 po~laciones. Beck
(op. cit.) opinJ que ello está directame~te rcl:1C1onado con las
crisis en los mercados &lt;le cr,1b.1jo. L.1 luerza de los gobiernos
benefactores dcscan~aba en el pleno empleo, su phdida
esrableceria límires :i Li c.1pacid.1d de los gobiernos p.1ra ejercer
su nundJro. Encendien&lt;lo esce fenómeno, muchos E.st,i&lt;los han
oplado (qui-ds como l.1 ünic.1 opción políti(Jmen~e ;iceptablc)
por diseíiar y e¡crcer políticas .1dapr.1&lt;l.1s a l.,s neces1d..1des Je las

gra~~es emp'.esas_- Alln los est-H.los ocCJdent.des con progrJl11,t\
palmeos de 1zqu1er&lt;la moderaJ,1, han cedido ,1 1.1 Jccptacrón Je
esta nueva hegemonÍ;l.
Las razones de ello son mu~· dar.is, por una parre se puede
entender que los m,irgencs Je ,1cción de los gobiernos son l11U\'
corros frente a unJ.s emprcs.1s muv. poderosas
- ' ·
·v
, cri le) ,,--conon1ico,
por otro, este poder se
p~esenta como un fruco muy apeti tos~
como para _rech.12arlo. Es visible en la actualidad que la_., políricas
de_ los pa_iscs se adaptan a las necesidades de 10 _., intereses
pnvados,
·
.
. incluso , haciendo que en l,I actual 1'dad
, no nusra
un.t
d1fe1:cnc1;:i ~ubsra ncial entre los programas políricos de los
pamdos de 1zqu1crda o de derecha (Hertz., op . c't)
~.
1 . 1riente
,l esce
panor;1ma,
a
los
ci
udadanos
comunes
nos
p·
.
. .
.,
.uece que ¡,l
part1c1pac1011 en !.1 elección de uno~ representantes en el
c~nrexro de un régimen democrárico es un asunro inútil , al
t1e~~ o que se abr~n serias dudas sobre la lcgicirnid,1d de las
p~l1t1cas que se. e¡ercen sobre nosotros, pues, si ese.is están
dictadas por los 1nrereses privados, ¿quién les ha eleoido como
0
nuesrros repre~encanres legítimos?
El desencan~o _con la propia cap~c!dad_ para hacer que valgan
unos der_echos situa ahora a la part1c1pación ciudad:rna en orro
campo, ligado más a l:i acción direcra sobre problemas concretos.
Oc~~ de_ l_as maneras en las que en la actualidad es visible la
acc1on_ civil s~ ubi~~ precisamente en el voluntariado, que Rifkin
(op. CH,) ha
como el corazón de la economh. so C!J
·. 1.
U
. 1denc1ftcado
.
. na exper1enc1a, cercana a la práctica de Li arquitectura puede
ilustra r la clase de aCLivid:ides que pueden ejercerse en e~ca otra
clase de con traro de trabajo.

!es

Los Okupas
En ~sp.aña, diversos grupos civiles ínic1aron en los noventas
un_ .m_ov1m1ento urbano 9 uc tu vo como fin iniciJI el ocupa r
edificios abandonados propiedad del gobierno como "iviend;:i de
I
?rupos desprotegidos o con formas de vida alrern,ttivas''. Un.t
~mporran te _o~ra de readaptación y de .::onservdción de esrns
inmuebles vie¡os ,y en mue ¡10s casos con
_ un gran J ecer1oro,
.
.
fue
11 evada a cabo, por Jos propios
·
.
ocupanres, ba¡o el .1t1xil io de
técnicos es pecta I iza d os en ese.is ¡aoorts.
1.
Estas experiencias han

1'

�ido generado una cultu ra 11nderground sobre la rc.ldaptación de
estos deterio r.idos medios p.ua la vida actual. Según Ll o pinión
de algunas personas que se han involucrado en l::i o rga1111ación, la
expe rienc ia Okupa hJ. desarrollado conocimientos muy exJ.cros
sobre salud ambien t al, niveles de riesgo ambicnral por IJ
utiliz:ición de marcri.lks y sistemas consrrucrivos, tpidemiologí.1
re lacionada con las pl.,gas que colubiran el espacio urbano v

.

J

1
~

r

~t

''

.
¡'9 .
i

~k

·tt;
"'.1.

f.i'

11

arquirecrónico, ere .
Además, alrededor de estos hechos se han grn c:r,1do
ex pe rim encos sociales de mucho valor. Tal es el caso de los que
se han llevado a cabo en b ocupación de naves induscri:des
abrndonad.,s. que han sido adapradas como talleres de arre para
,1nciano~ o para jóvenes cre,lti\·os. En cales casos, los resu ltados
de la con\'ivencia inrergeneracional ha producido inceres.rntes
propuestas arríst icas, ,il t iempo que.: ha Jyudado a integrar
generaciones ,11 rededor de firres comu nes.
A la experiencia Okupa han .1cudido volunrJrios fornudos t:n
variadas disciplinas par.1 ,15(:sorar récnicJmente l..s labores de
acondicionamiento ambienta l y du rante Ll ocup,1ción de los
i nrnuebles. La nuyo ría de los vol un rarios son profesionJ les
recién egresados que no han podido cnconrrar cabida en la
economía trad icional y que llevan a cabo esras ac t ividades no
solamente como una forma al ce rn ariva de obtener recursos , sino
como una mane ra de ejercer su formación y de ,lyudar .1 la
població n .
El e¡crcicio de la .1rquitecrnra en este contexto Je ocupaLión
es p rofunda mente dife rente del que se da en el contexto de la
econom ía tradicional. La oricnuc1on de la pdcrica. más
Lonecrada al concexro de lo asisrenci,11, pone el accnco de la l.1bo r
de los arguicectos rnás ce rc.1 de la gente. de sus necesida des
coc idian:1s, de lo ap remiante, por ejemp lo , de preservar b dud ,
antes de l experimenro plástico o de la adaptación :1 b vanguJrdia
más recien re. Desde luego que cst,1 forma de ejercer el oficio, es
difíci l que sea reconocid:i por L1 criric.1 comcrci:il o tr.1diciona l
de la arquirecrnra, pero , para una bucnJ parte de lo s .nquircccos
conectados a esra pnicrica , rcsult.i graciíicante est.1 otra m:111cr,l
de eje rcer la profesión por la prdctiw en JÍ 111isma.
I n cluso, los medios pHa comunic.ir las idc,1~ v p.ir:i
investigar la natur,1lcz,1 de lo~ problemas a los que hay q ue

e nfrenrarse, son muy diversos d . 1
práctica cradicioinl En b
e do~dq ue Se llevan a cabo c:n la
uena me 1 a e.st0
I .
abordaje de los probl
'
se re ac1on,1 con el
.
emas, que en mue!
imagi nació n - sobre todo f
I
ios casos reclama
.
.
rente a a carencia de
d'
aprox1mac1ón inrerdi . I'
.
.
.
me ios- v una
e
sc1p tnarta.
hancisco
d ,
p roresionalcs invo lucrados co n e 1 orupo Oku
'
uno
e
los
rente
a
la
eventualidad
de
.
~
J
p;1
comenta
que
f
u na cr1 s1s e salud
¡ d·r· ¡
para conta r con instrumental
.
, . . Y ª a 1 1cu tad
ambiente. se recurre a la real· P~_r:1 el! anal1s1s _de la calidad Jel
, .
'
, 1zac1on e e auropsi·
¡
. I
muercos de lo . 1 d d
.
as a os anima es
d o mest1cos
.
s .1 re e ores fJar
l
1
.
amb1en rales del ed·r· ·
d l
. ' ' ª eva uar os nesaos
.
1 ino o
e barrio E
d
º
discutidos con volunr-irios d 1
. . . stos aros, luego son
·
.
'
e 1nov1m1enro
b' , I
ingenieros sanitarios a
.
, ya sean io ogos,
.
, rg u 1ceceos, etc para d
.
esr rareg1as para la elimi . . , d I
. '
ecerm1nar las
El b d . .
. n~c1o n e os riesgos de salud .
a or a1e tntcrd15ctp linario de los ¡1robl
importanre, va que se da en l
, .
emas es un asunto
conc retos de, unos po. blad
J plrac r1ca, frente a los problemas
, ores rea e
· · d
la búsq ueda de una fio
d 'ds en un s'.r10 eterminado, en
.
.
rma e v, a rnsum1sa p ·
experiencia ilustra muv bien l
, . ienso que esca
alternativa de los a
:
o que podr1a ser una pdcric.1
'rguHecros, que la sir
1
,
ca mp o de /
·
· ¡
u.ir,l en e cora,.on del
0 flJIS!enclfl · Esro tcndrí
.
~
e
o ri en tació n de los
f . 1
J e ectos iuenes sobre L1
. ,
. pro es1ona es anrc los rob!
a b r!fla el camino par:t I d . . . .
p
ema~. ra que
..
' · a a qu 1s1c1on de oc .
. .'
.
tos conoc11111enros v
11J b il 1dades, por c¡·emp lo 1os I.e l ac10
nido s ·e ¡
·
A
.
. . e )fl a rnmumración
¡mman,1. p roli.wd1
'J'
i.
su vez, me parece
, '
.
necesano el que el pro~• . . l
. que en esre conrexro. seria
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ts1on,1 asum1c.:ra un pa¡1el rn.ís acr1· vo \'
p. romet1 o
en
la
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· ¡·1zac1on
.,
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l .
argu1 recrónicas rod1 \'ez
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que se.: pi intc ·
u nos fines más amplios
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.man co mo un.1 p io,1 de
co n el bienestar la -~- c¡-º .1_1J10 ¡porl c¡ernplo los que se.: rcLicinn .111
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alrernarivas Je vi\'tr 1
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rrascendencia dt: la labor. sino con el .1poyo d&lt;.: uno~ mérodos
para prever Lls transforn1.1c1one, en lo!. cs(en.1rios ,k viJ.1 de: LH
personas p.trJ las que trJb.1jen10s
Esca pdccica puede muy bien cnLnJrn: .il .ímbico de: l.1~
organizaciones ;tsiscenciales. Existen 1~10delos muy des,~rroll_.ido~
de prescación de servicios c.:n escc ámlitco. l..1 prop1.1 Un1ver~1d.1d,
den ero de sus funciones susrantiv.1s c.:s conccbid.1 como un órgano
de as is een c ia socia l. R i!K i n (o p. c i c. ) o pi n ,1 que un o d t: los
modelos más desarrolhdos Je una •·empresa" de l.1 cco11orni,1
social son precisamente l.1s universid.1do. L.1 faculr.1d de
Arquitectura de csra L:niversidad, comando el rno&lt;lc::lo del
Hospiral Univerrnario, desarrolló desde los Ji10~ tiLhe1H.1s un
órgano de a ccnció n a la ci udadan í.1 p,1 r.1 la regu l.ir iz.1c1ón de Ia
vivienda, paso indispensable parc1 la reguLrnzación de l.1 tenencia
de la propiedad en esce Escado. Junco a csH: programa se
ofrecían, adem.ís, ¡,ervicios de diseño.
En d concexco de esta empresa de .1sisrenci.1 para h
arquiceccura, se formaban en l.1 pr.1uic.1 esrnd1antcs de
.1.rquiteccura, que era la "mano de: obra" que cP .ocu_pad.1 por la
empresa. El éxiro del programa de la bculrad ruc importante,
pero por diversas razones dejó de operar durante l:i década de los
noventas. Queda como uno de los principales resultados de esca
experiencia, la sensación de que puede haber otra clase de
era bajos den l ro de la profesión. q uc al tiempo 9 ue sc'.an
profundamente significativos por su impacto social, resulcen
gratifican res para las person,1s que se involucren en ellos.
Salomón, un alumno de la Maestría. hace tiempo, proponía
un modelo de despacho de uquirecrur,1, entre la asistenci.1 social
y la empresa privada, que, como un consultorio médico,
atendiera las pacologías de la obra o del medio ambienre urba1:º'
cal v como si se visitara a un médico consuldndole por cualquier
paiecimiento. Desde esca perspectiva, el trabajo ~el arquitecto
sería tan común y cotidiano como el del galeno. Esta es una de
las cosas que ha~ hecho que los almacenes deca!listas pa~a. la
consrrucciór. rrasnacionales, probablemente, tengan t.inrn exHo
en nuestro medio, aunque, en este contexw, la perspectiva
laboral es totalmente diferente.
Una noca imporcante sobre el movimiento Okupa y sobre las
práccicas lig.1elas :i la asisrenci.1 soci.11. que podría orientarnos

dentro d_e una práctica ligada J la economía socia l csd afincada
sobre la tmporrancia de la retribución por el rrah"'¡·o
. ·'
•• · I.,,, reJCC!Oll
de este movimienro está plantead:i., además, sobre una discus ión
sobre las bases que ri_g:n una relación &lt;le Lls personas con quienes
p_resrarnos unos serv1c1os; y es que puede no ser necesariamenre
c1erco el qu_e el resulr.Hlo t:sperado de un rrabajo de arquitectura
de gran cal1d,1d sea una buena retri bución en numerario. Puede
ser que la moneda más valiosa de esca orra economía sea el
fortalecimiento de unas relaciones sociales de
murna
dependencia.
Frente a la alineación de los individuos y frente a la soledad
del mundo moderno que se ha impuesro como una situación
normal -y esperada- &lt;le la vida tras la global1zacion de los
mercados , es cuando menos interesante una posición que se
afinque en los valores de comunidad y de solidaridad humana
como otra alternativa con la cual dar la car:i. al mundo.
Un a breve n ota sobre la educación de los arquitectos

E~ una buena cuesción para los que esrndian y practican en la
actual
de los Arq u1recros,
·
.
. idad en México la educación
,
el
imaginar los campos de labor que quedarían abierros bajo el
amparo ?e _esra _otrrt economía de lo social. Imaginar estos campos
de,rr~ba¡o 1mpl1ca una apertura hacia lo inesperado 11. Las nuevas
pracucas P~'.ª la arquirecrura_ p~drían reclamar otras capacidades
de _f~rmac1on, otros conoc1m1cnros, el desarrollo de nuevas
hab1~1dades. Ante el desgaste de la pdcrica cradicion.1 1 de la
ar~uitecru~a.' aquella que ha desencadenado la cmis disciplinar
m~s ~ramat1ca para la profesión, es imporranre imaginar nuevas
practicas, que escén relacionadas con o rros escenari,os de labor.
Me pregunto si el _arribo a estos n~evos escen,uios de rrabajo 110
tenga que empare¡arse con la edificación de otras b,lses para la
enseñanza y la práctica de la disciplina.
Una aproximación a la economía de lo .racial, en donde la
m~ned~ _del pago por los servicios es la creación de relaciones
mas. ~ol1~as en . medio de comunidades más cooperativas y
parrtctpat1vas, exige de nuestra profesión una reflexión sobre los
valores en los que descansa su ethos. Frente a la evidencia de un
desencanro con el oficio, que fue uno de los motivos por los que
10~

�empezamos a redactar escas notas, es necesario plantear otra
profesión. Una práctica centrada en el voluntariado exigiría un
mayor contacto humano, quizás sacar del eje de la experiencia
del arquicecco a la obra y centrarse más en la vida, que le da
sentido al espacio construido y establece las dimensiones de la
experiencia de habitar.
Una práctica voluntaria del oficio de !a arquitectura es
señalada por muchos autores como una de las actividades más
urgentes de cara a las necesidades de las poblaciones pobres de
nuestros países. Es fundamental empezar a ver a esca práctica
como una posib le salida para nuestros estudiantes y como el
nicho de una labor pertinente y llena de significado. Aunque
fuera rntalmente de la lógica de los mercados y de las economías
globales. Más que una actividad para enriquecerse materialmente
o para lucirse, el oficio, así ejercido se convierte en un acto de
generosidad para con Los demás.
'"

1 1

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Hertz, Norecna (2002) EL poder en la sombra. la
globalización y la muerte df' La democracia. Barcdona, PI.mera.
'iOS

La realización de este trabaJO ha sido posible gracias al financiamiento obtl!nido del
Pro~rama de Apoyo para la Investigación científica ) tl!cnológica de la umversidad
Autonoma de Nuel'O León. Este trabajo se realizó sobre la base de la ponrncia /.a profesión
~el ~rqullecro fre111e a la msis del lrabaJo. Presentado en el Se:-.to Seminario Nacional de
1 ~0~1a de_ la J\r~unectur~: lo local y lo global. e,cuclas rcgionalc~ de M~xico FacLdtad del
tfab1ta1. Un1vers1dad Aulonoma de San Luis Potosi. en 11011embre del 2002.
• El ~le~o empico se_ plante_ó como una de las metas más importantes para la recuperación
econom1ca tras la crisis bursatil de 1929 en lo, l:.stados Unidos en el gobierno de Roose\dl. el
c?nJunto de programas propuestos para la recuperación se denominó .\'ew Dea/ (literalmente
i\'uev~ Trato) ) sería el ~1~delo qm: a~op_tarían las n~c1oncs para. en la segunda posguerra.
fortalecer la f~rm ula _pohuca de los II eljare States El expemnento social del gobierno de
Ro_osevelt, seria el acicate para _plantear la m:ces1dad de un sistema tinanc1~ro mundial mcJor
articulado Ycon ma) ores capacidades de control: este sistema cristalizaría t:n Jo~ acuerdos de
Breton Woods de 19--16 con la fundación dd Banco Mundial &gt; del Fondo :---fonetano
lntern~c1o~al. l:.s P'.)si?le plantear. con un grado Je ccneta mu: alto. que la ~im1c11t.: ck la
glob~li7.ac1on ec~nom1ca actual ) de la crim t:structural di! lu~ estado:, bencfacture~ , la
cons1gu1entc cns1s de los empleos. estana puesta en d sudn de las naciones desde la ~poca
d~I Crack Estadoun1denst:. Este proceso h1~tónco. y las 11nphcacione, rnn d Jt:sarrollo de las
iud~d~s. mexicanas puedc verse en ~arvaez (en prensa) c:~pccialmcnte en el capilli lo primero
Al m1c10 d~ su poderoso trabajo. la socióloga francesa anuncia lo que será el cora1.ón de su
argumentac1on, con una sentencia que conmuc\c. al 11cmpo que nos sumerge en el univcr~o
oscuro de la muerte de toda espcran1.a: ·•Vivimos en medio de una falacm descomunal un
mundo desap~rccido que nos empeílamos en no reconocer como tal ~ qut ,e pretende
perpetuar mediame poli11cas arttficialcs·· ( Forrcster: 1997· 9¡
4
El pensador imagina a los /118are.1 dí/in/es como lu:, c~ccnario~ tk una fru1c10n mdefm1hk
de mundos. de la mayor d1\ersidad - a \cces francamente im:conciliabk- dl' modos de \ida:

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p.:rspcct1vas , itaks vanadis1mas. 4ue al cnrrcntarsc ..:umo lll csian .:n el coliJ1anll tk c~tn,
lugares de la ciudad contemporánea. g.:n.:ran la escena para .:1 c,111l11do.
' Gonzakz) \'ilkn.:u,e (2002) hac,'n un an:il1~1~ m.:Jiant&lt;.: una t.:cn1ca c,tad1~t1Ca co1H1c1J:i
como ecolog1a fa.:tonal de la Jcsigualdad soc1,1l en la,; .:1uJaJc, 111cx1cana,. l'.ncucntnrn. enlrt'
otras cosas. que las ciui..lades de ¡mmcro ~ ,cgundo rang.o del &gt;1,11:ma de c1uuadcs ~ algu11c1,
del rango medio. compancn una 111d1nacion a l::t Je~1gualdad Je sus habnanll'.,. que
corresponde a una ub1cae1ón .::,pac1allm:ntc d1ti:rc11c1,1da. lo que .:,plic,1na .:n ran.: la
tcndenc1a e,ac.:rbada en años n:cient&lt;!s a una cr.:c1cntc dilcrcnciac1ún de cncla, e~
pm ilcg1ados y de enclaves pauperitados en el ,cno de nuestras ciudades. no en patrones Je
centro penfena como c:I que ha propuesHl para ta, ciudades lat1noamencanas runl ( 1996) smo
en patrones policcntrales con acceso rr11 ikg1ado a ,en 1c1os de alta calidad ene la, es 4uc tal
\'eZ estén conectados mediante una red , 1r1uahzada) de supera, cn1das- gue ,..: superponen a
un entramado de barrios pobres y ,onas Je industria.
ó Aunque. ha) que admmrlo. en el primero) segundo sectores Je la ernno1111a l·.n lo 4ue toca
al tercer sector de la economía. e~ta d1ferenc1a cn el ambo Jc la crisis Jd empleo no se ha
retrasado ranto. sobre todo por que e~ en la economía de lm scr, 1c1os JonJe ~c com:entran
gran parte dc las nuc, a., 1ecnologías informática~) Je comun1cac1m11:~
" El ajuste estructural ..es el proci:so medianti: el cual el 1-.stado ,e adecua ,1 ,u capacidad
económica.,_ básicamente incluye: La, medida, de e,tah1hlac1ón. o sea l,1 Je,aluac1nn. el
recorte dd tluJO monetario. etc. y ad.:más n:ducc1ón Jd 1:.staJo. la pri, au1ac1nn de la!&gt;
empresas públicas. la lib..:ralinc1ón comac1al ) la reforma tril1utana... l.a, rt:formas de
segunda gener:ición consisten en la ,me de medidas que sc llenen que lle, ar a cabo para
adecuar al estado al nue,o modelo de de~arrollo en d que ,e busca una mm1ma 111tencnc1ón
del estado en la economía. dc_1ando casi todo en manos del libre mrn:ado. lo que 11nplica la
reforma d.: las instituciones. incluidas las constituciones ) las IC)CS ) cualquier tipo de
organización gubernamental En gcm:ral están dmgiJa~ a los scr\'ic10s corno la educación. la
salud. la $egundad social. las pensiones.. (Fradé: 200 l; 69).
~.. El , alor de los inmuehles .. de los pobres del tercer mundo ) de los que salen del
comunismo suma no menos de US$9.3 millones Ji: millones... Esta cil'ra casi duplica el
c1rculan1e alta! de moneda de los Estados Unidos __ es casi d ,,alor tot~I de llb compañías en
lista de las principales holsas de ,alares en los 20 paiscs más dcsarrnllados del mundo ___ Es
más de 20 \'eces el total de la in, ersi6n Ji recta e,tranJera en cl tercer mundo ) en lo que fue el
mundo comunista en el dec-emo previo a 198&lt;J . .t6 ,cces todn, los prcstamo~ 1.kl 13anco
~·tundial cn la!&gt; tres ultimas d~cadas) 93 1eces la a)uda para el desarrollo dada por todo~ los
~aises avanzados al tercer mundo desde entonces" ( De Soto, 2000· 65)
' Según datos del lnsututo Libertad y Democracia de Perú} de 111,c~t1gac1onc, pmonalcs en

panicipación m,b pragmát1cn. e~ decir. d1ngula a /a solución de prob/en 1 . • • . ,
7:1entada a la_ acción y menos a las ideas
1, .1 e om, t 10s

1~: ~cb:~~~-~1:a~ opina q~c esta manera en la que los dudada no~ ,e manifit:stan bO\ frcntc a
..
. gran~es empresas m11m.l1al 11adas tiene que iw con la pérd. j d . . d,
•
leg111m1dad de los gobiernos democráticamente decws tal a ·e. .
i~ a e po c1 ~ de

fr:~~: ::~~les

los electores (que se manifiesta en los más b . . , : , P re e, q_uc c~n el descncanto de
buscaran formas efectivas de acción polític~
~k,part1~1raeion en nccidcntc) se
titiriteros del escenario mundial las empresas n1ulcl_ _s qulc se perc1hcn como los n:rdaderos
11
·
,
mac1ona cs.
Desde luego. t:ste mo, imicmo ha encontrado una fuene O usi ·
. represiva mediante el uso de la fuerza pública) P'lr rart· d I hP.. c1ón (a ,eces francamente
14 ··p
.
,
e e go 1erno.
or un lado. ha~ quien plantea las oJ...upacione~ tant d, ·
,
sociales como respuesta a una necesidad de techo d. o - &lt;.: \ ;end~~ como de c~ntros
espacios dond.: realizar act1v1dades autó
, _ign~
exp otauon,cspcculac1on de
institucionales-; por otro hav quien lo hnaoc~am1.;ntc. s1ln m_~d1ac1oncs o dependencia~
•
•
' e como rea 11ac1011 de un &lt;l • ,
d
autónomamcnte
. 11. dc1n,entarc~eo
c 'i, ir
d' - d de tematizar conílictos en el seno de la mel ropo
tonna,d•,iJ·
no con 1c1ona as por la norma imperanll::: e..:onómica cultural ~cxual ·ifect , .
S e
ª
sucrt~. vectores enredados. lineas qui: cruzan. se entienden ' se:
. . : . '..
Oll. ror
mterlmeado. e~te proceso Je cooperación ' contam - .ó d - 1apo) an Ls prn: is,uncme este
situación actual en Madr.,d S. ha sol -1·
'1 mack1 n _e p anteam1ento~. el que marca la
,e
it o ver as o ·upacion
.
concreta ..militares.. d.
-, . d
.
t:s como un asunto de gente
·
"' un Scctor e 1zqu1crda radical ¡u, , . .
.
políticas&gt; scr1as de identidad. r.so cuando no se ha chsili;a;o ~~~'.~\:cr; t:n ellas sus formas
en la cuadricula reriodí~11co-nolic1al de las ··tribus 'urhan .. Le ' n ente a qu1ene~ ornpan
d·
·
,.
'
' as • a Qentc que ha acu 1, d
1vcrsas cxpcnenc1as de okupacioncs ha \'Cnído expresando. sin cmh;rgo que la oJ... an~~ ª .~
un ms_iru1:1c~to : n_o un lin- instrurnent? tk e,pres1ón de ideas ~ ;c;i, 1dad&lt;!s u~¡¡~i't: es
1
:~~ ~~\¡:~:c;~~:bi~:í~od~ :tr}~?mtr1Ción. mcluso a pesar d,• arrastr;ir dura~tc mi~ch~
1
(Vida!. 1996) ' , ,
e "'' un&lt; a a- de scctansmo y de 1ribal ismt1 11 margmal1d,1d"

,in

I'

ª:. ·.

~1

1&lt;

, 13cck ( 1999) ha planteado que en las mvJcrna., soc1&lt;:daJcs del ric~go lo rnc~pcrado •., la
un1ca constante con la que se puede trahaJar
·
&lt;

campo.
10 E:--iste una denuncia 111s1stcntc sobre la manera en la que las multinacionaks \an acabando
con d poder de los gobiernos. al tiempo que cd11ican para s1 un poder que rarw: no encontrar
1imttes. En la cumbre de la tierra de Johannesburgo. Sudáfrica_ ~cgún ha sido puesto en
C\'ldtncia por d1, ersos medios de ,nmunicac1ón europeos. multinacionales i.:on practicas
ambicntaks cuc:,tionabks o francameme religro,as para la salud Je grandes roblac1ones de
''" pa1ses en desarrollo. se ha11 apropiado de los discurso~ amhicntalista~) ahora se presentan
como baluarti:s dc la ecología-· ~ de la decencia LEs qu.: acaso d Jiscur~o puede acabar .::on
la constante, iolación d, los daechos dc las personas~ del medio ambiente'?
11 l3cck ( 1999) sugiere quc d \'Oluntariado. actl\ idad preponderante del tercer 5ector de la
economia ahora funciona d1fcrcn1c que anta110. los niwlcs de participación c1Udadana. que
ciertamente han disminuido en lo político. han cambiado cualiiatl\amcnte. según este
sociólogo alcman. no se puede hablar d.: apatia en la c~cena contemporánea. sino de una
~

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1110.1

11

�GLOBALIZACI ÓN, NACI ÓN Y CULTU RA
.\hro Lcon.irdo l¡:ln1.1,
F\&lt;.:ll~·l.1 '&gt;:orm.d \upnwr d.::'\

1

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La h1scoria eco11órn1ca del mundo rcgiHra el bedrn de qut'
alrededor de LÍncuenra .11íos Jntes de l.1 Primera Guerra Mundial,
había un flujo intenso de CJpic.1lcs y person.1s; lo que llev,1h.1 ,1
un.1 reducción de l.1s b.Hrcr.1s tfr inrerumbio, ~' .1bri.1 p,1so a un
proleso de exp.in~ión rnmerLi,11. I J l'rimerJ Gunr:1 llcv,1 J un
protrcoonismo comerc1JI con re~lílll.l0ne1, al movi1111c1no &lt;.Ít'
cap1t:il: en c.1111b10. l.1 ~q~und.1 C11err.1 e, seguida por un prnu:~o
de reducción de .tr.inlclc-s y b.irrcr.1s .11 conicrcin. P.ir:i lo\
setentas del siglo XX. cohr.1 fuen.1 el 111erc.1do glub.11 de c.1p1r:1le,
v el comercio inrernauonJI: Lnn t·llo ,e .1Grc un m.1yo1 mL'rcado
laboral d.111Jo un fuerce tmpul,o .1 gr.1ndes rnq;r.1uonn de
u.ibajadorcs. Algo \Cfl1lj,llW..: .1 lo SL1&lt;..cdido .1 t'in.dt·, del ,i~lo
XIX.

Ante~ del término de l.1 \t'gu11d.1 Cun1.1 \lund1.d. ,e
reunieron en 194,¡ los m1n1st10~ de fi11an1.1s Je li~:\, l11gl.1terr.1 y
otros p.11~cs t:n ~ew H 1111¡1,hire, L'"i,\ p.1r1 ucu lo que hm· e, t'I
Fond o ;-,._1011e1.mo
l111ern.1uon.d r ti B.1nL11 .\111nd1.1I;
inst1tuli ones que e~1.1h.1n Jv-r1n.1d.1, 1 J;1r .1po~·t1 .il ue\.1m1u1to )'
exp.1ns1ón de I.H rconn1111.1, n.H 1011;1ln; 1. ,1 e,1.1hili1.1r lri,
desct¡uil1br10\ gcnu.1Jo, por l.1 gunr.1 I q11 ,t: Lnno1.t: LOl11o 11,,
Acuerdos Je Brettnn \'\'nod, ( l\1illntk: 1·rn111hk1·. l qi)'Jl
De c,co~ .1&lt;.uerdo, ,11r~e /,1 pn11'1' 111,11¡11c, u1mo u111Lt:puo11 qur:
pcnctra el u1erpo dn&lt;.1rin.111n de l.1, i11,11tuunnt:, t\.11nn11111..•1, \'
moner.rn,1, dd mundo: R1tHJllL' JL l r.111lc, í\1111dt·,h.111k, h1r11p1..111
'i 1 '

�Comiss1on, lntern,uion,1\ Monet,HY hind, Or¡_;.11111.111011 101 l·Lo11om11.
CooperJtion and OevelopnmH, \X'orld B.rnk. ,rnd \'\'oi\J ·1 r.1dc
Org.1nization. De Jhí ¡us,1 ,1 los u:nrrm Je 1nvcrng,1no11 y nluL.ILlOI\
superior. con rendcncia J. difundirse por codo d pl.rncr.1 de n1.111c:1.1
glob.11. Dichos LrÍrerios conceptu.tks son l.1 b.i-,c.: 1dcolog1u dd p1,lce,o
económico
que
se
conoce.:
lomo glob,d1z,mo11 ( l· ncJ1J1.1 n:
Ramoner. 1999: 119).
Fsra u&gt;nc..epción se .ipoy.1 cn L1 .1fir111.lL ión Je que rnd.1
acción en el seno de l.1 socinL1d ,. l.1 udrur.1 t1l'.t1c.: corno rnovil
intercscs económicos. En l.i pr:ictiL,l esre pc.:n\,1m1cn[u 1'rn1co
dice: el opir,tlismo es d c:sr.1Jo n.Hural de l.1 ~0Lied.1J y c.:I libre
mercado su expresión; este.: t'1ltinw corrige lo, c.:rrorn Je.: .1qutq y
es facwr Je desarrollo -,oci.il; fin.d111entc.:. l.1 Jc:~rq.:ul.11.. 1011 :· l.1
privauz.1Lión son LOll~t'lllencia de l.1 L0nLllllt:11Ll,l 1kl lih1l'
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mercado.
Por orro lado, la h1srn1iJ del c.1pi1.1li)mn de~Je '&gt;ll'i tntuos
muestra evidenci,ls de concr,1d1ccionc:'&gt; inhc1ence~ .1 '&gt;ll prop1.1
conformación; y para fin.des del siglo X,, que&lt;l.1 cbr.1 la
conclusión Je que el capicali'&gt;rnO como stscema 110 puede re'&gt;olver
los problcm,1s socialc.'.&gt; y pol1ticos de.: l.1 modernid.1d. Loe¡ que,
según friedm.rn pueden ~er "LorrcgiJm por l.1 mano 111\'isible del
mercado" y el crecimiento inacrucconómico; como exprc.'.&gt;ión del
pensanun1ro único. que despla1.a l.1s \',1loracione~ h1srór1cosocialts a favor Je los cricoios económicos (hiedman; Ramonel.

1999:118).
Ya en 1848 el ,\frtni{iesto Com111iistr1 de..:i.1 que el -:apital1.,mo
con su modo de produ~L.ión h.1bía dc.,plaudo codo un t:srilo de
vida, sometiendo las estrucruras sociale, ,\ un incc:s,rntc cambio,
con cendenc1a a la configuraL.ión de tnstanci.i~ mundi,1les que
susciruyen a lo nacional. En l.1 auualid,1d este modo de vida e~ la
base del modelo de civiliLJción OCLiJent.il que busca
sobrcponer!&gt;e .il resto (~tnx; Engds. 1961 :76-77)1.
Esc:1 afirmación de hace siglo y medto describe l.t realid.1d
que vive actualmente el munJo, en orro momento del dc:sarrollo
hisrórico; por lo que L.1 condición acrual es unJ repetición de la
escena a una escala mayor; en un mundo en el que, según el
discurso globalizador, el c.ipiralismo acrual no uene contrapeso
ideológico o económico.
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l .Consecuencias
El resulrado de c~cc prnceso , [oh 1 j'17 .1J 01.
Íragmcnración d e regiones
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�En la accualidad hay 200 millones &lt;le usuarios de drog,1s en el
mundo.
El 3.1 ~o Je la población norte,unerican:i se h.1.lla encarcelad.1
o en libc:rcad condicional; lo que: equivale a 6.6 millone5.
Zygmunt Baum.111 señ,1la que tendc:nc1a a encarccbr a los
ddincuences revela la quiebra del sistem.1 judicial; y;i que c:1&lt;la
día aumenta la población rn bs c.írcc:k~. sin posibilidades &lt;le
c.1.mbio, y sin alternativas pu.1 este modelo de impartir justicia

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(Bauman. l 999: 150).
En relación con el suicidio la cas;1 mundial es de 16/ l 00,000
(Buvinic; Morrison. 2000: 64); l:.i que: dc:~de los cincuentas del
siglo XX se incrementó un 60%. Un t::srndio de: 4.3 países en
1984 reveló que \05 aumentos en los sc,1ndards de vid.1 se asoc1:in
a un incremento del suicidio y unJ disminución del homicidio.
El inglés es el 1diom,1 de la globalizaci6n; en la actualidad es
la lcngu,1 matern.1 de 380 millono, y un tercio de b pübl.1Ctón
del mundo lo usa. El 80% del inrernec se manej,l en in~lé\. En
Africa se habl.in aprox.im,1d:imenre 6,000 lengu.1s; y, ,dlí vive
solamente 13 O/o de la pobl.1ción mundial (Fish,1111.1999) Por
orro l.1do, USA ha puesco en marcha 1,, creación de L1
infraesrrucrnra global de información (infosfera) para cxport::ir el
modelo americano; como exprcsion de una amalgama de
inílucncias y abordajes alrededor del mundo (Rorhkopf. l 997:
47). Lo ancerior como p.mc del proceso de occiJenuli1:1ción de

la cultura mundial.

Lo que se denomina _(,-acaso ético se a~ocia a la globalización.
En 63 países en desarrollo, en 1996 la mir.1d de los c:ncuestados
dijo que la corrupción había aumentado en los últimos diez años;
y, en panicular, la corrupción del senor pt'1blico \e había
convertido en un obstáculo para el dc~arrollo (Kaufnunn.1997).
Esto ha seguido :1 la desaparición de las idt:ologLls en el mundo .
Lo que se festejó en gran medida porque er.in Hurnidas y
practicadas como si fuesen rtligiones. Sin embargo. servían de
base para que los .1gcnres en lucha rnvieran un,l concepción del
mundo que les sirviera de muco de refcrcnli,1 para dar .1 su
acción una dimensión históric.1.
La globalización ha terminado con la époo dtl mundo
polarizado de la posguerra, en el que había un mundo c.tpiralista
represe11t,1do por USA y un mundo socdisra rcpres enL,1Jo por la
S\6

URSS. Al desaparecer ésta q d
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ser el poder dd mundo el que a un~ sf .1 potencia que se ,trroga
gobiernos Y se osrenr~ e ue man:a_ as _pau~a: legales, impone
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2 · Din ám ica Sociocu ltural

La globalización gencr,1 trn~1011..
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los problemas e . , .
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cxpansion v dominio· I' 111 lll" &lt;l :l 1 . . llt:rtt:s St: rr.tduu: en
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�de los criterios etond111icus (111t.:r1..1Jo. pol)rc.:!.l, i11,·er.~w11.
intereses, ere.), en dl'tri1111:nco Jd 1c~to &lt;le lo, ,·,dores Je l.1
culrnr:1. La religión rc1nm.1 su im¡,lll,o, cumn un,\ n1clt.1 .ti
pasado en el que rcgi.t .1 l.1 Lt1lrur.1 uimu Jb~oluro. 1 n que. ,1 .,u
vez., obsr.1culiz..1 .il hombre p,1r.1 in,erur,c en l.1 -,oc1c.:J.1&lt;l, l.1
política, el anc.:, 1:i cien1.ÍJ, etL. l ,1 glob.1fo.11.ió11 c.:(onómi1..1 '&gt;e
cra&lt;luce así en un proceso de d,·srulrur,1i"ió11
Por o cr o Iad o, el in Le r és en Io eco n ó rn ieo h,te e ,1 1J po Iir i ea
ineficiente. Se plante,1 b idr.1 Je l.1 soc1cdi1d tltspolmz¡¡da rnn un
Ese.ido pequeño que busque ,1ntc.: todo l.1 adrni11isrL11..ión pl'.1bliL,l
sin pretensiones ~oci,tle~ o IJjqór1c1s. Así, el predominio
la
econorr:&gt; transforma a Li políticJ en Jdminis1r,1ció11: y, .11 ti1ul,
de los modelos sociales de ,1drnini!&gt;tración Je recur~os, ,e llc.:gJ ,1
los modelos prÍ\',tdm de b emprc,,1.
El predominio de lo económico ha ero~ionaJo c1l t'scado
comn expresión de la voluntad sociJI y como norma rcLtnra de la
nación; y, a l.1 polz'tica como actil'itl,td. ~:~ra h.1 sido de~.1credicJda;
en canco expresión de los ,1L111es &lt;;eculan.:s, que históricamente
han sido opuestos al poder de !J lglesia; b que ha pretendido ser
la autoridad legítima por hacerse depender de Dios. L1 actividad
política en la accualidad toma formas prJgm,ícic.1s, \' se reduce al
amado; como expresión de los incere!&gt;eS económicos de los
grupos en pugn.1 por el poder. Ahora, los poseedores del capirnl
no tienen obstáculos para lograr rns prcre115iones en los negocios,
y dominan L1 vid:1 politic:1 de las naciones. Ponen además a los
diversos sc(tores de la culrnra bajo su dominio y servicio .
El discurso del capitalismo global es de n.iruraleza
ideológ:ca. Se .ibusJ de las rnatem,iticas en lo:, procedimienros
econom('.tricos. \' se usa un sistema de propag,rnd:i. cuyo cenero es
el mercado (Óieccrich.1999). En el discurso, éste :ip.irece
aurorregulablc: con lo que se exime de la res¡.1011sabilidad
personal a los actores; y, se le muestra ,1demás, como algo
irresistible. La fórmula del glob,llismo es liberalizar. pnvrttizar y
desregular; .wnque en la práctic.1 11ad,1 ha demostrado que esto
funcione mejor que la pl.1nificación cenrr.1l.
El problema &lt;le la economía c.1pír.1!istJ es que no hay ltn
sisremJ de unidades de medición inrersubjctÍYJs; lo qu&lt;:: hace
imposible Ll predicción. FI valor depende de l.l oferca y !a
demand.1; no hay v.1lor objetivo. "Un.1 econorní.1 de este Cipo es

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inherentemente crrauca y desigual, y por ende, ,1nr1euca v
políticamen ce i nesrable." ( Dieterich. 1999: 577). La medidJ del
valor sólo pueck ser el tiempo de trabajo que usa el agcnre
económico.
L:i rrtcion,tlidarl de la producción, que implica el uso
adecuado_, del esfuerzo y el recurso, es desplazada por la
esp~cula.0011 de l consumo. El consumo compulsivo es un focror
arbitrario
en la economía; y des&lt;le este punro de visr".. ¡as.
, .
1
po ,1 uc~s econ~micas no son un juego de fa e rores que se regulan
a s1 mismos. sino el resultado de las pretensiones v lJ voluntad
~le los sujeros aCLuanrcs con anhelos, temores, fan;asía,, ccc. La
idea del laissez-faire de las variables económicas qued:1 as í en
segundo término.
La. di?f mica culmral básica es la siguiente: el proceso de
global1zac1on basado en el libre mercado, ciene como crtterio
fu~1~amenral el pr~donvni~ de los valores econórnicos: lo que ha
ortgrnado una real1da.d social poluizada; en la que, para grandes
sectores la preocupación es la sobrevivencia, y para unos cuantos
fl. consumo. Se . ha perdido racionalidad, pues para unos,
al.tmenr~rse requiere un esfuerzo enorme; en cambio, ocros
d1spend1an ~normes recursos para vivir en la opulencia. Esr:i
1~congrucnc1a entre los medios usados y los logros reales en la
vida :s
que marca esre principio de irracionalidad de la vida
econom1ca actual.
Alrededor de~ 20% de la. población no es productor ni
c~nsum1dor; su ingreso no alcanza para las necesidades de
al~r:1enractón, educación, salud, vivienda y recreación. El hecho
basico es la carencia de empleos suficientes v adecuadamente
remunerados que permitan a las poblaciones· estar dentro del
jroceso de producción y consumo de bienes y servicios: lo que
as coloca fuera de las pautas culrnrales, v conforman así un
modo marginal de cultura.
·
La globa~i,zación despl~2a el centro del conílicro; ya el foco
no es la. ~ens1on entre las !uerzas productivas y las relaciones de
produccion'. que se hal laba presente en las luchas n:icionales, sino
el e5 cablec1m1ento de esr_rategias de las naciones para no
desaparecer como culcura. Esro nunca ha sido prob lema parJ las
clases altas·, que si, empre se h an 1·d enr1·r·1ca d o mejor con las clases
altas de otros paises, que con las clases nacionales de los países

!º

�donde e hallan asencadJs. Ahora, el prob lema. ya no e- de
diferencia · aciales sino culrnrales.
b globalización rompe la unidad de IJ concepción polit1c11rn cio-económica que buscaba un equilibrio entre los sec ores de la
culrnra, permitía una mayor dinámica o ial. y se traducía en
fortaleza del Estado y 1:t Economía. El predominio de lo
económico opera con normas contraria a lo social, lo que
polariza la dinámica entre el individuo y la socied,1d. La Economía
pide el menor esfuerzo y el mayor logro; y, es vistJ como
expresión del egoísmo, en canco promueve !J disuibu ión
individua l del ingreso. La ociedad pide el mayor esfuerzo, in
importar los logros; privilegia lo colectivo y la discribución oual
del ingre o: Dar a cada quien lo que corre panda de a cu ·rdo al

esfuerzo realizado.
Las pautas de vida y v;i\oraciones propias del capitalismo
i m pul an el rom pi mienro de la d i;1 \é t ica individuo-sociedad; se
asocian a la mentalidad individu.1lista. Ésta no v orientada al
logro de la aurnnomí.1 y autenticidad del ser humano sino al
predominio de lo priv:ido; que e presenc, ontr;ipuesco a lo
colectivo, lo que se expresa en los intereses de la empresa privada
opue ros al interés público (K;ihler. 19 8: 530(

3.

ac iona li smo y Uni ver alidad

El siglo IX es el siglo del nt1eionalismo; el que ;icentúa el
sentido de Patria, orno elemento subjetivo del concepto de
naciGn. "Patria" es el lugar de origen dl'. los p:idres, por la que e
da la vida, y se le debe lealtad. 1 a nación "Represcnr.1 rodas l.1
cosas en que un conjunro de gentes afirman sus derecho como
grupo aparee contra lo den:chos procl.1m.1do por otros grupos
eparados." (Barclay. 1975: 9). Este criterio de nación e~ el que
se manifiesta como imperialismo, raci mo, ~cparatismo, cr .
• azismo y fascismo son ex pre. ión exacerbada de la tendencia
nacionalista; la que bu ca anubr l.1s difcrenci.1s de cla e al
interior de los países, y dejarla " b.1jo el dominio de l.1 nación.
Ésta e constirnía en un "h:n" que pretl'.ndía la hegemoni:i sobre
las derná
naciones. El enemigo era. el comunismo que
proclamaba aí.rn
inrernacionali c,1s. Como proceso opuc ro
520

aparece el internacionalismo que buscaba la un1on e igualdad de
los d1vc~~os pue~los .1lre~e or de un cric ria polírico.
.
El iglo .XX es el siglo del 11nrico/011ialismo. que llev:1 .1 la
independenc1:1 de-. los pueblos .v al rnrgimienro Je Fa1ses
1 .'
en un
l
pro eso ce .autoafirmación n.1ciona l·' por t:sw , el p·apt:.¡ J e Ia L.10a
de 1a l ac1ont:s y la ON ha sido logr1r
· e n t re t&gt;I ,t
.
.
.
· u n e e¡ ll 1·¡·b
1 no
d
ten enc1a nac10na
l1
ra
v
el
cxpansioni
d.
1
.
.
·
1110
·
.
e as naciones f uerres.
L I b . .,
. que e
·f·a g o al11.ac1on
¡ d .es. expresión de u n e rada de gueria.
ma n1 1e:;ta en e 011111110 .y hegemonía· de u nos pa1sc
.·
b
o re orros.
U
na,. gue rra. no encub ierta con argumenros 1· dcolo' g1cos
·
o
1
po 1t1co ; sino, q. ue muesrra el predominio de lo econom1co.
· "E.I
rep arto econom1co
del mundo es ah(ira• la, rn ,1 11 1'fesr,1c1on
· · e¡e Jo
,
~ue aparec1a como. reparto militar. polír ico y territorial en arras
e poca de la h1sror1a.
En la Ilu cración
está presente la concepc 1'0•11 d e czu
· dadano ·
.
b d
asa
·' d'e
· ·¡a .en la~ igua ldad de . los individuos ,y la• , b O 1·1Cl011
pr 1v1 eg1os.
Este
e~
reconoc1do
como
agente
libre
d
.
·d
•
e parc1· .·1p.u
1
en a v1 a social
v po lítica·' el que más
. ·.
' "'~1] ·•1' de 1.is ron re ras
na ionales, termor1ales y jurídic:1s &lt;le\'iene en cl/{dadano del
m undo. e r rar.1 le
l Iograr tnermanar J los . ere. h um.rnos en lo
que é t_os. 11encn de e en ci al; in de pe nd ien remen te de ¡.
ca racten ti a que los disringuen loulmenre.
,1s
La glob:1lización J,1 una vuelra Jtd!i a las fornwl:1eionc:s Jel si(tl X\ ,11 ~. La de JparÍCJÓ'.1 d.c _lo estados nacion,1ks ori~1n.1r.í ,1]
11
apatn1r:, Esto es, el 1r:d1v1du~ !iin un.1 idcnridad que le pl'rnm.i un ,i
en ac1o n. dt pcncnenc1J localma; lo que acerca al indi\·iduo univer .11.
que e ecr_1v:1r~1ente busque ser sí mismo como expresión plena de -.u
auro n; 1~Ja, sin la nacion;didad ·amo mediadora en Ll rdación con &lt;Hr~&gt;~
seres .e mundo. El etnorentri mo es un,1 n::.1cción .1 l'. .'&gt;ro; \' en d c¡uc lo
exr~an¡ern es extraño, no confi.1blc, 0 pdigrorn. A ( mirntr.l\ 1
1
nac1011a
- ,1 J ~ 1.1 ·ide,1 de ~0C1ed,1d
.'"
. , l1d :i d. csra,. cer
\. modernidad. la·
plun&lt;.u.lrnral1&lt;Ltd de lo d1ver o~ grupos étnico. se ub1c1 en l.1 dl'
comunidad y rr,1dición .
· · y 1,1 p Jrrl,l
· r.1encn
·
el l '.a .Na ~1011
un r~{erc111e ico,~r,ifico, reprl'.scnr.1do por
L

L

,

ind ,:/Ju~

_rc1 nlt?lno; lo q uc ob /l'rJ\',l men re h.1cl' po. t h le h crn.1uón de
nac1ona
1c ad ,\' •de pnrccn
. 1u·.1. p.1r,1 [os ljl!C 110 l 11\ponc11
.
•,
.'"
&lt;.: 1
de propil'd,1d J.¡
nac1
on
es
algo
111tenor·
es
IJ
P
.
l
.
.
1· r
'.- . . ' . ,l[fl,1 ({)111() .l gu llllllllO, Lo tjUl' i111rndu(l' il
a &lt;1mens1011 csp1nrual dl' l,1 r1.1c1on .1 l1J,1d ; que pnrcnccc, nor r.111w, ,11
mundo de l' I ctil1 llí,1 , l ,,l'i llL1\,l\ Ut:f);lllj)Lí.t'
J
j 1 ll1ll11l!llr [IL'llt'.ll llll.l
' !,1 ,' l.(.'.

�concepción intimisr,1 ~· subjctiv,t Je n.ición; y st1 t'I11ig1.1c1ü11 .1 ntrm p.tl\t''
es posible porque: no ricncn un,1 sem.icÍlJl1 obic:rivJ Je pcru.:nr.:nó.1.
LJ 11tlció11 requicrr.: de pobl.tción .1pq~,1d.1 que conserve &gt;
reproduzc.1 sus paurJs: micnrr.1s \J g!ob,1/11,,wó11 ncccsit.1 dtl
desapego, Jcl nom.H.iismo del que h.1bl.1 J,1q11cs Ar1.1li. l:.l c.tpir,11
se libc:r.t de la limiraoón tc:rrirori.tl, v L1 1110\'i\idJd C\ el uiter1u
más coJic.iado (11.tuman. J tJl)())_ Lo (.ere.mu y h.1birn.d dt' lo
nacional dan \.1 sensación &lt;le c;cguri1.i.1d; miencr,1s. lo ll'.jano n
exrraÍlo perturba, genera incerriJumbrc, es ,1ngu~riantt. ~e
plancca como problema hacer frcnre ;1 l.1 angusti,1 que gcnc:r.1 t:!

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encuentro con lo exrr.1í10.
La globa\i1.ación tiende ,\ destruir \.1 identitl.ld cultur.d de l.1\
naciones, y oric&gt;nc,ir l:t vid.1 de é~us hac.1.1 un., 11111fonnul,1d: t'I\ l.1
que \a ,lt en u ,1 e i ó n o Je s.1 p .H ie ió n de la di\ ri n ció 11 e u l rn r,1 l cr .1 e r,1
como consecuenci.1 pauL15 de conducta homogenc:.1s. St:
diferencia de L. uniz,as,dización que presupone 11n orden dl1do
para coda la especie, y es expresión de l.1 büsqur.:d,1 h1stóric.i del
génern humano: el indiuid110 plantr,1r10. Para éscl.'. son ridículos la
carrera espaci,d y el localismo de muchos pueblos; de hecho son
anricconómicos. Las diferencias culrur.tle, y el plur,dismo tienen
valor en el ámbito de lo ccrrcscre; oto es, en l.1 dimen,;ión
delimitada de repanición Jel territorio en grupos ~micos v
naciones. Lo plancrario expande los límirc:s; con lo que Lt
diferencia pierde valor. Y, de l.1 misma mancr;l que la
globalización crea al ciudadJnO mundial. sin barreras aduanalcs o
cerriroriales, favorec&lt;:: la ,lparición del i11d1viduo u11i11t'md que
asume la idenci&lt;l:id del género humano. Dicha idenrid,1&lt;l se basa
anee roda en Lis semejanzas que unen a los seres humanos;
mienrras, las diferencias culrnralcs \os sep:iran.
Por ocro lado, las cransformaciones económicas traen como
consecuencia modificaciones de la csrrucrura cultural que se
expresan en alrer1tciones de la identidad. ..:\nre el irnpacro
glob,ilizador la idencidad riende a ser reforzada; con accnruación
de los rasgos que disringnen a los individuos , y llcv:.1 a su
separación. Cuando no ~e refuerzan dichos rasgos, la identidad
tiende a perderse, y se adopta la de la culcura más fuerce. A esce
respecto, la idenrid.1d de- la Nación-Ese.ido hace énfasis en
criterios locales (geografía, hiscoria, tradición, religión. lengua,

etc
) · , ~e• ,1s1ent.1
·. .
.
en cr1Cericis
- 1t:Cll\'O,
.
. . , :,,
LO
fo1·11 1 j
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¡ · sc:cu ar,
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.absoluros: Dios., !J' ¡C\,. el L'cst,1 do ·el' · ccrr ' .· se 1e 1imponen
1sror1a
local, la Parri1' ,1,. sL1,s sim
, bo 1os 'ere I 'l Ho110, · J· , engua.
L1
h
d
sobre b volunnd
f uerza
.
. d e 1 .in d't\'l.J· uo .es ' ,¡t111pos1c1on
. . . ed esc.1
a l ienación de éste.
e pnnc1p10 e la

La Iglesia
usa la religión • el nac1ona
.
¡1s
· mo v I is
.
d·
para conrinuar su dom· • d l
.
. · rra 1c1011e)
ll1!0
e :is poblac10
L
1
una vuelta a lo irracionJ! , ¡ · .
. ncs. o que plantc,
' \ o pr1m1r1vo de l 1 . ¡
presenca la oporcunidad para· que I o absol
· Icue rura,
· ·v se
Iglesia; así como hasta el siglo XVIII .. uc_o sc,1 e ,apJCa! y L,
Escose inrerprera como uw· .
, e1,1/n cqa y L1 Monarquía.
a 1egres1nn cu rural.
¡
etapa anterior de la h.
.
, u11.1 vue ta ,1 una
1s roria que se h 1 c . J
L' j
mercado aparece como i· . 1
.
.
u1sa o. e c,1pic.ilu1os, e resto son los ,
d l
ce lesre, reprcscncados
1
&lt;l
. esrracos e mundo
. .
por os esc.1 os reg d
cap1tal1sc_a que comanda l.1 i"uen·.1.
't os por un gruro
El discurso de la oolob ,1¡1·LJcton
.·, l 1 ha .
nuevo; en realidad e
1
,
ce ,1parc:ccr como algo
'
S rn amencc la
, · -· · d
•
aco11Cecido previamente Y1 -. 1
r~per1cion e lo que ha
Manifiesto Con
.
. •_ se ltl menctonado como en 1848 el
iuntSta rcsena la ex¡nnsión d ·1 .
1 1
suced e en la actualid a d en f une.ion
- . , &lt;le
c • cap1ta,
d. , . a que
5
cua 1 no ha cambiad 1.
1 ¡· h
u propia 111,11nica, v la
.
o 1,1~ra ,1 ec a M .
I ¡
·
incesante dcsarroll)
. .
. ' arx y . ngt: 5 ( e~cnbcn el
.
•
t cconom1co que cr:i, _
intercambio univers - 1 l , 1
b
. -: Lomo const:Lutnt1.1 un
·•1 l&lt;: 10111 res
ocales; y, gener
, 1 .
• que ~e l'l
t ic.:r.tn de sus lnos
1
a J.Sl ,1 nui11 •1cluo lustóricu-uniz•arnl que se

r

'í2 \

�corresponde en otro contexto con ei 011d&lt;1dano dl'I m1111do (M.irx;
Engels. 1958: 35) '.
Esto significa que la humanidad ha siJo lusca :ihora una
ide.1, sin un referente Loncreco en la realidad; unJ espc.:cie de saco
donde se meren codos los pueblos, pero si11 rdación unos con
orros. La globalización es una oporcuntdad p.tra generar esa
1011dad con las caracterÍsticas de unll1ersal1dt1,-I y rotal1d11d.

4. La Globalización en su Dimensión Histórica.
Desde finales del siglo XV!ll al presc:nte, el capica\i5mO
determina el modo de vida del mundo. Socialmente, la
consecuencia inmediata ha sido b pobreza de amplias
poblaciones; lo que es resultado de l:i. concradicció n bhica del
modo capitalista de producción: el capital e:. generado por el
trabajo de las poblaciones, por canco su origen es social; mientras

,r.

¿

f. ·t-,
1

:9

\

i
1.

'l

la apropiación de los btncficio\ es priv.1da.
El surgimiento de la URSS pl:inte.1 otra rolid.1d: el
capitalismo nene un oponenrc.: en c.:\ modo rnci::ilisca de
producción. Para el mundo hay un.1 11ltn11ariua: capiraltsmo o
socia lismo; y se opta por acept.ir un compromiso: el Estado de
Bienestar. En este se proporcion.1 a los crabajadores los mínimo~
de empleo, s,1\ud, educ,1ción, v1viend,l, vestuario, recrc:ación, y
ejercicio de derechos humano~; a condición de qui.'. no .lspir.1sen
al poder polícic..o: esto es, .1l poder del Estado. l .l CR)S usó
muchos recllfsos en sostt.:ner un sistema cole\.t1vo que generó un
régimen conser, ,1dor e: impido evanz.ir oci.1lmentc.'.. bro c:ra
aparejado del avance del upitalismo, que no se había
interrumpido ni atenu,1do. La Je~íncegr,1ción de Ll URSS crac
como consecuencia \a desaparición &lt;le l.1 alcern:wv,1 _.1p1c.1\irn10 o
socialismo. Ahora no \uy conrrapno a \o, propórnos
hegemónicos del capitalismo.
La globalirnc1ón como expresión del c.1pnalismo .11 extremo
es un movimiento dc,1ruccor; con un dinami,mo no-conserv.1dor
y ,ilramcnre rc,·&lt;)luc1on.1r10. fsd dt'.,t1uye11&lt;.lo ncnicu1ras propia\
&lt;le la sociedad rrH.lic..ional que aün se resisten al prnceso
modern11.adoc y genera un dcsorden mund1.1l. m.inifestado en la
sc:nsación de "que l.ls co~,1s se v,1n de \Js 111.urns"; orer.rn fueu.is
que se muevl'n deb.1jo Je b rc.d1dJd .1pJrc:ntc. De heLho. h,\y un

caos . que sugiere
l 1 cJ¡11ta.
. 1 sob l
r· . \as fuerzas ocult"S
" te
se
rtcne
sunctenre
concrol
S
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' e manif1esran 'et1 1re a~..que no
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La crisis del capitalismo lo enc:Hni
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lo que se halla en su esenci·1
na h,1c1a su desintegración;
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cu. 1cur,1, pues ¡);t.rJ e~ro t'tlt 'tmo se:: requiere
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. es origen
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. . . . cH su p.irtc, Li v[oh,11· . . , l
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to o vcsr1g10 de aC:ín -o! . .
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11.,1c1on Hh(,1 Jn1qutl 11
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so ¡, nridad por la e ir1J d I
s
e t1y11r ,, mut11,1 \'
. I
' ,z 3 º" m1ser.1hles
, . l J. •
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socia . Lo que semcj.1 mucho 1
, . -' r~\ e~tl&lt;.. .l c .1~1sccnu,1
todos los individuos ·n
l .h1 pol1tH..:,1 b.sc1sc.1 de coloc.ir ,1
· L un ~0 0 .11. conserv 1 1 \ J
e l os cstr:11os sou,1lcs Así l I l '1·
, . IH o .1 e~1gualJ.1d
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1 f.
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· · - · ·1j g ("
o ) a t z.1 e I o n e~ J
I
J.
o que e asc1smo Je '1 s
·
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csu ,1 mun 1,1I
' ~cgun&lt; a ruerri •
· 1
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en vano cscor Gard I e 1'1 ·I
I J -.· Lr,1 ,l ntve 11,1c1onal. :--.:o
'
- • 1 L I n 1 ,1 u d 111 e "
¡
procesos de homouen ·Í7 . ,
l
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como ernmenismo . Para el teólogo H.1ns Kiing, lo hum.1no e el
princip:il criterio de lo ccum¿nico: y C!&gt;L-Í .11Hes 4uc l.1s
con idcrJcioncs rcligiosJ!., érni · :1\ dist1nciones uilruLdn puc.:Jc
ser la medida del progre o de l.1 ivifo.1ción. un 1gno r.ing1ble ,
o iales, p líri as, ere. "~1.i imporr.111rc que cl declinar Je l.1~ Je
mejor comunic.1eión y cncendirnicnro". (Rorhkopf. 199 : 4 l ) .
Como respucsrn a la glob:1!i1Jcicin apuece Ífl culturtl como
problema. La in rituciones son de plaz.1.da de la reali,L1d rnt.i.11.
y al debilirar e lo secrore de la cultura propios de l.1
mod rnidad, pierde fuerz. L1 C&lt;mffpció11 rt1cio1111! del mundo. L1.
poblacionc recurren al refugio de la prfrci ,1s relig1 .is a fin d
poder o porra r u na realidad q uc e an toj .1 in o po rr J ble. Son
re puestas anre iru:i.1..ionc que origin,111 rensiones intern,1. en los
individuo .
El progreso de los medros en lo que se J¡,oyJ l.1 globJlización
es parre del desarrollo recnológico; que e rr;1J u • c.::n b
suscirnción del esfuerzo fí. ico por el 1raba¡o d la m,iquinJ, el
esfuerzo manual por lo auronurizado, y el es uerzo ml'ntJI por la
computadora. En la vida de la pobl.icione sro se rraduct: en
una regresión de las p,tutas de conducta. ~- la m11ner,z de concebir La
realidad. En ambas e a recia IJ renden i.1 a u ricuir la pal.i.bra
por la imagen, la realidaJ físi
por la realidad menc,il, la
realidad del mundo por l.1 fanta ·í. del deseo.
La expansión de los medio relevi . ivo .e acompaña de una
declinación en el u o de los medio es ritos. E ro último
acercan al individuo al proce o intelectivo y I pcn amiento
lóoico-racional; mientras la imagen de la celc,·isión . e asocia a lo
entimienros e impulsos. A e to e agrega una desatención d I
med io externo; lo que vucl\'e al individuo más egocéntrico. I:í
allá, esrá el proceso d i irtu,t!1dad; en el qt~e el individuo
proyec ta en una pancall.i lo que desea tn función de u
fanrnsías; lo que expresa nivele muy primarios de la mente que
pu eden se r equiparados a los de la primeras etap, &lt;le la vida del
niño. El proceso lleva a un regresión cu!:ural, en la que lo
mod elo s de vida on guiJdos por las fanrasía de los sere
huma nos; mientras lo ra ional ptde aplicar el sfoerzo de manera
adec uada y s uficiente, como medio parJ acru.u obre la re.di&lt;l.1 i.
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�La modernización favorece la conformación de una culrnra
individu.ilista; con tendencia a la arnmización de la sociedad. La

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consecuencia es que se carece de un cricerio de Sociedad; y ésca
es concebida como la suma de los individuos que se hallan en un
área rerrirorial, sin hacerse referencia a la propiedad inregrariv,1
de aquella. Al desincegrarse la sociedad desaparece la base en la
que se sustenta la configuración de la culcura; lo quc es un
indicador de que la voluncad de los individuos no puede confluir
de manera solidaria en propósiros comunes; por lo que los
principios, normas y valores conscruidos con esos criterios
sociales pierden fuerza y efecro en su dimensión culrural.
La declinación de los indicadores de bienesrar (empico,
educación. salud, vivienda, etc.) se lsocian a la desintegración de
lit Sociedad; miencras los índices de marginación, corrupción,
delincuencia, drogadicción, analfabetismo, divorcio, desempleo,
escapismo, homicidio-suicidio, etc. son indicadores de la
desl11tegración de ln cultura. La idea de reforz,ar valores,
principios morales, ere. es absurdJ; :'3 que ésrns no ~e hallan en
el plano conscienre de la menee, y no pueden ser introducidos de
fuera hacia dentro, sino que surgen de las condiciones reales: y
éstas no exisren, pues b sociedad que las suscenrab,1 ha quedado

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des in regrada.
La globalización se asocia a la depauperación, que coloca
marginalmcnte a las poblaciones. El rérmino marginal se refiere a
una condición en la que algo se halla foera de los hechos
promedio; los válidos para 1:.-is grandes poblaciones. Son
poblaciones que quedan Íuera de la culrura, con muy bajos
ingresos, en las que el objetivo de la vida es l.1 sohrevivencia. La
realización del individuo como un ente generador de culrura no
se halla den ero de sus prercnsione; de hecho, cxi)ten en un modo
de vida que tiende a q ueJ,ir fucrJ Je L, civilización.
Paradójicamente, el incremento gr.1Jual de los m.1rgin,des los
convierte en la norma de un:1 ~ocil.'dad. Decir que 2 5% de la
población del mundo es rnargin,11, y que este porcent:ijc aumenta
acéleradamente, significa qui.' l.1 culcur:i .11.:cual esd dt:sincegrad.1.
La masa depauperada ~icncc l.1 impo1cnci.i de la sa1i:,fm:ión Je las
necesidades; como consecuencia ,1cumuLi resentmiimto y dcs1wifinnzt1
ame una realidad que no responde a sus c.:xpecracivas En l.1 rn,1rgi1ució11
las poblaciones comcnudn a soporcar los riesgos é inciJcntcs de b

ex1srenci.1. ,1 conl1.u en s1 1111sm.b, m ..s t\Ll'-' e:n fu'-·nu.:~ 1:xrl'm.t, de
segurid;1d {lns seguro~. L1s ¡1e11sÍ01H:~. 1)ím, el b1.1do, cte.) .\~, 1:I
individuo recobr,u.i su propio , ,lltlr b.1~.1&lt;..lo l'll l.1 cunsulid.tLinn de ~ll
propi_o po~er. P,mc.: Je.: Ó,lll\ ~t:. :t:l°ug1.111 en l.1, u-crnLi,h n:ligius.1~; quc
son 11111orn.1~ p.1r.1 l.1 resol uuon de los problcm.is. l_.1u i, .1 un d í.1
aband?nen ,cod.1 esper:in1.,1. y renuncien .1 L1 urilbJ :· .1 l.1 quim~: 1.i de ¡_1
otra V 1d,1. El mlnlmno es f?.l!~t de ese proccso &lt;le Jes,d1c11.1uo11 t¡uc lo~
llevara a confi,u en su prop1,1 tuerza.
Por 1~ di.1lécric.1 mism,1 del den:n ir, Lt g.lob.1I iz.1&lt;..11)11 dc~pl.v ,ir.1 ,1
codo lo exlS{ente, y barrc:r,i con su propi,1 fuente. F~d lb·.111d1&gt; .ti exrrl'mo
los criterios económicos, lo que induce ,1 l.i .1p.u·ie1ó11 de v,1riable., Je:
naturaleza subjeciv.1 corno co1ü1:111L,l. fe. lc.tlt.1&lt;les, inccrriJumbrc
tolerancia, ere. Ésr.1s penc:neccn ,11 ,1gente et.:onóm11..o, cu!·.1 p.uticip,1ció 1~
':1uescra el p,1pcl de h volunr.1J hurnan.1 en e\Ctl'&gt; procc,os; 110 es ra el
libre ¡uego de l.1s v,ui:ibks económic.1s. como d,u: el dogm,1 capit.ilis~J.
Grandes sectores de l.1 pnbl.1ció11 no \'er,ín s:11isfc:clus sus
necesidades ni realí1ad,1s su~ fanc.1sías; 10 (LIJI. se traduLir.í en
insatisfacción y rabia, pues no disponen Je l.1 forr,1leza para
tolerar esa realidad que no permite la re,dización de los anhelos.
Unos cuantos verán r&lt;.',1lizadn 10 que hrn Lu,c,1~l'.1Jü: \', éstos
adquirirán una gran sensal íón de poder. Con ésct: ~e c~lnc.1r:in
sob re la realidad y ejerct:dn su dominio. ;-.1uv prnb.iblt:mencc
serán el modelo del superhombre.
·
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.
.
.
d1ferenc1a
en
la
forma
de
colectividad
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de
vida
sino.
s11npkme111e.
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1.:n a que cada uno part ·
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en 1a interpretación o conciencia de los hech s El . . . . ' 1~1pe : una dderencia
caractcnza por los vestioíos emotivo !
o . . md1v1duahsta empedanido· se
otra época y en otras co~diciones ,. ;u:~/~ª ª-~t11lld hacia la vida que se formó en
cosas. Por lo general. no tiene ya- 'd , d 1~1p1 e reconocer el verdadero estado de
jamás sospecha que las orientacio~c:ª e o ~ue es realmente la individualidad \
probabilidad. han de destruirla Po qu~ anima y apoya son las que. con tod;
absoluto el individualismo sino rque. 1º
representa en realidad no es en
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una co ect1v1dad p · d
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r.1va a , por oposición a la
privada colectivizada en contraste co J pr~sa colectiva pnvada o de una vida
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pue o como un todo·
eJ on1unde lo ·mdividual' cori lo 'pnva

qu~

Marx. Carlos; Engels. Federico. ( 1958) La
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desarrollo uni\'ersal de las fu
d . !deologw A!tmiana. '"Sólo este
umversal de los hombres en v1·r1erzdasd prlo ucuvas lleva consigo un intercambio
·
u e o cual por
masa ·despo_seida' se produce simultáneamente. en una parte, el fenómeno de la
general) haciendo que cada uno de ell d
d todos los pueblos (competencia
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os epen a de las c
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por ulumo. institllve
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onmoc1ones
de los otros, -v
,
• 11.1 on&lt;:v-umversa! 'S
, •
en vez de los individuos locales".
e ' emp1ncamente mundiales.

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burguesía, al explotar el mercado mundial. da a la producción y al consumo de iodos
los países un sello cosmopolita. l:.ntrc los lamentos de los reaccionarios destruye los
cimientos nacionales de la industria... Brotan necesidades nuevas que ya no bastan a
satisfacer. como en otro tiempo, los frutos del pais. sino que reclaman para su
satisfacción los productos de uerras remotas Ya no reina aquel mercado local y
nacional que se bastaba a s1 mismo) donde no entraba nada de fuera: ahora. la red
del comercio es universal y en ella entran. unidas por \mculos de mterdepcndencia.

1

todas \as naciones:·
~ Kahler. Erich. ( 1988) f111wnu L'11i1·er.rnl del /-lomhrc' "Lo que distingue al
individualista moderno del moderno colect1\'ista o &lt;;ocialtsta e,. por tanto. no un
'130

531

�SECTOR 1 FORMAL
¿TREI TA A OS DE U DEBATE BIZA TINO?

:-.ltro J&lt;h&lt;' :-..11~ud ( .111d1.1
F.1nd:.1J dt· l·1~11,ia, Pul1t1LH 1· :--n,1.1lo
l''-: .\\1
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Bien dicen que los e ien eífi cos soci:t!es no rc.:'11el \ en lo,
problemas que se pLrntcrn, prefieren o lvid.ir~c dt ello-, o
abandonarlos en e I l.1 be r i n ro &lt;le J 1&lt;; e u si o ne, de: lÍ Iti m ,1 h o r ,1.
Este fue el dcrrocero que ~iguió L1 polémic.1 l]Ul' c11volv1ó, a
fines de los sescnt.1'i, al binomio margin.llid.1d n ejérLirn
industrtal de resen ,1; .11 deb.w.: que proc.1g.on11.1ron, poco
después, las corrientes "depcndcnristJs" de l.i soc1ologí.1 versus
articulación de modos de producCtón y, ,1 prinLipios de los
ochcncas, conocimos l.1s dud.1s ~- LOntrovcr,1;1~ ljllL produio el
enfoque e e o 11 ó 111 ieo que sos l ll \' o l.1 le: n r i.1 d l' l.1 " 11 u c.:, .1 J iv 1\ i ó 11
internacional del rr.1h.1jo".
Un informe, os1 rutinJrio p.ir.1 l I enorme produu.ión
documenr al q11e gcner.1 L, 111;1qui11.iri.1 buroc1,ícic.1 de l.1
Organización l ncern,H:ion.11 dtl Tr.il-.110 101 n. ti ,lrnr.1do l'll
1972, (OIT, 1972) fue el dcron,rnce que dio lu~.ir ,1 u11.1
polémi ca que parece vivir rn\ hor.is .1gr)l1Íl,l\. l ,1 fo1111ul.1L11in Je.:
un co ncepco noveJ0,o ..1nl.iJo por 11n c1r~1111,mo 1111u:1.11..ion.il
de sobrado preq1g_10. ofrcuci .1 ,01.i6lngo, ~ cu11w111i,r.1,, l.1
acractiva oportunid,1d Je idc.:11tifilJr ,. ,itlt.11 -en t:I, 1mpo dL l.1
ccoría y en el terreno &lt;l1. l.1\ polír1l t\ púb11u,- .1 un \ntor
social que cscapah,1 ,l lo~ p.1r,l&lt;l1g111,is ll.ís1Lm de: cm prl',.tr10, \'
embajad ores; rcrr,Hc.:nitntc.:, o indus1r1alt,; u1mc.:rc1.111cn ~· d.1,c:,
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pobl.1c1ón tr.1baj.1dor.1 de los p.1iso pl'rift:m.. 0s nbtcnt.1 ~u,
ingrc~os lle .1criv1&lt;lades l.lbor.1\n (JUi.'. no es1.1b.1n 1.\.ir.1mc.:ntt:
definid.1s l'n lo\ estudios y d1.1gncísti1. os que ,nvi.111 de b.,,c p.ir.1
susrcnr.1r los progr.tm,1s de .1,t\tt:111.1.1 \1H.1,1\ v dc 1.omh.ue .1 Li
pobre1.1. E.\ rema h.1bí.1 sido pH1.1.tlr111:ntl.' 1r.,1.1do. por l.1
soc1ologí.1 marxist.1, Lomo un fenómeno Je 1.rü i11111.:nto
desmesurado del 1rabt1JO 110 t1.iillt1ri//(lo, y dt: iorm.1, .1típ11..1s &lt;l.:
producción en las socinbJcs 1111.:nos dc,.1rroll.1d.1s.
En realidad, la presencia de: grupo, s&lt;H.i,1\n quc \'i\'i.,n en
condiciones marcri.tlt:s desvcn1.1jO\,l&gt; cr.1 un d.1to qu&lt;.: s.1l1:1b.1 .1
la visea de CL1.1lquier obser\'J&lt;lor. Sin l.'ll\b.lfbO' fur .1 fino de los
sesenras -cu:rndo el modelo de industr1.1li7,1Lió11 pro1cg1d.1
empcz.ó ,1 mosrrar los primeros síntoma, gr.1, e, de su
agotam1enro- que se dccidio ubicH el problcm.1 1.11 un lugar
preponder.rnre tle l.1 agenda soLiJI l.ttino.1mcricin,\. Fue,
precisa me n le, du r J ne e e~ os .u1 os, que de de in s l .1 11 e i as
aodémicas o, desde org,ln1smo~ de -:1cnc1as :.ociales no
e,1riccamenrc univérsic,uios. se pusieron en march,1 los primeros
esfuerzos por conceptu,lliz.:H .1 un ;unplio y heccrogéneo
universo de trab.1jadorcs .1uwcmplt.:a&lt;los , pc.:t.¡ueños establecimientos, microemprcsas f.lmiliarc~ y .1 pt:rsona~ OCltp,1das en
,1crivida&lt;les no típicamente CJpiralistas de producLión. L1 carea
desarrolla&lt;l::i por Desal (Desal, l 969) es de p.ircicul.n relevancia
en esrc sentido, y pese J qut: el enfoque adopcado para analiza r
a este sccror social fue com.1Jo de la teoría de la
"rnoderniz:ición", (C.1bezas, 1969; Vekemans, 1970) contribuyó
a delimitH el campo de esLUdio y a identificar a los grupos de
población que habían sido reóric.lmenre subestimados -o
tr.1rados de manera secundaria- por la literatura social
lacinoamerican,1. De acuerdo .1 la concepción de escas aurnrcs,
el proceso de modernización capitalisra de las econo mías
periféricas acrúa como decon:uue de procesos migracorios
campo-ciudad que porcncian b escisión de Ll sociedad en dos
jmbicos principales: el cradicior.al. propio de la ruralidad y de
la estrechez cultural de la vida en comunidades pobres; y el
mundo de la modernidad asociado a las actividades urbanas , a
la producción industria\, comercial y de serv1c1os y a la
.1ccpcación de valores culcurales permeables al cambio.

La determinación J,I
,
c.: uract\:r
m·1roi11al i 1 . d'
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conom1cos se nuclea un
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. ocas .1nos después las
1111c1011, eran un l ugar cornun
, en estudios
. '

on

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orgJni,mm rnccrnat.ion.tlc,. I .1 1parcntc neutnltd.1d 1dcolog1'-:i
lo ~h 1,o acr,1 tivo par.1 las .1u1or1dadcs lahoralc, ,. lo puso .1 ,;.1h·o
de l.t polc:1111--.1 ,ohrcpol1C11.1da urn qut: ,e abordó el t1ac.1m1enrn
\lcl oncepto de m:irginal1Jad De .1lcun modo, d nuevo
--onccpto p.1~ 1 b.i cributo .1 Jo&lt;; ,cr11entt", te&lt;Hlt.,1, .1ntt·rtor&lt;.:,
un,1 er.1 1,1 ccortJ úc le,, I\ (1 &lt;.:\\ 1,. 1?60) q1:c ~11g1crc la
exi~tcn 1.1 L&lt;.
h,
randes
cctorc) e'-onom11.:os: el dt·
ub istent.i.i y ocro prop1:11ncn1c cap11.d1\Ca, 1.1, empre,,1, que
integran el _..ector moderno Jd mcrt.,1do :ib . . orhcn el cx--&lt;:~o Je
iucr;a de tr.1b,110 de la~ .irc,1_., t'\Onóm1t.a, menos 1ntcgr.ui.1_., .ti
m&lt;.:rt.,Hlo olrccicn&lt;lo 1111 111\d ,.1l.ir1,1I rcla11,·amente ,11pc11or ,1 la
prt,du u, idJd med1:t, pero san de)trutr el fun_ 1on,1m1ento de la)
iranias Je uh istcnci.1 en las qui.' sobre, 1,·cn lo, pequcno_.,
produt.core,. El otro ,1tlucnte t.nnc&lt;.:ptu.11 que contr1huyl'i .t
~uqcnt.H L1 ccor1.1 de l.t 1ntorm:il1Jad urb.in.1 en nue.HrO!&gt; pa1 e-.,
fue el enfoque dc arrolli ta &lt;le l.1 Comis1on l-co11ómi1...1 p.~r.1
,-\méricJ 1 atin.1 v el &lt;..iribe (Cl·P,\l ). hte org.1111~11rn a~ud10 J
una ecu.1ción Íormada por to~ ,·ari.ll1lc.:~ princ1pJle~, el
crecimiento de 1.1 pobl.1ció11 urb 111.1, potcn'-i,1do por lo, fluro~
mi(!r.itono\, ,. l.n l11111t.1 1011l' Jd .1p.1r.1to industrt.d ~ de
~er~- 1 ,os para· mantener un rumo de expan.)ión adl.'cuado. 1J
comhmatori.1 de ambo~ f:i cores impid1{1 que l.1s nonom1.1, Je
1,1 regi6n pudier.111 incoqior.tr .1 lo~ 11uc.·,m conc1ngen1c, de:
b11::.c,Hlo1e Je empleo (Tokm.111 19-9).
.
11 ma\'or csfucuo por h.1cer del l1nccpcu JI.' 1nlorn1.1l1&lt;lad
una herr.1.micnta ú11l en el d1\e110 y apl1c.1t.ion de !ioliuca~
public. s en nuestros p:11sc~ lo hirn el Progr.1111.1 Reg10~,1I de
Frnplco par.1 Amcrica l .llin.1 y el CH1bl' tPRL-\l.C-01 I) Ot:
,1c uc rd O ,1 l.1 .1 bu nd .rn te d ot. u mc n t.1'-1 on q U&lt;.' ge'.1e.:ro t: sce
Program.t, con d objeto de formuL,r polui JS d1c.1cc,, es
necesario .111 .ilirnr las unid.ido produt.11,·a, 1om.1ndo tomo
referente do~ Jimcnsionc.:, prin--1p.1lcs: .1 el t''i1...1so gr~do de
calific:ictón de la mano de obra , la, tt'. nolo~1a, t r.ul 1c1onJ!e,
¡1l\'oluc..r,1J.1, &lt;.:11 l.1, micro y pe~p1t·ñ.1s empre: ,1, ' b l:1
p.Htit.ip.iuón Je oc., 11n1ll.hlcs 111forrn des t'.ll los e paeto nu~
competili,os " de mas f.it.d a u.: o del mcrt.a&lt;lo. Algun~,
indic.1&lt;lore~ 1dit.1onalc, tomo b .rn,enL1.1 ck pnm1 in p,ir.i .ibnr
1
}' opcr,11 1o, e,1.1blc'-11111cntn'&gt;, l•1 1mpo1 t.111tt' prcst'llt.1, drl

,1c:idémico,,

t

tr:1b,1jo famili.1r no ft:'llluncr.H!o, la e,,H: 'r 1mpo-,iti\'a y l.1
carenna Je otros requi.,iw, lorm,dc, (mtdid.1' Jl, ,cguriJ 1J ,.
p~ocec~ión contra s1n1esrros: ett.) concrihu~&lt;.ron ,1 quc PRl ,\L(:..
d1fund1er,1, en los pai,e., Jc l.1 n:g1ó11, l.1 1de,1 dt.· "forn 1l 1z 1r" 3
lo~ infornulc, o bien .'&gt;t: ,-.tlor,1r.1 l.1 altt·rn:111,,1 de impuktr
progr.1m.1s de modcrn11a ión de este ector. P.1ra C'&gt;te Lilnmo
C,Ho se rt·comcnd.1b.1 promnvt:r cl 01org,1mienco Je líne.1, Je:
créditos .1 b,1¡.1, t.l~J\ de 1nrere, y Ll ,1pcrc~1r.1 dt. un.di.', ofici.ik,
de ~omcrc1:iliL.1t.ión que foulic.1r.1n y, .ti m ,mo tl&lt;.:mpo,
legal1z.1r.1n l:i vent.1 de lo, bienc, \' \t·rvic1os que proJuten J.1,
unidades inforn1.1lt:,.
Dcspuó Je treinc.1 ,1110, Je uso rn.i, o menos gener.diz.1do \'
•~ vce&lt;.s ,trhi1r.tr10 del tünn·pto. h.1,• (jllC .1lmiltr (jllC 1..:,
lrc&lt;.uenct: que .1c11d,111 .1 l.1 1d1..·.1 de 1nlorm.1lid.1J 1n,·ociii.1dort·,
.1c.1dc:micos y funcio11Jrio, gubern.1rnen1:ile, aJscr=t
• ::,la, má •
,·uiad.l\ curric.·nce, t&lt;.:()ric.1,. Al~uno, de cllm ven en los
m icronegou os y en lch t r.1h.1pdur~, por cu en e.1 prop1 1 u 11 iat. cor
relev,11~t.e p.1r.1 l.1 lorn1.1ci1&gt;n Jt· l.1 1,1\.1 de pn.1nt.1.1 &lt;jllt' rtgt· l.t
oper.1c1on de l.1, t·mprc1;,1, lJllt' \.on,c11uycn t·I ,&lt;.:ctor moderno dt·
l.1 et.onomi,1. P.'1ra &lt;Hro\ ,1utore\, t·nrol.1Jo, en un.1 pcr pc:'-tl\':t
nt.0l1ber.1I. 1~ 1níorm.1l1d.1d c.:, 1111.1 utegori,t qul' 11,1t.c dt· 11
ob~cn·.1c1ón empir1c,1 del lenomcno. ,e rr.u.1 dt· u11.1 101 1.1 dt·
penumbra lJUC comp.trce un.1 nrensJ frontcr,1 on d mur.~.
leg.11 y "Jonde lo, 1nd•\'ld111h ,e rct'u~i.1n c11.111Jo lo\ CO\tO!&gt; de
cumplir Lls le,t, &lt;.'\1.l'Ju1 rn, benefiu;i/' (Dl' .S1110, J ')8-).
Pe,l' J l 1s J1,crtp.rnt.1.1, tt·or1~.\\ ,..1 bl t'IH&gt;r1111..·, J1tc1cnt11,
poi ir ic.1, g uc ,epH ,1 n ,1 lj ll tt·ne, ,u ,1. ri ht·n n I o, en! 01¡ 111..•,, h.1,.
~or lo n1t:no, cu 11ro punto~ h.1'tt.os Je.· u&gt;1nt.1dc.:1ht.l iptc.:
fcrn.rnd,, Corté, (2002· l 2 ) 1JcntitílJ lO!I prt'll\1011 [ 0
a,pccto, 1.:omu111.·, ,on: .1. el n.1umit·nt11 Je l.1 1d1:.1 dt•
1nlorm.tl1~.1J e 1.1 .1 01.1.1do ,1 l.1 obst'l\",li..1011 c.:m¡111 \..t dl' un
1
sector ,01.:1,d y llí!!t' Jt: u1:cr1os &lt;Jlltº ,on d1..· t·nt1do tomun; h
el objern di.' c,ll1Jio, o l'I ,t'd\H l't.onomtu&gt; t·n t.llt''11011. ~nn l.1~
J\.ll\iJide, prod11u1,·,1 ~u,·o funt.10111n11t·nto st rc.il1l,l fun1 dt·
lo, lll.trt.os nor111.111vo~ 1t·~ul.11orto· l'll 1.0111p.11.1d11n u&gt;n 11'
empre\,\\ &lt;.jll&lt;.' d1111pk11 t&lt;'ll d1~lw, 1equ1,110, ll'~.iln 1 1.. d
uniH·~,o Jl· l.1 1nÍOrm.il1d.1d 1,0 rn.0110t.&lt;.: 10111c1,;, , I ir 1nH IHt
dcl1111l(,ld.h co11 &lt;.·I
t't.tor ¡&gt;10¡11 t:lHlllt l. 1¡&gt;1111I\{ 1 1.1.
1
e&lt;.onomí.1.

�Pese ;\ estos referenrt, (otnuncs. l.1 iJnir1t"i1.,1(1Ón Jl' lo,
factores que explio n c:i surg1micnro Jl' l.1 infor111.ilid.1d urb.u1.1
ven panicular, el p.1pcl que juc~.1 en l.1 t1per.1(il'.in llel 1.on junw
de la ecol\omí.1 difiere noc.1blc:1111.:11rc cntrL' l.1, Ji~ctnt.t,
concepc iones de la sociologi.1 qu&lt;.: ,l' ou1p,1n lk·I re111.1. 1 ( i ,
a u rores nu r xi s ta:. o en ro l.1 Jo s l.' 11 L1, J iH : r ., .1 ~ L( 1r r ic n re~ de 1
pen~.1mienco c ritico, ponen d .1n:nto en tle, u'.br_ir y .111.1111.11 1,,.,
canales que vinculan a los m1Lront;1hleurn1e11ro,. 1.illt'1cs
Fam iliares v trabaj,1dnrcs .1uroemplt:,1dn, con Lis gr,indl',
empresas. Ül'.sde esc.1 perspl'. ctiv,1 se e11r1c11dt: qut: l.1 p1ot·11t.:iJ :·
el funcionamiento de c,tc sector es un nL1hón dl' l.1 cxtc:11,,1
cadena que consriru:,;e l.1 proJuc.. ion c.~pit.d 1~r.1. .Por el
co nrrano, los ts t udio, que pr o\'1enc11 Je c ntoqut:s 11L·nl1hcr.1ks
se preocupan en jer.1r9u1zar cut:stionl's 1.01110 l.1 n·.1,1 1'l. n Je l.11,
obligaciones de caráccer Ci sc.il e imposit1,·o y Ll t:xtr .des,tl 1d.1d
en la cual de~.irro ll.111 sus JCCÍ\'itbdl·s .
Para quienes .1borJ.1n el .111,ili~1&lt;, Je'idc el m.ir&lt;.n urncepcu.d
del pensamiento critico, el esrnd10 Je l,1 inform,ilidad debe
encuadrarse e n el contexto de !J crisis de l.1 estr;Hegi.1 de
desarro llo capi ral isr:1 que estuvo ,·igen re hasr:1 meJ i.idos de los
setentas. Con el objeto de afrontH l.1 c.iid.1 de Li dem.rnd,1 y
minimizar coseos, las grandes empresas pusieron 1:n m.ircha
dive rsas polírios como la relool iz,1c ión de las pl.111tas
productivas en países con insumos nd_s, bar.HOS, h
incorporación de nuevas tecnologi.1s y 1..1 adopc10 1~ J _e esquemas
flexibles de o rganizac ión del cr.1ba¡o. Ü tr J pr:1cc1c,. de uso
frecuence es la ''informali:t.Jción" de .,lgunas Je l.1s !ases del
proceso productivo medi,rnte l.1 externalización de c!cn.'l~ tJreas
que son rransferidas a microempresas. t,1lleres Lunil1ares y
peq ueñ,1 s un 1dades de nuy u i Li dom icil i,iri a ( Po n:s y Be n_t? n ,
1987). El despliegue de las actividades en un espacio gcograhco
más amplio tiene fuerres repercusiones no sólo de carácte_r legal.
En muchos casos se enmascaran rdacroncs LtborJles meJ1ance la
remuneración del t rabajo ba¡o la form.1 de pago J destajo y con
Li inexisrencia de una vincu lación contr.1ctual formal. En otras
sirnac1ones, se encubre un:i re!Jción de crahajo subordi 1udo
como si se cratara de un fen ómeno de .rnroempleo. Es te
despliegue de las actividades en insr.a~cias exter.~as a'.ª cn;,presa
central contribuye a generH condtclOIH'.S de ilegalidad con
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cxpre_si0 1~es de 111.lrL,lll.t tk~¡nn tnc iLin p.11.1 l.1 ÍU L'l'/.l L1hor,il ljlll'
trab a¡,1 stn coberrur,1 Je lo~ ~i~rcm.is de scgu 1·id.lll ,oLi.11, con
pérdid.1 de prc~r.11.·ionc, ,·. en l.1 111,l\'tHl .1 Je los L·,1so., . Llu il1.111 dn
una rel.1cicín ohrero -p.1 rron.1l 1H; dc cL1r.HL1, lo que ,ul'k
deno~: 1n.use en .1lgunos p,ti~e~ Je Sudam1: ric.1 "cr.1h,1jo t: l1
negro .
Por el con erario, para lo, fu11(ionart(H v estudios o~ Jc l tl'm .1
qu e suscriben b visión de l.1 111oderni?'.,1ción capita lisr:1 Je
nues t ros p:iíses. las c.1usas del crecimiento de Li s .1criv id.idn
exrraleg;1lcs responde ,l dos L1crorcs principales, por un lado lo,
obstácu los que pone el endcmoni,1Jo l.1berinro buro ... r.u ico \' 1:1
cor rupc ión &lt;le Lis discinr.1s esfnas ptiblie:is, .irnbos focr~re~
dificu ltan los procesos norn1.1les Je registro y ,1perru ra de u 11
nuevo negocio. Al mismo tiempo. el problema riende a
pote~c i.1rse por el aumento de h pob l.1ción urb.rn,1 v e l
ins'.1ticiente din,tm is_mo en la generación Je empleos · que·
re~_1sr ra el sector rornu l de L1 economía, elcrnenros que
d1hculra n la i ncorporación de los nuevos continoente'i de
trabajadores a esr.:- segmen ro de l merCJdo.
~
Algu nos .rncores, que no coinciden con la vis ió n de la
cuestió n labo ral a p:irt ir del enfoque de la i n fo rm,didaJ .
sostie nen que la documcnc.1ción elaborJda por PRE.ALC-Ol T,
pres:nta numerosos vasos comunicantes con l:t propuesta
ne~l.1 beral (Corrés : 129). Aunque, cabe señalar, que para los
re on cos co nservado res, el fenómeno rambien es visro como l:t
expresión de la potencialidad creativa de un grupo de la
pob lación que debe trabajar y sob revivir a cont racorriente de
insciruciones púb licas parasitarias v leves obsoleras e
inapl icables. En años más rcc ienres, la prodt1~ción teó rica dt· 1.1
OIT para Arner ica Latina ha roto con cierL1 visión dual ista de l
prob lema y se ha nutr iJo de los argumenros de l " desarrollo con
equidad", de raÍ7. cepalina (PREALC, [ 990; CEPAl.,2000). De
esta manera, el secror informa l es entendido como un áre,1
product iva funcional al conjunto de la economía c.1uc opera en
el co nrexro de la segmen ración del mercado de trab ,1¡0.
D esde esra perspectiva, la informal idJd urbana es un sector
hererogéneo que incluve activ idades de las nd~ diversas
ca racterísticas pero
un com ún denominador: c,;;c ar
Subordinad as a los segmentos modernos de la economía . H.iy

c;n

559

�otra concepcion, de mayor acepcac1ón en el medio _'1ca~c:rnico,
que sostiene que las sociedades se estrucrur.in '! tu~~ion:.n ,~
partir de cierro tipo de relac10nes sociales de producc1on. ~se&lt;.:
enfoque, de origen marxista, r~conoce c~ue,_ en nuestros pai_s_e s,
pese a ser dominantes las rel.lc1ones c.1.pnaltscas de producc1on,
est:is coexisten con nichos Je rnerodos que operan coi: formas
cradicionales de organización del crabajo y con bajos niveles de
inversión en capital fiio, dencro de este grupo se_ ~ncuencra el
sector informal. La p1::rs1stencia de actividades cali_f1cad~s- como
marginales primero e informales, desp_ues, son 1dent1f1cad.1s,
desde este rnonamienco, como expresiones de: rezago en las
soci1.:Jades capitalisc::is periféricas.
Oc cad.1 una de lls inrerprec.1ciones rl'óricas que de m:rnera
resumida se expusieron en párrafo~ prec1.:dc:ntes, se han Jer1~·.1t.io
polícicas públicas de diversos matices per~ con ~l'.1 propos1co
cemral: elevar el nivel de vida de la poblac1on que v1v1.: y rr.1ba1,1
en la informa Iidad, po ce nci ::ir los a~ peccos relacionado~ e~ n l:1
capitalización y produccividad de los r~icroneg~c1os '! m~¡orar
los sistemas de adminisrración de los mismos. Un cuarto bctor
se fue agregando a medida que ganaban espJci~s . las l_cuuras
neoliberales del problema: la simplificación .1dm1n1srr.1nva Y el
pago de impuesros. Es s.1bido que ese "confuso mundo del
sector informal" (Carray.1, 1987) csd integrado por un enorme
universo de pequeños producrnres y rrabajJdorcs por .c uenta
propia que evaden el pago de impuestos )' lo.s compr_om1sos de
cor izar en las cuer:as Je los ~isremas de seguridad wc1al.
Informalidad y Política: el caso de la Ciudad de México
Las experiencias que dejaron l.ts políLica\ públic.i~ rn la
ciudad de México, co ns eir u yen un ve r&lt;l adc ro p.ir,1d I gm.1 de las
dificulraJes que afrontrn los gobiu'.1os 111un1cip;dcs ¡:ara
7
legalizar juríd1camente, reubiur geogr_if~C.lllH'.11(C \' 111ml~rnt .ar
las acrividadcs que desarroll.1 cl ~ccrnr 111!orrn_al. Lis .1u1011d,il!es
pasaron de una esrratq~i.i pcr~ecuton,1 -ltbr.1r lo~ . ~~p~~~ios
pt'1blicos de locales fijo, O scnufi¡os, que Je m.ll:l'í,I prccll Ll se
instalan en parques, plaz.is y brnquetJs- J J1sen.1r rncrc.1do_s Y
grandes locales específicamente Jest1nJdo, &lt;1 reubicar .1 este: up~
dc negocios. Con esto ,c procur.1 J.1r rnp11nt.1 .1 dos
:;, ¡I)

preocupaciones ccncrales: impedir que más de 300 mil personas.
de acuerdo a !Js estimaciones de l.1 Cámara Nacional Je
Comercio (Canaco), ocupen la vía püblica para desarroll.1r sus
activi.dades y, al mism? tiempo, logr::ir qu&lt;:: se legalice a quienes
trabaJan e~, escas cond1c1011cs. _medi::inre el pago Je un permiso.
La obrenc1on de esras credenciales es equiv.dente al pao-o de un
.impuesto, a craves
' de I cual se les ororg.1 el derecho alb uso del
suelo sin q1_1~ se mo~ifique el régimen de propiedad, ya que los
lugares habtl1tados siguen siendo del gobierno la ciudad.
La relación política entre :1urorid,1des y rrabajadores
cal lejeros no ha perdido su carácter clientclar. Pese a la derroca
del partido oficial en julio de 1997, cu,1ndo se eligió mediante
el voro universal a las .1uroriJ,1des del Distrito Federal, la nueva
administración, surgida de las fiL1s del Pamdo Je la Revo lución
Democdrica (PRO) no logró quebrar l:1 sólida esrrucrura
corpo_rativa que :igrupa a dueños J&lt;.' rallocs, microcmpresas de
m.1qu1L1, vendedores de alimenros, rop::i y arrículos p.H:1 el
hogar, entre Otros. Los vinculos t¡ue se tejieron dur.lnle déca&lt;las
con l~s autoridades dl' la ciud.1d y con l.1 anrigu.1 fuen:1 polirica
del Esr.1do, el Panido Re\'Olucion.nio lnscirucional (PR I ),
forman un complejo encranudo de corrupción, tolerancia
com~lice, lider~z.gos barriales, coopración política y voro
caur1vo. El gobierno del PRD h.1 procurado desarricul.ir ese
círculo vicioso y 111,rnrener un.1 rcl.1cicín de "no bcligcranci.i"
con el ~undo de la in formJlidad. Con e'íCe fin desp'ii.:gó una
~st ra te_g1 a des r_i nada a i m_r,1u ,1 r e: n do) p l.1110 s p ri nci pal es: .1.
impedir confl1uos y cnfrenr.1miento~ con los c.iud.1d.1110s \'
bloquear _Lis dem.111d.1s judici.1lc~ que promueven lo.s
esra~lec1m1encos legalmente registrado:-, debido ,1 lo que
~o~s1de_r~n actos de c~1mpccrnc_i,1 dc&lt;;\e,11 y h. a1.tuali1..1r l.1
eg1sl::ic1on en l.1 m.\Cen,1 p.11.1 d1,poner de: un m.irco jurídico
r~gulacorio que rnponda .1 l.1s dc111 ,111d,1, de: un prnbkm ,1 que
r1ende a crecer. Pese .11 L"norme e,fucuo co11Lili.11011n qt1c
llevaron J cabo lns gobierno, de Cu.111l1té1110c. C .i1dcn.1,, Ro\.11 jp
Robles y, desde dic1e111hrc dtl 2000, ,\ndr~'&gt; i\l. l.ópo Ohr.tdor,
no se ha logrado prnmulg.11 un.1 d1,po,il11'.in lw111ogc'.11r.1 tiuc
otorgue regl.1s cLlf.lS .d u,o d1.: l.1 ,·i.1 puh liu
~na inHstig.1ció11 (.'.l°t.:l!u.1d .1 poi l uL Rorn.1110 (2002 ) p.1r.1
el diano Reform,1
111L1cqr,1 q11&lt;: pn1 lo mcno, 1 'i \n·c\ \'

�.
contienen
di~posiC!(ll\ts
quc
vigente~
1
d.n'isul.1s pr(lhíl11..n qul·
,v)\' 1·1entr.·1s .d~una~
"
. i .1ctividadcs se' ct'cuüen en !.1 ví.1 p&lt;1b ic.1. or r.1~
decerm1nat as
. .
l
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le Ll\ u1.1k,
normas ofrecen re,9u1c1os lq!_.1 es .1 .unpH'.l l
.
11
.
.
11
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.
irre&lt;•hn \·ehíuiln~ escJc1on.nltl' en L.l n
func•onan ta ero qut •
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.
t 'S f ibric in mtH:hle., ,1rtc.:,.u1.dn. rqur.111 rop,l \)
\' ba n que " , ,
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.
, I· d ) o n re r&gt; ar .1 n \' \'en Je n .il l nH: n rn s.
c.i za , ,
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·
I · J J de /\ ío1co n él
El tn,HCO normativo \·igentc &lt;:11 a (ttt J

•

reglamentos
contra d .icen.

negocios que prl'.p.ir.1n y venden .1lime11ros ocupen h~
veredas con mesas y si ll.1~ o lleven .1 cabo eventos e~pec i:tks
y aurori1.a lJ venra de bebidas alcohólicas. Sin emb.1rgo, el
Reglamcnro de Mercados prohibe que se \'cndan behid.1s
que conreng,1n .dc:ohol en la ví.1 públ ica.
•

La mism,l Ley de Esrablccimienlüs Mcrcanrik-s que pc.:rmirc
colocar mesas y sillas en las ban911er.1s no pucdL norma r la
colocación de toldos o techos plegables, ya que esto e;:s
arribución del Reglamento de Construcciones. De esta
manera las direcciones jurídicas de las &lt;lelegaLiones
:iutorizan las mesas y sillas y las direcciones de obr;1s, !J
instalación de toldos.
El Programa p.ircial de des:irrollo urbano prnh íbe en
algunas colonias y barrios de la ciudad guc se celebren rn
áreas verdes

•

Cualquier festi\·idad o espectáculo público. Sin embargo. la Ley
de Espectáculos Públicos lo autoriza.

sigui en re:
· l
1 ( i 1-··
J,. Co11strucciones del Di,rrito fn er,1
tH.'1 tnc J
• Rco lamenco u-.
. · ,d J
t¡u,· no ,&lt;:.1 p1op1e .1
13 ::,\ ,·1 ,l f&gt;u'blica corno todo ,.1qu&lt;:llo
.
priYada y sea del dominio publ1LO) .
.
.
.
.
)
11
o
l'
i b in o ( Pro" r,l nu P:ir u .1 \ q u&lt;: .1 u to rt ' ,1 1.i
• Ley de D n .ir 1&lt;
•
ti
.
\
·11 de vivicnd1s tl \ooles LOl11CI"Lt,d,, ,· que regu .1
co ns t ru Cc lo
·
...
áreas de uso co mún de nL11H:r,1 rn.í~ c,pl'.cil1c.1).

il

11

•

Ley de Tr.insporce )' \'i.i!iJ.id.

•

Lev de Juscil'.i.1 Cíl'iCJ .
, ' O r º án t c:1 de L1 Ad 111 i n t s tr ,1 e ió n Pú b !ic.1 J &lt;: 1 D is t r i t o
Ley
o
Federal.
.
Lev del Régimen Parrim ond y de\ Servicio Público .

•

•
•
•

Le~ de Especdculos Públicos.
Re,o!J meneo de tv1obi l iario U rb:ino.
V

.

•

Regla meneo de Construcciones.

•
•

Reglamento de Anuncios.

•

Reglamenro Je Mcrodos.
.
. .
R cg l amen ro de Reordenamienco en V1a Publi ca.

· ·
concra d 1cc1ones
que Pu e &lt;len id en l i li e.use
d
los i;1strumcn tos legaks mencionados se a?rava
en ca a uno
f d l
l ·
¡ que el oob1erno
d b'd 1 que las autoridades e era es, a igua
':'
e 11 o.' d d d 1México v cada una de las 16 Jeleg.1c1ones en
d e a c1 u a
e
,
,
.
'l ·
ar·1
.
·¿
l
Oiscriro
Federal,
t
ienen
atrl
:1uc1ones
p
,'
que se d 1v1 e e
.
l ·
•n l::tv1a
·sos v aplicar sanciones a qu ienes tra )aJ,tn e •
Ot'obrl~ar P.,enr~\spo~er de l.1s autorizaciones cor rcspondicnres. E\
·
.
l
t es casos
Pu .1cad s
d Luz RomJno cons1ana a menos r
va c1 ta o reporre e
.
.
t:,
.
b' no federal.
~n los cuales se contradicen las tnscanoas de go ier
&lt;le la ciudad y las delegacion,tles.

Las diverocncias

de

V

L1 Ley de Establccimic.:ncos ,\1erc.rnrilcs permite que !0,

Del debate teórico a la realidad social
Débi l, como concepto, l.1 id ea de informal idad supo
mostrar otros acriburos. Permitió que analistas e invcsrigadores
dispusieran &lt;le un indicador útil a la hora de identificar las
ca racterísticas más re levantes de ciertos grupos sociales que. ha
despecho de las forrnalid.1des jurídicas, trabajan v obtienen SU!&gt;
ingresos en aquellos nichos del merca&lt;lo que parecen
secundarios a los ojos de los predicadores de la 111odernid.1d
cap ira lista. Sin embargo, los esrudios acerca de la cuanriíicación
del aporte de la economía rnformal al :1baratJ.mit:nto de los
bienes salarios, mediante la generación de productos y servicios
que son básicos en el consumo popular, ha permirido entender
la importancia de este sector en la fijación del nivel promedio
de ingresos de los trabajadores asalariados. También por med io
de análisis empíricos. pudo conocerse el apor1e de l empico
domiciliario, de las microempresas y rallercs familiares a los
procesos de maquila, ensamble y reparación de los productos
que ,
mediante
el
proceso
de
cxternalización,
los
establecimientos de punta delegan en el :implio universo de l
543

�f.

l.,.

,,
,..,

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...

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1¡lL
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rrabajo informal. Una parce relevante de estas e.neas, quedan en
bs manos de miles de niños y mujeres que contribuyen a la
generación de valor desde d ámbico doméstico o como
empleados en locales clandestinos.
Como puede constatarse, la discusión qu.: se abrió en 1972
::i parcir del informe de l.i OlT, superó el espacio académico
para ser fundamentalmente, un rema de p1eocupación en las
instancias oficiales. El debate no se restringió al espacio de las
especulaciones ideológicH o de los fundamentos teóricos. por d
contrano, generó mayor preocupaci ón en las esferas
gubernamentales y en los organismos internacionales desde los
cu.1les se diseñan e instrumentan las políticas públicas hacia el
merc.,do laboral. No puede decirse que el enfoque de la
inform::il idad haya revoluc1onado los prernpuestos teóricos desde
los cuales se analiza el mundo del trabajo, pero c.irnpoco puede
afirmarse que se crace de un ejercicio ocioso acerca de un ,;;ector
social cada día m:is amplio y cada vez mis relevante para el
funcionamienlO de las economías periféricas. El trabajo, que se
desarrolla fuera de las normas convencionales, es un espacio
destinado a crecer en la actual fose de intcgr,1ción regional y de
suscripción de acuerdos comerciales que obligan a liquidar una
parte significativa del patrimonio público y a s.1crificar
importan ces segmenrns del aparato productivo que se construyó
durante las décadas de industrialización que siguieron a la
segunda postguerra.
El caso p,1técirn de b acelerada de~composic..ión de la
econcmía argcntin,1 durante los últimos 15 años ofrt·cc otro
ílanco de análisis no menos significativo. LJ. fuerte c.1id,1 del
trabajo asalariado en el secror indu,1ri,d, el crl'cimiento del
desempleo y la subocupación, y la gencraliz.ición &lt;le las más
variadas formas de precariedad ocupacional han tenido, entre
orros efecrns, el de incrementH el volumen de población que
crabaja bajo formas atipicas. Oenrro de tste rubro se cuent.111 las
tareas por encargo -a pedido de un dcmand.1nre externo- la
multiplicación del empico por cuenta propia y l.i producción
para el auroconsurno o par,1 el onje en las non:do~-1~ y ca(h vez
más difundidas redes &lt;le 1ruequc. BuenJ pJCtc de c~te universo
social protJgonizó \Js cdgicas joriud.1~ del J l) y 20 de
diciembre del 2001, que terminaron LOn el Jcrroc1mil.'1HO del

g~bierno del presidente
Fernando de l~,, 11\.lla,
, y l·,IS 110 men
·r
vio len ras ma111 esrac.iones de fines de . .
,
.
os
cmpobrecid::i localidad Je A 11
d¡un10 del 2002, en la
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ve anc a que oblig
1
pres1 ente interino Eduardo D l · Id 1 j I
~aron ª
para marzo del 2003 (BI · 1 u u e ' ª e ,llllar las elecciones
'
e1c1rnar, 2002).
Como suele ocurrir, también en este caso
y el vertigo de l
. .
la realidad social
.
os acontcc1m1e1110s le ,. .
especulaciones teóricas
desp ' gan&lt;1ron
' · 'fre1·
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d
b' a las
debate poco importa saber
s1· 1os misera
. . 61 es nue
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emandan en las calles ¿,.. 1
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marginales, trabajadores informa les ~ lo
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comprometernos con
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impulsar sus reclamos.
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;:,

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Nota Bibliográfi ca

LOS PROCESOS COMUNI TARI OS DE REC HAZOACEPTA CIÓN A LA T RAN SFERENC IA TECNOLÓGICA
PARA LA PROD UCCIÓ N CAMPESINA EN NUEVO LEÓN

Dr. 1\lc¡.1nciro C.11 c1,1 (,;m: r,\
Catcdr.iucn d,· PMtgr,1dn de l,1
f.1eulc.1d de Filo,ofi.1 v l ,•tr;1,
L :\ ;--.: L

"

In troducci ón
La amp liación Je infraesrrucrura recnológica modcrn,1 hacia
el cam po parece seguir representando uno de los rcrns principales
de l Estado en sus polícicas de apoyo al desarrollo producrivo de
las comunidades campesinas, sin embugo, los inrentos de
generar esta transferencia recnológ1ca han sido en su mayoría
francos fr acasos.
En esrc trabajo son expuestos los resultados de una
inves tigac ión sociológica desarrol lada en las comunidades de
Lagun a de Sánchez y San José Vaquerías, ambas en el centro-este
del Esrado de Nuevo León'. Por razones de espacio nos
remi tiremos a exponer aquellos aspectos más relevanres de un
trabaj o mucho más excenso, y que creemos pen1nentcs para
compre nder la problemática actu,ll de la lr.1mfrm1cia
tecnol ógica productiva a las comunidades campe~inas de esta
regió n del Esrado.
Esperamos que esrc &lt;locumenro corHri buva. ai mtnos tn
parre, al replanceam ienco de algunas de las t'Strareg1as de
expansión agrícola por parce de las instilllcioncs encargadas de la

�cransferenc1a tecnológica y con esro abordar académic.1menre
uno de los problemas mas urgt'.ntes vi1H.ulados a la vida
productiva de las comunidades rurales y. como consecu&lt;.:nua, .il
elevamiento de sus niveles de.&gt; vida.
::--Juescra intención central fue, en resurn&lt;.:n, interpretar -a
rravés de un proceso comparativo entre dos comunidades-, Li
forma de contacto y el cipo de transformJCtones qut: surgen con
la llegada de las instiruciones oficiales encargadas de apoyar al
sector agrícola. Los casos son intencionalmente de tendencia
opuesta en cuanto al cipo de recepción a las estrategias &lt;le
transferencia tecnológica propuestas por los :1gcnres de
intervención gubernamentales.
Los casos comp.uados son los extremos dentro de l.l gama de
condicionantes sociales, geográficos o políticos, que hacen de
cada región un universo de relaciones ün icas e irrepetibles El
eiercicio de comparación de los casos ha pnmitido, creemos,
ubicar la desproporción &lt;le los grande~ intentos de rransferencia
&lt;le tecnología "externa" y su fracaso, así Lomo la inmensa
cantidad de facrores psico-sociales que intervienen cn d uso &lt;le
la negación al uso y apropiación tecnológica.
Antecedentes

La ínvescigación en cad.1 comunidad se rca!i?ó por
separado, crabajando primero en Llgun.1 de S.ínchu y luego en
Vaquerías, se describen ,1quí los conrexws dé:sde los Lu.1les se
desprendieron las accivida&lt;lcs de invcscigación &lt;.:n cada una.
.
En el caso de Lagun,l d&lt;.: S.ínchn, la investig.1ción tue
sol ici cada al Colegí o de S oc i ologí a de Ia Facult ,lll de h losorí.1 y
Lecras de la Universidad Autónom,1 Je Nucvu [ c&lt;Ín por el
f nstíruro Nac10nal de lnvcsci~a Lioncs Fornr.1\cs \' A~ropecu.iri:1s
(INIFAP) ubicado en Grncr~l Ter.in, Nuc:vo 1.:ón: ~it:ndo L•sc a
inve~rigac1on encomc11dad.1 al Taller dt.: lnvc~LÍ~JL!Ón en
Sociología Rur.d que en ese momenco se cnLontr.1ba :l n11 cirgo.
Los rrabajJdores &lt;le! !Nlh\P .1rgumentab:111 Li t.dt,l de
interés de las pobL1cíone~ por inregrar ,1 \U'í pr.1ctÍ1...t, producriv.1s
la aplicación dt: plaguiciJ,11, y ,lf!,rnyuím1co, p.ira el mc¡o1.1m1t:nto
en l.1 calidad de la manz:111.1. '&gt;ll pr0Juu.i1)11 príncip.1l. \&lt;.: h,1bí.1n
realizado exp&lt;.:rimt:nlo:. y demm1 r.1uo11c, du11111e l tt·, .1tHh, ,1 11

encontrar un grado de influencia signi(ic.itivo en la producuon
de estas comunidades. Por ranro, de antern.ino st: partió de un
pro blema
·
·
lJ.~
, . claro: _ debíamos avocamos ,a 111vesrtgar
caracrertst1cas
parr1cularcs de las razones
.
• ·
- J e I rcc hazo a 1a
transferencia de tecnología productiva.
La investigación debia plantearse en eonces en términos de
comprender e~ra "lógica de nc?ación" del productor y sus
razones,_ atendiendo a la secuencia de actividades de los cído~
pro_d~crt:os y de comercialización, idenrífiundo los momentos
def1n1ror1 0s &lt;le la integración o rechizo
de j os agroqu1m1cos
' ·
,
propuestos por el I NIFAP.
. Posre~io~~rntc, e~ el caso Vaquerías, la metodologi.l Je
rrab~¡ o ~~ diseno a partir de la neccsidaJ de rcseiiar para una
publ'.ca_~1,on n~c1o_n:1I ~·: _crono logía del desarrollo de la
Asoc1ac1on
t¡11c ·1· lií se operab,," enrre ep
··d ar,rnos
·
d ,en I art1c1p.1c1on
,
e San Jose de V,H¡ucna!&gt; y el empresario Alberto Santos (due 110
en
- 1e 1~1mentc
·¿ ese
·e: momenco e.le _ la ._gallcten, GAMESA) , ,,
, p:ua
1 ent1r1c~r como se decuuban l.1, estrategias de tr,rnsferencia Je
tccnolog1a moderna hacia los c:rn1pcsínos n:uivos de h región,
con el propósito de compar.ir e~t.l nueva ínforn1.1cic'1 :1 LOn la
recogida en Laguna de Sfochcz.
. ~;1 las con~llni_~adcs que incegr.rn el pioyecto de
asoc1ac1~n empresario-epdal VJquerías s&lt;:: realizaron enrrevist:is 3
~rofund1da d con ejidar'.1rios i.ncluidos en el proyccro, con los qut:
1echazaron entrar, con 1ngcn1eros
,.
.\' con el ::.-(ler,,,
- 1 ¡,·._ d»l
... proyecto.
Descri pción de las comunidades Vaquerías
El :irca donde st: í111pl.1nrti el prorcuo e.le ,1snLi.1uon cubre
pan e de los mu 11 icipios de C:hi n.l y Crneí.11 Ter fo en d Esrado
de Nuevo Le()ll. F.11 t:l proyt:no p.t1tiLip.tro11 unos .150
productorn l,tmpe~111m entre c:i1d.1t.1•io,, u&gt;lnn()s , .1Jounll\
pc~ueiíos ptopiet.irim de ll1, ejtdm h-.1i1cÍ&lt;,co l. ,\l.llkii1 B.i:rcLI\
San_Ju;in de \',1t¡u_erí.1s, de l.1s Lnloni.1, .1;ríu1l.1 ,; l.l. l"l'l'C\,l l'
gnacio ~:!orone~ Pr1c:10 &gt;. de l.1 pn¡ucii .1 L0111unid,1d B.1rr.111ui tk
Re~e_s. l oc.los ello~ .1porc.1ron ,¡ l.1 ,l'&gt;t)Li.1c1ón cu,nro mil
qu1n~e11us hcct.in::1~ en ~u 111.1yori.1 prop1cd.1d cjíd.d.
E Esras comun1J,1de~ ut.111 ~tcu,tc.l.1~ en l.1 rn1u Cl'11tro-cqt• dt:I
Sc:ido de Nutvo León, Lolind:1ndn (011 t:I f·:,t.H.lu de l.1111.11ilip.i,.

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Esca 1on.1 se \'io i11tlut&gt;11ci,1d.1 mucho rit:m¡Hi por l'I Jl'~.1rrullü Jl'
Lt ccron,, e imporr.rnrc w11.1 cH1Ícol.t Jd p.1í~ ljlll' in1..IU\'l' lo,
municipios Je ~1onrt'morclos, Gt:nl'r.il Ter.111, :\lkndl' ,. l in.irn
princip.ilmence. Su rclaci\'o J1st.1:11..1.1111ic.:nrn y' rns ..:n11Jici,111c.:,
in a&lt;lecu .H1.ls p.ir.1 !.1 p roJ uc1.. i ó 11 11 .ir .1111 t:r.1, rn .11ir U\' i c.:rn 11 .1 l.1:.
comunid.H.ics Jel .í.re.1 \'.1qut:rí.1:. en un.t \itu.11..1011 dt: .1tr.1,u
recno lógico, de cndcuJ.1111 ien to eró ni co )' dl· un.1 prnJ 111..LÍÓ 11
realizJda b,isicamcnrc pHJ l.1 subsisccnu.1 o el pcqul'f10 u,men.:io
o intercambio.
L.1 llco,1da del JHO\'t'CCO .d .ir1.·.1 \'.1t¡ut:ri.1,, oru,·o ,·111ud.1d.1
ti
•
con l.1s c.u.1crerís11...:,h del cerrcno, propicio ¡ur.1 l.1 cu1np.11..: uc1cín
de ricrr:i v el rr.1b.1 jo con tecnologí.1 dl' gr.111 nl,11.1. l.1 hucn,1
calid:id de. los suelos y el .1gu.1 .1lm.1ct:11.1J.1 l'l1 l.1 prcs.1 !. li\1.1 p.ir.1
us.irse . L1 ,1cepucion Je .1lguno~ dc lo~ ,·icjo~ lidn1.·, .1 p;irtir de
un h.irrazgo rcspeuo .1 l.1s promcs,1~ guhern.1111cnc.tlo y Je hs
cad:1 ve1. 111,ís imprt:dccibles condi1.il111c, clim.ítil.l~ -:,c~Ún
en rrevisras reali2ad:1s-, .,nimó ,1 un buen grupo Je ¡o\·cne~ que 110
se detuvieron :i.Lln cuanJo .ilgunos Je eso, liJcn:s se: rl'plcg.1ro11 a
los pocos meses de inrervenir.
Es m u y imporranre señ.1lar L1s c;HJcterts t1c.1s que es1.1s
com u nid.ides cenírn ames de que el proycuo l\cg.1r.1. l:.n gt.:ncral
podríamos decir que no se.: difercnci.111 Je l.1s 1ierr.1s dcJic1d.1s
.1
la
producción
de
,1urnco11sun1t&gt;
-de
propiedad
mar o rita r ia me n te e iid J 1-, s 1no p n r tener des Je h ,1 e e un os 1O
.1í1~s u n a presa. algunos recientes canales Je riego y· renn suelos
basranre férciles. Estas conJiciones de "suburili1,1c..:ió11" de los
recursos disponibles, foe lo q u e influenció p,u,1 l.1 selt:cción de la
zona. En resumen -en un p,1Ís de .igriculrur.1 mayoritariamenre
remporalera-, rener asegurado el riego con suelos poco
explotados incensivame n ce y con poca p:irricip:i.ción de p:nridos
u organizaciones polícic.1s de oposición rn la organización
comunt tana.
La tecnologí.1 que se usaba en escas tierras anees de Li llegada
del proyecro no er:i del codo arcaica, se us,1ban algunos rracrores,
-con csrn nos referimos a que cada vez m:i~ campesinos tenían la
posibilid:i.d de p,1gar a un rrJcrnrisrJ (dutño y 1rab,1jador) po r las
labores en su~ tierras-, se conocían poco los frrrili-zan¡es )' los
p laguicidas, mi vez, porque han renido siemr re mu\' buenos
suelos y no había presencia regu l.ir de plagas.
550

lagun a de Sánchcz
.
I..is cornuniJ.1J_l's (que en .llkl.1111e p.1 r.1 !&lt;llnpl ific .11 en 1, 1,
s1ru:1¡_:1011es ,gener.d11.1bles .1 11s
lfL·s
cu1111111·1,l, •1l 1L~-.
·
11 ,1111.lí(.'lll&lt;lS
' •
·
Lagun a de S.ínchcL por sn I,¡ UllllUlliJ .1d 111.ís ll)IHh. ld.1 \ LC11Lro
0 ion.d) qul' intcor ll1 c~ -,
de la , Jcti\'id.1J
111i1.ro-rc
1•• •ir·l ., 1 fl l.O· l 1U Ll 1\ ' ,1
.
,
t&gt;
::, '
so. en S.1 11 . Isidro. S.111 José de Bo(¡uil l.is .r I..1::,,Tun.1 J1.· llll-11CL. l,.IS.
d1Ierenc1as
enr rc cll.is -en térn, 1·11',,s' triro l j llLl ·IVOS- . son
. .
prop1c1ad,1s po~ su Jivers id.1d m icroclim.írica, en !.U'&gt; h ucrc.is Li
ma nzan:i. _esra l1sr.1 p,1~,1 cosech.irse un,t u dos scman.is ;lnccs que
en ocrJs .neas producr1v.1s Je Lis comunidades ccrc.in.is.
1 ¡.
La disrrihuc ión
.
_ de los ingresos al interior de l.1s cumtin·, u.itcs
t1en e_ que \'er _ !und.imenr:ilmence- con el ripo de rt:ncnci:1 \'
ta mano de la r1er~.1 qu~ _se reng~. ~,os pcqutí1os propict.1rios h,1;,
aprovechado su s1rn.1c1on conv1rr1éndose en los intcrmediMios
e~rre l?s otros productores y los me re.idos de ,1basro. I 0 ~
e¡1daran os han _ascendido o descend iJo en grados nuyon.:s 0
men_o res a pamr de !a_s expecra1iv.1s, esrracegias _\· ,1,.,ucs del
des r:no d e cad,1 fo m d1a, sin rener .1segurado n.H.la que 110
pudi e ran co n segui r con gr.rn esfuerzo,
P?r o rro lado, los comuneros son el grupo m:ís empobrt:cido,
redu_cr d o a peq ueñas rasuch:is en L,s fa ldas de los cerros,
camm an do durante largas ;ornadas para recuperar l:i "ag u am iel"
de m~ guey que luego se convcrr irá en mezc.d y luego, claro esr,í,
en din ero. Muchos d e ellos s~n ;ornaleros o rra bajan por
tempo radas como peones de albañil en a lgun:1 ciud:id cercan,1.
Las huertas de man2:ina de los l1Jhita11l(:s d e Lis comunidades
de Lagu na de Sánchc1 son de poca exrensión r cas i todas esdn
e_n terrenos muy accidenrados, csro ha co~dicionado desde
stemp~e la~ posibilidades de usar tractores par:i el barbecho 0
para s1mp l1ficar las rareas de recolección. Solo en el área de lo
que ~ue la laguna se podría desplegar algún cipo de rerno logi'a de
m~d tan a csc_~la, p~ro la división del_ 1erre110 entre un' gr.in
numero ~e e¡1dacar10s ha pro\'ocado la fragmentación del irca es
claro a simple vista el dive1so trar::imicnro de los suelos que h.1ce
cada un o de los prod uctores. Luego de las reformas al Arcículo
~7, ésre ~~rá un? de los lugares con pos ibi l idades para l.t
ompacrac1o n de t1err:1s. pues sus sucios son Je buena c.1lid.1d .

s:

551

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¡1. ~ "
.,, 11
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En cuanta lo accidentado del cerreno. esra situación provoca
orandes desventajas conrra los producrores de Coahuil.1 ~·
Chihuahu:1, que pueden -a través de un sistem.i de
recubrimiento con redes-, evitar d:iños a la fruta por granizo; en
la región de L:iguna de Sánchez en cambio esto es imposible,
pues los desniveles del terreno no permiten ajustar estos coldos
protectores, que en la zona de Arreaga se ven desde la ca~rctera
cubriendo decenas de hectáreas de manzana, membrillo y
durazno.
Muchas de las huertas tienen árboles ya muy v1e¡os, que no
han sido renovados o injertados porque s11s dueños tienen
demasiad:1 edad para realizar esas rareas y no tienen para pagar a
quien pudiera hacerlo, no hay pod:i, no h.'1y fer~iliz:ición e
incluso algunas de las huertas han st&lt;lo . s1rnplemrnce
abandonadas, provocando esto una situación delicada, pu&lt;:s d
combate a las pLi.gas no puede ganu,e si h:i.~· Líre,1s que no son
productivas pero que si son nido recepdculo Je las plagas. .
La mayor parce de los productores dueños son ya demasiado
viejos para encargarse de las tareas &lt;le cosecha, tienen que p,~gar a
jornaleros y luego deben vender al "coyore", porque no r1enen
camión para sacar la producción ni mercado asegur.1do. Porque
el intermediario, el "covore", se encarga de cerrarles el paso a los
mercados a aquellos q,ue st ,u re van a bajar por sí mismos su
producción. Norma lmente el "coyoce" es primo, hermano o
sobrino del bodeguero o del mayoristJ en el mercado de ,1basros.

'.eal de las p_oblaciones, frenre a la ciudad. Es indudable que, si la
1ncorporac1on de tecnología en los procesos industriales ha
traído rambién como consecuencia problemas de desempleo
urbano, es de rodos sabido que en el campo mexicano existe
~esde hace si_glos una. c~lrura de la escasei.. de l.1 migración
forzosa, de la 1mporenc1a trence al abuso oficial y privado.
Los contrasrcs en la región son grandes, no es identificable
una política sectorial diferenciada según las caracrerísticas de las
reg_iones y microregiones productivas. Y, en general, a parcir de
lo 1~dagado, pod.ernos decir que la transferencia de tecnología a
las areas. produ~t1vas rurales se realiza de manera irregular y con
poco ad1_e~tram1e1:ro :~cnico para. la capacir:i.ción campesina en la
preparac1on y apl1cacrnn de fertilizantes y agroquímicos.
La participación de los procesos grupa les al interior de las
comunidades rurales y de su organización agrícola han mostrado
ser factores &lt;le atención indispensables para desarrollar cualquier
p_olirica local de capacitación para el Lrabajo agrícola. Los valores
Vlllc~lados. con el uso y apropiación de tecnología esdn
asociados tnevirab lemenre con creencias colecri vas, religiosas,
morales, a políticas organizarivas, ere.
'

Problemas en el proceso de transferencia tecnológica.

La incomprensión por parre de los agentes "Ubnnamcncales
acerca de la importancia de reconocer -con a~terioridad a la
intervención- las caracterísricas de las dinámicas f,111,iliares y
grupales de las comunidades, conviene en in\'iables la~
propuesras organizativas y de trabajo que contienen más liien un
marcado sesgo urbano que no se rel.iciona con las form,1s de vida
y organización de las comunid,1des.

La vida produc1iv.1 de: l.1s conntnidade&lt;, rurale~ esr.1 ,11·111, rn la
mavoría &lt;le los casos, vi nu,Ll&lt;.h al ,1t11oconsu 1110 o :tl merodeo de
me;1udeo. Como consec uenci.1, son pous l.i\ org.111i1.acioncs de
productores que han podido sohrt'vivir ,l h tcnt.1&lt;.ió1_1 de l.1
mioración, a los problemas par.1 la kg.iliL1cit'&gt;11 de la, t11.:rras, .1
losb "coyotes" comerciales, ,1 l.1s cíclic.1~ promesas po I'.
111c1s, a 1os
desastres climarnlcígico5 y a orr.1 li,c ,1 de males que ,1c111prc h,111
aquejado al campo rn Méxiw.
La sit11acíó11 de rcz,1go de l.1 ;1gricultur.1 c.1Illpnin.1 en los
pron:sos de incorporacic'&gt; n de cnnolDgí.1, li.1 pr_op ici ,1do, ,1_rn vez.
un,1 &lt;;ituación dt ¡icrm:1ncnrc rctr.1\(1 L'll lm 111vcln de l11c11c\t.H

Es imporranre que el técnico y el Ín\'Cstiga&lt;lor se.in ,dcamcntc
versátiles para enfrentar l.1s condiciones socio-culturales
particul ares de cada comunidad donde intervengan. Un esrudio
rea_li~a&lt;l,a por la CEPAL acerca de la esrruuura agr.1ria en
Mex1 co, muesrra la enorme hererogc11cid,1d entre lo que podría
llamarse el campesinado mexicJno. Esr.1 situ.ici6n de gr.in
diversidad que se sicú,1 entre los extremos de L1 rel.H.. Í&lt;Ín tnt;t: 1.1
propuesta
corporac1visra
r
rcesrru crur,1c1on
Lon
ri111es
neoliberales, con un sinnt'im ~ru de v.1r1ablc~ en Jll&lt;.'gu lior d1,1.
como la articulación con el mercado Je tr,16,1¡0 , l.1' ,1cci611 del
Estado a tr.n·é~ &lt;le ,1rnerdm cnnrn d Tr,1r.ido de LilHt· Comc1L·io.
la dinámica m 1graton.1, Jemogr.ífic.1. l.i.~ condicionn \'

�reglamentaciones ecológic1s, cnrrc orr.1s. Fsra s11u.1uón l.!t
heterogeneidad en el universo de las comunid.1de~ 1uralo )t'. Vl
reílejada también en los niveles de apropiación r-:c11&lt;\lógic.1, que
generalmente incorporado mayores insumo~ conCormc l.1 unid.id
de producción es mayor y la propicd:td p.1s.1 J-: ~er c¡i&lt;l.1I J ser
privada.
Lograr la vinculación complcmen1u1.1 t:ncre las rcnd&lt;;.'.11Li,1:.
organizativas de las poblaciones rur:1les y los progranus Je
trabajo de las inscicuciones oficiales, ,cri.1 un:1 &lt;le Lis posibles
líneas de aseguramicnrn de b efioua en cu:into .1 posibili&lt;ladc~
de incorporación cecno!ógic,1, 'iiguicndo con ritmos y esrrarcgias
dictadas por la propi.1 "negociación" cncre la comunid.1d y los

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.¡:

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.,
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•

agentes de intervención.
En el caso de L.1gun:1 de Sánche1. encontr.imo~. por e¡cmplo ,
sicuaciones en l,1s cu,1\es el producrnr no de¡aba a lo:-. ingenieros
-ni el mismo, ni a nadie- podar los .i rbolcs , porque esos .írholes
los había sembrado su papá o aún ~u abuelo y era osi un pcc.1Jo

"pelarlo" así nada más .
La introducción de recnologia represenra una modificación
en los parrones de actividad pro&lt;lucciv:1 rncesrrales, que fincaban
una identidad culrnral, un "deber ser
en las ,1ccionc~
productivas de las familias, pues ~u~ form,1s de rdación ,1 rravés
del trabajo se al eeran y como consecuenci:1 la rel.1ción mediosfines que rige la vida culrural de la comunid.1d campesina La
enorme distancia en ere la visión y necesidades del agriculror y las
políticas de intervención de l:i institución que respalda al agente
de incervención es una de los mocivos más impurranrcs para
generar el problema de una eficaz transferencia tecnológica.
Por lo observado, es claro que ha sido más fácil transferir
tecnología a los ámbitos de lo doméSlÍCO (plancha , lavadora,
escufa, ere.) o del entretenimiento (radio , televisió1:) que en lo
produc t ivo, donde los usos y coscumbres con un nivel de
similitud colecriva, paralelJ a un matiz personal del productor jefe de familia-, permanecen arraigadas de gener.1ción en
generación y se defienden como parre de una idencid,1d familiar
dentro de la comunidad, un estilo propio de hacer las cosas
generado desde hace mucho riempo, a tr,1vés de muchos ,1ños de

Den
. .ero del ámbito. de Ia transferenua de
1
pro d ucuva, hay claras dderencias en la ev 1 . . ,
cecno o_g1a
1110
acerca del pJpcl Je ¡ r _ . ..
ª uacion del1 c:impcs
os I e I ti 117 .l IH e e; o t t: . . . '
uso de químicos. pr d ·¿
d
Lntus n,:tura es, trence .il
o uc1 os
e maner·
, .
presentados como plavuicid is r
. . 1 a s1'.1ter tCJ, ya se.1
¡-&gt;
, •,
1ungu1c1c as O rnse . · · ¡
I
.. ,
. c11ct{ as. os
d atos arro¡ados por la inves t1gac1on
muestran
J
·
.
es mayor en el ültímo caso.
' que a res1srcnc1a

.
.
]Por otro
. , d lado, en cuanto .a 1·,ls consecuenc1·1s
1
im..p antac1011
e
tecnología
.
1
¡
que a
l
· agrico a moc erna pud · . '
.
1d 1
1a cu tura productiva"
, tnd·
, tc1ona.
e a zon;:i le . 1e1on
1 tener en
Vat¡uerías .• ,
·
l
imp emenración
d e l provecto
.
' ueemos que e 1 d
'J
marco cultural-productivo &lt;l e Ia zona en escu1
al
qu .o en
· torno
1.
proyecto, morivó reacciones de ext raneza
- . o d e l/ ranco
se 1nscrraua
el
h
parre d e un gran grupo d
. d
rec azo por
1
3
maquinaria adqu,·r,.cl" N
e ~ º uctorcs
la
adelantada
,..
o era so 1O
·
modelo productivo sino a su .
un_ cfuesrionamiento a su
,
,
misma armas era soc·1 1
d. .
En el pro}1ecto y ,.,
,
.
ª
rra 1c1onal.
.. quenas se sobree
· J
capacidad de ¡
,
, . sumo e antemano la
os avances recno!ov1cos ,
l . .
francamente se ignoró 1
. .
se su Jesttmo o
,
e conoc1m1cnto tradicío I
b
area tenían los campesinos
d ,
J . n.1 que so re el
, .
, po rtamos ec1r que .¡
&lt;l I
recno 1og1co ap licado 110 previo
. , !3 .111 íl ucnc1a
. d t_e mo e o
pro d ucrivos. El nulo reconocim"
'
~ . actores 110
productores fue 1 !
tenro al saber trnd1c1onal de los
'
e e emen ro que desencad ' J ¡
punrn de vista las
.·
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reacciones e rechazo 3 1 . ¡·1 .
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as int c1c1ones del
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L 1 . , og,co que se es 1rn pon1a
a ecc1on que el provecro de·
·6- ~
relarivizar la
bld d ,
¡a, eSrn ª undamenralmenre en
. , ,s pos1 11 a es que el uso de rccnol 0 &lt;,'.11
d
,
d . .
V
a ' mo erna genera en
los 111veles de renrabilidtd
se excedió el
. , piro _ucnva .. , aquerías careció de gradua!idad,
proyecrn en :l msrabc1on de
¡ , d•
facto res, igualmente impo
.
recno ogia, c¡ando otros
rantas otras OC"s1·ones
rranr,es, stnadrcnción. Nul.'.vamenre, como en
"
-en e caso e l d' · ¡desarrollo comunitario ¡ .
. , das iscip mas vinculadas a!
.
, a 1mporrac1on e mode!
tnnovación organizariva y recnoló ica- h
os -en e~te caso de
condiciones reales de roducci, g
an re~ultado desfasados de las
desvinculados del p
. _on de las comunidades y sus microclimas,
conornrnenco rrad1c1011al de ¡
61 •
sobreescimando el papel d I . f
as po ac1ones,
e a tn raesrrucrur,1 cecnológ1ca.

º

expenenc1a.

555

}

�Algunos resultados concretos de la comparación

Para comprender el momento o momentos en que se decídíd
aceptar o no las innovaciones tecnológicas propuestas,
intentamos identificar la secuencia de actividades productivas y
luego comerciales, así como el contexto de fuerzas que 1nf1uyen
sobre ellas, dividimos el aí10 en dos momenros: el ciclo de la
producción y el ciclo de la comercializació n .
En esta línea de indagación, pudimos enrrever cómo el
carácter cíclico de las actividades agrícolas, parece dorar a los
productores campesinos de un ricmo persistente, de una
perseverancia en los usos, de una confianza crónica -en caso de
siniesuos- en las posibilidades de recuperación en un nuevo
ciclo. En cu anco al proceso de comercialización, éste representa
definitivamente el punrn culminante del trabajo de muchos
meses y como cal. un elemenro motivador para la inversión en
innovaciones tecnológicas o nulificador de ella.
En cuanto a la comparación por tipo de culcivo, entre los
puntos más impo rrances para hacer una distinción de las
variables particul:ires que afectan a cada comunidad, debemos
mencionar las diferencias significarivas entre el culrivo de granos
(maíz, trigo, cebada, frijol) y la producción de árboles frutales.
Mientras en el primer caso la planea nace, crece, da fruto y
muere; en el caso de los frutales el árbol permanece, su forma de
crecimiento puede ser relacivamence moldeada por el productor,
puede ser mejorado con injertos de otras variedades, etc., en
resumen, los árboles con los que se tiene concacro son y serán los
mismos durante décadas.
Las cosechas de los granos, en distintos ciclos de cultivo,
inician y terminan en unos cuantos meses, (se pueden llegar a
tener hasta eres ciclos productivos en maíz., sorgo y crigo), en el
caso de la manzana el ciclo es anual y una equivooción en la
dosis o en la frecuencia de aplicación de agroquímicos, o si llovió
después de ésta, si la huerta de :il lado no ha sido fu migada , ere.,
es defíniciva para cener un:i buena fruta al final del año.
Inccrprecamos, en resumen , qut.'. para los manzanos de
Laguna de Sánchez, la aplicación de los adelamos cecnológicos es
significativamente menor, porque la vinculación afectiva y la
delicada secuencia del ciclo productivo propici,H1 una acritud

menos acrevrda, más cuid·Jdo . ,
productores.
' s,1 ) co nservadora por parre de los
Por otro lado , eSc,rna
. · e 1 ¿·1sr1nro
•
ritmo , f
d ¿·p .
d e l_a tecnología. En Laguna de Sánchei 1 ) or~1.1 e t us1ón
haciendo girar todo a parr' d ¡ d ' ª Jifusion se real1z,1ba
, ·
ir e as emosrnc O
•
. .
' 1 nes , esta-'&gt; eran
bas1camente aplicaciones de .agroqu1m1cos
l trJ.vés 1
manua les, para los cuales
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Le aspersores
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comunidades aledañas , ·ilg
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asociaciones e n p rod

,

,

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og1a a t raves de las
ucc,on ent re campes inos y empresarios

Las caractcrístic.1s gcnt"r.1ks en l I t
1 .· ,
tecnológicos , 1
~. .
' n~t.l ,lLIUll de .1tkl.inw,
en a~ ,iso c1.1c1011es c..:r
l .· ,
los resultados ohcc:niJo , ¡. .
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~ t:Jl ,1 l 11\'C:\[lf• ¡ - , ()
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·
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.·,
. ti.L. n, º' s1gurcntn:
. : 3tenuon ,1 l.1, Jorm.h
.•.
producc1011 (JUL' ¡Hevalc·íu1
. ¡ oq,,• .1111,,tr r\·,i, p.ir.1 l.1
. d
'-, .in tn te ,u lc:&lt;•11
1
anterior istrihu ció 1 .¡
1 1 .
ti' L .1 . .h1 1..0111 () .1
.
11lC: \l\Oll" ,1\lll'rfl 1.
j
conocimiento~ ,.
,·
· \ . no ,e ,.1 or.1 11 lm
111 pHico, t )llt: lu~
·
'
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¡
sobre microc.lin11
1.
/HOL uctorn r1 .1ci1·,l, rr:111.111
'5 o L,llll )lt), l"ll l.1 lOlllrO\ición dl' lu, \licio~.

�b) En general, ha persist id o una falt.1 de: gr.1JuJlid,1J en. l.1
instalación Je cecnologí.1, \C pn:senta 1111,1 11icempes1;,·•1
imposicion de los equipos cécn1cos. s0~1eci1:nd o ~1 . O\
ca mpesinos a un pru¡urte rernológico J c~LOllO\l&lt;l o \' -1:is 111,1\ Je
las veces- e n fr.rnca co nrr.tdicción LOn sus ~or111.1~ ,111cesr , ~1le,
de produ cción.
.
.
c) Exisre una des ,1tención a las neccs1d .1dcs de c.1pac1r.1c1on de:
los productores campesinos, gcnn.rndo com~ ~onsec uenc~,1 Ll
i nefici enrc a p I i caci ó n de los p,1q u etc s ce en ~lo g1..:os pro P uc: sros
por los ingrnieros. General mente,
_ignora n l.1 s . mal.is
exp erien cias que los productores h,in ~1v1do y.1 con d iversas
instirnciones gubern,1111entalc:~ en sus int entos _-ir_r~gu l.ucs \'
po co efccti\'OS- de gencur el ~s.o de fc:wl11.•111rcs Y
agroquírnicos para me jorar Li produccion .
d) La creación en los productores -por parce de los .1gcnres de
cambio- de muv alcas expecrarivas con respecto a los
rendimiencos por ·hecdrca y, como consecuencia Lt elc:vación
de sus ingresos famili.ires, sin que los escasos re sul ca&lt;lo s
coincidan con escas ex pecrativas . generando un creciente
escepticismo en los productores involucrados en los proyectos

se

,
..

(:

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AJ

.~. ..t:.
W
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~

de asociación.
e) En general, los proyecros de asociación puestos en marcha han
estado circunscritos a prod ucci ones "sobre
pedido" del
propio inversionis ta.
En
Nuevo
León,
el consorcio
empresarial Visa que produce -enrrc _o_rras cosas- cerve~a. se
asoció con ca mpesinos para la producc1011 de cebad'.1. o ~1mbo
de México se asoció con campesi nos para produci r trigo, es
decir, son proyeccos donde no fue necesa ri o calc~d ar la
inestabilidad actual de los mercados, !as bajas repenr1n_as en
los precios o las políticas de aperrura a !as imp orracto nes.
U sualmente, los proyecros están planteados para mercados_con
comportamiencos regulares y reglas __claras ya establecidas,
situación muy lejana a la actual movilidad d e lo s mercado s o
los cambios drásricos en los parrones de co n su mo.
O En la mavoría de los casos, se puede decir que los asesores de
estas a;ociacion es en part1cipacion no calcularon
im portancia de los faccores no-producr ivos ~ue influyen en ta
aoriculrnra. especialmente, lo que podnamos llamar la
"~nlrura prod uctiva" de las comun id ades involucradas en los

!ª

558

proyl'Lt üs de ,hULl,lLi,in. \! u llL,l \t: p-:n~o L 11 un pi Oll'SO dt
.1dapr.1uó11 l'nrrc utas Jos diqinr.1,, n1.111l'r.is dl l1Jccr produur
l.1 tierr,1. en lJ ncu.:siJ.id dr..: 1pm, ed1.ir lm LOnnurnienrm
obren id os r () 1 1() s h.1 bi LH1 ¡es Je l.1 s l () 111 ll ll I J .t Je s.
g) Lis dimension es d1..: l.i inC1.tt·srrucrnr.1 tl'Li1ulog1L,l d(' esco.,
p ro:,'ecros son i 11111&lt;: ns.1 ml' 1Hc 111,1 n11cs ,1 Li, pos i bi l i d.ule~
productivas de Lis 11err.1, L:llnpe&lt;iÍnJ~. l'XC('dcn 1..011 muLho 1.15
can r id.1&lt;frs de re cu r.¡n, .igrn.. o 1.is u fo res r ,des lo n Ios 9 ue
realmente se put:dc (ont.11, t:spni,1lme11te en[.¡&lt;; Jivcrs.1s
regiones con rescn,1s tl'lriruri.1lts p.H;J la pro1eu.. 1on Jel medio
ambiente. Adem.í,, tsc.i m.1quinari.1 -gener.tlmtntc importada- esd pcns.1d.1 en términos Je rrab.1jo intens1vu. ,itu,tuón
que regularmente 11L1 L"~l.l rrl'scnre sino en ll1ll) poLa&lt;; zoiu.'&gt;
del pak
h)La aplicación en ,111os teLicntcs de mc,dclt&gt;'&gt; o "p.H] Utt1.:~"
recnológi cvs impon ido, -concreramcntc de los Esr,1Jos
Unidos-:-. ha llevado ,1 una sobrccstimación dr l.i~ up.1cid.1dcs
de la 1nfracstruc1ur.1 tcuiológiu, que en la pdccic,1 h.1
resulra_do inadecu,1d.1 a las c.1r,1ucrísr1c.1~ productiYas
especíhcas de Méxirn por sus proporc1011e·s Je gran csola 1,
provocando u'.1 al'.o grado de depe11den1..i,1 tc.:u1ológiu que s~
d esarro lla en fu ne Ión de la n cces1 J .1d Je.: obc en cr re fa ce ionc, 0
reparacionrs sólo a rr,l\é\ ck técnicos :, crnprc,as del
~x~ranjero. Esra sohrec\1im.1ció11 de l.1s L.lp,1Lid,tde, de h
1nfrac.:srruccura cecnollí~it,1, h.1 prn,oc.1do 1111.1 inCJp.icidad
para pre\·er asuncos 110-producriYos v1nuil.1dos a L1
agriculwr.1. como l'I 111erL,1do de insumos, los s1111es t ro,
cli nncológicos
o lo, nuen&gt;s .tcuerJns cn111erLÍ:1lc, 1· s u i111p1cro
.
en los precios de lo, p,oduccu, .1g,r1Lola-;
Conclusiones

Mientras lJs form is de difm1ón tcLnnlógiL,l estén oric111,1J.1,
por un modelo desvinud,1do Je las '&gt;Írn.1uo1~l'S cspcLÍ!1c.1~ de lo~
pequeúos produccore,, 1 de l.1s c.1r,1ue11st1t 1, de su~ tcl 1-:no~ 1·
~iga existiendo un ritmo irrt'gulu 1 1111.1 1¡ilic1ción ,l'ILdl\.1 de 1.1
1nterve ne ·Ion,
·
1.1
· · n o 1 J&lt;. n ,1 J .1 &lt;¡i: 1os .1 dti .111 ros
,1 ~ •i m ·¡
1 ,1 un
tecnológicos no se poJ r.í lo~r.11
~

�Los mérodos de difusión tecnológica son inefic:.w:~. como en
'
'' / gr"n ineficacia de /11 granja guht'r11//ment,if de
otros pa1ses .. • a "
d
demostración consHte en que, aunque puede con éx,ro pr~ uc~r
nuevas mieses, fracasará ,1 menudo en convencer al campesino . ~
que puede hacer lo mismo. La gran;a gubernamental no est~
nurnejada por campesinos sino p~r ho_mbr:s ent_renados, y e)tfl
respaldada por fondos del gobiano" '. La 1ne_iustcnc'.;' de centros de
investigación para la creación de tecnolog1~s _endog~nas, conde_na
necesariamente a los producwres ,1 adqn1r1r _equipos que solo
resuelven mínimamente sus necesidades o simplemente a no
adquirirlos.
¡
Los incenros de re:iliz.ar una rransfercncia cecno óg1_ca
ordenada en esra región, deberán comenz:.u por s:_nsi~ilizar las
· ·
adecuadas a esta hn.1l1dad. La
posi b iI id ades organ1zauvas
.
·
·'
puede escar desvinculada de la comunidad
experrmencac1on no
,
·
. . .
l f111
rural )' sus din,imicas productiv,ts, debe ser el pr1nc1p10 ve
· J
n l 1do el
de las accividades de invesrigac1on, h,1c1t:n o u
"
"
d' ·
l
los agentes
"complejo de superiorida d
tr::i 1c1011.1
en
.
~ Aé ·
·
h,·1ccr énfasis en ¡a
La diversidad reg1ona 1 d e 1v1 x1co, ex1~c
·'
d l.1s dinámicas producnvo-cullllrales de Lis
comprens1on
e
•
•
..
d
comunidades rur:iles, así como en la vcrs.rnlidad de los agentes e
· rervención v de las propias organinciones campesmas para .1&lt;lecuar
111
,
l' ·
1
que se
sus propuesras al contexto económico y po 1~1co rea en
.
desplaza la histona Jel país. Luego de un craba¡o Lug~ &lt;le contac_ro
con las poblaciones de ambas comunid~des, hemos po&lt;l1&lt;lo r~co~1occr
la enorme diferencia entre las influencias producto ~e los ptogranus
oficiales y las que son producto de la lógica interna
c_-1~a
·¿., ¿ Al p"re¡_er el divorcio entre las propuestas 01 g.rnIL,Hl'-',lS
comun1 ;, .
...
i
de trabajo que se proponen Je~de el exrer!~r y \Js qu_c son proc ucto
de la convivcnci,1 cradicional entre fami\1Jr~~. ve_c1~os '! .1m1g_o~.
·1r con10 P HJ su conv1venc1.1 cot1&lt;l1,1na, h.1 cr:udo
canco para pro &lt;l u C ,
·
d
como consecuencia el fracaso permanente t:n el logro de Ll~ mee.is e

gubcrnarnenrales.

d~ '

uansferencia tecnológica propuesras.

Propuestas para la efectiva transferencia tecnológica a la producción
de las comunidades campesinas

A parcir de los datos arrojados por la invesr igación, nos
acrevemos a verter, finalmente, algunos elemenros propositivos
para desarrollar programas de transferencia de cecnología para la
producción en las comunidades rurales de la z.ona centro de l
Estado de Nuevo León:
l. Realizar un diagnóstico básico previo a la intervención
directa de cualquier programa de trabajo. Se deberán
destacar, para el aná li sis incerdisciplinario, los co níli ccos
presentes entre los grupos que componen cada comunidad y
calcular cualquier acción sin propiciar favoritismo implícicos
o explíciros.
2. Capacitar al personal que visitará la zona y sensibilizarlo en
cuanco a las expresiones artís ticas, culrurales, políticas y
productivas de los grupos que integran las comunidades,
señalando los éxitos y fracasos de otros in tencos semejantes
en la región cratando de encuadrar los nuevos trabajos a
partir de esce marco mínimo de referencia.
3. Es indispensable integrar al campesino a los procesos de
rnrna de decisiones productivas en el plano de lo tecnológico
aprovechando su conocimient0 anterior e incorporándolo a
las estrategias de trabajo planeadas, describiendo claramente,
una y otra vez, las condiciones de incorporación de cualquier
nuevo elemento tecnológico y los riesgos incluidos en su uso.
4. Hay que dejar claros los alcances que se propone cualquier
proyecto, sus posibles riesgos, la duración y formas de
trabajo, de ral manera que las comunidades puedan "medir"
su nivel de avance -percibiendo al mismo tiempo la
complejidad de fuerzas que intervienen en el éxito de los
esfuerzos- y no malinterpreten o sobrevalúen las
posibilidades del proyecro ofrecido.
5. Afrontar los problemas logísticos y de procedimiento de
manera versátil, no excederse en forma.lidades burocr.ític.ts;
ser honesrn para pb.ntear el dcsconocimienro y también para
defender pacientemente las propuesras. Los proyccros (jllC
carecen de amplio consenso, por una u otra razón, tcrmin,1n
en grandes o pcq ucños fracasos, por tanto, p,na emprender

�6.

. ,¡'. ·riv1· • .1n t e, ~1.. JdH: cont.lí 1..on• l.1
rOt' nm.1 J e rn .1n&lt;.:r.\ t u.
un P1. ::-· .• • • ¡ •o n vcnc11111r.:nto
. .
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1)

LA POLÍTICA RURAL EN LA UNIÓN EUROPEA '
Mtra . Ynl .1nd,1 T rápaga Delfín
U N A :-..1

Notas ~ibliográfi cas
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r i l I n:.:onilauun de int1.1rmac1\111 !.t (s1rt11.:1t1ra Jd
Purc1 conocer en dctalk 1.1' c,ir.ll~g,.i, p,, • '
'. . . .
, cr d r(runc ,·nmpkll1 d( l,1
. J 1. •. . 11 J . l\1' d:n,i, , ,u 1ntcrpn.,1,tlll' '1.
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\r111ando (io111ah:1 •\ lmal!U(r puhlicada ,:n
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·I Supkm&lt;:111\l "La J0rnJJa dd ,~mpo . del pcml t\.\l 1.,, \
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I ¡, ¡ 5 J · ·1hnl de 199-1 D l· Paf! 1~
\1 ' ,
1·eg1,11.'' Puh 1ca, ''..: · ' '
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1
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· ·•'
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'sl1\ ,cmhrc de

¡9g.¡ Púg 2X

Introdu cción

El mundo agrícol:i se cn cucnrr:1 en cri s1~. C ri sis d e
so bre p ro &lt;l u ee ió n e n eI No rr e , dé f ie i t pro d u et i vo y de~:i bns ro
ali mentario en el Sur. Cri sis de renrabilid ,1d en ro d .15 parrt:s .
Crisis c:strucrural del proceso d e acumulación o pir.ili sc.1 en el
campo.
En los países industri.1liud os , c iracrcriz.1d os p o r apl ic.H
esquemas de alta protección al sect o r agricol .1 d esd e h.1cc
var ia s décad:1s, esta c risi s ha ;ibierro el d e b.1tc rn bre l.1 s
finalidades del apoyo .1 la agrirnh u r.1. ¿Ticn&lt;.: es te sccrn r 1111
lu gar específico en la n :o nomía ? ¿Dd,c protcgé rsek; &lt;Deb e
o to rg:í r se Ie u n a poyo p :i n i e u Ia r? ¿C ó m o i uq i f i u r e 1 -: os ro d\.'
este apoyo )

los .1p rovi s io 11.1111ie nco s .il imc111.1r io.s de 1111.1
pobl.1ción es el objcri vo nd s anti guo de u11;1 pol í tic.i
sisremauo de ap o r o del se cror .1gr ÍL ol.i . L'na \'Í\i &lt;'&gt; 11
c~1rantizar

naciona lisca in s is te so hrc t:l ric ~go pe rm.1ne11rc de u11 .1 ru p1ur.1
de los aprov1 s 1on,1mienros v so br1..· l.1 11'-'.Ct: \ itb d de l.1
a11rosuficienci:1. En l.1 .1cru .1lid,1d, po r e jemp lo, 1.·. xistc un .1
fuerte conccntr.1ción Je l.1 p ro J11 Lc ití 11 ,1píco l.1 mu ndi .il p .1r.1
ciertos producro\ co m o l\\ ,1í1. . .irrnz v ~or.1 ~· , .1 LOLto p l.11n
cuando menos, l.1 dcm .111J.1 \' l..1 o frru d e h 1c11 0 .1g1 ícol.1,

�i-:1 l.hti 1.lt' l.1 l'ni1.111 Fu1 11 ¡,ct I\ l"l) l\
. L.¡ l)tllljl
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I p qt11..'
rom.He11111,
rept
1. 1P qut, •,111..ul1..· l'll l.i"
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1. .L tH1 o .lll 1.h
111 u .;r r 1.11 JI ,1 d .1\ · nr ·1r·1 '-\ ,\ ! ll 11 I' ,l !l u 1 •l lll .1 d t' l.1

~orno Je olr,1s m.\tcrt.1' pnm.1 , ~on ,u111.1111cntc n~1J.1,. l u
iu~tlt-ic.ní,1

un.\

produ1.1..itino

intcnc1hÍt1n pub\11...1 p.11.1 .1po:,·.uque ~.H.11H11..1.n l'I .1\i.1qn J1..·

hH..1!c-'&gt;

uJ ns u 1111 dure, 11.11.. ion .ilo.
\ 111 ll ,¡ 11 L'
\!.1s .rnn. nll ,olu l.1 .ltl\11,ul-11..icn'-1.1 .tl1mc111.1r1.1.
u1u \C:.L ~.ir.1nti1.1d.1 l'\!.l, ,;ur~1..· \.1 111.'1..1..\1l\.1J dt.: ,¡uc \m
produ1.tos .1!L.111u:n 1..1crco, 111\c\n ,k 11il1i/,u/ 1 p.111ir J1..
s.rireno, org.1nol l:pr1co,. Jt: prt:wn1,11..iún y h.1,1.1 1..lc ,11,l&lt;.:n
culrur.11, p.tr,l 1..umpl1r fin.il111c1111..· --nn 1..·I rn¡11i,1t,1 1..k l.1

111ornid,1d p.trJ Li ,.tlud.

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Est.1s rres conJi1..ll1ne, ,1111 11\ll\" Jif11..d1.., '-k l'll1..Pnt1.il
jun r.ts en el merl.iJo nrn11J1.d, J,1nJe l,1 1..¡u1..· ¡,rl\.l u \.1 t&gt;krt.1
de bienes b.H J lo, Je b,1 j ,1 1.. .1 I i J .hl p w Ju 1..id11, 1.. o n te 1.. 11 n Iu~ 1.1,
conc.11nin.1nres: por lo que 1.i~ t'1..Lllll1tnl.1, t'llrnpt,t~ ..1,1 1..111110
Q(r.\S 1nJuscri.t!11.1J.1..,, t'l1LllC!Hí,lll en dlo un.1 1".1/1\11 ,ur1..:ientt.:
p.1r.1 l.1 procccción lit: l.1 tu ente Jl' ,1p111,·1~1011.11111ent t) 11.11..1t1n,d.
Filo, stn men1.ion.lt' f.11..lllH.'.\ c.w 1111¡H)1r.111rn u)n1t1 1(), ,l\¡1l'Lli'~
rnc1,1\, culcur.11 y .imh1enul.
l.:.H,1s cuestiones nos !!1.\',111 ,d 11ü1..l1.:o Jl·l .,~unto .1Llll,tl l'tl
ré r m i n os I n le r n .1 ( 1o n .il es y q u e e u n , i , 1e e n L1 b .1 i .1 1e n t .1 b i11J ,1 J
&lt;le l .1s JCt i viJ .1des e&lt;..on o 111 i c.n q u l' producen \ e;e t ,de... :,·
,rninul es y que en d 1..ontt:XCú Je lo~ !lujo) tomcru.1les
inrernacionales viven un.1 rendenc1J que ,t!c.1111.1 v.1 dos
dé e .1 das de p re e ios .1 l.l b ,1 j .1, \ i n i en do .1 1.. u e rn o n .u !.1
reproducción de los ,q;ricultores de !.1~ ec(,no111í.1s t:xpun.1llor,1s
ner.1s de alimenro~ ~-delas imporudorH ..d mismo tiempo que
c r ~ e e a r i ( m os ,1 !J íi11J 11 res d Jet er i nr o J c.: 1os re e u r s Ll s J t: b e.
En estas líneas h.ucmos u11.1 exposÍLÍÓn &lt;le l.1s cifr,1s que
h .1 b b n c lar.1 me 11 re de u 11.1 es t ru c lll r a de J poyos .., in l.1 e u J l no
po&lt;lrí.1n generarse ,1par,1cos que produíer.rn dt: nLtncra
pcrnunenre éxcedentes agrícol.1s creciente,. f.5 cl.tro que en
otros sectores diferentes al .1griLol.1. \.1 esrrucrnr.1 p.ir.1 ~c.:nt:r ar
un remanente sobre Lt inversión inic1,d es inherenct: ,d mismo
sistema económico, por lo que los apoyos no tienden ,1 ser ni
de l,1 111.1gn1tud ni d&lt;.: l.i permanencia dt: los que se observan en
el seLtor prinurio de los países dn,Hrol\.idos, qu1.: son qu ienes
e a n a ! iza n f i 11J n ~ i a m ie n l o co ns i de r .1 b !e al sCH r,: n i 111 it: n t o de sus

.1,

,tgriculturas.

s_1{U_.1c!l,n de un.1 .1~11~_ult11r.1 ,i\1.11111..·ntc lc~ul.1d.1 .1 11.1,t:, Ll1..
1 · L\llll(l j',11.\ !fll.lf 1.lt·
lue1tc) t1H.'1...lt11\111t1, l111.111l1t·1u" • .~!
entender_ l.1 ln~11...1 ~1.. pr1111.~1.. 1011 d1.·I blPqu1.· 1..·11ropcn ' .il
n11smoJ llt'111flll 1.''l:,1111111.11 lns l.h.tt&gt;rn 1.¡n1. ,•v¡1l1
~-' l,111 fllll tllll'' 110
s_e pue ~ espt"rH u1~.1 libn.d1z.11.1011 tm¡rnr1.111C1..· dl'I 'il'U&lt;H &lt;.'ll c.:l
t: orto 11 l en e I me
. d l.l no. ·\' &lt;1 u 11.1 111 e 11 l' l l·1r ::,&lt;&gt;t&gt; ¡, l,l/. O,. \' ,1 t¡ ll t: l 1l
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Acuerd o Agm:ola Je l.1 Ront!.1 l'ru"111,·
J t' 1 , \·C Lit' l"l1O
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t\ arra ·es 1 en 199 '1 f' o r l - O 11.\tlOllCS
-·
come nzar u n p ro e es o de I t be r J l i z.1 e i o n d e l .i r ro J u e L i ó n
agrico!J .

El mundo rural
Con un.l cnor?,e diversicl.td de condict\)111.'~ n.trunle\, l.1
agriculcura
•. ··d enr.irtJ
· en pro J ucros 1..e1t·alcro~
~
. de la L F.. es cxcc
vinos
v
bebid,
s
.
1acrees.
1
d
_.
' · Pc ro e o n J e, 1-.I e .I t) .1m p o r L1IH e, t.' 11•
pro_ ucros tropicales, olc.tginos.is ~ b1e11e~ pesnunos. l l Llf· ,
el
· grant1e d e ¡ mundo y el ' segundo · m,1ror
t~
ex 1mporrad
. or mas
. p_odrcador de produccos .1gropecuar1os despué~ de los Ese.idos
·
U n 1 os.
Con una superficie agrico!J de 135 millones &lt;le hectare1s
que represen can 57%, de la superíicie roed del blo
1·,
zonas ru l
b
,
l
que, a~
.
raes cu ren mas t el 80º,o Je! rcrricorio de l:1 U . . .
1nclu ,
, d
, n1011 t:
)en a mas
e lln,1 cuartJ. p.trtc de lJ pobL1cion.
ihí
1,u n1.1,• ores l¡1vcrgenc1,1s en los niveles ' Je
d on d e se dan
'
desarro 11 o entre lis
J·lSllllC.1~
·
'
res1one~
\' .1hí donde
encuentran las árt:a~ nl,I\ Hr.t~.l J J.S. 1.)C
. CfJl.1 Je un 1110!&gt;,ll o d.
~l
una
so
n . enorme
l d bThetcrooe
. :, ne ·l J J t1 J o n d e 1os Pl l n e qn les Pro h I'"e m J t\
. ·¿e
e 1 Hamtcnt0 del te¡¡Jo ~conómico l1&lt;&gt;,1do en ur-1 n
me d I a a 1a d ¡-,
~
.:i • •
de
. 1· b .
e e ' n al i o n de Ia a Ll i v 1d a d a º0 r 1e o L1 e1
sequi l rio demooráÍt
· .
'
:,
co ), c.: ¡ riesgo
de de\ p obl.1 mienro

rs

�debido a la salida de \os jóv ncs, del enve¡ec1m1ento de la~
poblaciones, L disminución v has[a la elimin~H.1Ón de los
servicios indi pensables .1I mantenimienro de la LalidJd de

vida, ere.
Para los europeos resulta clHo que el tema rural depende
de la agricultura, m;is que por su apo1ce en cérminus de valor
agr gado. por \o que to a a las acrividades que dependen &lt;le
esca accividad en el espacio rural: . Y reconocen que l.
irnación de decaden ia del sector re ulrn de la permanente
modernización v aumenro de la competiriv1Jad de la
agriculrura que uecen permanentemencc en un marco de
enormes varia iones entre lo diferences estados miembros,
re fl e j a n d o l a d iv t:r s id ad de s u s .1 gr i e u 1[ll r as y d r I nHl 11 J o r u r a1
europeo .
De 198 7 a 1993 . el número roca! de per on.1s cr.1.b.1j:1ndo
e 11 1,1 s ex pI o u e i o n es a g rÍ -o l.1 s pJ o J e 17 . 7 m il l o n es ,1 1'i
millones en L1 UE-12 \ es decir que sufrió una di minuc1ón de
aproxim:1dJme11re 17% en 6 año~. PH.1lel.1mcntc , dicha
población e)t.í envejecienJo dpidamcnce : alrcdeclor Je 30% Jr.:
lo 7.3 millones de jefe~ de explotación Je IJ Furopa de 12
rení.111 más de 55 af10s en 1993 . lscJ proporcion ~r.: elc\'ab.1 .1

4 2'!,•o e n C re i ,l y ,\ ) () 010 e 11 pO rl U gJ !.
En 1987, Ll p.1rte de h población ., tÍvJ ocup .1d.1 en \.1
a o r te u l rn r.1 • 1J s i l v í e u I lU r.1 • l. e .u .1 v l.1 pes eJ e ra J e ;d r&lt;:&lt;l e Jo r
b
•
de 8% (Ul::.-12), en 199 7 oe ptHL&lt;..:tn.11e cr.t ya de -1.'1% (UE1f) . Al mismo tiempo, 1.1 parte de l.1 agricuhuLl en el
prodt ceo inrerno bruro pa ó &lt;l · 3.5% (U E- l 2) .1 1 74u (UE15) en el mirn10 periodo hco\ d.no~ piumedio lle l.1
población eco11ómicame11tc a -civ:i nuinden lo) exr1erno~ d.: la
cijera que sc s1tt.'i:1n entrc 20 .Li lJ-o &lt;.:11 Crec1.t y l 1 .5°u en
Portugal, por un lado, y 2 l 1ÍJ en el Reino Un1du y 2 _7 q•o en
Bélgic:1, por el otro l.1do. Fn lo qut: tül.1 al PlB, In~ o:rn:mos
~e sicúan entre 7.Y¼1 en CrcLl.1 y 11.8° 11 en l1l.111J,1. en un
ex t re m o. y O. 4 % en - u e e i a ~ U CJ !\,"o l" n l. u x l.'. ll1 b u I i; o , e 11 d o l ro .
El nt'tmc:r~ de explot,t ion&lt;:-\ di~11111rn: ú de H.6!¡·., millo11c en
1987 (Ul-.- 12) ,1 7.2ú ·Í millunn (lJl·- 12) cll \ l}l)_) y .1 (1.()89
millonl.'., ¡,:n \&lt;)9 7 . )i111ul1.ine.1111l"lltl.'. .11 .111mc11\o (kl l,1111.1nn
mt:d.io de \.is cxplot.H. tonn , l.1 \11pul·1Lic .1gnrul.1 u1tl11.1d.t ¡iur

explotación pasó de I O hccdreas en 1970 con l,,:1 miembros . .1
h
18 a en 1997 con l5.
in _embargo, grande dif rencias exi Len se11ün el ·1í El
p_ro,medto de la superficie agrícol:i uriliz1da por t&gt;explot;;ió~ e
Hua, por un _lado, en .3 ha en Grecia, 5.9 ha en lraliJ V 8.1
en Portugal ~, en el otro extremo 67 · ] 1'ª en r·
· urJn B rerana,
42 3 h
·
en Luxemburgo ,v 37 ha, en o 1·na marca
, sea. cifra esconden codavía las di paridadc cncre lo
patses miembros:... desde la ,. exploraciones consid.c::r,.,.·•d as
· por 1os
e uropeo · como tnmen as cuando alcanzan más de 100 1
cho m o se c 'll
o n s r a. r.1 en Es c o e i a ,v e 11 1os n u e vos 1,an
.. &lt;l era 1emanes
1 a,
asra a~ue a~ ,~feriares a 3 ha en ciertas regiones de Grecia '.
d e Iral1a._ (M1n1 cere de l'Jgriculcurc, la cha\e ce de la péch/
20101 .) S1.n emb~rgo, e.n, 13 3g.riculrur:i predominan l.1 pequeñ~
y a med iana explora ion, a I como la explorac,·o· d " .
1
1
"dd d
.
n
1reccace
as! un1 a es e prodL,c ión por los propiL:tarios y sus familias,
sa vo en el caso de la Gran Brec:iña.
el cu:1dro
1 .podemos
darnos una ide".. d e 1,1enorme
d. En"dd
d
.
1vers 1 a
e ond1c1one de las unidadc de pr)&lt;l
.,
agrícola en la UE.
t
ucuon

Cuadro l
Resul tado según la dime nsión cco nómicll de la e, plotación
( 1997-1998)

Ca S Í

-,-

Resu liaJo medim por c,1Jlotaoon en 1000 l·C

I'"'~!'ª

1

(corn~nrcs
.
)

•111gr&lt;"";
dd

D1mcm111n
\um . de hor ll'rnd11e- t ·.,m11 Dqirc- \ .1l nr 1 \ :1l ur nplnu J
económin dr b 1xpl111~ ,1gr1,&lt;' unn
1110
C1:1,; ,n ;1 .i~rl'pl l,1 ,1~rt:pdi, nrc ,.
rxplmJcirin rn
rnirin
l.1 uti l hn11.1 1111n
lll"ll l d, b ll CI&lt;&gt; tll' l.11 ,k ,u
unidaun de
,·~¡,l,1rJ · 1 L'\('11&gt;1,1- famili .1
rq1re1cn 1 mn l1P 1
1 l,t.lJ,
UÍlll&lt;"ll\llÍll
Chlll
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aLgriculrura ,r de Lll", •-1 bc) 11111z
' e 1· &lt;: x I lo J e L¡ i L h ,1
•
,1 d e pe n d n 11
polírica .
Lo ingre os agrícolas

, iu rJ lllt' u n .tnn

!i
e

l n,.lad Je I rabJ¡o b1111 l ,.ir el 1tJh J 10 c k cw.1d11 "'''' f''" d 11.,hJ¡11 lrn11l,.11, ,, u,Llr ¡,11, In,
L, fam1h,1 v1 ,·1eml.1 .&lt;111 el 1dc de ,-,¡,l111.1, 1&lt;111 n 1r,d1.1¡JnJu 1n,11l.1r111cnt1· ,n IJ \llhm.,
h,rnrc· ( .LHlll&gt;10 n

l-11 ropc.1. Dm·_.1011 ( ,cncr.11 f' ,11 1 l 1 -\ ~r,,

11u c 111l• 10,

11 lrur.1

El 59qo de estas unid,1de Je proJ ILLl tll1 . un p1 o piedaJ de
lo ,1gr i ulcores que la rra.ba jan , 39 1fo rnn renr.1J,1:- ~· menos J&lt;:
2º•o e explora en medier ía . si sn.: ma que pr.iuic1111enre só lo
subsi ce en los Pirineos espú10lc .
Fn volumen , l::i ¡.H0Ju1- -ió n vc.:ger-11 progre s,1 m,1\
fuercemence que l..i producLlon anim::il, .1 pe .u Je t] Ue ~e
duplicó la rasa de congelam1en¡t1 obligarorw de ¡ ierra~ (Je 5 ,1
10 % ), mientra que lo pre io en el mt:rLJJo mundul nlan a
la b.ij:1 y los ingreso~ de los agriculrnre e ve n presion ,1do en
el mismo sen rido. En este marco de enormes difrrenuas , v
más allá de su vocac1on para producir m.:tteri,,~ prima~
de cinJdas o no a la alimentación , lo ::igriculrorn esrán
11..imJ.dos a jugar u n papel cada vez 111J.5 import.ince en lo que
coca a la estrucrn ra y la ocupau ó n del terrir o rio , así como a IJ
preservación y la promo 1011 de biene
culcurales y
ambientales, en un ontexro de inregrJ.ción creciente entre la
po lítica de lo mercados agrícolas y la polít ica del Jesarroll
rural .
En el ca o europeo, la política agrn.: ol.t pasa por el
desarrollo de las comunidades rurales . La po lítica rural
ignifica desarrol lar una diversificaLión del campo como
omplemenco necesario de la agri ulrura estimulando
:1 -tivid.1de
hasta ahora marginale como el desarrollo y la
comercialización de producto de calidad, el ruri mo rnral ,
proyectos de inversión ligados al ambienre o al patrimonio
cu lrural d la región y el de arrollo de la pequeñas y medianas
empresa .
La política rural en la UE tiene un airo grado de
complejidad que involucra una políti a de mercados, un,1
polícica rrucrural y una polílica ambiental p.ira pre. ervar las
estructura socia les en el
ampo . pero cura base e l:i
'i (i,

. ~?s

ingresos son un indi ·ador cl.1ve del biene~ur. de J.i
1
v1:.1l: t! dad y de la ~enc.ibilidad de las un1d ,1de1 de produccion
a_p1cola. La ~vo luc1ón de e ros ingreso dcspué de la Segunda
Guerra Mund1~l en los paíse induH rializado~ h, estado rn~rcada
por
intervención gubern
· 1una Íucrrc
d
-'1menral , con el 1'-'111 de asegurar
n1v~ es a e u;ido para la reproducción de un nLÍrner; de
agncu lrorcs que garantiz.ar.rn vo lúmene1 de produc ·i6n H:ord~
1
b' .
,
es
con
o
o ¡e c1vos macroeconómico5 v de .111to uficienci,1
ali_mcnta:ia de esas economías, a i como ·para regul.H los llu jos
migr;1to r10s ampo-ciudad.
L

. La

políric~ de 11'.greso\ de l:i Comunid.1d Económic1 E.urop e.1
de 6 despl_ego un 1s tema de protec ión y fomt:nro semejan te al
que: el gob1e:no d~ ECA había echado , and.ir desde lo año 30
¡~.,ra su pr~p1a a_g ncu lru_ra_, y que _incluyó precio~ de gar::inrí.1 pi o ,
r,, JS de 1nreres sub 1d1adas, inversión en infraestruclllra e
in\'e tirac
esr rucruras
' '. .ión,
gu bernamenra ¡e~
de a.(opio \'
comerc1a
l1zación
v
en
el
,,
&lt;l
•
E
, .
,
.
"· o e , uropa mcc:int· mo~ J e ¡-ugo·
publ1_c~s campen ·,uori~s para lo . producwres y las regionc. en
cond1_c10!1es
&lt;l esventa¡osas.
Todo
ello
reconociendo
Li
e~p_cc1fic1_d ad de l ector por cuanro a su here rogene idad v u aira
1111esrr: l~da d _ nat_u rales, .ª í corno su pape l esrrarégico · p.11 ,1 la
:iur suf 1c1enc1a. a. l1ment.1r1:.i, el proce o de indu 1rialiL.1ción, v en
un segundo momento _la oblen~ión de Ltna po ic.ión p1 ivilegiada
en lo merc1dos mund1ale . dr: al1me11ro .
in embargo, y a,' i~ual que en el m,ro dr: lo. paíst:s
des~rrol lados, lo altos 1nd1ces Je produccivid.1d alcinzados por la
agricultura europed en los ülrimo 50 ,1ño han llev,1Jo a un:1 gran
concent~ación de la producción y dt.: l.1 propiedad de .. las
explotac iones, ,lS~ como un,1 conc.omiranre baja en los precio · que
pone en enrred,~110 l.1 \'i , bilid ,td de la gr.111 ma,or í.1 de los
pro?ucrnres, qu ienes no logran alc,1nzar los nive les Je
capitalizació n de los m,is gr.1ndes y pnm ,rncnrcmcnr c ,u frcn d e
b&lt;11a rentabilidad o de rnérdid.1 . Habiend
pro ncrr"S
d
. . . 1
'- ,1 O
1n1c1a mente de IJ mismJ nuner.1 que los otros ingrc os , ,il ~ededor
'i (,')

�de 3º-o anual de 1968 a 1978, los ingre os agrícol.is de la Cl:.E
bajaron hasca llegar en 1988 a un nivel inferior al de medi.idos d
los aí10s 1970.
De tal forma, la polírica agrí la europea ha bu ado
compensar el impacto en el nivel de lo ingreso agrícoL de Ji ha
baja de pre ios con múltiple me ani ·mos que mantengan a los
productores en accivo, tratando de evit. r el aumenrn del
desempleo y el abandono de las explocacione que afectaría
se riamente a los recursos narural
y el nivel de vida de l.i
población rural.
la agricultura capit.1list.l crea una escru [lira c,d de precios e
ingre os que no es posib le generar dentro del seccor los fondos
necesarios para que b mayoría de los productorc e reproduzcan
a cab.ilidad junco con sus unidades de producción. De tdl suene se
puede con ratar que en los paíse más imporcances de la
Organización para la Cooperación y el Oes.urollo Económico
(OCDE), las fuentes de ingreso regular de lo .i.griculcore~ csdn
consrituida por:
l. Fuentes agrícolas (de su explocación y/o fuer,l de ella).

2. Fuen tes exrrase ro ria\es,
3. Pagos directos gubernamenrale

'

..·

.ú

De escas ues, el ingreso por rrab.1jo agrícola dentro y/o fuera
de la exploración para la nuyoría de los produccor se pre enea
como una fuente menor frente a las ocras do , canco en el caso de
la
E como de los otros países industriali2ados de la O DE.
Razón por la cual nos hemos centrado en el renglón de la
procecc1on gubernamencal como h rramienra cl.i.ve de la
sobrevivencia de los agricultores y el sector ru ral, sobre la base \e
la constacación de la falca de rentabilidad de la actividad agríco la
rn las exploraciones que no alcanzan cienos niveles d e
·apitaliz.ación.
Reconocida como una potencia alcamence pro teccionisca,
de de fines de los años 1980 la UE ha venido llevando a cabo
reformas importantes en la ~esción de !o~ fondo. dediodos ;\ la
.i.griculcura. Recordemos que en una época en que los paíse
europeos enfrentaban unJ grave penuria de producco~ agrícolas al
finali1.ar la Guerra, la PA • fue concebid.i. en su urigen para
a egurar la rncosufic.:ienci.i. alimentaria. bca po lícic.1, ~in embargo,

se rr~nsf~)fm.u ía progresivamente
maqutnar1a de acop·
en una enorme Y costos,1
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d1sm 1nución de precio
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La procccción de l medio ambiente
El desarrollo de la~ zon'lS
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Estructurales omun1ra_r . · d .
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de la evo 1uc1on t:
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consumo incerme 10 .
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con una ren enc1a
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los esrados rn1cm ros,. ,
encral. En 1999 L1 producc1on . e
décadas a su degradaoon g
.1
1
pero los precios
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d e l a U n1on
. , crece 1% en \ o ume1 ,
co:1¡unto
bajan 3% con rebción a 1998. ,-.!

OcsJc l.1 Cllír.1d.1 en \'1~01 lk l.1 1crn1111.1 de l.1 P:\( ' , C:ll 1.1/(.)ll
de l.1 inrroduu:1ón dt· .1yud.1., compe11~.uori .1 ~ fr&lt;:111e .1 l.1 h.1¡.1 de lo,
precios i11srirucio11.ilcs rcsulí.lIHe J1: l.1 .1pliL.ILÍÓ11 del r\:\RL 1• or.l\
,ln1J.1s figur,tn b.1jo c:I rubro Je "suh\'c..'111:ionc.s" en l.1\ u1cn u,
c~onómic:1s .1gr ícol.1~. co1Hriru~'t:ndt1 u11 cnrnponl'nrt· l.'.,c:nu.il t·11 l.1
fornución Je los ingrc~(l, dt· lo\ prnduLtorl.'.s. F 11 1&lt;)l)(&gt;, Li s
subYencioncs &lt;le explot.1cion reLihid,1s por l.1 r.1111.1 .1gric..ola en .su
conjunro se eln·.1b.1n .1 c.t\Í .30°0 del v.dor .1greg,1Jo bruto de l.1
agricultura eu rope.t de 15, porccnuje que es mucho nds elev.1do
en cereales v c.1rnc bo\'ina.

El trabajo e n la agricultura
En las últimas décadas, lo~ ingresos :1grícoL1s Jependrn no
sobmenre de la evolución de los precios ;1 l.1 producción y Je lo s
precios de los bienes y servicios adquiridos por L .1gricultura, sin o
igualmente de ocros factores imporr.rntes, sobre todo de l.1
evoluc1ón de l:i producción en volumen, el papel crccicnre que
juegan las ayudas direcras en la fornuc ión del ingreso, así como de
la evolución de la mrno de obra agrícola por cu.uno a los
indicadores de ingreso por unidad de crabajo. 1"
En el concexro capitalista la agriculrura reproduce una
esrrucrura parricular de funcionamienco que le permite ada¡narse
a las variables de la acumulación, pero que es sumamente fdgi l.
El primer rasgo que se const:ira históricamente es la tendencia a
conrraer su participación en el producto incerno bruto Je una
economía nacional a medida que se
desarrollan las dem::ís
actividades. Lo que no se explica por una falta de: dinamismo, si no
por una base relativamente inelásrica y hererogénea de recursos
narurales para que la inversión de capital pucd,1 realizarse en las
mismas condiciones que Ls otras ramas &lt;le actividad, en función
de las capacidades teoncamence ilimirnd:is de inversión y
reinversión que garanricen el crecimiento.
Otro elemento es que el sector agrícola no se reproduce en
base a la misma esrrucrura social que las otras activid:1des, pues
como mecanismo de adaptación se genera una csrruccura in versa a
la del sistema general donde el grueso de la población ocupada es
asalariada. En la agriculrnra capitalista los as,dariados son un
573

�grupo minoritJrio, micnrras que la regla n 1" gran mayoría de hs
economías son los crabajadore familiare5 11 con un fuerce peso del
trabajo
pagado.
En nel caso
de la rep,oducción de los ;1griculrores, los datos
sen:ilan un componamienrn dísrin o al de los otros ecrores, puc
la fuerza de trab.1jo debe ad prar e a la condiciones que le marcan
los recurso naturales con los que se trabJja. El volumen de la
fuerza de trabajo e ha venido contrayend en términos absoluco
en las últimas década , pero en contraparte el ramaño de bs
exploraciones se ha in ·rcmenrado , ambiando tanto la estrucrura

dcmogr,\fica del campo como su calidad ambicnral. Así , la
mayoría de la explotaciones no logran reproducirse a sí mismas

'

con el producto que generan, a pesar de que en la 't, cumplan
con lo m:~ :.·deos criterios de productividad del mundo . brc
fenómeno, in embargo, no es exclusivo de EuropJ, _',l que lo
mismo se observa en EUA o en Can,Hlá, a í como en b m.1yorí,1 de

bs agricul ruras del planw, como un,1 condición inhcrenrc a \J
producción animal y vegetal en c.:I mundo de hoy.
Dada las candi iones de la e pcc1a\ización ,1gdcoL1. lo
agriculrnres no pueden vivir en su n1Jyori.1 &lt;le lo que gener.1 su
unidad de producción, lo que ircncra unJ. e. rrucrnrJ basaJ,1 en l.1
nccc idad de ingresos omplemenc.nios que k Ji: \'i.1hili&lt;l.1d .11
seccor. Lo que en .1.11.encia de uen,es de fin.1nci.1111ic1no

gu bernamen ra I se rcsudvc con rrab,,io .is.1 l.uiadn fuer., de \J
exploración. La rcprod uc ión de iJ cxploracionc e t,\ hmd.1 en
uabajr, farnili.tr predomin.111tc1111.'.11CC , .1~í corno en b ocup,1Lión de
t icm po pa&lt;C i;i \, en vi n u d de que Lis mh rir• n,c ros.is no ,r lc.1 n z,rn l.1
calla ncLesari .1 par,\ !:', · ncrH '&gt;UÍ!Liente empico y p.ir.1. que ~u
producrn las vuelva rent.tbles.
En l C)97 quienes nab,1j,1n tiempo Lornpkcn en &lt;;U cxplot,1c1c'.)ll
~on sólo un cuano (26.7%) del wr.11 de lo'&gt; produuorc:s. Cifr,1 que
corresponde coincide con l.1s unid,1Lks m.b ~r.111Lk '&gt; . l'I rc~lo
(73.3%) necesita busl,H un complt:metHO ,le lllfJC\O~ en

acrividadcs fucr&gt; de b cxpl,H,lCión, cumu puede .,pccci,,rsc en el
cuadro 2.

Cuadro 2
Tiempo de trabajo en la agricultura
( 1997)

AGRICULTORE
l 00% del tiempo de trabajo

26.7%

50 a 100%

54.9%

menos de 50%

18.4%
1

Fuente: Comisiór1 Eu ropeenc
,

A í e que b c reacron
. , de f uen re d .
comp 1emenrarias o &lt;le
I
s e ingreso y de empleo
f ..
reemp azo p3.rt ¡
. l
amr 1tas, en la explora . ,
e
•
o agrr u cores r st .
h' .
cron ° mera de ella h ·¿
,
·
'
un o 1er1vo esencial de l.1 PAC &lt;l d
.1 i o )' igue iendo
o upación en el sector agrícola' J. ? que las. po ibil1dades dc
permanentemente.
propramenre dicho se conrracn
, . o v social de
. El impacto econom1
e
,
agnculrura que no e tuviera. 1 .
este renomcno en una
sería. e¡ exo
, &lt;l o masÍ\'o 1 ª ramente
1
. regulad ,·1 como ¡.1 europea
O
I a
a economí,1 r Le 1 1 agricultore s,
a ¡·cct.indo en
r ro f un d'ddl
pueblos '! la sobrevivencia ~r.11' ,ll u tcnubil1dad de la vida de los
v d
. .
e os )Jl1COS, de I 0 r· ·
· e otro. erv1cros \'
.·
J~
IC!!U &lt;le correo
· ¡
ner&gt;oc1os
1 1 · h.
imu cáne.1mcnre m,ís. oJ~r e
Le arn iro rnr.1) ·, poniendo
procesa&lt;loras y de las cJ!enJ &lt;len upm,mos J&lt;le l.is gr,rnJe firma\
ermcn.,1 os.
L

.•

La multifun cionalidad d e 1ª agricultura
.
.e
rocEn la accu.:ilidad
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' ¡.a r.uorm
.1 de I l P-\C
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. . ' . reLonocL e~co.,
P esos particulares v deíi
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l ·r
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, mu tt uncro ,l ' J l 1 1
como base del modelo euro, d. ri.. ~ ,ll Le .1 aui,·id .1d .1grícol.1
De acuerdo con e
f co . e ~1gri ·u!t ur,1.
produce cam b.ien
. servicim
ro, ].¡ .1gr1cultur.1
r10 . &lt;ilo protj uci rí,1 hienc~ .
.
mante n1mrcnro
· ·
•
de los p.11\,1jc tnmori.1lc.:~
rur.ilc\, 1 \. .1rn l11c.:11t,1lc.
&lt;,. t,l
,l pre Cí\' .ICllÍn de.: lo\

�rccur,os \' l.1 0Ll1p.1Lión J&lt;: t.lll1.I\ LOI\ &lt;lc,,en,.1¡.1, n.11u1,tl1.&gt;
consurnyen sen·1(1os &lt;ll'. n,1rur,da.1 publ11...1 lpte ju,1 tl11...1n
cl:na111e1He un l~n:1nr.:i.1111iento dcl ,e1..rnr .q;1 kol.1 put l.1

LokuiviJ.1&lt;l.
En ese !&gt;énlidn, L1c; 1011,1s rur.1ln ,on muhifu1H.iu11,1k, \' lo,
.,gril.-ulcon:s lo~ m.is .1Jer.:u,1Jm p.1r.1 u1mplir 1..01110 ,1se11l1..'
ccnrr.1ks dtl prcKl'.SO.
l .1 rn ul eifu 11L io 11,11 id .id lll'.SL rt bl'. l'.I vi n cu lu fll nd.11111.: n r.d u1 rn.:
.1griLulrnr.1 suset:nc.1blc inocuiJ.1d .t!iml'.nt.1ri,1, b,11.lncc tcrl'lllll'l,tl.
111.1nrenimicnco del p.1is.1jc y lid ml'.,lio .l!nb1cntc ~-- lo que e,
p;ucicul.irmcnte ni.is imporr,111re p.Ha lus p.1Í'&gt;l'.\ él1 do.u1nllo, l.1
seguridad .ilimcnr.1ri.1. Pt:rn por d momento \.1 rnultil.un1..io11,diJ.1d
S&lt;.: pone en en1red1d10 en .1c1c; de fornenc.ir lo,; pru~re,os en c..:I
1.,omc:::rcio. E~rc 1...u.icrcr tk h ,tf_riutltur.1 dehc '&gt;l'.rlc recun(H.iJo l'.11
su conren1do incrcanul. que..: proporLionc .1 los ,1f_ri1..1iltorl·s qut:
¡;cneran Jichos bienes l.i compcmaLión cconomica qul'. k) permic.1
m.rncencr unJ íornu de vi&lt;l,1 en el ámbito rur.il \' 1.,01110 t'órmul.1
p.1ra Jar viabilid,1d :1 Ll agriudrnr.1 y JI cuiJ.1Jo del a111hien1e.
Sin embargo, en .wsc:::nc1.1 Je mecanismos univers.1les de
rnerc..do que rccono1c.111 Lis mülriples careJS qtl(: Jesempei1.1n lo,
.igriculrores, sólo los p.iises indu~cri,d1ndo~ ticncn los medios p.ir,1
otorgar .,yudas a \.1 producción y a los pru:ios, y par,1 incorporar l.i
preocupación sobre el impJcto de l.1 glob.d11.ació11 rn el medio
.1mbiente. b s,ilud, lo'&gt; aspeccos soci,1\es &gt;' b diversid.,J cultural.
Oc Jhi que l:i posición europea se opong,1 a una liberaliución
tot.-d del comercio agrícol:i y que el conjun to de los países de la
OCOE hay.rn husCJdo vías p.ira c:in,1liur subsidios direcrns a la
.1gricultura independientes de la producción para evirar efectos
di•;¡orsionancc, del Lomercio. pero conservando su c,1p,1cidad de
decidir e intervenir t:n el campo de acuerdo a sus intereses de
conscn·.1r IJ vida rural y el ambiente.
Financiam iento co munitario
Durance el tercer ,1110 de.: l.1 aplicación Je la refornu de la PAC
se constata un .1urnento pcrmanenrc del ingreso proveniente de los

pagos di recios. Los ingresos pllbl icos news por explo1ación"
aument.Hon rn rndos los estados miembros de la Comunidad de

12. con el LOl1 1.·c)n
. 111.1nre .lltt11L't1to de I .
subvenciones püblios c1 1 •
,
.1 1111p1irt.tnLl.l Je l.1,
,
. . , e 111gre\O .1gr,1.ol 1
C.uh estaJo miembro l'll lo it;div J. 1
.
ayud.1 .1 sus ;1gricultores· s·
, l
t u.1 L,111.d11.1 fondo, dt·
.
... 111 l;l\l ).ll'l'l) t:I 11
J 1 .
comun1rario~ es superior\'
, , ul111.,c11do,
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~l · J -~&lt;l
c~o. e O\ fondo~
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e convergencia de ¡
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.is econom1.1\ de l 1 UF
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más acabado de apovo ,l ¡
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po l mea comunHari l ¡nra 1·1 1 '. 1
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· · · ' · , gr1cu cura se
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&lt;.esarro,1lo rural que ¡m p¡·.'
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s1mulranea o individu1l e r .·. l l L ?,1c1on, ( e m,lll&lt;:r,\
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1ec1vos,
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El fin;inc1,u111ento de Lis medid is &lt;l ¡ ¡, .
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del FEOGA un org .
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,lntsmo comunitario
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agrtco :.is e mercad
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pnnc1p:1lcs pilares d,.I
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o; es uno e lo~
... presupuesco e la lJF , .¡
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mayor parre de !os fondos C
&lt;l d.
· : .e que absorbe L
" orientación".
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· ampren e os ·secc tones: " g.1r.111t1.1
· ·· v
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La sección Garantía pt:rmice financ· 1
.
para el sostenimiento de lo
.· .( l,H os g.1sros nt:Lcs.uios
producción or 1
. s precios compras de cxccdences de
P
os organismos de intervención
ayu as a a exportación).
, rcstirnciones y
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I
La scc.ción
del FFOGA
.111 rerv1ene
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. . Orio1tación
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a r1'rt1 lo d l
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Cuat ro o b ¡ett\·os siguientes:
•
•
•

Objerivo n1ím. 1: regiones en retra\o de desarrollo
Objetivo núm. '&gt; a): escrucruras acrrícol
.
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•1s f)J.rJ el con¡unrn
de
las regiones.
Objetivo
.1n·na das. núm. e' l)): clc.:sarrollo rura ¡ &lt;l e Ct"rt,ls
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•

Ob¡·erivo núm · G·· reg,oncs
·
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nor&lt;licas

, ~a sección Orientación parrici
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polmca estructural
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pa en e inanc1am1enro de l.1
.trecramente a la
. · ¡cur.1. contribuve
·Y· socta en la agricu
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s acciones p.ua n .· . I
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exploraciones
las . f
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tn raescructuras runl,
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comerc1al1zación v de
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medidas de rec~nversi~~an~ o:n1.1\1on d~ los productos, l.1,
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o de de\a~rollo

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La aporra ·1ón
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natu r leza d e IJ me d 1&lt;l ª ,v la rcg1011 enrn:: fi
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captJdo
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miembro ,
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bruto de 1. l ,t p,us en
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1__ 0 o,0 del pr d u ro 1ntcrn
· 11 evJ d O ª l.~7º•o en 1999 .
paulatinamente tue
&lt; munic.uias
crecho Je adu.rna sobre 1 impon CIO IH.

•

•
•

•

provenienres Je rercero pai t: .
1.omunic.iriH
lmpu cos .1,rí ol,1
obre. l_a impon.11. iom:
Prevenientes J · t rce1os paisL .
oc 11 .1 ion
Jpo1 ta &lt;l a por Io pruJucwn: Je ,1/l11..11.

~0

n

lo r • ur o

1gutentt: 1ubro de!

.1pi.iJo

~

f- . GA :
· nralt
J.
ed 1das honl
l.

2.
3
.
omc:~

1. Medio ambiente.
2. Régimen cornunirario de ayudas al retiro anticipado.

3. Medidas forestales en agri ulcura.
IV. Investigación agrícola
1. Invesrigación sobre

las encefalopatías
transmisibles.
2. Recursos genéricos en agricultura.

espo ngifo rrnes

Obedeciendo a esra clasificación, el presupuesto general de la Unión
Europea para 1997 fue fijado en 80,880 millones de ecu , consrirnyendo
lo gastos del FEOGA-Garanda 51 % del mi mo. o obstante la aira
proporción en el conjunto del presupuesto, desde la década dC" 1980 e
observa una voluntad para limitar la progresión de lo gastos agrícola
que llegaron a significar el 75% del presupuesto r tal de la E a
principios de la década de 1980. Lo que nos da una idea del p so que se
otorg a la agricultura y que e puede ob ervar en la gráfica 1, sol menee
para los fondos del FEOGA, que no son todos los que rC"cibe la
agricultura al interior del bloque europeo.
Gráfica J

Medidas Je m ¡or.11111· ·n to ,' J e m od rn1r.1. 1ón
1
In tal. i..íón de ¡óvrne .1gnu1
J tutn
Zon1 c11 ola d, ·.1 ·oreCl ,1
.
,~1 ,J•··J'
on trnienrc~ .1 Li 11,lll\ o1111auon
,.., e 1 ,l
J
J
l1
taliz tón J lo. proJuuu , hri1.u .i, \ ~, v1 u , .

EYoluclón de loa (IH IOI del ~r1nUa •n loa 110
{1Ul ,1t97J

80

o Gastos totales del presupuesto general

!

10

■ Gastos del FEOGA-Garanlla

,:l

60

90

II. t.:diJ.L regionaln

101 IOII IU

del pr11upuea1011•n•ral

~ 50

! •o

,g 30
E 20

1
b¡c1iv1) nüm
talidaJ de lo uédito

10

b¡cnvo núm. ~ a): e

o ...,.__._._1.....11....... . i. . .- ......,_____4-l'-L4-..L..J- -+-1----........-L+-........~.........

de la rcgionec; .
3. Ob¡c1ivo nüm. 5 b) du.1nollo n r.1l
limic,1d. .
/¡

b 'e t1vo nürn

.

6 rcgtnnt:

1989

fut nt• : fB)GA.

19SIO

1991

1992

!i93

,~

1995

996

1997

Moa

1
no11. ll,l

5. lnt ¡ IJllVJ L mun11ar1.1s y, J1. · 101 l rnnu,·.1 lm.1 1.
6.. E ,.tluJ ic'in Jt lu pro:r.1m,1 Jc Jn,1rrollo I u1,1.
lll.M cd1J.1, de .11.omp.111.1m1t:llt1J

1988

/011,1

De ualquier manera, la siniestralid d recurrente del
sec ror obliga fre uentemente a financiar ga tos no previstos y
en montos 1mporrances. En 1997, por ejemplo, 1 s estados
miem bro s evolucionan en un contexto de
usteridad
579

�pre upuc~cal. renit:ndo .iJt.:m.1~ c..1uc &lt;.:nfn.:nl ir ~.1,lo, dt·I lllllt.:n
de &lt;J. O mi 11 o ne de e e u s· .1 eir u ILl J t.: \.1, me ,Ji d .1, o.._ t.: p ion .il t.:,
de cinaJa .1 1...on1rol.u l.l cpÍlll lll,l Je pe ce pLH1..11u .._l.1\Í(,1 q11L
.1 principio~ Je e~l' .ll'w .
Por su p.1nc lo g. ro ,\ titulo lk l.n oq:,.111i·,,1 iunn
cornunc · de merodos .1griu)l.1~ !"in.1nli,1JL,~ por el FEU ;AG.i r ,1 n r í.1 o n I e rn e 11 es e 11 1. i.d 11 H.' n ee ·
• El apoyo J lo mer..:Jdo~ '.
•
H J v u d J · d i re- r.1 ( u n g.1 , t ll J t.: 2 ~ . , O~ ·1 m i 11 u n l' . Je t.: u ,

esr:dló

en 1996).
urn1pcn:.,1Llor.1, Je: ptL'LlO,
J. tualmenre, y ·on mucl o , d llpo Jt.: intt.:n·en ión
1mportJnte . _ trHJ \obre codo de .1yuJ.1 1.lll't.:d.l .1
producrore. Siendo los 111.1~ rt.:le\'.rnto !.t. ·ul1ur.1\ .1r.1bl&lt;.:\

L1

ayl1J,1\

dire

t.l,

,on

m.í,
lu,
\' l.1

arnt bovin.1·.
Oc la 111ism.1 nunc:r.1 h.1\· que st:n.d.11 h, 111cd1d.1~ Je
, comp,1ñ.uniento dcHi11.1d.1 J lo prnduLlor1. que re.1l11.1n
es rLI e r z os p.1r a p rote g, (.:!' e I me ( i () .l m h il' 11 le . p J r.1 m .111 [ t.: 11 (.'. r el
e pacio natur. l. para v.1\ori1.1r lo reuir O'&gt; !ore tJ!es o ceder u
ex p1o eae i ó n pJr :1 rec i r ,tr e de m J n t r J .1 11 t 1u p ,l d .1 .
Resulr,1 inrcre~antc ono cr ·l rq1.1rto le.: lo · ·ondu, del
FEO A-C:.Hanti,1 a p.1nir de su ,1 ign,1(11)11 pnr cu I de
e pecializ.1ción prodnct1\'.1. ~ .1ún en fHCh1U •iü nt'. · donJl' \u
europeos cuenc .111 con un.1 ven1.1¡.1 cnmp.u.Hl\'J y u1mpi.:uu,·.1
uperior J \J de cualquier uu.1 1egíón Jel nrnndo poderno
constatar que sr.'. estin n recurso~ a ,1poyar la J...ti\'iJJ l. como
en e\ e so dd a &lt;:ir e de o 1i \' .1 y Je 1 ,. i 1HL

La politi J agríLOb cambien c.1pta ingr , os, g,r.1cia a la
perce p io ne
efecrnaJ,15 en el marco de l.1s o rg,.111 i L,H: iones
comunes de mercado. Di ho ingreso , que forn1rn parre de
los re ·urs
propio de lJ. l'nió11 Fur &gt;pe . const~ten en.
l . lmpue ros · 1•
')

O[ ILJ.ClO

En
d CL1.1J ro •1 1,oJ 1 e m os. .1 Pre (1 ir 1.
,
de . r, n &lt;1 Por en! u i l d , l
1 . L t.: m .111 c, .1. '. l'II · il l.1 e 1
.
'
t
·1 Pº"º
••ob1l ·
agr1.:ultores, .1 tr::tvés J ·1 . 1·· J::-,
J. lomu111i.1110 .1 los
'
·
lH.:
lllll1..l1.H
C'
(1 A P). ·.,
·1 PO ~, 0 a 1 I ro d u el n r
Cuadro 3
ompo ición del indicador de apoyo .11 productor en 1999 én la

198(1-1988

Ap ~oª lo. precio del m~rcadc
Pago ba. ado en el produélO
Pago por :irca culli ·ada num. d1.· animale
Pago obre derechos historieos
Pagos ba aJo en u o de in,;11mns
Pago ba ·ados en re rn:c1ones
· ·
de in umo

E

1998-:000 1

o
·'"

Fuente: OCDE
(como porcenraje del indicador de 'r
ar,o\'O •.1¡ pro(luccor )

Aquí s puede observar claramente el . .
.
apoyo a l.1s produce·
.
.
inuemenro en el
10ne t:xren ivas como u111
:l'd 1
control &lt;le exceden re r abanear lo
, íl1CL t a e avl' de
sin
1
d
' ' · ' '
g,t to en u manejo. Pero
que
ª pro · ucción intensiva d .1·c &lt;l
reproducción del e cor agrí ola e
ser el eje Je la
L
f
•
, uropco.
os ondo de financia1111enro agri ola en l
E
cuanrio os. in embaq~o
·
- on
mi ma lóoica
~ . este bl oque funcionJ den1ro
J. l
que el resto &lt;le p·dses ind
. 1· &lt;l
l:
.1
c~ n tata que el nivel global de l
u crta na. o , dund~ se
d1recca de la mavo
º. apo~ 0 esta en rela ión
, r o menor c nrtdad d
a Ptos Par a 1a ag r ie u¡ r ll r d
ª e ca da economi, reo u rf o natura Ie
1
e IAP por agriculror d .
J..
e orma cal que
028 d I
e uempo completa en I
E
d
ó ares en I 998-2000
.
ª
e e 16
803 y en Japón de 25 190.• mientras que en E A Fue de 20

,
d 'l Calc ulado po r h cctarea,
e ¡ IAP t:n 1998-2000 f . d
o ares por hecrárea en I UE d
uc e 762
Japó n. (OCDE: 2001) a
- e 120 en E A)' Je 11 '7 en

ne.

x1 ten
orros 1ngre;::. os Je MÍ gen J.grílol.1: en !a
organiza ión ·omt'in del merc1do de !e he ,· de produ ·co
Licteos. Lo productores p.1~an, en c.1rn Je· reb.1.&lt;,.1r IJ cuot,
de produ ción de leche. un 1mpuesc) Uf \crnenr.irio

- '()

En cualquie r ca O , 1o 111· Ye les de b · J ·
¡
en los países indu tria!·· d
d . u si 10 a o agr1cultores
iz.:i. os
enocan la incapacid,1d del

�e tor de aucosu. ten r .u e de a uerdo
reprodu ción global de la econom1.1.

,1

la

ncce iJ,idc

de l.1

onclusi ne

' .'

Durante la pr 'x 1nu decad.1 en rodo lo punco del planeta
la a ri ulrura deberá enfrentar e una a&lt;l pt · ion forzada por lo
ambio que cara reriur 'n la cvolu ión del mcr d , la pol111 ,1
y l.i reglas
mer iales. E co ambio J. ·e tar.in no ol .1 lo
,
...
mer .1do .1gri ol.1s, ino también a la economía loc:ilc.:s ck la
regione rurales en gcncr,11, d nde rnut.ha en rentan problema
de &lt;le arrollo cLonóm1co, 1 1111 mo tiempo que deben umplir
on un ione de orden ecológic.o y n:crc.1tiv c.1da vc.:z mjs
imporcanre . Y la~ exigen ia lig da. a e ta func1onL LXt~1r.1n
nueva~ adapt,1ciones de L1 a ri ·ulrnr.1 que cgu1rin 1gn1 ·¡ .indo
altos pre upucsto y que edn imp iblc'&gt; dt dt: arrollar p.u.1 l:i
e nomías del ur. en .1u cnci.1 de lo re.: urso~ fin.rnc1cro,
ne e a r io . o m o pa r ee dt· ... eo , L1 po l iei .1 agr í · o Ia Je Io p.1 í ·e,
indu trialiudo , y por ende L de.: la E, vive la rnn1rad1 ción de.:
eguir pri ílcgiando el Luidado de u poderío .1grícol.t, Je u
ompetiti ídad ba adJ. en un e quema produ tív1sc.1 4ue pre iona
a la baja el niv I de.: vid,1 de lo~ .1gri ulrore , que ofre e b1cne
on di!&gt;t1nl0 grado de coxicidad J lo con um1Jore, y que
de r.1da lo, re ur o naturalc , al mi mo tiempo que pretende
rt:aliz. r unJ gcmón ¡ o!-ir1va ,1mbienc.d y Je la LaliJ. J Je v1tl.t Je
produ cores y on umidorc.: quL en término rcJle. ~ól
ll'VC
omo válvula parJ rcgul r y comptn .H .dgun ) de l &gt; &lt;.:fe1.:1 Je
l::i agricultura intcn 1v. obre el ambiente, lo'&gt; .\grtl.ulwrn y 1
merL.tdo in tcrnJu0n ale
De cualc¡uicr orma, lo altos nivelo de.: prntLt.cioni mo &lt;le
e te modelo agrícuLt son Lon&lt;l1 ton dt.: l.1 lic.:gl'.mon1.1 Je lm fLllSe
ri o y dd lug.ir ubor&lt;lin.1do Je lm p.ii e., t:n de.: arrollo en lo
mcrcados agropt.:cuJ río . La pro tecc1ó n e ll 11 1n eru muno v.il ido
para el 1..umplim1ento de tunt.ionc e tr.tr&lt;.:~IL,l como l.1
scgurt&lt;l &lt;l aliment.iría, d bictll"\lJr rncial v t.:I 1.,u1d.1dn .1mh1c.:nt.il,
pero se le ha convenido en un ,l m,1 p.ir.1 el J &gt;minio uimer i,1!
obre Li b.uc de retonoLt:r que.: d '&gt;lLllH .1~riu1l.\ non ,·1.1hk ,1n
poliuc.t'i \' fondo'&gt; que.: ompen,en lo, proLoo n.1t111,1k, 1:n lo
tjlll'. e ,u,1cnc,1, pero que.: de.: Lllll 1d.1 110 ,011 u1m¡u11hln 1.011 lo.

ic.lo de la a umul a ·'
1
du e obre unton. por od'que. .se tratad e: un e1..tor que se
repro
fj
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oncr rcc1on e
1 que ex1 e
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hmipco~ Jc Onc111Jc1011 ~ t,arn1111a (rl O(i \) dc,~íllll\ en d 1i:,t11 "ll\ , l i:¡c c.k l,1 J&gt;.\(
'' .\ln:dedor Je 41 mil c,pl111ac11111..:~ p11r arfo ,e hl·ndi..:1an de l,1, a~ud.1, ., la, 111,cr-,,unc, i:n
las c,plotac1onc~ ugncob, que prc,i:n l.1 rcali1al'1011 Je planc, 111d1, 1du,1k~ lk tn\Cr,1011 con
d objc11, o de lll&lt;'Jorar la &lt;:LHllpClÍll\ 1J,1d. a la mudcrn11auun 1k la, rnnd1uon,s Je prmJu1xmn
) a la dí,cNlicac11&gt;n di: la, ,1cu, 1d,1di:,..,,, cunw ., la pri:scnJ,ton dd mi:d111 amhtcnt..:. a b
mejora di: la higiene de lo~ haws) :ti h1cnc,t,1r di: to, an1111,1ks
10 Prctcndcn insialar com11 Jcli:s JI.' C\plvtacic.in ,1 _1ú,cni:, cap,,ccs 1k ,1dapwr,c a lc1, nuc,as
realidades 1.k la agm:uhura d:'lndc.11.:s los m~dio, para en r, i:ntar los gasto, de 111s1nlac1ú11
'' Las rcgi\lncs de mnniai)a ) ntra, 1011a, agricolas dc,1a1orcl'1U,b rl't.:thcn 111dcmn11ac1011c,
compcnsmonas con el 0~1e11,o de lacilnar d mamcn1m1cnlll dc la act1\ldad agrkola) de la
población. Fsta~ a: udas destinada, a compcn,ar lo, rn,10, de pruducc,&lt;m gencralmenic m:b
clc,ados. se aplican amplt,1mentc. bcncliciando a má~ de 1 2 millonc, dc nplotac,oncs f·I
con,1unto dt&gt; las 1.011~ agrícolas dc~f.n orccíJa~ ~c ele, a a 56° n de la supcrlic,e agrn:ola dc la
Comunidad de Quince. ,\1 m,~mo 11crnpo ha~ pn1pue,ta, 4uc bu~can rdornr l.t polí11ca
comunitaria a fi11 or de las d1stín1a~ rcgionc, Je montaña
18 Dirigidas a 7onas c,cncialmcn1t: rurab donde la agru:uhura. la ,1h 1cultura ~ la pi:sca
conslitu)cn la prmc1pal ut1l11acion de la~ liara,~ _¡ucgan un papel ma~or en la forniac,ón di:
los 111grcsM ~ la creación de cmpk&lt;h (alrcdcúor Je 15°0 lkl empico agricol,l) l:sta, 1111.:d,Ja,
son financiada, por wda una gama de 111-1ru111.:n1th pur lo, 1re, fondo, e,tructurak, ~ pM el
111s1ru111t&gt;nto financiero de oncniauon ck la pesca ¡ 1FOl'l ,n cl marcü de lo, pn,grama:, 1.k
desarrollo 1111cgrados.
· En 1997 1 dólar c~1aJou111den,c - O. 78 ccu,
1q Restitución a la c:1.purtac1ón. alm.iccnamicn10. prunas orientaúoras. a~ udas a l.i
lransformaciún ) a la comcrcialt1a1:1ón. ª) u&lt;la~ al con~umo. rcliros ~ operncwnl!s a,11rnla&lt;la,
y ga~tos di,er~os.
:,, Ademas. como rc~uhado de la rc(men1m.:1ón Je mctltado, Je la dccada tk 1980. prnncro. ~
de la refonna de la l'.\C. dcspucs. el I l:.OG/\-lJarantrn c51a llanrndo a linanciar 101al ,1
parcialm.:mc ciertas medidas espccílicas d.: g.es11ón Je lus mi::rcado~ agrn:ola~. 1alcs como l;1
dístrihución de productos agrícolas a los desla\orcc1dos de la Comumdad. las acciones de
lucha contra el fraude. las medidas dc promornm de la calidad así como ml!dida, qui: buscan
compensar la s1tuac1ón geográfica c,1:.:ntnca de los dcpartamc:ntos franceses de ultramar de
las islas de ~ladeira, de las A7orcs. de las i,las Canana~,.. de: la\ isla, dd mar f-'gco
., 1
...
· Son impuestos ,ariabb ~ son pt:rc1b1dos subr.: la, 1mpor1acmnc, de productos agrícola,.
bajo urga1111ación común de mcn.:ad(is. originados en 1crccros pai,c,: dichos llllJHIC,to~ son
destinados a compi:nsar la difc:rcnci~ .:ntre los prct·io, del mercado mundial: los nl\cb J.:
los precios que se han co111cmdo allan,.ar al rntenor de la l '111ón (omn resu\1ado dl!I !\/\Rl
dichos impuestos íucron n:cmpluados pnr &lt;l,rcclH1, lijo, a la importación. a part,r de 1995
:: Percibidas en el marco de la Or!!Jnt1.ac1ón común. &lt;le m.:rcado dd a1uc,1r. ~, &lt;l,, 1dcn en
coti1.acioncs a la ¡,roducc1ón de a1~car ) de isogluco~a. en rn111ac.:1ón al ulrnac,na1111ento 1.k
azúcar. en cot11ac1ón complcmt&gt;ntana de reabsorción. aseguran d tinanciam1c1110 por panc de
las cotizaciones pcrcibida~ entre lo~ ,1gricu ltorc, ~ las cmpre~as a,rucarcrm, de lo, costo,
originados por la , cnta ~ d manejo d, ill~ c,cedcntc~ de producción rnmun,taria con rclac1ó11
al consumo al interior de la l ntón
11
Estc: indicador (produccr substd~ cst11nnic. en 1ngl.:s) e, calculado por la OCDI· ..:01110 una
medida agregada di! los d1\tintos ~uhs1dm, ni productor (OCDf-. :!001 ¡
~

�POLÍTI A P ~BLICA
FRE TE LJOVE

y

~!ua. C.iroli11.1 C.1111p!J\ Cisinll.h
'nivc1sid.1d de C11nte¡Kai11, Chilt·

Introducció n
La delincuencia juveni l )' sus proc,1gonisc.1 . los .1Jole cences, on
remas recurrentes en el ddwe púhlico y un ,irc.1 difícil Je nfrem,1r p.u,1
los org, ni mo de Esr,1 io .

. e habla mucho de su~ pmiblcs Lllt. .1&gt;, &lt;.:. udpa .1 .1lgün r~1cwr oci.11.
moral o e ·011ómico. , e le: .rn.1liz;1 Jl'sdi.: d1\CÍ11t.1, pl·r~.¡ erri\',h,
prerendicndo d:1r con ello rcspucst,ts .il porque ,L. produLl', LJuicnc. mn
lo culp:iblc , que ha ·cr p.ir,1 cnfn::11t:nl.1. ToJm upin.11110,. wdo,
quercmo. apon. r al deb.He.
El rema de cómo rnfrcnr.ir b prol li.:m.11ic1 Jd jo\'rn. menor dt·
d.1d, in r:1 ror de ley, h.1 ,iJo 111.11cri.1 Je .111.ilhi, y fc.n.:o de pr~ipuc. r,1 1.k
disrinco~ scccorc de l.1 sociúL1d . E~to p(m¡uc es un pr hlc111,1 \oci.11 quL·
afecta a todo , en cspc i,d .1 l.1!&gt; \·iuirn.1~ Je l.1 Jclin 11cnu.1. (]lle 110 ~un
sólo quienes son nb¡cw Je .1,.dtos ~- crí111e11e\ de distin10 tipo, ,1110
espccia lmcme, de los .1&lt;lolc. ccncc'i 1uc ·0111&lt;:tcn ntú tkl1w,. q11i1.·nc.\ rnn
los único que reciben l.1 ,.1111.1tlll, \LKl,d y lcg.d dl' un pruhkm.1 lkl L11.1!
10do ornos n:~pomablc'i.
Lo'i Esr:ido~ h.111 c:11 ·n:m.1dn Je di\tinr.1, form,l\ el pn hbn.1 tk l.1
delincuencia ju·1rnil. Dur.1111c lm 1'dt1111Ll\ .1i1m . L'\f(h rnlnqt1e li ,111
debido .1da pt1r\.: .1 uno de lrn 111'itn11111:ntm 1111c111,ILHlll.1k , ljlll,: 111 .1,
inílurn io h,1 tenido en d 1cm,1 del j&lt;m:11 111fr.1ullr de ky. l.1 ( ·011\'rnu1111

�Política de SE AME. hacia 1os Jo,·ene
.,
infra cores de ley
Incern.i.cion:11 de: Derechos Jd ' i110 . L1 Convt:nci · n fut: did.1J.1 en
1989 por Lis Nacionc. nid ,1s y r.nil1cJJ.1 en 1mh~ ·u p.Htcs por L,1,1 L1
rocalidad de países del mundo (btados üniJos y Sonuli.1, ,l n lo únicm
q uc se rescrv;rn el derecho de no .1-:ept;n todo~ lo~ Derechos).
Durante los 1'ilrimos diez año , codos los E.se.idos de Am~ric,1 Lnin.1
comenz.iron a rcaliz..n los ajusres neccs.nios p.n.1 l.1 .1Jc01.1clt ll de su'&gt;
legislacione y program.1 oci.11&lt;: J. lo t:St ,1hlccido por l.1 Convención.
En lo referido al ,íre..1 de' Ju ricia de Mcnon:s, csra ,1decu.ición ha
debido p,1 :ir necesariamencc por l.1 c.:re.H.ión. en b mayon.1 de los paí~es.
de una \egisbción especi:1\ p.H,l jóvenes que: infringen l.1 ley pt:n.11.
También se han debido adcour los progranus p1'1bli-:m que ,nicndt:n ,1
esr,1 población.
t.n Chile, este: proceso de L.1111bio, conllcv.1 c.:.1mhin, lq:,.1le e
inscirncio11..1\e·, que a ·ecc.111 ,1 b fonn:1 en que e c:ín org,rniz.tJm los
programas orientado al .1do!e cenre infractor de ley. El pre ·e11tc .1rtículo,
reúne los aspecros mas relevances de la formJ en que el br.1do de Chile,
estJ enfrentando el problema de los adolescentes inculp:ido de infringir
la ley penal. Los hallazgos señalados, on fruco de una inve tigación de
arácter hermenéutico, real iud:i. en el :írc~t de l.ts poi íc ic.1 ,ocia les frente
al cerna de la delincuen ia juvenil.
El esrndio e realizó durante d año 2002, ro mando como ruencc
má importames los documentos orienc.1dores de la política públic:i hacia
el menor infracror de ley y el Proyecro de Ley de Respon abilidad Penal
Juvenil, que e encuentra actualmente en pro eso de esrndio por el
parlamenro chileno.
Aspectos ge nerales

El rema de la delincuencia juvenil e relaciona con el cipo de
sociedad en la que e camas inserro , b cual se basa en un si cerna
económico compecirivo, orientado al consumo el que cre,1 frusrración
entre aquellos que no son capa es d participar en la dinámi a de la ley
de la oferta y la demanda , por carecer de bs herramientas mínimas
sociales y laborales, que hacen efectivo el a ceso a los beneficios del
sistema, en igualdad de condicione . En esre encido, son lo adolescentes
jóvenes los mas vulnerables a esta realidad.
·
En Chile, la política de aren ión hacia los jóvenes menores de edad,
es de arrollada por un organismo dependiente del Ministerio de Jusci 1:1.
ste organismo es el Servicio ·acional de Menores, SE A.ME.

El hecho que m.ís h.1 influiJo rn l.1 ,oliri . .
.
. como s&lt;.: h,1 dicho 11-1 ·1·J() 1 (~
. l
c.:,1 .tu u.11 h.1c1.1 l.1 l n Lrnci 1
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•
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011\" 11 · '
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hecho h.t rcnido imp Kto t ;11t c.: Ulrnl te 1º - erecho~ del ií10. Fsr&lt;:
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1111r.1ecorcs e cv en el PI 111 N .·
1
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• ,1L1on1 h1c11hl ¡·
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convención, se planre.rn lo • . ,
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ancu, 11ü ui&lt;lo por la
• O . 11
. . s 1gu1e11ce o ¡ec1vos (Bu. ro ' 1997: 12)
-,1 n.1uo11.1
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. 1 le
1 pro1e-:c1on
. . a lo .
. ,e ,,uro ar una pol1u
.
10,cnes en conllicro con b justicia.
niño~. niñ.1 y
•

Crear
insrirncio1nlid
. . de •u· .·,
·. un,1 nueva
.
· •-1d , . crv1c1os
y 1ovene infra tores de lev.
,
.
, cnuon

;l

.
1
os n1110s

•
•

Ebborar políric as 1oc.1 1es. de· prevención
. del ries o -·. 1
Promover 1 . · · • ,
g ou,1 •
.
a pamc1pac1on comunitaria en 11
' .·,
.
oc1JI Y rehabilit.tcio'ti coii ·,
' pre,enc1on dd nesoo
·
JOvene con p 61
I .
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Para el ENA.ME I d . . ,
ro tmas con ;i 1usri i.1.
.
, ,l a ecuac1on a b Conv
·• I I
implementar una eric de
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1, .
c11c1on, e 1.1 rcporraJo el
Uno de lo m:ís impon:inr~an~ ts en dJ. ~rnplem_c_nrKión de .,u polír1u.
r .
.
ª qu 1cc relac1on con ]·,1 p1u¡1uest:1 de
re101ma a. su s1 renu de a.ten . , h . 1 .
.
• c1011 ac1a a 111 (.111 •
d 1
sustantivo la reforma impl • ..
· . ,' cia Y a o e cenái. t.n lo
Jea unJ eparac1on de [
· d
accua 1es del servicio. Para esto se crearan
, dos nu a · v1a.s• e. atención
responsable de velar por el resg
:1 d I d
evas 111sc1ruc1oncs: una
. 1· d
uarc o e os erechos d 1 . r especia iza a en los J·Óvenes 9l~e h· . e. 1.d I
e a inrancia y orra ,
O
an 111rnng 0 :i lev
uo de los cambios importante
d b., •.
Chile tras rarificar la co11ve . , , t- s qule e io asumir el Estado de
.
nc1on ue a pre
·, d
especial de justicia juvenil E
.'
p.tr:icion e un s1scen1.1
Respon abilidad Penal J . ·¡ sre sistema estad basado en una Ley de
uvent que se encuenrra en esmdio.

Proyecto de ley de responsab ilidad penal JUVel11
.
·¡
El proyecto de ley fue enviado or el p .d
parlamento para ser esrudiado
pb d Ere i _me de la. Repu.'blica al
¡- d
Y apro a o
I envio de I
f
rea iza a en agosco de 2002
l
.
a propuesta ue
estudio.
. ecua menre se encucnrra en trámite de

A

Características generales'

El, proyec~o regula la responsabilidad de los adolesc nre por la
co ..
m1s1on de mfracciones a la ley penal, el procedimiento para la
589

�. .
de dicha .responsabilidad Y la
averiguacion y esta61ecimienro
determinación de modalidades de sus consecuencias.
de 14 v
f'i
I s adolescentes como las personas mayores
:
De me a o P
b . de 14 años, el Estado renunoa a roda
menores ~e 18 an?~· or ª. ,ªJº n el su uesro de comisión de deliro.
forma de mtervencion coacm ~ e . . _P de responsabilidad según el cual
La propuesta se basa en e pnnc,.pio .
61 como adulro, se
.
e si bien es 1rrespo1sa e
el adolescen~e_es un su1eco 9\'.rd d
ria! adecuada a su carácter de
le puede exigir una responsa i i a espesujeto en desarrollo.

,

st

-

d

·nftacciones de carácter grave

Se ~ ~:}el~i~~:aa c~r;~~~1
:/:ª~:~rá ea;licar, como ülcimo recurso,
que seran
.
un:i sanción priv~riva de libe:~ªi~s las llarantÍas penales y proasales propias
El proyecto incorporan
o
.
adolescenres
Se
d los adultas agre 0 an do ga ran tías
' propias para
I d. ¿· · ·,
e
'
.' ·
ible a favor del adolescente, en a a JU icacion
escablece un ~meno ex .'b l d d de dejar si n efecro o susrirnir
de. las sanciones; la p~sl i i a
s menos severas· faculrad de
.
d
te las sanciones por otra
,
d1
anuci¡,.1. ame~ .
1 .
.,
e garanricen los derechos e
control jurisdiccional de a eJecuc_ion qu
.
canee.
:l . :td o y el cumplimiento efernvo de las sanciones.

fl

Derechos y garantías

• Igualdad
• Interés superior del niño
• lnteoridad corporal
• Exc:pcionalidad de la privación de libertad
- •h.'

•

Principio de separación

•

Habeas Corpus

Efectos previstos de la política actual de atención al joven infractor de
ley penal en Chile

l
de los eícccos previstos tk ór,1 polícica, es
AJ enfrentar e te~a , 1· .·
uc se indiu &lt;:n lm documenrns que

posible encontrarse con

~

exp iu_ro q

.

hablan del discurso del SENAME.
.
h d ·1 'iiio
. , a la Convención lnternac10nal de Dercc os e
1. Adecuac10n

~~

.,

1 C IDN e~ uno de los ek:um ¡m:vi~tm dt.: ésr.1

,
aAd~cu;~;:1es\s:
al mon~cnto de hablar de propósiro~. Al ser muy
po l1t1ca.
m

reciente la implementación de los nuevos pi.mes y programas. no e5
posible ver a cabalidad si este objetivo se c:scá cumpliendo en la pdcnca,
por lo que sólo se pueden analizar lo~ propósitos a nivel de ob1ecivos.
En relación al Proyecco de: Ley de Responsabilidad Penal Juvenil,
este también obedece a ésta adecuación, ya que como se señalo :d
describirlo, otorga al joven infraccor la calidad de sujero &lt;le derecho, entre
orras garantías legales, aspectos que ~on recomendados en el .mículo 37 y
40 de la CIDN. Estos artículos en general, se refieren ,1 garanrías respecto
al cr:.1ram1enro jurídico.
En cuanro ,1 la opin ión de funcionarios de un programa de libcnad
asistida, si bien reconocen las garanti.1s procesales que sc otorgan :il
adolescente, indican críticas frente a aspectos relacionados con el modelo
de arención. La opinión ,rntcs indic.tda, sei'tab una crícic.t al sisrem.1
ambulatorio, que en términos del ,1povo al trabajo potenciador que Sé
debe hacer en el .ímbico fami liar. Al respecto, la C IDN señala en \U
arrículo 18, mím. 2, lo siguie111c: ''A los efectos de garantiL;tr y promover
los derechos enunciados en la presente Convención, los Est,1dos p.ines
prestarán b asisrcncia apropiada a los padres y a los represcnunces para el
desempeño de sus funciones en lo que respecta ,1 b crianz.,1 del ni1ío y
velarán por la creación de instirucioncs, instalaciones y snvicios para el
cuidado de los niños."
En relación a lo anterior, se pucd&lt;: agregar que tanto Li\
investigaciones sobre las caus.1s de la del111cuencia iuvc:nil , como L1~
teorías, hacen refcrenci,t a que rnmo factor imporr:rnre .d mo111&lt;:11to de:
producirse las condiciones &lt;¡uc generan h dclincucnci.1 juvenil, Li
descomposición Í.1mil iar y !.is c1r,1ctcrísticas noci\',IS de ~u dinámit:a, se
consideran como dcfinitori.1~. Por ello, .idcm.i~ de lo scñ,1l.1do en L1
CJDN sobre este punw, se obs&lt;.T\\1 que L1 lléLl'\ÍtLd de l.i .Hc11ció11
familiar n.:querid,1 , no CH.tría sirndo rnbiert,l óprim.imrnre pur lm
programas ambulatorios, _l',l que l.1 rc,pomabdiJ.1d del tr:Ham1L·rHo con d
joven recae cn un solo funciorurio, que debe a1cndcr prio rit,iri:11ncnce ,11
joven infr.ictor rn forma i11dividu.i!, por lo que d rirn1po Lbci11.1d o .1
cada caso no le permi[t: tr:1b,1jar de forma rrotu11J.1 ~· corno se requiere L'll
forma optimJ con el grupo Luniliar .11 guc pcnentu·. Sobre lkj.1r dl' Ltdo
el rrabajo fom iliJr, esto 110 se seii1L1 explicir,1mentL' en In, dou imcnro~.
sino es una re.1lid.1d t¡ut'. se con\! ,H,l ,1 p,rn ir d&lt;: 1.1 pr.í1..ric.i \' .1 rr.1\'és de l.1
cxperienci:i de los funcion.irio, de lo, progr.1111,b.
Por lo tanto, si bien lm pl.111cs y progr.1111.1~ wn uilinrntt·\ con l.1
Convención en LLWHo ,1 l.1\ g.1r.rnrÍ.1&lt;; kg,ilc~ . no lo son t,llllt&gt;, rc,pL·uo .il

�ceina que h.1.ce csre cracado re~pecco .1 \.i 111:u: id.1J d(: prornr.ir toJ\l lo
nece :ino para oto rga r a 1.-i familt.1 el .1poyo rcqu1:ndo ¡ur.1 u mqor

fun ionamienco.
2.

decuación de lo planes y programas al Proye ca Je Ley de

r.1mh1t·11 rul.'. dt'\lfl(O \ ' llLllL
·, . tjlll.'. \'lT lllll •1
.
1
pn 1H11.:.1 OLtJlc de l.i, flolni l 1 . 1 t:I lt:111.t Le l.1 q1 ,1t.tLi1 i 11 di.' l.1
l, \ l líl"IL l\ 1 ns¡ .
t
.:: , , . . O\c11e, tn LlLlOll''&gt;d(..' k\'
1.o primero t1ue ll.1rn1 1
j
J
' ,1 ,HL' ll(IO!l L'~ j . . ,
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1,HX
el rt·nu Jcl íl' ºU nd ¡ . ¡ , J .1 t:p.11.1t_1nn cxpl1Lit.t tjllL' ' t'.
,
.
d
~,
u tt: o, ue ru.ho, l 1
.
pro ll
1 cm.w .1 el im·t'.n infr.1 ·ro
. 1· .
. L&lt;: .1 inl.111Ll.l tk l.1
dereL ]10s J l' .1 1gunos rnño 1.lo, r. e. ex p I l ir .1 .111, w que . 1..· n:sg11.1r&lt;l.11.111 lo,
'&gt;ª, que e tl&gt;S .cr.ín

Re pon abilidad Penal Ju enil
La adecu.1ción a L que se refiere T'. A..\11:-.. &lt;.: dirig&lt;.:n .1 l.1
reformubció n de lo progr.1m,1s de los 1.entro errado\ o prÍ\',llÍVo Je
liberc:id y .1. la n~corwcrsión J&lt;: lo pror.r,rnu de R&lt;.:h,1bdn.ll.ion
Conduccual Diurn.1 en pn gr.mu &lt;le Liben.id Asisrid.1. bto~ prog,r.ums
dan respue ca como ferra a b mcione rcquericbs por &lt;.:I Provc1.to Je
Ley de Responsabilidad Pcn,11 Juvenil. · 111 cmb.ugo en ,\ pcdOS mi
concre to , lo lint'.amiencos de f.~A,\1E se opone n ,1 .1lgun.1 de bs
car crerísticas planteadas por dich.1 lev. E co en el :iso Je l.1 mcdiJ.1 de
libertad a isridJ. El proyc co en u arrículo 2 lo define: " l. ,1 l1barad
asistida comi:i re en la su;món del rtdolescenre tÍ control de un delegt1do,
unida ,1 ln orientación p11r I que ,1q11el tff1 d,1 a program ts ) ' seruicim
comunitarios que favorezcan su i1iregrt1 ,ón sowd. El co11rrol se ejercerrí
mediante la nsistencin obl,gatoria del 11dolescentt' a los encuentros fi¡ados con
el delegado. El juez fijará en m senrencia u na Jrecuenc1t1 y duración n11ix1 ma
de éstos encuentros obiiiatorios, así como a la taren de rnperz,ision del
delegado ... la duración de esta medida no podrá exceder a los tres aÍl05 '.
La definición es !ara en u:inro a lo objetivos que e esperan: esrn
on el control del del gado haciJ el .idole enre y ligado a esro la
i11tegració11 social a b que se debe orientar al joven, dejando fuera orros
objetivos, que e:1 opinión de experto y de los fun ionarios de lo
programas so n relevantes, como el uabJ jo de desarrollo per~onal ,
1

familiar, es ob r, entre otro .

'

· ljlll 110 ~t'. 111\'0I

.

umidos por 1
1.
uucn L' ll .1uo, dcl1u1vo,.
11
·
.1
•1 po 1t 10 dt',J .
re ac1onauo con d .imb110 ) 1 S
.
. t: ocro &lt;.:11 o9111.:. 9ut' nu
•
f cnJ • • e cse;1 su n ) -. d 1
deI (itscur o que lo JO\t:n
,.
r ntt:n o a menos en el flb
que dl'ltnq
•
'no
vu 1ne radu ' o que ¡ los
.
t1e11 no rtenl'n \U\ den:cho
nenen esre lem l no , 1 ,
momenro de rr.1b.1j.u b probl, . . . L' .
ts e m .1, n:lcv.1nre .d
rn to
{ 1os h.1 11 ,1zgos Cl11f1Írirn t:m,lttLJ
r
,
.- 1. e ti.' .rnnu.
r _no l' ontr.1ponL· con
~
que t:11.1 :in un 1 ·ene d · l'
a 1a vu 1ner,K1ón Je dcrl.'cho i, 1
•.
t: i.iccnrc, ,•111cul.1Jo,
\ u: ()\ 111110 (01110 1 f I J
.
d
una e uc.1u . n ,1decuad.1 de
·J· . . .1 ., c.1 e un.1 bmd1.1. Je
•
.
J
'
un me 10 .imh1enr.
1
econom1c,1 rngnJ , e111r&lt;.: lo m , .
t .mo, el un.1 \icuJuon
~
Js 1mpon.urn:..
El rem.1 de di.' ·
• ¡a rl.' IJ.cton
. . tie, •
.,
s onoctr
ormu 1anon de lo prograny1 d
. . 1t . un tmpJ to d1redo en l.1
11
de. I~ PIJnc de ,Hem:ión individ
· e Jrenc1on
I Al , ' s e orno en Ia c'Struuur,1ció n
op
d
ta .
re p&lt;.:cco
J
m1ones e quiene abord
1
.
e pue en en omnr
"La labor d I F r.1.do n'o
an de remJ del /0\'Cll infrau lr que sefob;1:
d ¡- .
se puc e .1.gnur en I t
., J 1
e I rtvas, ino que es necesario J. •
• . ,111 ion
e as lOnducras
1os pro 61 ema so toecono' 1111·.
,l1&lt;: m.1s (o sola
') 1
d . . ~ . , mcnre. , ,acer~c: c.uoo l1t'.
O • e UGltll/0
1· ·
~
adoIe cenccs v su familia
.
.' . 1 o og11..os y culturale de los
·
' ' que e t,111 rcl.1c10111J
I J ¡·
··
rn genera'1 on la ,·iole11c1·..," inf.Jnco ¡uven
.
·¡ .. (C, os on ,l e incuencia v'
. El re ro del continente lu
~.
ou ~ ~· Fa1í.1 , 1999: 80):
ideológico de I dé 1c1r
1 rnl~1_pltdo u~a !unción de uceJ:ineo
.
e •1 Pº tt1c1s soc1 ·1le b ·
compensaron as, en el á b. d 1
. s as1ca,; u111vers,dc, \'
61 .
m irn e o ·ecro
d .
po ación .'' (Gar ía Méndez, 1999: 12 ) re rrns e. favoreLidos &lt;le b
.1

d:

Alternativa de políticas de atención a.l jo,en infr erar de ley penal

3. eparación de vía : protección de derecho y re pon abilidad ju enil.
' n primer punro en el rema de la epara ión de vi . senala la
reescructuración que hará el E1 A.i\1E de sus dos líneas de atención. Esca
separación implica una especialización en las line de arenoón, lo que e
beneficioso para me jorar la eficacia y peninencia de la líneas

progr mari a .
o obsrame lo positivo que resulta lo anrerior para la e pecia.lización
de la problemfoca a arender, extsce mro . spe ro de ésta políri a que
59_

. , . Como e apreció en l.1. parce rrfi ·c3 1
•.
mrractores de lev esra
¡· . .
en J ª. a polmrn ,1cru.d sobre jóvenes
1
•'
P0 mc..i e r.1 consrnui&lt;l
d
comp emenran . Por un !ad
a d . . ,1 por os .1ml iros t1uc e
adolescenre , que sd L
-ont ' 'd n am1a¡e legal que .1.fecr.1 a dichos
¿ · •
·'
en1 o en g
.
a ministrada por lo )u· º d d ~·1
ran pam:, en lJ I i:~· 16 .ó 18,
t ' .
1 . ,
. ztia o e ;\ en ores , o b. .
ram1te eg1sla11vo el Provecro d Le\' de .
o ,r.rn~e, e encuenrr.i en
que reemplazaría la Le\; 16.61 en.
Re~ponsa~1l_1c.L1d Pena l Ju\'enil
que abarca más eleme~ ro~
11do a ~ecro~ rekndo J in ·racrore r
en a a m1nisrrac1ón de ·¡u. r1c1a
· · y en ¡0·

el

�fundamenral, ororga al adole cenrc esrntus, de uj w de bdetcho co~
.
•
¡ .. bien esca lev• aun no e . apro
vana g.1rant1as pen:1 e . i
,
d Iª ªE por
AJMEe
·
,
¡
o am
de acenc1on e
-,
parlamento parJ su e¡ecuc1on, os PrD:-/
. .
d
I ,
1
Se están adaptJ.ndo para ade uarse a lo requenm1ent0 1e e ca e! .
.
·
omp
emencano
con
e
l
I
d
El ocre ámbito que ampren e a po 1~1. a
anterior se refiere a las alternacivas de acenc1on que ofrecle el S . ~A.MLE,
' se en uencran atecta
~
da por la Refc rma a . erv1c10. ·¿ as
las uales
cara cerísrica de esta reforma fueron analizadas en e~ ca! pHullo _re:,erdt o 1ª
c
Id
1 e fJC t ·:i. en e arca
e ·aI
,
d
11 Los programas fueron rerormu a os, e1
e o.
~
para a apearse a
rehabilita ión condu rual diurna, que se eran ormo
,
modelo de libertad a isrida requerido por el pro~ectod de le¡,".
1
1
A continuación e presentan eres alrcrnanva e po meas 1ac1a_ os
menan: infractores de ley. incluyendo el accual modelo. Las alccrnauvas
presc::nrad,1 son las iguienres:

l. Política acrnal de aten tón.

d L d R

2. Políti ca enmarcada por el Proyecto e ey e esp
1

·l

on abilidad Penal

Juvenil
,. .
d
I Proyecro de Ley de Responsa bºl'd
t 1 , &lt;l Pena 1
1 Po 1me enmar a a en
- . juvent·¡ y en Ley 16 ·61 · Complementadas con programas
reeducacivos.
Alternativa 1
POLfTI A ACTUAL

l.
Bcncf1ci.1rim

.
r . . ((Jí'_,'' (le ll·y ¡)cll,tl 111vol UCLldo, en ,crín11.:11c,
u
JO\'
Cl 1C m r .. l.
, . 1' \
dcl1m ,imple, De ,1111bo cxo,. mcmirc, de 18 I' !ll.l)Orcs te

.rnm.
) Le . 16 (: 18: ,\ 1cd1da de protcwón a ¡Ó\'cnc, 1lli'1 .1,mrc, de lq.

2. Rc~pucst,1
legal

f1lr:1~ u 11.:ngrn otro~ probk•mJ, cir cund11c1,1 L1 ky '.
·
!
1· I •
wdo, \o, ll ll'lllHc. de 1(1 .1í1m y te 1m 111c11111 e, ' ' 1.
ma1•orc, de IGqui: no li,1ya11 \idn d1.:d.ir.1Jo, on dl\n· 11111111cn1tli.
.
'
l ¡1 ·11d 1,·111 ,., ( l'
l .•1,, me.¿·tui,1 on .1dm1 111,1rMI.I' por m,111U ·1onc~ t,,· e

:i

}

. i i

que comrw ,
Ol\l}JJ de

St. At\1E.
j Modelo, de

l ,

tcm:ic'in

----

4. Tipo de
Progra111as

a) 1s1emas príva1i1·os de lílie rJd: a1c11c1ó11 1nrcrd1\ ·1pli11JrÍJ \
dcs:irrollo dc pi.in de crat,Ulllcnto inJí\'1duJI.
6) Íqcm:L, srn1i-ccrrados: a1&lt;.:11ción ,1 1r.1vé, dc 1111 educ.1dor
rcspomablc quien dl•,,urolla on el ¡ov.:n un plan de 1mcrvencilin

~ocioeduc:111vo.
e) 'i.1tcm as ,1mbu l.1 wr1os: drsarrollo de pl;i11 ck 1r:u:11111cl\lo
indi\'idual 1mpk-rncnr.td~1 por un ddc~adu ck !1bcrud .1si,11dJ

a políc1ca actual sólo o n idera a la pobl;:i 1ó11 juvenil enrre
los 14 y lo .~ 18 año que cometen crím&lt;:nes o sim ple deliro ,
dejando fuera de la po ibilidad Jt: ;1cceder a e ros programa .1
menare de 1 .uío s y J quirnc h.1n partit:ipado c:n orro r 1po cle
falcas t:amo consumo de dr og.u. rinas, ebric&lt;l.1 L hu reo
men ore , entre las mas importante .
En rc l,1 ión .1 L1 respuesta leg:il , .1ccu.1lmente ~e c:~t.i
operando con la ley 16.618. Como se ve, esta ley concempL1 la
adminí tración d e medida no ólo para los menore !, ~,Hre los
14 y 16 ano que ameran crím ncs o ~imp les deliro , ino orr.1
falcas.
111
embargo lo!&gt; jueces de menores no
ucntan
acrualmcnce 0 11 in ciruciones par ,1 derivH a estos jóve ne s en
orma expcdir.1 ya que lo program:i están restringido a un,1
parre de e tJ. población, -o mo ·e vio t.:n e! punro de los
bcncti (iario . No obst,111tc, el S l· A/\1F pc:rmirt: el ingrc o de
1os C.t ú . q tl e 9 lle d,l 11 rll er ,l d L' sll sujeto de aten ei ó ll J Io\
progr.1m .1s de Liben.id t\~is1id.1, sirn1pre que IJ 111t:did.1 5ea
orden.ida expre,amcnce por el Juc, de :,..,1cn ort.:s re . pcctivo y
rcngJ ;lr.ktt.:r exccpcion.il .
E.11 cu,111ro ,l lo modelos de :1tcnc i ó11, esto opcr.111 con l.1,
oricnr a ·iones técnic,ts em.1n.1tl.t!, dc~Je SE. 1.-\ .\ l[, t.i~ cu.1lc,
con ignan como elementos fu nd .1111cnL1ks l.1 11151.'.rci ón oci,,1 y
la respon sJbili&lt;bJ Je! .1J0ln1..cntc rt.: pe 10
l.1
n11duu .1
cometid;1. Eqos ,1!,pccro, :'J fueron .111.d1ndm en 1.:I punt o
refe¡ido a ello. ·¡n rn1b,1rgn c.ibc rernrdar l.1 cxclusic1n que e
hace del rérm i110 Je rch.1hilir,1cicí11, lOll lo que ,l. Jc j,1 focr .1 dtl
trabajo realiz:1do c.:on lo, ,1d o lnu:n10 el tt.:111 .1 del umh,o
condu ct u.1I. Tambi~n h.1y ljUC dc\t.11...tr lo ddú.il que re: ult.1 t.:I
trab.1jo de inscrci11n ,ot1.1I en el u o dt.: lo~ ,1d ulr Len tt·,
priva&lt;lo s d(.' lihen,1d, ,·.1 que: .imho, u,11u:pto, ,1,; 1..n1111.1d1Lt·11 .

1
1

�Lk 1 1l )\' t ' 11

or cu:rnrn result,1 imposible cr.1b.1i.ir \.1 in,crLi L)ll

P

..

su medio

·¡ ·

fa1111 t.tr

)

. so i.1!

~l

é~cc se cncucnt1.1 tu-:r,1 ~le

L

11

t.:I

privado de liberc.,d.
.
Je nrogr,\ln.i,. lo prnc111.1dm
11
1 .
Respecto Je lo
Pº
¡ Je un orupo Je
. 1
- • i J l J c s Je .\t &lt;.:ne t ) n 'o u
::,
l
s.1t1sb en .1s neLt.:
, 1 .]
l( (: 18 qucJ.1nJ i ~111 ,\ll'll ion o,
1
· ,
· 1 do s ¡:) o r ,l e v
· l
'
¡avenes ampar,
·
J !8 iños que co111cr.1n
14 ño \' lo mcnore!&gt; e L ,
d
menare
e
;i
•
·
l ·· Jclirn,.
, , crimcnc~o impn
F.11 t ,1 s que no e e o ns ·d
1 &lt;.: r &lt;.: n
Alternati\'a 2
Política enmarcada por el pr~ycct~
Ley de re pon abi lidad penal 1uven1l

----\ . Bcm:tici.irim

san--ionl'.s ,L·rí.rn .

"

1

1

2. Rcspuc,t:i

\

legal

a)

:\muncsr.11.: 1t'in

h)

1

e)

i\lulí,1
.
Pro\11hició11 Lk ciu~duc1r ,d\l._11\m
Re i.ir,teión del d.mo c.m,.1do
1
.
. .· , l .11 . fi -10 dL· l.t co11111111J.1Ll
Pn.:,tJc1un ,d'''"'º' ~11 K ,

1

1)

Liht•nad.1

)

d)

.1m1 id.1

.

. ·

1

- - - - - -t ~~fg)~~::!:a~n~c1~0-n_p_r_i"_ª1_i,_·.i_ L_k _ l_,b_c_n_.H_L_ L_
·c-11~
1r~(b-:S~l~n-11~

ccrr.ido v ccrr,1dos

1l._

j_

1
d
I ontrol. ,nplln,.1bilid,1d e
'.\1odclo, b.1 .1 os en e
.
:-.lodclo, de 1
1 .1115&lt;.:TCIO
- ' 11 ·'•ci•··,
,1
de
lo~
·
,
óvcnl'.S
,1tcnd1dL1\.
'- '
,l[t'.tlCÍÓll

1

d' .

4. Tipos d.:
progr.una

·
&lt;;,U\ClO!lC!,,

j .\~ (11l,, I\CCt:~ÍIJll
.

La ky cs1a)11 ,·ce 1~11nt.1
de \J, Lt1Jks ,·,, se
.
convtmr,c
en pro~r ann\
, . , .tl••uru~
to
cncucnnan en opcr,1Ci0n:
.J
1.
Rcp.n,1 ión dd d,rno c,1l11 .1 º1· . d, \J
Prc:CJCl(\n serví tos en icnc 1c10 t
2.

lOll1lll11dJd

..

Libcmda asi,11dJ (en opcr,1C1on )
.- cion ¡1rivmva
· dc.- l'b
J
t os SCl111
1 crea . ccn r
San
.. )
ccrr,tdo. }' Clnados (en opc:r:i ion

3

n rcLición .1 ésta ,1ltern,niv.1. el CL'm,1 Je lm brnL"tlu.1rios, .il igu.il
quc Ll al terna ri v,1 .rn rerior. solo comprende a j6vcne. tl ue p,1 n i(i p.111 ~c'ilu
en alguno ,1cro Jelicri\'Os y reng_.111 rnrrc los 14 ~· los 18 .1110~. d(:j.111Jo
fuera a un ecror imporunrc de men n: · qu1.· umbién dclinqt1L'll o
panicipan en otro tipo de falus.

La re puesr:i. lcg,1l sólo queda reducida J lo ce mprcndido
por la ley citada. dej.rndo de lado otro tipo de dispos1c1one'i
señalada por l.i Ley de l\!enorcs 16.618, l.1 que ororg::i al juez
de menores, atribucion
más J.mplias pu.1 determinar
medidas hacia los menores que parr1c1p:in en aeros delictivo~ .
Además, la Ley de Responsabilidad sólo puede ser .1plic1d:1 a
los adoles entes entre los 14 v los 18 aí:ios. Los niño menores
d e e a e&lt;lad quedan sujecos a la ley ] 6.6 I 8, pero 110 pueden
acceder a los programas de la línea respon ~1bilidad juvenil de
SENAME y ólo ontarán con medidas ie procc:cción qut no
con tienen aspectos e pecífico p:.ir:1 trarar su problcm:íric.1
o nducrn::il.
En relación a los modelos de atención, esro. e ba Jn en el
control, responsabilidad e inserción social pHa &lt;.:I trabajo con
lo adolescentes contemplado en I Proyecro de Ley. En
cuanro al primer elemenro, el control, este es b:ísi arnenrc de
orce pena lista y apunta fund::imenralmenre ,11 cumplimiento
de los contro les establecidos por algunas de las s:1nciones,
carec ie ndo completamente de a pe rns de cipo educativo , que
se estiman necesario desde el punto de vista de muchos
expert os pa r::i que el joven infraccor deje de desarrollar
accio ne delictiva . obre la responsabilidad e inserción so ial,
esrns puntos fueron analizados en la alrern:iriva ancerior.
Re specto a
los programas ofrtcidos, estos e t.ín
det e rmi nados por las ancion s indicadas en la ley. Alguna Je
est as se pueden eran form.n en programa como la reparación
de da ño ca usado y la presra ión de servicio a la comunidad.
SE AME aún no ha creado e ros programa'. La liberrad
asistid a y los programas en centros cerrados ya escán operando.

�Alternativa 3
Proyecto ley de responsabilidad penal juvenil .
y ley 16.618 complementadas con programas reeducam·os

i) ProPranu~ rc!Jtivo'&gt; a l.1s •;a1moncs de l.t Le: !de
ede am b ,c.:xos. eon c.:d¡¡c .:s
·
•
Rcsponsa111·¡ 1d,1 el·• auiok,cc11tc,
&lt;.OíllO)
cumprend 1d;i, en1 re.:. 11h 14 •\ los 18 aí1os, que 111h:r\'cngan
. (': d

º'

•

l. Beneficiario~

aurnre,, e·o· n111l·1cµs
r " o cncubridorc.:, en hecho, upu1c.1 os c111rn
crimcncs o ,impb delito,.
.
. i l d.
l&gt;) Progr ~m.1s socio cducJuvo,. meno1 es incu 1:,1c ~' "
crimcnes s1mpk, ddiw, o falt,1,.
me1Hlrcs Je l •1 .rnos y
,d
1
O
d
·n
v
idos
pnr
d
I uc' de .\ knorc, LOlllO
mavorcs l'
anos. l
'
.
m1:dida de .itcnción recducalll a.

2. Respuesta
legal

. .

Ll\· de Re,plllb,1bil1d.id PenJl Ju"c.:1111 ¡w,1 inlr,1&lt;.tOrc,

JJ

adobceíll~' entre lo, l •1 V los 18 JÜO\ dc edad
¿ ,
.b) Lcr 16.618 p.irJ ·adobcenrcs cmrc lo,
_lo, 1 1 .uws
.111 rrJCt0rc.:, . d1:. l..:&gt;. E.st•l lcv· 110 comcn1pl.1
,.111c1onc,. ,1110
l
1 · 11
·d'd d. 1)rotccc1ón. entre b~ q1a: pun Lll corm:mp Jr,c . '
me I a) e
d
.
ll ·11c1on
. de .:,tos
llll'I\Orc, ,l pru¡;r.1ma\ l' • ,
~
1ntc~rac1on

10 \'

d··

r··•·tluca11vJ.

-~ a)

3. :-Vfoddo\ de
,l!CIIClÓrl

p.líJ. l,1, prng_r Jlfül~ Clll,111.IdOS l lC Le,.· • ,
.l dad 110111 .:n lo, s1,ccm,1~ Lerr.1do~ Lumo
Rü!)()!l',Jb 1 1
•
•
.
l' j
'
. ¡·
'
tr,ll,111lll'l\[(l
pcr,011:i 1/~I( o,
ambuiat&lt;rno,. ,·n ·1" ' ui
1
. .
..
d. lllm de tr.HJmicnw ind1viduJI que rnn1.:111p e
CUtl'itrl!LLIOll l' r
·
- al 1
tr.1h.1 o Cll dc).Hrollo 11-í\Oll.ll f r.11111li.1r r (1e 111\l'ICl()I\ )_11_c1 •••
e ir ,: de e u1pn 1ntc:rdi,~1pl1nam1 comp11t',lll por fl)tllll0!,:0,
•g
q I
l.
Con b.1,1.: en mc.:!lldolo~r,I\ rel.Ht\'J) ,l
,l\l)lC.:ntl: \IJCI.I )

pro oor.

pc:d,lgo~i.1, íl'nlu1..H1\',I\

.

·J d '
me.'
.1

Lcv l (,.(, 18:
.
. d'
ue
contcmnkn
l.i
u,11,1111-:unn
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pl.1m,
t:
¡lt n~rami\) q
'
. ¡· '&lt;l 1 •)11
cnf.1,i, 1'11 a,¡1c..:co, (¡e pre\c••11c.:1011 '
¡r;¡t,llllll'II IO lll&lt; I\ I U,I l.:,
j . · 111 O
dc:,,1m,llo per,unal. tr.1hJJO IJ1111li.1r. .l c.1ri::o l .1: ,q ¡:,
intcrd1,1.1pl111ar10. Con b.1~c mcwdolo¡;1.::a Lll n:l·du1.ac1011... l ·
;il Pro¡;r,1111J, wn1u11¡;hdu, en ,.111..:10110 dl· Lq , e

h

1¡

Tipo, d1:

program,\S

P,H.I pw~r.111\J\ c111.111.1d(l\ de

Rc~pomab1iidad Penal
_
!)
Rcp,tl ación del d.1110 crn,,1do
.l d
Prc,t.11.:1011 ,..:r, Km, en lwnd1uo dl· l.i .:om11n1t a
el
Lilll'11 ,1d,1 .1w,ud.1
d)
S.111uon pm,111\',t de libc11.1,l. u:11tw, ,c1111

l,)

..:ur,1do, y u:rr.1do,

·
h1 Progr.1111.1,
p.11.1 tlln¡ltl,1, ¡..:y ¡ (dil /{ _¡1rill'r,llll.1
r
,,,uoc.:d11L,ll l\·11 dl· rc.:h.1hll1t.1t ui11 ~,,11d111.111.11.

En relación a los benefiri,1rios, ,\ lo~ que lOrrcsponde set
aplicada la lty de responsabilidad juvenil scguirí.1n siendo los
mismos señalados en la alrcrnariva anterior. es decir los
jóvenes infractores ernre los 14 y 18 años Je edad.
Se propone una ,lm pi iación de la poblac.ión .1 ten J iJ.1 por la
políúca rt:specro a adolescentes cnrre los I O y los 14 afios. Esro
ya que auualmenre y también luego de l.t implcmcncación de la
ley de responsabilid,1d penal juvenil, los menore~ de ¿,re rango
de edad quedan exentos de poder recibi r l111.1 medida de
craramienro socio cducacivo . Esce grupo de adolesccnrc:s no es
menos imporrance, si consideramos que ,lnlt.s Je la
implemenrac1ón de las orie nraciones técnicas (agosto de 2002),
lo s progr.1mas de rehabilic.1ción rnnducu,.d recibí.111 menores
desde los 12 años, lo que confirmaba l.1 cxisccnci,1 de esca
población. l:.n este sentido v.dc l.1 pena rescar;u rambién, el
anlecedence aporrado por Doris Coopcr, quien en una
investi gación reali;,.aJ,1 a la pobbción masculin.1 de las unidJJes
penales de la Región ;-.,1c:rropoli1ana. enconcró que dL·l tor,11 de
los cncu&lt;:scaJos ( 1959 casos) . el 3~.4°o h.tbí.1 dclin¡_¡uido por
primera ,·ez Jntes Je cumplir los 14 a110s.(Cooper. 19 1)4: 207) .Si
bien los daros varían en ti riempo y por ci udad, l.1 cifr,1 no ckj.1
de ser relevante. En el c.1~0 &lt;le dilho e,;tudio, cq.iri.tmo, en
presen cia Je un porccnraje 1mporranre dt. menores que
continuaron con la carrer,1 Jcliui,·,1 y que t:n el presente. L·,1.1ri,111
sin la opo rrunidad de ,1ccedcr a progra111.1s que .qrnnrrn .d
rrar:imicn co &lt;l e su problem.iric.1.
La propuesta :iltcrn.niva en esre senr1do, tri.1 Jirigid.1 .1
implern cnt.1r programas ~o(io educnivo, que .1h.1rque11 l.1
arención de lo\ inrractOICS de le:' mcnorc&lt;, de l ·1 .111m, l\ lll.: ',J
bien, quedan fuera Jel .dc.111cc de l.1 Le~· de Rc,;po11,.1bil1J.1d
Penal Juvenil, es decir, no reciben rns ~.rncionn. ,i putd.111
recibir el apoyo dt: un progr.1111.1 npcc1.il11.1Ju en ~u
problem.hica. Est.1 propunr.1 umhic:n ptic:de ~er u 11.1 ,ilrern,1t1,·.1
de :Hen ción para .1Jolc,cc111n que ,¡ hien prncntcn prohlun.1,
deliccivos, no ha:·an 'iido Jereu.1Jo, por lo, órg.1110, judic1.1 lc,,
por lo cual sus padrl'\, tutore, o lo\ n1.1hlnimic11lo,
educacionales a lo~ que pt:rr&lt;.:nc:zc.111, de l1.1hcr di.1¡.:11o~lil,1do
algt'111 tipo de conducr.1 dt: é\le tip,, punl.111 dc1i,·.1r .1 t:\111,

�jovenc~ .1 pro~rJm,1~ Jt: upo ,01.incJu1..1ll\'U ljllt' dc,.1rrul!L11
Jspc..:cos reeduocivo~ y c.k pronrncio n.
AJcnds, LOO l.1 propuesr.1, ~e ot.HÍ,1 d.rnJo rnpunt.1 ,\ lo
sd1.1l.1&lt;lo por l.i CID'.\:. &lt;.:n su .1 niuilu •10. p,1rtt \, kt1.1 b que
indio: "Sie mpre que )t:.1 .1p1npi,1dü ~ Jnc.1bk l.1 .1Jop._i,'i11 dt
medid.is p,H,l tr.H,lf .1 c~m n111os \q\1t' tllll1t'.ttn in!"r.1tLl&lt;111c-. .1 \.1
ley) sin rcu1rnr .\ prou:dinw:ncos ¡udt( t.tk,. 1e\pcr.111J,1
plen.1mence los derc.:Lho:, humanos y g,.11.111r1.1, kg.dn."
En rd.11..ión .1 l.1 re.1puesr11 frgilf, é:,t.1 -.eri.t Jift'.ren..i.al.1 ,c.:g.L111
el r.111go edrco .1 que corr&lt;.:spond.111 lo s .1do k,c..:ntc'- i11fr.\l...to1cs.
Esto daría cumplimiento .1 lo ,e11.1l.1do en l.i CID'.\: en 1.u.ullo .1
que los E.se.idos ornr~ut:n rcspom.1híli&lt;l.1J pc.:n.d "ºlo .1 un 1.1ngo
de c&lt;.l.id, en el L,1so de Chile, s&lt;.:ri ,111 lm l--1 ,1no, Rnpnrn ,1 lm
menores c.:ntrt: los 1O y lo:, 111 .u1os. la propunr.1 .1pun1.1 .1 dc¡.ir.
corno hastJ .1hor.1, bajo lo s cfccros de l.1 Le&gt; de :--kn nr1.·, lú.618.
es decir, el Jue2 de '.\lenorcs rc,pc(tivo poJr.i tlc..:ri,.ir .1 é\ro~
adolescenres J progranus súc1ocduc.1tivos que .H1tnd.111 su
problemár ica de m.rner.1 1ntq~rJl y bajo \.i fo rm.1 Je mcd1d,l &lt;lt:
protecci ón
Sobre los modelos de ,1tenoó11, n:cordemos que.: la proruc:,la
programática .1crual parJ los i11fr,1crores de ley es Llisrint.1 ~egún
si se ¡rare de medi&lt;l.1s ap licad:1s en el medio ,1bicrco o cerrad o. En
el c.iso de éstos últimos, el joven rienc l.1 posibilidad Je acceder a
la atención de diversos profcs1onales, enrrc ellos, educadores,
profeso res , sicólogos y asistentes soci,1les, entre ot ros. Esto les
permite contar co11 un,1 aienoon interdisopfin,1ru1 que
enrique-z.ca su rraramiento . Sin embugo, en el c.1s0 de los
programa!&gt; arnbularorios, la oferta se reduce sólo a la :H rnción de
un delegado. que puede ser cu,1lquicr profesi onal de \.is cic nci,1s
sociales. Este delegado, si bien, intentad ofm.:er un,1 .nt:nción
eii cience, no puede contar con el apone de oc rJs disLiplinas.
Reco rd.indo lo señalado por disrinrns espcci,1lisr.ts \obre las
causas de la delincuencia juvenil y sobre las teorí.1s que hablan
del rema, la gran mayorí,1 de ellos coincide en que el problem:1 es
rnulricaus,tl y que en él influye n , aspectos individuales, fami liares
y sociales. La atenció n d.1da por el delegado entonces, va a
depender de la disciplina desde donde esce prov&lt;.:nga, dándole
más énfasis a un solo aspccco de la problemárica, por lo ranco no

podd · contar
&lt;.:on una visi ó n n1,·1·~, in tt·gr.11 de 1,1 .
¡·
·
1oven in r.icr or que ,H iende.
Situ.1t:1ón del
Si bien, .1ún es pronto p.1r.1 cv,d . l .
.
progrJm,1s reformul.1dos po I L~;r .1 im¡:lemcnt.1c1 ón de los
SEN AME, los CUJ les co 111 . r .1 s
r ien c.1uo n&lt;:5 Tfrn itas Je.:
rn1 .1ron J open .
d
a1gunos funcionarios de I
•
· r t:n ,igosco e 2002,
·
os programas
d, 1·1 . d
. .
consu 1t:1 dos, coinciden
. .
.' . , c.: toe1ta asistida
~
&lt;l
con esr.1 aprec:1 icion Y
o erra e program,1s e instanc1··15
,'t ¡·
, agregan que la
·
·,
• pu) 1c,1s de a
1ntervenc1on
es
escasa
E
a su
, .
· · ,sro es, q uc en I
O poyo
.
r1enta
c1o nes
T ec n1cas. se seí1al.1 que el &lt;l e 1,eg.1. d o d e lle pro as
¡
, 61 '
mover e acce~o de
¡os a do ¡escenres a la ofe
d'
d
rt.1 pu tea, que reem 1 . 1
.
1recra esde el programa Je liberrad a . .
P_ ,t&lt;.:e a ,1tcnc1ón
oferta no logra da r
es1suda, s111 embargo , esta
respuesta er1ca2 a 1
.
atención de los jóvenes infractores d~ le os r~quen_mien ros de
razones: por un lado ' 1~,, o•rert:i. pu' bl 1c1
' ye atendidos.
Esto por &lt;los
, d' . d
to tal de la población po ¡
I
' _s:a mg, a al universo
. .
'
r o que a atenuon que
i
b.
no es espec1al1zada en l'1 ate nc1on
.·, de esta
, probl pucuen
nr~dar
, •
a
o,
tampoco
rienen
acceso
co
1
1
.
emarrca;
por
orro
1· d d
n a regu andad ne
·
l
u po e arención especia li d
'-¡
cesJ1 l.t a J gún
.
za a, como O req ·
l
1
tratamiento individual d ,
..
u1e ren os P ancs de
ej em plo de lo
e estos 1ovenes. Esre es el caso, por
. ,
que ocurre con la atenc·ó d
f .
s1cologos en los consu lrorios de salud d / n . ~ pro esronales
donde se supone deben d,.
'¡ .. e as d1st1ntas comunas,
t:rtvarse os 1ove
d'd
programas de liberrad asistida.
nes iren t os por los

A la sugerencia de arcnción inrerdisci 1·
.
necesaria inregración d .
.
P tnarta, se agrega, la
pedagogía reeducatrva ve aspeé&lt;.:tos me todológicos del área de la
a gue sra susr
f
temas como la interve;ción d '. . enra en ~ques referidos a
sistemático y cohere
d ped ago~1,ca, lo ~ue imp lica un modo
nte e e ucac1on · soc1 1· . , d l
pre pa rarlo para la vida Y 6
d .
a 12ac1on e joven,
Este aspecro es pos1·c·
. so re ro o para la vida en sociedad.
tvo por cuan ro s
d ·,
tenido dificu ltades al dese
l
e lcraca e ¡ovenes que han
que han cometido Tamb~~o verselen a sociedad por los delitos
·
ten se p a
b' ·
desarrol lo de por .· .d d
'nrean
¡er1vos relativos al
encta 1t a es valores
. 1
posrnra consrruC[iva f
, '
. pro socia es, y de una
rcnre a su med io Tod
1
son co in cidentes con 1 ·¿
.
os estos e emenros
as neces1 acles ema d· d 1
•1..
causas del probl
d I d .
' na as e ana 1s1s de las
ema e ·1 el1n c
. .
1
propuesta de incl .
1 ,
uenc1a ¡uvcni . Por lo que la
u1r en os program d
.,
. .
a~ ~ arenc1on el enfoque de
1a pedagogía recd ucar1va,
se ve como l nd1spensab le.

°

601

�El incluir el enfoque de crahaJO inccrd1sciplin.rno ) de la
pedagogía reeduc.anva, es necesario t.1nto pJra los progr,1mas que
.1ciend.1n a los jóvenes sane.tonados por la furnra Lcv de
Responsabilidad Penal Ju\'enil. como por lo~ que cstc:n b.110
medidas de procecc1ón em.1nada, de l.1 Ley 16 618.
Frente al tema de la oferta de programas. para el caso de la
acenc1ón de: jóvenes entre los 14 ,. los 18 añcs. serían los mismos
que emanan del Proyecto de Ley de Responsabilidad Penal
Juvenil. En el e.aso de los menores de l 4 años y mayores de l O
años, seria necesario crear una oferta programáuca que
contemple los aspe1.tos referidos en los modelos de :nene.son
presentados ante riorme nte, sean regulados por len terminos
señalados en la Ley de Menore~ 16.618) sean administrados por
insmuc1ones c.olaboradoras del ' ENA~H-. bajo la supen1sión del
Departamento de Oerec.hos v Responsabilidad JuH:nil. ya que
éste es el departamento que aborda c:~pec.tlscamence la
probh.mauc.a del 1oven infractor de ley.
fara úlnma alternativa, es la elegida como b mejo r dent ro de
las I escncadas Por cuanto considera gran parte de las
sugerencias emanad.1s de los estudios de los espec1alis1.u sobre el
cema de la deltncuen&lt;.1a 1uvenil Además, respeuo .ti marco legal,
es coherente con los princ1p1os cmarudos de l,1 Convención
I nrernac1onal de los Oered10s del :--; 1ño.
Conclusiones
:
·\ parcir de la inh:~11g.1ción realizada, es posible llegar ,1 las
siguientes conclusiones
l. l:.n relación a l.n cam.lS dd problcm.1 de l.t dcl1ncuenc.1a
juvenil, se encontraron distintas po,cur.1,. t.into ttonu, Lomo de
los diversos antecedentes proporc1onJJos por lo, e,pn1.1li,cJs.
Sin embargo la mayori I scñ,tla que l.1 dcl1ncucnci.1 JUHtlll se
origina a parur de cond1c.ione~ individuales, íamiliJre, ,. so1..1ales.
Esto implica que la forma en que debe abord.u el bcado esce
problema de manera d1c1cnu:. debe .1puntar al uah.110 t¡uc· se
realice en esros di~crsm amb1cos
2. Al an.1lizar el discu1'&gt;0 e.uno del \l :--:A \IE, como dd
M1nisu.:rio de Ju,t1c1.1 re,p&lt;'LIO ,ti tr.ll ,1n11LllCO lq~.d Jel 1oven
1nf ractor, c,to, organi\mo,, ~cñ,1l.1n l.i impor1.rnu.1 Jl' Lon,Hkr.H

los puntos contenidos . ¡
Dcrecl os del i\1•10 bco en '\LCjonvcn1..1ón lnrcrnac.:ion.1I de
e5 pos " l' e neo t
1
texto del Proyecto de Lcv &lt;le Re
. ~ r.ir o en espcu;il en el
contiene e )d.1s 1a~ n1g . .
,po~sabd1d.1d Penal I uvt:nil. que
tnc1.n ÍC()lltrtd H r 1
•
conv ·n . .
'
, or o, .irc1culos 39 \' ·10
de l.a mencionada
1
.
e c1on "In cmb tr
.
ana l 11 ir O\ elcc.to\ de la
¡·
1
• ¡;o como "C ,c1hlo .ti
\l::N.1\1E
po1t1&lt;..1,&lt;l ,1sOrient1·
i n
. no ruponden id.
'c1ones 1 e1..n1C,l\ del
d b 1
•
ccu,1 amentc al e.
d ¡
e e nJc.ene dcl rrab 11·0 0 1 ¡· . . • cn1.1 t c.:nt isi\ que
·
·
1.. n ,1 ,Hn d 11 ,.
¡
I .
inrenc.u resolver dentro d • 1
·¡ 1 . . u1n o re ,lll\'O ,1
por los infr,1crores de lc,· le.:. o dpo¡s'.) e lo, conll1ct&lt;H generados
.
• uc:ra e amb1co l 1
..,
1 anto en IJ~ Ó
Jttt iu,1 .
d 3
nen l,lll nt rc:1.. I
ocume'.H~\ producidos por \[ i\:A~ e ,s 1..onH cr ocro~
recon&lt;K1m1eruo cxplilito d.c.: qut 1O\ JO\ '11-. no
C\t\lc.: un
,·
que 11 egan .1 sc:r ,ltcnJi&lt;l
I
c.:ncs in rtlC&lt;)rc, dc: lc:v
o, por o~ prog
11
•
een J &lt;l o un a h is curia en Ia
J
• r.1 rn .1 s l e: ') u \' ie jo' h,1 n
v 1 • d
d
e e \ , c.: l h 'l' 1a n ,
1 •
u ncr,1 os ( crt·c.:hos \Oll,l
.· 1l'S C:\LOI lr.
u
t:rtemc:nte
•
scpar.1e1on e, indtho man1f '
' n, CLonorn11..o, ,c:1c.l. E,t.1
~· 1
1 •
H"t.1&lt;..ds&lt;.iro&lt;..1l~l'\'t'
&lt;.: P ,llltea e ol,¡ccivo Je - .
. f) tfl ¡ t · '· ·' E. que
scpar.1r \'l,t\
, u1ner.1 dO\ en ,m dcr ·el
d l 1·
, • ,1 _,Henc1on de niiío~
•
•
e 10,,
e l lile I d.
\1cuac1ón de no re .
1 .
. e in f r.1ciorc, de le,· l 1
.
conoc.:l'r .1 \'ulnen . • &lt;l d
..
c.1renc1.1s que suircn C)tos ¡ov.
.
.luon c.: c:rcd10~ y l.1s
d
.
u1e,. imp te t c•ut· e 11 1
e tr,11am1cnro no ,e
d
. . • 1.
o, progr.1r11.1s
•
lOll\l C:l ,lf,lll t'\(0\ f
j
•
c.:muestran
los
npeci
1l1sc
,1&lt;:1orc:s.
O\ c11.1lcs
d
problema de l 1 ddin l•t. ·~'· _c\t.1n_l,1,ou.1do, d1relt,1me11te c.:on t·j
,
•
'
C.: t:llU,l Jll\'c.:nl.
:· En el c,cud10 de c,c.1 pol1t
.
consideración &lt;le lo• 1 11
1\.•1. ,c .1pr&lt;.·u.1 l)lle 111&gt; t'Xl~te un 1
11
, 1.1 ,\l go' \'
1 .
•
tgado invesw•.tdorc, n 1 't
I u1111.. us1onc:~ . .1 l.1s que han
(
t&gt;
• c.: 011,1 l.'\
Ullll 1 1 1
1
oopt:r. se hrc 1 &lt;l ¡·
• ·
&lt;
'
,oc.in og.1 !&gt;011,
.
.1 e inc11--"1...
IU\t'nd 1
•
arro1,1n d.1to, rclcv,111tn ,ob .. 1
e
IO\C\llt:,1 ionn
delinu1c.:n1..1a v tiuc l I t • 'tlc .1, c.:.111,.1~ del p1ohlt·m,; de: l.1s
[
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i
'e orc.:s e,
c.:onv1 l
05 cscud10, señ
ti ido\
l. .tr,
p r,1 (J.ll,lí d (C:lllJ
, s' ••• • \0ll lllll\'. \lt:llllt
l[l
1
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re.:
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•
l,
\'el\, l'n l' H'llltdo &lt;Jlll'
h
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l.:
llllC~r•n f' , . J
f
S. E:n el ccm 1 d 1
} ur.rnte os lilc1mos ano
·1
· L (r.1r.11111e1110 d,·1 JO\c.:Jl
. . 111
· ¡ r.1t101 dl' k\' · ,,.
U(I izan
solo
l n1.." pcos
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1
• •
responsabd11,1ción r\c
. 1.
1..0~tro' lll\Clll011 ~ou,tl \
1
· · n,, !d n1en ,on I rnpo I
l
•
os ¡ovenes acendidm de 111 r
[ ,llltl' J l. tr.11.IJ,lf
Cull
relevantes para el lo •,o·l . J•
uer,1 mucho\ otros .1spcllo~
Po r ello se c:Him1 d\b lt un! cr.11.rn11c.:·nto l'\ÍIO o .1 l.11go nl.110
'• ' C.:11 lll llll •
¡
' r
pe dagogía fl'&lt;.'dt1c,1Civ.1
.
. c.: .1,pl·1..Hh rl' .1c1011.u!o, 1,.1&gt;n l 1
• lJU&lt;: cu1H1l·n1.: culoquo ljlll' pottllltrn d
"'\

�desarrollo person.il dd indn 1dun y un.1 pron1111..1 on en d \.Jmhtu
Londuuu.11

6. l:t polirn.,t que.. propone d 1.il-:--. \\H· p.tr,1 l'nirc.:nr.ir d

,

cem,1 del , úHll 1nlrtc..t r, de.. ' 1 illc..r.1 Je.. ,ll .11'..1ncc .1 lo,
.idolesc..cnces menores de l 11 .11ío,. 1 h1cn o ,de\.U,tllo h.h.c..rlo en
términos de ex1m1rlo'&gt; de ropom.1b1ltd.1d pt:n,1I. no &lt;.:, .1prop1Jd1l
el no cons1derJr c..n progr.1tnas retllt11..Jll''º' ., his ,o,uH.:,
menores de l'i año, que 1nlr1n~c..n 11 lc..y (l n.:.1li1..&lt;.:n 1.,\1.1,
menores r co porque .11 11H:lu1rlos c.:n d11..ho, proµr.1m .1., ,1.. v,t 11 í.,
entrencando IJ c.ondul.lJ ddic..u,a q 1c: pr&lt;.:,cnt.\ll y se .11.:rn.rn.1 de
formJ pre,enn,J sobre Li coml\ión de: dcltw, en el ÍututO
7. Todos lo\ progratnH de: .1cc:nc..1on hJc1.1 1nír.1\.1nrc, Je le~·
penal. d:ben c.ont.tr c.on l., part11..ión Je lll\ c1.p11pn
1nterd1supl1nar10 que onentc el cr.ll,tllHCllHl ,. 11.\le la
problemáuca Je\ 1ovc.n :1ccnd1do. Ello porque c.1 H, la
cxpericnc.1a de los opcradorc, Je los prog.1.1111 ,,. uimo las
recomendaciones de los espcL1,tl1stJ,, ,cn,1l.111 qlle de ot.1 forma
se enfrenta ex11osamc.ntc el problc:m.1 de.: on:n 1nfnl.lor
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Sobre los Derechos dd ~1ño: Del menor e.amo objeco de la
compas1on-repres1on ., la 111fanc1.1-,1dolcsc.encia como sujeto de
derecho,", en Garda ~téndc:z, r (cd ) !11f111 ia De lo} derechos y

de /11 JtHtÍ(l,t, l-d1tores del Puerto, Buenos Aires.
Gobierno de Chile (2002), ~kma e de S r el Pre,1dentc de la
RepublKa con el que se inie1a el pro\'ecto de lev que esc.,bleu: un ~1scema
de ResponsJb1ltd.1d de \o, Adolescentc.s por lnfrJlCIOtK~ a 11 Le\ PenJI,
:,..tcnsa¡e ~úm 68-34""' 2 de .,g.osto de 2002, Gobierno de Chile,
Sanciago,
... Chile .

Nota Bibliográfica

�EL SECTOR AGROPEC UA RIO MEX ICANO
Y SU DESTI NO EN LA ECONOMÍA NA CIONAL

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Dr frlt pc Turrn Torre.:~
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111\'nligacinnn r.( (111011l ÍGt~

d,· l.1 l':--:AM

1. Antecedentes
Segün la reoria económica , un modelo se integra co n base en
diYersos supuestos. Esros deben expresarse en variahles
controlables )' traducidas en resultados cerreros una vei que se
integran a la polícica económic::i.. Una caractc rfscica adicional es
que genera lmenre son acocados y cerrados, lo cual ayuda a definir
objerivos seccoriales específicos en un tiempo esperado.
Asimismo deben considerar todas las ramas de la economía y
los encadena mientos de los diversos sectores product ivos, ya que
de otra manera propicia desequilibrios que se traducen en crisis
secrnriales permanentes que afretan en forma recurrente :i.l
desarrollo nacional.
Resulta difícil identificar en el México prerevolucionario
algú n modelo económico de tipo formal
d onde se hubiera
considerado al sector agropecuario como parre de una estrategia
global nacion al de desarrollo; menos aun que este contará con
algún instrumento de planeación útil para garan rizar su
crecimiento de manera sosten ida sin agorar el suelo, empob recer
los recursos naturales o mejorar el ingreso y las condiciones de
vida de los productores. La misma inercia de l consumo impuso al
campo un a función a cumpl ir en la producción de alimencos lo
607

�nar un esquema
. .,
1
. r de los casos, para con for1
. .
cual s1rv10, en e meJO
. d d de la tierra y pr1nc1palrncnte
basado en el conrrol de la P:ºP1_e a
, 1·cación histórica de la
.
S1 ex1sre una exp 1
de las fuerz.as pro d ucu_vas.
de \as causas de origen.
, ,·
usramenre esca una
.,
b.,
obrez.a en M exico es l
1 .
.
la situac1on cam 10
P
.
ostrevo uc1onano
,
En e1 Mé x1co P
. dquirió una función mas
rebcivamenre. El sector agrope~~ario a •r.camente a los modelos
acompano especlrl
.
integrada al d esarro 11 o, .
ere ellos el de cipo
mplementaron, en
.
de desarrollo que se 1
1 vez. objerivo y esrraceg1a,
esrabilizador, por lo cual el sudpu~sto¡'·ª a ros bararos Y suficientes
b , pro uctr a 1men
•
b
es que el campo de ena
.
que ya
comeni.a a a
· f
\ demanda rnrerna,
¡
.'
d esa manera apoyar a
Para satts acer a1 ciudades,
para e
concentra rse en as
indusrrializ.ación del país.
·¿
. plernentó un sistema de
·as segu1 as se im
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(,OH

las agriculturas más fuertes a nivel mundial, quienes consideran a
la agriculrura como un secror que por su nacura lez.a no genera
ganancias extraordinarias, pero en cambio resulta clave en una
estrategia de desarrollo económico. Se buscó entonces eliminar
instrumentos proteccioniscas de tipo arancelario, así como varios
tipos de subsidios, y sobretodo imponiendo un mode lo
agroexporcador que sólo fue posible sostener en ciertos nichos de
la producción, lo cual fragmenró a producrores y regiones, sin
generar las divisas necesarias para compensar los desfavorables
términos de intercambio.
El modelo neol iberal ajustado a la
apertura del seccor
agropecuario mexicano, como medida para superar la crisis y
reconvertirlo a las mismas dimensiones competitivas de orro~
sectores de la economía nacional se impuso mucho anrts del TLC
y del pretendido modelo de la globaliz.ación. Sin embargo, un
esquema agroexporcador superpuesto a la todavía vigente
regulación estatal agudiz.ó la cris is, amplió cl margen deficitario de
la balanza comercial, sometió a una quiebra financiera al sector,
polarizó la incorporación de tecnología, encareció los precios y
aumentó los rezagos nutricionalcs.
Es cierto que se han delineado innurnerables estrategias de
reactivación, a través de instrumentos que varían desde apoyos a la
exportación en diversas escalas hasta progranus foc:ilizados de
estímulos entre los productores más pobres,
por ejemp lo
PROCAMPO y Alianza para d C.1mpo que asignan un bono
directo por superficie sembrada, pero lo cierto es qut: el umbral de
dependencia externa
en productos agropecuarios aumenc.1
gradualmente, sometiendo al campo a un.t crisis soci:tl peligros.1
para la estabilidad del país, tal y como ~e manificsc:1 en las ya
recurrenres protestas campesinas en Lis ciudades, donde se
reivindican cuestiones cconómic.1s en general y p,uricularmc&gt;ntt de
mercado y precios.

2. El supuesto agroexportador como alternativa a la crisis
El supuesro agroexporra&lt;lor ha ~ido inyectar una dinámica
competitiva al seclOr. Después, el modelo neolibcr,11 climinui.1
desequilibrios y rezagos cqruct11r,1ks para g.1r.1nr1z.1r un.1
agricultura de mercado nds lJicientc; sin emb.ugo , üln pudo
(10')

�expresarse en renglones muy reducidos y el saldo es un campo
inviable como motor de impulso .11 desarrollo económico.
Lo anterior es más evidente en la medida que avanza el TLC.
Anee la ausencia de un modelo endógeno de respaldo real
sustentado en la reactivación del mercado interno, sin
inscrumencos que cubran el vacío de regulación estatal y sin los
ílujos de inversión privada necesarios para enfrentar el problema
de coseos y precios, resulta complicado alcanzar niveles adecuados
de compecicivid:i.d :i.un en los nichos tradicionalmente ventajoso!&gt;.
El problema se ha pretendido resolver a través de una estrategia de
seguridad alimentaria recogida en la nueva Ley de Desarrollo
Suscentable del 2001, pero que escá supedicad.1 al crecimienrn de
otra~ ramas de la economía, lo cual no puede sostenerse en el largo
plazo.
En énfasis en la productividad y compecicividad, la reducción
del ámbico de acción del Estado, la apenura económica, la
liberación comercial, \os procesos de desregulación y \a creciente
movilidad de \os recursos tecnológicos y de capital han desplazado
los ejes de una política agrícola posible, sobre codo en lo que se
refiere a condiciones para absorber capital técnico y productivo.
(Gómez. Oliver, 1996)
Ahora, el desarrollo agropecuario interno se encuentra más a
expensas del financiamienro externo y este no se interesa por
seccores riesgosos como la agriculcura.
El Estado como factor de impulso ha restringido su accionar
en programas focaliiados cipo Alianza para el Campo y
PROCAMPO abandonando el esquema de precios, con \o cual se
desmantela la escruccura interna de la comercialización; \a
inmovilidad de los stocks internos de granos debido a la prioridad
a las imporcaciones por \os grupos privados más fuenes, son claro
ejemplo de ello que ademas repercute en el rornpimienro de las
cadenas productivas.
La vieja dicotomía entre agricultura campesina y agriculcura
empresarial desaparece definitivamente para dar paso a una

agriculrnra de auroconsumo que no resulta suficienre ni para la
propia reproducción campesina, ni a diversos nichos volcados a la
exportación, entre los cuales se encuentran los \\amados
productos alternativos que ocorgan al sector en su conjunto un
carácter cada ve-z. más segregado y sin susrenco en un modelo que
610

englobe
. e1 f ururo L d'
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. una estrategia hac1.1
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t:xport.1c1on&lt;:'.s se convierte e
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. .1, iversi icación de las
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· , mas, monocomcrc1· ... . ¡ con
mercado en donde 1
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f, .
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Susrencable, donde se r en a re ~rida Ley de Desarrollo Rural
seguridad alimentaria Y la r:toma e_, desarrollo susrencable la
los ejes de recuperación, s· cuperbac1on del mercado inrcrno c~m~
.
• , 1n em argo s
instrumentos financieros as'
. l e encuentran ausentes los
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1
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e . escas maanicudcs
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. o_ncexro e un campo
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macroeconómica
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sct~ ina en el gasto impide que el
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los niveles de ftnanciamienc
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encuentra en la política
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· Y e sector privado
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·
econorn1ca las e- ¡
fi .
a~um1r una posición de ries o de .
. , s na es su 1c1enres para
r1esgoso y poco atractivo
la i_nverswn en un sector de por sí
agropecuario.
g,1nanc1a, como lo es el sector

°

!

De cualquier
forma as I, sea en un es
se ccor
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en frenta hoy unas·,icuac1on
. , cara
1
cenano
d
. . . dpesimista ' el
esperar todavía nu evos ajus
El ' .d e rrans1c1on el cual es de
por definirse más en l res.
mo elo real del siglo XXI est"
J b
'
e
contexto
·
g o al donde el país h b , d de una Integración
económica...
ª na e as u m ·
· ·
pro ductor y consumid
lí su parnc1pación como
or.

611

�3. Marco mac roeco nómico de referencia
la estructura del sector agropc:.1.uario mexicano se ha visco

afectada durante las úlcirnas eres décadas por la irnporcanci.i
margtnal otorgada .,
dicho scc.cor den.ro de la política
macrocconom1ca. pero sobretodo a pamr de h aplic.a1.1ón de
.1lg,unas teorías e 1 la politi&lt;.,l c&lt;.onóm1ca, bs c.uales han ignorado o
m,rnipulado su importancia estrateg1ca en el de!)arrollo.
Mientras cuvo vigencia l., teona e,tructuralista en América
Latina. cuvo rasgo mis notorio fue el c.rec1miento }l.lCÍa adentro
mediante el desarrollo de e&lt;.onomías pnmario-exporcadoras, las
cuales deberían generar un capitalismo autónomo. ~urgieron
concepto\ cales como el s1srema c.encro-perifc:ri.1 que: rncorporaron
el argumento dd deterioro de I s términos de interc.unbio" y

--·

"agol3miento del ciclo cconóm1co", con el fin de relegar , la
producción agropec.uana. El wnc.epto deterioro dt. los términos
de tnten..ambio" pro\'oc.o que el sec.tor primario se descuidad .1ún
más por los tomadores de dec.1s1ones, ya que sc:gun ese enhque
escc sector n 1 gene;rab1 cn.um1cnto económico con l.1 misma
intensidad que ot ros como el sector 1nduscrill.
La noc1on sobre dc.sar ollo econ &gt;mico 1 pan ir de dicha
corriente es que éste genera aumento del b1ent:star material,
reílc¡ado en el inc remento del ingrtso real p'&gt;r habicrntc v
circ.unscmo al incremento de b produclivid.id mcdiJ del tr,1ba10,
lo cual se logra mediante l.l adopción de metodo~ de produ&lt;.ción
indirectos cu,·o urv implica el aumento de la doc.1uon de c1pital
por hombre ocupado. Así mismo, la "'" or Jenmhd de c,1pi tal "
consigue a medida que la acumulación se realll,t, 1mpuhad,1 por d
avance lécnico nccesario p,na asegur.ir m 1.ont1nuidad
La CFPAL. de gr.in in!lucncia en la dcfinic1on dt l.ls policicas
econón11ca, para América I adn.1, com1dcraba al ~cctor un &lt;.,1so de
policica cccnómica, con l.1 problcm,itica pan,,ul.H dc 1.omo
asignar los recursos med i ,111 « «cnolog1a p-"" propi.iar d
mcjonmiento Je la d1mibución Jd csfucr,o y l.i contnbuuón de
éste al resw dc los scctore, producci\'o\ Queda ,mp'icico t¡ue los
deseq111libnos ~cnendos en l.1 agricuhur,1 se debcu nu ,t las
&lt;.'.Henci 1S de oferta .1~ropcrn,11 i.1 que ,c ob,en .H ,n u el ptnodo
de susutu&lt;.1on lk import;t&lt;.H I e'&gt; n .l lo'&gt; JeS,\\'or,1hks l&lt;:rm1n o~
de in en.ambio así como .1 1.1 inopaud.Hi dd .1~10 p.1r., m.intc.;ncr

un ni\'cl
cm PleO que .1rmon11arí ·
dem
· .1ct1v1
·de'd.1dcs
.1s
por l 1 ví;1 &lt;l 1
• con e1 crccimienco Je 1
¡\
•1
•
· e In grc,o . J I
JS
un .1s1 .1 agriculrnn . tl
) c os precios
cl crccimicnto ;,on.om1co
. • lllen uyu
manera dircctJ e. ."in d'irecca en
1, de J'J
tcrn'.
generó cxceJenies
,~1 a que &lt;uh rió la demand,
espues 1t1eron el duo1un1c.: de 1
•. es cn granos b.1s1c:os
'
\in emb.trgo 1 . .
.1 cm1s se(.'{orial.
9uc
• • ·1 c.:r1s1s ,1gr1rnla
J
s~pucsco apro\'ech.1micnco de ltH b que c:rivó e gran parce del
vio .igudizad,1 con la gc.:ner 11"
a¡,~s pre1.1os internacion tles
nrn.d:lo sc b.1sa en los.. sup: .1zac.1odn el modelo ncocl.ísic.~ E.' stse
icstos e: c1ue I es pos, 61 &lt;.: rcJlizar todac
•tcrmdad
ll
u1 e.u l Iquier stctor
pos,) e, tom.indo
como l)Jt
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J. ""ºn e ma:1.1mo
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r ron e comp
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o_s cua es la cecnolo i,1 . 1
orcamienro aquellos )aí .
.1prec1an de ma ncr.1. 11uemtvJ
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El C)CJ &gt; pr g.rc.,o
.
, :igropecltart.h d1rn11n11yeran
cncrc 1965 " 1976 Lis t'xporr,1c1odn&lt;.:~ , t isa de: -1. l o'l ,rnu.1I. lo
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,rcscntan o una··
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en termino~ al)\O uco~, !de la balani.1 agropccu.u1.1, , repc.rcuc10
cu:11 genero un def1cH
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ncgat1v,1mentc '"
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l•·r1do uc1.1m1t:nt0 e
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L.1 presencia s1m t
de ex on.1cionc\ ,. d csc,111c,11nienco
imporc.,cit nes el dccremcnl col
. p onrntuve~ los .rntecedentes
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l1 • la grave s1ru,11.1on qu
. codo e 1so re qa
mü imporranco que cn I
i proJuc tón de .1limcntos
enfrentó posteriormente e p,11s tn s1

ro

.u,

\1n emb.ugo, a parrir de l '.&gt;76 l.1 cri)is ~e profundi, 1 .1ú11 rni~.
de t.11 manera gut.: el c.1mpo rcg1s1r.1 un c.:fc.:c.:co de .1r1.1sr11.: sob1e l.1
economía \ rcpruc.:m,1 ur
dccon,1nte del c,c.1n1.am1enw
e,onómico. \upcrar ahora l.t lrtSIS implica rcv.1loriz.ir las
funciones de b .1gncul1ur.1 en l.t cscruccur.1 de l.1 p1oducc.:ión,
donde se inclu ..·a una nucvJ real1d.1d de mere.id~ c:n una cconomi.1
glob,11. ¡unto rnn l.1 imporranc.:i.1 del medio .1mbien1e. Es decir c.:I
seccor agropecuario debe ser un f,ll ror re.ti del desarrollo
suscenr.1ble \' no un contnbu) ente mas pira su &lt;legr.1d.1ció11.
En el devenir de Lis tílcim.1s dos déc..1das del Siglo p.1sado, l.1s
transformauonc:s experiment.1das por ti sc:c:cor agropl'&lt;.:u.uio en
México exigen reconsiderar b concepción qut ,e: tiene de su
d1n.ím1c,1 y de rn escntcllir,1. Por ello, inrenc.uc:mos explicJr tomo
el cambio de poll(Ju m.1croc:1.:onómic1 no ,ólo h.1 modif11..1do l.1
escrucrnra comcrci.11 del p.1is. \ino el comporcarnien10 del sectc r
agropecuJrio, su especializJción produc.civ,1 v su 1nflurnua en los
Au¡os rn1graconos de campesino~ hacia ciudades mcdt.1\) gr.rndn,
propiciando de modo evidente el c.:recimicnto de al b... una~ rc:oiones
:,
,
así e.orno el deterioro r escancamicnro de otra~ ra11t,1s, ¡un10 1.;011
un.1 considerable degradación soci.1I.
La evolución económica que significó b apcriur.1 comercial ,.
la globalización ha implicado el '&gt;urgimienro de una nueva
sociedad rural e.ida vez más comple¡J r d1vernftc 1d 1, rnn clev.1d.1
pol.1rizac1on produc11va y soual. Existe por un lado , unidJdes
productivas denomrnad,1' ·,si.is" cuya productindad, u~o de
tecnología de.: pu1Ha •.1dministración eficienre en l.t m.rno de "b· 1
y dominio de l.1 comeruali,ación e in1cgra1.;ión con el sc:ctor
agroindusmal, rc:pre,&lt;:n11n d .frc.1 modcrn~ dc:I sector, por otro
lado, a pesar de crisi~. persisten miles de produccorc:s pc:ql t·ño" ,.
medianos quienes no pueden p.11uc1par en el mercado, lo que
consciruye el verdadero problem.1 a rc\oh·er a line, Jel "glo
.
'veinre.

A pesar de que se h.1bia reconsider.1do y.1 l.t imporc.rnci.1 Jc.:I
secror agropecuario, con la encrJda en ,ig1r de los par. digmas de
la economi.1 neoclásica (posterior J 1982) se terminó con 1111.1
política agropeu1ar1a que \e cenrr.1ba en la ,rncornhc1enc1,1
alimentaria }' el aumenco dc.l ingreso de l.u f.tmtli,1s c.1mpc.stn is
asentadas en tierras de 1cmpor:1l A f inc:, de.: ese: .1ño el Fs1a&lt;lu
cambió de modo radical c-1 tr,Ho prduenciJI en l., es1rt1Lrttra dt

�subsidios que: otorgah.1 .1 l.t productión rur,il; cr.1duciéndose en
una rnsram:i.11 reducc16n &lt;lcl 1111,mo en cu.meo a parcic1p:1ción de
la Ín\'ersión púhli\.J en t:I ~tuor agropecuario.
Entre 1985 )' 198.,, anos trítico) p,trJ. la economh nacional.
organizacione) y grupos de productores Je di\'crsos estado)
e,igieron de modos muy d1\erso-. que: se incremcncaran lo~ precim
de garantia para enfrencar el cornporc.rn11cnto de la cconomiJ, .1si
1.omo para .1tenu.u los efcdos de la p.1ul:nina y ucc1tnre ,1uscnci.1
del F.\tado "bt:nc:foccor". Después de ta~i cuatro 1110'&gt; de soliciwd
.1nce la firma del P.1cco de \olidandad tconómica (P\E) en
diciembre: de 1987, )e dc:\1st1ó buscando ocr.1s opciones
producci\'J.S.
Ya durrntc el sexenio 1988-1994 st pri\'ilegió .1 l.is
org,rniz.1cioncs c.1111pe~inas con voc.H:ión producti\'.1 \' opacidad
exporc..1Jora por ~er comi,cente, con el pro, elto de nac1on . Es .1s i
que en el Pl.111 '!auon.11 de Dc).irrollo 198 -1994 \C estableció
que "el ob1e11vo (und.1mc:nc.1l del seccor ,1~ricol.t debía ,cr
aumentar la producción y Li productindad dd campo' Sin
emb.ugo en l., realidad ~e .1gr.\\'Ó el retiro dtl E,1.1do del a¡;ro,
tra,hdán&lt;lolc 1 los producwre) los \.oscos y ncsg.os &lt;le l.i
produce.ion y de l:i propi.1 c&lt;,trucrnra inccrn,1 de precios que
comcnz.1h1 .1 ser de~mantclJ.d,1 que no se mo&lt;lifiui campoco LOn
la l1ber.1liución del rncrt,1do Je ucrras 1 tr.ivó de las
mod1fic.acioncs al aruculo 2"7 tonscit·1cio1ul.
La combinación de l.t apem1r.1 comerci,11 en 1993, con la
c.onsiguicnte cnrrad,1 m,1,iv,1 &lt;le bicnc:s agrope uaricn a precios m.is
compe11u,·os que los n.1cionalc, v 1:1 au,cnci I de déd110s
oporcunos. ~encr:&gt; b cxdmión del merc.1do &lt;le numerosos
productores .1griLOl.ts. e generó .1,1 un 1 inédica c1i,i~ l\el créduo
rur.11 que de\embocó en mo,1m1tnto'&gt; ,oá.des p10,·cnicnccs del
campo t;.ilcs comn el BAR/.ó:--: que habi.rn c:nrr.1do 1:n un
csquenu de caner.1 venci&lt;l.1 ) c.1nccl.1do cualquier op...ion de
íinancumiento
Oencro de las medida\ d1: .11u,1c m,1croeconóm1co
recomendadas por organi"no, flnrn1..icros in1crn.1cion.1lc\ y
realizad.,~ por el gobic:rno mcx11...1110, \l' rntuent1.1 1.1 \n'1sq11ed.1 dl·
finan1.1, públicas 'iJn,l\, lo 1.:u.d ,e ha lll~r:ido .1 ir1,·é, de do, das·
un aju,ce JI gasto o L'I ajmtc .11 ingreso. FI pnmno con1c: mp\J
rctorces de p.ucid.1s y .1ju'&gt;tC de diver,as .1re.n Jcl pn.:,11puesto
6 1(,

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in1c1ado I) no~ .11r.Í\.
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del 'one. (1 L .A.') on hl-tdn L'n1 \ 1s y C.1n,1J.1 , ~ll'\tui
cerm1no p r form1liz.H ,u Lll.: l&lt;.:llll' ,i¡Krtllf.l. l·I
c. h l
pamirido un:i libcr.1l11.h.1lln 1.:uinóm1 .1 qul' ~·.\ .l' p1d°it-111.1b.1
de de Cines de lo et&lt;:nl,l. _ 1 b11.:n l.1 .1pcrcu1.1 pcrmitl· 11. 1. ibdid.1J
J nuevo, ~ J1\'cr o~ mer .ido
on lo ..-:u 11 el (lmlln11dor c
benett(i:i, ello no e ufi 1c1He 1 .1, a-.imetrí.1, C\l\tl'nto entre l.n
cru ·rur.i produ ·ti\',l~ d · le !&gt;ocio 1.omeru.du sL rdh:1,1 c.:11

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vJ ri;ido n ívc:le s Je: ..-:o 111pcti11 \'IJ.1J.

on b.1 e: en lo ,11ncr1or. 1 lp,u un prm.l \l u1m¡1eut1vo
homogene al inccrior de un p,11\ Lomo ~k,1 o. 1mpl1 .1 wnur en
uenca, no olo CUl: rionc nucrlH.:c.:ono t 111..1, r tn1Ll'llt:u&gt;1wm11.,1..
ino c.1mb1én on id r.tr J\peLIO rcl.l 1 11.1do 1.nn Li~ mu.1.
·1alc y d aspe to "e cru1..1ur.1l", l.1 · u.do 11H.lur.1n t.icwro 1.de
omo l.t opa 1d.1d de 1111.1. o ·1cdad p.ir,t pr u1r.11 l.1 11Hq!,r,1uón
o i.11 \' .il ·,tnzJr un con c:n o olrn: el I umbo Lonu cto de b
eran formJLione ne e ari.1,. (Du-,sel. ce . .il \9 1r:l/'1) :\dt:mi5
dc:bemo .1nal11Jr la po\1bilid .1d Je: L ,nform. c1on tfr un entorno
,1pJ1. de íomenc.1r. complemcnt.tr y multipl1 ·.ir l1 e . luc:rrn de
lo 5 cor y \Js empre J produ tiv.i 1rn:n · compct1t1v.1 e mo

isrema na ional on
ondicion a ruale .

0

objetivo crucial en las

Superfi ie embrada, co echada rod
.•
cu.Jcivo agrícola • a •' co m o 1o pnn
• ~ 1.pucc1
¡ on }'drendim iento de lo pn.n ipaJe
pro ucco agrícola d ·
·'
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·
c1on en éxico·

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Superfici e

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1991

3.644

1992

32 6

1933

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13,01

7 0J1 6

1.:1850

28 9 5 9

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1" .O

2000

26 783 8
3 . 44 9
2
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31 0.35

1 021

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1 997 6

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no e 1ad1 11 o del omc:r io cx1~r
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2,16 4

- Fuente: C.onmu,do on &lt;l.itu dl 1 •
199 . l&lt;J99 i 2000 1 'FC.I Anu:1
. 1-C,1, Anuario

b unidJJe de produ ·ión agrícol.i.
L.i expo ición anceri r impliLa t m.u en L11enc,1 un .1gcnte
nonom1co imponance. cap,11 de ontriln11r .1l re 1m1cnto
de arrollo homogén o Je u.1I uier uctb&lt;l: el b1.1Jo.
Dur.rncc l
l 1himo
.1í10s el E t.1do h.1 d, n11nu 1do
u
pHm:1pJ ión en la e onomí.1. Ello h.1 i ntl'icaJo &lt;le &lt;le una
per pe ·tiva críuca, .1v.1.ncc en 1.1 ondicione m.1.Lr cconómi as,
lo ual re ulca altamente valorJblc; in embar~o, !J.s t.: tru tu ra
produ civJ
han
i 1 de uid da·. lo ·u,1l rec.:rudccc 1
le 1 1enu.1 de aquello e core y re,...ionc.:s qui.'. rt:4uiere n un
d idido ;ipoyo gubern.imcncal. como el e cor prinuno. ~¡ bie n
un ex e ivo v des ·ontrol 1do ,l • ion.u de L1 in mu 10ne e cata le
di e rs1 na la rel:lci ne o 1.1le de produ · 1ón. un · t.1do inerce
implica 11n,1 pro ·undiz.1 ·1011 e l.1. hecero~t.'n&lt;.:1d.1d o i.tl d la
e onomía . Fn oncrar el vínculo del J1.cionar cconóm 1·o d l

gri ulcur.i e

,000

l. 'H,1 2001

�, l en M éxico
ción de los principales cultivos agnco a
Pro uc
(millones de toneladas )
d

32
31
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29
28
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. . 1· :i.lgodón. cártamo, soyJ, ccb.1da r ori;o.
•
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f .. 1 il mr,o 'r=3¡on¡o
Incluye: Arroz, Tl )O' m~ .
u \ I1, 1'&gt;93.
2000. !NI-. 1 1.
· Anu~rio
• C)t.H
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Fucnt~:
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. . to de los principales cultivo en México
Ren d 1m1en
, )
(tonelada por hectarea

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2 4

2 3

2 2

2

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4. El saldo d el ª Ju ste n eolib eral e n las do s ultim a dé adas
del siglo pasa do
Durante lo último quince Jóos, el ProduCLo In1ano Bruro
de México, man tuvo una rasa media de ere irnienco anual de
1.01%; si tomamos en cuenta que la población toral nJcional h.1
creci d o J una rasa media de crecimicnro d l 2.2%, enconrramo
un a in suficiente capacidad productiva en la generación ingreso y
bi ene que sati fagan !Js necesidades de Ll ocieda&lt;l; el PIB per
cápi ca tuvo una vari,1ción anual de 0.77%, dur.1me rodo el
peri odo, cifra in apaz. de satisfacer las ncce idades lemenrale de
un a sociedad. (Ibarra, David. 1995: 647).
Den tro de la estructura producriva, la agriculr ura es el secto r
qu e ha presentado una evolución que debe analizarse con
d ren im ienro. L1 ta ,1 medi:1 de crecimienro ,111u,1l fue de 0.99%
dur:i. nre todo el periodo. Dismin uyó, su p,1r cicipac1ón denrro del
PIB al pasar del 7.9 °/c, al 7.2% de l rnral du ran re lo quince aíws.
Ello dem uc rra que dentro de la economía, el sector ecunJano y
el cerci::irio ha n forta lecido su presencia en el producto n.1cio11.1I,
con lo cual e hace más amplia la brec ha exi rrntt: e11cre l:i
c:i.pac id ad producriva del secrnr p rim.1rio con el re ro &lt;le Lis
act ivida des de la eco nomía nacional. Duranre lo ochcnra el
impacro de l,1s refo rm:i.s económic.1s sobre h ,1crivid.1d
ag ropecuaria fue di rec to. A rr.1vó del proceso Je .1ju\tt: económico
y por lo m nos ha ra 19 8, Lis polític.is pübli a~.:· l.1\ de g,1!&gt; o rn
p:i.rri cula r, castigaron m.is .t l.1 .1griculrur.1 c¡uc: .1 lo, dend!,
ec tore .
L n,1 sirnación de "rlcterwro tlgrico/11" e c.1r.1un1u por un
creci mi cnro agrícol.1 menor que C'I de l.i pobl.tl ÍtÍ n. u11.1
impo na nc ia creciente de l.1_.. imporuciont:s de gr.1nm b.ísico . un,1
menor gen eración &lt;le divis.l\, un,1 Jesc.1p1uliución progre iY,1 &gt;'
soscenid :1 de h unidade!&gt; Je prnJucción _\' una mrnor c.1p.1cid.1d
para gen era r empleos. Dur.11Hc los ochenta, L1 111,1~·01i.1 de e,t.1,
carac ceríst ic.1s se m:1nifcst ,1ron en un.1 for111,1 plc11 .1. de .1'11 l.1
urgencia d e su rccupcr,1ci,i11 prnduc1iv.1 y ,11 ho11rn¡.;cnc11..1L 1ti11
regio nal.
La acciv id :i.d proJuu iv.1 .1gropccu.1ri .1 ~c11cr,1 il1 mcncm y
tra baj o, :i.dem:ís de: prowcr ingrno, 111d 1rccro en orro, ,c(rcHe , e
por ell o que su bul'11 dcscmpc110 económico dchc rcl1cj ,1r,c L'll t111
&lt;,2 l

�pr0Ct'S0 de crec 1m1enro sostenido. P.ir;1 logr.n el !"u11cio11.1111icnw
producrivo y .1Jecu,Hlo cscalo1umienrn scctori.d del c.1mpo. ~e
necesita una estrech:1 vinculJción &lt;lel Esc.H.:lo con los .1ge111r..:
privados que .ictúan en el seccor prin1:1rio. E 1mport.11Ht.:
establecer, en un primer mo111e11ro, cómo l.1 políci - J orienrJd.1 al
lib re merCJdo e vincula con l.1 concr.1n.:ió11 Jgropecu.iria ,1 rr.1vés
de variables sobres:1.líentc : uso de suelo, producción .1gropt.:cuJr Ía ,
balanza co mercia l, niveles &lt;le inversión pública, privaJ ,1 y eré \irn.
El de empeño 11 eg,ttivo Je e re sc:uor en los t'd1imo ~tños, e d
dererm i nado por la pro fu nd iución de l.1s dcb i IiJaJe · es truct ur.1 les
que lo caracte ri zJ J p:ircir de l.i presrnu.1 Je la cri~is Je principio\
de los escnra y qur .Hrastra en forma profunda Je de h.1ce nLis &lt;le
veinte anos; igual interviene el proceso de aperrur,1 exrcrru del
paí en el actual m,Hco de globaliución económic1 :' liher.1ción

gradualmenrc
exptiesta
,
·
"., un repunte d e l0 precio , lo cual vulnera l:i.
eco'.1om1a y con ecuenrernente reduce
la seguridad alimentaria
nacional.

co mercial.
En ese conrc:xro, e! flujo roral de comercio ::igro.1limcncJrio Je
México (impo rt acio nes m,-í.s exporr.1ciones) rcgisrró un incrcrm:nrn
mayor al 9.3% anua l en la última década del siglo XX. La
insu ficien te producción de alimentos se cub re con importaciones,
provenientes en su mayoría de los EE. U., lo que .1grava la
dependen cia al irncnc aria de México principalmente con este país.

/ -- I

Variación porcentual de las exportaciones e importacione
agroalimenta rias en México, promedio anual por quinquenio

,,

-· ·

Periodo

1981 -1985 1986-1 990

1991-1995

1996-2000

Variación expot1ac1ones •

-O 74

9 65

1612

t1 87

var1ar:1ón 1mportac1ooes •

-6 09

24 09

5 57

l&lt;'.1 62

• In l\l)Cíl 1rc~ rnma~ · 1- Agr1 ·ul\ura y sill 1cul1ura 11 - Gan:1dcna. ap icultura. ca.ta~ p~ rn 111 • lnd11,tna
nrnnufo~turcra ¡Al1ment\\S. bch1das I tabaco)
h1cn1c Cc1nstru1do c1111 d:füi- de l\l[GI · Anuano c~iad111 1co d~ los [:U :-..1. 19()2_ 1997) 199()
1;s:FCil Anu~r10 cs1ad1,11co Jd corncrc 1n ntrnur de los Et.:1\1. 1999 1\\111 mcg1 gC1h m,. 200 1

Adquirir los ::dimencos en el exrerior coloca a Méxi o en una
situación de vulnerabilidad alimentaria ya que el ons umo interno está
sujeto a l crisis de produ ción y a la ílucrnación de los precios
in rernaci onales de esros bienes, ambos fuera de nuestro co n trol. Esta
situación no ha podido corregi rse ni aún en el ciclo de tendencia a la
baja de lo precios internacionales de produccos b,isicos, y se muestra

Gn

Variación en valor de las ex• portac1one
.
.
e impo
·
de alimento
.
M, . .
1
, .
naciones
de
exico en as dos ~lt11na . décadas del siglo
(millone de dólares)
jo

OUII

1,1

0041

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Jl. llilll

lmpor1ar10n" 1 dtt
Ji l1mc-n1o.5

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t. [. [ i
· ~ ' u 1- 11tnr 10 e·tad·
d 1
'
I·'" EGI Anuario e tad1,11co del
com, .
'
' 1~t1C(l e os FL•M. 1992 1997 i l 91JC)
crc10 extcnor úe lcis FLJ/1.I
!)9
.
·
1
9
.
.
111111 mcg1 gnb 111\. ~001

Como anee.e; señalamos el e
. .
interna cional agroalimert '.
d rec1,m.1 enro del comercio
rar10
e Mex1c
.
etapas di feren res durante 1
'I.
o presenco cuacro
os u timos veinte d ¡ ·
pasa do, con algunos ¡
.
anos e siglo
mi t ad d e la d , . d d 1ª P sos n e g a tl vo s d u r a n te Ia Pr i m e r a
eca ª e os ochenca el
· ·
anual de 1
·
•
'
crecimiento promedio
as 1mporrac1ones fue muy su
.
1
exportac iones durante la
d
. d
per 1or a de las
segun a mica de las dé &lt;l · d 1
oc h enra v noventa A
. d e Ia segun d ca a. de osl
. . ,
.
pan l r
crec1m1ento promedi 0 d ¡
.
.
a mira , e
e comercio exrerio &lt;l
b.
es mayor al 19% anual
.
d
.
r e estos ienes
L
.
para ca a penado.
e
. as e~p_onac1ones corales de al1'n1"'nto
rorrr
d
..
crecieron
ia po sitiva esde fine de la d , -. d d I
en
u n a j j g e r a e a í da e n e 1 , ñ o d e e e ª, a e .o s o eh e n r a ' e o n
recuperaron para el ario 200
1996; sin embargo, e
8 mil 200 ·¡¡
d
,
O, en el cual alcanzaro n m:ís de
m1 oncs e dolares.

62.3

�L, s e x p o rt ,te I o 11 es

.1 ~

r tH I i me n l H i .1 s se e o n u: n 1 1 :t 11 e n u n .,
docctLl de productos que cn conjunro rcprc-.cnr.111 e! 70ºu
del n lo r de Lis cx.¡Hnt.,ci n no HH,1 !es de .di me n l n'&gt;. Al t,O u nos
de l
p ro d u e r o s de m .1 y o r LI i 11 .1 m i · m o p o r l' l v.do r t¡t I t:
re p r es e n t a , se u b i c.111 e l r.1 111 o d e l a s le g u 111 b re s y ho n ,1 1i·1 .1 ~
frc e.is que han llcg,.1do ;1 sohrqus.H lo l _,DO millones Je

dólares.
En el sector agrícola, son cuatro .1gregado le productos
de ex por rn e i 6 n lo que ;\cap ..1 r rn m ;-Í s del 8 O0-h de I va Io r ro r:il
de e te secror: el café en gr.1110; el jiromarc; las legumbre y
hortalizas fres as; el melón, s:rn&lt;lía v orra frut:b frescas.
O e n r ro d e I e e to r g a n ;l d e ro , e e l g a n a d o v a e u n o e 11 p i e e 1
principal producrn de exponación, el porcentaje rcgi rrado
en esta rama ha sido iempre mayor al 50% y alcanLÓ, en el
año 2000 un máximo de 90%; sin embargo, no compe n sa el
desbalance ob erv.1do en granos b:í ices v tampoco es
su fj e i en te par a i r radiar ben e fi e i os que re vi e rr rn e l es ead o de
rensión de l:1 seguridad alimentari.1 .
En la exporración de producros manufaccurados de la
rama de alimento , bebidas y rabaco, sobres:i len por su valo r
hs bebidas alcohólicas que en los i'ilrimos an,1s
incrementaron su imporcancia: la cerveza, el tequila y otro
,l pt ar di e n r e
re p re e n t a n a ho r a un re re i o d el va I o r ro ca I de
e re ecror. Esro , si bien corresponden a las bebida y no a
los alimenros de rodas maneras alcanz.ln un alto grado de
significancia por el valor que represenran en la obrención o

fuga de divisas.
La producción agroalime n taria interna esrá orientada
J sde la década de los cincuenta hacia producros de
exponac1on más rentables, como son: frutas, hortalizas,
legumbres fresca , bebida alcohólicas y café. i n embargo ,
esros produccos enfrencan demandas mundiales flucruances,
a \'eces relarivamenre débiles y con graves variaciones en los
precios internacionales por lo que no se puede aposrar e n
ellos, como compensadores de l desequilibr io que provocan
las fuertes importaciones.
En forma superior a las cxporraciones, las importaciones
agroalimentari:1s mostraron un gran dinam ismo. A pesar d e
que México ha sido imporrador de granos bá ico , es a parti r
624

de las últimas d os d écadas d 1 . 1
volúmenes y el valor d
e s1g o pasado cuando 1
f
e esrns pr d
os
orma notoria
La
o uccos se incrcmenro' e11
.
·
s compras
1
.
aseen d ieron de 3 mr.1 )00
~
ª d exterior de a ¡·imenros
mili
de 9 mil 800 millones de d 'I one
e dólares en 1980 a más
o ares para el año 2000.
Importaciones agroa 1·•menta.nas
. de M , .
ex1co en valor y volumen
4 000

.,

3 , 500

I

3,000

18 000

.

16,000
14 000

2,500

12 ,000
Volumen
L mea continua

2 000

1 O 000

,"'-- 7

1,500

/

,·ººº

,......... I

500

i

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~ ~~ 2~ -~ ~ro ~~ g
o
~

tncg, guh.mx. 200 ¡'
.

.

6

4

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h,t·rl[~ . e,unmu1,. 1o con da1os J. 11\,FC
WW\\'

ººº
ººº
2 ººº

Valor
Linea punleada

-

199').

8,000

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ncio r.·xrcnnr d~ lo\ ~ L'.\,t, 1:)')9 , -

. El crec1m1ento ;icclerado de la
.
alimenros superó
P".
,
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1
1
tmponac io nes de
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d
.
oc enra Je] siolo nasado
1 ' egull ª. rnHad de los años
u na cen denc1a
. ascendenr.
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' a a
ex Porra.e tones manteniendo
1995; si n e m bJr go p ., e ' le o ,_1 e~ e e p e i ó n J e l o s ,l ñ o s 19 93 \'
, .,ra e 1gu1enr . - 1 .
,
recuperaroll la ten den . ·
L
e ano H imporraciones
deca
, das, con 1111 . c1a ouservada dur anrc 1as u, 1um,
. s dos
eco ' ·
.
increm nro conside b]
n om1ca de finales de 1994 .
, .
ra e.
La crisis
e fe c tos m a y o re - e n I n 9 ). e n ~1e x l e o , c.¡ u e p res e n eó s u s
.
"J
,
p1ovoco q
1 ·
ag roa l imenrari.1s Jis 11·
ue ,1s tmponacionn
al
.
r inuyeran en más Je! 2601.
, a 11 o a I J me n tos r ... .
10 e o n re 5 f) t: e ro
U\ lt:l 011
Jnter10 . .
l
recuperación eco11o'n .
r, in cm JJrgo, con I l
.
i 'c .1
111 ee rn a l
d
.
,
O g LI 3
1m Po rr a e i o n es J l'. u 11 f
e: n
19 9 6 la s
l
uene repunte d ¡
'
'
vo u men y sumar 7 mil 780
·1 . . nc~cmenrJrse 48% en
m1 Iones dt: dol:ires i:n valor.
(,25

�11npon.11.1onc~ dt: nuyo1
l . os e o m o 'e 111 \ 11 .1 l l &lt;...

L.1
gr J. no

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e ob~cr\ .111 en lo,
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,e mil 1.1 ' . .1 bo ) n.
~ o ..1,
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e h., d .1 , q u t: ré p r t: 't: n t.1'1 m .1'

t:

orgo, trigo. 111
.
t ·1 · ionn I n1üJu1..ro~
1mpor . 1.
r
1 V,\ 1or {( t.1 ¡ Jt: 11,
7~0/o J,
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bcbiJ.1, \' c.1h.1u1
. 1
D en ero dé \.1 r. 111 J. l' .1 i m &lt;.: n tl ,
J
1
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1
H n e ' r ti íl ge 1 .1 .1 ~ ,
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. . 111 l 11 ll i l L ¡ ll r L r ,I • ,\ \ l. •
•
1
d e 1a 111 u cn,1 ·.
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iu:H&lt;.:, ,. e,r.1,.1, ,. •1
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preparados a \ 1me1HIUl. .
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s u ~ n re: , e n r.1ll o n e . 1.
1.
m.11z,

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leche en toua
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tro Je n1.1 r,1111.1.
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por enc.11e en
.
d·i\1c.:xi ·oe m.is.1guu.1cn
La dependenci:1 Jg_ro,d11rn::nt.~n.1 t:\tenu_ e: i J.
ll 1 J~ ,m·.1 o
. 1 . \\ o rL"l1 1ge1,1 .h . ,urn ·
•
,1lgunos produuos u11no l,irm;
o
' 1\JÍ'I tri¡l1\ ,. u:b.1d.1 en
~
. . . n hás1 n&lt;i ·o ino wrgo. 11 ,g.o, i
•
de .1lr;odon ~ gr.1n
h
.
do .wrnt:nio, 11 npilrt,1n1c) 1.:n
gr,111 O . F n e rn, ¡.1roc.h crns se .111 rcpon.1
valor y· olumen ·
· dt: im po n , cion en
. . al nrodul.Co agroa.l .imt:rn ,u10~
1
alor de os pnnctp t: r , .
I _ JQOO
i\fexi

0 ,

para e an

-

(millone~ &lt;le dól.1rcs)
1 461 4

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1 400 1

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la . LOn

.rnteriortda_d,I

b.1hnu

come rcia

,1gro.dimcnr.iri.1, el cu,1! e 111.111LÍl'n&lt;.: t:llmr.11Hl' l.'11 l.,t,i toda l.1
tílrim,1 de .1J.1 del siglo p.1 .1Jn. [ 1 dilt ir ,t· prcsrnro l'II LOJLJs lo,
años; excepto en 199'5 en que ,t: eoru1.1ju ddiiJo .1 L1, 1.&lt;ll diLionn
de cri i en que ~e CJ1L011tr.1b.1 el p.1i,, lo t¡uc provoco que l.1,
impona ione caycr.111 m,i de 2(i 0u en C:Sl' .111n. micnrr.1~ que l.1\
ex po rr.tuone ere ieron un 43q,u, l.1 comhi11.1u1J11 de t:!&gt;tns Jo\
focrores, en CS[e lar º· logró que
11:x1co lll:111tll\'ICLln un
super.ivir de más d l .290 millones de dólarc .
i n e m btH go , l.1 s i m po rr .1 e i o n e. e re e ie 11 ees Lo n fo r m .ir o n , t.: n
los ülrimos \'t:inre .1110s, el p rincip,tl dt.:con.1n1c Je l.1
vu Ine rabi Iid.1d al ime n r .ui.1 n 1cm ,1 de M éxi ·o. E t.1~ l u vieron
u n re imi 1no del 2 % p,1r.1 l.1 segund.1 miraJ de los üios
o e h e n Ll re g1 r r a n d o u n J r ,1 J .1 n u .ti r ro m e d i o m .1 ~ · o r .1 ! l OOo
du r an ee r o t.L1 l .i dec1 d .1 J e Io n ove n l .1. D e c g u i r e · t .1
u.:ndencia, para ·in.1lé~ Je L1 primer,1 déc.1d.1 tlt:-1 prcscnrc ·iglo.
e I pa í i m po rt .u .i nd de 2 ~ m i I m i 11 n l'" de dó l:t r s t. n
alimencos al J.iio, quL' nos coloca como un pai~ !dgil t:'n l.1
m edida de lo errático Jel crecimiento económico 111 nno.
La ras.
de crcc1011enco alta y sostenid.1 Jt: las
im portaciones de alimenco no ubic. como país en u1u
situ ació n de vulnerabilidad alimentaria en su va r iJble exrern,1,
ya que está sujeto a la política de produ ción in cerna y de las
osc il aciones de los precios in re rn .1ci o nale de alimento ,
además de que el incremento considerable en la
imp ortac iones de estos producros, implica rr.rnsferir millone
de dóla res al cxrerior y consriruye un freno para el ere imienro
de la economía en conjunto. El valor acumulado de Lt
impo rtacione de alimen10s en lo ülcimos 20 a11 0s ( 19801999) e de má de 102 mil millones ck dól.trc .. Si obtenemos
e\ pr omedio por año, rcndremos que Jnu.1lmenre se
i mpor taron más &lt;le 4 mil 800 millont: de dólarc . · ifra qL1e
repre se nta ade más un componente importante de la &lt;leud.1
exl e rn a, de la. dependencia del p,1Ís y un l:lanco dcbil de u
segurid ad nac iona l.
La s renden ias de los úlrimo \'einre años muestran que las
imporr ac ione de alimentos podrían eguir creciendo debido ,1
que la crisi s e n e I campo mexicano parecie rJ no re ner íi n, yJ
que la s política púb lica no muestran un claro interés por
mejorar la s condiciones en e re ecror, adem~s de que rn el

�· r Para
.
la idea que !o me ¡o
de lo de desarrollo actual se.tien e , de granos básicos y la
mo
l
·
orrac1o ne s
'
·
el
, es impul ar J s imp
,
encaja comparar1va
pa1s . , de algunos productos c_on ve
.. ) favoreciendo
exporrac1on
b
v horraltza s rresca ,
,
( c. t' así como legum re ,
.
d
·
d
y
e
ntre
produ
c
rorcs)
11u",
.,
. camoyc1ua,
la desarticulac1on en[!
P
co nsumidores .
.
. de México y proyecc1·'on para los
.
. groaltmentana
Valor de la importaciones
a
.
- . del si lo XXI
primeros diez anos
g\
(millones de dólares)
16.0JlO

1

! ~ ,000
!?.000

lU .OOU 1
13 UOII
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1

•ll
1· 1

1 ~ .000

·ººº
º·ººº

1!
1

S ,1100

forma más recomendable debería ser a travé de las exporcacione ,
por lo tan ro es importante conocer el porct:nt;-ijc que guard.111 la ·
imporracione.) de alimento con respecro a las exporra ciones
rora les.
La FAO señala que un país se ubica en siru ac1on grave de
vulnerabi lidad y dependencia alimentaria externa cuando el v,1lor
de las irnponacionev alimenta ri as absorben el 25 % o má de los
in
greso
2000
)1'. obtenidos por exportaciones torales (Mendoza Z. zueca,
A p rincipio de la década de los a11os ochenta del siglo XX, la
relación que guardaban las importaciones de a!ime..nro con
re pecro a las expo rracione rorale era del 16 %; sin embargo, csre
porcenrajc se obsend J la baja en los últimos veinte años . De
cualquier forma esce indicador es limitado ya que su caída
p roporcional no es producro de una disminución real de la
im portaciones de alimenros, sino de una disminución en la casa de
crecimiento de las exportaciones rocale y de un incremenrn en las
imponacione rorales; sin emh;irgo, uando ocurren Fenómenos
como /;1 desa cel erac ión económica de Estados Unido , la
economía in rema se debilita y entra en fra nco riesgo en alimentos .

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exp ' l~o) mediante pré~ t.u11o s_cxre1no_s, i~cn1es en el ex tc.:rior . La
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Periodo
1980-1985 lfl86- ~1991-193S f996-2Ctü0 1980-2000
[Tasa promed,oanual 1631
13 17
8 87
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l1h EL1.\ f. 11J91J. ,1w"· inl'gi _¡:Ph m .. 20() 1

INEG !: .-\11u.iriD l'&lt;t.1dí,11Co dd L11111ncio l'xrrnor tk

En los Lílt imos veinre años, la r:1 a promedio c.k l.1 rl'l.ición
de rnlner.1bilidad esr.1blecida por la fAO (im porr,1cionc,
alim enrarias/ cxporracionn ror,des) fue del 11.~no anu.il . .iún
lej os del 25 % sc11.1L1Jo por e re org.1n1smo. Sin e111b.1rgo, 110
pod emo, er optirnis t;i . .111re cm: indicador, _1·,1 que si hicn l.1 c.1s,1
se mantiene lejos 1el /:mire se i1 ,1l.1J o, lJ dept:ndl'n c1,1 ,ili1n enr,1r1 ,1
extern a de Mtxico igue crtciendo d!HC l.1s pr ofund,1\ .1~i!llL' tria~
exisrentes cnrre L1 agriculrur.i 111cxi c.111a _v L1 Je su, prin ci p,dc--.
soci os comerciales: los Esr ,1dos L'nidos .r C:111.,dá. r\ t'111 111,1,,
impl ica l:1 de sca ¡iic.diz,1 c ió11 del campo mnic.1no, l,1 p&lt;:rdid,1 de
emp leos direuos c indin:ccos, Li m igr.1&lt;..ión _1· el incrcnienro de l.1
(&gt;2')

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Relac1on que g _
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promedio por qumquent
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Periodo

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1991- 1005
1 13

13 21

1996-2000 1980-2000

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durante los Lilcimo
vei n te ,111 0~ c:nconcr,trerno'i qu1:· las
agroalimcnuri,1 rcpre~enr,1ron &lt;:n pru111cdio d 11 .2°0 del 1ocal.
es decir . guc pH.1 el peri odo comp re nd ,J o Je ( l)80 al .1í10 2000,
del valor rotal Je las import.tLione 1&lt;.:aliza&lt;l,1s, m,Í\ del 1 1%
correspondieron .l alimenros. Visto por qui,u¡ucnio, este
porcentaje h.t ido ,1 la b.1j ,1, situ,índo e c 11 G.9&lt;¼) para el L1lri1110
Ju ero del iglo p.tsado .
Sin emh:irgo, dicha di sminuci ón no e ClLLtd:i por una
disminución gradual y ignificaciva de Li s import,tciones de
alimentos, sino de un incremento imporcame, en v.ilor y
volumen, de las importacionc ro rale del pJÍs. hti111.1mo que
dicho porccncaj se mante ndrá a L b:ija o por lo menos
constante, si el comercio exterior toral e inucrn enr.1 en términos
de lo pronó ricos , alln si pt..'rsi ste la rc11dcncia de imporr .n

gr nde vol limen de produ ro agroalimenr.irios .
El comercio exterior de .1limenro se ha manrenido en una
situación de déficit comercial con. i&lt;lerable, deb ido ,t que hs
importaciones de granos 6,i icos ere e a r,1sas muy superiores a
las exporraciones de otros prod ucros agrícola que cumplirían
una función compensadora. Una iruacicín simi lar ocu rre co n Lts
import aciones referente&lt;; a .ili mentos, bebidas~- tabaco
manufacrnrados , los cual es son superiorc~ en rclacicin .1 su s
exportaciones corresponJicnrcs.

La dependencia del exterior en bienes primario recae
princ ipalmente en los granos b.ísicos, donde el promedio anual
de compras al exterior en lo\ úlrirrn s \eÍnrt aíi.o\ ( 1980-2000)
supera los 39 mil mil lo ne~ de dólares. Por su p:.i rre la rama de
alimento , bebida\ )' cab,t LO Je la ma11uL1crura, repo1tuon
importaciones con un valor promedio an u,tl Je 111 .í de 24 mi 1
millones de d óla rt:s para ese mismo periodo .
La caíd:-i que han ~ufriJo en lo
últ imo
aiios las
exportaciones el airo valor de l.1s imponacroncs Je alimenro , ,tsí
como el d éfic ir en la b.1l.1nza comcrciJ J ,1 lime nrari.1 \C agr,n·ó ,
conformando 1rn acumulado de más &lt;le 15 mil ~00 millones de
dólares en los 1'drimos veinre .1ñns. Dur .1 nte la segund,1 m1t ,1d de
los años noven ta, el déficit se m,rn t icnc año tra~ aiio, sin 4 ue ~e
observe un camb io dt.: trndenci.1. ! 1 111,1\ or défit it ob\,n·.tdo en
la balanza comerc1,il .1l irnent.1ri,1 ocurrió en el :iiw de 1992 .il
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d d ) /JtnO tk \llpllt: tJ\
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l·•¡1,·.1mcnce la pr uCLton &lt;.'.
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2000, onrra l 2 m1 11 on e de J ruras
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por la pol1tic.1 de ,1penura cumn i.il, la c::qm.1 y l.1 falr.1 de réd1to.
ra aperrura c.omema! que e ha .1cder.1do en lo último diez año ,
a enrúJ la dependen 1a .1limenran.1 LOll el exterior en la mcdid.1 en que se
parce de bid J de que on rcl:mvamenre m.í :1 ile l.1 1111porr,h.ione de
alimento y no requieren un LOmprom1 poli rico-e onomi o dd . euor
público.

hut:i~'

l..,r.ino b.uico~ •
(milc de 1onclad.1 )

1 oda e I f.1Ltore. gc:ncr,rn un c. 1.en,1rio de exrr m.1 vuln r.1bílid.1d.
d.1J &gt; ¡uc dcpendemo Jc b impon.1 1ón de Jrrt u!o &lt;le p11mn.1
ne e 1da&lt;l e.amo 011 lo gr Jno b.i ico , pcr .1 /J VC:L ,e pn. mueve J.¡
expon.1 1 ,n Je bien pre· inJ1ble . t.. ros ulumo dependen de mt:r-.1do\
vol.1tile que ,rnte un.1 siru.1 ión de dific.ultad e onom1 , on I ll primero
en de-e.: l1.1r c. .-\dem.í , tt5 prelio !lenden J fiJ,lr.'&gt;e u1 lo p.11se
ompr.1.don:!&gt; c imponer rr, 6,1 110 ,iran&lt;.elJna , lo que loloc..1 .1 lo
producrore n.1 1onalc en unJ \J(llJ 1ón de dcpcndenci.1 del mercado
e ·cerno, in re lver la cut' rione de egund.1d Jlimenr,1riJ inn:1 na. \'isro
en un planrc.imienco de \egurid.1d n,1 ion 11, erta uno d lo· prtnLip. le:-.
a pe ros J re olver.

11ctu1t! )' 11/ti•m,1111•,u de JOÍu 1ón ·: en L, 11uJ1/,·n11z.t1uó,1
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Notas Bibl iográficas
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A ÁLI IS DEL IMPA TO D L TR.AT DO DE
DE ~t RI A DEL
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LTURALE DE M

LIBRE
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( ·.m~drar1rJ di: l.i l .1rnl1.1d Jt· &lt; 1,nc1J~ :le l.1 t ·om11n1uu&lt;in
U111 w~1J.1d .\1Honom.1 de. 'ut1&lt;1 lwn

Introducción
El 17 dt: diciembre t1l' 2002 e u1mplier n 10 ,IÍ1{ del 1 hrm.1 Jcl
T rarJdo dl' Libre Com&lt;:rciu dl' Amc:riL.I Jd . 'o He rn rn: ,\ k\tw, E uJn~
Unido \' "in.1di r\lgunns ~t:uorl', Je h econorn 1.1, wmo In
agriculrore rnt·xiu no . lun mmrr.1Jo :.u dt,cnLJnro ~- de comenw .1n1t:
la au enciJ Je me¡or,1 en u L md1uo11t:~ bhor.1le, y Je c.d1d,1J de v1d.1
que les lubí.1 promendu el I rac.1J1,, lo que mue u.1 ~ola l.i punl.1 ,!el
iceberg que omienz,1 ,t cmugLr ·r nrc .1 un 1 re.il,d,1J m.i w1111rntkn1e
que los di.curo p.1lta1 irn, lk q111cnl' qu 1uu1 nc~,11 i,u, rn1dr.1dm .. 10
en todos lo. cuon.· e: '\:eleh, ,1" con encmt,hnrn el 11.1-:1miu1w t.k 1111
acuerdo que perm1u o ;i \le ·1 o t·1H1,1r de llrnn .1 l.1 11wd\.'rJ1Jd.1d l"
in tegrar e ;il pro t:\O ~lob.1liz.1d(ll
En el ecror de l.1, inJu tr1,1 culrur.l!n 111\.'XÍC.111,1, (l.t rr.1Ji1..w111k
como b prc:n,,1, l.1 radio, l.1 ltll'\'Ísit'111 \" el une. :' .1hnr.1 l.1, mndc:1n 1,
celecomuniuLioncs ), ¿ Ll\ li ,111 e ~ll·11mt:m,1du 1mpn1r.un., 11.111,lurnu
ciones a pan1r de l.1 ,1pl i .1e1c'111 dt' l.ts p11liti1...1, 11rnl1hu.dn. q11t: u11111.1 110
a lo que rnuch m p1en~.1n nn :r1i1..i,í 1..Pll d ·¡ 1.11.1dt1 de I ilm: C&lt;J!lll'r1..io dt·
América del . ortt:, ,1110 &lt;¡uc ,·.1 w \"t•n1.1 pr ·p.11.1ndo 1..I {criuw h.1,i.1 l.1

�1perrnra Jcl 1rn.:rc.1J,, dc:,Je l 9S2 1..011 d exenw Jl· ~ lt~ud de l.i ~ l.1Jnd
Hurudo \ in cmb.ugo. d
CAN I mm.o 11n p.irte .1~11.1\ en l.1 h1,ton.1
dt csl,IS mdmtrÍJ\, porl\lle ,1 p.Htll lle e,1&lt;.: rr.\tJllO \l' .. nmcll/0 .1 l unh1.11
cJ modelo mixto Jd sedor que ex1,11,1 en el p. 11, pm uno 1..on p1nl()m111w
Jd ,cccor pti\'.llio, modelo qm· fue ..011tigu1.indo,c . 1 tr.1\&lt;.: Je tll")
pro-.e\os: l.i dcsn:-gul.i-.i,;n. l.i-. pnv.1t11,11..1one, ~ l.i .1dql11,11..1on ,h: n11c, .1,

n

cec.:nolog,ia.,,
l n:, eje) Jcravie,an c:I 1..on1Lm10 Jt· moJ11iu1..1onc, q11c h.1
expc:nmcnt.1do d \C:CtOr de !.is 1..onu111i1...11..1onc:). l'll lo 1urid1-.o w h.1 J.11..lo
un proceso Je dnre~ubcion que tiene omo Íi1\ prnp1..i.1r el l1hrc 1m·go
del merc..ido; en lo económ11..o se rcnll 11..cm,uon In, ~1\1em.1, Je
propiedad. ,. en lo) contenido, se a en1uó b suho1d111.1ci1,n Je l., \.\1lc111.1
a su rent:1hil1J ,J como nef,ocio.
La!&gt; industr1J) lllhuralc-. Je ~ton1errcy no lun ,i,lo .11ena, nt· s
c.1mbios. A lo largo de: un.1 déc.1d.1, Je)Jc que ,e firmo el I l C.\".'-- c:n
1992 "'-:mos visto tr.rnsíornuuom:s en l.i e,cru1..tut.1 1..lc Li prop1&lt;.J ,J y

organ1lJC1Ón de periódicos. nt.1c11)ne cdc,·1,i\'ls ~ r.1d1otó111 .,, lo...1lc~.
,l',Í ..omo en el cin.:uico cinc:m.uor,rJtico. c.unhio, q11c: .1 11 \'CI h.m
repc1-. 1udo en los wncen1Jo) que 1..otno hiene) culrnrale" 1.om11m1mos
lo" 1cg10monca1 os.
En esce tr:ibajo se re,·is.in l.is rnnd1cionc~ que como ance&lt;.:c:Jence
prepararon el terreno par,1 la firma del Tl C:\".'-- con d propó\ito de
explorar su irnplCD en las 111dm1ria) cultur:tb dt: \lontem:y.

El Tratado de Libre Comercio ~ la5 industrias culturales

FI Trac.1tlo de l ibrc: Comercio de Amú1ca Jd Kone entre i\kxico,
[ st 1dos Unidos v Crnad.i se firmó el 17 de dirn:mbre de 1992 y enero en
\lgor el 1° de enero de 199-'i. El Tra1,1Jo e, un conjunto de regJ.1, que los
m:s pa1~es .Kordaron p.ir,1 vender y comprar productos \' scn·ic10) en
:\ méric,1 del Norte: se le ll,1m,1 de \ibrt 1..omercio porqL,C escas reglas
definen cómo ,. cuándo se eliminar.in l.1s barrer.is .11 libr&lt;. flujo de los
produc.tos y servicios enire l 1~ eres 11.1&lt;.:ionc:s, e) dc.:c1r. cómo y cu.indo se
cl1minad n los permism. las 1.uocas y L1 licen1.ias p.uci ..ularmence las
t,uifas \' aranc.des. esto C.), lo, impuestos q 1e se cobr.rn por 11nporcar una
merc.anc1a.
l limin.u b.mera~ al comercio. proinon:r cond1Ciones ¡ur,1 una
compe1enc1,1 just.t. incremenc.H l.is oporcunida&lt;le\ Je 1nH:rs1on,
63'

~,roporcwna, prntt:cuón 1J
mcelt" mal. e,t ihl
. t:rn.1dJ ,1 lo~ dt:1cd10 1
,oluuón J. . ncr p101.:eJ1m1uHo\ th.·u1,u
et prop1l·ll.td
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t

�de satélites .y redes de tran misión (Trmttdo
Prooramación
b
de Libre Comercio de América df! Norte, c. I, ECOFI,
Anexos 2106 y 2107, p. 336 cirado por Casas, 2000).
México no presentó una po ición muy clara en las negociaciones en
lo que respecta al renglón culrural. El jefe de la negociación mexicana,
Herminio Blanco, y el titular de la ecretaría de Comercio, Jaime erra
Puche, no mamaron un interés por negociar las industrias culturales
porque egún ellos no requerían ser protegida . L~s Anexos del rar~~o
que especifican acciones y excepciones por país depron en una Jtuac'.on
mucho má de favorable a México, lo que al cabo de l O años ha tenido
un impacto en la estructura y operación de este seccor. A concinuación se
pre enea una relación de lo Anexo del T rarado de Libre Comercio para
América del Norte relativos a comuni ación y/o ullllr:'.! que de a uerdo
a la investigadora María de la Luz Casa Pérez (2000) dan cuema de los
pocos párrafos en los que se menciona el rema:

!

-- r

ecror: Comunicaciones
ubsector: Telecomuni aciones
Acciones que faculta el Tratado: Pa.nicipación cxrranjera hasra el
49% en servicio de videorexro y ervi ios mejorado de conmutación de
paquete . México e reserva el derecho de ado~t~r o manren~r. cualquier
medida relativa a la inver ión de estos serv1c10 . Las arnv1dades de
radiotelegrafía y comunicación vía satélite quedan reservadas al E ~ado
mexicano. Participación extranjera en transferenc13. de tecnologta y
financiamiento; México podrá subarrendar el excedente de u cafacidad
de infraestructura ha ta por 30% de su capacidad instalada para fines de
red privada.
Medios implicados: Servicios telefónico básicos, tele onía rural y
telefonía celular, servicio sarelitale , servicios de localización, relefonía
móvil, rélex, vidcotexro y emcto de información (prensa y
publicaciones periódicas quedan implicada por el u~o de esras
tecnologías).
. _
ccción de referencia: Tomo ll, Anexo I, Lista de México. fomo II,
Anexo II, Lista de México. Tomo 11, Anexo III, Li t3. de México. Tomo
II, Anexo V, Lista de México.

ecmr: omuniLacione~
Subsecror: Sen ÍLÍo de e p;:ircirniento
Acciones que fo ulra ti Tr,1tJdo: e requien: .iuro riz,lcion de lJ
ecr t:iría de Cobernaci?n p.1ra ret r.1~rn itir o J j,;¡ ribui r progranus
desarrollado en el extr.1n1ero previo r)aPo de Jere -) 10 J
· ··
.
•
•
r b
&lt;..:
s e rcrr:1s11w,1on.
La m1sm ,1 Secrer:ufa podr.í auwri,ar el uso de orro ¡ j 1', i 111
_
.
l ~
J 9 ue no sea
~span~I. _La publtcrdaJ exrranjer.1 no puede ~er rerr.insrnitida. Lo
1nwrs1.on1sta extranjero p~eden p.irricipar h,ua en 49~0 de empresas de
esparcin:1enro . Se req111cn.: autoriza íón de b Secrernrfa de
01:1~111cacione _Y: Tran.porrcs p,t ra la insr.ibción y oper,ición de nuevo
erv1c10s de celcv1s1ón por c1hlc. L.1 concesión sed ocorcrada ,1 mcxicai,c)S
El 30° f 1 .
ti
'
.
- . º.le rtempll anu.d en ¡1.1nt.1lL1 en LJ&lt;la sab e r.í rL· crv.ido a bs
producc1one~ mcxiG1n:i.· dentro o fuer.1 del ccrrirorio Jl' Méxic.o. ;\frxico
:e rcs_e,rv,1 el dcrc~ho de adoptar cualquier mcdid,1 con respecto a
1nvc~s1011 en sen•t ·10 · &lt;le radioJifosrón, istem.1s de disrribución
mulnp11'.1_ro y tclevrsió11 de alca dd1niuó11, cxL&lt;:pw en los ca.m\ Je
p~od_ucc1011, vcnt.1 o derechos de program,1\ de r.idio O tdcvi,ión. f.os
d1Hnbt11dorcs Je pclícul.1. proJ11cid,1&lt;; rucr~ de J\féxico donar.in ,1 Li
Cin_ereca • 1,1r'.unal por cad.1 cinco rírulos de pdícul.i~ imporr.1 Lis, un.1
op1.1 de do cuulos de cales pdícubs.
Medios implir.1dm: Radio. 1elc\'i\jl\ 11 .1Jrca. rc.:lc:\'isión Je .ili.t
d_ef1nición,. isce111.1s de d1 cnhuuó11 mulcipu11ro, ine _\· producción Je
video~, .iudtt&gt;L.l\ctc, ~· rrnísiL,1 gr.1b.1d.1.
·ección de rd~·renci.1: Tomo JI, Anexo/, Liq,1 Je ,\léxiLU. Tomo II.
Anexo 11. I i,r.1 de i\1ó,ico . Torno II Anc:-..o \'1, I Í\l,t de ,\ kxico.
P.1r.1klo .1 l.1 firrn.1 dd l!.C:t\:--J SL re.1lilmrn un. 1 ~erie de
modif1cacio11c, .11 m.1rrn lc~.1! &lt;.:n el tjlll' opcr.1h.u1 l.1 rndmtr1,l\ Lllltur,ib
para prcp.1r,1r el [('¡·reno ,¡ l.1~ prÍ\',ltiZ,lLÍO!ll'',, rusionl'&lt;; l' 111\'l'f. ionc. de
capit,11 exrr.rnicro que h,1hrírn dt· \'mir con lo nt,1hk do rn el Tr.n..ido.
Ya de de 1989, cn onrnrd.111ti.1 Lüll l.1lilic1,1liz.1citín de lo-., mcrc.idm \" l. 1
ap~r_rur.1 ero11ómiu . .\kxico li 1hí.1 \'t:ntdo .1dopt.llldo 111cd1d.1., tjlll'
focd1t.ir,111 l,1 promoción dl' l.1 in,·u,itin L'Xtr,1njcr.1.

La de regulación: más mercado y menos fatado
. '.1,1 de !.1\ l'\tr.11eg1,h implcn1rn1,1d.1, por d !·,1.1dn p.r r I l re.ir ). 1,
cond1c1onls Je opc:r.1t.icí11 dL"I ·¡ i ( ·. \:\ htL' u11H,1r LO!! u11,1 llllL \',I
estnrccur.1 k~.1I (jllt' pcrn111iu·.1 1.1nro l.!, ¡111\ ,1C11.1Li()11,,, l &lt;lllH&gt; 1, 1
1 JI

�fusiones. b~ inversionc:s cxrranjcr.1s y mro cipo Je .1c~1011cs qm: u,l()~.1r.t11
en condiciones J&lt;.' glob.1lid ..J JI sector meJi.i1ico y .il &lt;le Lb
celecomunicaciones. Estas moJiflocionc:s en Lt lcgis!.1ción que: rigen .t lo~
medios deben ser Jn:1fa.1Jas drnrro &lt;le\ marco Je una rcfornu ~c:nc:r.il Jt·
Esr,1do que ya vení:i opc:r.inJo (CroYÍ, l 999).
Tal refornu h.1 ido quir,in&lt;lo p.n1Llrin.1mrntc la in~eren&lt;.:1.1 Jim.:1:1
del gobierno en materia de comunica..:ión, y.1 se.1 rcdu..:icndo su
incervención o bien colodndolo en unJ posiuón :ubitr,il rc:spccro Je bs
uansfornucioncs que expcriment,rn los mc:&lt;lios. L1 rendenci;1 es .1!c.111ur
una auréncica ílexibiliz.1ción que focilicc el camino .1 bs corporacione~
rransnacionales Je medios para concrerJr iusioncs. :ili.rnns o
.
.
mcorporac1ones.
Oemro de csre proceso de Jesrcgulación de disringuen dos tipos Je
:iccíones: las que tienen que ver ..:on los medios rradicion.1les (r.1dio, cinc,
televisión, prensa) y las que corresponden ,1\ )ecror rcb:omunic.1cioncs,
que involucran a :ilgunas de las nue,·as tecnologías. Enm: \.t-; pnrncras se
ubican cambios a la legislación orientados a liberar cienos candados
exisrenres que, por ejemplo, impedían alguMs ali.rnz.1s oligopólicas,
fijaban porcenrajes de contenidos n.Kionales y extranjeros, o limitaban d
manejo de varios medios en una sola empresa. L.1s segund.1s, en cambio,
fueron realizadas en erras condiciones debido a que se trataba de un
sector nuevo, escasamente regulado.
Los cambios efectuados hasta ahora en la legislación de medios son
pocos, pero sustanrivos en lo referente a desregular par.1 facilirar la
competencia comercial. Encrc ellos destacan las modificaciones a la Ley
de Inversiones Extranjeras, de Derechos de Auror, una nuev.1 Ley de
Cinematografía y su Reglamenco, el Reglamento de Lt Televisión por
Cable y la nueva Ley de Telecomunicaciones.
El 29 de diciembre de 1992, a 12 días de haberse firmado el
TLCAN, se aprobó una nueva Ler de Cinematografía que contribuyó a
profundizar la crisis por la que ya cransiraba el sector, debido a que
elimina las medidas proreccioniscas para la industria nacional. En franca
contradicción, esta nueva ley enuncia una defensa de los contenidos
nacionales, pero facilita !a producción y exhibición de películas
extranjeras. En cuanro a producción, se acepca que una película que
cenga apenas el 20% de producción nacional sea comiderada mexicana.
En cuanro a la exhibición, en la ley anterior el 50% de las películas
programadas en pantalb debían ser mexic.1n:1s, mientras en la nueva ley
642

esrcporcenra;'edb'
.
e 1ª d.
1sm111uir
un J 0% e- J. _
.
ll egar a un l 0% en 1997· El reglamenr da a anoI J. pamr de 1993 , h·asta
marzo de 200 ¡ ' corrobora lo inr .
oj e esta ~:,'
• , apro 6a do apenas en
''los. ~x.h'b'J
·
cnor
a
esr
·blc
·
1 1 ores reservadn el d.
d.
ler en su anículo 44 que
e~h1b1c1ón J. la proyección de elí ~e~ por .Clcnro del riempo toca! de
dispuesto en los rrandos . p u_1 as n.1c1onales, sin menoscabo de lo
'
internacional es de Ios cuales Me' xrco
parre ".
· erormas
Como señal.i Crovi ( 1999) 1 .
'bl d ¡
' e mismo TLCAN J ·
ang1 e e a globalización mexica11a
l
,
' e rnsuumenro más
ey R J
, , resu ra m'
·
L º¾yd leg .amenro de Cinematografía -il - j as generoso que la m1eva
'
' sena ar en su Anexo l que el
30 o e. tlem po anua 1 en pantalla
en . &lt;l
producc10nes mexicanas
e
1 l
'
, de nrro o ,ue
d 1c.1 a . sala. esr,i rescrv1do
'
• as
Un scoundo camb.
1 1 . ra. e rermono de México.
1995 l i, .
io a a eg1slac1ón se . d . l
.
'. a modificarse el anículo 28
. pr_o U/O e 2 de marzo de
inversión del 49% de
. l
. consmucronal p.ira permití
ellas I d I
cap1ra extran¡ero en em
.
r una
as e secror de medios
. l
presas mexicanas, entre
esrablecido en el TLCAN
1' y as1 1accr comparible la le;' co 1
..
.
en os Anexos 1 II d 1 .
n o
permrnendo incorporar ese po.
. d y
e a Lista de Aléxico
celevisión aérea r 1 . . ,
rcenra¡e e capical excran¡'ero
. ¿· ,
.
, e ev1s1on por cable
I .. ,
en ra Jo,
sistemas de disrribuc1.on
, mu lrrpunro
.
.. ,
y •' re ev1s1on de aira decn111c1on
En 1993 se mo&lt;lifi.có el R j
eme.
,
··
eg amento de l:i T ¡ · •,
permmr que
la cable-d·1stn'b ucion
.,
.
pasar .e ev1s1on por Cable para
rej ecomun1caciones con 1
.
a a ser un serv1c10 d
0
'
que mcorpo '
e
esta blecido por la nueva le" ,.
.rana, m:ís carde, tanto lo
, l 2
,t ... n esta matcna
1
.
amcu o 8 consrirucional en I
e
corno a modificación del
c . 1
.
o rererenre a la
. . .,
aprra extran¡ero.
' paruc1pac10n del 49% de
r

nueva Lev de T l
.
1995La
e ecomunrcacionc
, aumenta el. periodo
d.
'.
s. apro bada el 7 de ¡·unio d

' ·
.
e conces1one
30 e
opr.rca, mientras que lleva
20 - s a
anos para cable o fibra
:ad1oelécrrico. Escas concesion:s s anos !~-! c:xplotación del espectro
igual
on drenovau
· dos de riempo
. e~. Esea Iey introduce, también
. es por peno
pn varrzación de los satélites ¡. , os imporranres modificaciones: la
T
Y a apertura de
· ·
sate ites extranjeros. Además
61
serv1c10s sarclirales desde
de re¡ev1s1ón
..
, esta ece que
los
d
por cable
,
opera ores de los sistenns
•
ya no seran
·
'
c.omu111cación püblica, con lo ue
conceswnes, sino redes de
sistemas de audio, telefonía s
pu~den of:ecer orros servicios como
hogar.
' cr.icws mreracnvos )' televis 1'0'n d'.
llecra a1

9,. .·

&lt;í43

�Por otr.1 parce. b Lt:y Federal de Derechos d-: Autor que d:nab,1 de
1963 fue modificada en 1997, inrroduciendo la figura dd COP)' nght que
implica la posibilidad &lt;le adquirir los derechos p,urimoniales de una obr;1
que anees eran inalienable5. Esto s1gn1ftca que lo que antes era \'Ísto como
una producción inrelecrnal o arcistica ahor,1 se concibe como una
mercancía con v.1lor comcrci,11 que al ser ,1dquirida por bs empresas

~i

it
h

1l1J'

puede ser modiitcad.1.
Una de las consecuem.ÍJS m:Ís vi~ibles del TLCAN en d seccor de las
induscri,1s c.ulrnraks puede vcrsc en su escrut.wra económica. Todos esca~
cambios legislativos que funcionan m.ís como desregubcioncs dd seccor
han repercucido en su b,1se económica ,1I estimular \J inversión de
capitales exmnicros, pero t,unhién han propi(iado una alta
concentración de l.1 propi&lt;:d.1d de medios derivad;, de bs pnvatiuciont:s
promovidas por el E.srado y de \Js .1liamas o fusiones entre empresas.
cuyo propósito es extender su cobenur.1, amplur su merc.1do )' g.in.1r
audiencias.
Ot1.1 conseLuenc1a \'i:.ibk es la .1penur.1 hacia l.i libertJJ Je expresión
propiciada por bs nuevas cond1uonc:. t.inw 1nt&lt;.:rnas como extLrn,1s Je!
país y de la política y cconomí.1 mundiales, lo que !&gt;e ve 111:ís
tangiblemente en b pn:m,1 que no depende de concesiones.)' ~e observa
menos en b relevis1ón y la r,1d10 que tod.ivía dependen de !J LOncesión
del Estado. la indumi,1 del cine n:it.ional es c,1l vez t:n don&lt;le \C ha visto
una mayor \ibercad de expres1on en los do:, últimos años. ,1 pes.u de sus

rc::smcc1ones económica~.
La prensa

No ex1m:

en

los Anexm del T rar.1do

rd.1tÍ\OS ,1

comunicación y

culrura algún párrafo que alu&lt;l.1 a que se h.1y.1 negot.i,1do d rubro de los
medios impresos. La t.'inic.1 .1\usión .1 publicaciones Je penod1co:. aparece
en el Anexo 11 de la List,1 Je htadus L1 nidos. dondt dice q uc este p1ís ''se
reserva el dc:rccho de .1&lt;lopt,tr o mantc:ncr 1..u,1\quier mniid.1 ljllt: ocorguc
un rraro cquivakme a person.1s d&lt;: &lt;.:ual9u1cr país qll\.: \imite l.i propiedad
de personas de Est.1dos l 1 niJm en t:mpres.1s dcdit.,1d.1, .1 b publicación
diari.1 de periódicos e-;crirns pnncip,i\mente p,1r,1 l.1 .1udienci,1 Y
dimibución de c~e p,1í~ P.1r.1 efc.:ctos Je: e\ta reserv.1. los periódicos de
publicación diari.1 son ,19udlm puhliL,1dos pm lo mene,\ ,._¡nw días ::i i.i
semana" (Casas, 2000: 148- 1"-19).
(,H

. La entrada a nuestro p,1ís de libros follec
., .
.
revistas y música impresa esca' ,,
d
'
os, penod1cos, J1.1rios,
-.xenca e arancd v .
¡ .
con esos producrns cuando son
d 'd
' . ,'wngue o mismo pasa
.
pro uc1 os t:n I\1ex
e exportación de esos n . . 1
. ico, nucscro volumen
d
.
iacena es es menor Esr.1 d
d
se considera que el mercad . d'
.
epen enc1.1 es doble, si
o tana 1ense e, a s
,. d
d'
Estados Unidos Esre ·
hb ,
u wa epen 1cnte del de
.
1mpacro a ra de . d
décadas debido a la expansión d 1 . . 1exlrcn cr_se en IJs próximas
.
e cap1ta te las l d
·
I
esradou111denses mediame 1
. d
n usmas cu rurales
e m.1ne¡o e rrans 1 · ·
1
en sus dos socios del T
d
.
. I ,1c1on.1 es con repercusión
. .
rara o, pamcularmem , ~1' · d
cond1c1ones de csre T ral't&lt;lo
1.
L en ' ex1co onde Lis
Nueva
.. '
p~o~ueven .i 11wcrsión cxrranjera.
s cond1c1ones
v1n1eron a mo¿·t'.
. ·,
I' .
111c:u el m ¿,¡
J
. l ., .
o t: o
e
Subord inac1on. po inca al q uc 1.i.1 b'ia e.)rado rn¡t:ta
a as tendencias del proceso d
,1 pi &lt;.::nsa ¡&gt;Jr.1 adecuJrsc
1
e ,1perrura cornerci1¡ . J
1 .
a cconomí:i:
' ) e moc. &lt;:rn1zación de
1

• En 1990 se libera la impon.ación d
l
.. .
largo de 55 años se había
d
e pape penoJico que .1 lo
mancern o como moi10 11
la empresa pública p d
Pº 0 cstJtal ,l ¡ravés de
ro ucrora e lmponadon Je p I p
fucr,te, hasta entonces de J
. . 1,
,
apc ( IPSA). t'rnica
.
,
ocac1on te pap .¡
1
b.
periódicas, lo que la h ibi'~
'J
e para as pu l1cacioncs
, " convert1 0 en u
h
.
modelo tradicional de 'llb ¿· - . i I
n,1 erra1111cnr,1 b,bica del
'
·' or inacion ne J p ,
E11 1
de la década pasad t la ·n .
. . . rrns.,.
J sc:gunda mir.id
· , e 1presa se pm·anzo.
- pu)ti··
·
. • .En 1992 , se
1can en lorr11J
dt: J . .
¡ l ..
.
L1neam1enros para la 1pl1c.1c1·0· d I
et.rero ( &lt;.: l¡ecunvo, los
n e os re
f. d 1
.
)llblicid-1d y ¿·c • ·' ·
· Lursos e &lt;.:Ll es dernnJdos J 11
¡ . I • · 1lllSIOn .v , en generJ 1, ,1 ¡,l!I ,icnviJ 1J . J .
. .. ·
socu' en los que se c-t•bl. - . 1
. t \ e 1.omunicaoon
, " ecen ,\ ounos ente
I1 d
publicidad oficial se
¡.
lt&gt; d
no, p.ir.i • otación de l.t
' · ort ciu ,\ 1~ c¡1end •
J ¡ i: J
sufragar los g·mos ·!e J ¡
·
&lt;.::nu.,s t cs1.1 o dej;u Je
'
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csp .11.,1m1c11tos v hmn ,J , J
d
prohíbe engrosir las
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··
: &lt;.:: .,¡c.) t' pl'rto 1,:.1.), st: les

. , pam

.1,

e g.1~tm Je

1 1

.

rraspasos de otras fnl'I id' , '1 _· 1¡ n o~111.1c_w11 )' prop.1!,:,111dJ rnn
.,s \ ,e es o ) 1o 1 1 t
J
estos campos con cheq . ,
.
o· , e euuar tn m ,m p,1i;m l'n
.
uc, nom1n.m,·m p 1 1 .
I
,
,
em natarios&lt;lecs .
.·
. , .r, e,H.tre ocutt.11111e11todl'lm
d
as e rog,1t:1onl.'\.
• A pan ir de 199·3· 1J Prcs1drnci 1 de J R '61
·
instrumentar l 1s n
d 1
.
•
:1
&lt;:pu ic.1 t:mpil'.z,1 i
'
ormJ~ t: o~ l 111c
·.
h
·
em presas periodíst1&lt;.:1s 11(&gt;
. .1m1cntm, ,1L1endo p,1¡;.tr .1 l.1,
•
.
··· .r • prnm:r,1
\'t'I. l'l1 h 1,·
· 1
1
.
istori.1. tis g.hw, d1.: ,u,
d1.espla1.am1entos por t'. 1 p,11,
\' e 1.'Xlíl
,.
l .
presidenciales.
.
. . n¡c10 p,1r,1 Lll HJr l." .1\..lÍ\'1d.1dl'-.

�1 1 1)re• ·I Ju 1(C lk \.i lZl¡'ll hlic.1
.
l H . ·end I Le
• En 199 e: ,Ltprn ic: J f l:
,¡ ·bnuon c,t.1bkud.1 rn
.
d I v J . h lil crt,H.i Je prcns.1, un.1 t. t. . .
1
l
en d ncu.1! t: u1.1 t. ,
1
l )~ cJ 1wrt., ,.k pJ1s t.
J ·1 ic•lo p,1 .1Jo. l'fl ·1 que: l
.
t· .
los ,1ños cu.m:nr.1 t: ::- ..
1 l . -C · 11s n : c1b1Jú, en u111..1011
.· n il 1· cfe del poder E.¡en1uvo o, 1cnc 11. l
1~r.l deu.1 •
l . 1
, ._
d l J l . 1o n t r l IL • n n ,1 .
l .
Je\ modelo t: su ior in. L
•
Jt' l 1" rcfo1 m.1s .1 l.1 h:g,1 s ,KH)ll
• De l lJCJ!¡ ,1 J()9Ci. pur b v1.1
• .'. J. mt'd1n, . l pc~.H de l.1
l io w · u1 m.nuu t.
1
' o burolr.Hico
t.· lect0r,1!. e ü?,r,l!1 rcgu J 1.
11 npk ¡
•
l
. por p 11 u: J.¡
&lt;.: L l
.
•
. in u11 i im¡1on .1t11c.:
r •·11uen1.iJ ,\ \cgi~br c:a .1 111.11e11 .1
~
~
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l
rd 1ll !11,1\ prnp1u.
cmpre ,Hi,i! Je In me w . .1, . .. ir ,u,·1 Je lo-' p.nmlm i.:n Lis
. d . lo, me: lios J l.l ¡1ri.: t.'t11..1.1 '-9 u . .
.1perru1 .1 e:
wnncnd.1 ckcrn .1l1:\.
.
. . n,i,• 1it1t.· 11n e
1 1\ \ ' l\'l' lll1 J nllt: ,l L
J .
L.1 indmcru pi.: no im d ll,ld O I •
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. 1\ 1 nn 1111.l.1.1I \' que..
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·,
sus le wres J crJvcs e un .
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d
. ·1 momo de su L.1.crur:i ton
de informar uáncas cop1.1 \·en en : e
capa e
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por

publioda.d.

J l 0,

Angdes e

d diario en

En E rada C nido , I ,1 Op1111 0 11 - e 1 ..
J'1.1no
· , El
6 ejempl.ue
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1 ( 0 11 12
111 1
1
- l d.e m.1,·o
e pano
, r urcu .1c 10 1 '

Hmtld dt: MiJmi m.1 en ere ,rnwu I l) mil 1(18 cjc111pl.1rc\ y los
domingo 9'} mil r3. En ~1 6 ,ico, los di.tríos que rir.:nc:n 111,ís ciru1laucín
son El Umu1n11I ~- Refomm, ·uyo tir,1jc n Je 1-u mil y 12(1 mil
ejcmpl.Hc n: pe..:1iv.m1c:n tc:, ·cgun difercnre~ in ~mrn: · p11hlic1dm. El
rercer lug.tr e t.í en I lonrtrr&lt;.:_v, rnn 11 ~ mil e¡empl.trc, que imprime El
orre (Pérez-E. pi no, 2002).
En un esrudio reJli ✓.,1do por el diario csp,11101 FI f',w .1ccrc.1 de l.1
iru :icíón de IJ pren . escrira n Li Unió n Europea, hnlandi.1 csr.i .1 l.1
c;i beza en lo que respena ,1 los lecrnre Je di.uio : de c.1d,1 mil lubir,rnrcs,
4 4 ft nl.rnde. es omp ran algL'111 periódico, lo que represen ca c.1s1 l.1 mitad
de la poblacion. En segundo y rercer pue to:; e rfo • ucci.1 ,. Au rri.1 ·on
414 y 300 compradorc de diario por cada mil hab1ramc ·,
respectivJmence. Lo ülrimo rres lugare orresponden a E p.111 ( l Q") ),
Grecia (63 ) y Ponugal (50). Con una población dl' 42 millon&lt;.:s J e
habitantes, en EspJñ.l se imprimen un rora! de uacro millone · ~
mil
ejemplares diarios, nca bezando t: re rubro El l'ais con 43 mil 61
jemp la res . En México. ni sumando el rirJje de codos lo di.trio 11.tm.,do
"na ionalcs" podría alcanzarse unJ cifr:.i imilar a la que tiene El l'ais
(Etcétem, marLO 2003).
¡ uel'O

Como s ñala José Luis Esqt1ivel (~003), una de las pri n 1¡ ale
carencias para la pren a nacional c. el e ca o nümero de leccore , lo que
aunado a la dificulrade económicas por b reducción del gas10
publicita rio por p. rce de b dependencias de gobierno y Je empres:is
privadas hará ue se reduz an el núme ro de di:irio qt1e circulan en el
país.
Ent re la absrención del Estado y el poder de las ·orpora ·ione. que
generan un nuevo modelo Je rela ión y de propiedad, el ejercicio
periodísti co habrá de debatirse enrre la voracidad y la vera ida&lt;l en los
próximo año .

La radio
En México, como en diver a parres del mundo, la rc1dio se
incorpora pa ularinamenre a una ecapa de de arrollo tecnológico en la
convergencia mul timedia y e tá entrando de lleno a I d igitaliza ión en
un conrexro de liberalización económica y de ne. ción de conglomcrJdos
multimedia cada vez más oligopólicos; in embar o, no toda b radio
trabaja bajo el mi mo ritmo, h:n-. diferencias cconóm ic:is .\' dl' acce o a b

�.
·l Programa Secrorial de
¡ · ,_. de coberrur,1s. Segun e
·¿ d
rccno og1.1
._
_1 006 d 99% de las comun1 a es
2001
Comunicaciones '/ l ransporrcs
- . '
1750 de e~1.1c10ne~
del país reciben scnales de radio A,\1, mientras que e
o
transmiten en la b.rnda de FM. .
.
ios de la Secrernría de
En el listado de concesionanos y pcrm1sion;1457 de los cuales 750
. .
T sporres (SCT) ap,uecen
'
.
Comu111cac1ones '! ran
· "
d, f:v1 96 permisionanos
.
• d A.M 390 conccs1onanos c: • '
son conces1onanos ~.
'_ d F:V Se t'rn el periodiscJ Gabriel Sosa
1
de A.M v ?. \ 2 pcrnm1onanos e ' . g
1. - de los servicios
,
.
d
.
1ldades en e .1cceso
P\ar.1 (2002), to&lt;la\'Ía perststen eSigu,
·
1
e no sólo
. . . . d. más v nuevos emisores, o qu
de la radio y en la pamc1pac1on e . : - d, M ~x1co sino t.1mbién de IJ.
. d I situación c:conom1ca e ' e
,
es consecuencia e a
.
..
l iranre los últimos sexernos
.l
¡0 gobiernos prnsra~ t l
política que ap tc.iron ~
I
¿· d'f - , comcrcill ,11 favorecer la
.
.os de ·1 ra to t us1 0 t1
. '
con d1n:rsos empresan
•
J into en divt:r~os mt:rcados
y l)rupos con un om
J
creación d e empresa5 • ti
d ¡
, ¡ . -· ·n dd ~erv1cio. t: 13
Y regionales, en dc[rirnenm e' J amp i_.1c;10 .
.
looles
'
,• · 'd• d , .¡ e¡ac.1uo
. . . Je pr,,,{cticas· comt:rc1alt:s ,.1nas.
¡ compew1v1 a ) e
.
1 .•. , d t)50 esrac.iont:s en e .rno
d' d l 1 ad10 c.omcrcta creuo e
En una ec.1 a, • r
.
. . · · ·neo Je ,1\rcdcdor
l0 e n:presento un cn.:urnte
1
000
1990 a 1,141 en e 2
• qu
.
f ·ron Otofl-'.td,1s
durante
d, t s concesiones u&lt;.:
o
dd 20%. L.1 n1.1yor pane . e _es a :l G
. ' 11 gobierno de Ernesto
.
. d , e3 I Salt n.t~ e t: o rt ,11 i. ! '
. .
1.1 Pres1denc1a e - ~ ~s •
l , en b~ esr~1Jísttcis Je la SCl ,
Zcd1ll0 le correspond10 entregar. c.ot 1;1se
· . d. ndio (~ma _()U_).
sólo 11 conces1oncs c.: •
•
'
.
J. AM c::nlrentan una
lrnenre l...s es1,1uones e
Por oera p.1ne, acnu
. ft\[ de rcc.ur~os p,HJ
. .
d .1 \U b.1¡0 ratc111g ' · •1
.
crisis econonrn.:a, auna a ... 1
: ~ i,. inv&lt;:rsiom:s millon,w.1s.
¡ , ¿· ca que n:que11n,1 ch.
adecuarse a la r&lt;:c.no og1,1 1g1
d 1 dedor dd 20% de las
. .
.d
e en un p,u e anos .1 re
Espec1al1Stas cons1 eran qu
. f sio1ndo por grupos
estaciones de AM podrí.1 des,1p.m:cer o ser u
.
•
económicos más fuurc:s.
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J' · 1 .., crt: 1 1~ por os c.,
· ::;,
.
Lis nuevas con tLIOI c.:
• '
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..
¡· . . de los P ru pos r.1 1010111cc \,
. ..
.
pcrmrndo b~ •1 i:uu..ls
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, !) 1-· ¡1, l.i J1v1,1on Je.: radio
.
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excrrn¡eros. n qen P
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¡ , ¡ nmt:r,\\ n1cd1J.1~ e
.
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de Grupo Te:1ev1sa '! e o_p3110 ' · 1d. T ·l ·vi,,1 R.1dio rn "10º{1, dc.:sJc
reduur d pt:N&gt;na t.: c.: c.:
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Prisa se h311 c.l ,l dº. en
1 &lt;l'
. t iuont:\' \111 c:m ).irgo,
. ·vp\ de .1, t\\JIH,1, C\.
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con&lt;lucwrcs l1.1st,t J 1rcu1
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l
todav1J no t&lt;;r.rn c. Jí,I'&gt; .1
~

2002),

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1\1 se I ue \ ·ur,t pm1.:t.:
u.

,

·.

·.

un ¡lct¡ucóu

Cornmunica.1ions, el más irnponance grupo Je r.1dio rn 1:.srados Un1Jm,
tiene una parce de Grupo Ac1r.
En l\ionrerrcy no !u variado mud10 d número de esrac1ones de
ra&lt;lio en b última década, ,1unq11e sí ha h.ibiJu rt:co111po ... icicín de grupos.
Según elatos del D1recrorio &lt;le Me&lt;l1os, en 1995 rrarnrn1an 36 esraciones
radiofónicas repam&lt;la.5 en sierc grupos: M11lr1medios l:.mdlas de Oro,
Grupo Radio AJegría, Cadena Crysul CI\IA, Emisor.1s lncorporaJas de
Monterrey, Frecuencia Mu&lt;lulada Mexic.111,1, SOMFR División Radio y
Grupo ACIR Nacion,1!.
En el año 2001 hubo una rc:co111posic1ón Je los grupos r.1Jiofonicos
con b pn:scn--ia di: 37 esr.1C10ne~: ,\lulrimcd10, Fstrclbs de Oro. Grupo
Radio Alcgn.t, Grupo R,ulio Mó:1co, Núcleo Radio Momcrrcy, MV~
Radio, Radio form11l.1, Grupo PR.01\.10.)AT r Crupo ACIR. El cambio
más nocable en el conccrnJo de l.1 r,tdío h,1 sido d a.umenco de csc.1ciones
que incluyen músic,1 gruperJ en su progrJmaLión. En l.1 lo--ución se está
manifcstJndo un,1 rendcnc.i.1 a unli,ar la 1.1dio lublada como una m,tnera
de intcrac~uar con lo~ r.1diocscuch,1-., y en ocasiones los lo\,mon:s usan
un lenguaje :igresirn y vulgar con 'ill~ .wJienci,1~ par,\ capc1r su
preferencia, ,mnque wd.1v1.1 lo proh1b.1 Li Ley de R.tdio y Tdc\'tsión
v1genrc.
~egt'rn Sos.1 (200.3), d .11ío 2002 fue un ,11ío de éxiw político m.b
que económic.o par.1 los r.1J1odihM1re,, lui:go Je: logr.tr l.t climrnación del
acuerdo del 12.5°0 del ll.1m.1do 11empo llsul que rn.th,tn obl1g.1Jo~ J
ceder Jl Ese.ido, .1dem,h de qul· dec.rn,1~ de ~us --onn:mrnes ft1eron
rcfrendad.1s sin nmgun oh-.c.kulo
!.a caítl.i rn l.1 1n,u~1011 puhlicíuri.1 hJ !ll,·,Hio .1 l,1 radio .1l 1c.:rcer
lugar de bs prefrrenlia~ Je lrn .t1111nu:1ntc~. lo que ,11m.1do .1 l.1 -.rn1, ,k
contenido pone a C\IJ 1ndll',rri,1 f r..:111c .1 muLhu~ dn.1f10,: 1ccnolo~i.1,
legislación, inversión p11bli--1t.tri.1. J1sput.i, 1."fltri.: g1upo'&gt;. u,nipetcnci.L,
ali,1nz,\s }' ret1()\".h:ión de WlllC11i1.!o\

El cine
12 d1.1, lk l.: 111111.11.kl ·¡ 1 (..\~J ,1.:
aprobó un,1 1111e\',l I ey l·l·tk1.1I 1.k C111u111t11!:-r.1!'1.1 qut: dunpln l.1 J1.:
1949 ~- que tl1mi11,1h.1 l 1, 111eJ11l.1, pmteu.. 111,it'&gt;t,1, qul' h ht I elllfilh.l.\
tcnía h indtt\lrt.t c1ncm.tt11~1.íl1",1 11.11.Ítll1.d. l·I :; de t:nt10 J1.: l 9'J') ,1,.
decretó 01r.1 nuc.:v,i l~-y ljllc ;cforn11, .11.!1'-1011.1 l.1 Je l •)IJ2. l· 11 c,t.1 nuc, ,1

El 29 de d1l?cmhre 1.:k 19')2

(.1

')

�l ) dd l()(l l \C diini11.1 d
Ley y su Reglame1:to ,1prob,\d,\¡'pe:\~\ c;\~111;:~1:.:uLl, -mcxic.111.1, que l.1
50% de exh1b1c1on rn p.1nc.1 .1 l ..l -.
1Oº Co11 dio ~e .1u:lcr&lt;'i
.
. ·.
, desde I l)l)7 se rcl tqo J un
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•rntenorex1g1ayquL ·
I l 1 ·¡ . l·CirlnsS.ilin ,\,lk(,lHt.111
· · _·, :\ ·une \ l'l'Sll&lt;.'.11ll,\ l l ,.
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·. 1 . \. \ ¡1rod11Ltor.1). di,1rihu1do,.1,
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conrracc1on,
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J, 1 ¡iroduccHÍn LOl110 te
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concenrraoon e . . . ,
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vez nus arricuL1ch al mercado munc 1.1 om1n.
.

Unidm (Sfochcz, l 99S).
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. . J .¡ fondo de lm·-:rsión !,
·,
L1 :i.lde Secretario .¡ccum O t:
,
d
\ tccor , g. ~- , (fl OECI~E), se,-1.1\ó en el Primer f:11mf11tro e
Esumulos p.u., el Cine
i que \1
l b . d e 1 Montcm:v en nurlO p.1S,ll o,
'
Cíne Reg1omonurno ce e r.1 o. , i -, , · .h l sido l.1 m.ís sever,1 en sus
. , deI mcrcido
del cine mu;1c1110 ' contracc1on
·
- anos
- d hisrori-1
cien
. . por e.¡ ·incremento ,1] cosro de1
_ , e. d .•, · d . m. J I05 emes
El publico e¡o e asis
l· 1érdid::i de su poder
bolero (los precios se liber.1ron en 1993) y por .i F_f
• más Je! 70%
... , . d -, fuera del consumo cincm::irogra ico .1 , . .1tlqu1sm, o. Esto e¡o
.
d. . . ,. , la asistcnc1.1, ~e hli'.O un
. , Al .
em¡10 que tsm1nu\ o ,
de l.1 poblac1011.
mismo u
d 1 ·uevo público con mayor
¡13'l · · de consumo e 11
1
reacomodo en os
)HOS
1
. • · ,
tle l,1s cadenas
...
b. , e sumo, Ia uesn
ucoon
poder adqllls111vo y
ilcn s_ . -, del c,1piral inverrido. Al dejar
.
crmman ,1 recuperac1on
. d
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p~o uwvas que P
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l'c lis que cenían esre upo e
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I es l ver as pe 1 u ,
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se sumó L. caída de las
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d 'é de captar d111ero a O que
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pub ico, se e¡ &gt;
. 1·
l s cmpresanos \' se rcdu¡o a
. , p
llo se descapna tlaron
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exponac1oncs. or e
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d ctor de cien ctncas e
.,
de ser un pa1s pro u
,
. d·a p·•s~d- otro que so10
Producc1on; pasamos
. .. .o - d e Ia deca
u ,, ,1 , ,1
largometraje al ano a pnnc1p1 s
.
d, l
..
J fines de b misma cc::it a.
produce u nos 15 largomecrad¡cs I'. 1
.c~ nas en las salas de ci !ll:, \os
. . - ¡ fcrra e pe lCU JS rnex1 ,,
d
Al ism1nu1r 3- o
. 1
ducción norcc,1mcricana que
espectadores Sólo pudieron consumir ,t pro

~ª!11

°

(,',()

·

_

dominaba en la mayoría de l,1s panrallas, con lo que las más beneficiadas
son las distribuidoras rransnacionales que remiren sus g.111ancias a
Hollywood o Nuev:i York y que Jdemás resrringen el circuiro de
exhibición de películas mexicanas en Escados Unidos .
Por om:1 parre. la inversión extranjera ha sido muy escasa. Alguna~
compañías como Warner ílros. se han interesado por coproducir
películas habladas en espai1ol a rravés de b compañía que distribuye sus
cinras como es la filial de TclevisJ , Televicine, al ver e! éxico en taquilla
de películas como La primera noche y Sexo, pudor y lrígrimm. Orras
compañías norteamericanas escán tratando de producir cine mexicano
hablado en espafiol, como Fox, Universal, Buenavisra y Son~,.
Se han realizado coproducciones con inversionisras de otros países
larinoamericanos y europeos. pero estas inversione5 no pue&lt;len
interprerarse como producto del TLCAN, según Víctor Ugalde. La
reducción de presupuescos en materia de culrura y educación que h;rn
cenido las dependencias esraralcs, además &lt;ld proceso de globalización, ha
propiciado la búsqueda de recursos económicos desde fines de l::i década
de los ochenra mediante las coproducciones.
Según daros de Marién Estrada (2003), en el año 2002 se
produjeron 21 pelícubs, 13 mexicanas -nueve menos que el año pasadoy ocho exrranjeras -dos más que el a110 pasado-; sin embargo, el
contraste entre la escasa producción y el excelencc desempeño de las
cintas mexicanas en taquilla fue notable: cuarro películas nacionales se
colocaron entre las 15 películas más taquilleras del año.
Las cinco cintas mexicanas m:ís taquilleras fueron: El crimen del
Padre A maro y El tigre de Srtntrt Julill, con l 07 y 69 millones de pesos de
ganancia en taquilla respectivamente; Amar te duele, con 64 millones; La
habitrzción azul con 59 millones, y Vivir mrltrt, con 30 millones. El
crimen del Padre Amaro es considerada la película mexicana más
caq uillera de la historia del cine nacional. También en el 2002 se
incremenró el número de especladorcs a nivel nacional de 143 millones
en 2001 a 150 millones.
El efecto del T LCAN en el área de la disrribución lu sido
irrelevante. El incremenrn Je películas mexicanas en la distribución de bs
transnaciona!es no ha significado ni más ingrc50s para el cine nacional ni
ílujos de inversión o generado más empleos en el seccor.
El área q uc sí se ha visto beneficiada por el TLCAN ha sido el de la
exhibición con un crecimiento 1mporcanre en et nt'tmero de s:tlas
(¡&lt;; ¡

�cinematogdficas y !a política de liberJlizació n de precios del bolero en
r:1quilla . El año más críri o fue 1993, cuando la canridad J e , abs en el
cerrirorio na ional disminuvó onsiderablemente de 1,896 que había en
el año 1990 a 1,4 1- en 199.3. En el 2002 se estimó el número de alas en

2,394.

·.~·..

En Moncerrev, en 1993 dab:in función 78 salas de cine en promed io
por día exhibíend~ 29 películas. En el 2002, el numero de sJla aumentó
J. 234, pero el número de películas exhibidas en promedio por día, 23,
no ha aumentado ignificativamenre re pecto a 1993.
El incremento de los complejos multisalas se debe a la inv rsión de
empresas con apical norteJmcri ano como CI L\IARK y Cl:\JEJ\1EX
(también con capital cana diense), lo que ha propi ciado que empre as
nacionales como Organización R. mírei se modernicen p.ira entrar ,l la
compe1encia. e e cima que la inversión en e re sector uper,1 los 300
millones de dólare lo que h,1 signittcado empico en el ccror de Li
consrruc ión v lo servicios :1 Lis sala~ de cine orno son las empre as
fabricantes de· butacas, panrallas, equipo de iluminación y onido; sin
embargo, no se ha logr.ido re uperar el nivel de empleo que tenía el
sector en el periodo de los ochcntJ. también por la automatización de los
equipos. lnclu o, lo pequeños y medianos empre arios de la exhibición
e han visco desplaLados y obligado a vender o cerrar sus salas anee la
presencia oligopóli a de los grandes complejos inematogr'.íf1cos.
Re pecto a las imponacioncs de pelicul.is, en México nunca han
estado cerrad:is l. s roncera , por lo que el TL A, sólo 1rv10 para que
entraran má.; o menos el mismo m'1mero de pclícubs , con l.1 s:i.lvedad de
que ahora sí se permite la en erada de copias elaboradas en _el excr: njero.
Esrn ha provocado que la planta productiva de los laboraconos n:.lClonalcs
este en críticas condicione , sobre roda por la competencia desleal , ya
que las grc1.ndes empresas norreamerican.1s tr.ien a p~eci~s dumpin~ las
copias de sus labor;1.wrios instal:i.da en Argentina y de¡a si n oponun1dad
de competir, los laborarnrio 11:1cionalcs.
El 15 de diciembre pasado, el en:ido aprobó el cobro &lt;le un pe o
adicional en el valor del boleto p:u.1 enmr :il cine. L1 mnlida busca
apoyar a la industria cinemarogr,Hica 1ucional y en tró en vigor el I o. de
enero de 2003 kan ese.: pretexto, lo cxhibidorc.:s aumentaron ha~t ,t en
cinco pesos el precio del bolero) . Ese órg,rno lc.:aislari\"() que habfa
rechazado la propuc ta cinco día
antes por co ns1der,1rla
":rnriconsrirncional" , determinó que implemenrJr e~c: cobro co mo un
(&gt;';2

dere_cho ería ilegal. pues los derechos on conrrapresraciones que los
pa ruculares pagan por los servicio que les proporciona el Estado v
l
. 1
, en
esre caso os pamcu ares no csrán recibiendo ningün serví •io o· .
e .
1,1
despue· , e¡ sena dor Javier Corr::11 convenció al pleno de
.
.
que e re nuevo
de recho no era J.n(Jconsmucwnal, pues argumentó que el Estado p .
. . al clas1'fi1car las pelícuhs.
restJ
un serv1c10
se recaudarían entre 145 y 160 millones d
, Con esta. medida
d
e peso~.

s~gun un esr1 ma o de lo especradores que se esper, 11 asistan 3 las s::1bs de
cine durante 2003. i a era canridad se le . grcgan los 100 millones
oto_rgados al FIDE~INE, ello permitiría que se produjeran entre 35 i' ~')
peliculas
.· · seaun
: 1o
_
, anuales; sin embargo • e. 1e aumento 110 es l·i, sol uuon,
senala V1cror Ugalde; lo que ~e necesir.1 es un cambio esrrucrur,il, i'.l que
;ictL'.al_rnente el 90% de lo producrore se descipitalizan por~ue c.:I
exh1b1dor se qued:i con 60 ccnr:wos de cada peso, los distribuidores con
22 Y el pro~ucto~, sólo con 18, por eso las pelí ubs mexicanas 110
recuperan u I nver 1011.
Co_n el Tí.CA se e r.í obrcnicn&lt;lo ex.1cr:i.menrc lo ·onrr.irio de Jo
promrn~~ por lc_Js 1córicos del ncolihualismo . Se ha reducido la
produ~~1on_r Lt cx1 rente ncccsi1.i rnbsidios para sobrevivir:' g.ir;inrízar Ja
expres1011 c111cm.irogd11c.1 de lo. mexicanos.
La televisión y las telecom unicaciones

. La_s telecomunicKioncs ·on un secwr esrrJtégico que junco con d
aud1ov1su:1l en esros 1O •1110, h,111 form ,·ido re-d,&lt;: . e¡e 111
· ¡·orm.ic1on
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co1'.1unicació_n loc,1les, nacionaks e inrernacionJlcs. Actu:dmcnte amli,i.s
se 111terrclac1onan en un principio de convcroenci,1 tecnológic-1 v
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~na 1s1 consr1~uyc_ un;i buen,1 pl.nalorm,1 p.1r;1 rnrtn&lt;lcr los primero~
impacto del fLCAN en ~1éxico, porque C.'1 en ~us red-:~ Jondc.: . e
encuemr;111 las propw:qas tcrnolcíg1L.1s y ~oci.des de 111.1,·or .dctrH.l'.
México ,Ktprcí el dc~.ifio tcu10lcígico Lu,111do dcLitiic\ poner 111 .t do,
de_ su.1, gr,111dc. monopolim: ll-:1 F\ 'L :\ ~· TFl),!FX. L'n.1 de 1.1,
primeras rnnsecucnc1a, ,e nidenci.1 en l.1 dq1cndcnci.t de nuntro p.lÍ\
anre los modelm e,r.,dounidcmc, de inli&gt;rm.1cicí11 y L0111t 1niuLión, 1-.1
que . un 90°/ci de la\ e111pre,.1, c¡u&lt;.: csr.111 prnctr.111do c., rm rnhr;&gt;,
provienen Je Jich.1 1L1L ÍCÍ11 .
La rel.1Lión del E c.1Jo LOll Li, cdcu&gt;111un1L,ILÍ011L'\ e li 1 \'!', lo
marcad:i por e.lo, 111omcnco\: ,lllll'~ _v tb,puL:, tk-1 T ! ( :t\:\ . :\111c, , .1 rr.i\\·,
(,~'

�del comen.:10 Je Lis relt\:omunioc1ü11&lt;.:s y.1 ex1srentc S:\)11 ht.1do\ l '111do\,
y desputs por d rol c:.tr.Hc:giLo que e\ be.ido k\ \)[()rg,.1 en Li n:unorni.1.
b política y b socied:1d, conccdie11do un t,1111po de :1t.ción p1ímnrdi.1\ ,1 \.1
empresa privaJ.1. Uno de \os 111.1,·ore~ imp.1--:tos se rt.Jicrc .1\ i11¡_.:,n.:,o de
comp:1i1í.1s cxcr.111jcr.1~ en \.i propic:d~1,i .1ccion.tri,1 tk ernprc,.1, rdci.óniu,,
tekYisiv.1s v satelír,1ks (Gó,rn:z-:,,.. lonc. l &lt;)\)-;-) .
Trcs · focrorcs scnr,uon Lis b,m:s p.ir.1 el ,k~pq!_uc Je L1,
rdecomunic.Kíoncs en r- léxi..:o: 1) d l1n dc: lm monopolio, de TFl F\'l~.\
v TEL~\EX; 2) \.1 entrad.1 de 1H1e\'OS .l\.'.ton:s conH) Tck,·í,íón 1\ztcc:1,
·sisrem:1s de Tekvisión por C1bk (s.11\'o C.1blc.:\'isicín), \ lulti\'isi()n ~- L1
relefoní,1 celular; y 3) Li prív,1ti1ación &lt;le los s.H~li1es.
Al quc&lt;l,H c:sr,1blc:cid,1s l.1s poli1ic1s de l1bt.:r.ili1.1Li,in de h~
rdecomunic.iciones, Li re.)pucst.1 Je c:SLb crnprc:s:1, i"uc \.1 tk forrn.H
alianus con grupos exuanjeros p.H,l n.:forz.use ~- enfrc111.1r .1 lo.) do.)
gigantes de la comunicación. A~í se confornuron alim7..l~ con ham:c.:
Telccom, Sourhwestcrn BdL i\1Cl \' ATT, &lt;.:nrre orr.1s.
El 12.5% de los hogares de /\1éxico cucnc,1 con t.:! ~erYicio de
televisión de paga y el 87.5% con tek\'isión abicrtJ, A pmir de t.:nero de
1997, d 85% de bs compañías Je reb·isión por c.1ble se convinieron :11
amparo &lt;le b Ley fedt:r,il de Tekcomunic:1cioncs en redes püblic:1s de
relecomunicKión, con lo cu.11 tienen la posibilidad de ofrecer telefonía
local al:imbrie:1 v, en consecuencia, servicios &lt;le valor agrcg.1Jo entre: los
que podría mc~cion:1rse lmerner. La telcfonb cclul.1r h.1 seguido un
modelo mi; o menos parecido al de bs empres:1s ,mdiovisuales (Cómez~1onr, 1997).
En Monrcrrev, :1 l O año~ de distancia, también se lu I ransformado
el panorama tel~visivo siguiendo bs mismas pautas nacionales de
co ncenm.ción y fusión. Las primeras tres estaciones de televisión que
iniciaron con programación local, los can:1les 2, G y 10, forn1:1n parte
1
ahora del consorcio de TELEVISA. Luego lleg:uon los canales 4 y 7 de D
Azteca, que junto con el ca11:1I 12 (codavÍ:1 regiomonw10), el can::il 22
nJCionaL el 28 esrara! v el reLuiv:i.mente reciente canal 34 forman el roral
del espectro de b rele,:isión abierta loc:11. Acrn:1l menrc, sólo los canales 2,

la loc:1hdad.
Cabe destacar el crecimienro que c:1nal 12 de Mulrimedios Esrrellas
de Oro lu renido en la última década, diversittcando su panicipación
medi:írica con diarios, revisr:1.s, estJciones de radio, sal.is de cinc )1
servicios de radio\oo\i-zación. Su coberrur,1 se amplió con b ,1pcrtura de

7 y 12 tienen producciones en Yivo de

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eros y os prcwr,1111as de
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numero de películas c·r d
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' de J·JSCurso
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re tev1s¡on, donde las
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nuci as propuest ·is
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tnc1 iendo en las oener·1c·
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. , . prog1 Jmancas no só lo csrfo
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donde se funden 1
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o111en o nuevos esrilos de
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s1gn1I1cat1v,lmcn te en el 1c
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ngua1c '' normas de corn . , ·
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J )ase &lt; e a consrruc·c·1·0·
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potram1enro que son
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. ¡- ¡3 J
personales.
J ie:1 J&lt;.
'! de las identidades
1

Conclusiones preliminares

Esra e~ploración es un primer avance
,,
consecuencias que el Tratdd d L'b
para_ un.1 ev,1luac1on sobre las
O e 1 re Comercio d A
h
"d
,· d¡
a ren1 o en las indusrrias culrur:ilc
· 5 d"e 1,~1 on rcrrev ,.¡e c menea
¡
• e Nonc
.
. ' " ua entro en \'lgor
el l o. de enero de J 994.

Al revisar las tr:1nsform,1ciones uc
1
desregulacioncs v lac; privarizacio
q I con .t ~perrur,l Je! mercado, las
.
,
nes se un man1fe)r.1Jo en los medio· ¡
(,
SlC
55

�información, comunicación v enrrcrcnimienro nac1on,1les y locales surge
una pregunta: ,hasta qu1: punto los cambios en este sector son n:sulc.11.fo

t

directo del TLCA~?
Por los ancecc&lt;lcntes expuescos, parece que esros cambios se deb&lt;::n
sólo en parce al TLC:\~. 51 bien h1s transformaciones son p,irecidas_ a los
cxpt&gt;rimemadas también por las 1ndusmas culcurales de Estados U1:1dos _y
Canadá, tales semejanzas se rdacionan .1 su vei con una s1nerg1a
internacional, es decir, la concenuación de la propiedad, !:is fusiones y
alianzas, las d1ficult.ldes económicas, el reto de Lis nue,·as cccnologí,1s, b
tendencia a b homogeneiLac.ión de los LOnctnidos, son p1~oduc.to de
facrores que van más all.i de un acuerdo comercial (ver el lnlL~1 ~1c de la
u:--:ESCO), pero se relac1on.rn también con Lis om1s1ones y
desigualdades que quedaron establecidas en el dornmento del ,tcue~do.
así como con b falra de políuc.1!&gt; culcuraks c.ongruentes y c.ompromeud,1s
con el des.mollo dd mcrl-a&lt;lo interno de nuestros bienes cultur.ilc~.
t.m: rn,1lim habra de l-0nt1nu.1rsc con invcsrigaciones de c.1mpo que
profundicen en las rransform.1cioncs que la ofen.1 de L1!&gt;. inc.h_1srri:1s
culmralcs locale&lt;i han tenido en los últimos 10 aí,o~. los tc\t1mo11105 &lt;le
espccialtscas y profos1onak:s de los discintos_medios loca!c~ que lun vi~i&lt;lo
estos cambios y las opiniones del público consumidor de 1~ ofem
mediacica local. p:ira así obrentr una e\'aluación más 1nccgr.1I del 1mpacco
que el TLCAN ·sigue teniendo en bs inJusmas culrur:ib ponderando
sus ventJjas y des\'entajas.
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
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              <text>2003</text>
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          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
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              <text>Anual</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2003, No 29, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>------------------- (19 6): El crn1e11tetio di' m1lo111óviles, f:.I arq11itedo ) El a11pt:ra,b1r

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DIEZ-

Sección Tercera
CIENCIAS SOCIALES

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Poyra;,ian, • iglo

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JITRIK

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del espacio T. ll. Tra&lt;l. Dcsidcnu i: avarro, Cá11.:&lt;lra. ~1. &lt;ln&lt;l.
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)lJ ~.R.r\, Alacia ( 19 9): Esiilístira, poélim J semió1tct1 litm1rit1, Almnza, L'\la&lt;lnc.l.

�ANTONIO GRAMSCI
Ideología, Ci ncia y política

Lic. Ricardn \'ill, rrenl \1ramh1JL
Jefe &lt;ld árc;1 dt iencias ' n i,1ks
Centro lk [ . tuw l . l lumanísuco.
L ni, crsidad \utónoma Je uc, 11 Ldm

D ·cía :i\lax \X'eber n u c. mclio sobre La Ol?;eti!'id(,d r/t&gt;/ 1J11ori111ir11to 1'11 lt1s
Íl'llcia.1·.r la Po/ítirt1 Sociales, publicado en 1904, lo . iguiente: "La ciencia
. ocia] qu ne . olro · queremos pracácar aquí, una ciencia de L realidad;
&lt;..JUen.:mos comprender la peculiaridad d la dela que no. rnclca y en l.
cual stamw inmersos. Por una parte, el contexto~ d sigrnf-icac.lu culmrn.l
Je u di. tinLas manife ·uicion . en su fom,a actual y, pnr la otra, 1,
causa d t.JUl'. hisLúricunente se haya producido preci~arncnre a. í ~ no de
otra orma" 1•
l ,o anterior aparece como conclu. i n Je un planteami ·nto prn Jt&gt;
que de taca la impo ·ibili&lt;lacl ele algún análi j&lt;; científico ,bjcti, o de In
f nómenos oci:.1les que :ea inJcpcn&lt;lientc de per pccm a. e ·pcculu, ,
parcial s que en form, abierta o tácita son elegiJa ,, analizada. }
articulada. por el rn, estigador. En este . encielo no . on las relacione
reale. emrc cosas, sino las rl'lacione. conceptualc. entre pr bkm:L lo que
constitt1\ la d limitación e.le un rnmpo científico o e.le un objeto Je

�inYe tigación. Com han eñalad Durkh im y larx la socied~d no •e
compone de indi,,iduo _· expre a, ma bien, 1conjunto e.le lo_s '-~culo )~
relaciones que ello. rrn mos producen y repr?ducen, c?n tHU) n~o 1
una realidad siu génnis en la que 1 todo es 1empr_ mas ~ue la •imple
urna de las parte 2 . E. ta colncid ncia epi temológ1~a t~aru?c ta desde
mi punto de vista, una orientación bá ica d _l ~aba¡o c1ent1fi~o que 1~
clásico d la ociología han h redad a las . 1gweo~cs ge~aa~on s. ~la.
allá d la · posiciones id ológica , de los stilos de mv_ st1gac1 _n Y d~ ~o
pri ilegio temáticos in tituci nal , in~luy n~o la, d1verge~c1as teonco
metodológicas, el de arrollo de las ciencia .oc1ales ha, tad~ mter. ~cta_do
reiteradamente por la mo Jayable r fercncia a la tcona ooal c ns_tru1da
indi idual y colectivamente por esto pensadore que, aunque analizaron
e interpr taron ituaciones t cial de ·u ti mpo, han logrado rr~scender
sus limit . histórico , convirtiendo, de ta manera, su. aportac1on_~- en
in trumento h urí tices umamente ,·alio, os parn la compren 1011 Y
explicación de la realidad ocial actual.
. ,_
.
Lo planteamient s actuales del qu hacer e1cnt1ttco social p~~ n,
la mayoría de la vece , de una ~electura_ y reflex.ión sobre I s te~ncos
más importante de la ci noa sociales crat~do de r ~~icario
rescatando aguella propue. ta que des La.e~□ ma • . la ?eneraci_on de
problemas que la r pue ta ad hoc a_det ~nmada. ·1_r~ac1one . . E ~o e. ,
en mi opiruón l que constituye la v1gencrn de_ un cla.i_co, . ue ho}, a la
di tancia y n obstante la c mplejidad de la realidad oc1~ u ~en m~c_ho
que decirnos· no prop rcionan mar~~ de rekrencia teonco
met dológico qu inciden en la elaborac1on de probk~-~ re~menre
e era ta de una cue. tión d erudic1on sino de
importante .
pertinenoa.
_
. _ .
Jn e te trabaio int oto destacar con hn d1dact1co algunas de
la aportacione d l p n ador y políti_c ? italian~ Antonio Jram ci (1 _i9¡ _
1937) obre tema. que han a.dqumdo particular rcle\,ao~ta pai~ la
compren.ión d la realidad $Ocia!, política y cultural ac ual: la 1deologta la
ciencia y la política.
Parto d la ob ervaci ne. le ao Dijk ·obre el térrnin &gt;
id ología". egún él el concepco de ideología ha t nid una vida difu. a
y su d finici nes no han sido lo suficicnt mente adecuada. para capturar
toda u complejidad por lo cual opta p r dejarla &lt;le lado, para
!

Bordicu P y Otro.. L/Oftn11 del \ f)no/olfJ, h&lt;l ~1gln XXL, le°'1cu, l978, p.62.
11 2

adentrar e en la problemática intentando un abordaje má · general'.
Pienso que u nf que re umid
n un triángulo formado por lo
conc pto 'ciigniciún", " oci dad" \' '·di cur o" tiene &lt;.¡ue recurrir
xplicita o im¡ Líciram nte a todo eÍ bagaje con~cprual heredado d '
aquello. ren adore:. C.JU e han ocupado del tema. r\l mi mo tiempo,
creo que el triángulo teórico propue. to por Van Dijk, como cñalé
anterjormente, no Jeja de er también una perspectiYa especial o parcial
que, de d luego, e perfccrament legitima.
Por tro lado el h cho de que en la hi toria del concepto de
ideología e hayan g nerado una gran cantidad de &lt;lefinicionc. , punto - de
vi ta y deb, te. acalorado ·, no ha e mas qu r afim1ar La percepción,
como die
domo~ de que la ociedad e div r a y multidimen ional y,
por ello, manifi sta en la teoóa u. contradicciones. La ideología o, má.
bien, las ide logia· . on proceso p icológ-icos cial y culturales llue en
. u configuración ) de arrollo contienen y xpre an la enorme
compl jidad &lt;le la ociedad. De de este punto de ,·i ta, podrfamo. decir,
que por u propia naturaleza, en la ideología . prácticamente lmpo. ible
el poner. e J acuerdo.

Id ología y Ciencia
Las concepcione. del mundo constiLUyen una reprc entacion
. irnbólica e imaginaria de la reali ad que
exprc .. a en lo hábito , el
lenguaje la moral, la filo o fía, etc. Puede . ubyaccr a todo 1 , actos ,
pen . amiento. o manife ·ra.r. e explícitamente n la conciencia de lo.
hombr . . ~kdiantc la conccpci( n &lt;lel mund&lt; lo
er •s humano.
ncucntnn significado a u xis encia y sentido al mundo que los rod a.
J.a , crucruras c.¡ue sistematizan la conccpcione jurídicas,
religiosas, nH rales, política , etc. de lo individuo, son la forma,
ideológica. a traY ;s de las cuales aclquier n conciencia de la r alidad
acial. El coocepro d ideok gfa ha rnria&lt;lo mucho en u sentid de un
'análisis d~ la. idens" en De. tutt de Trae) 5 , ha llegado a concebir e como
el istema le id a " s gún dice Gramsd'. E ·ta primera aproximación de
1 \'an

D11k To.: un \ ., l d111ftJJ1,111, hl.

l,cJ1 s,1, fhrco.:lun,1, :!OOI l.
,\domo I Otro~. 1,, l11)!.'ftl d,/,u ( ima,1r .\11m1!.-s. b.l. Gn1.tlbo, \k,1c1&gt;, 11)78
5 Naess -\., ·' t h~rona del Termino Jdr11log1a", de Dcs1u1t dc Trae) .t 1',1rl \fan., cn l /u/(&gt;1111 ,
E/m1,!ll/os d, l,1 \ 1,,10/r¡f!i,1 drl ( 11110,w11,·11!0, J lurmrnz, comp., Et!. J ,uJdn, B. \m;s, 1%4.
~ ~rllm, c1 \., 1./ \f,,t,mt!ismo f /1.rtorim 1 /,1 Fi/ti.m/1i1d, 8wfdilto (,ror,·, l .d. l .auwro, B. \1r~s. 1')'i8, p.
4 l'oppcr,

�Gram ci a la pr blemática de la id ología, jn mbarg &gt;, no se limita a
concebida ólo como si ·tema conc ptual, sino que comprende a te das la.::
mani e taciooe. de la vida incli ridual s y colectiva . Par Gramsci la
ideología
l entido vivido de las relacion que manci ne el hombre
e n 1a naturaleza \l con lo demás hombre ; la ideología es un "h ·cho de
cultura" que re p~nde a problema generados por la e. truc~ura. soc~ale.
que '0n o serán vivido diferencialmente por I&lt; grup .octale. . 't, en
la id olovía I er ocia! e reflejad de d el ánguJo de la da e o grupo
ocia! al qu p rten ce. La función de la i&lt;le logía parn Gram~c~ e
def nd r v o tener lo intere es de la clase social corr ·poncliente. Lo
intereses d una da e cial, en la medida que coinciden con el deYenir
de la hi toria s expresan en la id ología. in embargo, e a
corre pondencia con el de arrollo bi tórico implic~ también, l_em nto
cogno citivos obj ti,, sobr la realidad· (por e¡e~~lo la 1d ª.. ~e
t\ri tótel . obre el e claYi mo no ·on sól una xpres1on de . u po JCton
clasista también c rte ponden a una ituación r al de su t1cmpo). De ta
manera, el n xo c n determinada tructura ocial, con ·tituy la ba e de
lo c.¡ue
ramsci llama · Ideología I listó1icamente Onránica. ", cuya
validez e explicita en su función como ' orgaai1.adorn de los hombres"·
en tanto que tra. ideología. r sponden a hecho. individualc, o
hi t , ricament arbitrario .s. on preci am nre las pcimcras la. que
in re an a Gramsci \' d nde u tenta un ignificado notoriamente má
ampli del concepto de ideología que el de ttlguno marxi m~ ortodoxos,
en el ntido d qu la ideología no , ólo . un reflejo invertido o
def rmado de la realidad que contri! uye a , u oculLamiento; la i&lt;l ología
como hecho global cultural incluye también a la ci ocia, ( si t.: qui re,
incluve una eric d gradaciones que va de.de el folclore ha. ta la
filo ~fía.( oncepción d~l mundo). ' lo que, ent mees, pareciera qu la
p ici 'n d lo ideológico n el s no de lo gue ramso denomina
Bl qu Histórico" ~. tructura e nómica, oci dad política ) ocied, d
civil). , dich de otra manera, lo qu ahora Uamamos e tado, mercado y
sociedad pued ser con.idera&lt;l corno una ·imple expre·iún de la
hi toria
que reduce las in. tancias de lo ideológico ) Je lo teórico
ci ntífic en l conjunto de la e trucrura sociafl.
· Pm11e J. l\l., I.:./ Pe11sa111ienlo Político dt C,m111Ja, Barcdona, 19~1,, p. 181.
~ Grrun~ct ,\ ., Op. il. P. ·s.
' 1 Poubmza,
. C/tJJes \nc1nh r l 1tJ1lrr [&gt;Q/ítim m rl l;1t11d11 ( 11¡,i1t1/u///, 1 J.. 1ilo :--x..i, :'lli,1co, l%'l. p.
2'i0.

e acribuye así a la ideología el papel Je principio unificador de
u.na_ formación económico- ocial: la ideolc gía como "cemento' &lt;le la
oc1cda~, e °?º rganizadorn de lo. hombre , o creo .in embargo, que
Gramsc1 contunda o r duzca la ciencia a ideología en entido estricto lo
guc pa a e. 9ue itúa a la ciencia n l mi ·mo terr no de la ideo! gía
porc.¡u t.'l.i como ,. ta es una upere trucmra, e to es, que ami 'os
cune pto. e tán inclLtid en otro más amplio: el de ' oncienci, ocia)'
porgue
i~u_al que la ideologí , la ciencia el re. ultado de un procc o
c1al e lu. tonco. E n este contexto 9ue Gramsci concibe a la "filo. o fía
de l_a prax.i ' denominación de su concepción de la reoría marxi ra de la
·oc1 dad e mo intrínsicamenre vinculada a la hi toria y la política: . i se
eparn_ de la teo~ía d la hi tocia y ele la política, la filo. o fía tiene que
&lt;l Yerur_ necesariamente en m lafí ica cuando, una de la. grnn&lt;le
apor_tac1one ~1 p n amiento moderno, representada por la filo.offa e.le la
praxL e, ,prec1,ament la historificación concreta d la filo ofía 111 • abe
cñalar _aquí, que su hi. toricismo n con idernba a la r ligión -Gr, msci
nunca tue an~cl ric_al ~· meno antirreligioso- en I nti o n gativo 9u
1 Iarx. le habta ad¡udicado
como ' Opio del pueblo", criticaba us
a. p cto ,_netafí~ico., pero reconocía que n cuanto que proclama los
Yalor~s pnmor_clialc, del espíritu huma □ o, reflejo u la su tan ia diüna, la
Joctnna d nsco ·ncierra un profundo jncquíyoco contenido ocjal_
.
La igualdad &lt;le lo. hombre , el amor a lo semejante , la caridad
mi. ma coinciden con lo, pn rulados d la. tendencia,' colectivista . 1o
ob. tanrc, ~ re,gre ando al rema de la ciencia, me par ce que en Gram ci
permanece el problema de una alta de distinción pr ·ci a emre las
f~1nc1ones c.lifcrenciale. d 1, id 'ol gí ) ele la ciencia; aunqu amba
?encn
origen_ en la oci dad, n . e identifican ni tamp&lt; en
1~tercamb1~n su !unción. El cará.ct 'r ·ocia! l ,·iene a la ciencia de
d1ferenr~.- tu ?tes:_ en prim r lugar los hombre. que e encargan &lt;le la
g nernc1on c1enríhca son proc.luctos : cialc. que n m1alment
e
c~peñan en instituciones. En s gundo lugar, los instrumento. de
1 □ vest1g,1cic' n n la, ciencias dependen e encialmcntc del dt:. arrollo
ec n ' ~1ico_ y tecnológico d la ~ocie&lt;lad ) , n rercer lugar, la
comurucac1ón ~ el intercambio Je información e realizan a cra,·és de
medio . oc1alcs, aJe_1~á · d que todo. lo. produ LO de investigación
obr lo. que ht actJY1dad d I científico de. can a, .on resultados Je la

ª!

u

?

HJ Gmmsc1 r\.

L, /&gt;n/itm1 ¡ rl L;tailn \fot!1mv, Ed. Prninsuln, Barcclon.i. 1973, p. '.Y,.
-l-1 5

�historia anterior que inrnlucran lo aspecto actual . La conciencia d l
científico e , de de luego una conciencia s cial que sir:e de base a su
creación y posibilita 1 d cubrirni rito y la explicación de lo he~ho, Y
proce o que e inv tigan. ~n est enrido, n es po iblc a:u~1r ~na
'neutralidad axiológica" por part del científic , lo que no 1mp1d ,
nece ariamente, la posibilidad de alcanzar re ultado objetinm nt
válid tant obre la natural za como bre la l ciedad.
En aras de una mayor clarificación obre la problemática d la
id ología y la ciencia en :rr;m ci la c otra, taremos con la con:epción_e
de Lui · Althu ser y Karl Manheim. Para el filó ofo franc' ·, la, 1deologia
on rcpr entacion del mundo que lo. hombre r quieren en -u
relacione con la naturaleza y otro, hombrcs 11 • Tales repre~entaciones
aunqu e ncengan alguno el mento cognosciti\·os ,on un "sistema
dominado por una fal a concepción", sm carnet riza a los indiYiduo
como 'animales id oló0 ·co '. L razón de qu la id ologfa. haya de ~cr
nece ariamente un visión defom1ada de la r ali&lt;latl s que e cá conectada
directament con la e tructura cial forma parte de ella y conrribuy ,
, osrencrla 1:!. Esta concepci ' n n e di tingue, ·o lo fundamental, de la
su tentada por Marx y Eng 1 en el entido d · c.¡ue la ideo\ gía es un
refl j in ertido de la realidad, en tanto gu lo. h mbre. no on
concientes d la· fuerzas que mucv n el proceso idcológico 1\ y si bien se
pued inferir d a u rdo con e te enfoqu , que la iJeología es fal a, no
toda concepci ' n del mundo ha de erlo, en la mtdida en tJUC lo
id ológico e rec nacido, desvelad y pue to al descubierto. Tenemn,
entonce en Nthu er una reducción de la concepci ' n del mundo, n
entido n gati\'O la ideología epar'lda &lt;le la 6.losofia ~ &lt;le las ciencias.
Para ram ci, en cambio la filo fía de la praxi se esfuerza por
una constant uperación crítica &lt;le esos momento ic.le &gt;lógicos que e tán
pre, entes en su concepc100 y que n rigen en I experiencia ni en la
práctica. u métod&lt; ) u e ncepción del mundo permiten una
con, trucc1on n e peculati,·a &lt;lel conocimiento, a rnn és de la
contrastación crítica d los datos de la experiencia, para p:i~ar de la
apari ocia de 1 , fenóm nos a u encia. La filo, o fía tlc la praxis
establece la Yinculación orgánica entre el hombre, 1, socieda&lt;l y la
u

lthus •r L... D1scusmn . obre cl Pcn~am1 nro dl -\nturuu Gr,1m~ci", en fti&lt;l1ou \ ,\hhu,srr,
Pre,cnt ·, C.ordnh.1, l'l~-1, p (,- l)-1 .
1~ \lrhusscr L. l'l//m11r,1 so/m .\for.,:1Jnll1 ¡ 1lun1,111is1110, f .el :iglo X\ 1, \k,ico, 1%8, p. \ Í8.
ll C.m.'l de rccler\CO Engels a rram ~lchnng, 14 Je ¡ulio de I lJl

11

,\l,1/eniJ/is111fl ( /i.rtli1u11 l' \f,lf,rit1lismo Dwlahco. Ed. Pasado)

-116

naturaleza y con tituye, para ramsci, ·l esfut:rzo por fundamentar
ci ntíficamcnt la política, a tnl\'é del análi, is y reflc:-.ión . obre 1a
trucrnra &lt;l cla e· de la ocitda&lt;l ) &lt;le su relación con las prácucas
socialc. y política 14 .
Vemo· qu en la pcrspcctiYa !:-,l'famsciana , u teoría de la sociedad
no puede e tar dcs\'inculada de la praxis, de la experiencia de las clases
. cialcs. -u conccp ión dd mundo no pu dt: dcYenir puramente
cune ptual, tiene JUC articular ·e con la experiencia y l conocimien o de
la cla. e que rcprc ·ma. En d nfoqu , lthusscrian por el contrario,
parece existir una dcs\"inculación entre teoría ) prnxi · que se expre a en la
. cpar. ción cnu·c d cicnúfico (intelectual orgánico) : la clase trabajadora;
entre_ ·1 ~art1d i ) lo, trabajad re ·; en el sentido Lit ral lenmi ta de yue u
conciencia de cla l . es insufüda de de afuera. ram c~ en cambio,
dt: t. ca csc conjunto dt: demento cogno ciriYo como un "núcleo de
buen sentido" dentro la visión heterogénea :, de articul. da del ·t:ntido
común de la · cla. es populares. El ·emido común como Yi , iún del
mun~ , no ólo corre. ponde a una imagen dist&lt; r. ionada de la realida&lt;l,
contwnc un ·'núcleo de buen sentido' 1asado en la e;periencia 1
obst:TYación dir era de la realidad. 1\sí, "la función d I partido (intclccru¡l
colecti,,o) e · la de inrerpr tar y de:arroUar el buen sentido qu e
encnenrra implícito en el . entido común de la clase crabajaclora, para
aproximarlo a la filosofía que lo define ' 1'. Para 7ram. ci, n &gt; e:xi, t acción
unila_teral de lo, intelectuales sobre las ma as, , inn acci6n recíproca por
m dio de la cual la Jase misma influye de di,·er a. man rn , sobre los
intelectuale. : la relación d bt ser chal' crica 11 '.
l&lt;:arl \lanhe1111, por otro lado, aúos ame. había abe r&lt;la&lt;lo esta
problemá ica phmteandu una di , lincic',n L¡uc, de &lt;le mi punto d · \ ista, no
ha ido ,·ale rn la suficil:ntcmcmc: c.:I transito d · la reoría de la idcolo1ría a
la ociol0gia del conocimiento. l~n la concepción de la 1Jcol &gt;gía. , ~bre
todo n la lucha polilica, d di. cu·, o del a&lt;l\'cr ario e ce nsiderado, te mi o
parcialm me, como falso o deformado por . u siruaw,n so ial; la
ociología del conocimiento, en cambio asume la determinación social
del con )Cimt Jnto, pero d de codos, ramo el del ,1d,·er:ario como l'.1 de
uno mi mo, ·in afirmar a priori , u v rdad o falsedad; ne obsrame,

1·1 Gupp1

11 p
11,

1 •tte

Lu íano, en \ltl)usslf\ otto., () 11_ ( 1/.

J.

L O¡,. rtl. p. l '1 .

·

r

1'· 8S.

Jh,d., P· 11r.
-11 7

�o ·tiene una concepc10n elitista d la obj tiYidad capacidad qu e. ta
re crvada a la' libre intelillencia ', a lo intelectual s que por u condición
pueden de prcnd r e d ·u afectos y valore · y_ alcanzar. c ncluj~n
obje ·vam nt valida sobr determinada realidad social. _qw e
confunden (neutralidad ax.i lógica" y objeti,·idad: a urmr una
d t rminada orientación valorativa en el proc o d investigación es algo
muy distinto a ejercer juici , de valor, particularm ne dentro de la
"lógica d la justificación.

Ideología Política
La id oloofa como momenro de la uperestuccura ( 'oci d d ¡,-;l)
es para Gram ci el espacio ·ocia! Fundamental, en el sentido de que el
partido y la hegem nía que pretende difundir entre lo demá grupc
, ociales son centrale en u concepción de la ciedad y de la lucha
política1-. sí, en I conccpt de hegemonía introduce ad má. del
sentido de dirección política l ignificado de dirección cultural, t0 e ,
el int lecrual c lectiY no sólo como f rmación d una voluntad
col ctiva, ino como el propulsor e in taurador de una reforma inr lectual
y moral que lleve a cabo la transformación de la costumbre y &lt;l la
cultura. La teorí, d la hegemonía en Gram, ci :e vincula a í, n e" l a
una nueva ,risi 'n d I partido ) del stado sino que inclu) · su concepción
de la ociedad civil n u, di tinta. articulacion , . Concepción, por cicrt&lt; ,
muv diferente a la de Marx qui n, iguiendo a Hegel c nsid raba a la
ocjcdad civil como el reino de las relacione. económicas. A í, b
hegemonía no tiend s lamente a la formación dc una ,Toluntad colectiva
capaz e.le crear un nu o aparat e rata! y d(; tr nsformar la . ocieclad·
tiende también a la elaboración difu ión y realización de una nuen
conc pción del mundo 1~." L, eparaci · n entre ,ocie&lt;lad ci, il ~ Sl ci dad
p lítica y la ubicación de la hegemonía en el terreno de la ,ociedad civil,
11 van a pen ar a ram ci que una da. e social puede y debe com· rlir. e
en da d.irigent , am s &lt;le que ·ea una clase políticamente dominante.
Debe conquistar la hegemoní, ante. de la conl1uista e.Id poder p lítico.
e de mi punto d • ,~sta, este es un factor fundamental para
ntend r la caída d l" )ciali mo real" en t 989. Lo anteric r inclu.o, está
n con onancia con la re i · de Lenin . obre la occc idad de la

organización ideológica de la clase obrera: iertamente dicl'. Pnulanrza
qu Lenin insi áó en la n ce idad de or9'anización ideológica autónoma
de la clase obrera qu , p r lo demá., e· sól uno de los a pecros de u
organización política, con la diferencia de que e a organización ideológica
?º ten~a gu~ ver con la conqui ta por 1 trabajadores del lugar &lt;le la
1deologta dommame ant . d la toma del poder" 1'\ cue. tión creo, en la
que L nin e taba equivocado.
Esta ob ·er,;acioncs de Poulantzas , crían correcta sól
i el
problema de la hegemonía e acado del contexco en que Gram ·ci lo
. itúa, é te e, p rfectam nt concient d la dificultad de conqui tar la
hegemonía ante, d la conqui. ta del p der político, p r el pe o inmen o
del aparato id ológic e tata! preYaleciente211 • Gram ci de caca la lucba
por la hege1_nonía como anterior a la lucha por el dominio político,
porqu con 1d ra que en la sociedad
cci&lt;lentales la ociedad ciúl e
encuentra ba. tant de arrollada· concuerda con el principio de que todo
proce. o histórico o. cila entre dos punto : primero ninguna ciedad e
plantea objetivo para cuya solución no exi tan o e rén n da. de
ap~ición la. condicione. nece. arias y suficient s y segundo ninguna
oCJedad de aparece antes de hab r de arr llado todo u contenido
poten~i, l. G ram ci piensa que e, as concucione exi ten y que la ociedad
cap1tah ta e tá n u fa e má. al a., pero con iclera que no e. i ten la:
condicione para un trán, ico espontáneo hacia el socíali mo 21 •
~~o ~ue hay qu tomar n cuenta en esta formulacic' n
que
r~m. c1 dehne muy claramente lo. modos de 1, . uprcmacía d un grupo
OCJal; por un lad &gt;, e mo dominio ) , por el otn , corno dirección
imelectu~I: ' n. grupo . o ial e. d minantc res¡ ecto a lo, gnipo
ad,·ersano, qu n nde a som t r, inclu o con las arma~ y e dirigente dt:
lo ?"upo afin · o aliado " 21 • Aquí el sentido le la te i. de guc una da e
oc~~I pu ·d y d be ser una clase &lt;lirigcntc ante· que una clase
p_olí?camente dominante adc.¡ui r su den ta ión , pccífica y no el
1gruficad~ general que k adjudica Poulantza . La conqw ta de la
heg m rna r pre ·nta para Gramscí la posibiliada&lt;l d la el ~es sociale.
de aglutinar en torno a .i a la - demás clases ubordinada dentro le un
proceso c ntinuo y gradual de superación. Vista de sta manera, la

:\.. Op. e_,,., I . 262 .
P1oue J. M. Op. it. p. 221
21 Bobbio l\iorberro, np. C.,t. p. 82.
22 Piotte J. .\1. o¡,. C,t. p. 22--1.
1'1 Poulamzas

.!ri

1- Bohb10 orb,rw, ·'&lt;.,ra1mc1 1 la (.onccpcion de la . nc1ctbld Ci\il'', en P1zzorno a. '1 ( l1ro\,
Gmmsn ¡ !t1.r C11•11a11s Soc111ltI, fal. P3sado I Prc,cmc, C:cirJoba, l(r'.!, pX'.
l~

/1////., P· 9.
41K

�e nqui. ta de la he me nía, la lucha ide lógica e nsmuye una de las
condiciones ma:.- importante para la rnqui:ta del p dcr p lítico, lo qu
al lo rr. rlo po ibilitaría la transformación de la mentalidac.l Je las ma. a.
pop~lare im¡ uL ando , u p, rriciparión conciente y libre en la. ~uc\ a·
rareas generadas [ or la, rransformacíon •. económicas, políuca ,·
. ciale. z .
Pienso c..1ue lo análi:is ) r flext ,n . de \nt ruc Gram. ci obre la
idc logia, la ocicdad ciYil la . ciedad políti , , d r ,1 de lo. intelectual s.
:u c inccpcion d los panid ,. políticos, etc., deben e rnduc1rno . .'1 una
nueva YÍ ión d la rdacic' n ·ntre · cien y p líti a y a una r , alonzac1 &gt;n de
la política n ·u nodo má · noble, e decir, como ~cica de lo cokctÍ\'C&gt;,
tan nece ari, para distinguir, com el pen:. ba, en lo c.¡ue e-; un parmlo
político y lo que son mafia o ecta .
L qu e tabl ce la &lt;lifcreno, c. que mientra. t:n la mafia la
a o iact o
un fin en si 1111 ·mo ~ la éaca y la poliuca ·e confumkn,
r dominan lo intere · particularc · , obre los colectinw el
partid p lícic por l con r, rio, actúa ct mo un órgano J · medi,1 1ón
que repr enta la aut' nticas demand, y a piraoom:s cole ti, a. . En un
parml p ücic g nuino -co a muy difícil de yer en l, a tu , !ida 1- hl
polioca i mprc es onc bida como un pro e o que &lt;le.,,mb icarn c.:n la
me ral, para 1 grar así la im gración de la , inud pri, ada con la , irtud

pública.

Habri, que volver incluso
la concepción clá. 1c,: la ~m.:gaari. tot&lt;'.:lica 9ue aun con u. limilí1cione: hi:rún as, -;Íf\ ic', a ~larx , a
,r msci omc punto de par da para la críuca racL :11 de. Ll "\lobk moral"
característica Je la nururn capitali. m, domk C"- indi pen. al k la
part:1apación dd individuo · rjco, el I ciudadano en lns ,1 une &gt;. e le un&gt; ·
en la se ci dad civil, como ram c1 la conccbia: LSC e"pann :1 eta! donde
e enfrentan &lt; údianamcntc 1.1. id nlo¡!;Ías en l.1 búsc.¡ucda dt: la
hegemonía y el &gt;n cnso.
He intentado rcaliz. r un csclarecimicntn conceptual de ale,unos a!-.pt.:c os
del p n ·mnicmo de ' ram i qu • como es claro c in. cnbc dentro del
cont1.:xto hi tórico ocial d u épo a: el mundo de In primera mttad Jcl
t rlo . ' ' era mu~ d1fer ' ntc al actual en los alborc · del -;iglo ~X l; l.
tran,forrna iún de la ciencia ~ la t&lt;.:cnolog1a en lo focwrc m,1s
importantes del crecimiento económico, el fcnúmcno de l.l glob:tliza H. n
I;\ aíc.la del '·socialt 1110 n.: . I", l.1 dt.:sintegrnc1ún, obre to lo en . u ba. c

cultural de los estados nacionales ~ 1, pmencia &lt;l&lt;: los m c.lim d1.:
·omunicación en la r, de b infom1aciún r dt.: la
ono_ muco to h;1.n tran, fonnado ;1 la soci ,d, d en un conjunto ck
rclaoone._ ~n hd rogénca complejas y conrrndictoria-, 9u mucho · de
lo prono. neo: de 1 ram. ci, como de 01 ro. peo -ad &gt;r s ~n ialc: han
re ·ultado cqui\'f&gt;cad s; no ob:rnntc, e imo ha '-Cñalado Bacbclard, "el
&lt;le arrollo del pmsamiem &gt; humano ~ del e pin tu cientitic , ba con. i tido
1 á 1c. m ·nt
en una ·'n:ct1ficación t.k errores"· 1 ~nbr resultad is
c1cntifi n importamc . . L.- pn:ci. amLnt por e·o, porqut.: nunca se
r!antearon prnblct1~. : rm iale. y t:-xprc:aron h&lt;mc tamemc , u. pumos k
\ 1·ra t¡u , un cla. 1c corno ,ramsc1, . eguirá si ndo una fut.:ntc
indi p ·n al le parad anali i , la r ·tlcxiún y la críu a de b ocic&lt;lac.l.

Biblioorafia
.\Jthu cr L. ··D1~cu,i1',n :obre el P n. ;1m1 ·nto Je \monio ;ram. et'', en Badtou
y \lthus. ·r, .\ltzkrit1lis1110 / listónm_¡ ,\ft1tnialt.rtJ10 D1all'rl1m, hl. P. sado \' Pre:en L'
Cordoh:t, ¡ 9- L
.
.
·\lrhu -..,cr l.. Po/4"mim solm \lur:,:islJ/11 ¡
Bachcl:ml

P· 221.

' ,füon f .ti /t1rllfrldó11 dd /:spí11!11 ( lt'lllf m, Ed. , 1glo ¿' X{. \le'\..LCO,

Bobbio , orbcno. " ,-r.un~ 1 \ l.1 Con ercion tk la , ociedad C1nl", en Pizznrno
a. Y&lt; )ero , (,1;1111..-r,} !t,, ( 1t 11nas \ r117tllrS, EJ. P. . aJo, PresLOLL, ' úr iol a. 19~2.

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Gram~c1 \. L, flfllitir11 rl J r1&lt;1d11 ,\fot!,m11. hl. Pcninsul.1, B.1rcdona. 11r3

Gramsci .\., / j \J,1/t'1ialiwm lf1Sl1i11m ¡• lc1 1 ilr1.rfl/1&lt;1 dt Hr11tdt'lt1J (,ma , 1:el. l.autaro,
B. \irc

!(), .

aess_ \., "His111na Jd rérmino ldcolo~i.1 ", de De ·tutt lk Trae, .1 f-...arl \l.1n-,
en H,r/flt7&lt;1 r / :!t 1m 11/os d, la \ 0111,/1,11/41 del ( 1111ori1111r11/11, l lnrm,·Jtz, comp., l.d.
• 1

E.udeba, B. t\1r s, 1%-1-.

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H11111,v 1t.r111fJ,

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19

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\'\' b

1

edi , , Barcelona, 2000.

~la" ,\obrr la Teo,ia dt' las Cir11á,1J" \'ocia/es, Ed. f-utura, Bueno . .\Jn: . 19,

LAFORMACIÓ
APLICACIÓ

CIE TÍFICO-TÉC ICA Y SU
ÉTICA E EL EJERCICIO
PROFESIO AL

;\LC. Rogclio .amu \lendoza
ub&lt;lirem r de Posgrado
hi ulrad de hlo. nfía \ Letra~

L \, l

Introducción
La ime ·cigaci&lt;'&gt;n científica en ~léxico ticn raícc · nagua . • 9u . e
r 'montan a la. contribucione precolombinas n a. trc nomía v b tánica
medicinal. Las con trncc1 ne, monum ·mal . 9t1e aún e e nse1Tan c;c n
te. timonio fehaciente de importante &lt;le arrollos en ingeni ria \
r9wc1::crura: ) n nuc tro háhito, .1limentario , crual s ·uh. i ten
anee mtle contribucion · a la te nología d alimento ..
\ a en la ép ca colonial, las primicias d im·e. t.igaci , n quedaron
· parada de lac; del d ·s, rroUo r enológico; así en tamo que I logrn
académico ocurrían ligados a l~L cát dra d la Real ) Pontifi ia.
nive ida&lt;l funJ da 'O 155 l, le • avanc . en ti:cnt logfa - e bn.: tod la
d extr ci '&gt;n de met 1, pre i . o. y en ingeniería- . e r ali.tahan en ,J
sitio mismo i traba1c , t'.Il forma an:íloia a I qu e urría en urop ,
d nd los adelamos t en lóg1 o pre ur ore Je: la re\'olución indu. tria!
dieron fuera de la uni\' r idad.
En re lid.ad, fue: exigua 1, im·e. tigación que . realiz · en nue tr &gt;
país en durant la época e loma!.
fu ha. ta el iglo . '\,1 [l " ... con d
-t!l

-123

�de. perrar intel ' ctua1 J 1 nueYo mund ) cuanuo_ el ~,llent~) inquj itin&gt; ~
los mcxican • e volc '&gt; al conocimient d la c1enc1:r a. 1, la a~rronomia,
la ce rrafía, la tax nomía \ la m di ina recibieron fuerte tmpul u:.,;; e
nri&lt;-¡u •c1
la vida uni~•cr. itaria, creándm,e nucYa.
áccdr~" Y
vigc rizándos la lab r aca&lt;lé1nica, a la pa~ ~¡ue _e f nnab~n _agru~,7c1c,n 's
\
iníci, ban publicacione dedicada. a dilundu el onnc1m1ento
_
·
La hi. tori de México e. rica n p rio&lt;lo de l . cunc.lac.l corto. 0
largo , 1 porfiriato fue un&lt; de c. os periodo ~a~g , sin cmbarg&lt;:,
parad{ jicameme fue el de mayor dc:arro~lo t ·cnol gico· puc. e cr ª. l
si. tema f, rro,·iario, e extienden I cammo y carretera: a la republKa
en ~encra1
e m. oLida la ducaci ' n up rior,
re . u-uctura la
ni~·ersidad ) fcn •ci ndo ·I porfiriato se crean cen ro. e im,tinttos de
inve. ligación.
.
con oli&lt;l., la
E. rnblcciéndo, e la paz pnsr , ( lu 100,ina,
clu aci · n sup rior :;LL ccnta&lt;lo n un m:1.rco con: m:1cional. &lt;.: reconoce
¡ ncce idad de f rtaleccr la. in,g nierías ~ la tecnicas. ,\1 rcsp cto, e
puede afirmar en la última. déca&lt;l_a de p~1és &lt;l lo~ ~ hu 'cr~o~z_o ~
del 6 , que el ln. tiruro Politécnico , rn nal (TPN) ~ la L ni, r'i1cL1d
Autón ma &lt;le i\lexico 1• \
, umicron d liderazgo en marena &lt;le
&lt;lesarrnll &gt; científico ) tecnológico.
En la el' cada &lt;le h • 5e enr,t . e c.b lugar al nacimicnco de lo ·
po.· tgradn . En lo" st.tenr.a. _ impul ·,1 el ·i:,tcrn,1 n, ci rnal_ ~t.
instilllcionc. d •ducación ·upen &gt;r ) . e le con l'.dc, Ln su ma~ ona,
au on miÍ:l a las uni\·crsiJadc: del país. I .n c. a mism ,1 dt'.:cad,1 :e c~ca d
C ) ¡ 1\ \'T. Lo · ochenta e el principio Jd fin Je!, cconnmía n:l•x_1~an_a
osrenida p r 40 año , la cducacic'&gt;n . ufrc la, c&lt; nsrcuencia al di'it111mur
el Producto lntern&lt; Bruli cn rná: (.k IOº 11.
La década de los nm enta s caractcriz, pe r fe ,nal ·e ·r la
repaniacii'm de lo. ci ·ntí icos · im e. uv;ad res ~11.:xi ,m~,._ ' _:·t·
incrementan en m: . del 60º o los recurso. a la cdu aaon , la tomuc1on
de profcsorc inv ·gadnr s se mm\ m11.an la imtitu ionrs e~ . us
laboraton )', \' equipo, comput, ciunalcs. La íntesi hL tc'irica por dec, &lt;las
. . implcme~te un indicador tcmporal, un.1 rcfer ncia lw,tortc:l obh¡!;aJ_a
parcial. En ella quedan in errada lo. di Unto · mrnnLníO'- en que el prus
intentó p ,r í mismo como much
otro. p_ais .: ulxks.' r~ollados,
bu. car pC1on . de: J sarrollo s ial. El recambio dd conoomic.:nto es

1

11 .\rtcht¡\,l, 1995

cada \" "/ má. dináinico. \ctualm me . publican entre 6 ~ - mil artículo:
de im·e tigacíc'&gt;n por &lt;lí, y la mformación cicnúfica aumenta a una t. sa
anual de l3°,o. \clemá , 1 ticmp qu media entr la generación \" d
, pr , echamiento d I nocimicnto · acorta e n e l n&lt;l,1~L
,
La infonnatica y la. t lccomumcacionc hacen má ·xp Jito d
acce. o a la infnrmacic'm r '-C ha acenruado en la · últimas década · la
tendencia a la globalizaciún en todo · lo~ órdc.:ne . D ¡~Ja u naruraleza
uniYcr al, la ciencia se ha comen.ido en podero-o n:hiculo Je
mtegracion intcrnaci inal ~ cn a unto de cr cicmc unp m:anci, en )a&lt;;
agcn&lt;l.1 d la. r&lt;.lacionc:- emre paÍ&lt;;c . ~ féx..i o no e. capa a L m.: cc idad
dc incorporarse a la 'CDnomü globalizada y la dependencia de lo ·
a, anee. ci ·nrífico: ~ rccnl lógico. e.Id mundo: hO\ la, frontera . fi::.1ca dl'.
la geogra "ia del tcrnr ,rio na ionat ya no pod;-; n e islir má. ame b
t 'cnología de informa ion ~ l.1 relee ,municacion . in embargo, el
poderío crecientt de la tc:cmca, a~í cum&lt; e fuemt. de bi ne ·tar, 1a~b1én
puede cau. ar d. 110. cu,·, comención n.-c.¡uier de má. im·estigación \
m jor c:ducaciún .... La part1cipaciún .icti, a dd país en el proce. o d~
~lobaliza 1ón ewoc· 1111c1 y lo'i mtercaml io múl iple (mer ancía'i,
t ·cnolo!,,TÍ:t. , rccurs s humanos. biene" de capital compnrtamienln'cultural · , _eccét&lt;:n1J c¡ue uponl'n 1 ,. tratado. im rnacionaJe. , ,_x.igen,
para er L kctuados S&lt; hre la has &lt;le la cficienci,1 y compeuti, ida&lt;l, un
tncremcnto ck l.l rmJucri, i la&lt;l l]U&lt;- no puede lograr · ·m los
conoomíenros ctcn íficos y tc:cn ilc&gt;g1cos gcrn.rados ·n lo. entro. de
im·e~tigacion Je la
in'-tltuciones de e&lt;luc.1Ción
upe. rinr. Pur
e n. 1gu1emc, e ta~ sc c.-ncuLnrr, n . cnamc.:nce cumpromcudas en el
proce o Je impuLar al pai por el camino d&lt;. la tercera re\'olu ic,n
ci núfi &lt;H cnolcigica ~ l.1 terc&lt;.·ra ru oluc1on Industrial .
3

Técni a ci n ia

t cnoloP"Ía

oci dad

l ·,I análish de lo., conc ·ptm que ,tl¡uí se abordarían del e partir de
un análi. 1. hi. tú11 o &lt;lL la cond1cillni.:. en ]llL ap;treccn cn el d · arrollo
humano. Aún unndo e iste o su le c,tsnr una confusic'in re'ipc~tn a la
B_ rm~ cr inol&lt;'igica en su dt:~arrnUo, l. técnica prccu.k al inicio d l,1
CJeno.
__ Es la "tc:cnica'' (del gri g " /frb11/' ~ignifica arte, d -. trcza,
habilidad, artesanía, la ca¡uodad o poJu·, al h.1b1to o prncu ~ L ,·inu 1
'L l. d~ \llcmk, 1'N=i

-125

�inrel ctual de una p r na para hacer un prmlucto o art facco)
conocimient ·, método proc dimí ntos, hal ilidad s par. hacer un,
operacié ne p cifica de produc i , n &gt; di. tribuoón:·:
. . .
. .
\ j ten mo. qu c.:I hombre o u eYoluoon lu tonca prn&lt;lu1n ~
pcrf ccionó una ri de t 'cnica parn sub ·i. tir, tod cs:o de man -~a
empírica, d sarrollando a. í la agri ultura y much:i anc _ama . I ,a _c•~ncta
apar ceria má. rard ', ha ta on tirwr e en 'una . ac~~1dad d_1ng1~-ª a
pr ducción de id a , con 1, bú 9U1..:da d la ·i rematmK1on, reonzac1on )
lógica en relación a un campo del ono 1m.i ·nto '..
. ..
.
.
t
rd
n
de
idea.,
la
tecnok
g1a
c□a
la
rdkxmn
b1e
lo~
0
contenido y a,·ance. en el ~r a de l. té nica, como c. fuerz &gt; para la
-olución de ·problema · y aparc.:cc en el .;,irlo XVlll e mo una ~cflexii'in
referida al o cimient e· cruco l.'mpmc&lt; ,
p( r dlo qut: pnmer ·e
con. truy · la máquin, de , apor ) de. pué. 1d . arrollo tcóric&lt; 1 dé l_a ~í. 1ca.
í tenemo qu · el de arr U d la técnicn e apny '&gt; n d cnn c1m1cnco
mpúico y ri nde hacia la inn ,·ación, modificando condtci ine. de
máquina
hetramieota. . l a ci neta, [ r . u parte en ba. l'. a la
ím e tigaci '&gt;n pr cura l d ·cubrimi om de la ycr&lt;lad medúnrc la
explicación d la caus en base a L'l bjcti,·1 lad.
.
.
La tccn logia, pe r u parte 'e un tc:nruno 1n1ro&lt;luc1do en el
. iglo ., '\'111, par, r ferir e al conocimi nto &lt;le la forma &lt;le intcgraci1'rn
m cánica d la. p, rte. de la má9uina-hcrramienta"·1 ·.I h mi re
de arrolla la técnica como una fonna de a ti\'idad, un pr &gt; e o d
r laci ' n con la n ruralcza, para m ,&lt;lificarla ~ de.,,Jc luego l gra . u propia
tran forma i ' n. n r lación a1 procc ·o d ·l de. , rn llo de h1 técnica, e
r

no en u

fa, e :

Primera: d ará t •r cogrn 1,· • 1uc e ·pre-.a nhn: la naruralua
y .obre d hombre mJ&lt;;mt.
egund, :, e rrc. pondc a un mo&lt;lel&lt; ideal, e:-- de ir respecw lo t¡L11.:
1 hombre qtücn:: innO\ ar.
Tercera: . e r ·conoce como &lt;le co. i 1cae1on !onde -;e mmerú1liz.1
d mod lo ideal ) t¡uc viene &lt;;Jendo la f, . l' pre du ·u, a.
E ¡ r ell 1u la técnica propicit' de puc..• &lt;; d &lt;l , ·arrollo ck la
cjencia como ecnologia ohre la natural za ~ de de luego nuc,·os
' l'nn&lt;!ntd _llO 3.
~ Pnm:nrcl, ~otn.

426

conocimi ·nto técmco , a ·i I tccnolngfa ría p1imcro un conoc1mKnto
empiri &gt; ) &lt;le pué n ol 'igico de lo: pro e o . lr'.\ c'i.plicac1{ n . obrL l.l
e, &gt;lución d la r lac1one entre ciencia y tecnología la propon \ 'esuri al
distinguir las iguientes f. es de &lt;le. rroUo:
Pnmera f. , e: la cecnolo!:-,tÍa (arte anal) como RUia de l,

c1cnc1a

(preparnd1gmaLÍca)
~-egunda fase: la ciencia parndigmáúca ~ . u diferenciación con resp ' Cto a
la tecnología en el siglo de la Ren&gt;lución ln&lt;lu tnal.
Tcrc ra fa e: La cicntificacion de la L enología, la indu. trialización de la
CIC.OClél.

iencia y J sarrollo oaaJ ·on d re ·uha lo de la conjugacion &lt;l b
ne 1dad de . a□ facer I l . n:qu rim1cntu mmimo &lt;le! h &gt;1nbr · como;
, i\'i n&lt;la, vcsLido calzad a!imenrac1 n y I de ·arrollo d la 1ntchgenc1a.
hn u bú. qu da consrnn e por encontrar man&lt;.:ra. de facilitar la , ida en
comunidad; las ideas del hombr !,e com·ierten en instrumento. cap. es
UL u·an formar al mc&lt;lio, de organizan~ para lograr el beneficio
col ti, o. \ í p ,dcmo. afirmar 9Ll ·n el de. arrollo d la. ·ooc:&lt;ladc d
factor c.lt:t ' rminanrc ha ido l.1 cn.: ariYi&lt;lacl con tantc y activa dd intek·ctn
hum, no.
' 1 11&lt; mbr d d ti mpo. r moto comenz ·, a f, bncar muchc s
tipo nu vos de bJ to. 9uc . rian útiles en la ca7a, la pe ca y
fundam ntalm ·nt ·n la, jc...l'flCultura.
La &lt;lome ticaciún &lt;le.:: phinta. ~ ammal gcn1.:ró ~ ascgurú la
prndu ción de alimc.:.ntc . l~st 1s h1 ieron pe . il I la e~:tcncia &lt;le
p bla iones má. numcr) as ) en con. cu nci, t gcm:rac1&lt;'m de
exc dente·. po. ibilitanclo la~ conc.L ion · tk un. rccruca má. , ;macla m:
la , }far ría, lo · in trumcntos ) la ar ¡uitectura, entn.: otra:. entando la.
ba
para 1 • a ·ntamiento · srablc · y rganizaciom: e i:il · · , política_
ma. e mpl ¡a con tccnologfa más , arjada.
Cuando en el Je. arrollo d la bummidad e h:ibh: de pro}..l"f'l: o se
d ~b ,. •r de de d pw1to &lt;le \Í . ta dd aprun!cha.m iento &lt;ld humbrt.: obre
l . logro cienu ficos 1111. 1110. 1ut.: le dan un igmficado \'ita! a las
c1eda&lt;le. omemporáneas ~ un uturo prom1. orin d · la bumani !ad.
In&lt;ludablcm ·me a la ci nc1a, I en.amiento tr, n forma&lt;l ,r del h mbn., k
debem ). 1 florecimiento de la humaru&lt;lac.l. ,\unquc no d bemo.
c gamo ; por un lado, el de arrollo científico recrn lógic l al . cJYicio ele la

�"J
b
d
ofermL"dad s
humarudad· m ¡ re n.i,· l . de , ~1 a com at
t.:
cn&lt;l~mjca , ma,ore c. I eranza de , ida, m y r conoctml nt &lt;ld cuerpu
humano y u gran p ten ialidad, d l co. mes, de l?s fon~o mannn , de
las r gi nes más inhó. pit •. &lt;lel m:mdo. P r l tnJ me uempn dLbtm s
.·
n
· u 1·U111·cac·1on
p r nue n po&lt;lcmo. osla\'ar la
tam b1en reco
1 •
,
7
parte ne raúva de la ciencia.
. ._
.
,.
f:.I le arr ,llo técnico, 1 n 1tico y . oCLal f.'.!, una tnlog1, qu nt e
Jetinit ria a fox r dd bien
mun. u aplicación pu ·de apron:cbarsc
imcnrado O difcren e: bj tivo!,,, ba a&lt;lo. en la 1mer, ccir'&gt;n hum n Yla
naturaleza. E. decir dep nd de l • inter e. de lo · grup( · _conónucm,
sobre el r &gt;gre o e· cnic y ·u aphcaci n n m , p, ra trnnst º!1.u a_la
oci dad ,· su cultura. •.I de arr Uo · la r ~cnica en . u ongc~ tue
atisfacer Ío. r 1.¡uerimi ncc d · l..'l . oci dad, . in embargo, en ht me&lt;lida de
lograr ·ati. facer . a necc. idade . e fu ron genenu1clo ·xc d ·me. _Y d
: man ra e empcz ' a hablar de pro&lt;lucciún. \l d cubnr la
p tcncialidad d l exc &lt;l 'nt ·. e generaron l. . nece.
' id, de.
. ecnnomJCa.
.
.
de la producción partir de un &lt;le.arre Uo t en log1Co pnmano, n11 1110
~u dio lugar a la ciencia y la L en _lo~a. En . a medid,, la ·_ociccL d '1 .
en \a cicnci: la po ibilidaJ del d minio de los grup&lt; , a lr:\YC. del pmb
económico n .íntt::i ; b t cnolo ía e ¡ )d ·r. Las ncCl:. 1Jadc de L
pr ducción mat rial influyen en el de. arrollo de la cic_ncia a trn, é. &lt;ld
pri. ma del r ;~m o econom1co de ~a ia. snc1L"dad c&lt;~nc1-ct:1.
imultáneamcnte aumenta en el ur o &lt;le la h1. tona la d ·pendencia &lt;lc la
ci ncia 00 r p ·cto a las relaciones oci.ll . . La ciencia ac acla ycz m:s

bajo el contr l i la -;ocicdad , eJ Estado.
La micr ele trónica ha podido rcemplanr no . olo aspe to.
im¡ octante. del trabajo manwll, sint&gt; también del intckcwal \ con ·llo -;e
ha dadc una libcraci ·rn ma i, , d iUt:rza de trab:1¡0 1uc, e n mu:Yo.
j ·tema, de organizaciún y admini!.-traci&lt;' n dd trnba¡o ha ~cncrado
f nómen
ocial s 1ue no pueden :. r mitidos ~ t1ue abarcan de &lt;ll el
l tr 1, ínJtc .. upcriorc:, de eficicn ta produ u, a, ha. La un Je emph.:c
important que cu dona habilidades ~ .:1b ·re::- de L"Ct&lt; re. ihrruficari\m

d trabajadore · , de la pobla iún' .

L ant n )t no obliµ;a a p ns.u 4ue 1, citnc1, , la técnica ~ la
t n logia qu d linean d de . arr &gt;lk . oci-11 · Jehcn de , e~ de. d , u_na
p r p tiYa de la étirn • o ial, parece utópico, pcrn en la , 1Ja { racuca
dcbemo · ,pes, r los camino, de 1, modernización; ·n sint . 1 , d ·btmo.

pug~nr por 9u e rran forme el conocurncnro (ci ·ntítico-lc nolog1 o) en
llll 1~ trumemo del bien ocial. . obre la rclaci m , yue 1:1 Ctl·nc1,t y b
L&lt;.cm a ban de guanLu con el desarrollo social L",istL"n tfü cr: a
propuesta t ·&lt;' neas ut o m:spondcn a las 1gwl'nie: nrrn:ntcs en
matcna de planeaciún.
. La de In c1enutico libcrale , qul tient:n ·u pnncip.tl intc1\: · u1 d
crec1m1entr d ' la ciencia u1 ar:is tk J.1 c11.nc1, n,1&lt;;ma r donck ta
recnologrn tendría un cur o aucomacico. .sta po. íc1t'ln :e oponl: a
cuak1u1 r inrcn en 1{ n oficial t.:n lo asunros cic:ncílicos como , 1 .e
tratara de una , 1nbción al derecho a 111Ycst1gar Librcmc nrc, on mas hi1:n
par~t!•~rio de la t\oluc1on de Ja cienóa ligada al -.;1. tema mundial; C'-&gt;ta
p &gt; 1c1 n comc1d_t._e m la '\pre ion "la ciencia no ucnc frontera.' ~ por
ende con la. poltuc, . ck la glnbalizac1on a roda co ta.
. . Otra ttndencia e. la de In e cnoe onomi a. quc cnn. 1d ran a la
c1cnc1a r cspec1almLntc :1 l: cecnl&gt;lo~a como ml:d10 para . cderar el
el ·-.arroll socioecc n 'imico ~ proponen b inref\·encic'&gt;n dd e taJn para
prom \ er d cr c11111cnt _&gt; de las acll\ 1dade. científica. ~ tecnológ1c:1
. ubrayand &gt; la 1mpnrtanc1a &lt;ll lo. 1nrer · c. nac1onale .
Un rcrccr grupo proponen d crcc1m1cm1 el ~ 1.1 c1enc1a , d , la
conomía, ¡ ero no relacionan esto al de ·arrnlln nacional ~1110 ubican d
cr&lt;.c11rnc~tc de ~a acnctn con objetJ\ o. en i mi. m&lt; ,, umo algo , jeno a
una polit1c~ nactonal, pu1. lo considera c&lt; mo un proc •so autonomo yu
no d hl' . u1ctarsc :1 otro con&lt;lícionamicnto . .
in embargo, d anahs1. de la: pnliúca-. ¡ úl licas en maicna de
c1tnc1a ~ l&lt;:cnología 11ene l]Ue conlt'xtual1zar. e d ntro Jd mm 1111in1tn de
re lirl'C ion.mlil'nt&lt;&gt; de la acri,·ida&lt;l ciemífica , t( nica. L to e. ,1 parcir d&lt;..l
a?otam1cnro de la horJLnntaliJad en la ciencias particul ar 1.¡uc dur.rnte
, 1glo. solo era tra 1-,rrcd1da por la. matemáticas. l--,sla nue\ a , 1 100 tk J
ac:i' idad cien ti ica ha pa , do por dtn:r,a. llapa ·: t ran ·disc1pltnancdad ~
ma. tarde l. muln&lt;l1s 1plinarir&lt;lad.
·
.
T"dº lu anterior, 'it: rrop1cia tras el derrumbe de l.ts tronti.:ra
antiguas dl' la. iencia par iculart , para propiciar ru\'er as fornu: de
wla~oraci,~n. e int ~grabiltclad u1 l, form as de conocLr. L.1 .:;e~und,t mit,td
del , 1glc_, , , h. . td&lt;} r ttg&lt;! d_ la rc\'olu ión rn:ntifico técn1rn yu&lt;: ha
acon_t -~ido en lrc: t. e pnnc1pt1lcs: L rc,olu ion elcctrórnct, con la
apancion &lt;le la: comput, dom. , etc.
. El de. arrollo de l.1 mfonn:íti a, con t(ldas la innm ac1onr en
mat na d si tcmatizac1ún. Las innm ncic ne. Ln B1olc gía, cun dl\-cr'-&gt;1
e

�ap rcacionc n ingeniería biológica ) bimccn &gt;logia con arnnc~- de
divcr 0 , cip y ori mación. . ta revoluci 'n cicnúfi:o técnica C ~e
materializa en l desarrollo ocial a rravés d &lt;ln ersos r_a gi ,s, que
podem
explic r , i: e manific. ta a p, rcir de c.l1, ·r a turm~1· que
,•inculan La inv . tigaci · n y l d arr Uo en la , ociedad . . Prop1c1 ~n
cambi n ¡ c nt nido &lt;ld trab j( d I h mbrc, puc . e m electual1za
profondamcnt y modifica la · form . de
del ujc'.o q~e rra~aja . .
curre un c, mbio en la &lt;lireccion &lt;l la c1 neta - pt op1c1a u
industrialización- m dificandl objetivo ~ funcil ne .. La indu tria •
com·ierte n gestor de la ci ncia, demandando n.:orizac1ó~1 sobn: lo.
pro e &gt;. pr iductivo •. En bm, a t l lo antcrior, ' pued ' at_ir~1ar 1ue la
r ¡ ción ci ocia, técnica ) · ci ,dad, e explicada Je manera di. uma, antes

~-'.Ja

y dc ' pué d la mü, J del siglo ~ •.
.
•
En lo ci mp acrualc c. ta rel, c1on no pu Je cr _abordada
¡ ual en tod ¡ . paí. e~, l u s un cierto tipo d d . arrollo cec111co pued
ser útil en un paí y n cant en otro que ti-.:ne discint &gt;. prnbkm, s~ _
E. p r ell que \ modelo lineal Je &lt;l ~ar: 11 &gt; ya no es . u t1~Kn te
para explicar la r laci · n el cí..:ncia, t · cnic,_y octedad _qu~ conceh1a yuc
el de arr llu ci ntífico pr &gt;piciaría n ce, anamt:nt d l cntco y este el de
la proJucción, 1 cual no ha ocurrido 1.:n difrr nte p,,íscs. . . , . ,.
. por cll p nuno r cup rar el conct.ptn Je "CLen~1a util . es
d ir, contextu, }izarla a la realidad .· ocial de cada pai.. l ·.n nuestro
crit •rio, d pué · de . iolo, de triunfo\' de optimü;mo. la cicnc1, ahora
está llamada a rem cliar y curar la paml ,gias del ·ucma 111Ju. tn:tl
mundial del cu con tituyen ·u ba. . \licmras &lt;-JUl ante_ se , da a la
ci ncia aYanzar de forma estable y , gura en el conocimicmo ~ control
obre el mundc natural h ~ pare e cnfr nt:u, c a much, s inccrci lumbre
en 1 &gt; asunto p ,liri : d l ríe go y del m di 1 .1ml 1~n.tL . l::.n _re. ~-uesta :
esto &lt;,e c:rán de arrollando nue\o e·ttlo. de , - ,·1tl.1ti c1ennhca. LI
enfoque rcduccioni ta analítico, que &lt;l1\·i&lt;le a los sistem,~s cn ~c~cntos
e, \a \"C/ m.t, p1.:qm:ñ , e. siendo suplido por un ·ntoque . 1 temt o,

r:

intéti &gt;\' humanL ti o.
1:as viej, &lt;lic Lomías ntre IC1s bcch s y los , a\orc. , \' cnrrc el
conoc1tn1 nt } l. ignoran ia e. rnn '.'11 ·ndo , u1x·rad. s. Lo. , 1 remas
n. curales . e r onoccn como dinám1 os ~ complc10 · la inteniccioncs
rc:laci nada, e&lt; n la humanidad
n " mc:rv; me,;'', incluyendo a las
propi dades dc la r fle:,,;1ún y Je la con rndiccic'in. l ,a cicnn que re ulta
aprc pi, da • e ·ta nuc,·a con lt 1ún l':--tar: ba . ada ·n lo suput tu, dl'
-1111

1m~~cclicibilidad conuol incompleto ) en una pluralidad de p r pccttrn.
l ·gmma.
.
. L acti, !dad d_c la ciencia del e ahar , r d manejo de las
tn emdumbn:s 1rre&lt;luc1ble. en 1 e )n&lt; imi nto r en la ética, , el
reconoc1m1 nto dl difc:rentc'- per. pee i,·a legítimas \ de formas de
con ·r_- De e,;ta
' □·c~ . e 1,ac ma_
· anal,,ga
, · ,i la, obra" de
. • 1·1i1·m·
. ,~, su prac
une OClcd_ad d mo~ratJ a, aractcfll:lda por la r~rucip, cion extcnsiva \'
la ok-rancia _&lt;l
c.ln-ers1dad. 4omo ahora I pmce ·( político rcconoc~
nuestra. ohligactones. con Ll_- _r nera ionc · futura. con otra , especie y
~ · h cho _
co~ ~) m,: ~º amb1 nr r:nundial, la ci~ncia también expande u
1• n, o de mtcn.:,,;. \ 1, 1m &gt;. en m c.ho &lt;le una rap1J, ) pr fonda rrans1c1ón,
por tant no . ~)d mo pre&lt;lccir u re ulta&lt;los p ro podemos ,1,udar a
n.:ar la cond1 1one" y lo, in. rrume11t ' inccle tu,¡, mediante lo~ cualc.
SL p_
ue&lt;la irianejar ·1 pn &gt;c . o d cambio para (;] ben fict&lt;J del LTIL·dio
amb1cnt global ) h: la humanidad.
La cl moer, tización d e L a, pe to de l:l ciencia no _· un
problem~ ~le benernlencta de gn1p JS formad s, ino (como en la esfera
de_la ~ Uttca) el lc;gro de un . i. rema que a pe ·ar d • • us indictencia. , c.
mas ~t~G\z p, ra e,·Jt_ar l&lt;!s &lt;l '. a. tre resultante de la au. encia pmlnn~ada
de _crmc. • L, ,pencnc1a reciente ha mo. trado &lt;.¡uc esa presencia crítica
s 11~1pona~tc para la . olucic' n d lo a:unms p líticos dc riesg l , de
mecho , mh11.:nre, tanto como lo c. para la oci d d.
' ·
. E. t 1 se hace aún má. compkjo dentro del pnm:. 0 de
~lol _alizac10n, don~ • la politi , ) la e onomfa de las gmnde. potencias
reone~tan l.1 c1cnc1a ) la rccn logi, cum ekm ntos de &lt;lominncion hacia
1 . pa1scs d · menor &lt;le. arrolJo.
hl comercio gfobalizado se conviert a ·í en una e trate~ia de
•. _lu ~e recur. o. natural s ) financiero , , a entuando las ab1: mali..:.
clilcrenc1a entre: l&lt; . paí c. rico ~ pobre . Desgraciadament , 0 m:L bien
co'.11 . pr ic ·~o · aso iados la globalin i , n e ac ntúa , la par O en f rma
&lt;_: 111c1d~nt.e con el el bilitamiento del
'1-.stado le bien star" , d
t rralccm11 ·nto del ncoüb rali . m&lt;, l
ual propicia harn1 el intcrit ~ Id
t rcer . mu_
~d política. d • entregu1smo en tratado · internacionales. J,a
gl balizacinn com pro e o proba! 1 mt'nte . ca im:, crsil I en mucho •
as P c,t .' . 111
· em tJargo ante la falrn tic omrol . inr rno \ l,1 le. im.1aldad•
con. m1ca, . e ,.·ta· prop1o~nc
· , · 1o t_·orm;lr un intercambio
·
ci
comercial
lJUe

!ª

pone n ~ li¡...rr l. s e 0~01n1a: autoctonas) la · fuente ele trabaj &gt;.
Ln e ta rda H n .
mc:rcia! · , se leja · ' ntir en muchos

�.

a pect

I u· indebid de la ciencia ) la tccn logía en W\'crsa. área~
olo moti,·ada por la bú. ¡u da Je una mayor ganancia. 1: n e:ce ca~o ·e
ncuemran múlt.ipl eícmpl ., como la agricultura con la prnlif r.ici ·m
d alim ne &gt;. transgen1 os CU) e e m. umo puc..:Jc tener di, cr. as
cons cucncia ·, o h cndcncia a fabricar en ba:e a la "obsole:-n:nc1a
planeada" , olo para propiciar un ma ·or cnm.umu. P re 111 duda, ·1t,,rnn
riesg ue ~e com: con l u. o mdcbicl &gt; de la tecnología c. cuando lo
procc os indu. trialc implican un marcado d · cnoro Jcl mcdin :-imbitntc.
La e nt.aminación del agua y &lt;lel aire. . tst: om in.it.: ndo en b ~,-rnn
am ·nan d l. humani&lt;lac.L a c. u:a &lt;ld dc-,arr&lt; Uo iodu. t1ial.
E te fen · meno • e manifit: ca tam ién en la dc!&gt;trucc1on de
co i cem, como con. ecucncia de la obten ión Je 1muerÍ}lS pnmas para
la industria, pr piciando a í ~,rand '. ti set¡uilihrius, 9ue en un fucurn
traerán e n ecuencia. fatalc . modificando d cur · &gt; Jel de arroll &gt;. l ..1
guerra es .in duda, la expresión mas, ioknrn del de arrolln re nolog1co y
qu · en mu h
oc, . ionc; -;olo e, promovida con pmp&lt;'&gt; 1to k
dominaci ' n: de . aqueo, la de Ir,,k, \'ietnam, ~kdi &gt; OnentL et • son

amp 1mua . . sra extt.:n 1 . n de la leo-i
°· □ mid ,1- 1 .ª nue, o: par □ c1p ·mrL · en le1
dia1ogos sobre poli tic-a. u ·ne 1 ¡ •
.
' ·p·ira la•
. d. d
• ,
mp 1cac1011es 1mpc
rmmc. canto
· ocit.: a om &gt; para' la cienc1a.
· e-~on un respeto mutuo cntn. la di~ •. 'ptr p cu, ,1 , t &gt;
J
. .
rtrt:nt "
.
' . l m1a c c mocum ntu cabe h1 po. ib1lidad &lt;l , d
11
Ltn dem n te) . 1
• ·
e esarro a1
u mo ranco renuin \ eficaz n la ·'d
d
I
.
n ue,·u rcro
·
' '1 a
a. ciencia . Lo.
,
para 1as ten ias ucdcn entonce , com·ertt .
1
uce ore Je ¡,l. 101c1,1
· · · 1l:~ Tr,1nde" •·conc1u1 ta ·" co
rse 1 n o
1
.
•
· ,1d
. ._ . ,
, · - , mo a enttrml:t d O l
¡_; 1ac10, a
ar un, . ig111ticac1on imbólica \ un . dO
a, entura a un,1 nu
•
,
' ·
Sena
rl!norndo dL
, 1gcnerac1011 para la ciencia del futur

132

,,1,

r

pro rrcst&gt;--. n

•
º·
i.:~°¡, 1a _r~ nta'
d dcsnrrollo in lusmal han prop1ci.ldo grnndc

, ..
,1 \ • a 1uman,1, pero hoy 'iL: ce rren grande ne . , ,
.
util1za1nnnoes comrolac.h,
.- . . ·.
1
.·
•
. go 'il , Ll
se ·u¡·•·r ·1 1
l
, . l:¡t:1c1c111 en a. divi.:r .1 · 1 roics1 &gt;ne no
. . .. ' ' os ' .1 or ._. ti ·os l ue
..
1 pu .e1en proptcw
am1ónico •n la .0 1L·,htd.
un dc arrollo

' ohn.: _e ·tl' punto Je' .tlorncion er.ica en ..•·1 ..,, 1· ro 10
· ¡1ro -csional se
h II
l
a J arn tn e . 1g u11.:n1L: aparrado.
a a tivid d prot ional i ntífic
ocia!

i

mpl s de so.
También y sin &lt;lu la alguna, ntrn fac ·ta de la omerciahzaonn d ·
la técnic, con propo i os na&lt;la ;rico:.- i • numtie-.la en la promocion Jet
,.-ici &gt; en di\'er a.:- forma. como el lcoh &gt;l, encn anti.'.. , etc ¡uc pr )pici,111
consecuencia. fatah::. en la ·, \uJ, . e brc o&lt;lo d • lo, jo, ene,. hn el eq:1do
· n rmal' dL la ciencia e m n ·jan las inc rtl lumbre · auwm;uicaml'ntt.:,
lo ,·alore o&gt; , L comentan , no ·e
uchan l,1. problema
fundacíonak:~. : e: reL¡uierc una cien ia donde In , :t.lnrc no t
pre, upnno·an ·ino LJLIL se hagan explíciros. Donde d moddn de
argum ·neo I mítico n &gt; ,\ una proposición formalizad,1, ~1110 un
di::i.logo inc rncti, o. L.1 cicnci,1 par;1Jigmát1ca va no puede 'il'.f ,tLJUdla en
la cual la localización (en lugar ~ tiempo) \ d pmn:so son irrde, an ·
par, la xplicaci&lt; m: . l .a Jiml'.ns1on hi ton ;t, inclu\'endo la rcill.: ,11111
obre el pa, ad &gt; } el futuro le l hunumd,td se l S~,\ , oh tt.:ndo parte
integral de una carnet ·nza iún cicnufica de: la naturaleza.
Cuando a los asuntos &lt;le p()ll\trn ,e a¡ l1c,t la tl·n ta, e ra no
pu •de ofre ' f crtidumhre t.:n SU!&gt; recomL nd ,Kll&gt;l1L'", , lo , alnn:s Lll
confli to en ualyui -r prn e o dt.: torna lk l.ká,i(;ne" 110 put.:dLn
ign rar1s ·, in luso n el propio rnh,110 dt 'Olucion lk problemas. l ·.n c.,t ·
nuC\"O tipn &lt;le cimcia, la cYalu,1c1un dt'. lm resultadm ·1enuticos
requerido. para la coma de &lt;lt.:c1 iones c"\.1µ,c una .. rnmt1n1d.1J lk p.m:s

j

t. nica ;v

'

•

al ra i · n tica

•
,ib ·, 1a. pnitcsioncs
ti nen sus orígtnt.
en la
orga1111;1c1&lt; ,111.:s ,grL111ialc . \ t.:n su en&gt; luc1ón
.
h,tn tcnid, • un l
mtlu~ncia en e·1 l.e
1. _' 110
. . 11 0 } tn11ak:c1m1tntu de la 1 · • gr.m
c mp 1.e 11 t
I
l. os are, : &lt; 17,uc
&lt;en:
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t 1rma iún
proicsional en
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1
.
I, ,; urn, 1 1d.1de!&gt;
. .
'
s \ a. pr,Kt1c,1-. pro es1onal ·: 111' er ··1s
coma1ur1v, sdclm ·r adc,labornl.
. . \ a ,1 'ª
Ct mo !&gt;l..

profe
1ún '•indcfJ .ndi ntt:mcnte
,
Je su imp irtancia \ \'alnr ·n
el mer a ina I·
L raJ
c,o
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·
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· ·
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\'Ín ·uh Ll •ra&lt;l
1 rel¡u1.1m e&lt;.: orden mstiru onal LJLIL
ut irr,:1n1·•·1g1 ,', o(lJe _dl'l~am~~o ,Jclanzado pm un campo c1ent1fic11 e in el
'"
1l',lJZa 1 )n
L t:
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un ~en 1· 10
t: pe nfr a ¡ "
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tnc .. 1rescnmn un norabk gra&lt;lo Je msmucin;.;;l~::m· ·~:
p, d~J Iecn1ca. 9'" U(»nc una pr ·p:traci&lt;ln ._
..
l

r:o: ·

pcciah✓.aJa.

técni a _'Ln LI ~1,~lt . 1s -~ lo, rasgo_!&gt; c:tn iak . Je una pro!" ·su· n cit.:nt1fic1J• . pu dLn d1sungwr lu_" iguientcs nsptcm::
1.1 pruncro es d k l,i fmm.icion téct .
umpct&lt;;'. 11 ias (:abcr ·,;-hab11JJ , 1, ) d
I nea LIUL' ·rn1 smu~L' LI ,lrl'a de
,lL &lt;.:~
me. t.: en basL a l.t rn t nali b 1
''

.( l . Í Unt1J \IICZ 1 1 R.

lbv1.:1z. JIJ'II

\'tlbm1 1'JCJO

..¡33

�cogn s 1ri,·a, l&lt; . e n c1m1cnto · . aplican : un camp ) &lt;l ccrmm. d 1 1ara
h oluci · n de pr bkma~.
El e un&lt;l 1 m nt
I dominio de 1: tr, clicíon culrural, Je
ompr n.1 · n y la habili lad para unlizarla t.:11 algun,1
u. práctico.
[.! terc r elcmcnt de una pr fc. 100 a reditada e &lt;.¡ue •.,ta del e
d e mar con m elida in. tituc10n, lc ck. conlr I qu
ranáccn qu d
cj ·r icio y pr: ctica d l. citada., e&lt; impet neta. rt:cnica: e , an a d dicar a
a tividad
. c1almenc t(; p in:. ble . .orno e ha J1 he, k tr
·l m nto~ on áruúni · d · la prof • ión on L""-Cll ialc , no· rcfcnrcmo,,
. 10 mbarg , a e t úlum por la impli aciont.: · "º 1ale quL ucm.:n b
pr: ctica prof ·ic nale. cuanc.11 &gt; c'\.i ·r un u o 1ndd 1(\ &gt; JL la ciLnc1a , l.t
nol&lt; gfa.
L • o. parccc &lt;.JUC, t, nto l,1 L ni,·cr idaJ como lo
organnnn.
prot ·innalcs Jcb&lt;.:n acend r i ttmácicam ntc 1. iom1,1r1on cuca del
pr ,~ _i ni ta ) jacer ngilancia p,ira garan izar LI u D ocrnlmLnrt:
r~ p n abl • de la ciencia ~ la tt: nolc gi.. l .os a ·pL 11 &gt; formam o y
v, lor s que e d ben u1dar con titu~Ln part&lt;.. ·. &lt;..nc1al dd curnculo y del
perfil d • e~ · de cu. k¡w ·r carrera.
He\ día
pr&lt; pone formar integmlmLnr ~ .1 futuro
profcsi1 ni:ta : ce mpLtitiY a ni, d mundial, n ialmcntl. respnt1 .1bk.,
r 1 rance. a la dn Lí. 1d,1d ulrur, l, d ,1critud crío a L' inno\'.ldorl' de u
ejercicio pre fe. 1onal. para dark pt rtincn ia ,1 nuc tro programa
acad ··micos.
F n d mundo de la tl! m 1 gia. donde el conn·pro p ·rnm:nci,1
adquiere aspecto de gran ompl ·pc.latl n la fom1a ·i, n ) 1.1 prác11c1 le:
una prof · iún; ·. a&lt;.¡uí donde .1 • u , t:Z, la LSl. 1 cz Je rL ur.11 , Ll
in r ·memo ·n l,1 ne ·e ic.l.l&lt;l Je lo mi:mn: x1gl. nw:, e,._ ·nr&lt;. rn ,s de
e,·aluación n torno a la di 1cncia dL un pn 1g1.1m.1 ,te.id mico.
¿( ué hacer en la ·&lt;lucac1ún profcsion,1I ,llllL l()s n:tO'- lk l.1 úd..1
ocia! y laboral &lt;..n d mund &gt; globalt/., do?
~l · p,tre: L t¡uc, en pnnc1p10 h.1hrcm11 tk r&lt;.'.conn "L"r u
ompl ·jid, 1- ho~ rL ul a m:i
nmplic.1&lt;l11 , Í\ ir L'll .,, 1nlad ,
Je mp ·ñanl. profe 1on:llmcntc pnmLr&lt;&gt; p•&gt;rtJUL el i111h11n d el· ·1o;1onc.
p r. males ,;e ha expandid( ~ ~eguntlo porc.¡ue lm c1111h1m tt·cnolngico~
. on ma. fo.: uuuc-; \ l tr: bajo tienL un ontc 11 &gt; glc ,1 al, J()mk a uce.
no híl hontno lll lu¡~arc. fijo par. d dv, mpcn11 ¡~rnfr i01ul
l : op&lt; rtuno enion e-. retomar l.1 prnpm: ta de form,1c1on
0

imt:1..,rral · "la . up r\ 1, •0 u como utopía'' a partir de ]a-; 11,ui ne._
onLntaC1on , para l. forn1ao&lt; n n 1' 1wnno tk una d1mcnsu·in pc,liuc,t:
I"'
i in d una lim t rNon
. · poli ti• a u . retome b unh &lt;. r ·a!Jdad
o ,l propue ·ta mas nnp rtante del humaru.·mo
• 1.a fii rmacton
· de un, Jim n:100
. . qu .. reconc zca como
onom1ca
m ralidad J, trl'mLnclt de ii..,iu. ldad
l d
ce n e ucncia..
,
n ,1 hlnl ucíon del ingn: e y . u.
•

•

L:tmforma
l·

f] r e n ,cimírnto J 1 &gt;. gr,, es 11robl mru·l
econ rrnc &gt;
• . · ·
&lt;¡u ~ ck ,urollo
, L, ptop1c1ando .il m dJo ambicnt
alJ.d·1 1 tl•· , 1·d.1 '
e1 sam,Uo pleno.
· · '&lt;. '"

• \ 'alorvac1ón
J 1a mit' ª" re 1act me, cncre 11
.
del e-;ru lic , d trabajo) la , ida familiar.
• R{.:conocim,emc •1 la clif.
·
·
ie la r &gt;lcr: ncia. '
&lt;.:renaa o 1, 1~ ttrn a. fomrntando lo. \'alorc
• Re&lt;l1men ionar d , alor dt.: la alegría ,. la lib . . J d
ce ncra las fr rm.1-; h mogencizador·1, d :¡ u..:1 .. et ~a d I pLn .•urnenco
'
•·
• lillZ c1 &gt;11 e u mpo.
\m e tu no on e lo h e .
d J .
actual •s h
.
· artera. e tuturo sino t.unb1én l.1
rí tica , . lt~L _ce la¡ man u~1a nueva lccturn de la realidad -;ocial ' de I·
P'
• I ro e 1una s a efecto de d u
·
.
.
··
programas.
• r run n ia , 1 ce nt ·111Jo d . us

Re9u ·nm 1• H&gt;h-u cxphc1tc · 10
·
la ,lcatud . lJU 1 ..
·
&gt;
_proposno., lo conoc1m1emo:- r
L p ,lOI ,lmo ·n lo r ·rtJI . dd .
&lt;l d
pmf,.ional \ 1 ·nsar t: tt: r ·rfil
c~rr ·..1 o e una carr n
I
·
- ·
t.: 1 no o o en r l.tcJOn a un •·
11 I
rno en rckren ia J. 1 "id . d 'd 1
c.1mpo a Jor.1
a fin d • cuenta. cot~o &lt;l: 1111 (1, t ua ) '-~&gt; ial de.: 1 futuro pmf l&lt; n,11, pu&lt;..
e 1'
rt era \
a set L1na
un, carrua d \ ida . .
b'. .
, •
•
, carr ra pr t smnal es
~en
ando
ltl la torma ion profcsjonal comp r ·n ,
1 n 'SI' t:nlldc
·
tt.:.
1z
.. 1
• •
• i, no
parece 111t ·rco;arw. la propuc r::i &lt;.Í&lt;: R1 u 1
9
' .man u J1tcr n 1ar Ln r l:tci11n al crlil &lt;l
.
-1pt:rfil pre fes1onal ,· d 11cr~-11
.1 .
.p H
t f&gt;tr o lo do elt:m mo :
•
1
a auem1 o.
.\írcntras 4u, 1 I 'rfil prof J00 1I d capacidad , h· bili. 1 d
L'·
dll1t' lo
on &gt; im1emos
'
'
'
&lt;. ª t: \ ·a tttude re
ti
·'
prá rica.· de un ·tmpc · ·t- .: _1 I ·
&lt;.¡u n º· para ck·arrollar la
l pro C. l&lt;&gt;n;u l t: tr I lJO j
a la forma J. n J'
. . , ' , ' t: pcr C1J ,1cac ¡ ··mico rcfürc
un,
C,OCJU)Cla (; JC
oci·tl
,. .
n ) imicnto, , ct1tL1cl • \ , ·al
•,
• , \ po ltlca e n b.1. e en
'
re. par,·t •1 &lt;1c. arm 11 o &lt;l .¡ md,,
·
. •
J lu en un

--------

�medi cultural y acial.
E LO ignifi a qu el profesional, ad ·má de &gt;nt'lr con de. m.:n.
t 'cnica ha de po ccr Yal re. y un.a c nci ncia o ial para de arr llar e
en I mund l.ab ral · con . u pr pia c oc pción de qu el mun&lt;lo ca
capaz de ten •r un vida pl na.

Es reclama de arr llar n e1 . tucbant1. la crcati\"i&lt;la&lt;l en la
lución d pr bl ma a í como la di, po:ic1ón a trabajar en equipo lo
qu implica p ibilidad d e op ración pero también Je iuic10 crítico,
para &lt;li crimmar lo que es c. ncial y tener b acátud d manife tar . u
verdad ante ituaci n
spccíficas culu,·and 1 así los , alorc · de la
democracia ) la tol rancia.
Decía anees qu
imp rtante yuker exphcn lo el mento
e gnitiv , , aloratiYo., in trum ntale y actitudinales d I cun-ículo, para
que formen part de la cultura m citucí nal, ·e requieren a mi juicio dos
elem ntos adicionale :
Primero: reconocer que la formación dt. actitud'. y ,~:tl irc~ en
nu ·tro. alumnos no [unción de una ol, a ign, rura, sino de n da la~
que integran el plan de csrudios, lo cual reclama por supuestt que la
,;, i{m _ubre l aprcnd r a . er ·n cuan te , la fonnacii'&gt;n Jt.: actitud' y
val r s e5té permeada a to&lt;lo el urrícul , en formn yertical \ horizonral.
Lo anterior implica una con. trucciún col cti,·, tanto del perfil de e.rre &gt;
c mo de la . elec ic' n ~ organiza ión de ontenido a e. to propó it s
f rmativm, e. un, tarea Je todo lo· que in e~amo, la planta &lt;lo ente de
una in tituci&lt; n.
~ egund : rcconoc r que n 1 "aprender a si.:r" la fom1aciún de
una acritud criúca ocup, un lugar r lenUlte, implica la ·onform, ción Je
una concepción d ·1 mundo en el alumm . la cu.ti era n:sulta&lt;lo d . u
pr pia historia, dd análi i, de las situac10ncs s &gt; 1alc ~ &lt;ld análi 1s de la
reaLidad actual. L' na actitud rícica t:rá contraria a la. lien.1ciún.
El juicio crírico e lo que pe ·ibilir~1 una ruptura. es lo que pcm1itc
"lih ·rar a los ujeto. d aqu l\os factnrc.:. indiYidual s, in. mucionales o
ambit:mal que imp1&lt;l n \Tr nue\ a .1ln.:rn,H1Ya. 1..k acoon o bú queda d
una nueYa c.,plic, ción' (,\pp. 1985). L. d c1r la l úsqucda J · nuern ·
. ignificad . Por e t la forma i&lt; n c.k imfü idw,. innO\ ,1clores
inY tigaci,o. ) empren l ·dores dependerá en buena medida de la
formación d la capacidad de ju1c10 crítico.
La , p ciclad critica e contrapone "al caracter pa " ·o del :1lurnno
fr nt al c o cimiento pui.: . sospecha &lt;le aqud LJUL licnt: la rl'sput..,ta

, cabada, unin.:r. al o la nluc1ón a codos lcL problt'ma ".
. 1'.o onrribun: a l. f rm, c1&lt;m de una capacidad cmica el
automansrno
omo re..,puest:t l'.'.ducat1Ya, 1ampo u la'&gt;
ficicncia,;
bur&lt; muca-;, lo e rporaLivi. m&lt; . 111 la. canonjía como fi rma. dt:
, . cen. o prof sion.-tl u académico, pues cnntribu, en m~L a la alienacic'm
que la criticidad.
·
I:.s p r ello 9ue. no e ·utic1cntl c,pr . ar en nue tro plan de
~srud1os el e.le co ele ~ormar una capacidad crí ica como \'ertiellll:
tmpnrcance e.le! apr~mJ~r a ~~r, . ino 9uc c. necesario qut e ro forme parre
de_la cul~ur.1 dt. la 111. t1tuc1on, de nu . Lr. práctica. académicas, ba. adas
ma en t rmas parcicipati, as de büst¡uc la \ c in~tru c1ón de acuerdo
que en J a 1one. Yerticale , ~• que to prácric:1 .. e. imulráncamcnt~
ecom·&gt;mtca ~ imbólica actuamos a trn, es de ella r le Jamo significado",
Je ah1 su imp( irtancia forma ti, a.
·
L anterior de nue, o se c &gt;m ILrtC n un prnl lema d1. todo..,:
ma . ~ro"&gt;, alumno y aut~ridadc de la l'.SCUd,, que adcmá la · propi,l
, ut md d . _de la ecrccana &lt;l L&lt;lucacu n Pública nos i.::t:in pidiend,, en
la clal orac1on de pro) eccos ele desarrollo, mediante fotmm, part1c1pati, ,1s
n la con truccic'ln de ;1cuerdo ..
. • on ·monc ,s b . actitu&lt;le. crmca. y panic1paU\ ,L, la: yuc ir:ín
cnntormando un , prcnd r ,ti . cr má. cuc'-tionadore
con m·í
dis~o iciún a tomar d control &lt;le la ,ida personal t. rn~ rc. ar.L ~n
me¡o:ar. las condiciones ) re. ulta los de rral , jo de la , ida ·ocia! ,
acad ·mica.

·

, _. . , \'i, inio. ho~. .n ~ Lex1 o u n:t nilidad ¡ olítirn d1 tmca a la 1.1. ue
exi~~o durante los últimos Sl.'senla a110 , cJr; eterizada por un discurso
~olmco hcgemornco \ único &lt;._JU · L1'-Í~Ía di. c1¡ lin. ~ c m1rol como ,·alorc.
tund_amenc: les. ,\me so d p,1pd rcpro iuct1 r de la ·ducacion era m:ís
cnc1~0. Los tiempos actuales, car,lCtt:riza&lt;los po la di, cr ·1&lt;lad r la
p~urali&lt;lad r · laman la form,lC1on ~ el r( 1rtal ·c1mienw de rnlorL
vmc.ul.a&lt;lo~ a la inclusl\ idad \ la tulcranci, , como ori ntacionc~ tk la
pamc1pac1ún pulitica. 1,a di,crsida&lt;l implica m.n or compkj1 l:tJ c.i.mbien
para I educac1 · n.
~
1 1 ambio político cultuntl t¡uc ,-¡, e ,\ lé,1co en los úhim 1.
anos c. ?;C 1,1do fun&lt;lamcm, lm m rn la c,tl)e ~ por o rn · agencia
cu~turaJe. , ho~ la educa ic'Jn lÍ!'.'.nc ante í el rctn de ofrc cr una formacic'in
ma acord · a 1.:_ ta rcalid,u.l plur,tl, Ji, ~r a , d ·m ¡crát1ca, por l &lt;.JU&lt;:
'1

\J•r

lazzm:m 1

�oecesitamo. reo var nue tra prá ti a d ges o· n ~ participación
univ rsiraria· no puede nu era práctica corre P rn&lt;ler a muJelo

"ª

. up rad

_
.
~ l apr ni r a r erá re ultad de un proo~~o ~ormam o ~uc
· '
r do ,·alor" · l indi\'-idu·tlismo ( orno a ptr, cmn a una y1da
ocurn ra en
•
" .
.
propia) y la in titucionalización. como eodencia a socializa: conforme a
una normalidad y a una nueva Yi. ión dd mundo que e esta ge. , ndo 'n
México.

· ·d
1 currículo en toda. u dimen. i ne , form. ~ oculto y '1,·1 °
. obr rod
stc último, m, t rializado en las pr: ctica. académicas )
polittcas y de g ·úón, traerán un resultad '. ~1ue pu de cnr:e -po~der , l
de arrollo pl no &lt;lcl individuo e a u ab, orc1on por un amh1ent &lt;:.colar
de e cructura rígida · y yerúcale . 1adic puede apn:nder a tomar
decisione si el ambi nt e e lar no . e le permite y 1 &gt;s va entrenando en
a difícil tarea.
La formación pr f ional ha de oncribuir al ap~cndizajc en la
solución de pr bl mas. La cultura académica con r~ucha tn:cucnc1~ hacl'
refcr ncia a siruaci ne ideal' , aj na a \, r ·ah&lt;lad h: la. prnctt a
pr e. 10 rn1k _, rcc mp nemos modelo par ju ·uficar corías por_ lo_l\LIC
es ufTente rep ,n.ar nu stra mi_íón. pr n&lt;ler a ser un pn~~csional
r clama ho) competc:nci, técnicas dt: un án:a p ' ro tambt~n- una
foimaci6n 'cica c.¡uc m . p rmil ntendcr nue tro 9ueh,tecr prntesmnal
c mo realización I cr~cma\ y de . en·i io a la ornunidad.
Es p )f cll 9ue habremo · ch: re~1..,trar ~l, uula1ruc~to- de la
E
() n I entido de que 'la fnrm, c1un dt prnt s1onalcs
1
compctent _ \' comprometidos c n ·1Je arr llo ·ocia! con ·atuyl ho~ día
una misión c;encial dt la Educación uperinr ,ont ·mpor:inea".
Lo. tiempn. a 1ual ~. reclaman "la fonna ión dL profesiona! ·s
capace. no ·ólo de re. olver con diciencia lo. problemas de la prn uca
profe, i mal ,;ino también , fundamcnmlmtn de lo~ar un &lt;lc,empcnu
. &gt; y re. pon. abl " 1" .
pre l. 1. na 1etlc
. .
_ .
os pare •n mu~ pcrtin m s lo concepto · di: \ IYtan, ( Jonzakz
1'1., al r cono •r la c rnpdencia profi:siom1I en :;u. rnractcrí 11 a
fundamental
c mo:
cuniunto de conoc1m1entos, hahili bde.
dispo iciones y onducras que p ,.,ee un, persona yuc k pc.:rmitan la
r , \ización exirn:a de una ,KLi,·idad' profesional en c. lt: caso. Por lo
antc.:rior hahn:n, J . de onccbír en el proc ·, o e&lt;lucaun&gt; a hl formacion d

competencia. d una manera má vin ula&lt;la al funcion mi neo e.le lo
p r. mal n I oncexm de . u acruación profe.,ional ( er · ,·crancia,
flexibilidad, aut mornía, re.:. pon ·abilidad) 9uc a la .imple rnumeración &lt;le:
cualidades o atríbu o. (aptitudl..'., acri1ude . . c&lt; nocimiento, habilidadt: )
9u le hacen pta para un efici ntc d semp ño 11 •
Lo anterior n s indica que d ·b mo replancearno la forma de
expn.:.ar un per 11 de egresado pue. al no rccono er explí a::uncnte las
comp&lt;:t n n . que se quieren formar se pierde la oportunidad el
e t, blc~er una ,· ' rdad ra relaci(. n entre la formación profe. ic nal , t:I
cnnn:rndo dt: la. tarea profe. ional .
E en e LL punto ion&lt;ll la unffcr. idad r yui re r n r una mirad,1
críci~a .~ permanente obre las ondicionc-; en c1uc se Jan Ja&lt;; práctica-,
prot ·. mnall's no , olo n cuanto a lo, conocimient 9ul: ·e aplican, , la
tec~t~logía 9u se r quiere ino caml J • n r , pee o al tipo de actiLU&lt;le y'
~abil1&lt;lad : yue .e r quj r de un pre fcsi rnal ha) día. LsL pr KC o J •
mrerc. rn'.)10 _cnt~e unin:n,1dad ) mercadn laboral es complejo } n.:quic:re
d la msuruc1onc · educatirn. nue\'a prácttcas académica. ,- de
,·inculaci · n con 1 ·ector J l i.:mpk:o que co1Tc. pondc.
·
Ha alguno año. n&lt; preo upaba la funcionalizacic'm d la
uni, cr. idad. E:.s nece. ario no .· ólo reba-.ar esa idea, smo :cr pro:pcct:t\ 0 ..,
re I ec'.º. a e re prohlema \' sobrL todn incorporar la 1ctividad colegiad.1
el , nali , rs d ' la ráctlca profesional &gt; r flej ,1rlo en el curnculum. L en
este , spectc donde . e nota la principal dificultad pnr la propia ·tructurn
d la planta Jocentt: ~ 1, Li:nden 1a a n. eñar ·n fornu trad1c1onal.
_La ml'jor e ·_trategia para analizar alguno. dt: e. tos problema&lt;:. e la
colegrnlidacl n la \ tda ,1 adémica, pues . e re onoce que: la. coh:p;1alidad \
la cola __oraci6n Jel profe. orado no solo son tmportanr s para 1:1
e,·aluac1on d la moral ~ l. ati fa ic1n del pmfc:or... ino c.¡uc son
absolutamente ne csarrm ,_¡ queremm que la ensc11anza
suúe en el
&lt; rden mas deY, d )... la colegialic.LaJ ,. J. colabnracir'rn también s1,n
preci a para a gurar &lt;.JU · 1( &gt;, prc;fc &gt;res _e bcndici n de sus
cxp riencia'&gt; y contmu ·n progr ·::U1do durante ·u a ti, idad prof sional .
~ l apr nd r a cr impli a una f rnrnc1ún del indi, iduo parn el
buen el empeño de roles r.:n la familia, la comunidad, c.:l trabajo, familia,
un ~&lt;~ncepr~ . 1ue se e. tá tran:form, ndo; ,·:i no . e trata le pen-.ar en la
familia ra Ji tonal. :ino l..'11 la Id iglo , 'XI que unplica con fr ·cuen ia
11 Gonúlcz

L

2002
Harwcavc., 14)96

�di,·er ·ida&lt;l d 1tuacioo de padres · hijos, propiciada a \ ecc !tOr los
nu "º roles d l hombre ,. la mujer c n motj, o d I trabajo. Tal\lpoco
ignifica qu ha ocurrido ~na de. aparición &lt;le al &gt;re , sino c.¡ue ~
t; n
crean I tr . , p r l que la ducación tien .1quí una e.arca pcn~
d
reílc:xión y d plam::-1ción de u prop6sicos format1, os pr ,mm 14tcl la
tol rancia como actitud fun&lt;lam ntal.
La. ran, fom1aci n , tecnológica , l. glohahzación, \ con · ta la
flexibiliza ión de las relaciones laborale,; n:cla,rnrn &lt;le una formación
pre f ·ional de comp cencia · gencrnle de un perfil .1mpl10, con los
d minio de lenguaj
e infom1ááca quc hoy .,t, n pre eme · en el
mundo pr ducti, o.
.
Aunado a lo anterit r , e r c.¡uiere ya ie un:1 mayor &lt;l1&lt;,pos1c1on a
modificar prácticas debido a 1, ne;;e1:·idad de clesempe11ar nm ,. )S rol s d
trabajo, debido a lo. r aju e . las nue, a · fi ,rma le contrar,1c1on \ los
cambio tecnológico. rcconocemo: qu los aprendizaje · de larau,·o_
on de ya[or e mporal mi otra~ que la formaci ,n Lk actirud, }
di:po icione. cien ' º una mayor Lr, e ndencia y l'.D di &gt; &lt;lcbcra enfarizarsL
el trabajo educati, &gt;, e decir, de. arrollar im¡ et ·nc1as mstrumi.:na les
con accirudc. fan&gt;rabl al lrnbajo LO equipo ) al cambio dL on en1&lt;lo ·

e, aluar en qu mcdid.1 :-e ha alcanz;1do la vida plena. t: . ne c&lt;;ario que la
Educac1nn uperi r conrribm a a una prLp,1r:1c1un , forma 1c'&gt;n &lt;l1.
crn~p&lt;.:tt:ncia. qLI&lt;: no: habilite para enfrentar los rcw,; profr 1nnale~ ,
se oale · t¡ue la po&lt;.motkrm&lt;lad rLpn.: ·nta.
. Lo&lt;. ci,ndi !onamiento cultur. k . ~ laborak. no siempn:
cuntnbu) en a ello, ,rn embargo, d indi, i&lt;luo con un..1 cnnc1en ia critica ,
la rc:pon . ,1bili&lt;laJ -.oc1, 1 comprom ·tid a ·uel :-1. sponJ r a la ahu ra de la~
ircun. rancia ·wrn lo L 1· ha hah1hrado cognoscitiva, afr.c \ a e
in. trnm&lt;.:malmLnre para la e&lt;&gt;rnpctiú,·i b&lt;l que hm cara tl'riza a, mundo
prof ion,1I.
·
L:1 realiza ic·,n pkna, como cxpresiñn Jd aprendL"r ,l cr, , ha Je
~meml ·r como d Jt: :1rn1l10 op 1mo ck la" cualithde · p~r 011,1.h.: LD la
tom:a"1Ón académica ~-cumplt:rncnrad:1 Ln d ejercicio profe ional con un
sena.do e.le :Ln icio :1 la comuniJ;td, lond ' b ciencu , la •t:cnolo ,fa
. .
.
.
~
prnpJC1 ·n me¡ores C&lt; ndicinnes para lo . erc.s humano.· tn sw, rd aci11n1.:s
con. igo mismos y con la naturakza.

Biblio rafia
ARE( 1 ll ; -\, 11.: /..a lnn.rt1n,u· (111
1

de trabajo.

Lo. proce. o. &lt;le

~ mnac1

,n

profes1on:1l h,thrán JL e tar

a la formaaún de indi, iduo, crcam º"· rdlc'iJ\ us, poli
funcionak \ emprend dor , en programa :\\ anzad &gt;·, qul' propi ien la
e \ucaci · n oncinu,1, abierta \ crínc,1 Ln Jonde d alumno a ·uma d p:1pt.l
de sujeto actin&gt;, con. tru) endo ·u ¡ rop10 aprendizajt: : rnsa\ ,1nd I l.t
12: • n&lt;'&gt;n de . u propia Yida. • Hl'&gt;lth.:rnmn · sin 1.:mbargo, l\lll' cn l'Stc
aprender a cr lo fundamental e · L¡ut: caJ.1 cual Lll ·te Lsfuu-zc &gt; de , 1, ir
·u propia, ida, cumpla sus L'Xp&lt;:ctarÍ\'a,· dl· ale, nzar su suLñn-., sea capa1
1mcntar aquello. cambio del amh1ent ¡uL k rodea , Llllt. su ju1C10
requieren trnn formarst: ~ &lt;.1u , al lu rlo lo perkcc1one , L -;o prrmim &lt;;U
propía :-upcr. ción , 9ue nn ello al concluir l. rcali✓arn 111 dL una 1nrnada
d • acriYidad profesional tL permi1.u1 lk:g,1r ,1 tu ho~a r cad I d1.1 t· 1rnciar tu
convivencia familiar con una • nnris:1. ~ 1-:ra esto p&lt; 1,1hle~

ori nmd

is

or , (, .\l.

J.,,

u,mJo ~LJelc rccono 1..f'L L!llL' al .1pr&lt;:nJcr ,l ·L r como
~1erc1cm uudjano de la reaLizac1&lt;'in pl'r oml 11&lt;&gt; ti ·ne 111d1c.1d, ircs parn
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L,~r'J}t//ü O/ f'r¡;íl!UJ IJl/t1/ \ atlJC., " 1.11 D. ( ,nlding y
~nmsk\ ( Jnnr ) n•1(1ri1 .
(~j lvsk
l'\\ \ 11rk, CJrernwooJ Prt. ,}· ¡c)&lt;1¡_

() L \Z.\ 1 \.: . R / 1~,l11,11,,i11 J' I:. ·d11sm11 m /11 l.11.r, 11,111::a l
C • -Plan Y \ ,1ldez. 21111 l.
L

Dé. .\1.13 \, \. l ·I C. 1rnr11/() [
Plaza 'i \ ·:ilde1 J1) 1)- .

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(

ó111pete11/t'.

Jv/k. .·üme.r desde mw Perspir/il'(l Psicoln~im ", 1.n RcYi~ta Cub.in.1 de l ~&lt;lucaci( n
' up1:rior 2000.
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B'

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l \ RH

L,, ( u11c1,1. \'11 \1,tod11 ) \/f Filoj~/111,

l .d .. 1~ln \.~. \ru;umna.

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DE

)RT-\RJ, L•.li lndt~~c1arí11 Cntir11 dr lt1 ( iwd,,) /11 T1mr1ltt111i1, hl. Gnj;11l o

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442

ti/

d Di.rarmllfl dr la 0,11á,1

te11r1a. Tmm/fl••Í.1 J \omd,,d. E l. Terno

G0 1 'ZÁLEZ, C. Pablo lntperialúnw 1 Ul1trc1árín, Ed. '1glo ~ · 1, \lcx.ico. 199"'.

p

\.\l,

/,,

Temolog111. 2003.

. En B11m1 dt la r11Je1iaw; 1 p,rdida, ~léxico: Prudo .. 19 9.

EZ

1--....

Pl~ll \.T[L, Lwbd 011i1p!M Bó,·it(J.f rI1 l.:. J·t11dios \o,1rdrs d1 la Umda /i, ·¡¡ 1ira.
O La Habana 21ll 13.
\ '1'.

vAz

1~.

+n

~ladrid,

�LOS E T DIANTE DE LA FAC LTAD DE
FILO OFÍA Y LETRAS: ¿TRADICIO ALES,
MODERNO O POSMODERNOS?
.\[tra. (1uadalup
h:hez G )tlzab
~hicstría en Í'.n.cñ:1nza "upcnor

L \, L

I e tudio d l

valore

dentrarsc en el c:tudio de lo · nlorc. e· acc dcr , la op&lt; rtunidad de
cono r a los uj t c.¡u lo. detenta □, e. tratar &lt;l , islumbr, r lo.
proce. o
ircun. tancia que I
roducen, e. int ntar dilucidar lo qu
cambia y I c.¡ue qu &lt;la e. aci bar en un mund donde ol jcci\·idad y
ubjcüdda&lt;l ·e enm:cruzan; es ad más, abrir un e pa io para el
auto one cimiento indí,':idual l' in ·ti ucional y pe r endc. para la
inten tnción ducauva, bj n pen ·ad , re p n able e imcligemc.
El e. wdio de los \', lor ha adquirido rele\'ancia especialm ne
en l :-. úlúmo. ti mpo , . in e.luda debido a h cambios c.¡ue en lo
c.¡uema. s c1al
e han p rfilado e &gt;n clartdad pr y ·ctámlos · obre lo.
diversos ámbit . d la , ida incfü·idu, I , ocial. Lo~ , bor&lt;laj ·s ~ enfoqm:
bajo 1,. cuale
e tud,an lo. vale rc, son &lt;fo er o. y c. tán rd, c1on, dos
con lo intc re. es &lt;-¡uc lo. su. tentan. Puede decir. e qu los val &gt;re , la
G11rJd11/11p. O,,il',z_ (,(/11:,11!(~ Prnfc,c,m de tiempo compku, e mn. 11g:1dor,1 dt· IJ facuhad dt:
Filo ·nfoi y Lctr.1~; con un:1 111ae\lm1 en En~cn,1111;1 , upt:nor, p,1rncip,1 cnmo doct:nH· en la
liccn 1:iturJ r en d posgr,u.lo; r~a .1 m·iJadc. de a~cson,1 ,. c,w,t: on.1 t:n l., mat·~rna ,k
·.du acion. E. coautora Jd hbm l •.r/11,/1,111/ts ¡ ralflTts. FI ,.,,.w d, /11 I ,milt"d d, 11/1,.c,,j,,1 ¡ / .;tr"r
(2003) ) uene publtcac1onc cn J.iversa. rc\1stas locale. \ nac1onnlcs s,llm: cducac10n, li,m1.1c1on
de profe. ore . c~rudume \ valo~ ~

41-S

�ética, ta moral (inclu. la reli~óo) 1.: tán d m da má5 no se ab&lt;~rclan
bajo la 'ptica csenaalmente r ·ligio. a o m rali ta de amaño,_la &lt;;&lt; cu.:dad
, crual ba dado un giro e pe ial hac1, una suerte de moralidad o ~1ica
s aal altamente ccularizada, qu i bien . • pcrmi e ahora cr p~rmnva
con alguno a pecto. c¡ue ante no toleraba, e. n cambi_o tcspccialmentc
celo , con tro . ~ n rérmino · d Lip ,. t. kY, e ta oocdad que llama
posmorali ca 'r pudia la r túnca del d ·ber au~tero, integral, °:ani9uco ~,
paralelamente e n na 1 d ·r cho" inclividual a la uronom1a, al J&lt;.:sco,
a la fdicid el' 1•
I eiercicio de lo val &gt;re . e Ja ahora bajn una nuc, a l~&gt;gica 9~1L'
. e . epara d I culto rcligio o, para adquirir con i ten~rn y eficacia pre p1a,
efü) conduc • ha re lizar e, rudi s que . e encuadran m:1. en d crtmpo de lo
. ocial, donde I ya! &gt;res son concebido preci:amenLe. como crircri &gt; de
orientación de la acción sociaf c. dl' e ta pcr,;pc u, a prmc1palmcnte,
su len realizar-e lm, csruclios de valore. sobre e tudiamL:, como L'. el
ca. 0 del qut: - prc:cnta aquí realizado en torno a lo. , alor~ tk los
e. tudiamc ck la Facultad de Filo · &gt;lfa ~ Letra. TyL) de la nn ·r iJacl
\ ulónoma &lt;le
ue\'O Ld n; cuyos re ulradnl- comnbuyrn al
cono 1m1 nto y compren.·1)n de :. ta comunidad es.ruwamil ~
•vemualmente una parte d cUo , pu d n baccrs&lt;.: e,teo:1,·os. a todo\ ~º"
¡'yeoe. uoiYC.:r ·tano . n todo caso también ·t espera 9ue estu&lt;l1u.
c mo e. te, ocit:nten el tablccimienm &lt;l mcjon:s e tratcgia, educam·a.
y el m •joramienro , adémico, que ' !-'i parle sustantiva del comprom1s.o de
la uni\·e~idad.

¿Qui 'ne

o lo

tudiante d Filo ofia Letra ?

om l jé ,·ene. que . on en u may oria, los esmdi:i.nte. dl' la
Facultad d Filosofía ,· l .ctrn · onform.rn una cwnunid:i.d heterogénea,
&lt;li,· r a, marcada sin &lt;luda por el contc~Ln ocia!, L' onc'im1co ! cultural
del c.¡ue [ roced cada uno de u· alumnos, pero sobre wdo por la
c. tructura, la acti,;dadc. académica · ~ 1, s prac 1c:l. cotidiana. L¡ut:
dir eta indirectamente .e derivan dt ella , misma · que d ·tcnnman ~u~
acúLUde \·aloracionc y rer re entaoon ·. lluc maniliest,111 111clu ·iH:,
0 ten iblemcnt ·. Lo. estu&lt;liant . son reconocido. por d re . ro de lo"
1 IJ¡mn!t. k,. (;11lc:

('.!.O()( J.

1./ (rtp11so1/r, d(I dd, ,. J., ir11,,111u/11l1,r,1 ,l /,.J 1111,¡v,, 11111¡-,,,1 d,111 11r,,11,1,.r. S'.

I:.dicíun, Bar dona: \na¡.,•uma. p. 1.i
,\luño:t ( ;arcia, 11. (11JW1). Los r,1/1,rt'.I

!

1

ed11r,1fmH }

\h~ucl \n~ l Pomía. p. !O

446

r.J r111plm ,11 ,\/, ,1rri. i\lc 1co: ( JU \1

,\ \ l-

umYernrano, ~ aún p&lt; r la comunidad en general com &gt; lo "filó. ofo. ",
. in embargo l!n la práctica forman parte de iete difereme. unin!rso
m nore. con 1gurad . en grnn medida pnr la. lío a. di,; ipliriana&lt;:.,
t oría'i r prá ·ca. , n que s han ac &gt;m dado lo. jó\'ene. ca 1 de. de el
inicio d su trayectoria académica. De e ra forma, los cnku;io.
Qic n iatura. , c, rrera.) d terminan de man ra importante la identidad ti
lo suj to. panicular . ~ contribu\ n a la oninrma mn de H.I nridade ,
col cti\', . , on p uliaridadc. pr~pias, yuc co xist n en la comunidad
11am da Filo . o fía ~ l .ctra .
nsideranuo qu la. circun, rancias hi. rórica. que . e , i,·cn
influy ·n y marcan a la so icdad acrual \ por cnuc lo:
pa ·ios
unfrer itario:, . part • c.k una id ·a b:í.. ica: lo. ,·al re qul' pose n lo .
j '\·enes uni,·crsitario., si bien hacen referencia a los tradicionales v de
h cho e anclan en ellos poseen un conrcnicln diferente producto el~· lo.
proce. o de adapta it' n s&lt; c1, 1 e in tituci nal qul' moldean en úluma
in tancia la: moti,·acionc que condicionan . u re pu· tas ;t la rl':tli laJ
que ,·1,cn.
Por ahora, el e tudio se: bas:1 principalmente en lo datos que
arr ja un cuestionario aplic:i. In (20ll l) a má de 90() e:tu&lt;liantc. ; d
in tn1mento rthorda di,cr o, a. pecto. sobr l. ,·ida oridiana \' e colar·
algunos de lo cual s · ban rc,i ado ya con cierto dct nimi 'nto, tale'
como: d uso dd tiempo libre y su, implicaciones entre los es udiamc,· "U
r ligión-religiosi&lt;lad; las cara tcrí tic..'l o accitudc que lo e. tudiantcs de
~a PF ·L e atribuyen com&lt; parte de . u flbo.r. la.
a. ¡uc más le
interesan en !J ,-ida así
m otro, cerna r laci &gt;nado. con la vi la
familiar, en parcja y cotidiana en general . En e te trabajo, s;c hará
r f~rencia •ó]o a ciertc aspecto de: lo. menc1 madu ·, pt.:cialmenr Lt
act1tud s o arac erí. tica c.¡uc los •. ru&lt;liantc han identificado como
pr?pia.
pan de su perfil pmducro de la visión 9u Llenen ck í
ffil mu , pero Lambién como int granrc de una comuilidad; . . í como la
des acada importancia c.¡ue til'ncn entre . u. im ·re, e , ª) udar a la famiJi. ,
1 grar la reali7.ación p rsonal.
·
La_ p~bJación el la FI·}L se di tribu}C ntr 1&gt;S . ictc colt:gim (lll •
alber~,n: fü~hotccologfa FiJn ofía I li'-_toria Letra. Linf,riiística, Pedagogía
Y
1ologrn; ·e oo cmra ele man1,;ra 1mportant en dos ellos, Lingüí tica

�) P &lt;lag gía, y e - marnrirariamente fem runa, 1erc de cada diez
estudiantes, . on rnuj re . om
. normal, la Facultad e¡erce una
intlu •nci importante en lo. e tudianre , e.le tal manera yut.: define_ la
orí mación , l mido que pu dan dar a e: to a pecto de la \ ida
cotidiana \' a~. démica· e decir, e. tudiar una profesión abre po. 1bilid. d
exp e ari,;a que ólo e pueden on r tar en la me&lt;li&lt;la en 4u _e accede
a los con imiento · e. peciahza&lt;los ) al dhos &lt;-JU carnctenza a la
proD ión. L ,. e tudiante de la facult, d, al igunl qu~ los de otra
pr
·i n
uel n h e r pmente cien: . ra go ,. actJtude que los
identifi an a lo cualc ubyacen ci rt , valore qu · 1

¿C ' mo on lo

tudiant

de ilo ofia

Leua ?

El a unto de la. cualidade. o caract rí ·aca. dt. le . c"tudiame~ e

rele\ante va qu e mo
abe al inr nor de una c munid, d
uniYer itaria, lo e rudiant . son id ' Otificado cgún lo · d/Jos particulares,
qu • . e mforman a la \"C7 n funci · n de la nri oración • cadémica ~
fo rmativa d cada arrcra. Las cualidad que Jcbían ser seleccion. da.
por l
srudiante ·e pre. entaron n m, grupo. dt: cinco cad, uno,
d&lt; ocle p dían marcar e &lt;l, la que consjdcraran p rtint.:nle". Lo iue
aparece con claridad es c.¡uc le s estudiante. pri\ il gian notoriamente la.
i&lt;Tuieme. cualida&lt;lc · o caracccrí. tica. : abi rto rebeld , críti ·. b..
b
fácil [ re umir que en e rn aumcara terizaci ·,n que realizan lo. jú, t:n.:. ,
ticn mucho que , er la facultad y I entorn&lt; &gt; cercano. porque . u
condici ' n de e rudiante uni,-ers1tanc s les pcrmit a c der a un ni, el dt
pcn amiento má. refl xi,·o y/ cumpr nsÍ\ o dt: 1, realicfaJ, ~ pcm1m:
ademá , los currículo dc la: licen iatura de la Í',l ulta&lt;l de hlosofo ~
L ~tn\ oricnrnn de manera xplícit.1 o imphcita al &lt;le. arrollo e:pccíticn dt
e. ta cuaiJJadc . En la rel ción qu · apare e, produ t ) de los porc •majes
gencrale , 1 e ruwante. oincidcn en reconoc r~e como mllcos (C&gt;ll.4" 11),
rebeldes (59.6°/u) ) t1bintos (5 _3110)· . iguicnch en orden c.k. cndenu: pero
mu\ dis ante · de la primera tre · caractuí. cica. mencion, ch, ~crían
tan~bi · n, ambicio. os (~2.5'1o), e. tudm5os ( 12.511 ,1), imd1gente · (, 3" 11) )
egoí rn. (6. 111 ~1). '&lt;mo quiera que hayan i1m:rpr tac.lo ada cualidad
(a. pece en el 9uc se c&lt;ipcra profunclizar po. tcnormcnre), la acumulación
&lt;le un mayor núm ro de frccu ncia. n cstas rrc. "cñaladas, apum:1 hacia
l. 1111p rtancia quL le. dan. En d tk gl )', q.~un las CJrrl"rn , ,1p:1rece
( cgúo lo p re ntaje.) qL1t: . e per ib n mú. crítico lo. ·scudi. nrt: de
ocie lo fa Pedagogía \ L ·tra · se ob. en an mas rcb ,kk:- lo.· estudiantes

d Hi:mria, Filo ofía ~ Lingüí cica .\ plicada; ! ,
con. ickran ma
abienc lt • . tudiant s d oc1olog1a, Fil&lt; fía r íblmt ce logí.l.
Los p rtiles definido n cada uno dL lo progra~a. de la,
carrera 4, orie□ ran con reit ración al desarrollo \ fonnaci · n el
·ca.
~critudes, 1~sma, que adtmá. se r fuerzan con ta~t menre en la práctica
tonnal e mfr rmal; inclusi,·e le • e tu&lt;liantes s · pre ian d po. cerla . .
por~ue la. adjudican de manera natural al etbos profe. i mal &lt;-1uc han
decidid &gt; abrazar. En el caso de la rehcldía aunyue suele adjudicarse de
forma natural a lo. jó, ene. c. ta cual id. d o actirud e má · e, idcnre ,
manifiesta nrrc 1 • :rudjance. de esm comurudad.
.
,\ tribuid, a sí mi mos, o a su . c mpa1iero , ya sea p &gt;rgue e
d m·cn t.; lo&lt;; programas e la: ad1udiquen su. mm:. rro o :e la
atribuyan de. dt.: afuera, e indudahk que e. ta~ cualidade · son
pri,iJ giacla n toriamcm p r la generalidad de lo · e, tudmnte, de la
FF~L. I·.n e ·ce mismo entido y s gún dato p r xo,
en ontró que
mu¡ re ) hombr s tr, du en p rcentajcs más &gt; meno,;; cercano" cnt e 5Í
pero yue a la larga producen prclacinn
clifer me .. ,-\. í. en un~
rdcn, ción de má a m ·nos. para la muj r • le · studi. nte , on rebeldes,
oiticos \ t1hmttJs; para I hombr s, n igual cocido, . on crítims, n hfldes r
obintos. La dif rcncia . • on igna re pecto d la caracr ' rl , cica cmico · ~.
rebelde&lt;; p ro en el ca &lt;&gt; de abicno coincidieron el cincu nt p r cicm;&gt;
de l:omhrc. e igual pn porci(m d mujer ·. L · cualidad t¡uc fuw&gt;n
el !?d.' · por l . alumno . . dan tambi · n . u ·dl a la facultad ~ r pr ntan
p &gt;,1b1lidade · para el di . eñe ~ aplicación de poliü a. a adémica. \
tudiantilc. bien pen .tdru·; ad má. , c. ru&lt;liamc. cnucu rt.:hcltl
)
abiertos puede abrir una YÍa impon. ntc para la on. olidaci&lt;&gt;n de L
fonnaci 'm rntef.rral.
La imp rtancia d
uni er idad

er crítico

r beld

en la

ob. crrn, ser rrítiro e la cualidad o acumd má
imp rtam~ , ~gún l::ts uloracionc. dt.: h c5tudiantc. . Pero ¿:i qué se
re fi r m dircctament · la crítica? ¿qué tip &lt;l critica p · mu •,·en lo.
pr grama: académico. de la facultad?¿ ubyac , t &gt;do. lo pr grama. la
&lt; mo

.

1

Identificado. as1 , 9;ün el documemo otic1al de Rnh.eiin ( umcula r qm: rom1 ne fo~ ph nt· \
1~ 5 de e 111d10 de la H d .. aprobado e n l 91JIJ, por d I l. C. ,n. qo l nt\ cNUno ck l.i

t\~

+19
-14 '

abierto

�ma conc pción . &lt; br la crítica? ¿ on lo. prorrrarna o I profe. re.
lo t¡ue tienen I may r pe o obre 1a formación J e. ta actitud? 'obr
e ca. pregunta. . erá p ible elaborar re. pue tas má o meno acabada.
en un futuro cercan ; p r ahora vale la pena anot;u la 1de1 con la que
no identificamos: a umim la crítica e m una acritud intelectual Y
af •cti, a n r !ación con una propm:. e, de formación acacr mica
u t otada n la refl xión, en el análisi ) en la l ú 9u da de nu vas
explicaci ncs , alt rnatiYa. p, ra a ordar lu problema de! entorno. . ,
En t 'rnúnos de :i rarnsci la critica . una forma Je r tlexmn
obr l pen ami nto vig ncc,
el ini io de una ruptura que, . i e
e intinúa con 'xito pue
ondu ir la pr pue ta d nue\'a al crnativas.
mo acción ducati"\'a e relacioo e n la conformación de una
cuncepción del mund prupia del alwnno a partir del análisis d . us
coodici ne · hi tórica particular y una ,:i. i 'n ~ocial fundamentada ·n
u conci ocia de \a condicion s. La i&lt;lc:a de capacidad crítica, dice
I aquel lazman~ e r laci na on 1a po ibili&lt;lade. de una educa~ión
e mo acc1 n para 1 cam\ iu y la manci acir' n. La crítica e una , corud
c1u reún • el mento cogno cicivo y afecúvos y fundamenta en l &lt;;ujcto
un i tema de eYaluaci 'n fr nte , f nómcnn. , ,., lor • u objt.:to. ocia}cc,;:
la acritud crítica e nJlern un e"amen de lo upuc tos aceptados ~ la
observaci' n de yfa · allernaciva. para el aborda¡ de problemas. er
crítico, por último, impli a un cu , tion, núentu cootinuo frcnt a lo
e tablccid , pero atención:
un proce. o, una acurud, nunca un

fil

re. ultado final.
n la form, ción de una actitud crítica como fundamento d un,
concepci 'n del mundo autónoma del estudiante.!, c. importitntc la
influencia d 1 docente en la C( nformación de dicha conce ción del
mund ; ~I docente puetk promm·er o no d cará cer crítico d l alllmno y
propiciar no :u aut nomía, al impulsar o inhibir valores, cr ·encías ~
nocirni nt . rct1uc1ido · por un peo. ami •oto indcpendi ntc. hl
planteami nt ol ligad e. , i el ni,·d en que la crítica se promueve y se
jcrce n la Ff ~ L, se corre. pond con esta conccpcion • puntad, o ·n
t do ca. o, cóm pued up rar la fa e &lt;lec!. rati, a y a , cc:e:; com ·tataria
n que u l insmlar e, para arribar a la fa e ck las propuc. me,; de la ·
,cc1one .

5 CLv:man 1., Ra9ud (l 91J- ) "( nllc:i ) urriculum'", ... n f:/ ,·,mim/11
111ift mo. De \lb;1, ,\11ci:i (comp. \lcx1co: ·¡ . l ' - l ' \l\l p. 1- 8

450

111111•,l'Jl(,m u.

P, ,,m,

,¡/ 1111,1v1

. r rcb Id , . e _acepta n ~~mera in tancia rnm actitud pr&lt; pia
de lo. ¡ove ne cuya · primera. marntestac1one. &lt;;e dan en el . eno familiar
a rra,·é d l d acato a la autoridad, lu go e hace patente en lo. espacio.
colare . La r b ldía · pus d moda en lo
nta cuando lo
J ven
dd mund occidemal . e manife taron de íonn, o. tensibk n
contra del eslahlisht11ent: formas culturalc co:tumbrt: id a. verdad .
conocida. , religión famiLia y forma. tradicionale. de re~otn.:r ~onflicto . .
:\paree entonce la llamada ''cultura juvenil" y mbién aparece Ja
una~en del ·rebelde in cau. a" muy influ nciada p r I
ten:otipo yui:
el Cine estaba creando. En lo. JÓ\'encs l. r b ]día
a: ciada también a
un afán Je autonomía ) por ocle , la fomiación d una idenLi&lt;laJ·
~ pa_r~c · c. :11 el m~dio para l~&gt; rar en última in tanóa, . u propi~
t~di~ 1duaC1on, es decir, una 1dcnadad :eparada de los demás. r j en
s~g~~ca
r rcbeld
. cr jmTn e. tucliame y r b ,Jde significa (,;e
s1grut1ca~a?) ser un tanto re\·olucionario inconforme. Por otr ladc , b;r
~-ue dcar que la r b !día como igno característico le adol centc ~¡~ven " . u_na actintCJ lemporal. 9ue c.l apar e n la m dida en que ~
'en '. b orb1do. p r las e trucrura. . l cialc. preva! ci ntc. ; en 1&gt;
_ tudi:rntcs ha) que decirlo, se prolonga ha ta el términ de . u
formación prof ional, . desv, n e non riamcnt cuand se cnfrent'ln a
la. e tructura . burocrática y laboral .
na actirud abierta
rclaci na frecuentcment e n la
comprensión, gener , 1dad o liberalidad con que 1 . ~ nómeno , la~
pcr on~ _Y las ~º·as on percibida. ) ,·alor da. · egui\'31 también a la
ac ptac100 de idea } r encia. &lt;liferenL a la. gu ·e o ·tienen en lo
P r nal, _al r peto a la. indi,idualidad s ~ a la wlerancia d la &lt;liYcr ida ¡
de rodo
er abierto es sin &lt;luda una carne crí u a Jdencificat ,ri, Je
l
e tud1anr :_ _d~ •ilo. offa y Letras qui nes . uelen a ptar . 111
demasiado pr ¡u1c10 a los dem:í .

"ª

tir .

Algo obre la jd ntidad

profe i nal

unqu lo. e ·rudi nt s d la · f yL c incidan en . u. caracterí. cicas
general s, hay aspect~. parúculares t¡ll(.. , e □ función de u p rtenencia a
cada un_o de los colegio, los &lt;li, tingucn, dcrid.ndo e en buena m •elida de
1 s P rble. fi rmatiYos tJU ca&lt;l. una dt la. carreras promui:Ye en . u seno;

�O·end

a ¡ t • jó\·ene. e tudiante

n a pn il o-iar la. cuali&lt;lacle de manera
r,-

di fer ntl:
.
· Ot ,¡;,.C!llC
l ldes abierto crít1cos amb ioosos t i;'-'5. • .
reb_
a 1ert s, re belde ·int hvt&gt; ole , e rudjo.os •olid:mos.
rebelde , crítico , abierto , ambicios , cg01s~a ·.
reb lde críticos, abi rt . • ambici . o . tutl~o o.·.
críticos, rebelde , abi rto . ami icio. o ·, e rud~o. ,..
críticos, rebelde , abierto 'a111b~c!osos, ·s~dmso . .
,.
bt' rto·~, rebeldes , amb1c10 n ., solida no .
cn □ cos a

Bibliotecología:
Filo 6a:
1hstoria:
Liogüí cica Aplicad,:
Letras E pai1 la :
P dagogía:
. _ ociología:

do. d las carrera. o colegí &gt;:
110 d • qu
e d estaca e I b
•
d
,
. .
,_ d
. , p dag cría " l tra E pan la. , a pesar e que
c mod n en ra r enaci n
• t,· , ,
•
1)
t.
ruferent s en u orientación forma U\ a. or u par e,
n mu~
. .d
. \'ngu"i t
calificaron como rehrldes en
bibliot ' I go 111 ·tona r ) 1
• •
-·
1
.
l
. d qu n lo r ultado. globale. t'.S mhcos a qu

°

-

primer ugar, 1 n
d ¡ 1 · le
. . . E• n cambi entre lo e tudiantes e co egio
cupa esca ub 1cac1on.
•
•
,.
· ·,
,·¡ fí
arec xi tir un pini 'm djfcn:nt
bre er cntlC(_) 'op1ruon
1o
m, p
-,
d·
,·a qu
ue eguram nt e tá r lacionada con su formac i n aca m1ca, _. . ,
~
11 s l
u actuar n con may r rec I y críuca a la aphca~10n
tuer n
9
-d
· e •cana a 1, realidad
&lt;l I cues ti. &gt;oari , quizá porque po ceo una 1 ea• m, •L 1 lid · ¡ ¡ es un
o anl ac, .·
&lt;l l conce Pt }.• u práctica, la .xcluyen· ide la¡ h bta.· ' encuentra
ilifu o
1
yalor que d sa ortunadamente 1a \·ente o a a l ,
• .
anto n 1 s e 9ucmas e gnitívo:,; de la. P r ona. , como n la practica.
tidiana . re urnrm me se practic, com parte d ·. un s!JOII' de un~
.b.. ,
e ayuda a I necesitados • e ap ya al rc\ccon o a otra
ex l1.t 1c1 n:
'
'
t ) \,
,
.
cnr por el de pliegue mediático que se 1,ace respcc e te
au a , b a 1aun
d'
.
d
ni ,0 ·
llo y por la panicip cié n de per onaj ·._del me 10 aw.,;t1co &lt; • ~po :
ero 11 un paí on má. de cmm:nta rn11I?ncs de pobre., no l'\.l. t ~1 b
~ucad d la lidatidad que c. n ce.aria. Por ello .~tunlj~l en quinrn
lugar,
_ignificarivo lllle tanto le , , !umno. d ·_ hlo"u_ha,_ comn d.
ci ¡ gía, c 11 •ideran que . r ~o!idmios c. una cualicfad ad1utl1cab.lc ~ ll}
, nidiantcs de ) facultad. /1111/Jmosos, es una cualidad lJU ,e en ucnt_r,l en
:~art lugar n sei. de la icti: carrera. , _la ex cpcit''.n es I c~1le_g10 de
Filos fía . ¡ ba em ca o de la connotac1 ne'- ncgam a. que d termmo
- -'
'in-'. ¡ - ~-~l,d-,J~, ,e corn:,pondc con l.1~ marL cu,m:, ,k In. cstt1d1.mn:~ de cada
'1 1...a o,ue.nactc ut: .1~
c.'UTem que mtci..rraron la mue tr3.
• •.
¡. t
• l&lt;luncin A., i•nm¡uc (2(102) "¿Défim de snhthmclad ,.•tlmu,mo en \k. tcof . ,n R ·\tSlJ. - st
\,..u.J.

p,m.

~1

....

·

•

\(éx1co. D. 1.. :ibril.

p e , podría r un ;tspecto para preocupar e, ya que la ambición es un
ra g del tan \·itup ·raclo individuali ·m en función de 1ue podría
conducir a la plicación d la mzrí11 111stm111mltll c 1110 e, tratcgia para d
logr &gt; d objcciY : muy per onalc . d jar d l. do lo asp cm
comunicaci,•o · o humano . in embargo en el ca o de lu, estudiantes,
cr cm s gu la ambición deb, , dju&lt;licar e rná al de to \ ehemente de
lograr meta., per nal ·, acad 'mica·, de 'x.iru profe. i naJ, lo 9u , n
d • i. a&lt;l cuada. e inclu o, &lt;l abl para el logro de I fin s ·ducativo. .
Lo e tudiant

u apue ta por la realizaci ' n p r onal

Rn la condición po moderna en qu · \ i\'imo xi. te una cantidad
important de c a. gue han cambi. do e influr n t &lt;l . lo ámbito de la
vida humana &lt;lan&lt;lo lugar a • n aci ne· di\:er ·a. que e traducen n
a ombro pre cupaci · n inclu. Í\"C, • ogu ·tia con tan te enrr b gente. L •
acontecimiento. actu. les que \·an d ~sde lo, má. funcsros y dcpl rabie.
como la uerra, } 1 ten~ ti m pa. ando pnr lo alarde tecnológico. el
bombardeo c n ·tam d lo 111c1ss 1m-dit1, ha. ta la pro fu a circulación de
bi ne mat rialcs y cultural , des rdenan c n frecu ncia nu · ·trn
cotidianidad y lo que con iderábamo normal, rompiendo 1,.
regularidade puh-crizando muchas ,·eccs nuci;cra. rutinas; lo u ual lo
farnili r. lo predecible se Wuye i no · que de ·aparee . 1':uc_tra
adaptación a lo nuevo nunca tem1ina, p r9ue i mpre . 1m¡ n, algo
má nuevo. Pareciera qu 1 úruco reducto cguro es d í mismo; a. i, Je
1 . gr. nd proyectos comunitario de otro tiempo , e ha pa. ado a lo.
pr y ros p r onal . JjpO\ ctsk~·, a ¡ ropó. iro d la de. aparición &lt;le ). s
utop1a. salvadc ra y de la □ uc, a condición que : in tala al fraca ar ésta ,
acj na al afümar gue 'la min. de la \'Í ·i n ·s pr mcrcica., inaugura una
r I ción in· dita con In vu!orl'.. y un e. pacio ideológico scncialm ·nrc
fímen , mÓ\ il e im::rnble; el imp rio &lt;l fa e&lt;luccjón ha . ido d eufórico
pulturero de las &amp;rran&lt;le id e l gías' ''.
E una clara alu ión a la . oci dad po m &lt;lcrna t¡u · gen raliza ,¡
procc. o de pers nalizaci · n o i ncfü idualización n ténnin s de Beck '", ,1
Este tt:nlll fue prc,cmado como ponencia en d . t~undo C.o~t:.o de [Juc:ic11111 para 1. \'1J.1,
Org:imzado por h1 l \.i'\:L 12,
1· 1.¡ de noricmhrc de .21)()'\
'' l.ipovctsky, Ci!l ·~ (.2000) L/ 1111i,mo d, lo ljllllff/1, f .-11111,d,, ¡ 111 dntino r11/,11 111á1d.tdrJ 11mtl,m,,. .,,
Edicmn. Barcclorn: \n:grJtna, p. ~-l
· ·
JO Bcck.
' locl1 ) Elisabt:t h Hcck (, m henn (2!H 13) L.1 111d111tl11uh"t1t11111. / :/ mdin,/11,,/lflll/f
i11shi11rio1111hzr1do )' !llf fQ/IS(Cl/(/1(1{/J sn,wlu ~ po/ihC(/S, Harcclona: 1mdos l~st:1J,;·1 .o ü:tl.1d, 30

l.,

r

45J
452

�d aut n mía indi\'ic1L1al ) de b
traY
de la bú qu •da e n. tant
1 tiempo menos ui ro • las norma
posibilidad d man jar librem nt
d las organizacion' rígida ·.
e lbsmme,
n ignifica qu la. finalidad . up riore · han
desaparecido ólo han d jade de er d minant
para dar pa ·n a
nccc.ida&lt;l má i.nmediata!'i ) cambi. ntes qu se cncuemran en l, esfera
ubj tiYa, una speci · d nuevo indiYidu li m de ligado ca&lt;l, "·z má
d la nomrns heredadas del pa ad , pero que no por ello . e encm:ntra
en cl grado cero de los \·alores.
T d ) esto marca ) det rmina rambi · n nw.:Y • condjcionc de
d an: U p, ra L'l educaci · o de de la elcmemal ha ta la uoi,·er 1raria,
dando lugar inclu
a un deban: pennanent s bre cuále on lo
obj
y funci ne. que
han de cumplir en lo dh Lí os oin:le.
educativ , , a fect de re ·p nd rala &lt; ci dad . di .e dcb c.u11bién la
aparición d · nueva. per p ctiva de rcfl . ión } , náli. i que se radican
principalm ·ore n I su jet &lt;; tratando d , incular lo: perfile de cados
e n I realmente exi. renté •. En ce . encido, 1, s inv up 1 ncs . obr
valore. actitude-, em cionc , p rcepcic ne. ) otr, s má blls an
preci am nte bren r un maye r conocimiento ck h . uic:tos q_uc
participan n el pr ce o, ·1 ecialmeme de le •m&lt;liante. , n:cunorn:n&lt;lo
qu cu la , o i dad no dcb n ver ·e c m do · uniYer. 1s epara&lt;los k
hech , cli Tourain , 'por í mi mo, ninguno de lns do. uniYcrsos en
qu participa el joven ti nd a fortak:c r u apaciJ.1d de el, l )far
.
proy cto per. onal c. ,. ¡¡ ,
impon, nce qu ' . e mantengan en consraatc
e municaci ' n at ndiendo a ·pecto que e erora . &lt;.: o. k\\ aban . l ·,n todo
ca o, para aL nuar tal '-Ítuaci · n e mene. ter a:umir L\UC la ,·crdad ra
"f rmación int grnl" m se pued con olidar ·i . permanece indif ·reot ,

ª"º

ante el c t1.1diante como . ujcto como per':iona.
1, qu por ah &gt;ra e ha ene mtr, do en C\lL e. tu&lt;lio ti , ,llore. de
los e tud1antc., es que aparecen rr · po ruras yuL puultn cyuiparar. c ,
tcndenci, val ral ·. : una craJkional tra contr, ri, o contraculturnl , una
má que pu de Uamar.e in.ni , :t&lt;.l &gt;rJ.; ·in ml • r.,o, nmguna de dla ·
preva! ce come unica ntrc los jó, ene-.,, ..,,n, ljUl !--l'. , h ·rn.10 o
cmremezchln c n frecuencia. ' nn ello lm •. tudi,Hfü:s acu..,an r, sgo. mu,·
ípic d la epo a, manife rancio on fr cucnc1a LJLll: ··10 11nporrnntL L·

nurse
• d.
. bien con uno mismo" '', lo que, pre ume un 1mcr · ¡¡
m J\ iduo por
sí
mi
m&lt;
anee
9u
por
l
l
.
s mayor l
.
·
o cerna . .
t\ i, n l. línea de e noc r lo valor , ía lo .
tuclianr
ri, il .
.
. '
.
rntere e que lo.
p
gian, . e au cult una ene de a ,
. cram.as. logro. a tuturc
.
pecto d 6c.1ue
.cotTe. panden
.
.a provecto
,
, xp
.
9
J rarqwzar
s
gun
el
peso
•
:
'
,
u
l
.
. que cu, iernn en el momento cru-' 1 1 .e n
lo que mtere
J ·•
.
•
;u.
cnt1uc:ir
, a a t 1on:nt , iguien&lt;lo una idead Bnurdieu
encontrar
u c m rtami m
lJUÍnue
· • un principio ordenador d
'' 1 "a
d e cu bnr rncJus la. m civaci ne
u e mo e l men o p icol · ' · ª
d
·
a er zan siempre las relacion s humana
.
.
gico
n d c n·u
~
. .
. . e nrgaruzaron c. tos , . p cm
1 nto . a bn de que ~ueran 1erar9uizado
·d·
l
má ; E: mene . ) .
" me 1ante cLra ( \:

.:¡ prim r mp d imeresc. rc:ponJ a

' ) lograr un, rcalizaci m per nnaJ (69.8º·u)
b) ca ar con una per na am. da (2~. 'l,,11)
e)I ten r un traba¡·o intere. ame (....J-:i.1-:)-01.)
º
&lt;. ) P_ s r biene: ffi?tcriale y con fon (2G.'tº n)
e) \'1\'tr de acu r&lt;lo con le • ,aJore religio. o (44.Sº o)
El eguado grupo qu da a í:
. er un pr )f sioni ta cxito o ((i5.5'½i)
ayudar a Ja familia (-4 .6º/o)
ganar much &gt;dinero (28.'º'n)
ayudar a 1 &gt;. nece ita&lt;l ( _501¡,)
) pr cupar por la p&lt; lírica u e. Le aí. (4 .5º o)

a)
b)
)
d)

I ,o yue e apr ci, e qu la r ·ahzaci .
. 1
n un yaJor altamente a
.d
• 1 .• n p rsona se ha comen ido
' prcct. o (JOr. a· a2"Cne1··",c1 ones actua1e~ (que en
nue tr
e tu ¡·.
&lt;. i,mtc. parecen equip rar
.
profe ioni ta e ·ita e )
.
• '
e J canan1entc cnn ser un
d
·
, P cialm nt entre ¡0 jó .
.
·ean omct rsc a lo ng res 1·I f . .
. , ne . . L)Lltene no
que no comprende
.
. e u nm1enro ) &lt;lcl . a nfic1 &gt; por id al
_
11 01 e mpartcn hn
· d
.
pro tu. am nte t cnificada la b .
d ~na . ocie ad glohaüzada )
'
u, t]U a
s1 m1. mo y la ohr n i •o cfo

d

--\si ----lo h

11
an cxpre:a&lt;lo I JS srudumee
an e"rca al : cnar
• ·' •·n
~ I•"
de lo. ¡o yenes.

11 Tnu • me. \lam (.'.!llllll ¿/&gt;,~/rr11111.r mir ¡1111/0Jt l' E.di mn. \ln1n ,, D 1 .: 11 I•.. p. 911.
:i-1

ta orclenacic'&gt;n:

Bourdit:u,

P1t!ITe

dISUJ~u me grupal .
• ~.

)

en L:ii

(199 ) Ro~
..,_1JIJ(J ¡,mrft,il.r, Uarcelona: \naora
, ...,7
,., . m.1,p

455

L"tUX&lt;.\·isra,,

lo \.)UC no.

�val re

n

material

orma part de la. prioriJaJe_ m:i. alta. para
l mlJr de ho\,·, c1uc in mbargo no relcg, n d

·
mue has rnu¡cre y 1
,
.
.
.
bien star material p r i le confieren otro tatu. ; lo bien · matcnales,
los objeto , han ido de acralizad , · ya no . uer ·m • la co a · p,nr 1
mísma O por los enrici llue n . prestan, smo ¡ 01: el placer que no.
procuran la relaci n s qu mantencm s on lo ob¡eto. ,·~ no son ~i.;
tip utilitario, im &lt;le tipo lúdico el ahí d con tant cambio u el , fan
por la novedad.
Dt.: e ta manera n d nuc,· pai. aj · cultur, 1 r ~o ial impcrant ·
apar ce un nue O individualismo ue puc ta a la recuperació_n de.: 1,
id nódad mediante la prioridad que ot rga a la aucoe um, , el
autnde arroll , 1, auto~rc.:a.lización } que en t · m1.Íno. y;~nerales s e pone
a la racionalidad in tromental del empico, de las téciu~a. dd m~rc~d?.
La lecci :&gt;n hacia la r alización per.onal que pareciera n pnnc1p 10
c. cremadamcnte indhi.duali, ta, obra e~pli ación en la me&lt;lida en lJUe lí!
r ·)ación con O
tro mi m ·, gobierna más directamente que _la ~1ue
nrablamo. con\ . dcmá. 11. in embargo, l que parecc tradu ir , ·1 e .
d e c siv in&lt;liúduali mo o de índi\ iduali. rno quiz~. irr ~onsable
¡ c&lt; njgna Lip n :t kv n la me !ida en que picosa . ole ·o . 1
como 0
.
· ·· 1
mi mo \ )vida , lo dcmá. , m equi"al' cxactam ·ntc a ln ,·1. 10n t ~ un
indjvid~o libre de toda atadurn. 1'. ~~ tra a en w&lt;lo caso Je un a~an o
mpcñ legítim &gt; d con truir la ex~ ri~ncm de \"ida p\..r onal _ha tc~c_lo
frent al univer. Jd empleo la. tecruca al que nos n.mo Lmpeli~1os
cada ,, z má y pareciera que irrcmediabl mente crca1:do un nuc\'o □po
de media ione. en ere e t mundo de la in. trumcmalidad y aquel de la
id ntidad, pero donde adcmá e &lt;lcb dr.: brindar a ~odos igualdad de
op mll1.idade. , lo que abr un camino a un in~i, 1duali ·me~ re.-~on. ablc.
má uniclc a las reglas morale fundadas n la lthcnad del 10d1, 1&lt;l:H . De
c. ta manera los e, (lidian tes, . e al ·jan un p 1co de la ¡ )si urn trad1C1nnal ~
acercan má. a una pwcurn innovadora incorporando el cambio \'
ons ru , ndo proyecto. con nue,•as p rspccci, as.
.
lo resulta di lk1l com,tat r c1uc In iú\C:nc. e. tmllilntes ,·1,·u1
fn; u nrcm ntc t.: cindido. nrrc lo. unn er os: el de la \'1Ja prof . ional
que ·e acerca impon utul &gt; , y el d la cultura Lk hl ¡u, clllUL~ que s ·
de. arrolL übruncnre en lo · esp ci • uní, crsitam,s p ·ro lJUL es a¡cna ,1 1

cultura e colar al exu·cmo d p, recer mcompren ·ihle o , gre 1v,t a
mucho~ doc ntc .. En e ca r n, ión :e impon cada yez c n mawr
r~~' ndad u~~ nueva p nd ración d pric ridade c1ue a menudo. e
clific'.I de de. cttrar para lo adulto. porque no la han yi,7do, pero en la
que 1uegan un papel prcponderanr crit rios inmateriales de la calidad de
.d 11,
,
.
v1 a.'
·1, [ore¡ ~pi, '. no es infrecucnt ob erYar 9u la disponibilidad
de _□c_mp0 para . 1 m1 m . uelc . er má: valora fa que la carrera
~rotc. 1unal d maye r tracli ión o reconocimiento ocia~ p rquc el
nempo e _la 11~ Ye q~ , bre la. puerta. &lt;l la , ida proF ia· djá)og( ami tad,
cr~para-.1 • 1mpat1a, di,·er, i , o, son in trum nws , ivcnciale. n1Lt\
vali 'º para lo. jóvene guc I permiten \ ivir '·a u man rn' el munJ;,
~-e ho~. De nhí aparente neglig nci, medi:1nce la qu e conduct:n lo.
¡ovene para _9u1ene. ·n lugar de a urnir los modelo y r le · in ulcado. a
otra · gl:nerac1one ckmandan prim ro vi, ir como uj t d u prnpia
existencia: ,·nir la ,·ida propia 1- .
_1-::n t~~do caso, lo que se logró d rivar d l e tud.io, pero tambi •n
de l;1 1tuac1on general e qu exi te una clara v !untad I) · 1 1
· di ·d
on, u
in '1 .uación que impulsa a combinar la pcr onalidad individual \' la
her ncia_culmral con la pa1ticipaciún en el mundo dt: la t 'cnicas &lt;.Íc la
ccon_o mia Yla gesti?n de la Yicfa col ctiva, para con. truir una cxp riencia
de vida personal d1fcrcmc. , )mo clijcra un joven , cti,1 ca de Jo, añ
et nta, 'no 9uerem . una ocicdaJ mejor mañana, .inli &lt;lifercnce ho,"
lo gu en t~ . itua i&lt;'in traduce el derc ho d todos lo · seres humano. a
dar un senado ~ . u _cxi. t ncia, d rccho que • in embargo, impone a t&lt; el
un dcb,cr de l}dandad ya lJUe -~ p_ucdc actuar con un proyc ro que ea
per onal, p ro re puede conducir 1!-,rualmentc a una acción colecü\'a, en
en qu r clamar p·ara .1· 1 d er c ho .cr r uLOrreal1zar.
·
.la mcdida
.
L
tmphca recono r el mi. m &gt; derecho a lo tro .
'
·
. Los estudiante. xpre ·an bien e. t que de cribo, al tratar de
armc~nrzar_en . u .~royec_to dc Yida: _aut rr alizacic' n, profe. iún trnbaj&lt; ,
m~tnmonm, tamilia e mclum e, dmero y bienes materialc ·. Lo &lt;.Jue
ev1dcnccm ntc sale de u e p ctro de intere e s• n "... p,t: to eomo l'/l'lrm
· · .,
:merrlo_ co11 ml~res ~rligioso.r} prMcltpam por lc1 po!t'li 'O e:r &gt; • e pu •d , ob • •n ar
en la ¡eraryu1zac1one. L]UC r 'alizan tanto los hombre. como la. mujcrc .

!ª

fück, l'lnch (ICJlJlJ) Hljolilr /11 lilh'rtad. :O.kxico D 1 • r;CI·
p JL1
1
Beck
·
'1
'
·•
• ·•
• "·
p . ¡. , lnch (-(KI( ) l:l 11r1m111/ caos drl 11111Qr. /J1s mM'il.r jnn11a.r de la r¡l,1do,¡ 11111oro.ri,. 13:trcdnn,iatc os onrextos - hl Rourc, ¡,. 47
·
16

11 Tnura1nt, \l,un. Op. ,11 p. 1&gt;0
11 Lipun:1sk\ , ,illl:s ('.!lllHI') /:/ m¡uímdn

Ld1c1ón 8.1rcdon,: .\n;1gr.11n-t, p.

rlt-l d,hrr. l .1.1l'tic,1111d,,/,,1;1 d, lo.,

:!O
456

-,
1111,tm t1r111¡11,1 ¡/,-111mrt11J(l).r,

~•

1•

457

�Mujer

Hombre :
a) lo ar la rc..:..1.üzación pcr mtl
b)t ner un uabajo 10t re ruit ·
c) ca ·ar. e con una p'!r on, amada
d)po ct:r bi ne matenale
_
) vi\'ir confonw: a"· !ore. rehg1oso

a) ¡ ~rar la r ahzacióo pcr onal
b) ca'.'-ar ·e e ,n un,1 persona amada
e) ten r un trabajo ime:c antL
&lt;l) poseer biene matem,1 ·.
.
e),inr conforme . \ alnrt: reln.,TJ.u n.

en lo que respccta al
La · ponderaciones d · hombre. ~ muier
c.:xacra,rn.:nte e n lo.
scguntlo grup de int r e ,
corr~/ ndcn
resultado arrojado. por la mue tr total .
. d" 'd &gt; d h \ • dcfim.'. por I c.¡u1. hace, por lo
E e1aro que 1 m 1, 1 uc
1 •
uc valora ,. P r las r lac1on . ·acial . cn llue_ !&gt;l encu1.ntra
9
•¿· 1'&gt;
aún la mor t ya no con i ·te prekrc.:ntemenL en
compromcu t , ' 9u
•
' ·•
•
· ·
¡ la
.
. mo. ti ·le, .1· 00 en la pre. r, aci '&gt;o o Lnnqm:cun1ento t e '
t
u re crencta a
t
,
¡·
. 1· "d l"dacl· 1 s ·¡o', ene de ho\' han crecido al alor de c!&gt;tn. cam )1 •
m 1v1 ua 1
,
•
·
-0 ti
d tl
ocialc Y cultural . \' por ello acrúan con mayor naturali a en me I~&gt; 1,e
situacio~ s compleja ) problemáticas t.¡ue . no l
preocupan ni. c.
)lant an pre blema ex.i cen iales como cambiar tk carrera, dt: raba1o 0
~nclu o de par ja a la largo de un lap.c del rminad() por In m~nc&gt;. en
mcdida n que , ntcs prcocu[ aban a le _adulrns; lo nes~~&gt;- e
· ··
m·,., p ,. i'&gt;ten e· c1ert&lt;&gt; p ro camb1&lt;.:n la
dt.: e rnp 1c1on ) ano "
, .
.:
,
p ibilidad . de fincar una ,·ida nu ,·a y d1tcrent
.
Lo. e ·rudjante s pronun ·ian marcadam ·ntL por csras opc1on_c:,.,
minimizand aquel!, _ qu tienen qu ,·er con tro: :i. pecto. c.ll'. '.' \ ida
_1
- ,• - 1 c&lt;)t1'&lt;&gt; e el ca O dt: pn e r 611.:nc. matcrmle &gt;
pcrs n,u y pro 1e 10nm
, .
:• _
.
. .
,_
pr cup, r por la p lítica de te pru o mclu 1vc, y1v1r de , cu~i&lt;l~ ce n
val re religil _0 , , de tal manera 9ue ganan c. pacio enrre . u a. p1rac10n~.
\' por ende, d terminan i.:n mucho su csqu ma dl' \:alores, ~n, e pecial
~ombinación d • la acción in. trumental t1ue caractt:nn a la l'[ oc,1: ~ ~n
acendrad( cm¡ eño por la id nti&lt;lad y la prop1,1 cxi:u:nc_1'.1. Prok.100,
empleo y trabajl , í pero también y ohn: todo _t:11to11-i:t1h::;,11ttn/l. . . . . .
En un primer análi. is nui.:sua conclusmn, tue l\llC lo ¡mene _
eran pre a del individualismo Je \a · poc, , lo 9u1.: l.'\ entualmente ln. ha • i;t
oh idar • de lo demá para pt:n. ar olo en . í nm,nH lo que conlh.~, a

Jª

J , ·

·

n "l·11np11" "

¡,r, 11•rcs1\ ,1 ,n,,

r ., nt&lt;e oh. ,,:r\', r como no st' pro1 1un: una or el ~º"
,
,,11
t
1r
c:gún bt&lt; marcacione~ lk In. c. rutlrnmes, .llµuno mten.:si: ,e .111p.1lman porlJU~ cg.111 ·1•11!. utm.

,~ 1•

111 '- e.,

¡ urccntaics cucan,"·
l'

Tour:une. \lain, Op

( l. P· r~

alguno: rie . go.:; ocia! ·s. in embargo una rdl 'IJOn posteri( r ha ada en
trabajo-; de L¡uiene a irnden e tus a,pecto. en la actualidad'', han
ampliaJu la ompren. tón sohre este: fLnÓmeno ~ an1Ja&lt;lo p:1rn estimar
qu tal . 1ruacic'in no &lt;ld e ,·er e □ ccc. ariam nte como cata rrófica t¡u las
nueYas g nerncione. han . ido uj to. &lt;le nuevo. ~ difl'rent proc ·so,
strucruran ' que m idi fican pues u , i ión Jcl mundo ) de lo. dcm: s
d tal uerte que ·u, asp1rnciooe apar cen como ¡ erf ·ctamcntc
1 gírima. , n una ép( ca dond los moc.ldo. antcriore · ,·a no son ,·álidos,
done.! 1&gt;- .1 luhn. con frccu ncia, n son cap~c · &lt;ll' aconsej;r
ad Cll, damemc pon:¡m: a u , cz, no tjenen expcnencia propias en e u:
. en tido I ara hacerlo.
.omu pu ck apreciarse, lo · e. tudiante.
¡ roy tan
principalm nti.: en las opci nes mencionadas arriba, dc1ando de lado o
ba tan te lejos la cxpccta 1,, . que guiaron lo pasos dL otra.
g n ·racione omo poseer bieni.: mau:riale · preocup, r. e por la política
incluso vivir de acuer&lt;lo ce n valore rdigio o · e:- decir, ello · \' ellas,
jóY ne. ma~ t rilariarn ·ntc e pronuncian princ1palmcme por u ·propia
indffiduac1ón por su idcnridad como er. ona. . mes, lo. proyecros
t nían una cierta garantía ele que habnan de concretar e en algún futuro,
. o po ibifüab. una fe m1a di.'. ··aurorreali1.ación a tra,·¿ de diY ,rs,.
acti,ic.lades, 9u aunqu · fueran ori ntatla en lo fundam ntal p r la
cieda&lt;l, eran un e pa io mi o mene s gur para en ir e bien con 1go
mi ·mo. Lu 1uc la pnsmodcrnida&lt;l ofr ce a los jén·enes de ho\ c.
implemente difrrenr .
·

Re alorando a la familia
E c,·idente t¡ue ranc , ];~ famiLl, com &gt; la per epción t1u ·ni.m de ella
l
jóvem: • ha sufrido cambio: importante, . Ha &lt;lejado de ·er llna
in tancia ,1licnaru &gt;, c. micturn rLproducrora J relacione · de propicda 1 \'
d dominaoon, e táuca ) poco ílcxible, para com crtir. e en una esfor~
pri\Tikh&gt;i, da de la que ya no e quiLre · capar como ,mtañn; incluso, hcw

n dia lo· j()\ ene. , cohabitan (romo11i1~ij cae.la , t:z má. tiempo con u·.
padres. J.a familia e. la única in ticución qu
encuentra en un nivel
mu) alto &lt;l la: \·aloraci&lt; n d · lo e 1ud1anl ·s: &lt;kclaran &lt;lcdicarl mucho
d u tiempo lihr (más d cin o horas a la semana) h1 defienden ante los

l)\IC

211 E~ ~I casu &lt;ll B,mr&lt;ln:u ( JI)\)-); ~l&lt;llkn. ll9&lt;l2, l'l'l(1); [kd. 1991J, 2tKll, 20llJJ; B.1urn;m (21!111):
Touramc (2000); B,lbm,· (1() 1&gt;7) 1 Liprn &lt;..tsk1 /2002., '.!lllJO, 2(1(11 1' ).

459
45

�mbates xt rnos, la valoran aún má que a la igk i, : a la política; Y en
ci •rto entido, pro •ectan una e. peci de Yaloración ncgaú,,, hacia la
facultad, cuando e. pr an que u imporrn.ncia e inllu nci~ ?brc ello;
para reforzar e te a pect , n e uficienremente alta o pn ruana. A. 1,
cuando t jóven . e tudiante se manil:ie tan obre cuál 5 son la. co a
. iruacione 9u má. l : importan, ayl(/ar a la Ja1J1ili,1 de taca por 1
val &gt;ración que hac n al r specto; 1, ubic, n en un ni,·el e rcano , 1 t¡~l:
e locan /oomr !,, rrali'"'aáón personal ) ser 1111 pm}'sionista 1'.'\itoso. Ademas,
también lo
rudianc ~ declaran yu , estar ro11 la.fm111lia, e la actividad a la
c1u más ti mp dedican a la emana. E to, ·i bien r fuerza las tendencias
al r p et , tambi · n deb :er ob n ·ado con cautda, ya no ol~sta_nt esta
"rehabilitación ' d la familia, par ce 9u ral h ·cho no . 1gnifica n
ab olut &gt; un regreso a In. trn.dicionales dcb res pre. crito por la moral
hurgue a · religi . a: n la. • ocieJad~ ~oncen~p&lt; rán~a _·, . e celebra la
familia pcr &gt; bast, nte men la. obhgac1one inc ndict ,n~ ~. 1 cual
. I re.an indu o on ray, na claridad, la mayoría de los e tu&lt;liant •_·dela.
&lt;.Ü\ rsal- licenciatura d la facultad.

"ª

L que e cierto e que 1apr cio por la familia
aparci~~o hoy
con una mayor p ·rman ocia 1 nlro de ella· por panL de lo. )OYt:nc ,
qui ne , aungu ca p &gt;r razone. no ·1cm¡ re ti , Ja._ dirc~camcnt_~ con
tia, d jan l h b"'r cada \'CZ má ard lo cual e ev1&lt;lenaa cambien en
alguna au cul aciuoes r alizadas en lo. último años•i _ La. raz~ne. aún
, tá.n n el nivel de hipé tcsi , p ·ro bien pueJc er: por n ccs1clad, por
d • e &lt;l
ncir. e protegido purqu d tiunpo d ~ e ·tudio
pr lom,ra
porque I matrimonio e apL ;,a o , ún por inmadurez por f, lca ti
compr mis
inclusi, por e. trate~a de sobrcYívenci.t antc b . crisis
con' mica . on todo } ello, 1 familia e,; l reducto mejor, de:pué. de s,
n todo a. bien puede significar L¡ue "d culto a la familia
111ismo. Lu qu
e ha va iad &lt;le u, antigua pre cripcione obligatorias l'.n buu:ficio de
la íntima r atiza ión y de lo. derc ho. ckl indí\·iduo libn. ' ...1 _
h. p cialmcnce entre los e. udiantc. , . e , alma a la familia, p ro se
l conc den caracterL uca &lt;li forcnre. a ln qul'. la identi ticaban dentro cit.:
una su iedad má. ratti ional; creen cn ella p ·ro la Yi~lumbrnn también
com un e pacio para la realjzación pc:r-;onal, diciendo no a la autoridad
11 \k n.:licru

.1

la cncue~rns mundiales ,ll· \'a Ion:, dL l ')t! 1 1 2.llílll,

.1

L1 rncuc~t.l'• n,1C1un~lcs de

1 FG 1 1\9')4) , dd 1\IJ /20(íll)
" !.J¡x,vc,1k\, 1illc. (2lJIKI' ). 1 / 1rrpmmln ,il dd,.-r. 1,1l.flr¡1111dr,lnr.11l, lr1s,111r1or 11,111¡,r,1. 'i'. l.d1c1 11 n.

Harrclon:i: ,\nagr.1ma .• p 1611

~adici )~almcn
in_cu~ ·tio~abl
de lo. padre , n &gt; ac prnndo
mmolaaon
acnfic1
mnec ario. en ara de u mj mbm in
just..i ticaci~n clara ; exigiendo por el contr. rio r, ponsabilidad •mre
todo. _u_ mi' grante ) ~obre tod r p to para la per ona human . ◄ s to
par e ct n firmar emre los · · Yen s e tucliamc , cuando aceptan en má
de un nov nta y cinco por ciento que "lo~ e· n 'l.lg • deben e )111partir los
d ber . del h gar ', por eiemplo· pero también cuando rechazan en má.
¿e un och nta ) cinco por ciento 9ue "h muj r debe dedicarse
mrcgrament al hogar • inclu o cuando tambi · n ma •oritariameme
acuerdan que ' 1 • padres dcb n re p tar la. pr fer nci
~xuale de : u
hij_o ' . T~Jd , dio d nota que ven a la familia, e cien J como un e, pacio
mas _t~eXJblc dond~ pu d r . pirar ·e cierta paz } tranquilidad, l ero
tamb1 'n _d ~ aceptac1 n, d · n:s¡ to a lo. uj to y sobre l &lt;lo para l,
p rrumdad d . _aut rr, ali_7aci · º: l'tluy p , 161 mente porqu }a no e
re peca a la familia en 1, ·1rn la tamilia c mo in crumento dl: n:alización
de la p r. onas la in. titucióo ' obligatoria' . e ha m tamor º" ado tn
in tirución cm ci oal y fl xibl

ntonce ... ¿tradici nale , mod rn

Aun9ue lo
. tudiantes d la Facultad &lt;le Filo fía v Letra ·
'd . - d
.
'
Oíl
1 o thca o d d fuera com
una omunidad homogénea, lo p rtile.
gu e fomentan en cada una de las carreras lo afirmam . anrc:, 1 dan
un _üo p~rticular. E L
traduc n la. re pue ta~ 9ue marcan en el
cu tmnan . obre \ al r : ha) una ócr c incidencia o lo oeneral per
diDer noa
.
r
'
vec · s 1mporrnm
n . lgunos asp c os específicos.
E
po ·ible que la respuc ta · que lo e:tudjantc pri,:ilegian o hnn Yertido 1:n
la ncu ca, ne e c ncret n iempr en la realidad c tidiana o n la
prá ica _académica, in embargo, í n válidas par, c nocer alguna
tend neta. _e- • _squcma. ya] r, les que ubya o a u pre f ·r ocia . \ í
que como m1c1amo. con una pregunta, Lratar ·mo ahora de re. pomlcrla
con _la rescn a_ dc~i&lt;la ; diciendo en primera in tancia que le _'
e tu~ante · de Filo olta y L tra on tradi ional , porc1u • , aloran , la
familia porque pre ycctan ra go e mu.ne a ro&lt;lo. 1 univer iraríos
por9~1c cumplen u rol al . ujetarse a una rmación p cítica para el
tra~a¡o • p&lt; rque d, d &gt; u tatu trnn. it ri J , p rmitcn cri ·car a la
cicdad } a i mi .mo manifi tando c mo jóv ne · que on, r bddía
ant I st~i/11 qM. m mbargo, también son moderno p rc1uc al igual
qu lo ilu trado "d ·l ·iglo /Vlll , adoptan la band ra imel crual de la
461

-160

o po moderno ?

�cnttca para r flexionar y e mprender el mundo, pero también para
confc mur u propia e ncepción obre él y p rqu por ah ra ere n qu
la \'erdad . " u verdad". Por otro lado, igualment .on po·moderno
porqu ap lan pr ci ·am ne a la critica com un · derecho inali nabl "
que nadie ha de arrebatarle , p r9ue 9uizá creen en ·1 mundo pero
de can cambiarlo p&lt; rqu ,':ÍY n rná. que para l mañana para I aquí ) I
ahora porque intuyen que e acabaron la. eguridade ~ yuc la nu rn
ituaci · n e ncuenrr si mpre tran, ida &lt;l novedad y d cambio. Es
d ir, tradici 'n, m demidad r pu. modernidad, oo cate Jria. nunca
acabadas son en bu na medida, arbitraria, y por nd mudabl , así s
que lo e. rudiant pueden er tod e. o y much má ·, porque ti nen a
su favor el t.i mp no han a abad de er.

Lt\Zi\lAN 1 - R.1quel '·Crítica
- J "
mm al \111ro 111ilt':1ir1. \Iéxt t&gt;: E,.l\ currn\.:u\lun)&gt;11az,en l.:.\·/ ar,ríarhfl11 ,111inrsil11rio. O,
· - • •
' · a ~ 'aldé. . 19&lt;r

UPOVl
L.t, nu dd rt1mi. ¡:.,m1r1,s so /.m e/ 111amd11t1lú11m
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�EL IDEAL PEDAGÓGICO EN LA
SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
~hra. Bealriz l.iliana De Ita Rubio
Faculud de Filosofía~ Letras
U \NL/Colegio de ocioloh'la

El escenario
Toda sociedad determina su propia concepción ele la educación y
establece los fines últimos que la misma está llamada a cumplir, en 1,;&lt;.c
sentido podemos afirmar que -'tluogm: sea de manera implícita o tácita- ,
instituye un determinado ideal pedagógico que compendia el "tipo de ser
humano" gue se desea formar. Debido a su \'inculación con el contexto,
las concepciones de la educación ) los ideales pedagógicos Yarían de
acuerdo con las épocas históricas, con las formas de producción y con la
organización social ) política de los diversos grupos.
Pese a la gran diversidad de concepciones acerca de la educación,
existe una esencia común 9uc la postula como un factor de desarrollo
individual y sc,cial, a través del desenvolvimiento de las pmenciaüdadcs
humanas ~ que la ha lle"ado a su consideración como un derecho
fundamental, tanto individual como colectivo. Si bien dicha esencia de la
educación es común, los fines últimos que persigue de acuerdo con la
función social que se le asigna varían considerablemente, de la misma
manera c¡ue entre la propuesta filosófica y la práctica educativa existen en
rnucbas ocasiones grandes distanaas. El contexto en el que se planean,
diseñan ) desarrollan las propuestas educativas, está en constante

465

�ámbito. e nómic &gt; político, social ) culmral, la
tran. formación en 1
lo individu · y e r re pe blacionak aun9u de
cuale afectan a t d
manera d igual.
.
.. ¡ pre.ent · análi i. prct nd reflexion r en m:no _al_ id al
ped ómco que pu. tula la soriedad del ronóri1J1ie11to) . e realizara cnt, _azando
:"' · · · de¡ ruv
· 1 de en. t.:nanz
•~ a . up"rior
ya
la parnc1pac1on
...
. qut .me
, mter . a
deliberar n la funci 'n qll e a i ,na actualmenti.: a la cducac1on upenor
f¡ rmación pr f ¡ nal d acuerdo e m la. cara terí t1ca ..d l ~nt?rno.
En e te cnti.do, 1 filós f Jürgen Halxrmas plantea que: la l cruc,
siempre un proy~ct bis · rico- e cial y ·n _'l e pro~ l.!cr~ _I que un.~
. ciedad ,, lo intcre es en ella d( minam nencn el pro\ .tto de hacer
.
1
,,
n los hombres y con a e a .
Ho , en dfa afrc ntamos ircuo tanci. s parucufarcs cuyo ,_·amen
re ulta impre cinclible a la intención de . clarecer 1 idc, 1 ped gógico de
nue tra ~p ca.
bido a lo cambio
tructurale c.¡u ha ~en rado
principalm oc la lobalizaci 'o e onómic~, así
mo a _"us d ero. el
análi i d I cont •to
e rna el lememo tundam ntal ~ m o la) a~le n
la planeaci · n y d .arrollo de toda. las actividad· educau\'a. . Adema , L s
con rantc ) ac !erada. tran f &gt;rmaci m s gen ·rada pe r In a\'ancc.
ci náfico. ) en su. aplicacion recnológica,, a. í orno n la. e..rrucrura~,
han determinad ) que la noci 'n de t'Sfftwrio . e haya com· ru~o en d
piincipal ·igno t oo iderar en la plan ac!ún y e, alu'.1cinn cd~cam, , •
t\ctualm nte la i.:conomía
el factor dominante : JUnt1&gt; con l.
política
organizan de t cuerdo con un m ,e.lelo d global~acic n,. ~I cual
c n otuyc una tapa avanzada en los proc o de conl~&gt;r~11a:10n &lt;ld
mercad &gt; mundt,tl e inr rnacionalinciún
onómi a, d1 t111uYo. del
capitali mo. J. \1. \'ida! con idcra , la mun&lt;li. lin ión m1110 Ítt ~11l~11ilwm111

del proceso histó,icr, de exptmsión del capitali.m1~. l' rk sm lrJ't'S .l't'Ollúllll(ll[. ~-ª
globalización e caract riza p r la mttrdep~nd ·no.a _ com\r~ial,
producci ,a, financiera, a · 1 como también de lo llu¡c s de mtnrmacH n ·

i&lt;l as 1.

1 H:tbcnni,. lür¡!cn
\\dxr.
, \"idal,

¡

(r,11,1,1.1

Trmtt.i llit/JO "id,olr,gio", 1'1')9, p.:;:; c11.1 ., \l.iKu

t

1:n ,u

n11 3 •1 \b

f. •·;,,Jundulizacion" \ 1d en \lolina l.u1¡uc. [,i&lt;ld . .\na11l11w,1 d1 ¡,, /;d11111,1t111 /111r,r11/llm 1I.·

r-

,,/1 ,:,,,11t•·,1J d, r/11 J/J:!,urÍtÍII 1 dril¡//,. l 11~
Toledo Pauno. \lcpn&lt;lro. C,/,,/1t1liham,11, l·rtad11- ,1, 0111 l •.rpa "" \11,wl,s. Rn l\la h.1.1p.1L1r,1
Dl\'I 111n &lt;lr Cu.:nw ~o i:'111:~ \' l lum,1rndad1:s. ,\ \1 l. t:1p.u.1p.1.

1 r,IJ

\\'\\'\\.~localn:Yi~1a.c11m/glub1:,.hm1. 2t)(J:\ 09-lll
-166

· con ider, a ·imi mo ·1 h globalizaci,\n como la Ji.1s1· di ht:,_P,tlllfl1JÍt1
1mmdiúl del 1irpitalis1110 rarorklizpdt1 por 111111 1111el'tl /01111a d1 1i1fe,m1tio11
.
I dt,I mpital -promos rli ro11n11tmciríJJ lemolrf2,.im, 111011opoli;;;_orioN
. _. ,
111temtJrio11t1
ce11trali,.,ocio11 fi111111rie_n1- pr,r m1a J/llt!l'tl dÍ1isió11 del lmhqjo) por la ro11solidació11 J
rearlimlarió11 de la 1iq11eza /ra11.mario1wl .
La mundializaci 'n d1.. la ec nomía b.t 1do fa, rccida p r lo
aYanc
n la aplica ione de la tecnología mformática \' d •
comurucnc1onc-. I a parcir dc la.s cuales e ge tan nuevas forn~s de
pr du ci 'n
·isrcm ba a&lt;lo en alianza. cstrat ·gi a. y c, operación
entr grandl!. mpre as de.centralizada ;, org-anizada c.:n red. Causa \
efecto de la globalizacic' n ,;;on también. la continua expan,i · n , ~J
con. L ucnrc fonak:cím1C:nto dL empre ·as trano;nac1onaJe., a í com~ t
firma I tratado· &lt;le hl re comercio inrcrn ionale. yuc han ocasionado
una rccha int ·rdep 'mkncia ccnnoirnca en re dn-er ·t &gt; paí ·s.
l ,.i. nuc, a organiza ion economica globalizaJa demanda un
r 'gimen polícico con el mi mo carácter rran naoonal. Por lo , merior la
rganización pol.Jtica e encuentra también mundializada ,. h e rndo'nac1onale ti ndcn a asociar: · en ente.;· upranacionalcs, tal· e· el ca:o de
la ruón c móm1ca Lurop ·a. e ·o [Íene quL tas nueya fe rmas de
orgaru;1,ación policica rcpre eman una nu va t, pa de L democra ia.
,orno resultado &lt;le esta nueya forma ck org:mizacic}n ·e&lt; nómica
) pohtica eran nacional, e ha de arrollado una nue~·.1 e. trucrura ,ocia! u1
p rmanentc eran formación, ,1o.;í, la soct bd e cncuentrn camb1 ··n
organizada en red lo tlue implica el e rablcc1m1t:n10 J un ·istema dt:
rclacm_n .
imcrdepcndencia tmr1.. mdl\ iduo., m rituc1ont.'- y empre as
en el am?Jto intcrnaci:mal \ nacion.11, l.1. cu, ks t'-lán coordinaJa · por
una matnz e mterrelarionad,L. omo con -ccucncia de esta nrganizac1ún
de la .oc1 dad en red, lo. amhio. t¡uc l' generen en alguno de los
le'.11~nto. afectarán a lo d má e, dcc1r qu on int rd p nilienrc: .
\~uru mo . ur ·n nue, as e. rrucruras, forma. &lt;le regulación, producci&lt;'&gt;n
n la. rganiza ione .
·
E. camhién caracr ristica di unti,·a dl la )ohahzac1ón el qu lo
c ntexto o~ogr~fico· sean :obrcpasado y ql1e los .er·s humano· tengan
plena conaen 1a ck ello. L fim,a dt tratado de librt comucio
imernaci nales con su con· cu ·nt ·,' ptrtura ll' errontcrnc'' ,
liberalización d las profe ion . ", la acumulación del capit, 1, de 1:

?

16
4 _mck1:r ,1g. ,rumi:,. _
R1:m :n,1&lt;ih.1I I nrm~. 11w1t:·1mflt1 d1 dúm11.1 c11111ml,m.1 por ro111p,t1111 i11.r
prvjenon11/rs ,11 /,1 l ·d11,,mn11 \11/ nor ti/ la r!t1p Id, /nb,1/i '{t(lr,11. l ni\ l'l"óltb l d~ GuJd.da¡ar.1. pp. l.

46~

�riqueza, asi com &gt; la conc ntr, ci ,n de la oferta. labor, l s en lo P~ s
más de arrollad y la degradación dt'. lo. renir- . n, rurale. en pru.
meno de arr Uad . , n alguno d 1 , principale factor · c.1ue han
propiciad la cr cieme y pcnnaneme °:1gra~~ón en d ámbito
internacional. E un efect im[ rtant d la nugraa n d encu ntro _ ntr
miembro de una gran cli\·er idad de cultura a lo que . t; ha dcnommado
como mulciculturalj. m · e. n ccsaric eñalar, sin cmbarg , que 1
cncuentr muluculturnl en un conte'&lt;- o gl balizado, representa un
p e ncial rie go parn la di,· r id d y la. 1dencida e culturale d bido a la
col nización d · la má &lt;lébile por la rná. fu rt . en términc
económic •.
El pr )p10 el arrollo de l . m dio \ e enología. de
comunicacione hace factible establ cer relacion emrc pers na que ·e
encuentran en di,·er.
paci aun lo má. r mo o. entr sí ya . ea n
tiemp r al,
decir que I mcn aje ·e mitc y e rec~b en u~ ci _mpo
imultán o -comunicación incr 'nica-, como en un tlemp &gt; &lt;l1fend &gt; comunicación a incrónica-. Dt ha. f rma dL comunicacic." n pueden , er
oralc ·, scrit s, visuale. · multimedia, con apoy &gt;c.l I tclé~ no, la [nt rn ~
lo, at 'lite qu no p rmit n el emple de d.!ver. n recur o. ce mo ·l
corr o lectr 'nico, lo. foros l di cus1 · n, los alone Je c O\ er. aci m
(chat ), hipertexto ) , id conf rencia p &gt;r citar . c'&gt;l&lt;&gt; algunas de dios.
La ruptura d la barrera. spaciotemporal . pu tk rnlund.u n alj..,runn.
beneficio, c m &gt; el po. ibilitar el ncuemrc nuc persona. 1 grupo
di, r. ) cul uralmentc y pucd n prom Y r ·1etiru&lt;l
de re.¡ te ~
c m·i\'encia armónica entre lo mismo:, aun4ue conllern el ya c1 a&lt;l &gt;
rie go d la trnn.culruración.

La o iedad del cono imiento
Este nue,o e ·radio his ónco en gut. v1, 11110.., ha rectbiJo ,fü ersa
den m.inacion · ·: !llodemidad, j&gt;tJslt1/0dmudad ~ reciemem ntc: &lt; mienza a
d fioír ·de com .mrit&gt;dt1d di la i1¡for111arió11 1' Sflaedad rM ro11M1111e11l0. J.o
ci ·ntifico,
cial . afim1an que d siglo X, ·¡
erá conocid
fundamemalmcmc e mo el igl de I in(mmacinn. bta &lt;lesign, c1ún
hac refer 11 ia a la. tran. forma ion s -en lo. p. í. ~.., . ltament
de arroll, do.-, d la· e. tru turas cconómic, s ~ l s pr ce. os ele
pr ducci 'n, de la forma. de organizac1óo ) de reLKiún s &gt; 1al, a, í cmn
d · las forma. ) lo patrones d v1Ja ~ cultura, que sc.. Jcbcn a di, cr. o

fa t re
rdialmeme al grao d rr llo alcanzad p &gt;r b
tecn logía d la comunicación y de la infonnación.
La
i dad d la Información ( I) e una etapa po tecior a la
oci d &lt;l indu tria!, n lla I principal factor económico e la
inf _m,a 1~ n, e ta ic.lea d una . c1 dad de la mformación proYien d
Japon ·s 1mp rtant eñalar amb1én qu oci dad d la Información e
un concepto flexible ) en ernluci · n. _-\h ra bi n
. t. blece una
di tinción ~Lr la ·o iedad de 1a infi rmaci ' n y la d ·1 c n cimi nto ( • ),
-que . ·e e uma un e ' tadi&lt; má avanzado-, en l ntidc n c.¡ue e
con 1dera que má all-í. del Yal r intrín eco a la iof rmación . ncu mra
el valor del conocimiento como producto d la acci · n humana
inteli ·me obre la mi rna, a í e pretend tran itar de la ci dad de la
información a la d 1 on cimi nto.
Algun autore 5 n relación con la ociedad del c n cimicnt
re ·alean la capacidad humana d cr . r ce nacimiento (J1oos), cmre ello
c~be citar al filó ofi Th illard d
hardin, quien al r ferir al e pacio
vital _cr ad p r el p ·n. ami ntc , e. d cir al ámbit d la cultura -al 9ue
conab c_ ~o una atmó fera de pen, amiemo c ne nci nCI, propia- la
fera e p1mual, la denomina noosfera. Bajo e ta mi ma con ideración , en
r lación e n d e tadu actu, 1 d desarrollo de la cullura ,. 1, forma· de
rganización . ocia! y pr du tiva, e de,üma a nu ·tr~ época como
n~ cultura ) . e resalta la exi t ncia de comunidad • noo r · pica, nenrada a &lt;l a rollar pr
os generad res de c n cimiento-. Por u
parte Iuri L&lt; tman, un de los principal . r pre. encante. de la ...,, cuela
mi6t:1ca de 1 Cultura, d igna a dicha atm · sfera ignific, u, a en l. gue
la cultura se r a y e recr ·a p rmancntement mcdi,wtc intcracci ne
dinfünica como semiosferi.
_. ¡ tra. fon&lt;l fiJo, ófico n que se :u tenta la , ocieda&lt;l &lt;le!
e nocimiento: c n i ~. fundamenta.lmen e en la re is acerca de que 1
t1?pl _d la mfon~ac1on y I con cimiento com rnriabl . d I p der le
bnndanan
]
. . un entoque minentemente d mocrá ico , n tam
cono 1~~nto no e agota . ino que . auto • timul, y r quier para u
producaon } con t1m recr aci 'n, d un ambi me d cr aúYida&lt;l d
lib rtad, contt, rio a la bur &gt;cracia y al autoritati. me n el j rcicio del
' ...,ácz \'Jeas, Fcrn~ndo .... oci1edad d1. l.i infmm:1 ion, comunidades noorrop1ca.i, m&gt;&lt;Ht:cnoloda",
en Rrmt,, lbtnw11 nr,1~11tf, Ll11ra&lt;1ti11. Oíl. _ umero 1 1epucinbre- D1c1cmlm. 20111. .\luaogrilirn:
La, nc1cd:id d~ l. !nlormacion.
·
6 Lotm:in, 1un, / .,_, 1e1111nljrrt1,

469

�p der. Otra premisa empleada como argumenro en fa-wr del papel
democrarizador d la ociedad d 1 c nocimi nto C5 que a diferencia de
otro factore d pod r la distribución del conocuruento es más
igualitaria en la m elida en que pobre y rico '·ci nen la mi ma capacidad
para recibirl " y qu mientra mayor acceso a la infnrmao ' n cngan las
pcr ona , má sabia y rica
tornarán. ~e concib al desarrollo de lo.
países y d _u ci~dadano , com un crecimiento ba. ad en el
conocimient y
p tula que la ociedad d l conocimiento e
ustentaóa en estructura
organizacionaJc
borizonu;lc , más
dern crática , flexible. y participativa , cuya functon cría la de
intercambiar y g nerar nuev apr ndizaie y conocimien o. aplicad s a
la re. olución de problema .
~e afuma que la sociedad del conocimicnt &gt; no e. un tin en si
mi. ma sino un medio para alcanzar una meior calidad de ,·ida para lo.
ere humano a que el d :arrollo ele este cipo de organización ocia\
debe procurar 1 bien y el progre humano lo que consótuye el criterio
' rico que la guía. La
E O propone impul ar a la 1 como una
estrategia para incorporar a toda las per ona , principalmente a lo.
ectore'- menos favorecido al u o de la TI que c. una realidad
generada por la reYoluci 'n digital, e ce interés ha ido denominado como
e-inc/11sió11 qu bu ca el acceso a la tecnología. y ·u ad cuación a la,
oece.idade de los ectorcs m nos fa,·orecido, . A inú ·mo c;e pr tendc
impul ar el aprendizaje a istido por computadora o c-learning, cuyo
fines on 1 d arrollo de la. capacidad que permittn el acceso a 1a
información a traYé. de nueYo in. trumento. tecnologico , (TIC) ~ el
d sarr llo d propuc. ta. de formación ~ actualización - en este ambito-,
para lo profesionale &lt;l la diYersa. áreas &lt;le! conocimiento.
•1 uso de las Tecnología Informáticas ) d C murucacionc.
(fl
en todos lo. proc o. de todos los ámbito: de la realidad
cotidiana: ec nómica ocial política y cultural, ha dado lugar a la SI,
también conocida com J ociedad Red qu
el rermino , cuñado por
[anuel astells, al coo, idcrar que r das la. actiY1dades de nu ·- ra Y1da
cotidiana están ya emr laz, da · o interrelacionada .. 1:n la c;ocicdad red,
debid a la interdependencia l~ transfom1acion ·s que se han ge. t do n
lo pah:s d arrollado , afectan al re ·to Je lo. paí c. , aunque d manera
a imétrica. De la mi ma manera al interi r d , lo. propi s paí. s las
relacione.
e
ncuentrnn articulada. en sistema: e influida s
a. irnétricameote.
470

En la oticdad de la información. los "er humanos estamos
recibiend con tantemente int rmación a tra,· · d cÜYerso. medio . Lo
medio masirns de comunicación y la tecnología infonnárica posibilitan
el acce o a gran cantidad de int rma ión proYeniente de cü,,er a, fuentes
y e pacio , podemos presenciar la noticias n el prcci o m mento en
que e e tán ge ando, acceder a biblioteca \' banco de información
perteneciente a di ersa in ti uciones y orgaci ·mos internad nale. , lo
que con. tiruye un importante recur o para la inve tigación \' la
generaci ' n d conocimienr p ro al mil ~no riempo determina , una
saturación de información mulcimcdia \' la necesidad de establ ccr
crüerio~ d~ . elección y Yaluación de l~ misma. De igual forma la
comurucac1one. . e e tableccn mecliamc una red telemática -com la
lntern t- , lo que d t rmina la importancia de e tabl cer área de
informaci ' n común o e. ¡ acios específico para compartir información,
generand a. í "comunidade \'ÍrtuaJ s."
. . La información se ha convertido en la materia prima de la
act:n1dades económica política y ocial y al mismo tiempo e toma una
mercancía gu por tanto atrm·íe. a pr ce os de producción y
c mercialización. En la nu rn economía o conomía informacional, 0 ~
los flujo electrónico de información la materia prima del conocimiento
Y la in~m ación a í en d capitalis1110 digital, el desarroUo tecnoló!s1c e
concebido c mo un factor determinante del progres , lo mi mo que una
con ecuencia del mism ).
Otra carnet rísticas de la , e ciedad &lt;l la información on: el
~recimiento de los empleos dedicados al pr ce amient de la
Jnformación, así e m el urgimiento de nuc\'as profe iooe e pecíficas
pa~a la. atención de la, nu va necesidad y probkmas sociales. la
exige?c1a de preparar y reconYertir la formación y capacitación de lo
raba¡adores de acuerd con las mi ma. , la migración perman nte r 11
co~stante au~enco de grnnd s rna, as de población que bu. can ~ jor
c~dad _de VIda r acce o a la fuente de trabajo conc ntrada
pnmord1~ me en 1 . paí e de; arr liado . La e trucrura ocupacional
de lo, ~a1s s de arrollados se ha transformado, irv,m com ejemplo la~
tadL ttca .d 1990 en qu en Japón el 33.4º/ci, mientra, que n lo
csta~os Urudo , 1 48.3°/ci d los empleos correspondían a profe iones
r lac1onada ' cfüectament , c m el man jo el
información

�( e munjcacit n •s, finanza . cguro ) ·en icios) . En la I las te no! ,:iia
mformáu as, d · omunicacione e ncuc..ncran , mpli. m ntt. e'\tendida
en t do lo. ,esp ci . ~ acri, i&lt;ladc de la , i&lt;la ce ,&lt;liana. DL" e rn manera
lo J.mbttc · con · mice , e m r 1 1, luc. u,
. ncial , cultural, enrre
rrn s en u mrnn mediado · por la utiliza tcln de e t , recur o lo que
ha d t rminado nuc, a fom1, . &lt;lt. r la i · n :&lt; ci,t.l, camhi en todo lo ·
ami tto
y dim nsione
hum. na ,
onúmica , "º i cultural . ,
tran fe rma· inn · organiz cionak ·, n la ducación y en l. , ida otidiana
n g ·ncral- , • lguna. d l.1. uaks t. con. titu) n como , ·maja .
rni n r . que f)tra. cn de. '" ·m. ja.. 1nclu. l ht conc pcione · c:p,1cio1emp 1ralc. :--e han mo&lt;lifi ado afe ·tanclo la pn p1a ltml'ns1ón e ·i. ten ial.
n. e.le la. tran ·formac1om:. undamcnt, k · ha sido la
r d, be r. Cl&lt;. n &lt;le la 1dcncid:1d ocia! a p. rur dd igl" . ' . · , com &gt;
con · cucn in principalmente.. d la di, i ·i &gt;n y c~pcc1ali/.a ton dd r, b.1jo
com nzú a d :-,arr llar: , una m,1yor indi, 1duahza ion, tt..ndencia qut. . c..
fortale e • ctuaJmcnt al dar la pnm. cía al mdt\idun por encima de la
c h.: ri, id, d,, unad a ello la idenúdad . e torna d1fic1l de on utu1r par,1
uj to. ya yuc . e con. tru~c a partir Je la r ·la 1011 t.n red con lo
derná no en forma din.: ct, ) ante un. plurali&lt;lad &lt;le n¡ cmnl· , , alores
r •lari n.- y en pcrm. t1Lnte tran formación, :11 1111 mo tiempo que . e han
d bilicaJo los , alore uni, r ale , ab olmo .. Dl: b1do ,l l)Ut.: ne ro lo lo
: r •s human &gt; ti nen a ce. o a la tecn&lt; 1,~ía ~ mucho otro la r ·chazan,
la on ruc 1ón dt. ht iJ1..:ncidad se. Jifi ult'l par.t ciato gru¡ 1 • t cctorc
ocial ·. .
De igual forma, s • h, r ·ado una mayor brc ha c.;ntr
g ·n racic n · ya 9uc la adultas han tdo alfabetizad., LO la cultura
in1prc., m1cntra, que la j{l\cn ·. lo h, n sido ,l tra,c. de multtmcd1a, In
cual ha gencra&lt;lo para hgm,1· ) o. mm i H &gt;ne d1n:r~t:nt s. Por supur.: to,
n ·] di eño ) l.1 op ·r CH&gt;n J la prnt lll:srn. Ld un1hw, ·. t'undarnent. 1
c msi&lt;l ·rar toda: · ta. nueva: cir un:tanc1 ,1 a c.1ue no hum,. ráeric.ln.
La ' r: ' ,O eñalo preüam ·ntt. .1 Li reaJ 17a H&gt;n de J.1 Pnmtr,l
,umbrc .\lundi,tl obre ,' o , ,dad el· 1: Informa ·1&lt;&gt;n (20112) la impnrt,incia
de 9uL r.: t.1.
iL&lt;l, d e undam nte ·n lo · 1 ere ho. Hu mano \ por
Lamo cst~ ba. ad, en la ígu ildad, la 1u1;t.ic1,\ o ul , la d1gnid,1d humana ,
promul\ a h ausE je' n de la · ne c1;idadc c. InlL rl' t.' dt lo. di, er:o
grnpo. hurnanm. \dcmá~ . ctialo L)llt. el u. n dc Li, TH L un aporn ;ti
l ltch:1 R:m11',n \

111r1,11:u! lol.md.1

1 r,10 1 co (cour,I.) (l'l'))) p. 1••

l{¡¡,,¡

¡ íalid.lJ ,(111,1/mu m /,: 1111,u(,1 ,i,I JJ

/,,; t:11

lmh.:rnnn,

ck _am llo LCOn( m ~ o, tdu _.ui, o. . o ial \ cultural ~e lo n. dos ht11..1po . .
· '. l:lant~a guc L 1 . la tibie sólc a condicion d logi·ar prc:viamcnt • b
sao. taccmn dt. la. n : · 1dad . ba I a:; ele dt hos grup s ~ a t¡ue Je lo
c nrr.mo · ampli,1rnn la: lm:ch.1 · } de. 1gualdadc · •ncrc Jn c.:r l
sec: re : e' lo . i • e . ati. fac n las ne e idades bá ica. &lt;.:n forma e [UÍtatÍ\.
era p , 1bk el &lt;l • arr Uo tiue e · la meta d la . L
.
L~ · implica íone rn d ámbito &lt;lu ·ati, o dt' la ~ oci dad d •1
&lt; no 1m1cnt s JO di\ &lt;:r&lt;;a, ~ compleja , pe r prin ipi , del id .1 ext 11 0
u. u de la · te: ne logia. mfurm:mc, . y de comumca 1 n '.'., un&lt; JL lo
eh.:c10 . . pnnc1pal
e l.1 tendencia
n r.ípidn ,a en o- • hac1.· Ja
ope_rnct m de propuec; ,1. Juc urn a di. tancü, tanto en el , rnl ito
nac1 n I como rnternacional.
. . 1mi mo .1 cons1&lt;ler&lt; r a L1 t:durnc1 ln come fa tor d d . arrollo
ec &gt;n . nuco ~ .ocia) n lo. pai , , e fortalc e J. po rura r I. m, ,l la
ncce 1&lt;lad de \'1ncula rla lirecrnmente con la a ti idad producti, ,1 , como
JOM.: ·ucn 1a, l.
, pacitacion, In formación J. hornl r la formación
pr fe 1011,11_ cobr, n rd~,, _ncia. I:.I con •pt &gt; d ·forma i&lt;' n por
comp&lt;.:rcn ta. c.. ha n ntu1d ·n un principio educatJ\'o
neta) a L te
~u ' 0 ~omexto. 1 pJant amiento de fondo re itle en 9uL· e te up &gt; de
~o~, CJ n re ¡were ~ p ·m11tc un, , in u.la tón c.lire ta mr lo du ambJto. 1ta&lt;lo • au ·c.nci. 4ue "e había c. rndo cñalando mo un fra a. 0
de la scuda pnmordia.lment · en la. sociedad · apitalistas .
.
~I con epr &gt; &lt;l forma ton b, ·ad.
n comp t nc 1a h,tCL
rd rencta ~l un,1 tr, teg1a cdu aU\ . qu , promuC\ e el ªI rendizajc inLr.:gral
d~ ~onoc1mi nt&lt; . hab1.lJdade,' acnru&lt;l . y procc&lt;limi&lt;.:nto . yuc · .
requieren P• ra r alizar una car ·a · p cífi a, un,1 función lal oral O 1·r ·r
una pr &gt;fe JC n, de 1 &gt;. ualcs e iv,.,
, 1c.l •n ,a. . [_,..",
mpcttncia: :
con• tiiu,• t·n• como
compkjo
&lt;l
tales
1tributc
qu
,
p
.
·
_
,
1.:
1 mttt.n que , ana
a Cll _nc 1ntenn nad:L ocurran en f nna . imult, ne. , toman en
co~.-i_ l~ra ton ,) c mte).to, l. ulturn, así como 1, et..i a. E.· isten di,·cr.as
dehruc1onc
e mp r.:·tt:n 1, , t¡u mcorporan
·
• •
•d
alguno
lt. memo
d1 unun a •I omo o rn· ntcs
• ec1ucatJ, a &lt;¡ue 1a guian,
· ' mencionar
·
· uno
e rdc o~ la corncntt. con:tru ll\ 1st d 1 , pr ndi1ajc, p,tra guardar
coi~~u ' n 1ª e n 1~ pr&lt; ~uc. t:1 füo ó ica dl'. un ocJ lad ·n la c.¡uc Iocr humano. tstan &lt;ledJCado a la ce n trncción d ·1 conc cimiento como
tar ·a ·sencial.

K Cfr.

l

r &lt;.&lt;&gt; 19%.
4 3

�La comp tenci se coocib com &gt; un e ropleja e trucrura de
atribucos nece. ari , para 1 de empeño laboral y/ o prof s10nal ·n
ituaci ne
ecífic. . E una tfüer a e mb10ac1ón &lt;le atribm &gt;.
(c nocimicrn actitudc. , val re y habilidade ·) ) rarea· que e tienen que
de mp ñar
n d terminada
iruaci ne .'
L.1
con epci ne
c n true , 1• ta de competencia r cuperan la xp ciencia } la acci,·idad
p conal: ·'E la e&lt; n trucci 'n de apr ndiz je .igni fical!';os ~ ú□le. ~ara
d d empeñ producú
en una itu, ción r al de uaba¡o que se obt.J~n
de la instruccíon, m ) rambi •n ) en gran m &lt;l1&lt;la
00 • · l a tra_.
mediante el aprendiz, je por C},."Pcri ncia en .1cua iones concreta. l
· ll!n
rra ba10 .
El nf 9u por e mpetencia se int1.:r a en d &lt;l ·., rrnll &gt; Y
eYiden ia &lt;le capacidad cogno citiva , ps1colúgica st:n oriom wrn.: Y
a· ctiva .

-.. ce cipo d f rmac1 ' n cu nta ho) en día, con una ~ra~ :ami&lt;la&lt;l
Je partidari . , per también ha .ido om cicla a 11np 1ta~te. enoca . L s
crític
de la ducación ba~a&lt;la en competenc1ru
rgum ntan
fundam ntalm nte que al . runa pr puc:ca e rrccham ntt: , inculada al.a
pr ducn\1dad, reproduce en la formación la dcsiguald:tt~e. dl' clase : 1~
perpetúa y qu i
enf&lt; ca a la f rmacióo laboral pie~Jl' :u enc1a
humanista y crític -tran formadora. P r u pan , lo-. part1&lt;lanos ck c. te
□p de n.señanza con idcran que com co&lt;la educaci, n, cumpl ·u
encarg ocial, no ob tant pr p n n que si .e J : ~rroll ti~ acuerdl 1 con
) . principio. c.l l con ·cructin m ~ de la ducacton tran. tormadora, la.
comp tcncia. pueden tornars buenas aliada c.l c.1u1en n.:cibe dicha
fr rma i •n al promc, r aprendizaje ·igniticam·o · e intt:grak . .
Me ul i aré t:11 la concep t me. consrructi, tsl.l. de la formación
b, . ada en competencia , u , defensor . argumentan l'l1 términos
g ·nerale · c¡ue la structura de la e&lt; mp •t ncia a~lutin, compkj, " d1:
habili&lt;ladl'. , apaci&lt;ladc , actitude., on &gt;cimientos , , ,time., \ u
pljca ión a situaciones c ncrctas :, acciones c.:lipc.cítica , C\'Íta . _el
d . arrollo fragment::iri&lt; de dichos auibutns : pmp1 ta un, educac1on
1nt gral e int •grn&lt;lora que bnnd, signi firnti, 1Jatl al apr 'n&lt;lizajc.
a imi:m , · &gt;. uencn, la vinculación tcoría/pracuc.1 es dirrcta, relaciún
c.¡u ~e &lt;lificulrn en las fonna rraw ionales d · en. c11anza-aprcndizaje. l
1 \i&lt;l en(. lrr,am1.1C1on lm ·rn,1c10n.il Jd Trnb:1jo. C l TI JU&lt; lR "\n\·.1h,.org
,,, DL ( 1 \&lt;)&lt;)&lt;,) Vid en ( .1 11:llanc•. C . ~rdl.mo,, \n.t Ro~:1. /)i.,,:,, ( 11mml.1rr,m l•,rn m ,w;1f•

f'm/e.&lt;i1J11¡1/rf.

p.

11 l.

4 -l

t,11&lt;1,II

·sgrime e &gt;mn otra , ·nraj~ d ht:cho c.k t¡ue l, formación e oricnt.1 más
hacia_ la. fon Íl)nes -&lt;-lUL son ma. amplia - , n1J se lmm,1 ,11 puesto dt:
traba¡ &gt; ~o~. lo u, 1 e nnc1bt. orno una form,1C1 · n l ·xiblL \ poli\ al nte
que pos1b1lna a los traba1adorc,;; y profesionistas el po&lt;lcr n.:soh-cr
probl ma nue, o \ ·,c.1r prcpamdo para dest:mpenarsL Ln funcione. ,
escenario · &lt;lrft:rrntts con mayor facilidad ) mejore resultados.
·

P~&gt;~ upuc.: 10 canro para la &lt;;Oci dad d l con&lt; rmiento Cl)ffiO para
la formac1 n ba a&lt;la c.n cumpetencias la cubenur, de la enseñanza\ ásica
e un r qur it1, pr ,·iu e ind1. pL"n:ablt , motor dd de. arrollo pcn&gt;□ al ,
por . u1 uesro so iocconomico. &lt;le de ·sr, s tesi•. \ ,l qu · proporcion~
prec1 amcntL la ba. dt compt:tL·naa · c¡ut: 1 contexto actual demanda a
lo
ere humano. com!l pu onas como ciudadano&lt;. \ como
tr bajad&lt;~n: , eútando _.-u ex.el~. ion. 1~- neces,mo puntualizar c.Íue parte
d e ta tormaoon baS1ct1 consiste n la \1 n la llamada .. lfabuizacion
t enológica", e: decir 9ue h escuda ret¡uier
nseñar a us c-tu&lt;lian e d
u o d la TI _ , e, icar la hrn-ha d1 1ital.
_
E.I ideal pcdagó~rn &lt;le la ociedad dd conocimirnco podemu"
rntenrl&lt; d la: comr denc1.1~ ljll • pnonza ,. po. rul.1 come, reyws1ro. de
la pt.:r. onas e.o la o 1edad red, n:. aira de es a manera un pnmcr grupo
de compctl-nc1a. que. pod¡_mos tknomrn, r 1m e rigau, as. l .n t.:. c. ent1do
por encima de poseer informaciún, n:sulta11 fundam male&lt;.: el . 'lbt:r
cli ·tingwr qut: infonnac1011 e· pc:rrin me buscar , c.n dontk ha rlo d
proc . an!ientn y In or~n11ac1on Je la infmma~ion \ por supul.!
la
gen~r~c,on de conci 1m1c.nro ~ acciones a panir &lt;lL· la misma. \nte •l
vcmgino,o ritmo dt: cambio en el conoc1mien o e: ,·.dora má. el
aprendizaje dd u o de métodn., técntc," d in\'C 11 •anón a ·i C!lmo b
adl'.cua~I~ büsc.1u &lt;la \ sclcccion d&lt;: fu ntl's de mformac1ó11 pc.rcineml.' :i la
re olu ion d' prol lema concrlln , &lt;.Jll la acumul.tc1ón , ml'.mon 1 aci&lt;'m
de cnntcnidc,s, \ alur c.1u1: ha ·ido fundamc.nral en la c.·ns&lt;:11.1r17 a &lt;l 1,1
scu la en la .. o tl'dadc 1n&lt;lustrialcs ) que ho) se torna rap1dJ.mencc
obsol to.
\dcmá. dl'l aprt:rH.k-r a ,1pr&lt;.·ndcr -sabn husc.tr información
r
ci,
a,
nctu.1lizad,..." y cm t-1a11&gt; p,ua 1a rl' o Juc1on
•
P
t I&lt;. problem.1 '
co~cr 't -_, se &lt;ll'rn,_mda el aprend&lt;:r ,1 m111,;fcnr ll)s aprcnd1njc. en
for~a tl - 1bk ) poliYalt:nt a nu ·nJs e cen;tnos \ pmhk·mas, en e t&lt;:
scnm.~o pode.mm denominarlas como c.om1xtcnc1a d tran frrcncia 0
tran:tcrencialc . 01ra compl'tcnc1a a. oc,acfa t¡uc.· hal rn de. prnrmw r ·L· e .
ent ne , el prepararse para la inccrtJJumbrt y, ante lo inc ·pcrado, l.
1

t;

�capacidad d hacer una reYi ión el 1, · ideru ) t ori, s con c.¡uc se cuenta
en lugar de tratar d .·plicar y aju tar lo. problema. a lo que tenem • ·.e
decir la p ibilidad &lt;l tran formar nuc ·tr s paradigma . Por lo a~t~nor
cñalamo como una competencia el de: rrollo de 1a plast1c1dad
intel cual.
Las comp t ncia reh i nal . y comurncati\·as on c.1ui:rá la. más
alram me \'alorada n e ta . ciedad ba ada en la::. TI -, pu to qu la
c.lu aci 'n req ·
orm~r a l • ujetos p, ra , ivir en 1, ocicdtl(/ Red. ,\ ·i
la may ria d la
fi rra. 1 borale actualc · priorizan c. te tip &gt; de
coinp e ocia 1.:n su: mpleado . D tal . uerce qu la ap, ciclad de
trabajo n equipo, la actitud partici[ atÍ\':t, el domini de_ la · forma de
comunicaci · n oral, . crita \' multim1.:dia --&lt;l ,minio d · oltwar , na,· ·gar
en la web
te.-. La capacidad d e. tabl cer ad cuada. r lacionc~
im rper ooales y I domin.io d rnrio · idi ma.
on r qu1s1m
indi p n able_ que la · organizacione. ex.igen a u ~mplcad &gt; y e c. ~era
qu la. pr puc tas educativa. las prnmuevan, lo m1 mu que la capacidad
de in racción inLercultural e n re p to a la cfü er i la l, por lo que e
apr cía grandcment • también la potmcialirlt1d del apr ndizajc grupal e
intcrcli ciplinari .
n cuarto tipo d competencia. funcbmcnralc ·cm aquella. 1u
e rientan al de. arrollo de la pc:r onalidad, que . e han designado en
t • rmino. genérico como e rnpetcn i, d c.k arrollo humano, las cualc
e al ran com ncc aria para la. relaci me; . ociah:s, obr la bas de:
la prom ci&lt;' n de la propia ·r nalidad a í itemo entre algunas c.lc la
más imp nanc
1 • uta rnnocimienrc ~ l. confianza en . 1 mi mo la
capacidad d · aprendizaje autónom , la iniciativa, la inteligencia
emocional la urogcsri · n, ,l tirud mprcnded a ) prnacti,·:1.
u vez toda e. LO. gnipcr de competencia. . e encuentran
articulada· en torn . las competencia: cognitirn -&lt;.'O .;ltid11 se11slf-, ya
guc la
cicdad del con, &gt;cimiento d~manc.h1 fundamcntalmL"nt un ser
humano con un alw desam llo c.lt: -,us capacid, de. cogniti ·as que le
pcrmimn a partir de u propia orga111za ión r e trucruración de
e c.¡u ma , la m &gt;d1ticación Je lo nmrno. ~ la continua , plicación Je!
razonamientc lógico a la toma dL" dccis1onc. \ a la n::solucic,n Je
prnbl ma. , mediante la acmud rítica. La ~ ci ,J,td del conocimient
promueve un ujeto ' critico" qm.: ::,e de. cm·ucl•:e ha iendo un
p rmanente u o d su alt:1 apacidad analítico-stnrétic, \ generando

con ·t,ntem nte nuc,·o conocimient a partir de la r
cogruti, a la innova i •n la ran fi r ocia y la iniciaci,a.

He mencí nad tan . · lo alguna d los tipo. de competenda.
rran Y r.al qu e e o.id ran má. imponame en la actualidad I ara la
formación en codo. l s campos d I conocimiento, aunqu podríamos
rnencíonar mucha má y e n id rand qu cada ni 1 d o ñanza,
propue ta formati a r camp d I e n cími nt d manchn . u
campe encia. gen· rica y pro~ . i na!
, p cíf-ica .
partir d ~ ta
nue,·a funciones ocia) de la educación el di eñ curricular e torna
una tar a central n la insti uci n
ducatiya r n la orgaruzac1on ::, y
e e trucrura teruendo como base lo. c ntro de inrer's, la
multidi ciplinarieda la r olución de pr blema la fle~bilidad y la
tran ferencia, la versatilidad la poliYalenci,, la in erculruralidad r el
enfc c1uc im rnacional qu r qui ren caracteriz r toda pr pue. ta
ducativa. e igual f &gt;rma 1 &lt;li ño el pr pu ta ducati,·a rc9ui re
pr cupar e p r lograr la int graci · n d la div r iclad in liminar la
dif rcncia y alcanzar la com·ivencia ciudadana armónica y d muerá 1ca.
"La sociedad informaci nal r qui r una ducación i11t rcultural en
cuanto a I e n cimiento r l val r , a í c m la voluntad el
corregir la de igualdad de la· ituacionc y la op munidade '' 11 •
o · cmas tran versales se conciben como elem nto
gen rad res del conocimiento requieren tomar en con ideración los
perfile
ci culturalc
decir la cara teri ticas, n ce idad s y
demanda de lo diver
tudiant r ·up . oci ultumlc., para l¿
cual lo currícuJa habrán dt: pr m ,, r e paci
itrnerari
para la
ormación personalizada y orienta ione didácticas que garanticen L1na
participación actiYa de todos lo sujete . pedagógico y grupo.
oci cultural . simi ·mo para garantizar la con. trucción d una SI
democrática y e9uitaáYa al inr rior d la nací ne ) en la n:-lacion que
ntr c.:llas se e ta 1 cen
imp rrante la ob ervancia y la f rma 1ón
acord a l&lt;. D r ho
undam ntale 9t1c v Jan por I
valore
e nciale a la xi t ncia humana.
En su a. pect filo. · fico má. puro, la , ociedad del on cim1ent
expre. a divcr o id ales: l de una sociedad gl bal democrática \'
armoruca, I de una educación igualitaria qu conduce a la unidad r aJ
re, peto a la di fer ncias a í e mo al 1 rogr o humano da· el

11

.f'(¡

trucrura ión

1mb m6n, r~nci cu. e1

al. 1~ edl1mmí11 111 rl s,¡!/o

.'&lt;...\ 1. Lor rrlos dd /il/11n1111111rdinlo p. 19.

4~7

�conocimiento. na oci dad reA xiva que constantemente
p1en, a r
cuestiom. todo lo guc le rod a sin dar nada por ci rt El ideal
pedagógico 9u
b za e el d un er humano intelig nte, crítico
ver átil, flexible, fo1mado e in~ rmado, analítico, proactivo, competente
para u de empeño en toda la área el cual desarrolla codo u potencial
intelectual y p rmanece en constante evolución para m jorar, capaz de
comunicar e y convivir respetuosamente con cualquier otro er humano
en un ambiente de colaboración y que con. tantemente e mantiene
gen rancio conocimiento .

Ideal en riesgo, lo riesgo del ideal
Ha ta el 111 m nto he señalado la circunstancias d I contexto
actual y 1 tipo de cr human que en él e esboza como id al, in
embargo r ulta impre cindible analizar que toda propuc ta pedagógica
e enfrenta con situacion de facto que de no tomars n con ideración
se conviert n en grave amenazas a su cumplimiento y por tant para el
desarrollo humano integral, d mocráti e igualitario. En est mi mu
sentido, reflexionemos en I h cho de que lo. ideales on faros c.1ue
orientan el d arrollo educativo mfu no son realidade d•;i.das. D csrn
manera, en un int ntu por n p ·car ele ingenuidad y por promover la
reflexión y la coma de decisionc. pertinentes, señalaré alguno de e to
riesgo que ·e \'i lumbran ante las nuc,Ta circun rancia actuales.
E fundamental recapacitar en el hecho &lt;le que la educación no e
neutra, por canto puede tornar. e un instrumento J dominación y
reproducción d l orden e t.'lblecido a í como de cxclu ión o, ca o
contrario, de tran formación, liberación y de 'arrollo J
las
potencialidade, humana . Bajo las actuale, circunstancias • e mue eran
inaplazable: la reflexión · la conceptualización en turn &gt; a la ociedacl del
conocimiento pr via al diseño de propue. tas educativas e a la
importación de la mismas para su operación. Así en las tarea de
planeación educat.iYa y de di ño ~· op ración curricular, reit ro, e.
n c ario tener en con id ración el contexto que es un fac or n
pcrmanent tran ·formación )ª &lt;-¡uc la educación y por ende lo
aprendizajes, están en tr ch. vinculación con el mi. 1110.
Retomando el ncargo social d la educación, . importante
s ñalar 9u c mo en otras época
convicrt n un elem rno clave
para el acce.o a las oportunidades -b ) cn día-, , ía las tecnologías de

información y de comunicaciones ) en ca o contrario n un lemento de
exclusión. El peli6tro inminente a la educación en la ·ociedad de la
información es que la forma en que se accede, organiza, codifica y
tran mir el conocimiento coincide con la de los grupos privilegiados que
deciden también qué 111formación es relevante por lo que erán esto lo.
qu t ngan tna}ore oportunidacle. educaciva y laborale , g n randa lo
qu
con ce corno l:I ejeclo ,\Jateo en I que ,e da má al c.1u más cien 12,
así lo grupo· pri,Tilegiado on lo grupo e n ctado a la r d r que por
ello ti nen mayor acceso a la información. Al re pecto cabe re altar que
en la tapa acru,11 d I cl&lt;.:.arrollo capitali ta, l fecto más gra,,e no
con i te ·n la explotación, ino n la exclu ión, ya que grande masas de
la población mundial que no úencn ,1cce o a ésta· TI , on marginada
de la portuniJad de ganarse la vida y de toda tra po ibilidad d
actividad dentro dL e tL tipo e.le sociedad, de est man ra
encuentran
excluidos.
En cducac10n esta dualización, · concreta en el hecho de que la
sociedad de la infonnación prioriza el dominio de ciertas habilidade .
La personas que no po een la. competencias para crear y tratar la
información o aquellos conocimiento que valora la red quedan
excluido . 'e va caractenzando una sociedad en la qu la educación, al
proporcionar el acce o a los m dio de información y de producción, s
convi rte en un elemento clave que dota de oportunidade o agudiza
itua ione de e:clu. 1ón1' .
'"'ntre alguno de los p ligro,, n relaci, n con el contexto n
materia económica cabe resaltar la política que buscan incorporar a
nu tro país a los mercados mundiale. y tornarlo má e mpetiri,,o en
mat tia de productiYidad. En mat ria 'ocia] es importante ·cñ,1lar el
urgimiento de nuevos proceso. ) . tructura qu e ori ntan hacia la
conformación &lt;le una ,cicdad má mod ma r urbana pero al mi m
ti mpo per ist n di,·cr. os scc ore· social s e indi ic.lu
n l país que
están marginados de los beneficio conómico . Hemos mencionado ya,
cómo las nucns e tructura - ec nómica
stán generando
transfonnaciones radicales n la estructura
ciales y política y por lo
tanto en el ámbito cultural.
El concepto de ciudadano en la nueva economía e tran, orma
para pa ar a ser concebido como un mero cliente o usuario, lo que
12
11

Merton 19"17.
lmbcrnéin, Francisco.

op át. p-16.

479

�up ne la imp rcancia d 1 e n umid r p r ncima d la n a · n d
per na; e ta c ncepci · n del ciudadano c m con uJTI1d r det muna
que la deci ion
crán D macla p r I grup
con capaadad
con, mica I qu implica el fen · men d la exclu ión de aquellas
p r na ) grup qut: car c n d Ja p ibilidad de nerar u. pr pio
recur o e
• ·
y por tant
in capacidad d e n um ·
princi al
de empleado , 1 ancian la muj r lo migraore·
)'
entid e imp nant tamb1 · n ñaJar que l acce o
a la ·
'a y p r cant a la ini rmación cará n r )ación e n l
e ta
· mic d lo
n J qu
amplían las de igu,tld d :
culrur
cial .
La crual
una
econ mía inf rm ci na1 } loba!
caracr ri7ada p r pr funda a im rria. tanc
n eI crcc1011 neo
n la capacidad t enológica ) n la c nd.Jci n
ntr paí
r gi n y aun d mro J una m_j ma ciudad ya qu ·
pr duc una marcada p larizaci · n .ociaJ. \ p ar d gu la cicdad
d la inf rmaci ' n p tcncialmcnr puede beneficiar a e do, 1 . ce r
mu) facribl qu . n anch la brrrho dig,tal en r ilifopolm:s infaricos
ce rn e n ccuen · d la ya xj e nt
el . 1gualdadc. cmr lo
ciL1da
nrr
aí
n I r lau, al acc , u o y p sión de
la. TI
lucí· n d I
ci dade. que mplean t cnol &gt;i!Íru ba , da
n la infi nnaci · n } en la pr ducci · n d conocimicm
ha pu to d
manifi t qu
planc amient
dcm cratizad re
tán
cumpli nd ya qu dicha ociedade
neran . unultán am ne igualdad
y de igualdad hom
n id, d y clifer nciación . on 1 . mo que han
ufrido mar rment tran formaci n : t cnológic• . y produ ti,·a , n lo.
que.: - han 1eoerad mar r d . igualdad .
1 ce o a las tccn I gí. rn má alhí qu el m r acc · o a l.
in fra tructura, ya qu é t. puede tar n rnay &gt;r J m O&lt; r forma
relacionada con l . ab r u ar ·1 equip
. programa ) I r cur
t en J •gic . E
imp rtant qu fa 1.:ducación promu va la
u la ociedad d manda d de t d lo •. ab r com
un imcnt p r d me crac.zar má. su decto .
La ducacion, , demá el f: cilitar ,1 ac
a una formación
b, ada n la adqui. 1ción d
n &gt; imi nto. ha de permitir I d . arr &gt;llo
d la habilidade' ne e aria en la . oci dad d la rnf rmac1é n.
H bilidad • c m l. 1·cc1ón ) l pr e , mi ·nto de la inf lrmación la
aur ne mí , la capa idad para t mar deci I ne , 1 trab j n rup la

íl x.il ilidad ... · n impr ·cinclibk en lo difor1:ore.
: mcr aclo d · trabaj . activida 1• ulrnrak~ y ,·ida

e nr xt
social CO , eneraJ' l 1_
Cn la &lt; ci cla I d l conocimi neo l.
cuela ~ otn . ag nce.
_ c1 hzaJ re · stán i ndo uc tionado. dcb1d a 1a transformacionc.
e c1 culturale. ~
nomic, .
la. yue par c n n d, r re. pu ·ca. ~,
funJam ·ntal yue b in ·u ucione. e lucaci,, h ~ altamentt uc u n.: fa
c.:n .-u ncc ·- idad de ubsi ·t ·ncia, modifiquen h compr ru iém de u. in •
, funci nes, t¡ue
torn n c. paci · d a s d m 1 ráti o y aprendiza¡e
del u. de 1 . TI ~ ~ pnmord,aJmen e t¡uc pr muevan un formacion
cnrico-rd1e ·fra
mo pnnc1pi fundamental para una permalll.ntc
n:risic' n de.: su I r pi &gt; fine" Je . u. logro , de la ·ircun mncia. n las
cual -. .- d ·m ueh-e. ele la tran · orm, cion • nec • , ria. para garanuzar
la i~,u lcfa&lt;l ncre lo · · re humano ·, el re p to a I D r h &gt; Hu man ).
o derc.:cho fundam nrale , 1 rec&lt; n imi nto ,. la pre crvaci ' n Je la
d1fer n 1a en la unidad la dernocrn ia y la e nn,· naa ciudadana, , lore~
qu h. n fe rmado p rte en 1.11 ck cnda filo ofia de la educación ~ yw.
h&lt; \ má · que nunca re ultan irn:ludibl .
\ 1mi. mo l.
u 1, n:quicn: mant n r e
n con tantl
rransformaci1'rn para &lt;lar re pue l, a l.t. ncc ·. 1Jade hum, na. ant d
ambiantc contt:xt &gt; ,
mo or mzaci6n
nen: ·ano qu ·u
c.: . cructura. e mm ·n · má t1exi le. . horizontal , imerdi. ciplinari ,
imcgral . y mpl ¡. s. L ne es.tri , &lt;.JUC la e u la · con · □ ruya e &gt;mo
una organiza ión en pcrman ·ncc aprendiz, ¡ , eran fr m1; ci &gt;n } ~e aon
de
m cimient '-, l)rbranizarse como un, e ,munidaJ de aprendizaje
nn ulacfa on I r ·:- o de l.1 ciedaJ. hn ·stc mism &gt;sentido, llls lt,- rs:L
10. ucuc1on
·ducatJ\ . n ·ce ·ican coordmar . u · p )ltUca. , log-rnr la
com ergencia
tran.: d . 1 r ·ma comp, tihle · ~ ,l tmtr en forma
ordin.1da para atender las problemáu as educatirn. comunc .
l ..t1 J t'r/21n1rio11 e.Id ~lilem ·!abe rad,1 por 1, ) 1 L- en marzo del
21 )! • plantt:, la ne ·e id, d ele c ·tablt t-r cnt ·ri s e munc parn la
derenmnacion y el 1 !,'TO ck ol j tJ\
, cial · en e 1&gt; p,ti. e · del mund ,
en • po~o de la, TlC. hntre le ¡ nn 1pal oh¡cnv . e c1aJ . a CU\(
1 ir&gt; r ,do lo~ pai •. rcqui ·r n contribuir on la Lrradicacicin del
haml r \ ele la poi r z, extrema brindar &lt;lu a icín bá ic, , t da la
poblacion n el ~ímbit mundial lograr la igualdad e.le gcntr &gt;s. reducir la

1

4 ()

lml mon, 1 r.1nc.:1. ·o, O¡, ( 1/. • p. 1&lt;,.

481

�infamil, luchar eo contra d l IDA
garantiz, r un m dio ambiente us ntabl y f mentar una a ocia ión
munrual en pro d I d . arrollo.
maniiie ta la n c ida&lt;l d
cable r
p lítica. pública· que velen por la equidad en el , ccc. &lt;&gt; a Las TI y lo
ca a. de mortalidad mac rna

b ncficio el la.._;.
Ce mo r 'Sultad de la ''r luci · n tecnológica', n cl ámbito
cultural ·e ha ge. tado t. mbién una rernlución ya qu la. ven..igmo. a Y
con. tante.
rnn:formacioncs en lo
on &gt;eimicnros ci ntífico ,
humaní tico, y en la. , pLicacione tecnológica. han introducido nu , a ·
forma d rcl, ción po. ibilida&lt;lc de cncu ntro entre ~upo. ulrurale.
cfü r~ , ce&lt;.:. , a ma\ e r fu ntcs dt información actualizada ) puntual.
Es car a d la cdu~ ción tambi ··o propiciar e pacio. d encuentro
pluricultural , , en d nde tambi ' n s in-luyan pacio, d com·erg o ia
imerg n racional. 1 nterior e n 1 lerand qu existe hoy en día un
P-ran' brecha enlre g o raci ne. que han ido fi rm, da baj parad..igm, .
diferente \ con diY r o apoyo de recurso ) mé od . i.:&lt;lucariw&gt;s,
a imismo, debido aJ con rant incr memo en la migración.
De cal forma, para que la H logr los objeti ·o · d de arr llo
igu, litaric que postula, requi re en materia educatiYa que se cu_mplan
pr1:viamente c n las u·adicional _ xíg ncia de alfab tizaa · n y
formación bá ica, qu . on requi.itos para la ce mprensión y el u. o de
diY ·r. recur o ~ proccd..imicntos ce municatiYn . La fom1ación bá ica
r quiere incluir la capa ttación para el u, o Je las Tl ~, cvitan&lt;lo d e ·ca
manera que ~ c nYiertan en in trumenros d xclu ión ~ . lcanc n 1 ·
ben licio &lt;.¡ll la \'J plant a. La int gración de la Tl · en 1 . procc. o
formati, o. con:tiruye un rccur 1 didáctico de gran imp nancia que
mejora la cal..i lad d lo. pr ce , y enriqu ce los cnnteníd
) t¡u
p rmít n compartir información) alcanzar a grupo x luidos. a i orne
fe rral cr la formación docente.
,\1 haber e ce m·ertid la infon11ación n el princip, 1 factc r
económico deYiene también en un fac10r de p der por llo en la
oci dad de la información en la noo. fcra, a traY ' de L t enología
LOfonnática y comun..icacional e conc otra también ·! p&lt; d r, itemc&gt;s al
re ·pecto, ad~má. del . p ctn relati,· &gt; al acc . o , dicha. enología , la
pérdida de p1fracida&lt;l \ l aumente del control bre los ind..i,·iduo. 9u
up( n el contar en la r d c n grandes banco el inform, ci · n
confidcn ial. La e ucla, para fnnn r al :uj l l gc.:n rac.lor d ,
conocimi ntos, habr' d' pr m vtr pn c os de c n lrucción del

con cimiente tant incfü idual como colectiYo , j como el d .·arrollo
de l. s capacidad cognitiva , p r lo que habrá de mod..ificar ·u propia
rgaruzación c ne pcione. d la en. eñanza ) el aprendiz, je, m · t do, )
. rrategia didáctico. . orno afirma 'a tells, el nu YO apr ndizajc e rá
&lt; n mado hacia el clesarr U d la capacidad cducati\ a que permiLC
trnn formar la inf rmación en conocimiento , ·I e nocimi nt en
accion 15•
•
Edgar t-Iorin en u ti.:xto l..os siete saberes. a&lt;lüerr la importancia
de ~ue la cducaci{ n promueva el rccooocirni ·nto de que n toda
comunicac1on r tran. mi:ión &lt;le ínform, ci · n participan factore extrañ&lt; s
mídos y &lt;ft en la produccic' n d I c &gt;no imient&lt; inten-it:ne I factor
ubjcti,,o ) a que se de. arrolla la traducrn' 11 \' rcconsu-ucc1 ' n d la
información, qu onducc a una int rpretacióa' p r onal. Todos e tu ·
asp r &gt;. en su totalidad pue&lt;l n conducir al crn r a la ilu. i6n en I
ntido e una sol ree timaciún tld mJ mo.
La gran livcr idad d&lt;: opo mes en 1 nda cotidiana e tá
generando una gran incertidumhrc gue no e: fácilmente re. olubl por I&lt;
ag nte. Je . ociali7.aci · n. La totalidad &lt;l ou st.ra · actIYidade \" re!, cic n .
coci&lt;lünas ·e enw ntra media.tt por la tccn I &gt;gía. • ca gran ~anLidad d
cambios se ha interpretad&lt; como un, cri i. d lo, fun famem s, de la
v rd, d absoluta r &lt;le lo. , alorcs. \lguno, crítico&lt;: de la modernidad
(po ·tmodcrnn ·) on ·idcran &lt;-JUL' la cri ·i. s deh1da
la au. ·ncia dL
fun&lt;l, menr, s, a la . impo. icionc de un sistema que op ra mediante una
lógica militan ca, e d c1r, con arreglo a fin ~ n a \'alores la cual
impone a los m1embrn. &lt;le la ocieda&lt;l tro. a umcn qui.: 1:1 pérdida le
ya} re · e debe a d t rmin, dos gnipo · ocialc o col cti, . por jemplo
1 je'.)\ en ,, mienrra, c.¡uc otro: i.:stu lioso consideran &lt;.¡u e d b a la
mulliplicida&lt;l de fon nas d , i&lt;la y de pcn amiento ~ por una ma) or
op rrurudad J acceso a b 1nform:1C1Ón por part d ' lo~ liverscn:;
ectore · de la poblacir'1n ~ qul.' pcnnitc11 confrontar ~ e, aluar
infomrn.c10n . , fi rma d , ida ~ di únt,l manera. de hacer 1 . osa. n
con cante ransformac1ón.
J.a &lt;lucac1on en la era po mod ·rna enfrenta a la p ' rd..ida de la
expectath a: de tran formación como producto d.. la au ·cncia d
paradigma , di ·cur o , utopía. , entre. otra. , c&lt; n lo cual . e debilita d
carácter crítict -tran. f rmador d , l. cducac1ón ) la cultura que le . m
1

¡;

,Nc.:U .• \1.muc:I. 2tK II. p. 21c

�intrin e
o c ncordanci, c n la
la inform, c1 · n a r alizar e en do. et, p,.:
cuy s bj ti,·o. · n analizar 11mpact &gt; qu · la ocicda&lt;l de la 111form, ción
e tá r ni nd
br la c munidad internacional ) e tabl e r p, ut par,
el d arroll
qwla□v d
·ta nue,.
rganizaci · n s cial ) I·
contribu i( n d la Tl , 1 dcsarroll &lt;c1ru
onóm1c ) uhural, l.
e uela r qui •r · ce n ·muí , n 1 . pacio J · e nvcrgencia comunitaria
n c nrr int rrador n el c.¡u coníluyan pcr ona y grup qu • n &gt;
e ngan fá il ac o ) qu d m, s d la infr, e tru cura ) L n xión a la
r c.1, pr ¡ rci ne ap, cirn ión
I r I prio ipal capital 1
humano, e p drí e perar un 1mpacto meno · negauvo en l &gt;s paL c.
·ul de n- llad s u car ·cLn c.l\. c. pital finan i ro, má. ne I capital
int 1·ctu l n . nod c. tn to, p &gt;r upuesr
I de .. rrollo del pit, l
intel ·crual que p rm1ta ex¡ et, ti,·a. le de ·arroll • á fundam ma&lt;lo en

la educación.

\s1mi mo d,tda la e. ten i &gt;n de L · nu ·, ,\s ecn I gía · en t&lt; do·

l l. ,· mbit
de la vida ce tiJiana, :e . pera I la \ un pc&gt;L&lt;:ncrn.l
tr,rn fom1ad r que , p yadc c_n la e lucacu· n lo- D r h : Hum,ino. l'I
r · nocimicnt r •_ peto \ pr r. a 10n de la diH~r 1d d L i&lt;lenúdade
cultural· , entn.: tr ·, d '. mb &gt;c.¡uc ·n m ¡on.:, concl1 iones de, ,da en ·1
ámbic l &gt;cal y gl al. Además d fi &gt;rtal cr la in fra trucrura l
pr &gt;mo,·cr h du , i 'n y la c, pacit. c1on u permit, n a toda la
p r ona ·1 ac , e , u u a la. Tl
e indispen. ablc que se e tabl zcan
política públi a así c 01 e mu g1, para . u u. adc uado e tnici civ ,
&lt;le ley t1ue reglamenten t da· 1, s actindad · l.!u · e r alteen n la 1
&lt;cicd, d en r J, tant
en lo ámbito. na ionale. como en d
nal.
Retomando l p p 1 crícico-~ocial de la cducnción en ~u relación
con · e· nu, · cont xt , t¡u1cro con ·lwr · m un.i cit. le Pet ·r \le l..:m:n
que p . lltla L c, cn 1a u· la p d:tgogía ri11ca como espacio para analizar
la rcl, ci ln 'llll&lt;: la ·peri ·nc1 , el C( no imiemo ~ 1 ord ·n . cial a partir
Je un pcr. p ·cti,·a transformadora:
T d I pre ye ro J la p d. ~fa riti a e t,1 J.ingido a im it;tr a
1 &gt;"- e: Ludia.me y a lo prn~·:orc .1 , nalizar la rclac1ún entre u · pr pt, .
c. pcn neta
·olllhan, s, • us prá ti a pccbgúgica de aula, lo.
ce n 1miencc qu producen , 1.1. cfü,p u ionc l de:, ultural · )
·conc'imica d 1 r I n &gt; ial en tYcrn:ral. .. L p ·dagogi m1 a s · o ·upa
l · J.\'udar a lo es udiam · , cu •-;tionar b f rmaci · n
. u.

mt ·rnac1

.¡ -l

subjetividad . en I e nte to de I. . a,•, nzad
., , t- rmarn n capitali ·tao;
n la rnt
nci
,
n
dL
generar
pr:
cu·
d
· ·
. .,
1
.
, ca p a ogica
que can n rac1sr,
no f xi m , nd
homofóbica y t¡u, e tén &lt;lirigida hacia l.
Lrat_1 orma~mn el orden
ial g neral en int r ' Je u~a man r ju. tióa
racial, d genero ~ econc' mic, . '"
·

Bibli

rafia

B \l DLLOT. hri.tian ) E, T \BLI:T, Ro ·r. La bmda capiMulfl .¡• d
\le. ICO, 1gl11 '·x1 ¡1) .
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• \ 'Tf; LL , .\ 1anud. I .11 cm de l,1 i11/1m11,1dó11: rro110111Ía, mdttlt1d } cultura. /. L.L,
.ro 11d(ld rnl. Bueno:- \1rc'-, bt \lianza, 2UO 1.
( ~() 1'1 R • a1-,r:i-t~•~c, Rcné ( mtolnl r otros. 011slmrcio11 d1 di.r,110.r mnilf/,Jrn
¡,m . ~1~?el1·11r1,1.r ¡11vj1•sto11,~lt•.r 111 Ir, Ldm;1rió11 \'tip1 ,ior fil la l'lap,1 ,¡, iohali-~"dóll.
111, c 1 1&lt;l: d c.k
u.td. la¡ara.
DL \1.B.\, \h ta (comp.) Po.r/111t1dm1id11d I d11rr1cio11. .\lé ·ico, CI '. ( L'
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.\'\/.

Los rrlos drl

)11/111-0 1111m•t'1t1lo. 1ª

M L \REt ·• P tcr.Prd,~!!,(lflÍ,1 mlim J m/ltm1 rlrprt·d,,dnm. Jl11lítict1.r t!t oposición 11 '"
ra ¡,o.om,t!, m,1. B.trcch 111a, Piado , 1()97.
1 riu,ri".
~Il R'1·c , Ro ben. "[) d ·w ,\l,1rco 1.n la c1··-nc,
· 1 • m'1 u1
~ ·.1.'', n f .11 SfJ 1r,1&lt;w,1
Madnd. \llanz,t, \'ol. 21 lJ"' .

1(

LI

\ Jl

l 1·.. F1dd. \r1m1l1Jgia dt li, Ltl11u1ci1i11 /ntm11/1tm1!.- das ,1lltmr1tira.r d1,

IITl'(Sli¡,m1011 ) {/; /J,,te.

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45

�MORE

, Prudencian . ' scenarios para la educación en I contexto de la
globalización y la postmodernidad." n Aportes. Revista de la Facultad de
conomía, de la BU P. Año VI, número 16.
4

MOR

,

dgar. us Siete saberes neces01ios para la ed11cación del f11t11ro. Barcelona

Paidó , 2001

z LÓPEZ, !&lt;arla, alán ~ ong Lui y Luna Olvera AJberto dit re )
lnnovación. R.efle;;..iones sob,-e la educación s11perior._ niver idad utónoma de _~e o
León. entro de studios sobre la niversidad.
ompetitividad. onterrey u vo León, 2003.

entr

de Innovac1on y

z VACA , Fernando. " ociedad de la información, comunidade
nootrópicas, nootecnología", en Re1·ista lberoc1111l'rica11a de Ed11caáó11. OEI.
úmero 1 / eptiembr - Diciembre 2001. fonográfico: La
ciedad de la

EL FEMINISMO EN LA CIENCIA
Mtra. Artemi ·a Flores E piñola

Información.

TOLEDO P T

lae tra en fetodología de la ciencia p r la
I L,
Candidata al doctorado ea Estudio obre genero
por la niver idad compluten de fadrid.

O Alejandr . Globalización, Estado-1 ación y E pacio
aciales y

aciales. Revista lxtapalapa núm ro 46 Divi i · n de Ciencia
-lxtapalapa.
Humanidades. U

El feminismo: un movimiento ilu trado
www .glocalrevi ta.coro/ glo bes. btm. 2003-09-0 l.

El feminismo, como movimiento social y político urge de la fila de
una corrient de p n ami nt que, aunque inc1p1ente, marcarfa
radicalmente una diferencia en l m do de ver la vida la ociedad en la
época moderna: la ilu tración. l femin.i mo e va gestando a partir d un.
profundo pro e o de reflexión en torno a la re- ignificación de la idea
ilustrada de igualdad.

"El fcrnini11mo e

en principio una conquista ilustrada" 1 esta
idea de ri tina olina no invita a refl xionar en la íntima vinculación
existent entre el mO\i.rn.ienro ilu trado y el moYirniento femini ta. ~ n
primer lugar porgue la conqui ta ilustrada más rel vante d la época era
el racionali m , por el cual
acudía a las fu nte, de la razón humana,
del pensamiento, para alcanzar la verdad d jando d lado al mito la
leyenda, la tradici · n y la autoridad c m fu ntes de saber y 1 gitimación.
La ilu tración atacaba de frente Jo principio tradicional . de la
verdad · el saber y d jaba en claro que la razón debía su tituir . to
1 Petit risti.na i\lulina D1alértim femi11úla dt• la J/11slrado11. Barcdona: J\nthropus, en coc&lt;lic1un con
la Dirección encral de la Mujer de la CM,I. p. 20. 1994.

486

47

�pnncipio. arcaico. . l fi mini mo d b a la ilu cración prcci am nte la
bandera cl la raz 'n, p r la cual
podían rei,~indicar las n cion d
igualdad ntr I s
·os frente..: a los pnnc1p1 . bi logicistas
tradici nalista r d cult al pasa lo c¡ue &lt;laban fuerza , la idea ya bien
con alidada d la inferí ridad y upeditaci · n de la mujer al yarón.
a idea d iº1lald, d e , n la ilu trnci 'n, uno d lo pilare n lo.
qu de can a la rganización · cial y lo. &lt;l rech del ciudadano Gunt a
la ]jb rtad ~' la raternidad) 1 re uperar la tradición griega . obr lo
a ·p ero igualita-ri, la ilustraci ·in tran fiere e a característica al mundo
polírico, al de u ma: r interé. n e momento. A e te re p c o meLia
Valcárc I indica:

inocente salió el terror" 4 •
.
l-&lt;:&gt; _anc rior b, lleYado a generar profun&lt;la enoca con re ·pecto a
la Llu:itrac1on r su v rdadero b ncficio hacia la humanidad n o-encral.
Efec \_.amente por un la&lt;l ofr ció alcemaÓYa, ideológicas de igualdad
pero por el otro limitab, esa igualdaJ al mundo de l . ,,aronc y om tía
a la naturaleza , la má ab oluta dominación por la técnica \' 1, c1cnc1a
po iti,i a .
·
..l~ il_u aa ión dcsaH·, un aLna en Europa cuyo de tl!lo final es el
~utaJ10... .. ta criuca, la má. nomblc, c. la re 1· que hace a la ilustración
respnnsabl de abnr la caja del pD. ittn mo, d Je encantar, por
upu_._to, el 1~umlo en un m1nimieato . in retorno, que lo!,'T&lt;Í &lt;lesatar el
do~m10 tccr~tco de \a naturaleza hacia uhjcti\·O. aún d sconoc1do. , pero

e Lraduce, pue :i igualdad e\ término gnego I nomta, iguald11d enm:
los ciudadano, e ta vez respecto de \as leyes, \ &gt; 9ul.' m coloca en el

no 11npren,1ble~. , o imprevisibles por t1uc este domini , técnico irá

siempre alfado a cmas cada vez más altas d barbarie social. bs, la t~, i. de
la L cuela d..: hank un. Puede 9uc algún día Ucgucmo. a la . ..: m:\la .. La
snc1cJad 9uc In lngrt• sera repugnante. \l¡,runa de quiciada mezcla de
1\letrópoL~, El .\lundo hliz y 198-l-' .

e nrexto dirccc:unemc pnücico~.

P ro e ta im.1aldad no e. una igualdad para tod
ya 9ue d
ooc pto &lt;le i nomía implica la exclu. ión la ·eparación entre lo qu
n igual
ntr . í y I que n lo . on, Am lia akárc I explica:
... l:i i onomfa tiene J.e particul.1r que también funcion:i sobre 111
ch:mcmo exdwdo ', ·mn un otro, ll s nm , lo. que no son c1udad:tnos
los ,-tranjcros la mujere. , lo es lani:,. Los isiinnmo., los 9u · e
r ·conocen iguales entre s1, aplican cnrrc dio. un princ1pt0 d ·
cquipn\cncia que megan al resto...

'e mo r sulta cvid m , l, utilizaci · n d
ncepto &lt;l i nomta
para la realidad ilu trada fu pr fun&lt;lam nt inju ta e n los e lecÚ\'oS
qu e raban p r definición xcluido de la ciudadanía en vi.rtud de la
pr pía 1 )- I o e po.il l utilizar un pnnc1pt proYt:nience de la
d m era ía griega, de aparee-ida má dl! 2000 añ ant &lt;l qu la
ilustración d . empoh ara u idea , y plicarlo tal ual a un pai n
re,,olu ión r tran t rmaci · n pr funda c.¡ue d . c..:a pr &gt;grc ·ar en l, razón.
Ln 1 munJo grieg &gt; la i,onomin ruocionaba por 9u pem11t1a
imuJtán am m la convi\'cncia de lo · ciu&lt;la&lt;lan
(i rual .) ) d 1&gt;.
escLi.Y (no iguaks). Esta indig-nacion e pu d, apn: iar en 1 :-.igui nte
di.·curso on t da u fuerza y el ridad: "Lo ilustrad s jugare n con la
1de. e &gt;mo si fueran p ·lota. d rada. y d e. iuego aparen em m;
L

nto f mini.ta .urg e m h r dcro Je
que en igln
fTl • e den minó la
en d nd la. fi mini ta. utilizar n el
log l ·, para vindicar cierto criterio.
uni\'l'L alistas como d concepto de ciudadanía.
La a I cripcion, d naclITll mo ·e ,, rían e o la ilu tración
c m en trucci ne ·, a í con • ta misma lógica las muj res reclamarían
el p r qué na er con un exo determinad debía e □. 1d rar. e un h cho
con implicacione direcra. n la . oci dad, como I e taruto de
ciudadanía.
La iu&lt;lad ní " · ría pue · una apue. ta por un mund de u jete
de den.: h s y ne de privilegios un con epro qu bll, ca hacer ab ·rraccic' n
co~tra todo Upo d a I cripcione e. tamcntana. en d nde lo importa.nt
·errnn lo mérit1 i . individuale.· ) no los ad cnptiYo. p r tanto . er , arón
muj r erí a.lg de Ir que . e d beri. hac r ab. tracci( n.
L igualdad que or &gt;rga la c1udadanfa también t ndria que
up ner un derecho igualiLa1io para todo~ lo. individuos de una
c lectividad, c to e lo que reclama ·I feminismo de la ilu tración.

l li tóricam nte l mmimi
es e proyecto cultural y políric
ilu tración el iglo de la. lu e
mism&lt; argum n o ilu:-u-ado el

~ lhitl p. 8.
, /bid. p.S.+.

' \ akárcd \md.i.:i Dd 111iul~ ,1 /,1 ¡~11,1/dnd. Harcduna: ( mic,../bl11sc1fia. p. 17 1 • 1993

' /bid. p. 8
4

~ F.ntendcmo.

c1udatbni~ como ·•ci derecho de rleg1r y sn dcg1d.1 pa.rn la~ in~otucmncs
rcprc~cnrnuva ". \':ucárcel ,\md1J 1 , J111fílm1 dr ln.r 1111,¡trrs. Madnd: Ed1cumcs at..:dr~. p. 21. 199~

49

�LI femmi. mo es una filo. o fía política de La i_gua1Ja&lt;l 9ue sunplcrncme,

orno claro y di. omo on todo lm, principio~ e plantea lo siguiente:
admitida La igualdad emr codo lo . t.-rc hum, n en su procurn de
;1quello que cun. ideran bien s, ¿qué razún ha, para 9ué l:1 mitad de los
ere human i , d coleca\'o completo de la muí re , no renga 1
mismo derecho reconocido. a tale¡; biene. que tieni:' el co\cctl\'O
e impleto de los humano? Esa imerrogación es el origen del pe.nsnm1cmo
feminista ... ~.

Pero una revi.ión t ·órica d de el racionali. mo n&lt; era sufi i nte
para d de arr llo dd femin.i mo como lo corn cem
n la actualidad. La
teo1ía ·e vincul · e n la práctica para dar pa o a un mm·imiento cial
qu r inYindic:uía derech l ícimo de la, mujcre.· cuando el discurs
equip raba a la mujer c o I h mbrc en cuanto a u c ndici · n de
ciudadanía.
Es por eil que ristina [oLina h, ce refer ocia al uncepto de
femini m &gt; e.le.de un doble punto d \'i ta: canto de de la pe pecriYa
t )rica como &lt;l sd un plano práctico y políti o:
pt dt fcJTl.lmsmo c. r." t mado... tn 5U . do ~tnltclos
fundamentales: pnmt.-ro como ''teoría f ·mintst.1" que supone una
re,·isión criuca de la. con Lrucc1onc:~ teóri as que: hablan nhre la
mujer. , . \ egundo, como mov1rrucnm orgamzacln de mujcre dispuesta:
a cambmr. u partí ular. icuactón Je uprc~i6n.

El conc

E. ta idea d l le d · f miru mo e mo leorfa ) e mo ¡ rácrica
\ mlría a tener u aralelo en la r voluci, n fr ne'. a, la cual . itTÍÚ como
cri ·talizad ra y catalizadora de la id . ilu. trad que de. &lt;le hacía má de
L O año. e \ nfan ge. t, ndo en francia am ~ de d r inicio el

mu\'imiento armad .
La ilustraci 'n nm , , imü,m un persp ci\~a cli lécric '' n la
cual la raz 'n universal qu lib raría a rod el género hllmano, no
t&lt; mal a en consideración Je moclu &lt;lir cto a la mujer por qu : "la muj r
L¡ueda fuera d dla c mo aqu 'l
ctor que La· Luces, no quieren
iluminar. 111 "
En . te cntido, vcrno. que d fraca. o d la 1lu. tración e da por
n llevar a la práctic, la ide,. de igualdad para toda l. soci &lt;lad.
conc pt la,· 9u íuodam ntc' ~ t' m &gt;Vimientu i&lt;l ológico y político.
- l/11il.

f-1 mos dicho 9u el fi minismo urge preci amente en

te m mento e.le
reflexión, p ro para ubicar l inicio cid prim r cexto ferruni ·ta en la
h.i. toria d la humanidad existen &lt;lifercnte. punt ,s de \'i. ta.
_ _ _ Cn algunas oca inn . ,
ha intentad&lt; \·er lo · orígeoe del
terrurn mo e~ la :rea ión de obr. s literaria o cicnóhca. de mujere a lo
largo &lt;l~ la _h~ tona_ &lt;l L bwnanidad. Pt:ro e ta bú 9ueda de l s pnmero,
textos tcm1rnsta. m una ubi ación e nt xtual e hi tónca pueden anojar
resul adt no muy pr 1. o..
·e ha tomado ·n oca.ionL. 1ca.o de la obra de ~ri.Lin de Piznn
9~e _, ~' ió a finalc _ del iglo ~ ·rv r princ1pi
el •·v, e - &lt;lecir, ·l p ríe do
111 t~nco denommado renacimicnt . Fue un, pi nera c mo mujer
e cntorn ya que mma la palabra por primera n:z \' u iliza el nominali 1110
de l_a baja edad m clia, en donde &lt;leja claro qu □o- s pu d den o, tar a 1 ,
muierl! · como un I que homogéneo.
.
u obra llamada Cite rle Dtm1e.r, ( 1405) lo que hace
p ner de
mandic_sco gue lo rnl, re. caballerescos no deben ser oh-ida&lt;los y por el
comrano, delK~ rernlorarse y re. ignificar
ya c¡u 1 código de In.
aball ro. e: dtlmder a las mujer , , l c.1u, ap ·la Pizan e. a Lma ética de
la razón.
_ . _ P &gt;r lle n pe d mo. hablar d su obra como el primer rexm
t m1rusta, no basLa con c.¡ue ella e haya atr vido a tomar la palabra por
c1uc no \ 111d1 • ninguna idea de igu,1ldad. ,11a sól menciona cierL
queja el ' algunas mujer s, pero no cut. oona el orden s c.ial ·. t, mental
ni la diYi 1ón ,xual del trabajo.
'
. l:n cambio e pue&lt;lc in cribir en donde podcmo. decir que su
traba¡n e, lo qu' elia ,\more' s d mi ría orne un memorial de agravirn; v
no prcci amcntt como una , mdicaciún f mini. ta. En palabra· &lt;l eli.~.
un m monal de agra, íos e :
... un :enero ,llltl!-,'llO, rLCurru1tl' .1 lo hrgo de la h1~tnria d1.:l p.1mar ado:
p1.:noJ1cam ntL, la. muJt.:rc, t"Xp,1m:n sus qucps ,1rnt lo .1huso, de poder
t¡ut· dan muc~r rn · ncr1ns \':lronc~. drnn. tao&lt;lol.1~ \'crbalmcnr en l:1
liwr.ltura 1111s1ihrina o malrr.1tand11h h.1~1:1 tÍ'lcam ·1111.. 11 ponen tn
cucsnr'm l.i j1:rart1ui•. dL p1 K.kr entre lo g n ro 111 , indican 1:1 igualdad.' r

1~n caml io coml) el primtr tc:,ro \·indicat.i,·o si.: puedL i.:. rnblcccr
~n el . 1glu ~ ~vII con PouLtinc: de: la Barre, fu · un . aCl'rdote l!UL cscribicJ
l1bros sobre teoría femirusta. hra un autor r, cionalista ·eguidor de

p. 91.

n 11n,1 \lolma, )p.Ci1. p. 211
•• Vc:t.e tamhwn .\mdia :1lcirccl f),/ n11uln ,1 /,, ("llald/ld. Op. Cit.
111 1111d.
Pi:11t

490

iI

morm e·,t:11a ·¡1t111p,, t,l

lw11ms111(1.

. h·mim~mo,. :i.1.1drid: LiTi:dr:1. ¡,.56. 199"
Col.

--1-91

�Descarte . u teorí, gira en torn a aplicar la duda m tódica al campo d 1
e n cimienm en no fiarn de la tradici · n, ni de la agrada e criturn ·
en aplicar la . o p cha a la pi tcmologia. P ulaine ú ne una c ne pc1 n
del prejuicio m n raci nali ta qu De. cart , en dond lo que hace e.
exprimir las virtualidade, d l méc d carte iano para l r f rma de la

··._entre mdo lo prejwaos, ningunc hemo podido obs ·rvar 9 ue fuera
ma. apto para nu uo empeño que aquél que e múnmenre e aene
.obr la de igualdad d ambo. exo.... 4

Para. hacer l análi i de la igualdad entre lo exo Poulnin
r curre a la 1gu_aldad d e píriru qu ti n n canto el h mbr , la muj r
e t e la e~enc1a d u peo amient a decir d dia Am ró : ·

co tumbres 1~.
En la época en la que P ulainc: e.cnbía y n::fl xi naba obr la
narnral za igualitaria d 1 exo s g taba un incipiente m &gt;Vimiento
de mujer al qu
le Uamó el pr io.i m . e tratab. d un c njunt &gt;
de mujere acomodada 9u _ reunían para hablar de li ratura, p e ía
arte ~ ciencia . l,a interacción cntr la obra d P ulain y la [ rcci a
no - matiza tanl&lt; la p ici · n radical del prim ro como la compr n ic' n
li.mjrada d la e i. de la igu, ldad por e. t conjunto de muj re. que
cccdian al conocimi nt y di frutaban, con cierta fünitaci n s, de
trabaj . intelectual .
La. muiere. srJn clfas m1 ma. tan con,cnc1d, s ele su desip;u, ldaJ} &lt;le u
incapac1Jad, qu1: no &lt;,lo conrn:nen en , ím1J pan. r la dcpcndc.:nc1a a
la qut: · tfo ometid,1~, smo 111clu creen que é. t..l e funda en l.1
d1feren ia que la nalural za ha cfü,put: ·w ·nm: dla~ ~ lo hombn: . .
Recuerda mu\ buen que cuando ! libro de I Igualdad apm: 1 , . olo la.
prcoo ·a. lo recibieron con cntu. ia:;mo al de ir que les hacía , lguna
jusuc1,i. utro~ le dier n rnlor . obre todo porque halaJ?;:lba -.u rnniJad;
1ero el re. t hablú de él como un. paradt 1a yuc terua má de ~ralant ·ria
qu &lt;l ,crdac.l. .. 1'

'n e ta ref rcocia yemc 1, id a 1uc tenía P ulain . obre t
preci a .'ele ect que u primer libr . obr "La igualdad d 1 ). C'-m,"
(16 73), había creado en el m memo circun. tancial de . u djrnlga ión
entre h. mujer .

Poulain . tabkcc en prim r lugar, la idea de prcjuici &gt; om &gt; una
f m1a di Lor ionada de \ r y onfigurar la r ~da&lt;l ocia!. En . u. análi. is
c n re pccto a t situaci · n de la mujer t, 61 ce que l, &lt;l sigL1aldad que
e cr ía natural en a ép ca en realid, d ol)(;dec a un prejuicio n el cual
participan tant( lo h mbn;s como la pr &gt;pía. mujert: (Yéa-.. la cita

anterior). Poulaine indica:

2 \'l:.-sc umbicn ( d1a \moro,. Op. 01.; \m.-l1a \'Jlc:ín· l. \r.,o ¡ h/1¡.r1,f1ú. \'olm ""lftr I f'l,tlrr.
Ban:do11a: -\nthmpo. \()(JJ
11 Dt la Barre Pnulamc, "De 1'1:xcdh.:nc~ lle, hommc cnnm: l'q.~alirc de, ,cxc,". Cit.1dn 1.:n: C: ·ha
,\moros. lw11podr /0111111.r,1111. Col Fcmm1 mu,. \laclnd: ( :itnlr:1. p. 14-4 l91J

492

?~

El plameamiemo
P ulaine es carte ianam nce ruódo ,. podría
r~ u1;11 e ª. 1: el pre1wc10 relacionado con la de igualdad de 1 ~: cxo e
e ma_ b anad_ } anee mu, ergo, . i p dem) refutarlo (Jerivand ele la
premi a cant:SJ.a.O.ru que 1 . pric no tiene cxo), a ~ rooa I p dremo.
hacer con l do lo · d má. ; • dich de rr , mod
habrem&lt;
comra tad la condicion
de posibili'd d, Oo o• 1o ¡'·ogica
·
mo
pragmaaca~ del programa cartesiano dc.: lucha contra d prcjmcio
ampliado -con connomciones ilustrada .. al ámbito de la praxi soaaJI .

¡nm r aná)j_j·
orno pod mo
b ervar elaram nt
pr p1am n fe mini ta e
l d p o ul am
· , J cu al e ba. a en un
rac1onali m I a tant
fic·1 nte Y por l tant diríamo , ilu erado
(aunc¡ue st ~t r no
pu de con idcrar como ilu. erado).
en e. te
aut
r
d
nde
rna
puede
apr
ciar
el
ri
n
pr
-ilu
tra&lt;l
d
1
e
·
T
d
e 1enu.ru,• mo.
~an
n cuc~ta la h rramj nta ilu trada p r xcelencia: la razón \ al
aplicarla p_a_ra anahzar la _difi r ncia. ncre I
xo. el autor hall g;d a
la c nclu.10~ d~ que e tienen uficiente ba e para dudar de e a \·crdad
~- P r c~n 1gu1 nt para fi rmula~ la idea d c.¡ue n Yirrud d qu
'.°depend1 ntement le) ex e tiene e píritu v el píritu . ) má
1mp rta~t del r human_ '. p r 1 tant h mbr · y rnuj r 11 igu 1 • n
lo t cnc1al, que
qu mb c.¡ b,c11an
.'
. .c.. 1 e. pmtu, d I cual • igu
"'
P rar e 11 pnnc1p10 · fundamental _ d i ualdad \ no d d ¡ u ldad
.
.;,n t • entid Celia Amor &gt;s d fine al femini. m c m • •· ·
tlp~ de p ·n. amient_ n~ p I_, gi o, moral ) p lítico que ti n c· ~;;
refcr me la td a raCJ nalJ ta Jiu trada d igualdad cntr 1 •e. 0 ' 111 •
. J m~~'imienc femini ta e. un proy cto que surge pr ci ·am nte
d_
du traC1?n, come una re puesta a la ituaci • n d opr i6n en t¡ue
n,·ian la mu¡cr y de de , ntaja frent a un rden ocia! e tablecido

U:

!ª

1~

D~ 1 Barre Poulune "De l'égalite de dem. cxcs". En Amnro,

F minismo • :',l,1&lt;lrid Cátedra. p. 124. 19
:: Cllil ,\m ro (199 . Tit,,,p11 di Tcl!/11/llllJ(). Op. ( il p. 124.
elia Amo ( 199 .Tiempo d, Fmr1111Iflto. Op.
p. "U.

c.,,.

49

clia. 'fim,po de

Ft111i111s111f!.

Col.

�cuya e. cructura la mantenían totalmente:: al jada del ab r, del p d r y
d la decision . D r ch y debere · d la mujeres no e an in critos
con igualdad I d lo hombr porque e□ la época con. ideraba que
n eran iguale .
Al continuar con el análi is ru t · ne d l d arr llo del femini mo
o relación a la ilu tración, debcmo. con iderar c m uno d 1
1 m oto má imp nante del mi mo la noci · n que de l, muj r había
e n cruido R u cau. E t aut r con id rado como el fundad r d l
patriarcado m dern 1' x.plica que la diferencia ntre niñ y niña
d erminan • u ducación.
Para r aut r la ducación d la runa d bería d pr pararla
para la abo aci, n, la renuncia y la surni 1ón a 1 . d e de 1
tro.. i
la educación no I aba to, pr babi ment la mujer . ufriría en
fururo para adaptar· a la. in cituci n (particulam1ente I matrim nio)
en las cual debía &lt;l de. ru:r llar u vida. Rou . cau indica:
l .as niñas deb n ~cr acti,·a } diligcnrcs, pero e e no es todo; de de mu)
temprano han de r pr pen a· a aber comen rsc. Esw desn:ncura, en
ca o de que lo ea realmente, e. in eparable de su .ex • } nunca e han
librado de Ua . ino para ponm· inf rruru m.1yor · . O ben ·nmerer e
al dec m durante t da . u ,ida, que e el freno m::í. 5e,· ro y con ram .
E· necc ari , p r tanto. aco tumbrarla. Jesde pequeña a e ta lmutaci · n,
no ea qu de. pué. le. cue t dcma iad caro. 7 o lo que respecta a la
upre ión de c:tpnch &gt;. deb n . Lar di. pue ta a acept, r el des o d lo
dem::í . ·¡, por ejcmpl &gt; h: J;ll ta e rnr iempr trabajando, hay que
impul ar!. s a que lo d jcn d ,. z en cuando. Dcma iada indulgencta la
cm mpc y pervierte con la di ipación, la vanidad y la inc n tanc1a, qu
. on lo· \ i 10. a lo que ·oo m:b propen:a . Para prc,·cnir e t abus &gt;::dcbcmo~ enseñarlas ,rnrc todo, a , ber mantem:rse en l s limite. debido .
La vida de W1, mu¡cr moclc ·ta e reduce. d bi&lt;lo a l das nuc. tra
mst1ruc1nnc. ab. urda , a un perp ruo conflicto con. t~o ITU. ma. Pero c. m
. just, mente porque de . lguna manera deben parúapar n 105
. ufrimicnto. qu . u cxo demorn,tc&lt;&gt; no ha causado 1x.

Rou seau d arre 11' la vi.ión de la mujer c m in ctior al
hombr y c n un r l cial y familiar determinado por el \·ar · n. En u
dá ica no\' la E111ilio, en el capítul
dibuja a una muj r ofía, como
1•

"fr. Cobo Rosa. F1md,111m1/os tlil p,1/narrlld(/ modmw. }tilll ) 11(0/, Rnrw,1111. ol. h:mm1 mos. Madnd.

Các Jr,1. 1995
1~ Ruu .. cau Jcan Jacob (1979). ''D1~cuN1 ~obrt el ungen \ los fundamcntn de l.1 Je 1~a!J. d
entre los hombres". Ciu do en F.rrri/01 dr C o111l1t1lr Tradu ción \ n na. Je • alu u:mo laso.
Madnd . •\lfa¡.ru. r:i. pp. l r -t

49-1

dcarente de cualid de ). ha bilid ade. naturales par e] onoamJento y d
. arroll d roles de la e era pública.
ntra a la mujer en la i· ra
Pl nvafda, n el cuidado d lo hijo la atención a lo traba¡·os domésa·c·o ,.
e &lt; ,rece o mo r t'bil'd
·
J ad el colaborar en el d arrollo del h· mbr~
lib
erando! , 'de la· carga
·
.
' · d m · · tJca
para que
d dique
enteramente a
la\ 1'd a pu'bl tea.
E. eYídent
·
·1
. se con. ideraba
. . qu . la epoca
I u . Lrada, La mu¡cr
1
d
1
t· tab'mcnt d e amb1r pnvad · c n. .ic1 ram
, 1O e a • u ,. z dentro de e te
am llo m_ o lo conc rnicntc ' la nec idad ' . u ·aci .2acc· , L .d·
rou . ·a
&lt;l
•
10n. a 1 ea
. e . ~mana e _que la mujer pertenecía al ámbitc priv, d ,. su
~dt·acwn 1. debena ª) udar para ral decto corre pande a un prej~cio
e tip de. los. tr,
. \ en a1gunos case s 1
. tad • an eriorm ntc [ r p ularn
libr e1e: • 1 l-. L
·a
.
~m1
e con.:;1 ra n parte una conte.· ración a 1, s te j ·de
d 1
1 1 &gt; autor.
&lt; n re . 1 , to a la ic_lca n, turali:ta de Rousscau de c1u•· ¡,,_
di. f. n:nci,1.
" ·
.
exua 1e d et rmma □ ad. cripcione moral
i 7lrn'" ntc
difer
gu m mur
b ill· ·ncmda entre.: hombre. '' ..mu'¡ re. ' en ontramc,• una re pue
r l ,l~te en la ol ra de i\fary \X olL tonccraft, una de la. más imp rtant•:
&lt;l e a ep c,.
"·

°·

. El '.&gt;_rdeo burgué: d la ' poca da a a la muj r . \ a lo. hombr
e p~ 10, d1tcr ~Le. de cción. , nscguía una ju tificaci .' o para c.ue la.
n:3u¡erts
en al :ímbito de k pri,·ado ,, r naba no o I·,tm1□ t 1a
i ¡ ·e redu1c
·
c1uc: ac. arna, ·smo
1 sobr todo el derecho al c·1ercicio pc)l1'a'c°, a los. vare ne •
en e. t
nttt o, L obra de \Y 11 tonccraft fue &lt;lL particular ínter , s.
··.el fcmini me ha t su pr1mcns
.
•
· · r ."tn d1cac10ne.
tt·onca
en roml .
tlL
Jr~
R · l,1 unl\ crsahdad d l.1 r.1z1,n: la obra• Jµ
.. '''la"'
•, ,~
,, o 11 . ronccr:1t1
. ~' mJ1c~cmn tic lo · dcrechr&gt;s d la muwr, puhhcada n 1~92, se
t.: t~trz,1 tn 11 ,t ,lr lo prqu1 111 . ,, iales tk l.1 cp&lt;&gt;e,1, que hurt.1ban a la
mud¡cr llo. dcn:~ho humano. prucl. madu, por la mstauraC1O0 cid nuc, n
nr en lllrgttc. 1'.

.is. ,d \X·c II tonccrafr
' . . se
' ,·in ul·•" ma' a la e. tru tu r,l d e l.
,~ ) al istema d , dommaCJC n (parri, rcadn) 9uc. a una f1l
t··
c¡J·1tlCa. LII
·
'
.
Ola
•• a , io e. mo la . &lt; ·1 Ja&lt;l 1. su '•poca
li
' u tili. ;,;::i b, un d'I cur. o
na.tur~ . ta parn de. nrruar los c.lcrechos de b mujcrc r negársel) ba·
· ,
·
•
' l &gt;
Pnn 1p10
. . . ar,11.1mcnto: &lt;-1uc convernan al " · róo · i\l r -po 11d cr 1as tcs1..
l
natura IS t a: &lt;le Rou · ·cau, la aut r, e. ribió:
oct ·d d

¡q

Pcut

,1 análi

e n . nn.1 \1 " 1m.1

/&gt;
1,1li,l1m ¡11111m1/11 di !.1 i/11,lm mn. ( J/',

495

Ut. p. _ll,

�i... el subli~c
encamo de la mujer, t!gún ll de criben los poeta en la · re, l ·La', e_x1¡.t •
que .·e le sacr1fiquen la verdad ) la . inccmlad, la ,·irrud se c1?~'·1enc
entonce. en una noción relaci\'a, ·in má fundamento que su uulidad. }
e ta urilid, d e· In que los hombre I retenden ¡uzgar arbmariamemc:.
egún su com enicncrn... apelaré al buen enu&lt;lo de ti humaiudad para
·ahcr id obj to de la educación que prepara a la. mujer para que can
c:po a· , irruo ·as r madre sen ·am a parur del emumccimicnto de la
raz6n
la inmoralid:td refinad:1 1 mémdo recomendado en ... (la
duai¿ón de ofía) e~ el que mejor se ha estudiado para lcanza.r
l iego la eXI tencia de ,mudes

aquéllo fin

L

ropiA de un se:,.o...

. :?!•

I ara la autora n realidad de lo que se traca es de analizar y
criticar la p r pectiva d I di cur o que ~vitaba la auténtica igualdad d lus
d rech
ciudadano para l h mbre y I mujer.
n di cm o
ampliamente difundido y argumema&lt;lo en la id as de algun s ilu trndo
de la época ou au Le cke, I,ant, ere.).
P, r, j\farv \'( 11 · onecrafr la educación de la· mujere c. encial
para c.1u . ta
rzan el poder obre ella - m.i mas y ':'antengan una
ind pcnd ncia relativa d lo varone , la au ra md1ca citand a

;i

R u s au:

9ue fav rccí, la e.le igualdad entr h mbr· y mujere . 1· nt, ¡ recur.or
de id a 9u hacían g neral la de. igualdad entre lo genero , fu un
ap y importa.me a todc te e njunt de aut re. du rrado .
orno e verá a e ntinuación en I · ant L'l mujer tiene un conjunto
de caracterísricas 9ue hl hacen clif r nte del hombre y que la prep, r o
para un conjunto de rol·. p cífic y diferenciado,.
La i!u tración tU\' en Kant a un de u, prin 1pales puntal · .
Para este autor, la razón era ·uficient para la compren ión ) el aber. l .a
r, 260 1 lle, ó a consic.lernr que la naturaleza d la difer ocia exu, l mrc
el he mb · · &gt; la mujer e e rre p ndía con un diferencia ntre logén ro . La muj r ra naturalm nt · in · rior y difi rcnr d ·1 h mbre, é. L
último era , uperior y naturah11ente di eren te &lt;le allu 'lla.
Kant analizó la. r lacione . ciale · ntre el hombre ~ la mujer ,
tra,·, · de un razonami nt qu ·en·iría para ju cificar no lamente la
clifer ncia entre ll
. ino también el acce o a lo. role del aber , &lt;l 1
trabaio. La mujc1 ticm: caracteó tica que le ,on naturale ~ que, on
perf ctam nt ifi r ocia! d las del hombre. Mi ntra la mujer y su
in et · on de rd n p1-iY, d , eJ hombre y u rntere:
on &lt;le rd n
común, de orden públic&lt; . 1\ í Kant ·stima qu

Rou 1.-au dice: "Educad a las muj re: como hombn.:. y cuánto más e
parezcan a nu ·. tro sexo, meno p1 dc:r tendrán obr no otros''. Esto c:s
ex,,crnmente In que prercnd, . ~o di:. c yue reng:m p d r , obre lo
hombre , . ino -.obre !las mi ma. 21 •

... el gc:ncro femenino cs msi:nsible a todo lo c:¡ue ca d1:b1:r u nbligac1on.
1~11:i~ hacen algo sólo porque l¡uiercn. 1 el arte con:1ste en hncer 4uc
quit-ran sól 1 lo que i: bueno .. .'' v ma. :idelam die : " ... Lo que el
genero fcmeruno Lienc e, mas 1mpul. o ) corazc'm 4u · carácter. h
orpr ·ndemc 01110 el exo fomemno es towmemc 1mlifrr me al bien
comlln: el ym:, aún cuando nu srnn im, nsibles h. c:ia hi~ pcr. ona~
parucul:lres lJUl conocen. í lo ~can ·n In 9uc coca a la nociún del todo,
que no úcnc para ella. ninguna fuerza; en tamo esto no t:
comprLndidn, lo cual fa1·nn:rc su naniral mclinaciun, a.JSlcn al curso de
los aconcccimicnto , piensan que es absurdo (ICuparsc de algo má l¡ue
de ~u pmp1n prm·echn''.

L ducación como elemento c ntral de la fe rmaciún del r
humano ti n una influencia L talm nte dl!cí.irn en la oncepción idea
que _ tiene &lt;le lo éner , al entender c. co, la amora reclama una
igualdad c mplcta en l cducaci 'n para d m . trar que I s re. ulra&lt;lo
rían iguale. en varan que en mujer :
Luego, déicnno. alcanzar la perf cción corporal pcrm1tié~d~nos ha~cr
d mismo c¡crcicio llUC a los ruño , no . 0111 durante la tnlanc1a, ~mo
uunb1cn n la juYcmud y podremos aber ha ta donde se cxuende h1
up r1ori&lt;lad natuml d l humbn:22•

P ro Rous eau, aunqu influyt:me y c.l tcrminant para la YÍ i &gt;n
d . u época no fue I único qu nutrió con us ideas d discur o i1u. trado
2&lt; 1

\\

ol\ mm·craft 11an· 191r "Vmdic;1cuin de !u, derechos de b mujer•·. riullln cn

f1,111p,, d, {t111iJ1m11tJ. : l.
21 \\ oll~wnc:cr~ft !\lar,

dia Amoró ..
I em1111. mo:;. \l:ulnd. ( .á1c:dra. p..,11.
1 i11d1mrim1 di lo! dtn:d11H d, /,1 11111¡&lt;1: \l,1tlnJ 1·.d. ( .,itcdra. ln,rmuo tk la

_; · Je! todo e, idcme que lo c.¡L1e Kanr ju. tífica e. preci amente la
di · r ncia ntr d hombre ) la muj r, &lt;l ele el punto d Yisra d su.
car, tcrí·tica:, e. n i, 1·. ) &lt;le ·1hí . derivan los &lt;li tinto tipo d role· \
funcion . (publico. ) privado ) e cada s xo. J .a. caracL n uc.:
fem nina. d terminan no ·, 1am ntc su carácter y per. onalidad, también
determinan . us funcione en h1 s cicdad y el rip d, crab, j y cc.lucación

l\lu¡c:r p. 193. 1994

J-....,m Emmanucl "f!lf,ht1d1r1111~t11 11hn d.1.r G,¡,ih/ dt r \'/,1i11m llllfl /.rb,1h,11r11 (Ol1Stn,1rio1Jt! .mlm rl
d, In i&gt;t'llr1 1· /11 ,11/,/1111,)" (Ld. \X 1sd1i.:Jd) :i1..1dn l'O' Po. ml.i 1--.ubiss~ l.u1sa. lr:,Y1 1• }"Jrlln,1.
Madnd: EJ. l lmJ . ) ! loras. p. 1 &lt;N. 19%

!.l

mIfl1111111fn

' /bid. p. 22".

496

497

�al cual pu d n cend r ~ al cual tienen d r cho.
La ilu, traci ' n le ofreció al fenúni m a tra,· ·. de un onjunt de
in trum ot y e trat gia para la reflexión la oportunidad de p der
f rmar un corpu. de c n cimient para intr &lt;lucir e en el debate
ide lógico qu se o- staba.
La ilu tración y us repre ntante centraban u atención n cl
ciudadan ,. u d rech . ,n u definición del hombre m del la id~
ilustrada n~ incluía a la mujer y cuando a ella e ref ría l hacía
aludiend , l r le y funcione 9uc la cied, d ya les había a ignado de
ant mano.

La iruación de de. igualdad ntr muj ce y hombre. n fue tema

a trata por lo ilu erado.. n n l cnti&lt;lo d al!!O qu d b1a . er e,·icado.
uando algún ilu trado
cribió obr las muj re lo hizo para
di~ renciarla má de lo he mbre . La wfcrcncia que en la ' pe a . e
gnm1an ran de caráct r fuodam ntalmente social. La mujer era
ocializada en el b gar para cumplir ce n una misión, la d . er madre.
Toda la influend . . estaban de tinada a la con. rrucción d u
id ntidad a partir d I pap 1 y de tin qu 1 te caría jugar n la so i dad.
u amp de acción ra l dom ·. uco y su lib nad . e ejer ía en el. D
est m d , la socializaci · n de la ni11, condicionaba d d . tino d la mujer
y la ubicaba en u . ici lo qu jusúficaba a . u Yez lo i_nnecesario de una
ap logia d la i uald, d. imultán ament 1,
cialización d 1 , an' n lo
¡ reparaba para u de tin
upar un pu to en el i, tema pr du tiY
y/ ) e roa d &lt;lecisic ne d I E ·tadc , ser ciudadan

El
Dc. d que nue tr, . predeces ras f mini ·ta luchan n pnr
reí, indicar para lt Ja. l. per ·ona. el e me pl&lt;&gt; de ciudadanía, el
femini mo se ubicú como un mm imi nto opu . ro al e cnciali~m .
En este sentido y , unqu · mos mm·imientos d · mujeres hagan
su,·o d término ~ mini t , n realidad, é lo a(.1u ' 1 yuc . wn idera
b ·red r de 1, trndi 1 • n 11u. trada, e. el mm imi nm fcrnini . ta al qu no
r· fcrimo en cst trabajo. P ro reni ndo cn cu nt, que la idea ilu 'trada
de igual !ad terna yue p ·nnear en todo lt ámbito del mi mo mod
com lo hizo la id ' ª d , la c.lívi iérn e.le los cxo .
H, blar &lt;l · xo n &gt;: remit a un a. unto &lt;l · índole bi &gt;lógica ) pnr
rnm
t n m
ue difer nciarlo del ?; ' ner &gt;. -&lt;. l µ; •n ro ·e Ya
49

con tru}t:ndo de modo tal qu cuand na.cerno e nos socializa d
acuerdo a lo gu n det rminada
ci dad
con idcr, que d b er
una niño
un niño. l □ clu ant d na r nue. tr . padre. habrán
pe~ ad n cuál erá nue. ero futur y, qu dep n&lt;li ndo d J x la
: oc1ed, d m~rca una gran distinción d lo qu e csp ra de cada uno. ~sta
idea ha erndo para explicar la divisi ' n • natural ' d 1&gt; r I •n función
de la di ferenci , biológica , qu erian la 1· u ti ficación &lt;l l
·11,r ren ia.
en cuanto , los rol
ciale .
da oci dad define ciertos ,·alore ) norma qu de , cuerdo
c ~ l._ cultura &lt;l t _rm_ii_1ada erán lo gu pr valezcan. El prim r ag nle
oc1aliza&lt;lor es la famtlta y por tanto erá en ella dond a la. niña
1
sucialü:ará d manera di tinta que a lo niños.-~ La fra. can e 'l br de
Beam·oir:
:\.o ·e nace mu1e-r: se llct-,&gt;a a rl . • ingún d tin b1ológico. psiqui o,
econorruco, lldmc la tmag n t¡ue revi e en el s no de la ocicdacl la
hembra human.1 ' 1 •

, En e ta fra e, la ,tutora de me y r um d una ~ rma clara la idea
~el genero, ~on.¡u s par~ muy I ien las diferencia, biológica (que por
supue. to _existen) -~_permite pcn ar en la po ibílidad r ,aJ de que en 1
plan_o &gt;c1a1 s, di.terencia no tienen obligatoriament c.1u traducir e n
detnm nto de alguno de In g · n ,ro .
Debido , qu la. p rsona no d sarrollruno o un medt
: imbóli~~ y fi ico, nuest~a identidad se ya a con~ rmar por medi d la
1meracc1on c n otro nuembr d nu ' tro grupo cial así nu stro"
&lt;le. eos, sentimiento } xpectari,as . erán lo. ,alores que la cultura
srablcce '6 •
l la ta t' te fil mento hemrn, podido ob, en-ar do. idea.
lar_amcnte opu , ta. : la c.¡ue e. tablece 9ue la educación a tra,· ·, d Ja
oc1edad, la e. cuela r la familia cktermma lo r ,1 '- octalc,
rnfigura a
l. ._per:ona ) . u. caracte_ris_ticas de ncro, J la 1d a que e n. i !era c.¡u
cxi. ten la e fcra &lt;lome uca o privada y l:1 pública, la, cuale,
c &gt;rr . pone.len a las di_frrencia : exuale. corre lo. h mi re , y la mujerc&lt;; )
q~ han sic.fo ampliamente m ncionada¡; a raí;,; de !a a □ marcad,
&lt;lih r ·nc1a que CXJst el ·d · la cfü l'-Í • n exual del trabajo, y n ~¡ qu a la
T

f

'◄ c.¡·r. .uv Ruetl. { .,1nnd2 1 Dd \ alk 'I\·rt : a ( 11/l(m 1 \,:,;11,1/uú,J. •\1adrid: nl\T r 1dad
de l..ducacuin a D1 uncia. f"und. c11m l m\ er ·1dJd l .m¡m.:sa. 1&lt;JI) 1
: D~ B e'1UI , Hr 1mont / ./ Sf~11~d" .-1xu. \k 1co. f ondo ,_k lultur:i l .conúm1c. . p.11 196
Cjr. an.- Rued:i L1 nnda r 1 cn:s.i del , .ilk (, ;111m 1 .kw,1/idr1d. Op. Ut. 1991.

499

,lCIIJn:d

�on ignó en la , fera d h priv, d ~ al hombre &lt;l _lo público.
~ :i ten dif r ncia muy marcada· ntre la ac v1dad qu
r alizan la muj r _ ~ la yue realizan lo hombre a cada 'n~r s le ha
asj ad ( ocialmence) r le- en la hi tocia d l: _humamdad. ., ta
.
j rarquizaci · n mue tra qu 1o m,, cu ]mo
. h eg moruccJ ,_, lo femenin
ub rdinado2••
in mbarg
ta gran dicotomía (emr la e·fc.:r [ úbli a " la
privada) no pu de nrcnder e como alg h mog' ne -

muj r ,el

Por ello, pare e nccel-ario tc:ner en claro que_ h J1su~&lt;:3ón -~ubl.icoprivado no es unitaria, 00 compr nde una umca po_s,cll&gt;n s_1no una
farruha compleia de nposiaones, no carentes de , in uhlcion pero
1ampo I muruameme rcdu tibie•!.

Po&lt;lem decir por l taot , qu lo póvado cocí rra la r lacion .
en un e. pací r &lt;lucid , el del h gar, 'º l ual _J , al r . del trabajo
domé rico de I mujer n se le ha dado la r levanaa qu aenc p ra la
pr ducción d bid a la reproducción fi 1ca y . o~ial. Por lo t~t e
imp rtam esta vi ibl di. tinci n d e er~ debido a l_a ·. di_f rente.
maneras en que , n int rpr tada d pend1 ndo _d la d1 aplina Y el
nfoqu t ne el qu
haga u,o para l cstudto. n t momc.:nm
ría útil mencionar la forma n qu a, t •U n) dcfin ~ los d s mund ,
1d lo público, lo pri\atlo:
... un mundc lumino o " reno, nlúsimo que: yo ní . 1qu1cra . ptcho ~ Jd
cual \o único l\U r: e. que e indudablemcnt~ mejor que: el qu~ ·o
habm , tt:ncbro u, ce n u aan isfcra e, s1 me p1rablc por su densidad.
r 'ptando
·n contact •\ .u alcance de
bs
con ~u suel u l·n ,[ que ,. •1,•an·•a
, ,u,
•
,
•
ma gro eras , repuhrflante r ·,ilidaJe ... 1·1 mu~do ~1u pilrn 1111 e:ta
cerradt&gt; uent un nombre: se llama ultura. u. h,1b1mntes on mJo~ ello
J j s :,.o ma:;culino. Ellot-t se llaman sí mismo hombre y humarud_a&lt;l -~
su facultad Je residir tn el mundo de la culcura } de nclim~tarsc en el. 1
le pregunto a uno d
o hombre!-. qut e · In que haci:n d Y todo. ,us
dcma comp,tñeros en ·s mundo me co~tcs1ar,1 t(ll~ mucha . :,sa,·:
libros, cuadro , e tatu.1., ~mfoni;h • p,tracos, tormul:t. Jio e, ... ame e~to.
;trgum •neo tan cooYinc me , mt rcorana rnn do 1hdad y 1lc:ncto. Pi.ro
mt quedaría pcns, ndo no en 13 injusac1.1 m en la arbman:d.'.J Je _e~.
cxclu. mn apli ada a m1 , a mis ompañcrns de cxo y de _mlurturno ...
sino n qu enrone · no ennenJo de nm!!,una •~1anera como es_ lJUc.;
cx 1 ten libn,~ tirm'.1do · pnr muiere , cu:Hlm. pmrados p¡,r mu¡erc~,
~

( /r. \moros Celia. l lfllt/JO d, 1 n11111mm. ( ,¡,. 01. 1&lt;&gt;1r
.
1• .
,-~ Rabom,,,,o
, t· . ora .. publi co ,,n , . do" . 1·.1,, r•••\ 1~c
• ,1 / •-/ J,bal, t l'ln111iJta: Pm•ad11- I 111,/rrr,. Mex1co.
\ .r \rio 9. Volumen 18. octubre. p..l l')IJ8

5O

estatu. ... ¿cómo lograron imroducir su contrabando en fronteras tan
cclosamem · n¡.,rilada. ?... 2''

E ta cica clarifica mej r la vi ión del mund d la cultura qu ·
ubica en e a
~ ra que n &gt; otra , al igual que mucha femini. ta
&lt;lenominamo pública. sta e era la visualiza c m algo ajen a la
muj re. ) al cu • tionar. e Ja pregunta del p r qué hay muiere. 9u
lograr n ingr · ar a ,1Ja i
. upan que a la muj r · no nos jnt re a
crear )' no
n con idera capace de entrar n ella. Par, no. Lras la
e. plicación , pu d d r en función d 9ue, al no er "natural" t, I
exclu ión, xi ·tirán iempre mujere que tran ·gredan la regla·.
on d fi n, m n &lt;le la intr ducción masi,, d la mu¡ere al
m re, &lt;l lab ral, e in.ici, I I ne ) paulatinc r conocimi nr &gt; d la.
funci&lt; n s
la muj r n la .ociedad .r .
riginú
la
u
introducción formal de la mujer en la economía. abe de tacar que 'SGL
incipi nte entraJa d la muj r a la conomía en un piincipio fo ólo ·n
alguna· área , . pecifica. . aquella n la qu la mujer pudiera eguir
~ rol ngando I rol que 1 · corresponde' y por lo Lanto no formaba pan
de muchas ou·a área que parecían Yetadas ha ta entone , como lo
m ncionan:mos má , delante.
La fcra públi qu e la que
le ha a ignado socialmem a1
h mbr · y en b que son la
n mía, la p lítica y la culrura las qu
fonnan parte e el lugar en donde · coman la decisione qu l ermcan
, toda la
d, d n general y 11 van c n igo el po lcr era ccncler a tras
gen racione por que e n ta fer dond . .crib la hi ·toria el · la
hum nidad ) por lo tanto una hi te ria qu ha. ta el m mento ha id(
contada . ólo por lo · hombre · y de lo h mbrc .
La razón y la obj úvjda&lt;l e ract rizan e ta sfera y es p r dio
¡ue las muj ·r · 9uer ·mo ac eder a Ua, pero para ello e n ce ·itan
c&lt; ndicione. Llue le fiworczcan, mientra: · xi ta una &lt;lifcrenci. marcada n
uanco a ducación salud, etc. n · · puede hablar d un desarrollo
humano ólo para unos cuánto , ino que . e Li ne que ] grar que
hombre. y mujere reciban lo mi, mo benefi io .
E t s antcccdeme )! re las d igual la&lt;le ~ Ja con. u1.1cción de
la identidad fo menina como la id nada&lt;l ma. culina, n la que dan pi ,1
que en detcrmjnada ·ituac.ione surjan di, isiones como la divi, ión
sexual d J trabaj que tanto ha ayudado a lo· sist ma: político · y aciales
:!'l Castellanos Ro,ario \frd1t(l/1llll n1 ti 1111J/lflll. Amulogi.J poc11ca prcp. rada por Juhan P:11ley.
:-.léxico: l·ondn de Culrur:i l•conom1ca. p. .283 IIJ 5.

01

�d la acnialidad '.
El trnb, j&lt;
me c. t g ría 1mportam para d anáh í. dL la
onomí, de un ,ci ·d. d
imn duj on I rc,·oluc1ún indu rrial. En
u &gt;rÍtT ne , la rcH&gt;lucíón indust1ial fu un prncc o ec m6mi o }
pr Juctin&gt; d , rr lla I undam ntalmcntc en lnghu rrn ~ con i te en la
m L¡ujnana para la pr &gt;duc i ·m on la con ecuem
1mm&lt;lu ci &gt;n d
tr. m.formaci( n del campe. inado ~ el lr, bajo en lo. tall ·rcs art ·.uul ·s
hacia el obrero asa! ri. Jo.
En lo cal! res arte an l · , prcdomin:mt mente pmpi daJe ·
am1liar . d trabaje • de arrollaba ind1 anc. m ·ntc p &gt;r hombr · ) P &gt;r
mujcrc., p r na mayorc. ~ m •n m::s, la producc1&lt;'&gt;n dcp ·ndí de
cfü •r. s mi mbros de la famih:i ~ no l,}11 ia una d1srinc1on clara cmn: lo.
r les de la p r-on. que particip, ban en unción d, ~ e_. o o etfa&lt;l. . n
la inm &lt;lu ciún J la maquinatia ) la paric1ón tk. las tábrica. la 1tuac10n
cambie'&gt;. Lo. rnUcrcs arte. , naks . e 9u &lt;.Ltr &gt;n , a 10 · ~ ·n l.1 quiebra pe r la
e mp rencia que k pr · nt, an la fábn , o e tran:f &gt;rmM in t:n
f:bri as p ·c.¡ueñ,1 · un la introdu c1ón de maquin, n,. on e tL nueH&gt;
pan rama . rcc rgamzó la pr )Jucción y :e elc:cluo una e tncta
·cpar, c1 n ele fun i mcs emr h &gt;mbrc \ rnujw.: . Lo ,_are m; ) lo.
niñ ).• cudían , la. fábric,. mi ntra · que tn u gran ma\ona las mu1en:s
p rman cían en ·us h , re . Con l. nue,·a di, isi · n . exual del eral , jo en
la re, olución in&lt;lu tnal el • !ario era g. nado por el , arón m1c0Lrn qu la
muj ·r pa &gt; , d ·1 nder ·c númic, en ~nie c.lt: ·._ te.
.
La re, lucion indu ·tnal . aceleró c in el pmc so d · acumula ion
de cap1tak y el d s. rr ,llo de i , cnros r ·cnológic · nuc, o. que
f:l\ un~cían la pro&lt;lucti, i&lt;lad le la m. quinaria ) lo · 1. r ·ma. tk
rr, n ·portac1ón dc h1 ne· y p r ona .
f:I 'iÍ:t •ma apHali. ta por d u.ti sc ha.n &lt;ll\ i&lt;lidn h.., e fcrn \ la
111, ncr:i el · acceder a las n:lac1nnc~ 'iOCtales, h. c1 n cgmdo que la mujcr
&lt;..n arguc Jel traba¡n lrnm: . uc11 \ 1 homl re . L &lt;lcc.\Jc,tsc ,\ l.1
rnanultn ic' n 1 1 hogar d ti· la csf&lt;..ra public1, lowando 1u · 1 hombr
ohtu, ter, un r ·e &gt;no imien o y una rcmt111crnc1on .1 Sll rrnl a¡o fu ra del
ho ,Ir, mJL'ntra:- t¡uc para la ·mu¡&lt;..r ne ,1st · c.;I n.: e no im1Lnto m fa
r mun ·ra I m p ,r u tr, hajo domé 1i o
Ci-t&lt; s rol•.. 1..: p 1fic1 ,.
on in t.1ur.1&lt;l s por la ·ullura
pr ·dornin, nt ,
n ddini ios ¡ or ella mi ma. b. to r ,les
1nscitucirnultz,tn ~ .1.: 11 , an a caho a tra, ~ de la 11 i.ilizaciún ·n el hog.ir

~· nr. (

la vida e 11d1:1na, ya que el rol, e to c.¡ue no. 0 ro. ,. no otra ,
_bsen·amo del papd Jd otro u otra, es decir, aunque rl'ncm &gt;~ &lt;lcfitudo:
Ciertos role.·. la m, ocra &lt;l U ,·arlo a cabo se cumplcr. dL acuerdo con el
rol yuc ob L·n amo J nuc rra madre. nuestro padre. In \ las vcdna
ere., &lt;ll lSia rnanna_siempre rcpro&lt;lucm,o. l'I r JI que Lcncrno, a ta m. 11 ~
en mle'itr, , t&lt;l,1 e.liana.
\

L'll

0

. 1&gt; ll1U) 11111 orra111c connccr d igmfi ado Je! rol lo &lt;.¡ue e en
rcalt&lt;lad
co1nt se dc.:'iarrolla
·
J una
,
•\ •b manera
.
,
, •n 1-, , 1·ua coa·c11ana
le
1
P r nna. 1• 1mpr
&lt;lifi
. nant ·al cr cóm &gt; vi uafüan i.:•11 , -- I&lt; ls ro tes la
cr ncu . la. ~rnnodt:n 1a · para yue podamc ono Lr la manera ~n b
1.¡ue L' forma la 1&lt;lL·nu la&lt;l dt: la · mujeres.
Pero d rnn &gt; imi ·mo J · los rok~ ·s ·olamrnLc d pa n inicial. En
r·)·,1hd,1&lt;l.
· tl'
I on cc:r In
. roles. . prLpara ,\ 11s
' pers nas
· ,1 Jar
, 1.:,¡ r aso ·tgUJCll
im &gt;10. la lf'ln tonnac1on. na ran form. i 'm que no ha de realiza.r-;e
m~&lt;lamlt UL' ·e111n1, dt:s&lt;lL lo falocforrico hacia In gi.nc émrico, •ino
dqando &lt;l • lado ambo: L ·m:mus para incorporar una daci n m ·diáti a
&lt;lifcrcmc:
.. i',lo Sl ru ·d' llp 1.1r u: HrJ:iJ la lú !1 a '1111111; ) u jcr.trlJULl
r• nun 1.ind11
l'll gl.'tllr.tl .,1 c(·nrro al Jcslo &lt;l·· un "nlr&lt;i 1( J
1
.
•
.
~
~
' •
t "l'&lt;I l (' lUl'
t xi r,1 d uno 1n1t'. ~ue I Jo • (,1 1mpk- anrt · Jd Joblc. Pi.:n. ar i.:n la
Ju.iltd.t&lt;l t ual c. 1gt· p ·nnanu.:i.:r 1:11 la Jrii.:rtncia. e~ &lt;lt'ctr. 1.:s1:1 cmn: los
Jo • IX n :tr l 11 b tltc nJ:1d m \.jll ·ri.:r \ ol, r a lo m1sm1, m .1 un,l
1&lt;ll'1111JaJ 1mpk-. b1 ron:lcurncía: n.: nunciar a la lr'1g1c:i Jd ccnrm , a l.i
mc1,11l 1·a J l.1 pn 'l'lll'lit p.,ra 11. :ir cnfrt:nrar: a •. r,1 &lt;likrcnct:I
trrcJu thll \.jUt 11t u i.:re b m1x.11uJ. L, mt ttuJ Jr:1 !Tia en dt:cr11, una
c. tmuura pur.m1t111l.' J1tlrtn11.1l en la cu.ti caJ.1 uno d los r1.nmnrn, 110
de.TI\ ,1 dt I orro 1

•\sumim &gt;. , t&lt;mformc a lu pn..,npms fundamcmak· dl'I
femini . mo ilu ·1rad11. lllll' la pa:ona no nacemc, b1ológ1c,unc.:ntt:
pr ·&lt;let ·rrnina&lt;l, a , i, i1 un mi · ·rabi ·c1Jo, pl·ro i: · en ·1 ord •n ocia 1,
~ulmi:al, i&lt;lcolc'igi o \ ·1mholJ o dnnJL . e hallan lo. attumuJt&lt; · dc •. rn
~ ·qwda&lt;lc , 1ue. e han lraduciJo en la pe, ·ici6n d1.· sumí ·iún J • la mujer
~ ~l p, P I drnmnanrc &lt;ld hombre: ~ ·ca-; diferencia 'n la e· mctw·a
1 rar~ui a dt la so ·ic&lt;lad . on las 1.¡ue &lt;lcsl'!nbncan en las m1a ·1,m s dt
cc,nfhcto yut ha~· en la &lt;li\'tr ,l 11n11ucionc. , ociak- . 3:_
La tl'orí.1 Je..· gé1wro 1.: un re ulra&lt;lo Je la hú. yucd.1 t¡uc.· mu ha

J tt/ (, llf/1
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503

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�calm ·nr mn, r } qu; l d .
a qwndo s d cidi , u ar el conc peo d
qu com , ariabl d
disciplinas &lt;l la . Íl:ncia
c_~grup_ac~ ~n n e nuey , u u o en era
ciedad I b' d • _oc1 • ' lr\10 para prcci ar qué ·ra l que I_._:
• 1a tan
n minado
definid
ma ·culín . El g , nero como cat, ría
como l frm run y l
tal •e r fi r a:

mu¡er fcmiru ta h n ·tad realizand pr curand cubrir 1 · , ac1 &gt;
t 'ric _ qu cxi. ten n la
xplica i ne-. del rden ci.-tl e&lt;;iabl ido o
bi n re-d firu n&lt;lo l . r I y [uncíooc.
iale &lt;le la. mujcre: ·n un
mund
r aniza&lt;l p r , arone . •n est
nndo la e, ·o.ría Je géncr&lt;
ap rt un e njunt di.':
ne ·pto y val ra 1onc. 9u o&lt; p •rmit ·n
t&lt;l mi ficar y rgaruzar un e n cunicnt cienúfic qu · -;ol a ulcima ·
fecha se en u otra d . , llad (r &lt;la\ia de m clo umpiént ) por

g ··ner

- la stmboliz, i6n t¡Ul c:iJa cultur.J ..
c. r blccr ndo norma
. . ,
cbbom obr la clifcr ncia . . ual.
.1
)
xptcrau,·as . aal s ol
1
conuucta ·, r In atnhuco J 1 .
·
&gt;re o. papeles, la.
•
. e:
pers nas n funci n d • w, CU&lt;: tpo · l_

mu¡ re.
,\ la muj r ) a l
ha carnet nz, do a cra,·é. u·
la hi. tona p r cualidad i m r pue ta dcnc.r de tu1 ·i ·r ·ma I mario.
que •iempre ·upon una difen.:ncia jerárqmc, . \ connnua 1 '&gt;n p(Jd mo.
, cr e t ·i e m binan d · Yalor . ) car, et ri tic, con la cual .
ha
qu rid marcar la clifi rencia upuestamcnce "natural' c.¡u cxi ·re o una

mu¡ r y un 'ar· n.

Muj re
aruraleza
lnt rior
Infancia

tr

\'ida-mar •ria matt:rntdad

ar ne
Culrura
f~xrcrior
Raz · n/, b ·r_racción
Exi:t n ia
. ujcm
Lo numo
·..-pírini

,ambio
entro &lt;le ta aract n ·n a di otóm1 as po&lt;lcm
ob.·crvar
claram ·ntc ce' m a la mujc
· ha ckfmtd :1 ·mprc n d ·vcncaj,,
ya que . mes vi t, s . ialm
orno uj 'l
iah:. completo · o
in eligen e , sm que ·icmpre
n rdacmna on ·1 mundo ub¡ ·tin,.
•:r no. rcm1r • a qu, no pre untemos por ¡ué la &lt;lifer ncrn
; ual ·t: craduc · en un, de ·igualdad ~ et, 1 qu uac d ·s, maja· para la
mu¡er. \ l t1U · e ha re pond1do lh i ndo que t&lt; da - la· cara cerL nea.
qu · d ·Linen ocialmcnr · a la mujer \ al h ,mbrc ·on apr ·lu:.nd1da._, n &gt;

bi I' gtca ·.
La te ria d
énl'fO
mo
anten rm me nace en un ,imbito &lt;ll e
e n ciruy orno la e lu ion r órica qu
·n I s úlcim : añ ·. .\ medida &lt;-¡u ·

ya I hahíam&lt;&gt;. mcnctonad
tu&lt;li , ·n la Ul11\'Cr. 1dadc:, ,
lu fundamentado aJ crnim ·m
· analiza! a sobr · 1u ; era lo

l..a dtft:rcncta narural, i.:n ·u rda ron e enc1al
J
.
nada de la Í&lt; nn. comt
J
• con e nncumcnro no explica
regu an concn:tamtm. 1
1
1iombrc ' la. mu¡crc!. Dicha
. 1
e • re• I&lt; ni; entre lo
·uh do ·unuh. reo
n:lacton n.; ac1unc son co11vcnc1onal. ; on el
tanto, ócnt·n carácter políri o \ de fuc-o..1 } d . ne ooacion y por
· unqu mu, r ále )· d'f,
naru . 1 . no Cllglndran jam • &lt;l .
• ª· 1 crcocu
I
.
a tr cr.un nrc nonnal&gt; ·ocal o culturnl , ·.
n&lt; nna e , mprt: m ral, pnlíuca
t ·acl~

d.

J.a .onc prualiza I n d · lo cru
, ro
,
e entt· ndr p r gen
P r un con¡unro
dL dem mes e
. .
a
U
I
• nsarumo · n d ndc el . tra,1e
. aJ
e J.' e: a ulrura • rra,·és &lt;l roda
.·
pnn 1p de
forma ton s aJ
• • u maru e, tacton ·. La ·ulrurn •
c. . o t C!&gt;, omo por t:J ·mplo la f ilia d
.
) u.
m ruda los r &gt;l, .
h
• am • ctcrrrunan en bu na
1 Je \ 1
• •
que e ad e n. td rar e m lo masculino
Y I fem ni.no.
l , ha conc&lt;:prnin
· a ne ar &lt;l u
• \nsror ~hca e.Je 1~" f: mt 1ta,
•
ltmm:nrcmlnrt lalocr.tnco \' rn la
d. 1 .
,.. •
. cara rcr
polín a d la rcl.1c1on homb. .
, m tl ,t rn c.¡ut a epta la n.1ruml ·za
1
rl mu¡cr en d rnunmonrn
.. b
o c.¡uc paíl'C port¡uc p m111 l pc-ns·1r en po • l,I
•
• ma.~ • 1 fU dl
tn. ntut1ón ·1 1t
.
1b
.,
• ' ·~ tra11stot1'11.1 JOm: Je la
. rnu¡l r c. 1 re por na rural ·1:1 . . 1.
polm ·11. n:t la rmpidt pcn . .
.
J t: , t . l cm.a~ e. un anrmal
, r c.¡uc un 1a pu •tlJ ·U
1 •.
p,ll:ihra para "dLfintr In JU to ' lo tn usto ·n
a ~ &gt;ten tom.ir l.1
la lc1 c.¡uc se: lo d1c1;1 1 .
1.
l~,tr J1: li011u t: a t: cu har

1.ama. \!arta "( .
.
\ñ 5 \' 1 1
Ut'l o/Jrtm·naa .e ·\uf 1 ~ nno" f·n l
"1 \
' e
t:fllllmhn:. \(,_'. '1 ·o, p.. 199-1
, Clll ·k1. il, lall, /'1'1·
1 //,;d, p. R.
• unra, r,_ ·n. Op. ( JI. p 12
11

.º•

o

�b ef\ ar la idea d g, nero e va constrU)'cndo
oro e pu de
la ·
nrr hombre Y
brc la ba. e de la id nti cación de qu la re Cl o . ale,
n
n
. fu d d en norma m ral convcnooo
y
mu·1cr estan n a a
·
una más
. .
d
.
te biológico . Para apr x.unarno a
caracten oca
terrrunan
. d or género n e t docum nto
completa definición de lo qu e ~ntlen_ P . .
citamo a continuación a nbabib, qwen . plica.
. dif e ncial de los scrc hwnan ~ en apos f mcmno · ~
... a con~trucoon e
. lac·1unal qu. bu.ca explicar una
.
l .
e . una c.atcg na re
'
ma culino . genero
.e
n.... . lo s ·r s humanó.. Las
, d
tipo di! cfücrenoa e "·"'
·
con rrucc1on
un
•
po moderna· ltb ral · o
1iucas,
,
e
. •
can
ps1coana
,
d
1eooas L' rruru ta. , . ·
· · · J Ji(ercnc1as e
. ·t1
1 uesw dl' llllC la c msutucmn
córicas coma en
e sup_ .
.
al, en ¡ que el género no e, uo
gén ro c. un pmc •. o bu ton o ) . ~~..;,, ycuc uonar la opo ic1ón misma
ral \ · n mas es nccc ... ,
h
hecho naru · u
· ···.f
. _ 1 n l e meramente un hcc o
•
·
.
0 La di erencta sexua
entre e o " gener ·
·
· d la di c.rencia
.
[¡
n truco . n e mr rprcract0n e
an,'ltóm1co puc: ª co
h. • . \' cial , 'ue el varón v la
. .
ll; misma un proceso tstooco •
· '&lt;
·. ,
anatomJCa e :ci
'
h
· ro cs un hcchn ta.mbtrn
b, bra J , la cspccie di ficren e un hec o, pe
d 1
_cm
J socialtnencc. La iJcnt1dad ·cxual es un a. pcct? e a
iem~r cons~'
•
. . el énero no e r lacmnan t·nrrc . 1 orno
id nadad de genero. El . laxo }ul g pue la scx.u:iliJad misma es una
lo ha t la naruraleza y
e tura,
•
&lt;lit reacia con mu.da cultura.lmemc"'·

''ª

°

La

hace
se coro nzo a •utilizar
· ·
e timulada p r las mujer f mm.tsra_ qu
20 añ l
u , en la ciencia hab1a un

.
categona

apr ximadamen~

d

géner

.
· qw tud de ver e por
.
1a ID
.
di&lt;l , d cir una pcr pect1Ya yue
androc nrri mo vidente Y ex 11 0 e
'
l
. .
·al r e in ter 's s ti lo hombre . oo o
con idera nue la· pen na.as, '
· ·
7
la ba e d \ conocimiento humano. P ro en
único ac prado· com
·
, ·
Co n ideró en cuanto a su. cara t n uca.
1
d ode a la mujer no •
)' néricas.
1
di v análi ·i
E oiro ha permitido a llevado a eYaluar o e. tu s .
,
... ste r,.
•
•
bnamcnt no han dado una
realizad
obre mu¡crc ·a 9u1.: to
.
'li . . bre la
. ..
bjeti a, por l cual, cada vez más e. tmlios y ana , 1 s , . '
v1s1?n o
. , d e ara rccon mur nuevos enfoque. r once~
mu1er han e tad&lt;_&gt;r_ alizan , ?
.
dcmo-trar la cxi rcnna
n t das la di. ·1plina acaderruca.' a. t e&lt; m par_a
.
d de
mu·¡er
a
tra
·é
de
la
hi
t
ria
ya
c.¡u
parcCI
·a
que
en
~
pasa
o ,
de la
· , &lt;l I mundo ,'lSt, a tra, e
nuestras c1. &lt;lade no hubiera una e ncepcion
de lo • ojo de la mujer.

t ntan

lú

:\l Jr J FJ Hor:is 1' Hora~. p.

Rc:nhabtb ~eyL'l ( iuufa en: l..a~arde \l :m:clri Cr'nmi )' hm1111smo. ' a

26. 199 .

l .

• .

,. .

El estudio d la ci ncia d pué de Kuhn

procc

na de las más imp rtaote · ap 1tacione a la compren ión de los
por lo cual s genera y pr duce 1 con cuniento científic lo

ha d . arrollado Th ma . Kuhn. En u l:i.br
br Li r.rlmchtro rle las
re1'0/1tcio11es cimt[/icas, no habla acerca del conjunto de \'ariablcs 9ue han
d tornar n consideración cuando ·e: intenta comprender al cieotifico(a)
com u jeto social determinado por un conjunto &lt;le caracte ·I ricas de u
grup y su cnrorn .
La aponación funda.mental de Kuhn al conocirnienc:o de los
pr c . os ele la producción de ciencia arrane a por la idea &lt;le periodos
p cíficos d ci ocia normal, con la con ecuenre aparici , n e un
paradigma.
Gn c. te ensayo "cicnaa nonnal" ·ignifica it.we. l!,&gt;ac1( n ba. ada
firmemcncc en una o más realizaciones cicnóficas pasa&lt;ln.·. realiza ionc
yu ~na comunidad ci ·ntífica particular rt·conocc. &lt;lurant ci no
□cmpo, como fnndamcnto para ·u pracaca pcrtcnrJrr.

_,\l hablar sobre 'cierto tiempo' lo que hace el autor es
d terminar la caracteri ttca científica d l contex.t . Cada grupo de
científico tiene una "'poca", en Is ncido de que predomina un tipo de
expli ación, un "Jara&lt;ligma, que condiciona n grao arte la , ctiricl, c.l de
los científico que pertenecen a e. e grupo. Kuhn aporta el análisi, del
de arrollo de la ciencia normal y la transición a un paradigma n el
c ntex:to ci otífic &lt;le cada ép ca d scribi ndo lo factore: lllle actu ban
obre cada grup de ime rigad re para transformar u · idea con
re p cr a la teoría en la qu e tán rrabajand .
l.a física de • ci c(m:lc . d \lmagc -ro Je T )lomeo, lo. Pnncipm~ ) b
( páca dt: 1 c,non, la r~lc uic1dad de Franklin. la Química de Lan11s1er y
la ,eologia de LycU; é tas ) muchas otras obras suvi.emn unplícitam ·ntc,
duranu:. cierto nempo, para Jdinir los probkma.-; ) método · legínmo. de
un campo Je la mvesrigacion para gcncraoom:s suce, 1vas de c1cnúfico, .
E~raban en condiciones Je hacerlo así, dcbtdn a que compartían dos
caracten ·ricaf e enci:tle .. u logro carcc1a uficicntem~nte dt: pr •cetl ·nte.
como para haber pod1d atraer a un grupo Juradero Je parodano ,
alejándolos de lo aspectos de competencia de la acti 1dad cicmifica.

P

i-,:uhn Thomns,. / , r.tfmrl11r,1 ti, lrl.r re,r,/tmimrs m11t(fim1. Mó:im. h111tl1J dr C11//11r,i l !co11ó1111tr1. ¡,,}).

[975

507
506

�multánt-amcm , •rnn lo ba tantc m omplct· para J jar mucho
problema • para . r r~uelr por el red h.mnaJo grupo de c1cnofic )~ .
1

La idea kuhniana d una ciencia qu · c n truy a P~ de la
·
de un grup d cienrífi
qu ·on · paro _aa : &lt;le
mr racc1· · n, 1rntenor
cr
icntifi . y conforman r d s d c muni ~ci , n e · nov ~ a _para _la
' p ca. La cicnaa n : c n truy · ·¡ por rn •cli de una ra 1 naliza~on
· 9u . un grup &lt;l 1· ncític 1 :· que decid •n
pr ci a y exacta ·in
" e 7 uir
ap var una teoría teoría qu . ptican, segun cll · rc~n,
c nvcruememc~ce la r alidad. El bru. e cambio u . tra~ e n. 1 t
nconcrar un nuc O paradigma n md d pr ce o d c1enc1a normal
crfa l qu Kuhn d n mina r 'Y luci n ci ntífica ·.
La int rpr e 1 • n d. dJY rso grup . &lt;l
cudi o. de_la ciencia
han dad a la bra de Kuhn pued adquirir macice ba taoc cli\·ergem •
ncro l s ma · radical . , I rt n comenta qu ex.i e n aqu ll ' · qu · .
d jan ll rnr •ól p r la palabra "re,oluci ' n" 10tc~r ca~ dc:c.le la ma,
rricta izquierda la bra d Kuhn, ha. ca qrn ne 111tcrpr can la
· n:v luci 'n s lo como un cambi d cnfi que para d pr
· 'fi
d d un p ici ' n 4u ti ~nd • l ·ubj O\ 1. ro ab. oluc
o n
&gt;, e
• · ·d c.l
con id rar la ci ncia de pr ,, ta p r e mpk t de la ob1cnv1 , •
c·t.1 onn dCI por lo · re mannco · de. e )so. d ·
el m nor r m, de obJcÓ\ cu,J al
&lt;In&lt; anu oto ci ntifi o ... lo ~~n&lt;lo d I s aumnombradm acolito.
proced •n Je \ru filas &lt;le los declarado n.•, olucionan s pohuco. de uno u

·1 pnmcro d

nfronca ión. cn el e ntcxr d u propia cradici · n } ' u. , al re:.
Kuhn e. rablccc el t · rmin ' paradigma ' para dclunitar c. ta R ría
conjunto &lt;le te rías qu · : n ·e ida por un e njunto de ci ·ntífico ·
9ue . on ui; realvadorc y lo crabajadorc · d · una ci ncia n anal.
Para : t a cpiacfa como para&lt;l11,11na, una tcona Jebe p, rcc ·r m •jnr yul
·u: wmpcuJ rn ·; pu no ncce na e phcar \". en efcc1 , nunca 1, ha l..
r ,&lt;lo 1 ,. h ho. qul e pucJan c, nfronrar con ·lla '.

O · t &lt;lo lo anr rior lo roa. cYtdcnt • la ruptura •pi_·rem 1,gi a
que incr duce Kuhn cuando hace depender la oricnrnci ,n
l rumb
yu l ma la ce ria ci -náfi a n , 1 raci nati m puro o aJ tema &lt;le la
,·cr&lt;lad n l. c1 ·nc1, ino al 1ntroduc1r par, 1 análisi la. ara r ri cica
101 'gica · del , rrupamienro de cienrífico · , por lo ranr
d · la
caraccerí cica. incfü;&lt;lual . de cada un d cUo en u craba10 cotidiano.
La p rsona que h. · cien ia, e ncu otra d e rminad, p ,r un
onjunt dt influcnci que '"ªª d ·d . u acti, 1dad pasada ha ·ta ·u
pr paract n tndiYidual. Kuhn l e:pn:. a así:
.. .la conclu ·i me. pamcularc a yut· 11 gtll' lcl cil orifico) l·,r:ir:in
&lt;lctennúu&lt;las, probablcmcmc por u cxpcnt noa amcnor en o m .

campos, por 1 . acc1&lt;lcrue
prt-p,1ra I n mdtvrclual~ 1•

:o. up

J .,acreditar la cu.:naa ncg,md

1ae 7 , mJ . lo. cuak no ob~tJ.ntc c n. 1J ran que la ideas
kuhniana apoyan a las sur propias Lo. annóru
. cmanoc : d1. la
palabra "rev luct · n'' b•. t n .tl p:t~1.'C1.r par.1 que al~m " , de 1°_
auccxknolllJJlado rcvoluaonano pohll o re. u ncn por . 1mpaoa con d
kngua¡c, ,;1 no con c;I wnc ·pto. Je rcH&gt;lu 1ó n científica... '

otr

te rip de intcrpr taci n &lt;l t bra kuhniana n conll Y n a
un análi i prcci. del pr e .o so 1al s p r l . cual · c n. tJu · la
ci n ia. De d ou tr, p r p ctiYa, la obra c.l Kuhn en cuc non no
p m, n cela d juici Ja objcávidad Je la c1_no, l!n cuanto c~crp d
bt nido · p r la
pe 1en 1 , confrontado. c n la
00 cimi nt •
realidad, -100 I · pr e o qu la e muni&lt;lad cicnáfica d · _arr tia para
efi ctuar c n nci n, lm nr e a p ·re pción de la reatidad \' esa
//,id. p
.
/.
"-· ~krt n Robcrr "Los olcgio 111n:1blc t·n d &lt;le ,1rr11U11 ·n 11111n1 &lt;ll' 1-...uhn". hn· .1 I 1,,
/rnnm1. ( 11'1Tprl.idó111l, ,1dfJ.r Snht. /l,im/1111,1: /&gt;,üi/01. p. 6}-0./. 11~ K

o

cl

. u inve ngac1 · n

~

por :u ¡,mpia

-. ta. d t rminaci ne de la práctica d l ci ntífic no s n nuc, a·
1n 9ue ·e han ,~ nicl dan&lt;l cJ d
I rigen d la cien ta mi. m . Kuhn
·tablece qu par l. 1 crura e rr cm d una t •ocia et ntífica · tl · 1&gt;
date s que la ci ncia ap rm habrían de t m,
en consic1 'ración ·st s
a pecto imervinculam s de l
uj 'to que pr duct::n la ciencia y L'l
culcura en l ·ual ' ncucmran inm •rso y para la ual ·erá la ien ía.
En , ta m1. ma dir cción int rpr tam s 1, id a d
!arta
onzáJ 7 en el · nado d qu la n otaci · n kuhru, 1a n fu· arbttraria
ru asual en u trrupct n n el ambiente académico &lt;l la ép c..
incidió e n un n1unt de re lamo. de diver as rganizaci n , que
rnp zaban a critl ar la . upuc ta n utralida&lt;l cienúfica · l e njunr c.l
dat · te ría:- y onentaci o •s u la iencta daba y yu · • ene&lt; ntrab. n
opu · to a u. me re. e .

11

J-...uhn l11oma! /¿1 r1t111rt11m J, l,,r rr, ,,!11,in11 1 d 111i/kt1.r. Op. (j¡ p.4-1. 167'
/l,ul. p. 4.

o

�De v lar la ideología cult.a en el ongen y en la implicaciones de una
ci ncia ·upucsra.mcnt neutral y bjeciYa ap ló cspwalmcntc a qwcncs .e
enrian amenazaJo por ella: p:1cifistas ... ambi mahsca .... ~ tlllmscas t¡uc
se op nían a que e utilizara \a p:ico\ogía la 61 logia para mamen a
las m·Jien· aJgun · ·scalonc por J ·ba10 del pn ilcgiadu :exo
ma culino ... ~~

A parür de Kuhn la reflexión s br la naturaleza no neutra de la
ciencia ha dad lugar a mucha di cu i ne en cuanto a la racionalida&lt;l de
la mi ma y obre la po ibilidad d una con trucci , n científica adecuada
"buena". ada grnpo d cicnófico o corriente pr doroinant intenta
bac r que lo demá reconozcan 9ue u propia m:ncia . la má
'corr eta" y la mcn s e gada por ideol gía e: ecífi.ca .
De ser e n ·iderada como un producto cultural cp1~tem1camem
privilegiado, y, por talll , l.l5Cepcible únicam ntc Je :m.áli 1s en réanin s
J · racionalidad, la ciencia pa ·a a convertir e (en las 1mcrpretaciooe ·
radical Je Kuhn) en un pr duce cultural mis, analizable en lo~
mimo términos 9uc orr . pr Jucro · orno el arte, la 1tka. políuc, ., la

religión o la litcratura~ 1.

Lo ant rior ha conducido a un análi.~ mucho má d tallado
·obr lo al re en la ciencia, corno los análi i feminista t!n ciencia v
con cucntem oce hacia la r alización de cliv r o. intcnc por definir
lo
alore Jel f m.inism con una determinada postura ante la
construcción d la ciencia l cual ha originad &gt; diver a po. nua ·
epi temológica. frcot al c o cimiem , de importancia tal, que mer ce

analizarlo.

Para el femini ·mo cien un pap I c ntral 1 e mdio de la ciencia,
ya qu · la ciencia ha de arrollado tcoria que iustifican l pap I d sigual de
n el_ámbito cial, r la e ntribución de Kuhn obre l
d sarr llo d la comunidad cienáficas ha pue e el manifiesto qu la
ciencia n e o ucral la r l vancia d l pap 1 del uj ni o la producción
de e n cími nto ( ·ta idea de 9u en ci ocia exi ·ten cierto ·al r d
tipo constitt1 ·vo y contextual ), abre la di cu ión , obre la alt rnativa~
de d el eno del femini rn para la elaboración d una ciencia ba ·ada

la mujer

(fr. Gnn:1,álc1 García i\larra l. " .onlcrgencm \ conllinu de ml&lt; re,: d caso Je las di[ rcnc1as
. cx-uru · en habilidadc cognn:íva: ". -.n: A. •\mbrogi. 1~, n,1111r&lt;1Üz_,1,iun ,k J.i /i/01111,1 dt la nmaii.

41

Balellrcs: UniversiJad de la$ !~la Baleare (en pr ·n a). 2001
41 Ibid. p. 41.

510

en
. vaJ
d re , .pa rticipaci\· .v con fine L:mancipad re dejando atrá
up
ex.1. m ' da. i mo y raci roo.

pi t m l

t

do

ía femini ta

De d 9ue en los años e. nta
di .
.
obra de Kuhn 1
.
_·
rn ª c nocec la illlportam
•
--LI eslmdt1ra de las f?'l'()/11ao11cs cient!ficos (1962/ 19 !)
m nc1onamo

antcriorment

\'

.

que ya

man ra común e consu·ure '1a o~mo,_ g·ule ~as mt rpretacione d . la
,
.
.
nc1a \ 2 ,, rma e mo 1
• 'fi
actuan trent aJ
b ·
·
cien□ JC
tra ªlº e han venid
aLiz
d
Jet nimiento.
an an o et n may r
pie a en l. realización &lt;ld traba'o ciemífic
ha pue t &gt; &lt;le marufic to el .
J
•
el
participaci , n d ·1 u¡·ero ' co·
I
tmpc ~tan te papel gu JLl(~ga n él l
.
•
mu a caracren □ ca d ·
d
influir n !o r ultado ·de su acrivida ~
, e e. t pue .n ll ar a
pemlit a las fernini t·t .
. , L.
te e un nu v enl gue que
.
.
' mcur ionar n lo e tuclim
b
. .
proporuen&lt;l cÜYer a alterna l\'a ·.
.o r c1enc1,
L per pecti,,a feminista n e! d sarroll &gt; de la ciencia s int r a
fi

. .

uand

mIIl.lSmo

con c .noc
. , r cómo lo individuos~ ,\' .-u
I· tema
organ.i1ado d
noc1m1~~to, ) 1ensamienco pu den d t rminar el
e
con trucc1on el la cienci-1 "F I l , rmin " .
1 , t ran curso d la
,· nido apli d
h,.
o epi temo ogia femini ta , se ha
. can , a un cter génco con¡·unco _1 eraba·
1,ran d . , . ·.1 1
u
'JO que abarcan unn
r, .
1, er luat d postura ·, tanto en lo
.
•p1 temología mo • 1 fe - . .
que onct rae a I&lt;
in , b
. llllrusmo. Lo que todo llos tienen en c m ,
em , rgo, , e podn re, umir en !a 1u
. . .
un,
11 tel:1 de 1u1c10 de la
po ibilidad de una t oría d
. . 1
.
'
conoc1m1cnto c¡ue 1
¡
u1eto co~o. c ntc 1,,
gnor e concexto del
A

Desdt lfl/rl epi.rte111()/0&lt;..1!.,Ía_/e111múta w;piJisk1
.a cica ia, . d sc.li.: el punto de \1, . ta (! 1a gent común
pr e l m
un
•. tudi) pr~~n:~~c~al
de arrolla~ c .njunto de pcr ona. llamado al
d d
.
.
as cosa . La c1cnc1a . h, e nsiderad ic
la epoca gncga, orno ·cp, rada 1· I ·c1
.
, mpr ,
de la prá úca n el ·oti&lt;l i
te. a ': a comun. 1 a t ·ona e aleja
o e ¡ue la ciencia r flexi m1 , obre la ide,

iuc

Jos .

""Goniálu (,are1a ,\l.1na l.
!. (ub.) C..1um11 /,amir,
B1buotcca Nuc-\'a, (

••

)¡, \ 2rn~;','

,1:nuo 1 ,·,1n11c1m1tmo" 1 n· 1 ,. •
, d. ¡
· · .opo C.crao Ju,t' \ 1 , ,inchc7 R,&gt;n
;Oar ti/ I' ,·11l/1m1111 rl ,m!lll/f, dr •(lt/, o!. Ramn 1 ·oacd.td. l\ladrid

511

�mienrra. qu. · la vida cotidiana se encarga de 1 · m ne. t r s &lt;lomé rico .
e e e m c.l la ci ncia, c n el tran cumr t! lo iglo , e ha ido
caracterizando c m un aber , gr d y pccializado c n caracterí ti ~
difícilmente compren ibl para el le"º común.
L ci ncia
había definid ·i mpr sí ffil ma n mucha
ca i ne c mo d tada de un mét d (má. &gt; m no: experimental r con
u□ e njunto de paso., técnicas y pr cedimi nto ) que le permite acceder
al descubrimiento de la I yes 9uc ríg n la naturaleza. Idea de
con ptualización que n ha cambiado en la prá rica común ) e lo qu
hemos aprendido y toda-vía •e aprende en la e. cuela y much, .
Lmiver idade ·.
,n la actualidad hay un conjunto importante de cientííco ,
particuJarmente de la ci ncia llamada dur
(fundam ncalmeme
xperimentale y puras) c1ue aboITT1 por un cien ia cuy &gt; métodc único
permita el de ubr:imiemo d nuev s conocimiento y garantice la
n utralidad par imonia r hjecividad d lo mi ·mo .
uando la ciencia empiri ta ha dado re ultado en dond
pu de apr ciar la int1uencia de alguna ide logfa o esgo en I r ultado.
• dice que es 'Ciencia mala', p &gt;rqu no ha abido aplic, r
ad cuadamence la m todología qul'. onll varía a la ·\'ita ión de lo.
en la inrru. ión de variable no contrc lada o d interpr tacion'
n neutra . .
lna de la e rnent
pi, remo!· gica. del ~ mini. mo ha r e gido
1 · ideas del mpírismo para ofrecer alt rnativa al problema de la no
n utralida&lt;l dd e n cimj nto ci ntifico con re. pecto al énero de la
p r rui. 9ue 1 pro&lt;luc .
La epi t mología f minisra mpiri. ca, ba. acla en un mpiri rno al
que en ocasion l&gt;e llama "in renuo" considern qu la ola aplicaciún
, d cuada) c rrectt1 de la merodolo , c1entifi a s rviría para cnrr gir l s
rr re. d gén ·r &gt;.
De de esta pos1c10n . e sostiene 9ue lo. :go s xi ra. r :mclro énim.
. on "m, l. c11.:ncia" y, por tanto clim.in.1ble. con un e5tricto eguimientll
dt.l méwdo cientílico. No se ponen n juicio 1, s nnnnas cicnútlcas
conn~nc1&lt; nalcs, si'lo se: n1tJc:t . u ¡\plí uci · n in orrccta~'.

De de la per. p ctiva del empirismo la ci ncia pu de gen rar

1'

Cfr. Gonúlcz (,arci. !\lana \ bil.1lia J&gt;ércz : eclt:ño &lt;.imd,;, J,mnlil)!.Ü
omplutcnse d .\bdn&lt;l. Te,.to ;\lono¡{r:ifiw. 2tlOI

L

I'

~¡,,,ro.

L'nivcr.i&lt;la&lt;l

conocmu nto no "e::u ta ni e g, do 1 e u an c rrectamente lo
1 rocedimi neo. y
apli a adecuadamente la m to I loma n cesana.
D . d t: te puno de vi la, n h, r qu hac r un nuevo métod científico,
e mo afuma andra Harding:
la luz de e ws cipos de con. ideracione~. e difícil comprender por 9ue
un. ctcnc1a caracrerí:ticamcmc femini5ta lcndria 9uc elaborar un □ uc,·n
mcrodo, al meno i no emendemo~ por "método cienúfico" nad:t ma
9uc: 1) omel r la crn:ncia ) L1 prueba de obsen-acmn ':..pcnm-:111:11, 2)
fundar e en la mducc1ún y en la c.leducci · n, y 1) estar di pue t.1 a
mantener, b1crro nuestro.. upuc~tc,~ b:is1 ns • la criLica. .. 11 '.

J aplic r la mi ·m m todol gía cicntífi a p ro obs rvanJo
detalladam ·nte lo ,·al r . implicados en ella para vitar que influyan en
los re ultado , que la fi mini ra mpiri. ta. con i -ran gu la mujerc.
podrían obtener Jo mi mo re ultado. qu lo hombre · o aún má
imparciale . De e t mol , las per onas fcmini tas empirista. hombre.
o muj re·, tendrían má · imparcialidad c.¡ue la n l fcmini ta (hombre. o
muj res) n \'irtud de haber depurado ·u m 'to logia.
El cmpirismo ftmin1sta di.cutl; ljUe la: muj re (o lo: fcm1ms1,1.,
hombre:; o mu¡ere.) como g rupo es n,;1s probabl · yut: prudui :m
imparc1:tlmcme Jo result.tJos objctin1. de l. inJ:igaaón l(Uc lo.

hombres(,, no ÍLmini tas) como un grupn 1~.

na pu ición t a1lmcnte difcrem a la &lt;l l. epistem logia
mpiri~ta
ría aqu 11. que o nsid rara que el uj to que con ruy la
ciencia ti n
un c njunr
d
caract n t1ca. que íntlu}cn
determinan i.::meme (s rn ept t mológicamen e ignificativa ) en el tipo d
conocimiento que gen ·rn y en la forma como lo hace.
1

Lo f/Jislemo/o._~ía dfl 'Jemi11is/ s!tmdpoinl ''(F.S;
e ha e n. idera&lt;lo t¡u e~i. Lc una po. ibilidad de t Hal • u encia de
valore. , idea y reencias p nen ci nt s a un ujcto cogn . c nce y t¡u
· ta po ibílid, d pem1ir la creación d una ciencia neutra i e a¡ ltca un
injunt de regla. m todok' gica. sp cífrca_. A ~ to :e ha 11. macla
mpm m . trn po ici{rn epistemológica e 9u
ust nta qu ha)
\' riabilidad n lo~ sujeto. ogn Jscente en , 1rtu 1 de su po ici , n,
~,. Hardmg ·,111dra (.1m1111} h,mmm,,, ..\J,,dnd ,\/o1,1/11. p. iX. 1'186
f' 11.inlmg .mdrn (1987). "1h lllt,tabili11 , f thc analvocal cate¡:(ortcs ul femm1s1 1hc1111•". hn Ir,
,mtl sm11tifi, 111,¡11u¡. ( h1c,1i,~1: L m,crs1r,, Lh1C,1go Pre ~- P. 28') 2'JH.

51

�particularm nt por su género, privilegiando a uno obre 1 tro cuando
e trata de analizar la realidad e interpr tarla.
Las femini ta que o tienen esta persp ctiva indican qu la
mujere por no ser el exo dominant ni el creador ni constructor de la
ciencia tienen tma per ·pectiva diferente de de la cual pu d n analizar e
interpretar la realidad. El géner vendria a ser la claY~ para una
comprensión diferenciada d la e cructura del conocimiento en virtud de
que el h mbre, encumbrado en u posición de poder, ostiene un
conjunto de valore y e go que le impiden er lar alidad tal y como e
y por ello e con idera que la miran de modo incompleto y parcializado.
El '.'fe1t1i11st standpoinf' orienta la epi temología hacia la idea de que
la perspectiva de la mujer para la el cci, n de problemas científico par la
presentación d hipóte í y ·u re pectiva c n olidaci , n y prueba pres nta
características difi rente de la estructura científicas que para un mismo
problema podria desarrollar un científico varón. e- 1 ftniinist-sfandpoin!'
implicaría una forma particular de conc pción del mundo y por lo tanto
una interpretación difer nt de su prob1 ma. y us olucione .
stas ideas se u tentan en la detenninación que e ha
con iderado que exi t por parte de los ujeco con re pecto a la
estructura · ciale ec no1111ca . hí en donde la e trucruta económica
y el proceso de producción moldea al hombre y la mujer (trabajador y
trabajadora) se puede encontrar la determinación del uj to p r la
estructura.
Pero cuando e trata de structura diferente a la d la
producción, como upere tructura política , de macroecon mía,
ideológica , religio a , artí tica o culturales, la determinación para lo
exos e diferenciada en función del g, nero. ada escrucmra moldea a
cada se 'O de mod difer ntc que al otro y por lo raoto, e considera qu
sta determinación daría por re. ultado qu el trabajo científico fue e
igualmente diferente en virtud d la diE rente determinaci' n e cructural

La vivencia diferen · d d l ·
experiencia icmaJroe t di~ a e 1lll mo proce O productivo les da
.
. ~n
santas a hombre y mujeres C
.
expenencias se con.figuran realidad d 'd
. , . on e tas
Ja vivencia per ooal.
s e VI a y perc pc1on eparada por
11

fagallón ·armen (1999). "Pnvilcgio t:spit'm1co, verd,1J y relacione. de poder. Un ti bate
obr la epistemología del feminist standp int". F.o: ;\ l. J. Barral ) ocms. lntera«io11u dt11ri11.)' .(é11rm.
Barcelona. :W. kana Ant:rnzyt. p. 64.

514

ancy Ha.rstock indica:

De de la . per pect:iva epi temológica que

tamo

analiz

::~~kep~:=ti~a";;n una po ición di~ rente y privilegiada~:

ª

:ª

ncia

con respecto al hombr .

La formulación
original
del [• se ba. a en do supuestos: que todo
con
. .
.
~mi~ro e itnado y que d sisrema de refer ocia u
Ciipencncta de la mujere es pcivile . d
q_ parte de la
d vi ta que P
. el l
gta o porque proporciona un punto
errmte
ogro de un conocimiem0
·
fi
mundo natural y social~º.
ma pro undo del

,- . ,
pcr ·pectiva c~mo al de F se ba a ademá en la idea de que
1s1on e un grupo acial qu ha stado tradicionalm
puede tener más po ibilidade d a d
ent_e ~ubyugado
probabilidad d tra fi
.•
. cce er a un conocuruento c a
b
.
n ormaaon acial. Lo punto de vista de lo
u yugad~, neo en la caracteri tica de c nocer tant la . . .
c?n crucc1on de la realidad de lo opre re como el m d Vl lalonl
la
dicho gru
. .
un o par e o que
pod crean
para ubs1 t1r y desarr liarse on amb
o
·
·
a VI..1one
n capace, e integrar puenres de transformación y
las cuaJe lograr I cambio.
ncontrar ía por
l

a ,

Lo punco de vista "s· u byugad O ,,
prometer v rsiones eran formadora

• n preferido ·
.
.. d
d porque parecen
.
.
s
mas
a
ecua
a
ustemad
o b1enva
del mundo. Pe o cómo 1111!ar de sde a ba¡. es un
' pr blema qu y
·
1
reqwcrc a menos tanta periaa con lo cuc
..
':1ediaciones de la i ión, como la "~á !mi c_o~. le~gua¡e, ~o~ la

científicas''·

Harst ck ex ·ende el argumento de la.rx de gue los proceso dt:
p ·oducción modelan lo seres humano. y las teoría. del conocimiento,
ampliand el concepro de pr ducción para que incluya ·1 rraba¡o de las

~g

'

La. feminisras manci. ras v la fi . .
. .
discuten " la
· ·,
'
· emuuSra materialista generalmente
,uc p s1c1on de fa mujer es estructuralm
.J:c
del homb
la
ente lUlCrente que la
re y que experiencia de la realidad de fa vida d l .
.
e . profundamente diferc ntc 9ue la de los hombre 49.
a, mu¡erc

de la que e habla.

mujeres -la sub istencia:, la enanza-~ .

re P cto a esta idea

vtS

zacton

tecmco-

4'&gt;_ 1-1~ ro k J ancy "The fomírus, tand inc D el
hmoacal marcrialism" J•n· . d H Pdin
ev op~g che ground for a pectfically femini t
. , . an m ar g and mcnil B H' tikk
d

Holanda:Re1del Publishing Companr, p. 284 _ 19 3
· in
a (e s.). Disrovmng rE,mty.
!bit/. P· 66.
51 H:u::iwa) Donna I Cimcia qboro
•
. tk '" 11,t/Hraltza. Madrid: Cátedra. p. 328.
1995
.
.. .
• ·,l.Y 1111yrm: la rtlllt't'l/(1Óf/
'iO

515

�~-º

1 F e ba a por lo tant , en que el grupo de las mujere tiene
una "mejor" ciencia en la medida en la cual tiene más perspectivas
mayor profundidad para conocer lar alidad ya que la conoce tanto desd
el discur hegemónico como d de u propio di cur o.
Las feministas qu apue tan por ta epistemología verían la
olución en realizar implemente un cambio del uj to cogno cente e
decir quicemo a lo hombre de la ciencia y p ngamo. ª. ~as mujere .
Cuando
preci ament e te hecho l que hemo estado cnucand . qu
un exo tenga un privilegio epistemológic obre otro que e lo qu ha
sucedido en todo e te tiempo con d exo rna culino. De manera que
habría que analizar otras po ible
oluciones al pr blema de la

. El t laciv:i
cultural y con · ¡ el relativi mo de una parte de las
comcnr del fenurusmo se a ocia a la idea de que hacer ciencia con iste
en una n gociación de ' ver. ion s ' acerca del funcionamiento de lo ocial
Y que dicha acci idad no e encu na:a asociada al descubrimiento de
verdade o norma. que rigen la vida ocial.
. . El po tmoderru mo feminista se ba a n la i&lt;lea de gue hay nria
pos1c1~n~ (coda válida.) d de la cuale
e puede acc~der al
cooocl.IDlento ~· de ~ribir e interpretar la realidad. -.. ca p rora, aunque
•: e~cuentr~ 61 n d1fer ociada tanto del empm mo feminista c m &lt;lel
I· , mcluye idea· de amba · n función de u relath1.' mO.
De e te modo, Harding no dice que el postmod rni mo
feminista:
•••rucp;a lo._ -upucsros en los que se basan el crnpmsmo fcmirusta r el
punto &lt;l_e \'l ta fcmuusca. aw1quc también aparecen en el pcnsami ne~ de
e tas tconcas la-' 1Lns1oncs Jd cccpnc1smo p . rmo&lt;lemi ta'&gt;3_

objetividad científica.

La orie11tadót1 epistemológica pos/modernay eljemitlÍsmo
.. ¡ po crnoderni mo
caracteoza como corriente del
pensamiento en virtud d qu con idera que la realidad ocial e~ re~atiYa
al s r humano y por lo tanto no e pued o stabl cer gen ralizac1one
universale en relaci 'n a l que e con id ra ocial
lguna de la característica que elia Amor· menciona como
pertenecieot
al po tm derni roo se encuentran vinculada
metafóricament a un cort jo fúnebre:
Y cuya caractccizaaón umaria ... (dd posonodcnúsmo) ... e concreta,
como s sabido, en como a dctcrminadas actas de defunc100: muerte
dd ·uicto, muerte de la razón, muerte de la historia, muerte de la
mecafisica muerte de la totalidad. • fuerte de roda una rcácula de
categorias • r conceptas cuya r lac1ones orgánicas vcrt braban el
proyect de La moderrudad ... 52

El po tmod rni ·mo e la muerte de la ideas raci nale no en
cuanto a característica humana in en cuanto a forma de e tructurar el
pen amiento científico, com
e. tructura t ralizad ra. D d
el
po tm.od rni roo e píen'ª que existen cli-ver a da para alcanzar el
conocimiento y no olamcnte la razón como ha · diversa \'"Ía para
alcanzar lo diver o d tin d l hombre (ya n hay un único de, tino) y
también para c n eguir la distinta felicida&lt;le Cva n hay una sola
noción de felicidad).

.
~J p ~ ?erni.m po tula una vinculación esp cífica entre
diversa~ 1d a. c1cn11fica! y ·e nutre de corriente y p n ador gue hablan
Y e ·cudian obr la naturaleza r lati,·a del lenguaje v de la condición ocial
de los fi nómenos humano .
·
Junto cnn pcnsaJon:s Je la corrienrc dominann:, como Nietz che
~~rmfa, Foucault, l .acan, Rnrt) Cavcll I-cycrabend, Gadamer,
\X ingcnm:m v L ngLr, r movumemos tnt •lcctualcs, como la semtonca, la
dccon:rru~c,ón,
el
r~icoanáhst$,
el
cstrucruralism,,,
la
arqueologia/gcnealogt.1 \ el ruhiltsmu, las feminista comparten un
prc_ifundo e ccpac1smo rc ·pccto a lo: nuncrado· univcr.alc (o
Ut11Ycr:,Ü1zadorcs) :obre la cxi~tencia, la nacumlcza ,· la fuerza de la
razon, el probrrc.&gt; ·o, la c1cncta. el lenguaje y el ". ujcwl) ·o•~.

.
E t~ c njunto l movimi ntos iotelecmal han g nera&lt;lo una
c1 rta noc1on n la e munidade cienúfica
br La imp ibilidad de la
generalización · univcr alización d los conocinucm s científi o,. -.. l
po tmoderni -~o consi~era guc la ciencia, al ser con, uuida por sujetos
concr to e ·ta determinada por diYer.idad de interpr taciones. rodas
ell~- en función de la. caracterí cica de e, to~ • ujcto ·ítuaci oalment
ubicados en un marco c. pecífico para cada uno de ello . .on cer al
ujeto unp nante para con cer d ttpo de ciencia qu
tá haci n&lt;lo.
El conjunto e.le influencias del conocimiemo científico de de la
~ 1.~ardmg

1

52

nor • s Celia TitRJpn dt FcR1ini.r1110. Op. Cil. p.320. ¡ 99-

Sl 6

ami.

';inJ .1 ( u11at1

&gt;hm1111r,110. Harcelona r~J. \LonH~ p.26. 1986

�p -r-pccriva p . unod ·mi ta (in flu ncia · de l su jet qu hacen la
ci n ·a) haría gu el fi mini m cupara una . cción d ntr del e njunm
de grup s human · y de
munidad . cienóficas qu r claman
l girimi ad para u ab r, 1a que el po ·un d rnism analizarí, la
cara tcá cica d la ciencia en ürtud d la caract rí ·ca d I ujet qu
c n. Lm)' l ·aber.
Tal v z d
tad má. 1am ar.abl • de la cuc:tión ele ·d , , ta
pcr p ctiva pudi ra · r la l.unitación de la influ ·ncia ha a la
r ivindic, ci · o d I ratu de la muj r en la i ncia. E. t qui r &lt;lccrr que
una dclimiraci · n ceórica que permite un r l. ci, m
olx
aurooz, a
Yalidar roda con cimi nt ci oáfico p rque despué:- de rod la c1ená
s "comar hi r ri ', · ría d ' bil al ju tíficar o 1 giümar In • cc1 · n
feminista n ·1e rr n &gt;de la rci, indi acionc d géner .
, n ideramo. qu una p r pecava qu permir la crítica hacia l ·
actual
i tema: d ¡ der n cuanto a la pr duc ión }' di. tribución d 1
on ctmi neo cicnúfi. . ecía igualmente más úúl para vincular la r e rfa
de g · ner&lt; y la práctica r ivindicati,·a de la mujer ..
l ara I ar r·. pond rala pregunta . obr la caracc rísci a que
hace válid al coa cim1em ci ntlfic , la ep tcm logia p modcrni. ta
imcma primemm n e p ncr n rcu Ye la 1dcologí, d ·l u1eto
ogoo e ntc, es cru ituar la fucme básica del aatamiento de la
tnf rmaci ' n, d cal m &lt;lo que
pueda c mpr ·n&lt;lcr u ngcn,
rru tura, funct ' n l.' interpretación p cifica. ) par, lograr tarea ran
dificil se ha g o ·rado una pi. t mol gfa f rruni. ta a la ual denommam &gt;
p . mo&lt;l mi ta' la cual impli a una rcYi i · n crític d lo origene. y
d arrollo del e n cimicm ci núfico en cuanto qu ·: una pracoca
m cliatizada p r un conjunto d · ·1 mento · que L1. determinan, &lt;lcmm de
lo cual la dctt:rmina 1ón d I sujct
u éncr y su c nnotac1 ne.
id 1· gi , s on mu) rcl "ªOl .
•l fi rrurusm
mm,
w1a parte del dam-ismo del
p tm clerai m para inc rp rar la idea d •J conc inucn
1ruad com
conocimiento cl ·I c n . to donde . d . , rr Ua el aber y el u¡ero que
imema acceder a él.
Yo 9uis1 ·rn un.
trina 1.k la objecividaJ en arnaJa 1.jUL awmoJc
pr ) · t · J~ c1 ·nct femini ,a paradúJt o. , cririco : L.t I b1 •ti\ 1dad

El 1 ' ttn derni mo puede d . d !ad
.
O ª un ap e. p cífico de
1~. e
con cimi ot qu b · Ja 'd
ªIº 1 ·a d 1 •mpm m
·
1. .
c n cimicnro n ucr
gen h bl
p~ tem gic P tula un
ind p nd ncia d , ¡
ra za
umv r al con ab lura
rcpr du ido.
u¡ 10 que 1 han cread , interpr tado ·

En u lugar, ¡ po tm d rm. m
má b. 1
osm
d
roa '
. · •e_n . a p1 t m I oía
P •
... ar umcnca a fav r d I
o·
encarnad l
otra la ._
o. c n cmu nto ituad
v
co~a. variada d d claracione . d,
n uru nt irre:p n ablc tn ·1tuabl '"'.
e
Per al demarcarn del mpin. mo } fi
hcm eocon ad un cxcc ·h·o 1 . . .
ctuar u crítica, ta.mbi , n
re
am,
rn
.
O el p tm d
P dría tomar Jcl em ·
.
o enwm .
c&lt; n cimic.:nm ·
pm ~1 - pues L, idea Je la P ibilidad d un
l
igualmente ,·alido para 1 . hombr ~ \' 1
. ,
ar un e t ru . de igu ld d
1
; ' mu re
para
·
.
a en e acc
a la
d ..
tmerpr tac1 · n de la ¡ nci p
U .
.
pr uca o e
po tmod ·rni m perc o a. lara
o, tncluuno. 1 rclativi m del
..
o caur a, e d CI! r
'
.
enoca par ·imonio a al a L , 1
d d . r9uc perma cfccn,ar una
ua c. ta o e la pr d
.,
.
científica.
uccion e tnt rpr ·taci ' n
1

alccrn, O\'a del rda1frismo son 1
.
d .
. ~ conocumemo parciaks,
oliJaridad
la . lfUI a mu n la p , ·1b1hdad de cone ion llamad .
en
po 111ca r e ·. .
·
ep· remolo~ $ .
·
m en;ac,onl:~ comparnda · •n la
locahnhlc \' crícico

Per t mar &lt;l l cmpirism &gt; la
d, .
.
re ·ultar ambi
•l
.. ,
~ n encta a la Unt\ r alidad p dría
d
gu .
empm m plantea la p ibilidad V la td a d
P mo acc &lt;ler o c n&lt;licionc de . al
.
e qu
igualm ne • d.li l
b
,gu, dad ª un c o uní nto
'li
l
para am : gcncr s. En rc:ilidad
1 ..,..,;
&lt;l 1
an:i I parn ular d , I
.
,
.r.uaCt r
·
e as condic1on
n la cualc J
.
e~fr ·man ' la: stt11crura. dd od r
.,
a muJ_r .. e
científico J
• l
P
n r laci n a.l conoc11ru ' nt
que e a mavorcs po ibiliclad
para .
..
a-an fi rmacic' n &lt;l el w-i.
•
u cnuca r u
,1
. ~ pe p ·ctm epi temológica posm &lt;lcnw ~
0
un conc urucn w miad
•i
·
grupo concrc;to &lt;l • ind1\ iduo;;; P r~tJ.~1 ~ r
me_nte idcnci cabl a un
e n tru 100 ti
.
' mi mo ucmpo tender hacia la
.
d
r
ona
)
hac,a
la
rran
onnac1ón
el fa r alid d
b
0 J to e nucstr
, •t udi · p ore LI o, f Iarawa insi te ~11 que:
·
a qu

:~t,

ft:min · ca . ign.ifi , . ncillamcnre, et noc1m1cnro s1tu.1dos\ .
51, lbid. Pag. 11 .
s, ll11J. p. •. i29

519

�generar un con cimiento científico igualmente válido para la mujer y
para el hombr tomando en consideraci 'n tanto el momento de 1~
lnt rpretación de la realidad y la creación &lt;l teoría como Jo criterio
para encontrar la verdad iená.fica.
. Denrr? . de las diver as epistem logía · fi mini tas que e hao
\~erudo -~escnbten&lt;lo. ~ claY~ para la compren ión del proce O de
producc1on d . conoc1m1emo aentífico y el análi i de su caracteri ricas
se :ncu~ntra VUlcu!ado al • uj ro. • el ujeto quien construve la ciencia y
e c~_qlllen d tenmn_a la, c~acterí ricas de la mi ma en pr;ce
a vece·
con 1en~e- , a .: ce: 10con. ciente . egún e con id re el tipo e pedfico
d_ p~c1pac1on )~ de mflucncia d I ujeto en el producto del aber
c~eotilico_ . tend.ra una po ·rura epi temológica empirista, del punto de
\~Sta ferruru 'ta o po mod mi ta.

Lucho a favor Je política. y de épi tcmología · de la localv.ac1ón, d 1
p sici nami mo y de la iruac1ón, en la 9u la paroahdad . Y la no
uni,•c alidad
la e ndicióa para qu
an oídas bs pr tcns1on de
58
lograr un conoamicm racional .

na
pi temología femini ca po modernista fav?r _ce la
incorporación critica de la mujer al mundo n solamente academ1~~ (d
la reproducción del .ab r) sin al mundo cien~c (de u_producc10n) Y
al de u géne is y política (di tribución , utilidad).
unportante, en
cualquier ca , tener a la. mano una herrami ~t~, teórica que ~a,~orezca_ ~
lectura injusta para la rnu¡er d su actual c ndic10n de companet:a relatl\ a
del varón científico.
Haraway e o idera qu las rnujere en cuanto col ctivo
género
requiere d una epi temología que coadyu\' a la comprens1~n ~ la
di criminación el cti.va y acth a de la mujer del mundo de la ciencia ya
que una epi rcm logía que jusci6.qu no to~~ una posición a ~r pó ito
de la naturaleza d la co ·as tiene poca utilidad para la mu¡cre que
trarnn de con truir una política compartida" 59 .
La epi, temol gía posmodcrni ta, al analizar el con_ocimiento
itua&lt;lo, deja de lado la con ideración de las e tructura ·oaales d~ _la
producci ' 0 de conocimi nro. o roma en cuenca el p der ru la func100
que el grupo ejerce en la elección de lo_ tema . · problem~s de
inve tigación y por ello e limitada y li.mitante cuando 1nt nta an~ar el
v rdadero pe o de la mujer como suj to en la pr ducc100 de
conocimiento cienáfico.
En e ta inve tigación, habr mo de r querir una p ~ p~c~,·a
epi temológica qu , al igual gu la. con ideracionc ·oct log1ca
ln1hniana , tome en c nsidcracióo al colectivo científico como verdadero
artífice de la con olidación de la ciencia como proce o activo Y
d terminante del sab r r ~u producción.

?~

Para poder ubicar el aber feminista dentro d lo: de~á_s ._abe~es )
permitir una vinculación ntr la teoría de gén ro y la. rcLVlndicacmn
de la mujer, n ce ita.roo ubicarn y definirn s epi temológicam nt , es
decir indicar e n claridad la idea qu cenem ac rea de la posibilidad de

F:n ~ualquier ca ~: e ~ sujeto y ·on , us características quién
con tmyen _el aber y qwene uenen acce o a él. La olución d l acce 0
de la . . mu¡ere al conocirnien to )' la validez de un conocimiento
de_t r~do p r el ujero e ncucntra preci amente n la ustitución del
su¡ LO. (tngr , o de la mujer a la producción de ciencia) a la u ·titución
(c~mb10 de hombre por mujer -en el ... ) el control de la variable del
u¡ct (po _□ n &lt;lernismo). Pero el ujet y u coote. t on insuficientes
para . e~plicar . pr~~l ma fundamentalc &lt;le la objetividad del
conoclln.tcnro aeotti.lco ... ¿qué impide que el conocimiento sea la
expr , ión arbitra.ria de de e , ubj civo · o la herrami nta de intere s
per. onale: r ociale, ? ¿Cómo se pu de evitar que presuposici ne.
basatlas en ,·aJores c ntcxtuales Ueguen a fonnar parte del tra fooclo de
pre uposicione ?... ' ''" .
. _ . 'sta. cuestiones atañ n fundamcnralrnenrc al pr blema de la
ob¡ t1vidad ' la verdad cicnúfica. El femini mo empiri [a conrc,·tual
re pond a tra,•és d la cvüac1ón del problema del sujeto como único
creador del conocimi neo. E e1 grupo d cread r del conocimi oto y es
el grup guien le da la objetividad a cravé &lt;le la comunicación del ab~.
En el caso de la epi temología empirista contextual, e da
r~. p~csta al problema de la construcción y validez del conocirni mo
cicnt1fico no a tran:., del sujeto y de sus caract ri. rica ·ino a uavé · del
grupo d I colectivo d1: la comunidad científica.
En realidad la ciencia se construy a trav
de grupos y

lbíd. Pág. 335.
s9 !bid. Pág. 130.

.
n~no 11elcn E. "I-cm1rn~mo I filosnfia de la dcncia". En: ~lana 1. (Tor1.z.ile;, et al
11-molo¡J.a 1· HlChé&lt;la&lt;l. 1.IJ1celona. 1 d , \ncl l',ig. ' 4 1\197
'

E111pirismofe111inista conlext11al

(AJ

1

\

520

Lo

521

11'/lntJ,

�u·1cto.

C&lt;

ncrct .•~m n gar la

• no traY ~ d
l
po y la
c1 náfic
.
de UJ co conc.r ro . : e gru
participación d. un c n¡unt
·uoco l c nocimient , l

e l cti, 0

e: una tarea :en 1.almcmc . oc1al, ntan a umu- que ha, a algún npo &lt;le
su¡ ·to qu cup • un:1 posiaón yue le p mura un me1 r accc o a alguna
,·crJaJ d, da d · ant1.:man '".

comunidad cienúfica la que c n tr~yeo ~n e :~ \' a parar &lt;l I mism
validan lo l gitiman, lo r pr du n
u
.
truY n mi e n cimicm .
con
,
crucial para C CC fin, como

De de ta per p criva epi. rern ló ·ca. no c. Yálid qu ninguno
&lt;le l géneros e apropi d ,¡ o CJ.mi nt
I d :arroll tcru nd p r
atad u pre&lt;l minio . obr •I aber
. u ce • p r d -lanc d ·I
t.ro g · ncr . La acocia válida rá la qu . e o truya e: n igualdad de
oponunidadc. de accc o y de pr ducción, porqu e I grup d
, n rn 1•o de con cim1 nr s ) d
mpr bación de 1
, y no I
ujcc , ·I qu d termina . u ,·anee y le 'cimaci · n.
r p ·et , L ngino indica la da p r la cual la munidad
e pu d ir e n tttuyendc ea tom d un bj tiv e mún:

la mumdad acnófi J
¡
La consotu 1 • n de e
b
l-1 m,· l e.le nccno J · a
.
nrr,
us
ro1tm
ro
.
d
¡ ~o la re lac1 a s
· ·
.,...
. ~~ ·nen. ¡ &gt;: productw, e
. ll -=r a Ul!&gt;cnnun.....
___ 1
d
comurudad pue e. cnc~m . ' unii-u. a lo e l , n&lt;lar . cont xruaie.
murudac.1 ci ~rifica, •' q
·
l 61
1
a e
.
indcp1.:m.lience
&lt;le su 1u. t1'fiicaa., n no~&lt;nalca.nnbc·
.
J

ctiva. l grup O la c mumdad científica
·
e ·_r.a pcr nsabilida&lt;l del d arroll , y avanc de la ciencia,
tendrían el p
) la r p.
. aJ fr cria c mo • lt rnaav, una
- . .
cmpm ca onr xtu
. ld &lt;l
, e te tcmJru. m
.
. . articipáram . con 1gua a
·
· · d c1 nc1a d md la mu¡ r
con rru ci m
'
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rrurudad . pe r lan . l que
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1
.
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l no Je lo l grt)s del an:ih ~ ~mima!
.l ·tdtcal mrer&lt;lc.:p ·ndcnc1a
del mdív,&lt;lu I mo \ n r. '
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iJo d .-, ciar uu ·&lt; m h
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1 n &lt;l ·I e&lt; nocurucnt no c.
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.
hl ·ma de la obJCII\ 1&lt;lau,
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&lt; lu mn . 1os pro
.
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ar o &lt;le . tu&lt;l1 ' m&lt;l1\ ,duah. ri'-.
inabordábl ·. d ntro u un m

.
.
. a uélla ciuc uriltce :p ífi amen u~
1 giurna n &gt; • a 9
,
. . . -) ni 'rn
.
. ·álid or . u métm.lo - ·mp1rt mo cmm1 a ,
.
m t do (n
ra '
p
,·ariables d •l sujeto ( mpl.!1 mn
'ru.ida p r d control de las
.
, l
n:m1ycn
.
r d . n r &gt; dL 1 • u¡ to que a
.
m dcrru rn) o P
g_
d. ·d l p ·r p tmt del fcmuu me
.
d l I )
ra dlida c. e a
.
mu e . :
n tru\'a 'i rualmcnrc por hombr ·: \ mu1cr , .
empmsta, cuand e . . . d ~ mu· re ' \' hombre~ valide p r la
~uan&lt;l el e k U\' c1ent16 o
l . , &lt;le: la r ·alt&lt;lad compartida
. 1 .·, d ambo. gén ·ro una rnterprctac1 n
' '
d 1 •
me u t n
·
·alidad p r una meto o o
1
' cond n ·ad, } &lt;lt:1no. t rad, n a re,
i, ualm ne con trwda p r amb
cien

ta

( rn~1:1·

·
J
, • 1 ' IUTI &gt;lo~a . )(l.\'I 'l ·unucn o t:om
... la dLknsma. ~ _una r.
. la i&lt;lqu1,1 ion de: cono im1cnto
pre upu to cpt. ttmolo•!t o b:t. t n qut
•
1 F·.. 1•) 9.,-1 "• ub¡ccb·• lru" 1wcr .,mi knowkJ •t:··. En. \leo f \ 1•- P1111~r ( ·d..).
Lon mo 11 ceo
l ·,,11mul f.ptstanu~'lfS IIC\ 3 Corl; Routkd •t. P2 1¡_
1

(,2

ftk,,,.

2

mgun ·egmcnco d la comumdJ&lt;l, p ero o o unpot nte, pucJ
n:clamar el pm,J ·gio epi ·termco. :¡ podemo ver a nue tra manera la
lu ión de e:a e tructums, cmon ·s n necC!5llam • entender la
apr p1. 1t' n del poder en la fi nna de autoridad cognu ·cm,ra e mo
inttfo. ecc
la c1t:ncia. o obstante, Ll crw I n Je la democr:1C1a
cogno cim ,1, de L1 ten 1a dcm, ,crán a, . ranr una cu'. a n J
onfüuo, ·. plnnza e mola re ón de la d mocracia polioca(,.I_

w:

, m indica Longmo con tnlir UD e municlad 1 náfica no e
scncialmenr difi r ·ncc de.: con:rruir una e munidad p lírica d ndc
amb
cxo~
encuentren 1gualm ntc &lt;li tribuido.; en cuanc a la
p . ibili&lt;lade de accc o a la pr ducci · n ' &lt;lt tribuci 'n d I sab r
ci ntífi

Ea partí ufa.r, crccm : que csra po rura fr ce una imp mame
aportaci ne. a1 pr blema d 1 ·ujeto c
1 neta.
p dcm re. oh· r l probl ma dd ujcco u uruy ~nd &gt;I por Lr mejor
pi ·ccmi amente" . 1.n qu
ne c. trara d J e o· n. d 1 rup y
cuando mb g ~n ro L. . c. grupo , pr ·fi r ·ncia. exuale , te., stén
rcpre. cmado · p r igual n la i nCJa, ene ne· p &lt;lr m dab )rar e na·
in que.: pnm ninguna Yer&lt;lad dada de.: anc ·mano.
~ 'ta car a .e plant a difi tl d, entrada, pero ·i bu cam una
1cncia le 'cima y en la qu · la: int rprcraci ne de la r audad t a an que
cr tomada· on id rando amb s c I ci,·o , nt ne · conrinu m &gt; con
e:rc rct de dem ratización d • la ciencia.
[.. inalrncntc . ta epi r mologí. fcmmi. ta n apu ·ra p r UD

&lt;rr. (, náb C;111da \lan,1 1 Cr,11,111. fm111/,, ia_¡ •'nav. Op. ( it. 21kt)
MI agmo I lcl ·n l " ub1 r. p.1\\ :r anrJ kno ~1 d ". Op. ( t. Pa •. 118 19fH
61

2

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•rhabencn (Ob erv .
rungen ubre da.

decir, com , imo. , o 1 da
plStcmtco a ningún exo
groent d la p bla ión sin
. e trata el una muláplicaci · n d lo . uj t . cognos ene
n

cambi d I uj t qu realiza l. cien

priYil ·

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. te edd). miJo en: Po.ada Kubi .
. ent &lt;le lo bcUo y I sul lime)" ·&lt;l
) !-lora ·. 199
· ª Lw. a. • txo Y }·seva·u \f dnd ·&lt;l. Il,ra. ·

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ci n ia.
acu ·rd con 1 fcmini roo mpiri ta e nte. rual n la medida
n la que la mayor parte de h mbr
r mu1cr • e cncu ntr n
r ·pre ntad . n la ciencia, p&lt; dr m ten r una c1enc1a qu repre. em~ la
ma or part d lo mrere • d • coda la p · na .

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526

lcoff · E. Pone r

El 1º de enero dd ano 200-1 e conrnemor · una &lt;lécac.la d ' la enrrncfa en
, igor del Trntadc de Libre ~omerc10 e.le \mérica dd orr~ v no n
10d
lm sector · : · celcbr · con cntusia.sm &gt; orno es el caso de la
indu. uia cinemawgráfica mcxi ana. , \ 1O aiio de dua.ncia. los efectos
d · la ad pción de la · políticas económica. n liberal . en
han i;tdo rná · o gatw · que po ·irin,. .
L:i Rcpubhca .t\k.·tcana. como la mayoría. de lo. paí s. mJC10 u
integración a la globalizacion mediante 1, fuma de t rarac.l &gt; para
prom ver y garannzar el libre cnmerc10, a&lt;loprando política.- conómica.
ncolil crab:;
mo la apertura de los mcrca&lt;lo ·, de. r gulacioncs )
pnrnuzac1ones, 1 9uc ba rcpcrcucido en l. r estructuración, a " ·e s
difícil, d la mav rfa &lt;l · le · e re. inc.lu. tria.le., del paL incluyendo el
, l'Ctor de la. mclustrtas culturalc. como el cin '.
El Trntad de LibrL .omcmo e.le ,\m ·nea del J rt entre
i\ ['xic , J~. tat.!o ni&lt;l y C anat.!á, firmado el 1' t.lt· diciembre de 2002,
fue la prim ·ra re pu sta mexicana frente , la globalvac1ón el cual en la
práctica e nsciruyó el resulrndo de un pro e ·o qu se había iniciado año
527

�anr
y que ha t nido amplia r p rcu i n
o la indu. a:ia
cinematográfica naci nal.
en r do l . ctore e I bra e o
entusia mo l nacimiento ele un acu d que i bien permitió a México
en ar de 11 no a la modernidad im grar, al proceso globalizador ·us
b n licio no han 11 gado a la mayoría .
o la última d · cada, la ciedad m xicaoa se ha trao formado
pr fundamente a partir d la ad pcióo y dcsarroll de la · p lítica
neoliberale · y d la integración económica con K rad
nido
Canadá. ~ n el t rr n d la cultura e han de pi gad en e t ciemp
una vari dad d iniciati a y a nt
cial p r el cll di tintiv ha
ido el retiro d l E tado d alguna ár a d actividad cultural. La
globalización
ha e pr ad en una variedad d acuerdos com rcial
como el TL ·
qu n ti n n a la cultura c mo bj tivo ri riLario.
per qu la afi ccan en alguna ár a · d la. industria· culrural y la
educación. Los
·p ciali ta
han
innumerable
con ecuencra -po iti"a
negauvruc·ta transi rmacione
culturalc .
La
pr ducción
cin mat gráfica
mexicana
di minuyó
considerablem nte durant la llamada década de la globalización '
peri d marcad por las crisil ec n · mica y 1 r tiro del apoyo e·ratal
cuando en 1989 todavía se produj ron 100 película . En 1992, año d la
firma d 1 TL '- 1 la producción ra e había reducido a 45
larg metrajes, y n 1995 a 14
galdc, 2 4). · I circLÚto d la
di cribución y xhibici · n d película lo dominan c i p r compl t ht ·
m'!}ors de ~ tado, nido las cuale llenan la pantalla nacional s con
u película .
in embargo, con r d , la cri is pr ducá a. a partir d 1996 se
han ob n ad algun cambio n la Ltuación del cine nacional: la
pr ducci · n ha mo rrado un repunr , n calidad y canridac.l aun9u
fluctuant ap yada por la participación n copr ducci ne · alguna. d
e ta película
están convirtiendo en · xic &lt;l taquilla al cr romada
p r la llltflors &lt;le
cad
nido para u di tribución , promoci · n,
como por ejcmpl ~ / Cri11Jm del Padr, mmv a nivel nacional, e
l11spiració11, a nivel l cal: y 1 espectador • en u may ría jóv ne , táo
voh;end a 1ru ala d • cinc a v r p lículas nacional . Inclu. o, a nivel
l al, n L último tre añ
tá realizan&lt;l un cin qu podría
idenrificar
orno ' regiom ntano ' el cual par ce tar aprovechando
algunas dl: Las pocas \Cntaja ' d l T
c m s el a c o, propiciado

p r ! libre mercado a las nu ·vas tecnología digital que facilitan lo
pr c -o. de pr &gt;ducción y edlClón. D lo 2 largometraj · realizado en
d 2 3, . ·i (el 20'110) fueron producido por ci□ea . ta · 1 al .
De ta. c n idcraci ne urgio l im r · de inv sngar la
dcr rminaci nes gu e ·rá.n &lt;leerá d e ·ta ·ituación ambiYalenrc del eme
nacional, donde por un lado parece ir recupcrán&lt;l
y bu car un c. pacio
pr pi n la film grafía mundial y, p r ocro, ·ea que trabajar má con
fe que c n pr upuc to, nte la faltad apoyo estatal.
J bj tfro d e ta in,· ciga i n fue.: evaluar la$ con. ccuencL1.
que la p&lt; lítica · económica. n oliberale . ad ptada a rrm·é dd
TL ~- '. han tenido en el proce. o de pr duc 1ón } circulación dt..
peucula rn ·.·icana. , r como ha incidJJo e te impacto en lo. procc o. d
con, umo
rt'cepción
10 mat gráfic
d
los e pccrador .
r giomon rano ·.
La te is Je la que e parte e qu la p ltricas conotn1ca
neohberale adoptada mediante l TLC:\1 no han tenido un impacto
fayorablc en la produccic' n )' circulación de película naci nalc : s1n
embarg , algw1a conch mnes prop1c1ad.1 por I nue o entorno global
han p nnirid &gt; que : breYirn e ·ta inc.lu ma y guc rncluso aparezca una
producctón que p r ~u · caracreri ·ricas pued • &lt;lenorrunar e local
(regiomomana). Paradójicamente, n cuanto al consumo , rece aón en
e ·tudio. amc..:ce&lt;lcntes · ha me ntrado que ha aumentad~ d número de
e pcctador s que en Montcrr ·v a 1scen al cm a \'Cr película mexicanas
rn ·and acJemá una opinión favorable hacia e. ras (TLinojosa 20U3).
Hal ria que aclarar la dctenninaciones de e ta paraJoja.
e adopto un t'nfc que ce · ri &gt;-metodo1 · gico mulridi ciplinari &gt;
de inn: rigación para abordar el probl ma J c.·tudi con rruido a partir
Je do
j ·. : el ::,aradigma histónco de la gl balizacion y el
epi:tem lóir1CO Je la e mplejida&lt;l. En el informe completo se •:ponen ,
di Clttcn lo principak enfoque re , rico, comemporáneo. &lt;le la
ccon mía poliuca de la comurucaci m internaciorntl r Je.: lo csrudios
culrurale. . -e IC\1'-an la: teoria. má acrual o.; &lt;le 1 : análi:i. &lt;le r epc1on
y la teoría d I cin que han abordado L1 cue tión del . pcctador. En la
integración (k lo - cnfo ¡uc. rt:oricos enuncfados 'e manifie. ta la actual
e nYcrg ncia dt: L1s ciencia s, 1ale y las bwnanidadc · 9u • caractciiza al
paradigma . oci cultural J la tnYe Ligación de la omunicaaon de L1
última decada. 6n ese docum mo se pre enea un re umcn de I s
rc ·ultado de ÍO\·csti aci{m.
529

�Implicacione de la firma del Tratado de Libre Comercio d
América del orte para el Cine Me ·cano

dur~nt el sex uio de arlo alina de Gort~ qu incluy · la venta a
paroculare de la pr duct ra - distribuidor . exhibid ra que tenía el
E t.ad . De e te ro do, la industria del cin nacional e quedó in gran
parre de Ja protección e tatal.
En la última década, tres tendencia e bao manifc tado en la
indu tria d I c_~e nacional: a) un proce de contracción, en particular
d la producaon d largom traje ; b) ot.ro d conc ntración en p ca
empresa tanto d la producción como de la distribución y cxhibici · Il' y
c) una acelerada tran nacionalización cada vez má articulada al
mercado mundial d minad a su vez por Estad
nid s ( ánchez
Ruiz, 199 ).
. De d la . firma del TL ~
, la producción d p licula
me~1cana ·e r d~!º de manera drá ' cica y no ha habid por parte del
ob1e_rn un_a polit1:a cul~al con.i tente y congruente que prornue a
prote¡a e ta 1odustna tan J.J11portante para la cultura nacional.

n tro trabaj
a
había s ñalado que 1éxico n p
m
una po ición mu clara n la negociacion d l TL I
e □ lo qu
r pecta al rengl 'n cultural (Hinojo a 2 2 2 03). El jd de la
ncgoaaa n mexicana en
ot oc , Hcrmini Blanco el titular de
la ecr taria d omcrci Jaime rra Puch , no mostraron inrer ' por
negociar la indo cria cultural porque ·egún Uo n regu rían ser
protegida . l
Anexo deJ Tratad que e, pecifican acciones y
. c pa ne por paí. d jaroo o una iruación mucho más dcsfa orable
a México.
En lo Anexo d 1 Tratado relati o a c municación y cultura
ól do párrafo aluden el cine. ' o un dice qu el 3 % d I ticmp
anual en pantalla en cada ala estí re ervad a la pr ducci ne
ro xicana dentro o fu ra del territorio d léxico" en tr qu "lo
di tribuidore d película producida fuera de léxico donarán a la
incteca aci nal, por cada cin o útul s de película importada por tal
distribuidor una c pía de do título de tale pelicula ( asa , 2 O : 144153).
Paralelo a
e realizaron una crie de
modificaci ne al marco legal en el que operaban la indu triru culturale.
para preparar el terreo a la privatizacion s, fu iones e inver iones de
capital e. tranjero que habrían de venir con la firma del Tratado. Los
cambio fectuad a la I gi I ci ' n ,rigente fueron su ·tantiY en lo
referente a d regular para facilitar la comp t ncia comercial, que r sult ·
de igual baj la nueva. condicion s. mre e, to ' cambiw de. cacao la
modificaciones a la Le, de lnversione. Extranjera , Je Derecho de
\utor, una Le de Cinematografía, el Reglarn nto de la Tel vi ·ión por
able y L1 nueva L y de Telecomunicaci ne .
ncre la modifi.cacion má, imp nant , 129 de dici mbre de
1992 (a 12 día de la firma d 1 TL ~
aprob' una nu va y
Pederal d Cinemawgraffa qu derogaba la d 1949 r qu elimina la
meilida proteccioM ta. qu ha ta entone
t nía la indu tria
cinematográfica nacional. o ta nue a Le . u Reglamento apr bado
~n marzo del 2( 1
elimina el 50°/c) bligatorio de e. hibición en
pantalla para las p licula. mexicana que la anrc1ior ley x.igía, y a partir
d l 997
reduj a un 1 %.
n ello e acel r ' un pr so que inició

1 s xenio de Carlo. alina de 'ortari ( 19 -1994) 1 ap tó
todo a la integración comercial con ":!. tados nido y Can dá mediante
el Tratad de Libre mercio de m, rica d I arte. La m dificaci nes
hecha luego a la Ley d inemat afia donde e r duda el tiempo en
pantalla para las p lícula. m xi cana de un 50% a un 10% provocó la
de. bandada de los productore pri ado . 1 1 d julio de 1993 a iete
me e de la 6m1a d I TL Jr , 1 stado remató un paquet de medios
cuya venta t tal sumó 645 millon de dólare
o el que se incluía
T r\ la exhibid ra e. tatal. A í emprendio u ret.i.r del cine nacional
desalojando ~U última fortaJeza: la exhibición.
.
De 1990 a ~ 995 1 número de alas di minur · de 1 96 a 1 +95;
sm mbargo a part1r de 1996 s ob erva uo r cimiento so e nido con L1
parti~ipació~ ,de .empr as como incmark, Cinemex
rganización
Rarrur z (Cinepolis) · [ultimcdio E. trcUa de r n el de arrollo de
lo. mplej , mulitpJ x. En l últim tre ha crecido 1 mercado d la
exhibición , en alr ded r d l 0% anual. Cab hacer notar qu i bi n
crece el num ro de compl jo que agrupan varia ·ala de cine en un
mi. m espacio los cines populare e ind pendicnt , com nzaron a
rrar o vender a los grande. xhibidores aJ n poder c mpctir bajo 1
nuevas condici ne del mercado.

5O

531

El cine mexicano post TLC

na década de obrevivencia

�Con el exenio de Eme to Zedillo (1994-2000) inicia un repunte
del cine nacional. -- n 1997 el gobierno otorga un presupuesco de 135
millone de pe o para la crea6ón de un Fondo de Producción
Cinematográfica. E te monto se incrementó en 1998 a 147 millone de
p sos, y en 1999 la película exo Pt1dor y Llgri1llas de la productora
mexicana
gos Film es tomada por una d la mqjors tran nacionale
para su distribución obteniendo un ingreso en taguilla por 12.5 millones
de dólar al finalizar el año 20 , un récord para una película mexicana
lo qu ya deja ver que el cin mexicano puede r r mable. in embargo,
Jack V al nti, presidente de la sociación de ine de E rado nido
1P :\ por u sigla en inglé ) vino a Méxic a presionar reducir y
evitar ancione a lo exhibidore que no cumplieran con el 1 %
obligatorio de pantalla para el cine mexicano tablecido en la Ley
F d ral de Cinematografía así como para negociar el irnpue to al
copiado de película. e tadouniden e destinadas a exhibir e en lo cin s.
El actual pre id □ te Vicente Fox n ha mo trado una po tura
consistente con re pecto al cinc nacional.
poco me e de asumir la
pre idencia, en marzo del 2001 r alizó una visita de trabajo de do, días
a varias ciudad s del
tado d California o ~ stado
nidos,
reuniéndo e con personalidade de la política del cine de e e paL. . . .se
mi mo mes e aprobó el nuevo Reglamento de la Le Federal de
inematografía que no prevé sanción en ca ·o de no cumplirs con el
10% de tiempo en pantalla para el cin naciooal y
elimina la
prohibición deJ doblaje. El 22 de ago to de 20 1, el presidente Fox
anunció la creación d I FID C E (Fondo de Inver ión y , úmulo al
Cin ) con apenas 70 millone de pe o (la mitad d lo otorgado por
Erne t Z edillo) para el apo 'º de la producción de películas
comerciaJe , in ayuda para l F PRO INE, l fondo encargado de
promo er el cin d calidad.
Dentro del Plan adonal de Desenrollo n el Programa l acional de
11/t,m, 2001-2006 consta gu para el 2006 deberán pr &lt;lucir e
aproximadam nte 60 película al año, entr las realizada coo fondos del
IDECI
y el FOPR C
. En
te mismo documento el
TM INE destaca que el porccntaj de e p cradore que habían vi ' to
cine mexicano en el paí aumentó de 3.9% en 1998 a 15% en el 200 , l
qu auguraba un cr cimiento del cine nacional. Entone s ¿por qué
reducir el pr upu to para la pr ducción?

532

tra inconsistencia en Ja política cultural con re pecto a la
cinemarografia e dejó entrever en la iniciatiYa de la
cretaría de
Hacienda del pa ado mes de noviembre de 200 , d desincorporar 1
In. tituro
exicano de inemacografia, el entro de
apacitaci, n
Cinematográfica y lo E rodios Churubu co Azteca, propue ta que
recibí' un rotundo rechazo de la comunidad cinematográfica los
intelectuaJe , l gisladores incluso miembros de su propio partido. Con
el argumen o del ahorro y Ja austeridad pre upuestaria., el gobierno
pr t ndía deshacer e de e. tas tr s instituciones gue han jugado un papel
da e para fomentar y el cine y la cultura nacional cuyos presupuestos
ciencn un 1rurumo impacto
n el ga ro anual del gobierno.
fortunadamentc la iniciativa no prosp ró.
Víctor Ugalde Secretario •j cutí. o del P nd de Inver ión y
, stímu.lo para l in (FIDE
E), había eñalado ya en un foro que
el TLC
proponía ampliar mercados r reactivar la producción
cinematográfica para alcanzar el mercado norteamericano , m jorar
nue tra econonúa per que lo resultad s ran otro : "Con el TI., •
e e tá obteni ndo exactamente lo contrario a lo prometido por parte de
los teórico del n olib rali mo" gald , 1995). n el 2004 su balance e
más contundem : ' na d, cada d pué-, e podría afirmar que por lo
et cto~ del TL en la indu tria cinematográfica nacional gran parte de
lo arostas }' productores dedicados a la creación cinematográfica de
nu tro paí han pa ado a engrosar la filas del de empleo y la pobreza.
Con el tratado e de truyó, en unos cuanto años lo que tardó más de
ei décadas en c nstruir e: w1 cine fuerte con identidad propia'
ald , 2004: 31-32).

En e te tiempo, la producción de Estados nidos ha crecido de
459 larg metrajes que realizaba a principio de la década de l 990 a 680
largom traje · en tiemp
del TLCr\N logrand un crecimi nto de
32.5% en el periodo. En cambio, l s re ultados n .México han ido lo
contrario. , n 10 añ
de 1994 al 2003, la producci, n de larg metrajes
. e redujo de 47 p lícula que se realizaban en la década anterior a ólo
212 largometraje . La caída fue uperior a 71.62%. Esto trajo con igo
de cmpl o con el con ·ecueme ci ·rre de mprc a· la reducci 'n del pago
de impuestos, la ubutilizaci · n de la capacidad industrial in talada, la
caída de la exportaciones ) el incremento de las importacione de
películas extranjera . ' e redujeron las po ibilidade d expre ión de los
artista mexicanos y la comunicación c n su público.

533

�La compama de la iniciati a privada on la que ~ás
resintieron lo ef cto del
El 90% d lo productores en acnvo
no alcanzan a recuperar lo in ertido debido sobre todo a qu lo
distribuidores y xlúbidores de fuerte pre ocia tran nacional se
quedan con la mayor parte del ingre o e~ taquilla. En ~1- periodo 199~
2 3 la iniciativa prinda nacional redu10 u producc1on de 64 a l
película por año. Contrario a lo supu to _enarbo~ado por lo
neoliberale en tiempo del TL
, se n c 1mn ma los apoyo
estatale para la coproducción d los inversioni ta, privado . 'n ~l añ
2003 de la 28 cintas que e produjeron 16 de lla ·, el 60% oece 'ttaron
d apoyo gubernamental para u realización.
La volución de la películas mexicana pr &lt;lucida. d 1993 al
2003 así corno d número de alas existente r lo. millones d
espectadores en el país, pre atan en la iguiente Tabla:

ne .

Tabla 1
Películas mexicanas producidas, número de sala y de
espectadores d e 1993 a 2003 en México
o. de pel. me
o. de
Millone de
Año
producidas
salas
espectadores
1415
103
1993
53
1994
1434
82
46

1995
1996

1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
Fuente. Sánchez (2000

1495
1639
164_
1760
1979
2117
2579
2823

14
16
13

10
22
28
21
14
28
~

286(
tracia (2001,

62
80
95
104

120
130
139

152

137

-002 2003),Thf II E

la diferencia d la pr ducción a partir de la entrada en vigor del 11.C\ ,
e ro e en el año 1994 gue fue d
que t davía
producían en 199 .

Respecto a la exhibición, la Tabla 1 muesrra que la salas de cine
han mantenido un crecimiento o ·tenido, a pe ar d la fluctuación de la
producción nacional y de la caída de l s espectadorc . De 1993 al 2003
el oúm ro de sala e ha incrementado en un 100%.
n cuanto a la asisr ncia, en 1993 e registraron 103 millone de
espectador , pero su número fue descendiendo a partir ele la cri i de
1994 para luego mo erar d nuevo una recuperación n 1998. El año
20 2 regi tró una asistencia de 152 millones lo que generó expectativas
de que el 2003 iba a ·er mejor in embargo, . a pe ar de su rcpercu ión
en el incr mento del ingreso en taquilla, hay que considerar que el 2002
fue el año del ,:xito de E/ nnmz dfl Padre Amaro, mi mo que de virruó
la. e taclistica de a ist ocia.
D lo. últimos cuatro años. l 2002 ha sido el mejor - para el
cin mexicano. ·i
piensa en asisLcncia y en taquilla, a pe ar de la baja
pr ducción. -:n 1 2000, 11. l millone de e. pectadores Yieron películas
m xicana, , cifra qu aumentó a 11. 9 millone en el 2001. En el 20 2 se
incrementó a 14. millones, para luego disminuir hasta 7.5 mili ne. en el
20 3. Ll cin mexicano generó el 9.6% del ingreso en taquilla en el 20 2,
pero en el 2003 ·ólo representó el SA%.
La caída en la a ist ocia a lo cine e podría explicar por la crisi
conómica y el de 'empleo que e tá afectando a gran parte de la cla e
media, qu es el obíetivo de las grande · exhibidoras y al alza del precio
del bolero qu está privando ele c. ta forma de emretenimi nto a lo.
estratos ociales de menos recur o · que on lo qu prefieren el cine
mexicano. A pesar de ello, e! ingrc. o de lo exhibidore se vio mur poco
afectado. La cinta que recaudó má en taquilla en el 2002 fue El Cri1J1e11
del Pc,dre Á11Jt1ro, con 16l millon de peso . icoti11a fue la cima más
taquillera del 2003 con -U millonc · de pe s.
ugutl \ng I Dávila pre.id nte de la ámara acional
), la caída de la a i tcncia al cine en el 2003 fue un
fenómeno mundial r d país más afectado fue 1éxic ya que en Estado
nid s hub una di minución de 5%, n anadá de 2.Sºlr&gt; en E paña
cayó en 9%, mienu·as que Brasil y Argentina fueron los único que
regí. traron aumento (El orle, 11 de diciembre de 2003, 1\2).
egún

del inc ( ,.\ 1\C

o la Tabla 1 e ob erva qu d 1993 a 1998 la producción d
película, di minuyó drá ticament de 53 a ól 1 la._rgo_m trajes._
partir de 1999
comienza a ver un repunte, que J bien ha ~1d
fluctuante, ha mante1údo a Méxic en la categoría de productor mediano
de acu rdo a lo e tándares de la
E CO. in embargo, ya s notoria
534

46 largometrajes, contra 98 películas

535

�El 15 d diciembr de _O 2 el enado de la República a rob , el
cobro de un pe o adici nal al precio del bol to d cine. La medida bu ca
ap yar al cine m xicano r entr ' n igor el 1 de n ro d 2 3 (con e
pr texto lo cxhibidor aumentar n ha ta n cinco p ' O· el preci del
bol to) .
mo c ns cucncia de ell &lt;liv r a empre as distribuid ra
int rpu i ron d mandas de amparo por stimar que dicha c nLribución
l i naba . u ÍJ1ter
I ·1
d fi ndi ' la c n ritucionalidad d l
' p o en taquilla' , p r a la f, cha no e ha r uelto e ro, 1 c.¡u
tnanti ne en ~ig ncia la medida ha ta qu no · re ueh a l c ntrari .
ubrayar qu d aqu lla distribuidoras gu acararon la m dida
1 I :f ]1
btuv imp rtant recur o &lt;lurante 1 _
p r e ncepr
&lt;l l pag d 1 der ch n cu tión (aprox.imadamenre
mili ne &lt;le
) qu sumad · a lo 15 mili o contemplado en l Pr upue to
-- gr
d la Ped ración para I financiami nt &lt;l pr duccione
naci nal · habrán de al ar el año 2004.
lmp rtan e e menci nar que 1 • ap y
ot r ad s por el
diferente programa de producci · n
de 2001 a 2003 fuer n en rotal 169. De la 21 p licula. mexicana
pr &lt;lucida en 1 20 1, 7 fu ron con ap o del
cado· d la 1-1producida en el 2 02, lo re ibier n; y d la · 2 producida n el 2 03,
17 ruv:ier n el apoyo e tatal. De ahí lo in&amp; p n ·abl del ap yo del
gobi mo, inclu. para la coproducción con inversionista. privado .
p ar d la producción e a a la · película nacional no han
d jad de partí ipar o nwn ro o fe tivale y obten r important ·
premio . ~n el 2 3 participaron en 23 fe D.\'al Ullernacionale, donde
obruvier n 5 reconocimiento . E/ Cni11m del Padrr A 111aro e adjudic '
nu v pr mio en la .,' V entrega dd ri ~ nrrc llo l de m j r
película, director y guión adaptad . El Fe, rival d I
me
Latinoam rican que e elebra anualm ntc n La Habana uba s un
fe. rival en el que la pro&lt;luccione mexicana. iempr
preauadas.
~ órno manten r una producción . u t nrabl } con calidad:' i
bien no ha dejad d haber producct ' n, é ·ta ha . id mu flucruantc· :e
n , itan m chfi ar la. e ndici n acordada. ' O el TL \1 ue tá.n
p tjudicando el de arr Uo de e ta indu tria. Debiera considerar ·e, ahora
qu en el 2004 • abr la p sibilidad d aju rar I Tratado, . i e quiere
impulsar al cin m xic. n gue stá demo trando qu pued
r rentable.
En una p e p ctiva I al, en fonterr . también l 1L ,1
ha
tenido rcpercu.1 ne
en
u pr ducci ' n cin maro áfi a ha

"ºº

56

an. formado la oferta fílmica d l cm y m difi.cando lo patrone
de con uro y pr ce o de rec peí ' n br la p lícula nacionales.

El Cine Mexicano post TLCAN: Capítulo Monterre
L, prod11cció11.

emoria de 11n enC11e11tro

,.:Exist un cin que pueda denominar' regiom man "? Ha ~ta
hace un trc. años no e hablaba de una cinematografía qu pudi a
id orifica con la cultura regí montana; in embargo, 1e tr no y ·x.ito
de la p lícula I11spiración d I jov n cineasta Áng 1 Mario Huerta,
di tribuida p r la 201h enrury o para ·u exhibici ' n en la d an
nacionales marc ' un parte agua de modo que para alguno e p ciali ta
pu de hablar d un cine r ·om mano nte y d pué d lnspirarió11.
n e to coincidieron gran parte de l • cin a ta cntlc
de cin ,
inv tigadore y promocore que
dier n cita n l Prim r
E caral de incastas c Jebrad en I nt rr J en marz del 2 , cuy s
t , timonio ·
re pilaron y d lo cual
e pr oran algun d ello .
Lo qu
tá viend
que en la ciuda&lt;l ·e e tán creando la
c ndici o
j ' ene cin a ta e tén nconrrando
ap , econ rnt
para inv rúr n pr ' et cinematográfico qu
ha ta hac una d · cada no
p n aban. Lo que e p dría llamar "cin
r gi montano' urgí ' a pan.ir de la exhibición d la película Íllspiració11
exhibida en l año 2 01 , que tuYo un éxito ine perad entre 1
e p ctador obre todo re iomoman . Ha ·ta 19 O eran muy pocas la
producci ne · que se realizaban en f nterrey por la scasez de recurso
y tecn l gía p ra la pr duccióo y edici ' n a, í como p r la falta de inceré
d lo· mpr ario industrial . al no
r com neg cio r ntable la
pr ducci · n cin mar áfica. in mbargo en 1 , úlrim
añ
1
panorama de La producción c111emarográfica en el E tado ha cambiad y
el momento actual e muy promisori .
, mparad con 1 número de lar om traj s que e r alizaron o
el _ 02, n 1 2 3 ya , e tá pre. entando una actividad de producción
·teni&lt;la. e de la década de 196
han hecho largometraje pero no
han e nido el r ·con cimiento qu
m r ceo trabajo d muy buena
calidad
n un u o del l nguaje cinemat gráfic ba tant elaborado
com p r j mpl lo larg metraje. de ,erard
arza Pau ti, Rob n
, camilla • J ú T rrc lo que no han e nid difu i · n y

537

�reconocimiento y que fueron realizados en condiciones muy difíciles en
su tiempo.
' principio del año 2000 comienza lo que se ha dad eo llamar
cinc regiomomano" comentó Jo é alindo, productor d La Plebe
Film . Lo factore importante que permitier n gu se de arro~a
fueron contar con los conocimi nto la infraestrucrura y la a esona
n ce aria para l vantar un proyecto. ' racia a la prnducció_n que ha
habido en uevo León, la gente ha aprendido de e as producciones y ,
ha formado con esa películas. e inició una era d producaon
individual y propia" destacó I productor. . .
. , ,,
_ , ,
Por otra parte
n cue ti.ón de distnbucion , enalo Angel
Mario Huerta, productor director de lnspimció11 'l~ da,:~ es ven~c.r la
película como negocio y en on errey hay m~cho diner . Recalco }~e
para la iniciativa privada hay qu hacer atractl o lo proy~c~os y ast s~
pueden hacer película como Inspiración que co~tó un millon 3_ O mil
pe O
y recaudó 90
mil dólar s. El on a ta destaco que
desafortunadamente el productor tarda hasta do años en r cuperar u
inver ión.
Juan Manuel González, director y grnoni ta cinematográfic?,
fundad r del Taller de Creación Cinematográfica de oladero E ·p:ic10
ultural donde también coordina el Diplomado en Producción de ine
y I Taller d
uión para Largom traje explica qu
l cine
regiomootano ha tenido una volución variad~ y obre todo de
"de nutrición" de l fílmico, pue hacen falta idea contar buenas
historias, hay p opuesta para apoyar, p ro ta~bi 'n fal_ta vocación. Para
él, a E tado nido no I inrere a que ba a cm mexicano, porque lo
r curso, qu s obtienen de ello se quedan en México y a. llo no L
convicn . 'Por ello re ulta bastante ad erso eJ TI.. 1 ; tn embargo
vivimo en un mundo globalizado y ya e dificil de cualquier manera
tener acc o a los mercado , l má tri te es que no s un mundo
verdaderamente globalizado e un mundo hecho por stad
nidos".
eñal' que hace falta incrementar el número de espectadores
lo,
beneficios que , e otorgan a la indu tria cinemat gráfica como podria r
a tra és de incentivo fiscale para lo inversionistas.
El problema
que e tamo atado p r. un acu rd
internacional que deteriora cada z má. la industria del crne lo efi cto
del TLC
hao sid adver o y necesario que se replantee la manera
en que se di tribuye el pe en taquilla, que de cada boleto
de cinc un

!

may r porcentaje para el productor. La redi tribución del boleto e muy
importante, la legalización &lt;le apoyos hacia el cine mexicano en énruno
de incentivos fiscale y de ciue se s srcnga lo del p so en taquilla es muy
importante puntualizó GonzáJez. Para él el problema e, una cuestión
política, no artí ·tica, ya que con id ró que el cinc mexican ha tenido un
gran d ·pegue en calidad récruca, lo gue está haciendo gLJe de taque a
niYcl inrernaci nal
· l cioe local ar ce tener buenas per pecti a para d 200..j., un
seis largometraje, que filmaron y produjeron cineasta. localc , durant el
20 l3 la indLJ. tria cinematográfica del Estado de 1 ucvo T. ón s coloca
como una de la más producti\·as del año en el paí . De la _8 que se
r ali.z~tron., e~ fueron pr duccione~ indepenclience locale . De ellas, [ 11
Dil11vio recibí · una ap nación de 700 mil peso del PRO f CI E 4ue
e, el fid icomi:o de •\poy a la Producción Cinematográfica de uern
León, y Siete Días recibió financiamiento del FJDECI E. Los d má ·
on proyecr s independientes.
-\demá ·, por primera vez, la ~Iue tta de Cine d Guadalajara, el
fe tfral má importante de la indu. tna que e realiza en J\Iéxico, ruyo
una fuerte pre. encía de í\fonterr r con una película en competencia, Lis
Uoron11s, y dos en exhibición Adictos y f II Dih,rio. La óp ra prima Las
Uoronas de la regiomontana Lorena Villarreal, ·e e. trcnará en las salas
de cine c m reía!. E 'to habla de que la grandes di:tribuidora se están
interesando por el nuevo 'cine regiomonrano '.

La ármlarió11: la eferta rk pdimla.r n1exica110.r M los cines de lrmtmr;•
Lo. re. ultauos dd anr lisi, de conrenido de la oferta cin rnarogtáfica en
la sala. de cine comercial de fonrerrey de lo. años 1992, 199 , 20 O,
2001, 2002 y 20()3 muestran, en cuanto al pai · de origen de las película.,
gue en ·I año 2002 y 2003 hubo un ligero incremento en el númcr de
peüculas mexicanas exhibida , durant la do semanas compuc tas
mu su·ea&lt;las, con re. pecto al año 2001. in embargo con respecto a
1992 año en el c.1uc e fumó el 'D,C1 , se obs rva una marcada
clisminución.
La exhibíci 'n de película· d
ri en cstadmmíd nse ha
descenclido de 255 p lículas gue se exhibieron eo 1992 a 190 n el 200.1.
anadá no tiene una presencia significativa; en 1992 no se exhibió
ninguna película canadiense en las do, semana mue · treadas mientra ·

538

539

�qu las coproducciones han aumentado con id rabl m me en una
d'cada.

Tabla 2
úmero de películas e hibida por país de origen en la alas
de cine de Monterre durante do emana de 1992 a 2003

1992 1993 2000 2001 2002 2003
15
...o
21
México
96
78
17
E. U.
255 292 225 201 1 7 190
Canadá
o o 1 1 1 o
41
94
Coproduc.
1
5
4
90
28
14
35
Otro país
13
36
36
24
1
1
5
Origen N.I. 88
28
TotaJ:
453 -H3 315 _95 324 344
País

Fu me Peri ' dico

I

orle

Los re ultados de la Tabla 2 mu stran también qu
n 1
último tre · año ha aumentad l númer de película mexicana que e
xhib o l que demue tta que l
xhibid res tán tenicnd c nfianza
o la rentabilidad d esta película .
n I a p cto d e hibición, en la iguient Tabla 3 e mue ttan
1 número d aJa de e.in qu di ron función . la cantidad de p lícula
que
h.ibieron en pr medi p r día d 199- a _ 03. Lo re ultado
indican que en 1O año el númer
d
ala ha aum ntado
con iderablemeote (ca i
ha triplicado) no a í la ariedad de p lículas
exhibida.
• n 1992 exi tían alredcd r d
7 ala. d cin e mercial en
nterr
la mayoría independient~ po que apena iniciaban u
operacion lo complejo multipl ·. En l añ 2002
iacrem ocó a
234 el pr m di de ala de cin qu
&amp;eci r n función p r día,
di minuyend a ..22 en
2 3; también
ob erva qu la ariedad d
película ha decrecido d 32 qu en prom dio e e. hibíao en 1992 a 24

en 12003.

Tabla 3
úmero de ala de cine película exhibida
en promedio por día en Monterre

de 1992 a 2003
1992 1993 2000 2001 2002 2003
Salas de cine
77
78 160 187 234 222
Películas
32
29
_3
22
21
24
uenre: Periódico El Norte

Lo r ·ultado de la Tabla 3 pu den interpretar.

corno una
manifi taci , n de racionaJi mo económico uno d lo principio en lo
gu e ba a la política econ 'mica d I oeolib aJismo y qu n e te ca o
·e manifi.e ta en la tendencia a la reducción d la ferta c:in matográfica
n pr p rci &gt;o al número d alas, esro e , m no película· n más ala
de cin para bten r ma
r ntabilidad.
El 2 2 fu un buen año para el cine mexican en lomerr y
com lo fu en el contexto nacional. n total
e tr naron 33 películas
mexicana durante el 2002, mi ntra que en l 2 3 el númer de cima
naci nale e tr nada. di minu • · a 26. on ba e en
o r ultad . e
puede afirmar qu a í como en I c orexto global y nacional, en el I cal
e e tá rnanife. tand una c nrracci 'o de la f, na cin mat gráfica 1::n
prop rción al aum nt en el número de ala d cin .

El co11s11mo: hábitos PT!/ere11rias de los es-pectadom de cine
on iderand a la a · tencia e ingre. o en taquilla c mo iocticadore del
c n wno cin marográfico n lo últimos tres año
ha ob ervad gue
é to. e han incr mentad en fonrerrey.
reporte
br la
tadí rica de ultura del
◄ l dición 2 1, infi nna qu I E ·cado
de
u o L , n cupó 1 . cgund lugar en a i Lencia, l calidades
vendida , imp ne r caudado, días trabajad
' fimci n pr
ctada · de
cine a nivd □aci na! durant el año 2000. L locaJidade cndida n
e!ic año fueron 7'6 ,1 3 y 1 ingr
n taguilla c rr pon diente fue de
220 220 54 p o .
.. n l 200_ . r gistraron 10'921 481 de así tente qu
nerar n
6-t- mill ne· de pe · d ingr
n taquilla apr ximadamence; ea el
la cifra d a i t nt di minuy' a 1 4 7 785 cifra menor en un

�4% a la &lt;l laño anterior, p ro lo ingre o en taquilla e manru,rier nen
367 millones aproximadamente con el aumenco al. pr cio deJ boleto
iel en DI éxico, 2004). fonterrey representa una buena plaza
para la exhibición cinematográfica en general y para el cin nacional en
particular al meno. así lo eñalan lo dato de lo último año .
trav' d la encuesta realizada en esca iove tigacióo e
constató con relación a la frecuencia de a istencia a la ala de cine que
el número de e pectadore ha mo erado un comportamiento a cend ne
en lo tre año analizado con re p cto a las persona qu a ·i ten cada
semana, iendo el aum nto má · igni.ficacivo el que e regi tr · el del
2002 con re pecto aJ 2001, de 22.25% a 26.25%.
Tabla4
Frecuencia de a i tencia de los espectadore
a las sala de cine de Monterre
en e1 2001 2002 y 2003
'
2003
2001
2002
Frecuencia
27.5%
22.25%
26.25%
Cada semana
26.0°'o
24.75%
38.00%
Cada 15 días
35.75%
46.5%
Una vez o menos al mes 53.00%
100.00%
100.00°0
100.0%
Total

En otro· resultado e encontró que entre el a.t10 2001 . el 2002
hubo un aumento significativo entre lo e pcctadorc que afumaron
hab r visto películas mexicana· de un 56% a un 7 .5%, es d cir, casi tre.
cuarta partes de lo asi tente a la ·alas de cine de Mont rrcy vieron
películas mexicana en el 2002.
Tabla 5
Espectadores que vieron pelicuJa mexicana
en las salas de cine de Monterrey en
e12001 ye 12002
Vieron peliculas
mexicanas
Sí
No
Total

2001
No. de
personas
224
176

%

o.de
personas

56%
44%

400

100%

294
106
400

542

1

2002
o/o

73.5%
26.5%
100.0%

En la encue ta realizada a ..¡. O pectadore · de cine en d 2001 e
1 ~ preguntó u opinión sobre la películas mexicanas qu habían
to
e e año n Jo, cine. de la localidad con el propósito d , explorar su
ac ptación o rechazo hacia e tas nuevas película . En e. a oca ión. del
56% que come taran haber \"1 to película mexicanas un 79º'u dt ello
respo-?dieron . qu
í le habían gustado. Enrre las razone, que
ex~us1eron gwene, conte·taron gue sí les habían gu ·rado fueron: por la
calidad en la producci ' n }' n las actuac1one , el 24º o; m jor trama v
c?ntenid?, el 48°1ti; más entretenidas y Jivenidas, el ..i-%; por apoyar ¡l
c10 mexicano, el 2°-o (Hinojo. a, 2(J03).
En otra encue. ta aplicada en o dembre de 2002 a igual numero
de sp ctadore. · bu có profundizar en la, actiru&lt;le \ valoraciones
hacia la· película. mexicana · y ·e les oliciró que calificar~ los a. pectos
de produ ción, acmaciooc. r temática de la p lícufas ,-ista. en el 2002
en un rango d ~ cinco opcione. que iban de "muy ucoa ' a "p ' simas'.
La opciones de r puc, a gue obtuYteron los má · alto · porc ntaj :
fueron: en producción, el 56.5° o la · calificó como buena ·; en
actuaciones, el 33.25°·11 Ja calificó c mo buenas· v en cuanto a la ·
temáticas el -W. 7 5% las calificó como buena . La maroria de los
espectador s opinan favorablemente Je las produccione . ·
En cuanto al contenidl&gt; &lt;le las peücula. y para explorar el índice
de grarificación, e le. preguntó a lo · especradores en qué medida habían
ncontrad di\·crsion r e cape, conocimieoro e información, refu rzo de
valc~re., rema · d c nvcrsación y em c10ne · en e tas nu
película,
nacionales. Las opciones con má alto porccnrnjcs fuer n: ti -7.5 11 10
conte tó qu encontró mucha di er ión y ·scap ; el 56° o ncontr · p co
conocimiento e información; el 60.5°-o encontró poco refuerzo de
valor ; el 55. 75°1 0 enconcr' mucho remas &lt;le conver ación; , l 54.5º u
muchas cmocion s. Para una buena I a.ne &lt;l I J
pe t~dores, las
pclí ula mexicana .• on fuente de di, er ·ión, emocion , y com·ersación.
D las película· mexicanas exhibida · en Jo cine, en el _&lt;J()2 el 80° ·0 de
s e pecradores encu . tado afirm · baber vi to El ,i111c11 drl Padn·
v1aro. Inclu ·o alguno, de ello, dijeron haberla visto ha ta tr s vece_.
1 dtantc la ob ·ervación r el n:gistro se omprobó qut: ·an
parte ele lo. e pcctadores que asi ·ten a ver c. ta nueva. películas
mexicana son jóvenes, &lt;le ambo · . exo . profesionisras o csru&lt;lian&lt;lo unn
profesión, con empleo y solteros. ,\J cabo Je una década con el
TLC\1 , ir al cine · ha com· rtido en un enrrerenimicnto caro, l que

,·u

,·a·

5-1-3

�está dejando excluid d 1 disfrute de este bien cultural a los sectores
ociale con menor poder adquisitivo.
]__,a

Que e tá lleno.
Qu ya no hay boletos (GD3) .

recepción: horizontes de led11ra cinematográfica de los espectadoresjóvenes

¿ óm se ponen de acuerdo o cómo deciden ir a ver una película? Con

En e te apartado se pr en tan lo· hallazgos con r lación al
análi i d lo proc so de rec pción cinemacográfica que desarrollaron
jóvene que e expu icron al vi ionado de la p lículas mexicana, que se
exhibi ron durante el segundo em ' tre del 2002. e observaron tre
grupo de di cu ión de 12-15 integrante jó ene de ambo · exo y de
edade entre 20-24 año . Las categ rías de análi i fueron lo ritualc
para ir al cine, condicione de los campos de recepción y emantiz~ción,
competencias semió ica disposición del habit11s a pectos del honzoorc
cultural en el que e realizan lo proce o de recepción cin matográfica.
Tr al cine ignifica entretenirnient y diver ión mayoritariamente,
pero tambi · n una oportunidad para ponerse n relación con lo demá ·:
:A veres se 11a a z,er 11na película para analizarla o como cu/t11ra m general, para

involHcrarse n1ds en la sociedad)' poder discutir temas diferentes" ( D 1).
En el discur o de lo participantes r v la el rec n cimiento de
lo · condicionante. campale de la rec pci ' n y de la r glas de expo ici , n
al medio cinematográfico que como
recepcional han adquirido lo jó en :

competencia

pragmática

La persona interrumpiendo.
Que alguna per ona piensen que están o hocele
codo las pareja .
Lo niño qu con u llanto no d jan e cuchar ( D1).

obr

Que I s miércole hay dema iada gente, per e má cóm do
y da má gu to ir al cine que rentar y ver una película en casa
( D2).
Qu la gente mucha
ces
tá platicando cuando
viendo la película.
Qu su ne el celular d alguien en pi na película.
u a ce no hay suficient spac10.
La pantalla ve mal.
La iluminación.

544

tá

esta pregunta e buscó explorar el inicio del ritual:
P r la publicidad
Lo corco.
El clima
La carcelera
Lo actore . ( D1).
La r comendación de lo arrugas,
El e cado anímico,
El títul de la película. (GD2).
Por la cartelera
Por la crítica que tenga una película
Porque alguien te la recomienda.
a publicidad
La polémica que e desata antes de que alga la película
Las recomendacione o la crítica de la p licula.
(GD3).
La publicidad y la promoción que e han hecho n torno a
algw1a película mexicana ha hecho que se vuelvan factore
1mportant en la toma de decisione re p cto a la elección d la
película qu e verá en el cin aun y cuand no cumpla lu go las
expectativa de los e pectador s. Esto do factore e han vuelto
indi pensables en la c n figuración de los horizonte culturales
mediáticos que mantizan lo códig culturale en los que lo objetos
rcpresemad , en este caso las película , adquieren una i nificación
previamente d marcada. La publicidad y la promoción hacen "visible "
los objeto que
determina an ignificados actúan como agentes
culturale que guían la significación.
n ejemplo de ello fue la
prep nderancia qu adquirió en I mercado imb ' lic en su moment la
p lícula de El Cn!llen del Padre A maro, la con ecuente pol ' mica que
g neró.

545

�Con el objetivo de 9ue lo jó en s re elaran la compet ncia
emiósicas que utilizan para de codificar las películas se l - preguntó
obre lo géneros cinematográfic . que má I gu taban. 1encionaron
la comedias, drama
&lt;le u peo o como lo gén ro preferentes,
comentando que a ,,ec la temporada influye mucho eo el tipo de
película que
e, hiben y de la que ti n n JU
leccionar como por
ejemplo HalloweeJJ en el rn s de octubre o E/ Grinch en la época navid ña
(GD2). En estas re puestas e revela la competencia en l
r conocimicnt de da e caractcrí ricas textuale de la, película .
Otro ejemplo de ta competencia nuo tea la diferenciación
que realizaron entre la película de otra época y la má reciente y
cntr la p licula m xicana y extranjera :
La cintas m xicana d ante eran rná humorísticas y
tenían una hi tocia que podía mantenerla sin necesidad d ,
mo trar desnudo o usar palabra· altisonantes.
Ante el cin tcní,1 un humor blanco ahora todo e muy
crudo y on tema de morb que e I que a la gente
actualmente le gusta ver. (GD3).
La capacidad axiológico-interpretativa e otra competencia
emió ica que utilizan l s jérveoes al expresar . u apr ciaciones s bre lo
remas, el lenguaje y la calidad d esta película . En tas respuestas se
detectó w1a recepción diferenciada actiYa y critica, en la que e detecta
un cierto descontento con el énfasi que se otorga a la r pr entación de
los aspecto negativos de la realidad mexicana:
Los diálogo que las películas extranjera traducen al e pañol
l\on pé irnos.
La película norteamericana ab rdan má género y t mas
que las mexicana .(GD!).
El cinc mexicano es bueno, pero tienden a dramatizar y a
xag rar la situacione en las que vivimos.
e ti ndc a g neralizar en el aspecro de que la soci dad
mexicana ti n un bajo nivel cultura~ específicamente eo u
ocabulari ... La mayoría de las p lícula m 1canas proyectan
546

una mala cara de nuestro país, y xhiben sexo y ~iolcncia.

( D2).
rá bi n que traten 1

tema que actualmeme se e. tán
vi ndo en la película mexicana porque si no cguiúan
tapándo e. El tema de la película de "El Crimen del Padre
Amaro'.' ·í es un tema real, pero w1 poco exagerad y muy
generalizado, sólo acan lo mal de léxico y creo gue sctia
bueno que cambién sacaran lo bu no de nue tro paí .

Lo

diálogo gu
e pre cntan en la películas no son
rotalmente ciertos ya guc no todos hablamos a ·í como lo
pintan en la · película mexicana .

o nada má. en la película}· 1!1 Mamá También exageran las
~o erías sino en toda · la mexicana. hablan a í, y por . e
upo de película lo. extranjero cien n a lo mexicano
encasillad s como I ápico ranch rito.
La diferencia entre una película mexicana y una extranjera es
la calidad de la película. Las extranjera no son tan vulgares
como las mexicana . (GD3).

R ulta d particular interés qu no todo e identifican con las
imágcn · del mexicano (en particular cómo repre. eman a lo jóYcnes)
pr pu stas por esto filme · como la de hablar con lenguaj inapropiado
)' la de ser repr entado como "d típico rancherito , es decir no e
reconocen en esa imágen s ni tampoco reconocen corno única realidad
la que representan la p Hcula.s.
Lo archú·os cínematográfic que obre la pelicula m x.icana
,~sta e ·tán depositado en la m mor:ia de los jóvcne , e hicieron
Yisible. al hablar de qué películas mexicanas recordaban haber vi. to. Las
películas que má. mencionaron en los tre. grupo fuer n (s · eoJi ·tan en
orden, de más a meno menciones): E/ rimm del Padre A.111aro; I Tigre de
Sa111t, ]11lia: P1111/o y Aparte; iudades Osmras; Tnspimdó11; De la Calle; El
Caliqón de los Milagros· Se.w. P/ldor Llgrimas; Todo d Pode,;· Lo Ley de
I lemdes- /Jlores Perros; Por la Lihre; Y IN Ma111á Ta111hiM; C..11 Mm1do Ram.
En cuanto a la capacidad gramático-textual, que abarca
conocimiento respecto a la gramática del e ntenic.lo y de la xpresión,
urgier n en las di cu ·i ne aspectos formale de la películas que les
547

�habían resultado más interesante , como escenografía
música, producción y dirección de la película :

fotografía

e fijo en el gui' n, mú ica, reparto y efectos e peciales
( D1).
os fijamos en la
má. (GD2).

cenografía la focografía y

La p lícula del Padre Amaro e tá mejor hecba que la del Tigre
por us locaciones, vestuari , pero no llegó a nue tras
xp ctativa .
La película del Padre Amaro tuvo locaciones reale co a q~
la del Tigre de Santa Julia no, s ' l pegaron la escenografía
cuvo poca creatividad.
Es má. creíble la del Padre Amaro que la del Tigre d
Julia en cuanto a historia y producción. (GD3).

anta

En cuanco a la temática que tratan las últimas película
mexicana , la mayo.ria d los participante coincidieron n qu los temas
de la corrupción el narcotráfico y el aborto º.
o tema n_uevo , y que
lo t roa tabú, como los religiosos y los polittco deben d ¡ar de erlo y
er di cuti.d
abiertamente. Lo jóvenes e proclamaron porque e
traten diferentes temática sin c nsura en las película mexicana .
est e tudio e con tató que existe una r cepción
diferenciada en cuanr a la apr ciacion y los juicio emitidos con
rela ión a la película p ro existen imilitud s en lo patrnn s
adquiridos que cdimentan el ritual de la práctica cultural y ~ri~ntan las
gratificacion s encontradas en ir al cine como I ntr te01ID1 _oto, la
di ersi 'n y la c nviYencia.
o puede decir ·e que . ·e man:fie ~en
proce s qu den cu nta d una recepción homogeruzada; roa bien
tendría que habfa.r e de una r ccpcíón condicionada e trucruralmcnte
por la e casa variedad de opcione filmicas.
.,
te análi is de los preces
de recepaon de 1 , 10 ne
e pectadores de cine mexicano evidenció que exi te un públic que e
e tá socializando n una oferta cultural cinematográfica propia cada vez
más precaria y que demanda más espejos para la construcción de
identidades. Por ello hacen falta políticas cultural , congruente
548

consi tente que protejan y promuevan nu stra industrias culturales
dominada p r inte.re e ajeno a la promoción de la cultura nacional.

Conclusiones
El pr pó it fundamental de esta inve tigación fue evaluar el
impacto que la política, económicas neoliberale adoptadas a tra, é del
Tratado d Libre Comercio d América del orte e t_aba trayendo a la
producción, circulación consum y recepción de película mexicana en
particular en Monterrey, proponiendo un enfoque teórico-merodológico
multidisciplinario para u análi i con tntldo a parcir d los enfoques de
la economía política de la comunicación y lo e tudios culturales.
Los re ultado confirmaron la hipóte i planteada. Tanto fa
producción como la circulación de películas nacionale se han vi ro
red □cidas a raíz de adoptar las política económica neolib rale en el
eccor cinematográfico: d 53 películas que todavía e produjeron en
1993, sólo e realizaron 28 en el 20 3. En e to coincidieron también
promotor culturales cinca ta e inve tigadores, quien corroboraron
que el TI.. AN ha traído más desventaja que v ntajas a la producción
d películas mexicana y que este Tratado tiene que reví ar e.
n cuanto a la circulación, i bien en 1O año e duplicó el
númer de ala de cine en el paí , la variedad de película. exhibida ha
disminuido, a í como el núm ro d películas ro x.icana tanto a nivel
nacional como local. n Monterrey, mientras en 1993
exhibieron 78
película mexicana en do semana en los cines en el 20 3 se redujeron
a 2 , mientra que el número de salas de cin comercial casi e triplic ·
e □ una década.
D e particular interé es el pr misario movimiento de producción
local que e tá desarrollando en onrerrey y que sobresale a la de año
y décadas anteriores: el 20% de la película producidas en el 2003 se
realizaron en el stado de u o León. El hecho d que la mayoría de
lo proy et s sean independiente podría interpretar e como la avanzada
de un grupo d jóvene cinea ta que con enrusiasmo y buena idea
están conv nci nd a lo in er ionistas privados para que lo apoyen n
el financiami nto de su pr duccion .
Por otra parte los resultado del con umo cinematográfico n
los cin de onterrey muestran que la ciudad
una buena plaza para
los lúbidores y en particular para el cine nacional: e ha incrementado
549

�la a i e ncia al cin cada emana
e pectadore d cine mexican
e táo d arrolland actirude
valoracione fa rabie hacia la nu a
propue ca fil.micas. in mbargo aun y cuando se e tá observando una
tendencia fav rable hacía el e o urna , recepción de e to filme , ólo
lo grupo ociale con m dio alt poder adqui iti o tienen accc a u
di frute lo que deja fuera a un 0% de la población 9uc no puede ir al
cine. Habría que considerar una política cultural obr este a pecto.
En cuanto al análi i de lo pr c o d recepción
cinemat gráfica el estudio dem tró qu lo JO en
manifi tan
proce o de recepción acti a y crítica como re ·ulcado de utilizar
compet ocias y abere que han adquirido como parte de us pro ce. o
de cializaci · n cinematográfica, donde la familia , lo amig s ju gan un
papel fundamental.
Ir al cine igue ieodo una d la p ca práctica cul ural
gregarias qu e tán i ndo relegadas por otras práctica rná
individualista como el uso d la nueva ' tecnología como el Im ro t.
demá el análisi · de e ros proce os pon en ·deocia que una nueva
g n ración d e p cradores jó enes e tán aceprand d manera
favorable la película nacionale , con cieot de u realidad ocia],
demandan un cin má comprorn ti.do con u ntorn cultural

id ológico.
ta ituación ambival me d 1m rcado del cine nacional debiera
r cibir má at nción. ¿ ' mo impul ar al cine m xican ? En primer lugar
requi re oluntad política para reconoc r la importancia de fomentar
y proteg r una indu tri.a cultural tao imp rtant para la cultura nacional
c mo I es la cin mat gráfica. n ejemplo de voluntad política fue la
demostración de lidaridad d diputados enador con la comunidad
cin mat gráfica para formar un frent común ante la iniciativa d
de incorporar la in tan ia gubernamental del cin mexicano, la cual
obtuvo éxit . jalá hubiera la mi ma oluntad política para re · ar 1
TL
en lo gu re pecta a la indu tri.a culrural para cambiar la
condiciones del acu rd y hacerlas más eguitati as para lo tr paísc .
di.6.cado el 1L
al que se acata má qu a la Con, tirución
ricana, habría m no bstáculo, para r vi ar el marc I al por el gu
e rige la cin matografía mexicana.
stablecido un punto de acuerd naciona~ e pod ía empezar
p r hac modifi.cacion a la Ley l" deral de Cine y u R glam oto en
cuanto a la xhibición ampliando I p rcentaj d exhibición para la ·

películas m xicanas. Bra ·il ya lo hizo ampli · de ""5 Jia · a 63 d pcn do
mírumo oblig, torio &lt;le ·xhibición para a cgurar que ro&lt;lo film r ahzac.lo
en el paí llegue al publico y tenga ta oporrunida&lt;l de g •nerar ingrc o ~n
taquilla. orno resultado &lt;l' p lírica ' continua a favor del cinc
bra:-ileúu, 1 público para c. ra película se incremento d 7 millonc.:, dt:
e pcctadores en el 1002 a casi 20 millonc · en el 200"". \ umcntar el
p rcenraje de cxhib1aón p Jna monvar Ja inver, ión en el ctor de la
pr ld ucci ' n anre el ascguranucnro d l tiempo en pantalla, ack·má &lt;le c¡uc
el g bi m o aplicara e tímulo fi ·cale, arractirns para lo. inY •r iomna · ,
así captara rccur ·o , con lo: que a :u ve7 podría ampliar el pre upue:ro
federal &lt;le tinado a la pre &lt;lucc1on de película, nacinnalt:s y ap yar a más
crnca m ·n :u. proyectos.
hl papd del E t:tdo es imprc ciu&lt;lible p:ira el o ·temmit't m de
lru cinematografías nacionales pero es preciso trabajar junm; todos [ .·ectorc para mcenr:ivar In prnc.lucrn·m: la comunidau cinema ográfica,
lo · l gi. lac.l re ·, los empre ario: 1 exhibid re. , lo · pectadorc. , entrt
r do proponer meca nismos c.¡ut: nos pcnn.ium producir película con un
rnl r artístico capaz d · lograr l:t comunicación con lo, pt1blic s ma.
diversos, al tiempo que an comp titiva y genuinamente mexicana .
orno futuras lineas de 1m e ugaa &gt;n
propone continuar con
la ob en aci · n de la: tendencia. en la producción y circulación de
p li ulas mexicana , profuncliz, ndo en lo. efectos a largo pla.;,o del
m delo e onómico neolibl'.ral domi.nam de la globafuación; eguir de
cerca la evolución &lt;l • te c1n regiomonrano recién pue to en la c'cen:1
cultural para b. crvar como • rn col cando n lo ílujos globalc. y
nacionales de la cinemarografia; ahondar en om . , s¡ ce tos dd con:um~&gt;
y r cepción &lt;le lo: spcctadon: no con.idcrncln. en c. ra uwesul""&gt;, ción,
como la. implicacionc&lt;: srcticas c.1ue la geopolítica intc nacional del ane
pr pon :1 lo · cspec ad re. . a. í como prnti.m&lt;lv.ar cn su efecto en las
idemiJaJe. nacionale. ; realizar t' rud10s compa.rnti,·o. e n otro paí e. }
cmdadc.; ampliar l csru&lt;lio al análisi!- &lt;le otr : producto: C( mo el ,·tdco:
analizar ·1pap ·1de la tele,·isión J · señal al ierra ~ de paga en la difa ión
del ine nacional.
Por último, hay c¡m: considerar que además dd TLC. r cxi r n
otros factores má alta de 1, política, Labl c1da en el Tratado qu ·
relacionan con una incrgia iot rnac1011al y que e ·tán ,1fecrand ramb1én
a L1-s otra s industria. cul turales &lt;lcl país, esto e:. fa concentra 1ón de la
propi ·&lt;lad, la fusiones ) alianza. , la: cL ficultade · ce múrrúca: d reto de.-

55

551

�la nuevas tecnología , la tendencia a la homogeneización de lo
contenido .
e to ha r que agregar la profunda r compo icione
geopolítica que están provocando grande cambios en la política y
economía nacionale en muchos ca, os impredecibles. En un mundo
uaipolar, controlado por una nueva da global, dond el margen de
deci ión sobre cu stion
nacionale
e vuelve muy reducido lo
Estados-nación no pued n abandonar u papel de r guiar en u propio
territario la actividad de lo mercado .
E difícil predecir o
tabl cer un proa, tico para el cine
mexicano. Lo que í
puede vi ualizar n el pre ente e una
preocupante au encía de interé del E tado por apoyar a ta indu tria
cultural tan tra c ndence para la memoria colecti a de la nación, y en
contrapart trna ctecient generación de cin a tas c n
luntad de
participar con película. de reno ada calidad y pr puesta stética además
de nu va generaciones d e pectadore que e tán desarrollando un
nuevo gu to por e ta película 1 qu hace patente la nece idad de
producir má de nuestro propio e pejo donde e recre n y acri oleo
nuestra identidades.
La mergente confluencia del paradigma histórico d la
globalización
el pistemológico de la complejidad nos bliga a lo
cien tíficos
ciale ' a seguir haciéndoo
preguntas sobre c 'mo e táo
cambiando la estructura globalizantes y lo proce o de integración d
los paí es y analizar u efecto n la · indu tria culturales como la
cinematográfica sobre la que e construyen la cultura y la
comunicación d las oacione . bordar la nueva problemáticas ocioe municativa no ólo e cu tión de a umir reto epistemológico , sin
también de re pon abilidad acial.

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F., 2003.

1-Xochimilco, México D.

Lic. Robeno López Jiménez
Facultad de Derecho y Criminología

niver.idad ucónoma de

u vo León

¿Será .rig110? de los tie,npos la hipocre.ría evidente doJ1de los
depredadom po11m IOJ reglas del;11ego o los q11e han de ser
sacriftcado.r, daJ1do m11,pli1JJic11to cabal a los req11isitos de la
111oral públictJ.
¿Que? Lts qutda a los dmunparados sino el elegir
de111ocrá11ca111ente la 1na11em de ser sacrificados. parece11
decir, va111os a definir de111ocrática111e,1Je si los f11sila1110s o
los ohorca111os, jl/.sto e.r decir que si te opo11es estarás
rompiendo los reglOJ del111ego_y eso 110 e.r válido.
Ade,nás es 111of1110 de 11na sandó11 Jat11bién definida
de111ocrdticanu11te para que 110 q11ede d11da de la b/fellfl
110l1mtad del verd,'!fl.

En lo tiempo actual las re pon abilidade han empezado a cotizarse
como un valor conómico no d prendidas de lo conc ptos ético ,
deontológico . morale , religioso o de un entendimient politic ino
como una m rcancía cuantificable, de cualquier manera i se logra algúu
a,·ancc en el cumplimiento de las obligacione de lo e tarnentos que
acabamos de enunciar erá provecho o para nu stra ciedad.
La creación de una n rma de cumplimiento d r quisitos para la
re ponsabilidad ·ocial d la
mpr a e un dar ejemplo de la
n ce idad de incluir entre la iover iones que deban hacer e la
referent a las respon abilidade , no es posible en los tiempos actuale
ustraer a la aplicaci 'n d principio que evidencien el cumplimiento
564

565

�de los debere , relacionado, con la integridad b ne údad leyc
laborales, ambientale y buena relación con la oci dad circundante, l
que llaman lo conomista riesgo pair, doode el capital extranjero fluye de
acuerdo con las calificacion d&amp;da en este rubro a I país s gún 1
cumplimiento d cierto parámetro relacionados c n la paz ) la
.eguridad.
De pu · del anterior apunte qui íéramo dar un repa o breve a
la respon abilidad que no ocupan e decir la jurídica. lo haremo.
de manera enunciativa y al final de • tas n ta apuntar m · un proyecto
para realizar xhau ti,,amente la reví ión de los concLici nante legales
que conlle, a el cj rcici de la profe ione y la po ibilidad de cau ar
daño, bien ca ' t d tipo patrimonial psíquico o c rp ral 1•
--&lt; n primer término definiremo
los concept , de culpa para
poder osla ·ar que ignifica el concepto de respon abilidacl en el actuar
profe i nal, ci rt qu e tamo aco rumbrado a mencionar la anci 'n
in hacer mucho caso de la regla apLicable para cada caso de Jo qu no.
ocupan, o en palabra coloquiale decimo ; compórtense corno e debido
pero s lo n raras oca ione d cimo la conducta adecuada en tal o cual
ca o e t, d finida por la normativa que se despr nde de tal o cual código.
E. n c ario r pasar d manera br v la definición d d lito
según el ódigo Penal Fed ral 2 que en Sll Título Primero rcfer nte a la
Re ponsabilidad Penal, del apítulo T, a i nta la. Regla Gcnt:ral
obre
Delitos y Re pon. abilidad dond en su artículo dice 'Delito e el acto
u mi ióo que sancionan la leye penal . En los d lito de re ultado
mat ria] también erá atribuible el resultado típic pr &lt;lucido al que
mita impedirlo, i é t tenía el deber jurídico de evitarlo. __. n estos c,
con ·id rará que el re ·ultado e consecuencia de una conducta omi i·va
cuando determin qu él qu omite imp dir] t nía el deber de actuar
para ello, derindo de una ley, d un contrato o de u propio actuar
procedente.
Ahondando obr el particular en el apítul LLI, artículo 1 del ódigo
Penal Federal' dice:

De Cup1s, -'Id.nano, E/ Dm111 hd. Bo ch, Barcelona 197 5.
.ódigo Penal Federal, Ed. Í!ita 1999.
' Código P1:n:1J Federal, l·.cl. S1sra 1999.
1

2

566

rtículo 13. on autor
1
TI
ITI

N
V
Vl

VIJ
\ II

o participes del delito:

Lo. que acuerd n o preparen su realización;
Lo que lo realicen por í·
Lo. que lo r alic n conjuntamente;
Lo que lo 11 ven a cabo sir\'Íéndo e d tro;
Los que d t rmin 'n dolo arn me a otro a corn terlo;
L0, que d losam 'nte pre ten ayuda o auxilien a orro para u
comí. ióll'
Lo. que con p &gt;. rerioridad a . u ejecución auxilien a1 clelincu ntc
en cumplimi oto de una promesa ant rior al delito)
Los qu .in acuerdo l reYio, inter\' ngan con otro en u
comisión cuando no e pu da precisar d resultado que cada
quien produj

Vercmo
a continuacmn alguna. cxcluyem
de estas
culpabilidade. descrita en el Capítulo 13 qut: en parte hemo
reproducido en 1 • párrafo anterjores, e to 1 haccmo en un afán de
clarificar que; no t Jas las conducta atípicas pueden c nsiderarse &lt;lentrc
de una tipificación de culpabilidad en cual9l1Íera d sus modalidadt:. del
delito: culposo o doloso~.
El actuar en sociedad \ como j rc1c10 profe iunal conlJC\'a
ri sgos que en ocasione pucd n s r tipificad . como delit , Fcmand
Castellanos' relata con accc ibilidad la culpabilidad y la refiere con tre.
elementos definitorio· qu son:
Imputabilidad

Donck se incluyen ac.¡ucllo. upuesto, don&lt;lc el sujeto goza de
. alu&lt;l psit¡uica por carecer de tra torno, mentales o di..: ·arrollo intelectual
retardado (a m11/mrio sens" primera pare · de la fracci 'm \' 11, del An. 15 del
e' dio-o Penal h:deral n léxico).

' • c~un el C(1d1go Pcn31 h:der.11. en ~u amculo 'J obra Jolnsarncntl' r:I 9ue, conociendo lo~
elementos &lt;ld upo pcn.tl " pr~nLOdu c11mu r" uhado up1cu, 4wcrc o aet·pta b rcaliz,1c111n Jel
hecho descrno por b le\',\ obra culpo~.tmcntc d c.¡ur.; prrn.luce el rc:~ult.1do □ pico, 9uc no prcrn,
siendo pn:nsthk:" pn:rni conti.mJo cn lJlK no ~e proJucirfa, t'.O 1inu&lt;l J" la \101:u:ion a un dchn
dL cuid:idn, ljUC d&lt;'bi.1 1· podfo observar ~egún l.1, c1rcun,1anc1a~ y condiciones per.;om1ks.
' ,.1s1c:llanr ,s, femando, / _¡11~m111r11/1Jr dr111,·11Mkr ti, f&gt;cndH, pm,.;/, Etl.Porrua 1()(J&lt;l, :-.k:--ico pg. 24-.

�Conocimiento de La antijuricidad del hecho cometido
La nom1a penal motin al incli,,jduo, en la m dida en que é ce
conoce el cont nido d u, prohibicione , l ujeto ignora que u actuar
esta prohibid por la norma, ya por de conoci.mient d la exi tencia_~i
la lev del alcance d la misma o por cr r fundadam nte que u acc1on
e ta ·ju tificada, p r lo qu e 1nculpable. (inci o b de la fracci · n VIII del
art. 15 del mi m códig )

La inoperancia d la no exigibilidad d otra conducta
Raci nalmentc a nadie
le puede exigir un comp rtamiento
clistinto al realizado, i no pudo actuar conform a D erecho.
(FRAC IÓ IX, del art.15 del mi mo)
. .
La au encia d cualqui ra de
to el mento , 1mp1de la
formulación d I juicio d atribuci 'n inherent a la culpabilidad. Lo tre
elementos apar c n a co11tra1io se11s11 en el artículo 15 d I Código Penal
Federal. 0 má dir cto en arrancá y Trujillo'': " erá imputabl todo
aquel que po ea al tiempo d la acción la_ condióones p íquica exigida
abstracta
ind terminadam nte p r la I y para pod r d aLT llar u
conducta socialmente."
Entrando en materia eamo lo qu
I Título duodécimo
apítulo I R pon ·abilidad P rofe ional del ódigo Penal
d ral n u
artículo 22 no dice:
J\ráculo 228. Lo profe ionist.a , ara La. o técnicos y . us auxiliare~ erán
rcspon ables de 1 • delito 9uc cometan en el ejercicio_de ·u pr fe _ié n, n
los ténninos siguient s ~ sin perjuicio de la. preve_nc1~~c come~da en
la Ley en mi de alud o en otra nom1a .. obre e1erC1c10 profe 1onaJ, en
·u ca ·o:

1. Además de las . an iones fi¡adas para lo delit s que re. ultcn
con umados, egún ·can e tos dolo . o culpo. o , se le _a~l-icará
su peo ión de.: un me a do años en el ejercicio &lt;le la pr fr. ion o
dcfinith a en caso de reincidencia; y
11. E. tarán obligado. a la reparación del daño por U5 act - ~ropio P ir
los de us auxiliare cuando c. tos obren de acuerdo con las 10. LrUccmncs
de aquello.

r

,, Carranca r Tru¡illo, Dm rho Pmol ,\lc,w1110, EJ. Porn1a. Tomo 1, ~léxico 1955, p. 222.
568

Hacemo notar que no
lament
on r pon able_ lo
profi ionistas gue cometan un delit úpificado com delito por lo
dif rentes c · digo ley _ o reglam ntos o demás normatiYidad lo son
también quicnc I au.,ilien, es decir, sus mplead , obr ros, otro.
profesioni ta bajo us in trucci n , por lo cual
una cue tión delicada
1 tar e n ciente del impacto qu la. conducta profe ionale puedan
t ner para el propio profe ioni ta pero tambi 'n para quien
trabajan
para él.
Cna de la actividade, qu con fr cu ocia realizan qui ne
·jerc n una profe ión e la d p rit , para e t pr pósito recurrir mo al
apítulo V d I ódig Penal Federal que trata de la Fal edad en
declaraci ne judiciale \' n inform dados a una autoridad y que en u
artículo 247 tablece
e impondrán d dos a e.1s añ . de pri. ión ) multa de cien a tre ciemo~
&lt;lía. muha: l. Al guc: imerr gado p r alguna autoridad pública di. tima de
la judicial, en ejercicio de u funcione. o con motivo de elfo falcare a la
verdad; l 1. Al que examinitdo por la auroriditd judicial como te ágo o
perito, faltare a La v rditd obre d hecho que se uata d averiguar, o
aspecto, canadade , calidad u otra nrcun tancia. que sean relevantes
para e. tablecer el . encido de una opinión &lt; dictamen, ya ea afinnando.
negando u ocultando maJiciosamentc la existen ia de algún tipo d · daro
t¡ue pu d. sen-ir de prueba de la verdad o f, I edad del hecho principal, o
que aumente o di minuya su gravedad, o que irva para establecer la
aruralcza o particularidade. de orden t ' cojeo o cienúfico que imponen
para que la autoridad pronuncie rcsoluCJ&lt; n sobre mareria cuc. t1onada en
1 a unto donde el testimonio o la e p1ruón pencial e viertan.
annon
p&lt; drá ser hasta 15 año. de pn. 1ón para el te tigo o perico fa!. ~ t1ue
fueran examinado en un proccduniento pLOal, cuando al reo se le
imponga una pena de m,' ~ de , cmte años de pri ión, por haber dado
fucaa pre harona al re. tirnoruo o p ritaje faL o -.

Pucliern peo. ars que lo e tudiante. de la licenciatura afine al
derecho on avezado e n ced re de u obligaci n como tal · perr
la práctica no. dice que n e a í a manera de j mplo; el propi código~
que e tamo r ferenciando en su apítulo TI d nde
establecen la
obligacion qu d rimo n Delitos de abogado , patrone y litigante en
u artículo 231 dice:

- Código Penal rcderal, Ld. ·¡ ta. 1999.
Ídem.

569

�e impondrá de dm a sei~ aiios de prisión, de cien a trescientos día multa
y su pensión e inhabilit-ición ha ca por un término igual al de la pena
señalada anteriormente para ejercer la profesión, a los abogados, a los
patrono , o a los litigantes 9ue n sean os e□ ·iblemente patrocinados por
abogados, cuando cometan algunos de los delito jguiente : l. Alegar a
sabienda hecbo fal o o leye, inex.istemes o derogada ; )' Jl. Pedir
rénninos parn probar lo 9ue notoriamente no puede probarse o no ha de
aprovechar su parte; promo,:er artículos o incidentes que motiven la
uspen ión del juicic
recur,os manifiestamente improcedente. o de
cualquiera orra manera procurar dilaci ne tJUe sean notoriamente
ilegales. 111 ¡\ sabiendas y fundándose en document s fal. o o in \·alor o
en t stigos f,lsos ejercite acción u oponga excepcione en contra dt: otro,
ame la autoridade judicial o adminmraciva ; y lV. imule un acto
juridico o escrito judicial o altere elementos de pru ba y lo pre ente en
juicio, con el 6n de obLencr sentencia, resolución o act admini trati\'O
contrario a la ley.

L profesioni ·ta al eo-re ar de las cuela de conocen, parte
importante de las área del derecho que norman su acti idad y a la. que
d ben dar cumplimiento''.
H m
h cho hincapié en la responsabilidades inher ntcs al
cj rcicio profe ional, pero e justo recordar qu r lacionado c o el
ej rcido de d nd pueden derivar e actos delictivo · existen tambi · n por
otra parte conducta que derivan en delitos por el ej rcicio indebid
profesión, olvemo aJ código 1n citado y en el Capítulo 11.
e
refiere a la; surpación de funcione pública o de profe ión y u o
indebido de cond coracione , uniforme grados jerárquic , di,~ a
in ignia, y ·iglas, por supue to reproduciremos sol la qu · atañen al
a unto qu · nos ocupa in dejar d comentar qu lo e tablccido en e t
arcicuJado e de ob enrancia general 1\ y cualquier persona en el ejercicio

n jercicio d 1a profesión puede vers involucrada en un delito de la~
tipificado en e t código.
r\rrículo 250. Se ancionará e n pri íón de uno a seis años y multa de cien
a tresoemo días: Fracción U. 1\! que sin tener útulo profcs 1onaJ12 0
autc r!zación para ejercer alguna profesión reglamentada, expedida por
a~torl~ades u orgarusmos legalmente capacitado pani eUo, conioime a la~
dispos1ciones reglamentaria del artículo 5 13 con, ÚLucional. a) e :itriburn
el car-.icter de profesiorusta; b) Realice actos propio de una acti\·id;d
P:ofesio~al; c) Ofrezc.a p~~licamemc sus servicio como profesionisra: d)
l se un mulo e umnzacmn parn ejercer alguna act..i\-idad profe. ional sin
tener derecho a ello; e) Con objeto de lucrar, se una a profesmm ras
legalmente aumrizad s con tim:~ de ejercicio profes10nal, o a&lt;lmimstre
algw1a, ociaci · n profesional.

Como podemos v r, puede darse el ca o gu aJgún studiante 0
pasante sin haber cumpJjd lo trámit de titulación y regi, tro de título
para obten r la patente para el ejercicio de la profesión, jerza e ta de
alguna manera cándida sin perca ar e que esta en riesgo u libertad
personal hasta por un término d
año v u pecuru hasta por
trescicnto día de multa.
na \·ez relat_ado lo p rtenecientc al ámbüo normativ del
ejercicio profe ional o las bas ~ reglamentarias de e te ejercicio, vnmos a
dar un recorrido a las activ:idad · operacionalc d I actuar profi sional y
de la cuales puede derivar e alguna conducta delictiva en lo, término~
ant riormente expuestos.

" i P_l'.n amos t'n b legi,Jac1on laboral, la opcion e~ traba¡ar con algun:1 or¡.,ranizacion " crc.'lr 1. 1
en CU}o ca. n deberán conocer lo~ derecho~ y obügac1nncs (¡ue se comrn&lt;.:n al cnmrarme
n :11 conrr,1t.1r pcr,nnal. No debemos olvidar 9w esm en riesgo la libertad pcrso □,tl I el
p;ttnmorno de llls alumnos, egrc~ado ."
1~ Ln el Cod1go CinJ para ~l L tauo ele ue_rn Lcun se establece en el amculo 25111 "Lo. que 111
ten~r el 11rulo correspond1cme c¡cnan pmfr 1001; parn curo c¡c_rcic1u la ley exi¡a mulo, aJerna~
de mcurnr tn la~ penas n:spccavas. mi tendran derecho de cobrar retrihuc1on por Jo. ~erncm~
profesionales que hnynn pre, t:ido"
1' ,J aracuJo 5º de la Consciruc111n Politica de lns hnd,is l 'mdo e t;tblece 9uc: 1\ nin!,11.m:1.
per~on:1 podrn 1mp~dme llUC ~e dewl)ue .1 l.1. projtJlfi11, mdusrna, comercio o trabaj 1 ,¡ut: h.
acomodt: s'.endo uc1t1Js .. L.1 l~r dcterm111ar:i t:n cada esrado, cu:ile on las prof sumes ,¡uc
n ·cesmm mulo p,1rn su e1erc1c10, l.is contl1c1one~ &lt;¡ue deban llenar~e parn nbrcnerlo I Jn .
,mtondades C)lte han de expedirlo ... Lns sernc1n, profesionales de índole socrnl scran 11bhg:1t;ino:
y rcrnbuidos en ~• u!nninu, de: b le~ ) cnn las cxccpcionc.:s l)Ut é:;ta ,eii:tle ... Tampoco po&lt;lr.i
adm1ar ~· convcrn,, n que la per;nna pacte su prns ripción o desúerrn, n en gue renuncit
temporal o pcrmancntcmcmt (J r¡nn r dt1m11i11,1d,1 pmfmn11, indu~triA o cnmercm.
propia,

Lopcz Jimém:1, Roberto, 011tr::,do l11ftm,mo11nl dr lo.r ,\/,. /JC, Nuevo .'iglo l~dmones de Der.:cho
)' Crinunologm. p. I IO. "El Código iril para el D1su:itt1 h:deral cLct': L1 \"Olumad de 1}S
parocularcs no puede eximir de la ob ervancia de la ley, ni alrernrla ni rnouificarla. olo pueden
renunciar.e lm derechos privados l)UC nn afecten direcrami:nt~ el interés público, cuando In
renuncia no perjudique derecho · Je u:rccro"
1° ódigo Penal redera!, Ed. ' i ta 1999.
11 López Jimencz, Roberto, RmJ/(J \'iglo X&gt;.] Je la Facultad de Derecho r Crimm11log1a " ,ua.ndo
hablamos de ob ervanaa general no rcferimo5 a toda la nom1acividad que t·n algún momento tic:
la aca\'1dad profesional deberáa cumplir lo. egresados De6ed11 ademis conl&gt;ccr las
re ponsabilid,1Jes re, pecw a: Impuesto~, ll'IL , conrrato5 de arrcndam1cnt0, compra 1·
financiamiento, pemiisos de opctación, u~o de sudo, penmsos de consrruccion, manc¡o tic
materias conrnmmante , daños ambientales, empaque y tran~pnrrnción entre otra ".

'1

570

�En primer término, para ejercer una profe jón debe contar e c n
una patente para l ej rcicío profesional la cual en Mé~co se obtien .
el R gi tro de Profe j n _ d pendiente de la ecretana de Educac1~n
Pública in este requi ito el ejercicio se tipifica como un delito
su ceptibl de anción, por lo tanto lo. egresado de alguna profe ión
reglamentada deben forz amente contar con él no hay excu a 111
excepción que pueda hacer e al r n un 1wc10, de acuerdo con la
normatividad aplicable 14 •
Pero existen otra pat nte que deben re petarse y que
corre panden a tercero que pu d n v rse afectado cuando e ha~e uso
de conocimi nto o di eño d productos, proce
por lo cuále se
debe contratar, c nvenir p ner a disposición de lo legítimo dueños
las cantidades que corre pondan por el uso de e tos ingenios o
conocimientos qu están prot gíd por 1a ley de la mat ria y por lo
tratado internacional gu México ha firmado con diver o, paí es y
organizacione dedicada a la prot cción intel crnal y lo derecho de
autor.
n ejempl claro de esta situación lo encontram
en la
utilización de sis rema informático ' lo cuál s d ben adquirir e en copias
] gales y que contengan en u preci el pago de dcr chos para u uso·, o
abundando en la práctica médica los medicamento por lo general estan
pr tegidos y olo adquiriendo lo derecho d
xplotacíón de las
patent que los proteg n pu den fabricar e y poncrs
la venta ..
Con fines ilu trativo
n el Título Yígésimo xt d lo delitos en
materia d derech s de autor 15 n el artículo 424 bi
tablccc que:

:n

e impondrá prisión de tres a Jiez a.no y de dos a veinte mil día. multa: l.
A quien produzca, reproduzca, introduzca al paí , almacen~, tran porte,
distribuya, venda o arriende c pia de obra , fonogramas, vid o~a o
libro prot gidos por 1a Ley red ral dd Derecho de Autor, en torma
dolo a1\ con el fin de especulación comercial ) in la autorización que en
los ténninos de la citada ley deba otorgar el timlar de lo derechos de
aut&lt; r o de los derechos conexos. lgual pena e impondrá a 9uicnes a
abiendas, aporten o provean d cualquaicr ~ m1a, materia" prima o
inswnos de tinados a la producción reproducción de obra , onograma ,

14
rticulo 250 del C · ,ligo Penal Federal., " e sancionara c in prisión de WlO a seis anos y multa
ue cien a LCesctemos días: fracción 11 Al 9uc sin tener tinilu profesional''.
1'&gt;
ódigo Penal Federal., d. Si. ta 1999.
16 Me sina, ,raciela
., JA Respmuahilidad ivil m lll Era Temolii._JJ,mi, bekdo Perroc, Bueno ·

videograma o libros a que se refiere d párrafo ant rior o; TI. 1\ quien
fabriyue con fin de lucro un di po itirn o i tema cuya finalidad ea
de act:Í\·ar los di posicivns el ctrónicos de protección Je un prO!,&gt;rama de
computación.

deberá poner atención cuando s realic n trabajos que vayan
en el entido qu explícitamente a ienta el artículo anterior ya que n
olo es p nada la actiYidad directa en la producción ino gue incluye 1
in umo que . e necesitan para lograr eludü· el pago de derecho de autor
incluye además I
trabajo referen es al ubcontrato de procesos
encaminados en u totalidad a la comisión del delit a gue e refiere 1
artículo 424 bis'~.

--.. ta por d má d cir que n la práctica médica encontramo
territorio má dramático en relación con el ejercicio profe ional no es lo
mismo la l siones patrimoniales que las in!:1ingida en J cuerpo d J
pacientes, p r lo cual las imprud ncia m 'dicas conllevan el reclam
airado de qui n las pad ce r alln cuando la re ponsabilidad jurídica e
inso layabl I dañ.o ético que . e d ri a de la impmdencia 18 en I actuar
del médico ácnc también consecuencias gra\·e y moralment criticable .

1' Ver además d capítulo ll, dd titulo noveno &lt;1ue se refiere al : Acceso ilícttu a s1~1emas )'
et¡wpc) · de infonnática del · digo Penal Federal.
IN Damos a concinuaci6n alguno, ejemplos donde e ' tll pre eme la imprudencia médica:
• ua.ndo el gmecólngo que deja Je asi tlr a un parco y dcJega en la comadrona, cuando no
&lt;e preocupo de detectar d cuadro de mxemia, gesto is o prcclamp ia que la embarazada
sufria ( .'f.S. de 2&lt;J de Marzo de 1988).
• Defic:ieme imen·ención a niña Je ocho año5 por rrnumacólogo para prnccicar osteo mksts
del codo izqmerdo, por acmac:1ón prec:1p1rnda y falta de las necesaria. cautela~, cuando b
intervención no i:ra acuciante, ru urgente m peligraba l.l upen 1vcncia de la víctima ( ·.T. .
de 22 de Abril de 1988).
• ()curru1olanngolo¡;o que, trns um exurpac1ón a dedo de amigchlas, no observa si el
pacieme sangra o nu, m auende las mdicac1une~ del nnc re i~ta. ni hace explurac1ón
alguna ulterior para dccc lar la hemorragia que rn invadía las, fas rcspiraconns, falleciendo
po. 1eriom1eme, ~ a en el I lo pit.'11, d intem:nido ( .T., de 5 de Fehrero dt: 1990).
• Cirujano yue no controla la conexión del monitor al principio de la operación r miera D
coa. iente que el .rnestesista, en t..'lles concücium:~, abandone el qttirófano, tras a&lt;lnurnHrnr
al paciente anestesia gcner.il con ínnihación ulotral¡L1eal )' rcspimción a~istida, el cual
ufrió una folu de a1reacion que le produjo lupnxia y parada cardi~ca paro cardiaco,
cuando llegó el ancstc 1sca de nuern ( .T.. . &lt;le .J d epaembrc de 1991).
• D1rec1nr de Lcmro que rofora yue habitualmente los anestesistas abruidoncn un
quirófano, en d transcurso de una inren·cnc1bn para de plazarse a olros simados en
di tmia planta ( .T. . de 4 de cpcicmbre de 1991 ).

Airc.s.1997.

572

5 3

�La imprud ocia médica tomada como ejemplo en t escrito no
implica e ·clu ividad en la práctica m 'dica,
también exte □ iva a las
actividades de dos lo profe ionista , ya qu ningún ejercici profesionaJ
e al a de la po íbilidad de la con"isión de algún delito.
La imprudencia para la práctica profesional d . d un punto de
vi ta juri prudencial con iste en la:
... Omisión de codas las pr cauciones exigibles o que debit:ron
necesariamenle adaptar e en el suceso o e,·enro de que se trate
al
menos, de la má lememales y rudimentarias, por haber incidido, el
agente en 1a omisión de diligencia, en la que no hubi ra incurrido el
meno cauto y precavido, o d más descuidad , abandonado o
negligente de los hombr , por la ilícita infrae tructura del bien juádic
violado.

e debe hacer una ilistinción ntr la negligencia m 'ruca y 1
accidente durante la at ación m 'clica r el tratamient , in gue haya
re ponsabilidad del m · die .
La negligencia m ' dica 19 'comprende la falla del médico a la
confonnidad de la normas de la atención para el tratamiento d la
conrución d I pací nt
falta de c nacimiento, o negligencia al
proporcionar la atención del paciente, que e la cau a directa d un
accidente aJ pacient . En el ca. o de un accidente de, afortunado in
re pon ·abilidad del médico la ociedad deb determinar i e debe
indemnizar al paciente por el acci&lt;l nte y i e a í el rioen de los fondo
para efectuar dicha indemnización. Lru condicione económicas d l paí
determinarán si cxi ten &lt;lich · f ndo, de solidaridad para indemnizar aJ
paciente, in estar a exp n.a del médico.
a. Para el público campaña de información , obre lo. riesg s
inherente a cierto tratamiemo médico y cirngía avanzados;
para lo profe ·ionalc programas dt: formación sobr la
nec idad de obt ner un consentimient infi nnado d lo.
paciente obre dicho tratami nros y cirugía.
h.
ampañas de ensibilidad públi a para mostrar lo problemas en
medicina y la prestación de atención m, dica, cgún la estricta
nece, idad del control del s co to .

1'1 cgún b Jcdaración dt la ,\~o iac1ón Médic,1 \1und1al

574

c.

d.

f.

g.

h.
l.

¡.

k.

l.

m.

Campaña generale d educación de la alud en el c legio y los
lugare· de reunión ocial.
El vación del nivel y de la calidad de educación méclica para
t0do los médico , incluy ndo el mejoramiento de la fomiación
clínica.
r ar ' participar en programa de tinado a los médjco
encargado de mejorar la calidad d la atención médica y de los
tratamiento .
Implementar una política apropiada d formación para médico
gue tienen conocimientos in uficient&lt;.:s incluyendo una política
de limitación del ejercicio profe ·ionaJ hasta que dichas
in uficiencia
sean
corregida .
In formar al público y al g bicrno obr el peligr del de arrollo
d cLiferente forma d mecLicina defensiva (aumenro de
atención
al contrari , ab tención de m, dicos o inclu o
de ·interé. d parte de m 'dico jóvcne por cie1tas especialida&lt;le
d alto rie. go).
Informar al público . obr l po ibilidad de accid n es dw-ant un
tratamiento méilico, qu
on impreúsible, y no son
respon abi]jdad del médico.
olicitar protección legal para lo. médicos cuando los pacientes
ufr n accidentes gu · no on r ·ultado de negligencia médica.
Participar en la cr ación d leye y procedimiento aplicable, a la
demandas por neglig ncia médica.
Oponer e firmcm nte a demanda, poco eria. r a cobro' por
contingencia el part · de lo abogados.
Explorar proc dimicnto innovador para tratar las d manda
por neglig ncia médica, como acnetd s entre la, parte , n lugar
d un proce judicial.
Promm cr la idea de guc lo · médicos se aseguren contra
d manda. por negligencia médica, cancelando el , eguro el mi mo
médico o ,1 empleador .i I m ,dicu e tá empl ado.
Participar en la, J ci. ione relacionadas a la posibilidad d,
ororgnr la indemnización de pacientes dctimas de acciclemes sin
ncgligen ia méclica durante el tratamiento 211 •

~• l.as ,1ntcnore5 ,on l.1s Políticas dnl\'adas de la "Dcclarnc1ón de la ,\ soc1,1c1ón \lcd..1cJ Mundial
obre la egbgcnm 1\léd1ca, \doptada p&lt;&gt;r la l-1' 1\sambb Médica !\fun&lt;lial :-.Iarbclla.. hpana,
, cpw.: mbre de 1992."

575

�La irnp ricia21 en el ejercicio prof ional es el resultado de la aplicación
de proces operacionale errad s que dan c m consecuencia un daño
en el pau;mon.io o en la integridad física o mental de lo individuo
aº1'.cgamo una nota de la juri prudencia de la comunidad autónoma de
• turia en ,spaña 9ue nos ubica n la compr n ión de la impericia n el
jcrcicio profesional.
D b mos considerar además las irnplicacione 9ue ti nen alguna
ue rione c mo:
1 consentimiento para el tratamiento médico
quirúrgic , las implicacione jurídica de lo transplantes, el ejercicio
abu ivo d una pr fesión, las Je ion per anales y la circun tancia ·
agra ante c mo con ecuencia de una conducta profe ionaJ errada:!.!, el
homicidio cuJp o, la eutanasia y otro r fi rente a la demá

pro esion como la ing n.iería 23como e ejemplifica con l s siguiente
hechos acontecido en E paña24 y son lo iguient : se produjeron,
cuand e estaban realizando obra en una carretera y en un momento
dado, tre opera.tic ¡u a la p stre fueron condenados d cidieron la
con trucción de una e, collera de contención 9ue no taba prev:ista en el
plan de ejecución y por lo tanto no e taba pr vi ta en 1 plan de
cguridad que debía co rdinar un cuarto operario también condenado;
Para la realización de ta e collera era n ce, ario habilitar una pi ta para
la ma9uinaria lo que requería labor de movimient de tierra . P ro n
acordó ac tar la zona de la excavación y de la lad ra con ,·alla d
limitación y contención 9u • impidiera la caída de piedra o árb le ni la
olocación de un peón e peciali ta en movimiento de tierras para
pr v nir al ma9uini ta de posibl s riesgo se dice en la entencia.
s
r ponsabl no lo con ideraron oece ario dado que el movimiento d
tierras se iba a realizar a 33 5 metr r a una di taocia n horizontal de 67
metros con re pecto la carrct ra. n día, una piedra d la xcavación
alió del cazo de la xcavadora ca ,endo p r la ladera ha ta impactar e n
la cuneta de hormig · n exi t ·nte en el margen der cho de la carretera,
aliendo despedida hacia el e ntr de la carretera. La piedra golpeó el
cri tal delant ro d un vchícul , rompi' el cristal impactó contra la
cab za del conductor, provocándole la muerte in tantánea 25 ' qui imo

!! .A.P. de¡\ rucias de 21 d Julio de 1995
" ... El owrg.ur1Je:nto de un átul(&gt; profesional crea, mdudablemence, una presunción de
e mpetencia, que encuentra su fase negari\·a en la impericia. enrendiend p •r tal la mcapaadad
técnica para el ejeraeto d L, profesión de que e trate, \ e a impericia tanto puede encontrar 5U
fundamento cau~al ·n la ignorJnci como en la ¡tr:tYemente ddccruosa jecuc1on dd ,teto
requerido profcsionalmenre. Distingue, a este respecto, l.t jurL prudencia entre la "Cldpa del
pr fesional" y la "culpa propiamente pro~ siooal", Siendo aquélla la 1n1prudcnci_a comun co_meoda
por un profesional y e ta la que de cansa en una "1mpencia crasa" ' c:r semencm d 17 de tebn:ro
&lt;le 1986) o en l:t vul.neraaón de la "lcx. artis" 'er ·,:ntencia de 2 de noviembre de 1987), 1 bien,
como se dice en la sentencia de 28 de sepriembre de 198 , los linut entre la "culpa del
profe ional" ¡· la "CLdpa prof sion,tl" , on indeciso y confu os. f-inalmente, para dífere~~ar la
imprudencia temeraria de la imple, ha de att:ndersc al grado de poder de pre\1 ion ( poder
silber") ) al grado de la in fraccion del deber de c1.11chdo ("deber ev1m") er sentencias de 16 de
marw de 1993, 29 de abril de 1958. 28 de nodembre de 19 4 y d 21 de 1.mero de 19 6, emre
otras). Por ello, para poder pronunciar e al re pecto } ¡.,mdu:tr la penas corrcspnndieme~. es
impre cmdible tomar en con~deractón l. s circun, tancia5 concurrente en cada c_aso ' cr
scnt&lt;:ncias de 30 de mayo de 19 8 y de lí d noYicmbre de 1992).... Pue bien, en el caso de
auco, "en el que se en1uicia un upue m □pico de h1potétlca responsabilidad medica por error en
el tratam.1enro" es preci o reconocer que tal error, dadas las circunstancias de urgencia y
precanedad de medios pcrsonalc perfectamente explicadas en el relato de hecho de la :ipelaci.,,
no puede serle atribuido directa Y exclu ·ivamente al acu ado, por cuantc vmo mduado por
compílIL'lllllemo ajeno al mismu que impiclen la imputación objcciva del re. ultado letal a c.¡wea
po ceriom1eme terminó siendo condenado. Por ramo, aunque no e niegue ni ~e afinn ahora la
existencia de una po~1ble culpa, í e pre IF .tdmmr 9ue 1.,l culpa no merece repmche penal, lo
que conduce a &lt;lic1.ar sentencia ab oluroria en esra da. sm pequício de reconocer gue en otro
orden junsJicc1onal puedan exigirse las re. poagabilidade peninente~."
" Pizarm, Ramón Darue~ Re.rpo1ua/1ilidad Cü•il por (/ Rie.rp,r, n nci11 de /111 osas, Lniversidad, Buenm
Aires, 19 3.

St: comete el dcÜt&lt; t"fl los matenales de construcció°' "La acción deb con ·1srir en una
defraudaci · n en la u tancia, calidad o canodad de los materiales utilizado en la ejecución de una
obra
cndido para su consrruccion."
¿Qué aplicación jurisprudenaal uene J. norma, ' .\pti&lt;:ando e ta figura se condeno al con troctor
de una obra luego de haberse comprobado qu el peligro de derrumbe de esm no obedeció a J.
1mpencia de aquél Mll a Jo · fraudes cometido, en u ejecución, entre lo:. que e punmalizaron el
agregado de cascote de ladnllo en lugar &lt;le camo rodado, la carencia casi general de elemento
eHrucmrnles I d empleo de ladrillo parado en lugar de hormigón en la capa compre om de los
enu:&lt;:p1sos (Fallo de la C. . . ab 5, cm1sa numcru l J 7 del 12 de rebrero de 19- 1) fap:ma.
2~ T mado de EUROPA PR ,
l• IA1 sentenaa condena a los cuatro a pagar una indemnización de 96J)(JCi euros a los padres del
falleodo "por el clano moral" y de 3,249.26 euros por lo. gasto de , pdio. Además, se
indcmnizar:i a la nm1a del falleado c a 24,000 euros, ya que llcrnban set años de relación \
teman comprado un piso a medias. También se indemruzar:i a la empre a para la que estaba
trabajando el fallecido en el momemo del accidente, con 6 cantidad de 30,698.27 euros por
gastos &lt;le !,'Tll3, de: reparación del vch1culo, alquiler de un ,·ehículo sustiturono y mercancía
pereada, además de 3,-21.17 euro · por ga tos de cornL 1ón por la apertura de ~a póliza de
créchto e 1men: e abonados. Finalmente. se deberá pagar 402.92 euros al egur del coche por
los daños en la luna del vcluculo accidL'Iltado. De e ta~ canodades responderán de forma din:cta 1
oudaria las compañías de &lt;cguro de las empresas para la~ que trabajaban los cu. ado ·, co~
cargo a la. cuale la cnadas camidadc.~ Jeven¡..,rarán un 1mué anual no interior al 20 por ciento
desde la fecha dd siniesrrn ha~ta la techa del pag comple10.

56

577

.!.i

o,

�reproducir un jemplo real de la actuación d un tribunal pañol para
dar cuenta preci a del ejercicio profi ional errado y la con cuencias
que e. to arroja d b mo agr gar que n e te ca exi tía una póliza d
eguro por re p n. abilidad ocial 2º no qui iéramos uponer qu
ucederfa d no h. b r xi tid esta · lo gast hubieran ido pagad
por los cuatro operario. involucrado n c te ejercicio ¡ rofesional donde
exi rió n gli ncia en el actuar';.
olo d manera nunciativa recordamo alguna conducta qu
bajo de erminada circun tancia pueden ser de carácter deLictiv com :
•
•

•

•
•
•

E.l aborto.
.:;1doping.
La responsabilidad profe i nal en psigwacría.

•

La receta médica .
Lo, a p ctos jurídicos d l. publicidad m 'dica.

•

Ha ta aquí tenem un panorama breve de la implicaci n s del ¡erc1c1
profe ional, apun ada con 1 afán de Uamar 1 atención obre la

!t,

l. o hcm . definid ¿cuále ? son las re pon abilidade en el
ejercicio profe ional.
II.
h mo incluido n c.:l curriculo d la di~ rentes
profesiones la _do~aci&lt;~ n ad cuada para que los prof si nal . qu
egr en d la mst1tucmnes de educación superior cuenten con l conocnru ntos nece,ario, para ten r un cjercici congmcnte con
la di·\'ersa. normativa. , , ricamente aceptable .

I a in tigaci ' n al suicidi .
La conducta del profe or2~ en ma eria del delit de ,~olencia
xual.
Lo
pecto legale de lo psicotrópico · los
estupefa iente~.
la implicaciooe de la vi ita. domiciliaria 2&lt;i_

•

nece.idad de r , ol er la carencia de infom1ación jurídica para los
e tudiantes de las di tinta profe i ne en nue. tras in titucione, de
en cñanza superior y gue aJ concluir . us cstudi de é nJo o no deb rán
de observar n el ejercicio profe ional'"'.
P~ ~ ntam a c ~tinuación un , quema del pr y ero para lograr
los pr posito. que s' denvan de I anteriormente tratado \' dond nos
percatarnos que cxi ten do carencias fundamentales:
·

En un afán de corregir la situación actuaJ, no ncontrarno · en la
fas inicial de un trabajo gu al final nos debe lleYar al conocimiento total
de la, impLi acionc. que tiene el ejercicio profe ional en toda su, leyes
reglamento., norm, . tratado \ reglamentaciones . p cífica ; \ una ,ez
contando con é tas proceder a el ificarlas para la capacitación d los
alumn univer itario en e tas obligaciones que on part importante
del actuar en sociedad como profe. ionale
como dice I ódigo id
para el stado d
uevo J,eón: 'pr Dsore de alguna ciencia '.
La cuatro tarea iniciales con i ten en:
• Planificación Estratégica
• Elab ración de Proc dimiento
• D finición de mpetcncia
•
ignación d Per onal

Mo~set lturraspe, Diez P1cazo, Bu,nc.:lli -Pt:m:t ,. D. Couw e 1h,1 Dtpalma, Rupo11s11h1/itlad

C.ml. Buenos Atrc ·. 1991.

r Fn cl ódigo ( 1ril p:i.rn d rsraJo d,

uen&gt; Leún en el TmiJo Décmm, Capítulo I de ta
pre ración &lt;le ~en·1om profcs1onale .. rriculo 250 chcc: "F.1 que
s n ·1n~s profcsmnjkS
solo cs resp&lt; m:tble hacia 1~ pen;onas a qu1l'nt.: MI'\ e, por ncghl!;enc1:1, 1mpene_1a o &lt;lulo, 111

_rresce

pl'~uicm de l. s penas que mcrcica en caw de Jehto.''
2~ hn el Gid1g:o .1,·il para el t:sc,1Jo de Nucrn León, articulo 2505 die,: " t_1ando varios
profesores en la m1 ma ciencia pre. Len ~us er.1c1m en un neg 10 o a unw, _rodran cobrar l~s
scn-icio. llUc 111d.1\idualmemc hava pre taJo caJa uno" hacemos h111cap1e i:n el lcngua¡e
decimonónico que . e utiliza en cstl código.
2'1 E m s cdicre a los accesos t¡ue todos lo~ profes1onalc. reall.zan .i los lug:ircs donde ¡m:stcn
u. sen·1c1os Jc.:I opo que e ros sean, ,x.1stc responsab11id;1d social cu;1ndo s ,1ccede a
dctt:rmioadas ircas dt la empre. a~. oficinas, lahoramrio, mdustr1alcs, incluso alg:unas cmprt:sa
de audirorfa ex.tema solicitan dentm de ·us procc o~ de maneta obhgawna que tes permitan d
acceM1 &lt;le manera e~plicita y les hagan sah r touas l.1 rccomcndaCI&lt; nes \" la.s conductas aplicables
en materia de segundad para b empresa v tamb1cn para lo, YISJL'lntes.

58

La planificación e tratégica para organizar tanto al ec1uipo gu va
a tar u·abajando como la, materias con las cuál - se tabl cerá el
re ultado o el producto final de la inYc t1gación en cur o y un intermedio
d ndc ·e 'l&gt;trificará el proce o en . us diferentes etapa .

1&lt;&gt;

E tenll, Luis Pascual, J-/,1d(I ,,,, mnreplo ,1rtnt1I di lt1 Raponso/,i/idad C,¡,i/, Bosch, Barcelona 19 9.

579

�Para mejor prov er la definición de lo proce o y el enfoque de
é tos e elaboraran procedimiento documentados donde
especifica
cuále son los estadios y la interactuac.i 'n
interrelación entre lo
c:Liferente actore activ d 1trabajo de inve tigac.i , n.
D e acuerdo con lo procesos qu e han d finido e determinará
el perfil de pue tos y la definición de compet ncía, necesaria para la
lab re gu deban llevar a ab c n la cli criminación proce al en la
que cada uno de los actorc d la investigaci , n tendrá una , eri de
acti idade definida en la cuálc trabajara.
La a ignación de pcr nal lleva l propó ito de otorgar
autoridade y responsabilidade a cada miembro d I quipo para I grar
llevar a buen t , rmino todo el proc
de inve tigación.

Responsabilidad Juñdi~ en el Ejen:~lo de la Profesión

Fase 1

Fase2

Fase3

Elaboración de contenidos

Planificación
Estratégica

Trabajo de
escritorio

Justificación
Normativa

Elaboración de
Procedimientos

Trabajo de
Campo
Deffnición de
Competencias

Análisis

Entrega

La egunda fase del proce o general consi te en:
•
•
•
•

Asignación de
Personal

Trabajo de e, crit rio
Trabajo de amp
Análi i
Conclu ion

FIGURA 1

orno e bien abido una d la labore fundam ntales de la
inv tigac1on _ el trabajo d
crit ri &gt; y e uLiliza para definir la,
fr ntera. de la in estigación que e va a Dctuar a continuaci ' n e decir,
aunado a e to e importante realizar o cada caso, el trabaj d campo
ad cuad para definir la actividade qu 11 van a cabo lo distinto
pr fe ioni ta egre ados de las instituci 11 d ducación superior, una
vez realizado el trabajo d
critorio · &lt;le campo n c sario anaLizar I s
datos arrojado y obre t d
xtraer las conclu i nes adecuada al
propó iLo del ej rcicio profe ional.
orno una tercera parte y primorclial de la inv tigación tenemo
cont mplada la justificación normativa y en ésta harem
un estuc:Lio
e mparativo con lo perfil s, actividade y u reflejo en la di tinta, lcye
c · dig , tratado fumado, por féxico, r ]amcnt y todas la n rmas
aplicable . Pero ad más aquí ene ncraremo la posibilidad d hacer
propuestas lcgi lativas para la m jora de nue tr marc regula ori para
así contar con una ad cuada I gislación en e ta materia que para 1
pro sionales
umam nt importaote 11 •

. , , E n ces~io hacer ~n comentario al avance que en t rubr
a nen los profe 1onales dedicado , a L, medicina, que marca una cota qu
debe s~r al:anzada por lo demás profesioni tas para contar con w1
ma. r~o_1m
·
1'dico que de cer_r~za que sea justo r que prevenga un ejercicio
profesional_ con responsabilidad social étic y moralmente ac ptable.
5 al marco }~ríc:lico quisiéramos tomar como jemplo otra
, i\l r
'e~ la pract1ca d_e la medicina r mencionar a un autor italiano que no
de¡a ver la nece 1dad no solo Je conocer la norrnacividad en l · · ·
- f¡ , · al
•
..
'
e c¡erc1c10
pr _eswn_ , mo ramb1cn la nccc ·iclad de motlemizar. adecuar darle
pertmcncia a _la l~gi laci , n a¡ licablc, de ahí la nccc, idad d realizar
propu~stas legi la1Jvas que sirvan para e te propósiro. Dice Toinma
F o1a'- ' _e, l error puc de encontrar e cu cuakJui r fase de ' la relaci ' n
médico paciente. en lú1eas generales , e pucd n di tinguir:

~:~ºº

•
•
3i

'1

~BJETIVO~

Conclusiones

5O

El error en el pron ' rico.

rr. : ,¡ l., T,munaliU,
. R ,,, l .,.
r.~ .011.rrm111M

1999. '

cr figura 1

1error cJ di gnó rico .

I -

I

~;;r1,c

dr/ \/edm,

581

•

,/1

•

\folmi111 C,c11fmle, ,\fmer\'a i\[cd1ca, ·¡ o rm,)

�•

•l error en la elaboración del plan terapéutico.
El error en la ejecución material d la terapia.
El error en l.a supervisión del paciente.
_, 1 rror n la rehabilitación .
l error en la rnloración del paciente .

•
•

•
•

Se Nqultnl uno POI' profesión

- ---&lt; Adminlstrac16n y
Finanzas

Ciencias de

demás el error puede ·er:

Asesor
master

•

Excusable o inexcusable.

•

JndiYidual o colecfrrn.

•

D bido a actos propio., o actos de lo e lab radores.

•
•

ruco

Electrónica,
Aseso,
masler

Asesor
master

R p tido.

Enmendable o

1

o enmendable.

Experto

jurklico

Computación,

lnlormaciOn y

Comunicaciones

Experto
iurldico

Accuo•11Kfn,
blbllotecaa, Pn&gt;9~m1
de Capa,: ltac Ión

1ngenierla y
Arquitectura

FIGURA%

_ 1 enlace debe elaborar el listado de actividades que realizan los
profesionales en su área; para que el experto juádico defina las
responsabilidades concretas.
. ,Como sub~roducto se obtendrán las competencias para cada
profes1on es dear; el perfil profesional; solo resta tras ladar esta
mformación a los Perfiles Personales de Competencias (PPC).
Los productos que se obtendrán de esta investigación son:
• Un libro para cada profesión.
• Un curso aderuado de responsabilidad jurídica por disciplina
profesional
• Inve~tigaciones jurídicas de alto nivel con aplicación social, y
gran impacto en la legi lación.
• Profesionis tas con un es tricto conocimiento de las normas de
convivencia social.

Bibliografía
11 ~n la rdaciún ey,prrlb ¡1mdir,1-mlart ~e ucili:ramn la cxpcncn i:1s de 1:0 9004:2000 en lo
re fer( m a las compc1cncia~.

Humanidades y
Ciencias

Sociales.
Admlnistracl6n

T d e ro le da una particularidad al j rcicio médico, gue hasta
hoy no se ve reflejado en la legislación aplicabl y qu dcbctíamo partir
de aquí para dar c rtcza a la noble pr fe ión, pero no solo a é_ ta ino a
todas ias profe ione qu d ban jcrc r .
Por último, en la Figura 2 e mu . tra La planificación
admini, ttati,·a para poder efectuar los trabajo, que ya . e han definido en
la explicación J e la Hgura 1 -e requiere por tanto de la participación de
inve tigadores ma ·ter llamado a. í por su perfil dedicado a la
inv stigación en ciencia ·ociale y unido a ésto· los exp reo jurídicos" ,
qnc tendrán como tarea principal encargar e &lt;le dimensionar las
actividad s que realizan lo. diferente. profc ·ioni m; parn reflejarla· en
lo di. cint apartados jurídicos, es decir; estarán encargados de darle una
coonornción jurídica a las actividades proE ionale .
AJ mi, mo ciemp . e contará con enlace. de las dif rentes di ·ciplina ·
pr fe. ionale para qu lo· expertos jurídico. y lo. inv , tigadore. cuenten
con información Je campo d primera mano.

la salud
EJq)ef1o
jurldico

DE CUPIS, Adriano, El Dmio, Ed. Bosch, Barcelona 1975.

Código Penal Federal, Ecl. Sista, 1999.
582

583

�Cr 'TELL

1

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l 999. Méxic &gt;.

_.-\R \ .

)' TRUJILL . Dmd11J Penal \ltx1ra110, Ed. Pom'ia Tomo 1,

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LÚPEZ flillÉ ,z, Roberto. 011/c, ·fo J111tmacio1111/ de los \L· IS ,, ' uen, ' iglo
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LOPEZ JI{\ -'; '

-z,

Roberto, Rt'riJla

¿~lo

XXI dt !,, FaCJ1!1t,d ,Ir Dnrdlfl .J'

¿ES POSIBLE U A PSICOLOGÍA
SOCIAL
IFICADA?

C11111i110/ogía.
Cú&lt;ltgo Cinl p, rn I E:rado de

I

u vn

Le{ n.

,on:onición Pnlmca de lo: E Lados Urudos.

Dr. José María Infante

\CES ·1 ',\. Jracida 1 ., La Responsabilidad CiYil en la Era Tccnolú¡,rica
\hdcclo Pcrrot, Hueoo" ,\ires, 199 .

, ubdu ·ctor d ltwesngacion

Facultad de Filo,;ofia ~ lxrra.
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Declaración de la r\sn iación J\k&lt;lica \ (undial ·obre la . 1egligcncia Medica,
\doprnda por la 4-t• .\-;amblca Médi a \lunJial ~farbdla, E ·paña, ' epriunbrc
de 1992.
Pll..\RRO, Ramón Damcl, Rt.rj&gt;o1u¡1/Ti/ide1d Íl!i! por el Ri1·;;,w, o 1 "ido dt lr,s

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l•h( )l.,\, Tnmmaso. Re.rpo11sahditt1 Legalf drl i\lctlim di 1\Jdici11t1 Ct'11m.1lf, /\Lincrva

\l ·Ju.: a. 'orino 1999.

E ¡ rnbable c¡uc anti.! de llegar a tma r ·spu sea para esta pregunta
dcbamc Jcrencrnos en alguna. cu scion s previas: ¿ s de:eablc una
p icología ocial unificada?, ¿~· com·cnicmC!', ¿es m:ce ana?, ¿c¡ué e ,
ante toJ } Je ·pué: de todo, una p:icol gfa &lt; cial?
La. lirruraci n · · d nemp ~ c. pac10 m obligan a r :p nckr a
l' tos int rrogant' de manera algo abreviada, para lo cual r curtiré al
ardid Je presentar mi. pn:1c10nc. a man ra de te i, con ·us
correspondicnre. comenranos.
Dadc c.1ue, ·n principio. mi pr nunrnuni nt &gt; • a fayor de una
psicc logí. social unificada. ne d be cnt n&lt;lcr. e lo ¡ue , continua iún
·iguc omo una afirmación excluyente de ella o como una postuL1 1ón
in di. cu ionc:, Lino más bien como una hipór is de trabajo, sabedores
de l!U la con. tirución e.id ·ampo nos ·ni el pr dueto d mi ve Jumad ni
de cuak¡ui ·r otra - incfo·idual o . cparnda- .i110 de fucr%as 9U1.: n . okmo ·
controlar. a&lt;li · debería, pe r lo ramo engañar. : lo ¡u· _iguc no e: un
canon :-ino una propue:ca d · u·abajo c.p~ razones fonnalcs obligan a
pr nrar de cierta manern \ c.¡uc la historia ·e encargará. de e, aluar.
Toni s ría aquél 9ul' reyera &lt;.JUC en cicncia hay cuc:mones clau:umda :

�la unanimidad no es más 9ue fruto &lt;le las circunstancias que en un
momento dado hicieron coincidir ciertas especulaciones; pero la ciencia
rn&gt; más que por medio de las controversias } es de esperar gue lo que
sigue, si alguna virtud tiene, sea ésa: la de provocar(la). .
Las ccsis que a continuación siguen son una sene de propuestas
que tienen la intención de provocar esa polémica y, po~ lo ramo, más que
afumacioncs -como es la pretensión de codas las ces1s- deben tomarse
como propuestas a debatir. Guardo para mí el conYencimient? de gue
mientras no lleguemos a alguna forma de acuerdo o compromJso sobre
ellas no es posible comenzar a hablar de m1t1 psicología social.

negando lo que en ellas se hizo para asumir un nuevo estatuto de
cientificidad.
T2. T oda ciencia es una forma particular de praxis y no está en ella
en juego el problema de la verdad

Durante mucho riempo epistcmúlogos, fiJósofos de la ciencia y
científicos han estado discutiendo sobre qué es la ciencia } buscando una
t·sencia que no puede encontrarse, tal como lo demuestra la misma
historia científica. Si no hay tal ciencia "pura", ¿qué es la ciencia en
general y qué una ciencia en particufar? i\li respuesta es que, entre otras
~osas, es aquéllo que quienes se proclaman científico~ h~n . estado
haciendo y producien&lt;lc.&gt; en un campo particular; no hay c1enufiadad en
términos absolums, lo que hay es una comunidad de cicnúficos
trabajando en un cierto campo: en el caso de la psicología rncia~ creo
yul! ayucllo que hasrn ahora hemos hecho quienes nos de~ominamos
ps1cólogos sociales ha girado alrededor de dos grandes opciones: una.
rnnstiruicla \' oficial, herencia de la rra&lt;lición gestálcic,1, con una
rnocepción ~narcadamentc racionalista del ser humano y una visión
voluntarisra de la estructura social -no c:xenca, e.le todas maneras, de un
trasfondo humanista-; la otra, no conscituida, esbozos o bosquejos
Jc:sarrnllados generahncnte desde afuera, por quienes suelen 110
ttkncificarsc a sí mismos como psicólogos sociales, que por lo canco
n:tkja c:.liversos puntos ele visrn y perspectivas, pero c¡uc &lt;le~emos
,1bordar o enfrentar. Este segundo sector, lé&gt;gicamemc más amplio, ha
pmYoca&lt;lo que numerosos trabajo:, .º pensadores . se '"_can c~Jmo
produciendo ciertas cosas com:spondtentes a la ps1colog1~1 sorntl y
1..ntonccs ésta se com1crtc en una especie de ml-de-sac adonde "ª a parar
iodo lo que no úcne cabi&lt;la en otro lugar de la ciencia. Dc_bcmos_ asuro~
estas dos tradiciones &lt;le manera paralela y trnrar &lt;le consrnur la ps1colog1a
soClal a parcir de ellas, afirmado lo ya construido para poder avanzar y

La ciencia constituye una de las variadas formas de interpretar y
actuar sobre la realidad, transformándola. El que algunos crean que
aquello de lo que se trata es de la verdad no es más que un imaginario
que se ha constituido como fundamento ideológico, que equivale a una
forma particular de ocultar/mostrar lo real
Que el problema de la ,-erdad no es el de la ciencia y viceversa lo
prueba, en primer lugar, la historia de cualquier ciencia: lo que se tomó
como verdad y lo yerdadero en un momento dado pasó a ser rruucrial de
curiosidad histórica en otro; si la verdad fuese "verdadera'' esto no
podría ocurrir por imperio de su propia definición: el que haya ocurrido
-y siga ocuniendo- reafirrna esta insuficiencia.
Un aspecto sobre el que debemos trabajar y reflexionar mucho
más está \~nculado a esta concepción de la ciencia como praxis: si
coincidimos en esto -aceptando que la praxis es una combinación
dialéctica entre acción y reflexión- el problema de la negación en la
praxis ya no puede ser resuelto en el plano de lo simbólico (como querría
Adorno) sino que se asume como negación práxica, que es una
nueva/ otra forma de praxis.
¿Por qué para algunos pensadores el problema de la verdad sigue
siendo un problema cencral en la ciencia? Soy conciente de que no es el
problema de la verdad a secas, sino de alguna forma de verdad Oo cual
implica a las claras su falsa conciencia: sabedores de que el problema de
la verda&lt;l a secas es irresoluble en sus propios planteamientos, lo
expulsan para voh-er a introducirlo como una serie de aproximaciones
sucesivas que suelen comar la forma de metáforas espaciales que
tampoco resisten el men&lt;&gt;r análisis lógico).
El problema -para mí- es que al mantener la cuestión de la
verdad como central en la ciencia y al asumir como postulado implícito
que algunas ciencias son más verdaderas que otras Qo cual tampoco
puede ser dcmosLrado racionalmente), la posición ideológica resultante
tiene claros efectos: 110 se debe tomar en cuenta lo hecho por ciertas
ciencias porque no aenen validez. Como ya muaré de explicar a

386

587

T1. Toda cienci a y su método son su formación histórica

�propó ito de la t i , la psicología ocial dcb a umu:se como
transformadora de una ci na p rción ( má bi n debe asumir una
cierta posición de csU1Jcturación-estructurant -e ·tructurada) d la
realidad.
El hecho de que toda ciencia e construya c m productora
voluntaria -t: involuntaria- de cierto procesos con fect d
traw formación, la hace irremediablemente unida a la dinámica social en
la que e juega iempre alguna forma d · cj rcicio de poder.
,orok1rio I a las tesú I _y 2: las d[frrmcias teórica)' de 1J1étodo en la psicología social
act11al son el resultado de sr, co11.fon11adón histórica

Hay diferente da ificaci ne gue pretenden e tablccer la
naturaleza de la p icología ocia! ya sea gue . e ¡m:tenda evaluarla en . u
dim n ión teórica o en u conjunto. i la analizamo veremo que e~as
clasificacion , no son indep ndienres de la p ición originaria teórica de
guíen las con truyó. Para e,;tar hacer aquí una larga explicación del por
qué de la cla. ificacion y d su importancia en lo esgu mas cienáfico ,
mantendré la posición binaria establecida en lo ' comenracio. a la te i 1.
Ha habido una muy larga tradición de rrabajo en p icología social gue '
es ablecc a partir de las formulaciones de Kurt Lewin y que se
autodenominaren p icología .ocial. L win ~· sus eguidores. hered ro de
la e cu la ge táltica, qu había trabajad la perc pción c mo un
constructo esmicturante-cslructurad d sarrollan u, teoría teniendo
como opuesws aJ psicoanálisí y al c nducti m . ¿Por qu' . e adu 11an de
la psic logía social? ¿ uál era la e" pecificidad gu r clamaban? om
hipót i·, creo qu el nombre fue usado para diferenciar e, lo cual pued
ser en principio acepcabl p r n por razone científicas ·ino
ideológicas: no ·e trataba de un campo e ·p cial sino de una manera de
hacer p. icologia (recordemos que Freud ya había dicho -lo ual para mí
tambi 'n e un error epi tem lógico- que toda psicología e ocia!). ¿ )u '
tiene de cia1 e ta p icología? .\par ntememe, sus , ostenec.lore, creen
cr los único. que analizan el comporta.mi nto de I s indi,·i&lt;luo, en u
medio o en grupos. Debe subrayar. e e ·te ' cr n ·er" porgue debe er
obYio qu e trara &lt;le un ju g -o una traición- de lo imaginario. 1.
·ocial o no ·ocial I cualgui r e mp rrami nto humano no tá dado
por su pre ·nraci ' n real ·ino por el plano conceprual en el que lo
tratamos 1 analizamos. É ta e la equivocación de •reud pero también

por ~posición, la de estos pensadores. I •1 juego de fuerzas Jd poder
convierte a e ra ver. ión &lt;le h psicología en un mod lo aceptado •n un
gran número de ámbitos. También para e ro , e han en av~tdo nrios
intentos de explicación, pero ninguna ba podido dar u •m:_; ele manera
fehaciente d, cw1 hegemonía. ¿ Por JU' la,· po:icioncs ,tltcmativa. no
fuero □ nunca ~c pLada ' d manera completa come psicología . JCial,
como un paradigma en &lt;lrputa? ¿Por que, rodada en la actualidad, e~a
primera forma de hacer psicología ·o ial sigue siend la l¡ue marca la
p~uta a la hora de fijar progra.mru o pr blemas de investigación y, má.
aun, ~oncepm, ~ pcrspecti\·aú Porgue.: tanto tema · cc,m probkmas se
man~en n, aun cuando pueda pensar ·e en los ambtos paradigmáricos
kuhruan s.
T3.

na p icología social unificada pued

er una tarea impo ible

D bo remarcar ayuí I puc&lt;lc :er, porgue no m , rn.: vo a afirmar
gue I ca. ~&lt;~lo ·i tenemos en curnta gue lo t¡ue r.:stá en juego . iempre
en to~o u·al~a,io de la ~icncia e la tran. formación dt: la realitlad y c.¡ue esa
transfonnac10n unplica ·1crnpn.: modelo: imaginarios anticipaJo · )
pro) e ·tado · en el espacio ~ en el tiempo súlo a 1 podr -mos pensar en
wui per~pectiva Je una psicologtn social unificada. . \.gw uop zamo, con
lo. Jo 1ncomTnicntc. clá:icc,s que han Ilcva&lt;l J a mucho~, aunque ca &lt;le
bu □a fi a negar cícncificidad a las ci ocias ocialc ·: la d.1.ficuhad para
al an¿ar acu rd is coosen uale sobre la naturakza &lt;le es modd
le
manera tal gue L1s pus1ble &lt;liferencia. no impí&lt;lan el trabaje eficaz de
ansformación; p, ra usar w1 ejemplo de J, (í ica (insospechable &lt;le
au ncia de cicmificídad), la. posibles diferencias de criterio que tn . u
m mento exi. ticron sobre L1. participación de entidades ext anaruralc ' en
el origen y &lt;lcsenvoh imicnto Jel uni, crso (Jebe recor&lt;larse (jllC 1 ewton
esruvo c1wuelto en innumerables &lt;li:cusionl'.s religiosas) , no i.mpi&lt;licron
entender la fuerza e.le! mnnmicnto Je los planera. y &lt;lemá · objeto,
"ce le tes ' comn su1eras
.
a 1C) L's lJU · lo. rdac1onaban de manera
e pecífica. n ciencias s1&gt; iak: todavía ho) pagamc s p&lt;ir nue, tras
preconccpciones un precio demasiado alto; umdc, a ello, la I ca de
tra~sformacionC$ en la malena e.le trnba10 no parece afectar ningún ti 1n
de Lnt re. es. Para abundar con ejemplos: . i se tratar,1 de •nconwu· un
pr cc&lt;limíento eficaz para el tratamiento del agua mariama, nadie
repararía ni pondría objeciones al uso dt esa agua, hasrn c.iue llegara l
'i89

�momenc n qu eso pr ,porci nara una po:sici' n de poder e ·p cial, l
cual c nduciria a com·enci n : internacionales qu obli aran a c mpartir
d in\'ento o reducir el poder, al meno ha ·ta qu otr
:upo al anzara
e e mimo d mini . •n el ca o de la ci ncia s ciak: l inrere ·e' ctúan d • de I mi mo mom mo que cualquier innovación pretende r
pu ca en práctica -y probablemente c.¡wzru ant ·s-. ,n _segun~ lugar,
ha - efecto. deri,·aJo_ d la repr ·encaci ' n de su. propia acaone de
quien actúan en ese pr ce o de tran formaci, n - ~ a c_om , ujcr . ca
como bjct s- para decirlo de era manera: la c n 1 naa - a~n la q_uc _c
pr enea com fal ·a- d esa eran. fonnación no e: ind ~endi oc · m. &lt;l ¡a
de tener fecto
con ecu ocia ·obre l comporrrum nt de &lt;-llll ncs
participan en e pr ces .
na p. i ología. yue pretenda dar uenra d t do 'Sto sm
rnntradicci ne . de inicio, una tar a difícil.
T4. Para una p i ología ocial científi a, ha que definir e, pr ar
rimero u ontología: ni ha ciencia ni método in ontología

L jos, mu lej : de mi mten i ' n está pr pon r aquí una
· iteración de las ~'Íeja - y ere qu felizmenr sup ra&lt;la ·- di u · io□ e.
obre el bjcto de la ci ncia el objeto de la p ic logía, di. cu. iones
d ·arrolladas a partir de los csqu ma a1thu criano. el neta. influencia
po.itivi. ta ) dt.:·tinad . a d calificar a ~oda f rma_ ci ·náfi.ca q_u no . e
ac m clara a sus cán ne. -lo qu ha ido pe r aun- , de calificar a la
psicol 'a e mo práctica d \·alidcz cienólica. I\u pr cup~ción
,mtolé gica tiene ju camcnte el s ntido contrario:
trata d calificar.
I r , e m c. p ro tratar n la ce ·s , n m par c que baya una
mrol gía e pccifica para la ¡ ic lo ·a acial_ ino, má. bi o, un
tratamiento relacional: la p. ic l gía s cial estu&lt;li fi ·n · meno. qu s n
siempr r lacionl' . Pero . ca. e tructura relaci nale. ¡u ~ . e d n ocre el
·i tema p ic 1·gi o y el -~ t ma :ocial, ._e'}
n apreh ns1blcs omo tale.
v no pu de ha lar e de bjero om &lt;le una ma rialidad mngible. Hace
ya muchc tiempo qu h Ycnid xp nicndn e. ca idea d sobre la
cualidad con ciwtiYa de la p i )logia ·ocia!; se trata de l qw.: al L1no.
llama.rían una intcrci ncia, d la r laci ' n mr dos nJY le d
rganiza ión d la realidad con ·truicl . a par · r
l p ic lógi~ c.Idinido a partir d la pro&lt;lucci 'n, manej y 1. rema de r lac1 ne
imb ' ltcas- , 1 &lt; ial -definidc a ·u \' CZ c mo un ce ajunto d ·

.ª

590

relacione~ de intercambio, que opera en vario plan ·: el de :únbolo. , el
d bicne : el de mujere · . ada uno de . t ni,· l de rganizacióo
ti n ' --en Lrl' si y e n 1&gt;- &lt;lcmá ·- relacione diacrónica y inc.rónica y es
en . e' e njunr sobredetcrminad que debemo ubicar la psic I gía
s ciaL To c. n ccsario seguramente, e. tablcccr la aclara ión s b r cada
uoo d e t - ru\"elc de organización &lt;le la realidad como claros v
di ·Lint &gt; · p &gt;t jemplo, en l ni · l biológico de organizaci · n se part de l;
idea el riela' la qu · n n:cibe t Javía uoa definición univer al.mente
aceptada· p r anal gía, la &lt;lcfimc1ón de lo. ni le: 'p. ic J'gic o
'-i.mb · lico' no pued ·n e rabi , rse de manera categórica., aun9ue puedan
aportar e algunas prcos1 ne. que penniten entender u dinámica d
man ·ra más L'lfa
p ·cífi a.
T5. H a mu ha i nna de organizar la r alidad, aún admitiendo
qu u última ratio perman cerá d cono ida

E. ta . is . '&gt;lo pre1cnde . cr una c mribuci · n a la cu ·ti ' n &lt;le la
c n tiruc1un de las ciencia . ,\ún cuand &gt; podamos reconoc r qu • el
problema de la cL1 ificación &lt;le la ciencia · e ·taba ya presente entr lo
gri g &gt;S d ,:ic &gt;s es una cue. ción que ha o upad l ar nción &lt;le.: ca. i
ro&lt;l lo científicos y 6.1' se fr &lt;l • la cien ia de de media&lt;lc del iglo
./ I~ ·· 'n alguna. rrn&lt;licic ne. cultural . com, r r ejem¡ lo \lemania, es
dificil encontrar a alguien c.1ue no haya dicho algo sobre el punco. 1 o
pretendo . abullirm pero sí qui~·icra marcar alguna diferencia: no e: mi
inreré · la cla ificación p r la cla ·ifi aci ' n mi ·ma ni tamp o rrarar d
e tablccer alguna para marcar terri rio. d p &lt;ler o [i ra. Je influ ocia
y sup ·rioriJ.au. D bcmo. re or&lt;lar que · lo . d ·be a una ncce i&lt;lad d
econnmfa del pcnsamitmo ) porciuc intemamo. no confundirno. con lo
difrr ·nt m dos d ab rdar la r ali&lt;lad qu ac ptam la n ·ce idad de
e ral le er alegorías. En la medida en t)U una praxi: parácular, mi
propia praxis [ ar ca o, tenga w1a cierra sp cificidad, el parricular
re orrc 9ue e a mtsma pr, xi · le imp ne a la ·ealidad . erá difer nte d
cualc.1uicr Lra },.1&gt; ri ncia. La cien ia, como ·ubsi ·tt'ma d las e cructura
ialé . se con, cruyc a partir &lt;le I s proc : ·imb ' li · pr &lt;lucido · por
e a mrma praxis. a Ja 9ue a su Yez habcin ntribuid a pr duar. Ka
praxi · por más ficv. qu ca, no pe drá tomarse e mo un indicador de
qu . e con cen lo: má · íntimo · secretos &lt;le la realidad .in tan ólo que
s po. e el niv I de conocimientc uficienres para impulsar e a praxis

�in qu ell pueda ocupar l lugar &lt;le la erdad. Para mí, por &lt;mo lado,
sa mtio o e ·tructura íntima de la realidad quedará probablcmenr
d sconoci&lt;la por iempre, p ro ello no debe quitarnos l , ueño.

T6. Toda percepción e electi a, modelada por un código siempre
precon tituido o asimilado
\qui de. earía rccup rar algo que b p icología d la percepción de
la e cuela ge táltica &lt;lcmo tró con claridad hace ya casi cien a11 . . La
percepción no con ·i t en una : n. ación de retl jo _d . lo real in~ ~uc e
una con trucción cuya materia prima on lo cod1gos pr -a 1milado
com re ultado de la experiencias pcrsooalc. en la que el lenguaje
constituye l elemento generatriz de codo el proceso, complementada
p r otras forma. de ·i.mbolizar la realidad, es decir, por trn· sistemas de
c municación. La experiencia nunca cobra ignificación ha ca que n e
di pone d I e' digo· inclu o la p . ibilidad de tran ·mitir a xperiencia
e tá condici nada por la disponibilidad de se código y de ello depende
que sea re ignificada, tanro objeti,·a e mo subjetivamente. ~.I lenguaje
cupa I pap 1 central en e ce pr c
p rque e el · 1 r m~ de
comunicaci · n rná. poderoso y elaborado que p seemo · u pot neta e
deriva de que, a diferenóa de otros có&lt;lig . , su misma producción Uámc. e di curs o mcn. aje o habla- pu d transformar el código mi mo.
Pero el código primig ni no s rcación p r onal, vien dado
cialmente, con él y a partir de él debcmo trabajar. o e puede
i.n\'enrnr un códi o per nal exclu ivo -so pena de caer n la e)..-pte ión
p 'ic · cica- ni ramp co e puede su tituir e· , c 'digo por mo má.
conómico o repre ·cntatÍY con facilidad, ni iquiera a partir de actos
'yoluntario.' .
De manera que conocer el mundo, en cualquiera de us a ·pect s,
e un acto que pane de una herencia culrural -que pr&lt;wi ne de los
ancepa ado·, c m t da herencia- y donde cualqui~r. e nocimie~to
nue o riend a c rregir en alguna m die.la, el con clllllcnt antenor.
Cualquier c&lt; nocimi nm nuevo, bablan&lt;l en general de una ci. ncia en
particular, es también una c ntradiccióo del conocimient~ ~ncen r; e. to
explica n parte la re istencia a nucv . c n curuenro: ! el
funcionamiento s&lt; cial de I s paradigma kuhniaoos. n e n C1Ill1 ·nto
nuevo no e má er&lt;lac.l r tJU uno anteri r, ·ino una corrección exigida
por la praxi.. Para mí, esto explica por qué ciettas rutinas de
592

cransformación dd mundo real ·e mantienen in rrnn fonnacionc. , ra
ea que hablemos de producir maíz o misiles: s1 la misma praxis
genera incoherencia no . · pre.: ·ent:ará la ncccsidacl Je cambios \ la
mtinizaci · n se mantendrá, habida cucma d que por otro lado, la p1:axi
tiende p r su propia naturaleza a la nninización, dad el cons1guit.:nte
ahorro de energía que rcpre. enta.
'
En d caso de la p. icología so ia~ hemos "aprenclicJ ' a conoc r v
I ercibir por una serie de mo&lt;leln · que ~e hace nece ario r Yisar: los dejo,
r mu~ onoe1do. estJucma. conceprualc'- dt: actitud, moriYación ambio
actimclinal -por cirar algunos- son ~ a Jemasiado .imple &lt;lerrul'-iado
d mcnrales; en una palabra, in ·uficientes para dar cuenta de nuestra
acc1011 sobr la realidaJ ) u tram.formacion v debcm) · revisarlo
criti amente: 110 . irven corno modelo~ de explic¡ciún ni tampoco para
fommlar prediccione . Pero tampocc, debemos: hact: come si no
hubieran ex.üi&lt;lo inn.:ntar e mcnzar desde b nada: ·so e inútil y .in
s nti.cl . En la. re. is 11 y 12 rnln.:ré a e·re punto.
·

1;0

T7. Existen percepcione
"individuo"

que se dan

o e o que llamamos

La te. i. , nt ·rior no debe hacernos: oh·iclar que d progre o en la
ciencia no . e &lt;l termina por la producciún colectiva tJUe lo informa :mo

que sicmr tt: hay cienrificos que por di,·crso mecaru mo, a \·ece,
inconcientc:, a n:ces alear rio. producen la innO\ ación· hablan&lt;lo en
términ . s gestalticfJs, la pn!"flt111z. diferente 4uc inrroduce un nue, o clemcnro
e.le información allí donde ne, lo babia. De rodas maneras, quede ciar&gt;
que m1cntras esta nue,·a percepción no ·e pueda comunicar -mediante
alguna forma de lenguaje- y no ·a ac ptac.la en el corpus teorico
admitido por la comunidad ci ntifica, no po&lt;lr1 conliidcrru-se como un
nueYo conocunienro.

Po.rt11!tJdo o s1íf&gt;11,sln cJ lc1s /t's1.r ó . 1' 7: lt1 J&gt;s1mlogía soá,¡/
i11amrie11tt•111r11k m !rulos los pmNos J' mlt111us

fl

ha des,1n-olt1rlo

Toda sociccfac.1 ha &lt;lc..,arrollado ) de arrolla mtcrprerncinnc e.le las
formas y con&lt;licionamtentos lJlle el entramado tle los 111ter ambins de
imbol &gt;s, bient'S ~ mujeres producen. ,omo ya lo ha &lt;lemo · trado muv
Ücn Jaudc LéYi- ' trau ·s en su-; ill\"C'&gt;tÍgacmncs sobrt' lo muo:, lo qu~

�e to ' inten tan explicar no e lo que pasó .ino lo que tá ocurriendo y
e o es una forma de hacer psicología ocia! no por inconciencc meno.

T8. La p icología ocial debe enunciar la po ibilidad de un mundo
mejor

eficaz.

Corolario / a las tesis 6y 7: el r11ismo psicólogo social está rondicio11ado por el propio
le11g,1qje que 11sa_y la co11stmrció11 de 1tna psicología social ,m[ficdda dehetia lraLar de
romper con este coJ1dicio11a1J1if!1Jfo como "" p ,itm:r paso.
En general ccndem s a rep ~tir a \"C es sin mucho cuidado lo
con cinu otos qu hemo recibido y quedam J. atrapado n la clva d
nue eros propios signos. samos así el lenguaje a la manera de lo loro. :
no nos pertenece pero impaccamos mucho cuando lo u am os. Para
complicar un poc la · cosas, a Yece. orno vario los loro que
inrervenimo y entonce , lo que imaginariamente pu d repre entarse
como un diálogo n es más que una forma d · aburrid carnaval.

Corolario 2 a las tesis 6] 7: debe hacer.re. sin e111bargo 1112a ruptura con la psicología
social rle los pueblosy mltt1ras
La interpretación que lo mitos dan a la experiencia humMa es

válida p rque e eficaz pero n por cr no contradi r~ria. Parn co_n struir
una p ic l gía . ocia! que pueda a umirsc en un nivel progr .1vo e.le
cientificidad deb mo negar esa. e plicacione primigenias.

Corolario 3 a lt1s tesi.r 6_y 7: mw psicología social q11(' se as11ma como rient[lica rlehe
,f!irmar esasfom1us pn"r11igenias dr explicación
Lo. mito recogen una i nna sp cial &lt;l sabiduría que aborda las
\-iejas cue' riones que en . u momento I aor propuso para la filo· ~a y
que r ·tan aún in xplicada : ¿qué e l hombr ? ¿A qué podem _asp~-ar
o sea, a , n&lt;l vam s y com podemos lograd ? Desde su pr p10 nl\'cl
de análi i , la p icología social está obligada a dar una respuesta a e tos
interrogante y para ello dcb crno. recup rar t d) e e sediment del
conocirniento que on h mito ~, cu 'ª e ·tructura profunda, uoa \·cz
dcv la&lt;la no. mue rra ya una compleja c nstru i · n.

594

. . cguramc~1ce . er~ ésta una de las te is más controvertida pero, i
adm1tuno · las res1~ antenor' , é rn e · ca i un corolario. i ia ciencia tiene
com objetivo la rransformación del mundo, la psicología social
comparte con el rest de las ci ocias ·ociale la n ce idad de contribuir a
una sociedad ~· a un er humano m jore ·. Hay &lt;lema iad s riesg s y en
est pumo, mas gue n muchos otr s, cstamo caminando obre el filo
de la navaja. El puma de partida es que la transf rmación debe tener
objeciv s: no puede hacer a tonta y a locas -ino ubicada en el
ntram~&lt;l ~e s~ntido de la acció n humana. ~ Lo . upone con truir, al
rn~no~ unagmanameme, un m del que lograr. U no d los riesgo. es
en talizar_o reifi ar ese modelo y é ·re es w1 error que la acción política
ha cornead mucha veces carcndo en la alienaci , n. La diferencia entre
tm polític_o y un psicólogo ocial con ·i te en que éste úicim i10 puede
nunca reificar e ·o mundos imaginari s construidos. P r
en otro
sentido el psicólogo social d be acruar políticamente: toda
transfi rmaci , n e una reorganización del equilibrio y tiende a modificar
L1s relacione sociale de los inr r es n juego que son iempr el
re ultado de la. relaciones de poder y por . u propia naturaleza mdas la
relacio ne de poder corrcsp ndcn al ámbito de la política. E te difícil
send_c r n siempre ha podido , er tr:111 ·ilado 'in herida. y en algunas
ocas1on · no~ hem s perdido en la selva de la política; para pruebas, m
remito a la mi ma imag n gue en nue tras propia. facultades , e cuelas
de p ·icología ucle atribuirse a los psicólog ·ociales.
Junto al juego &lt;le reificar existe un a ociad r no menor: L'l idea
de uo mundo m jor en cualquiera de lo entido , pu de a ·ociarse a la
necesidad &lt;le una tarea de apostolado y entonces a n es un proces
regulado confonn a la cientificidad ioo un comportam.iento ético lo
qu e tá en juego. E te es el riesgo derivado de algunos aspectos va
an~izados en la resi y c¡ue mantiene at1n , ario asp eros por resolv~r:
:corno pu de lo no concientizado a ceder a la conciencia en el ca o de lo
social? ¿Cómo e relaciona lo concientizado con In no concientizado en
el proc so . ocia}? ¿ e gu, manera d p icólo o s cial i e que accede al
privil gio &lt;le hacer concienr e. e proc so social puede actu, r s bre la
e tructu.ra social para producir esos efectos i□ asumirse com
"salvador" r Esto 1nrcrroganre h.1plican la re o lución de cuesti ne
595

�éticas pero también, .importantes a pecro d tipo metodol 'gico. o e
puede menos que aceptar el reto d ª"wnir el compromiso político pero
al mismo tiemp n garlo en la propia praxis.

T9. La psicología ocial e una interciencia de dos ciencias que
son previa po teriores: la psicología la sociología
Jomo va lo in inué en la tesi ·

4, no hay para la p ·icol gia ocial

un objeto cdmo lo podría reclamar un pensamiento . operacio1:al
c ncr to: . ólo cenemos una e. tructura relaci nal de 1ntercamb10.

debemo atribuir a1 progr . o, especialmente sobre ·te último cuando
parece que hemos coofuoclido progreso con desarrollo y · stc a u vez
con un mero acumular?
Tanto la ociologfa com la p icología ban progr sado
cno memcme en el siglo pasado y eso añade una dificultad má a la
preten ión de hacer psicología social (l¡ui iera hacer aqui una aclaración
antes d gue e produzcan lo · no .iempr evitable malencenclidos:
c~1an~ digo o iología d be entender e mejor 'ci ncias sociales). enda.
c1 nrui.. han progresado sobr la prcten ión de trnn formació n v su
aceptación o rechazo han e rrido paralelas a sta pretensión: todaYía, hov
el discur de no cientificidad para las ci ncias ocia le · debe er tomad ,
a mi juici? como el efecto ideológico de la negación a las
~an, fonnac10ne propue. ra . egación que como codas ellas, es
1nconc1entc y por e. o mi. mo má difícil de controlar.

parece aguf un incorw niente adicional: ¿d bem . par~ de
con trucciones ya hecha , formulada por una psic logia y una s e1ologfa
previas o debemo · refonnular ambas para una p. ic logía ocia.l ~1 cha a
nuestro propio gusto y necesidades? le parece que desde aqu1 ~u de
partir un camino errado, que guizá tengan ·u origen en expr:s1 nes
ambivalentes como la qu en . u momento
ewcomb u o para
caracterizar la p ·icología acial. alocada a mitad d camino n~e lo que
e una p icologia a seca y una con trucción autónoma que enge como
h cha a m elida no pueJe pen ar( ) como un entramado dond lo
. ocia] queda implícito y, por lo tanto, excluido.
_
.
Esro e. lo que para mí, hace djfícil construir p 1cologfa crnl:
debemo. lanzarnos a realizar una sincr nía d dos procc ) con idcrados
inicialmente c m diacrónico. o, más implemente, a h.ac r una
sincronía de diacr nías.
co , por ' U propia naturaleza altamente
ins uro· por ello también, generador d angu tia. ·nt nce , haciendo
p ·icol gía ocial de los psicólogo , ocialc , e po. ible eorend ·r el por
qué de 1 · comp rtamicnto de reificación qu menci nábamo . .
E a ciencia· previa on consuuccio □c a las que se aplica tod
lo va dicho: son recorte arbiLrario,, modelado por un lenguaje qu a u
Ye~ es previo a u con ti.tu ión como conocimiento ,· que dan cuenta
incrónicamcntc de una ·struccura en c,·olución. 1\ ~uí a umo que oda la
materia está en evolución -desd la ,ran -.xplosión hasta ahora- pcr
que, en el ca. o d las ciencias ·ociale., esta cYolución se pre enta, al
menw imaginariamcnce, como de ritmo má rápido. Pero ello m
presenta otro interrogante sobre d que h venido reflexionando d . de
hace ya mucho ti mp y para el cual no he ene ntradc aún una respuesta
d finítiva: ¿qué qu r mo: &lt;lecir, realmente, C&lt; n volución _pr?gi· so
humano? ¿ uál es el cocido de la e olución humana 1 gué s1gruficado

Pat.tamo de una afirmación: el individuo como tal e una ficción
Yla. e rriente. de peo amic:.:nto que han afianzado al indi iduo parten dt:
postulaci ues más meno ideológica que alimentan del y alimentan
al narci ·i mo. ~in embargo, en ot.r njvel, d bemo afumar ~] indi idu
en cuanto poseedor de una e tructura incoocienr que, c n tituida a
partir de l , matcriale gu la soci dad le proporciona es única n la
estructuración de us contenido . . , to quier decir que nos negamo a
ad1mt1r toda aquellas psicologías que ot rgao aucooomía al iodi,iduo va
sea_ por_ u racionalidad o p r cualqui r otro factor. o negamos ·1a
racionalidad como e n. ciruyent fundamental del p ·oceso p íguic , pero
tampo o la erigim com d elemento d minante. i esto es admitido ,
tamp co oclemm pensar en acepcar com regla del func ionamiento del
pen. amiento la bú. queda de quilibrios
de onsonancia . , I
pen amiento, que dcb ,er tomado en e. te come:: to como op uesto al
conocimient , trabaja con operacíooe, formalc o concretas como
re ultado d la experiencia de un individuo en particular allí donde el
cont xto ·ocia] s' lo pennire, siendo la re. ultante fu,al la equilibración d
e as experi ncia , las relacione afecri,,as que la e nforman y el medio.

596

597

T10. La p icología que toda psicología ocial debe afirmar es la
que con idera al er humano como una compleja estructura donde
la detenninacione inconciente son hegemónica
donde lo
imbólico e el orden con titu ente

�La conciencia funcionará monee. c n nanccmi:nre o no segun
las posibilidad '. gue la rcaliJad pr porciona. :.sa realidad, yue suele
pre: ·ntar a v 'Ct: abruptamcmc, p r tambi~n ·igil ·am nte n) no.
pccm.itc, en oca ·i ncs, encontrar la · e n r&lt;lancia ra ionalcs (y (JlU.Zá
d I ería agregar e que la ciencia ha 1&lt;l ha ·ta ahora el mcj r in. trumcnt
para encontrar ·sa · con orclancia mmquc 1odada no las encucncr ).
Lo incon:citnte, para u ·ar una metáfora topológica muy
socorrida, s l lugar desde donde s pien ·a per n e d lugar donde e
y fa on i ·ncia dt e&lt;:u · &lt;l . cemramiemo pr v &gt;CÓ 'n d cr humano
un g lpe tan brutal al na.rci.i:mo qu · e da\'Ía no se ha podid a:imilar &lt;l
manera integral; preferirno mantener la iltrión imaginaria de . er duenos
d nu . tr propio d . tin anre yu aceprnr gue lo mfü; indigent que
poclem &gt;• hac r · :ól colab rar n 'l.
l os complejc s procc. o. incc nsci nte: se e trucruran orno un
código productor de su.; propia. r gla: para la constitución &lt;le los
' m n aj . · y en el que los proce ·os d la ló ica operacional fi rrnan
paitc de él p ·n no on l s único· que actúan d act ele pr ducir 1 .
mcn ajes. Esta srruccura ~ orden simbólico- organiza la ·trucrura de
la perccp i&lt;' n &lt;le lo rea.l a parcir de lo. date . pcrc pmal · y s a . u vez
esu1.1cmradora le la misma p rccpción. E por e to que en algtma
ocact n . pud &gt; haber di h 'el incon. cient . e -rructura como un
len uaj " aurn.1u d bn emend rse lenguaje d manera má. amrlia e mo
un. is tema de comwucación.

.t:

Ttl. La ociología que la p icología ocial debe afirmar e la que
part
d
interpretar a Ja
ociedad
complejamente e tru turado de intercambio
mat riaJ d la vida h g moniza 1proc

mo un
onjunto
donde la pr du ción

1 al como ad lanté en la te. · 4 la .·oci dad no de:: be cm nder.
má · yuc omo un i ·rema Je rclacion s. P ro e a rcl, 1011 • n e
e tructuran en e rma: mrnar ri les vaga ' e indefinidas ino a partir &lt;l la
concretas forma mar riale. de vi&lt;la que un con1unro d ·rcrnunado &lt;le
·en:, humanos desarr Ua cgún la · condictonc &lt;le u entorno Y" &lt;le su
pr pi.a v lución culturaJ. l) ·be yu ·dar claro que, rn.:. p ndi •mcmcm
a la ~ 11na concr ·tas que a ·umt: esa producci &gt;n mal ríaJ , tá
significada . imholicamcnte. Lo que se d "n&lt; min, &lt;l arrollo r ·cni o ha
terminado por pr &lt;lucir una e mpl ·jidad mi en escas rdacioncs c¡uc el

mism o ·den . i.mbólico rdk·j,t y yue e t: prcsan a tta ·é &lt;lt: todo lo c.¡uc
llamamos cultura, apropia i6n ) negación de la naturaleza. ( . ca gue Ja
cultura · el moJo lk l.a 1ransfnnnación d le rcaJ en un .-enri&lt;lo má:
ampJio que d d · la cit ncia e inclu ·e a sc:i última.
P &gt;r lo ~nccrior. yucrríamo. L"&gt;itar a la p-;1c ,logía social que
C"lamo~ propnmen_d &gt; caer ·n do. erua irme ·: la &lt;le t¡u11:ne, acept, n e.·ra
pre encia de lo oaal ¡ ero l &gt; hacen en forma reificada. donde lo o ial es
un fanta ma c.1ue e. tá allí preseme pero mm a e ·pecific, do en . us
cxpn.·s1 n&lt;.'. dr.:l rmmantc: .• e explica a L. por ejempl , el cambio de
ac111ude-; como d rc:ulrado c..le fü •r,,:a, ·ociale · 9uc nunca . on aclaradas r
además nw1ca :e toman en cuenta n cuanto producida. •sa fu •rza:
o ialcs- como re:ulra&lt;lo J · la prnducci · n material sino c..le anta ma . .
l a otra tenta ióo es la qut: ha a:um1do una corrientl' mu,
c. pt:cífica de la psicología t¡ue, haciend &gt; dd ambiente el m dclado·r
fum1amcnta] &lt;lt' lo que en l'Sl' comc,·to e llama conduela, no nos han
di h nunca nada acerca de t· ·e ambicmc, cuák · son la fuerza: 9 ue 1
C( m~oncn, cóm &gt; se l' tmcturan ni cual es '-U d1nin11ca ni na&lt;la 9uc nos
pcnru~&lt; enrenJcr dl· (jUé manern e ·e: ambic:ntt puede producir ta.
Yanac10ncs conducrnal · .
)uiero rendir at¡ui m1 h &gt;menaje a un Yicjo mal'. tro &lt;ll' la
psi· logia social LJlllCn hacL" ya más de cu, uenra año sci1ak acerca de la
culnua -que no c. nnJa más lJUC la organizac1011 t]Ue a. urnc la
produc i&lt;'m gl ,bal dl' la ,·ida- cm la grnn modcla&lt;lnra de lo ps1c &gt;socta.l:
( tto Klincbc.:rg. i muchos p ic/ logo · sociales hubi ran i-cguido su
camino. ere 9u , hora e&lt;:rnríamo má. lejo del punto inicial. •
n Je arroll Je una concepción &lt;ll' lo ocial e · la ba-.c para
comprenJ 'r el proc :o &lt;le s ct,tlizacu·m, tJUC tanto ha arraí&lt;lo atrae ; 1)s
psi ólog&lt; s socialrs. Pero otra , z, dcbcmo. rec{ rdar yuc e e proceso no
s~ Ja en un mundo Je fantasmas (, unt¡lK los ·anca ·ma: habiten en él)
1110 guc asume forma
oncrctas que ,;;on repte&lt;: ·ncad, s( In de m. nera
.imbóli a.

T12. Lo

e m o tem 'ti
hi t ricam nt, d t rmi nado

de la pi

loo-í

o ial

tán

¿ )uJ e· un campo e ·máti ·o? Para mí, un conjunro lógicamente
or&lt;ll'na&lt;lo de problema . En este punto. r·o t¡ue no hemo: a, anza&lt;lo
mucho, pero crunpoco t&lt;.:ncmo · por 1ué inn &gt;\ ar los problemas a los ·1u
599

�no , cnfrcntamo y que d b mo re ·olver on l mismo que e táo en
origen de la p icología ocial: ¿cóm , por qué y cu~e . de los ra go~
culruralcs ·on asimilado
inc matizados por lo m&lt;ln,duo y en que
condici ne , sea, cóm e e rructura el pr ces de ·ocialización? ¿ ué
es lo que lleva a w1 'individuo a acruar má o meno,
comprometiJamente en una íruacion social
grupal? ¿~ói:11? -~
conscruyen la prenocion s p rcepruale que hacen q~- el 10&lt;li~1du
cvalú una d terminada iruaci ' n en un modo e pecífi.co Y acru en
cons cucncia? ,;Qué tip de int raccione grupales . ociale Uc\'an al
'mdiYiduo a co~struir su visi ' n del mundo, a modificar é m y en ambos
ca •os a comportar
c mo l hace? ¿ ómo pued n ajustar
lo
comportamiento · a la. siruacionc ·aciales .especificad~ por la cultura Y
qué uc de cuando ·to no ocurre. ual~~er ~e-ctor ma_ ~en · ~tent~
Ycrá aquí lo · mi. mos Yicjo t ma ·: ·oci.alizaaon, m~avac1on ac~tud Y
cambio de actitud, dinámica grupal, percepci ' n •ocial, personalidad Y
cultura c nformidad o conformi. mo ocia\.
na lista de temas n dice nada por í misma: &lt;le l gue e trata
e. de cambiar de enfoque
con iguientemente, redefinir lo probl roa·.

Corolario / a la tf'sis 12: 110 se /rata, en n;11chos casos de ron.rlmir ca111pos /emtilicos
,1bsoh,1amc11/e fllf{'l'OS II originales; de !llanera tJJtÍS si111ple, en 1J1uchas ocm-iones el
/lrohleiJ/fl debe ser redimensiotlfldo o rmbitado en s11s nin/es de análisis _y SJIS
rt1t~~orias leó,icas cxplicati11cl.f
~reo que podré ilustrar me1or . te corolari rrabajand con
alguno
j mplo. . T memo. el texto de
~ge . [os ovi.ci , obre
p, ic ilogía ocial. La elecci 'a, por upu • t , e- arbttr~a )' no . e pretende
ªL!ui que sea el paradigma actual d la p icología . cial, pero -~ trata d
un libro que prec nd reunir la tra&lt;lici ne eur pea ~ esta&lt;l t~lden e &lt;le
b r"-icnlogía ·ocia!, , una compilacj ' n guc ha sido publicada bace
•d ,lti\ runente p co ticmp y, en e cnrido puede cr mado com un
rc, Lu representativo de la carea de los psicólop;o aciales. Los grande.
Lema · l s aparrados del libr ), on similar s a mucho'. ?eros texto · de
p ·1cología social: influencia y cambio de actitudes· mdiv1dt_1os y gru~c ·;
p&lt;:nsami nto ,,ida o ial; p icología . ~ial y p:oblemas s c1alc . ¿ u s
ln guc funci na n funciona en est di cur ~
.
Hay mucha co as que funci nan: el rescate de la lit ran~ra d
ficción com una modalidad d • },,rptesión d la p 'Ícología ·ocial; la
600

r d finición propuesta por Mo covici para la psicología
cial (gue
1 .iblemente dcbe1ia er e mpletada con su negación: define la
p icología ociaJ com la ciencia del conili to ntre el individuo v u
so_cicdad ~ , deberíamos agregarle " de la cooperación").' la
re1ntcrpretac10n de lo fenómeno de represcnraci 'n ocial a la luz de la
modernas teoría língiií cica y d la comunicad ' n y • egurament ,
mucha. otra c as má ·.
¿Qué e lo que por lo men para mí, n funciona? La falta d
integración de concepto y teoría, , la recurrencia a c nceptos d spojado
d · u conrexto la -al meno · aparente- impo ibilidad de construir sobre
ba es teórica más firm s y no contradictoria . Y' a e por ejemplo las
relaciones gue J. i\1. Levine y L\J. . Pavdchak
tablecen emr
conformidad y obediencia donde di tinguen ambas p r lo que
p ddamo denominar r laciones h rizonrale
relacion , venicalc
pe.to al analizar la be&lt;liencia no tienen en cuenta la int rnalización &lt;le lo~
mandatos -algo c¡u ya c. taba pr . enle en la sociol gía de Max · b rni tampoco l . proce ·os de identificación -concien e o inconci ntesque determinan la categoría
ciológi a de autoridad legítima. El
esqu ma e nconc un e qu ma obs rvacional externo, empirici ta c.1ue
no puc&lt;l dar cuenra cabal del pr ce o: al aceptar como figura de
autoridad lo gue ello llaman así r no clifer nciar las p sible ituaci ne
r al , n podcmo predecir cuándo se producirá un comportamiento
d terminado; en una oci dad con familias o i remas de par nte co
patriarcales el padre s presentará como autoridad cualguiera s a su rol
prof; ·ional pero n la sociedad industrial del capitali mo la auro1idad
profe ·ional e tá dada por la ne e ·idad cial sentida de la pr fe ión en
cu stióo (por eso cuando w1 médic dice co a un poco tonta ·obre los
roce s s ciale, , suel cr má scuchado y respetad qu un científico
o ial). e con ruyc a í una psicol gía · cial que quizá tenga ,-alidez en
un ci rto ámbito (las vulgannen e denominadas cla es media de paí e
capiralisra c n cictto grad &lt;le de arrollo) pero que ' C pretende de
validez uni,·crsal. i tenemos en cuenta gue aproxima&lt;lamenre l 80 por
cíemo de la p blación mundial no penen c · a la mencionada catcg ría
·ocia), tent.:mos que cuatro quintas parces de la p blación mundial deben
aceptar c mo explicación dlida de su comp rrnmi ·nto un di. cur o
con truido a partir de la exp riencia de la quinta parte re tante.
En rro caso, podemos tomar el t xto del mismo
rgc
lo cm·ici, quien jume con
cnevicvc Paichclcr escriben ·obre
601

�11(

)1

CI

CI
C'.

e
e

e

"conformidad imufada y conYcr i ' n' . D antemano, aclaro c¡u m
paree un tcxro má profundo y má trabajado que el ant ri r- in
embargo, p d m . an tar alguna d ficicncias similare : nand e habla
d confonnidad simulada, . e la d fine e mo un a eptaci · n públi a de
cí reo tipo de comp rtamiem
in adh rirs a ll s en el ámbito
privad . nalizcmos un poco má
· nd se produce fa difer 'ocia
público/p frad ? ¿ uánd
n qué circun tancias, una per na pucd
comporrn.rsC' así? ¿ · m pu de id oti ficar
reconocerse é to? ¿Qué
tipo de mecan.· mo e ? ·Cuándo el indindu hace e ·t conci or menrt ,
cuándo no r qu ; fa~t r · d ·terminan la difer ncia? D ema iad '.
int n:ogam . irr . udt
qwza pero no puedo en cnd r la f01ma d
hacer p ·ic I gía s&lt; cial de trn man a.
T13. La ac ión humana que la p i ología social e pli a
praxis:
la refle, "ón que lo individuo formulan a partir de u ag ncia la
accione que lo individuo r alizao a partir de la definición -a
ece imaginaria- de la realidad; d lo que ello on ideran que e
la realidad
o d b mo olvidar te punto: uao&lt;lo u1ten gamo. a una
pcr ona ra ca qu utilicem · la récni a J e ntrcvi ·ta o un cue:tiornui ,
.e trata ·iempre de una d finición qu · e.a per ona torga a .u ac ión r
d una definición Je la acción rrú ma qu es d esultado d la pr pia
evaluaci · n qul: la p r. ona hace. •sto e l que nos d b hacer
cuidado . a la hora d inc rpr tar o que llamamo 'dar ' y que n e.
más qu ~ una con. trncci · n cx1 rim atal, cualqui ra ca la co a qu
bt ngamos ) la técnicti qu utilic m s para ello. Pen , ademá dcb mas
int rpr rar a la mi ma psicología . cial como una praxi. y al p ·ic · l g
social e Jm una per ·ona qu e comporta de manera simil a otr s
. en:. human
'n la· mi ma conclici n · de allí la. no mes
po íbilidade &lt;l .. gos alca1orio. o . i ·ternáric
n la pr &lt;lucción Je la
p 1colo ·a acial. E to n · lleva a c mduir que toda r fl xión de lo_
in&lt;lividu . obr u praxis e. un imen o de construcción &lt;l un .istcma
de inccq r ta ic'&gt;n o código c.¡uc . e desarrolla frccuentcm nr Je manera
inconsciente para d in&lt;liY1du y que da ignifirndo a la acció n· el
psicólogo
iaJ debe analinr y a . u vez reinte.rprera e. o· is tema para
ubicarlo. n d contexto de la psicología se cial, qu a ·u ycz d b • _ r
con tancemcntc n •gado y reconstruid &gt;. na d la. mclicione · del
602

ele arroll ele toda ciencia c. que parn a, anzar debe negar los logros
ann.:rior s; a dif, rcn i &lt;lL· la pr duc i · n ~mí. rica que pm:&lt;l · . cguir
prop rci nan&lt;lo (e in ·lu. i,ye acr'C'OL'li el) ¡ lacr e t~tico a a,·é: del
ncmp la producción c1cnúfica se ba. a en lo: l&lt; gro antcri re pero
debe negarlos para p dcr progresar.
:ada in&lt;liv1Juc que a túa ·n :ocicdatl l hace a u ,•e;,; sigui n&lt;lo
esa ficción que c: su dcseo ~ qu · . e con ·tn1y a partLr d · u: e p ·nencia.
en · cic&lt;lad, a ,·cces fantasm, g '1ncamcm · o en rr ·sponr.lencia con un
arel n sunbóli o, p ro :1 , 1:c ·. cnm
onsin,cción dL: p )lada de
·ignificaJo s 1,tL , um.¡uc para su pcrccpuém c;;ubj ri,·a r a t nerl . El
problema de 'Stas C rmas, que suelen con ·1 ur en pensar c.l nde no c;;e e.
o cambi~n d nde no e pu de e rar y que c rre-:pondcn a la afü:nación, es
L]lll' no se con. rru~en porqu' sí ni por, olunrnJ &lt;ld in&lt;liY1tluo, -;ino que
on el re ·ultad de un pr ces &gt; en ierca medida ii1,· &gt;lunrarn . E rarea
del p. i ólogo ·orn1I anali✓. ar e ·a agencia human;1 y ·u. e nstrucc1 ncs,
que a v e s corrcsponcJco a pro ·so: d · racionalización ) , por lo tanto,
no siempre presentar,1n una corresponden ia on h s csrru lurns del
i ·tema d I código. 'ada grupo o cada mdivi&lt;luo pucdc inremar
uni, crsalizar su ·anta ma , t.¡uizá debería r un trabaje Jel p. icól go
soCI, 1 d cnm,1. Tarar la 1c.lenri&lt;lad a&lt;l ·cua&lt;la. El psicólogo. ow1l tendrá así
una finalidad &lt;liferl'nte a la &lt;ld misiunno o Jd '·saka&lt;l r &lt;l • alma.": no
, e ocupa d proporcionar los código: a&lt;lc uadc s a lo. agcmcs
·1;1l
:ino d tratar de ii11pul. arios a tomar c ncicncia Je u. pr pi s oJjgos.
( ui;,á mienLras no podamo · &lt; nerno de acuerdo sobre estos
punms, la consrru cion &lt;l una ps1colugfa soóal n ¡ pasará Je .cr un,
fama ía.

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604

L

uevo León, y
en esp cial a fontcrr 'Y, ha ido la industria, ese complejo pr ce o
tecnol, gico económico, social y cultural producto y productor de la
civilización m derna. La oci dad regj montana acruaJ tiene muchos
testimonios de la herencia ultural qu ha con. trui&lt;lo a partir de las
fábrica indusrrial : c lonia~, e cuela:, iglesia. , centro recreativo
&lt;l •p rtivc .
Los hombres que han fundado y e.le arrollado fábricas
in&lt;luscr:ial s: mpre ari &gt; , empleados r obr ros --como productor y
c n w11idores- han sido protag ni. ta· n la con trucción de la ciudadfábrica: -1 nt rrey- al mismo tiempo han contribuid a la &lt;l finicióo d
símb lo. y val re· con, truido bajo la influencia &lt;le la cultura indu trial
con los c.¡uc e han id orificado muchas gcneracion s de regiomontan &gt;S.
La significación his &lt;rica de la· [ábrica · y la indu trialización de
.Monterrey y municipios al daó.o han inspirado a destacado·
intel ctuales qui nes se han asomado a la realidad nu voleonesa para
explicar eJ milagr industrial regio . .ilion. o Reyes definió la ciudad regia
con la fórmula de ' h n · ta fábrica d virtudes públicas' . Raúl Rangel
Fría hizo aportaci nes t, 'rica para conccpcualizar el ignifica&lt;l de L'l
Durante mucho tiempo d ·imb lo que ha distinguido a

ueva York:

cadcmic

605

1

�culrura fabril e industrial. alvador ovo y emesio García aran¡o
elaboraron una explicación literaria de la historia de la ~erveceria
uauhrémoc.
En el e criro que igue nos propon mo informar de las xpre ione ·
con las que la ociedad regiom ntana ha con truido I valores de la
cultura industnal.
1. La cultura industrial regiomontana en Alfen o Reyes
Rangel Fría

Raúl

La cultura indu ui.al r giomontana ha sido motiYo de la reflexión
de los intelectual s más destacados entre llos Alfon o Reyes uno de los
valore. má: representarivw de la literarura hispanoamericana c¡ui n en
su va ca obra literaria le ha dedicado palabra logio a al e píriru
emprendedor regio, en rendido como esfuerzo por venc r obs áculos y
fo rjador d proyecto basado. en el trabajo. Es cél bre su definición de
l _ regiom ntanos como "héroes en mangas de camisa' .
En l e crito titufad :
ueYo León" contenid en I t mo
XXII de 6s obras completas 1 de. taca qu l ucvo León no haya sid un
lugar favorecido por la naruraleza para cr un lugar próspero. Por lo cual
el hombre ha ten.id que cr arl t do. E:t raz oamicmo ha sido
repetido por Reyes en otros trabajos lo cual ·e fun&lt;la en la idea de
subrayar 6. cultura indu trial comparándola con otra regiones del paí en
la c~alc abundan lo bienes prodigad s por la naturaleza. E n lo.
'Regiomomanos' ·\ Reyes die :
En otras wna. la narurakza fue má Ja&lt;livosa. .\1lá (en Nuevo León)
hubo yu arr, ncárscio cmlo, ) csra pugna fclv., esta creac16n sobre la
naJa. e una de la. demostraciones ma patenr . Je la cultura r &lt;le l:1~
pnsibilidacks del csp.iatu. PoR]UC el espíritu es, sobre todo, re tifi ación y
superación, modclacibn que aa.nsfigura el dato bruto &lt;le las realidades
extmore . En nuestra historia onrinúa -\1~ n o Rcye. - Nuevo León s
&lt;lt smca con relieve unico ... , llá
uevo León) no habí. tronco pnrn el
injerto; no ene na·aron los fundad )l"CS un cimicnro de c1vilv.ación
estable s br · el cual plantar ·u nuevo edificio; no concarnn con lo:
brazos del indio para levantar su arquir e ura como contcció en l.
meseta ccmraL Todo fue pugnacidad y ceño duelo Jel hombn: contra el
medio. Un rio casi :,;eco, ma~ 9uc rí camim, &lt;k pc&lt;lru ·cos, se hmcha de
promo) produce me. pecados de. borde . ...

1/\!fon o Reyes. Obr,1.r f//111plelu.r. F.C. E., lé. ico, 1958.Tomo . ·~1l pp. '.! 1 ~ 2J/,uJ. &lt; bras completas. Tomo \ ' 111. pp. 116- 118.

616

_ . i bien e· cierto ¡ue desde un princ1p10 del roblamít'.nto dd
tt:mtono 'e produjo una guerra vin ernre indígenas huachichiles e
hi panos, por ncra parre L1 coloni.zación del \ 'alle Je ~xtremadura, fu
p :·ible gracias al concurso de los indígena, pacificado: 9ut' los españole ~aiero~ de otros lugare del pai. (tlaxcaltccas y oromís), p r otra parte la
m&lt;lu tna en f ue,·o León ·e realizó gracias a la existencia de fuentes de
~aterias primas, como los mineraJcs y la abundancia &lt;le agua, 'ntre otros.
ll1 embargo, la n:flexión apunt1 a Jcscacar la acción rran · formadora del
trabajo fabril. 'l valor Jd discur:.,) alfonsino tiene como fin destacar las
virtudes de los regiomontanos ·n d campo de la producción indu criat
que le da una dimensión n:monal. Com 1ueda dl' manifiesto , 11 el
igrnentc ragmento:
Ho} L1 capual ck N"uevo Lcon e~ la capual mdusrnal Je l:i Rcpúhlrca. Sus
rmJuc10~ ~e derram;ln por d prus. fomenmndo la □(¡ueza local \'
ayudanJ I a la gradual em.ancipacion económica Je la nación, 1 adema¡
lo~an pasar hi$ frnnrcras) competir sin JesJodoru en tierras c¡rraña . •

~n L~,s 1rRio1J1t111!tmos' .\ lfonso Reyes hace re fer ncia explícita ' a
las creaciones fabriles'' yuc hacen famoso al Estado de ueyo León.
~ompara la producción matc.:rial guc di ringue a los r giomontano. , lo

que o cur ·ci~ la producción litt!rarin, no porque haya faltado, . ino
porgue "el rrnlagr Je la creación económica ha :ido... ran ponenro.o
que, de pronro ofusc )' relega en la pcmunbra b obra solitaria ,
paciente de los cscriwre~ ... '
·
\!fon. o R'yc.:s rcbaudza ht capital del r~. tado de Nucrn Lc6n con
·1 tirulo de: H mesta fábtica de ,·irtudc" pt'1blica""-~ Dil uja el perfil Je
los regi.omomano.·:
l·.l fC:!-,rJOmonc,u10. ruando 1111 e~ homhrt dt· saber, es hombre: Je
sabiJuna . . "in :'ISl)mo de burl~1 pu Una .1firmar~c 9uc e:, u □ h,.;we en
mang:1s de cami1;n_ un paladín en blu~a dt obreni, un filowfo sin Mbcrlo.

.
Dos fiíbricas llamaron la atención de Reyes, que fo1.iaron la
identidad cultural indusmal Jt' J\Iomency: La Fumlidorn v la Ce.rveccda":
¡Pinura y resistencia como en d ;1ccro famoso de nuec;tras fundiciones!
¡J ,ewdaJ y frescura orno la bebida cfrtYc.:sccntc de nucstrn. cc1Tccerías
faino as."

Wiid.
➔obra~ complt&gt;Ll

rumo X ¡,p. 51 51.

607

�.\lf, n o Reyes rnbrica su, reflexione obre la cultura fabril e
indu trial de lo rcgiomontano con u poema ''Rnmance de Monterrey'', n
el cual ocupa un lugar d tacado la fábrica y la indu tria, en las ideas de
''fábrica de la frontera" p r lo. pito d tus fragua y de tu industria n
l s silbos'.
tro iotckcrual que ha contribuido a la construcción conceptual
de la culrura industrial y fabril es Raúl Rang 1 Fría . u rel:lexion lo
ubican como cürecto continuador &lt;ld pen amiento de ,ilion o Reye ,
bre la identidad d la cultura basada o la, .·periencias de la industria
y la fábricas regiomontanas. u análisis se dirige má. al campo de la
anaopología cultural y filo ófica.
En Teore111a de 11te11{) Leó,/' Rangcl Fría hace un desarrollo
teórico obre la cultura industrial y fabril de ueyo L ón. omenzando
desd las caraccerí ricas d 1 poblamiento regional desde la eta¡ a colonial.
tra de la. hipót i. fecundas rubricada por el ma rro Rangel ría, e la
importancia d 1 factor rrúgratorio para la implantaci · n fabril en la región,
dice:
fue la gente yu ' e!-tuvo al frcml· de negocios en Monterrey a fine~ del
·iglu XIX fanúlias espai1ola~, fran c ·as, alemanas e Ltahanas (1ue han ido
funcliénd )Se en filiacionc. qm.: · n boy enccramenre mexicanas.

Lo migrant s urnpens del iglo XIX umaJos a lo, que
poblaron I ucvo Reyno de L ón: e pañole , criollo y me ·tiz asL
c m a lo indígena, pacificados traído de Tlaxcala, pr dujeron en
conjunto una fórmul mental, e ·piriruaJ gue hizo po ible-desdc el punt
de,~ rn humano-la industrialización del Regio Monte.
na conu-ibucióo imp rtant' gu hac el. maestro Rang I hías e ·
la conceptualización de la cultura industrial:

reflexión filosófica, el mae tro
mencionados, para concluir que:

t1empc una resulram hi. n· rica, c m

FonJo Etliwrial "1ut·rn Lrnn. \[cmterrel,
1

608

.L. 197 l.

factores

i se hubieran ligad cmr sí.

l
de Monterrey:

La_ u_b1cación dt.: 1&gt; centro manufacrurcros n Jrtcamcricanm:-dicc-más
prox1ma al htoraJ del . \tlántico } en conexi&lt;Jn con cJ comercio mundial
por este océano, cnconcr · su plano de deslizamicnro hacia J\f '.:tico por
una vía ferrocarrilera.

gucd~ foorerr y nlazacl c n Tampico
fatamoro ,
Torre t~ ): _la cap1r.~ ~e la R pública por medí del ferrocarril, qurdó en
una pos1c1on e a~r~~ca entr ~ ·tado nido y Iéxico. in embargo el
nada vale la po 1aon g ográtJca si no se cuenta con hombre cuva
energía y vi ión com'Ícrtan en hechos que gen r n riqueza y bien . ;ar
para . l ~~eblo e 1 que interpreta RangeJ Fria del proce ·o de
combmaeton d hombre , medio geográfico e im~ersión de recurs s en la
pr ducción de bienes.
_
_¿Qué fa~rores fuer rn deci +vo, para la configuración urbana el 1a
c1udadr Jn, talac1onc in&lt;lu 'triale , · ·tablccimicnto bancarios, edificación
púl lica y privada, aneamicnro de la ciudad y &lt;l tación de agua potable.
Como ecto &lt;lir 'Cto del desarrollo in&lt;lustrializaclor la ciudad vi, e
tran~formacione, radicale :
. 1\1

••.la ca a familiar - no · dice el mnesm, Rangel- rransa con la antigua
hucrrn, a la cual apns1ona entre pat10 y mtsp tio. ! lacia el nortt: 1 tras una
apretada faja tlt• ca·, s Je hechura mediterránea... se ·obscr\'an
insral,1c1onc, mduMnalc, , entre una rup1Ja y sinuosa rcJ Je vi\ 1cnJas
obreras; ,ias férr ·,. a cuya orilla st: acomoJan las fábncas, como si
fuc~en otro río: 1 c.:sa anchuro-a rib 'ra que es L, avenida Francisco l.
Madero, duntlc la población obrera pone con . us yompas a,-:ulcs la noca
alegre}' optimisrn del nuevo nl'mpo.

Ldras. Cl'\ ,~rn de l:t FacultaJ Je FilosoCia
'11 nrcrrey. '. l.. sepnemhre de l 946.

'' lr1fl,1r)
111tstr.1s.

Jo

~ En otro trabajo ti~~do Teoría de 1011/em:/', Rangel Fría preci a
erecto de la Guerra n·1l norteamericana e□ e] desarroll industrial

Lo factor s hi córico que xplican lo primero brotes de la
indu tria fabril, se asocian con las con. ccucncia.. de la guerra de Estados
nidos y México, así como con la uerra j\·il e ra&lt;lounid nse. En una

m,r

intetiza

la combi □ac1ón Je e, t:t - fueoas mue~mtn cómo se van uniendo facrore
~ los que sin atribuir propósito ni fine. preconcebido. dan con ei

La industna qut es un medie de pro\.echo y aplicación de rccmsos
e onómi&lt;.:0s es también una forma culrura.l. Pont: énfasi · ·n el CSljuema
racional de la Yida cmn.: wdas las formas que ' tán Ligada con la culrura.
Ha e la proyección del hombre y Je su nr¡:.,ranización social, con hase en
la técnica y la producción de bienes con · mic s.

~ll-'túl Rangel Frias.

RangcJ,

609

1·

Let,..,,s
u,... Je la

\"

I b,'J.,

rU. (',. /u·lú 1( l.

�Raúl Rangd f-ría: n
ólo hizo reflexiones teonca se brc la
culrura fabril e mdu tnal r ·gia , rnml i n
&gt;CU( ó de scril ir relato · Je la
vid, coúdian:i , mcuL el a la acuvidaJ Je L fábri a en par I ular on la
1~un&lt;li&lt;l ra .\lom rrc .
hn 1::./ Rq110 e pueden leer do-; rclal &gt;s que hacen alu ·i, n a
pcrs ma¡ ,, y :mia H ne · 1dcnáfi ada on la yjJ_, f, bnl: ]os , &gt;'s11.r amigos\
Lu b11eh,1.
\I m j r ·sril &lt;ll' Emtlt Zolá eo (,1r111i1111/, R. úl Rangd hías en
Jn.~· )' J/ff tJtllll!,OS, dibu1,1 nn reali rno l. , 1&lt;la c.k una fa.milia obrcr. Jt b
Fundidor . El pcr ·nnajt.· cni ral: Jos ,. hijo ck Raf. d,. de p, dr
de. ,n iJ 9ui n hu a y al tn encu ntra un lugar en la Fundidora,
como ·,·entual, de pdo. arra n . in ~ul r m, e rría l. s ,·1cis1ru&lt;l •: &lt;le la
, ida l I rera el ·nrro Ul' la .íbn a, d ·1·e·ma e · ·ala &lt;.&gt;nano mtl1 al. \.· &gt;eta
origen racial con lo. pue ·to de l
1efc . e para e: ~ pee ne .
R •fin ndo. a Jo: ,, n, rra la. pnm ras rarc.1 · de un , br ·r , r ·i~n
tn r · ad &gt;al traba1 :
~fu,ho · Ji.is pl~&lt;Í. las pu na d la fabnca, . 0!11 ym: u1 c~IJ \. -✓ füe
d1s11nco: lo lbm.uon por u nombR , 1 tLt·r&lt; 11 p. o en l. rqtlfa l:ueml dt
la entrad , rcco~10 un. onrra~ci'ta 1· con otros ma, los lkrnn n p, r el
pann} lul'r n Ul lar:uJo. en los fi h ro. J ·I Pll'&lt;•n.J Jd Jia. 1omakr, ,
p ·on J · cuadnlL1 en lo pauo. &lt;le e.u~ e&lt;,n pata urdtn.in,1. &lt;.arrcoll.1 J ·
m.mu , un,t p.il.t para mon r d mint ni ha. t.l le : carnr p&lt; r J11mk ua
cmpu¡ado h. Cla la boca dc.:I horno: nrr.1 \ e: l'. . .1c, rr ~ c~cc na ~nltd, ha. ,.
el banco Jc ¡.,,r-J . a en un umJuo con \'I ra .11 \Cno e.Id nn

examen médi o Jo:é e · atlmitid1 en fa peona l., )
emp1e1. h d s rip ·ion , i, cnc1a.l &lt;lt l. . cliferrn ia: dc das · · d m o J la
pi. ma:

l

c'-pués Jcl

~Ju ho.

on huar,Kh •

~

,11mbr ·ro d

palm, qul "'ilo m.,c. trm;

mn:anico. \ lo tn ,mi ·ro · lk\'an bota: } chaqueta Je ui:rn. I I.ICl' ll Je
honmga • nJanii:. al Jan:dor del honro, d mo11srmo pan:c1Jo a un
\11k,10 tlll , &lt; mua luam Ji: la · c111r:m. .

) .a· cl1fcrcncia · r, cialcs y de na ionalida&lt;l se ombinan e n lo.
puc. tos y las ¡cran.1uía.s: "l .a g ·nt • •s como la m ·z I c.¡m.· le di &gt; ong ·n a
l. inc.lu ·uia. fu, aba1 la in duda: r lo npatacc · rnt' ·uzo ·. caono l'n d
olor ) en lo. reo or • . L s o fin, k- ) m, e ·tr &gt;• de t. Ucrl'5 o má9utn,:
. onc-x1rnoj ro I mi. mt qu ' lc · jcfi·· l·pro&lt;luc iún prusi nos,¡olarn.

lttul R.111 •d l•r,;1 . f ·I I&lt;,

1m.

1 H úhm J, ,r/,11,11. ,\ lonrurcl ,
6)(1

l l'l- 'l

~ aml·t-icanos· lo empicado. &lt;le la a&lt;lmini -rraciún, criollo ; \ 1, mcr
Jl' l' , l' pan &gt;lc.:s, iraltano.· , fran cst· .'
~Por que a la FundiJnra ·e le llam6 "la J\[ac ·tran/a?". l •l ma s1.ro
Rangd l ·na. ucrn: la re ·pu . ta:
Ct1.1ndo . e 'mcn✓o la fund1c11· n la llamaron "lama{· tr.mz. 1" p&lt;1ryut· la
yut ~,,bin .lntl'~ c:ra ~ar, ha\ ·r cañonl's \ halas. t ·w l ' la int.~en m.i
Cll~O ,d., U' ~u ,tn l:Jllllc. ' la ~ lnll p 11 O &lt;jlll ,,l11 h.1bn &lt;ll ~lT\lr
pa qudlo

. En l..u lllft'ht1, R,mgel I ru s prl'-;t•nra 11,- momento aguado · de
1,s i~ JO &lt;l · una hudga lfl la I un&lt;lidc r, . la reunión dao&lt;lc.: cina cnm le s
acm1 s1a: (,amán, ~fondo. \nc.lrc· \ Jo. e. La para 1p,ción &lt;ll los
c-,ruJiarm~ n el "mm imiuno '. 1 :1 Uc.:gada nrprcst\'a &lt;ll' la policía , el
·n arcclanutmo d1.: lo a~ □, tstas. El motivo t¡ue im 1i'1 la hudga~ la
u pc:nst 1_n uno. obrc:ro ·1n&lt;l1 ahza&lt;l , . La a. ambleas mdicalc. \ luego
la r ·pr · 1 n com a lo. lrndgu1 'ta..
·
2. La fábri a indu tria!

la lit ratura fa ril

l~n d inc•·rt
.. r &lt;l··.. 1as era 1 nea · -e 11a prnt (u tt1o \ s .· 1gul'
pmc.lu llnclo una , a ·,, obra cdttonal obrt los mas &lt;l1,-c &gt;. tema ·:
r~\l ' l,I • 1 olcunc ·, manualc:s, h:.· co ·. \simi ·mo 1.~- fábrica han ·1J 1
fuenic el~ 111:ptracton literaria entn· los . eres humano qut lO ella l '
&lt;lcscmpcn~111. o le tJllt' &lt;l · ·dl· afuera han tt:ni&lt;lo cnnract .
. .
na &lt;k dfa c.:s ·I te ·to d f lom ·n CiaJar,-a Eluondo ( J/(I ¡iuta
lllfJll'ltldhh. ucnrn la v1&lt;la ou liana &lt;ll· lw morndon: k la colorn,1 \ no
d · la hrndtdora. Lont 1tne brc, es 11cnros, Jc:-,Jt d fccw e.Id ruego Je
lo horn . Jt la 1, bnca obre la famas1a &lt;lt lo. mi10 -( 11,1 110 ,1,1 rlc
rrpa1Jlt1- hasta la omp,tntcion t)lll' han· ntrc la l ·un&lt;l1&lt;lor:1 , ( dulc,~a
·obrt ·I gra.Jo _contarmnanrl ) Je fi u&lt;l ·,. J · amba pfanr.~ . Cut nm
,. l. rza en J muhdora ,.,._ ( 1h1l0,t1:
Trxbs l.is m.11unas c.:I sol r1:~h.1lah,1 ror d Ccm, tk l.1 dl. 1 rn,a 1:11 lo
perol · Jt: l., h ~n&lt;l, l11r.1 pa ,1 fun&lt;l1r. 1: luL-go rn un ha7 J • lmgou: .
1.n. •i~1da . l' 1m ,ah;\ un wnc1cno J · mido dl' mayuin.1. ¡.:nía.. ir •na
ll d1kn:nr1: monmu.: ntn \ p,1ra &lt;l11er is 1n,1n11n ·nto,. ba¡o l.:i
d1rrc ion tk un . travm,lq 111cc an1e Jumnw lo!-. trls turnos .

,u

l lom ·ro (,al.arz-.1 ('IJ.,oml, ,. 1
&lt;!I
L \ 1 hl1c111nl's \rl111. :\lorm·rrn.

r k. 1 • ul1.1J Jt C rt Ot W Jt l.1 &lt; &lt;•mutlll.KI n.
191JJ .
611

�n,1011~mental d~ i\[onterrey debe comenzar su rccomdo por '·la
I·unclidora de Fierro y \cero". ·u pre cncia e tmponc, desde lejos, por
1~ gco~etáa de sus chimenea. , d us vi.gas, calderai , &lt;l pó. iws, rubos.
~eles aereos, rorres, grúas, techos } c~calcras, que perfilan su c.xpresiva
s~uem.:. El horno aleo: grandioso templo de la producción ocupa el
:,;1mbóhco lugar r d jerárquic puesto que los azrccas conferían, n sus
metrópolis sagra&lt;las, al bienhechor Queczalcoatl. s ñor d la luz r de la
vi&lt;la. Dt•:p~~s de la Fundidora c.¡uc también podría llamarse el pal;cio del
acer • el \'l 1ca111 · de la ciudad pasará nbligacoriam m a la que podría
lb.m ar. e el palac10 &lt;le: cnstal: La \'idricra. Y pasan&lt;lo como en las plena:,;
de un mu co en los tcmplú~ de la cmd,1d arqueológica, de mam·illa en
maravilla, el vi 11:ame se rrnsla&lt;la a la fábrica guc lleva el nombre
granclio~o dd único héroe .uaubtémoc-c¡ue, en d decir del poem, e
halla a la altura del arre·1•

' omo vivíamos en las entrañas de la Fundid&lt; m. llegaban codos lo~
días unas emanaciones fétida y enrarecida que rompían con la
monoro1úa y gran·dad del mo~enro. Mientra. r ptrábamos e-o.
pe. tazo· e hacían burla. aunque mucho. c rrnban pucna: y venranas
los fuerte o\ Jre penetraban. La combusci · n de gases en la clab ración y
producción d I fierro y acero eran un a ·unm detallado que olo podían
ser CTplicadm, por Poncho, Federico o ,erard , los cienáficos de la
Colonia.
En la fundi ión del hierro podían star present . 57 elemenros decía P ncho- y enumeraba y d . cribía para asombro nue. tro.
íla L'\ll l 7 elementos para pr ducir el simple acero de carbón -decía
Fedenco \' acotaba: mangan.:s , fó,;foro, azufre, silicio, oxígeno, cobre
níquc~ ~énico, t:staño, cobalto, cromo, molibdeno, alwninto,
antimonio ... ¿Y quiere producir un acero ·uperi r?, -lo interrumpía
G nudo-. Enconci:. -decía P nch
' pcrmítanme enumerar e ros
demcnros: cromo. cobalto. columb10, cobre manr,,:ine o, molibdeno,
níqu 1, silicio, ntamo, cungsreno. uranio, vana&lt;lio y cir onio.
.\hora bien, decía icra.rdo, ¿cuántos p1cs cúbico. &lt;l · aire se
nece.itan por cada ron lada de lingot s?
-Yo te conrcsro -&lt;leda l· dcrico- 4-40 mtl pie cúbico~, exacwnenrc.

·1

o

e a í Poncho?
-Correcto -decÍil Poncho- o, lo c.¡ue é:&gt; lo mismo. -1- rondadas de aire.
-\'ámono, dijo el Chaco. ya me dolió la cabeza } la Fundidora empieza

hacer sus nece 1dades.
-·Qué bárbaro • ómu saben canro! -dijo 'huy-.
-Es que se aprenden el "Previ ·ión ) • eguridad" de rnemona, y le
m, checcan n d s lo días -dijo lace-.

ejemplo e el ·igui me, romado d él Pon e11ir, cuand
Fundidora cumplió 50 añ ·:
tr

1

la

Lo~ templos de ~fonrerrcy son SU$ fábricas. en sus torres mcL-ílicas y en
su fundicionc. tiene su, más nobles monumentos. Hay cmdade y
regm□cs que on famo as por las huella~ de sus arco ·, ca~1cumba:-,
mausoleos, ·scacua , castillo. r tcmpl &gt;s que en ellas de1ar n sus
civilizaciones prcrénw .
lomcrrey, al cunrrario ca.'\1 no acnc
monumentos hiscóric ~ de t¡ue enorgullecer-e: le falcan rumas
ar9ueológicas, los castillo · me&lt;lievale • templo. el l renacimiento, r poco
le quc&lt;la Jel mcxicano barroco del siglo .'VI 11. En cambio l\lonrerre~ ,;~
ufana on razón, de p seer algunos de los más bello monumenr s -s1.
. rrísacos- Je nue era épo a: l ~ b,ran&lt;les fábrica. que ta.g-an las nube ·
on !-U: chimeneas hwneames; las torre. &lt;le accr Je lo. aleo. hornos; la:;
pirámides monumcnt, les &lt;le us plantas cléctnca ·; y la maravilla de . u
maljumana, ran perfecta, can amiga del h mbre. ..,¡ temple a
Queczalcoarl. El via1ero del siglo x.: l-!ue desee conocer la gran mna

En la fábrica
ha formado una tradición comunicatiYa por
me&lt;l!o _d rev1, ta. y peri' clico ·. En dios ·e publican m nsaj :
mot1Yaaonale - de la empresa re ru1
obre cumpleano. de lo
trabajad r s · empicados infonnación literaria y científica; ínformación
política )' ha ca p CJnas. Por los año cin uenm, en la fábrica El Porvenir
de El Cercado, 1 • • se eclitaba El Telar, un pequeño perióclic que dejó
de circular po. teriormenre.
Desde lo año ch nta e publica un p yu ño bol cin emanario
baj l rírulo Te."dÍtJ11mdo, qu circula en el int rior de la planta. Difunde
brev . nota informativa obre la vich de la comunidad laboral de El
Pon·enir.
A imi rno los
·abajad re , por su cuenca han editado
publicaciones d contenido sindical.
~n La Leona
publicó d ·de 195 ha La 1960, una r ,,j ta
mensual e n I títul de La R.íterll de las mi:mas característica que las
otras con nota ociale : cumpleaño de trabajador y mpleado , nota·
d p rtiva y men aje de seguridad e higiene. E rurn dirigida por
Baudelio Garza.
l n pcrsonaj de ·tacad de la fábrica La Leona fue Octavi )
H rrcra. ació en an Pedro de la olonia Coahuila el 5 de enero de
1905. Trabajó c mo mayordomo de I camp &lt;le alg d, n de don J ús
J. Llagun . En 1938, a los 2 años, ingre ' n la Fábrica de Hilados y
Tejid s La • na.

9

P./ l'nnrmr. &lt;:mcu nea ;imvcrsano de la Fundulom t-.lonrcrrc}. Cinco de mayo de 1950.

6l3

�Estuv a cargo del depanamcmo de per t nal. De '·píritu
mántico escribió verso qu fueron publicado ' en La RltfCti. Tra, 21
de ;crvicio murió l 2 de 1959. D -~ pc~ema. de ta~a ·l
· ·
1dedico' la fábrica en el qu hace entas1 en el rccucrd ,
s1grnente qu
'
•
lo silbato .
.
fu
t
E una historia ·n la que el aut r e mb1.11~ ~1 e· ~rzo, ~
anhelos de ju ricia. El amor al era bajo fundad ~n el oEic10_ ele la rnclu tna
textil: la trama, la urdimbre, el [ ji&lt;lo de la fanta ·ta y el destino.
,
"
D otro de la indusrria textil pionera La Fama d
ue,-o I~ º?' c.
im ortant mencionar a don Je ús ortés arda, br r~ de la fabnca y
· dical , e •cribió w1 texto titulado Semblanzas. Estampas_)'
tpuntrs
dir?
1gence m
·
·
mo
de mz pueblo: La Fan1C1, 111r11{) Leó11. En el cual narra s_~
ocia f~ .
obrero y e mo habitante de la c muoi&lt;lad en relac10n c n la a nea.

:os

,n·

Dice:

,uanras anoranzas no~ Lrac d recuerdo de la . onorida~ diáfana~ pura de
los pit1Js &lt;&gt; ilbaro. de la fábric:is tcx11lcs _Je l ,a \:ama y l ,a Leona,
eYocarlo~ aguí no e una ilus1on o fanta~m. _ocuma qm.: en aquellos
ncmpos este vallcctllo circunda1fo de montanas, L&lt; do cm qutcrud ~
silcnc10.

Ha ·e un análi is d l origen de lo trabajadore. t~xtilc : 'TodaYfa en
l d. da de lo 30 v los año -tO, 1 trabajador tcxul de L~ Fama .L.
ªrn. :tacl obrero . trita&lt;l camp sin . ].a herencia de ongen pastoral
· &lt;l
t 01· d su
- coraz n
0 se l p &lt;lfa borrar m e , u men e

H~u

,

La Fundidora Monterre

. d . , ditorial de la fundidora puede dividirse en dos
a pt0 u e1on
.
f:'b ·
·on promovida ¡1or la propia gerencia de la a nea .
clicl
l
a ·pecto·: a e
·¿ d J
las editadas p r el indicato y la e operati,-a. r\ lo lar~o ~e la Yt a e Ja
fábrica y del sin&lt;licat , se pr &lt;lujeron diYer as publicac1 ncs, unas e
larga duración . otras de ,,ida efímera.
Colectividad

rganu de In &lt; cieda Recreativa 'Acero . F &lt;litada por los
d la 'ía. fundidora y L\fina&lt;lorn 1 nccrrcy.
empleado,
obrero
Director Pr )f . or im ·)o alazar ¡ ra. n ·u dir ctorio s decía gu
'''.Je

u:

C:onés &amp;.u:cfa . .\'1'n1blm1Zf1J.

bJ,1n1p1u)' ,,¡,1111/t.r d1 1111 p11rMr.

'\ .L. n :rann de l99l.

614

1.~, g1111t1• •\. L :anta

publicaba "poc ía y prosa · regionalc · '. e publicó del 30 de octubre de
1926 a octubre de 193 l.

CyPSA
Con:wno y Pr ,isión ocia! " \cero", . C. L. ernc10,
Prorección y _ulcura. , cmanano obrero-ce operativi ta.
Director: Profesor imón alazar fora (1931-1933) Grnpo de
colaboraJurc : Profesor Jost'.· ' . García E tracia Juan B. E. trada,
Federico B. riartc, profe ·ora Raquel anrú Leal, Emma tr z:á
Pernando Urquijo Jacinto Moreno Aguirre, ( ;uillcrmo Carnzc s ksús
L Tamcz Ramón Cárdena· C. .\ntonio Cerda. Eusebio Garzn.
·
Temas: deportiYos cons jos obre ahorro, re eña · de libro~.
Noticia· internacionale. , nacionalc:-; 1 locales.

Previsión

Seo-uridad

.\nuario d · la hm&lt;lidora ~[onterrcy. e editó a lo largo de 32
año. de 193 a l 969. La publicación naci · bajo la dirección de Manuel
L. Barragán. Tni ció con un ciraj de 20 mil ejemplares, con el "ubtínilo de
'Al111a11aq11e úllllul para el lalln:J' rl bo._gar 111exiraJ101'. En el pnm r númcr e
incluyeron c. critos sobre con · jos prácticos para la. conú. iom: de
·eguridad. Lo, accidentes de trabajo~- us causas.
A lo largo de sus 32 año, el anuario dedicó su at nción a tema,
relacionado_ con mitología y religi 'm dogmas y culro, . ~o mml re , ética
y moral d1.: indi\·icluo r cole tividadc ·, leye . gobi rnos. L ngua, :us
orígenes, su eYolución. fonumento. y obras ar9uitectónicas. Llteratura
universal \' mexicana; mú i a , ciencia .
,

✓

Pa ion aria
R&lt;.Tist, sindical men. ual. Órgano oficütl e.le la ' ección 67 del
indicato [ndu:trial de Trabajadores fincro lctalúrgicos y ' inulares de
la Rcpúblic, [exicana. ' e public{ en la cJ' cada de los treinra. El círulo
alud1.: al obrenombr de Dolor'S lbarruri &lt;li.rig n e comunua spañola.
~ tuYo dirigida por \ntonio Garcfa foreno. Lo artículo. publica.e.los
hacían referencia a la ti -~ ·nsa de la República e pan lla y a la e ndena del
rangtúsmo e pañol, 1 fasci ·mo italiano y el nazi. mn al mán.
\lfon o Rcyc. tuvo oporrunidad de dedicarle bellos
p •n amicn os a la Fundidora. En el cincuenta aruYcrsario de la
(&gt;15

�fae tranza l yó un di cur

cirulado: '/lnt-e los tJltos bomo.r ', en el cual

"... Pues e.rte IHgmjite tenrplo
en q"e e/ esji1erzp del boJJJbre,
entonó cadajomada
"" hi11Jno c1 la libe,tad,
)' ese credó permitió,
que rada obre-ro /miera:
¡Trim?fos... Hono1: .. Dirmidad!
Con lo cuC1I p11do llet'ar
el cotidiano salario,
qtte hizo posihle a los Sfi ros
tener. ..¡PaZ:··Gozo..J' A1J1or!
bs sin rinda...¡ Tiem, blfena!

entr otras e sa clic :
L'l Compañía Fundidora de Fi rro) ,\cero de ~lonterrer ha banta&lt;lo en
1 mundo el nombre de la parna chica } la grande patria, l ha derramado
profusamente el trabajo y el bit:ne~tar, bcndicic:&gt;n de los puebl s 11 •

También exi te una producción p ética, tant de trabajad re.
e mo de empleado , dedicada a la fábrica de fierro r ac ro. n algunas
po sía e mezcla el orgullo regi nal gu
imboliza la Fundid ra
[on err y, con la fübrica com fuenr de eraba jo, forjadora de ,·alor ·.:
di ciplina, am r al trabajo afán de progr s y upcrac1on. ,
continuación se incluy n do · p ma dedicado a la Fundidora
primer e n motivo del cincuenta aniversario y el eguodo publicad
de pu' s qu se clau uró la fábrica.
En la lírica de lo a:abajadore d la Fundidora 1Ionrerrey ' . \ .,
·e &lt;le tacan los valores como el orgullo, el esfuerzo, la c 11 ·rancia, d
optimi rno la labori . idad, el e ·píritu de e nqui. ra · la I gitimidad, la
finneza, el honor- la superación. El el bcr la honra la nobleza. La
dignidad. La fe. La grnndio ida&lt;l. La fuerza y lo mé.rit por el logro de
arrancar a la oaCillaleza pedaz . d montaña. Todo, los valore a ociados
con la actiYi&lt;ladc de la cmpr a que produc fi' rrcas t: trucrura. de
edificio. o maj tu o pu ntes. O máquinas
arad
o aminas d
ac ro ferrO\wios.
uando la Fw1didora 1 ntcrrey . ;\ ., fu clau urada n l 6,
pr dujo un entimienro d pérdida muy profunda entre lo· trabajadores
y cmpl ado. de la fábtica.
Plutarco Guzmán compuso un larg poema en sei acto en l
qu narra la imp rrancia de la Fundidora para la ciudad de fonterrcy
com &lt;le. tino paralelos. Lo intere ante &lt;le la reflexión
que concluye
e n la forma en qu ~ utilizare o la in talacione· de la fábrica, después
del cierre y l e oceptúa com un renacimiento 12. l .a part gu
e mp nen el escrit hablan de la trayectoria de la planra indu. trial, la
fo ión entre la fábrica, 1 cr humano y el a cr . El autor rcs,Jta lo
Yalore, qu . e inculcaron en cada trabajador:

n.o Reyes, 0/,ras ro11,pld11J, Yol. . • 'TJ. Op11r. Cit.
"Edición del au1or. i\loutcm:y, ' . l.. 1991. /\rchivo h111d1Jnm.

11;\IJ;

616

►

La Cervecería Cuauhtémoc

, . D~ ·de el interi r de la fábrica e importante m ncionar la revi ta
~rahqJo Y horro editada por la coop rativa ociedad uauht'moc y
l""'amo ·a. _ ~n 1996 c~~lió 75 año de publicarse la r vista qu h~
d_ scmp_ nad
l ob1et1 ' O de comunicar a la comunidad fabril
Cuauhtemoc. -. 1 primer númer se editó el 4 de junio de 1921. De
acue~d con _l~ omisión alificadora de Publicaci ne de la ecretaría
de ~ bernac1~~• la reví.ta Trt.1bq¡o y Ahorro es la publicación interna má ·
ª_:1-~~ ~~· ~kxi~o lu ~ de Revi.stC1 de Rtvirtas, editada acrualme□ te por
x.cd.r,or.
u pnmer .direct r fue Rafael
' tue
·
._
, R. illan·eal, gru· n tam b.1en
el ,pnmc~ u~ ecret:i-no de la ociedad ,uauhtémoc y Faino a. ,obre la
et\'ecena uauhtemoc
ha e crito mucho. Desde eme ¡
arcía
1 ar~~}º. menci?nado ·n la introducci 'n, ha ta ah·ador
OYO, qu en
u Cr ruca Regiomonrana, hace un paralelo hi. tóric entre fontc.:rrev
la rvcc ría, asi como el argumenm d qu la cerveza e un antíd~t~
contra el ale holisrn die :
\mplio~ c. rudi s esrndi ·oco han dcmoscrado que en los paísc en que
prcdomrna b c ·n·cza, d í'.1di e de alcoholi~mo s infrnor al de aqucU s
en 9u . e bcb ·n , mo Y licores; r que la incidencia &lt;lclicu a e. también
acusaJamcnce menor en h país s cerveceros que en los vinícolas.

fffmli,yl/ )' , lh,,rro. rt:\'lSta
3121. :ibriJ 23 de ¡993.

tn

oanariva tk la ·oae&lt;lad Lmuhtémo · ~ Famosa. \ño 71

61

umero

1

�Y r comienda: ' ... n el comba e comra el alcoholi roo gu
justificadamcnt • libran l s gobiernos la cerveza ha r sulcado ser una
arma de la mayor eficacia cuaod
rorgan la facilidades para su
pr pagación.
Cemento Hidalgo
La planta productora de cemento se fundó n 1906. Durante el
s enio cardeni ta fu con rertida n c op rath~a br ra. Exi te un texto
de la hi toria de la fábrica o cl que incluyó un acró tico ue ilustra 1
pcnsamient de un obr ro coop ra ·vista, sobre la fábrica: crosnco
dedicad a la fábrica Cemento· Hidalgo cuando era cooperativa.
P r Veotura fartú1ez erna

C uando no v rus horno girar
E mbarga una inmen ·a tri reza a mi c razón porqu
M e recuerda aquellos días gris · Je 1932 cuand C mento
us puercas cerr
E migramos a otra· tierras llenos de no:talgía y de c.l lor
N o qui i ra recordar aquellos día aciago, Uenos de mi eria
que
T od pasamos in pan y in sal que comer que d solación
O rem s iempre y pidamos a Dios para que nue tra
cooperativa
S iga siga adelante prosperando para bien de todos.

H agamos de esta indu tria c mentera una fuente
I nagocabl de trabajo y prosperidad para nuestro pu blo y
rcgi, n
D eme · ejemplo de reoacidad, de trabajo fecundo y creador
A h compañer s ocios fundador , c1ue ya se fuer n . que u
vida a lla consagraron
L o admiramos y val mimo. igualmente a lo que están,
nuc ·tro grao r · peto
G ocemo y di frutemos totlo unido como uno solo d lo
beneficios que nos
O torga a todo, 1). :ocio· y trabajad re ·, que por siempr a ·í
ea, que nunca ~ xtinga 1 hwno e.le vida.

igamos conservando las abia rcc mendaciones de nue, cro
gran bencfacto · general Lazaro
C árdcna.
C on unidad iempre . e Uega al triunfo y el triunfo si mprc e·
progr o
L o añ ~ pa an y se nn y us huellas dejan, la hi toria se
escribe para que todo, la compr n&lt;lamos.
3. La cultura ind u trial
disciplinado

na de la características que definen a la fábrica, es la reunión en
un establ cimiento, de un número con ·ídem.ble de p rsonas el &lt;licadas al
d emp ño de labores específica y cu: factor cemra.l dentro de la
fábrica es la di ·ciplina lab rnl. in di ciplina no hay ni productividad, ni
calida_d, ni producción. lo cual convierte y hace Je la disciplina un alor
sup n r a todos lo que se pu dan apreciar en el lugar d u·abajo.
Max Weber' 1 le ha dedicado particular atención al tema de la
'di ciplina &lt;l taller" la cual adquiere particufar importancia n el i cerna
i□dusuifil en la m elida n que involucra la obedi ncia y autoridad. La
obediencia que impera en el caller indusaial e rnluntaria a diferencia de
la obediencia y la di cip]ina milüar lJUe son obligadas. Lo caractcrístic
de la obediencia de taller indu. trial e que uencn orno base la
legitimidad.
La fübnca indu ·erial creó el sistema fabtiJ basado en el c ntrol v
la sup 'rvisic' n de la di cipli.na faboral. i la. labores agrícola , ni el talle~
artesano com tampoco el trabajo domé ·tico de la indu uia a domicilio
requirieron una conJucta tan disciplinada como el sistema ele fábrica -.
n el ·i, tema de manufactura ba, ado en el trabajo realizac..lo en Jo,
domicilios, la upcrvisión era muy laxa y ,._ porádica por el t¡u encargaba
lo productos quien solo YÍ itaba a 1 trabajad re · cuando entregaba L1
materia prirna o al r coger el producro acabado. El taller anc ·anal . e
distinguía porque lo mac tro y l . aprc.:nc.lic s tc,úan la posibilidarl de
renunciar e independizar. e, por cuanto poseían lo. medios para trabajar.
Por ello la cultura fabril lienc una de . us expresiones
fundamentales en la llamada cultura del trabajo, referida específicamente
al i tema fabril Ya! r gue se hi re. alta&lt;lo como una fo1ma distintiva de
1' r-.la.~ Weber,

618

la con trucción de los valores d I trabajo

l'.co11a1111111• soardml,

l•.C.J :. i\lex1co, 1984. p. ¡~o.

619

�lo regiomontanos. Lo cual ad&lt;.1uicr concreción en la disciplina lab ral y
lo valore qu &lt;l ella e generan centralmente el trabajo di. cipünad y
las cara rcrí ticas positint que lo refuerzan: deber asiduidad
cumplimiento, obligación.
La disciplina d trabajo como val r tiene una larga Lraycctona
histórica. Durante la época de..: Luis XIV, su ministro Colbert e &lt;l dicó a
impulsar las manufactura textiles, productoras de género y- calcetería de
lana. __.n las manufactura a cargo del ta&lt;lo Gobelino y ::'avonn ·ri ',
nombró un grupo ele intendentes para vigilar y supervisar la disciplina d 1
trabajo. En ellas ·e difunden valore tale como la ausLcridad, que
c n isre en el ah rr de materiale , la moralidad e. objero de meticulo as
pr scripcione . Durante 11s labore está pr hibido pr ferir palabras
inadecuada ' ; l domingo · y dias festín&gt; , , e promu ,·en la sana
di ver ione, . La piedad e considerada como la bservación de la,
co twnbre · religiosas c1ue garantiza □ la moral y la obediencia. Para el
objct de inculcar la di ciplina el r y y . u mini. tro vi itan lo tall re. para
exhortar a los trabajadores a que cumplan bien con ·u debtr. Grandes
scñorc así como 1 s obispo
ha ta la e.lamas de alcurnia asi ten a la
fabrica c n 1mismo prop ' sito 15•
El propio ir Richard , \rkwrigt inno ad r y promotor del telar
mecánico ganó fama como organizador de la disciplina fabril.
Hubo un tiempo n gu la di ciplina fabril . taba a cargo del
mi ·mo patrono quien fí. icamcntc e taba prescn e en la planta
·upe.rvisando y \'1.gilando el cumplimient de las tareas. El crecitniento y
d sarrollo de la indu a.-ia hiz insuficiente la di ciplina laboral a partir d
la anterior experiencia. e r quiricron método más elaborados y
científico . Fue Taylor quien ·e encarga d elaborar y si. t matizar Llna
teoría bre la disciplina lab raJ r u. correspondientes ordcnami ntos.
De ~ rmación rcligio ·a &lt;-]uáquera educado n traclici n estricta, &lt;l
trabajo, di ciplina y ahorro, Taylor i rmula u admini. u·ación científica
&lt;le! crabaj y doca a la industria de una base conce¡ tual con i tente.
a tradición con tituye un aspect &gt; muy d stacado de la cultura
fabril r giomontana que e ha desarrollad n el interior de la fábricas y
qu e tra ·mitc hacia el resto de la oci dad. La l¡ue e mantiene r
refuerza como valor má· preciado.
·
En el interior de la fábricas y el la mprcsa . pu den en t n ·ar
mucha expre, ion s e p cíficas, de la valoración del trabajo disciplinado
1',

Frcdcnck \lauro. Lu /mmn1l11nó11 drl tr,1b11¡0. (irijalbo, B~rcclona, Espn1'rn 1965. pp. 27') )' hz.

620

com a pecto de la cultura fabril. La revi ta informacirn de la ' ociedad
Cuauhtémoc y Famosa de la Cervecería uauhcém c, n u núm ro d ]
90 anivccario de la fáb1ica, da a conocer el ideario Cuauh émoc. En c.l
punt número YT declara la imp01tancia de la puntualidad:

"Qlfic11 110 pm,deguardar s11s citas,

tl'lll)' pronto

sr constilmrá m ,m estorbo'.

El ideario XII ubraya la nece idad de tar seguro d di frutar el
trabajo o de lo contrario, cambiar de compañfa dice:
~ muy lcgicimo tener pa ariempos predilectos, e in1cré. en otras cosas;
pcr~ si ~e estima com un sacrificio V'cnir Lo, . ába&lt;los, o quedar e en La
oficma mas allá del horario en ca o preciso, enmnce. lo que . e necc. it.'l
· un dt: canso u otra compañia en que uabajar.

El punto YT\ conmina a p n. ar priorirariameme en interés del
neg_ ci~ má, que n el propio, lo qu · p dría definirs como el principio
&lt;le bd lid.ad: "La fidelidad a la empresa promuev I propi benefici ".
El trabajo disciplinado c mo principio fundamental de la cultura
fabril a wn formas p ' cica. como " el ca o de la fábrica t xtil El
Pon-en.ir el ~ l ercaclo u vo León. 16 El siguiente pensamiento fu
fonnulado por cl ing niero Rafael Rico amaniego, director de la planta:
"AJJJor al lrah,!fo

mia aq11el J110111mlo en q11e lodo el pmonal de esta fábrica sin
excepció11 se siJJtitra ínt1n1a11JC11te o,g1flloso df lo qHe hubiera prod11ado ese
día, J satisfecho de baber rralizado a conciencia la parle del esfmrzo q11e rada
mal le b11biera rorrespo11dido fÍWtlat~
.... seria /{}/ 1/JOl/lflllfJ de indescriptible belleza,
.... sería 11111110111ento de trim(lo rolectiro,
.... serí,, 1111 mo111mto de paz social. sería 1111 111ommtn df 1 erdadero
pt1LriotisJJ10,
¡Ese n1ome11!0Jéli:zi 110 dependerá de n(1die soloJ' exc/11sú1a111mte de ti 111is1J10/
se 11101J1e11to se lla1J1a: A1J1or al trahqjo. "
Q11f ber/Jloso

1

1

tra práccica que se ha com-enido en una tradición en el mundo
fabril s la premiación por antigü da&lt;l qu , de alguna manera re ·alta la
l altad del u-abajador con la empresa y con la fábrica.

Ir,

Publicado en '/'r.xti1111111do, órgano mrem de Tcxúks f;/ Pom11ir. Enero 23 d 1982.

621

�En uprum del gmpo ThfSA la revi ta u tra
ntc, en , u
número del 60 AniYersario re eña la c r monia de rccon cimi nr a un
grup d trabajadore de la fábrica 17:
Para rec nocer la &lt;le ·tacada uayecroria laboml de los e laborad ,res de
Cuprum qu · cumplieron jubilosamente 15, 20. 25, 30 y 35 año de
trabajo leal y fecundo en la mpre ·a, • e realiz · una entrega ele pre eas.
Directivos Je Cuprum y represcmames Slllrucaks entregaron estos
reconocimientos d pasado mes de t.i.icicmbr , y fcl1citaron a los
homenajeados por su con tante laborio.idad.

E a mi. ma práctica e puede encontrar en muchas mis fábricas
indu erial s lo cual
ha convertido en una cradi i • n. F.U p rqu la
cultura indu tria! ha creado valor \7 1 d la disciplina o el trabajo
disciplinad e uno de Lo pr.incipalc .

MODERNIDAD
Lle. Ricardo ~ancloval :ala7.ar
Cole:-,rio ele ' ociologfa
FaculLaJ de Filosofía \' Letra. - .\i L

Bibliografía
RE , ', .r\lfonzo. Obras colllpletas. F. . ., ., J\léxic , 195 .Tom XXII
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Monterrey, I.L. [971.

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Año Ill . .\1oncerrey. .L. cpti mbre de 1946.

r\ I 1L 1 o. 9.

RA

EL _,RÍ

·, Raúl. BI ReJwo.

11

Lijit.rtc1 del gra11 1111111do, /da rel'!Sta del /,!)o)' de[file
del a111or pn1pio fll lrtfjl' 1/t gak1, is t/Jl(I de rs11s
Íll!'t'IIIÍOl/eS Úlf!.lesa.r q11e liendl'll O la IJ/CCrlllizació11 di'
!t,s do11&lt;1s 11ado111:.r...
Tr,do el 1111111do está cII 111archt1 h11ria n/gú11 _li11. o
g,dopt1 en pos de la Jort1111a. bl lie,;¡po se ha ro11J1erlido
fil el urtímlo lll(ÍS caro, J' 11adie p11ede por lo ta11to
1,•11brgam ti es,, prodigiosa pmd~galit!{/d t¡fle r11po11e I I
mll'cr a c,,.ra ,,/ día sig11imle pcm, rksperlarsr tarde.

libro de relatos. Ionttm:y r .L. 19 2.

➔ RO G
\R.ZA Elizon&lt;lo. Una.fiesta i11olndable. Facultad de Ciencia. ele
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P I ucRtra

' .!(

fauro. LD pren-erol11ciót1 del tmbqjo. Grijalbo, Barcdona, E ·paña,

Gente, revisti interna de Grupo .\ílS , eclicróa bimc~traL ,uio 25. numero J_9_. an

:\J lcol:í.s J los

va r7l1, 1

uando e acuJc a los libre s Je historia para e n ultar alguna fecha o
da relacionado · con acomecimienLOs del pa ado es e mún encomrar
libro
nmarcados con LÍtul
como: Historia 111odt'n1a, e□ donde se
comienzan a narrar algunos de lo hecho. c¡uc el autor considera como
má - importante~ y 1uc han ocurrid , a partir de un peri do toma&lt;l(
arbitraria.mente en el ti ·mpo. La elección de este period de tiempo, ·rn
embargo, tiene 9u ver e n alguno elementos y caracterí ricas specialc.
que el hi. roriador ha etcctado y c¡ue considera com origen de lo que

.J ,.

622

623

�puede ser llamad modernidad. A í, por ejemplo el. hisroria~lor_Jacquc ·
Barztrn hac ui1 balance de los acontecimiento· ocurndo a pnne1p1os del
siglo )(VI y locafua I s elemento que, desde su punto de vi ta, pucd n
ser consi&lt;l rada com los inici . d la época moderna. Para Barzuo lo ·
u11c1 el la modernidad cien n , u rigen a partir de la ideru que e
desarrollaron desde principios del iglo X'"VJ ' yuc llegan a concretarse
con el aseen o de la reforma protestante. \firma en on es que la_
post rior s revoluciones como la france. a la rnsa_ fueron el ~ ulrnd
de un proc
en l de arrollo de la. idea guc tuv1ero~ s_u ongeo y , e
desencadenaron a través de la hi to1i.a, a partir del RenaclDU nto.

hecho tJUe, de de u punto de vi ta, conduje.ron a uo Lut ro
dcsílusi nado y critico a enfrentar el poder de R ma:
Cran&lt;lc fue el a ombro Je Lutero cuando llegó a ltaJia. l'na vez acabada
la mi a lo sac rdotcs profeáan blasfemia 9uc eran su mayor ncgaci6□ ...
De VJ\Ta religión interior, empapado d los conceptos de pecado y
¡u cificación tal como habían sido expresado en los libros de b teología
ru mana, reforzado con la lecLura árida de la Biblia un bombr como
Lutero por nada pudo haber ido r movido mu profundamente como
por el asun o de la mdulgcncias ... Atacó al Papa con temeraria osadía ....
como J.utero puso de manifie ro con la mayor energía y claridad la
disrnncia a que :e hallaba de ·u esencia el poder Je Roma, com Jiu
expresión a la convicción de todos, como su oposición -c¡u no había
desarrollado aún su. clem ntos po~irivos- complacía también a lo·
incrédulos, y como, por otra parte, al conreo r aquellos elemento. , daba
. ati facción al anhelo ele los creyentes . us escritos jcmeron una
influencia enorme: en un momenco cundjeron por .\lcmani, }' por d

La época m&lt; dcrna comicn~a, d1: modo carnctcristico, con _una
revolución. Suele dcnominarn: rcfonna pmtcst:mtc. pero b sccucn ta t.k
aconrccumentos c¡ue coflllenza :1 pnncipios Jel s. _:\"VJ y finaliza -si l'S
que en efccco ha finalb.a&lt;lo- mas J · un siglo &lt;lc,pués tiene rodas la~
características J una revoluci '&gt; n. Yo nnendo t¡ue é~las on: la
tram,fcrcncia v1ol nu del poder y propit"Jad en nombre &lt;le un.1 idea 1.

,-\ firmacioncs como ésta pueden encontrar u fundamento
. ociológico a travé el la realización d un análisi.. obr l . urgimi mo
ck la &lt; id •as originadas por los cambi s e i.noovacione écnica y
cicncifi.ca a partir dt: las cual - • riginaroo. Cuando apare~iero'.1 la
n venta y cinco re is de u r clavada · en l.a pucna de la 1glcs1.a d
Todo lo antos de ittemberg en 1517, la ciencia se encontraba en un
periodo de e ·pansión gracias a la imprenta que di~ndía ~ pensiu~cnco )'
la, idea de autore. como Copérnico. por mencionar solo un iempl .
'on ste á.11.im en la expansión de las id as característico d l hombre del
renacimien o, r el de. arrollo de la ciencia que le abre una nueva puena y
lo coloca frente nuevas realidade. , ·e comienzan a vi lumbrar los inicio.
de una lib rtad en l pensamiento r un despertar en las id a. gue en l
ca. o de Lutero . e dirigirfo contra los vicios qu detecta dentro de las
ideas hegemónica d 1 dogma rcligi o imperante. Comienzan así a . er
n1estionados alguno hábitos detectados por Lutero hacia l interior de la
Igle ia como s el ca o Je bs indulgencia , y e a partir juscam nt. de
e ·tos cuc ·tionamicnr s, com la i&lt;lcas de Lutero encuentran un rucho
que, sin advenido, ·crvirá como cuña para la posterior escisión d la
Iglesia y los efe t&lt; s sociale · y culnrraJes po. teriores. El hi ·toriador
Leopold Von R.anke, en su libro clá.ico llistolia de los Pap(ls, describió los
1

B.tnun Jacques, Dd ,1r11,mertr a la dtt'&lt;ldt11ci,1: Q1ii11iu1tr,! miu.r d1·

1111crtms dw) Ed. Tau rus, 201J l. p. 29.

l'Ít/¡1

1111111ml 111 Orridwt,· (d,· 1500 "

mundo ·ntcro~.

Efectivamente, la idea. desarrolladas y U ada a cabo, e decir
concr t.[_¿acJa con la acción, fectúan cambios qu afectan a la historia eo
rebción a la magnitud de dicha acción. Pero un análisis sobr el fondo de
las cau a que hici ron po ible el surgimiento de tales ideas ólo estará
completo ha ta anahar la relaciones exi tente entre el desarrollo d la
ci ncia y la tecnología con el surgirnient de nuevas ideas. D ntro d la
per pecriva del hi toriador se encu ntran · 10 lo· hechos hi ·tóricos
desencadenados a partir de una acción cuyos efectos
prolongan y
e. ¡ and o a traY , s del e paci y tiempo. E por eso 9uc mi mras algunos
hi. o.ria.dore com Jacqm:s Barzun consideran que l inicio de la
modernidad cierren su origen a partir d las ideas concebidas desd
principios del 'iglo 1"\71 afumand 9u el estallido de las revolucione ,
como la francesa la rusa, solo s n el desemb cami m de las id as que
ya desde am s, e habían ge tado 3 otro como l hi toriad r Erick
H bsbawm, itúan lo odgcn de la época moderna en los albores de la
ReY lución Im.lu. tria! y su efecto social:

1 Lcopold \ 'o n Rankc, l lirl11ria ,le hi /&gt;,1f1tLr l .d. Fer~.. novena rc1mprcs1ón 2(WI], p. #-6
1 "LJ /flt,ilid.,d dtl 1111111do ()radmt,1/ d,1/in l'llrlf,lJ ,, /11 [den q11, it1(11m,11 c.r/11., nll'ol1m1111~.r (la r.mccsa }' la
rusa) ,111/c.r dt ,ptr esta//,,r,111 c11 l!,t1nr.1_y l11s ro11um/11r_(r.d1m 1/i 1789 f 1917 rólo 111t1mm /111 mcidmtcs r¡m k11
di,p,m1ro11 " Ba nun ,1 acc¡ucs, f)d 11111u11t1'/'r" /¡¡ drrfllltmi-t1: Q11i11iMl11s mi/J.r dr 1id,1 C11!/11ral w Ordde11te (dt
I
1111r.-tros diia) Ed. ·1·aums 2001, p. 29 31J

-oo ,,

625

�;( uc

ignifi a la frase "estalló la rcvolu ión mduscnar' s1gmfi a 9uc un
,,a. en la hi:wna hum:tna, :e libero
de sus cadenas al poder productivo Lle la.. oc1cdadcs humana· c.¡uc dcsuc
entonce se hicieron capacc d una constante, rápi&lt;la } hasta el presente
ilim11:adn multiplicación dr bombrts, b1cne y ·r. icic s. J~w1 e~ lo 9u ·
ahora st denomina técnicruncnrc por los cconmru ca 'el Je. pc:~uc (L, kc
ofl) hacia d ere uniemo auLOsosteru&lt;lo'. ' in~una :oaedad .interior habfa
·i&lt;ln capaz de romper los muroi. c.l unn c. trucrura social prcinc.luscrial,
una cicnci:i v una récruca Jefe cuosas, el pare , el hambre y la muerte
imponían pc~óc.licamcntc a 111 proc.lucc1on".

dfa cnrrc 1780 I 1790, \ por prunern

e las caracterí t1cas panicular que ·l his ciad r encuentra
come el mem c n tirucivo. de l que podría . er con idcrnd com cl
inicio d la ~p ca m derna s pueden apr ciar, n general aquell )S
elementos c1uc marcan la coofi rmación de nueva 01ma rganizat:in.
d la ciedad qu tienen ·u t rigen a parcir del surgimiento de nue\·a
id a. n relaci ' n con lo. cambi
o el avaoc recnológico ' cimtíficn.
A í, es p sibl · apreciar, en L'l descripciones ame señalada p r lo' do ·
hi. toriador , 9ue la modernidad e tá con rmada por I surgimi nLo de
una seri de l mento ) caracteris ·cas apar ciclas en las sociedad . '
qu
scán relacionad s con la on ritu ión de nueYO. m~clo. de
organización . cial política económica etc. que la hace er cfü rente
de la. , ocicda&lt;lc prcm d rna . .

Modernidad: Dos pla aforma
Del análi is ·obre lo km nt • hi rócico:, en genera~ qu e
d arrollan a u:a,·é del espaci y ti mp , y que dan com resultado el
ini i d las nu 'as forma or anizati-rns ocialc' enmarcada. d ntro del
tén:nin m dcrnida&lt;l, e po.ible detectar al ab rdar un mdi obr la
modernidad, al menos, do · 6 rma , a partir d la cu.ale se pue&lt;l ll vara
cabo dicho e. tudio: La m d m1&lt;lad vi ta de de el plano cultural .' a partir
de un punto d sta e nómic . in embarg , e. tu n quiere decir qu
e t.:ncu mran paradas n do. univer o ili eren te· sin r ·laci ' n alguna )
qu el
tudio d • la modernidad enÍl cad
br una p rspcctin
económica pucd d jar fuera la s ·gunda ya c.¡u ti de arr 11 &lt;le la
historia dep ocle de su relación alterna.
\ l l rgo &lt;le la h.istori::i de la ce &gt;ría ocial modero se h, he: ho
patcm sea e mplicidad bjnaria (o dualidad complementafr,:a) aunque
l

l lohsbi\\\m hric. L, mi de 1,, füm/111ió11: /1,V!J U/.18. I..J. Crínca 199 . p. 35.

(i_6

quiza sea preciso eñalar que el énfa ·is pue ·to en la di tinción
corr spondi 'ntc entre la pcrp cti,~a económica f la culmraJ manci ·n
val'iabk, de¡ cnd.icndo de la po tura tcóricaR. De ahí, lo resultados de
una te ría marx.iana, por j ·mplo, con una orienrn.ción ca ·1 xclu:i,·a
hacia la crítica de la cconomfa política dejando relegada · la, cuc ti me,
culturales tJUL' se pre:enran en los escritos de farx como un reflejo de
lfüi determina ionc. hi ·tl rica ." b. te tipo &lt;le plameamienro será. e n la
llegada a la e ·cena hi te· rica de las , iguienrc. genera tone · marxi ·ta , uno
dc lo!- punto. a ser abordado·. -\ í teóri os marx.ista.r como Gram c1
J.ukács, , \domo, Iarcu t.:. te., pondrán más atención a las cuestiones de
carácter cultural. ' in pcrJ r de Yl. ta la csen ia Je la crítica ec nómica
9u sigul:n manteniendo u análisis, el pe o apoyad
obr la
cue ·cione: de raci nali&lt;lad en Lukác ·, L'l razón y el me n domo ( el
papel &lt;le la so icdad civil y los intelectuales ubicado dcmro del
p n ami nto gram ·ciano, en el m, el dt: la uper mucrura., pr ten den
lograr un equilibrio entre los plano ce nómico y ultural. Partiendo de
la ub1cac160 ·o el mcx.co hi. tórico de la. do: per peccivas: economía y
cultura como rnmbién de la. relaciones simérricas y astm ' tricas que
exi:ten mrc ellas, es pe sibl ab rdar un análi,'i. ociológicn de la
rn derni&lt;lad capaz &lt;le ofr cer un diagnó. tico que 1 m las ba:e: para la
busqu ·da ck po ibili&lt;la&lt;l . alrcrnas a la hora de ab )rdar 1 . fen '&gt;menos
&gt;cialc .
,\ . í d J la pcr. pe ti\'a culmral, la m&lt; dcrnidad puede er
caracterizada por el &lt;lerrumbrunien cid . i tema de ere ncia míticoreligiosa · tiuc imp raban ea la
cie&lt;ladc · tra&lt;lici nal 'S y que el
p ·ru ruruenro ilu erado de enmascaró. a ilus aci · n ese &lt;le. p ·rtar &lt;l
ideas que . cudadas c.1 la razón, .e Janzarou a la bú ·qu e.la y cont1uista
de nu v s e ·paci del conocimicmo puede . r C&lt; nsiderada como la
c rri nt de fuerns yu ' d rrumbó. a tn1vé de la cicnci:1 y el pr grcso,
alguna &lt;l la. r encias o ven.Jade que el monopolio rcológico manr nfa.
·~-/ 7 cima~, h'I 11/l{l'll ,mbh•zu! el prognso. ¡El /Jllfllrlo tJlfl' udelim!r1.' Y ¿por qm' 1/(¡
bf.l degirad" •scril irá Rimbau&lt;l mucho riemp de put'.· en ( rua le1J1j&gt;omd"
en el i11fimm aludicn&lt;l a laLidea c¡uc han J, d origen a L1 época m derna
y dibujand los conlorno de una m dcruida&lt;l n ·xpansic'111 dcnt ·o ele la
Francia d 1 7 . Y yu \ cf 'ctlvamcnce, el mundo m&lt; dcmo comiemm a
L

"En ,u\ 1 tt•~is olm: I• u,rba h. \fan. c$cnlw ,¡11l' d ~, humano ·'111 s11 rml11k11I. r{ da11y1111t11 ,/1 !d.r
rrl,mn111 .r 1rn,1!..t'' in ol\ 1dar lJLil parn \lan "rr/,nm1,, rM,1/n" S!¾(n1fi ,1 "rrlarro11u- J, pmd11,·,1ii11 ''. Por
fp tanto f11mun pant de lt l)dsc cconomtca) nu e.le: 1, supcrc:m1crura.

62

�partir d los cuc tionarrúentos r el surgimi nto
la ciencia y el desarrollo tecnológico, de clan
e pcctto · que se e comkn detrá d lo mito
ociedade pr modernas. De tal manera que
considerada, jtmt c n Habermas, como la:

de ideas que, a ~av '
ponen a] descubierto
en que s sustentan
la ilustración puede

d
lo.

la
ser

anrírcsis del ,ruto v como fuerza contraria a él. ~orno ancitesis por9uc
opon al autociau:Ú&gt; carácrcr vmculanre de una rra&lt;lic1ún engranada en la
cadena Je las generaciones la coacci 'n sin coacciones que loi: bueno
argumenros ejercen; como fueria contrana al mito portiue u fun_c.ión es
romper por rm:dio dr ideas :u.:lyuuiJa · pe r el inclh~duo convcmdas en
fuente de motivación l encantamiento que ejercen los poderes
colcctivos6•

Dentr de esta perspecti, a p d mos encontrar reflejaJo el
carácter cultural de la modernidad d de donde ·e puede parcir a travé,
de lo canale de int ·acción hacia lo niveles dt' rario11a/idad que se han d
generar con la completJJeJtlación de la segunda fonna d interpr car la ' p ca
moderm (per pectiYa conómica). A í é ·ta ·e distingue d la ' poca
prcmodernas además p r la especialización dada dentro de la di i ·ión
del rrabaj ocial en el marco &lt;~eográfico de la cuaJ 'C originan las forma de
organización que caracterizan a las soci dade m derna } de las cual
surge el modo de producción capitalista del cual Hab rma di tinguc, en
la superioridad de é te sobre sus predecesores las d s raíce iguicnt s:
la creación Je un mecanismo económico l¡ue hace permancnce
expansión &lt;le sub, istcmas &lt;le acción in cnci naJ-rac1onal y
csrabl cimiento de una legitimación económica mcdi,wt la cual
iJ tema p lítico puede . er adoptado a h nuevo. r yui itos d
raciona~dad onginado. por estos subsí temas m desarrollo-.

la
el
el
la

La

implerneotación d I nuev
sistema político, com
consecuencia de la legitimación 9u el plano ce nómico instaura, puede
ser abordado, desde la óptica de un análi ·is ¡ue e in line por una
orientación fundamentada en el de. arrollo conómico partiendo de la
relación urgida entre: los alb res del • tad -nación con la consolidación
de la Re oluci' n iodu trial y , u po tenor impacto en el munJo
occidental. I ocluso ha ta llegar a su fase má.s ·eciemc en donde el alcance

11

de dicho impacto y u · consecu ocias a nivel mundial -va no lamente
en ccidente- urgen a cau a de los fectos d la globaliz~ción.
As~ es en l seno d lo primero e tado, naci nale donde 'e
concentra el desarrollo tecnológico y cicná.fico que sentará las ba es de
legitimidad del nu o isccma político-económico, a partir d I cual, el
urgimi neo d nuevas ideas como con~ecuencia directa d los efectos
ociales qu dich impacto ocasi na, encuentran también u legitimidad
en la universalización d las ideas gue urgen c n la creación, como
cH; 11 a, en contra de la raci na lid ad in trum mal gestada por la
transición económico-politico-culrural que da lugar a la in ·tauracióo de la
modernidad. Por cjcmpl , cuando R u seau pensaba en un pacto social
que a través de la 11ohmtad general asignaba dirección y orden a la ociedad,
la volun ad individual quedaba excluida y □o era tomada en cuanta. ~e
con idcra al estado civil como un Lodo en el gue sus pare . , el indiY:iduo,
no ·· tía sin como un ente e lccci,·o dejando a í. fuera de m
perspectiva, el interé incfüidual y la participación d La mujer. J la id
sólo ha ta qu e ·rns idea. han id cue ·tion.'lda gue la aparición de otro
tipo de planteamientos se han id ge tando como lo son lo derechos
individuales y lo derechos el la mujer. En tra palabra , la. idea
surgida a causa d l avance el la ciencia la tecnología en [a mod mi bd
on el producto de las nu Ya. nece idad , creadas por el se.r human ,
necesidades gue lo . itúan dentro de una forza a plataforma de
adaptación a los cambio guc d propio avance de la modernidad rra
consig . El proc ~ d adaptación hacia esta transici ' □, en la qu e
genera un cambio radical en la , estructuras de la sociedad tradicional
dando pauo al a in tauración &lt;le la estrucrura modernas, es lo que
c:b -r denominó com racionalidad. Dentro de é ta pued apr ciarse
como la ' do platafom1a . obre la cual s descansa la modernidad con rrúa y culLura- pa. an a era és de di\•crsos canale -in tirucionc, como la e cuela el arte, la religión
te. (subuistemas de acción
intcocionaJ-rncional para Haberma ) generando la legitimidad d I nuevo
orden con · mico y la con ecu nte adaptación del si tema p lítico. E ·ra
adaptación, ·in embargo, , ól dura mientra e &lt;le ·arroUan nueva, idea a
la par de los ad lanto · tecnológicos y científico . 'En cada época -dice
ietzchc- hay un mundo gu mucre y orro que nace11 • '

Habmnas Jürgcn . E:/ dismrso.filorrífico de lo 111oder111dod, Taurur~. ~ la&lt;lrid, 1989. p. 13(1.

' Hab~nnas Jürgen, J..,1ni·11ri,11• '" lemolnJ!.ÍII ro111n idw/11,~ía, en Bamt.'., Khun. y ( tJ:O Estudios ~&lt;,brt'

S(J 1ologia de la~cicncL1$, Alianza. \l~drid 1980, p. 3511

61

~ i\ ierzschc F de neo, l mt,1dt1,· filosó/im.r en Obms ·omplc:tas \ o\. LI E&lt;l. J\gwhr 1962, p. 269.

629

�Efectivamenc , la· e rrucrura que caracterizan a la modernidad
experim ntan una ruptura con la esLructura tradicionaleg que d
acuerdo a la p r pectiva teórica d
idden , pr eman un carácter
discontinui ·ra" en el entido de q ue "la in tirncioncs moderna , n, en
algunos aspectos, única y di tinta en u forma a t dos lo tipo de
rden tradicionalq' . in embargo, y como también lo aclara el propio
iddens más adelante, e t no ignifica qu d jcn de tener, p&lt; r lo menos
alguna relación con el orden tradicional· no e guc hayan alido de la
nada, ino que su forma moderna, las hace únicas con r , pecto a las
tradicional s.
J,0 -i tema económico cultural al pa ar por el proce o de
adaptación que , urge den ero de l s periodos de trao ición de w1a tapa
tradicional hacia una moderna -los procesos de ra ionalidad- adquieren
u legil:imidad a ttaYés de la e}..-pan i, n d los ub is tema d acc1011
int ncional-raci nal detectados por Hab rma .
í. a partir d la
in. tauraaon y adaptaci , n hacia el nuevo rden económico se crean
perspecti as y nece idade, inexi tente en los periodos anterior . a la
mo&lt;lernidad rray ndo consig un d rrumbami nto en el i ·t ma de
rnlorcs y cr encía, para dar pa o a las nece idades desarrollada
gún
lo patrones &lt;l I nue ·os proce
d raci nalidad.

PREMODE RNIDJ\
PLAT AFORMA
CULTURAL

PLATAFORMA
ECONÓMICA

MODERNIDAD

P ATAFOR.MA
UL-n.JRAL

~

----

PLATAFORMA
ECONÓMI

G1&lt;ldc11s A.. Cri11.rm1mcia.uk lt1111od1.n11dad. lid. \ham.a. '.!{ IKI. p. 17.

630

Modenudad, cultura

política

i la, corri ntes de pensamiento generada. n la ilusrrnción
marcaron un cambio radical en la. concepcionc del mundo y pre araron
el terreno para la entrada de la modernidad, no fue ~ino porqu , las í&lt;lcas
accpt~~a hast~ ese cnton e, dejaron de atisfacer la capacidade. de
reflc~ton, oca.1onan&lt;l a. í una cri is en la legjtimidad de la ideas
dom man te . Con el 'nfa i puesto en la razfn, la ideas uni\· •r atizadoras
de democracia y de libertad crán ahora el aporo y punto &lt;le partida del
cual la te ría de emancipación Je la pequeña burguesía e levan rán en
concra d~ la nobleza dan&lt;lo a í lugar a la iniplcmcmación de lo que pu de
s~r con. tderado com) la realización e ncr ta de la política moderna. El
c1emplo característico d este fenómeno ·e encuentra 11 el triunfo de la
Rcv ~ución Franc a y ~! po terior impacto mundial de -u signi.6.ca&lt;lo.
Un e¡emplo sobre la· 1~~ª originadas a partir d la Ilustración qu
encuentran -u apoy politic y filo ·ófi.co en el derrumbrunienco de la
i&lt;l ·a dominante· ha ' ta entonces, encuenua presente dt:ntro de la e bra
~e los e crit &gt;res &lt;le la ép~ca, como el .Marc._¡ué - Je acle para quien la
libenad e encuentra dom10ada por el la. tr que b religión arroja obre

lo. iodiviclu ::

RACIONALrDAD

..---...

s &lt;lcmro_de ta relación económica-cultural donde ·e angina el
ayaoce de las soc1 dade, tradicionales hacia L1 modernidad ,. aún denrr
d 1 misma modernidad ya qu el acelerado aYaocc d i; ciencia v la
tccn l gía no coloca con tantemcnte ante nu vos descubrimie,~to.
~apac • d&lt;.: trn t0rnar ?uesrro cguiliblio ontológico pon.iéndon s de
frente a nu va cucstJ.oncs éri as y retand nuc era capacidad de
adaptación al cambio.

Compamorns: hemos conrrmplado b cabaa de nuestro re) tlrano caer
Jcn~ro cl la cana.~ta &lt;lel ,·crdug1 . ~kmo · visro de:rru1da la mon:uciuía y
barnJo sus adorno.. \Jos htmo:; dccLuado ltbrcs. Pero fram:e. es un
pr~&gt;fundo abismo ::cp.'1ra la declaraaún Je la libcrmd Jcl lu¡,'To Je la
misma., r no puede ex1sru m..1,·or locura que La que consiste •n creer qu .
h1:mus obrcm&lt;lo el segundo cuando, en re:ilidaJ, sñ!o hemos hecho !a
primera. b □erro yul' se mderribaJo d antiguo r(-gimen; pero mientras
permanezcan u, imicnros, en realidad mi ·mrns siga en pie uno olo dt
sus pilare , podemos estar seguros de l¡uc el n: ro no carJará e 11 ver. e
rcsrauraclo. fac p1htr yuL aún 5ubsislc cs h lglc. m arólica Rom.tna. 1 ,¡]
pcnnitlr c¡ue siga n pie, franceses, pa,'lmcncamo; una vez má. d camino
de riranfa; preparamos una \ º 7 mas nuestros cueUos para ! 1 ugo que

631

�nuestra vitalidad arrancó apenas ayer.... Amigos míos, ha llegado la hora
de percatamos que la moral debería ser L1 base de la religión, y no é~m b

\'i tazo ~ I~ libro d historia, ·ea cual sea u p rura ideológica re pecto
al movJJDlcnto, ¡ odrá apreciar que fue principalmente una lucha
in pirada por es mismo ideales univer. ales en c o ·a del pod r de la
Corona espanola.
u tritrnfo las idea de libertad y de justicia civil, e
decir, la idea apoyadas sobr w1 plano uni,· r alista que no
mempla
aun la · necesidades &lt;lel individuo como ujero ino como part de un
Es~~do ~~re ju to y apoy~d Pº: la razón, in tauran la, base para la
lcgttunacron de las nueva 1d logia qu , ba ada pómero en el derecho
con uetudi.na.ri , justifican a l s grande erratenicnte c mo l clcr el
mooop lio de un poder de d minación que ,-iola las' garanúa por '1a
que en un primer momento s luchó.

base de la moral 111 •

La relación exi tente en b época premodernas, entre política y
religión llega a su fin a partir de la idea generadas en la ilustración y que
de. embocan en la creación del Estado-nación c n la eparación &lt;l los
po&lt;leres ccl iástico p r un lado ) el poder politic por el otr . Con 1
triw1fo de la ReYolución Franc a s da inicio a una nueva época
marcada por la · c O' tantes apenura, o nicho. ideológico a u--avé del
intercambio de ideas que con el concepto de democracia lle,·ado a la
pracuca se rigina. • n tra palabra· a partir de las práctica
democrá ·ca, el intercambio c ostant de ideas e amplifica y e
conden a d ntr del e ¡ acio cultural donde La id as han de hallar
refugio parn su posible olidificación po. terior. La ideas políticas
difundidas ahí --democracia libertad, derechos del hombre- e bricncn
a partir de su carácter ,miversaL la legitit11ocíó11 gu servirá, inclu o ha ta
nu stro días, c m punt d partida d I cual la ju tificación d las
CÜ\"etsa · id I gía política han de ser reestructuradas de acuerdo a las
Jiferemes etapas en La gue son concebida . i primero urgi' La
ncc sida&lt;l de crear los derecho civile &lt;le pués, ante el inmin nt avanc
cconómico-culrural acude la urg ncia apoyada s br La
tructura
anterior d la creaci ' n de 1 derecho naturales. reac1on que como
muchas tras han urgido de la necesidad de hacer frente a la mrmenca
qut: la modernidad trae consigo; de tratar de contrarre tar los efecto del
~luggcmaut'' al que hace referencia ' iddens como metáfora de la
modernidad, o al "autómata ' yuc e n s ba e capado d las man de d
la p stura de a tells al referirse al capitalismo I bal y la t enología
infonnáóca. ' n la creación de ambo, d rec ho , el ch·il y de pués el
indi,·idual ·e ha recurrido a la uni,Ter- alización de lo fines para doblegar,
a travé. de la razón, (en el mejor de los ca os) lo medio. . ·í e, com la
lu ·toiia ha demo, trad el tránsito de la corriente ide lógica en la
m &lt;lcrnidad. e, dentro de e ta uerre de bricolaJ,l' ide lógico en d mi
, e de. arrollan las contradicciones imerna. inmanentes a la actividad
política. sí por ejemplo, trasladándono. en el ti mpo y el e -paci a la
R Y lución de la lnckpendencia en 1 '. ico pued · n apreciar e las mi ma
vías eYoluriva d la c ni nte id l ' gica . uicoquiera que eche un
111 r rnneois tic !:&gt;aJ e D natien \lpho nse, / ilor~(ti, m la
L1.gusa. cuarta etli □ón, 19,'S, p. 24"\.

62

11/(q/1,1,

t·n U/mu ( 1J1nple1,u, T om l. Ecl .

las adcL-mce en el tiempo, con la leye de Reforma y lo
decret s d desamortización de las tierra en mano de b igl ia, la
política de Juárez ree trucn1rnrá la id ología dominantes narb lando,
también las idea propia d la ilu tración. E tas accione , ap yadas en el
avance de la ciencia y el progre, o sirven para fundam mar el
pragmati m d la~ concepciones política a partir de la legiámación que
m raura el nue,~o mema económíc . La ecularizacióo de las idea , con
los mi mos fin s de libertad igualdad, respeto ju ºcia etc., aplicadas
sobre I ord n e nómico dominante ha ta entonce si.t-ven, aquí
también como paradigma de las contradiccion · inmanentes urgidas
dentro de la nueva, amalgama, ideológica . La aparición d lo nu vo.
t rrateni nte com con ecu ocia de la compra de la, tierra confi cada
al clero y la e ndicione in una mejoría real hacia la población
dedicada al peonaje, c nforma I a entamienco de la nueva legitimación
t¡L1 a lo largo de lo posteriores O añ s del porfui mo, con todo r, a
cau a de su progreso con olidó el sector agrícola p r jemplo,
·
un ector t xtra rdinariamemr &lt;linámJco. pero colaboró a la de, crucció n
u ' la economía campcsma, usurpó derechos de pueblo. y comumuadcs
rurales 1· lanzó a su · habirame a fa mtempcrie d Jo · mcrcatlos, el
hambre, el peonaje y la cimgración 11

D mo trando a í qu lo que convierte n legitima una acción
política, que
ba. a n la uni,·er alización &lt;le los fines alb rga n su
interior el origen de la contradiccione, que p steri 1mcnte ha de
enfrentar.

11

,\guilar Canún
l ')98, p. 13.

He tor/

~lcvcr l..oren.1.u, l k1 I0111bru dr /,, RP1v,/11ri1il1 ,\Ji:.xirana. Ed. al } \rcna.

,

6j, J.

�Modernidad, economía y política
El accl rad avan e d la ciencia la tecnología en la m dernidad
1uega t:ambién un pap l important d ntr de las oncepciooes
ide l, ica , tao o d minante como alternas. De e ta forma d de arr llo
de la poliáca, a travé d · las difer ntes tapas que coni irman la
m dernidad ncu ntra u ju tificación ideológica en r !ación a los
cambi
bt nid en el mar o de la repercu ion ccunó nica: a cau a
del desa.rroli d la ciencia y la tecnología. P lítica y conomía se
ncuentran má ' rela ionada, n la m dcrnidad qu en cual9ui rn d la
épocas pr mod rnas.
esta relación aum nta d acuerdo al grad de
avance n el de arr U t , cnico y científico d una ociedad. i n época
antcri re. política ) rcli ión . e complcm ntaban teni ndo 1m nop lio
del poder, con el inicio de la época mt derna y cl de pegue &lt;lel
c pítali mo a traYé · del de arroll de la indu tria y el prngmarism
te n lógico-científi o l poder político será no sólo parre in que ·
p dría afirmar que erá guiado por 1, e nclici n cconotruca:. , sta~
: ·rán qui n d cid.irán, ahora, 1 rumb qu la &gt;lítica ha de eguir. 1\ í
lr demuestra la hist ria, · en la actualidad e un fen ' men que pu de
~cr compr bado a tray ' de la información gue e genera e tidiamunemc
a partir d l rumbo guid por la
cratcgia · pt líric . y económica ' d
las naciones así com tambi · o el papel que de· mpeiiao y la influen ia
política sobre la. naci ncs d I mundo los rgani mos intemaci n le.·
mo d F 1] o el Banco f undial del Comerci
CONDICIO ES DE POOBR

DOMINIO

PREMOOERNIDAO

M DERNIDAD

RELIGIÓN

ECON MIA

-

IN FLUENCIA

POLITICA
1

POÚTICA

n repas hiscóric en el desarroll d la on mía 01 derna
demue rra que con l de. punt conómic de Inglat r_ra, de ·pués de La
634

egunda mitad dd ·iglo XVTII el poder político r conómico qu ·
g nera, a travé de la producción, el desarrollo d la tccn I gía,
principalmente n lo m dio d tran ' porte, d comercio )T el de arrollo
del capirnlismo financi ro crán la ba es para ~u aseen o como potencia
hegemónica dejando atrá - a Holanda guicn había mantenido el dominio
12
marítimo y comercial d d 1 ·i lo .,
í con Inglaterra com la
p cencia ecc nómica d minante omi nza la fa. d I engranaje mundial a
travé ' del c mercio 6.nancicr
e lonial. La intima rclaci , n entre la
e tmcrnra onómica y p lítica e afianzará aún má al det erar al
comercio fi.nanci -ro y el diner gen rad p r e te i e ma com los
origene d I p der. e e ta forma, . e mo e de ·arrolla lo LJUe puede
ser considerado e mo la p1imcra. fa e. del capirali m · gue, a tra é
d su continua ,·olució.n, dará como r soltad el inici de I que má
tarde se convertirá en mouvo de inc nformidad encre las col nia de la ·
grand ·
tencia, : la idea · de . oberanía nacional riqueza teni.torial ,
poder ccon , mico. iniciánd . e el periodo d lu has por la ind peod ncia
de la colonias d I cual las naciones carib ña~ han sido las últimas en
consumar. En sint si pu &lt;le decir
qu con la entrada de La
modernidad, el p dcr y la rigu •za
d cubren com in , nimo y ya
para d .igl XIX, e ta i&lt;l a , e ncu n an bi a as mada. n el mu□ d
modern . Purman parre del entorno cultural y s posible nconrrarla en
1 _crito &lt;l la ,p ca. L crítica ue ,farx a la p lírica c n , mica lo
d mue ·an. así c mo también la obrad scritores, c mo BaJzac qui n
a lo larg d ·u 97 n vela que c nforman La comedia b111JJa11a , dedica a
retratar 1 s ra go · má caract rí ·tic qu ' la modernidad trae con ígo.
~ \ s~ por ejemplo en Gobseck dibuja la figura de un usurero quien clic ·
c m· ncido:
Que&lt;la tn nos&lt;ero. t:l úni
cmim1cnm vcrdaclcr qu · la naturaleza no~
ha in funJiJ : el in. tinte, tic nu ~tra con ervación. E.n ue tra. soc1 ·dadc ·
europea • este insumo e U3ffia inrcré:. pc.rsonal. ' 1 hubi ci 1\·tdo tanto
com , yo, : abría, qm: . ólo hay una o a material de un Yalor lo
-uficicnrcmcnrc re, l para 9uc un hombre e • cup de ella. Es ta cosa ... es
el oro. El nro rcprc. cou melas la fuerza humanas ... en cuanto a la~
co~tumbn:s, el hombre es el mismo en todas partes: en todas partes csrá
1:mabl.1J
I combatt cncr el pobre y el ncc,, n Lod . panes es
incvit, bl ; c. prefi nblc puc. , ser el explotador a ser el ''fllor:ado ...

•• : éc Henn, On,g,,11u ,Id ,;,p1talis111a 11mdcm,,. (1J. l·CI ~. ,.r,1 rcimprc 1ón, 1988.

635

�Las idea de p d r r lacionada a1 dinero la in flu ocia que é ·e
cj rce en la, d ci i nes p lítica son así una de las caractcrí ricas más
clistinti a. de la modernidad. Durante el pcóodo del porfi.riaco en
éxico una &lt;le la prioridad política·, i o e, qu L-t má importante,
fue dar impulso a la inver ión extranjera d ntr d l paí ofr ci udo la
facilichdes a lo in ersionista
xtranj ros para la. captación de u
capitale. y dar a í impul o a la iodu tria. Como resultado 'la inversi, n
xtranjera pa o de 110 millone d p o en 1887 a 3-t00 en 1910". De
lo cuale "una t rccra pan de sa inyección fue para h revolución
tecn lógica may r del ,féx.ic porfuiano: h consn-ucción de veinte mil
kilómetro d vias fi rrocarrileras." 13 El impulso en I d arrollo y
xplotación d las mina fue también d tonante importante para la
cread, o de ciudades líneas férrea - y la definici 'o en la incorporación de
'l éxico al mercado mundial. En
a. condicione del progre o
porfiriaoo "la revolución que [ad ro libero no fue hija d la miseria y el
estancamiento, sino de los desamg/os qrte trqjf'ron d 1111¡,eJ' el cambio'"~.
~on preci am nt esto "de arreglos' que ] con cante cambio
trae con igo en 1a ' m dernidad, lo cau ant d 1 . enfr ntami nro
ntre la ideología surgidas com producto del a anee moderno en la
búsqueda ciel poder. Las ideología políticas, relacionadas así, de e ta
forma, a la pragmática cienrifico-r enológica que la modernidad trae
con, igo, dan como re. ultado la concepción de nueva p rspecri a
adoptadas d ntro de la p lítica donde la marcada in fluencia d la temía
conómica dominante sienta la ba e de la legitimaci 'n sobre la cual se
desarrollan las acti idades p lítica . El entorno cultural que se desarrolla
a partir d los cambios intr ducid
por d si tema conómico y su
influ ocia en la. d ci i n . políticas forman part de WJ intrincado nudo
de e ocxionc que darán c m resultado lo
rigenes d nuevo·
fenómeno ocialc a partir &lt;l la idea , que como defen a ontológica, 1
agente de arroll ya ea a niYel interior ubjeti o como paiie de una
e lectividad a travé d la interacci, n.

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,\¡.,'lúlru- ' amín Héctor / lc)·er l.orcn:m, 1 la ro,11lm1 dr /,1 I&lt;rro/11n1111 \le.,w,11a. Ed. Ltl) . \rcna,
1998, p. 12.
H /bid., p. 13, la cursi,·n es mía.

1:1

636

Prlj)(t.f

6 7

�TEOLOGÍA Y DERECHO E

EL ISLAM

Dr. Lidan1: Zcraoui
Dcpartanwnro de Rdaoon1:s Inrcrn.icionalc~
ITl.S\1. ( ampus \fonrcm:\

El &lt;lesarrollo de la , mlcncia religiosa, dd llamado terronsmo 1shimico \
de los mm 1m1entos fundamcmalistas en d Islam, requieren de un anáhs1s
más nguroso que las gern. ralizac1oncs superficiales hechas, en pamcular
por los medios de comunicación. En este cnsa)o no pretendemos rc\'isar
rodo-. los t:kmcnrm, del Islam, religión Je n1.1-. Je 1,300 millones dt
adep10s, sino enfocarnos a dos elementos fundamenrnlcs para entender
la lógica islamica: la lrnlo~1a } el derecho. \licnm.1.s que el cnstiarnsmo ha
dt''-.trrollaJo loo:; c'-tu&lt;.hos trnlógtcos, eJ hbm se ha concentrado más a
cntmucr las leyes t1ue deben regular la vida coti&lt;lrnna de los fieks.
Esta &lt;lift:rcnc1a de rnf09uc se dclK a que d Islam se consáruyó
como rel1g1on de l',Stado durante la vida de t-.1ahoma. El Corán no
plancca solamente dLbercs espmruales, sino obligac,ones legales a los
musulmanl'... Por otra p.1ne, la d1scus1c'&gt;11 teológica no fue de gran
magnrrud en la medida qut· el Islam no rmo c.1uc cuco:;1ionarst· sobre la
naturaleza c.k \lahoma. sunple monal. \sí, el pl·nsamit'ntO islarnico se
centró en particular sobre la interpwtación de las leyes. pcrmllicodo d
surgunienro de un neo pcnsarrnenro legal, que nos pueda permmr
entender una panc de las &lt;l1fcrcncias emrc.· los &lt;l1stintos paíst•s
musulmant·s.

639

�Para I mu ulmane el Llam · din wa da1vla (rcligi 'n y · tado),
qu implica la i.nreracci 'n de la religión n toda. las es6 ra del
quehacer políric : eco □ núa sociedad, familia ejército, ctcét ra. El
lslam, tercera religión revelada tiene sus orig n s n la conc pciones
e pirirual . judias , cri tiana,, pero también en lo mito árabe.
arraigado. n la península arábiga n donde nació la nueva fe. Al inicio
de u prédica el ,\pó rol del lslam [ah ma [ohammed para lo.
musulmanes) se decía solarn me un restaurador de la fi abrahámica }' no
el fundador de una nueva religión. Para él braham no ra judío ·ino el
fundador de la fe m noteí ta un mu ulmán en el entido literal d la·
palabra 'l lam" ('wnisión) y mu ulmán (quien se somete a la voluntad
divina). De e ta manera, tanto el I 1am como el judaísmo y el
cristianc:mo son prol nga i nes &lt;lel men aje monoteí ta d Abraham,
meo aje· adaptado a la condiciones histórica · culrurale. de Las
ociedade que rccibier n la tcv lación divina.
difer ocia del cri. tiani ·mo que . e co1wirtió en religión d l
~ ·tado vario iglo:; despué de la muerte &lt;le Cri. to el I Lam en el año
622, inicio d la Hégira 1 ( alida &lt;le fahorna de la [eca hacia t\1edina),
e convi ne en la r ligión oficial del nu vo Estad diez añ • d . pu· del
inicio de la prédica. i-\ ~ fahoma de profeta y predicador se vu !ve w1
líder político y militar, l que impiim.iní. una caracteristi a peculiar a la
nueva E , ba ada má en la práctica comunitaria qu en el a ·peCLo
e pirirual.

1. Lo pilare del I 1am:
Para el l 1am cxi. ten &lt;los categ ria. de fiele ·: 1 mu ulmán que
tiene ·olamence la fi ( 1 aman) ' l mu ulmán practicante (el muslim).
La fe
pi rd olamente c n I pecado de la apo ta fa ren gar la
es ncia del Islam que e· la creencia en un Dio único ' en !ahorna
como el úlruno de l pr feta . in embarg no rodo. los actos del
musulmanes tienen lo mismo mérito . L
act
e clivid n n:
obli atorio o ayib (lo 9ue el mu ulrnán deb umpli.r nece, ariamentc
para er aceptad por la c munidad) l que le dan al mu. ulrnán un
1 Hegi ra: partir del año 622, lo musulmane. 101ci...m el conceo d • • u t:ra. Sin embargo. en la
medida t.¡uc el año mu ulmán es lunar, cuenta e a menos días (35-1 di.1 )- Cada 25 año , el
calendario lunar gana un año en rclaoón al calendario snlar. La rclnctón es de U.97 cmrc lo dos
años. Así para calcular a t.¡uc ,uio musulmán corresponde el año 2005. debemos ~ustraer 622 y
cfü 1dir el re~w por .9 p3ra obtener 1425 o 1426.

640

valor agregado porque 110 son obligacorio , pero on buenas accione ·,
las acciones permitida o hala!, la reprobabl s (makrur) aunqu n on
prohibida com el hecho de fumar y finalmente la prohibida
claramente (haram). La práctica mu ulmana, por u parte se
fundamenta en el cumplimiento de lo. cinco pilar del I 1am:
1. La shahada o profe ·ión de la fi . La fras 110 htlJ' 1J1lis dios q"e Alá
y \Jr1homa es s11 JJJt nsqjero a ilaha ila Alah, Mohammed rasul
Al.ah) es la e encia del T1am, l reconocimiento de la unicidad de
Dio (Alá) y d fahoma como u mensaj ro ( u profeta) y el . ell
1

de la pr fecía (el último d los profeta ). Para lo · mu ulman ,
t das las religion
rewlada. tienen 1 mi ·mo men aje, per u
forma puede cambiar dep n&lt;liendo d I tiempo lústórico de u
r velación. in mbargo, con !ahorna e da la úlúma revelación
integral . no puede habc.r nu vo pr fi tas:
ella la pr fecía. La
r ,elación fue distinta según cada pr feta: Ioi é la recibió por
scrico Oa tablas) a Crist le fue int riorizado desde u nacimicnt
(por e ta razón . e le rec noce c m el Verbo d Dios o l e píritu
de Dio·): a fah ma la revelaci , n fue erbal a traYés d l .Arcángel
Gabri l. .\sí, la aceptación d la shahada significa la aceptación del
l ·lam. Para conv rtirse, en la medida en que no existe un clero
religioso, l nuevo ad pto ele be simplemente r citar la hahada
frcnt, a un musulmán c mo te tigo y I adepto . e integra,
automáticamente, a la fe i lámica. 'i un mu ·ulmán pecador se
arrepienc en I úlwno momento de u vida y recita la habada, se
c n. idera guc se r integr' a la fe de 1ah ma y puede cr
p rdonado por el poder cLi, ino.

2. El Salat o la oración. inco veces al día el mu ·ulmán debe
hacer su oracione qu iml Iban la umi ión del hombre a Dio .
El horario d la oracione. r gula la ,·ida cotidiana de lo fiele ,
de de la aurora hasta la hora de d rmir dejand
I tiempo
nece ·ario para la. actividades cotidiana . a ración no implica una
olicitud al pod r clivino ino recordar Ja omnip rencia de i\lá y la
infinita d bilidad d I ser hwnano, recitand algún pa aje d I CoráJJ
el libro sagrad del 1 ·lam.

3. El Ram adán el me de ª) un . El noveno mes d l calenda.ti
mmmlmán es con iderado como un mes sagrado d I Islam y
641

�durante te period
d be ayW1ar de. d la aur ra ~asta d
atardecer. El ayun consiste n
lamente n no comer_ -~ b bcr,
ni fumar, ino tambi, n ca no perfumarse no coro ter ilícito. no
tener pen ·amientos e::-.'1.lales cccét ra. ~1 cu~11plimienco de ta
obligación se inicia en la pubertad, pero la m~¡ercs em~arazadas o
en . u peri d menstrual, lo vtij ro y lo en ter~.º esran_ ~ ·ento ·,
d biend cubrir u deber cuando la cond1c1one. física le.
p rmiten hacerlo.

4. El Zakat &gt; el diezmo. Todo creyente debe dar el diez por
ciento d u ganancia 1 décimo día del año mu ulmán. in
embargo la limosna n e entrega aJ -.. cado o al clcr , ino
direcram ot ·ala pers na n cesitadas.
S. El H a O el peregrinaje. Por lo men ullil v z en u vida el
reyente deb realizar el percgrin~je a la _f~ca i su condición
fí ica o financiera l pennit cumplir con el \'.ffi)t:.
Dentr de la vi ión chiita, se agrega un exro pilar el Yihad
(traducid gen ralmence como Guerra 'anta). Este clcmem _no s
considerado en el ·unni mo como pilar ino un d b r, en el ·enad de
guerra, oca ional Ad má. en 1 I:lam el concepto de Yihad abarca n
ofament la guerra in también la idea deJ cornbat (o esfuerzo) de un
contra í mi m .
A í I cumplimiento de la obligacione r ligio a. p rmite
integrar al mu ulmán al resto de la comunidad i lá~ca la mma. EJ
1 1am religión comunitaria,
aleja de la ~e. non
piritu_al para
enfocar má, a los a ·unto coridian s de lo. feligre es e nuanamence
al cristiani mo, nfocad a la . aJyación e piritual, qu se ha eparad d
]a problemática política, aunque pued influir en ella. P~a ntendcr la
e p cificidad d la religión re elada a fah ma hace 1+.tglos, deb m
analizar u surgí.mi nt .
., 1 Jslam no · una religión y fohammcd no : el funcfa~or ~el
2
l 1am ' • ,. ca afirmación de ,. H. Jansen aparentemente c ntrad1ctona,
nos plantea la dificultad d nmar ar a la r ligi, n i ]árnica en un molde
hom g, n por u di er idaJ _ . u originalidad.

' Janseo. G.11. Milit,wl l.&lt;l,1111, Londres, Pan ll Jk Lid, 1981 ()J cu.), p. l

642

Por otra parte. la inexistencia ele un poder religio o centralizado,
la di. tinta corrientes (s111mis1110, ,-/Jiís1110, ¡ur!Jrislllo), la di ·cr idad del
pensarni nto teológico (m11taz.ilis1110, u.1-h '1is1110 qmlirir1110, 111111-yi'a etc.), las
cuatro escuela · juridicas (.rba_fiir1110 111a/ikir1110, ht111aji.r1110 )' ha11balir1J10) y la
diseminación del lslarn ~n region · totalmente hct re gén ·a han creado
vi ioue, e int rpretaciones disrimas, aunc.¡u rudos · refieren aJ mismo
libro . a.grado, L/ .orá11, y al mi ·mo profeta, lohammed.
o :abemo. e:xactarnenre lo yue dijo el Profeta ) lo &lt;.]UC no dijo.
El Islam di: pué. de la de apariaón d I Prniera, con ció distima.
e cu las jurídica (mudúc1b). Lo. rite s que uncdcs practican hoy, no
exisrian en el tiempo del Pm eta . . \ l ,ú l rito lllalíl-::it11, ni d sb(l/iílti, ni el
ha11halítr1, ni el ihadita, ni el ht1lltf/llt1 ex1 úan; podemo. decir lo mismo del
s111111irn10. del sbiís1110, del zaidú,110 ¡... ] Pero, ¿como explicar la aparición de
e te rito-~ e trata de moYunicntos políac &gt;s que ,·icr n la luz en la
commúdad i lámica ' yue se cristalizaron tomando forma. política.
d terminadas. En w_1 inicio, nacieron de un e. fuerzo de im estigación y
especulación (f¡'fil.iod) ·obre d dogma mu · u Imán (aqllidat); más tarde,
jugaron un papel en la \'Íc.la del islam y llegaron tnclu:ive aJ poder.
Todavía hor, lo separati ta · (jau·onj~ e organ~an n partid político y
e proponen acceder al poder en los paí:es árabe con todo lo que e LO
implica: de de l comrc l ck la a.utondad ha. rn la promulgación de
&lt;leer to· y leye , pasando por la dirección del j, rcito, de la policía y de
los cn'.Ício - ecr t s. La curstión no e. religiosa, sunplemcnte temporal:
un grup de p rs na. con creencias particulares quiere: darse un Estado 3•
La d larnción anterior de Khadafi Jemue. tra claramente el papel
9u la política ha jugado de ·Je el inicio el I I 1am en ·u conformación
pe t rior. El caso más claro e · d nacinuento del sh11s1J11J. La bú queda dd
poder por pan de \li. yerno \ primo de Mohammec:L lo lle,·a a la
primera gran esci jón (el Fli11fl d-futhru) Je! Jshim que prevalece ha ta el
día de hor emr ,¡ s1111J1isnm y d sbií.r1110.
'i d Corán e ' en gran medjda acc:prnJo íntegramente p r los
mu ·ulman s I lo 1-fadilhs (o &lt;licho dd Profeta) son ba ta.nte
contradictocio. . .a&lt;la corriente puede justificar , u po-,ición Lomando un
Hadi!b que compmeba u afumac1on. Dentro de la: 1-1- recopilaciones
3 Harb1, \[oh. m1rn:d J. isli11111sn1t ,l.i,11 /(1111 ,, 1 t/tJ/r, ,\rgcl. 1\l. lttluna, 1'192. p.21 5
4 hl (i11-J11. rci:op1laJo &lt;lc~puc. Jl" la muerte dd Profr·w, ha suscitado l,1 rt:.tcoon de i\h por la
upucsca suprcsion c.k- Li 'ium d ... las "d•&gt;~ lun:s" 'IUl dt:~lgU¡Jl,a dammmk al rcrnn de
lohammc&lt;l para Li suce. 1ún \s1, lo~ sunuuas cons11kran ,1 1:~1,1 sur.1 comu ,1po&lt;:nfa m1t:nir:1s yuc
los shíil,1s se basan rn cll.t para rc1l'l11J1car Lt legmm1dad Je la succ:1011 pa .1 \li I su dcsccndcnci.1.

643

�reconocida en d I ·lam 9ue suman decenas d mile de dicho ,
encontramos qu
fohammed dijo, por ejemplo, que "la razón y la
r ligión s n ausente de Aisha' (, u posa pr dilecta t: hija &lt;le .-\bu Bakr,
cJ primer califa d l Imperio musulmán) pero también 9u "aprendan la
mitad de V\l ua religión de la b ca de r\i ha. ' Lo partidari ~ de Ali
s tiene □ la primera ver ión para de acreditar a las fuerzas respaldada
p r La viuda del Apó t 1 &lt;lel Islam, mientra que lo que apoyaron a
thman (tercer califa) n contra de r\lí aceptan el último hadilh.
.. te mi m uso di cinto de la, palabra de Mohammcd o aun del
Corán
encuentra en todos los movimientos islámico . · n el ca ·o d 1
Egipt actual e tudiado por 1Dr. .-\hmad Khalfallah 5 cuatro tendencia
fundamenta.lista ( in wmar en cuenta a la corrientes tradicional s)
ocupan 1e cenario político nacional
1. Lo alafie qu oo a ociacione religiosa autorizada y e limitan a
pr &lt;licar la buena palabra m er orga.n.izacion
e tructurada . Ta
educación religio a
u objeti y se ba ·an en el ver ículo -104: • ¡ h
creyente ! a osorro o toca p n ·ar en Y otros mismo, . El extravío de
l " demá no os dañará si o guiái por el libro ·agrad " 6 que implica w1
distanciamient , sin recurrir a la Yi 1 ncia, d I pecador ·. El papel del
mu ulmán e· u propia pre cupación.

2. La Hermandad Mu ulmana no practica la violencia pero denuncia las
d viaci nes , el abandono de la reglas religiosa. . u ideal e intetiza en
el ver ículo V-7 1: '¡Oh Profeta! da a c nocer wdo lo guc ha dese odid
obr ti de parte de ru eñor porque _i no lo hac . no habrá cumplid
tu men aje." El ersículo destaca la pr djcación y la denuncia d la
dcsYiacion · .

2. Yamiat el Mu limurn con idera c1ue us miembro · oo los único
mu ulmane v rdadero , lo oldados de Dio según reza el v dculo

rXVII-173:

ue tr
jército I s procuran la ictoria.
a necesidad
d combatir el E ta&lt;l impío
una bligaci ' n religio a. .in mbargo
tomando como modelo la , "da del Profeta recon cen a:e. fase. de La

'Citado en 1--farbi, ~!, hammed. Op. &lt;it. pp.53-54.
r, La cita~ d I rm111 ~on e,craídas &lt;le In cJic16n de Edit r. ;-...,1c10aal. ~léxico, tmducc:mn Je
Jo;1qLún ardn-Bravo, 1981. L1 ura (capilu\o) esta s ·i'iala&lt;la por c1.t:ra romanas ' d ,·crsículo pnr
ca.rnctcres arábigo., egún la LraJíci · n omünmeme accpmda. Dependiendo &lt;le las u.1ducc1 ne~
unhzadas, el número del vcr.;Ículo puede van:u.

644

lucha: la predicación inicial el de ·ti.erro (com en el ca
icdina) y 1regre o triunfal con el u. o de la ,"Í.olcocia.

+.

d la hegira a

la única via parar staurar el
E tado _islámico. La impiedad del p der (Kofr al-Hakim) e una
ap sta 1a y el combare n contra de ello e· una obligación religio a gún
~o se~ala d Co,~11 en el er ícul 11-211: " ·e os ha pr crito la gu n-a" que
unplica el uso clir ceo &lt;l I ihad, la uerra anta.

Al-Yihad e tima que la lucha armada

De la misma man ra, el shiís11Jo critica a la e rri nre dominante d
la Sunna, por us de iaci nes del m o aje original. Para los seguidor s
d
lí, el "pap I de un g bierno i ·lámico e tomar d •cision , por
con ultas, ~ ro dentr d l
límite a enta~o · p r la Sharia y en
c ncordan ia con las demandas del moment '' . L baditbs tabl cid
a travé d lo compañero del Pr f; ta ·on dmam nte criticado ·, porque
' to · "
consideraron amoridadc · independientes en mareria de lev
D ivina (muytahid), capac s &lt;le ejercer jtúcios independientes (iytiha '.
~eían tamb~én que i I graban un éxit , erfan recomp n a&lt;lo por
Dios; pero .1 e equivocaban · ~rían petd nados por ~I p rgu, fu ron
compañero, del Profeta ¡¡.
El shiirft10 ac pta lament la tradición trasmitida a rravé d Ali
o d su e·po a •ácirna y de su de cendencia de ·calificando a lo d más
. eguidor s del Profeta. l otro punto de di ergencia se refiere al pago &lt;le!
JUm (la 9uinra parte), cantidad que se destinaba a la familia de
fohammed, eliminad~ por I s111111ismo a la muerte del Profern, pero que
e. con ·erv-a ~n la tradición shiíta. La lista de los cargos en contra de lo
p~ero califas
ba tant larga: la supre ión del Umra (peregrinaje
parcial) de la Mut'a (matrimonio temporal) y de la manera de repudiar a
las ~posa· (' te repudi tr
Yeces ' en lugar de la obligación d
mencionar tr s v ce· la fra ·e de repudio por Ornar), etc ' tera.
Fr me a las di tintas interpr taci oe 9ue cada m ,imi oto le
otorga aJ onín
se puede hablar Je w1a cultura islámtca con mucho. difcrcnre. colore, ,
' ;,,onas" } variaciones, o de varias culturas Jcncro de la ciY.tl.ización
islámi a, según lo que s eaocnda por el t nruno 'culnmt", que, en
cualqu1 r caso, c. una palabra de origen rcc1cntc en d mundo musulmán
~ e utilv.a bajo la influencia Jirccca lel u o que se hac J este término

7 '\

abatabaL Allamah ·ay\Íd
' 19"1
·•'
0 • p.......
. \lu.hamm.1d J Ju s:l\• n. J/Ji'11' ()um
" .. ., lrñn
' • ·/e·u.,

~ ltlu11

645

�en las lenguas occidentales. o obstante si con idcram(l · los elemento,
espirituales e mtelecrnales c¡uc dc:tcnrnnan la vida de una soc1cJad
LradiaonaJ d finimos la cultm:a J modo que abarc¡u ·stos lemcmo
básicos, ntonc ·s, stn duda, hay una única cultura íslamica con disóntas
'zonas" o mundos contenidos en ella,' mundos" que están unidos por el
e píriru y la forma sagrada de la tradiciém , e tán . cparados por factores
locales de ópo étnico, lingüí. rico, gcográfi n u otro. Una ci'-1lizaci n
tradicional, como la del Islam, . tá dominada por una orma dt\'lna, p r
una 'ldca rect ra" que dc¡a su huella más profunda en . us receptáculo.
terrcnaks; in embargo, cada rcceptácul tiene libertad para dernrr llar
. u propias po ibilidades innatas dentro de la tradición en la t¡ut: t: cá
intt:graJo }, así, dar origen a un "mundo ', a una "zona' panicular Jc:nrro
de la marriz general de la tradición en cue rión.
E. rudiar la tipología Je b cultura i. lámica es ocupar.e Je los conrornos y
peculiaridades de esto 'mund()s'' -tale. como el árabe, el iranio, el
turco, el malayo ) el negro-africano- dentro de la romlidad de la culrura
tSlámica, y también analizar las complejas e, tructuras c1ue existen dentro
de cada uno de e co munJo .•l.

La diver idad d
mundo · d
e ed Hu s in a. r n
muestra un lslam bet r géneo a pesar de la uniformidad c ráni a. La
historia la tradiciones y las costumbre imprimier n un scU clistint) a
cada zona integrando elementos locale al men aje universal de
fohammed. ,\ í, hablar de lo derecho humano o comunit.arios en el
I Jam s tomar n cuenta a cada una de la, regiones qu conforman el
va to espacio cubierto por una fe que abarca a más de mil tre cienr
millone d
eres humano , sin rencr una autoridad suprema para
imponer una ola interpretación d la r velación diYina.

2. La teología i lámica
del Islam e remontan al inicio
de la pugna política entre , \1í ' fuawiya, en particular con la batalla d
iffin (656 d. .) qn lleva a un grupo de mu ·ulman a oponecc a la
idea del arbia:aje human propue to p r 1uawiya y ac ptad p r Ali en
La primera e cuela teológica

'1 1

111

asr. cnccl Jlusscm. 1 id")' pt11s,m/Ít11/o m el iil,llll, B:ucelona, eJ. l lcld.:r, 1985. pp.59 60.
111 1.a. sínres1s &lt;li: las diversas escudas 1colog1cas dd Islam fueron sacadas de cli,·er. as ohms cnm.·
bs cuales Baus n~ 1\lcssandro. /J/ /Jli1111 111 ,11 cult11rc1 ~lcx1cu, 1-&lt;C E ( _ol. Brc, iam s mim. 448),
1988. Pue h. 1f nri Charles (Ju:ccoi n). l..11s rrligio11tJ m el ,\/1111do ,\led,temí,h'o ¡ r11 el Omnt, Pro.\11110
(lom,, -~· ~léx,co. :1glr XX 1 (Col. F-lis1uri;1 de las religiones ni'1rn.6) y ]Jl.í rrl~~itmes m11,//l11idar ,,,,
•1.ria)' .r11J rontmmrrimtr.r (101110 1), MéXJCCI, Siglo , ' :\1 (Col. l li.~mria Je In reltgton •~ num.9).

646

la medida que sola111: ntc Dios es el úni o árbitro. E. te mm'llruemo
conocido como Jari i 0o, que salieron) e convierte en la corriente má
e. tricta d l Llarn. lnclu o cuestionan alguno. versículo. del orá11 9ue
supuestamente fueron agregado . . c mo el ca. o de la ura • ' TT-1 a l ll)
que relata la Y ida de J ·é 'u. cf en árabe) y :u r-lacione: amoro ·a ,
porque no puede haber hi ·torias &lt;le amor en el libro agra&lt;l .
Para los jariyíes, el pecado grave excluy al cr ymte de la
comunidad musulmana. J ; fe ) la práctica externa :-on ideales m0rales
obligatoria . Pero la prácuca islámica, como la ración, puede ser anulada
con la memira o la calumnia o con cual9mcr acto rcprobarorio. I rente a
la recompensa final. nu hay altcrnatlvas: e. el paraíso o el infi 'rn 1 ce rn .
A la po. ición radical anterior, los muryíes (lo · c¡ue esperan)
ad ptan una a ciLu&lt;l más benfrola. La condena no pu de pronunciar ·e
ha ca el juicio final. Partiend Je esta acrimJ de csp ra frente a una falta
( olamentc Dios puede juzgar al h mbre) la corriente plantea una
obediencia a la autondad legal indu. o cuand é. t.a orden acmar en
contra &lt;l ' lo · preceptos del Islam. pero en inreré de L--1 c munida&lt;l. Los
muryíe ha en la distincion ntrc l iman, la fe d I ra'l.Ón, r d i 1am,
la profesión oral de esa fe ..\sí, la práctica exc rior no e. &lt;letcrrninant
parar cibir la recompensa ed ' nica. ·) creyent no ,a al infierno aunque
haya dejado e tos precepto: cometido acto: grave:- i su fe inc ma
per I te.
Con esto. planteamient s, la formación ddinit.iva dd sunni. mo
e realiza retomando las principale · ap01tacionc de la muryía: la fe es
, uficiem para la ah ación, pero debe ir acompañada Je obras piado as·
hay pecados graves y leves, pero inclu, ivc lo primero no put&lt;len xcluir
para iempr al creyente dcl paraí. o, c n la excepción d · la apo tasia.
Para f 'ufi Ghassan (de la muryía), Dio. i.mpu o el peregrinaje,
per no hay obliRllción &lt;le referirse a un lugar pr ciso. El peregrinaje
puede realizarse tanto n La leca como m cuak1uier otro lugar sagrado.
,\dcmá. el asuno ( awm), la oración ( alat) ) d peregrinaje (ha ) on
secundario , la , encia del Islam no \"aria i no . cumplen la. prácti a.
religiosa , que no son ubligatorias para ¿i.
La qadiri a (Jt' qadr poder, capr.cida&lt;l) plantea una \"ision más
cercana al cristianism por la influencia de las minorias iraguíes r iría_
sobre ·u fundad r i\1a aba&lt;l el Yuhani (muerto en O_), discípulo de un
cri:tian de lrnq y de aylan al-Duna hqtú, ri tiano comer o. Para esta
corrí □ re, que ·e sitúa dentro de la linea del libre albe&lt;lri , el hombre crea
T

647

�:us acto y por I tant e re ponsabl d

u impiedad y l castigo d b
r terno. Por otra parte no reconoce Jo atributo de io (por temor
al antropomorfismo) y niega u visión en el paraíso como lo plantea la
escuela tradicional.
La corrientes anteriores encuentran u sínte i en la d
principales cu la t ológica del Islam: la doctrina mutazilita y el
ash'arismo.
a il Ibn .\ ta fundador del mutazilismo, niega Jo atributos de
Dios (poder, oluntad ju ricia, etc.) en la medida que ,\lá s Dios,
implicand que todo esto lemencos stán implicicos en é~ per de
man ra divina. uestra e ne pciones de la ju ticia de la voluntad y del
poder no pueden . er atribuido. a Dio porque on concepto humano.
y nue tra percepción no no permite entender ni el poderi , ni la ju ·ricia,
ni la Yoluntad diTIDa que son parámetro má allá de nue ·tra limitación
com s re humano . ualqui r tentati a de definir a Alá e una forma
de antr pomorfi.sm , d reducción d la potencia divina a w1a potencia
con caractere bu.mano .
D
ta manera, el Corán e una creaci ' n divina. frente a Ja idea
del libro "incr ado", et rnamente ex:istente, porqu el t xt . agrado sería
D io mi m por u et rnidad. La l y revelada es así una le racionaL ya
que la volumad divina no puede contradecir la I y rn ral racional
imperante. El ,orá11, a p ar d su creación &lt;livina, e imitable. En la
medida de la r \·elación de la · lcye religiosas egún la racionalidad d la
ley moral la primera no on temas y responden a las necesidade ·
bi córicas por la. cuale fueron creada . Para los mutazilitas las l
religio a deben evolucionar en función de lo · cambio social .
P r tra part , partiendo de la idea de que el mal no podía , r
creado p r Di , pon.¡ue ería atribuirle un auibut negativ , los
mutazilita plantean 1 libre albedd
jti ar o qadiri a) del er
hwnano frente al determinismo (al-yabr). r\ í L1 re p o abilidad e total
del musulmán y, por ende tambi ' n e. total tanto u recornp n a como ·u
ca tig que d ben ·er e erno. , n gand la i11t rce ión d Día del Juicio,
inclu ·ive la d Mahoma.
t último e c gido p r Di . para reYelar el
texto agrado, ·igue icndo un .imple humano falible. • n contraparte la
comunidad í lámica e.. infalible. El d ber del califa e impartir la ju ricia
según la prescripcione dictadas, p r en cas d abu o, la c munidad
tiene el d rech de rebelar e contra él, inclu · e n d u o d la, ·olencia.

648

E ·to · planteamiento re lucionarios hasta para nue tros día ·
fueron aceptado por los califas ha ·ta mediados del siglo I •. Por la
contradicciones de lo planteamiento , como la idea de qu j l hombre
dueño de sus acto Dio no e eJ Todopoderoso, pero e encialmence
por ·u píritu de justicia y de rebelión en contra d I gobernante, las te is
mutazilita fueron remplazada por la a h'arita , má tolerame, y
acom d ricias.
Para el 1\ sh ari (8 4-935) ios e. la cau a y eJ efecto el origen d
los act . E impo ible qu el hombre realice una acción sin 9ue el eñor
no l quiera: ería olvido, negligencia debilidad, imp tencia que son
incompatible c n el p der ab ·oluto de Dio . El determinismo de esca
t i conlleva a plantear que el ca ·cigo, por no depender el p cado del er
humano oo puede er eterno. l musulmán después d un ca tigo
temporal merece l paraíso alvo por lo p cados imperdonables de
bla ·femia de abandono d la fe i lámica. •I orá11, para l ash'arismo,
temo e inimitable, incr ado. D allí
d riva que la leyes religio. a
son también t rna y no histórica . Lo. planteamientos d l parai
asegurad para rodo lo · musulmane y la ob di ocia al gobernante
porqu
el ñor quien debe juzgar los acto , no I hombre explica□ el
mayor atracti o ele e ta doctrina má adaptable a la · exigencia del poder,
que e estab l ce definiti amente como d gma oficial a partir de 1258,
coa la caída de Bagdad y l fin d la dinastía abasí. •l ash'arismo e
vucJve la d ctrina oficial de los mameluco 11 y del Jmperio O romano.

3. La haria
El derecho i:lámico, la hacia, no e refiere a un -ólo código
escrito d manern definiti,,a. La ley mu ulmana es ariada egún I s
plantea.mi oro, de la di tinta· e cuelas jurídicas qu , partiendo del oníH
de la unna (tradición del profeta) y de los hacliths (!.as recopilacion s d
lo dich de lahoma · se recon cen 14, n particular la d Bujaxi, la má,
completa) · la ira (bi grafía d Mahoma) utilizarán lo · instrum oro: de
1a juri prnclcncia para confonnar l co,p11s 1 gal i lámi o. Para Khadafi, la
sharia e un derecho po itivo.

11 l..:1 dma. áa de lo. mameluco , antiguo
sdwos rcbcLid0s en contra del p ,dcr en el Caíro, se
cs1_ahlecc en Egipto e impone a u capital como el nuevo cemro del Llan\ hasr;i. la conquista del
pa1s p r los otomanos en 151 c1ue trasL·ulan la ede del c:tlifam a Consi:.-inúnoph.

649

�Lo que llamamo h y legislación i ]árnica no puede ser atribuida a la
religión (...) Si Lomamos cualc¡uicr afinnación de cualyuier Tmam 12 sobn::
un asunt paró ular. ver ·mos larament I.JllC • e trata de un e fuerzo &lt;le
in e cignción y de ~re uJación ) no &lt;le un versículo dd Cordfl11

A.í, la sunna, fr me a la limitación del Corán se com ·erte en una
d la principales fuente d l der cho i lámico. É ·ta recopila lo dicho y
hecho (sira) tant de 1ahoma como d us principal . c mpañ ros,
parn permitir aJ legislador comar la, acciones d é ros como ~umo de
refereo ia eo la &lt;leci ión jurídica. uando 1 musulmanes recopilaron la
di ·tinta sirat de l · primeros fiele , se tomaron n cu nta dos método ..
El primero con ·i ·te en retomar los haclith y fijar, e de Ll procedencia
para poder evaluar i la p r ona en cuestión es digna de mención. &lt;J
segundo método, e comparar lo distintos hadith y ptar por los
meno alejados al espú-itu del I 1am, y bviamemc que no entren en
coli •i 'n con lo · precepto e pue, to n el orón. in embargo, a pesar
del método utilizado para recopilar los dicho d Mah ma )' de us
compañero muchos texco no tienen la ac ptación de todo ~
mu ulmanes, conUe ando a las discrepancias existentes entre fa vana
e. cu la. jurídica y la c rriente religio a . ,\demá el pe o que e le da
a I s hadiths es infe1ior al del CorrÍ11. 11
La autoridad d la haria ·e deriva de do fu nte mayores dos
meo res. La primera se refieren ob iament al orá11 y a la unna,
mientra c.¡ue la. egunda1ia,, pero no marginales, s la juri ·prudcncia
basada en el qi a (anal gía frente a ituación moderna ) ) el i maa (o
el consenso d la c munidad islámica) que parre de un hadith de
fahoma que reza c1ue "mi comunidad □o puede e. tar &lt;le acuerdo o el
error . E ·te e nsenso puede e ·car ba ado en l iytihad o el e. fu rzo de
reflexión pcrs nal.
pesar de u pe o en la vida c Licliaoa d los mu ulman . la
haria no abarca todo l a pccms de la sociedad moderna. P r e ta
razón, la mayoría de lo paí e islámicos se manejan a tra,·és un dobl,
código: un si t ma ccular y un sist ma religi s . n par_ticular ~ lo q~c
·e refiere a la cue tiones fam.iliare y de herencia. Arabia audita e lran
mantienen lamente c rte religiosas para roda las cuesciooes legales.
La sharia también e utilizada en L1&lt;lá.n. Libia y durante los talibane en
!~ Imam:
11
14

rud1to dcl Islam, gencralmcnri.: cncarg,ido de una mt~tjlllta.
H,1rb1, \lohamrne&lt;l. Op. it., p..'.!17.
)r. E11odop,1edia fí( lhc UritJJI en hrtp:/ / lcx1corient.com

650

Afgani ·rá.n. En igeria, úh.imarnenre ·e ha remtroduciclo la ley islámica
en la parte , eptcmrionaJ del país ( l 2 de los 36 '.stados que conforman a
la F dcracicomo L'l amputa ión de la man para lo ladrones y la
lapidación para el adulterio, pero in rornar en cuenta que la le) islámica
plantea para codo crimen (en panicular el adulterio) presentar a cuatro
te tigos oculare . 1eneralmcnte, en los p, íses en Jondc e ha
r incr &lt;lucido la sharia ~ ha bu, cado ~maer, por razones política , al
cuerpo de lo ulama (los rrudiros musulmanes que han ac.k¡uiri&lt;lo un
fu Lte pe ·o políti
n las últin1as J ·cada ).
n caso poco usual es el de la con de Ontario, ~anadá qu
inrrodujo en 199 l, la mr&lt;liac1ún de la haria para apoyar la ley
cana&lt;liem pero olamemc cuando la: do. pa1tes n musulmanas.
p ar de la rítica d la· feminista ·, La corte ·e ha J. fcn&lt;lida en el sentid
gue la pre ·cncia de la orte mu. ulmana se da wlamcnrc si las do. parres
e nín &lt;le acu r&lt;lo 1' • • \l igual que la lt~) judía caLólica la ley i !árnica no
pued intcrpr ·tarse como urni. com tampoco . er la mi ma n toda
pan s ' en toe.la la hisrori.a.
En mano de lo, mo&lt;l raclo , la ley r ligio ·a puede er moderado
inclu ·ive liberal. En la, mano d lo a&lt;lcpros de la filo.ofia del po tilumio.ismo, la ley rdigio. a s relegada a uo simple rima! (opuesto al
sentido de la k} civil) o simplemente a ser parn: de la hisroria pa ·ada. En
mano de los zd ,te , b ley L com·icn:c en un :rntoritarismo en contra dt
todo · los ficle
i..nclu ·ivc de todas la. penma l¡uc están bajo u
control1&lt;'.
\sL la ley islámica es inspirada Lanto por el ordn, como por la
unna, p ·ro también por las viejas leyes tribales arábiga: y el e:fuct70 de
interpretación ti los ern&lt;litos mu ulmane, Jurante lo. dos primero ·
·iglo del Tsla.m. P&lt; demos decir &lt;.Jlll' no se trata de una le_ · i. lamica, sino
r fcrida al Ish1m inspiracla ¡;O el Islam, en la medida que el conjunto de
la sharia n e basa sobre d libro re,·eL1do. ·ino sobre la exégcsi.
po. terior. De esca manera la haria no es la volunra&lt;l divina, ino &lt;le un
conjunt de principio c¡ue inclusive retoman la Yi ja ley beduina'-, las
leyes e mercialcs establecida. en l. fe a, los p1incipms agrarios de
3 •

15 &lt;;.fr. Wikipc&lt;lía, rhe frel' l'Oq-clnpacdía l'O hup: 11,, w,~.\nktpl"di;i ..:om
I&lt;, ldm1.
1• Beduino : nómaJa ·. t,encr,1lmentl' u.mJo se rd'ilrl' ;1 los bcchuno~. csramos habL ndo de lo.
árnbt·., aum1uc csm astnr:ic1ún fut cit·na sol:imcnre al 1mcm del I bm. hn l·I s1gu1cntl siglo, los
mu~ulminc~ se tran, onuaron t:n c1rnd1nos unio

l'll

capital :, i.lárníca s.

651

O.mm -co como ·n BagdaJ o en )a$ wan&lt;l~·s

�[edina, la Jeye' in piradas de las regiones c nquistadas (Rizancio,
Imperio a ánida, etc) la ley romana y la ley hebraica, para citar
_1
• fl
· IR.
so la mcnt ,uguna
· in
uenctas
Además, la baria abarca la rotalidad religio a, pero también la
política lo ocial, Jo dome tico y la Tirut pri ada d 1 individuo. Pero,
cuando el mu ulmán stá viajando y en parácular en otras ociedade
acepta la no aplicabilidad de la ley islámica como lo plantea U,V- t 7 'Les
hemo dado una sharia en 1a religión, para que la iga , p r n iga a
l que no la conocen '.
La baria s di,"'ide en d · grupos:
•

La regulacion s referente al ritual

•

La r ~gulacioues de natural za jurídica y política

La ley i lámica en la mayoría de los paíse tien una r lati a
importancia (salvo en lo paí es en u fa de rei ·lrun:ización como Irán
I\rabia audita udán y ha ta un cierto grado Libia) en la Yida cotidiana
d lo mu ·ulmanes, pcr
umamente fuerte en lo campo familiares
c mo la familia las boda o la her ncia. ''La sharia gobierna la parte d
la vida de la per onas que no dependen de la l y, dice L •nn , elchman
director del Centro para Ja Le ' I lámica y del edio Oriente. fá d 50
paí
pertenec n a la Organización de la
nferencia I lánúca y
e
de acomo do con Ia h ana
· " 19 .
podemo e perar una c1· rta iorma
D entro de la 1 y i lámica alguno Estados dan una cierta
relevancia a la llamada ofen a del had ( huddud) qu oo delito o
crímene, que reciben un ca, ágo específico como la lapidación (para la.
relaciones se males fuera del matrimonio)
c rtar la mano (para los
robo ), pero el ca tigo no e universalmente aceptado de la mi ma
manera n l s paí es islámico . Otr s delitos como b b r alcohol o la.
falsa acu acion .. on también pa ibl , dd had. Para Arabia audita, . u
rito hanbali la U va a una aplicaci , n textual d J orá11, miemra · gue n
otro· paí es como Paki tán o udán, están en vía de reintroducir el had.
in embargo, la mayoría de lo. E tados mu ulman s no lo tien n dentro
de ·u legi ·!ación nacional, aunque pued n tener al adult 'rio o al estad
de briedad como d lito, in e tar dentro del had. E ' to implica un

'" Cfr. Fnc1·dopa dia of the Onent en http:/ / lcx.1corient.com.
IQ (ji: Guardan I ewspaper:- J m'lited 200-1 en hup:/ / \\1\\1\\ .rhe¡,'\Llrdian.com

castigo di · timo como la encarcelaci 'n o la multa, pero no lo preYisto por
la ley i lánúca.
El ca o de .Amina Lawal de 30 años de edad acu.ada en 1 2000
de adulterio ' condenada a la muerte por lapidación en el orte de
udán, fu el cas de had má pu blicitado e11 la prensa ccidental,
aunque finalmem el gobierno, por la pre ión internacional, s resolvió a
liberarla.

4. Las escuelas jurídica
E l hiísmo tiene su propia interpreraci 'n de la palabra r velada a
tra-vés del lm~ pero en t lslam sunnita exí ten cuatro escu las o
madhhab que co xisten entre sí. Todo lo, erudito mu ulmanc deben
estudiarlas. La e cuela, ·e□en mucho· elemento comunc: pero
también pueden diferir en a untos de la vida cotidiana. La ciencia de la
interpretación de la sharia es l fiqh o la jurisprudencia 211.
La má antigua y la más lib raJ,
la e, cuela juddica hanafí
creada por el Imam bu Hanifa (700-767) de Kufa. ~n su obra KJ.fab al
Fiqh al rlkbar ataca a lo jariyíes y lo qadríes, pero adopta una acritud
expectante (muryía) con re pecto a lo
hiira . Hace prc,~alecer el
iytihad (reflexión per onal) o ra , la elección preferente o la mejor
pción (j tihsan) en el razonamiento jurídico.
La po:ición de Abu Hanifa está en favor de norma jurídicas
c nformes a I pri11cipios de la justicia, per usceptibl de evolución
(conforme al planteamiento mutazilita)
adaptación a la di, er as
circunstancias históricas y geográficas. La , eparación entre la teologfa
(kalam) ) el der cho ·e acentúa por la temporalidad ac ptada del
derecho. El sfuerzo per o nal (iytihad) permite una mayor flexibilidad
de las normas jurídicas además &lt;l la idea de u historicidad qu permite
una aplicación más laxa. ' J i tihsan
nfoca mi hacia la pena menos
drástica y deja al criterio del juez l clemen t
nece ano para u
elaboración.
unque la base de la e cuela hanafi e la religión u flexibilidad 1
permit acercar e aJ derech positivo y a la jurisprudencia modernos p &gt;r
la instrumentación d usul el-fiqh (jn ·trumenros de interpretación de las
fu entes del derecho) más ab1erm. bu Hanifa vivió com comerciante
211 n buca lmtado gener.u obre juri ·pruJencia 1slárruca es:
f"ri.rpmdmce, Pelanduk Puhlicauon , Malaysia, 20/12.

653

¡\[.

11. Kaim1u f'ri11ripk1 ?I IJ"1fllir

�de ropa pero utilizó su tiempo libre para dedicar e al e tudio de la ley
i lánúca. Varia vece recibjó oferta para posiciones p lítica. p ro
siempre la r chazó terminando u vida en la cárcel en el 767. Abu
Hanifa no escabl ció una e ucla formal sino que se dedicó a enseñar sus
idea en Iraq, dejand nacer una v rdadera corrient jurídica. 21 Lo do.
principa.le · discípulos de bu Hanifa, bu Yusuf Yaaqub Mohamm d
ha bani erán I principale · re ·pon abl s de la exten ión de la escuela
en todo el mundo i lámico. Comparada c n la, demás e cuela · la hanafi
es con ·iderada como la menos uniforme por su pluralidad eo aceptar las
ley locale-. Por ejemplo en Jora án (modi.;rno Afganistán e lrán) :e
de arrolló un sistema local de una le r de irrigación tomada de la práctica
cotidiana. En su · inicio , la escuela e expan&lt;lió hacia el oriente i. lámico
( fganistán Tran oxania (Uzbekistán moderno y ·uroc te de Kazaj ·tán)
inclu. ive en el faghreb donde conYivió ha ·ta el siglo 11 con el
malibsrno.
Protegida durante el lmp rio tomano. la e cuela e e ndió en
muchos paí es c m Túnez (al mismo pie que la malikt.), en gipro y en
l es e domina en el centro a iMico y en vario. pai e d Medio riente.
La doctrina fue protegida por lo Imperios 1\.basí y otomano (Jurante lo
periodos d
·pl ndor del Islam) }' el e pacio de su aceptación abarca
ho la mitad del mund islámico: Turquía, 'iria, Jraq, Egipto Afgani tán
y la India. Con alik Ibn \na · (mucrco 'º 795) nacido en ~feclina y
autor del hadith Kitab al- fmva/La emerge la e cuela jurídica malikí qu
explota una jurisprudencia oral t macla de la práctica del Profeta y de su·
tres primeros uccsores, pero qu ·e niega a tomar eo e n, i&lt;leración a la
sunna de Alí. Ibn Ana reemplaza el istihsan por el i ti lah (el imcré
público y el d la c munidad), por lo qui.; da a u e cuela una orientación
dirigida más al grupo que al individuo. La col ctividad tien la prioddad
obre los derecho. per ona.le . sta concepción comunitaria del derecho
emr laza en forma más intima el kalam (t ología) y el fiqh (J er cho).
1 maliki mo es utilizad principalmente en el Maghrcb
1arrucco Argelia, Túnez I ibia ur de Egipto. udán y el centro y
occidente d J\frica y anteriorm nt n la España i lámica (Anda.lucía).
Aunque ·e le atribuye mucha. obras,
falik Ibn Ana.
pr babl m nt e cribi '
lamente Kitab al-M11J11altt1 la má antigua bra
juríclica del Islam llegada ha ra no tro . La bra
basa en el iymaa
con ·en o practicado durante lo primeros iglo del I 1am. 1\ sí qu u

doctrina puede er considerada como una recopilación de la pracuca
legal de kdina. aunque incluye alguno lemcntos pre o non-i lámico .
Inclusive lbn 1\oa le tlio La prioridad a la juri prudencia mcdi.nense má
que a lo haclith y cuando no tenía ni el uno ni el otro, de·arrolló
ind pendientcmeute su propia inr ·rprctación &lt;l la ley haciend
prevalecer el ra' o el qi a , má, 1ue el uso directo Je los dicho el

íahuma.2:!
El mali.kismo adopta una acütud má , evcra h~1cia los her j s
(qadríes) y los cismáticos ·ariyíe ), e incluso , e pronuncia por el d •b r
religio de combatirlo .
luhammad lbn Idns :ti- h:i.fü (muerto en 8-0), di. cípulo de
alik buscó rec nciliar la. di~'ersas ren&lt;lencia., d ctrinal , , pero us
intento lejo de lograr la unidad bu cada &lt;le la comunidad musuhnana
propician el urgimiento d la tercera escuela jmídica, la shafü. om J él'
era má con ervad r yue . u maestro Malik, en el bafiísmo2.', la teología
dogmática y el derecho recuperan u unión incli ·oluble.
.Al- hafü establece un eguilibri entre la tradición y d
taz namiento, e in. i te por igual en el orá11 y 1a sunna. Por otra part ,
de taca el con, o ·o común (i maa) r la analogía (qiya ) como
in ·trumento · de la jurisprudencia. "e rechaza aJ istihsan por su
, ubjctiv:idad )' al i ti lah. La· leyes consen ·uaLncnte accptaJa, tienen la
prioridad sobr la reflexión per onal; y frente a nu vas simacione ,
pregona el u. o d la analogía para det nninar la I y: .,¡ n la época acmal
exist n coche. y en el tiempo d fo.huma había dromedario·, se asin1iJan
las decision ~ tomada en relación al medio de transporte &lt;le amaño con
lo nue o. medí s. i 1a mujer podía manejar un dromedario, pucd
legalment conducir w1 auromóYil.
El shafiísmo mtroduc la noción de i ti hab al-hal
pre. unción Je d recho, según la cual la e.x.is[encia manifie, ta de ' un
e tado de hecho en LU1 momento &lt;lado permite prcsum.ír que e e estado
dure mi ntra no se d muestre lo contrario. ' i una ley es aceptada
comuoitariam are u legalidad e válida ha ta que se demue tre con el
Corán o la sunna, , u caráct r amiislámico. on , \.k:ihafü con. iderado el
verdadero fundador de la ciencia del fiqh, se entra en la crapa dcJ
~ , fr. Encydopacclia of the Oricnr en h1rp:/ / lcxtconcnt.com
Para más detalle sobre el shafimno Cfr. lslmnif /11ris¡,nidmrr: ,\hllfi'i's Rist1l,1, lrn□sLucd wi1h ~n
lmr xlucrion. n1t· · and 1\pprndi,' b} \lají&lt;l k.hadduri, Thc lol¡ns l lnpkms Pre~, R~h1morc

?.l

2,

Cfr. Encyclop:ied.ia •&gt;Í the ürient en hup:/ / le..xiconeat.com.

654

1961.

.

655

'

'

�derecho si temático con los limite qu impon al u o e las fuente y su
po ición cont aria a la intromisión de la teología e peculativa en la
jurisprudencia.
El área que abarca el shafiísmo, en la acrua.lidad se extiende a la
Arabia central y meridional, a Bahrein, Indonesia, Mala ia y el resto del
ud ste asiático, y a , frica Oriental sobre todo en Egipto.
Por último, con Ahmad lbn Hanbal (mu no en 855) se crea la
última escuela jurídica reconocida del 1 ·lam. La Hanbali impone un
regre o a la tradici ' n medinense en que el Corát1 y la sunna son las
única fuent _ d ctrjnale objetivas. Jbn HanbaJ de c mfía tant de cómo
el i tihsan limita el u o del qiya y del ra·y. J ~n su bactitb, el 1\fos11r✓d,
elimina gran part de los dichos de fahoma que e encuen eran n las
demá, recopilacionei, divide lo, hadiths en sahib (sano o irrefutable)
y daif (débil o sospechoso). u obra e considerada corno la má · e cueta
de las 14 r copilacione exist nte pero la más egurn. lbn Hanbal
descartó cualquier dicho dudo o y dejó solamente a los má
comprobables. P r su poca extensión y el método de interpretación
cerrado el hanbalismo e vi to como la e cuela má. conscn·adora.
A pe ar de L1 rupcura lograda por el hafiísmo, el hanbalismo
regresa al periodo preshafü cuando la ciencia del derecho r sidía
e encialm nte e-o la jw:i,prudencía y en la unión con la teología.
La reno aci 'o del hanbalismo por Ibn Taymiya (muerto en
l328) permite la introducción de la idea de el lslat11 difl 11,a dtJJJJlo (el 1 'lam,
religión y E rado) n donde la simbiosis entre la r ligióo y el poder e.
total. Ibn Taymiya es con iderado como la primera manifestación del
fundamentalismo, con su pronunciamiento por un Estado teocrático.
Con el levanta.miento de 1uhamad Ibn Abd el ahab (muerto en 1792)
nace una nueva versión d l hanbalismo, el wahabismo gu
e
convertirá en la doctrina ficial de Arabia audita n el siglo 1,X.
Por otra parte lo líderes musulmanes, hasta la actualidad. han
buscado c nciliar el shiismo con el sunnismo proponiend al liderazgo
iraní, n particuJar convertir-e en una quinta e. cuela jurídica del J 1am.
La originalidad shüta radíca en u recopilación d los haclitb , n donde
e escogieron sólo los que han llegado a trnvé ' de la vía Je ,\li o de
Fátima (su e posa primogénita de fah ,ma), ' s de cartaron a l s
demá califa como fuente de la traclici 'n profética. Además el poder
de interpretación re ide en d lmam (imán i;:n español), el gufa e piritual
que debería er un descendiente de Ali por la rama de Hussein.
656

Esta retrospectiva permit ver la riqueza conceptual del Islam y
entender los procesos árabes en función de la regiones guc han
adoptado un modelo particular de la religión. La vi ión monolítica d la
fe i, l~ca ~o corre. pande a la cli,,ersidad de la interprecacionc
t~ol~gicas ~ a la existencia de la · cuatro e cuelas jurídicas, ni a las
dis~t~ · comente religiosa , como la unnita, la shlíta y la jariyí. Lo
prCJUlClos sobre el fatalismo o l fanatismo islámico no resisten a una
lectura de la diversidad de reflexiones sobr el pen, amiento islámico.
, . Por otra parte, la f-lcxibilidad exist nte permite encender el u 0
mult1ple del I 1am reatiza&lt;lo en la época m derna. Tanto el sociali m)
árabe: como el c~nsen·ac.luri mo saudí o el fundamentali mo religio 0
reclaman u propia lecnirn del 1 1am y la utilizan para lograr su. fines
políticos. sí m&lt;lo di curso político árabe bu ca ·u legitimidad en la
palabra del Corán o en la, enseñanza de fahoma.

5. Los derecho personales
. , . La ~plicaci, n de la sharia fue variada n lo cli tinto paíse.
~slarruco_s. 10 embargo, la esencia ha quedado a pe. ar de la múltiple
mnovacrones .
. n las fuenles dámica tradicionales no xist ningún término
para d ·ignar a la ley per onal, puesto qu teóricament la sharia cubre
toda la vida humana, tanto personal como social. i e te término s ha
u ado reci nternent e inclu o e ha abierto el camino en la lev islámica
con~e~poránea (para personal se emplea habitualmente el adjetiv
ha1s1ya) es porqu , inclu o durante el period orne a la sharia en la
prác~ca no. e aplicaba plenament en determinados a p etas tales como
lo impuestos generales. A imismo la actuación d los gobernantes
1:1usulmanes mucha. vece. no e aju taba a la dircctrice de la sharía.
E, ta es la razón por la que la llamada r formas llevadas a cabo por
muchos Estado mu ' tumane en u intento de introducir determinado
código europeo tale como las tanzimat2·' d lo otomanos n
afectaron pr~fun~amcnte a la e tructurn d la sociedad i lámica. r,0 ' que
ba p~rmaneado mtacto a través d los tiempos ha sido el asp eta &lt;l la
shana qu atañe directa.ro nte a la pcr ona humana com el
matrirn nio el divorcio y las herencia . E ·ro es lo que ·e califica &lt;le le
personal. Este ámbito ha ido el refugio y la plaza fu rte que ha
2~

1':tnzimat: fü/ormo.r llrl'ad,1.r" mhopor el l111pnio 0 1on11111n m d ¡~~Jo XJX.

657

�p rmJ[ido 9uc la ·ocKdad 1·lánuca ·igw ·ra 1cnJo I L1mica , pe ar de la:
Ji ver. a forma Je in ritucionc · políticas guc la h;in gobernad e □ lo.igl pa do. 15•
..,_ ca el.ara vi ·ion Je e~,, d l l St'tn a. r ·obrt' la e\"oluc1on d · la
haria n p •anirc elaborar cieno. clem 'nt : bá ic &gt;. de la ~lo o ía.
1 lámica aunque e mo e ha demostrad_ • la: wver~c~ 1a pcr_·• ·ten en
, arias im rpretacion .. Por . cr d unru m l. pnnctp l comente &lt;l l
J 1am la: po ·1c1 n pr • •111. das refl ·jarán d plamea,ru nr lhm,ldo
erré nearn ·ntl' ortod x .
Lo. princi¡ io· f rmul, dos por el 1 ·lam no ~on implemente
·crmon _ m rak . l., · prcc pt ,: e n. tuu,en orJ n . )' 'i m
pre. rip ion,.. e bligat ria· &lt; m debere · rdigio · . . miemr~ · gu · la
Declaraci ' n ni\' •r al de 1 . Dercch &gt; cJd I lombrc r ·l uva ª, 1 ·
der. h
ce &gt;n &gt;iruc ·
&gt;eiak · , culrurah:. n ttcnc: t:'ilC cara ter
unp •rariw&gt;. Lo. texto intern, ci, nal · . hao quedad e mo :imple
n:comem.l ion s mora.l :. ·.l ( ord11 e nvirttó e ·te . d r ch
en
blig-aci nes r •li ·osas, al mi m &gt; árul &gt;9u b ua 1 ·~o 1, yunc •
'in cm bar
n r do. l : act : tienen l. mt ·ma ucrza rchg1 l ·a.
Las act\.L'lci
e pueden dividir en varia ategc ría =-6
1. \ ione: pres ma (wa ·b), que al hombre ·e le imp ~ n com~
un dcb •r. uien obcd ·ce a Dio umplicn&lt;l tale , cc1 ne. ·era
rccom
yu1en bra n nu·a d · se: &lt;l1.::b ·r e ·.·p ne a
su casn o.
\ c1&lt; ne · re mend &lt;la: alal), pr l\'e ·h a. • l. n&lt;la r lig10. a
J •I indiY1du y de la e munid cJ. ·u omi i , n n ) s ·rá c, tiga&lt;la,
p ro ·u umpliml m tendrá una r mpen. a.
\e ion p ·muu&lt;las cu_ a c~&lt;la? m &gt;ral_ ~, m:urr:; por ·. o ru u
cumplim1cnro mere e prenuo, ru ·u onus1 n a ·t1g ).
4. \e I n
&lt;le.·a n · jadas (makrur) p r · r n 1, a a la
t bcdicn ta t¡u ·e d I e ,
to ..
:&gt;. \ cu ncs prolulnJa.
aram) cuya orru.1c n s, ~re. en! ' Y
premia, micnira. yue su omi ·1óo 11 ·,·a ,lO Jº w1 a:ngo.

1 •. 0 , el 1111 io J su rm. ion prof uc •. Mohammcd ins1. rin rn la
·oli&lt;lan&lt;lad e muniran, má · relevante que la e:: lu.1, a ti ·di a , n a
.,~r • l'\ 1t·tl l lossc111 &lt;&gt;p. ( ,,.. p.-n
1-.ho~I)-. h&lt;l 1 1h 1,,, /IR ,, /t J 1,-11,for., 11.iru:lona.. 1:.J. lltr&lt;lt:r, 1•1x1. r

La p1cJ.1&lt;l no on. i ti..' en tJUt· nll\'rus , ucscro. ro ·tm: a ( ricnrc }
Occ1d -ncc (al riempo &lt;lt orar Piado ·o . tJutcn [... ¡ &lt;la Jirn.:ro por u
amor a 11 s allc •atlo'i, huérfanos. pobre • al tajero, a lo. mcndi o \ pnrn
d rt s ar · &lt;lt· es lm· &gt; .. _ I .1 nn t·n,o omun.irano e b pi ·dra
l

10 .. •

fuodaciun, 1 d ·I c&lt;lific1u ·o ' tJI. I .O'i gohLrn, mc · no put&lt;lm 11npon1.:r l'
sobre la n !untad Jet grnpo como lo scnala la mrc✓ • ·u1 , : ' 1mgún
gobinno e. 1.1bk ido por la tut·tza pued · cr a fHado" . . \lgunas
comentes, como la mnt zilita. , en la rnfalfüilrdaJ de In comuni&lt;l:1c.l,
frcntl' a l.1 fahl llidad ind1, ttluaL in lu. o d1. i\fuhammcJ.
T:11nb1en. d I. lam srnbkci&lt;'&gt; la 1gualJaJ frcrnc a la k·) cmrt· el
neo ) el p brt·. cnrn ti escbrn ) el amo. Fn:ncc a la ¡ reI-,'1.Jnt. J · la
an lC ra 1a dL L '\I ca nbrt . i ·u mi~i 'in era t:kvar lo: e la,· al nin:!
Jt· sus amo , \lohan11nL&lt;l re ponJic'i c.¡uc "lo. un&lt;r \ lo,; o &gt;'- :cm lo
hij, s d \dan, ) e ·tt fu· mido dl' 1, ,trcilla .. _,_ Por otra parw, d
mu ·ulmán p rnd r pl dia pagar ·u &lt;lL u la liberando a un t -;da\ n. 1:n lo
qu · "L' re tic ·e a la mujer t: dl\'a, el nac.unu:mo d · un hi¡o dL I amo la
com erúa , umrnaucamcnrc ·n un,1 persona libn:, i1s1 como a ·u namra.
La no d1:cnmin.1uón en lo r 1am o a la J1gn1d, c.l ) lo· J rcch
fundamentales entre lo crt· · humano e· de ta , da por el had.ith tille
pr ·s nbc &lt;.JU "el :trabe no 1wne run, un mfriw s brc d no-áral t\ 111 d
blanco &gt;brc t l ne. m, ~1110 pi ,r u piedaJ" '.
\ í, el &lt;lLbtr n:h_!to · , e 1 &gt; 1u · JLfucnna a lo homl r ·. La
hben,t&lt;l nr, rg. Ja por 1 lCl al . u humano k pcnnit • a é 11..· elegir la ,·ía
r lig1osa, ·in e n ·mcciún por part · dt· lo crc~1.:ntes. La rehgton n &gt; puede
:er unpuc. ia poi l. fo rza. pue:ro tJUl' ''no hay 1mpo-1ción en el J ·lam'
( cr:í ul, ll -2%)· \ · 1 D10 qtw1e ·e, todo lo hombn: Je l.i Tierra
crccrtan. ¿&lt; )u1ere obhg. r a lo: homlm · a cr r ·rt·nte :' • (. · 99). La
mkrnn 1a r ·hgiosa y d r • peto a la
n L n rn J · k) · dt: má . cm
e encial , para la com i\ ·ncia comunitaria:

n;.- ;&lt; &gt;h m II lt1!
11 1t!11r,11 'lfl ,¡11 t 1Jo/m.r ad(Jrtíis.

1'r,.rolm.r 1111 11d11ra1.r lo ,¡111

)'r1 ¡1i/r,m.

/d,m.• p.2311.

.J.1n~n, l, 11 \li/Jt,mt -·· Op.&lt; l., p. l
~, ( ,a1J, J'.1l1.1r. l{ ¡l. 7MI &lt;Nr 1,, /&gt;&lt;'" t L&lt;la1111,¡11, \r~d.

1 lfhl&lt;

p.l!b.

11 3.

, a &lt;nl/,1t¡11,
. 1 1&lt;,.

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6.9

tk Pul,hcm,10 1 111

&lt;1"'11.urt ,

l 'J'JI,

l lmn. Bc1ru1. D,1r d "m.11, \lluhnaru,

�ro no adoro lo q11e vosotros adoráis.
f ·osotros 110 ,;doráis lo q11e ·o adoro.
T?osotros tmrtis l'lfl/Slra religión .Y]O te11go la 11Jía. (CI&gt;,.7

a unidad de la Umma de la comunidad islánúca y de la familia,
entendida é ta como l conjunto de los miembros reJaci nad por lazo~
filiales e el elemento encial como deber y bligaci , n para los
musulmane~. La . olidarida&lt;l c munitaria e aún má relevante qu las
obligaciones religiosas. " adie es realmente un verdadero creyente ha. ta
9ue quisiera para su hermano ( n r Ligi 'n) 1) que quiere para sí
mismo",11 planteaba Al- awawi en el igl XJJJ. 'Pues los cr yentes , n
tu. hermanos· arreglad pues, la diferencias de , e tros herman "
(XLI '-1 O) y "no o· difaméis entre vo ·otro·" / ' I 7 -11) ni "tratéis d
espiar lo paso d los demá · ni digáis mal unos d tr ·" ., 'LL -12)
porque "o hemo procr ado de un hombre y de una mujer;
hemos
di tribuido en familias y tribu , a fin d que con cíe eis entr v sotro
.1 LL -13).
El respeto ftJial e fundamental para el Islam, má allá de las
nece idades re ligio a . -.. n fecto, "la piedad filial
una obligación
divina, aunque el padr y la madre ean mu ulmane indignos o
polit í tas. El hijo deberá hablarles c n dubmra, ,rivir con ello , haciendo
el bien'' 32 d cfo el docto del rito malikí bu Iobamroed L\bdallah lbn
.Abi Zayd .Al-Qayrawani desde el siglo
El re p to a lo, padres o a lo
mayore · es una rccom ndación d I orá11 .:~Vll-23-24):
.1

•

Tu eñor ha dispuc to: o admaréí - a nadie fuera de él; (rrataréi ) a
vu ero paJrcs con generosidad; ·i uno de Uo o lo dos lk:gan a la
vejez a rulad , no lt:. &lt;ligas: ¡Ufl, rn los recrimines. Háblales con palabra.
genero a . hxricnde sobre ellos, por mi encor&lt;lia, el ala de la humildaJ r
cli: ¡:e11or mío!: · miscricorcli &gt;SO cun ellos de la mc;ma manera (yuc ellos
lo fueron cuando) me criar(Jn siendo pc(1ucño 31 •

Li&lt;laridad comunitaria ba ·ada en el r . peto filial y n trc lo
miembro &lt;ld grupo, e con olidada por la pr tección de la \'ida del ·er
humano y de sus biene , ya que Dio, 'declaró inta11gibl · la vida del
J.a

musulmá~, ~~ ~~n~ y _u honor salvo cuando exi, te un motivo legal
para supmrudo . Esta libertad del horn bre implica la inviobbilidad de
u h~g~i; P:)rque , rl oní,~ pr l:ú~e entrar en una casa ajena in pedir
permt
• ~l Cora~, ., 8\.J'i. -27) sena.la gue "no entres en las ca -as que no
~,º.º cuyas, 10 pedir p~rmiso. ' Además un hadith del Profeta aclara que
si un~ de "º ·?tro p1dt: permiso para entrar en una casa, debe salir del
lugar s1 dcspue ' de haber repetid u , licitud ere - eces el dueño le
ni gala eotrada" 36 .
'
La unión comunitaria 'e con olida también con la educación. ' s
w, derecho pero también un deber, aber leer r escribir tanto para los
h mb~e . como_ para la mujer s, aún má rele ame que las
p~e- cnpc1on?s nru~I •. El pó tol del Islam decía que 1a cinta cná
pálida
mas ~r .ciada que la angre de un mártir" y que "deb mos
buscar el conocuruento de de la cuna ha ta la tumba".
~ ra obligación e dictada por el Pr feta mismo que en uno de
u. hadiths declaraba gue 'la búsqueda d l saber e un d b r para cada
mu~~án Y cada _musuLnana." 30 • demá , lohammed otorgó la
post~ilidad de . er libe~a~o a los prisionero bajo la condición que
en enaran a leer y escnbir a 10 mu ulm.anes. La educación es, para el
Prof, ca parte de los debere religio os. Los que no -aben leer deben
aprend~r. y los que -aben deben enseiia.r. ''Alguno deben in trui.r e con
sus vecinos y lo otro d ben in truir a sus vecinos, i no el casug
·0
'
(diº
vm~) erá cercano" 38 para Uo i no cwnplcn con su responsabilidad
educanva.

.
La protección i lámica a la i&lt;la del ser humano y de sus biene , e
extiende tarnbi ' n a I&lt; s enemigos y a I s ase. inos no intencionales ¡ la
comunida~
un musulmán deciden otorgarles u protección 0
alv-aguardia (aman). En efecto, "ningún prisionero deberá er matado
de pué · de hab r recibido la aman.
o podemo. violar nue tr
39
compr
1\ ni,·el del homicidio , la muerte 110
.
. mi os con llo .'
mtenc1onal lcberá ·er pagada c n la di a el "pr cio d la angrc" para
compen~ar a lo familiare. , pero su cantidad no &lt;lebe rebasar la tercera
~ ldt QI.

\1-Naw . wt. Qu,mmt,• 1ltidi//JJ, hu-Dhah1, s/ t:, 11)7'), 1l:ltltth 11, p. W .
-11 Al-Qa¡-mw:uu. Abou :,,.fohammt:d AbdaUah lbn
b, Z:iyd. [4 Ri.rolll 1111 F..pitrr 111r In ,"/i,,1111/; d11
dOJ!.Olt el dr Ir, /111 dr !ü/1r111 re/011 le ritr m11/ikik (trad. Léon fü:rchrr), rgcL Edi □ ons Populaircs ti
l'année, l ')90, p.299.
J1 1--.houry, Abdel-Th . Op. Ut.. p.230.
11

6O

•~ s·;a. Co/loqm
16

s11rle.... op.Ut.. p..l-8.
Caid. 1 ahar. R{/lr.vo11 r11r la pmrér ul,1llliq11r,

rgcl O Hice des Publicanons Uni\'ci1,tla1res, 1989,

p.!8'J.
' 7 ldu,1.
&gt;8

Jdr111.

3~ i\l-Qayrawan,,

lbn ,\In Z.1yd. 1.,,, 1i.rt1w..., Op.Ci!.. p.163.

661

�parte del patrimoni del victimario. En cambio al homicida intencional
(amd) e le aplicará la 'ley del talión' .

6. La apo ta ía en el Islam
no de lo. tema acrual en el der cho i lámico, ademá del
e ncepro de had, es la apo tasía40 . Inclu i e en W1 paí. m no radical
como r farrueco · el rey Ha ·san TI declaró~1: " i un mu. u.lmán di~ ." y a
abrazar otra r ligión en lugar del L 1am, d spu' de ·u arre~ ~am1ento,
d be
r llevad frent a un rupo de médicos . p cialt. ta. para
examinarlo y ver si su mente igue funcionando". Esta dcclaració~ ~el
rey alauita~'.! puede sorpr nder a un ccidental, pero I ntro d la logic~
i lám.ica, r negar de la fe, quival ' a ten r s ric trasr mo m nta~e .. 1\ 1,
un musulmán que abandona el I 1am cradicional debía . cr ca ugaclo y
obligado a re
ar a la fe.
La rcislamización dd mund musulmán a raíz del boo/JI petrolero
d J973 no olamente ha permitid la m rgencia d l fun&lt;lam ntalisrno,
. ino también en los paíse. más moderado imponer la haría o por lo
men algunos de us a pecto en particular el tema d la ap?sta ía.
•l concepro de ap tasía en 1 I ·lam e má, amplio qu'.=' en ~l
cri cianí ·mo. La asociación divina ( harika o la ere ncia en la existencia
de otras divinidade ), o la bla femia (kufr) gue pu d er olamentc 1
hech de menci nar a Dios &lt;le &lt;le una per pect:i\·a material son actos
ap tata . lnclu, ive, cualguier acto contra l _orún como nsuciarlo,
quemarlo o implemente ponerlo en un lugar uc10 e una apo ta ía. De
la mi ma manera la burla en rclaci , n a 1ahoma una falta de respeto
&lt;le I s b ch&gt; "
hacia u fam ili.a (ca de alm an Ru hdie IJ\J· ] _,a lista
.
e O idera&lt;lo c mo una apo ta. ía es ba. tante ex ten a: hacer actos de
magia negra, t ncr ídolo ·, decir que la tierra cien una exi tencia previa a
µ, Para mas mfom1ación obre esta tem:ínca Cfr. Diazui. Abd ,11 Rahm,ui al. Thr pt11t1//1e.r for
t1postt1sy III fs/a111 arrordli1J. to t/;e toNr fc/100/s oj l.'.h111ir l..nu •, lsl.:-'nabau, r ·la~i~- Pre·,' 2;104. • bd~I
Rahman, /&gt;11111.rhnmrl o/ lpo.rt,,s,, i11 Islam. ln~mutc
lslam1c Lu hurl:, Lahore, 1~7-; l'.&gt;hamcd
·.El-,\ wa. p11,11sh,11mt i11 /sl.,1111r / _¿/U-': 1 (1J11Jj)oratin· \1114}', 1\mcncan Trusr I nbbcatlons,
Ln&lt;lianapoli.~, 1982.
ir •1/ lk1111, 15 de mayo de 1990.
42 A la monarc¡uia marroquí se le domina como ''alau1ra" por Jcsccnder de mahoma por la rama

or

de lí.
. . ._ · · fu
11 Rushdic. 'alman. Lm 1-ersoJ rn/0111ror, E paria. Ed. Pcnín. ula, 1989. El autor md10 untanico . e
e ndcn:td a muen por un,1 fania (dcclarac16n rdigiosa) de J memi por apostasía en Id medida
yuL su nm·eL1 se burhi de la familia del Profeta del Islam.

662

la creación &lt;liYina, no creer en d Día del Juicio, _eguir creencia aj na · al
Islam com la reencarnación, aceptar gue pueda exi ·cir otro profeta
d pué· d · fah ma (ca.o del Baba' í mo 1~) ere.
•\ ·í para la, cuarto escuelas jmídicas del l ·lam. un apostata debe
. er e &gt;ndcnado a muerte al igual t]UC lo: "hipócrirns" (zindi t¡u ·c
refierc a lo, com-crso. pero c.¡ue siguen practicando su fe pnmiriYa.
Para la e uda Hanafí -;j un musulmán se aleja de la fe e, que
tiene duda . El deber c.lc.:1 Imam e eliminar n él cualquier e.luda para que
pueda regresar al Islam de su propia volunt, c.!, aunque no es nece ·aria
una nue,"a conversión en la medida c.¡ue ya lo era. ~n ca. &gt; de.: requerir
algo de tiempv para me&lt;ltta.rlo. el juez debe torgarle 3 días H. de. pué J e
lo cuale. si acepta nueYamenr el 1.,lam, tiene la sahTación, si .e rehúsa,
debe ·er condenado a muerte. •,n el nrtÍI! :e prcci:a gue ' mata a los que
creen en muchos Dim,e:" ( 'ma II-Tml'h11, IX-5). L aposraras ne
pueden ser consi&lt;lc.:rados como dhimmi ~6 porgue no son con ·idcrados
como seguidores de una religión revelada, aunque ·e comienao al
cristianismo o al judaísmo.
En el hafiísmo, también ªe k nrorga al apo tata 3 día J e
retlexi ' n para regrt'sar a la "n~rdadcra senda" por considerar qu . u
pen ami eneo está con fus &gt;. La apc ·rasía es con iJerada como la peor
bla fcmia, así que si después le este la¡ :o. la per ·ona sigue en u
po ición, d shafü mo rccomicn&lt;lo la muerte inmediata por la espada.
En I ca. o J e un rrepcntinú ·nro, ·iguitndo la ura ,- 1/ Bt,qam (U-2 l ) "y
para lo de entre ,·osotro · c.1uc remcgan de ·u ft, } que mueran como
incrédulo toda ' ll obra se anula ho) y para la eternidad" hanafi mo
plantea la m·cc i&lt;lad &lt;le n: hacer el peregrinaje mieniras guc el shafüsmo
cree que si ya lo había realizado on ante1ioriJad no e: necesario
r pctirlo.

El funda&lt;lt&gt;r Jd malikismo, i\falik Ibn •\nas comen , en u
hadith Al-1H11111,,tta, l1ue 'una ,•e7 ( mar b n ,\l-fat ab recibi a \bu
Mu 'a al-. \ shaari. )mar le preguntó: ¿Ticnc algu1~a noticia? \ la cual
µ l...1 religión BahJ1 tur fundad.1 l'll d siglo \:1\ por [hha l 11,ih ljUl' M' dl·óa un nm•vn profcu
rraycnd • una actuahzac1on del C.flm11. \unquc c.:I baha 'ismo nact Id l ·Lun, por plan, ~r LI
existencia dt· nuc, os pC&lt;1frt:1. cs cons1lk-rad" como una .1po~1asu.
~- Las t'S uda, jurid1ca. &lt;ld lsl:tm 1Jtorgan 1 du., ,11 apo~1.ira. aunyuL en d C1in111 no se m('no,m.1
cs1c plazo ) ,ti conrrnno Sl' soltc11a ,u nind1:n,1c1,111 11t1Uldt;H,1. De hecho, csrn po~ÍL111n ~e
rtl1c1ona más con la prdCIJCJ Jt ( &gt;nut yuc Cl&gt;ll d c-omcnido Jd ( a,111.
4f, Los dbimmis snn lns "pm1cg¡Jns"' 1 t n.:ficrl ., los Cic}clllcs dt· algun,, rdigino re;n•lada
(llamado; abl cl-kitah o la gt:nie dd hhm por rcnn un libro re\ dado) qul' \1\ en en úcm1
1shin11ca y nr, pucdt·n ser ohh¡.:ado: ;1 rcn cg-,u J · ·u fe 1 .1 rnnn:r1irs al lsbm .

663

�respondió que un nombre que había r nuocíado al I 1am fue ejecutado.
Ornar le preguntó si e le había acordado h 3 días para u
.

.

,H

arrepentlnu oro .
ste r lato de Ibn \nas pone de relieve que esta tradici , n de
otorgar 1 s 3 día, (que I maliki mo acepta) v:i ne de la tradición de los
compañeros de {ahorna y no del orón n í. En el malikismo duranre
el periodo ele c nfmamiento no e debe torturar al apó, tata y al
contrario darle de c mer y beber para que pueda reflexionar sobre u
error. En el ca o de per i, tir debe ser j cmad al tercer día al
crepúsculo . •u cuerp no debe ni er embaL amado ni nterrado en un
pan re ' n islámic o en un cementerio d otra religión p rqu no es un

dhimmi.
En la e cu la hanbalí, la má con ervadora existen d
opiniones: darle al acusad I s rre · día, d reflexión o condenarlo a
muerte inmediatamente.
En la ca o de la mujer la discu, ión e má polémica. Lo.
malikitas plantean rambí ' n la pena de m.uert (ele pués de los 3 día )
pl!ro si tá embarazada, e debe permitir a u hij nacer o si e tá ca ada,
d b prim. ro divorciar e, para cr ejecutada. En cambio lo hanafis,
basánd se en la deci "ión de ~'.(ahorna d no matar a las mujere 41\
prefieren encarcelarla ha, ta su arrepenrinúenr
iguiend el hadith
reportado por foaz Ibn abal: 'El pr fcta de Alá dijo: si un hombr e
apó tata, d nl w1a oportunidad para regr sar al 1 1am. i e arr pi ntc
acéptal . ino, cona su cabeza. i una muj r e apostate, dale una
oportunidad para regre ar al Islam. i e arrepienta, acéptaht. i no, daJ
otra op&lt; rrunidad, )' así suc , ivam.cnte 19

de es~osas y de concubinas, a practicar el incesto, a relegar totalmente a
la mu1~. y a heredar las esposas de sus parientes difuntos, el Apóstol
debe rruogar los exce,sos de sus seguidores sin revolucionar por completo
sus ,costumbres. As,, encontramos en el Corán, un gran número de
verstculos para proteger a la mujer, "igual al hombre frente a Dios" pero
también concesiones acordadas a los musulmanes.
Profeta en conformidad a las prescripciones coránicas,
~tr?~UJO, en el _status de la mujer, derechos inspirados por la moral y la
¡ust1c1a. La mu¡e~ se volvía igual al hombre frente a la Ley SO con
derechos de propLedad, de herencia y de gestión personal de sus bienes.
. e volvía libre para trabajar, adquirir bienes y usarlos según sus propios
mtereses_- ~n- lo que se refiere a la repudiación) el Islam reglamentó esta
ruptura ms1stiendo que de los hechos lícitos era el más desagradable a
los ojos de Dios.si
L~ poligamia, limitada a cuatro esposas, fue t.anto una protección
de la muier en la medida que implicaba un trato de igualdad a todas las
esposas, como una concesión a los hombres, por la tradición de la época.
Pero el C()f'án señala que si tememos ser injustos hacia ellas, debemos
tener una sola. "Si teméis no ser equ.itativo con los huérfanos, entonces,
casaos con las mujeres que os gusten: dos tre o cuatro. Pero si teméis
no obrar con jus~ci3:, entonces con una sola" (N-3.) Además, Dios pide
a1 hombre refle.Xlonar antes de tomar la decisión de la separación. "Los
hombres que se abstienen de sus mujeres tendrán un plazo de cuatro
meses pata reflexionar y no separarse a la ligera de sus mujeres. i
durante este tiempo vuelven a ellas, Dios es indulgente y misericordioso"

.

?I

(II-226.)

7. La mujer en el Islam
El punto más c ouovertido del Islam e I papel a igna&lt;l a La
mu¡er n la sociedad. '\ ist por algunos com lenigrnnte, e alabado
como re luciooario por otro . E te h cho e debe a la ambigü dad del
mi mo mcn aje coráLúco. tir ntc a la ociedad de . u Liempo,
ac _tumbrado a nt rrar vivas a la hijas a tener un número indefinido

~- Dja7.iri, bd al Ralunan, Op. (JI.
111 ·cgún L, tradictcin 1slámíca. 11ahoma condenó~ mucnc un Jía a una mu¡er p r su apostaSÍa,
pcro también porque era bru1a, se burlaba Je él en su poemas e incitó ,1 sus hijos a matarlo.
4' 1 Djazm Abd al Rahm.,n. O¡,. .11.

664

El_Cmín o~o~ a la_ mujer la mitad del voto del hombre pero igual a él frente a Dios en las
~esuones relig10sas. Sm embargo, las limitaciones que impuso el libro sagrado del Islam, en el
sigl~ Vll, contras~~ con la si~ción de la muj_ec en el mundo occidental de la misma época. ''En
el Slglo XIX los dirigentes religiosos de Fraoe.ta, teas largas discusiones, decidieron; 'La mujer es
~ ser hum~o, pero ~echa para servir al _hombre'. En los ten:itorios europeos, hasta los últimos
anos, la mu1er no rema derecho de propiedad Hasta 1950, la mujer no fue contabilizada en el
censo ?acional de lngla_term. Hasta 1882, una ley británica, in precedente en la historia del país,
por pnmera vez garanbZÓ a la mujer el derecho a decidir cómo gastar sus propios ingresos, en
lugar de tener q™: entregarlos al marido inmediatamente. Hasta entonces, .incluso las ropas que
D~aba
propiedades de su marido, citado en Musawi Lru:í, Sayyed Mujtaba. lo dvi/i.:rycwn
occidental 111.flo por ojos m11S11lmanu, T ehecin, Ed. Oficina de Promoción de la Cultura Islámica, 1990
p.221. Pero, el derecho al voto les fue otorgado hasta 1919 en Inglatemi y 1945 en Francia.
'
51 Gaid, Tahar. Dirlimmairt élimentain de i'I.rlam, Algel, Office des Publications Univei:sitaires 1991
p.145.
'
'
!O

er:m

665

�Para demostrar la igualdad de las condiciones, el Corán se dirige a
los dos sexos en todas sus exhortaciones "¡Oh! Hombres y mujeres",
"Los creyentes y las creyentes", etcétera.
El Islam otorgó a la mujer, en caso de divorcio, los derechos a
guardar los hijos hasta la pubertad y a w,a pensión alimenticia gue el
sabio Al-Qayrawani le reconocía en el siglo r. También las esclavas se
·ieron protegidas: si la madre es liberada sus hijos menores lo son
igualmente; tiene derecho a casarse; se prohíbe al amo tener dos
concubinas esclavas hermanas; está prohibido durante una venta, separar
la mujer esclava de su hijo menor, etc. como lo señalaba igualmente AJQayrawan1.· 52
in embargo, algunos ersículos dan al hombre la preeminencia.
"Las mujeres respecto de sus maridos y éstos respecto de sus mujeres
deben conducirse honestamente. Los maridos tienen la preeminencia
sobre sus mujeres" (II-228) y sobre todo 'Los hombres son superiores a
las mujeres, a causa de las cualidades por medio de las cuales Dios ha
elevado a éstos por encima de aquellas, y porque los hombres emplean
sus bienes en dotar a las mujeres." (IV-34.) Esra situación ha permitido
los abusos posteriores a la muerte del Profeta e incluso la creación de
hadiths apócrifos para someter a la mujer.
En su libro Le Harem politique, atima Memissi deshace magistralmente,
después de una paciente investigación documental, uno de los más
famosos hadiths que dice:
o conocerá jamás la prosperidad aquel pueblo que confía sus asuntos a
una mujer". Investigó sobre la vida del autor de esta afirmación prestada
al Profeta, y demuestra que el personaje buscaba preservar sus intereses
personales asegurando haber oído tales propósitos. Si durante la Edad
de Oro de la civilización árabe-islámica, las reglas fueron aplicadas con
una tolerancia significativa, a partir de los primeros signos de decadencia,
los "doctores de la fe" regresaron hacia posiciones más conservadorasSl.

La mujer puede ser un imam (conductor de las oraciones), dirigir
las oraciones como el mismo Profeta lo sancionó puede obtener de su
esposo el derecho al divorcio y como lo señaló Abu Hanifa (siglo VIIl)
puede llegar a ocupar la jefatura del Estado54 •

8. El radicalismo islámico
El debate sobre los derechos del hombre en el Islam recobra
particular relevancia en la actualidad por el papel que juega el
fundamentalismo en el escenario político árabe. Con la concepción de
una "nación islámica" y no sólo un Estado islámico, el integrismo se
propone penetrar más a fondo en la sociedad y no solamente guardar las
apariencias musulmanas de los gobiernos. Esta visión conceptualizada
por Jomeini como Wilayat-i-Faqih, el gobierno de los sabios
musulmanes, se impone cada vez más en las sociedades islámicas.
El gobierno islámico no puede ser !'1-Í totalitario ni despótico, sino
constitucional y democrático. Sin embargo, en esta democracia, las leyes
no contenidas penden de la volunrad del pueblo sino únicamente del
Corán y de la sunna del Profeta. La Constitución, el Código Civil y el
Código de Justicia sólo pueden inspirarse en las leyes islámicacontenidas
en el Corán y transcritas por el Profeta, y solamente ellas deben ser
aplicadas escrupulosamente. El gobierno islámico es el gobierno de
derecho divino, y sus leyes no pueden ser cambiadas, modificadas o
irnpugnadas. 55 Para Jomeini, el Parlamento debe ser remplazado por un
"Consejo Islámico de Planificación" que trasmita a cada ministerio las
leyes islámicas que le conciernen, indicando su programa conforme a la
religión, y esrablezca con base en el conjunto de estos programas, la
política general de todo el país.
La aplicación estrictl del Islam, para el In1á11 (Imam) iran~
permite garantizar todos los derechos del ciudadano. En efecto,

Estas interpretaciones contradictorias en el Islam sobre el papel
de la mujer pueden ser ilustradas con dos posiciones opuestas: para AlQayrawani la dirección de la oración no puede estar al mando de una
mujer mientras que para Kausar iazi, ministro de información y luego
de asuntos religiosos con Ali Buttho (Pakistán) en los años setenta.
52

53

Al-Qayrawani, Ibo Abi Zayd La Risa/o..., Op.Cit., p.199.
Mimouni, Rachid De h !Jl1rbmie m généml et de L' intigrisme en partu111ier, Argel, Ed Rahma, 1993,

p.41.

666

en un gobiemo islámico (. ..) todos están bajo la protección de la ley y
nadie puede atentar contra la seguridad, introducirse ea las casas,
detener, encarceJar, exiliar o ejecutar sumariamente a nadie sólo por una
simple acusación o sospecha. En dicho gobierno todo el mundo puede

G.Jl Mi/itar,t..., Op.CiJ., p.184.
~ Jomeini, Ayatolá Ruholah. El libro de Jomti,,i. LJJJ tilas fwsófoas, religiosa.r y momks dd Ayaf.ollab,
Barcelona, ed. Bruguera, 1981, p.13.

54 Janseo,

667

�acogerse con pleno derecho a la ley del Profeta y ningún juez o
dignatario puede quebrar este privilegio.56

Sin embargo, el discurso del fundamentalismo sobre el respeto a
lo~ d_erecho~ _humanos codificados por el Corán no corresponde a su
pracnca polttica. En un panfleto firmado por los líderes del Frente
Islámi~o de S~vación de Argeli~ Ahmad ahnoun, Abdellatif Soltani y
Madaru Abass1, antes de las elecaones legislativas de diciembre de 1991
s_e critica al ~obiemo argelino de impedir al ciudadano de gozar de su
libe~d, particularmente privándolo del ejercicio de su derecho a la
segundad _de su persona, de su religión de sus bienes y de su dignidad, lo
que consntuye una violación a sus derechos fundamentales y al respeto
de sus obligaciones legales y morales.61
. En la situación actual del país, el integrismo argelino pasó por
encuna de sus acusaciones, violando a su vez todos los derecho
prescritos por el Islam.

La peculiaridad de la sociedad shiíta es el matrimonio temporal
(Mut'aa) que es reafirmado por el propio Jomeini. Esta unión no implica
los mismos derechos que el matrimonio indefinido~ pero el tiempo de la
unión debe fijarse en un contrato previo, desglosando las condiciones de
la mut'aa. De la misma manera, "los jóvenes de uno y otro sexo que
frecuentan clases mixtas en escuelas, institutos y otros antros de
enseñanza y para legalizar esta situación quieren recurrir a1 matrimonio
temporal, pueden hacerlo sin el permiso de su padre." 57 La sociedad
propuesta por el fundamentalismo shiíta difiere de sus homólogos
sunnitas por la concepción del Imán. 'ste es
fundamenta] en el sistema (...) de doctrina y organización, de lealtad y de
acción (. ..) Los imanes (...) estaban inspirados por Dios y eran infalibles
(en cierto sentido, ellos mismos eran divinos) (...) Como tal (el imán) era
la fuente de toda sabiduóa y autoridad, de las verdades esotéricas ocultas
(...) y de las órdenes que exigían obediencia total y sin reservas.58

Investido de esta autoridad, Jomeini podía gobernar sin
oposición de parte de sus pares ayatolá. l concepto de la Wilayat-iFaqih es retomado por las distintas fuerzas fundamentalistas, incluso las
de rito sunnita, como en el udán. Para el líder espiritual de la
revolución islámica sudanesa Turabi, "es el más preparado de los
clérigos quien deberá ser el supremo dirigente espiritual y político de la
nación islámica". 59 La visión del stado pregonado por Turabi no difiere
mucho d la idea jomeinista
Porque la democracia no requiere de muchos partidos del derecho de
cualquier individuo de abrir una oficina (partidista) y de gastar dinero
para su campaña, o del derecho de abogar por ideas contrarias al Corán.
Para el Islam, gobernar no es una prerrogativa del pueblo sino de Dios,
quien designó a1 Profeta, quien a su vez, prescribió los preceptos
generales del gobierno de Dios en us propias palabras el Corá11. [...]
Ninguna mayoóa parlamentaria [...] puede nulificar las leyes de Dios
como fueron codificadas en la ley islámica 00

Tdtm., p.20.
p.157.
58 Gellne.r, Emest La soriedad musulmana, México, ed. FCE, 1986, p.149.
59 Miller,Juclith "On Islam's Ideologues" en FordgnAjfairs, no -dic. de 1994, vol 73, núm. 6.
60 Jdem.
56

57 ]dm,,,

668

Los de~echo~ otorgados por el Islam al hombre y a 1a mujer
fuer~n revoluc1onanos, en particular en su tiempo. Mientras que el
conttnente europe? estaba sumido en el oscurantismo, la ley de
Mohammed cambiaba de manera dcistica la sociedad árabe con
deci~ione~ que solamente hasta el siglo XIX las naciones europeas
pudieron igualar. o obstante las aportaciones del Islam las condiciones
de_las sociedades musulmanas fueron decayendo por varios factores. En
pnmer lugar, el mismo texto sagrado y los dichos del Profeta muestran
una cierta ambigüedad, incluso contradicciones, a pesar de la existencia
de los versículos abrogantes y abrogados que permiten diferentes lecturas
de las normas religiosas.
En segundo lugar, los sucesores del Profeta interpretaron la ley a
su ~anera para consolidar sus intereses políticos, con lo cual
?esVlrtuar~n la ese~cia del mensaje original. Las divergentes
mtei:1x~tac1ones mencionadas de las sentencias coránicas permitieron el
surgmuento de varias corrientes teológicas o jurídicas en el Islam, con
sus propias visiones de lo que debe ser la sharia.
.
En tercer lugar, la diseminación de la religión musulmana en
regiones con costu~bres distintas introdujo elementos nuevos, propios
~e las nuevas sooedades, y por ende interpretaciones diferentes. El
liderazgo de los Estados islámicos rurco (Ciller) o asiáticos (Pakistán,
Bangladesh, Indonesia) por mujeres es incomprensible para la
mentalidad árabe.

61

Harbi, Mohammed L'islamisme... , Op CiJ., p.141.

669

�Por otra parte, la misma decadencia del Islam, a p~ del _siglo
XIII, anquilosó a la dinámica región musulmana de los prun~r~ . siglos,
imponiendo valores conservadores fr~n_t~ a 1~ ape~a , u:uc1al. La
prohibición del mutazilismo con su v1:'1~n _raaonal e hist~nca de l~s
leye religiosas encerró a la sociedad 1slanuca en las comentes mas
oscurantistas opue tas a la idea de reflexión, tan pregonada por el
mismo Profeta.
Finalmente las crisis económicas políticas sociales y culturales
del mundo mu ulmán actual permitieron el surgimiento de una lectura
literal de la religión, simbolizada en las propuestas fundamenta.listas.

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS
HUMANIDADES EN EL CONTEXTO
TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS, UANLl
Ricardo C. \'1llarrcal ;\rnmbidc:
Jefe Je la Sección de Cicnoa~ $oc1alcs
Centro de Estudio) 1lum:m1-,·c, ,,
L' \'-L

Las sociedades contempor.incas. más comunicadas. intcrdepcndicntes.
ab1enas y plurales han generado procesos intcr e inrra sociales 4uc. en
muchos ª"'pecto'-, escapm a nucqra cabal comprCn'-i&lt;&gt;n. El mun&lt;lo de
hace treinta o cuarenta año,; era mucho má:. reducido, preYisiblc y, por lo
tamo. relativamente más manejable. Hoy en dia. su creciente complejidad
nos abruma y nos deja perplejo . Nuesrra capacidad general de
conocimiento se ha transfonnado en una proh:tbihd.1d de saber
espec1ali1.ado, específico y limitado, que si bien es 1mportantc e includ1blc
ha relegado la reflexión filosófica y social a un simple conjunto de
máximas o recomendaciones morales. El de arrollo cicmífico-tt:cmco,
nódulo de nuestra época, ha dec;encadcnado. junto con sus bondadc.c;,
consecuencias deletéreas para la cxic;ccncia humana: "La compecim1&lt;lad
despiadada, la productividad superflua, la represión cngaño~a y la
brutalidad cínica': "ºn sólo algunoc; ejemplos de cll:1~. La dcb1hdad del
individuo en la esfera de la competencia ha penetrado en lo más hondo
d~ su intimidad, en su uniYcrso p,íquico-mor:11, deteriorando ,u~
capacidades de reflexión. cótica y comurucac1ón.
En ocasión de la conmemoración del 100 ani\'crsario del nacimiento
de Freud, Hcrbcrt :\larcu~c señalaba que: ''El orden tic los ,·alorcs de un
principio no-rcprt:s1, o del progreso, puede dctcrminaN: en ca,1 rodos

�RICARDO C. VIUARREAL ARRAMBIOE

360

sus niveles en oposición al de su conttapanida represiva. La experienCJa
básica de los hombres no eria ya la vida como lucha por la existencia;
sino más bien, disfrutar de la vida. El trabajo alienado se tran formaría
en el libre juego de las facultades y fuerzas humanas. n consecuencia, la
libertad no seria ya un proyecto que fraca e eternamente, el tiempo no
parecerla lineal, sino dclico, como el retomo que está contenido en la
idea de ·et zche cuando Zaratustra se encuentra con la vida: la idea de
la perpetuidad del placer, de la eternidad de la alegria" .1
Aún reconociendo el carácter cuasi-utópico de este discurso
sostengo decididamente su vigencia y legitimidad. Lo que implica una
uerte de mediación entre una visión éaco-pesimista y otra éticooptimista del mundo. Creo que sólo a travé de e ta mediación, nuestra
conducta individual podrla estar orientada a la aceptación del juego de las
ideas, del conocimiento abierto, de la libertad y del amor a la vida en
todas sus formas, en el marco de una sociedad que demanda con
urgencia, una convivencia donde el diálo o, la tolerancia y el re peto
normen nuestro comportamiento.
Por un conjunto de ituaciones del de arrollo lu tórico de la sociedad
mundial; de e ta sociedad aparentemente in honzontes y sin rumbo, los
individuos: ciudadanos· mujeres , hombres; jó enes y niños demandan y
exigen respuesta a su preguntas.
o obstante, en esta era de
escepticismo, por fonuna, parece que no hemos perdido la capacidad de
asombro; aún podemos conmovemos ante la mjustici.a, el dolor ajeno y
la violencia.
Por lo anterior
eri lo que implica para nue tra dt ciplina , la
humanidades y las ciencias ociales, reitero m1 punto de I ta: no sólo
cenemos la obligación moral y el compromiso social de manifestar
nuestra forma de pen ar e interpretar la realidad n te nuevo jglo,
incieno y movedizo, se abr la portunidad concreta, objetiva y tal va.
única, d que las cienCJa humanas tomen de nuevo la palabra y con ello
puedan brindar alcemati as que destaquen la importancia d lo fines, 1
valor de la vida humana la libertad
la jusucia. La ociología, la
Lmgüística, la Histona la Füosofia la Literatura, la Peda o 'a, la
Bibliotecología, la conomía, etc. recuperan en e to momento la
legitimidad de su di cur os.

1 Mil reuse

Herbcrt, ErosJ Ci,•rliz..a 1ón, Ed. Joaquín Moroz, léJUco, 1964.

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
361
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANU

Desde luego, somos conscientes de que en e te mundo nadie posee
roda la verdad ni aene todas las respuesta . ólo podemo ofrecer, eso i
un horizonte má amplio de po ibilidades y opciones que analizadas ·
opesadas racional y éticamente fundamenten nuestra elección para a í
asumir con ecoentemente la responsabilidad de nuestra. palabras y
nuestras accione .
En e te entido, debido a la sobrevaloración del enfoqu empíricocienáfico, la convicción filo ófica según la cual la tran misión de la
ciencia debe er formati\•a, e aplica muy débilmente a los
procedimientos de las ciencias empírica . De esta man ra, no
encontramos con teoría que si bien pueden transformar e en grandes ,
poderes tecnoló ·co , e tán claramente de mculada del mundo de la
vida. E to es, fuera del contexto de la acción e interacción de lo
hombre que comparten una vida en común. Los cgre ad
de las
diferentes carreras uruversitarias que on formados n las en eñanzas de
las ciencias empíricas son, ciertamente, má experto que lo de la
generaciones anteriores; pero muestran carencias en el terreno de la
praxis. Al parecer, ya no existen mucho lugares en la universidad para
los criterios y principios vinculantes, pues las ciencias sólo proporci nan
reglas de funcionamiento, normas de eficacia, dentro de una racionalidad
instrumental meclio-fin, que favorece las habilidades técnicas, pero no
forman aptitudes
actitudes práctica . Antes de que la capacitación
tecnológica in taurase su domjnio, el universitario era un hombre culto
es decir, capaz de orientar . dirigir su acción. u formación era má~
uni ersal en el senado de la uní ersalidad de un honzonce bierto
construido por diferentes perspecá as, lo que le proporcionaba la
posibilidad de interpretar la experiencia científica y transformarla en
capacidades prácticas para u vida colectiva. o e trata, desde luego, de
detener el progreso técnico-científico; no podemos denunaac
unilateralmente el progreso sin tener que aceptar, al rrusmo nempo, un
grave deterioro en el nivel de vida, en la competitividad, etc. 1equilibrio
puede er alcanzado mediante la responsabilidad humana a cravé de un
manejo más consciente de la posibilidades de expan 1ón tecnológicas.
Lo que e reivindica no es la detención del de arrollo técnico
la
su titución de las ciencias por otra
tradic1ones
mo su
complementación. De lo que e trata e de una humanización de la
pasibilidades técnica que abarque a toda la humanidad y qu e té éuca e
integralmente orientada. 2

�RICARDO C VIUARREAL ARRAMBIDE

362

Es en e te contexto de la modernidad inacabada o de la postmodernidad naciente en el mundo globalizado, que es n cesario
re1vinchcar el discur o filo ófico y ooal como un elemento fundamental
que pueda orientar el de envolvimiento de la ociedad y e también en
e e conte. t , que acrualm me on cada vez más nor rio , el ínter' s y la
preocupación por el de tino de la educación en nuestro país y en el
mundo entero.
n el ca o de la educación superi r, que directamente nos atañe, es
nece ario impulsar acciones encaminada a u evaluación, d1agn · neo,
replanteamiento m demizac1ón. La refle."&lt;lón acrual obre la gesoón
m dema y estratégica de la educación superior debe orientar e a defirur y
preci ar un conjunto de criterios, meta , role , e ntexto económico y
político , demanda
cial s, insuumento
re ultados, orientados haoa
la elaboración de un nuevo marco en ra1 con contenido actuale y
e pecifico que vincule en forma inte al • productiva a la educación con
la sociedad contemporánea.
La uniYers1dad pública, por u particular relación con la ociedad y el
.. tado, en cuanto enodad públic que atiende a los mi mos
imere es generale que éste, deb orientar el cumplimiento de u
funciones a la formación de un cipo profesional con un claro p rfil de
compronú o oc1al, tanto a nivel de actitude , como de objetos de
conocunieoto, debe también orientar sus acavidades d investigaci · n, de
difu ión y de extensión de la cultura, al fortalecimiento de la idenadad y
la oberanía nacionales. demás, por su carácter plural, rustórtcamenrc
adquirido, debe garantizar que la función de tran misión y d1fu ión del
conoClffilento mantenga un carácter uruvcrsalista y no dogmático.

Por nuestra parte, · a lo lar o de diferentes admirustraciones hemos
venido realizando acciones y empeñando e fuerzo por mantener vigente
e tá idea de funci namJ nto de las m ticuciones de educación supcnor.
ue tro propósito ahora es conrinuar reforzar te trabajo en us
direcmce prioapale partiendo de que en nuestra e cuela, 1 no es c¡ue
de de u creación en 195 , 1 p r lo meno de de la cr ción de la
carrera de Traducción,
ciologfa, Historia y Pedagogía, hace má de
rreinta año y, )ue , con la reforma a los plane de e tudio de la i te
licenciaturas en 1984 r 1999, se ha manrerudo la preocupación por
impulsar esta ·concepción de la vida académica e in tituciooal. De de

lA5 CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
~63
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA E.xPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANÜ

entonces, la comunidad d la Facultad ha verudo dando pa os
importantes en la dirección de re ponder de una manera creaava e
inno adora a las exigencias d u m mento hi rórico. Hoy, den ro de esa
tradición y ante la nueva
ituaci nes s c1ale e que ere mos
incli peo able una reflexión ena y obj ti a obre lo que orno como
institución y obre nu ero aporte a la oci dad, repen ando · bu cand
rediseñar nu tr cucóculums con la intención adema , de mantener
acrecentar el pr tigto d la comurudad de la acuitad com cenero de
excelencia en nue tras tar as de formación de prot s10nalc
comprometidos con u oempo.3
n e te enado, nuestra ·acultad la niv r idad, c¡ue ustentan su
trabajo académico en los prmc1pios de auconomía libertad, pluralidad y
verdad deb rán tender a consolidar su pre encía , participación en la
sociedad y en la comunidade académica
· pr cuiar que el
conocimiento científico, natural s cial y humanísnco qu ella generan
no sea relegado en la coma de d c1s1one de la autoridad . ro al o
c¡ue no podemos e perar como una e pcc1 de conce ión, e algo qu
debemo conqw tar intcrvmi ndo activamente en la ciedad política y
en la

c1edad civil.

Defender o impul ar la creati idad e un de lo requi no má
importante para el de arrollo d la
c1ed, de contemporáneas y,
parad · jicamente é ta es una de la lib rrade que má ob ráculo ncara
cotidianamente: ¿c • mo conciliar la libertad cread ra mdiv1dual c n la
elaboración de plane de estudio ógido \' el trabajo en disciplina y
profe 100 ? ¿ ómo, frente a demanda ma ificadoras, ap yar a
individuo o grup s con talentos e pecialc ? É te e un r to permanente
de la educación upeti r. r o qu mant niéndono fuera de po 1c1onc
pe 1m1 ta o autocomplacicnr , debemo_ bu car un equilibrio
progr . i,·o enrre la calidad y la cantidad, entre la razón in trumental y la
razón comurucatJva, entre I ciencia la filo ofia: ntr lo artificial )' lo
humano.
E. tam
en · un m mene , tant para la l.: niv rsidad e mo para
nue tra acuitad, n que paroend d lo
náli i , diagnó rico ,,
redi eño má obiet1v y compr m tido , deb m pasar a l.: acción v.
que, por má perfecto v bi n diseñad qu e tén lo programa , su
3Facultad de fil o 1a y u:~, IJ .\.. .l. " Propue

2

Ha berma

Jürgcn. Teoría.J Pra. ii, Ed. Tauros, ~

2005.
drid, 1995.

t:i

de di . cño curricular", \layo,

�364

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIOE

concreción sólo puede lograrse mediante nuestra capacidad de convencer
a l s distinto sector
ociale y s bre todo, a aquellos que toman
decisione finanacra de que la educación e una prioridad nacional, que
la cienaa s motor del desarrollo econ ' rruco que la cultura e , a la vez,
un componente fundam atal del de arrollo social.

La función de la

n.iversidad debe ustentarse en la calidad de la
educaaón supenor y en la necesidad de ofrecer una apropiada
diversificación curricular. La exmenc1a de la educación superior y las
condicione para garantizarla: nivel académico-cienáfico pedagógico de
los docentes. reformas, umovaciooes, ge oón, etc., deb n acompañar e
de una amplia oferta curricular y una movilidad entr estudios ·
Facultades (inclu ive entre diferentes mstituctone para el ca o deJ postgrado) que pemuta la flexibilidad de pa ar de uno e tudios a otros, de
vincular grado • di ciplina
bre todo en la invesogación; rompiendo
así la ri dez de las carreras in altemaavas laterale o paralelas de que
adolece la ruver idad tradicional.
in embargo, tenemos am nosotros, el reto de la ob 1· n
recnológica: alguno autor , por ejemplo, argumentan que con la
gl bahzaci · n la univer idade dejan de er institucione nacionale p, ra
crear , tran mitir conocunícnto y hab1lidade que comnbuyan a enfrentar
y re olver problemas lobales en esta época; por lo 9ue deb rán transitar
hacia la llamada "Uruversidad Tecnológica", que etía la única en dar
re pue ta a alguno de e o pr blemas nacionale e 10t macionale
porque puede de arrollar relaciones esuechas con la industria. in
embar o, no e totalmente cieno que la un1 er idad t cnoló ca ea
garanáa de un mayor compromi o de la univer ·dade con la c1edad
como un todo; pue u c ntribuci ne on mediada p r el ector
privado de la economía ,, en consecuencia, el pr duce de la
mve tigación e privaazado.4
Pero, ¿a dónde conduce e te modelo?,¿ que ap de académ.1co y de
academia? ¿Cuál es 1 futuro de la inve tigac1ón cadémica como libre
invcst1gac1ón?, ¿ uáles on los lúruce qu d berá p ner la oc1edad a
este proceso de m rcantilizae1 · n del conocimiento?, ¿ ómo re citu1r,
pre. ervar r fortalecer el carácter democrático, abierto, desintere ado y
enuin de la actiYtdad académica? ¿Por qué la 1memac1onalizac1ón
(globalización) del etho académico y de la mve ógación científica
uponc necesariamente la comercializaoón de la academia y la
pri atización d I conoc1miento?.
sto
interrogantes
son lo

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA. EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS.

~65

UANU

verdadero de afio que la globalización plantea a las umver idade en
este nuevo iglo.
En e te rden de idea , la educación sup rtor tiene entid , ólo i e
traduce en un aprendizaje intelectual y ooalmentc 1gruficaU\·o, es decir,
1 e· efecava. La adqui ic1 · o de con cim1enco debe . er útil para 1
persona que lo adquiere y para la comunidad qu p ibilit, u
desarrollo. Por ello, la educación no puede er xcluyente, ru hm1tada. 1:.1
de arrollo educativo debe 1mpul ar la formación de 10d1v1duo creanvo ,
re pan ables con capacidad de dec1 1ón, respetuo . de lo demá ~
audadano acri o d dem craaas popular · . orno nadie pued formar
a otro en lo que no p . e, 1 c mpromi o que
n demand. e el
in trumenrar poliaca de pro esi nahzaaón de lo d cenrc e
investigadore , tanto para atraer a la en eñanza a I mejore talento d
la ociedad, como para garantizad opct ne. clara de actualización y
condicione adecuadas de trabajo. ól de e ta f: rma el egresad de la
educación superior p drá (ademá d alcanzar una vida d cor a)
orientar u traba¡o a lo ectore rná ncce nado de la
c1edad: 1 _
marginado urbano y ruralc , la p bl c1one. mdi na y en g neral a
todo. lo excluido del i rema de en eñanza.
na ni er 1&lt;lad inrner a en la oc1 dad, reqwer d una pre cncia
má acti,·a y comprometida con I inmed1 to y c n la con trucc:i · n dt: un
p&lt;&gt;f\.'enir para md má b n ncibl . Por cll debe e tar ,·incul, da e n
la empre a privadas y púbHc. s e inclu. 1ve e n la. in tanc1a de p der.
on nece. ano e fuerzo que up rcn l . prc¡u1c10 y el temor a la
rnnovao · n, a la críóca y a la bbert d .. [-..n nuc tr a , la docencia r la
rnvc tigac1 · n no pueden liffilta e a las ár as lo!- enfoques crnd1 1 nale .
Parocu1armcnrc, nuc tra d1 c1plma deben abordar pe blema concretos
en u nivel c rrespondientc y crea fi rma d cdtic ob1 ava que puedan
cue uonar lo e ril
cradicional de aplicaci · n de lo con cimiemo
adquiridos.
Por e t tn1 mo deb mo concinuar acrecenmnd ) con oli&lt;l:md el
rccon cimicn o a la ·acultad como el centro má 1mportantc del norc te
mexicano en la formación de excelente profcs1onalc en la ciencia.
soc1ale ,. la humarudadc : Los me¡ r . d ccnte n len ua exrranjera,
clocentc · en ci nc1a oc1ales o hum mdad
xpcrto. en pr ce os de

L1 ha l~abd, L, lm·t1fi.~orió11_7 las Un11·•rr1d,1drs lAti11oam,nr1111,11 t11 el w11bml drl
).XJ: Los Drw{ios dr la Globaliz.,1rió11, ol. ·ol AL. Mé. ic , 19%.
4

f ~2_!0

�RICARDO C . VI LLAR REAL ARRAMBIDE

366

capacirac1on y adiestrarruento, en diseño curricular, eo plaoeación de
procesos de educación formal y no formal, invesagadores sociale ,
articulistas, críticos y creadores de literarura, difusores de la cultura, etc.:
en todo el noreste del paí son ca I siempre egresados nu tro , ea de
programas de licenciatura o de po tgrado.
la Facultad acuden las más
diversas inscituc1one gubernamental.e o privadas, siempre que le es
nece aria asesoóa o apoyo en el campo de la docencia, la invesngación o
la difusión de lo social y humano.
Paca hacerlo posible, también hemos de abordar de una manera
istem.árica • planeada los proce o de formación y actualización
docente, lo mismo que la especialización para las actividades de
investigación, ya que de ello depende que como docentes o
mve tigadores eamos capaces de impulsar en el alumno el inreré y el
compronuso con las concepciones lo problema de mayor vigencia en
la actualidad reforzar el papel de la investigación tanto en su ínfluencia
formativa en el alumno, como en la dirección de generar un
conocimiento más completo y profundo de nuestra realidad local y
naoonal a fin de 1nterverur n ella.
Creemos que, es en base al aoálist de e ras posibilidades que una
propuesta de de arr llo in aruc1onal puede irse conscruyendo y
con olidaodo, a partir de la evaluación de la siruaoón de la tendencias
que la realidad social proyecta hoy en día.
i consideramos válidas nue tra reflexiones iniciale , tendáamos que:
l.
A wrur con pa ión y responsabilidad la defen a de la
Universidad pública. Pe curar por todos lo mech a nue tro
alcance, revalorar nue tra fune1ón convencer a la s ciedad y al
stado que el ga to en educación es una inver ión que a largo
plazo, es la más importante para el desarrollo de una nación.
incula.c el proce o de f, rmación de profe 1onalc , en la
Ciencias ociale y Humarudade , con los requcrirnient
del
ector social y del aparato producavo, en con onanc1a con las
nuevas rama de acav¾dades que lo cambio
conómicos,
oales Culturale vienen pr duciend .

ll.

111.

Crear mecarusmo , de colaboración, difusión }' extensión
que perinitan, en alguna meruda, generar nue tra pr p1a
demanda; desarrolland
forma de participad ' n con las
instanoa de coordinación de los sectores productivo y social, en

LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
367
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LA EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS, UANL}

la tarea de la formación de los profes1onale que la sociedad
necc ira.

IV.

incular las funciones universitarias al desarrollo de una
visión c1enáfica y humarúsaca del mundo, en la per peco a de
generar una cultura universitaria moderna en el conjunto de la
comunidad uru ersitaria.

V.
laborar un programa general de formación (cienáfica,
pedagógica y cultural) de los profe ore
uní ce icario .
spccializando esta actividad y elevando su calidad.
VI.
Promover el de arrollo de relaciones interinstitucionales
en la mtra de configurar programas de po grado (de docencia o
de invesogaa · n) intcrdi ciplinano , con una perspectiva
globalizadora d l carácter del conocimi nto y de us efecto en la
vida social.

'II.

Promover todas las manife taciones de la cultura
uruversitaria consolidando los cspac10 de creación, exten ión r
difu ión de la v1 1óo aenáfica-humanística del mundo.
n
particular, impulsar la actualización
incremento de nue tro
acervos bibliográfico , documental
y arasocos junto a una
política de publicaciones decidida • si temática.

Ahora bien planteada a i la co a , e claro que no e ramo
hablando ·a de un objeo o que pueda con eguirsc ólo meruantc un
cambio de curriculo, con la intr duccion de a 1gnatura de cultur,
general o humaní cica, o un nuevo ru eño de las enseñanza teóac _,
como pudieron pensar quienes, en la lemarua del pnm r cerc10 de iglo,
creyeron que la solución al problema de una univer idad que parecía
mar a pumo de perder $U e pícitu, porque e taba cada vez más onentada
hacia la inve ti ación e pecializada y la en eñanza profe 1 nal, e mbaba
en la recuperación de la filosofía c m la piedra angular de la uru ersidad
(una filo ofia concebida de manera que inclu ,era las humanidade , la
ciencia ociale -v I arte. A un enfoque emejantc correspondería, en u
momento, la ugeren □a orteguiana de 'hacer d una facultad de ulrura,
el núcleo de la univers1dad" 5 ó, má rec1ent mente, la apelación de llan
Bloom, al enfi que que con I te en la lectura reflexi\·a } la di cu . 1ón
profunda de lo clá ico .6
En realldad, e tam
babland de un objetivo s , lo alcanzabl
mediante un nue, o ch ño de la vida uni\·crsitaria, para que e puedan

�LAS CIENCIAS SOCIALES Y LAS HUMANIDADES EN
369
EL CONTEXTO TECNOLÓGICO
(LJ\ EXPERIENCIA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS. UANL)

RICARDO C VILLARREAL ARRAMBIDE

368

consolidar experiencias practicas cotidianas de distancia, libenad,
autodisciplina, comunicación competición y cooperación sobre las
cuales se puedan constituir lo hábitos correspondiente , cuyo re ulrado
scri~ eventualmente, la formación de un carácter de gentes libre . Y la
pregunta que nos estamos planteando es (no sólo, unque también, la de
cómo acertar en el curóculo ino sobre rodo) la de cómo acertar en ese
diseño institucional.

La Universidad ha señalado Leszek Kolakow ki, en su en ayo ¿Para
qué irve la
niversidad?, que la universidad con ótuye, en cieno
aspecto una forma instituc1onahz da de esa caracteástica b10l •gica
inherememente humana: la curio idad como un libre 1mpul o, la
capacidad para conocer el mundo por el sólo afán de conocerlo. Pero la
universidad e al mismo tiempo, claro está un colo o que sirve para
transrruor p rfeccionar toda las habilidades cecnoló ·ca , de la que
depende la vida de una ci ilización, incluyendo la medicina, mgcnieáa.
derecho, economía y agricultura.
un lugar de la ciencia al ervic10 de
esas habilidades.7
o tiene enodo preguntar cuál de estas dos funcione re ulta más
importante, en cambio, lo que sí e vale decir e que una universidad, de
la cual se su trajeran toda la cieneta aplicadas, quedaría sumamente
empobrecida
quizá, perdeóa u credibilidad ocial y su 1 gitimidad
pero, por otro lado, una universidad que queda reducida a un simple
complejo de escuelas profesionales, dejarla de ser univer idad, al tiempo
que perdería esa función que, históriai e incluso biológicamente la
define: la búsqueda y utilización del conocimiento para el de arrollo
integral y armóruco de la potencialidades humana .
La técnica representa no ólo el dominio d l hombr
obre la
naturaleza, constituye también la po ibilidad objeava de manipulación
del comportamiento humano. n este
ncido la propia acav1dad
científica debe incluir las consecuencias prácciai del desarrollo
cienrific -tecn lógico , por ello, a la vez, e hace tanto má nece aria la

reflexión filo ófiai · social; ·a que las cuestion s práctico morale
generadas por las ciencias mismas.

on

En consecuencia, y e to es crucial para no ero , esrudiame y
pr fe ore que no de empeñamo en el campo de la ciencia ociale y
las humanidade , la formación universitaria no puede, ni deb limitar e a
la dimen i 'n ética de la acatud per onal, sin
extender e y
complem orarse con la dimen ione políticas, ociale , culturale , d~
manera que la compren ión del mundo cienóficam me configurada que
hemos adqutndo en las aula , d fina y oriente efecávam nte nuestra
acción.

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EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Mtro. Hugo Arturo Basilio Olivares
Esrudjance del D ctorado en dmirustración
eo la Facultad de Contaduría Públ!ca y Admini tración
de la n.ivcrsidad Autónoma de l uevo León

l. Inrroducdón

En estas lineas encontrarás las reflexiones que me han serv1do para
ponerme en claro al conocimjenco humano integrado como un i tema
lógico (con cimiento objetivo) y dentro de él al conocirniemo
admini ttati ; a í como e,~denciar u importancia como catalizador de
la evolución de la especie humana.

Esta lineas están rnrigida a encaminar el e fuerzo de todos aquellos
ocupados en el problema, a definir el punto de origen de nuestro camjn ,
de ese que ya hemos caminado con los ojo cerrado , y que nos permita
recorrer el camino con los ojos abjeno , con la diferencia 9ue ello
implica.
Al con iderar al conocimiento como algo que exi ce puede ser
pensado como el ser hegeliano', e to es, u existencia e tá definida por
tres momento :

1 "El ser es el e ncepto puramente c:n si; las detecmmac1ones del ser son, en
cuanto son . ..y t.:n su distinción opue tas a Jas otras; su dcu:rminadón ulcerior Qa forma
dwéctica} es un P1l ·ar a otras. Esta ulterior deteaninac1ón e , a la vez, un ponerse
rxtl"nr,rnwntl' ,. r,,n ,.n,, ,.,, rlPS:lrt'nll~r&lt;:e del conct'ntn '111,. Pro nr,ml'rn .. n •• \'Q J.,, .....

�372

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

3-=73

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

• El ser en sí,
• El ser fuera de sí, y
• El ser para sí.
Por esta razón, el primer apartado lleva el nombre de ''Punto de
Origen"; dependiendo de donde coloquemos nuestro punto de origen,
podremos saber donde nos encontramos (un. ejemplo ma~fico es el
plano cartesiano), sin embargo, para nuestro tema en cuest1on, el punto
00,0) no es arbitrario, está firmemente det~rminado por las condiciones
de existencia de la especie humana.

2. El Punto de Origen
Al visitar la antigua ciudad de Dzibilchaltún ("El lugar donde hay
escritura en las piedras''), uno de los centros comerciales y
administrativos mas importantes de la antigüedad en el none de ucatán
(500 a.C. -1540 d.C.), se puede observar claramente como los ingenieros
mayas definían la estructura de sus ciudades.

Este conoamiento tuvo amplia influencia en la producción\ La
astronomía llegó a er base de la subsistencia y desarrollo de ]a sociedad
maya, llegando a generar niveles de bienestar muy elevados.
Fue ral la influencia del conoctmiento en la actí idad productiva · con
ello de toda la sociedad preluspánica5, que e puede inferir que en el
momento en que este fue incapaz de interpretar la realidad, la sociedad
maya entró en cns1s económica y soc10-política hasta el punto de la
exnnción.
ta aseverac1on es válida para el caso de la sociedades Olmecas,
Teotihuacanas, Maya y Tolteca, de esta última se cuenca con mayor
información a través de los códices matritenses ~os cuales coostitu ·eron
la fuente prunaria de "Lo verdadera h,storia de las roras de la 1 ueva EifJaiia"
de Fray Bernardino de ahagún).
En otra palabra , sírvanos el ejemplo de la sociedades prehi pánicas
como ejemplo de que, la incapacidad cognosciti a de los dingemes de la
producción de la sociedad puede derrumbar una ociedad completa.
prendamo del pa ado para prevenir en el futuro.

quello sabio sacerdotes, especializados en la planificación de sus
ciudades, después de haber definido el lugar en donde de eabao constrwr
la nueva metrópoli y definiendo su carácter (religioso, militar, comercial,
etc.), e tablecian un P
TO DE ORIGE1 CO CEPTUAL, Y
FISICO, con base en los cuales se organizaban, trazaban y construían-.

Aprovechemo la enseñanza de los ingenieros mayas, iniciemo esta
exposición
definiendo
nuestro
P 1 TO
D
RlG
CO CEPTUAL, para mostrar cual es la lógica que op rta e ta
exposición y así minimizar los efecto de nuestra incapacidad
cognosc1ttva.

En todos los casos este P
TO DE ORIGEN esraba íntimamente
ligado con algún evento astronómico 3•

al . rru m tiempo6, por ello e que
cuando ce acerca a alguna de las múltiples manife tac1one de un
fenómeno, se pueden obtener observacionc y re ultado válido , pero
parciales, no aplicables para la totalidad del fenómeno-.

La observación sistemática de los eventos diurnos y nocturnos del
cielo, asociados en forma cau al con los eventos terre tres, genecó un
conocimiento ordenado una visión de la realidad celeste y terrestre, que
era aplicada en todas las actividades del grupo y del individuo.
esfera del set se hace la totalidad del ser, al mismo tiempo la inmediatividad del ser o la
forma del er, com cal, es suprimida" (Hegel, 19 5 versión, p.53).
z " ...a todo lo largo y ancho del tcrritocio maya se encuentran ciudades y centros
ceremoniales ubicados en los mas variados paisa1es: a la orilla del mar, tierra adentro en
las Uanuras planas y secas a lo largo de las riberas de los ríos, a1 borde de los lagos Yen
Las selvas. Todas esas ciudades eran , diferentes en dimen iones y propósitos''
on
Hagen, 1991 versión; p. l 2).
,
.
.
J ''La vasta e tensión del cerrirorio maya con su centenares de petrea oudade. )
mile de piedras e cu.lp1das, puede decirse que no e o tra co a que un mmen5?,
monumento a u extraordinaria preocupación acerca del tiempo y sus consecuencias
(Von Hagen, 1991 versión, p.216)

La realidad e umca

y diversa

• "L:i ciencia calendárica m ya no era solo un ejercicio intelc:ctual. El campe mo
1cnía que aber cuando plantar • cuando sembrar. Dependía del sacerd te-asrrónomo
para aber cuando podía esperar la llegad.a de la Uuv1a. El marino nccesuab3 saber
cuando habría luna llena, eclipse o huracán". (\' on Ha gen, 1991 versi · n, p.21 9).
; " ...astronom1a, religíón, ricual y ciencia, estaban relac1 nad in cimarneme". 'on
Hagcn, 199 t ,·ersión, p. 220).
~ "La e~stencia e la unidad inmediata de la reflexión en sí, \ de la reílé..xi · n en
otro. Ella es, por tanLo, la mulurud determinad.a de I c:xi tente como refle1ados en sí
que aparecen al mismo tiempo en otro. son relativo y forman un mundo de
dependencia reciproca y de una infirura conexión de raz nes y de consecuencias"
(Hcge~ 19 5 \'crsión, p.72).
~ " ... [El] puro !ter e la pura ab tracción y por consigweme, es lo absolutamente
negan\'o, lo cual. tomado también inmediaramence, e la nada" (l legel, 19 5 ,·crsión,
p.54). "En el de,·emr. d er como uno con la n da y la nada com uno co n d . cr, c

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

Para 1ruaar la comprens1on de cada una de las diversas
manifestaciones del fenómeno, primero se debe comprender su unicidad.

La velocidad con que esta negac1 n se va dando en los distintos
ámbitos sociales motiva su aumento y se retroalimenta, la vdocidad de
cambio de la cealidad va obligando a una mayor comprensión de la
misma, el ser nanual se conoce a travé del ser social, el cual no e má
que una manifestación del ser ruirural mismo.

374

Por esta razón es válido realizar la comprensión de la unicidad del
fenómeno determinando un punto de origen.
Para empezar debemos aceptar8 que se puede entender cualquier
fenómeno si se identifica la necesidad que le da origen: Todo lo que
existe es necesario y si es necesario existe.
Todo lo que existe está en movimiento y su movimiento particular
responde a una necesidad: la esencia de lo que existe es su forma
particular de movimiento9•
Entonces podemos conocer a lo que existe de manera objetiva
iniciando por el conocimiento de su esencia de la necesidad de su
existencia en una forma particular de movimiento.
Po.r esta razón es que, para este caso, debemos iniciar reflexionando
acerca de la evolución de la esencia del conocimiento humano.
Es claro que el ser social asegura su existencia si transforma
constantemente sus condicione de existencia, las cuales se basan en la
condiciones de producción social (de las cuales se derivan el resto de las
relaciones sociales)'º, esto es, como todo ser, su forma de exi tencia es su
constante negación dialéctica.
desvanecen: el devenir coincide., mediante su contradicción en sí, con la unidad; en la
cual son suprimidos los dos; su resultado es, par consiguiente, el ser determinado".
(Hege~ 1985 versión, p.58).
''Las razones de ser son las mismas existencias, y los existentes, por mucho
respeoos, son ellos mi mos razones y consiguientes a la vez" (Hegel, 1985 versión,

3.75

La naturaleza se transforma cada vez mas rápido a través de una de
sus manifestaciones }' éstas como catalizador, con lo 9ue la naturaleza s
n conociendo a si, cada vez lo hace ma . rápido a travé de u forma
ma evolucionada la mas organizada: el cerebro humano 11 •
De esta manera el conocimiento objetivo se muestra como una fuerza
motriz cada vez más con mayor imponancia en aumentar la veloc1dad de
cambio de la sociedad misma y de la naturaleza 12•
in embargo, el conocimiento
aproximado a la realidad 13•

oc1al objetivo e

a intótico y

Esta caraccetística del conocimient proviene de u dialéctica mversa
a la dialécaca de la realidad, por lo cual, el procc del con cimiento va
rigiéndo e cada vez por un m ' tado que atiende má a la dialéctica de la
realidad, provocando el de arrollo de un cuerpo teooco ma
con ecuente.
Así, uo cuerpo metodológico-teórico puede arrojar conocimiento.
que resi tan con mayor fuerza la prueba máxima de veracidad: la
práctica'\ para lo cual se desarr lla un medio de actuación: un conjunto
de técnica que conforman un cuerpo tecnológico.
Con ello, el conocimiento social objetivo e va conformando en una
triada de cuerpo cognosati o imeractuantes: Metodológico, Teórico y
Tecnológico.

p.72).
, ''La esfera de la e cncia e , por tanto, un enlace aún imperfecto de la
inmediarividad y de la mediación. En ella todo e.s puesto de modo que e refiere a sí,\"
que, además, va mas allá de si, como un ser de la reflexión, un ser en el cual aparece
otro y que aparece en otro. Por esto mismo es también la esfera en que es pu~~
expllcitamcnte la comradicción, la cual, en b esfera del ser, es sóló en sí". (Hegel, 198:,
versión, p.67)

·

"Aún cuando tiene una forma contradictoria, la producción excede su propio
sector estrecho al igual que los otros elementos del conjunto. El proceso siempre
comienza de nuevo partiendo de ella. Es evidente que ni el cambio ni el c nsumo
podrían ser los elem entos predominantes. Lo mi mo sucede con la distribución de los
productos. La distribución de los factores producti,·os no es más que un d:m~nto -~e: la
Producción. En consecuencia ' cal producción determina tal consumo, tal d1strtbuc1on Y
n
tal cambio así como todas las relaciones determinadas entre esto diver os elementos ...
(Marx, 1976 versión, p.37)
10

0

Para encontrar una explicación accesible se recomienda la kccurn del hhm de
Carl agan "Lo1 Drt1¡.one1 di:/ Edln".
1~ "En la época actual, la función de la ciencia ha cambiado esencialmente en
comparación con lo, iglos pa. ado . Hoy, la ciencia es un "generador'' de una canridad
inmensa d conuc1mienms. Aumenta minrerrump1d:1menr la influenc1a ele 1.1.l ciencia en
lá producción material sobre los proce~os sociales". Gguelena, 2000, p.19).
11 "Lo concritto ei concreta, ya que consntuye la sin tesis de numero. :i
determinacione., o ca la unidad de la di,·ersidad. Para el pensamiento constiruye un
proce de 1nte 1s }' un resultado, no un punto de partida·• (Marx. 19 1 ver~ión, p.42).
H ''La reabdad científica consisre en u objctiY1dad, o en, que los hecho , \ la
in\"esogación pl.lt"dt:n ser confirmado o refutado por la experiencia" • li~dcna. 2000,
p.2(1)
11

r

�376

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

3. Argumentación Lógico-Histórica
Definitivamente la conclusión del apartado anterior se debe reforzar
con evidencias empíricas, para ello recurrimos a la argumentación
histórica, expresada de manera sintética como forma lógica de evolución.
La sociedad humana como forma de existencia de seres vivientes,
puede asegurar su existencia manteniéndose ea constante evolución 1~. El
género humano existe a través de la vida en grupo, de manera que la
debilidad física del individuo pueda ser superada por medio de la fuerza
engrupo 16•

El Homo Sapiens es un animal sin pelo, sin garras, in colmillos, lento,
torpe, sin camuflaje, en suma es un animal débil, fácil víctima de sus
depredadores y con pocas posibilidades de capturar a sus presas es un
arúmal con pocas posibilidades de vivir individualmente en la natw:aleza.
Para podec subsistir, los ancestros de esta e pecie se vieron obligados
a reproducirse más rápido que como eran eliminados poc sus múltiples
depredadores (el Homo Sapiens actualmente es una especie que se
encuentra en celo todo el año), elemento natural que le obligó a formar
grupos con mayor interacción entre sus individuos, base para el
desarrollo de relaciones sociales.

Su mayor interacción social permitió que, en grupo, pudieran rechazar
los ataques de sus depredadores, asimismo poder capturar mas presas
para alimentarse, la unión hace la fuerza y con ello aprender a convivir en
grupo. el Homo Sapiens se convirtió en un animal social.
Para el género humano, la evolución natural tomó la forma de
evolución social, lo cual implica superar con tantemente las formas de
vida en grupo: la evolución de su organización.
El HofllO Sapim.r encontró que en grupo podía asegurar su existencia,
solo en grupo podía defenderse de sus depredadores y obtener los

15 " ... El curso de la evolución· es la historia de la vida, el caudaloso río que no
lle\'a a través del tiempo, que a su vez e la suma de las hi torias de cada grupo
particular de orgaoimios". (Arsuaga. 2001, p.9)
16 Para el relíl,tO subsiguiente vuelvo a recomendar la lectura del libro Los dragoner
dtl tdin de Catl Sagan y en particular su capitulo 4, donde se puede enconrear un relato
mas amcoé. Para profundizar un poco mas se recomienda consultar / tnigma de lo
trJingt de Juan Luis Arsuaga. Asimismo, vale la pena consulrar La Jrans.formadón dd 111011()
tn bombrr de Federico Engels. Digamos que en estos tres libros sustento este apartado.

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

'J77

medios para satisfacer sus necesidades de alimento vestido y vivienda¡
por ello, de la forma como se agruparan, dependía su sobrevivencia, por
ejemplo, si contaban con un líder débil, con cazadores inexpertos o bien,
con elementos apáticos y haraganes, podían poner en riesgo la existencia
de codo el grupo.
Los Homo Sopiens formaron muchos grupos en un prin□pto
predominó la organizaci · n de acuerdo a las condiciones biológicas, el
macho dominante dirigía el grupo. Todos los machos buscaban aparearse
para reproducir e, para asegurar que us características permanecieran
aún cuando el individuo hubiera muerto, así, la r producción se
convierte en una lucha entre los .individuos de la misma especie, una
lucha contra la muerte, una lucha por la existencia más allá de muerte.
Por ello es que esta especie muestra mucha excitación por la
asociación de exo y violencia, porque incluso el macho debe mostrar
anee la hembra, el porque us caracteristtcas son las que deben obrevh1ir,
porque es capaz de vencer a otros machos, de tratar a lo otro machos
como hembras de ser un macho fuerte; fortaleza del .indi iduo que
parece ridícula ante la fortaleza de los individuos de otras especies que
son sus depredadoras por los cuales siente temor y respeto, con los
cuales se asocia mentalmente para invocarlos y que pueda asociar su
fortaleza de humano con la fortaleza del animal que lo omete, por ello
el peor tirano es aquel individuo débil que llega a someter a alguno más
débil que él (ya lo dijo el Quijote: o hay peor esclavo que el que lo es
de otro).
La debilidad física del mdi iduo de· esta e pecic, e la que le ha llevado

a magnificar la violencia como medio de reproducción y de existencia.

sí, como ya dijimos, la primera orrna de organización dependía de
estas condiciones de reproducción biológica, el macho dominante era el
que guiaba al grupo, al principio solo recogiendo los frutos que poclian
comer o bien la carroña que encontraban, inclu o la de u misma especie
Qo cual egurameme fue de gran trascendencia social en la parte
te~prana del desarrollo humano pues se ha elevado al grado de rito y
religión: en el catolicismo e roma y e bebe la carne y la sangre de un
-individuo deificado; en la religión azteca se aco rumbeaba co mer la
sangre de los jndividuo deificados sacrificados, etc.).
Entre mayor fuera el número de frutos y carroña que ofrecieran el
medio, menor era el esfuerzo que debía desarrollar el grupo, sin
embargo, no siempre contó con ello y debí · esforzarse por conseguir sus

�378

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

propio frutos y us propia piezas de caza, debían mejorar por un lado
la capacidad física de cada cazador y por otra mejorar su organización
como equipo aumentando así al má.Xl11lo la fuerza del grupo.

El aumento de retos del medio le obligó a desarrollar todas us
po ibilidades para sobrevivir. Ame su debilidad física relativa se vio
obligado a de arrollar u capacidad de observación reflexión y acción
sobre u entorno, asim1 mo, la condición de existencia en grupo le obligó
a de arrollar si tema de comunicación cada vez mas complejos (a través
de sistemas de comunicación no instintivos). orno re ultado aumentó el
número de piezas cazadas, aumentó considerablemente el con urno de
proteínas animales en su dieta, lo cual ayudó al desarrollo físico del
órgano que le permitía realizar sus procesos de reflexión: el cerebro 1~.
El desarrollo del cerebro representó la condición de supervivencia de
e ta e pecie, por fin comaba con un órgano desarrollado que le permitía
'-Uperar a sus depredadores.

El aumento del dominio del Homo Sapims sobre su entorno como
proce o consciente, provocó la necesidad de aumentar este dominio, el
de afianzar su existencia de afianzar su evolución; por lo que buscó las
formas de desarrollar la capaodad de transformación de cada individuo y
la capacidad del grupo. Como individuo, aumenta sus capacidades físicas
y de reflexión. Como grupo, busca la manera de conjugar los esfuerzos
de los miembros de manera que los resultados de su acción siempre ean
más favorables.

El grupo humano hace conciencia de los satisfactores de sus
necesidades, enseguida actúa para cambjar la forma de e.xistencia de su
satisfactor potencial y lo convirtió en satisfactor real.
En la . ~yorfa de los casos, las cualidades físicas del antropoide,
estaban limitadas para hacer suyo el satisfactor potencial o bien para
transformarlo, por lo que:: en la mayoóa de los casos, requjrió de
aumentar la capacidad de su cuerpo, prolongar y aumentar sus entido ,
en o~~s palabras, comenzó a hacer uso de instrumentos auxiliare que le
permmerao transformar con mayor efectividad el satisfactor potencial en
saci~factor real; empleó varas que prolon ban la longitud de su brazos,
afilo roca que aumentaban la dureza y fuerza de sus uñas, arrojó piedras
prolongando el alcance de su puño: hizo conciencia de la po ibilidad de
prolongar su capacidad física con los objetos que le rodeaban.
Ob ervó que, contando con un instrumento auxiliar mas eficiente
podría transformar con mayor rapjdez y obteniendo mejor calidad en el
at1 factor real esto es, un instrumento auxiliar mas eficiente implicaba
una mayor y mejor prolongación de sus sentidos, permitiéndole dominar
con mayor amplirud su entorno, trasformarlo con mayor velocidad. ace
la nece idad de desarrollar cada vez más y mejores instrumento
auxiliare de tran formación' . sí, de manera ordinaoa I humano, para
poder obtener alguno de sus sacisfacrores debía contar con tres
elementos:

1) Con su capacidad física consciente y entrenada para poder
obtener el atisfactor qu de eaba.
2) Con los instrumentos auxiliares de transformación y,
3) Con el satisfactor potencial.

La fuerza del grupo se manifiesta como una fuerza de transformación
con ciente sobre el entorno físico para obtener objetos y condiciones
útile , e to es, e manifiesta como trabajo.

11 "El cerebro no es un sistema que tenga una oc anización nítida.
ude
comparár ele a una ¡ungla feroz de cien mil millone de células nef\•Ío ·a , o neur na ,
uno cuerpos celulares en un pnncip10 redondeados de los que \'aD saliendo
prolongaciones, los axones )" las dendritas. Cada célula nerviosa llene un axón ) hasta
cien mil dendritas. Las dendritas on el medio principal que tienen las neuronas para
obrener información (aprender), y los axones son el medio principal de pa ar
información (enseñar) a otras neuronas. La neurona y sus miles de vecinas mandan
raíce y ramas -los axones y las dendritas- en codas direccione , y se entretejen y forman
una maraña interconectada, con cien billones de conexiones que no paran de cambiar.
Ls mayor d !)úmero de formas posibles de conectar a las neuronas en el cerebro que el
de átomo en el universo. Las c nexiones guían nuestros cuerpos y conductas a la Yez
c¡uc cada uno de nuescros pensamienros y cada una de nuescras acciones modifica
fi._ir1n-wn tf" "" l"l'.IITOne ". (R:ire\' 2002. ri.32).

~79

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

La puesta en acción de la capacidad física y mental del humano
empleando los in trurnentos auxiliares de transformación, aplicada a la
mochficaci~n de la naturaleza del satisfactor potencial, con el propósito
de convertulo en un satisfaccor real, se conoce como trabajo y como
cuenta con ur;i pnncipio y para lle r aun final perfectamente

I " ···l..o que distmgue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace
_cómo se hace, con c¡ué in rrumenros de tcabajo e hace. Los in tt1.1menros d;
ttaba1o no son solamente el barómetro indicador del de arrollo de la fuerza de traba¡o
dcl hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que .e trabaja ... "
1 larx, "E/ Capital', 1976 vecsión, p.132)

.

100

�380

e._ CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

381

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

deteoninado, debe seguir una serie de pasos, se le ha dado el nombre
mas preciso de proceso de trabajo 19•
Si precisamos un poco más, podemos decir que en el proceso de
trabajo intervienen tres elementos:
1) Sujeto trabajador (el individuo humano).
2) Medio de trabajo (el instrumento auxiliar de transformación).
3) Objeto de trabajo (el satisfactor potencial}.
El desarrollo y perfeccionamiento de los medios de trabajo, implica d
de arrollo de la capacidad de ob e(Vación del entorno para encontrar las
herramientas más eficiente que mejor podían incrementar su capacidad
de transformación.
El aumento de la ob ervación y con ella el aumento de la capacidad
de transformación del individuo, fue requiriendo que la transformación
de los medios de trabajo se fuese haciendo má complejo , lo cual
involucraba la concurrencia cada vez mayor de lo individuos agrupados
en la sociedad.
La cooperación

entre mas individuos era requerida para la
transformación de mas veloz del entorno pero al mismo tiempo iba
transformando a cada uno de los individuos, condicionaba su forma de
existencia dentro dd grupo la cooperación en el trabajo, iba generando
la forma de existencia del individuo dentro del grupo.
A esta altura, podemos afirmar que, la condición fundamental de
e olución del género humano es el proce o de trabajo, impulsado por el
desarrollo de mejores medios de trabajo.
La cada vez más compleja forma de trabajar como forma de
existencia del grupo fue requiriendo de más individuos y mayor cantidad
de pr-0ductos. La forma y requerimientos de la producción son fuertes
limitantes de la existencia demográfica del grupo humano.

El maror aglutinamiento retroalimentaba la maror capacidad de
transformación del grupo, la cooperación fue generando grupos de
19 " 1proceso de o:abajo ... es la actividad racionál encaminada a la producción de
valores de uso, la asimilación de .las materias primas naturales al servicio de l.a5
necesidades humanas, la condición general de intercambio de materias entre la
· naturaleza y, el hombre, la condición natural crema de la vida humana, por tanto,
independientemente de las formas • modalidad de e ta vida y común a codas las
formas sociales pot igual". (1farx, "El capital", 1976 \l'er ión, p.136).

trabajo e pecializados lo cual fue mejorando notablemente la calidad de
los productos y con ello haciéodo e mas interdcpendientes a cada grupo
especializado, con otros grupos especializados, que a través del
intercambio de los objetos fruto de su trabajo podían cumplir con una
variedad de satisfactores que de manera individual nunca hubieran
podido alcanzar, ni en cantidad ni en calidad.
La conjunci · n de proce os de traba¡o especializados a travé. del
intercambio, es lo que va definiendo a la s ciedad, de ahí que al proceso
conjunto se le llama producción social, o bien, simplemente producción,
implicando todo el conjunto de proce os de trabajo urudo en una
relación de interdependencia a través del intercambio.

Los elementos de la producción ocíal on:
ujeto productor (el sujeto trabajador como ente sociaQ.
kdJo de producción Qos medios de trabajo y los objeto
sociales de trabajo).
3) l objeto socialmente producido.

1)
2)

Ahora los medíos sociales de trabajo y el objeto social de t.raba¡o son
los medios para llegar a obtener un producto, porque ahora, en el
proceso de producción como proceso social de trabajo el medio de
interrelación de los sujetos trabajadores e el producto del trabajo, es lo
mas externo del proceso de trabajo, el pr duct es el medio de uruón de
todo los proce o de trabajo individuales, es el punto de uo.i · n de todo el
individuo, es I medio de unión de toda la ociedad.
Por lo que en este punto, podernos afirmar que la condición de
existencia del género humano e el proceso de producción ocia)
impulsado por el desarrollo de mejores m dios de transformación acial.
El producto es el nexo entre lo proce os de trabajo individuales, es a
través de ello que se relacionan los individuo del grupo humano. s a
través d la producción como el individuo se afirma como un er de
doble naturaleza: como individuo natural y como ente social. La forma
de existencia del individuo natural e da a travé de u forma de
existencia ocial.
• Asinúsmo, lo productos cuentan con dobl n.,ruraleza, por un lado
son objetos narurale , con cualidades fí icas y química . Por otro lado, su
condición de existencia natural al ser transformada por un pr ceso
ocial, les da la cualidad de ser objetos sociales.

�382

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

HUG0 ARTIJR0 BASILIO OLIVARES

Como objetos naturales e como satisfacen las nece idades naturales
del ser humano, es su fonna de existencia natural la primera que se
aprecia por las necesidades má externas d l ser humano, sus necesidades
naturale .
Como objetos ociales satisfacen las necesidades sociales, las
necesidades de reproducción de1 proceso de producció n como medio de
existencia y evolución de la ociedad humana.
La relación entre lo procesos de trabajo s realiza a través del
intercambio, el intercambio entre objetos de naturaleza diferente se
puede realizar porque cuentan con una misma naturaleza social: er
productos del trabajo20 , e pueden intercambiar equitativamente iguales

cantidades de trabajo.
La cantidad de trabajo que contiene un producto, es la suma de la
cantidad de trabajo que aplique el o los trabajadores de un pr ce o de
trabajo particular, más la cantidad de trabajo que e te contenida en los
ob¡etos de trabajo que e empleen ma la cantidad de trabajo de los
medios de trabajo involucrada. n el ca o de estos dos último ,
contendrán cantidad de trabajo i son productos de otros procesos de
trabajo, esto es, que otro individuos hayan aplicado u e fuerzo en
producirlo , qu hayan aplicado u capacidad fí tea y mental en

tran formar.
n el ca o del meíoramieoto de los medio de rrabajo. e una forma
de plasmar una mayor canodad de a roda de proce os de trabajo pasado ,
esto es los medio de trabajo que contienen una mayor di crsidad de
procesos de trabajo individuales s o los má producti os. En otras
palabras, en cuanto mas sociales sean los medios de trabajo mas
producti os serán (entendiendo par productividad a la capacidad de
plasmar una mayor cantidad trabajo en menor tiempo) • e to ayudará a
desartollar con mayor velocidad a la evolución del género human .

Al aumentar la prod11rtividad, se puede pr cesar una cantidad ma}'or de
objeto naturales, superior a la e nridad de producto necesaci s para
satisfacer la necesidades naturales de exi tencia de lo individuos de
211 "El trabajo del ascr y del tejedor, aún rcprc entando acovidad s productivis
cualitativamente d1sootas, nencn de e mún el r un
to productivo de cerebro
hum2no, de músculo, de nervios, de bruo, etc.; por taoto, en este entido ambo son
trabajo humano." r tan, El í4f'Ílol, 19 6 \'er ióa, p.11 ).

383

sus familia , el resto de los productos, en un primer momento on lo
que se utilizarían para intercambiar la cantidad de trabajo n ce aria para
cubrir las n ces1dade del indniduo on men res que las cantidade de
trabajo que pueden transformar lo indi iduos es una canudad de
trabajo adicional a la cantidad de trabajo nece aria para la existencia del
individuo trabajador.
Con el aumento de la capacidad d tran formación de la oc1edad, se
generan olúmcnes mayores de la cantidade de trabajo adicional, con
e cas cantidades de trabajo adiciona~
puede aum ntar la capacidad
mt ma de transformación a trnvé de u aplicaci · n en el pr ce o de
producción.

El aumento de la cantidad de traba¡o adicional en el proceso 0C1al de
producción e e n ierte en la condición para • umemar la capacidad de
transformaaón de la sociedad, e to , el aumento de la capacidad de
evolución de la ociedad.
El aumento de la cantidad de rrabai adicional e la cond1□ón de
aumento de la capacidad de v lución de la oc1cdad 1mpul ada p r el
aumento de la producriYidad, a u v z 1mpul ado por el aumento de la
capacidad de trnn fi rmación de lo medí de trabajo, que a uní m e
impul ada por el aumento de la cialización de u producci · n y de la
producción en general.
Por esta razón n la actualidad la empre. a~ n nen e mo ob1 •tiyo
fundamental la opumizac1ón de su rccur o , de acuerdo con la
tecnología que tenga en u para c n gu1r la obtención del má:uno
bcneficio~ 1•
Así, la tecnología e la pare del conoc1miento objetivo que
e cncialmcnre bu ca opnmizar ci procc o oc1al de pr ducci · n a trav ·
de la opam1zación de los mcclio de pr ducci · n (d , ru s pr yecta haCJa
el re to del quehacer ocial) y que e ubica como ne.·o entre el
conoc1m1enc mct doló ·e -tcónco y la prácáca.
De aquí e hac evidente que el papel d l con c1micn o objet1,•o
como catalizador del de arrollo de la c1edad humana , co mo evidente
ejerpplo recordcmo lo an eriormence com ntado obre Ía desintegración
de la grande cultura prchi pánicas.

me, de 1a empr a c:s alcanzar un OJ\'c:I
· de producc1on tan barato (d ic1cnr )
como r ulte p&lt;&gt;~ible". (Lc fo,·1 ch, 19- 6, p.1 ).
21 "la

�HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

384

Con esto, nuestro ciclo lógico welve a su punto de origen y nos
muesaa que el recorrido e corr cto, por lo que vale la pena exponerlo
sistemátiaunente y posteriormente aplicarlo a un área de conocimiento
especifica: La admirusttación.
4. El Conocimiento Objetivo

Como se afirmó anteriormente el conocimienro ocial objetivo tiende
a sistematizarse en un conjunto de ere cuerpos cognoscitivos que
cespond n a tres nivele de abstracción diferentes como r puesta a la
doble naturaleza de la realidad: r • ruca y Diver a al mi mo tiempo y a
la interacción naturaleza-hombre.
De aquí se desprende que el conocimiento objetivo de la realidad
d be contar con forma generale que permitan conocer el objeto en
cuestión.
Para el proc so de conocuruemo de la unicidad de la realidad e
cuenca con el método como concepción general de la forma única del
ser. En t rminos de la filosofía hegeliana, se puede afumar que el
método es el er en sí del ser cogno cente (el conocimiento en toda su
potencialidades).
El método como compren ión de la unicidad de la realidad debe
atender a las leyes mas gen rale de la e.xi tencia de lo que es, por llo,
alguno autores lo idennfican como "lógica de la investigación ci náfica'
(Burlatski 1981, p.153) y en este ntido p demos retomar lo que Hegel
dice de la lógica: "La lógica e la ciencia de la idea pura; e to es, de la idea
en el elemento abstracto del pensamiento'' (Hegel, 1985 ver 1ón, p.17)
La lógica se divide en tres p rtes:

I. La doctrina del ser;
II. La doctrina de la esencia;
ID. La doctrina del concepto , de la idea.
Es decir, en la doctrina del pen amiento:
l. En su mmediatividad: el concepro en í;
II. En su reflexión y mediaaón: el ser para í y el parecer del
conceptp;
Ill. En u vuelta a í mi mo y en u r en sí completamente
desarrollado: el concepto en í ; p r sf' (Hegel, 1985 ver ión.

p.52)

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

385

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

í pue la lógica de Hegel equi le a la comprensión de las le ·es má
generale de existencia, todo aquello que exi re, en e te entido oo
pemúte una concepción muy general (abstracta) d la existencia d l
universo, y de ahí e deduce que cada particularidad deberá acender a
dicha r glas neral . a í mt mo de dicha le es e deberán deducir la
leye que tend rán el comportamiento de las diversas paróculandades de
la realidad úruca, esto es I Método22, "[El Ié odo es} ...la base filo ófica
general e in trumento del conocimiento de todo los domiruos".
(Ca tillo, 2 , p.49).
En el pre ene , "Del utJJdio dt los miJodos genera/u propio1 di cualquier
dtnda J de todo el ro11orimiento cientiftco, se oropa la filosofía'. ~ edr v, 1995
versión, p.16).

El método, en u uruc1dad al dcsenvol er hacia la paráculaadad a
gen ando formas de c o cimiento que conectan a la unicidad con la
diversidad, a la generalidad con la particularidadn; "Las parocularidades
del método d penden de lo ra gos especifico de la materia a inve tigar
curo contenido e refle1a a su v z en el método. Este se halla tan
ínomamente ligado al conocimiento ... del mund , que cada pa o
imponante en el desarrollo de la cienoa uele dar lugar a nue,·o
método de tn e tigación '. ,. edro , 1995 ,·e 1ón, p.15).
Dado que 'La ciencia actual reconsriru · el cuadro del mundo en . u
conjunto en u concreción. E e. una d las marufe tacione de la
lógica interna que pr 1de el d arroll de la ciencia. La di ·e idad
cualitativa de la realidad · de la práctica oc1al han sid l factore que
han d terminad internamente lo numero o plano que pre ema el
pen amient humano, us diferent s procedurnentos y mét do y la
d1 tima e fera del conocimient científico, qu e marufi stan de form
diversa en la uce iva etapas r comda p r la ciencia a lo larg d u
desarrollo hi tórtco . •edrov 1995
i •n, p.15).

!2 •o e casual.Íd d que " n la crualidad, el oh¡ct fundamental la teoría ló~ca
lo constiroven la leyc lógicas del pcoce o de conoc1micnto cienu 1co; eo esre cnod ,
c:I de~arrollo de la invesngación ha conducido a I formación de 1 Lol!:'ca de la ciencia y
la mctodologia de la ciencia" ( astillo, 2000. p.31)
"En dtfereotes rama de la ci ocia, egúo . u con enido concrct \" las
parucularidadc d su de :irrollo, el mé odo cientílic s concret en di er me f ~a ,
ponicnd de manifi I una u otr aceta de la concxi · n gen ral que exj re om; l s
cnómeo . o emr u de arr 11 ". (Kedr v, l 995 ver ión, p.l 5)

�387

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y
386

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

En cuanto a la forma del conocimiento objetivo que accede a la
diversidad de la realidad, se cuenta con los cuerpos conceptuales
referentes al conocimiento de sus particularidades: las teorías, que en
conjunto forma el cuerpo teórico. Es el ser fuera de sí del ser
cognoscente (el conocimiento con todas las potencialidades realizadas).
De esta manera la concepción de la unicidad de la realidad a través del
método, comienza su diversificación a travé '4e métodos particulares,
''Los métodos específicos se emplean en todas las ramas de la ciencia,
pero únicamente para investigar aspectos aislados de sus objetivos"
(Kedtov, 1995 versión, p.16), el conjunto de mét?d?s es lo ~~e llamamos
Metodolo~ que en términos del conocuruento diríamos que
corresponde al siguiente nivel de abstracción, generalmente leemos que
la Metodología es el "Conjunto de procedimientos de investigación ~ue
se emplean en una ciencia... " (Castillo, 2000, p.51)
bien,
confundiéndola con el Método se dice que " ... representa el con1unto de
determinadas reglas que indican como hay que proceder para obtener el
resultado que se busca ... " (Miguelena, 2000, p.23), o como " ... el_ conjunto
de reglas, de recomendaciones, referentes al curso rrusmo del
conocimiento científico y aplicadas conscientemente por los hombres de
ciencia en consonancia con la diversidad de las tareas investigacivas" o en
pocas palabras que "El proceso de la investigación científica constituye el
objeto de estudio de la metodología de la ciencia..." (Fedoseev, 1981, p.4)

?

Esto es, el método como concepción filosófica de la unicidad del Ser,
debe ser una comprensión que entienda que el Ser existe en constante
movimiento , en constante transformación y por ello su comprensión
..
debe atender la comprensión de su forma de movimiento, a la suces10n
de eventos que va desarrollando en su movimiento, las cuales se van
mostrando al cerebro como etapas de desarrollo del Ser, del fenómeno Y
por ello de las cuales se deducen leyes que explican dicho desarrollo.
De ahí que para comprender cada etapa se deben _segui~ una serie. de
procedimientos que para la comprensión de ~s parn~ulandades a ruv~
metodológico se muestran como metodologias y aun en casos 1:1~s
particulares, como metódicas, que corresponden a ~veles d~ ,abstr~cc~on
menor, esto es, a procedimientos específicos de mteraccton practica.
Todo esto responde a que se pueden conocer los fenómenos una vez
que han alcanzac\o cierto grado de desarrollo y de ahí partimos para
conocer sus oógenes, vamos hacia la investigación del pasado por ello es
que se puede afirmar que la lógica de la realidad es inversa a la lógic~ del
conocimiento y por lo cual nunca se podrá conocer la realidad

completamente,
aproximado.

aspirando

el

conocuruento

a

ser

asintótico

y

En la búsqueda de la comprensión de la realidad, en sus diversidad,
hemos dicho que se van desprendiendo metodologías, que al aplicarlas
comenzarán a desarrollar un conjunto de conceptos relacionados de
manera lógica a través de leyes "Las leyes una relación necesaria interna
general, esencial, estable entre los objetos y fenómenos" (Miguelena,
2000, p.91).
Este conjunto se conforma como teorías especializadas en
particularidade , actualmente a estos conjuntos se les ha denominado
ciencias, estas son más fáciles de conceptuar pues estudian aspectos
específicos de la realidad, con un grado de abstracción menor al
requerido para la comprensión del método las ciencias o cuerpos
teóricos obedecen a ciertas condiciones para ser tales estas son:

1) La ciencia es un sistema de conocimiento en desarrollo. Como
istema comprendemos un conjunto de conocimientos ordenados.
Para ordenar los conocimientos se aplican reglas o leye .
2) Los conocimientos deben ser verdaderos. La verdad científica
consiste en su objetividad, o sea, que los hechos, y la investigación
puedan ser confirmados o refutados por la experiencia.
3) La ciencia consiste en la generalización de los hechos es deór, que
se abstrae de todo lo particular (individual) y se conserva lo general.
4) Lo general se manifiesta en forma de conceptos y leyes. Por tanto,
la c1encia es un sistema de conceptos interrelacionados acerca de
los fenómenos y leyes del mundo circundante.
5) La ciencia permite prever, y de tal forma controlar r dirigir los
procesos.
6) Cada ciencia tiene su etapa de formación. Cada nivel más elevado
s4rge sobre la base de lo alcanzado con anterioridad.
7) La creación de la ciencia exige la elaboración de los métodos
(Miguelena, 2000, pp. 20-22).
De estas 7 c~racterísácas, la número 2 es la más importante, pues la
prueba máxima de veracidad de una teoría es u coocrastación contra la
realidad, y esto se logra poniéndola en prácáca, para ello se requiere
recurrir a uo conjunto de procedimientos que permitan poner en práctica
los conocimientos desarrollados por los cuerpos metodológico-teórico y
de forma consecuente con ellos, eso es, se requiere de la tecnología y en
un nivel de abstracción de nivel menor, de técnicas especificas que
permitan la contrastación acuciosa de la teoría en la práctica y que " ...

�388

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

389

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

puedan conducir a la modificación de tales sistemas y... [ser]. .. ellas
mismas autocorregibles ... " (Castillo, 2000, p.56).
Por el carácter inmediato de la tecnología es que se considera como el
" ... conjunto integrado de elementos físicos e intelectuales involucrados
en la actividad productiva ... " ya la técnica " ... como materialización
concreta de los· elementos de trabajo" (Y ence, 1995, p.2) lo cual puede
aplicarse en última instancia, pues la tecnolo~ y las técnicas pueden
existir antes de aplicarse al proceso productivo, pero sin duda, la
aplicación de la tecnología en el proceso productivo es la culminación del
proceso cognoscitivo, la transformación consciente del entorno para la
obtención de los satisfactores de la sociedad.

B CClnoc:ílllnD Ollj6o
Sdin dul

Sir pn 11
Cl■pollcnallp
T6cnicl 'A. 1" - - Pr6cllca
- - TeCllll'A" - - - - T6cnl!a"AZ-- Prtclca
Tklicl 'M - - Pltdicl

eu.po116rk:o

-=::::::::::

T6cnl!a "B.1" - - Pr6cllca

lillloclalogll'B" - - TIOlfl"lr

~ T6cnl!a'11.2" - - Pridica

Ttcnlc:l "B.rn"-- Pl1t1lcl

lolll0dolo;IY - - TIOIIIY

Fballl

C1111C11

- - - - - T'°1icl 'M.1' - - Pri:b
-=:::::::::::
T6cnl!a'M.2"-- Pri:b

T6cna '11.p' - - Pltc:tlca
Tecnologll

Gllllo~lbllncd6n----Mn,-

Así, con la aplicación de la técnica se va enriqueciendo el
conocimiento tecnológico y coo este el conocimiento teórico, llevando a
un enriquecimiento del conocimiento metodológico, recorriendo una y
otra vez la espiral del conocimiento objetivo, haciéndolo cada vez más
aproximado y buscando alcanzar su asíntota: la realidad.
Hemos visto que el ser cognoscente no es contemplativo, por ello
debe actuar en la realidad, para ello se desarrolla un conjunto de
conocimientos específicos para actuar sobre cada especificidad de la
realidad: la técnica; que en su conjunto forman el cuerpo técnico. Es el
ser para sí del ser cognoscente (el cono0irniento con todas sus
potencialidades desarrolladas vueltas hacia su origen).
Es evidente que cada una de estas partes tienden a formar un solo
cuerpo y con ello a forrrnir un solo cuerpo consistente de conocimiento
objetivo de la sociedad humana.
•

•

Las ligas de comunicación entre el método y cada una de las
teorías es lo que conforma la metodología, la generalidad yendo
hacia la particularidad.
Las ligas entre el cuerpo teórico y el cuerpo técnico, conforman
la tecnología, otra vez la generalidad yendo hacia la
particularidad.

En forma gráfica podemos mostrar al conocimiento objetivo así:

Cuadro 1: El conocimiento objetivo

Estudiando la historia del conocimiento humano se ve claramente 9ue
esta es la tendencia de su desarrollo para conformar un solo cuerpo
consistente a través del tiempo al cuerpo metodológico se le ha llamado
filo ófía, al cuerpo teórico ciencia y al cuerpo tecnológico tecnología y , e
le han dado formas de existencia débilmente relacionadas sin darse
cuenta que son formas de existencia de un mismo fenómeno: J ~
CO OCIMIE V OBJETIVO.
Entre ma or sea la fuerza de unión entre estas tre partes, mayor será
la potencia transformadora del conocimiento objetiyo y con eUo, mayor
la velocidad de evolución de la especie humana; mayor será la
aproximación del conocimiento humano de la realidad.
Con este esquema he analizado alguna forma del conocimiento
objeti: o y ha funcionado, invito al lector a que inclu_a coda las forma .
del con0cimiento objetivo que conozca y se de cuenta de que funci na .
A imismo, le invito a compartirme sus comemarios al correo
harbao@yahoo.c_om.mx.
Una reflexión adicional: El conocimiento humano se puede agrupar
en dos grandes conjuntos: Conocimiento Objetivo y Conocimiemo
Subjetivo. Mucho de lo que hoy pertenece al conjunto del conocimienrn
objetivo, en el pasado fue conocimiento ubjetivo, por ejemplo la
alquimia evolucionó a la química, la brujería a la medicina la asrrologfa a
la astronomía, etc.). l conocimiento ubjeti,•o incluso responde al

�390

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUGO ARTURO BASILIO OLIVARES

mismo esquema que definirnos para el conocimiento objetivo, con la
salvedad de que carece de la prueba máxima de veracidad: la práctica.
Con estos elementos como punto de origen podemos pasar a analizar
al conjunto de conocimientos que conocemos como Administración y
ubicarlos dentro de nuestro esquema del conocimiento objetivo.

5. El Conocimiento Administrativo
Comencemos este apartado identificando un punto de origen: ¿Qué
es la administración? y de inmediato encontramos una respuesta que me
parece muy completa: "La administración es la conducción racio~al ~e las
actividades de una organización, con o sin ánimo de lucro. Ella implica la
planeación, la organización (estructura), la dirección y _el control de todas
las actividades diferenciadas que la división del traba¡o presente en una
organización" (Chiavenato, 1998, p.1).
"La palabra administración viene del latín ad (direcció_n, _tendencia) y
minister (subordinación u obediencia), y significa cumplirruento d~ _una
función bajo el mando de otro; esto es, prestación de un serv1c10 a
otro ... " (Chiavenato, 1998, p .8).
Esto es la administración es la conducción racional para llegar de la
mejor ma~era a un objetivo: " ...La tarea actual _de ~~ administración es
interpretar los objetivos propuestos por la orgaru~~c1on y tran~for~arlos
en acción organizacional a través de la planeac1on, la orgaruzac1on, la
dirección y el control [proceso administrativo] de todos los esfuerzo
realizados en todas las áreas y niveles de organización, con el fin de
alcanzar tales objetivos de la manera más adecuada... {con eficiencia Y
eficacia] ... a la situación". (Chia enato, 1998, p.8).
El fenómeno administrativo ha sido abordado desde diferentes
perspectivas a lo largo de los años, al grado que "El propi~ contenid~ de
la estudio de la administración varia enormemente segun la teona o
escuela considerada" (Chiavenato, p. 8). "cada teoría administrativa
surgió como una respuesta a los problemas empresariales más relevao~es
de su época ... [Sin embargo].:. En cierto modo, todas las te~nas
administrativas son aplicables a las siruaciones actuales. Las aneo
variables básicas -tarea, estructura, persona, tecnología y ambientecoostiruyen los • componentes esenciales en el . estudio . de la
administración de las empresas... Lograr que esas cinco vanables se
distribuyan ·de manera proporcionada constituye el póncipal desafio de la
administración" (Chiavenato, 1998, pp.11 -12).

391

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

A continuación se muestra de manera muy resumida cuales son las
escuelas del pensamiento administrativo, el cual "A pesar de todo el
progreso alcanzado por el conocimiento humano, la llamada ciencia de la
administración sólo surgió a principios del siglo XX. .." (Chiavenato,
1998, p.27).24
Al revisar el cuadro 2 con atenc1on y recorrer cuidadosamente el
apasionante libro de Chíavenato Introducción a la teoria general de la
administración Oo cual recomiendo ampliamente) tenemos los elementos
para hacer un contraste con el esquema del conocimiento objetivo
mostrado en el cuadro 1.
a) La administración es la conducción racional de las actividades de una
organización.
La administración es acción, es la intéracción racional del
administrador con la organización, entonces es una actividad conciente
ante una realidad, por lo que en este punto y de acuerdo con nuestro
esquema del conocimiento objeti o, diríamos que la administración está
en el nivel de técnica.

b) La administración implica planear; organizar dirigir y controlar.
Para poder planear se requiere contar con la información que nos
indique históricamente de donde viene 1a organización y los elementos
9ue se esperan enfrente en el futuro, para poder hacer los cambios
necesarios para que la organización pueda cumplir con sus objetiYos.
Para conocer el que se ha hecho e cuenta con herramientas como la
contabilidad, o con las estadí ricas o con los registros cualitativos
necesarios para tener la mayor claridad posible del desempeñ pasado,
para soportar los cambios necesarios en el futuro, mismo que se prevé a
travé de herramientas matemáticas, estimaciones contables de las
principales variables de la organización en conjunto la experiencia y el
sentido común del planeador, lo cual vuelve a ser la aplicación de
técnicas desarrolladas en otras áreas del conocimiento, empleadas en un
campo específico, con lo cual se podría decir que la planeació n se
encuentra en el niv 1 de tecnología.
Organizar, como se puede ver en el cuadro 2, es donde mas a
profundizado el conocimiento administrativo recurriendo a la sociología,
a la economía política, a la psicología y al esrudio mismo del individuo en

14 Ver

Anexo 1

�392

EL CONOCIMIENTO OBJETIVO Y

HUG0 ARTURO BASILIO OLIVARES

las orgaruzac1ones y aún el trabajo de investigación que falta por
desarrollarse para construir un cuerpo teórico de conocimiento
organizacional. En esta vertiente, el conocimiento administrativo se
elevará al nivel de abstracción correspondiente a la teoáa, aún le falta
madurar y tomar su propia estructura lógica armónica con el método a
través del desarrollo de su propia metodología, en este sentido existe un
enorme campo de investigación.
Si analizamos con cuidado las cinco tareas básicas de la
administración: Tarea, Estructura, Persona, Tecnología y Ambiente; se
hace evidente que el camino de evolución del conocimiento
administrativo debe ir dirigido al desarrollo del conocimiento teórico de
la organización, la cual debe cumplir con las TAREAS empleando la
Tecnología que permita la eficiente y eficaz empleo de los recursos,
principalmente el recurso mas valioso, las PERSO AS, dentro de un
AMBIE TE cambiante y cada vez mas competitivo.
Dirigir, vuelve a ser acción, a la administración como ejercicio
práctico de los conocimientos técnicos de la p~~eaci~n y la teo?a de la
organización. Pone al conocimiento adrrurustranvo al ruvel de
abstracción de la técnica.

conocimiento es inversa a la lógica de la realidad, es que el conocimiento
es asintótico y aproximado.
En la correspondencia a la unicidad de la realidad, el conommento
objetivo ha desarrollado el método. Asimismo, en correspondencia a la
diversidad de la realidad, el conocimiento objetivo ha desarrollado un
conjunto diverso de teoáas. Método y teoría consistentes se contrastan
con la realidad para comprobar su veracidad, a través de un conjunto de
técnicas desprendidas del conocimiento teórico, la práctica es la prueba
máxima de veracidad.

El conocimiento administrativo, desarrollado hasta nuestros días a
través de diversas corrientes de pensamiento, aplicadas a clistintos
aspectos de la organización, ha logrado desarrollar un sistema de técnicas
y conceptos teóricos, los cuales no han llegado a ligarse con el Método
(no han reconocido su diversidad en la unicidad 'de la realidad) y por
tanto no ha desarrollado su metodología propia. Es pues, hasta nuestros
días un conocimiento en el nivel de abstracción de la tecnología.
Elevar el nivel de abstracción del conocimiento administrativo es el
camino corto para la pronta evolución del conocimiento administrativo.

Control, para llevarlo a cabo se recurre a la puesta en marcha de
técnicas estadísticas y al ejercicio coercitivo de los mandos en la
organización, por lo que vuelve el nivel de acción, en el nivel de técnica.

Bibliografia

De esta manera podemos decir que el conocimiento administrativo
está orientado a la a:cción práctica del conocimiento teórico de la
organización, sin embargo, el actual nivel de in:estigación en . _la
organización, no ha permitido llegar a ligarlo con el ruvel de abstracc1on
relativo al método, en el momento en que el cono~ento se ligue al
método, desarrolle su propia metodología y sus metódicas, podrá
desarrollar un cuerpo teórico robusto y de mayor efecto transformador
práctico en las organizaciones.

BURLATSKI F. et al. Materialis,110 dialéctico, &amp;lit. Progreso, Moscú 1981

He alú el
administrativo.

reto

para

los

investigadores

393

EL CONOCIMIENTO ADMINISTRATIVO

del

conocimiento

6. Conclusiones
El conocimiento objetivo en su unicidad y su diversidad, responde a
la necesidad de la comprensión de la realidad que es única y diversa al
mismo tiempo, y debido a que podemos conocer a la realidad basta que
muestra cierto grado de desarrollo, esto es, que la lógica del

ARSUAGA,Juan Luis. El migma de la esfinge, Edit. Plaza yJanés, España, 2001

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EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR
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VO

HAGE

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)

l. Planeación y evaluación
Como es sabido y conforme a la normatividad vigente, la niversidad
tiene como funciones sustantivas la docencia, la investigación y la
difusión de la ·cultura.
La mayoría de las universidades públicas en México cumplen con
estas funciones en el marco de la autonomía que conceden las
legislaciones respectivas.
Puede decirse ahora, sin embargo, que esta autonomía se ejerce
además sujeta a otros marcos normativos, que se han construido desde el
poder ejecutivo, a través de los órganos del gobierno como la EP,
A UIES,' CO ACYT y otras instancias que inciden y condicionan la
autonomía como ejercicio de la docencia y la investigación. Estos
cambios además . ocurren en un contexto internacional donde la
U E CO y la OCDE tienen marcada participación.
Este condicionamiento ha tenido diversos tratamientos en los
diferentes periodos gubernamentales, pero finalmente han delineado y
redefinido las relaciones del Estado con las insátuciones de educación
superior.
Los nuevos esquemas de evaluación sirven de marco para configurar
las relacione entre l!obiemo v las I.E.S .. partiendo del reconocimiento

�397

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

de que la evaluación de la calidad de la educa~ión _superior no~ informa
sobre el estado actual de la relación entre la uruvers1dad y la soc.tedad a la

alternativas, pero la estrategia fundamental es la evaluación de lo
CIEES, (Comités lnterdisciplinarios para la Evaluación de la ducación
uperior) que constitu e en si una evaluación de pares, en cuanto que
dichos Comités se integran con representantes académicos de las
diversas instituciones asociadas a la
IE .

396

cual sirve.
Puede decirse, sin embargo que, al parecer la pro~ia transfo~ación
del Estado Mexicano propicia cambios en polít1ca e~u_cauva, en
esquemas de evaluación y planeación, lo cual a su vez pro~1c1~ nuevos
tipos de relaciones entre niversidad, la soci'eQ.ad y el propio organo del
estado.
Si bien es cierto que el tema de la evaluación se ha co~~ertido en_ un
tópico de fundamental importancia, hoy en día tamb1~n es v~do
reconocer que la política gubernamental en esta matena se_ h~ ido
modificando en las últimas décadas, incorporando nuevos cot~nos y
requerimientos a los propios mode~os y esquemas,_ correspon~endo a su
vez a nuevos propósitos y perspectivas sobre la calidad educattVa.
En esta época la evaluación de la educación superior ~e ha co,nv~rtido
en "la herramienta fundamental para estimar la solvencia academ1ca de
sujetos, programas, establecimientos y sistemas, se _esper~ qu_e la
evaluación aporte elementos de juicio q~e per:xrutan ~den_ttficar
problemas, modificar patrones de comp?_rtarrue~to, in~oduc_u: ~¡u te ,
afectar procesos de planeación y gestton e ~ttodu~l.[ ~otenos_ de
racionalidad en la asignación y u o de recur os e mcenuvos (Hemandez

2003).
Como se puede apreciar las tareas de la evaluación ! sus propósitos
son bastante abarcativo , pues e ocupan de su1eto , _proce os,
programas, sistemas e instituciones, orientándose hacia la me¡ora de la
calidad educativa.
Por otra parte puede entender e que la evaluación se ocu~a a su ez
de·la planeación, la gestión y ejecución de los pro~esos educaovo~ por lo
que les condiciona en diversos aspectos reonentando propostt~s Y
prácticas en busca de nuevos re ultados, es decir el modelo deternuna Y
orienta los procesos.
La
UIE y el co" ACYf son lo organismos de mayor
importancia que se ocupan de la educación supenor, ambos en
coordinación_ con la SEP. .
Cada uno ha impulsado sus propias estrategias de ev_aluació~ de la
educaclón superior. En el caso de la A
IE , se aenen diversas

Por su parte CO ACYT tiene también di er os esquemas para
impulsar la evaluación, ya sea del trabajo docente e investigador, para 1
cual existe el S I ( i tema acional de Investigadores) y el Padrón de
CO ACYT, así como los Programas Integrales de Fortalecimiento del
Posgrado r acional, donde la base de su operación constitu. en la
evaluación de progr'amas educativos y a partir del reconocimiento de un
nivel de calidad, se definen criterios para el otorgamiento de recur os a
las LE..
e puede decir que en general, estas estrategias de evaluación de la
educación superior en
éxico coinciden con la tendencias a nivel
internacional como es el caso de los paí es de la OCDE donde la
evaluación ha generado ya una ólida ba e de conocimiento que
constituye un componente integral en el diseño de las política.
educacionale y de u puesta en práctica.
En este sentido, el diseño de procedimientos e instrument s de
evaluación ha ido influyendo en la definición de política públicas
orientada a la m jora de la calidad educativa y a La racionalización de
otorgami nto de ubsidios.
partir de e tas consideracione , intentaremos abordar la evolución
que ha ten.ido la evaluación , u influencia en el di eño de p lítica.
educativas en México y valorar en que forma e ha tomado en cuenta la
reflexión pedagógica en esta problemática.
Tres . proce o e verán .mttmamente vinculado a la política de
evaluación n Mé. ico: evaluación, acreditación r certificación.
De acuerdo cqn la

IE se entiende que:

Evaluación e un proce o continuo, integral y paroc1pati o qu
permite identificar una problemática, analizarla y explicarla medianrc
información relevante. Como re ultado proporciona juicios de valor que
ustema consecuentemente la toma de decisionc . Con la evaluaci 'o e
bu ca el mejoramiento de lo que e evalúa y se tiende a la acción· tiene

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

398

399

un carácter relativo a cada institución, al tener como eje sus propios
objetivos y metas, así como las políticas y estrategias para conseguirlos.

• La formulación de acciones institucionales concretas para lograr el

La acreditación es un procedimiento sustentado en un auto es~dio
que tiene como objetivo registrar y co~on~ar el gra~o de acercarru~nto
del objeto ~atizado al conjunto de cntet1os ! ~standar:s _de calidad
aceptados, la acreditación implica el r~co~oc~ento publico de un
conjunto de cualidades, ya sea de una lllS ruc1on o de un programa
educativo.

La finalidad de estos procesos de evaluación, según La normatividad,
es d mejoramiento de la calidad de los resultados y de los procesos del
quehacer académico de las IES, así como la formulación de juicios
fundamentados para orientar la canalización de recursos económicos.

La certificación es el acto mediante el cual se hace constar que una
persona posee los conocimientos, actitudes, destrezas, y habilidad~s para
el ejercicio de una profesión, y se hace constar en la cedula prof~s1on~l- o
en constancia de competencias profesíonales específicas, la cert1~cac1on
es una modalidad de evaluación que se refiere a individuos." (ANVIES,

reordenamiento de áreas especificas de las IES.

Como se puede apreciar, la evaluación se convierte en un elemento
ampliamente vinculado a la gestión, en la medida de que sus resultados
constituyen la base para la toma de decisiones en la administración
universitaria.
1

2001)

En esta tarea, la actividad de los CIEES, como evaluación de pares,
ha sido una estrategia para que la evaluación retroalirnente a las IE y a
sus dependencias orientando la gestión académica de los diferentes
programas educativos.

UIES
0 obstante la precisión de las conceprualizaciones de las
en tomo a la evaluación y la acreditación, la aplicación de esta política, se
ha dado en medio de una polémica sobre los alcances y propósitos del
Estado en relación a la educación superior.

La administración educativa "es un proceso que tiene como propósito
integrar y coordinar los recursos humanos, técnicos, materiales y
financieros de una orgaruzación para lograr sus objetivos eficaz y
eficientemente'' (CIEES, 1997).

2. Evaluación y gestión
Si en el proceso de planeación la evaluación es un medio fundamental
para conocer la relevancia social de los objetivos pl~tea~os así como el
grado de avance respecto a los mismos, su eficacia ~ impacto de las
acciones realizadas, la· información que se genera consmuye la base para
la torna de decisiones en materia de gestión de la educación superior.
En México "la evaluación institucional ha consistido en el análisis
v-alorativo sobre la organización, funcionamiento .y resultados de los
procesos académicos y administrativos a nivel de cada_ una . ?e las
instituciones de educación superior, tomando en cons1derac1on la
evaluaciones de las dependencias y unidades académicas". (CIEES 1997)
En este sentido se recon~ce que la evaluación tiene como propósitos
inmediatos:
• La toma de decisiones institucionales para el mejoramiento,

fortalecimiento y en su caso reforma de la institución.
• La proposición de la SEP al gobierno estatal respectivo Y a la
institución de programas especiales para la solución de problemas.

Es por ello que la administración implica un proce o de
interpretación de los objetivos propuestos por una organización,
dirección y control de los esfuerzos de las diversas áreas y niveles de la
organización, con el fin de alcanzar esos objetivos de manera adecuada.
Por su parte la gestión constituye el esfuerzo continuo y sistemático
de la administración para coordinar las acciones ba adas en planes .
objetivos definidos, a efecto de definir las tareas a realizar para corregir
fallas y resolver problemas así asegurar la marcha de la institución en
una dirección prevista.
Es aquí donde la administración y la gestión, apoyándose en un
diagnóstico institucional, identificando fortalezas y debilidades, han de
configurar un Plan de Desarrollo Institucional, que en base también al
análisis del contexto definan una visión y una rn.isión que han de orientar
sus acciones.
Es decir, la admini tración y la gestión de las IES han de encargarse
de una gama de objetivos y acciones particulares, pero orientadas por
una visión de largo plazo que defina además estrategias y poli~cas para

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

400

el futuro de mediano plazo en todas las áreas de investigación, docencia y
difusión de la cultura.
La gestión así se entiende como un proceso integral que comprende
no solo el acopio de información sino la toma de decisiones,
involucrando actividades comunicativas flujo de información, de
persuasión, liderazgo e iniciativa de los responsables de estas actividades
de gestión hacia el conjunto del equipo acade~ico.
Pudiera afirmarse que la gestión es en si una mediación para
identificar y resolver problemas en forma participativa, es decir
involucrando a los interesados.
Es por ello que los propósitos de la gestión tienen que ver con la
eficiencia de los procesos donde se ven involucrados los recursos
humanos, financieros materiales y fisicos para alcanzar los fines
institucionales.
En otras palabras, la administración y la gestión apoyan y dan rumbo
a la investigación, la docencia y difusión de la cultura, como funciones
sustantivas de las IES.

Así las actividades de la academia y de la gestión han de vincularse en
forma coherente.
Cabe aclarar sin embargo, que con frecuencia se reconoce una
separación no deseada. Por un lado la academia se concentra en lo
sustantivo de la investigación y la enseñanza, mientras que la
administración realiza tareas sin incularse claramente con los fine de la
academia. Esto propicia desintegración, burocratización, pérdida de
recursos y en ocasiones periodos de crisis.
En la época actual se pretende modernizar la gestjón, comando como
base las necesidades de la academia y del contexto social y no solo en la
automatización de procesos administrativos.

401

Desde un punto de vista integrativo, la gestión o mas bien la
evaluación de la gestión han de basarse en la aplicación aquella y en el
análisis valorativo ésta (la evaluación) de los mas diversos aspectos, entre
los que destacan:
la normatividad, los procesos de planeación y
evaluación como actividad cotidiana, la forma como la gestión apoya a la
activ_id_ad ~cadémica _en sus diferentes manifestaciones, el apoyo
adrrurusttat1vo, entendido como conjunto de servicios que facilitan las
actividades de la institución, los recursos financieros y su aplicación, así
como la vinculación que la institución tiene como otras de la misma
especialidad académica.
Cabe hacer mención que un enfoque innovador concibe todos estos
elementos de la actividad institucional pensados tomando como centro
las necesidades del estudiante y de la comunidad.

11. Génesis de la Planeación y la Evaluación Educativa
A fines de la década de los setentas y a principios de los ochentas
solía hablarse de la crisis de la educación superior en México.

G. Guevara

iebla reconoce "un primer momento de la crisis de la
universidad fue precisamente en 1968, cuando se lanzó la idea de que las
univer idades y el sistema educativo habían fracasado en su función de
socializar a la nuevas generaciones." (G. iebla, 1992)

º?=º rasgo de la crisis, establece Guevara, es 1a crisis de prestigio, ser
estudiante era ser subversivo, agitador, nihilista ....
También el gobierno señalaba que las universidades no estaban
respondiendo a las necesidades sociales ...

. _Y ~almente, una nueva acepción de la crisis surge de parte de la
~ngenc1as universitarias, planteando corno problema fundamental la
mestabilidad interna, ante la emergencia de los sindicatos universitarios
en el país." (Guevara 1992)

Por otra parte y con el propósito de dar consistencia a los procesos de
evaluación y gestión, en los últimos años se hace énfasis en la
participación de los actores; es decir la evaluación de las actividades
académicas ha de tener como base la participación de los profesores e
investigadores, como forma, de dar coherencia a los diagnósticos y a los

Frente a todos estos factores, se desarrollaría también u.na tendencia a
explicar los diversos problemas de la educación superior como
consecuencia del crecimiento no planeado, la improvisación en diversos
~spectos, como consecuencia del crecimiento demográfico y el
incremento de la demanda de educación superior.

proyectos de aesarrollo.

El sexenio 1970-1976, bajo el régimen de L. Echeverría se va a
caracterizar por el agotamiento del modelo económico del "desarrollo

�403

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

estabilizador" que había alcanzado hasta un 6% ~e incremen~o del PIB y
un producto per cápita del 3%, basado en la desigualdad social. Frente a
ésta situación de crisis económica y política por las secuelas del 68, el
echeverrismo propone la "apertura democrática" buscando un nuevo
equilibrio con las instituciones de educación superior.

Por su parte la reforma universitaria se dejaba en manos de las
propias instituciones, pero impulsando un proceso con la interlocución
de la ANUIES, que hacía la traducción de la política oficial en esta
materia, pero que en el marco de la autonomía universitaria de hecho
tocaría a las I.E.S. definir este proceso.

La política educativa del régimen hacia la educa~ón superior, como
expresión de la "apertura democrática" se v~ maruf~star en _dos _lin~as
fundamentales: una "mediación bondadosa" en conflictos uruvers1tanos
locales y en la duplicación de los recursos federal~s hacia las I.E.S.: lo
que permitió un aumento anual del 15% en la matncula, con lo que esta

Lo anterior debido al deterioro de las relaciones causadas por el 68 y
los acontecimientos del jueves de Corpus el 1Ode junio de 1971.

402

de hecho se duplicó en ese peóodo.
En los setentas se realizó la reforma educativa que introdujo el
enfoque conductista en la educación básica. Tam?ién abarcó la re:~rma
de la SEP que entre otras subsecretarias cr_eo la de __Plane_ac10~, y
coordinación educativas, buscando favorecer la lIIlplantaaon y e¡ecuaon
de planes y programas de desarrollo en el área educativa.
Sin embrago, la acción de la SEP se conce~traba fundamenta~ente
en la educación básica y de hecho solo tres acaones de la SEP aludían a
la educación superior:
Las que orientaban la asignación de recursos a programas
específicos de diversos campos y especialidades.
.
b) Las que buscaban capacitar maestros para elevar el ruvel
académico mediante cursos temporales y para fomentar la
creación de posgrado. De hecho es en esta etapa cuando surgen
la mayoría de los posgrados en México.
.
.
c) Otras orientadas a fomenta+ la investigación y el intercambio de
investigadores, profesores y estudiantes con el impulso del
recientemente creado CO ACYT.
·

a)

Así el CO ACYT estaría llamado a superar la insuficiente Y
desarticulada acción en tomo al desarrollo de la ciencia y la tecnología,
correspondiente a este organismo y planeación y coordinación para d
desarrollo del país.
La SEP en este período 70-76, impulsaría la reforma ed~:ativa,
buscando la construcción ~e consensos mediante la celebradon de
seminarios regionales sobre la educación básica, primaria y secundaria.

Así la reforma universitaria se vivía en cada institución, según su
configuración política, pero en el plano general del país seáa orientada
por las A UIES la cual va a concretarse en cuatro grandes propuestas de
cambio que empiezan a tematizar la evaluación de la educación superior,
estas medidas serían:

1º. Reestructuración de la educación media superior.
2º. Orientación a las IES para flexibilizar la operatividad técnicoadministrativa de la educación superior: crear un sistema de
enseñanza basado en créditos académicos comunes y de
equivalencias para facilitar el transito interinstitucional de
estudiantes, en lo cual se ha a anzado solo parcialmente.
3°. La A UIES propuso crear un Centro 1 acional de Exámenes v
Certificación, lo cual solo se hizo po ible hasta 1993 con
creación del CE
VAL.

¡;

4º. A efecto de impulsar un proce o de permanente comunicación v
evaluación se propu o crear un sistema de indicadore y guías d~
evaluación de programas académicos y de un órgano de
información. Fue así que en 1972 se creó la Revista de la
ducación Superior, a su vez años más tarde en CO ACYT y en
los CIEE se diseñaron criterios e indicadores para la evalua~ión
de proyectos académicos.
. Como conclu~ión, se puede afirmar que en esta etapa 1970-1976 se
sientan las bases de un sistema que estaría orientado a evaluar lo
programas educativos y a definir criterios para el otorgamiento de
r~cursos.
Estaban pues, estableciéndose las lineas que en el discurso acwa1 se
aluden con los términos de equidad y eficiencia en el uso de los recurso ,
con responsabilidad del órgano gubernamental Puede decirse que en

�404

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

este sexenio se avanzó en cuanto a equidad, pues el sistema de matrícula
creció en un 42%, a esto se refieren algunos como la 'masificación de la
educación superior".
El proceso de sucesión presidencial 197_6-1?82, pro~ició en México e_l
arribo de un gobierno encabezado por Jose López Portill~, que ~nc01~~ro
un país en una aguda crisis financiera, do~de la dev_aluacion, la mfl~c~on
la contracción económica y fuga de capitale's senan las caractensncas
principales del régimen.
'
El panorama era difícil en todos sentidos, pues por un lad?, se tenía
un sistema educativo en expansión y por otro la conttacc1on de la
economía.
Para afrontar estos retos, el Estado eligió la estrategia de planeaciónprogramación-presupuestación, como proceso de ra~i?~zación en el
otorgamiento de recursos financieros; la tarea de ~ngir este pro:eso,
donde la p1aneación era el eje fundante se encargo a Subsecretana de
Planeación y Coordinación Educativa.
En el inicio de Miguel de la Madrid (1982-1988) la economía na~i?nal
se encontraba en franco estancamiento, caracterizado por la fra~dad
interna y )as presiones del entorno internacional. Por l? . anteno~ . el
Estado se propuso objetivos orientados a preservar la esta?ilidad polít1c_a
y recuperar el crecimiento económico e iniciar los cambios que el pa.ts
requería.
Así se puede afirmar que el régimen de ~guel de la Madrid inau~a
la política neoliberal en México con tr~s me~das fundamentales: c~mplir
con el Fondo Monetar~o Internacional, implantar una política de
austeridad económica y de gasto social y redefinir en una primera fase las
funciones del Estado en la economía.
En · materia educativa, la planeación seguía siendo el eje estructuran te
de la política, cuyo propósito seguía sie~d? racionalizar el uso de
recursos a fin de evitar duplicación y desperdicio.
Seria hasta el régimen de Carl9s Salinas de Gonari (1988-1994) que la
evaluación aparece como instrumento para im?ulsar _Y fund~e~tar una
política orientada a mejorar la calidad educatlva, ba¡o la pre~~~ de la
rendición de cuentas, el Estado impulsará una nueva v1S1on: la
evaluación comÓ política educativa.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

405

Lo anterior se va a materializar en una serie de consecuenaas y

estrategias como son: el surgimiento del Padrón acional de Posgrado,
el fortalecimiento del CE VAL, el desarrollo de la evaluación de lo
CIEES en tomo a instituciones y programas de educación superior, la
evaluación a la docencia, proceso de selección de alumnos, programas de
estímulos, otorgamiento diferencia.do de recursos, etc ....
Todo un conjunto de medidas donde la evaluación pasaba a ser la
estrategia fundamental para mejorar la calidad educativa, nos indicaban
que el Estado pasaba de ser un stado Planeador a un Estado
Evaluador, lo cual va a tener rasgos y características fundamentales que
abordaremos en el siguiente apartado.

111.- Evaluación y Gestión de la Calidad Educativa en la
Actualidad
Desde fines de la década de los ochenras el eje educaciónconocimiento seria considerado como factor clave del progreso técnico
de los países.
En efecto, los cambios de la organización productiva ocurridos como
parte de la llamada 'Tercera Revolución Industrial' o "Revolución d la
inteligencia" propiciaron diversos incrementos y transformaciones en
materia de productividad y calidad de bi nes y servicios, todo en ba e a
una mayor e intensiva utilización del conocimienro.

La economía nacional así estaría convocada a enfrentar lo
diversos retos, ahora en el contexto de la globalización.

más

En relación a la educación superior, y como parte del Programa de
Modernización Educativa, se estableció pasar de lo cuantitativo a lo
cualitativo y con truir un nue o marco de racionalidad, donde el
componente innovador sería aporrado por la evaluación; evaluar
istemáticamente logros y procesos con el fin de reorientar acti idade y
poder impulsar las reformas institucionales necesaria .
e establece así que evaluación de los nivele de rendimiento
productividad eficiencia y calidad, de las instituciones y los programas
educativo , sería la base para la toma de decisiones ea la búsqueda de
mejorar la educación superior.
Tres nuevos ingredientes se van a visualizar en esta p litica educativa:

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

406

•

La acción de evaluar se traslada de la actividad gubernamental a

la propia acción educativa.
•
•

El objeto a evaluar seóan las instituciones, los programas y los
individuos actores de la educación superior.
Definición de un conjunto de normas a partir de las cuales el
sistema· será evaluado, lo que implicarla construir un lenguaje
común y aceptado por la comunidad ac dé.mica.

Esta actividad escaria orientada por la CO AEVA, Comisión
acional para la Evaluación de la Educación, que funcionarán . ~n
coordinación al CO PES, instancia encargada de la planeac1on
estratégica de la educación.
También en 1993 se creó el CENEVAL, Centro acional para la
Evaluación de la Educación Superior, organismo técnico encargado de
elaborar los exámenes de ingreso a la educación superior (E . I I'. II Y
III) así como los de certificación profesional al egreso de la licenciatura

(EGEL).

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

40'7

Por otra parte la evaluación como política pública no constituye un
elemento aislado, sino que se articula con otros que el Estado promueve
y que definen su acruación frente a la educación superior:
Racionalización del subsidio público apertura de las I.E. . a Ja
evaluación externa, vinculación con el sector productivo la innovación
organizativa y administrativa en todos los órdenes, así crecerá el impacto
de la evaluación en la gestión educativa.

r

Como consecuencia de lo anterior se han impulsado diversa
acciones: deshomologacióo salarial (programa de estímulos económico ),
formación de fondos específicos sujeto a concurso de proyect s
ampliación de ingresos propios de las I.E. ., así como procesos de
evaluación en todos los casos: instituciones, programas, p rsonal,
alumnos, proyectos, etc.

El origen de esta política se encuentra en la formación de la Comi ión
r acional de Evaluación de la Educación uperior, que para 1994 . e
constituyó en la articuladora de la política pública en la educación
superior.

El período 1994-2000 será así caracterizado por una politic~ estatal
donde la evaluación será un eje articulador, donde la equidad, la
pertinencia, la eficiencia y la calidad. seóan referentes necesar~~s de los
programas y las instituciones educauvas, para .la toma de decis1one en
materia de evaluación y asignación de recursos, dentro de un esquema

La CO
V A se convirtió en una instancia de concertación entre
las dependencias del Gobierno Federal y las instiruciones de educación
superior y se propu o dos objetivo : 1) Impulsar un proce. o de
evaluación de la educación superior y 2) Proponer a la I S, política. v
acciones orientadas a mejorar la calidad de la educación superior.
·

general de rendición de cuentas.

Para alcanzar el primer objeti,,o, la C r
◄V
,. la
lE ,
realizaron diversas acciones, entre ellas ana asamblea ~neral en 1989,
donde se tomaron importantes acuerdo en materia de evaluación.

La década de los nqventas es el periodo en que se configura la
fisonomía de una política que define al Estado
aluador, como ejecutor
de una política donde la evaluación_ aporta los ~~emento: fundamentales
para la toma de decisiones en matena de educac1on sup~nor.

Lo anterior no está ayuno de polémica pues "mientras que para ~os
actores los dispositivos de evaluación han reforzado prácticas educauvas
de calidad, para otros no son sino inscrumentos de control sobre las
actividades de las universidades" (Mendoza Rojas J.).
Se trata en si de una nueva política, cada vez más definida, que en los
noventas se convierte en un instrumento estratégico que pretende
impulsar las rraosformaciones, que la educació~ sup~rior r~quiere, para
contribuir al proceso de cambios que el pais esta sufnendo, en el
· contexto de la globalización.

_Por otra parte se consideró en principio que "lejos de ser un procc e
unilateral de implantación de prácticas, habría de consi tir en la
inducción y apoyo de un proceso gradual de evaluación y cambio
autocli.rigido." (
IES, 1996)
Para el estahle&lt;;:imiento y definición del Sistema
acional d
Evaluación, la
UI
acordó realizar tres tipos de proce o d
evaluación:

a) Evaluación institucional, a cargo de las propia universidades.
b) Estudio del Sistema de Educación Superior
e pecialistas, en una visión del conjunto global.

realizada por

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

408

c) E aluación interinstitucional sobre
ervicios, programas,
proyectos en las cli ersas funciones sustantiva de la educación
superior, con ba e en la e aluación de par , surgiendo a í los
CIE , Comité lnterinstitucionales para la valuación de la
Educación uperior.
La evaluación institucional realizada por 1 CIEE e taría orientada
por tres propósito fundamentales: 1)
nentar el mejoramiento
institucional en su ca la r forma de la instiruci • n, 2) Proponer a la
EP o al gobierno local programa especiales para olucionar problemas
de las instituciones y 3) ormulación de accione in tirucionales
concreta para reordenar área específicas de las univer idade .
sí la
C
jugó un papel de concertación en la educación superior
hasta 1993, ·a que má adelante esta comisión tendrá tareas más

e pccíficas.
En la actualidad el papel de los C
está orientado a evaluar
programas educativo de licenciaturn po grado ea ba e a u.o enfoque
j témico y como re ultado hace una erie de recomendaciones a la
io titución o la dependencia cla ifica al pro ma educativo e , n el
ni el alcanzado. Ea esta última parte ha variado la p lítica pue
originalmente e pens • que la e aluación de lo CIE
no e cla ificabi.,
ni premiaba pu originalmente
afirmó en la e ordinación d los
CI
que "la
aluación cliagnó rica no califica, ni da ifica, ni
cli crimina, ni premia ni castiga. La e aluación cliagnó tica bu ca con un
en6 qu e ncialm me e n tructiv , c:1 con cimiento más sóildo po ible
de los logro y defici ocias de la in tituci ' n o pro ama evaluado y la
cau a de esto logro y defici ocias para d finir accione de
mej ramiento". (P 'rez R cha fanuel, 1996, p.40)
n la actualidad l s IEE sí clasifican los programas educativos
otorgando niveles 1, 2 y 3 s gún la calidad ob ervada lo cual constituye
una reorientación a esta política de e aluaci • n, pu s l ni 1 1 e ocorga a
programas de buen calidad no obstante sta valuación igue
jerciéndo e in nexo al otorgamiento de recur o .
clicionalment lo CIE
formularon los marc s de ceferencia para
la e aluación de cada una de las área ofreciendo a e da en pro ecto
sp cífico e impulsando la formación de organi mo de acreditación
profesioI)al.

4Ó9

Por otra pan el ~onsejo
acional de Ciencia v Tecoolo 'a
A
e con atu o• a pamr
· d 1992 como ,una in cancia
evaluadora d programa de posgrado al instituir el Padrón acional de
Excelencia d Pos do_ • e _tend r a lo propio alumno un si cerna de
beca Y apoy~ de eqwpanuemo_ a Jas in tiruciones si a juici de lo
aluadore clicho pr grama satI facen los criterio de calidad.

(C

Lo cric rios d calidad e ta blec n en rn
· d'1cad r relativo a lo
planes d e tudi , su operación, planta académica, infra tructura
alumno , criterio de selección, proc o de evaluación del programa:
etc.

EJ · sib tema de e aluación de C
YT fu e cuest:1ona
· do por9ue
1
prenua a os pro
de calidad \', de1·aba fuera l s pro amas
. . amas
d
emer nte , propJc1an o lo que se llamó el 'efecto mateo" al cancelar
apoyos a lo pr ama em rgemes que no e incluyer n en el padrón.

. .ª la actualidad e a crítica

tiende a er uperad ya que C L
YT
abno una nue a ~t en tiva de apo •o a Jo programa emer eme d
P grado a tra e d la conv cacoria al Pr ama Inc gral de
Fonalec1mI nto del P fado acional que contempla d apartado : a)
Uno para e nv car a la m cripcíón al Padr 'n aaonaJ d p rad
b)
Con cacoria al Pr ama de orral cimiento d Jo p
d
Po grado (PIF
d d
.
r grama
e
.
on e se valuan lo pro amas emer ente v e
canalizan .ªP Y para u mejoramiento, ujet
a un plan de d ~ollo
con el ob1e~ o de in cribirlo en el Padrón aci nal de Po grado en un
plazo definido n ) mi mo plan.
I PIF P Y cl m delo de evaluaci · n del Padrón
acional de
~ grado de . ,
Yf inclu ' n un quema de indicadore como el
9d s . mcnoono ant
o mm a lo diver o a pecto del pro ama
eC u~cativo que comc1den en lo fundamental e n lo criterio d 1
.
. IE
,\' q~ en c n1unt
con tiruy n n
lo un m delo de cvaluaci n
10~ ca_mb1en una orientación
lobal hacia I
j t m
de
a ,n
msaruc1onal }' d lo .programa educ. ti:vo .
g
p

Lo
·
. pue mfluve
.
• anterior e d fund amental 1mportanc1a
obre el
di s no
de
Jo
plane
de
rudi
.
.
.
.
•
.
o, su operac1 o, 1 oenen o no flexibiüdad
1 .
aes d~e~arusmo de elección de alumno , la inte ación de la plan~
a enuca
, , u prod uca· 1'd d, la infraestructura, etc lo cual, con
f
recuenaa
se pr . ta a val onzacJOn
• .
'
ro
s ubjetiva en relación
con lo
p grama educatJ o obre todo de caráct r emerg me.

�ROGELIO CANTÚ MENDOZA

410

En este sentido la toma de decisiones en materia _de g_estión, estará
dicionada por el modelo de evaluación a que se su¡etara el progra:a
co:í los temas de eficiencia terminal y selección de alumnos se .t?man e
.di ndo en los procesos de selecc1on y en
importancia crucia.., 10c1 e
aspectos de equidad y cobern.rra.
.
la fi
de articular los diversos componentes del
De igual manera,
orma . ,
a
infraestructura,
ro ama educativo: operacton del pwgram ,
.,
P. grula . ,
valuación etc- estarán orientados desde la ev~uacton, en el
vine cton, e
'
'
., d
st1tuye a su vez
d CIEES aún con ser una evaluacton e pares, con
.,
: ~ evealuación 'externa, por lo que condicionan los procesos de gest1on

!

.

., .

académica,
Otro programa que estará incidiendo significativan:ie~te so~re 1la
gestión de los programas educativos es el de fortalecuruento e os
cuerpos académicos.
, .
'grupos de profesores_ de_, tiempo
Los cuerpos acad enucos son
d
com arten una o varias líneas de invest1gac10n o e
comp_leto que
di~ . lin s o multidisciplinares y un conjunto de
estudio en temas sc1p are
objetivos y metas académicas". (PROMEP)
· para impulsar la
L fi
de CA es por otra parte una estrategia
.
a igura
.
vez en un punto de referencia al
investigación, pero se con~1e~e a su
míte a la valoración de los
evaluar los programas acaderrucos, ~~es nos re
r
el programa
profesores, sus p_erf-tles, y su . ~elac1on con alumnos ) con
educativo donde ine1de su acc1on.
En si mismos los CA se clasifican en tres niveles:
a) Cuerpos académicos en forma~ión . ,
b) Cuerpos académicos en con~olidac1on
c) Cuerpos académicos consolidados.

·
la
al · - de su integración Y
Lo anterior como resultado de
ev uacton
productividad.

.
la
otra arte constituyen una alternativa para ~p~sar .
Los _C A por ,
p
d . "definir el rumbo de las insncuc1ones }
colegialidad y escan convoca os a
, ;nfluvendo en la coma de
tl. os'· por lo que estaran ,... ,
d
programas e uca v
.
d
d · del grado de
decisiones en materia de ges~ón educa~ a, _es~ e?e:/~:e asuman sus
desarrollo que 'alcancen y del comprorruso msntuc10

· integrantes.

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

411

IV.- Respuesta de las IES a las Políticas sobre Evaluación:
cambios en la organización y en la actividad académica
Las formas como las !ES han recibido el discurso oficial sobre
políticas públicas en materia de evaluación y las acciones que han
intentado éstas para operativizar en la gestión esas políticas, han sido
muy diversas. Van desde la aceptación entusiasta, al acatamiento
resignado, hasta el más contundente rechazo, estando esta última opción
en ocasiones derivándose de movilizaciones en las IE .
Podemos sin embargo reconocer que en forma mayoritaria las IES
han ido incorporándose a estas políticas que se diseñan desde la SEP, la
UIES y CO ACYT, para entrar a su fase de operativización en
diversas formas de convocatorias y procesos de evaluación, todo esto
primero en los ochentas haciendo énfasis en la planeación como
estrategia después en la evaluación en la década de los noventa y
actualmente ligando ésta a procesos de acreditación.
La planeación cobró cuerpo en el Plan acional de Desarrollo, en el
Programa de Modernización ducativa y en el Plan 1 acional de
Educación uperior, a partir de 1983
Las autoridades universitarias detectaron en escas políticas de
planeación "la siguiehtes prioridades: ele ar la calidad de la educación,
aprovechar racionalmente los recursos, continuar con el crecimiento de
la matácula, pero cuidando la calidad, formar profesores, regionalizar la
educación superior, y realizar investigaciones que desarrollan una
tecnología propia". [endoza R, 1986 p. 149).
Los actores políticos en la universidad reconocían la continuidad
entre el PD r el PNES en cuanto a política educativa.
o estl,lvo au ente la critica a los procedimiento de planeación "que
según algunos analistas solo quedan en el formalismo, refiriéndose sobre
todo a la falta de consulta a las universidades y apoyadas en el
centralismo" (Mendoza R. J., 1986, p. 150).
En otra dirección menos crítica pero escéptica, diversos directores ,
universitarios consideraron que el P D y el P
como un esfuerzo
positivo, pero meramente formal que finalmente dejarían sin resolver los
graves problemas de financiamiento, recursos humanos, falta de
participación y la masificación de la enseñanza.

�ROGEUO CANTÚ MENDOZA

LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

A fines de los ochentas el tema de la evaluación se estaóa pl~teando
y al respecto los recto.res de las universidade estatal~s, rec?n?oan que
"la evaluación y el financiamiento eran los temas mas _po~emicos de la
agenda universitaria'' de la reunión de
UIES en Mexicali.

época en el que se producen modificacione in titucionales que la
distinguen radicalmente de épocas anteriores" (Ibana, 2003). Lo anterior
e expresa en los grandes cambios en cuanto a la autonomía, la
gobemabilidad y las formas de organización de la IE .

Fue así que los rectores se dividiero~ en~e los que apoyaban una
política de evaluación, a partir de dos tipos: interna y externa_ Y.o~os
' · nalizaban en forma latente la n cesidad de definir lirrutes
rectores que 1 ,~
•
·
l
entre lo que compete a] Estado y lo que compete a la ~ver 1dades o
cual constituyó un ad errencia importante, pue nos rerrute al tema de la

En la actualidad la
UIE esta impulsando cambios en las IE que
implican la transformación de cada in titución pasando por lo
programas, el financiamiento diferenciado, la rendición de cuenca, la
evaluación y la acreditación, fortalecimiento de los cuerpos académicos,
flexibilización de planes de estudio, mo ilidad estudiantil entre otros,
como condición para insertar las IE en el mercado global del
conocimiento, in abandonar u función hi tórica, como referente
culrural básico de la sociedad.

412

autononúa universitaria.
ún cuando el p
y el P D apuntaban hacía _la
"refuncionalización" de la educación superior con una nueva perspec~~a
sobre vinculación, calidad, eficiencia y eficacia de los IE , la CD is
económica del país hizo perder fuerza a estos proyectos de d_esarrollo,
afumar que no propiciaron grandes camb10s en las
por lo que se pued e
universidades.
e puede considerar que es en la década de lo noventas c~ando la
política se reorienta enfatizando el tema de la evaluación y a partir de esca
inducir en los IE cambios importantes.
Las transformaciones en las IES se an a intensific~r a partir de.1991,
con base en el programa de foderoización Educaova del presidente
Carlos atinas de Gortari.
Cabe aclarar sin embargo, que a est~ cambios_l_e, ancecedie~on la
reformas legislativas correspondientes, como condioon n.ece~~oa para
que, pudieran operar en lo noventas el proceso de moderruzac1on de las

IE.
1 proce

de modernización, ha ,~plicado que las
res~~ndan,
incorporando nu as prácticas acaderruca , mod s de con~ucc1on del
sistema universitario, regulación de_ los_ presupuestos, de lo 10~e o 1!e
académicos, comportamiento estudiantil y sobre todo la operac.10n de
O

programas académico .
·
b
"La oran eran formación no deb circunscribirse a
m em argo
t&gt;d
·•
l
normas y prácticas cotidianas desde las que se regulan la e ucaoon Y a
ciencia sino a ciertos modos ti.e existencia introyectados de manera mas
ner~ en la sociedad y el mundo desde los que se redefine~ las
ge
.
.
.
l
tr ta de un cambio de
relaciones económ.tcas y sociales mas genera es. e a

413

Para que pueda ocurrir esta eran. formación de la lE y su
incorporación a la globalización
están ocurriendo cambios
fundamentado en eres niveles: modificación de la autonomía
univer itaria pasando a una autonomía práctica
upervisada n
egundo lugar la emergencia y fortalecimiento de la gobemabilidad como
requisito esencial de conducción in titucional y en tercer lugar, nueva
formas de o anización qu garanticen una actuación eficaz en 1 s
mercado en que se participa e te último aspecto solo tiene avances
parciales.
Estos cambios stán operand de manera diferenciada en cada una de
la universidade m ·icanas, pero e puede afirmar que en conjunc
constituyen un proce o global de la educación upeaor hacia la mejora
de la calidad, como elemento · y condicione nece aria. que
gradualmente e manifie tan o con tiruyen un a, anee de la educaaó n
superior hacia la mejora de la calidad, como elementos }' condicione
necesarias para que gradualmente se manifiestan o construyan las demá
caracteá cica intrínseca que tienen que ver con lo a pectes cualitati o
de la funcione suscanti a de la un.iver. idad,
Como se ha ~icho la
busca orí mar esta trans orrnaciones
Y en su documento · a educación superior n el siglo XXl contempla
impulsar acciones orientada a la con lidación de lo cuerpo
académicos el desarrollo integral de los alumnos, la innovación
educativa, la vinculación y la gestión, incluyendo los procesos de
planeación y e aluación institucional.

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGELIO CANTÚ MENDOZA

414

Adicionalmente a esto las IES están convocadas a la acreditación de
sus programas y la integración a redes, así como al desarrollo de la
universidad virtual.
Todo este conjunto de acciones están operando ) a en las IBS, como
decimos, de forma diferenciada, pero en lo fundamental respondiendo a
las orientaciones de la ANUIES.
En el nivel de licenciatura la acción de los '&lt;slEES ha conducido los
procesos de evaluación y a partir de recomendaciones especificas se
busca mejorar la calidad y con ello la acreditación. También a este nivel
se ha orientado la planeación estratégica a través del PIFI (Programa
Integral de Fortalecimiento Institucional) que contempla el desarrollo de
las IES hacia objeti os de más largo plazo con ba e en una visión de
futuro.
La transformación de la educación superior en México es un proceso
inconcluso, sin embargo se puede afirmar que, ya han ocurrido cambios
importantes en diver as direcciones:
Las IE tienen una mayor continuidad en sus quehaceres
académicos en función al ejercicio responsable de la autonomía ' a
una actitud positiva a la rendición de cuentas, concretándose
incluso en convenios con los organismos que impulsan la
transparencia de las funciones públicas.
Se ha cobrado una mayor conciencia de la importancia de la
vinculación y la incorporación de redes, reconociendo que esto
estará asociado a la consolidación de cuerpos académicos, como
base para impulsar la investigación y una enseñanza de calidad.

•

•

Si tomáramos como referencia el caso e pecífico de 1~ U
L, una de
las universidades públicas de provincia más grande del país, para citar
algunos de los efectos más importantes derivados de las poliócas de
planeación y evaluación, citarnos los siguientes aspectos:
•

Incorporación a formas de planeación estratégica en todos los
niveles a tra és de esquemas de PROMEP que inició los
''Programas de desarrollo institucional" en las dependencias y mas
recientemente los PIFIS y PIFOP, como esfuerzos de planeación a
largo ylazo.

•

•

415

Impl~tación de_ procesos de selección al ingreso de los alumnos al
bachillerato, a licenciatura y al posgrado en coordinación con el
CE ~VAL (Centro acional de Evaluación de la Educación
Supenor).
Actu~ación de los planes de estudio en todas las licenciaturas
para m~~rporar el" "Pro~~ª de. Estudio Generales para la
Formaaon lmegral en cmnadenaa con las orientaciones de las

IE.
Impul o a un conjunto de acciones para la investigación y el
desarrollo institucional con base en la consolidación de lo
Cue~o~
cadé~cos.
t concepto uscituye la diversificación
• de te~os y funoones con que aludíamos la acóvidad colegiada.
Las .acav1dades de evaluación sobre los programas educativos y
pamc~em_e sobre la planta académica han propiciado un
maceado .lllteres p r la formación y actualización de I s profe res
fundamentalmente a través del estudio de mae tría , doctorados
para hacer énfasis en la productividad y la calidad académica de
cada programa educativo.
• La realización de nuevas formas de crvicio de apovo a los alumnos
Y pro~e~ores trae c nsigo la creaci , n de lab rato;io y bibliotecas
espec1ali~adas, así como áreas como eJ centro de Apoy , ervicios
J\cadé~cos propiciando lo que alguno llaman la' complejizacióo
de la umversidad" pues ~ esto se agregan centros de Informática y
?tro que tratan de 1mpul ar la incorporación a red
de
mformación.
.
• Tambi 'n por orientación de
} para atender problema de
rezag
v
d
·
'
d.
til
. . . , e erc1on e ru Jan , ha sido creado un programa
tnsmuc1onal de tutoría que a ::,u vez exi te ya en cada escuela de la
L.
• Los conceptos de vinculación con el enromo s cial y la pertenencia
ª red~s on redimensionado y ahorn la
L cuenca con un
Con _e¡o Consultivo xtemo y diver a dependencia han hecho lo
propio en las áreas de su especialidad. Existe por otra parte una
mee
· · a que todas las carreras sean acreditadas por su
, e1a posmv~
?tganos c~legiadados profe ionales, como un reconocimiento a la
Imp rtanc1a a estos aspectos de vinculación • evaluación externa.
Cabe ha cer menaon
·, sm
· embargo, que no todas las carreras
cuentan
con
. y aceptación a
.
. organi mo s acre dí ta dores con prescnaa
ruvel nacional.

•

�LA EVALUACIÓN Y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

416

........ entado un cambio importante con respecto a
L ha expe.........
. . d la

La U
la actualización de la oonnati.vidad, lo que ha _propicia o
. , d l Estatuto General otros reglamentos internos de las
apro b acion e
· , d CIEES
dependencias, lo que se toma en cuenta e~ ~ evaluac100 e .d d d
y que desde luego fortalece la gobemabilidad y la capa□ a e

•

•

gestión de los directivos.
Evaluación de la docencia pot el Centt

•

uIm

de Evaluaciones de la

p~"

L.

ul ó al "Programa de Estímulos Económicos a los ro .eso res
p
el
. . d PROMEP significa una modalidad de
que con
ausp1c10 e
.
p
1
.
,
paro·a
·pación
en
la
convocatona
de
PROME
para e
al
evum~
.
. . t de perfil de eable de los profesores, que en s1
reconoClffilen
fun ·
d ¡ d ente en
misma fortalece el equilibrio en l~s . , c1one . , e oc ,
cuanto a horas de en eñan.za, in est1gac1on, ge~~on tutooa, pues
a artir de la entrega de e id ocia y u valoraaon p_o r .parte de los
.
d PROMEP se otorga e e reconoom1ento . a los
diprecovo
e
di er os
I
profe ores que llenan los requisitos y se s otorgan

°

•

•

v.

apoyos.
.
·
· eneral para
El PROMEP se ha convemdo en la estrat~gia mas g
. "di
la calidad de la educación supertor y muchas de sus
1nc1 r en
al . ,
.
. lican diversos procesos d ev uaaon.
acciones unp
L la
De i al im ortancia han sido para el desarrollo de la
. . s
. gu d PO ACYT
I y de lo CIE
que han prop1c1ado
acaones e
•
, ·
d· ·
. .
nante en el currículo v en la practicas aca em.Jcas.
b
cam 10s llllpo
·

Una Valoración Inicial
. n
Ahora b 1e
,

i analizamo el conjunto de ca!I\bios que están
d d
olitica que
. d
las IE mexicanas como resu1ta o e esca p
ocumen o en
.
·
la calidad de la
la evaluación como estrategia para m ¡orar
. . . d un
Prioriza
.....
d
·
trata en prmc1p10 e
educación superior, podemos a vertlr que se
. ula e de
proceso inconcluso en lo global
con elementos partlc r
distorsión.
.
. , ocurre cuando en la búsqueda del resultado el cual
E sta d1stor
10n
d' · · se
puede consistir en llenar indica~ores para luego tener ~a acr~1.tac~~: de
descuidan los procesos, y entonces se da con &amp;e_cue~Cla un
om
.
.
1 alidad es compleja, implica resultado ' pero
mcongruenc1a, pues a c
, . ,
también proceso en su a pecto mtonsecos y extero

417

Aun cuando esto no se puede generalizar si se observa que el
fenómen del marketing impacta igual a empresas que a instituciones
educativa , se requiere ser competitivos y si para ello ayuda una
certificación, entonces e o es lo que importa, pasando a segundo plano
los proceso formati o • de las propias instituciones.

E e es el riesgo, que import ma el resultado (la acreditación) de un
programa educati o o de una institución olo para efectos de marketing
o de ranking que los a pecto realmente cualitativo de lo pr cesos
educativos.
En la inercia y carrera p r la acreditación como resultado y como
producto, los proce o de gestión educativa y de aprendizaje como
formación de los alumnos pueden pasar a un segundo plano, esto sucede
cuando solo nos ocupamo por llenar lo requisitos que los indicadores
de un e quema evaluativo plantea en cuanto a planes de estudio a perfile
de mae tro , productividad académica mecani mos de selecaón de
aspirante a ingre o o índice de eficiencia terminal, todo se convierte a
númer s que c n frecuencia no on repre entativo de los pr ceso
educativo que ma tro
alumno vi en en la funcion de d cencia
inve tigación.
Por otra parte lo enfoque si t ' micos de evaluación de los programas
la rapidez con que e realizan, apena pueden
contabilizar aspecto que e repre entan cuantitati amente: numero d
alumnos que ingresan, que egresan; prot sores y us grado ,
publicaci ne libro en la biblioteca, ~te. Pero por ma que e quiera en
unas cuanta hora no e posible hacer cons1dcracion
erias obre el
c nrexc de e
programa académico, much meno
e da una
compren 1ón cabal de lo proce o in olucrado n la formaci · n de 1 s
sujetos. Prevalece enronce el trabajo de gabin te en el análisis de lo
datos. ·
duca□ vo , por

agudiza, com lo ñala J. a a u al aplicar un
enfoque sisrémko de e aluación a todo 1 programas educativo como
i fueran realidades homogéneas, cuando codos abemos que
precisamente por la naturaleza del contexto están mu lejo de ser una
realidad homogénea.
~ l conflicto

La transferencia de los modeL de g stión · evaluación empresarial al
ámbito educativo, egún J. Ca a su
CO) ha propiciado ctiver as
tensione o problemas:

�LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

ROGEUO CANTÚ MENDOZA

418

Un primer problema tiene que ver con la ausencia de la dimensión
"educación" en la gestión educativa, esto ocurre debido a la
aplicación de categorías ajenas a lo educativo.
• Un segundo problema revela una tensión conceptual y valorica
producto de la reconceptualización de la educación desde la
economía. En los últimos tiempos la economía ha copado el
discurso de la política y la gestión edu tiva con tétminos como
eficiencia, eficacia, productividad, competitividad etc.
• Un tercer plano se localiza una tensión entre paradigmas
concurrentes, es decir entre un paradigma con una visión técnicolinear-raciooalista (rigido) y un paradigma con una visión emotiva-

•

no linear- holistica (flexible).
• Es obvio que en la actualidad predomina en los modelos de ge'stión
--evaluación la isión técnica- linear en donde para este paradigma
lo que cuenta es "el producto" de la educación o rendimiento del
sistema, para medirlo, determinando 'niveles de calidad" conforme
a "estándares ', alineando procesos y mejorar la productividad
(eficiencia) y el producto (eficacia). O. Casassus, 2002).
• Un cuarto problema de tensión ocurre en la gestión educativa
cuando existe divergencia de objetivos en los ni eles macro y
micro de la organización, es decir entre la institución y la escuela.
• La disfusión o divergencia de objetivos ocurre debido a que la
institución (macro) responde a demandas de carácter nacional
(integración social p. ej.) o internacional (globalización) mientra
que la escuela se organiza al nível de comunídad y su interé está en
los aprendízajes de los futuros profesioníscas, para lo macro cuenta
m.i.s la economía, para lo micro la pedagogía.
• Por otra parte en la educación superior es notoria la ausencia de
. una formación pa.ra la gestión, tampoco hay investigación en esta
materia, por ello ocurre la transferencia de otros campos
disciplinares.
Es necesario reorientar los. procesos de gestión y con hase en la
participación colegiada pasar de las practicas autoritarias a otras con una
visión democrática de la gestión que de más importancia a los recursos
humanos que a !os resultados. ,

419

VI. Reflexiones Finales

. El proceso de transformaci~n de la educación superior ha estado
impulsado
por el Estado a traves de la actividad legis
. 1atlva
. y de la SEP
•
pn~ero en su fase de problematización incluyendo en la a d~
naclOnal los temas de la evaluación y la calid d d
.
gen
involucramiento
. a _deducanva,
. de los actores de la uruvetSJ
a , construpasando
endo laal
ali
anzas necesanas. .alistamiento
.,
para sacar ad elante estos proyectos con
b
ase en •una movilizac1on constituida por una ser1·e de ace1ones
.
pasos y
estrategias para ten~r un res~ta~o idóneo en las decisiones políticas,
donde la
UIES, tiene una s1gruficativa aportación.
En todo _este proceso de •~aducción de las políticas públicas del
Estado
IES ha ¡uga
. d o un
1 · ex1cano en la educac1on superior la
~ape
!~portante
específicamente
en
la
problematización
mvolucram1ento }' movilización de lo actores de las lE h . 1
'
de eval · ·
alid d d
aaa os temas
u~cton y c a e ucativa como asunros de politica públi •
(Aco ta Silva, 2003)
ca
Por
afirmar que 'la última década d el siglo
. '
1 ello· se •puede
d
marcó
p~ra ·~ uruver 1 ad .una de las transformacione mas significati as de su
histona. Lo cam~10_s operados en tan solo diez anos impactaron como
?~ca
las practJCas y formas de organización y obierno de cada
mst:1tuc1on (lba.rra, 2003 p. 71).

~?t:,

,¡'sta_ , continui~ad de cambios para fortalecer las prácticas de
;;cn~~ci~n
me¡ora . _de ca~dad se. apoyará ademá en las nuevas
'd· ogias de regulac1on neoliberal para inducir en lo hechos de r0
coa iana la n ue a naruraIeza d e1 quehacer universitario.
'
{1 rma
des~:neficiencia d e t~ nue as políticas y su forma de operativización
abstrae ~ en s~ capacidad de distanciamiento, al imponer o rma
eneraltas a oc1a~a a procedímiento_s e taadarizados de aplicación
g
que funcionan como mecaru mos de ind . , d
.
conducras o resp.uescas.
uccion e c1enas
tec~~o e~ta fonna el Estado~ i~~ulsa una politica que e apo} a en
campo gia . que en su aplicae1on propician la normalización de
ada r:r~entos que son sujetos a un seguimiento, para facilitar su
ptacton a un medio cada vez mas demandante.
.
en Resumido
los IE dirfamo s que 1.º cam b.JO p~ruculare
que e tán ocurriendo
y en us funciones ustanavas realizadas a ttavé de sus

�ROGEUO CANTÚ MENOOZA

LA EVALUACIÓN y SUS EFECTOS
EN LA EDUCACIÓN SUPERIOR DE MÉXICO

programas educativos, son consecuencia o están asociados a cambios
más g nerales y abarcativos que tienen que ver con el concepto y
ejercicio de la autonomía, entendida ahora como una autonomía
operativa o práctica, que mas que plantearse sus propios desafíos, debe
mostrar capacidad para responder a los reto que 1 impone el medio,

Consideramos que "la calidad concreta de l
· ·
para el alumno es el a pecto fundamental
a expenenc1a .educativa
educae1ón , u poder d •
. . para entender la calidad de la
.
e 10tcrvenc1on en la
.,
de igualdades ocia1es" (S · , J
compensaaon de las
. acn tan, . 2 O)

420

social, bbow y la globalización.
También la autonomía, tiene que er con e otro cambio general, que
es la gobemabilidad de la IE , ésta entenclidá como la conducáón
cotidiana de la institución, donde cada institución define estructura de
autoridad y formas de organización. Este último elemento consátuyc
otro de los grande referentes de cambio abarcativo, las forma dt
organización en las IES reclaman de la participación colegiada, pero
también de nuevos tipos de funcionarios universitarios con capacid1d de
gestión para traducir un proyecto in titucional en acciones y conductas
que mejore La calidad de los programas educativo
la actividad de la
institución educativa.
Como resultado de estos tte grandes cambio en la autonomía, la
goberoabilidad y las forma de organización lo otro cambios escin
ocurriendo en los asp cto particular s de la actividad de mae tro ,
alumno y autoridade en la operación de lo programas académicos
como materialización de las funcione sustantivas de la universidad,
bu cando hacer de la evaluación
la planeación las estrategias pan
alcanzar la calidad de la educación superior.

-421

Por lo meri r la evaluación , la
., d
han de ocupar e de su dirección d g: ~on e un pro ama educativo
en indlcadore e pea'fi
pe agogica, centrada en el currículo no

co procurar un cli
d
,
estudiante a efecto de mejorar s
d' ~ e apoyo centrado en el
. con altas expectativas de
~pren 1za1e orientada por meta clara
institucional coherente.
umno en eJ marco de un proyecto

10/

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Así, los pr cesos de planeaaón · evaluación de la educación superior
estarán íntimamente vinculados e incidiendo sobre los pr cesos de
stión educativa.
e puede reconocer, sin embargo que la politica sobre evaluación se
ha constituido en un discurso hegemónico obre lo pro
educativo .
o ob tante, la evaluación mas que concretar e en clasifiC2f
programas y asignar recursos, ha de consótuir una estrategia de reflexión
sobre la actividad académica y. como tal rettoalimcotar sobre nuc tn5
fortalezas y debilidades y de ahí derivar conclusiones para la
uón dt
pro ectos orientados a superar estos problemas. Con &amp;ecuenaa estO
requiere apo o institucional y financiero que el stado debe con idcrar

.para la mejora de la calidad educativa.

PRO~[Ep (?O(H)
programa ae
J Mt_Jora1111tnlo delpro_·'esoradtJ,
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Mtra. Beatriz Liliana De 1ta Rubio
Colegio de ocio! gía
L.
'Miembro director de Consultoría en Educación

(COEO)
Introducción

En el presente artículo propongo continuar con la reflexión en torno a la
ociedad del conocimiento y a las necesarias rclaci nes que se e tablccen
entre ella y la educación. La educación, iempre ha ido con iderada
como un factor prioritario para el de arrollo económico político y
cultural, de la ociedade , l grupo y sectore que la c nstituyen
debido a que su fin último es el pleno de env lvimient de toda las
potencialidade humana de la persona . Hoy en día la educación
re uJta también ampliamente valorada en el contexto de la ociedad d 1
conocimiento, no obstante ninguna de ellas e tá aislada del contexto
económico y político característico de nue tta era, por lo que e
in ludible tomar en consideración la diversidad de factores ,,
dimensiones que las determinan.
En el presente te.·to, planteo alguna de la. características que lo
especialistas han señalado como atribut de la sociedades basadas en el
~onocimiento, con la intención de comprender sus implicacione en
todo lo ámbito d la vida cotidiana, fundamentalmente en el de la
educación. Posteriormente y debido a la inherente relación entre el
nuevo modelo de organización ocia! ,. el ámbito educativo, ofrezco
algunas consideraciones acerca d las circunstancias y problemática
prioritaria que caracterizan a la educación en el contexto actual, ello con

�EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPiAS ANHELAD.6$

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

424

. d d d instrumentar una auténtica
la intención de valorar la posibili ~
e
sociedad del conocimiento.
.
1
al . l XXI se ha transformado ampliamente, los
La vida en e actu sig O
•
l ·,
. .
an ue nos enfrentamos a una nueva revo ucion
especialistas afirm
q
• tífico-tecnoló01cos. Los
da fund entalmente por los avances cien
t&gt;g~sta
~h
do a su vez una serie de transiciones en todas
atados avances an genera
La actual revolución
las dimensiones vitales de los seres human . .
la
, .
. arable a la revolución industrial, en cuanto a s
tecn~lo~ca, es equtdifi? . s en las formas de vida, de producción y en
implicaciones y mo caaone
las relaciones sociales.
Por sus intrínsecas relaciones con la esencia de un~ so:i~dad del
. .
d los ámbitos que mayor impacto esta rec1b1endo es
conoctm1ento, uno e
p
d la roposición
el educativo, como he s~ñalado anterior;°e~:~n~:e :e
en forma
de ue el hecho educaovo, no es un eno
.
.al
aisla~a en la vida cotidiana, sino que es ?r~~samentelí~ even;~:~s ~
•
d terminaciones histoncas, po t1cas, c
como tal, su¡eto a e
. ducativa el análisis del contexto
económicas. De esta manera en matena e
,.
ue se
es una premisa relevante a considerar en toda polioca y propuesta q

¿;

realice.
,
concretamente nuestra entidad federativa, se auto
uestro pats Y,
·
Ante esta.
. d d del conocimiento en prospecnva.
postulan como una socie ª
.
áli' · de los atributos e
. .,
fu
ulta inaplazable realizar un an s1s
v1s10~ d~ turdo, res
. d d del conocimiento y de la educación que le
implicaciones e una sacie a
sea propicia.

Sociedades basadas en el conocimiento

,
00 mayor desarrollo
1
En el ámbito internacional, entre os paises c
. d l .deal de
e ropone un nuevo mo e o 1
1, .
económico Y tecno ogtco, s P
. •
A tal s formas de
. .,
·al
tomo al conocirruento.
e
orgaruzac10n so~1 en
dicho modelo se les ha denominado
organización social que ado~~
S
bl
una distinción entre
como sociedades del conocun.1~~to- e_,esta ~cy:tmente orientadas al
,
·¿
1 sociedades de la llu.onnacion,
estas y as.
l difu . , de información las cuales se cons1 eran
51on
almacenamiento y a a
'
. •
fin
tad.io anterior al de las sociedades del co~o~lffilento c~ ~ la
:1en~al es la permanente generación de conoclffilento, es ec1r
·innovación.

Propongo que la sociedad del conocimiento constituye un modelo o
ideal equiparable a una utopía en el sentido en que se delinean cienos
valores y principios filosóficos que la sustentan, sin considerar las
circunstancias concretas en las que los nuevos modelos se desarrollan.
Los principios filosóficos, ideales, se aprecian al analizar las
concepciones que existen en tomo a estos nuevos modelos de
organización social, tanto el estadio previo denominado sociedad de la
infonnación, como el posterior designado como sociedad del
conocimiento. Así, Castells concibe a las sociedades de la información
como "un utado de desarrollo social caracterizado por la capacidad de sus miembros
(ciudadanos, empresaJ y administración públiéa) para obtener y compartir cualquier
infonnación, instantáneamente, desde cualquier lugary en la fom1a como se prefiere. "
(Castells, 2001: 16)
Por su parte, el denominado Libro Verde sobre la Sociedad de la
Información, la postula como una forma de de arrollo económico y
social en el que la información juega un papel central en la creación de
conocimiento y satisfacción de las necesidades de las personas y de las
organizaciones y por lo tanto es factor esencial para generar riqueza y
mejorar la calidad de vida y las prácticas culturales de los ciudadanos.
(Portugal, 1997) Masuda considera que la sociedad de la información es
un proyecto que al desarrollarse en torno a la información, aporta un
florecimiento de la creatividad y de la capacidad intelectual humana.
(Masuda, 1984)
A partir de las conceptualizaciones acerca de sociedad de la
información -tomada como ejemplo--, arriba citadas, podemos apreciar
su relación antecedente con respecto a la sociedad d l conocimiento. Ya
estas concepciones delinean ciertos ideales socioeconómicos, sobre los
cuales e estructura la propuesta de un estadio de mayor de arrollo.
A p{lrtir del período antecedente, se considera que las sociedades
basadas en el conocimiento on una forma de organización propia de los
inicios del tercer milenio, Tilak (2002) propone que por lo menos, lo
serán en sus primeros veinticinco años. La Sociedad delA:=onocimiento
representa un ideal de organización social y del sistema económico en
tomo del conocimiento, por lo que se considera como un estadio más
aemocrático. La democracia inherente a la sociedad del conocimiento se
fundamenta en las siguientes tesis que consideran que todos los seres
humanos tienen la misma posibilidad de recibir información y a partir de

�426

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

ello crear conocimiento, así también en la estimación del conocimiento
como un bien público susceptible de ser compartido.
Según el citado Libro Verde sobre la Socied~d de la Informa~i~n, la
adquisición, el almacenamiento, el procesarruento, la evaluac10n, la
transmisión, la distribución y la diseminación de la información con
vistas a la creadón de conocimiento y a la satisfacción de las necesidades
de las personas y de las organizaciones, son competencias_que juegan el
papel central en este modelo social. (Portugal, 1997) La idea de ~ue la
existencia humana se desarrolle en una nooifera y que la actual sooedad
pudiera concebirse como una noocultura, paree~ ~ompatible con la
concepción de una sociedad basada en el conocun1ento y se presenta
como la promesa de una sociedad equitativa, armónica y respetuosa de
los derechos universales y de las diferencias, ya que son condiciones que
le resultan imprescindibles. o obstante, más allá de su concepción y
trasfondo filosóficos, la Sociedad del Conocimiento emerge en el
contexto neoliberal y globalizado, es decir, en un estadio avanzado del
capitalismo, por lo cual no podemos hacer a un lado nuestras r~zonables
dudas respecto a la alta probabilidad de incumplimiento ~e ~s ideales en
términos equitativos y democráticos, ya que la expenenc1a pasada '
presente en materia de educación en los sistemas capitalistas ~os ha
demostrado que la inequidad es una condición imperante en los mismos.

Contextos vigentes en educación y prospectiva
En esta nueva era de contradicciones, de ausencia de discursos Y
grandes relatos, de polari-zación de las desigualdades, ya qu~ la eco?ornfa
se encuentra globalizada en grandes bloques y al mis~o tiempo
segmentada, coa las consecuencias de que la pobreza adqwe~e nuevas
proporciones, formas y grados de especialización, mientras que inmensos
capitales se concentran en determinados grupos no muy gran~e.s y por lo
general constituidos por personas ~das con la_zos familiares ! / o
corporativos, grandes masas de poblacron se paupenzan al ser exclwdas
de las posibilidades de estudio y trabajo fundame~~ente. Es _un hecho,
que las consecuencias sociales de la globalizac1~n, trasCJen?en el
problema de la marginación de personas, grupos _Ypa1ses y se marufi_e~tan
ahora mediante la exclusión que puede ser considerada como la maxuna
e::-..rpresión del desarrollo desigtial p~ quienes no ~eotan con los medi~s
· económicos para acceder a la escolandad y postenorrnente para competlr

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

427

por un empleo que garantice la satisfacción de sus necesidades básicas
~~~ru.
'
La educ~~ión continúa sustentada sobre la base del sistema capitalista

de producc10~ y ~e . una organización social de clases, razón por la cual
afronta_tamb1en VJeJos problemas en nuevas manifestaciones. EJ mayor
reto,_ s~em~re presente en todos los sistemas educativos, ha sido y
contuma siendo el de la cobertura que a su vez está estrechament
vinculado con el de las desiguales oportunidades de acceso a
enseñanza formal -con reconocirruento oficial-. Esta cobertura además
de la, tradicional deman~a de educación básica -por lo menos-, está bo
en día mayormente relacionada con la posibilidad que tengan los diversos
sectore~ d~ población de acceso a las tecnologías informáticas y de
co°:urucac1o_~es (fJC), ya que ello supone la oportunidad de adquisición
de mformac1on y -por orra parte- la calidad de la misma determina el
conocimiento que se pueda generar a partir de ella.

1:

~sí_ la de igualdadc que de hecho se presentan en una sociedad
capitalista con su sistema de clases, se extienden rambién en esta era de la
sociedad red, má allá de las fronteras nacionales v alcanzan dimensiones
mundiales. De esta forma, la pregunta que ~ge es la de: ·cómo e
. una auténtica sociedad del conocimiento que ' responda
post'bl e constnur
a s~s i:nás n_ob~es ideale prop~estos, sobre la ba e de una organización
social meqwtatlva? En tal senado, una nueva forma de manifestación de
la inequidad es la denominada infopobreza, nueva expresión en el contexto
de la C, que se genera debido a la brecha digital o desigualdad en 1
~cceso a las TIC así como a la en eñanza que se traducen en destnformación y ésta a su vez en pobreza y exclu ión.
. El _viejo problema de los regímenes capitalistas es en esencia el de la
1~e9u1~ad que en materia educativa e reflejaba obre todo en la
~ pandnd en el acce o a la enseñanza i rmal y actualmente a la
mformación -en términos generales--. Así como el ;u;alfabeti m ha id
un anee tral pro?lema sin solución de fondo, en el ámbito internacional
se presenta actualmente, el problema del analfabeci mo tecnológico que
afe eta tam b'1en
· a las m.1nonas
· , que no pueden saltar cücha brecha' por
~arecer de los medios y oportunidades para hacerlo. La búsqueda de la
cobertura, llevó a diversos gobiernos a "esforzarse" en la construcción
de e ~uela gue alcanzaran a todos los espacios geográficos, como
garana.a de educación para todos y democratización de la enseñanza·
actualment e este v1e10
· · problema, e manifiesta ademá y en forma'

�429

BEATRIZ UUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

urgente, en la necesaria inversión que los gob~e~os requieren r~ar
para dotar de suficiente y adecuada cobertura digital a escuelas, familias,
comunidades y administraciones públicas, a . ~n de prepar~ a la
población para mantener una eco~~mía compeoova ante los paises con
mayor desarrollo cienófico-tecnologico.

democráticos y plurales, así como ámbitos prop1c10s para la "libre"
circulación de la información y para la generación del saber.

428

Además de · la alta pero inaplazable, inversión en tecnología que
garantice el acceso a' las TIC por parte de ª. p~blación, el desafio
educativo será preparar ciudadanos, -en terrrunos generales- . y
e · nales particularmente, que desarrollen nuevas competencias
proLes10
,
.
.
•,
·b·d
necesarias para generar conocimiento a partir de la mformaaon rec1 1. a,
ara lo cual habrán de entrar en juego otras competencias
pinterrelacionadas que la ed ucaoon
·'
q ue promover
tendra'
_ ·
Anandakrishnan con idera tres atributos primordiales que se _reqweren
en la sociedad del conocimiento: "Capacidad creativa, ta~nto innovador J
habilidad para determinar la relevancia de Los contenidos." (200~ vid en Tarango,
J. 2004: 5) Los anteriores atributos para su logro, reqweren -~ u vez,_del
dominio de diver os grupo de competencias, que la educac1on reqwere
promover.

En el contexto de las sociedades basadas en el conocimient?: al s~r la
información la principal variable económica, la educac1on s1~e
considerada como un factor de de arrollo económico, tal! como ha sido
propuesto por las tesis desarrollistas. Sin embargo, las ~oc1e~ade~_basadas
en el conocimiento, demandan nuevas fo~as de 1~vesa~aon Y de
pro d uCc1·0• n del conocimiento así como de 10teracc1on social.
. . Por
. lo
anterior los fines educativos habrán de replantearse y las ms_nru~~ones
educativas modificar su estructura y modelos de orgaruzaaon Y
operación, para responder a las nuevas demandas sociales.
En la medida en que el conocimiento se propone com? un ~ien
· ·
·
10 tanc1a \'
público dado que la creación de conocurue~t?, en pnmera s. . .
posteriormente la difu ión del mismo, e~ condic1on p~a el adv~runuento
de la sociedad del conocimiento, el sistema educaovo_ se enge co~o
fundamental y resalta la importancia de la ensenanza upenor,
primordialmente la que ofrece~ las universi~~des, ~ues ~n ~?as ~
vinculan como funcione~ sustannvas, la educaao~, la 10ves~ac1on Ybs
difusión de la cultura que son las mismas func1?nes_esenciales a_
sociedades basadas en el coriocim.i~nt~. Las uruvers1dade~, se en:
como espacios relevantes e impresc10dib~es en la promo~10n_ de ,
formación integral: profesional, política y ciudadana en los temunos mas

Sí en las sociedades basadas en el conocimiento, éste constituye la
principal variable económica, es imprescindible que en ellas el Estado
asuma la responsabilidad de propiciar el financiamiento y la autogestión
de las instituciones educativas para la realización de sus funciones
sustantivas, a fin de tener la capacidad de generar desarrollo económico
vía el conocimiento. o obstante se prevé la tendencia creciente hacia el
surgimiento de las universidades corporativas con gran cobertura, al ser
pertenecientes y estar directamente vinculadas con las grande
corporaciones, de manera que representarán una muy alta competencia
de nivel internacional para las in tituciones educativas públicas y para
pequeñas medianas instituciones de enseñanza privada.
En esta nuevos modelos de organización social, los fines de la
educación, además de la promoción de valores de respeto a la dignidad
humana y a la justicia habrán de procurar el desarr Uo de competencia
relacionales que po ibiliten la convivencia y el diálogo intercultural, con
reconocimiento r respeto de las diferencias
promuevan además un
auténtico trabajo colaborativo, asimismo se requiere el fomento a la
actitud critica e investigati a a la capacidad de análisis , síntesis, a í
como a la intuición. En los diversos niveles del istema Educati o
1acional
habrán de promover e entonces, diver o
tipo de
competencias rnultidimen ionales, en diversos niveles de relación. erá
tarea de la enseñanza, propiciar el desarrollo de competencias bá icas,
profe ionales, tecnológicas especializa8a y transversales, de acuerdo con
lo niveles de enseñanza objetivos educativos.
Entre las diversas habilidades y capacidades erá.n altamente valoradas
de manera particular, todas aquellas relacionada con los procesos
dialécticos de difu ión, almacenamiento, codificación e interpretación de
información y creación de conocimiento. La generación de nuev
conocimiento demanda nueva formas de investigación y a u yez, de
creación de nue~o saber que en todos los casos habrá de ser aplicado a la
resolución de problemas prácticos y concretos. e requiere la formación
de profesionales/investigadores, expertos en generación de
conocimiento, es decir, especialistas en inno ación.

�430

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHEU.DAS

Las necesarias transformaciones de la educación. Principales
modelos educativos

Lo anterior implica que la educación formal tradicional en nuestro
país, ha sido operada eminentemente en modalidad presencial, aunado al
hecho de que la escuela atiende primordialmente a la población
constituida por niños y jóvenes, en tanto se considera como fin esencial
de la educación, la socialización o tran misión de la cultura por parte de
las generaciones adultas a las jóvenes a fin de preservar el slatu quo. Otro
de los fines fundamentales de la educación formal tradicional ha sido la
instrucción, con la intención prioritaria del Estado, de preparar los
cuadros necesarios para sostener la productividad nacional y los valores
ciudadanos que el sistema requiere.
partir de los fines último
asignados a la educación, en el contexto de la enseñanza tradicional,
concebida como transmisión de conocimientos, se han considerado
como fundamentale y han prevalecido a lo largo de muchos años de
desarrollo de la escuela, los métodos educativo centrados en la
enseñanza, en la disciplina autoritaria y en la memorización de
contenidos.

Con b~~e en las _demandas que el nuevo modelo de sociedad impone a
la educac1on, considero pertinente reflexionar acerca de algunas de sus
caractetísticas ~ de las circunstancias en las que ésta se presenta en el
momen~o act:uá.l y _evaluarla con la intención de diseñar políticas y
estrategias que penrutan responder a tales imp~tivos.
A fin de poder afrontar con mejores resultados las transformaciones
que se están llevando a cabo en el contexto mundial actual que
br~v~m~nte hemos analizado, considero que se perfilan como campos
pnontanos a ser desarrollados por los sistemas educativos, la educación
de personas adultas, la educación en modalidad a distancia y la formación
d~ corte ~onstructivista que promueva complejos de competencias en
diversos ruveles de interrelación. Los ámbitos ames mencionados cobran
relevan~ia como modelos fundamentales para la planeación, el diseño y
~a gestión de la educación en el siglo XXI, así como para la
rnstrum~ntaci~n didác~ca que le sea más pertinente, sin que ello impida
la coexistenCJa de diversas concepciones filosóficas acerca de la
educación, así como de una diversidad de teorías, modalidades y
métodos de enseñanza-aprendizaje. Como modelos explicativos o
m~cos de referenci~, dichos. paradigmas constiruyen coordenadas que
onentan las estrategias y acciones de la comunidad educativa hacia el
logro de las sociedades basadas en el conocimiento.
De~ido a que en nues~o país, el Estado es el órgano rector en materia
educauva, ha concebido y caracterizado a la educación de acuerdo con
sus int~reses y necesidades; lo anterior debido a que la educación cumple
co~ .divers?s encargos s?ciales, de acuerdo con el tipo de régimen
polítJco, ast como detenrnnantes culturales, socioeconómicos, histórico
y geó~áficos que lo caracterizan. Analizando la concepción de la
educ~c1on que propone el Estado mexicano, es posible afirmar que
concibe_ ~orno su frn esencial, la reproducción de la cultura y el
rnanterurruento del orden establecido. Asimismo, atendiendo a la rectoáa
Estatal, entre las principales caracteá ricas de la educación formal -e
decir, aq_uella que cuenta con reconocimiento de validez oficial-, qu~ han
prevalecido a lo largo de la historia cabe resaltar su insti.tucionalización
es decir el hecho de que las políticas y propuestas educativas oficiales s~
·insnu_men~n a través de la escuela, en sus espacios físicos, con planes de
estudio, programas y métodos previamente establecidos y generalizados.

431

Por ser el centro de la tran misión del conocimiento y de la
instrucción, así como de la ocialización, la escuela e ha consid rado
como el lugar privilegiado para la en ñanza, que ha sido también
concebida como sinónimo de instrucción. Aquellas per na qu no
pudieron asistir a la escuela durante la infancia al cumplir lo 15 años
pa ao inmediatamente a engro ar las filas del analfabeti mo. La accione.
qüe el stado ha emprendido en materia de educación de adultos, e han
caracterizado por estar direcramcnte vinculada con la alfabetización ca i
en forma exclu iva.
Al intentar promo er la cobertura educativa que c nlleve a la unidad
nacional, el Estado ha confundido equidad con homogeneidad y -por
regla general ha ta hace pocos años- ha dejado a un lado la
e pecificidades regionale , a í como étnica culturales v las necesidade
básicas ·de aprendizaje de acuerdo a grupos de edad,' codo ellos con
requerimientos e intere es diverso y paniculares, promoviendo
métodos estrat.egias, plane y programas de estudio uniformes \ º
monolingües. 1 reto de la diversidad cultural, ha significado u~
problema ancestral al que el E tado mexicano no ha logrado re pender
en forma adecuada, pues como ya señalábamo en la búsqueda de la
identidad y cohesión nacional a hecho a un lado la diversidad cultural
caracterí ti.ca de nue tro país y ha comprometido la gran riqueza de
nuestro bagaje cultural.

�432

BEATRIZ LILIANA DE tTA RUBIO

En el momento actual, las anteriores características que a lo largo de
la historia han definido a la educación y a las instituciones de enseñanza,
se muestran obsoletas y limitadas ante las nuevas demandas del contexto
internacional que modifican irremisiblemente la concepción acerca de la
educación y de su fin último consecuentemente, los métod~s y las
estrategias didácticas pertinentes entre las cuales cab~ . citar las
modalidades en que se opera. Las concepciones y formas tra~e1onales ?e
operación de la educación se enfrentan hoy en día con ':1r~unstancias
particulares que impelen a su transformación ante ~l adverumiento de la
Sociedad del Conocimiento que hemos caractenzado brevemente al
inicio del presente texto. Analizaré brevemente l_a_s circu~stancias
determinantes del cambio de paradigmas en la educac1on del siglo XXI
ante el surgimiento de sociedades basada en el conocimiento.
Por principio es necesario resaltar ~l hecho de , qu_e las eco~orrúas
nacionales se han transformado en un sistema econom1co globalizado Y
por tanto de interdependencia entre diversas naciones, hecho ~ue
determina el debilitamiento de las fronteras y de las soberaruas,
nacionales. Como producto de la globalización, debido particularmente a
la firma de tratados de libre comercio internacionales, así como al
traslado de las empresas de una ciudad a otra, de acuerdo a la
necesidades del mercado, se ha generado la movilidad laboral Y
estudiantil, debido a que el capital y las ofertas de trabajo se encuentran
concentradas en determinados países, mientras que en otro aumenta el
desempleo lo que ha propiciado la migración de carácter !nternacional.
Ante esta dinámica migra_coria y de reticulación social munctial, _la ~scuela
como rr.áxima institución de la enseñanza en los sistemas capitalista , e
enfrenta a la pérdida de su carácter local y cerrado, pa~a tor~arse el
espacio de encuentro de estudiantes, profesores e mvesngador~s
provenientes de distintos países, en este sentido, e corna en el ~spac1_0
idóneo para la convergencia multicultural y para la convivencia
intercultural.
La globalización económica que implica la existencia _de
corporaciones u organizaciones.productivas que trascienden los e~Pª&lt;=:1?s
de un sólo país y demanda además oue as formas de _orgaruzacmn
política en Estados corporativos, supranacionales. De la rrusma man~:ª•
nuestra vida cotidiana e desenvuelve ante nuevas formas de relac1on
. social que son producto de la citada interdependencia _int~rnacio~~• así
como del ·gran avance experimentado po.r las tecnologias mformancas Y

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPIAS ANHELA.DAS

433

de comunicaciones, las cuales se encuentran presentes en todas las
acti~dades humanas y están generando nuevas formas de organización
social en red, las cuales trascienden las fronteras regionales y nacionales,
lo que nos ubica en el espacio de las relaciones internacionales en
espacios virtuales e interculturales.
Hoy en día, la mayoría de nuestras actividade cotidiana
e
en~u~ntran medi~das por el ~mpleo de la computadora y la internet, así,
pracncas comeroales, recreatJ.vas, económicas, laborales, de investigación
y de enseñanza, entre otras, se realizan con creciente frecuencia en
entornos virtuales o a distancia. uevas formas de relación ocial se
están gestando a partir de estos nuevos entornos, cambiando
diametralmente los uso , costumbres y formas prevalecientes. La
educación -reitero-, ha sido uno de los ámbito que se ha visto
ampliamente influenciado por la aplicación de la tecnologías
inform~tica . de ~~municaciones a us tareas, con la consecuente y
ne~e~ana modificac1on de u propia concepción, estrategias, métodos,
act1v1dades por supuesto modalidades educativas.
Por otra parte el acelerado ritmo de cambio en el conocimiento
cienúfico y tecnológico determina la igualmente rápida ob olescencia del
propio conocimiento y de los contenidos informativo que circulan a
tra és de la intemet, así como de los medios ma ivo de comunicación y
sobre todo en los programas texto educati\'OS. unado a lo anterior,
las funcione profe ionales y las acti idades productivas en general e
encuentran en una dinámica de cambio permanente ante la reconversión
del ~onocimie~to y la tecnología, por .lo cual, e e tima que a lo largo de
su vida profesional productiva, una per ona cambiará más de diez vece
de trabajo }' habrá de estudiar al menos cuatro carreras diferentes a fin
de mantenerse vigente ante las nuevas condiciones demandas sociales.
E por lo anterior que la concepció n tradicional v e tácica de la
educación, se ve nuevamente cuestionada, ya que el f~ esencial de la
educación actual no e ya la mernorizaciqp de c ntenidos determinados
ino _la prom cjón de una gran gama de competencia que las persona
r~qweren desarrollar, encaminadas a su desempeño exito o en contextos
siempre cambiantes, es decir que las preparen para la resolución de
problemas concretos, para la transferencia del conocimiento a nuevas
circunstancias y para el aprender a aprender en forma permanente, así
como a bu car, seleccionar e interpretar la información más actualizada ,

�434

BEATRIZ llLIANA DE ITA RUBIO

relevante y a generar nuevo conocuruent~, como . elementos para
garantizar su vigencia y pertinencia a las necesidades sociales.
De esta mariera la educación trasciende la mera concepción fo~al e
institucionalizada, cuyo desarrollo se realiza en un peáodo deterrrunado
de la vida de los seres humanos y se toma verdaderamen~e e
ineludiblemente como una educación a lo largo de la vida. Esta necesidad
de mantener un aprendizaje permanente, no ubica en_ el camp? de la
educación de adultos, que tradicionalmente, insisto, ha sido atendido p_or
parte de las autoridades educativas, en forma remedia!, intentarido_ paliar
las desigualdades de acceso y cobertura generadas po~ nuestro sistema
educativo y que ante las nuevas circun tancias se marufiesta con mayor
claridad como un campo que demanda de un de~arro~o ~tlosófico,
pedagógico/ andragógico y didáctico e pecífico. As1 el ~bito d~ la
educación de adultos evidencia, hoy más que nunca, su nnportariaa Y
particularidades, así como sus requerimientos y ~osib~dades de
desarrollo, con apoyo de políticas y propues~a~ educaovas integrales e
integradoras, en un sentido plural, democrattco y respetuoso de la
diversidad.
s indispensable la generación de propu_e s~s de educación para
adultos acordes con la concepción del aprendiza¡e a lo largo. de_ toda la
vida, que reconozcan las características específicas ~e~ apren~za1e ~e las
personas adultas, así como las di~erenc1as economicas, ps1coso~1al~s,
culturales y políticas entre la mismas, de maner~ ~ue _co~stl~) an
verdaderos espacios para la consttUcción de aprendiza¡e 1gnificauvos
que los preparen para. su desenvolvi~ento personal Y P~:ª un
desempeño profesional que se caractence por la ~~solucion de
problemas por la actualización permanent~ y la generac1on_~e nuevos
conocimientos y les permita mantener e v~entes y c?_mpeaovos e~ ,el
contexto globalizado. En los si temas educaovos mundiales, la ed~cac_1on
de las· personas adultas requiere perroear toda la estructura orgaruzaova
de manera que se generen las propuestas más j?óneas par~ su desar_rollo,
mediante la oferta de diversas opciones educaovas, para ilisuntos ruveles
de enseñanza, campos de conocimiento, sectores sociales Y grupos
culturales de personas adultas; las cuales se inscriban de~tro. _de la
educación formal y no se limiten al ámbito ~e la capaa~c1on, la
alfabetización la instrucción o de meros cursos sm valor curocular que
rayan en op~iories de entreterumiento, di~as pero sin los alcances
esenciales de una educación a lo largo de la vtda.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

435

Por otra parte, si la educación actual requiere preparar sujetos que
ejerzan una actitud analítica y crítica, que sean altamente innovadores y
capaces de resolver diversos problemas y dar respuesta a las cambiantes
circunstancias del contexto, la propuesta de la formación basada en la
promoaon de competencias profesionale , desde un enfoque
constructivista puede resultar de gran importancia en canto pretende un
aprendizaje integral y significativo } permite recuperar la experiencia y
saberes acumulados por las personas, inclusi e permite la certificación de
conocimientos adquiridos por medios educativos informales. Esca última
es una de las necesidades fundamentales que requerirán satisfacer las
propuestas educativas me refiero a las políticas y estrategias orientadas a
la recuperación de los saberes y experiencia acumuladas por los
estudiante , a lo largo de su vida personal y profe ional, las cuales
enriquecerán su aprendizaje individual y el de sus compañeros de
estudios. Por otra parte, si el enfoque de la formación basada en
competencias se limita al desarrollo de una erie de atributos 9ue el
trabajador requiere para su buen desempeño en una determinada función
laboral, puede considerar e practJcamente como
rnommo de
capacitación y por ello, desde mi punro de visea, es cuestionable
concebirlo como propuesta educativa en estricto sentido, sin embargo,
cuando retornamos de dicha propuesta el aspecto con ttUctiv1sta como
una e trategia didáctica congruente precisamente con dicha c rrienre
cogno citivista de la educación, la formación adquiere ju tamenre e e
rasgo de desenvolvimiento integral y con ciente en canco críticoparticipativo por parte de los actores de lo proce os educativo .
Las competencia , concebida como el saber en la acción, son complejo
de atributos que se con ideran indispensables para el de arrollo p r onal,
profesional y también en un campo laboral e pecífico. na comp cencia
no e logra a travé de un acto de transmisión-recepción por el
contrario, n tanto dominio, demanda la participaci , n activa de la
persona que habrá de desarrollarla por lo cual e p rtinente enmarcar la
formación ha ada en competencias en el enfoque constructivi ca de la
educación. Las · competencia están vinculadas con las e cruccura
cogno citivas que cada persona construye para un desempeño
_inteligente, es decir mediante proceso de consttUcción del conocimiento
en forma activa, que es una prioridad actual.
Por otra parte, una competencia no se da en singular ya que consiste
en un complejo de atributo deseables por lo que se de arr lla mediante

�BEATRIZ ULIANA DE ITA RUBIO

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

un proceso en el cual los conocimientos, habilidades y destrezas _s~n
dominados mediante el desempeño de las personas y en tal doffilfllo
participan además factores emocionales y actitu~es, as~ como ~alores
y circunstancias del contexto. De est~ manera ~~sten diverso~ npos y
estilos de desempeño inteligente de las diversas acnV1dades profesionales y
laborales, es deo.r diversos desempeños competentes.

En tal sentido, tanto la gesooo como el desarrollo de los procesos
educativos, han sufrido una transformación substancial con relación a la
enseñanza que se denomina como tradicional. uevas tecnologías y
nuevas necesidades e intereses se vinculan para permitir novedosas
concepciones, opciones y modalidades educativas que están
revolucionando las tradicionalmente empleadas; de la misma manera las
teorías pedagógicas y el campo de la didáctica se encuentran ante una
imprescindible y magna transformación.

436

Asimismo, la concepción de la ed~caci~ en 1~ _sociedad del
conocimiento supera inevitablemente la idea d ser úntcamente una
actividad orientada a la población infantil y juvenil y se valo_ra su
trascendencia y necesidad a lo largo de la vida, n~ci~n que nos ubica en
el campo de la educación de adultos y del aprendiza1e pe~~anente. A su
vez las propuestas educativas para las personas_ adultas y !ovenes ad~ltas
que trabajan, requieren permitirles vincula~ dichas ac_ti~dades con sus
estudios y ponen de manifiesto la neces1da~ de ~senar ~ropues~as
educativas que operen en modalidad abierta, a dist~cta o serru~resen~1al,
a fin de que puedan combinar ambos interes~s. D1ch~ tendencia h~c1a la
vinculación de actividades laborales y educativas se mcrementa día con
día, tanto en el ámbito nacional como intemacion~l .Y mue~tra con
claridad, la necesidad que tienen los sistemas s?c1ales de tmpulsar
diversas modalidades de enseñanza con carácter oficial.
Por todo lo anterior, es posible reconocer que el Sistema Ed~:ativo
acional mexicano, requiere fortalecer el ámbito de la educaaon de
adultos, mediante estrategias, políticas y propuesta~ específicas 9:1e den
fundamento al diseño de opciones educativas de calidad para los diversos
niveles de enseñanza y campos del conocimiento. La población _adulta
requiere que el sistema educativo valore y come en serio sus necesidades
en permanente tr~nsformación ante ~s demandas del ~ont~xto, anc_es de
que el cambio vuelva ob oleta su formación y su ex~er1e?ªª profes1onal,
lo qu~ además de consecuencias personales n,egauvas ~e toma en un
problema de índole socioeconómico para el prus. J\de_mas, tengamo_s en
consideración que las expectativas de vida y el crec'.m1ent~ demogr~fico
en el ámbito internacional muestran una tendencia creaente ~ac1a ~l
envejecimiento de la población m~nd.ial, razón que le confiere aun rnas
relevancia a esta demanda.
Por otra parte, el nivel de desarrollo alcanzado por las tecnolo~as
informáticas y de comunicaciones, permite que las propuestas educativas
a las que hacemos referencia puedan operarse adecuadamente Yc_o n altos
niveles de calidad mediadas por computadora y con apoyo de la mternet.

437

Coexisten en esta época, universidades tradicionales, universidades
virtuales y universidades corporativas, éstas últimas creadas por las
empresas para tener una infraestructura permanente para la formación, la
actualización y la capacitación de s.u empleados, para el mejor
desempeño de sus funciones laborales. La estructura de las universidades
-sobre todo las corporativas- en el tercer milenio, es una e tructura
reticulada, lo que facilita y llevar la univer idad a lo estudiantes y no al
contrario. Las universidades corporativas serán las principales
competidoras de las universidades tradicionale debido también a su
inmediata vinculación con el sector productivo, por lo cual Ja Yinculación
entte universidad-sector producti o es también un imperativo.
En estas nuevas circunstancia , los métodos ducati.vos requieren a su
vez ser transformados pue ni la memorización ni el iodi-viduali mo y la
competitividad, ni el sistema disciplinario r acrítico de la escuela
tradicional capitalista, son propicios para el desarrollo de una sociedad
del conocimiento. Por el contrario, la esencia de este tipo de sociedade
exige métodos educati os que lejo de extinguir la iniciati a, el
razonamiento crítico y la creatividad, en los estudiantes, los fomenten.
Los educadores no podemos seguir reproduciendo las estrategias de
enseñanza-aprendizaje que e empleaban com apoyo a lo si tema
educati os tradicionale , -presenciales y en su mayoría marcados por la
corriente conductista-, ante un contexto que se ha transformado en
forma tan rarucal y que ha modificado el campo de la educación. La
innovación e una competencia que requiere ser desarrollada por los
sistemas educati os, tanto para los docentes como para lo estudiantes, a
fin de que la t talidad del sistema se mantenga en permanente
transformación y desarrollo. Hemos afirmado ya, que la personas que
trabajan requerirán mantenerse en una dinámica de permanente cambio y
aprendizaje de nuevas competencias, muchas de las cuales están también
relacionadas con el dominio de las nuevas tecnologías, primordialmente

�438

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

informáticas y comunicacionales, así como nuevas formas de relación y
traba¡o.
Como didácta, vislumbro la importancia de diseñar modelos
educativos que vinculen entre otros en forma prioritaria, los tres
paradigmas a que nos hemos referido, que p~omuevan. el desarrollo de
competencias, es decir, de conjuntos comple¡os de atributos deseables
para la formación de una ciudadarúa armónic y democrática, así c~mo
para el desarrollo personal y profesional. Dichos mod~~os son pr?totl~?s
dinámicos que se encuentran en permanente evaluac1on y mo~ficac10n
ante las cambiantes circunstancias del contexto y de las necesidades e
intereses de la población a la que se dirigen. Los model~s educa_ti~os_ no
son piezas de museo fungen como represen~ac1ooes ~na~cas
multidimensionales e interrelacionadas que coordinan y onentan el
desarrollo de las propuesta educativas atendiendo a diversos niveles,
ámbitos, dimen iones, concepciones y estrategia .
La vinculación de estos tres paradigmas es congruente y propicia al
desarroll de los cuatro pilares que sustentan la educación propuestos
por la
ESCO en el informe Dclors. Aprender a conocer, a P~:to que
enfatiza los métodos más aconsejables para la construcaon del
conocimiento. En este sentido considero que la educación de corte
constructivista con una didáctica que promueva la formación de
competencias hará posible el dominio en forma permanente de los
compleios de atributos: conocimientos, habilidades metodologías y
procedimiento , así como su actualización de acuerdo a la
circun tancias.
En la sociedad del conocimiento resulta fundamental el aprender a
hacer. Por encima de la memorización y del saber buscar y almacenar
información resalta el análisis de la misma, aunado a. la generación de
nuevo conocimiento y al fomento ya que las ociedades basadas en el
conocimiento demandan que la investigación que se realice, sea
mavormeme aplicada a la resolución de problemas prácticos, concretos,
qu~ fomenten el gusto por aprender y por conocer, la emoci_~n del
de cubrimiento. ediante la participación activa en la construcc1on del
conocimiento se desarrollarán las competencias necesarias para el actuar
sobre la realidad , para autorregular dicha actuación, lo que demanda una
gran creatividad iniciativa y compromiso social.

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

439

Si nos orientamos por los cuatro pilares de la educación, el análisjs de
las universidades en particular y en general de las instituciones educativas
evidencia la necesidad de realizar cambios estructurales, en sus
concepciones educativas, en sus métodos y estrategias de enseñanzaaprendizaje, así como en las modalidades a través de las cuales operan y
los recursos y materiales didácticos que emplean. Asimismo estos
modelos propician el aprender a convivir. Si nuestras propuestas
educativas toman en consideración el reconocimiento y el respeto a la
diversidad étnica y cultural, estaremos en posibilidades reales de lograr
una convivencia armónica y pacífica.
Por último si nuestras propuestas educativas integran la diversidad
cultural y social y propician además del acceso el uso de las nuevas
tecnologías, mediante la promoción de competencias, estaremos
desarrollando seres humanos integrales, favoreciendo además de su
desarrollo profesional y laboral, un aspecto más trascendente, su
conocimiento, respeto y desarrollo como per nas que por ende e
extiende a los demás, en donde se cumple el aprender a ser.
Estoy cierta de que los tres paradigmas que hemos analizado no son
los únicos que serán empleados ni los únicos pertinentes para operar con
éxito la educación, pero si los que se conciban como más favorable de
acuerdo con las circunstancias del contexto actual y futuro. La escuela
como institución, a pesar de la serias críticas que ha recibido continuará
vigente, aunque su forma de organización sus espacios y modalidades de
operación serán necesariamente modificadas, a í como los propio
pr~ceso educativos. Hoy más que nunca, es imprescindible por parte de
qmen~s nos desempeñarnos profesionalmente en el campo educativo,
reflexionar y poner en cuestión nuestras concepciones prácticas a la luz
del entorno, de la necesidades e intereses sociales ante los nuevos
proble~as que afrontan y ante las nuevas capacidades tecnológicas que
nos ubican en realidades hasta antes sólo pensadas como perteneciente
a la ficción científica.
Preci amente 'las propuestas y modelo educativos que propicien el
desarrollo de los cuatro pilares propuestos por NESCO, apoyarán la
~ecuperación de su esencia humanista. La educación requjere ser el
campo que anticipe los acontecimientos por enir y prepare a las
personas para su pleno desenvolvimiento ante las circunstancias más
inesperadas. Parafraseando al citado Informe Delors: "La educación es una

utopía necesaria. "

�440

EDUCACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
Dos UTOPÍAS ANHELADAS

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

Textos de la OberSociedad. "¿Hacia qué Sociedad del Conocimiento?" Unea

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�LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA
POSMODERNIDAD
Lle. Ernesto Diez-Ma.t:tínez Guzmán
Programa de Maestría en Humanidades
Universidad Virtual, Tecnológico de Monterrey

"El mundo iluminado se ha sumido en la barbarie". Afirmación tronante
que no admite matices. Una afirmación que, de cualquier forma, no
carece de justificaciones, conectadas con varios acontecimientos
fundamentales del siglo pasado y con los resultados que tuvieron el
progreso, la ciencia y el desarrollo. El sueño ilustrado convertido en
pesadilla. O, para expresarlo cual desvergonzado robo textual de las
imágenes contenidas en cierto grabado goyesco, "los sueños de la razón
engendran monstruos".
Pero hagamos un breve repaso histórico, para no dejar ninguna
afirmación por bien entendida. Las dos guerras mundiales del siglo XX y,
en especial, la Segunda, dejaron uoa estela de decepción, desengaño y
escepticismo. Conceptos como razón y progreso desembocatoo en la
creación de un Estado tan "racional" como criminal (la Alemania nazi) y
de otro Estado que intentó borrar todo rasgo de individualidad e
independencia (el totalitarismo soviético estalinista). Además, el final de
la conflagración fue marcada por las bombas en Hiroshima y Nagasaki,
con lo que dio inicio la era del terror tecnológico: sabemos tanto de la
ciencia como para destruirnos sin dejar rastro de nosotros.
¿Cómo reaccionó la filosofía ante este pano.rama? ¿Qué respuestas
filosóficas surgieron a parcir del final de la Segunda Guerra Mundial para
explicar a ese ser humano moderno y racional que había llevado a la
humanidad entera al despeñadero? De la Escuela de Frankfurt en sus dos

�444

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN
LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

generacione al de encanto posmoderno, pa ando por I existencialismo
las respuestas a esa crisis ética marcaron el iglo r r la filosofía
contemporánea y el replanteamiento de la educación m1sma, acaso la
actividad más necesaria para completar la inevitable '\ncomplitud"
humana. Como sigue.

II. La Teoría Critica
La primera respuesta trascendente fue la llamada T oóa Critica,
nacida en los año5o 3 con el objetivo intelectual de criticar la m demidad
y el concepto mismo del progreso. in embargo, al criticar a la filo offa
moderna 11ax Horkeheimer y Theodo:t Adorno -los miembros más
famo o de esta corriente creada alrededor de la scuela de Frankfurt-1
no renunciaron en ningún momento a la filo ofía, egún lo anocan en el
prólogo para la edición alemana de su Dialéctira de la I/11stración. La de ellos
es una crítica que se prueba criticándo e a sí misma sin bajar la guardia ·
sin contemplaciones, con la idea de que toda "gran verdad quiere er
criticada, no idolatrada' según palabras de ietszche que gustaba citar
Horkheimer Qay, 9T).
En el prólogo de Dialéctica de la Ilustración, lo autore aclaran en las
primera líneas su objetivo central: "comprender por qué la humanidad,
en lugar de entrar en wi estado verdaderamente hwnano, e hunde en un
nue o género de barbarie". demás eñalan por qué es imposibL , al
criticar a la razón, renunciar a ella misma: n cuanto el p nsamiento
triunfante "abandon ... su lemenro critico... con ribuye sin querer a
transformar lo po itivo que había hecho suyo en algo negativo Y
destructor" (Hoi:kheitner y domo, 51-52). IJor lo mismo, la Teoría
Cótica como bien afuma Jay en la primeras lineas d l Capítulo II de su
texto L4 Inza¡j.nación Dialéctica, no podía más que expre ar e 'a través de
una serie de cóticas de ouo pensadores y tradiciones filosófica ."
Históricamente hablando, la Escuela de Frankfurt nace en el
momento en el que el apitalismo occidental estaba dominado por dos
dinámicas económicas complementarias: los monopolio en expans'ón Y
la influencia de la intervención estatal. También la experiencia soviética
-que había empezado a ser criticada desde lo años 30-40' por filósofos
y artista de izquierda como George Orwell- estaba a la vista d los
miembros del Instituto de Investigación S cial, nombre original de la
despué llamada Escuela de Frankfurt. Frente a e tos pensadore se
formaba, pues, un 1'nuevo bravo mundon que exigía un esfuerzo de
análisis lecrura complecament distinto.

445

Aunque la Escuela de Fr,ankfurt fue fundada en los años 20 con una
clara orientación marxista, esto cambió cuando Horkheimer llega a la
dirección del Instituto en 1931 y, junco con filósofos de la estatura de
Adorno, Marcuse y Fromm -por mencionar a lo más importantes-, crea
la Teoría Critica que e, r pito, con cierto pesimismo el franco dominio
de la tecnología sobre el hombre y el distanciamiento de éste con la
naturaleza, lo que llevaría, por supuesto, a una severa crítica de la razón
instrumental.
Esta primera etapa (o primera generación) de la Escuela de Frankfurt
-&lt;JU-e cambiaría su sede a la universidad estadowúdense de Columbia
ante el arribo de Hitler al poder-, estaría marcada por un claro
esceptici mo acerca de la supuesta "fuerza revolucionaria' de la da e
obrera. De hecho, acaso éste es el primer elemento que aleja a esto
filósofos de sus contrapartes marxistas: la clase obrera no es tan fuerte
como larx suponía y la cultura burgue a es más es able de lo que e
pensaba aseguran lo frankfurtianos.
demás, esto pen adores
rechazan con firmeza el concepto de totalidad y e alejan de lo llamado
Filósofos de la Vida (t presentados por 1 ietz che y Bergson entt
otros) porque creen que éstos habían ido demasiad lejo en su crítica de
la razón llegando al extremo de rechazarla como tal.
Con t do, el di tanciamiento de Marx de lo Filósofi s de la ida no
significa que Horkheimer borra e de su argumentacione la ideas de
ellos que considerara pertinente . sí, por dar un ejemplo, Horkheimer
creía -junto con Marx- que el hombre debía r libre para actuar como
ujeto, y no para ser actuado corno un simple objeto, pero -en
contra te- criticaba la idea marxista de con ertir al trabajo en una uerte
de fetiche ("uo gigantesco talJer" llamó alguna vez domo la id a que
tenía Marx del mundo) y, por lo mismo, le apo taba a una libertad y
felicidad auténticamente humana .
Esto último queda ejemplificado en un bello pa a·e e cr.ito por
Horkheimer en el capítulo "Razón
utocon ervación'' d u übr
Ttoria Crítica, un ·momento en el cual el filósofo toma como ejemplo uno
de los mitos fundadores del romanticismo moderno para argumentar su
~ática a la razón que coarta la libertad del ser humano: 'Romeo) Julieta
murieron con era la ociedad... l entregarse irracionalmente, afirmaban
la libertad de lo individual frente al dominio de la propiedad sobre la
co as'. sto nos lleva a lo que Jar llama en Horkheimer, 'la dignidad del
egoísmo". Es decir, la defensa d la individualidad no a través del

�1

' 1,

ERNESTO OIEZ·MART(NEZ GUZMÁN

446

utilitarismo, sino a través de la interacción comunal, a través de la

1,

comunión con los otros.
Habría que aclarar que la Teoría Crítica nunca quiso convertir e en

:1

una súper-filosofía que diera todas las explicaciones a todo lo que se le

:1

planteara, ni mucho menos una suerte de ciencia to~o.abarc~do~, '.
Incluso, reconocía, con modestia y realismo, que la propia 1nvesngac1on
científica "desinteresada" era imposible en un sociedad en la cual los
seres humanos no eran, en realidad, autónomos.

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III. La acción comunicativa

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•

Por su parte, Jürgen Habermas -uno de los miembros centrales de~
"segunda generación" de la Escuela de Frankfurt-, afirma que ~a Teona
Cática fue "un intento de dar razón de los desengaños polit:tcos que
representaron el fracaso de la revolución en Occidente, la _evolución de la
Rusia estalinista y la victoria del fasci mo en Alemarua... obre este
trasfondo resulta comprensible cómo en los aciagos año de la Segunda
Guerra Mundial pudo cuajar la impresión de que de la realidad había
huido las últimas chispas de la razón, dejando fatalmente tras de sí una
civilización empeñada en su propia destrucción" (E/ Dismrso Filosófico de

la Modernidad 146).
I'
11

11

,I;
,·¡

Así pues, la esperanza, en palabras de Habermas, era ya irreconocible.
Este clima de agotamiento de perspectiva seóa, a 1~ postre el g~r~en
del escepticismo postmoderno -que erá re 1 ado
n pa mas
posteriores- y, bajo otra per ~:cri a de ~~álisis la . raí~ para que
apareciera una nueva propues~ enea -~ accmn c~~~rucauva- que se
desarrollarla en la segunda mitad del siglo
dirigida p r el propio
Habermas

1

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1origen del~ acción comunicativa explica m~ bien lo diferente que
1

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447

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEOR(A CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

·,
1

, ~I

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

es de la llamada razón instrumental. Me explico: ante el problema
irresoluble d los frankfuróano } su crítica de la razón (obligada a
ejercer la crítica sobre sí misma), Habermas se vio im_p~~do a bu~car una
vía alterna. Estamos, hasta cierto punto, ante una rev1 10n de las ideas de
Kant a la luz de teorías del lenguaje y de la comunicación
Las diferencias entre la aq:ión in trumental (funcionali ta, pues) Y la
comunicativa son tantas que marcan diferencias filosóficas notables.
esta racionalidad estratégica e in crumental, se opone, en Habermas, una
racionalidad comunicativa del diálogo, de la argumentación, de la
responsabilidad solidaria. Se trata bien de limitar (¿encau ac, puede er la

,. 1
1

palabra?) los alcances de la razón estratégica, la cual produce la
"racionalización" burocrática que tantas decepciones y crímenes
causaron en el iglo XX. La razón no puede ser válida si se aleja del
sentimiento, del dolor, de la compasión, de la solidaridad humana. na
razón así (in trumental, funcionalista) no puede hacer feliz ni libre al
hombre.

1
1
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1,
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1

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1

EJ origen de su búsqueda es, escribí líneas atrás una revi ión de las
ideas de Kant a la luz de teorías del lenguaje • de la comunicación. En
palabras de Adela Cortina en El Q11ehacer Ético: " e trata de una éaca
racional que e niega a dejar las cuestiones morale en mano del ano
entír común del pueblo' y exige que demo razón de nuestras opiniones
morales". s decir, frente a la irracionalidad nazi -9ue se negaba a
discutir ni iquiera las ba es de sus acciones-- había que exigir una
racionalidad basada en la argumentación. í hay que bu car la felicidad;
sí, hay que expresar lo que sentimos, pensamos y que remo ; pee
también es indi pen able que demos nue tras razones de nuestro
acctonar, sobre todo cuando e tamo afectando lo biene y val res de
otros seres humanos.

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Dicho de otra manera, una nueva moral c municativa
posconvencional debe ser aterázada en la realidad, haciendo una
conexión con eJ derecho tradici nal y práctico. A í aun9uc la
diferencias existen on fundamentales- entre la acción in crumencal ,·
la acción di cur i a la razón no puede er en ningun de e to caso ·,
expulsada. A la razón ha que, en todo caso humanizarla. Hablarla,
hacerla pública, hacerla de otros, para que así, al final, ea de todos: de
nosotros y de ellos. n plural.

atada a la técrúca r se atiene a regla de elección racionales. n contraste
la acción comunicativa "es aquella en que los actores no co rdinan u
plane de acción calculando u éxito personal mo a través de un
acuerdo'.

1.'
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¡I ,

1

El enemigo de la razón comunicativa es, por upuesto, cualquier
monólogo. Hay que buscar la creación de una razón práctica per
también solidaria, humana, dialógica. De hecho esta acción comunicativa
áeoe que bu car unirse (¿fundir
puede er la palabra?) c n la
racionalidad estratégica, por lo meo s en el sentido de qu es imp iblc
re olver un cooflicro m diante el diálogo si no se p sibilira, mediante d
derecho este tipo de resolución.

E ta acción racional in trumental estratégica se define a í porque e
dirige básicamente a una meta, elige medios, mid con ecuenc1a , e tá

1

1

1

�448

ERNESTO DIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

U. CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

449

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA:fEORÍA CRITICA A LA POSMODERNIDAD

La ética construida por Habermas y Apel trata de extenderse de
manera narural hacia otros terrenos: el del Derecho y la Política, en
primera instancia, y luego hacia la medicina, el deporte, la educación, las
relaciones internacionales ... Esta propuesta -al final de cuentas fiel
seguidora de la premisa de Horkheimer y Adorno- no rechaza la
modernidad. Al contrario: se propone cumplir con algunas de sus metas
como la igualdad, la justicia, la democracia y la-_solidaridad. Estamos ante
una ética basada en la idea de que todos los afect dos por el vigor de una
nonna tengan la posibilidad de dialogar. Este dialogo, por supuesto, no
puede ser suficiente si no hay libertad, conocimiento, información: se
trata, en suma, de dialogar, no de intercambiar monólogos.

*****
Para la Ética del Discurso la argumentación es un modo tanto de
verificación como de validación normativa. Así, la perspectiva normativa
dada por la ética, según Habermas y Apel, tiene que ser construida a
través del discurso argumentativo. Dicho con las palabras directas de
Apel, el discurso argumentativo es "el medio indispensable para la
fundamentación de las normas consensuales de la moral y del derecho '.
Esto nos obliga, otra vez según Apel, a organizar la responsabilidad que
tenemos de nuestro actuar como seres humanos, y convertir esa
responsabilidad en una praxis colectiva.
Así, según este principio de validez (consensual, argumentativa), t0do
el que obra éticamente debe llegar a una decisión valida (¿ buena?) a
través de la participación justa en una comunidad en donde los afectados
por las acciones humanas (todos nosotros) podamos ser participantes
reconocidos como iguales. De hecho, la discusión misma presupone que
veamos al otro como igual, con su dignidad humana inviolable. Así, el
diálogo argumentativo podrá er la base normativa universal (además,
fundada en la razón, nunca negindola) con la cual se pueden buscar la
solución de los problemas del mundo contemporáneo.
En su Diccionario Filosófico, Fernando Savater nos entrega una
definición más que rescatable. Para el escritor español, la ética planteada
por Habermas y Apel no es tanto "una doctrina de la vida buena como
una reflexión sobre las ·condiciones de posibilidad de dicha vida, que
deben ser establecidas según público debate en el que todas las voces
sean oídas". Para Savater, sin embargo, esto es · una utopía: "esta
concepción aplaza el ejercicio efectivo de la vida buena al logro del
consenso sobre tan deseable existencia
al establecimiento de
instituciones que la harían por lo visto inevitable". Es decir, se trata de

una posición más bien utópica que tiene sus asegunes en la vida política
(¿realmente debe haber consenso en la vida política?, ¿no es la
democracia el sistema del disenso por naturaleza?) y que en el aspecto
ético resulta interesante aunque, quizá -me atrevo a sugerir- un tamo
cuanto inviable.
De hecho, Apel parte de una serie de suposiciones: que cuando
argumentamos públicamente, tenemos que presuponer las condiciones
normativas de posibilidad de un discurso argumentativo ideal como la
única condición para realizar nuestras pretensiones normativas de validez
y, además, que al hacer esta suposición, reconocemos el principio de una
ética discursiva que rige nuestros intercambios con otros seres humanos.
Al final, la propuesta de Apel pretende ser trascendental pero también
pragmática, pues codo aquel que participe en la argumentación (en la
plática, en el discurso) debe entender que la función no es obtener una
ventaja estratégica (no usar al otro, dirla Kant) sino el obtener las
soluciones necesarias para resolver los problemas planteados, t0do ello a
través del consenso. E ta me parece una propuesta idealista que toma
como principio la existencia (o conformación-evolución) de una
comunidad ideal de comunicación. Por supuesta, esta per pectiva
normativa de la ética de pel y Habermas presupone una comunidad
ideal que, como toda utopía, no existe ni ex.i tirá. Pero que bien vale la
pena irla construyendo a través del diálogo, el respeto, la comunicación,
la aceptación de la dignidad del OTRO.

IV. El Existencialismo
Otra respue ta a lo mismos acontecimientos de la enrreguerras y la
eguoda postguerra provino por parte del existencialismo. En el aire
flotaba la misma pregunta que intentaron responder los frankfurtianos:
¿cómo podemos acercamos no sólo al horror de la Primera Guerra ino
al producto más perverso de la eguada que fue el exterminio masivo de
judíos?
Hanna Arendt -no desde el terreno del existencialismo, aclaro, sino
desde un liberalismo crítico y racional- no resuelve el problema pero lo
plantea admirablemente en su libro Eichmafl en Jemsalen: los crímenes
contra la humanidad cometidos por los nazis no pueden, en realidad, ser
castigados (¿cómo hacerlo?) pero tampoco pueden olvidarse. Es decir se
trata de un crimen tan grande que es imposible pensar en un castigo lo
suficientemente justo. El retrato que se hace de Adolf Eichmann en el

�450

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

libro de Arendt (Eichmann es un oscuro pero eficaz burócrata de la
maquinaria totalitaria cuya conciencia de ciudadano eficiente lo lleva a
cometer crimen tras crimen) es el extremo más perverso del hombre
moderno y su ética puritana: diligente, efectivo, trabajador, responsable.
Por supuesto, el existencialismo vio en esta cara de la modernidad a uno
de los más claros enemigos del hombre.
Pero aterricemos, por favor. ¿Qué propone el,_Existencialismo frente a
este estado de cosas? Permítaseme rescatar algunas lineas del capítulo
pómero de E/ Hombre Rtbelde, de Albert Camus, en donde aparece,
contundente, una frase que, propongo, me resulta el corazón de su
discurso, de su argumentación, frente a la crisis ética de la posguerra: "La
rebelión no se concibe sin el sentimiento de tener uno mismo, de alguna
. ,,
manera y en parte, la razon .
Es decir, la rebelión entendida por Camus empieza por la conciencia
misma del propio valor: porque valgo, me rebelo. Digo no y al negarme a
HACER algo, me estoy negando a SER algo. El esclavo, al decir no, al
mismo tiempo está negando su condición de esclavo. En resumen: es
imposible la rebelión sin la conciencia. De hecho, ésta nace de aquélla,
como un efecto natural e inevitable. Así pues, 1a rebelión, para que
suceda, para que sea, necesita de la toma de conciencia.
Si uno sigue con cuidado la argumentación de Camus, éste afuma que
el hecho de rebelarse, indica que (en plural) "existimos". o es la suya la
propuesta de un solitario, sino de alguien que busca la comunión con los
demás (como lo propondrían Apel y Habermas por otros caminos). La
posición de Camus nos muestra al ser humano tornando conciencia de sí
mismo gracias a la rebelión y renunciando, de la misma manera, a todo
egoísmo. Por supuesto, este pensamiento de Camus nos lleva a la
solidaridad: a la rebeldía causada no sólo por el sufrimiento sino por el
espeétáculo de ver la opresión de otro. De esta manera, el grite de
protesta es, para Camus, la manera de uperarse E el prójimo.
Hay que aclarar: esta posición del escritor, periodista y filósofo
argelino tiene que ver con un~ invitación a la rebelión dentro de los
propios limites que Camus se traza. Como ejemplo: nadie puede
rebelarse de la opresión oprimiendo a otros. Así, está planteada de
antemano la vacuna en contra de los excesos de todo tipo. Es decir, la
. posición moral ·de Camus y su propuesta de rebeldía y conciencia está
planteada ·en la premisa misma: la rebeldí;i no puede pasar los limites que
se ha planteado. Límites que tienen que ver con un examen profundo de
sí misma y sus alcances.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORÍA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

Y en este contexto, ¿puede el suicidio ser una opción? r o: para
Camus el suicidio es un inaceptable efecto del nihilismo, mismo que no
sólo justifica el suicidio sino el crimen, las dos caras de la misma moneda.
Eo palabras del filósofo, ' no siendo nada verdadero ni fa!. o, bueno o
malo, la regla será mostrarse lo más eficaz posible, es decir, lo má fuerce
posible".
Esto me lleva, ahora, a vol er a citar el texto eminal de Hanna
Arendt: Eichmann en Jemsalén. En este libro, la e critora alemana recuerda
a Himmler (uno de los lugartenientes más influ,•emes de Hitler) v la
acuñación de su frase para los
: '1 Ii honor es· mi lealtad ' . Es d~cir,
lealtad al Fuhrer y a u idea . En un di curso de Himmler antes las
tropa de la
, después de que éstas recibieron la orden de • la olución
final" el diri eme ermano anotaba: " abemo muy bien que lo que de
,·osotro esperam
e algo
brehumano, e perruno que eái
obrchumanamente inhuman s' . Iás claro ni el a!!Ua: ante la abol.ici 'n
de rodo valor humano no queda más que ser eficaz. El a esinato e
vuel\' una virtud y el má eficiente en el crimen e - el mejor, el más
virtuoso. Así, es lo mi mo en sre mundo eficaz", encend r lo hornos
o quitarse la vida. En lo dos caso , e e tá negando a la conciencia, la
po ibilidad de "interrogar al mundo' por parte del cr humano. Quitarse
l~ vida e i?aceptable: para calificar la vida de ' absurda", hay que estar
\'IVO (perdon por la perogrullada), pero, además, consciente.
n e te
entido, no queda más imperativo gue la rebelión, 1 grito el d cir n .
Queda la rebelión com la man ra má radical de exi ár (;aca
la
.uruca
. ..
;:,)
'hora bien, ¿qué pa a cuando mi conciencia de aparece y es borrada
por c mpleto, adormecida, neutralizada? .. n el libro de Arendt hav un
tesrim,oni de un
brcviviente del Holocau ro quien de cribe lo· que
sucedía_e~ ~os campos de exterminio nazis: ' :-..] triunfo de las
exigfa
que la v1cnma t rturada e dejaran c nducir a la horca in prote tar,
~ue ~ nunciaran a todo hasta el punto de d jar de afirmar u propia
tdena~ad ... Los hombres de la
abían que el istema. que logra
destruir a su víctima ames de que suba al paabulo es el mejor ... "
(Arendr, 24-25).
, ¿Cómo entonces, e to millones de personas caminaron hacia la
camara _d~ _g,is?: ¿no poseían ya conciencia? ¿el miedo llegó a borrar
toda posibilidad de rebelión? La clave e tá en el istema: el rotalitari mo
nacionalsocialista PRL IER convenció de u condición de e clavos a
las ,-:ícti.mas -es decir, les arrebató la conciencia-y luego procedió a

�452

ERNESTO DlEZ·MARTÍNEZ GUZMÁN

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

exterminarlos. Las víctimas del Holocausto, de cierta manera, habían
dejado de existir antes de entrar a las Cámaras de Gas.
El grito de Camus (sé rebelde y sé conciente de tu rebeldía) ante la
crisis moral provocada por la Segunda Guerra no podría tener más
sentido que ahora, a principios del siglo XXI. Ahora, más que nunca, no
podemos guardar silencio ni caer en el resentimiento ~úcidamente
descrito por el propio Camus en El Hofl!bre Rebelde). Debemos
comprometemos; es decir, debemos rebelarnos; es decir, debemos
existir... en plural.

*****
En cuanto a la otra figura señera del existencialismo, para el escritor
dramaturgo y filósofo francés Jean-Paul Sastre, en su libro El Ser y la
ada, el hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es
así, no se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un
hecho previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno,
esperando un resultado de ello.
En esta parte de la reflexión sartreana, hay una clara similitud con
Camus y su idea de rebelión y conciencia. Si Camus afirma que sólo se
puede rebelar quien es consciente, quien tiene una idea de su propio
valor, Sartre dice prácticamente lo mismo con otras palabras: "los
motivos para que se conciba otro estado de cosas en que a todo mundo
le vaya mejor" ... pueden aparecer " ... sólo desde el día en que pueden
concebirse otro estado de cosas" y, en consecuencia, ''decidimos que son
insoportables"(539). E decir, de nuevo la conciencia ocupa el lugar
central, por lo menos en este nivel de la argumentación sartreana. Así, d
filósofo francés llega a la siguiente conclusión: existo en la medida que
soy conciente (que me entero) de la libertad de mis actos: existo como
conciencia de libertad. ólo podemos llamamos libres si tenemos la
posibilidad de elegir OTRA COSA. A lo que nos llama Sartre es a asumir
nuestra propia responsabilidad, sin recargamos en otros seres humanos
en las leyes o en las normas.
A Sartre le interesa definir, por principio de cuentas, qué es la libertad.
El hecho de actuar (siempre de manera intencional, pues si no es así, no
se puede llamar acción propiamente dicha) implica esperar un hecho
previsto de antemano. Es decir, actuar es modificar el entorno
.esperando un resultado de ello.
A partir de este planteamiento (la acción que nace de 1a libertad y que
de la propia condencia) artre, después, pasa a analizar el móvil Y

motivo, es decir, los motores de la acción, que están basados en una
negatividad, esto es, en lo proyectado, en lo "no-existente". sí, llega a la
siguiente conclusión: existo en la medida que soy conciente (que me
entero) de la libertad de mis actos: existo corno conciencia de libertad.
Además, para ser libre, solo podemos llamarnos así si tenemo la
posibilidad de elegir OTRA COSA. De otra forma, no puede existir la
libertad.
V.-La Posmodernidad: ¿la última de las respuestas?
Una primera pregunta, sin duda, retórica. ¿El "po t' de la
modernidad es realmente un 'post"? Dicho de otra manera, ¿realmente
la post.modernidad ha llegado después de la modernidad? ¿1 o se tratará
este nuevo estadio de hechos y aconcecimiemos -esto que llamamos
postmodernidad- un mero apéndice de la mencionada modernidad, e
decir, una moderrúdad reformada, aurocrítica, menos ambicio a, más
e céptica?
Bien lo menciona Albrecht ~ eilmer: la po tmodemidad es uno de los
conceptos más elu ivos, sea que se hable de arte, sociedad, política o
cultura. Estamos ante un cambio d época cuyos contornos se nos
escapan, nos esquivan, se difuminan en el aire. ¿Se trata, de verdad, del
fin "del proyecto de la modernidad, el proyecto de la Ilustración ... , el
proyecto de la civilización griega y occidental ' 0 cilmer, 103) o, más
bien de una afinación de esos proyectos: un perfeccionamiento de la
modernidad una llu tración que echa luz sobre sí mi ma, una razón que
e cuestiona a través de la propia razón? O en todo caso, ¿no será que es
ólo "un espectáculo vacío y publicitario ... , una lenta transformación
cultural en la ociedades occidentale , un cambio en la sen ibilidad"
como lo propone, en cierto momento, Andreas Huysscn (Casull , 269)
en su ensayo Guía del Posmodernismo?
Empecemos por partes. i la modernidad, entre muchas otras co as,
está marcada por la muerte de Dios, ¿podría decirse que la
postmodemidad -r sus implicacione - están aparejada con la muerte de
la modernidad, es decir de la Razón? ¿La época p st en la que vivimos
estaría marcada por el escepticismo, cuando no franco rechazo, ame la
ciencia, el progreso y la razón ilustrada? ¿Y si Dios ha muerto -o es ciego
Y sordo para con no otros- y si la razón no tiene mucho sentido,
entonces, en dónde encontrar la raíz a la cual asir e en un mund falto
de conviccione y certezas? Más aún: i en estas sociedades

�ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

454

poscmodemas aparecen, in encibles, la melancolía el e cepnct mo, el
desinterés, ¿cómo entender las dinámicas ociocultural de esto nuevos
mundo po t-capitali ta de e ta nueva sociedad.e mulriculturale , en
donde aparecen de tl das manera , las viejas tensiones raciales la
antigua de confianzas culrurale las nunca resuelta dudas m cales }'
éóca?
\:; eilmer echa mano de lbhan
an para definir el término
"postmodemismo", al que a ocia con un movi~ n_to de' u~aking" o
de-construcción, e decir, un rechazo a la racionalidad totalizante, una
renuncia a la validez ab luca del "e gito (105). l m1 mo ~ ilmer n
recuerda que e ta ten encía no e , en realidad, nada ou~ ~: egún
L otard el postro dernism "aparece como un gran m vun1~nto de
'deslegitimizaci · o' de la mod rn.idad europea... de la cual 1erz che
repre enta un documento t mprano y central'
eilmer, 109).
p tm dern.idad apar ceria entonce
i uiendo ahora a
Baudrillard citad p r ~ ilmer- com ' u
, ntesc pr
de
pérd1da de s ntid , qu ha e nducid a la . c~ión de teda la
hi toria refer ocia. finalidad.e ' (1 8). ta salida, 10 embargo puede
ceoer alguno peligro~: puede ser que no estema anc una córica raci nal
a la moderrúdad y sus demonio todo eU
n busc: d _una
autocra cendencia de la propia mod rn.idad, sino ante una hwda hacia
cinismo el irtacionali mo, 1 parriculari mo. o hacia la e nciencia de la
propia mod midad, ino a la inconciencia de que nada vale la p na, de
La

ue t do da lo mi mo.
a cabo p r la
e· n qué c n i te la crioca a la r, 7.Ón · al ujeto llevada
d
,.
La
po tm dem1dad? '\ eilmer menc1 oa tte forma , e ta cnuca:_.
cimera e la cáaca p icoló ica del ujer y de u razon; lue . la enoca
d la razón in trum ntal •a tr tada y e.-¡,l rada en el anrer1or en ayo,
cuando anal.izamo la pr pu ta de Horkheimer y i\dorn , en u
Dialéctica de la llu traci · n)·
finalm nt , la crítica p r parte de la
filo fía del lenguaje al ujeto constitu •ente del sentid .
ada una de e t, crióca de tru · cert z : la primera, trata de
demo erar la inex.i t ncia del suje.to aut · o mo, sclaY del ubc n e1eme.
on t do Fr ud (creador irrebatible de esta crítica) n era más que un
fume creyen e en la razón y en la Ilustraci · n mi ma: al r conscicnt el
er humano de su ltmitao ne autónoma , era Po ibl qu
nu \ 'O
hombre se .contr laca a í cni mo que fuera capaz ent nder u verdadera
n turaleza que u ara La razón para examinar e y encender e.

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA
Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORIA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

455

D la egunda cócica hemo escrito alg a l lar o de e te breve
en ayo: baste recordar que Horkheimer y Ad rno con u descripción d
la raz ·nin trumental, nos mostraban una m cánica de d mioac1ón en la
cual, ya en el extrem d las ociedade rup rindustrializada , el r
humano ha vu lto superfluo: s un número o una el ·e, sin identidad,
m de tin . Por opuesto, la propue ta de la cuela de Frankfurt nunca
renunció al u o d la razón: e trataba en tod c. , d una razón qu
cntica n. í misma in e nt mplacione de ninguna especie m caer en un
vaóo 1rracionalismo.
Finalmente, la tercera cáaca -ba ada en gran medid en la
propue ca d , irtgen tein- e á ccncrada en la de tru ción fil ,.ófi a
de la concepciones rac1 nali ra del ujc o y del lenguaje; en particular,
de la de trucción de la idea de qu el uj to e n . u cxpcnencia e
1mcnc1onc , es la fucnr de i nificad . lmgüí neo .. X'eilmer 123).
E te e ceptici mo de \X itt en tein no lleva a rdlc ·ionar 6 de ahj a
dudar) e ncc ro que clamo p r entendido : '",·erdad''. ' justtcia'',
"libertad" 'aut d tem1inación '.
e rrat, d n gar 1, bu,;qucda dc
e o. 1&lt;lealc ; e rrata de entender qué dec1mo. cuando decím
as
palabra .
_ca crítica. no ofrecen, una \'l. i · n di er ntc de la p . rmodcrmdad:
no
erara ene nce , de caer en la 1rrnci nalida&lt;l y en b de. e p ranza,
. m de Y r a e , ép ca c rn una modermd. d · radicalizada'', una
modernidad que cambia Je piel no n ce ariam ·nt hnci, una o icdad
"técnico-in ormati,·a, cultural y p linea mente regrc i,·a" :re1lmcr, 1~ 1),
mo hacia un mundo en donde la r, z · n bu que u amotr, . ccn&lt;lcncia, tn
donde l - concept urnversale. de la llusrr. cié&gt;n ~ 1 &gt; \'ÍCj &gt;. ,·ale re de
libertad, ¡u tic1a y aurodererminnción (enrr mucho cm s) tengan un
nue,.· l ignificad . E n
pr ce. d ene nrrarlc _cnndo a nuc ·rr.
epoca e,:i donde la po rmodcrnidad no puede fr ccr un mund nm.'\' &gt;.
VI- La re pue ta a la cri i éti

: ¿una nueva edu ación?

.:n la pnmcra agma del ce:co O I A1111J1cd 111.m(iacnte ,, los 1'o/orn m
Co11cepaón • ·oral.· Cuestiones de , 11/ropolo,~Ít.1 de la Ldumrion, &lt;l&lt;.: ·ullar y
Mctich (pp. 19-2 ), lo. autor hacen un. . erie de considcrac1onc. acerca
de la en I de la m raJ -y, p e 1 tant de l fundament s- a partir d
la apanc1ón del p iuvi mo. i la ducac1ón e , p r upue r , un 4ué y un
para qué, ¿cómo nfr mar L1 educac1 ' n de.de una en is de lo.
fundamenc ? l er humano ,·,ve, ineluccablcmcme, en 1 aqui y en el

�457

LA CRISIS ÉTICA DE LA POSGUERRA

456

ERNESTO OIEZ-MARTINEZ GUZMÁN

ahora. Vive en el presente atado a su conciencia, que le recuerda su
perenne condición de er 'incompleto". Lo que hacemos, lo que
de eamos lo que queremo • lo que con truimos -eso que llamamos
cultura- es un intento inútil de escapar de ese "incomplitud".

sí la insatisfacción ontológica nos lleva a considerar los valores
como algo precario algo de cable, algo que puede ser alcanzado entre
todas las c sas del mundo. Hay que aclarar: el olo hecho de esperar es,
también, hacer. Yo espero que al o uceda y ha o lo conducente: creo
que esto o lo otro es po ibl y en esta ere ncia de can an mi afores )
pro •ecto mi quehacer. aquí debo vol er a una argumentación cla e en
todas e tas páginas: en la vida misma n la educación por supu tola razón no lo es todo. L razón nos da raz ne , claro, pero no
necesariamente órdeoe . n este pant no o terreo en d ndc e
encuentran la conciencia, la voluntad, la duda los de eo y lo acto , e tá
la educación. está con ese fa cinantc ser inacabado que e , qu
mos,
los humano.

n e te panorama, in i to, e fundamental centramo en los proce o
educativo en con tante debate filo ' fico entre lo que el er human
puede-ser y lo que debe- er. sí, pod mos isualizar la educación como
apr ndizaje o como liberación. Aquí regr samos, por fin al concepto de
conciencia, •a tratado lineas atrá : un mirar lo mirado •, por ende n ser
lo que miram s.
di tanciarnos de 1 que emos y de n tro.
mi mo , es interpretarno una y otra vez, de d una e ncicnc1a
concienciante de de un circuJo hennenéutico que nunca
ci rra. i e\

Y LAS RESPUESTAS FILOSÓFICAS,
DE LA TEORfA CRÍTICA A LA POSMODERNIDAD

VII. Conclusiones
Me atrevo, en e ta últimas línea a recordar una conferencia dictada
en evilla por Octavio Paz acerca d lo retos de la democracia
moderna . El poeta nos entrega un panorama de olador (pp. 23): en
nuestras ociedades contemporánea nos falta "el otro, los otro ... en
cada individuo aparece la escisión psíquica. E tamo separados de los
otros y de no otro mismo por in isibles parede d eg ísmo, miedo e
inclifi renc1a ... se eleva el nivel material de la vida (pero) de ciende el
nivel de la v rdadera vida... La marca del conformismo e la onn a
impersonal que sella t do los rostr ".
¿Cómo, emonces enfrentar estos r tos? ¿Con las armas de i mpre?
í y no. on la ducación pero no la d 1empre: una nue a educao ' n
que nos permita acerca roo a lo demá , qu no permita r elar al otro &gt;'
a. no otro rru mo , que no permita eguír siendo humanos. iejor
dicho: qu no p rmita seguir tratando de er human s. en Lcamio
aquí e tamo aquí somos.

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R es p rque tiene conciencia. na filo ofía educativa
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guilar . ., 19 1.

La conciencia del hombre
una conciencia m ral i es que 1 e . 1
er humano no e , lo un 'poder- er' ino un 'deber- er" en libenad.
o tenemos otra salida: orno humano porque queremo erlo: porque
estamo en e te inacabado e inacabable pr ce o de querer erl . Y

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seguirnos tratando.

Cuesuone de antr poi gía d la educación Barcelona:

La educación, entonces debe manten r vi a la conci ncia: no permitir
que la razón "racionalizadora'
lleve a la ilu íón, a la mentir al autoengaño. Las idea con eroda en ideologías de odio, nihilismo o
confoonismos debemos com,patirlas, también c n idea : con una
autocrítica tan feroz como lúcida.

no

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HAB
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J

Y, fartin. La Imaginación Dialéctica.
Madrid; Taurus, 1974.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR
A ESTADOS UNIDOS

na Historia de lo Escuela de Fra11kft1rt.

M - Z, Blanca. "Escuela de Frankfurt: egunda Generación". Diccionario

Itro. Mi uel Án el Gonzálcz Quiroga·
Maestría en srndios Latinoamericanos
niver idad de las Amcrica

Crítico de Ciencias Soda/u. Disponible en: http: / /www.ucm.es/info/eurotheo/dbmunoz8.han.

PAZ, Octavio. "La Democracia: Lo Ab oluto y lo Relativo".
Agosto- epciembre, 1998. pp. 1 -24.
ARTRE, Jeaa Paul. El ery In
·re : Lo ada, 1983.
\;

uelta.

. 261.

oda: E11sa •o de Ontología Fenomenológico. Buenos

LLl ffiR, Albercbe. "La Dialéctica de la M dernidad y la Po m dcrnidad".
lodemidady Posmoden,;dad. Q. Pico, compilador). Alianza.

En virtud de que el órulo e ba tance explicito .obre lo que pretendo
hacer en este artículo, entraré sin preámbulo en materia. Desde la
per pectiva de los mexicanos la primera razón para e tudiar a Estados
Unidos, su hi toria, su sociedad, u economía. u poütica ,. us
institucionc , proviene de una exhortación de don Daniel Co ío illegas,
para muchos el hi t riador y politólogo má respetado y admirado que
ruv
1éxico en el siglo XX. El fundador del olegio de México afirmó:
' i ha habido hay algún paí en el mund que tuvo tic.ne tendría
nece idad de estudiar y encender a lo E tado Unido , e e paí
.
México". 1 Dad que la demanda de don Daniel sigue)' seguirá vigenre y
que él e una aucoridad irrecu able, u exi encía se conviene en nue tra
primera razón.

r

y

La egunda razón e que E tado. Unido es nue ero vecino ,. no
co~ ic_n i norar al vecino porque no puede ayudar o nos p·uede
pequd1ear, o ambas co as. Todo lo que uccde en La ,·ecindad no afecca
r con una frontera de 3,200 kilómecros de largo muchas co a pu den
uceder. Solo tomar' un ejemplo de mucho que se p drían citar: el caso
de ierra Blanca. sre es el nombre que
le dio a un basur ro nuclear
· Facultad de Filoso rn y Letras, Uni\•er idad Autónoma de ue..-o León.
1 Daniel Co io Villcga , "De la aece idad de e rudiar a Estados
nidos" .At{~li11,
Anuano dt Esh1dilJJ rl1,g/01111mica11os (México: nivcr idad Autónoma de léxico, 1968)

10.

�460

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

que se pretendía establecer en la frontera de Texas y Chihuahua y que
almacenaría los desechos radioactivos peligrosos del noreste de Estados
Unidos. El proyecto fue frenado en 1998 debido a la intensa presión que
ejerció el pueblo y el gobierno mexicano y porque George Bush,
entonces gobernador de Texas, requería el voto hispano.2
Un basurero· nuclear es algo muy serio porque el manejo inadecuado
de ese material se convierte en cáncer y eso se traduce en tragedias para
familias mexicanas. A veces las necesidades de un vecino se pueden
convertir en las tragedias de otro.

La tercera razón es porque Estados Unidos es el país más poderoso
del planeta y las decisiones que se toman allí afectan para bien o pata mal
a todos los países de la comunidad internacional, no solo a México. ¿De
donde proviene ese poder planetario? n su libro El ascenso y caída de las
grandes potencias, Paul Kenned estableció una clac~ relación entre e!
poderío económico y militar. El trabuco económico que construyo
Estados Unidos para convertirse en la primera potencia no es producto
de un accidente o resultado de la combustión espontánea. Es una
realidad fotjada en la historia y conviene conocer esa historia y saber
como lo logró.
La cuarta razón es 9ue ningún país ha influido tanto en nuestro
pasado. La guerra que nos arrebató más de la mitad del territorio es el
ejemplo más visible y doloroso. Pero hay mucho~ ejem~los ~~s de_~sa
influencia en nuestra historia. México no solo sufrió una mvas1on rrulitar
de Estados
rudos, también soportó una invasión pacífica de
norteamericanos y sus inversiones durante el Porfüiato. Lo ferrocarriles
ataron a los dos países con ganchos de acero. Chihuahua, tal vez, fue el
estado más invadido. Esa presencia provocó despojos, . desigualdades Y
resentimientos. Provocó un espíritu nacionalista muy profundo. I o es
casual que Chihuahua fue 1a cuna de la revolución mexicana. Debido a
esa desmedida presencia, un autor ha dicho que la revolución fue la
primer~ guerra de liberación oacional. 3
Otro ejemplo llamativo es la· influencia que ejerció Estados Unidos
para orientar el rumbo de la revolución mexicana. o solo me refiero al

·
2 "Pobrc_!s pero libres de desechos tóxicos, orgullo de Sierra Blanca", El Informador,
24 oct 1998 &lt;http://www.informador.com.rnx/ &gt;
.
.
J John M. Hart, Rlvol11tionary Mt:idco, the roming and process of the Mex1ra11 Rtvolunon
(Berkeley: University of California Press, 1987) 18.

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

derrocamiento y asesinato de Madero atribuido al embajador
norteamericano, Henry Lane Wilson, sino al papel que jugó ese país para
derrotar a Pancho Villa que repre emaba la revolución popular y apoyar
a Venustiano Carranza, representante de la revolución burguesa. n su
texto, Revolutionary Mexico, the coming and process of the Me.x'ican Revolution,
John Hart documentó el papel que jugó Estados Unidos en bloquear el
apoyo a Villa desde la frontera. n cambio, el ejército norteamericano
entregó grandes cantidades de armas y materiales de guerra en el puerto
de Veracruz que utilizó Obregón con gran efectividad para destrozar al
ejército del orte. De esca manera, según Harc,
tados nidos orientó
el rumbo de la revolución y es claro que la revolució n marcó el de tino
4
de México en el siglo
e vale preguntar, ¿Qué hubiera pasado i el gobierno norteamericano
hubiera apoyado a Villa? Un conocimiento de
tado
nidos y de u
iotere es nos permiti.áa descartar esa po ibilidad. in embargo, lo
importante saber es que eso intereses siempre han estado presente para
tratar de influir, condicionar limitar u orientar lo que ocurre en México.
Por eso afirmamos que ningún pai ha influido tanto en nuestro pasado
que los E tados nidos.
La quinta razón es que ningún país tiene tanta influencia en nue tro
presente. En palabras de Josefina Vázquez, ejerce un ' arra tre
gravitacional" sobre México. 5 Esto e indiscutible y lo podemos sustentar
con algunos ejemplos de las esferas económica, soóal . cultural. En lo
económico, para todo fin práctico, lo dos paise e tán casado , aunque
en un matrimonio difícil, a ratos tniculenro. E to es particularmente
cierto a partir de 1994 cuando entró en vigor el Tratado de Libre
Comercio. Estados U nidos es el principal socio comercial de M · xico.
Para allá va la ma or pane de nue tra exp rtaciones .' desde allá viene la
mayor parte de nuestras jmportaciones. ~xisce tal dependencia de la
economfa mexicana que se ha clicho que cuando
tado
nidos
estornuda, a féxico le da catarro. La comprobación má reciente de este
dicho se verificó- tras los ataque terroristas del 11 de septiembre del
20 1 cuando la economía estadounidense cavó en una difícil recesión. La
economía mexicana recibió el impacto de manera inmediata y e estancó,
erando al traste con el crecimiento económico y afectando la vida de
millones de mexicanos.
~ Han, 276-326.
; Josefina Zoraida ázquez, "La enseñanza e investigaci · n de la hi tória de EC
en México", Su,m1da 20 mayo•ago. 1991: 146.

�462

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A EsrADOS UNIDOS

En el ámbito social usaré el ejemplo más preponderante, el de la
migración. Millones de mexicanos han emigrado a stados Unidos, legal
o ilegalmente. Muchos má aspiran a hacerlo. La Patrulla Fronteriza
devuelve a un millón y medio de mexicanos sin documentos cada año,
una población mayor a la de fonterrey. n promedio de cinco mil
individuos, el ~año de un pueblo, son detenidos y devueltos cada
noche. e estima que hay 10 millones de mexicanos en Estados Unidos
nacidos en México y otros 15 millon de segunda o tercera generación.6

progre o material. Esto e a lo que se le
ingún ouo país de la cierra produce e a
atracción. Conviene saber porqué y eso nos ayudaría a aber p rqué no
hemo con rruido un ueño mexicano.

El impacto que esto tiene para México e refleja de dos forma : por
un lado atenúa un problema social muy grave: el desempleo. La
emigración es una válvula de escape que ayuda a evitar movimientos
sociale en México. n segundo lugar, las divisas que mandan esos
emigrantes a México ya suman alrededor de 16 mil millones de dólare al
año y superan la cantidad qu recibe féxico del turismo y de la
in ers1on. sas entradas e conviert o en un iogrc o alvador y en un
nivel de biene tar para millones de familias mexicana . Tal vez por e o
dijo Fausto Zapata que ''la historia nos enseña a desconfiar de Estado
Unidos y la vida cotidiana nos aproxima a él...'
La influencia que ejerce Estados Unido en la e fera cultural es la má
visible. Los patrone de las modas d J consumo y de los gustos que se
estilan al norte de la frontera muy pronto llegan a féxico. olo ob erven
cuantas per onas visten pantalón de mezclilla para verificar ste dich .
La mayor parte de las película qu vemos en el cine pr gramas de
relevi ión provienen de stados nido . Los deporte que mayormente
practicamos con exc pción dd fútbol tienen su origen en e e paí . La
influencia cultural e abrumadora y lo ejemplo abundan.
lo ofrezco
uno: el consumo de hamburgue as. La cadena de comida rápida
McDonald's cuenta con más de 25 mil restaurantes en todo el mund y
hay muchos d ellos en México. Los arco de esa cadena on conocid
mundialmente. La influencia cultural e clara contundente · con cante.

La sexta razón para estudiar a E tados nido e porque se con idcra
1a tierra de esperanza, de oportunidades para d cenas de millones de
habitantes del mundo, incluyendo a 1 léxico.
e pal de 1)ierta el deseo
'

Jc:ffrcy Davidow, El osoy rlpurrroespb, léxico: Grijalbo, 2003) 189.
"f Humberto Garza Elizondo,
Todo lo q11t 11slttÍ siunprr quiso sabn- o(trra tÍr F.statfos
nidos cómo avtriguarlo, México-Estados nidos, 1983 déxico: Colegio de ~léxico:
1984) 80.
6

en d ser humano de bienestar

lwna el 'Ameriran drea11I'.

La séptima razón es porque el conocimiento genera comprensión y
e ta nos ayudaría a superar el etnocentrismo, el nacionali mo dañino y la
xenofobia destructiva. 1 os permitiría uperar la vi ión manique; y
impli ta que atribu e a Estad s
nidos todos nuestros male .
Humbeno Garza lizondo lo C)..'})te a de la iguiente manera:
La ignorancia alimenta in eguridad, tem res, y prc:juicio. ; la
ihtflorancia se traduce en debilidad e incapacidad. El C(ln cimi •nro
genera seguridad, c nfianza y juicio sólid ; el conocímiento e traduce
en fuerza y capacidac:.I. La información e poder, d con cimiento e
poder, el e rucüo e!- poder.

Pedirle a un mcxican que studie y conozca a Jo norteam ·ricanos
no es igual a pedirle qu lo quiera o conviva c n ello . Co ío Villega
no recuerda que hay quienes estudian los alacranes in com•ivir con

ello .9
Una crava razón e tá e trcchamente relaci nada con la ant ri r per
diferente en un a pecto importante. r\l c noccr a
tado~ rudo n
daría otra óptica para ob, rvar a nue ero propt pal . 1 o digo n. da
nuevo cuando afirmo que al alejarno de una co a vece la p dcm ·
,·cr mejor. Lo asrronaura que miran hacia la acrea de. d 1 e pac1
llegan a comprender que omos muy pequeño que formamo. parte de
algo má. grande. studiar a ero paí no p rmire tomar cierta di ranci,
del nue ero. No torga una per p cci\'a como la d I a tr nauta par
ob ervar a México con may r obj .ivi&lt;lad.

La nm·ena razón e p rque lo Estado l rudo. e l. fuente princip, 1
del nac1onalism . mexicano. El nacionalismo, al igual que la r ligión y la
lengua (y el fútb I cuand ju ga la elecc1 · n m x1c na) . una fuerza que
cohesiona al pueblo m xicano. Tener a un adver ano c mún aruda a
.unificar a l s m xicano como lo demo eró la expropiación p tr Íera en
1938 cuando rico y pobres e unieron parn defender la soberanfa anee la

Garza Elizondo, 6-87.
Villcga, 11.

9 Co.í

�18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

464

465

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

amenaza del gobierno norteamericano. La imagen de campesinos de
todo el país marchando con sus ofrendas de pollos y chivos para pagar a
las empresas petroleras es una imagen imborrable de la historia mexicana
del siglo XX.
Vale señalar también que los gobiernos del PRI utilizaron el
nacionalismo para mantener su poder. Comúnmente ondeaban la
bandera anti-norteamericana para g.marse el apoyo de diversos sectores
de la sociedad. Por eso el presidente Luis Echeverría se especializó en
ofender a Estados Unidos: para tratar de ganarse el apoyo de la izquierda
mexicana después de las masacres de Tlatelolco y del 10 de junio de

1971.
La décima razón es que el conocmuento le da poder, o
empoderamiento como se dice ahora, al individuo. Cuando nos armamos
de conocimiento es difícil ser engañado. Tomemos el ejemplo de las
guerras. Cuando George Bush nos dice que Estados Unido va a la
guerra para defender la democracia y le pide a México brindar ayuda,
podemos recordar lo que han dicho otros presidentes estadounidenses

para justificar las guerras.
James Polk declaró que tenía que combatir a éxico para extender d
área de la libertad hacia el oeste. El resultado, como ironizó Josefina
V ázquez, fue la extensión del área de la esclavitud. illiam McKinley,
presionado por la opinión pública y los periódicos amarilli tas de Hearst
y de Pulitzer, le declaró la guerra a España para liberar a Cuba. Luego
procedió a establecer un protectorado sobre la isla. La entrada de
Estados Unidos a la Primera Guerra Mundial, dijo oodrow '\ ilson era
para poner fin a todas las guerras. Después se supo que lo banqueros
estadounidenses habían pre ionado a ilson y se hicieron enormemente
ricos. Peor aún, no puso fin a las guerras. einte años 'después estalló
una guerra mayor, la más destructiva de toda la historia. La guerra de
Vietnam era para liberar a ese país del yugo comuni ta, nos aseguró
Lyndon Johnson. Pero lo vietnameses luchaban para liberarse del yugo
colonialista, primero de Franci~ y después de stado Unidos. Conocer
la historia es una vacuna contra e1 engaño.
Recíentemente el gobierno estadounidense le hizo la guerra a Iraq
para combatir el terrorismo y construir un mundo más seguro. El único
resultado asegurado, hasta ahora, es que habrá más petróleo para
Estados Unidos. El ejemplo de los engaños para ir a la guerra es
especialmente sensible para nuestro país porque miles de jó enes

mexicanos.__
van
en esas guerras · e:·Qué
:,: y mueren
.
f:
para una amwa mexicana?

1m·

pacto pue de ser mayor

La razón un~écima es que debemos estudiar a los Estados Unidos
porque. .ellos .s1 nos estudian
a nosotros
y el que □ene
·
.
_ .
mayor
conoclilllento
tiene
la
venta)ª·
Cada
ano
vienen
miles
d
·
li
d ·
•
.
.
e especia tas d e
to_o t1po a mvesttgamos. Tienen una radiografía muy exacta de lo que
~m:ios y, lo que somos. Cosío Villegas daba este ejemplo: 0 su
b1bliografia
sobre la separación de Tevas
·
.
.,
aparecen 235 citas
de
me.'&lt;.lcano y 465 de norteamericanos. 1º
, Los mexicanos hemos estudiado poco a Estados Unidos. De los 126
o~os sobre es_e p~s que se encontraron en la cíudad de féxico en 1985,
571/~ era~ en mgl~s y 41 % en español olo cuatro de las 126 bras
hab1an
sido
e cntas por hispanoamericanos y solo una por un
•
11
mexicano.

L~s pla~es ~e es~dios de las principales universidades apena
empiezan a 1nclu1r la historia de stados Unidos aunque algunas de ellas
ofrec~ el curso_ solo como optativa. olo dos instituciones en el paí el
Colemo
·
. o: de. ,M,ex.leo Y el In Stltuto
...Mora, promueven de manera activa' la
mvest1gac1on sobre Estados Unidos. 12 En años recientes ha habido
e fu.erzos loable del Colegio de léxico, la U
M, el CIDE v el
In~t1tut? foca para ~u~licar obras obre Estados Unidos y alg~as
uruvers1dades de provincia corno la niver idad 1\uto'noma d
Le'
d"f
·
.
e 1 ue o
on para 1 undir la lustoria de ese paí .
La razón duo~écima es para saber como se define la política exterior
de E_stados Urud~s . p rque esta afecta a todos los país s v mu ,
e ~ec1alrne~t a Mex:c_o. Es bien sabido que la dinámica intem; de u;
~~ det~r~ma_ su politica exteri?r. Dos casos lo ejemplifican con nitidez.
norteamencano del siglo XIX tu- e 1mpu
·
lsa do
i expans1orusmo
bl
nexora eme_nte por el crecimiento demográfico derivado de la
d~ comu~al mmi~ración europea. La población se duplicaba cada 23
anos. Ma y ma p rsonas exigían y devoraban más y más tierra
L

°Cosío Villegas.

1

1uñez Gar ·
ylvia 112
· una remterpretación
•
norteamericana·
.
aa _Y _otros, "H a~ta
de la historia
G
•
.
6
atulo
en
bibliotecas
mexicana
',
Smimcia.
2 mavo-ago. l 985· 111
12
.
. eorg _Le,denberger, "Exploring the Pase of the 'Other': the Practice o.f
.
H
lStOn• 10 i\Jex.1co" j
/
.f ,1.
&lt;h ·Í /
. • o11m11 (!¡ l~t imed Age a11d Prognssi1't' E ra, 1.4 2002: párrafo 6, 81 20
ttp. www.hi torycooperaave.org/ joumals/iga/ 1.4/ leidenbetger.hunl&gt; .
11

c•u

··

�466

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

empujando la frontera hacia el oeste en un espiral implacable. Este
proceso expansionista barrió a los indígenas y se llevó de encuentro a
México. inguna fuerza en este continente lo hubiera frenado. Es risible
decir que Santa Anna perdió a Texas. Texas y todos los territorios al
norte de
bcico estaban perdidos desde el momento que Estados
Unidos inició su jrrevocable marcha hacia el Pacifico.
Tomemos otro ejemplo que afectó menos a éxico y más al resto del
mundo pero que igualmente refleja como la dinámica interna de un país
determina su política exterior. Después de la Primera Guerra Mundial los
Estados Unidos le dio la espalda a Europa y al mundo en una actitud
agresivamente aislacionista. u Congreso rechazó ratificar la Liga de
~ciones, un organi mo internacional, precursor de la Orgaruzacióo de
aciones Unidas que tal vez hubiera atenuado o desarticulado algunos
de los factores que desembocaron en la egunda Guerra [u.ndial. El
gobierno de Estados Unidos permaneció imperturbable mientras Hitler
iniciaba su proyecto ambicioso de rearme y expansión de Alemania. Las
fuerzas internas que obligaron al aislacionismo determinaron también el
destino del mundo.
Conocer esas fuerzas permitióa a México saber qué e puede esperar
de Estados nidos, cómo negociar rnn él, cómo reaccionar a su
conducta y sus posturas y cómo tomar mejores decisiones en nuestra
política exterior.
La razón decimocercera para estudiar a Estados U nidos es porque
constituye una extraordinaria forma de observar los grandes procesos y
fuerza que han formado al mundo moderno. e refiero a la religión, la
democracia, la inmigración, la lucha de las mujeres la tecnología, la
industrialización, el nacionalismo el capitalismo, el imperialismo y la
globalización. Todos esos fenómenos se encuentran en la hechura de
Estados Unidos. Es un grao aparador de la fuerzas poderosas que han
tenido impacto en el mundo.

La razón decimocuarta e tá relacionada con la anterior. r os permiaóa
comprender muchos de los cambios en el mundo porque muchos de
ellos tienen su origen en el poderoso motor capitalista que se fraguó en
Estados Unidos. Tomemos ta!) sólo un ejemplo. La caída del imperio
o iérico es uno' de los grandes acontecimientos de la historia pero no
ca ó solo. por contradicciones y debilidades internas. También se
derrumbó porque no pudo competir con el poderlo económico,
tecnológico y militar de Estados Unidos y Occidente. Había una

18 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESTADOS UNIDOS

467

alternativa al sociclismo totalitario. Sin esa alternativa la población del
mundo probablemente estaría viviendo en una época más sombría.
~l tema . de la democracia ocupa la razón decimoquinta. Estados
Umdos ha . sido el laboratorio más grande de la democracia en el m und o,
con expenmentos y experiencias a lo largo de casi 230 años. México
pued~ aprender ~ucho de esa experiencia para la construcción de su
propia democracia. Al ob ervar el largo trayecto norteamericano una
cosa parece extraordinariamente clara: la democracia es un camin~ no
un ~esáno. La construc~i~n democrática es un proceso que n~nca
termma. Como la revoluc1on permanente de Trotsky, exige renovación
con~tante: Esto se evidenció de manera pasmo a en la elección
pres1denc1al del año 2000 (decidida finalmente por la Suprema Corte) en
la que gan_~ un c31:~~ato que tuvo menos votos populares que su rival.
Esa ~~eccion exh:?10 problemas serios en el sistema que requieren
atenc1on y correccion.
¿Que n~s dice esa experiencia a los mexicanos? En nuestro país existe
la_ percep~ion de que estamos en una transición a la democracia. Algunos
piensan, mcluso,_que ya hemos ll~gado. La experiencia ajena nos ugiere
q~e la demo~rac1a es algo que e uene que construir y defender todos los
día~ para siempre. Aquellos que piensan que ya hemos llegado, ahora
e tan batallando para explicar el riesgo de una regresión al autoritarismo.
Ott~- aspecto de la experiencia norteamericana es evidente: sin
educaaon no puede haber democracia. Es la piedra angular sobre la cual
se construye el sistema. Los fundadores del estado noneamericano
ap~ tar~n a educar al pueblo. Por ello la construcción de escuelas y
uruvers1dades en ese país no tiene paralelo en el mundo.
La _educación en . , éxico, e_n cambio se restringió a una capa muy
peq~ena ~e la poblacton. Los liberales del siglo XIX vieron frustrado su
Sueno de_llllplantar un sistema democrático debido, en buena medida, al
escaso 1:1:vel educativo de la ma •ocia de la población. Porfirio Díaz
r~conocio est~ y de~dió que México olo podía ser gobernado por una
dictadura. Mas recientemente, Carlos Salinas consjderó que México
~stªba preparado para una apertura económica pero manteniendo un
es~u~ma político autoritario. México debe tener bien claro cuales son sus
pnondad~s. Podemos aprender de la experiencia noneamericana v poner
la educación en primer lugar.
·

�l 8 RAZONES PARA ESTUDIAR A ESfADOS UNIDOS

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

468

469

La razón decimosexta para estudiar a Estados Unidos es para saber
qué hizo bien y qué hizo mal. Eso nos permitiría conside~ar la utilización
de lo primero ) evitar lo segundo. Lo que nuestros vecinos han hecho
bien y mal llenaría una biblioteca entera. Me limitaré a. dos ejemp_los
positivos y dos negativos. Desde sus inicios, Estados Urudos ha terudo
una prensa bipe;rcótica. r luchas gobiernos se bao quejado y han rr_at~~o
de amordazarla. Cuando le preguntaron a Tomás Jefferson su optruon,
respondió: "Si tuviera que escoger entre tener un gobierno sin
d periódicos
. , ,, 13
1
o periódicos sin gobierno, no dudaóa en escoger a ~egun a opc1on .
Incluir la libertad de prensa, junto con otras libertades que los
fundadores consagraron en la constitución, es algo que hicieron muy

norteamericano está muy polarizado sobre este tema. Al comentar el
proyecto espacial de ~ush de_enviar astronautas a Marte un cómico dijo
que es para buscar am1gos alla porque ya no tiene aquí en la tierra.

bien.
Pero hay que recordar que en esa misma constitución se consagr_ó la
libertad a portar armas. Eso ha contribuido a convertir a Estados Urudos
en una de las sociedades más violentas del mundo. ¿Quién no recuerda
las escenas desgarradoras de dos jóvenes con carabinas de alto po~er
masacrando a us compañeros horrorizados en la escuela de Columbine

Curio a~c?~e e o u:mi~ames han llegado a una ociedad que en d
pa a~o aruqu1lo a los md1os, encadenó a los negros de pojó a lo ~
mexicanos y le cerró la puena a los chino . Ahora todos convi, en en un
ambiente de aparente armonía. Esa es otra de las grandc:contradiccione que hace del estudio de esa nac1on
· ' una aycnrura
fa cinante.

La ra~?º dec~osé?tima par~ estudiar Estados Unidos es porque e.
una oac1on mulnrracial y pluncultural que se ha convenido en un
gigantesco laboratorio donde com íven annonio amente las razas más
di~rer~as de~ mundo _e? un mismo si tema económico, politice y jurídico.
mgun pa1s ha rec1b1do tantos y can diver os inmigrantes. De de 1820
hasta 1996 se estima que entraron legalmente más de 63 millone de
persona de prácticamente codos los países del mundo. 14

en Colorado? Esto es algo que han hecho muy mal.
n relación al papel que lo Estados U nidos ejerce en el mundo, en el
lado positivo tendríamos que recordar el magnífico papel que . jugó en la
egunda Guerra fondial para sal ar al mundo del flag~lo fascista. o es
descabellado pensar que sin la participadón nonearoencana el _resu1t~~o
pudo haber sido muy djferente. Después del conflicto, una inyecc1~n
masiva de recursos estadounidenses a través del Plan Marshall levanto a
Europa de su postración y ayudó a construir un mundo cualitativamente
mejor.
Pero el papel que ejerce stados Unidos en el mundo tiene un la~o
oscuro. us intervenciones n cada rincón de la tierra han generado odio
y rechazo que se traduce en un mundo más inse.gur? como lo
demo craron lo ataques terrori ta en Nueva York y , ashmgton el 11
de septiembre de 2001 ) en adrid, España el 11 de marzo de 2004.

1 imervencionismo de Estado
nidos provoca rechazo en su
propio pueblo. n sector imporrante de la opinión p~blica_con idera que
el gobierno de Bush se exceclió al mentir sobre la existencia de armas de
destrucción masiva para justificar la in asión de Iraq. El pueblo

Ademá , e. po iblc que podamos aprender Je esa expericncin. L' 11
debate c¡ue existe en México ah ra s en relación a los usos ,. coscumbn.::de nuestras comunidades indígena . L s norteamericano· con i&lt;lc:r:rn
haber resuelto ese problema aceptando la divers.i&lt;lad social \' culrur.tl
pero d nrro de un mismo sistema político y jurídico que gar~ntiza 'º"
m1 mo derechos a t do .
La dccimoctaYa r ú~tim~ razón para estudiar a E radas Unidos c. , 1ul·
una parte de nue tra h1 toaa y cultura e rá allá en los casi 25 millo nes tk
inmigrantes o ruj?s de inmig_raote mexicano. que radican en aqué.l pak
La llegada cononua de mJllones de paisano le ha imectado a C..'~ .1
soci~da~ una dosis permanente de valore . , tradiciones · r c stumbrl'"
mexicana . Lorenzo Meyer ha expresado que la culrura de ~léxico com,
un especi de Al Qaeda cultural ha inYaclido al país más poderoso &lt;.k '
mundo. 16

14 ~-aymond Cohn, "lmmigrarion ro the
aice&lt;l tates" , l~I /.,\ .'tt F.11qrlop,-d1,1, l .¡
Robcrt \\ haples, 15 ago. 2 1
·
/ /eh.oet/ encycl pedia / ?article-cohn.immig-ration.u
' Da,·idow, 189.
J 1~ Lorenzo ~leyer, " · ,maño enemigo", El SrJ1tt, t:diciém 1· n lnt t rnct, 2:i de m 1:
dr _no.¡., ección Ediw riale.

?-np:

\3 .

Víctor Rosek., "As I see it A governroent without newspapers", T/Jr fo r

H,111drrd, 11.3, 21 ene. 2002 &lt;http://www.web400.com&gt;

11

�MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ QUIROGA

18 RAzONES PARA ESTUDIAR A EsTADOS UNIDOS

Este es un giro novedoso porque desde tiempo atrás en México
muchos han expresado d temor de perder nuestra esencia cultural ante la
embestida norteamericana. Por eso algunos grupos rechazaron la
apertura de un restaurante McDonald's en la plaza central de Oaxaca.
Pero esto no es privativo de México. Para lo fundamentalistas islámicos
la difusión de los valores norteamericanos en sus países on obra del
demonio. En Japón, Europa todo d mundo se ha expresado el temor
de que la cultura local será barrida por el maremoto cultural
estadouniden e.

Mi propia experiencia y la de muchos mexicanos que hemos vivido en

470

Por eso resulta paradójico que uno de los intelectuale más
reconocidos de Estados U nidos expre e el temor de que la ola mexicana
inundará a su país. amuel Huntington ha provocado una polémica
apasionada con su argumento de que el desafio más grande para la
identidad estadounidense tiene su origen en la enorme y permanente
inmigración de América Latina, y sobre codo, de México, en la tasa de
fertilidad de esos inmigrantes, muy uperior a la de los negros blancos
norteamericanos. 1

Lo que Huntington ve amenazados son los valores· que hicieron a
Estado Unidos el país más exitoso del mundo entre ello , el
protestantismo, el individualismo, la ética del trabajo, lo derechos
individuales, la responsabilidad y rendición de cuentas de lo gobernantes
y la creencia de que los seres humano pueden consrruir un paraí o en la
tietra. El politólogo de Harvard afirma que lo mexicanos n nos
ajustamos a los patrones que rigieron a los inmigrantes anteriore y que
nos regimos por otra escala de valore . Más aún, la población hispana se
reproduce con mayor celeridad y se estima que para el año 2 50, uno de
cada cuatro estadounidenses será hispanoamericano. La cercanía con
México le permite a esta población recibir refuerzos constantemente,
tanto .humanos como culturale .
Esto esci en el centro de la preocupación de Humington y muchos
norteamericanos pero su análisis e cuestionable en un aspecto crucial.
Cuando insiste que los ruspanos no se ajustan a los parrones y alores
norteamericanos, no ha medido la capacidad y profundidad de
adaptación de los hispanoamericanos al pragmatismo norteamericano.

Estados Unidos demuestra que se pueden conciliar los valores de ambos
países en un proceso de sincretismo cultural. Sin abandonar algunas de
sus tradiciones, los inmigrantes, y sobre todo los hijos de los inmigrantes,
aceptan y se rigen por aquello valores de la ociedad angloamericana
que les conviene para avanzar en el campo económico y social. Es un
proceso selectivo, no excluyente. Lo que también resulta claro es que
Estados Unido iempre ha tenido un paragua cultural muy amplio pero
todas las razas, etnias y grupos aceptan un mismo sistema económico v
un andamiaje p litico-juódico que ha mostrado u eficacia y les permic~
vivir en armonía y con pro peridad.

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REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA
EN LA MANUFACTURA NUEVO LEÓN ,
DÉCADA DE LOS NOVENTA
REGIÓN INDUSTRIAL DE MONTERREY
D ra. Eschcfo Gutiém:z G:ui'a
Doctora en Economfa por la l inivcrsid.1d de Parí.
Directora del [o tituro Je 111\'1::-tigacionL·,
de Ciencias Soci:tks dl: l.1 l '. \:'-,. L

La regiones industriales avanzan de manera difcrcnci. da en b
evolución de lo procesos de ree tructuración productiYa que dan ongcn
a la emergencia de nuevo sistemas prod11rtiros _J' 1110&amp;/os tf¡, ((l/idml t¡uc
participan en la definición de las alternativas &lt;ld fururn dc b
indu rrialización de la naciones .
Obviamente, el universo de la industria manufactun:rn 110 L'S
homogéneo, por el contrario, e encuentra ampliamcnn.: din:r'-it-icadn cn
u interior. Para poder beneficiar e del modelo de apertura 1nrcrn:mnn:\\.
propia de la etapa de globalización económica, las cmprl'::1: b:111 rcnido
que transitar por proceso de transformación de sus compnncnrc: dc1
si tctna productivo. ~ s decir, iniciar pr ce os d&lt;..' r&lt;..'&lt;..'SI rucrur:1c1i"&gt;n
productiva, cambio organizaciooal de la cmprc,;:1 , pnl111cas tk
flexibilidad del. trabajo y isrcmas distributivo de con. t:n~, 1 en 1:i~
indu trias. in , tas rran, formacionc · a niv l micmcconr·&gt;1nico, nn c::
posible alcanzar 1 s niveles de compeátiYidad yuc ha 1mpuc:,;t&lt; 1 l.1
· globalización. Ju tamente, el problema radica en &lt;.JU 11() co&lt;..b!- la:cm~resas tienen las mismas oportunídade de modcrnizar:,;t, de ahí que,
la diferenciación producti a es muy profunda en el !-cno de la 1ndu~tr1a
manufacturera de las regiones.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉ:CADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

474

En la etapa actual de la globalización que estamos presenciando~ los
sistemas productivos se encuentran configurados por la polandad
fordtaylorismo-ohnismo (Coriat, 1993; Boyer y -~urand, 1993): Esta
relación dialéctica entre los componentes tradicionales del sistema
productivo del fordtaylorismo (Estados Unido~) y su confr?ntación c_on
los nuevos componentes del sistema productlvo del ohnismo Qap~n)
van estableciendo las fronteras entre el atraso productivo
(fordtaylorismo) y la modernización (ohnis~o). En consec~encia, la
polaridad atraso-modernidad establece ~n ampli~ rango detenrunado poc
los componentes del si tema fordtaylonsta amencano, por un lado ~ por
el otro, por los componentes del sistema ohnista japonés. El ohrusmo
hace referencia al sistema productivo disefiado en Japón con la destacada
participación de Obno (1989) en la empr~sa Toyota y lo pod~_mos
entender como el nuevo paradigma productivo emergente con caracter
univer al capaz de desplazar los sistemas ford~yl~ris~ do~tes en
los Estados U nidos. Así, en un país, en un distrito mdustr1al, en una
rama de industria e inclusive en el seno de una empresa coexisten dicho
sistemas productivos, híbridos, aunque con predominancia de uno de ellos
Frente a esta coyuntura, en la región industrial de Monterre, se han
ido desarrollando también diversas estrategias productivas y formas
salariales particulares que, al combinarse e~tre e~s, dan origen a esce~ario1
de actividad industria/ que bien pueden ser diferenciados. Cada escenario de
actividad industrial desarrolla estrategias tecnológicas particulares
configura modelos de calidad y productivi~ad_di ~tos, ~enera formas
salariales y de inserción en la estructura de dis~b~c1on d~l ~greso que le
son propias a su configuración industrial participa de di~ontas ~-eras
en la creación del empleo y la calificación. Cada escenario de acu 1dad
industrial es portador de una oftrtá de d~sarrollo económico ,capa~ .~e
convertirse en dominante con el correr del oempo. Dependera del ex.1to
económico de sus estrategias productivas, del peso que jueguen las
institucione creadas para complementar su desarrollo y de las accio~es
políticas y sociales de los
ujetos (trabajadores, empresanos,
instituciones) involucrados.
A mediados de 1993, se levantaron encuesta 1 en el Departamento de
Estudios de Mercado de la ecretaria del Trabajo del gobierno del
ncuesta a las empresas que tienen más de 99 personas ocupada . El nivel de
confianza de la muestra es de 95%. Las empresas que tienen más de ~00 p~~sonas
ocupadas representan e IS¾ de los establecimientos, aportan e180% de la_mvers1on Y12
producción, así como el 65% del empleo. Est:amo hablando de un uruver o de 439
industrias de acuerdo con los daros del Inegi que tienen más de 99 personas ocupadas
1

475

Estado de uevo León. La primera se circunscribió a las industrias
manufactureras de la región industrial de Monterrey que contaban con
más de 99 personas ocupadas y que corresponde, según la clasificación
de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), a los
estratos de la mediana y la grande industria. El peso económico de la
mediana y la gran industria, como lo arializamos anteriormente, es muy
importante dentro del sector manufacturero, pues si bien sólo
representar! el 5% de los establecimientos industriales, concentran el
80% de la inversión y la producción y aportan el 65% del empleo en la
manufactura en dicho estado (cuadro 1). Esta encuesta tuvo como
objetivo central conocer el grado de modernización en este uruverso
industrial constituido por las mediaI1as y grandes industrias.
Cuadm1

E [PRESAS CO

1AS DE 99 PERSOl AS OCUPADA IND STRIA
W 1 ACT1JRERA
uevo León 1993
~Wes de pesos)

tt-DL' TRIAS

TOTAL

ESTABLECIMlENTOS

INVERSIO

1

PR DL'CCI

EMPLEO

99 v más

439

5%

80%

80%

65%

RESTO

9,243

95%

20%

20%

35%

46,443,11 7

248,930

TOTAL

9,243
9,682
6,7 16,268
Fucnre: Anuwo Estadí t.ico de Nue\'O León. INEG1. 1996

La egunda encuesta se centró e~ la industria rnaquiladora, que en

1993 contaba con 92 empresas, participaba con el 12% de la
exponaciones manufactureras de uevo León y daba empleo al 7% del
personal ocupado en la manufactura en dicho estado. Esta encuesta tuvo
el mismo objetivo: conocer el grado de modernización industrial pero
re petando su status jurídico en el momento de efectuar la clasilicación
según los escenarios de actividad industrial.
De esta manera
c~~o componente
1?'"~nt~s: cambio
d1stnbut1 os de con

la encuesta se propuso recoger información obre
que integran los sistemas productivo , que son l
tecnológico, flexibilidad del trabajo sistema
enso cambio en la organización empresarial. tos

en uevo León. El directorio industrial de la Caiotra contaba con 266 empre. as \' la
mue tea de la encue ta sumó un total de 169 empresas. Los daros corresponden al ~ño
1993.

�477

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

REE~RUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
UEVO _
L EÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

cuatro criterios fueron utilizados como parámetros de diferenciación en
dos escenarios de actividad industrial. Se definió como industria moderna a
aquellas empresas que cuentan por lo menos con tres de estos
componentes, mientras que las que tienen dos o sólo uno de ellos
pasaron a formar parte de la industria tradicional.

modelo 01macroeconórnico
de apertura internacion
. al , pues solo
, particip
d
16
con e 10 e las exportaciones (cuadro 2)
ª

476

Con estos ~riterios las empresas manufactureras encuestadas que
cuentan con más de 99 personas ocupadas en N93 quedaron clasificadas
en los siguientes escenarios de actividad industrial:

1. !.A industria moderna
2. LA industria tradicional
En relación a la encuesta realizada a las industrias no maquiladoras y
de acuerdo con los datos registrados en la Cámara de la Industria de la
Transformación (CAINTRA) de uevo León, el universo tanto del
estrato de la mediana como de la gran industria fue de 266 empresas.
Esto significa que no fue posible ubicar un directorio más completo. De
acuerdo con la CA TRA sólo e:cistían 266 empresas con más de 99
personas ocupadas en uevo León y según datos 0.btenidos por el
Anuario Estadístico del Estado de uevo León del INEGI, existían 459.
Consecuentemente, los datos aquí presentados sólo son representativos
de ese universo de 266 empresas y los resultados pueden considerarse, en
todo caso, como tendencias prevalecientes en la industria manufacturera
que tiene más de 99 personas ocupadas. De ese universo de 266
empresas se obtuvo una muestra de 144. Se trata de una muestra
aleatoria simple calculad.a sobre la fórmula: n= (z2) (&amp;2) / (e2) = 144.
Esto nos da una confiabilidad de 99% con un error de 10%. La
empresas que contestaron el cuestionario fueron 130: seis proporcionó
información incompleta y/ o contradictoria y por eso fueron canceladas;
siete empresas no contestaron y dos ya habían cerrado o no se
localizaron. El resultado del levantamiento de la encuesta en la región
industrial de Monterrey nos permitió llegar a la siguiente clasificación:
1. La industria modema representa el 45% del total de las empresas
encuestadas ocupan más de 99 trabajadores; participa con el 80% del
personal ocupado y concentra el 94% de las exportaciones totales. Es
decir, la industria moderna resultó ser representativa del sector
manufacturero c;:xportador.

2. La itJdustria tradicional representa el 55% de las empresas; cuen~ con
el 20% del personal ocupado y no tiene presencia significativa en el

Cuadro 2

E

~

ESTA A 169 I 10 TRIAS
CO M.A DE 99 PERSO1 AS OCUPADAS
JNDUSTRIA MODER A. TRADICIO AL y MAQ ILAD RA
Nuevo León 1993
Escena ríos
de Actividad
Industrial

PERSO 1AL
OC PADO

EXP RTACI • E

45,568
80%
9,680
20%
55,248

2,706,930
94%
172,783
6%
2,879,713

100%

100%

39

13,557

446,4 7

169

68,805

1 DUSTRIAS

Industria Moderna
industria
Tradicional

58

45%
72

55%
130
100%

Total
Industria
l\laquiladora
Total Encuesta

.

3,329,190

fuente: 1lndustria
Ma quiladora de E..xpórt.'\C1on, INEGI 20{)1
.
2Per pe.cuva Esrndística en Nuevo León, L 'EGI, 2001
1nvcságación directa

Los resultados de esta investí ción d
~.
e campo la presentaremos en
industrialp d 1 . d
. o el analisis de los escenarios de actividad
· tradicional
••
forma p ·e a1 md ustna moderna ), 1ª ·indUStlla
destacando la
arucu
ar
e
sus
cuatro
compone
d
.
apartado E
1
d
me pro uct1vos, en un prjmer

e te ca ítulo abordand

industria.manu~adsegun o _apar~ado . analiza remo el desarrollo de la
componente9
dora,_con enfa is en el comportamiento también de sus
5 pro ucu os antes mencionado .

Laindustna
· mod emaJ la industria tradicional

Características generales
Antigiiedaddde'la s em,p mas. n el e cenano
. de actividad indu trial de la
industr·
' d e Ja empresa forman parte -de la
fábricas1ª .mo ema la . mavo
, na
Ía regió:.•';;;e~;,¡,9u; •mrls;ron el desarrollo de la indusrrialización d;
antígu" ed d
o e e as ueron creadas ante de 1939 es decir u
~ un 39011 0 c.rneron creadas 'entre 1940 r
1959 d ª es mayor de
. 53 anos.
urante el penado d
d 1
.
imponaciones E
e auge e modelo de sustitución de
1979- fund. n la etapa del desarrollo del fordismo periférico -1960e
aron el 21 o/co de eUas y en la etapa propiamente dicha
• de la

�478

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

globalización -de 1980 a 1991- se establecieron el 15%. Por el contrario,
en el escenario de la industria tradicional sólo el 7% forman parte de las
fábricas de formación antigua fundadas antes de 1939. Durante el
periodo de despegue industrial, caracterizado por la sustitución fácil de
importaciones (1940-1959) un sector importante de industrias
tradicionales el 26% se establecieron en la región industrial de
Monterrey. En la etapa del fordismo periférico en {éxico (1960-1979) el
44% de las industrias tradicionales, se crearon en dicho periodo. Por
último en la etapa de la globalización, es decir de 1980 a f991 se crearon
el 23% (cuadro 3). Así, el 67% de las industrias tradicionales fueron
creadas después de 1960, situación que nos indica la vulnerabilidad de
este sector importante de producción en la manufactura y de los
enormes retos que significa la modernización industrial pues a pesar de
ser relativamente jóvenes no nacieron con los cambios tecnológicos
propio de su tiempo y no se ajustan a las tendencias intemacionale
dominantes que están surgiendo como modelos de industrialización.
Por ejemplo el modelo italiano, de la región norte de Italia, basado en
un andamiaje de pequeñas y medianas industrias utilizando nuevas
tecnologías y orientados hacia la producción flexible y diferenciada,
compite por abrirse un espacio en el contexto de la globalización de los
modelos productivos emergentes. Este modelo de industrialización
ostieoe que, las grandes empresas fordtayloristas, concebidas para
realizar todas las fase de producción al interior de la fábrica esta siendo
sustituida por un modelo de desgajamiento de múltiples fases y e esrán
relocalizando al exterior, en fábricas pequeñas, eficientes, fle~bles que
establecen relaciones de ubcontratación. i bien la indu tria tradicional
en la región industrial de Monterrey no esta integrada por relaciones de
subcontratación sólida como el modelo italiano, cabe destacar que el
67% de la industrias que e tán orientadas al mercad&lt;;&gt; interno fueron
creadas después de 1960 en marcado contraste con lo ocurrido en la
industria moderna donde el 64% de éstas empresas fueron creadas antes
de ese año (Cuadro 3).

Más de 53 años
ance.s de 1939
De 33 a 52 año
de 1940--1959
De 13 a 32 años
de 1960-1979

MODERNA

TRADlCI r AL

25%

7%

39%

26%

21%

44%

De 7 a 12 años
(de 1980--1985)
De 2 a 6 años
(de 1986-1991)

13%

J3%

2%

10%

479

n la manufactura de ue o Leo'n , la ramas
. Ramas
. de industria.
, .
md~ ~1ales mas unportames son la metalmecánica, la de mincrale no
me~cos, la de la industria química la de alimentos. En su conjunto
part1c1pan con el 42% de la producción total manufacturera.
Con_ ~cuememe?~e, la industria moderna aJ igual que la indu tria
tradic1ooaJ pamc1pa de las mismas tendencias. A í, n la industria
moderna, ~l 45% son industrias metalmecánica el 16% penenecen a la
rama de _mmeraJes no metálicos; el 14% a la industria química v el 10% a
~a de ~mentos. En u conjunto repre entan el 85% del t¿tal de las
mdus~as modernas y el dinami mo 9ue le imprimen a dichas ramas es
mur importante. u presencia fortalece la e tructura tradicional de la
región i~tegra_da . por índu tria de biene de capital • de bienes
~nterm~dios pnnc1palrnente. A su vez participan de la nuevas tendencias
m_du tnales de de arr llo de las ramas de biene de con umo, como la de
alimento (Garza, 1994). Por su parte, la indu tria tradicional se urna
~ambién a la mismas tendencia . La cuatro rama de indu. tria· más
importantes son la química que concentra al 2 % de la industria . el
25_% lo on de la industria metalmecánica. El 14% pertenecen a rama de
mm~raJe no metálico y el 13% a la industria de aliment , . En su
con¡unto representan el 79% del e tal de indu trias tradicionale v u
pe_ o en la vida indu t~ial de la región es muy imp rtantc pue al ~ car
onentada aJ mercado interno participa de manera actin en los de lo
encadenamiento pr ductivo como pr ve d ra de in umo .

El c~pital exlt~1yero y el mermdo e:xtemo. En la indu tria moderna, la
P_resenc1a del capital extranjer tien una importancia con iderable. p r
e¡e~pl0, el 7% de las empre a. tienen una participación de 1 0%, d
capital extr_anjero. El 2 °/c, de ellas tiene una participación de ha ta 5°., .: ,
capital nacional y hasta 25% capital extranjero r el 66% son industrias
con 100% capital nacional. En otra palabras, ~j 34º/r, de la empre ~cuentan con div . r o grado d e part1c1pac1on
· · · ' d e cap1ta
· l extranjero.
re
.contacto con la mternacionalización del capital de la región industrial de
Monterrev
· · exportadora acumulada
. . , ¡· unto con to d a una expenenc1a
progr~si amente a lo Jargo del proce o de indu trialización impul ado
por dichas industrias, ha favorecido el proce
de adaptación a lo
cambios tecnol ogicos
' ·
· ·
y orgaruzac1onales
que e e tán desarrollando a

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

480

· d alianzas productivas
nivel mundial, así como, a las nuevas estrategias e
en empresas internacionales (Pozas, 1999).
.
.
la ,... dustria tradicional la presencia del capital
Por el contrano, en
,...
. .
. • -,
.
b . Si bien, el 9% de las industnas ttene una part1c1pae1on
exttan¡ero es a¡a.
ntran las
alta de 100% de capital extranjero, en el otro extre~o se e~cue 1 25º/c
.
b .
articipación -75% capital nae1ona y
o
empresas que tienen ªlª P
urna sólo el 16% de las
701
1
•tal tranjero- y que representan e 1o.
s
,
. .

:a~s~: tradicionales han establecido alianzas p~oducti:as b:;c10:ale ~
En marcado contraste con las empresas de la .":dustt1a m ~s :o
alcanza el 34%. En efecto, la industria tradictonal es un
~
apropiado por industrias mexicanas: el 84% son empresas con el 100 Vo de
capital nacional (cuadro 4).

Cuadro 4

PROCEDE C1A DEL CAPITAL
Re ·ón Industrial de Monterrey

CAPITAL
100% acional
100% E.xtran'era
25% Extranjera
5% acional

7%

84%
9%

27%

7%

Fuente: Iovcsogación ditecu

.
., d
· dustrias tradicionales en el
Consecuentemente, la m erc100 e 1a tn
. .
.,
el
.
d
· s· muy poca part1c1paaoo en
mercado presenta las !lllsmas ten encta .
d .
rna oritariamente abastecedor del merca o interno.
merc~do externo y.
esa dedicadas 100% al mercado excemo.
Por e1emplo no existen empr
. , al
do
.
b
,
6% destina el 75% de su produccton
merca
Sin em argo, un_
..
.a se encuentra el 9% de las empresas
externo. En la rrusma rucunstancJ
d
•,
un 32% destina una
d .
entre 25 y 50% de u pro ucc1on y
que e s ~
ila entre el 5 y el 15% de su producción al mercado
que ose
• - ~,
·
ierto
Proporc1on
E d . el 47% de las industrias cradic1onaies nenen ~
ex;~¿ºde e~::~cia exportadora. Por el contrario, el 53% desuna el
de su producción al mercado interno (cuadro 5).

foo¾

Cuadro 5
DESTINO DE LA PRODUCCIÓ
Re ·ón Industrial de Moaterrc '

75% Extranjera
25% acional
75% aciooal
25% Exaao·era

10%

6%

61%

41%

fuente: lnvesripción directa

481

Como podemos observar, dada su experiencia exportadora, que en
última. instancia significa competitividad en el modelo de apertura
económica internacional un sector jmportame de la industria tradjcional
ha iniciado procesos de mod rrúzación industrial. Por el contrario, otro
amplio eccor s ha quedado rezaga.do utilizando los métodos y
estrUcturas tradicionales d producción mdu erial. n el ca o de la
industria moderna la experiencia exportad ra e muy fuerte lo que no
indica qu los proceso de m dernización indu trial han sido inten ivo
en dicho e cenario de actividad industrial.

Reestmct11ració11 prod11diva
El cambio tecnológico en tanto e tratcgia producti a, se viene
anunciando de de principios de los años setenta como la medida
fundamental para superar la crisis estructural del fordtaylori mo en los
países de arrollado . Como lo mencionam
antcáormeme, la
concepción tecnológica fordraylori ta di ñó un si rema de máquinas
ógidas donde el trabajador era colocado en un pue co individual y fijo
obligado a de empeñar una tarea especílica dentro del proce o del
trabajo e impo ibilicado de realizar alguna orra.
ta ngidez del i r ma
tecnológico indu trial constituyó a partir de lo años treinta el isr ma
productivo idóneo obre el cual de can ó el crecimiento &lt;le la
producu,·idad.
d ar, la rigidez del pr ce o tecnológico fordtayl ri ca
constituyó la fuente del crecimiento de la productiYidad. Esta
concepción sobre la que se desarrolló el i tema producciv de 1 "año
de oro" de la economía e tadouniden e adquirió con el tiemp un
crecimiento exponencial, de fragmentación de la rarea y de crecimiento
extensiv de las lineas de producción que acabó p r agorar tanto las
po 1bilidades de u cr cimiento bisr ' rico e mo de su di, eño conceptual.
El 1scema for&lt;ltaylori ta perdió eficacia productiva por el incremento del
aempo 'mueno que acompañaba la concepción tecnológica-organizada
en rorn al "one best ira , de ejecución de una carea.
í mi mo, p rque
un trabajo cotidiano, una vid útil del trabajador organizada bajo dichos
pr1ncipio , de arrollaron la resistencia de lo obrero , el desgano al
trabajo, el crecimiento del ausentismo y de la rotación pre tonando
eriamenre sobre los mecarúsmos que permiten el crecimicnro de la
producti idad. Al mi mo tiempo, bajo este concepto producovo ern
inclispensable almacenar in urnos . lo in entarios manrenían un peso
muy elevado en la contabilidad de la empre a .

�REE~UCTURACIÓN PRODUCnVA EN LA MANUFACTURA
UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

E.STHELA GUTIÉRREZ GARZA

482

El cambio de la concepción tecnológica en el quehacer indu trial se
impuso frente al agotamiento y las contradicciones que el mismo sistema
productivo taylorista había creado. Ante la inflexibilidad de los istemas
productivos creados por el fordtaylorismo se diseñaba una concepción
alternativa como fuente de la productividad: los equipos flexibles
sustentados en la microelectrónica. urgen así, nuevos sistemas de
máquina de control numérico, los equipos computarizados con diseño y
fabricación integrados y los robots (Coriat, 1990).

industria tradicional.

La reestructuración productiva en la industria moderna
Desde el año de 1975, el proceso de reestructuración productil'a, de la
industrias modernas de la región industrial de Monterrey ha sido ,mry afta
J' con una J11erle intensidad. Para el año de 1992, el 97% de las industria
modernas habían invertido en nueva tecnologías. De ellas, el 31 % lo
hizo por primera vez antes de 1979. El 21 % lo hizo entre 1980-1985 ) el
48% entre 1986-1991. Esta actualización tecnológica e notoriamente
reforzada por el hecho de que por Mtima veZJ entre 1989-1991, el 96% de
las industrias modernas continuaron realizando cambios tecnológicos.
Inclusive, el 77% de las indu trias contestaron que ·pen aban hacer
nuevas inv rsiones en tecnología antes de 1996 (Cuadro 6).
Cuadro 6

RESTR cru RACl
PRODUCTlVA
·ón iodµstrial de Monterre,·

• o

97%
3%

47%

31%
21 %

3 %
20%

53%

33%
67%

Primeras
tecnologías
D e 1975a199
De 1980 a 1985

48%

43%

92%

0%
4%

4%
75%

96%

21%

0%
0%
100%

77%

27%
73%

26%
74%

Plan de invertir
antes de 1996

Sí
No

33%

Fuente: [nvestigación dírecca

La modernización tecnológica a partir de la segunda mitad de la
década de los años setenta, se convirtió en el imperativo impuesto por las
relaciones de competencia intercapitali ta. Iniciar el proceso de
reestructuración del aparaco productivo y adquirir las ventaja en
productividad que las nuevas tecnologías ofrecían se constituyó en uno
de los retos más importante de las industrias que querían modernizar e.
En este apartado analizaremos el comportamiento de la ree rructuración
productiva que se desarrolló tanto en la industria moderna cono en la

Sí

De 1986 a 1991
Ultimas tecnologías
De 1975 a 1979
De 1980 a 1985
De 1986 a 1991

..83

0%
8%

Esto significa
q_ue.' en este escenano
. de actividad industrial 1
.,
ali
actu . zac10n, tecnologica
· ó un pape1importante
•
. . ¡ug
en el contexto de lasª
1
re aaones mter capitalistas determinadas tamo por la
. .
exportad
. .
expenenc1a
,1
dor~ como por el pos1c10namiento y liderazgo de las empresas en
e
merca o interno.

· de nueva tecnolooias adquirid f
, En. su gran ffiat'O
1 ría, e1 Opo
maqwnas d c t ¡
,.
b.
as ueron
fu
1
on ro numenco que ascienden a un total 331 · enseguida
eron os robot con un total de 64 Y por último lo' .
eAD/
CA.M con , un to tal d e 33. E tos procesos
·
1 temas
de introducción de
nueva tecnologia son muy diferenciados. En al nas
aparecen como encla e de tecnología de punta ubicara en =~i:nª s
~~:s~~eslabonanlíncon lo típic?s procesos fordtayloristas. n otras, se
líneas dtn en . _eas automa~zadas de pr ducción alternativa a la
producc1 n fordtaylonstas y coexisten al interior de las m ·
empresas
· ¡a ex1stenc1a
•
. de sistemas productivos hiíb 'd1smas
. .
: Es d ecrr,
s1gn1fican a
.
•
n os es
de actividad industrial· Po r úl orno,
.
tamb. , 1 en este •escenar:10
,
suce de
ien a renovac1on total del proceso productivo el des laz .
absoluto de los procesos fordtaylorisra de producción v
us:nutue~~o
por
procesos
de
rodu
.
,
fl
.b
.
,
rod . ,
pd . caon eXJ le aunque nocor1amence orientadosc10n
a la
P uccton estan anzada.

1:

La introducción
de nuevas te cno logta
, mo d.rnco
e , los requerimiento de
califi
., d l
cacion
e
;i.
mando
de
obra
"
·
b'
.
.
. 1 ien este a pecto lo analizaremo
Po te
obrernormeme '¿por lo pronto po d emos destacar que la presencia de los
máqw?s opc~ran o nuevas tecnologías en relación a aquellos que operan
· d usma
· modernas.
im ul nas
d u1as e de 11
. ·.4º./io en ¡as in
te hecho h
P
sa
o
los
requeOID1e
t
d
Lifi
·
,
trabaj d d"f
nos e ca icaaon configurando un tipo deª
inicia a or 1 erente al que crea el fordtaylorismo tradicional. Es decir e
despl un p~oceso de reubicación de la calidad del traba1· o en la fábrica-' un
azamJento del tr b · · l
•
•
inteligente (Dejours 1~9~\~-sunp e hacia el que desempeño del trabajo-

�484

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA
REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

Es decir, que las nue as tecnologías son la respuesta estructural a los
reclamos de flexibilidad que surgieron de de principios de Lo años
ochenta (Bo er, 1989; Tolliday Zefrlin, 1992). on la bú queda de un
nue o pa adigma teórico-hi rórico obre el traba' . in embargo, por
flexibilidad del trabajo se ha llegado a entender muchas co a : nuevas
tecnolo 'a c n equipo flexibles, capacidad de las mpresa para
adecuar e a la demanda rran formación de la ge tión empre aria!,
modificacione en la relación aJariaJ d sreglamenración de las g ti, n
e tata! del trabajo, de I s mecanism in tituci nal de formación de los
alarios, de cienos logro c dificado en lo contratos col cti o , de
anuJaci 'n de alguno rubro del alacio indirecto
reducción d los
ingre o del alari etcétera. P r llo, e útil diferenciar las dos
e rrategtas dominante de flex.ibilidad del trabaj . quélla que e ta
vinculada con las estrategia producti as de largo plazo qu garantiza el
crecimiento d la productividad, competitividad y la obtención de
ganancia denominada flexibilidad dinámica. La otra vinculada a 1
e trate ·a de cort plazo que finca l lo
de la e mpetitivídad ' ele
lo márgen
de ganancia en la di minución del co to lab ral y
denominado la flr:xibilidad es/ática. La fle. ibilidad dinámica
tá
fundamenta.da en 1 cambi tecn J'gico mediante la intr ucci · n de
equi os flexible computarizado que ope óan e me el nue,·o porte
del desarrollo de la producti idad y en c nsecucncia, de la
comp tirividad en el lar o plazo. ste típ de fl x.ibilidad implica una
e rrategia dinámica, pue enera e labonamientos productiv s tanto en el
s ccor de la recnol gía com el di ño en ca cada de nu v pr dueto .
, pue , una e rrat gia para l largo plaz . u impact ería tanto
pan ivo, creand au v
polo d
e arr ll indu trial, e mo
inten i,To, re tructurand la mdu tria manufactur ra hacia adentr .
P r el e ntrano la flexibilidad estática es una e rrare ia basada en un
c ajunto d medida in tirucional y acial gu tienden a r ducir el
e t alari J. ons ·tu e e fact , un proce o de de r gulac1ón qu
ignora o elimina los c ~ di os I borale prec ·i temes con el fin de
c n eguir efect econ m1
que incrementen la compeciá 1dad. t
aum nto de la c mperitividad ·e tá ba ado en la inten 1ficaci · n de la
fuerza de trabaj que incorpora t da las medida posi le que
conduzcan a aumentar la carga de trabajo y reducir I alario. n
con ecuencia este tipo de flexlbilidad implica una sttat ·a está cica de
cort plaz , pue su efect
on inmediat
ayudan a re lver
individualmente la ren abilidad · 1 capital, aunque oc1almentc e tén
d encadenand obstáculos al pr e o global de acumulaci, n. E ta

estrate ia deno111inado flexibilidad estática utiliza
inrensificaci 'n del u o del trabajo c rno
porte de
producri a ( ohen y Zysman, 1987).

485

mér d
de
e rrate

u

,1dent mente, l. estrategia de la flexibilidad dinámica ofrece una
of~na d~ d arrollo económico y ocia) o t nido. A ni,·el endógeno p r
la 1?ten 1dad de cncadcruunient s pr ducriv que e d pr nden d la
poliaca, d re tructuraci · n tecn 1· ica calific ción • pohv, lcnci de J
~no ~e obr r 1~ formación de alto alari s. m p ürjca impul an 1
dinaIDJsmo ect _nal de la re ~¡ ne indu triale . ¡\ ni\'cl ex · no porque
e tructuran _r I cJonc de ~ap1t~l r de trab j altamem e mpctitiva. n
concordaoc1a c o la ex1 encia que imp n la Jobahzact , n d la
economía actual. P r el contrario, la flcxfü1lidad cinca n de encadena
efecto de cr ~imienro_, pu c n el ri mpo la cmpr a queda aún má
rezagada del mvel m di de e mpetirivic.lad prevaleciente en la re ión. e
crea un circulo vici o mientra má e dct i ra u com c □ rindad
apa~ ~~ con º:ªr~r fu rza la nece idad de in crumcnrar rratcgia d :
flex1b1ti~ad dinanuca_ha ta lle ar, la mi rna encrucijada que fue u punto
de parnda:
e adh1 ren a la estrat lia d la tle. ibilidad dinámica O l.
mpre a quiebra.
Lo q_ue .~bm1111n10¡ e,, la ind11Jlrio 111odemo de la rrgió11 í11dustrio/ de MrJ/llelTr)
es""ª difimot1 1nu · an,plia de ~~s polítira.s de jle.,ihilidad di11d11tira del tmhcyo. ¡~
procc o . ~e r tru turac1 n pro ucnva que e 1mpuL ar n on b
mtrocluccion &lt;le nuevas t en I gias lo \'Jd ~nct, . m cmbarg 1
innovación
,,..
-' '
.
, tecnol · 1ca. c. ....n
o· ¡ una de Ja es r, tegia
dt'
modtrruzaci n mdu mal pero n · la úruc."'.
cr
,,
componemc.
participan con la mi ma 1mp rtanda en la e ni rm ción de In
flex1b1Ldad c.lmámica en tan e rrn e ia que pcrmca cod I ,. a p ere .
d I mu~d 1ndu crjaJ. Pardcularmcnc , d ro e
de trabajo, I,
orm, cion de lo alan y la me ida de pi, neaci&lt;'&gt;n ir anizaci nal guc
pa arcm má. adelante a ana.fü.ar.

L, rwtmrt11mc,ó11 prod11rti1·a e,¡ la iJ1dnshid h"rldido110/

�contrario, otro amplio sector se ha quedado rezagado. La polaridad de
esta relación la pasaremos enseguida a analizar.

A pesar de que la introdl)cción de nuevas tecnologías sólo se dio en el
47% de las industrias tradicionales, su impacto en los requerimientos de
calificación de los operarios es importante. En efecto, la participación de
los obreros operando nuevas tecnologías en relación a aquéllos que
operan máquinas fijas es de 6.8%. Esta situaqón está generando una
demanda, aunque restringida, de operarios con requerimientos de
calificación de trabajo abstracto y complejo que re ubica la integración
del trabajo en la fábrica creando un polo de referencia alternativo al
interior de la empresa que desplaza al trabajador descalificado del
fordtaylorismo.
Los datos anteriores no muestran que la industria tradicional esta
fuertemente segmentada por dos polos de crecimiento: el que se
encuentra implementando procesos de reestructuración productiva y
representa el 47% de las empresas aunque con una intensidad media que
no logra ubicarlas como empresas pertenecientes al escenario industrial
de la industria moderna, y el otro polo, donde se encuentran el 53% de
las industrias que no han iniciado procesos de reesrruccuración
tecnológica alguna.
Esta segmentación de la industria tradicional que no existe en la
industria moderna, donde el 97% de las empre a habían invertido en
nuevas tecnologías, nos habla de la polaridad atraso-modernidad que
existe al interior de este escenario de actividad industrial de la industria
tradicional.
Sin embargo, el polo que tiende a la modernidad sigue maoterúendo
los rasgos determinantes del paradigmi del fordtaylorismo, razón por la
cual, ante la caída del proteccionismo, el 41 % de las industrias
tradic.Íonales manifestaron que, con la apertUra comercial -'&lt;l. partir de
1987-, la competencia se había intensificado y la empresa había perdido
mercado. Otro 7% contestó que la pérdida de mercado había sido muy
fuerte en esos años y que e contemplaba el posible cierre de la fábrica
(Cuadro 7).

Se sustituyeron insumos
nacionales
Se perdió mercado
Posible cierre de la
empresa
Fueme: Investigación directa

e facilitó importación de
tecnolo 'a

;ra~c!~i;:: ~:d~:::;•;~:ü.:

7%

d

.

baja intensidad : ; ~~,::

.

d~e1}: ~:~~::i
0

Con ecuentemente
ma'-'oria
ma' .
d ' el ti pO d e nuevas tecnologías fueron en su
qwnas
e control nurn · ·
.,
1
sistemas
CAD/CA.1\1
fu
erico que a cend10 a 75, en eguida lo
, que eron 29 Y por úk
I
b
total de 4 (cuadro 8).
,'
imo, o ro t con un
Cuadro
INTR . ouccró,
D
,'\ ' E\ A T E- • 10L GL\S
R .
e~ón industrial de ,\loncerrer
TIPO DE
~IODERi A
TRADJCIONAL ~1.AQCILADORA

TECNOLOGi.A
Control mecánico

CAD/CAM

TRADlCI01 AL

25%

4%

mvers1on s en nuevas tecnol , p
.
vez ames de de 1979. El 20% e
198 9
ogias or pmmra
Esta situación es reforzad ntre I h -1 85 y e 143% entre 1986-1991.
actualización cecnolóoi
a pal~ _e echo de que por última l'ez la
.
º.ca se rea izo entre 197 5-1979·
14
tndustrias tr di ·
l
en e % de las
inv1ra·o,
a c10na e ; entre 19 -19 5 lo hizo el 5%· }. s , lo el 21 º'
en
nueva
· , entre 198
'º
indu trias d 1 , tecnolo gta
. 6-1991. Inclusive, el 3% de las
¡996. . ec ar que no terua planes de inver ión tecnológica antes de

~

32%

41 %

Podemos decir que la ree truccuración

Cuadro 7

CO CEPTO

27%

36%

;1,

IMPACTO DE LA APERTIJRA CO IBRCIAL
MODERNO

28%

Así, el 47% de las empresas que han introd .d
están impulsando la estrategia de la flexibilidad
o _nuevas _rec_nologías
se encuentren tecnológicamente
d . d nam1ca no significa que
estado parcialmente y en la gran ma~oº , err:1lzadas. En realidad pueden
ria so o e manera fragm
d
enelave productivo restriaoido al .
.
enta a, en
od . , , .
o· s
intenor de los proce
d
~r uccion ap1camente fordtayloriscas. in em
, ~s e
10.tegra de manera decidida a la eta a d
ba~ º'.~uando Mex1co se
mundial, en la se nda mitad d
P , e la globalizac10n de la economía
industria traclici~al ,,a se e tae bla decada de los ochenta, este polo de la
.
.
i
s a preparando y el p
d
expenenc1a exportadora como de actualiz . ,
, _roceso ~anto e
descritos, nos inclica que la estrate .a ~CJon tecn~l~~ca ao~enonnente
impulsad
· •
. gi
e la fleXIbilidad d1námica e
a, en rangos distmtos de intensidad, por clichas industrias.

·

Re ·ón iridu tria! de Monterre

487

RE~~CTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
O LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESfHELA GUTJÉRREZ GARZA

486

Robots

Fucnce: lm·c:5o.~c1ón d1Cect~

331
33
64

75

122

16

o

4

o

�488

Sin embargo, la apertura comercial de 1987 colocó, el problema de la
competitividad como un asunto de todas las industrias y no sólo de
aquéllas que desempeñaban actividades de exportación.
En la etapa actual de globalización de la economía mundial, ¿cuáles
son entonces la~ estrategias del 53% de las industrias tradicionales que no
han invertido en nuevas tecnologías, así como, del 52% de las mismas
que destinan el 100% de su producción al 'tnercado interno y que
obligadamente tienen que defender su posicionamiento en el mercado
nacional? Lo que se observa, es que este conjunto de industrias e tán
implementando la estrategia de la flexibilidad estática, es decir, aquél.la que
consigue aumentar su competitividad reduciendo los costes salariales.
Esto se logra mediante medidas de ajuste del personal, reducción de los
salarios y modificaciones de cláusulas referentes a las prestaciones
sociales en los contratos colectivos. La flexibilidad estática es una medida
de urgencia que las empresas aplican a ruvel micro-económico y que no
desencadenan procesos dinámicos que confluyan positivamente en el
desarrollo económico y social de la región. on medidas de sobrevivencia
que permiten, en el cono plazo, un respiro a las industrias, mantenerse
en el mercado y evitar la quiebra del negocio. Esta estrategia la
flexibüidad estática no puede ser utilizada en el largo plazo. l ajuste de
per onal tiene un lí.rrute a partir del cual las fábricas se paran. La
reducción de los salarios también, pues una vez que era pa a cienos
limites se rompen las condiciones de consenso y entendimiento
necesarias en la relación trabajo-capital, aumenta la rotación, el
ausentismo, los errores de producción, los re-trabajo y demás medidas
que obstaculizan la elevación de la productividad. En suma, la estrategia
de la flexibilidad estática no finca bases sólidas de crecimiento de la
competitividad de las mpresas y con el tiempo el empre ario n lugar de
enconr;rar nueva opciones regresa a la misma encrucijada: o se
moderniza invirtiendo en nuevas tecnologías, nuevas medida
organizacionales y una esáón empresarial solidaria de la fuerza de
trabajo que garantice la cooperación y el involucramícnto del trabajador,
-flexibilidad dinámica- o la competencia lo aca del mercado.

Esta polaridad atraso/flexibilidad estática -,nodemidad/flexibilidad dind!llica
e tá equilibrada en el escenario de actividad de la industria tradici nal. i
bien, el 47% de las empresas hah introducido nueva tecnología , esto no
significa que la empresa en su conjunto ha a logrado una
reestrucruráción total de su proceso productivo. La reestructuración
productiva en este escenario de actividad indu trial es media y de /Jl1)4
intensidad. En consecuencia la nueva tecnologías aparecen como

A89

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

enclaves restringidos a ciertas fases del proceso productivo incapaces
basta ~ momento, de transformar la estructura fordtavloris~
prevaleaente.
'
Por otra pa~e, el 53: o de las indu trias que no han introducido
nuevas tecnologias
t: d tav 1
.
.
. . . mannenen ¡0 ápico prO ceso ior
onstas
con
puest?s
~~viduales y trabajos repetitivos que impri~en un , ertil
de ba¡a calificac1on a los requerimientos del personal.
P

ªJ?S,

El resultado
de esta r elacJOn
·,
¿·a1·
•
.
t ect1ca
entre la p ¡ 'd d
atraso/
111oden11dad,
flexibilidad
estática/'fle-xibi'iJ
d
d'
,
.
an_ ~
d
.
• M1a manuca, es de1prcdorruruo

°

el coni_u nto de relaciones indu triales desarrolladas
or el
fordid.r~yloalrismbo. [ lo nos puede sorprender entonces que en la i~dustria
tra . c10n
o servemos
u na difus1on
· , muy amplia de las' política de la
..
, .
estatJca. Por e¡·emplo ' del total d e ba1as
. d e fi nmvas
..
3flexibilidad
ó
en 1991 el
71/o fu ron re ultado de la p lítica de reaju te de per onal (en marc;do
contraste
rod e· con el 12%
, de la indu tria moderna) el 37011 0 por rnz ne
P uc iva y e1 260i o por la políticas derivadas de la introducción de
nuedvas tecnologías )' programa de calidad (el 561)/o en la indu tria
mo crna) (Cuadro 9).
Cuadro 9
Cr\U ,\ DE L\ BAJA DEFINITI\',\
Región indu tria! de .\lonterfC\
Ci\L'S.~LES
.i\juSU!
Supre ión de linea &lt;le
producción
Reducción de producción
Introducción del CTC de
la calidad
Inrrod ucción de nuevas
tecno1o0as

~ 1O D e R.'&gt;: A

12".lo

TRAD 1c 10:,uL
37•11,,

an1,,

l6"1~

24%

2 ¡n1,,

1Y!.,

'1/o

3 %

19'!1,,

Fu~-nte: lnvesu ~~ción directa

do,,;º &lt;¡uc podcmo .observar e que la estrategia de la flexibilidad n ltilira es
~ /ª;'e en el_escenan~ de la i11d11slria tradicio11t1/, ~,n primer lugar porque el
301
\o~ ~ _las! mdusrrrn.s no han iniciado procesos de rce rructuración
P uctJ\ a a una En gundo l
que • ¡ h. •
·
·
ugar, porque en e1 4 ºlo de las industrias
5

del . ~o~es:teron e ~bse,rva de ~~nera li~itada y aplicada a cierta, fase
tecn~ló .
de traba¡o _), por ultJmo, la Intensidad de la actualización
tradiciogicla es muy baia. Recordemos que el 3% de las indu trias
·
.
tecn 1 na, e no tenían pe nsa do rearJZar mvers1one
en nueva
0 ogia ante de 1996.

�RE~RUCTURACIÓ~ PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
EVO LEÓN, DECADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GAR7A

490

La reestructuración productiva constituye uno de sus componentes
más imponantes de esta estrategia, pero no es dominante. Otros
componentes participan con la misma importancia en la conformación
de la flexibilidad diruiroica en tanto estrategia que permea todos los
aspectos del mundo de la modernización industrial. Particularmente, el
proceso de trabajo, la formación de los salarios y las medidas de
planeación organizacional que pasaremos enseguida a analizar.

Procesos de trabajo dominantes:Jordtaylorismo vs. ohnismo
Como lo señalamos, las industrias están constituidas por una red
industrial integrada por empresas antigua fundadas desde principios de
siglo hasta aquellas establecidas recientemente en tiempos de la
modernidad indu trial. Por ello, en su gran mayoría se han generado
tendencias de hibridación en los procesos de trabajo. Ahí, coexisten los
sistemas fordtayloristas, organizados sobre la fragmentación del trabajo,
con puestos individuales fijos y repetitivos, con los transfers aéreos
típicos del fordismo donde se desplazan los insumos productivos. Junto
con ello, coexisten las máquinas de control numérico insertadas en
algunas fases del proceso de trabajo que son utilizadas para flexibilizar la
linea de producción. En otros casos, son los robots introducidos para
aquéllos procesos que requieren de ma •or precisión en la calidad del
producto. Estas formas se encuentnm a lo largo de las lineas de
fabricación de los productos. Sin embargo, también se están verificando
procesos de lineas de producción gemelas. Fabrican el mismo producro,
sin embargo una linea lo hace con los método fordtayloristas
tradicionales y la otra linea con sistemas totalmente automatizados y
computaázados. Esta combinaciones generan e trUctura tecnológicas
de hibridación de los procesos de trabajo mu . complejas que
transforman los requerimientos de calificación y la condición del trabajo
de los obreros eo la planta.
¿Hacia adonde avanzan los procesos de trabajo en la coyuntura
actual? El taylorismo ¿desaparece? ¿Que tipo de proceso de trabajo lo
reemplaza? ¿Cómo participan los procesos de trabajo en la configuración
de los nuevos sistemas producti os que se están configurando? ¿Cuáles
son la transformaciones que ~e imponen en la condición del rrabajador?

~ ood, 1989, Boyer y Durand, 1993).
La polaridad del fordtaylorismo, en el contexto del proceso de
trabajo,

configura

características:

un

perfil

de

trabajador

con

las

siguientcS

491

• Trabajo disociado.
Solo se valoriza su mano de o b ra y se exclU'-'e
·d d d
su capacJ a
e obra. Impona el trab .
1 .
. '
trabajo intelecrual.
ªlº manua } se excluye el
• Trab~i? fr~grnentado. Contratado para
repetltlvo, fi¡o y de desempeño individual.

realizar un

traba·
¡o

• Desprofe
del traba1·0 · e requiere de trab ªIº
. s1mp
. le
·ali ionalización
d
espec1 za o cuyos conocimientos pueden ser adq . 'd
'
emanas de capacitación.
UtrJ os en poca
• Promoción
vía la antigüedad · La movi'lid ad d e los mercado
·
·
mtertores
de
trabai·o quedaron determina
. d o por el pnnc1p
. . 10
. d
,
•
• premio a la resistencia"• a la permanencia r la lealtid en "1 fiíbric:
Traba¡ador
. , d el eraba¡ador
.
l
d separado. .y ai lado. La condi cion
en la.
p anta e_s e recepav1dad, pasividad e indiferencia en el
productivo.
proceso

la polaridad del ohni smo, construY un pr ce o de
bPor
. ell contrario
.
tra a10 a ternatJvo con las siguiente característica :

,

• Trabajo
inteligente. Donde el traba¡·o manual · el intelectual e tán
fu
ertemente as ciado ,· valorado
• Trabajo
imegrado. C~ncratad p.ara rea li zar trabajos comple¡·os
.
d
1ver ificado y en equipo.
• Pro. fe ionalización del raba·10 . e requiere
.
de trabajo ab rracro,
lifi
ca tcado r polivalente.
• p
.,
,
. r n:1oc1on v1a la capacitación. La mo,·ílidad de lo mercados
mt~aor~ de trabajo quedan determinado
r la
. .. ,
calificación del trabajad r.
P
capac1cac1on ~ la
• Tr~bajador
La condición del traba1·ado r en Ia p lanta es
acnv
·involucrado.
· ·
a, part1c1pat1Ya )' creativa en l proceso productivo.
El re ultado de e ta. tendencia d h'b
. .,
.
moderna e l
fi
,
e 1 uclacion en la mdu tria
a con igurac1on de un pw
d
b .
unfordtaJlorismo dese, nd l l.. •
ceso e tra ªl caracterizado por
cual
. e en e o'Jlllsmo e111erg,e11le como pivote en como a 1
es e reorgaruza el proceso producti o.
in embargo
e im portante resa1tar que e te nuev paradigma del
·trabajo,
el ohni;mo
las relaciones indu tr7J~e p~r ~l mom~~~o repre ema la modernidad de
trabajo
l
s- . e a conclic1on del trabajo y del proces de
que o sustenta tiene u origen
.
1
noneamericana
..
e en ª anagua disidencia
q~e se desprendio del "stablishV1enl' fordtaylorisra.

�492

EsTHELA GUTIÉRREZ GARZA

Efectivamente, en los Estados Unidos, a finales de los años cuarenta,
destacados científicos de la economía del trabajo empezaron a señalar
que la principal limitante de los sistemas productivos fordta loristas
consisúa en excluir al trabajador como un ente pensante en el proceso de
trabajo. Entre ellos sobresale el consultor estadounidense, Edwards
Deming (1980), quién predicó en el desierto en su país_ pero . ~e
seriamente escuchado en el Japón. Un año después de su pnmer vtstta,
en 1951, la Unión de Ciencia e Ingeniería 'japonesa QUSE) decidió
convertirse, con el apoyo de la industria nipona, en un ~eotro de
In esrigación para el Control de Calidad. El trabajador no se e~uivoca son los
sistemas los que no funcionan sostenía Deming. Para cre~r sistemas que
funcionen con "cero error'' de fabricación es necesario establecer el
sistema de control estadístico de proceso que exige la incorporación del
trabajador como un ente pensante en el proc~so de trabajo: Sin este
principio rector era imposible establecer el sistema de calidad total
propuesto por Deming.
Este clima intelectual del mundo del trabajo en Japón, en los años
cincuenta, se concretó en una diversidad de modelos productivos, como
por ejemplo el de la industria O
y TOYOT (Ohno, 1989). Los
resultados fueron notables. En diez años Japón había sentado las bases
de una nueva concepción organizativa y tecnológica, de fabricación_ de
productos de muy alta calidad que -a ~rincipio d~ la déc~da de l~s anos
setenta- invadieron el mercado mundial. Los e tandares 10temac1onales
de productividad e habían transformado y la crisi del régimen de
acumulación fordista quedó en evidencia.
E te liderazgo indu tri.al de los empresarios japone e colectivizó el
pensamiento empresarial y su filosofí~ se diseminó por tod~ el mu~do
del trabajo. Sin lugar a dudas, fue Ohno, uno los gerentes m~usmales
más creativo en el Japón quién llevó el principio de~ invólucrarru~nco del
trabajador y del ejercicio intelectual como conterudo del tr~baJO a su
xpresión más acabada. l si tema KANBA , más co~oc1?0 com,0
sistema justo a tiempo " ... constituyó la innovación orgaruzac1onal mas
original de la segunda mitad de este si~lo" (Coria~ 1993) .col~cand_o
como condición de su funcionamiento el mvolucra.rruento, la mt:lig~noa
y Ja calificación del trabajador. Obviamente, la propues~a oq?ruzacional
de Qhno fue llevada a su perfección en Toyota del Japon. m em?argo,
esto no significa que todas las empresas japonesa~ trabaj~n con el s1st~ma
"justo a tieippo". i siquiera lo hacen todas las mdustnas a~tomotnces.
in embargo, Benjamín Coriat tiene razón al hablar del ohnmno con,~ una
aportación J.1niversal porque, históricamente, urgió una empresa exitosa.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

493

sólida y compenttva -TOYOTA- que de arrolló de la manera más
acabada una alternativa tecnológica organizacional y laboral al
fordtaylorismo. Pero también porque su modelo productivo esta iendo
incorporado por muchas empresas en el mundo. Finalmente el ohnismo
es la construcción alternativa de la di idencia taylorist~ pue creó formas
de organización producti·,a que se desprendieron de la crítica al
taylorismo originadas en los
tados Unidos pero que fueron
concretadas en el Japón. Esta oferta productiva, social y de desarrollo
esta conquistando al mundo industrial. u aplicación dep nde de
múltiples mediaciones según los paí es, las regiones, las tradiciones y de
la cultura.
·
En la i~dustria moderna de la región indu trial de Monterrey, Deming
fue conoado antes que Ohno. Muchas empre a iniciaron el control
estadí rico del proceso para mejorar la calidad desde 1965.
finales de
lo año etenta, era una preocupación introducir los modelos de calidad
total e . involuc~ar a lo trabajadores en la totalidad del proce o
productivo. Rec1eotement algunas empresas han a anzado hacia el
modelo más acabado de organización industrial introduci ndo el sistema
justo . a . tiempo (KANBAC).
seos antecedente de planeación
orga~ac1onal, aunados a la imr ducción de nuevas tecnologías
~teaormente eñaladas han ido constituyendo un proceso de trabajo híbrido
1me~ado p_o r Jom1aJ fordtay/ oristas descendentes y Jom1as oh11istas e1J1etgentes en
las mdu trla modernas de la región indu tria1 de Monterrey que
pasaremos a analizar.

LA ind"stria 111odema: Fordtoy/01is1110 desce11dente/OIJ11ismo e111ergente
E ta realidad toma cuerpo al analizar la calificación de la mano de
obra en la industria modernas. De un total d 49 mil brero el 25º/r,
so~ técnicos, el 36% son operad re de máquina fija -trabajador s scmicahficados- ) el 39% son obrer s gcncrale , es decir in calificación
alguna (cuadro 1_0). E ta estructura de la calificación de la mano de obra
e un reflej de lo requerimientos producriv s del pr c o de trabajo y
de u grado de m d rnización indu erial.

�REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

494

Cuadto 10

PROCESOS DE TRABAJO

Escenario
Moderna .
Taylorismo descendente/
Qhnismo eroerneote
Tradicional
Taylorismo dominante/
Ohnismo embrionario
1 CAlNTRA, Nuevo León
Fuente: Iovcscigación dii:eeta

Región industrial de Mooterrey
Operadores
Obreros
Maquina
Técoi.cos
Generales
Fija

25%

36%

....._"39%

9%

36%

55%

Total
Encue ta

45,568

9,680

'

Técnicos, nuevas tecnologías) trabajo inteligente
En primer lugar destaca la alta proporción de técni~os en relaci,ón .ª la
.
,
r
l articipación media de lo tecrucos
situación nacional. En e1ecto, a p
. al
d l 9º/i La
respecto al total de operarios en la ¡nanufa~r~anar~;~n eind~scri~· de
articipación media en la rnanu actura e
. . . , d los
P
s de 14% en consecuencia, la alta parocipaaon e
, o~terrey ela i'ndustri; moderna -25%- las podemos explicar por dos
tecrucos en
tipos de consideraciones:
.
· ·
equipo en sus ues
Son industrias intensivas en rnaqwoaC1a y
.
a. .
. d
automatizada y computarizada y, como
acepc1one : mecaruza ª•
.,
d ·
r la que e tán
resultado de la reciente reestructurac1on pro ucuva po
. la
.
b ' , la robótica. n consecuencia,
atravesando, encontramos tam 1~ ,
.,
,
antenimiento e
re encia de los técnicos en operacion, produ.c_c1on ) _m
~ factor importante en el proce o de· producc1on de dichas empre a .
, .
b ·
omplejos en las
b
obre esta base tecnolog1ca, surgen ~a a¡ s. ~
d
¿·das
·
.
•
con la mnovac1on
e me 1
tareas· pr duct1vas que ¡unto
. . t
cada vez mayore de
organizacionales, co~flu •en en ;:~~:;i;:rºejemplo en el 52% de las
trabajo abstracto, calificado Y po . ,
·
l 62% de ellas el
industrias modernas existe la_ ro_tac1on ~e ~area; : s:nal:jan cada vez má
trabajo de equipo. Esta medida_s orgaruzaoo,na ~
de la desprofesionalización que impone el ta) lonsmo.

Obreros no calificados, tqylo,ismo, h"abajo simple
.
, •
, 1 75% de ellos se
Si bien el 25% de lo operarios so~ tecruc~s dau~l e cista del proceso
. detenrun
· ados por la cond1c10nes 1.or ta o ,
encuentran

495

de trabajo aunque subsumidos en la lógica de la tecnología flexible, el
involucramiento, la capacitación y el trabajo iateli eme que caracteriza el
ohnismo. 1 o debe de sorprendemo la exi tencia de un mercado interior
segmentado en do polos, donde uno desempeña la función dominante,
capaz de subsumir al otro en la lógica productiva
rganizacional. Esta
sub unción, impulsada por la emergencia del ohnismo conducirá con
toda seguridad al abandono progresiv del fordcaylorismo. Por el
momento el 36% de los obreros e tán operando máquina fijas y el 39%
lo hacen como ayudante o inclu ive ejecutan tareas de menor
calificación.

in embargo, una vez que en las empresas e e tablecc la medida
organizacional de la rotación de tarea y el trabajo en equipo, la
condición del trabajo se recalifica aún cuando la naturaleza del trabajo
ea simple. s decir, el operario adquiere especialización en diferent
trabajos simples, situación que contribuye a incrementar su experiencia
operaria. Esto e en teoóa. n la práctica, la r tación de rareas y el
trabajo en equipo puede ervir de pretexro para aumentar la
intensificación del trabajo. Esta violación a los escindare mínim · de la
cargas de trabajo preYiamente establecidas genera un de ast mayor de
energía 9ue 1trabajador ería incapaz de recuperar en la horas normale
de desean o. Cuando e to sucede, inmediatamente se refleja en el
aumento del ausencismo, de la rotación y de lo accid nte, de trabaj en
la empre as, característica toda ca talo das por la JU , el Centr de
Calidad Jap nés como ob táculos internos de un programa de cali&lt;lad
total. i bien no conoc mos los indices de au enci. mo y de rotación que
exi áan ante de 1992 en la industria mod roa lo que rec gió la
investigación 9uedan dentro de lo rangos normalc en la ida de las
empresa : El au encismo fue de 71¼1 y la rotación d 7% en l año d
1992 (cuadro 10).
Como conclu ión sobre el proceso de trabajo, podemos decir 9ue la
hibridación de lo s1 temas productivo ~eñala al obni mo como fi rma
emergente capaz de de plazar y sub rdinar al fordtaylorism que se
encuentra en ituaci , n de cendcnte. La e ndici ' n del trabajo esta
adquinendo progre ivam nte el rango de ejecución de trabajo
'abstractos, complejos, calificado , inteli ente y polivalentes, orientad s a
la producción flexible, el di eño diYersificado de productos y la
orientación del servicio al clieme.
Esta combinación de variables está íntimamente interconectada co n
las políticas de formación de los ingre os salariales, la calidad de la

�496

ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

creación de los empleos y su inserción en la estructura de la di tribución
del ingreso que impulsan las industrias modernas en la región y que
analizaremos más adelante.

3.2 La industria tradicional: Fordtaylorismo dominante/ ohnismo embrionario
Las políticas de flexibilidad estática instrumentadas de manera
dominante en la industria tradicional son la expresión de los procesos de
reestmcturación media y de actualización teroológica de baja intensidad que hemos
analizado anterionnente. Obviamente, lo que de aquí se desprende, es la
existencia de procesos de trabajo organizados bajo la concepción
taylorista tradicional: trabajo simple, individual y repetitivo capaz de ser
definido en una norma de trabajo y medida por un cronómetro. Es decir,
los procesos de reestructuración han introducido nuevas tecnologías en
estructuras productivas antiguas. En este caso no podemos hablar de
procesos de hibridación de los modelos productivos en la medida en la
que el taylorismo es notoriamente dominante.
Esta realidad e manifiesta en la estroctura de calificación de los
operarios que trabajan en las industrias tradicionales. De un total de
9,680, obreros el 9% son técnicos, el 36% son operadores de máquina
fija (trabajadores semicalificados) y el 55% son obreros y ayudantes
generales, o sea, trabajadores no calificados (Cuadro 1 ). Como podemos
observar a partir de esta estructura de calificación de la mano de obra, los
requerimientos de calificación del proceso de trabajo y u grado de
modernización industrial son muy bajos y corresponde con el proceso de
reestructuración productiva anteriormente estudiado.
La participación de los técnicos -9%- en el total de obreros de la
industria tradicional corresponde a la media nacional que es de 9% pero
se ubica por debajo de la media de la industria de la región industrial de
font~rrey que es de 14%. Es decir, para el contexto regional, estamos
hablando de la existencia de un proce o de trabajo que presenta un rango
de modernidad mu) bajo. s decir, la introducción de nueva tecnologías
-tipo control numérico s1sten:1as CAD /CAM y los robots- sobre
estructuras tecnológicas antigua dominantes quedan subsumida en la
lógica del proceso de trabajo fordtaylorista. Incluso, medidas tale co~o
la rotación de tareas introducidas por el 35% de las empresas o el traba¡o
en equipo integrado por el 38% de las industrias tradicionales no son
suficientes . para transformar la condición del trabajo hacia formas
participativas, colectivas donde el contenido del trabajo sea abstracto,
complejo e inteligente.

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN , DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
. INDUSTRIAL DE MONTERREY

497

Si b~en el 9% de los obreros son técnicos estos se encuentran
subs~1dos en la lógica del sistema productivo fordtaylori ta que
re~w~re en_ un 36°/i mano de obra semi-calificada para operar las
ma_qumas fi1as o en movimiento y, sobre todo, nece ira de obreros no
calificados par! la realización d~ tr~bajo simples )' rutinarios que
absorben. el 55
·,
. 1/o del total. Es dec1r ru las med1·da d e reestrucrurac1on
prod~cuva, ru a~n aquélla relacionadas con la rotación de tareas O el
rraba¡o_ _en equipo _ han podido transformar la ólida estructura
tecnologtca orgaruzatlva del fordtaylorismo.
in _e~bargo, era nece ario establecer una coherencia y un marco de
ente~~m1ento en el mundo del trabajo de la fábrica. Las reglas de
movili~ad de los merca~~ interiores de trabajo jugaron un papel
determ_mant~ en la adhesion del trabajador al mundo laboral. De \a
extendidas líneas de producción integrada por la fragmentación de
~area~ que caracteri_zan los pr_ocesos de trabajo se desprendieron la
mfirudad de categona de trabaJO que integran el istema escalafonario v
~os ~eglamentos _interiores del trabajo. La movilidad del trabajador ~l
1nrenor ~e es:e sistema fue determinado mediante el principio del prwúo
0 la rms~enaa pues lo que se requiere del trabajo bajo la lógica
fordtaylonsta.' no es que el operario trabaje más imelioentememe sino el
hacerlo_ pers1scememenre. Tarea y resistencia formaron un binomio
deterrruna~te en la promoción. Así ur ió el principi de antigüedad
como v~~culo de la movilidad laboral. Ju tamcnte porque la mi ma
concepc1on tecnológica lo que demanda no es capacidad sino resistencia.
. ~in embargo, la etapa de tran ición que hi tóricamente estamos
~tiendo entre el fordta_yl ri m~ ~- el ohni m ine rabilizan las reglas de
s e tructuras .~roduct1va antiguas. La re istencia, la anti üedad ,. la
ofe~ra de ~ovilidad -pasar a la siguiente cate oría del escala~ ' n para
realiz~r _el 011smo trabajo u otro tan simple y repetitivo como el anterior a
camb~o de un 3% de incremento salarial- perdió p r c mpleto u
~~~tidad d_c. convocatoria. La resistencia del trabajador para aceptar
,ª5 cond1c1one de trabajo e rnanifie ta en la ta a de ausemismo que
llego-~ 13.5% }' la tasa de rotación al 40% anual (cuadro 11). La tasa de
rotacion 9ue existe en la indu tr:ia tradicional es muy alta v e con tituve
en uno . de
, 1os mas
, grandes para lograr incrementar
'
·la
. lo. s o b stacu
producav1dad industrial.

�498

ESTHELA GUT1ÉRREZ GARZA

Cuadro 11
AUSE TIS O y ROTACIO
Region
., 10
. dustn"ald e Monterrey
MODERNA TRADICIONAL
13.5
7%
Ausentismo
40%
17%
Rotación

REESTRUCTURAC IÓN PRODUCTIVA EN LA M ANUFACTURA
N UEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSfRIAL DE MONTER REY

ENCUADRE!
iODELOS DE CALIDAD Y PROD CTIVIDAD
MODERNA
ALTAM.E TE
COMPETITIVA+
OFERTA SOCIAL
DINMilCA

TRADlCI01 AL
IN FICIE TEME TE
COMP TITIVA +
OFERTA SOCIAL
ACEPTABLE Y POCO
DINA UCA

REESTR CTURACIÓ
PROD CTIV A

M19 alta alcanza a1 97% de
las empresas
El 31 % de la; m,pre.sas, lo
hicieron antes de 1979
F11erte intensidad, en la
actualización tecnológica
331 máquinas de control
numérico; 33 CAD/CAM;
64 robots

Media alcanza a1 49% de las
empresas
El 37% de lar e,npresas, lo
hicieron antes de 1979 Ba_¡a
intmsidad en la actualización
cec:nológica
75 máguinas de control
numérico; 16 CAD/CA f; O
robots

PROCESOS DE
TRABAJO
DOMit
TES Y
FLEXIBILIDAD
DEL TRABAJO

TªJ'lorista descmdentelolmisn10
enm-gmle Predominio de la
flexibilidad dínámica
El 25% de los obnros son
timicos
El 39% so11 obmru ,ro
caljficados
El 17% de los timicos, operan
nuevas tecnologías
El 57% de las empresas
tienen rotación de tareas y
d 62% trabajo en eguipo
Co11dició11 del trabajo ·
complejo, productivo,
calificado, livalente
317.786.00 pesos de 1993

f"ordtaylorista dominante/ o/Jnismo
rn1brio11ario Predominio de la
flexibilidad estática El 9% de los
obreros ;on timicos El 39% 1011
obrnvs 110 ralijicado1
El 2.8%% de los timicos,
operan nuevas tecnologías El
35% de las empresas tienen
rotación de tareas y el 38%
trabajo en equipo
Co11dición del trabq¡o:
predominio del trabajo
imple, productivo y
fragmentario

CARACTERISTIC

Fuente: ln\·csrigac1ón directa.

Lo que podemos observar con el análisis ant-~riormente presentado es
el conjunto de estrategias industriales que los distintos sectores
empresariales están impulsando en sus industrias con el propósito de dar
la mejor respuesta al entorno competitivo en el que e encuentran, tanto
en la dimensión regional del mercado interno, como en el ámbito del
mercado externo, en el nuevo marco internacional que define la
globalización. De esta manera, lo que configura un determinado
escenario industrial son el conjunto de prácticas empresariales y de
estrategias industriales que tiene como ustento modelos de calidad y de
productividad que generan una oferta social de desarrollo industrial y que
podemos definir como sigue:

Altamente competitivo + tma oferta social dinámica en la industna moderna.
La industria moderna, tal como la definimos anteriormente,
constituye el polo articulador más importante de la industria
manufacrurera de la región industrial de fonterrey. Su peso económicosocial es muy imponante pues representa el 45% de la empresa que
tienen más de 99 perso~as ocupadas, de acuerdo con los datos de la
encuesta.
El modelo de calidad y productividad en la industria moderna es
altamente competitivo y con una oferta social diná1J1ica porque:

• · Los procesos de reestructuración productiva se djeron en el 97% de las
empresas introduciendo máquinas de control numérico,
CAD/ C
robot , así como, un proceso de actualización
tecnológica de fuerte 1ntensidad.
• Los procesos de trabajo présentan un rettairrúento significativo dd
ta.ylorismo y en consecuencia del trabajo simple y repetitivo por un
lado, y por el otro, l!,Il fuerte a censo de la concepóón del
ohnismo, ·con una presencia importante del trabajo calificado de
los obreros, lo que permite la configuración de una condición dd
trabajo complejo, productivo, calificado y polivalente. En este
escenario de industria prevalece la flexibilidad dinámica.

1 DICADORD
PROD CTlVIDAD:
PROD CCIÓ
MEDIA POR
OBRERO ·

197.206.00 pesos anuales de
1993

Consecuentemente, la industria moderna ha desarrollado un escenario de

a~t~id~d industrial de alta prod11ctividady de 11na oje,ta social altamente positiva y
drnam1Ca en su interior. j considerarnos un indicador simple de la
productividad como el de la producción media por obrero tenemos que
esta_ascendió a $317,786.00 pesos anuales muy por encima de la media
nacional de la empresas de más de 99 per onas ocupadas que fue de

�ESTHELA GUTIÉRREZ GARZA

500

282,035.00 pesos: Lo importante es conocer sobre las posibilidades de
que este escenario industrial sea el polo articulador del_desarrollo de _la
industrialización de la región industrial de onterrey o 1 por el contrario
constituye un enclave altamente competitivo sin ~osibili~ades _de i~adiar
su influencia y dinamismo a otros sectores de mdu_stna .al mtenor . ?e
dicha región o si además tiene la capacidad de dinamizar la region
noreste de México. Estas cuestiones las desarrollaremos en la tercera
parte de este libro.

Jnsuficie11te111ente co1J1petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica en la
industria tradicional

tal

La industria tradicional,
como la definimos anteriormente,
constiruye el escenario de activi~ad industrial típico de la etapa indu tria!
fordcaylorista en donde se han iniciado importantes proceso de
cransformación y modernización industrial. Aqw se de~~rr~lla un ~ector
importante de la actividad manufacturera de la region mdusmal de
Monterrey que abriga al 55% de las empresas y al 20% del personal
ocupado de las industrias que tienen má de 99 personas ocupadas de
acuerdo con los datos de la encue ta.

La industria tradicional tiene un modelo de calidad insuficientemente
con,petitivo + una oferta social aceptable pero poco dinámica porque:

• Los procesos de reestructuración productiva se dieron en el 49% de -~s
empresas introduciendo también aunque en menor propo~c_1on
que la industria . moderna, máquina de control numenco,
CAD / CAM , robots pero con un proceso de actualización
tecnológica de baja intensidad.
• Los procesos de trabajo pre encan un marcad~ P!edominio de la
concepción taylorista, con una fuerce prese~c1a _de operado re~. ~e
máquina fija desempeñando tareas de traba¡o imple y repet1t~~o
por un lado, y por el otro una presencia limitada de la conc~pc1on
del ohnismo con ectores restringidos de obreros realizando
trabajo calificado, lo que en su comb~nación ~er':1ite la
configuración de una condición del traba¡o ~ayonta~1amentc
simple, productiva y fragmentaria. En este escenano de la industna
tradicion~ pre alece la flexibilidad estática.
Consecuentemente la industria tradicional ha avanzado lentament~ en
los proce ·os de modernización industrial desarrollando 11n escenano tk

actividad industrial de insuficiente competititidady una oferta social aceptable pero dt

REESTRUCTURACIÓN PRODUCTIVA EN LA MANUFACTURA
NUEVO LEÓN, DÉCADA DE LOS NOVENTA REGIÓN
INDUSTRIAL DE MONTERREY

501

bqjo dit1anlisn10 en el ector indu trial de la región de Monterrey.

i
retomamos el indicador simple de la productividad como Jo es el de la
producción media por obrero tenemo que esta fue de Sl 97,206. peso
anuale mu por debajo de la media nacional de las empre a de más de
99 per onas ocupadas que como lo indicamos anteriormente fue de
$282 35.
pe os. Lo importante, en tod caso e conocer sobre la
po ibilidades que este e cenario industrial tiene de eran formar e e
ingre ar en el escenario de la industria m dema, o en u caso conocer la
posibilidades de fortalecerse mediante el vínculo con ector s de la
pequeña y micro empresa definiendo una tendencia de la
industrialización orientada a atisfacer necesidades del desarrollo del
mercado interno en la región industrial de fomerrcy.

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LTD.

�DESARROLLO SUSTENTABLE
Y DESARROLLO POLÍTICO
Dr. José María Infante
Subdirector de lnvestigación
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de NucYo León

Desarrollo sustentable y desarrollo político han surgido en contextos
teóricos diferentes, de allí que se hace necesario tratar de ubicados en un
sistema relacional que permita su uso y, especialmente, su correcta
aplicación en el análisis y propuestas de solución a los problemas que
hoy enfrenta la sociedad mexicana. Lo que sigue es un intento de
camioat por esa senda.

1. Apro~aciones a u.na definición de desarrollo sustentable
Desde nuestra aparición en este planeta, los seres humanos hemos
vivido i_maginando utopías; la búsqueda de un desarrollo sustencable
puede ser una etapa más de esta aventura. Hacer que ese imaginario se
conv:iena en un proceso de transformación real también depende de
nosotros. Como ya lo señala Góran Therborn (2001), el espacio no
decide nada por sí mismo: sólo los agentes áenen esa capacidad.
Pero también es importante que podamos hacer una evaluación
conecta del modo en que esas utopías, convertidas en ilusiones,
modelaron nuestro accionar político y hasta qué punto esas ilusiones nos
condujeron por derroteros inconvenientes al no aparecer los efectos que
se habían pronosticado; entre esas ilusiones, debemos mencionar las
políticas derivadas de la aplicación del llamado "Consenso de

�JOSÉ MARIA INFANTE

504

Washington": la creencia de que lo mercados son eficiente , de que lo
estados no on necesario , de que los pobres y rico no neoen intere e
conflictiv
que las co a aleo bien o mejor cuando nadie se
entromete en ella (Galbraith 1999). La r alidad pr sente mue tra con
claridad que la p líticas implementada a partir de e r.as piruone.
e gada no han producido el mund mejor que prom rieron: la
economía de mercad ha d scuidado -cuando no negado- a p cto
fundamemale de la pr ducci · n de b1ene ; el pg.pel del e tado aumentó
en todo lo países del mundo o e p cial n los de ma or de arr llo
económico· lo c nflicto p r la di tribución d la riqueza e
multiplicaron en t da las sociedad s ' mantienen una elevada cuota de
i lencia; p r último, n
c ooce ningún paí d nd Jo obiernos
hayan pre cindido pre cindan de in olucr r e en todo lo pr ce o de
la vida humana de de la recámara matrimonial hasta la dinámica de lo·
intercambio tran nacionale .
obstante todo est , e a utopía 1gue
am1yend a much s ingenuo de píritu imple.
La crítica al on en o de ~ ashington han sido numer as y
cr cientes: la primera se formula a partir de una d manda p r r petar la
complejidad de la realidad
'k berg 2 3). Esta critica alude a qu1.:
cierto pensanúent económico ha trabajado pr blema r duciéod los a
un núcl o de vari:lble bá icas lim1rada de naturaleza económica, in la
posibilidad de in ertar variable de otra pr cedencia. tiglicz (199 ) ha
comentado al re pecto que es necesario un maror grad de hum1ld, d, ya
que la realidad latín ameócana dem str · la nece idad d reexaminar,
rehacer · ampliarlo conocimiento obre la c n mía del d . arrollo.

Junto a lo anten r. e criticó un confu ión entre medi -fine en la
aplicaci ' n d la id s derivada del on en d '\ a hington ·a qu · .e
\úzo de la privaozación · de la liberación c mercial bj tivo cenrrale de
la policica de d arroU olvidándo e de que ól podían r medio.
para cl verd clero objetiv un crecimiento ust ntable qu1tacivo y

d mocráóc .
Las ideas obre el de arrollo · lo mecani mo adecuad s para u
logro on fuent de debate t • ne m mimental y ería de acertado o
imprudente pretender hacer aquí una rev1 ión profunda de r da. las
po 1c1 ne en jue , de manera
u s ' lo tratar · d e.·pancr
int · ricamente aguello que pued er importante para el deba re. n l 99 ,
el Banc fondial emitió un document rectlcand la idea de que ''la
insticuci ne cuentan'. La critica aludia a la au encia, canto en el marco

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO PoL.Jnco

505

conceptual como en las políticas im 1
~· ashington de las insrirucio
~emen¡adas a para.r del Consenso de
in tituciooe
cin inr gradas nes. 1 ara e . Banco lundial (1998), las
e mformale ¡· unt con u
por ~ comple1~ i t ma d re las formale
mecaru m d e¡
,
en lo comp rtamtent
d
h
ecucJon que uenen efecro
. .
ere
umano \'
.
msaruc1 ne formale e tán co n tnw
. .da por la
rgaruzac1
n . La
•
regulac1 n contratos d ,
consuruc1on , l •e
. r
•
ema norma e tabl cid
'
inrormal
comprenden la éti
I
as nuentra que la
fi
ca Y o val re a ciad O
con 1anza, c operación, creencia ·¿ dad
-como la
reli o o . la co tumbre y ~ • 1 eno
grupa! ~te.-, lo precepto
implícito . gún l Banc M odi 11 temas de cod1go má o meno
protección d lo derechos de un ~ d cd n la probable excepción de In
fueron incluida en la reco prdaop1 a ' 1r~ r de la in ·cituc1one n
m n c1one den ada d l
li
on en o de Wa hing on.
a ap cac1ón del
Hac ya ca i 30 ai'í s la undac1ón D H
...
bu car las ba e d otr d
ll
ag ammar k1old e prop nía
pnnc1p1 . ari f
•
d esarro ~ que e orientara según cinco
·
accion
e nece 1dade
h
aut suficiencia soh·encia eco! , ·ca .
uman~ , end
ncidad,
L • crfin 19'"' ) La
·d d gt ' ) eran formacionc e rrucrural s
·
ncc 1 a e humanas
•
•
b
' materia 1e r no material
Pre cman un xten
a aruc qu va d d
,
. .
'
el memale (que no i ¡
e la b1ologica má
c. tabl cicla en el
an col n ll rest de 1 . ere ,-ivicnte ) ha ta la
.
e e , cultura (expre · .1d d
compren 100 v man 10 del
. d
·
· 1' a , cr at1v1dad
la c1rcun tan~ia de ·,n..1·,··•dpro~t, e ano), pa ando P r la atribuible . .'
w
uac1 n c m J
r •, d
búsqu da de segundad
,
• . . a rea 1zac1on e fama. ¡, o la
para 1 v u mnm
¡
de arroll · 1 n u ra· • d . · 1 d
·
natura eza endógena del
z n e: cr a I ea de
d
us propio alore ' aun cuando 1 .d
~uc ca a ~1edad debe dec1&lt;l1r
di,· r. a. La a uro ufic1enc1a
C :~ \' 7m~ 1:11ª de ·. CI d. d e múltiple )
mund mtcrr I cionad
la d
' d1fíc1l de . tener en un
po 1b1lidadc de 01,
¡' p ro
epeoclenrn1. de otro u rro limita 1
r.-iar e propio de arroll · h c . d ¿·f' .1 1_
de meta, dcri,·ada d I
d. . .
' ' ten
I ic1 lil po rulaci n
lu ,
a e n 1c1 n n qu
,
tonco. Lo ce l. tema I c:ilc .
.
ene~ mr el . UJ t
tecnologí que a ccan a
glob, le imp n n limite al u o de
debe aceptar e que t d ' ,:c;cru~le y futura . gcncract ncs, Por últ1m '
roma de conciencia
~ .
e d arrnll on ntado en función de la
políaca ,. la d . d oc1 imp ne eran f¡ rmac1on en la. e trucrur"
·
en a a r que
· d•
"·
ere hu~an pre ent ,
. tanto m _1v1dual e mo col cuvamcntc lo
am
I mpre re i t nóas naturnlc a l
camb1 s
El l ,,jo
b
-.
eñal b rme so ~ desa1Tollo b111110110 1994 claborn&lt;lo p r el p ID
a 3 que un paradigma de de arroll d bíª parar
. d e1 po rulad
(1994)
de

pr;

i

)

�506

JOSÉ MARÍA INFANTE

valorar la vida huroana en sí misma y no pot la producción de bienes
materiales, por más valiosos que éstos pudieran set. El propósito del
desarrollo debería consistir en crear las condiciones para que los seres
huroanos en su totalidad aumenten su capacidad y las oportunidades
presentes se amplíen cada vez más para todas las generaciones futuras. El
udesarrollo sostenible" debe fundarse en una garanóa ética: las
generaciones futuras deben poseer las mismas oportUnidades d~ que han
gozado los seres humanos hasta el presente. Pet:_o la meta del desarrollo
sostenible no puede consistir en sostener la privación humana, ya que no
debemos negar a los menos privilegiados de hoy la atención que estamos
dispuestos a dar a las generaciones futuras. Esto nos coloca en
situaciones difíciles de resolver: la explotación actual de los recursos
forestales, marítimos, minerales y demás (en el caso de México en
particular) presenta dilemas que no siempre contemplan de manera
equilibrada estas premisas: las ondas frias que dañan al país en los
inviernos nos muestran cómo los campesinos de zonas montañosas del
centro desforestan sin precaución para protegerse del frío (demostrando
de manera práctica que la mayoría de los problemas ecológicos son una
consecuencia del sistema económico social).
Para los teóricos de la O U, sin embargo, no habría una
contradicción entre el desarrollo humano y sus caracteres de
sosteoibilidad, porque se trata de una equidad de oportunidades y no de
logros definitivos. Se postula un universalismo de las reivindicaciones
vitales, cuyas exigencias básicas pasan por no negar a nadie sus
posibilidades de educación, la atención a su salud fisica y psíquica y
aspira a que cada ser humano pueda desarrollar su capacidad en potencia.

El desarrollo humano sostenible entraña varias obligaciones para
quienes estamos involucrados en aumentar las posibilidades de los seres
humanos: una de ellas, la de no incurrir en deudas económicas que
tendrán que pagar las generaciones venideras para financiar nuestra
econonúa actual; otra, hacer fuertes inversiones en la educación y salud
del presente, para no crear una deuda social a pagar por las generaciones
futuras. Debe aceptarse que las deudas, sean económicas, sociales o
polícicas, toman prestado del futuro y roban parte o todo de las riquezas

y de las opciones de futuras generaciones.
i deseamos mantener para las próximas generaciones las mismas
oportunidades de que gozamos en la actualidad, debemos reparar en
varias condiciones: no sabemos cuáles será_n las preferencias de consumo

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

de las generaciones futuras ' ru• tampoco sabemos ,
aumento o .disminución de poblac1on
. , con 1a consi · como se. , dará el
las oportunidades per cápita T
. gmente pres1on sobre
, •
· ampoco es posible
l
d
l
recno, og1cos
. . y en laprever
. en los sistemas de pro d ucc1on
·¿ os.d.a elantos
podran aasfacer más necesidad es con menore c vi a coa
• Jana
. que
que debe conservarse en todo
tos o inversión. Lo
.. ,
,
caso es e1 con1· unto d
di .
permmran a las futuras generac1·0 nes v1v1r
. . en form d'e con1 c10nes que
problema dificil de resolver
.
ª igna,, o cual. s un
d. d
que reqwere de much
e¡ar e considerar a la gran cantidad de
. , os mas e ~d10 (sin
alcanza un nivel digno de vida).
poblac1on que hoy m siquiera

°

Una esfera de especial atención es la d
vínculos entre pobreza y des
ll
. emarcada por lo . estrechos
arro o sosteruble Co
1
1os campesinos mencionado 1
.
mo en e eiemplo de
, os muv pobres
d
a1guna para preservar el deterioro d I . ¿·
c~ecen e posíbitidad
general no suelen estar preocupad e me
ambiente y los pobres en
irracional de ballenas sino p
os llp r a capa de ozono
la caza
.
,
or aque as conting
·
peligro su vida, como la falta d
enc1as que ponen en
desaparición de u medios d
be. agua _(potable o contaminada) o la
e su s1srenc1a.

t

Las teorías obre el de arrollo eco , .
humanos hemos constru1·do
b
nom1co y ocíal que lo ere
¡,
cu ren una e i
· d d
( ruamo 2 03): alguna ponen énfa .
1' r e vana a e p r p ctiYas
s
1
sis en o procesos de
d . ..
on
por
o
canto
inclu,•entes
de
l
mo
erruzac1
n .r
.. .
,
e. emento c mo los val
1
etica 1IDplicira, la tran forma . , d 1 . .
ores cu rumie, , la
·di
aon e a vida hum
coa anos \' los modo de a
. .,
ana en u aspectos
,
prop1aaon r tra f,
·, d
parte de los seres humanos· las t , , d ns ormac1on eJ entorno por
li al
'
eonas e la mode · · ne es, graduali ras -\' e,·aluativa .. e ta bl cea una línea
rrnzac1on
. uclen . er
,
d
or enan las sociedades e ,
.
temporo-e. pac1al
·
gun atn 6uto v e o arrib
'
eguo e calas generalmente im lí .
'
uto oo valorados
Estos atributos sin e b
p cita y de airo contenido ideológic
teoría del desa,rrollo m argo, no las hacen descartables, ya que ..rod~
pone en acto eval
·
naturaleza lógica refieren
uac1ones que por su propia
desarrollo, un tanr d . d a eslquemas de valore .
tra teoría del
d
.
e¡a a a un ado en la
lid d
ependencia, que tomaba ,
.d
ac~a ª , es la teoría de la
'li
.
ciertas l eas kemes ,
ana 1s de lo niveles s· , •
. ,
ianas para proponer un
isrerruco ,. subs1 , .
d
una transformación de ellos e , J
stemJCo e un paí ' planteando
Desarrollo \' subdcsa ll
ned ementos posiri\'o para el de arrollo
,
rro o son os asp
d·c
·
proceso v la dep d
.
ectos 1rerenres de un mismo
,
en enc1a no es ' I
~
.
también tiene us contrap
. o olaun cnomeno e. terno, sino que
oli .
artes en
e cructu
. l "d
d
,.
ra ocia , l ológica y
P t1ca de una nació
n.
na e las cntJca más fuerte que en la

�508

JOSÉ MARIA INFANTE

actualidad se han desarrollado con relación a esta teoría es su
consideración del estado-nación como unidad primaria de análisis,
dejando a un lado las enormes diferencias y variaciones al interior de
éstos. La teoóa de la dependencia no presenta un corpus teórico
monolítico y se han señalado al menos cuatro corrientes; la de los críticos
del estrucruralismo económico la de los neomarxistas, la de los más
cercanos a la ortodoxia marxista y, en olitario, la derivada de las tesis
expuestas por André Gunder Frank (Dos Santos 20 2).
La teoría de los sistemas mundiales fue una respuesta aparecida en la
década de los años sesenta del siglo
para modificar o completar
algunos a pectas que la teoría de la dependencia dejaba afuera o las
nuevas correlaciones de fuerzas aparecidas en el escenario mundial. Dos
aspectos son centrales en esta nueva teoría: la idea de que la categoría
estado-nación es ya insuficiente, no ólo para analizar lo problemas del
desarrollo, sino también para la propuesta de políticas de superación y,
ademá , que economfa, sociología y política habían marchado separada
y no es posible mantener e e aislamiento. Las condiciones económJcas
actuales no pueden explicarse a partir de las teorías económicas clásicas
y, por lo tanto, se hace necesario reformular la teoría de manera total.

La teoría de la globalización es la de más reciente aparición y guarda
estrecha relación con la teoría de los istemas mundiales en cuanto ve lo
proce os de modernización y desarrollo como procesos mundiales,
donde la esuucrura de estado-nación tiende a diluirse cada vez más
Gunto con las ideas de oberanía e independencia) y donde los medios de
comunicación pasan a ocupar un pap 1 central en el proceso de
vinculación de los sistemas sociales. La diseminación de valore
culturales por la web (y sus corre pendientes efectos en las e feras
económica y política) se han convertid en el factor dinamizante del
siste~a social global.
Joseph Stiglitz (1998) ha dicho que desarrollo significa una
transformación de la sociedad, un m vimiento que va de de formas
tradicionales de relación, de modos tradicionales de pen ar y de encarar
los problemas de salud y educación y del uso de métodos tradicionales de
producción hacia modos ".modernos" de hacer las cosas. un cuando en
las sociedades llamadas "avanzadas" podemos encontrar sectores
amplios que recurren a creencias mágica para enfocar la solución de sus
problemas (Lévi- rrauss 1964), eso modos tradicionale no inciden en
los procesos fundamentale de la producción social. Esa rransformacióo

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

.

509

no puede ser un fin en sí y por sí .
.
.
objetivo fundamental, que es ~s~o, sino un ?1edto para alcanzar el
individuales y a la sociedad com e
e dproporaonar a los agentes
0 un to O un mayor control sobre su
destino.
Las teoóas del desarrollo como vem
.
entre los científicos e intelectual'
los, ?enen una larga tradición
es, pero as discusio
e
aparecen en el iglo XX· toda lla .
nes cuertes obre él
'
s e s in embargo po
b
una cuestión central en la concep . ', d la
• . , nen so re el tapete
mientras que en la teoóa plat, c_10n e . evolucion de la humanidad:
ornea qwzá la prime
la
pro blema del desarrollo politice 1 '
ra en p ntear el
más degradadas )r mostrando , ~ proce_s~ avanza hacia fases cada vez
,
as1 una v1s1ón pesimi
d l fu
teonas del desarrollo y la posibilidad d
_Sra _e_ turo las
explicita o implícitamente una .. ,
~ u plaruficac1on
postulan,
,
v1s1on opumista y
nfi
fu turo del ser humano
una co anza en el
d
d
. a sea que hablemos de
d . .,
epen encia, sistemas mundiales O globali . ,
mo erruzac1on,
cierto modelos a
·
. ~acion en todos los casos ha\·
eguir Y parece d fi I
di
·
'
debemos admitir las limit .
J c1 eva, r su mfluencia. Pero
ac1ones que una nación e d
.
~reponer y ejecutar política de desarrollo
,
- sta o . tlene para
sistema mundial Como lo h
_ 1d
auronomas Yprescmdentes del
un estado en bs condicio: sena aal 1¡erborn (2001) es posible que
llevar adelante sus política esdactu es el mundo globalizado, pueda
.
e manera autónoma, ·
producc1ón de valor econo' m1co
.
ea capaz de co
· tempre
l que su
mundial. 1 problema e tá en
. .
_mpenr en e mercado
, .
este cond1c1onarruento· n
d
.,
econom1ca competitiva su one la .
.,
. u a pro ucc1on
racionalidad Y rencabili'd dp d I
i_ntr?ducc1on de la prácticas de
·
a
e cap1tali mo d ·
sabemos no se limita a 1
, . .
orrunante y, como va
'
' as practicas económic
'd
·
c¡ue e todo un ¡ tema d
.
as en seno o estricto
e trastocan.
e comportamientos sociale r culturales lo q~e

"ª

En ociología el , ·
de arrollo e moderniz:::no. paral:io que _ha tenido la te á a del
claramente entre mod . . ~ em . argo, lnch Beck (2 O) di ringue
~ ,:
1mple ) mo d errnzac1on
. . , reflexiva
i"uentra
la mode . erruzac1on
.,
.
racionaliza la tramidi ~~c1onl imple se limita a er una reflexión .
.
c1on a mod . . ,
.
rac1onalizacio' n
"bl
erruzac10n reflexJVa raci naliza la
·
pos1
, · to da ía nos encontremos en la
.fa e de racionaliz
.,
.e que
1 en Mex1co
ac100
s¡m_p
e
pe
.
particular.
ro eso d e be ser ob¡eto
de un debat

q~~

Por su pane, b idea de d
algunas dificultades: algunos esarrollo ustentable también presenta
de los modelo propuestos recurren a

�JOSÉ MARIA INFANTE

510

fórmulas para expresar una
ulas simples más concretamente seu d o
..
la
orm. . ,
,
Algunos definen sustentabilidad como
defiruc1on aceptable.
fu
temente indefinido ejercen ciertas
.
·
sobre un turo aparen
.
pers1ste~c1_a que
.
deseadas sobre el ecosistema y el sistema
ca.ractenst1cas nec~sanas y Esta definíción por ser algo incompleta,
'
,
·
humano que lo mtegra.
fundamentales y sena necesano
d ·a claros algunos aspectos
.
tampoco e¡ . .fi .d d El futuro de todas maneras, siempre es
una mayor especi ci ª ·
.' b "
- · de 1977 Ylia
. .
l ha dicho el prerruo o e1 oe. qunruca
. , .
inoert~; como o
de la realidad son «estructuras dis1panvas
Prygogme (_19832, 1~es:,ic:a: mí respecta, adopto la idea del destino
de final abierto . .n
E ºk rikson de quien mucho aprendí sin
propuesta por pst~oa:es::o :o hace si~o evidenciar con la mayor
que él lo supiera: el
, .
. . , n· hoy en día debe consistir en
. dl
d be ser la prox11I1a vis10 .
,
clanda o que . e
..
t dos los niños escogidos para nacer
mundial
que
petm1t1era
a
o
.
,,
un ord en
d
de humanizar sus invenaones
desarrollarse hasta una ma urez capaz
(Erikson 1979:291).
.
o uesta definiría el desarrollo
Si tuviera que arnesgar una ~: ~s o c'iones de l~s personas y las
sustentable como el proceso de ampl.i . d ptino sin comprometer la
sociedades para controlar su propio es
.
futuro
capacidad de decisión y de opciones en las generaciones del
.

f'

.el

l

2. Desarrollo político

ual . a sea la perspectiva 9ue
Pero el desarrollo sustentable, c qwer
. .
- lado
.
limite básico en la sociedad capitalista ya sena
adoptemo;, u~: un (1996} dado que la obsesión de todos y cada uno
por Theo or_ . orno
. ciedad a.rece ser el crecimiento, se hace
de los que vivimos en esta so
p
.1:
l s ob·¡envos
.,
d lace o contrawga o
0
difícil que esa obsesion
esp
onsecuencta:
.
diales del desarrollo sustentable. Pero lleva . a una c
. , de
pnmor
.,
an medida una cuest100
dado que el desarrollo es tamb1en, en grd
1 ~trocturas políticas
d la consideración de la forma que a optan as e
.
uél
po er,
l l sión de las consecuencias neganvas que aq
que pueda asegurar a e _u .
impone, se hace imprescmd1ble.
.
·
li · han evolucionado de maneta
Las instituciones los procesos po o_c~s
dan cuenta de ellos
•d
y modelos teoncos que
.
l
conjunta con as I eas
•a1
uivocada) i seguuno
(aunque esto se haya dado de mane~a parc1 o eq . eros .sistemas de
a Bobbio (1987), podemos de~u que loali~ P~1;;se basaban en una
.
. •,
lí ·
e se estudiaron Y an zar
.. d
orgaruzacion po oca qu
.
,
tividad vs sistemaudda 0
clasificación bidimensional (ax1ologta o norma

°

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

!';&gt; 1 1

descripción), que conducía a seis tipo : monarquía/tiranía,
aristocracia/ oligarquía y democracia/ oclocracia. El componente
axiológico implicaba que la posible alternancia de las formas mantuviera
una idealidad directiva: se debía impulsar las formas buenas en
detrimento de las malas aun cuando los seres humanos no estuviésemos
en condiciones de incidir en ese proceso. La condiciones en que se
producía el paso de una a otra, con sus componentes de a encía humana
o determinismo cautivó a los teóricos griegos durante vari s siglos y
están planteadas allí las bases para la discusión obre el mejor modo de
establecer una constirución (como llamaban los griegos a la organizaóón
política de la sociedad). Machiavelli es el primero que, a principios del
siglo XVI, despoja a las clasificacione del componente axiológico, lo
cual todavía n se ha plasmado de manera clara en la mayoría del
pensamiento político.

La formas de constitución política con cicla como democracia que
surgen hacja fines del siglo A'VlII en Estados Unido y Francia
presentan limitacione y -sobre todo- contradicci ne entre el modelo
teórico y su implementación: basadas en ideales de igualdad, libertad y
solidaridad, arrancaron con desigualdade , represión constriccion s de
ideas y comportamientos }' claras injusticias, en especial con relación a
los má desfavorecidos. o obstante, por la presión y la luchas de lo
grupos que convivían en ellas, fueron haciéndose más abiertas,
participativas y equitativas y, pe e a las críticas, deseo de eliminación y
altemauvas de sustirución que enfrentaron, hoy e pre eman como el
más deseable de los modelos de ?rganización poliuca ha ta ahora
puesto en práctica en la experiencia humana. Debió sobreponer e a la
descalificaciones de orden religios (tanto el cat licismo como l
islamismo la han atacado) o ideológico Qas ,,er i nes más ort do:(as del
marxismo ~' del conservadurismo) pero terminó iendo aceptada como
patrón .de organización de las in tituciones políticas. Y ello no por
razone axiológicas, sino de efectividad politica: ningún otr
I tema
atiende al conjunto de las nece idades de la población con má eficacia
cuando se adquiere cieno nivel de complejidad y desarrollo ocia) y
econom1co. orno ya lo ha señalado Lipset (1995), son lo países más
~vanzados en su desarrollo capitalista los que presentan mayor
instirucionalización democrática.
La implantación y coosolidadón de las instituciones democráticas se
debió consrruir sobre las re istencias ideológica (que operaron a vece
corno verdaderos obstáculos epistemológicos) a favor de la ejecución de

�DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

512

513

JOSÉ MARIA INFANTE

acciones y políticas igualitarias y la lucha para lograr que los agentes
humanos e instituciones acataran las consignas de respeto a los derechos
humanos y la ley. Aunque ya sea casi un lugar común, debemos recordar
que hace menos de cincuenta años (en la década de los años sesenta del
siglo XX) todavía se consideraba como legítimo el ejercer alguna forma
de dominio colonial, así como instrumentar políticas de discriminación
racial (en especial en Estados Unidos).
Los diversos movimientos estudiantiles que hicieron aparición
alrededor de 1968 cuestionaron el proceso de desarrollo a partir del logro
de metas simples como la extensión de la educación básica o el
incremento de la producción de acero per capita. A partir de allí, se buscan
metas más amplias y profundas en tomo a la realización humana
(Iberborn 2001 ). La idea de calidad de vida incluye factores económicos,
sociales, ambientales y de satisfacción personal.
El movimiento feminista impulsó transformaciones profundas en
todos los campos; aun cuando en lo años se enta del siglo pasado
todavía escuchábamos voces en los sectores progre istas que proponían
mantener a la mujer en las posiciones más relegadas, en la democracias
capitalistas se ha venido registrando un apoyo creciente del voto
femenino hacia los candidatos de posiciones ideológicas ubicadas hacia la
izquierda del espectro politico (fherborn 2001). Por su parte, la
interpretación habermasiana sobre la lógica dual de los movimientos
feministas contemporáneos ha ido criticada
e han propue to
alternativas superadoras: la intervención feminista constituye un reto a
las dominantes prácticas• sexistas y particularistas que dominan en el
presente las prácticas privada y públicas, en especial en éxico (Cohen
y Arato 20 O). Los movimientos feministas bao cuestionado las prácticas
sexistas que informan la sociedad y desafian lo modos por los cuales
estas prácticas determinan la e tructuración de los subsistemas político y
cultural. La lógica dual de la politica feminista se dirige, por un lado, a
una transformación de las práctica discursivas de la identidad e
influencia en la vida ele la política y la sociedad civil y, también a una
política de inclusión que tra_nsforme la instituciones politicas y
económicas.
Como resultado de toda estas presiones }' luchas, tenemos hoy
sistemas que pueden ser definidos como poliarquías, es decir, las
democracias son sistemas de gobierno que reúnen, según Roben Dahl
(1997), tres condiciones: a) una competencia extensa, a intervalos regulares

y sin el recurso de la violencia, entre individuos Y
.
pcr lograr posiciones de gobierno efecti ament . o~~º;/~garuza~os,
te inclusivo
participadón polílica
la seJ~cción
10)
as políticas a segwr, a través de elecciones regulares v limpias d
.
tal que no haya gru
·
.
e manera
d
.
po~ importantes excluidos; y c) la existencia de un
~a o ufictente de hbertades políticas y civiles -libertad de ex resi .
libertad de prensa, libertad para fo rmar ), uru.r
. e a orgaruzac10oes. . · P on,
d
tal
manera
que
se
asegure
la
integn'dad
de
.
,
.
1
• • .. L
a competencia polittca v lae
pamc1pac1on. a evaluación de cada una de esta
di .
. ,.
codavía un alto• monto de interpretación u b'¡ettva,
. . snocohnemo
Clones
unp~ca
con egu1do
11
d
esarro ar aun un sistema de indi d
al
uoiver almenre aceptado.
ca ores
tamenre confiable r

tramen

de

en

de' ~1e:v~:

El compromiso actual por el de arrollo político debe hacer e sah and
rasg?s. fundamentales que no iempre están formulados de manera
;~a~~lt:: un :~uerdo básico con la equidad económica en primer lu r· la
.
a d po ttc~ _que es el presupuesto inicial de la existencia de 'un
s1 tema e~ocratlco no puede de arrollar e de manera adecuada i no se
cuenta con igualdad en otros plano . También debe h b
.
la sociedad civil
.
.
.
ª er un pacto con
que a egure la v1genc1a uruver al e irre tricta de los
d
h h
erec o umanos
· ·
. . Terce ro ' un conoc1m1eoto
profundo ue irva de•
u rento
a
las
acciones
corre
pendiente
sobre
el
modo en 9que 1a gente
d d.
d
~:e ~ isponer e u recursos mareriale y e píriruales para enrir
oc10nes lcomo. el amor preguntarse obre el destino de lo ere
humanos ,. a
d d ·
·
·
lus' ba~ y
imaginar utopía per onales y tratar de lograrlas

I

;;1~9;3)

mo:lro1lcma es que la c~eación de in tituciones por sí misma no
crea . _ca e _ma~er~ ustancial los comportamiento \' por l tanto la
. c1on d 1~st1ruc1one democrática no tendrá ningún efecto ( ellos
eran
a lo e pera d os) I· no e d'ispone de un espacio de
compocontraaos
. .
. rdtadm1~n_to que afianc a e a in ticucione ,. é es el ocupado por
la
ocie a civil.
·

"ª

La ociedad civil, como lo explicara Bobbio (198
b
desde hace mu h •
,
.
..
, esta a presente
más
li
c ttempo en la ceona p haca y recibió un tracam.ien o
amp
o
en
· · en 1 ulumos
, .
cuando
, . Hegel pcr . e recten
\'einticinco años
los cnttcos ncomarx1stas del socialismo totabtar.io hacén .· . 1'
concepto , l
•
'
re, 1vLr e
istema d ) o c?nVlerten_en el ele~ento clave para entender el complejo
e relacione de mtercamb10 que teoian lulY-lr en la esfera pública
al margen de toda 1
· · • ofiCial
· controlada
t&gt;'
a comumcac1on
por el gobierno
o el

�DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

515

JOSÉ MARÍA INFANTE

514

Caído el muro de Berlín, tanto la re~dad
2
rtido
de
estado
(Arato
teoría sufrieron camb1os Y
pa
• d d cJVll como su
. .
misma de la ocie a
_,: . , de ia
sociedad civil en e1
1
.
,
d
1 · ·tucion.wzac1on
modificaaones y a msu
. de prácticas: 1. la garanoa e
.
de una sene
di
presente cec¡UJere
. .,
reunión libertad de scurso y
fundamentales derecho de asocta~on y
oaliciones poliócas libres y
.b .lid
d
de
agruparruento
y
c
de prensa poSJ 1 a
. · , que funcione como un
'
. ncia de una consatuOGJ1
autónomas; 2. la ex.iste
d
la epa.ración de p deres, en
documento legal co1:1pleto, apoya o P?r dos independientes; 3. la
especial la existencia de cortes y 1u_zga. , políticamente accesibles
. .. d
ruos de cornunicac1on
institucionalizac1on e me .
d 1
b" erno y del mercado; 4•
.
· d penruentes e go 1
.
l al
, . ·ncluvendo autogob1emo c Y
Y relauvarnente 111 e
· .,
lítica y economJca, 1
;
la 5 1
descentralizaa_o~. po
.
.a de empresas de pequena esca ~ . a
regional y poSJb1litando la_e..:1stene1 ara la operación de organiza~ones
aceptación y el reco~oomiento p b
entales y de instituaones
.
e1ooale no gu ernam
1 6
nacionales e interna
r
d l s derechos fundamenta es; .
· ·,
l de1en a e O
·
derucada a la uperv1ston y a
. d d civil Pero la existencia
· · aes de esa soe1e ª
·
. al
el financiamient de asoaac10
.
. ue pueden distinguir e
.J : .
es
ufic1ente,
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d
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de estas concuaone n
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bre la sociedad civil, cada uno e
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los cuales sosneoe
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entre
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. del libecali roo ideologico,
Pu'blico/privado y so re · 5· e 1 p rspecava
2 Q\ . na primera vers1on, ~
. d
si fueran opue tos; el
'
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ll .
l vida pnva a como
concibe la V1da po oca y . a d
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trate de estados democraoc 'u
.. modelo son el resultado de
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al de una sene e
.
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. di ·¿ s v a a octac
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formal donde los LO vt uo ,
encia de ello la ooe a
al
d Corno con ecu
·
'
al
sus libertades frente . e ta o. tituto del ector privado se iguala
ci il e cooV1erte ca 1 ~n un sus
forman en votantes, pero lo
mercado: los consum.1dores . se tran
otante no e convierten en ciudadanos.
. . trata de
.
e odrla llamar e comurutana,
. del mereado , pero no puede
na segunda perspectlva,
.
d 1qu
. . peno
ocreair la frustraciones e unp
d di .dido en dos sectores
e
b"
,
d un mun o
v1
abandonar la ideologia e
l rivado. El ser humano
. . bl
l gubernamental y e p
l.i d a ll
irreconcilia es, e
1 miembro del clan ga 0
significativo de este modelo es e herencia. Los comunitari_scas, en
comunidad por lazos de sangre y 'nar al mismo estado a los intere es
muchas ocasiones, pretenden ubordi

0?0)·

de su comunidad y en ocasiones han dado origen a formas violentas de
nacionalismo, como el caso de la vertiente alemana de la primera mitad
del siglo veinte.
Hay una tercera perspectiva que no postula un recetario
determinante, pero que podría estar guiada por cuatro conceptos:
aprendizaje, ocio, justicia y oporru.nidades. Es perspectiva, tendiente a
una auténtica democracia, distingue claramente 1os ámbitos público y
privado, peto no como campos enfrentados sino como corresponsables
en el funcionamiento de un sector estatal, un sector pci ado y un tercer
sector, el de las comunidades cívicas plurales, donde se mueven las
asociaciones abiertas e igualitarias de participación voluntaria (entre las
cuales deberían estar incluidas las iglesias). La adopción de una cualqwera
de las tres perspectiva debeóa ser el resultado de un proceso de coma de
conciencia social colectiva -operación a la que habría que dedicar
grandes esfuerzos- y además, debemos admitir que cualquiera de las tres
que se adopte -u otra- tendrá sus opositores.
Para . Mouzelis (1995) el proceso de modernización presenta
características diferentes entre los países que alcanzaron primero el
estadio y los que llegaron más tarde a él. Mientra que en los paí e de
Europa noroccideotaJ la inclusión de las masas en el estado-nación
adquirió características de amplia distribución de los derecho políticos y
sociales entre la clase trabajadora, las que se dieron por dos vías: desde
arriba, por impulso de las elites que competían por el apoyo popular, o
desde abajo, por la lucha .de las masas trabajadoras y campesinas, en los
países de desarrollo tardío aun cuando existieran in titucione
democráticas, esta distribución de derechos e inclusión tomó un sesgo
más autoritario y vertical. Los países que iniciaron su despegue más tarde
y que hoy forman parte del grupo de los llamadós desarrollados
prese~can tres rasgos comunes: 1. una modernización agrícola eficiente,
que a la par de incrementar la productividad creó un mercado doméstico
de relativa importancia para los productos industriales; 2. la creación de
un sector industrial que desarrolló su propio nicho competiti o en cierta
áreas en el mercado internacional· y 3. un aparato de estado
intervencionista y relativamente efectivo que tuvo un papel fundamental
en la modernización de la agri&lt;;ultura. El fracaso en esta modernización
~vo efectos sobre el estado, ya que debe recurrir e a práctica
clientelisticas corruptas para asegurarse la aquiescencia de las masas,
conduciendo a un circulo vicioso fatal: un aparato de gobierno
superinflado que es incapaz de mantener un crecimiento equilibrado y de

�JOSÉ MARÍA INFANTE

516

racionalizarse a sí mismo y a la economía. La sociedad civil en estas
naciones, en lugar de adoptar un modo integrativo de inclusión de los
intereses de los sectores populares, adopta una de dos estrategias
igualmente inadecuadas pata el desarrollo político: o lo hace en una
modalidad clientelistica, con relaciones particularistas, o lo hace de
manera populista, por la vía de la adhesión masiva a un líder carismático.
El desarrollo de esa sociedad civil, sin emb rgo, requiere de normas
mínimas que aseguren su funcionamiento y la Asamblea General de las
aciones Unidas aprobó a comienzos de este siglo la Declaración del
Milenio, que establece metas concretas para el año 2015 en cuanto a
desarrollo, entre las que se pueden destacar (P UD 2001):
• reducir a la mitad el porcentaje de la población que viva en la
extrema pobreza;
• reducir a la mitad el porcentaje de las personas que padezcan
hambre;
• reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso al agua
potable;
.
• lograr que todos los niños terminen un ciclo completo de
enseñanza primaria;
• potenciar a la mujer y eliminar las disparidades entre los género en
las enseñanzas primaria y secundaria;
• reducir en tres cuartas partes las tasas de mortalidad materna;
• proporcionar acceso universal a los servicios de alud reproductiva;
• detener y comenzar. a reducir la propagación del VIH/ ID ;
• aplicar, para el año 2005, estrategias nacionales de desarrollo
sustentable con el propó ito .de reducir, para el año 2015, la
pérdida de recursos ambientales.

En el caso de uevo León, algunas de estas metas implican un
número relativamente pequeño de casos, pero ello no es m~no
importante, ya que es precisamente en la eliminación de pequeñas CI~ras
cuasi marginales donde se requiere invertir mucho esfuerzo ~ todo ºPo
de capital En otros casos, como el potencia.miento de la muier, la tarea
excede las posibilidades de inversión económica y se traduce en el
cambio de actitudes y comportamientos profundamente amugados en
costumbres centenarias que exigen un trabajo más amplio y constante. El
desarrollo . político parecería quedar, sin embargo afuera de las
prioridades.

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POLÍTICO

Anexo metodológico
Permítaseme una breve digresión metodológica: me encuentro entre
quienes creen que e1 progreso de la ciencia sólo es posible si tenemos
conceptos más precisos y específicos y que, paca lograr ello, sólo cabe el
recurso de tratar de pasar de los términos pojjsémicos del lenguaje vulgar
a los conceptos sistemáticos de fundamento cuantitativos. Quede claro
que se trata de un desideratum )' que la cuantificación a ultranza e un
error teórico y epistemológico. Pero debernos contar con un sistema de
indicadores
con la información suficiente sobre ellos para poder
establecer los avances en el proceso de desarrollo y evaluarla . Las metas
citadas de Naciones Unidas como pretensiones ideales a cubrir deberian
remitirnos a indicadores e índices que no estu ieran ometidas a
discusión alguna
que evitaran al máximo las interpretaciones
ideológicas.
egún el Banco fondial, hay tres tipos de conjuntos de indicador :
los indicadores construidos a partir de conjuntos de elem nto.
individuales, como los desarrollados por la OCDE, el programa de
indicadores desarrollados por la Commision of Swtainable Dez elop1JJent
(C D) y los indicadore sistemático , de arrollado a partir de un sistema
estructurado (Muñoz 2003)
1

En el caso de las 1 aciones nidas, e ha desarrollado un si tema d
56 indicadores repartidos en tres áreas: social (19) ambiental (19) y
económica (18). 1 ótese la au encia de indicadores referido de manera
específica al de arrollo politico ac1ones nidas 20 1). 1Programa de
las aciones Unidas para el Desarrollo (Pr 1UD 2002), al presentar lo
indicadores de gobemabilidad y desarrollo de los derechos civilc y
políticos, recurre a criterios subjetiYo , como la opinión de e.·perto
locales, _para medir conceptos como competencia en la elección del jefe
del ejecutivo, regulación de la participación, lib rtad de expresión y de
creencias, oposición significativa, autonomía o inclu ión política d
grupos minoritarios, cumplimiento de las leye por el pueblo, calidad de
la burocracia, corrupción y otros más.

3. Los procesos políticos: agentes e instituciones
Entre las muchas cuestione sin resolver de las ciencias aciales se
encuentra el de las relacione entre índi iduo y estructuras sociale ; en
arras palabras, hasta qué punto los seres humanos podemo determinar

�518

JOSÉ MARIA INFANTE

el movimiento de las fuerzas sociales y hasta qué p~to somos el
resultado inevitable y totalmente dete~do d~ esas rrusmas fuerzas
sociales. En la historia humana hemos terudo teonas q~_e han acentuado,
a veces de manera exclusiva, uno u otro polo y tamb1en, por supu~sto
las distintas posiciones intermedias. En lo que hace a democraaa y
desarrollo político, la cuestión ocupa en centro del debate: ¿son las
democracias construfüles a partir de la agencia humana?, _¿son el
resultado de fuerzas históricas inevitables y por lo ~to, s1 ~om?s
capaces de tener el tiempo y la paciencia necesanos, t~rrrunaran
imponiéndose en todo el mundo? Para nú, es_~vidente que runguna de
las dos preguntas tiene una respuesta pos1t1va absoluta y que l~s
estructuras e instituciones políticas son modeladas y nos modelan a partlr
de nuestros comportamientos, siendo varios los procesos · que
contribuyen a ello.
Por el lado del agente, tenemos un ser humano q~e. actúa con pasión
y razón, imaginando, elaborando, proponiendo, adhiriendo o ac~do
doctrinas y prácticas políticas. Todos los seres actuamos e~- un medio_ ~n
el que evaluamos la situación y optamos por cursos de acc1on en funaon
del logro de objetivos más O menos concientemente e~borados. Los
comportamientos de este agente ha~ ~cel~:ado o ralentizado proce_sos
sociales e muchas ocasiones y su part1apac1on depende, en gran medida,
de los niveles de información de que dispone.
Los procesos de desarrollo en general y los de desarrollo político ~n
particular suponen la posibilidad de actuar de m~nera eficaz en el medio
y suponen también ideas progresistas (en el senodo de poner e~ march~
las políticas que determinarán un futuro di~ere~te al que tendna lu ar s1
dejáramos que las cosas transcurrieran por s1 m1 mas).
Pero no siempre puede encontrarse un progreso hacia mejores formas
de organización política: algunos países que habían avanzado _firmemente
hacia sistemas más abiertos en la década de los 80 del_ siglo -~asado
· ·
d. e npo militar o
muestran retrocesos hacia regímenes automaoos
seudodernocrático, como se da hoy en Paki~tán Y en Z~mba~ue. En otro:
casos nos encontramos con políticas ambiguas y oscilatooas, d~nde 5
alien~n y desaniman a la vez grupo que pro~ician. el exuerrusm? .º
fundamentalismo político y la solución por la violencia o el ex~eITlllnlO
del rival. Los e-a.sos de Afganistán, Somalía, Israel y P~esttna son
ejemplos d~ estas políticas confusas y, en ~uchos casos, retrogradas.

DESARROLLO SUSfENTABLE y DESARROLLO

Poúnco

519

Quedan todavía varios aspectos sm resolver (o cuyas soluciones
actuales son relativamente insatisfactorias) en la consecución de una
sociedad políticamente desarrollada: cómo conseguir una distribución
más igualitaria de la riqueza la resolución de los conflictos derivados o
coexistente ; cómo lograr una recuperación de lo procesos de
renovación ideológica en las fuerzas progresistas; cómo superar el
recurso a la violencia como forma de solución de los conflictos políticos;
cómo evitar que los movimientos fundamentali tas de todo signo
aparezcan con fuerza como alternativa política (Iberborn 2001).
Un desarrollo político en un sistema sustentable implica aceptar,
como lo señala Ulrich Beck (2000) que no existe una naturaleza natural:
la naturaleza es un concepto una norma, un recuerdo, una utopía o un
contraproyecto. La cuestión ecológica debe desagregarse en múltiples
aspectos derivado como las formas tecnológicas reproductiva que
reciclan y aseguran los contaminantes derivados, la política de
producción de biene de menor riesgo para todos los a pecto de la vida
humana, la alimentación saludable de todos los eres humanos en el ciclo
de una cadena ecológica histórica y culturalmente determinada, lo estilo
de vid~ desarrollados comunitariamente, los sistemas de diagnóstico r
tratamJento de los problemas de salud con el aporte de la tecnologías
avanzadas, la adecuación de las normas jurídicas a otra concepción del
desarrollo humano, la reforma de la administración pública privada en
función de la disminución del desperdicio de energía (en un sentido
amplio), en fin, la implantación de un.a suerte de democracia ecológica
que eYite la vertiente de pecaminosidad y u concomitante necesidad de
recurrir a salvador .
Momesquieu dijo una vez que ' las instituciones ucumben con la
victoria". Estamos así tiend , en 1éxico, en e te proce o que algunos
insisten en den minar como de tran ición a la democracia a la muene de
la política. Paradójicamente, la supuesta democratización nos está
llevando al de precio de la actividad política. ¿Cuále on las instituciones
política que debemos crear para alcanzar ese imaginad desarrollo
político?, ¿qué sociedad políticamente desarrollada podemos imaginar y,
a partir de allí, ¿como seria e a sociedad y qué in tituciones la harían
v~able?, ¿cuál es el • léxico que queremos y deseamos para e te siglo
~ XI? qui e donde el concepto de autodeterminación cobra entido v
realidad.
·

�520

JOSÉ MARIA INFANTE

4. Algunos problemas específicos con relación al de arrollo
sustentabl
o e mi intención pre emar aquí un modelo i t maoco J e mpleto
de los proce o
las in otuciones política en funci ' n del d arrollo
su rentable; en lo que igue m limitar ' a señalar al uno de lo que me
parecen ine itable enfrentar ' tratar d encontrar una lución:

4.1. Tmaginarios y fantasías
Todas las isi nes del futuro politice · ocial n con rrucc10ne
imaginaria para cu a elaboración pod m
apelar a fanta fas · a
aluaciones más o meno correcta de la r alidad en diverso grado. Y
e a con trucc1one cuando n compartida , pueden m vihzar a las
per onas y lle arla a aceptar condicion que en otra circun rancia on
impo ibl . 'Piénse e en la propuesta por un mundo mejor 1d alizado
qu hicieron po ibl l sacnficio de gen racione enteras en e e e pac10
qu fue la nión ovi' cica. i bien hubo quiene comparcier n el ueño
de u lidere y aceptando también que en é to hub cini mo, mentira
e hipocre ia en grado cli- erso, deb mo recon cer que una parte
coosiderabl de so lideres · su eguid res estaban profundamente
convencido de que lograáan el objeti o. llo ha 11 vad a creer que la
ideología con di tin o grado de ut pi mo n ab olutamente n ce ana
para la movilizad' n de l ma as. in robar , si pudiéram &lt;l1 poner
de una mayoóa de ere human p liticamente educad , la mentiras o
l s di cur o mendaces p drian r fácilmente de cubi rto ·, a u vez,
podríamos pro
ar n cl logr de una m demidad reíle i a.
o bstante, "I hove a drtam ' pudo hab r i el lema rn vilizador d
miles en pro de un futur de men r ufrimient ; el problema e tá en no
confundir la p ibilidad d realizaci · n de e e furor de la realización
de l s de
p r m dio mágico : ' lo la acción lle ada a cab a partir
de , p r evaluacione e ali ta tiene efecto c1ert d rrnn formación.
Tamp co t nemos al aguarda conmi la interpr taci nes delirante de
la realidad; hasta ahora, ningún criterio n a gura una cli criminación
entre la interpr ración delirante y la apreciación reali ta de una 1tuación
p ütica
ufmann 19 2) y ell p rque la acci · n p lítica e mu ,·e
iempr entre e 0 do plan : el del presente a tran formar y el de
futuro a e
' lo un político auténticamente con ecvad r (que no

DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POUTICO

521

existe,•por cierto)
.
.que e limitara a de·1ar que 1as co as 51. ie
.
de,'erur
podría evitar e e dilema.
ran u propio

Entr los mito que e ntnbu cr n , toda í
.
rransformac1óo d la · · ·
ª
c ntnbuyen a impedir la
msatuc1on
, lo com
paí e cá el expr ado en la fra e 1 ..
portami neos poliaco del
.
.
e pmsmo tuvo la culpa d
d '
1
mttema acrua, como ocurre con t d mir
.
. ee o . ~
conciencia d culpa incL,ri'dual .
. ' en vano ru ele · acalla la
'
co 1ecava· 1 ·d
adecuada d l
male
d e
'
mpi e una evaluación
. erecto del pa ado p
bili
corrección. P ro Jo ma imp rcante e qu onenra ara
po
I
ar u
l
..
derroter
quiv cad
.
.
a
acc1on
r un
ya que 1a enoca e a l
fund amen ali mo que impide
nueva fi rma de r ruzac1on.
. pa ~ nea ea un
4.2. Participació11 alienación

l;no de l pune de
d
exclusión ocia! vi nr pam ~ impre cindiblc e el análi i de la
(v n
ncral en lo
1aanoam ricano ): no . p nibl Mh x1c
blar d
. ..
pai
la trucrura
ciop lítica ,
• . . paroc1pac1 n poliac, cuando
~ econo011ca exclu . n ¡ te .
una porc1 . n c n iderable de la P blación.
. m tlcam nt a

En l que hace la partiópación p lítica de la
.
•
han con iderado que la legisl . .
.
mu¡er, algun
a1 •
cargo rcpr cncarivo pa lac10n que introduce cu rn. mínima
•
ra a mu1er e
did
c~bar o, alguno di cuten la cfccovidad d~Uamc n ~ adecu:~ad.
p:u e tablecen un mírumo del 3
'.
acrua
11
f
.
e
por c1cnr para e t caro .
rancia, una re1orma con ticuc1 nal de 1999 d .
. .
~ ' en
mitad de La pre idcnc1a municipal ¿¡ b '
tc.:mun que 'l meno la
En el añ 2 1 4
.
e
ian e car ocupada p r mujere
.
,
por c1enr de mu,·cr
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muruc1pale mientra q
ganar n a el cc1one.
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había cstablcc1do I t qw· .
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por c1ent en 199 l ,
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,
fue la lcg1 laa · n 10 la re la
.. . e · ,n tr · pa1 e , no
bio:· en el ca d 1 R 'm ' nr.d c10n mterna de l P· rt1 d 1 que
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·
re orma Interna . a partir d 199 . '
•
a n r. im ul . una
mujcrc alcanzar n el d bl d
. , n la el cc1on del año 10 1 la
2002). 1 d b
b
e
a _1cnro en 1 parlam nt tnglé
l 'D
· icionc
ce· · re la
.J:d ª □ene 9ue , r e o 1
po
• ficac1a de la' m w
.
In tltuaonali ra
con rel ci . n
la
.
•
culrurali tas pero má allá del debate
.
c1 l
ta
une cfecco. en c1
.
neo, pareciera qu b medida
rrn c1rcun tanc,
b
'
número de mu1·er
. in cm ar ' el incremenr del
en pue t electrvos por í n e índice &lt;l c, mb, .

�522

JOSÉ MARIA INFANTE

reales en las condiciones de la actividad política de la mujer y por ello las
reformas institucionales deben ser acompañadas por acciones
complementarias que tiendan a la transformación más profunda de las
estructura sociales. En Trinidad
Tobago, una red de
's
denominada Working to Get the Balance Right d sarrolló un programa
educativo con 300 mujeres para prepararlas para comp tir en cargos
electivos en 1999; se obruvo un incremento de la participación femenina
en las candidatura superior al 100 por cí nto las mujeres ganaron un
50 de puestos (P
D 2002).
Pero no sólo las mujer han ido discriminadas istemáticam nte de
la politica; lo pobres (que no on minoría, al menos en léxico) otro
grupo minoritarios también sufren exclu ione de di erso grado tipo.
La campaña eL ccorales e han vuelto cada vez más costosas en todo el
mundo: en
tado
nido , lo candidato presidenciale en 2
invirtieron más d 343 millones de dólare , 92 millones má que en el
año 1980. Michel Bloomberg, candidat a la alcaldía de ue a ork en
2 1 gastó 74 mili ne
su principal oponente 1 millone . Para
Bloombe , el gasto equivale a 99 dólares por oco. n la India, má del
por ciento de 1 fondos ga tad por 1 partido en las el cci ne de
1996 provinieron de grandes empre as. imultáneament , lo partido
políticos han ísto declinar la cifra de u afiliado , 1 que lo hace má
dependiente de fondo e eternos: en Francia, Italia, oruega E tados
nidos el número de afiliados a lo partido político ha bajado a la
mitad o meno de de 19 O. Las encuesta de opinión muestran que en
muchos paí e del mundo los electore tienen más confianza en la
t levis1ón que en lo partid politico (PI D 2 2).
n el mundo p terior a la guerra fría la ideología iguen vi ente :
lo ere humano definen su agencia en virtud d u propia pracacas,
adoptando ide logías ocialmente di p nible creada a partir de lo
di cu.r o de las elite económica
ociale que e expre an a través de
1 medio ma i o de comunicaci · o ( an Dijk 1999).
ta ide lo ·as
pueden raci nal.izar la alienación como ha uo did y uccde en mucha
oca ione . La alienación es el concepto ol 1dad de la ciedad pulenta
del capitali roo que ha de arrollado la cultura de la arisfacción. La
pe na favorecida p r u p ición conómica polioca y cial ueleo
atribuir virtude y cate orias de ah oluto a las in tituci ne c ndicion
en las cuale e de nvuelven; para lo má favorecido de e te mundo la
alienación no tiene cabida teórica n.i empírica, incapace d tonur
conciencia de su pr pia ituación, lo c¡ue ocurre cuando rue n la

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO PoL.fnco

existencia del otro y de sus necesidade , se en , .
.
cuando compran un aráculo
. Y
ganan ª SI mismo mcluso
pr pia n ce idad y de eo ~ruard1 cJaro creb _endo que re ponde a us
· uan
s o 1ernos de lo
·
ava~zado han intentado paliar los efecto de la
. . pai , ~as
subiendo impuesto
mejorando lo ro
en is_ econ mica
meno fa or cid
llo h
,d
p
amas de as1 tenc1a oaal a lo
parte de l
ati fe:ho ( ~b:~h º19~~mp{:, u~a vi lema reacci , n por
su leo estar ali nado . la hi t . d
).
s neo Y pod roso también
·
ona emue tra que
.
lo má afortunado
en numero a oca 1one
no on capaces de p na e
6.
plazo y nin en ibl
-1 •1
.
r n su 1en tar lar
u condic1·on
. . a di.
o reaccmn n de manera activa ,, fuenc a

°

m

·

~e~

J i t ma d medio ma 1 o de com . . ,
televi ión, e ha convertido n J • • al ~cac1on en e peaal la
.
prmc1p tmpul r d id olo .
concomitantement d impuJ ar difierente iorma
e
.
.
gia ¡
de alienación
d
I
ca.
e o proce o electoralc ad
h
.
· ne
fuente d inform . .
ema ' e a con erudo en la principal
. 'd
.
aa n para la torna d deci i nes
es
co10c1 cnc1a que much pen adore d d
. . ,
mera
pre entado e ·ten O en ar
br ~
e_~e~ P cov~ d1 1mile hayan
tel vi i ' n
e 2 04 p .pper 1992 nec t . a d lurutar el poder d la
•
arcon 199 ) La
· b
d
Berlu com en ltalia señal
.
·
mamo ra
1 .
que la m d"d
an a tmp rtanc1a de e a lucha: 1 pr blcma e
e I a propue ta , ha ca ah ra, u len hac r de d
. .
qu bordean al una forma de cen u
p ic1 ne
dencr de u
·, h b.
ra cuand no caen dec1clidam nte
• wza a na que p
.
di criminam
ue c
. n ar n I cerna 1mpo iti o
al
. 9
a agaran pr porc1onalmenre Ja demanda public'ta ·
m1 mo aemp , qu paralel m nt
l
.
J rta
celcvi ión pública n
b
imp antara un I rema de
gu eroam mal d I cu 1 la BB eáa un m d l
egu1r, a p ar de I últim
mbare de lo
dero
d e;
,
a
up ne un proce o adicional, la eliminaci . o
la c
, . du p J.. !lo
obe n
1
'
rru c1on
nu rr
r ame por cual la luc1 , n implica c mpl ja determinaci ne .

df

4.3 Prrj11iciosy ulmolipos
Quizá ea la . fer política la u m ,
. .
expr s1 • n má radical e irracional de U a pr 1~1~0 d . ncadcna: la
~xpr ione en di cur os y comp rcami \~'

:! ~

;1 ::u~e ceruendo

Tleun v n Dijk (1999) ha denunciado el raci m moderno q
se P ancea Ja xclusi, n del otr por u ra go b. 1· .
.
uc ya no
10 0 e , 100 p r lo ue
hace v pi n E
.
a. , c ocr e t mado en bl que a jgnado me onírrucamence
a una cat ona, como el ca d 1 ne
e ta d ouru.d en e que n

�524

DESARROLLO SUSTENTABLE y DESARROLLO POUTICO

JOSÉ MARIA INFANTE

caracterizados a través del comportamiento de sus elementos más
pobres, asignándoles a é tos las categorías atribuibles al subgrupo y no
diferenciando entr etnia y condición económica. sea operac1on
también e efectúa ntr no otros y podóam s mencionar ejemplos para
todos nuestros grupo étnico . o se trata del multiculturali mo ni de
relativismo cultural, sino que precisamente los ataque a esca posicione ,
que pueden er l ' gicamente correctos dej n entrever e cas formas
modernas de racismo inconsciente de su fal a conciencia.

Lo grupo indígena deben soportar la accione de su alvadores,
quienes de alguna man ca imponen un e quema de valores que l es
ajeno, consiguiendo así una elcito a operación de he em nía: la
aceptación especular del pensamiento del otro obre u propia
condición. La di cusión de lo ordenamiento l gale que rigen paril los
incli eoa d 1paí en los año pasados mo tró la in uficiencia teóricas y
las dificultad para el lo o de políticas coherente .

1 traño e una categoría ociológica con truida

en el pr ce de
cooformaci ' n de México hemo construido de construido exrraño
diferente ; i extraño e lo que queda excluido de acuerdo con lo
estereotipo de un determinado orden social, hem excluido a mucho
mexicanos de la mexicanidad · hemos incluido a mucho foraster o
extranjero . Quizá una de la características del mundo moderno s a la
d la universalización del extraño (Beck 2 ): todos omo extraño · la
consecuencia p lítica es obvia, t do nos enrim amenazado dentro
de nue tro propio mund . l de arrollo político debe crear la
c adicione para la superación de tos muro invisibles, en e pec1al la
de eliminar e o lo artificio legalista burocrático creados par.a
ostener e ta con trucción d l extraño.

4.4. Acatamiento de leyes miilencia
El primer ' rgano que de acata la le • en el paí e el obi mo · us
a encías a oci da incluyendo las encargadas, preci am me, de hacer
cumplir la le . La igencia del e tado d derecho es ho · n léxico, una
utopía. bran los ejemplos: ba ta abrir un p riódico cualquiera en un día
cualquiera para encontrar que el bierno fed ral
us funcionario y
empl ados, lo gobierno e tat le , los obi roo municipale , diputados
, senad re lo periodi cas , los m dio d comunicación actúan
ignorando; contraviniendo incumpliendo~ d sacatando, quebcaotando Y
otras formas de tran: e ión a le •es, norma y reglamento . na de las

525

consecuencia más notoria de e te cornporram ·
1
genera liza da. La moral pública fl .
. Jento es a corrupción
re e¡a una coodició d .
v al ore qu creados . reprod d
.
n e incemalizaci , n d
•,
.
uci
en la 1deol ,
.
de expre I n; 1 el comport .
h .
a, aen n vano canal
d
amiento ab1cual d J
•
s°:1e ad ci por la e itación de I le .
e . o ~1 mbr de una
nuce de la corrupaón
} por m dio Ucit o fücic la
,
e encuentran fu rt
,
aceptac1on del e tad de d
h d
m ntc e tablecida. . La
. .
erec
be r to d
s.u.bl ova y bj tiva • deb hacer e d e ell una ma. a fu
n u era nt
n¡a tod lo acto d qui ne .
c n I a ndamencal qu
los facror cau ale d
aend n r p nsab1lidad pública. i un de
b
e te e ta o de co a
1
a urda ambigua o conttadict . d b
s a XJ cencia de !ere.
legt laci , n adecuada ell
ona e e bu cru- e la e nfecc1ón d ~n.
exclus1 amente.
no e rarea de legislad r
d ah
La ju ricta o inju ricia de la 1 •
forma de pr i , o
d
.
. promueve, en ca i n
di cr as
c.
.,
re I tenc1a en pr d
1.
.'
od
m 111cac1 n del cuerp
. 'di
e una eurrunaci , n 0
¡un co La d b di .
comp rtarruento de ma a
·
e
nc1a civil un
que P r naturaleza
·
que no podria crear e un derech I al
~ e. ttam ntuci na), ya
conrradiccione ( ohen ,
g
parncipac en ella in ca r en
?()()
)
)
to
2
)
ur
, Hannab .\rende
(- 4, cuand un núm r re) u·
, egun
a
vamenre
c
n
ide
bl
d .
llega do al c nvencimi m de
l
ra e e audadano ha
e han vuelt in ficac . ello quell
cal~ale di poruble para el cambio
,
'
n
va a mcerro
d ·
1a in t1tucion
de la d
.
ganr
•1c.
1bl que
• .
·
em crac1 e n ticu · 1
uhc1enr mcm flexible
c1 n e pued n er lo
.
para op rtar la pre 1 n
.
1
qu deb, r curnr e a una gu
.1
· e para e cambio . in
rra Cl\.1 o una r , 1
J\nd rcw Ara
tienen
.
~ o ua n. J an hen ,
tlcgale por parr de agc~~e \~ ºt-~ed1enc1a c1v!I implica iem re act .
1
op1 ruon
· · pu· blica
·
b¡et1 ' , e p rsuad1r a la
neral brc 1 •¡e .' . .dcuv
d,
o po nea particular r de lli 1 J • ami
a
inco
.d
nvcru nc1a d una le\'
alguna pan del i t~ma p
_1 adll _dcd pr ~over al !\in cambi e~
polínca. de 1 d ob di . . ··1' a a a e la 1u uficacion éticas o
'
cnc1a c1v1
'·
una o más fi rma de cll
' par e~ ,·1d me qu la ' paric1ón de
relaci. n a la g b mab.lid ad en un
c1edad implica d1ficulr d . c n
.
1 a r para I
cual d b
panc1p1 de lución.
·
·
e e encontrar algún

li

liu: c~~[

· Har, que hac r una d1 nnc1 , n ta b ,
re 1 tcnc1a cwil \' ob1'ec1·o·n d
·. m ic_~, entre de ob d1enc1a c1v1l
d d' .
·
e e nc1 nc 1
' 1·
.
,
e 1 tmguir orque e trata de e ndu . . ~ - ~ tima
quizá má fácil
un panc1pi m ral particular La
. cea in i,·1~ual que r p nden a
meo r de actividad c n r la . , re;1 tenaa c1v1l pre maría un ado
c1on a a de b d1encfa c1v1L per como

�526

JOSÉ

MARIA INFANTE

ambas oo categoria dinámicas, e mucho lo que todavía debemos tratar
de elucidar teóricamente en esms puntos.
La educación moral debe er rarea de toda la ociedad p _ro_la e ~u~
puede er un vehículo efectivo para ello~ la upu ~~ ep tal 1deiogtca
reclicada en nombre de un falso espíritu d mocraaco en o
?111ºs
tm os ha logrado un efecto perverso: los alumno -~e tod~ . lo ruveles
··'- descon fiando de todo ópo
acc1on poliaca en lugar
salenp de la awa
de in olucrar e acávamente en ella.

4.5. Gobmtabilidady violmcia política
Gobemabilidad significa que una ociedad ~e una nación mantiene un
.
ded manera
e tado de rela tivo
eq uilib n·o , donde lo conflictos e re uelven
•
d el
más o men
atisfactoria en función de los incere e en ¡ue o, o~ e,
. d ad civ
. il cli ponen de mecani m de n goc1ac1on
biemo la ooe
eficac .
e han eñalado e1. .m n'tucione bá ica para la po ibilidad de uru
D 2 2):
.
.
gob mabilidad dem crácica
.
,
fu
·
e
a partir de la exi tenc1a
•
n istema de repre entac1on que oc1 ~
,.
.al
.
d
políticos
a
ciaciones
de
mteres
s
político~1
e
d
e paro os
.•
d funo nam1ento
con olidada y con estilos democraaco
e
interno;
.
lib
. hmpia así
• un istema electoral que rancie el cc1ones re
como el ufra ·o univ rsal·
.
.
de corur les y balances b ado obr la ep_arac1on de
• un 1 tdema
rama I gi laciva judicial indepeocli nt ;
los po ere e n u
• ¡
• una ociedad civil vigoro a, con capacidad para ;perv1~ar ~e
ne cio privado públicos y pr porcionar forma ternaa ·as
parócipación política·
.
• medio de comunicación libre e indepeodi nte ;
• un e mr J efectivo de lo ector CJ·vile sobre la fuerzas armada
r otra fuerza
oliciales.
.
nismo .
han desarrollado una ene de criterio e
ano orga
}.
bilid d ¡\ lm,n
de ell
son
. d' d
ara medir la goberna
a • "'o......
.
in 1ca or
. e ba an en hec·h o o acontecimiento ven tcab1es
" b. .. o ., P deor
o ¡ea
, •
ea que
al, · tra que otro on " ub·¡ea·v , ,
de manera uruver ' rruen
,
cli . d
evaluaci ne en las
dependen de apreciacione que e tan con c1ona as

DESARROLLO SUSTENTABLE Y DESARROLLO POU11CO

527

cuale I punto de Yi ta per onale
1nc n c1 nce d 1 ob rYad r
pueden det rminar Yanaci ne en la c lificac1 · n. Entr lo. primer
cenemo a fecha de la última elecc1 ' n, el p rccnta¡c de v cantes, el ñ
en qu las muj i s fueron habilitad, p. ra ,. rar l . • 1enco.
parlamentan
cup do por rnuj re. I núm r de afih ci ne a 1
sindicaro
panidos pclitico , 1 número de orgamzac1 ne
gubemamencal op rando librero nrc la r. aficac1ón d 1&gt;
tratado int rnacionale en materia de dcr ch rn·il
úJtimo la ratificaci · n d la OnYención obrL lib rr d d
c1ac1&lt; n r
ne ociac1ón colectiva.

n cuanto • l
ubj tiv , ha ' ,·ario. indicador . algun . de Uo
compuc to por má de un it m. La ·ru, r 1dad de , Ja.ryland h.
con truido un , llamado punta¡e p liúc (poli//rol score), elab rado a partir
de la pinión de expcrro en ci rubros: 1 comp e nc1a para la clecc1ón
del jefi del jecuav , la apertura o a mi ma sclccc1 · n la. re cncc1 ne
al acc1 nar d l jefe del ej curh-o, la rem.i.l, c1ón de la parnc1pac1 n
electoral, la regulación en la • el cci · n de I i. puc ro cjecu 1,
, la
compct nc1a en la parnc1pac1 · n.
na
1• ,
Frredo111 l lowe, ha
pr entado re ind1cadore , cada un con una cric may r menor de
ít me de evaluación p r art de exp ·reo : lib ·rtad . ci,·1lc. , cuyo ·
ít me on libertad d exprc ón y &lt;le crccnc1 , dcrechm y ubcrtad de:
a ociac1ón y rgaruzación, v1genc1a del c. cado de dcrcch y de r pero a
l derecho human , auron mi, pcr onal y derecho cconúm1c &gt; ; el
cgund indicador e. el corre p nd1entc a dercch s pnlínc , compuc.: ro
por el ca ne libre y limpia a parar de organizac1onc con p ler re, t
lib rtad de rganizac1 · n p lítica, p i ión . i rnificaci\'a, libre de l.
dominación por parre de up de p d r y • ur&lt; n mi o inclu 1c)n &lt;le
grupo min ritari . l r re r , el &lt;le I.Jb rrad d rcn .• , nene ' ) d &gt;
componcm : la 11b na&lt;l d :pre 1·n y l. bjc.u,idad de lo. mc&lt;li ..
I Banc ~Iundial ha con rn11do cmco and1 ..t.d r · , cada un a par ir
de van comp neme . ~ 1primer , pinión y re. pon abil.Jdad, e integra
por el ccione hbre y limp1 , I.Jb nad d pren. a hb rta&lt;lc c1,·1l · ,
d recho
líac
la pre ncia militar en la p&lt; linea, cambi
de
gob1ern , cranspar noa la c. pacidad de l . h mbrc. de ne ocio para
mantener e infi rmad
• br lo cambi
en lt:y y p !frie s ~ 1,
po ibilidad que e to mJ mo
et re cenen para xpn: ar . u op1n1 ne.
sobre I cambio de esas
y p lírica . O he mcnci nar 9ue
alguno de ta vaJuacion
qu e hacen . parnr d la p1món de
qwene
n e n ideracl
cxp reo I cal
tom, n en cuenca la.

�DESARROLLO SUSTE NTABLE y DESARROLLO POLÍTICO

529

JOSÉ MARÍA INFANTE

528

Bibliografia
evaluaciones de Freedo"1 House, con lo cual hay superposición de criterios
o, en otras palabras, que los ítemes no son independientes. Otro
indicador es estabilidad política y ausencia de violencia, compuesto por
un solo ítem que se integra por las percepciones de la posibilidad de
desestabilización y que distintas fuentes evalúan a partir de su
apreciación sobre tensiones étnicas, conflictos a.croados, in&lt;-iuietud socia~
amenaza terrorista, conflictos internos, fraccionamiento del espectro
político cambios constitucionales y golpes militares. El tercero de los
indicadores del Banco lundial e refiere a la vigencia del estado de
derecho y es quizá el que muestra el mayor grado de subjetividad en su
construcción, ya que se compone por la evaluación sobre la apertura del
mercado, enforceability de los contratos privados y gubernamentales,
corrupción en el sistema bancario criminalidad y robo como obstáculos
para los negocios, pérdidas por y costo de la criminalidad,
impredictibilidad de los jueces. El cuarto se refiere a la efectividad del
gobierno y evalúa la calidad del aparato burocrático, los costos de las
transacciones, la calidad del cuidado de la salud pública y la estabilidad
gubernamental. Por último, la corrupción, con cuatro ítemes: la
corrupción entre los oficiales públicos, la corrupción como obstáculo
para el clima de negocios, la frecuencia de "pagos irregulares" a los
oficiales del gobierno y jueces y las percepciones de corrupción en la
burocracia. Transparencia internadonal por su parte, ha desarrollado un
índice de percepción de corrupción que se construye a partir de
encuestas a expertos locales (hombres de negocios, académicos y
analistas) obre la corrupción oficial.
Es ocioso aecir que México no ocupa los lug.ires más fa orecidos en
estos indicadores, aunque u comportamiento en algunos puede
considerarse satisfactorio. Tampoco hay un país en el mundo que
complete todas las marca , pero a partir de aquí puede· desarrollar e un
extenso programa de desarrollo político.
Una illtima digresión: en trabajos de esta naturaleza siempre se
demandan conclusiones, pero en éste la conclusión es que no hay
conclusión: el desarrollo político y el desarrollo sustentable son, hoy, la
gran obra abierta de la historia humana y en México esa abertura es aún
más pronunciada.

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�LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS
REGIOMONTANAS
Dra. Lylia Palacios Hemández
Maestra en Metodología de la Ciencia -Ui\NL
D octora en Ciencias Sociales- Universidad de Utrecht, Holanda

Introducción
Este trabajo tiene el propósiro de reconocer las características que
conservan las grandes empresas regiomootaoas (GER) como empresas
de origen familiar. Para lo cual se presentan de inicio, las bases y
conceptos básicos que los estudiosos de la Empresa Familiar hao
aponado. Luego se describe y analiza el perfil de un grupo de grandes
empresas nacidas en Monterrey a partir de eres ejes de análisis:
empresa, propiedad y familia. D el estudio podemos deducir que, aún
considerando los factores comunes no hay determinismo regional ni
familiar. Cada GER ha desarrollado un perfil propio de gobierno
corporativo a partir de una compleja fórmuJa que combina los factores
comunes, más la influencia del entorno socioeconómico nacional,
regional-continental y global. El crecimjemo ex.icoso de unas y los
descalabros de otras empresas, la complejización de las relaciones con
capital y socios· extranjeros, y las nuevas reglas que la globalización
impone para la continuidad de cualquier empresa, convierten el estudio
.de estas empresas en objeto de investigación valioso para reconocer
elementos de cambio de una sociedad industrjal como la regiomontana.

�L!LYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

535

534

1. Apuntes teóricos sobre la empresa familiar
.
.
aria de las empresas familiares (EF),
A pesar de la ex1stenc1a centen
, del orbe y de la
.
. .. en muchas econorruas
.
de su presenaa mayootana lla .
en la generación de nqueza
.
,.\m,nas de e s tienen
.. d d
importancia que "'b...
di
. tema' rico s una activ1 a
o sis
2
L 1997)1 ' su estu
(Gersick, et :¡.
b.
tte las décadas de los 60 y 70.
.
ciente que se u ica en
.,
d' .
relativamente re
.
d di d a su investigac1on aca erruca y
institutos
e
ca
os
Más jóvenes son los
. k
al 1997. eubauer &amp; Lanck,
,
t · nal (Gers1c, ' et ando algunos
•
d
la consultona pro esio
alrededor e
1998). En México _ap~na~ se estan ere
instituciones univers1tanas.
. ,
1
.
.
o de investigación contmue en e
Lo anterior expli
. ca que estde cam?
.na empres-a familiar (Sharma,
d fini . , cerca e que es u
,
proceso de e c1on a
k 1998)4 tarea que se vuelve aun mas
et. al. 1996; eubauer &amp; Lanc '
, 'envuelta en transformaciones
problemática dentro de una eco_nomia
profundas desde los últimos 20 anos.

- - - - - - - - -.- - - ~
ticular en América Latina. Poc ejemplo, en
, El fenómeno tiene unportanoa Pª!
ellas en que los miembros de
Ar ntina las empresas familiares, defirudas_ c~~o r:q~esentan más del 80 por ciento.
gefamilia tienen el control legal de la p_rop1e a •
más del 90 por ciento de
; : Colombia la cifra supera el 65 por ciento y en i e.x1co,
.

~J. .

las empresas son familiares.
.
'lia re resentan entre el 64 y 80 por c1e~to.
A nivel mundial, los negocios de fam1
p
o familiares y generan la mitad
E d s nidos d 80 por ciento de las empresas so
En sta o
lB'
~
o r
del Producto Interno Bruto (P r
. f mili res representan entre 6:i y 8 Po
En España, en cambio, los oego~10s ad I a xportaciooes y aportan entre el 50
· l 60 pcr ciento e as e
avocia
ciento de las empresas, casi e
- l
. • Las empresas fami~ares son m J
.
del PIB (C
enEspano .coro.
y 60 por ciento
· . .
003)
en América Latina"' 2:&gt; de ¡u010 de 2
.
el fenómeno gnrpo como mo~~lo de
2 En las economías subdesarr~lladads,
·edad v administración familia r fue
. . . industrial con fuertes ligas e prop1
.
~tsf;::~:o en el aróculo de Led f~l 978).llo de la Empresa Familiar, dependiente de'.
l Uno de ellos es el Centro e ~sarr~.
d Empresas (lP ADE). En Monrerre)
.
d Alta D1rec.c1on e
)
Instituto Panamencano e
.
.
d (Universidad de Monterrey·.
existe un centro ligado a una un1vers1da pn;a ; se ordenan, sólo de lir~r~rura
4En la investigación de Sha~m~, t a., 3 1 o obstante, la discus1on o
mbi.!lación de conceptos
d .. ~idense 34 definiciones d,s.nntas (p. ). _
esta º"·'"
•
d de la supremaaa o co
. al y
.
c1·onaria)· la continuidad gt!nerac1on_'..1
diferencias discurren en derre or
d
'tal (tenencia ac
•
n 1 ....
básicos como el monto e cap1 . . al
En codos los autores aparece co 5.
1~ gerencia familiar, entre las pnnc1p es. d
ta índole que las relaciones afecnvo. •
la empresa e es
énfasi el aspecto su b ¡en:vo en
familiares con\le,•an.

d .

Las caracteásticas pragmáticas del propio objeto de estudio, la
empresa familiar; su funcionamiento y continuidad en una economía
capitalista, han favorecido la elaboración teórica de una erie d
elementos característicos que sirven para identificar las EF. En este
senódo reunimos una serie de aspectos que aparecen reiteradamente en
la literatu.ca revisada (Llano, 1973 y 1994, harma, el al. 1996· Ginebra,
1997; Gersick, et al. 1997; Castañeda, 1998; eubauer &amp; Lanck, 1998·
Lansberg, 1999), y que son útiles para reconocer los elementos de
carácter familiar que contienen las GER.

a) La centralidad del capital
Esta premisa parte de que, quien posee el capital ma)oritario es
quien controla el voto en cualquier corporación económica. En este
sentido, al hablar de empresas familiares, todas las definiciones
incluyen 1a propiedad mayoritaria del capital social de una empre a en
manos de una familia o grupo de familias. Sin embargo, en Ja medida
que la EF crece el conocimiento preciso de esta variable tiende a
escondme a través del u o de diver o instrumentos financieros tanto
entre las EF privadas como en la EF que tienen participación
bursátil. s

b) La gerencia familiar
Para alguno es una derivación lógica de la condición de
propietarios. La literatura empresarial e rudia los factores subjetivo y
0bjetivos que influyen en el de ernpeñ del consejo de adminisrración,
y con ideran de manera particular el papel del director general como
un líder. En el caso de las EF, este liderazg por lo regular se extiende
al interior de la familia propietaria. n las empresa madura o que
están en e e tránsito, e te rasgo familiar de la administración es
equilibrado con Ja creciente presencia de directore e:xtemos y consejeros
indepencl.ientes frente a la nece idad de sobrevivir ea un medio cada
vez más competido y profesionalizado. D igual modo, este comexto

• 5 Lansberg (1999: 2 -28) sostiene que en el caso de las grandes empresas
multigeneracionales, no es posible reconocer el peso de una familia con la sola
\"aluación de las acciones 9ue a9utUa tiene en us manos, familias dueña de
conglomerados globales a su vez po een con iderables cantiJadcs de acci nes a
1ravés de sus instiruciones bancaria , de egurm y de rede. de compañías
Interrelacionada por las controladoras.

�LAs G

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

536

está replanteando el modelo "dueño director'' para dar paso a sistemas
de liderazgo compactldo.6

e) La sucesión generadonal

Parte d la obrevivencia de una EF estriba en aber ceder
adecuadamente la dir cción a la eoeración her dera. Considerando la
variable generación e esrablecen ere tipo d EF: la de padreconcrolador (primera generación); la de ociedad d h rmanos (s gunda
generación);
el con orcio de primo (tercera generación). in
embargo. lo datos revelan la alta mortandad de las F de pámera
generación, pcr lo que la continuidad, por lo meno hasta la tercera
generación es privilegio de unas cuantas en el mundo entero.

d) Conservación del patrimonio
o la medida que la
F obreviveo y crecen convirtiéodo e en
entidade maduras aumentan lo riesgos d pulverización accionaria de
la propiedad -ya sea p r rarru6caci6n de la familia fundadora o bi n
p r la incorporaci 'n de acci ni tas ~ ternos (vía a ociaciones
e traté ·ca o p r bur acilización), y, de incapacidad para realizar un
adecuado cambio generacional. Contra el primer evento mucha
familia recurren a las fi ura del fideicorru o o grupo de control para
mantener la cohesión del capital; y re pecto a la suce ión la ase oría
pr fe ional el e tablecimieoto de ' con ticucione
familiare ' ,
'consejo de familia' etc., n r cur os cada vez más habicuale .

e)

''Renovarse o morir"
Al con iderar l porcentaj

decrecientes de
tercera g neración lo e p ciali ta afirman que la
c otinuidad r caen en grao medida en la capacidad
director encral) de "elegit'' la esrrate ·a d futuro

F de egunda y

53,7

cual,
~ obre
1 tod en tJempo d eoom~ren~~.
t o o a P ctos (ad.mini trativo
, . tena, implica innovar en
lo .ca o de F maduras -de ;e:olog¡co erv1cio lab ral). n
~amJficada ,'
con ob cáculos ara I crura . e _mpleja y familJas
reciclar e mediante la d
P . , ª LnnO\ acion- una pción
I
econ truccion del c
.
e
a e quema de primera generaci ,
orporat1vo para retornar
on.

~t

¡\ mayor e pecificidad al n
enfatizan alguno de lo
auco:e que ab rdan la
mexicana
Ca rañeda (199 ) analiza
fen , ~: nalados. Por e¡empl ,
nzalo
control familiar f''grupo e
, . no de la
and empre a d
\
conom1co '')
cap1taJ ocial acumulad ,. C 1
' c m re. ulrado de un • p bre
• ar o Llano , J
aspecto ubjetivo en 1 definj . , d
oan mebra ubra ·an ocro
l
.
cion
e
G
e ent1do tricto d una F h
. tne b ra (199 : 22) r cnn
h
)
a ca la egunda
..
ermano , al con id rar que elem nr c
. enerac1 . n (sociedad de
enorme compren ión acep.... , d I
mo la relac1on de afecro
,
-...c1 n e auto O d d I fi
que para eJ autor on ¡ "
'fi
ª Y nalidad común"
n d
cu )ver e al ramificarse
e pec1 tcamcmc famili "
n na
la f mi
a~
n una empre a,
pr ce o de mv rtir, d d1ri01r o d
lJa r.,rop1 tana afectando lo.
o·
mprendcr.

t

2. El carácter familiar de 1a grand
(GER)

La ma\'oáa de la

e mpre

ª

regiomontan

R

O
de egun da ,. tercera
Ua so d.P. r dl mcn
de la() familia( ) fundadoraº "ing1 a . y adm1ru. erada por miembro
·
, manucnen 1
con e¡o de admini traci , n
rÍ
. e control del , oco n el
lo e p ciali ta las
R , p &lt;l que, con . rderando la definic10nc e
pu en aun c n id rar e mpr a fam1liarc
ornerac1on.
, 1u Toda
o-

posibilidade de
rincipalmente del
má adecuada la

on la incorporación de co-directore (ca-CE s). · om.
6 Alguna alcernau,•a
que plant a la prud ncia de mantener separad los car
de presid nte dd con eio
(chairman) • director eneral ( EO). .
" Por jemplo, d cálculo de un grupo d iove ngador para sudo ·rudo.
(Gersick, ti aL 1997: 31), )º para la mayor parte de la. ec nomí de occidente, e que
exi ten un 5% de empre as familiares de primera g-cnerac1ón; 2 % de empre is
controlad por la egunda generaci • n, y ólo uo 5% n empresa!'&gt; adnuniscradas par
cons rc10 de pñm . Para México d dato • pro, irnado e : 90% de la empre a.
famitiarc mu re antes de lo cinco año de ,ida y de la que cooúnúan, ólo el tzt/o
pa a a una tercCt'a generación (C 1 en spañ l.com: "Las empre as familiares 10
m •aria en me rica Latina", 25 de ¡unio de 2 3).

LA EMPRESA F AMIUAR y
RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

•.. tan• da hace de: cic:r
em La rcYÍ. i •n nue
.,
.
b pre: :inal ) rcw nalc:s del empre. ariado re ~s car. Cien oca~ fam1laarc ' Lle culrura
ai ?:1,ed:tti reg1om mana cx.iqe un ma\' r ~~-e~:ntano lo lleva J concluir que "en
P 9 G.
p. 54).
' capnal oc1al ,1ue
., c:n "~I re: to de1

emebra
de acou quc ante 1a au encía de lo elemento . ub¡cuw1s , no puc de
empresa. fam1liarc
2unqm. pucd n po.
caractcri~t1ca ( b' .
en c:nudo puro,
.¡
•1••
ccr
.
· O JCtl\"3 )
empn:sa
1
• qu aJ miran extender e ana i. l. de la cnud.1J como
ami 1:ir.
Za .. t con idcramo la connnuid· d d l .
mbran ' ada \ a
e a jorm,mó,, tn1pmaniil li).."lWI 1
d 4u Gener"ct
,: e rnmo
a a.habl.
familia.
.. .n rz • en c:rnpre. as como emcx, \ 'nr
Ira,
nJo

1iabl

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

538

La mayoría cotiza en la Bolsa, todas cuentan con management
profesional y con consejeros independientes. Casi todas mantienen
alianzas de diversos tipos con empresas-líder que controlan, en algunos
casos, paquetes importantes de acciones. Respecto a sus expectativas
de futuro el pronóstico no es homogéneo: están las que mantienen una
posición de m~rcado satisfactoria, y las que han quebrado o están en
procesos de reesrructuración profunda para ev.itar el descalabro.

Describiré ahora algunas características de las GER considerando
los tres ejes mencionados: 1) la tenencia accionaria, 2) la gerencia
familiar y 3) la sucesión generacional.

La tenencia accionaria

Una

característica arraigada en las grandes empresas de
participación familiar en Latinoamérica es su cerrada estructura
accionaria. Esta concentración en pocas manos también ha propiciado
la baja bursatilización de tales empre as, y cuando llegan a cotizar en
bolsa colocan paquetes de poca importancia. En México, por lo
regular, lo han hecho colocando bajos montos de su capital social. {á
aun, estos grupos han privilegiado el uso de la deuda para financiarse,
11
antes que incrementar la colocación pública de acciones.
En opinión del director de una GER, la baja colocación pública
tiene que ver más con lo reducido que sigue siendo el mercado de
valores mexicano, que con la resistencia empresarial para abrirse más a
la participación bursátil. .
En México la gente no está acostumbrada a invertir en la bolsa, a
principios de los noventa era atractiva la colocación porque había
apetito en los Estados nidos por acciones mexicanas. pero al pa ar
ese momento las acciones bajaron de precio
ahora resulta poco
atractivo para las empresas colocar nuevas etnisiones. Esto obviamente
puede cambiar en el momento en que haya un mercado institucional de

11 Esta opción fue cornada ante la enorme afluencia de créditos que México
comenzó a atraet en la segunda parte de los años 70 (que por otra parte fue el
periodo en que ingr.esaron a la bolsa' de valore varias GER], y devino estrategia de
inversión personal de los empresarios generando el peculiar fenómeno ~e
"sustitución de recursos propios por recursos ajenos de fuentes es.ternas". Es decir,
"endeudaron a sus empresas para mantenerlas operando y sin perder el con![OI
accionario de las mi mas protegieron su capital per onal" (Basave, 1996: 68).

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

539

mversores como hay en otros ,
1, .
son las compañías de seguro y l~ru;es,d eduruco ?:1ercado institucional
s ion os e pens1on.
Las principales GER comenzaron a a . .
mercados de valores de Estado
.d P rtJcipar en lo años 90 en los
. .,
s ru os Europa .,, Jap , A
e ta ampliac1on en la actividad bursátil )~ in
, . . on.
pesar de
pennite conocer con exactitud 1
'
f~rmacio~ g~e ofrecen no
tenencia accionaria de
os porcenta¡es Y dismbución de la
.
estas empresa . debido
l
. .,
mformación e controlada
'
.
ª
que a em1s1on de
1
.
por e conse10 de ad · ·
·,
hold1ng, que hasta ahora s·
b .
m1n1strac1on del
igue ªlº control famili
E
corporativo Jo facilita la prácu· ca de r tenc1on
. . en m ar. dstelacarácter
f ..
del mayor número de acciones c d
h
. e
n erec o a voto 1-, ano
D ,¡ eáJº - amil1a
d
mrormes anuales de un gru
d G R
·
e an, 1sis e los
algunas características del co!tºrol e .
~cuadro l) podemos derivar
accionan o:

a)
Hay evidencia
bl L
. f del control familiar del voto en 1as GER
; a pre enc1a amíliar puede dividir e en . f ili
.
.
Del primer ca O encontramo s do mo&lt;l~
am
ar
Y
mulufamiJjar.
ahdades· 1) l d t- •li
1ear, com es el ca de C ·d
nuc
O
y
\ a en man de· dosª 1: e arru a
ttro controlada por los hijos .d \d . .
d
l rmanos .
exten a que en el caso d Al; 1 ~ian ª a; Y2) las de familia
Roberto Garza Sada e Imsae
a reune a .los de cendieore de
dos familia d
~
' empresa repartida a mitade entre las
escen entes de María Garza de Cl . d
'
empresa d tenencia multifamiliar e tá
.ª~10n . Corno
manos de la familia de Eu enio Ga emsa, __ongmalmcntc en
umando por di\·cr O
g
rza ~ -guera que ha ido
evento a otra f J
centro del país. n
ami ms provenientes d 1

,,- De_t: ta manera, aun9ue la familia
,
.
amones, asegura el control del .
posea u~ menor porcentaje Jd toral Je
· ·•
' oto en el con c¡o J d · ·
..
s1ruac1on en la marnría de las GER,
.
t: a m1rnstrac1on. Esrn t:s b.
,9 ~o¡, d
·
··
por e¡e.mplo en Fem
j
f ·•
... '. o el capital económico ,. el 54.6% d 1
.
sa, c neo a_rrnhas poseen el
cap1ral eco~ómico eii de prupi~dad de la fan:./ap1cal de ,·oro; i::n \litro, el 23% del
en d const¡o.
11a ada, e 'brualmente controlan el ,·oto
La avanzad a m
· tegraaon
· • d e :\léxico a la econ()mÍ:i bº
íed eral
a buscar refonnas
b
. ·¡
• a ltrta, ha inducido al g bierno
ursao e para reducir el
¡ ¡1
. .
que siguen manteniendo las principal f ·1·
con_tro l t: \ "OtO e intormac,ón
n L
es ami 1as empre ana
evento delfueron
. 1\loctewma
. (,\lberto Bailltre ) ,.
luego laoscompra
G ta fusión
F
.el e• eern~cena
presencia de u~ verno ruJpisé ·:nc,~ro FBao~omer (i\Jax i\lichel .). \demás de• 1~
Eum•
. Garza Laoüera
.
, ru , hºcomo
·ernandtz \" Juan Ca I B ºf '
,...mo
no
•
•
r os rarn t, dado nue
r-.
•
,o 1¡0 vurone .
,

�LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMILIAR Y
LAS G~ANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

e) Podemos suponer que la estructura accionaria de Cemex es la

esta~~es y privadas se vienen haciendo para reducir el control de las
fa~as e~ l~s grupos económicos mexicanos, son indicadores del
posible
transito
de. estas empresas hacia esquemas de tenencia
· y
.
,
gobierno mas pareado al estadounidense, acentuándose cada ve
,
,
'bli
¡
z mas
su caracter
· a 1os soaos
·
, . pu co y o cediendo mayor control aca·onano
estrategtcos.
Este escenario , como realidad , no es d escartad o por
.
directores actuales de las GER:

540

menos centralizada de todas las anteriores, no sólo por la
pulverización que sugieren los datos de sus informes, sino por la
escala que ha alcanzado (tercera cementera mundial). o obstante,
la presencia familiar de los Zambrano tiene peso en el consejo de
administración.

d) Hemos incluido Savia -que tiene rasgos d~F más diluidos- para
resaltar el control casi absoluto que tenía su fundador (Alfonso
Romo), en contraste con la dilución que presenta Cemex.. 14 (Ver

e)

Cuadro 1)
Los .idecomisos. En casi todos los casos las acciones preferentes
están concentradas en complejos fideicomisos que las familias han
constituido para salvaguardar el control del consejo ·de
administración. Algunas empresas dan un poco más de
información al respecto. Por ejemplo, en 1997 las dos familias
titulares de Imsa crearon un fideicomiso que tiene como objetivo
conservar en manos de las familias, por lo menos, el 51 % de !.as
acciones de voto.15 En Femsa las cinco familias propietarias
constituyeron en 1998 el ''Fideicomiso de Voto", el acuerdo base
fue depositar en éste su paquete de acciones económicas (29.7%
del total del capital social), con el propósito esencial de votar en
bloque (constituyendo el 54.6% del voto). 16

Este tipo medidas para seguir conservando el control del consejo de
administración por parte de las GER, se suma otros elementos como d
tamaño que algunas han ·alcanzado; la necesidad de recursos externos
para financiarse; la tenencia de importantes paquetes de acciones en
manos de algunos socios estratégicos; la presencia de más consejeros
ligados al capital financiero, así como las presiones que desde instancias
14 La comparación tiene el sentido de observar el comportamiento empresarial de
los directores de las dos únicas empresas de origen regiomontaoo que han alcanzado
presencia global. Savia controlaba en 2001 el 22% del mercado global de semillas l'

producto frescos.
15 umando los diferentes tipos de acciones que mantenían las familia en
2001 (fideicomiso )' partafolio), ésta poseían el 83.95% del rotal de accione en
circulación.
16 Las reglas y candados paca la venta de las acciones preferentes que establecen
1os Fideicomisos, indican la prevención paca la p11l1mzación de las acciones causadJ
por: el crecimiento de las familias, el aumento en importancia accionaria de sus socios
estratégicos, las compras hostiles, así como por las presiones del mercad.o de capi1ales
para dar mayores garanúas a los inversionistas minoritarios.

541

... van a s«:_guir creciendo, porque la empresas familiares que ahorita
son pequenas van a crecer, el día de mañana se van hacer públicas
tar~e que temprano, todas van a llegar ahí. A estas horas varias y~
estan en ese proceso. n

Pero mientras las circunstancias lo faciliten, al parecer la GER, al igual
que mu~has d~ us pares en el país, seguirán manteniendo el control de
las do_s mstanc1~s clave para dirigir una empre a: el director general y el
conse¡o de administración.

La gerencia familiar

El Director General
Como expusimos en el capítulo anterior, los caminos v fórmul
las GER han a~licad? para responder a lo cambios sdcioecon;:~~:
g~obales han sido diferentes. En ello influven: su participación en
di ersas _ran_ias prod~ctivas (productos com~od.ities o diferenciados,
:ercanci~s. mter~e~ias o de consumo inmediato, de mayor o menor
a~mposinon o~ga_ruc~ , de c~pita~ ecé.); la estrategia de crecimiento
. ~ptada (e~pec1aliza~10n o diversificación); r los mercados a lo que e
dmgen (nacional, regional-continental, global), entre otras.
·
· ·
. Estas. son OI1entac1ones
defiruc10nes
de negocio que en última
~ns[ tanc1a son tomadas por cuerpos directivos v que, para el ca o de
.~onterre)', tal du:eccion
·
· · conserva un tuerte
· .regional-familiar Al
fr
arraigo
ente de las _G E~ está un sector empresarial que se ha formado en ~na
prolo~gada Interrelación (por la vía consanguínea como socio de
negocio~.~ 0 a traves
, d e 1os conse1O
. de admmistración)
.
' en empre as de
su propiedad enraizadas localmente.

r Entreví sra a E onque
·
.
Zambrano, Director
General de Proeza.

�542

En la literatura empresarial el papel del individuo en cuanto sujeto
de la acción de emprender es fundamental y alcanza su máxima
representación en la figura del director general. Carlos Llano (1994:
234) estudioso del pensamiento empresarial mexicano distingue tres
aspectos en "la tarea principal" de este actor: a) fijar la dirección
estratégica, b) ii::npulsar a los subordinados a seguir la estrategia fijada, y

e) capacitar a su sucesor.
De manera coincidente Joan Ginebra (1997: 32) afirma 9ue "el
trabajo directivo es el que determina en mayor medida la suerte de la
empresa ... a él se atribuye la paternidad y promoción del Pensamiento
Estratégico". Por lo tanto, en él recae lo que el autor denomina "la
elección del futuro", el cual vendrí~ a ser el
resultado del
conocimiento de la empresa y su entorno. La elección surge de la
"confrontación de las oportunidades, amenazas y responsabilidade
que vislumbra con las fortalezas y las debilidades que percibe en el
interior de la companía y con sus propias querencias. El futuro no es
una 'deducción', sino una 'elección' de la propia Dirección" (Ibíd.: 33).
Elegir el mejor futuro para la empresa dependerá del alcance de visión
del director general; decisión que puede resultar de un proceso
intuitivo o racional, más o menos ordenado o sistemático (Jbíd.: 60-61)
Ginebra retoma los apones del pensamiento empresarial español j'
repara en un aspecto rele ante de la dirección en una empresa: la
administración del poder.18 Menciona que para el desempeño de su
cargo un director general requiere más de 'saberes políticos' que de
"saberes técnicos" porque "Dirigir es un 9uehacer político, de medio
y de fines; y de mediación; y de peleas estratégicas... ¡y de alianzas! De

543

LA EMPRESA FAMILIAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

En !.as _empresas de influencia familiar el director genecal asume el
com~ro~so para la conservación e incremento del patrimonio de su
propia ~s~e. _u desempeño exitoso contribuye además a incrementar
al presngio soaal de ~ jonJ1ación empresarial en su región de origen.
~mpero, las caractenst:tcas . y habilidades desarrolladas por los
drrecrores de emp~es_as de ongen familiar se han ido transformando
tantob . por el· creclmlento
de la compañias como por lo prop1.
, .
~am 10 soaoecono~cos. . n Monterrey, la Yieja y casi romántica
imag~~ del empresano loe~~ t~, carismático y patemalista -9ue fue
defiruava . para, la construcc1on ideológica de la función empre acial \'
que contr.1buyo a una cultura del trabajo de colaboración subordinada~
hoy puede er menos trascendente que tener capacidad de inno ac10~
y respue t~ ~portuna dentro de una economía abierta de al.ta
competencia e inestabilidad.
,
f:actores
b'La · aceptación de la autoridad •\' la finalidad comun,
su ¡ett os cai:a~teristicos de un_a E
eñalado por Ginebra, pueden
ayudar a perabu alguno cambios en la configur-ación de la dirección
actu.a~ de las ~ER. obre el primero, o la década de los se. ema la
arza ada
autondad oc1al )' política de empre ,ario como u eruo
·
Manuel B~agán Andrés Marcelo ada, Carlos Maldonado, Adriá~
Sada Trevmo, se sumab~ a la que o tentaban al interior de su familia\'
clase. Parte ~e esa autondad e exrendía social e ideológicamenre haci~
una . ~omun1dad . que reconocía tales logros21\ reconocimiento qu la
fa1UJha empre anal asumía como parte de la 'finalidad común' _21

En la actualidad
··
de ¡ s G
. ambos factores
. , e- han desdibu¡·ado e n la d.uccc1on
a.
R. l primero (aceptac1on d la autoridad) por la ramificación
3

poder, eo definitiva.' (Ibíd.: 115)
Basándose en estas reflexiones sociopoliticas concluye 9ue no
puede afumarse que exista una estrategia óptima, ni siquiera en una
misma empresa, porque su orientación y conducción puede
modificarse no sólo ante eventos macroeconómicos nacionales o
9
intemacionales, sino incluso por el cambio interno de dirección.'
1s El autor relaciona la permanencia )' fortaleza de u.na empre a con el adecuado
juego de conveniencias de quien detenta en cada ca o el poder (el cual puede
descansar en un sindicato, un grupo ele técnicos, o en el e¡ecurivo de finanzas, ttc,)Sin sabiduria política, dice Ginebra, el empresario que sólo conoce de productos, de

mercados y de flujos no es empresario (Jbíd.: 94).
t9 Diversos analistas nacionales coinciden en señalar que algunos de \os
problemas que hoy \'iven las GER e tán relacíonado con el traspaso de la dirección

~: lo ~upos a la egunda )' terc~r~ generación. derruí ' y de manera cointidrntt: un
en ~umero de relevos e realizo en un periodo duro parn la te nomía mexican·a
~n~e 994 1995. Un ejemplo de lo anterior sobre el cas de la cri.is inttirn~
sa, esrab
prov1eoe
obrera: "En e\ 97 ......ra se tnua
, en e1 am b'ientc que
ra} no
b' de 1la percepción
.
..
.
_ .' a ien a 11;uac1 n, porque comenzaron a llegar nuc,·os directores con
po!1uca, con o~r~, filos fia, pero algo c¡ue no quedo ahi en claro es el por qu~ por
9ue,~1e ue para aba¡o (obrero jubilado de Cyd a).
'
. .- uponemos_que la ~fir,i:1aci_ó n Je Castañeda (1998) acerca de que en la sociedad
:e~omon:3na ~~1ste ma
capital ocial", e rá directamente rdacionada con d
0
1:eol_?gico que_la hurgue ía l cal logró con ·truir a lo largo de déc:id, ..
2
Otras r inalidad comuo se expresa, a ,·ece 'en términos de un co mpromiso cial.
f .li' epresent: la defen a de una marca identificada con la propia hi. rori de la
ami a y a , •eces mclu o con el apellido" (Ginebra, 199 : 54).

r

º°:1

~~i:

li~

�LA EMPRESA FAMILIAR y
LAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

544

de las familias, el crecimiento de los negocios y el nuevo entorno global
de las prácticas empresariales; lo que dificulta las posibilidades de que
en una sola persona se reúnan las caracteásticas de autoridad

545

siguientes fichas resumen el perfil de los actuales directores de un
d
grupo e empresas de origen familiar.

Alfa

indiscutida.
·
El segundo factor (finalidad común) está aun más mellado. Influye
en ello el paulatino desprendimiento (discursiva y materialmente), entre
la suerte de la empresa o corporativo y la locali_dad que los vio nacer.
Esta separación tiene que ver con la formación y expectativas de las
nuevas generaciones dirigentes, con el propio crecimiento de la ciudad,
así como con los cambios que la gran empresa regiomontana ha
realizado en su proceso de inserción en mercados competidos
(expansión extra regional, relaciones multinacionales, inversión
extranjera directa, mayor bursatilidad, incremento de elementos extra
familiares en la gerencia y en el consejo de administración, etc.).
Igualmente se manifiesta en la menor gener-acióo de empleos directos y
estables para la población metropolitana (particularmente los ligados a
la producción industtial).22 Estas condiciones del mercado laboral se
deben, entre otros motivos, a la expansión extra local que adquirió
relevancia desde la década de los 70, a la reconversión industrial de los
años 80 que redujo las plantillas laborales y, desde los 90 a sus
incursiones productivas y comerciales fuera de México.

Dionisio
·
.
desde 1994.Garza Medina . Dl!ector
general y presidente
del consejo

En consecuencia la imagen de Monterrey se ha modificado
progresivamente de "ciudad de chimeneas" a una de economía más
terciarizada. Este cambio disminuye la identificación directa entre
· · grandes empresas de regjomontanosy el mejoramiento socioeconómico de
las clases subalternas locales, lo que a su vez, transforma el consenso

Cemex

social acumulado.

Quién~ dirigen act11a/n1ente las GER
A excepción de Femsa, todos los corporativos regiomontanos son
dirigidos por descendientes directos de las familias fundadoras. Las

22 Por ejemplo, de las 13 plantas cementeras que Cemex tiene en el país, sólo
existe una en Monterrey; Cydsa ha i4o cerrando poco a poco su complejo industrial
ubicado en la ciudad; Coca Cola-Femsa, que incorpora a poco más de la mitad del
total de empleados de Femsa no tiene ningún establecimiento productivo en la
loalidad. o obstante, tocios los grupos mantienen en la localidad sus oficinas
corporativas, lo que mantiene cierta demanda de empleo altamente calificado, que en
buena medida es cubierto por egresados de las principales universidades locales.

Formación
· pro_¡eszona
,¡; •
L. Ingeruero
.
.
.d yd experien
d~
eta
civil con maestría d l

e;

ruvers1 a e tanford
d
. .
e a
finales de los años 70 s/ i~~:gra ~
admirus~ación en Harvard. A
empresas Titán y Sigma Alim rpor~ corporativo trabajando en las
de administración.
eotos. esde 1990 participa en el consejo

Relación familiar. ieto de Roberto Garza Sada ..
. ..
Sada, y sobrino de Bernardo G
Sd
, . hi¡o de D1orus10 Garza
.
arza a a quien fuer
.d
d
conse¡o por 20 años (1974- 1994).
'
a pres1 ente el
Otras actividades.
. de adrmrustración
. .
Cemex
ING S ParticipaCen 1o .conse1os
de Vitro
'
eguros omerc1al Améric
[i
b
'
iexicano de Hombres de
.
ª·
em ro del Con e¡·o
egoc10s· del C · , E'
·
York Stock Exchange
SE)· d 1'c . ?ffilte 1~cut1vo del ueva
Estudios para América Latín .,'De .d oRaute Consulavo del Centro de
a
av1
ockefeller" de l u ·
•d d
de H arvard y Presidente de la U .
·¿
d
a
ruvers1
a
ruvers1 a de Monterrey.

Lorenzo H . Zamb rano T revmo.
. - D1rector
.
general desde
nombrado ea 1995 presidente del consejo.

1985
y

Formación y . evtie
· · pro_¡monal.
, r, .
''r nenc,a
Ingeniero Mecánico Adm' . d
por el lnstltuto Tecnoló •co , d E
.
.
,rustra or
(ITES1-I) y maestría en ~ . }_ e . _srudio upertores de Monterrey
m1rustrac1on de la Univ rsidad d
e d
e mtegró a la compañía desde 1968
.
e tanror .
1979 entró al conse1·0 de ad . .
. , ocupando diversos cargos. En
m1rustrac1on.
&amp;/ación familiar. ieto de Lorenzo z b
Monterre)· )r obrino d
1 am rano, fundador de Cernemos
e arce o Zambrano H lli ,
'd
consejo de administrac·,
_
'
e on, pres1 ente del
16
Zamb
G ..
mn por
anos (1979-1995), y de Guillermo
rano ut1errez fundador del grupo p roeza.
Otras attil,!idades
EsdmJemE
· bro de los consejos de administración de
Alfa,
Baname~ C
• • Y sa, mpresas lCA F
T 1 ·
También es presidente del Conse1·0 del
emM_sa
.
i~o.
, m1emeberoisad ely Com.1té

IT

�LA EMPRESA F AMIUAR Y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

546

lAS GRANDES EMPRESAS

Consultor de la Escuela de Graduados en Administración de. la
.
·¿ d de Stanford· miembro del Consejo Consult1vo
U ruverst
a
'
· d p ·d
.
l d Sal
mith Bamey y del Conse10 e re 1 emes
Intemac1ona e
oroon
· b
d l
de Daimler Chrysler. Recientemente fue nombrado rruem ro e
Consejo de IBM.

Cydsa
Tomás Roberto González Sada.

sumió la dirección general en 1994

547

REGIOMONTANAS

gerenciales en la división comercial de Fem a Cerveza y en la cadena
comercial OXXO.

Otras acti11idades. Presidente del Consejo de Adm.ini tración de CocaCola Femsa; Vicepresidente del Consejo de Administración del BBVABancomer; consejero de Cyd a, Grupo Industrial Bimbo y Grupo
Industrial Saltillo.
lmsa

y la presidencia del consejo en 1995.

Eugenio Clariond Reyes. Director general de Imsa desde 1976.

.
·
Formación y experiencia profesional 1ngeruero

iuda de Clariond 24, hijo de
Eugenio Clariond Garza, presidente del con ejo y primo de los
hermano Canales Clariond copropietarios del corporati o.

ánico dministrador del
ec
.
.d d d
ITE M mae tría en dminisrración de Empresas en la U°:1vers1 a e
'.
F
. In
ó en 1971 a Vitro corno director de . la
Columbia v en rancla. gres
' .
, 1
. . . , Miquinas Inyectores de Plástico. Postenormente ocupo a
D 1V1s1on
D
, ·
E 1993 fue
Dirección General de
itro Enseres
omesucos.
n
nombrado vicepre idente del consejo de Cydsa.

Relación familiar. Hijo de Rodolfo ?,_onzález Garzan y Lidia ada
Treviño, sobririo de Adrián ada Trev1no.
.
v·
R · Empresas· miembro del
Otras actividades. s conse1ero en mo Y egio
.
' d C · ,
d
cios· presidente e1 om1te
b

Consejo Mexicano de Hom res e ego
,
.
,.
d
Em re arial México-Japón del COMCE (Conse10
~eJ{.lc~o e
p . Exterior)· 'Trustee of The Conference Borrad ; presidente
C omerc10
,
,
•
. t orero
del Consejo de Directore de la Universidad Reg1o~ontan_a. e
d
de la Fundación artínez ada; miembro del Conse10 de V1s1tantes e
George Wa hington

niversity.

Femsa
Director general_ª. parti_r_ de 1995,
Jose, Antonio Femández Carvajal.
d 1
· d drrurustrac1on
en 2001 fue nombrado pre idente e conse10 e a
.

Relación familiar. yerno de ugenio Garza Lagüera.
,r. · ¡. I ngeruer
· o lodu tria! v. maestría en
Formación J experiencia pro_¡es1011a
se unió al
Administración de r egocio en el IT S f.
n 198!
departamento

de

Planificación

estratégica.

Ocupo

posiciones

.
1
· ación para la
Su padre fue ejecutivo_ de Vicro_y ':1~º de lo~ p;~::~:oe~/t~srrx~~rraciones de
exportación. En 1962 fund la Aso~1ac1on p~
acional corno Consejo acional
Monterrey, que luego e transfonno en organismo n
de Comercio E. rerior.
.

23

Relación familiar. Nieto de María Garza

Formación y experiencia profesional. Admini trador de Empre as por el
ITE M. Ingresó a la empresa en 1963. Poco después de constituirse el
grupo Im a en 1976 fue nombrado direcror gen ral.

Otras actividades-. ecretario del consejo de Im a, es miembro de los
consejos de administración de Cydsa, Grupo Indu tríal altillo,
Proeza, Bombardier Concarríl, Grupo Financiero Banorte, r\lpek,
Bladex, Chase Bank of Texas Texas lndustrjes. ...x pre jdeme y
miembro del Consejo Mexicano de Hombr s de 1 cg cios, miembro
El origen de Imsa como empresa familiar c. d único ca.o que est:i
directamente relacionado con la participación directa de una mujer. En el (¡l)
anin:r ·ario de lndu trias Monterrey, doña ;\"lada dd onsuelo Clariond de Canales
de cribe desde la ópcica del empresario rmprmdrdor l:1 fundación de esta empres:i:
"Honor a quien honor merece, a la que debemos nombrar en e te espacio e a ~!aria
Gar¿a de Clariond, mi mamá, que enviudó anees de que ~-o naciera. (...) Mi pap.í er.i
de origen francés, pero toda u ,·id:i en ~léxico e dedicó a la ,•enea de telas. ;\fi papá
e hizo socio de Tir o y de Roberto, hermanos de mi mamá ... dlos a su ,·ez renían un
negocio Je abarrote , pero un día dijo: 'mi experiencia e. en celas... yo ,·oy a encar¡..r:i.r
un carro de ferr carril lleno' ... ,. así lo hizo. Pronto se ,·endieron rodas las tdas , con
lo cual e pudieron comprar u~a bodega de abarrotes en ¡..rrande. Um noche mi papa
murió r mi mamá, ya viuda. empezó a im·errir ya duplic:ir la mcrcancia. Un dia nos
Jijcmn que habían comprado ese nej.!;ocio en \ 'illagr:in y Primera \'e-nidn, era el
. molino de rri~o, poco después empezó la fabrica de ropa y al pa. ar lo año • lo de la
1:imma' .
";'-.li tío Roberto, ra muy enfermo llnmó a m:1má y le dijo: mira, ame que yo falte
,·amos a ·cparar las empcc as, y fue cuanJo hnbló con ' ug-enio !Clariond Garza] para
que comprara Industria :\[onccrrey" (Xm:Jtm Gmlr. publicac1ón interna de lm. a,
número especial del 60 anivc::rsnio, l 996).
~4

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

548

del Centro de Estudios del Sector Privado para el Desarrollo
Sostenible, del Bat Conservation Internacional, del ITES 1, del
Southern Methodist University y del University of Texas at Austin.
Además, es Vicepresidente del World Business Council for Sustainable
Development y del Consejo Empresarial de América Latina.

Vitro
Federico Sada González. Es director general del grupo desde 1995.
Relación familiar.

ieto de Roberto ada García e hijo de Adrián ada
Treviño, quien fuera presidente del consejo de Vitro durante 20 años

(1972-1991)
For111ación y experiencia profesional Estudió Administración de Empresas
en el ITES , maestría en Administración de egocios en IMEDE de
Lausanne, Suiza y cursó el Programa de Administración Avanzada en
Harvard. Ingresó al grupo en L974, y en 1978 asumió la dirección de
Planeación y Finanzas en Envases. En 1985 fue nombrado presidente
de Vitro- orteamérica. Desde 1982 es miembro del consejo de
administración.

Otras actividades. Miembro de los consejos de administración de Alpek
[subsidiaria de Alfa], B
COMEXT, ITESM, Regio Empresas;
University of Texas :MD Ander on Cancer Center. Presjdeme del
Consejo Mexicano de Comercio Exterior; presidente del Consejo del
Museo acional de Hi toria [Castillo de Chapultepec]; presidente del
Patronato del Parque Ecológico Chipinque. Miembro del Consejo
Coordinador Empresarial y del World Business Council for ustainable
Development.
De la anterior información pueden extraerse varias observaciones:

1) Formarión profesionaly presencia social. Casi la totalidad de los directores
(CEO) tienen formación académica en el ITE M y en alguna escuela
de negocios del extranjero.25 De igual manera todos tienen una amplia
participación como consejero de diversas empresas e institucione de
educación superior locales nacionales y extranjeras, varios hao

LA EMPRESA FAMILIAR y

encabezado asociaciones patronaJes }' otro
. b
asociacione
fu d ·
•
son mJem ros de
o n ac1ones mternacionales ambientales } culturales.

2) · Elbrelevod generacional
Todas las GER han pasad o su dirección
.
la
a
auem_,ros e . dis~gunda o tercera generación. Los datos de toma de
po eston nos 10 can que lmsa y Cemex son 1as empresas c
1
directores más antiguo (desde 1976 ~ 1985
.
on
ali , la
. .,
}
re pecavamente) el re os
t
0
re zo
trans1c1on entre ¡ 994 y 1995 T d
relacionadas con eventos críticos en el , . 26 ~ a e tas fecha están
las trayectorias particulares d
d pais. 10 em~argo, a la vista de
hicieron el cambio ames de la e ca a g~po, pareaera que las que
responder y adaptarse a la int::~~a m a r Cerne~),. han logrado
otras. Los directores de e
acton con menos d1ficultade que
iriro productJ·
stas dos empresas, tan diferentes en tamaño }"
1:&gt;·
vo, contaron con may
economia que avanzaba
b' or margen para adecuar e a una
ª cam Jos estructurale ,
experiencia y guía del presidente del
. ) contar?~ con_ la
re pecti o.
conseio de admmmrac1ón
~~. que entraron e~ los noventa no contaron con ese ' periodo de
rac1a . Aunque los directores anteriores habían logrado
. 1
arga crisis de los 80, algunos mo traron dificultade ara ad~perar a
re pondera una economía que se había lib ali d dp
ptarse y
los nue os directores ll
. .
er ~a o, e tal manera 9ue
e incluso d
egaron ba10 c1rcunstanc1as totalmente di tintas
a versas, como fue el ca o de Vitro v Cvdsa r
I
d,
Fem a a la f: l d
· , n e caso
a ta e un sucesor varón l d. , . , .
. e
político y en Alf:
, a irecc10n paso a un pariente
.
,
a, aunque tu o un moderno métod d
.,
d1rector heredó
una
empre
a
'd
,
.
(
e
uce
10n,
1 erurgtca como emblema del gru )u
,
1
que e costo el sobreendeudamiemo del corporaavo.
·
po '

3) La concentración del fllando Contra al
. . .
acerca de la convenienc1· d.
gunas op101ones especializada
a e eparar en do c b
I di
·,
presidencia del consejo, tas GER (al . l
ba ezas , a recc1on y la
económicos
·
Jgua que uen numero de grupo
mexicanos) ' se empeñan en mantener centralizado el
-'&amp; E n 1976 se devalúa el peso de
1985 la mayoría de las emp
.
•
re as e tan
a.mediados de lo no\·enta ¡' • . . .

una C\'era devaluación.

25

Esta característica tiene larga data, al menos los descendiente de los Sada y los

Garza, simplemente han continuado un cipo de formación profesional que us padres
y abuelos también realizaron: por ejemplo Eugenio y Roberto G2rza Sada estudiaron
en el ~UT en las primeras décadas de 1900.

549

lAs ~RANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

u. d ?
p e e ..2 anos de estabilidad cambiaria· en
ocupad
'
b d . as en reestrucrurnr la deuda po tcrisi .. \
,uexico aca a e tnin-e ar al 11..C \('\
'.
,.,.
r 1 , Y nuevamente sufre

.r- Federico ada toma la direcci , d \"
Anchor Glas en Est d
U "d ~n e nro arrastrando la mala inver ión de
0
ª
ru o
a
rdsa ll · T
·
experiencia sigru·ficarin en 1
' -• . ' ego orna. Gonz.'le1 ada in
.
.
a
companta
\"
con
un
d
•
.
f:am1lia direcci\·a.
.
t tanc1arr11ento de l. anterior

�ULVA PALACIOS HERNÁNDEZ

550

\ s son a la vez
msa y itro los directores genera e
I
n
l
S
poder. avo e
.' .
.,
residentes
del
consejo
de
adnurusttaaon.
.
P
.
de las GER es que en var1os
Algo Ulteresante en el ~asoal l
sí estaba dividido: en la
.
1
do previo
re evo
.
.
corporauvos e man
..
d l
en la dirección un e¡ecunvo
presidencia la cabeza famili_ar Y e grupo, y En algunos ca os, como
de larga· uayectona en la empresa.
externO
28
· · algap de la edad :
l
so uc1on
, 01 don Mauro
era entonces 1lanos 6
ld I
El Director Genera e gruPo
de Industrias lonterrey.
d l
. . ales promot0res
Amaraote, uno e o ~n~ctp
1974 9ue comencé a involucrarme
Fue a raíz de su falle~1~1;to,(Ee: eni 'etariond, 2003: 81-82)
en mayores responsab1lida es.
g

ha sido en coyunturas difíciles cuando se
En otros casos,
.
1
de largo arraigo en la
decide incorporar . a pro/es1onda es la sombra del líder del
- , en ocas1ones iorrna os a
comparua,
o29·
groP .
'dad de colab rar con Don

. 'fi tivo fue la opartum
d
Lo más s1gni ca
d d su sencillez )' u forma e
Eugenio Garza ada,_d~ poder aprt s: e:traordinaria habilidad para
er tan accesible, pnncipalment\ e
OTan capacidad de análisis ..\O
administrar el tiempa que e basa a en su o -

LA EMPRESA FAMILIAR Y

55,1

lAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

en el mercado interno que prop1oan las propias GER. 32 Esta
transformación tiene que ver con las dimensiones logradas por el
negocio (Cemex, Fem a),33 o bien, por Ja necesidad de sobrevivir a la
propia crisis (Cydsa, Vitro).34 La recomposición de los mando
igualmente se extiende a los consejos de administración.

El Consejo de Administración en Empresas Familiares maduras
egún lo autores estudiados, el con jo de administración
gobierno corporativo de una empresa, es el encargado de elegir al
director y sancionar su ge tión, a í como de entar la bases de la
estructura directiva, adoptando el patrón que intuitiva o racionalmente
asegure de mejor manera un equilibrio del p der. La campo ición del
con ejo es prerrogativa d aquellos socios (familiare o ocicdad
anónima), cenedore de los montos ma ores del capital invertido, y en
cuanto a su funcionamiento específic , las diferencias culturale y
económica favorece la existencia de diferentes esquema de g bicrno
corporativo en el mundo (Ginebra, Castañeda, obra citada )
Entre la EF mexicanas una de la e traregia más difunclida para
mantener el control es la emisión de acciones con r in dcr · cho a voto.
E ra reticencia a la dilución del capital se extiende a la relación c n el
capital extranjero el cual por estatuto corporatiYo no puede adquirir
acciones preferentes. ólo más recientemente alguna G ~R han cedido
lugar a socios extranjeros directamente en la subsidiaria , tratando de
mantener a resguardo u posición_ mayoritaria en el consejo del
holding. Parte d esca cultura centralizadora influye para que, cuando
por diversa circun rancias econó:nicas ,·/o admini . tcatÍ\aS lo
accionistas mayoritarios tengan que realizar una venta forzada, esto
sigue equivaliendo cialrnence a uo fraca o.
;

, 1 la "recuperación" del mando

l familiar no so o
.
.d .
rtante sino también que esto
unipersonal en las GER ha si od1mdpo de c~erpos directivos de alta
·d t s se . han. ro eahO d los cuales se han eiormado
directores-pres1 en e
e .
alidad31 y expeoenaa, mue o e
pr0Les1on

Para e1 contro

_ _ _ _ _ _ _ _ _ __,·""-:-:--

. .
de la primera
1 1
un elevado crectm1ento a o argo
h
21! " Cuando la empresa ha tent o .
.
d levado nivel, y con mue o
f tonal tnterno e e
b"
generación suele existir ya un pro es . 1 . l papel de puente hasta que los 110s
1 f mili 9ue cumple por si so o e
afecto por a
a, . .
, (Ginebra obra citada: 103). .
.
puedan asumir el defiruuvo craspa
la
' alidad vigorosa del fundador uende a
2'I "Durante la primera generac1on,
pe~sonal
tr s caracterí tica desracadas;
.
. d
'pode pcofes1on es con e
. " (G ' bra,
promover la cx.istenc1a e un u_
fu
capacidad técnico-prácoca
ine
la lealtad, la admiración por el ¡e~e_y uan\9set~nflu}'Ó paca que Bernardo Garza Sada
. da; 237) . En Alfa ' la en 1s . e d . l manera que en v·ttro esruvo Erne to
obra cita
nombrara como ~re~t~r a
~~~~b•~fueron relevados por Dioni io Gar~
Martens desde pnnopios
.
ectivamente.
Medina V Federico Sada G onzalez res~
Othón Ruiz }.Lo ntemayor, en su 25
30 (fyA, mayo de 1990, entr~v,sta a . d l lTESM en 1965. Ese año entró a
l
sa) Otho o egreso e
,
r
te u
aniversario en e grupo t . . G
Lagüera do nde de arrollo amp iamen fu
trabajar al grupo al la.do de Eugeruo arza l
re~strucruració n de la deuda, t
espe cialidad financiera . En 1985, eo p enad. , l , Antonio Fernández en l 994.
h
e lo suce 10 ose
f T
nombrado Director Gener al asta qu
"
r . • al" a persona ajenas a la ami ta,
00
s
· · do la palabra .proie
· · Un
31 o estoy restnogten
. • . a familiar de alta formaaon.
. d I GER ha\' presenaa e¡ecunv
pues en casi to as as
•

·a

ª

?.

::f::~

e¡emplo claro e lmsa dond e, de u nue,·e ejecuá,·o principales, cuatro son
mic:mbro de las familias propietaria· y mdos po:eeo e. tudit,s e pcciaJjzado ..
' 1 Los currículos de mucho de los alto ejecuti,·o. (n f. m iliare ) &lt;le los grupo ,
re\"elan amplia experiencia adqui rida en su pa. o por difercme. GER.
11 emex además ha umado un equip , multicul ru ral. algu no de dio originario
de países donde la compañía tiene ub idia ria . Femsa, a nivd mi domt. tico,
mantiene una rotació n interna de sus principale. ejecutivos corno e trnttp;ia para
ampliar la ,·isi · o de los mi mos.
3-1 \ 'itro ha tenido que n mbrar ,·icepresidcme co rpur, rivos ele aira competencia
parn poder realizar una ree tructura de negocio. para enfrenta r la deuda dd grupo.

�LA EMPRESA FAMILIAR y
lAS G~NDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

552

Sin embargo, el giro estructural que dio la economía mexicana en
los años 90, y la carrera comercial que siguen jugando las GER, está
obligando al replanteo no sólo del tipo de gobiemo corporativo en las
empresas, sino incluso el concepto mismo de empresa.
Esto explica en parte que desde antes que fuera obligatorio incluir la
participación · de consejeros independientes en este órgano
corporativols, los principales grupos económites del país ya realizaban
dicha práctica y los de fonterrey también. Esta transformación inició
aproximadamente a mitad de los ocbenta36 , y desde entonces el cruce
de relaciones entre empresarios locales, nacion~es, banqueros, ex
funcionarios de gobierno y asesores extranjeros, comenzaron a ser
habituales en la integración de los consejos de las grandes empresas.
o obstante, varias GER han probado hasta ahora que es posible
imprimir mayor profesionalización al consejo de administración sin
desplazar la presencia familiar.
Para 2001, todas las GER (incluso las que no cotizan en la bolsa),
habían incorporado consejeros no patrimoniales mostrando diferentes
variacione·s en la composición de sus consejos. ws datos que
proporcionan los informes de las empresas los dividimos en siete
bloques (cuadro 2): las dos primeras filas incluyen a la familia y a
accionistas patrimoniales no familiares (presidente y director general, y
consejeros familiares y/ o patrimoniales). En las otras cinco filas puede
haber con ejeros accionistas o representantes de accionistas,
independientes o relacionados, pero ante la falta de información
homogénea nos pareció más importante destacar su actividad principal
(ejecutivos, industriales locales, industriales nacionales, banqueros y/o
asesores financieros, y abogados o ex funcionarios de gobierno).
A primera vista destaca la participación de Lorenzo Zambrano
(Cemex) en cinco de los consejos; le sigue Dionisia Garza edina
(Alfa) en cuatro de ellos, lo que podría confirmar el peso que estas do
empresas y sus núcleos farniliares tienen entre los miembros de las
GER. La información obtenida la clasificamos siguiendo la evidencia
os cefericnos a la aplicación del Código de Me1ores Prácticas Corporativas que

35

entró en vigencia al finalizar el año 2000.
36 Consultar el tema en Rogelio' Hernández Rodrí ez (1988), "Empre as Y
ep1pre arios en el sexenio de 1iguel de la Madrid", en Celso Garrido (coocd,),
Empresarios J Estado tn Amirica Latina, CIDE, Fundación Friedric.h Ebert, U AM,

u

l.

553

cuantitativa. , más destacada par a establecer aertas
.
tendenci· s d 1
con 6gurac1on de los consei· os de adlll111J.. stracion:
.,
a
e a

_1) Consros de composición familiar. El conse¡· o d Im
.
integración familiar Como co .
. d
e
sa tiene una alta
,
·
nse1eros m ependient
· l
reune la experiencia de un viejo
. 'd ,
es a ruve local
y a los lideres de dos GER d empresan_o-1 eologo
(Andrés M. Sada)
e menor anogu·· d d 37 , l
'
nacional ocupa un lugar en el c
. C
e ª • so o un empresario
.
onse¡o. emex con u d ¡
b'
corporativos menos nume roso, muestra un , fuerte no e· os f:go ·1emo
· 38
con apenas dos industriales nacio al
am1~go amiliar '
industria de La construcción)
n esd(uno de ellos relactonado con la
Y otros os de origen ¡ al
d
(Alfonso Romo), dirigente de Savia la otr
oc ; uno e ellos
entonces.
ª empresa global hasta ese
2)etroquúruco
Consejos de composición
.
tiene un localista:
. Cydsa
d
' el otrora importante
consorcio
P
,
conse¡o e com
· ·,
.
familiar se reduce a dos accionistas atr_pos1c_ion peculi_ar: la presencia
todos ellos industriales de lo
al p unoruales y 11 mdependientes
,
,
s cu es nueve on e
· 1 al
el unico consejo donde co .
1
mpresaaos oc es. Es
Junto con ellos también ::;en as cabez~s ~e las principales GER.
Cvdsa.39
los dos pnnc1pales ex clirectivos de
;

3) Consejos de composición indu.rtriaf. El

,

consejeros industriales es Alfa d. d que_ reune el mayor número de
, os e ongen local ru·1tr
e
cuatro pertenecientes a
, .
.
\
o Y emex), y
K.imberly Clart. GrupogruapoLs ~conDomico nacmnales (Grupo Modelo
•.
.
' presenta un ma\'Or'
eqwlíbno
en '½la paru· . n . , ws dY ese) · Ad emas,
1
c1pac1on e co ·
.
.
patrimoniales. El conjunto d
. nseieros patomoruales y no
e grupos en que se transformó Alfa en
y

,, No re1enmo
e ·
a Proeza (ligada a I f .li
ligado en· u arranque con el grupo v·
a arm a Zambranu de Cemex) \' Xignux
lrn
itro . na característi
,
·
'
e sa. e que su despegue como grand
.
ca comun a escas empre as
,K Lorenzo H z b
__es negooos se ubica en los años 70.
. am rano Trevmo es
.
h
Lo
primo ermano de Lorenzo ~Liltno
Zambcano \' Rogelio z b
. . uac1on,
. .: así c mo am
rano
zano amb
, b
adm1ru
de Rodri
T :_
_os m1em r s del conse10 de
También ~s primo segundo de fober:~v1;0, director ~orporativo de finanzas.
Zambrano illarreal, ambos miembr del
ambrano ~tl!arreal y de .Mauricio
2001).
os
conse10 de administración (B 1V: Cemex
·9

,

.

o referimos a Andrés Marcelo Sad

.

1994), así como a Fernando d "[al a, quien esruvo aJ frente del Cydsa (1973h
a a ,, acara su · l ·
di

ermanos González ada (perten .
• . .u tuno rect0r ames de que los
control total del grupo.
eciemes a disonras familias
ada), t maraa el

�LA EMPRESA FAMILIAR y

LILYA PALACIOS HERNÁNDEZ

554

1994 se refleja en la presencia de tres primos como consejeros que, a la
vez, son directivos de subgrupo.

4) Consejos de composición financiera: Femsa por su parte, integra en su
consejo a bs cinco familias propietarias, pero a diferencia del resto es el
que tiene la más alta participación de consejeros ligados a b banca y a
firmas de consultoría financiera, lo que puede indicar las cuotas de
poder que tiene que compartir con socio tan poderosos como The
Coca Cola, Co.

5) Consejos de composición mixta: Vitro, parecido a Cydsa tiene reducida
presencia familiar y similar a Femsa, destaca b presencia de otro
consejeros patrimoniales no familiares, así como los ligados a
compañías financieras. El de Vitro es el único que incorpora a lo
vicepresidentes ejecuci o y de finanza nombrado desde el año 2000
en bú queda de mejorar la conducción del grupo.

necesidad
• • de establecer las bases apenas 1a empresa hava lo d 0
1
sob. rev1vu
corno
gra ,,
b
b
. negocio para lo cua ¡ proponen ,canas magna
(G me ra, o ra citada), "constituciones f:.-:1:
.
s
"
.
a.uUJJares ,, (G crs1cL.op ·r)
estrucruras evolutJvas" (La b
.
....,
• c1 . ,
parten del p_ri~cipio de la pl':e~:t:P~:~~~ee;~· e~~tci !ªs pro~uest~s
afirman, ca I siempre de embocará en la , .
~n por rneraa,
incluso hasta en su desaparición co
~derdd1da de~ c~raccer familiar e
mo ena a econom1ca.

¿Qué cambia en una EF a] pasar a una
generación?

ste recuento nuevamente nos confirma que, independientemente
de historias familiares, de cultura regional, de mayor o menor injerencia
familiar, de más profesionalización, cada GER ha desarrollado un
perfil propio de gobierno corporativo a partir de una compleja fórmula
que combina todo lo anterior, más una obligada consideración del
entorno socioeconómico nacional, regional-continental y global. E
tarea -ociosa pretender explicar el éxito o de calabro de las GER :i
partir del seguimiento de patrones o modelos de gobierno corporativo
preestablecidos sin considerar el marco local y global en el que ahora e
desenvuelven.

La sucesión generacional en Empresas Familiares maduras
Uno de los .tópicos esenc\ale en la literatura consultada sobre
empresa familiar es el referente a su contimádl1d en la medida que va
madurando. Existe toda una "ciencia" de cómo realizar la mejor
transición hacia la nue a eneración. lucbos autores coinciden en la

egunda o tercera

caracteres fundamentales de 1
• Dilución. d,e ios
'
afecto, ru la aceptación de
.d d .
a EF: m el
fj alid d
,
auton a ' ni la comprensión ru La
m

a comun son ya lo que eran.

'

• Los Dujos monetarios cambian de si

"capitalización' o de " hacer em resa"
r¡p1º· La actitud_ de
moderación en el f
d I
P
' de¡a paso a una cierta
a an e ogro, o inclu o a una acaºtud de
"ordeño".

6)

uevamente incluimos el caso de avía con fines de contraste,
particularmente con Cemex. fientras que el grupo cemenrero deja la
marca familiar en el consejo y la modernidad se refleja en su cuerpo
directivo, la organizaaon dedicada a la agrobiotecnologia
prácticamente confunde o traslapa el consejo de administración con la
dirección ejecutiva (Lansberg 1999). Sin embargo, el poder accionario
estaba altamente concentrado en manos de su presidente.

555

LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

• El
tamaño de la empreb~a ha cam b.iado )' aumenta el número de
familiares que bus
canco 1¡0.

• La estructura directiva es ocu ada
de profesionales no familiare .

p

. .
. .
por un numero s1gn1ficativo

• La drelación del ane1lido
[.-:,:
r
it.uunar con nombres
~:
0

;~::~e~:e;:,i;u::: social:de e'.ª

112).

0

q

relación),

e,;á :r:::ia~

decismn (G1nebra, obra citada: 111 -

El pnmero
·
.
eñalados es difícil rec nocedo en las
GER con
¡ · fide lo ·cambio
•
a m ormac1on que circula aunque al
ayudar a deducirlo 411 El
d
'
.
gun eventos pueden
.
egun o nos remite a un de lo baluarte

~·

n este caso cstan los polémico libro d 1 .
.
rw ca o fue la di puta e u·
. e a ~ a menc10nada
l.rma Sali na
iam 1ar 9ue mvoluc ·
1
G
,ontra u primo Euoenio }' D ; d G
..
ro a . arn:: r arza epúlYeda
r,
t
arza Laguera a]
1
una tran acción con acdones de v1· El nfli
' . ' .' . ~e.usar . segundo de fraude en
e ¡ ·
ª· co cto 1ruc10 en 19 r
•
del gobierno federa I. El ,a
e U
cerrmnó
Ga a intermediación
d
o a fa,·o d . l:&gt; yhº'
d en
• 19 8
,. rza a a, pro,Tocó la renuncia de Javier
' r_ e o 'lº . . e Eugenio
\ isa en el cual había participado ar más d~arza ~ Conse1~ de Ad~mtstrnción de
enero-febrero de 1988).
p
35 ano (El ~ orlf, vanos número de

Roe.ha.

ª'

?º

�LA EMPRESA F AMIUAR y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

556

encos de la ideología empresarial regiomontana: la austeridad de la
primera generación. Este comportamiento se ha visco profundamente
alterado, tanto por eventos económicos coyunturales, como por las
trayectorias particulares de estos empresarios. 41 El crecimiento y
profesionalización de las empresas, tercero y cuarto aspectos, ya los
hemos abordado. El quinto elemento, también de difícil demostración
con la información disponible, pensamos
e subyace en algunas
42
decisiones recientes en la vida de las GER.
Los cambios que operan en la EF de segunda o tercera generación
se relacionan con la menor probabilidad para que ésta continúe. Otro
aspecto que influye es el tipo de estrategia de sucesión. Entre las GER,
al igual que cualquier empresa familiar, la sucesión ha sido un asunto
reservado para la familia, o más bien, una decisión patriarcal. Aunque
varias dicen contar ya con una estrategia profesio~ lo cierto es que
incluso los relevos realizado a mediados de los años 90 siguieron la
ruta tradicional. El único caso conocido de sucesión profesionalmente
dirigida fue el de Alfa.

Alfa: Un caso de sucesión generacional profesionalmente

dirigida
Luego de 20 años como presidente del consejo de administración de

Alfa, Bernardo Garza Sada arrancó en 1988 el proceso para seleccionar
a su sucesor con cinco años de anticipación. Para tal evento se formó
un equipo integrado po~ el director general, el director de recursos

n ejemplo fue la momentánea riqueza petrolera que llevó a la mayor
ostentación de los empresarios regiornontanos y sus corporativqs. La compra de
flotillas de aviones particulares y lujosos edificios para sus oficinas corµorativas fue
noticia corriente en esos años. Posteriowente, con el cambio de igoo político de los
gobiernos a partir del de Miguel de la Madrid, los grupos má favorecidos par la
reprivatización de los bancos pudieron hacer pingües negocios in-volucrando sus
propios activos como sucedió con Vitro-Serfin. Tal vez po r estos antecedentes, es
que hoy los voceros empresariales resaltan la " sencillez y austeridad" de los directivos
41

de Alfa, Cemex e lmsa.
42 Al respecto llama a reflexión los diez años que Alfa tuvo que espetar pan
decidir deshacerse de su empresa-e;mblema (Hylsa), pues independientemente de
cálculos económicós, d peso de la tradición familiar-empresarial es un factor
· ubjetivo que pudo haber influido. En general, pensamos que este factor subjetiYO es
•a de los de "menor impacto en la toma de deci iones de las GER (dado su tamaño e
integración comercial), a la vista de su respuesta para reesrructurarse productivamente
cuando ha sido necesario.

.

557

humanos del -~po y un asesor externo especialista internacional en
empresas familiares. 43
Alfa es p_ropiedad de cinco hermanos (cuatro hombre y una mujer)
y sus familias. n el proceso solamente contendieron los hijos de
cuatro hermanos, quedando excluido como candidato en l
,,
Ber d G
h.i" L
a uce 100
nar o . ~za, ¡o. uego de establecidas la base cada un d la
tr f: ili d .d. ,
,
a e s
cua o am as ec1 10 y propuso un candidato. 44
El ~odelo para la . s~lección abarcaba: un soporte cualitati o
(entrevistas), uno cua~t1tat1vo_ (cuestionarios), y la evaluación para el
perfil del puesto mediante
diversos estudio · La i·oco
. , b asica
, .
. .
1 rmac1on
para _apoyar ~a decmó~ se obtuvo de varias fuente : una fue la de los
propios candidatos, qwenes evaluaron mediante entrevistas el perfil del
pues_t~. Ot~~• el _de los padres de los candidatos y del consejo de
admm1strac1on
(incluso el primer nivel de 1os e¡ecutlvo
.
.
d e la
.,
corporaoon fue considerado para la decisión).
1

El . p~rfil de puesto _requerido incluyó aspectos referente al
conoc1m1ento
del negocio ' al estilo de ªdrruru
. . uac1on
. , y a la
alid
per ~n ad de los candidatos. Para obtener el perfil idóneo durante
los cL?co_años que duró el proceso, los prospectos partici;aron en
conse10 1nterno de las empresas del grupo. 45
En noviembr~, de 1993, cinco años después de haber iniciado el
proc~s? de suce ion, se había tomado una decisión, y en abril de 1994
~1oru~10 Garza r fedina inició su funciones como direccor general
e¡ecuavo Y pre idente del consejo.
Esta .dinamtca
· · . de uces100
·,
ya está considerada por varios
empresarios
entrevistados
como la que regirá la uce i , n en sus propia
.
em
d
presas.
e manera paralela han creado, al estilo estadounidense
'

H

..i

El
i\"
..
.
• 1 orle. . e bu ca Presidente }' Director", 6 de octubre de 1999.

Roben1:GacandiDdalrosd fuer~n: _~_lauricio Fernández Garza, rmando Garza ada
r D. .~a e ga o YD1on1s10 Garza 1ledina.
'
ada en 1~n~s10
rza l\_ledina trabajo en Ti tán y igma Alimento ; Armando Garza
En tanro, Ro~;;~ad:olioles y en el corpo~ativo ~~I Grupo en d área de planeación.
Femández G
rza Del do colaboro en Titan y Ver.ax; mientras que Mauricio
pue tos d;l ar~a. ~ e~cootraba en ac.ri:·idade externas a Al fa porque ocu aba
en ic10 publico, a su n :z part1C1paba en los con cjos de Grupo.
p

·

�ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

LA EMPRESA FAMIUAR Y
LAS GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

.
C e·¡os de Familia "para informar sobre los
instancias como 1os on
. . ,, 46
negocios y mantener la unidad de las familias

Utilizando este modelo como guía, puede afirmarse que la mayoría
de las GER de ori en familiar que estudiamos se ubican en la
fórmula 11 y N.

558

.

Otto as ecto de la continuidad se relaciona con el esquema de
. . ,P f mili'.,,,.
que predomina en cada empresa. Para observar
orgaruzac1on a
= . . , d las GER es u, til· el esquema de
gráficamente esa ub icac1on e
.
,
evoluciones de la EF que propone Ginebra:

..

Esquema de evoluciones de la Empresa Fanuliar
l
E.F.
1 faxni~

u0Yl JEfl

+

rY:l

~~~

Em ¡x-esa Fllll\iliat
1 fllftlilia

Ill-

r

F

~~

ge~ra
ción

genera
ción

1

El

l

~, [

E2

1

E3

1

=

IV=-

-1

1

Esta experiencia podría repetir e, por ejemplo, en el caso de Alfa, la
cual actualmente 'ª está dividida en ubgrup · donde participan cada
una de las familias propietaria del holding. Podría igualmente . er la
soluci , n para empresas como Imsa. En e re enrid c n, ideramos que
la diver ificación no sólo repre enta una estrategia de obre\'iYencia
ame mercados cíclicos, competidos etc., también es una e tracegia de
salvaguarda del patrimonio familiar.

No_
&amp;miliar

E.F.

3~--

Conclusiones

No familiar \

su~:

Bajo este esquema la solución por inercia (sin_ plaulnea(~r),
. de la fórmula III. La segunda form a
rupo
tomar e1 camino
·
f
t las
.
lacionado'') coincide con la tendenaa a ragmen
negoaos re
, .
cio de menor tamano )
andes empresas en Urudades de ego ,
''Red
:pecializadas en algún tramo del proceso global, fo~~nd~ ,un~e la 11
de e ocios".4 En cambio, la fórmula IV es una com _m~c~on
la
' la I~- se establece un holding o tenedora que en pnnc1p10 _c?ntro o
)
·. d
- , filiales Estas filiales pueden ser fam1liare '
una sene
co~paruas .
·familiar
de tercero ) . Finalmente,
(capital
y
.b.lidades de
Pueden ser rruxta "l
f, ula 1 da enorme pos1 1
menciona el autor, ª orm.
•· ·
, de
maniobra, pues son muchas las combinaciones de part1c1pac1ones )

ª: .

control posibles" (p. 76).

. d d !ro , de Proeza así lo afirmaron.
Los directivo entrevista os e sa ) ,
.
l d . da de los 40.}
~• Este seáa el caso temprano de Cervecena uaubtemoc en a eca
de la formación del gmpo 1\fo11MT?'J' en los año 70.
-t6

Por ejemplo, el e quema II puede explicar la trans1c1on que tuvo
Visa en 1974 a raíz de la muerte de ugenio Garza ada. Ese año
surgía Alfa con Bernardo Garza ada y su hermano al frente, n
tanto qu Visa (hoy Fcmsa) quedaba en manos de Eugeni Garza
Lagüera, heredero del jerarca fallecido. Para ese tiempo, otros rnmale
de las familia Garza y ada ya manejaban eparadamente las empre a
del vidrio (Vitre)
de derivados petroquímico (Cyd a), aunque
políticamente seguía manife tándo e como bloque (Gmpo 1\fo11te~ ~- ~

1) Respecto a la empresa., cuando ésta llega a su madurez
(regularmente cuando arriba a la eguoda o terc ra generación), la.
opc1one para continuar n renm·ar e, reciclarse bien desaparecer
(como negocio familiar o como empresa). Esta situación de cambio
generaci nal y continuidad en un grup de GER, coincidió c n otra
circun rancia de carácter macroec n ' mico: r c nvcrtir e para po&lt;ler
integrarse a la competencia abierta o correr el riesgo &lt;le ser ab orbi&lt;las.
Entre las GER que baj un . e nario compl jo eran irar n en la
década ·d lo 9 hacia una madurez ren \·ada c n cn·ando ha ta
ahora, la estructura de holding están: a) las empresa 9ue mantienen un
perfil diversificado: Alfa e Imsa. La primera e rá en el pre ce
de

1' A la lejanía podemos suponer que la . eparación patrimonial y adrninisttatirn 1.lt.
las entidade que nacieron de CerTecería Cuauht~moc, fue un actor que: redu¡o los
rie ~os para sobceYivir como empn:sa. familiares ante la . eyera cri. 1~ de l982. L' n
e rporaci\'o tan grande con una direccion centralizada ) poco pr fe. ionah7,l&lt;l:t mi
vez hubiera recurrido a la medida que hoy e. t:in tomando al~nos _grupn.
regionmntanos: la ,·enta o cierre de . l~nas Je sus empre as.

�560

LA EMPRESA FAMILIAR y

ULYA PALACIOS HERNÁNDEZ

abandonar la siderurgia con la corresp ndiente disminución de tamaño,
la eguada ree tructuró su portafolio haci product s de ma or valor
agregado; b) las que iguen un esquema de e p cialización: emex y
Fem a. La cementera integró tecnología informática (TI) a la
producción-circulación de un producto maduro y la ocra se consolida
como empre a de bebida ; e) las que pr entan problemas críticos:
itto Cyd a. La primera busca al.ir de u crisis inc rna r tomando
gradualmente hacia la esp oalización eo su nego io principal, en tanto
que C dsa está en pe c o de quiebra.

2) n cuan o al eje de propiedad, aunque la tenencia de capital en
manos de la familia ha di minuido, ésta iguen controlando l
con ejos de admini tración y dirigiendo las
ER. n cuanto al
predominio gen racional, éste e ubica entre la egunda ' tercera
generación (aunque en la roa orla mezclan di tintas generaciones).

lAs GRANDES EMPRESAS REGIOMONTANAS

561

ante el ri sgo que. repre nra para la
..
• bursaul
, . así
1a partmpaoon
la
comod pred enaa
de socio lobales que en al no ca o ya , on
.
posee ore e imponante paquetes accionario .
.

º?:e

J)
el eje de_Ja familia, el a pecto central de e ce punto e el de la
suces1on generacional. Ha ta lo año och nea I
d' .
suce orio n la
R
.
proce 1nuento
,
era un a unto e trlctameme familiar-patriarcal
1
mas
aun
en
o
ca
en
que eJ de ¡gnad fuera un elemento externo •
O.
C
•
om vuno
,desta dirección extrafamiliar fu la to' ru·ca e ncaitoo
. d l0 .
·
corporaovo urante el lar o periodo de la l I l
. .
em re a 1
.fi . ,
..
· crecimiento
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ª. rami cac1 n familiar su relaciones diver a con ca ita! ,.
y la nue a re la que la lob-'·
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.
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financiero.

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. , era _e mue tra rmac1on . xperiencia de airo nivel 1
concencraoon urup rs nal del mand
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. pec1 . c:15_ en I cerna vienen h ciendo acerca de la
erue~c1a d di iclir el mando entre una dirección ej cutí a externa
Yun pr 1dente del con j d admini traci , n.

Pór lo pronto, en lo año 9 fueron creada figura como lo
fideicomi o o grupo de control para sakaguardar el control del voto

Bibliografia

La madurez de la empresas a la ez g nera mayor n ce idades de
capital, lo que remite a una di yunuva propia de las F: mane ner e
como entidad s póvadas o abrir e al m rcado bursátil. En el caso de
las G R on más las que están in critas en la bol a (algunas de de
finales de lo e enta), contra las que han optad p r mant ner e como
entidades pri ada .'49 1porc ntaje d acciones en la bolsa de las G R
tradicionalmente ha sido reducido (entre el 15 y el 3 1/o), aunque de
avanzar la nue a le_ de mercado d capital impul ada p r l ctual
biemo federal, el porcentaje mínim orzo ament
incrementará,
planteándose al mediano plazo un nue o pr blema par la G R:
reducir la tenencia y control familiar trao itando a e quema
e rporati o más cercano al stad urudense, o salirs d 1 mercado
bursátil con lo cual cancelarían una impon:ant fuente de recurso

:\LB
1, .. " Carlo . (199'&gt;)
. ... , 'La
La principal s GER qu c tiuo s n lfa, eme , Fcmsa, ruma, lm a, mo,
avia, Cyd a; }' La que están fuera on Proeza, Protexa (declarada en quiebra al
finalizar 2003), illacero • Xi nu . partir de las entre i ta hech. a algun
E
re pecto al ingr o a la Bol a, las , r i tencia ,·an de e la comentada por 1
especial! tas de
tad
nido : no desear perder la privacidad n la roma de
dcci ion , ni en el flujo d infonnación bre I empresa, ni tener la presiones de
rendimicot¿ que la dinámica bur ául exige, etc. Pero ou a pecto rele\'ant para d
c o de léxico es lo pequeñ que 1gue siend el mercado accionario I que re ta

incentivos pan a umir I

co cos qu 1mpltca con erursc en empr . a pública.

·
r iones
mdustnal
\' lo empre ari s &lt;l
exico en n nna Pu \ Ricardo Tir d (
d" .
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f/ltxiranos OJ'tr ' bO)•, Edicion , 1C ballito ~{ ~c:.r mad re ), l.Ju tn,Pmarios

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CYDSA
( 54.6"/4)

F'EJttSA

( 54.6%)

and Cultural Cbange Revie1v Vol. 26, 4, S
l

acional

Principal« familias propittarias Otros acdonistas o fideicomisos
familiares rcltvante1
Famili.15 de:
-Margarita Gma Sada de ferninde:z
-Dionisia Gana Mi:dirui
-Armando Garza Sada
-losé Calderón Aya.l.a
-Bmiardo Garza Sada
-Robmo GBl7.a Sada
-Lormzo Ga™ Scpúlvcda +) y
-Rafael R. Piez
~ administración ejecutiva y
directores Ysus fam iliares directos
poseen colectivamente el 6.49'/4
aproximadamenle de las acciones en
circulaciim.

IM A
(575S%)

BMV: CPO·s
YSE: ADS y ADW

Familias de;
-Eugtruo Garza Lagllm
-lose Amonio Ferruindez
-Juan CarlOI BraaifTHierro
-lose C1ldi:rón Sr,
• Con uclo Gana de Garza
-Mu: Michel Subervillc
• Alberto Bailkres
Familias de:

.c.

( 10.41/•)
(7.9%)

Capital ln1ema11onal loe.:
(J .5~, de la clase B y 30%de 01nis

senes)
En Esiados Unidos: 2,650 accionistas
1.cnedores de ADS

Porta(olio de amones no preíi:rcntes
de las dos familias (26.40"'.)

-Fernando Canales Clariond
-Marcelo Canales Clariond
•Susa1Ja Ca11ales de Odriozol.i
•Maria del Consuelo Canale,; de Valdés
(28.nl-', )

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circulación mcdianu un Fideicomiso
en Nacional Financiera. s. .C.

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Naciónal FinanciC!'ll. s.

Familia Gonz.ález Sada

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Massachusetts Institute f Technology nited ates.

5G3

VITRO b/

SAJllA rl

-E~genio Clariond Reyes
• mfa Clariond Reyes .
-San:•ag~ Clariond Reyes
-Ben¡a1111n Clariond Reyes
-Jose Gerardo Clariond Reyes
-Miria Cl&amp;nond de de la Garza
(2R.m~\
• Admin Sad4 Trcviño
(5.97'o) Fídeícom1so de Plan de Pens iones
- Mi._~ellyGollZllladeSada (6.76%) ( 14.18~, ,
• Adrtan S3da González
(5.lm)
• Fedenco Sada G0!1Z41C'l

(S.lS~.)

-Alfonso Romo Gor:a
-Alej andro Gar:a {.agüera
1 .JuD11 Romero Hr,x/ri·

m•4
(17%)

' /rl"·,)

f1t att: BMV. m_rormes muales 200 1.
1/ La informat"i6n aparece despc1SOna!izada d .
. .
CPO .:n fideicomiso y las accione y CPO y csa~ada cmrc la:; subsidiarias. pero deja claro que: .. alvo lo
~ que alguna persona po~ más del cincocponpro_p d de nucs:ras subsidiarias. nosotros no icncmos información
No cst
e cualqutcr clase de
·
j,¡ s· lllllO_s d'irccta ni indirectamente comroladosr ciemo
por 01
. dad
nuc tras accJOncs con derecho a voto.
d Emexhibir el !X'.rcentajc, declaran tener el con110! del~::ic
o por un gobierno" (BMV: Ccmcx 2001)

tqirc,a no fam, har

·

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO:
UN RECUENTO
~1rra. Llclicc Ramo Ruiz·
o rdinad ra del ntro niver 1tar10 d
E tuclios de Géner de In A~L

Introducción

El tema de Ja racionalidad e amplio y contro,·errido, se trata dentro de la
filosofía y la ciencias sociale sobre t d en ép ca de eran ición de la
s ciedades, donde existe una enorme confiúón o una perdida de cntido
aviliza ror:io.
·u ab rdaje e hace cfüícil per ncce ari , en un m memo e )ffi el
nue ero por la den idad de la reama ci culmral exi. ccnre y por la

complejid.1d que entraña abordar ·un abanic de pr puesrns de
racionalidad. na rura para intenrar captar la disparidad de raciocinio., e
compr ndcr c m e que hi t · ricament e ha conc bid la rcalid, d del
desarrollo p r 1 camino de la razón como e ha m Idead b percepción
de I real en concepc
r las
cate orías y p der dar cuenta &lt;le u
limites y· ca
Ha,· inrer· en e re trabajo por c ntar con una vi ión retro p cnva d&lt;.:
la principalc corriente de p n amiem
&gt;bre d arr Uo parti n&lt;l del
supue to de que la manera de racionalizar lo. problcm. tiene
r~percusionc cruciales en la e tilo de abordarlos ,. má aún en las
medida prácticas que se pr pongan para re oh-erlo .

· E rudiantt! del d ctorado en Ciencia ociale con J\cc:muac1ón en D~ arrollo
u ttntabl en el In tituto de Tm·e ti 1':lcionc oc1nk. de la A::--: L.

�566

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UDICE RAMOS RUIZ

Suele considerarse que la preocupación p0r el de arrollo se convierte
en una disciplina después de la egunda Guerra Mundial del siglo
que da orden a las ideas políucas de eso momentos. o obstante, la
temática del desarrollo en sus disóntaS versiones (riqueza, prosp ciclad
mat rial, cr cimiento, bienestar, satisfacción humana, etc), y el intento
por entender cómo e enera el desarrollo para poder alcanzarlo, n e
patrimonio de está época en adelante; m
por el contrario, la
preocupación sobre todo, de los economistas arranca bastante tiempo
atrás.
Desde aquí, s busca trazar un mapa de las estructuras mentale de
conocimiento obre desarrollo que den cuenta de la importancia que
tiene finalmente la ooentaaón que el concepto de de arrollo sustentable
proyecta para leer los umbrales del i lo
Para lo anterior, la revisión de este capitulo e encuentra or nizada
en ecciones. En la primera se pasa li ta al concepto de racionalidad para
recuperar part de la rica discusión del pensamiento filo ófico y social d
la Modernidad donde oac n las reflexion s de es concepto y la
conscrucción de la agudeza de las ciencia .

En la eguoda s cción se rescata parte del patrimonio clásico de las

T orlas del Desarrollo con el imerés de re altar los códí os, los
supuestos y el tipo de racionalización con que se articula tanto la te ria
como la aplicación en políticas para l grar lo fines del desarrollo del
momento.
En tercer lugar, se pre entan lo razonami mos a partir de la egunda
Guerra Mundial donde s ignifica la Modernidad como el pr ce por
l cuál progr si amente se a reduciendo la brecha entre tradición
desarrollo industrial. También en e ta ección, dada la amplitud
hetero neidad de las propuestas de de arrollo existente · en la p sguerra
e decide una atención decciva a esquema cuyo impacto esta má
explorado en mérica Latina.
Porque ha que e tac ciertas que en la de consuucción con tr0cc1on
d la racionalidad de la noción de de arrollo, la economía, en tanto
di ciplina, ha de empeñado un papel central para coofi urar el
pensamiento y encau ar la prácticas del mismo. Cuando la acención se
de plaza de los agregados macroeconómico a concepto micro, má
cercanos a la actuación e impacto de los sujeto ociale , las crícicas ·
observaciones in ~itablemente s orientan a la racionalización de esta

disciplina, a P et que aflora de de la
derechos humanos O la ambientali

q67

per pectivas femini ta

ta.

a

de

,.

En una cuarta cción se recu
racionalidad formal h · •
pera pane e la enoca al enndo que la
ª I.ITlpre o a la te ría . , · d
bajo I dominio d l á1 1
,
) pracoc
el de arrollo
e cu o. era un tema reit
· 0 d
b·
coo xione entre el modo d
craa ,
cu ar las
mét do reduccioni ta y cone /niº ard y el mo~ de hacer ciencia con
e peo amiento comp ·
¿
0
que caracterizan a algunas de la pnnc1pa
. . 1e o. neta
. s c1al
.
aromenta
ho . día os

~

importante en nu tra temporalidad d nde todo'
.
maerto
cambiante• el w
.J.álogo y 1a amal m
pre
ema
b
de arrollo, porque la d n minada
d l d a entre a re -obre
cuarenta años de po guerra e ha d era e e arrollo , de I último
que e le han cli
d
mantelado. on tantos los adjeti,•o
0 anexan
al concepto q
enriquecer lo contenido }' horizonte del mi mo~e no siempre lo an

1.- Sobre el concepto de racionalidad
os par ce importante que para hablar d 1
.
.
propon j de
ll
.
e ª nue a racionalidad que
arr o teogamo en cuenta que cli h
.
a la ciencias y a su prácticas de cü tJn
fi e o concepto, e aplica
contextos hi tórico- ociales V
la
hormas de acuerd
I s
rucho concept .
•
mua as umanas que con truy n

a

;a

a

. . m d rna la raci n lid d h
ret Dentro
. d I amplio e paci· d e 1a c1enc1a

Lerenc1a a una forma' . d p n. ar, a un e fuer7o individual
•
, col ca ce
o
po r e t bl
ª
ce
r
V r aruzar la id
1
humano pr d~cen
d
a y' o con c1m1entos que los ere
n ara.
bt n r la verdad' en forma " b" . . .
La · •
¡ema .
la fí ,c:1 tón dá . ica de la ciencia fue con trwda bajo do prenu a : la d
newroruana
en la cual
encuen tra una imcma
, entre pa ad ,.
tuturo
n ¡ ·
e uempo
1d ali·
. pre ente cocx1· ten t d los tiemp s. y ad .
.
e u smo cart iano d nd e itúa el
.
ma , en
(2000· 7) cli •. 1 ·
,
•
paci · lrnmanuel \J allcr tcin
·
ra. a c1cnc1a pa a r definid
naturales univer ":uc
.
ª com 1a 6 u, qu da de la lcrc
~ qu se mam ruan n e do acmp \' pacio.
.

Pen ar racionalm ntc e una fi rma d
, .
configurada de forma tal
.
practica
cial humana
n ce idad
hque permita que u re ultado írvan a la
Y esperanza umana
in emb
1
Ilustración, en el i lo ,::VIII l . h
argo par_a o filó ofi de la
naturaleza, pero e tán con cie~te ;r umano_es racional por u propia
su e a e encía
.
.
que no s1empr ha viv conforme a
. n ep ca anteriores a ell ' aseguran que en oc ' ne.

�~ RACIONALIDAD DE LAS TEORfAS
y PRACTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LiDICE RAMOS RUIZ

568

los seres humanos, se comportaba de forma irracional. Está concepción
prevaleceáa por algunos siglos cuando se observa a otras culturas como
"salvajes" al no set como la cultura occidental.

Un poco más adelante son reconocidas en la historia de la filosofía
las aportaciones de las idea hegelianas que van más allá de la propuesta
ilustrativa e introducen que la razón está en roda acción humana y en
particular en el devenir histórico.
Ideas que Carlos Marx rescata en el siglo XIX, para destacar que la
racionalidad como práctica social tiene que estar en la estructura social
misma, tan jnternalizada para que la propuesta de cambio que en ella se
produzca deba ser racional. Sustentada dicha racionalidad en la dialéctica
como un modo de pensar como una imagen del mundo: por el lado del
pensar, subraya la importancia de los proceso , de las relaciones, las
dinámicas, los conflictos y las contradicciones, todo lo que permite
reflexionar obre un mundo dinámico y no estático. Como imagen del
mundo, se comprende que no tiene estructuras estáticas, sino proceso ,
relaciones dinámicas, conflictos y esferas complejas.
En palabras del maestro Adolfo ánchez
. (1980:398): La
racionalidad objetiva del desarrollo social o d una formación social dada
no aparece inmediatamente. Se requiere todo un proceso de abstracción
de producción de conceptos para que pueda ser captada como tal. Y esa
es pr cisamente la tarea de la ci ncia y particularmente, para él, del
materialismo histórico.
l mundo de la modernidad en sus diferentes fases hí tóricas no
construye así una ciencia como cuerpo de conocimientos con la
siguientes características:
• Capacidad descriptiva, explicativa y predicti\'a.
•
•
•
•
•

Con carácter critico y metódico.
Fundamentada lógica y empíricamente.
istemática. Comunjcada en un lenguaje preciso.
Con pretensión de objetividad. Uruversal y optimi ta.
Con la razón como motor del conocimiento y transformación del

saber.
• Como fuente de sentido de la vida propia y de la colectiYidad.
En general, apoyados en el modelo científico los filósofos de la
Ilustración , cienúficos posteriores hasta mediado del siglo , r , han

569

creído que las personas pueden co
d
mediante la razón ·y la investiga . . mp~e_n er Y controlar el universo
c1on empmca e pien a
d 1 .
manera que el mundo físico
. d
·
que e a misma
mundo social también tiene sse nge . e ~cuerd? a leyes naturales, el
dominio y la f~agm
· ent . . d ts propias yes, ¡erarquizada donde el
ac1on e a naturaleza no importan.
. R:cionalidad entonces, es acción social
,
,
aentJfica.
. h umanacon
razon, . con
. . Dedicación de la ioteligenc1a
a la
. , razon
propia vida y la de la humanid d
. h .
orgaruzac10n de la
cienúfica por largos años qu/b y estal a s1d?. la fe de la comunidad
.
usca a creac1on de
d
.
racmnal y mejor. Donde todo lo no h umano puede us un mun o ma.
para los fines de lo humano.
arse como medio
A partir de esta idea de racionalidad l
entonces como es que las socied d h
P ena puede entenderse,
sentido de vida. La ciencia c
ª e ª~ o_rganizado el pensamiento v el
orno conoc1m1enro sup ri
·
de conoómiento donde s
.
e ar, como modelo
'
u razon V su verdad s00 f d
progr o social como cons
. - .
un amento de
ciencia.
ecuenc1a inexorable del desarr 11 de la
Los clásicos de la economía v de 1
.
,
ociales, que ahondan en el .
a odc10logia como de otras ciencias
concepto e de arroll h' .
es fu erzos por derivar sus ideas d I
d
o 1C1eron grandes
él, además de desear que f
e :11.unl o real, r buscaron 'erificarlas en
ucran uu es para 1
d
.
estudio critico del mundo d
.
e mun o social y para e}
e su epoca.

in embargo, la influencia de las
igual para la economía ue ara • _post~ra de l. !lustración, no fue
(1981:10) la oci 1 . q dp la s~c1;o~og1a. De acu rdo a Ining z itlin
.
gia se e arroll 1rncialm nte
&lt;:.
ideas de ]a Hustración T ,
.
fl
.
como una reacc1on a las
• U\O Una 1n uencJa má . ¿·
. ..
s m irecra Y negati\'a que
1a economía I' .
.
e as1ca que rec1b10 las r
d
.
ilu trado en forma , ¿·
. p opue tas e los peo ador-s
, mas ltecta )' aceptada posicivamenre
.

A

.

. ugu to Comte desarrolló en 18??
.
.
denominó oci lo ,
1 h
---, su física OClal o lo 9ue él
1ª para uc ar en el cnmp d l ·d
fil
o ofía que denominaba ne tiv
1 ,
o _e as I eas, comra la
roto el ' orden" y fomentado
as, ~ de lo ilu rrad , gu habían
sociedad francesa.
a anarquia que en su época reinaba en la

r

Este autor no e taba a fa\'or de
.
.
.
Revolución del siglo , "VIII o
un cambio rcvolu_
c1onano como la
una evolución natural de las' p r~ude dde acducrdo a ~u rac1onaüdad, se daba
, sacie a es e las ci ·
d 1
pa aba por tre estadio : el ceoló ic '
e?~1as, y e a persona .
acuerdo a su
. ,
g
el mctaft ic y el p smvo De
,
po rura c1enufica "el positiYismo" o "fil1 0 o fí a posmYa"
. . . se

�570

UDlCE RAMOS RUIZ

podían buscar las leyes de la vida social, donde los ~~anees tecn~lógicos
exigían reformas y observaciones del mundo ~s1co y social p~
encontrar sus leyes y así consolidar este tercer estadio natural y evolutivo
de las sociedades sin caer en una revolución.
Siguiendo con la escuela sociológica, arx Weber, en el siglo XX, es
reconocido como uno de los pensadores en la disc'.15ión sobre la
racionalidad moderna. Hay un especial interés eq su tr~baJo por entender
como las ideas O propuestas sociales, religios~s en particular, so~ cap~ces
de afectar al mundo económico y social. Revierte un tanto la raaooalidad
marxista de que los desarrollos bistóócos de los seres humanos, sean en
última instancia determinados por la economía, porq~e confiere a las
e
del mundo social una autonomía relativa de la esfera
otras es1eras
económica.
En su célebre trabajo de Economía y Sociedad (1964)_ ~rienta ~ob_re dos
tipos de racionalidad: cómo acción s?ci~ y como acc1on :conorruc~- ~
primera a su vez la subdivide en razon 10strumental y ~azon valorauva }
dentro de la segunda subdivide en razón formal y matenal
De las cuatro propuestas. La racionalidad formal, llama a una
·,
· · para Weber por la elección que hacen los actores
preocupac1on teonca
,
.
_
sociales entre medios y fines. Elección que esta relaaona~a como esa
gestión económica racional, transformada e~ reglas, regulac1~nes Y l?es
universalmente aceptadas, manifiesta en el dinero como medida de~ alor
de todas las cosas o actos sociales y que desenc~dena _una serie _de
acciones y de estructuras sociales como la burocracia , obJeto de vano
de sus trabajos.
·
Muchas estudiosas y estudiosos de la obra de Max_~ eber e~plic:113
que parte de la influencia que él ha ejercido en los trabaJOS de las e1e~~ 1~s
'al del siglo XX, se debe a que trabajo dentro · de la trad1c1on
soc1 es
,
d en
1• .
filosófica de Immanuel Kant (1724-1804) con una ogic~ n:1ª~ pens~ ª tal
términos de causa-efecto. Favoreciendo con ello el rac1oc1ru~ ocaden
,
·
·al ma culina de tez
dominante que presenta la razon como imparc~ '.
,
e
blanca universal, confiable, desinteresada, autent1ca, y moralment
supeó~r a otras perspecti as de tudio de la realidad.

e

Ahora bien, la praxis a partir de los años setenta del siglo
, cuando
·
· n en la racionalidad del desarrollo elementos nuevos que
incursiona
.
d
· ·
En
cuestionan el no cumplimiento de la propuesta e crec1rruento.
~parienci.a recodifican la naturaleza confinada en el margen de la poScuta

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

econorruca, resigrufican a las mujeres como actrices del desarrollo v
proclaman la necesidad de humanizar el proceso de crecimiento.
,
in embargo, en los escenaóos paradójicos del desarrollo de los países
del momento actual, la crisis de sentido del crecimiento economicista
cambién han cuestionado ese estilo de razón occidentaL como única ruta,
entre las muchas de la vida social para lograr la satisfacción de las
comunidades.
e habla de un desarrollo alternativo a las ideas dominantes , donde
hay dimensiones no económicas que cruzan el enfoque de la satisfacción
de las necesidades básicas y la orientación se vuelve particularista, son los
individuos o a las comunidades en pobreza el foco de la atención. Es en
estos años, donde la propuestas del ecode arrollo v el ecofeminismo son
parte de esta invitación a cuestionar los po;tulados de la razón
predominan te.
partir de una relectura r recon trucción del Materialismo Histórico,
Habermaos intenta comprender la paradojas de la Mod rnidad en el
plano de su di curso teórico social de racionalidad y presenta un e rudio
amplio y alternativo de los postulado d la razón selectiva, de tipo
in trumental, o formal, que amplia y refuerza la argumentacione
alrernati, a .
Con la ruptura del paracligma de desarrollo que dio hegemonía global
al modo de producción indu trial, la dimensiones de tran formación del
conocimiento e vuelven necesaria para entender las dinámicas de
sociedades compleja , iejos problemas exigen ahora nuevas miradas. El
abordaje de forma fina y profunda de la no correspondencia de la vida
real, por ejemplo de las mujeres, con su representación social tiene que
ser abordado para analizar que es lo que so tiene e ca disfunción.
De . aquí que, la racionalidad que plantea la u rentabilidad del
ecofeminismo y de otros aportes afines, surja como r acción a la
aplicación de la racionalidad formal en la economía que se ha extendido
como "pensamiento único" ,, al resultado de un análisis de la situación
actual de la humanidad que,, para mucho autores e de cribe como de
~mergencia planetaria.
Un futuro amenazado, donde existe la ensación de que la ética, la
cultura, la ciencia y los mecanismos de decisión ocia! necc itan la
recon trucción del orden económico y no alcanzan a ser visualizado por
la llamada racionalidad formal y material tiene que fomentar nueYas
fonnas de pensar cienúficamcnte.

�Lf DlCE RAMOS RUIZ

572

2.- El patrimonio clásico de las teorías contemporáneas del
desarrollo
Cada ciencia posee un capital acumulado gracias al trabajo de
numerosos científicos, hombres y mujeres donde en apariencia lo nuevo
remplaza a lo antiguo. Sin embargo en los trabajos recientes en el área de
las teorías y prácticas del desarrollo que e e tema que nos ocupa, la
bases de lo antiguo siguen operando en tas ca ilacione actuales que
atestiguan un proceso de fragmentación. La mayor parte de las obras
consideradas clásicas, son más globalizantes, mientras que la más
cercanas son con frecuencia estudios circunscritos a temas particulares.
Existen variadas explicaciones Cyril Belshaw(1989:2) diría que "toda
las disciplinas son interdisciplinarias en sus inicio , en virtud de que no
pueden tener en ese momento, por definición una tradición profesional
establecida."
Así sucede con las aportaciones económicas que llamamo clásicas,
están construidas a partir de presupuestos filosóficos que darán origen al
liberalismo por personajes sin una formación académica formal en la
economía. unque sí con intereses
experiencias ligadas a ella. u
aportes son clásicos por los diver os ángulos y modo de hacerse la
pregunta que han dejado huella y han abierto lo caminos para
discusione fururas.
Liberar e del poder de decisión del soberano exi t me en el siglo
Il, comprender las nuevas reglas que el comercio, el origen de la
riqueza. La división del" trabajo, el origen del valor de la cosas a
intercambiar, el rol del crecimiento poblacional y lo mecani mos de
distribución del producto; eran su pr ocupacione y siguen siendo parte
fundamental de "los temas" de la economía política.
En. el lenguaje de la época, se cenia una mezcla de historia económica,
jurisprudencia, ociología, demografía, teoría economía, sin hacer
distinciones interdisciplinaria como s rá después a fines del iglo XIX.
Lo supuestos urtiversalizantcs de las iruaciones eran fundamentale
para argumentar "lo natural'' de ios principios del "/aissezfaire'
e elogiaba a la natural za no tanto por su b lleza, ino porque se veía
en ella, una armonía una potertcia creativa y unas leyes consi tcntes. n
la esta época histórica, ootológicamente había una rigurosa separación
entre natura1ez-a y e píritu como principio de vida que permiáa la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

573

confianza
, como f uerza de la
. d' "d alidend la
h capacidad inagotable de la razon
m 1v1 u
a umana.
Por e~to, Ada~s ~~ (1723-1790), reconocido como 'Padre de la
Econorrua
como aeooa se plantea en su libro·· La 1!\rOillra1eza
, , Y 10
, Ca/lSa
d, /¡ Rj
e a queza de las acw~es (1776) una racionaLidad económica fundada
en el pre upuesto de su etos que conducido por la mano invi ibl '
traducen
tas eo un bien comu'n co n una et1ca
, · de e1
· dsus conductas egoí
.
b
tra 'a¡o yl el ahorro asociadas
a la reinver ión de ganancL·a ,. exc d entes
.,
y
a
1
ace
erar
la
formacion
de
riqueza
', . a f:avor
d ¡ ¡
•
· Presenta una aca'tud teor1ca
~ . as eyes oaales .e_ntendidas como 'naturales" como escudo ante el
vte10 arde~ de_ dec1s1ones económico-políticas del soberano v como
certeza rac1onali ta, ahora del intelecto oberano.
,

lib Oalrro perso?aje in . lés importante, David Ricardo de la e. cuela clásica
er aportara a la idea . de crecimieoco , progre d e La nac1one
.
u
conceptos
obre
Ja
vema1a
comparaá
a
lo
rend'
.
d
.
1m1eoros ecrcc1eotcs
. la ·
•, . .
) al aSigna~ion optuna de lo recurso medido de acuerdo a la teoría del
v or traba10.
'
Años má tarde, e añade , la rac1on
· ali c1a
1 d d e¡ , /.~01110 econo11Jiad' que
propone John . Mm (18 6-1873) y que pan de un modelo de cr
humano que define co:n~ aquel sujet que hace lo &lt;.1ue de acuerd a u
actua_l e cado de c~n c1m1emo le facilita la mayor canádad a e ufüle de

:• b1'i:'es necesanos, comodidade ) lujo ' aplicando la menor;,.ntidad
e tra ªlº y e, fuerzo fí ico po iblc, inclu o con un de eo ,f . , d
acumular.
.
e ecm o e
~ l de
d ]arrollo en

los argumento clásico d los ec nom1sra ,

vi re a
partir . e o 1 gro de la elección individual aw1qu u de tino e l b" .
1
colecuv~; enc~ndido ' 1 col ctivo" como el agregado d individuo
~:
cconom1a
wada
p
r
la
•
,
.
.
·
r
.
acumu1ac1on y e1 cn:.c1m1cnro eficiente &lt;le los
Lactore
de
J
d
·
•
·
. y capital
. baj lexcs uniY rsale d
ª pr uccion □erra,
traba¡o
1
e mercado e compr ndida si
, lo 1, 10 , ~ ,
•
.
redu
al
-,
n men
ociale e
cen a regado de individuos y a rasg o atributo individuale .

XIX
.
di. Durante el iolo
e,
'
, a pesar d e lo
vaivenc
culturales de lo
,er~
co~text
histórico
ocialc la marnrí. de lo rrabaj s
6
ctentt
cos Ív hlosófic
fue ron alim nea d O por la· propuesta de la Teoría
• ·
de I E.
,
d da d\ o uoon
de la selección natural de la e pecies de Darwin
~; e onde e al era la racionalidad con que
\·enia perand
trar qu la naturaleza puede cambiar con el tiemp y el azar.

°

al

�574

LA RACIONAUDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

.,
al
b · do científicamente -con
El mecanismo de selecc1on ;;::n~::tt:tun siglo después- e ' en
todos los errores que se le pue
la dualidad cartesiana
lena época ictoriana, ~. reto en~rm~ a
~encionada en la versión clas1ca de las c1enc1as.
.
.
. o es enorme la naturaleza y el uru erso se
La importancia de est~ gir
o'n estáticos no necesariamente
contmuamente no s
,
h
d
hacen y se es acen
tul d cwnulativo porque se razona
hay cambios gradu~es,_hay un lpos : oda las e-species, la creatividad
colocando en la cusp1de de a e ca a e

fil · fi
a la naturaleza y se trasladan al plano oso co,
Hay una aperrura
h
a" de la misma manera que se
preguntas sobre ''la natu~:~e:ade u;::uier especie animal o sob~e la
pregunta sobre la natur
. 1 S desencadena un pensamiento
naturaleza de lo fenómenos so~a es. e_mico v también el lo que se
"biologista"_ res~ecto al d~s:ro
relaci¿nes sociales basadas en
refiere a la idenndad sexua uml
e terminan tra formadas en
las diferencias que distinguen a os :exos, qu , .
.
d
d octal y economtco.
relaciones significantes e po er
.
.
no escapa a esta influencia
El estudio cienófico de lCai:l~: darxc~se observe una sociedad más
. ·
ue desde a v1s1on e
.
evoluc1orusta, aunq .
Ill con un sistema de valores, ideolog1as,
compleja a la del . siglo XV ·1' d vida diferenciados, y donde la
prácticas productivas y esn ol.ís_ e t ;,..dique acumulación ampliada
. , d 1d
Uo exp cuamen e
concepc1on e . esarro d ·
di . de recursos en diversos órdenes.
con crisis repeodas y gran espe( c10
d l
.
· aliza el desarrollo de e ª
sí el estudio cienófü:o ~aoosta, rac1ont1i
ttan formación v la
d ·,
mttoduce con cto,
·
noció~ de repro u~cio~d2d histórica para reflexionar la realidad ~or
necesidad de una rac1on
.,
d coro lejidad económica y ocial.
etapas sucesivas de producc~oo ~ de l p no' m1·co está pre ente sobre
, ·
la pnroac1a e o eco
Pero igual a los clasicos,
.
,
· · de ociedad no
lid d
1 eso s1 su concepc100
otras esferas de la re~ a ~.c1a , individuales sino prioriza la redes de
equivale a la sumatona de su!etos_ . d l s grupos vi to como clases.
articulaciones v los comprom.Jsos et1co e o
.
'
•
0 para esa visión marxi ta, un
Las dinámicas internas a las oac1ones so
. . del excedente, los
. cernactonal la extracc1on
fiel espejo del panorama in
.
ecomendaciones concretas de
.
b. d · . les entre ectores, sm r
., d
intercam ios es1gua
b sea la revoluc1on e 1as
olíticas parciale.s, un análisis del presente .que u '
-~strucruras económicas y sociales como mua de futuro.
.
fue
.
.
X el estudio de la realidad social se
fines del iglo ,
, ,
di . linas separadas en cuanto a
compartimentando cada vez mas con sc1p

humana.

~/~º:~

J.U

575

su objeto de estudio, así que, la ciencia econormca la historia , la
sociología y la ciencia politica que eran ya disciplina universitarias
trataron de dar respuesta al proceso internacional de los fenómenos
sociales.
Como disciplina el conocLm1ento se institucionaliza y se
profesionaliza y en particular la trayectoria de la economía resulta muy
reveladora, en su contribución a la racionalización de la vida ocia!. De
ser, en el siglo XVllI, una forma de autoconciencia de la naciente
hurgue ía a fines del XIX su anterior lenguaje liberador e trueca por
uno legitimador de las relaciones humanas a su favor.
Cada vez aparece en el pensamiento científico y en el pensamiento
común un refinamiento de la falsa contradicción cultura-naturaleza, al
parecer, la fe en el progreso material de la comunidades acentúa el
dualismo entre lo humano y lo natural y se olvidan la razone
rousonianas de la E d11cació11 de E milio, en la libertad de la naturaleza y no
en la represión del mundo lleno de artefacto culturale de reglas
arbitrarias y arrificiale , de lazo ociale dcformant s.
La racionalidad de la teoría marginali ta neoclá ica de fines del iglo
XL y principio del ' ' , se restringe de todo lo s cial y natural r se
apoya en cambio, en la función de producci · n, una vi i ' n técnica, de
combinación de capital y trabajo, suponiendo lo demá factores de la
producci 'n prácticamente "Libre.' , por9ue e tán disponibles de
inmediaro cada vez que se requieran en el imcrcambi , sin co tos de
mercado.
os habla de la di tribución del producto o de la remuneración a 1 s
factores a parcir de u productividad marginal en una iruación de
eqwlibrio o de ocupación pl na de los recursos. D ja de ser importante
el desarrollo económico, fenómeno de lar o plazo. ~ 1principal objeto de
estudio· de la ciencia económica se centra en las ati facciones de la
necesidades individuales de corto plazo, en la utilidad y aprovechamiento
óptimo de los recursos con que cuenta una nación. Da entrada a una
visión etnocentrisra sobre la naturaleza que in ita a ver a lo tr
eres
vivos: humanos, platas o animales o a los sere inorgánicos como objetos
·inferior s sujeto a dominio y control.
Cel o Furtado (1999:41) asienta que "la teoría del de arroll qu .
obtiene del mod lo neoclásico es encilla y formula a í: el aumento de
la producti,tidad del trabajo (que e refleja en el aumento del salario real)
es consecuencia de la acumulación de capital, la que, a su YCZ, depende

�1

.f
576

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

LlDICE RAMOS RUIZ

1

577
1

1

1

de la rasa anticipada de remuneración lo nue os capitale
oferta del ahorro.'

del precio de

La mayoría de lo m delos de imulación imple dentro del esquema
neoclá ico están centrada en el crecimiento del ingreso nacional dejan
en un primer m m nt d lado al progre o técnic . Mantienen como
dicen Yutop ulu
I ugent (197 6:25) "tres id as interrelacionada: la

pnmera que se trata de un proc
adual continuo, sin cambios
bru co . La segunda que e un proceso acumulativo
arm ru o,
garantizado por los mecani mo de equilibri automático . a tercera,
que exi te una per pecciva oprimí ta de las posibilidade de beneficios del
crecimiento continúo i l efect s de difusión y transmisión d clicho
desarrollo entendido como crecimiento conómico no ob tru, en'.

1

1

n pleno si lo
• Jo eph chumpeter, rompe de de dentro de la
razón neoclá ica con alguno de us upue t s. o tiene una vi ión del
de arrollo qu difiere de la concepción walra iana del equilibno eneral y
explica que la condicione d 1 de arr 11 de los paí e enfrentan
iruaciones hetero 'nea de producci 'n I n cambiante en el tiempo
por tamo no exi te, un proce o gradual de tendencia al equilibri .

,I

¡,1

11
11

1

I'

,¡

1

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1
1

i

'1
'1'
1
1
1
'
1
1

11:

i¡

1

,,

''

!

Para este autor no ólo la eficacia }' producti idad de los fact res
s ciale de pr ducción e ne.ce aria para p rcibir el de arrollo
económJco, sino qu e tiene qu ir má allá de e to, penetrar al rden
cial · c mar con lo in trument para e tionar lo pr ce s de
ordenamiento econ 'mi o
cial
poli tic que la in tiruci ne y d
marco regulacori permitan potenciar la d1fer me expre ion del
capital en cada paí . Recup ra con ello una vi ión ocial donde la
intuición y lo de eo mpre aciale
n imp nante .
Igualmente vam a encontrar en la primera mitad del 1glo ~' ' la
propue tas ke ne ianas como el modelo Harr Id al qué e afilia ti mpa
má tarde Domar para pr •encar una visi ' n donde el lemen o cla\'e para
analizar el crecirruent e la inversión y pr p n n para rantizar una
ta a de crecimiemo del ingres un e rucli de la t. a d crecimiento de
la inver ión y el ahorro í c m9 considerar la relación capital/ pr dueto
que úen determinada ci dad en un tiempo dado.
Ke ne mi m bu ca in cuesoooar la upremada del mercado,
orma de e ti : n e ca al que permitan el ar la eficacia · la efic1enc1a
· conómica del primero en la ituaci · n hi tórica d la ran Depre 1ón de
lo añ tr inca del íglo ' . u acucio a inve tigación empírica s bre la
demanda efectiva se fundamente en la raci nalidad n oclá ica .

o oh tam , o gracia a e ca rafa ne clásica, 1 c njunr de
planteamiento económico k n ian
rientación a la
accione gub mam ntales, con cicla n uropa como el estado
ben factor' y en Laón am · cica c mo ' te ria de d arr 11 n ci na! •.
La auto.~dad de ~a ci~nci c nórnic , e d b n an p ne a la
mtegraoon de u rac1onalid-~d a la vida p litica de lo stados-1 aci · n.

1 1

li

t, :
t

11

¡'

La complejidad d lo mod lo econ ' rnic Ke ne iano , e acentúa
durante lo años cuarenta ane. and elemento y relacione entre el
crecirni neo d l producto 1 crecimi neo en la relación mdustrjaproducto; y/o un d plazam1 neo de la mano d obra hacia I et r
mdu tnal; de plazamiento que e eñala con lo m ,·imiem d man
d obra del camp a la ciudades obr todo en los paí e que empiezan
a r llamados ubde arrollado .

1

urgen ademá la preocupacione p r las impLicac1one del
crecim1en d m gráfico r d l.o alario reale n e re marc de la
r lacio?c d la indu tria y la agricukura I mpre ba10 la rac1 nalidad de
cr c1m1 nto del producto nacional de I paí
in embar o . dará un cambi cualitauv n el en que d la teoría
del. d -arrollo _q~e. · lfgang ach (1992: l ) preci a como aquél
penod que e 1mc1a el 2 de enero de 1949 cuando el pre 1d me d ¡
E rado nido , Harry . Truman abre la rn del d arrollo para rod el
mund . Declara un nu vo pr gram qu p rmiará, dice, qu ¡ s
beneficio. y avanc a oófic y nue
progi:·eso indu tri 1 1rv, n 1:1
me1oría y el crecimi nt d la. áreas ubde arr Uada .

:e campo del d

arroll a partir de la egunda ucrra ~ (undial
tendra una r lac1ón má e tr cha con práctica. de de la rganiza ión de
la. • aaone
nida . sta organización pr m verá una en de deb:ue
obre la nue\'a realidad
p liaca y ec n ' m1ca del mundo al cr • r una
en: de instancia com la
mi i · n con · mi a para ménca Launa
(Cl:PAL) en l 9 y la 0011 ión Ec nó_m_ica para \frie n J949.
E

nido , en relao n con
tado , afi ctó , parar de I añ cincuenta la definici · n d
,dcuále er · n I p roblcma ma· urge me a en tremar,
,. cuál e la f, rma.
e en rentar! . , y aquí la c1enc1a e; da , y a _-p c1aJ la cien ia
oc1ale., tcndran un auge y una e pecmlizaaón mu 1tada.

1

1

1

1

1

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1

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La enorme ucr¿a ec n · mica de I

Otr

l

•

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1

,.'
!i

�3.-Teorias Contemporáneas del De arrollo

3.1 loderniz.ación y subdesarrollo
1 principio d modernización en el desauollo e lee como proce o
de industrialización má la relac1 ne s cial qu le ustentan.
e
entiende como un pr ce
mediante el cuál progre 1varnente pude
reducirse la brecha entre tradición y m dernización, i e logra para
codo lo países un cammo común a imagen del e quema de de arrollo

occidental.
Por pnmera ez se part d l supue to d de la reoria · la prácticas
científica de occidente que el ubdesarr llo e un fenómeno real
concreto, cuantificable e id ntificable que pu de er objeto de
inve tigación. on paí e iguale a lo otro , pero en etapas diferent s del
camio . actore culturales narurale , de géner o de recur o human s
son ubestimados por dicha raci nalidad de desarroll , que los trata
como si siempre e tu ieran a di po ici , n.
l término de d rrollo, pa ó a cupar la primera lin a de la
p lineas públicas qu pretendían avanzar por 1 camino común y
univer al de la m dernizactón. el e mpromi o público de lo
cado
con el de arrollo e con irtió en una de las grandes ju tificacion s paca
invertir en in estigación social de de lo rgani mos internaci nalcs, lo
e rados y la uni ersidades.
La ma oría de lo j tema univer itario del mundo desarrollad y
subde arrollado donde e in ·e oga, produce y dtfunde la c1encta
económica n clá ica, ll nan su e paci , a partir de la egunda uerra
Iund.ial, con l s e cudio m croeconómico ' dentro de ello la llamada
"ec n mía del d arr U ".

U propue ta d I de arrollo a ciada a ver a la indu triali.zac1 ' n
como la cú pide de I cala e luova, e apo an en varia premisa . La
primera esta fundamentada n el optimi mo obre lo b nefici que la
tecnología de punta pr porciona la condición humana.
egunda
sur e d la nece idad p r 1 G rrera n I
vanc cienáfico dada la
confrontación sce-oc te. La t rcer la e nfianza eo la racion lidad de
lo mecani mos econ , micos para eliminar la de igualdad y la
polarización

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORIAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO' UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

578

cial.

e manáen para la plicaci · n de poliáca pública la racionalidad '
la ens ñanza de e as ve 1one n clá icas r ke ·ne 1anas, aquella qu

579

lograron hacer ' e cuela' desde la O tu
. li
está en pl na "gu
f: • ,, . fu P
ra capita sta cuando el mund
rra na ) e nd m nten en:
• Identificar
I d arroll c m d arr U ec n mico y e re com
. .
creom1ent
t , a. la ,·ez. e m mcr
.
. a1 b v,
meneo del producto
naci n ruto percap1t d la nacione .
• Lo factor s ciaJ e aí Jan r e manaenen c.·, no ..
• La libertad ,v l
derecho human
e hac n coincidir con
1
e
emem
polidco
r
a
i
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·
•
.
,
e Jtuac1· ne d mercado .
..1 ubde arrollo
advierte com un problema d tr
con
· d · u1
a :l rel. rfr
cu
nc1a
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e
s vicioso n u s·1 tcma ce nom1c
,
.
• 1 el memo impre cindibl de la m d •
,
rá la
industrialización.
rruzac1 n
•

•

1 tado deb_rá planificar y mantener política de d
lJ
adecuada para impulsar la m dcrmzac1ón.
arr
exccm
en
·
. d1r eta, de aruda
de d ahorr
1
.
. fi rma de 10\'er
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o rgam mo mternaci nalc
de crédiro
' bl .
.
pu Jco \
Privad • acruar,· n com activad
re d I proc · o de crcc1m1ento
. .
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n
er ctad como claves dcnrr de la nac1· ne.
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La. up I gía que e pre. entaron
bre i,
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•1:a.rro o }: m derruzación tienen una sene de maace
bre 1
e~pu~; d:º1 lo ciclo • d d _arr IJ , Ja f_rma en que influye la demanda, :1
P
a nte conomico ' la im·er I n
.
una buena camid d de l.Jbr s d
. .
)_otr rema que crea
urnvcrsidade
· e ciencia s cialc d la di. rima.
D_ tac, rcm . ' lo a'\ ·ate \X·. Ro cow (196 :60) ntrc l
traba1ar la erapa d I de arr llo d d
n
d:1ndo rclcvancia a Ja,; P . · di .
e una P r. P CO\'a no mar.-:1sr.
. rcc n c1oncs para el "d
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•
Pr ducc1on
y un dec1d1d ap •vo P litic , Oc1•a1 ). empre anal
. qu genere

�LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

580

LIDICE RAMOS RUIZ

economía externas a la industria favorables para l.a expansión de la
economía en su conjunto de forma autosostenible.
Teniendo como imagen a lograr la etapa de madurez en la que están
los desarrollados. Algunas características que mostrarían los avances
serian, entre atgunas; ir contando con un cambio en la calidad y la
cantidad de la mano de obra, ello se vería en la transformación a la baja
del trabajo agócola y la constante elevación del trabajo industrial.
Otra característica sería que al ir creciendo el producto percápita, se
permiten niveles de consumo crecientes de la nueva clase obrera y a su
vez ella, va generando y obligando la búsqueda de nue os satisfactores y
con ello nuevos incrementos de la producción. Igualmente se obliga a un
cambio en la dirección de las industrias que pasan de contar con varones
ambiciosos a getemes profesionales para las industrias cada vez más
como sociedades anónimas que como empresas familiares.
Aparece también la presión para el Estado y las críticas desde la clase
intelectual y política a las políticas públicas y los estilos o las inclinaciones
para favorecer el proceso de industrialización., más todas las posturas
están atrapadas en la premisas permisas del desarrollo y el progreso
técnico.
Surgen las políticas del bienestar público que pretende elevar el
consumo privado con las derivaciones que bastante- conocemo de la
migración a zonas suburbanas, extensión del automóvil, crecimiento del
sector servicios y con él nuevos sectores económicos guía para elevar el
producto, como serán el petróleo, la industria eléctrica, la química,
producción de bienes domésticos duraderos y otros.
Dentro del marco de esta racionalidad, hay economistas menos
ortodoxos, como Ragoar
urkse y Gun.nar Myrdal que tienen
propuestas del desarrollo eco~ómico para los países menos desarrollados
donde se precisan las relaciones de la formación del capital con la
pobreza y el creómiento balanceado de las economías. Y apuntan sobre
las dinámicas de polarización del crecimiento a nivel internacional o
nacional.
Como la ideología del desarrollo esta orientada a que este es un
proceso "natu~' "gradual" en 'evolución", a medida que se fuetao
.d ando las condiciones se pasada de una etapa a otra, es que esos otros
economistas hablen de "c_írculos viciosos_". Vistos como situaciones en
las que diversos factores están tan intrincados e interconectados que en

y PRÁ~TICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

381

conjunto
:c: il alirtienden a producir e stados de estancamiento del que resu 1ta
d wc s .
Modelos como el de Arthu r Lew1s
. (premio
.
ób 1 d E
.
1979, y único economista
.b.' 1
e e conom1a de
.
en rec1 1r o de un
,
bd

adv1erten como la dualidad d e 1a econorrua
, .tntemacío
pais lsu ,esarrollado)
.
denero de las economías locales bd
na
e
ta
igualmente
.
su esarrolladas Ptes
b .
ex-haustJvo sobre las elasticidade s d e la 01erta
e:
.
de trab
· enta
¡ d un tra a¡o
rrusmo por el sector ind u strºal
ªlº, afi .emanda
J , e1 margen de b
d del
empresarios del sector moderno
ene aos e los
procesos de inversión mayores y. c~~o por esa vía, se pueden obtener
desarrollo cuando s logre absor~er la genera .~n c1.rculo virtuoso del
rural por la industria.
poblacion excedente del sector
Resulta conveniente volver a d .
_
teórica se convierte en una . .fi e_c ~ que toda esta racionalización
1
.
.
1ust1 1cac1on política
rnvets1ón extranjera de los or
.
.
. para as propuestas de
paí es ubdesarrollado degarul smos d10ternac1onales, de la deuda de los
,
a avu a con p ést
reforzarían la dependencia .
,
r amos atado que
exmeote y muchas de las
h
ya desarticuladas formas d
nl
.
. veces a ondarían las
d
e e ace mternac10nal
f
d
e urollado
'
en
especial,
los
Estado
U
·¿
d
a
,
a_
v
or
e los
.
ru os e orteameuca.

Sm embargo, para l.a Comisión para el D
ll
, .
de la
aciones nidas (CE PAL) el d
e ar~o o de -menea Latina
observa como un proceso d
, b. esarrollo uen otro ingrediente, se
unkel y Paz (197· 32) "U e ca~ io e tructural global. Como dicen
·
na comente de p
·
1 •
9ue pone el acento en la política del desa en am,enro aunoa~ericano
reformas estructurale enl fu . ; d rrollo sobre un con¡unto de
ª ncion el Estado
·
promotor
e
como oncntador,
. r planificador "; en una re1orma
v ampliad .
1
modalidades de financi· on sustancial de las
amiento externo y del
• .
la visión esrructuralista' .
.
comercio internacional; es
Estructural porque había que utilizar
,
.
.
tomara en cuenta un co .
d
. un metodo de mvest1gación que
no estaban iendo obse~~tºd e relaciones económicas }' sociales que
crecimiento o de de
ll es entro de los modelos de desarrollo com
arro o como rapa ,, q
,
dí
e
}' económicos para país
1
. ue si ten an e1ecto sociales
.
es como os nuestro .
~urante esta primera mitad del i lo
g
' ~ucho~ pruses de América
reformas y de inversiones1mdp~nfantes en matena de mdu trialización de
1
•
·
e m raestructura par
racionalización y pl .6 . ,
ª amp li ar os estilos de
acum lati
l aru icac1on acordes a un proce o de crecimiento
u
Y ace erado que no llegó.

Launa hicieron esfu rzos •

"º

?

,

,

�LA RACIONALJDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

UO!CE RAMOS RUIZ

582

La mayoría de los estudiosos de asuntos latinoamericanos coinciden
que en 1949, a poco de haberse creado la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL) como organismo regional de_ las
Unidas el informe del economista argentino Raúl Preb1sch sento las
bases de la racionalidad en que criticaba el viejo esquema de la división
internacional del trabajo correspondiente a la teocia neoclásica del
comercio internacional. Estos argumentos y ottos más, de estudiosos ~ue
trabajaron en ese organismo se conocen como "escuela estructuralista

ªª?ºes

latinoamericana".
La teoría del comercio internacional vigente, preveía que la
especialización de la producción y el _intercambio provocarían la
tendencia al equilibrio de las remuneraciones de los factores de la
producción, contribuyendo con ello a modelar ) tender a desaparecér las
diferencias internacionales.
ada más alejado de ello, se observaba ~ los ~ños cuareo~a Y
cincuenta del siglo L-X, donde en los bienes 1ndustr1ales pr~d~c1dos
dentro de los países desarrollados, los frutos del progreso tecruco se
trasformaban en aumentos de los ingresos de los productores pero no en
disminución de precios internacionales. A su vez, los pro~u~tos
primarios, de los subdesarrollados, veían producto del pcogr~so tecruco,
disminuít sus precios y no un aumento de los beneficios de los
productores.
Si bien Prebisch, se manejaba con la misma racio-?ali_dad _de la
ortodoxia del desarrollo, introduce un alegato oportuno y s1gruficat1vo_ en
el lugar preciso y en los tiempos históricos adecuados en que los prus~s
desarrollados reconquistaban mercados y trataban de echar abaJO
medidas proteccionistas en Latinoamérica.

• La estructura del sector económico de los subdesarrollado es dual
con un sector moderno orientado a la exp rtación de bienes
primarios y otro tradicional a niveles casi de subsistencia.
• Las economías subdesarrolladas on mercados indispensables para
los bienes industrializados de las economías desarrolladas.
• Por lo anterior, la maquinaria y la tecnología para la modernización
son importados de economías avanzadas.
• Una decidida intervención gubernamental que promueva un
desarrollo industrial interno y diversificado podría favorecer la
salida del subde arrollo.
Centro-periferia es por tanto un sistema de relaciones econom1cas
internacionales que se dan entre naciones donde el "centro" lo ocupan
los países industrializados con avances en el progreso técnico y que
organizan el sistema mundial dadas sus características estructurales
intemas de amplia diversificación productiva y con nivele de
productividad bastante homogéneo . La "periferia" erán "los otros"
economías con una estructura productiva especializada pero limitada a
los bienes exportables y con niveles de productividad heterogéneos.
La primera época de esta corriente estrucrural-cepalina tuvo su
culminación política, dicen Sunkel y Paz (1977:35) en 1961, en la carta de
Punta del este y en la concepción inicial y nunca realizada de la Alianza
para el Progreso. n esta ocasión los gobierno latinoamericano , dentro
del nuevo esquema de cooperación internacional "multilateral' con
Estados Unidos expresaron su decisión de impul ar y realzar una
planificación como instrumento para alcanzar las metas de la
modernización.

Hacia mecliados de los años sesenca del siglo
desde los estudio
en América Latina, la racionalidad estrucrurabsta s igue dando dentro
de la CEPAL pero fuera de se ámbito empiezan a surgir las primeras
versiones de la teoría de la Dependencia que tiene en América Latina u
auge durante lo · añ s etenta, con una racionalidad e tructural ligada a lo
que muchos estudiosos llamaron l imperialismo contemporáneo para
¡¡cotar sus exposiciones de los clásicos dd imperialismo de principios del
siglo XX.
j

Entonces se formula la tcoóa de la tendencia al deterioro ~e los
tér~os de intercambio, que pone las bases en la versión que ~re?1 ch Y
otros estudiosos latinoamericanos del modelo Centto-Penfena que
razona el subdesarrollo bajo la mayoóa de las siguientes ideas:
• Las estructuras existentes ·en las economías desarrolladas han sido
históricamente determinadas por la forma en que se han insertado
e:!1 la economía internacional.
• La función de estos paí'ses en la economía global ha si_d~ la. ~e
servir de fuente de materias primas baratas par la industnali.zacion
de las economías avanzadas.

583

',

raíz de la obra de Paul Barao surge la moderna teoria del
imperialismo que se desarrolla durante los años cincuenta y se enta con
aportaciones de Paul weezy, H. Magdof, A. Emmanuel y amir Amin a
nh·el internacional. e razona · cuestiona el capitalismo moderno dentro

�584

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS

UDICE RAMOS RULZ

de la teoría de la competencia oligopólica entre las grandes empresas
internacionales donde el mecanismo de la inversión extranjera no
funciona para los países subdesarrollados en términos de desarrollo sino
en forma de transferencia de excedentes de los países pobres a los ricos.
Así para América Latina, tal y como explica Esthela Gutiérrez
(2003:33) "la teoría de la dependencia surge como una corriente crítica
intelectual que discute la viabilidad del modelo e nómico propuesto por
la CEPAL. Es decir nace frente a la crisis del pensamiento desarrollista
sostenido por la CEPAL y ante la necesidad de tener un nuevo marco de
conocimiento para las sociedades de América Latina,".
La actividad intelectual latinoamericana estuvo profundamente
influida por la Revolución Cubana y por los estudios empíricos de corte
sociológico que daban cuenta de las grandes masas de marginados
urbanos, de la cada vez peor distribución del ingreso, de los sin tierra en
el campo, de cómo la sociedad de consumo prometida era una_ilusión y
sobre todo de los fuertes intereses de las burocracias regionales con los
intereses de las grandes empresas internacionales.
La dependencia en palabras de Theotonio dos Santos (1986:305) "es
una situación en la cual un cierto grupo de países tienen su economía
condicionada por el desarrollo y expansión de otra economía a la cuál la
propia está sometida." Y agrega, "La relación de interdependencia entre
dos o más economías, y entre estas y el comercio mundial, asume la
forma de dependencia cuando algunos países los dominantes, pueden
e&gt;..-pandirse y autoirnpuls~se, en tanto que los otros, los dependientes,
sólo lo pueden hacer como reflejo de esa expansión, que puede actuar
positiva y / o negativamente sobre el desarrollo inmediato. De cualquier
forma, la situación de dependencia conduce a una situación global de los
países dependientes que los sitúa en un retraso y bajo la explotación de
los países dominantes."

3.2 Enfoq11es a partir de los años setenta
Para estudiosos como oam Chom ky,en el Primer Foro
cial
fundial de 2002, en Brasil; (www.memoria.com.mx) la integración
internacional del período de postguerra se manifiesta en dos fases. A la
primera de 1945-1970, le llama el período de Bretton oods o de los
· años dorados del capitalismo industrial y a la segunda 1970-20 2, que
demanda la atención en este apartado; de desmantelamiento de los
·acuerdos de Bretton oods o de los años pesados, porque se da un claro

5&gt;85

y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

deterioro
, .
d el mundo
. ald de
d los. índices macroeconorrucos
des1gu
a social.

una creciente

Estos síntomas , tarnbi en
· los d etecta Octav10
. Ianni (1993·1'")
d
ex-presa que desde hace unos vein . .
.
_
· ::&gt; cuan o
mundial capitalista entró en un lar ~c1::~do tremra ~n~s, la economía
lento e inestable comparado con lg P 1 .~ de crenmienco lento más
a e, o uc1on que hab1'a teru·d o epocas
preV1as.
~entro de ~a academia, los efectos de la realidad del
obligan a cambios de perspectivas de có
.
.
mo~ento,
de análisis e interpretación de 1 e • mo racmnalizar las neces1dade
os lenomenos nuevos
1
comprender con las formulas v1e¡as
. . d e razonar para a1que no se ogran
tema de la naturaleza erá fund amenta1 en la s amb1ros
.' .
al
eguno. regresar
.
ocros la lógica sigue iendo instrumental al ti
• . conorrucos, para
cerrado el espacio para temas q
d po neoclas1co que mantiene
ue no sean e mercado.
de ~:ll~mit~: d:lc;:::":1:nto, la a~erta ambiental, las mujeres en el
. d . li,
campe mas alternativas al m d l d
in u tna zación aparecen como los temas del d
ll
eo e
reflexiones sobre la acelerada érdida d h
esa~o o a ~ar de las
estados Unidos ante el avance pd
e egemorua econorruca de los
h
e estructuras nuevas en
.J .
que acer avanzar más y mejor, la productividad del trabajo~ropa y apon

;ª

Denrro de esta segunda fa e de ime
..
.
posguerra, las propuestas teóricas
gra~10? mundial del período de
Desarrollo han estado do . d
y practicas de las Teorías del
neoliberal Los
mina
ª
por
el enfoque neoclásico con visión
1
.
. .
manua es y tratados de Economía rese
tac1onalidad que se usrenta en la defens
_P
man una
competitivo como mecanismo de así a~ . de _la _eficacia del mercado
umando la crítica a las form d . gn et ~, optima de lo recurso ,
as e tntervenc1on k rn ·
d 1
por cuanto e le acusa de gene d.
.
, e lana e
cado
.
rar 1scors1one en lo mercado ·.
Además
·
. , la o b s~rvac1ones
e llegan, al M delo de
Importaciones cepalino porque se da
ustitución de
las imporracione . r exportacio
llpor semado q~c la resmcc1ones a
·
•
nes no e an a benefic1
·
parncipación plena de lo país d
d 1
.
.
º
mutuos, m a una
entro e comercio Internacional
. egún Humberto García Bedov ( 1992·12) "
.
, ·_
medulares del neoliber li
· .
·
las ideas bas1ca ,.
a
mo
se
reco01er
n
v
est
que sirvió d
,
.
o·
.
ructuraron en un marco'

pa~

edesarr:u~:, ~:: e~~:":: e:e~:;~:ºc,'.:ci~:c¡°"ó".'ico nlos

oc enea, teniendo en cue t l .
.
os ano etenta y
keync iani mo., y
I
n_a a msufic1enc1a y agotamiento del
.
para os pa1se subdesarrollados, se conciben además

�LlmCE RAMOS RUIZ

586

de lo anterior como una serie de recomendaciones antinflacionarias que
apoyan la resolución de la crisis socioeconómica de ellos al regular el
crecimiento económico en el largo plazo.
Se acentúa así, la racionalidad de la primacía del crecimiento con u.na
creencia del dinamismo intrínseco del mercado y lo relevante, dadas las
circunstmcias
fines del siglo XX, será la aceptación tácita de las
inequidades sociales, donde el desarrollo de la nQ pobreza es la propuesta
a conseguir. Donde los factores de orden social y político permanecen
aislados a pesar de contar con una serie de procesos que se entremezclan
e interconexionan y donde ya, los entramados apuntan a lo que se

ae

termina llamando globalización.
Lo más grave, de esta racionalidad es que, las políticas económi!:aS a
proponer, tiene impactos directos a los salarios, un retroceso a las
prestaciones y a los servicios sociales una desregulación fiscal, una
desregulación de los mercados de bienes básicos y la flexibilización del
mercado laboral que pretende hacer creer que esa caída en la
participación de los trabajadores dentro del producto es una condición
necesaria para combatir la inflación y el mismo desempleo pero que con
los mecanismos del libre mercado retomarán los ni eles "adecuados"
para cada economía nacional.
1 shock de petróleo del 1972 marca una flexión económica que aún
no termina y que ha exigido una reconversión del aparato productivo
para adecuarse a los nuevos precios de este energético que es todavía hoy
la base fundamental del proceso industrial y de roda 1a estrucrura
productiva de las naciones.
Aunado ello, se endurecen las políticas monetaria de los paíse
industrializados acreedores y sus monedas se volvieron caras, el dóla[ e
el ejei:nplo típico, hay un incremento de la deuda de los ·subdesarrollado
a partir de rasas muy caras de interés y de la caída de los precios de las
exportaciones de estos; con todo esto se obtiene un cambio radical del
flujo de capitales de los países pobres y los ricos.
El mundo socialista en esas· décadas de los setenta y ochenta, está
paralizado. Por el lado de la economía, existe una caída de la
productividad de su mano de obra, plantas obsoletas en la rama
industrial, una agricultura pocó eficiente y eficaz para las necesidades de
fas poblaciones, precios inflexibles y una excesiva centralización de las
decisiones · de producción. Por la corriente política hay una serie de
malestares que se atemperan algo cuando Gorbachov propone la

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO : UN RECUENTO

587

Perestroika y la Glasmost o derecho a la info
.,
las teorías del desarrollo ha,,
d .1 . , rmacion, por la postura de
,
'
J una
es1 usmn por el m .·
busqueda d salidas de mercado.
arusmo y una

. En la década de los años ochenta d .
.
•
instancias internacionales como una 'd.eca'd a ecada
reconocida
por las
é d'd
»
1 ª para el desarrollo,
existen algunas voces nuevas d entro de1 marco
P recon
' ·
se conforma
en
Francia
bautizad
al
,
omtco
como al que
.
ª como teona de la regulación.
Es . trnportante
eñalar, no di ce E thela Gutiérrez (2003· 57) que
Am,
L .
enea ~ttna, el keynesinismo de la e pAL v 1
·.

«

en

Dependencia estuvieron separad
, e marx.1smo de la
unificado se mantuvieron l
os y, a pesar del esfuerzo del enfoque
.'
os sesgos economicisr
. 1 .
respectivamente· la Teoría de la Re5uincton
,,.,,!,, . •
as
Y
socio
por su pan
·ogi.stala
cualid ad de presentar e
.
.
.
e
tiene
di
n cuerpo reonco sustentado
b
para gmas, centrado en el análisis de la histon·a" .

en aro os

La relevancia de esta teoría radica en
.
del desarrollo del capitalismo . d
. lque logra tnt~grar _los problemas
• ·
1n USlfla en una rac1on lid d hi , ·
econom1ca y de re ¡aaone
·
de poder
tonca,
di 1 a a
metodológicamente a un . 1
mun a donde engarza
ruve mesoeconómico
cuenca de un .réoimen de
.•
conceptos que dan
ei acumu1ac1on y de la rela · • al . 1
conjuga ente la forma que im ulsa l : .
'
cion
ana que se
obrera del momento analiz d p
e regimen y las luchas de la clase
a o.

Dicha teoría parte del estudio de la
.
aenc una visión univer alista al
'] reali~ad de fines del siglo XX,
proyecto histórico del capítali
e~tl o maco ta po que intenta en u
smo
us modos de regul · explicación pormenorizada d 1
ac1on tener una
económico in dejar fuera 1 e componamiento de este sistema
modelo los capitali ta v l os pba~tods de los actores a ciales clásicos del
,
. os tra ªIª ores.
Contrariamente a la propuesta
l' .
pre en tan proyectos alternativos d neo; _as1ca, los. r~gulacionistas no
on analítico )' profund·
be po acas econom1cas, los traba jo
izan so re la form
.
económico puede reproducirse.
as en que el sistema
pi na década.
de Jos
lo En
fenómeno
nue,·os
q años novent.a las propuestas teóricas sobre
ue se enmarcan como globali - . .
presentar un nue,·o m ld d
.
zac1on, intentan
°• e e pensamiento
q
•
e1e.memos de análi ·
..
ue proporcione los
sis e 10terpretac1on de e e int · d
.
em bargo Ulrick Beck (1998··164) con 1'd era q e " 1nnca
o
proceso.
S10
1 bali
nue\'a complejidad de la globalidad . 1
u .
o
smo reduce la
económico".
} a lobalizacion a un aspecto: el

?.

�LJDlCE RAMOS RUIZ

588

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO: UN RECUENTO

589

y continúa argumentando que "la globalización solo se concibe como
una ampliación constante de los condicionamientos _imp_~estos P~~ el

social que mejoren la asignación de los recursos, la eficiencia económica
y a potenciar el crecimiento.

l Todos los demás aspectos, globalizaaon ecolog1ca,
mercad o m u ndia •
.
·¿ d
cultural, política policéntrica, surgimiento de espacios e 1de~~ a es
trasnacionales, solo se consideran (cuando se l~s presta atenc1on), de
modo subordinado a la globalización econónnca. De ~ste modo _la
sociedad mundial, se reduce y se falsea, en té~os de soaedad mundial

Leyendo los documentos del Banco Mundial y los diez acuerdos del
Consenso de Washington de 1990 y a Joseph tiglitz (2003:247-260)
entendemos que las reformas de la primera generación incluyen
modificaciones de precios relativos internos de eliminación de tarifas
aduaneras, privatización de empresas públicas desregulación del
mercado laboral, agrario y la libertad del mercado de capitales así como
el establecimiento de garantías de protección a 1a libertad privada.

de mercado."
De la amplia literatura (Saxe Fernánde~, Gonzáles Mari~- Argelia,
Estefanía Joaquín, Vil.as Carlos) que existe sq~re la cnuca a _la
globalización como la postura sólo del mercado, solo de la e~on?nua,
hemos extractado los elementos que ellos consideran los pnnc1~ales
argumentos de su racionalidad y que son entre otros:
• La creencia en que la desigualdad económica es natural y un
incentivo para la competencia.
_
.
• La propuesta de que las operaciones de ~e~cado no 10terverudas
maximizan la eficiencia y el bienestar econorn.1co.
.
• La convicción de que las empresa están en un mercado m~dial
competitivo duro y dificil donde b~y que _penetra en_ ruchos
espeáficos reivindicando el principio de venta¡a comparauva y de
especialización productiva.
• La defensa de la mínima intervención gubernamental.
• La reivindicación de la propuesta teórica de los equilibrios_parciales
y el general si los ,precios de mercado son los que asignan los
recursos.
Coincidiendo en el tiempo, para los países subdesarrollados, la crisis
de estos años se razona como una crisis de deuda. Pafa: la tanto el FMl
dial "recomendaron" llevar a cabo los programas de
como. e1Banco Mun
.
·li · ,
ajuste estructural que fueron de dos tipos, una medidas de estab1 _z~cion
y otras de ajuste estructural propiamente dichas. E~ caso de Mexico :
partir del gobierno del presidente Miguel de la Madrid es una prueba d
ello.
Las medidas de estabilización consisten en: reducción del déficit
fiscal, aumento de las tasas de interés, devaluación de las monedas
nacionales y la renegociacióo de la deuda. En ca~bro los program:: ~:
'ajuste estrµctural propiamente dicho . vai:i encaminados a refo~ ·ca '
políticas públicas, de instituciones naaonáles, de estroctura economi )

Para ahondar en el ajuste estructural, en un segundo momento, las
instituciones sociales y la reglas que les institucionalizan deben ser
modificadas y contratadas de otra forma para apoyar la reducción de la
pobreza. Así vamos a encontrar, seguimos con el caso de léxico con
ejemplo práctico, focalización de los servicios de salud, de educación y
apoyos de política social a los pobres.
Igualmente, la introducción de la racionalidad de la competitividad en
la prestación de ervicios público mediante la imwduccióo de
concesiones a empre as privadas. La descentralización a los e tados ·
municipios de una serie de funciones administrativas '! tributarias que
federalicen al Estado y establezcan la competencia por la recaudación
impositiva.
Exi ten entre las sugerencias una erie de reformas al Estado en
cuanto a forma de administración e independencia de los poderc
legislativo y judicial con la idea de combatir la corrupción y aumentar la
eficiencia y calidad de los servicios que pre tan.
e observa un tercer tipo de reformas que Mónica Dávila (2000)
califica de una tercera generación de reformas que tienen un carácter
ambiental y están relacionadas con la creación de fondos mediante una
reforma fiscal o manejo de ga olina , electricidad y otro energético.
Resumiendo, estas reforma que conforman el ajuste estructural no son
sólo de índole económica sino también política y ocia!.
En paralelo, a todas las versiones económjco-polícicas del desarrollo
que se han presentado, donde pasó inadvertida la noción de
s~~temabilidad que se desarrollaba en el marco de las ciencia biológicofis1~as y qu plantea la finitud de los recursos naturales. e pre enta una
se~e de debates que hablan obre el deterioro del "capital natural" por el
estilo de desarrollo implementado con la indusuializaci ' n
invitan a
revisar el marco global de las versiones del siglo • X.

�590

LA RACIONALIDAD DE LAS TEORÍAS
Y PRÁCTICAS DEL DESARROLLO'. UN RECUENTO

LIDICE RAMOS RUIZ

nida para l De artollo
In cirut d In e riga.ci n de acion
R1 D) que rec noc la int rdcpend nc1a de lo facmre
c1al
· oc1ale · la nec idad d armonizar la ince r. ci n de
económic
ambo cip de facrore para dejar de e nsiderar a lo · gund
táculo " al dcsarroll .
impl '

na racionalidad que avanza en entid ~ abri~ ~a vi 1ón de . la
economía de la indu crializaci · n e la e n m1a e logica. Ella analiza
el lugar de la naturaleza en la economía n u d bl papd de
su.ministradora de recur
, receptor de residuo . D pre__tadora de
· ·
an de de el disfrute del paisaj hasta l pr tecc1on de ida
erv1aos qu
.
al ofr cer protección en la capa de zono para l ray ultra 1oleta.

º:dí

Como lo plantean J an Macúnez y J
Roca .( 2 : 14) la ~cono mía
,
.
b:'·-a
lo
flu¡·
de
n
r
a
lo od de marcnale en la
0
eco1ogica coma WL
.
. •
•
•
•
economia humana analiza la discrepancia entr 1aempo ~~n mJC }
el tiempo biogc químic , y estudia también la co voluc1on de las
esp cie y de la variedad s agóc la e n l_
re hu.man .
abr 1
estudio de la evaluaci · n fí ica de los 1mpacco amb1entale de la
economía humana.
Para esto estudi 05 la ec nomía neoclásica e ncierra en un ~rcul
de produce re y con umidor c rdinado p. r d mercad }: ~~bnc, do
por el ¡ t ma de precio donde
ha) c~btda para 1_ anali I d 1
impact d ¡ uso de lo recur o ma ~u. 1a la e:t rn lidade .
dern
lo impactos no on recogido p r la \ gica de I pr c1 del m rcad .

º.º

J

Al incorporar variabl qu midan I e_ n umo y el flujo de _cn_crf;ias
tant endo omática (explic da p r la b1ol a p r I requertmJ nt
'6
del er humano ,. la ab reí· n de alimento ), como
calon 1c
;
..
,
exo omática ( clarada por la economía la p üoca o la cultu~~ ya que e
r fi rcn a lo u
del tcan porte, l b are o la pr ducc1 n) e otra
rgumentan que la extem ljdad
n "falla del m rcad ' • Ap Y n la
idea que man ja Herman Oal~: oo d plorabl
exit . en la
eran f rencia de costo y efecto ne tiv s a otra p r na a I no
nacid , a ocra e p cic .
D de la c n mía col ' gica hay un cambio radical o 1, mi~ada, al
· · d l b'
· mbar p rman e igual el
preocupar e por la
t1on e am tente. in
•
.
mb d l rací nalidad n odá ica porque I e intcnt abr1~ lo
: ument del flujo del mercado de ta p tura tcóric a lo. conflicto
entre ec nomía · medí ambient~.
habla de una e nomía d l m di ambi ncc o de 1 . rccur
natural c n e t nuev
bjcto d e rudio p r al trab~ ¡ar e n .
método d la ec n mía queda p e e pac10 para I grar un ~ntercamb1o
int rdi ciplinari que permita crear una racionalidad de otr op •
ontinu~nd en e ta línea de raz namiento parnlel a la P tu~
d minante de cr cimiento I al d arrollo. n 196 ·e e n. aruye e

691

1

í, durante la Prim ra Década del De arroll (19 -19 O) que
pr grama de d la acion
mda e inicia la bú qu da del " nfi que
l;nificado" en la formulaci · n d politic. y ro ama. d 1 E rad .
Un proyect qu l ó avanzar muy poc ant la alta m t d 1· g1ca d •
indicad re , anee la ce i tencia p linea y la incap ad d d pr puc ·c..
r mecliale .

En I eran cur de La 'década perdjda parn el &lt;le arroll
ch ne. exi te una dccl ración d la 'aci ne
nid,
admite qu el d rech al d . arr U s un derecho human , e mclu &gt; •
incocp ca n d1ch d cum ne com un d rcch de t ce ra ne . ción,
con v ac1 · n d um,·cr alid. d.
r\. i a parar de 199 , e trabaja en una connotación má técnica que
m ral del conc pe de D arrollo Human y el Pr grama de . 1ac1on

l.: mda para el De arrollo
· D) r nta un índice d · medida del
mismo que integra I
e pcran7.a de vida,
alfabetizac1 · n, e lari ad y p
adqui iri\'o e n el que pretende:
cacalo izar a I paí
con alg rná. pr ci &gt; qu I Pr dueto 'ac1on, I
pcrdpica.
Dentr del p imi. m que pre,·alcció en ,\ménca L una p r lo.
procc o de 'a¡u re crucrural" de e o: últim s v intc añ . del 1~lo
X.·, en el red1 cñ de la te ci y prácaca del de. arrollo . e , \'ama ·n d
cnf qu de • f ujer . n el e arrollo I lED).
Die"' en6 qu que com nz · a v1 ualizar de. de I s ñ
renta. a
pamr de la Pnmera
nfcrenc1a lmernacional d la ~[ujcr, n ~léxico
19 ~, u ne p r objeto mt ar a l. s mu1 re~ d un, m. ncrn bn~rnntt.
funcional a la e trate ia de de. i\rr U dada . ~1 dcsarroll nccc i a d
trabajo pr ducrh· &lt;le I muj re. · pe yccta lucí ne par 1a\c · p. ra
~na m I r me rp ración d ella al mcrcndo.
, la om1 i • n &lt;le
D nrr del on ej
e nomic ,.
Oc arrollo
c1al plaot a un,
ric · de tema . 1 ce de ·ce 1po de
:i d1ch
ccror
de. :ur llo c n el fin de alem, r la a i nací · n d recur
d nde l. a 1gnac1on a muj res n t d un d afio.

�LÍOICE RAMOS RUIZ

592

Las Organizaciones de la ociedad Ci il, (
G · ) dedicada a
promover y trabajar con la mujeres van a pr entar estuclios que
comprueban que este enfoque MED, ha aumentad a menudo la carga
de trabajo de las mujere sin lograr mayor p der económico. La
integración qu s pretende a los pr ce o de desarrollo, in cambio n
las relaciones d~ poder, será parte importante d los temas dentto de la
Cuarta Conferencia Internacional, de 1995, en eijing.
Con otro énfasi , pero no por ello menos importante en lo que e
conoce como la Cuarta Década del Desarrollo, de los año no enta, hay
un ac nto en nu stta economías subd arrolladas por hacer un spacio
conceptual y político para estudiar lo que implica l llamado sector
informal para las teorías y práctica del desarrollo.
Como vemo la discusión obre el de arrollo ha sufrido un amplia
metamorfosi en las última década , canto que autores como ~ . achs
(199 ) Gilber Rist (199 ) afirman 9u d d 1985 e inicia la era d l
'rede arrollo", es d cir, que dado el aju ce esttUctural, a que e han
sometido los país subde arrollad , para insertarse en l modelo global
que demanda el mercado de e tá décadas necesitan de mamelar, en
nombre del desarrollo, lo que en treinta cuarenta año de esfueaos
con ttUyeron mal o da resultados ob oletos para un tipo de racionalidad
de la globalización.
n nombre del d sarrollo, d la
ueva conom.ía, una nueva
racionalidad desarcollista se pone en marcha, la del desarr !lo ost nido o
desarr llo sustentable.

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011d

dtvtlopmtnl of sodological tb ory, Printice-Hall,

�GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL
Mero. Roberto ReboUoso
Profesor l ovestigador
de la Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción
El propósito de este ensayo es reflexionar en torno al tema de 1a
globalización desde una perspectiva culturalista, ya que por lo general se
plantea desde el marco de la economía. Por lo que es necesario analizar
las propuestas de historiadores, sociólogos y antropólogos que han
externado sus pensamientos en tomo al tema. En un primer momento
consideraré las raíces de la globalización, posteriormente, 1'l nueva
concepción de espacio y tiempo de acuerdo a pensadores postmodernos,
así como la tendencia a una cultura global y sus consecuencias sociales.

1.- Las raíces de la globalización. E l modelo Sistema-mundo
Uno de los cambios culturales más significativos en el mundo
contemporáneo es la llegada de la revolución informática a la par de del
fenómeno de la globlización. Autores de la talla de Daniel Bell, Peter
Drucker, M.ichael Porter, Manuel Castells, D avid Harvey y J eremy Rifkin,
entre otros muchos investigadores, se han dado a la tarea de investigar y
reflexionar en sus propias disciplinas sobre el significado de esta
revolución.
El impacto de estos nuevos paradigmas se ha dejado notar en las
organizaciones, las empresas, los sistemas educativos, y naturalmente en
el recurso humano. Hemos pasado de una sociedad industrial a una
sociedad del conocimiento. Parte de este cambio estructural son los

�GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

599

ROBERTO REBOLLOSO

598

intenta iruado en el i lo
arranca en el siglo ~-

nuevo modelos de comunicación, los cuales al aumentar la elocidad en
los flujo de información por medio de Internet.

E te cambio cultural ha m dificado el c acepto de e pacio y tiempo
en todos los nivele de la soci dad. Por lo que es conveniente analizar
dónde está el origen d
sre problema. Por lo que a continuación
intentaré presentar a algunos de los autores más representativos sobre el
asunto.
Emmanuel allerstein, ociólogo contemporáneo, reflexiona en su
libro The lflorld ~ste111 1 obre la necesidad de dar una vi ióo hi tórica del
capitalismo. De de la per pectiva histórica llamada "de larga duraci ' n"
se estudian los hechos históricos locale , que luego e comparan con
otras latitudes para finalmente e tablecer lo que él llama 'el si tema
mundo". n el caso particular de e ce primer volumen, el Profe or
~ allerstein se enfoca el moderno i tema de cfase para de cubrir a
cravés de la comparación entre diferentes regione una amplia

I, por lo que egún el autor la lobalización

EJ análisis .del istema mundo de \l aller tem
. nene
.
. .
la tguteote
caracceosaca 1mponante : en primer luga 1 náli .
, .
una mirada lobal, ob ervand lo ciclor, e a , s~s econom1co desde
, .
econorrucos y en egundo
1
teonmo, e uso de la heuri tica para enconttarl
.
.,
,
amplia • uJ ·d· · li •
una mterpretaoon ma
.
m t1 tsc1p ~an~.. d más el auror pretende ofrecer un un
medio entr la generalizac1 0 hi tórica v la
•
.
P tO
lo r un aoálisi .
. .
J
narractone p roculares para
~al.
s1 t_manco. Tod esto en su intemo por definir el
caplt
. entr I
d 1smo como . 51 t ma basado en 1a comp tenaa
pro u tore y traba¡ad res libre en el contexto del mercado.

:di: en su bu _queda

~ contrib~ción de \J aller tein al proce o de la formación

e~•~
históricos
concr
to
que
permiten
p~t:
gumentaaon, en lo clisonto encla,·e geogra· fic
b d
de

La
autor nos da , .
.
o ra
.,
ra pte para nue tra s1 utente reflexión ent roo a
perc pa n del espacio y el tiempo.

egmentaci , n social.

En el abanico de da es s dale que el autor analiza e pueden
de tacar los siguiente e tameotos: Y ornan (pequeños propietario
libres), trabajadores a alaciado
ervidumbre, cla e intermedia y la
clases clirigent . egmeoto que luego itúa de manera estraté ·ca en eres
de sus conceptos básicos que on claves en u planteamiento: c~ntro
perifeoa y emiperiferia, por ejemplo, la e clavitud perten ce a la
periferia, lo trabajadores asalariados al centro y lo arrendataa
ero elemento crucial en el modelo de aller tein e el papel de la
demografía en el de arrollo de las da e ociales. seo debido a que e tá
ligado a la explosión d las ciudades y la reducción del ai lamiento de las
poblacione . Lo que por consecuenoa aumenta el flujo de p blac1óo
entre las distinta geografias, que e traduce en intercambio tamo
comerciale como cultural , in dejar de aparecer los cíes o letalc
como las epidemias y el hambre.
Para explicar la speculaci · n e inflación durante el i lo
'l
allerstein pone atenci · n al comportamiento cíclic de I s precio
europeos, apoyándo e en autores d la talla d Fernand Braudel ad
Hamilton, Ingrid Hammer t6ri, . . Breener y C. Robinson.
A

ue

O

• gul
an

°

en lo mod lo globales

difer ncia de ~ aller tein, que t ma la "larga d

. , ,, l

0
sigwences
.
uraaon
autore
a· e ns1d rar panen de un mod elO d'J tln
. o que '.oene
ue
,
l
q 'er con os aclo económic
donde el 1
• .
ob ervar 1
,
e emento ponc1pal a
1
a tecn o a, en cada uno de lo ciclo económico .

Para e ·pücar

(sbarecr pping) a la semiperifeaa.

cos -argumento conducen a la discusión del capitalism
modo de producción. :farx había hecho estos planteamiento
iglo MU, en cambio '\ aller tein con el estudio d ca o

2. El e pacio y tiempo.

sta

nue a percepción

e pacio-tem oral v v

;~d;i:i~ u~:'~: ,ti~:~ '.~t~::~ ,ge~;;; d':fio:::lcs ~~~~
1b

opkins'. c n su hbro La (011dició11 de lo pos/modernidad, donde

7:

!lant~~en6to que hoy p r hoy, on argumento
scus1on o re e te mundo po cmod
1
aut r en cue oón es ~· illi
R b
,
erno.
otro
for aa
. _am . o e rry antr p l
de la 1 e
ch l
1 R carcb, qwen di .cuce en e ta !in a de la m derrudad el
~:~e::.u d~ enten?elr el ~apitali ": de de el punto de v1 ta histónco,
L
Y e paaa eguo lo a 1enta en su artículo ' nd r cand·
ap1tausm" (2 2).
m
~¡::;~;e::

e

a t no de lo punto que qwero retomar para con iderar a e to do
u ore ' . eff que ambo
Kondr
. . , pan
. e_n . de I mod elo propue to por
.D.
su
aac par su v1s10~ h1 tonca. La te óa de la onda la as fue
g nda por est econorru ta ru o ' al filo del siglo . •• temo d e lo se

�600

ROBERTO REBOLLOSO

presenta como una repre entación gráfica a manera de ondas donde ~ada
una representa 50 años en el espacio temporal. Cada onda sube y ba¡a lo
que representa acumulación y recesión de manera que se puede
representar la historia del capitalismo. Kondratieff identificó tres ondas
irúciando en el siglo XVIII, la primera va de 1780 a 1850, la segunda de
1850 a 1890 y 1~ tercera del de 1890 hasta años recientes.
Para apoyar sus argumentos Kond~eff utiliza el~mentos
económicos así como el papel de la tecnología para marcar los diferentes
momentos de la historia de cada onda. De acuerdo a este modelo cada
cambio tecnológico sigrufica una revolución, corno ha sido la aparición
de la máquina de vapor, luego el ferrocarril, el telégrafo, el mo:o~ de
combustión interna, etc. Cada uno de estos momentos tecnologicos
marca cambios sociales. Así, el conjunto de las ondas ofrece una
trayectoria histórica marcada por distintos paradigmas; en este caso
particular, el modelo capitalista y la manera como se va desarrollado ~~ ,el
tiempo. Harvey y Rosberry utilizan este modelo para soportar su v1s1on
histórica del capitalismo.
A partir de estos ejemplos Rosberry sugiere nuevos conceptos como
el de espacilidades, estructuralidades y temporalidades producto de este
capitalismo. Además señala que estamos observando una ~ueva forma de
desterrirorialización del producto de todo este comple¡o de procesos
espaciales. Complejo que explica en base a las distinta~ configurac!ones
que se van dando en los distintos momentos, por e¡emplo, textiles Y
algodón en la primera onda Kondratieff, ferrocarriles y acero en la
segunda y así ucesivamente. De tal manera . que con , estas
configuraciones se van construyendo mapas que explican el fenon:ieno
de la acumulación capitalista. Esto significa que cada nuevo paradigma
tecnológico empuja a nuevas innovaciones hasta generar otros.
paradigmas.
Un punto fundamental en Harve es la manera como se d~ los
espacios y tiempos en la v.ida social, dado que su p_ers.pectiva es
coyuntural en la explicación de la modernidad. E_sre autor 111s1s~e en que
"una de las misiones del modernismo es producir nuevos sentidos para
un espacio y un tiempo en un mundo de lo efímero y la fragmentación"

(2002: 240).
Otro aspecto ·digno de ser ·destacado en este autor es el recurso de
utilizar datos de la historia, la filosofía, el arte, la geografía, y todas las
ciencias aledañas, ya que de esta manera ilustra la totalidad de las
relaciones económicas y culturales del capitalismo.

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

.601

Estos autores tienen formación pwfesional diferente, ya que uno es
geógrafo y el otro antropólogo, pero se plantean un mismo problema: la
formación del capital. En este sentido Rosberry diría, la acumulación de
capital bajo una óptica de larga duración, en este caso las ondas
Kondratieff. En cambio Rosberry insiste en la etnografía para entender
y construir de lo local a lo global. Harvey se muestra más bien
preocupado por las formas de lo cotidiano y los significados que estos
generan. En realidad su discurso ilustra "la formación de estructuras de
acumulación dentro del tiempo y el espacio" (Rosben:y: 77), que vienen a
formar lo que se ha llamado la cultura global. Tema que discutiremos en
el siguiente apartado.

3.- Una cultura global
Mike Feathersotone lillcla su libro Global Culture (1990) con una
pregunta ¿Exi te una cultura global? A lo que responde: Si se entiende
algo ligado al stado- ación definitivamente o. i se considera en un
sentido más amplio de cultura y se piensa en términos de proceso esto
se podría referir a la globalización de la cultura. ntendiendo esta
globalización de la culrura en términos de procesos de integración ·
desintegración cultural. Lo cual toma lugar no solo en el nivel interestatal
sino en los procesos que trascienden la unidad del estado o que pueden
ocurrir en un nivel transnacional.
Featherstone insiste en que la légica binaria que bu ca comprender la
cultura en base a términos exclusivo 1e homogeneidad/heterogeneidad,
integración/ desintegración, unidad/ diversidad deben ser descartados.
Para este autor el punto central del planteamiento es sugerir que e
nece ario un nuevo modelo de conceptualización debido a que la cultura
ha sido rebasada por el concepto de estado-nación ya que este concepto
llega a un limite puesto que la imagen global queda como un olo lugar.
El autor señala que el reto para la ociología e teorizar e inve tigar
sistemáticamente_ de manera que puedan clasificar estos procesos de
globalización y estas formas destructiva de la vida social. Más adelante
plantea una serie de cuestionamientos sobre su visión del estudio de la
sociedad tomando en cuenta en primer término el señalamiento que hace
Wallerstein sobre ·el e tudio de la ociedad como un conjunto de
costumbres y modos que mantienen a la gente unida. Así como la critica
a la división artificial entre lo político y lo social que deriva en la
separación de las disciplinas. Waller tein ame e te reto propone un
enfoque de ciendas sodales integradas combinadas con la hi tocia. El

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

lugar de la cultura en la teoría de sistema mundo de Wallersrein está
basada en una lógica particular que es la acumulación sin cesar del
capital.

del cine, la música, literatura teatro y la industria del entretenimiento en
general. En e te sentido la visión hollywoodense prevalece sobre el resto
del mundo, así como el dominio de los medio sobre los a untos
globales.

602

Dentro del mismo libro, se define el proceso de globalización como
"una región de persistente interacción culrural e intercambio", de donde
surge el concepto de los flujos culturales entre diferentes regiones.
Concepto de globalizadón que aparece como flujo de capitales, cuyo
mejor ejemplo son la llamadas n1egajirmas de abogados, multinacionales
con capacidades técnicas y tácticas agresivas que se mueven de un país a
otro a fin de proteger los grandes corporativos, a veces en contra de los
mismos gobiernos que no son capaces de regular a las trasnacionales.
Dentro de esta misma linea de di cu ión se añaden dos conceptos
más: el de localismo, referido a compañías ancladas territorialmente y
gente con poco movimiento. Además, el concepto de cosmopolitanismo
entendido como las redes culturales trasnacionales extendidas en el
espacio. Particularmente, el concepto de co mopolitanismo está
apoyado por los modelos del mundo diplomático y el círculo de los
intelectuales trasoacionales.
Featherstone, además de discutir el concepto de cultura global, señala
distintos puntos de vista sobre el proceso de globalización. El debate
sobre la cultura en el sistema-mundo y el impacto que está provocando a
nivel global. Asimismo propone nuevos conceptos como el de culturas
trasnacionales y las llamadas terceras cultura para la comunicación
trasnacional que valdría 1~ pena considerar en otro ensayo.

4.- flujos culturales globales

603

Una nueva linea de investigación sobre la cultura global ha urgido en
organismos internacionales como parte de esta preocupación. La
U
CO, así como círculos de expertos
asociaciones civiles, han
iniciado proyectos con el objeto de observar la dinámica de la cultura
global; por ejemplo, el caso de Lourdes Arizpe, antropóloga mexicana,
en su informe cultural para la
CO sobre la globalizacióo (2002),
titulado
uestra diversidad creativa,, señala como objetivo eneral que
la cultura t nga el poder de darle un ro tro humano a la globalización.
Este informe está dirigido a los responsables de la políticas
culturales, su intención e ' centrar la imp rtancia de la cultura en la
política, a í como indagar el papel de la industria culturales. Equilibrar
la importancia de lo económico en la poUtica Qo medible, lo
cuantificable) con la importancia de lo cultural (generalmente
inmedible)''. Este informe e rá proyectado con la idea de que l paí e
elaboren sus propias política culrurale y no olo a expen a del
mercado.
Otro etnólogo francés, Jean Pierre Warnier

n su libro sobre La

m,mdializaaón tk la mlt11ra, muestra su preocupación por este fenómeno al
e tablecer su punto de vi ta sobre la indu tria culrural que define como
"las industrias que producen ' comercializan di curso , imágene , arte ,
y, 'cualquier otra capacidad o hábito adquirido por el hombre n su
condición de miembro de la sociedad' y que poseen, en diversos grado
las características de la cultura que acabarno de mencionar' (2002:22).

El tema de los flujos culturales es un asunto . que ha surgido
recientemente como producto del proceso de la mundialización de la
cultura. Autores como anuel Castells, Armand Mattelart y Lourdes
Arizpe han puesto en la mesa de la discusión el problema del papel de la
cultura en relación al mercado mundial, donde el fondo del problema no
solo es un traslado de mercancías, sino el haber convertido a la cultura en
una mercancía.

culturales como bienes culrurale que
~e intercambian y que llegan hasta los rincooe má r cóndito y que
Incluso compiten con producto de las cultura locales, tal e el ca de
la introducción .de casetes que reemplazan el uso extensivo de la flauta
andina y el xilofón. Indiscutiblemente la penetración de la industria
cultural global obedece a una etapa comercial intensa y qu e opone a
-la culturas cradicíonale locales.

Desde la pe_rspectiva de considerar la cultura como producto, los
países que dominan el mercado mundial están imponiendo nuevas pautas
de comportamiento cultural sobre el resto de los países utilizando
distintos mecanismos de globalización. Las industrias culrurales se han
impuesto con valores, ideología y nuevos modos de ver, como es el caso

Warnier e hace la igwente pregunta: ¿Por qué privilegiar el
fenómeno comercial en una historia de la mundialización de la cultura?
lo que conte ta con dos afirmaciones: 'la primera es que la
mundialización de la cultura en la época contemporánea roma prestado

~ arnier entiende los product

�604

GLOBALIZACIÓN Y CAPITALISMO CULTURAL

ROBERTO REBOLLOSO

masivamente los canales de distribución suministrados por el mercado; la
segunda es que gran parte de nuestros contemporáneos consideran que
la cultura es un elemento demasiado importante de la vida para que se lo
deje en manos de los mercaderes del templo" (2002:28).
En el fondo, lo que el autor discute, es el fenómeno de la
mercantilización de la cultura. La cultura de la traclic1ón se salvó de este
intercambio comercial; sin embargo, la tende ia a un sistema mundial
moderno y homogéneo está propiciando nuevos flujo culturales gracias
a las tecnologías, principalmente en el sector de transportes y de las
comunicaciones. Lo que ha dado por consecuencia la fragmentación
cultural, fenómeno que el autor analiza históricamente.
Entre los aspectos que el autor resalta para apoyar su argumento
principal es la aparición de los mercados mundiales. En particular,
Wamier menciona el caso de la aparición de la canción de Elton John,
"Ca11dle in the ight" como leit motiv, en las exequias de la princesa Diana
(septiembre de 1997) que a las 6 semana había colocado en el mercado
cerca de 32 millones de copias en todo el planeta. También es importante
mencionar las novelas de Harry Potter con ecliciones de alida de dos
millones de ejemplares en su edición de salida.
o se puede dejar de considerar a Manuel Castells, uno de los
pioneros en esta línea de análisis. En The etwork Society (1996: 375),
elabora una serie de mapas donde muestra el flujo y el peso que tienen
los distintos países en su correspondencia cultural, aunque inicialmente
hace su reflexión desde una mirada económica.
A través de la discusión de estos autores y el descubrimiento de ver la
cultura como producto está aflorando un nuevo modo de capitalismo
cultural-comercial, donde lo cultural solo es parte de todo un modelo
comercial. Medir las mercancías culturales y su traslado no es olo
econo·mía sino cambio de valqres, creencias, ideología y por lo tanto un
cambio de estilo de vida producto de la globalización. En este ent:ido
Jeremy Rifkin, profesor de Wharthon School, señala que , a estamo ante
"el fin del capitalismo de mercado tradicional y lo que tenemos enfrente
es la llamada economía de la éxperieocia. Lo que está obsoleto es la
propiedad de bienes, lo ·que importa es el intercambio de experiencias,
con lo cual las relaciones ,humanas se convierten en relaciones
comerciales y la· vida se concibe como un negocio. Estamos en un
capitalismo. cultural." (EJ País, 22 de ocrub~e del 2000).

(505

5.- Consecuencias de la globalización

~!

impacto _de la globalización ha sido estudiado por Ulrich B ck,
soc10logo aleman contemporáneo, quién e cribe obre el tema desde los
años ochent~ del siglo pasado. De entrada, las ideas que expone en sus
o~ras, ~spec1almente en Sociología del Riesgo y ¿Qué es la globaliZf1ción? son
re1ter~uvas en . tomo a la idea de una sociedad expuesta al riesgo y al
detenoro ambiental. Asuntos que e tán sin re olver y que por lo tanto
nos competen a todos.
Esta relación entre naturaleza y sociedad que el autor establece desde
el principio del primer libro citado, lo lleYa a formular una serie de
presupuestos que es la base principal de su cliscurso; de hecho, eñala de
manera contundente que "en tiempos de cambio e tructural la
representatividad se alfa con el pasado e impide la isión de las cumbre
del futuro, que por todas partes se introducen en el horizonte del
presente, en esta meclida este Libro contiene un fragmento de teoría social
p~oyec?,va y empírica, sin seguridades metóclica de ningún tipo", y
anade A la base de esto se encuentra La idea de que orno cesti os
(objeto y sujeto) de una fractura dentro de la modernidad, la cual se
desprende de los contornos de la sociedad industrial y acuña una nueva
figura a la que llamamos "sociedad del riesgo"(1994:16).
La idea de fondo implícita en e te nu vo planteamien o de Beck, e la
transformación de una sociedad industrial a un nuevo tip de sociedad.
Concepto diferente al utilizado por -Peter Drucker, Alain Touraine ,
Daniel Beil; en e te sentido Beck pone énfa is en un nuevo concepto
con~tance a lo lar o de su obra: la producción de riqueza y la producción
de ne go .

Ame_e ta plaoteamiemo Beck elabora la siguiente ce is: ' mientra. que
e? ~a sociedad industrial la Lógica de la producción de riqueza domina a la
logica de la producción de riesgos, en La sociedad de ric gas e invierte
e ta r~!ación" (1~94:19). Con e ta lógica el autor rnicia u análisis y pone
a~e~c1on a los problemas bá icos de la ociología, pero de de una nueva
l~gica: las amenaza globales, las clases sociales, el estado de biene rar
la mujere en el mercado laboral la familia, el matrimonio y la
sexualidad.
'
. Beck se aproxima se aproxima a e tudiar la lógica del reparto de la
~qu~za Y de los riesgos _que en el modelo tradicional lo imp nante era
ommar la naturaleza, sm importar los efectos posteriores; ahora, en e a

tª

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN y CAPITALISMO CULTURAL

etapa de modernización, lo que el autor trata es de generar conciencia
sobre los efectos destructivos que acompañan al desarrollo de cualquier

Es difícil sistematizar el pensamjento d
fondo de la sociolo01a del .
.
e . Beck dado que en el
e,·
aesgo existen argu
·
e tablecido y aparece una luch
·, .
mentac1one contra tod lo
a accrrtma conrr l
· li
.
}' el resultado social que b
ª ª raciona dad .científica
..
oy tenemos En lo
1
dirige a problemas concretos
d .d·
genera esta sociología e
.
, pro uct os por el
· li
Yel 1mpacto individual, colectivo 1 bal T
cap1ta smo depredador
lo que el interés de Beck po
y g O d · odo eS tamo afectados por
r una toma e c
· ·
este nuevo rumbo del qu h
. , . onctencia es determinante en
e acer socJOlogico.

606

nivel.
Es conveniente destacar una serie de preguntas que el autor se hace
¿Posee el concepto de riesgo en la historia social el significado que le
atribuimos aqw? ¿ o se trata de un U,pahá'no,ne11 de la actuación
humana?
Estos argumentos le permiten definir el riesgo no como una hallazgo
sino como un mecanismo autodestructivo en la tierra como producto
global del progreso que poco a poco agudiza el caso de la pauperización
y los riesgos de salud.
Beck insiste en su cuestionamiento a la racionalidad científica, afirma
que no explica muchos de los fenómenos sociales y señala lo siguiente:
"el efecto social de las definiciones del riesgo no depende de su
consistencia científica" 0994: 38). Esta idea naturalmente es una crítica
sutil al individualismo promovido por el capitalismo y la
irresponsabilidad social que e te ha generado en la sociedad, por lo que
su reflexión acerca del riesgo es sobre lo que ya es real y lo que se cierne

607

Conclusiones
El ~enómeno de la globalización a la 1
,
en la mvestigación empírica P , . u~ de las nu va teona ba adas
achs, Stiglitz, pueden arr~jar º~a~:;p o .l~s de CasreU ' Krugman,
mejoramiento de la sociedad ya ue en ~o ttJv~ que contribuyan al
la marea del mercado L
'.f' q
. ano reci entes ha estado ujeta a
.
. a ci ras negatrvas en t
1.
temdo e te fenómeno en lo
s ,
orno_a impacto que ha
aumento del desempleo 1 ~dipo mas desfavorecidos son gra,·c . 1~1
os to ces de ma · · ,
~
1
salud, La desnutáción masiv
. r mac1on, e deterioro de la
actual.
a parece que son la con cante en la ocicdad

como amenaza para el futuro.
Los riesgos específicos de clase son otro argumento clave en la obra
de Beck, al señalar que muchos de éstos están repartidos entre las clases:
' los riquezas se acumulan arriba, los riesgos abajo, por tanto los riesgos
parecen fortalecer y no suprimir la sociedad de clases" (1994:40). De
hecho la gente con mayores recur os financieros tienen mayor capacidad
de comprar seguridad y de evitar ciertas amenazas; pero sin embargo, no
están exentos de las consecuencias de la globalización, lo que el autor
llama el efecto bumerang, que afecta a todos por igual.
Por último, otro concepto medular en los planteamientos del autor es
el de Defensa de una teoría del aprendizaje de la racionalidad científica, a
través del cual propone que "la ciencia puede cambiarse a si misma y
puede incorporar una crítica de su autoconcepción histórica que recupere
práctica y teóricamente el espíritu de la ilustración" (1994: 234) . Con esta
idea sugiere que el papel de la ciencias en general es el de ser lo
disparadores del cambio de nue tra sociedad y que estos conocimientos
se deben traducir al terreno del conocimiento y su aplicación práctica. Lo
·que por consecuencia requerirá un cambio en las formas de pensar y
trabajar Q994: 235).

Por otro lado, las políticas sociales al re •
a la sociedad global lo que
. pecto no alcanzan a proteger
miseria, hambre en' cermedpdor coLnsecu_encta provoca daños irre,·cr ible :
' ,,
a es o ma dr , .
todo está el con umo co
.
amat.Jco c. que alrcd dor de
mo parte e
, · d
urgente por lo tanto estudiar
l
trateg.tca e lo obiern . l '. s
.
'
a os pensado re q
li
probl emas del impacto de la globali zac1on.
.. ,
ue ana zan ~to.

i°

~as tendencias globales del mercad
.
oc1edades. 1 de plazami mo d l
. h e han impuesto sobre In.
e pecialización flexible parecen ~ cap1r~bl uman por la tecn logia ,. la
·b
,
1rrever 1 es r
:
v1a les ·a este nuevo tip d
. li
. ge encontrar alt rnam·as
distintas comunidades 1
capna smo el _cual hace c. tragos n la.
generación ,. difu ión d 1ca e . . ~a alternanrn inmediata está c.:n la
,b .
,
.
e conoc1m1cnto gen rad
.
pu lica r privada a fi d i
. o en 1as urnYersi&lt;lad s
futuro inminente.
n e ormar una oc1cdad má. e n ciente del

t

· En este entido el traba·o
.
desarrollado p
C
J compara□vo entre México ,. España
lb
or
armen Bueno (2 07) d
1
. .
. ,
eroamericana, refleja un pro fu d .
, e a
ruver. 1dad
de la globalizacióo
.
n o lntercs por entender I fcn , mcn
V u impacto en la soci d d
.
e a contemporánea a partir
deJ estudi de
casos concretos · Buen o, d esarro1la el papel de.: la.

�ROBERTO REBOLLOSO

608

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global Para ilustrar e te proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teórica como empírica.
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                    <text>418

MINERVA MARGARITA VILLARREAL

Así la literatura de Elena Poniatowska muestra sus manos de oficiante, sus manos de entrega, sus manos que ejecutan la palabra, que la
realizan para que la realidad nos crezca y se avecine muy dentro de
nosotros, para que la conozcamos a fondo y no nos reviente corno un
volcán, para que abra sus válvulas y transitemos hacia el otro tiempo, el
pasado, el prehispánico, el de 11atelolco donde Huitzilopochtli o Huichilobos, como reseña Bemal Díaz, recibía los bienes de los sacrificios,
la sangre joven vertida por amor a la vida y para que el bien regresara,
no por matanza y destrucción como sucedió hace 38 años por temor al
poder de la palabra joven. Para que podamos viajar hacia el futuro con
esos ojos que saben que "el cielo es un estado, un modo de ser, y no un
lugar". ·

Bibliografía
PONIATOWSKA, Elena, Obras reunidas. 1. Narrativa breve, Fondo de
Cultura Económica, México, 2005.

TERCERA SECCIÓN

CIENCIAS
SOCIALES

�EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO
CRÍTICA CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y
FILOSÓFICA
No ht!J interpretaciones, sino solamente
malas interpretaciones, y, por lo tanto,
toda critica espoesía en prosa.
Harold Bloom. The anxietJ rflnjluence

Dr. Rafael Enrique Aguilera Portales
Instituto de Investigaciones Juridicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

E

l conflicto entre "filosofía y literatura" nos remite a una concepción hermenéutica, holistica, integral de los diferentes géneros
o discursos culturales. El pragmatismo ironista de Richard Rorty se acerca al planteamiento decontruccionista de Paul de Man, Harold
Bloom y Derrida, el cual atribuye mayor relevancia a la literatura que a
la filosofía, mayor relevancia a la crítica literaria que al discurso filosófico argumentativo. El pensador neopragmatista Richard Rorty entiende la crítica literaria como crítica cultural, social y política; la principal
función del crítico literario es, por tanto, facilitar un amplio espectro de
reflexiones morales que nos sugieran una revisión de los modelos y
paradigmas de la ética. Y, dentro de una cultura postfilosófica espera el
ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura superior de las democracias, papel cultural que reclamaron para sí, en su
momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
Tradicionalmente, se ha utilizado la distinción entre moral y lo meramente estético para relegar la literatura a un plano secundario dentro
de la cultura y sugerir que las novelas, los tuentos, los poemas son
irrelevantes para la reflexión moral. La retórica de nuestra sociedad da

�422

por supuestas la mayor parte de las oposiciones y esto es un obstáculo
para el desarrollo de una cultura liberal democrática. El objetivo de
pensadores como Richard Rorty, Paul Ricoeur, Derrida, Milan Kundera, entre otros, es percibir esta oposición binaria como una distinción
pobre, trasnochada y empobrecedora. La literatura, de este modo, se
convierte en un ejercicio práctico de construcción moral y político, y la
novela sería sinónimo de "1,topía democráticd' 1 y de razonamiento ético
contextual.

Distintos modos posibles de relación de la filosofía y literatura
La literatura, el mito y la filosofía son narrativas plurales, abiertas ligadas a la memoria de nuestra civilización. Estos géneros de discurso
encuentran un espacio común en su capacidad que tienen de proporcionamos sentido, de producir significado al universo simbólicocultural donde nos desenvolvemos. Estos modos de conocimiento
pretenden dotar de significación la existencia humana y el mundo,
aportándonos nuevos horizontes, e impregnando de sentido nuestra
aprehensión del mundo exterior. Como dice la filósofa malagueña María Zambrano: poesía y filosofía son, desde el principio, dos especies de
caminos, que en privilegiados instantes, se funden en uno solo. Un
camino abierto hacia el horizonte que se va despejando, el horizonte de
sentido.

1

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

El horizonte es ya obra humana, por eso es cuestión suprema y primera de la filosofía. Filosofía es mirada humana. Y el amor que está en la
misma palabra que designa la acción de filosofar dice ya de su intervención decisiva. La filosofía es mirada creadora de horizonte; mirada
en un horizonte. La herencia del amor, del amor de las cosmogonías,
de repente entre la posición trágica y la mirada de la filosofía. Diríase
que el amor se ha escindido...2

'

La filosofía es una constante "estar a h escucha" de aquello que pueda
enriquecer nuestra visión de lo humano, venga de donde venga; de
aquí, que la filosofía y la literatura acudan al poder simbólico e imaginario de los mitos de nuestra civilización.
1

El ténnino "utopía democráticd' es utilizado por Milan Kundera en su obra E/
Arte de la Novela, Kundera entiende que la novela de Cervantes es el género que abre e
inaugura la modernidad antes que Descartes, la novela en oposición a una concepción
de verdad incontrovertible o absoluta se caracteriza por la pluralidad de voces, la
poliforúa, la ambigüedad, la incertidumbre y la duda. Ésta concepción es retomada
por Richard Rorty en su obra y pensamiento entendiendo que la literatura expresa la
utopía democrática que tiene que llegar.
2 Zambrano, María. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975, p. 250.

423

De alguna forma, sentirnos partícipes en un relato es la única vía
que disponemos los seres humanos para intentar actuar como protagonistas de nuestras vidas. Ortega y Gasset decía que: "la vida humana, es
por lo pronto,faena poética, invención del personaje que cada época tiene que ser'13•
En este sentido, la condición humana es fantasía, creación, frenesí pues
la vida es un género literario, donde el imperativo de la autenticidad se
convierte en imperativo de la invención.
El hombre debe vivir la condición humana como artista y como
poeta. Nuestra vocación es la creación en el devenir y la contingencia,
generando nuevas descripciones sobre nosotros mismos y la realidad.
A la pregunta ¿qué somos hoy? no podemos responder en términos de
una identidad homogénea y única. Somos muchas cosas a la vez, pero
no siempre en continuidad unos con otras, con frecuencia de manera
diluida y dispersa, y normalmente, no de modo pleno, sino fragmentario. Somos prosa y poesía, relato y metáfora, memoria y exploración.
Somos imaginación literaria y exploración filosófica, y viceversa, exploración literaria e imaginación filosófica, donde las fronteras no se encuentran tan definidas ni delimitadas como aparentemente se nos presentan.
¿Qué somos, que es cada uno de nosotros sino una combinatoria de
experiencias, de informaciones, de lecturas, de imaginaciones? Cada
vida es una enciclopedia, una biblioteca, un inventario de objetos, un
muestrario de estilos, donde todo puede ser continuamente mezclado y
reordenado de rodas las formas posibles.4

Nuestra cultura occidental, sin lugar a dudas, es la cultura del logos, y
ésta se articula desde distintos ámbitos o modalidades discursivas. La
razón, el logos conceptual es una herencia irrenunciable, uno de los mejores patrimonios de nuestra tradición cultural desde los primeros diseños de su perfil con el nacimiento de la filosofía en Grecia; pero no el
único patrimonio, forma parte de nuestra cultura, pero ni siquiera puede identificarse, de manera excluyente, como vía única o superior de
conocimiento en la misma. Debemos abogar por una concepción
abierta, plural y cultural de razón, presente en otras esferas de la cultura. De este modo, la razón encuentra su presencia en el ritual, el mito,
la literatura, el pensamiento científico y filosófico, las artes.
3

Ortega y Gasset,J., ¿Qné esfilosofía?, Alianza Editorial, Madrid, p. 145.
Referencia tomada de la obra de Elisabeth Sánchez Garay: Ita/a Ca/vino, México, FCE, 2003, extraída de sus Lezjoni americane. En esta obra, se analiza en profundidad y rigor académico el impacto y la trascendencia de la obra de ltalo Calvino en la
cultura occidental.
·
4

�424

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

La filosofía y la literatura se convierten en dos caminos que van de
la mano para entender el mundo. Filosofía y la literatura ocupan un
lugar privilegiado desde el cual asistir al rápido despliegue de la modernidad, pues son disciplinas sensibles a todos los cambios y novedades
que se producen en la actualidad. Buscar diferencias a estos dos géneros de discurso resulta en muchas ocasiones una tarea ardua y difícil
debido a la imprecisiones de sus fronteras. Una primera caracterización
genérica y, por tanto, vaga podría ser que la filosofía busca primariamente la producción de argumentos explicativos acerca de lo que hay o
acontece en el mundo lingüístico. La literatura no produce fundamentalmente argumentos, sino textos poéticos o ficcionales islas de sentido
destinadas al goce estético. La filosofía, por tanto, persigue la comunicación explicativa, mientras la literatura en cambio busca, ante todo,
generar una experiencia estética haciendo un uso del lenguaje mucho
más abierto e iluminador.
La literatura representa un ejemplo paradigmático de cómo trasmitir, y no de forma conceptual, una visión de lo real, completa y coherente, cómo sugerir todo el rico universo moral del ser humano, lejos
de cualquier universalización que a veces caracteriza el estricto juicio
moral o filosófico. En este sentido, la literatura de hoy no sólo se propone la belleza como fin, sino que además, es un intento de profundizar en el sentido de la existencia, un intento de llegar hacia el desvelamiento de lo inaprensible, un deseo de autenticidad. Desde Dostoievski nos hemos acostumbrado a la contradicción y la impureza que caracterizan la condición humana. La literatura no es sólo goce estético, sino
ético, y obedece más a una cuestión de contenido que de forma. Nuestra época huye del ornamento y de la retórica, que caracterizan las épocas fáciles y ociosas, la aristocracia de sangre y no de espíritu. Como
expresa el gran escritor Ernesto Sábato:
Lejos de decaer, la novela y el drama han profundizado los grandes
enigmas éticos y religiosos: desde Dostoievski hasta Graham Greene,
pasando por Kafka, la gran literatura de nuestro tiempo es eminentemente metafísica y sus problemas son los problemas esencialmente del
hombre y su destino.5

De es_te modo, Milan Kundera destaca la enorme capacidad exploratoria e investigadora de la condición humana que posee la novela en
comparación a la filosofía, de la cual nada tiene que envidiar, de forma
que podemos contemplar notables analogías en ambas en cuanto que
5 Sabato,

Ernesto. Heterodoxias, Madrid, Alianza Editorial, 2000, p.77

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

425

se ocupan del mismo objeto de estudio, sólo que de forma diferente.
Milán Kundera declara:
... el novelista no es un historiador, ni un profeta; es un explorador de
la _existencia _humana (...] Y todas las novelas de todos los tiempos se
onentan hacia el enigma del yo. La novela conoce el inconsciente antes
que Freud, la lucha de clases antes que Marx, practica la fenomenología (búsqueda de la esencia de las situaciones humanas) antes que los
fenomenólogos. 6

Literatura y filosofía son, por tanto, dos ámbitos intelectuales donde
se realizan estimaciones de valor y expresan visiones ideológicas y
hermenéuticas. Ambos discursos pueden ser instrumentos idóneos
para realizar apreciaciones de la realidad, a la vez, que pueden aportarº?~ una comprensión más acabada u completa del mundo en el que
VlVlffiOS.

Sin embargo, nos encontramos ante dos posiciones divergentes a la
hora de abordar el problema de la relación entre la filosofía y la literatura. Aquellos que manúenen una posición de continuidad y comunicación y, por otro lado, aquellos que defienden una discontinuidad
entre el discurso filosófico y el literario; pero me voy a centrar en este
artículo en analizar la crítica literaria como un puente o nexo de unión
entre filosofía y literatura.

3. Filosofia y Literatura en el pensamiento de Richard Rorty y
Harold Bloom
Richard Rorty y Harold Bloom son, sin lugar a dudas, dos pensadores
polémicos y controverúdos, cuyos planteamientos son radicales y provocadores; pero, que pese a todo, contienen el magnífico ingrediente
de hacemos pensar y repensar sobre el papel de la filosofía la críúca
literaria y la literatura en nuestras sociedades postindustriale; contemporáneas. El presente trabajo trata de mostrar como pese a ciertas contr~dicciones, ambigüedades y paradojas del pensamiento pragmatista de
Richard Rorty y Harord Bloom, sus planteamientos nos pueden aportar n~erosas ideas, matices y sugerencias críticas que nos permitan
reflex.tonar acerca de la situación actual de la filosofía y la necesidad,
cada vez más urgente, de un holismo o diálogo de géneros de discurso
~u~ mejore el conocimiento de forma integral y suficiente, y de forma
indirecta, que nos mejore a nosotros como ciudadanos de una sociedad
cada vez más compleja e incierta.
·
6

Kundera, M. El arte de la novela, Barcelona, Ed. Tusquets, 1996, p.56.

�426

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES
EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

El pragmatismo ironista rortyano atribuye mayor imp~rtanci~ y significatividad moral y política a la literatura que a la ~osofía. La li~~ratura tendría una función pública (política) en la creación ! gen~r,acro~ de
valores, mientras que la filosofía se replegaría en una ~ens1on pnvada (ironista) de relativizar antiguos léxicos. La filosofía nen~ ~a función significativa relevante que es poner fin al confo_rt metafísico de la
tradición cultural occidental, es decir, acabar con la idea o el supuesto
de que el individuo está ligado necesariamente a. una realidad_ supraindividual Oa razón, la humanidad, Dios ...). El irorusta ha de ~wr d~ e_ste
consuelo metafísico interesado y tratar de buscar o constrmr un lexico
propio y nuevo. Los ironistas tienen la ~sper~n~a de r~d_escrib~se Y
autocrearse a sí mismo, en sus vocabulanos, lexicos (codigo extstencial).
En definitiva la literatura toma el papel tradicionalmente otorgado a
la filosofía, quedando la filosofía relegada a un papel sec~dario de_ tipo
privado. "La crítica literaria desempeña, para los irorustas: el m1smo
papel que se supone para los metafísicos desempeña la busqueda de
principios morales universales."7
Los ironistas leen a los críticos literarios y les toman como informantes morales sencillamente porque tales críticos tienen una gama de
relaciones exce;cionalmente amplias. Los críticos literarios son informantes morales no porque tengan un acceso especial a la verdad moral,
sino porque han estado en todas partes, han leído más libros y, ~~r eso,
se hallan en mejores condiciones para no ser atrapados por el le:xico de
un solo libro.
Richard Rorty ha destacado el cambio y evolución expe~entad?
por la crítica literaria desde su nacimiento hasta_ ~l prese~te siglo. Onginariamente, aludía a la comparación y evaluacion de piezas te~trales,
poemas y novelas; pero hoy en día se ha extendido a la te?~ogia, a la
filosofía, a la teoría social, a los programas de reforma políuc~ y a los
manifiestos revolucionarios. La crítica literaria se ha extendido, por
tanto, a todo libro que pudiese proporcionar element?s posible~. al
léxico último de una persona. En este sentido, Rorty enuende la cnuca
literaria como crítica cultural, social y política. La misión del crítico
literario es por tanto, facilitar las reflexiones morales sugiriendo revisiones en el canon de los modelos y de informantes morales. Y espera
el ascenso de la crítica literaria a un lugar preeminente en la cultura
7

Rotty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 98.

427

superior de las democracias, papel cultural que fueron reclamando para
sí, en su momento, la religión, la ciencia y la filosofía.
El pragmatismo rortyano defiende la crítica literaria como la disciplina intelectual hegemónica dentro de la actual conversación cultural,
en este sentido, se enfrenta y polemiza con el pensamiento de Habermas que ve a los pensadores postmodernos como críticos de la ilustración que han perdido la esperanza de las sociedades liberales. Mientras
Habermas ve la línea de pensamiento ironista que va de Hegel a Foucault y Derrida como destructora de la esperanza social y del papel de
la filosofía, Rorty considera esa línea de pensamiento irrelevante para la
vida pública y para las cuestiones políticas.
Las teoóas ironistas como Hegel, Nietzsche, Derrida y Foucault me
parecen valiosísimas en su intento de formar una autoimagen privadas,
pero sumamente inútiles cuando se pasa a la política.8

La Fenomenología del Espíritu de Hegel, según Rorty, es el fin de la
tradición platónico-kantiana como el paradigma de la capacidad del
ironista de explotar la posibilidad de una redescripción abundante.
Desde esta perspectiva, interpreta el método dialéctico de Hegel no
como un procedimiento argumentativo o forma de unir sujeto y objeto, sino como una técnica literaria. La dialéctica hegeliana es una técnica literaria o critica literaria. En la época de Hegel, las obras de teatro,
los poemas, las novelas, están al servicio del conocimiento. Lo que hizo
Hegel en realidad es fundar una tradición ironista dentro de la filosofía,
al quitarle a la filosofía el carácter cognoscitivo y metafísico favoreció,
en gran parte, su transformación en un género literario.
Los ironistas vemos, dice Rorty, a Nietzsche, Hegel, Proust, Marcel,
Kierkegard no como autores que nos conducen a la verdad, sino como
abreviaturas de determinado léxico último y de las formas de creencias
y de deseos típicos de sus usuarios. Estos léxicos narrados por ellos nos
sirven para redescribirnos a nosotros mismos, para redescribir nuestra
propia situación.
Crítica literaria como crítica cultural y filosófica

Igualmente, Harold Bloom, uno de los críticos literarios más prolíficos
y comprometidos de los Estados Unidos, plantea al igual que Rorty,
deshacernos de nuestras premisas platónicas esencialistas y mantener la
esperanza de una religión de la literatura, en la que las obras literarias
8

lbíd., p. 101.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

seculares reemplacen a las Escrituras y Tratados filosóficos como f~~nte principal de inspiración y esperanza para cada nu~va generac1on.
Aunque, debemos anotar que Bloom, en E/ Canon Occidental (The Western Canon, 1994), armó un gran revuelo con su catálogo perso~al ~e
grandes libros y declaró, una vez más, que la le~tura es una expenenc1a
solitaria, que su justificación última no es so~1al y_ q~e- el valor ~e ~os
grandes libros no se reduce a su contexto social, histonco, e~o~onuco
o ideológico. No existe método de crítica o de enseñanza, m rungu~a
teoría literaria, social o psicoanalítica son más perspicaces que la propia
literatura.

Las características de las narrativas que Rorty representan en sus lecturas fuertes sobre Hegel, Nietzsche, Foucault, Ha~rmas, Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, y otros muchos. Él mismo caracteriza irónicamente sus lecturas fuertes, como
comentarios egocéntricamente perversos. 10

428

En este aspecto, Harold Bloom disiente de la excesiva i~fortancia
que Rorty le otorga a la literatura, como fuente de_ construcc1on m~ral,
social y política. Desde este aspecto, podemos decir que la lectura sigue
siendo una actividad de élites, y sin institucionalización, poco puede
esperarse como una vía social, para el desarrollo moral ~e- los seres
humanos. Además, la literatura es una fuente, pero no la uruca fuente
de edificación moral. En sus libros de los cincuenta y sesenta ensalzó la
tradición protestante, radical y romántica (Shelley, Blake) contra la tradición clásica, católica y conservadora de Eliot y los ''críticos 1e sacristíd',
y exageró los elementos más subjetivistas, anarquistas, gnósticos y esotéricos del romanticismo. En 1973 publicó The anxiery qfInjluence, donde
sostuvo que los grandes poetas y los críticos (porque para Bloom ~o
hay diferencia tajante entre poesía y critica) tratan de escapar d~ la mfluencia de sus padres literarios y forjar su propia identida~ mediante la
lectura deformada (misreadin~. La crítica, por lo tanto, tiene qu~ ser
necesariamente antitética también, es decir, tiene que ser una sene de
desvíos bruscos a imitación de actos únicos de malentendidos creadores. El primer desvío es el de aprender a leer a un gran poeta precursor
de la manera como sus grandes descendientes nos obligan a leerlo. El
segundo es el de leer a los descendientes como si fuéramos sus ~scípulos y, de ese modo, obligarnos ser encontrados por nuestra propia obra
y llamados por lo vivo de nuestra propia vida.9
Esta lectura deformada (misreadin~ nos recuerda la propuesta de
Rorty de lecturas fuertes (strong readin~. Según la sutil y aguda reflexión
del profesor Richard Bernstein:
Bloom Harold. Li ang11stia de las injl11encias. Monte Avila Editores, Caracas,
1991, p.109.
9

429

En otro pasaje de su libro The New Constellation Bernstein declara:
"Sus lecturas no son simplemente fuertes (strong readings), sino despiadadamente violentas y radicales"11. Rorty quiere reemplazar argumentos y teoría, con nuevas narrativas, narrativas que nos permitan reedescribir nuestro vocabulario pasado y relatar el presente de mejor manera, para imaginar la utopía futura. Harold Bloom entiende la crítica
como una poesía en prosa, una mala interpretación:
La crítica es el discurso de la tautología profunda, del solipsista que sabe que lo que él quiere decir es correcto, y que, sin embargo, sabe estar
equivocado. La critica es el arte de conocer los caminos secretos que
van de poema a poema12 •

En Agon. Towards a Theory efRevisionism (1982), Bloom afirmó:
El lenguaje de la critica estadounidense debeóa ser pragmático. El
pragmatismo estadounidense, como señala Rorty, siempre pregunta
sobre un texto: ¿para qué vale, qué puedo hacer con él, qué puede
hacer él por nú, qué puedo hacerle decir? Confieso que me gustan esas
preguntas.

El canon occidental es un ensayo y también una lista de las obras imprescindibles de la Literatura, aquellas que "hay que leer". En su trabajo Cómo leery por qué revisa algunos aspectos (a menudo muy pocos) de
algunas de las obras canonizadas por él mismo; pero ahora, más allá de
su dudoso canon, a Bloom le interesa llegar a un público masivo. En
este libro defiende una idea de lectura opuesta a la que posibilitan las
citadas técnicas. "Leemos no sólo porque nos es imposible conocer
bastante gente, sino porque la amistad es vulnerable y puede menguar
o desaparecer". Porque al fin y al cabo, no es la gran literatura lo que se
está perdiendo, sino el diálogo.
10

Bernstein, Richard. The New Constellation. The Ethical-Pplitical Horizons ofModernityposlfliodemity. Polity Press, Cambridge, 1991, p.260. ''The characters of rorty's
narratives represent his "strongs readings" of Hegel, Nietzsche, Foucault, Habermas,
Derrida, Dewey, Rawls, Davidson, Freud, Proust, Nabokov, Orwell, and many others. Rorty himself self-ironically characterizes a ''strong reading" as a perverse, egoncentric commentary"(traducción propia)
11
Jbid. p. 286.
12 Op. Cit., p. 122.

�430

EL PAPEL DE LA CRÍTICA lrTERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL. SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

Rorty trata de separar la cuestión pública de ¿es políticamente peligrosa la ausencia de metafísica? de la cuestión privada ¿es el ironismo
compatible con un sentimiento de solidaridad humana? Y trata de ver
cómo el nominalismo y el historicismo ofrecen una contribución importante a la cultura liberal, aungue la retórica pública actual en la qu_e
somos socializados sigue siendo metafísica. E incluso descarta la opinión de que el nominalismo y el historicismo son propiedad exclusiva
de los intelectuales de una cultura superior en la que las masas no están
tan hastiadas de sus léxicos metafísicos últimos; también el ateísmo era
una propiedad exclusiva de los intelectuales, y hoy en día es una propiedad más extendida y mantenida socialmente.
Una cultura liberal cuya retórica pública sea nominalista o historicista es posible y deseable, pero no ironista. Pues no se puede imaginar
una cultura gue socialice a los jóvenes de forma que les haga dudar
continuamente acerca de su propio proceso de socialización de gue son
objeto. La ironía es una cuestión privada. El ironista no puede pasarse
sin el contraste entre el léxico gue ha heredado y el léxico gue está intentando crear para sí mismo. Existe una tensión y lucha entre la idea
de gue la organización social apunta a la igualdad humana y la idea de
que los seres humanos son simplemente léxicos encarnados.
Actualmente muchas personas dan por sentado que el gusto por la
deconstrucción (una de los reclamos usuales del ironista) constituye un
signo de enorme falta de responsabilidad moral. No debemos establecer una conexión entre ironismo y antiliberalismo. Todo lo contrario se
puede ser un perfecto liberal ironista. Para el ironista, la teoría se ha
transformado en un medio al servicio de la perfección privada, y no al
servicio de la solidaridad humana. Rorty toma como paradigmas de la
teoría ironista al joven Hegel, Nietzsche, Heidegger, y Derrida. "El
teórico ironista desconfía de la metáfora del metafísico de la mirada
vertical hacia abajo, y en su lugar coloca la metáfora historicista de la
mirada retrospectiva hacia el pasado, a lo largo de un eje horizontal." 14
La meta de la teoría ironista es comprender el impulso metafísico, el
impulso que conduce a la teorización, y asimismo, liberarse enteramente de él. No necesita una teoría del ironismo, y procura liberarse del
imperio de las contingencias heredadas y producir su propias contingencias, es decir liberarse del imperio de un viejo léxico último y modelarse uno gue sea enteramente suyo. Esto guiere decir que su criterio
14

Rorty, Richard. Contingencia, ironíay solidaridad, Barcelona, Paidós, 1991, p. 115

431

para eliminar las dudas, su criterio para la perfección privada, es la autonomía y no la afiliación a un poder distinto a ellos mismos.
En nuestra cultura, cada vez más ironista, se señalan cada vez más a
dos ironistas que han alcanzado esa especie de perfección, Proust y
Nietzsche. Los dos representan el proceso de creación de sí mismos y
son el paradigma del no metafísico. Para ambos no hay nada más poderoso e importante que la redescripción de sí mismo. La expresión de
"el gue uno realmente es" significa según Rorty: aquel en el que uno se
convirtió, mientras creaba el gusto de acuerdo con el cual, uno finalmente se juzga a sí mismo.
Los seres humanos somos vistos como "generadores de nuevas descripciones", en lugar de seres de los que se tiene la esperanza de que
sean capaces de describir exactamente Qa realidad). La redescripción es
autocreación y autoformación (en un incesante re-hacernos a nosotros
mismos), mediante la invención de nuevos vocabularios. "Nos redescribimos a nosotros mismos, redescribimos nuestra situación, nuestro
pasado, en esos términos, y comparamos los resultados con redescripciones alternativas que utilizan los léxicos de figuras alternativas. Nosotros los ironistas, tenemos las esperanza de hacernos, mediante esa
reedescripción continua, el mejor yo que podamos."15 Esta actividad es
fundamentalmente simbólica: es la actividad propia del escritor, del
novelista, del poeta.
La invención de un héroe ''más grande que yo", separa también a
Hegel, Nietzsche y Heidegger de Proust, y los convierte en teóricos
antes que novelistas; personas que andan a la caza de algo grande, y no
abocados a la construcción de algo pegueño. Estas tres figuras tienen
en común la idea de que algo: la historia, el hombre occidental, la metafísica ha agotado sus posibilidades. De modo que ahora hay que
hacer todo de nuevo. No se interesan en renovarse a sí mismos, también desean renovar esa gran realidad. Desean lo sublime e inefable, no
sólo lo bello y lo nuevo: algo inconmensurable con el pasado "no desean sólo la belleza expresable y relativa del reordenamiento, sino la
sublimidad inexpresable y absoluta de lo que es Totalmente distinto;
quieren la Revolución total."16
El pensamiento rortyaoo traza una línea divisoria drástica y radical
entre la esfera privada y la esfera pública. Por una parte estaría el ámbito de realización privada (autocreación o autodescripción), y por el
15
16

Ibíd., p. 286.
Ibíd., p. 120.

�RAFAEL ENRIQUE AGUILERA PORTALES

EL PAPEL DE LA CRÍTICA LITERARIA COMO CRÍTICA
CULTURAL, SOCIO-POLÍTICA Y FILOSÓFICA

otro el ámbito de realización pública (de solidaridad, responsabilidad,
eliminación de la crueldad y de la humillación...). En el ámbito de lo
privado, las preguntas que uno se puede hacer so~: ¿9u~ seré? ¿que
puedo llegar a ser? ¿Qué he sido? Y para el espacio pub~co se hartan
preguntas tales como ¿Qué clase de cosas acerca de este .tipo ~e. personas necesito saber? Todas las "ironistas liberales" necesitan le:x1cos de
esas dos especies.

Nabokov17 fusiona la inmortalidad literaria con la inmortalidad personal. Uno, si quiere ser recordado debe consagrarse a la poesía antes
que a las matemáticas. Newton, Mili, Euclides son nombres, pero no
personas. Sin embargo, Baudelaire, Derrida, Nabokov, sobreviven no
sólo por algo más que un nombre. Rorty, también ve en la obra de
Nabokov, una indiferencia hacia lo social como una seguridad extrema
de su persona y como un rechazo a la crueldad y al dolor. Inmortalidad
y creatividad es lo que hace que Nabokov y Heidegger estén en el
mismo plano, pues ambos valoran más la poesía que la ciencia, la metáfora que la verdad.

432

A nivel teórico, es imposible relacionar estas dos vías. Sólo. a nivel
vital O vivencia! son conciliables ambas posiciones, en la medida que
pertenecen a una persona. El vocabulario d~ la ~utocreaci?n es n~cesariamente privado, no se comparte y no esta su1eto a la ~bre deliberación pública. El vocabulario de la justicia, por el co~?=ano, e~ nec~s,ariamente compartido, y es un medio de argumentacion y deliberacion
pública.

1

t

Rorty realiza una división muy estricta y ciega, entre los pensadores
que aportan un trabajo a la instanci~ públi_ca ~ • De':ey, Rawls) _Y
pensadores que aportan su obra a la Instancia pnvada (N1etzsc~e, H_e1degger, Derrida). Y cree, que estos últimos aportan muchas _sat1sfacc10nes a gente que está interesada por la filosofía, pero no tlene consecuencias políticas. Desde mi punto de vista es ui_i error pensar que ~a
crítica que realizan Nietzsche, Heidegger _Y De~?ª a la _cultura occidental y su metafísica no tiene consecuencias polítlcas. Evidentemente,
a corto plazo puede que no tenga muchas repercusiones políticas, pero
a medio y largo plazo si las tiene. La crítica nietzscheana a la moral, la
religión, y la metafísica tiene una influencia social impactante, Y por
consiguiente, una repercusión política.
Uno de los rasgos más característicos que Rorty admira de Nabokov
es el amor al lenguaje. Las imágenes que brotan ~ ~otan sobre lo~ t~xtos crean un ritmo musical, y sólo pueden sobrevivir en el plano uruco
de la estética, del placer acústico que implica la creativida.d. Esta obs:sión de Nabokov le liga íntimamente al deseo de inmortalidad, es decir,
de ser reconocido e inmortal en su obra. Nabokov está seguro que
existe una relación entre la inmortalidad de la obra y la de la persona
que crea la obra: entre la estética y la metafísica, entre la inmo~dad
metafísica y la inmortalidad estética: "Es el arte y no las matematlcas la
que derriba las murallas del tiempo abriéndolas a un mundo que se
encuentra más allá de la contingencia."

433

En este sentido, Rorty 18 quiere disolver lo estético y lo moral superando dicha dicotomía. El artista debe resumir las actitudes de curiosidad y ternura no separadas del éxtasis. Sólo así, el dilema del esteta
liberal está resuelto. El artista obra bien, cuando hace aquello para lo
que es idóneo, advertir las cosas que la mayor parte de las personas no
advierte, sentir curiosidad por lo que los demás dan por supuesto. De
este modo, sus novelas nos ayudan a adquirir un mayor conocimiento
moral.

Conclusión
Creo en la idoneidad y necesidad del giro literario de la filosofía, y de
algún modo, podemos elogiar y aplaudir este valiente intento en Rorty,
no obstante, la propuesta de Rorty me parece un poco reduccionista y
simplificadora del papel de la filosofía en la cultura actual. Reduce y
limita la filosofía a un género cultural más, que carece de valor y contenido específico, como saber hermenéutico constructivo e interdisplinar. De este m,odo, la filosofía no sería una disciplina cooperativa que
pretende llegar a un conmensuración universal, sino simple crítica literaria de la cultura postmoderna, una especie de revuelto literario, histórico, antropológico y político.
La única salida, que nos brinda Rorty es una salida privada e individual, basada en la recreación simbólica o poética. Una salida únicamente válida para nosotros a nivel privado, nunca como sujetos activos
inmersos en una comunidad política. Nuestra tarea es más poética que
política, más estética que ética, más redescriptiva que constructiva, creo
que ambas visiones son necesarias y no precisamente tienen que apare17
18

lbíd., p. 292.

Aguilera, Portales, R.. "La significación moral de la literatura en Richard Rorty'' en Revista ALFA (Revista de la Asociación Andaluza de Filosofía), España, nºl 1,
pp 11-32, p. 29.

�434

RAFAEL E NRIQUE AGUILERA PORTALES

cer desconectadas. Nos encontramos, ante un pensamiento, que entierra poéticamente la filosofía, acepta el presente tal y como éste se presenta sin intención de cambiarlo, pactando con lo establecido. Una
filosofía donde no hay lugar para la critica, ni para la esperanza utópica
que libere al hombre de su servidumbre y su esclavitud, y lo encamine
hacia una sociedad más igualitaria y justa. D entro de este contexto,
Rorty se ha atrevido a radicalizar su posición atribuyendo mayor importancia y significación a la literatura que a la filosofía. La literatura
tendría una función pública y política, mientras la filosofía se replegaría
a un espacio privado. De esta forma, la literatura sustituiría el papel
tradicionalmente otorgado a la filosofía. Irónicamente, le podríamos
recomendar a Rorty que deje de escribir filosofía y ensayos, y se dedique a componer novelas y obras literarias, si se trata de ser coherente.
BIBLIOGRAFÍA

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA
EDUCACIÓN: METODOLOGÍAS DE
ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO
APLICADAS A LAS REDES DE
INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

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ZAMBRANO, MARÍA. El hombrey lo divino, F.C.E, México, 1975.

E

l mundo actual vive una revolución económica e informática a
velocidad nunca antes experimentada. Este fenómeno de globalización (o mundialización para ser más correctos) ha generado mutaciones importantes en la forma de transmitir el conocimiento
en organizaciones públicas o privadas.
En la iniciativa privada, las compañías multinacionales han estado
desarrollando y experimentando desde hace más de una década con
metodologías y tecnologías para administrar el conocimiento de sus
miembros. Conscientes de la importancia del conocimiento y la innovación como recursos intangibles indispensables para sobrevivir hoy
día, emp~esas de los cinco continentes han desarrollado y puesto en
marcha Sistemas de Administración del Conocimiento o KMS (Know~edge_ Manage~e~t System). Estos sistemas tienen como obj~tivo el
1~ent1fi~ar, capitalizar, desarrollar y crear el conocimiento ligado al func10nanuento _ac~al y crecimiento futuro ~e la organización. A pesar de
todo el movuruento en tomo a estos conceptos, los resultados arrojados hasta hoy no han sido del todo favorables¡ la tecnologfa ha tomado un punto central en gran parte de estos proyectos, dejando releg,ado

�436

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

el enfoque humano solamente al discurso estratégico de sus promotores en la alta dirección.
Por su cuenta, algunas universidades han innovado al implantar estos sistemas para administrar sus cursos y relaciones con otras universidades, bajo el concepto de E-L.eaming principalmente. No obstante, la
gran mayoría se encuentra lejos de aprovechar la tecnología y sobre
todo la dinámica que un sistema de conocimiento apropiado puede
brindarles. Nuestra experiencia nos permite vislumbrar importantes
áreas de oportunidad donde aplicar algunas de éstas metodologías y
técnicas de las prácticas conocidas como Administración del Conocimiento.
Este artículo es una primera proposición a manera empírica, que
expone las áreas de oportunidad donde sistemas de conocimiento
(KMS) desarrollados en empresas privadas, pueden aplicarse a instituciones de enseñanza universitaria. De esta manera, buscamos proponer
un diagrama para facilitar el flujo y administración del conocimiento en
las redes de investigadores, aprovechando la experiencia que la iniciativa privada nos ha confiado.
Después de realizar una discusión teórica de las metodologías y enfoques de la Administración del Conocimiento, pasamos a una proposición de Sistema de Administración de la educación y las redes de
investigadores, tomando como punto de partida el individuo, desde un
enfoque sistémico.
Esperamos y esta investigación sirva de base para futuras investigaciones y proyectos, donde universidades y centros de investigaciones
puedan enlazarse en estas "redes de conocimiento" para agilizar el flujo
y creación del conocimiento científico que nuestro país necesita.
Si tuviésemos que comenzar partiendo de cero en el trabajo de diseño e implantación de una sistema de control de calidad aplicado a
los archivos y control de publicaciones de resultados de investigaciones
en materia de educación, tendríamos que pensar en que tal vez, lo más
recomendable seria un sistema de publicaciones electrónicas. Pudiera
resultar tal vez, otra alternativa más atractiva, el utilizar una red de conocimiento incipiente, como la principal infraestructura de comunicaciones entre los investigadores.
Ante esta alternativa bien procede preguntarse: ¿qué diferencias
pueden encontrarse entre estos sistemas para promover y compartir el
nuevo conocimiento y los diferentes campos de investigación en edu-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
437
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

cación? Pueden surgir otras interrogantes: ¿cuál seria el papel de las
organizaciones frente a estas redes de conocimiento?, ¿y el rol de las
sociedades profesionales en educación? Estas parecen ser las preguntas
más importantes derivadas de uno de los aspectos de manejo del conocimiento desde hace más de una década a la fecha, ante la aparición de
estructuras electrónicas de investigación. Este ensayo presenta una
breve respuesta a estas interrogantes comenzando con una fundamentación sobre la calidad en la educación.
1. Los retos a futuro en la educación superior

La caracterización del concepto de redes de conocimiento en educación esta muy relacionada con el de "calidad universitaria", esto requiere superar la tendencia a considerar en sí mismas las características específicas de acuerdo con el contexto de la calidad educativa: entrada,
proceso, producto y propósito de la educación en cada institución y
tratar de identificar los rasgos comunes en las demás universidades.
Parece evidente que si se consideran de alta calidad dos o más instituciones universitarias con culturas y valores diferentes, no es posible
vincular Ja calidad de la educación con los valores, metas y objetivos,
programas, formación del profesorado, entre otros, específicos de cada
institución. La calidad debe radicar, más allá de estos elementos en que
difieren, en alguna característica común a todos ellos. En consecuencia,
para conceptualizar la calidad de la educación es preciso superar la consideración aislada de las características específicas de los distintos elementos o componentes y centrar la atención en las relaciones entre
ellos.
El esfuerzo de mejoramiento se debe dar en busca de una educación
integral como proceso que asegure la adquisición de conocimientos
significativos, y el desarrollo de capacidades que permitan al estudiante
universitario concebirse como inmerso en una realidad social de la que
es parte activa y, frente a la cual se desempeña no sólo como experto
del conocimiento en un ámbito específico, sino como ciudadano competente.
Es decir, se debe entender como calidad de 1a· educación la interrelación entre planes de estudio actualiza.dos y contenidos curriculares
orientados a la metodología participativa.
La tendencia a nivel mundial a fomentar los mecanismos de redes
de conocimientos, dada la globalización de la ,educación, pasa de ser

�438

"voluntaria" a ser indispensable para la subsistencia de cualquier universidad, por lo tanto, este tema debe ser de especial interés para la
comunidad académica.
El proyecto de compartir el conocimiento sobre la educación se está gestando en el marco de las políticas y sociales el cual tiene como sus
ejes la "calidad" y la "excelencia académica", muy ligado con el debate
tanto al interior de la sociedad (quien funge como ente contratante de
egresados), como en el ámbito de los organismos internacionales sobre
educación.
Es necesario determinar cuáles son los temas relevantes sobre la calidad en la educación superior, que se discuten actualmente en los organismos internacionales. En enero de 1996, en París se celebró la reunión del "Grupo Asesor en Educación Superior de UNESCO", y allí
se identificaron grandes temas para el debate internacional, tales como
los siguientes:
•
•
•
•
•

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
439
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CEL.SO FLORES MARTÍNEZ

La educación superior y sus objetivos en el umbral del siglo
XXI.
La integración entre docencia e investigación.
Medidas para asegurar la democratización y a la vez promover
la calidad de la educación superior.
La diversificación de los sistemas de educación superior y su
vinculación con el sector productivo.
El impacto de la globalización en los planes y programas de estudio de las instituciones de educación superior.

De este ultimo tópico, es donde nace la necesidad de la creación de
las redes de conocimiento en educación.
El documento del Banco Mundial "La enseñanza superior: las lecciones derivadas de la experiencia" (Washington, D.C., junio 1995),
examina la situación actual y las perspectivas de la educación, haciendo
énfasis en su calidad, pertinencia y financiamiento.
Este documento tiene impacto sobre las acciones a favor de la calidad en la educación, dado que las tesis formuladas por el Banco Mundial influyen directamente en las políticas gubernamentales, y se convierten en requisito exigido para el otorgamiento de créditos. Algunos
temas de interés son los siguientes:

•

Reconocer la importancia de la educación superior para el desarrollo económico y social.

•

Estimular una mayor diversificación de las instituciones públicas de
educación superior, e incluir el desarrollo de instituciones privadas.
Proporcionar incentivos a las instituciones públicas, con la finalidad de que diversifiquen sus fuentes de financiamiento, incluyendo
el cobro de aranceles a los estudiantes y la vinculación del financiamiento del Estado a la mejora del rendimiento académico e institucional.

•

•
•

•

•
•

Introducir políticas explícitamente diseñadas para dar prioridad al
mejoramiento de la calidad y al fomento de la equidad.
Establecer sistemas de competencia o concursos sobre la base de la
calidad y eficiencia, tanto en universidades públicas como privadas,
para el financiamiento de la investigación.
Establecer como objetivos prioritarios en la reforma de la educación superior: a) incrementar la calidad de la enseñanza y la investigación; b) mejorar la respuesta de la educación superior a las demandas del mercado laboral y a las cambiantes demandas económicas; c) incrementar la equidad.
Dirigir el financiamiento del Banco a apoyar los esfuerzos para
hacer la educación superior más eficiente a menor costo.
Orientar los préstamos a la reforma de los sistemas de educación
superior, el desarrollo institucional y el mejoramiento de la calidad.

Otro documento de la UNESCO, "Documento de política para el
cambio y el desarrollo de la educación superior" (París, febrero, 1995),
pretende poner en un lugar prioritario de la agenda nacional el tema de
la educación y suscitar una renovación del apoyo a la educación superior, a nivel mundial, como el instrumento por excelencia para alcanzar
el desarrollo humano sustentable.
El documento es explícito en solicitar a las instituciones de educación superior que elaboren, en consulta y coordinación con todos los
sectores que tienen que ver con ella, "una nueva visión" de sus objetivos, tareas y funcionamiento, de cara al nuevo siglo. Los temas de interés para el objeto de estudio son:
•

Una de las tendencias que debe ser apoyada por todos los medios disponibles es la diversificación, pero para obtener el apo-

�440

•

•

•

•

•

•

•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARíÍNEZ

yo se debe garantizar la calidad de las instituciones y programas.
Se deben reexaminar las relaciones entre la educación superior
y la sociedad civil y, de manera particular, entre la educación
superior, el universo de trabajo y el sector productivo.
El sistema de educación superior debe ser suficientemente
flexible para hacerle frente a los retos de un mercado de trabajo
rápidamente cambiante.
Las instituciones de educación superior deben resaltar los valores éticos y morales en la sociedad, procurando despertar un
espíritu cívico activo y participativo entre los futuros graduados.
Deben existir relaciones constructivas entre Estado y Universidad, como requisito para el proceso de transformación de la
educación superior, estas relaciones se fundamentan en el respeto a la libertad académica y a la autonomía institucional.
Como tarea relevante se destaca el esfuerzo especial para renovar los métodos de enseñanza-aprendizaje y destacar el lugar de
la docencia.
La universidad debe ser un lugar donde se imparta una formación de alta calidad, que prepare a los estudiantes para desenvolverse de manera eficiente y efectiva en una amplia garna de
funciones y actividades cívicas y profesionales.
Un ámbito de aprendizaje fundamentado sólo en la calidad y
conocimiento, que le inculque a los futuros graduados el compromiso de seguir buscando el conocimiento y el sentido de
responsabilidad para poner su formación al servicio del desarrollo social.

Los aportes documentales enfocan tres elementos comunes:
1. La diversificación: la universidad deberá flexibilizar sus estructuras
académicas y métodos de enseñanza, además, evolucionar hacia la
integración de un sistema nacional de educación superior universitaria. La educación superior como sistema debe ser un centro de
educación permanente para la formación, actualización y el reentrenamiento.
2. Innovación: el paradigma de la educación superior actual responde
a la sociedad industrial, que está en proceso de profunda mutación,

ADMINISfRACIÓN ESfRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
441
METODOLOGÍAS DE ADMINISfRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

pero que aún no da paso a la sociedad postmoderna, que Alvin
Toffler (1994), denomina "la sociedad del conocimiento", otros autores se refieren en este sentido a "la sociedad de la información".
La innovación implica un sistema de educación superior al servi~io
de la imaginación y de la creatividad, lo cual representa promover la
transformación curricular y en los métodos de enseñanzaaprendizaje, y esto claramente nos ofrece una relevante justificación para este estudio sobre la creación de las redes de conocimiento en educación.
3. Demanda de mercado: respecto de la relevancia y competitividad
de los graduados. La relación con el mercado de trabajo se basa en
la naturaleza cambiante de los empleos, que demandan conocimientos y destrezas en constante renovación y evolución. Se requiere un sistema de educación superior lo suficientemente flexible
para hacer frente a un mercado de trabajo rápidamente cambiante.
El documento de UNESCO sostiene, "nos encontramos en una
época en que ya no se puede aplicar más la ecuación 'título=trabajo', se espera que la educación superior produzca egresados que no sólo puedan ser buscadores de trabajo, sino también
empresarios de éxito y creadores de empleo".
Esta relación Universidad-Empresa, debe ser tratada bajo un nuevo
paradigma, encontrar fórmulas de entendimiento recíproco para beneficio de los futuros graduados. Valdés (1996) señala: "la brecha entre
los sistemas educativos y las necesidades de las empresas es cada vez
mayor. Nuevas formas de aprendizaje y educación...".
•
•
•

•
•

Durante todo este tiempo, las empresas y las escuelas le han dado
peces a la gente, pero no los han enseñado a pescar.
Se ha enseñado todo tipo de conocimientos, pero no se ha enseñado cómo generar nuevos conocimientos.
Se ha enseñado inclusive dónde y cómo encontrar todo tipo de
conocimientos, pero no a combinarlos para obtener nuevos conocimientos.
Se han enseñado las reglas de cómo pensar lógicamente, pero no se
ha enseñado a producir pensamientos nuevos.
Se ha enseñado todo tipo de pensamientos, pero no el proceso y la
mecánica para llegar a ellos.

�442

•

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

Se ha enseñado a creer ciegamente en un paradigma, pero no se ha
enseñado a romper con él y a crear nuevos.

Finalmente como conclusión en este apartado sobre calidad es representativo citar el párrafo del libro La educación s11perior en el umbral del
siglo XXI del Dr. Carlos Tünnermann (1996):
La instalación en el futuro y la incorporación de la visión prospectiva, harán que la educación superior contribuya a la ela~ora~ión de los
proyectos futuros de la sociedad, inspirados en la solidandad, en la
equidad y en el respeto del ambiente. P~~ Coom~s llega a sostener
que las universidades no tienen otra opc1on real smo a_tender estas
nuevas necesidades porque, si 'dejan de hacerlo, se hallaran _otras maneras de atender escas demandas y las universidades que functonen mal
y no respondan a estas presiones terminarán, como _los din~sau~os,
siendo piezas de museo'. No olvidemos que hoy ~n d1~ las u~vers~dades no tienen el monopolio de la enseñanza supenor ru de la 1nvest1gación. (p.115)

y ú.na de estas maneras, es precisamente la creación de redes de conocimiento en las universidades, como una herramienta de verdadera
innovación y de trascendencia en la transmisión del conocimiento.

2. Qué son las redes de conocimiento
Una red de conocimiento es un mecanismo de intercambio social que
relaciona a diferentes organizaciones o individuos quienes buscan los
siguientes objetivos comunes:
•
•
•
•

Promover el intercambio de información.
Compartir metodologías y prácticas de trabajo.
Colaborar en iniciativas tales como la capacitación, investigación y desarrollo.
Acumular conocimiento basado en las investigaciones, complementariedades, la reciprocidad y el intercambio.

Las redes de conocimiento contribuyen y facilitan en la construcción de capital social e intelectual. Los intercambios basa~o~ en pilares
de reciprocidad y confianza aceleran y mejoran el_ a~rendiza¡e de tod~s
los participantes y llevan a una utilidad de conocllillen_to _con un ~entldo dinámico. Las características de las redes de conocuruento exitosas
incluyen compromiso a la práctica participativa, una estructura de ma-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
443
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

nejo, normas claramente definidas, objetivos y reglas, compromiso de
los miembros, y suficientes recursos humanos y financieros.
Los complejos problemas en la formulación de políticas públicas
muy a menudo demandan enfoques multi-dimensionales, que tomen
en cuenta a los diferentes actores involucrados y crucen transversalmente diferentes sectores, entornos, culturas y disciplinas. Las redes de
conocimiento pueden incluir al sector académico, también como al
gubernamental, organizaciones no gubernamentales, la industria, expertos del sector privado y público, ciudadanos interesados y grupos de
presión.
Una característica del enfoque en relación al trabajo con redes de
conocimiento, es el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de información y comunicación que estratégica y apropiadamente utilizadas
pueden mejorar y fortalecer el proceso social de manera eficiente y
efectiva en los costos.

3. ¿Por que la creación de redes de conocimiento?
Operando en entornos caracterizados por sus escasos recursos y sistemas y valores administrativos variados, muchas organizaciones luchan
arduamente con las exigencias de coordinación con otros organismos o
cuerpos colegiados, pero no están capacitadas para hacerlo en forma
efectiva por sí mismas. Variadas conferencias permiten la reunión de
muchos para intercambiar información y entrar en contacto, pero
normalmente no existe un vehículo adecuado para obtener el máximo
de ventajas de los recursos involucrados y mantener un continuado
flujo de información, colaboración y aprendizaje. De hecho, aun cuando muchas veces una meta común es claramente visible, existen barreras entre las diferentes organizaciones, y se carece de las estructuras y
foros adecuados para derribarlas. En estas situaciones, la creación de
las redes de conocimiento, proveen el marco adecuado para una alta
realización de metas comunes entre organizaciones diferentes.
El surgimiento de estas redes de conocimiento se manifiesta y requiere nuevos estilos de vinculación entre los agentes. Así, tanto el
desarrollo de competencias endógenas individuales -a partir de la generación, difusión y transformación de conocimientos codificados y tácitos- como el desarrollo de nuevas formas de vinculación que superan
las relaciones exclusivamente mercantiles (relaciones no precios) se
convierten en partes claves de la creación de ventajas competitivas di-

�444

JOSÉ NICOLÁS 8ARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

námicas. Se revalorizan los intercambios informales entre agentes co~
mo fuente de desarrollo de competencias y de aprendizaje (Camagru
1991, Capello 1999) y los esfuerzos efectuados por los laboratori~s de
investigación y desarrollos públicos y privados. C?mo consecu~nc~a, el
conocimiento pasa de ser un bien público a un bien club (restnn~~o)~
es decir de difícil acceso por los agentes externos a la red (Gmli~
2002). Este carácter crecientemente priva~o del co~o~~ento se ma:°1fiesta con más intensidad en las comurudades ep1sterrucas entendida
como un conjunto de individuos (agentes) que comparten un mismo
lenguaje no "codificable" para los que no pertenecen a el. De esta forma las ventajas competitivas se generan en grupos de agentes que perten~cen a redes que efectúan intercambios "no visibles" para los que
no pertenecen a dicha comunidad. En esa perspectiva, lo que ~parecería como tácito puede ser codificado a través de reglas no escotas _para
esa comunidad epistémica (Cowan, David, Foray, 200). Es dec1~, el
conocimiento puede no estar codificado, -esta registrado en un_ libro
de códigos en un lenguaje objetivo- pero ?º por es? ~star desarttculado. En esas comunidades epistémicas el libro de codigos puede est~r
desplazado, es decir los códigos existen y son co~ocidos por l~s ~artlcipantes de la comunidad pero no está~ nece~an,a~ente esc~tos . Es
interesante notar que la idea de comurudad eptsterruca constituye una
profundización adicional de la idea de bienes club llevada a una red
formal o informal de agentes.
La difusión del conocimiento (pseudos-tácito y tácito) generado en
esa comunidad epistémica no es libre y está sujeto a la apropiación
privada de los miembros que ejercen la gobemancia. Entre estos casos
sobresalen las tramas productivas jerárquicas (Y oguel et al 2002), las
cadenas globales gobernadas por productores o compradores (Gereffi,
2001) y algunas redes intensivas en conocimie?to como la que_ se es~dia en este trabajo. En esa dirección~ a medida que ~~ tran_s1ta h~&lt;:1ª
redes más complejas desde la perspectiva de la generac10~ y -~1rculac10:1
de conocimiento, este deja de ser un bien de libre aprop1ac1on o fac~ble de ser adquirido en el mercado. Para ª?r~pi~se de él,_ es _necesano
formar parte de las redes, comunidades ep1sterrucas y _ter_ntono~ en los
que el proceso de generación y ci~cula~ió~ del conoc:rruento ttene lugar. Por lo tanto para de ser un bien public~, a un _b1~n ~lub y, posteriormente, a ser un bien privado de la comurudad ep1sterruca.

El plano de vinculación directo entr~ los agente~ a tr~vés del_cual se
desarrollan conocimientos tácitos y codificados -mas alla de las tnterre-

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
445
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

laciones que mantienen con las instituciones que en el modelo lineal de
innovación eran visualizadas como las generadoras de conocimientos
cienúficos y tecnológicos- es central y adquiere especial relevancia en
las redes de conocimiento. Sin embargo, la centralidad y complejidad
de estas interacciones se incrementa sustancialmente _al pasar de redes
más simples hacia aquellas dominadas por comunidades epistémicas.
Estos nuevos procesos de aprendizaje, que se producen en el marco de
la competencia global y están asociados a una creciente importancia de
redes de conocimiento que operan en el ámbito de territorios específicos, se caracterizan además por la creciente importancia de nuevas
instituciones tanto tangibles como intangibles tales como e1 lenguaje y
la confianza reciproca entre los agentes (Poma, 2000). Así, dado que el
lenguaje comienza a ser considerado una institución virtual y que entre
los agentes económicos de las redes coexisten distintos lenguajes, el
proceso de aprendizaje y el desarrollo de competencias requiere y se
manifiesta a partir de un proceso de interacción de lenguajes que requiere de la presencia y desarrollo de "traductores, intermediarios o
nexos". La aparición de mecanismos de traducción puede ser la consecuencia de un proceso espontáneo o bien inducido desde la política
pública, cuando existe conciencia que debido a las fallas de mercado
este proceso no tiene lugar. La dinámica generada a partir de esas interacciones puede complejizar el lenguaje y por lo tanto generar procesos
de aprendizaje más virtuosos.
Tomando en cuenta este conjunto de consideraciones, el marco teórico utilizado en este caso se sustenta en una adaptación de los avances
metodológicos desarrollados para abordar el estudio del grado de virtuosidad de redes productivas en términos de la generación, circulación
y apropiación de conocimiento.

4. Justificación de las redes de conocimiento en educación
La creación de redes de conocimiento en educación ofrece oportunidad de alto valor al compartir información, experiencias y divulgación
del conocimiento sobre aspectos de suma importancia, tales como estudios recientes sobre sistemas de aprendizaje, evaluación de procesos
e instrumentos educativos, modificaciones a los procesos de enseñanza
y de aprendizaje, como una muestra solamente de la gran variedad de
temas y aspectos que evidentemente contribµ.irian en el desempeño
operativo de los educadores de varias instituciones, países y culturas. El
resultado de la divulgaci~n y experiencia de compartir trabajos e inves-

�446

JOSÉ NICOLÁS BARRAGAN CODINA
JUAN CELSO FLORES MARTÍNEZ

ADMINISTRACIÓN ESTRATÉGICA DE LA EDUCACIÓN.
447
METODOLOGÍAS DE ADMINISTRACIÓN DEL CONOCIMIENTO APLICADAS A LAS
REDES DE INVESTIGACIÓN UNIVERSITARIA

tigaciones puede perfectamente llevarse a todos ~os niveles de proce~o
educativo, desde su nivel elemental hasta el supenor, en donde ademas,
se buscaría hacer énfasis en problemas específicos que enfrenta la educación en México.

nera dinámica las teorías educativas, que en su mayoría, se desprenden
de las "teorías emergentes" en educación, sobre todo en aspectos como la educación informal en los jóvenes a través de los medios masivos e Internet, los estilos de aprendizaje en los alumnos, la integración
de valores en el aprendizaje y las tecnologías educativas.

5. Propuesta de Modelo para la creación de la Red de Conocimiento en educación

Bibliografia

La propuesta consiste básicamente en un modelo orga~z~cional que
permite la creación y funcionamiento de una Red de _Co~~czmzento en E_d:'cación partiendo de la base de contar con una asoc1ac1on y ace~ta~1on
previa de instituciones e investigadores dispuestos a lograr los ob1et1vos
comunes mostrados en la primera parte de esta propuesta.
Esta lista de acuerdos previos, como el de pertenencia y asociación
entre varios organismos e instituciones, es el pilar de fundamento de
cualquier acción participativa. Seguido, tendría que adecuarse las ~~líticas de operación y participación que permita asegurar su producttvtdad
científica y potencial en publicaciones.
El prototipo de modelo, se presenta solo como una altema~va? y en
particular en estas situaciones, la creación de redes de conoc1IT11ento,
provee el marco adecuado para una alta realización de metas comunes
entre organizaciones diferentes.
·
Seria conveniente resaltar que dentro de algunas de las mas importantes universidades de México, incluyendo la Universidad Autónoma
de Nuevo León, ya se han dado los primeros pasos en la creación de
las redes de conocimiento en educación, como es el caso de la Facultad
de Agronomía, que se ha integrado a una Red de Conocimiento ~ntre universidades de Alemania y América Latina sobre temas de agncultura y
se pretende en un mediano plazo extenderse a nivel mundial en conocimiento sobre agrononúa.
Estas acciones permiten a las instituciones educativas no solo ~fundir el conocimiento, sino establecer una eficiente fuente de adqws1ción de nuevos aportes sobre teoría e investigación educativa, que puede transferirse a diferentes campos de la investigación aplicada.
Otras de los aspectos, que merece ser considerado como parte de
las conclusiones integradoras de este trabajo, es el hecho de que la
creación de redes es una de las manifestaciones mas objetivas de la
innovación educativa, que parte de la idea de generar y validar de ma-

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LAS REPRESENTACIONES SOCIALES y
LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA
Dra. Martha B. Casarini Ratto
Doctora en Pedagogía. UNAM

e

~da v~z e~, mayor 1~ importancia acordada, en el campo de la
1nvesugac1on educativa, a los desarrollos teóricos provenientes
. . del campo de las representaciones sociales para fundamentar,
~~e1palment~, aquellos trabajos de investigación con orientación cualitativa. Estudiar los pro~esos representacionales de maestros y alum~os er:i contextos educativos formales puede proporcionar un valioso
1nstrumento_ para indagar en aquellas convicciones y creencias que alumnos y
maestros manijiestan sobre los fenómenos educativos y su participación en los mis1nos.
Por otra parte, el estudio de las representaciones se convierte en una
herra_mi_enta válida _ª la hora de definir lineas de gestión en los cuerpos
acadenuc?s, es dec1r: tomar decisiones en conjunto con los profesores
sobr~ que hacer y ~orno hacerlo, partiendo de sus pensamientos, percepciones y creenaas sobre aquellas situaciones educativas concretas
que competen a dichas academias.
De la misma manera el enfoque sobre las representaciones es valioso a la hora de estudiar el cambio educativo, pues no solo han cambiad~ las concepciones sobre dicho cambio sino las representaciones del
nusmo. Algunas de los ~terrogantes que surgen frente a estos procesos
son estas: ¿Las herrarrue~tas cognitivas, culturales y epistemológicas
que posee1:1os en la actu~dad nos permiten representar las complejas
~~festac1ones del cambio? ¿Estamos en condiciones de captar los
s1gruficados de las innovaciones?

�450

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

En síntesis las ·herramientas conceptuales que se aplican resultan limitadas para captar las multiplicidades del cambio educativo y, en consecuencia, las mudanzas que están experimentando las escuelas, los
maestros y alumnos. Según Kemmis (1995) citado en Rodríguez ~1998)
están siendo cuestionadas las formas utilizadas para conceptualizar la
educación y todos los campos disciplinares en los que se concreta, entre estos el cambio educativo. De acuerdo con María del M. Rodríguez
(1998) los modelos de cambio, como primera herramien~ de represe~tación se hacían eco de la pretensión positivista de refleJo de la realidad c~n la intención de simplificarla a través de la selección de los elementos esenciales del cambio.
Igualmente Fullan (1993) detecta una incorporación más explíc~ta de
claves que están informando el desarrollo de otros campos de mtervención social. El autor hace referencia a la teoría del caos y al uso de
referentes más intuitivos y contextualizados para interpretar cómo los
conceptos relacionados con la innovación trabajan en la práctica.
De acuerdo a lo anterior es posible apreciar el impacto que tienen
los estudios representacionales sobre el desarrollo de la !11vestigaci?n
educativa, desde el momento que los fenómenos educaavos y soe10culturales se resisten, cada vez más, a enfoques simplificados de la realidad. Es por ello que el tema desarrollado en este artículo pretende
subrayar el valor heurístico (Abric, 2001) que tiene el mo~elo de las representaciones sociales tanto para la investigación ed~,catlva co~? para
la gestión de la práctica en el campo de la educac1~n. El_ an~s1s se
complementa con reflexiones sobre el proceso de m:est1gac1on, en
casos concretos estudiado por la autora: las representaciones de maestros y alumnos sobre sus procesos de enseñanza y aprendizaje en la
educación presencial y a distancia.

Acercanúento a la investigación educativa desde las representaciones sociales
Este documento se centra en el análisis de las representaciones sociales
y su repercusión en el ámbito de la ~vestigación. Su P~?cipal
impulsor, S. Moscocivi (1976) reconoce la dificultad de la captac1on del
concepto. Según T. Ibañez (1994) la dificultad radica en . que las
representaciones es un concepto hfürido_ en el, que co?vergen nociones ~e
tipo sociológico tales como cultura o zdeologia y noc10nes de procede:1c1a
psicológica tales como imagen opensa111iento. ~~te es un con~epto ys1cosociológico pues se sitúa en la intersecc1on de la soc10log:ia y la

451

psicología. Precisamente esta "hibridación" es lo que atrae a la hora de
adoptar algunas concepciones teóricas como ejes de la investigación
educativa.
La importancia acordada a los procesos de construcción social de la
realidad por parte de los actores, no supone que este enfoque sólo le
otorga peso a las interpretaciones de los actores como procedimiento para
captar dicha realidad. Si bien son fundamentales los significados
elaborados por el sujeto a través de su labor interpretativa, también es
necesario analizar la postura de la teoría de las representaciones sociales
cuando afirma que la realidad social impone a su vez las condiciones de
su interpretación, aunque este determinismo tenga sus grados de
relatividad.
El interés de la autora de este artículo, en esta línea de análisis, surge
porque frente a los probables cambios de los modelos educativos, de
las estrategias de enseñanza y aprendizaje, y de las condiciones
operativas y administrativas en los programa de posgrado de educación
presencial y a distancia, se considera necesario hacer un acercamiento a
los procesos representacionales de los actores, a fin de recoger sus
pensamientos, sentimientos, vivencias y juicios sobre la enseñanza y el
aprendizaje.
Al definir el término representación el Diccionario de las Ciencias de la
Educación (1995) indica que en sentido estricto significa:
Imagen de una cosa (incluyendo personas), o proceso en la conciencia
humana independiente de la presencia corpórea de lo representado,
que queda almacenado en la memoria de un individuo, a partir de una
percepción previa; en sentido amplio, construcción de la realidad en
términos concepmales. (p.1236).

Se asimila así el término representación al término pensamiento y
hace referencia a la capacidad de diferenciar y coordinar significantes
(signos, imágenes) y significados (conceptos) (p.1236). En la misma línea
de reflexión para D. Jodelet (1993) "el acto de representación es un
acto de pensamiento por medio del cual un sujeto se relaciona con un
objeto" (p.475).
Las definiciones anteriores permiten detenerse en el tópico del pensamiento, para explorar los estudios que a partir de la década de 1970 se
realizan sobre los pensamientos de profesores y alumnos y, enl~zarlos
posteriormente con las representaciones sociales. Esta línea de investigación parte del supuesto que los procesos de pensamiento de los

�452

MARTHA B. CASARINI RATIO

maestros influyen en sus acciones y las determinan. Es decir, existe en
los profesores un fuerte vínculo entre pensamiento y acción.
Carlos Marcelo (1987) amplia la idea anterior al afirmar:
... en primer lugar, el profesor es un sujeto reflexivo, racional, que toma decisiones, emite juicios, tiene creencias y genera rutinas propias de
su desarrollo profesional. En segundo lugar, se acepta que los pensamientos del profesor guían y orientan su conducta (p.16).

El señalamiento que Carlos Marcelo realiza sobre esa faceta del
quehacer profesional en la docencia, es perceptible en las entrevistas
con profesores, tanto a nivel presencial como a distancia, pues en gran
medida sus decisiones sobre las finalidades educativas, contenidos, estrategias
de enseñanzay estilos de comunicación con sus alumnos, antes y durante la practica docente, se basan en un sistema de creencias y posturas que reflejan una cultura de la enseñanza de los docentes.
Según Hargreaves (1994) una de las dimensiones de dichas culturas
refiere a las actitudes, creencias valores y hábitos que se comparten en
un determinado grupo de profesores o en todos en general y que operan como marcos referenciales que le dan sentido e identidad a la labor
docente, aunque cada profesor trabaje de manera solitaria. Dice el autor "podemos ver el contenido de las culturas de los profesores en lo
que estos piensan, dicen y hacen" (p.190) En síntesis, el estudio de las
culturas de la enseñanza constituyen un factor de peso a la hora de
investigar las representaciones que tienen los maestros, de la escuela, de
si mismos y de los alu.'ll11os.
Asimismo, en la reseña de un estudio sobre las ideas que los alumnos (Futuros maestros en educación primaria) tienen sobre la enseñanza, M.
Maxson y R. Sindelar (1998) hacen referencia al interés creciente de los
investigadores por explorar cómo los profesores conceptualizan el proceso. Expresan los autores: "esta investigación examina las teorías implícitas que los maestros traen al salón de clase" (p.1 O). Por su parte, C.
Clark y P. Peterson (1986), citados en M. Maxson y R. Sindeler (1998),
sostienen que los procesos cognoscitivos de un maestro y otras conductas son guiadas por y tienen sentido en relación al sistema de creencias, valores y principios sostenidos personalmente que orientan el acto
de enseñanza. En dicho artículo el interés por tal tipo de investigación
se fundamenta en que un entendimiento de los sistemas de creencias,
de la cognición y de los procesos mentales de los estudiantes de la carrera de maestros permitirá obtener un panorama más claro sobre las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

453

formas o caminos que los estudiantes interiorizan y respecto a la práctica que realizan de lo que aprenden.
·
. , Con rel~ción al pensamiento de los alumnos, esta linea de investigac10n"estudia los ~fectos de la e~señanza, según M. Witrock, (1997) sobre las percepciones, expectauvas, procesos de atención motivaciones, ª?1buci~nes causales, recuerdos, producciones, co~prensiones,
creencias, actitudes, estrategias y procesos metacognitivos de los alumn?~, que intervienen en el rendimiento" (M. Witrock, p.541). Finaliza
diciendo el autor que el estudio de los procesos de pensamiento de los
alumnos proporciona una guía para entender tanto los efectos de la
enseñanza sobre el aprendizaje y el desarrollo de las teorías de la enseñanza, como sobre los procesos de planeación de la misma.
El estudio de las representaciones, que manifiestan maestros y
~umnos respec~o a sus procesos de enseñanza y aptendizaje permite
~dagar, co~el~t1vamente, cómo perciben los alumnos adultos sus propios aprendizaies, paralelos a aquellos en los que la influencia del docente puede ser decisiva. Wittrock, reconoce que los alumnos pueden
desarrollar un proceso cognitivo en sus aprendizajes diferente al que
apuntan los maestros en sus programas y en sus clases; es decir, los
alui:nnos pueden seguir otros caminos distintos a los que sus profesores
tenian en mente al planear o al desarrollar sus programas. Lo anterior
es perceptible en uno de los alumnos adultos entrevistados, por la autora, cuando afirma:
~e aprendido a diferenciar que los resultados de mi aprendizaje no son
iguales a los resultados de una calificación. Lo que yo estoy aprendiendo no es i:iecesariamente lo que tengo que entregar al maestro para que
me ponga una buena calificación. Son cosas diferentes.

Algunas investigaciones citadas por Wittrock (Osborne, 1981; Osborne y. Wittrock, 1983), muestran que el aprendizaje de una nueva
perspecttva o modelo supone el re-aprendizaje o adaptación de una
concep~ión previ~mente ~prendida. No es fácil que ésta se modifique,
p_ues existe una disonancia entre las creencias sobre ciertos principios
científicos de los niños y la realidad, lo cual pone de manifiesto la dificultad de enseñar nuevos modelos. Se puede vislumbrar, de esta manera, el peso de las creencias dentro de los procesos de aprendizajes nuevos, en donde las preconcepciones son quizás más fuertes de lo que se
puede suponer.

�454

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Según J. Porter (1998), "la teoría de las representaciones sociales de
Serge Moscovici es un sofisticado enfoque construccionista que se
centra en el rol psicológico de las representaciones compartidas del
mundo" (p.266). Por otra parte, R. Alvarado (comp. P. Ducoing y M.
Landesmann, 1993) explica que el concepto de representación incorporado por uno de los fundadores de la sociología moderna, E. D~rkheim, circula por distintos campos del conocimiento humano y social,
y que si bien ese tránsito proporcionó un lugar a cierto relativismo interpretativo del término, este proceso también permitió enriquecer y
ampliar el concepto. Dice R. Alvarado (1993):
... en su errancia transdisciplinaria, esta noción ha rebasado las fronteras convencionales de la historia y la psicología social y se ha diseminado ampliamente en los estudios de comunicación y procesos culturales, en las ciencias de la educación y la etnología, para reencontrarse al
fin de cuentas con sus matrices sociológicas. (p.74).

En una entrevista sostenida con J. Ardoino (comp. P. Ducoing, y
M. Landesmann, 1993) Moscovici argumenta sobre este asunto diciendo que el tema de la representación tiene cada vez más importancia
porque en el fenómeno educativo hay un proceso de distanciación que
hace posible el lenguaje, es decir, la separación entre el adentro y el
afuera; interno y externo; entre el sujeto y el yo; entre el objeto, el individuo y el grupo. Durante la entrevista el autor se pregunta "¿cóm?
interviene la representación de nuestra cotidianeidad en nuestras decisiones?, ¿cómo pesa en nuestras decisiones?" (p.81). Manifiesta que la
emergencia del yo depende por entero de las representaciones que los
niños y los alumnos se hacen de las relaciones con el profesor, con l?~
condiscípulos o con la misma institución escolar. Afirma Moscov1e1
(1993) que "todo esto se encuentra en relación con lo que se ha llamado las f!larcas socialel' (p.81).
Las representaciones sociales suponen un conjunto de sigrúficados
que se constituyen en referentes para interpretar lo cotidiano y hasta lo
no previsto. Por eso Moscovici (1993) sostiene "que una ~epresentación social se define como la elaboración de un objeto social por una
comunidad" (p.817). Sin embargo, las representaciones sociales van
mas allá de las opiniones, imágenes o actitudes; en palabras de Moscovid (citado por R. Farr, 1993), se trata de "sistemas cognitivos que
poseen una lógica y un lenguaje particular de 'teorías', 'ciencias' sui generis, destinados a descubrir la realidad y ordenarla" (p 496). Según este
autor, en esos sistemas participan distintos conjuntos de personas; por
ello se les concibe como representaciones colectivas, opuestas a las

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

455

representaciones individuales, que caerían dentro del ámbito de lo psicológico. Sin embargo es necesario precisar que no son tan globales
como los mitos y las religiones, pero sí son más sociales que las representaciones individuales que para el autor resultan manifestaciones
puramente cogrútivas.
Por representaciones sociales se entiende, según F. Elejabarrieta
(1994), "una forma particular de conocimiento que tiene una génesis y
una expresión social y una función práctica en la inducción de los
comportamientos y las prácticas" (p.261). Por otra parte D. Jodelet
concibe la representación social como un modo de interpretar y pensar
la realidad cotidiana, y la llama "una forma de conocimiento social"
(p.473). Esta manera de conocer la realidad se acompaña con una actividad mental que las personas ponen en juego, individual o en grupo, a
fin de intervenir activamente en las distintas "situaciones, acontecimientos, objetos y comunicaciones que les conciernen" (p.473).
De acuerdo a lo anterior, dicha forma de conocimiento social siempre se hace presente a través de sus múltiples manifestaciones: en los
escenarios y lugares concretos en los cuales los sujetos interaccionan
entre sí, a través de los esquemas culturales mediante los que se comunican con los otros, también a través de los valores como de las creencias ideológicas, vinculadas a los segmentos sociales, en los cuales han
vivido y viven l9s individuos. Estas maneras de aprehender la realidad
constituyen el conocimiento espontáneo o ingenuo, es decir el conocimiento del sentido com!Ín: un saber forjado por medio de nuestras experiencias personales, pero también adquirido a través del cúmulo de
informaciones, de estilos de pensar y sentir, etcétera, que por una parte
recibimos y por la otra trasmitimos utilizando una infinidad de canales;
tales como la familia, la escuela, la tradición y la comunicación social.
Es por lo anterior que Jodelet considera la representación como una
forma de conocif!liento social, pues el proceso descrito alude a un conocimiento socialmente elaborado y compartido en el que las personas
participan como agentes activos. En suma, la noción de representación
social se sitúa en la intersección entre lo psicológico y lo social. Y es
por ello que, según J. Abric (2001 ), las representaciones siempre implicarán un doble enfoque, pues al calificarlo de sociocognitivo habrá que
tomar en cuenta ambos componentes. Existe un componente cogrútivo, porque la representación implica un sujeto activo; S. Moscovici
(citado por J. Abric, p.13) se refiere a la "textura psicológica" de la representación. Y existe un componente social porque el desarrollo prác-

�456

MARTHA

8. CASARINI RATIO

rico de los procesos cognitivos está determinado por los factores s?~~ales que sirven de contexto tanto a la elaboración como a la transnus1on
de una representación.
La coexistencia de la lógica cognitiva y la lógica social explica por
qué en una representación conviven aspectos racionales e irracionales.
Abric sostiene que estas contradicciones sólo son aparentes, pues suponen que una representación es algo estructurado y _coher~nte; según
el autor, hay que lograr descubrir las reglas del func10nanuento de la
representación, que precisamente se encuentran en la intersección del
componente cognitivo y del componente social.
Es preciso no confundir la construcción social concebida c?mo un~
representación, con cualquier proceso cultural en un ~P?, social. Aqw
será importante no olvidar los procesos de comurucac1on dent~o de
sociedades, en las que se acuerda y se disiente, en donde hay comentes
contradictorias y heterogéneas de relaciones e intercambios. Así s~
elabora y/o reelabora el conocimiento de sentido común, que casi
siempre emerge por necesidades prácticas.
Un comentario de W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994) es relevante
para aquellas investigaciones centradas en las representaciones-. ''.~n fe~ómeno desconocido hasta el momento, y por lo tanto no farruliar, s1 es
suficientemente relevante inicia un proceso de comunicación colectiva
supuestamente para hacerlo inteligible y manejable" (p.817). Al analizar
la génesis social de una representación se detecta un fenómeno desconocido o una situación conflictiva, que afecta la práctica grupal y que
puede llegar a originar un conflicto entre los grupos debido a las diferencias de representación con relación a ese fenómeno.
Se favorece de este modo "el desarrollo de un proceso de comunicación pública y colectiva que tendrá como fin adaptar simbólic~ Y
prácticamente el grupo a los cambios" (p.821), según los ~~tores citados. Es así como la resultante del proceso será la elaborac1on o reelaboración de una representación, que podrá llevar a una nueva representación, común para la mayoría de los miembros del grupo y que supone
una identidad social común. Cabe aquí la reflexión de Hargreaves sobre
las culturas de la enseñanza que estructuran las representaciones Y al
mismo tiempo son estructuradas por ellas. La investigación educativa
permite historiar esas culturas, y registrar_ tanto la continuidad c_omo el
cambio en las representaciones de sus nuembros sobre la ensenanza y
el aprendizaje

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

457

Las ideas presentadas son significativas en la investigación realizada
por la autora de este artículo con relación a las .representaciones de
maestros y alumnos que participan en procesos de enseñanza/ aprendizaje a distancia; cómo estas generaciones de maestros y
alumnos de posgrado piensan sus aprendizajes y enseñanzas y cómo,
según ellos, esos pensamientos se reflejan en su accionar como maestros y alumnos.
El caso estudiado por la autora es interesante para registrar la conformación y consolidación de una representación por las características
que presentan alumnos y maestros, también porque en esas características se advierten las dificultades existentes. Por ejemplo, es sugerente
observar cómo interaccionan la dimensión "novato" y la dimensión
"experto" en un mismo sujeto, pues una cantidad apreciable de los
alumnos estudiados cuenta con varios años de experiencia docente, es
decir, posee representaciones consolidadas sobre el aprender y el enseñar, pero al mismo tiempo son novatos en el dominio de la tecnología
y en consecuencia evidencian diversas actitudes de adopción y rechazo.
En este caso hay que preguntarse si los procesos de enseñanzaaprendizaje en línea en programas educativos a distancia conducen a
una reelaboración de las representaciones sobre la enseñanza por los profesores, de modo tal que se establezca y consolide una nueva representación sobre la enseñanza que previamente no se tenía. En el caso de
los docentes presénciales el estudio de la representaciones requiere de
análisis más puntuales dado el peso que tienen las concepciones de la
enseñanza, basadas en la transmisión oral y que constituyen una ancestral dentro de los sistemas educativos a nivel superior.
Al analizar e interpretar lo que externan los profesores, es posible
registrar cómo se manifiestan las características más importantes de las
representaciones sociales que se refieren a:
a) sistemas de pensamiento que permiten vincular el mundo interno
del sujeto con el externo (los otros, el mundo, la realidad);
b) procesos que posibilitan que las personas interpreten la realidad
haciendo uso de un conjunto de significados;
c) procesos cognitivos que dan dirección afectiva, normativa y práctica, a la comunicación con los otros próximos y distantes, según
F. Elejabarrieta (1994) y,
d) por último, facilitan una simbolización de los objetos, cosas, personas, etcétera, lo que hace posible la comunicación en los grupos sociales. Se puede inferir de este listado de características el

�458

MARTHA B. CASARINI RATIO
LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

peso de las representaciones sociales en la conformación de las
identidades individuales y colectivas.
De acuerdo a las reflexiones anteriores es importante subrayar el valor heuristico que tiene el modelo de las representaciones sociales. Según
J. Abric (2001) dicho valor se infiere analizando las funciones más importantes de las representaciones:

Funciones de saber, que permiten entender y explicar la realidad conformando el marco referencial común.

Funciones identitarias que posibilitan desarrollar una identidad social y
personal aceptable y coherente con el sistema de valores del grupo al
que pertenece.
F1mciones de orientación, pues las representaciones constituyen una guía
para la acción. Se produce una definición previa de las situaciones y
también una anticipación de lo que puede suceder, que opera como un
determinador de la práctica del sujeto.

Funciones justificadoras que permiten avalar las conductas en determinadas situaciones de modo de justificarlas a posteriori de la acción. En
síntesis el valor heurístico de la representación se debe a que "es informativo y explicativo de la naturaleza de los lazos sociales" (p.14).
Señala Abric que se debe tomar en cuenta el papel fundamental de
las representaciones "en la comprensión de los determinantes de los
comportamientos y de las prácticas sociales" (p.18). Existe un vínculo
de mutua determinación entre las representaciones y las prácticas sociales. El mayor o menor peso de unas sobre las otras depende de la naturaleza de la situación, pues en el análisis de una circunstancia se encuentran factores definitorios como son el grado de autonomía del
individuo en dicha situación, es decir las relaciones de mayor o menor
presión con r~lación al poder y las obligaciones que tiene que asumir y,
por otra parte, la presencia en esa circunstancia de aspectos fuertemente afectivos incorporados a la memoria colectiva. En estos dos casos el
peso de las representaciones es definitorio con relación a las prácticas.
Pero cuando "las obligaciones de la situación", según el autor, se
tornan intensas, las prácticas que se derivan de dichas presiones pueden
ocasionar cambios completos de las representaciones. Frente a este
problema los actores pueden considerar que el cambio es irreversible o
es reversible. En este último caso los cambios son provisorios pues el
núcleo central de la representación permanece y las transformaciones

459

son periféricas. Estos planteamientos ayudan a evitar la rigidización a la
hora de analizar el vínculo entre las representaciones sociales y las prácticas, pero al mismo tiempo provocan interrogantes con relación a los
posibles cambios representacionales en los sujetos. Ejemplos de estos
análisis lo constituyen aquellas reformas a las que se le puede aplicar la
metáfora del huracán: se percibe el lllovimiento en la supetficie pero hqy estabilidad en las zonas profundas (Cuban, 1993, citado por Rodríguez 2000)
En una introducción al concepto de las representaciones, L. Gatti
(1978) afirma que:
... un proyecto de investigación, sobre la educación rural, cualesquiera
fueren su objetivos, no puede dejar de lado un aspecto crucial de la
realidad social cual es el sistema de representaciones que los individuos
y los grupos sociales tienen y sobre los cuales formulan sus expectativas y adquieren significado sus prácticas sociales. (p.68).

Gatti hace alusión a dos dominios u órdenes del pensanúento: por
una parte los códigos de una cultura que deternúnan lenguaje, percepción, valores, técnicas y que fijan los órdenes empíricos dentro de los
cuales se moverá y se reconocerá; por el otro lado están las explicaciones científicas y filosóficas que a través de sus teorías explicarán en qué
consiste ese orden y cuáles son las diferencias con otros órdenes.
Según el autor, entre estos dos sistemas de pensamiento se debaten
los individuos y los grupos, tratando de tomar distancia del orden empírico que les dicta sus códigos primarios, es decir, buscando una explicación a ese orden reflejado en las teorías científicas y filosóficas. A
partir de estas reflexiones este autor sostiene (siguiendo a Durkheim,
Mauss y Levi-Strauss) que los sistemas de representaciones "están
compuestos de categorías" (p.69); estas categorías permiten clasificar
las cosas, estableciendo jerarquías, oposiciones y semejanzas entre ellas.
Así, las representaciones que los agentes sociales establecen con relación a una realidad en la que se desenvuelven, manifiestan formas
orientadas y sistematizadas. De allí que las representaciones sociales
son para Gatti elementos constituyentes de la "teoría social" (p.81) que
lo sujetos involucrados formulan.

J. Bruner (1988) afirma que cada modo de representar el mundo lleva en sí una regla sobre lo que es "aceptable" como información: la
experiencia, por así decirlo, no es "independiente de la teoría" (p.121 ).
Según el autor, hay una experiencia de las madres cuando les acercan
sus bebés después del parto, que puede ser ilustrativa. Le dice la madre
al bebé: "¿por qué frunces el ceño?, ¿estás trata~do de decirme que el

�460

MARTHA

B. CASARINI RATIO

mundo es un poquito sorprendente?" (p.120). De acuerdo con Bruner
las madres dirán que en realidad no creen que el bebé las comprenda.
Pero siguen hablando de esa manera a pesar de lo que dicen. Las madres otorgan un significado a lo que sus bebés están haciendo y responden en consecuencia. Con el tiempo las madres "corno hemos visto, crean formatos de interacción, pequeños mundos construidos conjuntamente en los que interactúan de acuerdo con las realidades sociales que han creado en sus intercambios" (p.120).
Ligado a lo anterior existen otros aspectos sobre la teoría de las representaciones sociales. Según W. Wagner y F. Elejabarrieta (1994)
dicha teoría se ocupa de un tipo específico de conocimiento que juega
un papel importante respecto a cómo la gente piensa y organiza su vida
cotidiana. Aquí se penetra en el tema del conocimiento, es decir del
conocimiento en sentido amplio (contenidos cognitivos, afectivos y
simbólicos) y de su impacto, tanto en la vida personal como en la vida
colectiva de los grupos y sectores sociales. Ahora bien, las características del conocimiento cotidiano son: a) tiene una génesis social; b) es
compartido y distribuido socialmente dentro de los grupos sociales; c)
hay una referencia a los procesos y a los productos.
Con respecto a ésta última característica los procesos aluden a la sociogénesis, es decir a la creación de un conocimiento colectivo, a través
del discurso y la comunicación; en tanto que el término productos alude a
la resultante de dichos procesos, al conocimiento colectivamente distribuido e individualmente accesible.
Lo anterior significa que en estos procesos de representación siempre hay una parte de construcción y otra de reconstrucción. En la investigación antes mencionada es posible registrar los procesos y productos
de las representaciones a través del sistema de interacción entre maestros y alumnos y entre alumnos, en el uso de códigos pedagógicostécnológicos y otros vocabularios que forman parte de la comunicación
coloquial cotidiana en el ambiente de trabajo.
Según I. Pozo (1999), al aprender nuestra cultura por procesos de
socialización se adquieren unas representaciones sociales que permiten
predecir, controlar y sobre todo, interpretar la realidad de una manera
acorde con las personas que nos rodean. Estas representaciones que
tienen un origen colectivo y que son asimiladas luego de manera individual por cada aprendiz, abarcan los más variados ámbitos del conocimiento social; todos aquellos en los que "las personas necesitamos
compartir mapas comunes para no tropezarse demasiado en nuestras in-

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

461

teracciones dentro de un mismo 'territorio' social" (p.255). Al asimilar
una cultura no sólo vivimos dentro de ella sino que" acabamos siendo esa
cultur~ (J. I. Pozo, 1999, J. Bruner, 1998). Esto significa que las representaciones sociales no se limitan a reproducir o reflejar esa realidad,
sino que construyen o elaboran realidades propias compartidas por
quienes viven en ellas (f. lbañez, 1999).
Es oportuna la expresión de K Pope (1988), citado en J. l. Pozo
(1999) para quien las representaciones sociales son "anteojos constructivistas" a través de los cuales se percibe y aprehende la realidad. Por
ser construcciones culturales serán asimiladas individualmente por cada
uno a fin de poder convertirse en parte de un grupo social. Para el autor "hay un doble proceso de construcción: la reelaboración social de
esos anteojos, lo que es motivo de interés para los psicólogos sociales,
y los procesos mediante los que cada aprendiz se pone individualmente
esos anteojos" (p.255).
Los análisis anteriores se completan con la reflexión de A. Giddens
(1984, 1997) cuando sostiene que las estructuras sociales son estructurantes de los agentes humanos, pero al mismo tiempo son estructuradas por ellos, o como afirma T. Ibañez (1999):
Las estructuras sociales tan solo existen a través de su continua producción por pane de los individuos a través de las prácticas que desarrollan y de los significados que construyen, pero también es obvio
que los individuos sólo existen a través de su participación en unas estructuras sociales (p.306).

Lo anterior significa que las estructuras sociales son estructurantes y
estructuradas. En la misma dirección se orienta P. Bourdieu (1999)
cuando afirma que no hay experiencias de la posición ocupada en el
macrocosmos social que no esté determinada o, al menos no sea modificada, por el efecto directamente experimentado de las interacciones
sociales "dentro de esos microcosmos sociales: oficina, taller, pequeña
empresa, vecindario y también familia extensa" (p.10).
Trasladada al terreno escolar, según C. Coll y M. Miras (1999) la representación que el profesor tiene de los alumnos, lo que piensa y espera de ellos, las intenciones y capacidades que le atribuye, no sólo
constituyen un filtro que le lleva a interpretar de una y otra forma lo
que hacen, a valorar de uno u otro modo los aprendizajes que realizan,
etcétera, "sino que incluso puede llegar a modificar el comportamiento
real de los alumnos en la dirección de las expectativas asociadas con
dicha representación" (p.298).

�462

En los estudios realizados por la autora es posible percibir, a través
de las entrevistas a maestros y alumnos, que el tipo de valoraciones que
ambos actores atribuyen a ciertas modalidades de aprendizaje y de trabajo en el desarrollo de programas curriculares presénciales y a distancia, influye de manera decisiva en las actitudes de aceptación y rechazo
hacia ciertos enfoques educativos y en los cambios que se han producido y que se están produciendo en ellos.
Asimismo, puesto que los sectores protagónicos del estudio están
conformados por un alumnado de jóvenes adultos y adultos, es posible
indagar hasta qué punto las representaciones que los alumnos tienen de
la enseñanza y de los maestros condicionan, en parte, su interpretación
y aceptación de todo cuanto hacen y dicen sus profesores.
Por otra parte, las representaciones de los alumnos pueden llegar a
modificar el comportamiento del profesor en la dirección de las expectativas asociadas con dicha representación. Habrá que analizar al mismo tiempo el contexto institucional en el que se desarrolla este juego
de representaciones mutuas, entre alumnos, entre maestros, entre
alumnos y maestros, asumiendo que el contexto no ejerce un rol pasivo
en las representaciones de los actores, ni tampoco lo hacen los actores
con relación al contexto institucional.

..

LAS REPRESENTACIONES SOCIALES
Y LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA

MARTHA 8. CASARINI RATIO

Una reflexión final, de acuerdo con Tedesco (2003) la Escuela vive
actualmente una de sus mayores crisis, por su incapacidad relativa de
asumir los cambios culturales, por la pérdida de su imagen de "ascensor social", por la aparente irrelevancia de los conocimientos que imparte y por su separación de los problemas del contexto.
La crisis de la escuela y la crisis social están esencialmente vinculadas. Aclara el autor que esto se debe no sólo porque, como se ha dicho,
la escuela es condición de la vida social, sino porque ella es afectada
por las crisis sociales y porque debe transformarse para enfrentar las
demandas sociales que se le hacen. Según Tedesco el conjunto de cambios económicos, políticos, sociales y culturales responde a diversos
factores, entre los cuales se destaca el papel cada vez más relevante de
conocimiento. Desde esta perspectiva enseñar a pensar bien, a pensar
mejor, ha estado asociado generalmente a la idea de formar un ser más
"humano". Para el autor el supuesto básico de este enfoque es que las
personas capaces de comprender la complejidad actuarían de manera
más responsable y consciente. Estas ideas son entrañables a las posturas de "cambio social".

463

Los párrafos anteriores permiten, de una manera esperanzada, sostener que la investigación educativa, desde la perspectiva de las representaciones sociales, permite adentrarse en el estudio de la complejidad
humana e institucional dentro del campo escolar y contribuye, de esta
manera, a un análisis más profundo de la realidad educativa actual a
nivel superior, al esqúivar esquemas simplistas respecto a las convicciones de maestros y alumnos y admitir, en consecuencia, que sólo
aceptando dicha complejidad se podrá cambiar..
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E

n la ciudad de Guadalupe, Nuevo León, que actualmente forma parte de la zona metropolitana de Monterrey, se encuentra
en la plaza principal, un Santuario en honor a la Virgen de
Guadalupe, anexo al cual está el templo en que se venera la imagen del
Señor de la Expiración, que es una representación del Cristo crucificado, precisamente en el momento en que expira, en que entrega su espíritu. El Señor de la Expiración es el santo patrono de Guadalupe, N. L.
y su historia está directamente vinculada con la de la fundación de ésta
ciudad y municipio, ya que comienzan en el mismo año de 1715. Su
nuevo Santuario se encuentra en construcción.
La devoción al Señor de la Expiración se ha mantenido a lo largo de
casi tres siglos -291 años- y cuenta con una gran cantidad de adeptos.
Esta devoción tiene una gran fuerza local, arraigada en el municipio,
sin embargo cuenta con fieles y reconocimiento de otras municipalidades. La peregrinación anual en honor del Señor de la Expiración, constituye una de las celebraciones religiosas más importantes del municipio
de Guadalupe y en general del estado de Nuevo .León; no obstante
llevar el nombre de Guadalupe, en este municipio el culto principal lo
constituye el del Señor de la Expiración, probablemente debido a que
en Monterrey existe otro Santuario: la Basílica, _bajo la advocación gua-

�466

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO
RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

dalupana, y por la propia fuerza que representa la imagen del cristo
para la comunidad.
Las reflexiones que ahora se presentan, son los primeros avances de
una investigación en torno a las expresiones de la religiosidad pop~~r
en el noreste de México, en este caso concreto, acerca de la devoc1on
que se erige en torno al Señor de la Expiración. En el prese?te texto se
manejarán dos niveles de análisis, el etnográfico que descnbe la peregrinación, así como los elementos, for~a~ y car~cte_risticas del c~t~,
con la finalidad de que nos permita descnbir las pnnc1pales caractenstlcas de la devoción y de la imagen en una perspectiva fenomenológica y
el nivel interpretativo con apoyo teórico-metodológico de _divers~s
disciplinas que enriquezcan la interpretación de este hecho social particular.
Comenzaré por señalar brevemente algunos datos históricos que
nos permitan traer a la memoria el origen de Ciudad Guadalupe y el de
la imagen que motiva su devoción principal, la cual está cobijada por el
culto a la Virgen de Guadalupe. Si bien consta en documentos que la
imagen se encuentra en Guadalupe desde los primeros meses del año
de 1715, se desconocen los datos precisos y se da paso a la leyenda.

Antecedentes
Durante la época de la colonia, el virrey Luis de Velasco negoció c~n la ~epública de Tiaxcala que 400 familias poblaran el norte de nuestro pa.1s._As,1, como conquistadores, cuatro grupos de tlaxcaltecas, uno de cada senon?, se
unió a los españoles en la colonización del septentrión novohispano, alianza
que estuvo vigente hasta el fin del virreinato. Se dice por ejempl~,, que '1:on

467

hijos Diego y Juan, éste último que fundó la Hacienda de la Santa Cruz,
la cual vendió en 1658 al capitán Nicolás Ochoa de Elejalde.
Posteriores motivos políticos como la secularización de los curatos
no fueron bien acogidos y propiciaron junto con los abusos de los encomenderos, el despoblamiento o desamparo de las misiones en el año
de 1712. (Cavazos, G., I.: 1976) En 1714 el licenciado Barbadillo y Vitoria, enviado del Virrey, expropió las tierras de la Hacienda de la Santa
Cruz y mediante conciliación hizo retornar a los indios que se habían
remontado a la Sierra de Tamaulipas y fundó en febrero de 1715 la
Misión y Pueblo de Guadalupe al oriente de Monterrey, cuya actividad
principal era la agrícola. Algunas familias tlaxcaltecas sirvieron de "madrineras" ya que enseñaban a aquellas pertenecientes a otras naciones,
la vida civil. (Cavazos, G. I.: 1973)
En 1756 los tlaxcaltecas fueron congregados en esta misión, por lo
que se constituye como Misión y Pueblo de la Nueva Tiaxcala de
Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas, promovida en 1825 al
rango de Villa y en 1971 a la categoría de Ciudad. Guadalupe se encuentra localizada al oriente de Monterrey, en las faldas del Cerro de la
Silla, icono nacional e internacional del estado de Nuevo León. Actualmente el Municipio y Ciudad de Guadalupe está integrado totalmente al área metropolitana y forma parte de la gran mancha urbana
que constituye la capital de Nuevo León y según el censo del año 2000,
cuenta con 670 162 habitantes, la mayoría de los cuales son de clase
baja y media baja dedicados actualmente a la industria y el comercio.
(Enciclopedia de los Municipios de México. Nuevo León. Guadalupe)

Antonio Ji111énez, tlaxcalteca principal recibió mercedes en aquella reg¡,ony g~zo de
privilegios casi iguales a los españoles." (Cavazos, G., l.: 1~76! Esta ~anza

La leyenda del Señor de la Expiración de Guadalupe, N. L.

no se limitó al ámbito militar, sino que generó un mest12a¡e y un smcretismo cultural muy importantes, resaltando la apropiación de la fe católica por los tla,'(.caltecas.

En lo relativo al ámbito religioso, muchas de las devociones populares
más arraigadas en Monterrey y en el estado, en general, se deben a los
claxcaltecas, entre las cuales resalta por ser una de las más importantes,
la del Señor de la Expiración, que se venera en Ciudad Guadalupe, N.
L., desde el año de su fundación, según consta en documentos (Cavazos, G. L: 1973). Podemos considerar que la del Señor de la Expiración, es una imagen "aparecida" debido a las circunstancias a las cuales
se atribuye su llegada al lugar en que hoy se honra.

El 20 de septiembre de 1596, el Capitán Diego de Montemayor,
funda la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey: En
1611 una inundación obligó al traslado de la ciud~d y con ello, la me~tabilidad que había amenazado constantemente a los fundadores continuó. Fue hasta el 24 de agosto de 1626 que Martín de Zavala entró y
fundó de nuevo, Monterrey. En el año de 1627 las tierras al oriente de
Monterrey fueron cedidas en merced a don Martín de Salís y a sus

La leyenda cuenta que la imagen llegó a .la pequeña capilla que existía en la Hacienda de la Santa Cruz, -nombre que llevaba en esa época,
Ciudad Guadalupe, N. L.-, y que al escuchar el tañer de la campana de
la capilla, los indios y los frailes salieron para ver qué sucedía y queda-

�BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

ron maravillados al observar un asno que cargaba sobre su lomo una
gran caja de madera; que hacía sonar él mismo, la campana, morcliendo la cuerda según algunas versiones o al mover el cuello al que estaba
atada, según otras. Al acercarse y percatarse de que ninguna persona
acompañaba al animal con la carga se deciclieron con bastante te:mor a
bajar la caja e introducirla a la capilla. Una vez abierta observaron la
imagen que portaba: el Cristo crucificado, que aún hoy en día se sigue
venerando.

al costado no se ve exageradamente marcada y deja estilar un hilo de
púrpura. Los pies son perfectos. Uno sobre el otro inútilmente intentan liberarse del garfio que los sujeta. El Cristo no es blanco. Tiene la
tez ~o_rena, como la de los indios que fundaron el pueblo. Un raro
baauz mopacable, le da un brillo de sudor o de fatiga. (Cavazos G. l.:
1973 p. 66)
' '

468

La imagen
Con la intención de que los lectores cuenten con los detalles suficientes
acerca del Señor de la Expiración, que les permitan aproximarse a su
comprensión, tomaré en este apartado, fundamentalmente, la precisa
descripción de la imagen que realizó quien fuera el cronista de Guadalupe, durante muchos años, el importante historiador Israel Cavazos
Garza.
Aporta el cronista datos relativos a que el inventario de 1756 la describe como una imagen de "talle" de "vara y meclia", aunque esas meelidas son sólo las del Cristo que mide en realidad vara y meclia, es decir
un metro treinta y tres centímetros. La cruz mide dos metros clieciséis
centímetros. Las cantoneras de la cruz, son de plata. La del extremo
posterior tiene repujado el INRJ. La corona del Cristo es también de
plata bellamente trabajada, y con sus tres "potencias" en forma de hoja.
Continua Cavazos, inclicando la probabilidad de que se trate de una
escultura de las llamadas de "caña" que fue un procedimiento indígena
frecuentemente usado en el siglo XVI, por meclio del cual se elaboraba
una pasta de maíz con "alma" de cañas de la misma planta.
Anatómicamente es perfecta. La cabeza inclinada hacia la derecha. Los
ojos vueltos hacia el cielo, implorando misericordia para el mortal, son
impresionantes, los vela una tela grisácea que denota el instante de la
muerte. La nariz es afilada. El entrecejo ligeramente fruncido, en rictus
de dolor. Pelo, bigote y barba negros. Esta última partida en dos, sólo
en su extremo. La expresión del semblante refleja con propiedad la
agonía o la expiración, e irradia una ternura infuúta. Su expresión es de
amor y de perdón. Pestañas, uñas y dientes parecen ser naturales. Los
brazos tensos con las manos semiabiertas, que los clavos no permiten
cerrar. (Cavazos, G., l.: 1973 p. 65)

Continua el cronista con la descripción.
Las proporciones del dorso son admirables. Las costillas se adivinan;
dijérase que se palpan. El vientre contraído por la crucifi.xión. La llaga

469

~or su parte, afirma el cronista, al igual gue el investigador Rivas
Paruagua, que la pintura y aú? la pasta de esta imagen contienen algún
veneno que a la fecha ha evitado su apolillamiento, lo mismo sucede
con 1~ cruz, ~ pesar de estar expuestas al polvo y al aire durante casi
tres s!g!os. (Rivas P., E.,: 1994, p. 41.) Se refiere que esta es una imagen liviana, que puede ser movida con facilidad. Asimismo se puede
observar que en los dos hombros ha sufrido leves restauraciones.
Datos in_t~resantes atribuibles a la piedad popular afirman que a pes~r de ser liviana y poder ser conducida por cuatro hombres, en ocas10nes se requieren de ocho a cliez, quienes experimentan clificultades
para portarla, ello sucede cuando la imagen "se hace pesada" cuando
"no quiere salir'', como en el caso de los intentos por trashidarla al
nuevo ~a~tuario, alejado del sitio original en el que apareció en el burro. As1111Jsmo se afirma gue a la imagen se le ha visto sudar, ya que en
el rostro y en el pecho pueden observarse algunas gotas.

El culto
La imagen es venerada en el templo que se construyó en el lugar en gue
se encontraba la capilla de la Hacienda de la Santa Cruz, que fue el sitio
al que lleg?. En ~ños recientes se ha construido un templo contiguo de
mayores dimensiones en el que el altar principal está declicado a la Virgen de Guadalupe y en el que se encuentra una réplica de la imagen del
Señor de la Expiración. Ante la imagen original, en su templo, acuden
los fieles a solicitar toda clase de favores y bencliciones y eventualmente
en bodas, bautizos y celebraciones de XV años, así como en momentos
de enfermedad y problemas económicos y morales. A cambio de los
dones solicitados, la imagen recibe los llamados "milagritos" que son
representaciones en oro o en plata de brazos, piernas, cabezas y cuerpos, en general, -algunos de los cuáles se colocan en·su cendal- también se le brindan ofrendas florales y velas, así como contribu~iones
económicas para el templo y para su cuidado y mantenimiento.

�470

BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

La peregrinación
Una de las celebraciones más importantes que se realizan en honor al
Señor de la Expiración es la fiesta anual, que se inicia con un novenario
y se acompaña de otras actividades como conferencias y fie~tas ~opulares. Al término de su novenario, la imagen es sacada de la iglesia y llevada en procesión, fecha que en la actualidad es el segundo domingo
del mes de agosto, fiesta que reúne a gran cantidad de devotos. Para el
año de 1973 Israel Cavazos, calculaba que más de 1O 000 personas se
reunían para tal fin. Actualmente se sigue llevando a cabo dicha peregrinación, aunque la afluencia de pere~os ha disminuido, quizá debí:
do a que la ciudad se ha extendido considerablemente y su centro esta
ahora bastante retirado de una gran cantidad de colonias en las que
residen recientemente los ciudadanos guadalupenses, en las cuales se
han erigido nuevos centros de culto, perdiéndose el contacto con el
centro del municipio y con esta parroquia, lo que puede ser una causa
del debilitamiento -aparente-, de esta devoción popular.

..

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración se realiza por
diversos motivos entre los cuales resaltan los agradecimientos, la bendición de los enfermos, las mandas y las rogativas, éstas, primordialmente para solicitar la lluvia, ya que entre los carismas que se atribu!en
al Señor de la Expiración, quizá el principaL encontramos el de realizar
el milagro de la lluvia, de tal manera que se le conoce también como el
Señor de la Lluvia. Esta relación con el don de la lluvia se encuentra
presente en otros Cristos de la Exp~ac~ón, com~ el que se_venera en el
altar mayor de la Iglesia de San Nicolas de Ban en Espana en donde
también recibe la denominación del Señor de las Aguas. He aquí un
testimonio relativo a esta imagen española de Cristo, que el historiador
ilustrado Juan Pedro Velázquez Gastelu escribió en 1758: 'Venérase e~
él (refiriéndose al altar) la milagrosa imagen de Cristo Nuestro Senor Cructficado, a que ha acudido la devoción y confianza pública de este pueblo en m~chas
ocasiones de seqnedad, obteniendo de su Origjnal copiosas lluvias por Cl!JO mo!tvo se
le denomina Santo Cristo de las Aguas... " (rvluy Ilustre,...)
Dentro de los climas secos el de Nuevo León es el más duro, ya que
la mayor parte del año predominan temperatur~s por arri~a- de los 30º
C. Al ser Nuevo León una región - por su ongen- , tradicionalmente
agrícola y ganadera, un serio problema a enfrentar ha sido ancestralmente el de la sequía, condición muy frecuente y devastadora en esta
zona geográfica, con lo que la propiciación de la lluvia es una ~ecesid~d
imprescindible para la subsistencia y su obtención es un don 1naprecia-

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

471

ble. En este sentido, es importante resaltar que, una de las primordiales
actividades de Guadalupe en sus orígenes era también la agricultura, se
cultivaba caña, maíz y verduras.
La peregrinación se realiza anualmente y es un ejemplo de organización y solidaridad por parte de los devotos, colonos del municipio principalmente-, aspectos que resultan patentes durante su desarrollo y
que hacen referencia también a una gran cantidad de trabajo previo.
El día de la celebración de la peregrinación, en la plaza principal hay
fiesta, fuegos artificiales, comida y música, los mariachis entran al Santuario de Guadalupe a cantarle las mañanitas al Señor de la Expiración.
Para iniciar la procesión, la imagen original ha sido trasladada al templo
nuevo y se encuentra ya colocada en una peana, adornada con nardos,
crisantemos amarillos y con unas pequeñas flores de color morado y
lista para ser transportada.
La mayoría de las personas que caminan por la plaza principal de
Guadalupe se dirigen al interior de la iglesia, otras esperan afuera, en el
atrio, quieren ver salir a la imagen y reservar su lugar en el contingente.
Dentro de la iglesia los congregados miran hacia la imagen en el altar y
escuchan a los mariachis que la homenajean, cuando éstos se han ido,
ingresan los "viejos de la danza", abriendo paso a un grupo varonil de
danzantes adultos, los cuáles son encabezados por dos estandartes, uno
con una imagen de una cruz y el otro con la de la Virgen de Guadalupe, los matachines entran bailando y tocando sus sonajas y conchas,
acompañados de flautas y tambores; en la parte posterior de sus chalecos están bordados un cáliz y una ostia. Enseguida, al terminar la danza, ingresa una banda tocando las mañanitas, que motiva los aplausos
de los presentes.

Justo antes de que se inicie la procesión, el sacerdote dirige algunas
oraciones, así como palabras de reflexión acerca del significado del
peregrinar, de su simbolismo como búsqueda de Dios y expresión penitencial para quienes participan en ella y hace una analogía con la vida
cotidiana personal que implica un caminar constante, asimismo, explica
la importancia histórica de esta peregrinación del año 2004, ya que se
vuelve a observar la tradición original en que la imagen sale al frente de
la procesión y no al final como en los años más recientes se había comenzado a acostumbrar. El sacerdote anuncia el inicio de la procesión
y entre los fieles se escuchan las loas: ¡Viva el Señor de la Expiración!,
¡Viva el Señor de la Lluvia!

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La mayoría de los participantes y observadores se conocen y se reconocen, todo tipo de personas participa en la procesión, es notable la
marcha de las familias nucleares y extensas representadas por miembros de diversas edades, incluso bebes en brazos, ancianos, personas
enfermas y mujeres embarazadas, entre otros; en el transcurso algunas
personas se van incorporando mientras que otras sólo asisten al paso
de la procesión y se unen a las loas en honor a la imagen sagrada.

Afuera de la iglesia, los peregrinos preparados para iniciar la procesión, se protegen del ardiente sol de la canícula con gorras, algunos con
sombreros y también con paraguas que además les permitirán cubrirse
de la esperada lluvia; desde un punto bajo de la calle, al mirar hacia el
contingente que va vía arriba, se observa el rítmico balanceo de una
gran cantidad de paraguas y gorras. A lo largo del recorrido de la procesión, las calles, casas y los comercios están adornados con cadenas de
papel blanco, amarillo y morado, banderas que pegadas en cordeles,
atraviesan de lado a lado la calle, moños y flores de papel de china, así
como globos, todo de colores morado y amarillo. Estos adornos cumplen la función de marcar la ruta de la peregrinación y simbólicamente
localizan el espacio de lo sagrado, delimitándolo de lo profano.

472

Al levantar la imagen en andas, la gente aplaude emocionada para
marcar el inicio de la procesión, esperando el paso de la milagrosa imagen a su lado para tocarle los pies si es posible. Al s~r.a la calle ~os
fieles que esperan, reciben a la imagen con sus loas tradicionales: ¡Viva
el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la Lluvia! -Para confirmación de creyentes y sorpresa de incrédulos el cielo antes soleado se
nubla y comienza a llover-, la concurrencia grita: ¡que llueva, que llueva, que llueva!, ¡Viva el padre Esparza!, quien fuera Párroco de Guadalupe durante muchos años y benefactor de la devoción. Nos sorprende
también en este momento y a lo largo de la procesión, el ímpetu del
tradicional grito cristero: ¡Viva Cristo Rey!
El primero en salir caminando de la iglesia es un charro portando
una bandera de México, éste se coloca al frente de un grupo de charros
montados que esperan formados en la calle para encabezar y abanderar
la fiesta, otro de ellos conduce una carroza con niños y mujeres, enseguida se encuentra un grupo de la policía rural, también montados _Y
vestidos con atuendo vaquero, a este grupo le siguen el carro del sorudo que va difundiendo por el altavoz una serie de cánticos y oraciones,
la camioneta con el pan de las ofrendas, también adornada con globos
con los colores simbólicos, los "viejos de la danza" encargados de
mantener el orden de la procesión y de vigilar que no haya interferencias ni amenazas a la imagen sagrada, asustando con sus máscaras y
atuendos a niños y adultos. Después de la imagen del Señor de la Expiración, danza un grupo femenil de matachines cuyo estandarte y distintivo es la Virgen de Guadalupe, a estas danzantes las sigue una réplica
de la imagen de la Virgen del Roble, -otra devoción popular local-, la
cual es portada por un grupo de mujeres jóvenes y circundada p_or otro
grupo de las mismas que conforma una "valla", a las que _l~s, sigue un
carro alegórico en donde se escenifica la leyenda de la apancion de esta
Virgen y al final la banda que no deja de interpretar melodías P??ulares. El último contingente es el de los devotos, toda la proces1on es
flanqueada por jóvenes que con una cuerda circunscriben y mantienen
la cohesión del grupo.

473

El recorrido de la procesión está demarcado por espacios simbólicos importantes para la comunidad, sale del Santuario de Guadalupe,
anexo al templo antiguo donde la imagen del Cristo se venera tradicionalmente, pasa por la iglesia de la Santa Cruz, edificada en el lugar en
que una cruz de madera indicaba el sitio original de la fundación de
Guadalupe, posteriormente frente a la clínica número 4 del IMSS, después entra al lugar en el que se ha iniciado la construcción de un nuevo
templo al que se pretende trasladar a la imagen y concluye de nuevo en
el Santuario de Guadalupe. Así el espacio sagrado está delimitado por
los lugares que se consideran hitos, puntos imprescindibles en la historia del municipio y de su devoción principal, los cuales son a su vez
consagrados por la presencia divina de la imagen.
En las calles del trayecto, las imágenes religiosas pertenecientes a las
familias "anfitrionas" o a los comercios, son expuestas en las banquetas, sobre mesas cubiertas con manteles y carpetas blancas, haciendo
las veces de pequeños altares adornados con flores y alumbrados por
veladoras.·Así, las imágenes familiares ya benditas, santifican la vía que
recorrerá la imagen del Señor, al tiempo que esta milagrosa efigie las
santifica o consagra a su paso, irradiando su energía sagrada. Aquí es
patente nuevamente el intercambio de ofrendas y dones que implica
todo culto ya que al Señor se le ofrecen a cambio de los favores solicitados, cantos, danzas, oraciones, ofrendas y penitencias.
La zona demarcada para el peregrinaje ha sido dividida en sectores
por los miembros de la comunidad, para lograr una organización mayor, ya que las tareas se distribuyen por s_ector mucho antes de la realización de la peregrinación. Las redes de solidaridad son manifiestas en
la organización de la marcha y en las tareas ,que los diversos grupos
realizan durante su desarrollo: la creación de los carros alegóricos, el

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sonido y las personas que dirigen los cantos, las oraciones y las loas, la
camioneta con las "ofrendas", las bebidas refrescantes que son regaladas a los peregrinos en el trayecto: agua y té helados, en botellas, vasos
de cartón y bolsas, limones partidos con y sin chile y por supuesto el
trabajo de todas aquellas personas que al terminar la procesión barrerán
el exterior de sus casas para que las calles vuelvan a quedar limpias,
asimismo, los cargadores organizados en varios equipos, de 6 hombres
cada uno, que lo portan en andas por turnos, los jóvenes que delimitan
al grupo y lo protegen formando una valla, los músicos, los matachines
hombres y mujeres, en grupos diferentes. La policía cuida el paso de
los peregrinos, cerrando las calles por las cuales atravesará el contingente.
El ritmo de la peregrinación es marcado por los danzantes con sus
bailes y sonidos. El grupo de los "viejos de la danza" está compuesto
aproximadamente por unos 25 varones disfrazados con atuendos punk,
de animales y monstruos que inspiran miedo, con máscaras, tatuajes,
navajas, o personajes satíricos como "la seductora agresiva" que corretea a hombres y niños y juega bromas a los que observan, al perseguirlos para darles un beso, otros personajes golpean a los observadores,
con mazos de plástico. La función de este grupo es mantener el orden
y alejar a los intrusos, evitando amenazas e interferencias al paso de la
imagen; todos ellos portan silbatos que emplean como forma de comunicación para transmitirse mensajes relacionados con la organización y ritmo de la peregrinación, indicando al contingente cuándo detenerse y cuándo reanudar la marcha. Detrás de algunos viejos de la
danza que se han salido de la valla, grupos de niños y jóvenes corren y
juegan por las banquetas.
La imagen se detiene cuando es necesario que los 6 hombres que la
portan en andas descansen y se cambien por otro equipo que se encuentre menos agotado, pero estas interrupciones son muy breves y las
principales estaciones son los sitios emblemáticos antes mencionados.
Al aproximarse a la iglesia de la Santa Cruz, se escucha incesantemente
el tañer de su campana que anuncia la presencia de la imagen, la cual es
detenida ante sus puertas con dirección al altar, momento en el que se
escuchan nuevamente loores. Más adelante, el siguiente punto en que la
imagen es detenida es afuera de una clínica del seguro social, -la primera en el municipio--, en donde se encuentra ya un pequeño altar, como
un súnbolo de bendición de los enfermos y de sus familiares. Al paso
del contingente se mezcla una serie de sonidos: los silbatos de los viejos de la danza, las oraciones, los cantos de alabanza y loores, los soni-

475

dos ,~ue, producen los danzantes con sus conchas y sonajas al "zapatear , asi como las flautas y tambores que los acompañan, la música de
la banda, las voces y risas de los peregrinos y de quienes presencian el
paso de los grupos. Continuamente se incorporan a la marcha personas
solas o en grupo, salen algunas, otras cambian de sitio adelantándose al
paso que llevan o atrasándose con relación al grupo que la encabeza.
Una mujer rocía con perfume la imagen a su paso y una leve lluvia inter~pe el cal_or y 1~ luminosidad en algunas ocasiones. ¡Viva el Papa!,
¡Viva la Iglesia!, ¡Viva el Señor de la Expiración!, ¡Viva el Señor de la
Expiración!
Cu~do la imagen pasa frente al devoto es el momento propicio para realizar las ~eti_ciones, cada persona a cambio de un don que espera
o~rece un. sacnfic10,. el cual es para muchos, la propia acción de peregrinar. Ba¡o un sol intenso, con una temperatura que oscila arriba de
los 38 grados centigrados, los creyentes están dispuestos a caminar
aproximadamente 6 Km., acción que en sí misma es ya una forma de
penitencia.
Al finalizar el recorrido y llegar la procesión al sitio de inicio, entra
de nuevo a la iglesia y la fiesta continua con una misa que es la máxima
expresión y celebración del Sacrificio de Cristo en la religión católica.
Por la noche, la comunidad mata simbólicamente a los "viejos de la
danza", quizá representando de una cierta manera que el bien ha vencido al mal.
Interpretación

He designado como santuario, al templo original en que se venera la
imagen sagrada, ya que cumple con las características señaladas en el
código d~l Derecho Canónico:
«Con el nombre de santuario se designa una iglesia u otro lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acuden en peregrinación
numerosos fieles, con la aprobación del Ordinario del lugan&gt; (Código
de Derecho Canónico, c. 1230)

Asimismo, considerando que el templo del señor ,de la Expiración
está anexo al Santuario de Guadalupe y que la imagen cuenta actualmente con el propio Santuario de reciente edificación, al que no se ha
trasladado, debido a una serie de circunstancias y contratiempos que
los fieles atribuyen al hecho de que "no se quiere cambiar del lugar al
que llegó." Se han realizado diversos intentos para mudarla y se han
presentado una serie de contratiempos y circunsta:1cias que lo impiden.

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EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

La importancia del santuario para los creyentes radica en su significado como punto de encuentro entre el fiel y la divinidad y punto de
reunión con otros piadosos, cuya fe compartida confiere mayor fuerza
al lugar.

En este sentido para la comunidad, el santuario y su imagen forman
parte de su patrimonio espiritual y cultural como pueblo, tal como lo
afirma Juan Pablo II, en su magisterio. El santuario es un lugar santo,
meta visible del itinerario de los peregrinos, recordemos también en
este momento que los fundadores de la entonces villa, llegaron a estas
tierras norestenses, desde Tiaxcala, por lo que podemos afirmar que
este templo y la peregrinación que analizamos representan también la
meta de los colonizadores, es decir que forman parte de su origen mítico.

El Santuario es un signo de la presencia activa, salvífica del Señor en la
historia, un refugio donde el pueblo de Dios, que peregrina por los
caminos del mundo hacia la Ciudad futura, restaura sus fuerzas para
continuar la marcha y ... un espacio privilegiado para anunciar a Jesucristo, Palabra hecha Carne, misión primordial de la Pastoral Profética. (Informe pastoral. Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe.)

La peregrinación en honor al Señor de la Expiración, tiene un doble
carácter, el de una fiesta que se acompaña de música, danza, celebraciones y cantos de alabanza, y en su aspecto místico, representa además
de las alabanzas, una restitución de la relación con lo sagrado a través
de la expiación de las culpas, mediante la penitencia. Con motivo de las
peregrinaciones, miles de personas se reúnen en el Santuario que como
está escrito en la Biblia, se convierte en la 'Tienda del Encuentro': 'El
Tabernáculo de la Alianza" (Ex 27,21; 29,4, 10-11, 30, 32, 42, 44) De esta
manera el encuentro en el santuario propicia y reafirma la alianza existente entre la divinidad y los seres humanos y por extensión reafirma
los lazos entre los miembros de la comunidad que para este caso concreto, según los datos históricos, es producto de la alianza entre españoles y tlaxcaltecas.

..

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BEATRIZ LILIANA DE ITA RUBIO

476

Asimismo, la analogía entre los aspectos religiosos y sociales, nos
permite señalar que la dinámica de la peregrinación marca algunas etapas que el peregrino recorre como paradigma de toda su vida de fe, así
como en su vida social. El camino simboliza la solidaridad que debe
alcanzarse en esta vida con los hermanos, así como la preparación que
todo ser humano necesita para estar en condiciones de encontrarse con
su creador. Parte de ese camino consiste en expiar mediante la penitencia, las faltas cometidas, a fin de restablecer el vínculo con lo sagrado.
Esta devoción es factor de identidad ya que la comunidad guadalupense se identifica ampliamente entre sí, al igual que con su santo patrono que "llegó" al sitio en que se fundó Guadalupe el mismo año que
sus pobladores y tiene además semejanza física con ellos, ya que el color de su piel es moreno, según hemos afirmado. Una característica de
la identidad que promueve esta devoción, es su capacidad de perdurar
en el tiempo y en el espacio, por lo que más que permanencia se refiere
a continuidad en el cambio. (Chihú, A.: 2002, p. 42-43)

En esta devoción, como en todas las atribuibles a la religiosidad popular, observamos el sincretismo que es producto de la coexistencia
étnica, en este caso primordialmente de: españoles y tlaxcaltecas. Por lo
anterior, a esta devoción se aplican las características que señala Chihú
Amparán en relación con las identidades étnicas, entre las que destaca
una dimensión fundamental, constituida por la religión. "En la mayor
parte de los casos se trata de una religión de carácter predominantemente ritual, centrada en la figura de los santos patrones y en las celebraciones festivas destinadas a honrarlos." (Chihú, A.: 2002, p. 54)
En torno a esta devoción se establecen una serie de actividades comunitarias, así como espacios de convivencia y formas de relación
aceptados. "Dentro de las comunidades indígenas, el santo patrono
constituye siempre la base de la organización social y del consenso
simbólico, en cuanto se lo considera no sólo el protector y el abogado
local, sino sobre todo como centro de convergencia de todas las relaciones sociales, principio vital de la comunidad y elemento clave de su
identidad." (Chihú, A.: 2002, p.55) El santo patrono resume en sí mismo la identidad histórica, la realidad presente y el destino de la colectividad.
Los ·investigadores destacan como otro rasgo caractensttco de la
identidad, el valor que se atribuye a la misma, invariablemente, sea positivo como negativo. Los guadalupenses atribuyen un valor positivo a
su identidad, fruto del sincretismo entre las tradiciones tlaxcaltecas y las
del pueblo español. Al respecto es importante analizar el mito de origen de esta nueva nación, al que hago breve alusión en las siguientes
líneas.
Antes de la llegada de los españoles, existía ya una rivalidad entre los
mexica y los tlaxcaltecas, ya que los primeros pretendían someter a los
segundos. La historia afirma que ambas naciones se consideraban a sí
mismas como pueblos escogidos y por ende el antagonismo resultaba

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EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. L.

muy fuerte. Es importante recordar, que mientras las profecías anunciaban a los mexica, la caída de su imperio, los presagios para los tlaxcaltecas, auguraban la supervivencia de su nación y la instauración de
un orden mayor, al aliarse en términos de igualdad, con un orden político más amplio, con la condición de que las virtudes de cada uno se
mezclaran mediante la creación de lazos de consanguinidad, de esta
manera, la alianza con los españoles fortalecía militarmente a los tlaxcaltecas y les permitía además la realización de sus mitos. (Corona, S.

En cuanto constructo, la identidad se elabora dentro de un sistema de
relaciones que oponen un grupo a otros grupos con los cuales está en
contacto... y se construye y reconstruye constantemente en el seno de
los intercambios sociales. (Giménez, G., en Chihú, A.: 2002, p. 41-42)

478

A.)
Esta devoción es símbolo y -a su vez-, espacio de arraigo de la
identidad local de los guadalupenses, ya que representa primordialmente las tradiciones sincréticas de este pueblo, su organización, la solidaridad que los ha caracterizado, así como el esfuerzo que han requerido
los ciudadanos para constituir, conservar y desarrollar su ciudad. Esta
devoción, particularmente, es símbolo de la historia de la fusión y sincretismo entre las dos tradiciones culturales, que gestaría la nueva nación anunciada en la profecía. La devoción es expresión mítica de identidad, nos hace patente la enorme cohesión y solidaridad que los colonos han requerido desarrollar entre sí para hacer frente a todos los
avatares impuestos por la vida cotidiana en estas regiones, en todas las
épocas de su historia. La peregrinación es una confirmación por la vía
religiosa de tal solidaridad existente, súnbolo de unión y de fe para el
pueblo de Guadalupe (Cavazos, G., l.: 2000, p. 117.)
Según afirma Gilberto Giménez:
...los actores sociales, ya sean individuales o colectivos tienden a valorar positivamente su identidad, lo que tiene por consecuencia estimular
la autoestima, la creatividad, el orgullo de pertenencia, la solidaridad
grupal, la voluntad de autonomía y la capacidad de resistencia contra la
penetración excesiva de elementos exteriores. (Giménez, G. en Chihú,
A.: 2002, p. 46.)

Entendemos por identidad, de acuerdo con Giménez, al
" ...conjunto de repertorios interiorizados (representaciones, valores,
símbolos), a través de los cuales los actores sociales (individuales y colectivos) demarcan sus fronteras y se distinguen de los demás actores
en una situación." (Giménez, G., en, Chihú, A.: 2002, p. 38-39)

Para este autor la identidad es resultado de una construcción social
perteneciente al orden de las representaciones sociales, que se realiza
de acuerdo con los marcos establecidos.

479

El poder de lo sagrado proporciona cohesión e identidad al grupo, a
través del culto los creyentes atraen los dones necesarios para su subsistencia. Es un culto con un gran arraigo local, que ha permanecido a
lo largo de casi trescientos años y continúa simbolizando la importancia de la comunidad y sus tradiciones ante un mundo globalizado y en
permanente transformación. En tanto factor de identidad, destaco otra
denominación con la que tradicionalmente se ha conocido al Señor de
la Expiración, la del Señor del Pueblo.
Al vincularse en esta fiesta tradiciones tlaxcaltecas y españolas, se
genera a través de este sincretismo una expresión de la religiosidad
popular en el noreste mexicano. Las costumbres tlaxcaltecas se ponen
de manifiesto en los materiales y la técnica de elaboración de la imagen,
de origen prehispánico, el color de Ja piel del cristo, que es moreno, en
las bandas de música que acompañan las fiestas cuya conformación
tiene un origen rlaxcalteca, ya que afirman los cronistas que estos indígenas tocaban el arpa y el violín y formaban pequeñas orquestas y bandas en las cuales predominaban la flauta, el clarinete, la tambora y el
redoblante. ''En el mismo campo folclórico se pueden incluir las danzas de 1t1alachines que, aunque, mistificadas han llegado hasta nuestros días." (Cavazos, G.,
l.: 1976)
La devoción condensa las manifestaciones de las tradiciones de esta
nueva nación, en torno a ella, se crean lugares propicios para las relaciones sociales entre los pobladores de la misma, permitiendo el encuentro entre hombres y mujeres jóvenes, en un espacio cobijado y
supervisado, acorde a las creencias religiosas, a las prácticas morales, así
como a las formas de organización y relación social. Esto se nos hace
patente al analizar las formas de organización y participación de los
diversos contingentes en la procesión, que vinculan territorialidad,
identidad y consanguinidad en el encuentro entre familias, novios,
habitantes de los barrios y encuentro entre vecinos. De esta manera los
contingentes evidencian comportamientos y formas de organización
micro grupales y comunitarios que son elementos constitutivos de una
identidad gestada en el territorio, en su espacio circundante.
El templo de Guadalupe se encuentra ubicado en el centro de la
Ciudad y municipio del mismo nombre, en la plaza principal, espacio

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BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

legítimo de relación social y lugar de reencuentro de sus fu~dadore~,
que por lo regular residen en esta zona. Hasta hac~ pocos an~s r~lat1vamente se consideraba a Guadalupe como una cmdad domutono ya
que estaba habitada primordialmente por obreros y sus familias? la mayoría de los cuales trabajaban en Monterrey y regr~saba a domur a esta
ciudad. En la actualidad esta concepción ha cambiado, ya que este municipio se ha convertido en una comunidad que puede autosatis~acer
sus necesidades, en el que se han incrementado el número de habitantes y cuyas zonas residenciales se han extendido considerablemente,
que cuenta con todos los servicios necesarios para e~ desarrollo de la
vida cotidiana de sus pobladores y que dada su cercanta con Monterrey
se le considera ya, parte de su zona metropolitana. De la misma manera
la composición de su población que durante muchos años se ha caracterizado por constituirse de familias obreras, se encuentra en tran~formación ante el arribo de nuevos grupos, integrados por empresarios Y
profesionistas en algunos de sus sectores.
La devoción manifiesta ampliamente el sentido de pertenencia a la
comunidad y de identidad, tan es así que el escudo de Ciudad Guadalupe, que data del año de 1980, entre los importa~tes símbolos que
presenta, hace alusión al origen tlaxcalteca de la Cm~ad, a su santo
patrono, el Señor de la Expiración, represen~do a _traves de su corona
de plata, al amparo del manto guadalupano, sllllbolizado por dos estrellas de oro que la cubren.
...las imágenes de los santos patronos funcionan _como una especie de
emblema por referencia al cual se define la fidelidad del grupo, se reconocen entre sí los miembros de la comunidad y se establecen las reglas de la hospitalidad o de la exclusión. Se trata de un °:ºdelo
auto
identificación que puede relacionarse con el proceso ps1coanaliuco de
identificación con un padre común. (Chihú, A.: 2002, p.55)

?~

Respecto a la identificación de los guadalupeoses con respec~~ a su
santo patrono, cabe resaltar que antes de recibir la denoffiillac1on de
Señor de la Expiración se le conocía como el Señor del Pueblo: J?esde
sus orígenes el culto contó con la anuencia e in~luso el ausp1c10 del
gobierno del estado, cuyas autorida?es ~~presentattvas aport~ban recursos para la realización de la peregnnac1on y cuando la seqwa ~esultaba
extrema, el ayuntamiento de la ciudad de Monterrey o el gob1em~ del
estado solicitaban, a las autoridades eclesiásticas, fuese llevada la imagen en procesión a Monterrey, lo cual ocurrió, hast~ 1857 y eventualmente en años posteriores, siendo el 2001 el mas reaente._ Actualmente
la peregrinación sigue contando con cierto carácter oficial que pode-

481

mos constatar con el encabezamiento de la misma por una bandera
mexicana, así como por un contingente montado de la policía rural
guiando la marcha.
La peregrinación en honor al Señor de la Expiración es una de las

principales fiestas tradicionales de Guadalupe Nuevo León. Si consideramos que el peregrinar es la manifestación por excelencia de la resistencia, esta fiesta se convierte en símbolo que identifica al pueblo neoleonés siempre afrontando las difíciles circunstancias del entorno,
siempre resistiendo para "no desamparar" las misiones. En la peregrinación se evidencia el sentido de "masa organizada", de colectividad
unida por una gran fuerza social y espiritual que le brindan sus tradiciones. La procesión pemúte reafirmar lazos de identidad y solidaridad
generados al ser miembros de un mismo territorio.
Es importante resaltar que a diferencia de la mayoria de las peregrinaciones cuyo recorrido parte de un punto determinado, hasta llegar al
santuario correspondiente, en esta devoción, la procesión inicia y culmina en el mismo sitio, por lo que la acción ritual traza un círculo simbólico que también es patente en el cumplimiento del ciclo anual para
la realización de esta fiesta. Por otra parte, el recorrido establecido para
el peregrinaje va tocando ciertos puntos fundamentales que geográficamente rodean al templo, con lo cual la peregrinación produce el efecto de trazar un círculo. Asimismo, el contingente marcha rodeando y
protegiendo a la imagen y a su vez circundado por una valla formada
por jóvenes, así como por el contingente de los "viejos de la danza" y
por los propios peregrinos.
Respecto al simbolismo del círculo Alejandro García señala que la
figura del círculo conlleva muchas derivaciones: es centro perfecto,
homogéneo, totalidad indivisa que representa la armonía en animación
y se convierte figurativamente en sol, en boca, en ojo, en esfera, en
huevo del mundo. Continúa señalando García que al no tener principio
ni fin, no tiene variaciones por lo que puede simbolizar el tiempo indefinido, cíclico, universal y eterno. El círcuJo, es concebido simbólicamente, además, como límite mágico infranqueable, como defensa y
sitio de calidez. (García G., A. 2004, 129.)
Al analizar la presencia de la circularidad en el ritual, considero que
simboliza precisamente la grao cohesión que logra la comunidad en
torno a su santo patrono y que vela por mantener a lo largo del año y
de su historia, la armonía en sus relaciones sociales que le pemúten
mantener sus tradiciones y formas de organización social, ante la dioá-

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EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

mica del cambio permanente. Al simbolizar el tiempo eterno, cíclico, l_a
circularidad del ritual pone en operación el mito de origen y lo actualiza. Asimismo, es de gran importancia el sentido de protecci~n que se
genera a partir de la realización de esta ~cción ri~a~ de peregn~ar, cuy~
irradiación mágica, divina protege a qwenes participan en el ntual, as1
como a la comunidad en su totalidad.
Podemos analizar en la peregrinación una expresión de la ambivalencia de lo sagrado, la imagen de la divinidad es "protegida"_ por los
"viejos de la danza", en su calidad de monstruos o seres temb~e~. Al
respecto de tal ambivalencia afirma D~kheim que las f~~rzas religiosas
son de dos tipos: benefactoras, guardianas del orden fís1~0 y el m~ral,
dispensadoras de vida y salud, así como de todas las cualidades estlmadas por los seres humanos, es el caso de los dioses tutelares y por otra
parte las potencias impuras que ocasionan males. Ambas deben permanecer separadas entre sí y ambas con respecto de lo profano.
(Durkheim, E. 1991, p. 418-419)
De esta manera en el ritual se presenta lo sagrado en sus dos manifestaciones. La presencia benéfica de lo sagrado, ya que el Señor ?el
Pueblo, su benefactor y guardián, es dispensador entre otros b~n~~c1os
de uno muy preciado: la lluvia, que en estas regiones es condicton de
subsistencia y desarrollo, también donador de salud. Por otra_parte, la
presencia nefasta, impura de lo sagrado es sim?olizada me~ante los
viejos de la danza, que en su calidad de_ seres t~r,rtbles_ son qwenes pueden lidiar con el mal, sin riesgo de desmtegrac1on, as1 su labor es la de
alejar el mal que amenaza con profanar a la divinidad y en ~sta forma
mantener aislados el espacio profano y el sagrado, para evitar su corrupción.
Lo puro y lo impuro no son pues dos géneros separados, sino dos
variedades de un mismo género que comprende todas las cosas sagradas. Hay dos tipos de sagrado, uno fasto, el otro nefasto, y no solamente no hay solución de continuidad entre las dos fo~as op~estas
sino que un mismo objeto puede pasar de una a la otra stn cambiar de
naturaleza. (Durkheim, E. 1991, p. 420)

Respecto a los sacrificios, quiero citar breveme~te a Durkhe~, _qu_e
como producto de su estudio acerca de las expresiones de la re~gios1dad, afirma que los pueblos que padecen los estr~go~ de la se~~, realizan prácticas rituales en que los participantes _se 1nilingen a ~• rni~°:?s
diversos sufrimientos, con la intención de apaciguar la mala dispos1c1on
de las potencias divinas para con ellos.

483

Sobre todo para luchar contra la sequía se emplean esas prácticas. Es
porque 1a falta de agua tiene como consecuencia una miseria general.
Para remediar el mal, se recurre a medios violentos. ¡Durkheim, E.
1991, p. 414)

En la religión católica el sacrificio y el sufrimiento juegan un papel
relevante. En la procesión que analizamos el sufrimiento se expresa a
través de la propia acción de peregrinar, que en sí misma constituye un
sacrificio, ofrenda que se hace a la deidad mediante un don que es perceptible por los sentidos, sobre todo cuando la distancia es larga y las
condiciones climatológicas tan hostiles, como en este caso, además
algunas personas incrementan el sufrimiento realizándose diversas
mortificaciones e imponiéndose cargas y suplicios. La peregrinación
como manifestación visible, externa de la veneración tiene por objeto
alcanzar la comunión con la deidad. La ofrenda se torna sacrificio
cuando el don visible sufre una transformación, en este caso simbolizado por el instante de la expiración, de la muerte del Cristo.
El sacrificio forma parte de todo sistema religioso y de todo culto
derivado. El efecto del sacrificio es expiatorio, tiene un carácter de
reparación. El rescate, la salvación son producto del derramamiento de
la sangre que es donde está concentrada la fuerza expiatoria.
Es necesario resaltar por otra parte, el hecho de que esta devoción
tiene su esencia, precisamente en el momento en el que el sacrificio
cruento ha sido consumado, condensa la totalidad del sufrimiento y la
agonía del Cristo que ha pasado ya por todas las estaciones del dolor.
El Señor de la Expiración es ejemplo de obediencia absoluta al Padre,
representa el momento de la consumación del sacrificio. Como resultado del sacrificio, se elimina el pecado y con ello la culpa y las consecuencias que acarrean, por ello al concluir la fiesta ritual, los viejos de la
danza son muertos simbólicamente.
En el momento actual observamos una afluencia menor de peregrinos, respecto de las cantidades que refieren los cronistas y las personas
participantes, se congregaban en fechas anteriores. Consideramos que
la disminución en el número de asistentes a la peregrinación puede ser
producto de diversos factores. Un primer factor que ya he mencionado
consiste en el gran crecimiento de zonas habitacionales y comerciales,
así como de residentes en Guadalupe, 16 que ha transformado las actividades y las formas de relación, ya que antes se concentraban en el
centro, en el que se localiza la plaza principal, el palacio municipal, las

�BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

RITUALES SAGRADOS Y VÍNCULOS DE IDENTIDAD COLECTIVA
EN TORNO AL SEÑOR DE LA EXPIRACIÓN DE GUADALUPE, N. l.

oficinas administrativas, el Templo del Señor de la Expiración y el Santuario de Guadalupe, así como los primeros y más importantes negocios comerciales. Por otra parte una gran mayoóa de los nuevos residentes de Ciudad Guadalupe no son originarios de este municipio y en
muchas ocasiones ni siquiera son nativos del estado. Este crecimiento
de zonas residenciales se ha visto acompañado por el surgimiento de
nuevos centros de culto en las nuevas colonias que evitan que el templo antiguo sea concurrido.

Y finalmente, un factor de gran importancia para tratar de comprender este descenso en el número de peregrinos a la fiesta de propiciación de la lluvia, ha sido el gran cambio climático experimentado por
el estado de Nuevo León, ya que en años recientes, quizá los dos últimos ha contado con grandes cantidades de lluvia, incrementándose
tanto la frecuencia como la intensidad. De alguna manera la necesidad
de restablecimiento de la alianza con su santo patrono, parece en estos
tiempos una necesidad resuelta, por el momento.

Guadalupe era considerada hace poco tiempo como una ciudad
dormitorio ya que era habitada por familias de obreros, primordialmente, así la devoción que analizamos es vista a través de los descendientes
de los tlaxcaltecas, mestizos, españoles y algunos otros grupos étnicos
en menor cantidad. Para estas fechas, cuenta con su propia infraestructura y relativa autosuficiencia, que le han permitido desarrollarse y convertirse en una importante zona residencial, así como de actividad comercial y oportunidades laborales, principalmente. Sin embargo muchas personas residentes en Guadalupe, continúan trabajando en Monterrey, aunque su vida privada se desarrolla en Guadalupe. Precisamente el lema que caracteriza a la actual administración municipal es el
de "Guadalupe, una ciudad bien despierta."

No obstante Guadalupe sigue defendiendo sus tradiciones, la importancia de su devoción local y los saberes acumulados, se transmiten
entre las generaciones a través de la familia, principalmente por medio
de las madres. Asimismo en torno al templo existe una red muy bien
organizada de apoyo y preservación de las tradiciones, la cual descansa,
en primera instancia sobre la familia, posteriormente los vecinos de los
barrios, ahora organizados en sectores.

484

Otro aspecto que parece impactar en la disminución del número de
peregrinos es la gran complejidad de la vida cotidiana actual que es
producto del citado crecimiento poblacional y urbano de Guadalupe,
que impide la difusión y el fortalecimiento de esta expresión de la religiosidad popular. Parte importante de su población está compuesta por
jóvenes, entre quienes la devoción no tiene aún tanto arraigo. Un aspecto muy específico a esta devoción, que tuvo el efecto inverso al
esperado, desde mi particular punto de vista, es el que se refiere al gran
interés -de quien durante muchos años fuera el párroco de la iglesia en
que se venera esta imagen-, por construir el templo moderno y de mayores dimensiones con la advocación de la Virgen de Guadalupe, en el
que se dispuso una réplica del Señor del Pueblo, lo que generó en lugar
del fortalecimiento de la propia imagen, una división de la espiritualidad que le restó fuerza y "legitimidad" a la imagen original. Este mismo
párroco, -el padre Esparza- reunió contribuciones para cambiar de
sitio a la imagen construyendo su nuevo santuario, alejado -poco más
de un kilómetro-- del lugar en el que arribó el burro con la imagen original y que ha dividido las opiniones, ya que según se afirma en la piedad popular, "la imagen no se quiere ir al nuevo templo".

485

El hecho de que la peregrinación cuente con menor afluencia, no le
resta nada en absoluto a la creencia en el Señor de la Expiración, quien
recibe diversas solicitudes y ofrendas todos los días en su templo.
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Expiración del Pueblo de Guadalupe. Monterrey, México: Comité Pro Construcción del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe. Pbro. Juan F. Esparza.
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�486

BEATRIZ LIUANA DE ITA RUBIO

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Muy Ilustre, Venerable y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos
del Santísimo Cristo de la Expiración, Primitivo de las Aguas, María Santísima
de la esperanza y Santa Ángela de la Cruz, en
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Profesor Francisco Arredondo Cano, Cronista del municipio de Guadalupe.
H. Ayuntamiento de Guadalupe. Enciclopedia de los Municipios de México.
N uevo León© 2001. Centro Nacional de Desa,ro//íJ Municipa4 Gobierno del Estado
de Nuevo León, en
www.elocal.gob.mx/work/ templates/encielo/ nuevoleon/ municipios/ 19026a
.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO
ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO
DE ENSEÑANZA SUPERIOR
Mtra. Mireya García Govea
Docente de la División de Posgrado
Facultad de Filosofía y Letras. UANL.

E

n la historia de la Universidad Europea se puede hablar de dos
grandes modelos de universidad, estos patrones son el Medieval y el Moderno. La educación medieval, tenía un carácter
eclesiástico, la organización reflejaba la vida monacal y el saber era un
absoluto, estaba basado en la revelación y el dogma, que no dejaba
fisuras a la duda.
Se transforma en el siglo XIX cuando el nacimiento del EstadoNación dando lugar a la universidad moderna, se desarrollan tres tipos
de culturas universitarias diferentes con modelos educativos y estructuras organizativas distintas que actualmente todavía existen: el modelo
británico, el francés y el alemán.
Por un lado el modelo británico con universidades prestigiosas desde el
siglo XVIII como las de Oxford y de Cambridge. Siguen manteniendo
el modelo medieval de vida comunitaria entre profesores y alumnos a través de sus famosos colegios. A partir del siglo XVI prestaron una especial atención a la educación de la aristocracia rural, dándole por este
hecho un sentido global a la educación.
En este sentido, en la universidad se priorizaron los contenidos que
la nobleza podía necesitar en el desenvolvinúento de su vida como
estamento de la elite o clase dirigente, y que favorecerían en el futuro la

�488

MIREYA GARCÍA GOVEA

ocupación de puestos de responsabilidad en la soci~dad. Es_, pues, en
definitiva una universidad no orientada a las necesidades directas del
mercado laboral.
El segundo modelo de universidad, el napoleónico, fue creado a principios
del siglo XIX. Rompe totalmente con la universidad ant~rior c?n un
modelo opuesto al inglés. Puesta en marcha por Napoleo? _I, vie~e a
ser un producto de la razón de Estado pensada para el servicio de este.
Su función fundamental consiste en preparar profesionales para el desarrollo económico de la sociedad; es el saber útil el que interesa, organiza los estudios de cara a las profesiones que la sociedad necesita: medicina, derecho, ingeniería, etc.
En esta misma linea de servidora de las necesidades del Estado, uniforma los saberes planificando los contenidos de cara a las carreras Y
los programas de cada asignatura. La Universidad franc~sa representa
el primer modelo burocrático de Universidad en la medida en que los
profesores pasan a ser funcionarios públicos.
El tercer modelo la universidad alemana, también llamado modelo humboltdiano se centra en la búsqueda del conocimiento y la investigación
como camino para profundizar en el conocer. Como buscadora del
saber, más que enseñar la ciencia, enseña a hacer ciencia. En este modelo no se preparan futuros profesionales, sino futuros acadé~cos. Se
convierten en centros de desarrollo científico con escasa relación con
las demandas sociales directas. No tiene entre sus preocupaciones prioritarias el preparar profesionales, al estilo de la universidad francesa, ni
fomentar un saber de "elites" como puede tener la británica, lo que se
materializa en la no existencia de títulos oficiales.
Estas tres universidades con planteamientos, organizaciones y objetivos diferentes, dan lugar a todos los sistemas europeos de educación
superior, así como también a los latinoam~ricanos, ~ás influenciados
por el modelo francés de saberes sistematizados, onen~ados a fo:mar
los cuadros de profesionales, la transmisión del saber, la illlportancia _de
la clase magistral, la verificación de aprendizaje del alumno por medios
casi exclusivamente de los exámenes y el carácter funcional del profesorado.

La educación superior en el contexto europeo
1. 1.-Actuales intenciones educativas
E n el contexto de tales diferencias en los modelos referidos, es posible
identificar algunas de las características comunes en los sistemas de educa-

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

489

ción superior europeos, entre las que se citan el carácter público de las
universidades, con estructuras muy sólidas, con un coste para el alumnado relativamente bajo y a veces nulo, un profesorado de alto nivel
académico, y unas heterogéneas estructuras organizativas.
Algunas de las impe,jecciones visibles se concretan en un marcado carácter burocrático y funcionalista, unos sistemas de gestión poco eficaces. Se caracterizan por su opacidad y su escasa transparencia. Estas
últimas apreciaciones podrían no sólo pertenecer a las universidades
europeas, sino a todos los sistemas de educación superior de los países
del mundo.
En su nuevo contexto, las necesidades de la sociedad europea son
convertir a las universidades en instituciones académicas de excelencia
internacional, asegurando la calidad educativa para atraer o ser atractiva
para los estudiantes de cualquier país. La educación es una prerrogativa
de los estados miembros de la Unión Europea.
La integración europea es un hecho y afecta en todos los órdenes,
como sabemos principalmente al económico y social, de manera particular a la educación en todos sus niveles educativos, viéndose mayormente afectada la educación superior por sus procesos de intercambio,
entre universidades, de profesores e investigadores y alumnos.
Tanto en Europa como en el resto del mundo, las universidades
mantienen muy diversos sistemas educativos, cuestión que dificulta y
hace lento el proceso de integración en el espacio europeo y a las demandas de un mundo globalizado. Sin embargo aunque parece importante y necesaria esta diversidad de la educación superior, es un factor
que dificulta el trabajo ha realizar, por ello se ha planteado la conveniencia de una compatibilidad que facilite Ja convergencia de los estudios y los títulos oficiales entre los sistemas universitarios.
Con ello la Unión Europea se encuentra enfrentada a nuevos desafíos, trabajando sobre la coordinación de políticas y normas legislativas
de sus estados miembros, en la búsqueda del bienestar social de los
ciudadanos y como parte integral de la misma del Espacio común Europeo de Enseñanza Superior. La mayoría de los países europeos, se
encuentran inmersos en una dinámica de reestructuras curriculares y de
evaluación institucional. El propósito es ir introduciendo elementos de
comparabilidad y calidad que les son nec;esarios como un sello de educación y formación de enseñanza superior europea.

�490

MIREYA GARCÍA GOVEA

1.2.- Antecedentes de la coordinación de los sistemas 1miversitarios en la Unión
Europea

Actualmente en los países del entorno europeo existe una práctica generalizada de la evaluación de las instituciones universitarias, como
algunos de los eventos más important~s ~ara el fenóm~no de gl~b~ación que no se limita al campo econom1co y que atanen ª. ~as 1I1st1tuciones de educación superior en el horizonte de construcc10n del Espacio Europeo de Educación Superior.
Específicamente en noviembre de 1991, los Ministerios d~ Educación de Europa plantean la idea de desarrollar un Proyecto Piloto ~uropea para la Evaluación de la Calida~. La Comisión elab~r~ untnmer
planteamiento con experiencias internac1onale_s y con la part1e1pac10~ de
expertos en evaluación, para asegurar la calidad en los Estados m1embros de la Unión Europea
Los proyectos fueron examinados bajo_ 1~ ~osibilidad de cr~ar experiencias pilotos de evaluación. Ellos dan 101c10 a proyectos pilotos de
evaluación de la calidad en la educación superior europeo. Los proye~tos seleccionados, fueron iniciados en noviembre de 1994 por la Conusión Europea, en el XXII encuentro de Dir~ctores ~enerale:: Educación, cualificación y profesión. El proyecto mvolucro 17 pa1ses europeos con un total de 46 instituciones. En_ dic~~mbre ~e 1995 el proyecto fue oficialmente concluido con la fmalizac1on del mforme europeo Y
con la presentación de sus resultados. Su pro~ósito Y}º~os °:ás rel~vantes pueden consultarse en el documento titulad~ . Prq¡~ct pt!o!s eu~'Opéens pour f'évaluation de la qualité dans /'enseignement supeneur: lignes dtrectnc~s
pour les étab/issements participan!!' elaborado por Donaldson, Staropoli,
Ottenwaelter, Thune y V roeijenstijn, 1994.

Segundo este documento dio lugar a la creaci?n en septie~bre ~e
1998 de la ENQA (Euroepan Network for Quality Assurance 1n Higher Education) como red de Agencias europeas dedic~das a la evaluación de la calidad en la educación superior. Esta agencia evaluadora se
encuentra integrada por más de cuarenta agencias.

Tercero en Holanda se constituye la Organización Nacional de Acreditación ~ue en conjunción con el equipo de ~os tr~~ª!º~ de Fland~s
desarrolló el programa denominado Joint Qualzry _Imctatzve que tra~aia
sobre la definición de criterio y estándares de calidad para la acreditación de los programas educativos, de hecho por las titulaciones.
1 Para

mayor información consultar la página web: http:/ / www.jointquality.org.

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

491

La declaración conjunta de la Sorbona. Joint declaration on harmonisalton of the architecture ofthe E11ropean higher education !JStem. By the four Ministers in cha,ge far France, Ge1711any, Ita/y and the United Kingdon, Pans, the Sorbonne, Mqy 25 1998 En esta primera declaración de intenciones, se dejaban entrever los principales objetivos y se daban incluso pistas sobre
cómo se proponían alcanzar, esbozándose las titulaciones universitarias
de 2 ciclos fomentándose la movilidad de profesores y estudiantes.
Seguido por un sistema basado en créditos similar al ECTS, y potenciándose el aprendizaje de estudios que fomenten conocimientos multidisciplinares, el aprendizaje de lenguas, y el uso de las nuevas tecnologías.
El primer gran avance fueron las becas Erasmus que han representado un paso decisivo en el terreno de la movilidad de los estudiantes
universitarios. El 25 de mayo de· 1998, los cuatro grandes países, Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania, a través de sus respectivos ministros de Educación, aprobaron la llamada declaración de la Sorbona con
el doble objetivo de impulsar la armonización progresiva de los títulos
universitarios, los programas y la movilidad de los estudiantes.

Cuarto, la Declaración de Bolonia (Italia) del 19 de junio de 1999,
prevé la introducción de un sistema de titulación universitaria fácilmente comparable, así como la generalización de dos ciclos principales, en
los que el acceso al segundo ciclo se hará después de un mínimo de tres
años.
El desarrollo de un sistema de transformación de créditos como
· medio para promover una movilidad lo más amplia posible para los
estudiantes, profesores, investigadores y personal técnicoadministrativo, al igual que la introducción del Diploma Supplement
(Título suplemento) que permita una mejor comparabilidad de las calificaciones a nivel internacional.
Quinto, la Comisión Europea pública en 1999 un Libro Verde en el
que se hacía un balance de las barreras que se alzan contra la movilidad
de los estudiantes, los profesores e investigadores, así como de los jóvenes voluntarios, creándose los programas de acción de la Unión Europea para la cooperación en el ámbito de la educación, tales como los
programas Sócrates, Erasmus, Leonardo da Vencí, Juventud, y las becas Marie Curie.
Sexto, los dirigentes de las universidades europeas a través de la
EUA ( European Association of Universities), •anteriormente conocida

�492

MIREYA GARCÍA GOVEA

como CRE promovieron durante el curso 2000-2001 un proyecto, que
fue presentado en la reunión general de la ~s~~iación en marzo del
2001 en Salamanca2 en el que se discutía la posibilidad de desarrollar un
sistema de acreditación en Europa.

Séptimo la reunión de los ministros de educación en Praga celebrada
en mayo del 2001 (programada como una continuación de la reunión
de Bolonia) acabó con un comunicado final en el que no se hacen nuevas recomendaciones que imprimían celeridad al proceso, aunque se
ratificó todo lo propuesto en Bolonia.
Octavo tras la cumbre de Lisboa en marzo del 2000, la de Niza en
diciembr~ del 2000, el Consejo de Educación y la Dirección General de
Educación de la Comisión Europea han elaborado un documento en el
que se formulan los objetivos comune~ prioritarios 1e l~s sistemas
educativos europeos y un plan de traba10 para su re~ac1on hasta el
2010 que ha sido aprobado en las sesiones del Conse¡o Europeo de
Esto~olmo en marzo del 2001 y de Barcelona en marzo del 2002.
En la cumbre de Estocolmo del 2001 se planteó que los países participantes no son sólo los correspondientes a la Europa de_ los quince,
sino también a la Europa más amplia de los países candidatos y los
países del Espacio Económico E:ur?peo, deb!an de integrarse lo ~t~s
posible en la dinámica de los obienvos definidos para la construcc1on
del nuevo sistema de educación superior. Esto se ha confirmado posteriormente en la reunión que tuvo lugar en Bratislava en j~o de ~002
entre los ministros de educación de los actuales y futuros paises nuembros de la Unión Europea. La formulación de una política unificada,
incluyendo regular la longitud de los estudios, con un mínimo de tres
.
.
. 3
años para un primer ciclo uruversttarto .

1.3.- Políticas universitarias para la convergencia europea
Las declaraciones apro hadas con ocasión del VIII Centen~rio de la
Sorbona (del 25 de mayo de 1988) y en la reunión de Bolorua (del 19
de junio de 1999), han suscitado grandes acuerdos so~re puntos ~e
políticas universitarias como la necesidad de constrWr u~ ~spac10
Europeo de Enseñanza Superior, fundada so_bre el ~ort~eetmtento de
las dimensiones intelectuales, culturales, sociales, c1ent1ficas y tecno-

2 Para

mayor información véase la página web: http://www.uni8f:.c_h/eua.
sobre este proceso, la pude encontrara en la pagma web:
http://europa.eu.int/comm/education/bologna_en.html.
3 Más información

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

493

lógicas. La reunión en Praga (del 19 de mayo de 2001) fue la ocasión
de hacer balance de las acciones abordadas en cada país.
La llamada Declaración de Bolonia lo ha reafirmado con la Carta
Magna Universitaria, que concibe a las universidades como centros de
cultura, de conocimientos y de investigación, en el seno de las cuales se
prepara el porvenir de la humanidad. Esta construcción del espacio
Europeo, no implica la unifonnidad de los contenidos, pero si una
propuesta en cuanto a la duración de los estudios, respetando la identidad de cada uno, hay que acoplar la inteligibilidad de los títulos, facilitar la movilidad estudiantil, el intercambio docente y de investigadores,
así como favorecer la inserción en el empleo.
Para ello se establecen ciertas medidas cuyo objetivo es generalizar
la organización de la enseñanza en créditos y en semestres, adecuando
la dimensión europea en los estudios, multiplicando la cooperación y
los programas integrados mejorando la evaluación de la calidad y comparando experiencias y metodologías. Todos estos planteamientos se
pretenden llevar a cabo con respeto a la autonomía universitaria y sus
orgaruzaaones.
Pero la arquitectura del Espacio Europeo de Enseñanza Superior
demanda una profunda reorganización y una mayor conjunción en los
sistemas europeos de educación superior. El Documento de Bolonia
recoge seis puntos, estas notas se ocupan fundamentalmente de cuatro
aspectos claves:

1. La conversión de un modelo de titulación con dos ciclos.
2. La adaptación de un sistema de créditos que permita su acumulación y transferencia.
3. La promoción de la movilidad estudiantil y acadérrúca en Europa.
4. El garantizar la calidad de las instituciones, a través de procedimientos de diseño de criterio y metodologías contrastadas de
evaluación y acreditación, tanto nacionales como internacionales.
1.4.- La conversión de un modelo de titulación con dos niveles

La necesidad de integrar los estudios en una estructura de dos niveles,
surge por la imprescindible armonización de los títulos de pregrado y postgrado. El primer ciclo dará lugar a un título (Graduado o Bachelor) de
Grado, se plantea con una duración media de tres años, se

�494

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

MIREYA GARCÍA GOVEA

compone por igual de enseñanza y título de orientación profesional, y
da acceso al grado de licenciatura. Su obtención requerirá haber cursado
un mínimo de 180 créditos y un máximo de 240 créditos europeos,
permitiendo a los titulados una calificación profesional, que pueda repercutir en una integración en el mercado laboral europeo.
Los planes de estudio deberán de diseñarse en función de los perfiles profesionales con representación nacional y europea, con objetivos
claros que deben hacer mención explícita de las competencias genéricas, transversales y específicas de los conocimientos y habilidades que
pretenden alcanzar la titulación para la formación del futuro profesional.
El segundo ciclo se le denomina de postgrado, conduce a los títulos de
Master y/o Doctorado. El grado de Master o en sus designaciones facultativas sería de la Magíster o Master Universitario, se otorga a todo
aquel estudiante que posea un título universitario, con títulos oficiales
de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto con cinco años de estudio.
El segundo ciclo debe ser formativo, más específico que los Grados,
diseñarse con una estructura flexible para permitir el acceso desde distintas formaciones previas de especialización científica, de orientación a
la investigación o de formación profesional avanzada. La obtención del
título requiere haber cursado un mínimo de 60 créditos y un máximo
de 120 créditos europeos y haber superado una prueba conjunta de
evaluación o trabajo final de investigación defendido ante un Tribunal.
El tercer ciclo es el tradicional Doctorado, exige un estudio de dos o tres
años más, para obtener el Diploma de estudios avanzados (DEA) o un
Diploma de estudios especializados (DESS), estructurado en cursos,
seminarios y trabajos de investigación tutelada. Tienen como objetivo
principal la especialización de estudiante en un determinado campo
científico, técnico o artístico, así como su formación en técnicas de
investigación, usando metodologías cualitativas y cuantitativas.

1.5. - Estrttctura de un sistema de créditos que permita su acumulacióny transftrencza
Se adapta la estructura del sistema de créditos europeos, conocido como
ECTS (European Credits Transfer System)4, tal como se expresa en el
Documento-Marco elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura

yDeportes. S~ intro~ucción en el sistema universitario español implica
unportantes diferencias con respecto al crédito vigente.
Conviene subrayar, al respecto, que el crédito europeo no es una medida de d~ación temporal de las calases impartidas por el profesor, sino
una urudad de valoración del volumen de trabajo total del alumno
expresado en horas, ~ue incluye tanto las clases, teóricas o prácticas:
co~o el esfuerzo dedicado al estudio y a la preparación y realización de
examenes. En resumen, ~sta nueva unidad de medida debe comportar
un nuevo modelo ed_ucatlvo basado en el trabajo del estudiante y no en
las horas_ de clase, dicho de otro modo, centrado en el aprendizaje de
los estudiantes, no en la docencia de los profesores.
El Documento Marco del MEC agrega además, que el sistema
~TCS es~blece en 60 créditos el volumen del trabajo total de un estudiante a ttempo completo durante un curso académico. Por lo tanto un
.
'
semestre eqwvale a 30 créditos y un trimestre a 20 créditos. A título
orientativo y considerando una actividad académica aproximada de 40
semanas/ año y una carga de trabajo en torno a 40 horas/ semana, se
establece para el crédito europeo un volumen de trabajo entre 25 y JO
horas (1.500-1.800 horas de trabajo del estudiante/año).
A~tu~ente, cada crédito se compone de diez horas, generalmente
de asistencia a clase. El crédito europeo no se diseña únicamente con
las h~:as presénciales de los estudiantes en el aula, sino que computa
ta~bie~ ~a~ horas de estudio y el tiempo empleado en exámenes y trabajos dirigido~. De esta manera, cada crédito equivaldrá entre 25 y 30
~oras. Es un sistema de calificación que permite una conversión fácil al
sistema de calificaciones y grados.
~l Suplemento E11ropeo al Títu!rl es otro componente importante que
servirá para facilitar la movilidad laboral de los titulados en la Unión
Europea, de manera coordinada entre las instituciones de carácter superior. Surge auspiciada por el Consejo de Europa, la UNESCO y el
Centro Europeo para la Enseñanza Superior (CEPES). Tiene como
objetivo incrementar la transparencia de las diversas titulaciones de
educación superior impartidas en los países europeos y facilitar su reconocimiento académico y profesional por otras instituciones.

5

Real Decreto 1044/2003, de 1 de agosto, por el que se establece el procedirruento para la expedición por las universidades del Suplemento Europeo al Título.
(BOE núm 218, de 11 de septiembre de 2003).
.

Ministerio de Educación, Cultura y Depone. (febrero 2003): La inteuación del
sistema Universitario Español en el Espacio Europeo de Enseñanza SIIJJerior. DocumentoMarco. Madrid.
4

495

�496

MIREYA GARCÍA GOVEA

El Suplemento Europeo al Título pretende ser un documento comprensivo, abierto a incorporar actualizadamente el aprendizaje a lo largo de la vida, configurando los conocimientos acreditados a una persona por instituciones europeas de enseñanza superior. S~ esta~lece
con carácter transitorio en tanto no se implanten en las t:1tulac1ones
universitarias españolas los créditos europeos como unidad de medida
del haber académico; no se modifique el sistema vigente de calificaciones; y no se haya llevado a cabo la implantación efectiva de las modificaciones cíclicas de las enseñanzas contempladas en la Declaración de
Bolonia.
El principal motivo que ha llevado al Gobierno a aproba~ es~ n?rma es abrir la posibilidad de que los actuales alumnos uruvers1tanos
españoles puedan beneficiarse al terminar sus estudios, _de las ventajas
que comporta, para su movilidad, académica y profesional, en otras
universidades y otros países europeos el que sus títulos vayan acompañados de un documento de información eficaz sobre el nivel y contenido de la enseñanza que hayan cursado en una universidad.

1.6. - La promoción de la movilidad estudiantily académica en Europa
La calidad de sus sistemas de educación, la formación permanente y la
creatividad de la juventud son la mayor riqueza de la Unión Europe~.
En una sociedad basada en el conocimiento, la Unión fomenta la movilidad de los jóvenes, del personal docente y de los investigadores a través de numerosos programas.
La movilidad de los jóvenes, los estudiantes, los profesores y los investigadores es una prioridad para la Unión Europe~ .. En la era de Internet y de la globalización de las economías, la movili~ad de las p~rs~nas se hace cada día más necesaria, pero hasta ahora solo la han e1erc1tado unos cuantos cientos de miles de jóvenes que participan cada año
en intercambios educativos, formativos y lingüísticos en Europa.
Sigue habiendo obstáculos socioeconómicos, lingüístico_s y de :ªr~cter práctico que se oponen a muchos proyectos de estancia acadenuca
0 profesional. La Unión Europea y los E stados mi~mbros ex_ploran
para hacer que la movilidad sea accesible al mayor numero pos1bl: de
ciudadanos y tiene folletos6 en los que presenta un balance de la s1t~~ción y los programas de movilidad. Entre los programas para la movilidad estudiantil, docente e investigadores, los que más destacan son:
6 http://europa.eu.int/ comm/

publications/booklets/move/29 / index_es.htm

RETOS DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACIÓN EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

1.
2.
3.
4.
5.

497

7

El programa Sócrates
El programa Erasmus8•
El programa Leonardo da Vinci9.
El programaJuventud10•
Las Becas Marie Curie 11 •
•

Existen además asociados a estos programas el llamado Lengua y
Tempos, lo que habría que mencionar es que todos estos programas
están pensados para la movilidad de los estudiantes, como herramienta
para mejorar la transmisión de la cultura y la idea europea.
Uno de los problemas de los programas son las bajas dotaciones
por estudiante que desembocan en un cierto elitismo, pues los estudiantes con menos capacidades económicas renuncian de antemano a
las becas, sabiendo que no podrán costear los gastos adicionales de
viaje y estancia.
En todos los países de la Unión Europea se esta considerando la
posibilidad de ayuda a los estudios de educación superior a través, de
prestamos y financiaciones. El establecimiento de políticas públicas de
ayuda trata de equilibrar en lo posible las oportunidades de acceso y
permanencia en la universidad.

1. 7. - Elgarantizar la calidad de las instituciones
El garanúzar la calidad de las instituciones de educación superior, se ha
convertido en los últimos años en el centro de los debates de las políticas universitarias a través de procedimientos de diseño de criterio y
metodologías contrastadas de evaluación, certificación y acreditaciones,
tanto nacionales como internacionales.
Esto exige a su vez una definición de las funciones universitarias, el
dilema se encuentra en sus fines, en su dimensión y en su vinculación
con la sociedad: ¿Elitista o de masas? ¿Universidad para el conocimiento o para la preparación profesional? ¿Currículo especializados o generalizados? ¿Estructura pública, concertadas o privada?

7 http://europa.eu.int/ comm/

education/ socrates.html.
http://europa.eu.int/com/educatio n/Erasmus.es.html
9 http://europa.eu.int/ comm/education/leonardo.html.
10 http:/ /europa.eu.int/ comm/education/ youth.html
11
http:/ / www.cordis.lu

8

�498

MIREYA GARCÍA GOVEA

Esto nos lleva a la discusión sobre las políticas universitarias y a una reflexión oportuna, que marcarán el desarrollo de la sociedad española
durante décadas. Parte de estos debates actuales sobre la política universitaria, giran alrededor de aspectos, como los que se citan a continuación:
La tran.iformación interna-. La Reforma de 1983 ha marcado la vida
universitaria española de los últimos veinte años. Durante este periodo
se han abierto universidades, se ha democratizado la universidad, se ha
intensificado la investigación, se han multiplicado las titulaciones, se ha
introducido la optatividad y la libre elección de los estudios.
Enlazado a estos indudables frutos, se denuncia una masificación
escolar por el incremento de la población estudiantil, este incremento
en la demanda de estudio ocasionó una nula planificación de los procesos de gestión y control, planes de estudio inflexibles en los que predominaban principalmente las asignaturas aisladas como islas o átomos
de conocimiento sin integración, una práctica docente basada principalmente en la cátedra, una separación evidente entre la docencia y la
investigación, una falta de formación pedagógica en la planta docente,
tanto por la improvisación como por su sistema de reclutamiento, un
inadecuado planteamiento en el sistema educativo de tercer ciclo y en
general una desconexión entre la universidad y la sociedad.
Esto conlleva a una drástica reestructuración en la planeación de las
instituciones, en el enfoque en la formación profesional, en la preparación de los cuadros docentes, en la orientación de la investigación, la
flexibilidad de los currículos y la reducción de los mismos, con las consecuentes dificultades que todo ello conlleva para el personal administrativo y de servicio, personal docente y comunidad estudiantil.

&amp;vol11ción Universitaria-. De manera simultánea, los Estados miembros
de la Unión Europea, están desarrollando una revolución universitaria,
para encontrarse preparados para el Espacio de Enseñanza Superior
Europeo.
La reuniones de las autoridades académicas son cada vez más frecuentes, en el intento de armonizar un Espacio Europeo de Enseñanza
Superior, con mecanismos cada vez más precisos, algunos como los ya
mencionados de la movilidad estudiantil, de investigadores y de profesores, así como el de la estimulación de mecanismos en el aprendizaje
de idiomas y de vías de acceso a las nuevas tecnologías de la informática y la comunicación, ya que el conocimiento es ya un producto comercializable.

RETOS D~L SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL UNIVERSITARIO ANTE LA
INTEGRACION EN EL ESPACIO EUROPEO DE ENSEÑANZA SUPERIOR

499

, El trabajo, cuyo horizonte temporal está fijado para el final de esta
decada, h~ co,menzado ya en torno a los objetivos de promocionar las
carreras cie~ttficas y técnicas, la definición de las competencias básicas
que se precisan en la nueva sociedad del conocimiento, en las vías de
acceso a las Tecnologías de la Informática y la Comunicación y en la
propuesta de formación de los profesores y formadores de formadores.
, Hu~o un acuerdo de trabajo de que todos los objetivos se comenzanan a lillplementar antes de finalizar el 2003. En el 2004 un año importante, ya que en la cumbre Europea que tubo lugar en la primavera se
presento al Consejo Europeo un informe en el que se rindieron cuent~s sobre el progreso y dificultades encontradas en el proceso y se suscitaron algunos cambios en el enfoque de objetivos y en la temporalización de los mismos.
Las r~líticas de formación y la cualificación de los trabajadores son,
en los últlffios años, las protagonistas de las grandes líneas estratégicas
europeas: ya sea la formación a lo largo de toda la vida, la incorporació~ de los conocimientos informales a las certificaciones y sistemas
nacionales de ~ualificación, o la transparencia o equivalencia entre países, por mencionar algunas de ellas. También en España los discursos
s~?re la ne~esidad de desarrollar y fomentar la formación y cualificac1on profesionales han obtenido un lugar de primer plano en las propuestas sobre la necesaria aproximación de España a lo que se ha dado
en llamar el modelo europeo de organización del trabajo.

Evaluación de la calidad: Los procesos de evaluación, acreditación y
ce~~cación de la calidad institucional, abarcan todas las funciones y
actividades universitarias. Lo cual lleva a evaluar tanto la calidad del
profesorado y las líneas de investigación, el personal no docente como
la calidad de los programas y los aprendizajes, así como su estructura y
organización interna, sus servicios, recursos y gestión.
Es un asunto complejo que contiene muchas facetas. Algunos de los
problemas estriban en que se mide con los mismos indicadores administrativos una empresa o industria que la educación superior, una universidad pública que una universidad privada, el aprendizaje de los
e~tudiantes que el proceso de elaboración de una mercancía, la producción de conocimientos que la producción de productos, la libertad de
cátedra y la autonomía.
.
La dificultad de valorar funciones diversas, como la docencia, la in~
vestigación y la gestión, así como medir la calidad del producto, tiene
carácter dimensional no compatible con los co~ceptos de cali-

�500

MIREYA GARCÍA GOVEA

dad universitaria, fijados por modelos con indicadores de calidad y
productividad administrativos.
Es evidente que el enorme interés por las evaluaciones, acreditaciones y certificaciones de la calidad institucional, surge por la necesidad
de gestionar de manera más eficiente el gasto público y que las universidades sean cada vez más auto financiables.
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Documento nº 13 Informe final elaborado por el Comité de la Secretaría
General de Consejo de Universidades en julio de 1994 y que fue debatido en
el Encuentro sobre Evaluación de las Universidades en España, celebrado en Ja Universidad Internacional Menéndez Pelayo en septiembre de 1994.
Estatutos de la Fundación "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad
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Fundación de la "Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación", el 19 de julio de 2002 por lo establecido en
artículo 32 de la
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MIREYA GARCÍA GOVEA

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Dr. José María Infante
Subdirector de Investigación
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Real Decreto 408/2001 de 20 de abril, por el que se es?1blece el lI Plan de
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Real Decreto 6/2001 de 21 de diciembre de 2001, por el ~~e se establece la
Ley Orgárúca de Universidades (BOE núm. 307 de 24 de diciembre de 2001).

UANL

T

ratar de establecer vínculos entre ciencia y sociedad puede ser
un tanto absurdo o inútil, dado que la ciencia es, por sí y en sí
misma, una actividad social y desde su mismo origen ha estado
marcada por el tipo de sociedad en la que se desarrolló. Más interesante
debería ser, por lo tanto, tratar de entender qué tipo de sociedad ha
impulsado y requerido qué tipo de ciencia. Y, más todavía, qué idea de
ciencia han tenido los integrantes de las diferentes sociedades históricas
en el mundo.

La actividad científica, esto me parece indudable, ha estado presente
en el mismo origen de las sociedades humanas, dada la condición
humana de interpretar y dominar el mundo en el que se vive. Y la primera revolución científica -o quizás la única revolución humana que
merece ser considerada como tal, lo que ya dijera Claude Lévi-Straussfue la revolución agrícola. Es que si tenemos en cuenta todas las prácticas que la agricultura conlleva, encontramos ya allí todas las acciones
propias de un espíritu científico: observación meticulosa y pertinente
de los procesos de la naturaleza de las cosas, vinculación de distintos
niveles (observación de los movimientos astrales, idea de tiempo y ciclo vital de los seres vivos), imaginación de un futuro esperado realista
pero aún inexistente, relaciones causales específicas, dominio humano
de los procesos naturales independientes del encantamiento del mundo, coordinación de las actividades de intercambio y vinculación del
deseo a las necesidades socialmente construidas y determinadas. Por

�509

JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

supuesto que no podemos hablar de autoconciencia entre quíenes así
actuaban, pero todos estos procesos estaban alli en una conciencia
práctica; aun cuando pudiera mantenerse una cierta confianza o esperanza en los seres encantados, es evidente que se "sabía" que podía
hacerse algo para modificar el transcurrir natural de los eventos. También podríamos encontrar entre las causas atribuidas a los fenómenos
muchas no pertinentes, pero las adecuadas estaban alli, sin duda. Quízá
la autoconciencia de la acción humana con relación a las transformaciones del mundo real no llegará sino hasta el siglo XVII, en lo que
algunos denominan ciencia moderna y otros, más radicales, verda~era
ciencia o simplemente ciencia. Y quízá debemos esperar hasta el siglo
XX para extraer todas las consecuencias de esa autoconciencia.

la cultura científica es que, aunque no sea estrictamente una consecuencia, su expansión ha coincidido en Occidente con el crecimiento
del capitalismo y en muchas mentes ambos fenómenos están asociados, aunque ello no constituya una interpretación correcta. La cultura
científica surge alli donde se aceptan, como si fueran un fenómeno
natural, los cambios e innovaciones derivados de las aplicaciones científicas y tecnológicas a la vida cotidiana de los seres humanos; donde
todas las concepciones y conocimientos (y por lo tanto seguridades)
previos son permanentemente puestos en cuestión y reemplazados
cuando se puede demostrar su incoherencia teórica o su impotencia
práctica o sus efectos perversos (aún cuando éstos puedan beneficiar a
algunos sectores, como es el caso actual de la contaminación). Pero una
cultura científica también implica: que pese a sus fallos y carencias, no
puede entenderse de manera amplia la posibilidad de liberar a los seres
humanos de sus angustias sin la ciencia; que sin ser la única, la ciencia
es posiblemente la herramienta principal de los seres humanos para
construir y dominar su propio destino; que las elites políticas y sociales
sean formadas de tal manera que puedan comprender cómo las formaciones de la ciencia, que por su carácter innovador son sin duda introductoras del desorden, son también las únicas gue permitirán lograr un
mundo más ordenado; que el sistema educativo se base en la imaginación creadora y en la flexibilidad intelectual y no en esquemas rígidos y
dogmáticos; que el conocimiento científico no sea el patrimonio de
grupos privilegiados sino que se expanda en las prácticas cotidianas de
toda la sociedad; en síntesis, una cultura científica supone la concepción del conocimiento científico como algo vivo, cambiante, dinámico,
transfonnador-transformante, no aislado del resto de los subsistemas
sociales y sus correspondientes quehaceres y en estrecha correspondencia con el logro de los objetivos perseguidos desde la antigüedad
por todos los seres humanos, los de una sociedad capaz de satisfacer
las necesidades básicas de todos sus integrantes de manera igualitaria,
sin injusticias sociales, reduciendo al mínimo las cargas y sufrimientos
de los trabajos pesados o peligrosos, posibilitando un dominio racional
del ambiente y liberando a los seres humanos de los fantasmas que lo
acosan desde esa misma antigüedad. Además de las estructuras de la
cultura científica, deberíamos considerar la posición de los individuos
de una sociedad frente a ello, es decir, deberíamos tratar de saber hasta
qué punto los miembros de una sociedad están informados sobre el
guehacer científico, valoran o desprecian la actividad de los científicos,
tiene confianza en su trabajo y demás; pero la indagación no debe limitarse a las actitudes sobre la ciencia, sino también sobre los mismos

508

Pero una autoconciencia de la ciencia difundida socialmente no proporciona de manera automática una cultura científica: la idea de recurrir a los principios operativos de la ciencia para enfrentar la solución a
los problemas compartidos, por encima de otras explicaciones y posibilidades no está extendida a toda la población, ni siquiera en los países
desarrollados. Y en largos periodos de la hlstoria humana, como el
medieval, por ejemplo, la idea de recurrir a los procedimientos científicos para encontrar las soluciones estaba descartada. Quizá el "descubrimiento" de Aristóteles en el siglo XII contribuyó a modificar esa
cultura, pero la población en general permaneció atrapada en sus miedos ancestrales por algunos siglos más, miedos hábilmente aprovech~dos por la mayoría de las organizaciones religiosas, aún hasta la ac~alidad. El progreso de la ciencia y de las instituciones que la promovieron
fue sin duda lento y todavía encontramos en las mismas instituciones
destinadas a su apoyo e impulso, restos del pensamiento mágico del
mundo encantado y, más todavía, camuflados o ignotos ataques a la
construcción científica determinada de los procesos del mundo.
Una cultura científica implica una particular estructura de relaciones
sociales; el concepto de cultura es todavía el centro de múltiples debates, por lo cual se hace necesario establecer algunas precision~s. Cuando hablamos de cultura, en general, nos referimos a esa partlcular red
de intercambios de toda sociedad, en la cual lo estructuradoestructurante adquiere características definidas y diferenciadas de otras
sociedades (coexistentes) y donde los intercambios están sobredeterminados mutuamente, de manera tal que es imposible comprender el
tipo de matrimonios practicados entre los zapotecas sin c??1prender,
paralelamente y de manera conjunta, su sistema de producc1on zapoteca y sus mitos. Una dificultad adicional que encontramos alrededor de

�CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

510

511

JOSÉ MARÍA INFANTE

conocimientos científicos que poseen y la forma en que ellos se incorporan a su praxis cotidiana.
Por otro lado, no podernos dudar que la ciencia actual es, por necesidad y por estructuración, institucional. No hay ciencia aislada ni científico aislado. No hay genio individual ni personaje iluminado. La historiografía de la ciencia tradicional suele insistir en destacar la figura individual de los grandes innovadores sin establecer sus íntimas relaciones
con su entorno. Dado que, en especial en los últimos dos siglos, el descubrimiento científico es siempre una lucha entre colegas, se hace sobresalir a los vencedores, sin considerar que esos otros ignorados, que
quedaron en un segundo lugar a veces casi imposible de diferenciar,
cumplieron un papel insustituible en ese descubrimiento: Newton no
sería entendible ni habría logrado lo que consiguió sin Boyle, Flamsteed, Halley, Hooke, Huygens, Kepler, More, Fario y el mismo Leibniz,
sin olvidar las luchas religiosas y políticas de su época y las consecuencias que tuvieron en su trabajo.
Es en el siglo XX cuando la ciencia desarrolla y esparce las instituciones que le darán un gran dominio de la vida y, naturalmente, de todos los ámbitos en los que se manifiesta: la ciencia atrae el interés de la
política, interpreta e interviene en la producción de los fenómenos artísticos, contrae fuertes ligas con la econorrúa, opera en lo más profundamente íntimo e individual pero también en fenómenos colectivos,
refuerza su dominio de la naturaleza y trata de manipular a los mismos
seres humanos que le permitieron su propagación y crecimiento.
Las experiencias políticas intervienen de muy variada forma en la
vida científica: apoyando y quitando su patrocinio a los esfuerzos científicos, utilizando la ciencia para sus propios objetivos o descartándola
cuando desafía sus intereses de dominación o manipulación, descartando de antemano las contribuciones científicas para enfrentar la solución de los problemas o recurriendo a ellas cuando se han agotado las
soluciones "mágicas", buscando desesperadamente a la ciencia cuando
intentan aumentar sus esferas de dominación o despreciándola cuando
pone en cuestión, en muchas ocasiones, sus formas irracionales de
hegemonía y autoritarismo.
Existen muchas discusiones sobre la importancia y el valor de la investigación científica con relación al desarrollo económico y el mejoramiento de los niveles de vida de la población. En los últimos tiempos, Alemania, que enfrenta una crisis económica severa, ~a dec~dido
recuperarse mediante acciones concretas en tres campos: mvers1ones
en infraestructura, en investigación y desarrollo (I+ D) y promoción de

la natalidad. Con relación a I+D, la meta es aumentar progresivamente
la inversión en 6,000 millones de euros en los próximos años para llegar ~ ~n porcentaje del PIB del tres por ciento en el año 2010. La proporc1on del esfuerzo dedicado a la producción científica en el conjunto
de la producción de un país puede dar una aproximación a la forma en
que _la cultura científica se ha instalado en ese país. Por sí sola, la cultura científica no elevará la felicidad de los miembros de una sociedad
pero sin duda aliviará algunas de sus angustias proporcionándole un~
e~plicación más racional de los fenómenos y dificultades que los agobian.

Algunas cifras y datos
Tal como lo señala la Organisation far Econontic Cooperation and Development
~O~CD 2005), los gastos en investigación y desarrollo (I+D) son un
rndicador clave para mostrar los esfuerzos de los gobiernos y la iniciati~a ~rivada de los países con relación a la búsqueda de progreso en
c1enc1a y tecnología. El indicador clave suele ser el gasto nacional en
I+D, tomado como porcentaje del producto interno bruto (PIB). Las
cifras, para algunos de los países adheridos a esta organización
(OECD) son:
Tabla 1. Gasto en I+D en algunos países de la OCDE,
como porcentaje d el PIB
País
Alemania
Canadá
España
Estados Unidos
Francia
Italia
laoón

México
Noruemi
Fuente: OECD (2005)

1981
2.43
1.24
0.41
2.34
1.93
0.88
2.11
--

1.17

1991
2.53
1.60
0.84
2.72
2.37
1.23
2.75
0.22
1.64

2001
2.49
1.94
0.96
2.82
2.20
--

3.09

-1.62

Quizá ni el tamaño de la econorrúa ni el grado de desarrollo estén
asociados de manera directa al gasto en I+D, pero sin duda los países
más desarrollados económicamente en el mundo- y más avanzados en
materia de desarrollo humano invierten más en este rubro que los demás. Debe tenerse en cuenta, además, que las cifras absolutas muestran
disparidades más grandes, dado que la ·econorrúa de los países más desarrollados es mucho mayor que la de los países atrasados. En el cuadro

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

debe ponerse atención a las cifras de España, que a la muerte de Franco podía considerarse todavía un país "en vías de desarrollo''. y q~e ~n
pocos años pudo recuperarse de ese atraso, a lo cual contrtbuyo, s~
duda, el mayor esfuerzo en inversión en I+D, que, con todo, todavia
no alcanza cifras congruentes.

Tabla 3. Número de familias de patentes triádicas
(de acuerdo a la residencia de sus inventores)
1990
2000
Alemania
4112
5-777
Canadá
285
519
España
73
113
Estados Unidos
11165
14985
Francia
1919
2127
Italia
646
767
Japón
9929
11757
México
7
15
Noruel!ll
52
109
Fuente: OECD (2005)

512

Debemos recordar que la producción nacional difiere según los países en función de múltiples factores que no pueden ser considerados
aquí, pero un buen indicador comparativo suele ser el producto bruto
interno per cápita, que para los mismos países se presenta:
Tabla 2. PIB per cápita (en miles de dólares)
1
, se1ecc1ona
. d o s de la OCDE
para al0.111os
pruses
2001
1991
25456
19045
Alemania
29290
19146
Canadá
21347
13807
España
35179
23418
Estados Unidos
26552
18453
Francia
25377
18241
Italia
26636
19968
laoón
9148
6519
México
36587
19137
Noruega
Fuente: OECD (2005)
En cuanto al número de investigadores, México se ubica en el último lugar entre los países de la OCDE: mientras Ja~ón y los Estados
Unidos tienen 10.2 y 8.6 investigadores por cada mil empleados, respectivamente, en México tenemos 0.6.
Las patentes se han considerado en los últimos años un indicador
importante de la actividad científica. Aun c~ando debe enten?ers,e que
el número de patentes indica una cierta cualidad de la tarea e1enttfic~ Y
que desvaloriza cierto tipo de investigación, como _e~ ~l caso de la lllvestigación básica y de las ciencias sociales, su~ P?~1bilidades _comparativas son importantes, dado que dan una apreaacton de las dific~tades
y debilidades de nuestro sistema de I+D. La OECJ?, ~a constrmdo un
indicador especial denominado familias de patentes tnadicas que pretende
eliminar los defectos de medir simplemente el número de patentes registradas. Por ese concepto debe entenderse el c~njunto de patentes
registradas conjuntamente en las tres grandes oficmas de patentes, la
European Patent O.fftce (EPO), la Japanese Patent Ojjice QPO) y la US Patent
and Tardemark Ojjice (USPTO). La cifras son:

513

Subsistema científico en las sociedades
Entre las instituciones que la ciencia requiere aparecen, además de las
universidades y las diversas formas de agrupación académica (colegios,
centros de investigación, institutos, asociaciones para el progreso científico y demás), las destinadas a intervincular (Conacyt o sus equivalentes y contrapartes en diferentes países).
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) fue creado
a partir de una serie de antecedentes (Pérez Tamayo 2005) en diciembre de 1970 con el objetivo de interrelacionar a todos los organismos e
instituciones que realizan, promueven y utilizan la investigación científica en el país. El Conacyt ha tenido un rumbo variable, tanto en dirección como en velocidad y en la opinión de Ruy Pérez Tamayo fue durante la presidencia de Carlos Salinas de Gortari cuando recibió el mayor apoyo relativo en sus 35 años de existencia. Sin embargo, un balance completo de todos estos años muestra algunas dificultades, como las
diferencias en las cifras entre el número de becarios a quienes se apoyó
(más de 100000) y el número de científicos que registra el Sistema Nacional de Investigadores, un poco más de 10000. ¿Qué ha ocurrido con
los alrededor de 90000 que nos darían cifras radicalmente diferentes en
la distribución de investigadores con relación al personal empleado en
el país?. Para Pérez Tamayo, ello se debe a que no se impulsaron dos
programas paralelos indispensablemente relacionados, el del seguimiento de los becarios y el de la creación de centros de investigación y sus
correspondientes plazas para el progreso de la investigación. Seguramente hay otras causas y posibles ajustes, pero en esencia es la falta de
una extendida cultura científica la que, puede explicar esto: si las decisiones político-administrativas no se limitaran al efecto inmediato de
relumbre, sino que se basaran en un sistema de intercambios básicos de

�514

JOSÉ MARÍA INFANTE

la sociedad donde la perspectiva científica tuviera un grado mayor de
importancia relativa, observaríamos mejores resultados.
Todos los programas puestos en práctica por el Conacyt (impulso a
la investigación, formación de recursos humanos, divulgación científica, promoción de la ciencia en la socH.:dad, intercambios entre científicos en el orden internacional), alcanzaron su máxima plenitud a mediados de la década de los 90 del siglo pasado, fecha a partir de la cual
comenzó un paulanno pero persistente desplome Je toda su actividad,
demostrando la poca importancia que se oto.rga a ciencia en la sociedad.
Inserto en las acavtdades e.le promoción de la inYestigac1ón cientifica, se creó, el 26 de 1ulio de 1984, el Sistema Nacional de lnvesttgadores (SNI), que en el año 2003 registraba 10189 investigadores. Independientemente de las diferentes críticas que el sistema ha recibido y
recibe, podemos tomar sus guarismos como un indicador de la importancia de la investigac1on en d país. El Sistema ha impulsado d desarrollo de ciertas practicas importantes para la actividad y la cultura científicas (Drucker Colín y Pmo Parías 2005): fomentar la identidad v la
pertenencia a grupos de qwenes se dedican a la investigación; desarrollar sistemas de evaluación del des&lt;.:mpeño de los investigadores; adicionalmente, aumentar el ingreso de los investigadores, la mayoría incorporados a uruvc.:rsidades donde se presenta un alto deterioro del
salario real; otorgar prestigio a las tareas de investigación y producción
científica. Los cntcrios de evaluacion del SNl se basan, casi exclusivamente, en las publicaciones en revistas 10ternacionales, y se impusieron
como norma en muchas mst1tuc1oncs uniYersitanas del pais. Los valores implícitos en los critc:nos de e\ aluación del sistema produjeron
di,ersos efectos, algunos no deseados: el retiro de los invesugadorc.:s de
las aulas con la consiguiente.; devaluación de la actividad docente; la
disminución en las acti\1dades de desarrollo de instrumentos; el interés
por investigar problemas qm; en algunos casos son ajenos a las necesidades de nuestra sociedad; una baja capacidad para obtener patentes.
La búsqueda afanosa por publicar a como diera lugar también incidió
en el abandono de proyectos complejos de largo plazo hechos en grupos cooperanvos, con el cons1gwente mteres por lo mmediato e mdividual 'r a veces no tan importante. Se hace necesario, sin duda, reestructurar el func1onarrnento del sistema evitando o elimmando algunas de
sus deformaciones o efectos no deseados que han surgido en este
tiempo.

CULTURA CIENTIFICA EN LA SOCIEDAD

515

La idea de publicar como incenávo a la actividad y como forma de
rcconocmuen_to, aun cuando constituye un indicador de la acti,•idad
debe ser_ maazado o relati,·izado. Ello si!,rnifica que debe hacerse un;
cvaluac1on adecuada. del valor de la publicación y que no puede ser
confiada a meros indicadores. El caso de Jon Subdo, un médico noruego que lleva cinco años de publicar artículos basados en datos absurdos
lo de_~uestra (Samped~o. 2006b). Sus publicaciones han aparecido en
p_rcsngiosas re\·,s~s _medicas, como Lance/, \Jew b?P,la11d Joumal oj \fedi~11e Y ]011mal of Clmtcal 011cologJ. Sus artículos contienen datos falsos 0
10\'enta?os espcc~almente, en algunos casos tan burdos que deberían
haber sido 1denattcados r:ipidamcnte. En opinión de Ruy Pérez Tamayo (2?05), l_a presión por publicar llevó a muchos investigadores a
camb!,ªr la vida_ honesta_ por la prostitución. El sisrema de "re\'lsión por
pares.. (peer revtew) r~qu1er~ ser revisado desde sus mismas bases y sus
condiciones de funcion~mtento real. Asimismo, se requieren medidas y
com~ortamien.tos que tiendan a corregir los dos nuevos tipos de fraude
c1cntifico surgidos (Pérez Tamayo 2005): la florida mulnplicacion de
autores por arttculo y la dispersión y fragmentación de los resultados
de Investigación en tantos artículos como puedan colarse entre los revisores.

Las unhersidades son, todavía, uno de los lugares por los que está
obltgado a pasar todo indi\1duo que pretenda ser científico y es allí
donde suelen formarse los habitus que lo identificarán como tal. No es
posible desarrollar aquí una teoría pernnente del papel de las universidades en la promoción de una cultura cientifica, pero ya adelantamos
algo de la forma en que el funcionamiento del Sistema Nacional de
Investigadores ha deformado los fines de la fonnación universitaria.
Por otro lado, s1 la educación unh ersitaria es una tarea de asimilación
por parte de l~s alumnos, de la mayor cantidad de información posibl;
para ser repetida en cualquier circunstancia sin ningún espíritu crítico,
poca_ será su contribución a la cultura ctenúfica. Como ya dtjimos, ésta
rec.¡were de un permanente cuestionamiento del conocimiento existente
Y tal tipo de educación es su ven;ión más refractana.
. , La vmculación de las uru, ersidades a la producción científica tambien es variada y comple¡a, ya que tampoco están desYinculadas de las
políticas del ramo. Si Jas uruvers1dades, como ocurre todavía en much~s países del mundo subdesarrollado, son instrumentos del 1uego
político mezquino de los grupos dom1nantes de esas m1smas sociedades, su contnbución al progreso científico será limitado y distorsionado. No hemos sido capaces de tomar el ejemplo de los países más

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

avanzados, donde la alianza operativa de universitarios, empresarios Y
gobierno ha conseguido, en todos ellos, la solución adecuada a muchos
de los problemas afront.ados.

poner en peligro sus estados contables; para ello se requiere, por lo
t.anto, la colaboración de los organismos del estado (entre las que se
cuentan las universidades públicas) y la deliberada implantación de
políticas públicas. Pero ésa es una las deficiencias del Conacyt: demasiado ocupado en sus propias necesidades de crecimiento inte·rno, ha
descuidado su inserción en el sistema de desarrollo científico del país,
que es nacional y público por definición. Los instrumentos de esas
políticas no están entre los atributos del Conacyt, pero entre éstos sí
debe figurar su papel de consejero del gobierno para ello. Aun cuando
en valores absolutos la productividad mexicana ha aumentado, en términos relativos ha decrecido: descendimos un lugar por año entre el
2000 y el 2004 y caímos siete lugares en el año 2005 (Flores y Castro
2004; Pescador 2005). La mayoría de los analistas coincide en que ello
se debe, entre otras cosas, a la falta de reconocimiento al papel de la
investigación científica, a los recursos cada vez más menguados destinados a la investigación científica ~n las universidades y a la escasa inversión de la iniciativa privada en este rubro. Si bien la productividad
es un fenómeno complejo que involucra, además, a la competitividad
empresarial, calidad de las instituciones (burocracia ineficiente, corrupción y demás), facilidades de acceso a fuentes de financiamiento competitivas, salud general de la población, seguridad y otras, el cambio
tecnológico y organizativo son la clave del proceso y ello no depende
de las ofertas y las demandas, sino de factores como I + D que suelen
ser poco valorados por los economistas (Bradford de Long 2005).

516

Las empresas, instituciones no destinadas en su origen al imp~so
científico, toman en el siglo XX una parte import.ante y a veces dec1s1va
en el proceso. Empresas de Brasil, China e India han hecho enor~es
progresos en I +D con el objetivo de ampliar sus mercados y obviamente sus ganancias. Pero en el caso de México parece que las cos~s
no funcionan de manera similar a otras latitudes: el director de Investigación, Vinculación e Internacionalizació~ del In~tituto Tecnológico Y
de Estudios Superiores de Monterrey, Neil Hemandez, declaraba hace
poco que el 60 por ciento de las ideas de n~c~os productos que se generan en su institución pueden ser comerc1alizables, pero el problema
es que las empresas mexicanas desprecian ese potencial (García 2006).
El mismo instituto parece haber impulsado varias empresas para conseguir esa producción destinada al consumo.

,1

1

Un estudio de la Comisión Europea indicaba que en el año 2004 entre las 700 empresas del área que más invierten en I+D, 72.6 por ciento
correspondía a empresas alemanas, francesas e ingles~s, aun cuando
entre las diez primeras se colaban una finlandesa (Nokia) y una holandesa (Philips Electronics)(Rizzi 2006). Los alemanes ~eoian_ 13~ ,empresas en la lista y acaparaban el 37.03 por ciento de la mvest1gac10~ _total
en I+D. Si tomamos en cuenta lo ya dicho sobre el impulso adicional
que piensa desarrollar el gobierno alemán en este aspecto, podemos
juzgar cuán retrasados estamos y cómo podemos emp~zar ~ cerr~r esa
brecha. Un signo evidente de este atraso es que en Ba¡a Califorrua Sur
los proyectos de desalinización del agua estén en mano_s de empresas
españolas cuando sin duda podría haber empresas mexicanas que cubrirían ese aspecto.
Uno de los elementos fundamentales para la evaluación de un sistema económico en la actualidad es la productividad. Aun cuando el
concepto mismo está en discusión y su definición, importancia, así
como los elementos que deben ser tomados en cuenta para su adecuada evaluación dependen de supuestos de altos niveles_d~ compon~ntes
ideológicos, no existe oposición a considerar a las ac?vidades de innovación e investigación científica como parte sustancial de sus componentes (Lucena Betriu 2006). El problema es que en muc~os casos _la
tarea de impulsar esas actividades librada a las empresas de¡a un amplio
agujero en el proceso, dado que muchas empresas,_e~ especial las pym:s,
que son mayoría, no pueden dedicarse a las actividades de I +D sm

517

En el año 2000, la Unión Europea se había fijado la meta de convertirse en la economía más competitiva del mundo. A mediados de la
década, las metas parecen alejarse comparativamente más de lo previsto: la productividad por hora muestra un constante descenso mientras
que la de los Estados Unidos se ha increment.ado (Cañas 2004). Probablemente la causa fundamental sea que el esfuerzo en I + D, que se
había fijado en una media del 3 por ciento del PIB, presente apenas un
1.9 por ciento, con la excepción de Finlandia y Suecia, cuyo valores
muestran un 3.4 por ciento y 4.3 por ciento, respectivamente. No es
casual, por lo tanto, que Finlandia y Suecia aparezcan el primer y tercer
lugar, respectivamente, en competitividad mundial (con economías
"socialistas", es decir, con altos niveles de beneficios sociales y redistribución igualitaria del ingreso). En cuanto a los Estados Unidos, segundo lugar de la lista, la mayoría de sus empresas consagran más medios
financieros a 1+D que el resto de las etnpresas del mundo.

�JOSÉ MARÍA INFANTE

CULTIJRA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

Un fenómeno que casi no ha sido tenido en cuenta hasta ahora, en
función de una idealización ingenua de los científicos es el de la ética,
es decir las cuestiones morales implicadas en el comportamiento
humano. Por definición, la ética es social: no necesita ética un individuo aislado en una isla desierta, ni siquiera para sus necesidades más
elementales. Pero la ciencia como actividad, ya lo dijimos, también es
social y se desarrolló en una 1veltanschauung que no incluía el concepto
de maldad. La inclusión de valoraciones éticas en la actividad científica
requiere de un tratamiento más extenso que el que aquí estamos
haciendo, pero no queremos quitar importancia al asunto. Además del
mencionado caso de Jon Subdo, también adquirió una gran relevancia
en la prensa el caso de Hwang Woo-suk, el científico coreano que publicó en la prestigiosa Science sus experiencias sobre clonaciones de seres humanos (EFE 2006, Sampedro 2006a). Aquí el caso no era simplemente publicar, sino algo mucho más valioso e importante, el premio Nobel. El prestigio derivado de la obtención de este premio mueve a muchos a trabajar en el lírrúte de las normas legales y éticas. Porque al parecer no era necesariamente el dinero lo que movía a Hwang:
había obterudo generosos subsidios del gobierno coreano, también
fascinado por lo que podía obtener de eso mismo.

sobre las formas de evitar estas consecuencias, sin duda no deseadas
pero imposibles de negar. Existen costos sociales del desarrollo cientí~
fico que deben ser asumidos: las poblaciones marginadas del avance
científico, ya sea de sus beneficios, ya de su utilización, deben ser atendidas y debemos buscar en la misma ciencia la posibilidad de cerrar la
brecha.

518

La difusión de una auténtica cultura científica puede impedir, en
gran medida, la repetición de estos casos: el descubrimiento de falsedades en la manipulación de los datos o en los datos mismos sólo es posible si se tiene una base de conocimientos que permita interpretar y
evaluar de manera adecuada los informes de investigación; hemos visto
personalmente cómo, aún en nuestros programas de maestría y doctorado persisten una serie de concepciones erróneas sobre los datos estadísticos y su interpretación, que son la base de estas equivocaciones y
mistificaciones. La adquisición de cultura científica por grandes cantidades de población, por otra parte, hará que se valore más adecuadamente la actividad científica y que no sean los premios Nobel la forma
casi exclusiva de reconocimiento al talento y la innovación científicas.
El espíritu capitalista de ganancia no se limita a los investigadores:
por pretender ganarse algo más de 4000 euros, seis personas estuvieron
al borde la muerte en el hospital londinense No,thwick Park, adonde se
internaron para probar sobre sí mismos el efecto de un nuevo fármaco,
TGN 1412, del que se presume es capaz de mitigar los efectos de leucemia y esclerosis múltiple. Si bien esto representa un pequeño porcentaje de los miles de casos que se ponen a prueba cotidianamente, las
derivaciones éticas de la I +D nos imponen la obligación de reflexionar

519

Dado que las ciencias sociales no pueden presentar el registro de patentes con~o ~ indic_ador adecuado de su desarrollo, dado que las patentes en etencias sociales son poco eficaces (¿cómo controlar el uso de
prác?ca~ social~s que beneficien a los seres humanos?), la investigación
en ciencias soetales ha sido postergada en casi todo el mundo. Pero los
gobiernos de todos los países recurren a la investigación en ciencias
sociales para tomar decisiones, en mayor o menor grado: el desarrollo
de proyectos _de infraestructura (carreteras, represas y sistemas de riego,
puertos, medios de comunicación) requiere de estudios sobre el impacto económico, social y cultural de los grupos y comunidades afectadas;
la planificación urbana; la aprobación de leyes sobre salud y alimentación; las leyes sobre las prácticas educativas; las leyes sobre poJiticas de
seguridad, incluyendo el tratamiento de accidentes y anexos; el tratami~nto de ?roblemas de migración, pobreza y otras formas de marginalidad social. También las políticas de natalidad, más allá de sus aspectos meramente biológicos, requieren de un conocimiento profundo de
las expectativas e imaginarios de los futuros padres acerca de su futuro
Y el de sus hijos y ello sólo puede lograrse a partir de investigaciones
que, sin manipular o introducir formas alienantes, permita una comprensión del comportamiento humano con la creciente inclusión de
aspectos racionales.
Pero también se recurre a los datos de la investigación social en lo
que hace a las actitudes y valores de la población con relación a las
políticas públicas adoptadas, a la imagen de los gobernantes, a las decisiones en política económica y demás. En el caso de algunos gobernantes de los Estados Unidos, prácticamente no se han tomado o toman
decisiones sin las correspondientes consultas de opinión sobre la forma
en que afectará su popularidad. Si todas esas investigaciones se utilizaran para el logro de un mejor bienestar y no para la satisfacción del ego
de los gobernantes, podríamos tener un cuerpo de conocimientos sobre el funcionamiento de nuestras sociedades que nos permitiría un
mundo un poco mejor.
. Ruy Pérez Tamayo ha imaginado tres escenarios posibles para la
ciencia mexicana (Carrión 2006; Pérez Tamayo 2005): pesimista, donde

�520

JOSÉ MARÍA INFANTE

se produciría un abandono total de la actividad científica, dando prioridad a lo urgente sobre lo importante, donde proliferarían las universidades privadas que dedican un esfuerzo nulo a la investigación (habida
cuenta de que el país necesita, de todas maneras, recursos humanos
calificados) y, por ende, a promover profesionales sin espíritu científico; un escenario optimista, donde el gobierno asumiría las responsabilidades que le corresponden en el impulso a la actividad científica y la
I +D pasara a ser política de estado, lo que él rrúsmo calificó como un
cuento de hadas; y un tercero, más realista, donde la iniciativa provenga
de la misma sociedad y se impulse la actividad científica por parte de la
sociedad civil que mostrará, así, un aumento de la conciencia social y
poseerá una mayor cultura científica. Sólo el futuro podrá decirnos cuál
de los tres prevaleció.
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CULTURA CIENTÍFICA EN LA SOCIEDAD

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datos absurdos. El País, año XXXI, nº 10458, 24 ene 2006.

�ELEMENTOS PARA UNA
RECONSTRUCCIÓN DEL ESTATUTO
EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL
DERECHO
Dr. Osear Mejía Qwntana•
Universidad de los Andes
Colombia

E

l presente ensayo busca contextualizar el proceso de desdibujamiento epistemológico de la filosofía del derecho, rastreando
las raíces de la problemática en la discusión de la modernidad
temprana y el proceso posterior donde, con el surgimiento del positivismo contemporáneo, la teoría jurídica le arrebata su fundamento epistemológico a la reflexión iusfilosófica, pretensión radicalizada por el
paradigma autopoiético de Luhmann hasta suponer su desaparición.
Posteriormente, a partir de los presupuestos sugeridos por el paradigma
consensual-discursivo de Rawls y Habermas, el escrito bosqueja los
elementos desde los cuales podría intentar reconstruirse el estatuto
epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea.
La modernidad temprana culmina con los dos modelos clásicos de
filosofía del derecho de Kant y Hegel, el primero sintetizando toda la
teoría del contrato social y el segundo desarrollando la más aguda crítica al mismo. A partir de allí, el siglo XIX evidencia un proceso de
Profesor Asociado y Director del Departamento Ciencia Política de la Facultad
de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.
Profesor Asociado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Los Andes (Area
de Teoáa Juódica). Filósofo (U.Nacional), M.A. y Ph.D. en Filosofía Moral y Filosofía Política (Pacific University, Los Angeles). Posteriormente, adelantó un (Post)
Doctorado en Filosofía del Derecho en el Departamento de Filosofía de la Universidad Nacional de Colombia. Correo electrónico: omejia@uniandes.edu.co

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

524

ruptura con la filosofía del derecho del que va surgien~o lentamente ~
teoría jurídica como disciplina autónoma y que culmina con la Teona
Pura del Derecho de Kelsen en el primer cuarto del Silgo XX dando nacimiento a una disciplina independiente de la filosofía del derecho, con
un estatuto epistemológico y unas problemáticas propias. El famoso
manual de Gustav Radbruch, que data de 1948, pone ya de presente el
drama de la filosofia del derecho. Los problemas propios de la disciplina eran ya, para el autor, la humanidad ~orno c~ncepto jurídico, el
derecho social, la democracia, el derecho 10temac1onal y el derecho
supralegal. Un catálogo de problemas que, desde mu~~o _antes, se hab~a
convertido en objeto de la filosofía política (la legttiffildad), la teo°:a
jurídica (la validez) y la sociología del derecho (la eficacia)1. Ese des~bujamiento de su problemática particular, in!ci_ad? _por la autonoffila
que desde el siglo XIX va adquiriendo la teona ¡undica frent~ a ~a filosofía del derecho y que el positivismo finalmente consagra, ¡ustifica el
proyecto de reconstruir, de manera integral y vinculatoria, el estatuto
epistemológico que la filosofía del derecho podría tener en nuestros
días.
La hipótesis de trabajo que este escrito busca ilustrar tiene, en ese
orden dos caras: de una parte, defender la idea de que la filosofía del
derecho responde a una tradición filosófica y la teoría jurídica a una
tradición jurídica, siendo cada cual una disciplina aut~n?ma ~ue_ n?
puede confundirse con la otra pues cada un~ posee ?~muuos ep1s~errucos diferentes; y, de otra, que el estatuto ep1stemolo~co de la pnmera
puede ser reconstruido -a partir de los pla_ntearruentos d~ ~~ls,
Habermas e indirectamente, Luhmann- relacionando transdisc1plinariamente las' tres problemáticas de la legitimidad (filosofía política), la
validez (teoría jurídica) y la eficacia (sociología jurídica~ ~~ orden a
ofrecer una visión totalizante y critica del fenómeno ¡undico en su
complejidad integral.
El presente ensayo busca contextualizar ~stóricamente el, proceso
de ruptura y desdibujamiento epistemológico de la filos?fí~ del derecho2, rastreando las raíces de la problemática con el surgimiento del
positivismo contemporáneo, donde la teoría jurídi~a, con -~elsen Y
Hart le arrebata defmitivamente su fundamento ep1stemologico a la
reflerión iusfilosófica (1), y que el planteamiento de Luhmann Y paraGustav Radbruch, "Algunos problemas actuales de la filosofía del derecho" en
Introducción a la Fiwsojia del Derecho, México: F.C.E., 1993, PP· 153-180.
2 Ver Gregario Robles, "La teoría del derecho ~orno sustitución de la filosofía
del derecho" en Introducción a la Teoría del Derecho, Madnd: Debate, 1993, pp.15-17 ·
1

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

525

dójicamente Dworkin radicalizan hasta casi suponer su desaparición
(2). Finalmente, a partir de los presupuestos sugeridos por la filosofía
de la justicia de Rawls (3) y la teoría discursiva del derecho de Habermas (4), el escrito busca bosquejar los elem~ntos desde los cuales reconstruir el estatuto epistemológico de la filosofía del derecho contemporánea (5).

1. Positivismo y T eoria Jurídica
En efecto, si la validez deviene el problema de la teoría jurídica naciente y la legitimidad lo es de la filosofía política, así como la eficacia
el de la sociología del derecho, ¿cuál es el problema específico de la
filosofía del derecho, desde dónde estructurar su estatuto epistemológico? Los manuales de filosofía del derecho de la primera mitad del
siglo XX, cuya incidencia en muchas latitudes se mantiene hasta hoy,
centran el eje de reflexión de la filosofía del derecho en torno a tres
disciplinas filosóficas: la epistemología, la ontología y la axiología del
derecho. La primera determinando el objeto de la ciencia jurídica (teoría del conocimiento jurídico que, en algunos casos, se complementa
con una teoría de la argumentación jurídica); la segunda, la estructura
del ser del fenómeno jurídico (concepto del derecho) y la tercera proyectando el deber ser del derecho como sistema normativo (teoría de la
justicia). Las variaciones y originalidades se daban en torno a cual subdisciplina se subordinaban las otras. En las tres perspectivas se superponían aspectos de legitimidad, validez y eficacia sin que quedaran delimitadas con precisión los cruces epistemológicos que a su vez se
producían con la filosofía política, la teoría del derecho y la sociología
jurídica, sin hablar de la filosofía moral que, en la dimensión axiológica,
también entraba a jugar. En el marco de conceptualizaciones análogas
sobre el objeto de la filosofía del derecho, herencia indirecta de discusión modemo-temprana, va surgiendo la teoría pura del derecho de
Kelsen y la definición del positivismo jurídico como la primera y, quizás, mas importante escuela teórico-jurídica. Kelsen defme la validez
como un problema exclusivo de la teoría jurídica precisamente para
deslindarlo de dos problemas que a su modo de ver no tenían, al menos directamente, que ver con su campo de conocimiento: el de la legitimidad y el de la eficacia. La pregunta por la ~alidez del ordenamiento
como pregunta esencial de la teoría jurídica ~s la pregunta por las condiciones de posibilidad del conocimiento jurídico. En la línea kantiana, Kelsen parte de dos a priori del conocimiento del fenómeno jurídico: el ordenamiento como tal que preexiste a la norma particular y en el
cual esta se inscribe y la norma fundaméntal que, en últimas, es la con-

�ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

OSCAR MEJÍA QUINTANA

526

3

·, mcon
·
clici·onal de la validez de todo el ordenamiento
die1on
. - • Si bien
· dlas
relaciones con las esferas de la legitimidad y la eficacia siguen s1e~ o
complejas en cuanto la norma fundamental presupone un conterudo
axiológico que solo hasta el final de su
Kelsen ac~pta Y de que la
mínima eficacia del sistema es un requ1S1to de su validez gener:1, el
autor logra deslindar definitivamente la teoría juríclica de la filo~ofía del
derecho definiendo su problemática específica aunque, obviamente,
origina;do otros problemas no menos decisivos para el desarrollo de la
tradición positivista4 • Desde ese momento, en realidad, la ~e~rí~ del
derecho es el ámbito de reflexión propio del dere~ho co~o- clisc~plina Y
la filosofía del derecho deviene un fantasma ep1stemologico sin pr~blemática propia, salvo cuando los _juristas las ide,ntifican con la teona
jurídica y los filósofos con la lústona de la filosofia.1:art ~a~ _tratar de
flexibilizar la teoría juríclica en ese memorable cap~~o _u1:1cial se su
obra cumbre, planteando las perplejidades de la teona ¡undica, dos de
las cuales son precisamente no reducir el derecho a ~;&lt;lenes respaldadas por amenazas y la necesidad de replan_t~ar la relac~on entre derecho
y moral.5 Pero aquí se impone una aclarac1on que sera clav~ en el ~e~arrollo de la teoría jurídica hacia el futuro. La estructura e_ri:te1:1~logi.ca
que se deriva del planteamiento hartiano trifurca la teona Jundica e~
tres proyecciones: qué es el derecho, cómo funciona el d~re~ho Y que
debe ser el derecho, con lo cual se anticipa el paso cu,alita~v~ que la
teoría jurídica daría en relación al conjunto de la fi.loso6a practl~~ contemporánea que queda anclada en la pe~s~e~tiva monoprob~emauca de
sus clisciplinas particulares. La teona J~~di~a subsume a~1, des~e- s_u
propia óptica, las problemáticas de la legitrm1dad y la efica&lt;:a Y se ~-cia
un proceso de ampliación y definición de su es_tarut~ episte~ologico
que, más adelante, Robert Alexy pon~á en evi1~ncia: _la validez del
derecho no solo es juríclica sino que deviene tambien social Ymoral.

:'1~ª

'

1

2. Desdibujamiento de la Filosofía del Derecho

2.1. El paradigma autopoiétii:o
El paradigma autopoiético o autorreferencial con~ibe el derech?, _la
política y la moral como sistemas so_ci~es_ autonom1~ados entre s~, sm
otro tipo de comunicación que el siste011co o funcional y constituye
3

Ver, de nuevo, Hans Kelsen, I11troductio11 to the Probkms uf Legal Theory, Oxford:

Clarendon Press, 1996.
.
4 Hans Kelsen, "El fundamento de validez de un orden normativo: la norma
fundante básica" en Teoria P11ra del Derecho, México: Porrúa, 1997 (1960), PP· 201-232.
s H.L.A. Hart, "Regla de reconocimiento y validez jurídica" en El Concept.(} de Derecho, Buenos Aires: Abeledo-Perrot, 1995, pp. 125-137.

527

una radicalización del iuspositivismo kelseniano, resimbolizando la
validez juríclica en ténninos de una concepción autorreferente del
6
sistema juríclico • Podría parecer que Luhmann reduce de nuevo la validez del derecho a una sola dimensión pero es todo lo contrario. La
prioridad de los sistemas sociales, incluido el jurídico, no es ya la adaptación a la complejidad del entorno sino a su propia complejidad, lo
que constituye un giro radical en el imperativo del derecho en cuanto el
eje de sus decisiones no proviene del entorno social sino que se estructura a partir de sus propias capacidades y posibilidades internas. El
derecho reduce complejidad social en términos de validez jurídica, no
de eficacia social o legitimidad política. Pero eso no significa que las
dimensiones de eficacia del sistema jurídico o legitimidad del mismo no
sean contempladas por el derecho en términos sistémicos. La validez
juríclica implica, necesariamente -so pena de caer en un formalismo
que solo podría conducir al derrumbamiento del sistema-, una reducción eficaz de la complejidad social y, obviamente, connota una dimensión de legitimidad que el derecho resuelve en términos funcionales. Para Luhmann, la teoría juríclica es la llamada a observar los procesos sistémicos del derecho en orden a desparadojizar y destautologizar
los mismos. En efecto, la adaptación del sistema a si mismo, y por ende
al entorno, y la legitimidad que se puede derivar de su capacidad de
adaptación supone la autoobservación del sistema. Tal autoobservación es la que puede evitar la paradoja sistémica, es decir, la imposibilidad de que el sistema no logre captar su complejidad y reducirla. La
función de la teoría juríclica es evitar ello, observando adecuadamente
al sistema y propiciando su adaptación a sí mismo. La teoría juríclica
garantiza el cierre autopoiético del sistema y la adaptación a su propia
complejidad. Sin embargo, esta observación de primer orden tiene que
complementarse con una observación de segundo orden: tal función
sistémica es llevada a cabo, según Luhmann, por la sociología del derecho1. Esra observación complementa la de la teoría juríclica, pero
igualmente desde una óptica intrasistémica y no extrasistémica, como la
sociología jurídica la ha planteado tradicionalmente, propiciando con
ello una complejización excesiva del sistema jurídico8• La sociología del
6

Ver; Jesús Martínez, "Teoría de sistemas: la autorreferencia" en Li Imagi11oción
]Hridico, Madrid: Debate, 1992, pp. 82-94; Ignacio Izuzquiza, "El sistema del derecho"
en Li 5 ociedad sin Ho111bres, Barcelona: Anthropos, 1990, pp. 292-298.
7
NikJas Luhmann, "Questions for legal theory" y "Legal system and legal theory" en A SociollJgica/Theory ufLiw, London: Routledge &amp; Kegan, 1985, pp. 274-288.
8
Ver Pilar Girnénez Alcover, "La observación sociológica del derecho" en E/
Derecho en la Teoria de la Sociedad de Niklas Luhmann, Barcelona: Bosch Editor, 1993,
pp. 294-335.

�528

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

derecho es u~a observación de la observación: observa la relación de
la teoría jurídica con la complejidad del sistema jurídico. Tal observación asegura la validez y unidad del sistema como función autopoiética
y no como consecuencia del entorno, y, por tanto, el carácter circular,
9
simétrico y recursivo de su autopoiésis • En ese marco la filosofía del
derecho no cwnple ninguna función, más que, si se quiere, retórica.
Constituye un elemento externo al sistema jurídico, podríamos calificarlo casi de moral, y, por tanto, potencialmente peligroso en la medida
en que puede generar un exceso de complejidad al interior del sistema
jurídico y, pese a ciertas diferencias sustanciales con el planteamiento
de Teubner, similar interpretación puede hacerse de la filosofía del
derecho en el paradigma de derecho reflexivo que este último defiende 10.

2.2. El paradigma interpretativo
El debate Dworkin-Hart giró en torno a la relación entre derecho y
moral que, pese a las ambivalencias de su planteamiento, Hart negaría
hasta el final mientras que Dworkin defendia una relación estructwal
entre una y otra, en la medida en que los principios má..ximos del sistema jurídico resumían, necesariamente también, los principios morales
de esa sociedad. Por lo tanto, hablar de dos dimensiones normativas
enfrentadas no tenía asidero por cuanto el derecho incorporaba los
valores morales de la sociedad a través de sus principios regulativos.
Esta, sin lugar a dudas, constituye la más paradójica consecuencia del
planteamiento dworkiniano cuya pretensión se orientaba, precisamente,
a mostrar la imposibilidad de desterrar de la teoría jurídica el problema
de los principios y los valores morales como lo había buscado siempre
el positivismo. Pero la identificación de esta relectura con la filosofía
del derecho, precisamente por ese carácter alterno, lo que logra es desperfilar epistemológicamente a la filosofía del derecho e identificarla
artificialmente con la teoría jurídica, en k, que constituyó un paso atrás
para ambas disciplinas. La iniciativa de Dworkin tiene los efectos contrarios al proyectarse al contexto universal. Su identificación de las
problemáticas epistemológicas de la teoría del derecho con las de la
filosofía del derecho lo único que logró fue reemplazar definitivamen9 Ni.Idas Luhmann, "La contingencia como valor propio de la sociedad moderna" en Observaciones de la Modernidad, Barcelona: Paidos, 1997, pp. 87-119.
10 Gunther Teubner, Le Droit, un Systeme Autopoiétique, Paris: PUF, 1993; y
"Elementos materiales y reflexivos en el derecho moderno" en Pierre Bourdieu &amp;
Gunter Teubner, La F11erz.a del Derecho, Bogotá: Siglo del Hombre Editores, 2000, pp.
81-152.

529

te los contenidos de la segunda por los de la primera, en una línea similar ~ la_ propiciada por el paradigma autopoiético. Y con ello le dio pie a
los iunstas para confundir ambas disciplinas y justificar el que los problemas legales fueran abordados, no desde la teoría jurídica en términos intrasístemicos, sino desde una singular versión de la filosofía del
derecho no reconstruida críticamente en términos epistemológicos
postconvencionales, sino análoga a la primera, con lo que desdibujó
t~t~ente_ su naturaleza epistemológica, tanto presente como potencial, mcenttvando todo tipo de malinterpretaciones sobre el estatuto de
las dos.

3. Filosofía de la Justicia
~l_planteami:nto de Rawls, pese al énfasis que parece ponerle a la justicia, bosqueia el nuevo perfil de la filosofía del derecho contemporánea. En efecto, la reflexión rawlsiana involucra y relaciona tres dimensiones en su planteamiento. Una primera, que se deriva de la posición
ori~al, es la justificación moral de los principios de justicia. Principios
qu~ tienen la pretensión de derivarse de un consenso moral que pueda
sat1s~a~er a todos por igual sus expectativas mínimas particulares, en
condiciones de simetría deliberativa. Pero esos mismos principios son,
a su vez, los criterios de legitimidad del ordenamiento jurídicopolítico. En efecto, los principios de justicia operan como condiciones
~e le_gitima~ión del sistema en su conjunto en la medida en que las instituciones tienen que adaptarse a los contenidos y prioridades fijados
por ellos y, de no hacerlo, la ciudadanía puede acudir a formas de resistencia diversas. Mas el planteamiento rawlsiano subsume, inmediatamente, una segunda dimensión. Los principios de justicia son externos al ordenamiento pero quedan integrados, tal como lo presenta en
Ja secuencia de cuatro etapas, en un congreso constituyente a través de
un principio ya no de legitimidad sino de validez. Principio que despué~ _permea las diferentes legislaturas y la administración pública y de
¡ust1c1a y, en general, el conjunto de las instituciones. El imperativo
conse?sual de la posición original se recoge en un principio jurídicoconstttucional de igual participación que define los términos de vali~ez_ de las n_o_rma~ jurídicas. Este principio no es ya un criterio de legi11mtdad política smo un factor de validez jurídica del ordenamiento11 •
La violación de tal principio justifica asumir dos mecanismos que
Rawls contempla para que la ciudadanía se oponga a los eventuales
excesos de las mayorías legislativas, políticas o sociales: la objeción de
11

J. Rawls, "La secuencia de cuatro etapas" en' Op.Cit., pp. 187-192.

�530

OSCAR MEJÍA QUINTANA
ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

conciencia y la desobediencia civil. Estas figuras reivindican el contenido de los principios de justicia, es decir, los criterios de justificación
moral y legitimidad política del ordenamiento cuando ha sido violado
el factor de validez que el principio de igual participación supone. La
legitimidad opera como un regulador sobre la validez12• Pero Rawls
introduce una tercera dimensión al abordar el problema de la estabilidad en la tercera parte de su teoría de la justicia. Los principios de
justicia y el ordenamiento constitucional que de ellos se ha derivado
tienen que ser refrendados desde la cotidianidad de las comunidades.
Solo el contraste de la universalidad formal de los principios con la
cotidianidad fáctica de las diferentes formas de vida de la ciudadanía
que pretende regular garantiza la estabilidad de la sociedad, es decir, en
otras palabras, la eficacia social del sistema13• La filosofía del derecho se
proyecta entonces como una reflexión integral sobre el derecho que
incluye los diversos momentos que configuran el fenómeno jurídico.

4. Filosofía del Derecho y Discurso
El pensamiento de Habermas puede interpretarse como una propuesta
integral de filosofía política en tres direcciones que, a su vez,
constituyen tres etapas en el desarrollo del mismo. En una primera
etapa, Habermas propugna por redefinir los nuevos términos de la
problemática filosófico-política en el capitalismo tardío, derivando de
ello un proyecto de reconstrucción del materialismo histórico así como
asígnándole a la filosofía un nuevo papel en el contexto de ello l4_ En
una segunda etapa, su reflexión se centra en la fundamentación de
una teoría de la acción comunicativa como estrategia central de
relegitimación de la sociedad capitalista, a partir de un agudo e
implacable diagnóstico de la colonización que sobre el mundo de la
vida ha ejercido el derecho, generando un proceso de desintegración
acelerada a su interior. Estrategia que Habermas complementa con la
15
concepción de su ética discursiva, inmediatamente después. Ante las
críticas de Robert Alexy en cuanto que la propuesta habermasiana no
podía seguir ignorando en su estrategia de solución el derecho como

531

~s~mento,_ Habermas inicia lo que puede denominarse el giro
Jundico _hacia la reconsideración proactiva del estado de derecho, que,
en un pnmer momento, lo lanza hacia el iuspositivismo y cuya tensión
entre legalidad y legitimidad resuelve con la procedimentalización de la
16
soberanía popular • En el marco de este giro, Habermas desarrolla, en
la tercera e~apa de su monumental reflexión, una teoría del derecho y
la democra~i~ qu~,, de una pa~e, ~rofundiza sus reflexiones tempranas
sobre la legtnmacion en el capitalismo tardío que le permite replantear
Y co~plementar su propia teoría de la acción comunicativa y, de otra,
en_ ~ál~go_ c_on las principales corrientes iusfilosóficas, socio-jurídicas,
teonco-1undi~as y . filo~ó.fico-políticas contemporáneas, proponer un
nu~v? paradigma Jurídi~~-político, el discursivo-procedimental, cuyo
obJettvo es superar la cnsis de las sociedades contemporáneas a través
de l~ recon~trucción normativa de la legitimidad fracturada, conciliando
la ~~ototn1a _e~tre ~1 mundo de la vida y los subsistemas económico y
políuco-adnurustrauvo a través de un modelo de democracia
deliberativa como expresión del poder comunicativo de la sociedad
17
civil Y la opinión pública • Sin duda alguna las derivaciones de su
t~oría_ ,del . e~tado democrático de derecho constituyen, en una
direccion similar a la de Rawls, la perfilación de un nuevo estatuto
epist~mol~gico para la filosofía del derecho18• Por su posición
?mrumediadora en la sociedad moderna, el derecho es el único
~strum~~to y ~l ámbito social exclusivo desde el cual replantear la
lntegracion soe1al y reconstruir los presupuestos de legitimidad que
fundamenten de nuevo el lazo social desintegrado. El derecho debe
ser, pues, concebido como la categoría de mediación social entre
hech_os y normas. o, en otras palabras, entre el mundo de la vida y los
subsistemas ~c1onales económico y político-administrativo. Así, el
fundamento ontológico es la consideración del derecho como medium
de 1~ int~?ración social y el fundamento epistemológico es la
cons1derac1on del derecho como categoría de la integración social19• En
~fecto, Haberm~s rel~ciona y articula de manera complementaria e
tnt~gral _tres ~mensiones que la filosofía práctica y el pensamiento
social hab1an disgregado: el de la legitimidad política (incluido en ella el

12

"La definición de la desobediencia civil" en lbíd., pp. 331 y ss.
"El sentido de la justicia" en Ibíd., pp. 410 y ss.
14
Jürgen Habermas, "La reconstrucción del materialismo histórico" en La Reco11strucción del Materialismo HisJórico, Madrid: Taurus, 1992, pp. 131-167; y "Tendencias
a la crisis en el capitalismo tardío" en Problemas de Legitimaáón en el Capitalisn10 Tardío,
Buenos Aires: Amorrortu, 1994, pp. 49-69.
15 Jurgen Habennas, Teoría de la Acción Comunicativa, Buenos Aires: Tauros, 1989;
y Conciencia Moraly Acdón Comunicativa, Barcelona: Península, 1991.
13

16

Jürge~ Habe":1as, "Cómo es posible la legitimidad vía de legalidad" en Escritos sobre Moralida1_y _Efld~~d, Barcelona: Paidos, 1991, pp. 131-172; y "Soberarúa popular co~o__procedimiento en ~V:sta Foro ~o. 12), Bogotá: Foro por Colombia, 1990.
)urgen Habermas, Factutdady Validet Madrid: Trotta 1998.
18

En idéntica línea aunque con un título q~e sugeriría 1~ contrario ver Juan Carlos Velasco,L..a Teoría Discursiva del Derecho, Madrid: C.E.C., 2000.
19
J: Habennas, "Parsons v. Weber: la función 'socio-integradora del derecho"
en Op. Cit., pp. 130-145.
·

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

532

de la justificación moral), la validez jurídica y la eficacia social. El
estado democrático de derecho como categoría iusfilosófica supone
tres momentos que deben ser considerados en su autononúa, por
supuesto, pero también en su interdependencia recíproca. Así, una
primera dimensión especifica los términos de legitimidad política del
estado democrático de derecho a partir de la consideración de una
soberanía popular plural, no hipostasíada jurídicamente. El
ordenamiento es legítimo cuando las diversas formas de vida y sujetos
colectivos que conforman la ciudadanía en una sociedad democrática
crean poder comunicativo a través del diálogo entre ellos. Lo anterior
supone una justificación moral que no es, en últimas, más que la
aplicación del principio de argumentación moral a los procesos de
formación de opinión y voluntad públicas. La legitimidad, entendida
como soberanía popular plural a través de procesos deliberativos, tiene,
pues, un sustento en la racionalidad dialógica de una sociedad
democrática. La racionalidad dialógica que, en último término, se
satisface en la realización del ideal normativo de una situación ideal del
habla constituye la condición de una argumentación plenamente
racional y, según Habermas, permite encontrar el principio de
legitimidad en el diálogo. Este principio es el mismo principio de la
democracia, el cual se define por un principio dialogal de legitimación.
Aquí enlaza Habermas la segunda dimensión: la de la validez jurídica
del estado democrático de derecho. El derecho moderno tiene un
doble rostro de Jano: por un lado acomete funciones estratégicosistémicas y por otro integra socialmente a la ciudadanía en su
conjunto. Ello se realiza a través de procedimientos democráticos
institucionalizados que constituyen la única fuente postconvencional de
legitimidad en las sociedades complejas. El principio discursivo,
aplicado al derecho, desarrolla un paradigma procedimental que
privilegia las condiciones comunicativas y los procesos de formación
de la opinión y la voluntad públicas y que, en su aplicación, es el único
que asegura la autononúa moral de los diversos sujetos colectivos
ciudadanos2°. Esto se impone en la medida en que sólo el derecho
positivo asegura la autonomía como no puede hacerlo la moral en las
sociedades complejas. La tercera dimensión del estado democrático de
derecho es la de la eficacia social del ordenamiento. En que medida
es eficaz un orden social? En una línea similar, el estado democrático
de derecho es eficaz en la medida en que es legitimo políticamente, lo
que supone una dimensión de justificación moral, y valido

20

"Dimensiones de la validez jurídica" en lbíd , pp. 90-103.

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

533

jurídicamente, lo que a su vez supone que satisfaga unas expectativas
de validez social, es decir, que posibilite la integración de los
diferentes sujetos colectivos de la sociedad en su conjunto, y unas
expectativas de validez instrumental, es decir, que posibilite la
integración sistémica de los diferentes sistemas sociales de la sociedad
en general. La eficacia del estado democrático de derecho se define,
así, en una soberanía popular procedimentalizada discursivamente a
través de un catalogo de derechos fundamentales que garantiza su
legitimidad política y propicia su validez jurídica, en los términos
señalados. El paradigma discursivo-procedimental que fundamenta el
ordenamiento se proyecta en términos de un modelo alternativo de
democracia deliberativa donde el poder comunicativo de la sociedad
civil deviene poder administrativo del estado21 • La dicotonúa entre
derechos-libertades y derechos-sociales se supera en términos de
derechos-participación: la democratización de la democracia
permite que los procedimientos se legitimen y sirvan no a una lógica
procedimental-sistémica sino a la más amplia deliberación de la
sociedad toda en la perspectiva de asegurar que la influencia política de
la opinión pública, expresión del poder comunicativo de la sociedad
civil, devenga efectivamente poder administrativo instrumental22•

5. Reconstrucción del Estatuto Epistemológico
¿Qué se deriva de todo lo anterior para el estatuto epistemológico de la
filosofía del derecho? Sin duda el punto más decisivo tiene que ver con
la problemática propia a la disciplina, disputada y desmembrada por la
filosofía política, la teoría del derecho y la sociología jurídica, entre
otras, que reclaman para si el abordaje de la legitimidad, la validez y la
eficacia, en sus diferentes proyecciones. Los planteamientos de Rawls y
Habermas e, indirectamente, de Alexy, dan la clave de bóveda de esta
reconsideración de la problemática propia de la filosofía del derecho.
La filosofía del derecho es parcela de la filosofia, no del derecho
aunque los juristas se empeñen en desconocerlo. Por supuesto, ello va
aparejado, en especial en el contexto latinoamericano, de la exagerada
influencia de la filosofía analítica en los terrenos de la filosofía y su
pretensión, voluntaria o involuntaria es lo de menos pues el resultado
es el mismo, de reduciJ' la reflexión iusfilosófica a lógica jurídica, otro
de los htbridos sobredimensionalizados por ese·conflictivo matrimonio
21 "Fundamentación de los derechos fundamentales en términos de la teoría del
discurso" en lbíd., pp. 184-197.
,
22
"Un modelo de circulación del poder político" en lbíd., pp. 421-439.

�534

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

entre la teoría jurídica y aquella. Quisiera recuperar la categoría hegeliano-lukacsiana de totalidad23 y, a partir de ella, plantear el objetivo
propio de la filosofía del derecho como un dar razón de la totalidad del
fenómeno jurídico desde tres dimensiones: una dimensión analítica,
una dimensión explicativa y una dimensión normativa24 •

5.1. La dimensión analítica
La dimensión analítica, cuya función es identificar problemas y conflictos típicos, se concreta en la consideración integral de la legitimidad,
la validez y la eficacia del ordenamiento jurídico-político y el sistema
social. Ello supone un abordaje de tres tipos de relaciones: en primer
lugar, de sus relaciones intrasistémicas, y la consideración de su validez
jurídica y sus proyecciones tanto morales como sociales_. En segundo
lugar, de sus relaciones intersistémicas, lo que supone, primero, la consideración de la legitimidad del ordenamiento político, lo que a su vez
connota el abordaje de su justificación moral; y, segundo, la consideración de la eficacia del sistema social en su conjunto sobre los anteriores
supuestos. Esas dos relaciones se encuentran explícitamente desarrolladas en los planteamientos de Rawls y Habermas y pueden fundamentarse a partir de sus teorizaciones. El abordaje de la tercera relación
pretende fundamentarse desde Luhmann y su categoría de la observación de la observación. No basta solo el análisis de las relaciones internas del sistema jurídico y de las relaciones externas del sistema jurídico
con su entorno en términos de legitimidad política y eficacia social. Se
requiere igualmente pensar la relación epistemológica de complejidad
e interdependencia de esas relaciones sistémicas entre sí y de los procesos sistémicos y flujos comunicacionales que operan en y entre las
diversas dimensiones a un nivel que podríamos denominar suprasístémico. Este papel, que Luhmann coloca bajo la responsabilidad de la
sociología del derecho para evitar, seguramente, la intromisión de valores iusnaturalistas, es retomado en nuestra perspectiva por la filosofía
del derecho en la convicción que es, precisamente, el abordaje iusfilosófico el que puede garantizar esa consideración intra, ínter y suprasistémico, y lograr, efectivamente, una reflexión que articule las dimensiones epistemológicas mono y multidisciplinarias en el horizonte de

535

~n análisis transdisciplinario del sistema en su conjunto, con énfasis ~n l_a ó~tica jurídica. El campo jurídico, el cual se articula a partir
mstitucto~es y prácticas jurídicas a través de las cuales se produce,
mterpreta e mcorpora el derecho en el proceso de toma de decisiones
por medí? de sus actores. Todo esto pone de presente la complejidad
de la sociedad actual y la imperiosa necesidad de abordar multifaceticamente las _diferentes relaciones intra, inter y suprasistémicas desde
°'?ª per~pectiva no sólo descriptiva y funcional sino -y esa seria la gran
dife~e~cta con ~uhmann y la asunción del esquema metodológico de la
tra~~10n mai:JSta heterodoxa del estructuralismo-genético-- valorativo
Y cn~co, en ~ea co1: una teoría de la sociedad y un proyecto emancipatono detenrunado25•

?e

5.2. La dimensión explicativa
Cada uno de los paradigmas jurídicos históricamente dominantes ban
puesto el énfasis en una u otra interpretación sobre la validez del dere~ho, acudiendo algunos de ellos a factores extrajurídicos: el iusnaturalismo al ~oral, el realismo a la eficacia, así como el positivismo clásico
al foi:malismo legal. A partir de este último se pone de manifiesto un
conflicto de _para~gmas, ~ostposi~vistas (autopoiético, interpretativo,
:ons~nsual-discurs1vo, cntico) que intenta una reinterpretación de tales
e~1fas1s y la re~onsideración interdisciplinaria de los mismos, poruendo respectivamente el acento en la validez moral, jurídica y social
que el derecho debe comportar. La necesaria cooriginalidad del derec?o y la política ~pone la r~l~ción estructural de tales paradigmas jurídicos con sus análogos políticos, en un complemento prácticamente
lineal26•
En ?tras pala~ras, la ~on~ideración integral de la relación legitimidad-_v~d~z-efi~ac1a, en tenrunos intrasistémicos, intersistémicos y supras1sterrucos tiene que ser asumida a través del análisis critico de las
ópti~~s con que los diferentes paradigmas jurídico-políticos abordan la
relac1on en la perspectiva de evidenciar la integridad de la problemática.

23

Ver Roy Pascal, "Georg Lukács: el concepto de totalidad" en G.H.R Parkinson, Georg Lukács: El Hombre, su Obra, sus Ideas, Barcelona: México, 1973, pp. 171198.
24
Ver Viktor Vanberg y R. Wippler, "El renacimient0 de la idea del contrato
social y la sociología" en L. Kern &amp; H.P. Muller, La ]11sticia: Discurso o Mercado, Barcelona: Gedisa, 1992, p. 15.

25

L~cien Goldmann, "Génesis y Estructura", en Marxisn10 y Cienaas Humanm:
Buenos Aires: Amorrortu, 1975, 17-27.
'
26
J. Habermas, "La conexión constitutiva entre derecho y política" en Op Cit
pp. 200-218.
. .,

�ÜSCAR MEJÍA QUINTANA

536

ELEMENTOS PARA UNA RECONSTRUCCIÓN
DEL ESTATUTO EPISTEMOLÓGICO DE LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

537

5.3. La dimensión normativa

Conclusión

La dimensión normativa, cuya función es evaluar las proyecciones
explicativas a partir de la fonnulación de suposiciones fundamentales,
se concreta en dos marcos normativos iniciales: desde la teoría jurídica
encontramos unos modelos normativos de decisión judicial que, según
la tipología de Alexy27, serían el positivista-discrecional, el silogísticodeductivo, el realista-decisorio y el hermenéutico-interpretativo. Y desde la filosofía política en modelos de democracia, donde se encuentran
un modelo de democracia liberal-burguesa, un modelo de democracia
directa de corte comunitarista y un modelo de democracia deliberativa,
alternativo a los dos anteriores28. Sin embargo, en el marco del proceso
de constitucionalización del derecho que se ha dado en el último
cuarto de siglo, la filosofía del derecho tiene necesariamente que articular estos dos modelos normativos en un tercer marco que indudablemente los integra en un nivel último del sistema jurídico, el ordenamiento político y el sistema social: el de los modelos de adjudicación
constitucional29 • Habermas confronta dos modelos normativos de
adjudicación constitucional: el liberal-burgués y su lectura de los
derechos fundamentales en términos de derechos individuales; y el
republicano y su lectura de los derechos fundamentales en términos de
derechos de participación. Habennas se identifica con el segundo pero
rechaza la etitización de la vida pública que supone, optando por un
tercer modelo, que engarza tanto una teoría de la sociedad Oa teoría de
la acción comunicativa), un modelo de decisión judicial deontológico
(decisiones justas para todos) frente al axiológico (decisiones buenas
para algunos), un paradigma reflexivo del derecho y, finalmente un
modelo de democracia radical que propicia la deliberación y participación de la opinión pública y engarza ese poder comunicativo con el
poder administrativo del estado30.
La dimensión normativa de la filosofía del derecho se resuelve en
los modelos de adjudicación constitucional.

La re~onstrucción epistemológica de la filosofía del derecho que aquí
se ha mtentando bosquejar ha puesto de presente dos factores en ese
propósito. El primero, el proceso de ruptura y desdibujamiento de la
filosofía del derecho que se da con el surgimiento y consolidación de la
teoría jurídica a partir del positivismo en el siglo XX. Y, el segundo, la
recuperación de las nuevas reflexiones que sobre el derecho se han
veni~o haciendo en el ultimo cuarto del siglo XX, partiendo de Rawls y
temunando co~ Habermas, y mostrando en el intermedio los impulsos
que en tal senudo ya se prefiguraban en las teorías críticas del derecho
y ~l p~nsamiento postsocialista por repensar y recomponer transdisciplinanamente su estatuto propio.

27

Queda claro en esta somera reconstrucción histórico-estructural
qu,e _la ~o~o_fía del derecho responde a una tradición :filosófica y no
teonco-Jundica y, por lo tanto, se enmarca en los límites y problemáticas de la filosofía práctica y no de la teoría jurídica. La teoría jurídica ha
~ogrado enormes. avances en cuanto a su definición epistemológica e,
mduda~le~~nte, Jal~na con ello al conjunto de subdisciplinas filosóficas ! discip~as soe1ales. La estructuración triádica de su problemática
~~cul~ tiene que ser reivindicada como un logro epistemológico
sigru~cauvo que la_ reflexión jurídica tiene que asumir y profundizar sin
necesidad de acudir a la filosofía, ni de confundir teoría jurídica y filo31
so~ía del derecho • Mientras que la teoría jurídica pone el acento en la
validez del sistema jurídico, la filosofía del derecho necesariamente
tiene que abordar toda la complejidad intra y suprasistémica del orde~amiento /urídico. De allí que tenga que abarcar igualmente problemáticas propias de la filosofía política y la sociología jurídica, articulando
así en una visión . totalizante y crítica la relación legitimidad-validezeficacia de un ordenamiento jurídico-político como eje vertebral de su
reflexión ~p!st~~ológica. De, tal suerte, frente a la mirada disciplinaria
de la teona ¡undica, la filosofía del derecho se presenta como la visión
transdiscíplinaria del fenómeno jurídico32•

Robert Alexy, "Interpretación jurídica y discurso racional" en Teoría del Discur-

soy Derechos H11n1anos, Bogotá: Universidad Externado, pp. 35-61.
Habermas, "Tres modelos normativos de democracia" en Li Inclusión
del Otro, Barcelona: Paidos, 1999 (1996), pp. 231-246.
29 Gustavo Zagrebelsky, "Los caracteres generales del derecho constitucional
actual" en El Derecho Dúctil, Madrid: Trotta, 1995, pp. 9-20.
30 Jürgen Habermas, "Justicia y legislación" en Facticidady Validez, Madrid: Trotta, 1998, pp. 311-361.
28 Jürgen

31

Rob':rt Alexy, "La validez del derecho" en Concepto y Validez del Derecho, Barcdona: Gedisa, 1994, pp. 87-122. No tomo en cuenta su conferencia reciente La
Naturaleza de la Filosofía del Derecho (Bogotá, Universidad Externado de Colombia,
2003) que, desde la perspectiva defendida en este escrito, versaría más sobre la naturaleza de la teoóa jurídica.
32 V
· · "La nueva epistemología"
·
er F canea o·agosttru,
en Analilicos y Continentales
Madrid: Catedra, 2000, pp. 481-542.
'

�LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT,
FOUCAULTYHABERMAS

Mtro. Rolando Picos Bovio
Maestría en Metodología de 1a Ciencia - UANL
Doctorante en Humanidades - Universidad de Zacatecas

Kant, la Modernidad y la Filosofia Critica

,, •Qué

puedo saber? ¿qué debo hacer? ¿qué me es permitido
1
esperar?". Estas interrogantes en torno a la razón con\.
vergen en una pregunta fundamental en el pensamiento
moderno: ¿Qué es el hombre?

~

El debate en torno a la respuesta a tan compleja cuestión, marca sin
duda el giro antropológico en los desarrollos de la filosofía moderna.
Immanuel Kant (1724-1804), como exponente de dicha tradición, realiza la pregunta hace más de doscientos años y sus ecos resuenan aún
en los debates filosóficos contemporáneos. A este presente se suma
hoy la polémica sobre el fin o el agotamiento de la razón moderna;
ergo, del proyecto de la modernidad.
Considerado por Romero como "el repres~ntante máximo de la
Ilustración alemana y también su superador",2 la obra del fi)ósofo de
Konigsberg se puede caracterizar, a la vez que por su profundo sentido
crítico, por su conciencia de la historicidad del saber filosófico. Para
Kant la filosofía deja de ser una actividad meramente especulativa y se
1

2

Emmanuel Kant, Cntica de la razón pura, p.349
Francisco Romero, Historia de lafilosufta moderna, México, FCE,yág 327.

�ROLANDO PICOS BOVIO

540

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

54 t

convierte en una disciplina que opera críticamente, cercana a la ciencia.
Su crítica a la metafísica dogmática se nutre del orden de la naturaleza,
3
cuyo modelo esencial encuentra en Newton •

de que 'a la filosoffa trascendental no le interesa el conocimiento de los
objetos (del mundo empírico), sino de la manera que determinadas
disciplinas llevan a cabo este conocimiento'.7

La labor de la filosofía consistirá en adelante en investigar los fundamentos de cualquier conocimiento y, por ello mismo, operará. también como crítica de la cultura, de lo existente y del saber de lo existente. Ello le abre la puerta a la conciencia de su presente.

La filosofía kantiana recibe así el influjo de una tradición -la de la
Ilustración- cuyos orígenes se remontan al Renacimiento, considerada
en este sentido "la primera cuna" de la modernidad. El movimiento del
iluminismo representa el climax del largo proceso de enfrentamiento
entre la ciencia y la religión, los movimientos de reforma religiosa, la
consolidación de los estados nacionales y, sin duda, también fundamental, el desarrollo del comercio internacional originado por el colonialismo europeo. La liquidación del ancien regime fue en parte la consecuencia lógica de este proceso8•

¿Pero, cuál es su presente, su horizonte histórico? ~ste lo constituye, entre otros eventos, la Revolución .Francesa y el ~~acto gradual
que las ideas de la Ilustración van teniendo en l~~ practtcas y en los
saberes. Escribe Cassirer en LA.filosofía de la Ilustrac,on (1972):
El siglo XVII consideró como misión propia del conocimiento ft
losófico la construcción de 'sistemas' filosóficos. Entiende que no se
ha logrado un verdadero saber 'filosófico' hasta que el pensamiento no
alcanza, partiendo de un ente supremo y de una certeza fundamental,
máxima, intuible, expandir la luz de esta certeza sobre todos los seres Y
saberes derivados ... El siglo XVIII renunció a este género y a esta
forma de deducción. Ya no compite con Descartes, Malebranche,
Leibniz y Spinoza por el rigor sistemático y la perfección sistemática.
Busca otro concepto de la verdad y de la 'filosoffa', un concepto qu.e
las amplie, que les dé una forma más llbre y móvil, más concreta y viva. La Ilustración no recoge el ideal de este estilo de pensar en las enseñanzas filosóficas del pasado, sino que lo forma ella misma según el
4
modelo que le ofrece la ciencia natural de su tiempo.

La diversidad de conocimientos que se van produciendo en las disciplinas obligará a Kant a replantearse el concepto tradicional de la
razón y su uso5 (tarea a partir de la cual reelaborará los postulados de la
tradición empirista y racionalista de la filosofía europea~ sobre la base

''Pero para Kant, educado en Newton, el concepto de natur~e~a.tiene desde el
primer momento otra resonancia: es la exp~esión de la. más alta. ob¡et1vtdad, la expresión del orden y la ley mismos", Emst Cassrrer, Kant, 111daJ doctnna, FCE, p.111.
4 Emst Cassirer, LJJ.ftlosojia de la IIHstración, FCE, 1972, p.21.
.
s "La orientación crítica que el empirismo inglés había iniciado reconociendo y
señalando a la razón los límites del mundo humano, y que la ilustración había hecho
suya, se convierre en la obra de Kant en un hito ~ecisivo. en la histo?~ de la filosoffa.
El objetivo de Kant es la creación de una fi!osofia esenoalmente enoca, en la _cual la
razón humana llevada ante el tribunal de sí misma, deslinda de un modo autonomo
sus confines y'sus posibilidades efectivas", Nicolás Abbagnano, Historia de la Filosojia,
volumen 2, Ed.Hora, Barcelona, 1994, p.415.
.
.
6 Al respecto comenta Romero: "La gran empresa promovida por el Renacimiento de organizar una teoría del conocimienro en confrontación con los resultados
3

Pese a su atraso político respecto del resto de Inglaterra o Francia,
el ambiente intelectual del Siglo de las Luces no fue indiferente a los principados que constiruían entonces la futura nación alemana, mucho
menos a los filósofos, pensadores, artistas e intelectuales que, como
Kant (o Hegel posteriormente) llegan a expresar su admiración por lo
que consideran, con sus matices, un trascendental cambio histórico
para la humanidad:
Kant no fue ajeno a los sucesos políticos de su tiempo, simpaazó con
los americanos en su guerra de independencia y con los franceses en su
revolución, que consideraba encaminada a realizar el ideal de la libertad
política. Su ideal político, tal como lo delineó en su obra Por la paz
perpetua (1795), era una constitución republicana, 'fundada, en primer
lugar, sobre el pnncipio de la libertad de los miembros de una sociedad, como hombres; en segundo lugar, sobre el principio de independencia de todos, como súbditos; en tercer lugar, sobre la ley de igualdad como ciudadanos'.9

En este contexto, en un ensayo de su época de madurez, publicado
en 1784, a los sesenta años, Kant, testigo de este proceso, sienta las
bases de una disputa trascendental en la historia de la filosofía moderna. Su breve, pero profundo texto &amp;,ué es la Ilustración?, publicado oride la ciencia y con claras definiciones frente a la metafísica, tiene su realización más
ilustre en la Critica de la razón p11ra...", lbíd.
7
Véase al respecto la obra de Kant Primeros principios meta.ftsicos de la cunda de la
naturaleza, UNAM, México, 1993.
8 "En el siglo XV se inicia el movúniento literario-espiritual del Renacimiento;
en el XVI llega a su ápice la reforma religiosa; en el XVII el triunfo de la filosofía
cartesiana cambia por completo toda la imagen del mundo. También en el siglo
XVIII se puede señalar un movimiento análogo", Cassirer, Op, Cit, p.17.
9 Abbagnano, Op. Cil., p. 415.

�ROLANDO PICOS BOVIO

542

ginalmente como respuesta a la pregunta hecha por la gaceta alemana
Berlinische Monatsschrift, 10 contiene la reflexión puntual sobre concep~~s
'clave que definen, desde una perspectiva política, pero sobre_ todo ettca, el sentido de conceptos y categorías fundamentales asociados a la
Ilustración tales como la razón, la libertad y el progreso. En ellos se
puede establecer a la manera foucaltiana una '_'genealogía" de la ~odernidad, cuyos inicios o, al menos sus prolegomenos, se encontranan
en la Ilustración.

AJ respecto, en su estudio sobre la filosofía kantiana, Cassirer destaca que los escritos político-filosóficos del Kant de la época en que publica el citado ensayo representan la expresión clara de lo que bus~a su
filosofía crítica, que pretende alejar de una interpretación irracionalista:
y los estudios cortos de Kant que ven la luz (...) en la Berlinische Mo1,atsschrift (Revista mensual de Berlín) están llenos de refer~n~as a las
condiciones políticas concretas de la época y a los acontec~~ntos, d_e
su tiempo. El filósofo crítico, que acaba de dar cima a su edific10 teonco conviértese aquí en publicista. No se contenta con desarrollar doc~as y postulados abstractos, sino que siente neces(dad_ de decir su
palabra acerca de los problemas del día y de m:erverur directamente,
aunque sólo sea por el esclarecimiento y la docmna, en los rumbos de
la realidad concreta. 11

!ª

Cassirer apunta que esta preocupación de Kant por la actualidad Yla
heterogeneidad de sus polémicas se anticipan a las sombras del conservadurismo prusiano que ve venir:
Kant se alía a la filosofía berlinesa de la Ilustración, cuyo órgano central era aquella Berlinische Monatsschrift, dirigida ~r. Biester, y ~a talla en
unión de ella contra la reacción política y espmtual entroruzada en
Prusia, cuyos presagios nadie había reconocido antes con mayor fuerza

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

543

Guillermo II bajo las acusaciones de "cuartear y rebajar los principios
fundamentales de la Biblia y el cristianismo".
En adelante esbozaremos algunas de las ideas fundamentales planteadas por Kant en dicho ensayo, para establecer sus razonamientos
como punto de inicio del debate en la recepción de este texto en las
reflexiones de Michel Foucault y Jürgen Habermas, que polemizan en
torno al significado trascendental de dicha obra.

1.1 La Ilustración co1110 libertad de la razón humana
La lectura que Kant establece en torno a la Ilustración tiene, ante todo,
una innegable connotación ética, pues apela en primer lugar a la razón
como potencializadora de la libertad humana, cuya base se encuentra
en la praxis de los hombres. El uso de una razón activa implica para
Kant que los hombres han llegado a una coyuntura histórica fundamental en la que deben decidir por sí mismos su destino, su vida histórica y su acción moral:
La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad.
La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia
sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por
sí mismo sin la tutela del otro. ¡Sapere aude'. ¡Ten el valor de servirte de
tu propia razón!: he aquí el lema de la Ilustración. 14

En esta primera apreciación, Kant parte del postulado de que el conocimiento crítico del mundo, consecuencia de la propia disposición
de los hombres por conocerlo y transformarlo, se opone a una constante que hasta la ilustración ha marcado la existencia de una historia
en que la tendencia más bien ha sido el sometimiento de la razón
humana a distintos tutelajes y poderes.

que él. 12

Abbagnano refiere al respecto que "El único ep~sodio no~ble de su
vida fue el conflicto en que se encontró con el gobierno prusiano, después de la publicación de la segunda edición (1794) de la Religión dentro
de los límites de la mera razón" 13, que fue censurada bajo el reinado de

Ber/inische Monatsschrijt, IV, Número 6, di?embre de 1784, citada por ~chel
Foucault en "Qué es la Ilustración", en Estética, Etica y Her111enéutica, Obras esenciales,
10

Vol. III, Paidós, Barcelona, 1999.
11 Ernst Cassirer, Kant, Viday Doctrina, FCE, pág. 428, México, 1985.
12

Ibídem.

13

Abbagnano, Op.Cit. p. 415.

Estas formas "pastorales" del conocimiento han generado en la sociedad humana -pues no olvidemos que la fundamentación kantiana
parte de una postura universalista- un estado de dependencia que se
revela en las actitudes de "pereza y cobardía" de muchos hombres que
prefieren, por "comodidad", permanecer ajenos a la emancipación y
mantener su sujeción a un poder que los tutela:
Tengo a mi disposición un libro que me presta su inteligencia, un cura
de almas que me ofrece su conciencia, un médico que me prescribe las
14 Emmanuel Kant, "¿Qué es la Ilustración", en Filosojia de- la historia, prólogo y
traducción de Eugenio Imáz, FCE, pág.25, México, 2004.

�\
ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

dietas, etc., etc., así que no necesito molestarme (...) Los tutore_s, que
tan bondadosamente se han arrogado este oficio, cuidan muy bien de
que la mayoría de los hombres (y no digamos que todo_ el _sexo bdlo)
considere el paso de la emancipación, además de muy difícil, en extremo peligroso 15•

nuevos prejuicios que, pese a los ideales humanistas y revolucionarios
en los que descansa, la modernidad acabará por crear en los siglos futuros?

544

545

1. 2 La Ilustración, la idea de progresoy el diagnóstico delpresente
Kant ilustra el tipo de saberes que, en la experiencia his~órica de o~cidente, ha consolidado en gran parte su ethos: el dogmatismo, la religión no positiva16 y las disciplinas en los diferentes grados que,_ h~sta
antes de la Ilustración constituyen las formas aceptadas de las practicas
sociales. Al mismo tiempo denuncia los prejuicios ideológicos en los
que se ha montado las prácticas de poder, la~ mism~s que_ejercen un
dominio sin distingo de sexos entre la humarudad. Visto asi, el ¡Sapere
aude! Implica adoptar una postura de confianza en la raz~n~ al mismo
tiempo romper con esas cadenas que, expresadas en los distintos saberes, han hecho permanecer a los hombres en un estado de tutelaje.
Las prácticas de la libertad sólo son posibles para Kant cuando los
hombres son capaces de superar sus prejuicios y, también aceptar que
el camino de la razón no está exento de peligros. La Ilustración es también gradual, pues los prejuicios inculcados en la ~oría de ~dad de los
hombres, pese las revoluciones políticas y los estallidos sociales contra
la opresión, prevalecen durante muchos años: "Mediante una revolución acaso se logre derrocar el despotismo personal y acabar con la
opresión económica o política, pero nunca se consigue la verdad_e~a
reforma de la manera de la manera de pensar; sino que, nuevos pre1mcios, en lugar de los antiguos, servirán de riendas para conducir al gran
17
tropel".

¿Uso público o uso privado de la razón? ¿Es viable su separación? En
Kant la razón está unida a la idea del progreso, pues el género humano
sólo puede ir en avance constante hacia lo mejor18 si la razón no se
restringe a sí misma: la razón exige progreso, apertura, por eso los conocimientos no pueden permanecer fijos, eternos. Esa es la esencia de

una teoría criticcr.
Una generación no puede obligarse y juramentarse a colocar a la siguiente en una situación tal que le sea imposible ampliar sus conocimientos (presuntamente circunstanciales), depurarlos del error y, en
general, avanzar en el estado de su ilustración. Constituiría esto un
crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial radica
precisamente en este progreso. 19

El teleologismo histórico kantiano parte de un principio en que la
naturaleza humana se encuentra definida en los términos de la razón.
Es esta misma la que, elevándose en la comprensión gradual de sí misma y de su circunstancia, conduce, según Kant, a las decisiones democráticas:
...hasta que la comprensión de tales asuntos [los públicos, y en particular en la coyuntura que lo plantea Kant, los decretos religiosos] se
haya difundido tanto y de tal manera que sea posible, mediante un
acuerdo logrado por votos (aunque no por unanimidad), elevar hasta el
trono u.na propuesta para proteger a aquellas comunidades que hubieran coincidido en la necesidad, a tenor de su opinión más ilustrada, de
una reforma religiosa, sin impedir, claro está, a los que así lo quisieren,
seguir con lo antiguo.20

La refawa de las conciencias parece ser el obstáculo más formidable para el ejercicio de la libertad: ¿Acaso Kant no estará anticipándose a los
1s Kant, Jbíd, pp 25-26.

. .,
Al respecto se puede consultar otra gran obra polémica de Kant: La religJ~n
dentro de los lí11Jites de la pura razón (1793), escrita precisamente contra la ?rtod_º'.'1ª
expresada en el edicto del nuevo gobierno prusiano en relación a la tolerancia religiosa. Escribe Cassirer: "A dos años de morir Federico, abandonó Zedlitz su puesto de
Ministro de Enseñanza y Cultos. Fué nombrado para este cargo por 'confianza especial' del nuevo rey J. Christoph Wollner ... [quien] empezó sus funciones p~omulgando el conocido 'edicto sobre la religión', seguido poco después por otro edicto sobre
la censura y por el nombramiento de una comisión especial encargada de censurar
todas las publicaciones impresas en Prusia", Kant mismo señala: "._..Yo dis~go entre
la enseñanza de Cristo y la noticia que de ella tenemos y, para avenguar la prunera e~
toda su pureza, me esfuerzo en separar ante todo la doctrina moral de todas las adiciones del Nuevo Testamento." Op.Cit., p.438-439 y ss.
11 Kant, Op.Cit., p.28.
16

El llamado a la tolerancia que Kant establece en su escrito es un
principio (o imperativo categórico) en el que debe descansar toda ilustración. Un sujeto, puntualiz~ Kant, puede hacer uso de su propia libertad
y "eludir la ilustración en aquellas materias a cuyo conocimiento está
18

Para profundizar en esta idea del progreso moral se puede consultar el ensayo
"Si el género humano se halla en progreso constante hacia lo mejor" (1798), en la
misma edición citada de Filosefia de la Histoniz, pp. 95-118.
19
Kant, !bid, p.32.
20 Ibíd, p.33.

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULTY HABERMAS

obligado, [pero no puede] violar y pisotear los sagrados derechos del
hombre".21

La Disputa de la Razón Ilustrada; Visiones de la Modernidad en
Foucault y Habermas

546

Filosofía de la circunstancia, el diagnóstico del presente es claro para
Kant: Europa, sus ciudadanos, no han arribado a la Ilustración, e~~
en el camino, convulso, que a través de una razón libre, les pemut1ra
las prácticas de la libertad:
_..,
Si ahora nos preguntamos: ¿es que vivunos en una época ilustrada? La
respuesta será: no, pero sí en una época de ilustración. Falta todavía
mucho para que, tal como están las cosas, y con~iderados_ los ~º.':1bres
en conjunto, se hallen en situación, ni tan siqutera en dispos1c1on de
servirse con seguridad y provecho de su propia razón en materia ~e r~ligión. Pero ahora es cuando se les ha abierto el campo para traba1ar libremente en este empeño...22

La razón religiosa no esconde el trasfondo de la razón política que
alienta Kant en este debate, siguiendo una tradición que remite al liberalismo inglés. Siendo la tutela religiosa entre todas "la más funesta y
deshonrosa", de acuerdo al filósofo alemán, el jefe de Estado debe
favorecer en sus ciudadanos el uso público de la razón y "la franca
crítica de lo existente". Aunque Kant, siga -voluntaria o irónicamentefijándole limites a dicha libertad tutelar:
Pero sólo aquél que, esclarecido, no teme a las sombras, pero dispone
de un numeroso y disciplinado e1ército para garantizar la tranquilidad
pública, puede decir lo que no osaría un Estado libre: ¡Razonad todo lo
que queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced! (...) Un grado mayor de libertad ciudadana parece que beneficia la libertad espiritual del
pueblo pero le fija, al mismo tiempo, límites infranqueables; mientras
que un grado menor le procura el án1bito necesario para que pueda
desenvolverse con arreglo a todas sus facultades.23

La libertad de pensar y obrar sigue emergiendo en Kant como la
meta a alcanzar gradualmente: ¿La revolución de las conciencias aparece como la antesala de la modernidad, o como una de sus fases?

21 Ibide111. Nótese que Kant parte de los principios del iusnaturalismo que adquieren su ratio política en el universalismo de la Declaración de los Derechos del
Hombre y el Ciudadano (1789), enarbolada por la revolución francesa.
22 Op. Cit,. p.35.
23 Ibid. p.37.

547

"En el siglo XVJII se prefería interrogar al público sobre problemas de
los que precisamente aún no había respuesta. No sé si era más difícil;
24
era más divertido". Así inicia Foucault una de sus lecciones en el College de France (5 de enero de 1983), en las cuales se da a la tarea de
retomar el ensayo publicado por Kant en 1784, ¿Qué es la Ilustración?.
El tema le parece al filósofo francés de la mayor actualidad, en tanto
que la pregunta por la Aefkkirung se presenta como una constante en
toda la historia de la filosofía moderna y a la vez, la propia filosofía
moderna es, en muchos sentidos, una respuesta, con distintos matices a
ella:
De Hegel a Horckhe1mer o a Habermas, pasando por Nietzche o
Max Weber no hay apenas filosofía que directa, o indirectamente, no
se haya confrontado con esta misma cuestión: ¿cuál es, pues, este
acontecimiento que se llama la Aufliliirung y que ha detemúnado, al
menos en parte, lo que hoy en día somos, lo que pensamos, y lo que
hacemos.

Al ubicarla en el presente, Foucault plantea la reflexión sobre la ilustración en torno a una perspectiva genealógica, cuya finalidad, como
bien señalan Dreyfus y Rabinow (1986), corresponde a la visión foucaultiana de una ontología crítica como expresión de uno misión de la
vida filosófica: "Foucault reinterpreta la vinculación que hace Kant del
momento histórico, la razón crítica y la sociedad como un cambio para
desarrollar una versión radicalmente nueva de lo que significa llevar
una vida filosófica". 25 Esta vida no se podrá fundar en el trascendentalismo de una "realidad humana universal", subraya el filósofo alemán.
En este capítulo estableceremos un diálogo y, a la vez un debate, en
cuya base reside la Ilustración y su relación con la modernidad. Intentaremos tejer los argumentos de los trabajos de Foucault, Habermas,
Dreyfus y Rabinow con los propios para establecer los puntos centrales
en dicha relación y proyectarlos hacia nuestro propio presente.

24

Michel Foucault, ¿Q_11é es la J/11stroción?, Op. Cit., p.335.
Dreyfus y Rabinow, "Qué es la madurez? Habermas y Foucaulr acerca de
¿Qué es el iluminismo?", en Fo11ca11lt, p.128.
25

�LA DISPUTA DE LA RAzóN ILUSTRADA;
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

ROLANDO PICOS BOVIO

548

2.1. Sociedad, razón, criticay modernidad
Foucault interpreta la aparición del texto de Kant en primer lugar como una expresión de la conciencia de la filosofía de la reflexión sobre
su propio presente, a la vez como una coincidencia (haciendo referencía al texto de Moses Mendelssohn aparecido con anterioridad respondiendo a la misma pregunta) donde dos tradiciones se reconocen en su
horizonte problemático: "Con los dos textos aparecidos en la Berlinische
Monatsschrift, la Auflkltirung alemana y la Haskala judía reconocen que
pertenece a la misma historia; buscan determinar de qué proceso común brotan, y ésa era quizás una manera de anunciar un destino común que ya sahemos a qué drama iba a conducir"_2.6
Hasta entonces, señala Foucault la reflexión en filosofía había adoptado tres formas principales: representar el presente como perteneciente a cierta época del mundo, distinto de las otras; interrogarlo para intentar descifrar en él los signos anunciadores de un acontecimiento
(hermenéutica histórica) o analizarlo como un punto de transición
hacia la aurora de un mundo nuevo (¿aparición de las utopías de la
modernidad?). Para Foucault el ensayo de Kant plantea una respuesta
radicalmente distinta a todas las anteriores:
Kant define la Auflkiirung de un modo casi completamente negativo,
como una Ausgang, una 'salida', un 'desenJace' (...) En el texto sobre la
Aufklarung, la cuestión concierne a la pura actualidad. No busca comprender el presente a partir de una totalidad o de un acabamiento futuro, busca una diferencia. ¿Qué diferencia introduce el hoy con relación
aJ ayer?27

En este comentario Foucault parece establecer uno de sus principios de discontinuidad histórica. Puesto que la Aufklarung es vista como una coyuntura que exige al filósofo el realizar determinadas preguntas en las que, como señalan Dreyfus y Rabinow, éste debe renunciar a la verdad profunda:
...piensa Foucault que la verdad profunda sobre la existencia humana
es que no hay ninguna verdad profunda, de modo que la madurez consiste en enfrentar lo infundado de nuestro estar en el mundo.28

Enfrentar nuestro presente implica ser conscientes de que la historia
se instituye esencialmente a través de nuestras prácticas y de que la
Michel Foucault, Op. Cit., p.338.
Foucault, Op. Cit., p.337.
28 Dreyfus y Rabinow, Op. Ot., p. 128.
26
27

549

"verdad histórica" se construye a partir de la objetivación de dichas
prácticas. Por tanto, como señala acertadamente Paul Veyne:
La historia-genealogía aJ estiJo de FoucauJt abarca por tanto completamente el programa de la historia tradicional; no deja de lado la sociedad, la economía, etc., pero estructura esa materia de otra manera: no
se atiene a los siglos, los pueblos ni las civilizaciones, sino a las prácticas; los tramos que relata son la historia de las prácticas en que los
hombres han visto verdades y de sus luchas en tomo a esas verdades.29

Recordemos que en su filosofía Kant pretende responder a) a la naturaleza, alcance y límites del conocimiento humano, b) al problema de
la conducta humana y c) a la naturaleza entendida en el sentido de la
trascendencia y el. futuro. El conjunto de dichas preocupaciones constituye el núcleo central del problema antropológico que responde a un
'aquí' y a un 'ahora'. 30
Para Kant, como para Foucault, enfrentar nuestro presente implica
hacer uso activo de la razón.

2.1.1. E,nancipación de la razóny gobierno de sí mismo
~~ tanto sali~a, s~ñal~ Foucault, la Aufklarung posibilita la emancipac1on de la razon e 1mplica la superación del estado de 'minoría de edad'
así entonces: "La Aufklarung se define como la modificación de la rela~
c~ón preexistente entre la voluntad, la autoridad y el uso de la razón"31 •
Sm embargo, el requisito para abandonar esta condición es que el sujeto llegue a ser capaz de 'gobernarse a sí mismo', al garantizar la libertad
de su pensamiento.

En sus ob:ervaciones sobre la lectura foucaultiana de Kant, Jürgen
Habermas, senala que el pensador francés hace del filósofo alemán "el
29

PauJ Veyne, Foucanlt revol11ciona la historia, p.235, Madrid, 1984.
Señala Sánchez Vázquez: "En cieno modo ha sido Kant quien ha trazado el
terreno que suele c~tivar el filósofo, aJ ponerlo en relación con cuatro preguntas
fundamentales: la prJmera: ¿qué puedo conocer?. tiene que ver con el conocimiento del
mundo con_el que e! h?mbre se haJ!a en relación, la segunda, ¿q11é debo hacer? apunta al
comportarruento practico humano (aunque limitado por Kant a la esfera de la moraJ)·
la tercera, ¿qué me es dado esperar?, interroga sobre lo que el futuro puede traer aJ hom~
bre y, finaJmente, todas estas preguntas remiten a una cuarra, más radicaJ ¿qné es el
hombre?, acerca de la naruraJeza del sujeto que conoce, ql!,e se comporta prácticamente
y ~ue espera aJgo que no se da en su presenre y ese sujeto, el mismo en el conocirruento,: en la m?raJ y en la espera o esperanza es el hombre", '.'La filosofía sin más ni
menos , en A tiempoy destiempo, p.240, FCE, 2003.
31 Foucault, Op. Cit., p.338.
30

�ROLANDO PICOS BOVIO

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA:
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAULT Y HABERMAS

primero en romper seriamente con la herencia metafísica, retirando a la
filosofía de lo verdadero y eterno y en cambio conce~tr~d?se en lo
que hasta entonces la filosofía había con~ide:ª~º3/ 0 10sigruficante e
inexistente, lo meramente accidental y trans1tono .

historia de las ideas"37, Foucault se pregunta si acaso "la modernidad
constituye la continuación de la Aufkliirung y su desarrollo [como lo
vería Habermas], o si es preciso ver ahí una ruptura (...) considerar a la
modernidad [que ve en el texto de Kant] más bien como una actitud
que como un período de la historia".38

550

Al hacer la anterior reflexión, Habermas también refier~ q_u~ la pregunta ¿Qué es la Ilustración? Se funde en la ac~alidad histonca c?ntemporánea en tanto que la pregunta que Kant 10tenta responder _unlica tambitn para el pensador responderse a sí mismo desde su te,nporalzdad:
p
·' para nosotros:&gt;•
¿Qué significa esta revo1ucton
Historia y filosofía confluyen en la conciencia que Kan~ as~me del
significado y del valor de la respuesta; se trata de 1~ conc1e_nc1a de la
moderrúdad: "Así, Foucault descubre en Kant el pnmer fil?s~fo qu~,
como un arquero, apunta su flecha al corazón de las caractenst1cas ~~~
actuales del presente y así abre el discurso de la moderrudad •
Habermas argumenta, y esta es una de las visiones con~astantes con
Foucault que la Arifklarung no es una salida (Ausgang), srno una entr~da a la ro'odernidad, en virtud de que "designa la entr~da en ~a ~specie
de modernidad que se ve condenada a crear sus p~opia conc1enc1a Y sus
,
·
» 34 Aún más· Habermas realiza una pregunta cennormas por s1 misma .
•
..
tral en la interpretación de Foucault sobre la Aufkli:irung.
·Cómo encaja tal comprensión, singularmente afirmativa de la filoso~a
~oderna, siempre dirigida a nuestra actualidad e inscripta. en el a~ru Y
el ahora, con )a inflexible crítica foucaultiana de la moderrudad?¿C?~º
puede la autocomprensión de Fouca~t co~o pens~?or en la tradic1on
del ilumnismo ser compatible con su meqwvoca enoca a esta forma de
conocimiento de la modernidad?3S

Recordemos que Foucault ha partido de una valoraci~n de que en la
obra de Kant sobre la Ilustración se encuentra 'una actt~d de mode~.d d'
implica "la sigru·ficación de su obra en relac1on al conoc1ru a , que
,..
· ul d 1
miento, una reflexión sobre la historia y un análisis p~tt:, 36ar ~ momento singular en el que escribe y a causa del que escrt~e .. _Mientras
Habermas responde al 'genealogista Fou~ault' que _"el ilu~rus~u que
inaugura la modernidad, no implica (...) solo un penodo arbttrano en la

32

]urgen Habermas, "Apuntar al corazón del presente", en Fouca11/I, Op. Cit,

p.120.
Habermas, Op.Cit., p.121.
Habermas, Ibíd, p.122.
35 Habermas, lbiden,.
36 Foucault, Op. Cit, p.341,

'13

34

551

Como se puede observar, el debate gue Foucault y Habennas establecen en torno a la Ilustración, es a la vez un duelo sobre las distintas
concepciones de la historia presentes en ambos pensadores. Para
Habermas en la interpretación de Foucault se hacen presentes la desconfianza a las ciencias del hombre y de los poderes disciplinarios39,
por esta razón se resistiría a verlas (como a la misma historia) como un
modelo ideal que de cuenta de la modernidad 40•
Al hablar de la modernidad como actitud, Foucault parecería hacer
de este período una elección personal, que implica "un modo de relación
con respecto a la actualidad, una elección voluntaria efectuada por algunos, así como una manera de obrar y de conducirse que, a la vez,
marca una preferencia y se presenta como una tarea [que configura al
mismo tiempo un ethos, señala Foucault]"; sin embargo ¿no responde
esta elección a cierta naturaleza de la voluntad, del deseo que expresa
las potencialidades del sujeto y que la vez están inscritas en lo posible del
presente histórico?. La noción de deseo, una de las marcas de la filosofía de la relación y la discontinuidad de Foucault, según Paul Veyne:
"Significa que no hay naturaleza humana, o más bien que esa naturaleza es una forma sin otro contenido aparte del histórico (...) Las únicas
potencialidades que un individuo puede hacer realidad son las que ya
están prefiguradas en el entorno y que el individuo actualiza por el
hecho de interesarse por ellas.'"'1
37

Habermas, Op. Cit., p. 123.
Foucault, Op. Cil, p.341 .
39 "En sus trabajos precedentes, Foucault rastreó esta voluntad de saber en las
modernas formaciones de poder sólo para denunciarla. Ahora sin embargo, la presenta en una luz completamenre diferente, como el impulso crítico digno de preservación y necesitado de renovación. Esto relaciona su propio pensamiento con los inicios de la modernidad", Habermas, Op. Cit., p.124.
40
Escribe Habermas señalando la contradicción que cree encontrar en Foucault:
"La filosofía de la historia de Kant, la especulación acerca de un estado de libertad,
acerca de la ciudadanía del mundo y la paz eterna, la interpretación del entusiasmo
revolucionario como signo de histórico progreso hacia el 111e;oramiento, no debería provocar
en cada línea el desdén de Foucault, el teórico del poder? ¿Acaso la historia, bajo la
mirada estoica del arqueólogo Foucault no se ha congelado en un iceberg cubierto de
cristales de arbitrarias formaciones de discurso", Op.Cit., p.122.'
41 Veyne, Op. Cit., p.217.
38

�ROLANDO PICOS 80VIO

552

Pese a sus puntos encontrados, Habermas reconoce en la complejidad del pensamiento de Foucault 'contradicciones instructivas'. Escribe: "Tal vez la fuerza de esta contradicción alcanzó a Foucault en el
úlúmo de sus textos, llevándolo de nuevo al círculo del discurso
filosó42
fico de la modernidad que él pensó que podía hacer explotar".
Conclusión: Juicio Crítico y Modernidad
En su ensayo sobre Foucault y Habermas en torno al iluminismo,
Dreyfus y Rabinow señalan que aunque ambos pensadores coinciden
en que el ataque a la metafísica occidental es el origen de la razón crítica (etapa que representa la madurez que menciona Kant), difieren espectacularfllente en el significado de ésta última, de la sociedad y de la modernidad.
Foucault explora las actit11des de modernidad y para ello escoge la figura del poeta Baudelaire (1821-1867), quien en Las flores del mal define
la modernidad como 'lo transitorio, lo fugitivo, lo contingente'. Dicha
experiencia lo obliga, según Foucault "a adoptar determinada actitud
con respecto a ese movimiento y esta actitud voluntaria y difícil consiste en recobrar algo eterno que no está más allá del instante presente, ni
tras él, sino en él".43 La modernidad se convierte así en el poeta en
44
"una voluntad de heroizar el presente" • Esto implica, a través de una

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADA"
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL;Y HABERMAS

dad ?.e habla id~al,,propuesta en t?dos _los usos del lenguaje',-1~. La postura mtelect~~sta d~ Habermas 1dent1ficará entonces la inmadurez (el
estado precnttco previo a la modernidad) con "la incapacidad de reconocer y _av~nzar en l~ explicitación creciente de supuestos que subyacen
en la practlca comurucativa". 48
En el ~?nsamiento de Fou~ault encontramos al mismo tiempo que
una reflexton so~re la moderrudad, una disgresión sobre el carácter que
asuro~ la ~losofia tras el paso de la Aefklarung, en tanto que ésta "ha
49
defirudo ~1erta _manera de filosofar" en la que reaparece el sujeto , como_ ~o ev1denaa la o_bra ~~ Baudelaire en su juicio de la experiencia
estetlca de la moderrudad: ser moderno no es aceptarse a sí mismo tal
c~mo se es en el flujo de los momentos que pasan; es tomarse a sí
~smo com? objeto de una elaboración compleja y dura; lo que Baudelaire denomma, según el vocabulario de la época, el dandis,no".':IJ
El hecho de que Foucault se acerca a la historia de la modernidad
~esde la perspectiva genealógica lo aleja también de la visión habermas_1~na del planteamiento de este problema. Propone un método de análisis de la experiencia de la modernidad que también resulta distinto
pues parte del principio de que:
'
.. .la :rítica se ejercerá ya no en la búsqueda de estructuras formales
que tienen valor universal, sino como investigación histórica a través
de los acontecimie~tOs que nos han conducido a constituimos y reconoce~~s como S~Je_tos de lo que hacemos, pensamos y decimos (...) es
una cnttca ge~ealogtca en su método. Arqueológica -y no trascendental- en la medida en que no pretenderá extraer las estructuras universales de _todo conoc~ento o de toda acción moral posible, sino que
buscara u-atar los discursos que articulan lo que pensamos, decimos y
hacemos, como otros tantos acontecimientos históricos.si

actitud crítica, comprenderlo.
Habermas considera que la modernidad planteada por Kant "consiste en su reconocimiento de los límites de la razón de proporcionar
45
verdades sobre la realidad trascendente". El problema de la modernidad consistirá entonces para el filósofo alemán "en preservar la primacía de la razón (...) mientras se enfrenta la pérdida de fundamento me,.,.
.
•
,:,46
tatístca para nuestras creenoas sustantivas .
Dreyfus y Rabinow establecen que el sustrato de la critica habermasiana en torno a la modernidad kantiana se basa en los principios que
fundamentan su teoría de la acción comunicativa, en la cual "el intento
precrítico de ofrecer un fundamento metafísico puede ser reemplazado
con un análisis de las condiciones en que puede realizarse la comuni-

Habermas, Op. Cit., p.124.
Foucault, Op. Cit., p. 344.
44 Ibíd., p.342.
45 Habermas, Op. Cit., p.126.
46 Op. Gt., p.127.

42

43

553

Dreyfus y Rabínow, Op. Cit., p.126.
p.127.
49 "Baudi'
· · a compartir un viaje de carácter espiritual que realiza el
e aire nos invtta
poeta c~n el_fi~ de preservar la unidad del yo, pero que termina, por el contrario, con
la exp_enen~t~ opuesta; la fragn_1en~ción de la unidad del yo. Baudelaire experimenta
es~ ~s~luc1on del yo desde el tntenor del alma, es decir, sin salirse del contexto de la
sub1ettvtd~d. El arte, y en concreto la poesía, es el ámbito en que Baudelaire interna
reconstrwr_su propia identid:d fra8°:entad~ por el auge del individualismo", Juan
Carlos. Ore1udo Pe_drosa, en 'BaudelaJ.Ce, sujeto de la mbdernidad", en Poéticas de la
modemidad, Uruverstdad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, 2005, p.22.
50 Foucault, Op. Cit., p. 344.
51 Foucault, Ibíd, p.348.
47

48 Ibíd,

�ROLANDO PICOS 8OVIO

554

Debemos de recordar que Foucault se encuentra esencialmente interesado por las prácticas y por eso rechaza las tradiciones del humanismo filosófico, definiendo su propio pensamiento como 'antihumanista':
...es un hecho que, al menos desde el siglo XVIII, lo que se llama
humanismo se ha visto siempre obligado a apoyarse en ciertas concepciones del hombre tomadas de la religión, de la ciencia y de la política.
El humanismo sirve para colorear y para justificar las concepciones del
hombre a las que éste se ve claramente obligado a recurrir.52

En cambio Foucault recurre a la Aufklarung para explicar una experiencia distinta. Una experiencia que conforma un ethos diferente de la
filosofía y, parafraseando a Paul Veyne 'una revolución en la historia'.
Se trata de entrelazar tres proyectos que constituyen la experiencia
humana del presente: "el eje del saber, el eje del poder y el eje de la
ética".53
La ontología histórica del sujeto recuperado de la modernidad, se
constituye entonces con la siguiente sistematización reformulada de los
principios desarrollados por Kant en Lz crítica deljuicio, pero sobre todo, siguiendo su espíritu: "¿Cómo nos hemos constituido como sujetos
de nuestro saber?¿cómo nos hemos constituido como sujetos que ejercen o sufren relaciones de poder?¿cómo nos hemos constituido como
54
sujetos morales de nuestras acciones?". Responder a estas preguntas
nos acercará a la idea del hombre del presente.

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Op. Cit., p.347.
Ibíd., p. 350.
54 Ibíd., p. 351.

52

53

LA DISPUTA DE LA RAZÓN ILUSTRADAº
VISIONES DE LA MODERNIDAD EN KANT, FOUCAUL~Y HABERMAS

555

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�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE
Dr. José Luís Prado Maillard
Subdirector de Posgrado
Facultad de Derecho y Criminología
Universidad Autónoma de Nuevo León

Introducción

E

1 tema que comparto con ustedes tiene como finalidad expresar
la experiencia mexicana en un tema que nos es común a los
países que integramos este continente latinoamericano. La democratización. Tema que compartimos porque de una u otra manera
hemos padecido tristemente, en Latinoamérica, de dictaduras, golpes
de Estado, es decir sistemas autoritarios; sistemas políticos ajenos a la
democracia que mucho han petjudicado el desarrollo del individuo,
afectando su calidad de persona. Empero no todo es trágico, la historia
conoce diversas etapas, unas tristes otras felices.
Hoy día nos encontramos en un momento importante en la vida
política del continente de Bolívar, cuando sus democracias están en un
proceso de adaptación institucional a su nuevo contexto. Algunos países han transitado de manera más rápida que otros, yá sea de manera
violenta o pacífica. En fin, lo importante es que ahora podemos afirmar que Latinoamérica cuenta con una democracia, plena o incipiente,
madura o en vía de serlo, donde nosotros, los latinoamericanos podemos desarrollarnos, con aciertos o con errores, pero con plena libertad.
¿No es así que hoy nos expresamos?
La transición mexicana hacia la democracia es f~scinante, pues después de setenta y un años de conocer un sistema político presidencialis-

�558

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

ta, posible por la hegemorúa de un partido, el pluralismo se insta;ª _de
manera pacífica, hasta llegar a la alternancia en el pode~-- La pract1ca
política comienza a transformarse. El nuevo co?te~t~ político nos hace
reflexionar sobre el estado actual de la Consutuc1on de 1917, donde
surgen dos interrogantes: ¿quién y que es lo que ha impulsado el pl~alismo? y, en esta nueva situación democrática ¿qué es lo que cambia Y

559

cliputados del Congreso de la Unión y la presidencia de la República. 1
Est~ situación ~e-rep:oduce en el 2000 y en el 2003. Actores políticos y
soc~~dad han v1V1do_ ¡un_t?s esta experiencia inédita en el actual régimen
P?~tlco de la Consutuc1on de 1917. Si seguirnos la lección hasta ahora
vtVIda, observamos que el nue,·o contexto porta virtudes pero también
disfunciones.
'

A. El ejercicio del pluralismo

que conviene adaptar?
Este proceso de cambio no ha sido fácil, tampoco ~áp_ido. L~ tr~n_sición hacia la democracia puede observarse desde una opt1ca soc10logtca
y desde una visión institucional. Nuestra_ perspectiva es la segund~,
desde la cual apercibimos que tanto la sociedad como _los actores po_líticos han hecho posible esta evolución del monoparasm~ al p_lu~alismo. Los políticos por su combate intenso contra el presidencialismo
hegemónico, desde los años 1980; la sociedad, inquie~ de~de finales de
los años 1950, por su poder manifestado en el sufragio uruversal, desde
las elecciones de 1997 hasta las celebradas el año 2000, provocando la
alternancia, primero en el poder legislativo, luego en el poder ejecutivo.
Esta situación pone en evidencia a la Constitución, pues en su estado actual, al igual que otras naciones latinoamericanas, é~t~ ,no encuadra jurídicamente los fenómenos políticos, según la defi.nic1on del ?ecano de la escuela de Derecho de Toulouse, Francia, Maurice Haunou.
En consecuencia, la práctica del ejercicio del poder político encuentra
clificultades en su desarrollo, pues la nueva lógica política ha transformado las relaciones entre el legislativo y el ejecutivo. Si el escritor
mexicano Luis Spota viviera, diría que la "Costumbre del Podet' ha sido
transformada, de ese presidencialismo que él describió ~n su obra
cumbre portadora de este título, hacia la democracia pluralista que Latinoamérica vive hoy, donde México no es la excepción.

:~es.

El presente trabajo esta organizado en dos grandes
En ~l primero analizamos la experiencia del nuevo contexto político mexicano;
para posteriormente repensar diseño constitucional del poder po~tico,
con la finalidad de adaptar las instituciones políticas a la nueva realidad.

Enrr:e las bondades contamos con ciertos elementos, entre los cuales
un ~1stema de partido~ ~ompetitivo, donde el pluralismo se instala produ:i~ndo, en buen~ logica, el fin del presidencialismo de partido hegemoruco, p~ra culnúnar en la alternancia. Esto ha sido posible gracias a
la evoluc1on cultural de la sociedad, que adquiere una conciencia más
democrática, jugando un rol determinante. Como consecuencia de lo
anteri?r, el d~bate constitucional revive en el debate nacional gracias al
pluralismo remante en las instituciones.
Una de las experiencias más importantes del nueYo contexto comie~za en 1997, donde el pluralismo es asegurado por el nacimiento de
un sistema de partidos competitivo, facilitando, por corolario la alternan~ia, "signo evidente de la buena sah,d de las instituciones" 2 No e~ por cas~~dad que los actores políticos así como la mayor parte de los especialistas ponen especial atención al tema que nos ocupa. Las reformas
electorales producidas desde los años setenta han favorecido el desar~ollo del p!uralism?. El sistema electoral mixto, mayoritario y proporc10n_al, ha s~ ~uda impulsado el crecimiento de la representación de los
parados polínc?s en la ,~ámara de Senadores y en la Cámara de Dipu~dos. Los parados polfocos, por su parte, han sabido aprovechar esta
c1rcunstanc1a para asegurar el pluralismo, impulsando una serie de ref?~mas electorales, procurando especialmente asegurar su representac1on en el seno del Congreso compuesto por ambas cámaras así como
también una buena reglamentación concerniente al financia~ento de
los partido_s y de las campañas, primando el financiamiento público
sobre el pnvado. En gran parte por estas reformas los partidos se han
vuelto verdaderamente competitivos. Prueba de ello es que a partir de

l. La Nueva Política Plural
La experiencia adquirida del nuevo contexto no data de mucho tiempo;
sin embargo es enriquecedora. Lo esencial de ésta releva de la LVII
legislatura (1997-2000), cuando una cohabitación se produce entre los

1

Ha~lam~s de co~ab1tación en el sentido que el ex presidente francés, Valery
G1scard D Est:a1ng, lo di¡o luego que su partido tuvo que compartir el poder político
en 1974, pues a pesar _de que fue electo presidente de la República, su partido no
contaba con una mayona en la Asamblea Nacional.
2
Frans:ois Goguel, citado por Jean Gicquel, in Rew du Droit public Nº4, 2000, p.
997.
•

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

EL PLURALISMO EN MÉXICO'.
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

estas reformas, el pluralismo se incrementó en el seno de las insti~ciones políticas, tanto en el legislativo como en el ejecutivo, benefioando
así a la democracia mexicana.

establecido por el nuevo sistema de partidos. Multipartidista. El Ejecutivo no podrá aplicar sus políticas más que por la vía del consenso.

560

Este pluralismo es la consecuencia lógica de la ?1ultiplica~ión de los
partidos políticos. Una ventaja radica en que la soaedad mexicana, muy
diversificada entre el Norte y el Sur, esta mejor representada. Así, el
sistema multipartidista que hoy conocemos esta asegurado, dado_ ~ue la
bipolarización partidista existente ~n cad~ es~ado de la federacion,_ ya
sea entre el Partido Revolucionaoo Institucional (PRI) y el Partido
Acción Nacional (PAN) o entre el PRI y el Partido de la Revolución
Democrática (PRD) 0 aún entre PRI y una alianza electoral, a~eguran la
presencia de todos estos partidos en la_ escala _federal. Gracias a esta
situación, la alternancia ha poco a poco sido posible.
La alternancia en el poder político constituye en efecto o~ra ven~ja
del nuevo contexto político. Hoy nadie duda de la dem~cr~c~a mexicana, igual si es incipiente. La alternancia es la cons~cuencia logica_ de una
serie de sucesos como la credibilidad de las elecciones, que nadie cuestiona más en México, la competitividad de los partidos y la decisión d_e
la sociedad de elegir una alternativa entre más de un partido. Lo_s partldos representan en la actualidad una verdadera opción para la cmdad~nía para elegir a sus gobernantes y legisladores, confiando en la autondad electoral. La derrota del PRI constituye una prueba de la buena
salud que guardan hoy las instituciones.
El fin del presidencialismo de partido hegemónico constituye, en
nuestra opinión, la principal ventaja del nuevo contexto. La derrota del
PRI en la elección presidencial del dos de julio del 2000 confirma_ el fin
del presidencialismo que se produce en 1997, cuando ~l presidente
pierde, por primera vez, la mayoría en la ~á~ara de di~utados del
Congreso de la Unión, obligando a la negociacion del_ presidente de_ ~a
República con los diputados federales para la aprobac1on de s~s_polítlcas públicas.3 En nuestra opinión, esta situación se reproducira en el
futuro vemos así que en las legislaturas LVIII (2000-2003) Y LIX
(2003-2006), el partido del nuevo presidente Vicente Fox (P~ es
minoritario en la Cámara baja y en el Senado. En esta perspectiva, el
Ejecutivo federal es el mandatario más vulnerable políticament~ que
haya conocido el régimen de la Constitución d~, 1917._ En camb1~, es
evidente que el presidencialismo no se reproducira gracias al pluralismo
3 Si es verdad que el Ejecutivo tiene necesidad de negociar co~ el Congreso de
Ja Unión el presupuesto del Estado desde los años o~h_enta, no es smo hasta _la LVII
legislatura que se ve obligado a ceder a numerosas pettc1ones de los otros parttdos.

561

Ahora bien, esto ha sido posible no solo por los partidos políticos,
sino también por la cultura democrática de la sociedad contemporánea
mexicana, constituyendo esto otra ventaja del nuevo contexto, pues
facilita en efecto el desarrollo de la democracia. La sociedad ha votado
así por la alternancia, en beneficio del pluralismo político, donde la
experiencia vivida en los Estados federados, ha contribuido a la educación democrática, tanto de los gobernantes como de los gobernados.
Recordemos que en los años ochenta la alternancia se produce en los
estados de la federación y en. ese momento la sociedad se da cuenta que
la oposición y el partido en el poder son igualmente vulnerables, ya que
en caso de que no cumplan sus compromisos de campaña, los ciudadanos juzgarán la función de estos, aprovechando las diferentes opciones con las cuales disponen. Sin embargo cabe precisar que la transformación del pensamiento de la sociedad comienza a finales de los
años cincuenta y evoluciona hasta su forma actual: una sociedad crítica
hacia sus gobernantes, cualquiera que sea el partido político en el poder.
Los medios de comunicación, escritos y electrónicos, han contribuido, por su parte, al desarrollo democrático, ya que sin ellos, los partidos hubiesen difícilmente podido dar a conocer sus ideas y la sociedad
hubiera sido limitada en su criterio para elegir. Es así que los ciudadanos siguen con interés la reforma del Estado, comprometida por los
actores políticos y en la cual la sociedad participa a través de forums
difundidos por los medios de comunicación.
Dado el pluralismo manifestado en el nuevo sistema competitivo de
partidos, el debate constitucional retoma su importancia en el interés
nacional. Cualquiera que sea el camino que tome la reforma del Estado,
la Constitución toma un lugar importante en el debate nacional. Solo
hay que observar los diarios para darse cuenta de esta evidencia. Poco
antes, la Constitución era el símbolo del presidencialismo, dado que el
presidente la reformaba para marcar su paso por la presidencia de la
República, aprovechando la mayoría hegemónica de su partido en el
Congreso y en las legislaturas locales, así como de la fuerte disciplina
partidista; sin embargo hay que precisar que hoy no es el caso.4 Así,

~ En México para que la constitución sea reformada, debe convocarse al poder
consatuyente permanente, que se compone del Congreso de la Unión (Cámara de
Senadores y Cámara de Diputados) y de las legislaturas locales. El primero debe

�JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

562

.
. , e falta una reforma constitucional para
todo el mundo esta consiente qu
. d. 1 l'd d Pero
adaptar las instituciones polincas al nuevo contexto e Pura 1 .ª d. n
e
esta vez el consenso de todos 1os partld o s e•s nccesano
.
, teruen
.
a° ese
. . n partido cuenta con la mayona
necesana
cuenta que nmgu
I par el
efiecto. Que consen cmos el r~gin1en presidencial o qudc ad( o~temos
••
régimen parlamentario, los actores pojJttco~
_), la
. socic 1a rrusma
d ·resson
de
motivados para encontrar un verdadero cqu1libno entre os P~ e
la l iruón debiendo ser asegurado por la Constituc1on, ~ traYeds de mdee~
.
. ·ndo así la teona mo erna
carusmos, preYistos en ella mJsma,
sigwe
Estado de Derecho.
Ahora bien frente a las ventajas l1ue presenta el nuevo cofntexto poi ' encontramos .tgualmente a1gu nos dcsper ectos, os
li .
mexicano
ucloes deb.en -se; previstos con la finalidad
de alcanzar una buena orgacua
..
nización const1tuc10nal del poder político.

B. El pluralismo inadaptado
S1 ·codo las virtudes del pluralismo, manifestamos que el nuevo co~te~ politJco mex.1cano cuenta con algun~s tmpderfe~ci~nes (°elu;~:
"das or la vía mst1ruc1onal. S1gu1cn o e eiemp o
ser
en s!D,smrso del Metodo, aprovechamos este foro para cxpr~-Desc~
e
.
sar dichas. impcnecc1ones,
pues "/.1' pluralidad de t'ores. no
,. es 1111a pmeba sm

co;;r

mlor. a causa de las l'trdader ,m poro mcón1odor por desculmr .
' desperfectos del nuevo contexto estan
, ligad os a la gobernabiliLos
oda en
.
El
tennino
gobemab1lidad
esta
de
m
lí
dad del sistema po neo.
.
· demoMéxico. La pluralidad, la compc.:tcncia partidista, ~a c?nc1enaa
do
crá~1ca de la sociedad y la deficiencia de la c:ns~tuc~7 :~s:;e:: de
actual, son algunos elementos que mentan re ex.1on. . ~ , . l debate
tidos las relaciones enrre el Ejecutivo v el Legtslam_o, e
par
,
constitucional
que actualmente se desarroll a y que . por cierto no esta
bien delimitado a falta de una dirección clara, constm1yen los pnnc1pales desperfectos.
.
Un sistema de partidos que no garantiza una mayofunría, e~ el pnm~r
·
entredea
desperfecto
que encontramos como causal
. de
, la dts, li c1onToda
voluntad del elector y la aplicación de las políticas pub cas.
. ,
b
,
bl
tiene
necesidad
de
una
ma}ona
mocrac1a que se presume go erna e .
li
México
estable, ya sea por la mayona de un part1do o por una a anza.
.
aprobarlo por la mayoría calificad~ (dos terceras partes) y 1as. segundas por la mayoría
relativa (el 50% más uno de las legislaturas).

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

563

requiere de una mayoría parlamentaria coherente con la mayoría gubcrnamenlal, para tener una certitud en la aplicación de las políncas
públicas comprometidas en las campañas presidenciales y legislauvas.
En el actual contexto, ni el escrutinio, ni el sistema de partidos permiten la formación de una mayoría estable. Solo hay que observar las
alianzas que se dieron en año 2000 y en las legislativas dc.:l 2003. Las del
2000, .\lianza por el cambio y Alianza por México, obsc.:rvamos que el
último interés fue el respeto a la Yolumad del electorado, pues en el
caso de 1\lianza por México gano la decciún presidencial. Aunque haya
habido candidaturas comunes dentro de estas, una \'ez electos los legisladores, no tienen runguna obligación, ni jurídica, ni política de seguir la
políuca del presidc.:nte de la Republica. La razón reside en la falta de un
programa común de gobierno que los partidos se comprometan a respetar y a aplJcar. Pareciera que el único interés de los grandes parttdos
es de conquistar el poder} el de los pequeños de consenar su registro,
además de ganar algunas curuJes por la vía del cscruurno proporcional.
Así consta según la expenencia observada durante la L\II legislatura,
donde el partido del presidente Zedillo (PRl) se v;ó obligado a negodar sus poHucas públicas con el PAN así como con el PRO, según las
convemcnc1as de los partidos, donde ciertos compromisos electorales
fueron ignorados o sacrificados, va que el presidente fue impotente
para la aplicación de estos, falta de una mayoría legislattva que lo sostuviera. Este nesgo es mayor en la LVlll legislatura, dado que el partido
del nuevo presidente (PAN) es minoritario en ambas cámaras, donde el
PRI tiene una mayoría relau, a. Por otra parte, las elecciones legislauvas
del año 2003 confirman estas lamentables prácticas de alianzas relattns
y contradJctorias. Solo hay que observar como en el diseño electoral
por el principio proporcional, que permite alianzas totales (una sola
alianza entre dos o más partidos en las cinco circunscripciones para la
elección de diputados) } alianzas parciales (una a!Janza en uno o más de
esos mismos distritos), el PRI y el Partido Verde Ecologista Mexicano
(PVE:tv1) celebran una alianza parcial contra el PAN } los otros peque
ños partidos en la segunda ctrcunscripc1ón proporcional federal, mientras que en los otros distritos contienden en la nusma elecc1on legtslauva el PRI y el PVLM son contendientes. ¿Cómo es posible que compitan dos partidos en una misma elección, al nusmo tiempo que estos
son aliados? ¿Que es lo que combaten y que es lo que defienden? I Ia
1
que tener en cuenta que para el registro de candidaturas hay que presentar al 1nstltuto Federal Electoral una platafonna electoral, donde se
registran (mútilmente) los compromisos de campaña. ¿No es esto una
imperfección de la democracia mexicana? Seguramente si, lo que ongi-

�EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

564

.plicación de partidos en el seno del Congreso de la ·Unión,
na una multl
d ..
pero sin una dirección clara en la toma de ec1s1ones.
Frente a tal situación, no es muy difícil p~nsar q~e- pasamos de ~
residencialismo de partido hegemónico hacia un _regunen. congres10
pal tal como lo describió el presidente norteame~c~no Wilson enblsu
n ,
. /
,
un rernmen de asam ea
celebre obra El régimen congrestona , o aun en
, f?--- E
.
.,
oció Francia en la III y IV Republicas. sta s1tuac1on
como el que co~
,
.
l residencialismo, siguiendo la
puede generar nesgos mas senos que e p
d d , "es aún
ló ·ca del decano de Toulouse, Maurice Hauriou, cu~n .º. ec1a
gi
li oso [el asambleismo] para las libertades mdividuales que_ el
mas pe dminigr.. tt' ,,s del hecho que la responsabilidad es compartid_a
poder a
stra vo ,
· · ·d
Q · ru
entre todo el cuerpo legislativo y no en un solo mdivi uo. i ue mee tud!
.
difí il de producirse conviene considerarlo,
Este nesgo aunque
e
'ali
h · l
. ' . d inclinar la balanza del presidenc1 smo ac1a e
pues la conttngencia e
al
arda la Constitución.
otro extremo es latente en el estado actu que gu
. . al
Si tomamos en cuenta de manera separada los poderes const1tuc1on es
del Ejecutivo de los Diputados y de los Senadores, nos_ damos cu~~::
que el presid~nte encuentra serias dificultad~s para aplicar su p~sí lo
ante la ausencia de una mayoría parlamentana que lo ~o~~gislatuhemos constatado en las LVII, LVII Yactualment~ en ª
.
1
ras, donde el interés de los grandes partidos. ha s~do d:s~º~i':-1::~d y el de los pequeños de guardar su registro. En_
gi_
po :rde esos artidos va permitir al partido en el gobierno ap~~ar to~
gun
p li .
, blicas y aún menos cuando una elecc1on este
talmente sus po ucas pu
próxima.
.
· d d , d do que el part1Tal situación provoca confusión en la cm a ama, a , .
'bli
d or el cual ha votado va aplicar difícilmente sus políticas pu cas,
fueron comprometidas en las campañas electorales. En est_a, persq .
.
'd
de tratar de provocar la frustrac1on del
pecttva cualquier part1 ° pue
l
1
tario
gobierno, aprovechando los mecanis~os. de controu!ar;;\:: .má~
entre los cuales contamos al veto legislativo, como
.
.,
t .
paralizar el trabajo del presidente. Frente a tal s1tuac1on,
e ecttvos para .
. ,
. mo ara superar un bloqueo
el ejecutivo no dispone de nmgun mecarus
p
f lla de la
como el que mencionamos. Encontramos entonces otra a

~t

.
Ch alli Jacques. L 'État de Droit, Montchrestien, coll. Clefs, Pas Citado por ev er
·
ris, 2000. P· 32.
1
.
bliga a obtener al menos el 1.5% de
6 La legislación federal electora ~exica~a oguar.dar su registro caso contrario el
la votación nacional para que un paro O pu~ ª
.
'
Instituto Federal Electoral deberá cancelar dicho registro.

565

constitución, misma que nos hace reflexionar sobre el estado actual que
guardan las relaciones legislativo ejecutivo. En este contexto, el interés
de la sociedad que participa a través de su voto no es suficiente para
lograr una democracia gobernable, sino que hace falta un debate constitucional comprometido. Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian de manera clara en cuanto al camino a seguir.
Llegamos así a la última falla 9ue encontramos en el actual contexto
político: un debate constitucional sin dirección. Aunque la funcionalidad de la Constitución es cuestionada en el cuadro de la reforma del
Estado, ninguna dirección clara se presenta en el 2000, ni por la Mesa
de la Reforma del Estado, instalada por el presidente Vicente Fox, ni
por la Mesa de Partidos; tampoco en las elecciones del 2003. El problema comienza en el interior de estos organismos, dado que en su
composición no hay un consenso que enfoque un mismo rumbo. Algunos se manifiestan favorables a conservar el régimen presidencial,
proponiendo ciertos matices de régimen parlamentario, complicando
así el rumbo a seguir; otros proponen la adopción del régimen parlamentario. Al respecto, ni los líderes de los partidos, ni el presidente
Fox se han pronunciado sobre estas proposiciones, con el pretexto que
será el consenso quien decidirá. La decisión final deberá ciertamente
ser tomada por consenso, sin embargo, los dirigentes políticos no
cumplen su función de conductores de la sociedad, sobretodo en temas
tan complicados como el que nos ocupa.
Al respecto, no son más que algunos especialistas que se pronuncian
de manera determinante en cuanto al camino a seguir. La crítica que
formulamos es contra los dirigentes políticos más que contra los especialistas, que si bien es cierto que sus análisis son importantes, son los
políticos 9ue toman las decisiones.
11. Hacia una nueva política

Dadas las características del nuevo contexto, es evidente 9ue México es
una democracia pluratista. Una serie de elementos nos llevan a esta
conclusión: elecciones de los gobernantes por sufragio universal de
manera frecuentes y sinceras; un sistema de partidos competitivo; un
Estado de Derecho garantizado por mecanismos constitucionales; garantías para la oposición; la existencia de grupos plurales y la negociación entre estos y el gobierno
7

•

7

Podemos consultar sobre el concepto que hemos tomado de Democracia en:

Traité de Science politiqffe volwnen II capítulo IT, La Détnocratie por LAVAU Georges

�566

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA ExPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este es el nuevo esquema, bien distinto al de antaño, al cual d~ben
adaptarse las instituciones constitucionales, para que este nuevo _sistema democrático sea gobernable, en el senti~o que lo h:~os descn~o en
la primera parte. Para ello existen ?~s o_pciones: el regimen presidencial, que se caracteriza por la duracion fi1a del °:~nd~t~ de los poderes
ejecutivo y legislativo, así como p~r su. separacion ngida; 1~ o~a es e~
régimen parlamentario, donde el eiecu~vo_ depe_n~e ~~l legislativo, s~
gún la mayoría en el parlamento. La principal disunc1on de estos re~menes políticos es la responsabilidad política
ambos ?~deres. Analicemos enseguida el régimen que mas conviene al Mexico plural de

?e

nuestra época.

A . Opciones para adaptarse
Si tenemos en cuenta los elementos esenciales de la _democr~~ia que
hemos enunciado, es evidente que las diferenc~~s hacia _la política gubernamental será el pan de cada día en la política mexi~ana: _En eSta
lógica, pensamos que el régimen político, es decir la orgamzacio~ _constitucional del poder político, debe adaptarse a la c~nfrontaci~n de
ideas. La mejor organización es la que soporte tales circunsta~aas ~e
manera natural. Al respecto, aceptamos que el régimen presidenc1~
puede adaptarse, pero debe introducir procedimient~s de democraaa
semi-directa, entre otros elementos que consideramos importantes.
Pensamos en el referéndum, plebiscito y escrutinio mayoritario a
dos vueltas (para presidente y legisladores). La ventaja que portan estas
figuras es por una parte_ la de res~lver conflictos_ ~ue se pres~nten entr~
el legislativo y el ejecutivo, ademas que la solucion no podra estar m~
jor legitimada que por el sufragio universal; por la otr~, _se puede_ fabncar una mayoría que asegure una mínima go?ernab~dad al sis,te~a
político, siempre y cuando se modi~que al ~smo uem~o el codigo
electoral, eliminando las alianzas paraales, obligando ~as alianzas _rotales
y que no puedan ser desechas una vez electos los legtsl~dores. Si_?º se
modifica la legislación electoral en este sentido, la _sola mtrodu:c10? _de
la segunda vuelta electoral no bastará_~ara construir una mayona solida
en las cámaras del Congreso de la Uruon.
No obstante la vialidad de continuar en régimen presi~enci~ pensamos que las características de un régimen parlamentano. satls~acen
mejor al nuevo contexto mexicano, del hecho que por la existencia de
con la colaboración de Olivier Duhamel, al igual que en la definición de « Poliarchía »
en La democraciay sus criticos de Robert Dahl.

567

figuras como la responsabilidad política del gobierno frente al Congreso (diputados y senadores), la disolución y el referéndum, los conflictos
pueden ser resueltos por el arbitraje de la ciudadarua, lo cual fortalecería la democracia. Este régimen permite entonces una coherencia entre
la elección hecha por los ciudadanos y la aplicación de las políticas públicas, dado que el gobierno debe aplicar la política prometida por los
representantes de la nación, de otra manera el ejecutivo podrá ser sancionado por una moción de censura parlamentaria, debiendo presentar
su demisión y el parlamento podrá ser disuelto, convocando así a nuevas elecciones, donde el ciudadano elegirá una mayoría parlamentaria,
quien a su vez nombrará al gobierno.
La organización que pensamos mas conveniente es entonces un régimen parlamentario dualista.8 La pertinencia que encontramos en este
régimen se debe a que la cultura presidencialista, todavía prevalecente,
y el pluralismo reinante pueden ser conciliados. Por una parte, el Jefe
de Estado jugaría un rol de equilibrio, ya sea en su calidad de jefe de la
mayoría parlamentaria o como jefe de la minoría; por otra, será obligado a respetar la voluntad de la soberanía popular, manifestada en las
elecciones, constituyendo un gobierno según la mayoría en el Congreso. Si agregamos a esto que ciertos derechos deben ser asegurados para
la minoría Qa presidencia de las comisiones parlamentarias de control,
por ejemplo), este régimen puede funcionar satisfactoriamente. Ahora
bien, esto no es suficiente, otras adaptaciones son necesarias, afín de
hacer efectiva la responsabilidad electoral de los gobernantes. Faltaría
así la reelección inmediata de los legisladores, diputados y senadores,
para que la calidad en los trabajos parlamentarios sea consecuente y
estimulante para un buen desempeño de sus funciones, acercando
además al legislador a su circunscripción. ¿No es la soberanía popular
que elige y/o reelige a sus gobernantes según el trabajo desempeñado?

B. Adaptarse ·a la alternancia
La alternancia es la consecuencia de una serie de factores que tiene
en cuenta el sistema electoral y el sistema de partidos. En México, la
alternancia ha sido posible en efecto gracias al nuevo sistema de partidos, donde el federalismo juega una influencia incontestable. Este evoluciona de un sistema monopartidista hacia un sistema multipartidista.
8

La intención aquí no es de caer en la polémica académica sobre el termino que
despierta el régimen se,ni-presidencial (Maurice Duverger), d11alista renovado (Phippe
Lauvaux), o parlamentario co11 comcti11(} presidencial Qean-Claude Colliard), sino de tomar
algunas ideas de los elementos institucionales de este polémico régimen.

�568

EL PLURALISMO EN MÉXICO:
UNA EXPERIENCIA RECIENTE

JOSÉ LUIS PRADO MAILLARD

Este fenómeno se debe al hecho que en la escala local existe una ~ipolarización entre el PRI y PAN, PRI y PRD o aún PRl Y una ~:nza
partidista, esto dependiendo del Estad~ que se, trate, de una region a
otra. En consecuencia todos estos parudos estan representados en ~·
escala nacional. Ahora bien, para asegurar una mayoría parlamentana
que asegure la gobernabilidad de la democ:acia mexicana, falta reformar el escrutinio presidencial y parlamentano. Para eso proponemos la
introducción del escrutinio mayoritario a dos vueltas, pero ~onservando el escrutinio proporcional para las elecciones de los diputados Y
modificar la Código Electoral Federal.
Por una parte, el escrutinio mayoritario permite la fabricación de
una mayoría estable, conservando la pluralidad de partidos, del hecho
que en la primera vuelta los partidos miden su fuerza electoral real para
negociar en la segunda. Es.to h~ fu~cionado satisfactori~ment~ en
Francia donde existe una b1polanzac1on, a pesar de la existencia de
múltipl;s partidos. Por otra parte, el principio de proporcionalidad no
impide la creación de una mayoría si elevamos la barra electoral, tal
como lo confirma la experiencia alemana. Por otra parte~ para forzar la
creación de una mayoría por alianza en el contexto mexicano, hay_ que
eliminar de la legislación las alianzas parciales como lo hemos dicho
algunas líneas arriba. No basta que la segu~~a vuelta, pues de todas
maneras los partidos aseguran su representac1on por los_estados do~de
tienen más presencial. En cambio, si eliminamos l~~ alianzas_ relauvas
(con un partido en una región; con otro en otra region del prus)'. todos
los partidos tendrán forzosamente neces_idad de aliarse ~ues -~nguno
obtendrá la mayoría absoluta y al ser obligados p~r _la legislac10? a celebrar una sola alianza en toda la nación, se producira una mayona.
Nuestra propuesta asegura así la bipolariz~ción en_ la es~ala- :ederal
por la vía institucional. La ventaja de _garantizar la b1polanzac1on por
estas propuestas es de estabilizar las alianzas, asegurando el respeto de
la voluntad ciudadana.
En cuanto a la duración de los mandatos, conviene conservar la armorúa electoral existente. Es decir, que la elección del presidente_Y de
los legisladores sean coincidentes. Así, tanto los mandato~ del presidente, como de los diputados y senadores no deben ser modificados. En ~l
caso que el mandato presidencial sea reducido a cuatro añ~s, con posibilidad de reelección, conviene que el mandato de los ~putados sea
reducido a dos años con posibilidad de reelección inmediata o se au-

569

mente a cuatro años9; así mismo que el mandato de los senadores sea
reducido a cuatro años con posibilidad de reelección inmediata. Esto
con la finalidad de evitar la arritmia electoral, favoreciendo la coherencia de las mayorías presidencial y parlamentaria.
Por otra parte, al asegurar una mayoría, el consenso no sería forzosamente sacrificado, al contrario, el consenso sería obligado dadas las
circunstancias geopolíticas de México (ya hemos hecho mención de la
bipolarización en la escala local, situación que asegura el multipartismo
en la escala nacional). Los dos partidos en balotaje (segunda vuelta)
deberán obligadamente negociar con los otros partidos para asegurar la
victoria electoral. En el régimen parlamentario que proponemos, algunos ministerios podrían ser negociados en ésta lógica, bajo un programa coherente de gobierno. En esta óptica, todo partido esta incluido
en la política nacional y es así que el consenso esta asegurado, excluyendo la exclusión.
A guisa de conclusión, quisiéramos recordar una reflexión del escritor francés Marcel Proust: "Algunas veces el futuro habita en nosotros
sin que lo sepamos, y nuestras palabras, que creen mentir, diseñan una
realidad próxima."10
Estas son las ideas que queríamos compartir. Ideas que pretenden
elaborar una problemática sobre el nuevo contexto político mexicano.
Tenemos la convicción de que estas proposiciones pueden ayudar al
buen funcionamiento de las instituciones políticas. Si el futuro porta un
gran porcentaje de incertitud, al menos conviene preverlo.

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9 En diversos países coincide el peáodo del gobierno y/o del presidente con el
de la legislatura. Por mencionar solo dos ejemplos, citamos a Francia, donde la duración del presidente, del gobierno y de la Asamblea Nacional es de cinco años. En
Gran Bretaña es igualmente de cinco años la duración del gobierno y de los comunes.
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PERSPECTIVAS DE BIENESTAR:
DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO, HÁBITOS
DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
C. Dr. Julio César Puente Quintarúlla
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de Nuevo León
Presentación

E

l presente trabajo forma parte del proyecto interdisciplinario:

Visión y Estrategia para el Desarrollo Sustentable del Estado de Nuevo
León 2005-2025 que lleva a cabo el Instituto de Investigaciones

Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, que tiene como
objetivo sustantivo el reposicionamiento del estado de Nuevo León.
En él se aborda el bienestar para estado de Nuevo León y sus perspectivas de sustentabilidad, con una visión multidimensional que incluye la
distribución del ingreso y el análisis de los hábitos de consumo.
Este documento se conforma de cuatro apartados; en el primero se
expone la relevancia de la distribución del ingreso; en el segundo se
analiza la distribución del ingreso y su evolución de 1994 a 2002 para la
entidad; en el tercero se estudian los patrones de consumo para el
AlvfM; y en el último se presentan algunas conclusiones derivadas del
estado del avance del estudio.
Cabe decir que la parte referente a patrones de consumo e índices
de sustentabilidad en el consumo, pretende ser una propuesta metodológica en este documento, la cual sin embargo está aun en proceso de
gestación. Por lo que el desarrollo futuro de esta investigación conllevará el mejoramiento de sus planteamientos.

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

574

1. Introducción
El entendimiento de la distribución del ingreso es fun~ame?tal para
al uier análisis del problema de la pobreza, a fin d~ identificar los
cu q de menores ingresos y sus características especificas y, de !or:ra~sestrategias y programas de política económica capaces de amrnorana.
.dad en la distribución del ingreso indica la existencia de
L .
a 1neqU1
•
d
' de modo
una distribución desproporcionada del inreso e un pats,
l
ue la arte ercibida por los individuos neos es much_o m~!or que, a
q .b.dp
po; los individuos más pobres. Esta es una situacion comun
1
pere1 a
·
b.d
· · almente a las
la ma oría de los países en desarrollo, de I a pnnc~p
:ferenci:s en el monto del ingreso derivado de la propiedad y, en menor medida, a las diferencias del ingreso ganado.
S
g eneralmente que el bienestar social está relacion~do. nee asume
d ·
·d d n la distnbu
gativamente con los niveles de pobreza y e meqw. a e
, . ción del ingreso y, positivamente con los niveles de mgre_so p~r capita,
ya que todo ello determina o no la oportunidad de los individuos de
tener una vida digna.
Particularmente la inequidad en la distribución del ingreso impacta
negativamente el bienestar social porque:
a) A niveles de ingreso per cápita baj~, _entr~ más desigual s:a ~~
. , del ingreso más se vera inflwda la ddemanda sgrin
distn.bue1on
gada por los hábitos de consumo de los grupos e mayore . , gresos lo que da como resultado que se destine una proporcion
considerable de recursos para satisfa&lt;:er la_s demandasdide
minoría económicamente poderosa. S1 los ingresos se stn eran en forma más equitativa, el pa~ón de la, ~emanda se
~rientaría más hacia la producción de alimentos b~si~os y otros
bienes elementales, lo que a su vez ayudaría a eliminar la pobreza rural y a elevar los niveles de vida de grandes segmentos
de la población.
.
b) Los
pos que concentran el ingreso (terrateruentes, empresarios ~líticos y otras élites ricas) en los países subdes~rrollados,
se ;aracterizan por destinar parte importante de sus_ingresos a
bienes suntuarios y a cuentas bancarias en el extenor, l~dque
·
ión y fugas cons1 eraimplica menores tasas de ah or~o e invers
bles de recursos de las econom1as.

-::t

575

e) Los niveles de vida de los grupos de menores percepciones,
conllevan una salud, nutrición y educación deficientes que reducen su productividad y conducen a una economía de más
lento crecimiento. Igualmente, los grupos de más bajos ingresos se ven imposibilitados para acceder al crédito para iniciar o
expandir un negocio propio.
d) La disparidad extrema de los ingresos debilitan la estabilidad y
solidaridad social.
De acuerdo a Michael P. Todaro y Stephen C. Smith (2003), además
de las consideraciones anteriores, aún cuando la atención se centre en
la pobreza y la desigualdad de la distribución del ingreso, estas constituyen sólo una pequeña parte de un problema más amplio de inequidad
en el mundo en desarrollo, ya que de igual importancia son las desigualdades en el poder, entre géneros, en las condiciones de trabajo, en
el grado de participación, en la libertad de elección, etc., cada una de las
cuales refuerza a las otras en un complejo e interrelacionado proceso
de causa efecto.
Los mismos autores señalan que todos los países muestran cierto
grado de desigualdad, pero en general los países desarrollados observan
una distribución relativamente más igualitaria que la mayoría de los
países del Tercer Mundo. Esto se debe sobre todo, a que la mayoría de
los países económicamente desarrollados han aplicado a lo largo de los
años, mecanismos eficientes para la transferencia de alguna parte de los
ingresos de los ricos a los pobres.
Tasas progresivamente mayores del impuesto a la renta combinadas
con el gasto público, pagos de la seguridad social, seguro de desempleo
y, pagos directos de beneficencia a los más pobres, son algunas medidas gue se han implementado para paliar las grandes disparidades del
ingreso que normalmente se producirán en el curso de la actividad
económica. En la mayoría de los países subdesarrollados estos mecanismos de transferencia del ingreso son todavía inexistentes, o son
administrados deficientemente. Adicionalmente, se requiere producir
un crecimiento económico que favorezca a los estratos de más bajos
ingresos, es decir que combine mayores niveles de producción con una
mejor distribución.
No obstante lo anterior, Michael Parkin (2004) señala que las tende:ncias de la distribución del ingreso en paísés desarrollados como
Estados Unidos, apuntan que de 1970 al año 2000, aumento la desigualdad del ingreso, ya que la parte que recibe el 20% de las familias

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEc,:1vAs DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

más ricas ha aumentado, mientras que la parte del ingreso que reciben
el restante 80% ha disminuido. La explicación más difundida a este
fenómeno es que el cambio tecnológi~o de las ~tim~s décadas h~ a~mentado la productividad de los traba1adores mas calificados, y disrrunuido la de los trabajadores menos calificados.

En el cuadro 1 se presenta la distribución porcentual del ingreso par~ ~l ~stado de ~uevo León(?~ acuerdo a la información del cuadro 2);
di~diendo el numer~ de familias en deciles y; calculando la proporción
de mgresos que percibe cada grupo, en base al total de ingresos generados ~or los hogares de cada decil entre el total de ingresos de todos
los deciles, para los años considerados.

576

En general, una mejora en el bienestar soci~ ~plic~, no sól? abatir
los niveles de pobreza y de inequidad en la, ~stnbucion del ~greso,
sino incrementar los niveles de ingreso per cap1ta, lo cual tendía como
requisito incrementar el crecimiento económico.
Sin embargo, el incremento en la actividad econó~ca lleva c?nsigo
un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no solo como proveedor de insumos para la producción, .sino también como receptor de los productos de desperdicio o residuales q~~ generan una
gran parte de las actividades involucradas en la produccion y el consumo.

Lo anterior sugiere que es necesario además, orientar ese au~ento
en al actividad económica desde el punto de vista de la sustentabilidad,
que tiene que ver con la potencialidad de un sistema de m~tener ~ierto
nivel de bienestar a través del tiempo y preservar el medio ambiente.
De ahí la importancia de examinar e identificar ~~s patr~nes de consumo de la población, para la formulación de_ políticas onenta?~s. a este
propósito. A continuación se presenta en pnmer_ lugar, un análisis de la
distribución del ingreso para el estado y, postenormente, los patrones
de consumo por estrato en el Área Metropolitana de Monterrey.
2. Distribución del ingreso: 1994-2002

La medida de desigualdad económica más comúnmen~e utilizada es la
distribución del ingreso anual, entendido este como el mgreso ~onetario, que es igual al ingreso del mercado más los pagos en ,efectiv? ~ue
hace el gobierno a las familias. El ingreso del mercado ~sta constitwdo
por los salarios, el interés y la renta, antes del pago de unpuesto sobre
la renta.
Particularmente, la distribución del ingreso consiste en medir ~
porcentaje del ingreso que recibe un porcentaje determinado de f~lias. Comúnmente los datos se dividen en 10 grupos, llamados decile~,
cada uno de los cuales consiste en un 1O por ciento del total de farrulias, para luego observar el porcentaje del ingreso total que percibe cada
uno de estos grupos.

577

~ener~ente, las familias en el extremo más bajo de 1a distribución
reciben un mgreso tan reducido que se considera que viven en la pobreza. La_ pobreza es una situación en donde el ingreso de una familia
es tan ba10 que no alcanza para cubrir sus necesidades mínimas de alimento, vivienda y ropa.
~a distribución del ingreso muestra que este se distribuye de manera
d~s1~al,_~n tod~s los periodos considerados, pero a fin de comparar la
distnbuc1on del mgreso en diferentes años, se elaboró una herramienta
adicional denominada coeficiente de Gini.
Cuadro 1
Participación porcentual en el ingreso por deciles de hogares
y coeficiente Gini para el estado de Nuevo León
Decil-Año
1994
1996
1998
2000
I
1.94
2.20
2.26
2.50
11
3.07
2.88
2.83
4.03
llI
4.13
3.84
3.53
5.00
IV
5.03
4.72
4.18
5.97
V
6.14
6.04
5.18
6.90
VI
7.68
7.77
6.16
8.07
VII
9.52
9.56
8.15
10.06
VIII
12.29
13.18
10.81
12.62
IX
19.45
19.43
18.72
19.25
X
30.75
30.39
38.18
25.59
Gini

0.430

0.432

0.484

0.366

2002
1.94
3.13
4.19
5.11
6.18
7.35
9.70
12.41
20.36
29.63

0.426

Fuente: Cálculos propios a partir de las bases datos del INEGI (ENIGH-94
ENIGH-96, ENIGH-98, ENIGH-OO, ENIGH-02)1
'

El coefi~iente de Gini es una medida agregada de la desigualdad y
pueden vanar de cero Qa igualdad perfecta) hasta uno Qa desigualdad
perfecta).
El coeficiente de Gini correspondiente a países con clistribuciones
muy desiguales de ingreso se sitúa entre 0.5 y O. 7, mientras que en paf1

Los resultados no son estadísticamente significativos, dado que el número de
observaciones realizadas por INEGI para el estado de Nuevo León, no son Jas necesanas para conremplar un grado de confianza relevante.

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

578

ses con distribuciones relativamente igualitarias es del orden de 0.2 y

0.35.
En este cuadro destaca que en el año 2002 la desigualdad del ingreso observo un patrón en el cual el 40% de los hogares (deciles I a IV)
percibió sólo el 14.37% del ingreso total en Nuevo León, mientras que
20% de los hogares (deciles IX y X) el 49.99%. Pauta que se mantiene
con ligeras variaciones en los años considerados.
Contrasta el hecho de que para ese año, el decil de hogares más pobres percibió sólo el 1.94% de los ingresos del estado, mientras que el
decil superior o más rico, el 29 .63%.
Si observamos la evolución de la distribución del ingreso en Nuevo
León, esta mejoro levemente de 1994 a 2002, ya que el coeficiente de
Gini, bajó de 0.430 a 0.426. Sobresale también el hecho de que a lo
largo de los cuatro bienios en estudio, los dos primeros repuntes en el
coeficiente de Gini (o empeoramientos en la distribución del ingreso),
se presentan en 1996 y 1998, cuando el efecto de la severa crisis de
1994 aún no había terminado de pasar, y cuya manifestación más palpable fue la reducción en los ingresos de los hogares, por lo que se
podría hablar de una inequidad por empobrecimiento; situación similar
a la presentada en el año 2002, cuando el coeficiente vuele aumentar,
con respecto a 2000, coincidiendo con una desaceleración de la activi
dad económica en el 2001.
Por su parte, el coeficiente de Gini en 2000 bajó a 0.366 por lo que
estaríamos ante una equidad por enriquecimiento, ya que dicha disminución coincidió con un periodo de recuperación económica que alcanzó su punto máximo ese año.
El análisis de la distribución porcentual del ingreso monetario de los
hogares por deciles, muestra que el primer decil, mantuvo una participación de 1.94% de 1994 a 2002, mientras que los deciles ll, IlI, IV, V,
VII, VIII, IX, mejoraron su participación relativa, en tanto que el VI y
X, empeoraron su participación, para el mismo periodo.
La mejora en la participación relativa de los deciles 11 al V y del VII
al IX, en detrimento de los deciles VI y X, jaló hacia abajo el coeficiente de Gini en 2002, con respecto a 1994, lo que representa un progreso
en la distribución del ingreso en Nuevo León durante este periodo, no
obstante la caída generalizada en los niveles de ingreso real.
Igualmente, para ese periodo el avance en la participación del ingreso de los deciles II al V suma apenas 0.24 de punto porcentual, en tan-

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSTENTABILIDAD
.

579

to que el experimentado por los deciles VII al IX
Por su parte la baja del decil VI es de O 33 d
es de 1.21 puntos.
X de 1 12 untos
·
e punto porcentual y la del
· P
porcentuales l
· di ,
estaría beneficiando en ma
, odiqdue in cana_ qu~ la redistribución
ri
.
Y~~ me a a los deciles intermedios su eores que meioraron su participación en la disrn·buc10n
. , d el ingreso. P
Por lo que se puede apreciar, los cambios en la distrib c , d 1 .
greso_en ~uevo León en el periodo de 1994 a 2002
u ion e mcamb10 significativo en la estructura de la
. . '-~º representan un
de los deciles debi'd
~art1cipacion de los ingresos
,
1
.,
0 a que 1a configurac ,
capital o riqueza de las f: mili.
. ton en a concentraaon de
a as se mantiene.
El cuadro 2 presenta el ingreso m
.
por deciles de hogares2.
onetano mensual promedio real

Cuadro2

Ingreso monetario m-ull procnedlo por dectlea de hogarH
para el ntado de NullVO León
(l:,mos en
de 2002)
11194
199e
2000
1,765.43
1,441.08
1,866.35
2,796.71
1,891.41
3,002.75
3,758.08
2,521.89
3,731.98
4,579.82
3,098.32
4,454.79
5,593.43
3,950.35
5,147.56
6,991.78
5,097.81
6,018.36
6,669.61
8,268.89
7,506.88
11,186.88
6,646.47
9,415.75
17,706.44
12,744.53
14,357.41
27,993.33
19,932.73
19,083.39

e::e,

DecH

Alio

H

:
V
VI

VII
Vllf

~

MEDIA

9,104.35

2002
1,650.00
2,600.00
3,480.00
4,240.00
5,130.00
6,100.00
8,050.00
10,300.00

!:::::

6 559 33

Fu&amp;nle: Cálculos p,opios 8 patlrde las
•
.
7,458.52
8,304.91
Nobl: Psr&amp; fecilltar el en4lials
. bases delos del INEGI {ENIGH-!U. EN/GH-96, ENIGH-00, ENIGH--02)
•
• suprim/6 kl bMe de dsfos de kl ENIGH-98 por delicienciBs.
.

De él se desprende que el ingreso ro di d
vo León cayó 8.78% de 1994 a 2 p m? ~ e los hogares de Nuemil 104 35
s' .
002, en tenrunos reales, al pasar de 9
· pesos ª mil 304.91 pesos Lo
· d .
. .
mente a la crisis económica ex erimen~da antenor, eb1d? pnn~1palen diciembre de 1994·
P
,
por la economta mexicana

:;;:t

compra de los hogares' n~:::i:::~~~s ; :
¡n l_a ~apaci?ad de
en un 28.0%
en el
de 1994 a 1996 },., en menorsmm~
•,
, lapso
.
medidasuamgreso
la d
acelerac1on econom1ca posterior a 2000.
,
es2 Calculado a partir de la suma de los .
,
el número de hogares que lo conro
. Ulalmgresos de los hogares de cada decil entre
·
1' rman, tgu
ente la medi
¡d ·
coaente que resulta de dividir •
ª genera¡ .e mgreso es el
e
mgreso
acumulado
total
1
ogares.
entre e numero total de
h

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

580

La caída generalizada de los niveles de ingreso mensual prom~di?
real en todos los deciles de hogares, de 1994 a 2002, ~o~ó una me¡ona
.b . , del ingreso al bajar el coeficiente de G1ru levemente de
en di stn ucton
.
•, d
uidad por eme eq.
, .
0.430 a O·426 , lo que hace observar una s1tuac1on
·
meiora en terrrubrecimiento situación que no representa runguna
po b l tos ' ya que los niveles de bienestar generales empeoraron
nos a so u ,
mili
debido a la baja en el poder adquisitivo de las fa
as.
La evolución de los niveles de ingreso por deciles de ??gar, m~es~a
rtamiento durante la peor fase de la cns1s economtca
que sud compo_ d dic1·embre de 1994 es decir de 1994 a 1996, fue de
desata a a parttr e
'
,
d
'
una baja en todos los grupos de ingreso, siendo mas acentua a en terminos porcentuales, en los deciles U, III y IV.
~
de ·la
En tanto que entre 1996 Y 2000, periodo de mejor desempeno
.
,
. al, el in eso romedio real mensual por deciles regiseconomta nac1on
gr
P
d il X Las mayores tatró una recuperación general, excepto par~ e1 ec . .
d los decisas de crecimiento correspondieron a los ruveles de ingreso e
les II, III, IV y V.
La desaceleración en el ritmo de crecimiento econó~co alluego del

. un a¡uste
.
.
os promedio .re es meo2000 llevó consigo
en los tngres
1
an
'
il
I
II
III
IV
,
YV ' es decir
. que den e.
ales hacia aba¡·0 para los dec es , ,
su
. d d 1 h ares vieron re uct~0

primer bienio del presente siglo la mtta e os og
.
ara
dos sus ingresos, lo que contrasta con el aumento de los mgresos p

los deciles V1 al X.
.
En eneral la evolución de los niveles medios de ingreso monetano
eal po~ decil;s de hogares, de 1994 a 2002 refleja una caída en todi°s
r
d . eso destacando que los deciles V1 y X mostraron as
~:)~:~aj:s;!ce~tuales, siendo estas de 12.75% y 12.12%, en forma respectiva.

3. Hábitos de consumo
Aunque los niveles de ingreso determinan la estructura de consumo dde
'
. su ruve
. 1 de bienestar' en, esteMaparta lio
los hogares
y en consecuencia,
se identifican patrones de consumo en 1os hogares del Area al detropo
. eterioro
tana de Monterrey, que contrt.buyen de manera importante
ambiental.
. , que e1consumo de los diversos bienesd o
Es innegable la satisfaccton
b., 1 es el hecho de que este auna o
servicios proporciona, pero tam ien o
. .
n vertidos
a las actividades de producción generan desperdicios que so

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO.
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

581

al medio ambiente y que deterioran la calidad del aire, suelo y agua, y
por ende el nivel de vida de los seres humanos.
Primeramente se estudia el gasto en dos grupos de bienes cuyo consumo se considera de mayor impacto al medio ambiente, para luego
analizar un tercer grupo de gastos de consumo que contribuirían al
logro de un desarrollo orientado a la sustentablilidad.
El primer grupo incluye el consumo de agua, energía eléctrica, gas y
gasolina, ya que el uso de estos lleva implícito el consumo de bienes no
renovables, contaminación atmosférica y descargas residuales.
El ~egundo grupo está integrado por el gasto en alimentos, bebidas
y tabacos; artículos y servicios de limpieza; y artículos de cuidado personal, cuyo uso cotidiano genera cantidades importantes de residuos
sólidos en los hogares.
El tercer grupo se integra por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; gasto en educación, cultura y recreación; y la
proporción de ingreso monetario destinado al ahorro, mismos que
contribuyen a un bienestar más enfocado hacia la sustentabilidad.
Se parte de que los gastos en cuidados médicos y conservación de la
salud, y en educación, cultura y recreación, contribuyen al bienestar ya
que aumentan las potencialidades de los individuos. Además la educación se considera el mejor vehículo para la diseminación de información, y la conscientización de los ciudadanos acerca de los impactos de
las actividades humanas sobre el medio ambiente.
En tanto, el ahorro contribuye a la generación de capital físico para la
producción, ya que para que el bienestar económico se sostenga a través del tiempo, la oferta de capital debe aumentar a fin de satisfacer las
demandas del aumento demográfico. El ahorro implica que se pospone
consumo presente por consumo futuro por lo que disminuye la presión
del consumo inmediato sobre los recursos del medio ambiente.
A continuación se presenta sólo la estructura del gasto que realizan
los hogares del Área Metropolitana de Monterrey (AMM) en los rubros
elegidos para el propósito de estudio, partiendo de la Encuesta Ingreso
Gasto de los Hogares del AMM (ENIGHAMM) 1994, realizada por el
Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (CIE-UANL). Esto debido a que es la Encuesta con
información disponible al respecto, y además refleja un patrón de distribución del ingreso por deciles similar al de 2002.

�582

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPECTIVAS DE BIENESfAR' DISTRIBUC ,
'
.
ION DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO y SUSfENTABILIDAD
.

3.1 Consumo de bienesy servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residnales

583

El gasto total por concepto del consumo de
.
tendencia observada en los anteriores renglones gape:~~:,mcoannfinna
acentuada ya
l
,
'
era mas
, que a proporc1on de gasto de cada decil
total es
·
con respecto al
'
mayor s1 nos movemos de los de il . fi .
res, pasando de 0.48% para e1 decil inferiir :s4~;;~res a los supe~oobservándose que poco más del 75% del
.
º ~ara el supenor,
por los tres deciles superiores de ingreso. gasto en gasolina es efectuado

!ª

Primeramente, se aborda el consumo de los bienes y servicios potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, presentando en el cuadro siguiente las proporciones de gasto en
estas partidas, tomando como referencia el gasto total realizado en cada
una de ellas, es decir las sumas horizontales son igual al 100 por ciento.

El cuadro 4 nos muestra 1a distrib · ,
servicios y en gasolina, para los hogar~;1~;1 ~ s t o mensual en _1~s
del ingreso corriente. Es decir
. ' como proporaon
10001
d
d
l
que
la
reterenc1a
es con respecto al
10 e ca a co umna.

Cuadro3

Composición porcentual de gasto en blenu y servicios potencialmente emisores de
contaminación atmosférica y descargas residuales, de los Hogares del AMM
con respecto al total de gasto en cada partida,
decil de Ingreso

eer

Total

I

JI

III

IV

V

2.67
6.19
4.36
6.16
1.65

3.38
6.83
5.15
7.82
2.32

3.74
7.64
6.23
7.68
2.44

4.49
8.69
6.86
8.13
4.53

VII

VIII

IX

X

6.92
11.22
8.51
10.12
7.62

9.56
9.00
9.26
10.21
10.64

15.49
13.51
15.99
14.37
22.67

46.68
23.55
31.31
18.85
41.80

VI

•Ingreso corriente
monetario
•Gasto en agua
•Energfa Eléctrica
•Gas

100
100
100
100
100

1.74
4.76
4.55
6.69
0.48

5.34
8.61

7.77
9.37
5.85

•Gasolina
Fuente: Calculado en base a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL, 1994

De acuerdo a la información contenida en el cuadro 3, la distribución del gasto total realizado en agua, muestra que la proporción de los
deciles de menor a mayor es creciente, pasando esta proporción de
4.76% para el decil más bajo a 23.55% para el decil más alto. Es decir
que del gasto total monetario realizado en agua, casi una cuarta parte
corresponde al decil superior.
En el renglón de energía eléctrica se observa que del total de gasto
efectuado en este servicio por los hogares del AMM, la proporción
observa una tendencia creciente al pasar de los deciles inferiores a los
superiores, pasando de 4.55% en el decil más bajo, al 31.31% en el
decil más alto. En este caso se observa que cerca del 60% del gasto por
concepto del consumo de energía eléctrica se efectúa en los tres deciles
supenores.
La distribución del gasto total en gas muestra una proporción mayor
conforme nos movemos de los deciles de ingreso menores a los de
mayor ingreso, representando 6.69% el consumo del decil más bajo y
18.85% el del superior. E l gasto en este servicio hecho por los tres
deciles superiores representa el 40% del total de consumo de gas para
uso residencial.

Cuadro4
Composición porcentual de gasto en biene
'
contaminación atmosférica desea
s Y servicios potencialmente emlson,s de
con res
o al total de 1 ~ rrlrgas residual~•• de los Hogares del AMM
co ente monetario total,
decll de In reso
111
•Ingreso comente
II
N
V
VI
VII
VIII
IX
X
agua
100 100
100
100
100
100
100
100
100
100
100
•Energla El6drica
l.SO 4.09 3.48 3.03 3.05 2.90 2.41
•Gas
3.30 8.62 5.39 5.03 5.48 5.04 4.80 2.43 1.41 1.31 0.76
4.06 3.19 3.40 2.21
1 66 6 37 4
•Gasolina
·
·
.20 3.84 3.40 3.01 2.91
3.64 1.01 2.25 2.50 2 37 3 67 3.99 2.43 1.n 1.54 0.67
4.01 4.05 5.32 3.26
Fuente· Ca/cvlado ba
·
·
.
en se a los datos de la ENIGH-AMM, CIE-UANL. 1994

=

Como se puede apreciar en el cuadro anterior 1
presenta el 1.50% del t tal d .
. , e gasto en agua reAMM
o
e1 mgreso comente de los hogares del
' elinlconsumo de energía eléctrica e1 3.30% e1 de gas el 1 663/c
l
de gaso a e1 3.64%.
'
• oye

~~::~e::

S~dobs~rva que la proporción de gasto en cada uno de los renglones
os, ex~to len gas?lina, muestra una tendencia decreciente
.
se a~ an os deciles de más bajo ingreso a los de ma 'Or
J.ngr~~º· Es dectr los hogares de menores ingresos destinan ma ror ~
pomon de sus percepciones al pago d
· ·
} P o.
.
e semc1os, en tanto que los de
may~r J.n~eso desunan mayor proporción de ingreso al consumo de
gasolina, siendo esta proporción mayor para el IX decil.

3.2. Consumo de bienes potencial11m1tegeneradores de residlfOs sólidos
A continuación estudiaremos el segundo grupo de bi
d
clasificados
•
enes e consumo
.
c~~10 potencialmente generadores de residuos sólido
cuya 1nformac1on como proporción del gasto total realizado en cad~
:~!:t~~~ss~te~e~;~ : : ; ~ cuadro siguiente, nuevamente la suma
0

�PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

584

Composk:1611 pcwcentual de

gasto=tot'::.nce

IOS hogarN del AMM, con rN
Total
1
11

111

Cuadro 5
Jalmenlll generadores de rMldllOS aólldos de
en cada
deCII de 1rw:::e
IX
X

mee

IV

V

V1

VII

VIII

olngretlO

1.74

2.67

338

3.74

4.49

5.34

6.92

9 56

15.49

46.68

100

5.21

7.07

7.21

8.15

9.19

9.68

10.91

12.46

13.51

16.60

100

5.511

6.88

7.41

8.49

8.87

10.94

11.36

14.33

17.10

100

9.03

casa

5.92

6.34

T.41

10.19

11.32

11.52

14.78

20.68

100

4.14

7.87

personal

Contenle

Monelano
.~y
bebida&amp;

c:onaumldOS

dentro del hogar
oAnk:U06de
i.np¡ezay

cuidados de la
•Mlculos pa,a
elaidadO
oGestoen
t,,ei,es

pol9ndalment8
gener9dor9S de
reslduOS sólldoS

rea::

518 6 96
7.17
8.13
9.07
9.68
en los
100
.
.
Fuenle: Ca/cUl8dO en ll8Se a los delos de la ENJGH-AMM, CIE-UANL. 1994

10.94

12.34

13.64

18.90

585

bienes son realizados por las familias de mayores ingresos. Igualmente,
se puede ver que poco más deJ 40% del gasto en este tipo de bienes es
realizado por las familias de los tres deciles superiores.
El tercer renglón del cuadro nos indica las proporciones de gasto en
artículos para el cuidado personal de cada decil, dentro del gasto total
que se realiza en esta clase de bienes. Dicha proporción sigue una tendencia ascendente conforme pasamos del decil inferior al mayor. De
igual manera muestra que alrededor del 47% del gasto en estas mercancías es llevado a cabo por los tres deciles superiores.
Enseguida se presenta el grupo de bienes de consumo, clasificados
como potencialmente generadores de residuos sólidos, como proporción del ingreso corriente por decil. Por lo tanto las proporciones están
referidas al 100% de cada columna.
Cuadro&amp;

En este apartado se han identifi~ado tres renglo~~s de consumo dentro del hogar con mayor incidencia en la gener~c10~ de bas~a, estos
son el gasto en alimentos y bebidas; artículos de limpieza y cwdados de
3
la casa; y artículos para el cuidado personal •
De la información anterior se desprende que la proporción de conmo de alimentos y bebidas con respecto al total del gasto en estos
~~enes, es mayor conforme nos movemos de ~zq~erda .ª derecha a l~
lar o de ese renglón, observando que el dec~ mas b_aJO consu~e e
% de este total mientras que el decil supenor efectua el 16.601/o del
consumo en este grupo de bienes en al A.M1v1.

s.fi

El segundo renglón muestra la participación del ?'1sto de cada decil
dentro del gasto total en artículos de limpieza y crudado de la ~a~a, la
cual observa una tendencia creciente conforme se pasa del decil mferior al superior, destacando que el 17.10% de los gastos totales en estos

Dentro del gasto en artículos de limpieza y cuidad?s d_e la casa; se incluy~n l_o~
stos en detergentes· jabón de barca; blanqueadores; limpia?ores; _papel sa.ru.ta~o,
ga illetas y papel abs~rbente; platos y vasos desechables, papel alurruruo y e_ncera ~;
serv
,
.
be . ·
5 y trapos de cocma; cenescobas y uapeadores; fibras, esuopa10s y e~co. tas, 1:~ga .
. ºd . desodorante
llos· pilas· focos· pinturas, barnices, cera y limpia mue es; '.n~ecnc1 as,
, 1
amb1entai y sarú~o; recipientes de lámina; recipientes de plás~co; y o~os ar:cul os.. , n de artículos para el cuidado personal se estan const eran o ~s s1
E n el renglo
d tal h pús untes
guientes rubros: jabón de tocador; lociones y perfumes; pasta_ en 'c. aro ' ill
y enjuagues; desodorante, crema, brillantina, cre~a para _afea~; na:ªJ~S y _r:~s ~:
ara afeitar: lvo y maquillaje facial, sombra, lap12, labial y e ceias, ~~
.
p d
' bebé· pañuelos desechables; pañales desechables; toallas sarutanas; cepttlloca ?r para illo 'dentífrico· aróculos eléctricos (rasuradora y secadora, ere.); reparao peme Ycep
'
·
~
sadores etc)
ción de aróculos anteriores; otros (esmaltes y limas para unas, pa
' ..
3

Composición porcentual de gasto tn bienes potencialmente generadorH de nislduos aólldos dt
los hogares del AMM, con respecto al total de lngrHO contente monetario
decll de 1nz:so

pg

Total

11

111

IV

V

VI

VII

VIII

IX

X

•Ingreso
Conlenle

Monetario
eAlmenb:&gt;sy
bebidas
c:onsumidas
dentro del oogar

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

22.02

65.88

58.35

47.04

47 .96

45.08

39 92

34.74

28.68

19.21

7.83

1.32

4.22

3.39

2.89

2.98

2.60

2.23

2.08

1.56

1.22

0.48

1.65

3.91

3.65

3.09

3.27

2.81

3.14

2.69

1.98

1.57

0.73

24.98

74.02

65.40

53.02

54.21

50.49

45.29

39.51

32.23

22.00

9.04

•Mlcuosde
limpieza y

cuidados de la

casa
•Artlados para
el a,ldado
personal
eGastoen

bienes
potenclalmenle
generadores de
reslOOOssólldos
en los hogares

Fuerte: Ca/Cliado 811 bese e lo:I delos de la ENIGH-AMM, CIE.UANL, 1994

Al estudiar el consumo de bienes potencialmente generadores de residuos sólidos, de acuerdo la proporción de gastos total que hace el
conjunto de los deciles con respecto al total de ingreso corriente monetario, se observa que el 22.02% se destina a alimentos y bebidas, el
1.32% a artículos de limpieza y cuidados de la casa, y el 1.65% a artículos para el cuidado personal. Estos en su conjunto representan el
24.98% del total de ingresos corrientes.
La proporción de sus ingresos corrientes que cada decil destina a estos bienes, muestra una tendencia decreciente conforme se pasa de los
deciles de menores ingresos a los de mayores ingresos, observándose

�JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD
.

que el pnmer decil desuna el 74.02% de su ingreso a este grupo de
bienes, mientras que el decil más alto asigna sólo el 9 .04%. Esta tendencia es especialmente determinada por el renglón de alimentos y
bebidas.

En lo referente a los gastos tn cuidados médicos y consenación d
la salud, la propor_ción que el decil inferior realiza en este gasto es supe~
nor a las proporciones
·b
. efectuadas por los decilcs· , JI, I J( ,. 1 v , no o bstan~e este, qwe re, casi el 64% de este gasto es efectuad¡&gt; por los dos
deciles mas altos.

586

3.3. Consumo; destino de ingreso mnienle co11 orit:t1tació11 s11stentable
El tercer grupo de destino del ingreso corriente monetario, se integra
por el gasto en cuidados médicos y conservación de la salud; educación, cultura y recreación; y b proporción de mgreso monetario desrinado al ahorro, además de las considcraciones apuntadas anteriormente
al respecto de este grupo, se parte de que el destino del ingreso a éste
es más neutral con respecto al medio ambiente, por lo que conlleva
cierta dtmens1on de sustentabilidad.

11

Tolal

monelano

111

11/

V

VI

VII

VIII

100

1.74

267

338

3.74

449

5.3"'

100

0.20

1.36

1.69

1.08

5.42

9.22

11.93

15.49

&lt;46.68

• Clepóailos de
cuentas de
ahorroe landas,

3.79

6.63

58.55

•Educaci6n.

100

0.35

1.54

140

orienl3clOn

monetatlo

.

2.24

2.36

357

5.66

559

11.70

65.59

11.50

8.91

5 04

20.3"'

43.60

100

4.111

2.13

171

208

5.53

100

100

100

100

100

100

100

100

100

100

2.47

0.28

125

1 24

o.n

298

4 26

426

098

1.09

3.10

9.51

1.89

5.48

3.94

589

5.05

6.36

7.77

5.55

7.18

13.36

conseN8Clón de
lasahid
•Oeatmode

1.26

3.00

100

084

0.70

155

1 53

1.62

086

1.65

1.17

suatentallle
10.78
4.88
648
4.58
6.39
660
788
Fuent9.· CakUMdo 1111 be# 11 lol dalos ele la E~AMM. CIE-UANL. 1994

939

6.21

8.83

14.53

'"IJ'e&amp;Opara
desarrollo a,n

.

3.91
2.75
144
2.22
1 61
0.79
100
susterQble
"-lle. CelcuMdo M base II los dolos do la ENJGH-AJIM, CIE·UANL. 191H

100

culbJra y
recraa:ión
•Cwdados
médicos y

etc.

an«VIICÍÓl!de

desamlllo con

IW=O

956

• Cuidados
médieo6 y

ingresopara

Compo1lci6n pon:,entual del lf9NO que M destina al deunollo con orientac:16n mu 1uatentable
con
al total lnlll'HO com.nte de cada decll
Tolal
1
11
111
11/
V
VI
VII
VIII
IX
X
•Ingreso
COfllMM

692

aAlray

la salud
oOestlnode

En el cuadro ·sigwente se p rescn
· tan )a proporc1on
· ' que representa
cada un~, de estos renglones en relación al total de ingreso comente
monetano de cada decil.

X

•E ~ .
recreaci6n

De ~orma agregada la proporción por decil dentro del total de ingreso destinado a este grupo
•
·
. de gastos
. , observa
una tend enc1a creciente
si
~os movem~s del dectl menor al mayor, destacando que el 0.79% del
in~eso dest1nado a estos fines es efectuado por el decil más bajo
mientras que el 63.02% corresponde al decil superior.
'

IX

oOepós,los de

cuenlasde
ahorro&amp;, tandas,
etc.

n.,

Cuadro8

Cuadro7
Compoak:16n porc:antual del lngrMO que M destina el deUm&gt;llo con orientación mis sustentable
con ,_pecto al total de p:to tn ~ • r:,'6n por CMCII
• ln!,eSO
ooníenlB

587

onentaciln
6 03

552

12.70

63.02

De acuerdo al cuadro 7, la proporción que cada decil aporta al mon
to total de depósitos de ahorros, tandas, etc., observa una tendencia
creciente s1 recorremos los deciles de menor a mayor, destacando el
hecho de que el decil supenor contnbuvc con el 58.55% de dtcho mon
to, rruentras que el dccil infcnor sólo contribuye con el 0.20º'º·
Al considerar el renglón de gastos en educ'.lción, cultura \ recreación, se encuentra que la proporción de cada decil con respecto al total
de su monto, tiene también una tendencia asccndente de acuerdo a los
dec1les de mayores mgresos. La contribución del decil más alto a este
gasto es de casi 66%, lo que contrasta con el 0.35% del decil más bajo.

Para el primer r~nglón se observa que como proporción de los 10_
gresos de cada decil, los depósitos de cuentas de ahorro, tandas, etc.,
observan
valores que van
d.
·1
. del 0.28% para el dectl 1, al 4 -~?6º para 1os
ec1 es VI YVIl, e~ decir que la proporciün de ingreso desunada a este
fin no es substancialmente mayor para los niveles de ingreso más altos.
Es dec~r la proporción de tngreso que se desuna al ahorro por parte de
las familias del AMM, es rclauvamente baja en general.
. Los gastos en educación, cultura y recrcacic'&gt;o, como proporción del
Ingreso en. cada dcct.1, obsen'a una variación que va de 1.89% para el
pnmer dccil, al 13. 36% para el decil más alto.

�588

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN
HABITOS DE CONSUMO y SUSTE
DEL INGRESO,
NTABILIDAD

Juuo CÉSAR PUENTE QUINTANILlA

Dentro de este cuadro destaca que el primer decil gasta una mayor
proporción de sus ingresos en cuidados médicos y conservación de la
salud, que el resto de los deciles, en tanto que para el resto esta proporción no llega al 2%.
De manera general se ve que la proporción de ingresos destinados a
estos renglones con respecto a los ingresos totales de cada decil, es
mayor para el decil superior representando el 14.53% de sus ingresos,
seguido por el decil VII que asigna el 9.39% de sus ingresos a estos
gastos. Por su parte los deciles que asignan menor proporción de ingreso a estos renglones son el decil 1 con el 4.88% y el decil III con el

589

Los gastos de consumo en bienes se . .
.
.
recursos renovables y no renovables y Mc10s que un_plican el uso de
res de contarn1n · '
L' .
'y que son potencialmente emisou.uuac10n atmos1enca de
'd
dos, condicionarían negativam t, l scargas r~s1 uales y residuos sólien e as oporturudades d
d ·,
e1futuro y la disporúbilidad d b.
d 1
.
. e pro ucc1on en
e tenes e medio ambiente.
Por lo tanto los tn
, dices propuestos
, d
., .
captar si los rúveles de gasto d
y en vias e evaluac1on, tntentan
atienden las condiciones de s:st:n:~~~:~ en ~os _rubros ~onsiderados,
que el bienestar económico
, es ectr contrtbuyen o no a
se sostenga a través del ti
p
..
empo. or un
1ado sopesando lo que contrib
que no contribuye.
uye posinvamente ª ello Y restando lo

4.58%.
Los índices se definen de la siguiente manera:

3.4. Índices de consumo sustentable
En la actualidad hay una gran variedad de significados e interpretaciones del concepto de sustentabilidad sin que exista una definición
universalmente aceptada al respecto, sin embargo muchas de estas definiciones señalan la sustentabilidad en términos de restricción en el
comportamiento económico.
De esta manera evaluar si una sociedad está enfocando su desarrollo
hacia la sustentabilidad implica estudiar si las condiciones consideradas
como necesarias para el desarrollo sustentable se están cumpliendo.
Estas con_diciones implican que el consumo no decline a través del
tiempo, que los recursos sean admirústrados para mantener las oporturúdades de producción en el futuro, que no decrezca con el tiempo la
disponibilidad de bienes del medio ambiente, etc.
De acuerdo a lo anterior y de la información desprendida de los patrones de consumo, se han formulado cuatro índice de sustentabilidad
que intentan evaluar si las condiciones necesarias para el desarrollo
sustentable se estén cumpliendo.
En este sentido el ahorro reflejaría la capacidad de generación de
capital físico productivo, ya que para que el bienestar económico se
sostenga a través del tiempo el capital productivo debe aumentar, a fin
de satisfacer las demandas del aumento poblacional. Por otra parte, los
gastos en salud y educación expanden las elecciones y potencialidades
de las personas, por lo que su posibilidad de contribuir al desarrollo
sustentable sería mayor.

Y= Ingreso Corriente Monetario
S-D
, · d e cuentas de ahorros, tandas etc.
- - epos~tos
BS
- Desuno de ingreso que genera una onentación
~
tentable
de bienestar susGa. - G asto en b'tenes y servicios o
.alm
.
nunación atmosférica y descargas re~d~:i~: ente errusores de contaGb = Gasto en bienes potenc1·a1mente generadores
·
de residuos sólidos

!N°DICE 1 = ((SGa)/ Y)*lOO
INDICE 2 = ((BSGa))Y*l 00
!NDICE 3 = ((BSGb/3))Y*100
INDICE 4 = ((BSGaGb/ 3))Y*100
Culldro 9

lndk:ff de COMUmo SU8t9ntab1e
TCCIII

•lnd10tde
StllenlalJadaden'k,
ONDICE 1)

•Indice de
Sustenlalllldadc,on

U

m

N

V

111

-7.62

-19.80

-14.07

-13.18

-13.60

·11.84

•9.85

3 ·14

•l-4.91

-7.89

-3.59

-7.21

-504

·1 .96

4.81

·19.51

•14.06

•11.86

·10.W

•7.25

1111

VIR

IX

X

•9.4&lt;4 ·10.48

-3.80

o.73

-3.22

-1.85

10.73

-2.95

0.48

-3.SS

2.58

14.81

-6 18 -38
~
.59 -29.39 ·28.28 -25.28 -21.87 -17.06
dato&amp; de la ENIGH-AAIM, CIE-UAM., 1!194

·12.44

-13.97

-3.99

1.12

~ ... bienestar

-.....an'k,
~NDICE2)

•fndade~en
blennlar--...y

=--~
.........
~gemen~y

~y
~

%0NOICE3)

•Indice de

~ .. bleneelai'

~yg811oen
bienes ~

~de~
eóldoa en%
gt«&gt;tCE -4)

FU811te: Calculado 811 ba

68 8

�590

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

Los criterios de sustentabilidad aplicados consisten en establecer
tres clasificaciones de acuerdo a los resultados de estos índices: así se
dice que hay una sustentabilidad positiva cuando el resultado es mayor
que cero, sustentabilidad mínima cuando el cálculo es cero, y sustentabilidad negativa cuando el cálculo es menor a cero.
De acuerdo a estos criterios la sustentabilidad en el consumo en ~l
M[M de manera general, es negativa si consideramos los índices pnmero ~ cuarto, en tanto que para el segundo y tercer í~dice se obs~rva
una sustentabilidad positiva. Sin embargo, es necesana la ?etemunación y planteamiento de ponderadores adecuados, que refle¡an de mejor manera la realidad.

Conclusiones: resultados y propuestas preliminares del análisis
teórico-prácúco
De acuerdo a los resultados desprendidos de este trabajo, Nuevo León
observa una distribución del ingreso bastante desigual, ya que en el a~o
2002 el 20% de los hogares más ricos percibió el 50% del total de_"::
gresos generados en la entidad, mientras el 20% más pobre perc1b10
sólo el 5.07%
La evolución en la distribución del ingreso muestra que la tendencia
anterior se mantiene con ligeras variaciones del año 1994 al 2002. No
obstante, la mejora registrada en el coeficiente de G~ de 0430 a 042~,
los niveles de ingreso real empeoraron, al caer el 10greso promedio
general un 8.78% durante este periodo.
Lo anterior, refleja una situación de equidad por empobrecimie~to,
escenario nada deseable, ya que el poder adquisitivo cayó en té~os
generales para todos los deciles, al pre~e~~rse ~ freno en_ la actividad
económica del estado, lo que imposibilito meiorar efectivamente la
distribución del ingreso y reducir la pobreza.
Por su parte, los patrones de consumo encontrados no apuntan
hacia la sustentabilidad, ya que por un lado, los estratos de mayores
ingresos son los que más consumen en ~érminos absolutos, to~os los
tipos de bienes, generando lo~ ma~ore_s ID1pactos sobre el ~edio ambiente. En tanto que los de mas ba1os ingresos, aun consurruendo menores niveles de bienes, tampoco realizan un consumo sustentable.

PERSPECTIVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HÁBITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABIUDAD

591

Sin embargo, dado el buen nivel de desarrollo humano4 que registra
nuestro Estado, sobre todo en términos de educación, es posible reorientar el consumo hacia la sustentabilidad.
Específicamente, los patrones de consumo indican que en el caso de
los bienes considerados como potencialmente emisores de contaminación atmosférica y descargas residuales, la población de mayores ingresos realiza gran parte del consumo de estos bienes y servicios siendo
particularmente marcado en el caso del consumo de gasolina. En relación al gasto en el consumo de bienes potencialmente generadores de
residuos sólidos, se confirma esta tendencia, sobre todo en el consumo
de artículos de limpieza y cuidados de la casa, y artículos para el cuidado personal; lo mismo que para el consumo y destino de ingreso corriente monetario con una orientación más sustentable. No obstante,
los dediles de menores ingresos destinan una mayor proporción de sus
ingresos al consumo de los mismos.
La mejora en la distribución del ingreso, y su consecuente reducción
en la pobreza, difícilmente se concibe sin un crecimiento económico,
aunque el incremento en la actividad económica lleva consigo un aumento en el uso de los recursos del medio ambiente, no sólo como
proveedor de insumos para la producción, sino también como receptor
de los productos de desperdicio o residuales que generan una gran parte de las actividades involucradas en la producción y el consumo.
El concepto de desarrollo sustentable implica; la necesidad de emprender estrategias productivas y de consumo que no degraden el ambiente, y eleven el nivel y calidad de vida de los grupos y sectores de la
población, principalmente de los más desfavorecidos; y una participación protagónica de la sociedad civil en las decisiones y cambios demandados; de ahí que la formulación de índices de consumo sustentable adquiera relevancia.
En esta etapa de la investigación en general, se pretendió estudiar y
evaluar la importancia de la distribución del ingreso y de los patrones
de consumo, partiendo del punto de vista de bienestar y del desarrollo
4
Las estimaciones del Índice de Desarrollo Humano (IDH) del Consejo Nacional de Población (CONAPO) con información del XII Censo General de Población
YVivienda, INEGI (2000) incluidas en el anexo del Programa Sectorial de desarrollo
Social, Combate a la Pobreza y Atención a Grupos Vulnerables, 2004-2009, del Gobierno del estado de Nuevo León, arrojan que el IDH ·para el estado de Nuevo León
es de 0.817 mismo que de acuerdo a los criterios de clasificación del Programa de las
Naciones Unidas para el D esarrollo (PNUD), corresponde a un desarrollo hwnano
alto.

�592

JULIO CÉSAR PUENTE QUINTANILLA

PERSPEC~IVAS DE BIENESTAR: DISTRIBUCIÓN DEL INGRESO,
HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD

sustentable. Lo visto hasta ahora señala las pautas y limitaciones de lo
que es factible realizar.

forma exagerada, P?r la falta de políticas que incentiven su reciclaje.
Igualmente, el_ det~~oro de la salud de los habitantes por los altos niveles _de contamma~1on atm?sférica es cada vez mayor, lo que afecta negativamente la calidad y ruvel de vida de la población en general Identifi~ar los puntos críticos del estado actual de las cosas, implica un estudio a fondo de las variables involucradas en esta problemática tanto
por el lado del consumo, del bienestar y de la sustentabilidad d;l sistema., ~llo con_ el fin de formular bases sólidas para la recomendación de
pol.íttcas pertinentes.

El estudio de los diversos indicadores arroja que es posible desarrollar un análisis más extenso de la distribución del ingreso y el coeficiente de Gini y; de los hábitos de consumo, en el sentido no sólo de profundizar en ellos sino también, de actualizar y uniformizar la información con que se cuenta.
Respecto al desarrollo sustentable se puede afirmar que este debe
ser un objetivo prioritario en la agenda política de cualquier nivel de
gobierno, en el cual la coordinación entre los diversos niveles de gobierno y la sociedad tendrá que desempeñar un papel primordial.
Dado que el crecimiento económico es una condición importante
para determinar los niveles de vida, la cuestión es determinar cuánto y
cómo crecer, de tal forma que se genere el menor impacto posible sobre el medio ambiente y se haga énfasis en la solución a los problemas
de desigualdad, pobreza, desempleo y calidad de vida.
Cabe mencionar que no obstante lo realizado hasta ahora, los alcances y propósito de este estudio están lejos de completarse, lo anterior
debido a la gran cantidad de bibliografía existente que aborda los temas
de este trabajo, así como por la poca información estadística actualizada de las variable de interés. Limitantes que en un tiempo más extenso
se verán superadas, lo que permitirá una mayor cobertura del material y
la gestión de la información ante las instituciones correspondientes.

Prognosis
De acuerdo al Consejo Nacional de Población y Vivienda (CONAPO),
las crisis económicas recurrentes y los efectos indeseables de la reforma
económica que México ha vivido en las últimas décadas tienden a agudizar la situación distributiva en el país y han generado dudas razonables sobre la eventual disminución de la concentración del ingreso si no
se definen políticas, estrategias y programas de política económica, por
lo que resulta de vital importancia identificar el estado de su estructura
y las implicaciones en el núcleo de la sociedad.
La tendencia actual de un alto consumo de productos con alta propensión a generar desperdicios, a la par de un consumo poco racional
de energéticos por parte de los habitantes del estado de Nuevo León,
encamina a establecer una zona de alto riesgo ecológico. Donde las
superficies de confinamiento de desechos se tenderán a expandir de

593

Programa Tentativo

El desarrollo de la investigación requerirá un periodo aproximado de
tr~s a ,cuatro meses para la búsqueda y recolección de información bibliografica, así como para el acopio y generación de la base de datos·
un perio?~ similar para conformar los parámetros y reconsideracione¡
n_i~t~dologic,as_ que pued_an con~buir a mayor soporte a la investigac!on, Y por últtmo el penodo de mterpretación y redacción final tomana alrededor _de tres meses, generando un documento que constará de
un enfoq~e, mtegral e~ _la problemática del desarrollo sustentable y
propondra lineas de política para su consecución.
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�594

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HABITOS DE CONSUMO Y SUSTENTABILIDAD
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�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO
Mtro. Roberto Rebolloso
Profesor-Investigador
Colegio de Sociología- UANL

E

l conocimiento es la base de la acción humana. Filósofos, historiadores, escritores y pensadores han buscado los orígenes
del pensamiento y el modo como este se desarrolla y se transmite a lo largo de la historia humana. Hoy por hoy, el problema sobre
el conocimiento sigue siendo un hito en el debate intelectual, sin embargo, a pesar de los avances en la ciencia y la tecnología el tema no
está agotado, más bien ha tomado otro rumbo por las posibilidades
que ha generado la Revolución Informática.
El nuevo paradigma tecnoeconómico ha hecho posible que la información y el conocimiento codificado esté accesible desde cualquier
lugar. El fenómeno de la globalización a la par de este nuevo paradigma ha dado como resultado una sociedad interconectada y como bien
señala Carlota Pérez (2003): "un paradigma tecno-económico se difunde como una epidemia, al principio lentamente, luego de modo acelerado y finalmente, cuando ya ha cubierto el grueso de la población susceptible, alcanza un lecho".
Para entender este nuevo fenómeno en este ensayo pretendo revisar
solo algunos aspectos de lo que hoy se llama la globalización del conocimiento desde una perspectiva social.

Conocimiento e información
Uno de los primeros problemas que hay que resolver en esta nueva
tendencia globalizante es el debate que se da entre los teóricos con-

�GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

598

599

ROBERTO REBOLLOSO

temporáneos sobre la diferencia entre conocimiento e información a
raíz del surgimiento de la sociedad post-industrial o la llamada sociedad
de la información. Ya que muchos autores parten de la idea de que
toda información es conocimiento. En cambio para otros autores conocimiento es un concepto más complejo por lo que lo tienden a considerar como una capacidad cognoscitiva asociada a la posibilidad de
interpretar y transformar la información.
En cambio información es el conjunto de datos estructurados pero
inertes e inactivos hasta que pueden ser utilizados por aquellos que son
capaces de interpretarlos.
En esta línea de pensamiento el debate entre conocimiento e información es el círculo sin fin ya que en términos prácticos el común de
los mortales utiliza uno u otro sin consideración alguna. Por lo que en
nuestro caso procederemos con las definiciones anteriores como punto
de partida para darle claridad a nuestro planteamiento en este asunto

Esta nueva relación entre uien .
.
ra apropiarse los derechos q, es nenen el capital y la capacidad pa, estan generando una n
conflictos sobre el uso del
. .
ueva arena para los
.,
conoclffilento y de quienes l h
p1arselo. Empresas multinacio al
.
' . uc an por aproe! centro del conflict
An n es, gobiernos y soe1edad civil están en
o.
te este nuevo reto es necesa .
entender este nuevo proceso gl0bal d e1conocun1ento.
. .
no tratar de

Las nuevas rutas de la globalización
Michael M. Weinstein de la Fundación Robin Hood ali ,
gunta a una serie de expertos ·Q , h d
re zo una preEsto dio como resu.Jtado
lib~ ue ay ~ nuevo en la globalización?
un ro con el mismo títul w ·
•
de su propia definición al o.
e10ste10 parte
sena1ar que la globaliz i ,
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proceso por medio d I al
.
ac on se re ere a un
e cu se produce el 10cr
d 1
la inversión extran1·era y del . .
.,
emento e comercio, de
a 1run.tgrac1on.
Uno de los temas sobre ¡0
·
.
globalización e ;nmi·
·,
s que gtr~ e1 libro es la combinación de
grac1on, en ese senndo G
J B .
_
en el caso de los EEUU
h d d
e~rge · 011as senala que
mos años en la composic:~n :e ~ o. un ~amb10 dramático en los últinen de países más pobres e
Los_ lOffil~~tes, ya gue ahora provie.
orno at10oamer1ca y Asia p 1
modifica el patrón tradicional de inmi
.,
· or o gue esto
desde el principio del Siglo XX.
grac1on europea gue prevaleció
J.l.UU

sobre la globalización del conocimiento.
Susan Strange 0988) argumenta en su libro States and Markets que la
economía política internacional está caracterizada por una estrUctura
del conocimiento sumamente importante. Ella entiende el conocimiento en el sentido más amplio. A su vez intenta entender el papel de
la tecnología en dos sentidos, por un lado como el saber hacer y por el
otro como los sistemas de información que le da a ciertos actores el
potencial de explotarla y negarla a otros. Por lo que en este concepto
surgen las reglas de la propiedad intelectual. Este control solo es posible si ciertas tecnologías ayudan a la gestión a nivel global.
Este proceso de exclusión produce el fenómeno del poder ya que
las compañías que tiene más capacidad son las que ponen las reglas en
el control del conocimiento al poner sus propios estándares como en el
caso de la industria de la biotecnología, la informática, y la farmacéutica
lo que ha provocado una nueva agenda de propiedad intelectual ya que
en esta economía del conocimiento no se ha podido establecer un solo
régimen, en el sistema político internacional.
Entre los cambios principales que se están dando con respecto a esta nueva agenda están las consecuencias provocadas por el cambio
tecnológico como en el caso de la transmisión de datos, el uso de satélites y los sistemas de telecomunicaciones. Así como la rápida evolución de la tecnología en el desarrollo de los chips de computadora dado
que es muy difícil definir que se puede patentar y que parte corresponde a los derechos de autor.

exa~~~o la1º'. ?avid Dollar, profesor de la Universidad de Harvard
a re ac1on entre globalización e in .d d
países pobres han crecido , , .
eqw a y senala que los
1980. Señala Dollar q l ma: rapido q~e los países más ricos desde
nes de gente viviendou;º a po rezad ha cai~o. En 1980 había 1.5 billon menos e un dolar al dí
60º/I · ,
solo dos países· China e 1 di
.
a, un
o vivtan en
redujo de 1 billón a 650 ~ a, en camb~o entre 1978 y 1998 esta cifra se
breza esta bien en t' .
odnes. El v1?_culo entre globalización y poenrunos e correlac1on estadí ti
·
b
autor insiste en que el desarrollo abate la pobreza. s ca, sm em argo, el
d dJedffreCy D. Sa~hs, Director del Instituto de la Tierra de la U .
.
a . e olumbia examina en su ensayo por qué al
ruvers1,
h
crecido mientras otro
h
gunos paises an
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S - s se an quedado estancados durante las dos úleca
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miento a los obst,
. algunos exper_tos atn.b uyen la falta de crecíejemplo los de ahcu ods tmpu~stos por 10stituciones económicas por
' ' rec os e propiedad l f
•
'
necesidad de políti
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S h d
sus datos enfatiza geo f
. .
.
, ero ac s e acuerdo a
gra ia, c1enc1a nacional y políticas tecnolóai
.cas.
0

�600

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

Sachs revisa datos sobre el crecimiento de 75 países en vfas de desarrollo entre 1980 y 1998 y concluye que el crecimiento inducido te~nológicamente en países depende de varios factores, primero, l: necesidad
de transporte de bajo costo de los bienes a mercados mas grandes;
segundo una zona común con países avanzados; tercero, fortalecer las
instituci~nes que protegen los derechos de p~opie~ad _i?tel~ctu~ Y
promueve el comercio. En cuarto lugar vie?e la uwest:1ga~ion cienufica
y el desarrollo; por último, debemos considerar el tamano de, la econorrúa doméstica, ya que econorrúas alejadas de lo mercad~s mas grandes tienen oportunidades limitadas de inducir el crecimle~to po~ ,el
comercio. Esto dice Sachs, fortalece el argumento para la mtegracion
económica regional

nua colaboración entre universidades y empresas y una educación de
calidad (El País, 8 de mayo del 2005).

Joseph E. Stiglitz, premio Nobel y ~utor de Et mate!tar de la globaliZfJción, apunta que la globalización ha sido so~re ven~da. Y acusa en

primer término a las instituciones financieras rnternacionales de :ªv~recer legalmente a los países más desarrolla~os. ~n segundo tefffilno
ataca a Occidente por pisotear la democracia y cita_ el c~so d~l ~ondo
Monetario Internacional con sus compras de func1onanos publicos a
frn de controlar los bancos centrales y así de esta manera mantener sus
políticas centrales, buscando la manera de que los gra~~es inver~ores se
beneficien. En tercer lugar Stiglitz apunta que las políucas. :socia~as_ al
FM1 crean confusión, y socava las relaciones de cooper~c1on. ~u?litz
hace una recomendación: lo más importante es crear bienes publicos
globales, un ambiente más limpio, vac~as contra enfermedades tr~smisibles como el sida, todo esto con dinero producto de nuevos impuestos sobre transacciones finan~i~ras o recu:s~s naturales. Esto
generaría una globalización más pos~uva_ ~ue es basicamente la ~espuesta a un intento de entender la globalizac10n desde una perspecuva multidisciplinaria.

Globalización de la tecnología
Un factor que está presente en el proceso globaliza~or es 1~ _tecnología
que ha sido ampliamente estudiado por los econom1stas clasicos desde
J.A. Schumpeter hasta Nathan Rosenberg, p~~fesor ~e la U~;ersidad
de Stanford y considerado un experto en políticas d~ mnovaci~n (Mowery, 1995), quién durante años ha insistí~~ en la 1mportancia, de ~a
tecnología como base del desarrollo tecnologtco. L~ _receta que ~l, aplica contiene una mezcla de políticas públicas que faciliten la crea~10n_ ~e
proyectos y de empresas, una mayor inversión privada, -~ª difus10?
constante de las ventajas de la tecnología entre la poblac10n, la contl-

601

Sin embargo, a partir de la explosión de Internet la tecnología ha
adquirido carta de ciudadarúa puesto que ha facilitado las comunicaciones en los sistemas de producción convirtiendo industrias tradicionales en empresas globales o virtuales. En este sentido cabe recordar
lo planteado por C. Freeman y C. Pérez cuando plantean la noción de
paradigmas tecnoeconómicos para definir de manera sintética los sistemas de producción, innovación y gobierno de las relaciones en escala
macro (Cimoli, 1994, pp.669).
Este nuevo paradigma tecno-económico ofrece un gran cambio dado que es un nuevo tipo de lenguaje capaz de interconectar individuos
a través de las máquinas entre sí, o individuos con máquinas. A raíz de
este nuevo paradigma la concepción del desarrollo tecnológico ha
cambiado diametralmente ya que ahora las grandes empresas trabajan
con centros de diseño desde donde se dirige todo el trabajo a nivel
global. Esto se puede ilustrar con la industria aeronáutica como es el
caso de Boing y Airbus que aunque trabajan con los mismos principios
desarrollan productos diferentes.
En el fondo de este modelo cada uno de ellos ha desarrollado su
forma tácita de conocimiento de "cómo hacer las cosas y como mejorarlas" ya que toda su actividad tecnológica está relacionada con la solución de problemas. Airbus al producir el prototipo A380 está innovando la industria Aeronáutica a nivel global. En este proceso de innovación ya no es solo el trabajo de un país, sino de un grupo de países
como socios en el proyecto, donde a partir de un diseño general cada
quién se especializa en su parte hasta integrar el todo en este caso el
A380. Todos son co-responsables en el proyecto. (Fig.1)
Airbus
Boing
Complejo industrial
Sector aviones comerciales Sector comercial
Francia Alemania
Inglaterra España
Conglomerado Industrial
A380
Boing 767
Figura 1: la innovación en la industria aeronáutica.

En este sentido la globalización de la tecnología ya no solo es una
herramienta sino que ahora se convierte en un patrón que debe interpretarse como la forma en que se organiza e incrementa el conocimiento en las grandes empresas y en la sociedad.

�602

ROBERTO REBOLLOSO

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

603

La globalización del consumo

Econorrúa del entreteninúento

Otro de los fenómenos globales presentes y que tocan los bolsillos de
los ciudadanos y modifican los estilos de vida es el consumo. Teóricos
como Theodor Adorno, Max Horkheimer y Herbert Marcuse habían
esbozado algunas explicaciones al respecto, sin embargo, estas han sido
rebasadas por las nuevas econonúas de mercado.

E~t?s nuevos e~tilos de vida, ahora diseñados por las agencias de publicidad. van onentados a la penetración de la ideología cultural del
~ons~smo de _esta sociedad que la Dra. Noreene Janus bien señala
. los _e~tilos de ~d~ promocionados en la publicidad incluyen agendas
1mplí~1tas y explicitas para las relaciones sociales, la acción social y el
c~mb10 cultural" (S_klair, 2003).Por lo que la técnica no solo es producir
s1:°o generar necesidades y deseos como componente de un estilo de
vida.

La transformación del modelo de producción en línea al modelo de
producción compartido o "Production Sharing", además del establecimiento de las redes de proveedor cliente por medio del uso de la tecnología de interoet, ha desatado una nueva ola de consumismo.
Aquí consumismo se entiende como el aumento en el consumo de
la cultura material en los países desarrollados y el de productividad
definida como una movilización de una parte de la población hacia el
trabajo. Lo que hay que entender es por un lado, la relación que se
establece entre sociedades con una alta producción y por el otro lado
las sociedades de alto consumo que por consecuencia genera nichos de
mercado. Lo que cambia es el posicionamiento de algunos países en el
consumo, además de la idea de generar el mayor número de consumidores a nivel global.
Basta mencionar, como un ejemplo paradigmático, el caso de China
en la industria textil donde se ha convertido en el primer productor
mundial del sector textil, desplazando en este sector a la Unión Europea o el impacto que ha causado en el bloque norteamericano, solo
para mencionar un ejemplo, la mezclilla con una producción de 90
millones de metros al año que luego vende al mercado internacional
como piezas confeccionadas en no menos de 30 dólares cada pantalón.
Esto sin mencionar el tipo de marcas en las etiquetas.
Este modelo comercial responde a una necesidad de los consumidores globales que buscan, conseguir réplicas de artículos de diseñadores
exclusivos con precios únicos en el mercado de baratijas o tianguis por
10.00 dólares americanos o menos. Todo esto por un deseo de imitación desenfrenado que sutilmente ha generado la intensa publicidad
usando todos los medios masivos de comunicación y que Armand
Mattelart había anunciado como parte de la industria cultural; en un
intento por transformar al público global en consumidores de productos trasnacionales mediante la difusión de un conjunto de nociones de
fácil consumo como es el desarrollo, la comunicación, la organización,
la vida cotidiana y el cambio (La internacional publicitaria, Madrid, Fundesco, 1989).

E st~s nuevos estilos de vida globalizados tienen sus referentes en
las soc1e~ades más avanzadas aunque en el fondo la intención sea
hom_oge~~r los gustos Y las preferencias como ha sucedido con la
C~IIllda ~ap1da, McDonalds y otros, así como el consumo en la indus
tria fílIIllca, la televisión en casa (videohome) o la globalización del
sabor como en el caso de la imposición de un sabor global (global taste) con la llamada "Napalización del vino" (Valle de Napa, California).
En el fondo lo que se busca no solo es un consumo alto sino permanente como_ el caso del_ fenómeno de la pottermanía, que ya no es
sol_o ven~ de libros (1? _millones de libros en las primeras 24 horas de
sali_da), sino_ la prod~cao~ de_~elículas seriadas y su respectiva parafernalia, ademas. de la rnsemmac1on de toda una ideología cultural en torno al personaie de C. W. Rowling. (fabla: Harry Potter en cifras).
Por otro lado, la industria del entretenimiento Disnev contraataca el
modelo ~-Iarry Potter con el lanzamiento de Las crómc~s de Namia de
C.S. Lewts a fin de aglutinar a un público con una producción interminable.
Harry Potter en Cifras
Autor

Productos y estrategias de comercialización

Joanne Katleen Rowling Libros:
Harry Potter y la Cámara de los secretos
Harry Potter y el cáliz de fuego (3 millones en 48 horas)
Harry Potter y la órden del Fénix (6.8 millones EUA)
Harry _Poter y el ~rincipe mestizo (10 millones en un día).
270 millones de e¡emplares a ruvel mundial
Traducido a 62 idiomas
Amazon.coro vendió 1, 4 millones de ejemplares
Editorial Bloomsbury y Scholas11c INC.
Sitio de Internet
Firma de Relaciones Públicas Coleman Getty.

�604

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

ROBERTO REBOLLOSO

Nota: el libro de Desmond Morris El mo110 des111fdo (1968) vendió 30 millones en 30
años.
Fuente: E/financiero, ABC, El País.

P~?-

En esta misma linea de consumo y comercialización masiva de
ductos culturales es el caso del Código da Vinci de Dan Brown: q~ien
escribe sobre la vida sexual de Jesús a partir de una serie de intngas
provocadas a partir de la muerte de un curador de arte del Mus~o del
Louvre y la búsqueda de la clave para llegar al origen del asesinato,
partiendo de una serie de hipótesis como el caso de la Magdalena como
la esposa de Jesús, la hermandad, la cena de Leo~ardo Da Vinci, Y así
sucesivamente. El juego entre la ficción y la reali~ad hace de esta ~n
detonante para el debate y las distintas interpretaciones. P~ro lo mas
interesante radica en el posicionamiento de la novela en la lis~a de sobreventas con más de 40 millones copias colocadas y una película que
provocará y pondrá a tono el debate entre seguidores y atacantes.
Dan Brown en Cifras
Llbros:

Ángeksy Demo11ios
La conspiración
El código da Vinci
Película E/ código da Vinci
Fuente: El País, ABC.

605

Ante este fenómeno de la piratería, Lawrence Lessig, profesor de la
Escuela de Leyes de la Universidad de Stanford, uno de los especialistas más importante en las leyes sobre piratería cibernética sigue insistiendo en la gran ventaja del Internet para la difusión de la cultura,
además señala que la innovación de Internet estuvo ligada a la arquitectura de la neutralidad. Cualquiera tiene el derecho a desarrollarla y la
misma red no podría discriminar contra nuevos innovadores. Cualquier cambio mayor sobre el Internet es un cambio para minar aquella
neutralidad, por lo tanto quienes controlan el sistema legal o controlan
la red física están dispuestos a vetar las innovaciones que no les gustan
(Ne11m11eek, Noviembre 19, 2001 ).
Para entender los nuevos derroteros del consumo global y la guerra
por la propiedad intelectual solo basta echar una mirada a la publicidad
de los medios y los deseos implícitos y explícitos que provocan y luego
a los indicadores de consumo de los países no importando el nivel de
desarrollo, y nos daremos cuenta del crecimiento de esta megatendencia y la incapacidad de los gobiernos para resolver el problema.

La política del conocimiento
40,000,000 de copias

La guerra legal por la propiedad del conocimiento
La piratería en su sentido más amplio es la violació~ de la ~ropie~ad d~
los derechos de autor en medios audiovisuales, la indus~a fílmi~a as1
como en el sector de la música y en el de software. La 1_ndustna del
software es una de las arenas más complicadas en el man~¡o del conocimiento debido a que algunas de las compañías se apropian parte del
sistema legal de patentes lo que genera una lucha por los derechos de
autor.
A partir de la década de los noventa la lucha por la piratería, d~l
software ha sido un problema diplomático entre los EUA y la Republica China donde han tenido que llegar a acuerdos no muy claros para el
resto de '10 s países. Otro ejemplo en la industria fílmica se hab~a de
' didas de 3 ,500 millones de .pesos
La. lucha contra la
per
. , anuales.
.
. p1.rate.
ria va contra las redes de dismbuc1on, internamiento de matena pruna,
laboratorios de copiado y los miles de puntos de distribución.

Nico Stehr, profesor de estudios culturales en la Universidad Zeppelín
ofrece en su libro Knowledge Politics (2005) una serie de reflexiones sobre
el conocimiento del conocimiento. En primer término establece la
diferencia entre conocimiento e información con el objeto de establecer lo que él llama la política del conocimiento. Para esto discute las
perspectivas teóricas entre la relación de conocimiento y poder. Para
posteriormente argumentar lo que él llama los atributos del conocimiento.
Stehr conceptualiza la política del conocimiento como lo que ha
surgido de las reacciones a las cuestiones fundamentales acerca del la
utilidad, política, moral de los nuevos descubrimientos e invenciones.
Por lo tanto la política del conocimiento no es practicada en un vacío
histórico; ya que tiene vínculos con moti,,os y métodos pasados, pero
al mismo tiempo representa un rompimiento con el pasado.
Este estudio de la política del conocimiento no pretende degradar la
imagen tradicional de la utilidad social del conocimiento, si no más
bien la idea de como esta es afectada por los debates y disputas centradas en las demandas por el control del conocimiento. A este respecto
una de las preguntas centrales del autor es ¿Para que sirve el conocimiento ante los nuevos retos y la emergencia de la nueva ciencia?. Por

�606

ROBERTO REBOLLOSO

lo que el interés aquí es discutir cómo el conocimiento nuevo es regulado y controlado por un amplio rango de actores en la sociedad moderna y por que tal control incluye conductas que tienen consecuencias
no intencionadas de regular el conocimiento.
Stehr define política del conocimiento o gobierno del conocimiento
como el intento de canalizar el papel social del conocimiento, para generar reglas y reforzar las sanciones pertenecientes a los actores y organizaciones relevantes, con el objeto de fijar ciertos atributos (tales como restricciones de propiedad) al conocimiento y restringir la aplicación del nuevo conocimiento y artefactos técnicos.
La esencia de la política del conocimiento consiste en esfuerzos estratégicos para mover conocimiento técnico y científico, y por lo tanto
el futuro, hacia el centro de la matriz política, económica y cultural de
la sociedad.
El autor se concentra en el control del conocimiento (que sugiere
que el conocimiento generado por la genética molecular, por ejemplo,
puede involucrar consecuencias individuales y colectivas que justifiquen su regulación) preferiblemente que la extensión de métodos de
diseminación del conocimiento en la sociedad moderna.
En la medida que la política del conocimiento llega a ser más ampliamente instituida, la naturaleza de la investigación cambiará hacia lo
que podría ser llamado a un modo más reflexivo de investigación científica en las respuestas críticas de la sociedad y donde las consecuencias
son tomadas en consideración. Un ejemplo de la política del conocimiento, en contraste a la política científica, fue el caso de un programa
de Harvard basado en investigación genética sobre los patrones del
cromosoma XYY. El trabajo genético, usando conocidas técnicas, fue
controversia! porque el investigador perseguía la idea de que había una
correlación significativa entre el comportamiento desviado y la presencia de cromosoma XYY. La presión de diversos grupos convirtió el
asunto en una cuestión de política para la administración Reagan.
Por esta razón, es importante reflexionar, dice Stehr, más y más, directamente e intensivamente, acerca de la clase de conocimiento que
nosotros necesitamos, así como el uso que nosotros hacemos del conocimiento que tenemos.
Stehr apunta que la emergencia del la política del conocimiento ocurre con alguna tardanza en respuesta al desarrollo excepcional y la velocidad con que el conocimiento y las capacidades técnicas son añadidas en las sociedades modernas. Por lo que la sociedad actual puede

GLOBALIZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

607

s~~ descrita como una sociedad del conocimiento debido a la penetrae1on de todas las esferas por el conocimiento científico y técnico.

Los retos de las universidades
en la globalización del conocimiento
Una _buena parte de las universidades públicas en la última década,
e~pec1almente en los países del tercer mundo, se han orientado a considera~ el ~onocimiento como mercancía, por lo que han convertido a
las uruversidades en un negocio dando como resultado una formación
muy pobre de sus egresados. Por consecuencia pocos de sus egresados
van al mercado de trabajo formal, otros muchos van a los trabajos poco calificados o simplemente al desempleo.
Ante ~sta serie de retos las universidades tienen que reorientar su
~bo, pnmero para mejorar la capacitación y actualización de su capi~ ~telectual, segundo para crear la infraestructura necesaria para esta
rrusio~, est? es, el desarrollo d~ una infraestructura tecnológica de primer_ ~vel, Junto c?n una capae1dad de acceso a la información y el conoc11ru~nto a .1:aves de los nuevas tecnologías emergentes y por último,
c~n la mtenc1on de recuperar el rumbo, de ser creadores del conocinu~nto por medio del uso más intenso de laboratorios y recursos alternativos, producto de la inventiva de sus profesores.
De _manera muy particular Invernissi (2005) señala que dado que la
mayona de los frutos del avance científico tecnológico son mercancías
el aumento de la desigualdad significa que las barreras para acceder ~
consumo de los productos.
la ciencia continúan siendo muy altos
para_ gran ~arte de la po~l~Clo~ por lo que la autora insiste en la importancia de vmcular la part1c1pac1on ciudadana con la comunidad científica a ~m de sostener los objetivos de la investigación y los objetivos de
la sociedad.

?e

En esta nueva tendencia tecnológica muchas universidades han entra_do al~- moda de la compra de tecnología informática, sin embargo,
la 1nversion no es proporcional al uso de la misma, ya que muchos de
los egresados son menos eficientes comparado con aquellos que van a
escu_elas de ~e~or calidad y esto se puede documentar gracias a la div~rs1da~ de mdi_cadores que están a la orden del día gracias a los orgarusmo_s mternacionales quienes se han dado a la tarea de evaluar a nivel
mundial tanto en formación como en el , aprendizaje en habilidades.
Por un lado, hemos crecido en niveles educativos pero sin habilidades

�ROBERTO REBOLLOSO

GLOBAUZACIÓN DEL CONOCIMIENTO

para convertirse en lideres del conocimiento técnico para competir en
el mercado global.

las uniYersidades. Por eso considero de suma relevancia que las uni\:ers1dades retomen su papel d~ nue\·a cuenta para seguir siendo generadora~ y dlfusoras del conoC1ID1ento para beneficio de la sociedad.
Ademas del papel regulador que debe asumir el gobierno para mirar
por arnba de los mtereses de todos y nos solo de unos cuantos como
es el caso_ de las empresas. En este sentido es importante considerar
que _la _busqucda del conocuniento con responsabilidad social debe
seguir siendo la pnoridad para el futuro.

608

Para entender esta nueva realidad es neccsano hacernos algunas
preguntas: ¿de que manera vamos a reorientar nuestras universidades
en este milenio al proceso de globalización del conocimiento? ¿Cómo
vamos a crear una mentalidad de clase mundial en los estudian tes y
profesores? ¿Cómo se logra un nivel de respuesta más veloz ante la
globalización del conocimiento? ¿Cómo \·amos a crear un est1lo de
pensamiento sobre el aprendizaje a lo largo de la vida? ¿Cómo logra
remos cambiar el concepto e.le aprendizaje tradicional a este nuevo
concepto de cambio continuo producto de este: proceso global?
Todo esto en aras de lo que hoy por hoy se dibuja como la sociedad
del conocimiento donde la gente está enfocada no solo en el interés
para ellos mismos sino con el de su ciudad, región y en el mundo.
Gulgun Kayakutlu, líder africano, señala que "En una sociedad del
conocimiento no solo se mide el flujo de capital sino también la creación del capital social, confianza en el gobierno, posibilidad de administración pública, más cultura, más integración de la mujer y que se cíe
rren las brechas de pobreza y nqueza que hay actualmente» Lo que se
logra solo con una educación de calidad.

Conclusión
Este planteamiento sobre la globalización del conocimiento es inicial ya
que hay temas como el de la lucha por la propiedad mtelectual que no
están agotados y que por lo tanto van a provocar debates en los próximos años como ha sido el caso de la piratería del software que mcluso
se convirtió en un bastión económico para algunos países como China
y que aún no se resuelven. Otro ejemplo es el caso de la industria fil
mica que perdió el control de la reproducción de copias y genera pér
dldas millonarias para los propietanos de esos derechos. Otro de los
asuntos críticos es el referente a la industna farmacéutica y la producción de medicamentos a partir de la base biotccnológica en combina
ción con la industria de los alimentos especialmente en el uso de los
transgénicos, en que las grandes compañías como Dupont, Monsanto,
Scmirus están marcando las nuevas fronteras de la propiedad del conocimiento.

En mi opinión, la lucha por la propiedad del conocimiento es un
asumo no solo de las empresas y de los gobiernos, sino de aquellas
instituciones que por años han sido las generadoras del conocuruento:

609

Bibliografia
CIMOLI, Mario. 1994. De los paradigmas tecnológicos a los sistemas nacionales de producción e mnovación, Comercio Exterior., agosto, pp. 669-682
INVERNIZZI, Nocla. "Participación ciudadana en ciencia v tecnología: algunas reflexiones sobre el papel de la uniYers1dad pública, Altendades, 15 (29):
pp. 37-44.

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�REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA
Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Jefe de 1a Sección de Ciencias Sociales
Centro de Estudios Humanísticos- UANL.

E

stas breves reflexiones se ubican dentro del contexto previo a
las elecciones presidenciales del 2006 en nuestro país. Pretenden contribuir, en alguna medida, al esclarecimiento de aspectos relevantes de la problemática política en momentos en que la pluralidad semántica de conceptos tales como: democracia, consenso, conflicto, participación, populismo, reforma del estado, etc., parece haber
generado confusiones y contradicciones, más que orientaciones claras
que permitan sustentar razonablemente nuestras decisiones políticas.

El Pueblo
El pueblo no es una mera abstracción, ni un conjunto uniforme y adocenado de individuos. El pueblo está constituido por seres humanos
reales y concretos, que en los momentos difíciles se reúnen y luchan en
las tareas colectivas, para conquistar -para ellos y sus familias- un espacio de vida decoroso y creativo, donde puedan desarrollar sus potencialidades y satisfacer sus necesidades.
El pueblo es la conciencia compartida de sentimientos, deseos y aspiraciones de libertad y de justicia en el marco de una convivencia racional y civilizada.
El pueblo es una reserva de sabiduóa acumulada a través de la experiencia común de éxitos y fracasos; un "núcleo de buen sentido" que
muchas veces las clases dirigentes desconoce o· menosprecia, sin re-

�612

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

flexionar que representa el principal vínculo efectivo que puede garantizar la legitimidad de sus acciones.
El pueblo es el impulso vital que m~eve_ las_ a~ciones d: la inteligencia Y
el esfuerzo humanos y permea las vidas individuales, dandoles trayectoria y sentido solidario.
Cultura Política

La cultura política es una forma de co_nviv_e?cia humana generalizada
-con todos sus aspectos materiales y sunbolicos-, que define las relaciones de los grupos sociales con la estructura del poder dentro de una
comunidad.
En este sentido, una práctica política moderna, ~t~ligente Y plural,
puede afectar positivamente el desarrollo y fortalecuruento de la ~on.
· social de los ciudadanos, en aspectos que rebasan la mera s1tuac1en0 a
bili
ción politica; comprometiéndolos a involucrarse y res~onsa zarse en
cuestiones importantes no sólo para él, sino para la sociedad en su conjunto.
De alú la importancia de rechazar las concepciones s~plistas q~e
caracterizan unilateralmente la actividad política como un ¡uego suc10;
donde los asuntos se resuelven con prebendas y cohechos. El orden
político es el campo de la justicia y del poder soci~, es el co~tr?l del
uso legítimo de la fuerza y la re~ación ~e los conflictos; su ob¡et1vo es
reconciliar intereses a menudo incompatibles.
Revalorar la actividad política, es entonces una condición ne~~saria
para crear una cultura participativa más racional; más propos1t1va e
incisiva, que pueda transformarse en una fuente permanente de solución para nuestros problemas.

El Desarrollo de la Democracia
Formalmente, la Democracia se basa en una filosofía q~e sostiene que
los derechos políticos de una comunidad de hombre~ ~bre_s, debe~ _de
ser garantizados legalmente, para asegurar así la p~~1pac1on polí~ca
de todo ciudadano, sin distinción de sexo, raza, religion o _clase soc~al.
Con ello se reivindica el derecho de la sociedad a or~aruzar su Vida
política sobre las bases juridicas que construya y acepte libremente.

613

Sin embargo, la democracia no es simplemente un conjunto de
normas plasmadas en una constitución; es más bien una forma de vida,
un desafío para todos presente.
La vida democrática nace del esfuerzo crítico, creativo y constante
de las conciencias individuales que, separadas y juntas, impulsan la
conciencia social y política de los pueblos.
Por ello, el Estado no debe ser considerado como una entidad supra-social que concentre en él todo el poder. La democracia, requiere
de instancias autónomas que broten de los pluralismos específicos -a
veces contradictorios- que se generan en la sociedad civil y que demandan su reconocimiento, no sólo en la esfera propiamente politica,
sino en todos los espacios de la vida cotidiana: en los sindicatos, en las
asociaciones privadas, en las universidades y hasta en la familia.
¿Quien hoy quiera dar un juicio sobre el desarrollo de la democracia en un determinado país, ha señalado Norberto Bobbio, ya no debe
plantearse sólo la pregunta: ¿Quién vota? sino ¿Dónde vota?1•

Ideal Democrático
El problema de la democracia es que nunca ha podido realizarse plenamente. Los enemigos tradicionales con su desprecio al pueblo y a la
libertad siguen agazapados esperando de nuevo su oportunidad.
El contubernio entre algunos grupos dirigentes y los intereses de
grupos económicamente privilegiados, pretenden cualquier cosa para
trabajar en contra del ideal democrático.
Y es que la realización de la democracia exige su cumplimiento no
sólo en el orden político, debe también hacerse efectiva en el orden
económico y el orden social.

El egoísmo de las clases privilegiadas y la separación ideológica de
los trabajadores manipulados por élites corruptas han impedido, al final
de cuentas, que los logros democráticos lleguen efectivamente a los
grupos menos favorecidos; que es lo que supuestamente pretenden
estos mismos dirigentes.
Es necesario transitar de la democracia panfletaria e hipócrita a una
democracia real, más humana e integral que transforme nuestras relaciones en formas de convivencia más libres y justas; donde la participa1 Bobbio

Norberto. Elf11turo de la democraaa. Ed. F.C.E., México, 1986.

�614

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

c1on, el diálogo y la comunicación sean la norma; donde l~s _g1:1pos
sociales, los partidos políticos y los ciudadanos en forma 1ndiv1dual,
tengan la seguridad y la confianza de que sus intereses y demandas específicas, serán tomados en cuenta en la distribución concertada de los
beneficios del desarrollo.

Competencia Democrática
La educación para la competencia, entendida ésta como búsqueda de la
excelencia y la realización es fundamental para el desarrollo de u_n:a
sociedad moderna que valora el talento, la capacidad y la responsab~dad. Y esto no sólo en la esfera económica o administrativa, las acaones políticas y sociales definen también, en forma relevante, la conducta de los miembros de una comunidad.
En este sentido, las prácticas políticas que se están realizando actualmente al interior y exterior de los partidos políticos manifiestan un
interés y esfuerzo genuinos en promover una competen~i~ verdaderamente democrática entre sus miembros, que puede pemutlr la superación de los vicios elitistas y autoritarios que ha padecido desde hace
muchos años nuestro sistema partidario.
Las formas adecuadas en que el poder debe ser distribuido y controlado tiene que ver con una disposición a competir, confrontando ~deas
y planteamientos abiertamente y sin restricciones; donde las meiores
propuestas se acepten al final.
Puede ser que este ejercicio democrático genere. diferenci~s Y c~nflictos pero, y éstos es lo importante, una vez definidas las_ diferencias
es posible, cuando menos, conocer cuáles son las alternat1Vas y soluciones sobre las que vale la pena debatir.

La Reforma del Estado
Contra viento y marea, la vieja política estatal está sie~do de~tnitivamente cuestionada. La necesidad de una transformac1on radical del
régimen económico, político y social de nuestro p~s, es por todos ya
claramente reconocida y reclamada. Lo que hoy esta en la mesa de_ las
discusiones son las formas específicas y los ritmos adecuados para Implantar los cambios requeridos.
A partir de un pluralismo orgánico ~ue se está desarrollando .e~
nuestro país, la sociedad civil reclama y eierce sus derechos d~ participación y decisión. El rechazo generalizado a un Estado omrupotente,

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

615

se debe al agotamiento de su capacidad efectiva para una real transformación social y no, como algunos piensan, al abandono de principios
sagrados o al renacimiento de antiguas ideologías económicas. Estos
argumentos ya no pueden sostenerse.
Por ello, el papel que debe desempeñar el Estado para el desarrollo
integral de la sociedad, constituye uno de los retos fundamentales por
superar si queremos evitar que la modernidad nos sobrepase y nos
arrastre.
La reforma del Estado es una necesidad histórica que se desprende
de su propia racionalidad. Tarde que temprano, el ajuste de cuentas ha
de realizarse (de hecho el proceso está iniciando, aunque con sobresaltos y temores).
¿No sería mejor, enfrentar consciente y abiertamente esta responsabilidad y que asumamos todos los riesgos de la democracia?

Grupos Populares y Política Social
La crisis y las alternativas que se presentan a la sociedad mexicana están
abriendo nuevas perspectivas de reorganización del aparato estatal y,
nuevamente, los grupos populares aparecen como un elemento político
importante. Hoy se plantea un particular tipo de "alianzas de clases" en
torno a un proyecto de unidad nacional, fincado a su vez alrededor de
la modernización y el desarrollo industrial de la sociedad.
Los procesos de modernización de la sociedad están generando una
diversidad de conflictos que ponen en disponibilidad a un conjunto de
grupos que claman por su participación social y política. Estos grupos,
fundamentalmente la clase obrera organizada en sindicatos, las clases
medias urbanas y sectores importantes de profesionistas e intelectuales
forman un bloque de apoyo a un régimen estatal integrado por una
burocracia profesional, que tiene el consenso de los grupos dominantes, cuya conducción se sustenta en un liderazgo que cuenta con un
fuerte poder personal y que asume conscientemente ante el pueblo la
defensa de la nación, de los que menos tienen, etc.; pero que, estructuralmente parece estar produciendo el acrecentamiento y consolidación
de los poderes económicos prevalecientes.
La complejidad de la situación internacional y las contradicciones al
interior de la sociedad civil en una situación de crisis y deterioro sociales, están exigiendo la conformación de un régimen político con pretensiones democráticas serias, que deberá implantar diversos progra-

�616

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

mas para apoyar a las masas, programas que se irán ajustando dependiendo del grado de radicalización de éstas por un lado, y por el otro,
del nivel de presión de los grupos económicos.
Lo anterior pone de relieve, que en los grupos populares se está
desarrollando un proceso de radicalización política, que si bien, en la
mayoría de los casos está siendo controlado, parece estar rebasando las
simples reivindicaciones económicas, tendiendo a crear organizaciones
políticas independientes, lo cual varía los tipos de relaciones y el nivel
de sus contradicciones.
De la flexibilidad y efectividad de las medidas adoptadas, sobre todo
por los grupos dirigentes de la administración pública, dependerá la
probabilidad de evitar una política que podría desarrollar tendencias
fuertemente autoritarias.

Cambio Social: Conflicto e Integración
El modelo de conflicto de clases planteado por Marx, corresponde a
un particular tipo de situaciones conflictuales que hacen referencia a las
diversas relaciones que diferentes conjuntos o grupos sociales tienen ·
con los medios de producción. Estas relaciones conforman el conflicto
fundamental alrededor del cual, según Marx, se desarrolla el conjunto
de la sociedad. Marx se interesa fundamentalmente por aquella situación en que las relaciones sociales de producción crean un mercado
libre de trabajo y los propietarios de los medios de producción compran la fuerza de trabajo a los no propietarios. Esto, a su vez, conduce
a una polarización de la sociedad en dos grupos antagónicos: la burguesía y el proletariado. Uno de estos dos grupos en conflicto -la burguesía en el caso del capitalismo-- dominará la sociedad. Las instituciones que sirven a los intereses de este grupo serán consideradas como
propias del sistema social en su conjunto. Los miembros de este grupo
pretenderán por todos los medios posibles que su sistema de propiedad
y el poder que sustentan son las instituciones legítimas de la sociedad.
Sin embargo, el grupo dominado se opondrá a esta pretensión de legitimidad e intentará limitar el poder -&lt;le acuerdo con este modelo el fin
último sería destruirlo-- de la clase dominante. Tratará entonces establecer su propio sistema político y desarrollará nuevos aparatos económicos, jurídicos, educacionales, etc., con los cuales intentará conformar un nuevo patrón de legitimidad.
Al parecer, el modelo marxista del conflicto de clases resultó insuficiente, a mi juicio, por tres razones: primero, porque la realidad ha

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

617

mos1:ado que los conflictos entre la burguesía y el proletariado no necesariamente han conducido a una destrucción violenta del orden existente, este es, desde luego, un juicio expost sino que, en muchos casos
h~ tenido cabida un margen de negociación que, aunque muchos 1~
rueguen, ha minimizado los conflictos. En segundo lugar, específicamente para el caso latinoamericano, la existencia en muchos países de
una, masa c~mpesina _co,nside~able es un elemento importante que la
teona_ mamsta desetudo o srmplemente ignoró. Finalmente, porque
descwda los elementos normativos y valorativos que, muchas veces, a
des~echo d~ la~ condiciones objetivas, orientan la acción de los grupos
sociales hacia diversos objetivos y en distintas direcciones.
Yo, creo que, t:1nto para los países latinoamericanos como para la
mayona de las_ ~oc1edades, un modelo conflictual que explique los procesos de estabilidad y de cambio es definitivamente indispensable. Sin
embargo, este modelo conflictual debe ofrecer las posibilidades de entender y explicar situaciones no previstas o inherentes a las condiciones
específicas de distintas sociedades; cosa que no nos ofrece cabalmente
el modelo marxista.
En principio, para demostrar la pertinencia de un modelo conflictual, señalamos esquemáticamente los principios del modelo funcional
planteado por Parsons indicando por qué no lo consideramos adecuado. Posteriormente, señalaremos algunos elementos del modelo de
Dahrendorf y luego el modelo conflictual de Coser para tratar de establecer algunos lineamientos generales de un modelo conflictual que
pueda ser aplicable a una realidad concreta.
La teoría funcionalista es una teoría de la integración social, de
acuerdo con sus postulados: 2
1).

Toda sociedad es una configuración relativamente persistente de
elementos.
Toda sociedad es una configuración bien integrada de elementos.
Todo elemento de una sociedad contribuye a su funcionamiento.
Toda sociedad descansa en el consenso de sus miembros.

2)
3)
4)

Es claro que una teoría de este tipo, difícilmente puede proporcionarnos un modelo adecuado del cambio social. Y es que el interés de
los funcionalistas es mostrar por qué las cosas son como son y son de
.

2

_Parsons Talcott, "Una teoría funcional del cambio." En Etzioni (Ed) Los cam-

bios socrales. Ecl. F.C.E., México 1968. pp. 86-96.

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RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE
REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

una u otra forma porque así lo requieren las necesidades del sistema, y
puesto que los sistemas sociales son estables, cualquier proble~a _q~e
surja es simplemente una disfunción que, al final de cue~~s, sera as~lada por el mismo sistema. J?e. tal manera que la ~ues~~n del camb1?
sólo se plantea como un crecmuento o como una s1tuac1~n- de deseqwlibrio momentáneo, pero siempre tendiente al estableclllllento de un
nuevo equilibrio. Los cambios que realmente ocurren en una socied~d
tratan de ser explicados como una adaptación del sistema al medio
ambiente: contacto cultural, cambio tecnológico, etc. Sin embargo, el
problema que no puede solucionar el funcionalismo, es el de explicar el
cambio que se produce al interior del propio sistema.
Dahrendorf, por otro lado, con un enfoque más general, indica que
los conflictos, más bien, se dan entre los que poseen autoridad y los
que no la poseen, lo que implica que pueden darse. de?t~o de cualquier
institución. Su modelo contiene los siguientes pnnc1p1os, totalmente
contrarios a los del modelo funcional:3
a) Toda sociedad está sometida a cambio en todo momento.
b) Toda sociedad experimenta en todo momento conflictos sociales.
c) Todo elemento de una sociedad contribuye a su cambio.
d) Toda sociedad descansa sobre la coacción que algunos de sus
individuos ejercen sobre otros.
Lo anterior implica, como pensaba Max Weber, la probabilidad ~entro de una relación social de imponer la propia voluntad a los demas,
independientemente de toda resistencia o, en el mejor de los casos,
como en el estado moderno, la probabilidad de que la coacción sea
aceptada "libremente" por los que la padecen.
Con respecto al modelo de Coser, éste se distingue entre:4
a) Conflictos que no trascienden las normas básicas sobre las cuales se funda una relación social.
b) Conflictos que sí trascienden las normas básicas que legitiman
el orden prevaleciente.

619

Haciendo énfasis sobre el primer punto señala que:

1) El mismo sistema social contiene una prote~ción contra el conflicto: la tolerancia e institucionalización del conflicto.
2) El conflicto social es un mecanismo para el ajuste de normas
adecuadas a nuevas condiciones; puede, por lo tanto, ser un
elemento renovador de la sociedad.
3) La destructividad de los conflictos depende de la intensidad de
la interacción y de la participación personal de los miembros.
4) Un contrincante en determinada situación conflictual puede ser
un aliado en otra. Esto asegura la solidaridad social.
En general, ambos -Coser y Dahrendorf- no niegan la posibilidad
extrema de la confrontación violenta; sin embargo, insisten en que los
conflictos no necesariamente deben de ser destructivos.
De lo anterior podemos extraer algunas conclusiones:

1) La organización de una sociedad implica situaciones conflictua-

2)
3)
4)
5)

les. Estas pueden ubicarse entre los extremos de la negociación
pacífica y la violencia declarada.
Esta situación tiende a crear no un clima de unidad sino una
sociedad con una pluralidad de intereses.
Siempre el conflicto supondrá una situación de asimetría, donde uno de los grupos surgirá como dominante.
Una serie de factores pueden modificar las relaciones de poder
existentes dentro de la sociedad.
Una modificación en las relaciones de poder puede no conducir
a un cambio total, sino al compromiso y la reforma.

Lo que sugiere lo anterior es, solamente, la necesidad de incluir
dentro de un modelo teórico, la mayor cantidad de situaciones concretamente posibles si realmente pretende ser explicativo.

Sistema Político y Estabilidad

La estabilidad de un sistema político depende del tipo -y grado de orden
Dahrendorf R. "Hacia una teoría del conflicto social", En Etzioni, Ed. L.is
cat11biossociales. Ed. F.C.E., México 1968. pp. 97-107.
_
.
4 Coser Lewís, "La terminación del conflicto". En Etzioni (Ed). Los can,bzos soeza/es, Ed. F.C.E., México 1968. pp. 419-423.
3

prevaleciente en la conducta de los grupos existentes que conforman la
sociedad. Los sistemas tradicionales, por ejemplo, poseen un alto grado
de estabilidad, sin embargo, las posibilidades de d~sarrollo están limitadas por la misma tradición. En cambio, en una sociedad en proceso de

�620

RICARDO

C. VILLARREAL ARRAMBIDE

modernización que enfrenta la necesidad de movilizar un amplio apoyo
para las actividades políticas y para la sustentación del desarrollo económico, la flexibilidad del sistema, sobre todo en términos de participación, tiene suma importancia. Sin embargo, cuando las condiciones
socioeconómicas se encuentran en un período de descomposición es
que los partidos políticos tienen la posibilidad de ofrecer soluciones
políticas distintas a las de los patrones predominantes; durante estos
períodos pueden más fácilmente atraer adherentes.
Existen cuatro tipos de problemas en términos generales que pueden constituir un desafío para la estabilidad del sistema político:
1) Elproblema de la construcción de la Nación. Que se relaciona con los
aspectos culturales del desarrollo político; el proceso por el cual
la población transfiere su lealtad y compromiso a un sistema
político central.
2) Elproblema de la construcción del Estado. Que se produce cuando la
élite política crea nuevas estructuras para organizar la sociedad
con el fin de reglamentar la conducta y extraer el máximo provecho de sus recursos.
3) El problema de la participación. Que se relaciona con el rápido incremento de las exigencias de participación en el proceso de
decisión política por parte de los diversos grupos y estratos de
la sociedad.
4) El problema de la distribución. Que se relaciona con un aumento
en el volumen e intensidad de las demandas que requieren que
el sistema político controle o modifique la distribución de los
recursos existentes.
Específicamente, con respecto a los problemas de la participación y
la distribución, la estabilidad de un sistema político depende:
1) De la naturaleza de los problemas que debe enfrentar. Para el
caso de los países en desarrollo, como el nuestro, la gran cantidad de demandas sobre el mejoramiento económico, participación, unidad nacional, etc. se precipitan sobre el sistema al unísono y en forma inmediata; lo que hace muy difícil su solución,
constituyendo así elementos de inestabilidad.
2) De los recursos que posee el sistema para implementar su capacidad de respuesta en un período determinado.
3) De las transformaciones experimentadas por otros sistemas
(económico, social, religioso, internacional, etc.). La capacidad

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

621

del sistema político de hacer frente a diferentes presiones es influida, en cierta medida, por las demandas_ y capacidades de
otros sistemas.
4) Del esquema de funcionamiento del sistema. Algunos sistemas
están mejor integrados para el cambio y la adaptación; un sistema que cuenta con una burocracia diferenciada y eficiente
puede adaptar las demandas a su capacidad de respuesta más
fácilmente que otros sistemas menos diferenciados.
5) De la respuesta de las élites políticas a los requerimientos del
sistema que, en muchos casos, puede ser un elemento de intensificación de las presiones y los conflictos que se desembocan
en procedimientos violentos, ya que no se de la respuesta en el
momento oportuno: los conflictos que se han producido en
nuestro país en este año de 2006 son un claro ejemplo de ello.

Partidos y Cambio Político
Los partidos políticos, aunque no siempre son la estructura más importante dentro de los sistemas políticos, en general son considerados como una estructura especializada que realiza la combinación de intereses, esto es, la función de convertir las demandas en alternativas de
política general. Los partidos políticos, junto con la burocracia de la
administración pública y los sindicatos constituyen las entidades que
comúnmente desempeñan una labor de mediación. Representan un
vínculo directo entre los diversos grupos de interés y las autoridades
responsables de las decisiones. Pueden, por lo tanto, articular los intereses de los diferentes grupos o estratos de la sociedad. La eficacia de
estas combinaciones y articulaciones, que afectará la estabilidad del
sistema político, dependerá del tipo específico del sistema partidario.
P_or un lado, puede tender a mantener las pautas de comportamiento
vigentes, o por el otro, en algunos casos a iniciar un cambio importante
en l?s ~atrones políticos existentes. En este último sentido, la política
part1dana puede ayudar a desarrollar la cultura política de los actores
sociales en sus orientaciones cognitiva, afectiva y evaluativa. Esto tiene
importancia sobre todo en los procesos de socialización y comunicació?. Gracias a la actividad partidaria el empleado, el obrero, el empresano, etc., pueden descubrir los mecanismos necesarios para plantear
sus demandas y conocer aspectos de la sociedad que desconocen en su
vida cotidiana. Asimismo, esta actividad -en la dimensión afectiva~uede desarrollar el sentido de lealtad e identificación entre los partidanos y sus élites. Finalmente, en términos evaluativos, el partido puede

�622

RICARDO C. VILLARREALARRAMBIDE

proporcionar los criterios y fines con los cuales medir las realidades
políticas y económicas existentes; lo cual es fundamental para adquirir
la conciencia del papel que puede cumplir como agente del cambio
social. Cabe sin embargo señalar que las élites políticas de México y de
los países de América Latina, al parecer, no han concebido la democracia representativa como un "ideal" -en el sentido de los movimientos
independentistas y de reforma del siglo pasado-, sino que ha sido percibida, en muchos casos, como una ideología conservadora, como un
instrumento tendiente al mantenimiento de formas tradicionales y obsoletas de dominación.
La Responsabilidad Social del Estad.o
Cada vez más, es evidente que el proceso de desarrollo nacional exige
una mayor racionalidad en la acción económica y social, que incorpore
métodos, procedimientos y técnicas modernas acordes con la transformación mundial contemporánea.
Exige también, una nueva actitud ante los valores y formas de comportamiento tradicionales en las diversas actividades de la vida comunitaria. Es necesario entonces:

•

•

•

•

En la política, luchar porque se amplíe la participación y representación de las nuevas fuerzas sociales que la industrialización
y el crecimiento urbano han puesto en escena.
En la economía, superar las resistencias a los cambios tecnológicos y a la participación de las empresas en nuevas actividades a
través de formas de propiedad y de gestión innovadoras.
En la educación, pugnar por una enseñanza funcional y técnica
que, sin descuidar al ser humano, se base en la extensión y aplicación sistemática de la actitud y el pensamiento científicos para conocer y transformar la realidad.
En el Estado, una intervención menos asfixiante y burocrática
que no obstaculice la libertad y creatividad de los particulares.

Sin embargo, esta tensión entre lo tradicional y lo moderno, está
produciendo a la vez, una propagación inarticulada del progreso técnico y un impacto desigual e injusto en el sistema de estratificación social, que sigue demandando la participación del Estado, pero de un
Estado que equilibre la situación cumpliendo eficazmente con las responsabilidades sociales de su competencia.

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

623

Alimentación, salud, educación, vivienda, cultura, etc., siguen siendo
en nuestro país, ~ecesidades básicas de grandes grupos de población
que es urgente sansfacer cuando menos con rrúnimos de bienestar.
Con los altos precios del petróleo, las divisas internacionales más
grandes de nuestra historia y ante una situación económica internacional compleja e inestable, seguimos enfrentando el mismo reto: crecer y
moderruzarnos. Ahora, seguramente estaremos en mejores condiciones
pero, ¿en dónde se fincará el desarrollo económico sustentable?
El programa contra la inflación ha tenido resultados aceptables, pero a costa de un considerable deterioro del salario y del nivel de vida de
1a población. ¿Cómo reiniciar la dinámica del crecimiento y reintegrar
al pueblo las pérdidas acumuladas durante más de veinte años de crisis?
Así, la tarea de los próximos años deberá consistir en alentar la eficacia ~ productividad que caracterizan un proceso de modernización,
pero sm menoscabo para las capas mayoritarias de la población: el reto
será conciliar la competitividad con la justicia social, si queremos construir un México mejor para todos.
Consenso Social: ¿Una Utopía?
Todo intento de participación en cualquier ámbito de la vida humana
es en sí mismo valioso; pero, si realmente pretende incidir en cuestiones importantes, requiere de un espíritu de cooperación que involucre
a todos los interesados, con el propósito de alcanzar beneficios comunes.
Analizar, debatir, participar... no sólo significa pugnar por abrir
nuevos y más amplios espacios legítimos de libertad, significa también,
buscar nuevas formas de relación que no se sustenten, ni en la obediencia y sumisión incondicionales, ni en su extremo contrario: el anarquismo estéril.
El consenso social, como núcleo básico de la interacción humana
rechaza, tanto la aceptación irreflexiva y acrítica del orden imperante,
como la exclusión partidista y unilateral de toda propuesta que no sea
la nuestra.
_Las oposiciones y los contrastes, son situaciones objetivas en las que
se mserta nuestra vida cotidiana. Somos seres· humanos disímiles y sin
embargo, poseemos un conjunto básico de sentimientos, aspiraciones y
valores que compartimos con los demás. Lo que nuestra personalidad

�624

RICARDO C. VILLARREAL ARRAMBIDE

REFLEXIONES SOBRE CULTURA POLÍTICA
Y DEMOCRACIA

625

tiene de singular y propio se sustenta, precisamente en la vinculación
con el grupo, que es el espacio que posibilita el lenguaje y la comunicación que, a su vez, permite el entendimiento y la comprensión del otro,
no como un ser ajeno que se opone, sino como igual y distinto al mismo tiempo. Nos solidarizamos porque somos semejantes, pero también, porque siendo diferentes nos necesitamos y complementamos.

?vfARX y ENGELS, Ma11íjiesto del Partido Co11111nista, Ed. Progreso, Moscú,
1972.

La diferenciación funcional que exige el desarrollo de la vida social,
económica y política de una comunidad debe servir no sólo para confrontar, sino para unir las voluntades en torno a un propósito común,
donde la participación y el trabajo de cada uno -de acuerdo con sus
capacidades y limitaciones-, asegure para todos, el acceso a una vida
digna y provechosa.

PARSONS, T. Una Teoria Funcional del Cambio, En Etzioni (ed.) "Los Cambios
Sociales", Ed. F.C.E. México, 1968.

En esta encrucijada, ante proyectos de país diferentes, antagónicos
incluso, entre la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad,
¿podremos fortalecer, por un lado, las actitudes que destacan la importancia de la independencia, la espontaneidad y la libertad creadoras, y
por el otro, la consolidación de valores que promueyan el diálogo y,
junto con éste, la tolerancia y el respeto a los demás?. Este es el reto.

WEBER, Max, Escritos políticos. Ed. Folios, México, 1982.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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2009

Año 35 Vol. 11

Ciencias
Sociafes

UANL

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Rector
Jo é Antonio G onzález Treviño

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TÓ O

CE TRO D E
R ID D

Í TICOSDE
DE
E OLEÓ

Director F11ndador
Secretario General
J e ú Áncer Rodríguez

D r.

gu stín Basave Fernández d 1 Valle

Director
Lle. Alfonso Rangel Guerra

Secretario de Extensión y Cultura
Rogelio illarreal Elizondo

Jefe de la ecdón de Filosofo
M.

Centro de Estudios Humanísticos
Alfonso Ra.ngel G uerra

. Cuauhtémoc Cantú García

Jefe de /.a ección de Letras ,
Dra. Alma ilvia Rodríguez Perez

Jefe de /o Sección de Ciencias

oci~les

Lle. Ricardo Villarreal Arrarnb1de

Jefe de /o Secdón de Historia
Profr. I rael Ca azos Garza
nuaoo Tl11ma11ila.r es una publicación tnme ttal de humanidades ecfüada por 1a
lJniver idad Autónoma de ~ uevo León, a travé, del entro de E tudio.
Humaoíst1cos. ertificaclo de Licitud de Tirulo y onterúdo número 04-2007070213552900-l 02. Ofiona: Wi.ficio de la Bíblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frias",
avenida lfonso Reyes 4000 te. Primer p1 o, C.P. 64440, Monterrey, . L México.
Teléfono r fax (81) 83 29 40 66. D omictlio decrróoico: cesthu111a@1nail.na11l1llx.
Apartado po tal o. 138, uc. F. Jd. Universit.aria, an icolás de lo · Garza . L.
l\f, XJco. Edición: Frana co RU1Z olís. Portada: iniliia Pérez.

1-

�ANUARIO
HUMANITAS 2009

CIENCIAS
SOCIALES

�,

INDICE

EDGAR MoRIN, RAúL DE MoRTA, De la condición humana a la humana

condición, el desafío de la educación planetaria
BENIGNO B ENAVIDES,

9

José Ma. Infante, Guadalupe Chávez,

Las profesionesy s11 contexto. Un acercamiento
MA. LUISA MARTÍNEZ,

¿Capital social o redes sociales?

23

75

¿Competitividad o
colaboración solidaria? Las escuelas normales copio instit11ciones de educación
s11perior
87

MIGUEL DE LA ToRRE G.,GRACIELA MORALES L.

LUISA CAMPUZANO,

La tercera orilla: El Caribe

MA. INÉS PÉREZ LUBRINA, La identidad c11estionada

103

123

L as teorías implícitas en la
constitución del stl}eto: Entre la modernidady la pos/modernidad
131

MA.

G-UADALU PE BECERRA GARCÍA,

�HEZ BoRG

,

Prmlit iollo
-~- · 1110 ae.
J ¡
,. , am,ms
dflalisis mlttm1/
1

157
R GEuo e
· .ME. ~ oZA, .,,1,
.
d h
i//ematzvas pt1ra d desflrrollo t1radh111co
e n IIIJ//emdaá puMro: [ lla pm¡)llesta desde k1 pmperlll'a de ralidad
179
l ,,

A ÜRT G

'e·o1111·;.·ta, 1111yeres )' trol . ¡...
t'/)lj&gt;n's,111,1/es p,,rn ro1ifor111ar co11se11sos ,deo/óoico r e11ire ,,.:r1&lt;!/~-la_s/:1teg1/a.Jr
11J aJa nauor
ca.ro J , A
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·• n
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-rfl'tlí/011 rtl:rOJJd

DE LA CO DICIÓ

HUMANA CO VICIÓ , EL DESAFÍO
DE LA EDUCACIÓ

RÍN Gó z LEZ ou , L'11,1 o¡ia110 riemti,•a df' lo prmdmria:
lnsta11tia 11ece.rmin en Alé.\.7i:o
237

I

ABEL

RÉV

o DIAZ
~

dgar Morin

DE

Raúl D. Morta

RIB , /_/

1

.,

ncia cierta qué i..:s l humano, rú
qué e lo 9ue pre u pon e ·a tamcnte aqucUa afirmación que no ·
conmina a tener humanidad a ret indicar frente a oLru , cit:rto
derecho en n mbrc de una e encia nt niJa en alguna da de
rndividu . Per cuand p r el contrari &gt; arrie gamo una J finicrón,
d . cubrirn&lt; una insati facci o permanente qu o nos m tala n
una laborjosa , indefinida antropologta filo.ófica en wrno a la
pregunta '&lt;.¡u s ·l hombre? o por ·l contrano cacm
n un in fin
d ob¡ec1one , que ha ta pueden llegar a alimentar algún tipo &lt;le
anuhumanismo, tan rcduccioni ta como aqrn:U &gt; vicio humani mo.
enaali tas, qui.: e tl 9uierc combat1r.
Por otr l lado abemo · 4ue t da educac1( n &lt;l alguna manera u
tra e relaciona c n lo qu a partir dd Renacim1ent e d n ,mina
h111110111s1110 \ la gran vari dad de programa c1uc se~ neraron a parur
-. • ll 'l PO.

R eña

PLANETARIA

1-:.stado de D , h
, •
mr. o acl11t1/_r la
o m ,o r,orenc1&lt;1;11ríd1ca
259

n co11ce,,pcióJJ df'I Den ch

m1e11

HUMANAALA

C mentarlo

29

T rno ToRRE H RN
EZ,"La humaru&lt;lades en la univer ida&lt;l
educacion . upenor dd iglo , ~XI • de \lÍl n.o Rangel Guerra,

~on rcn ia de Juan Manuel Elrzoncl
Rang J ría
en la átc&lt;lra RaúJ

291

295

m1.1..1

l l

n

rP\:-10 a

1

· 1:dg.u- :\lonn &lt;l1n:cror eménto &lt;le lnn."'tig:idnne · dd · ru de Fmnaa, pn:s1&lt;lemc
de~, \ ·s iauon Pour la Pw. tt .omple.-c &lt;le Pan·, dd In orutn lnrcm:toonal parad
Pcn amiento ( .omplcjo (11 P ~ . Raul D mmgo \ lona ~ director Ejecuri, o del W:&gt;( y
&lt;l1n.-ct&lt; r Je la ( átt&lt;lrn Jtim·ra.ntc l 1E. O ''higo.u- i\ fonn". mbo son autores dd
libro 1:d11rr1r e,1 la m, pkmetam1 n:cdna&lt;lo n:c1emcmm1e por C,c&lt;l1sa. f ~stc ensayo e t.á

focha&lt;lu en nnvit:mbre 24 de 2008.

�(

de ste mov11niento. a i todo con una c &gt;. m vi · , d
1 n •t múnada
que e quiere univer al
• •
.
Y uru a. Tal v z -\uJ 0 G ¡· h .
primero, eguo lt:rt trac.l . ,
•
e to a ·1c.lo eI
•
1c1on, n r .ti rir e a l 'd d H
com un túmin c¡u .
a I ea e 11111cmitas.

.

,

e nuenc d

&gt;ci n

.
gnega , la d
h
palde,ú (yue literalm nt
·t- I
.
r urna.no) y la
.
.
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JCa
o
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·educact&lt; n), amba. no 1 ne . dan
run
lue o,
cn ·I humanism i qu. ·e f
I cuenta de do a. p to irnplícit
rta ecen a partir d l R
. .
:iuturrcfcren ialidad 1 .
.
nac1m1ento Ja
\ a In Lanc1a uperior· 1 d
.,
p dagogo:. Pt:r lt
.
.
· a e ucacron
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qu no m no c1 no e
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d
. .
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cornent nue .
11umanist1 · ,1ue al lllJ,
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º• pn 11jJot1e ya la 111/ertn, t. · • J
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··r· e aao11 ae lo e11/1 sin
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ª l'frrML 11e1 I ser es 111eta'lrir.
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ue/11711/lltlr /,; Vll!llrJ1lli/ad d. I
:.t' • ª· ···
10 hora de de
e ser 'Jlll/111110. el h11111m11s
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por la fl'lació11 del ser m11 i!I se l
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110 SQto 110 preg1111lt1
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Phll,mthmp,a (,¡ue icrntfic li . 1
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una larga hi torfa come
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, e ca o de la humanid d 1 1
m, gut: n ontrarlc una &lt;l f .. ,
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tone. fra. len adas t:ntre
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n e tad d pr e O ,, n
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·, om . 1 c. un, ran
cane a . Por lo tant , .·
d d pocrn M •lt•:lu-r, de' i·r
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) tgu1enJo la pista
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,l ara, escamo
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lf1J1ü1 patno ... .r el 1111111d
l .,
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1 cho d . yue la
o q11t 'l,11J11t1111os Ó qu ~) un olo
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ao.r h.ll prod11rido
1

,a l'II 1•11ne e,1 rtl"' •

• l·n
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a rf.a a11wu11,111m11n, rmduc ·rón d. I 1 1
,
• ladnd, 211 12. pp. 2 '\ \ A.
e e ena (, Oflc y \rturo Leyte. lianz.

10

todos /o.r 111fJrlales, ent ne s } en fon i · o de cUo
pre runramo por la caract rí. ti , 1 L proc . o
humano la hum, nidad y al mi. mo ti mpo, p r la
e halla el m1. mo, má. allá que n
pongamo d

,1

. erá mene t r
que g n ró l
ituación en qm.
a uerdo &gt; no

obre u: esencia. m tafí ica..
J..o qu p&lt; dem . aher, e (lU la actual ond1 1ón humana, guc
e d r .ultado d I d enir c mpl jo de la e. p cic ha U gado a un
e t::1dio, la ra planetaria, &lt;lond ha . ufrid una tran forma 1ón r, &lt;lical
en rdaci 'm con u ondici · o pr cedentt:.2 Porque i el planeta en . u
relación c n el I y la trao forma iones del uni r e, configurar n
la con&lt;li i ne de po ibil,dad &lt;le la mcrg ncia d la vida y d ntro
d eUo, la, oodicione d po ibilidad d la mcrg n ia d lo
human ; ho) la humanidaJ (inc nsci nce d . Oe, cada vez má , la
condición d po, ibitidad &lt;l la i.:xi tenc1a del plan ca · d la vida. ] ,a
humanidad no
e n ci ·nte d l h cho de que ha omeozad a

comhcionar a u. vi j , ndicionant · .
En . tas circun tancias, . in antec d nr en el devenir d la
la oncli ión humana • tran forma en h11111a1m ro11dirió11 • to n c una
• El tt'.nnin plam:tanzaoón e la norn n prinapal ljUt: penniu: compn·nder cl
. igm6rn&lt;lo Je la rdt...-a de r..m Pku1t'fdlia que tten ' por finalidad conu.:xtualizar h~·1óricamentt:
d pn:M'.nte de L'l humanidad ) el proce;o &lt;l •gl• 1balizacion en cu o, e ta noción et &gt;nOl'fle
cn su c:uz enmologica la idea ele ave;:ntura Je l.t humarudad. Porque la p-alabragoq,r,irt:n
¡.,rricgt, pk,zr, comparte L1 r:117 e n la pafabra griega pkure.rljUt ljuine d 1r emmk, n1J!..al1H11do
\ con pkmdú, planeta. F 1;1. condación d . 1gnrficado rc1TUten a la 1::pcricnci, h&lt; ménca
Jonde Odi ·eo (l tisc ) r:.n su iunernnc1a e un . cr golpead , empupdn por d ra\'O de
Zeu. que :uicb l&gt;crando, aguado · SJ.11 rumbo fi¡o, pcr con un obi ov &gt;. un fin concreto:
llt:gar a e !-3. En fun ·ún de dio, e m la pn.."'-1ún b/,id ,k L ,rropkmd&lt;lfÍa · •ljW ' 1gníficar
que la humarudad no ha encontrado todavía.. el mecapunto de \ 1sta político qu~ 1·
permita 5UJ1l.-rar la cq,rut:ra qUt' cnnllc:\ d ompremler sud ·\ crurlus1onco a rual, corno
un pn 1: 1 de globaltzao · n de lt m :re. el • , del 1Stem p1tafu lll d pro&lt;lucci · n, \ n
como parte de un proceso mu h m." ornplc::10 ,, que globaliza a la globalizaaún,
rnn tsknte en una e rx.--ac ch: prop;rc ·iva Sllllb10 1 t:n~ d &lt;le ano de la e. peae y ·l
dewrur l'cológicu ) en ·mológico dd plant:ta La te ma dt conot'no..1 &lt;le panl dt la
humanidad Je u dt"' ~lt planct.mo como sui r,, erranl, pc:nn1tina salir de la .·1tuac1ón
Je harha.n · gl hal y crc-.u1a la · con&lt;lia n . de; pns1b1lidad dt: un, fomu di. ont dr:.
con\.,wnc1a de la c:spcci~ en :u 1 ·1 mi-patria., y al nu mo u mpo en funarm de lo que c ·ci
en ¡uego: su pn pin Jcvc:mr humano. l.a humamJ, d 1ucga con su de ·tmo en la era
pL'lll :t.'lria.

11

�(

\

,.

mera inver 1ón de términos, ino una forma de j ·fi
l
di · ,
.
gm car que a
con . ao~ humana ( u¡eto colectivo que aún di ta mucho de cobrar
cona~naa rcflex.iv~ obre l ~pacto de u presencia como especie
or~a_da n la Tierra) oece Ita de un nivel de conciencia Y de una
n,etapo!ttzca
para
·
_ .
. afrontar u inédita ituación, la de u contexto
y su
illcte~o bonzonte (hoy p~~:ario), que como quería fontaigne la
tran forme en h11111ana conduwn,
decir condición reflex.íonante y
regeneradora de la re~ción individuo/ ociedad/esp cie }' u correlato
naturaleza/
.d d paraeo
ll
. planeta/uruv rso: humanidad de la h umarua.
e preaso un nuevo uj_eto y una nueva política.
. ~annah Arendt eotre~ó la cala del desafio que aquí se intenta
. tgruficar, cuando analizando la difer ncia ntre condición y
naturaJ~z~ _humana, peo ó qu el ejempl más rarucal de cambio en
la_ condic1on de lo ere humano, ería u emigración del planeta
Tierra_ y en función de ello, eñalaba que:

r, labor,

ni trabo/o, ni acció11, ni pensamiento fendrian sentido tal como
lo co11oce111os (...) per~ el IÍ11ico juicio que podemos hacer ron respecto a s11
natural.eza
es q11e con/11111arian siendo sere.r• condicionaJ"s
s,· b'len
· SIi CO11di.CtOf/
·,
,
llv. ,
sena, e11 gran parte, autofabncada.'
in
.
. esa condición. reflexionante }' regeneradora de su pre enc1a
que. invocaba. fontaigne no sólo como con¡'untos de lll
. di V1·¿uo y
ociedade ' s~o como especie activa no ab tracta el pe]jgro de
autode_ truccion } de u degradación en barbarie (que se anunció
por pr~era vez en Ja década del cuar nta del siglo
con el
lanzruruem~ de la primeras bomba termonucleare ), e acreci nta
cada
. vez
. ma ' }' a u v 2~, e halla ª merced de grupos tecnocrárico

anonimo_ , ~~~- una concentración inaudita de poder de
autofabncac1on de nuevo condicionante .

i ~ien el :11:1e, a cravé de u cli tinto campos expre ivos, ha
anunaado antiapadamente esta nu va "condición" de 1a hu
.dad
su l
·,
rnaru
,
, p ~na asun~on . ocial, s.i e que alguna v z pu da realizarse, deb rá
tramitar el carru.no de una nueva p lítica y dentro de ella, una educación
acorde con e te desafio civilizaci nal.

--------, En La co11dinó; h11111a11,1, Paidó , Buenos Aire,, 2003. p. 24.

12

O e ta man ra conoc r, c mprender y exp cimentar la httmana

condición en toda u complejidad debiera er el objeri o principal de
toda política educativa que com la
E CO tu i ra como
objetivo un alcance gl bal. n e te sentido, conocer y comprender
Jo humano implica comprender • u relación ambivalente c n el
universo, decir aquello a pectos qu mu tran su íntima r ]ación
con él y al mismo tiempo aquello otro qu mu tran u íntima
extrañeza. Para tal fin, es preci o retomar Las pr gunta, enciales e
in eparables entre sí, de la trarución filo ófica, ¿quién s somos?
¿dónde estamos. ¿de dónde enimo ? y ¿a dónde vamo ?, a la luz
de la revolución científica tecnológica d l igl
· Y el d , u
errore y horror políticos, conómico y sociales, iendo esta una
tarea qu a9tú, se la con. idera imperiosa.
in embargo, compr nder y enseñar la /}ll111a11a condición hoy implka
situar e en una paradoja, porque si bi ne cierto que en La actualidad
xisten abrumadores conocimiento e información. obre lo humano
y u conrución, la fragm oración y di per ión d e e caudal de conocimiento conforman l ob táculo mayor para u cabal compren ión
y en cñanza.
En la actual constelación fragmentaria de la. ciencias, 1 aporte
de la. humanidade ha ido extraordinario pero nunca suficiente ya
que, en la mayoría delo caso , e ha xduido 1a pecto co mológico
y el natural Oa antigua nueva Pl!Jsis), de la h11111at1a condición o por el
contrario, e la ha reducido a determinismo biológico , psicológico ,
bi tórico sociale · e otérico o de oénero. J ,a con ergencia ntre
'
'
la llamada ciencias humanas y los conocimiento · fragmentado. y
fragmentadore obre lo humano, qu e encu ntran disper os entr
lo. campos Je las ciencias del pre ent , e halla muy lejo. de
producir , por más que e hable y e bu que la ínter y
tran di cipinariedad de lo conocimientos. Porque l proce o de
fragmentación d autonomía de las ciencia que proviene d l
Renacimi nto, di ca mucho d rev rtir a p ar de la permanente
cr ación de nuevo, campo articulado de conocimiento , dado que
primero, e preciso r formular mucho componentes de la ciencia
humana
al mismo tiempo peo ar lo elem nto que pudieran

13

�(

servir d una adecuada articulación tran ver a] y biodegradabl entre
ella y lo campos que hoy estudian la Pl?Jsis.
Otro aspecto descuidad por no decir omitidos han sido la
errancia I error el misterio y la incertidumbre que caracterizan a
lo humano en gen raJ y Ja ingularidad irrepetible qu caracterizan
a cada hombre} mujer n particular, que mucho poetas denominan
1~ "otredad ) heterogeneidad" implicit~ en la totalidad abierta y
v1va que es la humarudad de lo humano.
a dimen. ión cosmológica y natural, ho , e r ela a travé de
n~evo campo científico , casi todo interdisciplinario , como por
eJemplo, las ciencia de la Tierra las cuale contienen una inu itada
riqueza aún por explorar reflexivamente. La introducción de la
temporalidad en la .fí ica }' la astrofi ica, y la inqui ta imaginación
matemática de lo últimos año,, también revelan a peccos
extraorclinario que permiten.relacionar al cerebr , 1a ociedad el
incü iduo, la natural za y la cultura de una forma original, ochvía
ausente en la cuela _ en la política, pero muy p ·e ente en la
tecnología y en su ríe gos concomitante .
o meno fundam ntal han sido la revelacion del alma humana
r su complejidad irreductible en las novelas, la po efa la danza y el
teatro d 1 iglo " ' e suman a ello la pue ta en obra a nivel popular
de esas profundas revelaciones por parte del cine el folletín y la canción
popular. Ti d?s esto despliegue de conocimiento~ disp r o , hoy
pueden reurur e, poseer e J' er poseído por llo , gracia a la
tecno~~gías de la~ormación y comunicación (TI '). in embargo, la
refle~on _~b.re ~ 1mpacto en la identidad humana, en la política y en la
orgaruzac10n social, on muy pobre . La educación no encuentra la
encichpedia de la era plan taria, sin la cual 1a vida humana e ha.ce
incompten ible y más aún u poética, ética y politica.4
na forma de e m nzar e te e fuerzo de articulación con i te
en parcir de una contexrualización de la emergencia de lo humano
en la vida del planeta y de su relación con 1a naturaleza. Porque
4

Entendemoll por eocic~pcdia aJ esfuerzo que una comunidad realiza para
aruc~ar Y poner ~o drculación los aberes hereda&lt;los y producidos por ella
~lecaonado y clasifica&lt;l_o en función de lo problemas gue desafian su proyecto de
vida, el contexto y del UJeto que ella deberá crear para tal fin.
14

• R.

partiendo d la idea d una ambivalente r~laci_ón d arra1go Y
desarraigo humano en la naturaleza, la c1enc1a m~e tran _ u
condición cósmica, física terre tre antropológica, histónca y oc1al.
raóas a ella hoy abemos que vivimos en un gigante co cosmo
en xpansión c nstitwdo por mile de millone de galaxias miles
de mile de millones de e trella y aprendimos que nuestra Tierra es
un trompo rninú culo que gira alrededor de un astro rrante en la
p riferia de una pequeña galaxia de uburbio. Las partícula ' de
nue tro organismo habrian aparecido desde los primeros gundo
de nue tro cosmo hace (¿tal ez?) quinc mil millon s de año ;
nuestro. Momos d carbono s formaron en uno o varios ole
anteriores al nue tro; nue tras molécula se agruparon en los
primero tiempos convulsivo de la Tierra. sta macromoléculas
e asociaron en torbellino de lo cuale uno de llos, cada vez más
rico en u div r idad molecular se metamorfo. ó en una organización nueva con r lación a la organización e trictamente ql.Úmica:
una auto-organización vivi nte.
te momento cósmico de organización, sujeto sin cesar a la
fuerza de destrucción y de disper ión, s halla también sometido a
las fuerza de ligazón que impid n qu este e di persara o
desvaneciera inmediatamente de pué de su nacimi nto.
uestro planeta e con tituyó hace cinco mil millone de años,
probablemente a partir, de d truccíones có mica resultante de
la explosión de un ol ant rior; y mil míllone. de año má tarde
surgió la rganización viviente producto, egún parece, de un
torbellino macromolecular con tormentas y convul ione telúrica .
La Tierra se auto-produjo y se auto-organizó d pendiente del sol y
e constituyó en un complej biofísico a parór d l moro nto en l
qu ·e de arrolló su bio fera.
En ste planeta denominado Tierra, un poco de u taocia fí ica
se organizó de manera termodinámica } n función d l rem jo
marino, de la pr paración química, de las descargas l 'ctricas tomó
vida. De tal manera, que la vida e solar porqu todo us
constitu ente han ido forjado en un ol reunido n un planeta
e p tado por él. La vida s entone , la transformación de un de t llo

!

15

�fotónico resultante de lo re plandeciente torbellino olare .
osotro ere viv1entes, constituimo en esta proce ión inusitada
d~ e~·entos, una minú cula porción de la diáspora cósmica, una
rrugaia de la ex:i tencia solar, un menud brote de la existencia
terrenal.
~ h~manidad como parte de e ta vida, no tiene aún plena
conc1enc1a obre que stos acontecimiento no hacen olidario
con el devenir ~el de tino có mico, pero al mi mo tiempo in dejar
de estar Y senttrnos marginado porque nue tra Tierra e el tercer
satélite _de un ol destronado de su pue to central, convertido en
a tro_ pigmeo errante entr miles de millones de e ·trella. en una
galax.1a ?erifi' rica de un univer o en expan ión, de acuerdo a la
conclusiones de nuestro má eminentes a trónomo .
_ La bi~_fí ica de lo hwnano e a la vez có mica y terre tre. La
VJda naao Y e de truyó entre c nvul ione telúrica , catacli mo
u a~entura ha corrido el peligro d extinción por lo menos en do'
oca tone (fin de la era primaria y durante la secundaria).
ha
de a~rolla&lt;lo no olamente en e pecie cliver as, ino también en
co 1st mas, d?nd la cadena trófica tiene por a í decir, una doble
cara: la d la ida y la de la muerte, en el marco de un planeta que
yerra en el co mo .

Política y educativamente
pteci o a. urnir la con ecuencias de
es~ situación marginal, periférica y dependiente que es la nuestra. Porque
esta en la base de aq~ello conocimiento que nos permiten comprender
qu como r~s vtvos enraizado por el momento a este planeta,
dependemo, VJtalmente de la bio fera terrestre; por lo tanto, debemo
re~ono~er nuestra física y biológica identidad y pertenencia terrenal,
mas allá de nu tra permanencia futura en él.
~ antropol gía prehistórica de cifró la aventura de la hominizac1on,. una aventura de millone de año , tanto cLi con,-;.,.
Ui1Ua
provern~~~e de nueva especie : habilis erectus, neanderthal sapiens y
de apanc~on de lo_ prec dent , urgimiento del lenguaje y de la
::tu:a, como c~ntl~ua, -~n el .entido e~ q~~. e o tiene y pro igue
P oc~ 0 ~~e b~pe~~Clo~, de manualizac1on, erección del cuerpo,
cerebralizacion, ¡uvernl12ac1ón (el adulto gue con, erva lo caractere

16

icológko de la juventud), acompañado de una complexificación
, ocíal, proce o a travé del cual aparece el lenguaje propiamente
humano al mismo tiempo que e con tituye la cultura como capital
adguisíción de los abere , sab r-hacer, creencias, mitos, tran miibl , de generación en gen ración.
En urna, somo re ultado del co mo , de la naturaleza, de la
\ ida pero debido a nuestra humanidad mi roa, a nue tra cultura a
nue tra mente, a nuestra conciencia; no hemo vuelto extraño a
este co mo, que e sin embargo, ecretamente íntimo. ue tro
peo amiento y nu stra conci ncia, a través de lo, cuale conocemos
e te mundo físico, también no alejan otro tanto de él. El h cho
mi.m de con iderar racional y científicamente el uní er o no,
,epara de él irremediablernent . os hemo de arrollado má allá
del mundo físico y vivient . E en este rruí allá, donde opera el pleno
desplegamiento de la humanidad y u original ínt rrogante sobre su
completa otredaci En e ce mi&lt; allá, lo ser s humanos hacen humanos
lo uno a otros y con otro e ta realidad ocia] inmediata que no
vueh·e extraños al co mos e genérica. Como tal, muestra la ligazón
origmaria y originant entr poesía, política y ética que e encuentra en
la base de toda fundación comunitaria y civilizacional y por ello, toda
política no e agota en í nú ma, porque e al mi mo tiempo una
,mtapolítica, e decir un fuerzo de reinvención permanente de las
condiciones originarias de la vida humana y su mundos, a partir de la
intemperie y mediant urui semiosi del amparo.
El lenguaj , la cultura, la economía y la historia imposible in
la naturaleza, nos desgarran de ella y nos in, t.'llan en uoa fantástica
e decir en una configuración imaginaria conformada por nue tros
mundo e in titucione~, creando de sta manera, una estabilidad
ocia! obre una a!fo11Jbra voladora, porque fa humanidad e in tala
obre una transformación permanente de naturaleza biofísica e
hi tórico social La humanidad emerge en un contexto ~travesado
por I juego entre lo estable y lo ine table (tanto hi tórico como
natural). Lo humano d l sapiens/ sapiens/ detllens nos adquiere en l
ai lamiento, . íno en la exposición ante los otro y en un contexto en
permanente de enir que amenaza (de de el exterior y desde u

17

�¡-

interior) las e tabilidade producida "entre" y "por" las e fera
poética,, éticas y políticas. 5
Como i fuéramos un punto lleno de vida de un holograma
có, mico J' social, levamos en I seno de nue, tra ingularidad, n
, olamente toda la humanidad, la ociedad y toda la vida, ino
también, casi to&lt;lo el co mo , incluyendo su nústerio que yace in
duda, en el fondo de 1a naturaleza humana. Pero, no somos ere
que se puedan conocer y compr nder únicamente a partir de 1a
cosmología, la fí ica, la biología, la antropología, la a trofí ica y las
neurociencias. Las arte la poesía y las religiones de todos los
tiempo,, aparte de er dinámicas sencial en la con trucción de
la precacia e tabilidadc ante mencionada , uman a aquello
conocimiento la revdación de la "otredad" humana, que Octavio
Paz describe d la siguiente manera:

. El hombre es 11n ser precario, complefo, doble o tnp!e, habitado por
Ja11tas111as, espoleado por los apetitos, roído por el deseo: espectác11lo prodigioso
y lavm1table. ada bo111bre es u11 ser sing11/ary cada hombre se parece a todos
los otros. oda hombre es IÍnico_y cada holllbre es 11Jt1chos hofllbres q11e él 110
l"O/loce: elyo es p!tm1l 6
La pluralidad interior d l alma humana y la div rsidad de la
e pecie no e meno, compleja que u precaria unidad. i la unidad
e encuentra olo en lo ra go biológico de la esp cie horno
sapiens/ sapiens/ demens, ni la diversidad
ncu ntra lamente en

s El s_1glo XXI d berá abandonar la vi ión unilateral que define al ser humano por la
1-aoonalidad (!.1()1110 sapie11s), la técnica (homofahcrj. las acti\idades utilirarias (horno e«JIIO!lncr1.r),
necesidades obltgarorias ( horno pro a.icus). El er humano es mnJtidimensional y
abierto , _como tal con nene en su configuración humana caracteres antagónicos y al
1T1Jsmo !lempo complementa.nos. opiens y de111ens (racional y delirante), faber /11dr,¡s
(trabajador y Indico) en,pirir11sy itnagj11mi11s (empírico e imaginador), Wf1D111ia1Sy ro;,s11mm,s
(económico y dilapidador) ypro.raimsy poetin,s (prosaico y poético). El hombre racional
es tambieo el de la afoctividad, del mito y del delirio por eUo, el ser humano es también
infantil neurónco, delirante v racional. u complejo tejido ubjeávo lo hace un ser
relarivameme mestable e impre\1.ilile auoque ·ea.reducido a una máquina de trabajo}
e.le reproducción social Consultar el capuulo 5 de E/ método. La humanidad de la l111mat1id,,,d.
LJJ identidad h111110110, Cátedra, :\fadrid, 2003.
1
• E.n 110111/,res t'IJ m siglo. euc Barral, Argentina. 1990. pp. 1S y 16.

18

lo a pectos p icológkos, culturale sociale del er humano. Existe
también, una diversidad propiamente biológica en el eno de la
unidad human~ porque n olo hay una unidad cerebral sino mental,
p íquica afectiva e intelectual. demás, la~ cultura y la s ciedades
más diver ru, tienen principios generad r
organizadores comune .
Es la unidad la. que lle a en u seno lo principios de u múltiple
diversidade . Comprender lo «humano" de lo humano e comprender
u imitas ,,,,t!tiplex en permanente devenir.
La educación y la política deben red cubrir al ser humano
genérico , original, que 1 jos d er un retazo de género e ~a
unidad compleja regcnerativa y originante. Entre la pros-a y la poes1a
de u cotidiano devenir cada er humano e protagonista de una
transformación global qu in olucra a toda la e pecie n una nue a
emergencia reconfigurante de la r lación e pecie/ planeta/ ociedad:
la humanidad planetaria una multiplicidad en bú queda de una
comunidad por venir.
ta humanidad planetaria no es una
abstracción sociológica, vive en cada miembro de la especie como
un teatro interior y a la vez exterior, cu o libreto e identidad se
halla a la. e pera de la reinvención de un nuevo sujeto político y d
la nueva in tituciooe correspondiente a la scala política de la
sociedad humana planetaria, cu 'ª concreción e tan incierta com
lo fueron en su momento, la aparición de la vida la d los primeros
bípedo , la de la prim ra ociedade humana en el planeta ' la
invenci -n de la agricultura, el e tado y la democracia.
Reinventar un nu vo sujeto para una comunidad planetaria
requiere de una ética, una poética y una política planetaria. n nuevo
mundo, es decir una nueva configuración imaginaria que permita la
regeneración de una humanidad plan taria, n es el producto de
una planificación racional producida en gabinete de especiali tas
planetarios. Frente al acontecimjento d la planetarización en
devenir de la humanidad que s nue, tro presente, ólo e po ible
convocar a lo imp nsado y lo indi ciplinad para que trabajen n el
seno de lo innombrable , 1 enorm . Reinventar lo nombre , lo
valor . y las relacione, humanas son el d afio de la h11111ana co11dició11. ~
Desafío que comienza en la r si tencia a la fragmentación y al

19

�frenetismo inmóvil de Ja ad.mini tración anónima d la sociedad y,
también, en el e fuerzo de perc pción la posibilidades latentes en
la reiteradas y cr ci nLe · cri is, que como en e to mom oto suc de
con la cri i de Ja · hipotecas en E. . y u impacto financi ro y
productivo; e a latencia e escucha en la, voce que convocan a la
humanidad a pen ar u pr ote de forma más creativa. Y a pesar
también, de que s repiten la voce que plantean má de lo mi mo,
incluso hasta conducir a uri ocultamiento de la gravedad de la
situación, porque reducen el a unto a la p rcepción de una mera
recesión de los mercado de consumo. in embargo, una vez má
emerg la nece idad y la oportunidad pata crear una metapolítica para
la btfflJana condición, como parte de Ja percepción del presente, por
parte de un ·u jeto colectivo cada z más con, ciente de dio p ro
que no tiene la mi ma prcn a ni la misma atención por parte de la
administraciones y u· lidere . na prueba d elJo, s la voz de
Raimon Panikkar que eñaló a fine de los 90 el dilema que hoy
acompaña, como un interrogante en las ,ombras, a lo que debate
obre I futuro de la cri. i mencionada:
El dilema es rlaro: si se continúa por este camino se llegará al sttiridio de la

hun1~11idadJ' al terricidio cómetido por el ho1J1bre. Si .re elimina el istema qf(e
constztuye la h'tlma de la vida de Hna gran parte de los hombres, se prodHdrrí 1111a
c~tti.rtrofe pareada a la q11e padece el to:-&lt;icóh1a110 cuando le falta la drvga. El
s,ste,na ~cfHal nos co11d11ce a la niuerte J\ sin él, también morimos. I complefo
tee11ocráftco 1JJodemo se ha i,yertado m la vida de ks h0111.brc.r de tal manera ql(e
se ha convntido en algo indispensable, al ,nenos para aportar una so/11ció11 a los
~ G1ambattt ta

Vico ha ins1sti&lt;lo sobre la pnmacia de la poesía obn: el lenguaje
racional pero in la exclusión de este, en el proceso de con figuración &lt;le un nuevo
mun&lt;lo. El lenguaje lógico no puede ser la palabra originaria que nombra un mundo
nuevo, va que la misma_ inderhable a partir de ente absuactos particulares, por ser
produ~to de la creac1on humana, La reducción de la poesía a un mero oma/JIJ,
entendido como una bella apariencia desprovi ·ca de , ignificados esenciales, es parte
del proceso de ractonalizac1ón de la vída y de la reducción de la complejidad humana.
En lodo ca o om(1/11s en tJemp · &lt;le 'ico, no significaba un embcllecinuento
cxrrins~c , in un medio c. encial para hacer vi ·ible la singularidad de un
acontec1m1e~to humano que requería una nue-.:a y singular percepción y l.Uh'l
eran formaoon pe onal o colectiva.

':5

20

problemas que ha creado. ¿Existe alg¡ma alternativa? ¿Podemos, o q11e1w1os,
vivir en o-tro mundo ajeno a la it?fl11encÚI de la tec110tracia? 8
De lo dilema
al por medjo de la creatividad o la
catástroD s. i n el pa ado la humanidad ha creado la agricultura,
el estado r 1régimen democrático, entre tra co a , con la finalidad
de uperar condicionamientos y re olver ituacione, specí.fica gue
e creían in uperable , ntonce no s descabellado afirmar la
posibilidad, temota o no, d l urgimiento de otras condiciones
humanas para sobrevivir a lo de afío del presente. La posibilidad
de qu ello ocurra y n ca o de efectuar e, el int rrogante sobre la
calidad de lo nue o son inciertas. Pero Jo que cada ez cobra mayor
certeza es la posibilidad de que la Tierra, r , ponda al fin por u
cu nta (hipóte is Caía), y en ausencia de respue tru: por parte de la
humanidad, al de quilibrio · ceba. ami nto de lo limite de
ustentabilidad y regeneratividad del eco istema planetario.
La educación, como el eje estratégico de cualquier política pública
que hoy quiera pre ervar lo humano, más gue centrar su e fuerzo en la
i mpre cambiantes necesidade d in truir capacitar, como se
pre upone n las actuales teoría ,obre la 'nuevas competencias",
tiene que fortalecer la, concliciones e6 ctiva que favorezcan la
emergencia de la humana condición. Porque n el futuro inmediato, el
desafío no e tanto el problema d la eficiencia eficacia de lo ervicio.
público , ino más bien, la bú qu da del consen metapolítico para la
construcción del bi n común planetario y rep n ar en funci ' n de ello,
la economía, el derecho lo mercados de la b11mana condición. 9

~En él e,pí11111 de la polític". Ho1110 ¡,oliticus. Peoin ula Barcelona, 1999. p. 42.
Ql.as actuales teoóa sobre Ja "nuevas compecencias' más allá de u circunstancial
efectividad, no dejan de ser un conjunto de crirerio de rcadaptabilidad para empleos
prccaóos, en I contexto de un sistema económico de producción, que se encamina a
una interacción borro ·a, entre la · \iejas foanas de capitalismo sal aje, -como s pude
apreaaren ,bina} en la triteración de las viejas guerras de explotación en el ongo ahora
en función del nuevo material para lo componentes eleccróoic s de lo · teléfonos
celulares, las computadoras }' la consolas de vídeo juegos como el colcin-, la evolución
por decir así, hacia un sistema po. tfordisra d producción y la mutación n la noción de
trabaj y empleo, qu han despistado a buena parte del derecho yla economía internacional.

21

�LAs PROFESIONES Y SU
CONTEXTO. UN ACERCAMIENTO
Benigno B enavides Martínez•
José Ma. Infante B onfiglioº
Guadalupe Chávez González...

Breve preámbulo
EL DESARROLLO DE LAS

no es un hecho aislado ni sus
prácticas o elementos intrínsecos han aparecido con independencia
de otros hechos en la sociedad; han sucedido y suceden en un
contexto. Una delas primeras acepciones que se reconoce al término
contexto se refiere al entorno lingüístico del cual depende el sentido
y el valor de una palabra, frase o fragmento considerados. La
expresión se aplica también al entorno físico o de situación, ya sea
político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el cual se
considera un hecho. Así que, si se trata de comprender la profesión
con todos los aspectos que la explican, la caracterizan, la delimitan
PROFESIONES

Profesor de Tiempo Completo de la FFyL de la UANL en el Posgrado y
Llcenciarura en cátedras de Sociología y Educación. Miembro del CA de Educación
"Cambio Educativó''.
·· Profesor de Tiempo Completo de la FFyL. Doctor en Psicología Social por
la Facultad de Filosofía y Humanidades, UNC. Miembro del SNI y del CA de
Humanidades.
··· Profesora de Tiempo Completo deFFyL. Macstria en Enseñanza Superior por
la FFyL de la UANL. Miembro del CA de Educación "Cambio EducatiV'o".

23

�(

y no permiten a la vez apropiarno de todo ello e introducir nue tra

propja id a percepcione y significaciones; e tamos hablando en
t, rminos generale del contexto social en 9ue e de arrolla o enmarcan
las profe-ione .
Para los profi iorusta es importante e tar al tanto con ci nte
e ~formados del contexto y de su problematicidad, porque e de
ahJ d. donde pr~ceden la soLicitude que se Je proponen para ser
a_ten~da _pro_fi 1 nalm nte y porque ademá , su propio trabajo
tJ.ene rmplicac1ones n I campo , ocial, cultural y económico donde
s de envuelve. Las práctica humana adqui~ren encido en un
contexto que le da ignificado.
ontextualizar, es en d finitiva,
colocar la co a (y a no otro mismos) en un borizont de
si~c~ción. La conci ocia del contexto de una práctica profe ional
multtplr~a la posibilidades d acción y p rmite comprenderla en
pro~ndida~. ~a refl xión obre di tinto campos en que la práctica
a~qu1er s1gruficado ·u sentido acial cultural, económico v
c1entífico-técnico, u dinámica de tran formación u relaci , n co~
otra práctica, aparentement clistantc y el modo como e entendida
por lo_ e p ciaJi ta r por qui nes no lo on, ha de p rmitir al
profe 10naJ ser má consciente de su papel y de , u posfüilidade de
tran formar u entorno vital y a si mi mo.
Para qu~ tm conocimiento ea p rtinente, lo ha dicho Edgar forin,
la e~u_cac1ó~ deb rá evidenciar el contexto lo global, lo
mulu~m- n tonal lo complejo. J\.í, nfatiza que para que el
conoc1m1ento d la informac1one o elemento ai lado e
in uficiente. Hay qu ubicar la informacione y lo, elemento e~
su contexto para que adquieran sentido.'

l. ~a influencia del contexto en el desarrollo de las profesione
f1Uones de jóvene en todo el mundo concurren cliariamente a la
universidade, ar cibir in, trucción para convertir e n profe iooi ta ;

1

Edgar l\forin ( 1999). Lo icte ·abere necesario. para la educación. Trad. De
mercedes allejo-Gómez. Col mbta: U
O, p 12. En www.rev:i ta.futuro info/
download/down 20/monn 7 abere..'&gt; .pdf.febrero 23 de 2009.

24

meta que p ran alcanzar al cabo de alguno año . P~dres, ~aetro e tado-gobierno, orgrum:acion s y entidade de dJv rso upo,
a •í como individuos en lo particular realizan todo tipo d actividade.
tendí nte a e te fin, esto porque ademá , xiste la. convicción d
que la forma ión univer itaria redituará en un bu n empleo y,
e\·entualmente, buen al.ario.
La bú ·queda del r con cimiento a travé de la obtención de un
título es el motivo principal para acudir a la institucion s clucati a
uperior o univ-crsidad . Todo en e ta in titucione ha s!do
diseñado para e te propósito y pre ado n los plane de tudio y
programas educativos, n lo laboratori o taller , en l di eño de
práctica como el enricio ocial y las práctica profe ional . Exist
la idea adcmá , de que toda educación profe, ional culmina con la
obtención de un título y tiue 'sta ha de conducir al mpleo· n e t
upuesto se basa toda Ja t rmación profe ional hoy n día.
in embargo los problema d l cont xto ocia!, influy nen todo
lo a unto qu
relacionan con lo e tudios profe ionales; tanto
a í, que u importancia det rrnina en cierto entido, lo que ucede
al int rior de las univ r idade .
í, 1 ptim r probl ma que
percibimos es el del cambio en la · profe iones, cambio qu e
proyectan o diver a dimen ion y , pacio : práctica, ociale
d I trabajo, estructura del programa de e tudio , percepción por
part de la gente, importancia social etc. guna profe ione on
relativamente nue as como las r lacionadas con la llamada TIC's,
mientra que otra , como la medicina, la con trucción ~ la, leye
tienen ya una amplia hi toria. Ademá de profe ione nueva y
tradicionale e.xi ten nuevos grado d estudio · y e pecialidade,
en di r as di ciplina , y po grado ; pareciera qu la formación
profe ional nunca va a terminar o que e va a conYettir en un
componem d la vida. Por otro lado, hoy no exi t la. gundad de
que lo gue e e tudia aya a r el campo de trabajo n que el
tudiante se habrá de de empeñar en 1 futuro; también
pued
peo ar que todo lo qu
aprende en lo. e tu&lt;lios no , rá
nece ariam nte lo que e requiera al momento d contratar e como
empleado.

25

�HI

El cambio en las profe iones e relaciona con el contexto o el
que e de, arrolla la práctica y con los factore o lementos de la
profe ión· la demanda p r parte de los empleadorei: es fundamental
para que aparezca, e mantenga o de aparezca una profesión pero
también el conocimiento y la tecnología intervienen en la dinámica
de la actividades profe ionales al igual que la política, la economía
)7 el propio individuo que e tudia y se pr para como futuro
profe ioni ta.

1.1. Idea y conceptos: profesión, ocupación, trabajo y oficio
Es común observar que para denominar algo se u en ciertos
t' nnino de forma indi tinta, como si tuvieran el mismo ignificado
para cualquier hablante, lo cual puede ser cierto en algún sentido,
pero hace falta preci ar I u o, por lo menos de lo término
relacionado con la profejón. Por profe ión se entiende un aber
xperto y esp cializado, aplica&lt;lo a la construcción o djseño d obras
de objeto o para la prestación de servicio , obtenido en un proc ~
de formación, previo al ejercicio, que e dispone al servicio de
u ·uarios previamente e pecificados, a cambio de un pag o salario,
ya convenid .
1 . aber experto hace alusión al dominio que po een los
profe_ 10nales obre la corupl jidad d lo conocimientos qu
constituyen su campo de actividad al mismo tiempo que e tablece
que eso conocimientos han sjdo sistemáticam nte elaborado en
un proce o social de con trucci 'n del conocimiento, el cual ha
logrado cierto grado d abstraed' n que lo de prended la referencia
a ca, - c ncreto
que le permite generalizar hacia situacione
emejantes. J,a experiencia opera en el entido de ofrecer nueva
oportunidade para revisar el aber que ya e había abstraído,
confirmando o rechazando lo que se había aceptado como válido.
A_ í_, el conocinuento profe ional e un conocimiento comprobado,
Yálido para una generalidad de ca os y su ceptibl de nuevas
aplicaciones a ituacione . imilar . demás, debjd 0 a su
comple!idad y e pecialización a lo largo del ·empo, es que e han
formalizado e in tituci nalizado las profe iones; e decir se

26

,,,

r

&amp;

imparten conform a un programa diseñado ?ara e e_ fin, _ en
in tiruciones d educación sup rior que garantizan la ngu.rostdad
de esa formación.
Anteriormente la profesión hacía alusión a actividades de carácter
religioso, lo que nos lleva a la id a de vocación como Uama~o
e piritual (discutible ha en día) hacia el de empeño de un traba10a ello e debe el uso de t 'rmino · relacionados, como profe ar, en el
entido de profesar una fe r ligio.sa; el significado de profesar alu~e
a exhibir, mo trar o manifestar que ·e tiene determinada creencia
religiosa la cual se pretende que sea conocida por lo demá . En las
profe iones, indica que el profesional de ea manifestar exponer o
ex.hibrr que
una per ona experta en determinado trabajo lo cual
desea que ea conocido por todo los demá, con el propósit d
poder apro echar us servicio . A1.mque el ·eotido religioso del
término permanece de alguna forma, a partir de la indu trialización,
el término profesión se desprendió de su carácter religioso ' e
nfocó hacia el campo del trabajo, ya sea en la industria como en la
prestación d
rvioo .
E el ociólogo alemán fax eber (1864-1920), fundamental
en el desarrollo de la ociología científica, quien establece la relación
entre religión y ,ociedad (o contexto) n u obra, ú ética protestante
)' el espíritu del capitalismo, que e un e ·rodio sobre el desarrollo del
capitali mo en orteamérica, durante lo iglo
l ' XVll; en
dicho e tudio eber destaca el origen religio o del trabajo y de la
profe ión. Para el ociólogo al rnán, la profe ión e relaciona con la
idea de vocación como llamado interior (benif, calling),
eber, p.48)
desde lo religi O o como inclinación personal acerca del trabajo al que
se va a dedicar cada uno de lo individuo en la sociedad. Esta idea
religiosa sobre la profesión, . acerca a la de ervicio, como er alguien
útil o hacer algo útil para todos llevar al cabo una vida ordenada,
dedicada al trabajo coru ecuentemente alejada de los vicio .
, i I hombre elige bien u profesión (escucha el llamado), entonces
toda u acciones serán acertada y bien reconocida por la ociedad.
El trabajo, en este ca o, se convierte en racionalidad de la vida y
l1 gará a con ertirse en una ética para las acciones del hombre. En la

27

�(

actualidad e ta idea ha cambiado se habla meno d vocaaon en
cambio e habla más bien de de eo, de intereses, d expectativas, etc.
Hoy día existen ocupacione que no requi rende Ja formalización
de su aprendizaje, ino qu e suficiente que el trabajador demue tr
u conocimientos n el trabajo. E ta ocupaciones no llegan al
grado de profe ión de d 1 mi mo moro nt en que no se han
desarrollado u conocimientos hasta llegar a abstraccione y
generalizacione sino que e ba an solo en la experiencia del propio
trabajo. i ·e ha U gado a la e pecialización puede tratarse de un
ofici_o. egún div rsas definicione.
\E, {aria 1oliner otros):
Oficio es la realización de un trabajo c n el propó ito de construir,
reparar mejorar copiar o repetir bra de forma especializada;
etimológicamente este vocablo proviene del latin efjici111t1 que a u
ez provien de op/fid11111, qu e compone de op11s que ignifica
obr~ y de facere que ignifica hacer. De oficio s deriva oficina )
oficial. .Ademá también ignifica documento.
Como e puede deducir, profesión y oficio e tán e trecham nte
relacionado la diferencia fundamental e ncuentra en Ja
formalización &lt;l I conocimiento de cada uno d ello , la cual se
encuentra mucho má formalizada en el caso de la profesionc . 1
desempeño de oficio se relaciona con trabajos realizado con
in. trumento , máquinas o herramienta de poca e p cializaci , n
que fácilmente pued n adquirir in mucho co, to : que requieren
de la participación &lt;..lir eta d l individuo &lt;l 1 qu demandan ciertas
habilidades " conocimiento. (el plomero, por ejemplo). El ficio, es
una actividad que
de. empeña casi siempre de forma individual
debido_ a lo esp cífico del trabajo qu no demanda la participación
en eqlllpos para resolver grande. pr blemas, por lo gu el oficio
remit al cumplimiento de tar
ya e tablecidas. Oficio, también
d nota e e saber o con cimiento en un campo d terminado del
trabajo, por lo gu e puede decir qu tener oficio,
tener
conocimiento ) e. periencia en I trabajo, en opo ición a Jo novele ,
nuevo o novatos en la profe ión. í un abogado con oficio, ademá.
del título significa que tiene experiencia v conocimiento en el
desempeño de . u profesión.
,

28

El desempeño de oficio (plomero , afilador , planchadora ,
guías d turista ), no rcquier licencias otorgadas por la autoridades
ducativa , pero sí e ofrecen ·ervicio ducativo. para la formación
de t · cnico o profesionale técnicos con las caracterí rica del
desempeño de oficio, lo cuales se han convertido en opci nes
aceptables para re. ponder a la demandas del m rcado de trabajo,
que en mucha oca ione · no requi ren profe ional en un grao
número, sino, técnico .
Durante la edad media, la corporaciones controlaban el
de empeño de lo oficio. o arte anos d otro d los cual
reconocían ere. niveles: maestro oficial , áprendiz. El oficial ya era
capaz d desemp ñar e n lo trabajo , pero bajo la upervi ión de
un mae. tro quien era el único aut rizado o recon ciclo para
reali%arlo . El ma stro, para poder U gar a serlo, había pre ·entado
un examen ante todo el gr mio de arte ano y demo tracio con . u
obra mae tra que ya podía abrir u pr pio taller. El control de la
profe ión., en e ·te ca o d 1 oficio
taba a cargo de los propio
arte anos, dedicado al cuidado de u intere. e como grupo,
post riormente est control pasó al estado, que pu de del garlo a
la m titucione educativa
compartirlo ademá , con la
asociacione profesional s. É ta ultima , por su parte, a um n una
función dedicada a mantener el carácter ' tico en el d sempeño d
u agremiados, por lo que realizan actividade con este fin, aunque
también llegan a asumir funcione de control para el otorgamiento
de lic ncia o p rmi o para el de empeñ de la profesión, como lo
on la actualización y vigencia de lo conocimiento que deben tener
lo proi jonistas, a í como ·u conducta profesional
El término trabajo se ncuentra, como lo anterior , muy ]jgado
al d la profe ión, pero u accpcione on má diver a ; de, de una
perspectiva amplia, trabajo puede er una actividad aislada, p ro
también una ocupación permanente (remunerada o no). Para Clau
Offe 2 por sociedad del trabqjo · entiende aquella cu 'ª estructura
fundamental e ubica en la actividade productiva que reali1,an
~ ( ffe, laus ( l 992) La sociedt,d del hwhajo. Problemas estmct11mles )' perspemva de
futuro. Alianza Cmversidad. fadnd.

29

�lo individuos bajo eJ e quema de int grar e a ella en ba e al trabajo
qu desempeñan, d tal modo que toda p r ona debe de empeñar
una actividad productiva y la oci dad debe ofrecer la oportunidades
ufidentes para qu todos
pu dan ubicar en un empleo. El
problema que analiza ffc e que la oci da&lt;l actual ya no ofr ce
las oportunidade para poder ubicar en eJ mpl o a pe ar del
crecimiento c nómico y de la acumulación de grande capitales·
este autor I llama cri is de la ociedad del trabajo. ,on idera
ad más, tro problema , como por ejemplo lo desaju te en
r ]ación con la obreoferta educativa 1crecimiento, a vece ficticio,
d 1 sector servicio , la caida de lo, alario r otro similare ; pero
obre rod , como, esta ociedad e d fine y define a lo individuo
de acu rdo a u ubicación n el e quema, de trabajo: Quiene no
logran una in erción adecuada a travé de un bu n trabaj (empleo)
entonce. se irán relegando de la soci dad, qu dando excluidos de
su participación y d su beneficio . El término trabajo pre enta
otras variaci n s en ·u u o coúdjano, por ejemplo cuando se le
utiliza para r f rir e al trabajo domé tico poco aceptado 0
r c nacido, al que e de empeña con poco esfuerzo fí ico, que
mucho lo minimizan como no trabajo o cuando e utiliza para decir
que ha co · tado mucho trabajo convencer a alguien para que haga
tal o cual cosa
qu le ha tornado mucho trabajo I vantar e
t mprano.
De esta f rma, el uso , preci ión del término no e tarea encilla
obre todo I e c n ideran ca os o probl mas e peciale por lo
c1ue vale la pena considerar en este tema lo que dice Giddens. 3 ste
ociólogo recon ce ei caracterí tica o componentes del trabajo
para la ociedad } para el indi iduo: a) Dinero, orno ingreso ueldo
alario para poder ~ ati facer 1a nec idadc ociale y ser aceptad
en la ociedad· b) j el de acti idad, mantien al hombre en uso de
, us conoclllllento. y habilidad , lo que lo obliga a actualizar e y a
manten r una r lación social con el r to de us compañe O d
trabajo; c) ariedad po ibilita ambiente difer nte para que eJ

' Gidden , A. ( 1998) S tm()/ogía . \lianza Editorial. fadrid, 396 pp.

30

individuo s de n uel a y e tablezca relacione ociale ; d)
E tructura temporal en cuanto a que el tiempo del in lividuo se
organiza de acuerd al trabajo, (día, emanas, año). jn trabajo, el
tiemp adqui re otra dimen ión y pu de llegar a perderse la relación
d finalidad o propósito con qu se realizan las cosa. ; e) Contacto
ocial que . e logra con lo compañero , amistade y actividade
gracia o alrededor del trabajo como participar en clubes,
asociacione , equipo , fe tividade y otra semejantes· OIdentidad
personal que e logra en ba e a lo que se , dependiendo de su
ubicación en I esquema de trabajo y la vi. ión de operación o mejora
con tanteen lo puestos de trabajo con la consiguiente retribución
económica.
La ocupación, es quizá el término con mayore problema ,
debido a la imprecisión con la que uele er u ado, le asocia con
la idea de mpl o de la cual e inónirno. TJa ocupación, puede
decir e que es la ex pre ·ión de la profe ión dentro del m rcado
laboral, todo el conocimiento , la experiencia que puede tener el
profe ional de cualquier área, entra en acción cuando está ocJ(pado o
empleado. Por el contrario, i stá de cupado, parrido o
de empleado su actividad queda post rgada con lo cual corre l
peligro de volver e ob oleto, con forme aumenta 1 tiempo de la
desocupación. La ocupación no necesariamente e refiere a una
profe ión, má aún es po ible que la ocupación poco tenga qu ver
con la carrera qu e estudió, pue la ocupación depende de la
situación del mercado y no de la ducación recibida. E tar empleado
u ocupado significa percibir salari o pago a cambio del trabajo que
se desempeña, no ignifica que se ejerza la profe ión de esmdio. La
ocupación no es inónimo de profe ión pero pueden coincidir n
algún momento lo cual ería id a~ tanto para I profe ional como
para la ociedad. j esta coincidencia no
da, entonce habrá que
recurrir a analizar, de acuerdo a la prot ión para la que e ha
e tudiad , n qué ocupación o empleo e puede ubicar, por lo menos
temporalmente, mi ncra mejora la situación del m rcado· también
puede capacitar e n el nuevo pu to &lt;le trabajo a tra é del
aprendizaje e pecífico que e puede d sempeñar ' con vi ión

31

�expectativa de cambio o permanencia en el emple .
l 'na última problemática que e pre enta en relación a la profe ión
· u contexto, e la qu e g nera en lo e tudio profe ionale , lo·
cuales . on proporcionado por in. titucione de educación up rior
(I ... ) p ro Jonde mucba vec , e brindan estudios imilares con
título diferente, lo qu provoca cierta confusión y a vece
competencia entre esta pr fe iones ituación que e v reforzada
por las demanda del m rcado laboral que uele identificar ólo en
forma general a la carreras y olicitar profesional afine para
ocupar el mismo pue to d trabajo. La diferencia ntre la carreras,
a, í como la especialidade y acentuaciones en muchas de lla
on válidas de d el momento mi mo n que Ja, uni ersidade e
rigen, por lo principios del avance científic y de lo_ de arrollos
tecnológico y no ólo por l mercado de tal modo, que para un
contratante, vario profe ionista pu de"n de emp ñar el mismo
pu to de trabajo. La in titucione educativa n cambio, iguen
una lógica diferente, y, aunque no e olvidan del empleo el centro
de la creación o reforma de una carrera profesiona~ e la ciencia.
Para la institucione educativa l con cimiento e tan amplio
· variado que requiere de e pecializacione
acentuaci n para
poder con tituirse en profesi ' n, lo cual repercute n su oferta de
e tudio . En la · instituciones educativa, e llama carrera a los
e. tudios que e realizan con el propó ito de obtener un título
pr fe ional· con tituye I e tudio sistemático de una profe ión y
lo egre ado de un plan de e tuclio r cib n el nombre de
profe ionales; los profe ionales tienen el reconocimiento s cial a
travé de la expedición de una licencia o permi o para el ejercido
de dicha profe ión por lo cual on llamado licenriados (no olam me
lo, abogado ). i hacen de u profesión una forma de vida y a umen
el comportami nto ético que s requiere para el jercicio de la
profe ión entonces llegarán a alcanzar el rango de profi ionistas,
que ería la a piración mayor para todo egr ado d una carr ra. i
de pué de terminar su e ru&lt;lios profe 10nales, el egre ado quiere
continuar con e tudios de un má. alto nivel, e con icleran
po graduado. y se obtiene un nuevo átulo que grados como I de

32

mae tría y doctorado, para dar cuenta d que ba profundizado en
lo estudio , lo, ha ampliado, tiene experiencia y es e p ciali ta.

2. El conocimiento y la formación de profe ionale
no de lo. elementos fundamentale n la formación de los
pr fe ionale a lo largo de la historia ha "ido el conocimi~n~ , ya
que toda profe ión cuenta con un aber xpert o especializado
manejado n forma clu iva o monopólica por un grupo e pecífico
de la ociedad el cual pon
conocimiento, junt a habilidade y
actitudc spedficas al en.-jcio de usuario. , beneficiario o cliente .
E te servicio profe i nal e reconocido por toda la , ociedad como
algo necesari y digno para la per. ona qu e dedican al d mpeño
de una profesión. La formación de profesionales , e de envuelve
en vario contexto que pre nta la ociedad, como el conómic ,
el político, la p r ona mi rna, la cultura, la religión y otro má
pero e l conocimiento el que ha tomado una dinámica mu
acel rada o la actualidad.
En conjunto, la dinámica social actual ha alcanzado un ritmo de
tran. formaciones que l dan cierto sentido d unidad a partir de
alguno fenómenos que on compartido por ca i toda, las
ociedades. -, . to fenómenos on: la globalización y l
conocimiento, los cuale. están unido y e con olidan uno con
otro, la globalización propicia el de arrollo tecnológico y ésta, a su
vez, ha hecho po ibl la globalización. Emblemáticamente e recurre
a la caída del Iuro de Berlín (9 de noviembre de 1989) para
repr ntar el inicio de lo cambio en el mundo actual; aunque
mucho de e ·to cambio
habían presentad d . de vario año
antes, d todos modos la caída del mur . imboliza la eliminación
de ciettas barr ra que no fa orecían la circub.cióo d per ona d
idea y de mercancía .
La globalización e tablece un mundo unificado por cli er. o
elemento, , de entre lo yue e el staca el mercado el cual permite
que exi tan nivele. de producción para ati facer la demanda de
tod el mundo, trayendo como con. cuencia 1 abaratamiento de
la m rcanda. , haci nd po ible que ean acce ible, para un público

33

�B

cada vez mayor. E tas ventaja son aplicables a las tecnologías de
la comunicación, por lo que re ulta muy conómica la adquisición
de e9uipos de cómputo y comunicación. e establece así una relación
que consolida lo económico con lo tecnológico y la comunicación.
En un mercado de un gran número de consumidores, a cala
mundial, la tecnología la comunicación se convierten en a unto
económicos, pero si existen barreras fí ica o ideológicas, J mercado
no puede expandirse al ritmo que lo necesita el desarrollo tecnológico
para ser rentable; entonces las barreras politicas on también barrera
conómica . n una ituación así no se puede hablar de gJobalización
ni el conocimiento e pued con iderar como una mercancía
atractiva para el intercambio, pu sto que para que l conocimiento
pueda adqUÍlir esra característica e debe de establecer una relación
mundial &lt;le tal magnitud que provea de elemento de conocimiento
nuevos constantemente. El conocimiento dentro de la globalización
y con las innovaciones de la tecn logía e convierte en elemento de
innovac1on de la nú ma tecnología ad má de fundam ntar la
globalización.
Las profe ione n e te mundo globalizado, tecnol gizado e
interconectado el cual s presenta como contexto sintetiza en el
c nacimiento uno de u, elemento má importantes;
conocimi mo e un componente bá ico de la profe ión, e el
el mento de la actualización ) de con xión con el mundo del trabajo.
La · profesiones e actualizan con conocimi nto nuevo , pero
también el conocimiento tran forma la profesiones , propkia la
aparición de otras nueva . Consecuentemente, cierta. 1 rofe ione
pueden d aparecer por quedar sin acomodo dentro de la tructura
d J nueyo conocimiento por tener qu competir con otra de más
reciente creación, que re pond n mejor a la, nuevas demandas.
La formación de profe ionales dentro de la univer idades tiene
que transformar en relación al conocimiento y al mundo global y
tecnológico, pero la univ r idades mismas deben ser actualmente
productora de conocimientos. Esta función no es nueva puesto
c¡uc de de sus orí ene e e tableció como uno de u componente
bá 1co , lo nue ·o
que en la actualidad la producción de

34

I

I

1 I

conocimiento se pued convertir en una profesión que tome por
objetivo la de producir conocimientos nuevo o de encontrar
aplicaciones nueva a los ya existentes. La ocupación de científico,
tan señalada en los siglos de Kepler Galil o y ewton en base a
us aportaciones c mo individuo , adquiere nue as dimensiones
impulsada por las demandas mercantile de la globalización y de la
sociedad del conocimiento. La formación de profesionale del
conocimiento y &lt;le la tecnología es una de las nuevas po ibilidade,
de formación profesional que ti.en que darse en la universidades.
la universidad como institución se d be e pecializar en la función
de generación de conocimiento , desde lu go que esto no e puede
lograr repitiendo lo que hicieron lo grand científicos de otros
tiempos, que ademá , lo pudieron hacer muchas -veces, alejándose
de la univer idades de su época.

2.1. La formación profe ional en las sociedades actuales
El cambio ociocultural al que tan frecuentemente se hace referencia
hoy en día, e un proceso que se manifiesta d de finale, del siglo
XIX, aunque de forma más no1:,1.ria en el último tercio del iglo
.
La e pecificidad de los cambios, es que é to e desarrollan de
manera muy acelerada, son constantes y se presentan en div r a
dimensiones de la vida ocial a la ez, e encuentran ademá ,
fuertemente vinculados con el avance de Ja tecnologías. Las
tran formaciones tanto culturale como tecnológica , se oh ervan
en el nivel global y on producto en el inicio de esta época, de un
incremento n la relacione comerciales y financiera a nivel global, que ahora in olucran e impactan en todo, los ámbitos
conformando un mundo nuevo, donde e suceden procesos y
relacione inéditas, con una gran producción de objeto que nos
facilitan y a la vez, e tructuran o r structuran nuestra vida.
En lo diversos campos científico se han realizado muchas
aportacione algunas muy valiosa que buscan atender las
problemática. ocia1es; buena parte de este conocimiento que antes
era sólo para especialista , circula ahora como información y puede
e tar en mano de mucha per onas, lo que no significa que siempre

35

�(

se abe cómo ut:ilizarlo. La tecnología de la información r la
comunicación apuntalan estos proce os y su influencia en todas
la dimensiones de la vida social es incuestionabl . El aumento d 1
conocimiento disponibl y el cambio tecnológico reestructuran
incluso la vida cotidiana, rompí ndo las tipificaciones tradicionales
para ,dar lugar a otra nueya de tal forma, que I s esquemas gue
po ·e1amo para leer la realidad e inclu o para relacionarno con lo
demá se modifican por la influencia de con cimiento, información
Y tecnología. Cambia también el lenguaje el u 'O qu hacemo de
'l, como producto de la diver a int1uencia o del "contacto
cultural' como lo 11'UTla Alicia de Alba.~ cciooar un buen número
de a~arato mediante un contr I en la mano cambia la percepción
del aempo y el e pacio, como lo hacen también lo nuevo sí tema.
electrónicos y gadgets diver o que u amos para c municamo, a
di tancia. "Perder la m moría", puede r ferirse más al extravío del
dispo itivo electrónico portátil con ciclo comúnment como B ·
que a e. a capacidad del int lecto humano que nos permit almac nar
recordar información.
n e ta nue a · condicion e] conocimiento y la tecnología,
son cau a } con ecu ncia de los proc , de cambio, a la vez que
e tab!e~en nueva nece idade , áreas d actividad y trabajo
esp c1alizado com ya . e ha mencionado. De ahi que los diver os
campo profesionale se ven influenciad s tambi ' n por el increm nto
de lo conocimiento y la aparición de nu vas tecnologías en la.
áreas de su competencia. El conocimiento ha adquirido un alor
económico específico I u generación u. o y circulación e relaciona
con el poder , 1 diner .
·onocimiento, es por un lado, el e tado de quien conoce
abe
alg~, Y
otra parte on lo contenido, sabidos o conocido por
un ind1V1duo o una oci dad. Tod
tenemo la capacidad de
)

p~r

4

De Alba, Alicia (1995) . " ducación: contacto cultural cambio tecnológico\"
perspecova po. ~oderna. ", En De 1\Iba, Posn,odenttdad 1• Ed11r11dón. México: ES •_
U1 \l\f /Miguel ngel Porrúa.
Universal enal Bus, ,vww.rnasadelance.com/faq-usb.htm , Rmrperado: 5 de
marzo, 2008.
5

36

(

conocer, de aprehender el mundo y lo que no rodea. Como
contenidos abido , conocido o acumulado por una sociedad, los
conocimientos pueden er de div rso tipo; suele hablar e
gen ralment de conocimiento vulgar y conocimiento cienúfico
ambo tienen su importancia en la ociedad aunque en particular
debarno referirnos más al segundo. Los conocimientos generados
y perfeccionado. sobre determinado campo &lt;l la t alidad,
transformado, despu 's en sist ma formal s de análisis de esa
reaLidad se han con ertido n ci ocia . La ciencia constituyen
'
uno de los principale. tipo de conocimi nto, en la medida en que
on el re ultado de esfuerzos i, temá ·co y metódico para encontrar
re pue ·tas a probl ma. e pecificos. Hay&lt; tro tipo de conocimiento,
qu in , r científico , tienen una función y propó itos importantes
como: ab r hacer co a determinadas, o conocer ideas mito ,
leyendas y co tumbr que facilitan la vida en una comunidad; incluso
conoc r la propia hi coria o la de lo padres.
Dada u complejidad y istematización más las formas d
validación o de su aplicación en la práctica, 1a ociedade modernas
han privilegiado 1 conocimiento cienúfico, desautorizando con
frecuencia el conocimiento intuitivo, práctico o tradicional. También
e ha desarroHado una variedad de tecnologías y técnica destinadas
a pre ervar, tran mitir elaborar má, conocimiento ; ésta van de d
la formaLización e in titucionalización de la escuela y luego d las
universidade , los libro y la nciclopedias, ha ta la computadora .
En la ociedad actuale el conocimiento tiene un papel
prepooderant , por llo e aloran -o sobrevaloran- cierta fuentes
que generan conocimiento , como lo que provienen de lo medios
masivo de comunicación, de interne! y de la propaganda porgue
on ,·ía po ible d con olidar un ci rto poder. Por e ta razón, ho •
en día, la di cusión no e agota en cómo s crea o difunde l
conocmuemo, sino qué conocimiento aceptar cómo u, arlo y en
qué ituacione , plicarlo.
En lo que respecta a la tecnología, exi te una acepción
generalizada de qu é ta con i te en los objetos, aparatos, máquinas,
h rramientas que crea y u. a una , ociedad, auoqu el término

37

�lJ

tecnología también hace alu ión a i tema , métodos de organización
y t ' cnica .
onvencionalmente u amos el término aludiendo a las diferentes
forma m diantc las que se expresa o bu ca concretarse o aplicarse
el conocimiento científico. Entre técnica y tecnología suelen hacerse
algunas precisiones aunque con frecuencia e usan ambo término
por igual; la tecnología , e basa en aportes científico , en r flexione
y en e tudws, n cambio la técnica ueJe decirse, e la forma
concreta en gue se realizan la cosas de la mejor manera po ible,
por lo que e adguiere por experiencia ocial. En la sociedad todos
eso Jementw :e vinculan e interactúan, yendo y viniendo en
cLi\Tersos sentido que se e tableceo entre la tecnología, el
conocimiento } la 'Ociedad.

2.2. Conocimiento profe ional especializado
El conocirrúento profesional e un conocimiento especializado en
la medida en qu atiende o se deriva de una cierta actividad realizada
por algunos ujeto en particular, y en función de ello ha creado
una base de ideas, conc ptos y teorías; surge a partir de necesidade
sociale
por con ecuencia. se modifica en tanto cambian estas
necesidades o demandas de la ociedad. El conocimiento profesional
es un conocimiento "experto'' en un campo científico y técnico gue
aborda y propone olucion~ a los problema. que un camp en particular plantea. La especialización del conocimiento depende del
d sarrollo del mismo, pero también gira en torno a la relaciones
d l trabajo · la n cesidade concretas de la ociedad. E te proceso
s puede concretar -aunque de diver a maneras gún los ca os-, en
la medida en que aparecen interese y imilitudes profesional y
laborale · que determinan un e tatos ocupacional y definen papele
socialc . Así apareci ron los campo. má antiguos que . e conocen,
como el de la medicina, el derecho o el de la construcción
transformados de pué en profesion y producto &lt;le La dedicació~
específica de per nas a esta ár as en particular que además, reciben
reconocimjento ocial. l ,a dedicación e pedfica a tra é de la
acumulación y revisión con tante del conocimiento, produc un

r

38

cu rpo de ideas concepto , teoría técnicas termin~logía, ~s decir,
el conocimiento e pecializado adc¡uier un cierto mvel de
ab tracción, formalización y generalización que le permite er
aplicado a todos lo caso o problemas que surgen. en ~ e_ ámbito.
0 obstante, l conocimiento especializado es parcial, liímtado, a
aJ detalle, pero comúnmente se puede perder la idea de lo general o
del todo el cual e tan importante como el conocimi nto
e peciaJizado.
,
Los cambio en el contexto, en el conocimiento, en las tecnologias
y en el mundo del trabajo, impactan en La profesiones Y
consecuentemente, involucran a la in titucione de educación
superior, en tanto que formadoras de los profesionales que han de
atender los diver os nuevo problemas que surgen en la sociedad.
Fundamentalmente el mundo de la academia Oa en ·eñanza en la
universidades) ha funciónado más en torno al desarrollo de la ciencia
que a la transformaciones sociale, del mercado láboral· no obstante,
hoy en día hay una tendencia que favorece La vinculación
universidad- ociedad a través del empleo, lo que obliga a buscar
una mayor pertinencia 6 de lo que s enseña en la univer idad (el
mundo de la academia) y a reflexionar acerca de cómo se enseña en
e ta instituciones. Hoy en día cobra mayor importancia, no
olam nte saber c 'mo se crea o difunde el conocimiento sino obre
todo, •aber qué conocimiento u ar y cómo u arlo, es decir su
relevancia, la cual, siempre se define ocialmente; ademá no basta
haber e tudiado una carrera, e nece ario aber utilizar lo aprendid
para resol er tanto problemas conocidos como poder interpretar o
formular nuevos problemas.
El conjunto de cambio del entorno a lo que se ha aludido, s
proyectan dentro d l nu vo estatus del conocimiento, en la
importancia que adquieren la~ tecnologías de la información ' la
comunicación n el mundo ociaJ y del trabajo, en la profunda
tran formación que ha representado para exhibir un modelo de
la pertinencia es un factor determinante que riene en cuenta la concordancia
entre la m1sione de las instituciones de educación superior y las expectativas &lt;le la
1' ..•

sociedad. www. portal,mesco.org/ educotion/ e,/ ev.php-

39

�.'
trabajo flexibJ obre la perspectiva anterior del trabajo permanente~
tos cambios tienen rep rcusiones importantes obre las
profesiones, la formación profesional y las prácticas soóales en que
la pr fesione se expre an reconocen. El tipo d conocimientos
que circulan son determinantes para la estructuración de la·
profesione no solament en Ja práctica, sino desde la formación;
no obstante, no todos los conocimientos on útiles, ni todos tienen
una influencia deci iva en lo campos profesionales o deben ser
considerados indiscriminadamente en la e tructura de la formación
profesional, como lo veremos má , adelante.
El conocimiento y la información se consideran en las ociedades
actuale , soportes de la reproducción social, Jo que parece darle a
esta época su especificidad histórica. 8 El conocimiento
especialmente el que se considera útil, tiene valor económico, valor
de cambio; ese valor e tá en función de las formas en que se genera,
e usa, )' circula dentro de la sociedad. Ya lo expresaba Lyotard 9
desde el siglo pasado: El saber es y será prodJ1cido paro ser vendido, J' es
será conS11mido para ser valorado en 1ma 1111eva producción: en los dos casos
para ser cambiado. Deja de ser en sí 111is1no s11 propio fin, pierde su &lt;ra!or de

uso&gt;.
El aber iempre ha e tado relacionado con el p der, pero en
otras épocas e reservaba a unos cuantos, quiene tenían el p der y
la autoridad para utilizarlos; hoy en día e to ha cambiad , hay una
verdadera traru formación en los rnodos de circulación del saber [o
cual se incula con la revolución tecnológica; es decir' el
conocimiento ha perdido u erritorialidad y los controles (técnicos
o sociales) tra&lt;lici nale que solía tener. Perder la territorialidad
, ignifica., que el conocim.iento que e genera en una región o país,
no se usa necesariamente sólo en ese territorio. La palabra territorio
' D íaz Barriga , Ángel ( l 995), E,upleadore.r de 1111ÍJ1enitorios, 1111 es/l(dio de s11J upi11io1Tes.
fé&gt;.-ico Df: C'ES - 1 1\M/ l\ l. A Porrúa..
11
Rivera }' Caballero (2005), ueva teoría económica pata el estudio del cambio
económico y ocial". En Rivera Ríos, .MA y J.\lejandro Dabat, coordinadores, Gi,nbÍI!
histónco 1111mdial co11ocimúntoy desarrollo.
f/Juan Pablo .
9 Lyotard, F. (1979), La co11dici1i11 Posmodema. Madrid: ,átedra.

40

se asocia a un lugar físico, terreno o uperficie, má o meno
determinado, aunque actualmente puede usar para ren rirse a los
dominios o permisos (licencias) para que un conocimiento pueda
er aplicado legalmente. En el ca o de lo paíse en desarrollo, los
tudíos internacional encuentran gue el 90% del conocinúento
qu usan 10 ha sjdo generado en otro, paíse ·. En este sentido las
tecnología , specialmente las de comunicación y de información,
oo detonadoras de los proce. os &lt;le cambio, ya que han necho que
mayor núm ro de conocimientos e tén disponibles, aunque no todo
se pu da considerar conocimiento útil o aplicable legalmente.
La con ideracione actuales sobre I conocimiento útil ba_cen
énfa i, en dos tipos: 11 el conocimiento útil de primer orden (modo
1) y el conocimiento útil de segundo orden (modo 2). El prim ro se
refiere al que e utiliza para hacer o producir la cosas conocidas; el
egundo para hacer nue a · cosas (innovación). El conocimi nto de
primer orden re ulta de la codificación y estandarización del
conocimiento tecnológico producido por una revolución tecnológica
previa (inno ación) o sea, es la con olidación del conocimiento de
egundo orden; es el conocimiento aceptado a entado, validado y
el que frecuentemente e difunde en las universidad s. En el
desarrollo históríc -soóal, la supremacía corresponde al
conocimiento de segundo orden y el trán ito de una revolución
tecnológica a otra e explica como l producto de la interrelación
que se da entre ambos tipo de conocimiento. La fecundación in
ví.tro y lo llamados alimentos tran génicos son producto de lo
avance. en el campo de la genética; stos d scubrimiencos re tudio
e codifican. se institucionalizan y se difunden. D los diverso
conocinúentos que e puedan generar en este campo científico e
convi rten en útiles, aquéllos 9ue tienen po, ibilidade de aplicarse
(y 9ue otro logran aplicar) }T generar beneficios para la sociedad.
De e ta forma, n la sociedade del conocimiento, la t ferencia
Gibbon. • Michael ( 1998) '' Higher Education Re!cvance in the 21 st Cenmry''.
Pari.,
E CO orld Conference on Higber ~ducat.ion. hn Díaz Barriga.
Op. Cit.
1 Rivera Ríos.. Op. Cil, p. 4ó.
111

41

�implícita . hacia el Uamad conocimiento útil tanto al de primer
orden como al de egundo orden, p ro enfatizando n la promoción
y de arrollo del segundo tipo. Por ello, las d mandas hacia las
institucione &lt;le educación , uperior se dan en e te entido, perando
que la: univer idades formen profe ionale. en condicion s de
g nenu-, d1fun&lt;lu y u ar p rtin n emente I conocimiento para
re olver lo problema de la oci dad. 1 o obstante lo incuc tionable
&lt;le esta r alidad, el énfa · en la utilidad (económica), ha prov cado
crítica. de cli er a naturaleza, porque I afán utilitarista pon freno.
al er&lt;ladero humani rno n la. ociedad actuale .
1 conocimiento e. una facultad que p rmit a u poseedor
actuar intelectual ) fí icamente, la información consi ·te en dato.
e ·tructurado. y_ue permanecen ocioso ha ta que alguien, con lo:
conocimiento suficiente , lo. utiliza para interpr tarlos y
proce arlos. P ,n intemel hay una gran cantidad de información, pero
e n ce. itan cierto. conocimiento para ten r acceso a e a
información, para . aber u arlo, para di criminar o el gir lo que
po&lt;l mos u ar pertinent m nte en función de ituacione planteada .
Para utilizar la información que tá en la red, hay que . aber
solicitarlo en loo; buscador , y tabl cer po teriormenre lo vínculos
que L rt:yuieran; también e importante po eer una ciert'l base de
conocimi nto LJUe facilite la búsqueda , permita de. echar la
información · ba ·ura''.
\hora bien, entre conocimiento infi rmación existe un pa aje
perman nte, pue to que el c nacimiento e tran forma en
información en el moment en que e codifica.
decir, cuando el
conocimi nto :e transcribe en r pre entaci ne simbólica
·u cepttblc. _d~ difundir. e~ almacenar e, u codificad· n da lugar a
nue, a p '-lbtltdade cogno dtiva ya que, previo aprendizaje
pueden conducir a la creación de nuevo obj to de conocimi nto.
Igua.lmtnte uced con la información. uando e poseen lo
le~ otos ufici nte , para proc arla, di criminar r u ar
creat1\:am ntc la información e com'icrte en conocirruento para

quien la usa y aún má , pu d generar otros conocimientos.
La percepción acerca del cambio (en el contexto) uele expre arse
en Ja formulación de dos concepto que d cierta manera son
complementario : econonúa del conocimiento e informacionali mo
o.oci dadr d; 13 cone ta xpre.iones eintentaabarcarlo a pecto
centrales de la. tran formacione actuales. E decir, el conocimiento
adquiere alor económico en una ociedad qu e enc~entra
10terconectada, globalizada y en acelerado proceso d cambio. ~ n
la economía del conocimiento, lo ' activ intangibles,1~ adquieren
un papel r levante; e trata de la inver ión orientada a la pr duc~ón
y dí ·eminación d conocimiento (capacitación cducaoón,
inve tigación de arrollo -T&amp;D- información ' coordinación) y de
la inver ión orientada a ostener la capacidad humana (ga to en
alud). Lo que antes . e conocía como 'ga~t " ahora e "inver ión".
Por ello e in i. te en que la e pecificidad histórica de esta época,
radica en la relación cada v z má compleja entre conocimiento
útil e información considerado a.rob el ment como soporte
'
del desarrollo ocia.l y conómico.
Lo primero (c nacimiento útil) se refi re a la comprensión d
los fundamento de las innovacione , o ea el por qué en c mparación al aber cómo (k,10111 bon~. Por lo que se refiere a la información,
pued decir e muy generalmente que e, resultado del grado d
difu ión de e conocimiento, con id rado también como condición
del progre o • ocial. ➔ • decir, l entorno ocial actual exige, no
.olamente conocer la explicacion (el por qué) que stán atrá de
lo· conocimi otos (lo que gen ralment e n eña en las e cu la ),
ino también, el aber cómo llegar a ello para u. arlos.
J,a información, en su en ido más amplio e decir, como
comunicación del conocimiento, ha ·ido fundamental en toda · las
ociedade , pero actualmente cobra una importancia fundamental,
al grado de que para refecirno a e ta época e dice también con
JO I tencia que
ivimo en la sociedad de la información·
,a tell (2006). L, era de /(I i,iformarión 1: l..,a 1octtdrul RED. 7 '. Ed. Mfa.1co, DF:

12

Dav14 P. ~ Fotil)'. D. (1995) Una 111trod11cao11 ,, la eco11omía)' a la .rodedad del saber.
~oci.es/salac ·1./david .pdf recuperado 20 de marzo de 2008.

W\\

42

.tglo XXl Editores.
14 David \' Foray. Op.

it.

43

�f

i~fi _rmacional en términos de Ca, tell . El t 'rmino informacional,
stgwendo a e te autor, indica el atributo de una forma e pecífica de
organización acial en la 9u la g neración l proce, amiento v la
tran misión ele la información e con iertcn en la fue~te
fundamentale de la procluctiYidad y del poder, debido a Ja nueva.
condicione t enológica que . urgen en e te nuevo período hi tórico.
De esta fi rma e p rfüa e ta r Lación entre onocimiento útil e
información, con iderado ambo oporte bá ·ico. del de. arrollo\
por ende, elemento. 9u la educación . uperior d be considerar e~
la formación de los profe ionales de bo) n día.

2.3. lmplicacione de Jo cambio del conocimiento en la
formación univer itaria
Los cambi
en el conocimiento impactan en el
ntenido \
e tructura de la práctica profe iones, pero ademá , en el tipo d~
saberes que e reguieren para estructurar el esquema formativo de
cada profesión qu e en eña en las universidade. e instituciones
d educación uperior. 1 conocimiento cambia constantemente
por ,lo_ 9ue el riesgo de ob ole cencia e latente; las práctica y la¡
prote ·1one deben adecuars a lo cambio e incorporar las nueva.
tecnologías; la relaciones ntrc profe. ión trabajo, éxiro econórruco,
no son lineales· además de la pertinencia, la formación universitaria
ha de incorporar la nocione de actualización v formación
permanente. La profi . 1ón de la erudición -en I e~tido de Paran -, ·u t ntada en 1a inYestigación para el cultiv del aber ,. en
la U:an ~ i~n de_ é. t~, e fue ad~i~endo poco a poco a 1 proc~so,
de tn tltuc1onalizac1on profe tonalización de la urii, ersidad
de tacándo e ahora, el a. pecto ocial. Por otra part la llamadas
prof~ iones liberal (médicos, abogados, ingeniero ) han ic.lo
1~ans1tando d~ de po. ici~n . estratégicas que le permitian otorgar
oerta gar~noas a , u_ rrucmbro Oo profe ionale ), a fa bú queda
d ª!te~·nallva para frenar la ubocupación) el de empleo, ante el
crec1m1ento de egre ados de la educación up nor.

r

La univer 'idad pública hoy n día, a pe ar de momento difícile.
con, erva un p so importanLe en la formación de la fuerza laboral y

44

la ma a crítica nece aria para la reproducción . ocia! y aunqu no
on 1a única instancia educati a ni el conocimi nto . produce
privativamente al interior de ella , la univer. idade iguen iend
m titucione. que conservan el reconocimiento y aceptación
uficiente. para alidar a lo indi iduo ant la ociedad me&lt;liant
la expe&lt;lici ' n de documento qu lo acreditan como profe ioni ta .
El reto no es menor, ya que e enfrentan a arios dilema. que ponen
en cuestión algunos de su. supu tos fundacionale . sí por jemplo
al interior de la univ r idades pública , no t rmina de haber acuerdo
(a pesar de las política, oficiale.) re pecto de si la uní er idad debe
centrar en el ab r por el saber, o si debe formar para el mercado·
i ha de abrir e completam nte a odo a aquel que des e ingresar a
ella o si ha d pon r restriccione, en función d lo apoyo.
económicos y de una upue ta calidad educati a (exámene de
ingre o); igualmente
di cute si la univer"idad ha de propiciar un
saber cada vez má e. p cializado o i por el contrario, debe formar
con un enfoque integral má cultural y. ocial.
En lo particular este último aspecto que . e menciona, e un claro
ejemplo en nue ·tro país del tipo d conflicto o dilemas que no se
resuelven solamente con r formar los planes de e tudio· así por
ejemplo, aquello plan qu han incorporado a u e tructura
a ignaturas d la llamada de formación general (d contenido,
gen neo • culturale) se ven descalificado con tantemcnte por
otro tipo d opinion . o diver, a wli er idades del mundo e han
realiz-ado reforma , c mo una clara re pu ta a la demanda ocia!
d contar con profe ionale que sean poli\·alente", creativo , que
e tén n condicione d abordar un problema bajo en~ qu
multidi ciplinario , o rrabajar en e1..1uipos que abracen esta
per p cava; que puedan re olver no ól situaciones con ciclas o
pr Yi, ible , ino aún aqu Ua inéditas, ine peradas, emergentes. o
ob tan te bi n e sabe que para re lv-er a ·p c o como los
mencionado no e uficiente con realizar tales rd rmas, como lo
ha expresado dgar M rin 15: / desafio de n11estro liev¡po es el de lle1•ar

----- - - ' Morin. E. (2002), Los siek saberes 11eresarios de la ed1mmó11. México:

45

1

CO.

�\1.

Se trata de 1111a reforma no progra111ática
sino paradiglllática, q11e tot1rierne a 1111estra aptit11d para organizar el
co11oci111iento ... L, rqorllla de la enseñanza debe co11dr1cir a 1111a refar111a del
pe11.ramimto · la refom,a del pmsamiento debe co11d11dr a la refo,wa de la
a cabo 1111,1 rf!/01?11a del pema11liet1to.

e,uetidt1zr1.

'n la s ci dad actual la profe ión tiene nuevo ignificado :
algunas profe ione · má' que otras, a ünilan rápidamente a u
n1iembro · y proporcionan identidad· otras en cambio poseen
e tructuracione poco definida y eventualmente, las de cierta ramas
sueJen er confundidas por lo menos ante los ojo &lt;l lo derná . E
1 ca o de alguna profe ione que incorporan las TIC'
(adrrrirustra&lt;lores, ing nieto ). Por otra parte, con la d mocratización
de la educación, Ja profi iones más que la pertenencia a una clase
. ocia!, marcan la adqui ición d una cierta categ ría ocial, que
pued traer apare1ado estatu, poder ) beneficios económico . La
globalización ha afectado la profi ione. reori ntando su campos
y prácticas; en todo caso, ·u ne:xo má importante con eJ pasado, e
d tipo simbólico, porque aún la profe ion tradicionale e ns rvan
olamente la parte má e. encial de u cometido, para los médico ,
curar a lo· enfermo , por ejemplo.
AntP parecía uficiente, .ocialrneme hablando, con er ingeniero,

médic~, abogado, contador; con tener cualquier profe. ión para
c n olidarse n una p sición económka por medio del ejercicio
laboral pe~o obre to&lt;lo para lo ar una identidad, tanto per onal
como soCJal, el conocimi nto profesional re ultaba entonce,,
duradero. E. ta exprec_ión que :olían u. ar lo. profesionistas: 'para
, o ya me guemé las pe taña. durante cinco año ... ' de taca sin
duda que e con ·id raba innece ario volver a leer o e tudiar. n fa
actualidad I nueva tecnologías stán d encadenando una
modifica ión en lo método. ele trabajo a í como también O la
mi ma ocieclad qu a u vez pr ionan a la univer idades a
inc~rporar L1 noción de actualización en la formación profesional
(a ne_ g de perder vig ncia i no lo hacen), como un principí
e encial dentro del progreso de la profe iones.
Detentar o aplicar un conocimient e pecializado }' de man ra

46

(

profe íonal, no implica nec sariam nte po eer un título e~ di_cha
profesión; e puede er mu profe ional" y no ser ~~ofe 1001 ta.
er
1 0 ob tante toda per ona que e tudia una profes10n deb
re paldada por lo sabere del camp que l corre_ pon&lt;le. El e _ru~o
formal e in, titucionalizado del conocimi nto r lattv-o a una pro te l n
e avala mediante la acreditación la ac ptación ocial, ademá de
star respaldado por 1 título de una io titución edu~atiYa. ~a
educación, desde 1 punto de ,~i ta económico se con 1ert mas
gue en un ga ·to en una inver.ión para potenciar el de arrollo, pero
las univ rsidade deben incorporar la ciencia y la tecnología para
e, tar en intonía con nue, tros tiempo , por ello se demanda a los
profesioni ta qu p eao desarrollen ciertas cualidade. como:
conocimiento· útile y actualizado· (en u campo y en otro
relacionado), desarrollo de compet ncia para el u_o de t enología
moderna capacidad para responder a situacione inéditas de forma
p runente oportuna, re pet a la autonomía y derecho de
información de lo usuario-, colaboración en quipo · d trabajo
multidi ciplinario , actuaciones acorde a normas y po tulado
ético . E to implica má que olamente tener dominio técnicocognitivo en el campo profe ional.
in qu signifique qu tengan que plegar e de forma automática
a lo requerimientos del mercado, pero sí con la int ación de
re ·ponder a la nece idade sociale , las univer idades tendrán qu
desplegar proceso d formación profe ional d una ma~era
diferente, eliminando lo cont nido y práctica acadérruca
ob o) ta que reducen la formación sól a la tran mi ión d
conocimiento; dotando a lo futuros profe ionales no sól con lo
conoCimieoto necesario sino también propiciando el desarrollo
de una estructura de pen ·amient que posibilite a la vez, nueva
forma de aprender e to significa que, aunque n e u
re ·pon abilidad de forma absoluta, i deberá posibilitar una mayor
ocupabilidad (o empleabilidad) laboral de la personas impulsando
una educación de calidad cada vez má incu.lada al desarrollo de
una cierta polivalencia d us egre ados.

4

�2.4. E pecialización, profe ionalización, institucionalización
Lo diverso proce o, qu inciden en el desarrollo de las profi.: iones,
tal com especiali:.&gt;'.ación, profe iona.lizaciórt, in citucionalización,
e tán t do. rela 10nado. íntimament . En el desarrollo &lt;l la
profe ·iooe ·, generalmente la consolidación de un modelo id al de
profesional resp nde hi. tórica ) ocialment al predominio de un
d terminado ejercicio de la práctica profesional. Entre lo momentos
c¡ue e distinguen e ' tán: eJ de u instituci nalización el de la
'
profesionalización el de la tendencia a la e, pecialización
del
conocimiento en I marco de la ociedad moderna. El nuevo orden
int rnaciona] . manifiesta d de finale. del siglo
L ' a í como el
tipo de rganización Jel trabajo que lo , ust nta; ambos configuran
la e tructura r el i rema de un mercado laboral con capacidad de
re ponder a lo requerimi nto:-- de la nueva ciedad que se perfila
de de.: entonce . La aparición de la egunda revolución in&lt;lustriaJ
produce una organización del trabajo que 'e corresponde con e te
modelo, en el que nueva actividade van cobrando importancia ·
e in titucionalizan- 16 alguna, de la profcsione modernas que
conocemo nacen en e e conte ·to.
7

La in. titucionalización, a í como el proc o ocia! que
comprende, adoptan di, er o
ntido, ; si 'e quier jmplificar puede
decir e que algo
ha in titucionalizado cuando e co1wiertc.: en
una forma reconocida por la tradición, por u eficacia y por u
legitimidad de hacer las cosa de la mejor manera po ible; también
hace refer ocia a la conver ión de esta acci, idad en un tudio formal
en una institución (gcneralm nte univer itaria). 1 diant lo.
proce os de in, tJtucionali?aci , n . e adquiere cierra rel vancia o
pre. rigi octal, recon cimiento '/ o l gitimación d la actin&lt;lad
que
realiza y de lo ujeto. que e dedican a ella), tra ciend o
permanec en el tiempo e la ba e para otros proc so o se alude a
Ua como fuente d tradicione. , autoridad o poder. El proc O de
in titucionali;r,ación egún Ben-DaY id,,- e principalment1,; el
''' Pacheco \fendez, T. 1· • ngel D1az Bamga (1997), J .aprofmó11: 'iH ro11dimí11 .ro,w
1/ .\1. A. Porrua.

e 111Jfll11ao11fll. ,\f'xico, DF- CI:: L - ,

,- Gtado en Pacbcco J\léodez ( 1997).1A p"!fés,ón. 'i1uc11didófl .rfl&lt;ialeinstilr,do11al. p [9.
48

re ultado de la aceptaci, n social, e también un ámbito tiene Y
adopta norma para la actividad específica.
.
Cada campo ocia! va conformándose de manera diferente, d
tal forma, que produce parámetros particulare · que se ad cuan a
un marco normativo ad hoc al campo de qu se trate. uando una
actividad e in titucionaliza, le igue un proce o que e producto
de la, interaccione, e intercambios entr lo div r o sujeto que
detentan o a -piran a po er posicione de poder o influencia en el
conjunto de la, actividades desarrolladas por sa acti idad ocia!.
e con olidan parrones normati o , forma de organización e
intercambio de valore ociale y cultural . gún menciona
Pacheco, iis gen ralmente la in titucionalización transita por varias
etapa que además e r lacionan con la, características, rasgo. o
elemento, que s le atribuyen a una profesión. . tas tapa on: la
con olidación de un grupo profesional en torno a un conjunto d
problema.; la constitución de un conjunto de conocimiento propio ..
e tablecimiento de proceso de instrucción y elección para definir
la· ocupación d
u miembro ; formación de colectivo o
asociac1one profesionale · reconocimiento público y r glas para
acceder a lla y jercerla.
El studio de una profe ión en las univ r idades, e formalizó e
10stitucionalizó ca i en todo los paí
de Ja ociedad ccidental
7
de de el iglo XI como resultado ele la Revolución Industrial r el
d arroUo clel stado m derno. e d arr liaron dos modelos que
r scatan cada uno, principio científicos ~ filo ófico,, a í como
forma, de organización • trabajo hacia el mrerior y en us relacion ,
con la ociedad. E to modelos on d napole 'nico (al qu responden
ca i to&lt;las las uni er idade pública de I, xico), organizado n torno
a e cu las ) facultade , que enfatiza las profesione separada de la
actividad científica e im·e t:igati a· y, el modelo departam atal, cuya
estructura y organización está en función de la consolidación d la
investigación en torno a los diverso campo d conocirrú ntos. ada

'R

Pacheco Méndez, T. y Angel Díaz Barriga (1997), Op. rit., \.Iexico, DF: CESLT-

LN,\M/ M. A. Porrúa.

49

�}-¡

modelo de uni ersidad re pond a formas particulares de concebir
la ciencia, de desarrollar ,v transmitir el conocimiento científico·,
también estos mod los e sttucturan obre concepciones acerca
d quienes enseñan de quienes aprenden de la forma cómo
realizan sta funcione , pero en definitiva la formación profesional
que se despliega ha. de beneficiar a la sociedad.
El desarrollo de las universidades responde más a la evoJución
de la ciencia r la recnologfa, que aJ mercado de trabajo y sus
demandas est porque durante largo tiempo las instituciones de
educación superior decidieron con cierta libertad sus planes de
estuclio, a í como las áreas de la actividad ociaJ que podían tener el
carácter d profesione ; i bien las pr puesta de la univer idad
coincidían en ciertas etapas con los requerimiento del mundo del
trabajo, con frecuencia staban de vinculadas de él n la época
po terior a la egunda Guerra MundiaJ, la ens ñan.za superior, ti.ene
un gran auge debido aJ d sarrollo económico, a las aspiracione
democráticru y al incremento poblacionaJ lo qu se tradujo en un
aumento de la demanda, con la posterior consecuencia de Ja
aparición de diverso centro de estudios universitarios y
t enológico en todos l · países. Las wriversidades impul aron
innovaciones científicas y s ciaJe , y aJcanzaron mayor prestigio y
reconocimiento social, pero e les fue demandando cada vez más,
atender los requerimiento del mundo del trabajo. Estudiar una
profesión, acu&lt;lu- a la uní ersidac~ e convirtió en una práctica com6n
en sectores económicamente estables e influyentes, pero también
formó parte de la aspiracionc de las clase medias en aJguna
proporción de lo sectore · menos favorecidos.
Los cambios en lo conocimientos ) en la organizaci, o económica
y .ocíal ofrecieron oportunidades para queJa ocupaciones hiciesen
fr nte a las demanda de especialización tran formándo en
profesione . La profe 'ión e convirtió en una forma de trabajo que
desemp ña una per~ ona, con el fin de buscar, ademá de la
su~ i_ tencia, alcanzar un prestigio a nivel social, con el objeto de
atl tacer u sentido d perten ncia y reconocer e autónomo. Para
lograrlo
nec sario que t oga las habilidades cognitivas y la

50

• ~· /)

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destrezas necesaria para desempeñarla con re ponsabilidad y
eficacia. En las sociedades modernas, la profesión se considera un
tipo particular de actividad caíacterizado por un poder social
considerable y un elevado estatus social: Presenta un notable gtado
de institucionalización y de capacidad técnica que supone u,na
preparación e, pecializada y recen cicla pm una institución; posee
reglas y licencia de carácter oficial, un fuerte sentimiento de honor
de da e y de 'olidaridad que permite asegurar el monopolio del
eni.cio; códigos morales que prescriben su responsabilidad con la
sociedad má un fuerte sentimi nto de vocación o ervicio hacia
los sujetos que atiende en el campo particular de que se trate.
T,a inserción de la estructura profe ionaJ en la sociedad del siglo
XX s relaciona con la noción de "profesión liberal' , considerada
como aquella asociación o grupo que aspira a monopolizar u,n ámbito
particular de actividad en la sociedad.
te e el caso de las
1
19
llamadas profesiones "académicas ' que precisan un determinado
ámbito d competencia y se apoyan en tre criterios que describen
u entido más general: 1) ormación técnica en toda regla,
acotnpañada por un procedimiento institucionalizado que d' alidez
tanto a ésta como a la competencia de los individuos así formados,
dando primacía un campo determinado de conocimientos. 2)
Dominar la tradición culturaJ, haber logrado su comprensión y haber
ad9uirido la habilidad para utilizarla en algunas de sus forma de
u o. 3) Contar con algún medio in titucional de garantizar que la
citada competencia e aya a aplicar a actividades socialmente
responsable .
La institucionalización de las llamadas profesiones liberales, ha
desarrollado el sistema profesional en dos vertient : la" disciplinas
intelectuales (académicas), y las que tienen como finalidad la
aplicación práctica d las primeras. E to ha permitido a la ve7, la
aparición de do categorías de profesiones en la oci dad moderna:
las profesiones de la rudici 'n (las humanidad ) y las profe iones
aplicadas (derecho y medicina). on el tiempo, se fueron sumando
19
Parsons, Talcott (1979), b11ciclopedia l11ter111wonal de itmcias Soriales. Versión
electrónica.

51

�. (.
a amba modalidade un núm ro mayor de profesiones; aunque otras
oo responden exactamente a este esquema.
Los proceso de institucionalización , profesionalización de
ciertos árnbi os del conocimiento, e tán en función de la relaciones
qu e d arrollen con cierto nivele de la e tructura social; entre
esas relacion
on importantes su insetción o arraigo en el si tema
universitario y en la ociedad. E to se puede ejemplificar con la
carreras ligadas al uso de la nuevas tecnología d la comunicación
}'dela información, que surgieron originalmente como ocupacione
e pedfica , con olidándo e y conformándo e pronto en carrera
ptofe ionales. Un ejemplo peculiar, e el relacionado con la
acti idades de la cocina, la preparación de alimentos y menús
det rminados que ha d venido en lo últimos tiempos en una carrera
universitaria producto en parte de la d dícación a ella de per onas
de cierto rango acial o económico (siempre ha habido cocineras y
cocineros; ahor-a, como profesión con reconocimi nto , acial, son
chefs), a la condicion individuales y laborales de la personas,
qu tien n menos tiempo para preparar sus alimentos comer eo
sus hogare y que por ende, pu d n adquirirlo ya preparado y a
una oportuna mercadot cnia que aprovecha todo esto. Pareciera,
siguiendo a Par on , que e ta actividad se ha profe ionalizado ante
la creencia general de que dicha actividad presta una contribución
e pecial a la sociedad; es d cir e te aspecto equivale a una condición
para que tal proce o e dé,
La profesión o carrera, como se dice comúnmente, e considerada
como un fenómeno sociocultural en el que in.ter ienen un conjunto
de conocimientos, habilidades -y compet ncia, - tradicione
co tumbre y práctica que dependen del conte o social económico
cultural en el que surge y s de arrolla la profesión. Todo su
componente e tán su¡ecos a evolución y articulado , indefectiblemente, al is tema producti o. on e ·to, la figura o «perfil'
profesional como supuesto d 1 campo profe ·ional requiere preci
u r ferentes, porgue según ean éstos, será la deJirnjtación que de
tal perfil se haga en los plane de e tudio por ejemplo.
La globalización, el increment de relacion comerciale asl

52

como la apertura económica en lo inicio de los noventa, plantean
nuevas demandas a la en eñanza superior y a la profesiones. "" n
este enrido, aunque las univer idades hagan e fuerzos concreto
para re. olver la adecuaciones requerjdas e o no garantiza la
colocación de los egresados en el mercado de trabajo. Orjginahn nte
las presione. provienen d l entorno internacional de organismos
externo que valoran la educación en términos económicos y de
ventajas competitiva,. Las corrientes critica. no dejan d ob ervar,
que si bien, se presiona a las univer idades para que e forme a los
profesioni tas, gún lo requiere el mercado el mercado no e capaz
de ab orber a todos lo que pos en un título profesional. Esta
situación no solo impera en nue tro paí en todo el mundo se
e tableceo exigencia nueva a la universidad
y d más
instituciones de enseñanza. superior, pero las posibilidades de superar
lo reto , se van dando en función de lo que cada instituci , n pu d
lograr al vincular e local e iot macionalmente. Es paradigmático el
caso dela nión Europea que está en vfas de c nsolidar un e pacio
común para la educación superior que aspira a facilitar no solamente
la movilidad estudiantil entre univer idade, y nacione , sino la
empleabilidad y eventual contratación de los profe iooales en paíse
ajenos al de origen.
En léxico, las in tituciones d educación superior
especialmente la universidades pública - también e han visto
presionada para modificar su enfoqu s formati o a efecto de
fortalecer, renovar o crear incluso, nuevas profesiones que atiendan
la complejidad de los problema actuale . La valoración qu
hace
hoy en día del conocimi oto, ha dado por r sultado que se revisen
lo contenido científicos y las práctica de las profe ion
para
eliminar lo que a no es útil e incluir conocimiento y prácticas
académicas ion adora , que incorporen las tecnol gía de la
informaci , n y la comunicación com parte u tandal de los entorn
educativos. e e p ra además, que los profe ionale d e ta época
sean p rsona ín egra , con el bagaje teórico-práctico de su campo
profesional que inc rpo en además en su perfil, la, siguiente
competencia : un pensamiento , i témico, capacidad de ab tracción,

53

�I¡ ,

de experimentación y de coJaboración. El profesionista de hoy al
observar y- analizar un problema, ha de abordarlo y contemplarlo
como un sistema, en el t1ue integra las ramas del conocimiento
humano; debe poseer la capacidad para representarse la jnformación
de manera simbólica y ha de realizar un trabajo colaborativo e
intetdisciplinatio para elaborar propuestas que lo lleven a una
solución pertinente.
Lo que se ha e}s.l)resaclo, es sin duda, un compromjso insoslayable
de las universidades hoy, dado que en la práctica, los rasgos que
tradicionalmente identificaban a muchas de las profesiones se han
visto desdibujados o se encuentran en reacomodo y ~ veces, son
objeto de amplios debates, &lt;le ahí la presión hacia el cambio. La
creación de nuevos ámbitos para el desarrollo &lt;le la profesión, más
la aparición y uso de las nuevas tecnologías, reconfiguran las
características de la mjsma, si la universidad ha de formar a los
profesionistas, también ha de considerar este nuevo marco social, a
efecto de mantener el reconocimiento social y para que sus egresados
tengan posibilidades de acomodarse en d ámbito laboral. Por otro
lado, el nacimiento de nuevas profesiones ha de contemplar la
vinculación entre formación y prácticas profesionales en el mundo
del trabajo; ante lo cual sin duda, se evidencia una doble necesidad
importante, la actualización constante por parte de los profesionistas,
y, por parte de las universidades, el compromiso de establecer
mecanismos gue posibiliten una educación permanente.

2.5. Las prácticas sociales de la profesión
Sin duda el desempeño profesional o campo de actuación profesional
también experimenta transformaciones y plantea nuevos retos a la
formación profesional. En algunos campos, incluso, es v:isible, una
cierta tensión entre ejercicio profesional y formación profesional,
por lo gue esta relación adquiere un sentido particular. Se espera
que las Lmiversidades contemplen la realidad profesional, para no
crear profesiones o profesionales alejados de la verdadera práctica;
igualmente deben atenderse la actualización constante de los planes
y programas que sustentan la formación, porque, dado que la

54

1

/{ ll,

runámica externa es muy rápida, especialmente en algunas áreas, se
corre el riesgo de obsolescencia.
La práctica profesional es el espacio de concreción de todo lo
aprendido, es en la práctica donde los conocimientos adquieren un
significado real, por eso la formación profesional deba orientarse
mayormente a los problemas en la práctica. Estos problemas, en
cuanto a su defirución y en cuanto al diseño de alternativas de
solución, tienen mucho que ver con las competencias adquiridas en
el proceso de formación, específicamente en las competencias
específicas de cada profesión, pero adquieren un nuevo sentido
cuando se tratan de llevar a la práctica, puesto que deben ponerse
a prueba de lo que realmente pueden hacer en condiciones de trabajo
real, por lo que surgen las contradicciones y limitaciones en cuanto
a la formación adquirida. Las posibilidades de actuar frente a estas
situaciones, comienzan por delimitar en cada profesión, aquellos
comportamientos que reflejan una tendencia de desempeño
vinculada a las prácticas profesionales establecidas ante las
exigencias de los cambios tecnológicos o de problemas técnicos o
sociales (incluso éticos) diferentes, que reclaman nuevos
acercamientos y distintas habilidades. Por ejemplo, la educación
\,¡rtual demanda de los profesores y los profesionistas nuevos
conocimientos y habilidades, que ya debieran estar aprendiendo en
la universidad. Igualmente los diversos problemas que afectan a
todos y gue no podrán ser resueltos sin el concurso de todos,
debieran estar siendo estudiados y abordados en todas las carreras
a efecto de propiciar acciones conjuntas e informadas que permitan
soluciones por lo menos a mediano plazo. Evitar la contaminación,
~r ejemplo, no es sólo asunto de los biólogos o ambienta.listas,
smo de toda la sociedad y cada profesiooista debe tener cierta
formación que lo habilite para realizar acciones congruentes en este
sentido.
Para realizar una adecuación pertinente entre formación y práctica
profesional también se reqwere tomar en cuenta a los empleadores
Y a los colegios o asociaciones de profesionístas que trabajan y
conocen el medio. Igualmente es importante que quienes forman a

55

�(

ll

lo nuevos profesioni ta Oos profesare ) posean los elementos y
dinámicas gue la ciencia, la tecnología y el mundo del trabajo están
reclamando, a efecto de gue logren favorecer los vínculo. necesario
entre prác ica y formación. Ademá , para promover perfile
diferentes, se han de integrar perspectivas multidisciplinares en la
formación de los profesionista , que lo orienten a la búsqu da Je
soluciones en esta vía. Ello a pe ar de que muchas formaciones
profesionale se han e tabl ciclo casi de forma ai lada. una d otra,
a veces no resulte tan difícil plantear la olución de problemas desde
e ·ta per pectiva· no obstante hay que eguir promoviéndolo.
Los jóvene que egresan de las universidades eofr ntan en el
campo laboral ituacione que van d de la tecnologización de lo.
procesos que han modificado la relación e fu rzo-trabajo, el manejo
de grande volúmene de objetos y procesos de producción nuevas
relacione entre equipo informatizado y grupos de trabajadores,
ha ta nueva· estrategias para el manej de desechos; ademá
aparecen también problemas novedosos -que tra cienden el plano
meramente técnico o relacionado con la tecnología y se io talan en
una dimensión má humana, per onal e incluso ética y moral- que
hay que atender mecliante nueva práctica y actitude , tal es el
ca o de la consü.leración del u uario en di ersos entidos:
información, atisfacción, libertad de elecci' n. E evidente que
las problemática generadas por las grandes w-be requieren de
grupos de profesionales que ofrecen di ersas soluciones para la
misma.
guí es importante r conocer que la mcorporacióo de 1a
formación integral y la básica o tronco común, en las carreras de
algunas in tituciooe de educación uperior sigue esta orientación,
dado que e plantea dotar a los futuro profe ioni ta tanto de
habilidades técnicas o propias de la profesíón como habilidade
generales de tipo comunicativo, ·acial ético, etc. o obstante la
importancia de programas de este tipo, no e uficiente, hará falta
también incluir por ejemplo, una estructura de problemas en la que
c nfluyan div r o pt:ofesioni tas, porque ello conduce a los
e tudiantes al trabajo, n
lamente en equipo, ino inter Y

56

H.. ,., li

w1t, / ,

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T,r,a~k

&lt;, '"

multidi ciplinario· es decir, problemas que no se pueden resolver
con eJ conocimiento de un profesionista aislado.
El desarrollo de la capacidad para trabajar en equipo, es una de
la características má importante que se demanda a los
profi sionistas hoy en día esto debe de. arrollarse suficientemente
en la universidad . .Ademá también hace falta promo er desde los
procesos de formación la capacidad de argumentar y la de escuchar.
Todo nuevo profesionista, además de po eer .la capacidad para
adquirir, buscar y usar información reciente y pertinent , deb
enriquecerla con un análisis, para estudiar ofrecer soluciones a un
problema concrero (lo que se esperaría para 1ámbito particular de
de empeño), Jo que también implica la responsabilidad de proponer
la mejor olución po ible. La !Jamada sociedad del conocimiento
genera nuevas relaciones con los si temas de acceso, de selección,
así como de uso de la información. En buena medida a elJo e debe
que las competencias más demandada en la nueva era, son las gue
se relacionan con .la información: habilidades para identificarla,
seleccionar la que se puede considerar pertinente y poder usarla.
o es casual que a partir de los año setenta del siglo pasado, las
universidades empezaron a diseñar carrera profesionale que a piran
a re olver lo problemas relacionados con las nuevas tecnología
de la información y de la comunicación. Como es el caso de todas
aquella gu integran en su nombre la "admini, tración de sistema "
Ygue ahora se int gran a la denominación genérica de TIC' .

2.6. Universidad y nue as profesiones
La universidad, entendida como la institución que ocupa el espacio
privilegiado del conocimiento y de la formación de profe ionales
competentes con erva un papel protagónico en la mejora de las
condiciones de la sociedad; por ello es necesario el replanteamiento
de las intenciones educativas y su pertinencia en relación con lo
requerimiento y necesidades de la ociedad. Las nue a, configuraciones productiva han determinado la aparición de nuevas práctica
para el trabajo, debido a que e han modificado la formas d
relación organización y gestión del mismo. •s o conduce a

57

�l!rJJ un,

redefi.niciones en la formación profe ional, que no oece aria.mente
tienen que seguir al pje de la letra la orientaciones del mercado
laboral, pero que tampoco ban de ignorarla . Al rediseñar
curricularmeme, e deben considerar la demandas de lo individuo
la, familias, los empleadores, la organizacione · y en general de la
ociedad, brindando un conocimiento no fragmentado, holístico e
integrador que ea útil en la práctica. La organizaciones internacionales recomiendan que
incluyan al meno las siguientes siete
di dplina,: cibernética., epistemología., matemáticas, prospectiva,
teoría de la complejidad, t oría de las organizacione y teoría de
sistemas, como formación común en los programas académicos, de
licenciatura y posgrado. También han de incorporarse en el perfil de
profe ional, la d cencia, la investigación y d desarrollo como parte
del de empeño del profesioni ta.
La función de la universidade es principalmente la formación
de la capacidad cientifica y tecnológica de una sociedad, más allií
de La existencia del mercado de trabajo, porgue e] mundo de la
cultura tiene su e pecificidad y es tan necesaria en la sociedad, como
toda Ja ciencia la tecnología gue pueda desplegarse o usarse. Sin
embargo, to 1tl timo no debe ha cerno perder d vista el hecho de
gue los sabere adquiridos en la formación in titucional preci an
ser recodificados &gt; reinterpretados (no olamente aprendidos de
manera mecánica), en aras de una cierta adecuación y posible
r . pu sta a la cspeci ficidade de lar alidad del trabajo en el ej rcicio
profesional. ◄ n última instancia, no sería estrictamente nece ario
producir conocimientos nuevos, lo que í es n cesario e desarrollar
capacidade y aptitudes para utilizar creativamente del que se puede
di poner· e, decir, e, tamos hablando de la recodificación y
reinterpretación de lo abere para aplicarlo a ituaciones
concreta · así _urge un conocimiento especifico que tiene un valor
n u o para Ja resoJución de problemas, eJ cual sí puede considerarse
como algo propio y r pr entativo de nuestra época. Las
organizaciones demandarán profe ionistas con la competencias de:
actuar de manera autónoma, adaptarse a los cambio aprender a
apren&lt;ler, funcionar en grupos heterogéneos, indagar e investigar.

58

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manejar herramientas (lenguaje ·, ímbolo , tex.tos, información,
conocimiento, tecnología),entre otras.
Las profesiones gue requiere el México de hoy y sobre todo el
&lt;lel futuro es un problema difícil de det rminar, requiere considerar
las aspiraciones de los individuos, la situación acial, el desarrollo
de la economía, los avances en la tecnología y sobre todo el
de arrollo de nuevo conocimientos. La educación, además de
contribuir a la satisfacción de necesidades materiales, debe contemplar claramente resolver los problemas de calidad democracia,
equidad, justicia y solidaridad; es decir mejorar la caLidad de vida
de los ciudadanos de un país. En todo caso las profesiones han de
estar vinculadas al bienestar personal, , ocial y econónúco, y obre
todo, caminar a la par del propio conocimiento, la investigación y
las nuevas tecnología .

3. El individuo como contexto
Como a e ha mencionado en párrafos anteriores, las profe iones
funcionan dentro de cierto contexto como el económico, el
conocimiento, las instituciones formadoras de profe ionales y otras
rná . En la sociedad actual uno de los contexto más importantes es
el individuo mismo, quien es tomado como una referencia para las
acciones que e emprenden. Vol erse hacia í mismo es una forma
constante d preguntarse ac rea de lo que se e tá haciendo en la
actividad profesional. "' n muchos ca os e posible que la decisión
individual sea prepond rante obre otra determinaciones. Lo
contexto tradicionale de la profesión han jdo muy arfado , desde
el origen o nacimiento de las personas, 1a religión la familia, la
economía de mercado y la política, pero ya desde hace algunos años,
la elección d carrera que se va a estudiar, lo cambios en la
ocupación, y hasta el cambio de profesión, por ejemplo, on producto
de motivo má per anales. Buscar los empleos mejor remunerados
~ ·in duda una importante orientación para la ocupación, pero el
individuo mpieza ya a alorar otras situaciones como el de los
horarios de trabajo, las vacaciones, la per onas con las que se tiene
gue trabajar, d tipo de clientes a los gu s han de pr tar lo

59

�servicios, la localjzación del emple la po ibilidad de tar más
tiempo con la familia, la satisfacción en el trabajo y la realización
per anal, entr otro .
Dentro &lt;le lo contexto, sociale de la profesión, el individuo,
aunque pudiera parecer lo contrario, es igualmente un contexto
formado por la sociedad pues ést solament . e pu de xpr , ar en
determinada circun rancia ru tórica . El individuo no e opone a
la ociedad e parte de ella no ólo como un número, ino como
un componente. D cir que la soci dad e w1 conjunto de individuo
e una expresión demasiad uperficial para atender una realidad
que es más compleja. La sociedad está compuesta por individuos,
pero no sólo que vi en junro , ino má bien que conviven, que
tienen que e tar organizado para re lver us problemas, que . on
capa.ce de crear e tructuras sociales muy difcrcm a la urna de
individuo como lo on la religión, I , ta.do la familia, la
comunicación, desde luego la profesión y mucha má . lnclu o,
ocialmente se habla de que e pueden construir proyecto para la
formación o r forma de la ociedacl. Las difi rencias entr suma de
individuos}' sociedad son radica.le , aunque no por ello el individuo
es algo opue to a la sociedad; el incLividuo mismo e un producto
de la ociedacl, &lt;le las relaciones qu , e e tablecen en la ociedad,
por lo tanto, el indi iduo es un contexto acial de la profe ión.
.. n la sociedad actual, el re peto al individuo
ha convertido
en uno de lo principio de la convivencia ocial, colocando a é te
en la mi ma jerarquía de las in. tituciones como l e ·ta.do la
ducación r el trabajo por ejemplo; de h cho muchos de lo
principio político r cuperan la oposición entre individuo y
ociedad tratando de establecer una nivelación entre ambas
entidad . La 1 y por ejemplo considera al individuo al mismo nivd
que l e, tado, la economía conced al individuo una importancia
fundamental para los patrone &lt;le con umo, al1orro · producción, el
éxito de la educación d pende de la capacidad que logran d arrollar
lo individuo, para aprender por sí mi mo , para planear y r solver
ituacion ~ probl máticas, r o general la e tructura cial interactúa
e retroalimcnta de la acci n d individuo , pero históricamente

60

en la relación entre estructura social e individuo, ha predominado
la institución obre el individuo; en la. actualidad permanece mucho
d ese tipo de relación, pero también se obs rva una pr encía,
cada vez má significativa del papel del individuo frente a la
estructura.
unque e habla del individuo en general, no todo los individuo
en una sociedad son iguale y actúan en la mi mas condiciones y
con lo mismos anteceden te · exi ten di t rcncia individua.le y
diferencias que on producto del origen o pertenencia de los
individuo a ciertos grupos ocia.les que marcan di, · ione al mterior
de cada sociedad y entre ociedade , pero hay que precisar que ta
diferencias, e manifiestan, en última in rancia como diferencias
entre indi iduos. demás, e ta diferencias transcurren en una
amplia gama de formaciones, que van d de l género origen
ocioeconómico, origen étnico, lugar de nacimiento, condicione
familiares y otro más. Algunas on inherente a la per ona, es decir,
·e nace con ello y el individuo no puede modificarlo mientras
que algunas otras í posible 9ue sean tran formadas a lo largo de
la carrera profe ional. D toda, maneras la diferencias entre
individuo , aún y cuando se pueda nacer con ellas, adquieren
ignificado sólo en el cont xto d la ociedad que e. la que les da
eotido, por ejempl la diferencias d género ólo e marcan
cuand la sociedad tiene establecido que hombr y mujer son
diferentes y que se ubican en posicione jerárquicas de diver o nivel;
la marcada ori ntación de hombr y de mujeres hacia cierta
profesiones, es producto de e ta. ideas. También e ta diferencias
se manifiestan en ciertos trabajos dirigidos de manera pr d mtnante
(o pr ferente) para las muj re o para los hombre .

3.1. Individuo/ individualidad
Una de las id a generalmente más aceptadas Ó' más fa] a a la vez)
e que la elección de carrera o profe ión es una actividad desarrollada
por individuo independientes frent a un conjunto de opcion s
evaluadas de man ra racional. n otros términos, que las carrera
e elig n iguiendo un 'dictado int rior" que no dirige

61

�trr m diablemente hacia una acti idad específica que se
corre, ponde de manera directa con nna habilidades o aptitude
innatas o det rminada por ra go, g néticos. sta creencia era ca 1
una idea irr fu.table en la edad meilia, pero a la caída del mundo
medieval cambia muchas cosa entre lla , que r quieren nuevas
actitud · habilidades, que serán ahora de arroUadas en los centro
de e tuclio d lo cual la univer idad erá el más importante.
Ha ta ntonces aparece el individuo como tal; e decir, e puede
afirmar que el incli iduo
una creación de la era moderna, ya que
prácticament no había exi. tido e ta noción en la, ci ncia social
ni en la ideología o filosofía occidentale anteriores al iglo CV. El
llamado r nacimiento provocó una rnptura con la concepción holista
que integraba a la p r. ona, y a la sociedad como unidad, por lo
tanto relatiYamente indi isible, conc pción que e fundaba en la
filosofía cri, tiana que dominó el mundo europeo ha ta e a época.
Lar forma protestante prim ro la idea de la ilu tración de pué
pu ieron énfa i en la oncepción qu hac d lo individuo ere
aut 'nomo ; c. to cien con ecuencia para la organización acial y
la forma ubordinada d c ntrol y desarrollo.
La idea de considerar al individuo como indep ndiente de la
oci dad t.ien cierta consecuencia de tipo ético y afecta al di eño
funcionamiento de las in titucione ociale . El individuo en d
feudalí m &gt; e taba atado a la voluntad del eñor feudal su d tino
estaba prácticamente d ciclido d de e] nacimiento (la Igle ia
apoyaba en o). uando lo individuo d jan de ser ier o y deben
procurar e la ubsí tencia a partir de , u, accione individuales, se
produce una profunda tran formación en la esfera de Las relacione
económica , ya que el individuo puede, al menos teóricamente
dedicarse a aquello que má le gust o coincida con us interese y
necesidade .
o ob tante lo dicho, la posibilidad de que el individuo pueda
crear u propio fu tura tá a, ociada a las condicione ociale
exi temes. 1n camp ino o trabajador de una zona rural en féx.ico
di pon de dif rentes posibilidades d de arrollo personal i lo
comparamo. con uno de Francia o uno de Kenia. También un

62

ingeniero d Haití t ndrá oportunidades económica y profi ionale
diferentes a uno de E tados nidos o uno d México o Brasil. iendo
las profi síones imilare , esto pued resultar paradójico pero no lo
e : el eíercicio de competencia y habilidade profesionale está
asociado al de arrollo del conjunto d la producción de todo · lo
bienes y servicio de una sociedad determinada.
in duda, ha, mucha coincidencias en la llamada ociedad
occidental y ciertas profe iones on intercambiable . Ponga.me l
caso de la profe ión médica. En un reciente Poro Iberoamericano
de Entidades ifédica celebrado en fadrid n mayo de 2008, e
analizó la relación entr el jercicio de la medicina en España y en
1\mérica Latina. En el último año, llegaron a paña 4,273 médicos
foráneos, 70 por ciento de lo cuale · provenían de América Latina·
alguno de lo paí es &lt;le origen disponen de un médico por cada
5 000 habitante , en paña a ha llegado a casi cinco por cada
mil?' • ta, migraciones de profi ioni ta que tienen una ri de
con cucncia sociale
conómica ' cultural muy amplia ,
uponen es ci rto, habilidad y competencia profe ionale
intercambiable , pero no i mpre e a í.
Un jemplo gu ilustra la forma en que la variables
ocioculturale modelan la caracterí tica d profesione y
competencias está dado con La di tribución profesional por sexo .
i tomamo publicacione de cincuenta o se enta año atrá
veremo · gue se atribuían a la mujer cierta babilidade específica
Y e las destinaba a cierta carreras· cualquiera que lea e o di curso
hoy encontrará que la mujer (y lo hombre ) eran visto como
ignado · por L1 biología: el destino (y la ocación) profe ional de
una pet ona estaba determinado por u exo d nacimiento. Todo
lo &lt;JU podía hacer era re ignarse a e a fatalidad a umir lo inevitable.
En la actualidad e a ideas no pueden so tener e d ninguna manera
~· tenemos qu las rnujere, (y también lo hombre ) ocupan lo
pue to de trabajo d casi cualquier profe ÍÓO' i todavía existen
diferencias e tadí rica en cuanto a la di tribución de profe iones

31

EFE, El País, año 1.'XXIJT, n~ 11291, 13 mayo de 2008.

63

�{

por exo e porque permanecen prejuicios y no porc.1ue haya
habilidades innata .
Algunas profesione, no on intercambiables, pero por otros
motivos; Ja de astronauta e el mejor ejemplo. o habría dónde
adquirir la competencias requeridas en íéxico, p ro i lo hubiera.
debería emigrar. Por su parte un médico formado en Bra il podría
ejercer en léxico, pero un a tronauta formado en otro país no podría
venir a trabajar a México (al menos por ahora). Diferente·
ocicdadc , dependiendo del ni el de desarrollo de lo que se suelen
llamar fu rzas productiva , requieren de diferente habilidades
profesionales; e abido que alguna per. ona, (e pecialmeme en
Latinoamérica) inician u e tudio, nnivcr itarios pensando de de
el inicio en la posibilidad de emigrar, lo cual plantea, a su vez,
complejos problema ociales y económico.. no de los fenómeno
que se ha v nido incrementando en lo · de ·plazrunientos d eres
humano entre paí es es el d la llamada fuga de cerebros" es decir,
la asimilación por parte d los países centrale · o de mayor nivel de
desarrollo de per onal profesionalmente capacitado y esp cializado
que ha recibido , u formación en países periférico o vulgarmente
llamados . ubdesarrollado . Para estos últimos paí es, e:: to representa
algo má - que 1a mera emigración de indi\riduos: la sociedad invirtió
recursos en la formación de esas _per onas lo pierde para beneficio
d cada emigrante con alto nivel educativo, ad más de condicioru1r su
propio desarrollo por la carencia del pe onal adecuadamente preparado,
lo cual supone, entr otras cosas un problema de oberanía.
J,0 importante a recalcar aquí e que todo los proceso ociaJei
on el resultado del entrecrnzamiento de accione individuales e
instituciones ociales, que e influyen mutuamente. En otras
palabra ·, la el cción d una profesión no e un a unto pwamente
indi idual ni tampoco el efecto de fuerzas sociales que
imponen
a un indi iduo a pe.ar de , u deseo o necesidade . Lo ere
humano construyen la ociedad con cada uno de us actos y lo
hacen a vece de manera inconciente, aunque e a ociedad a.Í
construida tendrá efecto~ obre u propia realidad y por ende su
foturo ademá de que en la sociedad a.í con truida se generan

64

.

in ·citucionc que tienen una dinámica propia e :independiente de
los deseos nec idade de los individuos.
3.2. Formación, educación y desarrollo humano
Como ya se ha explicado, toda odedad requier d su sere
humano· ciertas habilidade para su producción y reproducción.
En una sociedad de pe cador , la opciones de cualquier niño e tán
reducida y las habilidades que requerirá para desempeñarse como
adulto las podrá adquirir de us mayores n un proc , o d formación
con us in titucione e pccíficas: habrá quienes actuarán como
mae tros y habrá quiene certificarán que e po en esa habilidades
y se le podrán encomendar tareas con autonomía. La inserción del
individuo e u.o proce o gradual donde la ma}roria de las decisione
cáticas están elaboradas de antemano y donde el proceso tiene la
apariencia de 11at11ra/idad e, d cir, parece obvio qu alguien ea
pe cador en e a sociedad y parece obv10 que haya ad9uiri&lt;lo la
habilidades de un pescador exp rimentado la j rcite. n nuestra
sociedad mexicana la opción de er pescador no e la única ni siquiera
la principal: hay una gran cantidad de opcion s la ociedad requiere
de una gran di ver idad de oficio. y ocupaciones con mayor o m nor
grado de conocimiento y habilidades e decir de competencias a
poner en juego. De esta forma, la inserción de los incli i&lt;luo no
parece tan ob ia y e n ce ario tomar deci ion s en ca i todas la
etapa de la vida que redundarán en senderos
posibilidades
diferentes s gún los ca o . Cierto que ha limitan te iniciale difíciles
de corregir, como cuando un niño que nace en una región rural
marginada no tiene otra po ibilidad qu la de a istir a la única escuela
di.ponible, 9ue está mal guipada físicamente, 9ue el profe or no
tiene en casione la formación adecuada, que e1 ambiente no
propicia la dedicación a las tarea escolares • el aprendizaje y donde
el fracaso escolar no se juzga como inapropiado.
Una ociedad plural ofr c en la actualidad un gran número de
actividades profe ionales algunas &lt;le las cuales r quieren un grado
universitario y otra no. Las primeras univer idades formaban en
dos o tres áreas o esp cialidades y actualmente e e número pasa el

65

�.

(

centenar. Obviamente, la diversificación no es un imple proceso
capricho o, . ino el re ultado de la evolución de nu tro accionar obre
el mundo real a partir del desarrollo científico. Incluso cosas que se
hacían naturalmente como el parto, son hoy obj to de compleja
competencias médica en nue tra sociedad industrial. 21 luchas
activic.ladc · humana y actividade de producción e han hecho más
complejas y e requiere de ayuda profe ional para interpretarla y
a imitada. Veamos pu nue tra ociedad urbana: ¿qué lleva a una
persona en particular a d empeñarse en cierto campo profesional, a
desarrollar las habilidade específicas que requiere e campo?
EJ problema suele pre entare en la época de los estudios de
preparatoria, cuando normalmente se debe elegir una actividad
profe ional lo cual uele crear cierta angustia a muchos que no
tienen daro cuál erá la mejor opción personal. fá aún cuando,
como ·a hemo mencionad , la di er ificacione entre carrera son
cada vez má grand e incluso suelen aparee r nuevas posibilidade.
orno n
te campo solemo tener algunos imposto.re que
pre entan eudo te t o teoría populares sin fundamento científico,
e debe s r muy caut loso al tomar una decisión, dado que en
principio la elección implicará año de e fuerzo qu pueden entrañar
pérdida má o meno grande de biene materiales o psicológico
Debe t ner. e claramente en cuenta que e trata de legir una
profe ión } n una vocación y que esa profesión podrá cambiar
algunas \' ce a lo largo d la Yida ya a porque la demanda ocia!
y económica &lt;le la profe.ión ha variado, ya porque nuevo
de cubrirniento, científicos obligan a cambiar técnica
forma de
trabajo, ya poryu el deseo · lo, intereses personale lo llevan a uno
a e pecializarse en cierto campo diferente de la profesión, o también
debido a una combinación de lo tres factore mencionados.
Vocación e un término d vieja data; proviene d l latín vocalio
qu supone acción de llamar o ser llamado , qu la tradición dd
cri. tiani mo a imiló a un Llamado de los dioses para hacer algo.
Rodolfo Bohoslavsky señalaba con a ierto, hace 'ª vario año.,
21

Téngase en cutnta que, incluso en ~léxico, hay regiones donde los partos

igu n s1enclo "naturales".

66

(

(

.-

que vocaaon e algo que debe explicarse, anb que er un dato que
explica. 22 Hay per ona, que suelen in cribirse en u.na carrera porque
la propaganda de la in titución que la ofrece dice que le a egura la
alida laboral. Juando alguien píen a en una salida laboral no puede
ab r si stá fanta eando con hacerse millonario con tener un
trabajo e table, con alcanzar un nivel de prestigio ocia! y alario
acorde a ello o implemente con la posibilidad de encontrar trabajo
aJ concluir l
tudios. Hay aJguna carrera coro enfermería o
bibliotecología que tienen en e te momento trabajo asegurado, sin
embargo, por di tinta razone , el númer de alumno que la cur an
e in uficiente para la demanda, mientra que otra , como abogado,
a pesar de tener un mercado de trabajo altam nte aturado, siguen
teniendo una gran demanda. Dado que, en alguno países léxico,
por ejemplo), la oportunidade, de trabajo para lo egresado
univer itario pre entan un rezago diferencjal, el temor del
desempleo acentúa lo mi do a la capacidad de hacer una elección
correcta. Pero lo que vale para el si tema en general no opera al
nivel del individuo: e cierto qu por ejemplo, lo. puestos de trabajo
atractivo, para abogado han cLisminuido, pero también e cierto
que eguirán exi tiendo oportunidade para abogados capaces. o
puede de conoc r e que las ta a de de empleo repre cotan un
factor de angu tia frent al futuro pero en todo caso e un factor
9ue amenaza a todo con o in título univer itari . Empleo pleno
empleo y de empleo on elem nto estructural s del si tema de
producción y e inculan a proceso económico , político r
culturales complejamente interrelacionado . n léxico, lo once
oficios más tradicionale. de la estructura ocupacional del paí
ostentan un alto porcentaje de profe ionistas.2' egún el
Observatorio Laboral de la ecretaría de Trabajo, un 19 por ciento
&lt;le lo taquilleros posee título univ, r itario, mientras que ntre lo
cartero la proporción e. de 14.2 por ciento enue los electrici tas
1

'.:? B ho, lav ky, R. (1985). Orú:11tación 1•ocadont1!} utr11legia rlí11ica. Bueno Arre :
' ueva Visión.
~ Rivero, A. (2008)." alvan 11 oficios a profesionistas ". é/, 'orte, año L ' , nº
25438, julio 30 de 2008.

67

�\I

,'

llega al 10.4 por ciento. Además, un porcentaje jmportante de
egre ado universitarios son cerraj ro ·, cantineros, vidrieros,
jardineros, tapiceros, plomeros y albañiles.
Por otra parte, par e que lo importante, de de el punto de la
realización pet onal, es gue la actividad a la gue uno se dedica sea
gratificante, aunque eJ n.ivel de alarios, en términos ab oluto o
comparativos, sea relativamente insatisfactorio. Pero e o no puede
e ·tablecerse de antemano, ya que la sati facción gue se obtiene por
desempeñar una de enrunada tarea no depende sólo de la tarea en
sí sino de una compleja s rie de factores asociados. La realización
per. ona] no puede definirse de manera absoluta, porque hay gente
gue puede sentir más feliz trabajando como jardinero que como
médico (y con menos factore de angu tia quizá). La idea de
realización personal atiende a factore de orden ideológico, asociados
a lo que se considera deseabl por una per ona en un momento
determinado. j una persona tiene fantasías de realización inalcanzable para ella en un momento histórico y en una circunstancias
dadas, entirá que u actividad n es adecuada; pero ello puede
darse en cualquier ocupación o actividad. En todo caso, lo importante
e que el de arrollo de cuaJqwer actividad, no e desempeñe en
condicione hutnillantes para quien la hace, como las condiciones
actual de ciertas formas de clavitud, es decir, de per ona que
son obligada por el uso de la violencia a desempeñar ciertas tareas
o son colocada en ituaciones donde les e difícil optar por otra
condición. 24
riesgwdonos podríamos proponer, acordes con
artha u sbaum25 que una actividad que permita la realización
personal &lt;;leberia permitir la auto expre íón, las posibilidade, de placer
y iuego, el ejercicio d la dignidad el de. arrollo emocional (no
impidjendo la expre ión d 1 amor y los afecto ) otorgar una
capacidad de decisión autónoma, au encia d abuso corporal o a la
, alud y la expresión de libertade. políticas.

La ociedades moderna actuales han sido caracterizadas como
sociedades de conocimiento. n otro lugar,26 hemos definido la
sociedad del conocimiento como caracterizada por cinco rasgo :
una ·ociedad donde se investigan las creencias sobr l er humano
y 1a naturaleza; donde todo se guían (o al menos tratan de hacerlo
as0 por normas objeti as de verificación delo, conocimiento ; donde
e dedican un portante recur. os a la investigación científica en todo
sus campo ; donde el conocimiento se acumula, se organiza y se
interpreta de manera permanente para encontrar efecto de utilidad
práctica; y finalmente porque todo el conocimiento e emplea para
modHicar valores objetivos de acción y para poder alcanzar e tos
valores y objeti o . Las sociedade · del conocimiento exigen a las
nuevas gen racione (y a las vieja. también) una actualización
perman nte de los conocimiento con el objetivo de emplearlo
concientemente en sus relaciones y en su acción obre el mundo,
pero también el uso de técrucas de aproximación a ese mundo que
reduzcan la incertidumbre al máximo. Toda la acción humana se
basa, entonce , en el conocimiento y no en alguna otra fuente de
autoridad en otra forma de guía; más allá de cualguier profesión
específica, lo central e la entronización del conocimiento como
elemento oriemado_r para encauzar toda actividad. s en e te
contexto dond debe buscarse la realización per onal en la actualidad.
L1 economía del conocimiento tiene sus ba es fundamentales
en las competencia que hao adgui ·ido su . habitantes, fundamentalmente a través de una educación que pre ent altos niveles
de calidad; esta educación deb proporcionar la posibilidad d
desarrollar la habilidade que permitan el análisis de la información
Ysu ubicación adecuad~ generar nu vo. conocimientos obre la
realidad, poder encontrar oluci6n a los problemas en su campo y
estar en permanente apertura par-a adquirir má y mejore
conocimientos.27 Otro de los aspectos gue deben e tudiarse cuando

.
lo, a m
- d ocumentados que son obligados a trnbajar
o re fienmos, por e¡emp
doce o catorce horas al día por núnimas condicion de rettibucióa (a vec ólo ¡x&gt;r
una comida miserable y un catre donde dormir).
25 Tussbaum, M. (2000). Wonm1 ,md h11111a11 dc11elop111ml. Cambridge RU: Cambridge U ruve ity Press.

"· lnfanteBonfiglio,J., Ceballos dela Rosa, 1., barles Lata. L , Benavides fartínez,
B., l Rebollo o, R (2007). Hacia la .roaedad del ,011ocz111imto. [é:6co, D.F: Trillas.

z4

68

r, hm&lt;.lación " te Paí (2006). "A la orilla de la econonúa del conocimienm' . lé.slc
Pais, n" 185, agosto de 2006, pp. 59-64.

69

�e analizan la economía del conoc1m1ento es el acce o y
disponibilidad de Ja tecnologías de información. El número de
líneas telefónica fija , el número de u criptores de teléfonos
celumr~, el número de computadora y el número de per ona con
acce o a la red intemet on lo indicadore má utilizado para mostrar
ha ta qué punto una sociedad avanza o I plano de la economía de
la información.

3.3. La realización individual como meta ocial
Lo japone. , tienen un término e pecífico, karosht~ para referirse a
la muerte por fatiga laboral, porque la cultura laboral del paí lleva
a la gente a desarrollar excesos en u actividad profe ion.al Japón
e quizá el único paí del mundo donde los rnpleados suelen
mostrar agradecimiento a u empleadore trabajando hora extras
de manera gratuita. 28 La condición cau, ante básica es I estilo laboral
del país, donde la jornadas agotadoras se prolongan por lo largo
r corridos en lo medios de transporte y la ob esión por la up ración
profesional lleva a la g nte a cometer e to exceso . La estadí cica
laborales indican que al menos una quinta parte de los jecutivo
de empresa de arrollan algún tic nervioso o alguna manía neurótica.
E evident que e, una condición social impuesta por la cultura la
gue presenta un modelo de .realización personal difícil de realizar
para mucho , ha. ta el punto en gue alguno terminan en un
agotamiento total con la ·alud irrever iblemente dañada o indu o
la muerte. ¿E e. ta condición ac ptada voluntariament por los
japone es o on las con&lt;licion , ocia.les la que lo. ll van a un
punto de no retorno? • s po ible que muchos de llo crean que
actuando de esa manera están d mostrando lo valio os que son y lo
importante de u actividad. Cr emos que e ta no la forma en que
debe proponerse la realización individual.
Como decíam . má, arriba, son factore de orden ubjetivo lo
que pueden hacer entir a una persona como r atizada en una
actividad cualquiera. Durant mucho tiempo e pensaba que d
2ll \rillanno, .'\. (2008). "Trabajan en Japón hasta la muerte' .Eh
oº 25435, 1ulio 2"' de 2008.

o

urte

año LXX,

alario era el único elemento qu determinaba un trabajo
ati factorio. n la actualidad, sabemo que hay por lo menos sei
factores que hacen a un trabajo de eable. 29 Eso componente on:
el tiempo dedicado al trabajo, a sea por exceso o por insuficiencia;
la. per pecti as obre el futur Qa po ibilidades de prom ci 'n y la
eguridad); el grado de dificultad que el trabaj r pre enta para la
competencias gue se po een; 1contenido mismo del trabajo o ea
el int r' n la actividad que se desarrolla, 1 pre tigio ocia! que
po ee, la independencia qu proporciona· las relacione
interper. onale que s establecen en el lugar d trabaj ; por último,
el salario que se recibe. El trabaj per onal, además de estar en la
fase inicial como actividad formadora del homo sapiens
autoconstitu ente del ser hu.mano, e· una forma de realización e
imegrnción social para cualquier individuo n la actualidad. e trata
de una actividad e pecíficam nt humana en la medida en que se
rompe la relación entre la acción instintiva y el acto grati.ficador 30
el trabajo implica una actividad d constitución del yo, que
proporciona un elevado nivel de integración de la per onalidad. Lo
que podríamos llamar indu trio idad, la capacidad de la especie
humana para actuar sobre el medio transformándolo, se realiza en
cada ser humano individual; qui n no trabaja, es decir quien no
hace algo para modificar o alterar el medio en el que vive, en algún
entido, no alcanzaría la categoría de ser humano.
Ahora bien, a í como el trabajo permite la realizad' n de un ser
humano como tal también pued ser cau a de sufrimient ,
frustración o agre, ividad.
d cir, bay trabajo u ocupaciones que
pueden incrementar el grado de neurosis de un individuo. Quiene ·
no pued n adaptar e al trabajo muestran por lo g n ral, elevados
índice de rotación aus nti mo, accident y aJcoholi m · también
hay persona qu pre entan, al menos externamente carencia de
'!l Ciad-, A. (1998). Les indicateur de la atlsfaction au travail.
uelles oat les
caractétistique d'un bon emploi? Observarions recueillics da.o cerrains pay de
l'OCDE. París: OCDE. Politiq11es d11 ,narché de lra11nil el poliliqlle socia/e. Documents

bors érie nº 34.
" 1

cff, W ( l 972). E/ lrobtgo, el homhre_y la soaedad. Buenos

71

· es: Amorrortu.

�motivaci · n para trabajar. Algun r fran popular
u en marcar
esta cara r rí rica, como ' el viYo v"JVe d l onro, y el tonm de su
trabajo' , 'c.1ue trabajen lo casado", que tienen la obligación ' pero
en general no e cnti nd qu a1gui n no pu da t.rabajar. Tenem,
en mucho: ca o g nte que no guiere hacer el trabajo qu k: asignan
o al gue k obligan, gente gue por cli er a circun tancia se v
obligada a aceptar trabajo, gu no le gu. tan () le hacen mal o a
media ) p ro e dificil encontrar a alguien 9ue no trabaje en absoluto.
Igualment e b erva 9u un de lo probl ma qu ha enido
creciendo n el mundo lab ral e, 1aco o p icológic o fllobbillJ!,. ·
trata d un probl ma de alud lab ral que debe traLar e como tal \
que ha venido aumentando en la soci dad indu trializada,. En
la práctica ·e traduce n &lt;.JU lo up ti re no reconocen el rraba10
de sus subordinado , que los je
encargan a un ernpl a&lt;lo en
particular y de f( rma continua los trabajo más pesados u
irrel vante , gue un trabajador · ube timado de motivado o
víctima de la envidia d lo demás o de u patron s, j fe. o
upervisore .' 1 El aco o p.icológico en el trabajo presenta tre grados
de iol ncia: n un primer nivel la p r onas que lo ufren pueden
resi tir y rein ertar e en su m1. mo entorn de trabaj . n l gundo,
n puede resistir ni e. capar y tiene dificultade para rein ·trtar e a
la. acti ,jdadc laborale , mostrando daños físicos o in apacidad
mental temporale. · por último, la p r ona aco ada n pued ncarar
la ituac1 · n ni encontrar una . al.ida por í mi rna, requiere de
tratamient por parte de especiali ta y u rehabilitación
difícil.
l agre or pare e pre entar ci rto ra go d per naUdad
p cítico , como inseguridad carencia de sentimi neo de empatía,
insensibilidad afee ·va, celo y an ia de p der y endencia a ejercer
l control d Jo, clemás d manera pato} ' gica. o d be confundirse
la conclici 'n de vi lencia p. icológica con otras forma de patología
laboral, e &gt;mo el índromc: d 1 trabajador c.¡uemado (e□ el c.¡ue quien
lo padec mu stra fatiga mocional, d . p r-onalización y carencia
de r atiza ·ión per onal); tampo
con el tra toro d 1 e tré
11

aóo

ánchcz, M. (2004)." ,1 aco ·o en el trabajo como problema de alud". A/Hui
XXI.\'., nu 9868, 1um 8 de 20114.

72

postraumatic (que caracteriza p r llllil r exp rimentaci ·º.de la
vivencia traumática, por atar de ita.r de manera compuls1 a la
aparición d e tímulo ad ersos , por un aumento de la _capacidad
de activación). P r otr lado ninguno de to. ca o ant nor s deb
confundir e con ituaciones de conflicto en el trabajo, que su len
er más normal de lo qu
ere . Jom pued Y r e, oo mucha
la circunstancia por la cuale una p rs na puede no trabajar
encontrar dificultad
n u trabaj
a v ce es difícil inclu o tener
una compren ión adecuada de lo que ocurre. 'n el ca o de lo.
de empleado., los s ntimientos d impotencia o ubestimación
pueden a ravar aún más los impediment para in errarse en l
mundo laboral
La a&lt;lic ión al trabaj , p r tro lado e una ent rmeda&lt;l que a
vece ha ido tomada com un m 'rito por parte de ci rta gente.
Ha.y personas qu e ienten orgullo as de trabajar duro in hora
Libres y rn yacaci ne , in momento de esparcimient y in hacer
otra co a má qu pen ar en el trabajo aúo cuando no e tán en u
oficina. o en su puesto d trabajo.
pesar de las apariencias, e
comportamiento uel producir el efec o contrario, a que e a
per ona rermioan siendo mur inefideote ; lo important ,
justamcme, no e trabajar todo l tiempo ino tener un alto
rendimiento en I tiemp que
trabaja. Ell 11 va a un compl jo
tema, 1 Je la productividad laboral.
Fue n la d · cada d l 94 y 1950 cuand com nzaron a
estudiar e los efectos que el trabajo y u exceso pueden tener sobre
la alud. 3~ egún 1pre idente d la oci dad Europea d P iquiatría
ocial, Francisco Alonso- ernánd z, el labo.roa&lt;licto o 1vorkaholic
presenta un perfil ba tant d finido: e. hipcrambicioso, e tá
aco tumbrad a una batalla con tante para imponer u- propio
proyect i · competitiv
decir, con fuerte ncce idad p. icológica
de uperar a t d s lo demá ; po ce fuerte
nrimíento J
culpabilidad, o a que po. ee una mentalidad d tip masoqui t-a
que a ume la obrecarga d trabajo como una compen ación a u
' ánchcz. \i. (2007). "Enganchados al trabajo". EIP1111 año XX..'-:.11, nº 10840,

febrero 13 de 2007.

3

�,.1

,, ,

&lt;,

r \", ,1.

necesidades· inseguro bu cando siempre la aprobación de us
superiores como un modo de lograr un.a mayor autoestima; aislado
y olitario, con dificultade ' para lograr lazos familiares profundo y
óLidos y bu cando en us interacciones cotidianas en el trabajo,
que son generalmente superficiales, una campen ación por esa
dificultad para el compromiso afectivo personal. También mue tra
nn e tilo de vida irregular y anárquico tiende a exceder e en d
consumo de drogas, como el alcohol, l tabaco y la cocaína, en lo
que intenta encontrar una forma de atenuar el agotamiento
emocional que ufre. Que quede claro que la dificultades personales
no ocultan ni justifican las condiciones e tructurale de la economía
de una ociedad para ofrecer trabajo digno a todos su integrantes.
Lo que • e ha intentado aqui es poner en per pectiva la
importancia del estudio -y comprensión- en profundidad de lo
div r os contextos que afectan o inciden sobre las profe iones en la
actualidad y l de arrollo de la práctica profe ionales, en el
entendido d que ningún contexto por sí solo es determinante. El
mundo globalizado eJ mercado come cíal y laboral, el de arrollo
exponencial del conocinúento el uso o no uso de 1a Tic s, la
orientación formativa de las' carteras profesionales, las condicione
socio-culturales y afectivo-emocionales d la personas; todo, en
definitiva todo influ e. De diversas maneras, sobre diversos
a. pectos, pero el cúmulo de relacion e intercambio adquieren
entido en uno o vario contextos.

¿CAPITAL SOCIAL O REDES SOCIALES?

Maria Luisa Marti.nez S. 1

Introducción

w

en a unto sociales en las últimas
dos décadas es el capital social, elemento Sl(i ge,¡eris emanado de las
relacione sociales, a travé de vínculos y lazos con truido en la
cotidiana interacción de los sujetos. El reconocinúento de que las
redes ociales úenen un valor intercambiable en el mercado podría
er considerado, desde cierta perspecti a, como la
'mercantilización" de la relacione aciales. Y sin embargo, el
resultad de las transaccione, es siempre benéfico -un bien o un
ervicio- para un individuo un grupo o una soci dad.
El enfoque r de , por otro lado, ha ido -desde principios del
iglo pa ado- una herramienta teórico-metodológica para abordar
las relaciones sociales, principalmente como instrumento sociales
de apoyo para individuos y familias, desde el punto de vista de 1a
UNo DE

T EMA

REC RRE

1

•

oc1ólog.i. Con maesttía en Metodología de la Ciencia y mae ttía en Psico]ogta
laboral pc,.t la A L. Docwrado Bioacio□al en Filoso6a del Trabajo ocial con
acentuación en Politicas ornparadas de Bienestar Social.
- T . Directora de
la Facultad de Filosofia y Letras,
.
1

74

75

�f

/ ( ' ., \

¡

salud mental y del desarrollo comunitario. La aparente similitud
entre ambos enfogues y la búsqueda de sus diferencias son los
objetivos que originaron el siguiente análisis.

Discusión
El enfogue de redes sociales ha sido muy utifüado como herramienta
metodológica para estucliar las relaciones sociales desde principios
del siglo pasado. Los estudios sobre redes sociales se asociaban al
apoyo que los individuos o las familias pudieran recibir de quienes
los rodeaban, particularmente en temas como la salud mental y el
desarrollo comunitario. Chadi (2000) define red socialcomo un grupo
de personas, miembros de una familia, vecinos, amigos y otras personas que proveen apoyo mutuo ainclividuos o familias. En el mismo
sentido, para Sluzki (1998) las redes sociales son la suma de todas las
relaciones que un individuo percibe como significativas. Sluzki
utiliza el enfoque de redes sociales como una herramienta clinica
para intervenir terapéuticamente en la comunidad en el área de salud
mental. De manera similar, Warren (1981) utilizó el enfoque de
redes sociales en salud mental, como relaciones de apoyo para
quienes han estado en hospitales mentales. Este autor considera
que un jndividuo es parte de un sistema de redes; que dicho sistema
puede proveerle algunos recursos de apoyo y que hay diferencias
entre las actividades de apoyo sociaJ y las que tienen que ver con
retroalimentación emocional y la reducción del estrés.
Existe una metáfora del universo como una red o mapa de
relaciones, donde los individuos son nodos de tal red, dice Dabas
(1991). El hombre, por lo tanto, es parte de múltiples redes con sus
propias interacciones (familiar, laboral, de amistad, políticas, entre
otras), por medio de lazos sociales afectivos, el lenguaje y los
patrones de comportamiento que tienen los individuos en sus vidas.
S1uzki (1998) incluye tamatio, densidad, composición, dispersión y
ho111ogeneidad como características estructurales de las redes sociales.
Las redes también se caracterizan por su v111/tidimensio11alidad, su
reciprocidad, su inte11sidod, por las frecuencias de contado y por la historia
de la relación. Las tres lineas básicas de in fluencia en el enfoque de
redes sociales son la sociometría, la antropología y los estudios de
76

organización en Harvard y Chicago durante los 30s, y en la Escuela
de Manchester, posteriormente (Sluzki, 1998).
Molina (2001) considera que el enfoque de redes se puede usar
con cualquier orientación conceptual básica de la antropología social;
en cambio Chacli (2000) considera &lt;-1ue la teoría de redes tiene como
base el marco teórico epistemológico de la Teoría General de los
Sistemas y dentro de ella, en una concepción estructural. Sjn
enunciar que es parte de esta misma corriente teórica -Teoría de los
Sistemas-, D abas (1991) menciona que hay una nueva metáfora del
universo como red o entramado de relaciones, y los inclividuos son
nodos de esa red. El hombre, por lo tanto, es parte de múltiples
redes de interacción (familiares, laborales, de amistad, políticas, etc.),
y ha sido median.te los vínculos sociales de afecto, de lenguaje y de
comportamientos, que el sujeto se va auto-mganizando en su vida.
Por otro lado, el capital social se origina en el análisis conceptual
de Bordieu (1986), como una de las tres formas de capital, además
del económico y el cultural. Para Bordieu el capital sociales un recurso
ligado a la posesión de una red duradera, con relaciones como la
membresía de grupo, donde cada elemento tiene el respaldo del
resto de la colectividad. Bordieu se refiere a las relaciones de una
red como «eJ producto de las estrategias de inversión, individual o
colectivo, conciente o inconsciente, que anima a establecer o a
reproducir relaciones sociales que son directamente utilizables a
corto y largo plazo" (Bordieu, 1986:249).
El concepto de capital sotial utilizado desde el funcionalismo
estructural de Bordieu, es parte de una cliscusión teórico-filosófica
amplia y por ello el autor no realiza una propuesta de
operacionalización de dicho concepto. fün embargo a partir de esa
fecha, el concepto de capital social ba sido analizado -y medidocomo un bien publico en las instituciones políticas (Putnam 1995);
Prestan, 2003 y Walters, 2002), o como un bien privado, definido
por Coleman (1994) desde la teoría del actor racional del
funcionalismo americano, como la habilidad ele los actores para
asegurarse beneficios en virtud de la membresfa en redes sociales y
otras estructuras sociales. El capital social es un recurso que se
encuentra en la estructura sociaJ para ser usado por los actores.
77

�\,

La idea central del capital sarza/ -como forma de capital- e. que
las redes sociales tienen un valor qu se concretiza en beneficio bienes o servicios- gracia al u o ejercido por un individuo o grupo
perteneciente a una red particular. Cualesquiera que ea el origen
del capital social, -conciencia de clase en Marx o intercambio de
reciprocidad en Durkh im- (Porte 1998) el capital ocial emana
de la, rede y 1as relaciones ociale y por er una forma de capfral,
su transacción po ee una Jógica de racionalidad igual a la
transacciones de mercado, donde iempre e esperada una ganancia.
Al final, el elemento central no e olo la expectativa de reciprocidad
sino la con umación de la misma, e decir, l u o del capital social
reflejad en un beneficio individual o acial.
_.l consen o acerca del contenido d I capital social
que e tá
formado por lazos aciales que construyen rede ba adas en la
confianza y la reciprocidad. 2 Esta redes po een un valor que los
poseedores pueden usar para obtener metas y logros individual.e o
colectivo . La diferencia es qu en metas comwútarias o nacionale
la m dida e por un lado en resultados esp ados como cifra obre
cr cimiento económico ducación y b.i nestar y por el otro lado, lo
que Putnam llama "r de de involucramiento cí ico", es decir,
norma_ de reciprocidad y confianza social (Putnam 1995:69). Por
otro lado, a nivel individual, las medida son la cantidad y calidad
de la red social que po ee una persona, es d cir los recursos que
serán utilizado, para obtener resultados personales que podrían
con ertirs en beneficios económicos.
El valor del capital ocial de un individuo depende del tamaño
de su red y u conexiones, es decir u capitfll social potencial.· 3 pero
2

La reciprocidad es un mecanismo de intercambio mutuo. De acuerdo con anda
(1980: !64 16~) hay tr forma de reciprocidad: 1) Generalizada.. cuando la. persona
que bnnda b1ene o serVJctos lCJ hace sin e petar nada a cambio; 2) Balanceada,
cuando hay una clara obligación de retorno por el bien o servicio por algo de sunilar
valor; Y 3) egativa, cuando una persona recibe algo por nada. La reciprocidad
balanceada, por lo tanto, es la que s relaciona con el concepto de capital soda/.

no se tram de capital social efectivo hasta que él o ella movilizan recursos
necesarios para obtener beneficios particulare . En otra palabras,
aún cuando el capital social e un recurso relacionado a la posesión
de una red , acial, no es la red en í misma sino los beneficios
particulares que un individuo puede obtener gracias a us contacto .
De acu rdo con Barbieri (2003) hay tre forma que el capital
social actúa en la vida de lo individuo : 1) Puede actuar como un
recur o de información; 4 2) Pued actuar como un recur de
influencia y apoyo activo que efectivamente ayuda a lo individuos
a obtener objetivo p rsonales que de otra manera no alcanzarían;
y3) Pued actuar como un recurso de ocialización y reconocimiento
al tran mitir a lo individuo l valores patrones de comportamiento estándares y competencias ociales a todo el i tema de
expectativas de reciprocidad y rol de obligación "forzada" al
interior de una comunidad.
El capital social no on los recursos en la estructura como lo expresa
la definición de oleman ni la habilidad individual para a gurarse
beneficios, como lo propone Pon s. Porque una red puede tener
recur os pero si dicho recursos no son utilizados, no se tram de
capital cial; una persona pu d t ner la habilidad para asegurarse
beneficios de una red, pero si su red no tiene recurso , ·1 o ella no
pueden a egurarse ningún beneficio. i un individuo tiene una gran
red con fuert , lazos y 'l no puede as gurarse ningún beneficio o
ervicio cuando lo requiere, en una nece idad particular, esto
ignifica que él no tiene capital social, por lo tanto no es posible
hablar de la e~ tencia del capital ocia! ha ta que es canjeado por
un beneficio en una transacción ocial.
En México, el capital ocial ha sido e tudiado por organizaciones
internacional como el Banco 1undial, principalmente en las área
rurale · com participación política-en el mismo eatido de Putnam(Klesner, 2003)· como facilitador &lt;le la migración de México hacia
lo· Estados Unido (Phillip &amp; Douglas, 2000) y como apoy familiar

3

Zhao (2~2) hace una diferenciad · o entre capital social individual corno a) poseído
}' b) u ado; Sll1 embargo poseído asume certeza en la propiedad;potendal o htentemdica
solo la posibilidad d_e_ llegar a convertirse en real La premisa del capital social potencial es
que es po 1ble movilizar ese capital puesto que esrá Ji ponible par acceder a él
78

' La mayoría de los estudios de empleo utilizan esta forma explicati a,
particularmente como el intercambio de información que se utiliza para obcener un

ernploo.
79

�o so tal para los runo &lt;le la call
·crgu. on 2003).
po 1ble localizar nmgun · tudio a eren dd apital social ni en
rda ion al mplco nt l:n rd. c1é,n e&lt; n 1.1 muj re: . ~- to pn.·ibkmerue
l d ·I l a yuc en \fé. ico lo. b ·ne r im, . oci, do .1 la r eles oci
han rd e ·rudiado: para explicar la. tran.:gi~ de bren, cnaa
de la · p r.c&gt;na en pobreza omrutz, l 9 4), o como una e tr:itegia
dt apoy &gt; Je las muiere para pamcipar en la uerza lab ral, dado
&lt;loblc rol d · madr trabajad&lt; ras ( ar fa • liveira, 19 4). Pero
aún uand,J el mtenido del concepw podria . r 1milar, lo
in 'e tigaJor . ml'xican r. m v z utilizan e1 térmmo d C&lt;l/)Ítal rodal.
1.a diYer idad de ab r&lt;lat del ct1pital soáal le Je lo. nh·el
micro, m ·o \ macro aso iado a la eoría de ju g
m vtl1za flln &lt;lc r ur ) ' T · ria de la instituci nalismo
re ·pccti,. mente, ~rankc, 2005), y el n:con&lt; cimiento común d
b bondade t¡u emanan d u u. o, ha llevado a con idemrlo o ,mo
un ekmemo central en la. politi a. publica , md p::ndicntemcnte
d la corriente tcóricc filo:ólica ,.k de la ual se , borde.

D
capital

de capital o ·ial: capital

iaJ p tendal

ti

l' i ten 1a ck una fl'&lt;l
·1al c n tod :u. can1.a ·ri. ti ~ ólo e: b
pre unción &lt;le que existe I capital s cial, por lo mnto
mua de r.,pitJ
sottal ¡,otm,úl. 1 1 resultado &lt;le u u o no c. un beneficio p:ua un
indi,·iduo o un gru , c:nt n es el apita.! no exn o
ncucmra en
1
e, tado kdmtt'. , 0 • pmibk po ·r ninguna formad capital i no
put: k utilizar n una trnnsaccii'in para obtener un b1cn o un . rvicio
Por lo tamo, el tapital soda/ ,féctim e el uso de le la:z:o s ble para
a&lt;lyuirir algún 1 ·ncficio ·a ca indmdual cole tivo.

Lt

Lo:- re ultado. en d u o del capital económi o~ n la mer ancí
lo re ·tdraJo. n I u o del cap11aJ social ef cti\ on lo· bcnefici
bteniJo. in otro p,1go que las rntera ionc pte, ia , la

f•. tc c.1p11al su tal •·Jatcntt: .. o "pn1cnciaf' de ali..runa manera r:i . e cncm:ntrt
1nclu1Jo en l,1 dctinr 100 dt Dord1eu cuanJ i:I :e r~fierc a •·1 .- r~curso rt-ali: o
portnaak- ·.. ' mord ICU ! ?R&lt;i:248).

•perienc1

compartida e n otr . • sta relact n . ociale n un
urmpo ~ espacio c munes, on
n tru1&lt;la c n rectpr ciJad )
confianza, pero también c n '-lmpaaa , ,1fi c10 - to ~lement &gt;•
han iJo ignorad
n la· teoría pr via obr capital s cial. Todo
e to d ~ nt&lt; pueden producir la , cciúo-rcacci 'n d I individuo
para brinJar :u p . . ione (biene mal riale u erviciu. p r onale ·)
c&lt;1rno ap yo y n b nefi io dt: otros. uando lo otro usan . u:
po. e ione } r ciben un beneficio stán porúcndo n m. r ha 1
capital !iü ial. J,a cantid, d calidad Je lo, recur
a utilizar dep nJ
no olo d lo. po'&gt;&lt;.::ed r s d lo. lazos o iale ino particularmente
&lt;le lo. recur &lt; . qu&lt;.:: p een I&lt; • otros integrante &lt;l la red. b te e
un círculo ben ficio-u -b ndici&lt; qu no ti ·n · fin, mJentra. , e
mantengan la ontianza y la r ,ciprc ida&lt;l.
En resumen, on ba en ' Las fe rma del capital" de B rdi u
con 1Jeramo un,1 definición alt rrulliva: d r{/pital social efetti,,o e. el
u:o de laz
ciale. para ad9uirir al un beneficio. a a

mtfü·idualc o c muniLan , . P r 1 rnnt , capi1t1I sorwl ~{i:rtiro erá
cual9u1 r apoyo de la red acial -bien,. scrv1 io. - ( rov ,íc_)o a la.
pt:r onas. Ln otra palabra , capital soda/ on tant Ja rede . 1ale.
(fam1liarc
ocia.le ) CU}
recur o
n utilizado -&lt; po&lt;lrían er
utilizado - para obtener beneficio -pr dueto o efYtci &gt;s- por un
individuo o una colccri\ idad.
El ·nfoquc de rede. sociale. pued ser utilizado para onocer l
capital o ial poccnc1al porque m,d la e, nti&lt;l, d y , li&lt;lad d una
red pc.:r. onal (den idad tamaño, lazo. fuerte o débile ·) tal c mo lo
define Zhao (2002). in embargo e. t ti¡ o de mcdjd:1 enfati'la má ·
la. rclaci n . eta! qu I recur
ociale . qui n e trata de
capital oc1al ejec111,a111et1le utilizado m d ((l¡,itt1I s1mt1I pote11cia/ o
latente 'a n D r ~ a g , rújder ·, 2 05). ·1 apita! ·o tal
ma.
9ue la tru ·tura d, la r d p r 1ue e rel, cion, do on I re. ,titados
dt: lw in t r amb10 rnt rper ,nalc., t:. &lt;llcir lo: r ·cur o o
beneficio -bien · o crvicio - ol t ni&lt;lc . gra ia al u, o d lo la'.l •
&lt;&gt;dale con. trui&lt;l por la pcr. ona .

r:

11
81

�\ an. L. : \/

Conclu iones
.Ambo enfoques, redes sociales y capital social, se basan en la relacione
ociale com el corazón de la vida ocial. in embargo, el capital
social enfatiza lo jntercambio, en la relacione ociale
'
particularmente aquello recur o qu puedan er traducido. en
beneficio per, onale : bienc o servicios. Ambos enfoque , redts
sociales y capital social, e centran en la relaciones, no en lo atributos
de lo elem nros o persona gue conforman la red. Aun cuando la
idea principal de capital social es que la relaciones sociale po een
al r (Eccle tone, 2003), e te alo sólo e intercambia cuando
hay fin comune que lograr, como en el caso de acciones de grupo,
o con beneficio per onale en el caso de un individuo. Los re ultado
de la tran acción de e te tipo de relaciones sociale poseen una
racionalidad lógica similar al valor de una transacción en el mercado
de valore , donde lo que intervienen e peran recibir una ganancia,
e~ decir, una manera de pensar de tipo co to-beneficio.
Tanto las redes sociales como en el capital social se centran en la5
relacione y n en los atributo de los elemento . .in mbargo, en
alguno e tudio sobre capital socia/se ha empezado a tomar en cuenta
la e tructura d das o la limitaciones de recur o en una
determinada r d ocial, que obstaculiza el intercambio de reCLI! ·o
(Zhao, 2002; Porte 2000; Raju, 2004).
Tanto la, redes sociales com el capital social e abordan desde
di tinta corriente. teórico-filosóficas, lo cual les da un entido de
intermediario ntre la teoría ' la práctica concreta. Esto ignifica
que ambo enfoqu son d corte intermedio que e vu lven
mecani mos para explicación e interpr tación ...-y por lo tanto hay
w1a teoría detrás de ellos. El investigador está obligado a identi..ficar
y explicitar la teoría que bay detrás del enfoqu utilizad .
El rapttal social pu de er abordado desde el nivel micro, meso y
hasta el macro. En cambio r ultaría complejo e impráctico aplicar
el análi i de rede ·ocia.les a un nivel macr . in embargo, el análisis
de redes ociale bien pudiera er una herramienta metodológica
aplicable al enfoque de capital social

82

La redes sociales generalmente on de apoyo sólo tienen un
entido: alguien que provee y alguien que recibe el bien o el ervicio.
El capital ocial es un trayecto de do eotidos: alguien que provee
con la expectativa de r ciprocidad como una inversión para er
cobrada en el futuro. (Figura 1).
El enfoque de red
ociales puede s r utilizado para medir el
capital social a nivel individual (Zhao, 2002; Lamba, 2003); sin
mbargo y de acu rdo a la definición utilizada por e te estudio
obre capital ocial la red social es una e tructura que podría utilizarse
para medir el capital socialpotencial de alguien, pero hay una di tinción
entre este tipo de capital ocial y el capital social efectivo cuya medición
tendría que er en beneficio obtenidos.

~ f . Redes

SomleayCapbtSocial

¡--~-,

LMIIIIIIDllltlal._._

o

a.meneo

....... . -.... -

. . . IICCÍOl'IM, . . . . ,...,,...

83

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COLABORACIÓN SOLIDARIA?

LAs

ESCUELAS NORMALES COMO

INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR
Miguel de la Torre Gamboa*
Graciela Morale López**

Resumen
E · a PRESH

se jdentifican algunos rasgo definitorjos de
lo que ha siclo la tarea educadora del Estado mexicano en el ámbito
de la educación superior, qu en la última décadas se ha ido
tran formando para dar curso a una orientación de corte neoliberal
que implica poner a lo indi idual por encima de lo social, a la
competitividad sobre la solidaridad 'f a la profesionalidad sobre el
compromiso.
Posterior a esa identificación se señalan las diferencia concretas
que este cambio de sentido trae aparejado en relación a la orientación
filosófica y a u impacto en las concepciones y prácticas.
Por último, se ejemplifica e ta nueva orientación a partir de las
transformacione que sufren la e cuelas normales en el momento
actual como consecuencia del distanciamiento del Estado y de la
aplicación de la política neoliberal gue ve en la competitividad la
alternativa de de arrollo, aunque in considerar dos cuestiones
esenciales: las implicacione que esto trae consigo, sobre todo para
TL~ TRABAJO

• Coor&lt;linador del doctorado en filosofía de la FFL de la
.;."'l\1aescra en educación superior.
86

87

L.

�lo. grupo má , ulnerablc de la poblacion, n tanlO s quedan
cada vez más de ¡ rotegidos: y la consccu n ·ia que en la identidad
del proD ·. or . e g nera con e: Uo, pues ' te no cum¡ lirá má. una tar~
oc1al. -Íno un quchan:r para d mcüv:iduali ·mo. Ln e ·re entJdo la
solidaridad con el tro e pierde. El ·ujero que e educa en la!
normale:- : asum hoy om
nte omp tidor que frece us
. en 1c10, al mejor po tor, u1 pre cupac1ón por formar y forma
para la u ialización. La lar a d educar de . t modo , a perdiendo
su funci n acial ,·olviénd s fría \ narci i ta, di. tanciando. e tic la
ht'i ·c.¡ucda de la democratizaci · n en el a ce o al con cimiento.

Loo c. t cambio &lt;l tatu · qu I L t, &lt;lo le ha onf rido se
·
d ucau-va
·
-1 Y ~ ,º,á orientada
¡x:rmm: on olidar una p lí·uca
aua
.
hma la comp titivida&lt;l, ante &lt;-tu a la
lab racion . 0~1da~1~, en
el cambio de cará ter e da po rcriorm nlc a la aplicaoon
tle
tan tl I
.
.
.~
una r forma inte ral &lt;-tº toca rod 1 lo ámbito de una~ atuc, n
que na ·1n· lig.ada •al . tad .\' a la qu en reiterad, s oca 1one. • e le
.
ha negado Ja autonomia. 1 C&lt; n cll lo que . e devela la clistanaa
cada ,·e;, ma,or qu el ... tado lOma, dejando d la&lt;l, el pap I c.1ue

Palabra da : educación ·uperiur e. cuela normalc. , pr yccto.

ha ¡ugaJo en la mformación de una nación olidari, a t r~v.cs de
un.1 poltt1ca educauYa cura ba. e e so tuvo en la ~ rmac1on de
profe ore con una identidad de funcionario compromeudo. con
el proyc ·to educat I o.

lntt duc ión

Cambio en la orientad ne filo ófi o-p lítica

Por ,·d11r,mó11 s11paior ent ndcremo Jo, procc. s edu auvo
on. istente en la formaci · n pr 1te 1onal, e pccialu:ada y i t mária
en diver o camp del c nocimi oto, e rientada a la incorporacit&gt;n
a lo pr e o . ucmle , económicc , político., cultural , etc. en
las activjd, d ,. funcione de dLrecc1 · n, con epciún y gestión, que
11 nen lugar en unÍ\ er i&lt;lade in tituto , e cuela upennre
olegio., suninano , etc.
Habría c.¡u rec no r LO \lé. ico cxü te una amplia variedad de
proc · . le t.Jucaci • n :up rtor, qu conforma una inmcn a
hctero ren ·idad Je in titucion , d práctica , de: regí mene jurídiCtl
de particularidade curri ular . ) &lt;le mo&lt;lalida&lt;le &lt;l trabajo
, ad· mico, que óJo eufem1 ticamenr pued llamar
I tema Je
·ducación upt.nor me.-icano, pues cncontramo : l 'ni, r 1Jad
pubLca., universida&lt;le prNada. In tituto. tccn lógic&lt; público.
) pnvado , in tHutos, col gios r e. cuela (d formación de
profesionaJ . o de: im·e tigac1Ón) publico· } pnYad &gt;., in. tiruciom:
aurónoma., libr , incorporada., de1 endicnt . te.
En este contexto encontramo.- que rec1entem ntc incorporó a
e:tl' i. rema de e&lt;lu a ron . upcnor una vaneda&lt;l más, aJ int ar.e
una in tüución c.1ue por má. de cien año. tuv ligada a ducanón
básica ) que ncierrn en .i mi ma una t.:ne &lt;l contradic rone· ,
complq1dade· h1:cór1ca : la · cuela normal.

uperior

n ducaci 'n

.

.

.

Para contextuali7.ar lo que d cimo , , hac n e ·sano Vl. ualizar lo.
cambio.- de &gt;rÍ ntaaón 9ue ha ufrido la ducación uperior en
, léxico. l ·n general p d mos r on cerdo ori ntac1one tilo. óficopohttcas con una ~an influ ncia en d t.tema: la 7 scoI: cica Y 1
lib1:rali m . L t úJtim , por . upue lo, c &gt;O t0&lt;la las vanante Y
matic . c.¡u ha v1v1do ha ta ll gar a lo c.1u ho) de i amo on el
nombr de n liberali mo. ·• &lt;le tr que de de la época col nial y
ha. ta d pre ente, t( do lo. cambio en la edu ación upe_cior e
han inscrito n al ina Je e a, dos tra&lt;li 1one pnnctpal . :
con. nadun. mo 'clencal" ha ta el siglo XYIII
lil r, L mo
1 •n 1891 fue ·oh I ada la autonmnfa porlo: normalisias pao el gobierno Je
D1az n:duzó la olic1tud \rnaut 1998): en 19111 \11 ~d \fartmez k\·anta la \'"7
l.11 el Tercer .onhrrt!:;o aJ yue ai I a, 1..11.u c:ilidad de 01rector Gencmhk Fdu :lCI&lt;° n
Pnmaria como Ddegadu dd Distm l·cderaJ, \ malo la a n ·~1dad ~e yu1: lo ·
pmk on: recibieran u educación cn in 11ruaoncs integradas a la mm-er.mlatl. [ sce
pLmteamu.:nro e publico &lt;.'ti la re,·1st.a "l ..a e cU1:b mexicana'' (\f.irúnez, 191 ll.~ 0

12, p.p. t lJ 23, tt.tdo por. lene 't:S ( 9'J8, IIJ83. Vol 2: 726), pero no fue- a1cnJ1da u
pcunón~ l'n t %9 fue definid como unperativ,, en d mru-w Jd .on1:,rre o cc:khrado
1:11 . altillo, el integrar a la pn:par.uoria como rt·9u1siro de ingn: o a las e ·cu
normales, pi:ro L, penciun no fue atendida. fue hasl, 1986 cuando se 01 1 rgo el
cacicll:r de profe I ru1 a lo. e,tudio · de nomul. pero la aut nnmia no t: otnr •Í&gt;.

:L,

89

�I1

mod mizador entre lo

i

•

iglo XIX y XX.

La hi to.ria reciente del si tema de educación sup rior en léxico
ha mostrado qu :
El E tado mexicano, en el marco del pen amiento liberal v
partiendo de la idea de que la educación e instrumento privilegiad~
de la construcción de una nación moderna y de la integración
nacional, ha asumido como responsabilidad suya fundamental la
educación del pueblo , a la educación superior en particular.
Lo má significativo del desarrollo de un i tema de
educación superior en f 'xico, ha sido el producto de la actividad
promotora del E tado.
·
Las orientaciones surgidas de la políticas pública en que
e ha concretado ese proyecto, se han ido imponiendo por obre
toda otra orientación preexi tente.
Esta hi to.ria tiene detrás otra etapa que configuran casi
quinientos año , que nos llevan desde la orientación escolástica
hasta la ncoliberal en 1a educación superior de México:
El primer periodo d be er llamado escolá tico. Es un periodo
que abarca desde la fuoclación de la Real y Pontificia universidad
de féxico, ha ta el movimiento deind pendencia pero que mantiene
suyre. encia mucho más acá. Este periodo se caracteriza por e tar
onenta&lt;lo a la formación d la élit del poder eclesial y civil. Al
lado de la Real} Pontificia niversidad de féxico, jugaron también
ese papel, lo colegios y la e cu las de arte , promovidas por lo
criollo o penin ulare en los iglo.s ~ Vl a1 XVIII.

1 egundo periodo puede er llamado liberal-ilustrado,
abarcando de. de el movimiento de jndependencia ha ta el fin.al del
siglo XIX. ~ ncontramo en e. te periodo un panorama complejo, ya
que en él coex:i Len y compiten, tanto 1a institucione y prácticas
gu: per~necen n la orientación e colá ti.ca, como la gue se crean
ba10_ eJ impacto de las idea, de la Ilustración en esta época.
... m etnbargo puede decirse qu la activida.d del conjunto de esta
in útucione igue orientado, en la ma_ oría de lo casos, a la
formación de élit . ociales, aunque ya no se trata ólo de las élite
eclesial o gubernamental, sino también de una élite cultural distinta

90

I

r

•

que e ,·a abriendo paso: la de los ilu trado y liberal s, que en
muchos caso no acceden a las esfera del poder.
E) liberalismo coosátuyó, de de sus orígene en la uropa del
siglo xvrn, un movimiento fundamentalmente _ru:1ti-aut?~ta~io, anti.monárquico y anti--clerical ◄ 1 liberalisino da tco rerv1~1dicaba Ja
libertad en todos los campos de la acción huma.na: libertad de
pen a.míen to, libertad de a ociación, libertad de tránsito, libertad
de comercio, libertad de expresión de las ideas, etc. en contra del
férreo control de la monarquías y la iglesia católica en todas la
manifestacione, de la vida social.
En lo educativo, l liberali mo significó el intento de ligar la
educación a los pro.ce os ocia.le , eliminando el abi mo exi tente
entre el trabajo la política y ]a cultura. ignificó acercar la ducación
al trabajo y la política bu cando hacer de la ciencia un instrumento
de transformación de la vida ocial. En éxico las orientaciones
del liberalismo clásico y la Ilustxación llegan con el movimiento de
independencia y mantienen u presencia en lo gobierno de la época
de la Reforma y en el porfirj mo.
Esm es la época en qu el Estado comienza a er en la educación
uperior una palanca para el desenvolvimiento de una nación
moderna. Con el gobierno surgido del movimiento de ind pendencia
e inicia la a unción del papel de Estado educador y la preocupación
por contrape ar 1 poder de la élite clerical Es ju tamente al final
de e te período cuando surgen la e cuela normales, con la
intención de fonnar profe ore para alfabetizar a la población
campe ina y marginal que no había obtenido ha ta entonce la
oportunidad de educarse.
El tercer periodo, que e inicia con el iglo XX y mantiene aún
. u vigencia, puede ser designado liberal-revolucionario y abarca
tre momentos difereo tes. . , te es el periodo en el cual el liberalismo
con igu imponer e como orientación fundamental en la actividad
dt la in tituciones de educación uperior.
Es este el periodo más clinárruco en el desarrollo d la educación
uperior en léxico Uo significa gue los cambios de orientación,
9ue tardaban en p:roducirs doscientos año o más, ahora se

') 1

�(

presentan con mayor reguJaridad, lo que no obliga a distinguir :¡)
menos entre los proyectos educativo de los primeros gobiernos
revolucionarios, el proyecto modernizador iniciado en l años
cuarenta y el actual proyecto neoliberal.
Alguno investigadores mexicano 2 qu han explicado también
lo cambjos en la educación mexicana d I siglo
a partir de las
políticas pública han a umido el criterio de di tinguir ntre periodos
a partir de fa idea de suce ivos proyecto del E tado educador con
base n el iguient esquema:
Proyecto vascoocelista culturalizador e jdentitario.
Proyecto de 1a escuela técnica y su variante ociali ta.
·' Proyecto de la escuela de la unidad nacional.
Proyecto modernizador y su variante neoliberal.
. Por nuestra parte, aunque in apartarnos por completo de e ta
tdea pero bu cando un abordaje má ad hoc para nue tro propósito
de r_a trear el cambio de orientación filosófico-p lírica}
con 1derando la noción de prqyedo para caracterizar las orientaciones
en los ilistintos momento o épocas dentro del siglo, definirfamo
aquí a un primer pro ecto denominándolo liberal revolucionario
popular. E te periodo abarcaría las lucha y confrontaciooe a
propó ito de la idea de urúver idad nacional y las acciones de
creación de escuelas tecnológicas hasta el gobierno de Manuel ÁYila
Ca~acho ~ntr 1940-1946. E decir, Jo proyecto de lo gobierno
surgido~ direc~ente de la Re olución M xi.cana, ·hasta que e da
e1 cambio de onentación -que no s tanto de orientación como de
énfasis- en lo que conocemos como proyecto modernizador. e trata
~e un proyec~o educativo que e mueve en el marco del pensamiento
hb_cral asunudo desde el movimiento de independencia y má
señaladamente en la época de la Reforma y eJ Porfui mo, pero que
asume la preocupación porque la naci ' n upere u deudas con los
. ector~s camp~s~no y popular. Esta orientación y la pre encía de
idea liberal-en tlana y liberal-sociaüsta , nos permiten dj tinguirlo
de aquellos.
·
1

2

Latapí arre, Pablo (1998)

11 siglo

de educadón m Mé.,iro. féxico: PCE.
92

,,,,

I

(

,.

I

,~

Má tarde, en lo años cuarenta y cincuenta, el pensamiento liberal
educativo e expresará más claramente en tomo a lo objetivos de
modernización y de arrollo del aparato producti o en el marco &lt;lel
pro\'ecto ocial del E tado b nefactor.
Él egundo proyecto puede ser denominad modernizador. Va
de lo año cuarenta a los etenta deJ pa ado iglo
, y pucliera
verse como la culminación del pro ecto anterior, toda vez que
consigue predominar abiertamente 1 objetivo de formar cuadros
profesionales para el de arrollo de una nación moderna, to~~vía en
el marco del pensamiento liberal, pero marizando y dcsentendiendose
en parte de 1 comprornjso ociale con lo sectores obr ro
campesino asumidos por lo gobierno anteriore .
El E tad benefactor (we!fare state) liga las ideas de libertad en
lo económjco y lo político con la respon abilidad social r pecto d
lo ectores más desfavorecidos, mediante la intervención
reguladora del ~ stado obre la actividad conómica y el control los
efecto sociale ncga.tivos de la libre competencia. La educación
vuelve a ser vista como uno de los principale instrumento para
acabar con las desigualdades ociales, en la medida en que se la
concib como factor de movilidad , acial, y en este entido la
apertura y control de las e cuela normales e vol ió un recurso
esencial para gue las das s populares pudieran gozar de
oporturuda&lt;les y reconocieran l esfuerzo e~rata! por generar la
mejoría. Primero, porque lo studiantes de tas escuelas provenían
de familia, del campo mexicano o de sectores marginados, ' segundo
porque a través de su de empeño en los lugares más recóndito. de
la nación, . e aseguraba e a ' cruzada" educativa popular.
La perspectiva interventora-planificadora tuvo un amplio éxito
de los cuarenta a los etenta pero el fracaso de la planificación
económica y nuevas situaciones de crisis en lo económico )' lo
político, tales como la profundización de la diferencias entre paíse
rico y pobre , la caída del . ociali m , impu ieron a lo gobierno
la nec idad de una reorieotación d la políticas pública
introduciendo una nueva concepción del papel de la educación en
el de arrollo económico
ociaJ.

93

�El t rcer y último proyecto puede er llamado neoliberal.
Comprende la orientaciones de política educativa del Estado
m x.icano habida~ entr los ochenta y noventa del siglo
r En
te period hay un cambio ignificativo en la interpretación del
papel de la educación uperior para con la vida ocial y el de arrollo
económico. De d el Estad , este p riodo es también conceprualizado
como modernizador e in crito en el marco de los proyecto ,,jgeote
de de los año cuarenta, in embargo hay toda una erie d nue,,o.
lemento d política educativa que no permiten di tinguirlo, tale:
como, el énfasJ n la planeación y la evaluación d las inst:i.tucion ·
nuevas política, de financiamiento etc.
U reori ntación parre de la crítica neoliberaJ a lo "errores ' y
de viacioncs del .. tado benefactor e intenta "recuperar" el e píritu
del liberalismo clá ico: La no-intervención estatal en lo a. unto
económicos ) privado . Con ello e exacerba un individualismo
radical y e a egura el predominio de las ler del mercado sobre el
conjunto d la vida ocial. .. n este marco, la educación deja de er
in trumento de p lítica cultural del E tado para convertir e en un
seroicio: el com rcio de capital cultural, que al igual que otros biene
económicos compite en el mercado buscando atraer, a partir de su
caract rist:i.cas de calidad a los individuos que a piran a él.
rent a aquellas 9u fueron las caracterí cica de la a tividad
ducativa ha ta los año etenta:
Pres ncia del
tado y ori ntación de la in titución al
cumplimi nto de ' funcione e tatale ''.
tención a la demanda de educación pr eniente de diver os
sectores sociaJe democratizando el acce o a la educación • uperior.
Pormación de cuadro profesjonales para el de arrollo
nacional y fortal cimiento por esta vía, de la sob ranía económica.
Ej rcicio de una función ocializadora y d democratización
en l acce ·o al conocimiento, en particular al científico y tecnológico.
Conservació~ producción reproducción y de la ciencia con
una perspectiva nacionali ta y de identidad propia , concepción de
la universidad como "conciencia crítica de la ociedad".
e oponen ahora un conjunto de nueva orientaciones para el
sistema de educación uperior:
94

Autononúa de la instituciones en términos de comunidad
académica y profesional.
Orientación de la instituciones a la obtención de ni eles
de excelencia en el dominio de los objetos de conocimiento; en l
desarrollo de valores, habilidades y acritud competitivas en los
mercado de trabajo con tituidos.
Autoconcepción de los sujeto de la educación como
comunidad académica con objetivo. y finalidade propia , di tinta
de las del Estado u otro sectores sociale .
Concepción del aber como capital mlt11raly del alumno como
u uario. Concepción de la re ponsabilidad ocial de las in tituciones
en término de comp titividad. Mi ma que e con eguirá a travé,
de la práctica · de pJaneación evaluación, certificación y la
acreditación.

La e cuela normales como instituciones de educación upetior bajo esta nue a orientación
La escuelas normale. nacieron en el siglo XIX bajo el gobi rno de
Porfirio Día,. y desde I principio e tuvieron ligada al Estado. u
nacimiento fue para dar respue ta a la nece idad de alfab tizar a la
población n todos lo rincones de país, con el propósito de construir
la identidad mexicana.
L1 función de las e cuela oormale ele de ese momento fue la
de preparar a los profe ore. que llevarían n nombr d l stado la
primera letras, a fin de educar terminar con lo conflictos para
lograr la paZ¡ el orden)' el progreso.
Con el triunfo de la Revolución la normale incorporaron
bá icamente la idea de ju ricia social. De esta manera dichas
in. t:ituciones e con titu eron en el scenario natural para concretar
1proyecto ducati o en aras del bieoe tar de todo lo ' mexicanos,
) para ello el profe or e asumía como un líder .ocial comprometido
9ue trabajaba en colaboración con el tado para conformar la nación
pretendida.
E e papel lo aplicaba también dentro de la comunidad en la que
desarrollaba u práctica, pue además de er líder nato en su aula y
de transmitir las primeras letras para generar e a identidad nacional,
95

�se integraba e impactaba a la comunidad, asumiendo el papel dt
Hder que colaboraba activamente con el r to de lo. miembro del
contexto ocial.
'on el desarrollo industrial y tecnológico, el profe or ~
tecnificando u quehacer cada vez más y e alejó de la comunidades
para realizar una labor circun crita xclu ivamente en el aula. 10
mbargo, la tarea ducadora continuó centrada en la ocialización,
en la búsqu da d la unidad, y el compromi o establecido con los
otros concinuaba vigente.

I ..a identidad del profesor e construía en esa interacción. u papd
tenía gran relevancia y el reconocimi nto ocial daba muestra de ello,
ind pendientemenre de que u proce o formativo e ubicaran ante
todo en la técnica r de que u alario no tuviera el carácter de profe ional
Pue bien de de fine del siglo
y basta hoy, las escuelas
normales}' lo profesare se ubican en una r alidad di tinta, compleja
Y contradictoria, y e que esta nu va realidad lo está llevando a la
red finición de su identidad, en tant e le ha asignado I papel de
oferente y promotor d 1 individualismo como resultado de la
politica ncoliberal adoptada por el Estado.
?

La realidad discima tiene que er con u incorporación dentro de
la ll~mada in titucione de educación sup rior la complejidad se
a~o_c,a a las tran formaciones que en concepcione , posicione
vi ion
se tiene que generar en el colecti o docente·, .r la
contradicción e visualiza a partir de las ambigüedade que e crean
cuando el E tado se de. linda en la tarea socializadora fundamental,
pero no a ume del to&lt;lo los co tos.
ntonc , s le ha conferido el carácter d in tituciones de
duc~ción uperior, aunque no la autonomía. Tampoco e les ha
apar ¡ado en término d exten. ión, difu ión investigación con
respecto a la uni,,er ida&lt;le . ~ n este sentido u ubicación como
e cuela de la educación uperior r sulta ambigua, al no contar con
_co~dicione de operación infrae tructura propias de la
mstttucJone que por iglo han ido definidas con e e témuno.
o obstante e. tas limitaciones . diferencias de fondo, a la
cuela normale se incorporan de lleno concepto. como

!ª ·

96

innovación, rendición de cuentas y competí ti_idad, ade_má . de
ton mía aunque 'sta ólo ea aparente, aplicada en ternunos
au
,
din ' .
relativo., circun~crito a esa orientación de generar
atTllca que
le permitan comp tir con otras in tituóones para ofrecer ~s
"producto ".
í, la autonomía n es tal, pue no pueden definir
u propio camino y con tituir e en centro · q~e , formen para el
t:jercicio de una prof; sión libre, n tanto contmuan normadas
definido . u carácter desde afuera como in tituciones que educan
para la profesión del stado.
e evidencia entonce ho · por ho ' que a cau a de las
transformacione ociocultunles d lo último. tiempos qu
impactan en la vida cotidiana, tanto como n lo pr?ce ~
comuuicati os y productivos, el 'Estado se deslinda y toma distancia
de la rarea educadora.
En esta nueva posición, la ducación ya no e ve como un bien
común ino que e entiende como mercancía. El entido e. ~a
trasladado. i la base del proy cto modernizador fue la acumulac1on
de conocimiento , tal como acumulaban capital la grandes
empresa , y se aplicaban la estrategia de control y dirección
mpre arial a la educación, con el fin de capitalizar, orde_nar _Y
eficientar /a adqrésición de ese bien co1111í11 que nos daría una conciencia
social y un compromi o con los otros, hoy en el neo capitali ·mo la
acumulación n tiene entido, en tanto acumular no resulta
conveniente cuando los producto son desechabl s y crán
reemplazado rápidamente. De igual forma, en educación la
acumulaci 'n de conocirniento deja de tener importancia y e a pira
al de arrollo de co111petencias individuales. El conocimiento entone
no se ve como bien común, sino como mercancía que adquieren los
individuo · más capace .
e bu ca como ideal que lo cstutliante ean competentes se
adapten \' tl x:ibilic n su vi ióo y quehacer. El propó ito central s
llevarlos- a inno ar encontrando re pue ta alterna a cualquier
situación n función d us competencia personales. e trata de
formar al nuevo ciudadano d 1 iglo XXI que debe ser autónomo
innoyador. . í, el proyecto educativo e centra en l desarrollo de

97

�t,
"competencia '' que permitan a lo individuos resolver cualquier
problemática qu se les presente en su contexto inmediato como
re pu ta al mundo po, moderno, que pone de relieve lo utilitario
por encima de Jo proce o de democratización o el acce o al
conocimiento.
Pues bien, decíamos, con el propósito de estar a tono con las
n ce idade, qu surgen en e te escenario, entra en peración en Ja
década de lo noventa un nuevo programa de formaci 'n docente
ostenid en la ideología neolib ral. Est programa e cristaliza a
través de una reforma que no ó]o implicó la .renov.:i.ción curricular,
con el fin de buscar 1a actualización en la pr paración académica;
sino que también entó la bases de un di tanciamiento del Estado
con resp cto a la escuelas normales y a su tarea básica socializadora
Y democrati.zadora.
travé de esta reforma se intenta in talar en
la conciencia de los actor de 1a comunidad normalista un di curso
donde concepto como 'individuo", 'profesionalización",
'competencia',· evaluación", 'tlexibilidad"y 'autonomía" se ponen
en el c ntro, de plazando otro aparejado a la modernidad, tale
como_ control, ficacia planificación, vocación, compromiso social,
etc. C~n llo ·e propicia la autoconccpción de los ujeto corno
comnnrdad que posee objetivos propio. y distinto a lo del stado
y e n: al alumno como un usuario.
La scuelas normales entonce adquieren una concepción de
respon. abilidad social en términos de competitividad a la que tratan
d acceder mediante la planificación, evaluación, certificación y
acreditaci 'n.

En síntesi al ponerse en marcha en la década de lo noYenta d
Progra/Jla para la Tra11.gom1ació11 y FortalecitJJie11to Acadé111icos en las Esc11e/aJ
1 or111ales, (PTE E
, el cual centra u atención en seis a pectos básicos,
( EP 2003, b: 14): tran formación currkular, actualización y
pe1fecciooamiento profe ionaJ del per anal docente, mejoramiento de
~ ge tión institucional, regulación del trabajo académico, evaluación
1nterna ' externa ) regulación de los servicio de educación normal, se
dio inicio a la aplicación d la nu va política estatal so tenida en la
competitividad por encima. de 1a colaboración olidaria

98

'

( TiJt

Por ello, en la bú queda de mecani mos que permitier~ atender
de modo si temático y progresivo a cada una de esta ~ne~s, s
con rituvó en 2002 el Programa de
joramiento In t1tuc1onal
PROl\ilN con el propósito sustancial de proporcionar in umo

:º

elementales para generar tran formacione. en el ámbito d .
concreto, esto e., en el marco de cada centro e colar y en at~nc1on
a u propia realidad, pues con este programa se pu ·o de relie~e el
\'alor la in titución como unidad, en el intento de que los colectivo
docentes los directivos y el alumnado, analizaran • u propias
necesidade., las jerarquizaran, establecieran prioridade Ydi eñaran
planes conjuntos d acción que g neraran una nueva cultura
orientada hacia la competición la certificación.
El proce o implica un cambio total en la forma en l~ qu lo
sujeto e auto conciben así como en la manera de a umtt la tarea
de formar profesores y ciudadano .
Pue bien estos hechos evidencian la in erción de las e cuelas
'
,
norm.'lles en el ámbito de la competitividad, aunque la autonorrua
relativa y sólo se propon en el trabajo interno. on e te cambio
de orientación se demanda un cambio en la identidad de los
profe ores del país, que ahora d ben asumir l carácter de
profesionale , con toda las bondades 9u adquirir tal estatus upone
pero tambi 'n con los compromiso que emanan, pero, sobre todo,
implica romper con un sentido, con una orientación filo ófica que
ponía en el centro el generar mecanismo para mejorar la condición
social de lo ere humano , por otra ubicada o el narcisismo, en la
reivindicación de lo individual, para llevar a la competencia, donde
la ley del má fuene impera.
rompe de e te modo con ese compromi o social acuñado, para
pasar al terreno de la venta" del ervicio, y con ello el bstado e hace
a un lado para que sean lo individuo· quienes bu quen lo mejores
centro educativo aprendan por sí mi rno
e in erten en lo
mercado de trabajo académico ofreciendo sus competencias. e aparta
con ello de la tendencia que propició la alfabeti.zadón y la unidad el
compromiso e] entido de responsabilidad, con lo que e avizora la
amplitud y profundidad de las brechas ducativa entre los individuos.

r

99

�7

to sin considerar gue e to cambio implican por un lado
afrontar r tos severos con respecto a conocimient , habilidade y
actitud e del personal acad 'mico y directivo de las normale , pues
se hace nece ario un perfil profesional e p cífico y un spíritu
acord a sta nue as perspecti as de la educación y, por otro,
también demanda que el Estado propicie la autononúa para 9ue
e
cambio de identidad se puedan dar, in perder d vi ta que e
en la colaboración olidaria donde se constüuye la identidad
nacional y se configura a la sociedad.

(

(,

neoliberal. Tal ez en una especie de humani ta-funcíonariocompetidor. La diferencia es que ahoni ya no e arropa bajo la simple
denominación de "profe or" o "mae tro", sino bajo la de
"licenciado", o "profesional de la docencia". En tanto se apropia
de un di cur o tentador, se llena de mayor carga de trabajo y
re ponsabilidad s, y atiende lo ocial y lo individual, al p rmitir
que el alumn construya y, al mi mo tiempo, ser capaz de sortear
lo e tándare de la calidad y la eficiencia c¡uc provienen de contexto
lejanos.

Conclusione
En los último años e ha pretendido que la escuelas normalc
bajo este pro_ecto aprendan a "andar . olas'', que generen u propio:
mecanismo que Ies permitan di. eñar programas de mejora, pon rlo
en operación y evaluarlo , con el fin de resolver us necesidade,
pue sólo de e ta manera tendrán condicione de g tionar lo
recur os que le. permitirán la , uperviv ncia, en un e cenario de
comp rencia ínterin tirucional. ólo las escuelas normale 9uc
justifiquen nece ·idade
planifiquen estrategias da.ras de acción
podrán contar con apoyo financiero, pero ademá · deberán someterse
a proce o de e aluación y de rendición de cuentas que permitan
comprobar J impacto de ta.le programas.
e evidencia a í, ttna política educativa neoliberal que por un
lado apela por la atención al el . arroll d habilidades intelectualc.
compleja y • e cobija atrá del con tructivismo y por otro aplica
evaluacione estandarizada para conocer el r ndimient r con esa
ba e distribuir r cur o . on ello e juega un doble discur o guc
aboga por la atención al sujeto y a , u, propios procesos en función
de su conte to, pero que exige cuentas precisa a partir de un
tabulador definido desde fuera. Tale contradiccíone de conciertan
al formador de docentes que aún vagamente posee cierto ra go.
del educador humani ta, qu carga con un espíritu d funcionario
que realiza un rol técnico y que ahora d be nfundarse en una especie
de disfraz grate co que abriga a ambo : al técnico humani ta o al
humaoi. ta funcionario para dar cabida a la concreción d I proyecto

JO

1

!Ol

�Bibliografía:
Arnaut,
(1998) Hisloria de una prqjesió11. Los 111aestros de educarióa
pri111ana et1 Mé:x.ico, 1887-1994. fé:cico: EP. http://s 4. ep.o- b.mx/
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Lat.apí arre Pablo. ( 1998)
PCE.

LA TE RCE RA ORILLA:

n siglo de ed11cació11 C1/ México. léxico:

EL CARIBE

1ene es, . (1998/ 1983) Tendencias ed11rativas ofici.ales en Méxiro 1821191 l.
oL 1)
léxico, D. F.: entro de studios Educativo ..
n.iversidad iberoamericana.

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Menes ,E. (1998/1983) Te11dencia.red11cahvasoficiales enMé:x.ico 19111914. ol. 2).
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e cuela normale . (Elementos para la reflexión y el análisis). ene:
'estión Institucional 1 léxico, D. •.: EP.

EP (2003 b) Programa de Iejoramiento lnstitucional de las
Escuela
ormales Públicas. inalidade , características y estrategia.
de operación). erie: e tión Institucional 2. féxico, D. F.: EP

EL ··o.· PLJ 'S L'LTRA IN CRITO en la columnas de Hércul s fue sin
dudas un gran reto para la fértil imaginación mediterránea, que a lo
largo de siglo construyó nútos o elaboró lúpótesis sobre tierra
que exi tían o habrían exi tido más allá del estrecho de GibraltaL
En la antigüedad, el pseudo Aristótele , Diodoro iculo, Apolonio
de Roda , Estrabón, Pomponio Mela, Horacio Isidoro de evilla,
entre otro , e refirieron a tierra ele cubierta en el Atlántico por
fenicio )' cartagine e , o a la i la de las Hespéride y las j las
Afortunadas, o a un alter orbi.r y un ' cuarto mundo '. Y Platón se
ocupó en dos de sus diálogos de la tlántida, la gigantesca i la
hundida en el océano miles de año atrás. También Isaías y éneca
avizoraron el descubrimiento de nueva tierra . En el m dioevo,
0 tta islas mítica nacier n de la antiguas
e umaron a ella ,
como la de la iete iudades también llamada íbola y la
rortugue a Antilha. (Roja Mix, 1992: 14-17) 2

l niversidad de LaJ íabaoa / Casa de las Américas, La Habana, aba.

·Ver.para un riguroso escrutinio del terna,Juan Gil. Milflsy 11¡qpías tkláest:11brinnento.
:\faclrid: Aliaru:a, 1989, 3 c.
102

.103

�Entre el siglo Xlll y el
, con l encuentro y la apropiación por
portuguese y españoles de archipiélagos cercano a las co tas
occidentales de Africa -Madeira, Azore
abo Verde Canariascomienza su andadura lo que será, en feliz definición de Richard
Mor e, la matriz ibérica de la modernidad, 3 ese dominio de los mare
asentado en técnicas náuticas, saber cartográfico y exp ciencia
marinera forjados durante iglos de fecundo contacto intercultural
en el lediterráneo.
En el entorno de 1500, esta expansión ibérica hacia el Oeste, de
la cual lo más conocido
el llamado descubrimient de menea,
da lugar al urgimiento de lo que Quijano y all rstein (1992: 549)
han den.ominado •el sistema mundial mod rno, consolidado en el
largo siglo
I como primer proyecto d globalización económica,
política y cultural. u e, cenario d e treno fueron las islas que le
alieron al encuentro a las na e· del genov'
ri tóbal Colón.
Islas, I las, I las ... de la grandes, de la mínima de las ari cas
y de la blanda : isla calva, j la hir uta, i la de arena gris y liquene
muertos· i la de las gravas rodadas subidas, bajada , al ritmo de
cada ola l- .. ]; isla del espolón adu to, del bigarro en diemeperro, del
manglar de mil garfio ; isla montada en espuma , como infanta
haldada &lt;le encajes; i la con mú ica de ca tañuela e i la Je
bramantes fauces· i. La para encallar i la para vararse i la ín
nombre ni historia; isla donde canta el viento en la oquedad de
enorme caracola [... ] (Carpentier 1979: 113)
"l las, islas, islas", , cribe el Colón protagonista de Jj/ arpa)' la
so111bra, de Alejo arpentier, cuando recuerda el laberinto del archipiélago
cubano. I las que no on Cipango, ni parte de un continent , por más
qu el Almirante les baga. jurar a sus hombres qu sí lo son. Is.la donde
asegura haber visto sirenas y conocer que habitan amazonas. 4
1
En el invierno austral de 1992, le e cuché a Richard .Morse, en Ja l,'niveudad
f&lt;edetal&lt;le Río de Janeiro, esta definición, que irvió de útulo a la conferencia qut
ofreció en el congre. o convocado por esa universidad y la 'nivetsi&lt;la&lt;l de ao Paulo
con motiv del V entenano.

Yer textos y comentario· en Cri-tóbal C Ión. Texto¡ J' dommentos roflrplttos.
(Prólogo )T notas &lt;le onsuelo Varela). Madrid: Alianza niversidad, 1982.
4

Hl4

ituada entre los paralelos 1 y 23 los meridiano 60 y 85,
esta más de cincuenta islas on 1a Antilla , llamada así por la
mítica ín ula portuguesa, y no gracias a Dios, por el nombre que les
diera un extraordinario cosmógrafo francés, Guillaume Le Testú,
que llamó al mar que las rodea /.a .Mer des Lentilles, engañado por 1
oído r orientado por las mínimas dimensiones de los rnile de islotes,
cayos y cayuelos que las escoltan. grupada por u tamaño en
Mayores y M nor s -y éstas distribuidas entre las de Barlovento y
la de otavento-, las
tilla trazan un arco que extiend desd
la pequeña Aruba, junto a la costa de Venezuela., ha ta el cabo de
an Antonio, extremo occidental d Cuba, cercano a la. penín ula
mexicana de Yucatán.
ellas se añade el grupo de las que primero
,~o Colón: la Bahama , localizadas más al norte. u sup rfici
total es d 233 000 Km 2, casi 1a mitad de los cuales corresponden a
Cuba.
E e es el nítido perfil del aribe insular, en una de cu;7as islas
discurre la Utopía (1516) de Tomás foro, mientras que en otra, y
pareciera que a manera de contrapunto, e de arrolla La Tempe tad
(1611), de illiam hakespeare con sus personajes de nombre
español -Gonzalo
ba tián Alonso-, con . u primer criollo: Ariel,
con u nativo: alibán, anagrama de caníbal término que
volveremos a encontrar más adelante.5
Üuado en tomo al Caribe insular en las márgenes de ese 1\1are
,Yostm,n, el llamado Circuncaribe o Caribe continental capa a
cualquier intento d inclu i ' n permanente, pues u integración al
área o su retraimiento de ella, obedece a razones culturale , , trucas,
económicas, históricas, políticas; y varia egún el punto de vista
que asuman los e tudiosos. sí, ueva Orleans y la Florida fueron
netamente caribeñas ha. ta el siglo XIX; la costa centroamericana,
la costa colombiana de anta Marta a artagena
la c sta
venezolana, al igual que la Guayanas, se consideran más o menos
caribeña . Pero me pregunto i eracruz y Yuca án no e taráo ya
más integrada a México que al Caribe. Para muchos parece muy
"Para una historia del tema, vet Roberto Fernández Retamar. Todo Calibtí11. La

Habana: Letras Cubana , 2000.

105

�exagerado aceptar que el nordeste bra ileño también forme parte
de esta región ·, sin embargo, la ~aribbean tudie A sociation
celebró su congreso de 2006 en al ador de Bahla.
E gran Carib in ular y continent.al, má o meno conformado
a fines del siglo XVIII s el que recorre en us primeras
navegacione , el joven mar ellé Víctor Hughe coprotagoni. ta de
El siglo de las !tms, de Alejo Carpentier:
Hablaba [cuenta el narradorJ de las selvas de coral de las
Bermudas· [... j del Mardi- ra de la ueva Orleáns, comparable
al de París; de lo aguardi nte de berro y hierbabuena de la Veracruz,
antes de de cender ha ta el Golfo de Paria, pasando por la I la de
la Perla ) la remota Trinidad. ( arpentier, 1963: 40)
en su recorrido . e detenía en las i las, en e a
tilla que
mucho antes e.le que s produjera ' 1encuentro fortuito del paraguas
y de 1a máquina de coser obre una mesa de disección" (Carp ncier,
1949, ), much antes del urreali mo, ba tante vinculado, por cierto,
con el atibe francófono, constituían -sigo citando al narrador que
glosa las palabras de íctor Hughe - : e un archipjélago maravilloso",
don&lt;l e encontraban la co as má raras: áncoras enorme
abandonada en playa solitarias; casa atadas a la roca por cadenas
de hierro, para que los ciclone no las arra traran ha ta el mar; un
,,a to cementerio efardita en Curazao; i la habitadas por rnujere
qu permanecían solas durante mese y años, mi ntra lo hombres
trabajaban en I Contin nte; galeone hundido , árboles petrificado ,
p c s inimaginables· r en la Barbados, la sepultura. de un nieto de
Con tantino XI último mperador de Bizancio, cuyo fanta roa se
aparecía, en la noch , ventosas a lo caminante olitario ...
(Carpenrier, 1963: 41)
Porque oo en erdad un archipiélago maravillo o porque fue
con las i h mítica de la antigüedad y del medioevo con la que
comenzamo e ta~ página , y porque no e po ible abarcarlo todo,
ólo me ocuparé del aribe insular.
uoque en su tiempo, tiempo en que coincidían las vieja
tradicion . mediterránea con el alborear de la cultura renacenti ta,
1 cronista, navegante r huma.rusta Pedro arrnicnto de Gamboa

106

aseguraba que lo pobladores de las India eran de cendJente de
Uli es, qwen, según e contaba, habría atrave ado la Columnas de
Hércul
desaparecido en el tláncico (Roja lix, 1992: 19), lo
cierto es que en su mayoría lo aborígenes antillano eran pacíficos
arauaco , provenientes de la América del ur. A lo largo de eis mil
año , por oleada habían avanzado desd la selva amazónica hasta
la de embocadura del Orinoco _ de allí, desplazándo e n canoa ,
habían poblado las i la . Igualmeot se acepta la hipótesi de que
grupo menore pro~eran de Centroamérica. Pero, irónicamente,
el pueblo que dará nombre a toda ta región, y tendrá más larga y
nada buena fama fue un pueblo setninómada y marinero qu vivia
del , aqueo de las isla qu en su con tan tes expediciones se dirigía
cada vez más al noroeste: los caribes, de cuyo nombre derivó olón,
empeñado en encontrar trazas del gran Can, el término ~'carubal".
Término que pronto pasó a significar antropófago, y se convirtió,
de acuerdo con los moldes del pensamiento binario occidental en
el otro del buen sal: aje, del arauaco.
La ocupación de las Antillas mayores por los españoles -que
ocupación más que conquista fue- e produce en meno de dos
décadas, entre fine del siglo V y comJenzos del XVI. Pedro
Mártir de Anglería y meneo espucio imponen muy pronto la
denominación de mJevo para el mundo recién encontrado (González
Ecbevarría, 2002: 60). Esta no edad, por lo que tiene de impericia,
de ignorancia se aplica igualmente a las gente desc11biertas, y llega a
er uno de los argumento que legitiman el sistema mundial moderno
ba ado en la sub rclinación d los pueblo inexpertos atrasados
(Quijano y Wallerstein 1992: 55 -52). Ginés de púlveda perito
en Aristótele y su Política, lo ex pre a asf:

Con petjecto derecho los espatloks imperan sobre estos bárba,vs del ruevo
Mundo e islas adyarente.r, los t11ales m pn,dencia, ingenio, uirl11d 'humanidad
son 1011 inferiores a los espa110/es C0/110 nitios a los adulto Í ...] (ap11dDu e~
1987: 101)
La forma práctica de someter el

107

uevo mundo al dominio

�,,

l

&lt;

europeo fue muy bi n descrita por uno de los primero cronistas,
Hernán Pérez de Uva, o su Historia de la imm1ciót1 de las Yndiar.
«dar a aquellas tierras extrañas forma de la nuestra' (apud González
Echevarría, 2002: 54). El narrador de El siglo de las !tices, acudiendo
a do modelo aún medievales r presenta así esta m tarnorfo is:

l.L1s islas 1J11tdaban de identidad it1fej!,rándose en el A.Jito Sacrammtal dd
Gran Teatro del 1\tl.1mdo. La primera isla [...J había recibido el no111bre dt
Cristo al qttedar pla.ntada una p1úJJera cmz hecha de romas e1J su orilla.
Con la segunda habíase remontado a la Madre, al llamarla Santa 1\Iaría dt
la Concepción. Lar AJ1tzllas se trt1ngo1111aban en rm imJJenso vitral. tratpasd/Íb
de l11ces, donde los Donadores estaban ya presentes en el contorno de la
Ferna11di1Ja y la. Isabela en tanto q11e el Apóstol Tomás, }11a11 Ba11tista,
Santa Lucia, an Martín, T11estra Se,iora de la G11adalupey las stpremas
Jigtf,raciones de la Trinidad, se iban colorando en s11s respectivo¡ l1J,gares, 111ie11ftdJ
nacían las villas de avidad, de Santiago y de Sa1Jfo Do,JJú,go, sobre k
cení!eo .fondo blanquecido por el laberinto de las Once 1\ifti Vírgenes 1... J.
Dando 11n salto de mtlenios. pa.saba este lar Mediterráneo a hacerse heredero
del otro lvf.editerráneo, recibiendo co11 el trigoy el latí11, el Vino y la T/11/galo,
la IHposicíó11 de los Signos Cristianos. (Carpentier l 963, 293-294)''
En el llamado peúodo de la conquista, 9ue abarca los último
años del iglo
' todo el XVI, e di ringuen do momentos: d
dominicano Cúanclo La spañola, y en particuJar la ciudad de anto
Dom~go, . ~n el centro principal de la región- y la llamada etapa de
consolidac1on, en 9ue E paña otorga la importancia (JUC merece a
to:lo. el atibe codiciado e pacio de entrada aJ continente y de
tr~s1to de hombres y mercancía entre el Viejo y el uc o mundo.
( lvarez y l 1ateo, 2005: 67-68)
En la etapa dominicana el modo de dar forma europea a e tas
'tier~a · extrañas" e ometer, repartir y poner a producir a lo
aborigen s, poblar, procurar ororgatles al rey y ala Iglesia lo espacios
Yderecho que les corre ponden sin contrariar demasiado la avidez
r, f. Jacgue Jo et. "El me tizaje lingüístico y la teoría de lo do .Mediterráneo
eo la obra de \lejo Carpentier", La Tor.re, º 2, 1987, pp. 251-263.

108

v el poder de lo conquistador s/ encomenderos; r producir
que existen en España y levantar las eclificacione
correspondiente (catedral, con fachada plateresca, univer idad ... ),
ocupar Puerto Rico, Cuba, Jamaica. En la etapa de con olidacióo
la memoria hi tórica del fediterráneo europeo proveerá los
dispositivos nece arios para el man jo protección del Mediterráneo
amencano.
Tenemos, en primer término, la &lt;lecena de ciudades urgidas
de inmediato en la costas i leña y continentaJes del aribe. on
ciudades-puerto -factoría destinadas a garantizar la comunicación
con la metrópolis, a promover y controlar la explotación del territorio
en que están enclavada , · a permitir el rápido y eguro envío a
E·paña de lo te oro que durante iglo habían acumulado la
grandes culturas aborígenes, con las que e ha entrado en deva tador
contacto de, d la tercera década del siglo 7 VJ. u modelo d
di tribución espacial, com 1 advirtiera rwin alter Pa.lm, no
fueron la ciudades medievales de la Península, sino las ciudade
fundadas en las colonias romanas con un trazado urbano tomado
&lt;le los castra, una plaza central, d nde van a confluir el poder civil y
el religio o, y una cuadrícula de pegu ñas calles organizadas .a partir
de esa plaza. Pero muchas de la manos que la levantan son de
alarifes, de albañiles y carpinteros "berberi cos", mucho, de ello
llegado a América después de la expulsión de lo morisco . (PaJm,
1995: 1, 89; Buscaglia- algado, 2003: 66- 78)
El léxico rnpleado por cronistas e historiador contemporáneo
también da cuent.a d la herencia romana. o e de extrañar que
Pedro fárúr de Angl ría para quien la 'venerada maj tuo a
antigü dad" era la medida de todas la cosas ( onzále7 Echevarría,
60), y Tito Livio u modelo explícito, se valga del término ' colonia"
con d s ntido que tenía entre lo romano , para reportar la fundación
por H rná.n Corté , en 1519, de eracruz: in gleba fo11tmatissin1a
f1111dandae coloniae locum designant (apud Mazzotti, 9). Pero noventa
año má tarde el uso de e t término por el I nea Garcilaso no es
sólo un prb tamo 1 :rical, sino una identi-6.c-ación de sentido~ y d
voluntad con el modelo que ofrecía Roma. sí, n el proemio a su

in titucione

109

�Floniia, exhorta a España «a la ganar y poblar

l- ..] no

ea má que
para hacer colonias, donde envíe a habitar us hijo , como hacían
los antiguos romanos cu.ando no cabian en u patria." (apud,
Mazzotti, 9)
sta. ciudade, -puertos-factorías, donde igualmente está presente
la tradición con 1tucciva her dada del islam, son ciudades protegida
por un sistema de defensa basado en otro saber mediterráneo: d de
la escuela de fortificación abaluartada italiana, típica del
R nacimiento (Zapat ro, l 976: 36) que proveerá los medio que
garanticen su , eguridad y la de los espacio por donde e desplazan
las flota , organizada ncre 1543 y 1566. Tres generaciones de
ingeniero de la familia Antonelli, a partir del último cuarto del
iglo VI y du raotc un buen tram del Arvll, levantan en el Caribe
el "mayor conjunto defen ivo realizado unitariamente ha ta la fecha''
( egre, 1968: 27). De la penín. ula de A.raya, en Venezuela, hasta la
península de la Florida dominando todo el arco insular)' costero
del Caribe, e extienden e as imponentes fortificaciones, cada una
con u función e pecífica. Las de artagena de ludia v Portobdo
reciben}' protegen los tesoro provenientes de la uev¡ Granada y
del Perú. Las de eracruz y an Juan de lúa, la riquezas de la
ueva K paña y bs mercancías traídas por el g-aleón de 1vfanila. En
an Juan de Puerto Rico y en anto Domingo los castílfos funcionan
como autodefen as de todo el Caribe, n tanto fortificaciones como
antiago de Arroyo, en la perúnsula de A.raya Campeche, en México
}' an Agustín, en la Florida, irven de centinelas. Desde que e
descubriera cómo la corriente del Golfo acortaba la duración de lo5
tornavta¡es uba, que es el centro de toda la circulación marítima,
cuenta con dos grande puerto fortificados, el de antiago, al
sude t , r el de La Habana, en el noro te, a más de fortificaciones
menore en la co ras norte y sur. En La Habana, tres fortificaciones,
nna anterior a los Antonelli, el castillo de la Real Fuerza y dos
dise~aJa por ellos el Castillo de an alvador de la Punta }' el
Castt.Uo de h Tte Reyes del 1 rro, cu todian durante me es las
~aves que .' e reúnen en su prntegida rada para partit hacia España
Juntas, y b1eo r sgua.rdadas por buques de guerra.

110

Por otra parte, el carácter compulsivo de la evangelización d los
aborigenes, y la servidumbre el trabajo y los castigo brutales a que
estaban ometidos, y que provocan su casi total extinción en meno de
dos siglos, clan lugar, en fecha muy t mprana, a que frailes como Antonio
de Montesino y Bartolomé de las Ca a impugnen y denuncien los
principios religiosos y jurídicos en que se sustentaban la conquista y
ocupación de las Indias. Cuando se habla del Mediterráneo, no pued
desconocerse la enorme importancia que tendrán o la bi toria política
de España, y aún más, en la lú roria de las ideas el humanismo, las
polémica desarrolladas a partir de este cue tionaruiento forjado en la
experiencia rnribeña de e tos fraile e pañoles.7
Ji entra que los puerto. de las Antilla bj pana situados en el
' circuito de navegación legal" desemp ñan us funcione de ervicio
vinculada con las flotas, con el gravoso monopolio comercial
establecido por la metrópoli , con el traslado de pasajeros con su
avituallamiento, con su protección rnjli tar; ya a comienzos del siglo
1.'VTJ "el re to de la poblacionc llevan una existencia precaria, sin
protección y entregada al contrabando" (Venega , 1998: 107).
Desde fin es del A'Vl contrabando y piratería on temas frecuente
eo textos tanto de carácter admini tratívo como literario. Ejemplos
elocuente son algunos de los poemas fundacionale de la letras
caribeñas, como La Horida, del franci cano Afon o Gregario de
E cobedo, y bs-pejo de Paciencia, del escribano canario Silvestre de
Balboa.8 D errotada la Armada Invencible, el mar interior de las
Indias se tran forma poco a poco en un mar enemigo para los
españoles. Y }'ª no sólo corsario y piratas, SUlo armadas regulares,
despliegan su hostilidad en u agua , convirtiendo su cuenca en
una' fron tera imperial" (Bosch,1979: passim) donde e de arrollan
batlllas origmadas en Europa.
"Lewis Hanke. The SpanishStmgglefarjfl.stia in the Conques/ ef A merica. Filadelfia:
Lniver ·ity of Pennsylvania Pre s. 1947, ·igue iendo el más importante estudio

xubre este tema.
"Sobre la relación de este poema Úf!Yamés con la persecución legal de autoridades
polít:1cas y eclesiástica de Bayamo, en Cuba, cf. Manuel Moreno ragináls. "Claves
de una cultura de servicio", La Gaceta deCt,ba, juli de 1990, pp. 2-5.

111

�( 7

Cuando Quevedo pre agia n el t rceto final de su famo a
' dvertencia" la pérdida suce, iva de las po esiones e pañolas: }· es
111risfári/, ¡oh, España.~ en 11111chos u1odos, q11e lo q11e a todos les quitaste sola
te puedan a ti sola quitar todos (1976: 202) ya e te proce o e habia
iniciado en la Antilla , d jadas a 'u suerte, n verdad prácticamente
d poblada , por la codicia d autoridade y c lonizadores que
fueron tras la · riqueza de la ti rra firm . Con rtida en botín de
gu rras lejanas cedida o comprada , atrapadas en "la dinámica
fer z de la política ext rior uropea" (Álvarez- fateo, 71), las islas
an cayendo poco a poco en mano de Inglaterra, ➔ rancia,
Holanda...
no son sólo las Antillas menor , diminuta y distantes,
ino también la mayore . Primero Inglaterra ap dera de Jamaica,
tan cercana a Cuba, y luego Francia obtiene la porción occidental
d la spañola.

r

i ha ta fine. del . iglo ,
el ,aribe había tado poblado
mayormente por aborígenes, españole , poco, ciento de clavo
africano , a mediado. d l XVII comienza a convertir e en el
"e. cenario d la confluencia d raza má exten o e in ten o que
regi tra la historia" (Benítez Rojo 1998: 238), receptor de
migraciones voluntaria o forzada. del más diverso tipo, y de muy
di tintos orígenes la que se sucederán hasta nu tro día ,
otorgando a esta región la rigui, ima variedad étnica y racial en que
reside u má. notorio perfil.
La. i las ingl sa , francc as, bolande as ... in talan n el paiaje
caribeño una dimen ión atlántica que in embargo, no tiene mucho
que v r con la. mete ' poli , alvo para la retnisi , n de u ganancias
a eñore ab enci ta. , y para garantrzar de de alli el eguro y puocual
tráfico d barcos m:greros, d 1 'Middle Pa sage'', por el hemi ferio
au tral de e t océano, para el que PauJ Gilroy ha reivindicado el
nombre de Black tlantic. 9 Agotadas las casas fuente de riqueza
que alguna vez habrían t nido esta i las, y aniquilada la población
aborigen e inicia, con la producción de azúcar y el régimen de
plantación, la esclavitud de africanos, de lo que en tre iglos el

uevo Iundo recibe no menos d 1Omillo oes, lama o ría destinados
al Caribe. La plantación -cuyo origen e tá en el f diterráneomarca el destino económico político, demográfico, cultural de las
;\ntillas,w también llamada por ello ugar I lands· promueve,
aderná , la e clavitud o semiesclavitud de centenares de miles de
culíes de Juna, acao, India, Malasia; y contribuye . u tanciahnente
al de arrollo del capitalimo mercantil e industrial, como lo
demostrara hace más de medio iglo Eric illiams en u Capitali.r111

&amp; .\lavery.

h;

e
dic:ho que eJ tiempo hi tórico del ,arib e rápido:
tran ita aceleradamente de una etapa a otra. A í, a -fine del "1..rvll
lo franc ses dotan a su colonia de la aint-Dom.ingue de la má
moderna técnica, y la convierten en la azucarera del mundo; también
introducen en ella el cuJtivo del café, para el qu d sarroJlan un
excelente istema productivo. Pero n 1791 estalla la rebelión de
lo. esclavos y en 1804 Haití proclama su independencia. Francia, a
su vez, en plena R volución, recibe como botín, en 1795, la porción
e pañola de la isla, que en menos de un siglo va y viene d mano
&amp;anc . as, a manos haitiana , a manos d minicanas, a mano
e paño las, a mano ingle as. . . E to, v rsos atribuido, al . acerdote
Juan Vázquez, re timonian con ingeniosidad · desconcierto e e
proce o:
Ayer e pañol nací,
a la tarde fui francé ,
a la noche etíope fui
hoy dicen qu oy inglé .
¡, -o sé q11é smí de mí! (forres- aillant, 1994)
e ha dicho que la insularidad, tema ustancivo en la
tilla ,
promueve el ai }amiento. Pero no siempte . a, í, porque ele un
modo u tro se interr lacionan la, i, la , las co tas, el Viejo y el
obre e te Lema. un libro pionero. que marcó wda la historiografía cubana del
siglo XX. es: Ramiro Guerra. Azrírnr_y poblanó11 et1 la.r A llfil/a. l1927]. La Habana:
Editoaal de Ciencias ocia.les, 1970.
111

'' Ver Paul Gilroy. Tbe Rlark AI/a11t1r: 1\,[odemity dnd D011hle Co11sdo11nm. Cambridge, Mas .: Harvatd l P, J993.

11 2

1 11

�\o

/ l

/

uevo mundo. En un desplaza.miento hacia el Caribe del escenario
de la Guerra de los siete años, en 1762 La Habana fue ocupada
once me, e. por lo inglese . Su puerto, abierto entonce al comercio
mundial se beneficia, tres lustros más tarde, de la guerra de
independencia de los futuros Estado
nidos, albergando y
avitualland a la fuerza. con que Carlos III apoya a la Trece
Colonia • y comerciando con ellas.
a acumulacioncita originaria
de capital, un gran incremento de la masa de esclavos, la ruina de la
producción azucarera y caf talera de la Saint-Domi11guc, ~, la
adquisición de u técnica, gracias a la emigración a La Habana y
Santiago de muchos .6:ancese , proporcionan a Coba el impresionante
desarroUo económico que alcanza desde inicios del siglo XIX, y
que incrementará con el desplome de la fabricación de -azúcar en
las TP'est Indics acaecido a consecuencia de la decisión de 1nglaterra
de ilegalizar la trata en 1807 y de abolir la esclavin1d n 1833,
accione determinadas por el empuje de la revolución industrial y
eJ libre comercio; razones económica que sagazmente e articulan
en un efectivo di curso religio o y moral, que daríamucho trabajo a
las autoridades españolas muchas páginas a la literatura cuba.na.
D jando a un lado a Haití, donde los esclavos se emancipan a
J mi mos, en la colonias france a la e clavitud, abolida por la
Convención 1 acional en 1794, y restaurada por apoleón en 1802,
fue definitivamente extirpada por la revolución de 1848. Pero en
Cuba y Puerto Rico se prolonga ha ta 1886, y aunque la trata era
ilegal desde 1820, se mantiene hasta los años se enta o más. El
miedo de la "sacarocracia" {oreno, I978: passim) nativa a que la
superjondad numérica de los esclavos repjtiera la experiencia de
Haití fue una d las causa de que en Cuba y Puert Rico e
puspu iera la lucha independentista y se manejaran, en cambio,
opciones r formist~ . Esto la llevó a er la últimas colonia
e pañola y a pasar a mano de E tados nidos al término de la
breve guerra hispano-americana la cual rediseñó la dinámica del
Caribe occidental, convertid en el mar interior de Estados Unido ·
que no otorgó la independencia a Puerto Rico, que terminó de
construir el Canal de Panamá -amasado con sangre caribeña-, que

r

114

f ./!,.Ju

(

1/J

""t 1

instaló la base naval de Guantánamo en Cuba -cuya independencia
tuvo que reconocer, pero atada al arbitrio norteamericano por una
enmienda a su constitución-, y que ocupó militarmente por largos
aifos Haití y la República Dominicana. En lo que respecta a las
Antilla Menores, su estatuto colonial no s modificó hasta la
.egunda mitad del siglo
, en que e le otorgó la independencia
a la mayor parte de los territorio inglese y holandeses, mientras
que fartinica y Guadalupe sólo adquirjeron, en 1946, la condición
de &lt;lepartamemos franceses de ultramar.
A la altura de e ta página, trato de no eludir por más tiempo la
pregunta quejosamente formulada por el h.ist0riador haitiano GérardPierre Charles a un amigo puertorriqueño a la swda de un congteso
sobre economía antillana o algo así: "cuándo nos reuniremos para
hablar de la contribuciones del Caribe a la alegría del mundo".
(Quintero, 1998: 13) .Y a eso, que me parece impottantí simo, trataré
de llegar.
Cuando el dictador protagonista de Ei recurso del método de Alejo
Carpentier decide adoptar la divisa de la latinidad para legitimar u
¡,10biemo --algo que, como se ve no ólo hicieran Mussolini y Franco, aborda e] tema desde una perspectiva «étnica" y ªdemográfica"
que, aunque referida explícitamente a toda la mérica Latina, sería
sobre todo apLicab] al Caribe, por la homologación implícita con el
Mediterráneo que el texto propone:
Todas las raza del mundo antiguo [dice] se habían malaxado en
la prodigio a cuenca mediterránea madre d nuestra cultura.
Tremenda cama redonda habfa sido aquella, de romano con egipcia,
de troyano con cartaginesa, de helena famosa con gente de color
quebrado. Decir Latinidad era decir mestizaje, todo éramos
mestizos en la América Latina; todos teníamos de negros o de indios
de fenicio o de moros, de gaditanos o de celtibero l--·l ¡ snzo
étarnos y a mucha honra! (126)
En sus ritmos, bailes, cama ales, creoles e tos pueblo del mar
han metabolizado las grande cuotas de dolor con que se ha cocinado
lo c:¡ue Fernando Ortiz llamara nuestro "ajiaco", ese potpomri étnico
en que los rasgos los acento,, los cadencias las creencias de todos

115

�,,. {/ J

se mezclan en I gran caldero del Caribe, pero sin perder su identidad
particular, p rmi tiendo que al. hincarles el diente, se pueda percibir
el sabor de cada ingrediente (2002: passim). Ea la Antillas, que
son "la unión de lo diverso" (Benítez Rojo, 1998: 16), todo
conservan, sin embargo, su perfil.
Ir, venir, volver a ir, como el mar, en un vai én ininterrumpido.
Así han transcurrido cinco siglos de ncuentros y desencuentro
entre lo dos mediterráneo . n condicione de dominación de una
raza por otra, durante lo tres primeros, convivieron y más o menos
e mezclaron europeos, aborígenes y africanos. En el XlX se suman
culíe chino ) chino californianos indio , javanese indonesio ,
coreanos, libaneses, sirios, palestinos. Entre finale del XIX v buena
parte del XX, inmigrantes europeo pobres. P r razone.
demográfica ) culturales, la mezcla de e pañole y africanos fue
má intensa en las Antillas hispana , donde la ambjgua, inquietante
e incontrolabl condición del mestizaje, e e í es/ no es de la tensión
blanco/ negro, lo marca todo con la "precisión de la imprecisión"
(Día7 Quiñones, 2000: 32). En 1934, el mismo año en que el
martiniqueño .r\irné Césaire rescataba y valorizaba la
autodenominación de négrc, y proponía la t1égrifl1de como identidad
de la comunidad francófona afroantillana, el sujeto lírico de
"Palabras en el Trópico' del cubano icolás Guillén, afumaba:
·'Dice Jamaica/ gue ella está contenta de er negra,/ y uba ya
sabe t¡ue es mulata!" (Guillén, 1985: 122). Pero en República
Dominicana, nación construida en pugna permanente con Haití, y
cuya frontera es un río llamado Iasacre, precisamente allí donde
Montesino, y T;as asas denunciaron el exterminio de los aborígene ,
el color de la piel tecogido por lo documento oficiales es "indio
puro" o "indio claro" en vez de negro o mestizo. En las Antilla
hispanas se habla más o menos una mi rna variante del español: no
hay creole , aunque alguno lingüi. tas intenten demostrar que í
los hay. Pero en las Antillas menores en Jamaica, en Haití, la oralidad
de una música que sólo podía er cantada hasta que se inveotaran
los tambores quedados en África· la oralidad d lenguas anee trales
conservadas n rito religio os que no pudieron disfrazarse, como

116

en las Antillas hispana , con la imaginería del catolici mo; la oralidad
Je la ardua mezcla tle la lengua propia con las lenguas de los amo~,
tan lejanos o ausentes, difícile si no imposfüles de aprender, toda
esta oralidad dio lugar a difi rente creoles.
Parte imp rtante de la producción intelectual del Caribe,
notablemente elevada en relación con u población, se ha dedicado a
inve tigar u compleja identidad, la condición colonial que la ha
determinado, y a proponer, a partir de estas indagacione , reoría que
han encontrado amplio eco en un mundo globalizado donde se
multiplican los desplazamientos humano y la ·oci dades
pos migratorias, tan comune., anc y ahora, entre los antillanos.
Transculturación (Orti.z), négniude (Césaire, enghor, Dama ) negri mo
(Palés Matos, GuiJlén), a11til/a11ité (Glissant), reali mo maravilloso
(Carpentier), créolité, (Betnabé, Chamoi eau, Confiant), rréolisation
(Glissant, Brathwaite, , alcott) calibanismo (Fernández Retamar),
mulataje (Bu caglia) son di tinto momentos en la articulación de un
fércil &lt;liscm o poscolonial, con irra(liacione. hacia otro. continentes. 11
En el ir, venir, volver a ir de los ritmos, la mera lectura de lo
musicólogos atentos a la ntillas hi panas, o de los qu se ocupan
del flatn neo, nos remite a una cinta de Afoebius por donde circulan
cadencias que se repiten, e enriquecen y se transforman: chaconas,
7.arabandas, batuques zarambeques llegado a Cádiz y evilla con
las Botas presente ya ·ólo como referencia en el teatro de los iglos
de Oro; guajiras, rumbas, tango in ertados en la genealogía del
flamenco, que recibe e1 influjo de esto cantes &lt;le ida y ,'Uelta tal
ve7, reconociendo en ellos Los ecos de acento africanos gue habrían
Algunos textos relevantes sobre el tema: Fernando Orriz. Co11h-,,p1mteo mba1111
del Jab,tcQ)' del ªZ!"ªr fl 940). La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, l 983; René
Depestre Bo1go11ret adie11a/,111égnir111é. París: Roben Laffom, 1980; r,, [órnca Mansour.
[_¿¡ poesía mgrisla. !\léxico: Era, 1973; Édouard Glissant. Le disco11rs.A.fl6llais. París:
- euil, 198 l; Alejo arpen11er. "Prólogo' . El remo de este n11mtÍQ. México: EDl PS ,
1949;Jeao Bernabé, Patúck Chamo1seau, Raphael Confiant. Ehge de lo créolité. Parí :
Gallimar&lt;l / Ptesses rú-versitaires Créoles, 1989; Édouar&lt;l Glissam. Poétiq"e de lo
rilatmn. París: Gallimard, 1990; Kamau Brathwaite. "La criollizaaón en las Antillas
de lt-ngua inglesa' , Casa de las A111lric{ls, 1 º 96, l 976, pp. 19-32; Roberto Fernánde:,;
Retamar. Todo Calibán. La Habana: Letras Cubanas, 2000;.José E Buscaglia-Salgado.
11

117

�llegado ante. a España con n gro como l Luis de El cehs,
e.,--tret11eiio; habanera cantada en puerro. del Le ante, de Andalucía
-y también del Cantábrico-, desde dond e :xpandi ron por
-\m ' rica · Europa ( Carpen ti r 198 : 51-63). Y a la in ersa a nm
d la mm ica culta, s cular y religio. a, enida de España, la, j.tcarns
progerutoras de Ja guaracha, el fandango que
mparienta con algunas
tonadru del punto cubano ... ha ta llegar a la. guarachas cantadas como
rumbas flamencas por Pep d la latrona (Linare y úñez, 19981999: pas.ri,JJ), la' guajiras de Pepe farcbena, o los one
bolero dd
igala y Bebo aldé . 1:ú.icru 9u e contaminan con beguines,
calyp. os •oko, steel drums, reggae, alsa, merengue, blues ...

r

Li g11erra de los diez ai'ios ha ten11i11ado.
f,I pelo de Elena, ,ma n11be gris.
T"!Yª• 1111 foso de ceniza blanca
jimio al filar donde lloviZfJO.
lA /!t11•ia se tensa como las c11erdas di 1m arpa.
L,, ho11Jbre con sus t!fos m1blados la toca ron stlS dedos
_y ta,re el pti11Jer 1·erso de la Odisea.
("Arcrupiélagos', Mapa del

1,evo 1H11ndo)

Ir, venir, ol r a ir ... También la fabricación de azúcar,fon.r et~
111alis, • e m ce al compá de te vaivén. Introducida por lo
mu ulmanes n el ur de España, llegada del feditetráneo al Caribe,
volverá del ~aribe al fediterráneo cuando Ramón de la agra, abio
ga1l go qu ha vivido}' trabajado en Cuba, lle en 1845 a tu azucarem
de Granada y d fálaga, d
fotril y alobreña, de Frigiliana , Torre
del far, la tecnología d punta de arrollada en la I la. 12
Ir, en.ir, ol era ir... En l aribe, "r in natural e impredecible
d la corrientes marina , de la onda , de lo pliegue y repliegues,
de la fluidez y la sinuo. idade ' (Bení t z Rojo, 1998: 26) un poeta
me. tizo, de lengua ingle a, que algún día del año n qu . e cumpla
medio milenio &lt;le la ocupación de 1a
tilla recibirá el premio
ob l, e prepara para recrear el uniYctso carib ño n u ineluctable
in ularidad, en el largo adió de las rnigracion s n la eterna
dependencia de nn d stino fraguado leja . Derek alcott se acerca
a la pla 'ª, mira desde el 'arib hacia I Mediterráneo, y e cribe:

Al final de esta frase, e111pezará a llo1•er
Y al filo de la lhmia. mta vela.
Úfltamente la 1•ela perderá de vista las is/ar
la rremcia en los p11ertos de toda "na raza
se perderá entre la 11iebla.

12

En 1i &gt;rre del Mar hay una catja que rememora este hecho.

11

119

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121

�LA IDENTIDAD CUESTIONADA
María Inés Pétez LubJ"ina*

Cmn:Nz.\R~ CITANDO A FRASE de una canción que, me parece, re wne
el asunto que nos ocupa. Dice a í:
''¡ ... tanta belleza. ¿Porgué es ciel azul no e cielo... ni es azul? ..."
Cualquiera de nosotros que cuestione en la calle a quien ea sobre
qué es lo que ve cuando eleva u mirada al aire en un día soleado y
despejado podrá decir que e un cielo azul. Realidad incontrastable
que e a1 mi mo tiempo una realidad compartida, el con enso grupal
Y·ocia) no hará más que validar ese nivel "real" de la experiencia.
in embargo como dice la canción: 'no es cielo ... ni es azul'', es
una ilusión óptica que aunque carece de consi encia física y
cromática, todos compartimos como una percepción real, no
alucinada.
:\Jgo de e e orden de realidad e ilu ión encuentro en la
constitución de un bien tan preciado para el ser humano como e la
idea y la experiencia de la identidad, cue tión que comienza a
elaborarse muy tempranamente alrededor de la imagen que cada
uno tenemos de nosotros mismos.
Psicóloga r psicoterapeuta., perteoeatnte a la Escuela Lacaniaoa de Psicoanálisis.

123

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IJt

Para fundamentar e ta afirmaóón es necesario que nm
acerquemos a rodear la cuestión del ignificado de la imagen parad
er humano. El psjcoanálisi ene ervirá de instrumento para estt
rodeo. Y como campo de aplicación podemos utilizar los múltiples
ejemplo que nos ofrece el arte y, en particular, la pilltura.
obre esta cuestión del psicoanálisis y su relación con cl arte me
es preciso señalar, y muy a mi pesar, que con bastante frecuencia,d
llamado psicoanálisi. del arte no está a Ia altura de u tema. En
muchas oca iones no repre enta beneficio para el arte, en e peá~
.i cae en la illterpretación punto a punto entre la obra y la vida del
artista, si cae por lo tanto en la tentación de 1a hermenéutica clínica.
Lacan se pronunciaba sobre esa relación, p icoanálisi. - arte,
planteándola en términos de dependencia del primero hacia el
egundo, para ello había eguido el consejo de Freud qujen opinaoo
9ue en su materia, el arte y también la ida, el artista siempre precede
al p icoanalista. Ha); por tanto que aprender alli donde el artista
abr la vía. O sea, n r !ación a la pilltura, el psicoanali ta lejos de
darle lecciones se deja enseñar por cUa. o interpreta, por tanto,
los fantasmas del artista ino gue separa de la pintura lo, elementos
estructurale propios para trabajarlos en su campo el del
psicoanálisis.

Y esto s así porque la pintura abre el camino donde el domiruo
de la vi ión o ea el campo de la pul ión escópica, e halla integrado
al registro del de o. Esto ocurre desde mucho antes que el
psicoanálisis - la hjstoria de la pintura lo mue tra- e planteara
dcsentranar la cue tión del des o en el er humano.
Regr sane.lo a la cuestión de la imagen y e peáficameme a la
imagen de sí mistno, o sea la imagen de cada uno de nosotro : ¡que
delicio a sclavirud, qué preocupant felicidad y, obre todo, qué
carga no ignifica e a imagen! Pero también ¡qué angustia SI
imaginamos solo por un in tante que pued dejarnos! Los moralisras
no han dejado de vilipencliar el amor que e le tiene ni lo. e critores
de detallar el odio que se le profesa. S1empr está allí como algo
que se pega a la piel, pero que e tá en otro lado que el cuerpo mí mo
y la piel que lo rodea.

124

Esta manera con ensual de vivir y experimentar la imagen de sí
ha rozado desde siempre de una fuerte estabilidad, e tabilidad qu
ol~ente ha sido rota por efectos de fracturas excepcionales, tanto
:ea en la e, periencia individual Qos llamados estado paranorma~ , ,
cualquiera eala causa que los pro oque), como en la repres ntaaon
ocia! Je la imagen humana.
En esta dimensión, la de la repre, entación social de la imagen,
muchas d las fracturas que la han conmovido han provenido del
arte, en e pecial de la pU1tura, por ejemplo la referencia a la obra de
Pica so v a la e cuel~ d cubi mo que desestructuró la imagen
"natural': del ser humano, aparece aquí como ineYitable, por no
mencionar tantas otra. que han significado momento de ruptura Y
de composición obre el tema d 11. imagen humana en la hist01ia
de L'I pintura.
Apuntando a comprender el de arrollo de 1a imagen de sí Y el
fruto que de eUa e desprende que, de manera provi, oria, podemos
plantear como la sen ación y experiencia de uno mi mo, de la propia
identidad, me referiré al aporte lacaniano c.1ue ha quedado
documentado en la historia d l psicoanálisi corno el estadio del
e pejo. J bien fue Freud quien iluminó inicialmente la cuestión
del narci i mo, fue Lacan quien ubicó en la imagen e pecular el
objeto del amor a uno mi mo.
hl e tadio del espejo es una experiencia, una experiencia de
descubrimiento, que el niñ tiene, ntr lo eis r lo dieciocho
meses, cuando d scubre " u" imagen en un espejo. Frente a la
imagen d él mi mo gue e refleja n un espejo da mue tras primero,
de una mímica de intuición iluminativa y luego, de júbilo (lo cual
no se obser a en los mono ) con gran derroche de energía que
muestra un sentimiento de triunfo. Hay por tanto una "anticipación
jubilosa" de í mismo a través de la imagen, diría Lacan.
Es un acontecimiento que realiza por un lado una identificación
primana, e, decir, una tran formación del sujeto y también por otro
lado ignifica un cambio en la relaciones del individuo con u
semcjanre.
Tratando de trabajar con más detalle e tos dos efectos, la

125

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transformación del sujeto y el cambio en su relación con su
semejante, diré que en relación a1 primero o , ea el cambio en d
sujeto mismo, aquí tiene lugar una identificación prima.ria y la itrutgt:o
que e alcanza por la vía del espejo anticipa la unidad y el control
de la motricidad efectiva del cuerpo, unidad que un niño de esas
edades aún no posee. El cuerpo había sido experimentado hasta
ese momento como fragmentado, en pedazos, y la imagen reflejada
en el espejo le otorga al niño ahora, súbitamente, una forma, una
forma plena en el sentido de una Gestalt Dado que lo que ocurre
en el plano biológico es aún el inacabamiento anatómico de las
funciones piramidale que producen incoordinación motriz, es
gracias a la imagen en el espejo que el niño se de liza de la
insuficiencia a L'l anticipación gozosa d una unidad y a1 sentimiento
de poderío y control que ello le provoca. De allí se derivará la
primera matriz del yo en el ser humano.
E ta anticipación constitutiva del yo invierte en el espejo la
izquierda} la derecha} lo aliena en una imagen que es algo exterior
a él. De este modo, el sujero anticipa en un espejismo la maduración
de su poder y su yo se constituye, por lo tanto, como una ficción.
Pero aguí hay algo muy interesante que se agrega y aparece por
la vía del segundo de lo efectos que he mencionado y que tiene
que ver con la relación del ni.no con su semejante. Y e , el hecho de
que sucede comúnmente que, frente al espejo, en ocasión de su
experiencia singular, cada niño se vuelva hacia aquél o aquella que
lo so tiene buscando un instante u mirada. O sea, este giro de la
cabeza del niño nos instala en la problemática del asentimiento a
través del dibujo de un trayecto de las miradas, esencial para la
aparición de la imagen especular en forma de yo. Es en la mirada
del adulto, parental o no, que con una onrisa confirma al niño que
sí, ése es él, donde e juega no solamente la génesis de la unidad
corporal en contraposición a la experiencia de un cuerpo percibido
en pedazo del cual hasta entonce el rostro, por ejemplo, quedaba
excluido, sino también el comienzo del sentimiento humano de lo
uno, lo indivisible, la identidad má básica.
Lacan 1 describirá con escas palabras: "Ejemplifiquemos esto

126

n

(]a mtervención del Otro en esa con titución) en un gesto del niño
delante &lt;le! e pejo, ge to que es bien conocido y que no es difícil de
observar. TII niño que está en los brnzos del adulto es confrontado
expresamente a u imagen. Al adulto, lo comprenda o no, esto le
dirierte. Hay que dar toda su importancia a ese gesto de la cabeza
del niño quien, incluso después de haber sido cautivado por los
pnmeros esbozo de juego que hace &amp;ente de u p.ropi.a imagen, se
vuelve hacia el adulto gue lo sostiene, sin que e pueda decir in
dudas i lo que espera es del orden de un acuerdo o de un testimonio,
pero la referencia al Otro juega allí una función esencial." (Seminario
La transferencia, L961).
Extraña paradoja: lo que se con idera más interior y más propio,
el yo, proviene de afuera, lo que es uno mismo depend de la
alteridad, del Otro. El Otro, el semejante, realiza esta función donde
se juega la cue tión del deseo, a partir de allí e] sujeto humano
dependerá de ese asentimiento deseante, de esa confirmación que
da el Otro, para reconocerse como tal y la .falta de esa experiencia,
la de ser bañado por la mirada deseante de otro, quedará registrada
en los serios ttastomos del desarrollo de los niño que padecen esa
falta. Concluimos, entonces en 1a necesidad presente en el ser
humano de ir hacia el otro, al semejante, para fabricar la unidad
imprevista de sí mismo alli donde no estaba.
Por esa operación, lo que no tiene, de sí mismo, ninguna unidad
ni identidad, e encuentra enganchado a la imagen dispensadora de
unidad por un lado, }r a una mirada dispensadora de asentimiento
por el otro. Este aparato, esta máquina qu fabrica se encuentra a
Partir de allí atenazada entre dos tipos de unidad: 1.- la de la imagen,
unidad englobante que, como toda Gestalt necesita un bord
cerrado de una manera u otra; , 2.- la del asentimiento que tiene la
naturaleza del rasgo imple e indivisible. o hay partes o trozos de
a~entimiento, éste se da, e encuentra., o no.
El gesto del niño que en su momento de júbilo ante el espejo, e
vuelve hacia a9uél o aquella que lo sujeta, olicitando su mirada,
el signo de la presencia del Otro. El igno de la mirada del Otro es
con titutiv-o del rasgo unario, llamado también rasgo único,

127

�{

sopone &lt;lel ideal del yo. El gran tro va a decir, en el interiordeJa
tensión 9ue se produce entre la imagen en el espejo lo que
asume n el espejo dónde está la .imagen y dónde e, tá lo que nocs
imagen. Hay con eso posibilidad de di tinguir el ideal c.lcl yo y el yo
ideal. El primero e una introyección simbólica mientras que.el
·egundo e la fuente de una proyección imaginaria. O · ea, e to es
otra manera de plantear lo que Freud e tableció al relacíonard
narcisismo pul ional con el yo ideal r las ramificaciones d la
incorporación uperyoica con el Ideal del yo.
ito otra vez a Lacan: "En esta relación erótica en que d
individuo humano se fija en una imagen qu lo enaj na a sí OÚSDX\
t:.1..1 es la nergía r tal es la forma de donde se toma su origen esa
organización pasional a la que llamará su yo"
criros).
sta organización pa ional proviene de ia relación establecida
entre el individuo y e a imagen. El yo no viene ni de la imagen m
del individuo , ino de la tensión instalada entre los do por b
identificación.

r

Para que lo que pasa ea captado como un acontecimiento
e pecial, es necesario con encerse que ni la imagen del cuerpo, m
el cuerpo Uamado ' propio'' po een individualidades previas. O sta,
para comprender el estadio del e pejo debemos de -prendemos«
la convicción básica egún la cual t0do cuerpo humano posee por
sí mismo una cierta indj-viduación. De este modo abandonamosd
lugar de obs rvador inocente a guíen le serían dado , ea
individualidade perfectamente reconocibles, la imagen en el espeJO
por un lado y el cuerpo propio. in este movimiento no podremos
apr ciar en qué} cómo ese cu rpo adquiere u individuación a mves
&lt;l e e epi odio constitutivo para el ser humano.
Hay a partir de esto la po ibilidad de entender la aparición~
un lacio de un yo e pecular, por otro de un yo social, asociado a.la
mirada del otro y a u de eo como ostenimiento y finalmente, t
un yo gramatical, el yo del 9ue todos hablamos y que emerge ead:
lenguaje infantil luego de de plazar a la tercera per ona con la q!f
el niño se de, igna inicialmente. Vale aguí aclarar qu no hay 1#
adquisición progresiva o diferenciada de esto tres aspecto. del

128

sino que todos al uní ono aparecen como resultado de la experiencia
de pasaje por el estadio del e pejo.
E e nudo de servidumbre imaginaria, como Lacan llama al
resultado de esta experiencia, le hará cambiar la base del enunciado
Je Descartes: "pienso, luego existo", cogito, ergo StJ!II por el cual el
filósofo planteaba la existencia y la identidad del yo que, de ese
modo, giraban alr dedor de la racionalidad y la conciencia, para
ponerlo de cabeza y enunciarlo como: "pienso donde no estoy,
soy donde no pienso". De e te modo la identidad entendida
tradicionalmente e cue tionada fuertemente en esta proposición
lo que nos lleva a partir de ahí a la formulación de un sujeto
radicalmenr dividido: un sujeto de la conciencia y un , ujero del
inconciente; un sujeto de la racionalidad y un sujeto del deseo.
E. a imagen propia, siempre indisp nsable pata no, otros y para
nue ·rra cordura, acompañante de nuestras má fuertes certidumbres,
esa donde no creemos siendo original y esencialmente propio y
únicos, e t~ iempre desdibujada en cierto modo porqu en realidad
es un de conocimiento producto de una ilu ión de completud óptica
)' está siempre amenazada por la po, íbilidad de no a entimiento, de
no reafirma.ción iü no hay alguien que nos sostenga con su propia
mirada. Una mirada que no, d see en algún sentido.
Hace uno día escuche decir a una arti ta 9ue lo pintare
repre. entaban en su pinturas lo que no e podía ver. Parece una
definición críptica, extraña. ¿ ómo, si &lt;le lo que se trata en la pintura
e· de ver, de ver con los ojos, cómo entonce es que la cue ti.ón e
la repre entación de lo que no e puede ver? Otra vez al.luí e tamos
en lapo ición de discípulo iguiendo a los arti tas que nos iluminan
con su acto, con u obras en acto, lo que otros tratamo de
comprender d modo rruí teóricos o conc ptuale . S trataría
entonce para el artista de representar lo que no se ve lo que e tá
oculto detrá. de la imagen evident . De hacer pasar lo que se sugiere
aún cuando las imágene s presenten por la vía del realismo o del
hiperrealismo, porque aún en sto, ca o iempre hay una cierta
atmósfera que cada pintor trasmite al espectador y hace 9ue é te e
pregunte p r lo que tá vi ndo, aunque no tenga dudas, n otro

129

�.,, .

'

,''

entido, de qué e lo que está viendo.
Y se trata, ju tameote de perder e de dejar caer las identidades
estabJ ciclas, formalizada por la imagen definida, para que pueda
aparecer la identidad del deseo de quien está metido en el acto
pasional de pintar en este ca. o.
He tratado ha ta aqui d problematizar el concepto de identidad,
conc pto tan querido para la p icología, a través &lt;le la
problematízación de la constitución r de la percepción de la imagen
humana ) del concepto mi mo del yo, introduciendo todo el tiempo
un punto de fuga entre lo visual y lo esencial que nos permita pensar
que, tratáodos de lo humano de la identidad y de] deseo, las cosa.
nunca on . encillas ni definida .

LAs TEORÍAS IMPLÍCITAS EN LA
CONSTITUCIÓN DEL SUJETO:
ENTRE LA MODERNIDAD Y LA POSTMODERNIDAD
María Guadalupe Becerra García*

Introducción
LAs IEORÍAS TMPIÍaTAS co snnJYE uno de los po ibles resulta.dos
del aprendizaje (Pozo J. 1., 1996). 1 on construcciones mentales
que están organizadas como teorías en el entido en que tienen un
nivel de generalidad y abstracción (Runes, D., 1981 · Fullat, O.
1987), 2 pero son diferentes a las teoría cienúficas e inclu o a otro
tipo d teoría (como la "teorías prácticas", las "teoría
pre criptivas) en que on implícitas pues el ujeto las usa pero no
las erbaliza explícitamente como un dominio de conocimiento.
Surgen de la experiencia episódica situacional, en el proce o de
desarrollo, permitiendo formar categoría naturales sobre la
naturaleza y la organización del mundo y e utilizan in conciencia
* Profesora invesugadora de la Facultad de Filosofía }' Letra de la U L.
1
Pozo disringue entretesulmdos, procesos y condiciones del aprendizaje entre su
componentes. Las teorías implícitas serian un tipo de aprendizaje de sucesos y conductas
entre otros resultados de aprendizaje: social, verbal y conceptual, y de procedimientos.
2 «(Como opuesto a práctica). Conocimiento sistemáticamente organizado, de
generalidad relativamente alta''. (Runes, D., p. 366). ''Una teoáa es Wla especulación
sistemática que pretende describir y explicar farta ometiéndose a control de la
experiencia" (Fullat, O., p. 12).
130

131

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de su estructura y pertinencia con 1 fin de hacer exitosas la
interacciones cotidianas (Matrero J., Rodrigo, M. J. &amp; Rodríguez,
., 1993b). 3 Con titu en un nivel del conocimiento previo ( usubel
D., ovak,J. &amp; H.a.nesian, H., 1976)4 con el que lo ujetos realizan sus
aprendizaje escolares.
~ resultan pertinentes para el aprendizaje
porque, generalmente, entran en conflicto con los contenido
di ciplinario, y cienúficos de la escuela complicándose cuando el
estudiante no posee una experiencia de reflexividad sobr ello por su
natural za implícita.
Diversa han ido las explicacione que obre I aprendizaje se
han producido. n una época en que a istimo a 1'l revolución
cognitiva (Bilbeny, ., 1997)5 s preciso aclarar qué entendemos
por aprendizaje del ujeto que surge a raíz de e te contexto de la
idea po, tmodema .
Tanto la teorías que plantean al aprendizaje como asociación básicamente el conducti mo- así como a la qu lo plantean como
construcción -cognoscitivistas- han evadido la probl mática de 1a
naturaleza psíquica humana que da pie al desarrollo del conocimiento
(Pozo,]. l., 1999), r, por lo qu s requiere una explicación qu incluya
los di ersos tipos de aprendizaje y su pertinencia para el desarrollo
del individuo.
~ de interés abordar aquí la explicación del surgimiento del
fientras que las te01ías implícitas constituyen un aprendizaje espontáneo, tienen
un predorruruo de lo implícito, se aplican al mundo real, resuelven problemas
prácticos inmediato y u eficacia es a corto plazo, la teorías científicas pr vienen de
un aprendizaje planificado donde predomina lo explícito, e aplican al laboratorio,
resuelven problemas y plantean otros nuevos y su eficacia es a largo plazo. (p. 87).
~ " ... para que ocurra realmente el aprendizaje significativo... es n cesario también
que tal contenido ideativo pertinente exista en la estructura cognoscitiva del alumno
3·

e,, partimlar."

p. 50.

"La revolución cognitiva no se l.unira. ..a una 'revolución cieotífico-técruca' ... .UI
muestra. .. más directa de ello e la dependencia de la revolución cognitiva, y con elb
la mente contemporánea, de las creencias en tomo al ,011odmiento..." p. 14.
r, " ... puede decirse que la p icología no ólo posee una historia., sino mduso una
historia 'oficial', por la c¡ue el iglo XX escaria dividido casi en dos mitades iguale :
una prime.ta de dominio del conductismo y una segunda de dominio de la p icología
cognitiva". p. 18.
5

132

ujeto que apr nde y considerar a sus teorías ü11plícitas como una
forma de conocimiento urgida por I desarrollo, enmarcado, tanto
destle cJ punto de vista de la ontogén is como de de el de la
filogéne is. Tanto desde el punto de vi ta de la trao formación que
surge de lo a pecto de tipo cognoscitivo -artificio de la rama de
la psicología educativa- corno de 1a tran formación de u estructura
p íquica -el de la corriente psicoanalítica-. También importa
considerar la nec aria relación con el contexto social que djcho
ujeto e tablece que impacta su desarrollo de manera notable
apreciando la determinacione que el contexto de la po tmodernidad genera en su con titución y en u aprendi7,aje.
Es en este marco donde las teorías it1,plícitas Jel sujeto pretenden
ser ubicadas para plantearse la posible influencia educativa que la
escu la de nivel superior puede ejercer en el aprendizaje. Las
versione ingenuas sobre la jnfluencia escolar son abundantes. E tas
versiones en un extremo plantean como producto de las intencion
educativas al aprendizaje olvidando toda consideración del sujeto
de aprendizaje en lo proyecto ducativo y concedi ' ndole a éstos
la omnipotencia de crear el cambio ducativo. O bien s plantean
al sujeto de aprendizaje en una forma reducida que observa
parcialmente sus caracterí ticas ya . ea porque lo plantean ahí. tóricamente en su evolución indi-vidual porque abstra n la
relación con el cont xro o porqu enfatizan en aspectos
"cognoscitivo " y de cuidan los afectivos" y "conductuales' o
también porque no consideran al conocimiento como un proceso
que parte del aprendizaje pr vio y e Jo ni ga en la práctica educativa,
e niega el papel activo y tran formador de las informaciones r
conocimientos en el aprendizaje.
. Me conc ntraré en precisar lo a pcctos del desarrollo que dan
pie a las teorías implícitas que el sujeto "e tudiante universitario'
titn sobre lo contenido de psicología, una di ciplirut que también
sufre del forc j o que el r conocimiento y pre tigio de la
profi sione. y de lo saber . a ellas asociado plantea en un mundo
en que lo valioso no empieza por lo propiam nte "humano" ino
que e tá al r icio de valores generado por una sociedad interesada

133

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ls

en el .intercambio de mercancías, sobre todo informacionales y que
desprecia al conocimiento· información no e necesariamente
conocimiento (Pozo, J. l., 2001).Este ujeto está enmarcado en un contexto mexicano
caracterizado por no e capar de la influencia de la globalización
(González, J. . 2003) 8 y de la~ idea postmodernas a ociadas a la
oci dad post-indu trial pero que sufre un "desfasaje" por ser, de
igual forma, una ociedad apremiada económicamente, por lo que
la coexistencia de ideas y de instituciones moderna con las de tipo
po tmoderno lo itúa en un marco conflictivo entre ambas
t ndencia , in olvidar que ni ·iquiera idea e in tituciones e
escapan de tal de, fa, aje.
Así in, rituciones educativa como la escuela tienen su sentido en
ideas modernas mientras que L sujeto, - l estudiante y también el
maestro-, combina catacteiistica · modernas y po tmodernas. ficnttas
la escuela, con u reconocimiento indubitable de la ciencia como el
valor moderno, fuerza al sujeto hacia ello, el sujeto de la educación, es
forzado también por 1a tendencia, hacia el yo mi mo hacia el
inclividuali mo, la competición del mercado, valores indubitable
postmoderno (De la Torre L, 2004).9 En este conflicto us t:eorias
itnpl!citas adquieren un cierto , entido, particulares signi ficacione
La teo1ia.s i111plícitas que el estudiante universitario tiene respecto
La obra. cn u primera parte "se ocupará precisamente de revisar la promesa (y
la consiguiente frustración) de la llamada revolución cogrutiva, aJ lillponer Wl sujeto
cogrut.ivo diglfll/, capaz de calcular de modo masivo las relaciones probabilística.
entre aconteamientos, pero incapaz en gran medida de extraer de esos cómputos un
m11orí111ie11to t¡ue le permita moverse actuar en el mundo". p. 16.
8 L'l ciuda&lt;l de 1 lomerrey, en el estado de
uevo León, en iéxico, era ciudad
internanonal ud conocimiento. para lo cual el gobernador del Estado, explica u
pertrnencia co función de la interoacionaüzación. La J\ L, principal un.ivetsidad
pública del oonc del país, se asienta en el e tado de ue o León y es el campo 4ue
.e investiga en el proyecto de la autora 'Teorías rmplícitas en el aprendizaje de
concerudos de psicoloW3".
0
"La mo&lt;le.rnidad e&lt;luca para la libt:rtad, para el de arrollo de la comunidad,
miencras que la posmodernidad lo hace para la competitividad de los individuos Y
de la sociedades, entendida principalmente como competiti,•idad económica".
(D1apos11.iva no.35).
1

134

(,

a su papeJ social, a través del espacio laboral e tán influenciadas
por el hecho de saberse demandados como mercancía que entra en
la circulación y que no se ajusta a los criterio escolare para
valorizarse ino a los criterio económicos que demandan otro tipo
de sujeto. i bien lo planes de estudio intentan recoger estas
demandas para hacer e adecuado, a las demanda laborales, el
curriculum real en las aula , y el oculto a través de la relación
educativa, entran en contradicción con dichos valores y preconizan
en u práctica los valore modernos. 1ientras 9ue en la cultura
moderna lo humano es definido básicamente por lo que se sabe, en
la cultura postmodema lo humano e definido por la apariencia , su
modo de encajarse en la circulación de mercancía .

En esta contradicción también e in cribe la posible pérdida de
la voluntad de aprender -haciendo analogía con la pérdida de
voluntad de enseñar que plantea Hargreav (Hargreaves, ., 1996)lll
- en los estudiante . La voluntad de aprender es n cesaría cuando
el ideal a alcanzar es ser el hombre culto, ilustrado, de la razón, de
la modernidad; dicha intención e deteriora cuando el ideal a alcanzar
es el hombr -imagen que su tituye con el simulacro cualquier
demanda o c~do se c nforma con el mínimo pata encajar en la
demandas laborales. in embargo dicha voluntad es selectiva }' lejos
de desaparecer el aprendizaje, lo gu ocurre es que el aprendjzaje
se da obre otros contenidos diver,o que tra cienden los muros
del aula y que resultan má atractivos para los suj tos. La escuela
pierde su atractivo al quedarse 'atrás" en la aparente línea de progreso
hacia lo po tmoderno y los contenido que intenta tra mitir son
parcialmente adquiridos e idiosincrásicament seleccionados para la
tnversión de energía y voluntad que implica para lo e tudiantes.
111

" ••• muchos instrumentos administrativo de cambio no sólo acaban con los
deseos de los profe ores rcspecto a la en eñaoza, ino que amenazan la mi ma
l"oluntad de enseñar." p.29. "Por una parle, e ·tá d mundo, cada vez más
po5imdusn-J.a.l y postmoderno, caracterizado por el cambio acelerado, una intensa
compresión de tiempo y cspaci , la diversidad cultural. la complejidad tecnológica,
la •nsegu□&lt;lad nacional y la incertidumbre cieoúfica. Frente a él, el sistema e colar
moderrusta, monolítico, que sigue pretendiendo obtener unos .fines profundamente
anacrónicos, en el seno de estructuras opaca e inflexibles". pp. 29-30.

135

�Filogénesis

teoría implícitas
i por filogéne is (Fermo o, P., 1996t entend mo a la evolución
de la e pecie humana, hay qu decir que las teoría implícita son

una de las organizacione del conocimiento que el humano e capaz
de con ·truir por la provi ión que la e pecie en el momento de la
e olución del horno sapiens hacia u natural za actual de. tacó en
su mecani mo de elección natural (Pozo, J. I., 2001).12
L que caracteriza al ·er humano e constituir e en un er en
conflicto, inacabado, siempre de co ·o, in atisfi cho. La insati facción
categorial, la fractura ontológica (Fullat O. &amp; felich J.C. 1995),
11 el tratar de escapar de la insuficiencia el . er continuamente en
falta (Millot, C., 1993), 14 son características d la naturaleza hu mana.
En u interacción con el entorno, el ser humano utiliza 1a percepción
-puerta de entrada del conocirrúento del aprendizaje, de todos los
"La humanización tiene un sentido fiiogenéúco }' ontogeoérico,
filogenéócamence el hombre ha llegado a er tal en un prolongado lapso de óemPo,
y tanto má~ se humaniza cuanto más se aproxima culturalmente a la plenitud
humana". p. 139.
l.! " •.• la mente tiene;: una función adaptativa, ~ituada en el marco de una tc:ona
t:Volucionista, implica reconocer que sa mente es en sí misma un resultado de esa
evolución, un producto &lt;le la presión elecóva dd mundo sobre nue tro sistema
cognitivo. ( )... la mente humana impone, desde el mi mo comienzo restrira(IIUJ
ínlrí11secas a u representación del mundo, no sólo a través de los procesos sino
también de lo comerndos de e as repre. entac1ones, ya que sin e as restricciones
seria i.mpo ible hacer que nuestras repre entacioocs mentales fueran más organiz~
que el propio mundo, reducir la entropía del mundo". p. 112.
1 ' La in atisfacción categorial puede d
bordar n cuak¡uier momento... ( ). l.a
fractura ontológica e presenta infranqueable .... Se trata de in atisfacción omolúgicer
antropológica. () .. Ja conc1cocia, nt&gt;cesa.tiamenrc insati fecha, e rará tn remcdio ett
bú queda perenne de satisfacción". p. 24.
• 14 "La pulsióo dt: muerte como concepto es un moo rruo lógico que, par dio
mI mo, resulta apto para de ignar a la propía realidad humana como mon. truosa
con re pecto a la de los otros ere. nvos. Lacan caracteriza ese má allá de la vida
como lo . 1mbólico. ,sel lenguaje lo que consótu)'t' e te orden que determina al ser
hablante, al er humano, más allá de u condición de viviente; , él in titu,e esa
desgarradurn, esa divISJón que marca a la vez la rdación del ser humano ~on d
mundo}' consigo llllsmo, que engendra esa luancia que nada puede vemr a colmar:
de un deseo confrontado a un imposible goce, 1mpo ible por hacer causa comun
con la muerte". pp. 126- 127.
11

136

proceso cogno citivo -y ' ta implica al cuerpo (Bilbeny, r ., 1997)15 y
a su ~fecto
I:illot, C., 1993). 16 o percibimo
tática y
reproducrivam nte la realidad ino que e tamos predeterminados por
una naturaleza física neurológica , afectiva que e .instaura de de el
momento en que el hombre alcanzó la posición er eta (Pozo,J. l, 2001)17
\' constittFÓ la civilización ( fillot, ., 1993).18 Esta naturaleza prefigura
aquella. informaciones que somo capaces de procesar, . us vías de
acceso - lo enridos- a í como el conocimiento posible construido a

trnvés de ella.
En la especie humana hay una di po íción al conocimiento
preparada como fruto de la e olución pero también una dispo ición
a constituir dicho conocimiento por cierras vías y procedimientos
(Pozo, J. l. 1996) 19 que no deja intacto e id· ntico al mat rial
mformarivo que le provee el entorno· ya la percepción misma es un
fenómeno cargado de objetividad que e alimenta con los ejercicios
previos que la civilización y la cultura (Bilbeny, ., 1997) 20 obliga a
'' ·1 a naturaleza humana, a diferenaade la mayoria de especies, evoluciona a través de
un orden biológico, pero rrunbién de un orden cultural '. pp.31-32. "La psicofi iología r
b neuroc¡uúnica hacen patente, en cambio, que la \;da emocional y afectr;a se encuentra
en mutua relación con los cenrros nerviosos de locali7.ación cerebral". p. 40.
16 ' 1...a pulsión parte del cuerpo, donde nene su fuente, parn-volvera él en la saósfacción,
t1l fa que freud veía ~-u fin. Pero es el lenguaje cl que determina ~'U uayecto, es el fantasma
d 9ue determina las modalidades de su atisfacción; así, pues, pulsiones y deseo esrarían
anudado · como lo están el cuerpo y el lenguaje". p. 85.
1• "La VJ.da eo grupú, caractcri tica de: lo· primates, debió de hacer necesario desde
muy pronto no sólo repre entar lo cambios 9ue el ambiente físico producía en el
cuerpo sino también lo cambio que en ese cuerpo pro&lt;ludan las acciones de otro
congcncre. " .... Citando a Ptnker: "/ns e,nociones son 111e.ca11isf!1os que estabkcm las metas
prirnitarías del cerehro". Lo "marcadores somauco "nenen el valor informativo &lt;le
repte entar de modo implícito lo ,;erdaderamente importante". p. 119.
'~" a pnncipal fuente de lo sufrumentos padecidos por el individuo a causa de
u vida en sociedad esmba n el re11unciamienro a las aósfacciones pulsionales
IDlpuesto por la civilización''. p. 142. E as aósfacc1ones ·e refieren a las tendenclll

sexual , agresivas y de muerte.
1 ' .. .los eres humano· dispondríamo. de diversos stStemas de aprendizaJe, producto
de la filogénCSIS pero también de la culrura, yue debcriamo u ar de modo discriOllilllávo
en función de las demanda de los diferentes contextos de aprendizaje''. p. 41.
, 3 ' " ...adapt:ición, trunbién, en Jo culrural, pero con el fin, bien disón to, de la socialización.
Esta es exu:aña, en pnncipio a la idea &lt;le una ortogénesis o 'perfección evolutiva'. p. 35.
l37

�(

utilizar para incorporar al ujeto al grupo humano, vale decir, para
educarlo y hacerlo realmente humano, ocíal. Las teorías h11plíatas
han significado para la especie un conocimiento que funciona
económicamente para ad.ministrar lo recurso cognoscitivos y
afectivo gue nos permiten encontrar soluciones para las demandas
de la vida cotidiana. i bien e distinguen de los esquemas o patrones
de comportamiento, funcionan para interpretar al mundo de tal
manera que permiten categorizarlo, haciendo abstraccione de los
eventos y permitiendo generar acciones más tipificadas en la
interacción, de tal manera que no todo evento se constituye en
no edad" que requiere todo un nuevo esfuerzo cognoscitivo (Pozo,
J. I., 1996)21 y genera también respuesta con cierta tipificación.
ue tra memoria de trabajo, aquélla que permite establecer el
contacto con el aquí y el ahora, debe administrar sus limitados recursos,
dispone de un breve lapso (Ro entha.J. T &amp; Zimmerrnan, B. 1978)21
para procesar los datos y permitirnos tener fa conciencia del mundo
que nos rodea y responder a él. Las teorías i,~¡plícitas pemúten dar un
sentido y organización económica a ese contacto cotidiano con d
¡:rmndo, recurriendo a estructuras de respuesta organizadas -rutinas
(.Marrero,J., Rodrigo, M. J. &amp; Rodríguez, ., 1993a)23 - que han probado
tener éxito en el funcionamiento cotidiano.
Por otro lado, también tencmo recursos limitados por lo que d
21

[El aprendizaje implícito o incidental}: "Es un t1po de aprendizaje
filogenét:Jcameme muy antiguo, basado en procesos a ociativos compartido~ con
otta especies. pero que a los humano • po iblemente gracias a cierta predisposición
~iológica unida a mecanismo de aprendizaje má complejos, no permite adquirir
sistemas d conocimiento tan sofüticaclos como el lenguaje". pp. 70-71." os
proporciona auténticas leonas i11,plíritas en muy diversos dominios". p.71. "Nos
petm.1ten fonnar categorías naturales, conceptos implícitos sobre la □a tu.raleza ria
organización del mundo". p.93.
22

''La memona a corto plazo riene una capacidad limitada para almacenar
infouuanón. ormalmente, puede manejar 7 ± 2 unidades de información. ..una
cantidad c¡ue seníretenida durante menos de 17 segundo ' . p. 171.
ZJ ''l .a cultura no CXJ.Ste como taJ....más bien se manifiesta funcionalmente en un
amplio repertono de práctiais o de actividades asociadas a fonnato~ de ime.racción social.
Es~ dualitlad prácrica-formaro es lo que caracteriza la mayor parte de las pauCIS
~oaocultumJes". p. 54.

138

aparato psíquico prepara y anticipa la acción ( lillot, C., 1993)24
tolerando ólo el paso de pequeñas cantidades de energía cuando
CAisten lo conflictos entre la dinámica del principio de la realidad,
la del placer y la demandas del ello, del yo y del superyó en conflicto,
así como las pugnas entre el si tema secundario (consciente y
preconsc.iente) y el primario (inconsciente). sL el yo en la búsqueda
y re olucióo por una ati facción, incluye la emergencia de la
atención, la memoria y el pensamiento, tolerando sólo algunas
cantidades de excitación de energía y queriendo someter al
principjo del placer por el de la realidad (1\1illot, C., 1993). 25 Las
/enrias illrplícitas atudan a esta economía psíquica.
El ser humano corno energía tiene la particularidad ele dirigir
dicha energía hacia una búsqueda continua de aci facción de su
conciencia, de su conocimiento o de la instauración del yo-realidad.
Esta satisfacción puede proceder hacia diver os fines según sea la
po ición de desarrollo alcanzada, tanto en la contemplación
ftlosófica -trágicamente senil o cómicamente infantil según Fullat
&amp;Melich- como de de eJ momento de la evolución del ser individual
-estadio &lt;lel desarrollo del pensamiento (Piaget, J., 1974) 26 y de la
"De este modo, el aparato psíquico se \'e forzado, bajo la presión de la necesidad,
a hacerse cargo de las informaciones suministradas por Ja reaLidad y a operar una
di~cnminación con re pecto al recuero. Se constituyen así procesos nuevos,
correspondientes al pensamiento, por los cuales el apamlo psíquico prepara y anticipa
laacnón. Puesto que tales procesos requieren cierta cantidad de exciraaones, el aparato
psíqwco debe inhibir su fluencia y elevar el potencial global hasta que el encuentro
con el objeto &lt;le sati facción permita la descarga. El segundo is tema implica, pues,
un.1 modificación del principio de displacer debidó a que el aparato p íquico está
obligado a colera.r cierta ten ión''. p- 7 4.
25 '1.as pul ione ' del Yo, o pulsione. &lt;le autoconservación, no on sometidas de
enttada al principio de realidad' . p, 78. "A ~ pues, 11~ pulsiooes del Yo serían lo
motore:; de la educación. La ll'l.lm de la educación es apoyar el dt.-sarrollo del Yo..." p. 79.
_.. "1 ° El estadio de los reflejos, o montaje hereditarios, así como de las primera
tendencias instintivas (nutrición) y de las primeras emociones. 2° El e'tadio de los
pnmeros hábitos motores} de las primeras p rcepciones organizadas. así como de
los primeros sentimientos diferenciados. 3° El estadio de la inteligencia sensoriomotriz o práctica (anterior al lenguaje), de las regulactones afectivas elementales y de
la~ primeras fijacione · e.tenores de la afcctividad .... (ha. ta aproximadamente un año
vmedio a dos años ...4º El estaclio de la inteligencia intuitiva, de los entimiento
·'1

139

�r
afectividad (Feldman, R., Olds, . &amp; Papalia, D., 2001). ~· Sin
embargo, la energía gastada en la actividad cognoscitiva no crea
pérdida (Pozo, J. I., 2001) 28 ino que produce un mayor
conocirrúento, lo cual la diferencia del proc amiento que hacen de
la energía otro sere del mundo. Las te01ias in,plícitas, que tienen las
ventaja preconjzadas ante , no siempre constituyen 1a mejor
explicación, nj el nivel má alto y conciente de conocimiento,
tampoco lle an necesariamente un criterio de verdad como el de b
ciencia por lo que en muchas ocasiones -especialmente con motivo
de objetivo académico de formación profesional- es nece ario
volverlas relativa -por medio de u conversión en má explicitai
o ioclu o cambiarlas cuando interfieren con dominios cogno, citivo
de mayor importancia educativa (Pozo, J. l., 1999). 29 n general,
la teorías implícitas no desaparecerian en I sujeto educado en el
cambio conceptual, sino que podrían ruscr.imioarse como un nivel
de explicación y como un nivel de acci , n, a partir de su
concienciación por medio de la explidtación de otro conocimientO!i
con los que entran en conflicto, durante la en eñanza.

.

•

Ontogénesis y teoría implícitas
Si por ontogénesis entendemos al desarrollo del er individual hav
que decir que la teorías implícitas a.par cen muy temprano ;n ~I
~Lenndivi~uales espontáneo. y de la relaciones de umisión al adulto (delos dos
anos a los siete....) 5° El estadio de la:; operacione intelectuales concreta (aparicion
de la lógica), y de lo · sen ti.miemos mora le y sociale de cooperación (de lo· sien:
año. a lo once o doce). 6 ° El estadio de Jas operacione tntelccruales absrracta:, de
l.a formación de la personalidad y de la inserción afectiva e mtelectual en la sociedad
de lo · adulto (adolescencia)''. pp. 14-15.
27 La et1pa oral desde el nacioúemo hasta los 12 ó 18 mese ; la anal, delos

12-18

me es a 3 años; la fálica de los 3 a los 6 años; la latencia de lo 6 año, a la pubertad
y la genital desde la pu berrad hasta la adultez. pp. 29-13.
28

"Lo

..

s 1sternas cognmvo· no cumplen Jos principios de conservación \ entropía.
Una de las grandes virtude de la información, a diferencia de la energía. es que
cuando se da. no se pierde". p. 36.
·
7!'1. "Ello ha obligado a de arrollar modelos de cambio conceprnal en los qu~
mediante e trategias didácric.a · diseñadas con ese fin, se IDteman crocar lo concept06
e. p ncineo y erroneos en conceptos aenúficamente correctos".p. 243.

140

desarrollo (Gopník,A. &amp; Wellman, H., 2002). 30 Es dentro del primer
periodo del desarrollo del pen amiento, el enserio motriz que ya
el niño empieza a construir teoría sobre u entorno, sobre sí mismo.
La, primeras teorías que el niño con truyc se refieren básicamente
al dorrunio de la int racción con lo demá , al reconocimiento d
"dominios" psicológicos o referidos al entir, comportar e y pensar.
IJJs primeros en aparecer son los referido al afecto que permite
estrucrurar al aparato p. íquico y en donde es a tra é d lo otros
-especialmente de los padre., quiene constituyen 1a primera
realidad del niño (1,Iillot C. 1993)31 - que e con truye una realidad,
a mwé primero del afecto y de las interiorizaciones de los patrone
de relación con lo otros, el ser individual e va constitu rendo en
. u afecto · también en u conocim..ienro. o está claro cuál e la
edad exacta o el momento n que e crean las primeras teorías
infantil , sin embargo, sabemo c¡ue cierta funciones cognoscitivas
están presentes ya en el fi to, tale como la atención, la memoria, el
aprendizaje, pero debido a la amne ia infantil como fenómeno
general de la especie y a que el lenguaje en u estructura completa
no se encuentra desarrollado por completo en los priineros mes ,
e difícil ubicar las primeras teorías infantiles. in embargo, a lo 2
año. ya hay un reconoci.inient de teoría psicológicas, físicas,
biológicas qu pueden llamarse intuitivas.
Durant el de arrollo, el ello aparece con la concepción, el yo
aparece temprano, durant el primer año, en us primeras accione,
para implicar e por encima del ello y regular la intromisión del
principio del placer en la demanda de .interactuar con el entorno y
regularse con e) principio de la realidad, egún la po tura
lO A propósito de las teorías psicológicas iniciales: "En realidad no parece improhable que haya un momento en que lo niños sean conductl tas. Aun en las
pnmeras etapas, parecen tener al!,1tlllilS nociones, aunque sean unpreasas, acerca de
los estados psicológicos mterno ... Casi desde el nacimiento, los niños coordi.aan
sus acciones con las de otro con sensibilidad y suuleza". p. 23. \1 investigar, con
ruñus d do años, que cuentan con mayor de arrollo del lenguaje, los autores
~ncuentran teoría. propiameme dichas.
i 1 "Casi e podría &lt;lecir que para el niño la realidad soaal es la realiJaJ p íqwca... del
Urro (parentaQ". p. 80.

l41

�'

.

\

(

psicoanalítica en la tran formación del yo-placer por el yo-realidad.
En el yo están ubicada, las funciones cogno citiva, consciente y i
bien, las explicaciones sobre la teorías i,nplícitas hablan de cierto nivel
de inconsciencia de ellas, también hablan de uso consciente -o por lo
meno e implican en las interaccione dialógica y prácticas de la vida
coticli,1na por lo que requieren de cierto rúvel de conciencia y del lenguaje,
o como lo plantearía Pozo, habría que entenderla en una línea continua
de implicit:ación-explicitación-, por lo que coe.x:i ti.rían dominio tanto
de la Conciencia como del Inconsciente aunque fundamentalmente
del Precon. ciente, en u producción.
De de el punto de ista psico- ocia! del d sarrollo, en l estadio
de confianza ver u de confianza eriksoniano rik on, E., 1974f
gue va del nacimiento hacia lo 18 mese , s podría establecer la
presencia de !eolios it1;plícitas gobernada por la necesidad vital del
logro d la e p ranza como virtud de e ta etapa lo cual daría un
sentido y finalidad a La accion s de lo primeros meses &lt;le vida,
característica también de la teorías illlplícitos que lejos de er un
ubstrato puramente informacional, implican un para qué de u
con titución , de u a tualización.
Ontogenéncamente, en momento temprano del desarrollo e
crean teoría , la mente humana, inserta en la "carne", in erta en el
"mundo" movida por los afecto y por un sentido de vivir, crea
con tructo gue permiten de arroUar el día con día de la Yi&lt;la,
interpretarlo y actuar conforme a fine ( ortina, A. 1995). 33 Lo.
indi iduos, in erto en diferentes culturas o mundos simbólico.
felich, J-C., 1996), H experienciando idiosincrásicamente la vida,
12 Hay ocho estadio , en d primero hay una paralela oposición entte perspectiYa
temporal v confusión del tiempo. ffilenrras intenta configurar la esperanzo para que

u vi~a rt:nga ·encido. utilizando los esquema ensorio-morriccs, para que su acción
alcance lo. fine deseado . .
33 Hav una protomoral caraccerí tica humana, y respecto a la interacción con el
entorno e produce un momc:nto básico de libertad, de elección ame posibilidadt:S
y de su 11ecesana 1ustificación en la conciencia del er humano". pp. 45-46.
int&lt;::tizan&lt;lo a Habermas: " ... tres características básicas del mundo de la ví&lt;la:
... .le es dado al su1eto de modo aproblemático. Es una red inruítivamente pre.&lt;;eote...
mter ·ubjeuvo.... c: mmune a la revisiones totales". p. 48. 'En el mundo de la viih
no hay hechos "naturales" smo sólo hecho · interpretados, simbólicos''. p. 61.
142

{

1

con.&lt;;tituyendo su p ique, má cerca o má lejo de la neurosi , n la
relación afectiva que a cada uno le tocó vivir, y siendo portadores
Je caracterísúcas innata como el temperamento, particularidades
de la inteligencia, de un cuerpo con el qu viv:ir -todo lo que nos es
dado g néticamente y que se va aclarando con el paulatino
conocimiento del gen ma humano- construyen sus leonas it1tplícitas
de manera diversa y con contenido y entidos diferentes. in
embargo, todos poseen teo,ias i111plícitas de su relación con el mundo
aunque versen . gún los entornos y experiencia particulare obr
d.iver. o asunto
tengan diversa finalidades.
Durante la evolución &lt;lel individuo, la adole cencia e una etapa
del d sarrollo que e tá más marcada culturalmente que
biológicamente. Es un artificio de la ociedades }' n las sociedades
de la globalización constituye un perjodo exten o -en relación con
la transición de la pubertad directa hacia la aduJtez en muchas
culrura, de tradición ral antiguas- y un periodo &lt;le formación
profesional -para quiene, tienen el beneficio del acce o a los nivele ·
superiores de educación formal- o uo periodo de in erción
ocupacional para 9uienes no lo tienen. La marca biológica es ólo
hl pubertad y la madurez exual que s pre enta en el principio de la
adolescencia y no en toda ella - aunque hay evidencias de que la
madurez completa llega en el momento en que el cuerpo aclolescente
detiene el crccimienco, hacia los 18 ó 20 años- no ha requerido en
mucha sociedades, de este periodo. •o la adole, cencia e cuenta
con un pen amiento lógico abstracto s gún la teoría piagetiana, se
llega al gobierno de la genitalidad sobre la pul ione exuales, según
la teoría psicoanalítica y e a d finienclo la idenrjdad o se corr el
riesgo de ser portador de una confusión de role , gún la teoría
erik arriana.
El adole ccnte ha ido de arrollando ya pata e ta etapa, una serie
de teorías i,nplícitas de los diferente dominios: obre el mundo fí. ico,
0 br el mundo vivo,
obr el mundo ocial, sobre l mundo
psicológko. También cabe aclarar que la adole cencia presenta
diferencia transculturales por Lo que e oecc ario considerar los
ª P ctos que destacan las diversas culturas para ntender las teorías

143

�ifllplicitas que han i&lt;lo nece aria a ellas. En e te sentido, también el
conocimjento de la ubcultura e. turuantil univer itaria es nece ario
para entender la teorías ;,nplíczias que produce: el origen de da e, la
ad cripción a una univer idad pública (Gimeno, J., 1999),'5la
adscripción a profesione con di tinto reconocimiento económico
y social coadyuvan en la configuración d 1 conocimi nto como
producción cultural (De Alba, ., 1998). 36 ... 1 género marca también
la influencia cultural (Ramos, L. 2003)r en el desarrollo de dichru
teoría (Becerra G., en pren a) 38 pue to que implica manera de
interpretar el mundo en función de las demandas hacia hombres y
mujeres en una soci dad, así como d encontrar un entido y
pertinencia de determjnados con tructo .
El e tudiante universitario mexicano de la uniYer idade
públicas e ve ometi&lt;lo a las demandas prim ro internas, de u
cuerpo de su genitalidad, luego la de lo afecto promovidos por
esta nue a ituación corporal, y de las normativa aciales respecto
a u ,exualidad. Toma deci ione sobr su j rcicio y también u
orientación sexual, su identidad, . obre las demandas de funcionar
exitosa.mente en la fanúlia, en el ambiente e colar, en la, relac10nes
n el texto se plantea "la unagen" de la educación pública en la ociedad y se b
relativiza y ·1 bien la referencia e española, en léxico Lambién existen pre-nociont-&lt;ó
sobre aquella r una imagen s cial que a fecra a la comunidad universitana, as.i como
a la futura in erc1ón laboral de su egresados. Es una especie de "sello" social que se
adquiere al formarse ca ella y que contribuye a la identidad.
36 [Lo. mae ·tros } lo · alumnos] " ... convierten eo práctica cot1d1ana un
curriculum ... rctraducen, a través de la práctica, la dt.:tcrmioación curricular, concretada
en una forma y estructura curricular específica, imprimiéndole diverso· s1goific.1&lt;los
y sentidos ', en última in tanaa, impactando y transformando, &lt;le acuerdo a us
propio proyectos ociales, 1a estructura y determinación curricular iniciales". p. 93.
r "La perspectiva de género debe entenderse como una manera de ver aspt:ctrn
bajo los que se presentan los hechos sociales. orno una exploración, investigación
o experimentación que se practJca con lentes diferemes a los tradicionak t11
pen amiento cientifico... O bien, como una e ·pcrnnza de hecho po. ible para la
equidad de los géneros". p. 41.
.n mve tigaoón con estudiantes universitarios: "llamé teoríru a este conjuntock
creenaas, y cgún el orden anterior se especificaron asi: teoría de la negación., teona de b
omnipotencia de otros fuctores, reoáa de las restricciones por género y teoáa del confficro",
3'

l-1-4

con, us iguale , en las compr n, iones intra-p íquicas, y en anticipar
adecuadamente las futura demanda laborales y proy ctar su vida
a futuro para elegir y actuar en el presente. e podría decir qu la
ociedad e vi ta a través de la in titucione que nos acogen y las
palabra con las que nos vinculamo en ella (Duch, U, 1997)39 , el
adol~ cente filtra las informaciones de u conYivencia cotidiana n
e to. e pacio, institucionales y con ello también despliega, crea y
mo&lt;lífica teorías i111plfcitas acord a e a. demanda ..
La enseñanza de dominio ru ciplinario y científicos, como el
de la p icología requiere una noción tanto teórica del e tudiante,
como una información concreta que permita plantear actividades
de aprendizaje pertinentes con la e tructura psicológica del
estudiante para el logro de un aprendizaje igni6cativo. Reconocer
la pre. encia de determinadas teorías illlplícitas permite contar con
mformación para el diseño de actividad
tendi nte a u
exphcitación y hacia el conflicto cognitivo de algún nivel que
1mpliqu la di tinción entre nivele del conocimiento y, de er
necesario, el cambio conc ptual.

La p icología intuitiva o ingenua y el campo disciplinario de
la psicología
Diversos autore hao planteado la exi tencia de un mecani mo
humano innato para ser sensible a lo e tímulos ociale , e tos
e úmulo aciales e concretan, inicialmente en los padre o en lo
cuidadore principale y se refieren, también inicialmente a la
interacción psicológica con ellos. l\fuy temprano en el de arrollo
aparecen t orías obre lo, de eos, las intenciones, la mente humana
(Gopn.ik, A. &amp; ellman, H., 2002)4° ' otro temas psicológico
" " .. .las e ·tructura. de acogi&lt;la ... han echado a per&lt;lcr en gran medida las

transmi tone que tenían la misión &lt;le efectuar en el seno &lt;le la ociedad .. .la
50Cialización la idennficaaón, el empalabramtento como antídoto · eficaces contra la
conángenc1a no llevan a cabo ·u Función propia, abandonando a su suerte a lo.
md1\·1duo, }' la sociedad". p. 68.
'Con niño de 2 a 5 año : " .. .la comprensión por parte de lo niño implica
constructo · generale acerca de la mente que van m.ás allá de la evidencia clirecta ... juegan
un papel fundamental en la explicación ... peoruten a los ru.ños rcahzar prediccion ·

145

�11 •

\¡

, 11!.

~ue están signada por el estadio del desarrollo en términos afectivos,
intelectuales, sociales y culturales. De tal manera que el ser humano
''posee" y con truye una "psicología intuitiva"o "psicología ingenua
o popular"41 que agrupa teoria..r implícitas -con diverso grado de
explicitac1ón y conciencia- obre determinados tópicos del desarrollo
para lo cuales exi ten conceptos "populares" o pre-nociones,
conocimiento novato, que utilizan una parte importante de la
terminología p icológica formal, pero de una manera diferente, en
mayor o menor grado, a veces contradictoria, con la forma científica
particular.
. ~n la _enseñanza se ob erva el "efecto Jourdan", por el que por
utilizar cierta terminología se puede aparentar un dominio de su
conceptualización o de . u fundamento disciplinario. Este fenómeno
aparece de forma diferente a la de un diccionario pues no consta
~ola1:°ente de definiciones diferentes de los t' rminos, sino gue
llllplica una organización de constructo y generalidad que se aplica
a diversas situaciones que la hacen pertinente, de manera implícita,
no erbalizable en cuanto a u discriminación de rango cogno citivo
Y que son las tea.ría implícita sobre la psicología con las que se
cuenta -aunque lo maestro no quisieran o nieguen su existenciacomo organizador previo del aprendizaje posterior.
One_nrado hacia la propuesta del aprendizaje de psicología es
necesano reconocer las teorías i11Jplicitas obre ella que están, como
e señala en los apartados ameriore de este desarrollo marcadas
por e_l ~stadio e\'Olutivo indjvidual la cultura que las produce y las
condktones contextuales que las posibilitan. u influencia en el
aprendizaje e más importante que la de los conocimientos de rango
explícit porque interfieren u ob taculizan, por su relativa
)

a~e~ca _del comportamiento en circunstancias variadas ... llevan a interpretaoones
dist111ttvas de la ev1_dcncia". p. 27. 19 " ... la estructuras de acogida .. .han echado a

perder en grao meclida las eran misiones que tenían la misión de efectuar en d seno
de la sociedad .. .la ·ocialización, L'l idenñficaaón, el empalabramiento como anádotos
eficaces contra la contingencia no llevan a cabo u función propia abandonando a ~u
suerte a los inJiV1.duos •la oc1edad". p. 68.
41
?1ve os autores postulan esta evidencias: Piager· Pozo; Marcero, Rodrigo y
Rodnguez; Gopnik y \X-'ellman; fillot; entre los aquí citados.

146

. (,

mconsciencia y falta de plicitación la adqui ición de significado
preciso en el área de la p icologfa.
La afectación de los contenidos de las teoría implícitas por

lo valores que la sociedad privilegia
El ser humano, en su naturaleza, está í.ntimamente ligado a los
valores d sus acciones (Maliandi, R., 2002) 42 (Bara, F., Buxarrais,
M. &amp; Martínez, 2002)43 . n la actualidad la crisis de normas llamada
de valores -e decir, la preeminencia de ciertos valores en los
dominio axiológico de la técnica, la. política, 1arte, la moral y la
religión- . e r fiere a la ac leración con que e presenta la
mforrnación, a la prevalencia de uoa cultura i11formativa ver us una
cultura valorativa, al predominio de lo discursos científicotecnológicos sobre los grandes narrativas (Lyotard, J-F., 1990),44 a
la pérdida de empalabramiento o valor de la palabra hUIIlana -porque
el ser humano en la palabra pued atisfacer el deseo, pero al vaciarse
é ta se iente "fuera de ca a"- a la conversión d todo en mercancía
para el mundo de la competencia y del individualismo, a la lógica
de la explotación que lo permite.
Este cambio de alore aparece como una pérdida de entido
(Melich,J-C., 1996)45 n la sociedad postindustrial en que prevalecen
lo._ valores posttnodemo (Pérez Gómez, . 1999)46 y en los que la
1Á} integral en el er humano se observa mmbién como ético:" La formación de
profesionales. pensada en sentido iotegi:al.. incluye aspecro mora.le que átañen a
una ética aplicada".
"" uestra propuesta ... como toda mtenciona.lida.d que procura colaborar en la
coustrocción de la personalidad del sujeto que aprende de forma integral, no puede
hmitar su atención a la optimización &lt;le la persona en us dimensiones racionales,
sino 9ue debe atender a las dimen jones afectiva y relaúva al mundo de los
sentimientos, y rarnbién a la ,rolitiva y relativa al mundo &lt;le las accione ".
-H "Ea la sociedad y la culnu:a contemporáneas, ociedad posriodustriaJ, culturn
!J0$1modema...El gran relam ha perclido su credibilidad., sea cual sea el modo de
unificaaón que e le haya asignado: relato especulativo, relato de anancipación". p. 73.
""La cultura de la posmodemidad ...puede explicarse por una cris.is nútica, por
un déficit mítico". p. 74. " ...una antropología de la educactón debe ocupar e de
estudiar el sentido de lo mítico, de lo ritual y de lo simbólico. Sin ello no se comprende
la naturaleza humana" . p. 75.
-t:!

�(

globalizad , n demanda una serie de adaptacionc y exigencias a Ja
educación si queremo evitar us efectos perver os, o por lo menos,
compensarlos (Gimeno, J., 2001). 41

La teorías i11,plkitas de lo estudiantes universitarios s ven atectadas
por este cambio de lo valores puesto que dichas teorias tienen como
una finalidad fundamental ervir de formatos de interacción. El
estudiante, como ujeto con la provisión de la especie humana, pero
además con truido en el mundo social, adquiere u univer 0
imbólicos y sus e quemas de significación determinado por las
~e~~as de la cultura en que e mueve al interior de lo. subgrupose
tnsl:Jtuaone s ciale en lo que encuentra u pertenencia e identidad,
Y que e con truyen tanto n el nivel cognitivo como en el atectivo,
aunque, para lo valores la afectividad r ulta de importancia vital.
i como plantea Bilbeny, nue tra oci dad actual insi te, por la
~u titución de la convivialidad humana por la realidad virtual, en
ai lar al ujeto d lo otro , en perd r us relaciones cara a cara, en
privil giar algunos de nuestro entido corporale como mecani mo
de 1a cognición, y por privilegiar algunos medios de comunicación
como la imagen ( artori, G. l 997), 18 la oportunidad de modelo de
identificación humana para observar la norma e interiorizarla se
"'· e 1r.npondáan lo iguicntes valores y tendencias en la socialización: pamdc&gt;13
en_rre m~vidualismo c..x:acer~~o y confonnismo social; eclecticismo acrítico yamoral;
pnmac1a del peo amiento uruco, amorfo • débil; mdividualizacióo ,. debilitamiento
de la autoridad~ iruoanacibn como fuente de oqueza y de poder; mitificación ctenófica
Yde confianza en las aplicac1ooe tecnológicas; obsesión por la eficacia: concepaon
alustónca de la realidad; primltcía de la cultura de la apariencia; imperio de lo dimero
en el paraíso del camb10; m1tificac1ón del placer y la pulsión; cultor al cuerpo v
mitificación de la juvenrud; emergcnaa y consolidación de movimientos alternativos.
r "T .a idea de progreso..lsu] crisis. ...refleja. ...la crisis &lt;le la razón ilusttada, la consrataCIÓO
de~ ambigüeda~ ..que d~cadeoó t.endencias de emanopación y ala vez&lt;ledommio-d
pe~o de cuak¡UJer formulaci&lt;',n o proposiaón utópica radica en :,u perven;íón, al quetbr
e.~tatlca cuando se la considera una formulaci · n perfecta". p. 15.
-1,s '1.1 televisión no es ólo instrumento de comunicación- e:; también a Ja ,'12,
pauleíu... un _mstrumento 'antropogt:néaco', un 1nédi11111 que genera un nuet,·o·ál,t/Jro/lfll,
un nueYo upo de ser humano". p. 40. " Tal vez porque las interacc1on en la red son
sólo un pálido ustiruco de las imeracciones cara a cara, es decir de las interacciones
primanas. :ten.:ambiarse mensajes mediante un ordenador no d;ja 1ernpre oh anre
un teclado . p. 65.

148

reduce a sustituto de la convivialidad y de la palabra humana en la
interacción dfrecta. qui la escu la, lejo de d saparecer o de
ubrumirse por completo a los sistema tecnológico , debe poder
recuperar la oportunidad de generar modelo , de practicar la
mteracciones cara a cara destacando en ella la importancia de
alguno: \'alores como lo de la ciudadanía
aval, C.~ 2?0 );-'9 la
autenticidad, la olidaridad, 1 comunitarismo el conoc1m1ento por
encima de la m ra información, el rescate de la palabra no acía
generando oportunidades de identificación con el ideal del u de
los maestros y permitiendo que el yo-realidad organice al yo-placer.
E en e e contexto en el gue las teorías implícitas cobran
importancia puesto que de alguna manera intetizan lo valore qu
las han bccho aparecer y donde el educador puede incidir, con su
efecto de la violencia imbólica, para contrarrestar lo efecto
perver os del pen amiento po tmoderno.
Que en el aula puedan ser pu ta, a la vi ta la propias teorías
,mplírilús en contra te con otro tipo de conocimiento como el
científico y humanista, e la po ibilidad de modificarla o de
ubicarlas n u justa dimensión de ficacia y pertinencia
di. tinguiéndola de otro. saber má ad cuados al ejercicio
profe. ional • a un proyecto de vida que implique un entido má,
humano y que no se r &lt;luzca a los alorc de la sociedad de la '
mercancía.
Las teorias implíátas de la psicología intuitiva o psicología ingenua
podrían pr tar e a la autorreflexión y la interpretación de 'lo
otro,'' de una manera má, madura o significativa pue to que la
palabra verdadera no, alejaría d la neurosí , al analizar con motivo
de la a imilación de contenidos de rango di ciplinario de la
p icología.

"l na genwoa sociedad ed11,adora signi fica .... en tre otra cosas, una ociedad con
un ano enndo dt: lo que t!S bueno para la comuruca&lt;l y coa una vh,;da memoria de
· u propio pasado cultural". ( 13).
"'1

149

�'

Conclusiones

En el tran cur o de la exposición se ha tratado de e tablecer la
pertinencia de la teorías i111plícitas como nivel de conocimiento que
suel aparecer como punto de partida en la interacción cognosciuva
}' afectiva del ujeto y p r lo tanto del aprendizaje escolar.
e ha ubicado la naturalez, de la teorías i,npfícitas n el desarrollo
de la e pecie humana a í como en l del ioclividuo. También ha ido
objetivo plantear la exi tencia de teorías implícitas en relación con
varios dominio, de la vida de I cuale el d la psicoJ gía pencm.'Cf
al equipo natural que como e pecie poseemo para interaccíow
con nuestro ambiente social. Vimos cómo las teorías implícita llevan
en su eno la voz d los valore de la ociedad y permiten, al
conocerla , d cubrir esos valore en un momento en gue las ideas
po tmodernas arriban al pensamiento y acciones d lo ujctos, y
en que las soci dade como la mexicana, in erta en los proce os
de globalización al mi mo tiempo que en la urgencia económica,
pueden generar lo temidos fi cto perversos de ciertos valores
radicales que gobiernan las acciones de la ociedad post-industrial.
El conocimiento e in e tigación de las teorías i111plicitas de lo
e tudiantes e, una pa o importante para la plaoeación de e trategias
de en, eñanza 9ue posibililen un aprendizaje más ignificarivo al
tra cender del nivel d lo implícito e intuitivo al nivel má, formal,
lógico, científico, ,1ue el conocimiento en la formación profesional
puede proporcionar.

.

(

especialmente pertinente para la formación profesional de una
umver idad yue se propone un Plan d E tudios Generale
(González J. A. 2003) 50 que permita una formación integral del
e tudiante n e tructura curriculares que han ido impactadas por
una vi ión t cnologicis ta, en oca iones o por la u p r
e pecialización, en otras, y que, en general, han dejado fuera de lo
objetivo de la formación el dominio de aberes humanistas que,
in embargo, y prioritariamente, nece itamos si gueremo r cuperar
una antropo-ética f rín, . l 999t 1 que p muta campen ar lo
efecto per er o del grado de civilización que la humanidad en
este momento ha alcanzado.

El campo de la p icología -qu a pesar de ufrir de e caso
pr tigio, como ciencia ocia! humana, en la . tratificaóón ocial
del conocimiento y en el de la prof iones- e convierte, en la
per pectiva de este trabajo, en un campo humano. Primero por ser
uno de los dorrunios de la especie que nos permite reconocerno a
no otros mi mo como humanidad, con tituirnos como , ujeto , y
egundo poryue durante todo el ciclo vital no perrrúte juzgar lo
psicológico nuestro y de los demás, lo qu adquiere pertinencta
también en relación con el papel laboral u ocupacional que
esperamos, como nuembro de la ociedad ejercer. También re ul12

150

"La · L, desde l999, viene trabajando en la formación integral de su
alumnos con base en estas dos ideas: Porun lado, ha realizado una reforma acadérn.ica
en toda ·u licenaatura que e tá permitiendo que tengamo acce o a una cultura
unin:rs1tana univer al con los matices regionales que nos caracterizan y, por el otro,
b práctica de esta refonna está promoviendo 1a inclusión de lo principales problemas
de la consutuc1ón del estudiante corno persona en tanto er rnuladimensional, así
como el d arrollo de habilidades y actitudes 9uc le perrn.itao u integración exito a
tJJ la sociedad. como profesional y como per na". pp. 2 3.
11 " ••• uu.1 éuca del bucle de los tre términos individuo - sociedad - especie, de
donde urgen nuescra conciencia y nuestro espíritu propiamente humano. Esa es la
base para enseñar la ética venidera". p. 50.

151

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154

155

�P OSITIVISMO Y ACRITICISMO DEL
ANÁLISIS CULTURAL

Ángel Sánchez Borges*

..tlltmlo 111rí.r In leg,1/idtlil .-apitllli.rln .ron,elt ,1 Ji /(lmJJ los f!'slos
nlti111co1 Y_/món1e11os 111arg111,des,J de 111,mera rig11ro.rn y rkspi,1dada se
i'1rpo11c ni co1y111110 de la ntk, social m1110 111u1 leg11/iddd 11nfttrt1I de
ap,mmaa sobrrh111111111n, /(ll1fo ,11ás Ir, adí1idad de /Qs ho111bres robra
1m r11rncter nzaroJo;J a la llll'&lt;'r.ffl, c,111I1/0 lllífJor e1 la.J11ef'Z.!1 co11 q11e
el.mou11•11/o delªZf"Y M/o ,nv,tmrío se lfllj&gt;One et/ la ro11dHrta 111dil'id11al
tk los ho111bm, tm1/o tnt!JOr ,~e,or adq111cr¡, la ,-osific,ráón del¡,mee.ro
objeh/YI, q11epre.rmfa la ri,gidez de 1/11(1 411 na/Pral JJlfJrt1hlllflllll&lt;l.

Leo Kofler

Esrr TLXTO SlTR(,F. COJ\10 NECESIDAD de aclarar algunos puntos acerca
de la manera en que es posible el análisis de nuestra cultura
regiomontana, y aunque no trataremos en profundidad temas
concernientes a esta, sí haremos puntual una discusión con
presupuestos comunes hallados en los criterios de algunos analistas
culturales locales, quienes se manejan alrededor de ciertos prejuicios
teóricos que nos concierne explicar.
~Egresado de la Licenciatura ea Filosofía de la L,\NL.

157

..
t

�1 •

l. La razones del irracionalismo
Es común en nuestros día ncontrarno con analistas de la cultuni
gue han desarrollado us instrumentos de trabajo siruándo e dentro
del e píritu de u época denominada a sí mi m~ "p~smodema'' - La
caracterí rica compartida, . upone que este calificatl o, los pone a
la altura de las circunstancia hi.sLóricas y los de compromete a
abordar los problemas desde una preten ión crítica. Es de~~• como
sabemos e han encarnizado con la vi iones de una anaht1ca fundamental de la historía social, principalmente con el manü mo,
blandiendo en contradicción con este, la idea de reflexiones
dispensadas del sist ma y d la teoría; parten de la pretensión de ser
no incidentes sino mero reflejos, se r fieren con desplante a una
historia dada- decir d una vez por todas asumida, en donde la
crítica e un fenómeno "pasado de moda" y dentro de la cual ólo
cabe "jugar" a la interpretación del presente c~mo quie~ aca
conclu iones al modo de moralejas, siempre por cierto, enraizadas
n la apologési, d lo in titucionaJ.
u base es precisamente una declaraci, n de muerte de las
premi, as de la razón como principio para el esclarecimiento de_ cie~s
opacidades políticas y sociales, identificándola con un p111lc1p10
regulador limitado a su u o científico-técnico, d lo cual concluyen,
re ·ulta necesario liberar e trazar las posibilidades de "metaforizar''
nue tra reali&lt;lad, o en todo caso, hacer uso de las metáfora como
cale sin nece:idad &lt;le c¡uerer comprenderlas interna sino
explícitament . La . alida de la razón fundante º?~ne una
estetización de lo real como forma característica; el analis1s de la
metáfora . e convierte en determinación desde lo explícito como
interpretación reaHsta de la metáfora .
u stra aclaración por I contrario part de que las supue tis
despecudas &lt;le la razón fundante no son sino u corolaóo- el int nto
d la razón reducida a su inclinación científico-tecnológica por
liberarse de lo cuestionamientos más incidente a su carácter
determinista, es decir, los que podrían venir de la propia razón en
u especificidad critica. También la razón crítica es una verriente

158

que intenta acabar con el primado de la razón analítica, científicotecnológica en su u como ingeniería social, pero al contrario de
las p_retens~ones de ciertos análisis apologéticos de la riqueza de lo
irraaonal, mtenta aclarar lo que tras e e "jrracionalismo'
e halla
precisamente como ordenación intencionada.
'
o queremo decir con esto que bajo todo proceder del análi is
cul~ral subyacen _inte~ciones consciente racionali ta , sino que
prec~s~ente en el mtenor de todo análisi cultural s da una especie
de logica de montaje l · gica de entramado, desde donde e definen
objeto, de estudio y sobre todo desde donde la interpretaciones se
enlazan_ de determinada manera dando lugar a cierto tipo de esferas
de se~ado, g~e rec~r_re los lugares y los tiempos, a su vez, bajo la
premisa de aerta log:tca de producción )' circulación. ntendemos
que lo alcance de varios análisis cultu.rale "posmoderni tas' nos
ayudan ~n el_ descubrimi nto de los diferentes niveles que cobran
las exper1enc1as imbólicas no reductibles a explicitaciones al modo
de los análisis subjetivistas; no deducible oi r tornable a lo
e quemas preconcebidos de una ciencia social fundamentadora. in
embargo, es necesario aclarar que ahí donde el análisi busca
permanecer al margen, ahí donde aparentemente ólo le da relevancia
a lo que 'efectivamente actúa", ahí precisamente ahí, comienza
por c~mpartir con la pretensión .fundamentadora, un iejo r cur 0
conocido de la crítica cultural, el impulso in ano rumbo a la supue ta
neutralidad.
Al análi i cultural actual sospechosamente, le e preciso ant
todo,_ acabar con la razón como deterrrunante, para a í esconder su
propia razón determinante. cabar con la hi toria para roo erse
dentro de ella con p~ivilegio histórico. Acabar con la ideologías
para retraer us funcione ideológica al ruvel de lo meramente
~ontingente (cont:Í!~~encia ~stórica como necesidad d l insentido)
} acabar con la crmca raaonal, declarando todo conflicto como
m_ero _"juego del lenguaje" para permanecer al lado de lo "mitos
triunfadores" e imposibilitar la emergencia de cualquier "mito
perdido".
1 o es extraño entonces que la supue ta plurivocidad d la ocie-

159

�r

&lt;

/{

dad cicil, dentro del modelo de la democracia liberal, encamada en lo
movimientos homosexuales, femirusta ecol gj ta , etc. 'ea
justificación adelantada obre el upuesto derecho de exi tencia
igualitaria de cuanto mito autónomo sea posible: arte, técnica, sociedad,
política, cada una por su lado pues, unidas por lo que podría er un
"mixing" , un hibrido al mo&lt;lo de la mezcla digital de las cultura , in
poder pretender fundir, e má 9ue en la labor tejedora 'interdisciplinar"
y sin a pirar siquiera evocar a colocarse como e fera conjunta
encanúnada en un proyecto de liberación.
lientras la libertad se reduzca entonces a e, ju go formal
aparentemente no formal, la hi toria permanecerá en e e estatuto
desenca&lt;lenaJo a lo sm motivo· dejará limitado a la permisibilidad
de las mstitucione~ dentro del capitalismo tardío, toda con ecución
bi tórica, que al ya no ver e 'con. treñída" de rasgo utópico alguno,
quedará libre como único pez dentro de la pecera, para
auto&lt;leclararse y autorreconocerse como "utopía triunfante", 9ue
de un lado declara toda realidad como m ra. metáfora y a la vez
invoca a lo r al sólo como el campo de acción utilitaria de la metáfora
má privilegiada: la ciencia. 1
1 De pué de todo e
fácil ver que s1 bien la llamada modermdad resultó
con ·tituida por el hecho de que la política, la. ociedad y la historia fueron pen adas
siempre en . uce 1ón progresiva, pensadas de antemano como un wdo
encaaunado a un En, lo tecnológico en cambio se desarrolló con un carácter di. tinto;
pensado también en suce iónprogresiva, se desarrolló en tanto radicalizó el presente
sin prerensión de convertir e en un wdo, es decir, e · una esfera
que se reduce a lo contingente en tanto aún está abierta al futuro; cosa que a la
historia, por ejemplo, ya no . e le concede, smo en función solamente de la 1magca
que ele ella tiene el impul o tecnológico: radicalidad del ahora como
lo nuevo cécnico. · to hace postbl&lt;" que lo tecnológico, aunque no es totalidad
perab1ble, e perciba comototalidad fragmentana; aún ma , sirve de contraejemplo
respecto a la totalidad fragmentaria, pues ·on lo único fragmento que se pueden
reconsumir como totalidad sin remitir a runguna tradición. Su autonomía aparente
recae obre la historia y Le 9mta a esta el privilegio de reclamar para í dicha
reconsótuaón, puc · e ta se halla ·iempn: en función de una tradición in upernblc. la
de la preocupación por su origen y su fin. Lo tecnológico es pen ado como
autónomo simplemencc porque no e tá en pos de referirse a dla misma como
rotal1dad para extraer validez.

16

t

Voy ahora a tratar de ejemplificar esa p tura aparentement
dispensada de incidencia esa razón de Jo irracional, primeramente
con La cxpo ición de la idea de dos filósofos influyentes hoy en
día, dentro de la llamada filosofía ''po moderna". Tanto el
norteamericano Richard Rorty, como el italiano Gianni Vattimo, se
ban dedicado a difundir la imposibilidad para la crítica filosófica,
de hallar un fundamento para la con -ecución de la emancipación
re pecto a las ataduras de la razón instrumental· aún y cuando uno
aparentemente lo upera con su "pragmatismo e teticista" y el
segundo con su "hermenéutica d la finitud", ambos corresponden
a una corriente bastante compleja de positivi mo no funcionalista,
que halla uficiente eco hoy n día, como modelo a eguir dentro
del análi, is cultural.
attimo define su postura como un intento por definir a la filosofía
de nuestro día fuera de lo que alguna vez fue la "concepción
fundam ntadora de la ontología, la filo ofía de la ciencia · el
estructuralismo". Ya no es posible pretender fundamentar el saber
'metodológicamente" ni hacer de la filosofía epi temología alguna.
Es nece ario para el análi is cornprend r que la historia no e una
e tructura por hallar sino más precisamente un "nexo entre ser }'
lenguaje' .2 La historia e da como un e ento en que ! lenguaje e
más preci amente la manera en que el " r" e revela, no al modo
Je un prmcipio o fundamento sino como "tran misión."
1e interesa sobremanera este concepto de 'tran mí ión''. Vattimo
lo toma de Heidegg r, e una oz que habla de de la oscuridad, que
habla a la épocas: "relata un acaec r" &lt;lice. EJ concepto lo amo
a hallar más adelante en Rorty, con un sentido similar, se trata no
del principio univer al de la filosofía ino algo que egún Heidegger,
la filosofía ha olvidado por mor ele u necesidad de fundamenta.r~e.
Peo ar no es fundamentarse ino "recibir esa tran misión". Dentro
de lo transmüido no hay algo que sea verdadero o falso. Es la
'eotencia nietzscheana de la "verdad de enida fábula". Es decir, lo
que le queda al pensamiento, e moverse n el mundo, no según u
'Vattimo, Gianni. Elica
, de lo i11terpretació11. Paidós, Barcelona, 1991.

161

�•r

1denti&lt;lad con un fundamento univer al, ino sólo moverse dentro
de la historia como una historia de las fabulacione . Pensar e rememorar todo el tiempo, l que esa "tran misión" ha dejado, egún
la han recibido a travé de la historia los hombres.
• i ponemos atenci, n. aquí hallamo una primera forma de darse de
ese positivismo no funcional. E decir, declarar la realidad mia fábula,
no supon sino que toda expenencia histórica algo que se narra sin
referir e a verdad alguna, por lo tanto tamp co a fal edad alguna. Pen ar
eficazmente, ólo es tarC',1. del obrar técnico-cientifico, mientras que el
análisis cultural, queda condenado a a:atar todo fenómeno histónco,
no egúo su correspondencia con lo fundamental, sino egún u
correspondencia con un elemento, p eudo-histórico, esa "transmisión"
dada en la h.i toria, como "consumación de la idea de :fundamenro''. Es
decir, un fundamento incuestionable, pue no le puede superar nada,
debido a que antes da por acabada la posibilidad de crítica· veamos
que la critica ólo posible como intento que implica por principio
ciena epi temología.
1attimo pien a qu
el análisis cultural es relato ante que
consLatación, y valida el relato hi tóricamente sól como
recon trucción narrativa de vicisitude . ◄ sto también lo vamos a
hallar en la defensa del reformismo por Rorty. Detengámonos un
poco en las consecuencias de e tos do puntos: la realidad como
fábula . libera de la preten ión fundante por el h cho de que no e
sitúa en función de verdad alguna, ino sólo de una cierta narración
que revela lo contornos de un "origen": el del "ser" tran miLido.
in embargo, este origen es de alguna forma antecedente
fundamental, cosa que se ju tifica n attimo con la declaración de
la imposibilidad eterna de salir del pensamiento fundamentado, e.
decir, con tata ''irónicamente'' la per · tencia en la metafísica. Lo
único que ucede cuando no hay posibilidad fundamentadora, es
que no hay crítica posible a se "fundamento casual", que no
pretende universalidad p ro que es general históricamente.
Ayui nos adentramo en la egunda consecuencia. El' er que se
transmite" · "fundamenco débil", pues enla hí toria sólo es posibl
guiar e por la forma que ha cobrado tal, al modo de fábula históricas

162

\ '

apena percibidas pero nunca reconocidas del tod . La historia le
irve a Vattimo no para hallar constante , ni para referirse a hechos
que cobran alidez en su interior, sino para tratar a lo hechos como
simple formas límite en la 'Enitud humana", que rememoran el
evento inaugural del ser e ento que se escapa a toda costa y sólo
es e cuchado en ciertos momentos, que in embargo son
susceptible de unir para tratar d~ situar al" er" en su "actualidad". 3
El "ser" e un tipo de fundamento huidizo, e o es todo, que invalida
de forma no completa todo intento de capturarlo, que invalida por
ende la crítica, ya que esta sólo se puede situar también sólo como
carácter huidizo, y en ese sentido se torna una fábula más.
Para ietzsche muere Dios ante la racionalización de la vida
social, pues esta partió de pen ar a Dios como fundamento. En la
hi toria de las ideas e de pliega entonce la idea de fundamento
ha ta el grado en que dicho despliegue trae el fin del fundamento.
Este fin es caracterizado in embargo, como una hi toria d 1
despliegue del fundamento, de la cual no podemos escapar. Toda
e ·ta historia contiene aún las huella del origen como "mensaje",
un mensaje in erto en la "finitud" humana, que e a fin de cuentas
el origen de todo el de pliegue. Sólo que el despliegue se equivocó,
como dice Heidegger, se hizo metafísica~ pensó al ser en el ente y
nada más, como presencia. Dejó de lado que la finitud es más
indicativa del carácter provjsional de lo histórico; la nada la
imposibilidad de fundamentar:

... la relaci.ón del pe11sa1niento no-flmdamcntador con el pe11samie11l0 de la
f11ndamentació11 110 estriba en &lt;abandonar 11n viqo hábito&gt;, pues no hqy
entre ellos una separación neta sino 111ás bim, J' ta111biét1 en este sentido 11110
&lt;sec11larizació11&gt;, una transfonnación que 111rintiene, distorsiona J' reamda
cón10 pasado, aq11ello a /,o que se liga despidiéndose... 4
Como vemo , antes que reconocer que la historia como fábula
cohabita con el pensamiento fundamentador, para darle al pen aj

1

!bid. p. 46.
Cfr.Jhiden1, p. 47.

163

�miento fundamentador un posible lugar, Vattimo utiliza esta
cohabitación para imposibilitar el carácter fun&lt;lam ntal de la critica.
Busca conv rtir la crítica como una fábula persistente en evadir u
'real'' condición como tal a imi mo deja intacto el retorno al
carácter fundamental del entido de "meo ~je original'',
reconociendo que se c habita con cierta pretensión fundante,
también imposibl de evadir, logrando yuc toda pretensión critica
cumpla adridiml11lll el fin de lo fundamental:

.. 111a11tiene )' distorsio110 la exigencia de ttnidod, b11scándola COI/Jo
coflli1111idad de parecidos de fa1J1ilia, de co11catenctciones hiJ1órico-destinale.r y
de interpretación de 11,ensqjcs.
La tecnología di persa lo histórico con su aceleramiento,
radicaliza u actualidad u fugacidad y u fragmentación. Todo
pensarrúeoto que no e tecnológico es simplemente una fábula más
débil que cualquiera. Lo tecn lógico e la fábula que más hace
patente el fin del pensamiento unificador. Heidegger había visco el
final de la metafísica en la ironía de u 'realizarse factual en el
mundo tecnológico: el de la realidad plarúfi.cada." 6 La evidencia de
la consumación no queda como \'erdad anti-metafísica sino antes
bien como radicalización de la con umación, o hay más ya, la
po ibilidad de un antes y un después, sino ¡ ólo fábula de la
radicalización de la permanencia!
attimo entiende la . ituación en la que se mete con e. ta
declaración de fin ) p rmanencia en un mismo lugar cuando piensa:
•.. 11110 Jilosofía

así entendida, romo órgano de la reco111posiáó11 de la
co11ti1111idad de la lengua bistórico-nrifttral de mia t'0/11tmidad ¿110 cot1tict1e l'I
riesgo de red11cirse a 1ma p11ra y sit1;ple apología de lo exi.stente? ( ..) ¿apologÍil
de la tradición, del ca,lón consolidado? !hui. p. Sil.

Aún a í arrimo considera que lo único qu nos queda como
po ibilidad para el análisis de la cultura e la hi toria de u de pliegue
\' no , u fundamento. "E el ser que no ha sido legado" Hay que
asumir u transrrú ión, no pide Vattimo, no es la irracionalidad
ino el fin de su autoridad (. ic):

.. .para defar q11e la filosofía se desplieg11e !'erdadera,nente en SIi fon11a de
m11emoració11, el ser debe com•e,tirse, de prese11cia il!lponente )' do111ina11te del
ente, e11 me111oria y trasfondo; lo sec11k11izoción 110 es sólo 1m destino de la
.ftlo.rqfía: efecto al ser tJ1is1110 q11e &lt;se da&gt; .fi11altmmte, en la época delfín de lo
metafí.rica, como aq11ello qm se retrae)' se desvanece. 11

¿1 o nos hallamo con esta per pectiva ante una e pecie de
pensamiento renovado de aquella pugna teorética entre quienes
hablan de un Dio que e imposible de conocer )' quienes hablan
de un Dio posible d re-conocer?¿ o de pronto, la palabra de
Vattimo discurren por debajo de ]a idea de la r cuperación de la
imagen de un Dio innombrable? Dejando de lado por lo pronto
e to vayamo ahora con la perspectiva rortyana, en donde con lig ras
variacione , vamos a hallarno con la , gunda forma d aparecer
de la vertient positivi ta no funcionali ·ta re pecto al análi i.
cultural.
Parte del rrúsmo modo que Vattimo proponiendo una imagen de
conjunto para identificar 1 modo en que la fil o fía , e ha venido
dando com tal a través de este iglo. ólo que Rort:y e· aún má
tosco en u identificación. egún él la tres concepciones filo ófica
de occidente se di id n n cientifici ta, poética y pragmática
politica. La djfcrencia entre la primera y la dos restante es
definitiva. fientra que el primer modelo refiere a la pr eminencia
de la teoría e interpreta la tradición como la po ibilidad de
conocimiento univer. al. la .egunda parte de la interpr tación de la
tradición como la h.i toria del et, en el er (aquí convoca a una
definición imilar a la 'attimo); } la terc ra qu e la suya, v la

' Heidegger, .\1anin. "La época de la imagen del mundo". En HolZ}l't&gt;ge. , () ha
datos precí, os de la edición .
• Vattimo, Giann.i. Op. Cit.

164

165

•

�f¡

tradición como una uce ión de herrami nta conceptuales sujetas
a caducidad J' renovación.
Para la posición rortyana n hay vuelta de hoja, el racionalismo
tradjcionaJ ·e torna con di tinta cara pero permanece como tal
inclusive en el escepticismo empirista. on las do "ilusiones" de
&lt;conocimiento universal&gt; y &lt;máximo control de la naturaleza&gt;.
Frente a e ta visiones aparece pirm ro la , uperación heideggeriana
que comparte con el pragmatismo según Rorty una cuestión de
principio: p n, ar la historia e pensar la primada de lo social, sólo
lo pragmático es histórico, mientra 9ue la filosofía formalista que
bu ca captar las interconexiones del todo se torna en un esquema
a-histórico.
Pretendo consecu ntar esca inversión que plantea Rorty , pues
es ignificativa de u conservadurismo. Según él tolla filosofía
pragmática se resuelve por la ubordinación de la teoría
a 1a práctica, romper con el í&lt;leal contemplativo y devolver la filosofía
a la historia. 9 Lo que tenemo con esto, y lo vamos a tratar de explicar,
es una peculiar a-hi toricidad del propio pensamiento de Rorty pero
obre todo u simplismo para atar de manos y pies toda crítica posible
ante la necesidad de justificar los imperativo. de la sociedad liberal
contemporánea.
La filosofía fundamentado-ta, piensa Rorty se limita a una actitud
matemática (cosa que Foucault, veremos adelante se niega a aceptar
y extrae de ello una fructífera vi ión): ...proyectar todo el e pacio
lógico po ibJe hacer explícita nue tra comprensión implicita del
ámbito de la posibilidad." w E por e, o gue la principal tarea de una
fiJosofía 9ne vaya más allá de esta preten ión totalizadora, no ·e
atribu ; a í mi ma l papel de clarificadora. Por ello la la perspectiva
de Heidegger a guien Rortr atribuye acabar con la idea de la filosofía
como proceso, ino que s corno también Vattirno cree "una voz
ele, de fuera del espacio lógico ', lo que e, usceptible de tomar en
interpretación metafórica que no filosóEca.
'' Rorty, Richard. Gmryos sobre HPirleggery otros pensadores contemporáneos. Paidós.
1993.
1"lbid.

166

Acabar con la filosofía, como antes vimos que era preciso acabar
con la razón. Se le contrapone a la razón esa voz que vi ne "de
fuera" y que está re1acionada como vimos con Vatti.rno con la
provisionalidad. Le es necesario declru:ar esa provisionalidad o como
dice Rorty ese &lt;patrón de uso habitual&gt;, parad e e modo al no
haber posibilidad de fundar, no digamos la cultura, sino la posibles
formas crítica ante cierto mecani m
que en la cultura no
funcionan precisamente sólo como metáforas; para de ese modo
decíamo e tabl cer una peculiar neutralización del propio papel
como metáfora actuante dentro de un contexto ocial definido.
, eutralizar al otro como critica, es hacerlo extensivo a mí, como
neutralidad de mi verdad.
Escuchar lo 9ue esa voz dice, e más o menos lo que en la
"sociología del interlocutor" e pre enta como distancia precisa entre
la incidencia del investigador y las expresione que e maní 6estan
por parte de los actores sociales. Pero esas manifestaciones no son
objetos en í, sino int rpretacione. de objetos y aunque es posibl
no literalizarlas o aún, tomarlas en todo deo y múltiple sentido,
rambién es cierto que considerar Jo real como metáfora, deja de
lado que nunca e posible abarcar toda. la metáfora o fábula
e:xpre as en un momento dado, real. sino que a la vez e relativiza
en el tiempo y todo e cuchar implica enlazar, montar al modo d l
cin , entretejer algunos elementos y constituir con ello un sentido
explícito, una partidpación de incidencia.
Cuando Rorty declara que lo irracional e requerimiento del progre o
intelectuaJ, cuando dice que las creencia como tales y la expresión de
deseo., liberan del cáncer racionalista a nuestros investigadores de la
cultura; cuando piensa qu el "carácter abierto" de nuestra historia e
ejemplifica en "lo que no tiene, entido"· está descuidando que la relación
entre men aje y sentido::. posibles, no se limita a la emisión de estos
·ino al momento en que cobran relevancia como lemento
precisamente n una cadena que lo · liga como su ceptibles de construir
mediante uo orden, cierto entido.
unca un significado va a realizarse como tal sólo en la expresión;
en esa medida n habría nece idad de " ociología", podría todo

167

•

�quedar en el plano de cada expresión posible iniliferenciada; no
importando i fuera de un dolor de muelas o la. reelaboración de
comportamiento ante la vida cotidiana luego d la inten iva
norteamericarúzación de las culturas latinoamericanas. De de el
momento en que hay analista de la. cultura hay montaje de cuadros
significativos y e o tiende a constituirs en unidad de sentido, en
"re-make" simbólico de egundo niv l.
i el racionalismo es sólo entendido como participe en el terreno
de la ciencia y la tecnología, se precisa entonces aclarar que u
upue to contrario, la supuesta liberación respecto a su opacidad
controladora, es un rcYerso simultáneo y coterráneo al po ith,j mo.
Desde el momento en que ninguna hi tor.ia e encuentra abierta
ólo por el hecho de constituir e por mensajes e, pontáneos. ni
mensaje e pontáneo expresa aquel lugar imposible de abarcar por
la preci ión controladora racionalista, pero también desde el
momento en que se halla en correlación aunque inilirecta, con orro
mensajes también espontáneos y c notro que no lo son (como lo
del analista que Ye-e cucha y re-significa) queda sujeto a un
d terminado acontecer histórico su ceptible d razón, o digamo ·
de intercambio razonable. u carácter histórico no se halla en su
espontaneidad, ino precisam nte al revés de como lo ve Rorty, e
histórico porque se halla entretejido en rede que invocan }
concretan sentido manifiesto , hila.do ya sea por el anali ta o por
los propio· actores sociales para su movilidad dentro del contexto,
para Ja movilidad de sus conductas.
El carácter abierto de la historia está má preci amente en la
posibilidad de hilar, de montar tanto entramados de .entído como
manifestaciones haya dada (espontáneas y no); y a su vez en la
posibilidad de repercutir en otros entramado de , eotido (clarificar
desfa, e , relativi'l.at lecturas invocar lectura no inmediatas),
introduciendo nuevos elemento, e pontáneos y no espontáneos,
que se diluyen aparentemente pero influyen en la ordenación te:xrual
misma. Pero má aún, el carácter abierto de la historia, se halla más
en profundidad, en la po ibilidad de revelar, las razones implícim!en algunas manife raciones ólo en apariencia espontánea .

168

Rorty llega al extremo de considerar que nuestra condición de
simples esetLchas de codo el montaje metafórico, nos induc por
necesidad a con iderar todo conflicto entre metáforas como un mero
problemas entre lo hablado y lo no hablado aún. Pero lo que no s
ha hablado aún, dice Rorty, no quiere decir que pueda hablarse,
sino que sólo sucede que no ha sido oído aún; ya está hablado, sólo
que como metáfora aún no alcanza relevancia útil Lo, de eo,
insatisfechos de los hombres, para Rorty, no obligan a estos a buscar
ino sólo a moverse dentro d la cuota d metáfora circulantes,
disponibles, de donde sacarán utilidad tarde o temprano. Los
hombres ya no pu den soñar con la metáfora emancipadora, sino
sólo con aquella que dentro del catálogo les irva para traer a ''u o",
la re olución "práctica" de cierto deseo .
¿Qué sigrúfica esta metáfora tan relativamente lúcida? ¿Es la
contradicción un simple problema verbal? Rortyidentifica un problema
real, con un problema de orientación tecnológica, por eso el pragmatista.
"sólo e rasca donde pica", ti.ene que ser su reflexión útil a la comunidad
a la manera que el poeta es útil para la sensibilidad general y el tecnólogo
para el confort progresivo de las sociedade
El filósofo cumple una función social y una función política en
tanto parte de la actitud frente a 1a historia política reciente. Rorty
está a la cabeza de quienes hablan de la hi toria, como sa historia
de fragmentos que implica el carácter irrecoostituible de unidades.
Por ende "rascarse sólo dond pica" e filosofar sobre los imperativos
inmediatos para la consecución d 1 biene tar social. En e te punto
Rorty es un distorsionador único habla de progreso, felicidad, cultura
y civilización como la. metáforas que aún "tienen razón de ser". 11
La con ecución de la progresiva' literalización" de tales metáforas
está al alcance de ese rascador del lugar preciso, aquel que no está
ob e ionado por balla.r confücto fuera de u alcance práctico.
Como "metafórico" Rorty es pésimo, siguiendo con ]a
"comenzón , recordemo que no necesariamente está en el punto
en que creemos· sobre todo en la e palda, siempr , ucede que nos
estarr10s "rascando" aquí ) allá y no localizamoc el lugar exacto
'1

lbid. p. 39.

169

�donde "pjca ·. TaJ \"ez Rorty nunca hava pad ciclo d mole tia
r íleja p r probl ma. tlige tiYos, lo cuales se manifiestan como
la. enfermedad s de lo. riñone _ el hígado, en zonas ligada a c. t0.
órgano. y no preci.amente cerca de su área de influencia.
Podemos ere r un clia L¡uc un imple dolor d pierna e. un dolor
muscular, ~• !u Rº de una au. cultacion de cubrir un "conflicto"
intestinal que no creíamos. Ir ·n contra de l que Rorty llama el
"frenesí tecnológico' no uponc solamente a pirar a lograr que .e
Jemocnuice el alcance a los med1u. técnico. para el bienes!Rr ocia!.
¿ o es paradó1ica dicha afirmación, cuando e e tá tratando de
proponer una alternativa al "su ño utópico moderno '? Porque Rort)
queda. varado ahí, es pre a de un cinismo in once ion s cuando
trata de "purifi.car" el intento pragmatista de todo re abio &lt;l &lt;crítica
radical&gt; ; se t )r□ a más fondam ntali ta que fundam ntador, pue~
s ' lo acredita el pensam.iento social que u ca con espi1it11 refam11.rl(J
)' prag111át1i·o, s r útil política.mente para la vertiente ocialdem · erara
más chata po. iblc: ..'.del mismo modo q11c los poetas, los dratJ10/11rgos. /ns

erononiistm I lo.r i11ge11ieros. l.fis 1me111bms de éstas diferentes pr&lt;!fésio11es pueden
fomentar 1111t1 politifa sodalde111órrata rejonJ1Ísla. 12
esotros no· preguntamo., ¿ reformar mediant qu, mecanismos
de puc ta en debate de lo, requeómiemo de qué medio ociald
Porque hasta donde es posible entender, Rorty; parte de lapo füilidad
abierta de la tl mocracia p rfi ctfüle per ant.icipando la ver ión
ocialdemócrata como hecho con umado e irreYocable; como si d
desarrollo de b Jemocracia se pudiera caracterizar n un en- í; como
si un m, el gen· rico de d sarroll d m crácico pu da hallarse a toJ 0
nivel de problemáticas ciale . E. decir, habla de democracia como
un todo; habla del mismo modo fundarnent:al, Je ·de dond 'attiino
encuentra . u ''éuca hermenéutica"; y o í,
detien específicamente en imahdar a los que lfama ... marxista lo radicales postmarxi ta. ) lo neocoru erndores (sic) ... porqu para ello filo:ofia
) teoría política on algo fundamental:' Tal vez Rorty no ea un
neo con crYador, . 1110 un dogmático m ma :
I' lbid.
"TINd.

.. .lt1 persistencia en la izgNierda de esta norió11 de &lt;aitira radiral&gt;
ronsti/11 •e 1111 deseforttmado resid110 de lo concepdó11 dentijista de la ftlo.rojia
(. ..) Mmx, a pesar de JTI i11sistencia etJ la priondad de la prtL'\.Ú, siguió
11n,ba.r ideas, J' éstas pa aron a ompar 1111 lugar do111111a11te e11 el mar. Aismo
tkp11és de que Let1in y Stt1li11 lo co11virtieran en 111111 religión de Estado. Pero
no hay razón a(f!,tma para adoptarlas por q11ienes 110 r.rlat1 ohl{f!,t1dos apractitar
est,1 rrl~g,ón. 1~
¿Cuánta veces ha muerto r cientemente el marxismo? ¿Por qué

i está inerte egún , us detractore • aún e en, afian con la
perspectiva crítica y reducen ésta, por falta de preci ión en su lectura,
a mero lenini mo o talini mo? Es n cesario para los motivos qu
animan nu tr trabajo encarar de modo , uficiente, una crítica
contra las d s posiciones que acabamos de exponer;
nec sano
hallar el ne:x con la vision funci na.lista d l análi i cultural
para comprender el uelo que comparten con lo raz namiento del
1rracionalismo. Quizá en el exacerbado cientifismo e té la clave de
lo, e ·ac rbado anticiencifi ta , quizá en e1 ant:icieotifi m e t' la
clave d un cienri smo que bu ca prolongar a contraao u privilegio.

2.-Una razón arada en su a tucia
E.F. chumach r en ·u famo ·o alegato anti-industrial "Lo pequeño
es hem10so" caracteriza el término hegeliano de astucia de la razón,
justo como en otro lu ar el propio Haberma. lo entiende: la técnica
no como re. olución g n ral ino como ampliación del terreno
probl máric , e decir, la premi a de que el dominio técnico abre
una
rie de problemas desean ~ido ju tamcnte en u
procedimiento resolutori d otros, ieodo to caracteriza.do como
"apli abilJdad" con umada. Lo técnico es para el hombre
contemporáneo la garantía de que ant cada nueYa contingencia,
una nueva olución aguarda no tant&lt; de conocida, como cifrada
en cada conocmúento aplicad anterior.

1•

lhid.

171

�'
Rorty entiende esto a su modo, ve lo contingente, no como un
problema que emerge, sino como algo que simplemente se configura
por vez primera, por primera vez se hace notorio, pero que de
antemano radica, aunque sin evidenciarse, en todo terreno de
problemas prev10s identificados. Por eso propone con facilidad que
ese es el terreno del pragmatismo, el terreno del ingeniero que cuando
comienza a picar algo, no le preocupa como problema que surge,
sino precisamente como comezón que bajo lo ya ptevi to
instrumentalmente e puede rascar:

... debiéra/Jlos defar que el debatt! entre los q11e consideran las soáedade.r
de111ocrálicas aduales e11 situa:ció11 dcsesperada,J1 los que las co11ridera11 ,me.rlra
tínira esperanza, .re desarrolle en términos de los proh/e111as reales que efrontan
actua/J11ente estas rociedades. 15
i la competencia para la resolución de lo problemas tJUe
convoca hoy en día la sociedad capitali ta no de arrollada, como la
nuestra, es exclusiva de una especie de &lt; ingeniería ocial&gt; que
como para Rorty; se &lt;humaniza&gt; con el concurso equiparado entre
el tecnólogo, el poeta y el filó ofo pragmático, significa solamente
4ue se sigue la lógica de que las resoluciones "prácticas" a e o,
supue tos problemas 'reales", e dan en función de una medición
específica, en base a un cierto uso de razón que en principio en
nada se diferencia de aquella razón que supuesta.mente Rorty critica.
Expliquemos esto; cuando por un lado se quiere acabar con la
idea de 'razón fundamentadora" para 1a explicación de las problemática sociale , cuando para ello hacemos uso de cierta meraforización de la verdad, y con ello e upone que cada contingencia
histórica es un fragmento a relati izar en su especificidad, pero que
no significa que conecte con el estado general de las cosas, que e
la e tructura específica de las r laciones ociale imperantes;
estamos desviando la atención sobre el trasunto objetivo dentro
del cual ciertas contingencias como la violencia policiaca a
inmigrantes mexicanos en Estados nidos, e posible.
IS

!bid. p. 45.
172

~

'

Ra carse donde ello pica significaúa que de nue ca cuenta se
permanece en la visión parcelante del imperativo racionalista.
(castigar a los policía culpables y no percibir el carácter genérico
uel raci mo institucionalizado en California), mientra e obstaculiza
la penetración de cierta visión crítica, ahora í que "fundamental":
que de algún modo tiene que extraerse de un cierto número de
contingencias no preci amente metafóricas Qo golpe a macanazos
en los ro tro no son precisamente literatura) una percepción
aglutim:int·e de entido, que sirva de aclaración genérica para un
uceso determinado.
Lo que intentamos determinar, es gue si bien cierta füosofía
llamada "posmoderna'' en fariza su ataque contra un modelo de razón
cientifista, los procedimienlo que propone para justificar este
ataque, on en todo caso, más fácilmente justificaciones de un cierto
cientifismo aplicado, y que má bien dirigen su declaración del "fin
del valor" , con la &lt;razón suficiente&gt; de &lt;infravalorar&gt; po iciones
cática re pecto a las prácticas que unen tecnología y poder; decía
más c.1ue ser y justamente al contrario de como e pre entan, la
posibilidad de erigirse en &lt;intervenciones&gt; filosóficas para la precisa
compren ión de esta unión en su just'l referencia "objetiva".
Con "objetiva" calificamos llanamente una simple "metáfora": la
del padecer real de ciertos actores sociales, muy estudiado por los
sociólogos como entido irreductible a la razón fundamcntadora de la
ciencia social 'marxistizada", contra la que ,e manifiestan pero
permanentemente humil.l.ado dentro de e a "sociedad democrática•
que Rorty quiere depurar de &lt;radicales&gt; críticos, innecesarios.
La adopciones de los que a sí mismos se definen como ociólogo
"post manci ta " se basan en lo que cierto positivismo re, cató de
las tan incomprendidas idea del filósofo matemático Wittgenstein
} u "teoría del valor", y por otro lado, en la lecturas de Levitrauss que les prove}'O del método del "collage" que ran a menudo
les dispen a de la complejidad del propio método de su maestro y el
cual adopmn como receta; sobre todo cuando se trata de blandido
contra la "marxistizacíón". Así con
ittgenstein entendido
vulgarmente como &lt;realismo matemático&gt; ) con "El Pet1sa111iento

173

�Salvtye'' como biblia, se parte para ver lo "social" como multiplicidad
de "fragmento -expresión ') concretar el método de su aglutinación
desde su común aJ positivismo, ilusión de encaminarse por la vía de
la neutralidad crítica y a-valorante.
a) De Wittgen tein deducen la categoría de &lt;hecho&gt; como
referencia a algo gue"pierdetoda u categoría de valor". Esto es como
decía el filósofo analítico, el hecho es relat1vo porque
como valor esrá sólo en función de una circunstancia: que no requiere
de una cualidad valorativasino sólo también relativamente: 'en un día
de lluvia es mejor rnmar el camino pavimentado que
el camino de tierra, para no enlodarse". Pretender &lt;valor absoluto&gt;
nunca refiere a u.n hecho,clice 'X'ittgenstein. Por eso si decimo ' L,
felicidad es derecho de to&lt;lo hombre, se alcanza dirigiéndose por el
carrúno de Dios", nos apartamo de algo sujeto a un hecho:

... el bien absol11to si es tltl estado de cosas descriptible, seda aquel qne
todo el mundo, i11depetJdientemente de sus gustos o inclinaciones, realizaría
11ecesa1iamet1fe o se sentida mlpable de no hacerlo. En ,ni opinión tal estado
tk cosas es una q11imera. 16
Rescatan de Wittgenstein su declaración de imposibilidad de
juicio absoluto, y entonces se determinaría al modo de Rorty que
sólo es po ible "rascarse donde pica", e decir, juzgar sobre hechos
concretos, en donde cualquier contingencia dada entre hecho
concretos no e. ino un "valor relativo" y por ende un mero conflic.10
preposicional. i bien es necesario otro lugar para tratar el tema
sobre el ittgenstein no positivista, lo cierto es que su vulgarización
por parte de los 'pragmatistas" como bien darían en llamarse, es
pura y simplemente "positivi mo", aungue no formal como quien
matemariza, sí funcionalista. Veamos:
fanejarse entre hechos conflictivo , es manejarse de acuerdo a
conflicto meramente preposicionales, puesto que no hay capacidad
de juicio ab oluto, trascendental, sino sólo relativo, es decir, gue se
16 'ittgensre111 Ludwig. Cotiferc11da sobre étira. Paidós, Barcelona, 1990. p. 38.

174

refiere al hecho concreto. Valorar e generar un "símil" egún
Wittgenstein pero si queremos saber símil de qu' es no hallamos
que no hay hecho referido al valor, el hecho no tiene intrínseco un
valor: ocurre dura es descriptible, pero no tiene senti~o en sí. Reunir
una -erie de hechos e intentar una visión sobre e:; to , es simplemente
un juego del lenguaje: el lenguaje "el verdadero milagro del mundo"
dice, a pesar de que acóstumbremos ver al mundo como un milagro.
b) Aquí ncra para nuestros "sociólogo ", Levi-Sttaus . i lo
significativo del mundo estácn el lenguaje, pero lo significativo no
e:, posible valorarlo, sino sólo "registrar" la manera en que irve como
contenido valorativo, es &lt;realista&gt; pue la mirada neutra que dé
lugar a la recolecciónde todo acto significativo en cuanto tal. Que
no habiendo ya posibilidad de valorarlo en conexión
con un todo, sino comprender solamente en que se da la conexión
sin que eso únpligue jw.gar,permite, en el caso del análisis cultural,
aplicar el negativismo wittgen ·teíniano sin recaer en el
mod lo lógico-matemático. En su lugar se 11decúa, un saber de
carácter ' anecdótico" por sobreun saber º explicativo' . El estatuto
hi tórico d prendido de sus lectura levistraussianas, es aquel
que privilegia lo que "enseña más y explica meno " e decir un
funcionalismo de lo expresivocomo tal para:

... recusar la equiz•alencia entre la noción de historia J' la de h11manidad qm
se nos prote11de impo11er con el ji11 incorifesculo de hace,~ de la historicidad el
1ilti1no ref11gjo de 11,n b11manist110 trascendental i o habiendo posibilidad d juicio, entonce no hay posibilidad
de valoración histórica, por una parte; por otra, las conexiones de
hechos refieren solamente a una analítica relativista que las valora
para su circW1Stancia; la mirada sobre los hechos es neutra, e actual
y no tiene nada que ver con la pr suposiciones urúversalistas de la
filo ofía social moderna. El modelo matemático una vez más expreso
como ncga i a formali ta pero como positivismo funcional, pues
'"'Levi-Strausi;, Clau&lt;lc. Elpe,1sa1.!1u:11tr1 sal11aje. Fondo de Cultura Econónúca, p. 380.

175

�también e pretende atacar el formalismo como universali ta, pero al
funcionalismo no, e. un pequeño mal tolerable, es organizativo, está
limpio d suciedad dialéctica y de basura critica. Heredero de lo formal
pero sin su aspiración a modelo general. I relativi mo no tiende
obviamente a constituirse como modelo general, sino por el contrario,
recalca la necesidad de orden sobre el campo de lo contingente; partiendo
de lo contingenté como "anécdota" convoca al orden "empírico" obn:
la base de la necesidad de una ''historia de lru fabulacion " que no
recuerd a todo momento que sin embargo seguimo siendo r estando
y por lo t-anto fabulando hasta el infinito.
El orden e un requerimiento de lo particular sin remitir a un
orden general posible ma que en términos sistémico , in preten, ión
totalizadora. Por e o la tecnol gía aplicada e su cohorte, es la
a tucia de la razón que a toda contingencia anecdótica, obre la
base de declarar a la historia general como externa, le tiene re ervada
una interpretación oredenadora, al precio de convertir cada
interpretación en una nueva metáfora, histórica en tanto es parte
de lo ~1ue Roger Calloi llamó el "mito triunfante" y por ende
abarcable dentro de las capacidade omni olutiva de lo técnico.
Pero no e absurdo que el disfraz &lt;le anti cientifísmo, convoque
finalmente a una defensa del cientifísmoper sey preci amente lo declare
in uperable re pecto a cualquier tentati a histórica ulterior, al tratar de
erradicar sus cinúentos y mi tificarlo como eterno presente. 18 Ili torizar
como en la inversión Rort:yana ignifica rdenar toda anécdota presente
ix Ha) una magnífica idea de fiche[ Foucaulrque ni s1qwera Haberma ha wmaJo
ufiaentementc en cuenta cuando lo e.aoca. Ir.Ita &lt;le la concepción dd poder como
algo 110 cenlralizadc¡, al que ·1n embargo le \'lene bas1ance bien la im:igen yue se tiene
de él corno poder continente, vertical y repre 1vo, aunque en realidad no es esa la
forma eo que opera. l .a noción de pod r represivo esconde para bcncfioo del ejetc1c10
de poder la naruraleza del orden bajo d cual e &lt;la el poder; esa naruraleza es dispersa.
es fragmentaria; e relati,·iza a cada momento, e cá en las propias in tancia~
emanctpamrias respecco del poder. Eso y no tra cosa, com.ra lo que por otro lado
Bema.rd f Ienri-1..evy piensa, e lo que pretende dejar claro Foucaull cuando dice que
"ahí donde hay poder, hay r istenaa", el cual debcóamo entender mejor aJ modo;
"ahí donde hay resistencia, no peligra el poder". En el siguiente punto tratarenio.
esto e pecificamente.

L76

in universalizar contenidos. Desbisrorizar los contenido para radicalizar
la pertenencia a una "naturalidad' po tecnológica.
El orden al no querer ser remitido ya a la pretensjón racional del
cientifísmo se mueve por dentro de su naturalidad, sin embargo,
entroncada al cientifísmo como de la mano de u contrario, pue la
namralidad defendida e la tecnológica: acabada la era del capitali mo producti i ta, en tomo al cual natural za y ociedad comienzan
u intercambio "con ciente", noshallamos entonces hoy en la ra
del capitalismo virtual &lt;po conscient &gt; en donde lo tecnológico
es ya la "nueva naturalidad", la cual no tiene que remitir a la
universalidad con la que comprendíamos al fenómeno cosmológico,
ino solamente a su referencia 'local' o mundana. La historia
enmarcada en ese "localismo" no es ya ni teogonía ni cosmog nía,
no tiene relación con &lt;todo&gt; alguno. Lo ocial s fragmento
modificable en su constirución por obra de se 'milagro" todavía
mayor en qu devino el lenguaje, cuando el mundo dejó de er
milagro: la tecnología para qui n ninguna contingencia es irresoluble,
aunque cada solución implique cien nuevas contingencias inéditas,
al fin y al cabo &lt;contingencia es fábula&gt;. La palabras de Leo Kofler
no sirven como al principio:

... esta mcionalizació11 de 1111 ámbito parcial es j11sfaf11e11te la premisa para
la mi.stificaciót1 del todo (..) Es i11corredo e11tonces explicar. coRJo tan a 111etmdo
se intenta hacerlo, la 111isti.ficaciót1 del proceso total capitalista sobre la base
exclusiva de JI( p11IJ!efizp-Ción et1 actos parciales i11depe11die11tes entre sí, es
dedr, sobre la base de la anarq11ía capitalista (. ..) parte de la tra11gom1adó11
de /ns &lt;tprodlfrtos) de prod11ctos li1divid11ale.r, en prod11rtos socia/eJ)) ...
.. .la frracio11alizació11 de esos fenómmos ,mplira para el i11di11id110 b11rg11és
1J1q_yor posibilidad de aplicar la ratio (. ..) precisamente los n1ov1ento.r de
lo irracional dentro de los ámbitos parciales se co1J11ierlet1 en la premisa t1ecesaric1
de 11110 racionalización 1JJÓs intema de la actividad indittid,,al.. '~ ..La relación
entre el á111bito parcialJ' el todo le aparece co1110 i:ngmdrada exd1uiuat11ente
por el&lt;&lt; cáfmfo)) s11/¿¡etivo,J' por tanto en s11 necesidad intenor s,!Jeta a ley,
necesidad q11e él reconoce sólo a los 11exos ol¿¡eti1'os y sometidos a &lt;deyes
11na

"º

177

�nat11mles», es decir, ne.Yos q11e tJ.,'\7:rtet1 f11era de Sf( actí11idady con i11depmde11cia
de ella (. ..) eJJ las reflexio11cs (. ..) s11bsiste11 11nos j11nto a los otros, )' sin
t11ediaciót1 algm1a, el cálc11lo frío y fa COtlSldta al «pálpito», la conjia11za )' /n
inseg111idad, la -ratio y la espec11lación. 19

ALTERNATIVAS PARA EL
DESARROLLO ACADÉMICO DE LA
UNIVERSIDAD PÚBLICA: UNA
PROPUESTA DESDE LA PERSPECTIVA
DE LA CALIDAD
Rogelio Cantú Mendoza*

Introducción
L\ Po rnn mAD DE HACER una propue ta razonable para reorientar y
fortalecer in titucionalmente el desarrollo académico de la
universidad pública, olo e viable a partir del abor&lt;laje de lo
problemas actuale desde una perspectiva de calidad que contemple
los e quema que la EP aplica en materia de evaluación y
planeación académica, a í como la recuperación hi tórica de nuestro
de arrollo académico para un replanteamiento de sus objetivo y
formas de organización, en un modelo de ge tión coherente.
Es por lo anterior que el concepto de calidad de un PE (Programa
educativo) que CIEE ( omité intrerdisciplinarios para la
evaluación de la educadón superior) aplica en la evaluación
constituye un referente obligado. Por otra parte la per pectiva de la
EP al proponer la autoevaluación y la planeación como e trategia
del PIFJ (Programa Integral de Fortalecimiento lnstitucional) en
referencia al de arrollo académico con tituye la e trategia para
alcanzar la calidad que lEE señala, pero requiere de un i tema
Ulterno de gestión de la calidad educativa. - uestras propuestas e tán
,., Koflcr, Leo. J-listfJfit1 J dialémm.

morrortu, Bueno. Aires. 1974.

178

•Profesor inve ngador de la Facultad de Pilosofía r Letra Je la L

179

TL.

�orientada. a relacionar el i tema de inrucadores de CIE
con un
modelo de ge ti.ón gue e construya desde la perspectiva de la
calidad.
En el .quema PIFI, la calidad tiene los iguientes elemento
fundamental : integración y funcionamiento de actividades 1
propósitos, capacidad académica de la dependencia, competitrvidad
de lo PE e innovación n los proce os educativo .
En con cuenda, una propuesta integral para el de arrollo de
nuestro programa educativo habrá de atender las recomendaciones
de los Cl E ) lo rubro de planeación que el PlFI propone como
elemento para la mejora y a eguramiento de la calidad educativa;
reconociendo que cada institución y dep ndencia constituyen una
r alidad e ·pecífica, con necesidades particulares en cuanto al
de arrollo de nu stras disciplina · en las ciencia ociale y humanas
con un contexto ) ra go específico .
Reconociendo entonce un alto nivel de congruencia entre la
propuesta de planeación del PIFI y la evaluación de CJEES, pues en la
planeación se convoca a establecer políticas strategia y accione que
nos lleven a atender las recomendacione de los CI K, lo que
corresponde a cada dependencia es con truir un esquema de ga tión
de la calidad que defina proceso. y formas e.le control de los re ultado
de la actividad académica en relación a lo iguiente aspecto :
Integración y funcionamiento de la dep ndencia en torno a
objetiYo. comune
Política, para mejorar la capacidad acad 'mica de los PE
Incremento de la competitividad de la D
(Dependenci.1
de educación uperior) y sus PE
Innovación educativa
Ge tión institucional comp tente
e reconoce que un proce o d planeación que parte de la
autoevaluación y recupera los elementos del modelo de evaluación
externa, estará en condiciones de proponer política y e trategia
que tengan como re ultado accione que propicien a u n.:z
coos cuencias deseables en la actiúdad académica, teniendo como
re ultado final un reconocimiento a u calidad, pero esto ólo e

180

Po ible si la ge tión en sí, d manera cotidiana e realiza desde un
perspectiva de calidad.
Este proceso de planeación, evaluación y ge tión &lt;le la calidad
se puede representar en el siguiente cuadro, donde se ob 'erva que
la calidad dep n&lt;le de la capacidad } comperit.ividad académica, a í
como de la innovación de los proce o. y esto a u vez de una
gestión competente Ja cual implica proce, os de rendición de cuenta,
r de c rtjficación de los proceso de adnúnistración que le dan
oporte a toda la actividad académica :

Fuente: SEP.

Los objetiYo final como ya se puede ob ervar en eJ cuadro
son: El reconocimiento de tener una oferta educativa de buena
calidad para la dep ndencia y sus PE por parte de los organi, rno
evaluadores y d acreditación, lo cual nos Lrae como con ecuencia
una mejor competitividad.
Los siguientes apartados constituyen propue tas específicas para
el de arrollo in titucional :

1. Contextualización del discurso

obre la calidad y
compromiso institucional
En una primera aproximación de anali is se debe reconocer qu es

181

�,;

necesaria una fuerte asimilación y compromiso con el discurso sobre
la ge tión de la calidad educativa, sto e con lo proceso de
planeación y evaluación en la educación superior y de manera
e. pecífica con su reconocimiento~ sobre todo al tomar en cuenta
n la planeación los indicadores fundamentale. en que se basa la
evaluación de los P.E.
La gestión de la calidad requiere de un modelo el cual está
prefigurado en lo documento · d
JEE Y COP E ,como
organi mos d l Estado para la evaluación de la educación superior
y que de alguna manera recogen el enfoque de la perspectiva de la
calidad.
i s reconoce la importancia de ofrecer servicios educativos
que cuenlen con un alto reconocimiento de su calidad, un primer
paso ha de er la definición de una política al respecto, lo cual
requiere de atender Jo iguiente a pecto , citados por G. Valenty
(2007) relacionado con la calidad y la rendición de cuentas:
- o puede haber calidad sin equidad: Esto implica la creación
de comlicion sociales para hacer viable el acce o a la educación
superior.

-No puede haber calidad sin evaluación: La evaluación ha
de incluir referencia a los a pectos ociaJe a ociado al logro
educativo de calidad.

-No puede haber calidad in rendición de cuentas: La
univer idad pública debe asociar la rendición de cuenta en una
nueva persp cciva de gestión de la calidad y el logro educauvo,
además del jercicio de los recur os públicos.

-No puede haber rendición de cuentas sin corresponsabilidad social: sto upone que cada uno de los actores
comprometa su. habilidades, conocimi nto y compromi o al logro
de la calidad educativa en el ejercicio del trabajo colaborativo en la
ge tión, la cual ha de , ometerse a proce os de certificación.
Esto pfanteamientos no permit n ubicar el nivel de c mprotn1 o
de la univer idad pública con un nuevo enfoque obr la autonomía
universitaria y la aut percepción del ejercicio de las funcione
univer itaria , abordada ahora como "resultado de colectivo

182

humanos en organizaciones que han de alcanzar determinado
objetivo y aun cuando no es la ganancia el referente principal, si
lo e, la necesidad de legitimación ante la sociedad' (Valenty,
2004),por lo que la per pectiva de la calidad ofrece e ta posibilidad,
para enfrentar lo grande reto del iglo XXI que en materia de
educación superior enfrenta féxico y que son:
-La trasmisión intergeneracional d la cultura, amenazada por
lo proce ·o de mercantilización.
-La creación de sentido de futuro, asociada a1 alto nivel de
cambio científico y tecnológico.
-La generación de conocimiento orientado hacia la innovación
articulando competitividad, desarrollo y democracia.
i conttastamo e tas afirmaciones de G. Valenty con el esquema
de gestión de 1a calidad planteado en el cuadr anterior, podemo
concluir que tener una oferta educativa de buena calidad, erá
con ecuencia fundamemalment de los factores siguientes: 1)
Capacidad y competitividad acadénúca, 2) Innovación -- ducativa y
3) Ge tión institucional competente. Pero esca gestión d&lt;;:be tener
un marco general en e te ca o la per pectiva de la calidad. stos
elementos a su vez posibilitarán que esca oferta ducativa tenga
como ra go caracterí rico una alta competitividad académica.
hace nece ario contar con una base orientadora para la ge, tión
que tenga como base la calidad, "pue ni la planeación, oi 1a
evaluación n í misma. ofrecen, por u falca de integración, una
allernativa , al cohvertir e con frecu ncia en mecanismos de lucha
por mayores espacio de influencia instih1cionaJ, que no e tán
integrados a uo modelo &lt;le gestión coherente, aclarando que no es
el «mercado'' el r ferente de legitimidad, smo la calidad de sus
funciones , como forma de relación de la institución con la sociedad
con una a&lt;lrnirustración académica que permita operar desarrollar
eficazmente la docencia, la in -e tigación y la exten ión, a i como
lo recurso financiero humanos y fí .ico vinculado con las
rnismas, con el fin de lograr resultado definido como relevantes
para la institución y la sociedad" (B.Tristá 2004).

r

183

�J '

Un modelo de gestión de la calidad ha de integrar una visión más
explicativa que la sola referencia a la función social de la univer idad
e incorporar en sus prácticas un enfoque de gestión de una
organización que e centra en la calidad, e ba a en la participación
de todo y se orienta aJ éxito a largo plazo con la satisfacción &lt;le us
miembro, y de la sociedad.

F. Control y evaluación de resultados: e r fier a las accione
que permitan cotejar en que meruda se están logrando los obj tivo
planreados en el PE, lo cual refiere a la evaluación de resultados en
todos los aspectos.
El iguiente s9uema representa los diferentes momento del
proceso de gestión:

Para lograr una mayor operacionalización del discurso actual obre
Ja calidad y us implicaciones en materia de gestión institucional, la
actividad académica y el clima organizacional, es decir, el biene tar
de Jos profe ores y los alwnnos serán elementos esenciales.
En relación a la gestión institucional se hace necesario cuidar
los iguientes a pectos :
La gestión de Ja calidad de los procesos educativo , siguiendo a
B. Tristá (2004) ha de incluir las siguientes fa e o tarea en cada
Colegio y PE. :

A. Diseño de los servicios educativos: En esta fase se
determinan cualidades del servicio educativo, desde la fase curncular
hasta el diseño de programas en función de las necesidades sociale.
y también el diseño del producto docente y que ha de cubrir con
equilibrjo tareas de enseñanza, investigación, ge tión y tutoría en el
contexto socio-cultural de un determinado PE
B. Determinación del volumen de la actividad académica:
Constituye Ja &lt;limensión cuantitativa de la educación &gt; conciliando
la capacidad instalada de la oferta. y los término de la demanda.
C. Diseño y organización tecnológica: ntenrudas como
plataformas que den ustent a la gestión para a egurar su
competencia al vincular un modelo tecnológico con las característica
del servicio educativo y los procesos requeridos.
D. Sistema de aseguramiento de la calidad educativa:
Constituye la "hora de la verdad" (Tt-i ta 2004) en la ad.mini traaón
de los proce o educativos, pues po. ibilita la retroalimentación para
reaju tar el diseño i así e requiere.
E. -Dirección de los proceso : e trata de una erie de acciones
que posibiliten las correccione, ante perturbacionc - en lo proceso
r tomar la, acciones dir ctivas necesarias.

184

CONTEXTO SOCIAL..CULl\JRAL
OEL PROGRAMA EDUCATIVO

A

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SISTBUo OE
1
A S E O ~O DE lA

ENmADAS AL SISTEMA.
D E ~ SUPERIOR
~ )

La gestión de la calidad que aquí se propone ha de contar con
un buen sist ma de e aluación, cuyo "fundamento principal es el
de la calidad de lo insumos: en este caso la concepción subyacente
es que con buenos alumnos bueno profesores) recur os adecuados,
los resultado deben ser bueno " (fristá 2004)
Por lo gue e, ta perspectiva de gestión tomaría mur en cuenta lo
referente de IEE sobre la capacidad académica de lo, P.E.
La acci\1dad académica depend y e evaluada en función de
indicadore
relacionado con la capac1dad ) la comp titividad
académica del programa educativo , por lo que la gestión debe
orientar e por éstos.

185

�2. Medida para impulsar el fortalecimiento de la capacidad
académica
Lo~ problemas detectado por la e aluación de lo CIEE incluyen·
observacione generalmente sobre la capacidad y la competitividad
académica.
y su, PE está relacionada y
depende de lo iguienre elemento e indicadores:
El porcentaje de PTC con posgrado en cada uno de lo P.E.
Porcentaje d PTC con perfil de eable en cada PE.
Porcentaje de PTC ad crito al I .
úmero de C.A. con olidados o en con olidación
Porcentaje d profesores que han rnejorado sus habilidades
docente.
La capacidad académica de la DE

El porcentaje de PT ~ en la planta académica.
Se hace nece ario mejorar la capacidad académica de lo.
programas educativo para mejorar su competitividad y por ende
sean reconocido como de buena calidad.
Lo anterior requiere si tematizar lo e fuerzos de planeaciÓJ1 del
de arrollo in LÜucional d e te aspecto cubriendo los siguiente.
procc o en cuanto a definición de políticas, e. trategias y accione
con una perspectiva que incorpore el control de los indicadores
relacionados con la planta académica.
En e te entido, s trata de "establecer compromiso con el largo
plazo, pero en una conc pción de futuro a pres nte, e te es el ello
di. untivo d l enfoque e, trat'gico". (PIFI, 2007)
La planeación a largo plazo requiere de una política de
anticipación, que n este caso atienda el fortalecimiento de la planta
académica d e tos PE que han de mejorar u calidad para ser
reconoci&lt;lo · por lo organi mo de evaluación.
1na política orientada al fortalecimiento de 1a planta académica
ha de , er con i tente } firme a efecto de orientar estrategias y
acciones a través &lt;lel tiempo y no er alterada por los camb10s Je
admini tración, ino retomada y fortalecida por e. o, ha de :er
con. en ada r avalada por los órgano, de gobierno in titucional.

186

La. estrategia on también resultado de un proceso &lt;le plancación
y a u vez, fundamento para ejecutar una política y llevar a cabo
una correcta organización del proceso d planeación y ba e de la
organización dirección y control. La definición de e trategias
constituye la ha e del éxito de la organización.
En el ca o de la universidad pública y en bu ca del fortalecimiento
de la planta académica la e trategjas han de estar orientada por
lo propios inclicadores que deben mejorar: PT , Perfiles
1,
Cuerpo Académico , etc. y que e convierten en objetivos de las
acciones a realizar.
Las e trategias orientadas al fortalecimiento de la planta
académica han de constituir un programa a largo plazo de objetivo ,
accione y recur o , con un enfoque si témico y prospectivo, referido
al desarrollo de los P ... tomando o consideración el análisi interno
1· las demandas del entorno, a urnidas parriciparivamente y con la
dirección in titucional, conjugando esfuerzo, para el logro de la
calidad.
El otro asp cto e la vida colegiada, que si bien debe cuidar los
indicadores ya mencionados, también debe procurar el bienestar de
profesore, y e tudiante , quienes deben er tomado en cuenta y
participar en la deci ión.
En cada PE y u organización colegiada e deben tener mu}
claro los siguientes a pecto y construir cansen o al respecto:
Reconocer hacia donde e dirige la organización.
~onocer que e necesita fort.'l.lecer
Comprometer e con un proyecto colectivo
Evitar la improvi ación
umplir objetivos r meta
Cabe hacer notar qu para qu e to e incorpore a muestras
práctieas se requiere un cambio de actitu&lt;l col ctiva, de cultura
académica que tenga sustento en una nueva normatividad como e
indica en el iguicnte esquema:

187

�11

'

(

En este sentido y coincidiendo con Didrikson la universidad
pública ha de orientarse por la reconceprualización de su misión )
pensarla en los siguientes términos:
La misión de 1a institución y las DES debe ser repensada con
visión de futuro J' "como entidad universitaria planea y construye
estrategias para iniciar cambios fundamentales y permite la
consolidación de sus fortalezas, con eJ fin de que a través de ellos
se integre la comunidad académica con su medio sociaJ y se potencie
la contribución de la institución, de su docencia, de su investigación
y de la generación de conocimientos apropiados a la solución de los
prob.lemas de la sociedad". (Didrikson, 2005, p. 134)
Este planteamiento de Didrikson, nos debe llevar a establecer
compromisos a mediano plazo para lograr una mayor
correspondencia entre los indicadores de los procesos de evaluación
del desempeño de los profesores y las exigencias de los procesos de
e,Taluación institucional.
Se requiere establecer compromiso cada tres años sobre el

188

desarrollo de la capacidad académica, tanto en el plano individual
de los profesores como de los programas educativos y los grupos &lt;le
trabajo.
Con este principio la definición de políticas, estratégicas, objetivos
vacciones se han de orientar a mejorar la capacidad y competitividad
académica de los P.E. los servicios educativos.
Desde luego todo esto requiere establecer programas de
formación docente para la gestión académica , lo que no ocurre de
manera sistemática , para una buena internalización del discurso
sobre calidad y fortalecer el compromiso institucional, involucrando
en esto a los profesores.
La formación docente debe responder a la identificación de
oportunidades de estudios de posgrado y a la necesidad de los
proyectos de investigación relevantes, para el desarrollo de la
capacidad académica de cada programa educativo.
Cna política relacionada con la contratación, la formación docente
y fortalecimiento de la planta académica debe reconocer que "El
perfil del académico universitario deberá ser el de docente
investigador, el de un profesional de la educación con conocimientos
profundos en su área, con habilidades para propiciar procesos de
conocimientos que generen aprendizajes significativos." (Didrikson,

2000 p. 135)
Esta orientación va a propiciar en cada PE uo proceso de
fort,'llecimiento de la planta académica, el docente-investigador se
interesará por los aspectos relacionados con el SNI, sus estímulos y
sus procesos de investigación.
Como consecuencia de esto, el trabajo académico puede propiciar
resultados favorables en cuanto al perfil deseable de los profesores
) en el desarrollo de los cuerpos académicos.
El docente ya no puede ser concebido solamente como alguien
que da clases, sino como un profesional que a la par de 1a enseñanza,
investiga, publica, ofrece tutoúa, genera conocimientos y contribuye
al desarrollo de los cuerpos académicos de la universidad, se trata
de la articulación necesaria de la docencia y la investigación.
El desarrollo de la capacidad académica es entonces una

t89

�',
consecu ncia del ortalecim1ento de la planta docente, Jd
incremento &lt;l u productividad, por l que implica una modificación
de nue rra, práctica de g ció □ y e articulen las funcione,
u tantiv de rnve, ugación, docencia, tutoría }' difu ión Je la
cultura.

- Porcentaje de tudiantes que r ciben servicio d tutoría.
- La ta a d greso por c harte de cada PE
- Tasa de titulación por cohorte d cada P .,
- Índic de atisfacción de los empleadores de lo egresado. d
cada PE.

- Índice de aci facción de lo egresado d ca.da PE
3. Propuesta para mejorar la competitividad académica
En la una aproximación de análi i se destacan lo juicio \' 13.s
recomendacíones formuladas por lo CIEE re pecto a la operación
&lt;le los P.E. de la un.i er. idad pública, cuyo re ultado inmediato e·
una determinada competitividad de los mi mos. Es por ello relevante
definir poliuca ) estrategias orientada a mejorar la. comp títi,,idad
&lt;le e ta depemlencia univer itaria.
La evaluación realizada por l
IEES a lo PE hac referencia
a la brecha. J calidad citadas (probl roa de los planes de e tu&lt;lio,
la pbnra academica la gestión, infrae tructura atención a los
alumn , inve, tigación entre tros) lo cual propicia una definiJa
competitividad &lt;le lo P y de la propia institución, al quedar en el
nivel corre pondiente de lo
IEE los P , adjudjcando un
dictamen snbr su calidad _ propiciar una determinada
competith-idad in titucional.
El término "competitivi&lt;laJ académica" expresa la relación que
una depen&lt;l ncia universitaria o un programa educativo tiene con
re pect a tra dependencias o P. ' . de su pecialidad en lo
organismos de evaluación aca&lt;l ' mica de léxico es decir, CI EE ~,
OP. E._, en el ca. o Je) prim ro s expre an en término. de la
adjud.Jcación d un nivel de calidad al PE. despué de la evaluación
y en el ca . o de COP.\ .. , la nota que otorga la acr ditaci ·na un PE
por parte de un organ.i mo reconocid por OP .. .
Los indicadores &lt;le competitividad académ.1ca de una DE son
lo iguit.nte~:
- Porcentaje d P.E. evaluable de bu na calidi!d en el padrón de
CIEE.
- Porcentaje de matrícula atendida en PE valuables d buena
conforme a IEh .

calidad

190

Frente a e t li tado de indicadores pueden reconoc r tres
problemas: uno que ti ne que \·er con su identificación, es decir l
conocimiento ti los resultados de cada programa educativo el
otro es de eficiencia en cuanto a lograr la mejora de sto indicadore
para que lo [ incrernent n su competitividad. n tercer probl ma
e Je valoración d e esa c mpetitividad la cual implica una
comparación contra indicad re y n relación a P ◄ de la mi ma
e·pecialidad.
Por lo anterior e propone n cada E la creación de una base
de dato op racional y confiable que registre los resultado de cada

r

programa educativo.
i mismo se regui re realizar esione de análisi •• istemáticos
de esto r ultado en l . cu rpos colegiados y de gestión acad · mica,
como base para la toma de dcci ione .
El prim r elemento planteado aguí, con. iste en identificar los
re ultado de cada P.E. , e to tien que ver con lo igui ntes
a,pecto :
Actividades de los alurnn : aprovechamiento, reprobación.,
ta a d egr o r de titulación a i com
u participaci · n en
actividades de intercambio investigación.
ctiYidade &lt;le los profesare : elemento que expresan
equilibrio n L,s funciones de d cencia, in,· sngación, tutoría que
se n.:gi tren m &lt;liante la evidencia correspomlíente.
Lo anterior ' 1 s po~ible si hacemos de la aluación una
práctica cotidiana es decir la evaluación integral d la actividad
académica de alumnos y profe ore nos debe Uernr a conocer c n
precis1ón los re ultado de la operación de cada programa educativo
e identificar la tasa J eficiencia interna de esto · pr gramas, de

191

�retención, egre'&gt;O, titulación y los cLver o . a p ctos de productl\ idJ&lt;l,
intercambio } participación d alumno · y profe or , en otra
palabra, analizar la rclactón :entradas, procesos y alidas n relación
a cada PE.
o ob tante e "ta identificación no e uficiente, e hace nece. ano
contrastar con los incLcadores que lo organismo. evaluadore toman
en cuenta para valuar y reconocer la calidad de lo P. E.
Por otra parte) reconociendo qu e, to parám tro inilica&lt;lor ·
no constituyen una estructura rígida . mo que están relacionado
con la operación de cada programa educativo, e onvenicme rcafüar
un ej rcicio d comparación de intercambio d xp riencrn. e
información con los respon able · de P.E. que sean recou c1dn
como de buena calidad ec. CIEE o en
P,\J ~ .
E te t:jercicio uele er identüicado como " enchmarking" de
áreas y ptoce o acad ' mico , técnica que , e ubica dentro Je b
admini. traci , n la pJaneac1ón ) que c nclu) en w1 re ulta&lt;lo:
diagn6sti o por comparación.
Alguno actorc relacionan la evaluación y la comparación con
la récrnca d l Benchmarking, es "un proce o de meJjacmn ~
comparación que e utiliza en la. organizacíone par, enriquecer
la, herratn1enta relacionada c n la plan ación estratégica con el
fin de medirla o compararla con la me1or orgaruzación, lo, mejores
producro , ervicio~, idea , práctica , procedimient • sttatégico
y táctica. para ne ntrar la diferencias o brechas de de empeño
qu . e tienen n relaci ' n con la líder con la m jore prácticas".
allán, fan,jn, 2004, p. 1 t)
, l proce o de Benchmarking
fK) comprende la · sigutente ·
fase.:
a. as de planeac1ón: qui ·e tabl cen lo objetivos, se define
conrra tJUién e hará la comparación } la metodología para recopilar
la información.
b. Fase de análi i : En esta se analizan la fortaleza \ la.
d bilidaJe , a. i como la práctica. que e realizan, definiendo donde
e tiene po ición de liderazgo y dond . e d b n inc rporar otras
ma, xito a .

192

c. a e d integración: En esta tapa
d finen ubjeti, o .
opcracionale. para el cambio, d manera parttcipativa para obt ncr
el re paldo y compromiso le lo ma . tro .
d. a ·e de acción: on. iste bá icamenrc n p ner n marcha
las acc10n orientada hacia 1 s bjerivos planteado .
Fn mucho e p dría retroalimentar la ge ·tión d nue tro P · s1,
a partir de la selección d un P semejante ubicado en el niYel uno
de lo. IE .., } acreditado p r C PAE e procede a comparar lo
elemento. , Jos proc os } lo re ultado a f cto de id ntificar
difer ocias o brecha de calidad.
E.l con cimi nto de la realidad académica apoyado n la
comparación no p rmit cuantificar d bilidad · o brecha lo que
a . u vez no da lem nt para la formulación de política. ,
e. rrategia , &gt;bjet1vos y accione concr ta. orienta&lt;la. a mejorar la
calidad de e. to a pecto : plan de e tudio , planta académica,
alumno , proce . o acaJemic • 10frae trucrura, eYaluacion,
productividad del programa, intercambios ) inculación, a, í como
lo. re ultado e pecífico. de la upernciún dd P ~ mclu\'endo d papd
u lo. grc. ado } ·u insercion en el merca&lt;lo laboral.
&lt;,n con ecuencia ser conoce la comp tilividad de lo. PE c mu
una expre. ión de . u pertin ncia e d c1r, dt. la formacic'&gt;n prof . ional
nuc tro eº1'e. ados y u ubicación laboral n atención a la
nt:ce tdad s ocia! en su conjunto.

ue

4. Propue tas para impul ar la inn
prom ver la participación

ación académica

En otra aproximacion de análisis se d tacó la per epción qu lo
profe ore tienen sobre u propia participación en lo~ proce o de
~stión lo cual constituy un a. pecto fun&lt;lamental de la gestión de
la calidad.
La p rcepción t¡ue los prot . orL". tienen de lo proce o de
planeación, de evaluación ) de su participación en la gestión
académica
con . ecu ncia de lJ forma . de comunicación
organizacional r de 111\'olucramiemo &lt;le los , ctorcs le lo proceso.
lJU
e promueven de de la aclmini. tración a. 1com &lt;le lo pr ce o

11H

�de formación y actualización en que se involucren, es por ello que
aguí e aborda la innovación en relación directa con la participación
de lo. profesores.
Esto aspectos implican qu en la educación uperior, la
innovacion, como referente d l cambio educati o, olo e Yiable en
un contexto de participación colegiada y de formación docente con
pertmcncia a la necesidad del cambio, como aot cedentes para
propiciar el compromiso para a umir una actitud favorabl al cambio.
l iguiente esquema ilustra e ta relación.

Aprenmza¡e del
desarrollo

Compromiso de los
profesores

Colaboración entre

Aprendizaje del
aumnado

los profesores

Colaboración, comprom.i o eficacia para el cambio.

El conc pto 'innovación académica" tá r lacionado con
diversos aspcct s, entre ello , lo iguiente :
Porcentaje de P.E. 9ue han incorporado nfoqu _ educatÍYOS
centrado en el aprendizaje.
Porc ntaj de PE. en lo que eJ servicio social tiene valor
curricular.
_,. mpleo de la tecn logía ducativa y las nueva t enología
de información en lo proceso de apr ndizaje.
Relacionado también con la inno ación académica e tán lo·
siguiente aspecto , egún I enfoque EP-PirI:
194

Lo procesos de actualización 1 flexibilización curricular.
pr ndizaje de un egundo idioma.
La movilidad . tudiantiJ en procesos y convenios de
intercambio.
La conformación de rede de colaboración intercambio
académico entre los cuerpo académico a nivel nacional e
interMcional.
E necesario relacionar lo conceptos de inno ación cambio y
reforma educativa.
La inn vación implka l cambio pero é te debe er consciente,
de eado · planeado.
Las reforma , implican inno ación y cambio , y para tener
po ibilidade de éxito deben er pr cedida &lt;le una acción política,
e decir de la definición de políticas que preparen el marco legal
para la op ración de la reforma que ba de introducir la innovación.
Algunas medidas que pueden favorecer la innovación educativa
on:
-Reconocer y e timular la inoo ación que realic 11 lo profe ore,
en u práctica docente.
- Cr ación de espacio en la facultad para la pr entación difusión
e intercambio sobre propue, ta de innovación.
- Id orificar ejemplo de mejores prácticas (best practice )
pertinentes a las necesidade de nuestros PE (programa educativos).
Lo que planteamos aquí,
una articulación de elem oto de
reforma educativa e tructural y de la gestión como base para el
oporte de la innovación educativa &lt;le una manera perdurable.
La reforma de diverso aspecto de la vida in titucional de la
facultad sería la bas para introducir los cambio que llllplican la
innoYación lo cual tiene como referencia la práctica profesionale
en la diversas área .
Hay yue reconocer que la innovación implica cambio )' gue lo.
cambio encuentran con frecuencia re i. tencia y provocan
angu tiru. Es por ello que para atender resistencia. y buscar la
viabilidad de la innovación, e deb con iderar qu la innovación
ha de estar apo 1ada por tre condicione :

195

�1. El cambio d be ser consecuente, de eado y participativo.
2. El cambio e producto de un proceso gradual con fases,
tiempo variables.
·

3. El cambio ha de ocurrir en el marco de la legislación ,1gente
y del conjunt de variables e indicadore que constituren la
prospecth·a para el de arrollo competitivo de los PE.
n e te , entido la propuestas de cambio &lt;leb n er con muda
participarivamente en los quipos de trabajo de cada PE v en
procesos d integración a nivel del coniunto de 1a adrruni trnción
académica.
Aún cuando la universidad pública ha avanzado en algunos
aspecto &lt;le lnnovación con la reforma curricular y el fortalecimiento
de la infrae tructura de tecnología educati a en sus aulas y la
integración del servicio social al currículo; nuestra debilidades o
área de oportunidad suelen localizar e en los siguiente aspecto::
•
Incremento a la movilidad e. tudiantil.
•
poyo a los Cuerpos cadémicos para su integración a redes
a nivel nacional internacional.
•
Formación docente para el de arrollo de enfoques centrados
en el aprendizaje.
•
Impulso a Las acciones que permiten la articulación entre la
teoría. y la práctica en la formación } de arrollo de competencias
profesionale .
•
Hacer de la vinculación entre docencia e investigación una
práctica cotidiana desde La licenciatura.
•
Reforma de la norrnatividad interna.
Todo. estos aspecto están implicado en el contexto de la
institución uruversitaría, por lo que la innovación no e puede
concebir parcialmente y en este sentido lo cambios e tarán
condicionado por la normatiYidad in, titucional 1a nece 1Jadc
sociale .
Es nece ario entender la innovación como «un cambio
planificado por la propia escuela que afecta tanto a las personas en
u desarrol1o profesional com a Ja organización (cambio

196

organizacional) . a la en ·eñanza (d arrollo curricular) y demás
iuncion universitaria ." (Estebaranz, 1994)
La OCD • reconoce diversos escenarios del futuro de la ge tión
educativa:
- i tema burocrático: Donde la burocracia impide el cambio.
-Modelo de mercado: El mundo escolar atiende la d manda de
.ervicios. Propicia desigualdad
-La e cuela como centro de la comunidad: inanciami nto
público y organización contextualizada.
-La e. cuela como organización que aprende: Redes de escuelru
orientadas a la calidad con equidad.
-Rede de aprendice :
n una aprendizaje · no formales · ayuda
de las TI .
Cri is generalizada: Progresiva desintegración y abandono por
falta de incentivos a la profe ión académica.
Defuútivamente la universidad debe privilegiar formas de gestión
propias d una organización que apr nde y desde una vi ión
interpretativa tiue incide en la realidad , donde cada uno de su
miembros aporta significados y constru ·e resultados.
Reconociendo que los sistema educa ti o . on is temas
integrado en cada PE e deben r conocer .los contextos macro y
político admini trat:iYo, a í como el de la práctica docente.

5. Propue tas para el de arrollo de una gestión institucional
competente
~

considera gue la gestión académica competente . tá relacionada
con los iguiente in&lt;licadore · y de acuerdo a la metod logia del

PIFl:
úmcro de proce o e tratégjcos certificados por los organismos
correspondiente .
- Módulo del ist ma Integral de Información interconectado .
- Problemas estructurado atendido .
ormas y reglamentos actualizado ..
- El impacto eo lo otro aspectos de capacidad y competitividad
académica d los P.E.
-1

197

�t-

.

(
(

Por otra parte Ja gestión e debe orientar a establecer n la
dependencia un conjunto de medidas y prácticas que conduzcan a
mejorar 1a imegración y el funcionamiento de 1a facultad, lo cual se
refleja en la coordinación de la instancias universitarias para alcanzar
los siguiente. resultados:

run

•
Compartir propósitos comunes académicos
compromiso
explícito en la mejora continua de la calidad educativa.
•
Tener una relación de congruencia entre la · LGAC
(inYe. tigación), perfiles y contenido. de los programas educativos.
(PE-Docencia).
•
Articulación de las diversa. capacidades para un mejor
cumplimiento ti las funciones ustantiva de nuestra dependencia.
•
-Integración de lo esfuerzos y perspectiva en el proceso
de planeación y sus resultado ..
•
Desarrollo d un efecto colectivo que ustente eficazmente
los procesos de mejora continua de la calidad educativa.
n este caso corresponde a la gestión difundit política ,
estrategias y acciones que no conduzcan a lograr la integración en
el funcionamiento de la DE y contribuir al desarrollo de la
capacidad y la competitividad en su conjunto, todo esto en una
vi ión pro pectiva de Jo que queremos que ea cada facultad en el
futuro, en lo cual desde luego ha de contribuir la VI IÓ AL 2012
de 1a Ui\ L que expresa gue «]a
L será reconocida en el 20 12
como la univcrsjdad pública de Iéxico con el má alto prestigio
nacional e internacional" y se sintetiza en la expresión: ducac1ón
con visión, misión con futuro.
Para operac1onalizar esto proposttos e requiere la
si tematización de programa de capacitación de los direccivo
responsables tle las gestión general de la facultad , de In,
coordinadore ele los programa educativos.
De de el punto de vista in, titucional habrán de incorporars las
orientaciones establecidas en la VI IÓ AL 2012 de 1a U
Len
cuanto a l.a gestión académica.
· lgunas de e tas orientacione
g tión son las siguientes:

198

m. titucionale

en materia de

I,

(

•
' er eficientes en los procesos administrativos y a la vez
parácipativos en Ja toma d decisionc .
•
Desarrollar la función bajo políticas de calidad total, ética
laboral, profesionalización en el servicio, productividad y
transparencia.
•
Elevar el índice de ati facción de lo empleados de la
IJA! L, mejorando l clima organizacional.
•
lanear y evaluar i ·temáticamente, bajo un enfogue
e tratégico que proporcione evidencia de la pertinencia y eficacia
de las accione mprendida . .
•
Operar permanentemente bajo una cultura de rendición de
cuentas, informando a la comunidad universitaria y a 1a sociedad
sobre la actividade y lo resultado académico ' la gestión de la
mstitución." (VI 10 2012, U L).
Es nece ario recon cer que los planteamientos de la \ 10
2012 de la
L reguieren contextualizar e , con proce os de
evaluación interna tomando como ba e los indicadores de los

CrEES.
Es oportuno plantear aqui, que la estrucmra acrual de la UA L,
de corte napoleónica, organizada por facultades, tiene rasgo gue
en alguno casos no favorecen determinada prácticas deseables
relacionadas con la participación , sin embargo e nece ario plantear
aquí la necesidad d fortalecer la figura de los Juerpos cadémico
para que puedan cumplir con la función que se les a igna en
PROMEP como órganos que orienten el de arrollo in titucional,
a í como fortalecer en cada P.E. la actividad colegiada , para la
definición de política . Esta actividad de coordinación horizontal
debe permitir una mayor interacción entre los colegios y lo cuerpos
académico.

Estas políticas pueden definir e a partir de lo

iguientes

principio :
•
Promover una organizac1 n académica que apo5•e la
integración de nue tras funcíones su tantivas, po ibilitando la
tXIstencia de programa de de arr llo académico como de programas
de desarrollo comunes entre los coJegios y su PE.

199

�1/

l

(

•
Reconocer que la administración debe orientar su trabajo al
servicjo de la academia.
•
La plancación universitaria ha de er el instrumento
fundamental para el cambio , eJ desarrollo ins ·ruci n.al.
•
Definir políticas congruentes para el desarrollo. En el nivel
de la ge tión, que es donde se ejecutan política aplicando
procedimiento , a nivel general d la DE y de u colegio para
"detectar fortalezas, debilidade , amenaza ' oportunidades en una
permanente retroalimentación, para asegurar medidas correctiva
en casi nece ario, haciendo máxima la capacidad de flexibilidad v
autocrítica" (Didrikson, 2005, p. 137).Esto olo es po ible si e
hace de la evaluación una práctica cotidiana ,tomando como
referencia lo indicadores de IEE .
Una ge tión con esta característica solo e po ible, egún
Didrikson, con una "estructura organizacional dond la verticalidad
sea mínima y la horizontalidad y el trabajo en redes, lo máximo".
Es claro que la participación colegiada pa a a jugar un papd
fundamental, como estrategia que permita "una comunicación de
doble vía para la atención a sugerencias de profesores y alumno "
que permita tomar en cuenta la opinión de lo docentes.
Con base en la horizontalidad
puede promoyer una
participación ce ponsable y comprometida, atendiendo así alguno·
de los aspecto que lo ma tro proponen en la encue ta: un mejor
conocimiento de lo sistema de plaoeación y evaluación} ligado a
e to la posibili&lt;lad de part1cipar en la construcción de lo proyecto.
de cambio.

Integrar adecuadamente los r cur os humanos y financieros

con una orientación hacia el logro de los objetiYos e indicadores
académicos.
Los objetivo e mdicadore de calidad en cada área y colegio
deben er expJícüo reconociendo que "la eficacia es un

fundamento bá ico de la acción administrativa" (B. Tri ta
2004, p. 27)
Los resultados institucionales y de cada P.E. tienen un
ignificado interno otro de carácter externo , ste e expre a en el
grado de pertinencia con las n cesidades sociales.
En cada una de la áreas de Ja administración institucional y de
lo PE ha de convertir
n una práctica cotidiana la r alización del
proceso administrativo, entendido como el conjunto "de actividades
directivas que incluye la planificación e decir la determinación
de objetivos medio y tarea , la organización que implica la
adecuada combinación de medio. humano y materiale y el tiempo
para lograr una ejecución de tareas planificadas; la regulación,
dirección mando que stá dada por .la necesidad de dinamizar el
is.tema y el control, es decir la determinación del nivel de
cumplimiento de lo planificado►• (B. Trista, Op. cit.)
El sigui nte cuadro puede expresar el proce o de administración
académica de un P. .. .

Es por llo que una gestión competente e tá inmer a en el campo
amplio de la administración y se entiende como "la operación y
de arroUo efica7 de los proce o y recursos disponible con e1 fin
de lograr re ultados relevantes para la in titución y la , ooedad.'
(B. Tris.ta, 2004, p. 27)
En base a lo anterior la gestión académica d la DE ha de
orientarse por los siguiente principio :
poyar e en la operación normal } bu car un desarrollo con
nivele uperiores de funcionamiento.

200

201

�)

h

(

Por lo anterior considero que cuatro tareas resultarían
fundamentale para lograr el desarrollo de una gestión institucional
competente:
•
Realizar un diagnóstico del actual e quema organizac1onal.
•
Reformular el organigrama en función de las necesidade. y
procesos académicos.
•
De. arrollar un modelo para la gestión J
académica.
•

la calidaJ

•

J,

'

• -

las iguientes dimensiones:
•
Dimensión técnico profesional , que se basa en la
competencia y el desempeño profesional del claustro
•
Dimensión interpersonal, fundamentada en la comurúcación
e interrelacione de lo e9uipos docente, de la organización.
•
Dimen ión ambiental, que comprende lo. recursos
materia.le y a pecto gerencia.le con que cuenta la escuela.
•
Dimensión social, comprende la interacción del eqmpo
docente con el contexto al que se destinan los servicio educativos.

Adecuar la normatividad

Esto · cuatro aspectos deben er cubiertos en base a los adelantos
actuales en materia de ge tión académica, cuidando establecer
parámetros e indicadores de calidad en la realización de los proce. o
académicos.
Debo por otra parte señalar que en atención a e ta nueYa
tendencia en el desarrollo curricular y las posibilidades que hoy
permiten la utilización de la tecnología educativa, así como lo, retos
de cada vez mayor competitividad académica se requiere crear en
la DE un "Programa permantnte de Formación de Profesores"
perúnente a las nece idades que el desarrollo nos plantea a los
docentes univer itario .

6- Integración
Reconociendo que lo proceso de mejora tienen que er visco
abordados como una totalidad, buscando que el cambio se pro&lt;luzca
en las di,·ersas área se puede establecer una relación entre los
elemento del concepto de "calidad educativa" desde la perspectiva
de la evaluación (CI ES) r los grandes apartados de la planeación
que e plantea en los esquema del PTFI , ·in perder de vista que
cada &lt;lepen&lt;lencia universitaria constituye una realidad particular,
pero reconociendo que la docencia y la investigación en el área de
1a hwnanidades no es ajena a la demanda de calidad y pertinencia.
E oportuno aquí las propue ta del Dr. Ramón . ala Perea
qt1ien reconoce que ''la calidad en la formación profesional tiene

202

Coincidiendo con . Perea se trata de impulsar el cambio
educativo con base en la participación de los actore con ba e en el
de arrollo profesional y de forma re pon able respecto a la
necesidades ocia.le , bajo el principio de mejora continua.
Las organizaciones orientadas a la excelencia requieren cambiar
·u cultura, u estructura e introducir estilo. nuevos de dirección,
entendiendo la ge. tión de la calidad como un proceso de
transformación en tanto que en la educación superior "el proveedor
(profesor e institución) no hace al cliente sino le transforma" por lo
9ue la calidad con i te en desarrollar la · capacidades del consumidor
(estudiante). , ta per pectiva también considera la participación
de maestros y alumnos como factore, clave de la transformación,
favoreciendo la confianza y el pensan:uemo crítico.
Lo procesos de gestión de la calidad deben partir y pensar e en
relación a un contexto definir metas, di eñar producto y lo procesos
necesarios con ba, e en determinadas entrada , 9ue den congruencia
aJ conjunto de la organización unjver itaria.
El siguiente cuadro expre a esta r !ación ) orienta obre la
dirección que debe tener el cambio universitario.

203

�/J.

(

--Fortalecimiento de la planta
acadérrica
-OesafTOllo ele la
investigación
-Consolidaetón de C.A.
-EvaJuación de aprendrzaies
-Seguillll8nto de egresados

Capacidad académica

-Innovación curricular
-Desarrollo de la
infraestructura
Servicio social articulado al
cumculum
-Apoyo a IOs estudiantes

Innovación educativa

-Sistema eficiente de
evaluación y control
-Planeación de los procesos
académicos
-Evaluación por resultados

-Gestión 11sbtlJcional competente

-Lograr la acreditación
-Mejorar la aceptación SOCl81
-Ejeracios de comparacion
-Intercambio académlCO

Competilividad aCAdémíca

Lo que esto no plantea es entonces la necesidad de integrar en
un proceso de cliagnóstico y de planeación, con vi ión estratégica
para el incremento de la capacidad académica de cada PE.
E te proceso tendrá que atender de manera e pecííica los
a ·p ctos de la gestión académica, incorporando si tema de medición
de Jo resultado de L'l operación de lo programas educativo. y de
la productividad de la planta docente.
Por otra parte y considerando que 11. competitividad expresa "el
de eo legítim de ocupar un lugar preferente y reafuar las acciones
que otro hacen en la búsqueda del éxito" e importante comparar
nue tros PE con aquellos que han avanzado en término de la

204

acreditación de u calidad.
La innovación educativa no puede ser con iderada solo en
términos d la utilización que se haga de la tecnología educativa y
de la informática; también tiene que ver con el nivel de actualización
v pertinencia de los contenidos científicos de nue tros programas y
prácticas académicas, es por ello que el seguimiento de gresados y
el análisi de nue tra di ciplinas sociales y humanísticas con tituye
un reto permanente, condición fundamental para el desarrollo de
nuestro cuerpos académicos.
Esta propuesta se construye a partir del reconocimiento de qu
la planeación y la gestión pueden aportar e traregia. para la
articulación real de la docencia y la in estigació11 teniendo en
perspectiva la formación integral de los futuro profesionales.
La aspiración a la excelencia es una actitud, una preocupación
.por qu rer mejorar conrinuamente , esto puede ser orientando
nuestras acciones de de una per, pectiva de calidad teniendo como
objetivo la pertinencia ,entendida como
una contribución de 1a universidad pública en la construcción
clel proyecto de nación , contribuyendo al bienestar ocial y al
de arrollo humano de la población.
En este sentido , la perspectiva desde la calidad en el caso de
la universidad pública ,implica re olver problemas rcfer ntes a:
•
Pertinencia social de la oferta educativa.
•
Calidad, reconociendo ésta como 1'1 transformación que
realiza la in titución en la persona que ingrc a.
•
Responsabilidad de estar en conclicione. de ejercer la crítica
social y politica para el ejercicio de la ciudadanía.
•
ontribución al desarrollo económico del paí .
De arrollo del conocimiento nuevo y la difusión de la cultura
que con tituyan aportes para d avance cultural de la nación.
Es en este sentido que la calidad de la oferta educativa de la
univer idad con titnye una expresión d la pettjnencia de sus
. ervicios &amp;ente a las necesidade. nacionale ·.

205

�Referencias:
Ander-Egg (1999),
"Que es una reforma educativa" S.E.P.
(Ma t. PIFT 2007 y 2008).
Didrikson (2004),"lotroducción a la administración académica" p. 27.
Didrik on (2005) ,"La Cniver idad de la innovación" p. 134.
Pallán (2004) , "Benchmarking en área y procesos académico "p. 10.
U L. (2007), Visión U NL 2012.
U L. (2008) Plan de de arrollo institucional.
Valenty,G. (2004),Calidad y equidad en la ed11cació11 .wperior,
FLAC O.
Estebaranz, A. (1994), IJidáctica e i,moz'Oción mniC11la1~ España.
Trista,Bod (2004), lntrod11cción a la ad,ninistració11 acadétnit-a.
Universidad utónoma Metropolitana, México.

FAMILIA, MUJERES Y TRABAJO:
ESTRATEGIAS EMPRESARIALES PARA

CONFORMAR CONSENSOS IDEOLÓGICOS
ENTRE LOS ASALARIADOS. EL CASO DE LA
AsOCIACIÓN NACIONAL DE SUPERACIÓN
PERSONAL•
Susana Ortega Alcán tara

l . Introducción

DE Dh

guizá desde sus orígenes, las
organizaciones lucrativas que hoy liamamo empresas han buscado
la forma de acrecentar su utilidades, buscando iempre las
condiciones más óptimas (según lo que éstas representaran en ca.da
época y lugar) para sobrevivir ante la adversidades mercantiles,
crecer, y en los momento convenientes, producir má o producir
menos según s amerüe. Para éste espinoso p ro prometedor
cometido, los cerebros que las encabezan ban recurrido a lo largo
de los tiempos~ a un sin fin de estrategia siempre acordes a las
necesidades o a Jas condiciones de cada contexto histórico; han
aprencLido a leer el ntorno del cual forman parte y del cual
provienen, a í como también a valerse bábilmente de los conoMUC HO TlEMPO ATR.ÁS,

1 Este o-abajo es parte de uo proyecto de inve. tigaoóo más amplio: "Participación
empresarial en la organización social-sectorial, como estrategia para la reproducción
.'IStémica" desarrollado por la Dra.Lylia Palacio del Tnsrituro de l ovestigaaooes
ociale de la A
y contó con el apoyo del programa de becas del Centro de
Estudio · Humarústicos para los estudiantes de la FFL de la U
L.

106

�11 "',

li

(

.

cimientos más vanguardistas para organizarse, iendo muchos de
éstos producidos e impulsados por ello, rrúsmo . En tiempo. &lt;le
crisis social, económica o política; le ha sido necesario tomar la
deci iones más adecuadas, calculando siempre costos y beneficios
ya sea a corto, mediano, o a largo plazo.
na de las e trategia que sin duda les ha dado muy buen
resultado, sobre todo en tiempos de inconformidad social, es la
influencia ideológica sobre us trabajadores· le ha garantizado en
muchos sentido , estabilidad, crecí nte productividad y rendimiento,
orden, o implemente el buen ánimo de sus trabajadores para
continuar y mejorar sus labores, o dicho comúnmente, con eguir
que" e pongan la cami eta". Para estos r otros objetivos de djversa
índole, las empr sa · n.o sólo han recurrido a la a ociación con otras
para defender sus intereses comunes, ino que han creado
organizacione y proyectos menores para contrarrestar aspectos mas
específicos que la afectan.
no de ello y el cual se pretende abordar, es el caso de la A ociación
acional pro uperación Personal .C. {
PAq, que se formó en
1974 con el apoyo de un conjunto de empre as en la ciudad de
Monterrey y que indudablemente ha tenido un gran éxito desde entonces,
extendiéndose a ciudades de todo el país y con miras a continuar por el
mismo camino gue la ha conducido ha~ta donde está.
En su discurso oficial,
P C se propone como principales
objetivo el de "optimizar el nivel moral, social y cultural de las
familias mexicana ", además de la "formación del núcleo familiar,
que e vínculo entre la empre as y familias de los trabajadores''.
·stá dirigido esp cialmente a las mujeres, y una de sus mi iones
primordiales es la de "contar con un equipo admjrustrativo cada
vez más sólido e inmer o en la filo ofía
P C con el fi n de
ervir mejor a las empresa colaboradoras, animadora y asistentes''.
La din.árnica general consi te en la a i tencia regular a pláticas, 9ue
·an constituyendo los niveles que deben cursarse; las "animadoras"
on .las encargadas de dirigir lo. cursos y en ocasiones e tá disponible
el apoyo de sacerdotes. e formó en un año sumamente agitado, en
el cual existía una cri.i, económica con altas tasas inflacionaria·;

208

1 lrt, .

había una gran efervescencia ocial y laboral en donde la
manifestaciones eran lugar común, así como la gran cantidad de
huelgas dirigidas por fuerte organizacione obrera que exigían
mejores condiciones de trabajo, y por otro lado la guerra sucia,
producto de la guerrilla urbana. in duda este contexto influiría de
manera directa en la pretensión de crear una organización de este
tipo, pregonando ,·alores como la unión familiar y exaltando a la
mujer, con di cursos axiológico que resultan ser legitimadore de
prácticas laborale y empresariales que favorecen a la empresa.
Di cursos que s pretende sean asimilado para dar como resultado
la paz y tranquilidad espiritual" de lo trabajadores, a través de de
la esposa e hijos, de manera que é tos también ejerzan la influencia
necc aria para crear firmemente el acuerdo común que facilite el
rendimiento deseado por la corporación.
Tomando en cuenta estas consideraciones generales, el objetivo
de la presente jnvestigación consiste en conocer más a fondo la
prácticas y los discursos que se manejan dentro de esta organización,
para asi comprender mejor lo mecarú mos de los qu se valen las
empresa colaboradoras para influir ideológicamente en sus
trabajadores y sus familia con el fin crear conformidad. Sin duda
la estrategia, de las empresas para crear consensos y un ambiente
fa arable a ésta son numerosas y muchas inclu en precisamente
discursos de "superación p r. onal" y de promoción de valores. En
rl caso de
P C la familia es un valor central, así como las
mu jeres; ¿qué hay detrás de estos cliscu.r os?, ¿de qué manera se
apropian?, ¿para qué? in duda es nece ario un análisi más detallado
de la organización y su contexto, en este ca o con la ayuda de
entrevista y de investigación hemerográfica.

II. Contexto histórico del urgimiento de ANSPAC
El año de L97 4 fu sin duda un año de mucha eferve cencia política
y social, no ólo n font rrey sino en todo el paí . Lo
acontecimiento que se presentaron entonces, iban de acuerdo a un
conflictivo contexto nacional e internacional que albergaba

209

�)1

importantes movilizaci ne CÍ\ ile , obrera , campesinas y de orro·
grupos, exigiendo ' u. derechos. Fue tma época nutiida de una gr:in
amaJgama de iJea relacionada. con concepcione , ociali tas y de
in p1ración marxr ta, que unidas a d terminadas condicione
política, y económicas, mant nían la peranza de un nuevo mundo
po iblc, má ju to e Lguabtario, enarbolando una fuert conYicción
en b lucha p lítica. •n la sociedad d
ntonces, pese a 9ue e
conjugaban una multiplicidad de grupo en con tant movilización,
obre alía la confromaci ' n má ríspida ntre mpresan s de la industria y trabaja.dore organizado . En onterrey, los primero
repre entado por un ólido núcleo de grand empresario con
importante arraigo local que se oponían a la crec1ente
manifc, tacione. de &lt;lescontento . ocia! que se manifestaban en L1
ciudad, ciando voz a las afectacione que también e ·grinúa la
pequeña &gt; mediana indu . tria. Lo . . egundos, congregado
principalme nte Jentro &lt;le un indkali mo corporativo yut .e
expre. aba en la ciuda&lt;l en la ecciones locale, d grande. in&lt;lmtto
nacional (min ro , ferrocarril ros t lcfonj ta electrici ta , t.:tc.),
n la · org.mizacione, corporativas e. ta.tales como la CT [ y la .ROC
con amplia l rcscncia en los sectore &lt;le crvicio (transporte) y el
comer 10· así como un sector m nor de trabajadore moYihzado
para 1mpul. ar la transformación &lt;lemocní.oca &lt;le us organizaaone
sindicale .
la ciucbd de '\fomerre) la tensi , n ntre eso grupo. parecía
tener características e pecialcs, debido obr todo a la trad1ciún
empre anal de la ciudad, n donde tanto lo. empre ario. como log
obr ros, tenian un papd . ocial fundamental. Huelgas movilizacionc~
civile. ) e tudiantile , emplazamiento a huelga prórrogas, guerólfa
urbana, etc., eran cau a de inquietud ' pr ocupación por paric de
los indu triale ", los cuaJes guardaban a . u memoria sólo otro
periodo similar de m ·ilización n los año 3 , duraot el per1o&lt;lo
del pr sidentc Lázar Cárdenas. Como poca \' ce , concentraron
su em. rgías n concrnrre car la efen- cencia . ocial que de cicrm
forma amenazaba a sus impon.ante negocios. • I cont xto se
complicaba con el enfrentanucnto verbal de e te ector empresarial

con I en once pre idente Luí Echeverría. . \qué] e oponían a
alguno de lo decreto &lt;le l ) que l Ejecutivo promovía para
contener el a anee de la cri is económica r de la espiral inflacionaria
que e. taba pul erizando el poder a&lt;lquisitiYo d lo · a alariaúo .
•n e. te entido lo ánimo de la da e mpresarial n eran los
mejore . Hacia un añ o meno que e había lle\'ado a cab el . ecuestro
ra. e inato de Eugerno Garza ada, gue tuvo importante repercusione,
no ólo en l ámbito político, ino también en el a pect moral, obre
todo del ala derecha d la ciuda&lt;lanía local. Las reaccione d spué. de
este uceso no se hici ron e p rar; además de exigir enérgicamente al
gubi mo mano dura contra l s re ponsable , se valieron no sólo de un
gran apoyo d los aparatos represivo tradicionales y más evidentes
como la policía, ino de fuerte campañas a tra,·é. de lo medios masivo
de la e cuelas, d la igle ia, etc., para t:narbolar su di curso intentando
\·olver aJ "orden aco. tumbrado" un orden sin duda anh lado en un
contexto difícil
De e ta man ra, para acercar la lupa a 1 &gt; acontecimiento más
específico &lt;le 1974; de cribirán de manera un tant generalí7.ada
alguno uccso que permiten dilucidar un panorama má detallad
de lo 9ue ocurría en aquel año en la ciudad de Monterrey, enfocado
por upue to, al plano . cial y político. abe señalar que la
información bemerográfica obtenida, e nfoca en el periódico " •1
1 orte", medio peri dí rico que de de
u fundación en 193 ha
guardado gran cercanía con la ideología y lo valore defendido.
por la. clases ocia.Je ' dominan res.
• tr Lo tema. que tten n mayor re! \ancia en el año por u
aparición constante y que consi&lt;leramo ayudan a comprender el
ambiente . ocial ll no &lt;le contradicciones que imperaba destacan:
los accident laborale , que aparecen de forma Ínletmitente obr
todo n el ámbito industrial; diver a actividade dirigidas a la,
mujere , ama de ca a ejecuriYas como eminario obre el rol
ocial , ético ,. familiar de é ta ; l enfrentamiento armado e
ideológico c ntra la guerrilla urbana, ; destacado ca os de huc4,ra
y emplazamiento , n e pec1al el &lt;le la obrera de Medalb &lt;le Oro·
evento , curso .\ conferencias relacionado con el mundo

2 11

�empresarial; la creación de nue a indu tria ; así como la opinión
d connotado. ideó! gos de la empresa privada que definían la
postura empresarial sobre gran diversidad de sucesos que se iban
pre entando a lo largo del año, en gran parte criticas a cue. tiones
ociales así como a medidas económica del gobi rno federal.
Para una mejor comprensión d l contexto n que nacen iniciativa.
ie organización como la tudiada, e hará una pequeña ínte i.
cronológica a partir de lo uce, o que con ideramos má relevantes;
presentando así, un panorama general a través de una recoo trucción,
dilucidando lo hecho que se priorizaron en aquella época, por
mes. o hay que dejar de lad que la inclinación del p riódico tiende
a influir ideológicamente a fav r del «orden' y muchos de los
encabezado, y argumentos corresp nd n a lo interese de la da e
con ervaclora.
El año inicia con air s desalentadore para los empr~ ario . Las
notas de opinión anuncian tiempo difíciles, no ólo n el plano
económico sino también político y aluden a la nece idacl de
"tranquilidad y orden" 2 mencionando inclu o la urgencia e.le una
"limpieza política a la Univer, idad' ( utónoma de uevo León).
En ro comienza con manife tacione civile, por el alza de precio.,
a í como emplazamientos de un buen número de fábrica que se
unen al ca o 1edalla de Oro. 3 En el plano de la guerrilla urbana
sobresalen notas qu tiene que ver con la muerte o juicio de
guerrilleros a través de encabezado d pectivos que lo llaman
- 'T n generoso afán de mejorar las cosas y fomentar el de artoUo, ha ciado lugar
en nue era entidad, a la integración &lt;le oosejo , ociaciones,Junta , onulé
por má que estos re ulten ya muy numerosos, nada tiene de vituperable y de algún
modo pueden et útile~. pero a condición de que exisra para ellos un clima pr&lt; ,p1c1n
E. e clima requiere, como elemento primor&lt;liale insubstituible tranquilidad. in t' e
bien precio o, can raro entre nosocro , rungún esfuerzo dará u pleno rcndinuent&lt;\
porque las sociedades, lo n11smo que los hombres, para actuar con t:u10, re. olución
'f provecho, necesita Je un cerebro despejado y pul acione. norrnale ." ( alvador
[arúnez. Opmión. 1- de ncro Je l 9...,4. L/. orle).
1 Los ttabajadore ele esta empresa maquiladora de ropa. en u grao mawna
mujeres. protagonizaron de de 1972 unos de lo · episodio de lucha por la
democratización smdical má importantes para la historia obrera de Montcney.

212

"ter~orista ". e reconoce el aumento del desempl o y subempleo;
co.rruenza una ola d~ ac~i-dent s en F rrocarrile. Mexicano y por
otro lado, la Orgaruzac1on Internacional d I Trabajo (011) lam:a
un nuevo " ócligo de onducta Laboral".
Durante febrero continúa la "cacería' de guerrillero , la pren a
reporta la desaparición de otros má , y iempre con iderados caso
.in ~esolver; ademá , e relaciona a la Liga Comuni ta 23 de
epuembr con el ca o de la muerte de Eugenio Garza ada. e
anuncia por otro lado gue guirá el ab.a de precios y en la ·ección
op~ ' n, se insiste en la urgencia de' orden . ocia!". Al parecer la
'lim~ia de la uni er, idacl se lle a a cabo con 338 d pidas de
rraba1adores docente y técnicos. e enfatiza un gra e accidente
laboral a causa de un baño de ácido en Zinc ac1onal, v en otro
tema, aumenta el apoyo al ca o Iedalla.
·

?~

E~ ~arzo se igu_en creando indu tria , ocurr una xplo. ión en
una fabnca y los acc1dent ferroviarios continúan así como el ca 0
Medalla. De nuevo e alienta al orden
dan plática a mujeres y
e reconoce el apo ro d la doctrina cri tiana a la, empre a.. Abril
fue un me. en el cual se alude a la "armonia laboral y el desarrollo
humano d las empre a " enfacizanJo que la. utilidade dependen
del e, fuerzo laboral. n consejer de la
E CO elogia el i tema
lab~~al de fonterrey; continúan tema obr la mujer- y en l plano
polinco, e recrimina la existencia de "aulas para lavar e rebro "
con da es ' comuni, tas' , a í como por otro lado, crece la amenaza
de paro por parte de sindicato univer itario .
_En el me d ma ' O continúa la preocupación de "niños
~die trado ' en e cuela primaria aludi ndo al contenido ele lo
libro. e.le t xto; se ha agudizado la campaña 'antit rrori ta", incluso
e agregó una ección e pecial en donde los temas relacionado, con
la guerrilla, los cual , aparecen con encab zados en colores muy
llamativo , com rojo o naranja (el impacto en acionali ta ~
~ontundente). El jefe de "la judicial' , pide apoyo económico para
conu-olar a grupo subversivos"; e p ne énfa i en t ma como el
~ue ~ e~~re. a e el único in trumemo para uperar la crisi " que
el en tJaru mo e la única fuerza contra el comuru mo'' gue ex.1ste

213

�uevo León y que hrura lo que va
del año e han crea&lt;lo 252 empresas.
➔ 1 mes de 1unir, se camctemó por el micio d una ola fuerte de
cmplaz,imiento de diver .. o negocio com rciales y de servicio..
men:1z:1 de p:1ro de 150 hotde ) re t1urant , as1 como de gasolinera·;
se anuncia pare comercial c mo rcspu . ta &lt;le comerciante:. T..o ·
empr ·:ario, conúen'l.an a leYantar la voz en contra de In ocurrido}
exigen accione· al prcsiJ nte l .ui 1~cheverría contra paro, roa ·ivo ~ e
acusa tJUC el l 0° o son promo\ ido por la CTM. El gobierno feder-.tl
puhlica un de1.:reto en 9ue bu. ca cong lar lo. precio, }' elevar lo· alariu.
Lw ·mpn: anos de m1e\'O repudian decr t . Por tro lado, ce a hudga
t • til. &lt;.JUL l1Jbía stallado ·ernpo ant .
rn 1ulio h,l) lú huelgas vigc:ntes n la ciudad J comienzan
emphnmic..ntns de refacctnnaria y d tran porti ta
igue el alza
k: prcrn)., gún cifra de la L \. L, a en I primer seme. tre del
aifo un 64°1., en ,;, 1enda, ve tuario y alimentación. ., n la ·ección
de opiniún . e reitL.ra el r ·chazo al aumento &lt;le ueld establecido
en I decrerl fed ral reci nte; } p r otro lado e anuncia el
e. tablcctmientn Je centr s el formación femenina. e mprende la
apaciLac1ón a supen isores en empre. a , a_í como la promoción
de la cvangdizaoón en colonia. obrera·.
Durant el mes de agosto continúan lo emplazamiento_. l"
c.:xpn.sa una ··alarma en empr sarins' ant la de hu lglU' rna. jya: \
crece su preocupación por resoh er lm problemas interno de la
c:mpre a. Irnctan seminario· &lt;le a&lt;lic. tranuemo y guridad imlu trial.
Por otro lado, se considera la exportación como el camino indicado
para la economía. L anuncia el tnieto de labore &lt;l ~fe&lt;lalfa dt:
(. ro. P1 lCO despue. ,
agudiza la prote ta de empresarios contra el

..armonía obrero-patronal" en

35

11

o

L

Je aumento salarial ) repudian también una nueva le) Je

control de reparto de ulili&lt;lade ..
,n sepriembr si,:,u L1 inflación) se pon énfa is n L1 e. port.ación
,. la produc ii',n como alida. importante.. e llega a un acuerdo dt'
;umemo !iabñ. l Je! .2 11 l' mientra cemroc parronal sin ist n t:n decir
no al auml;fll&lt;, dd salario mínimo; aluden a la rehabilitación d la imagl'n
del empresann.
da "golp mortal" a guerrillero .

:14

crnbr bá icamente se enfoca al e. cándalo empresarial por el
&lt;lecret federal del control de precio a mercancías.
publica un
comunicado a la p1.nión púbfaa por parte de mpresario para
rechazar los decreto y la reguL1ción de pr cios a í como lo cambi
en cu~tnlO al reparto de ucilidade ; ins1, ten en rescatar la confianza
pública. Lo mpl:17ami nt . per, i ten. El Jub Rotario ale má.
a la c. cena. Reabren Medalla.
En el me. d no\'iembr , e priodzan lo t ·ma. dd m s pa a&lt;lo;
. e apoya a un crecuni nt de la producuvidad, e reitera el ' fune to
contr I de precios" 'lo inquietant de la. reciente. reforma fiscalc ·.
Lo emplazamientos y huelga. no dejan &lt;le e tar pre. nte .
reconoce la importancia del papel de la mujer, y
dice que con
ayuda de cri. □ ano , se podrá r compon r la ociedad.
Finalmente, l año, con el m s de diciembre, e ncluy con la
muert del líd r de la guerrilla campesina Luao abaña a í como
má información obre la guerrilla, qu igue u cur ·o. e anuncia
alza de robo . iguen la. L¡ueja contra el E tado y sus reformas, s
dice qu fu un año de car ncias y aumento en I sector empresanal
pero . e anuncian datos como eJ c.¡u e crear ,n 762 indu tria en el
año, con in rsione de má Je 854 miU ne de pe o.. ota: &lt; mejora
inclividual perfecciona cristianismo'.
Ha iendo una ínt sis muy br ve, podría decir. c.¡ue aunque fue
un año de grande conflj to, y movilidad, la amenazas al poder
empr a.ria! no fueron uficiente para mejorar de forma gen ral la,
condicione de lo. trabajaJores, ru para alb rgar la posibilidad de
cambio más profundo. 'justo n la. vida ocial. lnicialmence, fue
un año en el que e crearon un gran número de indu trias. obr la
ola de emplazamiento. a huelga e e año, es importante Je tacar
~ae la gran maroría se concentró en lo ectore, comercio · rv:icio,
} tran, porte la indu. tria manufacturera ' particularmente la grand
empre as privada r giomontana, no fu ron at ctada dir ctamenreademá. muchos d lo emplazamiento, nunca e tallaron en hu lga
r parecían 'ier má pr sion política. marupulac.la por eJ gobierno
a través del corporativi mo . indica!; sin negar por otro l.ad , el valor
de movimiento autonomo imp rtanr que tn duda en mayor o

.'.!15

�menor medida, obtuvieron re ulw&lt;lo en -u lucha · repr • L&gt;tltaron
fu rte, d lores de cabezn para lo m&lt;lu. triale.. ue un año de: una
repre iun brutal hacia los mm·inú ntos gu rriU ro , cayen&lt;lo mucho
Ud re 1mportant · de di ánta.· orga111zacinne. ; e lit aron a cahu
adem,'Í.s, despido ma. i,, &gt; en la niversidad con el &lt;li cur. o_ de la
neo: Jda&lt;l tk una 'limpia''. Fu un a1io también, d una tuerte

a la \ . ociacion Mexicana para la

campaña ideol gica contra el comunismo y lo mo,~iencos :oc1ak ,
exaltando a or •aruza 10 m:. rehgiú ·a. ) dando planea de moral a
las mujere , s1empr con la band ra &lt;l la bú c.¡_uc:da ur • nte Je "la

(, . l H ) la cual t
rnu¡cres que pertenecían a e ·ta última decidieron separar e y rear
en i\1onterre, una e rganizactón . inlilar t¡u cn111prenJiera algunos

tranquili&lt;lad ) el orden social".
ÜL e. ta rest.ña conc xtual :

elementos bá

_,
punl onjt.rurar hl preocupacion
de lo grandt: cmpr . am . I&lt; . le. p r mantener d l ncr J al ~tcrior
:t · ·1
de . us mpr~ as, qut: . e hab1an mamcru·&lt;lo a l margt.:n gr e, ..
• la
pre l..ncia d
indica tos . ubordin , Jo pn.:o upa~os Je. de.~
fundación p r re. palJar lo. 1nten:se. d1.: la empr , a. 1 o ob, r'.1~tt: d
cüma Je agita 1ón nacional v local apretruaba a la L1ecu ion th:
trategu aJrc.rnati, a . que mantuvieran v reforzaran la condu:ta
apolítica de lo. uabajadnres de la gran empresa. De.: e ta e~naregrn.
pudo urgir L'l iniciaciYa dL llegar a la conc1e'.1 1a de lo5 traba1adnr
a travé. Jel accrc·rniicnto a ·u. ·sp&lt; a , yut ne · por ·u m,. mo rol
Je admmi 1rndora. de los recur e : &lt;ld hogar viyfan el amb1cmL dL·
.
· ·
1 ,dio
pr ·cuic.:da&lt;l econó1111ca rec11.me
ellas e converunan n un n c.: _
Je influencia 1mp rrnnrc p:trn e: tt:ndt.r lo · , alore. c.k lealtad Y 1ral~a1o
C.]UL
la
mpresa pri, a la regiomontana h.1 l rom&lt; 'ido
perrnanentement . Tal iniciati ·a e mat rializaria ente ne ~. en la
•\ s ciación ' acional pro upcraciúo Pcn,nal, .\ . 1 P \C.

pu · ) a ex1. tían otra · organi.7.aci mes parecida: operando en Ji tinca ,
cm~adt:s del pa1., por m mencionar lo grupo principalmente
rt~1g1_ o a lo: lfUe pertenecían mucha mujuc de la.· c
pnn ipalmente alta t.¡uc funcionaban con fint: e, idLmcmcnte
altru1. ta . \1 parce r para d caso &lt;lt. ,\ . ' P \( t. tomó omo mod lo

upt.ractón Integral de la Fanlilia
inició un ano antL'S e decir, en 1973. \lguna:

d

,\

~r ' IP

.
pero con
u rcspect1, as
parttculanJ~de•. I.:.n eJ caso del surgimi nto de \:\J 'lf por e¡cmplo
se hacen endt.:ntt.: · lo on t n r ligio o . , va yue la ic.lea urgi6 de
IC(

•

\

\

•

,

1

un ~rupo _Je rnu1en: con "tnt¡uietudcs apo. t6lica " que en una
conft:r nc1a titulada "L-t pres n ia de la igle 1:1 en l. tran formación
de Am1..nca Latina" en concordanc1a on el Concilio V:1t1cano fI
encontraron una gran fuente de tnspirnci6n para ·u futura crcacicín;
en ·J ca o de 1\ ~p \C a . u , ·cz, pr ·domina d &lt;li~cur ·o católico
cncontranc.lo, e n trecho vínculo con lo. Legi nano. d1..· Cri, en.
Ptro a grandes rasgo . , L P \C reproduc parrt: de la Jerga Je ·. a
orgaruzaci · n, de u forma de operar, a ·í cum alguno rnccani.-mos
de• u funciona.miento· in embargo a diferencia de .\~f Il, e ·ta ha
logrado con la ayuc.la de parte &lt;le la clase empre aria! regtomontana
c n truir una eficiente máquina organizativa c.¡ue co~cinuamt:nt;
.-~ tgue e pandiendo) yuc ha tenido un é ·it impon.ame no ólo a
ntv I nacional, . ino ahora fu ra Je la. frontt-ra · mexicanas.

111.2 LJJCt1/iz!1rió11_)' l".Vf1rJIISÍÓJI

III.

tructura

rganiza ión d

111.1 On~mrs
L., \ c1ación

acional Pro upera ión Pcr ·onal A.C. \ i P \(.
e fund&lt;'&gt; uticialmcnte en 19...,4 por la mic1ati,a Je cinco muJL~t'
. p -a de jecuuvo J empre a, qutem; por J1 umo_ medto
lograron que e ·onformara un fu ·rcc pro) ccto que dan, lug,tr 3

e ·ta or ranizacion. u e tru ·tura no fue por upuc te d ·1 todo nuc,',l

216

"ª

Cuenta acrnalmemc con 59 . ed en el pai r t ha instalado
en
paí. e c m
r entma, hik, ,oloml ia, l stadn · l me.lo ·, G~ temala, Panamá, Peru, Rt:pública Dominicana ) \'enczucla, haciendo
notar de e ·1 forma . u asombrosa apacidaJ Je cxpan 100. E.·i ten
un t&lt;~rnl apr ximadn de 90 mil a ociado.·., en t.:l ca o de ~Ionterrc ,
u Arca \fetropolitana, t¡ue t.:. una &lt;le la tfLs cde. ma 1m1 ortanrcs
del paí O otras . on [ .r. \' ,uadalajara), ·nn acrualmL'Otc alrededor
de 15 nul.

�111.3 &lt;&gt;,¿1,11li::;ruiti,,
L'. tructurn e meramente jerán¡uica; la parres e. coctak de su
rgani~rama ·on ,n orc.kn descendente.: el ,onsejn actonal_ la
Dirt:crión
ati ,nal la., cdt. .• la· Untda&lt;le · \n1ma&lt;lorns \
.hi. tl'ntl.:s. I:.n d c-1 11 &lt;ld Con jo Lnc.11. , e cncuent ra la
Pr • i&lt;l •n ia, la \'i pre, iJemia ~ 111 ( mité &lt;l ntro de lo. cuak.
e tán In. Jepanam ntu dt: omurncaoón. el pc&lt;lagógico, &lt;l evento
es¡ •ci.tl •s ere. c.n :\lonterre\ 1.. itúa la D1re~ción 1a ·ion-:i.l, Y
•. ¡ ·tl:n •n e ·ta cmdad alr dt:tlor d 600 un1da&lt;le opernodo
ott&lt;lianmrn:nte. Cada unidad la ompont.n una C( r&lt;linadora Je
unilbJ, t.¡tÜen se r úne con la prc"idt.nta cada ml, con ur~ n:porl
Je lo. tt:mas imparn&lt;lo .• a í om un,t lista de a. i tcnc1a de he
arnmadora .. una coordinadora uplcntc, tt.snr ra, ecrcuna }
au. ifum:s, k . i •ucn la. ''arnma&lt;lora • c.¡ue imparten l. ses1 ne , ,1sí
com d coi junlo de ".t. 1 temes" yu1cnes toman los curso· una
\ z a la emana. 1._ ·isre ademas una coordrnac1ón enc:1rgada

u

J

. pecífi amente de la relación &lt;le ,\ PA( con las ~mpre as.
Pt ,r 0 1ro la&lt;lo, un acercamiento al di curso e fic1al que manq:1
csrn or~. niz:1ciún erfa m:b o meno. te tualmcnte 1 ·iguiente: su
mi:i1)n n nn primer plano es ' la super c1on mt gral e.le l., per_ o~a :t
través d •I J sarrc 1ll0 &lt;.lt: la: poten ialidade humana ", Y u ob1et1rn.
un uarro: 'fortal ·cer la cnnci1..·ncia &lt;le la. per una para que e ·ten
, b1erta a \·alore. t1 ,lsCt nd ·ntalt.:s, d fortalcc1miento &lt;le su tÜg111d,1d.

rcsponsahilid,ld ·n la forma iún int · ~ral, promo\'er l., partic1~•~:l&lt;lll
inteligente en d · ¡ rohrrcso" de la familia la o icdac.l ) la patna • t:
dice n otra: pal, bras, qut. e una :1 ociac1c'in cuyo fin e infüur e~
la, p r. onas con mira. a la mculcación &lt;lt. \alore , que t.n tc(ina
implica una "formaci1' n mrq~rnl • que nptim1n. '\:.I ru, el :l~ual moral
, ultural de la famili.1.. icmpre en e trecha r &gt;Jacwn on la.
empresas.
.
I irigída e ·pcctalmcntt: a las mujeres, de prckrenc1a e. po. fil. ~e:
trabaj:td11rcs de: •mpn.:sa, \ • P C bnnda cur. s cnn una duracll•O
·
·· " const·1
de ha. ca CLnco
ano.;
la pnmera parte. eI " ,ur. n basJCo
· , d·
·
1
1
,
d
·
tres :iño \ e otor a un J1ploma a onc wr e te peno o, e ., .... ce:
dt: pué· lapo 1hifülad d · cur ar otro do año (" ~urso avanza&lt;lo )

para post rior~cnt ''Je doblarse", e decir, comemar a impartir
cur. o • La e tone.. e reahzan en las li. tinta "unidades" una ,·e¿
a la emana. c }n una &lt;luracion apr &gt;x1mada de dos hora· v media
~t:&lt;licand~ 45 mmul~~- a cada una de la .u as 11npanidas ~ue Mm;
1ormac1on humana ' {IU
mclun
chstinto · e tn , .,·' C()ffi&lt; 1 «f ,//1IISltlSI//()
·
7
•
1
1
et/ l, .r tJ&gt;_~rr1rió11,
omla11cú1 w el mr,w11n1l0 y f 1de//dad e11 la ,m.rión;
Fo~mac1on foral, con Iglrsit1 J' P11eb/o dP Dios, Prinripio.r dt J idt,
Cmtz&lt;11Ja l' Rihlia S'iJ11p/ijicor/(T, y finalmente f-labilidade. y Tal! res''.
L:t cl~.c son no ecuc.:nciales y no :tan por ordrn ele dificultad,
a~~ma · de ad cuar. e al calendario
colar. Lo "manualc "
unlizado a lo largo
dt:
lo
urso
se
,,tal&gt;oran
·
1d e
,
. - ..
, c•n 1a . ce1 · naciona
,\ luntcrrc}~ · e cxactameme d mt.mo material c.iuc .e uuliza en el
re to de la
de. ; indu ·en 3 t ma por manual , obre todo uno
d ello c~~ia muy frecut:ntLmcntl.:. Ln g neral:. e . 1gue un plan
yu
r ·di, ena cada a,10.
\ lo larao
del nño e llevan a cabe&gt; trc \'cnto· importante·
·
h
para
r\. 'Pr\ • a lo que acuden aJ r de&lt;lor d 5 mil pcr. ona . l' no de
ellos c el "elfo de campo" otro e. la r(unión n la Ba •ílica tk
Guadalupe Y finalmente la graduación, t¡ue e Heva a cabo en la
rena ~font rre, y a la que , , i ten el g&lt; bernad r, alguno.
empr , ano., a í om la. famJlia Je la graduada, lluc aJ año
comprenden alr &lt;ledor de mil per na..

111.4 . f\ r¡~,,1 &gt; la CJt,Pma
l•o~m~n ~1art ele . u proyecto tfücinto: t:lpo, de cur. o , como el ciuc
l'. ta &lt;l1r1g1d&lt; al per onal de las mprcsa 9ue lle,·a por nombr
\VI.,
(fallcr parad De. arroll de lo· Valore. l lumano en la Empr •a),
que e U va a ab &gt; d1c7 veces a b semana con una Ju ración míruma
&lt;le do hora. &lt;lurant tres añ &gt;.; e ta dirigido a t dos Jo ni, d . dt:
·mplead , y.º.º esioncs en la, yue Sl.' realizan &lt;liruim1cas en eyuipo
0 de: forma md1\ 1&lt;lual. us objetJv son lol-i ihrui&lt;:ntcs:
Asistenl
C ptimizar u · capacidadc. y habilidadc.
\umentar su. conc cimiento genLrale

2 (&lt;J

�Obten r una mejor preparación profe

, cr "animadoras' ", ncce. itando é tas (110 \'arios &lt;.mJnano para

n, l

J

com nzar.
bmpre a:

•.

·

fr cer a . u per &lt;.mal un,'l prtparac1on mtegr

al

k orar la. relactonl' mterna .
~o~.tr un mayor :enódo Je I ncncncia a la empre a

i

P i\( ,:

Llegar a ma) or número de ¡

rsona en diferentes nivde

&lt;l ntro de la empresa

.
, . . .d
( free r un sc.:minano de la mas alta t:aliJa

.
1 vinculo can e. trecho ym:
Es importantc entonces r 'ltl'rar e
l J ·,de ·u
J•
, •
nue ha mant ruto t:
p ( tiene con las empr sas \ ,
46
. ·1
i\ ' Pi tien vínculo con
mprc '
urgimiento. \ctualmente .
li
• s1gu crec1en&lt;lo. La forma
., .
u area \letro1 o ta.na, ) ·
en \fontcrr ~ ~
·
. e a rravé. de una
. . . - acerca a t. empresa .

en La que la a,oc1ac1 n e
. ..
fr c1endo lo~
l
&lt;lucctffos de la e rp&lt; rncwn, o
ntn.'. \' t ta con
d • ·da&lt;l r lacione labora.b
~
bt'tJrjirius que o frece en cu anto •a b pro
. . ucuv1
.
p \( t·
1 \
·n cuanto al ren&lt;l11n11.-: nto en genera .
, p r ·upu •sto, l:
.
l
. . de lo c1·ecutivo . parn qut'
•' p• 1c1 tar a a espo •1
compr &gt;mett' a ca , • ' .
. . l at rial didáctico \ olrecc
..
d
·" p ne a disp . 1c1on m
·
·
¡
can , ruma ora.
t. &lt;l
l e mpromi o tle a
·
Joras·
p
lr
otro
1,1
o
e
l
lo ur ·o. a a amma
, ,
L
. . ore ' facilitar la.
r
·
·
·
tacionc a o . parucip.
·
.
mpresa e. r a izar IOYl
1
• tr salario . mínunus
.
t r men u. n1encc
e
ins alac10n . , ~ apor
l
d ¡ añ " De mant:ra
.
l .
iuramt.: l &gt; &lt;. ocL m c . e
.
deJuctblc. le impuestos e
. .
n ip·1lmcm el valor
.
p \C intentara tomc.:ntar pn · ·
ma cspccthca •
.
de· "incrc:mcnt'.l.r la
. r, · n e ·,a~ r lac,on
. e prett"n .
·•
de la tanu u, } e
. e ambiente: labor.u
.J &lt;l &lt;l 1 1 r:irio promm: r un :.;an '
,
product1s1 a
e
· '
re a'' ere. Adema.
1
a emp ·
l 1 1 d on companer 1,
promover a L'a ta
_
l .
¡
é ta rcpre cnta enlfl
J.
tie1al
vmcu e c.1ue ,
1
reitera cn u J cur o o . ,
ht Lill )resa ' . u intcncii'&gt;n ut:
la, f-urnlia . &lt;le lo traha¡a&lt;lore ~
1.
ne dt u
'
•
&lt; , o ialc - Je. e ra.
amo P•
pr mover lo. compronu . .
.· .
n rant •mente.
. d I la empresa, se 10\ tt,1 co
.
me o&lt;lologta ) ce in ª) u a
e
, ¡)arte de la orgaruzacion
1as. e. po ·a.. de I e·1ccull\ , para i&lt; rm.u •

°

e'·

220

( U&lt;:nta con un área e peoal J difu ·ión, yue e encarga dt repartir
folktus n la, mprc a , a í como la implementación d programa.
como el de
na ma '', yue con j te n invitar a una .1m1ga o
conocida a formar parte de la organizaciún.

111.5 l \ PA • }om, )' 1 áro11i/
Como parte de .-u. ere imiem.o, en 1983 e inici6 también ,\
P,\
Jown, que comprendt· e ionc. dirigida a jó,-enc. en 1-,rrupos mixto,
una vez a la semana por 45 minllto. ; } en el ano 2004 se inició
1
\. .'P \
Varonil, en el que . e impartt·n cur. os de "formacic'in
humana J valore " igualment una \·ei a la semana por 45 mrnuro ,
abarcando o ho . e . ionc · para cada curso. I~ k último surgió d la
inquietud de jecutÍYo. jubilado ym: al corroborar d éxito de la
orgaru.zac1 · n 1:0 su trabajo C(Jn mujt·rc,, dccidicron formar una rama
para hombre yu twdría L1 Yent1ja &lt;ll' yue fueran dirccl:tmen1e lo ·
empleados &lt;l la empresa ~uicm: asistieran a la. c. ·ion ; Je.: hecho
.\\'f~, t. · realiz:tdo por e, ta rama Je A
P \C.
,\ctualmente e. re program.1 se lle,·a a cabo en la cadcnil comt rcial

el pro}c lo

&gt;xxo, parte dd importante 'rup empre. anal f'em ·a, que se imparte
al num ro má numero o &lt;l pcr ·onal ca \ . P \C varonil,
aproximadamente a 450 per ona ·, jún:ne. en . u mayoría. e
unparr n curse en el empre ai, en general con g rupo: de &lt;.:nlrt:
lS \ 2 pers nas.

III.6

he.rores

E ·1a ad mini traci&lt;' n e ta apoyada por a:esorl' 9ue disenan la
t mática de 1 . ur '&gt; ·, a&lt;lcruá Je influir o acon cjar sobre otro
1jpu dt' pr ce s importante, para la efe ti, idad &lt;le la a ciación:

e ·tns a

l.:

ore

on de de ped,tgogos, ~1cadémicw e. du i\"o. Jd

Tecnológico de ~lonrcrre) ~ de la l )E. L hasL'l sacerdote·, ):l que
A. P\C tiene e tre ha rdacit,n on I&lt; . Lt•gionarios &lt;l&lt;: ~ri to, d
\¡u1cnc · rectbe apoyo, d;mdo a la org:ini7.ac1ón. un fuert ust nto

religioso.

22 1

�Ill.' \'istc'&gt;n
· ·, d fumro centrada en el fortalecimiento crec1m1ento

~on una \1s1on L
. • &lt;lo a • las empresa·
. .,
n mtr a eguar sin I n
,
de la asocrncion ~ co
' ·
·
· t nte • además Je
1
"
)· anim·1duras , a a a 1 e
·
d
colabora ora , ª ª
•
:..C . . 11 nto &lt;le su cuerpo
.
n'.: dd pew:cc1onan
con ohJarse mq r ª tra
. .
t . u tarea de inflwr
.
.
\
p\
igu ten,cnttmen L aJm1ru'-trllttYo,
,
~
.
1
d us conccpcione \
de modificar a gunas e
en la: per )flil cn ara.
l .
nci-t c1ue en Olasinne
l.d d acarn:am o con cue •
csquem,ts &lt;le rea 1 ª ' · '
· ·,
• penetra
1 I una rgaruzac1on 9m:
l
r ,ba an los ob1cuv1 s p anteal o . ~ d l
J
c1ºal· el mundo
,
·
·n uno &lt;le L1. e krn
ma.
omp ) 1as e a v1
. a
&lt;l u
1.:_ 1 , 1
·l 1Undo d la!- palabras; ) ywza ~ran part e .
stm 10 ico. e: n
\ 'P 1
ha contribuido a crear
·JJ
Jleact&gt;,
,n.'
efect1v1 ,1 s
e1 '
•
l
lo año
on, itn
mpr •is a lo arg l 1
'
1
con. en. o en as
. ·_
1º ue lo ha hecho, e imenrar
. d'
nce en las forma. en a 9
prolun Jzar coto
,•
d
d
chscur o para acercar:e
dilucidar en lo. mtrin aclo ·en eros e . u .
,
a lo: mntiw&gt;. &lt;l • u é. Jto.

IV.

p

n lo laberinto del di cur o

J d ¡,
\llfKmoo rjll rn /od.1 roarua
I prod11mo11 del. dismm
. .l 1

•

,,:,. ' h, t't'~ ro111rol,1d,1, selrmon,ula ) rrdutn/)1111 ,,
J'
tC
por mno 111111,rro ti, pmre,111111,n o
.,
s ,.,,,dm-s r,,, ¡¡· ms
f/1/t' /1rllt' por (111/flOII (Ol!Jllmr fil ,...
domi11,1T ti a o71t,nn1i rtll1 ,1/t,1/om)
&lt;.•11 I

&gt;m¡11i1'11r r11 p,w,/,, Ylfmihlt l//(1/rn~1/id,1d.

~1. h¡uc.1ult

n ·u navcg-,tr
. • reta ione \ 1gnti1caoone
La. palabra : con us rnkrp
·
.
. parecen ncerr.ir
.
1cual nos comurucamo ' ,
a 1rav '.. Jcl h:nguaJt por
. .
-r 10- . Por upu&lt;:.to. u peso e• i,11porrnn ,a n radica.
nu en so. re •~ ·
.
"d as \ las accione~ qut:
»n ,,U,, nu·. ,11a ·ino en 1&gt; d1. curso ' 1a 1 e,
" " "
.
d
lugar ·\ otro
P ·1 ·~. Je rear. l ,o. di cur ·o. navegan e un all , n·t
on ca , "·
. b. 3tividade que . )erga u ,
conformanc.l o con. tru . ndo l. s u 1e
d
que l'
,
10
.
'lo
e
nued:rn
en
meras
1
•a.•
111
.
1
1
, one&lt;lad, a. ua 1
,
222

pra tican, e 'matl'rializ:1 □" en la viJa cot1d1ana &lt;lan&lt;lo orma a
JeLcrminaJo e tado de cosa., &lt;le r ·lacionc:. Pero tal1.: J, cut5o. n
nav&lt;:gan azaro am nt&lt;.: rn s1. apropian eligiéndolo. &lt;lent ro w1 mar
infinito de po. ibíltdades sino c.¡ue t.: tán atado· a un pt.:. ado y
complejo conjunto dt. relacione de. pod r que e u tentan en d
·eno de toda ociec.lad. ] ,a elección de yué decir y qué no, yué está
bien) lJUé e cá mal, implica en 1érmino · de J oucault una" ekcción
~ rcdi tribu ión" que de ninguna mancrn es ca. u,tl, pu1.· e. rá
r la 1onada con pauta J val r determinada que uem:n qw ver
con ciertas regla implrcit.1 o xpltctta · qut d poder hace cumplir a
1rayé. de di. tÍntq mccani mo., muchas veces invi ibk s, mucha.
,·ecc: mu utiles.

L'l, peligrosidad delo. di,_ cuco. sed b precisamente a la acilidaJ
con qu ambian, moldc.an, tnflurncian. muran, e interpretan de
múltipJe formas· también a su materialidad \'a mencionada ~ c:n
este en □d ), a u • pac1dad Je reproducir un ·1:tema ele práctica o
d relaci nts, que en nue tra . ocieda&lt;le e. sumamente inju to.
l n acercarrucnto a la formas n las yue actúan, en las gue mutan )
. e mueven en las situac1one concretas de la Ytda} Ln ti influencia
c¡ue e¡ercen es sin duda una Jífíc1I ~1rca yue . rn mbargo vale la
p na abordar en e re ca o cuncrt:to. De la mano d los Ji cur o,
e ta l poder, guc le Ja forma a é tos , a ht sociedad. Pareac: ra
que , te e esfuma , 9uL al mi ·mo aempo guar&lt;la secreto en ·u
cno. v aunque intenta ocultar c en los mta ·tic10. meno pen. ado.,
cx1 te. y actua. Como expre:a Poucaulr: · Por toda partes en donde
existe pcx.k-r. el p ier e cjucL. aJ1e hablando con propiedad, e
el titular de d; } in embargo, se ejerce siL1npre en una letcrminada
dirección, con I uno. de una parte ) los otros ck la otra: no e
sabe lluién lo tiene ·xactrunentc; pero · sabe t.¡wcn no lo ttene''
(Foucauh: 90: 1992).

En c. te nticlo, ,aún n d complejo entramado de signjficacione
di. ur ·iva. cxi ·r un nlen de co a 9u procura cr u tentado,
yu ' ha re uha&lt;lo com·ernentt' para el a rual funcionamiento de la
oci dad. r yu&lt;: de múlripl · maner pretende ser legitimado. t
tra,a de una r htcion de fu rzas: quien r-ienc el p&lt; dl·r lo ejcrcL ) e

223

�impone; vigila, prohibe ca. uga, en. eña, ' marca lo lmeamiento · a
eguir, marca el camino el rumbo que la otra parte deb ría cguir.
Las in tm,ciom: on de. de e ta pcr p ctJYa, aparato. 9u melliantc
una erie de n rmatividade. intentan marcar cierta pautas; pero
también exi ten otro agente que IDflu ·en de esta manera en la
. ociedad además del pap I d é ta c mo por ej mplo los medio
&lt;l comunicación, la. igle~ta , u otro ápo de organizac1onc. como
PA ,, enfocada directamente a influir ideológicamentL en las
p r ona., creada preci am nte con e e fin, y por l gue . tgue
ext tiendo ) creciendo.
onv1ene entonce enfocarse ahora a intentar comprender cómo
e que esta organización que e el obj to d este trabajo, maneja
u ch cur o ; c.¡ué di cur os elecciona y por qu '; pero obre toJo
hacer un breY análi i de. u funcionamiento e decir d las técnica
específica por la cuales realiza u labor con miras a u. bjctivo .
Con la avuda &lt;le alguna ntrevi ta quizá dilucidar n la medida de
lo po ible cómo e tran mir n su, di cur os en la práctica ) cómo
se ejerce su poder para influenciar, para tran mitir, para moldear
ubjetividade, y de e ta forma inducir a determinada práctica .
IV.1 .A11ális1s dúC11rsiro. E11tmiistas
Primeramente cabría tocar el punto sobre el interés cvident de la
rganización por el b nefic10 a la empre a a tra'\·és de la influencia
d sus rrabajadore . i bi n e. uno de lo. objetivo qu e m nciona
explic1tamentt, parece opacar e con la idea de aportar un bien a la
comunidad, cuntribu endo a é, ta sin otro interé que el bienestar
de la familia. Es preci ·am nte e te convencimiento parre importante
para pertenec r a e ta a ociación y eguir 'iendo parte de ella ya ea
impart ien&lt;lo cur o. o tomándolo ; ) es a trnvé de ésta idea que la
mujere., jó" ne y empleado • tnt rpretan y actúan a su m Jo 1°
apr nd1&lt;lo. en mucho ca o. igu1endo la pautru que reafirman
contnbuyen a la pa ividad, la c &gt;nformidad, conduciendo a lo.
trabajador a un mayor r ndimienco laboral pre nt o futuro. Parte
undamental &lt;le la razon de ser de A. Pi\ tiene un fondo
económico, que b neficia de manera in&lt;lttecta pero efcctiv. a lo:

°

224

inter se del capital mpre.arial; fondo cubierto por la inculcación
d , atore
ocialmente Yálido , n ce ario para un ordt:n
conn:nientc a cierto grupo ocial. Veamo. entonces cómo este
inter ' . e explicita en el di ·curso, pero al mi. mo tiempo e exalta el
grato enti.miento de aportar al mejoramiento de Ja familia, y por lo
tanto d l.a ciedad.
Como ya se ha ahondado con anterioridad,
· P \ . e formó
unida desde lu go a la. circun. rancia· J . u época ) también a la
conjunción de c.lelermrnada condiciones c.¡ue le dieron origen.
También como r~1 había plantead ante , la. orgaru7acione. con
fines parecido ya cxi rian de de tiempo atrás y &lt;le cualquier forma
producían bueno resultado , al meno en ectore. e, pecílico. de
la p blación. urgió entonce en el eno de la capas ele"a&lt;la de la
ociedad, con apuro financiero empre arial · po teriorm nte con
la influencia de Lo. Legionarios de ,ri. to (famo. a orden por su
elevada jerarquía dentro de la iglc 1a católica)· pudien&lt;lo
con formar ademá , ·on ayuda de acadérruco de la
cuelas
privada más reconocida de , Ionterr y. \ dif rencia de otra.
organizacion de u tipo, el lazo con la empresa fu mur e. tr cho
desde su inicio, planrt:ando com uno Je u obj tivo e enciale la
colaboración con la empresa "anfitriona '' para ·'la mejora continua
del ambiente laboral"· sin embargo retoma &lt;le manera ha. ta ci rto
punto prioritaria ·n u di cur o oficml, el , alor de la familia : la
influ ncia d valore· uascendentale · para la , uperación de la
p r ona . ~xi te ntonces una conjugación emre lo· valore. d · fa
familia ' la mejora Jel rendimiento laboral del trabajador; en este
entido, la mujer, con i&lt;lerada como pilar de la familia juega un
papel centraJ corno influencia en . u hijos ) principalmente en su
marido.
En este sentid , en las pal,tbras &lt;le alguna de la per ona.
entre, 1 tada., cuando . e hace n:ferenc,a al porqué · ta a. octactón
se dinge principalmente a las mujeres &lt;les&lt;le u :urgim1cnto, una
animadora &lt;l1ce lo igwente: "surgió \ , P \ por una inyui tud
de hacer algo en bien a la comunidad, pcn ·ando en que, est , i el
núcleo famihar está en armonía. : mas fácil que la per. onJs que
J

225

�alen a trabajar &lt;l e e núcle familiar trabajen má a m to, no e
ll ,·e:n tanto. problt.:ma al trabajo porque e tán en armonia ... "; la
adnunin rador:1. Je la~ nfictna. d t
P \C por otr lado 1.::xpre a:
'Porqu la muju e~ l pilar &lt;le la familia, sí, porque al . tar la mujer
mej )f, c.¡ue tenga mejor auto :tima que e valore.: U como 1.: , o
ea~ va a \alorar t do I que uene y ha~ una mej&lt; raen su asa, ·i, el
mand la trata mejor, &gt; :a
haet~ re; p tar, monee. lo· o rl'.
·stan rrnbajand &gt;" Ha. hacLn notar c m punto imp rtantc del
urgimien , d ,\ ' P \( la in ten ion de qu d trabajador . e:
·ncw.:ntrc en arm nb, influenciado d forma indirecta por . u e po. a,
qw n e la que e ·1:1.rá comando los cur.os: par ciera entonce que
la idea &lt;l ·1 mqnr d . empeño lab ral ~ bra especial pe. o cn d

di ur · &gt; dl· la ra~ún Je t'r de la organización.
La idea de la arm nía laboral paree hacer bu na mancu rna
con el catolicismo c mn rd1g1ón prec.lominantc la tran. mi:ión &lt;lt·
, alore. qm.: ya eran rra&lt;lic1ón en a. iacíon
on tint • altru1 cas
pan:c1&lt;los. D • man1;ra e pccífica n la epo a de u urgúruento c
hacu necesano acu&lt;lir .1 tacuc, 9u aunque no nu ya , r . ultarnn
Lf cm as para inflrnr n uno· trabajador· &lt;.JUe e taban • expue tos"
Jía on tlía a 1d :1 ubver iva 9u podían empujarlo a tnmar
, cciunes que aft:ctaran d rendimiento &lt;l la mpre a. o se trau
·in embargo, de c.¡ue haya ido neet.: ariarnente un plan delib rndo )
con • ta 1,b:erYacione clara ~ ma~ bi n puw ron hab r. e conjugado
un cnn1unto t1c sfruacionc. qu di ron lug.u- a t proyecto. Por un
la&lt;l &gt; 1, inquietud qumí real por parte de la . . eñora 9u lo
emprendieron para "a~ udar" a la omum&lt;lad como ya lo venían
haciendo ante. en otra· organiza 10n &gt;s• m duda u p ic1on . cial
por lo tamo la acc ·sihiliJa&lt;l a lo. medio. para lle,·arl a cabo· la
certeza de . u. a :ore de yue indudablementt: un proyecr l ast
contribuiría al orden &lt; ial; lo accn.lote pen. and que · O\'enJoa
difun&lt;lir u rcügiún · ll1 ayuda de alguno. de. us coleg-a dc interc:c :
) L¡uizi tambi · n por la idea de lo empre. ano ele: 9ue no e p rdia
nada inknt, ndo mm m1rir "bueno. Yal re " a u empkados para
tntntJUilizar ac.1u ,¡ Lfervesc nte ambi nt laboral quL en otro.
e. pac1os , a e mt ntaba apagar crY1entem nce en c. pacio. c&lt; mo

b. e. cuela o a tra, s de lo, mewo.
. ..
hab1a nada ue
·d
J COITIUlllca ion: en fin, n
q p I er &gt; s,n e.luda contribuiría a la 1 1
mano dura e LmprenJ
uc ,a 9ue con
ia
n al¡uel moment
i e ne •rtante 'ca . ".
te
ntra e. e

I lago ta pr bable dtlucidacion
grupo &lt;l ·rerrninado no L fan&gt;
porc.¡ue lo tntcre s de un
minucio
~1. .• J
rt. n nt.cesar,amenc a tnl\·e: del

anau J e un pr r ·et0
·
n !Uro. amente dcLmirado en u
nc1a ·, :100 que en l~rmino d . F
centrar la atenci. n a , .
l
e oucault e imp rtant
ci &gt;mo o mccaru
d
moment Jade ,
mo
e poder en un
, &lt;:n una cnvun ura pre . ..
.
dderminado numero de t
t· ·
.
e 1 ª, J med I a n re un
rans onrutc1one. In ,
. d
económi amcnt
.
,ocmpLza oa\·ohu.L
,
, enta1oso
\' pol,·r·
(h&gt;Ucault:154:199?) D ,
ic.uncntc útilc:"
,_ ·
e, ta forma una .•
re ultado c nveru nt
.
'
\e~ qu' ,e han vi to
es,
m ne t r ,
&lt;l
n:f&lt; rzand &gt;) expaniliendo 1a
.. d
e utr r~pro u iendo,
causa e ta.Je ben fi 10
l '~¡ motor l 1
·
~
e
e
.
cgu1m1cn
\
crecumemo de '\ p1 \(· ·
d d
1a pcr n
'
•
• on in u a
a. qu creLn en ella • nue
de&lt;l I an su v1da
,
·
p1enamente om en ida' &lt;le I bºu:n qu bacen b · d · .1 l a e. ta,
·aa faca n . i
.1
d
'
~ rm anuo e grande.
gnoranuo e e. ra fe rma u , .
.
L, n:pr ducción de un , d _ . .
q e can conr.nbuyen&lt;l&lt; ,l
c. ta O m¡u:to de relaci ne Jab ¡
d
manera má general ·ocíal. f 'I . .
.
ora e , } e
'
'
e · · ammo r la entr
1
vislumbran en el di e . d la
.
a a pro\e to. e
O
· ur
entre,1sLada
·d
ccrt za de qu gracia , la
·
• que ev1 cnci.Ln la
.,
.
' ' s a a. ocrnc1on codo: ganan
"
ganar . no solo las as1 rente m ¡c,ran
'J
l • e un ganar,
·
• u ,1 a r a &lt;l
t· · ·
lllo que las mprc ,t _ .\
p \( ·
_' ,
.
·u am1lia
r
}
· ~ ramb1 n r c1ben grandep
ecomp nsas.
"
cons cu

• La
d dominaci1'1n ' · j es nu.
,
pueu.1 · II amar a i aJ
J1%a
o que 10 ab
d
•
.
• er e repro uce n la práctica
manticn , Cierto estado

r

d

t:r matl:na-

clJ

e r 1 .
•. e ,u anas ) &lt;.JUL
ubordina a
.
e aci ne qw.: ben ficia a uno.
' ctros, .cencuentraendi·tinto ·,,¡. .
·- )
a tra,;· . de multiplic. l d d t·
m, t.: e. } . mamt-Jesta
ll a
e orma . . 0 e tn e ·b
.
la "as1 tente ,,
n e pr ·c1 amente en
. .
. que toman I cur.o. .
l
.
trabajad re ni en ·us f l
ni . e quec a ole
n lo
. anu ia ; s1110 que llega . l 0 1
animadora h
· d
.
, me u.
1a ta la.
' , orgamza ora.' fa. dircnor,1. Je I P,\( . . . el
otra manera no pudiera fun .·
.
.. 9u1za e
c1onar me1or, o n ab oluto. Este pleno

22

�cnnvcn imien o de la "bondad'' de la labor, aceita la má9ui.na, le Ja
, ida, la hace cr cer ,. e. i. tir. Cu:rn&lt;lo Bourd1eu babia sobrL la
violencia qmbólica por ejemplo, recalca e. te sentido oscuro y oculto

cuando dice:

El ~/eclo dr l,1 do111i11arió11 si1J1hólim. 110 Jt' produce m k1 lql!jm p11ra de
las (011rimrias ro11ort'dor11s, si110 a tmr(s d, los ,•.rq11e111t1s de peril'prión, de
apn·riaaó11 &gt; de arrió11 q11e ro11stilly&lt;'11 los hábitos,)' que s11sltJ1fa11, ,mtcr t/fll'
los ,-011/rolts de la amrimcia )' IM ro11trolt's de /11 l'(J/Jmtad, 1mr1 relarió11 de
aJTJori1111e11!fJ prq/i111d,1111e11/e tJbsam1 pam di" 111is111a (Bour&lt;lieu: 'i4-:2( 00).
La cuesti{in . e hace un tan ro ma comphca&lt;la cuando
traca de
un compkjo entramado de perccpc1one: de la, ida misma, de... de ·co.,
de anhelos, de ncce idades ocultas e in ati , fecha, , en Jon&lt;le
pareciera que el poder ~ sus ekctos s acomodan, se instalan
cómodamente. E quizá en e te senúdo en el qu • l •oucaulc incluye
uo ekm ntu importante para peo ar d poder Y sus rdac1onL : el
de: eo. E'\1ta en lo po.ihlc I térmmo de repre, tón; pues egun su .
per pccti\'a e un tanto peligro ·o ente&lt;.. 01 ra cosas porque "lo tjUL
hace qu d poder se agarre, yue . t le acepte, e simplemente.: qut·
no pesa ·obre una fuerza c..¡ut Jtee no ·ino llu de hecho "ª má:,
allá, pro&lt;luc&lt;.. co a. mduc placer, forma . abcr, produce discursos ... .,
Foucault: l 91: l 992). D1, cur5os qu mucha veces . e resguardan
perf ctamc:ntc en el 1magmario ) 9uc se e: tá bien con elln ·, :,e
ilisfrutan, llenan hm:co .. Comt!nta una animadora: " o, fíjate que
no había peo. a&lt;lo en eso, ¿por t¡m.::? pun:¡u yo ere que lo mágico.
lo mágico, es que tt &lt;las cuenta, qu, una palabra qut te escuchen ,.
t¡uc 1rva, te icnte. }ª pagada''; cxi tL t:O t ta fra e ·ansfacciún.
pues la con:truccton de iliscur o· también traosmllLO &lt;..n acionc~
agradable . El pndt.:r navega hacia ella Oa arumadora) y a m1,c: dt
ella, :e muc,·c. no se p rcibe fijo; Ua goza esta actividad, a., con1v
quienes la escuchan cuan&lt;lu dla ejerce su poder en cada SL 1ón.
La. animadora. cobran Yital importancia pu sto qu&lt;.. son 1.¡u1cn1.
e¡tcutan d trabajo adm..ini trativo que ha} dt.:tra. , pero lo nlcÍ
importantt. e · que son la pt:.r. o nas que cara a carn Iransmiten nn
úlo lo conocimientos que indjcan los manualc , sino qut
rcpn; entan imágenes que &lt;l.'ln lug:tr a un compleio &lt;le relaac&gt;ne. •

228

o on . ólo d medi&lt;1 de tran
. .· . d l' v·tlore .
, . m1s1on
1
que Uenan , acío en 1·
•.
•
· , · '&gt;n a per ona.
,1s :tststemcs que r
.
una aucombd lfUC h·1¡··1
. .1
eprescntan a un:1 cL'lse ' a
' ' , que a, uua &lt;.¡ue e u h
cmuc1orn: \ co1n¡)·tr1•· • . . . . ,
c a, que tra.nsm1te
· .. t: . pencnc1a El · .·
como •\
P-\( en g an
d' 1 ' .
x1ro Je una orgarú:rnci&lt;'&gt;n
r, me ll a . e alberg·t
,.¡ 1
\lucha &lt;lt las asiste 1t e
'
n e Pano mocional
.
t es mrrnan ¡nrtc 1
marginados, olYiJadoc: CU\ . • 1.. '
le grupo, socialc:·u
'
'
a conu 1c1om:s J . . • .
on ad a no t.:r C;·scucl1·1d .
CXJstencta los han
· os " tomados ,
en g neral. Ln este sentid&lt;
·t- .·. ,· t:n cucnra por la sociedad
&gt;, re 111&lt;.:nLomc [) · •· ¡
mu¡en·s. el hecho 1 .
&lt;l
rinc1pa mente a la
l e ser toma a en cu ·nt
conJición aCt"ntad'.l Y 1 1 &lt;l ·
c ª por una perc:ona con la
-, .
, .m ie a a por OTan ¡)art 1 1
1Jrinda gr·m&lt;lcs
at · ·f
.
t°'"
'
e ( e a sociedad le
• •
, J accione . I as asi t ,
,
,
:uenci,'m , obre di l., s
1 . . • . . e ntc. son escuch:1das, ha\'
, . . e nmre a e P r·mz 1
.
.
yuc pued;m, altr más co1n&lt;&gt; p .
• .a&lt; e una \tda mejor. en la
·
cr nnas tlnt
¡
•

d núcleo fanuJrnr.

.

o en a soc,eJa&lt;l como en

U crec1m1ent&lt;.&gt; ex1ro
· · le
¡ \ • p ( s .¡ .
.,
t.structura ) organizaci6n (
.
l re arnma tamb1en con su
. ~orno se pudo &lt;ibser . .
aparrados anteriores st1 o
.
.
. \ ru en uno dt: lo.
· , · rgamgrann s¡ • · ·
.
con caJa pieza ...n
¡
. . · · &lt;:ran.¡utco) 6 Jén Jelimitado
·' .. • u ugar Y lun ·
1 , •
'
llexibilidaJ
,
1.
•
CJc m:1.nt O dic1c..·r11emcnte. Pc:e a la
,
,
. lJUC puw&lt;..ra ~1parecer en alguna d ,
t:n el amb1to especifico I l·
1 1
t MJ. normas, como
t L ,l. umt fü. e
por ·¡·e 1
scgiumienw del cakndan
. 1 .
' . e mp &lt;&gt; t·n cuanro al
as1. icn
.
&lt;&gt; c. co ar o la no formalidad e ·tricca . 1
ia m en los lugares en dnnck· e llc,·an
' i:n a
es aparenr&lt;:mcnr ·
·
' ª cab« 1 la csiones·
e ngurosa en us pro r
'
en el mantcnimiemo ditis . &lt;l
et m11entos, pero obre todo

.
·ll
e u estructura.
. .. on Yano. los dato, inreresantec: ue cJ , .
Jcrc1uo de poder r Jt• m· t . .
9
.e marcan claramente el
,
.in emm1cnt11 de •u torm
.¡- . .
l .
&lt;le cllo es el reclut,uníent
1.. .
1
a t: tlJsta: e pnm&lt;.'ro
ole ,1rnmac orac:· t¡uc ·t
1 .
:c ubican en el pénúlttn
.
1
.
".
. unyuc en a 1erar&lt;.¡ufa
10 U!!ar ¡u g·rn el
1
C(lmo se señ-11{1 ""te .
.n '
•
pape protagonista puc ·
' .....
s n t¡UJCOCS ·st ,
a. istcntc P·ira s . &lt;l . l: . an en cont.accn &lt;lirecto con las
.
.. •
cr ~tntma ora ba ta
.
socio 'Conómic,, elevado par·1 la
d . .d' lcnn tener un nivel
·
' '
me 1a e a soc J ¡
1
rn:i frecuente es b im·itac· • J .
· re a&lt; • r e modo
• ton c.: pcr. '111 :1 conocida p
t · ncce, ario qu tome ól . 1
· . . · · arn. comenzar,
0 ,l guno semmano .
1orm,1 . l'st·1blec1d
1
. ,
s para c&lt;,no cr las
•
a en as ljUl' &lt;lt'bc imp;uci1 la • ~c.
. . .to □ &lt;.'. : c:to a.

�difen:ncia J

c.loblan", e d cir las
a isccnt. yu cumplen 5 añ sen .\ P4\ . que se com~erten en
aiiimadora .. pues e tas última. · lo van a donde las am~1adorn.
\le prim r niv J no pu ·J n llegar" e decir a colorua marginad · \
111 in talactone. adt:cuada . E.l segundo d, to al re pecto uem: yuc
ver on el rn. 0 t \t p \ 'Jo\'en' en donde:: . on practmmte &lt;le
•ervicio •o 1al t.n e. uda. pri ·ada ·orno el
enológico de
: fonterre, , la l DL, l quien
e 10 un p;tr de ur ·o , están
apacirad.', ¡;ara impartir las se tone en ·
u la. públi~a. ": _Y
fin, lmcntc un wrc r t:Jl·mpl qu habla de una ·fi a.z centralizacton
de la tom,1 de dcct ·10ne en • f onterre ( st en e tr cha relación
con :u ja:m.¡uia mpre ·anal),
l}Ut: en 1 P \( ·Varonil' existe
un prore ro llUL corn t ·ne.lar s1 ne a lo _1ecutivo J emprt: a,
pero en , lonterr y no
1mpart , sólo
exa n&lt;lc_ a o~ra s &lt;le , al
parecer en e ta impnrtant sede nac10nal no bac taita mfluenc1ar a
las a1ümadora qu

e 'd

su c¡t.·cutiw, , . olo a sus empl ·a&lt;lo , o a u obrero .
Lsto a nivel &lt;le la 011-,ranización )ª que en lo dt cur ( le la
.
de
per. ona · entre, 1 tac.la t: pu &lt;len p rct b ir ol r . a pecrus •
&lt;lomjnacii'ln de ¡ ·rctcio d1.: poder ,. en ciert sentido, Je
Ji. runinación. \parecen :i lo largo de e to, di. cur. os, e prcs10ne
qu • transmiten la idea J · un au o po. icionami nto · cial
e,·1dentcmente da i ta yue :1&lt;.lemá permite c.¡ue reluzca de nuevo
la reh1c111n verdad ,· poder. :nando ·t: enuncian idea. \
cxpre a
l, yue
pien a, nect: anamcntc: esta palabra \ • u igni~cac1one:
e t:ín enraizada:-, orno ya h:t ía comcnta&lt;lo, a un con¡unl&lt;&gt; Je
r laciones nciale:- que son pr et ·amente de donde parten. l-1
c1r unstancias en 1a que . e produc · d di cur. o ·on e. ncrale. para
entender el p dct qu ~ ,cult. en t:Ua , n la con 1c10n en la llue
&lt;.: •nun ia , . e e cu ha u rcctbc:.
al a rdu tr entone s . :it~o
cunee¡ to impurtant . d de amoridad,, t:n c. re cn11do la Pº. tctt ~
l}Ue ocupa 1..iuién m.ile det rminado Jis ur o, 1~ ual e rdact mir~
con la fici •ncia lle lo c.¡ue . e ennn 1a; Bour iieu plantea lk t:'. t,l
forma t¡ue "la&lt;; condicione yue conlier n al r1rual u cficit:ncta ·olo
pw.:dcn r •unir c a tr:ffé de una in 11tuc1on . 1ue . , ha,11 11w~ r~J::
por ·crlo, lel pnder &lt;ll controlar la rnarupulacmn (HourJ1e ·

230

"'5: 1C) 5). Ln el a ·o que nos ocupa, la. ''. nimadora. " de ,\ P,\ _
re paldadas
f br,1,
. a.-·1com
.
. . por .c. t. or ani.zaci&lt;'m , eJ po&lt;ler d . u pa,
&gt;
Jel p0Mc1onam1ento d cb e del que on rt:conocida. , c nin de
antu~an~&gt; en una po. tción priúlcgjada para lmitir u \'OZ y que
~&lt;lemas sra ca e cuchaJa} ,;aforada por otros, por otr s meno
tavnreetdo
en. I con¡·unto de r ·la· ion ,,. n1a' ...-.. ¡ ect'fi amcnt •, en
.
la c1rcun tanc1a cJ la . esión.

l n porta oz de 1: . t1 natur. leza ' en

t contexto, po •e enmnc ,

un sab r un con c1m1cnt&lt;, un Jercch, a hablar, a ·er escuchado·
lo ~be él mi. mo ' lo abe quien lo e ·cucha
llc;a a cabo entonce'
el ruu.1.I. La expresiones de una arumadora son por qempl&lt; :
• • -t 11/011,~s Y~ :i¿i,ro

,'Oda l'f Z q11e e111j&gt;ÍtZf1 el 1t:111a. 110 /" n,,p,ezo si11
011/t's dem: .\/JJ/or, ljlll' klS pa/4,bra..r q11e .ro/m dt 1111 /Jora, sean fas
''!YO.S •. 'q11e 110 sea ro la q11e hahlr, q11e .rea.r 111 por 111edio di 111í ';
porq11e es!ara la.r se,ioms 'si Fóti,11,1 1111' dijo q11e n lr!/0, ro .ré ,¡11e l'{J
ti .rer f'f!/O , fllllkfllt' 110 ser,, mlo11ces es 11111rha. 11111rht1 respon. ahilidad
el e.rlar pt11'CJda tibí, o sea es... ruando 111e harm 1111a prr. 11111a ,11 ··a¡
.re,ior!', ) ' digo tOMS q11e 110 tllt i111a i11,1b,1 rletir, 11 sl',1, .rí ohra J;i~.r
ni 11osolras, dices, t¡11t&gt; .rM algo .•. qm· seo para I bim de /!a.r..
Parece haber en u palabra. concicn ta de l imporranCJa c.k u
papel en cuanto a la mflu ncia lfU t.:U,1 pued r pr entar en la
conformación ima inaria de la mu¡ r c.¡ue a 1st n; sab gw.: u
lugar, e un lugar con una carg,1 en e. te aso una ·arga d pe ,der
yue · e afirma n ~sta r lación. u palabra era cuchada, r e rdada,
porque sella _yu_, n abe. 9uien ti n razón, e I gi[ima ·u p s,c,ón;
es un recon uru_ oto o iaJ d la. dcmá. t¡ue la reconocen y por lo
tanto d ella m1 ·m., Je ' mo
picn a a í mi . ma. ¡\ í la
condic1one n_ e aria para el ;x..tt Je un di cur. o egún Bourdieu.

on 1a ?ro~J da le d I dJ. cur. o, la pre pKdades d quien la.
pronuncia?' fmalmente la propJec.fode. de la in tin1ci,ln c.¡ue aut nza
a pr nunc1arlo~
ourdicu: - ¡: l 985 .
Por otr lado. lo. rcm,t que lru animadora unpanen e n la a,·uJa
&lt;le lo manual s diseñado por • P.\ . parecen omr agina; con

231

�las subjetividades a la 9u e &lt;lirige y e to también repercute Je
manera import.wte en la eficacrn del discur o. Algunos de lo tema ,
como se vio n el apartado anteti r, dentro &lt;le Ja · unidade Je
formación l lumana y !oral, on por ejemplo de "Tligiene y arreglo
per. onal, L1na alimentación balanceada, Inteligenci~ oluntad como
ba e de la superación", etc., que lejo. de apro. imar e a la realidad
y problemática pecífica de la persona, , e. tos temas on una
especie Je moldes que intentan imponer e arbitrru.-iamente. Desde
el momento de impartirlos se e. rá dando una relación de dominación,
un adoctrinar obre la 'vida correcta", obre la "yerdad" c.1ue
A P pose , obre d "buen conducirse' ; todo este bagaje qut:
la. animad ra · de antemano po een. Hacen alu ión constante
ad má · a unos valore universales, valor trascen&lt;l ntal que es
necesario difundir y hacer efectivos ante "la descomp ición social";
en este entido reafirman un estereotipo de familia, un estereotipo
de espo. a y madr , r produóendo no ólo e fera arcaicas &lt;le
dominación inclu
de de el plan de género, sino bu cando un
conformismo una paz, una tranquilidad, c.1ue en gran parte e
, u tentada a través de la r Ligión. "Tener contento a tu esposo", "a
tus hijos", "para que vaya cont oto a trabajar' ... son lugares
c mu.ne .. Es nece. ario entonce acercar a estos valore legitimado
para tener una Yida "más saludable"; e trata de afirmar o reafirmar
a travé de lo cur o el di curso que se pien a como correcto, que
ba construido como el c rrccto. Para que se a imile mejor e~
necesario, como ya habia señalado, tina esp ci de "adecuación"
(B urdicu: 71: 191 5) entre el &lt;liscur. o del locutor y el de los
receptores, en e te • en6do, que las anima&lt;lora y asi ten1es
compartan en mayor o menor medida, un mundo imból.tco con u
respectivas normas ociale } valores legítimo .
Con todos e tos ingr 'e.tiente. oculto digamos que la rg-anización
crece, actúa, r cambia , ubj tividad y por Lo tanto acciones '
actitude .
apoya en una e tructura organizativa fuerte gue con la
ayuda de u a esorc encara cgura lo cambio. convenien e. para
la continuidad de su exitoso funcionamiento. -&lt;.. flexible en cierto
ntido pue. mucha de . u difu ión y d la impartición de curo. e

232

adapta a un plano mu) informal s1 es necesario ("ha ta debajo de
un árbol" . imparten Jas e ione ). Acude repre entada por . us
agente. cara a cara o "animadoras" a los hogares, ) los resultados
pronto e perciben en mucho caso·, como lo confirman las empresa
que gozan de u, b neficios o las animadoras que comparten e pacio
, experiencia con la • a i tente. '' y gue fácilmenle lo notan por
medio de anécdota, o "te timonios ·.
orno toda organización coo futuro ) en con, tao te crecim1ento,
se comparte en el interior una jerga o Lenguaje en común, que
comprende dichos corno: 'que e note que eres de \l P1\ "o'' i
tú educas a un hombre, educas a una persona· si tú educa. a una
mujer, educas a una familia", por e1empl · aderná del léxico de la
organización, que pese a que e con&lt;le cuestiones de rango con erva
unidad en el grupo, en "la grao familia
PAC' . E importante
mencionar también el aspecto religio o yue e tá pre ente en cada
. esión, pues cu ntan con una "consagración a
PJ\C", que es
una pecie de credo y que reafirma a través d u repet1c1on
constante, premi as importantes pasa la organización haciendo
indu, o mención al crabaj ) al mi mo tiempo a Dio . Digamos que
las piezas ncajan de manera efica7 para gue e ta organización no
sólo , mant nga, in que sLga creciendo; que . iga lleganuo a
u1Stinto hogares y formando parte de lo . innumerables in trwnen tos
de que se alen los grupos que ejercen mayor poder en la ocieclad,
para crear Ja. condicione adecuada en ara. del mantcnmúento o
mejor dicho, del incremento de sus priY-ilegios.

V. Conclu ión

El pen amiento emprc ·arial continúa ho) e.-pandiendo ·u \'i.ión
&lt;-Juizá de formas má diveras v exten&lt;l1da que en el pa. ado. Lo
in trumentos que utili1a no ólo se c.:xtien&lt;len ~ti ámbito corporatt\"O
sino que se iguen expandiendo a otro ámbilOs d la vida ociaJ
como la educación, por c1rar un ejemplo. La proliferación de
univer ida&lt;les y programas enfocado específicamente a la acth 1dad
tmpresarial, de¡ando e.le lado otra rama · 1rnportanrc. para el

233

�b1enc tar le la so iedad

&lt;lt.- mílu ocia que e

in duJa un indicio importante d l poder

to. grup . p &gt; c.:en.

l .a c n:trucc1ún de reah&lt;ladcs alternati\ a que mue. tren una cara
ma. humana de l:i ,·iJa parece encontrar sever &gt;. ob taculos ante d
tmpul o Je la idea d un • olu mund po. ible 4ue pe al paso Je
lo :11105 ) :t la. re:istcncias emprendi&lt;ln , te único pai aje igue
tntt.ntandn ÍLn icmementc arraigar ·e en la, c nciencia a Lra, e Je
lo rncdi, &gt;. má din:r o. ) ncwcdo o . . La da. e p ltaca) t.mprcsarial
t.¡m: ho · Kobicrna a . léxico par n p mer e, p iaJ cmpeno n
conducir al p, L a una privat1zac1on de la vida } del conoc11rnen10.
, e fanm:ccn d m:rnera eficaz la nucvru· form de organi7.actnn
J l trabajo, que n gran medida on producto de lo. parámetro. y
la, xtgt.n ia dd mt.rcad 1nt ·rnac1011al pero que a u , e7 se
alimentan k la. c. ratcgta l cak con d fin ele corre ·p mder de la
111Lj01 mant.·ra al I en fic10 d lo dueños del capiLal, cue tión natural
en ,] i. tema ccon muco que no t.m'Udvc.
El ca:o d \
P \( t.:s put.s, la aplicación d un in trw11enw
m,is p,ua el comLudo Je e, to tot n: e. ) que omo otros, ha u.rudo
1 s fccros deseado · lo dtmue. tra nt sólo .u permanencia a tra\·é
&lt;le lo ~no.. ino el gran crecimiento yu · :igue experimentando.
na org.mi;,:aciéin cnfr cada al cambio i&lt;lc.:ológic que cuenta con d
apoyo de las empre a y por I ranto
n r ·cur o poltt1C&lt;1 · ,
e;:conúnucos l :l\ orabk: ·, así como u rdactón con la religioo c, rohcn
y con académico: Je distintas rama. le conocuniento; tiene grande:
posihilidadt:. J · é:ico como d ca o lo Jemue. tra. lmpul ar d v:tlor
del trabajo , d &lt;ml n ,l Lravc. del terreno cmoci nal y afecti\-o en d

pbno de la mu¡t.r ) Je la familia, \ aliéndo e de la neces1&lt;la&lt;l dt: la
pcr., nas &lt;le cr tomada en ·ucnra) Je so tener e por. u creencia.
rdigio a e sin duda un punto chl\e en el cr cimi nw ) la
efe ti\'idad &lt;lL c:ra a:o iación.
[:, ta invcsugac1ún c. enr ncc · ólo un acercamiento a una di:
la mulnpk forma en la. yuc de ·d hace década ) hasta la fecha,
e prcn:nJc crear un amb1ente d pa7 de tranquifüla&lt;l, pt:. e a lo·
, bu o } la crecí ntc polarización social, &lt;liscñminac1ón y represión
por la t.¡ut: p,1 ·a d pai ·. Crea ión d e n en o. yue permitan fa

r produ ción de un e tado d t: re·lac1onL·
.
cnnn:ment p,ara unos
.
O
.
• parec10 importante tocar el punto d I d
t1ue e un 1
fu
po er, puesto
,
c emento n&lt;lamemal p
d
de influencia uc
. • ara entt □ lr esto mccam mo.
.
9
maten, hzan en agente como \
p '\ , p
nue,~a. mve tigaciones imilare
h·
.
. ¡· ara
n cesano ent &gt;n
1os ca, o e ne reto ,,. t ~ . ·, e1 acc
.
.
e. ana 1%ar
• , ... ccn1ca }' 0 m ·t
J 9ut. valen
en el la
· ·
·
rumcrno ·

cuanto

P no cot1&lt;l1ano, cara a cara, en la e fen real E.
.. .i'S/l(d1t1r d podt'r allí do11dr s11 . ¡,
• . ' . .s important :
totnl!llm/1 11westidr1 n1 ,,¡ ,·1."li" . • , 111 -e~mo11, .r, lze11r 111111 il1lt11rio11, fSlfÍ
"· ' cno1 ac pmdltar re.1/i
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extrc111a, a/h
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"'" v.an pa .org.mx
www.anspac.1&gt;rg.mx/juv nil-main.h1m

�UNA OFICINA EJECUTIVA DE LA
PRESIDENCIA: INSTANCIA

NECESARIA EN MÉXICO
Juan Marín González olí

e, Mí TODO C(UP\R IDO

IEMPRF H \ 'IDO el

fiel &lt;le la balama &lt;le nue tra

hi tona poütica mexicana., &lt;ltcbo ea de pa o, gran parte de lo gue
lo Padres de la Patrta concebían para la nueva nación, recaía en
modelo poütic s que tenían como prototipo el d paí es djstante
en las costumbre, y en su formao , n ocia!, pero la idea era y 1gue
1endo, el progre o. E_ toy convencido &lt;le gue en toda argumentación
científica , obre todo en In e plicación &lt;l lo istema polfrico
contemporaneo , uno &lt;le lo, modelo má importante , por no decir
9ue el principal, es el sistema pre 1dencial Je lo Esta&lt;lo, l nido
de rnérica.
'1 pre cote arúculo trata de demostrar que en alguna medida r
dado la juventud de la nación m xicana, e no ha pre entado
paulatmamente , por nece. i&lt;lade, xtraordmana , el Lr anexando,
calcan&lt;lo, mati2ando todo obre la marcha, tema ad1T1Jnistrativo
l!Ue . on de urna 1mportanc1a } n este momento &lt;le urgencia para
el G obierno Federal I xicano; la hip 'tesis &lt;le tip compara
a

'"º

cadém1coy funaonanu públicoyprivado. Profesor de la Faculrad de Derecho
\' Cienaas oc1ales de la l',\ L

�la gue de eo aludir, tiene gue ver con el hecho de que el Presidente
de los E tado
nidos de América cuenta en u cercanía geográfica
con colaboradores imprescindible para el manej de la gran
maquinaria administrativa gue encabeza, fenómeno que
principalmente y causada por la Gran Depresión del 29, dio como
resultado que el pr idcnte FD. Roosvelt extendiera sus principales
acciones administrativas a través de sus más cercanos colaboradores,
porgue derivado de aquel acontecimiento depresivo se encontró
con que la mayor parte del gabinete estaba paralizado; en alguno
ca os por falta de aprobación enatorial, en otro por falta de interés
político (por no pertenecer a, u propio partido), en algunos má, por
falta de presupuesto, etc. Derivado de esa circunstancia y de haber
pa ado antes de la ya citada depre ·ión por una gran pandemia ( 19181919) el presidente Roosvelt decidió crear a instancias del Comité
de la Dir cción Administrativa ncabezado por uno de sus má
cercano colaboradores T,0ui Brownlow, lo que hoy se conoce como
la bxea1ti11e O.ffice Of The Presiden!, con el objeto de sacar adelante r
de manera práctica lo a, unto, má urgentes de la administración
pública norteamericana un ente complejo, sobre todo i tomamos
en cuenta la realidad d su federalismo, primero como un fenómeno
político y económico, después como una técnica constitucional que
ha rendido -verdaderos fruto jurídicos y políticos desde u
nacimiento.
E to contrasta con lo qu ocurre en un sistema como l nue tro,
sobre todo a partir d 1997 } má aterrizado de de el año 2000, en
el que un gobierno respaldado por una mayoría absoluta o relati"a
n el Congre. o ha actuado n ocasione , sin un control político
real, sobre rodo si tomamos en cuenta que para tener se control
certero en i\féxico, se requiere de un ''caudillaje moral" indiscutible
a lo que también hay que añadir lJUe con ·titucionalmente, r también
n gran medida ca i de facto, nue tro presidente tiene cierta libertad
para la formación y puesta en marcha de unidade. de asesoría, apoyo
técnico , de coordinación que crea oportuno. 1

1

Pongamos como ejemplo el artículo 8 de la LO PF.

238

Por otra parte, e importante de, tacar gue el movimiento
d mocrático trae aparejado el hecho de que la cultura política.
desconozca en ocasiones la forma que conlleva una toma de
Jecisíones internas, en 1a que e pre ume la deci iva import:tncia
de la po tura pre idencial y 1a oece idad de crear un fuerte aparato
admini trativo en el gobierno, que articul armonice, la
interlocución entre 1 presidente d la República y lo gobcrnadore
de los
tados preponderaotemente. Este planteamiento me ha
motivado al estudio del sist ma norteamericano, obre todo en cuanto
a la responsabilidad per onal del pre idente dentro del ejecutivo \
L1 formación de una e pecie de Gabinete Alterno en mano. d~l
presidente Q.a ExeC11fi11e O.ffice qf the Presiden!, con la w·hite Ho11se
q{ftce a la cabeza). o hay gue olvidar que para 1a construcción de
es modelo, se requirieron años de buena r mala experiencias,
sobre todo tomando muy en cuenta 1a figura de Jos Think Thank 's o
cabilderos en políticas pública , nacido n esa ación a partir de
la era de Roosvelt} 1a Comisión Brownlow.
n lo Estados nidos de orteamérica de de hace mucho años
se tiene implem ntaclo dentro de su estructura normativa lo que
ello denominan "advice and consent" es decir, el con ejo y
con, entimiento del enado para ocupar cargo dentro de la
admini tración pública federal a instancia de la nominación que
previamente hace el pre. ideote del jecutivo. El aróculo II, s cción
2, párrafo egundo de la on titucióo d aquel paí , eñala que el
pre i&lt;l nte tiene "el poder'', con la recomendación y con entimienro
del cnado' , para nombrar a lo oficiale del gobierno. ctualment
alrededor de 100,000 cargo , es decir un 10%, . on nominado
directamente por el ejecutivo federal bajo esa premi, a, en tanto
que el resrante 90% on a umidos mediante un .i tema que
denominan «meritorial'.
'Recomendación y con entimiemo" (advice and cons nt) es una
expresión constitucional que tiene u origen en la época de los padres
fundadore de los Estados rnido para manten r el equilibrio de
lo pod re entre do, corriente ideológica muy fuerte , la de
aquello que deseaban una presid nda unipersonal y la de lo

239

�partidario de un presidente sometido al ' ongre o. La constitución
de lo. Est.a&lt;lo. Unido refiere que el pre ident tiene el poder" para
"nombrar ' a los miembro del gabinete pero i mpre 9u e cuche la
"r comendaci 'n") cuente con el "consentimiento" del enado.
La confumaci ' n en el nad
da a tra ' d 24 comisione.,
( 1ue r sultan poca si las comparamos con la qu xi ten en el
lex:ican : 57 ordinaria, , 7 peciale , 5 bicamerale _ 1 conúte &lt;l
transparencia) para someter a escrutini o únicament al candiuato
pr pu t in a la propia cretaría en cue tión. Por citar un ca o
hablem . de la reciente c mpar ccncia &lt;l I lillary linton ant d
omité d R lae1one E xteriores, Juego &lt;le su nominaci , n por parte
del acmal pre. idcnl d 1 s 1~ t.ado. rnido d
or eamérica, en la
que fue aprobada por 16 vot a fav r y uno en contra, este último
argumentando l po ible conllicLO de intere e derivado de la.
actividade filantrópica de la Fundaci ' n Bill Clinton.
Hi róricameor han ido poca la vec en 9u J nado rechaza
alguna nominac1 , n pre. iden iaJ aJ gabinete. Do ca o r ciente·
no a •udan a ilustrar lo que noca i ne , c.: con ·erte en un 1·orruo. o
pr ce. o d ratifi ación &lt;le Jo. miembro~ del gabinet pr idenc1aJ
e. tadounidense. 2
El 3 d enero de 2l O1, Linda há,· z fu nominada por el
presidente u. b para cupar la cretaría del Trabajo.
parur de
e m &gt;mento, Chávez fue inY tigada tanto por la prensa como por
1 FBl revelándo e qu , upuescamence había tenid trabajando en
su ca ·a a una inmigrant ilegal Guatemalteca por más d diez año·.
Ante el e cándalo, Chávez retiró su candidatura el 9 de enero.
Po tcriorm nte ue absuelta Je lo cargos.
1 gob rnador de uevo léxico füll Richard on nominado
recientement por Barack Obama para ectetario del Com rcio,
r úró . u candidatura al difundir l
w York Time que tenía
información obr una inve tigac1on federal n u ontra por
pre untos contrato otorgado in Licitación y que corre poncLian a
Jonant d u campaiia.
1 De Truman a ' L"'&lt;on, lo: prc::s1dcntL'S em 1arun al
·nado 1,400,lX.JU oonunacmnes.
dc la 9ue e aprobaron el 97°111, fu ron r chazadas d 2.7°111 y se reoraron d 3%.

240

En el . i. tema p &gt;lítico norteamericano
una r alídad la
transparencia en el proce o de a 1gnaci · n de los cargo público
por part del 1. tema de rcpr , entación, en la que se a ume
fehacientemente esta grave re ponsabilidad de carácter sociopolílico
a lo ojo &lt;le todo los sectore social . .
En México el universo d asignación a puestos públicos
ratificad por I Congre, e mu e trecho 1 tiene que Yer más con
alianza partidi ta e intere
creado que con ficiencrn y
capacidac.l. La ,onslitución Política &lt;le lo E:tado .
nidos
M xicano, , di p ne 9ue eJ enad ranfü.¡ue 1 , nombramient · que
el pre idente de la Rcpúbli a haga del procurador General &lt;l la
República, mmi. tr s, ag ntes diplomatico ·, eón uJ r,en ral ,
empleado. , uperiore d flacienda, e ronele ) dcmá j fe.
upen re del .. jército, .L\rmada } ruerza érea acionale . D la
mi ma man ra, cada .. ntidad Ped rnuva 11 ne disposicione,
con titucionale en ese entid . En 1uerrero por ejemplo, el congr ' o
del estado 'designa" al procurador d · enu·e una tema propue ta por el
gob mador. En l E tado de México, é te . "designado" por el
ob mador p ro "ratificado' por la. do, tercera: partes del congreso )
a! í uc sivamente encomramo ejemplo
n ese . mido.
La ,on, ticución norteamericana registra un autocontrol orientado
a la ficiencia gubernamental y , ntiende que i bien el pre 1dent
ncama aJ Poder Ejecutivo en u c njunto, ha de er también u
voluntad 1ndi, i&lt;lual la que intervenga LD el proce , d
nombramiento y a:uma lar . ponsabili&lt;la&lt;l de lo mi!-.mo ; 1 nado
op randa e mo onrrapeso, bliga al pre 1dentc a proponer el
nombra.mi neo d persona cuali..ficada , que van a pa ar por un
riguroso c nrrol para r confirma&lt;la dcfiniÜ\'amente.
Por tanto el nombramiemo d los crerario. va a s r una acción
compleja en la que inter ienen do. voluntade d terminantei;, lo
c¡ue normalment e &gt;kida cuando ck de I léxico . e e -amina eJ
istcma americano. na &lt;le la do voJuntadc.:. , la Jel pre:ident , va
a tener un mayor pe. o deci wo, vague e, el encargado de designar
a lo candidato v el ena&lt;lo suele &lt;lar u con entimien te a I&lt;, mi mo
in plantear mayores problema . La Con::;titución ie 178"' de

_41

�r
orteamérica no limita la interYención enatorial a cuestiones de
honrade7 y competencia -ino que también puede extenderse a la
valoración poütica d la actuación pública anterior del nominado.
El proce, o para la designación de los ecretaóos ini~ d~ _manera
formal cuando el ej cutivo informa al enado de la nommaaon. Con
la atenuant de que ames de que el presidente realice una nominaáón
para que ea confirm,'lda por el nado, exi te un pr ceso previo fáctico,
d carácter político, no regulado juddicameme, como ocurre e~ los
sistemas parlamentarios con el nombramiento d finitivo del g-a_bmet •
El pr idente para de ignara un nominado tiene en cuenta los dive~o
componente, que deben conformar u equipo ~e cr~tano
(geográfico , ideológico étnico , etc.), teni ndo gran tnfluenaa en la
actualidad en ~ pr c o la lf'hite Holl.fe OJ!ice.
Por otra parte I presidente de manera regular tiene en cuenta la
opinion s del ongreso en e p cial la de lo presidente de la.~
Comi ion ,. del Pleno del enado, pue aunque todo aben que
la ámara , \Jta con i&lt;lera a lo, ecretario · como figura bá icamente
d confianza pr sidencial, no iempre es a í, en la ma oría de la
oca ione , más yue figura d confiama son prominent s lidere
del ector, útile políticamente para 1 ejecutivo nort americano.
],os ecretari
on efectivamente de ignados por el pre idente
p ro hay qu tomar en cuenta que on repr entante de los dife~ente.
grupos yue apoyaron su campaña pre idencial )' gue tienen
indiscutibl m me influencia en lo ecrores afectado ' por sus
departamento , la mayoda de las Yeces figura independi~nte gue
no po een una relación de confianza pcr onal con ~l ~re, 1dente.
Woodro\\ ~ ' ilson , por ejemplo, d rivado 9U1za d la poca
confianza gue te1úa con lo miembros d su gabinet procuraba
t ner contacto inJi,1dual con cada uno &lt;le u mtegranre ante.
que convocar a reunione col ctiva con te, o bien reunía a ~n
r ducido grupo de gente d confianza int grado en el Conse1o
1 acional &lt;le Defensa ( ,011tuif of 1 atio11al Defense) uerra, Armada,
Int rior, gnculrora, Comercio y Trabajo creado en 1916
una
especi de gabinete intern , con l objeto de c _nsen ar op1ruones
para tomar una deci.ión con re pecto a &lt;letermmado tema.

co':'~

242

Po iblemente la modificación má importante de actuación
gubernamental fue la. operada con mucho éxito por F. D. Roo evelt,
Y que marcó una tendencia que continúa en la actualidad. El
presidente Roo evelt dejó de apoyar, e n u ecretario como un
órgano colegiado en busca de deci ione para la ejecución de la alta
política gubernamental, en cambio, bu. caba consejo allí dond
creyera encontrarlo.

. ~ í,_en 1939 creó lo que e conoce como pre idencia
m tltuc1~naliz_ada, la Executive Office qfthePreside11t y que proporcionó
a la pres1denc1a de un aparato administrativo y de consejo cercano,
tanto estructural como geográficamente dentro d la Casa Blanca
e te ente complejo eclip~ó el papel del gabinete en las decisione
gubernamentales. La búsqueda de con, ejo, e inclu o la toma de
decisiones, en órgano ajeno al gabinete y radicado en la E:x:eC11tlÍ'e
~.ffe~e qfthe Presidmt, continuó ca i sin excepción, en las pre idencia
1gu1ente hasta la fecha.
James arter por ejemplo tom , la deci ión p rsonaJ queriendo
actuar en opo ición a la política en extremo centrista de ix n d
dar importantes e pacio a u gabinete (lo que d nominó co:no
abine! Go11erfllJJent), evitando que d ~&lt;le la aua Blanca e
n~utralizara a lo ecrctario . o ob tante su intención original
vio . n la n ce idad d espaciar por má tiempo la reuniones de
gabinete pa ando en el primer año &lt;le reunione emana! , a
9uincenale en el egundo, a men uale en el tercero , a la muv
e porádica del cuarto. La. reuniones de gabinete en realidad , ~
carac~erizab_a n por ser meramente informale , in orden del día y
con clivagac10nc ' obre diver o tópicos. La cerca.nía con el gabinete
propici , quiza. lo roces entre é, te · la IFhite Ho11se Ojfit-e, que
finalmente derivó en 1979 n la olicitud de arter de la dimisión
de todo lo miembro del gabinete y d 34 alto cargos dd staff de
1a a a Blanca, para a í poder remodelar el ejecutivo.
Conclu endo e ta crisi de gabin t con la renuncia d cinco
miembr~ , arter nombr ' a Hamilton Jordan como 'hief q/ ftajf
de la Lf7h,te Ho"se Offtce, excluyendo a partir de ntonce al gabinete
del proce o central &lt;le la roma de deci, iones.

243

�•n México lo cambio

u ·tancial . n el escenario o i poli neo

na ion,11 , la pofanza 1ón de las per. pe civa. acerca de las ac lom:
, dee1 iones a tomar p ra al anzar lo. nbj úvos Je b1 ne ·rar de
~uestrn ~oc1 ·dad, s c&lt; nvirtió 1:n un tema álgido cntr lo d,~tínto.
p 1dere \ m, k. d gobierno, que . i bicn e ta circun tancia e
produ ro d I tlll Lnto Je Jemocr:i.tizaci1 n n I léxico, hay ¡u
reconoc •r LlUl' nuc. tra m. cimcion · no e en ntraban preparada.
para :u r pue ta a un frnómen&lt; dt:. tal magnitud, con actores

polítict , in apa , d • eyuilibrar c. ta ucrzas a tra,· de_ lo.
ínstrum nto normaúw&gt;. y de lo. medio· idón o. para una chcaz
int rlocución. La re &gt;rientación e impul. o de la política interlocuci · n gubernamental la c, lida&lt;l en 1&lt;le. empeño de la· rre. esfera!
&lt;le g b1 rn , la eficacia de lo sen 1c10. de mtcltgencia, d desarrollo
Je e&lt; mpetcncias de los actores políti o
d h cho dL no tener una
vi. ión gl&lt; bal del pa ro federal, on a codru luce '-Tital
n d a tual
panorama naci mal ~ &lt;l prim r orden n la agenda jurídica \ ·ocia!

dd

~ tado Me.·1c;l00.
, 1 arnili , Jd pr bl ma que ahora i:nfrcntarno en l\léxic no:
lk,a in ,1rablcm nte a un tra. fondo d narurale1.a política, al dd
binomio centralización-Je. centralización lo qu equi ale a decir
quL un fact r d t •rminante &lt;l la pre bl mát1ca que ahora pa&lt;leccmo.
tiene qu ver n la uesttón &lt;le organiza 1ón del ::. tad tema ttUt'

en el pa ado n s ha llevado a seno contltc ). ·oc1alt:..

.

i ,b crvamos con atcnc1 · n v remo t¡u en la actualt&lt;la&lt;l, hacia
1 intl:rt( r &lt;l la: na 1onc.- operan por un ladt, fuaza · e n1rípda.
qu a. piran a la ma or he mogcn ida&lt;l p . 1 le en la organJ¿;ación
d •I pud r político), p r otr&lt; fuer1.a ·emrífuga~ qut: bu can como
meta la ma\ or hctcrc 1gend&lt;lad dentrn la unidad del • ·tado. r-◄ .n el
primer cas~, la fucr7.a polí1ica quL impulsan la centralización
d -rentan la prenú a de que in una mínima umform1dad no on
po ible. le s E. tado · modernos; n I segunde , la· fuerza de s1~,no
opu sto bu. an 1a afuma ión de su iJenndad ) l mm or re. peto
pnsihl a u di, cr. 1dad. l: e te juego de fucrza nace d pr• 1bkrna
de la dis1ribucion t ·rm 1rn1I dd pnd r p lmco.
En nm: tr &gt;caso e pertinente aclarar 4uc hui muy bueno. inrcntos

2 14

de ~ordinación ~ e,rganización gul&gt;ern:imcntal qu rindieron fruto ·
p~ra unplemcnt:ar polít:icru publica. le I, rgo a!cancL, el hecho Je d •var
di h;t · propm: tas a rango de ~rabint:te comenzc' le de 1958 con h
lfama&lt;la. e m1 mne incersccn:tanak: ·, en •l . cxeruo 1%4 ¡ &lt;J7( l . c &lt;licron
otrru conu ione , obr to&lt;l , en el e tor haC(:n&lt;lan . \ u, nutrida
reunt me con ot ' s cret1riru y deparrnmento adm1~i. irativo Je
19 O 19-,6 . ·
·
'
.
a.
tunaonaron on re.: 11.ilanda&lt;l los gnl inetc ~&gt;mpecuano.
•~du_·cnal ) &lt;l · política interna, Je 1976 a JIJ 2 ·e cr , d :ecrc.:tna. d~
l c~co, de l ()l 2 a 19, ' por acuerdo pn:srdcnCL'll l: crt.-:t la ti.g ura Je fa
oficrnn de ,1. e'-OrÍa y ap no té nico &lt;le la pre idencia el llamado
,ecr ·tar1:1do frnico de abinet , , de 1988 a J )94- : , crea la
C~&gt;o.rdtna ton d~ Gabinete. \' w&lt;la cstas importante. figura. on
elim.1.ruida a partir dd año 200( n yue cr , la oficina ejecutiva &lt;l
la _Pr s1J noa de Ja República, muy al e olo noneamerican • p rn en
tnJ op1ruón, tan s{ lo en el formaro.
En cuanr a la figura del ¿abincte · . obre todo en cuanto a
planea 1 , n ) metas e rdier , e Jejo de Jado la cue ·uon de un
buen ec¡u1po tt:cnico 9ut: pr pusiera meta ) . oluc1one a lo tema .
fundamentales del gobi rn mexicano, pe r ejemplo LO c. mi ·mo
l~nor e deb •ner en ucnta un t:: fuerzo bast:1.nk· erter&lt;, &lt;.fU se
luzo en la adnuru rrac1on pública que pr t.:nto d Plan aciuo:J Je
D , rrollo 1995-2000 e re . u. t ·ntaba una tesi. mu} importante
d nominada " uc o F derali. mo .\l xi ano'·, el mismo contenía
P&lt; liuca pública 9ue pucs1a rn marcha rindieron mu\· J ucnos fruto
pon1u , egun le demuestran las e rn&lt;lí. ti ·a , ti pru ·red , •n vanos
rubros) no olo en I ccon6mico. L'l de, centraliza 1011 &lt;.1uc . e, i\'ÍÚ
fut: un punro de partida irnporrant n aquello ai'io.. Rcmcmor1J
alg1Jno_dc . u. punto. para que tomemo. como base L'l propue t1..-

9u ma · adelante se plantean en I pres ntc trabajo.
&lt;in o fuer n la · linuu d acCÍ&lt;ín Llue en aquel entone · ma11za
· ba
d Plan acton,1I dl De arrollo:

l. rortakc ·r el cjerci io pleno de la . ob ranía nacional. como
valor . upren10 de nu,·srra
-. , nac wn a1·J&lt;. 1a&lt;. 1 y ·orno re pon. a b 1l1dad
prim ·ra del L tad
I · -¡ ano.

�2. Con. olidar un .r ' gimen de comyiv-encia social, regido
plenamente por el derecho, donde la ley ea aplicada a t do por
igual y la ju. ricia ea la vía para la oluci , n de lo. conflicto .
3. Construir un pleno desarrollo tlemocrático con l c¡ue s
id ntifiquen todos l m xican y a ba e de certidumbre j
confia.n.za para una vida política pacífica } una incensa participación
ciudadana.
4. vanzar hacia un desarrollo acial qu propicie y exti nda en
rodo el paL la. oportunidades de superación individual y
comunitaria, bajo lo principios d equidad y justicia.

l. J--i'acilitar una redi tribución de atribuciones entre el Ejecuúvo
Federal y los gobierno locale r revalorizar la acción pública de
los gobi rnos tarales y municipal . para det rminar su just
redtm n I nam1ento, tanto en competen ia. como en
re ponsabilidades y r cursos.

2. Proponer e pacios específico de par icipación d la
oc1cdad n Ja · política. gubernamental
uj ta. a la
de centraLización, a fin de que Ja gestión pública s a más democrática
e integre mayorc. grado. de cansen o ocial.
3.

ontribuir a la de centralización económica para alcanzar
paí . El proc o de redi tríbución de
compet ocia p rmicirá que diversa. ge riones de la ociedad se
puedan realizar en los gobiernos estatales J municipales facilitando
el arraigo de las actividad s producti •a. n las regione .

un d ·arrollo equilibrado del

5. Promover un crecimiento económico igoroso, sostenido v
. u rentable en ben licio de Jo m xi.cano .

E d cir, e pretendía la redi tribución de la re pon abilidade.
&lt;lel poder público entre los integrante &lt;lel Pacto Pederal ederacion,
E tado. y :Municipio.) con el propó ito &lt;le:
Impulsar eJ c.lesarrollo político in titucional;
. \lcanzar un ma 'Or de arr llo ocial;
ontribuir al creci.mien o económico;
Fortalecer el de arrollo regional, y
Promover un mayor de arrollo admini trati o.
Las cinco líneas de acción pu ieron en marcha tre programas:
rederali mo } d se ntralización;
l·ederah, mo hacen&lt;lario, }
RenoYación muruc1pal.

Federali mo

de centralización. Incluye la propue ta de:

246

4. Impulsar el desarroll económico y ocial d las localidacl s
a través del jercicio dir cto de una partt: su tancial deJ gasto público
por parte d l . gobierno locale . La d centralización de los
recurso propiciará un aceleramiento de la a.envidad económica
local, al op rar e un mayor gasto por parte de la autoridade, local .

5. Inducir el &lt;le arrollo técnico administrativo v financiero de
lo gobierno local s para ateoder d manera eficiente lo. nuevos
asuntos públicos de centralizado , lo que se traducirá n mnovación
de i. tema · procedimiento 9ue enriquecerán la admimstración
pública local.
Fed ralismo hacendario. Con i&lt;leró los siguientes puntos en u
propu

ta original:

l. At:anzar hacia un sistema nacional en coordinación
hacendaría que incorpore las áreas de ingreso, ga to ) deuda, a fin
de generar una mavor autonomía financiera de las enti&lt;lade

�fed ra11va m &lt;liante instrumento que amplíen su capaci&lt;lade
para generar ingr sos ptopios, mayor cert za en el acceso a su.
participacione , regla, dara, para olventar u re pon abilidadcs
en materia &lt;le ga L público el centralizado, al tiempo que
fortalezcan y amplí n su acceso al financiami nto público.

8. Promover una mayor responsabilidad en torno a la garantía ,
cali&lt;lad y rentabilidad económica y socíal de los proyecto que las
enudade, fi derativas propon n para recibir financiamiento público
y &lt;le mercado.

R novación Municipal. Con era aspect como:
2.
rnpliar la. por . rnde. tributaria · susccplible J ser
ejercidas por lo gobierno. locale, , } a i fortalec r su finanza,; y
generar un maror control ,, paracipación de la ciuJndanía en las
deci iones del gast público incrementar la corre pondencia entre
la recaudación propia las nec sidade. locale, .

3.

lmpul ar la d . centralizaci ' n ) la c laboracion
administrativa en mat ria fiscal para aproYechar las ventajas
comparativa. de ca&lt;la rden d gobierno.
Promo er 1d arr llo de . i tema. e tatales de coordrnación
hacen&lt;laria, particularmente en lo refi rente a a, pecto. imidicos }
n rmativ s; s1 tema administrariv . y d información; reJacioncs
hacen&lt;laria entre lo e tados . lo municipios; asi como el
fortalecirruento d lo proce o de planeación, programación,
pre upuestacióo y evaluación.

4.

5.

Reorientar la política de ga to público fi &lt;lera! a partir de la
nuern funcione. ttan ferida, por lo. de pachos federales a la.
· ntida&lt;le federativas con motivo del present Plan acional.

6.

Propiciar la homologación de los principios base de regisuo
&lt;l la contabilidad pública criterio. que norman la j cuc1ón del
ga. to e mvcr ión pública.

r

7.

E tablecer bases clara y permanente de di tribución ck

algun recur. o d I ga to público nue la ntidade como lo. del
ramo , r .,M, e n el propósito de otorgar certeza financiera facilitar
la planeación e in, trwnemación J lo. programa dcriyado .

248

1. Revi ar } en . u caso, actualizar el marco jundicn &lt;l 1
municipio para definir con claridad su atribucione , limites y
re pon abilidades.

2. Fortalecer institucionalmente a los ayuntamiento ) u
representación política para que respondan eficazmente a la futura
atribucione que se les confieran, en el marco del impul ·o al nue o
federalismo.

3. Vigorizar u hacienda pública para con olidar al
ayuntamiento como eje ptomot r del el sarroll ocial del municipio.
4.
mpliar La participación de lo ayuntamien os en la
planeaci ' n del d arrollo regional.
5. Promov r nue os e pacio. \ mecarusmo lega.le a favor de
la participación cívica r ·ocial.
H te plan condujo a una sorprendente recuperación del empleo
1 una ana adminisrración de la economía mexicana. con mu · alto
indicadores de crecimiento después de una contracción de la
economfa (-6.2º'º en 1995) a 5.1 %, en 1996, 6.8 en 199711 ' 11, 4. n
1998, 3.6 en 1999 7.5 n el 200 . Al mimo tiempo, impul ·ó la
apertura democrática de la p litica mexicana que pcrmiúo en julio
de 1997 la victoria clect ral de Cuauht, moc Cárdenas (PRD) como
jefe de gobi rn del Di tr1to hderal fecha n que tamb1 · n el PRI
dejaba de poseer la mayo1ia ab luca en la ámara de Diputado
Al final de • u mandato, el Dr. Zed1llo ~e convirlió en el pnmer

249

�pr stdcnce del l Rl en reconocer una dccrota n la el _-cciún
pr 1Jencial ,n In yue de pre urizó le alguna forma la h1erz,1
polittca! nacinnale. .
_
( omo obscn·amo ·, la aJopción d l esquema dt: c.l •ccntral1zac1on
funoono ba tame bien, quv.;\ d error fue hah r dejad &gt; mconclu
d mi. mu pmcc ·o, lo 9uc ha n1elt a polarizar lru fuer.1.a. cun la

ial _Y P &gt;líti :t, r 9níere de un.1 pr funda re. tructuracit,n ante- la
aprcmiant n ce íJad d interlocución gubcrrL1menr.al , cJcri\·ad Je la
nucrn tran 1c1ón democmuca, la mt ·ncion c.¡u re 'fX&gt;t;da nuevamenre
con la rapi&lt;lt:7} as rmida l 9u a tra,·és de lo año la ha caracr rv.a&lt;lo
. 9u la condicione actual del país e'i.lgen.

e nsecuLncia. 1u ahora padcccmo .
El cnfr · nt, miento nu varncnte t:ntre la fuerza polínca.
dominante en el pa1 ·, por un lado la n ncada a la c ntraliza~i{)ll o
a la pue ra en mar ha d · un f d rali m coacti, que c. pdt o.
por la coni rmacion cmpolítica que . e ti ne en c. te mom nto en
el paí \ por om la qut: pugna por la des nrralizac1ón, hac que
mevitabl ·m1.nrc I istema p lineo tt:nga &lt;..]UC operar a 'ece~ m
e rnhilidad 1.n u brújula ) ba¡ 1 principio &lt;le cooperación orzo. a
en la bú--qu1.·Ja del anhelado • check an I balanc " coro nerno

LI pre 1d nte de: lo. Estado
niJo de I ortcamenca ti&lt;.:ne
una ficina E¡ecutha l]Ue LO u hab r conri ne una mu, \anacla
gama _de.: ru e ore , n ella e -i. ten "cabildero. " que • neg,;cian'' un
·rnnumero de tema juridic &gt; nac10nalc , conómi os

c ntral dd

rema.
Recorduno . yue la c ntrnlizacii'm
de e mralización !-&lt; n
térnun&lt; ,_. arnh1valemc ·, nwcionado. por un pa. atlo, p &gt;r l 1.¡uc
hay qrn. apn:n&lt;lcr la lección de la h.i. toria e itar d maniqu ísmo.
·C por jcmpl &gt;, bueno e rccor&lt;lnr LO e. to. uemp que la
1.

ccntralinción fue d in rrumt:nto del que e s.ir\'teron much~ YL'Ce
lt &gt; reom 1ent· fCllerali ta a lo lar~o ck m1c tra hi toria para e¡ecutar

u pl:n de gob1 rno en los que lo pm 1legin y fueros locale jugaban
un tmp rtantc: papel. \ titulo d1. Ljemplo, r cucrdc e que cuando:
implanto la C nsotuc1on de 191- al~no
b1erno _emanado.. &lt;l~
la re, olucic'm opt.1ron por 1 ·entrali nl&lt; en la practica p ,!tuca
derivad 1uizá por L o, untura d · a9udlos difícile momento. ,
por la urgente rn:c .,¡Jad d1. l urudad n:i ·mnaJ.
_.
_
_
Retomando la neet: idad &lt;le un ent1. qm: ejccut políuca. publicas
prácnca. , á ik e ·rea d I prcsid ntc de la R pública, ometo a
'&lt;,n

1d ·ra 1é,n la :ip:ui ntc · hip tcsi::

1.

Lt : r ·taría de ,obemación en.. da Ln l 36 a

tra\' •.

d la~

13 e , IÁ'.\c · &lt;.on. ¡jmci male de la R publia 1 1 x.1cana, CU)º pape
ha id&lt;; t'U1 desl;Kado a I lar~ ele . u lu t na como fa 1or le e tabilidad

2511

2.

pre. upue tale·, de egundad ·te., con lo, tkma.· poJ re - fc&lt;lernlc.
) c &gt;n lo · Estado de la nión oficina c.¡ue n México ex.i ·te en
término. a~ini tratiYo, , pero que tcndm LJU re-esc.¡u ·matizar e
porque _I e ta bac1end demasiada falta al pre&lt;:identc p. ra armoniz. r
~ r ·lac1 n on lo. gobemac.lore: d 1,, · l' tad &gt;. } para ten r una
lntulocuaón poliuca adecuada.
_3: T mando como ba. e 9u · . de , ita) importancia para
~k. JCO re h r L-i problemáuca r ·fonda t:n esta hipóte is \ ante
un ª. cventua1 cn.1.
• • r ¡·1t1ca aguda I las principal . in titucione
,
na tonale en I corto I la7.o, e te articulo traia d1: acreditar la
necc. idad de crear 1uríd1camcnte la Ojici,,a / :1emh1·a dt la Prrsidemia
de l&lt;1 ReplÍh!ita, para 1.¡ue en primer término in trum ntc I cahildco
fedLraJ' e n un amplio eyuipn cienrífi o y técnico c.¡uc comenzará
com~&gt;,_una incubadora de "cabildero. &lt;l politica. pública O tbi11k
ta1Jk r , ·ncar!-,~do. J e-:. tudiar analizar, crear, inno\·ar, encontrar
punto de pundcractón htpótc i &lt;-t ue auxilien .1 cuidado dd
e~u~librio &lt;l I poder en el aspe to jurídico, principalm ntc:. Dicha
oticma fortalc na la a ruaaón n el d . arrollo de alguna funcione
1.Jllt: 1~ L:
_r ; rnc~ de la . \~Lnl t rao6n Publica Fedual k ore rga
a L-i ecrLtarla Je Gohemac1on, br todo b rdacionadas con d
aráculo_7 fraccíone • ,'TI n:X\'I,XVlI,, "X\11,X .. \'111,,· 'J.'

y X.

•. y

• n dcbemo perJer de

\ "t. La

yuc w&lt;lo cambfr, d

carácter

�administrativo en un organismo público tiene como trasfondo una
repercu ión de carácter político, no todo es cue tión de :' cn~ca
administrativa, en la toma de una decisión como ésta en el amb1to
gubernamental, deben ser tomadas en cuenta todas las_ arista . ~ .
Las caracterí ricas principales de actuación de dicha Oficma
Ejecutiva de la Presidencia de la República, serían las siguiente :

1)

0

asumir las funciones materiale de los responsables de lo

organismos gubernamentales.

2)

yudar y aconsejar al presidente, pero sin tener u~a autoridad

P?~

propia ni e tar jerárquicamente situados
enc~~a d_e ~o
responsables de la di tinta área de la adm1rustrac1on publica
federal.

3) Ge tionar aquello asuntos que por su importancia para el
presidente no pudieran er delegado a los responsable .

4) Los ecretario seguirían siendo los priocipale respon able
administrativos ante el pre idente · responsables de us accione
ante l ongre o.

5) Lo miembros de la Oficina Ejecutiva, alvo los que r ~ortan
en linea &lt;lir eta al presidente, y los re ·ponsables de los organismos
instjtucionale deberán reclutar e en base a méritos profe.ionaks.l
E importante destacar que el caso es pre entado bajo el
argumento y análisL d l métod comparativo, porque me encu~~tro
convencido de 9u de 1 24 a 1835 la nación mexicana v1v1~- un
auténtico federalismo, este propugnaba por encauzar a la nacion Y
a la admini tración pública en el ámbito y ttir cción similar a la &lt;lel
ecino del norte, 11 año má tarde las Ba e Orgánica entorpe-

-' ·
·
al
a rt6 ~rn la creación dt:
' Tomamos como ba t' la caracten urns panc1p - que po · r - ·
1a Exccuttvc Hice of tht: President, la Co1DJsión Brownlo'I.\' en 1939 Yqut: parecen

c!eron el canúno el~d~ y _fue hasta el 18 de mayo de 184""' qu 1
Congreso Extraordinano Con. tituyente, com·oca&lt;lo tras el Plan de
la Ci~da~ela, de 1846, r . tableció I rég1m n Federal de la
Con tituc1ón de 1824. Es en es tiempo que la Revolución de Avutla
dero~a el movit~ento qu hoy conocemo., como &lt;le Reforma ,: que
~a~na de culrnmar con la on titución &lt;le 185""', document~ e. te
ultuno_que consolidaría a la postre una adopción p renn del
federalt. mo en féxico.
El_ ~étodo en comento si mpre ha aullliado porc.1ue nos orienta
)'aurilta _n el ncuentro de nuevo, camino ino parecido., para! lo ,
con el ob1eto tal vez, de reencomrarnoc; con otra fórmulas , , incluso
c~n- el pasado; posibles solucione que nos ayuden a salir de la actual
cr~s~, en la que e encu ntra :mmergi&lt;lo el paí . Tlablamo de v;uias
en 1s en una, _1~ de la in eguridad publica, la ecunótruca (que es
?lobaJ), la política y la de la admini. tración pública, inclu •endo la
interlocución entre las esferas del actual gobierno mexicano.
Desde hace algún tiempo hemos Yi. to que la comunicación no
ha fluído como debiera en nue tro . i tema federal, esa interlocucic'&gt;n
con_ l~s _gobernadores de los e tado no ha encontrado un punto tle
c9~br10.
reyuiere en estos momento de comprender n todo
sentido que la política, al igual que el comercio \ las comunicaciones,
cambian con tamemente.
·
Hablaba al inicío del artículo ,obre la urgente nece 1dad de crear
un e pacio adm111.istrativo, hasta cierto punto científico cercano al
pre idente de la República, al contexto actual , al d fas
admini traci ne. que yendrán debe exi tir e ente, q~e articule v
armonice la implementación de política· púl üca r Je hn.cer u;1
e~dacl ro cabildeo e interlocución de la política presidencial, ea
9u1en ·ea q~en detente _el Poder Ejecuti\·o; la idea es llUC al igual
que en lo E ,\, e reqm re la figura de un cabildero, un secretario
' P c~ado n ese ramo, un j fe de la Oficma Ejecuti,Ta, &lt;..JUC auxilie
al pre idente en esa falca de comunicación in titucional resperuosa,
de frente certera sin ambigüedade. de rungún tipo.
Hoy el paí vive sumido en una de sus peon.: crisis en cuestiones
de in. egu.ridad pública interna, nunca anr ,1 ta en lo analc. de la

muy prácticas y senas.
252

253

�,,

(

hi toria, existe el número aproximado de 13,000 muertos en lo que
va &lt;lel 2006 a la fecha por . a cruenta lucha o combate al crimen
organizado, sin dejar de mencionar a los miles de compatriotas
mexicano que han padecido o padecen del flagelo del robo el asalto,
la extorsión, el ecuestre, temas que hasta el momento no se ban
podido erradicar del e cenario nacional, porque no es posible tan
solo estar diseñando y operando estrat gia «macro" Ja nación e ta
exjgiendo cada día con mayor fuerza acciones duales, "macro" y
"micro" aJ mi mo tiempo, que le permitan transitar sin problemas
en su desarrollo personal dentro del territorio; hablando de
problema de actualidad, e importante de, tacar que no hay un
elemento ni tampoc una jusri ficación que defina el porque no e
e tán entregando oportunamente lo recur.so públicos a los estados,
otro tema de urna importancia es que tampoco existe certidwnbre
sobre lo qu realmente esta sucediendo en cuan to a la crisis
económica, tan ólo nos enteramo por lo noticieros sobre los
movimientos de la re ervas internacionales con que cuenta el Banco
de léxico y que el dólar ube o baja, sin una explicación de fondo
por parte de las autoridades federales competentes. on temas muy
variados, con circunstancia que tienen que ver con la adecuada
interlocución de la maquinaria admini trativa federal algo esta
ucecliendo, o la concepción del gobierno versus administración
pública, no es comprendida en su totalidad.
A propósito de lo anterior, deseo expresar gue léxico requiere
en este momento de una actuación rápida, re petuosa de los
márgene político y de las distintas competencia que se entrelazan,
de una nueva realidad social y política, de ese federali mo dual y
cooperativo que siempre ha dado buenos frutos para la
gober?abilidad. Existe la posibilidad de que creando la Ojici11t1
EjeC11ti11a del Presidente de la Rcptíblico, a la manera de la de los Estados
oídos de ort américa, algo pueda hacerse al respecto y
comprender a cabalidad ese ente tan complejo como lo es la
administración pública. o puede ser una •oficina de cuate ', ni
tampoco de favoritos, ni de una política que se implemente mientras
tanto pa an los problemas; tiene que ser una especie de 'cabilderos

2.'i4

académicos' que conozcan a fondo las materias a trae-ar, que sean
especialistas en cada ramo 'f que sean comandados por un político
con espíritu de servicio y cooperación, que auxilien al presidente
&lt;le la República en esa falta de interlocución con los demás poderes
1 obre todo, con los gobernadores de lo estado .
Es importante aclarar que en la oficina c1ue ya existe
orgánicamente en los Pino , laboran alrededor de 300 persona , sin
embargo e desconoce casi de manera total 9ttieo la repre enta y
cuales on las funciones que actualmente reali7.a para abatir la
probl mática que e ha venido comentando n este trabajo. -&lt; n ese
espacio que propongo re-esquematizar debe exi rir el conocimiento
pleno para impul ar una política pública de Jargo alcance que auxilie
al pr idente y al país parn alcanzar rúveles óptimos de interlocución
en primer término y de crecimi nto sostenido por otro, un espacio
donde se proponga como constante corregir el rumbo cuando se
deba hac r, n donde se acelere lo que se tenga que acelerar, in
dejar de lado que el cabildeo de políticas públicas efectiva no es
para que se ben ticie a la da e política, sino al país, a la nación.
Quise introducir al inicio de este arúculo y tal vez me extendJ
demasiado, en cuanto a parte de la hi toria de cómo F. D. Roas clt
tuvo que lidiar con una ad.mini tración paralizada casi por completo,
que requería de la cortesía enatorial y de , u total apr bación para
poder transitar, sin tomar en cuenta factores com la Gran Depresión
la pandemia de 1918- 1919 que tenían asolado a ese país, no
dejemos de recordar que adetnás, se luchaba contra grandes capo
de la mafia y qu posteriormente tuvieron que hacerle frente a la
Segunda Guerra fondial, es de admirarse y de reconocer sin temor
al equívoco obre la gran lucha gue encabezó el largo período de la
presidencia de Roo velt y roJos los que en esa trayectoria lo
acompañaron, eran norteamericano comprometidos con la nación
}' con igo mi mos, se entregaron por completo para ·acar adelante
a su nación. ún y cuando no veo, por fortuna, el mismo panorama
de factores adversos en 1léx.ico hoy en día, creo que existen
similitudes para que algo e pueda poner en marcha, algo que auxilie,
ayude facilite lo camino~ del federalismo mexicano.
)1

255

�11 • "'

(

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256

257

�EL ESTADO DE DERECHO
ACTUAL Y LA NUEVA CONCEPCIÓN
DEL DERECHO EN LA DOCENCIA
JURÍDICA

Isabel Arévalo Díaz de Uribe*

Introducción

HAY

en todas las ciencias, y una serie de
efecto que produce la globalización en lo que concebimos como
''Estado de Derecho'. Por esos motivo lo docentes en Derecho
Lenemo la gran responsabilidad de ir ampliando la perspectiva
juádica, a fin de no sólo adaptarnos, sino de tomar la delantera en
lo constantes avances que correspondan, en virtud de La gran
trascendencia social que representa e ta ciencia para la paz ocial.
Vivenciamos temas muy foteresantes l]Ue nos remueven nuestro
espíritu crítico constructivo, a fin de sintonizamos con la evolución
del D recho, que al haber sido antetiormente tan lenta nos
encontramo. ahora con un compromiso mayor para acelerar sus
efectos teóricos prácticos y axiológicos, en un entorno
interdisciplinario y culturalmente diverso, que requiere
primeramente, que reafirmemos la nueva concepción del Derecho,
como de una mayor empatia hacia bs cuestione políticas,
UNA I TE 'SA EVOLUCió

'i'f&gt;rofesom ln\·esti!,'lldora de la Facultad de Derecho r Ciencias Sociales de: la ,\J"\TL.

259

�económica , sociale , ,. obre todo, educativas, que se han de 10mar
com la punta &lt;le lanza para impulsarnos decorosamente ante lo.
horizontes del nu \'O milenio.
Obvia e la trascendencia de tomar la .ruta correcta en nue. tra
labor docente, con un nue1;-u esquema mental, con un refooado
espíciru de e tudío y de inve tigación, con nuevas v iliversa
competencia multidisciplinaria., iluminados por la luz de la ju. ocia
y la equidad, y con una gran conciencia cial y d m crática.
atendi ndo de manera especial lo postulados de la
E .,O sobre
. us propuestas de o/lpreuder t1 Aprender", 'L4.prmder o Ser", ·;,4pnmder
a Hacer':)' ':Aprender a Comivir", tornándose ya imprescindible
nuestra esmerada atención a la tra. cendencia del lenguaje, a fin de
lograr resultados más ficient s y eficaces.
Como vemo , todo esto ignifica un gran rem al que habremos
de su.mamo para realizar, ( no ''enfrentar", por u connotación
negativa ... ) al er protagonútos actit•os y enltmastas de este 11Jomenlo di
tra11sit-ió1J haria /11 era del co1Jori111ie11to, pa.ra La cual tendremo que
capacitarnos ( como lo e tamos haciendo) con l objetivo &lt;le
·' prend r a nsenar" y orientar a nu tros estudiante. hacia un
renovado aprendizaje del Derecho que . ea integra/_)' a11tó1101110, que
n ce ariarnente tendrá que ir e actualizando a lo largo d sus ida ,
co□ un per everanre e píritu de tudio y de inve tigación, por la
apasionant ruta de la educación continua'
•s evidente que la cuesta por ubir e Lá. mur pronunciada, pero
ya es inso layable 1ue no ólo cumplamo con nuestras obligacionc ,
ino con nu stro dehm'.r, con una renovada y p süiva actitud \
e. merada dí ciplina, pue ésta serán el motor que no impulse en
nue tra ardua } trascenclenL'll tarea, pue. hay mucho por estudiar,
por decir, por convencer y por hacer y eguir haciendo, con
perse erancia inagotabl ....
En est trabajo me di pongo a re aJ lar alguno temas que se
analizaron en el proceso de estudio de la ,naesllia et1 Doa:ncia]1mdira,
que particularmcnt m intere aron, me orientaron y me
ensibilizaron, en mi proyecto por dj.&gt;re11rll!r rma ,111evofont1a de ctueilar

el Derecho

1'11 ,\

{é.'\.ico.

Pasado

Esto} de acuerdo n llue, aunque Lenemo 1.1ue revirar en nue tra
forma de pensar y de actuar, no todo lo pa ado hav que enterrarlo
por in rvible, pues somo I prnducm de to&lt;la una hi tona, qu en
us tiempos tuvo su raz' o de er.
Lo qu pasa e que lo tiempo han cambiado tan e Lrcpicrn,ament , que no encontramo. ahorn ante nuevo. horizontes, para
lo. que nos tenemo que preparar. La transición no . erá tan rápic:fa
corno qui i •ramo porque roda, ía ha} mucha limttante que . e
interfieren en este proc so. in ernbargl), el llama&lt;lo e. tá hecho, y
tenemos que acudir ...
En la lectura Je Ferrajoli I encontramo el íluiclo pasaje que: ha
habíclo des&lt;le:
1º El Derecho premoderno, cuando . e tenía una pre, 1a noción
1.k " tado de Derecho",
2º Para luego cambiar u concepc1on cuan&lt;lo nacio el r.stado
moderno, con el modelo de "E. tado Legislacivn de Der cho., o
"Estado Legal" ensalzando el principio de I galidaJ, como cnterio
e..--;.clusivo de identificación del derecho dlidu.
3º Y, luego como consecuencia de los efecto de la egun&lt;la
Gu rra ;.1unclia~ emerg1ó el modelo neo-iuspo, 1tr.·i ta d I ''E ta&lt;lo
constitucional de Derccho"o "E · tado con t1tucional",
. uborilinand la legalidad al &lt;locurncnto magno, por lo yu . e
proced.íó a la crítica n ca o donde hubie e di,·ergencia:- o
"laguna " por lo que la Jimrto11 ¡misdicdo11al, al mterprdar_)' ,,plic"r las
leyes, fue co1ridera&lt;la con una relevancia especial.
4º , e amplió la concepción amerior o en, el modelo consrit ucional, para ahora subordinar la, ley s a lo "principio
con títucionale " que se de. prendan de ella y de acuerdo a la
11at11rakza de la de111ocraan.
5º Y, en la actualiJad, nos encontramos ante: (transcribt un
e. 9uema qu hic en una. ele mi tareas):

1

260

futuro del E tado de D recho

Ferrajob Lnigi, Lectura sobre, Pasado)" Ji,111m d.-1 esltldo de drmho.

261

�la crisis de

nte sta &lt;le afiante complejidad, errajoli no
frece una
•oluc1ón e calo nada:
1° El &lt;le arrollo de un 'constitucionalismo in .. tado'', que
s1grufi9ue L'l mtegración jundica e institucional, complemento de
la económica ~ de la política.
2º Visualiza una Con. druc1ón que comprenda tocios lo
principios } derecho fundam ntales contemplados n las
con tirucion nacionales.
3º \ mar &gt;r plazo, lograr una verdadera Consútución Internacional (
dtseñad:i por la O, 'U, con ba ·e en las declaracione y por lo acordado
en~ convenciones int macionale, ), logrando ~d la garantías idóneas
que logren la paz y el respet a lo. derecho humano , en el xtens&lt; 1
espacio suprnestatal, en don&lt;le ca&lt;la día ·e incrementa la interacción
del ímpr s1oname número de su¡etos &lt;liver
cul1uralmeote ~
Yirtualmcnte en conflicto, que hay que regular.

"La Constitución,,: el cuarto elemento del Estado

recíprocamente para su exi tencia, pue como eñala Joseph M.
\'ilajosana, esra relación se equipara a la c¡ue hay entre La política ,. el
Derecho, 'ª que los cauhio.r del o,r/enjundico dependen del conte."-.1tJ polítko.
Pr ci am nte, Vilajo ana eñala que Teoría política 2 e.; la
que pr tende aportar a la ciencia política empírica, cierta preci. ión
en la conceptualización, definición d problemas y método a
emplear. Para preci,ar mejor e ta definición, ·e ap a en:
•
Filo ofía política, con la que percibe y analiza la:: id a , y
en
•
La investigación empírica, analizando cienáficamente los
hecho .

Y con cienle de esta gran diferenc1a, Vilajosana propone una
Teoría intermedia y vinculante, para yue las i&lt;lea~ ean , enficada ·
por los hecho , y vicever. a.
como reconocemo. que la forma de gobierno má exito.a e
el Estado con titucional d mocrátlco, el cual gira alrededor de la
,on. titución, entonce , en la lectura de Peter Haberle, . e menciona
que deberíamo. de er congruentes con la tra~cend neta de e te
docum oto, • catalogarlo como el cuarto elemento del E~tado,
ademá de la población, el territorio } el gobierno.
En vista de su grao , alor . ocia!, politicn \ jurídico, \ d cyue
pre. umjmo estar en una democracia CÍYica plurali. m, la d f n a
de la onsrirución es un a. unto que coJos lo ciudadanos &lt;lebemo ·
actuar c mo fiele. guar&lt;lianc , aJ ten r y reflejar una ''voluntad
constitucional,,.( o agregaría también una gran dosi. de hc)fle. tida&lt;l
\ de conciencia social ).
Lu que me parece mur atinado fue que en clase . mencionara
y_ue ademá d poder defender lo derecho. humano por acto &lt;le
las autoridades también pudie. e proceder e a defen, a cuando o□
afectados o vulnerados entre lo. m1 mo partlculare ·;&lt;lec. ta forma,
lo &lt;l techo, fundnmeotales deberían de ser protegidos n ncid
amp]jo }' contra 9wen fuere.

'om ntamo. n das . obre el nexo íntimo o binomio crue se da entre
el Derecho ~ el E tado, por el hecho de gue ambo e implican

262

2
3

Vilajo ·ana Jo ·eph ~f., F./ sig11i/imdfl prilihw del dmcho.
l-faberlc: Pt:ter, Et.·,nrntos de m, utr1du ronstitrmo1111/.

263

�Este juri ta realza la importancia de que el e t.ado trabaje en la
"Educación &lt;lel g' n ro humano", que ha &lt;le comenzar con la
e&lt;lucación en lo &lt;lerecbo humano., 1a tolerancia, la democracia 1·
con d respeto al medio ambiente, a fin de crear jóvenes ciudadanos
que vivan n armonía con e ·ros po tu.lados.

La educación

una labor de tod

Retomando el párrafo anterior, creo que si don Beruto Juarez
cx.1. riera, di tía: "Entre la per. onas, como entre la. nacione , el 1to
o el fracaso de . u de arrollo dep nde de la educación''. Ast Je
imple e·, y tan comple10 9u no. parece olucionar la deficiencia
de la misma puc · como dicen lo artJUÍtecros: 'E. má cara una
r con trucción que una obra nueva'. Y, aún a í, tenemos que .alir
ac.leJame en este reto pue cu . te lo que cue te e te paí · ti ne yue
alir a tlote ) dar la cara dignamente, ante el mundo con el que
hemos de interacruar.
Por lo tanto hon tamente, cr o qu la educación e una labor
&lt;le m&lt;ln ... e. decir, del Estado, in titucione., maestro., alumno .
padr de familia, etc. 1n paí depended u. gob rnaote:} de su.
ge bernad s, pue . 1 cada quien e re pon abilizara y se . uperara
en lo que debe ha er, d a anc &lt;::ría extraordinario.
De acuerdo a est orden Je idea , los docente debemos tender
hacia una e&lt;lucación liberal, igualit.'lria ) democrática, para que los
jó, ne estuchantcs s en ibilicen y . e p rmee est e píritu en la
. oc1edacl a la hora que ejerzan su profe::;íón, de manera &lt;-Jue la sociedad
aya cambiando y rompiendo lo ,-iejo~ paradigma .
Ya e hora d y_ue e brinde verdaderamente una igualdad de
oportunidade., y e termine con la di. criminación en tooo sus pecto ;
e inclusive, se tomen oportunamente ciertas mediJM llamadas de
"di criminación [ny rsa", 4 para intenLtr compen. ar la.· condicione· de
de , ntaja &lt;le cierta per ona que se han isto afectadas por
di crimina.cione anteriore , para 'jgualar" entone su situación.
1

1 \ ázquez Rodolfo. ·'E,111·, /11 lihl!rlad _J la tg11,1/d11d. i111rod11rrió11 ti la {ilffsofio del
derabr/', E&lt;l. Trotra. MADRJD, 2006, p. 226.

264

En término, &lt;l Rawls, la "ju ta Ít,rual&lt;lad de t.,portunidadi.:s"
sigrnfica que: "Aqui.:::llo, con imilares capacidades r habilida&lt;le ,
dt:ben tener po ibilidade Je v1&lt;l, . imilares". E. 10 rn¡uit're la
aplicación de un trato díferencia&lt;lo ,. de discriminación inver"a, de
acuerdo al tipo de inteligencia, dL carácter, &lt;le aptttudes d ada
e tudiante, ) de alguno · otro. punro 1..¡ue
Yerán a continuación.
¿ uále on algunas Linutaciones propia. dd principio ck igualdad
de oporturu&lt;la.de, vitale ? =&gt; Rodolfo Yázqucz dt. taca alguna" &lt;l

ella :
1° El punto de partida d la ducación individual
diferente
con. ideramu. d , mbieme familiar y la· aptitudes ..
2° Las pr ferencias individuales . on ~mbién muy dist im.a \ e
difícil establecer e9uiva.lenc1a .
3º El entorno ocia! que mclu\'c a 1&gt;s mismo compañero. de
e cuela y de aula es también muv clistinco.
4º El e fuerzo per onal n
un bien que dé, e una tarea yuc
realiza cada per ona con cierto apoyo. v recursos, que no
det rminan resulrados.
Ademá , insi te en la idea de que el
tad debe garantizar d
bien púbhco de la educación basica en u contentdo, y ,,elar
poryu
den las condiciones fm orabks para u implementaciéin,
ya que debe ser con. i&lt;lerado como un deber po mv &gt;. ~óln as1.
mterviniend
9u1t.ativamente, po&lt;lrá contnbLUI a la formaoon de
la auton&lt; mía p rsonal, haciendo posible el I gro de una oc1edad
má homogénea. · por parte de lo· alumno. , ésto &lt;lcbeti:tn dt'
poner to&lt;lo el e. fuerzo para aprovechar la oportunidad de e tucliar ....
pero hay que analizar también otra cuei--tiom:s al respecto qut má
adelante • e comenmr.in).
Pteci amente, en clase comentamos la dikrencrn que ha1 entre::
\ ).- l ,a ·'formación" de la auronomía: ul no d p ndc d los
des os o preferencias &lt;le las per ona, .
B).- u "ejercicio": Donde I influyen lo de. o. part icularcs de

5

Ídem. p.227.
265

�n

'•

{

la personas, pues ya en un nivel post-básico, la autonomía tiene
gue ver más bien con la autorrealización de planes de vida libremente
elegidos.
Por lo tanto debe darse una preferencia o prioridad efectin a
una educación básica de calidad, para que haya un buen sustento,
(es decir, bases sólidas) en la "formación", y se genere un óptimo
ejercicio posterior.

1

11

Ti

on dos conceptos que se implican mutuamente,, ya que cuando las
per onas son ignorantes, son fáciles pre as de los gobernantes
autoritarios; por lo tanto, cuando las persona, se educan, saben
distinguir y elegir mejor a sus gobernante a quienes vigilan en
us funcione' para que se respete el orden y no haya abusos de
poder; y por otro lado, un Estado Democrático, al brindar
oportunidades iguales a todos los gobernados, impulsa la educación
y la ocicdad progresa en conjunto.
En sus palabras, Juan Pederico Arriola y Eduardo Fcrrer facGregor publican un intere ante libro, 6 en cuya introducción señalan
gue el Estado de Derecho y su contexto democrático requieren
para u comprensión, culturas jurídicas y políticas sólidas, y gue su
difusión debe ser obligatoria en una sociedad que necesita enfrentar
sus miedos y conflictos con madurez, considerando además, que
este conocimiento jurídico contribuye a que gobernante r
gobernados tengan certidumbre.
Por ranto, agregan que los agentes de la educación tenemos un
s do compromiso para demo trar que la legalidad e un supuesto
necc 'ario para la convivencia pacífica de los sere humanos
Dewey eñala que la democracia e más que una forma de
gobierno, ya que e primeramente, un modo de vida asociado. &amp;
decir, entiende 9ue la democracia es como una interacción entre
lo individuos, una forma de Yida que favorece el crecimiento

(growth) per onal en el entorno social. agrega que, e precisamente
la educación, lo que le asegura al inrnviduo gue continúe en su
proceso de crecimiento dentro y fuera de la institución escolar,
facilitando un "Life Long Learning" ( prendizaje a lo larg d la
vida). Y así e va logrando un proceso de renovación y
transformación constante.
Comentamos en clase que, en el federalismo educativo que
vivimos ·e preserva y e fortalece el control democrático local sobre
la escuelas, pero dentro de los límites que propone el cultivo de
una cultura común y la enseñanza de los valores democráticos;
además, esto pemútiría que los contenidos educativos variaran de
acuerdo con las propias circunstancia locales, r facilitada la
participación d los ciudadanos en actividades políticas.; pero, se
ha de velar porque se imparta la Historia de léxico, e respete la
tolerancia religiosa, que sea efectiva la igualdad racial y sexual, que
se enseñen no ·ólo los derecho , ino la obligaciones de los
ciudadanos, etc. Ademá , el ➔ tado debe fijarse la meta de alcanzar
una igualdad mínima de resultados medible a través de exámenes
nacionales.
En México tenemos la Ley GeneraJ de Educación, reglamentaria
del artículo 3º constitucional, haciendo énfasi. sobre el carácter
igualitario y la solidaridad que debe contemplar 1a educación, sobre
todo en su capítulo III: De la equidad en la ed11ració11. En su fiel
cumplimiento, pone en acción ciertas medidas para atender tanto
los factores:
•
Internos: Dependientes y controlables por el mismo sistema,
sobre todo en la educacic' n bá ica, y
•
Externo : Que son programas a istenciales de ayuda
alimenticias, campaña~ de salud y otra actividade que atacan o
resuelven la condicione aciales que inciden negativamente en
lo resultados.
Y, en da , e mencionó que el istema educati o en g neral debe
reunir las siguiente caractetí ricas es decir, ha de ser:

6 Federico t\ rriola Juan y rerrer Mac-Gregor Eduardo, El derecho de.rdt s1tJ dúdpli11as, E&lt;l. Por rúa, Méx.1co, zou~, p. XI.

7 Vázquez Rodolfo, E11tre la /ibntad J' la igJfald{l{i. introdJ,catí11 o laJilos~/ia del
derecho, Ed. Trotta, iadrid, 2006, p. 234.

Educación y Estado democrático

266

7

267

�1º Mixto en u control participación pública y privada.
2º De e ntralizado, para a egurar cada amonomía local,
cuidando de lo límite, menc1ona&lt;lo .
3º Democrálico para c1ue todos los jmplica&lt;los 1engan
participación en L1 ge tión ~ el conLrol.
4º Plurali, ta, para garantizar Jos contenido de los programa
curriculare, y e maximteen la posibilidades &lt;le elecciun r
realización de lo planes de vida de los e&lt;lucando .
Congruente con e tos lineamientos, ázquez destaca que los
profe ores tenemos una misión dobl :8
l. Pre rvar, tran mitir ) recrear la cultura en común, o ea,
r flexJOnar críticamente sobre ella.
2. Inculcar en lo educandos y en la comunidad escolar, lo.
valore. democrát1cos.
Ademá , no advi rle y_u la igualdad } la , olidariclad deben c;er
promovida en cualquier i tema e&lt;lucauvo, público o privado, en
paíse. desarr &gt;lla&lt;lo o , ub-&lt;lesarroUa&lt;lo , en donde
conviene y;i
en un imperativo in ludtble para que cada ducando descubra el
ignifica&lt;lo ) u re pon, abilt&lt;lad en el mejoramiento no sólo de í
aúsmo, ino de la ociedad.
Teóricamenre parece estar todo en orden, pero· la realidad
de m rcc mucho lo que debería de s r.
continuación, tran, cribo mis apunt . sobr lo comentado n
cla. e } la lectura del tema de Lui Prieto anchí sobre: /)

t1eocot1slih1cio11alis1no to1J10 leotia del derecho.

9

Esta nue,~a teoría dd Derecho e aleja &lt;le lo. esguema. dd
Uama&lt;lu po. ifrvi mo, pfJr s11.r do_e.n1as de lo stalalidad J' tk la legalid,,d,
de manera que 'la Ley'' ha dejado &lt;le er la única, upr ma y racional
fuente J Derecho, como . e consideró antenormenle. e caracteriza
por su fuerte conteruJo n rmativo y por ofrecer una garancía
1uri cliccional.
R Vázque1 Rudolfo, btlrl' /11 li/J,rrad )' /11 ig¡1aldad. i11/rod111áó11 a !11jilo.wjit1 dél
dmcho, ;&lt;l. Tcotr.a, M \DR.ID, 2006, p. 238.
'' Pnt'to anchís Luis. ·eo,Qf/Jf1/11no11alist1//I J p011dtració11 p1duiil' (I.(.;ctura tk L1
urudad JI).
L

268

~ra necesa.ri un cambio Je ct1terio, p r lo que surgio emonce;
el "constitucionali mo'', tmpuJsancl una nue,·a teoría del Derecho,
gue obresale porque:
•
tiende má a lo principio que a las regla .. Aquí, con\'Ícne
aclarar una diferencia:
•
uando Jos regla . e encut:ntran en conflicto: Podría ser que:
J\).- llna de llas □ o fuern válida, o
B).- L1 na operara como e cepcirln de la otra (criterio de
especialidad).
•
Cuando do. principio. e contradicen: \rnbo. iguen ,ien&lt;lo
simult'Íneamente válido , aunque en un ca o concreto y de manera
ctrcun ·tancial, triunfe uno . obre I otro.
La razón de • ta &lt;liferenc1a e que d género dt interpret:1ción
que requieren los principios constitucionale. e su tanctalmente
lli tinto al úp de interpretación que reclaman las reglas legak . in
embargo, la olucione han de er mu, cauta. obr todo, porc.¡ue
110 e.,:tsle mm solo /eolia de la i11te,pretaao11, 11i rle la ''t1r;_~1111M1l,1aó11, p r
lo que e icnde:
•
t\l di crecionab mo judicial, r
•
Iá a la p nderación c.iue a la ub unción.
•
Ha, una omnipre ncia de la ~onstitución en todas la áreas
jurídicas ) en todo los conflicto mímmam nte releYante , pu
qfrec un den o contenido material compue to de val res
principm , derecho. fundamentale , directrice a los Poc.kre
Público , etc. Por tanto, en cualgmer problema jurídico, ·e encuentra
alguna orientación f &gt;rmal (libertad, igualdad),) , w tancial (seguridad
jurídica, propiedad prh·ada, dá.u ula &lt;lel E taclo ocia!), a,;í como
otra consideracione con titucional s, (c molo gue la. on titución
española Uruna flmdo11 socia~. 1..:n cue nom: de b protección al medio
ambiente promoción del biene tru· general, 1derecho a la vivicnd:i
o a fa educación etc. Por todo lo anterior, a est et et&lt;, e le ha
llamado de' impregnación' o "irradiación'' del texto con, titucional.
•
Prevalece má la omrupotencia judic1a.l t¡ue la autonomía
del legi. lador. •fectivament , en la , olución &lt;le lo. ca_ os, más qu
obed cer la ley, , e toma como referencia lo 9ue e de prcndL de la

269

�\

onstiruc1ón; d esta forma el legi lador pierde su tradicional
autonomía \"a que la _onstitución ofrece orientaciones en las má
heterog, · nea sfrtas; , a í. el constitucionalismo d emboca n la
omnipotencia judicial.
•
e permü la coexi tencia de una con relación plural de
valores, aunque ean contradictorio , en lugar de la homogeneidad
ideológica. Definitivamente, surgen conflictos y tensione , cuando
e enfrenta la ley con la justicia.
•
Hay más ponderación tiue ubsunción, cuestión a la que
me referiré :1 continuación.
En relación a lo anterior, adjunto también el siguiente tema:

La ponderación y lo conflicto constítucionale
,s eviJ nte gue la práctica diaria es muy compleja porque hav
siempre razones n pugna, inter~es bienes en conflicto en donde
las norma· • umini tran justificaciones diferente. a la hora de tomar
una decisión, para la cual s ha de llevar a cabo una "ponderación''
con el fin d que la decisión tomada ea la m j r.
Entonces, en el uso jurídico, "p nderar" es: considerar
imparcia.lm nte los a pecto, contrapuestos de una cuestión o el
equilibrio entre el peso ( importancia) d do, co a. (cue tione ).
Por tanto, la ''ponderación" e. un método para Ja resolución de
cierto tipo de contradiccíone normativas. in embargo, no se puede
aplicar en aquellos ca ·os tiue puedan re. olver e mediante alguno
d los critenos basado en el u o la jerarquía la cronología o de
e. pecia~da&lt;l. Por ejemplo, en la . ucesión para la corona de España,
re uJta t¡ue " , e prefiere el ,•arón a la muj r" (Art. 57.l C ), ·1end11
ésta una norma ' especial'' frente al man&lt;lato de «igualdad ante la
le)" del Art. 14, llUC además, expresamente prolube discriminación
aJguna por razón de sexo.
•
, eñala e! autor tJUe lo c nflictos con titucionales
• u ceptible · ele ponderación no responden a un mod lo homogén o,
como wmpoco lo hacen lo.r principios, a lo. que defin como:
•
ormas que carecen del supuesto de hecho o con&lt;lición de

270

1.

J

,,

aplicación, como ucede con la igualdad o con los derecho ·
fundamentales. Y
•
Directrice o mandato &lt;le optimización que se caracterizan
por la particular fisonomía del deber que incorporan, con i tente en
·eguir una cierta conducta que puede s r realizada en distinw mc&lt;lidn.
~ important la ponderaci ' n porque cuando entra en conflicto
una djrecrriz o mandato de optimización la medida de su
cumplimiento o ati facción depende de la medida en 4ue resulte
exigible la realización del otro principio. Por ejemplo ab mos que
un poUcía d trán ito tiene el deber de facilitar la fluidez del paso
de lo automóviles, pero sí ha} un accident con per. onas le ionadas,
el deber que urg y se antepone es atender a lo herido., aunqu(.'
esto implique d tener l tráfico por el tiempo i.¡ue sea necesario.
aturalrnente, no todo. lo casos on tan encillos como d expuc to,
y por llo el autor menciona que los conflicto. o las antinomia. que
ea ten en la cornpl ja realidad , e caracterizan p rque:
•
o existe una uperposición de lo. supuesto de hech en
la norma, , por l que es impo, ible catalogar en ab tracto lo caso
lk posfüle conflicto.
•
úo cuando e pudieran identificar las condicione de
aplicación, concurren mandatos que ordenan ob rvar
simultáneamente disrinta conductas.
•
o pueden resolver e mediante la declaración de invalide?
de alguna de la normas, pero tampoco concibiendo una de ella
como exc pción permanente a la otra.
•
Cada conflicto ha Je tener u partlcular olución.
e señala que en un si. r ma normativo han de convivir
perfectamente: (¿ tá?)
•
~l reconocimiento de la lib nad personal y la tutela Je la
~eguridad públi a.
•
La liberm&lt;l di: expre, ión ) el derecho al honor,
•
La igualdad formal la igualdad ust:ancial,
•
El derecho de propi dad y la tutela del medio ambiente,
•
La libertad de mamfe tación y la protección &lt;lel orden

público,

271

�•

•

El derecho a la tutela judicial y la seguridad jurídica,
El principio de celeridad y la buena administración de la

justicia, te.
Pu s bien, de todo los pormenores que detalla eJ autor entiendo
que en la realidad, los principio entran en conflicto hasta que chocan
en un caso concreto. De ahí que, como e imposible prever toda
e ta complejidad normativamente, resulta de relevancia especial la
"ponderación" en bú queda de la Justicia.
Inclu ive, admite que, el conflicto es irremediable, pues siempre
que deseemo construir igualdade "de facto" ( de hecho), habremos
de aceptar desigualdade 'de iure" ( d Derecho); peto agrega que,
en este conflicto, habremos de resolverlo en el discurso de aplicación
o anee el caso concreto.

El j1úcio de ponderación
La constante es que en cada ca o, el juez encuentra razones
contradictorias, y no puede declarar la in alidez de alguna de ellas, por
ser constitucionales, ni t,'Ullpoco puede jerarquizar entre ellas. Entonces,
sólo puede formular un enunciado de preferencia condicionada, trazar
una "jerarquía móvil o axiológica", para iustificar que en ese ca o concreto, deb triunfar una de las razones en pugna.
Entiendo así que la "ponderación" intenta ser un método para la
fundamentación de ese enunciado d preferencia referida al caso
concreto. e convierte a í en un auxiliar para resolver conflicto,
ntre principios del mismo valor o j rarquía. Y por eso, la
ponderación conduce a una exigencia de proporcionalidad que
implica establecer un orden de preferencia relativo al caso concreto
concepto que amplio más adelante.
Señala que suele d cirse qu la ponderación es el método
alternativo a la subsunción, pues s distingue en que:
a. Las r gla serían bjeto de " ub unción", cuando al com~robarse el encaje del upue to fáctico, la solución normativa viene
impuesta por la reola.
.,
b. Los principio , on objeto de ponderación, porque su soluc1on

272

es alcanzada o lograda a partir de sus razones en pugna.
in embargo, el autor no está de acuerdo en que la ponderación
constituya una altetnativa a la subsunción, como si el juez tuviera
que scoger una u otra, pue en realidad ambas operan en fase
distintas en la aplicación del Derecho. Y adara:
1º í no existe un problema de principios, el jue7 se limita a
sub umir el caso en el supuest o condición de aplicación descrito
a la ley, in que se requiera alguna ponderación. Pero ...
2º Cuando existe un problema de principios y e preci. u
"ponderar' , no por ello queda arrinconada la subsunción"; al
contrario, el paso previo a toda ponderación, consiste en con tatar
gue en el caso examinado, resultan relevantes &lt;los principios en
pugna; s decir, antes de "ponderar' es preci o " ubsumir'',
con tatar que el caso se halla incluido en el campo de aplicación de
los dos principio . Entonces, al tener en cuenta las circunstancia
del ca o, se elimina o posterga uno de los principjos, para ceder el
pa o aJ otro, y así, al superar la antinomia, operando como la
solución, que es en realidad, la pre111isa 11ortnativa de 1mt1 s11b.r1111dót1. Y
esta tarea es, e encialmente, judicial
Curiosamente, la ponderación resulta ser un procedimiento idóneo
para resolver casos donde entran en juego principios
tendencialmente contradictorio que, en ab tracto, pueden convivir
sin dificultad.
Se dice que la ponderación ha i&lt;lo ya realiza&lt;la por el legi lador,
cuando la misma ley por adelantado y en el plano abshncto, indica lo
que el juez deberá de resolver en el momento de la aplicación, de
modo que no le queda más tarea que fa de subsumir el caso dentro
del precepto legal, in ulterior deliberación.
Sin embargo ante el surgimiento de cuak¡ui r circunstancia ajena
a lo pre isto, s previene que no puede cancelarse defirntivamente
en abstracto, lo que ólo puede re olverse en concreto.
ntonces, la ''virtualidad " de la ponderación re ide principalmente
en:
l. E ti.mular la interpretación, a la luz de la necesidad ) de la
justificación de la tutela delos derechos o de los principjos en pugna.

273

�2. Requiere de un género de argumentac10n positiva o
prospecti a, lo cual requiere de imaginar o pronosticar si ese mismo
resultado podría obtenerse con una medida menos Jesiva.
3. e enjuician comportamientos de los particulares o de lo
repre entante de lo podere públicos.
4. e complet'l con el llamado 'juicio &lt;le proporcionalidad" en sentido
e tricto que, en cierto modo, condensa todas las exigencias anteriore y
encierra el núcleo de la ponderación, aplicable esta vez tanto a las
interferencias públicas, como a las conducta de los particulares.
Precisamente, como hay que equilibrar los beneficios que se
pretenden con la decisión, y los daños o lesiones que de esa medida
se denven para el ejercicio de un derecho o la satisfacción de otro
bien, se menciona aquí que ha de regir la "½ tk laponderación" en el
sentido de que c11anto mayor sea la aftctació11 producida por la 111edida o
por la amd11cta e11 la 11.ifera de un ptincipio o derecho, mt!Jor o mrís 11rgente ha

de ser ta1JJbii11, la necesidad de realizar el pti11cipio en pugna.
juicio de Luis Prieto Sanchis, lo que bu ca la ponderación es
la norma adecuada a cada caso, para lo cual recomienda que se
proceda a la construcción de reglas usceptibles de universalización
para rodos los caso que presenten análoga propiedades relevantes,
aunque esto implique el planteamiento de distintas argumentaciones
irracionales que pretendan soluciones cli pares ( por e o Haberma
defi nde la tesi de la unidad de olución correcta, la cual rne parece
legali ta y que atenta contra la ju ricia ).
En conclusión el neoconstítucionalismo, como modelo de
organización jurídico-político, pretende representar un
perfeccionamiento del E tado de Derecho, para que todo poder
quede sometido al Derecho lo cual incluye al legi lativo.
orno este nuevo paradigma implica una apertura al
"judicialismo', reclama entre otra cosas, una depurada Teoría de /p
arg111tJr:11tació11, capaz de garantizar la racionalidad y d suscitar el
con enso en torno a las deci ione judiciales.
Recomienda que en lugar de inclinar e a favor del 1egalisroo 0
del judjcialismo, hay gue intentar hallar un equilibrio, aunque no
sea perfecto, para que prevalezca ante todo la "racionalidad' , twto

en la decisiones judiciales como en la legislativa .
En ínte is, de e te tema se ha podido desprender que el
neocon titucionalismo requiere:
a. na nueva teoría de las fuentes alejada del legalismo,
b. na nueva teoría de la norma que dé entrada al fundamento
en los principios,
c. na reforzada teoría de la interpretación, que no a ni
mecanicista, ni meramente discrecional, dond lo, riesgo que e
corren en la interpr tación juclicial, puedan cr conjurados por un
atinado y eficiente esquema de argumentación jurídica.

Preeminencia del Derecho
e evid ocia la preeminencia del Derecho sobre la demás fuerza.
de la sociedad, HJ en virtud de que el ser humano por el imple
hecho de \rivir en sociedad, irve como agente para que • urjan ) e
manifiesten diversas fuerzas sociales, como las relacionadas con la
política, la economía, la ociología, la religión, te. que han de ser
conciliadas equilibradamente pm el Derecho, como u1anifestación
s11pe1ior al ser la gran Jircrzfl coordinadom q11e sinteliZf1 integradorame11te

dichas relaciones sociales.
Et ctivamente, el Derecho, como conjunto de normas jurídicas
que regulan la vida del hombre en ociedad hd sidoJ' contitmará siendo
1111 medio i1JJpresciJ1dibfe cada día más amplio y diver o, para dar
seguridad a los pacto efectuado entre los particulares , entre las
naciones, para a egurar el crecimiento de lo, negocios mercantiles,
garantizat la estabilidad entre los pai e , respetar la propiedad privada
y la intelectual, para l a anee de la industria, para evitar la venganza
privada, etc., en fin, para lograr la paz y l bien común.
De aquí la tra cendenaa y la urgencia de rediseñar la enseñanza
del Derecho, para que ea 111ás i11terdistipli11aria, y de aH1ple111e11tar s11
11ormatividad, pue 1a teoría que leemos está quedando muy obsoleta,
al ver la realidad que tenemo ante nuestro ojos y al sentir la
11'

Rodrigue¡, Campos Ismael, JAS profesio11e.rJHrüÍiras, E&lt;l. Trillas, México, 2( 05,

p. 21.

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inseguridad gue no amenaza cada día más. Por lo mismo, veamos
lo iguiente:

re.flexivo que en su criterios ponderan su moología de manera
elevada. si, se genera la ciencia con co1uú11cia.

Epistemología jurídica

Los tres momentos cognitivos del Derecho como ciencia son: ª

Precisando el concepto, la epistemología tiene una doble acción: 11
1" Como Teoría del Conocimiento ( factibilidad, esencia y límites
del conocimiento), y
2ª Como proceso de búsqueda del rn:i,mo (e trategias y criterio
de verdad), es decir, define el 'cótno".

1º El óptico jurídico: e apoya en la capacidad humana para
describir la realidad en general y en memorizar la acumulación de
información que encuentra en lo códigos, texto y enciclopedias.
2º El ontológico jurídico: Implica la capacidad racional) lógica
humana aplicada al Derecho, pretendiendo una mera explicación y
encontrar la génesis, e · decir, permite el conocimiento de los
proc sos. sujetos, objetos r valores por su, causas, motivo
fundamentos finalidad, estructura sis.tematicida&lt;l u organicidad.
3º El epi térnico jurídico: Es el tercer nivel, el "metacognitivo"
que viene del griego episte111e c1ue ignifica "saber" (diferente a logos
= estudio), por lo que exige fa capacidad humana para reflexionar
sobre el saber iurídico. Aquí se aprende a autoaprender en lo jurídico,
entrando a otra dimensión que ni con la memoria ni con la razón
podríamos alcanzar, pue e supera lo evidente, lo conocido r
racional, pam llegar a una visión de profundidad.

specilicando un poco más, "conocimiento" se ha definido como:
"La relación que el hombr stablece con la realidad, produciéndose
un tipo de apropiación intelectual del objeto por el ujero, una
reconstrucción ideal, que se identifica como racional, y que se discute
si ésta empieza en el cerebro o en lo entido del hombre. 12
El e tudio de la epistemología o teoría del conocimiento es una
forma de saber qué puede impulsar el mayor ritmo de desarrollo
científico y académico en nue tros países. n
grega este autor, que el proceso de aprehender lo epistémico,
despierta resistencias y hostilidades, no por problemas especiales
para su estudio o lo complejo de ella, sino porque al estudiarse, se
mueve el individuo entre Ja incierta frontera de lo conocido ) lo
desconocido.
demás, señala que la cultura jurídica de un país es uno de los
grandes capitales gue puede tener, y que la epistemol gía jurídica
permite que lo valores que persigue el Derecho se den en la
cot:idia.neidad con el consiguiente estado d bi nestar general, lo
cual se logra cuando se estimula la formación de ciudadano
n Iateriales para la Reforma, De la sodedad de la mfonnación a lo soriuidd tkl
rot1ori11tirnto: ,nás qne 1111glrJJario, Volumen º 15, E&lt;l. Instituto Politécnico 1 acional.
léxico, 2005.
12 González lbarrajuan de Dio , Episte,11ologíaj11ridica, Ed. Porrúa, 1éxico, 2001,

Los diversos licenciados en Derecho
Ismael Rodríguez Campos nos advierte que es muy común que e
confundan los términos de "abogado" y de «licenciado en Derecho".
ya que éste es eJ género, mientras que Ja "abogacía" es una de us
"especie ' o profe iones jurídicas. 15
En realidad, cuando una universidad expide un título &lt;le
''l.Jcc1Jriad1J en Derecho" está facultando a quien lo recibe para que
ejerza diversas profesiones jurídicas, ya que puede llegar a , er
miembro de la judicatura, o er diputado o senador o ser un
funcionar10 de la pr curaduría de justicia, o ser funcionario en
11

!bid, p. 31.

,, Rodríguez Campos Ismael, Lt,s- prefesiones Ji1ridims, Ed. T..cillas, léxico, ~005,

p.30.
11 [bid. PP· 20 y 21.

p.12.

276

�,, , .

(

\

,,

.

cualquier oficina del servjcio público, o er un notario público,
corredor público, asesor de cualquiera de los poderes federales o
esta tale , fungir como apoderado legal en un banco, o representante
legal de una empresa privada, o ser un diplomático en una embajada
o consulado, ser asesor en informática jurídica, o ser mediador o
árbitro internacional , er docente, o , er abogado.
Adara que en el Diccionario para juristas, de Juan Palomar de
Miguel, refiere que "abogado(a)" es la per ona legalmente autorizada
para defender en juicio, por e crito o de palabra, Lo derechos e
intereses de los litigantes, así como para dar dictamen acerca de las
cue tiones o asunto legale que se les consulten.
De e ta manera podemos con, tatar la imperiosa necesidad de
selecciornu mejor las materias de los planes de e tudio de esta
carrera, cuidando los contenidos y los tiempos, para que el perfil
de lo egresados coincida con los nuevos campo que se van abriendo
en el horizonte, y ean personas integralmente capacitada en todas
las competencias del nuevo milenio.
Analizados todos estos temas tan interesantes que proyectan el
nuevo paradigma del Derecho con el que vamos a tener que operar,
pasamos a comentar el gran reto que ígnifica para los docente
en Derecho, el tener que bu car una luz en medio de las oscuridades
permanentes que aún nos limitan, para salir airo amente entre los
vientos del cambio que nos abren los escenarios en lo que habremos
de interactuar en el futuro que ya ha llegado.

,

.

necesariamente de la realidad, para realmente aspirar a resolver lo
problemas de fondo y de forma no sólo con una gran determinación,
sino con el entusiasmo y el amor que nuestra profesión docente ha de
reflejar no sólo con conocimiento y disciplina, sino con flexibilidad y
tolerancia, y teniendo en cuenta la pluralidad y la diversidad que en
lo nu vos horizontes se ,~slumbran.
Con La idea de tener una visión general, presento una recopilación
de opiniones que al re.specto, manejan algunos destacados autores.
Por ejemplo, Rodríguez Campo , 16 de taca alguna, razones por
la que la enseñanza en el Derecho en [éxico no pa a por su
meior momento:
1° Los jóvenes estudiantes que carecen de vocación para er
jurisconsultos acuden a nue tras escuelas de Derecho, eludiendo
otra que consideran más difíciles de cursar.
2º El cuerpo docente de las facultades de Derecho carecen de
los requerimientos didáctico que deberían de exigírseles para el
cumplimiento d u profesión docente.
3º e padece una carencia de valores morales por parte de los
alumnos, que les impide vi ualizar el Derecho como un medio de
servicio a la comunidad, y en cambio, sí lo ubican exclusivamente,
como un medio para obtener dinero. (Aunque no sea de manera
limpia u honesta)
4º Tampoco los maestros suelen transmitir lo, valore morales
a los alumoos.
5º Hay métodos de estudio anacrónicos fuera del contexto
social y económico.
6º Los alumnos buscan o pr tenden obtener un tirulo aunque
nunca vayan a ejercer.
Por su parte, ázquez en alza el alto grado de autonomía personal
con el que se deberían de manejar los profesores; y sin embargo,
muchos de los maestro terminan en una situación rutinaria y apática
por las siguientes causas:
1º Las estructuras de gestión escolar tienen muy poca vocación
democrática.

r

La enseñanza del Derecho en México
Estoy consciente de que es muy fácil criticar y quejarse de los
problema , , in asumir responsabilidades, nj aportar idea , ni mucho
menos acciones en favor de us oluciones, pero para enderezar el
gran pilar educativo, se requiere de una preparación y de un esfuerzo
mental, psicológico, emocional y físico para lograr el cambio que
ameritamos a fin de estar en sintonía con la era del conocimiento
y con todas la competencias que ella significa.
E tamos preparándono para colaborar con nuestro país, partiendo

278

u, Rodríguez Campos lsmael,

Op. cit., pp. 98 y 99.
279

�'ft

2º Los bajo

alario , que dese timulan y no atisfacen las

nece idades básicas.
3º umero o alumn sen lo salone de clases.
4º Tiempo linútado para preparación d da es.
Por otro lado, egún la. afinnacione" de ernando jesto
Martínez l' el conflicto má gra e por el que atravi sa la en enanza
del Derecho en léxico e que en la facultades de Derecho, -iguen
trabajando con planes de estudio formulados hace mucho tiempo,
(ptmlo q11e.f11e co/lle11tado en clase) lo cuales e modifican con la inclusión
de nu a materia pero in ningún sentido defurido; por tanto, no
e forman profesionales qu entiendan los problema de la nu va,
instituciones que est-án surgiendo en nue tro país como producto
de u crecimiento cooórrúco.
También, Eduardo López Betancourt criúca duramente a la
E cuela 1exicana n el ámbito jurídico 18 pues enfatiza que e ha
caracterizado por un bajo nivel académico, debido al istema
de pótico que ha imperado en la e fera gubernamental, que al
perpetuarse en l poder, heredan en el gobierno a u, favoritos,
quiene persisten con la mi mas costumbres hábito delictivo. y
errores. Pero luego, con más optimismo, señala que la situación
política actual de México un parte aguas que debe inc ntivarnos
para lograr mejore alternativa .
Efectivamente, estoy de acuerdo con Juan de Dios González Ibarra,
quien eñala que hay que aprovechar los aciertos y superar las
debilidade , y que deb mos aprender d nuestros errores, para no estar
condenado a eguir repitiéndolos. Por lo mismo, no insiste en que
tenemo que partir de la necesidad d un de arrollo epistémico, corno
área interdisciplinaria cognitiva, lo cual nos va a permitir potenciar
nue ero esfuerzo para innovar la realidad social. 19
Atinadament menciona que to debe ser un compromiso conjunto,
pues ·e requi re integrar el interé tanto per onal, profe ional,

institucional ( }' yo añacüria "gubernamental"), para llegar a capacitar a
lo poderes del E tado. . . pero incluso, coosid ro en mi modesta
opinión que, tenemos que prepararnos todo ,
decir no sólo a los
e tudiante , sino a lo mismos docentes, para LJUe llevemo. a la práctica
las nueva modalidade educativas gue exige el mundo de hoy del
maña.na, que ha a un acercamiento no sólo con la empre as y con 1
mercado, ino con las mismas familias para llegar a fortalecer las
relaciones que afectan de variadas maneras, el d sarrollo estuclianúl r
el profesional de nuestro futuros egresado '.
arbonell con u claridad y espontaneidad aco tumbrada, nos
. eñala que los rúvele educativo en nue tras escuelas ,T facultade
de D recbo on preocupante , lo cual suscita una profunda reflexión,
ya que el contexto ocial, político y económico al que e enfr ntarán
Lo e tudiames a partir de ya es completamente distinto al que
teníamos hace 50, 30, e inclusive 1O año ... r in embargo parece
como i esta ituación , e iguiera ignorando ... :lft
Con ba e en lo anterior Carbonell recomí nda qu , los actuales
procesos de en eñan.za-aprend1zaje en materia juridka, no sólo han
de ser teórico-prácticos, ino políticos, y que para la formación de
los nuevo juri. tas, de debe manejar una labor conjunta de docencia
e investigación, de manera que lo alones de da e ean una e pecie
de talleres, en donde la experiencia educativa con i ta en un
intercambio de id as entre lo alumno y lo profesare. , logrando
a í ll var a cabo una tar a creativa d la ciencia iurídica, pue en
este ámbito e d b n propon r nueva intetpretacione a la. norma
jurídica , así como denunciar incoherencias y lagunas en Jos
ordenamiento. jurí&lt;l.ico , a fin de ir resolviendo problemas y d no
limitar e a repetir lo que oigan de us profe ores o l an en us texto
ob ol tO , en la mayada de la· veces.
os adviert que la en eñan.7-a jurídica debe impartir e teniendo
elata su condicionantes (siguiente cuadro).

r

" Rodrigucz Campo I smael, Op. cit., p. 98.
d. Po rrúa, MéXJco, 2000, P·
18 López Betancoun Eduardo, Pedagogía j nridim,
L18.
19

211

González Ibarra Juan de Dio , Epimmolngía111rfdica, Ed. Porrúa, 1éxico, 200 l,

CarboneU figucl, La 11ue,lt111za del drrerho Ed. Porrua y la ' AM. México,

2006, p. 3.

p. 125.
280

281

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CONDICIONANTES

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li'lTERNAS

Olllll;N:AM IENIO JURfolcD

i.l r.l00W) [DOU,TIVO A lOGIWI:
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Y CONlUTO POUTICO·

Qutr~&lt;lel Octod&gt;o,
•

QuélTl~Y

•

A-tlp,Wtu,tJ/fdSdltmOpolíiicb. mai

"'~-A-

Dofinl, objo("""'

Precisamente entre los déficits 9ue persisten en nuestras escuela
y facultade de D recho, en torno a la enseñanza, Carbonell
menciona que: 21
•
o s aporta a los alumnos una visión completa del sistellla
jurídico, que incluya el conjunto de su estructura, cultura y valores.
n la educación jurídica se atiende ólo a lo "interno" dentro de su
área, de manera gue, no se percatan de la influencia qu se tiene
por la economía, por la política, etc.
•
Ciertos profe ores creen que cumplen "exponienJo" el
ordenamiento jurídico que existe, sin darse cuenta de que una de
sus responsabilidades actuales es ya la de contribuir a formarlo.
•
1 o se potencia el desarrollo de las capacidade y habilidades
intelectuale nece arias para llevar a cabo las actividade
profe ionales; por ejemplo, la argumentación.
•
o se fomenta en lo e tudiantes la posibilidad de aprender
por í mismos, ni sobre el espíritu de inve tigación, por lo gue a la
hora de ejercer y enfrentar la realidad, se enfrentan a muchos
problemas, por ejemplo, para acceder a la información rele ante en
materia jurídica.
11

CarbuneU ligue~ Op. cit, pp. 36 y 37.

282

•
o se priviJegia un aprendizaje significativo.
•
o se inculca en lo alumnos, la confianza en sus
conocimientos y en sus capacidades intelectuales.
Por otra parte, también menciona -algunos de los importante
cambio que Ja globalización ha traído a la en eñanza del Derecho
se refieren a que: 22
•
Se replantea el clásico t ma de la fuente del Derecho,
puesto qu además de que las normas se han de reformar
con tantemente, lo ca o se están resolviendo con base en las
Jurisprudencias y en los Tratados [nternacionale .
•
e están disolviendo las fronteras entre el Derecho privado y el
Derecho público, como en el Derecho familiar, en donde el Estado ha
entrado a intervenir en asunto que antes eran sólo de índole pro:ada
•
Está habiendo una importante intervención del Derecho
internacional en eJ nacional, como en el tema de lo derechos
humanos o fundamentales.
•
Están surgiendo nueva áreas que regular, como en el
Derecho Informático, en cuestiones de Biotecnologfa, en el ejercicio
de la experimentación médica.
De manera especial, par-a el caso &lt;le la nseñanza del Derecho en
México, Carbonell subraya la importancia de la necesidad de separar
el poder ideológico y eJ poder político, pues , eñala que la
independencia de lo intel ctuales es lo gue puede permitir que no
se monopolice la erdad ya que por décadas, la mayoría d los
teóricos e dedicaban a justificar las ince ante reformas
constitucionale. que impulsaba el pre ident de la República en
turno, romando como base para la interpretación de las misma ,
solamente la conespondiente "Exposición de motivos", misma que
luego era utilizada por los juece , aunque a todas luc s fuesen
contraria a lo contenidos de la Carta 1agna.
-&lt; ta independencia (no indiferencia) es lo que puede propiciar que
entre académicos y los operadores jurídicos prácticos se establezcan
unos muy fértiles y necesarios diálogos e intercambio de ideas.

22

CarboneU Iigucl..

Op. al., p. 52.
283

�'

Un diagnóstico similar entre México y España
También, Carbonell menciona en u libro, un interesante diagnóstico
que, Juan Antonio Pérez Lledó, un destacado profesor del área de
~ilosofía del Derecho de la Univer idad de Alicante, lle ó a cabo a
fin de proponer una reco1giguraciót1 global en la ensetlanza del Derecho e11
Bspt111a. Curiosamente, en este ensayo, Pérez Lladó enuncia y critica
siete aspectos que coinciden con lo que está sucediendo en nuestro
país. Por ejemplo, señala:
1° e da poca importancia a las cue tiones telativas a la Docencia.

(No se capacita ni se act11alizan a los ,naestros, quienes trabqjiw sin ser
evaluados periódicamente y sin 1111a metodología definida).
2º El modelo de en eñanza-aprendizaje que predomina e el
que e basa en la memorización de las normas sin atender la
capacidad de la construcción de argumentos.
3º EJ predominio de la "clase magistral" está al servicio de un
modelo docente de información (no de formación).
4º La enseñanza del Derecho está fraccionada en ramas
excesivamente eparadas (sin cuidar la interdisciplinariedad y lo
valore · que debe haber para un ejercicio profesional exitoso).
5º .La enseñanza del Derecho inculca una visión formalista del
mismo, por:
a.- El carácter d terminado del Derecho, que e visualiza
en u plenitud, como un universo ya con truido, lo cual impide la
crítica sana y fomenta la pasividad y la indiferencia ante al realidad
de los hechos.
6.- e imparte el Derecho con una pureza mctóclica, sin
tomar en cuenta ninguna aportación de otras ciencias sociales, ni
re pecto a la moral, ni de la política, a la hora de la creación ) de
la aplicación de la, norma, .
6º La enseñanza del Derecho es poco práctica, ya que se queda
en un nivel puramente teórico, por lo que no les ofrec a lo
estudiantes las herramienta que van a necesitar en el futuro ejercicio
profesional. demás muchos de los contenidos están ya obsoletos.
7º La enseñanza del D r cho es poco teórica, porque hay

284

'

profesores que consideran que no deben "manchar e" con las
cuestione· que ·e presentan en el ejercicio de la profesión. Pero en
realidad, es que e to fae tros no tienen una buena metodología
para enseñar una buena teoría del Derecho. Y ademá , porque
privilegian la memoria, sin atender el desarrollo de la capacidad
argumentativa. (Y agregaría: Otra habilidades, destrezas actitudes
y valore qu faltan).

La enseñanza del Derecho con un renovado esquema mental, con ética, y atentos a la tra cendencia del lenguaje
Anteriormente, era muy usual, salvo muy respetables excepcione ,
( a quienes admiro con sincero aprecio ), se aprendía la carrera de
Derecho con una mentalidad belicosa, e i.nclu~ive, dolosa,
procurando siempre llegar a captar las 'maña " para ganar cuaJquier
negocio, . in consid rar la de trucción de las relaciones humana
que estuviesen implicadas, aunque fue en de la misma familia. Y la
ética ....¿Qué era?? Sólo una materia de relleno en la preparatoria,
c:¡ue guedaba olvidada por falta de práctica ....
Con la nueva visión hacia la era del conocimiento, el capital
humano recobra el valor, 110 sólo intelectual, sino moral, que antes
se vio desplazado y hasta perdido, al fijar ólo su atención en la
productividad y en los avances tecnológicos.
Ahora en los estudio profesionales que e imparten en la UA L
por ejemplo, la en ñanza no sólo abarca la 'información', ino la
"formación ', en donde se da una ponderación muy especial a la
ética como un elemento vital a considerar e para llegar a tener un
ejercicio profesional exito o.
Particularmente, en la formación del nuevo juri ta, la ética ti.en
un relevante significado, pues como todos sabemo , tenemo que
'recoos ruir" la imagen del licenciado en Derecho, para que al
pronunciarla, el que escucha no actúe con reservas, o . . e ponga a
la defensiva, o simplemente se aleje con desconfianza.
El perfil del nuevo egre ado en Derecho lleva despierta u
conciencia hacía el deber ser, con una formación humaní rica, con

285

�'
un píritu conciliad r, con habilidad , para aber man jar las
nue as alternativas de lución de controversia , antes de ir a lo
tribunales, y pr parado para ll var un s9uema mental basado en
la tolerancia y en el re. p to a la diver idad cultural. Adem.'Í ti nen
pr ente, qu habrán de eguir actualizándo e y reafirmando su
valores a 1) largo de la vida.
Definiovamcnte, tamo trabajando arduamente y con una gran
vocación en la docencia jurídica para que lo futuros profe ionista.
sean dignos repre entante d la profesión y de la unjver idad, al
ser icio d una oci dad qu ya r clama honradez ju ticia., r
abi rto, a un mundo sin fronteras y in complejo .

.

Bíbliografia:

·errajoli, Luig1, Pasado }' /ill11ro del estado dr derecho.
Vilajosana Joseph ,\L, El tigllificndo pohhro del derecho.
Haberle, Pecer, Eleme11tos de

1111

rJStado amstihmonal.

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ázquez, Rodol~ , h11tre lo libertad J' lt1 rg11aldad. l11lrod11trió11 a la jilo.rufia
del derecho•: Ed. Trotta, 1adr.id, 2006.
Federico rriola, Juan r F rrer Mac- regor, EduarJo, El derecho desde
s11s disripli11as, Ed. Porrúa, féxico, 2007, p. Xl .

Conclu ione
. lo, t ma me parecen mu1 intere ante , p rqu para llevar a cabo
lo cambio que amerita Ja d e ocia jurídica, , e requiere d un
e nvenc1miemo al que e llega por m dio del estudio, de la
investigación y dt' una profunda reflexión, para entonce , pa ar de
11 no a las accione pertinente , en nue. tra agrada labor doc nte,
a fa,ror del futuro de nue tros egre ado } de nue tro qu rido paí ,
d I ual, todo · ·orno corresponsable .
Hemos visto yue e imprc cinclible que •e defina y e capt la
nueva concepción del Der cho para manejar la met dología ideal
ante lo' objetivo por alcanzar en la formación int gral d lo nu vos
juri tas e n un perfil democrático y humanista.
o me a ustan los problemas que esr.amo vi iend en nuestra
ociedad, pero í me preocupan profundamente, cupando mi mente
y mi espíritu ante la gran r ponsabilidad que ten rno. al er
protagoru. tas n e ta imp ri a tranjción, en la 9u habremo. de
manten rno alertas a la jnn vaci nes, fl x.ible en la adaptación,
di ciplinados n lo objetivo así como abierto y tol rance ante
la diversidad cultural, entr n otro mi mo y f ente al mundo.
Tenemo 9ue actualizar nue tra 6 rmación integral docente,
r forzar nuestra vocación, , exhortar a nue tro col gas, con 1
propó ito de que nu tra mi ión para con lo e rudiantes y ante la
sociedad, sea efectivamente una r alidad dignad vers y de vivir e.
26

Rodríguez ampo , 1 mael, L,s profesio11es 111ndiras, Ed. Trillas, léxico
2005.
Materiales para la Reforma, De la sormlnd de la 1ty'im11,1dó11 a la soatd,,d
del co11odmimto: 111tÍs q11e 11n glo.rmio, Volumen ° 15, Ed. por el 111 ' ti1uto
Pofü ' cnico ac1onaJ, léxico, 2005.
onzález lbarra,Juan d Dios, r..piste1110/ogín Jt1ridico, E&lt;l. Porrúa, México,
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nzález Carbonel~ l\úguel La e11seiitmza del dererho, .G.l. Pornia } U. , M,
[, x.ico, 2006.

287

�RESEÑAS
y
COMENTARIOS

�"LAs
o

H UMANIDADES EN LA UNIVERSIDAD

EDUCACIÓN S UPERIOR DEL SIGLO
DE

XXI"

ALFo so RANGEL G UERRA

Arturo Torre Hernández.;;

En el marco del Primer Coloq11io Internacional de Filosojla. EdHcació11 y
H11111anidades, con sede en la ciudad de 1onterrey, el Dr. AJionso
Rangel Guerra presentó, a solicitud de lo organizadores, la ponencia
"Las Hwnanidades en la n:iversidad o Educación uperíor del
.XXI". En el evento que e llevó a cabo en las instalacione d l
Colegio Civil durante la tarde del 14 de noviembre de 2008, abordó
tema como: la idea de progreso a travé de la historia; el fenómeno
de deshumani2ación del arte, reflejo de la de humanización ocial;
obligación y compromiso de la educación uperior con el
restablecimiento de los valore humano ; finalmente, el
planteamiento de tres objetivos fundamentales de la uni er idad
con respecto a u egresado.
"En su nacimiento ( .XVIJI), la idea de progreso estuvo ligada a
la búsqueda de perfección del espíritu, acceso a la felicidad del
hombre, pero el proceso mi mo de la id a conduce a diversos
camino ", , e explicó. El siglo.XIX, heredero del anterior, da

u

*AJumno del Colegio de Letras

Iexicanas de la Facultad de Filsofu) Letras de la

291

�continuidad a aquel pen amiento y propone que dicha idea va de la
mano con los a anees cognoscitivo , científicos, tecnológico ,
morale y d organización social· in embargo, curiosamente, no
e tablece isteroas o contenido. educativo orientado a e e fin.
on el siglo
r • urgen nuevas concepciones, fuerza económica ' y
políticas, que dan pie al fenómeno de ma ificación, causa de la pérdida
de identidad humana (hombre masa), principal probJ ma de nue tro
tiempo. Consecuente a la deshumanización ocia!, que
traduce en
un sentimiento de insati. facción, ansiedad, angustia e incapacidad de
la persona para valorarse, tenemos la de humanización del arte pue
"el arte s fiel reflejo de u tiempo", dice Rangel Guerra, a propósito de
las concepciones de Ortega y Gasset
Ant todo lo anterior, e preciso que el campo educativo, gue
po e los mayores problema , p ro también las posibles vía. y, dada
su respon abilidad en la formación profe ional del individuo, ademá
de u nexo con lo social, moral} cultural proponga olucione. que
guíen a una rehumanización, es decir el rescat de los valor s
humaní tico que permit n la mejor convivencia entre la per ona .
o se pretende aplicar vieja concepciones (educación tradicional),
subraya el expositor, sino una revaloración de la mismas, porque
"los proceso educativos deben cumplirse en concordancia con u
propio ti ropo hi tórico pue no pueden ignorar las características
propias del momento al que deben re ponder, ya que la educación
por su propia naturaleza e tá e trechamente relacionada con el
contexto histórico y social al que pertenece ..
Por último, el Dr. Rangel Guerra de tacó tre valore upremo. a
infundir e n el estudiante univer itario del . iglo
1 complementario todos y por llo incapaces de cumplir e individualmente:
a) una formación profe ional que le permita po eer los conocimientos de má alto nivel en su área de e tudio, in p rder de vi ta
el de envol imiento de la per ona en función de lo valore propio
para u cabal desarr llo individual y social b) una capacidad de
conocimiento del tiempo hi. tórico que se vive para que pueda
interpretado y valorarlo en función de los principios básicos de aquél
des nvol imiento c) una educación humaní cica que permita

identificar y desarrollar la condición uperior del hombre en el logro
al
y canee de , u propia humanidad.

1

292

293

�CONFERENCIA DE

}UAN MA.NuEL

ELIZONDO EN LA CÁTEDRA RAúL RANGEL

FRíAs

El dia 22 de Mayo del 2008, el Sr. Juan Manuel Elizondo impartió
la Conferencia, "Raúl Rangel Frias, el hombre", en el marco de la
Cátedra que lleva el nombre de este ilustre universitario y ex rector
de nuestra universidad.
L a conferencia, que fue presentada oralmente sin haberse escrito
previamente, se basó en los recuerdos del conferenciante, quien
tuvo amistad con Raúl Rangel Frías desde la juventud de ambos.
En el inicio de la Conferencia, J uan Manuel Elizondo recordó
los años del Colegio Civil, cuando él y Raúl Rangel Frías fueron
alumnos. Recordó la personalidad y la inteligencia del biografiado,
que se manifestó claramente desde sus años mozos y fueron dando
testimonio del talento y voluntad de acción de Raúl Rangel Frías.
Cuando Raúl Rangel Frias terminó sus estudios en el Colegio
Civil, se trasladó a la Ciudad de México para ingresar en la Facultad
de Derecho, donde fue contemporáneo y amigo de otros jóvenes de
clara inteligencia y significación en la cultura mexicana del siglo
XX, como fueron Octavio Paz,José Alvarado, Rafael López y otros.
El conferenciante recordó la legendaria participación de Raúl Rangel
Frias en el Teatro Progreso, cuando se debatía el conflicto generado

295

�por la 11nphnr.,ci&lt;',n Je la ~.-ducacu·m sociafo,ta durante el g,,bit:rno
dd I je. Pablo &lt;Juimga, 4uien t•ntc mees estab.t al frente dd gobit·rno
del Est.ldo. Esta pic:z:1 oratoria ck R;iul Rangd hias fut." uno Je los
tcst1monio-, mas s1gnilicam os en :11..1udlo, di.is J1.: 19.14. R:mgd hías
tcrmini·, sus t!stud1os l'll la ni,·erstdad ).ac1onal , ob1u,o su titulo,
con un.1 tc.,ts sobrt." l.1 teoría jurídica de I l.tns 1'.t lst•n. R.tul Rangd
Fri.ts. yue tt•nia un futuro .1,egurado en la funcH &gt;n publica~ la cttnlra
en la Ciudad de Mé,ico. optó por n:grt!sar a ~[ontcrre). En la
cnnfcrenci:t unpartida por Ju.m ~hnud Elizomln, una gran partt."
fue Jcdtcada a la &lt;:tapa dl lo, años estudianuks en b cmd:lll dt."
\(nico, aportando h:stimonim sobrt· at1udh época de la , id., del
b1ogr.ttiad11.
C11ntt'1, por ejemplo, yuc :u.1ud grupo ck amigos rentc'1 un
departamento en la Ciudad de t\léxico, t·n don&lt;lt· Sl' rcuni:rn par.1
i.;us diálogos \ comcrsacione, de jun·ntud. :\lcncion&lt;'&gt; 4uc una
noche, encnntdnJost· R.tngd Frias. Juan Manuel Elizomlo y un
grupo de amigos en d hKalo, Rat.'11 Rangd n.. corJú 4t1t: bajo és:t
phtza estah;1n cntcrr.H.los los restos de muchos mexicanos que lubían
defen&lt;lido Tenochrithn, cu.indo los habitantes de la Ciudad debieron
ddi.: nJcrla de los 1m asures c-.pa11olcs: cntrnKt's c;l• inclinc'l sobre d
sudo dt· la Plaza dt b Con,timcic'in} bes&lt;'&gt; l:t loza, en lkmostr.1Ciún
de n:cucrJo \ respeto para ,llJUdlos antiguo::, mt·xicanos. Esta
:rnérdot:t, ignorad:\ 11ilst.t ahora. fue una Jcmostración dd
sent im1cnto , la conciencia nartonalcs qm· , ibmb.tn c.: n d espintu )

d p1. ns.,micnto de R:ml Rangcl hí.1s.
na 11npos1hle recogcr todo:- loe; .1spc.:ctos a los llUC se rcliri&lt;'&gt;
Juan ~lanud Eltzonllo sobrl' b \ ida. d perfil humano, humanÍ&lt;:tll'O
de R.ingcl. De11·, 1csumonio, por ej1. mplo, de su capaciJ.1d de
organiz,tciún \ lk los pro) ce tos t¡uc 11npuls.1ba cu,rndc, fue
~1.

tudiante dd Cokgio Ci, il.
Lamenuhlemcnte. fallas tfrntca~ imp1d1erun la utilización 1.k la
grahac11m. que sc hizo de 1.'sta conkru1c1.1. lk la 1.1ue, como Sl' dijo,
no hab1.1 un escrito prcpar,tdo. La unport.mcia de esta confrrencia
oblig.1 a rccogcr, cuando menos, esta memona p.trcial dl' lo lllll.' se.:

1.

dijo c.sa noche.
2%

�orma de publicación:
1. l '.( ,\nuano H11111t111ilar recibe conrribuc1 ne d excelencia aca&lt;lénuca
} de im·csugaaon t.'ll lo · campo &lt;l fil &gt; fía, hi tona, texto sobre literarura,
lingüí. ttca ) ciencia socialc .
2. e n_-cibcn trabajo. originale e in ' &lt;lito.. e re p ta la e rructura
fundamental dt: cada conrribución o en ayo, 10 embarg . e . ugicrc: a)
marcar lo apartado. con subtítulo ; b) n ca o &lt;le la utilización de rcfcn:ncms
numéricas, utilizar d I tema decimal; c) la citas 1extualc deberán manejarse
con comilla \ no con cur, irns; d) toda cita breve d b mantener e en el
párrafo donde . e produzca la r fercncm; n el ca o de citas mayore a
!in ru· dcberan olocarse a bando, a un e pacio, in comilla. y ·n cursiva..
3.-Todo rrahajo debe pre:cncar. e en 6 rmat, el ctrónico Word. La
rcft:n.naa .. e con tgnara.n en nota de pte c.1 pagina} en u cas , t.'1.mbicn
las fucnt , para faalttar la I tura . egutda dd text .
4.· aceptan ensay , mvc agaaon \ c ntobucionc coa una exren 1 •n
mínima de 15 ) má:una de _5 cuartilla , en el tipo o fueme Tiro
Roman de 12 puncns a e. pacto y medio para el cuerpo del texto, y &lt;l 9
pumos para la. refrrcncrns b1bliografica . Oue&lt;la a criterio del onsejo
Editorial aprobar colaboracione con caracten tea &lt;liver a a l aqur

c. 1:1blcc1du.
S. El u n 10 Jl cada :irt':1 de / Í11111a11ito.r tendrá en t lo momento 1
d rccho :1 :,;on11..ter a dJctamc:n la contribuc1one · recibidas para u
publrcación y comurncara al aut r btt. el procc&lt;limienro \ u rt. ultado.
6. J.a comnbuctone. se rccihLn por e rreo el ctronico, por e. crito ~
un opia dcctróni a, por cnrn·ga p ·r onal, vfa men ajena, o s n-i JO po. tal.
7.

Dehc anexarse a cada ttaba10 una br ve referencia académ1cob1ogr:1fica Jel autor, cli.rec rón po mi y correo elcctróruco.

rc:rmino· d. .
. .
t: 1mpnm1r en
e me de s pt:lembre de 2009, en los tallen:
dt. fa 1mprenta l nn ers1rana de la
Uni\'er, idad \ utonoma u··'e 'uc:vo 1. cm.
•

H11111011ito.r C!fl1ti,u \oda/u

1

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El riraj fue de..· 500 ejemplare .

���·- - , Baulfle14"(;,na.JM!Jit~lmm
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• wlaa:~.La ~ oillla; El QJrJba.
• Va.laéis-PéreeLubrln,:a..Laidsnf.fdad ~
• Ma. fma8a1npe 13eoena Garc&amp;.a. Las t.eodas~enla oonstituclón del
.Eaüv:Jam(J(femfdady.la ~
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�</text>
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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Humanitas, Sección Ciencias Sociales, 2009, Vol 2, No 35, Enero</text>
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                <text>Basave Fernández del Valle, Agustín, 1923-2006</text>
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                <text>Historia</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Ciencias
Sociafes

����L
l '0.1 publi..-:ic1,in dt· la l mnr,;1 L11I \urononu J , u,·\o

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Dr. _Je us \nc.-r Rudngut.7
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Rogd10 C,. ( ,ar:,.a R1vt·ra
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e,cnt'ral

Dr. l bal,ln &lt;lrtJz 111cndt"7
St·nl'r.trn, \c1di:m1u,

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L. IVER ID \D ,\l'T

\ V \RIO DEL CE1 TRO D
l.1&lt;. Rngd111 \'1)Lun~1I fhzondo
, ·, rctario ti,· 1:.. ter~ 100 C uliur.1
Dr &lt; d,o J, ,,,.~ l,ar✓.:1 \cum
Director de PublicKinnc,

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D11'frtor fimd,,dor
Dr. ,\gu tín Ba ave ➔ernándcz del V:lll

l .1,. \]ic,n,o Ran~d L:m:rra
D1r,·ctnr .Id e ·mr,, ue l~&lt;flllho Humanist1c&lt;h
blu, r n- ponsahle
;\lm, h.1nci.-u, Rrnz.; hs
&lt;.orrca:ion di: 1110 C\lltl. Jo t-duonal

Jefe de la .remó11 tff 1-- ilosofla
M. . C:uauthémoc ( antu Garza

1Jt \dri,in.1 '-"flC7. \fomcnu1 or
e 1rculao,in } ~dm1mstrJ 100
HNl!:llTl/laJ, .1011 r, num. ,~, coer,,-t.liuembrc 21\10 1echa de pubbrnoon: IS de cncn, Jd
Re, 1 ta :-.nual. cdit,11la \ publtc.~,fa ¡~•r L1 1 mver,1J:1d Aut, noma de uno 1..:ón, a crJn:$
( entro J f' tudt l lurrum~ u , Dom1, tbo J l:.i pubhcaaon: llibhot
I ru,er,;ir
b
Rangel l·na , prunc:1 p1,;,,, ,1\, \ll,,n ·11 Re\t'' mim .\&lt;(1(1 nont·. coL Rq.rin11. ,\fomtrre~,
1.cnn, :\kuc ,, c.r.,
Td: (52 1) 1.29 40)0, n
~ tax: 6551,. lmprc$3 por: lmrr.:01
wrsttana,&lt;.JU,bJl m d"'llaita, n.,c.p.664 J,.;on , ,.j;iq)efo,&lt;,arn•. Ut'\·ou ,n,M
l't.'Cha d 1crm1n.tc1011 dt· 1rnpr&lt;.'s1011. 20 dt" d1aur ,re l d !Olu T11.1jc· r,oo c1cmpl:m •
dt· rl'seru dt' Jen·cho, al u,o e Tlus1v,, dd titulo/ f,.,11,,r.tltJ; omr •ado por d Jn~tituro. a
del Dcn:dK• J \ur ir. 1 .?I .,..i~JlllllJIY.!IJtu 102, de ft·Í:ha to dl' scpn.-mbrl' dd 2')()1)••, , .·,·,mc3v•
n:ruf1c.1do dt· licitud Je orulo y comenid.o: 14.90!1, de fi:ch.1 1 Ji, ago,ro J l 20111. conced1Jo!IIS
la &lt;.1Jmi I n .alrfi Jora Je Pohlit.-aa"n \ Re\1,1,1s llu. rrad., · de la ·crctana ,1, Gn
aón. 1 : en u.imnc. Rtgr tro dt· muo an; d ln,n1u10 kxiC1110 de la Pmpiecl1J InJw

1.h,9.•.1911,

~ op1ru11nc ) C(JnteruJ,, exprc.-. Jo

Direc/or
Lic. ,\lfon o Rangd Guerra

o lo~ .1rncul son n.·,p&lt;&gt;n" h1hdad cxclusn
parád, en cualqutl'r forma o m,·dto tld conr

autores. J&gt;roh1l,1tl:1 la rcproJuccion 1nral n

cJ1rnríal ,1 e te númc,ro.
lmprt· o en \le 1co.

'fr,J.,, lo, ,le rcchns rncn·:1Jo
&lt; op, nght 2010.
a-,,thunu a m.111 uanl.m ·

Jeja d1 la Jtrdó11 dt

Letras
Dra. ,\lma ih m Rodríguez P 'n:z

}efe dt k, .r1mo11 de ( iwtia.s \ oa11lt .r
Lic. Ricardo Villarrea.l &gt;\rramb1de

Jrfe de In smiót1 rlf' l fistnli11
Profr. I ra I avazo. Garza

I\

,

_

�ANUARIO
HUMANITAS 2010

Ciencias
Sociales
Ricardo Villarreal Arrambide
Coeditor

�ÍNDICE

Rocruo CANTú MENDoZA, Tendentias o/obalesJ sus efectos en la
gestió11 instilltcional del cm1imlo 1111iversitario

11

GABRIELA ADRIANA EuzoNDo REGALADo, La co-constmcción dialógica en el t111/a de lengua extrm'!)era

27

ÜLGA Nmv Erriw&gt;A, MARíA EuGENIA FLORES, 1\l1geres et1 la
dencio en el á111bito 1111iversitario del 11oreste de 1\fé.v.ico: e11tre el acoso
J /a 111orgi11ació11

57

SERGIO ENRIQUE HERNÁNDEZ

Lo.FZA, Di11á1áca 11111nicipal en la

Sierra No,te de P11eblo

77

Co11s111110_)' prácticas CJ1lt11rales de la
co,11Tmidt1d 1111h e11itt1ria de la U11iversidad A11tóno111a de "f',t11n 0
Luc11.A. HINOJOSA CóRDOVA,
1

1

¼

~

Kuar U'SrER BENZE, La flcció11 vital acerca de las relaciones entre
literat11ra) psicoa11álisis

121

WALJ'ER EDUARDO LóPEZ CAsrnro, La infl11enria de prácticas
Pentecosta/es 611 elpmt-estantís1110 histórico. Una 1J1Íradn desde elpomdigma t/¡, lo pos111odermdad

133

DIANA l. MALOoNADo FtoRFS, Arq11itec/111-a 11emámla 11rha11a_y
sociedad i11fonnacional

157

�MARíA DEL CARMEN PINEDA SERRANO, Representaciones sociales de

imeg,mdad en las calles de i\lÍonterrry. Estudio de la calle &amp;farma
RoLANOo Picos Bovro, ¿Sociedad del conocimiento o sociedad de la

itiformació11? 1 otar para u11 debate sociológico

TENDENCIAS GLOBALES Y SUS EFECTOS EN LA GESTIÓN
~
INSTITUCIONAL DEL CURRíCULO UNIVERSITARIO

ALMA EusA. REYEs, Sorj11a11a1 prec11rsora de la Independencia. Una
re-lech1ra del discurso de Te.reo en la obra Amor es más laberinto
ANTONIO ROMERO GARZA, T7illir con vih-sida: violencia,

llF..sEÑAS Y COMENTARIOS

JosÉ MARíA INFANTE, Antología Hu.manitas. Cien.cías ociales.
1960- t990

ARAcru Bu ros, ÜMAR ALEJANDRO MoRENo, Deconsln!Jendo el concepto de derechos humanos: aportaciones de Pogge en

tomo a la concepttfalización de los derechos h111ncmos

T

trato faJ!Ji-

liary servicios de sa/Jd

BRENDA

Rogelio Cantú Mendoza
Facultad de Filosofía y Letras, UANL

z¡ Introducción

Los PROrE o DE CA..\IBIO que ha experimentado la universidad pública en las dos última décadas en 1éxico son de grandes dimensiones, de tal manera que constituyen todo un cambio de época.
Si bien estas transformaciones están precedida e impulsadas por
a la reforma del Estado, hacen de la plaoeación y la evaluación las
grandes estrategias de cambio; esto ha ocurrido en aspectos cuantitativo como consecuencia de que la evaluación acentúa la importancia de lo indicadores como expresiones del cambio educativo.
})
Las fuentes originales de influencia tienen su origen en la globalización, a través de eventos realizados en el Espacio Europeo
de Educación Superior -EEES- que con los nuevos enfoques que
plantea re pecto al desarrollo de competencias y a la educación centrada en el aprendizaje e tá in pirando cambios cualitativos en el
resto del mundo educativo.
Debemos reconocer, sin embargo, que otro a pecto están jniciando su transformación cualitativa y se localizan en mayor medida
relacionados con la organización curricular, y como consecuencia,
con el ejercicio de la docencia universitaria.
Estos últimos cambios íntimamente ligados constituyen una realidad compleja que en principio tiene dos planos de expresión: uno
en el plano formal, sobre lo que se dice y expresa por escrito, y en
eguudo término en el plano de lo real, es decir, en lo que se vive en
la aula y la manera concreta como e ejerce la docencia .
. \f.aestro en Ciencias, catedrático y actual subdirector académJco de 1a ffYL.

11

�Tendenri,1.rtfabalesy s11s efectos en lo gestión

R.og,elio Crmtú lvte11doza

Se reconoce en el plano &lt;le lo formal lo que la institución expre
en su modelo educativo y en sus planes de estudio, así como el pt1
deseable de alumnos )' maestros.
En el plano de lo fáctico aparece la expresión en vivo del curdo
lo real, es decir, la forma como ocurren los procesos de enseñan
y aprendizaje.

rriculo, la infraestructura y el paradigma educativo, factores que constituyen un entorno complejo en que ahora ocurre la labor docente.
Estos cambios en su conjunto abarcan la vida universitaria, y algunos de ellos tienen carácter transversal, como es el caso de la
docencia o de la evaluación, y están condicionados por las características actuales del contexto que rodea a la universidad.
Entre lo formal y lo real existe con frecuencia una distancia, mau
Entre los rasgos más sobresalientes del contexto de la universio menor según se atienden los procesos formativos de los docem
dad pública y de la docenci9. sobresalen los siguientes:
que demandan las dimensiones curriculares y las prácticas acadm
cas, así como exigencias del desempeño profesional de los egresa&amp;
• Las nuevas políticas del Estado hacia la universidad pública, ena:e
en el entorno laboral. Por otra parte, diversos aspectos del enton
las 9ue destaca la exigencia de rendición de cuentas.
educativo sufren grandes cambios y reconfiguran el contexto de
• La velocidad del cambio en el propio conocimiento, que ya no es
docencia universüaria; entre estos grandes procesos destacan:
estable y duradero.
a. Cambio de paradigma educativo: la educación centrada en el apll'!
• Ya no son la palabra del docente o el texto en papel la única fuente
cUzaje y en el alumno, no en el profesor.
del saber, existen cada vez más agentes educativos en la sociedad de
h. Cambios estructurales en los ciclos, créditos y áreas curcicul:m
así como en procesos de flexibilidad e internacionalización y uso.
tecnología.
c. Cambios sustantivos relacionados con la actividad académica 1
orientación del proceso educativo, pasando de los objetivos a
competencias ~fas ToreUó, 2005).

medios, de tal forma que ya no son la universidad y la escuela los
únícos referentes para la formación de valores

r pautas culturales.

• La transformación constante de las prácticas profesionales de los
egresados bajo la influencia del uso de las tecnologías.
• Los efectos de la globalización que propician que no sea el estadonación el referente único con el que la educación busca identificarse.

Este conjunto de cambios sustantivos de carácter pedagógico se,
ticulan con otro conjunto de factores socio-económicos y tecnok
gicos para volver complejo el nuevo contexto de la docencia uruVC'
sitaria, permeado ahora por la perspectiva del control de calidad )'
mejora continua.

' El título universitario "deja de ser el único referente de certificación
al haber otros medios de adquisición de competencias", derivando
en la necesidad de "un libro personal de competencias profesionales" que el individuo va desarrollando en &amp;versas alternativas de
aprendizaje formal, no formal e informal.

El nuevo contexto de la docencia universitaria
Si algo puede englobar la caracterización de la docencia univefSlll
ria, se expresa en dos enunciados: cambio y complejidad.
En el conjunto de transformaciones implicadas en el cambio Ull
versitario se encuentran la gestió~ la docencia, la .investigación, el o

12

• Las tecnologías se convierten en lineamientos obligarorios en el
ejercicio de la docencia.
' Se desarrollan nuevas formas de gestión influenciadas por la planeación estratégica proveníente de los sectores industrial r militar,
con cada vez más presencia en el ámbito uníversitario.

13

�Tendencias globales_r m.r efectos en la gesM11
•

1

l{og,e!to Ca111ti ,\lendozo

ecesidad creciente del reconocimiento a la calidad de los srn

cios e&lt;lucat:irns yue ofrecen las instituciones de educación ~upen
-Jl:.

, ) su acree.litación por organismos profesionales externtE

Este conjunto de circunstancias constituye el nuevo e cenario e
que ocurr n las prácticas universitarias, donde lo actore prini:
pales, alumnos )' maestros propician el fenómeno de la renova(l(l
cul rural de la sociedad.
Puede afirmarse que la parte más convocada al cambio r a la 11
tualización son rn lugar a dudas los docentes universitario .

Los lllfet'OS condido11a,nie11tos para el dese111perlo de los rolesy tareas delprofii
En un apretado resumen, e puede señalar que el Estado, la 1ru
tución, el currículo y el mercado laboral son los cuatro refereat
que inducen el cambio en la docencia universitaria, y son eje dt
art1culac1ón de un proceso y de un escenario para su desempeño.
Ahora bien, ¿cuáles son estos cambio que se demandan r epi
aspectos condici&lt;.man al docente?
Diverso. referente inducen al desempeño de nuevo roles, ao
má de los tradicionales de la enseñanza pen. ada en el nuevo p
radigma. r cemrada en el aprendizaje, que aportan a esta tarea un
nueva perspectiva en la actividad del docente, ademá de la extgt1
cias de una mayor calidad de los ervicios educativos en mejore
condiciones de equidad y pertinencia social.
La uni-,ers1dad así comprendida se encuentra obligada a redetirr
sus funcione u tantlva , r sobre todo a recon truir su identidad
u vínculos con la sociedad.
En este nuevo contexto, el profesor universitario se ve con
cado a reconsiderar us roles n la tareas de en eñanza, investí~
ci 'n, ge tión y tutoría generalmente planteada. en los document
oficiale , pero que cuando se desglo an} analizan constituyen UII
realidad cada vez má compleja.
e puede consid rar que lo cambios que han de ocurrir en t
mae tro universitario se ubican en la docencia, la investigación~el área de gestión expresado en el iguiente cuadro:

14-

Cambios en la
docencia

Cambios en la
investigación

Cambios en la
gestión

• El docente es convacado a participar
en los cambios.

• Contenidos y
competencias en
tecnología.

• Facilitar el acceso
a la información
vírtuaL

• Acceso abierto a
todo tipo de información.

• La colegialidad es
• Mayor capacidad
de manejo y procenecesaria para
samiento de datos.
construir consen-

sos.
• Educac!ón en línea.

• Incremento de la
capacidad de intercambio con otros
investigadores.

• La planeación
estratégica se cor.vierte en proceso
de inducción al
cambio.

• Orientación al
alumno.

• Inscripción al
avance científico
mundial.

• El maestro evalúa
los avances institucionales.

• Tutoría y motivación para el
aprendizaje.

• Promoción del desarrollo de líneas
de investigación.

• Proposición de proyectos de desarrollo institucional.

• Diseño y gestión de
actividades.

• Asesoría de proyectos.

• Liderazgo en equipos de trabajo.

• Exposición de la
información.

• Incorporación de
los alumnos en
procesos de investigación.

• Promoción de la
obtención de recursos adicionales.

• Diseño de recursos
didácticos.

• Evaluación de la
investigación.

• Coordinación del
programa educativo y treas de
trabajo

1S

�RíJn:lio CartltÍ Mendaz(/

Tendmda.r glob,1/es )' s11s efédos m la gutió11

4. Gesnón: corre pondc.: al desempeño de tareas y conusione. que dan
• Diseño de recursos
didácticos.

• Evaluación de la

• Coordinación del

investigación.

programa educativo y áreas de
trabajo.
• Convocatoria a

• Promoción del
aprendizaje centra-

integrarse en cuer-

do en el alumno.

pos académicos.

• Desarrollo campe-

• Los cuerpos acadé-

tencIas profesio-

contt:mdo a la vida colegiada.

En el caso de la L'; ~ no solo Promep, sino tambjéo el nuevo modelo educauvo que se está implantando prefiguran una serie de roles
que deben desempeñar todos lo profesare , no solo los de tiempo

complet .
El nuevo Modelo educativo de la UJ\ L busca responder a tendenaas curriculare de innovación, y n u estructura e di ringuen
los igmentes elemento :

micos deben influir

nales.

en el desarrollo
institucional.
• Formación de

Ejes rectores del Modelo educativo de la UANL

recursos humanos
para generar nuevos conocimientos.

Pnfil ¿,.¡ docmte 1111i11trsitmio ante los 1111etios { .rce11atios
I .n el 01st &gt; ele la uruver rdad mexicana, r particularmente la l \
existen diverso. referente. para delinear lo que Jebe er el petl
0

1
Estructurado res
• Educación
centrada en el
aprendizaje
• Educación
basada en
competencias.

I
Operativo
• Flexibilidad
currrcular.

l
Transversales
• lnternac1onalización .
• Innovación
académica.

docente: univer itario.
l}I primero y más impnrtame e&lt;., sm duda. el conjunto de call _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ ___J
terística · 9ue expresa el Programa de mejoramiento del prof
-Promcp-- en . u com·ocatoria para obtener l reconocimiento
Para 111. propó itos de este articulo, olo nos referiremo al impacperfil de eable &lt;l Promcp y 9ue de man ra sintética reco1111encla
to probable de lo ejes estructuradores --educación centrada en el
profesor de tiempo compJeto quilibrar cuatro funcione :
aprendizaje y educación basada en compet ncia - del &lt;le empeño
de los roles d J docente universitario.
1. DocenCia; em~ndid:i como la pre.~cncia ) enseñanza a grupo.
El ·
rrnpacto ele est'l dimen iones curricnlare. puede , et de gran
alumno~. .
tra
ce
· 1o l]Ue d epend-e e1e ¡os procesos de 1ormac1on
c.
, d .
nt[enc1a,
ocen2. lnYcs11ga.c1ún: refcr1.:nte alagenerncrón I aplicación del conocim.tefll te, y de ahí la forma como se a uman lo nuevos role. , funciones
'l. Tutoría: comprende a e oram1ento clL alumnos) tormac1on J ord de.-[ profe or uruversitario.
'
tación en acriY1clades 1ndividuaks.

16

17

�Rog,e/ifJ Ca11ftí Afr11dOZfl

Te111Jennt1.r globales)' Sf(S efedqs en la ge.stión

La educación centrada en el aprendizaje coloca al estudiante c&lt;1
centro de la actimlad, y la función del profesor es ahora como fa
!itador y propiciador ele lo procesos de aprendizaje, al favorecer
el aula una parncipación actiYa, constructi a y corresponsabk
e tudiante en su propio proceso &lt;le aprendizaje (1'Iodelo educm
de la L.

4. Creación de oportunidades instructivas que propicien el crecimiento per onal y académico de los e tudiantes.

5. l'so efectivo de La comunicación verbal y no verbal que facilite
la indagación.

6. Propiciar experiencia que favorezcan el peo, amicnro critico al
resol er problemas, desarrollar habilidades prácticas y de per-

L, 2008).

tar la creatividad.

El mismo modelo educativo reconoce que "para que e ta oriro

..,_ Fomemo &lt;le una evaluación que se integre al proceso de ención se concrete, es fundamental la transformación real y comieñanza~aprend.izaje, gue perrrúta conocer a los alumnos y sus
metida de la prácticas institucionales".
dificultades para el progre o académico.
Lo anterior significa que el profesor debe moclificar su práar
• El proceso de formación docente ha de hacer énfasis en la resdocente y cambiar u rol tradicional de expo itor por otros que
ponsabilidad profesional, r deberá atender entre orros aspectos los
vorezcan el autoaprendizaje ignificativo del alumno, p ro esto
ucederá en forma espontánea o por decreto de un modelo,
1guientes:
más bien mecliante proceso, formativos debidamente estructurad
1. Cna práctica profesional ética inserta en el trabajo colegiado.
y a largo plazo.
2. Corresponsab:ilidad por la decisiones que se toman sobre lo
trata en sí de la necesidad de crear un programa integral
csnuliante , en el marco del propio desarrollo profesional del
formación docente, pues nos encontramos ante el requerimiento
docente universitario.
pasar de un modelo genérico de profesor al de un profesor con
competencia::: que le reclama una determinada práctica y uno fíJ
1 Interés por la vida col giada ) el compromiso de un liderazgo
específicos, que no siempre se poseen.
gue se usteota en la colaboración académica.
Las competencias de un profe or universitario frente a un nl)(I
modelo educativo, según E cudero y Gómez (2006), deb rían g, E~ ten ya propue ta, pedagógicas obre el enfoque de la ducan torno a lo sigruente:
cton centrada en el aprendizaje que recomienda técnica cliversa, ,
tale como el aprenclizaje basado en probl mas, el aprendizaje por
• ConocllllÍento de base sobre el desarrollo } el aprendizaje de ?escubrimieoto, la formulación de proyecto , etcétera, pero la más
e rudiante. y su wver idad personal, cultural y social, además tmportante, ademá de la cuestión metodológica, e, la actitud del
dommio de los contenido espedficos de la propia área de profesor en cuanto a la clisposición para mod.ilicar su rol en el proces? de aprenclizaje, para que la enseñanza lo facilite y no caiga en
cialidad.
• Capacidades de aplicación del conoc.imjemo con relación a los
guientes aspectos:
1. Planificación &lt;le la en eñanza.

_,
. ..
elecc1on ele tarea s1gruhcam·a para los esrudiantes.
3. F«cilitación de un clima propicio en el aula que encamioc
éxito e colar.

2.

18

UQ ilusión que solo queda plant ada en los documentos r ctores del
modelo, pue se trata de un cambio uscancial de nue tras prácticas,
d
que e acuerdo a Zavalza (Escudero y Gómez, 2006) viene a cambiar
las
coordenada, en que habitualmente e realizaban; ésta se enmarcan en las siguientes id a :

19

�Tendencias gwhaks_¡ SIIS efectos Cfl la gestión

• La docencia centrada en el estudiante requiere capacitarlo pan
aprendizaje autónomo.
• El papel del profesor pasa de er un transmisor a un ge, tor dclp
ce. 0 de aprendizaje de sus estudiantes.
• El apren&lt;ltzaje ha de e tar organizado hacia el desarrollo de ll
competencias de amplio espectro, pero también de otra habik
des profesionale específicas de cada profesión.
e requiere de una mayor coordinación ) organización del t:r:ds
. .
_
. .
. .
academ1co que retuerce la coot111wdad Yla colegtalida&lt;l.
• Es necesario reconsiderar el papel de la universidad, pues la folJ
c1ón a lo largo de la ,'Ída la coloca en un papel motivador y a la
propedéutico de lo &lt;.JUe será la formación posterior.

Rogelio Ca11t1í i\1mdoza

El Modelo educativo de la ANL 2008 hace una caracterización
del enfoque educativo por competencias (p. 30), cuya pretensión es
onentar la práctica docente apegándola a la realidad, añadiendo a las
competencia un grado de complejidad para que sean aprendidas en
forma integral Y el profesor se convierta en un facilitador. Ac1uí se
encuentra pre ente de nuevo la función de facilitador que el profesor debe cu.tr1plir en el proceso educativo.
En otro apartado, el Modelo educativo de la
2008 reconoce
una serie de irnplicacione de las competencias en la. operación del
propio modelo, es decir, de la vida académica, de donde se derivan
orientaciones para la ge tión en la siguiente direcdones:
• Establecer nexos con la sociedad para retroalimentar 1a vida académica.

La otra dimen ión estructuradora del 1odelo educativo de la U
• Crear espacio curriculares que permitan el desarrollo de compe2008 e la educación basada en competencia ~ que según declt
tencias en situaciones de aprendizaje real.
're ponde mejor a la necesidad de encontrar un punto de comi
• E tablecer esquemas de vinculación.
gencia entre educación ) empleo; refuerza I propósito de L, ~
• Implementar programas de formación de profesores que desarropleabilidad".
llen la competencias requeridas para su práctica educativa.
e trata de un término polémico y de competencia ; más cuan
se pone en el centro el tema del empleo sería má afortunado 1 • Certificar competencias a travé de organi mos reconocido .
cular competencia con las necesidade sociales. En realidad
último es lo que ocurre cuando e analizan los programas sintéi; E necesario reconocer que lo e tablecido por el propio fodeJo
y analítico de los cur os elaborados bajo este enfoque en Ja C.\ educativo de la U L 2008 requiere para u implantación de una seEsta nueva dimensión de competencias en realidad solo exptt ne de acciones institucionales que se expresen como "implicaciones
en otros término la necesidad de transferencia del aber que del e¡e" en la operación de la actividad académica, lo cual ignifica el
había planteado el constructivi mo, no ob tante, se enfatml. que reconocinuento de una diferencia entre modelo y la realidad, y de las
educación ba ada en competencias unplica por tanto, el desernpll acciones necesarias para un acercamiento entre estos do aspectos,
entendido como la expresión concreta del conjunto de conoci[J]I como se explica en la figura siguiente:
ros, habilidades, de trezas, actitudes y valores que pone en jueg@
per ona cuan&lt;lo lleva a cab una activida&lt;l ' ( Iodelo educativo
la Li\ L, 21108).
Prácticas
Implicaciones
académicas
Esros último elementos del concepto de competencias ya
y
y roles
acciones
bían ido reconocidos en el conductismo y en el con trucci\"tsf
docentes
con diferentes aproximaciones hacia la docencia.

20

21

�Ro¡,elio Ca11m ,\1mdoza

Tmdmdar l}ohale.r)' sns ~fecto.r 1'11 la ge.rtw11

e trata deJ "conocimiento práctico personal del docente que re ponde más que una estrucrura común y generalizada a un carácter
eminentemente personal e idiosincrásico, y que por lo tanto constituyen diversas cultura de la enseñanza'.
Desde estos presupuestos debe partir cuak¡ujer proce ·o de innovación curricular}' desarrollo profesional de lo docente universitarios, y apoyarse en sus referentes y universo de significados para gue
lo
proyectos institucionales no les resulten ajenos.
Per pectiva de análisis: ¿cambio de roles o cambio del discuni
Lo proce os educativos tienen la mI roa edad que la propia k la pretensión de inducir nuevas prácticas en la enseñanza y rema.nidad, y de ·de muy temprano apareció la didáctica tratando configurar los roles del profesor universitario nos puede conducir a
ciertos problemas, como los siguientes:
orientar la acción educati a } darl una cierta racionalidad.

Se puede reconocer ramb1én que lo, otros e¡es operativos -&lt;le 11a
b1hdad-, transver ales -d internacionalización académica-ta
c.lrán efecto. en la moJificación de lo role. del docente, pero
accJÓll má directa stá en el ruvel del diseño curricular, la plam
ctón la gesoón m_ mucional que habrán de cr ar condiciones~
fayorezcan su desempeño.

r

El discur ·o dldáctico o pedagógico no ha llevado a cliriwr
acción del prof ~or hacia propósitos, fines educati,·os y objet111
conductuale , y últimamente hacia el de arrollo de competeno
pa an&lt;lo de un cambio de conducta a la pretensión de un apre!K
za¡c _1g111 fica tivo.
La educación centrada en el aprendizaje y el desarrollo de ca
p t ncias plasmados hoy en el cliscur o educativo y en los planes
estudio no implican necesariamente una modificación en lo- en
del doc me, dí curso y prácticas que constituyen ámbitos distilf
de 1a educación.
Esto nos convoca a "volver a pensar la universidad, a reconct
tualizar el pap l del profesorado, de lo, estudiantes, de la enseñai.
aprendizaje, de la investigación, del Gobierno y de la gestión'' (fi
ñez García, 2001).
D jar el papel de expositor y convertirse en un orientador
aprendIZa¡es no ocurre de manera espontánea, exige formación
&lt;locente \' pa"-ar lasco a, del plano macro-in otucionaJ al rrucro
sonal, reconocienclo que:

• De.~contextua.lización referencial, que se produce cuando los proyectos de innovación no toman en cuenta la peculiar cosmovisión o
conocuniento práctico del docente universit.ario.
• Confrontación ficticia, que se refiere a someter a contraste lo nue-

vos roles docente -entendidos como valiosos- y lo ya existentes
-tradicionales-, pero en un plano meramente cliscussivo.
• hagmentación funcional, que se gener"lt con la pretensión de que
el profe..,or universitario responda a ciertos roles funcione que en-

tendidos como elementos aislados de su pensamiento y práctica no
son incorporados a sus convicciones, necesarias para orientar con-

'ecuenrememe la práctica docente (Argo González, 20ll5).

Debido a estas advertencias debemos considerar que los verdaderos
cambios en la educación no ~on los que ocurren en el plano de la
non~atividad o en los modelos, que si bien son importantes, no
c u ~ por sí olos el proceso de tran formación y requieren de

medidas acliciorutle que fundamenten, convenzan r formen a los
La acción formativa de la orgaruzac10ne
encargado de operar ese cambio educativo: los profesores, porque
ria ea. u conjunto r la de cada uno de su. docentes que lo int ~mo señaló d?cror Eduardo Gálvez, 'las universidades de Amé. ,
.. .1 nea .Laana es tan I sert d
' ·
· d
1: encuentran mecliauza&lt;las por referentes -neencias, actJM 1
.
? a as en su~ ~ropia· practt.cas,
con una acotu
,
,
nsatuoonal enra1.Zada en la tr di 1 •
líti
, ··
·1

e!

parlamentos, etcetera-, que e cando en muchos caso implio cul
ª e on po
_
tura! de cada comunidad" 1
latentes se conhguran como poderosas herramientas interprelilf--_
·
'e
de la acuvidad educativa" (~\rgos González, 2005).
nado en 1'ida V11i11mitmia.

22

23

ca, econonuca, sona y

�1erul, naaI lobt1k.J y sJJI r{tcto n lt1

Rogelio Ca11lli Mmdo-::;.11

1hríu

munid:1J Eur pea en matcna de educación uperior. u efe to .
drtarin ·entir en la &lt;l1, er 1dad d lo 1stcma ducauvo .
_•mpo~tt reconocer que el ufl!,-e n,o educativo se integra
con d.inr o nJYt:le &lt;le realidad: la oorm 1m·ida&lt;l \ el currículo cn
d pLum dL lo formal, v la !!;e ·aón ) la práctica &lt;lo~ •me L·n el plano
di.' lo r&lt;:.11, ckm nto qu no . 11::mpr . e articulan en una rdacJOn &lt;le
c11ngrut. nci:1.
La b~:quL·da Je una nu va articulación congruente ntre d cu
mculo 1rmaJ Yla._ prá_cticas d lo. cloc nte. pasan por proceso de
for111.1c1on ~ :ictualizac1 · n, ad ma de otro. factores 0CiOLconé&gt;m1co · y Je reconocimiento a la d cencm.
f:n buena medida la acc1on f rmatJva &lt;l la. m titucion • urnYerde lo,; ·iudadano ''.'
Se mua en 1 Je la nccesu.la&lt;l de r sponder coherentemente a bs ll:tn.i. ' la de:: 1 docente e encuentran me&lt;li.1da · por rLfercnce. ,
ctnuck Yen: nc1 ¡ue &lt;le manera tmphcua mamfi ta e confi
ncc, ·idade dt.. nue. rrn pmp1n d1.: arrollo, ) no olo a la lúgmt de
gur~ cn,~ 1 herramienta. interpr tati,·a de la ge. tión , do enc1a en
innmaóún e cerna.
la uruvers1dad.
•
F" en e ·te cntido donde la pertinencia tiene que
dcsde una per pcc..:tiva amplia e intt:rdi ·c1plmaria, y no
ci,',n d md1v1d&lt; re concreto .

1·,ra · consi&lt;leracione. coinciden c&lt; n lo · ñ:tlado p r Zavaw
(E. cudero • Gómez, 21 16) c 1110 advertencu para que ' 1 e~foquc
Je ln eLlucaci,;n centrada en d aprrnd1za¡e n I n. ulte algo urnptco
qu contm tt' con nue tr· práctica! hahituak Je docencia.
Re ulta de fundam mal importancia la reflexión d I doct r (iM,
,·cz al nth-ertir obre la tcnsione~ deri ·ada d la acruac1 n de bs
unÍ\ cr idadr. latinoamericana frente a la l&lt;'&gt;gica Je la globalizac1oa.
reco 111:ndando una adecuada r !ación entre ''los indi adores Je b
calidad: rcplll,tción, piruún Je em¡ re. a.rim, rendimiento ,icadént
co, inYe:1igación cnn lo. )tro: parámetros de la quidad ·ocia~
de arrulh,'. u. tentable la nlidarid:1d, la lib ·r ad, la alud la ak

manera d conclu ión
_ociCLlad globalizada e. tá \'ivic:ndo grande ambio , lo cu
ait'ctan a to la la in:tltucione educati,·a .
1~ to cambio e lán influenciado por uno prmcipa~ que
el ·amhio de par;t&lt;ligma ·du au\·&lt; centrado en el alumno y en
apn:nd1zaj1.\ lo L!Ue n.: unligura lo es ·cnariu. urú u ·itario. P
pici.1 mtt:,·as c. ·ig n ia de calidad. pcrcint'nci:1 eliciencia 1.k
actores ) los programas educatÍ\'o .
E. tas trnnsformaóoncs en 1, normati\'idad y en lo tn&lt; delo
rn ubre e tará dcmandaml &gt; b rcJefiniciún de I roles Je! pro
nr univcr 11ario, • a . u vez una recnnsideración d l perfil de centt
l~l con¡un10 de íacwrcs t¡uc in iJen 1.:n ·l cambio edu aci,·o U11
,cr i ario llenen un rcfcr ·nt • e. terno mmer.:o cn la globaliz:1t:K'
L¡lll' ho~ está dm:1.:tamcme relacionado con lo acuerdo de b

b

' ldm.

24

!~

�'[endemias gjobales )' s11.r ,gertos en la gestió11

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desarrollar en lo alumnos la competencia comunicativa, es de primordial importancia el tipo de interaccione llevadas a cabo. El lenL. ESCO.
guaje
que el profe or de lengua extranjera utiliza en el aula es cruciaJ
7
, 0- car (?OOS)
1111i11ersitario en el• di ,1e1,o· Espt»
Mas Tore11o,
· E/profesor
~,
111'
al esamular y regular las activi&lt;lade de aprendizaje de sus alumnos.
E11ropeo de bd11tariótJ S1¡perior. Perfil competencia/)' necestda es JorTJJa
pesar de lo funcfarnental que re ulta el di -cur o en el aula, no ·e le ha
Barcelona.
dado ha ta ahora la importancia debida, principalmente en lo proModelo educativo de la
JL (2008) . Recuperado d l sitio de ~
gramas de formación de profe ore de lengua extranjeras, ya que al
ternetde la ' :-L: W\Yw.uanl.mx/secciones/acerca/modelos/arch
adecuar el di cur o a la necesidades del aula e lograría más eficacia
vo, / mod_educativo.pdf
en lo procc os de aprendizaje y en Jas relaciones interpersonales.
fonero, Carlos (20o8). F,/ apmidiZf!ie estratégico. España.
Como . eñala Haneda (2008, p. 2), e ha reconocido ampliamente que el di cur o en el aula juega un papel social muy .importante
como mediador emiótico en la construcción del conocimiento con
re pecto al contenido curricular. e reconoce que el conocimiento
se con truye con e.ficacia a través de la co-con trucción dialógica
con su pares o con sus mae tros, en e pecial en el contexto que nos
ocupa en este e tudio, el aprend1zaje de una lengua extranjera, ya
que en lo~ ca o aquí analizado , el aprendizaje del español en Texas
! del inglés en uevo León, el aula e el lugar más importante de
lnSuino del lenguaje extranjero, ) una vez fuera de é ta el rudiante
11
~ elve a u ·ar su lengua materna para , u interacción diaria.
~

Care&lt;lratica en la IT\1.. Doctora en filosofia con especialidad en estuclios de la
CUltura. Correo dectrórúco: gabne1a.d.tzondorg@uanl.edu.mx

26

27

�La ro-co11str11rció11 dialút)r.a e11 el aultJ

Gabrieln Adn,111n Elizo11dr¡

.
. del diálogo en el aprendizaje de una lengw
La importaneta
extranjera

.

.

•

Los seres humanos, tal como lo afuma Ludwig W1t_tgen tem, e u
mos acostumbrados a utilizar el lenguaje para ;omuruc~nos a tme
de la conversación. Sin él, afuma e te autor, no po_dnamos_ co~
.
en.
mearnos
uno con o tr os , , "no podríamos ejercer
, . mrluencta
,,
gente ni sería posible constnúr camino o maqutnas (1953, ~
97 y 116). Ademá ' el lenguaje es importante no solament~ ~,om
. trumental, mo como e cribe Foucault, el -lengua¡e ·D estt
recur o ms
medio necesario para todo el conocimiento que se qwera maru e
corno di curso" (1966, p. 309).
.
.
in lugar a dudas en el ámbito educativo el lengua¡e conStltu
·
diz · E l ubd
la principal herramienta para constrwr el apren a¡e. n e ª.
lengua extranjera es objeto de estudio promover en los a~re n díe:~
la competencia en una egunda lengua, o l_engua extran¡er~,
finalidad de que puedan comunicarse Y realizar todas las acnvid .
en u vida diaria y profesional en contextos en donde la comuruo

~:ik

ción se realice en la lengua meta.
.
En el proceso de aprendizaje de un iclioma extran¡ero, el lengu»
no se percibe O e aprende como un istema ab tracto Y desc&lt;l

organismos, lo que implica que e te tercer componente de reacción
verbal tiene un caráctl:r socioJógico (Volo hinm~ en Todorm, 1984,

p. 30).

TaJ como lo de cribe Voloshinov, la parte verbal de la existencia humana no se limita al sujeto aiskido, sino al sujeto en su grupo social.
Para Bakhtin, la sociedad empieza con la aparición de una segunda
persona, deJ otro, y propone entonces un concepto dialógico del lenguaJe.
Los antecedentes filo óficos inmediatos al dialogismo se encuentran en los intentos de varios neokantiano para superar Ja diferencia
entre 111ateria y espính1. Como lo establece Hok1uist (1990, p. 17), el
di
alogísmo forma parte de una tendencia en el pensamiento europeo
para reconceptualizar y estar de acuerdo con Jas ver. iones nuevas de
fa mente Y lo modelos revolucionarios del mundo gue empezaban
ªemerger en las ciencias exactas en el siglo XlX. E to significa tratar
de formular una teoría del conocimiento en una época en donde
domina la relatividad, y cuando a partir de 1a falta de conciencia -el
signo y su referente, del u jeto hacia í mismo- surgen nuevas preguntas acerca de la exi tencia de la mente.

cextualizado de regla y definiciones sino que ~ presenta co::
Bakhtiu acepta, en patte, lo argumentos de Kant que consideran
diálogo. Lo enunciado~ ~e construyen~• ~e entienden con re ren. ~eXJs_tencia &lt;le un~ barrera infranqueable entre la mente y el mundo.
a lo propósitos y condiciones &lt;le la acbV1dad en doad e ocur. ~Sla falta de 1denudad de Ja mente y el mundo constituye la parte
con relación a los enunciado antecedentes Yconsecuentes (Bakhll tuociamentaJ del dialogismo. Contempla al diálogo como la parte
1981, p. 78).
.
.
El lenguaje, ademá de ser constitutivo de la ex!S t encta ~u~
ocial. En la comunicación están consideradas Ja acciones
producción
y percepción de onidos, ad má estos act?s, que puk

ran con iderarse c~mo individ(We~ no serían nada rn

mec!iadora con el conocimiento. El autor ru o considera que en eJ
dialogismo la capacidad para tener conciencia se basa en la exi renc,a de otros, iendo lo otros precisamente la conciencia (Holqui t
'
1·99¡1, p. 18).

,lllll: : ca Dt, •cuerdo con el pen'.amiento bakhciano, el habla y el inter-

acción: la producc1on r recepc1on de sigrufica~o~. Voloshin
de la ignificación del cli curso de la manera igwente:

mb,o on aspectos del diálogo que ¡uegan roles muy unportantes
en el uso del lenguaje. Pero lo que precisamente da al diálogo su

.
pape¡ central en el dialogismo es el tipo de relación que manií:iesta
La significación del di curso} la comprensión de esta sigruticai, la conver ación y el cipo de mtercambio gue debe realizarse entre
por el otro-o po[ los otros- exceden la fronteras de los oq? losha~~antes. Por su parte, FoucauJt establee la necesidad de cono.
· - de• vad' cer l]U1en habla, que' tipo
· d e e tatus □ene
·
1a persona que habla y el
mos fisiológicamente aislados, y presupone la 1nteracc10n

28

29

�/ ,a ,o-((Jn.rf11/mnn dialog1ca m

el ,mL1

t1hm/11 ·ldn,1110 l !lé ot1dr,

conte ro en que lo hace, principalmentl: i e trata d un cante
in cirnnonal, como un ho.pitaJ o W1a e cuel, ·oucault 1966,

l.1 inr&lt;.·1~1 ción Hrb.11 e· la realiJad fun&amp;1mcnt:1l dd lt:nguait·. y el
di:ílogo e la p.irtc má tmrurranie dl· la int racci,ín \' rbal. Pero

2--~).
. eÍI
d dülogo . t put:ch.• enttndtr d1: manera 111:ís amplia. igmlicando
El concepto de di.1.logo par:i Bakhtin e da ~n difc:rente ruv
no :olo cumunrcauon \'t'rbaJ dircn.1 ck , iva l'llre Clllré dn. pt:r •
de inkrcambio: entre la palabra n d kngua1e, entre la gente
nas, sino cualquier tipo &lt;ll' comunicanon n.:rbaJ en cualquier forma.
ocicdad, mrc urgani. rno n ·u eco i. t ma, c.: inclu -~ entre_
proce O · ,. la naturaleza. Ln cada uno d 1 m\ de el ~alogo tJea
Puede Jt· lr.t. qw toda b cumurucac1on verbal, ym: toda la 111tl·rac1
u propo nos y me&lt;lio. e, p cífico_. ~o de e~tos rnecli?s e . el-~
l'IIÍn wrbal ·(: lleva a cabo en la ti ,rma de m1ercamb10 Je cnunciaouait:. I .n d dial«) i. mo la ,ida e c. ·pre 10n,) la expr .1011 1,
oont·s. t·sto e . 1:n la form.1 de diálogo {ToJorm~ 19 1, p. 44).
,.,·ignificado, y el ignificado e manifie, ta por medio &lt;l ~, 1gno
.
."E
•_
e~ po ihlc en todo lo mn:lc de exisc ncia: alg XI. te s1 1grulio Como dialogismo se rccon ce a ciertas propi da&lt;les fundamentak rn d íial
·
·
aloo (1 lolyui t. 1' JI) p. 1,.
l
ogo \ tn · 1 conoCLm1enro y cornurncac16n humano:.
En la obra Oirro11r.ft in Ufc ,md Dfo·o11rseit1 Poeh · -1926- BakhlJ
\ \'u!, hinnv e tablecl'n yue L rnatena lingüí tica con muye
~ina parte de una cnunciac1ón; &lt;-¡ue ademá xi te otra parte 4ue
la no-,·crbal, que orre ponde al com xto de la nunc1ac1on:
Bakhtin é ·ta con titu)C algo a í c m la paro/e aus uriana, pero
a ·pecto oCialc ·, hi tónco , 1dc lógico , concreto ) dialogiz.a&lt;h
Antes Je: e ca obra rema conoc1micntu de la parte no ·erbal
cnunc1:1c1on, lo y_m: e consid raba .·t rna a la nu 100. B.
entonce a. egura 9ue el a pecte no-\'trbal e. parte mtegral de:

hntrt' c~t~. prnp1edadt:.

con

1

,

nconiramo la organjzación &lt;.·cu ncia[, la
.

,

· ~uccion con¡unta \ la mtcrdcpendcnc1a t·ntre acros \ acti, 1dad1: hr
·
·
¡b
J
: ':·. pnnnp1os e a rat os por B:ikhtin forman •I "pnncipio
&lt;lialo~c~&gt; . ) tratan con las relauon . reflexiva · entre el d1scur O- \
cogntCJon- y \·,mo tipo. &lt;l onrexto (Lmell, '..!001 p. '&gt;).
,
f n. ~I cont ·. to de:! drn!ogt mo hacia d &lt;lis ur o, la d finirión
p:irn diálogo se establece como cuak¡uier int racciún a trm é Jel
ltagt1a1t: -u &lt; tro me&lt;li, s1mb6Iico-- 1:ntr do
vanos mdividuo.
que e ·tan mutuamente en presente ·· (LinelJ, 2001 p. J 1). De e •ta
cnunaacmn l&lt;&gt;dorov. 1984, p. 41).
lllan1:ta no olam1:nte se e · 1
¡ .,
•
on. k ran a. mrcracnonc de ""~' 1•oa,
171
Re ult,1 pertinente.: e. r bkccr l.¡ue la enunciación . e compone
m, como • t 1cede, con fa (1e (1nrc1on
· · · canoruca,
,
.
ino ouc podrían
JIJdu1r-c lnte r •
fi. .
. .
'J
tn: a ¡ ·cto.: el horizonte :pac1al común a l J interlocucore
_acuooe, u CLentc:mcnte :urular&lt;. , mo la conYcrªCT
ont's telet
¡ ·
·
wudad &lt;le lo 1sible-; l con cimiento y compren ton de b
·
ornea \ as mtuacc1onc · de tr6nica. en tiempo real
ciún t:1mbién omún a lo imcrlncur res y la ·valuacion comun \ 1ª ,\f c. · enger, etc' cera.
la ituac1c' n (Indow,, 19 , p. ,L). ·. po. ible d 'terrnin. r :1 parur
La.
inLt:racc1onc "'t na
1 1e., ·.-ta bl ece J.me 11 , se caracteri7an por
.
lo antem 1r 9uc en b compren ión y . 1gnificación d una en
lJJl 11 11&lt; 1 Je coup
··
··
.
·r:1c1on: att:nc1on ) respuesta mutua, enfrK1ue om
ción L' importante con 1dcrar b iruacic'in concreta n l. que :e p-.irnJo planc O
1• ·
•
rnu
•.. ,
ngruc:nrc \ o lJct:1vo. oc,al s. \ urn. mo, la co:1 cabo
•1 conc imic:nto pre, io y común &lt;le lo int rlocuro
rnean« in pre ·u11onc . ..
. d
. .
,1s1mema e cono tmlLnto \ panicipac1ón
trata i:,;tonce. de la ~nunciac1ún como un dcmc.:nto .&lt; c1a.l, P l k.'ªº" llp
.
h 1.
.
os. 1 no u 11era cstt tipo (k as1mctna, 1 todos tuvierarnos lo, 1111 mo o
.
.
que . t.' L'nlite hacia ltr&lt; en un com xtn c.letummado ~ u i,
·d·
.
noa1111cmo. e rntorrnanon. la C&lt; mun1cacio11 n, &gt;
c1ón JcpcnJc del hnrin)llte e )tntm Jt.· la comprt:n 1ón } e,·aJ
~ :!rrnllarfa (21101 p. 1 i).
de L . nuac1ón.
ru f._ ~nmin ntc.: la importancia c.¡u1: rcpr cnta I proc . o de comuna •nunciación e tá orientada ha ia .1lguien \ con. 1der:1
canon t:n 1
1
CJ.
• en con truenan l el 1.foilogo. Al hablar Je comurnca
parre cid diálogo.. \1 rt.· pecto, Voloshmm e tablee &lt;-]U :
011, Sl' l'llC
i
u nt ra que O mo&lt;ldo · d comunica 1ón pr sentados
11

31

�L, m-r,,11slmmón d,aMgii:t1 ti/ rl ,111/,1

por Jackoh. 011 y Baklnin r ",!1cc~i~·amentc, de ·criben lo compo,
neme &lt;ld procc o de comunicacmn. Vak_. la pcn_a pre. marlo ,
ym: repn:scncan dn. ,i. iune on :-in~ruue ~ difcrenoa haeta
proct: ·o estudiado. e mclu\'en en la s1gu1t:nte h¡:,rura:
F4,YUra I: mcxlclo. Jt' cumunicadr'in dt· B.u,;hnn y Je: _lackob on (lixlow\,

,,, . p. r;.1).
Bakhün

1
Hablante

l1
1
1

Figura 2: lemémo de la e, ,municac1c'in.

ObJeto

1

Enunciación

ir

lntertexlo

Lengua

b figura I no: mue. tra c.k manera u,9ucmat1zada el proc :o de
comunica ic'in, st•ñal:tndo el ¡ :.tpel dd 1't111Sor corno aquél t)UL mia
un t:nun 1ado a ~n m-eptor en I articul:J.r por mcJin Je un código
cumun t.·nrre lo. mterlocutorcs. t\dcmá . h:.t) que con ·1dcrar la illl!l~Ún que roLka e c proc ·:o comurncatin&gt;: Ju~ar. ti mp , 1 rna,
e1ce1t·ra. a lo c.1uc se le llama amte:,:lo. Del e:-c.¡uema anteri r e de _
prenJe lo ·1gwc1Uc:

Oyente

J

Emisor
Em,t• ~ mensa¡e
con uoa intención (lo
CO&lt;liflCél)

1

Código

Emisor

11
1
1

Contexto

Receptor
Recibe el mensa¡e
(lo decod1l1ca)

Canal

1
Contexto
Con¡unto de circunslanc1as que rodean el acto de fa comunicación

Jackobson

1

Mensaje
Con¡unto de significados q1Je
comu111Can algo, y
consideran .

1

Mensaie

11

Contacto

1

Código

1

°'3•1tuer~lo a Tod ,ro,· (l'JX-1, p.

Receptor

). las &lt;lift.rencrn. no olo se refieren
tl'rtlllnulngía uriliiaJa, mientra: tJlll: en d mod lo d lackobson
e prc:\entan
"I os t·actort··
· con. Llluuvo
· de cual9uü:r l.\'ento
· ,l'rhal,
.
~ cualyuicr a 10 de comunicac10n wrbal": Jhkhtin , a má allá r
hncndose .1 Ji .
·
.1
'
de 1.i.'l J ...• . \ r os npo. . u c,· ntos C.Jlll' demandan la c. i ·tenc1a'
pal 1nguisuca ) l.1 translinguísnca. Con la primera t: abordan las
ab~as) las r glas grama11cal , terminando con las &gt;racion.. J a
tran lt .. · ·
.. · "
n!-,ttll llca. por otro l l(lo, tmcia con oracron s v su conre ·to
j&gt;:lrl tnmin :ir con cm1~1oncs
· ·
•
, cnunciactone .
·1

Comparando ambo nmddo., Bakhtin utiliza d olt1eto mientra_
Jac.kob ·on ·e rehcn: al cr,11/t.'\.'/1,, puo en ambos ca o ·e c. tarta
El modelo d co- on truccton
· , d la comunica ión
blanJo Jel referente. J\&lt;lemá , jackohson &lt;la impon.anc1,1 a i"OII \] h
abbrde t li a1ogo re. u¡ta mrruncntl.'
· ·
hablar del princ1p1t, d e&lt; &gt;-con•
yuc nu aparece ·n d modelo tl~ B.1khtin l¡uicn a :u ,-~z i~1tro&lt;lu tru •
cc1nn
e
tkcir
d
J
• • •
:
~
• 1.¡u1:
aua una c:m1s1on, el &lt;lialogo · ce -con truyc
intcrte:t, al rct't·rir e a la. rclaciom:: con otra cnunc1ac1nne • 11,
r•'r íllc&lt;Üo de I·
.• i )
•
,1 partJc1pac1on ue otro, e molo e rnbkct Bakhtin.

�(,abrid" ,• ltlnt111,, I :/i-~1,11(/r,

L, /'tl-fOnilmrdu11 di,1/(ígir,1 el/ el ,ml,1

ar _n: Tm: tas verbalc o no verbales para \ durante o Jt: ntr i &lt;le la
Arundale {l 999, p. 125) cstableet en su ob crYacion diaria
tm1s10~
d \, com&lt; habbr, rdr, mirar o . o. tener la mirada.
partir Je ia interacción del habla ordinaria \ dd habla de acadé
•La m~erpr taciont: co-con. truic.la: n l proceso &lt;le comurucamicos que e tudian el lenguaje, que las pLrsnna, co- -on. tru t11
aon
un ft:nómenu que&lt; urr. en un e• pac10
. I .
co manoencn en. u habla ideología ~ comunicaciún tJue permi
J contorman
.
l e llempo
tltrmtnado
creado
por
lo
co-partic111ante
\J.
:
.
la cu-con trucción de -ignitic.'lJo. u 1ntapretacione que surgen e
..
&lt;::mas, con. nruye
un
1enomeno social en don J • ,
·
•
•
.
rn: e,;10 \'ffen conanuamentt.", tal como lo
partir de ·us inc1.:racc1oncs, y a p ar dt que e ta. interprttacinne
mala \rund_a!e, ompromctido. en proceso. de interpretación ,, Je
on estado ps1cologico · dt.: cada md1v1duo e ta. e inician, e
co-construccton.
·
, arrollan \ cambian a traYes del tiempo, y conforme e pre. en
[)~~e Koike (2003, p. 12) a u vez, sir11e117a el proceso de co-consinrcrn:nciom:. &lt;le lo &lt;liYer ·o parcicipantc. en el mcercambio.
truct1011
·
·
El m1&gt;ddo t órico de la comunica ión se a ocia con 1 punto
,,. cncuentra en 1 ,ru •mo 1a. , igutentc.
caracrerí ticas:
\'i. ta interaccinnal e ideológico, , . egún lo establ ció \rundale
1 1Jemilica como un modelo ck c&lt; ,-con. trucción, ya qu explica
• lnh:racción entre le,. partic1p:mt\.'., con un núnimo de &lt;los persona .
comunrcacton como un fcnnmeno que em rge n una inrerac
·cuenc1a
en la conYer.:aciün cnt"... bl,,&lt;la
'J ir 1
.
•
·• , t I
o paruc1pant1.: .
tlin:imíca conf &gt;rme lo.· paruc1pantc. producen emistone a&lt;.h:1c
• f:n la mteracci(m lo. paruc1pamc no conoct•n la secuencia de actes,~ al hacerlo rt:stringeo reciprocamcnt mfluyen la mutuas l1
nom.: má: allá del punto actual de interacción.
mulacione e interprctacione (Aruntlalc. 1999, p. 126).
• 1·1 ~,grnfü:ado :,t• g~nera pn)(Jr
·sivamcnt•" a tra,·•·~ te
1 estas lllt&lt;:racn
Como punto Je panilla. e comementc mencionar que c:n
O• mes . uc1.:sivas.
prnct.:sos de cud1ficaciún-dccodilicaclÓn } tran.1111. ióo d mfo
• l.1 intLracdi',n s1.: co e) t
••
•
.
&lt; ns ruye. por 1i1 yue consmure una cons1rucc1on el rno&lt;ldo de co-construcción le Arundale (19 119, p. 126) co
c,on naal uu
· ¡·1c1ra
- una 1dn1logía.
·
, e•lle· 1mp
dcr:1 al meno do. parcicipantc como b rrununa unidad u-reduct
de análi i · c.:n el proce.n de comunicación, porque cgún argu
L1 m\{• til"&gt;'
ira&lt;l ora t&lt; ima como base d mod I d
.,
el inYes11gador, "d fcnomeno Je comunicación no puede e; pliL
n e e o-con ·trucc1on
PropUt. co por Robl'rt 1\runJal .• l
b.
en rununo"' de la. propicdadc. de lu: individuo a.dado "
Pn f . ·11
••
.
\ o com lila con In propuesto por
..trlt: en relacton aJ c.liálogo "- k I bl J 1 .•
FI rn ddc le co-o 10 trucción lle la comunicación
:ict1rid· 1 .· _1
•
•
ot l 1a a
chalogo como una
1
•
¡O ..,aractcrr;,•
, .tl .Jtuau·1· uue
, J'tl t'ne
una
t 1n..w11ca evolutiva e impr ., · 'bl . .
ba c.· los iguiemc principio· (i\rundale, l91&gt;9, p. 12 ):
.
. .
l: J. l
t, \
ciona~chd '.1 como&lt; m1m1ca. Je rntcn:idad, alineacic&gt;n ,. multifun-• l )ncntacionc filo. ófiu · 9uc c:plican lo fenomcno · human&lt; 10 l u ,1 , caracten neas yuc rcfle¡an lns cambio ' de. plazamit-na uIÍll\~ .ue_den_&lt;&gt;curnr u1 la evoluc,on dt la interacc1on, de acuerdo
• Interprctaat,n &lt;le las t. rm iones.
1.: 11gac1ones (Kmkt', 20m p. l-t),
• Producc1ún lk las cml IOfü: · en la cum ersac1ón.

'ª

•

Desarrollo tl ·1 modelo &lt;le ro-con truccii',n.

la pragm· .

attca el e nidio d lo acto Jin ·· · ·
t;ulra perttnenre
d
gu1 neo
de "rib 1 .
ante e pre l ntar la teoría de lo. actos di.: habla
I os principio. . e aplican d igual manera a ccuencia
Ir O antecedente,; que; ll . ,
J ¡
\ .
·
yen es Jentr de la. c.:nusionc., \' n:. ulra claro que mientra un~ lan 1gn f.
•
·
i.:,aron ª- 0 ,n • u tm a presentar u

R

1 tcatna leona
Duram 1 ·
·
·
e ª pmnera mitad del i· 1&lt; ·x f d
dc ·pués de que \ ha concluido u uni. ión, B puede tarnb1cn prt Dnados
alre&lt;led r d ·I .
~- &gt; , y un amenralmente agluc Ar ulo de \ tena, un grupo de lile. ofo fun-

B

put:Je pro&lt;lucir una cm1s1on como respue ta para otro .-ujcl

l'i

�l...,1 m-c11111tn1rtio11 d1t1lóg1m t'II ti ,u,/,1

tlaron el UamaJo ncopo itivismo cmpiri mo lógico. E. ta corrÍL'll
e caracteriza principalmente por:
• l .:1 asp1raci1',n dt: fond.tmcnt:ir el cono imkmo obre ha ·c. m
c:1s por mt:dio Je un lenguaje unilica&lt;lo.

• El \·crif-iclc1nni&lt;.1110,. cgún el cual una prnpn. ición · ignificatm
pt1L'lh: n:rihcar. e empírica o fi 1rmalmente.
• l~I rechazo &lt;le la ,m:tafí!iica. al co1v,1JL·r:1rla como un conjunto

(111hnd,1 t ldri,111t1 JYiz.1111tb,

fle:cic'm al _le'.1guajc común, tra~an&lt;lo de comprender las reglas a la
~ue nbedt:et ) lo uso .. t¡ue cXJst n tk cstt: 1 n1!uajc cotidiano [ha-

:'ª

ne~ 20()(,, ~- H.
en u obra lm•t·stigariom:; jilosójir,u, publicada cn
19 .., ,1l:·mo d e tuerzo de.. un grupo Je filó ofos &lt;le la L' ,úvcr id.id
Je .l lxtord
t1uc
.
., optaban por ana ¡·izar 1as caractcn ·t1cas del lengua¡e
cn11J1ano.
·
Lo. 1~6-ofo. Je Oxford, tntre lo. yue de tacan Gilberr R\I.
&lt;&gt;- •.John -\usun - lt'J
·
[&gt; 1(.
, I - 19611-, n,·etuLtraw.on-1919-o

-liJ00-19

au ,_ncc -19 l ,_ l 988-, coinc1d1eron con us colega. logic1 tas Je

pmpnsicionc · ·in scncitln.
• l'tiliI~1ci1ín de técnicas de anáhs1s proct:dt:nle. tk- la l&lt;'1gica m:ucnutl&gt; &lt;..1:rbn~gc.: liderad~- por Bt.rtrand Ru ell obre la ne~c.:sidad Je
pa ~t- un:1 ~lo~otJa ~le la concic..ncia a una filo. ofía J l ll'll ia e
aunl¡uc u co1nc1denc1a no tban ma a"~ .1,. u i'nt
.
gt 11 '
_
· · u.:, u.__
enc1onc: ) a ·
· 1 neopo. itivL m&lt; &gt; con. crva inYariablc la. ideas bá irns del p&lt; ·uv • ·
ti, 1·mo lógico, como la te .i . obre la reducc1on de la tilosnfü ' t_r,~cncras yuc tueron urgiendo entre llos eran intensa .
l.. le grupo Je p c•n a l Iore. J () .- 1-nr d rc.:ch..,.,,,b,,n pc&gt;r I
· ·
,........ .. ,
e1npJo e1
an:ilisi ló~co Jel knguaie }' la re 1. sobre la impo ib1lidad de jw
~l!J\·1~mo
~
el
c1enur-ic1smo
que
predominaba
en
la
cornentt·
log'lficar tc&lt;'&gt;ncamente la e:i. tencia sobre la reahJad ob¡euva (Dirriqr.
a IJ, as1 como d pret nd
Il
·•
J"
r con tru1r e nguajc.: ideal. u inr nerón
.rmiético dt' Jilos(l/ta, 1%5).
erderu
1.trdl ~n ·
~
f_Tt.JaJ&lt;.
para
t nrt·n&lt;lt:r su mt:canismo no [)ara s •.
heme a lo, :1cunh.: ·imicmo yue ·e llevaban a cabo n Eun
na 1ar u -unp t,
•
e
tr tcc1ones. o yuu1an reducir l lcnm1a1·e a la func1,
e pccifica1m:111t durante d Jom1run nazi, casi todo. lo. 1nreg d.

t~cnpuva s
t,·
on
. .
, .mo qw.:: considcrnban lJUe ec;(c.: c. tan wrsfol uc úcn
te'- del Círculo de \ tLna, c¡ue en su mayoría ernn judío., decidi
9
e
i.:mrg-rar a J\mcrtca. Pen adores como Rudolf Carnap, ·arl J1 una rnormt ,·ane&lt;laJ de usos. , tñal, ban que
p 1, 1tan. Re1chenbach, Kurt ( ,¿j del, tnrre otro. continuaron
trabajo en univer ·itlad . norteamericana., en t.londe hicieron
,, se put'dc acceder, por lo tamo, :11 funcionamiento Jd pen. :lminar el ncnpo. iti\'i mo. Dieron un aug tnorme a la mve.tiga
m1en10 hum·m
. r· 1e, tan :-olo la cscrunura ló_L,'lca sobre la
. • o an.uzan(
ne relncionadas con d análi i lógico-lin~rüi neo ~ a l.1 pragniá!J
IUC t· a reman h'. lcngua:-.
... n:11ura1c., ·1110
· yue es ncc ano contemprop1amc111e Jicha. tn mbar~o. la clificultadt.: conccptuak.
plar Indo. 10' u.o dd len
· .·
..
~a¡e s1 yucrcmo. entender tamo nue.·rra
la yut e enfrentaron, a.1 como la: critica de filósofo como
torma Je peo 'I
~
·I
. r, como nuc tra lorma &lt;le actuar) nut tra formad
Popper, o la dura aut crítica dt \\7ittg nsrem, con 1guieron fort
r ,¾Clonaron con la gente h:íñez, 2(106, p. 34).
abandono de lo upuestos epi temologicos dd Circulo ck \ Id
Pese al desmoronamiento de los presupuc to, pt temoló ·co
empiri:rno lógico, permam:c10 el tmpul o Ja&lt;lo a la focaLización Re ultaba claro &lt;.!Ut para enttndc..r 1
r d
P nsamiento e n
·
bn: la importancia &lt;ld lenguaje (Iham.z, 21 1(, p. 3~).
en cr d Iengu
ece ano t:nid .
• ªJe, P que e por medm dt: c. te tlu
1
El propio '{'itt~cn ·tein, Ltuc: en . u 'fi-arla/1ts lóe/to-Jilosóftm aleo
qut representan la
lid d &lt;l I
C.'Jm.:. amo as
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rea a e mundo Además J
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po~1b1ltdad t.le hablar con un lengua¡ ,&lt;leal parn e,·1tar las fa1a illportancia ba ica d ¡ 1
. 1
·
&lt; e sena nr sta
.
l
d ., l .
lei J
e engua¡e, o hlo ofos &lt;le Ch:for l f
1as yuc nos .lnl1uce e 11engua1e
cotJl 1ano, pronto eJ l 1n1crt ,n a l' table ,
. II
.
&lt; ueron ma
a]
ccr quc e engua¡t hace mucho
por la pusibilida&lt;l de con. t ruir te lenguaje i&lt;l al ~• orientó . u mundo, porqu
·I ·di
rna, c.¡ue rL pr entar
t e. c m&lt;: o para hacer co. a .
36

J7

�1,,

n-ro11.dnunoII

d111logm1

11

el 11ula

\Vin~cn. t in fue, a final de.: cu nta:-, un fil&lt;l:ofo .cguidur d
t:orncntc \ ·l u o Jd lenguaje, \ su contríbuciún a la pra¿._"Ffn:Ím:
innegable. ( uando aband o&lt;\ en lo: , m s treinta, la id a dt: co
krar al lenguaje rnm(I :ti cálculo -an. h ,._ d I knguajc e.le acuerdo
rc~l:l. ·. pliC1ta - crnp zó a pcn ar dl' una manera n, da ortodOJl
abrazando la •isión de.: l. l ngua como un jue~ . 1 d pcn.affil
c'&gt; un:1 maner:1 de op ·rar lo i~o ·, del cmos lnconc s t:nrc
l.}UL'. on , cómo
u an. e 1mroducc el concepto de l,IIJl!/lll"f .'1,t111
-juc.::o. Je kn•rua1 -, 1.:n Jontk e uuhzan lo 1gno. Je una m:ur
r. 1mph:, más clara que nuc ·tr:1-. compleja · lengua .
Dc a ·ucrdo .t \'\'irrgcn:t in (lrJ _, p. P&lt;), n los juegos de len
pan.irnos J lo ~cncr;t) a lo particular, ~ pr b, blcm nr m pt
por las nen 1,ts duras reducimos el lenguaje a una . crÍl. Je 1
,L umicn&lt;ltl que: cualquier pabhrn tiene un . ignilica&lt;lo o e cnc1a
u das bs in tanci. cnmparrcn.
\dcrn:í tk '-:' ittgc..:n. run, Catherinl .Kerbrnt- n:cchioni (
hiz &gt; un rccu ·nw de los Jii ·rt:nce · campos di. 1phoano. e in-.
~adon: t.¡u fo, mula ron una itk a, LlllL p dría ons1d ·rat. l como
antecedente d la Teori.1 de los .1cto. de habla, propuc. ta por.\

'

Las
· 4ue empez&lt;'i a &lt;l timr Karl 13uhler en IlJ''\,
- func1011 . &lt;l e 11 cn_gua¡c
ahnnandn
que en el ¡1r &gt;ce. o de comu mea
. .·,
.
. la cx1...
.
ion e.. necesana
tcncia &lt;le tres elemento.: d mundo• d locut01. ) . 1deslmatano,
..
,. que
toJ11 enunciado corrcspondl a la functonl' de r pre cmaci¿n, de

l'xpre iun
. ° Je llam,1Jo
' , n11s ma.

t¡ul.'

•
Pº tcnormente
ret imó Jack b

on baJO el nombre de fun ionc rdcrcnchtL exprc
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.. s fu nc1one. comp 1emcnlana
• · ·. ¡,,"

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. . t-·auca
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non

b metalingüi
rica. •, Li po · nea• r-..t:
L rl&gt; raL () rec h tom, 2&lt;Nt5, p. 6 .
'
.
1
po. ib'.c..: con. id ' r. r trunbien a ~harlt:s [·b lly como otro prccur

sor
&lt;le la •f(ona Je los actos de habla• • c1wen propus- 0 J e. componer
1
t· comc111d11 de un ·nunc1ado ca el 11md11s .aph adn :i un rlirflf!IJ en
!onde pr fig!Ur·t• l'•1 anaTis1· . d c.: un , alor ilocutonu
•
con1 ra un contc
muo
¡,;_ ._prupo. inonal, t¡u posLl. □ormentc . en' retom",,l1,&gt; por • e trle
( nurat Oree ht &gt;ni, 2005, p. 6).

4. 1\&lt;lolf Rctn. ch claborr', también . prin tp11&gt; d el . i.!!;IO , . · la~ orí·i de.:
o. ano. ocia.le n:;tlizados por mt·dio &lt;lel kn1Tua¡e
. yul crean
r-o
, pao
tll

11
r m·sunarano
•
el t:rc ch (k ) obugactonts &lt;le otro orden. ' u
- ..,
cu:rto

t. tud10 ·1bncron el diál go t·mre la f ·nomentll&lt;&gt;"'ª
h'
' otra cor nen
) postt:riormcme John: arle..
lrs &lt;le la (i) 0 -º"ªle
e- ¡ ¡ 1engua¡e
. i~crrcr. 2IIO'í. p. _7'J).
La aurora france. a menciona la comente rt:túrica, de. de \ri
5. 11bnrárun ' pau ¡ 1nce. ampliamcnre conocido por u l . b .
tdc. a Pcrclman. definicnd &gt; la rctónca como el arte tle pcr
nmadore ·n I e¡
¡·· d 1
. . r.1 ªIº 111
en el di. cur o. 'rtab rnmb1cn la Edad Media c ,mo la época el
•. •
:i n o . o ia
e lengua¡'t:, propu. o us lllea. acerca Je
i:
cu:rndo 1.: de.·arr llbron onccp iom: p rformati,a en la acm
a 1mplic:1rur.1 co1wer ·ae1c1n:1l \' " ignifica&lt;l&lt;1 \ u e1,. i :
ha 1 • •u
.
, u1. 1mc1on \¡u
lingi.i1 uc,1 •K rbra -&lt;)n:cchiont, 2005, p. 6 . 111 l.'mbargo, e· a p
· lil
L ¡·ln!-,'1.11
.. . t!C'l
. \ la
¡-1.:m o aplrrncron ·s en áreas orno la fil o O fU,
pios dd igl&lt; . -~ cuando . e wmó conciencia tld 1gnificatlo de
tnll' rgcncra aru licia! Gra.nJ, ' \'ürm r, 2&lt;i06) .
•
, e ·ra . c1ividad del lenguaje y e le rccon lCÍÓ crnn lt1 pmg¡mífÍ{I. 6 ~l. hnow ki otro pío . ¡ 1
- . contemporánea uuhzc'
,
ncro l l. a pragmat,ca
rccono imicnw de la pragmática tit'nc..: d1n:r &lt; . detonadore:,
una pe
·
'
,
·
.
. ·non
1i , p c1 iva etn&lt; &gt;grahca .\ pr , ·enr&lt;' la idea. &lt;l e;. un 1rngua¡c-a
()(t( l , :
omn como base u e ·ruJío · rc.uu:a
--•=--, do ·n u ·, a (
l!PO
,
,
,
,u1nca cntrt
1
· ·. c. cncialmtnt&lt;
, ~ ~ . JlU. J firmo nut·
• " e•I ¡enf.)U:lJe
un mcdin ["'"ra
l. l•nuk Bc1wcni te (1%6, p. ~11). t¡tttt:n rccon&lt;

·icion · a cm, :1 , intcrrog:1ti\ a

e imperatÍ\-:ts.)

.1ctuar (Kerurat-&lt;
1.
&gt;re

u

mcácurn \ grrunaucalc . La · caracccciza como funcmne.

in

.1

..

\ lw ante
~ ·
,
tle otro .. , ,~~ nc1onaJo P namo agregar l:t cont ribucionc
111' e. ttgadores, hngui. rn , fil&lt;&gt;. fo.
ps1cologos, como
una actitud Jel mtcrlocu

nun:1~ del di cur o ym: ·e pr entan en trc modalida&lt;le &lt;li e
corre P' ,ndtend, 1 cada una Ul.' lla

hioni, 2005, p. "').

�IJJ co-ron.rlruaión didlópm er, el at1la

Bloomfield, l\forris y Wittgen tein, quienes establecieron vatios:
bases y propusieron un orden, para que ustin y Searle más tara
propusieran la Teoría de los actos de habla.

Gahnela Adna,1,1 Elizondr,

acto ilocucionario es "la mínima unidad completa de la comunica~
aónlingüísrica humana", mientra que en su obra ,vlind afuma que
"siempre gue hablamos o escribimos e tamos efectuando actos ilocucionatios'' (2004, p. 136). Los acto ilocucionarios son intencionales, hablamos, no solamente para ejercitar la cuerda vocales, ino
porque existe alguna razón para emitir la enunciación. Este acto ilocucionario resulta exitoso si nuestro receptor logra captar bs verdaderas intenciones implícita en la palabras que emitimos, es decir, i
logramos el efecto d eado en el destinatario. i en el aula, por ejemplo, el maestro dice ••qué ob curo e ve", y alguno de los alumnos
se levanta de su asiento y enciende la luz, podemos a.firmar que el
acto de habla re ultó exiro o porque la verdadera intenciones del
maestro se lograron. E tas intenciones no eran describir el entorno
como obscuro, sino pedir que alguien encendiera la luz.
Al d_ecir algo, generalmente más que comunicarnos, intentamos
p~odum un_ efecto en el receptor. J.,os actos de habla tienen un propo~ito ulte11or y se les distingue primeramente p01' su tipo ilocucionano, c~mo afirmaciones, olicitude , promesa
disculpas que se
caractenzao por el tipo de actitud que expre a cada uno de ello . -. J
acto perlocucionario se emite con la finalidad de tratar que el receptor forme una actitud correlativa, y en alguno. casos que actúe de
Cierta manera.

La teoría de los actos de habla
"Hablamos siguiendo reglas", expresó Seatle (2001, p. 31), y agr~
que hablar un lenguaje significa participar en una forma de condu~
gobernada por reglas.
Por su parte, el precur or principal de la Teoría de los actos IJ
habla. JL. Au tin, en u obra How to Do Things with Wonls (1962, ¡
4), que reúne las conferencia. más relevantes del autor, destaca.
teoría de los acto de habla y el concepto de lenguaje performati11:
en el cual 'decir algo s hacer algo". ◄ n una oración como "te pn,
meto que),:'', se establece el acto de prometer, oponiéndose a ott
oración que podría juzgarse como falsa o verdadera. Los performt
tivo no pueden juzgar e como falso o verdaderos, ino solamtlll
bjen o mal e.'\.pre ados. Austin realiza una muy clara di tincióo en!!
r
lo performarivo y los constatiYo , iendo esto últimos un tipod
oracione que sí pueden declarase como falsas o verdaderas.
En la Teoría de acto de habla Au tin presentó eJ hecho de qu
las palabra., en frase u oraciones, llevan impücita información,
9ue L'l gente, como respuesta a e tas enunciaciones, realiza accio!l('
Bach Y Harni h (1994) desarrollaron una taxonorrúa detallada de
que ,,an más allá &lt;le 11. információn textual contenida en la enuno:
los
actos ilocuci~narjos. J\ continuación se incluyen alguno, ejemc1ó11. Los actos de habla, sea cual s a el medio en que se expon~
plos
de cada tipo:
caen entonces en la categoria de acción intencional: no solat11~
se trata de emitir palabras, sino palabras que llevan cierta mtencitt
• Constativos: afumar, alegar, anunciar, contestar, atribuir, clamar,
Con este propósito afirma que "nos clamo cuenta que lo que tl'fK
mo qué e. tuiliar no es la oración, sino la emi. ión de una enuno:
clastficat, confirmar, hacer conjeturas, negar, expre ar desacuerdo,
ción en una situación de habla -.rpeech situation- sin que puilier:i
di putar, identilica.r, insistir, predecir, reportar, afumar, estipular.
presentarse la posibilidad de no ver que afirmar es realizar un actr
• Dtrecuvos: aconsejar, preguntar rogar, perdonar, prohibrr, in truir,
{1962, p. 139); e. te hecho ti.ene como con ecuencia que el estudio
ordenar, permitir, pedir, sugerir, urgir, prevenír.
('
..
la palabras, frases u oraciones -actos ilocucionarios- fuera de~
. omistvos: e tar de acuerdo, in,7:itar, ofrecer, prometer, jurar.
contexto social nos dice poco acerca de la comunicación o u efcc!
• Agradecimientos: expre ar condolencias, felicitar, safodar, dar las
sobre la audiencia-acto perlocucionarios.
gracias, aceptar.
John earle, quien continuó con las inve tigaciones inicia~
por i\ustin, establece en su libro Actos de habla (2001 p. 73) que

.

41

�Gt1briela Ad11i111t1 Elizo11do

Lr1 CQ-co111tmrció11 dwlógim en el a11l0

ceriza por tener ecuencia IRE/IBF o de diálogo triádico, en donde
el mae tro pide una información ya por todos conocida -pregunta
de demo. tración- y espera determinada respuesta y la evalúa, no
ubicaríamos en el extremo monolítico del contin111fl11.
Por otro lado, el maestro puede proveer un contexto má dialógico en el aula a través de la elección de preguntas abierta -referenc~es- y ~ando a lo, estudiantes a hacer us propias contribucrones, y a I lograr una verdadera co-con ttucción del cliá.logo.
La co-con trucción del diálogo en e] aula
Mercer, en su obra The G11ided Conslmclion ef K,,o,i•ledge (1995) reDe acuerdo a lo estipulado por Mari Haneda en su aráculo "Lct co~o~ gu~ el~enguaje pedagógico tiene que alinears con las expecning an additional language througb dialogic inquiry", en algum ta~vru illStltucm~ales, pero ofrec po ibilidades, eñala el autor, para
aspectos el uso del lenguaje en e] aula es smrilar al uso en la~ gwar ª lo~ ~~tudiante en la co-conscrucción del diálogo en el aula.
munidad. Cuando los estudiantes colaboran entre sí en grupo. (!I ~ sta posibilidade se alejan de la rutina típica estructural IRE/IRF 0
contruyen el ignificado a tra,,és ele enunciaciones uce ivas con cliálo?o triádico, Y toman ruta para de arrollar lenguaje de manera
finalidad de hacer cosas juntos. Sin embargo, esta, expectativas creauva, para que como fue señalado con anterioridad, el e tudiante
reciprocidad no siempre se dan, principalmente cuando el ma ~o!abore en la construcción del diálogo a través de proveer a los parmteractúa con el grupo ) utiliza rutinas centradas en la estructun tropaote en el grupo -maestro y alumno - de información nueva
en ecuencias TRE/TRJ· (iniciación-respue 'ta- valuación / iniciacil, que sea pteviamente conocida por el resto.
respue ta-feedb,1ck) que en 1990 Lemke llamó diálogo triádico (lh . El acto de habla analizado en este e tudio, preg,mtas oeneradoras
6 '
aene
b"
,
ncda, 2008, 117).
como O ¡envo ayudar a lo e tudiante , al maestro a ver lo
Reflexiones posteriores de Lotman ( 1988) obre las definiciott que ya conocen o entienden, y hacer e to eñala Funderburk (zoo9
de Bakbtin señalan que un texto -oral o escrito-tiene dos funa p.ó),daalo e tudiantes el entido de pertenencia del conocimiento.
nes: la primera tiene como objetivo tener un oyente-lector ) aCLf Ls preguntas generadoras e usan para verificar lo que los alumnos
5
0 , pero también lo que aben r en qué medida lo aben, para
tar exactamente el significado pretendido por el hablante- en
mientras que el egundo tiene que ver con generar una respud pcrnunr el proceso de participación reciproca en donde el maestro
ele la manera descrita por Bakhtin. Esta dos opciones son a, ayu~e ª 10_ alumnos a co-construir r a recon, truir el conocimiento.
i&lt;leraclas por 1-Ianeda (2008, p. 11 ') como los dos extremo di:
El po ible origen de la pregunta generadoras lo ncontramos
co11ti11m,n1, con la posibilidad de tener opciooe, intermedias entre ~ 1~ mayéutica acrática, método inductivo que e basaba en la diaextremo .
ect1ca Yse consideraba aJ disdpulo competente para encontrar denTanto l.otrnan como Linell distinguen las funciones monol' !to de í _la v rdad. En Ja actualidad la mayéutica igue utilizándo e
) dialógica respectivamente, y sería po ible determinar que en el como metodo educativo que funciona haciendo preguntas al alumde lengua extranjera es~º- ible c~nt~r_con p~rticipacion~s que_ no
que por_~l ~ mo llegue a conclusione. (Echegoyen, 2oo9).
1
en los extremos tnonolog1co y dialogtco, a J como opc10nes ;d
cer tambien di tt.ngue la llamada generación guiada por el tipo
medias, de acuerdo a los role~ que el pro~esor fije ~asa lo, estu
que el ma~st~o hace. stas rutina de generación pot s y el apo d control que e¡erza en el d1scur o. 1 el aula se
IJlJciar de manera s1trular a Jas rutinas IRE/IRF, p ro el proce 0

fueron preci amente Bach) Harrúsh quienes afamaron que laga
te no habla .implemente para ejercitar u cuerdas vocales, sino 11f
tienen ciertas intencione, al hacerlo, mismas que si o □ interpretad!
por el receptor mucllils vece. se convierten en acciones. Si el rec(f
cor comprende el punto ilocucionario en relación con el conteoo
propo icional, entonce{ e posible afirmar que exi te la comunio
ción entre emi or y receptor.

°~ ª?~

ri::
¿:~~~tas

42

43

�Lt1 ro-co11sfrllttio11 dialtJgu:a e11 rl 1111/,1

G,,hrida Ad11a11,1 l :lizo11d11

no lJeya necc ariamenrc:: una eyaJuación, UlO que 1rve como gwa dasc. de k·ngua extranj ra: cuatro clase, de inglés como lengua exlo. alumno en una clir ccií&gt;□ ue le pt.: rmita la co-con trucción
uanjrr.1, ideograbadas en '\Jonterrey ~ d .-\.rea :\ [err poÜtana, , cua
Jiálogo (1995, pñgs. 26--~).
trocla. e •t!e e pañol e m lengua extranjera Yid ograbadas en an
\momo, lexa __
Ge11erar igninca tratar de obtener el lengua) ) tras rt: pu~
de lo e ttH.fünte ante de 9ue el mi mo pr e ·or lt:s dé la re pu
En todas la~ aula t¡ue rt:pn: ·entan d unl\er. o de e rudio en e5ta
omo smommo e con 1deran d cubrir, bu car, dar -e cuenta. rnve tiganon ::.t.: localizó d u o d la. prLgunta gen radom . Lo
una técnica urnda por d profesor durante una da. e que aene
lltle tro de lengua extranjera recurren a ellas con diferente pmpo
,-er con el desarrollo dd lenguaje en un e. tudiante. . te acto 11 ~nos} rn Jifercnt medida, p ro . tempre e ene ntraron respue, tas
mac ·tro re pre. enta dh·er as Yentaja n I aula, como la •. i
por parte de lo alumno de . ta manera '&gt;t: realizo la co--con. tru
ci,m dialógic::i Ln e to , e pacio. m t1tuc1onale .
• '.famicne a lo estudiante en c tado de alerta.
La .1,guicnr tabla conccmra la tnf; 1rma 1011 obtenida d 1.máli is
• Pcrmne al maestro abcr i lo e rudíame e. cuchan y comprri dd corp11.r, ~ nos mue. tra la cantidad de vece que 1 1 mae tro recu
rren a c~rc recur o didáctico:
den.
• Pernuce al profe or a\'eriguar 9ué ranto conocimiento pre\·io

el estudiante.
• Puedc igruficar má tiempo para lo e tudtame al acortar el
po Je habl:t del mac uc,.
yuda a los estuJiante. a aprender cómo adí,·inar.

• E:,,.-pom:

,1

lo e tudiantt: a otro tipo de krl!,,7tlajc :tl efectuar el

fe or el a to &lt;lt.: generar.
• Puede mducir a los alumno a re oh·er ellos mi mo, lo n:to

Tabla 1 Pn.-guntJs gcnl'.r:t&lt;lor.i en la · aula. ,maliz:id:1 .

Lengua meta

Nacionalidad
del maestro

Nivel

Número de
preguntas
generadoras

Español

Pnncip1antes

Española

14

Espanol

Pnncíp1antes

Filtprna

9

Espaool

Princ1p1antes

Estadounidense

5

Español

Avanzados

Salvadoreña

7

li.:.- pre cnran.

El obj UWJ de e ·t~ tipo de pregunta e· dar a lo alumn la o
Inglés
Principiantes
Mexicana
5
nicl.td de participar n el proce o de aprenchzaje, le ptrmite e:r.1'
Inglés
ar e y pr encar lo que aben o lo quL mtuyen. El maes P
Intermedios
Bñtámca
5
proponer e te tipo de pregunta para el vocabulario y para la gr.uJ
inglés
Avanzados
Mexicana
5
cic1, con el fin de que l alumno hable de u experiencia. t: i
Dada la naturaleza de e te acto de habla con idcraclo como una
Inglés
Avanzados
Estadounidense
1
n r,t de co-con tru1r el duílog L'l1 el aula, vearno que t . 1 qu
cedió en I l c&lt; ntcxt ) que analizamo en la pre ent m,·e tigarili Como podem
b
¡
li
0 0 Lrvar e e pectro e amp o cuando . t. rrata d
1, i:
auza •I ·
&lt;l
r l: numero e prcguma.- generadora. que el mae. tro utiliza
Prefnlnta generadoras n l. aula de 1 ngua e tranj ra en u -cla
e, ".,ue• van c.l e I a 14, c:ncontrnn do que la moda en e ta
.
,1 L'smdio LJUC.: aquí L prl:st:nta e realizo tomando como ba. e
canri&lt;lade e:- de S. Rt! ulra evidmte que lo: profr ore recurren a

44

-15

�T,tl ro-co11sfrlrmó11 dit1lógica m el alf!a

esta Lécnica de difererne manera y dependiendo del tipo de actividt
a realizar en el aula.
Es pertinente recurrir a Uercer (1995), quien señala que el mao
tro utiliza generalmente este tipo de preguntas -preguntas gen
radoras- con la finalidad, algunas yeces, de desarrollar el lengui
de una manera creativa; sin embargo, en ocasiones estas pregullQ
forman parre del rip1co cliálogo triádico: JRE/IRF.
.
Por otro lado, en muchas ocasiones, este acto de habla 10duc,
co-construcción del diálogo en donde el estudiante aporta nut'I
datos,} es precisamente este tipo de preguntas las que dan al al11
no los datos o claves necesru:ias para descubrir o darse cuenta dr
respuestas adecuadas.
De acuerdo con los resultados obtenidos por el maestro de
pañol de la Texas Stare l;oiversity, en su clase para principiante\
quien más recurre al uso de las preguntas generadoras, unas veces o
más éxito que en otras y en ocasiones utiliza la técnica de manera DI
eficiente. A continuación se analiza la co-construcción dialógica
acro de habla con preguntas generadoras en diferentes fragmentol
discurso~ emitidos en Yarios momentos en una clase de español:

Gabtiela Atltia11a Elizo11do

Otro diálogo sjmilar, con muchas claves para que los estudiantes
encuentren las respuestas, lo constituye el siguiente ejemplo:

M: Bueno, le doy una camisa negra, u.na gorra negra, un panta-

lón largo de color negro. ¿Tiene zapatos o va sio zapatos? ¿No
tiene,zapatos?
E: Zapatos.
M: ¿O sí tiene zapatos?
E: Zapatos negros.
1[: Y calcetines.
E: Calcetines.
rvf: ¿No tiene calcetines?
E: Si.

En este ejemplo, los alumnos aplican la lógica y sus conocimientos
previos del vocabulario de la unidad, pero encontramos una, que si
bien pequeña, constituye una aportación por parte de un alumno,
qwen fotma la emisjón "zapatos negros", que constituye una construcción muy válida. Como Lo menciona Todorov; hay una comM: ¿Qué más ropa? "él.levan camisa? ¿O llcwn cruniseta?
prensión y significación en las enunciaciones, y existe un conociE: Camiset'I.
miento previo y común de los interlocutores. La enunciación "¿O
;\[: ¡Bien!
si ttd1e zapatos?", la emite el profesor, orientada hacia los alumnos,
qwenes ca-construyen el diálogo considerado como un elemento
El uso de las preguntas generadoras en esta aula va desde diál(f social. Veamos ahora el siguiente ejemplo:
como el anterior, que resulta un tipo de diálogo tríadico, con
evaluación final. El maestro da las opciones al alumno, quien Stf
M: Bueno, ¿qué le doy?
ciona lo más lógico. Ya gue hablaban de la ropa adecuada para
E: Negro, un sombrero negro. Bueno, no un sombrero, amm -todeportista resulta lógico que el estudiante decidiera emitir la pall
cándose la gorra, indicándola.
'·camiseta". Es una co-construcción sencilla, típica de un esnid~
.\I: Ajá, ¿cómo se dice? ¿Cómo se dice?
principiante, y resulta una manera de tenerlo alerta, poniendo a
E: ¿Gorra?
ción, y al menos relaciona el contexto --deporte- con la ropa
M: De color negro. Una gorra negra. ¿Y los pantalones? ¿Le doy
cuada; sin embargo, se limita a la selección de la palabra adeoJ
unos pantalones jeans azules?
) deuene, en el momento de la. evaluación, que el diálogo se
E:No.

co-construyendo.

46

47

�I ..o ro-m11.dmrmiJ1 dídóJ_ica e11 el a11/n

Gabrie/a Adriana Elizo11do

l\l: ¿Qué lleYa?
E: L no pantalone ... , largos.
;:. 1: ¿Largos o cortos? ¿l .argos o cortos?
E: Cono ... , largos... -voces de diferente estudiantes.
i'l: ,;L'lrgos?
E: í.

Quiere decir que yo tengo el dinero o la po ibilidad de hacerlo,

¿tight? Y aquello será un hecho, wi/1 be afad, right? A11d J don 't have to
depmd, 1 do no/ bave to remr to these otber slages, in order to do a/ad, to 111ak.e

!he pos.ribi/it;i afact, righN lt1 the SÍfl(ation that 1ve are t1ow. .. , here..., going to
Paris ir 11 possibili!J or is alreatjy aJact?
E: Possi/Jility.

~I: lt's d possibili!J·.
runJale, el modelo de cu-construcción de la
municación requiere la consideración de aspectos sociale-, ade111
de tomar en cuenta la interacción Uevada a cabo, como e el caso Encontramo , además, secuencia dialógicas basadas en el acto de
ejemplo anterior, el emi or -el ma stro- U va la primera partiap hablagmerar, en donde resulta claro que gracia. a lo dato y claves
ción en e te diálogo, habla de una persona específica y trata de 9ue da la maestra la respuesta de lo alumno es la e perada, sin
terminar la ropa adecuada para esta persona, y dice "Bueno, ¿9 embargo, recurren de nuevo a la lengua materna de lo estudiantes
doy?",) uno de los estudiante produce un par adyacente al ínter{' en este intercambio:
tar la pregunta &lt;le] maestro y contesta: " egro, un sombrero n
Bueno, no un sombrero, amm". En este caso emite la respucsta,¡xs
M: B111, in thl' 11/1u/e spam'sh, 111hal i.r aboNI this timd
por su condición de principiante que no tiene el rep rtorio de \'O'l
E: S111!J1mtive.
bulario uficiente recurre a la comunicación no verbal al indicar
M: M111m, .rlfl¿¡imctiz•e after certai11...
gorra, se refier a 9ue e más conveniente que la persona en cuc
E: CO!!Jll!lction.r.
lleve una gorra. Otro estudiante le ayuda al apova.r la co-construc
M: Col!Jm1rtion.r that express !i11Je, right? Time, remembe,; 11al al/ that
de este diálogo diciendo "¿Gorra?". Al respecto, Bakbtin y Vol
!he verb, 1101 i11 the Sll/¿¡ert, tve hare been st11tfyi11g in the o/her posJibilities o/
nov e tablecen que la materia lingüística es una parle importante
s11b_¡1111cti1·e,
1ighN
·
la enunciación, . in embargo, hay que considerar también la part
,·crbaJ que corresponde al contexto de la enunciación.
En otra. clases de español encontramos jemplos tan im llay ~jemplo interesantes del diálogo co-construido en las clase de
· · ·
como es el caso de una clase con una maestra alvadoreña, llu espanol
.'
para pnnc1piantes
grabada. en la Universidad de 't xa, en
an
Antoni
A
·
·
, . e pre entan y e comentan algunos
1
d
l
pnmer lugar resalta el hcc )O de que gran parte e a co-constru .
º· conanuac1on
del diálogo e lleva a cabo en inglés, que no es la lengua meta, · e¡etnplos:
lengua materna de lo estudiante,. Veamos un ejemplo que terail
siendo un diálogo triádico, una pregunta generadora que no apti'.
M: ¡Muy bien! Ah, Edd}, ¿en qué lugar , e encuentran lo Duke Blue
conocimiento, y ,aJe la pena mencionar que se trata de un curso
De\·il.? Al/ f!l yo11 k11on lo.r D11ke BlflC Det'il.s?, ali oj JOI(...
español avanzado. La mae. tra dn la, opciones y lo alumnos ·
1~: Duke Blue Devils e encuentra en nuev: ..
mente selecc1onan la que consideran la respuesta correcta:
i\f; 1 oveno.

D acuerdo con

¡,,

1

E: ovcno Iugar.

H Po&lt;lcmos hacer una Línea directa hasta a9uí, ¿tight? Yo

decir: "lré a París", ¿light? Voy directo, in pasar por estas

48

l'~

M: Perfecto.

49

�L,

C,,hriek, .Adri,ma Elizo11do

m-co11slrrlmo11 dialógico en el a/JW

En e, re ejemplo, una mae, tra filipina lanza una pregunta, iníaa
En la clases de inglés hay ejemplos que verdaderament llaman
diálogo ) 1 estudiante, qu tiene apena, unas emanas de halr la atención, dado que repres ntan una pregunta generadora gue
empezado a e ·turnar español, claramentt: comprende el enuncm cumple con u cometido. Tal es el caso d l ejemplo siguiente, de una
antecedente; e te hecho verifica la afirmación de Bakhtin, en cWlli da. e de inglé para principiante grabada en el entro de idiomas de
entiende la relación de los propósito y condiciones; lo demuestn la Facultad de Filo, o fía y Letra de la ANL:
decir "nue\'", al referirse al lugar en que el equipo Duk Blue D
e encuentra localizado. La limitante aquí para realizar la co-n&amp;
~f: Ok.' Sho11· hmui.r tbe peopk thal han this prohlm,. Rmse_yo111·ha11d if }'OII
trucción completa e, el rncabulario limitado clel alumno. 10
h,11-e Ibis proble111 !l'ilhJ'Ollr 11eighbors. Yo11, _vo11, _¡011... , atzJ' o/her? A11d,. 1;rhat
bargo, la maestra e consciente que éste consigue un gran avanet
kJ1Jd oJ dogs_yo,, .rec? ll"hat rore? Cock.er? A,11111...
comprender el antecedente, completa la re, puesta ) dice ' OO\'CIV'
E: Chihuaha.
el estudiante a su vez agrega "noveno lugar", y la maesua termr
~f: Chiliuaha, bera11se !hose ar1 Cllfe bu! thi:;· are faz;. Jr'hat ki11d ef dog
e te diálogo evaluando la re puesta con un ''Perfecto".
IS 1t?
La pregunta · g neradoras persiguen diferente objetivos: lo
f~: frt'llch-poodle.
tudiaote están escuchando y en alert'l, el maestro averigua si e
,\I: And 1t's 1•ery· 11oi!J... And thisr
comprendiendo } en ocasiones les apoya a aprender a adivinar.
E: -Los alumnos di ruten obre la raza del perro.
nec ,ario añadir guc expone a los estudiantes de lengua extranj(l:
.\I:
hench-pood/e?
a otro acto de habla como in umo en el aprendizaje de la le~
E: Frenrh-pMd/c?
meta, en e te caso a las pregunras generadoras. El iguiente ejeJJ11
expone a lo, estudiantes al lenguaje y aunque la maestra ternJI
u ando la lengua materna de los alumno , limita a una ola expl Resulta obvio que la mae. tra ayuda a generar la re puesta del primer
síóo al final:
alumno al preguntarle por la raza del perro. El ejemplo que la mae _
tra aporra es la cla"?e para que 1alumno comprenda el sentido de u
pregunta
..
, e ..,_inmedi
... ~ at amente da la respuesta e perada y pertinente. El
11: Vamo, a ver..., vamos a Yer, ¿c¡ué tamo saben? Primero\'
ver, ¿dónde se encuentra localizado? ¿Dónde está ~[éxico? ¿ ~ogo contJn~a; lo. alumnos lo siguen con atención y participan en
co-construccton del mismo.
se localizú ¿ En la ''A'', la "C'', la "B" o la "D"?
El iguiente ejemplo, en la mi ma da e no ilustra también e te
acto de habla como un generador del diálogo:
.M: ¡Bien! Ya no se pierden, ¿ch? )ó11 're 110I gom1agt'I los/, so tht1l's
En el ejemplo hay un marco común, que e un mapa que se
proyectando en la pantalla y es acerca de éste que la maestra ~
eJ diálogo, hace una pregunta y ofrece \'aria opcione . e trall
cuatro opcione y los estudiantes responden con la correcta.
una evaluación en e pañol, ttue se complementa con un comen
en inglé .

sn

.\f: For exm,,plc, Criro, Caro, are lhert•ª'!J'Parks nedr yo11r house?
1~: Ai!J... , ª'!J what?
·

.\[: Park.s. P,irks, parks, far chiidrm.
f.:.:.Are...

M: .--'Jre lhm a,r;·park.s?

E: 1es.

51

�Lt, ro-colls/nrraón dialógtco m el 011/0

Gabriela Adri1111a Elizondo

M: Bt11 then.

M: Holl' ,nm!y?
E: T1rr&gt;.

E: lrére 11ery tal/eative.

La clave para generai· la respuesta a la pregunta pro~uesta por
maestra fue agregar un ejemplo como en el ca~o anterior, paraljl
medio d , ste una alumna identificara eJ s1gntficado de la
pm
·
di1
ión Y a í pudiera par11c1par en la co-construcción. de e te. a ogu

M: Rt,ne11Jher Karina, when we stamd tbis semester she didtá talk, Jod19 we
her.

ca11 ~ stop

E: Ok, 11Jister.
M: J mean that} goodyo11 hove to ta/k e11ery tÍt!).

C~nsideremos también el hecbo de que en las mterac~wne I
bale hav cooperación, atención YrespueS t a mu~a, adei:na _de e
partir
enfoque, un contexto Y objetiv~s o~tales O 10 ll~cioo
les como es el caso d la escuela. Hay aSimetrta de conoclffilell
de poder, que en alguno contextos, in5 rituci~ne , 0 persona_acentúan. Tal e el caso de una d la, da e -~e ingles, muy ent
L
. ta' 11·cos " donde definit:IVamente una ma
da en o a pecto, m c
, _,
,
.
, . dt:
británica lleva ventaja. Hay asimetna que 'e reA.e1a en 'artas

En este diálogo el maestro inicia la comunicación, la cual es complementada por el alumno. Posterionnente lanza un "But the11" refuiéodose a que son tírrúdos, pero Juego, para que el alumno co-con truya
con una idea diferente a la original, expresa que luego on platicadores. El maestro pone el ejemplo de una alumna, y ella asiente con
un "Ok". Es notorio en este ejemplo el aspecto ocial del diálogo.
'[.
.
fi
lingü.. 1, !leo
. este diál'ogo aseme¡a
.
11 as que una ru11na con en oque
una conversación de la vida diaria, que a fin de cuenta es lo que e

interaccione'. A continuación una de ellas:

persigue en la clase de lengua extranjera con enfoque comunicativo)

~

º

como la que analizamos en la presente investigación.

E: Hat'CJ'Otl e,,er ate tacos?
M: Ha, htt. is it ate?

Conclusiones

E: batm.

El aula de lengua extranjera es, sin duda alguna, un laboratorio en
donde el aprendiente se ejercita, e equivoca, aprende de su errores,
recibe insumos de la lengua meta que posteriormente pondrá en
Se trata de un Jjálogo triádico que termina con una evaluaciólL Práctica para tratar de resolver diversa ituacione comunicativa a
generación de la respue, ta se da por melÜo de una ris~ de la nu las que se enfrente en su vida diaria. La importancia de lo que sucede
al estar en desacuerdo con la emisión del alumno, mas una pr'en el aula no se cliscute, y de nueva cuenta llegamos a la conclu íón
ta generadora que lo pone a pensar lo_ hace r~flexionar Yr~crif1q_ue lo profesores de lenguas extranjeras debemos de e tar consacerca de la forma verbal que había utilizado. Fma.lmente, e1 al aente de sta re ponsabilidad, dado que al tratarse del proceso de
e011te la pregunta mtácticamente correcta.
.,
. aprendizaje de una lengua que no es la que e habla o el _paí en
tr
Hav intervenciones por parte de los maeS os en diálogos' donde la estamo enseñando el aula con tituye el espacio en donde
deram.ente comunicatjvos. Tal es el ca O de un profe or mexi 1estudiante interactúa en la lengua meta: e cucha, decodifica, re del e ntro Je Idiomas de Filo o fía y Letras, que se presentaª nde, ca-construye.
:M: f:.aten, right. HaPe_yort et'l'r eaten faros?

Ea este estudio se analizaron cliversa situaciones en donde el

ti.nuación:
~f: So, at thr 1•ea· be¡j1mi11g_)'o11 're my si!)'•

52

·~ofesor utiliza el lenguaje con la finalidad de generar en el estute una re puesta. Los resultados fueron variados, así como la

53

�fJI co-co11s/mcmí11 dztt!Ó!fCtt en el a11/a

Calme/o Adruma Elizo11do

aparición dd acto de habla preguntar, específicamente pregunta Bibliografía
neradora entre los profesores en cuestión.
Las rucina discursivas caracterí ricas en el aula constituyen "1
.
zás el punro de partida para la co-construcción dialógica en el :l!l .\rundale, Robert (i 999). ~n alternatlve model and idcological com1\1.ienrra. que encontramos aulas en donde predominan las rulÍll mumcaoon for an alternative politene s. Prag!ltatics, 9, 119-153.
di cursivas centradas en la ptecisión, específicamente en este
dio, en la mayoría de la. clases de español los diálogo entre prof

y e~n~d_iames _s,e con tiruyen en diálogos tríadico , en donde e
un lillCIO al diálogo y e mcluye una pregunta generadora, pero
centrada en la precisión; re ponde el alumno y el maestro evalúa
•
.. , d l ll
d
Lo rru mo sucede con la apar1c10n e a ama a pregunta!
Jemostrac1ón, en donde se demanda al alumno que dé informaO!
ya conocida por todo , o al menos por algunos de lo participall

,

.

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HarYard L"niversit) Press.
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.
, · ·
• e ta1og1c 111agmatzo11. Austin· The ni ersitv
of Texas Press.
·
' ,
B
.
., .
_enveruS te, Emile ( 1966)- Problénm de ling"istiq11e générale. París: Gallimard.

de la da e. Aparece en algunas oca 10nes la pregunta generado11
este tipo de estructuras -pr guntas de demostración- que guíaft ~ircio1Jario .roJ1iético de filosefía (1965). Ioncevideo: Ediciones Pueblo
respue ta del estudiante, pero la verdad es que en la vida diaria no lmdos.

encuentran con facilidad estas estructuras. En el aula sin embaq Echegoyen , Javier (2009) • Historia de J.'ti fi!ios01a,
nr: vol. l. F..,
1r
•
liOSf!i'ª gnepp
d Es
no dcbemo · de echadas por completo, ya que en la etapa en
paña: Edinumen.
' ·
el estudiante empieza a manejar las estructura· nuevas el vo· forrer L b
Ad lf
.
.
_ .
..
.
,
, r ano (2005).
o Remach- la ontologt'a
· al C
lano v las tunc1one son de utilidad como una especie de pracr: de
J
.
.
,
·
s regron e . ,11aroos ae1 A1111ano Pdoró¡;co 176 277 279 R
d d
guiada por el profesor.
t /d
.
· 1" ' ' - · ecupera o e www.uned.
•,
,
s pto_fim/rnvfcn/invFen5/lo urbano pdf
Por otro lado, encontramo. tamb1en ca os, e·pectficamente
··
de las clase· de mglés grabada en el Centro de idiomas de Filo Foucault, \Jichel (l 966). Les 111ots et le.r cho.res. Francia: Gallimard.
0

y Le~ras, ~n donde la, pregunta g~~era&lt;loras ~ usa~ casi emj ~:oclerburk, Ro a fa.ría (mayo-ago to, 2009). ociocultural theory
do ,1ruac1one reale de conver, ac1O11. Las rutrna discursiva
d cla sroom language: planning teacher talk to enhan l
· ·
.
. , ge 1 ·
.
.
ce anguacomunrcattva ) s presentan pregunta refereoc1ale que ':Ul ~rarung. Cmteotl, Rm.rta de lm•estigación de Ciencias Sociales y flll muchos ca os acompañadas de estas pregunta generadora e fllarudades, 8.
finalidad &lt;le ayudar, guiar o motiyar al estudiante a que conteste Grandv Richard ~
Ri h d (
·
. _'
.
., l
·'
Y arner, c ar 2006). Paul Grice en St. ,,¡; -ti
cuadamcnte. A cliferenc1a de la preguntas &lt;le demostrac10n ~ntyd""edia ol pi ., MJ.., u
d
'
atljOr.
. •
•
•
.
H/f'
.1
tJIIOSvruJ. n.ccupera o de http·//phito stanc d d /
pr guntas generadoras utilizadas en rutina, &lt;l1scurs1va centra atties/gricc/#C n1
·
.. ior .e u
b
.
~ ~
estructura, e, te tipo de diálogo es el gue el alumno enconrra aned, M .
la vida real, por lo que en el aula de lengua extranjera es recom
e j an &gt;\~ells, _Gordon (2008) l,earning an J\dditional Lanble utilizarlo, ob en·ando lo propósitos de una da e comuni O de ~ hr~ugh Dialog:ic lnquíry. La1¡g11age a11d Rd11catio11. Recuperague pretende de.arrollar dicha competencia en los estudiante.
ttp.//dx.do1.org/10.2167/le730.0
olqui t, t\fic hae l (1990). D,alo._fljs!IJ.
. .
ueva York: Ru tledge.

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ª:

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G
r eneralidades
.
.

'
.
e d l ' . · lc,,o XX 1;.. co~ocmo como la era de la mujere, porque fueron
(?004) i\fi11d. Estados l.1 rudos: Ox10r
l1llt rec
· i_
b talla
•
-------- ·
onoc1uas sus a
s culrurnles y u estuerzo por alcanzar la c1usit:y Pre .
_ .
dadania en casi todo los paíse del mundo. Durante este tiempo, una
Todorov, Tzvetan (t 984) . .\la,khail Bakhti11, the Diahgical Ptl/llf ~ mavoría de ellas ingresó a las uruversidacle ; sin embargo, la disc.ti_Minneapolis: C ni,·ersity of 1linnesota Pre s.
llllnación . e sigue presentando en diversas actividades que las muj res
\Xittgenstem, Ludwig (1953). Philosophica/ Investigations. Estados t real!.%~, r muestra de ello es cuando desean pertenecer al ámbito de la
dos: Blackwell P ubli. hmg.
crmo~. _En los casos aquí estudiados, las jóvene. esll.ldiantes del norte
de \fcxico manific ·tao en su discurso gu on presionadas para gue
dt'SIStan de lilgte ·ar a la ciencia: por us compañero , por 1entorno
SOOal I hasta por sus mi mos ma tros. igualmente por carecer de ayuaeconómica, ya sea a través de una beca o por falta de apoyo fa.mi.Liar.
pre nte estudio indu,ó análi i de encue, tas v entrevi tas a alum&lt;le dos facultades de Ía UA L: doce del área d~ ingeniería } diez en
&gt;sgta&lt;lo de físico-matemáticas -en total, veintidós studiante .

t--Tr.iba¡o presentado en el ,111 Congre ·o 1beroarneacan0 de aencia, lecnología \'
,Tu:ro. tn Brasil, en abnl del 20 IO.
•
!),&gt;nora d
1
·
n a en 1wnamdade y am::.s por la L \l\L; correo clcctróruco: 0lganc}clafahtij1.com.

. Doctora en humanitlade. \' arte por la L \:\J.; correo electrónico: maru cflo-

:ahtij1.com.rnx

56

57

�Oiga Nelfy bslradd, \tafia E1¡gmit1 Flon'S

Mrg11m e11 la ciencia en el áDJbito 1111iversitano

rn la práctica hay un s xismo verbal que hace diferente los derechos
de h. mujeres )' la exclusión de las misma a fa institución científica
0 3 laaspiració11 a puestos escolares. Igualmente se han podido corn~
prohar las dificultades económica, a las que se enfrentan muchas de
ella~ por venir de lugares alejados de los centros universitarios: falta
~e beca académica, carecer de ayuda de los padres o desarrollar una
¡ornada laboral de más de cho horas. Todas e tas son causas que
provocan ~I au. entismo escolar y la baja participación de la mujeres
en la aenaa.
La condición cultural de las mujeres ha sido un obstáculo más
para permanecer en el camino de la ciencia situación que todavía
Introducción
_ . .
,
.
~e presema para la mujer, ya gue a veces se desea ser madre ante
El tem1ru, mo
...].que el .genero
•,
_ afuma[
.
_ es llna categona fundanl quec1entilica
. e investigadora·, in embargo, alguna . son 1a excepc1on
tal en cuyo amb1to se asignan s1gruficado y valor a todas las°' a b r~l~. Otra aprovechan las oportunidades de apoyos de beca
una forma de organizar la relaciones sociales humanas. Si conl ~c~no_mJca_ r 1~ familia respeta y valora el ing.re O Je Ja mujer a la
rá emo la ciencia como una actividad plenamente ocia! ern¡x: lllit. ugac1on científica universitaria.

Las variable, consideradas fueron: posición económica, rede
miliares, educación, escolaridad financiamiento, estado civil,~
rendimiento escolar, autoestima, motivación y desarrollo persont
Los resultado, del análisis de los indicadores informan sobre
ob táculo. y segregación que la cultura norestense impone potr
simple hecho de ser mujer. A ello se añade el de eo femenino~
perten cer a la ciencia. Los sujeto que detentan el poder frenae.
a veces impiden el total acceso para que más mujeres ingresen¡
de arrollen en el campo científico.

riamos a comprender las múltiples formas en las que, ta.mbienJ
.
Antecedentes
se e cructura, de acuerdo con las expre iones de género (H. 1 ¡ l
1 o aro-o d I h.
· e recuerda que en la Edad Iedia la mui·eL996 p. 51).
,fo,
e a Jstona
'
rrs teruai1 pro l11·b·d
•
1 o entrar a las uruvers1dades. Entonces la que se

~

La educación pública desde el siglo XLX yla universidad a prín forlrnaban lo hacían en lo. convento. r en los círculos elitista desriele! siglo XX han contribuido la equidad de género en so
ª!ªnobleza. Después, ya en el siglo XIX, empezó el cambio,
mexicana } en el conocimiento de la ciencia del arte para que ·e~itu¡eres en r~ucbos paísc, empezaron a incorporarse a la unibres y mujeres vivan en igualdad de circunstancias. Tenemo d ~· ad, pero en areas que e stlPºnían propias de los roles sociales
emerunos como el
gi·
.
1d
b .
.
safio de construir una s ciedad en la gue haya, entre muchos
E , '.
ma teno, a u Y tra a¡o . oe1al.
.
·
a pecto una igualdad
de oporturudades
para el desarrollo ple
.n Mex1co e ha comp ro bªd 0 en estudio recientes
que la mayor
'
te de la pobl · '
·· · · d l ·
•
to&lt;la la humanidad. El presente estudío se centra particular
.
acJon ª pnnop10 e siglo XX vivía en una gran
en las estudiantes universitarias de ciencia y tecnología de la · urancia. De acue rd con el censo de población de 1900 82 por
ientodela m . . ,14
.
d
'
noresten. e de féxico.
. .
UJeres}
por ctenco e los hombre no sabían leer
. escribir (Institut0
. al d E di .
G
e ha comprobado que en el discurso de la universidad eXI ,_24) El
~ acion
e_ ta snca y eografía, 1999 págs.
de eo de tener ioualdad de oportunidades para ambos exo.,1
•
alto grado de analfabetismo de la población, tanto femeni-o
como m tli
.
.
ht
~el na, irnporua patrones familiares muy desfavorables
1 En el Modelo académico de licenciatura de la UAJ\.'L, in tirución a la yur triar s íll_llJeres. Para ellas, la vida e desarrollaba de una manera
necen la.~ encre-,1stada se i::nuncia !!ntre los roles v func1ones de los es
no. ;~:~ertemente arraigada c~n idea_s degradadas del er feme"di::sarrolla.r la capacidad de interactuar cuh1huranvamente en ambientes
JSmo, en numeroso patse lattnoamericanos las mujeres

a

la ~::;s

º

tran chscipLirutr1os" (~18, p. 9).

58

59

�Oiga Nell)' Erhmla, Maria Eltgenin Flore,r

,\llyeres e,, /,, cm1ri,1 ti/ el ámbi/.o 1111it'f:rsilario

r

han estado rezagadas de la educación formal, siendo éste uno de hecho. En Europa este interés nació en la década de 1980, en 1999
factores que ha ocasionado que exista una situación de desi~ fut:cwtndo la Dnión Europea examinó la situación de las mujeres en
v falta de equidad sooal y acadérrúca entre hombres y mujeres. la ciencia, en un estudio que colminó con la formación del Grupo
· En -uevo León habrían de pasar más de 7 0 años de - 131 de Helsinki y la elaboración del Informe ETt\N, publicado en el año
191~- para que se fundara una universidad formal. La C 11iversii 2\00, cuyos datos mostraron que las mujeres investigadoras están
de :--Juevo León inició sus actividades el 25 de septiembre lle sub--represenradas en los puestos (Covarrubias, 2006, p. 8).
En 1934, el gobernador sustituto de Nuevo León, el licenciado~ En México han ocurrido cambios de a,•an7.ada para seguir con
Quiroga, en su informe al Congreso dd Estado, nos entera q~ un ideal de igualdad en los espacios escolares, y uno de ellos es la
su pnmer año la población escolar en nuestra máx~a casa de tt: decl~toria que en agosto del 2009 se hizo para incluir los estudios
dios ascendió a 1,864 alumnos, con 218 profesores. Este fue el p!ÍI( de genero en la universidad pública. EJ derecho a la igualdad y la
Jocumento oficial que nos dio a conocer sobre la CniYersidad pmhibiaón de la discriminación constiti.lren derechos fundamentanuestro estado (Camacho, 2003, págs. 19-25).
les de esencial importancia. De acuerdo con la Constitt1ción Polftica de
En el rubro de educación universitaria, se expresa que la Unilt hs fa/iTIU}.r L'ttidos Mexicanos, en el capítulo r en su artículo primero se
sidad de ~ueYo León se integró con las facultades de Medicina, garantiza la igualdad pai:a todos los individuos, y el numeral cuarto
recbo ) Ciencias Sociales, Ingeniería, Química y otras -vein · de la Carta Magna reconoce la igualdad del varón y la mujer ante la
Esta casa Je estudios ha vivido momentos muy importames
ley ('.l009, págs. 123-140). No obstante c¡ue se reconoce tal derecho
crecimiento del trabajo científico; desde la formación del Ins en la máxima regulación del país, la realidad es que sigue existiendo
de In, estigaciooes en 1943, hasta la creación de la Dirección G uoa gra~e discriminación a la mujer y una enorme desigualdad de
de Jnyestigación han ocmrido importantes hechos que han pe~ºpo:rurudades en la ma}•or parte de los ámbitos de la vida nacional.
do que nuestra Cnfrersidad el día de hoy sea una de las institu
En pleno siglo XXJ las reformas ins6tucionales que tienden a
reconocidas por la calidad de sus investigaciones y por la rcle lograr un sistema más eficiente y adecuado a las necesidades y dede algunas de sus lineas ele investigación.
man&lt;las gl~b~es y locales para aspirar a la igualdad de género ape_\ pec;ar de que se quiso encasillar a las mujeres en áreas c.-¡ue
s~ estan integrando. En la declaratoria final del en(."Uentro, las
propias de su condición biológica, en Estac.los Cnidos sur_ , ci~antes coincidieron en señalar que es necesario que dentro de
particular interés por promover la paridad de género en el
s instiruciones de educación superior -IES- públicas se cree una
de la ciencia y la tecnología al fundarse la Asociación de 1_1 tructura o mecanismo que impulse la egujdad entre los sexos, y
Investigadoras y Tecnólogas en 19"'1 -A...\IIT, por la Associan . e en los consejos u órganos de gobierno de las casas de estudio se
Women in Science-. Estas mujeres, que nacieron en la úlnma º.tm~ una comisión que atienda la problemática (Reunión nacional
del siglo XX, mVJeron mejores posibilidades de ingreso a la e t ~ruversidades públicas, 2009).
particularmente en las décadas de 1960 , 19.,0 hubo mayores Estas iru1ovaciones educativas, se espera, traer-án un futuro dons1bilidades para las mujeres de finalizar su instrucción pri tdespacio mstíruciona1 será respetado en rodas sus formas donde
secundaria, de acuerdo con Alvarado (2004). Las políticas edu
llllsoginia se erradique en su totalidad y el lenguaje sexi;ta desla estabilidad política y social, la influencia de los medios de
rezca de las aulas escolares. Igualmente, que en el proceso se
cación, la participación ele las mujeres en los movimientos ci en nuevas formas de convivencia para obtener las mismas opornos y feministas fueron algunos de los factores que contribuy llldades en términos de derechos formales y de acceso a iguales
0

c? .

60

61

�Mujfres m l,1 dmtia en el ámbito 1111iverritario

Olgr1 _;\_ el/y F.stmda, 1\foría t fl._f!,'l ll&lt;J Fltm!r

beneficios eo el plano educativo, ocial y laboral, pues en eS te ~
es donde la trabajadoras, docentes y administrativas e tán lef(l
alcanzar lo mismo beneficios que sus compañeros ~ombre
ulta interesante articular e ta idea con el hecho que rev1s.an Conw
Bourque y Scoit, en el sentido de que ha r~~~ltado un mit? el hai
de que la industrialización mejoró Ja pos1e1on de la muiere el
economía social (Lamas, 2000, p. 29).

La línea gue separa los role entre guía docente, atracción, aco ·o
sexual o intelectual de índole ma, culino no e clara, y permite expericocías de abu o de este tipo. Lo cual finaliza concluyendo que no
exi;te maldad en la conducta de quien ha sido demandado por alguna alu~. I_Ioy día, ser mujer en ~a ciencia aún sin ser ~º.º cientes
de ello, trnplica hacer un doble esfuerzo para lograr el exiro en un
mundo de hombre y en una cultura que ha subordinado con activ:ída&lt;lc del hogar a las mujeres y las ha puc to en desventaja frente a
Espacio mixto de inequidad
. .
. u compañeros hombre, .
La universidad debería -er el cspacJO ideal donde -e practicpx La conhrmación de tal hecho e re ponde con la pregunta: ¿por
igualdad de género, el derech~ de _po~eer_ las mismas oporl:Wll qué en 76 año de vida de la universidad no se ha elegjdo a una mujer
de. , de transitar el espacio uruvers1tano ,m temor de ser ho. n:crora si bay un número maror de mujeres en la docencia? En el
da r agredida verbalmente, pero está Lejos de haberse alc~adO: d1scur.o académico se garantiza que no hay desigualdad.
paridad entre mujeres y hombres. La desigualdad_e · de genero EXJ ten otro. ob táculo. en el currículo oculto, con lo cuales
ven en todo momento y e tán presente entre e tudiantes, ma~ algunas mujeres luchan. e trata de noviazgos y matrimonio di funtrabajadores, en la aca&lt;lemia y en l cuerpo directivo. E 5tas dil crooal que c.lincultan el desarrollo profe ional femenino -celo ,
das marcan profundamente a las estudiante , , obre _to~o d~I pllll chantaje· o prohibición para la realización profesional-, materniingreso a facultad en la área d la ciencia e ingeruena, di.ª~ dades a destiempo, aborto , enfermedades de familiare -esposo ,
de e tudio de esta investigación.
.,
. . lu¡as e hijos-, quiene , debido a la falta de recurso económico ,
e realizan formas abiertas y su ti.les de exclusmn, °:1argi~a~ reqLUeren atención personal. El autoritaiismo patriarcal y conyugal
discriminación obre las universitaria , Ya su vez los unwe~si~pesa sobre las universitarias tanto como la doble jornada de la casa.
, d '
·
b
l elifni~
benefician de la supremacta e genero. m em argo ~ .
La pobreza se ha convenido en uno de los tema agudo en el
de la opre ión de g' nero en la universidad no e una ~noocl~J ámbito académico, y
\,j ible cómo afecta a las estudiante, que
políticas educatn:as, presupuest-ales Yde en ~anza 1nvesttga desean reaüzar e ·tudios científicos o sociale , y cómo e La situación
umerosas mujeres universitarias han sutn~lo ª~~na _for margina y excluye a las mujeres de las aulas uniyersitarias. F.: común
¡era.rquización de género, de exclusión r margir.i.aao~, e mcl ver a muchas de ella sin comer o apena tener dinero para pagar el
\'Íolencia de género a través del aco O r el hoSt1g~ento ex 1ransporte, o buscando algún trabajo de medio tiempo para poder
colegas ) compañero del mismo ámbito. E . ras actitudes_ las
ur e, iudia.ndo. e hace necesaria una revi ión que aclare lo a, deran normales \' las reciben de manera natural, } otras, 1 la
o de esta pobreza r marginación.
ben no pueden hacer mucho, ya que no e iste un departamen
apoyo para este apo d ca. o en la universidad. Cuando P: etodología
algún ca o de aco o sexual y s r clama al maestro o com~ane
:.n ti ca o de la lu\ L se encuestó a un grupo de jóvenes alumnas
u acción, quien ufre la. consecuencias on aquellas mu1er
r do facultades: doce perteneaente al área de ingenierfa y diez
demandaron a la, aurondades androcéntricas, quien s asurnell
posgrado de físico -matemáticas -cinco en maestría i; cinco en
no ha, deliw alguno que perseguir, como ha suceclido ya en
(JCtoratlo, para veintidós , tudiante en total-. El pro~edimicnto
ca, o. ·d ntro de la utúver. idad.
0051
tió en olicitarles, por vía electrónica una entre-\rista p rsonal
62

63

�Msytre.r e11 la rie11da e11 el á111!1ito unil•ersitario

Oiga X elj) E,rtr11dn, ,\[(1110 Er¡g.eni4 FlcreJ·

para contestar un cuestionario de doce preguntas obre ~dicad&lt;R doble jornada de trabajo; como se ve, los ascendientes de las e tude ingreso, rrarectoria educativa, rendimiento escolar, as1 como diames constituyen una muestra que representa fielmente la condigros r dificultades como futura científicas. S~ empleó un forma ción socio-económica y profesional de género en I\féxico.
de cuestionario de entrevista de preguntas abiertas y cerradas.
Tabla 1. Forrnacióo académica e ingresos de los padres.
mismo, se usó la técnica de observación para conocer su trayect11
en la universidad r se obtuvieron evidencias reale para el objem
Educación
de la inve tigación.
,. .
e e tablecieron las siguiente · categorías de análi 1s: a) útil,'
Poseen
Media
Básica
Técnica
socia! de las aJumna , b) formación académica, c) desarrollo aoa
Superior
Total
trabajo
íonnal
supeñor
remunerado
mico, y d) financiamiento. La variables que se cons!d_eraron fue!ll
redes familiare , educación, escolaridad, estado civil, eda&lt;l, mr
Padres
vación. e utilizó el método de observación, así como pregtir'
4
6
6
abiertas r cerradas en la encuesta. A continuación se describen
6
22
22
resultados obtenidos.
Madres

15
2
o
5
22
7
Entorno familiar, ocial y económico
En el corpus de mujeres universitarias de uevo León e h~ló~
su lugar de origen son stados vecinos: cinco son de Coahuil~_11 la. estudiante no son las únicas en su familia gue estudian, también
tro &lt;le Tamaulipas y la trece re tan te. provienen de los mufllO¡t uencn dos a tres hermanos más que lo hacen} esto limita su acceso
cercanos a Monterrey, capital de i uevo León. En el momentodri J Otras actividades, como el aprendizaj de idiomas o lJUe tengan
in\'e tigación, la edad de las participante iba &lt;le los dieciocho hif recur,o, propios como para comprar una computadora per onal,
los 36 años. Las 911e son del municipio de fonterrey \'lYen con °material extra para sus estudio. y practica. en el laboratorio. í
padre , ) sus familias se componen de cinco a ei miem?~º ; de cuentan con teléfono celular propio, pero casi nunca disponen de
que son foránea siete viven con pariente en cuyas familias h sa¡do para hacer llamadas, Algunas de ellas reconocieron que desseis a siete personas; dos viven en ca a de asistencia, pero ~ de PClJUeñas tenían más habilidad para materias como la química y
se mudarán a un departamento con otra, chicas. Las entrev1s Ob'.emáticas que sus otr-as compañeras de clase. Otras dijeron que
comentaron que son de mediano a escaso recursos. Las caraltte11Jan dificulrad para la física y las humanidades, y fueron motivadas
tística de la formación académica de los padres se encuentran por sus maestro de preparatoria para continuar en la ciencia, es
Ja tabla 1.
decir, no tuvieron problemas para el estucho en general. En la teoría
La mayoría de los padres de las esrudiantes se disaibuyen se ha Constatado gue las mujeres con altas calificaciones encuentran
equitaúvamente en los distintos niveles de educación Y todo.
rores opcione. para proseguir con la formación científica, 1 el
nen remuneración en su trabajo. En cuanto a La, madres, qui_o , pel de la escuela y de lo maestros e innegable; ello influyen
dedicaron a los debere del hogar pero de alguna forma con~ :n•:tablemente en los alumnos gu.e deseen incur, ionar en la cie~cia
a la economía de la casa en el campo informal. olamente cu~c~ lazque2 Graf, 2008, p. 70). Veinte de 1a aJumnas estudiaron su
garon al nivel profesional y do aJ técnico, por tanto, siete hi
ncación básica, media superior y superior en e cuela públicas sin

64

65

�Oiga 'fe/!y Estrada, María Engema Flores

.\l¡geres m In rirncia et1 el m11hito 1111111mita,io

becas que estuvieran su educación, solo dos de ellas provien~ mensaje r en la forma en que se expone. Es decir en nuestra cultura
colegio particular y poseen beca parcial.
meX1cana y norestense todavía se toma como normal la discdminación intelectual de las mujeres universitarias mchm por ellas tnis111as.
Trayectoria y rendimiento escolar
L1 misoginia, génesi , fundamento, motivación y justificación de la
La falta de equidad en el acceso a la educación formal ine,1til cotidianidad está destinada a interiorizarse entre las mujeres (Cazés
meo te se traduce en una escasa presencia femenina en activi&lt;bk rHuerta, 2005, p. l 2). La misoginia no es patrimonio exclusivo de los
de investigación y desarrollo. Existen ob táculos desde que e inra hombres. Es parte estructural del dominio patriarcal del que somos
ta ingresar al nivd superior y tienen que dar una entrevista ante, portadores y expresión cultural viva y militante de todo los sujetos
panel de expertos, en su mayoría hombres. na de ella come1 de cada ocierlad. En e te orden de idea , una de las estucliantes
que 'al entrar a la carrera algunos doctore consideraron 9ue2 dd posgrado comentó:" n par de compañeros consideran que no
alumnas les faltaba el perfil necesario para entrar a la carrera e1 tengo el estereotipo de una estudiante de ciencia · bá icas". La idea
tífica". Otra conte tó que "en esta carrera de la ingeniería guÍIII denvada de tal expresión encuentra su explicación en las ideas de
es normaJ gue lo profesores tengan dudas en cuanto a la ca~ ~fatgaret Mead acerca de que las diferencias conductuales y de temdad de las mujeres para estar involucradas en el ámbito laboral pemmento son creaciones cultural s (J ,amas, 2000 p. 97) . Lo anterior
empresas''. E pertinente retomar la propuesta de Pecheux (1 eevidencia en las con trucciones discursivas, puesto que los locupágs. 230-254), qukn enuncia que la participación de los ujeto. rores, además de desempeñar el papel de u uarios de la lengua, asucondicionada por el Jugar social que s les adjudica en una esl!J mm otra posiciones o roles sociales y actúan en consecuencia. ste
rura ocial dada. Admite que el lugar social está representado ea hecho se verifica en que en varias de las respuestas las alumnas e
procesos discursivo donde se pone n juego, y que intervi~ han sentido discriminadas por un par de compañeros de doctorado
título de condición de producción del discur o (p. 50), y añade ~ue ,¡creen que las mujer tienen menos capacidad intelectual que
el referente y el contexto o iruación discursiva también pertened tilos". Igualmente, otras estudiantes comentaron que se sintieron
a las condi~iones de producción. En consecuencia, hay una rdaci discriminada porque notaban que el maestro te.nía preferencia por
implicativa y recíproca entre la formación social, la formación icb sus compañero hombres.
logica Yla formación discursiva, hecho que condiciona las formaa: .\nte la interrogante obre cuál e tructw·a social es la que más
nes imagioarias 2 que lo participante en 1a siruación comuni~ imp1de el ingre o de más mujeres a la ciencia, la respuesta fue la de
se hacen de i mismos, de su interlocutor y del objeto-tema de "tener lu¡os", porgue ella deciden retrasar la obtención del grado
discurso, y a la vez, esta formaciones imaginarias influyen e1I por ejercer la maternidad. Con referencia a esta decisión, e coincide
con la rnncepción de Pierre Bourdieu sobre el capital simbólico·~
2 Formaciones que se~.la teoría de 1'-Iichel ~echeux (l:70, _págs. 48-52) fun~ que inc~be al género e implica ha~eres que inciden e~ los_ mo~\~os
de manera que los part1e1pantes de la suuac1on comurucatlva -errusor-m· Ylos ob¡etos de la conducta femenma. Entre e e capital s1mbolico
receptor- no designan la presencia ffsíca &lt;le organismos humanos mdivid

¡------

mo lugares determinados en la estrocrurn de la formación social a que~ \&lt;JIU se emplea el concepro de rttpita! propuesto por Bourdíeu: "El capital e
necen. Las formaoones imaginarias designan el logar que el emisor y re la nqueza dd campo ~ so apropiación y control el objeto de la locha". cgún
tienen cad~ uno de sí 1rusmo y el Jugar que le atríbu\1en al otro locutor den_. ti ,uii!t· hay diferente , clases: capital económico -&lt;linero, bienei;, propiedad
. e_,
la formac1on socllll. '\punta que existen mecanismos y reglru de proyecoon llil"tlli.lones, etcétera-, capiraJ social -relaciones, conL"lctos, cnembresías, parenestablecen las relaaone entre las situaciones --que pueden de~se ob· iei;c,&gt;s, e1cfo:ra-, capital sunbólico y capital cultural -información. saberes, co111 'Clil1lento socialmente v-ali&lt;lado, etcétera- ( •ernanJo Vizcana, 2002, p. 62).
mente- Ylas posiciones --&lt;]Ue on representaciones de e ·a ituacione..

66

67

�,\,lujeres en la timrra en el ámbito ,miversitan.o

Oiga 1'Vel!, Estrada, Mmía E11ge11ia Flore,

se halla una de las posesiones sociales con que cuenta el in · do con Bourdieu la repre entación social del cuerpo propio, con la
u cuerpo, que en el decir de las mujeres entrevistadas se o que cada qtúen cuenta a fin de laborar la repr entación subjetiva
la maternidad y se consrituye en este ca. o, como propone J de uhexiscorporal, se obtiene mediante la aplicación de un sistema
Butler en un loc11s mltrtra/ (Lamas 2000 p. 304) por me&lt;lio del de enclasamiento ocial, cuyo principio es el mismo que el de los
ha decidido someter e al poder en la cultura patriarcal.
productos aciales a los que se aplica.
Con respecto al capital económico, tan indi pensable para Enrone ocurre que el cuerpo es también un medio de adquisider al campo social de la ciencia, ¿qué más facilita el ingre o ción que e Yalora de acuerdo con su representación social, como e
mujere a la ciencia?; una ntrevistada de po.grado contestó que vecn la declaraciones de otra alumna , quienes dijeron que cuanpoliticas de becas Conacyt", pero e os organismos tienen n Uevan tacone muy altos las asedian y recriminan como i fueran
restrictiva y de exclusión, además de la tardada asignación de 1 un table dance, es decir, existe entre los compañero de clase y en
sos, cuando se obtiene la beca.
nos maestros misóginos el lenguaje exi ta que intenta desaniLa estudiantes se quejaron de que todavía e transmiten es mar y disminuir la autoe cima de las estudiantes. Tal como afirman
ti.pos y co tumbre, que no benefician a 1a equidad de género; nner y \~'hltehead "la relación exual adquiere el carácter de un
ésta una limitante para cl10greso de las mujere a la ciencia?¿
to mdaderamente 'político', y funciona como 'el lenguaje básjco
mantenido entonce. alejadas a las mujeres de ciertas carrera
ommanre en la relaciones política "' (Lamas, 2000, p. 135).
ficas y tecnológicas?
Existen muchas circun tanc1as que pueden beneficiar o manciamiento escolar e índice de eficiencia terminal femenina
al género femenino del camino científico. Por ejemplo, el le una&lt;lo al . exi mo y estereotipos con que la sociedad mexicana esexi ta que se pracuca es ofen jvo, como en algunas expresion
atiza a la mujere ellas deben sortear otros obstáculos: algunas
se denotan en la entrevista. J,as estudiantes comentan que
&amp;entan e1 cambio de ciudad de residencia y la falta de transporte
han ido maquilladas lo maestro les dicen que "este no e. al e1:xi te al nvir en un lugar lejano al centro de studio y el dejar
belleza para u arreglo per ooal y que pueden cambiar de profi la familia y amigos, hechos que las si rúan en una situación de indePara interpretar tale declaraciones, se acude a la propuesta ensión emocional. Esto son olo algunas dificultades que declarade los usos del cuerpo que e tudia Bourdieu,4 en lo que de
nafrontar iete de las entreví rada .
papel que de ·empeñan los efectos de la cosmética o del v
En el área de la ciencia, la cantidad de mujeres que mgresa es
. obre el cuerpo. Factores que al depender de los medio
nor tanto en licenciatura como en po grado, y ellas misma comicos y culrurale que pueden er inYertidos en su adquisici' n~ que e nece ario cambiar la mentalidad r el imaginario de
convierten en marcas sociales que reciben su valor de acuerdo mu¡eres el de pequeñas, eas ñándoles a no depender de nadie y
su pu 'ición en el sistema de signo· distintivo a los que perte eno de un hombre; recomiendan inculcar el gusto por la lectura
y que soo homólogo del si tema de posióones ocíales.~ De ·la¡ ciencias bá icas. e quejan de no contar con beca escolar en un
cipio y la tardanza en la papelería que tienen qué esperar en ca o
4
El autor expone que las diferencias de pum conformación se encuco
mentadas v simbólicamente acentuadas por las diferencias de "actnud , ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - que implican maneras de mantener el cuerpo, de portarse y de compo
lllo la expre ion de la naturaleza má profunda, así el espesor de la pintura de
~'l yue .e cxpre a la plena relación con el mundo soaal (2002, p. t9(1).
• la forma del rosu:o o de una boca se leen como indioos &lt;le la fisonomía
~ Apunta Bourdieu que no hay en el cuerpo ignos puramente fi'. ico , s J!al SOQalnieme caracteuzada: como estados anímicos ,-ulgare o d.isringwdos
ieo&lt;lo la única mamfestación sensible de la persona, se percibe com · ~~ p. 90).

68

69

�1',Ílljeres e,1 lo wncfa 111 d ámbito 11111uersit11rio

Oigo 1 -el/y Emado, Jifona E11genia ] lores

de que la obtengan. De las mujeres que estudian la licenciatura,
tienen beca por escasos recur os, dos beca por promedio acacks
co y una es becaria del Programa de talento , dirigido a estudia
sobre alientes del niYel superior de la 'A L. En el posgrado, 11.
en maestría como doctorado, todas tienen beca del Conaqt
acuerdo con la estadística de alumnos de licenciatura en ingent
y tecnología, como en ciencia naturales y exacta de la LA.\L
recibieron el reconocimiento al mérito académico 2001, 2003 \'
el incremento de la mujeres fue en a censo, como se compruebi
la tabla de abajo (Covarrub.ia , 2006, p. 8).

concordaron en que se deberían promover los estuclios de posgrado no ola a nivel superior, sino a nivel ecundaria y nivel medio
!Upenor, así como incrementar la información obre becas y otros
lpOVOS a los alumnos y que el Gobierno destine más recursos al desarrollo de la ciencia. Una estudiante de maestría comentó:

Tabla 2. Estadísticas obre muieres universitaoas sobresalientes en Méxim

peor aún, algunas se embarazan sin desearlo, y eso en ocasiones es

gún Covarrubias. Fuente: im-e rigación directa. ecreraría de Planeación vnrro.llo Lrúversitario.

un obstáculo para

Alumnos de licenciallua que obtuvieron reconocimiento al mérito acadiimic:o en la UAll
2001
Áleade

conocínlenlo

Homes
Contml

2003

M14e,es
Canood.,d

Hombres

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c.n,-

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2005

Mujeres

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Ml,fef81

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1

1

333

2

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2

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l5

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2

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3

1

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2

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2

286

5

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1

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5

BJ.l

human&gt;dades

1

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•

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Ciencias
agropecuanas
Cienciasdela
salud

C1epcias
flaturales y

exactas
Ciencias
sociales y
adm1n1Slr8l1Y8S

E'ducac,óny

ll&gt;Cnologla

Yo considero que los hombres tienen má probabilidad de tcrrrúnar
un doctorado que las mujeres, pues es mái; común 9uc Los chicos

sigan e tudíando, ya que aurn.1ue son épocas más modernas, las mu¡eres desde muy pequeñas se interesan por formar una familia, o

seguir estudiando.

Un antecedente reciente relacionado con la disparidades, insuficienoas y desigualdad en el acce o de la mujer a la educación r cap-mtación se verificó durante la IV Conferencia mundial de la mujer,
realizada en Beijing, China. (r-.Iartínez, 1996, p. S)· uno de sus objeti1·os estratégicos fue expresado precisamente en términos de aumentar e] acceso de las mujere, a la formación profesional, la ciencia, la
tecnología y la educación permanente. Por otra parte, en los indicadüres de la l.'., L en lo referente a estudio sobre ciencia, es mayor
bdic1enc1a terminal en los hombres que en las mujeres, sobre todo
en el posgrado y en el ingre, o al 1stema acional de Investigadores

Estrada., 2009, p. 214).

•

2

66.7

Las políticas de igualdad de oportunidades y de género: re-

flexione desde la práctica universitaria en Nuevo León
En eJ norte del país se ha creado el Instituto Estatal de las 1 fujeres,
I'
Existen toda,ia serios problemas de acceso y permanencia eo 'en la UANL se ha 1n talado el Centro Universitario de Estuclios
diversos mveles educacionales que afectan a la población fernt:11 de Género -GllEG-. En estos centros se han efectuado investigasobre todo si reside en áreas rurales, urbanas con altos índices aone·, programas y cursos de sensibilización y capacitación para
marginactón o lejos de los centros d estudío. 6 Las entre,~s~ alumnos y docentes, propuestas de tran formación curricular que
~onsucuyen 'Valioso antecedentes en el terreno de las políticas de
r, Las marnres rasas de analfabetismo m .\m1:rica l.acina se encuemran ublO
igualdad de oportunidades para la mujer en la educación. 1 o obsTotal

12

46.2

14

S3.8

26

9

36'

16

64

is

9

36

16

61

prec1sameme entre la poblac1óo femenina e UIJígc:na.

70

il

�,1 ft(iert's m In ámcia t'II el dfllbito 11111versitorio

()Jga Nelf&gt; Estrada, Afana E11gcnit1 Flores

tante, muchas de tales experiencias han tenido poca difusión, f los ruveles educativos universitarios, en todos los campos educativos
snlta un reto para las autoridades académicas y maestros en gCl}I l' de investigación, y en la definición académica de los fines de la
sensibilizar sobre la equidad de género en la universidad.
[nwersidad. Es necesario continuar trabajando para que en todas
Es imposible &lt;lejar de menoonar la labor que llevan a cabo las áreas del conocimiento se promueva la equidad y se incorpore
todo l uevo León las organizaciones no gubernamentales -0-11.! de mmediato la declaración hecha en la Ciudad de México para que
de mujeres, quienes por sí mismas o en relación con universiclnj denrro de las instituciones de educación superior públicas se cree
centros de im·estigación u otras instituciones educativas han a¡»' una estructura o mecanismo que impulse la equidad entre los seios,
tado su creatividad: estudios, experiencias de capacitación con 11t. -: pam que en los consejos u órganos de gobierno de las casas de
jeres de sectores populares, rrabajo con docentes, publicacionc estuclio se forme una comisión que atienda la problemática. Es nerecursos audiovisuales, y han llenado un vacío que por muchos wcesaao terminar con las tradiciones culturales que ubican a mujeres
existió en el estado (Estrada, 2009, p. 9). En este sentido, las OJ¡ yhombres en áreas de acuerdo a los roles que se supone cada uno
desempeñan un pape1 de suma importancia porque representan debe desempeñar.
punto de vista de la acción cmdadana. Entre la lu&lt;;ha por la dC111 Se asume que en esta casa de estudios se preparan mujeres y
cracia, por la diversidad, por la equidad r por el derecho a decií hombres para vlVir meior ypara contribuir al desarrollo democrático
el tema de las mujeres apareció como el de los más import-ant~ de todos, que promueva la investigación de los grandes problemas
discuten temas como ciudadanía, gobemabilidad, violencia, Jd nacionales y la construcción de alternativas desde una perspectiva
chos humanos, paz, fundamentalismos, asedio sexual en la esad integradora, y que incluya la mirada tanto masculina corno femenieducación sexual, el embarazo adolescente r la discriminación na. ;\Jo se debe dejar de lado esta declaratoria porque todavía no se
estu&lt;liantes homosexuales en la universidad.
han tomado cartas en el asunto, r esta necesidad no se encuentra e□
Sin embargo, hay que reconocer que la óptica anósexista todlt b agenda de trabajo de nuestras autoridades universitarias.
conforma aún más una exp1·esión de deseos que una realidad, y Se debe incorporar un departamento especial que dé seguimien&lt;le hecho las experiencias concretas no diferencian tan netamc:il 1° a las demandas de los alumnos para conocer sus puntos de vista y
ambos enfoques. La equidad de género se incluye en el dis~ ª)~udarles en cualquier problemática de acoso, marginación o discrimás no se ejecuta en la praxis.
mmaciún 4ue se lleve a cabo en las aulas.
En conclusión, podemos proponer que existe muy poca con~ En lo 9uc se refiere al ingreso de las alumnas a las ciencias, el
c1a entre docentes, funcionarios ) personal administrativo de la llllbajo de investigación científica es un área profesional muy decación acerca de la discriminación de la mujer en el ámbito
mandante, exige dedicación totaL los hotarios .d e trabajo son exOcupa poco interés e□ su lista de prioridades el erradicar toda baustivos, sobre tocio en las áreas experimentales, y eJ rango de edad
rninación &lt;le género. Es necesaria una capacitación entre los cloc ~dra tener oportunidad de becas de posgrado coincide con la edad
al respecto, en cuanto este tema no solo incide en la equidad enttr-ttproductiva de las mujeres. Ante ello, muchas mujeres se ven en el
géneros en eJ aula, smo que mejora la calidad de la práctica educaiidilcma de seguir estudiando o tener hijos, además de cumplir con las
en todos los sentidos.
expeciativas sociales, por lo que algunas deciden retirarse.
La pobreza es otra de las características que marginan a más muConsideraciones finales
~res, así como la incomprensión y la falta de apoyo por parte de la
En México es urgente incorporar la perspectiva de género en ~~ia, en cuanto que a ellas se les delega la carga del hogar y la educion de los hijos. Estas circunstancias reducen las posibilidades de

educ3

72

73

�Oiga !-.elfy estrada, i\J(IJia fa¡genia I'lares

,\llyem m /11 nencia en el ámbito 11n11!fT'Sitorio

r

terminar en tiempo forma la carr ra profesional. En el di
científico predomina fu participación del hombre. Pero tran fo
esta sjruación exige cambio profundos en nuestra actitud, enmt
·
.,
.
- •¡
tra propia valorac1on ~ autoestl.llla para que 1ogremos asunt ar
. ·
d ¡
•
no existen diferencia entre e1 aspecto 1nte1ectua1 e a mu¡er
• • 1e pertenece a am bo..
respecto a1del hom bre, y que 1a c1enc1a
por igual.

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DINÁMICA MUNICIPAL EN 1A SIERRA NORTE DE
PlIBBLA

Sergio Enrique Hernández Loeza1
Universidad Intercultural del Estado de Puebla

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monalidad locales enmarcado en procesos globales.
¿Qué proceso están detrás de las tendencias de escisión de las
comunidades que e observan en e1 presente?
lo largo del tiempo ha habido una tendencia de las comunidades a buscar su independencia del centro político al que pertenecen de lo grupos de
poder existentes, por lo que la municipalización y la lucha electoral
i:s parte de las tendencias de esci ión de dichas comunidades. ¿Qué
papel 1ugaron los intentos por controlar el territorio y sus recursos
tsack, 1991) en la búsqueda de la autonomía?, ¿existieron proce o,
emónico a trayés de los cuales se disputaron las relaciones de
rirninación? (Roseberry 2002,p. 220). Parare pondera e tas pregunes necesano reconstruir la territorialidad y atender los proyectos
.emónico que se construían. Entender Jos procesos históricos
ue llevaron a la conformación geográfirn actual de lo municipios
~ a m a p a n r Zoquiapan y desentrañar la. relacione de

r

Fl prescntt: texro es resultado de la inve. ogac1ón realizada para obtener el grado
. lllasier en Ciencias sociales con especialidad &lt;!U Oesru:rollo mwúc1pal por El
• r.1 Mexrquenst'.. O autor e profesor de tiempo completo en la licenciatura
l.cngua ,. culmra. Correo electrórúco: ehernandez@uiep.edu.mx

76

77

�Di11ámim llllfllíripc1/

Sergio E11rique Hml{índez

poder que se han establecido en la zona baja es necesario para
prender las actuales luchas por el Gobierno municipal.

Hubo confüctos políticos en las comunidades de tres municipios -Joootla, Tuzamapan y Zoquiapan-, debido a gue tenían la
1nteoc1ón de crear un nuevo tnun.icipjo. Estos conflictos eran esEl camino recorrido
cenificados por comunidades de dos zonas geográficas distintas: la
i\matlán pertenece al municipio de Zoquiap~, pero está aislada4 zo°:'1 alta): la,z?na baja, separ~das entre sí por _factores geogr~~c~s,
él debido a que se encuentra rodeada por localidades que pertenJ sociales, histoncos } productivos. La zona ba¡a de los murucrpws
a los municipios de Jonotla, Tuzamapan y Cuetzalán. Esta si
Je Jonotla, Tuzamapan y Zoquiapan cuenta con elementos que la
es definida por los habitantes de Arnatlán como la de una "isla" com,erten en una subregión particular, en la que el punto nodal es
se encuentra lejos del "continente" -el resto de su municipio, San \ntonio Rayón, locaLidad perteneciente al municipjo de Jonotla,
que los ubica en una posición desventajosa, puesto que sus n que se ha distinguido por ser un centro rector de la vida económica
dades no son compartidas por el continente al que pertenecen. rpolítica de 1a región de hl. zona baja, y es en donde actualmente se
destacar que la separación geográfica implica además una dife prumue,·e la creación de un nuevo municipio, lo que provoca cliverclimática y productiva: Amatlán se encuentra a 210 metros so sas posiciones: el rechazo, la aceptación, el apoyo o la búsqueda de
nivel del mar -m.s.n.m.- y sus pobladores son productores de orras alternativas.
cos, maíz y pirrúenta, mientras que la altura promedio del resto
Las diferentes posiciones en torno de la creación de un nuevo
mumapio es de mil m.s.n.m., y se produce también café. Junto municipio estaban fundamentadas en el recuerdo u oh~do de la exescas dos diferencias, los pobladores de Arnatlán vivieron una e pt:riencia ,·ivida en la región desde la formación de las comunidades
encía histórica distinta a la de las demás comu.rudades-vinculada que la componen, por lo que la forma en que diferentes individuos
las luchas por la propiedad de la tierra-, lo que ocasionaba
txperirnentan un evento tiene que ver con la posición social desde
pobladores de Amatlán fueran considerados -por algunos- d bquc lo observan (Roseberry, 1989), y que al momento de recons"gente bien organizada'' o -por otros- como "gente peligrosa tnur los eventos pasados se hace un uso selectivo de la memoria
Estas diferencias entre Amatlán y el resto de su municipio ~Villiams, l9r).
tean interrogantes sobre en qué medida la separación geográ ·
Por otra parte, el estudio de Bernardo García Martínez, los Atfla cabecera municipal obstaculiza la promoción del desarrollo bhs tic la s;erra, muestra que las dinámicas de escisión y fusión de
localidad. Cabe destacar también que la inexistencia de una i las comunidades de la Sierra Norte de Puebla tienen un profundo
dad municipal dificulta la promoción del desarrollo en AruatF Sdlrido histórico. García señala que &lt;lesde la llegada de los españoles
i\l identificar los proyectos de desarrollo de la comuni Yfa construcción de su ''estructura del espacio" basada en la cent\matlán y el papel que su municipio desempeñaba como pro IT:tlización, se volvieron comunes los procesos de secesión entre los
de éstos se detectó que la separación geográfica dificulta la pue JJOtblos de la sierra (2005, págs. 19-25). García proporciona además
marcha de dichos proyectos, debido a que la presidencia tn una serie de datos útiles acerca de este fenómeno guc permiten repensaba más en las necesidades productivas de las Locilidades construir la historia colonial de esta zona.
se encuentran por artiba de los mil m.s.n.m. Sin embargo, es~
El.trabajo comunitario tiene una importancia fundamental para
ción también era compartida por otras localidades pertenecJ
~~fin1ción de la pertenencia comunal entre los pobladores de la
los municipios de JonotJa y Tuzarnapan, y a que sus habitantes egton de la zona baja; también es importante considerar el territocaban crear un nuevo municipio para ya no depender de ca
en la Yida poHtica de la región. Hl trabajo de Daniele Dehouve
municipales con necesidades diferentes de las suyas.
re los municipios Llapanecos de Guerrero muestra la importan-

78

79

�l)i11~Ílni(IJ n11111iap11I

cia de la djmensión geográfica n la dinámica de la vida politia
comunidades con tradición indígena. Dehouve eñala que la in
gación ele fenómenos político en regiones indígenas se debe
al estudio de la geopolítica, "porque en una región indígena las
cicll1es de poder no e pueden &lt;le ligar del terrüorio ni de la ti
(2001, p. 6); la anterior reflexión se encuentra apoyada por su
acerca del manejo de los medios ~ código de competencia entre
murudade , tale como el centro, el templo católico los lrans
lo set\'icio. \ las tierra. (págs. 85-151 ). En este contexto, geo
historia y poder e interrelacionan egún el concepto de terri
Lidad ( ack, 1991) bajo el cual se han modificado lo intentos
controlar los recurso humanos económico y naturales ex.iSI
en la zona baja.
Los actore in-rnlucrados en la di. puta por la creación de un
vo muniC1pio tenían la intención de lograr la independencia Je
comunidades de la zona baja con re. pecto a la zona alta, pero
bién en el interior de la zona baja existían procesos de esci
cambios de categoría juridica entre comunidades. La intenciÓll
las comunidad~ de la 1.0na baja, en última instancia, era lo
ind pendencia a travé. de la creación de un nuevo municipio,
dado que e to repre, enta involucrarse en un largo periodo de
ciaoón y trámite. legales se buscó una segunda estrategia para
u independencia: ganar la elecciones municipale . En este se
la con t rucción de diferentes proyectos hegemónico por P·
lo grupo de poder buscan imponer "un marco común mat
ignificatirn" que sirva de guía para regular las relaciones de
nación a tra 'és de la institución murucipal.
En la región, lo. pre 1dentes municipales han sido siempre
wna alta, lo c1ue implica que la zona baja no se encuentre rep
rada. Con la llegada de nuevos partidos políticos a la región y la
ciente comp t ncia política, las eleccione municipales se coll\1
en un campo de fuerzas en el gue los habitante de la zona baja
den al poder municipal para pugnar por un mejor servicio pait
comun i&lt;lades. Así surgió una nue'\'a unidad de análi i para a
la. lucha por el Gobierno municipal: la competencia electo
noviembre del 200~ por la renovación dd Gobierno municipal-

80

SPrgio E,mq11e Hemá,,dez

La candidata del Partido Rernlucionario In. ritucional -PRl- es
onginaria de la wna baja, mientra, gue el del Partido cc1ón 1acional -P \, - es de la cabecera municipal. En las elecciones mu niC!pales exi ten luchas entre la, dos zona del munic1pio de Jonotla,
como la protagonizada por la cabecera municipal y la, comunidade
Jcl municip10, asf como la fragmentación interna de la zona. baja. 2
De. de l1ue e decidió analizar la propuesta de cr ar un nuevo
municipm se comideraron los tre municipio. que contaban con
localidades en la región de la zona baja; sin embargo, d municipio
de Jonotla e el que ti.en mayor número de población en d1eha wna,
porloyue us demandas tienen mayor peso en el contexto de la vida
murucipal, además de que el grupo de poder con mayor influencia
en b región se ubica en e te el municipio ~n la Junta auxiliar de an
\ntonio Rayón-, lo que hace que buena parte de la luchas } negoaaciones tengan maror fuerza ) sean más evidentes en Jonot.la.
La participación de diferente ectore, de la población del rnuniapio de Jonorla en la lucha por el Gobierno municipal mue ·tra que
kis grupo. Je poder negocian su participación en la toma de deciSIOne acerca del u. o ele lo recurs s público que llegan al Gobierno municipal, y la forma en que e ili, trjbuyen a cada comunidad.
En este proceso de definición interviene Lambién el anhelo de la
comunidades de, er independientes r tomar &lt;leci ione, propias que
Vdtn por los interese &lt;le u propia comunidad, ) no por los de lru
otra\ La. luchas por I Gobierno municipal e vuelven una forma
Je nt·goc1ar bene(icios y libertades para las comuni&lt;lade,: beneficios
rdaciona&lt;los con la dotación &lt;le servicios, y lib rtades vinculada.
on la capacidad de decidir en qué) cómo utilizar lo rccur o con
ue cuentan. 3

Lila zona alta encontramos también la exjscencia de diferente proyecto vtn-

los intereses de la familia. v grupos que cli puran el poder, sin embaresta JOYestigación nos cemramo en detectar la. relaciones de des1guaJdaJ
rt· zooa alta Y wna baja, con e ·pecial énfasis en las propuestas y expectanva
la pohlac1ón &lt;le la zona baja.
!l!."

l1l

Porr-•rs

-

•

1

.•

os no nos retenmos wucameme a o econorruco,
les,espectalmenre el trabajo comuniuu:to.
•~u •

81

lllo

a los recurso

�D111á111ica lllllllÍripal

Sergio buiqlft T-lm11índez

La construcción de Ja zona baja
guno. K ta diferencia e importante, porque los ejido nos remiten a
La particular configuración de la zona baja de los municipios una forma de organización particular r al surgimiento de un grupo
Jonotla Tuzamapan y Zoquiapan con tituyen una región que que compite por el control d lo recursos y con gran capacidad ordiferencia del resto de los municipios en cinco aspectos. El p · ~ruzaciva. . demás de la pequeña propiedad )' los ejidos, en la zona
es la organización ocial basada en el trabajo comunitario como baja existe otro tipo de pequeños propietario conocido como los
para el reconocimiento de los miembros de la comunidad. El ·· rwraso/'i's. Esta categoría corresponde a los grupos que obtuvieron
te del fondo común depende de Ja participación de los babi sus cierras después del enfrentamiento con los caciyues de la región
en el trabajo comunitarjo, y entre los requisito. para ser e1
durante la década de 1970, a 9wene el Gobi mo estatal compró
un puesto de elección popular está el haber participado en rrneno. 'i e lo entregó como propiedades individuales. El reconocargo comunitario. in embargo, desde el 2002 empezó a dm amiento &lt;le los actores políticos que surgen de los difer ntes tipos
competencia política en la región y e ha minado la importancu de propiedad es importante porque on ellos guiene van a luchar
este trabajo en la zona baja. Cada vez es más común que la ¡xircontrolar eJ Gobierno municipal.
se niegue a pre tar servicio comunitario, ya ea porque reclaman El marto aspecto corresponde a las vías de comunicación como
pago por ~-u ervicio, porque no quieren ayudar a un gobe marca.dores de estatu y de apertw-a hacia d exterior. En este entido,
del partido contrario al propio, por cansancio del aprovec
~1 comwúdade de la zona baja se encuentran mejor comunicada
sistemático que los más poderosos han hecho de su trabajo o que :us cabeceras municipales, lo que fortalece la idea de que esta
seíialar que en un régimen democrático no e puede obligar I wua e~ má poderosa económicamente y sirve para reforzar el argupersonas a trabajar sin remuneración. En relación con las elecci memo de que cuentan con la condicione necesaria para cooverrirs
actualmente se busca a una persona "presentable" y con e tudios; rn municipio. En este entido, an ntonio Rayón debe parte de su
lugar de alguien que haya prestado ervicio comunitario .
lllHuencia a que se encuentra situado en el centró de la región, , en
El segundo aspecto es la diferencia (:&gt;roductiva: mientras
rsrr lugar entroncan las tres carreteras que llegan a la zona.
la zona alta se depende del cuJtivo de café y . e obtiene una co, El quinto ) último aspecto se refiere precisamente al papel de
de maíz al año, en la zona baja se practica la ganadería en p
" \monio Rayón como el centro aglurinador de la v:ida politiescala, se obtienen dos cosecha, de maíz al año y se cultivan cí ca 1· económica de la región. Esta posición privilegiada la han ido
pimienta, caña y una variedad de frutas. Esta diferencia es · con.~truy ndo los habitantes de Rayón de de la mi ma fundación del
cante porque lleva a lo pobladores de la zona baja a sentlr que putblo mediante la formación de un grupo de poder que acaparó la
nen mayor fortaleza económica, además de que consideran que propiedad de la tierra y el control de la Junta auxiliar.
cabeceras muoicipale no se ocupan de las necesidades prado
U escenario actual en el que e desenvuelven la. luchas por eJ
que tienen. E. ta diferencia es uno de los argumento~ más rec Gobier~o municipal e el resultado hi tórico de la modificación de
tes a La hora de impulsar la creación de un nuevo municipio las_terntor.iahdades, la conformación de lo grupos de poder y lo
cabecera en an Antonio Rayón, pues eso representaría que
trent.~ientos entre diferentes proyecto hegemónicos. Durante
las localidade involucradas tendrían las mismas oportunida
r..o!(mia hubo transforrnacmne, importantes en la organización
apoyo a proyectos productivos.
pacial mesoam ricana al darle mayor peso a la delimitación estricEl tercer a pecto tiene que v, r con las diferencias en la pro de la _iurisdicciones de lo pueblos, ) al crear centros políticos
de 1a tierra: en la :wna baja existen seis ejidos } en b zona alta t realizaban la función de coordinar y organizar la vida local. Tal

82

83

�Di11á1111ca mmtici.pal

Sergto E,mqm H1·m,mdez.

u,

como ha señaJado Dehouve, desde la Colonia se creó un "p~ \~i, en fa figura de don Antonio Pe1ia se reconoce a nn big 111011
de de igualdad' entre las cabeceras de los pueblos y sus habita quemic1ó la formación de un grupo de poder que ha dominado la
(2001, págs. 6'7-84), hecho que incentivó las tende~cias a_la
~ón d~sde finales del siglo XIX, aunque con pe1~odos en_ los que
Desde la fundación del pueblo de Xonotla se dieron intentos lue des~hado. Este grupo e.le poder formado a partir de la figura de
escisión por parte de sus pobladores, destacando el movimiento Peña lo hemos denominado los ricos del cmtro, y está conformado por
los habitantes de Tuzamapan impulsaron desde mediados del miembro. de las familias Iota, Peña y Jaimez. De entre los miem1..'\'1. El antiguo pueblo de Xonotla extendía su territorio basta bros má destacados de e$te grupo enconttamo a Erniliano Jaimez,
actuales municipios de Zoquiapan, Tuzamapan Tenampulco, quien Jesde 1922 estableció un cacicazgo que ería derrotado hasta
lo gue es probable que la actual zona baja formara parce de bdL~ad3 de 1970.

r

pueblo.
Desde la época colonial las zona de transición entre la sierra
zona costera fueron in alubres y peligrosas, lo que no permitio
se establecieran grupos de personas en estos territorios de
permanente. Esta ituación provocó que la región que García
cinez (2005) denomina totonaca, y que posteriormente Thom.
LaFrance (l 999) denominarán tierra caliente, se encontrara en un
latiYo aislamiento hasta por lo menos el último cuarto del siglo
Durante e te periodo de aislanúento e con truyeron las bases
el surgimiento del liberalismo popular serrano del siglo XI.X.
egún la noción de "liberalismo popular" de Thom on y Laf
ce (1999), y de l\fallon (2003), la fundación de la región de la zom
fue una alianza entre los pueblos de la ierra 1 orte de Puebla f
liberales. La participación de habitante de los municipios de Jo
y Tuzamapan a favor de los liberales fue recompensada tiempü
pués con un cierto grado de autonomia. sí la reunión que e
a cabo en e] pueblo de San Francisco Zoquiapan el 23 de ju
18"3, en la que se decidió repartir entre Tuzamapan, Jonotla 1
quiapan la zona baja, forma parte del liberalismo popular er
marca La fun&lt;lactón de La región de la zona baja.

Según de la tipología propuesta por Knight (2005) podemo. ubic1r al cacicar.go de Jaimez como un cacicazgo local, basado en las
rrbcione cara a cara y-enla interdependencia del cacique con otros
cmque. de nivele de influencia más amplios. El poder de Jaimez
1edesarrolló en el contexto del cacicazgo avilacama.chista 9ue desde 19'.r dominó el estado de Puebla y concluyó en 1973 (Pansters,
II/C!8). El avilacamaclusmo basó su poderío en el establecimiento de
una red de lealtades al interior del estado de Puebla, que abarcaba
ªlos grupos de industriales, a la lglesia católica, a los obreros, las
rtntrak:s camp sina.s y los gobierno municipales. Juan Francisco
Luras dominó la ._ ierra orte de Puebla entre 1857 y ¡ 91 ~ (Thomf.&lt;in Y LaPrance, 1999, p. 3), posteriormente Gabriel Banfos ocupó
iU lugar, pero a principios de la década de ¡ 930 fue removídu de la
Wna debido a los atropellos (JUC cometía en contra de la población
ifürwstcr, 2005). Fue entonces 9ue surgió una alianza entre los caciqur de Zacapoaxtla y el Gobierno del estado de Puebla durante la
tpoca avtbcamachista (Paré, 1986), a travé de la cual se mantenía el
control. obre la ierra Norte de Puebla haciendo uso de los pre 'J·ntes municipales y caciques locales.

El ejercicio de un cacicazgo y la emergencia de las dis
por el municipio
Dado el carácter insalubre de las tierras ubicadas en la zo11a
no fue sino hasta las últimas décadas del SJglo XIX que se pudo
tablecer un grnpo de per onas de manera permanente en la

!unta auxiliar de San Antonio Rayón algo gue- logró niediante

En e te e cenario,Jaime7 logró con olidar e como el cacique de
zona baja a través del acaparamiento de tierras \ del control de

84

:s~mos hechos a la presidencia auxiliar, ocupando en repetidas
iones el cargo &lt;le pre idente auxiliar, e tablecieodo el orden en
_re~óo, definiendo los criterio para la utilización de los lugares
~blico · r coordinando la elaboración de obra pública. Es decir,

85

�Diruí111ica 1m111icipal

Jaimez logró establecer una territorialidad e pecífica en la zona
a partlt de la cual el grupo de ricos del centro controlaba el a
los recursos de la región.
Pero el dominio de este grupo de poder no fue total, como lo
dimos ob ervar en las acusaciones hechas a Emiliano Jaimez
tras fungía como presidente auxiliar, así como en las luchas e··
de la región y la toma de tierras por parte de los invasores. El p
desafio directo fue llevado a cabo por campesinos que solici
tierras en la década de l 930. De los tres grupos que olicir.aron
rras solo dos las obtuvieron, aunque en forma de dotación y no
re ritución. El surgimiento de los ejidos representó la emergen
un nuevo grupo de poder en la zona baja. Los ejidatarios de an
tonio Rayón e opusieron durante e to años a los ricos del e
mientras que lo de Paso del Jardín establecieron una aliamJ
dicho grupo de poder, presentándo e ante los demás habitanteS
la región como ganaderos ) negando su origen étnico.
El proyecto gue los rico del centro han pre entado a lo
de la hi toria de la zona baja se fundamenta en que ello han
construir un grupo que Yincula a la comunidades de la zona
con d exterior, brindándole beneficios a las mayorías, por lo
, on ellos los que tienen el derecho de controlar lo recurso
región la producción y el obierno. En este sentido, diferentes
formante señalaban que los fundadores de e te grupo de ricos
centrn -Antonio Peña Emiliano Jaimez- eran "gente de c,
que poco a poco fueron dejando de usar el calzón para distin
de lo demá .. F ntre las décadas de l 940 y 1950, después de las 1
eji&lt;lale , el cacicazgo viYió su época de mayor estabilidad y eS(
riodo de tiempo e recordado por algunos pobladores de lar
como la más próspera, ya que a pesar de que la tierra era aca
por un reducido grupo de per onas, la ganadería y la prod
de tabaco y de caña para el aguardiente proporcionaba fuen_
empleo a la mayor parte de la población. Sin embargo, desde
de la década de 1950, fue nuevamente impugnado el proyecto de

Sergio bmque Her11tí11dez.

Es importante señalar que la acción &lt;le los grupos de invasore
ocurrió durante la crisis del régimen avilacamachista, años en lo que
rotrnron a la zona baja grupos de esrudiru1tes de la GAP} partidos d
12~uienla., que al conjugar us ideas con el descontento que existía
en contra &lt;le los ricos del centro lograron organizar un movimiento
de toma de tierras. La justificación moral que estos grupos enconllll.TOn para su lucha fue que los ricos del centro se habían hecho de
su. terreno mediante engaños por lo que era justo recuperarlas.
fata idea se deja yer claramente, por ejemplo, en la forma en que
Emiliano Jaimez }' su hijo Roque murieron y cómo desapareció el
cuerpo sin vida del primero. En los grupos de invasores ob enramas
el sucgimiento de un proyecto de carácter más inclusirn, generado
¡xir habitantes de las comunidades, a través del cual plantean que
!asdeastones en torno al uso y aprovechamiento de lo recursos de
h region deberían er tomadas por la mayoría y no acaparadas por
unos cuanto . Esto legjtimó las invasiones de ti-erras en la década de
l9 11y ha sen·ido de base para las modificacione de estatus jurídico
&lt;le la. comunidade .. Cabe señalar que esta distinción de proyectos
rala zona baja es un tanto e quctnática corno para poder reflejar la
complejidad de la realidad social,4 pero nos sirve para diferenciar en
1cm1ino. analítico la dos grandes posturas 9ue encontramos en la
1t-guín. La capaadad negociadora de los ricos del centro ha provocado que se haya podido mantener su proyecto hegemónico intro&lt;luciendo alguna modificaciones, como la aceptación de ejidatarios
einvasores corno aclares políticos de la comunidad.
.\ fin ale, de la década de 1970, los invasores obtuvieron tierras
que el Gobierno del estado compró a los ricos del centro, y se la
t:11tregó como pequeñas propiedades. na vez que estos grupos obtuvieron sus tierras, lo pitrtidos de izquierda, debilitados también
en el estado, perdieron fuerza en la zona hasta desaparecer. Así, a
~r de la década de 1980 la 1·elaciones de poder en la zona baja
11 tron el surgimiento de un nuevo grupo de poder en los invasores.
1

:----_

~cos _del centro, e t~ ve 7 por grupo de campesinos sin tierra 1~ 0 rdando siempre que la metáfora del campo de fuerzas nos 1nvita a observar
invadieron u prop1edade .
~, las limaduras no se mueven solamente hacia Jos polos, sino que tienen
muloplt·.s clireccconalidades (Rosebcrr5~ 2002).

86

87

�D111á111ica 11111mcipal

Paralelo a e to pr cesas, en la cabec ra municipal de Jonotla
chó en contra de la familia López, que había establecido un ~·
autoritario ) violento desde principio de la década de 197 0 y q
derrocado en el año de 1981.
•\ sí, a inicio de 1a década de 1980 se dio un proceso de reac
do Je las telaciones de poder tanto en la zona alta como en la
baja. En la primera surgió una nueva familia caciquil, lo R ·
que acaparó el Gobierno mnrucipai mi ntras en la zona baja se
una competencia política mayor entre h grupo · de cidc: ·,
tarios e inva ore .. Junto con e. tos cambios en el nivel locaJ, a
nacional se estaba mictando la reforma política del E tado, a
de la cwtl se buscaba descentralizar la administración pública,
empe7Ó a otorgar inayore recurso económicos a los muru
y a sus localidaJes. Estos cambio locales y nacionales permi
gue el murucipio adguiriera una mayor importancia como ceo
donde se negocian las r laciones de p der.

Se,gio b11riqtte I Iemá11rkz

Je la comunidades de la región. Haciendo uso de sus recuerdo ,
miembros de grupo de inv-a ores y alguno. ejidatarios se oponen

ala creación del nuevo municipio al o tener que si an Antonio
Rayón ~e conYirtiera en cabecera municipal podrían recrudecer e las
relacione., a imétricas de poder, ya gue ello son los que iempre han
controlado el Gobierno de la Junta auxiliar y han acaparado para
dios los recurso exi tentes en la región.
rn caso obresaliente que se da en torno a la propuesta de crear
un nuevo municipio es el de lo habitantes de la comunidad de
.\marlán, perteneciente al municipio de Zoquiapan, quienes rechazan la creación de un nuevo municipio porqu ellos mantienen bue~ rcl,ciones con u cabecera municipal al compartir origen étnico
-nahua- y tener lazos ele parentesco con habitantes de su cabecera
muniápal. El inspector de la comunidad de Amatlán, por ejemplo,
es el único que obtiene una remuneración en la región a pe ac de
que esto contraYiene la Ley orgánica municipal; algunos habitante
de Amadá.n con ideran que llo son hijos de su cabecera municipal
Municipalización y procesos electorales como medios de Tdcl E tado, en el entido de que e ta dos instancia lo han tratagociación
~l de buena forma. Éste e un caso peculiar en la región, pues en
Las lucha por el Gobierno murucipal ·e vuelven llllil forma de dre~to de la comunidade la mayor parte de Ja población proviene
ciar beneficio y libettade para las comunidades: beneficio, re
t!e migraaone de las tierras altas de la Sierra [ orle de Puebla que
do con la dotación e.le. cnicio~,) libertarle vinculada con L1 l)Qirneron a finalc. del siglo XIX r no tienen vínculo con sus cabedad e.le decidir en qué y cómo utilizar lo. recursos con que cuenl]ll etras murncipale .
En la -aceptación o el rechazo d la propuesta de municip· · ,\si, L1 propue ta de crear un nue\'o municipjo en la región no
región ue la zona baja podemos observar la lucha entre el pr r~ponde a una demanda de remunic1pabzación, sino a una munihegemóruco de los ticos del centro } los demás ectores de la Opalización, en donde la identidad regional . e antepone a la étnica.
ción d la zona baja, dond no olo se expr ·a una posición nernbargo, en el interior de la zona baja sí se observa una lucha
la propue ta sino que . on variadas las voces que hablan, t
decarácter étnico entre los rico del centro, quienes han buscado difunción de su experiencia y la activación selectiva de la me ferenaarsc: a sí mismo de u filiación ét.nka y deJ re to de la poblaQuienes apoyan) promueven la municipalización on lo ric ·a. Como se mencionaba anteriormente, el proyecto hegemónico
cena·o para mantener e incrementar el control de los recursos
grupo del centro ha consistido en con truir un mateo que los
región; in embargo, también alguno m.1embros de los gru
esenta como los más preparados para organizar fa región. En ciermva ore observan que la creación de un nuevo municipio
ocasione e te proyecto ha ido desafiado por algunos ectores
er utilizado por ello, para enfrentarse preci amente a lo. n~
h población de la región -como en la invasión de tierras-, pero
centro, aunque eso reyueriria gue se ,,o }neran a urúr lo babi
ha logrado jnvolucrar a la mayor parte &lt;le lo habitantes.

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89

�Di11a,níca 1m1111dpt1I

Ser¡j.o b11iq11r Htmm,dez

La propuesta de municipalizar rn zona baja de Jonotla, 1i
pro,cniente, d una comunidad y no de la cabecera, aunque reptepan y Zoquiapan enfrenta serias limitaciones -&lt;:orno el no
ima&lt;lns por el l&gt;Rl.
el número de habitantes que estipula la Ley orgánica municipal
Es i:n e re contexro que en las elecciones municipales del 2007 en
crear un nuevo municipjo y la multiplicidad de intereses poJí · d muniap10 de Jonotla resultó electa la candidata proveniente de
económicos derivados de afectar el territorio de tres munici bzona baja, lo cual puede ser considerado como un triunfo de las
para con ertirse en una realidad, por lo que la amenaza de m comunidades sobre la cabecera municipal, r d be ser ubicado en lo
palizacíón e, una herramienta de presión que los grupos de que hemos denominado la rebelión de las co11mnidodes. Los habitantes
de la región utilizan para negociar el uso de los recursos con sm Je la cabecera municipal de Jonotla se pre entan a sí mismos como
beceras municipales. En este sentido, las dinámica, de escisión b herederos de lo mejor de dos culturas distinta, : la española y la
las comunidades de la ierra orte de Puebla están fuodame IDlonaca, recuperando de la totonaca la importancia que el pueblo
en una larga tradición histórica gue inició en la Colonia. Por tle Xonotla tuvo durante la colonia y los primeros ru1.os d vida &lt;lel
de este proceso, denominado di11á!llicas de ca111bio de estaltJs j1trídm. México independiente. Derivado de lo anterior, los jonoteco de la
comunidades buscan tran formar la territorialidad de la región r.ihecera consideran que e ju. to que el pre idente municipal prodiante la obtención de una mayor libertad para decidir el uso Je venga de su localidad, dada rn importancia 9ue ti ne, además que
recursos y la prestación de servicios comunitarios. Es impo Jrmrn de u proyecto no entra el reconoamiento de las diferencias
hacer notar la reproducción de las rernciones de desigualdad Jeorgaruzación acial y productiva existentes en la zona baja.
abajo, como cuando Tecpantzign. logró independizarse de Sao f..n este escenario el Movimiento Indígena Popular -MIP- funtonio Rayón reprodujo la dominación ejerciéndola obre X ounó en el municip10 de Jonotla como una e tructura más del PRI
chit ) Pochotitán, por lo que estas dos comunidades bu caroa rJTa mantener su presencia en el inter1or del estado de Puebla. Eviindependencia. Anteriormente esta misma tendencia a la e: clentemente 1a presencia de esta organización pone en la mesa la &lt;lis.fue observada al separarse los municipios de Tuzamapan ---dd ~sicin de la situación de los grupo, indígenas en la zon.a pero no
de pués se separó Tenampulco-y Zoquiapan del de Jonotla. llll!&lt;a reivmdicar derechos o transformar la, relaciones jnterétoicas.
En ló que respecta a bs elecciones municipales, observamos , Re pecto a la gestión del primer presidente que no provenía de
la competencia partidista inició en los municipios de Jonotla. ca~cera municipal de Jonotla, existe Ja percepción entre la pozamapan y Zoc1uiapan a partir d J año 2002, cuando lo, anh bl.aaon del municipio d gue éste no realizó cambios respecto a
los grupos que habían sido marginados de la vida política bsanteriore administraciones, a la ,~ez que reprodujo la actitud de
cipal encontraron un espacio Je expresión en el p _ , partido hs presidentes municipales anteriores de prh1.legiar las obras en u
do. años antes había llegado a la presidencia de la república.
alidad de origen.
año 2002 participó el primer candidato del P
en el munid
~I triunfo en las elecciones mwucipales de Jouot:la que logró La
Jonot:la, \' en el año 2005 un canclidato del mismo partido g
!~sora Teresa Atriaga Mora en 200"" se debió en parte a su expeelecciones municipales en Zoquiapan. - 1 s importante resaltlf cia en la \'ida política del estado de Puebla, lo cual implica una
esta lucha partidista Liene como tra..c;fondo el enfrentamiento
de contacto , r a las neg&lt; ciaciones yalianzas que hizó con los
grupos de poder local, especialmente entre cabeceras munici
erentes grupos de po&lt;ler en el muniapio. •n especial obresale la
comunidades. Para las elecciones municipales del 2005, en h
'.12ª 9ue realizó con el grupo de ex presidentes municipales r con
cipios de Jonotla y Tuzamapan ganaron por primera vez cand' s¡onoiecos 9ue radican fuera &lt;lel municipio.
·

r

90

91

�Dmánnca 111u11icipal

El análisis de los resultados de la votación por casilla de

Sergio Emiq11e Herná11dez.

un proceso en continua construcción y debate. Si se hubiera tenido

que la experiencia pasada de los actores sirvió como base par-a
un entendimiento estático de la hegemonía no bubiera sido posible
el voto: el apoyo o rechazo que obtuvo la candidata de la zona explicar los momentos en que los ejidatarios e invasores desafiaron
tiene que ver con la experiencia que habitantes de las diferentes clproyecto de los ricos del centro, ni la rebelión de las comunidades
munidades han tenido con respecto al grupo de los ricos del
rontra las cabeceras municipales, ni la demanda de municipalización.
del cual forma parte la maestra Teresa. Resulta muy interesante · \'era la hegemonía como un proceso nos ayudó a comprender que
el sistema de elección utilizado en la Junta auxiliar de San
mla dominación ni la resistencia son absolutas, y que la política se
Rayón se basa en una lógica de representación particular basada lll.la en una serie de negociaciones en las que los diferentes grupos
forma de propiedad de la tierra. Con el sistema electoral de la in,olucrados üencn que ceder ciertos beneficios para mantenerse
se busca dar voz a los representantes de los cuatro grupos p
en el 1uego de construcción de proyectos hegemónicos. Tanto los
-ejidatarios, civiles, Llamatco y Santa Virginia-, aunque también IJ(OS del centro, como los grupos de invasores, los ejidatarios, y la
un acelerado cambio del sistema hacia uno vinculado con el s· roJ&gt;lación de las cabeceras municipales han entendido esto, ) han
de partidos, que supuestamente es más "democrático" y "mod tnlablado compleras luchas } negociaciones a lo largo del tiempo.
Desde la fundación misma de la región de la zona baja su.1 .\s~ los fenómenos gue observamos eo el presente solo pueden
bladores hao lucbado por el reconocimiento de sus necesidad~ '&lt;'remendidos si indagamos en el pasado. En el análisis de las elecparce de las cabeceras municipales. FJ triunfo de una habitante aoncs municipales y la municipalización existe activación selectiva
zona baja en las elecciones municipales representa una opo
de la memoria por parte ele diferentes actores políticos para posiinroejorable para lograr este cometido, sin embargo, también !t Clonarse en las luchas por el Gobierno municipal. l ,a ex'Periencia e.le
ben considerar 4'lS alianzas que tuvo qué hacer la profesota 1i .~m actores mateó en buena medida la toma de partido en totno a
para llegar a la presidencia r el antecedente que dejó la a · tpo¡ar o rechazar la creación de un nuevo municipio, así como tamcióo anterior de haber privilegiado a su comunidad de origen. lllén s1rv10 para decidir a quién darle el voto dw:ante las elecciones
l]]!Jruapales.

Es necesario entender las particularidades locales que originaron
El análisis de los conflictos de la realidad municipal contemPo · fdan forman a los procesos políticos que están ocurriendo en nuesrequiere de la formulación de estrategias de investigación
1m país. La importancia del municipio como órgano de Gobierno
de aprehender la complejidad del fenómeno. Los cambios oc ~ espacio de relaciones políticas se ha hecho más evidente en los
en la región de la zona baja solo pueden ser entendidos a la I iilnmos treinta años, debido a que desde este espacio se están forsu interacción con los cambjos ocurridos en las relaciones Po· :nulando demandas de apertura democrática y replanteamiento de la
dentro del estado de Puebla y en el Estado mexicano. Así, la hi
nización del Estado.
de los caciques locales y un cacicazgo como el avilacamad11st1 r
íntimamente ligada, lo mismo que la actual reforma de] Estado uevas preguntas

Algunas reflexiones

intensificacion de las luchas por el Gobierno municipal que ~atender los cambios ocurridos en una región de tres mutúcipios
vamos en eJ ámbito político local.
la Sierra '\J'orte de Puebla se comprenden mejor las influencias
Uno de los aportes más importantes de la ,isión que ~n
~ten entre lo local y lo global, y las relaciones de poder que
10rrna. a las actuales luchas por el gobierno municipal. Las relaeconomía política antropológica es el de ver a la hegemorua

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93

�Di11á111ica n11111uipal

ciones de poder on continuamente negociadas impugnadas
control sobre lo recur os es la principal motivación de la lucha.
E necesario destacar que en el análisis de las relaciones de
en la región hay dos actore 1mponames: la Iglesia católica Y12s
jeres. •\mbos son actores obresalientes en la vida cotidiana de
municipio de Jonotla, Tuzamapan y Zoquiapan, in emb
son act0re trascendentales para entender las dinámicas de
\ fusión entre comunidade . La Igle ia católica e tá involucrada
~sto proce os debido a que uno de los requisitos para obt
independencia es contar con un santo Y un templo propios, a
de manera poco relevante.
R specto a la mujeres, en la zona baja su participación
mitada, in embargo, en la zona alta del municipio de Jonotla
han jugado un papel muy importante al participar activamente
derrocamiento de la familia López a finale de la década de 1~
más, durar.ite las elecciones ~~tmicipales .del 20ff7 , parte del di
de la candidata de la zona baia estuvo onent~do ª recal~ar u
ció~ de m~j~r Y la nece~i~a~ de reconoc~r la unportanci~ de e
la vida polJtica del mumC1p1o. En este ffilS°:o or~ n d~ i~ea\
la interrogante sobre el papel que la relaciones 1nteretruca. 1
en la ,ida política municipal, con idetando gue en lo
estudiadoc; existe población totonaca nalma y me tiza.

Los aporte al análisis de la vida municipal

Sergw énriq11e Hemámlez

.1 pensar forma de organización política que con ideren la impor-

ooc1a del territorio.

Aprincipios del 2008, la bancada panista del ongre o del e ia&lt;lo de Puebla hizo saber que presentaría una "reforma integtal
dtl Estado" que incluiría la reducción del número de municipio ,
bajo d argumento de gue existe un número de ello que no cuentan
con la cantidad mínima de habitantes nece. ario para mantener e ta
r.itegoáa (Proal, 2008). Ha ·ta el momento dicha propue ta de reformano ha ido presentada en el Congreso,5 pero la simple mención
de este tipo de medidas deja claro que el desconocimiento de las
complejas relaciones intra e intermun.icipale_ puede Uevar a afectar
d terrirono de 178 municipio que no cuentan con el número de
habaante· que marca la Ley orgánica municipal (Consultoda onir.lcorriente, 2008), lo que produciría una serie de conflictos sociales
nru1· profundo . Este tipo de propuestas no vienen únicamente del
2lllbito de Gobierno, ino también del académico. si, por ejemplo,
\urea Commons (t971) conclU}'e u estudio. obre la Geohi.it01ia de las
mnriq11t'.r tmitoriales del estado de P11ebla señalando que los 217 rnunicipios con que cuenta el e tado representan un número
~fuy exagerado, pues gran número ele municipios no poseen lo

rtcurso mínimos para realizar con éxito su función político- oaal.
1.a solunón gue se aconseja es, después de estudios acuciosos, unir

vario municipios en uno que reúna las caraccerísncas de unidad
Finalmente, detrá. de los procesos analizados hay formas de
económica, política y demográfica (Commons, 19'1, p. 29).
gamzación democrática que permiten el ejercicio pleno dt
&lt;lerccho, políticos de las persona,. Efectivamente, nada g
que la creación de un nue,·o murucipio o la victoria electo se considera la eficiencia en la pre tación de servicio. por parte del
lllcipio, la creación de uno nu vo es adecuada;. in embargo, en las
sectores r legado, proporcione las condiciones neccsana
e tablecimienlo &lt;l un régimen democrático, e pecialmentc si Clone política que hi tóricamente se han construido, cr ar un
·o municipio forma parte d añejo anhelos de autonomía y se
c;1deramos la tendencia a las relaciones de d igualdad. Lo
ca en los enfrentamiento entre grupo de poder con tituidos
es seguro e, que necesitamos avanzar en el reconocimiento de
lo
largo
del tiempo, que al no , er considerado podrían producir
no existe llna úrnca forma de organizar la vida política naci
que el entendimiento de la forma en que funcionan los gru onfücto entre cjidatarios e i.nvason: y los rico, del cenl ro.
poder locales nos puede a~udar a pre,·erur enfrentamiento fu
lnf«-,rmacion proporcionada por la diputada escatal Rocío C~rcía Olmedo.

94

95

�Sergi(J E11tiq11e Tlemalldr.z.

Di11dmica 1111111iripal

La última modificación becha a la organización tení.torial de
municipios del estado de Puebla fue la supresión de los munia¡i
de an Jerónimo Caleras, Sao Felipe Ilueyotlipan, an figuel Cart
Resurrección \' Toti.mebuacán en 1962 para convertirlos en i
auxiliares del ~urucipio de Puebla (Commons, l9"7 L, p. 28). A p
píos del 200~ los presidente auxj)jares de los municipios supri
en 1962 realizaron un moYim.iento de presión sobre el pre·
municipal de Puebla, en el gu amenazaban con indepencfo.lllf
no . e implementaban medidas para mejorar los ervicios en su
risdicción (Puga, 2rHJ"'). Pareciera ser que e lugar común señalar
los municipios de extensión reducida representan una dificultad
mini trativa, sin embargo, ejemplos como el municipio de .\,
no muestran &lt;-1ue esto no es necesariamente cierto. Comrnons
razón al eñalar que son rtccesarios 'estuilios acuciosos" sobre b
yectoria histórica de la conformación municipal para entender
su presente, pero el error radica en establecer a prio,i la necc
de clisminuir su número. Por nuestra parte so tenemos que la
de decisión acerca de reducir o aumentar el número de muni
se debe realizar considerando las relaciones políticas y sowk-s
hi tóricamente han tenido las comunidades del territori~ en_
tión, antes de señalar desde un criterio mera.mente admin1str:1
incon ,'eruencJa de los municipios pequeños.
, .
.
_
. .
Je
Por ulumo, es 11nportante avanzar en el entenduruento
.
.
.
,
. , .
comple1as relacione entre comumdades y su caracter dinarrucu
•
conociendo la heterogeneidad de la sociedad r el carácter pro!
. • .
'
'
mente h1stonco
&lt;le los
eventos que observamos
en el pre ente.
últtma inst.wcia, la realización de este tipo de estudios no a~

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- }' ¡,·/i, tra,11ra.
~ E• spana:
- penm.·
,, ams, Ra· ymon

~one. sobre público, consumo y r cepción de bienes culturale ,
d la primem decada del .iglo XXI han pa ado a ser un
uigtedi~·nte clave en los proceso de producción al interior de la
ilklusina cultural.
1t releYancia que han adquirido las industrias culturales y us
lucro. L'O la vida cotidiana,
, en el trabajo
. r en la educación, , así
.• •
•
_
«
·
lilllO su Yalor en la econonua, con •ocan a mdagar acerca de cuále.
7
\~olf, ~ne R (pnm~vera, 195 ').
losed ~orporat peasant co iOQ las prácticas y consumos culturale que e prefieren, cómo e
rut1es 1n Mesoamenca and C ntral Jan , en So"th1nstem Jo11 , unguen lo. diferentes grupo. de acuerdo a Jos bi nes culn1rale.
2 hnalcs

Anthropology, 13 - 1, 1-l8.
~.ki que. e apropian y cuáJes son las disponibilidades u ob~tácuJos
- - - - - - - (20111). Fig11rar el pode,: Ideologías de dolllin
msi.r. Iexico: CIESA .

i\r,icsora, Jnn!~ngadorn \. !-ubclirectora en la FC .L
El~ro ccto 111s1i~c1unaÍ Educación, consumo} práctica culturaJe· de las wtdadcs uru\'ersitarias cuenta con apoyo para la inve·agac1ém CIL'llt:itica básica
iJ'.f.{)f¡;¡C)'t ~lkl8, en d marco del Fondo ectori;i] de Invesngaoón para la E&lt;luin I P-Conacyt. En e ta parte del provecto participaron como colaborndorcs
! na· de la maestría en A.rtt:s de la l \ ·1 Roberto Liln Corpu • Eduardo
tz ~ruz. Raymundo ;\fundo Riwra, ;\Ion errar A.rango Moralc y i\faría
dier \Janú1cz Barraza.

98

99

�CoJJfl/moJ práctícas mlturaks

para el acce o a dichos bienes. o encontramos así ante U1U
lífica área de muy reciente desarrollo no tanto en la cantidad,
,e tigaciones, pero sí en la diversidad de vetas que se han expl
y en las metodología puestas en práctica (Ro a , 200L).
Según Rosas (2001), los impulso para el de arrollo de la ·
gaciones obre consumo cultural han provenido fundamen ·
de tres ámbitos: in tírudone gubernamentales de cultura, e
académico e industria culturales, fundamentalmente porque
eño e implementación de la políticas culturales se desen
lo largo del siglo en un contexto antidemocrático que con i
innecesarias las evaluaciones sobre su relación con las nec ·
y demandas del público. En contada excepciones, las instiru
oficiales carecían de diagnó ricos que le permitieran formular,
luar y reorientar con claridad us política .
Por otra parte, los principale espacios en lo cuales e r
e tudio de consumo cultural en México son las uni,er i
otros centro de investigación. Parte del impulso al desar
las investigaciones en esta área e ha dado por los recurso
nientes de instituciones cu!turale gubernamentales, y por la·
ión ocasional de algunos inYestigadores en estudios para ind
culturales, cuya inve tigacione atienden crecientemente no
los proce o de con umo, ino también lo espacio en que
sarrollan las práctica cotidianas que estructuran los u o
de la comunicación. En este sentido, se amplía la pcrspectM
con umo cultural para entenderlo no solo como la recepción
producto partJcular, ino como el conjunto de proceso que a
an y condicionan dicha recepción.
La ínstirucione de educación superior, como comunidades
mat1va , no ·on ajena a estos proceso y tienen entre sus ob
estratégicos el crear la condicione para que u. participances
gan una sólida formación científica, tecnológica y humanisti
ello la l.A1'L tiene entre lo objetivos prmcipales de la Visión
2012 "contar con un programa de investigación que permita a
adecuadamente el con umo cultural de la comunidad uni\rel'SJ
(Visión C. '2 L 2012, p. '.P). Es en e te contexto que . e insertad
yecto inslitucional Educacion, con umo ~ práctica culrurales

100

u,ril✓I l linqos11

órdova

comunidad universitaria de la UA):L, de cuyos a: anees trata el traba¡oque aquí se pr sen~.
El propósito funJament'll &lt;le este prorecto es propiciar accione
que permitan gue se desarrolle una de las funciones su. tantivas d
hlAl ·1., como es 1'1 difusión y la extcn. ión de la cultura. Los re ulradus dr e ta investigación aportarán información para que las autoridades universitarias tomen la decisiones pertinentes con base en
lo. indicadores que e obtengan del análisis del con w110 y práctica
rulnmtles ele los universita1ios· el proyecto contribuye al logro d lo,
ob~tivos estratégicos del Plan de desarrollo institucional 2007 -2012 y
h\'isión L\i\.1L 2012, y permite obtener un diagnóstico de La, preferencias de consumo y prácticas culturales que llevan a cabo docentes, personal administrativo r e tudiantes universitarios de veintitrés
dela veinti éis dependencias de la UA, L.
Con base en estos resultados se podrán de arrollar trategias de
acción 1.JUC atiendan a las necc icfadcs de consumo cultural de los
llllivcrsitarios, se le dará seguimiento med.1ante su monitoreo y se
permitirá un uso más eficiente de los recur os humanos, financieros
l de infrae tructura de la institución.
Por otra parte, a pesar de la contribución ele la industrias culturale como factor de crecimiento económico, de desarrollo humano,
de generación de empleos, ele producción de valor agregado y de
generación de contribuciones fi cale , en [éxico no e les ha dado
h suficiente importancia para promover su impulso y crecimiento,
81 e ha establecido una política cultutal que permita la e9uidad en
tlacceso y di frute de lo biene culturales generados por estas industrias (Piedra , 2005).
Hacen falta estudios, tanto de los poderes público como de los
~ente priYados gue intervienen en el campo cultural, que ayuden a
diseñar políticas culrurales y estrategias de producción y de difusión
cultural 9ue faciliten la torna de deci iones en la proyección de plallts} programas institucionales.
Con base en lo anterior, el proyecto de investigación Educación,
0 urno y prácticas culturales de la comunidad universitaria, de la
UA, 'L, tiene lo siguiente propósitos:

101

�Cu11s11n1f/ )' prdcliroJ rolt1m1IP.f

Lnrila Himyosa Córdo1'tl

• Contar con información no solo de la oferta cultural de la &lt;/1

• El furbo! como fenómeno cultural.

dispone, sino de la demanda de consumo y prácácas cultu

• El u.o de los \1deojuegos.

los diferente. grupos de la comunidad uruversitaria de la l.\.\l

• Aprendizaje de idiomas extranjeros.

• Obtener una estimación de la demanda efectiva de productos
rales r lúdicos de dicha comunidad.

• Realización de cursos de aprendizaje alternativo y no formal.
• Información y socialización de la oferta cultural.

• Conocer us mveles &lt;le participación en actividades culturalt)
ooo, así como el tJcmpo dedicado a estas actividades.
• Conocer las preferencia de conterudo y motiYacion de con

!J investigación tiene alcance institucional, componentes cuantitati-

1~ ycualitath·o., es un estudio exploratorio en una primera fase, y
mpti\'o en una egunda; las técnica empleada son la encuesta,
Este e, tu&lt;lio aportará información valiosa para la elaboracim 1 po teriormente se aplicaron entreYÍ tas y conYoc::ttorias a grupos

políticas culturale institucionale. de la Universidad que pe ik~scusión a muestras representativas de los docemes, personal adconsiderar la divcrstdad )' las particularidades de estos hábtl{6 ~strati\'o y estudiante universitarios de veintitrés de las veintiséi
con urno ~ prácticas culturales en la formación integral de los lxu~ade ) e 'Cuela de la UANL y de la administración central, cuya
ver itario , lo gue permitirá obtener un diagnóstico y análisis ala_de: fueron mayores de quince años, y participaron ambo sexo .
el diseño de un programa continuo que permita atender ade La mto~m~ción relativa al número de estratos de la comunidad nnimente la. demanda cultural &lt;le lo univer itarios, ) que con ~llart.a -~e proporcionada por la nidad de Enlace y Acce o a la
a determmar mdicadores gue permitan hacer comparaciones lntormac1on de la u, L. En la primera fa e del studio ·e encuestiempo y a realizar monitoreo y evaluación de las iniciativa. llron 921 ujetos: 414 estudiantes, 2r profesores y 270 miembros del
impJementen .
!fflonal admini trativo. El instrumento fue un cuestionario de 89
En una prim ra etapa, la investigación tiene como objem-o
neral c.l_ scribir lo ~1abitos de consumo y prácticas culruralcs
comurudad uruYersJtana de ]a l.11 \NL en los iguientes aspecto"

pregunta de opción múltiple aplicado en el mes de mayo del 2008.

Enel
· ·
•
·
· d
,, proye?o pa.rt1~1paron
prote ores mvestiga ores ~e dos cuer~. ~caderrucos r Les1stas de los programas de la maest11a en Artes y
1k Ciencia. de la Comunicación.

• Lectura de libro , diarios, re\~i tas e h1 torieta. o cómic .

~tura, cult11ralstudies, conswno cultural y políticas cuJturales
.a lundamema.ción del estudio se desarrolló partiendo de algunas
fi .
OJ~tones acerca del concepto de cultura; como marco general se
• 1\uuicrón de música, asistencia a conciertos, teatro, espectác
•r&lt;lo el enfoc¡ue de los culhm1/ studies, con la discusión ele autores )
danza \" circo.
T:ipectivas gue con cierta rigurosidad buscan el análisis y discusión
\mliencias de radio, televisión y ctne, el uso y nuevos consu
la cultura; se smtetizaron las teorías má actuales y se mencionaalguno de lo estudios más recientes obre el consumo cultural
tecnologias de la informacion r cnmurucación, como la td
\f' . ?
•
exico.- e dcscnbe el marco de las política culturales que ele de
celuJar y el 1pod, entre otros.
• ,\sistenc1a a b1bliotecas, archivos, museos, exposicione
menros.

•

Equiparrnentos culturales en el hogar.

• DtSponibilidad \' acti",dades realizadas en el riempo libre --&lt;l
fuera &lt;ld hogar-, como deporte , \ iajcs y turismo.

!02

ta1ón
· se presentan solo algunos conceptos y e
· de espacio en este tea bªlº
poco~ aurores.. aunque al final se incluyen la:; referencia bibliográficas con•d:tl para la fundamentación del e. tudm.

~ir

103

�Co11.rfln10 yprárlica.r atlt11mle.r

el Gobierno federal e tatal e institucional orientan la dinánua
gu . u, objetivos estrategias y metas modelan, en cierto sen
acceso ~ coniiguración d los patrones de con umo y prácocas
turales de los ciudadano, en general,) Je la comunidad unive
de la L\, Len particular.
Los estudio, cullurales han contribuido a incrementar
conocimiento acerca de lo modo. n que las per onas usm
recursos culturales a su di posición para crear ent1do en su.
} lo. modo en que esos proce, os de construcción de signi ·
influencian us patrone, de acción, ir.clurendo la importante
política. in embargo, por mucho tiemp~ permanecieron en ii
rrado teoricismo r fallaron en tratar empíricamente lo pro·
cambios estructuralc en la política nacional e internacional,
. ·
d e 1a in
· fcormacton,
· , e c1wvan
· d o Los anál.1, ·JS
temas econonucos
· ·
· 1e .
nomrcos,
po1·u·
1 co. \' soaa

·
. literano
·
un cuan d o u ' ongen
se remonta a 1os tra ba¡o
.
·
d
,
.
li
.
escuela cu1turali sta d e an á]j .1. e textos y enoca terana, 1o es
.
. .
.
culturale han cxpenmentado un gran creclllll mo entre las
.
. .
,
.,
. ..
sociales en las últunas decadas, abnendo e a otras po, 1bilida
.
,
.
.
.
.
re fl ex:100 sobre ob¡eto de e tudio, como Las mdustnas cultur
,
hablar de la investigacion cultural en México Giménez
pags. 121-128) eñala que "el interés por el estudio de la culturA
.
.
.
,
.
061eto de w1a di ctphna espec1 fica v con una perspectiva
·
metodológica también specífica es muy reciente en féxico, \.
remonta a más de veinte año '. T.a investigación cultural en ?il
ha , ido poco abordada por lo· investigadore. en ciencia S&lt; ·
h utnanidades.

:v

Ho} día una &lt;le las principale agendas de estudio en el ei
rio académico e.le mérica Latina y México e el impacto que
teniendo en la cultura la llegada de la nueva tecnologías de
formación} la comunicación, y su creciente papel central en
que lllvita a la reflexión sobre la manera de organizar la tra)'
de lo acontecido con el consumo cultural en la región r en d
(1999,

p.

28).

1114

L,;1cila Hinojosa Córdova

En este recorrido hi tórico on clave las contribuciones de Je ús
Martín Barbero y éstor García Candini, guienes aportaron elemento: para ubicar el entorno tanto social, histórico y cultural como
nl~mico, de donde surgió la propue ta de investigar los con. umos
ro!turales.
L1s área de e tudio que se han privilegiado, según una istemall?;lCÍÓn elaborada por Raúl Fuentes avarro (Góroez, 2006, p. 35),
~consumo de medios, espacio público, usos} práctica , apropiaoon del arte y patrimonio, y sujetos sociales.
De igual forma, el consumo cultural e vincula con los siguien~ro_ncept~s: recepció~, ~so so~al, audi_encia, ex~o~ici_ón, há~ito
prderenc1as, entreterurme~to, tiempo libre ~· condiarud~d._ Fillalllltme, al hablar de con wnJdores e les relaciona con publico, ren-pror'. audiencia
e pectadore •
•
.:
•
L1 uwe. 11gac1on del con umo cultural ha logrado crear una sene
mapas. } modelos
. con los
. cuales se pretende observar la reaLidad
ral,
soCial
e
1otcrverur
en ella, como la propuesta de lo modede ·
consumo cultural de éstor García CancLini (1993).
El . di &lt;l I
b . d
la
e tu o e consumo se tra a1a e manera mu} cercana con
•, 1
d.
.
'bLi
E
·
·
h
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d
on, as au 1enc1as re1 pu co. -'ne1 ruve 1micro e a a e
p· • 1
, .
L
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•
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meneas, o usos, 1o 11a61tos o as pre1erenc1as e 1os su¡etos.
~xpe · • d
,
e ·d
1 · ·,
1
,. nenc1as e consumo estan re1en as a 1a te ev1s1on Y a as
:va\ t
,
·
fin d al·
· d
h "
• ecno1ogia con u¡eros con a o
1ntenor e un ogar, es
:cir urua co
·, d l
S l b d
d l t li
,
ncentrac10n e consumo. e 1a a an ona o e es uc. o
otros consumos: arce, música, patrimonio, o de actividade en
o externos o de grupos (Delgado, 200"", p. 4..,).
Con respecto al ámbito de las políticas culturales, la ecretaria
E&lt;lucación declaró en el Programa nacional de cultura 20!l7-2012
· para d gobierno del presidente Felipe Calderón la cultura y su
nto serán prioritarios para el d sarrollo de la vida de léxico.
ahí que en el Programa nacional de desarrollo la cultuta ocupe
~&gt;ar central que impacta todas las acciones Je política pública
e tricto apego a lo, principios del artículo tercero constitucional,
establece como obligación del Estado promove.r una educación
,gratuita, part:J.cipativa y orientada a la formación de ciudadanos

LOS

�Co11sf/1110} /mídicas cu/l1m1/es

f alllila f Imwos,1 Córdom

L1 política cultural de los próximos año debe contribuir a la
libte , responsables, creativos y respetuoso de la diversidad
e impulsa así el desai-rollo digno de la persona y de su. po rompr:ensión fundamental de que las industrias culturales y la produmón) promoción del arte y la cultura ofrecen condiciones } polidades.
En correspomlencia con el Programa -ecrorial de educa ieocialidade para el desarrollo económico de municipios, estados y
esrablecieron ejes transversales a partir de los cuales se di eñ regiones,, dd paí. en su conjunto, lo cual ya sucede en la actualidad.
trategia de política cultural, y que contribuyen a la conserva · us expresiones culturales inciden indiscutiblemente a través de la
nuestro rico patrimonio cultural, al fomento de la artes y de ~rJrión &lt;le empleos, en la mayoría d los casos p rmanentes, en
ddesarrollo humano y en la mejora de las condiciones socioeconólas expresiones de la cultura, y a difundirlos con la mayor
en féxico y el mundo. El Gobierno de la república refrenda ws de la población. Esta importancia e acrecienta con los camcompromi o con la democrati7ación de la creación artí rica y . en las estructura laborale , la ampliación del tiempo Libre y el
e50 de cambio en la dinámica de la pirámide poblacional. La
ral, a í como a su pleno disfrute por todos lo mexicanos (P
m!rura, adicionalmente, es también un elemento de gozo y di frute
!lacional de c11/t1m1 2007-2012, pág . 8-9).
tiempo libre.
Lo nuevos concepto sobre sectores de la indu tria
En este contexto, uno de los objeti\'os que e propone la L L
----cinematográfica, televisiva, radiofónica, fonográfica, editom,
llc,·ar a cabo los programas in tjtucionaJes con respecto a la
diseño, de arte anía ·, entre otras-, las nuevas definiciones
11ón y extensión de las hurnani&lt;lade , la cultura y el arte es prola · correspondientes a la cfü~er idad cultural y al valor del pa
ll\"edas para apoyar la formación integral de los estudiante , el
ruo inmat rjal, antes denominado i11tan¡/ble por la CNESCO· rroUo de la comunidad universitaria y de la sociedad en general.
nueva práctica enriquecidas con conocimientos interruscip ·
ser explícito, este objetivo estratégico podría verse como una
-como la de turismo cultural-, se han hecho presentes con e
'iica cultural institucional en beneficio tanto de lo universitario ·
fuerza t.mto en el vocabulario y la actividad cotidiana, como
0 de la ociedad en particular la nuevoleonesa.
espacio propios de la economía y del mercado, y han alcanz
Para el logro de estos objetivo y corno una de la estrategtas
una mayor permeabilidad social.
aconsolidar el Programa de difu ión de la cultura y el arte Je la
Por ello e ha vuelto nece ario rediseñar estrategia e inv
l\I, dos cuerpo académicos de inve tigadores de la Facultades
en el quehacer cultural a otra que son de enorme impo
Ciencias de la Comunicación y de Artes Vi uales propusie1on l
como la promoción de la lectura ) la nec idad de estimular la :ccto de inve tigación sobre el consumo cultural de la comuniciación artística en los niños) jównes. jertamcnte, en ambos . universitaria, cuyos r ultados sen'Írán para organizai- y hacer
e ha comprobado que no todo es re ponsabiUdad de la es
pertinente este programa. De ello surgió la propuesta de este
en el caso de la lectura, de las políticas editorialc · y bibliot
·o, del cual se presentan algunos resultados a continuación.
gubernamentales puesta en práctica hasta ahora, cada vez es
urgente Ja parrictpación comprometida de la familia y de: la. ·
o es nece ario in ·1 tir en el valor 9ue ciene la lectura como tn,·e tigación tiene alcance institucional, componentes cuantitade gozo, de entretenimi nto ) de conocimiento, al que solo
y cualitati,,o , e. un estudio exploratorio en una primera fa e,
llegac e una vez que el niño y el joven han hecho suyo el pla descriptivo en una egunda; la técnica gue e emplean on la
la lectura.
esta, y posteriormente se aplicarán entrevistas y grupos de di -

106

l07

�f ,¿¡ci/(I

Consumoy prárhcas ml!urales

f-lino/os11 Gfrdr,1't.l

Tabla l. Promedio de libro leídos en los úlomos doce meses por la
cusión a muestras representativa de los docentes, personal
trativo ) estudiante universitarios.
wmumdad uruve.rsitana de la _\ L.
Como parte de la primera fase, se aplicó una encuesta en ei
Estrato al que pertenece el entrevistado
de mayo del 2008 que generó una base de datos que se sigue
Docente/
Personal
Promedio de libros
Total
Estudiante
zando. El proceso e llevó a cabo en veintitrés de la vein ·
investigador administrativo
ledos en doce meses
1
cultades y escuela de la t; L y departamentos de la admirú
18
12
37
No contestó I no aplica
67
central, con participantes mayores de quince años y de ambos
Menos de uno
60
23
56
139
La encuesta e aplicó a una mue tra repre emativa de la po
l.llÚversitana dividida por estratos: estudiantes, profesare y p
61
lk1o
102
23
186
admini trativo. La información relativa al número de estos
Dos
92
203
51
60
de la comunidad universitaria fue proporcionada por la t
enlace y acceso a la información de la U.A1 L. Los datos pro
Ties
43
121
56
22
nadas fueron: 66 mil 595 estudiantes&gt; tres mil 541 docente •1
Qialro
28
54
16
98
~ 685 miembros del per onal administrativo. Cabe señalar epi
tnformación, si bien fue proporcionada en el mes de abril dd
Cincoomás
18
107
32
57
es relativa a los registros del semestre agosto-diciembre del.
Total·
237
270
414
921
Por cue ti.ones adnunistrativa de la propia dependencia
aplicó el cuestionario al 85 por ciento del tamaño de las muestn! 1uente: base de datos Consumo \' prácucas culturales dt la comurudaJ
aruvmnana dt: la lJ-\, 1 (2tXJ8).
estrato eleccionadas: 921 ujetos en total, de ello 414 estu
237 profesores ) 270 miembros del personal administrativo. fJ
trumento fue un cuestionario de 89 preguntas de opción m· 2', por nento de los estudiante } el 23 por ciento clel personal
Ltrat:Jvo contestaron haber leíclo olo un libro en lo últimos
En este trabajo se presentan alguno resultado de esta primen
emeses, mientra que 24 por ciento de lo. profesores señalaron
del e. tudio.
r leído cinco o más libros. olo un 22 por ciento de lo estuies contestó haber leído do libro ; . i solo el 4~ por ciento de la
Con umo y práctica culturales de la comunidad u ·
t_tra de lo estudiante leyó entre uno y do libros, r uponiendo
ria de la ANL
estos fueron de los incluido en al meno dos de lo programas
Algunos de los resultados más ignificativos acerca del con.
práctica cuJcurales de los universitarios muestran que en uns las unidades de aprendizaje, sería intere ante investigar a qué se
munidad universitaria, por la índole de su actividad académiCJ h esca a lectura de los estudiant .
formación de profesionistas, e esperaría que la lectura fuen igu1endo con el consumo de lectura pero en otro di positivo, al
nrle acerca de , i poseían un teléfono celular, el 87 por ciento
de las acti.vidade a la que se les dedica más ttempo; sin em
1 estudiantes contestó tenerlo, junto con el 80 por ciento de los
lo re uJtados en el consumo de lectura de libro no Jo mue·
te ore. ~ el 87 por ciento del pcr onal admini tratiYo; ) ¿cuál es
-ver tabla l.
Pnnc1pal u o que le dan? ¡Enviar y recibir mensajes de texto! El
i&gt;Orciento de los estudiantes lo afirmó, a. í como el 64 por ciento
losdocenre. y el 74 por ci nto del personal adrninistrat:iYo. ¿Qué

?

108

109

�Co11sH1110J'prartiras

mllHraléS

ucila Hill(jOsa Córdava

leen los que no leen?, pue mensajes de texto en la pantalla~ ~ott por número de mencione : 1'vÍ'!J' JtJteresante, Cos111opolilat1, Secelular, lo 9ue nos lleva a reflexionar sobre la capacidad de br.es, CollOZfª Más,Q110, Mens 1Iea/th, Tv)' ovehs y Proceso.
nuevos di posjtivos y sus aplicaciones, inclu o para aprov
Xo llama la atención que M19 Interesante baya ido la más menciocomo recurso didáctico -ver tabla 2.
!t!da en las preferencias de una comunidad universitaria, pero no
,a a preguntarnos sj no podríamos tener un órgano de difusión
Tabla 2. U os del teléfono celular por la comunidad universit:ana de la l' r.stituc1onal de características semejantes a las de dicha revista, el
!diera a conocer el quehacer de los 393 investigadores miembros
..----------.--e_s1r_a_to_a1_q_u~e_p_erte_n_ece_e_1~en_tr_e_vi_sta_do_~-~ 'j tema 1aaonal de Investigadore que laboran en la 'J\ 'L,
Usos del teléfono celular

Estudiante

Docente/
ínvestígador

Personal
admínistratlvo

1u haaa

dentro como fuera de la universidad.
En cuanto a la lectura de periódicos, el 78 por cien co de la poblaNo aplica I no contestó
55
63
52
1 ·l ¡
1--------+----1-------1------4----4"'"'. urnversitaria acostumbra leerlo con cierta regu arte. ac - urn1,
Envia/
332
152
201
. 1·cce, lo, hnes de .emana-,} el más leído es b! Norte-84 por
de
textorecibe mensajes
1--------+----~~---+----+---L-10-, lo cual babia del interés de Jos universitarios de mantenerse
2

Descarga ringtones

4

1--------~f------+----~-----4----f'~ormado obre los ucesos de actualidad.
Saca fotos

9

14

4

Navega por Internet

7

3

5

Juega

7

o

2

9

Olro

2

4

2

8

414

237

270

921

Total:

T~laJ. 'fíempo 9uc dedica a ver televisión la comuuiJad universitaria de
,J \I_

Estrato al que pertenece el entrevistado
T81l)o que dedica a
ver lelev is1ó n

Fuente: base e.le Jatos Conswno y práct:Jcas culrurales e.le la comuru&lt;lad u
tana de la L'AI\. L (2Ul.lll).

Estudiante

Docente/
investigador

Personal
administrativo

Total

Menas de una hora

87

65

54

206

lA1 a dos horas

219

123

140

482

81

43

56

180

15

2

14

31

12

4

6

22

414

237

270

921

~

iguiendo con las preferencias de lectura, en cuanto al género
rario, el 38.9 por ciento &lt;le la comurúdad universitaria encu
con te tó preferir la novela y literatura clásica. En otro reactivo
preguntó acerca de , us autores preferidos, encontrando que
son muchos r mu} diversos· los autores más citado resultaroll
Gabnel García ~fárquez -15.4 por ciento-, Paulo Coehlo ➔
ciento- y Carlos Cuauhtémoc ánchez -3.4 por ciento-: tJe!
tores mur di í.mrle .
Acerca de Ja lectura de revistas, el 7 0 por ciento de los es
tes contestaron acostwnbrar leerla , así como d 7 9 por ciento &lt;k
.
profesores y 7 0 por ciento del per. anal administrativo. Lo
.
menc1onados
fueron muchos, pero las revistas má citadas fue!'(il

1JO

Tres a cuatro horas
~

!«o a seis horas
~

'-las de seis horas
~

Total:

fUtntt: base de dacos Con sumo y prácttcas culcurales &lt;le la comurudad
11111wrs11ana de la l,.-\1\II (2008).

tel · • ,
d
• •d d
I
d"
ev1s1on es otra e 1as act1v1 a es a a que t-anto sru 1antes
lfllo fi
nal dmini"
· d ..J:
·
d
pro esores y
a
. tratJvo eUJ.can tiempo e su
, per o

tr

111

�Lt1rilE1 Hit«jora Córdot•,1

Co111111JJ0_1•prócfiras Ct1ll11rak.r

consumo cultural. El 81 por dento de lo estudiantes la ven 1
nn acostumbra visitar la bibliotecas, al igual que el 52 por ciento
los día , junto con el ""'6 por ciento de lo profesores y el n por
dd personal administrativo y solo el 5 l por cíen to de los docentes
to del personal administrativo. Los estudiante. prefieren las.
ac,¡stumbra asistir. Esto es preocupante en una comunidad univerextranjeras como género televisivo -25 por ciento-, los p ·
sit:ma, donde profesores y alumnos deberían tener como parte de
res e investigadores los noticiero -r por ciento-: y el
,u formación la visita a estos espacios.
administrativo reparte su preferencia entre los noticiero· - .1$
• Feri:is y exposiciones. El 59 por ciento de los estudiantes acostumciento- y la. ·eries extranjera -26 por ciento.
bra ir a fcnas) exposiciones, así como el 6~ por ciento de los profeEn cuanto al número de horas que consurn.eo en er tel
el porcentaje má alto fue "de una a do horas", como señalanr .ore, y el 64 por cienco del personal administrativo.
' Dtportes. É ta e una. práctica cultural que acostumbran el 64 por
53 por ciento de los estudiante , 52 por ciento de los prof.
52 por ciento &lt;leJ per onal administrativo. Curiosamente el si
aento de los e, tudiantes, el 59 por ciento de los profesores y el 59
porcentaje más alto correspondió a "menos de una hora 'pan
por ciento del personal administrativo; la actividad deportiva prefepor ciento de los estudiantes y 27 por ciento de los profesores,rn
rida es carrunar y correr, según el 36 por aento de estudiantes, el 49
para el personal a&lt;lrnini trativo, con un 20 por ciento que dedin
por ciento de los profesotes )' d JS por ciento del petsonal administres a cuat-ro horas" a ver televisión todos los día -tabla 3.
traciro. La frecuencia con 9uc practican este ejerc1cio es más de una
¿Qué otros consumos y prácticas culturales acostumbra la
rez por semana, con el 53 por ciento, 44 por ciento y 48 por ciento,
ción universitaria de la ANL?
rcspectivamen te.

• lr a1 cine. El

•

•

86 por ciento

de los estudiantes, el

67 por cie111.

los profesores \' el 79 por ciemo del personal admirustrati1·0;

munidad universitaria es jugar futbol; sin embargo, no muchos asis-

ticamt'Tlre ocho de cada diez universitarios van al cine con

t~n a ver partidos, lo siguen más bien por televisión, según conrestó

regularidad, y el 50 or ciento de la pobi:pón to.tal lo hace al
una o dos veces por mes.

el &lt;;i1 por ciento de los encuesta.dos.

lt al teatro.

1o

es un product0 cuhural que aco tumbrco IO!

' \ Ia¡es. La comunidad universitaria es una comunidad que gusta de
najar: el 65 por ciento de los estudiantes contestó haber viajado en

versitanos; afumaron hacerlo solo el 15 por ciento de los e

los ultunos seis mese • junto con el '8 por ciento de los profesores y

tes, el 29 por ciento de los docentes y el 19 por ciento del

eJ ~1 por ciento del personal administrativo. Estos resultados tal vez

administrativo.

nmeron que ver con la aplicación de la encuesta en el mes &lt;le mayo,
ªescaso mes , medio del periodo de semana santa.

Asistencia a conciertos. En esta actividad los porcentajes

muy homogéneos para los tres estratos: e1 so por ciento co
•

' La segunda actividad deportiva más mencionada que pracrica la co-

' Orro resultado interesante: el 53 por aento de los estudiantes acos-

no ir casi nunca.

nimbra jugar videojuegos, solo el 17 por ciento de h

Visitas a mu eos. El so por ciento de los estud.i.wtes visitó

un 4.1 por ciento del personal adminístrarivo.

en los últimos doce me, es, así como el 54 por ciento de los p
res ) el 53 por ciento del personal admiru ttati,•o.

• Uso de bibliotecas. El 60 por ciento de lo alwnnos encu

112

profesores}

' l.on qué frecuencia se conectan a Internet? El 82 por ciento de los
t¡;

tudiantes come tó que dianamente, así como el 79 por ciento de

los profesores y el 76 por ciento del personal administrativo. El uso

113

�J,11dh1 I l!i111¡01t1 Ctirdmw

.,,m111110 )' ¡mí,1tMJ mll11raln

· . t:'nYiar v recibir correo·
má recurrente ce; par.1 comu111c:1rse,
trbmco : a t.'sce u. o rt: ponJi1..·nm 42 por cicmo Je lo t: tuJt

&lt;, por

J
1e,s• profr . ore&lt;; •\ 4'- P( &gt;r ciento del per ·, ,n:il atlm
l\:nto uc

• .\1 r.2 por cienro k· gu. ta ria rccihir información ·ohn: pn:.-,1..·nraciolll: de hbros, :ti 24.1 por cit:nto ·nlm.- cYento. mu ic:1le ~ al 22.!! por
r1t1110 ·obrt conferencia., cur os y. cmin:irio .

111',traÜ\·o.

Fn cuanto a la difusicín cultural, la IJ,\~I. cuenta _con culal1n,&gt;,11 l
·
.
1e., como c·l pe·riúdi ·o 1.¡utncena
de' difusir',n
msutuctona
1 . . 1twi
I
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1\1.
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rJft1r1a, a to t
• ,
•
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dect.wmca '""" .uan 1.mx.. \1 g.,.una, . dcpcnden ias cuenr,m . •
con .u. propia. publicac1ones, un rccuem~ de la cu.al~ e~ta.c.:n
ceso al i•!'ual que una radiografía de la nkrta cuJtura Unt\lf'S~
1 ~ t~an,.ria de la. 1..lt·pL"ndcnci;t. cuenta con un dcpana~~cntdi1~
,. iún,cultural, d cu, 1n:auz.l
'- 1a· ac th•iJ·1de
fu.
· · d prom1&gt;CHH1,
\ c. tcnsit'&gt;n d u. actividades culturales.
•

1~1- .4 por ciento de b mue ira d"º11•1 t·oncJcer.\' leei d pcrii'xhco

L 11i1 nilari,1.

•

_,

•

.. e·oni&gt;ccr. la. .otcrta cultur.u
El '\9 7 pnr ciento de 1a muestra l l'J"
. . a tra ,, c.:·, Jel pcric Jico [ 'ida l '11iremlt1nt1. ,
n~r:1tma

•

El 2,;.4 por cu.:nro c1 ,ntcsio c&lt; &gt;n • •Cer ,,~ r·1• ofrrta :1 tr:l\'C
la págma decrrúni a de b I A 1· ll i , Ji"1eron
,lo d ',.(, pnr Ciento . l' 1 23 por ctc.:1

la

CO!lllCl..'í

cultural a tra\'t:. de b cstarn'in dc radio) de td1:vi. ion

Uill\l'

n::p1:eti\'ame11te.
•

El su:; por dento &lt;l l 1.1 mue tra come·stó no escuchar
.
. nun

cuenda de la radio u 111, ero;irana, el 2•1 e, por ciento ca l nun
•· cscuc har1a a1mt:no.
,
una YC7.. r·
ruir• st"ITI!UIL
el 6.2 por c1cm J110

• r~l -n por ciento lk la mue. trn li10 no ver nunca d &lt; anal '
por ciento c:ic;i nunca y solo d C1.2 por ciemo lo ,e al mrno
por .em:m:1.
•

1 1 20.8 1 nr cknto contestó consultar b
I'\ 1. :11

.•
,1 Ju c.:•I
ffil'nos un:i ,e7. por :.-cman.

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por ciento u!U

o 1 por c11:n
•·• tollUl'
Ji'10
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,

l)lll..:

ca

fo~ to. re ulrndos . e observan Jaro. intere ·,mlcs yue pm·Jen er
unhJad para mqorar las . trategias de difusión Jt&gt; la oferta cul:iral unm:r:-itan:1. Por ejemplo, yu m;i.· de la tre~ cuarta· pnrtc
oozcan el peru1tlico I idr, l '11irtr.,1ian,1 moti\'a a hacer una n:collklldacic',n p;ira ,·olvt:r c. te órgano de Jifu ión d canal insticucioru1I
la Jifu_ ir'm \' cxten ión de la oferta ·uJrural uruyer. 1taria no . oln
l.t tcrl'tarfa tk l~xtcn ión ·Cultura,. ino Je todru la. dependen
:ia:-Jc la univer. i&lt;lad.
Pl)r orra partt, . t sugerirá haet:r una re, i. ión &lt;le la operación de
eit-tciones dL rawo ) tde,-1smn uni\'er·iraria, a I C(lffi(I d su
rogr.mi;ll ión, e inn:sugar si ha, una relación con d 1..:sca o on;umo por parrt de la comunidad universitana. on do. mcd10. 1.¡u1.:
rt n ,er impul ados r promocionado. como canales in, ntucio
· para la difusión r exten.ión de la &lt;ltvt:r ,1s actn1dades 9u1. .t.
rroll.111 en la univedd:u.J.
E tllterc ante de cubrir que al r.2 por ciento Je la muestra total
t. lada !t. h"'ll taría rt:cibir informaoon obre pre entac1nne. &lt;le
la opción 9ue eñalaron cmno preferida para reob1r mformade la :1etivida&lt;le · yue . e Ue, an a cabo n la L \ L. 1 bien parc:ljllt' l" te re t1lcado : cnnrradtc con d bajo porc(.ntajc de libros
os en lo ultimo doce me. es, tal vez lo que hact: falta c. con ·1r h prderencia · de género· &gt; aurore señalado , para con ello
' r un programa de oferra culrural acorde con su n ce 1dadcs.
lo e ·1ablcce d objt:tim estratégico in t1tucional. ( abe aclarar
lo e tuwantes Unl\'Lr. ltano. deccmnaron como primera opde 1n1t'ré recibir mformac1on &lt;;obre L ,·emo mu tcales, con un
por ciento obre el 11 por ciento t¡ue come. tó preferir pre enme &lt;le libro .. Lo docenic: , per onal adminí. trntÍYo c.:ñalaron
- u 1. rfa recibir información ·obn.: pre emacione de: libro.
Pnmera opci6n de preferencia.

1

con,;uha.

114

115

�Cons111110J' prácticas mlturales

Conclusiones preliminares
_
El análi j de la ba e de datos obtenida en esta prunera fa e
núa. Esto resultados preliminares aportan cono:~en~o ac~ra
algunos de los consumo y práctica cul~ales mas .igniEcatr.u
la comunidad universitaria, pero todaYta falta analizar en P
didad su preferencia de contenidos y motivaciones de co

uldlo

Cdrdqva

Bibliografia
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así como la oferta } capacidad de la inSritución para areocleri De~ado,
demanda •
Estos avance de inve tigación señalan la necesidad de po~
t nción al rol e trarégico que desempeñan los órganos de
~msuruc1onales
e. .
· · d e la 0 certa
cultural unive
en la oc1·aliz ac1on
ti
.d
d
a reforzar y mantener con calid ad la capac1_ ~ _d. e convocatoria
tienen alguno de ello y a revisar la poca v1S1bilidad ~ ~onsumo
tienen otros en su propósito de dar a conocer la act1v1dade

f-llll&lt;!JOStl

1 ••

Veinte años no s nada para el e tu&lt;lio del con umo

cultural en \léxico. J:,,st11dios sobre las Gtl!Hras CoJJte11¡pord11eas, xm, 25,

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118

119

�U.PICCIÓN VITAL ACERCA DE IAS RELACIONES ENTRE
LITERATURA Y PSICOANÁLISIS
Kurt Lester Benze Hinojosa·
Facultad de Filosofía y Letras, UANL

J.t:n• L\ DF.CA01\ DF 1970, un psicólogo norteamericano llama-

James 1-filltnan soltó una teoría muy controvertida que podría
e como un reto psicoanalítico al psicoanálisis mi mo. Entre
otras cosa., Hill.rnan, formado en el Instituto Jung de Zúrich,
r rií .~ análisjs terapéutico como un mito. Él definió al psicoanácomo una construcción principalmente imaginativa, cimentada
rnaa hase poética de la mente, 9ue olo posteriormente adguiel!íla validez científica mediante la práctica. clínica. Tomando como
·uencia central.la teoría de Carl Gu tav Jung, su ideas giran alreor de los arquetipos de lo inconsciente colectivo. 1 Al igual que
mae tro suizo, Hillman reconoce a los arquetipos como imágenes
OJnas e independiente con respecto de la consciencia/ pero
más lejos al considerarlos puramente como fama.sías vivas y se re~o de la licenciatura en Letra español.as &lt;le la I FY L. Ex becario del CEH.
el itntido jungu1ano, se podría defiru.r a los arquetipos como imágenes psípnmotdiales que poseen una fuerte carga emocional r muestra.o. motivos
' es. Estoi aparecen en to&lt;lo tipo de fantasías y sueños, en obras artísticas
ldwi~ en la mitología e imaginería religiosa de todas las culturas: la gran
la no\'ia, la bruja, el dragoo, el loco, el héroe, la muerte, el sol, la luna, el
' 1.1bio, el árbol rnísnco d animal acompañante, etcétera. &amp;tas figuras forbcon.figuración de lo inconsciente colectivo.

ikar. que nuestro "yo" o "ego" no tiene contrt•l alguno sobre ellos, ya que
Jlane &lt;le un mundo mtemo cuya naturaleza más profunda no es deseo-

121

�Ú1 fiaió,1

l'ito/

búsa a asignarle nombres, funciones y categorías fijo,. E dear,
ve como miríada de mito gue moldean y a la vez son mol
por nuestras vidas psicológicas (Adams, 1999, pág. 163 y igs.
poeta acostumbrado a tratar con su musas, per onajes e im
diversa que siente están más allá de él, probablemente pe
una cierta afinidad con estas ideas.
Lo que Hillman hizo básicamente fue invitar al psico ,
reconocer su propia esencia subjetiva. Después de todo, la
psicoanalítica -como toda teoría, en realidad- surge de una
lación imaginativa, es creación mental, ficticia por definición.
prueba empírica solo viene de pués de dichas revelaciones,t
cluso entonces ésta no deja de estar impregnada por la na
ficticia de la teoría. 3 Quizás Freud, al escuchar t-a.les cosas,
pue to el grito en el cielo, pero ¿acaso él mismo no tomó
inspiración obra dá jeas de la literamra uruversal? ¿ o fue
quien, al terminar de ver una puesta en e cena de Edipo ~)', ex
"e to es psicoaoálisis"?4 ¿ o le dio el nombre de "E&lt;lipo" a
los complejos psicológicos básicos del hombre? ¿Y no fue él
recibió el Premio Goethe de Literatura en 19-30? Según ¡r.
namraleza subjetiva y los cimientos poéticos del psicoanálisi5
sido evidentes desde un principio, mas - egún el famoso
de Jung (1964, p. 186)- habría sido la reticencia del padré del
oálisis a aceptarlos y su afán neurótico por establecer su teoría
un dogma lo que ha complicado tanto las cosa para la psicn
psicoanalítica, incluso hasta el dia de hoy.
En un e tudio posterior, Hillman exploró todavía más los
entre Ja literatura y el psicoanáli i , equiparando lo conce

lv,rt Lester Bmze-

de teoría (1983, p. 9 y sigs.). Según sostuvo, tanto el p icoal il s~ como el análisis literario comienzan con una historia y un
~oto que incluyen personajes y una narrativa estructurada;5
mescuchar las historias, la labor tanto del crítico como del tera~ consiste en abstraer su porqu, o su sentido. En terminología
frru1a a ese porgué se le llamaría trama-, en terminología científica
kfumaría teoría.
1'W\"

Giro que podría argumentarse que la teoria, más bien, seria un
· o utilizado para encontrar lo porqués o tramas de las histopara descifrarlas con toda sus particularidades. Sin embargo,
que aceptar qu la teoría sigue siendo nna abstracción imanva, otra ficción de la mente humana que posee sus propios
·os rer onajes, Uámeselos diégesís, actante analepsts, autor,
r, código, nivel narrativo, etcétera, en el caso de la crítica lite, 0 complejos, arquetipos, yo, inconsciente, neuro, i , psicosis
º'. se#, represión demás para el caso del psicoanáli is. Así que
itr tabulacione que se obreponen a la historias cr adas por el
humano -es decir, ficciones que actúan sobre ficciones- la
_esencialmente se estarla fusionando con la trama. Al darle, un
0 a la historia, la teoría se convierte en la trama misma.
la pnncipal implicación de estas ideas consiste en gue i la psipia e compone principalmente de mito o ficcione --en el
~ode9ue son creación imaginativa-que paree n funcionar en
Cll
. ca elioíca, _entonces lo gue el alma humana buscaría para soar us prop10 confüctos ería una especie de ficción curativa.
es una n_oción muy descabellada, dirían los terapeut-a Iichael
e r Da,~d Epston, quienes desarrollaron un tipo de terapia que
,?t1nap10s muy similares. Ellos establecieron la "analogía del
_
' la cual posibilitó «1.a eyolución de las vidas y relaciones en
·' Hillman argumenta que el empirismo p -1coanalitíco rrata con proce rn
0 de la lectura y escritura de textos, en la medida gue cada
tivos --con recuenros de un interior ímaginado--, que-psicológicamentt
uruye una defensa cono-a el solipsismo, r que presenta afirmac10oes trl tlectura del .texto es una nueva interp.retaaón del mi mo, y por
a una pos1c160 en la cual no pueden ser commvertJdas ni verificadas;
una e entura diferente del mismo" (1990, p. 9). 6 Esta orienempirismo psicoanalítico se encuentra posicionado en un lugar ma:· alli

r

r

º·

dcaso del
--~,: · el
.
.
criterios de verdadero y falso (1983, pags. 12-14). Precisamente por eso,
. _
pstco=sis, argumento sena la histona del paciente, asi como
su diversidad, las idea.." dd psicoanahsis parecen funcionar en la prácnet ~-'• que igualmente tienen una variedad de espac10s, cscenanos, tiempo
4 Al menos eso cuenta una famosa anec&lt;lota, la cual dice mucho, induw
JfiaJC5.
no fuera cierta.

lo por el autor del original en 10glés: 'Tlus analogy also made ir possible

122

123

�La ficció11 z,j/a/

Knrt Lester 8e11ze

ración también establee gue planeamos y ejecutamos nuestras oota la objeción? e podría decir, gue en cierta manera, poesía y
obre la base de historias que imaginamos, y gue a su ,•ez inte ¡scoanálisis comparten un objetivo en común, que es el de intentar
con las bistonas de otras persona :
lí,nprender esa experiencias inasibles, oculta y numinosas de la
nh humana. El poeta se lamenta por no poder expresar fielmente
Podria.m.os asumir que la expenencia de la per ona es prob !ll5emocione y eosaciones mediante las palabras. El psicoterapeupara ella debido a que está rendo situada en histonas ljlle A,por su parte, también lucha por comprender esas fuerzas poderotienen de ella , de sus relaciones, y que estas historias son d !lle ITTacionales que actúan dentro del alma del hombre. Finalmen· que d eian
. un espac10
· lilS
· ufi aenw
· ¡.e para la e rt.íl'. encuentran
con las núsma figuras e imágenes: uno trata de
tes al punto en
.
.
. preten
- d as d e 1a persona. 0 po d rtamos
.
Yde plasmarlas, el .otro intenta descubrir su naturaleza
de las histonas
asun1 ~uarJas
.
ft
•
.
.,
. .
llklOVos pro indos. En cualqwer caso, la meta de ambos es enterria persona participa acuvameme en la e¡ecuc1on de btSto
. El
h
. t
l d
tiliz.
la al b ~.
.
.
\ arma y erram1en a que os os u
an es p a ra. 1 esa
· 'til · n·sfactorias y sin salida que esta,
encuentra mu es, 1J1Sa
,,
'
ra, a u vez, puede evocar y mover estas ímágenes, ¿gué ca.so
no encapsulan suficientemente la experiencia vivida de la
a hablar de reduccionistnos?
gue son contradichas sigruficacivameme por a pectos
En psicoterapia siempre ha habido mediadores que en su pensa&lt;le la expe.rienna vivida de la persona"' (1990, p. 14).

ro han logrado unir los conceptos de ciencia y arte, en ocasioilq;ando al punto de borrar sus límites por completo. Jung fue
Dicho de otra forma, si no otros sotnos los creadores &lt;le n pnmero de ellos, aunque en su obra persiste un cierto conflkto
propias historias, entonce la solución a nuc tros conflicto
esa dos caras, quizá debido a , u formación en el empiriscos consi tiria en descubrir, crear o inte1pretar estas bj. tocias positivista, o má probablemente al hecho de que como Freucl,
manera apropiada.
·iraba darse a sí núsmo una imagen de cíentífico intachable si
Por supue to, dado que la experiencia humana engloba m ·a que sus investigaciones y teorías fueran tomadas en serio por
aspectos que no pueden ser expresados mediante 1a palabni comanr&lt;lad de médicos r académicos de su época. Como ya se
o escrita, e podna argumentar que e ta percepción de la
· Hillman \Vhite y Epston fueron má, allá, pero ellos vivieron
hombre es un tanto reduccionista. ¿Pero ha ta gué punto po. di tinto a lo de Jung, donde se comenzó a cuestionar la
"vación exagerada del conocimiento, tomándose cada vez más
-----------------------:f--:-b-JCUeat.1
el factor subjetivo inherente a toda creación 11Lunana. Otro
to concetve of thc c:vo1utJon of hves and relaúonships in term · o r e

r

and writing of texts, in ofar as every new readingof a text i a ne\\ 101c
re importante para el caso es el de Rollo May, pensador psi0 que -influido por la, ideas de Jean-Pau] artre y del teóloof 1t, an&lt;l thus a d.Jfferent wnang of ir".
- TraJucido del original en mglé ·: "We could assume tha1 1.he per on's
Pau) Tillich, entre otros- de arrolló el enfoque ex.i, tencial de la
5
ce is pmbhc:maoc to him because he i · bemg sicuated in roncs trun °
terapia, el cual precisamente e centra en los temas y confücto
about him anJ hi . relationships. ancl rhar these stories are dominam tu
tnciale del alma humana, como la muerte, el amor, la voluntad,
that rnc, allow msufliacm space for che performance of tbe pcrson's !O) dad
e , la libertad ,\' el sentido de la vida. May• siempre tuvo en
storit: ·. Or we coulcl as. ume tbat thc person Is acm·elv partlcipatmg 10
formance nf ~tones tbat she finds unhdpful.. Ulliiaú.&lt;;f,·iog, an&lt;l dead-c
ta la contribución de 1a literatura a la psicoterapia, y particula.rth..11 1.ht:se stones do not suftincndy cmcapsulate rhe person's li\·ed t:xpc eal psicoanálisis, llegando a afirmar que una de la "deficiencias
are ver) . 1grnncaovel1 conua&lt;licrcu br unporranr asptc.1: of the neniU'T'"-tlllentales de la formación de los psicoterapeuta po freudianos
txpc.nenct""

124

125

�La firrió11 1itrrl

K11rt LB/er B,:11ze

e qu la mayoría de ellos ignoran ampliamente la
uestra literarura e la fuente má rica de auto--interpretacio
ser humano a lo largo de la historia'' (1991, p. 143). lás recient
te, lrTin O. Yalom ba profundizado tambjéo en esta relación,y
no habría de hacerlo, ya que además de er un psiquiatra reco
por su. aporracione a la terapia de grupo también es un no
famo, o. Él describe su perspectiva particular de la terapia de
guiente manera:
El enfoyue terapéutico que finalmente desarrollé está estr
te vinculado al proceso cr ativo, a la lectura y escritura Je

lectura porque iempre escucho atentamente la hi toria. únia
cinante de la vida de cada paciente; escruura porque creo, 1
Jung, que la terapia es un acto creativo y el terapeuta eficaz

inYentar una nueva Lerapia para cada paciente (1998, p.

55).

Lo anterior no es del todo diferente a las ideas de Hillman o
de \\11út 5 Ep ton. 8 Yalom continúa con la explicación de u
que:
El arte de b psicoterapia tiene en mi opmión un doble . 1gru
es ,irle en tanto que la ejecución de la terapia reqwcre d
facultades imu1t1va. que no derivan de pnnc1pios cienú1ic1

arte en d . cnri&lt;lo keat. iano, en tanto que e tablece u propia
trascend1t&gt;ndo el análisi objeti\'o (1998, p. 84).

•aviJad hasta perderse en un centen,'l! de posibilidades inestalrs} fantasmagóricas, o bien buscan terreno más fume y desdeñan
brdarirjdad de la situación. Pero, si e acepta que objeto y sujeto
imian parte de la misma entidad -un hecho que se deduce por
~o común-, entonces el problema no tiene por qué er insolult. Yla solución consistiría principalmente, en la comprensión de la
;ruraleza mediadora del rru to.
Quiás convenga recordar que el mito iempre carga una podefuerza vital que en tiempos antiguos otorgaba un senndo espirillllmente sati factorio a la existencia humana mediante la imagine11mistica y religiosa. Esto ha cambiado considerablemente debido
lbl'\'IJlución de la consciencia razonadora del hombre ---de la fun. uueJcctual de la personalidad, diría Jung-, particularmente del
bri: de occidente, que seculari'l.ó r ,·olvió bastante un.ilaterale, a
mitos a favor de L'l razón misma. Iloy día nuevamente Yivimo,
tr.m ic1ón en lo mito, , como una especie de: compensación
mttnta re&lt;le cubrir el lado irracional del hombre.QEntonces, e ·
ral 9ue el hombre se sienta perdido entre e tos polos de razón
trr.i.cionalidad, objetüi.dad y subjeti,'idad. Pero cualguiera &lt;.Jue sea
QSQ, el mito sigue conservando su carácter esencial, que es el Je
ilat~ntido a un mundo que no lo tiene" 1n (1v1a}; 199 l, p. 19).
Dicho en palabras del filósofo l~lémire Zalla (1986, p. 33), el mito
como un mediador entre los instinto · el sistema del cosmos
el cn1imiento y la verdad. in este tejido mítico Jo único que
obnene e nihzl, la casualidad. ¿Y cuál es esta v rdaJ de la gue haZulla? e podría decir que dada la condición mediadora del mito
d están contenidos lo · aspectos objetivo y subjetivo qu conel scnúdo. Por upuesto, va que la vida de cada ser humano

Establecer la "propia Yerdad trascendjendo el anáfüis objetivo
está el q11id del a, unto. ¿Qué signilica esto? Como la ps1eotera1
ta con lo irraounaJ r lo eminentemente . ubjetivo, es natural
acuñri un térrruno para este fenómeno: enantmdronúa; coos1 te en la rnver
•
•
· do y rechazo que• e deladtnet¡,,&gt;ia psí9wca yue compensa las acritude unilatc.rales de la consc1ena1guna per, ona ocasione
un cierto
true
'fil d hombre. Es dectr, cuando el yo se obstina en rener una \·1s1ón parcial
traducir en defen a polari7.antes: ella e umergen en el mar li(jha

1'91:-------

ce caso de las revelaaone de lo ioconscil:Ole, earonces lo inconsciente
,futrza una imagen opu ta a dicha acfüud.

s \qui cabe de~tacar también la analogía con d cnuco literario, quien, Je la
~puesto, se puede cuestionar s1 el mundo posee o no un scnttdo inherente,
manera, debe crear una aproximació n distinta para el estudio de cada 0
caso e que el hombre en cierra mant:ra 1cmpre participa en la construccomo eme m&lt;liv1duaL . u senrido o crama siempre vanará con respecto Jd deiiichc, senudo.

126

127

�1~_ticdó111ital

K11rt Lestl/r Be11Z!

~s única e ir~e~etible es lógico que ~a con trucción de su en~~o !a f5 ci~rto. Pero, c~mo acabamos de ,·er. eso no significa que lidie
1gualment uru~a, Esto vuelve relativa a la verdad, p_e~o tamb1eni. ron talsedad. ~- ~n duro crítico del p icoanálisis, John Kcrr ( 1995),
u~ factor ob1et1.vo en cuanto a q~e ~uede ser transmmda y comprtt ~~ vez u~o esos ~smo · argumentos, a los cuales el psiquiatra
d1da ha ta cierto punto; y lo mas Importante, que se puede adll FJio FrattaroLi respondió de una manera bastante conhmdente:
tantn dentro de ella como junto con ella. í, el sentido de lo mílll
posee un núcleo objetivo, que no obstante e adapta y transfornnu
!Kerr] ere~ 9ue a meno que d méto&lt;lo pueda er formulado en
acuerdo a personas y circunstancias para.cu.late .
una e peCJe de manual &lt;le interpretación no puede considerar e se1 o se trn ta
pues, de hacer como los posmodernos, qu~
riamente. Pero ucede que el método psicoanalítico ¡íamás fue un
-como atinadamente criticó Ernest Gellner (1992, p. 39)- imclllll
método de interpretació.n! Es una técnica de autopercepción re&lt;lcscnmascara.r los mecanismos de la subjetividad, pero sin llegz1
flextva, un modo de atención a la experiencia interior, en un marco
ninguna parte, desestabilizando el pen amiento. Ponderar infilllD
dt: relación en que Jo inconsciente puede volverse consciente con
mente acerca de la inaccesibilidad del conocimiento es una e pro
tanta claridad que a menudo exige muy poca interpretación. Kcrr
de perturbación ele tructi, a del mito. Dado gue l mito normallffl
te e encuentra encaminado hacia el de velamiento del sentido,
no se da cuenta de esto ni de 9uc el proceso psicoanalítico es la bú _
relativ1zación completa del conocimiento más bien sería lo opll(9
\J_ueda de aurorrealización. Él cree que el psicoanálisis e. un ejerci-como una forma de antimito-, de acuerdo al significado qoc
cio hermenéutico d interpretación leorénca. Por cierto, no hablaré
le da aquí. Es una sublimación de impulsos autodestructivo.
o~re hetmenéutica. Odjo ir a la deriva en el mar de significantes
utilizar térnúnos p. icoanaliticos.
autorreferenciales sin esperanza alguna de llegar a fa tierra firme del
La "tra cen&lt;lencia &lt;lel análisis objetivo" entonces cons1. te C1l
signüicado. El p. 1coanálisi, no e un asunto &lt;le bermenéutica. Tiene
comprensión y percepción de la subjetividad como una fuente
que ver con poner palabras a la experiencia vw1da (1994, p. 265).
tiva, como una constructora inacabable ele mitos. Y esto en n
alg1.1na sigruf-icana un encerramiento en nosotros mismo.. ya f1ireaJ.id d r,
.
entender la pmpia subjetividad también implica la compren.ióo th. ª tat~~oli e~agcra un poco. El psicoanálisi · sí hace uso
.
~ .
·
mterpretac1on racional pe
'
·
la tÜvers1dad
\' de la otredad, gue 1.nstamente constituye
el oages 1.. 1
.
,
ro eSt:a siempre se encuentra supe11114(ª ª lo suprarractonal
·,
, ·
toda creanvi&lt;lad 11 (Heuscher, 2003, p. 33"7).
1111.m
.
.
ª lª comp~~nsJOn
empaoca de la fuerzas
L'l p.icoterapia psicoanalítica, trata con estas redes de ub· d as &lt;le ~o mconsciente. Como tliJo Jung (1950, pág. 554 y sigs.),
psicoanalista trata e
, b 1 · ,
·
dad, con las ficciones que el , er humano crea para darle entido ibitn
· .
on s.1.m Oos, tmagenes VIvas que contienen
existencia. Esto frecuentemente provoca confusión, dada la fa kis ~o emocionaleS, nutninosos, de- conocidos y tra cendentes.
cientifica de la psicoterapia: mucha gente pien a que si el p ic
s_imbolo ~e le_ oponen los ignos, que son meras analogía ,
·
•
• •
.
·
actones rac10nalizadas d ·
·
b
· d
sts no puede dar 1merpretac1ones puramente ob1euva - e meq
simb
', esignac10nes a tevia as de las cosas.
entonces debe trabajar con meras ilusic.,nes. Y e 'to de alguna
olos son_ terreno del psicoterapeuta -¡y claro que también
l&gt;Oeta!-; los signos, del semiólogo o deJ lingüista.
"Pr,oer palabras a la experiencia viYida'', ;c.Jué no es eso preósa11 Obviamente, el pensamiemo de una p1.:rsona esqwzrn&lt;le s1: encuentra a
~b
J
~
•
c¡ue e poeta bace de cualc¡uiet manera?
en un bucle t_¡Ul. apena· da espacio a posibilidades trascendentes., SI es yUC J
.1 afirud 1 •
fu
lu
ac. ma pro nda entre el poeta j el psicoanalista consiste
Jarlo dd rodn ~ulameme la apertura, la empacia y el rdle¡n t:n d otro
. constante bú.,;queda del tejido mítico que cimienta el alma humael Jesarrnllo ue nnev.1:- posibilidades creatn-as y v1Lales.
0

128

129

�Ñtrl L.ester Bt'llzr

T__¡¡ ficrió11 J!ital

na. Lo mismo es válido para el critico literario, al menos cuandot
en cuenta los aspectos existenciales de la creación poética. ¿Cómo
vería a la obra literaria desde esta perspectiva? Ya que es una e.
ión del alma nunca podría considerár ele un todo cerrado con
significado estable y accesible para t0dos. o puede haber l."S
capa2 de desvelar su valor último; cada obra literaria sería una
tura hacia diferentes cadenas de significación y . entido que p
cobrar vida en diferentes niveles de incen idad en cada uno de
rros. En palabras del analista fario Jacob) (t 969, p. .,3):
La pregunta trata acerca de s1 la "inconsumíble fábrica refle
relaciones,, [... ¡ es intrínseca a la obra, o de si la obra me
actúa como un catalizador, estimulando dentro del lector su

fábrica de relaciones, que a su vez, es proyectada de vuelta

Encualquier caso, siempre hay que tener en cuenta la naturaleza
mnamica del mito y el valor de su catácter subjetivo. Hillman, al
!ltlldiar la poé11ca de la terapia de t\l&amp;ed AdJer, destacó gue la demicia básicamente con i. te en Ja literalización exagerada del mito
?83, p. 111). De acuerdo con las ideas del polémico primer bereje
iklp.icoaoáLisis, la persona ana ve las idea. como hipótesis, con un
1rnado de as t(-como si-, es decir, como construcciones práctica
,timones. El neurótico, por u parte, hiposta ia la ficción, cierra
posibilidades creativas al asignarle un valor demasiado real. Fitl!menre, el psicótico eleva la ficción a 1a categoría de dogma, ve las
!OSa~como un todo cerrado. Esta ideas quizás nos den algo en qué
¡tnsar al momento de abordar tant-0 nuestro mundo interno como
texto poético o literario, los cuales, como hemos visto, en realidad
ri~encuentran muy lejos el uno del otro.

obra) así tran. porta un sentido de valor a través de ella. 'o lul
respuesta inequívoca a esta pregunta, ya que la expencncia dr

se vuelve posible solo en una fructífera relación murua: el

roca algo en mí que me parece de alto valor, y recíprocameuR
hace receptivo al mensaje más amplio &lt;le la obra. Las cau.:gont

valor ¡... ¡ me parecen el resultado de tales relaoone mutWIS
la obra Je arre y fa reacción di crimmante \ emocional dd
o del critico. En su enfas1s en lo • upratcmporal, en su ca
ele reAextón infiruta, en su relaoón a la unagen pomordial,

señalan un altísimo valor mfinitamente . igniftcattvo t1uc m
solo podemos discernir vagamente como el mensaje mas P

de nuesu:a vida, y el cual nuestra mente consciente puede
solamente de manera fragmencana. E.ntonces dejan . ufici

pacio para la apreciación de la unicidad irrepetible ele la

urui. parte, ,, para •u translucjdez por las pregunta. ete
•
.
1¡?
humanas de 1a existencia, por ra otra. 12 Traducido por el autor, del original en inglé : "The yuc non is, wh
'inexhaustibly reflecrive fabric of rdations' [...] is imrins1c to i.he work, or
the work mcrd_ acts a a catalyst. si.imulating witl:un rhe reader his mva

130

'l , which. in tum, i. projt:cted back onw the \Vork and so convcys a

ense

i.lue through Jt
· There 1s no unequí,·ocal answer to the quesuon, ' mee the
ce o[ ...-alue becomes pos ible only 10 fruitful mutual relation; the poer
sometl11ng in me wh;ch seems to me of lugh value and, reaprocall}',

be:

recepl:!Te to the wm:k's largcr message. The ,alue caregories [...] seem
result of ~uch murual relaúons bctween che work of art and the disung, emotional reaction of the reader or crit1c. In their empha.is on the
' poral, in their infimte reflex:ibilit:y, in their relauon to the primal 1rnage,
pomt to au in6nitely meaningful highest value which we can onlv vague!,
~ tlt~ deepest meaning of our life, and whicb our consnous ~nd e~
dieonJ, 10 a fragruentary way. Thus they lea,e enough room for appreciation
ltrepearable uruqucness of the work on che one hand, and for its tran. lulor etcrnaU ~ human questmns
·
·
ot- ex.menee
on rhe ocher"

131

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o lli.:mpn, esta realida&lt;l so ·ial c.· un proe:cso dialt'.:ctico entre
cdon:1: L ll' Barral.
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Zolla, F:.1~1mre l'J'J-l). l.11 ,I111m1fr 1111fri/,!t. Barcelona: Paid&lt;', ·
.cc1. 111 de :-.ignifi ·.ta&lt; ,ne. humana. en la , ac1:1 ampli1 ud dd uniuna proyección guc por . upuesto, re, lt:rtt sobre su. produc
en forma h: rt·alidad en orden rra cenJcml.''' (l~l'rgcr) !1)99, p.
Ptttr lkrgcr subraya una definición ub:tantirn &lt;le la r ligicín.

--

1tld Coll'~lo Je oc1nlogía Je la I F'I 1- Bt:cano dd Cc:nw, Je 1'..~1udi11~
tlco.: IU\'o como Ju-ector Je 1esis al maestro RolwrttJ Rd&gt;ollo o, cate
tkl ! ok'J?Ín 1~ ,c-11,lo~fo.

l.H

�La i11Jh1mcra de prti&lt;h&lt;tIS peulrrost,1/es

lf'aller f:.d11ard(I L1¡,,-z.

Los contenidos sub. tantÍ\'O implican conscrucc1ones religiosas, LtmoJernidad como paradigma epi ·temológico solo fue po. 1ble
acras, la Iglesia, e 1puttr&lt;le una reflexi 'n centrada en el indiv1duo. En e. te momento
El ser humano construye írnbolo., danzas, ritos o imágenes ltlirico L-1 vida social ya no se concibió mecLiante explicaciones
relacionar e con un orden tra cene.lente.
•as y tradicíonale , ino &lt;le &lt;le lo 1maginano moderno que
La religión . una in, cirución con truida por el hombre m.ibao el pen, amiento en el individuo. La. .ignificaciones lJUC
darle .cntido y significación a la Yida cotidiana, concebida e mios incfü1Juos a la, nuevas relacione. ociale , politica y ecoreali&lt;la&lt;l conscrui&lt;la e interpretada por los ere. humanos,
11rum iorjaron el mundo moderno.
dan por est.ablecida la realidad que 5e origina en su. objetiva
Sedijo anteriormcnl que cada cultura) momento lústórico proe imenonzacione . En ese sentido, las creencia religiosa, soo
u. propias forma:; de r ligio idac.l. \ í pues, el devenir Je la
tt'ndida de de la lu tona en que e de arrollan. La con:
bdad moderna ademá de fundamentar la reflexión en el mcle la• formas relig10 a no e ajena al tipo de conocimiento Wio, trajo con igo la idea de racionalidad. E ta idea nn·o una
la epoca. o e. ind1ferent al zd(geist. 1 J clima mrelectual es ll!tncia de pérwda J lo tra -cendente y lo mágico. ''La idea de
ca 1a de herramienta. para confi ccionar una deterrmnada co. bkrmdad reemplaza, en el centro &lt;le la sociedad, a Dio por Ja
.:ión religiosa. ~ -o e· que una época determine la forma de .,..,......,,... y ea d mejor de los ca. o , &lt;leja creencias rd.1g1osa para
lo religio. o. me que e una relación dialéctica, e un em
~dela vida prii:ada" (fouraine, 2&lt;HIU, p. 1~). A parnr de e, l
ideas\ con. rrucciones humana que dan forma a la ociedad
·nto el hombre ya no era más una criatura puesta por Dio.
rd.igión. , e tiene, por j mplo, un tipo &lt;le religio ·1dad en la d munJo, mo un actor ocial con roles bien definido dentro
Media mu) acorde a la ép ca. La autoridad política de los m
bsociedad y que ademá debía resolver racionalmente cualquier
e pen aba, era instaurada por la providencia cLivina. y por
tancia sin apelar a los dio es o figuras míticas. E. ta rac1onaliincu saonable o 111falible. Por otr lado,} en el tenor de las re
11:rúa el fin de llevar a los hombre· a nvir n condiciones de
ncs renacentistas y humaní ricas, e fraguó una concepción
ad, 1lesarrollo, democracia \ progr o.
prote. tame mu) afín a escos momento lu. tóricos. iglo mas fn el munJo cr1 liano, la moderrúclaJ e mruúfe. tó en la R forya t.:n pleno desarrollo dd capitali. mo, \Iax \X'eber analizó la fe proce tantc, la cual contnbu) ó a la formaci )n de una persona
testanre como I aliciente qu fa\·oreció el de arrollo de una
una marcada autonomía individual. El cmtiannno medieval
dad hurgue a. Cultura y religión on in. parablt: , las do son
un uelco muy importante. \Iicntrn que en el periodo mede una construcción humana. La religión permite telacio
fa Iglesia administraba la relac1óo entre Dios \' los human . ,
lo tra. cen&lt;lcnte en medio &lt;le un contexto cultural dado para e d nacimiento de la 1.:ra moJerna el protesmntt ~o entendió la
o en u ca o legitimar, las ·ituacione. oc1ales o cultmale •
ma partir de la experiencm indi,·idual. "La relación con Dios
iU'ional. E. una relación yo-tu que no e ta mediada por nada ni
•1 cri tiani mo de la modernidad
unicamente por la aceptac1on del mensaje de acepracion, c¡ue
rJ plantt:amiento :1ntenor no permite hacer un ac rcamicnto rma d contenido de la Biblia" (fillich, 19..,6, p. 24C.).
lógico de. de la religión a la modernidad y Jetenrunar u cons
IJmen aje de los protestantes fue terminante, ya nn e hizo reterciigiosa ·egún el cipo de pensamiento o forma de conocitni
a la gran Iglesia como uruca mediadora entre Dios\ el hom ·\hc)ra el individuo con ·cru1ría su propia relación con D10. a
11;_ 1.a e; un-a l·xpre iún de origen alemán que dcnnra d dima 1mekcmal 0
de la Yi&lt;la y el ciercicio e. pmtual mdiYidual. Co este . entido,
de una epoc1.
rraduce como d "e píncu del tiempo".

le como creencias, prácticas, 1dencidade

U4

135

�l:'á!t1'r I::lut1rdo LtiJ,e-?,

La i1,jl11maa d, pr.írtira.r pt'lltuorloks

inauguró una cosmov1 ión moderna del cristiani mo a pair
la reforma encabezada por :Vfartín Luter . La Reforma p
re cató su propia refle. ·oo r ligíosa &lt;lel paradigma epi te
de la rnoderni&lt;lad. De tal suerte qu "la Reforma prote tmte
orgullec&lt;: de con tituir d eslabón entre cri rianism i , , moJt:
en este sentido la teología protestante no ha cesado e.le darle
al problema de la mod rni&lt;lad" ( otdo, llJ94, p. r,.
El protestantismo cambió de punto de reflexión tonnndo
di, icluo como cenero de grave&lt;laJ para admirustrar y hacem
ponsabJ de u propia salvación a través e.le u comport ·
cuaJ adoptó prácticas mu, propias, y creó las 'c ndiciones
nacimiento de aquel 'a cetJ mo tt:rr no' que e. la ba e Je la
protestante) del e pínru del capitalismo'' ( fardonc., 1988, p.
protestantJsmo como e-xpr sión religio a moderna ,ín·1ó '
para dar un encielo a e. ta nuern realida l. La religión pro
fungió como sostén del sltlfHs q110 moderno. La co, movi ión
sa prote, tante contribuye&gt; al desarrollo del capitalismo y al
de eculanzac1ón. Pero obre todo, elaboró la jd a d 1 esfuc
rec.1ueria la nuen1 cultura trabajadora ) gen radora de capi
práctica ' relig10 a. inh rentes a la fe prote tance de arrol
uj to buscando d bien materia] con una vida ele ahorro y de
¡o. La elaboración teok,gica y la ética prot tant &lt;lema.mi·
actltud hacia la vida qu
reflejaba incluso en fa au teriJaJ
liturgia.
i tomamos en cuenta que Ju sagr.ido, como propone
reside en obj to. &lt;le xperírncia, se puede , eñaJar que I uab
posesione materiaJ eran e1em oto, crnpínco d la prcse
lo agrado. El uabajo era la exp ncnc1a , agrada que deter ·
actitud hacia la Yida. 1\l mismo tiempo e ta actitud religio a
a acelerar las nueHs oc1edade. indu triales basada. en el
a ala.riad &gt;, además de la naciente burgu ta, con un ethos ~ co
tamiento austero propio &lt;le la per onalidad protestante.
Además de la acentuada in&amp;\.;dualidad de la fe protc- tantr.
demento importante gozó de mucha con 1deración en el. eno
rtíl xion s teológica· del prot stantismo. a saber: la razón, li
con el pa. o de trc: siglos se volvio mu} importante para 3Ct
·1,;

136

i bien la producción t ológica má importante y
aidita. e desarrolló en el iglo X\'JII no _e puede oslayar la imp rn:tl de la Reforma en este desarrollo posterior.
!hm:y Cox (1985) señala que la teolog1a cr1. t1ana moderna reprearounnotabl trabajo imel ctual que utilizó in. crumentos moderpara inccrpr tar la fe de de la modernidad. Para poner un ej mb exégc i bíblica, utiliza.mio el método hi tórico críuco, sirvió
IIIVl in~tmmento moderno de:&gt; acercami oto al texto bíblico. En
·núJo. modernidad ) fe hacían equipo para interpretar la fe bídesde refl x1ones modernas ~ para darle un nrido coherente.
11.ueologia moderna representó una notable realización intelectual,
logró crear una cnorm Yariedad de respuestas plausibles al
~ a que se planteaba: cómo 'interpretar la fi cri tiana en rela"1a l.1 ,i ·ión moderna del mundo"' ( ,o. , 1985, p. 169) .
Cabe .'t:ñalar que la teología. es una laboraci · n qu permite al
bnbre hablar obre y relacionar. e con Dio -Theos-, y que habla
~ Dio de.de la cultura que YÍYe o desde el tiempo hi tórico en
'Ple. e encuentra inmer o -logos-. To&lt;la elaboración ) ·ignifirntcol,igica e. tá ligada al momento hi tórico en el que
de. aOe de ta per, p ctiva obvio que la Leología moderna n
tlisocia&lt;la de toda la reAexión moderna va señalada. Por una
al n:ntrar e n el individuo,\ por otro en Ía razón.
11 rcttexión ~ producción t ·ológica moderna e desarrolló grnalo· grand teólogos .r filo. ofo en las universidades .r en lo_
no .. lnclu:o Paul Tillich habla &lt;lt una ortodoxia prote tante,
len conocída como ortodoxia clá ica emergida de la Reforma.

.

L:1 ortodoxia protestante era con. rrucava y objetiva, y pretendía
ircce:r una doctrina. pura y abarcaJora acerca Je Dio~, el hombre y

0

d mundo [...]. Uno d los grande lo rus de la orrodoxrn clásica de
fines del siglo X\ 1 , X\11 fue 9ue manrunJ una discus1ón conLtnua

con todo: los . iglo del pensamiento cnstiano (Tillich, J'l77, p. 326).
ri~tividad que de hende la onodoxrn protestame debe ser ententn térmrno de una "representación Je la doctrina n tanto mJ,

�1.fl i1,Jb1e1uitl ,k·prá,11"ras pe11tecoslflles

1Vi,ltó'1· l!t/111mlo I »ptz

!llll\trsalmente aceptable por la pura razón me&lt;liam argumento,
~lll' dl·•nostraran la ex.ist ncia de Dios. r:sto en el contexto de satdan:r a la mente moderna. bn toda e:ta di cus.ión es importante
tkcir tJUe en 1:1 construcciém teológica fue definitiva la interlucución
de la filoso fía.
To&lt;las estas consideraciones teológicas tienen correspondencia
on la· forma de creencia ) pmcuca~ rl ligiosas haci,l el .interior de
borgamzaciún &lt;l l culro. r~.nrre algunas caracrer1stica del protestan
a:m,, l11srfinco, in&lt;lLpen&lt;l1emcmu1te de roda la amenor &lt;l.1 cu ión,
encuentran la "notable austeri&lt;lad r snlernnidad n el culto, yuc
doctrina· que se deducían de la revelación divina. La. rruxta se¡» normJlmentc , e centra Ln la Biblia, la predicación ) lm himnos"
&lt;lían tratar en parte 1m:diante el ejercicio e.le la razón, ) en pllrlt' ·Gmitrrez, 2rnr', p. 50).
\unt1ue CXJSten Jifercnci..'lc1ones importantes enrr~ d pi:rio&lt;lo
partir de la r ,. !ación. To&lt;lo e:to fm. muy confuso cuc nona&lt;lo,b
cual abno paso al rechazo de esa v1s1ún objetiva por parte Je mr~ onodoxo r la 1eologrn racional de la Ilus1rac1ún, hts formas lmirgtcas
vimiento. pietistas que enfatizaban más una relación ·ubjcci\'a a¡x tle los protestantes histórico no \~,irían demasiado. L1 centralidad
lanJo a la experienoa pcr onal de Lutero. Dicha tendencia clefenáJ, lkl ·t'rmón fue parte fundamental para rrru1. mitír la enseñanza, ~
una postura más mística } no daba mucha importancia a la rwin. \U importancia era primor&lt;lia.l para salvaguar&lt;lar la ·ana &lt;loctrina.
Pa ados los años, ~ en los albores &lt;le la Ilu. trac1ón, la razón enb cruu1c10n, el conocimiento de la doctnna ) de lo principios fi.reflexión teológica volvió a t mar u lugar. ·n ese enridu, con 1\1' bí11íeo eran imporrant s. Tarnb1én existió abun&lt;lanre producaón
pecto a la naturaleza teológica Jel protc ·tantl mu t¡uc enfatiza la k &amp;: himno. que hacían referencia a la doctrina prole tant para redel incliYiduo y su propia :mtonorrúa en su relación con Dio , era&lt;k mrmar la ~ en los crey ntes. La fe se difundía mediame himno
e paarse c1ue SL 'u5citara un problema con re pecto a la enseñan1l t~cgac1onales con alto conterudo teológico. La estructura del
de la fe hacia la gente sencilla. Ell s debían Lener conoamicnto ha culto protestante tm·o un alto contenido &lt;le elaboración litúrgica. La
1co &lt;le las cJoctrinas elementale Je la Iglesia; no se podJa enseñar itntra.lidad de la Blhli,1como ver&lt;la&lt;l única hace que los elemento.
los imple creyentes &lt;le la mi ma forma que a los teólogos o futuJ{! del culro giren en torno' a ella. La participación del creyente en la
profe. ore. de lo. grandes centro. teológico , por lo cual era ne&lt;r 1Uq_ri:1 prote tante no e spontánea 11~1, un prdudto, un enodo de
sano simphficar la enseñanza para el pueblo. Pero como bien ·cmli bslcciura , y lo himnos congregac1onale. son afines con el sermón
Paul Tillicb, "dicha &lt;.11nplJficac1ón ·e com irrió cada vez en ma~ se canea Ja doxologia: ha) aquí roda una estructura liturgica defimmedida en una racionalización [...], había que converur a la dit dayrnur rica. En la actualldac~ aunque permanecen mucha iglesia
tnna. en algo m:Ís razonable para 9ut: fueran más compren ·ibk! de carácter h istónco, no toda. , 1guen la mi, ma lmugta; ha habido
(f1lhch, 19"'-, p. ·n 4). La mstituc1onalidad de la [glesia protestantcCfl llllcamb10 en las e trucrura. ceremon.íales r prácticas religmsas haimpl)rtantí. 1ma para la formación rd1giosa del creyente. i bien o;i lla&lt;lentro del prote tantismo, y ahora :e incluy n práctic;, &lt;le cipo
te1úa la m1 ma función que el magisteno católico, su e tructur.i di ?enteco tal, la cuale on más espontánea, , emotiva · y extste un}\
necesaria para administrar la doctrina, p ro en rungun.a forma la st llla\W pamcipación del creyente. En e te cambio la po modernidad
,~cion. A. í pues, b teología raciona] trató de com truir una teolo!I" llt1le una influencia muy importante.

in una referencia particular al individuo que la acepta o la rechaia·
(fillich, 19"''"', p. 328). Es decir, debe ser el producto de un tra~
teológico para dirigir la doctrina.
Otra con 1deración importante en el periodo de la ortodoxia
ia diü 1011 en do niv-dcs de la teologta. Por un lado e rá el niffl
infcnor, llamado teología natural, cuyá principal mat ria prima esb
razón ) por otro Jada . e encuentra I nivel superior denominaoo
teología revelada. Tilljch eñala c.1ue el teólogo protestante Johann
Gerhard llli tinguía esta. dos doctrinas en puras reolo~a revel.
da- r mixra -teología natural-. Las primera, se ocupaban dr b!

138

J.W

�IFr1/kr U.d11ardo Ló/1e-z.

L, i1,fl11enda dt· prdclims pe,1tm,.rtales

influencia en el cambio religioso !WOÓn entre la posmodernidad y la· prácticas religiosas penteco El ptoLestantismo histórico ha experimentado una especie dea 121i.~? ¿Guno identificarlas?
tactón:: 0 transformaoón en sus estrucrura. teológica~ crcrl!Ol!
L1 posmodernidad e el debilitamiento de todo relato o meta ·repráccicas religiosas. Esta mutación o cambio religioso e. sensilw: bit, funJac1onal &lt;le fa sociedad moderna. El pensamiento posmocondicionamienco cultural po,;moderno en la forma como :t'dlm trno pont' en entredicho todo. los planteamientos m &lt;lernos que
de en América Latina. e cree que existe un desencantamiento di: aplicaban la realidad. Es el fin de todo proyecto y normativa históestructuras protestantes de tradición moderna, la cuale. sonripll !El totalirante. Las instituciones modernas encargada de cumplir
y poco e pontáncas. En est entido, L'lS prácticas religto~a. de~ llt~ mctarrelato, han quedado rebasada por la realidad social. En
pentecostal. representan un atracti,·o para lo creventes qut \11!1
sentido, la posmodernidad
un model cultural que asi te al
un momrnto cultural en donde la emotividad y lo subjetivo fomm llde la modernidad y hace manifiesta su insatisfacción. El domiparte de la ex.p1..riencia social , la construcción &lt;le la identitbdili i de h razón in trumental r los evento histórico- octales que
individuo. En ese sentido, la posmodernidad ju ga un papel DI !mtroo lugar en eJ siglo, X -como la Segunda Guerra lundíal, la
important en la construcóón de creencia ) practicas religmSl\ Luma Pria r otros como Au chwit7- pueden ser, ·eñala Lyotard
José laría Mardone , soc1ólogo y teólogo e. pañol, seiiabqi: Jl,~. tomados como un n mbre paradigmático para la no reali"ha) una auténtica actitud de cruzada □ el pen amiento po.ioob OJÓn trágica de la moderni&lt;lacl. El predominio de la tecnociencia
no lJUe debe ser atendida como una permanente llamada a la lo apitalista ·obre otras dimensiones de emancipación que ofrecía. la
contra los ídolo dentro de toda experiencia religiosa, , conC!ll&gt; a-dernidad para la realización de la libenad r final realización de la
meme en el cri áanismo" (Mardone , 1988, p. 99). Esta luchaat ~mna humana es uno de los motivos del fui del proyecto modertra los íJolos puede estar repr , enrada como el cambio de fo1111l llSi la modernidad se caracterizó por la valoración e impulso de la
experiencia e incluso unaginarios religioso. por nueYa" formas ~n. la posmodernidad reorienta los valores y define-como señapercibir lo sagrado en la sociedad posmod rna, en la nial el&amp;; !lardones (! 988)- una reorganizac1ón de Jos dadores de sentido
meno pemeco. tal ha expenmentado ba tante crecimiento. H~ hcultura occidental, Je la razón y su discurso totalizan te a ]a &lt;lel
muchas iglesia protestantes en lugar de atender a tradiciones lit Ícurso fragmentario y la Yalorización de lo emocional.
rica o lírurgias centenarias, o a la razón como e1e fun&lt;lamcntalc! !brdone eñala también gue lapo modernidad trata de cambiar
construcc1ón de doctrinas teológicas, pre.6.éren una experienct1~ dk'llte Ola perspectiva en la forma de vivir. Dejando a un lado los
i.nmedtata, subjeuva j emotiva.
'fluo tot:tlizantes, pretende cambiar el horizonte e.le de donde ve Ja
El clima po moderno inv.tta a que se integren nuevas fofllll! t.lidad como el orden de los Yalores. Uno de ellos, que irve como
asimilar la práctica. religiosas, ya 9ue los modos de ver Y col!(J(llt ~or de este trabajo, e el auge de lo emottvo: "Cn proceso a
rt:~lidad i..:n el terreno religío o no apelan tanto a la razon oab!J _rl7.on como el que empieza a plantear la posmodernidad, en los
toria., . ino a la. emoctón } a la ubjeti,·idad. Dado esto, 5e obsei1'
~ma, sigruhca una ruptura con todo· Jo · formalismos de

La posmodernidad

su

la posmodernidad como marco e_ristemológico cuya~ caractt-'fl!líf tltJzon. 'ignifi.ca una pri~acia ele lo inconsciente., de lo corporal,
!.e presentan mas afines al florecuruento y preferencia por
~eo \ del senum.Jenco ( ruz, 1996, p. 58) . En un en ayo sobre
&lt;le prácticas. Pero a todo esto, ¿qué es lo po moderno? ¿Ha if' lu1o~, Lipovetsky de taca est.a orientacion de los iodinduo~ ha:¡¡ lo emocional dentro del paradigma po moderno: "La dinámica
2 Concepto propuesto por Jean Pierre Bastian para descríb1r el c:1.mbto n1lf' ~)()erna del individualismo conduce a vivir para ·í, a ser meno
pre~cnce en América L1t:ina.

este•

14U

141

�] ,11 it1jl11ma,1 de pnírtir,JI pm1rrost11ft·s

lf.'~1/ter Ed11ardo I Áj&gt;ez_

hay una erudición teológica qu permita , igilar las

tributario &lt;le la opinión ajena, ,\ pm 1legiar la. emociones ín
(Wll-1, p. 'i8). Es de vital importancia entender que un aspectnik
po mod rni&lt;lad t:X;tlta la t:mot1v1dad y la pnvilegia sobre lo raw:t
Ln cual Lic:ne 1'.aícc mu, profunda. en un in&lt;livi&lt;luali_smo 1::m
Je producto dt la acü, 1dad humana en la cultura po modrnu.
nien&lt;lo en cuenra que &lt;licba cultura posmoderna produc in&lt;livnn
r c. produc1da por ellos en el ejt:rcicio dialéctico &lt;le con trlXID
~00:11 de la realidad, st puede . eñalar &lt;.JUC:

,xocas o cr encías reli 6riosas a di creción del creyente, egún el
:mmicnto Je la lgle.ia. La experiencia religin. a m&lt;lh·idual del creale L&gt;&lt;- por excelencia el parámetro para la prácticas rel1gio. as.
bun&lt;lo. es también emocmnaltsmo pon.¡ue ·obrevalora lo afect1,·o,
espontáneo) el. entimiento inmediato. e ptivilegia la experiencia
iOva obre lo racional o lo tn. truido.
\unquc la po modernidad ha sido cuestionada como un anarusmo ea la realidad launoamencana, riene :..ificiente demento.
En toe.las parte la cultura ncom1..üviduatisrn se acomp;1nJ ik IIHnn~i&lt;lerar.ele un eje teórico útil para acercarnos el fenómeno
mandpación Je t, &gt;. ujetos con re. pecto a las anugua o~ ll;J&lt;&gt;SO en cuestión. En ese sentido, se hacen la reflextones sines de pcrunenna v a la ero íón correlativa de la autoridadik 11rmcs respecto a e e paradigma en el campo religioso.
normas cokctiva. D1 er tlicac10n de In · moc.ldo. de ,1da,

,.,_

.

• .

.

r..moderrudad en Amenca Latina?
tamiento de la potencia reguladora de la. tnsutuctones ocm.'l
--1
d 1I •
·
d
, d
¡ 1
•
[-' m0 1.11.:r01 ao aanoamencana, a ernas e tener o e ementos
de In · controles
-·&gt;rm en te de crito
· , o bedece al mosaico
· cu¡tura ] &lt;lit·erenc1a
· Jo.
· d1.. ,grupn, lo gu1.. caractenza al m0tlllOIO lbn9 '"''"
po. rnoc.lerno es un individualismo de. rregula&lt;lo, o¡xuinal (!Jp
c~1e mosaico, la dep ndencia econom1ca re. pecto &lt;le lo· pai. e
ky, 200-t, p. &lt;,o,.
b.urollados, las contradiccion . de la rd a &lt;l progreso r desarrohinest1bílidad política, s cial ~ economica, la diferentes cultuE. ta .en. ibilidad po. nmderna \ e1 mdinduali ·mo al que hace 60 rtalida&lt;lcs y co mov1 iones t¡ue convergen en _\mérica Latina,
ción LtpoY tsk, están presente tamblén en las tradicimm rcif llnas del atra o y la desigualdad exist me, . on factore ~ue hac n
sas. En csre entt&lt;lo, \[ardone. (1988) eñala que la posmo&lt;lctID!I mar energicamente lo. ideales modernos y eurocéntr1cos. o
abr nueva pos1bili&lt;lades a la re irnbo)jzación) proporcionan~ ~dt' hablar d una modernidad consolidada en nue tro conLiunpulsos a la relig10 ida&lt;l.. xisren una serie d t ndencias culru$ ,en el cual ad más la pluralidad de cultura. com 1,en Je ma.ncque pued n , er vi 1bk en el trasfondo del cambio rehgio sn El ~ultánea \ ha ta anacrórucamente. ¿ órno hablar de po. modcrbiente po mo&lt;lerno m&lt;liv-idualiza aún má la t:xpenencia re!J¡}:I ~cuando 1ndu.o la misma modernidad no ta realizada?
de tal forma gu1.. dicha expcnenc1a reside en el tndivi&lt;luo mi.in:.
. u estado ele ánimo, en sus ,·ivencia ) expenencia , y a I ra\'é Lk
la complejidad de la realidac.l social de mértca Latina es, quizá. ,
interpreta el mundo ,· con truye su fe. Ya no desde una ins¡ji¡O
pensaJa como una comple¡idad híbrida de 1deologfas, prácrica y
na.li&lt;lad . tablecida lo elemento qu construyen u Yida rdi2!'
rúndmunes ele:: la premodermdad, moderru&lt;lad y po moderruda&lt;l.
se fundamentan en la experiencia indi,•idual, cualqwera c.¡uc é.~ ...
r~ cucst1onamiento de lo. valore de la modernidad, c;us . upuest1 s
~ no en la ra7.Ón, como lo fue en L1 relJgio idad moderna. En
enüdo se concluye yue la posmod rnidad repr(; entado.~ de progre. o Lineal r su cendenc1a a 1&lt;lent1fica-rse con valore eurocaracterí ticas religiosa. según ln ik Hong (2001 ): l~ uh1~ céntricos se ha genetali7.ado de forma creciente 'mee Tucker, otay I mocion..,ilismo. Pnmero es sub1etividad porque no hay U1i
do tn \ argas-r lernández, 200&lt;,).
claje in timcional fuerte, como en la ortodoxia dá ica prole5

142

1-B

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úril h reflexión ,\Ollc\'Olucmm. ta J(; r
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,
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·1 lo relatos ommcomprto
q m· cu.ak1uin utra :m1cnor • u e
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l ·t ·ciar las prctc,:nstom:

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1 . n·1hsmo. p.tri
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. .
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cultural, en t:ste ca o e en
.
. ·t·inte mo\'illltt1ií.
l
.
't¡uc
muestra
un
con.
• . el siglo X~
acaecido en ,\mLnci ,auna}
·
. - d, "Tupos protestantes c.;n
hi~tc'►rico de&lt;:dc: la .inc1m.ion
t ~
•
lib, .· 'm en b tkCI°'•
. . , l , la tcol, )~ta de la 1.:racll
•
11asando ¡1or la apanc1on le
•
. .
. c·1ri&lt;.1naucos
.
· .· • d e mm•1nucnto!i • ·
Jt'· 1%11 ha. ta la crcctcntc
ap:mc1on
como d pcntccosrn.li'imo.

144

El clima posmudcrno brin11amcncano es pues un alicientt para
d de.arrollo d peculiare religio 1d.1c.lc. o forma:- de imcrprctar ht
realidad. 1~n e 1e . emido, si la religión es un~, con trucción di:tléctiw. ·qué el'ccto. tendría la posm •dernidad como paradi •ma culiural
\lgenre en l.t dahoraci(&gt;J1 de crc&lt;los. cxp ricntia.· y cosmovisione
rdigto a'i? 1•n t te tenor. 1\ lardont·s sugiere In siguienre:
F:ícilmenit·

t·

a&lt;.lvkrtc t¡ut· d clima posmndernu Je In radunah&lt;laJ

es :ipto para yut renazc:111 ) llnrocan el mito, d :.imbolo, la pocsia y

la rdigiún. , e dan l:ls condicione. para tfUt' la irnaginaci,'m crea&lt;.lora.
suelta - la ataduras dt· un:i rac1onali&lt;lad logific:lnh.', funcionalis1a \'
. isttmati7:tdora, abo,1..,rt1e por d imaginario simb&lt;'ilico y milico (19')&amp;,

p. 111.'\).

To&lt;lo iskma de cretnciJs srá condicionado pnr d m, IOH:mo hi. ronco \ cdt urat en el c¡uc se construn't El lengua¡e n el marco cpistemol6t-rirn son 1ambién importanrísunos para Lt cnmprt·n. i(ln y
desarrollo del lenguaje rd1gio o. hn c. t rntido, la posmodernidad
r&gt;erml'a t()Ja experiencia religiosa reconstruvendo . u imaginarios y
ímbolo a parar de cierto momt·nto h1. wrico. l ~I 1.ksarrollo y la ela1.)()r.ici&lt;'&gt;n teológica del prokst:1nti mo lusti'&gt;rtco :t ·1d. ci-ibían al pcnarrucnto teológico cuyo principal interlocutor c:rn fa 11l0 offa. En d
contexto Je la religiosidad posmod1:rna uc de algo Jistinto, FI inllrloeu11Jr principal de la producci6n 1eolúgtc:1 es el propio cre,tntL·
J trarc: de u vida cotidiana. '1 tn la modnnidad la 1colog1a hm,
fuer/os para hablar en término. del hombre moderno hac1cnJo
us rdlcxioncs &lt;lcsdé la ra7.on, en Ja posmodcrru&lt;lad h pcincipa.l fllél
"l·na prima e: la vida cot1d1ana la cual. por un lado. es construida a
panir de las cxpencncia d,·idas en un contexto muluculrural, pero
'.llnbién de asimetrías \ d,s onrmu1d:1dcs inhcrt.·01c. a la rcali&lt;lad
tal, y por orro lac.lo a las expcñcnuas subjet J\ :1s que pri,ilegfan lo
:tllotJvo, lo subjeúvo y lo mítico para sosegar las asimet rfa. vi,·ida .

La \ida cotidiana como productora de e periencia · religio a
~r¡ 1larvey &lt;.ox (l'J85), &gt; s1gu1cnJo fa acuon comunicativa tk Jur14S

�ú1 i11J111enda de prártialS pe1deco;·taks

U"tilter Hd11urdfJ López

gen Hab rmas, lo, nuevos espacio de producción y elaboraciones
teológicas on ''lo mundos de vida". En este sentido, el interlocutor
para la elaboración de una reof ogía n la posmodernidad e la exptriencia del propio crc,,cote. Para expljcar la importancia de lo mundo de Ytda corno generadores de experiencias, y en nuestro caso,
percepcione teológica que e re i ten a las estructura ecle.iá ticas
o teología establecida , como en el caso del protestantismo, de m.1nera análoga se ugter l siguiente acercamiento:
e podría inclu, o argüir que la más ef1ca7 re.istencia frente a los
elemento. destructore· de la modernidad -el de gobierno admimstratlvo

r el hambre que afecta a los estrato

más depnmido. -

proYiene "no ciertamente de aquello sectore que profc~an ll
idea, del socialismo", sino de los "mundo de nda" de motiYaoon

rdig10s:1 (... ]. Los ''mundos vi, idos'' de lo · que habla Habenna, ou
e encuentran en la mente de los teóricos soctales, . ino en la narncione, ,. costumbre de per ona mu) concreta. a lo largo v :u1chl
del mundo. Y

ta e ttuctura

silllbólicas de los mundos \ iviJos

son aJgo yu casi siempre e conserva y e desarrolla en la rcli~on.
no solo en la religión "elaborada" de la que hablan lo, libros de
texto, s1no también en e a común rd1gion popular que tantas re(l$
pasa inadvcrada (Cox, 1985, p. ~10).

Para Habermas, . egún entrevista realizada en Berlín, en 1981. la ventaja de . u Teoría de la acción comunicativa consi, t en yue ' l(}.I
contenidos normatim, de una Y ida social humana pueden ser introducidos de una manera libr de toda sospecha [...] sin necesidad Je
recurrir a una filosofía de la historia para imro&lt;lucirlo , por así decir
lo, de contrabando''. Y añade que a tra ·és de la acción comunicati"2
e po, ible 'hablar también de la - características de Jos mundo. ik
\'lela en lo. c.1uc. e mueven tales agente "(Ilaberma , citado en Cox.
p. 209).
De manera análoga se o tenderán lo. "mundo de Y-ida" que se
ñala Haberma como la vida cotidiana de la que se ha hablado. l:11

1-1-6

ese sentido, es en la vida cotidiana en donde los crerentes simboli~rod~c_en y crean us propias concepcione religio, as. La expenenc1a religlosa e elabora de de esas narrativas v co tumbre d ¡
gente de las sociedades latinoamericanas. Ya no de de una elabora:
oon teológica prescrita por teólogos o in tituciones religiosa como
ruce~ía en la institución religiosa de Ja modernidad, sino d~. de la
prop~a experiencia del creyente, el cual ya no tiene un centro O un
mcla¡e n~cesariamente i~ tJtucional, por lo meno no como el que
seconoc1a en la moderrudad. En e te sentido, la crítica po moderna
que ~e radicaliza en contra de todos lo relatos fundante inclu.,,e
tAmbiin al_ ~ns?ani mo. Tomando en cuenta que la caracrerí tic~
de una religio _1dad po moderna recaen en lo subjeci,·o y emotivo,
~e~os cons1d~rar que_ la producción de creencia religio as y su
pra~t1ca . r spectJ.vas radican en la lectura interpretativa gu hacen
: tndi~·1duo respecto a u realidad ocial, la cual, como e eña.' e ~1 continua, adversa y plural. Con 1derando las a, irnetría v
disconttnwda? de _la realidad latinoamericana, la religiosidad con~
secuente de dicha, arcu.nstaocias e remitirá a superar u di •conti~i&lt;lades. Es plausi~I~ gue en el contexto posrnoderno se desarro. Ciertas caractensttca que lleven al individuo a desarrollar una
.tUtud co~ternplativa y emocional frent a los problemas sociale_. Si
en 11tra _circunstancia eJ cristiani mo sirvió como fermento social
para_ la liberación o independencia de lo países lattnoame1icanos a
ttivc de la participación política en eJ contexto moderno del iglo
XIX YXX, ahora eJ prote tantJ mo ha tomado una actituJ pasi
,
COote 1 .
..
va)
.. mp ativa freme a 1~ condtaone , ociales dándole una expliraoon trascendente r le¡ana a po ·ibilidades de cambio.
Por Otra parte, en el terreno religio o crece la resistencia contra
JqucUa Jj · ·d
·
'
llcicti r ?1°s1 _ ad que pr tenda encerrar la experiencia religio a en
ca,,. liturgia o evento muy olemnes. Dichas prácticas on
1
Lms_ufic1ences, rebasada } no ofrecen descanso o , osjego frente
Z¡¡¡ \'Id
.di
l1enni ª co~ ~na. E por eso que florecen aciuella práctica que
!enti:en alrndinduo ·umergirse en u.na realidad distinta que le haga
1\-..;
~ me¡or, que le ayude a co ·tear y a esperar algo me¡· oren la ex""1cnc1a li ·
p
.
·
re giosa. or lo meno en ella se ttene la eguridad Je que
7.an,

147

�rr;i11er Ed11,1rdo l..óf&gt;et

T,,{] mjllfell(ia de prártiras j)IJ1Jlerostale.r

poca o nula aproximación a Los problemas sociales y mucho énfosi

Dio le escucha, de que Dios se hace sentir a través de la músi~de
la oración, del llanto. En la experiencia religiosa pentecostal la nsni

en la espirirualidad personal. La fe está centrada en el indJ\·1duo,

de Dio e tangible.

tn el sentido de que solamente e concentra en su espirituali&lt;la&lt;l
1

e trata de la expenencia de Dios, no de ideas religiosas ab.tractl!.

salvación. Se trata del propio btene. tar. e fomenta una rdaciún

\'errical con Djos eo el ent:1do de la reflexión ) de la reali.zacton d

smo &lt;le un D10s que no permanece di tan te, por el contrano. 1k:

prácucas íntimas para confesar culpabilidades y pedir milagro . ' e

ciende a tra, és del poder del Espínru amo para tocar los corazu.

acepta la realidad -

nes humanos en medio de la confusión de la vida (Cox, 1'&gt;95, P.~

realización per onal e pu:itual } un de arrollo de nunisterio. hacia

ocia!- ral cual es, sm rransformru-la. l la~ una

&lt;lcntro de la lgles1a para u fortalecimiento.

Por lo cual va no llene sentido participar en la movilización po~act
en su lugar. Dios da esperanza y paz ''en medio d~ la confugionk
la vida". La experiencia religiosa inhibe esta capacidad de resput::frente a los problema , ociales.

Características de la religiosidad posmoderna
Es pertinente plantear las caracterísncas que e consideran co(J)}
religio idad posmodema. Lo reólogos Antonio Cruz (1996) ~ Jti&lt;t
[aría Mardones (1988) nos ofrecen diferentes categoría, para po&lt;lc
deh.n.Jr lo que ellos observan como religiosidad posrnoderna.

• Festiva. \ diferencia de la religiosidad moderna, la cual era en . urna
austera\ dedicada el trabajo y a la producción - lo cual configuró
una ctJca que Max \X'eber ( 1998) no. ha descnro ya mur bien- , la
religiosidad posmoderna ha contribrudo a explotar la alegna, la feticida&lt;l

r la expresion cmouva.

En este sentido, las acti,,idade,; reli-

giosas c.1ue se d1ri1an a expresar esta fcsci\'idad se put·den cons1Jtrar

posmoderna .
' '.\JarratJrn. En la religiosidad moderna e ahsolurizaron ideas, con-

ceptos r dogma acerca de lo que era Dio.

~

la ,,jJa c11st1ana. ( on el

paso del tiempo el dogma fue tornandnse débil frente a L'l realidad
•

hmottYida&lt;l . .\uge del. cnttmienro &amp;ente al declive de la nizon.!J
, de emocion
·' y existe
· crerto
·
fe es cuc t1on
r·echazo
- ante la fe r.temllllista o de corte academico teológico. No ha) valor para 1:1 doctll!II
. .
\dif~
mtelecrual. e bu ca to&lt;lo lo que potencie e 1seot:J.mlent&lt; • r
cía de Jos recurso y conceptual.Lzaciones teórjcas de la reltgiosNlll
mod 1:rna, cstt tipo de fe busca los gesto , los ímbolos ) la expn

·
s1,1clad emori\'a del cuerpo. Prescm&lt;le hasta cierto
punto lk la«
flexión reologica ) racwnal. Los nuevos recursos d e. 1a fe foncinnt'
como nncones particulares que mantienen a los md.JYíduo

segw

\' participes Jel bienestar comunitano o personal.

. .
.
íbl ht i,t
• C.omodida&lt;l. Ya no ha) un comprom1So de hacer e cre1 e
· de las comu rudade, ~
cameote. Por e1emplo, la militancia po líoca

. es exclus1vamente
·
limosa.1~
ba e. Ahora La expenenaa en. tlana
re"'b'

148

) experiencias \1Yenciale. y emoti\'as. L1. reacción posmo&lt;ltrna ha oa cm: npo de teología totalizante y dogmMica se dejó sentir en la

emoc1on ) el saber sobre yu Dios no está má cerca de los libros
que de m1 propia expc:nencia. Ln este sentido, no e acude a la exege. 1 bíblica para encontrar sentido a la Biblia, s1110 a la propia expt::neocia. Lsto se nota en la producctón de alabaro:as emotiva , yue
incemi\·an al cannco nueYo, una especie de ex.presiones c.-rue hablan
sobre la grandeza de Dio . Por su parte, los prcdicadorc. optan por
ser mot:iYadorc. o p11rrndorcs &lt;le una nueva revelac1on.
' Desconfianza a la mstJtuciona.lidad. 1 la de¡adn Je creerse en la ins
t1tuc1onali&lt;lad por el 1mercamb10 &lt;le bienes religiosos - moneda de
cambio común (~lardones, 1988)- a parur e.le la tntluencia Je Internet , de otros grupos cnsttanos seculanzados. Ha) poca fe hacia la,

149

�lf"álter F.d11r1rdo López

La injl"endo de práctirdJ·pentecnstalu

· ¡ae1oncs
·
te&lt;ilo'buicas- por considerarlas obsoletas o represom
arncu
del senrimit:ntO y libertad de creencia ) experiencia. Predorouuh

· · esptn
· "tuaJ de los• participantes· frente a las formulam
expenenoa
nes dogmática u objetins. l la) pragmatismo instrumental 1· p,-a
a ,nsid:ración de la doctrina gue genera grupos al margen Jr,~

institución eclesial.
Éstas son algunas generalidades Y perspecti,Tas que pueden defirurb
relig:to ·tdad posmoderna desde los planteamíentos de eS tos do._ to
Jogos. llabría que considerar un úl~o ele'.11ento que. potenm ~
manera significativa cada una de las dirnenSiones antertore : 1~roo
sica, que siempre ha ido parte importante d~ toda da e
rrli~t
ea cual sea su grado de complejidad, la música es parte unp~rram
dL las ceremonias religiosas. Sin embargo, con el acento su~JelM
e111uc1onal de la religiosidad posmoderna, la ~ús 1 viene ª 1ugar
papel central en la configuración del culto cansmatlto.

?e

:ª.

generalizada que atribuye a la mús1ca un tipo de encamo
miglco. e da por sentado que la música inAuye y propicia la venida
ad Espiritu. La expresividad que permite el tiempo de alabanza )
lloración es &lt;le vital importancia en u reuniones. La música en los
11nicios pentecostales ca i siempre ocupa mis tiempo que el mismo
fflllÓo. En las reuniones de este culto, la música como demento
;i:i central permite al creyente swnergirse en un éxtasi emocional
fk Ir permite franquear la desdicha temporalmente. La mú, ica aquí
irlt como aliciente para potenciar una actividad ernooonal muy
mificativa para el individuo. En el contenido de las letras de e te
~ de música, en la mayoría de los casos, no hay un compromiso
iocial o de cambio en medio de las frustraciones de la vida, por
contrario, fort.alece una espiritualidad individualista que permite
• 111div1duo refugiarse de la adversidad en el seno de la coml.!llión
;nuda, pnvilegjando lo sentim ntal sobre el accionar del cambio
voit] lJUe distinguió al prote, tant:isrno Lústórico.
La música también abre el paso para que las categorías de la re112 muy

a

. ~sidad posmoderna definidas con anterioridad se vean reflejadas
La inclusión de prácticas religiosas pentecoS{ales en )as iglt- !ll la religto idad pentecostal, que de alguna forma las une. Entre

sias protestante hi tórica
_ da.1 se puede sefular la emotividad, la comodidad, la festividad y la
La transformación de la liturgia en las iglesias proteS tantes rn&lt;lie2 aarranva. Estos elementos no solo se ad, criben a la melodía o ritmo
esre giro hacía la subjetividad en la con..Sttucc~ón de s~ creen~ hs canciones, sino a lo contenido de las mi mas. Y esto es muy
Dichas práctica. se hacen evidentes en dos unrversos difere.ue\ !lllablc en la diferenciación entre los himno rnngregacionales traprimcro radica en la estructura del culto. El culto pent~c~Stai t hmale!-' de las iglesias protestante. hístóncas y los cantos modertlpo más alegre y espontáneo, Y aunque tiene u.n egutrruen~, ~ • , d1: los cuales l~s pcntecostales gustan más; esto porque los h.impuede ser interrumpido por un fiel en caso de querer c~ stJh~ 1 tis uenen má elaboración teológica y apego a la inst:itucionalidad.
proferir alguna palabra rc,-elada por Dios durante la musica e f.n tanto la música. moderna utilizada en los sen'"Ícios pentecostales
oración. En e te sentido. la estructura del culto puede cambiar~ lpunm más hacia la vivencia y emotiYidad personal. En este sentido,
está necesariamente asociada al sermón. Incluso,_ pu~de haber~ ll\canciones modernas no reflejan tanto una elaboración doctrinal,
siones en que la música es tan illtens~ Y la expen~n~ia _tan ern d o.no en el e-aso de los himnos tradicionales, sino una expeóencia
que el sermón puede obviarse. ~ o e::u 5te un plan liturgico co:: lli- subJetiva, más apegada a la experiencia del sujeto en u relación
el caso de las iglesia. históricas. En todo caso, el otd en del e (l rrin las tristezas, desazones, las angustias o la falta de fe y compro-va dictando el espíritu.
.
.
~l&lt;i. O bien expresan una alegría, gozo y júbilo que ir.vitan a danzar
Vo!Yiendo al asunto de la música, en la prác~cas de apo ~ 2gritar. Bastaría comparar do pequeños ejemplos de] contenido
co5taJ su relación con d orden del culto es
El elemento lll t los lumnos r lo cantos modernos. En uno existen elementos
e imprescindíble en las iglesias pentecostales porque hay una en
·

,,tal.

150

151

�Nn/t'rost,1/es
I "' i11j/110"11.1 11t, pr,1•aICIJS r-

.

1

t·in11

· le prnt
.
il"· ,'

rr;,//er f.d11ardo / ..opr,,.

mo \' el u. o del lcngua¡e
· !(:nU1taic
·
más . CfiCI·11O\ l1J:IS

rnú ica la cspont.tnc:idad ) la panicipación cn el
to
puede
expresar
u ·enar y u vivencia. Put:de t'Xlrapolar toda
mu, d:1bm:1do. hn e m ·-:1 , l 1alabrn tle lo Jo. para aproo,
a 1
viYenci.1 1- l)· t,··edcon1emuo~
.. .
ape.nencia y e.le bordar, en el éxtasi pr°' ocad&lt; pnr b mu 1ca
,mj, r la d1lt!n:nc1a.
111tro dd t'rYicio. El con. tructo &lt;le idea·. práctica ) creencia re~ },I no t:s n~rticil, de. de lo. ·eniinario o teólogos hacia los
Estnb1llo de coro moderno
Himno "Fmnes y adelante·
tts, ino de t.k los fide hana lo rnismc fieles para comparár Ja
.
.
no
me
hubieras
alcanzado
~nu.1
coridianas qu&lt;.· rccunti.{._111ran su , i&lt;l:t, su mundo·, ,;u
Que sena de m1 s1
erooralo
A' sagrado nombre
. de mi si no me hubieras P
, y t¡ue c:n dado ca ·o las cxpem:ncia. religio a, dan ·enado tn
de nuestro adalid
que sena
razón
endria un vact0 en m1 co
. .'
sdit
dd
·ufrimienro de la vicia,
11embla el enemigo
l
.
.
bo mi direcc1on

l 0}1' gico

lflU\ pn 1p1os l

&lt;

¡

•

ro se Ut

IZ,l

lll1

,.,.

camb1ana m, rum
.
tu amor
no fuera por tu gracia y por
~.; como un páíaro hendo
que se muere en el suelo

y huye de la hd.
.
Nuestra es la v1ctona
dad a Dios loor
y óigalo el averno
lleno de pavor

Condu ione·

•

l. . ,

·ntr•·

•·I

¡1n &gt;lt::lanu ·mn

El camoi&lt;, de pr;í.ciica. rdigiosa. en d protestantismo hi. tóricn
netrable. i hfon e. le cambio se ha n:nido Jando de. de inicio.
do X.·, cuando d 1érn11no posmo&lt;lernidad ru siquiera ·c.: había
lmldo, su cxpJo,;it'&gt;n . e dio en lo. úhimos ano del mL mo ·igln.
que r&lt;.'Cc)rdar lo qut.: ~ 'cbcr (1CJtJ8) señalü en cuanto :i la producdc cn.\·nciao; rdigio au: obcckc1:n a las propias ne e. idades de
d
rd1ginn.
in embargo, e. ta. prácúcas han ido c.:n crec1micnto a
e b · década ele ftJe,u , J•ro. fan fa acn1ali&lt;laJ el rccimicnto
t1li ·nm &lt;&gt;mCJ Í&lt; nf,mcno religioso hacrecido bast1ncc.
·la causa dd camhiu nbede2can a qecesi&lt;la.dc.:::, propiamente
a. no cabe la menor duda t¡ue com.:.:pondt:n al dima intd ctulrural en ,,uc b reli¡,;iC&gt;n c. pcn. a&lt;Lt con,rruida. La rdi¡..;ón
una 111sci1uciún lJU&lt;.· e. té fuera de la retk 1ón y con. trucción
nd
n • de la ,,iJa, está inmcr "en la hi on, )' tiene que hahlar

1;¡ iipo de.: culeo ~ practt
r..."ntc
El pnmcro e
· cas. re 1gto. a.d'te
...
t(iric1, ,. el pcnt&lt;.·co t:l J. m&lt; &gt; •
. • &gt;1· d 11:mplo \ d cwdal o
1
'
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on mU\ J e '
··
·1us1cro· \ so lcmnt
. l . ,P1 r h rdle ·1011
t.:11 e,¡ . e
·
_ con un respeto
:.
l11urgn:a,
' te centra
.· rual•·s
'••l·1boraciún
'
. . · ;1 de·nns
• por lo menos 1ta
1 l t~1po pc.1tcco.
'u1' la: ktrn de los 111mnlos
•
• congrc.,acu
' '· ral l' pre 1a a b
1.
rn te e cu to l l
\k
1
csJrofi'.';
~on;tC )\.a&lt;\ci crey• nJe.. on 'P
mñ.tiii,·o
espontáneo
ti ·ipaCIOll enmas
\ como.. a\'.,.
, . c.:. m,í. corto)
mu) tl'1t:·rentc.
re
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tem.1 dt• la . ktr.,
. tllU\'
J que su• ideas, prfoica
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1)' consrru
· 10,
r.- rcli¡,;ioso,
uso del lenguai en GH a t
- _l;n&lt;licioname para la ·la )O
l mo e
...
¡
llt en a a s1tuac1oncs . oc,. e lfllt' e a,·ect.nan. 1!11 este ·cnLa intluencia de b culni:ª. e.
, 1..
nu d prote. tan
prot ' e, nusmo ha iJo '-en, iblc a los cambio de época: lo
de cn:cnci~1s } pn•cuca.. ri.:I•hg1os·1
. . . ., a,•enlt.:
la modern,c.lad , Jo e. en la. posmodernidad.
lt:ntra. de
, c-1rnb10 oc1 al
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acrualidad la reorganización de h &lt;.·xp&lt;.·rimcia cri riana en
·iolo XL', e O cui,ó e• ·clusl\''.lmen1&lt;:
•
_
1 1-i~ ot.:ces1dades J e la• • m11~"'º'ºn protestante ha sitio muy sjgnifica1i,·a. La realidad ·oClll
e
" [JOOCS l 1octrnu
. · . l,l p,1ra ,1ten&lt;. J r · ·. ., p·ua lllle lucra
.
ma, la subjetiviJad \' el emocionali rno caractt:rí. rico d la
moderna
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bd ón po. ntoJcrno han en con trn&lt;lo eco en d crccímienr,, del
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tal1 mo. lfabría l¡ue prt:gunrarsc si de cierto modo esa ac·uhjl·tivn .¡uegan
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. pel mu\'• 1mp ·r ·11• di curso re ¡1g10
·
s1va legnima d ch.:sinterés y la pa. ividad ,l l:i parricipaci&lt;'m
11 •• ·,1·111 } cn:ac 11 m teo 0 ~ •
••
¡ · ric-l no · e rcml · d • ·1)n truir i:n
· parn mejorar 1a condiciones so ·1ak-s. Pero en todo caso
..
• quc. e• puc an e .·
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rregunt:u.-e
·1 l' un p . n con · cua no l l' e cump ir:
a las , i\ encu. • 1 1 . t la ·&lt;.··111 de idiri&lt;lad n Je tn ·1cz:1.

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152

�Wtdter Eduardo Upez.

L, 111J111mcia de prtÍtticas pentl!(os/ale.1

El penteco tal.Ismo ha sido mn) cuestionado por tomar una:- Bibliografia
1Jh1d de separación del mundo. 0&lt;0 obstante, en el sentido Ul:ll!
absolutizar la experiencia de Dios, ha permitido la inclusión deel'. &amp;rger, Peter (1999). El dosel sagrado. Para una teoría sociológica de la relimentos y prácticas que rompen con esa homologación de la a flL Barcelona: K.airós.
periencia religiosa yue caracterizaba al protestantismo nacido de .ox. Harvey (1985). La religión m la ciudad semlar. Hacia 1ma teología
Reforma. En e e sentido, el elemento carismático del pentecostlb!- "aodertra. antander, España: al Terrae.
mu es un referente de la condición de la ailrura po. modcrn:i alm
- - - - - (1995). Firefro111 Heaven. The Riseof Penteco.rtalSpiabsolutizar al romper con los relatos fundantes. En el contexwk .... r./J d ,L v .. h . .r Re,. • • ,L -r 1, F t G
E d
.
, .
.
.
. 'llilll, · 011 u1e I\J/S apmg q¡
1Jg1011 m frie 1J11et1'J'- u:r
enlttry. "' ta os
la pluralidad de Amenca Latlna, en todo caso, esa desabsolut11.m
C
p
O
de la experiencia religiosa ¿no será un aliciente importante pan
os: ª apo ress. .
.
.
tolerancia y el diálogo interreligioso? i cada creyente hace reskr Cruz,;\. ( 1996): Post1:1odermdad. F.,/ evange!to ante el desqfío del b1enesta1:
la verdad o la religiosidad en u e -periencia, ¿no sei:á posible mas E pana: Clíe.
enriquecimiento parn la religión? El pent costalismo niega -no ik lllfCÍa Canclini, _ é tor (200 l). Gtlt11ras híbridas. Estrategias para entrar
liberadamente, no lo ·é- la totalización de la experiencia cris11aru JJ.irde la 11Joden11dad. México: Grijalbo.

ni

ª·

dar al sujeto la importancia en la consrrucción de• u religto idad.
cual interpreta desde su nvenda. Esto tiene consecuencia. soruk"s
muy interesantes para el e rodio de la sociología de la religión. C.lr
· d, d
d" •
.
. . d
\ll
preguntarse hac1a on e se rnge e1suieto que part:1.c1pa e 1a e-r
,
.
.
d
;,,..
1
nencia pentecostal . ¿eu,áles seran 1as pautas s1gu1entes e 1a re"&amp;"
sidad posmoderna? ¿Cuále serán las consecuencias sociales del!U

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' 1 D~ 1,\ Df\'ISIO!\c.S GE';\:ER,•\lE de la arquitech1ra, conocida y
Jtptada por casi todo el mundo, es la que la divide en prehistórica
ht~tónca; si e piensa en otra organización de los objetos arqtúrecQ!Cos que no considere el factor temporal, pero que resulte tan
!.lltral como la primera se pudiera hablar de ob1etos diseñado,
• m1uitectos educados en la academja y otro, producidos por
~t~ctos empínco , e decir, la arqwtectura puede ser académica

vernácula.
El término 1ernámlo e utilizado m di feremes área, &lt;le la vida co'dlana. h·an Jllich (2006) señala que vernáculo involucra los concepdc arraigo y refugio; el latín 1m1ac1J/11111 se utilizaba para señalar
dr, lo yue era confeccionado en casa contrano a lo que e obtenía
irtntercambio; los romanos de la anogüedad empleaban el térmi1 para definir la ub istenc1a lograda a parm de istcma de reci~idad inscritos en todos lo aspecto de la ,·ida, donde no existía
ªcompensación económica. Illich eicplica gue ese sentido general
rérmino se trasladó a la ltngua, así se llamó habla vemámla a las
1
· hra, y expresione. generada en el ámbito parncular ele quien las
:\flrt·a; el auror elige la palabra vernáculo para cali-ficar la' acciones
6nomas, fuera del mercado, por medio de las cuales la gente sa1

1

1

•'ljlutecta, docente e investigadora. Espeaalista 1:11 diseño an~wtectoruco. maes(1) Ciencia· por la ·.-\1 L r doctora en arqmtectura por la LJ/\¡.\~t.

156

157

�Arq11itut11ra 1•,mJm/,111rht1n11

Dia11a l. ,\[a/do11ado Fkires

tisface sus necesidade diaria. -acciones que escapan por su~
naturaleza al control burocrático, satisfaciendo necesidade que
ese m1~mo proce o obtienen su forma específica. Al hablar de lengua vernácula ,. de la po ibilidad de su recuperación, trato de queie
tome conciencJa , se &lt;.liscuta la presencia de una manera de CX!Sll!,
de actuar, de fab~icar, que en una de eable sociedad futura poori2
extender. e de nuevo a todos los aspectos de la vida.
El auror considera que la propagación del término ~1emtÍt'11h
debe al uso práccico, y señala que "los pobre, moderruzados SCG
aquellos cuyo dominio vernáculo'. en p~~abra) acto,_e~ el má restmgitlo: quienes obtien~n meno· s~t1sfacc1~n d: las act.1v1d~de Yemn
las a las cuales todavta pueden liberars (lllich, 2006, pags. 93-100).
En d campo de la ar,]uitectura, lo vernáculo e lo nativo deb1t
gíón; ahora bien, la arguitectura vernácula pu de ser ~ural (! urba
Armando Flores fue el primew en con iderar la existencia r_pro
ducción de la arquitectura ,?ernácula en la ciudades, u refleXIOIX!
·obre el tema comienzan en la década de 1980 y se concretan rod
documento titulado "La arquitectura rural y urbana del n?re.teti
,\léxico'. Con respecto a la arqui~~ctu~a vernácula constrm~~bl
cmdade , Flore apunta que se ut:ifr1.~ un c_o?str_uctor e pecializa»
en [ oficio, prevaleciendo el cnteno pa.rt1c1pat1vo con el u wm
siguen ngente la mayoría de las caracteri ricas de la autoconSint
ción } ·e LOmarán en cuenta la e~gencia, par~cul~es del g~
fa.miliar; el ramaño dependerá de la nqueza, e cwdara de la rdacd
con d sitio y el microcluna, e harán a1u te~ y cambios durante
proceso con. tructiYo y e podrán hacer adiciones } , u traccionesl
la consrrucción, pu . no .e opera con el concepto de obra roul
termmada" ( egundas jornadas para Ja identidad de la cultura nolt't

· bu'squeda de eme·1anza ,\ respeto con el entorno construimano.,

do, entre otras, sigue siendo donunante y se produc con material
prefabrtcado por autoconstrucción }' técnicos de la consrrucnón.
1,,1 arquttectura vernácula urbana e. contenedora tamo de lecturas de identi&lt;lad regional como mfluencía transcultoradora (2002,
págs. 208-210).

t1el texto .,·Jprendiend(} de Las [ ~as, Venturi y cott (~0(~6) _dcnunmla falta &lt;le tolerancia de los profesionales &lt;le la dJsc1plina con
t!pecto al ,ernáculo comercia.1, es decir, la arquitecmr~ gue se da
1~dargo del st,ip de la ciudad de Las -~egas, por cons1derarL1 f~a
ordinaria; también señalan la aceptacton, por parte de los arqmtttos modernos, de otros tipo, de arquitectura vernácula, como la
~tiva \ la industrial.
Los a~álisk reflexivos de la arquitectura ,·ernácula comenzaron
2lio &lt;le 1954, con el trahaio de ibyl loholy- ag}, titulado_ i'\ati-

&amp;nit1s ¡11 AnoJJJ'IIJIIS Architecllm: -Rspíni11s 11alivos en la arq111tectmr.l

a e te- estudio siguieron otras inve tigaciones, entre las
ftde tacan lo textos de Rudofsk), Goldfinger, Rapop~rt y Oliver.
os primeros estudio conciben a la arquitectura vernacul~ ~om~
la! y solo en los trabajos de Rapoport y Oliver aparece la lupotes1s
bc:xistencia de la arquit ctura \'ernácula en las ciudades.
En d libro ¡ "ivienda y atltura, Amo, Rapoport (19..,2) analiza los
&amp;remes tipo, ) formas d la arquitectura vernácula a la que tamtn Dama popHlar O folk, categoriza los objetos arquitectónicos en
¡0 importante y los que no lo son: los primero, pertenecen a
an¡uitectura académica v los segundos a la arquitectura vernácula,
supone que esta. divi.sió~ es el re ultado de la ind! (~~en~ia de los
ten,e, 1986, p. 6).
_
_
id ~t ionale, de la di ciplina. El autor define la tradic1onjo/k como
E, en el texto Omame11tcma, producto de u tes1 doctoral. do versión inconsciente de las formas íísicas de una cuJtura, de sus
Flore. utiliza el término 111-qmtert11ra 11er11dmla mbana, } la defineª Ut ltesidadcs, valores, deseos, ueños ) pasiones; postenormente di" és de características generale :
lile la arguitecrura perteneciente a dicha tradición en dos grupos,
.

IIIIÍm(J-;

un lado los edJficios primitivo ) por otro lo, vernáculos, éstos

La arquitectura vernácula urbana, que se caractenza pnncrpal~ t \'f7 se subdiYid n en vernáculo preindustriales y vernáculos
• d
·a1
P0r ser anonima, manejo de sistema formales , con. trucm·o· ¡tt ~
•
1:ror,. o pos10 ustn e .

158

159

�Arq11Íkt/11ra nmámh 11rb111111

Din11a l. Malmmado Flores

Paul OLiver e, cribió Cob!Jo_y socitdad (1978), texto publicadom
os tangible, de Ja tradición son aquello procesos por h
año ck· I978, dom.le el 1ema principal es 1a arquitectura \·ernq la identidade, on defuúdas y redefinidas con tantemente.
En d documento el autor e tabJ ce difi rencias entre arquiteCIIJIJ _ad propone la aceptación de la multiplicidad de definicione
ciencia d la consrrucción, y entre edificio \ arquitectura; menen ·cado contenido. en 1a idea de las vi,·ienda y asentamiento
c¡ue L1. utilización del Lérmino arqmtect11ra ¡,emáCl(/a no . del todo
· nal~. La tradición no debe ser interpretada como un legado
rrecta; sin embargo, eJ u o común garantiza u permanencia. Otila · o del pa ado, sino como un modelo para la reinterpretación
señala que la arquitectura vernacula es cLidácaca, homogénea, 111
· del presente.
escala humana, mantiene una e trecha reJac1ón entre 1a sociedad Manteniendo ste modelo de reinterpretaoón clinámica, el autor
ob¡eto aryuitecróruco, utiliza los materiales disponibles, no imen1
na sobre: diferentes concepto de tradición; menoona la pronen especialistas para . u cun trucc1ón, se respeta el contexto ait de Paul Oliver, quien sugiere el ha11di11g dowt1 -Yalorc, ) conral y el medio ambiente· u uso por lo general es habitac1onal.
qu pasan de generación n generación- corno la clave para la
En la introducción de la segunda parte deJ documento, Ohm
sión de la arquitectura tradicional; Oliver propone la concenapunta c¡ue el objetivo es exponer tipos &lt;le arquitecrura vemn · en el actual proceso de transmisión que se da de una generala en contexto distinto , ''mo. trar por medio de ejemplo. Cid aotra, sugirienJo el e tu&lt;lio de métodos actuale de transrni ión
diferentes da, e, de edificaóones aúsfacen la. nece, idadc. de
por ejemplo los orales; también argumenta que e L'l prácticas
respectiva. comunidades r contienen valore. e~enciales para ellas
yen lo que la tradición es, así lo que exi, ten son edificios que
además de c.¡ue «s con. ideran edilie1os de uso comente que
la tradiciones de quiene, Jos diseñan&gt; construyen.
presentan formas ...-ernácula tradicionale ya e ·tablec1da y t:unl'1 1obre el ambiente construido) la tradición Al ayyad explica que
otras que emergen en nue tro dia " (l~P8 p. r). En us ensalf de lo. temas centrales ha ido cómo enfrentar el cambio en las
se utilizan lo térmmo remámlo tradicumaL l'ert1áC11/o 11atiro, red ades, e identifica dos posturas diferentes; dentro de la primera
,mrerto y 1•tm,ímlo contemporaneo. Ea la segunda parte de la obra et 2 Henry Glassie, quien considera que la ar9uitectura tradiciocuentran los artículo, '13ena,i.des} el movLIIUento &lt;le la barriadiii es "material cultural" e decir, la evidencia física de la octedad;
escrito por \vilham P. Mangin &gt;John C. Turoer, y "A.sentamidti ·e señala que la verdadera tradición vernácula e tá basada en fa
ilegale en Atenas", Je Anstidis G. Romanos; en ambos se tr.lll ·pación, el compromiso y en una política ética igualitaria; sin
tema e.le la demanda de vivienda en las ciudades y cómo lo u. u2lil
, mucha de la relación con e ta, fuer.zas . e ha percLic.lo en la
la resueh-en.
d moderna cediendo lugar a la ignorancia y al debilitamiento
Por lo genera.!, el término &lt;le arguitectura vernácula está vid
. iguiendo a misma línea, Amos Rapoport e tablece que
lado con el concepto de tradición. En el primer capítulo del
iente construido es iempre simbólico; afirma que los pai ajes
to titulado The E11d q/ Fraditzom', ezar _\l ayyad (2004, pá~. l
e adquieren sentido debido a los ra gos comunes en una
comenta que hay ywenes cLi cuten que la tradición e tá en
ad determinada y que a medida 9ue la tradición se d bilita va
de ser exterminada por fuerzas contemporánea en nombre &lt;i
yendo el grado de la. particularidades compartida . El r-esulglobalización. jn embargo, esto'- argumento son generalmente e la reducción en la claridad de los di cinto pai ajes culturales,
bile~ y explica que la tradición puede ser má provechosa .,¡ se
· ente en lo. de mayor e ca.la, con su consecuente c.lesdibu1dera una lanuna donde se exploren la subjetividade involu
.ª partir de ahí Yiene el decliYe de la especificidad deJ lugar de las
en la producdón r en la ocupación del espacio. De este modo,

160

16l

�Dia,1" l. .-Ualdo11ddo Flore,

Arq11üect1m1 l't:mámla 11,bana

Por otra parte, Dell epton propone que los estudios sobreelpa- llllCOhe ión social a la audiencia mundial; la última fa e e la
saíe vernaculo deberían evitar la bú queda de lo autentico, carn globalización, donde mientra los asent-amientos tienden a la
rístico, perdurable y puro; por el contrario, la inve tigaciones~
eidad, lo u uario muestran un crecimiento de conciencia
arqwtectura tradicional deberían acomodarse en lo activo, temr
religiosa y de asociaciones raciales. La identidad y la tradición
impuro para buscar configuraciones ambiguas múltiple , ) euat iera de la globalización tienen meno raíces en el lugar más
nar los punto de contacto y tran. formación en el mercado, ea informacionales.
borde, en lo nuevo y en lo decadente. Complementando Jo anrem. tfJ autor argumenta que los juicio de valor relacionado con la
Janet bu-Lughod ,eñala que el mundo s1empre ha sido nómá. úcidad de lo ambiente tradicionales deben abandonar e, ya
por lo tanto las forma arquitectónicas emigran y los impuLo"
están propuestos desde una falsa dicororrúa de lo traclicional
tivos de los constructores se han refor7,ado y tran ·mitido a 112111 lo moderno; eñala que la hipótesi de que la tradición es
de este proceso; Abu-Lughod explica que ~n la transferenaa b re el producto auténtico de un grupo de personas e. cue tíocambios e han integrado con las forma existente , favorecieM&gt;• ya que la tradición también puede ser catalogada, empaquetatransformación &lt;le la tradición; establece una correspondencíaci maginada y vendida; menciona que el espacio y el lugar no on
respecto al proceso actual, y cita la anomalía histórica del coloimlt
ente fenómenos locales y que e. nece ruio reconsiderarlos
mo como un acontecimJento que alteró significativamente elad contexto de lo flujos contemporáneos de persona, biene, e
natural de la elección ) la difusión de las norma y form.1 s an¡ulll!
ción; agrega que el urbani mo continuará siendo el ruedo
tónica, . La autora rechaza que la cacofonía absoluta de la poo»
e pueden observar las cultura locales específicas y lll&gt; indernidad reprc ·ente una amenaza para la coherencia ~ la auteota para mediar la dominación global. Al ayyad apunta que la
dad, explica que e o ería negar la po ibilida&lt;l de que Ja for11111 de las inve ligaciones sobre el tema de la tradición y lo amarte innovadora puedan ser generada. a partir de la incorponoi
con truido debe er la hipótesi de que los pai ajes híbridos
de la, tradiciones de los demás.
tan prácticas multiculturales, y predice que lo que se e. pera
Al ayyad menciona cuatro fase, histórica de la produccionlil ~ primeras décadas del iglo _·x.1 on pai aje que alberguen
e, pacio relacionada con el despla.zamtento de la identidad }dlf encial de crecimiento y cambio, donde las persona puedan
gar en la era de la globahzación. La primera etapa ocurre dunil trar la posibilidad de adaptarse y adoptar la alteridad como
el periodo in uJar, caracterizado por una producción arquitecd forma legítima de identificación. Lo que se termina no es la
ca vernácula, d terminada por la · fuerza, local s; esto cambióll · ·n, sino la concepción que e tiene de ella.
la segunda fa . e o pedodo coloniaL el cual podría identil:icarsept Hasta ahora, explica Al ayyad, Jos conceptos de tradición,
L-i hibridación entre lo esencial y los estilos secundarios; amlx~
tos entre _í, sobresalen en lo debate. : el primero privilegia 1a
dos fu ron alterados irreparablemente en una desigual corrclacilt
IL1cional y- la contmuidad; el egundo enfatiza la ausencja de
las formas indígenas fueron particularmente modificaJas; el t
tiva. El surginuento de la idea de un supermercado mundial
período fue el de la independencia y la construcción de la n la cultura ha puesto en duda la legitimidad de la tradición como
representado por lo moderno ,, lo . eudo-moderno donde las lllarco de referencia estable; de acuerdo con Gordon i\Iathews,
fluencias del modernismo se u~eron con la exigencia de la
anterior de cultura como "el modo de vida de una per ona"
trucción de la nación. onginando una prolj ferac1ón de rradi
• combinar e con un concepto más contemporáneo de cultuinventada , a menudo con la intención expresa de brindar la ilusil tomo "la información y la, identidades di ponible en el super-

y

162

r

163

�•lrquikrtflra l't m1iml,1 11r/Jt111t1

Diana l. Maldo11ado I-lorrs

mercado mundial de la cultura". La tradición como La cultura llcr .k&gt;s interiores de las manzanas son ocupados. e re peta el pai aje
ahora, al mene,: para algunos, una cuestión de elección., c.lebidoa, ltihcial, esto e , que en una cuadra se pueden ncontrar fa mi mas
tanto la información com1, las i&lt;lentida&lt;les alt rnativas c. tán di.lJI&gt; iuras y con el pa, o del tiempo toda. la viviendas van adquinendo
niblés en d upt: rmt:rcado mundial. ~lathe\\ · señala, 9ut· huy dú lliformidad, en las colonia yue e. tán consolidada aparecen eletradición &lt;lebena ser entendida como el campo de meJiación C1U aento comunes, corno reja , árbole~ enfrente de las ca a entre
la hegemonía nacional o la cuJtura local r el ejerc1c10 de esco6rer mros; lo. pobladore vernáculos viven en comuna, y lo concept0.
Ll tradición, por lo tanto, st: ha convenjdo en un guión nu 1k&gt; público y lo privado están definido ..
dial; lo anterior e,·idcncia que ln c..1ue t:stá terminando es la iJl'2il Por lo general, en la arquit ctura vernácula Ja estructura e visible
tradición como prccur or:1 de la :tutenricidaJ y como conre0t
bforma t basa en ellenguaje geométnco; la figura má comune.
de un .igniticado cultural e pecíÍlco, lo que llega a . u fin es la tm 111 primas con ba e cuadrada, triangular, rectangular, hexagonal,
ción como un concepto b.1 ado en el lu!=;&lt;U témporalmente . itu:dt llétera; y cubo y cilindros. En cuanto al ornato, en un principio lo
como un kgadn autoritario e tático y como herencia o patrilllfMI llteriale· on aparente } lo recubrimiento se colocan por etapa ,
perteneciente: a cien grupos de personas. Para \lS~n yaJ L~ l1lll acuerdo a la capacidad económica de cada u uario. e abe que
sario reconocer 9ue en la actualjdad lo que dura en la trndici1'1nt:S llltro de la arquitectura vernácula e trabaja con lo matenales di._
tran iturio, lo iugaz, lo contingl'nte, ya que e. ésa la nue,·;1 mue p,nibles; la forma de manipularlo no depende de la. caracterí neas
de encontr:1r lo eterno v lo inmutable. Al final, la di tinción cnltt jlltlculare. Je cada uno de ello , sino del cómo e e tá acostumfal.-o ) lo real wnlienz~ a carecer de sentido, ya t.¡ue la simulaco lado a hacerlo. ~1aldonado señala gue alguna vece ~e adjudica
puede cnm·ertir:,;e en lo Ycrdadero.
COrutrucción a un técruco e. pecializado -puede &lt;.r un albañil-,
"i\r(JUllt:'Cturn vernácula, &lt;le lo rural a lo urbano. Con"1dcrac,olll! ~ olo la e1ecución, no la decision s t.1ue van a responder al congenerales ··. fue d ti ruin de la ces1: que en el año 211n pn:st:nt 11 IJul tuo. En este apo de arquitectura lo lugares constrmdos on los
~faldona&lt;lo para obtener d grado de mástu en ar9uitccn1ra: di ktesario para el desarrollo de la familia que en ello habita.
pnnwra parte &lt;le la inYe rigación se.. ·Lnahn Jn~ cipos dt' ,trL1uite&lt;at Para lo con tructore. \ernáculo la arqrntectura es un acto
vern:ícula: la rural y la urbana, determinando d n,,mbre a partir ~dido, por lo gue la manera de.. entender\ hacer es tra ·mitida
lugar donde . L' edifica el objeto; también . e establecen car.ictdf &amp;eneracion en generación; como
n incluv nt s, e respeta el
cicls comune para amba · rnodaLidaJe y comi&lt;ltractone ¡»11"
a origina~ p ro .e agregan alguno: elt:mento del conte.·to
estudio de la arquicecrura urbana.
'.111e lt: roca vJVir. El respeto a la tradición e. una de la. caracte\kdi:1nte d n:gi. tro dd contexto, \faldonado e-cidenció b '1lcas má:- importante de la art.JWtectura vernacula; los conceptos
ltdLz de un e. tilo vernáculo en la ciudade~. De acuerdo cOII ftse~enfan en la comunidad rural. e Yan con el que emigra éste a
I zmteractúa con pct ona: provenientes de di anta parte·, con
ob ·cn'ac1nnc dl' b autora, n la ar9u1teccura vernacula la sek
de materiales tiene L)UC- Ycr con la cercanía respecto al lugar~
te, costumbre. \ tradicion s· en la ciudades las reglas del
con. trucoon ~ a la faciliJade cconc'&gt;1nica,;; para obtenerlo
permanecen, olo que e multiplican, por lo 9ue la tradición
constructore, vernáculos Sl' a&lt;laptan a b. condicione!&gt; narural
tdiace cominuament añadiendo principio. , desechando otro .
terreno, no e cmpenan en tran ·tormarlo, así el acomodo rnild' Poco a poco la apari ncia de la ar9uiteccura vernácula urbana va
es &lt;lifcr nte, la traza no . iempre e. ortogonal, regularmente utiít' · ndo u condición meramente utilitaria e inclll\ e demento
el t -pacio c.1ut· c..¡ueda, donde existen lme de d1fereme diml'O
encuentra en el contc.:xto en que . e de arroUa: los c.·Íemento. más

164

165

�lnp1it,Yf11r,¡ n-rfl,iml,, 11rba11a

Diafla l. ,\laldr11111dfJ 1-"lr,m

comw1es ~ne se mcorpnran . on balau tr:•&lt;la , teja. , reja. con .ignm srrneda&lt;l, el ma.l dt: ojo, la mala suerte, la en\'i&lt;lia, entre otro . La
) ,·nluca:-.. columna • are&lt;&gt;'- de meJ10 punto. Lo" constructores1t1- aputectura Ycrnácula es con. tnúda ) habitada pnr d pueblo, por
n:kulos son mu~ cdoso con los lugares donde comen y duernn, lllll!:IS, .u forma ck clivertir. e y de actuar no se forma al margen
es decir, cnn d án..1 privada: culturnlmt.nre a í ·on~ -;u , id:i .1iw bclale hegernóruca, sino por d contrario, de eUa st: alimenta.
Je. arrolla en d 1:,ttrior, en el espacio público. i la. , 1, ien~lz (irrto l'S t1ue con l:l. condicione actuales, como la saturaoon de
conforma una . ucción Je cuarlos, d patio es lo 4ue obra, irentt audades, d de.empleo, el aumento de la pobre.za -sobrt. todo
cada orn rw está la lavadora, lo. la/OS para tender la ropa, la. olld mpaíses considerado en vía. de desarrollo-, alguno a pcctos
aliment• &gt; para lo: :m1malcs, algunos tienen u□ a banca donJe no 1p1os de la arquitectura vernácula, n el intento de resolver ruessc :ienrn la familia, sino todo el qu quiera. También es comuncamá. urgente., e han ido diluyendo; emr e. tns a. p ·cto. e
contrnr imágenes religiosas: en d exterior e da la, llla con lo
m-ntra la comprensión del metlio fí. ico, y por lo tanto el cuidado
es d centro . ocia!, la capilla, el pnt10 de juego, es d mundo.
medio ambiente.
La :trquitecrurn vernan1la aene como princ1p1n d agrupamlélll ~lgunos tratadi. ta utilizan el término t1rq11itect11m pop11/ar para
Je enanos c.iue va construyendo por fases; n la Y1v1co&lt;la \Crnáoil rínrsl' a la arguüectura vernácula producida en la ciudades. De
por ejemplo, la. activi&lt;lades desarrolladas en cada uno de c. 0 (llf 1»3do con el D1tcio11ano de lt1 /nig11t1 tS/Ja!lf1la, la palabra poJJ/llar es
ro ,·an cambiando continuam nte, de inicio pueden • &lt;.:ntr _roa Jd¡etivo yue ,;ene del la.tin poptt!mfr, y signjfica pertenectente o
recámara-cocina, luego dos recámara } cocina, más tardr.: rec• ·o al pueblo, propio de la. da es sociales menos f:worecidas;
cocir,.a )' comercio, Yasí, confnrmt. nn sau farn:ndo L, ·_m:ct ¡¡Id, de una forma J cultura, es cons1deracfa por el pueblo propia
de: l' ·e momento, en el mismo cuarto puedc.:o tener recamara,. !Onsntutiva tle su tradición, entr otras defouciones. El término
C&lt;~ci_na, separand(J c~da uno d~ _lo~ t:spacios con mampa_ra~ o&amp;.t t·qw:ocado, es amb1gu . En . usarución &lt;le arquit crura popumi_t~dolo- con d n:i•smc, mobihano. Otros lugares que ur.:nen
propone arqllitet111ra vemdc11l11111br111{1; vernácula en el sent:1.do de
muluples son el ri111o, la azoteas O las cochera..
ción esperarua otorgado por llhch,, ,1nculada a la tra&lt;l1eion
L1 m:l\ o.ria Je lo constructores Yern,'Ículo urbanos . nn (lf r
· ·_
L tiliz
" ·, c.l ·I ,
•
-&lt;1ncepto en con. tantl' runterprctac10n. ,a u
aaon e ter.
,
.
g rantes v bu can un sentido de pc:rtcnencia algo que les pwpoO
'
:1r9u1tcclti.ra -vcmacula urbana se plantea como n.:cordatono
ne identidad: la religión se com·ierte en e e YÍnculo que J:i la~ 'º"t
l
t· ·
l d ¡ ii · L
&lt;l 1
·
.
• 1.J.
...,, e p,tra o
pro e mna
t. a c.: se1p na, e compromiso
mlad de pertenecer a un m1 mo grupo dentro tk la gran c1uu;¡u,
.
.
. . .,
'
'
lani llene con el otro de hacer arc.:1u1tecturn en cnparuc1pac10n
la arqwtcctura vernácula ·e utilizan colore relacionados con
el I
lar
'
..1:..
J
..,.. , te tener e o t]U&lt;: e1 aprenut.%aJt. e. mutuo, como recor atogión, como e_ d caso de los franc1 ·cano., que comprenden 1a~- de q 1
.
d
h
e
•
~
-,
d· l onW.
ue e otro ueoe erec o a expresar su. gu to , pre1ercnc1a ,
de cate:, ocre. , colores terro os; o lo que correspon en a
)
b
.
h b.
.
d et I ne y cosrurn re en e 1 o 6 ¡eto que a Jta.
mariano, 9ue 011 lo azule ª ) d blanco. Las ctfra e pue en
contrar en el numero de rnno, y en el acomodo de lo_ mi ·mo
ad informacionaJ y la megaciudad como nueva forma
posicione: de los volúmenes tienen diferente. ·.igruficados.
a
larmente los habitante · de b cumunida&lt;le Yernáculas no le
lo\ ubjeto. producidos por la arquitectura vernácula urbana la
mit'do aJ otro, ya yue aunc.iue utilizan recur ·o fi 1cos de prof
~&lt;la es por excelencia lo tJue primero re uclven lo ar9wtecto
- reja ., portonc,, protectore. en la ventanas, vidrio en la
nros; adema Je ser una nece. 1&lt;latl fí. 1ea, con. muye una necandado" en la, puerta.-, la ca a está abierta; el nuedo c. bar,
d p ·icológica. Para \'ktor Onjz (t984), la ca a rt.pre ·enta un

166

167

�.,d rt/llllt r/11,U l't rt/'1(/lhl 11rl1,111,1

conjunto de im:í.g ne.: concha protectora. caparaz,' n. nido
Jd mundo. pmlongaci&lt;' n dd cno matt·rno, cnm; &lt; tra co a
condiuune en lit que el u u.mu n.:. ueh-e la ncce 1Jad dt r

I &gt;t.m,1 l. \lal,/,111ado l /r,nr

fue la uea{Íón de comision s gubcrnamc111alc.: cuyo obera an:tlizar las circun tancia · de higiene dt• lo sccrorl' más
~

cada Ji.1 ma. cumpkja .
partir &lt;le la publicacic'm de 111' re ultados, surgit·ron documenuna confen:n ·ia, \lain nuraim: (19.'8) reíle. i11ni'&gt; acerca
relacionado con d lema; Engd menciona y criric:1 d te.·to Je
lo probk·m:t d la ciud,td, ) erh.li' que en d pa. adu d nncq11 , Liun11diriu11t·.r d1· 1iriend,1 d,• hH d,1.rl'.r lmh,JJadrmJJ ¡• 111 rejón11,1, e .uba directamcm relacionado con la modernidad: la rmdad
por Erml a., yuien propuso lllll' a partir &lt;le la po c. ic·&gt;n de
pre:-emaha d demento h:í 1co de la sorn:daJ rnrnlerna de~· pnmcD ■ refu~o .eguro" -con ayuda de lo dueño de la f:íbricas-, 1
~pnc:i, s1gndicaba ªI ·rtura, libertad y cambio. La 1rnn:tomta01 1ador. t· conYertirfa en capitalista por mt'llio Jd rédito hip tk•I concl'pto comenzc'¡ :t partlf de la Re\ 11lu ión Industrial, con bno como proaecdón, en ca. o &lt;le paro laboral o incap:tcidad Je
·urgimiento d1.· ciudadl's .:1t1.:•hte zonas es1ric1atnl'ntt· urbanas; lb!Jo. Em1I a.x L' t,tbkc dos tipo. de ,·ivienda obrera: l .istema
mezcla de da. e so ra!e. fue us1itu1Ja por un prou:. o &lt;le t :n,
} d :1scuna cuartdero; t·n d primero, cada familia posee . u
cion l' clusi{,n. \1 conc 111r.1r e la población en las zona. urbana
Heces con área para jardín, y en el :q.,•1mdo, la fruuilia ,·i,·cn
comt·n.z/1 una e.-ct·siva demanda de v1v1en la. neccsufad que no
undcpartamcnro d ntro &lt;lt" un edificio.
do. pmlieron n.: oh-er. El autor señaló 9ut en la anualidad .r
Pm l~ngds, la aplica ii'&gt;n del sisit·ma mll,f•c • d único yue gaun I roccso Je tks1n1l':•raci1&gt;n d1.· las ·iudade..
llll2aria la propit·&lt;lad Je una c:1. a;. in embargo. debido a los c &gt;sto.
Fricdnch Engds cscrihié, un documento llluhldo &lt;.rmtrib11a,1 hido: de los terrenos, aplicarla en las ciudade • en los b,trri{ s
pmh!t111t1 df /,, 1i1ie11da donde e ·plica l¡uc.: la condiciones lamcnralti ilrtro, no s ría viable. "En Inglaterra, 1a con trucción de , ivil.'ndd h:1hi1at de los tmbajadore'-, como prccarie&amp;1d cn la ronstnf obrera. al lado de cada fábrica ha . ido regla genc.:rnl dc.sde h:tcc
ciéin. upc:rpnbl:lcii'&gt;n, ambiente in alulm: y alguna \·eccs b tmfl"' tscnra años", por lo c.1ue mucho. de so· "pw:blo · fahrilc . e han
hilid.td de (;1,11 e~rt•Ír alojamiento han afectado a la. cla ·1.:, opnad !IIIIVerudo l'n el centro alrededor del cual e ha de:arr JlaJo más
lk toda b · ép"rn ·; señala l)tll' el prnhkma inicié&gt; con la lll!Lird
una \'L'r b&lt;lcm ciudad industri, l. con tuJo los rnale: llllt' é ·ta
de.: In p:ií e· indu ·1rializado al mercado munJiaL es dcor ctMJII
ª· Tales colonia·, puc., no han re ueltn d problt:ma d la ,;_
con nucnl'Ía dd pa o Je la pr11&lt;luccii'rn artesanal a la imhJ"tnal. Inda''; d autor. eñal.t yul' el punto cla\'t~ del contlícto e la oposi
I~I auu ,r mcnciona '-lºl' con ti irme fuere 111 crccit·ncl, 1 la nudath emre campo ) ciudad.
los tcrrtno, locali.:.ndo en el cc111n1 numentaron "u ,·:i.lnr, prm
En llistmia de lt1,m¡11iter//m111JOdl'mll, en d c1p1tulo titulado "La
1
do &lt;)lit' lo obrero fot·r:rn de plazados hacia la z&lt; na · pcnférO
Je la tncc::nidumbre ", Leonardo Bcnénl]o explica lllle a partir
l .n ·u trabajo mcncil&gt;na (jUl' la da e &lt;lnminanlc mo. trú 1111crt'.·sdl bdéca&lt;la de 1%0 comenzaron a presentar e vario· C\'C:lllíl, que
eondicionc de lo · barrio (lhn:ro k·bido a la difu. ii',n &lt;k c. nM
can d cur o dc la hi ·roria mundial. .tfi:c1ando por u puesto
científicos dondt se c tabkci:l que dicho· e, injunt1 ,s eran lo pudllf ona de la ar9ui1ectura; c11ala que la transformacic'&gt;n e\'idcnte
lle ongen Je q1i&lt;lcmia e ,mola ,·irnda. d rifo.·. d últ.·ra, la lid'
inhd industria] cambia la manera de entender el objeto
cffoid •a, ·ntn.: 1 1r,1s, b ualc n través dd ,tire · el a •ua Íll\adíd teciónico. El au1or ·eñab que en csla · circun. ta □cias "nueva. e
rc:to dc la ciudad; fue a ·í como · · cr ·aron e tratl'gias .' a IIV", d Tercer i\fundo adyuicre importancia debido a lo pro
con d fin Je e •ntmrrc. car la propa~.l ·i&lt;'in dt· b e¡ i1.kmi:1s lí
&lt;le desarrollo ocasionados pnr el crecimiento dem11gráfico y
la urbe. incluid,&gt;. In. barrio hur6rt.1i: ·e ; una de la pro¡nie ·r~
laconccnrracii'm de la poblaci6n en la. zonas urhanas; Bené, olo
• 011

r~n

l&lt;i8

�Arq111/rclum

1rmciml111rba11a

T&gt;imM l. \laldoflatÍQ l l6rrr

apunta que la dt.:sigualdad e manifiesta en 1:-L ciu&lt;ladt:. \ lo. ob1e~

mik: &lt;ll' n:de informarica autónom:1$ 9ue tit.•m:n mc,&lt;lo innume-

ym: las con forman:

rables Je conectar l', ortt:ando la· barr ra clectróni as f••• J Je b
11uc se han apropiado in&lt;lid&lt;luo · ) grupos dt• todo d mundo para

Lo. c&lt;lifino~ proyectado. por los :m¡uitccws y conforme a lru or

to&lt;la ch e de propósito , bastante alejados de h preocupaciones de

&lt;len,tnza • bs ciudadc trazada según 6 rt'gla · de los planos ttt·

una Guerra ·ría extinta (Ca ·tells, 2006, págs. 32-33).

h:mí. tico ~ pro\·1 Las de roJos lo · :en-icio público. , la. calle lo;
p:m.JUl' ·, ctcétt•ra. pcrrcncccn &lt;,1

:1

una parte de 6 pobl:icion; b

otra parte no pueJ1.: sernr e ck l'llo:. }

t.:

asienta por u cucnn

en 01ra · rnsa • barrio , ciudaJe irr guiares, rebcionado con lo!
:tntt:tinrts

¡... ¡, pero clar:u11e.:nll' di

unto'-. Estos a Tntanwnm

rán ll:1madn 111argli1ale.r, pui: ·ro lflll' fm:ron con idl'faJo corno lllll
fmn¡a st:cundana tk• la única ciuJ.1J leg11ima, como la.- h:m:icas
lo. tugum 1s lflll:' i1:mprc e ·i ucron, Lll meJiJa lin111:1d:1, al ma!J:cil

dc- la· nud.1de inJustriale de lodo d munJo {21

is,

I. lu.'·).

l~n l'J%, ,\lanucl CasteU puhli ,; Thr !1gor111c1tirm .,-J.~e: hcm10110, .\oat,
,111d C1tlt11rt'. ohra di, idida en tres \nlúmenc.: Th,· /v.r1• f!I thl' t'hl'Orf.
.\'orirf). 'l'li l'm1•er (!/ lrlt11/J{J' ~ L1Jd f!} \lil/e11111i11J1. La primera nlicton
t·n español apan:-ció l.'n 1999. En d ,·11lumen 1, St)ried,1d rNI, (:1 tell:
argumenrn t.JUC b n ·ieJa&lt;l t¡ue inici,·&gt; 1 . iglo XXI e con t:cucncu
de un:1 re,, &gt;lucitm 1ccnol&lt;'&gt;gica basada, principalmente:, en la. icen~
lo¡..,,fa de la infonnación, prt·~cmando cambios ·n d si h:ma cron,·,nun, dominante, d capitalismo, \ por lo ramo, 1ran~form;1cion
fundamt:nt..ale en bs relac111ne . . oc1ale . . I~I aulor cxpli ·:1 que¡,,._
principal\.' logros en la tccnohri'a decln,mca - como la primerJ
cnmpuradora rro.,~ramal k- r d transi ·ror, bas ' de la microclectronl
n- con. uru)en he. encía n.,ll UL la rcn,luci{in informfüica:
Cumn

t .

·ahido. 1nternc1 e origini', en un :iuJ:1,. plan idc:tdll en b

déc:i&lt;la de lo se

l'nt't

p&lt;1r los gut·rrtro- ll'Cnolúgico Jd .\·nlCK

de l'rovn:tos [... ¡. par.i e, uar la toman &lt;lcstrucnón . mTJc:ric1 de 1

w rran. frmnacione

en la tecnología Je la información s orrgimron y difundieron duranre un periodo &lt;le rec trucruración global
del capitali. mo, y le in icron como hcrrarniem.1 principal. L1 nueva
forma de capitali mo se caracteriza por la glnbalización ele la aclividade. conolllica ma · importante ; as tells . eñala c¡ue existe
diferencia entre una cconomfa global y un~1 mundial; la economía
global . t: presentó por primc:ra ,·cz en la hj roria, ha ex.i ·cido de. de
d iglo . ·vr y es capaz de:
l·unc10nar como w1a unidad l'n tiempo rl'al :1 escala planetaria. ,\un
c¡ue d mo&lt;lo capit:ilista Lll' producrnin e caracrcnza por su cxpan. 11Ín IUCl'
l'

:lntl' .

rr:uanJo siempre dt· supaar los límites Je tli:mpo }'

pacio; olo . tina.lt:-, del siglo ·. · la t:Conomh mundial fue capa:;, lk

h:Kcrsc ,wJadcr:1mente glnbal en ,,inud de la nuc,':l infrac rructura
proporcionada por b t1.:cnolo ria · de b inform:ici1ln } la comunic:i r1ón. E ta globalidad incumbe :i todo: lo. proce. ,. } demento del
is tema t·cont'&gt;mico. T~] capital st· ge tinn:1 L1 · vdnricuauo hor.i · Je(
dfa en ffil'rcados íin,mcitros glohalm1:mc integrados (2tl0(,, p:-ig. 120).

rn

tema indu. tn:il e ba.·aba en la pn,durción en erie y e apoyaba en los aumentos de producti\'idad lowado. por la economía. de:
I

ala, rn pro l'. os d produc ión mt·canizado dcmde cxi ria una
adena d ensambk· Je un pmduc10 cipo, todo e to comrnlado por
trnprc as e tructurada n :rticalrncntc con técnica institucionalizada
dr.i.ii',n del trabajo so ial; ·in mbargo:

ca o dt· gucrr;t nudl':lí ¡.. ¡. I·

comunir:toonc est:idoun1d n e·

l'll

re. ultadu ful' un:1

rc&lt;l, lfU como querían us uin·n

Cuando la dcm:mda e n&gt;l\'ilÍ impr,&lt;li:c1ble en c:toridad ) rnl1Jad,

l0rl'.. n1, p1 ,d1a . L'f comrolad:1 Lle ·de nin6-ún ci:ntro, ompue:..rn P111

cuando lo: mt·rca&lt;lo. ·t· d.ivnsilicaron en rodn I mundo, y en con-

:lflfllltl:nura de

�Diana l. .\fa/donado Flores

A rq11ilec/Jm1 a·maml« 11r/J1lJ1a

r reconstrucción ince antes· para una polítJca encaminada al

secuencia se dificulró su control cuando el ritmo &lt;lel camh10 rem,

ción

logico luzo ob olem d e9uipu &lt;lL pro&lt;lucdóo d... cometido ÚillCl

proce amiento inmediato de nuevos valores y opirrionc públicas;

el sistemJJ. &lt;le pr0Jucc1ún en setie se voJvio &lt;lema íado rigidoyc,:ti-

'f

rosn para las caractcnsticas de

aruquilar el tiempo" ( astells. 2006, págs. 506-507).

l.:.1

nue, a éco-nomfa (Castdl , 11 ;

para una organización social que pretende superar el e pacto y

pág. 182).
Con el propó ·1to de superar la rtgtdez dd i tema utilizado, .e prupuso el acomodo Je la producción al cambio per istente, in1cntnnd11
dejar atrás el donunio de la producción personalizada v el modd dr
artesanía industrtal, es decir, la respuesta fue el sistema dL· pro&lt;loc•
CJCln flexible. Castells propone cambiar la perspectirn dL estudio,k
po. t-indu. triali'-mO a 111form.ac1onalismo, explicando que:
La . uciedadL·s . eran informacinnalcs no porque encajen en unnn
delo particulnr de estrucruni social sino porque organizan so ,111e
ma de producción t:n romo a los principios tle ma.XIminc1óntk

pro&lt;luctivi&lt;lad basada en el conncimu.:nto mediante eJ tll's:i.rrollt1. U
difusión Jt: l.1s Lecnolngia. Je la información\ mediante el curop&amp;-

Lna de las característica de esta sociedad red es la cultura de la
rirtualidad real, donde el recurso multimedia aparece como símbolo
de hipermodernidad, el nuevo sistema electrónico de comunicacion
smge de la fu ión de la comunicación a través de la computadora y
bs medios de comunicación de masas. Castells explica que los multimedia re paldan un modelo culrural caracterizado por tres rasgo :
•t'na extendida diferenciación ocia! y cultural, que lleva a la segmentación de los usuano -espectadores-lectores-oyente [...], una
t'Stratifi.cación ociaJ creciente entre los usuarios ) [...] la integración
de todo los mensajes en un modelo cognitivo común"; el autor
lliade que tal vez el rasgo más unportante de los multimedia sea
~ contiene ca i toda la expresiones culcurales, poniendo fin a la
separación e incluso la diferenciación:

miento de los prerrequ1s1tos para su uo.l.Jzacmn -fun&lt;lamentalmetr

Entre medios audiovj uales

re recurso · humanos e infraestructura de comunicaooncs··.

e unpresos,

cultum popuJar y erudi-

ta, entrererumienco t. mformación educación y persua ion. Toda

expresión cultural, de la peor a la mejor, de la más elitista a la más

Lll autor señala i:¡ue en la era de la información, funciones y proce:-1~
e e. trucmran en torno a redes las cuale. constituven una fill(\l
forma soaal:

digital gue conecta en un supertexto histórico y gjgantesco la manifestaciones pa adas, presentes

popular, e reúne en esre urúYerso

r futuras de la mente comunicativa. .\1
na red es un conjunto de nodo interconectados. Un nodo rld

hacerlo, construye un nue-

n, enromo llilbólico. Hace Je la virtualidad nuestra real.tdad (2006,

pags, 404-405).

punto en el que una curva se intercepw a í misma[...]; lm, rede~®
e rructuras abierta , capace. de expandrrse sm limite~, inregra¡J1
nue\·os nodos rmentras puedan comurucarse entre

si [ ... ];las~

on los in trumento. apcopia&lt;lo para una economía capitalista lit
sada t'11 la inncm1ción, la globalización) la concentración desceol!t
llzada; para el Lraba¡o, los aaba1adores , las empresa gue se b;1.'1!'
en la fJeXIbilídad . la adaptabilidad: para una culrura de decon. ullC

172

el texto se adara que el mundo mu]timedm será vivido de de
ibs perspecti a diferentes: la de los interactuantes } la de lo rn!fractua.do.. El espacio ~ el tiempo on considerados &lt;llmensione.
mias_9ue e fundamenta la vida del hombre; dicho. concepto. son
'3llstormados ub tancialmence por el multimedia . ...\1 respecto, el
llilor explica que:
F.o

173

�Día11a l. ,\ú1/dnnado Nom

Ar,¡uiJ,rt:,rd 1v11,1m!d 11rl,,111d

La: localida&lt;lt::s se de!-prenden de u significa&lt;lo cultural, hi tliaco

y ge, 11-,rnilicn, · se reintegran en r des funcionales o en t11/l,1gp de
imágenes, provocanJo un espacio de Aujo que sustituye al espacio

Je lugares. Ll 1iempn .e borra en d nuevo 1stema de comuOICI•
ciún cuan&lt;lo pasado. presente y futuro pueden n:programar ·e p:m
imerncruar muruamentt: en el mismo mensa1e. hl espacio de k

ílu¡o ,. d ticmpo atemporal . on los ctmJentos matenalts de uru

nueva culrur;l, que trasciende

L

incluye la ilivers1dad de los sistellllS

de representación rrnnsnunJns por la bi. toria: la cultura Je la ,1r

tuahJad real, donde d hacer creer acaba creando el hacer (Castclls;
~OI)(,,

p,Íg.

l08).

ros céntrale en la economía global, el control de los medio &lt;le
ede del po&lt;ler político. El autor enfatiza (}Ue
bs rnegaciudades deberían ser con iderada polos de atracción con
~et~ a otra~ regiones ) no solo por . u ramaño; para ejemplificar
nantenor escnbe:

romunicac1ón y la

! long Kong no e olo sei, m.iJJone de personas, r Gua.nwl10u
seis millones \' medio: lo que está surgiendo es una megaciudad de
cuarenta a cincuenta millones de personas que cunecta. Hong Kong,
henzhen, Guangzhou, Zhuhai, Ia.cao y pequeño pueblo. del &lt;lel-

ra del río de las Perlas (... ¡. I .as megacmdades amculan la economía
global, conectan las redes informac,ona.le y concentran el poder

Cast lls menciona que los 1stemas J comunicación electrónica au-

m.t'nran la -,eparación entre las act1ndade. de la vida coadiana) h
proximida&lt;l e~pacial: es c:i&lt;la vez má común que el trabajo, espar·
ómiento, sernc10. públicos, compra , educación salud, etcérera,
realicen a través de la computadora -hogar electrónico-, por lo
quL algunos han anticipado el hn de las ciudade. como Sl conOCÍJ!I
ha. ra la primera mitad del iglo XX.

munc.üal ~ a tells, 20116, págs. 41:.?.-437).

aciones Uruda -&lt;..&gt; l '- tenía
~tradas diec,~ueve megaciuda&lt;l~ : Tokio, 1 ueva York, Crndad &lt;le
r:uc?, l\fumba~, ao Paulo, Delh1, Shanghái, Calcma, Dacca, Bue: Aires, Los ngeles-~ong Beach-Santa Ana, Karachi, bl Cairo,
f de Ja~eiro, O.aka-Kobe, Be11mg, [an.ila Moscú y Estambul.
.1Stell senala que las megaciudades:

Enel 2(MJ7, la Organización de las

La era inf&lt;,rmacional e tá marcando el comienzo de una nUt:Y:t fi •.

ma urbana, la cmdad informacional.

o obst.'U1te, al igual qu~ b

,'nn las depositarias de todos los segmentos de población que lu-

ciuda&lt;l indusrrial no fue una réplica munchal de ~[anchcsu:r. la 01i

chan por sobrevivir, as1 como dl- los grupos qut. tJUieren hacer visi-

da&lt;l 1nforrnacio□al mergente no copiará a ilicon Valley, ~ 1nucbr
meno a Los Angeles[.. ]. osrcogo que debido a la naruralczadeb

ble su abandono para no morir oh 1&lt;lados en zona ortea&lt;las por las
red es &lt;le comurucacion.
· · • Las mcgaciudaJes concemran lo me¡or \ lo

nue,·:1 sociedaJ. ba a&lt;la en el conocu.111ento, organizada en rof1)()•

peor¡ ... !, se conectan al exter10r con rede globa.le ) seRf11cnto~ de

redes y compue ta en parte por flujo , la ciudad informacion:tl!IIL

us propio. países, mientras 9uc están d sconectada. en u intenor

e una form.1, . ino un proce o caracteozado por el dominio estfílC

de bs pob.laciones locales que son funcionalmente innecesarias

tura.l del e,;pacio de los flujos.

per¡udic1ales ,ocialmenre desde el punto de \'ÍSta domrname. 0 _

0

te~o ljUe esto es a r en Nueva York, pero también en \[buco 0

Para el autor el re ultado de este proce.o on las megaciuJ,.de5,
las cuales se caracterizan por una desme&lt;lida cantidad Je habi¡jlt
tes -más de diez millones de personas-, la con. titucicSn de Po11"

17-1

Yabna. bs este rasgo disnntivo de estar conectada globalmente
Ydesconectada localmente, tanto ffsica como socialmente, el qu

hace &lt;le las megaou&lt;lades una nueva forma urbana (2006, pág..ns).

175

�Arq11itt!cfllr" 1v:nuic11l0 11,IJ,ma

deoan en su senudo, según las determinaciones sociales v los proEn el capítulo ''La arquirecrura del fin de la lmtoria", astells erula
que la arc.¡uitectura del posmoderni mo e la arqmtectura que. e rtbyecto. culturale implantados en su estructura . ocial ) en . u marco
ciona con el espacio de lo. Aujos, ya que "declara el fin de todos lm
espacial t&lt;:mporal
istemas de igrnfü:ado, crea una mezcla de elementos que buscab
armonía formal ml'.djantL la proyocación esalisaca rranshmórid.r fiautor propone tres difer me formas de identidad: legi11madora,
afirma que por 111comprensible que parezca, la arguitectura con llll' resistencia e identidad proyecto.
c;igmficado en la oc1edad dominada por el e. pacio de los Aujos es 1~
llu él llama la arq1litetlt11'0 de la dest111dez
Identidad I gitimadorn: introducida por las in. tituciones donú-

L, nueva ar&lt;.1wtecturn con ·crure los palacio de los nue,·os

names Je h sociedad para extt"nder \' racionalizar su dominacion
llOOS,

con lo quc cxponL su &lt;leform1&lt;lad oculta tras la ab tracción del espacio de los flujos: u se arraiga en lo: lugares , de este modt\ffl

la cultura y en la gente. En ambos caso • bajo forma!- JifcrenlCl.
la arquHecturn ,;, el diseño pueden estar caYandu la tnncherl5 ~
la resistencia para
(2llll6,

¡... ¡ la

reconciliacton de la cuhura) la

frente a los actores sociales. !denudad de resistencia: gwerat.la por
aquellos actorc que se encuentran en pnsioones-conwciones d raluadas

que construyen trinchcras de re:1stcncia , upenwencia basandost:
tn

trcnokljí'il

p~. ,t;S .-1-56).

e tigmatiza&lt;las por la lógica de la dommación, por In

principio diferentes u opuestos a lo. que impregnan las ms-

utuc1one de la soctedaJ ]dcntit.lad pro,ecto: cuando lo ,lftorcs,
hasandose en los ma1enale · culrurale. Je.: l)Ue disponen, conslruycn

hl podn-dc lc1 idmtidad es el título dd segundo volumen yue confornu
la trilogía Je la Lm de !t, 111jor11Jr1rió11; ah1 ( asteU. Jdine la 1dentiW
como ·\:I proceso &lt;le construcción del enúdo al ndiendo a un am

una nueva identidad que redehne u po.tción

hacerlo, buscan la transfnrmac1on de

to&lt;l.1 la

t'rl

la soncdat.l, ) al

cstruCLura soc1:d. E. d

ca. o, por e1emplo, ele las feministas cuando salen de las trrncheras

buLO culmral, o a un conjunto rdacionado de atributo. cultucal
de res1 ·tencia &lt;le la it.lenudad y los derechos dl- la, muiere para clc
yt1 s da pr1or1dad sobrL el rl peto &lt;le las fuente. de senado
afiar al patriarcado, \ por lo rnn10, a hi familia painarcal ) a toda la
(2tl06b, pág. 28). Scnala &lt;.1ue w1 ind1,·1duo o un· act1&gt;1' colccuvo"pllt'
estructura Je proJuccion, reproducción, sc:ruahda&lt;l y personalidad
dl·n tener i&lt;lcntt&lt;ladc pluraks, y yue el conccpm &lt;le 1&lt;lenti&lt;lad, tibrc
obre la l¡ue nuestra. socic&lt;lades , e ban basado a lo largo de la hi todo cuando se autodetinL, puedL coincidir con lo rok. sociales,
toria (20n6b, págs. 29- 30).
aclarando lflle la 1denticbd establece el enrjdo, mientra. que lo~rolt-s organizan las funciones; para el autor el sentido s la i&lt;lenrilio
J.lteU coos1dera que la identidad Je resistencia, la cual 11 va a b forcton simbólica del objetin&gt; de la acaón dd sujeto.
lllckín de comunas, es la má importante en la ociedad red ra que:

al

La construcción de las i&lt;lenti&lt;lades uul1za materiales de la hisl(IIII.
h1 1-{eograffa, la biología, las insaruc1onc producovas \ rcp«x1(1(11\':t",

la memoria cokcuva } las lanta. 1;1s per. onaJ s, lo. aparJt1"&amp;;

poder

I

bis re, elaciones religio as. Pero lo indkiJuus. los gr~

. oriale. y la. soc1edadc. prncc. an rodos eso, rn:ueriaks 1 !ns rt'lf

Con truye formas de resistencia colectiva contra la opresión, de
otro modo insoportable, por lo común :itemliendu a identidades

r.¡ue aparentemente estuvieron bien detintdas por la hi. toria, la geo!(rafía o la bioloJ.,&gt;1.a, facilunndo

as1

Ír11n1era de la resistencia.

1 &lt;,

177

crue se xprescn como c. t·ncia de

�Di,ma l. ,\1a!tl1111iulo F/or,s

llrq111ttcmr,1 1rrnárul,1 11rbana

cñala c.¡ut: dentro Je las 1dent:ida&lt;l de re. 1 renc1a e encuentru1
fundamenwlismo religioso, el nacionali ·m , la 1demidad t:tnica vb
identidaJ letritoriaJ. e11al:l 9u es el proceso &lt;le con trucción de b
identidad proy ero la 9ue produce ujeto, :1 nfat1za 9ue lll SUJéCOI
m son inJividuo . aum¡m: e tán constituidos por mdni&lt;luos.

de la familia pamarcal, raíz de la tran formación Je lo mecanismo.

di: w1Nrucc1ón &lt;le la . &lt;.:gundad, la ·oc1ahzaaón, la ·exualidad Ypor

lo tanto Je lo· si tema · de la per onahdad. Cuando el mundo se
ruelw demasiado grande para ser controlado, lo. actores soc1ale
prett:nden reducirlo de nu&lt;:vo a su tamaño ~ alcance.;. Cuando las re-

des disuelven I ciempo v el espacio. la gente _e ancla en los lugar
on I acror ocial colect:i\·o mediamc d cual los in&lt;lfriJuos alcanm

y recuerda u memoria h1stórica. Cuando el su t nto patriarcal de

un sentido holístico de su experiencia. En e re ca. o, la con trucaoo

la pcr onalidad e quiebra, la gent afuma el \·alar tran cendente de

de la 1denridaJ es un proyecto &lt;le una n&lt;la diferente,

la comuni&lt;lad como ,·oluntad de Dio . Lsta reacciones
defensivas se com'ierren en fuentes de sennJo e 1Jenada&lt;l mc&lt;liame
la construccion &lt;lt nueYos cód1¡?;rn, culmrales a pamr de materiale.
histonco. (20ll6b, pág. 89).

tJl--lÍZ:Í

hmll

en una r&lt;lenadad opnn11Ja, pero que se expande bacia la transfrr
mación ele la soc1e&lt;l:u..l como la prolongación d1. este pro\ect•l
i&lt;lentidaJ (21106b, ¡~rs. 31-32).

la familia

➔ 1 autor

propone la hipotes1 d yue la construccton de: ujet1 di autor concluye el capítulo eñalando que la e peranza es que de
cs1a nue,a sociedad e~ J1fcrente a b pre. entada en la moJeroidal comunidades de resistencia uqan nuevo, '-UJ tos que se convier- temprana o tardia-, c1ue ahora lo ujcto se forman a parur1t llen arn ,re. ociales rran formaJorc de la realidad.
la prolongación d la re. l tenaa de la. comunicbJe y no ba. ánJoir En el t rcet \·olumen, l •i11 de lllilemo, astells explica el concepto
en las sociedadc. civiles:
/11&lt;1rffJ 1111111do; eñala que la aparición del capitali mo informacio111 trajo como con. ecuenc1a d lllCn:m nto
n la exclu ión , ociaJ r
El fundamental1smo religioso, d nac1onali mo cultural, las comuoz desigualdad en t&lt; do el planeta; agrega c.¡ue si bien existen dato
tcrntonale . on en Rtneral, reacciones &lt;lefen. 1, a.. Reacc1oot: am- evidencian una considnable m 1oria en lo , 01\' lt:s de , ida en
trn tres amenaza fundamentales, percibidas en toda la. ocied# lllltodo I mundo, la medida &lt;le tendencia central no debt.:ría ser el
por la ma ·mía dt· la humanidad en estt fin de milenio. ReJ1CO' tnsaje. Explica la de. 1guakbd a partir del proce_o c.k polarización,

"ª

contra la globali.zación, yue disuelve la autonomi:t ele la~ tn5Utu(l&gt; cual:
ncs, las organizacmncs y los sistemas &lt;le comunicación J,1odefll(
la gente. Reacción contra la interconexión y la ilex1biliJa&lt;l, que difu-

:\parece cuaml,, tamo d \·értice comn la base Jr.:: la esrnla de

mina los limites de L1 pertinencia y la parttcipacíón, indÍ\'1duali1J~

tribuciún de: la renta o la riqueza crecen m~ depri. a 9ue el centro,

relaciones socia.les Je la producción y provoca la inestabilidad

de manera que é re di mmuye ~ "e agudizan la · difr:renoa

trucrural dd trabajo, despacio) el uempo. Reacc1on contra lat:Jl!l!

entre lo. dos segmentos extremos de. la población.

' Alan Tt,u.raine llama u1eto "al deseo ele ser un indi,1clu11, de crear urui ~
pl'rsonal, de nrorgar senado a tndo el :imbito de las expencnc1as de la y¡Jainiiadual": para c¡ue un inJividuo se convierta en Sl.Jt:to es ni:ct:sario que' e e ~
dos cnunrnu.:iones: la de los imliv1dul1 contra el mercadu y la de l11~ ind~

contra las comurudadc:s.

178

dj..,_

ociales

pobreza da cuando los recur o económicos obtenido no al ~.an el nivel de vida con 1derado como nunimo, dicho nivel está
~i.lo por lo gobiernos e m tttuciones correspon&lt;l1ent s. Reco~ que dentro de la pobreza ex1 te lo 9u1: los sonólogos llaman

17'&gt;

�Arqmtec11,r,1nm,ím/&lt;111rb,ma

Din11a l. Moláonado Fltm.r

polm·z.a

El concepto &lt;le precariedad urbana refiere e. pecíficameore a la caexlre111t1, término que propone sm-Lttuir por el de 111Üm1J. B
autor dt.:hne la exclusión social como "el proceso por d mtl aoerracterística deficitarias cualitaavas del hábiraL de las familias, espeto. irnfü·iduo. v grupos e les impide i, remá11camente d fü~
cialmente re. pecto a la vivienda, y~ sea a ruveJ de tenencia egura,
a posiciones llLie le. permitirán una sub,istencia autónoma tleo
acceso adecuado a1 agua potable, al aneamiento y a otro sen;&lt;le lo· ni\'de · sociales determinados por b. institucionc. \ valoo:s
cios bá 1co urbanos, a la tipología de vwienda y calidad e truccural
en un contexto &lt;laJo (Castells, 20116c, pags. 97-lJH). Dentro dt n
como a ruveles de hacinamiento.
mecani. mos t.¡ue conllevan a la exclu.1ón de la suciedad mrnam
como principal, la falta de. empleo regular como fuente &lt;le mgr
aunyue también considera. el analfaberi mo funcional la posiCIOll~ !kesta manera la precariedad urbana está estrechamente nnculada
ilegal, la carencia de alojamtento, entre otras. Con La ,w, dt la tK/1- roo los SÍll!IJS O tugunos, cuya definición hoy dia continua en discum,1tió11, ~fanucl Ca tell brinda un panorama completo del come m; ~ O~C lo define ª partir de la e:x1stencia de la 1guiente cadonde se produce la nv1enda \'entlcula urbana.
ooenSaca : U1Seguridad en la tenencia, acceso limitado o tnadecuaal agua potable, saneamiento y alcantarillado y mala calidad en la

Política y propuestas, l ca o de México
!!ln!Ctura; los autores definen el tugurio como "todo a entamiento
La Comt. 1ón Lconómica para \mérica Latina y d Carib --ür\l- li!mno de bajo rec~rso , con las condicione de Tida de la poblaen su informe del 21109, eñala c¡uc en la region x1 ten cicntonclc· oonpobrc, alt~s densidade. ~ bajos estándares de viYienda en lo gue
ta millones c.k per &gt;nas pobres } -1 millonc considera.da inJigtfr l!pecta ª. erncios Y e~tructura''. En el texto se expbca que dentro
res; en d repone c.: rn ncioo:m las altas ta.·as de fecundidadí. tlos.üb1et1vo del rrulenio propuesto por la O:'.'\C, ,e aborda la
&lt;lepen&lt;lenc1a del hogar como las caractenslica determinante tkb ~edad urbana, } por lo tanto los slu111s, sin embargo, debido
pobreza en d continente. En otro &lt;locumenco publicado por h ~ tbs pau~s eS ta bJecida , solo e alcanza a r gi trar una parcialidad
ma comi ·ión y titulado Pobreza)' prett11iedad 11rha11a en./ l111érira l..JJhtl la realidad urbana, ya que ad~más del acceso al agua potable la
el Crmhe. \i/11dtiÓJJ ,1ct11tJÍ)'/it1t1flcit1111ie11to de políticas ¡ progm111as Qonlio tomcia de la nerra Yel acce o a lo serncio. anitarios, es nece ario
~fartíncz, 2U09 págs. IQ-24), e e tablece una relación entre pcbrtli íOOslderar otro factore , como el hacinamiento, la condición del
precariedad urbana ) problemas de habitabt.lidad; el texto fued(li: ~ eS tructural, etcétera, gue afectan la calidad de ,'ida de lo

t? por Rica~d~ Jordán)

Rodrigo • larrinez, gruenes on funCll)'tl'
nos de las d1, 1S1ones de De arrollo social , De arrollo so. teru'hk•
,
asentamiento. humanos de Ja ~EPAl.; los autore definen la pablt,1
cumo el "refle¡o de un deficit en el stock de capital o en d flu~ii
ingre ·o. que nene una per. ona u hogar", y consideran l.]Ue :erpht
unplica un acceso lunitado a I s servicio ) bien 5 para cubrirO((t·
s1dades demi:ntales como alimento, v1vienua, ve,;ttmenta, cd~
y alud; explican la precariedad urbana como el deseyuilibrio ~
existe entre la oferta y la Jernanda de erYicios básicos que 1t1ir.f
una ciudad:

180

:!:s.
.
P pue ta de la CEPAL consi ce en con Jderar la pobreza urba•de de
·
~na perspectiva mult1dimens1onal, la búsqueda de soluc10debera encaminarse a mejorar la condiciones de habitabi!Jdad r
~nalidad en la ciudades de manera imultánea.
'
Con olidar asentanuento humano de importante compleJidad ,.
magniru&lt;l por su población y nh·el &lt;le actiYidades con calidad d~
vida
• parte de sus ttrntonos,
· · y con una capacidad téc. en la ma }Or

ruca Y financiera rehciYamente lurutada, ha sido ,. 1gue 1endo uno
de los principales de afias de los gobierno,; de Amfoca Lat1na ~ el

181

�Dia11,1 l. ,\fak/rmadlJ I %re.r

• Irq111krt11r,1 J'Cm,1mla 11rb,11111

Caribe: en m.iten.1 le gcsuún urbana (lurd::in) ~lartíni.:7., ,?tl09,p:igs

En lo~ pais1:s l:uínoam¡;ricanos, la política. \'mculadag con la de
m:inda de vivienJa para lo. que menos tienen se han dt,arrollaoo
cksdc la déca&lt;la de 1%11; Romero ) l\fes1as explican que en alguno paí. e" ~e han establecido l yes ) orgamsmo. e pecífico pw
combatir este problema, sin embargo, "no
han tcnidti resultadi
ignificat1vn.· ni ·n número ni en canudad de rccur&lt;:o'- aplicadO'i
(Rom1:rr 1 } ;\ ksias, 2110.J, pág. 22).
i\lé.: io ► forma parte de los paíse:,; con idcrado. en ví:L de dt:S.t
rrolln; de acuerdo con los re. ultados Jel 11 Contep de pobbcinn \
v-ivíenda 20I1s, n:ali7ado por d 1n t:ltuto ac1onal Je r:sradi.rie1
tit:(1grafla -NE&lt;.il-. l..1 pobhtcion &lt;lel país e de t n3.1 millones de
habitante", ) . egún datos de o. 'U-Hábitat, d -5 por ci nto viw c:n
mna urbana , siendo cuarro la. principale. del pms: Valle de {m
eo. Guadalajara ~lonlerrey Puebla. Fn la jnformación prcstn131U
en enero del WO&lt;J por íJ'infd Gazettm/ el \'alle d \léxico n:sulto!oCf
la 7011:-1 urbana mas poblada del continente americano con veinblffS
millc 111.:s "''l'\ núl -s.1 habitante .. superando a las ciudades de ·uen
York \ , ;tfl Paulo: en la posición vemticim::o e encuenrrn la ci!HW
Je ( ,uadala1ara. con una población de cuarro millones :ws mil 1
persona., s gui&lt;.fa pnr la ciudad de :\lontetrey, en el ll1gar vet11UOcho, con tre. miUone, 1 mil 445 hab1ca.ntes: Puebla se localJi'.acnb
posición cuarenta del li. tado con dus millone novecienio mil •
halmantes; se conqdera que el 211 por aenco de la pobh1ción vive en tub&gt;urio .. Lns registros oficiales ha. ta el año ~rnl8 inforffllll
l]Ut' ,1proximadamentc I SO por ciento de la población e robre.CS
decir. 5.J.R millonc &lt;le mexicanos.
C lmo parre de lo
ti.1c:rzos para combatir la pobreza} pre(lllltd;1CJ urbana. d (:robierm mexicano ha e mbleci&lt;lo diferente'- prt?
ma des1i11:1&lt;los a disminuir d JéFicit habitaci nal de la poblaciónik
mcnore ingresos qut' habita las ciudades. Fue a partir J~ l;1 décd
de l 1)íll que d (•.. tado c.:umenzó a responsabilizarse y a tener rna\tll

r

J,-

, / &gt;1mo11t1110 /!,i'''!'.m/ic"

dt:I 1111mtlo. disponible en: hrrp/ / W\\W.,\·&lt; &gt;rld-p;:11em:er.,illll

182

¡mticipación en la provision d hábit.at, creand ) el In, tituto I aciolll dt' Vivienda, el cual, veinte años más tarde, cambió su nombre
¡or el de l n tltuto acional de Desarrollo de la Comunidad -In&amp;ro-: en la primera fo e dicho organismo estableció prognuna,:
Con la idea de, 1vrendas disena&lt;las por prcfes1onalcs y terminada.
n completas, que no van a pernuur má.

lJUC

hacer alguno proyec-

to. aislado·. En su segun&lt;la etapa va a :ibnrse \ va a llevar a cabu

algunos e.le lo, primeros programas de vfrienda progre. iva) lotes y

er..-icios Je urbanización por etapas, 1.¡ue se realizan por los organismos gubernamentales (Romero r Suarez, 1995, p. &lt;,O).

Pitilelamente, d Gobierno creó en 1963 el Programa Financiero de la
Íiit'flua: en 19"' J aparecieron l lnfonadt, d Fmissste v l ·on1m wmo
,arte Je lo fondos soli&lt;lario. de al1orro forzoso de. u~ados a trabaja-

iircs asala1iados de . ectores público , privados y milit.ares.• \ tirutle
bd1:rada Jt.:

19"'0 surgieron distinto&lt;: movimientos urbano popu-

mts;c. tos movimientos se con atuyeron n partir de la organización
bpoblac1ón de escaso recurso que no tenia acce o a los créditos
~es, por lo 9ue sus esfuerzos se orientaron a la autogestión de
~1enJa e infraestructura urbana -luz, agua, drenaje, pavimenta~Ml, tram,porte, etcétera-. D.! surgüniento de estas organizaciones
bcris1-. u.rbana condujeron ::i la formación de programas chr1gidos
atender las demanda de vivienda v a enfrentar las consecuencias
tl~,hL1mieotn popular, asi, a&lt;lemá, de los programa existentes
dii:iu~ado con la regularización de la tierra, se ampliaron comisio15} hJeicomiso., entre los c.¡ue
pueden menaonar la Com1 ión
ltlla Regularización de la Tenencia de la Tierra -Corctri- .\cción
1bana e integración ociaJ -Auris-, el Fideicom1 o d rn:eres o
illlpara el Desarrollo Urbano de la Ciudad &lt;l i\léxico -Fideurb ~cin'.miso de Ciudad . 1ezabualcóyotl -Fineza-, el Foment~
treopt,litano de Mo~1terre) ~Fomerrey-. "Todo dio. van a aten¡problema de la JJregulanJad urbana r [... J realizarán diferentes
~rograma le autnconstrucción dirigida', de lotes } servicios ,
~ de- C" ,
.
'.
,,
... a cnnstrUJ'd o por constructora protes1onales'

HB

�~lrq11it«lrm.11 r,11m1/a IITÍJ,111,1

n,,1110 l. ,\laldo11,1d11 I .¡,,,u

Fue durante la administraci/111 del prl· kkntl' José Lt&gt;pez Pornl.a 11npl:int:1c1c1n de c.-tructuras m•&gt;&lt;Jernas en I cuerpo de b C1u
llo 197(,. 1982- 1..¡uc. c con ritu) ó la ~ c..:cretaría &lt;le ,\ entanuem
dad tk• \fi:. JCo no nt: e ariamen1c 011:jnrt', l:t condicii'm 11cial JL· los
l lumano, , Obra Pública· -- \H&lt; &gt;P • r dentro de é,t.a. la dJ.
m.1 •mado . .a ·i mngun,l tle lo . uu111. ·oc1ak de In- :1n.¡ui1ccw:
rccciiín dc \ 1 i,·1c..:nd.a · c4uipamit·nto urbano. donde l' cstablroo
ungu:1rdistas, corno J.c Corbu. icr y \'\'alter c;ropms. e cumplieron
en 11179 d Programa nacional de ,·i\lc:n&lt;la, y por primera \tz
¡...J; l:t m&lt;xkrnizacu·,n urbana en la {'!-,'\.inda 111.ir:1J del. i~lo X. - ocucon ·1derc·&gt; c..:I proce~o de au1&lt;&gt;con Lruccic"&gt;n como herramienta pm
rri&lt;J romo un:1 "l11npicza" l' truc1ural \'. ocial de ontradiccionc c::n
la rcduo.:u'in Je co ro . En 19 'I apareció el Fondo racional
lo mfrodos racionak~ dt· la cstandanzación. La arc¡uiLL'ctura mo
1Iabi1.ac1&lt;111e Populares -h&gt;nhapo-. ruyas principal s apor1am
ne.- fueron pr&lt;&gt;poner una soluc11'1n inregral Jd hábitat, inclu cnJi
dema Jl onnako-Tl:11clolco, di cñada por ;'\[;trio Pani r us co
terreno, con. true ción y ervicios básicos; adem,is, otoq.~ú crcdnu
laboradore-., rt·quin6 l:1 tabula rasa dd I m.·no r la combinación dl'
colec1ivt&gt; para dem:mdantcs con ingr . , menorc a lo e ublr
demento 1..·st:1ndarb.aJ11:, en crca1.:nte ttm,iún con la crudad t1~1di
cido ·; ''el Fonhapo ha sido un importante in trumento en d dt
oonal. Alrededor de e a i la funci11n:ilist.1. con u tipolo ,fa • impk
. arrollo de política•• pro~rama y accione concrel:l en el .mabu
e d1. tingul'O form:is urbana· más den ·:1 . caóticas ) vÍ\ ida (~006,
rne_·ican11 para dar :1l1ernat1,a · a la· demanda de lo. poblado~
p. 50).
populares, en formas no prdijada ·· (Romero y. uán:z, l'l_95, ~
-, - 'I), lo -u:11 L'. 1u,·&lt; \'inculado a ori nracione progre I ta
nueva. caracrenstica. Jd fcnc·ancno, se prueban otras dos opJitcrl·nt s or~ani/'.acione. no guhemarnenralc. o.n.g. -. A parttr
~: por un ladn, la con Lrucci,ín de cas.t.· unifamiliares basa&lt;la
Je la década de 19~0. el C,ohierno me:icano cnmcnz&lt;'1 a 1mxl11ÍC2!
mo&lt;ldos espontáneo·, &lt;.:cm truida: por llapas \' por el ntro, el
la par1icipac1c-:,n dd 1~stado ·on respecto a h1 produccion de Vl\'letl
IIDk&gt; concepto Je con truccic'in popular, p ro Jirigido por autoda, 1..·lim1 nandn ubsidio · e incnrporan&lt;lo rcc..:ur. os pron·111ent ck
~ admini ·¡ rariva ·; las do. propuesta, SL ent:.relazaron } propain ·tirucione bancaria., a:í como olkitando hnanciamicmo P"'
PB&gt;ngracia
al trabajo del :m1uitccLo John r.C. Turner. l¡utcn ''proced ntt: Jcl Banco .\lundial para la recstructuraciún de .11 ruoo!ill
crear un sistema abierto y &lt;ll·sccntralizado c.¡ut permita c.¡ul·
] 1 progr, ma
cstahlccido ·.
habitante. elijan cnm: di,·er. a opcio01..·s en la· di tinta. fa ·e "
A part i, c.k· la !-.l:'~unda mir:1J Jd . 1glo. ·x, gobierno. y arqun
1-nero y ~k ía • 2004). Turner sc1fala yuc a may&lt; r parricipaci6n
d lo paíse · en, ías c.h: desarrollo 11m:ntaron re:oh-er d probfemadc
kis usuario en la tnma de decisiones, maH&gt;r htcne 1.1r ·oc 1al t'
la , Í\ icnda Jc las clases populares usriruycndo las barriaaa vilai
ll&amp;vidual, ·'cuando el pueblo ya no tit'nc conr~ol ru rt' pon abilidad
• corwenr ill,, con blo4ut'. habitac1on, le:, cu 'º· discñ1 1 • e. tu\'ldUI
dec iones dccisiya del procc:o, d ambiente..: rc..:stdencial . t'
in. pirados en moJdo. e.xpe~imc_ntados cr: los países indu~~
rterte" 'en un obsr:iculo para la rL·.ali7.aciún pcr:onaJ y en un
do:. El resultado Je rales apltcac1ones no tuc lo que se e. ¡,eraba;
para la l'Conomia''; "ckn1 ro de este marco, los habitantes y su
pmpue ta de lo profe.· ionales Je la di ciplin:1 si!-,111ic'&gt; lo. prinapP
Onnes puc.·dcn ,·alcrst' de su imciatÍYa y pro&lt;lucir la u1:sca&lt;la
e rahlccidn por la arl..)UÍttctura moderna r 'lacionada ·on pro
ad de cunsr ruccioncs, con h1s tecnologia apropiadas'' (Henéhabi1:1cic males.
2l.11Jr;_ p. to:n). Otros ml'tnÚo de disu10 p:1rticip:111, o utilizado.
Pl'tcr Kriegt·r utili:d1 corno ejemplo c:rrcmn de mcgalópolis
bproducción de vh·1end:1 son: el método de opc rte. y uniJadc
Ci11J;1d de ~li· ·ico, , al n·specto de li ,s bloc.¡uc. habitacrDnal
hle • Je John J l:lbrakl'n; el lenguaje dt· p:Hronc .• de Christodnno dice:
lc:xandcr y d métoJo plantl.'ado por Rndoltc.) Livin ton.

1 -1

185

�Dia1JtJ J. ¡1¡[tJJdo11ado Flom

,·frq11itertHm 1mkimla 11rh,111,1

A manera de conclu iones
Dentro de la produccmn habirua.l de objetos an.¡uitect6ruco- e&lt;,tan los d1, cñado por an.¡uirccto educado en b aca&lt;ll'mia, 1 ~
con. trui&lt;los por arquitectos empírico,, el r sultad&lt;1 de esto últimfl.l
con, titu) e la arquitectura wrnácula, la cual puede- , er rural o urluna. Vanos especialistas util.izan el término &lt;1rquilt•rt11ra po¡mlm pan
referir e '.l la arqunecrura vernacula produc1c.la en las ciudade· ,m
embargo, la reflexión desarrollada en párrafo, anteriores permitRt
conclmr 9uc d concepto ar9t11t ctura popular no L'S equ1rncado.~
ambiguo, y gue u u ttrución por arq11itertum 1•m1tÍC/lla 11rh1111r1 rt·presentJ el compromi o dd arquitecto académico de trabajar jumon,~
el empírico en la producaón del hábirnr y la vivienda.
·\ partir de la Rernluc1ón Industrial, e1 concepto de ciuda&lt;l ~b.í
ido tran. formando, b concentración de la poblacion en la, zoru.&lt;
urbana. dificulta que continúe s1grnficando tibertaJ I posibilidadcle.
encuentro con el otro para el mtercambio e.le ideas; el paso dt b

in la cuarta

etapa la habfrabilidad, el mejoramiento, y el manteni-

del inmueble; dentro d la primera fase queda incluido eJ
mio arquitectónico, el cual ha sido minimizado, ya 9ue no solo
rorcun:cribe a determinar la forma del objeto ni tampoco a meim aipecto estructurales \ funcionales. En J proceso de di ·eño
mn de considerarse lo componentes básicos de la arquitectura:
lmla, ornato, e tructura, función ~ espacio. Dada la arcun tanillS actuales, lo. modelo de diseño de vivienda más viables on los
p:comemplan la participac1on de los habitantes; sm embargo, será
tttsario que dicha participación e fundamente en el aprendiza1e
IIIUO entre profesionale ) arquitectos empírico ..
11e1110

. nciedad inJu. lrial a la socie&lt;la&lt;l informac1onal coloco en otra J1mensión el problema &lt;le la Jcnmn&lt;la de ,1v1en&lt;la &lt;le los que rot:l)(IS
tienen. La revolución tecnológica, 9uL e inició con la creación dd
lnt rnet.. originó la oocdac.l red~ un nueYo capitah cno, ca.racr,IVl
do por la globalización de las actividades económica mas importmtes ' por la su. timción del sistema de produccion en seul', dummaJ
mundo. 1.a soctl'&lt;lad red se distingue por el surgimiemo de la culturi
de la virtu.1fo.lad real y con ésta, los mult:im dia, donde sc inrent2SUperar el e pacio y anic.1uil:tr el tiempo: la con, ecuencia de la ww,1111

mación dc esto. conceptos on las meg.ac1uJadt:! . Como resuluJ
del capitalLmo informacional, la exclusión ocial ,, la desigualdad~
prcsLntan en casi LOdas L'ls metropolis del mundo; lo excluido. qin
por excelencia los usuario con. tructores de la vivienda veroácub
urbana. hl problc-ma de la producción de la vivienda para lo: pobl('S
de la zonas urbanas es real ~ constituye una tarea inmensa, d11n&lt;k
es necesaria la parucipacLón dt.. equipo" 1nrer&lt;lisc1plmarios.
l h1 compl jidad del proceso de obtención de ,,iYienda U1cllllt
varias capas: en la primera s traLa la organización. planeaC1&lt;1n1
gesuón; en la st::gunda, la construcdc1n; en la tercera la &amp; ,ribuoil(l

186

187

�D1a11a l. ?vialdonado flores

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188

189

�REPRESENTACIONES SOCIALES DE IN EGUlUDAD EN
W CAllFS DE Mo TERREY. EsTUDJO DE LA CA.LLE
REFORMA
María del Carmen Pineda errano
Centro de Estudio Humaní tico

h:111 ocurrido 1..'0 bt ciudad de
'1fl!errey en los último año , ésta ·1: e t1 caracterizando no solo
lo. medio de comurucación sino también por la cxpei-1enci~1
od1rec1a o indirecta que 11cnen sus habitantes como una de las
\1olen1a. de toda la repubtict mc:xicana. ,~u rransici1'm de ciudad
\rt•J ,rctropolirana de :\lomcrrt-y-A~I~I
c. cncul'ntra r lacioa con uri norable proce. o &lt;.k urbanización quL' la ha llevado a
btar ramo en lo econi',micn como L'O aspee-tos dunngráftcos,
:ii:mís11c( 1s y sociale., rraycndo como consecuem:1a qut los habi' no han reparado c.1ut &lt;. n t'Sll com 111uo proct.so de cambio su.
íTilla · de , ida han sufndo una tran ici,'m, y tJUe l.1 ,·id,1 urbana Sl'
udto mi compkja, lo c.¡ue hace yuc la percepción &lt;.¡ue tenemos
hc1udad qu1:de airapada tntn.: una forma tradicional dd pa a&lt;lo
compJe¡1dad de la metropol1zac1ón actual.
1~ A\t\l la consutuyen en la actualidaJ nue\'e municipios. El pro, ¡Jl' incnrpnraci6n de es10s ,1 la urbe regiomontana se inici,·, en'lxi y 1%0. cu,111do se intl..'graron los municipio: de ( ,uadalupe}
~ \11colá. de los Garza. Hacin 1'J7ll se integraron Garz:1 Garcfa y
aC:uarína, en t&lt;J8ll lo hicieron J\podaca \ C,t:ncral Escobt.·do, r
1 !XJ

-\ 111

\1

o;-..Tt ( I\UI

ro. c.¡ue

�Rtprese11taci1111n S()('ft1/es de 111stg1mdnd

.Haní, del Ct1rn1en Púu:da

illlll&lt;lo ésta se rebasa aparece un ambiente de pérdida Je credibiliah confianza.
Los dat(ls proporcionados por la Procuraduría de Justicia en el
sado muestnrn la forma en c.11.1e los delitos han ido en aumento de
amanera alar mame; dentro de e. o, delito lo, t¡ue mas ban au111tado son lo. relacionados con d número Je homicidios, ya 9ue
daño 2009 fueron 69 el númen, Je hom1ciJ1os rdac1onados con
mmen orgamzado, mientras qu los de enero aJ mes de ago to
íl211111 fueron 4 ~5.
En la ciudad de Monterrcv e han ,·en.ido realizando en lo últinaño~ una ene de me~prnyectos, tales como la Gran Pla;,:a y el
'1sto, anta Luda, pero existen otra :íreas del centro metrnpolitano
a: rncut.·nttan en rotal Jcscw&lt;lo r abandono; un ejemplo son los
~ores de las calle Villat&gt;rrán, Reforma y alrede&lt;lnre del antiguo
b.in Estrdla. 1.as ciudades son adjet1Yadas por su, habitante a
11\'ts ue L1 expenencia tanto mcLivi&lt;lual como colectiva, lo cual le
lforma a la forma Je percibirla·; esta percepciones del espacio
llllico ·on ·ustentadas tanto por la ctfras de los delitos qm; se
illlk:tcn ) por los relatos existentes obre el lugar. La percepción
IM actualmente es un escenario &lt;londe pn.:valt.:ce el temor getr¡¡k&gt; por la insegumlad; las Interrogantes que debemos inve Ligar
¿cu.íJ e · la rLpresentacion 9m. se hace dd espacio público?, y
a.no e tá siendo afectada la conY1vencia &lt;lL' lo. habitanre, &lt;:n la
~actual?
La importancia de hacer un anfüsis ·obre la forma en qut· los
llbtlanos perciben la calle de Reforma corno C"spacio seguro o
ro, y cuales on las repre entaciones qu se hacen Jel lugar
van a dar datos sobre cómo se constituyen los imaginarios en la
bjeti\ldad que se comparte con los otros. fü:rger } Luckman
en la Comlnmió11 .rocía/ de la realidtJt! (1968) que no se puede
en la ,,&lt;la cotidiana in interactuar ) comunicarse continuae con ntro ·, ) que e ta realidad e, interpretada por los homcon d :1grulicado subjetivo de un mundo coherente. De esta
el conocimiento que se tiene del espacio de la calle Reforma
1 Dato· de la Direcci1ín dl Esta&lt;lísoca dd 1:-..n,1. Cen ·o Gt.neral Jt pubtirill1
., ~1l·tJL1llC
ta la conducta de lo, habitantés &lt;leterminando el uso de eUa
~w1enda. Conteo de poblaetoll 'J5 ~ XII Censo general de po blaoon -· ·
nte la rtpre cntactón yuc se hace &lt;lel lugar.
hnp://www.sede5ol.goh.mx, documento / , I tl:i.'!pdi

en 1988 se reconoció la incorporación de lo municipio de Garcia
y Juárez. 1
_
El modelo de crecimiento urbano del AM r ha s1do un polo que
atrae la llegada de migrame. de toda la república, y e to . e Ye rcílqa
do en el Conteo d población y vfrienda del 11\JFGI, que en [1}811~,ñalaba dos millones de habitantes, y para el 2005 el \~lli1 ya comaba
con tres millones 598 mil 59, habitantes. Esta acelerada urbanizacibn
ocas10na que la persona vivan en ciudades cada ,,ez ma gntn~t\
lo qu significa un cambio importante en la dinámica de su ,,da
coudiima.
L no de los problemas más importantes de esta nue,·a forma de
vida social de la metrópoli de 1\Ionterrey, y que es corroborada p11r
las encuestas del Instituto Ciudadano Je •studios sobre la ln:egun·
dad -IC.R 1-, es la relacionada con la inseguridad como consecurncia &lt;le la v1olencia cotidiana que se vive,) la cual está asowJa cond
aumento dt. lo índices de delito ) el rráfico de drogas. 1,a cimladi.'i
perc1b1da actualmente como un escenario donde prevalece el temni
generado por la inseguridad; una de la: interrogante que dcbcnJO.I
buscar es saber cuál es la rcpres1.:ntactr)n 9ue se hace del e paao
publico,) otra e~tá relacionaJa con el cómo e tá c_¡endo afecwlab
com 1venc1a d los babitantes en la ciudad actual
i hien c. c1ertn &lt;.¡m: en la coudiaru&lt;l.ad existen difcn:nte, l11l
&lt;los soc1ale gue causan inseguridad, tales como la relacionada (on
d dcsemplcú, , 1\1en&lt;la, vi, lencJa intrafanultar, robo , amena 7.a ik
· v narcotra,r·1co, este u·¡tuno
·
11a tomado 1.:11 nuc.,stro e~iaJo
pamletruas
caracrensri¿a det rminanlcs, &lt;lebjJo a gue los ciudadano en on
siones ban qu &lt;lado en medio de la lucha del Ejército contra d nar
cotrafico; estos foctore. le dan un enfot.1ue &lt;liscinto a la pem:pcion
Je la mseguriJaJ.
. .
El feni&gt;meno &lt;le la Jelincu ncia ha formado parte de L1 dinam!O
de la estructura de toe.la sociedad, la conducta delictiva adquiercex·
preswnes diferenciadas, 1n &lt;.¡ue éstas rebasen los limites de c\intt'll"
ción ~ue puedan alterar la, ida social Je toda ociedad; slll emb:u:g&lt;l

192

�&amp;prtsff/l,mo1tl'S

sodt1les de i11.reg11ndatl

Las percepciones J1;. msegundad no dan dato sobre cómo
con tituyen los imagjnarios, pero ha, que tomar en cuenta que 13!
percepciones yue hay ·ohre la violencia cliheren Je lo casos reales,
lll.:cho que . e conoce gracias a las encuestas de vicumizaaón, dontk
generalmente la percepcion de 10 egundaJ es tres veces mayor~
lo casos de viokncia; cabe señalar gue el sentido del miedo) sui
manifestaciones, arían según el contexto en que son producida. ln

,\lana del Cnr111m Pi11ed11

Los imaginario. ) las percepciones del miedo on producto de la
asegundad que se ,Tj,,e; se encuentran adheridos a la circulación de
mracione IIDbólica del.unitada por territorios, acciones, aconrmruentos ) la vida cotidiana que viven los habitantes, por eso es
lf()rtante que no solo basta con aber i la población se siente
rgura o insegura, sino que hay que saber a qué y a quién le remen
ciudadano, y de &lt;.Jué manera a raíz de e ta eguridad puede ha- ,
xr un cambio en la Jinámica de la vida cot1d1ana. Cómo s van
mtruyendo la, nuevas figuras del temor y cómo el , urgim1ento e.le
~ figuras e relacionan con la debilidad de muchas instituciones,
3 ·pcciaJ a9udla relacionada con Ja ad1run1- trac1ón de justicia.
t.1 tmportantc 9ue e hag.i el anáL.i sobre la inseguridad como
ueflcjo dd &lt;letedoro en las condicione. sociale e instiructonaque están íntimamente rehc1onada con a.pectas de confianza
decerúdumbre. Otro objetit·o del proyecto . erá el análisis de las
ll!Onc. emprendidas por la persona para enfrentar la insegur1lu, lo cual nos lleva a preguntarnos sJ están llevando a confinar
\ personas como un efecto de la zo7.0bra en gue parecen Vlvir,
gestas acciones emprendidas repre encan al final un intento por
'M2blccer condicione. de segundad que faciliten el dtsarrolio de la
lllacúndiana.
PJ no tener la certeza de lo gue uce&lt;lerá en el futuro inmediato
1'.61lrYa a producir esa sensación de in . eguridad. L' no de los eje
~cmale · que propone Beck . obre la socH.:Jad del rie go e, fa
de la controlabilidad. La relación de la sociedad con la. amenapro&lt;lucidas por ella misma excede lo fundamento de la idea
segundad, desbordando las reprcsemac1ones de ésta, de manera
se afecta la raíz obre la que e . ustenta el orden s &gt;cial moder~La sociedad del riesgo surge allí donde los sistemas de normas
~es fracasan, en relac1on con la egundad prometida ante lo~
~o dcsaraJos por la roma de decisiones" (Beck, 1996).

instrumento clave al abordar esta conciencia social es identificarla¡
reprc entaciones de la cmdad.
1.a importancia de esta iun::tigación radica en 9m: ex1sn: u112
forma e. tandaii:i:a&lt;la para abordar la inseguridad, qut siempre n
dirigida a In interrogante sobr cuán m. eguro o seguro . t icmt 11
ciudadano en la calle. Gabrid 1-e. l r (2UO')) nos dice que.: e ·ta rn:
guma no es mu~, cspec1 hca, ) las nucrns tendencias van dingid:1 •
preguntar ma puntualmente a t.1ué , a guién se lt: teme.
l\Ionterre} es una ciudad 9uL ba tenido una sem: de rrnn. forma·
ciones a lo largo de su historia. Esro camb10 van desdt: d e pJ·
cio, número d&lt;.: habitantes, cambio en la, formas de proJuwon \
morfología. Delgado describe c.¡ue ''w1a ciudad solo puede reconocerse culturalmente como fruto de herencias, transito , pre cncru
sucesivas que la han ido configurando a lo largo de lustros" ('.!!ff).
C.omprendt:r 1a insegundad en el entorno urbano de la e1ud:1J Ji
i\lnnterrcy requiere abordarfa no solamente com() una inreracóón
con despacio físico, sino 9ul es necesario incorporar L1 cxperil't10'J
dt'. yuicnec; conviven i:n él. Ra) monJ Ledrnt (1'&gt;7.J) apuntn que b
c1uJad "no es una sw11a de cosa·, ni una &lt;le ésta en particular. Tampoco es el conjunto Je e&lt;l1fic1os y calle., ni si9uiern de fonciont: P
una reunión de hombre. que mantienen relaciones din·rsa:".
La insegumlad gue se vive en la ciudad expresada en robo\·
cucstros violaciones , homicidio ha creado una pcrcepóún Je in
egundad que ha llevaJo a mod.1.ficar la interaccJon con lo. esplCIOpubhcos. La ubicación Je algunos espacios se encuentra relacitinJd!
con la dl'lincuencia, ya ·ea por su d1. eño tanto aryuitcc1óni~o. en ~ dad e in eguridad en la ociedad del riesgo
•
· ·in t11 rm~
donde no hay sultcientL
alumbrado, como por el comerrtll
grupo. sociales elaboran diferentes concepcione, , obre la graque: prevalece en el área, así como por las altas t.1.sa d inciJcnctJ td¡¡J de distintas sttuacioncs de riesgo, a í como también obre las
c.khctiva n por una percepción estereotipa&lt;la del lugar.

194

195

�l' •¡irr1 11tarrone1 J(J{/J//ts d, 1w~11rí,l,id

.\ltina tkl .am;e,1 l'i11 da

re. prn: tas tJUt' gt:nt:r.i. 1~I ric.•,;go c.·s un L'stad, 1 del indn iduo antr d
Para inve tigar las percepciones de in eguridad e. nece ano mpc.·ligro, c.¡ue no ·olo l., i1a enfocad c;clu ·jy:1menlt' en térmtnosJc
eo cuc:nt.1 a lo acton: &lt; cialcs culruralmcntl' contextualizado.
prnh:ihilidad Je un ,uo.:so, ino 1~1mbién lo hace en li.1m:i1,n dr .m
la apropiación y rcelaboractón quc.: é co hacen &lt;le In di. cur. 0
const:cucncia . Kcck desarrolla la i&lt;lca d1.: una socieJaJ J.d ril· o, b
ardiáticos y polmco. en el ámbito de :u vida. cotidiana· r de , us
cual cnricmk como una fa:e Je 1:.1 mndcrn.iJad en h l(Lll' l:ts amerupacucru suciale (Dougla , 19%). En d t:cmr dl Rt:forma, acuden
7.:t t¡ue ha ido produciendo ·1 dcsarroll11 dt. la s11cícdad md~trial
. actore : ,·Lndcdorcs o dueños d negoao ubicados en la
-p1 ,lirico , ce, ilr',gico e indi, iJ.ualc. - e cap:1 al e, ,nin ,1 de l.1 · m.
111a, qui ene pueden ,·er d lugar como familiar, ~ aquello · que olo
1uci1111e. dc:-tinada. a su prnrecc1(,n.
lllden de paso para acceder a otra calle·, como aquello: que ,·an
comprar alguna mcrcancia llUt 'ie oferta en la %ona: codo . e to.
E de cst.1 torma t(Ut' ."l' put:dt· caractenz:1r como snnnl:iJ Jd ne p¡&gt;c&gt;~ pueden tener una vi i6n d1st:Jnta. La pcrcLpc1on de la rea
go nna . oc1nlad t(llt: n,, t·,t:1 :i ·egurada, nr puede l'. 1:trf•l pül\jll k
no :olo es un prnet: o mcln 1du,tl, smo t¡u c1 ren Jifer"ntcs
peligrn., yuc :lCech:m sun in ·uan1ificable , 111c11111robbk , mtl L'f &amp;&gt;ne compartida por di tinto. grupo. nciale que rit:nen inter111in:1blt-s t· 111a1nhu1hle .. \1 hundirse los lunJ.11111.:ntns s11c1al Jd prtaaone :imilare, sobrt· los . cum1.:cimicnros; Jo intl:re. ame en
llllinve 1jgaci,ín,) c¡ue sení una. port.tción, re.idt· en saber cu:í.les
cákulo Je riesgo , dado t¡ue In ·i 11.:m:is dt· eguro
·on inopt•r:mh.: :mt&lt;. lo· pelígn ,s dd pr1: t·nte, st' producl' unJ ·111u- &amp;memos son comparndos por ambos grupos.
etú11 JL" 1rn.:-;pon .1b1hdad or .1niz:1da. Frcnre :1 l'lla, nuc, o· UJll•
son.1lc · pr11ponn1 llll nul·,·11 proyn·to :1ltern:uin 1 (Becl-., 19%).

l ..1 bu 9ut·&lt;la en d pa:-ado t::-;raha dirig,ida a lograr un c. d« • dt: l 1t11est11r, co, .1 tJUe ha cambiado ac1u~dmenrc, ya l[U a pe ;1r dt· la! J,
ruue ::Ullt'naz:L a q11t ·t u1fren1an la, soóe.:daJ1.: moderna , t t.i.:
se.· orientan :1 b ht'1,tJUL"cb d\.' la seguridad.
1~ tudi.,r e:-.pacio como la calle llt-forma no lle, a .1 anafl].l!
cúmo b ubic:icion de :1lgunfl' :1dn. snn rdaóon:1d0 con la ddm·
ucnc1:1, .1 c.:, p&lt; ,r su di. u11, 1.mto ar9uicc :t&lt;&gt;nico y :u condietone
en donJc no ha•, uhriente, lumhrado, o por el ·11mcrci11 infnrntil
4ue prev:tlc:c L'n d an:a, así como tamhién por la. altas rasas Lle inodc.:nda deltcú,·a, o por la percepcu'm l'.st n:nripaJ. del lugJr. J ro~
\lonnet 1..·xplit:a n',m,, e puede califü:ar a una ciudad con10 tib¡cn
o ial espacial i&lt;lt:nnficablc -&lt; ... t·.i.-, para l'sto hay yue Jtcnckr
dimcnsion1..·, ·ocia! \' espacial va qut.&gt; e to sc basa en d Ju:il15~
moderno cntn· sujl.'¿ 1 ol&gt;jett:; ·10 e, pacial rcpn.'st·m.1ri:1 lo ob¡
va t[IIC e e.·tt rior a no. otro·, \' In :(lcial rcprc ·entaria lo ub¡eID
•lo t¡ue ni, pucclt' cxt ·norií'a . e. porque form. parte de nosouns'
nu I Hn . de cllo.

196

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?()CIEDAD DEL CO OCIMIENTO O OCIEDAD DE LA
íFORMACióN? NOTAS PARA U

RoJando Picoi; Bovio ·
FacuJtad de Filo. offa y Letra , li L

Dougla .. ¡\ h1 r) ( l 'J'J6). L, 11rep111hilid,1tf ,M ,ies,go sew,11 la.r 11wr,,11 Jr,{1, "'
Barcdnna: P;1idé&gt;s.

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polo._"'" dt la ca/kl'. [hrc ·lonn: ,\n:tgr,una.

DEBATE OCIOLÓGICO

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t.mro. .··o. 1-1 D1'1 111t..,. 1 en corno a la !Jamada sotin/,,d dd roJJn•
n/11 ~e ha COJWerti&lt;ln en una Catt:gorfa mulricita&lt;la, 9ue incorporaE, p1110 a :\ lorali.:,. l .wtía } ( )rtcga Ridaura. lsahd (21&gt;06). I :/ \
lo. rná!l diwr os contu.co.- de análi. is pron1ca, al mismo cicmp,,
n, Rt'llw rlc l .J.·ÓIJ w m·... dr .fll.i m11k111j&gt;ntillll'OJ. Fondo Ed11onal • Ul \1l
adhc-;iones cntu r tstas pero irrcflc. ·ivas -&lt;.¡ue no rl?cucrdan la.
1K1)11. :\Ionterrcr I' \, L
:iimcs dc:satadm, por d iJeal ilustrado, y luego sus &lt;lescngaños-,
Kcsslc:r, ( :abrid (21110). h/ st11Ji111it11l0 t/1,• i11stg,11ridatl ,\oriol1w,1 dtl k ·
1 undos cuestiunamicnto. en torno :t su naturaleza, alcance y po
,,¡ delito. 1\lé-.·i ·o: 'igl11 XXI.
ida&lt;le. en d marco &lt;le nuestra realidad latinoamcncana.
Lninll, R. 1&lt;r-t). El cspaci1 . uc1; 1de la ciu&lt;lad. Bm.-ni
l.a emergencia del término socicda&lt;l del conuc1m1emo marca por
rnirtu.
pane la nu:c idad de su distinción tc:órica y pr:ictica rt·spt.:cto a
\I&lt; nut:t, Jérc\me. Dd urh:mi mo a la urbani&lt;la&lt;l un di;:1lngn tnlf
conceptt ,s liga&lt;los a ésta, como sucede con d &lt;lt· la . ocicdad
. :1 &gt;1&gt;re L·1 l·lll &lt;l atI. r n ,an l 1t.•r..;
la infi,rmacic,n en tanto representa su arm:cedc.:nte nen·sarío, o
gc1 ,~r:1 f.,rn \ arl¡t1t'1)1ngia
: , \X'T
. • ,\h r.t
1
clt:cirlo de orra forma. :u piedra angular.' l..:i uciedad de la
ch~: ,\.C.., r. Cnhl·:rn, JU 1 nls.). f./ 11r/Jr1111.w1n m_,\l:Jo,1111inc~ \':~l.
1
&gt;rn1an,·in es. según Vattimo, :11.¡udla ligada a la condici(1n posmo
,\fcxKn D.I·.: ln:11tur11 acmnal dl'. ,\ntropologta t.: 111 tona,
de los sujetos en d sentido de lfUl' se,iab: "E. una sociedad
Penn,\lvania ,"rare 1mers1ry, 21 42.
b
comunic·1ci6n
~cneralizada, -c. - la ocieda.&lt;l de los medios
Pl'.gomro, ~·.Juan (2110 J). L'l política de :,;cgundad ) b par1ic1p;it I n
ornun1cac1on, de los 111t1.r.r 111t'dit1", (19ll9, p. CJ); tal socredaJ de la
comunitaria en d marco &lt;le: la , ioh:nci:1 oc1;1J. IVl'Últl I tlJf. r. •1
&lt; rrnacinn tknora para d filósofo una crisi. &lt;le Lt comumcación,
,\(ldrd111I.
realidad cac·1tica ) compleja t1ue reprc. enrn comradict0riamt.'nte
!Jlts1no tit'mpo la po-;ibilidad de la libertad y la pluralidad de la
rirrnacii'&gt;n ... , aunyuc é. t.1 • ca falsa.
&gt;

l

m,

11r t'.11 humamdadé, J :trtt:s, \' pr, ,fo,, ,r
t:,11gad, ,r t·n la M'YI.
C•&gt;ncept,l dt: 1tXiedad de /,1 11y11rmdtirí11 iinph,·a la 11nporr;111c1a dt b cn:arn,n,
11m } ma111rulac1,·m &lt;le la 1nti1rmac1nn, qm: p!JS1hil1ta la lt:c1111log1a én
1 ar&lt;-;¡s \' ae11,·1da&lt;ll·s., ,c,alc:, y d valor :unbu.id,, a c: ·ta 111tormac1,,n.

198

1&lt;JIJ

�Rotmdq Pü:111 Rt11iQ

; \'n,ied,,d del r1J11om11imtr, " Jr,ded,1d de k1 mjot'll1t1dó11?

El argumento de Vattimo al rechazar la tran parencia de b co- xsode las tic, en el entendido qul' ésta'- . l1an conYcrtido en el funmunicación como categoría ugada a la modernidad, po tbilita, ·cgun llllento -tecnológic0- de un nuevo upo Je sociedad, c.1ue Damel
él, la erosión del principio de real.t&lt;lad h cho yue no repre. ema uru
pérdida, sino una ganancia. É a e - la forma 9ue asume para d filo. ofo italiano b emancipación qul po 1bilita la información.
La tesis Je Vattimo se hace &lt;l1scutible en el mom nto en lJUeJe
forma 1de1Lista primero ignorad becho Je que la información srlu
,·uelw una mercancía más del mercado global, done.le no impona ,u
Yerdad o faL edad, sino U'- fine ,- o el hecho, rodavia m:í · e,1dt.11t.
LjUe la abundancia de mformación no supon conocimiento pene.
PLmt.car entonces t¡u los 11/flss 111edi,1 repre. en tan la forma &lt;lt: h
autoronc1cnua sncial e. entrar al terreno de la utopía, pues suroni
hacerlos a1eno. los 1meresc, parncubrcs ~ a la · 1dcologia: yuc lo.
sustentan, y además suponen como prccondición una &lt;;ociedad &lt;lemocrá1 ica e informada. Tal ideah mor sulta ajeno a la dinám1c-.1tk
la globalización , del funcionamiento de la. propias tecnologi;l)i Ji:
la mformac10n , Je la comurucac1on -t1c- en el mercaclu global.
1)1.,cur o pohttco ltg1rimador Je la globabzacion o imaginariod ·
seab!e de la fracasada o inacabada moderruJa&lt;l, hablar de soctcdaú
del conocimiento implica estabh::ccr, al mismo tiempo, una relac10,'I
con una forma de conceptualizar la dinámica de las . oe1edadts con
tl.'mporáncas LO su ra_go mas notable, ligado, 1mk:fccublemcntt\ ~
i l.:'n la ~• n.:1eJ;tJ indusrnal lo cspt:cia.lmultl.:' reinante t·ra la produn1on Je
11bjl.:'lo. maia1alcs, cn la sncicdad de la mfnrmación d demt'ntn econúmKopru,
cipal t'. la mfr,rmacu'in l.:'ll ·j misma. L1 inti1rmarnm se: ha conYcrado t11 ull
demc:mo yuc se pm·de comprar r vender &lt;le la misma forma ..:¡ue lo~ blent mt
ll"naks . en icios .. (,\yusr · JW!I. p. 1-1).
1 La informartón se compone de hechos y sucesos. mientras '-lue el cnnocunicntr,
se Jdine c,,mo la m1erprcrnc1on de- los hecho dcmro Je un C(lntc.:xt,&gt;; su¡xJóC
una comprcns1on global Je &lt;licho. he ho. y muchas n·ces una oricmac,,in ,k1er·
minaJa pnr alguna hnalJd:1d. cornn lo e ·pn: ·a l lalxrmas a.l ligar d conoc1rJlldd
1· el inrerés.
·, "Bastaría tiue lo· 111,Hs 111, rl1,1, que son las formas de autoconcicnaa J,· 1.1 ~
JaJ, se u-,1.nsmin:ran :1hora a iodos sus mrcmbrns, yue no se dtjasc.:n condiaoolf
pnr las i&lt;lt'.olo1...&gt;1as. J,,s inrae, e· particulare-. ctn:ccra. y ·e eonvirúc ·ut, Jc.ilgull
mudo, en •,·1rganos· de las cicnoas soc1ab: [... ¡) &lt;lifunweran una 1magc:n "cll'flutl
ca' Je la sncu:dad'' (\'attnnu, 19WJ. p. ltl ).

1 •·

20U

ldlcaracteriza como una sociedad po tindustrial (2001) y que Petcr
:kucker {1998) avizora comu postcap1tali. ta, Ligada a la pro&lt;luctivi-

a!v al mcrcad,J.
l.a .ocinlaJ dd conocimiento supone entonces un paradigma
plantea un nuc\'o orden ocíal y racion.11, ·u. tentado prccisa1111e en una economía del conoc1miento, c.1ue funda&lt;lo en el auge
btccnologfa ~ de la revolución de las comurucaciones en la glo
1Ízac1ún upone, al meno. en su discurso, un ámbito de progreso
lllano, donde, como señala asr Us (199-):
L.1 matriz &lt;le to&lt;lo desarrollo -tecnologico, económico, sociale ·1.1

¡... j en d ,·alor supremo &lt;le la tnnm ación. 9ut potencia&lt;la por Ja

ren,luc1ón rccnológica informacional incrementa exponencialmen-

te la capacidad de generación Je m¡ueza} &lt;le acumulaciun de p&lt; ,der
&lt;lentro de la sociedad dd conoctmn:nto (211&lt;11).

establee r la categoría de la innovación como valor e encial, inde~icnremente de su ontexto -lo 9u obliga a hacerse pregunta.
1 innovar para que, para ymén, en función de qué upo de obje~, lo cierto e, que e. re paradigma se con. utUYL, cot110 pretende
ar este rraba¡o, más yuc en una e,penencta efectiva, mclusiva
Q}lsiva "del mundo de la vida'' de los . ujcto , en una ideología
""1eme op rati,,a expresa&lt;la en témuno. de la racionaLidad d 1
·smo global, puc si b1en e ciertc1 que la globalización, con
&lt;le la nueva. tic, ha n. anchado d campo del saber, no . e hn
do n la mi ma proporcion de distribuirlo con e9mdad, es
&lt;le &lt;lemocratizar u acceso, cuyo ejemplo más eYidcnte d ello
fficontramos en el campo educanYo.
Bajo d cntenc.fülo qut una de las característica de la globalinción
bmultiplici&lt;laJ de la narratn·as que hacen alusión a su rasgos
acendrado·, que se manifiestan, enrre otro. G1mpns, en d di oc1olúgico \ &lt;;u ,-crcicnte acadérruca, es decir, ac.1uelfa tran:aú1' cnnrormac.lora e.le tradicionc, teónco-mctoclológica. especí-6-

2111

�¿.\11d,·dad ,!t.! m11ocimíml11 o .ro,1tdt1d de /11 i11/üm1,1mí11(

ca. en bs ciencia: ocialcs, habría t.¡Ul preguntarse y di. curir a4,'llmrd(. lo, signos i&lt;lcológicos suhvacenres en tale. discur o oriema1fo,;
bajo la noción de. ocicdad de conocmuc:nto. Por otra pam:. &lt;leslJlcai
que inclepcndienrern nte de su definición teórica tales narrativas ,
pn:scntan t.n d contexto, lo 4ue l lrich Beck l l 9'JII de::nnrninú r()(/ldad del ,ir~~fJ, como el entorno específico,, en este sentido, anrinóm1
cu &lt;le la producción ) circuhc1on de:: rale. dtscur'&gt;o. llll hipo. ta L1íl
la suciedad del conocurucnto como realidad 1angiblc.
La sociedad del riesgo es, en unn primera aproximación, pnxluc
to de la modcrmzac1on irreAexi,a y cuyas consccuenr1:1. parecen
conrradc:cir los supuesto más optimista de Lt oc1e&lt;lad d I conuomicnt0. Pt.:ro antes de dt:scrihir con mayor profundidad sus car.in~·
rísticas, cnmiem: t:. tablecer primero la rdac1on de la· mcráforasik
la glnbalización con aL¡uello '-lll hemos denominado aL1uí cmno 1
wti'&gt;rica de la socieJa&lt;l Jel cnnoc1miemo.

Las metáforas de la g lobalización y la retórica de la ociedad
del conocimiento
La globahzación, señala con pertinencia OctaYio lanni, 1111plica ··uru
niprura dms□ca en los modos de ser, sentir, actuar, pensar ~ fabular''. Conccbi&lt;la c.n esto· términos, se trata de ''un e,·enro heuri~uco Je ,m1plias proporciones, que e tremen. no solo C&lt;&gt;nYiccion
sino también v1 tones cid mundo" (lanni, 2002). DiRamo. pro\1: 11~
nalmcnt que aunque la globaltzaoón L' básica1m:ntc un frniin J1í1
moderno, su radicalv.ación conlleva un orden de ideas y experiencia
quL' nos acercan a la compren. 1ón de u cxpres1onc. posmodtl'fll!
\nte lo inas1hle de su signi h.cado, un recorrido r:.ípído por las lll(·
cafora descnpu,as interpretativa. de la globali.zación c.¡uiza. nos
scri más úul para ir precisando su contornos: conomfa-muodt1.!IÍ&gt;ppi11f!, tt11ter.P,/()hal, Di-;m:vlandia global, aldea global, r cnocnsmo
tema-mundo, soc1nlatl dr la iufnrmaoón v por último socit'.llad
conocimiento son algunos &lt;le los referente discursivco. ~ut.· h3(tll
alusión a sus ra. go mas acendrados. Otras metáforas \' 1fücurYse construven desde sus productos \ fetiche más r prcsentJU\o.&lt;
qu . e -;oportan en b reali&lt;la&lt;l de la tic, tales como: cduhr. {ntt:r-

202

Rnkmdo Piros Botio

realidad ,rirtual, multimedia; cn u. ayance tecno-cienrificos:
1&gt;1ecnología, revolución gcnómica, clonación; o por ·u. efectos en
16nanza globales: cri iJi i témica, bolsa de valores, cracks, FonMonetario Internacional, Banco \Iundial y neoliberali roo:) por
imno, otra. metáfora refl jan su. coosecuenaas ·oc1al y cultu: migración, hibndac1ón, multiculturalismo, raci mo, etcétera;
no también fin de la utop1a fin de la hi toria ,, fin de los metarrelDS: posmodernidad. Todas esta metáforas, mcluida aquellas que
uman parte de u. decálogos doctrinale. , a. umen la forma expresa
ana nueYa ideología que permca y penetra oue. tro pensamiento,
teoría :ociale en el naciente siglo ~xr corren el rie 'go de 9ue
~ t' com;ertan entonces en la legitimación teórica. conservado2,in&lt;lL cutible e mob1etable del c. ra&lt;lo de cosa Je un mundo "\ a
irlio''.
.

Frente a la pretensión hegemonizante de tales d1scur. o , c.lirtgiennunra mirada al lenguaj con el cual se con. truye 1&lt;lculogtcatnte b retódrn ·de L1 global1zación v- ahora el c.liscur ·o relativo a la
xiedad dd conocimiento, ·e hace necesario repensar críticamente
l:S upuesto epJstemoJógicos, e inclusive éticos, estét:J.cos o axioo ante dL. a. um1rlos como a p,io,is categoni1lt•s en el discurso "oltigico o político. o e trata, por upuesto de negar la realidades
'lijenre que han cambiado nue tra experiencia de -ida, como e el
ttho evidente del impacto de la recnolugia como expre. ión \ metádc la globilizacion, mo de comprender lo. . upuestos ·ocia.les
que c. tos de ·can an y eYJtar así el ferichi . mo conceptuaJ como
de análisis. A propósito, uón Ofü·é no stñala 9ue si bien "la
?tnologfa forma pane de si, remas sociales más amplios r constituon agente de cambi , no Jeternuna por completo la. tran forma ~cs ele una sociedad ni . u desarrollo c. independiente de la toma
&lt;kci. iones de los agente. sociale " (20W). De estL. moc.lo, si la
~logia de- la información\ la comunicación e el motor rderido
U5 soc1edade. de la infor~ación que buscan extrapolar. e como
ade del conocimiento, no debe perder e d vista en el análi. i
la finalidades, -;1empre &lt;let rmina&lt;la por e tructura oc1ales
líticas, ahora globales, n la ba, e de &lt;licho proce. o.

203

�¿.\oril'dad del ro11odt11imlo o sociedad de la i1fom1,1rió11?

a. umir la "retórica vacía de la sociedad del conocÍnlltll
to" obliga a objetivarla, a preci ar us diferenciaciones con lo fints
que la orientan como proyecto económico polinco o culrural, v los
término. y categoría que se asocian a ella. e debe establecer donde y bajo qué ctrcUJ,lstancias el dt curso de la sociedad del conro
miento se convierte en apéndjce de la ideología -neoliberal-. Dr
e. te modo. herramienta teórico-metodológicas, como l.a sociologu
del conoamiento -11annhein-, marcan claramente la naruraleu
ocial del conocimiento ~• el hecho meludible de que la. ideas .
matcnalizan como form;s de saber-poder dominante que en la mteracción ocial . orientan por fines específicos. E to e. parncularmeme importante en la distinción entre socledacl del conocüruen(t]
, • oc1edad de la información, pues lo que e eñala es prec1 an1L11te
Ía mtenc1on ~· lo· fine que e ta información □ene en la sociedad.
fines que como ·eñala el propio León Olivé, no necesariame~te son
los mismo. para toda. las soctedade. en función de su. propias ~e•
cesidade , por lo que e. incorrecta la apr ciación de que una .octedad dd conocimiemo se marca, ante todo, por la estandarización~
homogeneización de la. formas del aber, tendencia impulsada pm
la globalización neoliberal. Dc~de una defensa del pluralLrno c:pl~
remológko, Olivé (2000) eñala que en la base de todo proyecto dt
sociedad del conoclffiiento debe estar pre ente el reconocirruenrode
Ja d.h-er 1dad cultural y la bú queda de la 1usticia social como fines
que onencen el uso de b. tecnología y el desarrollo de los pro;cctOI
ele generación de conocmuento. 5 Pensar la sociedad del conoCJID.leO·
to xige ubrayar qu la generación del -aber no descansa olo rn UJl
ectot intelectual, científico. rnvestigador o productl\7 0, . moque·ª
YÍtar

5 "l •s

mu) importante no n;Jucir la iJea Je L1 :-orn:Jad Jd

coaocim1eotll a Ufll

Rnl(/11do Picos Bmi11
~ e~ sobre rodo producto colect1.vo, plural. Tal lógica, al menos

~ el actual estado de co. a , implica tul caro bio, una reconducción
Ido fines ~• objetims de la sociedad actual. Yeamos por últ11no la
x,sibiliJade del conocimi nto en la snciedad del riesgo.

8conocimíento en la sociedad del riesgo
~ modalidades a ume el conocim1ento en la • ocieda&lt;l del ries-

r,. ~por qué y en qué se opondría estt contexto al establecmúento

una sociedad del conoc1mienro? Tratemos Je prcci.ar, en princi-

apto ·imacion más preci. a al concepto.
b ~&lt;1cieclad del riesgo e caracleriza, de acuerdo al sociólogo al1..1111 lllrich Beck, por una lógica en la 9ue el aumento en la pruJucmdr nqueza en las sociedades modernas, bá icam nte postiodusmles, ,·a acompañado a u vez, exponencialmente, por el aumento
b pruduccicln social de riesgos:

;ll. un:1

l.1 tcsi dice ast mientra. en la som·dad industrial la "lbgica" de
b pro&lt;lucc1on &lt;le nqucz:i domma a la "logica" &lt;le la producción dt'
rit'.gos, en la sociedad del riesgo se 1m-it:rtc esta relación

¡...].

La

tuL·rza. productivas han perdido u inocencia en la retiexibilidad de
los procesos dL moderruzac10n. La ganancia del poder úd "progre
so'' técmco-economico se ,-e eclipsada cada ve7 m:í por la produc
ctón social de rtcsgos [... ]. Cun su uni,ersalización, crítica ptíblica
t

uwe. Ugación -anti- científica, se ljUÍta el ,·elo de la latencia, y

ganan un sigruficado nue\'o y central en la discusiones sorntle: y

políticas (1991, p. 19).

~ advierte que a diferencia de los riesgos localizable

y contro-

snncdad qui:: di,;p1 ,ne ampliamente de cecnologias Je la inforrnaci, ,n \ la comudl' la ociedad mdustrial, 1..I e. cenario de modernización de
nicaCJÚn. porque 1.-s&lt;&gt; puede llt:1:ar a la creencia cqutvncada Je &lt;JUC el moslll
iciedades
postindusttiales matea las nue,a tendencia. de la
una socie&lt;lad del conocunicmo descansa en el incremento Jel uso de artd:tCI'º
recnolno-.co:. como rdéfono~ mónles. compuradora~" conexiones a lnten1t· ¡j ~aza global. Las metáforas más trágicas del tal e tado &lt;le cosas
-~
~~I
wz dt: poncr el énfasis en la educación dt.: la personas } e~ :1 cstableonu~ '!nen nombre hernobyl Bhopal, E_.,__-,.:011 11/dés, con su corresde la!&gt; conJ1ciune aJeruadas para &lt;JUC generen nuc:\'u connc1011enr11 que pé
~encias al d1a &lt;le ho~ expresadas en el cambio climánco, el bio
el desarrollo de la capaacladc::s. a:,1 como la soluaón de los problem.ts'' (Ú·

r

'.!OIKJ,

p.

insmo y la permanente amenaza nuclear. etcétera. Tales esce-

52).

104

�;Jnnu!11d d,/ rrmori111imtn n .roanlatÍ dt la mf11r111,mrill(

nano:, e, pre a, ·'se plasman en amenazas irrcver 1ble. a la \Ída Je
las 1lant:1", lo animales y de los ere humanos" ( 1'J91, p. t'&gt;), locun
ecm·ida en donde los riesgo. ") a □ o se limitan a lugares , :l grupi
sino que C&lt;tntit·nen una remlencia a la globalización ym: abarca 1A
producc1r'm ~ la rcprnduccic',n y no re'-peta las fromua de lo. e ta
dns nadonale., .. (l'J91, p. 19).
1:n1cndid,1 tk de csra pcr pecriva, la ocicdad &lt;lei ric.,go e h
realidad tangibl1: del pres1:ntc; el ptoducto final &lt;le un proc o dr
mrnlcrnizaci1)n iniciado en la Revolucíún Indu. tría! del ·iglu X\'I
cxponenciado en la industrializac10n social1. ta y capitalista del 1glo
XX. Rc'-ulta claro c¡ue la modumda&lt;l apw1taló dicho proce.o con
el uso intensiHi de nuevas tecnologías, que a u n:-z so tm icron 1(
id1?;1lcs del progre o capirali rn, pern no fue inn ha. ta la -~ncb
mitad dcl siglo p~1sado cuan&lt;lo la revolución mformática demo.tr11
n do ,.:l r•Hencial de tran. formncit' n &lt;leJ cntorno humano. En ap.i
ncncia, In ren)lucinn tecnológica y comunicacional contirrnó d domi1110 ya npreso y racÍI ,nal dc:I hombn:. ubre la natur:tleza. pcrn en
re:ilid:1J, ante t I cúmult1 Je t'\ idencia., cnmo lo -ugiere l lcidt.·Mtr,
~en t¡ué momenro la récnica . e com·irtió n un ins1rumenro de dumi1110 sol r · d homhn.•?, ~cuándo la técnica acabó con d --munJ,
fr liz · Jcl hombre?
¿Podemos phnrear 1a)e._ escenario. como propio &lt;le la ocK
dad &lt;lcl conocuniento 11 ·on, como habría de . up&lt; ,oerse, lo aldo
pn·sente · de la ociedad indu rrial, hoy conn:r□Ja en ·&lt;iciedad Je
h infnrm.1ción que muestran, como . ugiert· Beck, 9uc el progre
promo:nd , por la globafüacic'm e a ,enea sobre "un n,kfo civtlua
torio"?
lln proyecto inclu)enre de ocic&lt;lad Jd conocimicnW. ¡:,or t
conrrario, promm·ería los proceso reflexJ\ os ~obre -lo. co u
de h modernización de, de per p corn, racion. les e inf0r01a&lt;l3
I·s Jccir, ,omtrnidas por una nuen lógica del con.enso polít1C&lt;11
::;o ~íal yuc ho) , igut: ªl areciendo cnmn utópico.
l 1..n un cntido má. concrc1n, a diferencia Je la$ concepcioni: in·
h ,rmaci11mle - hin&lt;laJas expresa y pri\'ilegiadamenh.'. obre el acc~
a b tccnolngfa .. u u n inten.i,l, y u Ji frute, la nuen moderni&lt;la

]ll(i

Rokmdo PicoI Boz!/0

lffexiva supondría en tanto asp1ración de sociedad del conocimíenuna sociedad consciente, informada ) crítica de los riesgo J
procesos Je moderrúzac1ón, de sus consecuencias amb1 ntales ,,
amana.. Ulrtch Beck y L ón Üli\·é ponen el centro d&lt;. atenaón en
■ demento clave n la compr ns1ón de est proce o: pnmero, la
msideración humana de la ciencia r de la acti,·idad científica como
ucto ociaJ y no como razón auto-legitimada, y segumlo, pero
•menos import.'lnte, la respon abilidaJ ética que u. tenta la ba
todo conocnruemo T en particular Je! conocinúento cienúfico.
l&amp;blarde una odedad del conocirniemo implicará necesariamente,
:lre otro mucho, a pee tos, con, 1derar lo, upue to an tcriore .
teoría soc1ológ1cas no el ben ignorar tales hecho, en arac; dt'.
mhltccr exphcaciune · si cémica,· Je 1a realidaJ.

207

�,;J11unl,llf dd m11tK1fl1im1r, 11 .rodalulÍ dr la 111for,11,1r10,:t'

Bi bliog ra fta
,\yu te, .Ana (l 9'&gt;8), P!t111tra1111e11/fn d, la pt'dt{e,ogía crítitc1. Barcdom:
Cra,,.
Beck. l lrich (IWt). La .roriedad dd ri1se,o. Hacia ""n
l3arn·lona: P:üdc'&gt;s.

llllt'M 1111Jdtm11W.

SoR JUANA, PRECURSORA DE LA lliDEPE DE CIA.

U A RE-LECTURA DEL DISCURSO DE TF.SEO E

Bel!, Dan id (2001 ). h/ ,1drmi111inrlo de la máedadpü.1li11d11.rtri,1I. mr mtm,

OBRA ÁMOR ES MÁ l.ABERINTO

d, pmg11osi; Jflrial. ~fadrid: ,\Jianza.
Cas1dls, i\ íanuel (19 1&gt;7). / ,11 t1t1 dt• k, 11t/ort11aci,J11. l:'t-orw111ia rocudadi
m/l11m, \'ol. 1, 111. octi.·1/ad red. Madrid: ,\Jianza.
- - - - - f-&gt;1101). Internet, libcrmd y .ociedad: una ¡xr;
pcc1iva an:tlí1ic,1. Rn.upcraJo del sitio dt:: Tnrernt·I de la l "ni\'WJW
( &gt;berta dl' Caralum·r ht1p://wv. \·.unc.eJuhH~b/c:p/ lau1mcrt·
daJ/inauguralo 1/int ro_c&lt; 111c.html

Drucker, Pett r

J1J981 .

111

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amencana.

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X\I

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- - - - - - ~ - (2off7). / "'' aenria J' lr1 11'1110/f{f,Ífl ar /,¡ .md1tl11d
am1Jci1111mlo. 1:1iw. ¡,olítim · ej&gt;irlt11/fll"f!,Ít1. •\léxico: H ,~.
Vattirno, C:ianni (2000). Elf!i, dt• /,, 111odm11'd1d. 1\ihili.r1110 r hm11,netilt
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- - - - - - - - - (!'&gt;H9). 1..L, s"ried,,d Jr,m.rp,,rmlt'. r- fil:ín: Paidc

lA

Alma Eli. a Reye
Facultad de Filosofia Letra ,

n I S\Y( &gt; rll .;\'P 1 &lt; l'.\H &gt; 1 lHJI n I mostrar h intdl'ctualidad
or Ju:ina [ne: Je la Cru;,:, monja jl'rónima, lJLIL &lt;lesde su doble
'!tnaliJa&lt;l ocia! de monja r mujer interpreta los probkmas O·
de la \i uu a bspaiia y lo expone anrL la má. ,1lta .nuoridad dL
:ilom.1; lo hace a tra,·é. dd discurso de lt.· to en la 11bra . . . l11Jor J
1estudio está di\'idido en cuatro ~eccinne.: en la. tres
~· hace la relerenLia a la obra, al mundo cn t¡ue ,·ivc . or
mennonando d Lntorno histúricn y fas prcocupactones de los
hn humano. de lo teólogo:-. españoles, t¡uicncs dtscu □an la
nón . , ,cial de lo habttanrcs nari,·os de la ut·va E paña. Y en
llana. t· analizad discurso dl Tcseo arnl: el re, ;'\finos &lt;le Creta,
dl.Jue habla dr.: la iJ.,rtnldad de lo hombre. y de,los principios tlel
miento del E. tado Todo tsto para concluir yut" sor Juana fut·
mu¡l r &lt;le ~·u uempo qw aniculó el discurso de lo. criollos y lo
~unc1,·, ante b más alta autoritfad. Fue ror l. to precur ora de la
·ndr.:ncia de la J. 'uc..Ta Esp:rna.
'kl ·¡ :-..

'll&gt;n11s1a 1:¡.,&gt;resaJa de la 11\. l. y ensap,;i:t. Egre. :ula de 1.i nue 1ria en l...,·n_1.,l'\la
!Urhk f:t 1-F'rl _ 0l'scn agra&lt;lt:ccr lo· coml'!Har10 siempre pcr1mcn1t•s parn
macs1111 Carlf&gt;s i\rrulomlo Tffviñ11, tfUlcll han·

h✓. icion dl' c:sll' escrito dd

, rn · indu¡o al e ·wdu) de ·or Ju.1na.

�.forJJfa11a. f&gt;M11rsora de la l11depe11de11cia

Ai11Ja E/isa }¼yes

l'1IP° .octales relegados del poder político impuesto; que la guerra
El pasado 12 de noYiembte se cumplieron 358 año del nacimiento Hndependencia no e. el producto de una deci ión arrebatada de
Introducción

de , or Juana Inés de la Cruz, monja del convento de San Jerónimi
nacida en epanth Estado ele ~féxico. Musa decima , glom de
México. En el presen re trabajo no hablaré de- su poesía, q~e\: &lt;le un
gusto exquisiro, de una e tética impecable r gran erudición. Tampc~
co "º) a analizar sus relaciones con d poder má alt0 del virreinato.
relaciones yue mantum a lo largo de más de la rrurad &lt;le su vida; no
hablaré tampoco de sus relaciones con los más ilu, tres prelado~ &lt;le
la Iglesia, ni de us elevadas di cusiones teológica. con ellos; rampoco ele, us villancicos femioi tas, qu , e cantaban en las catedrales &lt;l
la Ciudad de \Léxico y de Oaxaca.
10 me refenré a us amos sacramentales ) la piezas teatral~
que realizó para L'l diferente fie, tas religio.as. ·¡ a sus ex9uisim1
soneto de amor r cliscreción, lo. m·illejos, la· décimas, o las rl'dondillas. Todo eso e tá conceoido en los cuatro 'Volúmene, publicado)
por Alfon o ~léndez Plancarte, que con gran detenimiento y pukntud arr gló para su publicación en 1953.
o hablaré &lt;le la sor Juana feminista, quien fue jumo con Juan
Ruiz de Alarcón y Mendoza, lo "dos juanes" de México-como lo
llamo \lfonso Reyes-, que de tacaron por u teatro r por los temas
que en él trataron. En el caso de sor Juana, ella publicó en España
dos libro. en vida y uno póstumo, que tm1eron má&lt;: &lt;le diecinuevr
reimpresiones en diferentes ciudade españolas. La última ediciiin
de su. obras &lt;lata de 1"725 (frabulse, L979, p. xxv). 1\quí no analizaré
su poema filosóftco "Primero sueño", que es una sil\'a de ()75 ver.os
libres; debo agregar que no les hablaré tampoco de los probkmx
que ella tu'V0 con la Iglesia al final de u vida, ) lJUe aunque 110 h1c1~ron mella en su obra portentosa sí redujeron su producción.
Hoy clistraigo su atenc1ón para hablarles de sor Juana: mujrr de
su tiempo y precursora de la Independencia de \fé:rico, LJlle h1bh ª
través del discur, o que Tes o -héroe mitológico de la Grecia anrr
gua- pronuncia ante el re, de Creta en la obra /-Ynor es 111as k,hrn'ntu.
He escogido este tema porque creo que e miportante hacer no·
tar que el mm:imiento de nuestra Independencia e un largo pcnoJo
en el &lt;-1ue se gestan, se maduran ) e realizan las tnquiecu&lt;les de lo,

2](1

~el Hidalgo, a quien tocó encender la mecha y azt12ar a los mexi,ios a la lucha armada con el estandarte de la Virgen de Guadalupe
:ab mano. El sentimiento de independencia empieza con el recha1&gt;ala gucrra de conquista. Cuando los rndigenac:. fueron sometidos,
~ó el me tizaje v la cliferenciación de castas } raza , y el poder
oonial sometió a los hombre y a las mujeres dueño, de esta tiens; cuando la barrera del lenguaje marcaba la di tancia de la ciudaJ
arada de Angel Rama, crítico literario y gran escritor uruguayo,
,ieri la descnbe con todo, u ra gos, en forma tan precisa.
A e e . entimiento de independencia y de derechos humano
a.itribuyeron muchos hombres y mujeres, que a lo largo del ciem» ufrieron lo embates del poder de quienes manejaron la ley a
antojo. De la muerte de sor Juana en 1695 hasta 181 o pasaron 115
ils, tiempo en el que la Corona real española tuvo que reinvenrse muchas veces para con erYar el poder y seguir obteniendo los
~ os que hacían el poderlo de España en lo, primeros años de la
aplotac1ón del r 'uevo lundo, y su bonanza, en los años finale de
dina tía &lt;le los austrias.
Quiero mostrarle!i a sor Juana como una mujer intelectual que
1lllÓ bajo la reglas de su tiempo, pero que también supo exponer
idea. para mejorar su entorno; que jugó inteligentemente u pady ·u responsabilidad ociaJ desde su d.oble marginalidad: como
ll¡er r como monja.
Al final de la lectura queda al lector valorar la colocación de , or
laila tntre lo, héroes precursore, de la Independencia de ~1exico.

~re la obra Amor es mds laberinto
~ Juana dramarurga ha ido poco conocida, nunca como Pedro
~trón &lt;le la Barca, conlemporáneo d ella, quten e cribió, &lt;lirigió
escenificó má de cien obras de teatro; así como otro· autores
iglo de Oro del teatro espru1ol. :\ún a í, ella es considerada
~ algunos críticos como qU1en cerró esa época con su. trabajos
~lica&lt;los y repre, entados en lo. llamado rorralfs de \[é:,uco ~ de
t.l¡&gt;aña_

211

�,\or /11,11"1, prtmnor,i de l1 llldtpe11de11rid

.rlln1{1 /:lúa Rt)'l'1

f• ·cribi6 varb pi za tcatralc·, entre comedia'-. :luto acramen1alc.:s, lna. ~• sainetes. Octavio Paz Jice que c:stc.: gén•:ro e.le e critUt1
reprl- ema la tercera par1c del total de ·u ohra, pero escnb10 .obmente tres comcdfa.: IJJs e111pcño.r dt&gt; 1111a rt1sa. yu · la e ·crih1ó en
totalida&lt;l y . la más conocida; A111or rs IIJtÍs hlmi11to, en co-aut()[U
con don Juan dt.• (,ue\·:tr;1, y / ¿/ .f(~1111&amp;1 Celi.!Sh°na, en la qw: -or Jua
na solo terminó la ohra, pue to yue d autor, J\gu. tín de ';1la7..1r
Torre , murii', ante de p&lt; ,&lt;lcr hacerlo. La obra fue rescatada por
el doctor (1uillermo chmidhuber, e tudio o y cxpcrro en la obr.1
"ºrJuarnana.
La obra de teatro a b yue quiero reft: rirme trata un tema 11111010gico. En ella sor Ju,1na recoge el mitn Jd laberinto,. dd ~Jinot:mro.
del hilo de ri,tdna yue permite a Te. eo alir Jel labl'rinto, ~ h1bh
de 111 jc,\'l'ne~ que cada ano . crvían Je .dimenro a la be ua -mwd
hombre mitad toro-. Entre e. º~ j/n·ene la fonun:1 ha enredado
Test.'o, héroe nmológicn, hijo tlt- E~t'o y n:y de Atl'na . Lo~ pt'rsona·
ie. ft'meninos on 1\naJna ---i.¡u1en enamoraJa le Ja el hil, a Te
para ·aür del l:tberi11to-} Fedra, su hermana, hij,1 de Mino· rt'\ tk
.rela, y '-luient'- al momento están por contraer marrimonio con lo
príncipe. Ihc&lt;, y l .i&lt;lom.
La obra conucnza con la llegada de la: iete &lt;loncdla. ' los I te
jó\'enes :ucnien ·es a la i la de reta, guc entrarán al Jab¡;rinto \
ciar:ín el hamhrc &lt;lel .\linotaum la e&lt;l de \'eng,111za de ;\lino
la muerte de su hijll 1\ndrogeo en lo Juego olimpíco Je \rt'nas.
I] que habita el labl'.rinto 1:. la besua yut a. olaba a los aldcan de
la isla en bu, ca &lt;le su alimento, hasta que Dédalo, el arquitt'cto Jd
r1:ino, le construye'&gt; :u casa, que tenia mi nfrd de pt•rfrccion 9ue SlD
tener pucna .. una vez yut· a1J.,'1.lien L ntraba le era impo. 1bk ·alir.
Teseo hab1a ido elecc1onado entre c..· ·os j&lt;'m:ncs y Egco, ·u PJJre \ rey de Atenas, había mandado con amdac1ón a un emba¡adn
p:1ra 1.1ue intc:rv1niera ante Mino p11r la •ida &lt;le: :u hijo. 1.o buell'
oficios &lt;le este t.·mha):ldor lograron t.llll-' el re, e cuchara a Tc,eoan
lt·. de l'nl rar al laberinto, olo por9uc al . c:r lo do. dt• sangr' rr-al b
.1crarl1u1a
. no e veria
- amaga J a. I.a come&lt;.1l;t sigue en un ·cg,
"n1ndoJCtt1
con un baile &lt;.k mascara ·, · d tina! del tucLr acto tcnnin:1 con uo

y

212

r

mlace de arreglo amoroso dc..· las pareJJ · ) el marrimoruo de lo
tllDOpes .' la. princc as.
Esta obra de ~or Juana es una comcJja de enredo.: _\Jfonso Reyc,
de ella yuc "e, una comcclia de capa espada,. 'Rt:\'e , 19611, p.
Para Octa io Paz es una comedia ''de: intriga galanit:, equírnco.
duelos, l---1 e una obra llena de pc-rlpl'CJas emretenidas \ de.: la t.)lle
mana un,1 pue:1a pintort.·sca, hecha Je la. uperpo. ici6o dd arca.tsmn
fflt:nsc \ dd barro9uismo palaciego dd lrnguaje y la intriga" (1982,
43') .•~e presentó en la ueva Lspaña el 11 de enero de 1681). en la
idebración Jel cumpleaúos Jd nrr ') conde clt Gah-e, cuando él r
1funilia tc..-nían do mese. de haber llegado a la" uc..va España.
rtpre t·ntó en h ca ·a dd contador don Tunando Deza, yuien
1' caballero dt: la ( &gt;rdcn de - Jntiago y general de la \rmada de

r

Kt

lulorrmo. e llcv

cabo allt por la prohibición de l:t~ fiesta. y
teatro en lugarLs públic1J., hecha por don Frnnc1 ·e.o dl' -\l,'1JJar y
lcqas. arzobt. po ele MéxicCJ
1uicn ademá · ra misógino-, puc.
'dl-raba qut daban mal ejL·mplo de comportamiento ;1 la gentt..
De toda la ohra, nue~tro inten:s t'l1 l'St:t casión - -o,mo d 1m1lo
dice- c. el di. curso gut.· Tc eo pmnuncia ante Mino. clamando
u \ttfa. l:, 1;1 forma de actualizar el mito de . or Juana y poner al
~ a hablar .111te el rey dl: ( .n::ta no la ht encomraJo t.·n n10gu1u
~ ver:-.ión o ac1ualizacu·&gt;11, .1sí t.)trf.' C()n.idew que es una originali '-1. Ella pone a habbr a Te eo de su nda, Je . u. méritos, de cómo
torja un héroe, ante dos \U reyes tJtte C'-tán tncrc la audiencia.
FJ discurso e. rá e crito en 27-1- \'erso c:n iln, sin múrica, con
5IÜo libre. l·ue publicado en su tiempo ·n un encane, Iujn el nom
lrtde R.elt111ií11.Ji1111oso. 1 J.a versi1',n traducida &lt;lel español amiguo, que
llzamos al¡uí, c:s la preparada por Jon !ion o ~léndez Plancarte
lléndt7. Plancartc, Jt)')4). 1~. te es d discur. o dl un héroe &lt;lebnre dt.•
111
r11 .1 yuien clama por el perdón di: su \'ida. or Juana pone en lo:
fío dt." Tci-c.:o un largo p,trlamento en el t.¡ut cuenra fo hí tori~1 &lt;lt.·
ida y .su hazaña ·, pero a la ve~ e un tl1scur. o político y de un
1 ÍUcne, pronunciado ame la máxima aut&lt;•rida&lt;l d~ la colonia.
,l

dt curso '&gt;l' tmprimrrí en &lt;.1,rdm~1. L:n la 1mprtma de: b c;ille C.lrre1er:1s. l'.'11

�\nr /11,111,, prm,rsora de/,, 11lll&lt;pmdenr,,1

El entorno de la época
Para una mejor comprt:n i&lt;'in &lt;lt: l':te di. curso qui ·1era menaonar
algu,10 · hechos hisu'iricos l)Ue dchnen e I perío&lt;l, 1 en d 1..1uc \1\l, 1·
cscrihió nr Juana,~ que con.,idcm import.1.ntt: _ubray:u.
1-1 r cepci,',n dl' un \ irrcy l'n la , 1 ueva Hspaifa era como dice \n

tnnio Cas1ro Lúpl'z (IW8), la llegada dd ,1/kr 1:.go, el rl'y nwmo; por
111 lllle la· f tt.· tas eran mu unpon.mtl's, pue. eran mu. politico Jt.
pre. erv:1c11'1n lk• la au1orjdad y d poder con d yue era tm·e:udo d
, irrc) por su majestad, el re de l .spana, :1 quien poco: C(lnocian.
l .11. ti: -.rejo~ eran como una tnma dl' pose Í&lt;Ín, y se iniciaban con
la con. trncción de un arco triunfal en el camino por el ,1ue pl ,lflJ
L'I virre:. :or Juana, en I&lt;,Xn nueve arios antl'S- hahia e~crito. di:cñadn el arco triunfal para celebrar la llegada del \'Írre: don llmu
,\ntonio dt: l, Í:l'rJa, maryués &lt;ll' la L.1gun.1 y c&lt;,nde &lt;le P.m:d
de su cspns.1 \ f:ufa Luisa ~lanrÍLfUe de L.1ra ) ( ,on%aga. Pm t'!&lt;
pmpn. itn e cnbin el 1 rt'f'l!mn aht,ri,irn, arco qw.: , t con, Lru\O par. b
t·ntrada a l:i c,rn:dral: para d rrusmo e,·ento don C.1rlo, dt 'igucll7.l
) (.ronoora sabio Je la ép11c:1 v cole~a amigo de or ju:111:1, t",rribio
el 'J~a/;1 1, , 1 ., 1ir111de.r polih ,JS, ~JUt· • ; r1..·pre;&lt;:ntaba e~ la plaza de b
iglesi:1 dt amo Domingo.
( ln,1, 10 Paz se n.·fil'rc al , 1i'j&gt;lmm 11/eprírim come 1 ·•1 rah,1jo Je encargo \' t·Jl'mplo Je adulanún corte ·ana •: TamhiL·n fue calificado
p 1r d L'rudiw-contl'mporam:o dt· :orjuana-Juan ;'\lít-,11.1d vandcr
J..:cucn, t·n u libro J.-.lpeller ~,·mbolim.r ( · m r,·rdam, 16119), clim11do
yue 'algunos dL" lo símbolos rc\'clan un:1 agudeza mayor de la yuc
pudil'ra e pcrar. e de una virgen" (ttJ82, p. •I ").
P;m:cería &lt;.¡ue al arribo del conde Jc -r:1lw en 1688 la vida 1ran. ·
cmna en la , uc, a f-. pañ.1 en la paz dt' un pudJlo culto, lluc ~,u tJ l-a
Je los concur &lt;&gt;. d pnc:-.ia, las fiesta,; ) la costumbre· rehg10"
al Lilu ) e p1a Je la corte real &lt;ll· L1 E ·p.1ñ:1 peninsular. l adi nU5
alqad11 dé' la realidad. pul' .•1 la par &lt;le una soc1ctbd culta \ n:Ítrtl
da &lt;-¡11c prnducia r:i..lcntos como or Ju.ma) Juan Rui:t. de Alarcon.
111 lfC\ i,,ía una soci &lt;lad mt::-.tiza L' indígena ada vez má. numl'rcr
yut.• buscaha un s11io di}--,tf'IO p,trn vivir.

A/111,1 1:hsu Rt

Don \'icc:ntc Ri,·a P'.lbcio, en L'l ol ra editada bajo ;u dirl'cción:
b a lrar,, ti, .o.r .•(f!/o.r, en el tomo JI: HiJ101it1 dt•! nrre.1Mto, relata
m mgular. oltura los problema: &lt;-]Ue enfrentaba el Gobierno d la
E!ipaña: debido al crecim1uito &lt;le la población d nÚJTil•ro de

milo. y de mestizo· emp zaba ,1 s r de magnitud inmanejable.

Pero vcamo. algunos de eso.

bélicos '-lue se dct.'lUan en
histona del , irreinato para dar una idea &lt;le bs lucha por el poder
1territorio de la ueva I,. paria, en los añc ,. Je la , i&lt;la m:is prolCIJva Je or Juana.
evento

En 16'iH un nehrro apoJ.1do

),11~f!.d se rebel6 con sus companeros
tierra. para \'1\'ir. La rchefü',n culminó con la
-.laci&lt;',n Jd puebli I an l .orenz1, de ltJ. 1 egros, n \11..'racruz, cnn
onica condición de &lt;-1u act·ptaran la doctrin:1 cristiana y no llllmimn l'ntre dlw a los csd:l\'o hwJns.
En lh&lt;&gt;I los imfü,s de ( bxaca ., tll'\ a •\ntc&lt;.JUl"rn- se reh1.:laro11
el alcalde de la ciudaJ, Juan dt. \rdl.1110, por la cod1e1,l
1&gt;
lllbia con la yue gob rn:1ba. Fl resultado Jcl b·ant:1miento fue la
lrrte dd alca/Je ~ sus arnmpañanrt: , ) con csro la in. urrección
set parcio como reguero de pólvora. La mayor parte de lo inse pu. ieron en armas ) los españole· . aliernn ,1 rdugiarse fuera
b.regii'in. E. ta insurrecoún solo pu&lt;lo ·er calm:1da por el nbisp &gt;,
,nen h indios rcspt:taban) t.¡uenan.
En 1&lt;1&lt;&gt;-l, en los primeros año de la ju,·entu&lt;l de sor Juana, d
conde de Bañ&lt; s. lJUien gohcrnaha ron sobcrbi:1 y a.l11wz y
pmwc.:ho solo de su familia, fue dt:stituid11 pnr el r&lt;:) l·elipt IV,
tlll se rd1ru aha a cnt regar el rnrgn dl obedcci ndo la urden real
scfr oca ione confi. có In ce 1rrtc en lo· JUl· d rey erl\'iaba b
ula dt· 111 ,mhramicn10 al arzc 1bi pc1 Jl PuL'bla, don l icgo (. &gt;.-orio
obar y Uam:1,, como nuc,·o ,•irrl').
En 1('80, los indio. tanos !'iC ublc, .1ron: les siguieron lo: pccco
~ué lo. tao y lo picuric. c;n • an Cristóbal, en d nonc, por
eipor · lll'Wi .\léxico. •n 1!"C, las trop:1.s francesa arnagahan con
leccr t· en la rc:gión dL lo \pabclws, cerca de la Florida, y lo.
inglc.:ses atacaban la cosra. del ;oJfn de ~léxico.

lllarronc e ·jgícnJo

0

--

ahoou l·11nsuh.1d1 ut· la Jcc1m11~ex1:i, impresa en

214

215

19RIJ.

�,\or /ff,J11,1, prt11mc,m ,Ir/,, 1"depr11dt11dú

l•.n 1 ,92, se presentó una r lwl.J&lt;'111 debida :1 la inundacione. Je
le
mbmdí1 . en lo aln:clrdore de la ciudad: 1 trigo ) d llUIZ
tscasl'aron en la Ciudad de \Ié.·i o ' c.:n los pueblos n:cinu. 1:1 pan
.-ubii', de pn:cío v I&lt;, · :1cap.1r,1&lt;lnres, lJUe eran 1..· p:111olcs. csprculahln
con lo. gmnos y las harina .. Hubo racionamiento • , por lo 1ant1.1,
agl, ,111er,1ciones. r:st&lt;, hizo 1.:noj:1r a l. muchedumbre. t)lll' e aIDt~
11nó fremc :i palacio } Je I ué .•1ntc la ca a del . r7&lt;&gt;hi ·po. bizr
una rentdta enorme v '.¡ucmaron el lugar en el &lt;.¡ut: . e guardaba d
archi\'o dd cabildo. HI ,·irrc.:y conde Je Galn.' tu,11 yu&lt;..' guarecmeen
d c1lll\·cn10 fran i.cano, a unas n1:1dras del p:1lacio. 1\I J1a sl~lt'O!t
ap:irc:di'1 l'scrit t·n la p:1red &lt;ld convento: "E 1c corral t· alqwh
para g:11111 de la tierra) gallina de Castilla" (Hi.toria,t!,1llm1/dt \1m
t(I,

l 1J,' 1.

p. -J.&lt;18).

1\me esta si1uaci&lt;',n, don C.arlo. dt 1güt•nza ; Jt•rfg11ra, :imigo
\ dt·Íl'nsor di..' le,:-, indio , v LJui n rdato lo hed10. Lltll: él numo

prcscnci&lt; l:'11 una carra de: ~cl.1cic'1n que llam1·1 ·'Alboroto. mntíndc
.\té. irn dd dt· jumo de 1&lt;,11_" (I'J-to), llegó a propom:r que los indio~
l.' Sl'( araran de l.i ciuda&lt;l , e cercaran la parcela: ! k, barrio
1.a · rtbel1one:-. tamh1L"n sl' d,1han hacia &lt;ll'ntro del ch:m. Por e
ernonces l·n l11s m1;n,1sru11,s Íranciscann,) a¡.:,'Usrino preclomm;UJ.lli
]11. criollo frl'111l' a In españole .• hecho qui..' pnwocc'&gt; enfrentamicn
rn cntrl' dli,: en rorno :11 poJcr Jentro de lo. claustros. E1
real 1uvo l¡ue intervenir a faw&gt;r dL· lo l' pañ&lt; Je.;,,. consiguiú ci.lmar
amho · bando, ofrenL·nJo la alternancia del podc:r entre cnllllo
c. pariol ..., (J-listrm~, 11m,:m/ dt \fé.vim, 2000, p. !02).
Lo :tntl'rinr no da una ide:1 de las condiciones yu&lt;..' e, i úan t·n b
i. 'u ·va E paila en la l.jlll'. \'i,·ió or Juana. que eran propia dl' mu
época dt· represión y de poder absoluto,. in n:glas ni límitL", par.t,g&lt;I'
bt·rnar. T•m: un p1.: riod&lt;, dl' ,-1 &gt;racidad tic le&gt; t·spañi ,ks -gobernan•
y dueños--} de. uhyug-amiemo de los indígenas, de lo~ 1wgro \ ik
l:t ditcrcm .- raza. que l' produjeron con el mcst iza je. 1 ut· un~riodo de gul'rra, IHI vez I má~ difícil de la coloni:1, ÍUL·ron "lo: anos
• l 1urc s t ll' 1 , .rrremato
.
.. , segun
- 1o l ¡·ice O ano
· J&gt; ucc1111• 1.:r1 · u hbrr•
mas
[ rllfl 11111¡t'r t'II solt·tlad. \'orjl((lfla 'lni.r rlt' /11 (m·--. m1t1 ,•.,-i-rpriñ11 n h 111/tffj
)' lfl likm//m1 h,1rror,1.
0

un cwrnJo la colonia parecia des1:nn&gt;l\'l r ·e L n un ambiente c.k.o ) cultura por&lt;.Jlll' b ciudad le lo· p:1lac10. , como foe Ha la Ciudad de M1:xico pm Bernardo &lt;ll' Balbuena en lft114 en .-u
"( ;randl'.za m&lt;..x1c:uu ", llcgc) a tener una importancia tal 9t1l'
referida wmo una ciudad ac1iva y culta, dcu,is ck esa ref1nada
. ohrcvivfa un puebln hambriento ) miserable. l.a población
} b me. 1íza crecían cn mímem -y on dio. d núml'r &gt; dl'
\ u accc.-o al poder estaba \'cdado pon¡uc . e rl'ser\'aba a
españole por nacimienro.
El mestizaje, &lt;.1ue va . iempre de la mano con la conquista. sc
tó y también el desconrenw con la imposicione. y m.¡ueri
to &lt;.Id poder real. Los ahu. o de I&lt;&gt; gobern:mtes y b avaricia
tadora lucia lo. prin)(..'ro habitante.. olo hacían m:ís grave d
rama.
Enestl' contexto, es namral 1..¡ue or_luana, sensible a la opresión

abuso • escribiera 1..·11 lo , cr.:;o., de . u "RomanrL•" :t la gr:m
a de \l'iro (Cruz, 1953, p. 111~). habland1., de la tierra l)ll&lt;.' la

Qu yo, st:ñora, nací
c:n l.1 \ml"rica ahund:mrc,
compatriota Je! oro,
paisana di..' los metales,
aJonde d común u. ll'.□ ro
Sl

da casi tan de balJ1..,

en ningun:i partc más
·t; n.-r nta la tierra Madre.
De l.1 común maldición
libre: parece ljll&lt;..' nacen
us hijos, según el pan
no cuesta al . udor afane .
1~urnpa mejor lo diga
pues ha 1anto lJUl\ insaciable.
l)LIC

·• 11a polilarn·,n hlanca era d1.• 6, rml hab11;tntes r&lt;.·con, ll rdo~ e, 11110 l'spano
l¡.~ 1 l' dubio, l'll 175(1 e con.id ·ral,a t·n ·e, lÍen111 · mil
216

�Sor jutm(l, pream11rt1 de l,1 T11depe11dt11ria

Af,,,a Biso Rryes

de su, abundante vena
de angra lo minerales.
• ".1·' a cu an' tos , el dulce Lotos
de sus riquezas, k:s hace
olvidar los propios nidos, t
• los p· atno Lares.
despreciar
(1953, verso 81-LOO)

ero en estas cuartetas e. ev1·d ente que
. so1
.b l forma en que &lt;;e esqwlmaha
Juana -desde el cbustro- descn e a
muy claro dice adondt St
.
, lig a , en la c¡uc nace y crece, }
la uerra
proc

Con el afán de conciliar los intereses económicos y lo religiosos
mlos derechos humano , o mejor dicho, con el derecho de ge11tes, Vito,responde que "los indios no son seres inferiore , mo que poseen
mismos derechos que cualquier ser humano y son dueños de sus
mas y sus bienes". Pero el problema era sí lo indios eran súbditos
n:yde España "como cualquier hombre en Sevilla", 6 y si 1a guerra
!111 era justificada en defen a de una agresión o el derecho a e. t.ar
· l&gt;eado, ¿cuál podía ser la justificación a 1a guerra de conquista?

,,

Si en el siglo XVI hubo hombres como Franci, co de Vitoria y
ulorué de las Casas, que sostenían que los reinos americanos
verdaderos reinos independientes, y que como tales e habían
1
iban las ganancias.
rporado a la corona de Castilla, en el siglo XVII hombres corno
'rzano Pereyra ~ } sus seguidores establecerían que tales reinos
ban incorporados a Castilla por acce ión, como una parte, y
1
Las reflexiones del derecho en :::roc:xamínemos ahorn d,,. romo entidade ;ndependientes. erian entonce. consóderados
Hemo visto el entorno poliuco \
~:~one. sobre lo derecho
un.1 extensión territorial de aquel reóno (Hism,io genem/ d,
· t e lectual y
'
torno m
. en paracularJ a, re ue
cgurameo te inilu¡·eron . 1981, p. 451).

El "Romance es largo, p

~

fu &lt;sic debate están lo. dos lado de la monedac los ;ndios son

humanos que precedieron a sor uana l q

en su p e n , arruento.
aban 1os v1a¡e
'' lnJias,St'
·
&lt;
. • 5 a las
tes &lt;le un territorio que
e agrega
a la corona, o son llamados
L _españoles al tiempo que prepar
\n
.
de
ebriiaru~enecer
a
Ja
corona
por
encontrarse
De aquí
os ·
"
• ·
E 1492 f tomo ·
•
. .
. en el territorio.
. ..
ocupaban de darle ngor al idioma.
t lf. nan porque corno él m1,mo d,:r~• b pregunta: ¿lo Uld1genas teodnan la pos,bilidad de poseer

blieo• ., u G, ramáJira de ./u leny¡,a ""
1 l •

0

'fue

•
del
companera

llllP'"' : · -rterrenos extensos, casas, jo,~s?
ótaré
• . Para contesmrla
.
. a An-

en e1prólogo
. , "que siempre . a, engua
tre los 1unstas
. .
d e h, época.colll0
or otro lado era pr¡;ocupac1on en
,
bladores de la . nue1:1:1
P
,. · , los derechos de los po
derct:ho
f-ranc1sco de \ itona,
· .
bli , _ 153,, un tratado de
b.
- \'itona pu co t:n
,dr1Jl5

1
, p. 58) gmen explica el razonamiento de
ruyoJ
erra (1946,
y o expresa as1:

1

tierras descu ierta!i.
, .. , n el referente más anugu&lt; l aJo
f.'.n su "derecho de gentt' "Viwria dice: "I lay un cierro métocJo en
na rural, De i11dis, que se com ernr_1a e
. na.l, v yue fue el resu r.
principJOs de política y deredchol smctc~~~:~~:ncia~ jurí.di·cas \ de deri la solución de los asuntos", ''ellos tienen ctudades que resultan en
1es acerca e a.
1
J;
un orden, que arreglan su vida en matrunoruos perdurable , señode .:;us cavt ac.101
l _. . to de las JnLUas.
chos humano. derivadas del descu)rumen
!la,
ríos, leye. r taUeres,} tienen un si:tema de mercadeo e intercambto
.

la ( ra111títim d, ¡,, le1,g11,1 c,1st-i'/IJ11ft1.

9
~facsimjlar
Amonio &lt;lt' ebñja n:dact&lt;~ en '..f ! 1 'inco centenario de la prim:r.i
elaborada pat1 el ~esteJOI e~-q~)n consto e.le 4U111Íe11ws qemp,,

~

1~~

en Salamanc;i d e

eStR

c,r.imatJca·'
i:-,··-··

a ewc11
.

1

urdtnado para lo cual St' necesita el uso de Ja razón: ellos también
una cierta religión . •\demás no comt:ten errores en asunto~

htnt:n

Jel.Jl

uue
ha sido consultado es el num) e::.~donliruco. teólogo, catc&lt;lninc'.1.
7
\'"
· ll4lf'&gt;· 1546 • Ll"dlle
..¡u1rn
s francisco dL itorta
.d
el tual de Tomas de Aqumv,
.
d
d
J
"
'alamanca
\'
segtu
or
m~
ec
vena a e
·

de ~lór¿ano Pereyra, juasta \' de ·racado publicista del derecho 1ndiar.o,

fue domirnco.

tn 'alamanca.

218

o Je Vi toria, Dt· Ji1dí.r.
ació en

15.,5 }" muaú en !b55.

219

�\1Jr jH,111i1, ¡,rer1mor.1

l!Ul . on
{l'1-ih,

p.

t:\

,dcntl.':&gt; a orrns;

tt

de !.1 1ndtpmd1--,w,1
'.
l.'..

1•·st1111on10
di.' su u~1' Jt: r.w n"
'-

A b11a l:lts,1

(mzo lar lr,1111fJar rlr

6'1).

,t /t',

1(1') r

r un imcré

profundo

y humani:ra t:n

u tu\'o p, mido en d tiempo en yul.' viYió.

su l':critos fllo:-.oflco. , comt:&lt;lias, cnsa) o., pocc;í,1, 1ra1ad11s rc
..
1 k ocnll'S cae por tierra cnn b :uerra Je
,., ,illancico. y cscrn11s científicos miliz11 el 1:sp;11lOI, d latín
Esta noc1on del dcrec w l • I:'&gt;
• • J' • ·n Br.1 ·il con lo
.
l 11 . : ( nrres lo c.¡ue no suL 10 l
dnáhuatl: tome, l:t voce d lo: negro ) de Io. indígenas, la
ce mqu1 ·ra L l' ~ rn.u1 • 1 . ;n• en· ·t1·1n·1zaron como los e ·pano! .1
•n • ('1111 )Jl'
·' · '
'
'
ó con mac. tria ) añadi,; un ritmo musical escogidn para dar
pon uoue es, t¡lllt: t: •
•
• ll . "
1 a l'..ur11pa, pl'ro no ru
. ..
•an·rncl'l,;; yuL t t \ ,1ro1
qubica ) ·obria c. ·presión, ce ,n "una v, ,7. propia en la c¡uc ya
(1htuvi1..·ri ,n pingue:- g • ' ·
·c;¡a (\\ tlliams, 21.Hl-1 .¡ ·i¡ •
\'ieron l.lllt' des:uar una gul..'rra ck congw
notan, aun&lt;.¡ue sea rcnuamcnre 1- icJ, l.. re on:incias me.·ican.ts"
Í4hndo, 19•,:;).

.

· r de u tiempo
,
ir Ju:1.11:1 no. habla &lt;ll.'. u t;pnca. de u hi. toria, h hi.·tnria de las
. 1" viviú \ cúm11 l' re l~
1
1 ) n t¡uc or Ju.u
••
.
e en la o lonia: dl'ouncia lo. atropello ¡uc se cometían en
1J m,, n:\'J ·al n e r~un~ l ~ J, .. 1 Ía \'ida; rambi~n hi:mo 1111
re de b Corona de Espaiia y a la l}lle ella mi. rna . rebela. 1~n
\'Ían los problemas tund.unenta ts L L 1
. Sl." tom:1h1n la: &amp;:o.
. 1, !· :¡1oca l..'n hase a os c.¡ut
~
de teatro "'l111or rs 111tis laheri1110, en 1:i primera jornada, donde
los pcns.11111emo l. e .i e
.
1 l f nna m1 ira! \' pahua
. .
•
nl¡Ut e , ua va a Pata o
,
"tone,; pnUt ica., l\Uc au
.
• b
b· .,. ·1 un :1Cn□tt'Ct'f uana al :1.c1uaüz:1r d miro r utilharl11 I ara em.iiir d men. aje l' co.
,
l' .
roma :10 en ,l ,. •
!)ara la d1sn1s1on acal em1~a, . e
I
l ·J· t r•mcia rampante. bs dl'mentos para re-elaborarlo, aproy cha la oportunidad t¡ue
, ··t eran &lt;. e una ) t igc •
de escribir par.1 el ,irrcy que U,:ga a ~obernar, para decirlt· con
cotiJi:ino, cu,a. c-uactcn.uc,
•
ral· le la' ueva t-p.UU
d . lo. n.;cur o natu • t: l
1
pero en un rono fuerte, la .ituaci,•in social) políuca de la rnlode nna cxp 01ac1on t . . . .
• I □- nal&gt;a a lu: ¡&gt;ohl:tdn
1
lnnucnto &lt;-1ut: as 1 '
prohkmas que repre-,enrnn las inju ticia., las diforcncia: ode una ind&lt; ,lcnc1a ·mtc e su
IJ
·l nut·Yo onlen un·
,
.1
. ruinera ) s. qut' con t:
•
\
b
falta d acce, o al poder de l&lt;,s criollo y Je lo me ti;.-;o ..
ind1g&lt;.'na, \ negros, o mas \
·I ti . lo l'. panok
,
. , , lot ,do· parad pro\'ec 10 c.: .
11uc tu eran 111. ma. cxp • .
1
1
d.,. "!lit' L1 en: Bu ca en la mitología griega ) encucnt ra el an.¡ut:ripo del héroe:
.
.
.
.
.
'd·
d
lC ceu:r pu t
L, impo~1h1ltdad de las ,tmon .t t.:
•
.
J la;•caltfic;aoon J, quien habla frente: a i\íino ,'' el r~-y de Crl't:l. un per ona¡e
tizo
cuan
i1
ciente. peticiones de 1o: cno11 0 · ) los• me
.
·
·
J •1111
,d quctubil to de n:ng:1n;,.a, guien solo t¡uiere la ,·ida dd arenicnst: par.a
1
•
·I
•
. suhc1cntc l. ac o t.:
el dolor de lo: do remos: la pérdida de su· príncip1..·..:.
1.k ellos para e¡erc1..·1 o ern rna~ 9ut
.
,
·11 t 1.'0st'ñahlll.
.
. 1al 1 \ 10 ~ :lC:ll ¡t.:~m,cn • que en l: •
WJl!
1• . J&lt;, la urn,·erstl
lllaner,1 de actualizar el min, es m 1wdl1 a purque e cog • al lwa canza
,
•
.
· · L¡ue como
itrco lcsco, fundador Je pueblo&lt;:. ganador de muchas b:ualb ,
cuando en el ambiente ·ocia! habia una len.'ºº:
cnn tafltC:
.
&lt;l
e;) 1.111crra 1ntc.:111a
ck·riY&lt;&gt; t·n le, antanucnl&lt;&gt; arma º-. r,- , 1 1 bl, margtn:ló110 forj:1 a sí mi mo, , lo hace hablar renrc ~1 Ia autoridad: l'.Slo le
., . nza&lt;la
P' ,r a t , &gt; . eI d. IJ. 1. e a ella exprl' ar el di ·cur e de 1, &gt; criollo", quienes eran Jis1 . viJ•i de ,;nr Juana, c.uact
·
M,
. .
.
. . no basta para apartar ., &lt;.:
-como mon1a) como mu1e1-,
1·· . ,ciak c(l!I:· du: olo por no haber nacido en b. España pcrunsular.
, ·on e to ·mus dt· COO\'ll s1oncs SI .
da&lt;l cn la l.¡uc h:thtta, •
· ·'
l ..
irjuanuna.
,r;¡ 1gul,• d1crn1do: ' 'o e cxtrano; rn e a L-gunda mitad Jd siglo . :-\ JI
tantt s, de IC.69 ~\ 1c.'J11, los mt.:jores de la pro&lt;. _ucc101_1 •~1po. la rarl
ll
·orju:rna e. una tntclt:ctual pcrtencc1entc a u u1.: . . &lt;.¡ur di¡,' en la . ucva I' ~paña una cstrucrura de cla es, yu · aunt.¡uc . ohre dl.1 e
e la urJ1mhrc de las ca. ta·. dt•termina ·I dcsuni, tk· una so ·icdad t¡uc a
·
pro fundo de, lo.· . ttm 3.. Jel abfl
l , ·u. escrito, , cl tratanucnto
1
de
p! &gt;e , ma Jt' un siglo e ·t:u.í luchand,, p, ,r u md1.:p&lt;.·ndcnc1a".
&lt;. t:
•
.
.
\e su mrc 1gt:nc1a
hablan por . í mismo. dt' sus IOlL_rt e.' l . . . . ~ 't' re\t:U IJlll donJt: he lle !adri con nu 111vc~11gac1é1n, no he enc11nrradn lfUt' all.,'Un orw
. .
. l· ,
t nzo.
de c11nucmucnto
lJUl: ,t e.trae
. .Ln u es nto,
lil \or}tll1 /rJ U in1t:rprt:rat·1,in del miro h;i)~• ,bJo ·oz .1 pr.inapc T cu parJ damar
. . c. te'u·c"" .. , e« imo· dice &lt;&gt;cta\'IO Paz cn su 1ro.
"c. ·9u1s1ta
Ylda, f-.sto rtt)::, indica la nri nnalidad de la 1mcrpn.•tarn,11 dd muo c1ut hace
or Juana. muJ

. ¡

2211

221

�\or /umw.

1TG1Nm1 dr "1

fodrpe111Jmnt1

,-U111a

Peri, or luan:i ne, . 0111 hace a Tesen h~1hlar ame el re , mo qu
han· llllL cu~ntc u ,·ida. yue e dign:1 Jt• contarse.:: d p1m¡ur tran
it:a e n •1 o 1r:1jc (k . er y de crvir a In puchll)s que han rt'Ctb1Jo
J,, 1 endici1). de ,u lw.:has ) d su , al ntfa. Cucnr. ·re ·o, en u
dis ur l, la a t·ntura de Jas (¡ue fuL' prmagt1nis1a, a lo· pcrso1t1¡l
yu , -11ro111 r/1. ,1 yuicnc" ·in·iú l de L¡uicnc:_.. :1prc~d1c' :l . cr lo que
:\ 1uc. tra l'n todo me ,mento el orgullo de .·cr l!Ull.'n e • } de h.1herl
lngiatlo p1 &gt;r JI 1111. m, ,. 1\~raJcce a u mal' ·trn l lércules) a ·w; fiek

c.1u gozo de su imperio.;.
Poco te he dicho en decir
que oy príncipe, pue pit:n o
que e. má que Jecir monarca
decirte c¡u1: so\ Te. cu.
Y con razon, pues haber
nacido príncip excd. o,
se lo deber' a la sangre
y no a mi mnerimienro.:
Y no he &lt;le e rimar yo m:í
-aun s1cn&lt;l11 mi padre mesm0aquello yue ddm a otro,
yue no lo que :1 mí me Jebo.
(l 1J'i\ ver os 4-1 1J•464, p. 224)

.unr, 0 lJUC lo anll11panaron en sus avenmras. Ptr&lt; rt:dama yu
1 u n gohernantl' L' _ nyu~I yuc perdona que recon11 n·.
Pe 111 rccordcmP · tjUL' &lt;:'O d . :ilún en dondl' se represento l.i ohra
e un e cuchando lo p.1rl. m n1ns do ,·irrc) es: el comk de C,alh

d cunck de l.i Jondo, ,1; cid I rimero h m11 · dicho tjUt' ac1ha Je
llevar , la , 'm·, a 1: pañ.t, · Id otro que había ·ido l'I :uu nor '-'1fm
• 111
eh 1·1ha prc'i;itno :1 alir c1 ,n de,tin, &gt; a gob1:rnar t.: I peru.

1~n esa ·ala, \ e&lt;.Jn l'sa aud 1en i:1, e~ dondt . or _I uana Ja '°1
héroL' paia diri~rse .1 la ;1utnriclad m;'ixima de la dn, colonia
.
• su e. .or&lt;1·lo, ·1·c:-.1.:0
, e·omktlZl
¡,anol:1 . Pt"ro , eamn~ ·1 d1:cur
o. hn
.
• l.1h:indo al rt'\ de&lt; .rcla, pon Jl'rnllt I1, l11 como 1t:g1· ,Lll{0 r ,-al.1t'llll \
r cto, , irtu le· por la que reinad aún de:-pué · &lt;lL· mul'rW. Lut,

cree lirm mente c¡u&lt;.· cr un hombre omún , má.; yu . er
a. er un imple mortal le ha. ido má. dificil que sn príncipe.
Que entre ser principe y . cr
soldado, :1unquc a tn&lt;lo. meno,
les parezca lo :egundo,
.t lo. egundo me atengo:
c.¡ue Je un Yali nw sokfa&lt;lo
puede hac r ·e un rey upn.:mo
y d un rt:) -por erlo- no
hacerse un soldad, bucnc .
Lo cual consi. k, señor,
si a buena luz lo arend&lt;:mos ,
en qu no puedL· adyuirirst:
d rnlor, como lo reinos.
(1&lt;151, \Crso 46S--f'6 p. 224)

hahla:

Yo -.1un ¡ue ya abe. t.¡uien ·
rl'l"t:rir Je nuev, 1 t.¡ui(.·ro
mi nombre, p ir i el oh id
le cpulta, l¡m.- es muy cierro
t¡ue n:1d1t· crnwce al l.¡ue
,·i:- en baja forn1m1 put:sto.
Y, , pm: ·. d príncipe "º-'·
c¡ue de J\tena · hered 'r11,
antes PªR u pcn iont:'111 \ u l!t:¡.,'!lda :i.l Pem 11,

1, -

Íl 11.'JO, Je- la rcccpc1on induvcron Li n:pft,1'dl':u
de un, obra 1e:ural cuyo au1m, Lon:n;,n de la~ l.lam, • a·. d,ge I me~\J1tl\
mw l&lt;•g• , dt· 1mnr mn /nf,ermlo I am ·1:,b ,rar el lihretn. ( . 1!t:rnao&lt;l
l'J'l

pag

1- \26)

...22

I! li ,1 l&lt;r,u

Te·

~ se enorgi,lkcc dl' hab

r nacido en hum1kk cuna, pero
dice LIW un buen . oldado puede Uegar a . er n1t.:jor g&lt;,1 crqul' ayué] quien heredó el mando. E. to es, . . e ol ca por en-

223

�\l)r )11,TTlll, prrm, om Ji

fa /11deptll1Í, 11a,1

cima del re, al ,·alorar , u educación en la , ida. la lucha por fotj:mea í mi,mo.y llegar :1 conocerse. Y :ll1ui ,,ene una Je las parte tntt
re anie :

Pruébase aque ta YerJa&lt;l.
con &lt;lec1r &lt;¡ue lo primeros
l¡m· impustcron ·n d mum.lu
dominio. luer11n lo. hechos,
pu s sil'mlo todos los ho;nbn:s
iguales, no hubiera med.10
llllC pudiera mtroducu
la desi~ua.l la&lt;l yue ,·cmo ,
corno ntr rey r \'a. alln,
como 1::mre n ,ble y plcbe}o,
Poryul pl.'ns,tr c.¡ue por i
lo. hombres :e sometieron
a lle,·:u ajeno yugo
y a . ufrir extraúo freno,
si ha) causas para pcn. arlo
nn ba) razón para cn:erlo;
pnrqm.• como nació d hombre
n:uur.1lmeme propenso
a nunJar, súlt forzad&lt;

se reduce a estar ·ujeto;
) haber de , i\'ir en un
Yt ,lumari1&gt; rnuu,erio
ni d cucrd&lt; lo nen:. ita
ni l¡t11crc sufrirlo d necio:
a~uél, porl¡m: en u nmlur;t
halla de, ivir precepto..
• ªl}lll.' te, pOíl\Ul' le Iienc
·u 1KceJaJ ati frL"ho.
(le¡" , ver o .¡--_ ·11,

224

p. 22")-

se rcfa:r a la hi. toria de la humanidad cuanrom1enza el a,·at;1r humano, cuando roJos lo. hnmbn:s eran
; &lt;l..1 una e plicación Jel ometimi nto Jd ,·asallo a.1 rer del
o al noble, del csda\·o aJ amo ~ dice: " ole, forz,1Jo se r~Juce
ujl-10. Pon.¡ut es . &lt;&gt;ml·rinuento no e. , olunmrio, a n:u:Üt· k
mir ·omctiJo, ni .LI necio, rn al cuerdo".
Juana t n el discnn, utilizó a Te l'O para hablar ucilmcntc al
, par,1 ath-er1irle que l.i . ·ueva l ·.. p1ña ~ra una tierra dt· cun_causad,, · por la di fcrcnctas raciales. cconómk:~1 ~ de poJer.
l~eo sigue ·u di cur. o, aunyue d poema &lt;.: largo: esto fragno . crYiran para argumt·ntar I rnlor ciYil lJUe .;or Juana
tra al dirigir-e dl' dicha manern a c. e público:
·
Put:s ne&gt; \'er,1 j1Tnoran
1 •,
ti
en 4uic:n el humor . oherbio
no llene Je presunción

lo. vac10s cid ta.lenro.
De: donde int-ieru, que olo
fue podero. o el esfuerzo
a diferenciar lo. hombre
'
que tan iguales nacieron,
con tan grande dis1inciún
e&lt; m hacer, :iendn unu me.1n11s,
t¡ue unos. irvan como e. d:l\'os
) olrus manden como Jueñ,, .
I,uego no erá alrivcz
que, cuando le debo al Cielo
de nacimiento) rnlor
ran conformes privilegios,
me preci de 1111 valor
rn:í. &lt;.Jlll' Jl· mi nacimiento.
(l 1JS\ n:r. e,· 505-52\ p. 22S)

º"

dar:t~lente dKt' que el ,·alor está en lo ad ¡uirido en la vida,
n:icuruenco; é:te l'S d discurso de los criollo &lt;.JUC no podían

225

�for ]11ana, prmmom de la lfldepef](/e11ria

Alma E.lisa Rg•es

llegar a las altas esferas del poder porque no eran españole de nacime coscó infinitos riesgos-,
miento.11
sino que cuando ya estaban
Después de esto, el poema fue contando las peripecias de "ida
a mi voluntad sujetos
de Teseo con asmnbroso conocimiento del mito. Cuenta sor Juan.1
el premio de su hermosura
sobre Hércules, mae tro de Teseo, cuando vence a las Amazonas,
y el logro de mis tleseos,
mujere de un solo pecho y cuando mató a Corineto, rujo fiero de
de sus lágrima" movido
Vulcano, de quien se llevó la clava con la que di.o muerte a Asterión,
y obligado de sus ruegos
nombre deJ l\linotauro.
la volví a restituir
1enciona cuando dio muerte en Maratón al toro destructor que
a su patria a sus deudos,
era calamidad en la isla de Creta; cuando liberó a Tebas Jel fiero
dejando a tru amor llorando
Creonte, ague] rey que no consentía en dar sepultura a Etéodes, d
a mi valor consiguiendo
3
hermano ele J\ntígona, ambos hijos de Edipo. Teseo también mató
la más dificil victoria
Escirón y a Procusto, bandoleros inhumanos que ometian a los 10que fue vencerme a mi me ·mo.
cauLOs al "potro de tormento' ; ) mató también al cruel in.is. Refülf
(J953, verso 659-6-6, p. 229).
que en la boda de su amigo Piritoo, cuando le qmsieron robar 3 su
esposa, le ayudó a rescatarla como si fuera suya la ofensa. Entrl! fa:, mayor de la victorias, vencerse a sí mismo, es una manera de suhazañas que elige sor Juana, habla del robo de la hermosa Helena, r el discurso de un héroe y darle el reconocimiento de la mayor
y así dice:
tnf~s por eso que Te eo es el mayor héroe de la Grecia antigua,

r

r

r

Pero la mayor victoria
fue, eñor, que amante tierno
ele la belleza e.le Elena,
la robé: no stuvo en esto
el valor -aunque al robarla
11 Algunos españoles para evitar ,,ue sus hitos fueran objeto de esca disc111rufl.l·
ción enviaban a sus hijos a educar en las universidades de Esp;ma paúl tr:Hal o:
borrar el origen &lt;le su nacuniento. E:.1 lDlsmo don Carlos Je igüenzii rG,ongi-:
fue objeto de esa discrimioaaon cuando el padre busebio Francisco KJnn d
origen au triaco In contraria en su apreciactón de la apariaón de un corner.1 di,·
cielo meincano, que don Carlos explica como un fooómeno natural en d r f~
sideral, y que el jesuita europeo refiere como "presagio de malo augu~o: ·
tawr&lt;.11
1esu.1ra europeo no . e dignó contt'.~tar a don Cario por cons1 derarIo 10
__
conocim,entos. Para demostrar esto, el astrónomo y cartógtafo mericaJJº escl1
di r
biú L" lilm1 ,1slronónnct1 J' filosófica, en la llUe JemueStra su autoridad en la dt1l r~
- de la verdaJ. narural a traves
, d e 1as mate.mancas
. . " (l.cortlfcl, 1 •
sti ·'per.,ecuc10n

p. 2911).

226

como gobernante instaura 1a democracia en Arenas. Y es por
que sor Juana escoge esce mito, así como no es ingenuo pensar
dhecho de que esruv-iera Teseo hablando frente a lo · virreyes &lt;le

-m.

DonJo e• !\[
·
r aria

-

\"1gi·1 mvtta
· a leer este

di'-curso }' a descubrir en
de . or Juana. Esto lo hace en una reuniün
Liceo H.idalgo, el 12 de novi mbre d 1874, en la que conmeban el nacimiento de Ja poeta:

;n ra el p~nsamiento
1

En Otro orden de ideas, es muy curio o ver lo que pensaba sor
Juana del origen de lo gobierno . Recientes lo recuerdos de la

conquista, v1Yrendo en una socieda&lt;l en que tan poco lugar ocupaba
~l derecho bajo un régimen esencialmente despótico, en el que la
fuerza, el hecho brutal era la gran base en la gue la auroci&lt;lad se apo-

vaba, la ilustre mexicana no se hacía ilusión, Iba sm vacilar al objeto,
hacía a un lado la teorías &lt;lel derecho divino r confesaba con ruda
fra.nq .
1 1
,
,
ueza que e ongen de ns gobiernos estaba en la fuer,:a, gue

227

�Sor f¡1a11t1, prmmora de la Independe11da

Al,na Elísa Rqes

solo ésta podía haber hecho que los hombre , iguales entre si por
naturaleza, se sometiesen al que podía más, y que por consiguíenre
era preferible el valor al nacimiento (.Alatorre, 2007, p. 313).

Estas ideas se encontrarán formalizadas en el Co11h-ato social. obra
' de
Juan Jacobo Rousseau, publicada en L...,62, casi 70 años después
muerte de or Juana.

Pm. abundar obre e te punto y abonar a la propuesra de sor
1111a que abandera el di curso de los criollos y eJ e. píritu de la indeEn otro momento del mismo discurso dice el autor:
m:lencia.. lrving t\. Leonard en su libro La época barrora en el.Méxiro
Nada, pues, ni d derecho cfu-.jno de los teologos, ni de los pac- attial menciona en el prefacio:
tos convencionales que han soñado algunos utopistas sublimes: el
bleaendo entre los hombres una lucha contradictoria de intereses

En la esfera intelectual lo dos distingwdos cnollós mencionado. ,
sor Juana fnés de la Cruz ) don Carlos de Sigüema } Góngora,

perfectamente iguales no encontraba más que en la fuerza el medio

ejemplificaron el alborear del espíritu crítico , d incipiente decli-

eficaz de di.rimÍl: la contienda, viniendo a quedar la autoridad re-

nar del escola ticismo, mucho más perceptible en la Europa de su

ducida a la categoóa de un hecbo necesario para evitar males trJS·

tiempo. Pero aunque la reflexión oentífica en eJ siglo xvrr parece

cendentales, sin que por eso significara en sí mismo un bien paLl L1

nebulosa ) remota, y u proyección es solo como Ja claridad de un

humanJdad (Alatorre, 201&gt;7, p. 314). 11

falso amanecer ellos barruntaron de rodos modo. d advenimiento

realismo de sor Juana se acerca a la teoría de Hobbes, quien. esta-

de la edad moderna en México v en h,spanoamérica aJ roturar el

Así, aJ escuchar el discurso, nos parecería que sor Juana esbo2.1,
Sudo para la germinación de la independencia política, al desafiar a
como lo hace notar Vigil, una teoría del Estado, de la formación d~I
la autoridad en el campo intelectual (19"4, p. 15).
Estado, la manera en que lo integrante de ese E tado ceden su libertad de decisión a quien los representará para tomar las decisiones ~rd considera la época barroca de ,\.mérica como "un hecho
que afectan a todos. Esto recuerda a Hobbes, que escribió en 1651 ·rico'' más que un e tilo literario o una descripción de la hisrona
el Le1tidtá11, a Loclre en su Tratado sobre el Gobierno dui/, publicado arte;_ para él foe un estilo &lt;le nda dado en la i ueva hspaña, las
en 1689; ambos fueron filósofo ingleses; reruerda además 3 Jean
easucas d amba. culturas se funden en una nueva que proBoclino, 13 pensador francés del siglo )..'VJ, y como ya dijirno , a_Fran· _un mestizaje de razas. Se crea una ociedad barroca con caraccisco de Vitoria (1532), teólogo español y académico de la Uruvef!í1•
cas impredecibles, que adquiere la libertad de la cultura penindad de Salamanca, a quien sor Juana probablemente sí leyó. 14
~ Y e mezcla con la nueva idiosincrasia del me tizo r del criollo
on di. criminado J' que en u tierra no tienen oportunidad d;
12 Esto lo decía don José Maria Vigilen 18'.'4. De pués de él vendría la edioóoild
ilnce social. "La época barroca p1·epara también, como un rasgo
libro ]lfatJa de Asb'!le, de Amado ervo. publicado en 1910. 1 ervo la da ~ulto, pero de enorme importancia, el nacionalismo criollo
mas formal meo te, resc'&lt;ltando no solo la poesía y los ensayos, SillO wnbien la
15
de la poeta.
nlen- mnducirá al país a la independencia política de España".

r

'00:

13 Jean Bod.ino señaló: "Solo una autoridad fuerte es capaz de '&lt;I egurar d 0
la seguridad y la pro penciad económica".
.
lltmpre ' t'. dio t:ntre ellos y de la que existen testlmonios, no es ingenuo
14 Probablemente sor Juana rambjén leyó a Hobbes, pues aunque no haf regt..: 41tdu.
de ello. si los hay en las referencias que hace Sigüenza y Góngorn e~ sus tiateau» Trno .inehud o en 1a contraportada del libro Je Leonard, que es una ,tr&lt;lad
filosóficos, y al hacer una exrrapolac1ón de la amistad y la cooperaoon mre
i:arc.

228

229

�\or J11a11a, prrrursora d, /,, Jnt!.ptlll!. nm1

La lucha sochl de h . criollo-. yucdó de manihcsni en la. idt~ de
._0 r Juana. 1c, u escrinmt en esta obra es el n:llqn dl'_ lw confürto
· 1cs &lt;¡e ¡a tle\'" J•sp" 11a ,, c:lla ,·alicntcmt:ntt ar11cula d dLcuroc1a
so de los criollos, t¡ue como grupo social eran los (Jlll' rcsulr,1ba_n
m:í perjudicado con las J.i,¡x,,icioncs
la c~rona, } l_lu~· :i~kmas
tenían el O n,1je de enfrentar a la autondaJ. bn l:SII.! d1scuLo elli
··
· 1 no. o· lo a 1a mant:·m, J 1.:· e·1t-rccr el po¡_ft•r'. ·mo
hace un:i crn1ca
ocia
también a la ftu:me Je la discriminaci&lt;'m yuc ejercían los e panolt.:'
4

••

,.

••

,

•

?e:

pcnin:-.ularc

S!

hn.' L]UÍt'nC • • crian lo. mexicano ..

iliografia
tom;, ntonio (21107) . Sor.f11r111t1 a tnn'és de los s~ios ( 1,;,,,&lt;{./&lt;/J1J}, t. lf.
oro: l.1' .1,t\l, El Colegio Je ,\féxico.

usana (1998). Festejos teatrales mitol(,gicn · de
en la 1t1eva f sparia y el Pení, de :-.nr_luan,t y Lorenzo Jt· hts Lla-

a -una aprox1mncu',11 crítica-. En Pascual Hux6,José (ed.). / .,a
1litmuia 111 la A111éJira 1i1rt'i11al.· m11mn~1m,,s.r d!_frrmri11.r. Méxicn:
\\1.

U'o l i,pez, Antonic, (199 '). .\'orj11a1Jtl fo,~r dr la Cm:,,"'.,}',.¡ 1il11i110 di' los
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.11/v J. \'). Ct1ml'tli,1s .ftllÍJt'/cS_J j&gt;mJtl. \1o:.ico: H:J•..
n¡a, \nronio (k. Gr,m1,ítirr1 de/,, !eJ{f!lt11 mstdlm1,1 (t:d. facsimilar).

- o Rcycs •\ urréCO(Cbci cr.
\ ,neta de ·or !nana, realizada por d profc:-or A1lon,
1'161.

b.lnd.

Oua,io (19K2) . SorJ11,mc1 lnh rle lr1 (

~lt:xicn: 1CF.
Alti,nso (1%11). Ldm.r de Ir,

l
ttm
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11 d.tll

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1, lric
0

rn haca , ,,r:ir que t'.f1 Francia, \l,1li~re e: 1rcn:iha b~ nhras: l ~1• prr ~
¡¡ ,ul!
Jti5•1: l,11uru1/ad, larm11cn en 1(.62, · en H ¡·/
.. /.'/JTi11(1 /f!lhlif/(Jr,
, ..
c.oucabau a la sociedad france a en decaJl'.nci:t.

230

,uM lfrpa11,1. Obrar ro111pM,l.í.

Cario: (1'140). Rrlt1t1&lt;J1Jt'.r hirtórir11.r. ,\Iéx1co:

•
· J e 1·•1 lmc-1• dd u
p:ic1 it·ncr en mcmt· como rclcrcnoa

'11Ítl!{'D

mz o hr /n1111pt1s de laji· (fa

1•

ul t:, 1•.lías ( 19..,9). f&lt;!fJri/ig10.
{• México· Prnmexa.

poaí11. lealm, pm.,,,. .\ orj11,111,,Jllt~i d1

231

k,

�S(Jrjum:a, premrsora de 1'1 lndt~ndwf1a

nconio (t'd.) (t&lt;&gt;-Jó). Pri11dples q/ Politir&lt;1I 1111d fotrmtlf1tJ11tJ/ L.tm• i11 tht rrork &lt;1 Fm11dsro de 1 'itorit1. ~ladrid: Edicionc. Cultura
I fjspánica.

Truwl .. erra,

Vitoria, hanci co de. /)e i11du.

\,'illiam ·, Thoma. D. (2004). Franci ·co de Vitoria and the Pre-llohb1.: ian Root of l atura! Right · Theory. Alpha
1.

º"'''f.''·,,

YMR CO

VIH- IDA: VIOLE

IA, TRATO FAMJLIAR Y

ERVI 10 DE SALUD 1

Antonio Romero Garza·
Facultad de Filo ofia y Letras,
L

lll'Odu ción

n1. 1 \ 1, H 1Ri\f \C fC 1 • para d prcsenlL' arrículo n:yuirió
n intenso trab:tjo de srnsibili7.ación con líderes de organi~mos
!llbl'rnamcntal s --o.n.g.-y con responsables de grupo. de :uno
IIU dl' instituciones públicas; se n: pL11&gt; la pol11ica dt· con6den.td de la instituc1unc1; para la SL'gumlad de las persona. cuyos
) SJn•icron para documentar el estudio.
,1 , h

I

L Importante &lt;lest:1car &lt;.¡uc d buen trato y b violcnci:1 e pre en
ilc manera independiente o mezclados. dcpcndit·ndo dd fa111ik1r
rador de ·cn'icios médico, ym: inrernctlÍa con do la paciente
~l\'t con vih-. ida.

Mrxico la nolcncia en el ámbito famHiar es un problema social
en lo: úlriml)S cuarenta año ha ocupado un csp,tcio imponanre
Jo c.n 'w:¡t 101, 1gfa. ~Lístcr t:n Ciencias con l'Spt' ultdad en Cit:nc1as socwrLi ! 1,,1 . 1cn1almcrm.• cursa d Sl·gundo Sl·ml·strc del docr, 1raJ,, en 1-il, ,sofía
0
t01:1non l'll I ral&gt;a10 socul y p, ,litit-;1s e, •mparadas tk bit·ncsr:u s, ,nal por
lrad de ·1 rab:110 Sooal y Bic_nc,tar l lwi1ano por l.l t :\. 1~
pre c:ntc arucul11 t:s una Mntl'Sls Jd trabajo Je r · 1s lk mac. tría prcscnrada en
'lii,i r asesorad:1 por el douor J•Js&lt;.' \ l.1ría l nfanrc Bon iigh11; la i11n:-;1igacH·m
izo rn d \rc;1 , luropnlitana dt .\lomare). , ucvo l .t:1111, .\lcxic11, en los
1 \' ..!IMJIJ.

232

233

�r 'i1ir ro11 iih-ridt,
en lo e tu.dios de los diversos campos de las ciencias sociales, la
cuales han intentado desentrañar los elemento que intervienen en
este fenómeno.
La violencia, no es exclusiva de nuestro país, es un comportamiento qu . e pre. enta en todas la, ociedades a través de diferente
expresiones, en distintos ámbitos o arculo. de las relacione· humanas y e tá ínt1mamente Ligada a la relaciones de poder, ya sea de manera institucional, de clase, etnia, género, di capaC1C.1ad, entre otro~
El uso ) abuso del poder está determ.inado por la-; condiciones
socioculturale de cada sociedad; las cosrumbre dan por sentado
que la falta de equidad e igualdad son 1Ilherente, al set humano en
sus relac10ne de género, empleo, posición económica, etcétera. l.:i
1dent1ficac1ón de la violencia . olo puede ser clara cuando se obsem
en una sociedad que no es la propia, y en la sociedad donde se vil'e
la dinámica social e ocultan estas práctica cotidiana en quienes
están inmer o en ella, ya . ea como agre or o como víctima: igual
sucede en lru relaciones humanas internaltzada en los grupo· \'U~
nerables, donde lo acto de agresión son considerados normale.,c
incluso invis1biliza&lt;lo llegando a ser justificado. por un importante
segmento de la sociedad.
La violencia familiar, en nuestro país, ·e Jirigc: a cualqU1er miem·
bro de la familia sin importar sexo o edad; la violencia, por con
5ecuencia, forma parte de la cultura , los entramados en que ~
suscit'l son hoy todavia objeto de amílisis; la mayor parte de la gen'.t'
cons1dera solo la v10lenc1a física, sin embargo, "los efectos psicologico del abuso son má debilit'lnt~ que los efectos fi icos: miedo.
an. 1edad, fatiga, &lt;lesórdene de estrés pos traumático y desórdentdel sueño r la alimenracion constituyen reacciones comunes a largo
plazo ante la violencia" (Heise, 199-t).
Existen escaso trabajos de violencia familiar hacia la perso!W
c.1uc viven con ,·ih- ida que pertruten conocer el fenómenll a profundidad; en los aspecto, generales se con 1dera que los elemento\
c.1ue detonan el acto violen to son similares a los que ocurren en orrogrnpos sociale ; asimismo, se &lt;lesconoce la prevalencia del b~en tr.1a·
· 1enc1a
· gue nve
· una persona c.iue vive
· co nvih-sltJ.
to como J e 1a no
·

A11t-umo Ror111m, Gr1rzr1

En e te contexto, la violencia familiar y el \W-sida es un tema
,xo abordado, sin embargo, eso no significa que no e té presente
ill la relaciones familiares; ele de 1982, el ürus de inrnunodeficien111 humana -nh- r el síndrome de irununodeficiencrn adquirida
-sida- 1 ba e tado correlacionados con marufestacione de rechazo
1bs personas que viven con e te , irus, fundamentalmente porque
via Je transmisión est:10 asociadas a conducta, sexuale "no derabie ,. -normas ,, valores- ~ condenadas por la comunidad.
hn su momento, la ciencia médica estableció que el nrus e
nn mitía, principalmente, a través de relac10ne, sexuales homorxuales -en hombres- y por vía intra enosa en persona. fármacu
~~diente , ideas gue hov prevalecen en graneles grupos de la po~on; sm embargo, hov dfa se han conv rti&lt;lo solo en creencia.
'5eminaJas en lo t.n.icios de la epidemia y 9uc en el prc5ente se tietconornruento de diversas vías de infección y llue no es exclusiva
Ir: un grupo ocial, de práctica. sexual e especificas o en personas
(! muacion de adicción a determinado tipo de drogas, por lo que
~los lo eres humanos e. tán expuestos a la infección; sin embarP), d e. ttgma y la discrinúnación siguen pre entes ea e] grupo &lt;l
);rs(mas gue viven con el vih.

En

198- Jonathan \fann, entonces director

r fundador dd Pro-

de la Organización 1Iundial de 1a Salud sobre ida. en un
~rso dirigido a la A amblea general d las, aciones Lrudas enlizó yue la epidemia del Yth-sida tendría tres fa es;
,
,mi.,

l. Epidemia del ,-ih. El \·1ru. va infccrnndo de manera silenciosa a
las comunidades, "nadie se percata".
')

Hp1derrua del sida. 'urgimiento del Sl.fldrome de enfenm:dade
infeccio a. en la población c1ue ,~iw con el vib-sida y su repercuston en lo. sistemas de salud ~ económico Je los países.

3. fpidemJa de

t:,

ugma, cliscriminacion r negación. Fl estigma )

la discriminación e dirigen a las personas que ,i\·en con el ,·ih-

'll l'J

2 se fe descubrió e ídemificó comn virus Je inmunoJdiciencia hwnana

fii-, r, síndrome de: mmunodeficiencia adc.¡wrida -sida.

234

235

�A11to11io Romero Garza

1'irir ro,, 1ih-sid,1
sida ) el impacto de la negación -im--isibilizar la eptderrua- se
podría presentar de manera colectiva, en los ámbito politico.

económtco, ocíaJ y cultural.
Las dos primera fases pronosticadas se han presentado, y han surgido alternaci\aS al desafío, una &lt;le ellas es la prevención a travé~ Je la
educación (.1ue se ha fortalecido en nuestro país; se ha modernizado
la tecnología medica ) me1orado la atencion a lo pacientes, a í como
la uruversalización en el acceso al medicamento; con respecto al tercer desaho, en el ambito oc1al, las personas que viven con vih- ·ida,
se ha acertado en la vi ión del fann, por un lado, la negación e. tuvo
y si6'Ue presentándose en el sector político , de algunas institucionc , ) n otro eje a vemtmueve años de iniciada la epidemia cxi:ten
grande bgunas \ vacíos para conocer la realidad c.¡ue acontece al
interior de lo hogares de la persona que v:1,·en con ,;1h-sida con
respecto al esti.gma ) la discriminación que generalmente se traduce
en episodio de violencia.
En la acnialidad, instituciones internacionales 5 ) de la ·ociedad civil4 denuncian la cli cnmmac1ón de que son objeto las per. onas que
nven con el vih-sida en los círculos de conviYencia cotídiana-an1Í"·
tades, laboral, familiar, e cuelas, etcétera- la exclu. ión (o,r ID.\.
2002) de ~u rede sociales forma parte de la dinánuca de riela de
esto incliv1duos, en Jos ámbitos laboral' y familiar (Romero, 1999), e
mclu o e presenta la marginación instinicional.
J..a aparición en 197 9 de doce caso con íntoma no frecuen~e5
en hombres jóvene a ociados a un cáncer en la piel -Kapü.tque generalmente se presentaba en personas mayare. Je seseou
años y que en ese momento se presentó en jóvenes con prácci&lt;:aexuales horno exuales, causa un giro al ident1ficar e su relación con
prácticas sexuales ) po"tenormente el descubrimiento del virus de

mnunodeficiencia humana, 6 y como consecuencia, el síndrome de
mmmode.ficiencia adquirida -sida-. u rápida propagaoón en el
!lllil~o está asociada a un periodo donde los medio, de transporte
&gt;:un~ten el traslado con mayor rapidez de la población, no solo de
m:a cmdad a orra, sino incluso de continente.
Esta epidemia involucró no solo a las personas infectadas sino
.
'
F e atectaron los entornos ocial) familiar (Estigma, discrimillción, 2002). Es prec1samente en la familia en la que e~te e tudio
))!Je atención para tener un acercamiento de la forma en que se vive
~ámica familiar cuando uno de u miembro e porrndor del
im-s1da y el trato que éste recibe.
En lo últimos año se han manifestado la. op.urione de diver~rganizaciones no gubernamentales -o.n.g.-, a í como de insJUCJone _ de gobierno que pugnan por el respeto de los derecho
l!lnanos y por poner un alto a la Yiolencia de que son objeto la
ººª. que viven. con vih-sida, haciendo énfasis en un trato digno
:i condiaones de igualdad y equidad en la sociedad.
O. T IDA (diciembre 200..,) e timó que en el mundo existen 33.2
iliones de infectados por el vih-sida, de los cuales 30.8 millone
:;clulto, -=-15:4 millones_ ?e mu¡eres y 15.4 millones hombres-.
mo, 2..:, millones de ¡ovenes menore de quince año viven
1-1 el vih-sida. La misma fuente eñala que en el 2007 "2.5 millone
per ona se infectaron con el Yirus del sida, ,. murieron 2.1 millllts de personas a cau"a de enfermedades vinc~das al sida". 8 De
persona muertas, 2.1 millone fueron adultos , 330 mil fueron
tnores de quince años. Diariamente e infectan p~r el vih, en todo
mundo, alrededor de once rrul personas.
Asimismo, en la X\'II Conferencia mundial del ida efectuada en
Ciudad de ~léxico, del 3 al 8 de ago to del 2008, se dieron a conolo Jguientes datos del vih- ida en México:
tii i 9-9 ·sed
_ etecraroo

'OMlSID.\, OIT, Comisión lnternacioa.al de los Derechos Humanos.

1 Pnnopalmente asoc1acione c1,1les ligadas a la defen ·a de los derecho de la,
personas que \ 1ven con \'Íh-sida.
; EL sida, la mayor causa de discriminac1ón laboral.

236

·
paaentes
con enfermedades aapicas pata . u edad: en t982
descobnó el ,irus de inmunodeficiencia adquu:ida.
":)¡ocolo para Ia Iden tificaaoo
· · de Ji crumnaaon
· · · , contra las personas que v1, c,m el nh: wwv.'.cinu.otg.m."{/ temashih_S1da onusidacampana2002/JC04¡.
rd-5.pdf

237

�1'11,ir a111 nb-sid,1

• 1~1 pre: valencia 11:1c1011al Je ,·ih en la publación aduJLa de México per
111;1nt'cl' baja -0.1 por ciento en la población de l[UlnCt' a 49 :1ño -,
pero la i.:pidcmía presenta tendencus va nadas en este mmt'tl~O p-.u ·
( .asi d 11U por ciento de lo. ca os de sida noahca&lt;lo. oticialrnrmt ·

han arríbuido a las relacione. sc:,._..ialc sin protccci,'m.
• ,\ ftnalcs del 2!1117, un esuma&lt;lo Je 198 mrl per ona ,·i,ian con vih
en /\1 ·x1cu. \prox1madamente, el 80 por ciento de los casos Jt S1dl

en Mn1co corrc:spunden a personas joYcncs y adulras. lk i:nue
y 4-f :UlU •.
cr&lt;:t.· ym: el se. u sm protecci(m entre hombrt·s c: la cau&lt;;a Je mas

1.JUiOt:l.'
•

• t'

de la mit-.1&lt;l -5- por ciento- &lt;le la · infecciones con ,'ih registra.hs
1:.11

.\féxico hasta Jiciembr dd 200(,.

• 1-..u b primera mitad dd 2008, d 2 l por ciento de los 11uern. cli:ign&amp;.,·
deos de sida en

1

kxico se produjo ntn: mujeres. ) huhn indicado--

re:- &lt;le t1ue b tran ·misión heterosexual del Yih est'Í incrementándose
en la medida en t¡ue más mujerc:. son infecta&lt;la pnr su. pareja

ueyo León señala que lo. casos acumulado. &lt;le !983 :ti
en
sanación de ida, 1endo 1:n total tres nul · Sll per ·ona -fuente: Re
gistro nacional de c1 os de ida informe preluntnar-. En el 2\Mf ~e
itknciltcamn 63 casns de vih y 64 de sida -12"7- , lo que de acuerdo

COI-,.. 1D \

15 tk seprtt:mbrc del 20(17 son 919 personas con vih; do. mil 1131

a pn,yl.'cciont:~ de población, C01 \PO, es de una tasa 2.IJ'l --t: mnacione_ por cien mil h:ibirantes-. De los 1r caso , el 86 por oc-oto
on masculinos, el 14 por ciento feml.'runO .. L1 vía de transnu.ión
es: 43.3 hetero. exual 25.2 bi. exua1 y 24.4 horno exual, el, .1 por cien
to restante ¡ or tran misión no sexual.
l!l ,\rea Metropolitana de Monterrey, a pesar de autode6rur;e
como moderna contar con un nivel educaú.-n obresaliente en d
ámbüc, nacional y de estar a la búsqueda ele cr con iderad,1 cofllO
glnbru con aceptación dL la &lt;liver 1dad, no ha podido deJigarst d~

la raícc conservadoras en cuanto a las conducta "incorrecta:
asoci.1das a la e.-ualidad, ~· produce con ello una cloble moral do nde
e estigmatiza a la per. ona i.:¡ue v1Yen con vih-sida.

.·fo/01111, Rt1111err, Gt11ZfJ

Lo antenor ha orillado a la: per onas que viven con ,1ih-si&lt;la a
rfu~~arse en grupos de auro aporo, ca 1 en secrelo. u lugare&lt;; Je
~on ~olo se dan ~ conocer a lJuien reyuiere d ayuda y a los prot:.oonalc: )' voluntarios que ptesran serY1cios de beneficencia social.
kmor a la discriminación y a la violencia es 111h rente a su concliiXlll -vinr con vih-sid:1-,q y forma parte de su vida cotidiana, no
dntn ru ,ida social fu ra del hogar, sino también en u vida famiar, ruando lo. miembros e enteran 1..1ue son portador&lt;:: del ,,;1,_
De-~de lw inicios de la epidemia del vih-s1da e ob. crvó el fenómeno
~ di~criminación ea las p rsonas gue vivían con este viru. , en el
anhnc, .mt~rn~cional e J10 inicio a una ene &lt;le acciones que mten:nui disnunw.r las prácuca. de discriminación se fCiaJ e 111! tituc1onal y
1t ~ pla. maron n la "Dedarac1on d lo. derecho fundamentales
la persona. 1..¡ue viven con \~h•st&lt;la" en la Conferencia realizada en
llontreal, Canadá_ en 1998: En julio del 21líl2, durante la Tercera consul~
~aaonal sobre el \m-sida ,. Jo derechos hwnanos org:111.i2ada por
del \lto orm 1onado dt Jas t acione.&lt;; L'nidas para lo. Dere1lumanos r el Progrru:na Con¡unto de la.. acione l 1 ruda · sobre
vih-.srd_a, e esta blec1eron
·
· tntemacionala para la a1enc1on
t lirectrtces
th1n-s1da , de L1s personas que \ i,·en con el \'Íru ..
F.n el :ímbno nacional st· aborda a traYés de la cartilla de los
tftthos ele las per ona. lJlle viven con v1.b-sid:1, emitida por la Co~k,n · acmnal de los Derecho. Humanos, documento citado en
lllttgridad, dada su relcvanc1a en este e. mc:bo: ··t .os derechos huilan&lt;&gt; de las per ona. que viven con ,1h- 1&lt;la'', 2002.
::: unportante tener presente que la vmlación a esto,· derechos
ta contra vario arriculos stablec1dos en la Co11.rtzitmó11 políh·ca
hs f:ftado.r [ ~11ido.r ,\Ie:,:ict1110.r, en una sen de trata&lt;los , acuerdo
ernacionales r·•n·
"1'cxJCo,
. y en 1a legislac1011
. . . .ecundana
ª enea d o. por,,
~I Y local, así como contra varia:- medida , entena· de atenbii nablecí&lt;la. en la . orma oficial mexicana para la prevención
Control de ¡.a m1ecc1on
· e
,
.
dt: .tnmun0Jehc1encia
_
por virus
humana

;,ana

l~f-Hlll-.

\~- l 991

Jfla ,1ue ,•in~ con el viru, de inmunndttí.cii:naa ad(.1umda o con d ·mdromc
illlnunocldicitncia adquirida.

239

�1 i11r ,011 vih-.rid,1

Marco conceptual
Las ciencia sociales han e. tado liga&lt;las al anáu, i. de las relacton~
Je poder, ~· por ende de la ,iolencia, con d fin de con&lt; JCer las condiciones ) los ~jw\tt. dt.. la tlinárrúcas sociales y cómo se van con
formando en L'ls socieJa&lt;les, para establecer las norma., Yalort r
siHema. jurídicos LJlle dan sustento a la relaciones sociales que ·e
espern , ean armórnca l!ntre lo mdiddu , operando, por ello, una
uciedad funcional con normat.in!' ya e tablecida .. Sin embar~o.
dentt· , de lo. análi j_ L¡ue st llevaron a efecto, el e rudto &lt;le la violencia estaba du:igi&lt;lo a 111dagar lo conflicto y su re oluciún, as1 :t
contaba con e rodio d la '.'iolencia de E tado, e.le grupos guerrillrrns, entre estados, entre grupo específicos y de la violencia. ooal,
sin mcidu LO la v1olencia familiar. \me la uposic1ón de una soetedad func1onal con normatiYas va e. rnbk:cidas, la acaJemia se dcsligú
de lo tl.ifrrencialcs en el trato- por carácter &lt;le género, 111 danJo por
asentado -normalidad-y aceptando la dominacion hegemónica &lt;ll'
h-1 sociedad masculina sobre la femenina.
La sociología también lo acepró d facto, dado 4ue para los ·ociólogo las soc1eda.de cumplían los elemento. bástcos para la cunYr,,enaa humana, es decir, no se analizaron los problemas de v1okncia. familiar. Dt alú, qtK en las última cuatro década~ han surgtdu
nuevas intcrpn:tacinne!-. de c ta realidad . ocia!, en especial lá pcrs
pecÚ\ a de género construida por diversas di ciplinas de la: cieno 35
sociales ~ aceptad:1 n la maror parte de lo f,1ros mternaoorttl ·
para comprender la Yiolcncia. en especial la nolencia de gén~:º:
En el transcurso de los años, lo acto \ 1olento iueron Jc1midos
Je diversa. maneras, tanro por mve. tigadur s como por orgamza·
cione nacionale L intcrnacionale . 1 lm· &lt;lía la definición de vmlen
ci;1 \' violencia familiar ya se estableció e,n el marco jurfrlico vigcnu: ª
tra,:és de la T4!:}' }!,t.meral ;le arrr.ro dt las 11111¡ertJ.r a lfll&lt;l !'id&lt;1 libre de noft,:aa.
I \ publicada en el Dit1rio Oficial de la Fedemrió11 el I de febrero dd/
·
.,d. Opaa
2ClO'"'. F.n ueYo T,eón la ler esta.tal fue publicada en d Pmo ,m
111 Gént'r&lt;.&gt;: . e rclicrc

rruid1 ,:-. '-lue se ba ·an

:ú cnnjunro Je significados y pracuca~ socialment_c c~o
el valor que las :oc11:dadcs asi~1a.n a lo ma:culioo \

t"II

A11/ofl/O

RIJ!Jíl'rl) Garza

&lt;le ·cpticmbre del zoo-. Para el pre eme trabajo se adoptarán lo
mccptos v definicione establecido en esta le\'.
J

mea de lo conceptos de violencia, la Yícti.ma el agresor
importante destacar que ·i bien la le) stablece como eje central
protección de la mu¡er, no e, tá exento de er utilizada por lo
rmbre in importar el género. Por ello, es 1mporrante referenciar
1110 al hombre como a la mujer como YÍCtirnas o agre ore , v en la
~ra de los artículos de la ley se deberá considerar indistint.'llllenre
hombre como a la mu1er como beneficiarios de l;i misma.
Para lo-. efectos del presente estudio . e retoman lo · concepto
112blccidns en la legislación federal ) estatal \' que a continuación
describ n:
.\rúculo 4.

Fracción IY. Violencia [... J. Cualquier acción u on11SH&gt;n, basada en
~u genero, que les cause daño o sufrimiento psicológico, físico, patrimonial, economico, Lxual o la muerte tan10 en el ámbito privado

corno en el público.
Pracción

\'l.

Victima: L-i mujer de cualquier edad a quien se le mili-

ge cualc¡wer upo de violencia.
Pracc1on \11. Agresor: La per:-ona qu inflige cualquier tipo Je violcnc1a contra las mujerc .

\rtículo 6
Los upos de Y1olencia

f... ¡

on-

1. La , iolenct.a psicologica. Es cualquier acto u om1s1ón

escabilidad ps1cológica,

L]Ue puede consistir

240

dañe la

en: ncgLgencia, aban

dono, Jescwdo reiterado, celotipia, ín:-.ultos, humillaciones, de,·aluacmn, marginación desamor, indiferencia, in.fidelidad, comparn-

. ptr.-onas ljllc \iVt:n con vih ~ida l"stán t"O posib11.Jdacles de vi\·ir alguna o
U! tipologías Jescnras_ por dlu i;on adopraJa. pa:ra d anáJi!,IS Jel prtsenlt:

º-

kmenirn,.

LJUl:

241

�1 'i¡,ir rofl vih-.rida

Antonio I?.nn,ero Gar--?,a

ciones destructtvai;, rechazo, restricción a la autodeterminación

1

amenazas, las cuales conllevan a la víctima a la depresión, al aisla-

relación de hecho (Ley general de acceso de las mujeres a una vida
libre de violencia, 2007).

miento, a la devaluación de su amoesti.ma e incluso a1 suicidio.

E · cualquier acto que mfl.ige daño no accidental, usando la fuerza física o algún tipo de arma u objeto que pueda
provocar o no lesiones va sean internas, externas, o ambas.
m. T..a violencia patrimonial. E cualquier acto u omi 1ón que afecta
II. La \-iolencia física.

Capitulo IV. De la violencia institucional.
Artículo 18.
Violencia instituaonal: Son los actos u omisiones de las y los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que discriminen 0

r ejercicio

la super\'Í.vencia de la víctima. Se manifiesta en: la transformación.

tengan como Jin dilar.ar, obstaculizar o impedir el goce

sustracción., destrucción, retención o distracción de objeto , &lt;locu-

de los derechos humanos de las mujeres así como su acce

mcntos personales, bienes y yalore , derechos patrimoniales o re-

frute &lt;le políticas públicas destinada a prev-enir atender, investigar,

cursos econórmcos destinado a satl facer sus necesidades y puede

sancionar y erradicar los diferentes tipos de violencia.

O

al dis-

abarcar los daños a los bienes comunes o propms de la victima.
TY. Violencia económica. Es toda acción u omisión del agresor 4fil

afecta la supervivencia económica de la víctima. , e maniíiesm a rraves Je liuuractones encaminams a controlar el ingtcso de sus pct·

lsimismo es imp~rtante destacar 1a violencia laboral que padecen
lS persona~ qu VlV~n con \Tih-sida (OIT, 2008), por lo que también
r retomara del capítulo n el artículo IO r l ¡, los cuales dictan lo
llgU!enre:

cepciones económicas, así como la percepción de un salario menoi
pnr igual trabajo, dentro de un mismo centro laboral_
V

Articulo 10

La ,·iolencia sexual. Es cualquier acto que &lt;legrada o daña el cuer-

po ) /ola e:xualidad de la vícnma y que, por tanto, are,nta conrra su
libertad, dignidad e integridad físic'.l.
VL

uaJesqruera otra formas análogas que lesionen o sean su,cep-

Libles de dru1ar la dtgruda.d, integridad o libertad de las mujeres.
Así entendemos por violencia familiar

e insticucionaJ lo siguiente:

Violencia laboral y docente.

e ejerce por las personas gue tienen

un vínculo laboral, docente o análogo con la víctima, indepcacLen
temen te de la relación jerárquica, consistente en un acto o una omisión en abuso de poder que daña la autoesttma, salud, mtegridad,
libertad y segundad de la vícúma, e 1illpide su desarrollo v atenta
contra la igualdad. Puede consistJr en un solo e"ento daifu10 o en

una serie de eventos cuya suma produce el daño. También incluve
el acoso o el hostigamiento sexual
·

Artículo 7
Violencia familiar. Es eJ acto abusi o de poder u ornision mteoaonal, dirigido a dominar, someter, controlar, o agredir de manera física, verbal, psicológica, pacrimorual, económica

r sexual ª lit

mujeres, dentro o fuera del domicilio familiar. cuvo agresor tengllº
baya tenido relación de parentesco por consan~iruda&lt;l o afinidad,
de mat..ri.monio, concubinato u mantengan o hayan mantenido un.,

242

Araculo 11
Constit1.1ye violencia laboral: la negativa ilegal a contratar a la nctima o a respetar su permanencia o condiciones generales &lt;le trabajo;
_1:c
.,
d
escauncaeton el trabajo realizado, kis amenazas, la intinuda-

la d

ción, !as bumillaciones, la explot~ctón y todo ttpo de discriminación
por condición de género.

243

�r mr ton nb-srdt1
De e ·1a manera, violencia. tipos de \ mlencia, agresor. victima, VIO·
h.:ncia familiar, insutucional y laboral serán las &lt;ldinicione ctrnrnk ·
en gue trnnscurre d prcsente ensayo.
La ,iolencia es un, expreston dd ser humano t¡ue tiene muchas
ari ta . l' decir. es multüactorial, d1ver. as &lt;liscipunas hao realizado
es1u&lt;lios con el hn dt.: d1. cJlrar los elcml·nto, t¡ue condicionan o
mellan al ae10 , iokmo, l , Ól'ft&lt;&gt; es qul el feni',meno dc la , ioltnaa
dlbe ser anali¡,ado &lt;le manera conjunta por las di\ er a. disciplinas.
F.s importante re alear que i bien la reoria de género est.Í u ten
cada en primera in:tanóa en la de:igualdad hacia la mujt'r, d hombre
no es aj1.:nu a suuaciones Je ,·i1 ,len ·ia y Ji crimínacii',n p&lt;&gt;r ?ér~cru,
ya que . i bien d poder ·. cableado d:1 por emada la . upcnondad
masculina. emre lus hombre · mmbién existen eje de poder qut" Sl'
expre:an :l rra\'é. de di\"erso. mccani. m, s socialmente aceprnJo
y yuc .L representan en el hogar., d trabajo. In escuda, ernre om
La , 1olenc1:1 entre dlos e.;iá pre:;ente, y · ' ejerce d poder parn d
sometimiento, . e acentúa cuando el rol de género y . cxua.l no. r,
aceptaJn P"r . u. igualt:", es Jccir, n1andu un homhre es ft:mtíllOO
n pn ee c:i ractcrí. 1ica. fcmeni na. en . u per onalidad, conJucia 0
ciene preferencia o práctica" e. uales -o ambas- con pi:rson:i- Jl
u propio . \.':X&lt;&gt;: es bisexual 11 e. heterose:ual, pero sus wmr11rrll·
micmo. se uales no on 9-ccptado . orntlmentc.
E Je Je. mear c.¡uc poco se ha analtzadu la nolenci~1 L!Ut' s_ufre
· hirO familur.
d hombre pnr parte dt otro l1nm lJres denrro &lt;le 1am
, .
es conocido 9uc por culrura el hombre locas Yece . cxpn:sarJ qUt
e: \'ÍCtima de act ). nolento , ·a lJlle u condición 1erafLJUIC~} .o·
cial podna csrnr en 1:ntrclli ·h o; sm em1nrgo, e·1 ra.m.bién \"J\'C
. un,
círculo tk \ 1olencia ym. se acenru~1 cunn&lt;lo sus pracnc:L t:xuak
no on acordes a In e:.pcrado socialm ·nrc, es decir, hombre qt
' t&lt;1 llUt'
tienen exo con hombres: e5te mdica d ur es un elemen
, dt'\'ll
pott:ncialmentc la po:ibiliruid &lt;le estar im·olucradn como dcti.rna_ e~
relaaone. familiares violenta.. pnncipalmente por u pare , · lll tf1l
bargo, n e tá exente) &lt;le agrc--ione por parte de la mujer.. . ,
. ·e ana
- de ()tro .m di cad or: e 1 vivir
. . co i1 ,1h-· ida,'·
'í a In antenor
1

•i_•t·d
, 1/in ene
i la familia • e cnt ra, aumeman 1as po 1u1
1 ades de agrt.

244

'-igar-ranto a la mujer como al hombr -, hecho que puedt· prolffllr de cualquier rnil'mbro de la familia: sm cmhargo, l:i c&lt;md1cmn
~género) poder c:. e¡ercida gt:neralmcmc por lo:-. hombre-, a ca
para violemar o proteger; en e&lt;:to ultimo J;¡ muj1.:r si.. solidariz:1 \' da
tiapoyo a :u igual, es decir. a un suborclinad11 'Romero, 19119). ·
En este come 'to, se con ideran las distinta forma de , ·iok-naa - como cotbtruccwnes de orden psic, &gt;social, producida: por la
¡n,sencia de ekmento: a,·ersivo..;, un hjo,;torjal Jel agre. or, Je victima
testigo de vmlencia -o ambos-, y p 1· la idenrilicación con un
IIOddo familrnr ) . ocial que lru; acepta como procedimiento. Yálipara res11ln:r ce mtlicto. (Cor i, Dnhmcn \ ~otes, J9&lt;J5).
Lis conductas agre nas vioknta .. implican siempre el u o de la
irr,a para producir un dai'io y la ex1 rencia Je un t1rriht1} un 11hajn,
~s simbólico., adaptado. a roks complt-mentarios pa&lt;lre-hijo,
~bre-mujer, mae ·trn-alumno, patrón-empleado. joYcn- \ 1cjo; en
lldo~ _los caso. el uso de L-t fu rza remtlt al concepto dl· poder.
ÚJn.qJtu~ un mérodo para re. nl\'er conflictos interpersonales\ di
IOar obsráculu . Para 9ue el uso Je I;¡ fuerza , e Uen~ a cabo tiu1e
f1e presentarse un dcseljuilihw de poder (Cors1, Dohmen r ~otc.s,
'15), que pucdt . cr p rman otc o momentáneo, ) true dep~nde de
~a. sociales u culturales. o Je cnnrexros l·sp1:c1fico. tn la· r la~es humana.

Por lo antenor el hombre gue sufre una . erie &lt;le ''desacrewtaciosociaJcs ". el tener sexo con hombre , l \'ivir con \i.h- ida origiagre. ionc. fon&lt;lame111almeme de orro. hombres que ·on 1niemde . u f:untlta, donde . e acrecienran la. agrc iones por aquello.
!ll!cuenran con mayor poder, ya ea . imbólico o real.
La teoría &lt;le género es un fundamento importante para visuálizar
las per ·onas en la problemática del ,·ih . ida donde la mujer ,. el
~brc c.¡ue , h·en con vih sida, como eres humanos til'nen yue
ntat a una ·ociedad t¡ue les 101pí&lt;le cnmperir dl' manera equitaFisi

á, ¡mco!ógica.. sexual. patrimornal ) ccrmórnica.
\I&lt;•l~nci,1 al hombre sc Ja prioc1palrnenr~· pnr la pérdida de podr r J cbicl, 1 :i
C-On&lt;lrcJr·,n Jc salud, asociada a la ,·1·1ón Jc la ma.-.culimdad, dundc se prccs1a
(JUt: su mfccció11 fut' por conracr, 1 ~t·xual humosn--ual.

�1 11'/r ro11 1-ih- mi,,

tiva • lfllt' le: resta pt &gt;dt'r por su infección, y ·i se es mujer :1urncma la
desigualdad y hi discriminación en las rdacinncs s&lt;&gt;cÍ:1les. pnr lo t¡uc
lfUl.:'d:t en d fnnJn de las prioridades Je atcm:i1'1n familiar por St:rel
génen, femenino, por 1radici,·&gt;n cultural ~uicn :,tiende la· Ol'lt idaeles de: la familia, inclu ·cndo :1 lo: enfermos.

Carncterí. tica. del entorno
El ,\rl.':1 r-.h:tropolir:ma d¡; ;\Jnnrt'rrc~ esr~ integrada por nueve mun,cipios, entre lo, lfUe se encuc:ntrn ~lonterrcy, capital Jd Estatlo Jt
L l \'• 1 L&lt;.:&lt;'111. Lf Lll' l'" u no dt: lus polo con mayor gr:1Jo de Je.,am1tlo
dcr11ro de la repúhlic1 nH. xicana: por sus caractt'risticas 1kmográ•

Afl/1111io Ro,,,ero (~a,z.a

Institución

Grupo de Auto Apoyo El
RobleA C.

Porcentaje de personas que
aceptaron responder la eocuesta

100

Clínica Integral Bernardo

Reyes

64.7

Hospital Metropolitano

63.3

Hospital Univers,tano

71 4

HombreclesAC.

71 4

her. ccon1·1micas se ubica como uno Je los principalc~ et·ntro~
Humámtas A.C.
05
Je :maccir'm migratoria p:1rn 11 is hahit:tn1es dd país y dd re~lo 1kl
cstad1 ,.
1:J trabajo ck· levan ramienro Je encuestas par;1 d prest·ntt· e: ·tmli 1
Total de personas abordadas para la
se re:tli7r'&gt; L'll -,eis ins1ituciont:s; 1rc dt· ellas son urgamzanont.:. no
%
encuesta
guhcrnanw111:11l's -o.n.g. .
in.: dL'pendencias púhlic:is t¡ul' curnPersonas Que aceplaron responder la encuesta
tan con grul'ns dt' au10:1yuJ;,, las ins1ituc1ones l¡ue brindaron \J
724
apoyo fw:wn: (,rupo dL' Aur,1 1\p11y11 El Roble \.( , l lombrcdl
Personas que se negaron responder
224
¡\,( ..• 1lum:ínirns \.C., C.línica lntt:gral Bnnard&lt; 1 lkn:s, l lospiial
Personas que no reunieron los requisítos
¡\fl'trnpolitano, ductor Hnnardo ~ tptdn:da ~ el l lo~p1tal l 1nJ\Tr;Í•
5 1
tario Doctor José Elemeno (;onzakz. En dos o.n.g. no t' perrruun
realizar el trabajo.
aplicacitío cfo los cucs1ionarins punk• st·r considerada repn:seni\:t
J ,. . 1 •
Es impnrtantl.' . L'nrtlar que st· aplicaron 42 cucstJonarins. dt' 1
· P•~ra e rn1r e tem·&gt;1neno en las pcr:ona~ que :1cudL'n :1 grupos
cu:tlc. r, fueron rt~lizado: por d im•cqigador y sc:is fueron :ipl'.L:l· JUio •1P0 YIJ, dado c.¡ue aceptaron re. ponder el insrrumcnto d 7~.4
dt s pnr d rt',ponsahlc de un grupn de aur&lt; apo~ ll. L' n e, ento im· rcienro ~e las personas presentes duranre los Jias que se rcalizi'&gt;
, nt1m11.:nto.
porr:inte a ~e ñ:ilar e · el hecho t4uc de los asistente. a los grup&lt;l. t:ll
los día i.:n que -.e realizó l'I levantamiento, un 72.•1 por ciento, ac¡:pm
.
p;-irunpar,
e 122.4 por c1e11tu e negaron; un ~rgumcnco tºue .. '(I (1()
-vivo viulcncia ", 01 ros no mencionarnn moti ni r l rl'S :cñalaron qu
Pnn\'PªI obsraculo para n:alizar el pn:sl'.ntC 1rnbaj&lt;, fue manrencr
no l.llll'rÍan rl'cnrJar lo vi,·iJo, &lt;..]Ul' por eso ali:ron de sus ho~ar ; ln&lt;mimato Je la pcr ·ona yue viven con úh-sicfa, Jc:bido fun .
.
l os rcqu1s1to
..
l 1crt'J o -mt•Oll\· d
5.1 por ciento
no réumt'ron
esta)
·ntalmt.·nte a c.1ue la. normas Yigcnres t:stablecen lJUe las insti . &lt;.1e estar VJ\'tcn-..
. . lo con ,,,·11-Stl• 1a, o bº1cn lJlll! nmgun
. ' fo.miliar tir,nt-. no deben p
·
· t·
·•
.
un ano
ropornonar ,n 0J'mac1011 c.k qu11:nc. ,·i,·t.·n con
c. tuviera cnterndo Je u • iruación.
1&lt;la como una form~1 de proteger su idenric.bd. elemento LfUl:'
va a la práctica en la~ dh·er as institucionc , ) lllll' no e pl &gt;dría
uar en una muestra aleatoria.

�17nrto11 1ih-nd,,

1 cn:ri&lt;lad de la \·i• .1lcncta,
1 f , icncia \ d al1o ue
Par. e&lt; lllOCer :1 n::n_.
. , . Je b ¡1er:;ona que\ t\"C on
1 • ·pcmn ,. e:pl'rh:ncta
de acucrllo a a pcrcc
, . . J, las accione en d bu1:o
.
. 1 ·fi ··iron la • 1rccucm:ta'- e · '
. J
1 1 a;
vih- ,Ja, ,e lt cnll c.
i ·ncs vhcn con, 11. l ·
, ·xpcnmc01an t¡u e
trato \ en la , to encia 1..¡uc .
1 fj· . ·nc·,a como la C\ eridad ue
✓
I
tanlll 'l llCllt.:
C'- importante '-ena ar 1..¡ue
. l · . , ·n al&lt;nma accione reb.
11 •g·mdo a a canz.ir e • h
nen diver. os maUCl.' , e •
• .
J. ·celcntl.' ____.¡-.(, p&lt; raenun en11m1ento e: e.
Cl4 ,nada" al buen trato
.
l· · n h frecuencia &lt;l ·l tratll
• •nnr e muv• ma,, e , ·1• . Je b pcr.;oll:l.
w- v en l ') por ouuo e1e se
.
1 . 1 ia del trun lJUC rcc1 )C
'aria de acuerdo a :l U[ o ng: . 1•
. uue reciben l:t pcr ·ona.\
• &lt;l ·
.. d ¡1rmc1pa ~1po\o 7
1
e podna e. tac:ir l)UC
•• •
n un Hti por ciento.} a
.
•¡ ¡ la l" la aceptac1on, co
yu1.; viven con_ ,·11-s l
• '. ! 11 1or ciento In tn.'lnifil·sta.
mul' tra de afecto. dondl' el 1 1
.. con v1h- ida para
.
ir 1 !'lOr h• . pet, .'ma
.
En 1:1._ C!-trat1.•g1a . ur tzal a .
knrificaron ocho blo-

4. 1,vaJir el l'ncucntro.• 1 fo, agre"i &gt;nes uceclt.·n con tamemcmc y n,,

permit ·n d di:ilogo. se 1Jpta por .1lcjar l: &lt;le come:10 o de l.1. pcr onas agrc oras. como por ejemplo, renundar a la vi ita Jt· determinados familiares, alejar. t· de mo público donde ·e pn:sume pueden

-

J.

d ne go dt·. \'1olc:nc1:1
.
nt"nc·1c
,n
de viulcnc1a:
Lllll"" l 1e e&lt;&gt; 'L"\'ll lf V l 11· ,·1111nuir

~1.:

ll

¡ -h flUt' pu
.
. a de detener la \"to ene . ,
b1fo•~1rk ; Jo,;, como una m;mc.:r,
1 t·trnihar. l.n r,
•

·
mo ·ti c1rcu n ·
pactcntc.:. .
.
. r· ·u1 dthido i
.
·cn·1lar
nuc.:
h, 1c:11z.
1, primera t" ~ 1111portant1:
.
,
!ond
1 ••
:inon :i •• ·
¡
apovo. l
. .
d . · .1 . colo. •rupos l e :mro
.
lo e ,non1111ullo a 4ut0uo
.
,· nt·tr l,1 oh:"
¡)
p·1r•1
lll1fC
•
d
)
ni\
d
de
empu
t
ratnll"n
t
•
•
Ir
alcanzan un a •
c.: ·tar afcoanJu no

"º'º aJ

. Educac16n. En su ámbito familiar imitan a informar e del vih-sida,

mclu o Uc,·an di\t:rsu contenido 1.·Jucari\·11 a la

\'(7

que 1nvit:1n

a compañeros ~ a Jingente de lo. grupo. de :iutn apoyo a dar

con c:jt·ria
agrc. tl&gt;O.

:1

:&gt;us fo111ili.m·s, logranJo de t·s1;1 m:tnera Ji minuir l:.t

l'

le atiende , , se le.: rccha:r_1,

acuden con la · ins1:mci:t. supt•riorcs para hacer b Jenunci:t. : esto

e un dcml.:nto muy importante. d t:mpodt·ram1cnr , el cual adyuit:rcn en las se, iones Je trabajo l"n 1&lt; ,., grupo &lt;le auto apo~ u.
. (, rupo de aurn apoyo. l ~1 a. i. renda a I l · !rup) · de a uro apoyo

pnmuc conocer el \'ll"Us dd \ ih-siJa \' c,·,mo lle\':ir una , id:1 ,aluJahlt:; a b \'ez. d tc.:ner má. cnm 1cimie1110 da herumitnras para scn-

ib,foiar al drculn famtlr:i.r: cuando un famtliar nu fl) accp1a o tiene

Jull:i ·. se 1c: im·ir.1 .1 los

~ntpo -

dl· auto apuro para ~ue conozc.1

rn:í. del vih y los l'Stilos d vida prt·rcntfrn.• d1 mmuvendn de esta
manera fa ,·iolenda.

b1 la indi\i&lt;lualicfad. L:t. pcrso1u cuando ya llc\aron a la práctica
b anr ri1ires e lí:llt;t,oi:is op1:m por practicar ejercicio n deporte

indínduale t¡ue le. permitan rda1arse: otros oprnn por

l'

cnbir su

lluacii'm de \'iÜ:i como una orm:1 dt" disminuir la ten. ;,·m de su
11u:icii'in dbna.

dl acuerdo a la circun-:ciale: en t¡uc: e de cm•uelven, ya sea n d ,ímhito familiar,

lraregias rncncionada son utili~adas
•

11

,., -uh l!Ut' enii ·ntarán.

24

·1 como

snlicitar d cambio de pcr onal de sen·ic10 dt: ,alud lfUt' consideran
le violt'nta o rc.:ponarlo anre los supt'riorc.: .

J · . l'r pacieme · por \'ih- ·ida y no

rale ·• enrr1: o1 ro,.
J :t&lt;•rcd1&lt;los 1
. . . &lt;~.u·1nd1,
nn cucst11 in:i. o .. i-,
. 1por •I mismos.
•
coo
1. 1~n rc.:nran
• les v10lcnlllll
f¡
b - plr·onas qm
mar~inadn . . decidc:n en rc.:ntar a . .,
.- 1 d. e r;l 111anl!r,1 Ctl! 1
.
·ducarl
.
t:n
d
,1hll ., ,
rtle
11
·

:1

6. Denunciar. C.u:1nd I en la ,1tt·nci11n son rdega&lt;lo pnr . u ~11u;1ción

.
· • n. J ~,1 pc.:rsona
l{Ut:• 'in· con v1h- 1d:1 lkct
1. ( umrol de la 1nlormac1n
.
on:i Ul' u
.
•
. 1
u t•uaóon. di~l' :i una pcr .
de ;l l\Ult"ll m turmar so 1rt:
.
. . :ino· cuanJu
. 1ara• d :ipo\
u . c11n.,idna 1e 1)rtn
· · o nc.:cc.: . •
.
o,nli:mz,
'-1 l
.
.
rol 1-t pcr,00:1 l 1.
10
u
i11fccc1on
Huy1:
·
cont
·
1
L1 mformac1on s1 nrc
.
.
ctbn rccll'lzn \" \ 1olc.:nc1:1.
t·xpU1: t,1 ,1 la m:ugma
,
. •
1· J
h ·mtt•nor, 12
1 ~e, cncucmra mm tg.a ª :1 ..· · &gt; octall
2. Deciden n,1 mtt,rm:1r&lt;,.
. ¡ , • minad&lt; · onrn.t• 1 1,1.io.
1~ le ide no 111 formar t·n l t tt:r
pc.: i o1 ., l
~r ' na t· .,
que puJiemn . l'r n1 ió, ''· par:i . u rdac11 &gt;l1l' mrcrpl:

J s ob¡ct1Yo : un:l, l

dar e acercamientos con bs per ·una lfUe le. vinlcnuu1,

2-19

�l í1irro11 nlnid,,

con us n:Je socmks) en la :ttenci,·m a su servicio médin 1. 1.as per
sona: utilizan 1nd1. 1in1amcntl'. una, 1 ,·ari:1 · de lns cstratt:gias idcm1fi
cadas: sin embargo, la gran ma}oria de la. :i.cc1ones ·on tom,1cla de
su propia experiencia p1 r I[) &lt;..1ue se rccrnrncn&lt;la ·(· establezca en l11s
grupo:- de :1utn :1p11yo dt· la sociedad civil y de la. 1ns1inK1011c un
programa dt' edurnciún :-ubrl' dimo actuar para disminuir y l'V:ld1r
la a~rcsi&lt; ,nt's.
, t· plantearon cuatro h1p1.&gt;tl'sis. l ,a primera es tille la v1olcnc1a au
mt nt.a en in::Clll'llO,l ) se, eridad en la medida l\Ue avanza el ,·ih ~ida.
El 6 11.2 por dento tk lo encue ta&lt;lo,; llUc tienen trt·s :i.ño , mcn•&gt;S
Je \'iYir cun d Yih-si1h . eñalaron l.¡uc no han surn&lt;lo dl' a~n::1ón,
un 12.~ pnr c1c1110 nn respondí· la preguma} el restante 11.'i por
cient(I mencionó al menos un familiar yue le \'i11h.:nta. L.:1s pi:r. on,t
yuc mt'nCLonarnn vivir episodios de violencia st:tialar,m a la pare¡a,
padrL', hermano y a ·'otro', cada uno con 6.2 p11r cit:nto, es dl'Clí,
ahrmar• &gt;11 , ivir con , iolcncm el 24.X pnr ciento de los cncucs1adus.
En d grupo de an:ilisis de la,; persona~ que tll·nen cuatro ano 'mi
lk ,,ivu con b infc:cciún, la ,·iolencia ,-e rríplica -t;?.5 por ocnto--con
n:spccto a la. pt rsona~ ,iolt•nrndas del grupo de 1m:nos dt&gt; m: añlf..
de \'Ívir con vih-sida -15.5 por cie1lt1.&gt;-; señaLm ha her sufrido, Kilcn
cía dL' al mcn11s un mi ~mbro de su f:unilia, el ,7 J~ p11r ciento 1111 lo h3
viviLln y un 2.1 por ócmo no n.:spondii'l la pregunta.•'t:nalaron con1&lt; 1
la, p&lt;:rsonas lllle t'jt•rccn vtolL'ncia sobre dlo: a ..111ro" 1."0ll un 1"7.6 por
ciento, l'll sch1t1ndo lugar, C&lt; in d 11." por cit'.nt&lt; &gt;, a la tía, hermana; con
un 5.H por ciento ah p;trcja y a un hermano; la hij:, y d hij1l tuLron
:cñabllo, con un 2. 11 por Ót nro para cada uno re. pcetiv·:uncntt·.
l~I lt&gt;tal de: los dos grupos en análi-,is, el 58...1 por ciL•ntn, v1n l'pl·
sotliso JL" ,,iulencia en .;u, ida lamiliar, pnr lo qul' es pnsihk • firml!
-par:1 el grupo de encuestados- 1.1ue a mayor ÓL'nlp&lt;, de v1,1r C(lO
\'ih~sida mayor pu ·ibilidad Je ~ulrir dt· violenci:1 por los 111il'inbro.

Aflln1110

l&lt;bn1im Gt1rz.a

que en oca ionc. está en .situación d .
rosado un tiempo n1eh·
e e~trerna gr:l\"edad r sale de eUa, v
. el
e a ªhrr.warse tiende 't c ,
.
,

!lllt' o a la muerte v con ·11
h.
. r&lt;:'.lr un cnnnucnto de
' 'li
.
'.
e o un rec azo a estar a . 1 .1
, .
•
..mu a cons1Jern que u p d .. .
, u auo, maxunL'. ' b
,.
· a ecHruemo son
!&gt;:l¡~· t:n el estado de salud d . l
, . untagm os: e ca alca \'
.
•
t: u. pacientes p
··
. .
·
Qll~anc10 de lo. familiar ·s 1
1 .
. rop1aan el ale¡am1enro ,.
t:., o cua incide en \'ic ,Jencia.
•

Trato familiar

44 8

53.2

64,8

2

o

428

50

57,1

50

25
75

o

o

3 1

· .egunda
. hipótesis
.
· es· t¡ue ¡a pcr ona
• .· .
. .
trrn ep1sod10 de ,iol . 1.
.
. que , 1\ en con v1h-s1da
1
b . .
rna. a mrenor de I f l'·
. p1.:r&lt;l1da de poder hecho
a,ru i,1 como proJuctu
Jlldidad. La pérdiJ·1 lje 110 1 c~nlm1?ado en las emrcvi ms a pro'
l cr ,ue ma. ,isibl
~ 1
.
hombres, \' destaca
uu ,
. 1 .
. . e t:n a relaciones de
•
' , &lt;: no • o o se rchc ·, , J
.iutn uficiencia sin
.·
it ª proct'. o económico
, l &lt;l .
• · 0 yu t:im 1&gt;ten está cnrr ·1 .
.1
ra, t\ ec1r, d ,·ivir con ·1 .. · I· 1 .
t: auonauo al e, taru"
¡
. 1
' 1 1 Jt ,l e euyucta O
·
apio &gt;:tdo por su célul· r ./j
'° un esnlo
de vida
., ·
•1 iam1 ar por lo
.¡
•
cammadas a cuestionar
'1· .
&lt;.jllt as agn·. ionc. e t:in
¡ .
·
u mascu rniJaJ
..o.
resultado·
de
la
li
..
·
.
.
· &gt;n l}llt' 1L'Stasocial
r.1cnJe
a s • ' ªP1 ClCJr&gt;n cuanrit·.1 t'1\~.1 .1rru,:tn
.d ' e r un e cmcmr, esencial • . ·I .
. ..
d :i'.i.2 por cit·nto lJllL' recibe .· 1 . cone ac1&lt;&gt;11.1do al genero,
mbres c dokrna&lt;lo n . 1. , 10 encia.. d -t.L. pnr cic1w, de los
, e cam &gt;10 en la m . 1
GJ vu,lc:ncia· ·mal1·z: d J
, urer e 64.8 por cicmo \'i~
' • •
,Ul o o por gr
. J
t'llc1.a el O p1 ir cienro d ·I
upos &lt;. e prrtcrencia sexual reciben
hetcw c.xuales ,. el -~ c.•grupo
homoscxu·
I ··
·
· '1 • .,,_¡ por ciento de
1
,
•
pot
c1emn
del
~
1
·
de su familia.
~l'.ntar lo: niYde &lt;l, .
. . . . grupo JI exual. e pndria a í
En la medida ljtle h1 persona viw má años con el v1h ida cirnl
• . •
t: categor1zac1on en
, ..•
que e &lt;.ntuentran como
, post·¡ )1·1·1uat
J
les le
1 cx1x-nmt:ntar
.
. 1t·ncia
. tam1
. l'1ar, con~1Jt•rando conJ1c1on de exdu~ió ' .· 1 .
m:ts
vio
el ca .o de la mu1·er . - .n ) "º enc,a por ~u con
. d ucta.
.
sexuale .
t¡uc está relacionada a rn::tí&lt;las t:n su csrado &lt;le salud, y con din .t.l C1ll ~,- .
nene agregada um ca. -r·
•
•
• .
•
Ic1on propia de mu. ~
. , . i g,t ma, ·1mhohca por su
•
1
•
• 1·
¡
.
p•c1c11rt
sanc10 • ag&lt; ,1am1cnn) c1l' su · tan,1 1ar para ap&lt; ,yar l'~ 1encr un ·•
Jer en una sociedad patriarcal.
1

2511

a

251

�..,fotw,ío

L:1 tcro.:r;i hipótesis es 1.1uc las pcr., ,nas 1.¡uc vh'c.:11 e, ,n vih-,1da nn
ufren de epi. ,xlio: Je \'i11lenc.:ia fí.-ica. L.1 &gt;· re. ultaJo, cuanti1:1mo
ili1. ron cnmc) resnh.::ido yuc las experiencias de violencia ff ·10 l'fl la
vida familiar, el 5.L p1 ,r cie11111, h:1 vivido l."pis, 1di11s de \'iokncia: d t&lt;,.,,
por ciento ha sufrid1&gt; de ,,iolencta (ísic.1 y d 7.1 por ciento de \'inknw
sexual, pnr In 1.1ue nuestra hi¡ Ótc is &lt;.JUcd:1 &lt;lerrumbada antr lo. re
ultado · de la cncuc rn: es importante señalar c¡ue en la cntn:\ i rns
profundidad)ª ·e hah1an idemiticadn c:lc tipo de a~re ·iorn:_.
En t11rn11 a l11s rcsulr:1dos dt: caráctc:r cualitHi,·11, tk· 14 ¡x-n;onas
cn1revis1ada:- t r ··s fueron objtto dt' viokncia física ¡ or mouYo" rl.'bc1011.1dns al v1h-sida: tlo:- p&lt; r fomili:m:s ) uno por una p;1reja: to&lt;lo~
los agredid, s l1sicam1.·ntc Ílll·ron hombr ,, en unr de lo'- ca os ex1,;ti11
fracmr;1 y heri&lt;la · 1.¡ue rc&lt;..¡uirieron de att:nciún mé&lt;lk:1. 1..:- rde\'antr
·eñabr qu en e.lo: ca:t &gt;S b agr1.·~ii'&gt;n fue encaminada :1 n,, d,tr el mnilramcnto y :1 Jejarlo fuera &lt;lrl alc:1nc1.· dt.: la per:;una, t¡u1.: en ..:. o: nw·
mento· P' )í su estado de alud C'-raba inc:1paótada parJ nb1cm rlo por
]u que . e con. idera \ iolencia fi,ic:1 y psicológica, ~ a &lt;-Jlll" c.:I 1w 11 nur d

Ro111ero G:ll'Zfl

Es imponant 1
o 'olo al ~
e estacar el trato diferenciado u" .·
·
genero, ya que la p ·t·.
ti t: e.x1s1e en razón
mfecta. la pt:r.
-. ona - exual
re
nenn1
sexual
.
, fi &gt;rrna en yue s ..
vlh . 1
.
o no se. ·ual- d ti .
d.
e
-:-lt a, on demento &lt;jllc ,
. l
•
unpo e \ ivir con el
d1
• e enuc a~an pa
d" .
rato que recihe la 11cr c)na yue \'l\·e
.•. ,
. ·¡r:1 •Jsmrnuir o :1in,d1'z·1r
-~- ·•
f-1 allazgo . Un h 11 .
•
con ,., H,1da.
b .
a azg,, mu\' int re·
•
.
DlUJt·r en . u :ervicin m ~d· . . . ~:Hllc t. Ja \'1olcnna que rccib,
.,
e 1co. cxpcnmenr
t:
ir agr s1on en lo ervicio
'&lt;l"
a un 14.4 por ciento ma. n,e ico c¡uc el hombn:.

.

Trato en los servicios médicos

55.J
426

2.1

o

61 2

57 1

47

35.6
32

38.2

53

4.7

¡J

50
50

o

Ene! bu.
. .
. t n rraw rec1b1do en su serdci
, .
me 1icnm1.:nto repercute en b . alud.
muieres
:-;cñala
no
haber
l . "J
o
_med1co,
el Sfl por ciento Je
l .•-1 cuarla hipc'Hesis. l ~xistl.' un difcr\: ncial en d tr,tto de la famili.1 por
b
'
cm o cxpt·n • · 1 •
m
rt·s
señ:tlan
c.1ue
han
'J
1
•
.
•
t
ncias
l
e
\'11 &gt;!encía ,. en !ti
cundid(,n de géncn ,. Dd 5 3._ pi 1r Ót·nt&lt;, d&lt;..· las persona.' t¡ue. ufrtn 1k
R
.
, s1 o )ten ira1· J
.
.
or onentacié,n "l'XU"I s
,l o, t·n un 61.2 por cierno
,·1olcná1, b, mujen: son objl'lo de ,·i11lcnci:1 en un "4.l&lt; por ciento,\
tl
· · " t'. presentan f'f. . •
.
·
traro :1 h1&gt;mbre!-- \ mu¡·
.· I
' &lt;:rcnc1aks unponante,; ·n
en d C:N I de h ,s h&lt; &gt;mhre
vi, ,lenta al 43.8 p1 lr cicn1 &gt;, e Jl.'CJr, ex1,tr
.
.
er1.:s 1etcro. cxu· 1. . .
l.:
penmt:nta un 11.3 por CJ.l'nl J
. ,1 e:-, en t.·stc campo la mu,·t•r
una d1 ti.:rcncia Jd 21 por ciento; . e puede suialar ¡uc la c111ulk1bn dt
1&gt; l' rnay, r
,~
·•
, por ciento rná qut· en el I
b . IJ agre.1011 que d hombre un
¡._rén,:ro juega un papel imp• ,rr:ime para d 1.•jcrcicio de b ,.¡, ,lencu.
•n Ir&gt;, 1l()mhres bisexual 10111
rc con
pr&lt;:·f.cn·nc1a
. homose.·ual"
'
,
.
F.s 1mp&lt;•rt.111tl' Jc~rnc:1r l¡uc dt· la pcr ona. encuesrada. qu1. \l\ fl
ro.
e si.' t:ncucntra en la misma· • •·1u·1. cton
• • le
¡'
cnn ,•ih- ·i&lt;la d 4-1.~ por ciemo afirmaron no ,,~:-ir viokncia; las mu¡cn:
En los.• r-~~ u ltados cualitam·os ·e idcmihci',
en esta ,_jn1:1ciún, r .2 por ciento, describen 9uc en u ,·1d:i fatnihar CJ!JtJ,
.
.
un du ·r&lt;..ntt·s manera d' . 1 .
yuc la mu¡t·r describe
exís1cn ve1nci·Üett: manera. en l1ue se k:.. denme tra d apo)n; ciht•
•
1: \to cncia
6.
Ct· manera,. ~e puede cor1 ·I .
, en cam 11) el hombre t·n
destacar t.¡ue é.: 11.· e· c:prt'sado pnncipalmcnie ¡ or l.1. mujer Jd
1 ¡
e Ulr lfUC h m ·
•
.
. . , u¡er uent' más JJtobal,1·entorno inmediato~ {le su p,1r j;l, mientras que lo: !,cimbres -ht'· ~Ie. t c sutru noll'nc·,·a ··n
... su tn•,o
.r
manos y padri: . e ma111iern:n alejados de la atencion · se hnutJJI .,,K lar. l ~n rdaci6n al but•n trah).a 1 º. mct ICrJ que en su dinámica
""•tta s y al llnmbre a lravé 1
a mu¡et
e le •aP&lt; '} a a lran·s
. de trc
•
al apo ·o econúmico. En el caso de lo. hombres ~'- t 1 por c1l.'lllO-•
r·,. , n1 u, lnt.
·
e e nuc,·e tr,rn1·1s
·
.
' .
m:mifcstaron vcintitré: formas Je apoyo. númt:ro simihr :il ~k l:r
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.1,1ro f: "li·
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case, e la. agrresiun, .. , 1
am1 .tr &lt;lesc11b1cron G, . . d . .
es .u tombre en d
rnlljcn:s, sm cmbar~ti en su caso 1.1uien le apuya es una hcnnana. la
nb' •
- Upc1s e VJ&lt; ¡ ~ ·
io once. Existen &lt;lit-tr l ·a1 .
) c:ncta, en cambio la mu¡·er
madre y u p,ircja rn c. te orden.
er c1. e: unru
, ..,nantes por cuestión de gé-

2.í3

�1~¡,,¡, ro11 l'ih-sidn

A11to1110 "Ro1llem Gt1rz"

nero, en el caso de la mujer el agresor principaJ proviene de su familia
política, en cambio en el hombre la agresión es de su familia de origen
-padre, madre, hermana, hermano- y en menor medida de familiare políticos; destaca que el origen de la agresión al hombre está interconectado con una asociación de , ·ih-iüda y conductas no aprobadas
por la masculinidad. En cambio, en el buen trato que brinda la familia
a howbre:,; y mujere existe equidad, ya que en ambos se expresa el
apoyo de vcintitres diterehtes maneras.

Un 16.6 por ciento Je los entre,·istado indicó que se le aplico la
pnreba para detectar el ,·ih-c;ida sin su consentimiento, otro hal.bzgo
importante es la falta de consejería -54. 7 por ciento- al momento
de norific.a.r a un,'l persona que ,iYe con vih-sida, lo que propie1a en
ocasiones meses de intranquilidad ment.a.l, hecho asociado a la totn:J.
de decisiones relacionadas con pen amiento y actos de suicidio; en el
caso de la mujer manite. taron siete maneras lo hombres dieciocho
&lt;l.ist1ntas maneras en yuc se auto agredieron.

r

E lamentable que en ocasiones de manera fortwta . e enteraran
de la existencia de grupos de apoyo, ya que marnfesta.ron que les ha
sido de mucha utiliJad no solo a ello. , sino también para educar a su
familia. lo c¡ue ha disminuido las s1tuacione de agre ión, es decir, la
educación familiar con respecto al comportamiento&gt; formas de transrrús1ón son un elemento que di miouye la violencia.
En el aspecto laboral, se detectó un hecho importante de mencionar: la empresa donde trabajaba una mujer regularmentt: les realizaban exámenes para el bienestar de su salud, semanas después
de realizado. lo exámenes es despedida, con el argumento de un
reajuste, sin embargo, días después, es notificada por la empresa del
laboratorio contratado de ser seropusitiva; lo impactante es que en
un momento dado ésta pueda ser una nueva prácaca de medicina
preventiva que sirYa para identifica1· enfermedades en las personas y
c¡ue permitan la toma de decisión en las empresa respecto al despedido, por lo que pudiera tomarse como una nueva herramienta para
la exdusion laboral por discriminación.
n elemento relevante es la au, encía de la figura de los abuelos,
ya ea en el buen trato o c:n Ja agresión. es posible que esco sea con-

254

~ecuencia de la dinámica fumiliar urbana que hoy se caracteriza por
ser familia nuclear, y por ello este familiar se encuentre au, e~te e~ !ªs
respuestas, dado que probablemente no se le informa de la s1tuac1on;
otro elemento que podría estar asociado es el no «querer p~eo~uparle » 0 c¡ue quede expuesta la información aJ resto de los fa~tares;
aunado a ello las caracteristicas sociales en las cuales se ha encasillado
alos portadores del víh-sida propician miedo o puclor para_ informar
a las personas de Ja tercera edad por los valores en que creoeron.

Recomendaciones y reflexiones
L'n demento importante que se identificó es la ausencia de ?rupo
de apoyo para los familiares de personas que viven con vih-srda.
Debo destacar que lo grupos de auto apoyo generalmente no aceptan a persona · que no vivan con el vih-sida, pr~c~palmente _Pº~ ~a
importancia e.le la confidencialidad, lo q~e prop1c1a qu~ la tarn1lia
liusque de manera individual el acercanuento con los ltderes? las
personas que pudieran facilitarle información sobre l~ evolucton Y
lo. cuidados necesarios para los pacientes. Una alrernaava es que los
grupos de auto apovo, ya sea de asocia~iones Civil.es y d~ hospitales
pnYados O públicos, establezcan un día a la sema~a o qrnnce~a ~ara
trabajar con los familiares de la, personas que \'lVen ~on_ :ril1-s1da,
me refiero a aquellos farruliares que conocen de la mtecaon de su
ser gucrido; no estoy recomendando romper la confi.Jenc1alidad, la
cual es mur importante e siga practicando.
. .
, .
Con respecto a 63 \'Íolencia que se suscita en lo, se~~ros medicos un elemento idenl.ificaclo para 63 agresión es la rotac1on de perso~a.l-de acuerdo a la. personas entrevistadas en el método cu~tacivo- por lo que las instltuciones de salud deben fortalecer ~s_ca arei,
í no tratar de salir al paso con personal que carece de ensibili&lt;lad Y
~n ocasiones de conocimiento con respecto al vih-sida.
En el Área ~[etropolitana. de .M onterre} afortunadamente ha c:ecido la prestación de servicio, por part~ de clínicas y ~a_borator~os
privado , en muchos de eUos se dan servmos para 1denufic~r_e! "~hs1da, serv-ício al que acuden las personas a solicitarlo por illlCia?~ª
propia y no por solic1tud médica, y si es cuestionado sobre el medJ-

255

�r ;-itir COI/ vih-sida
co gue . oljcita la prueba de laboratorio generaJrnente inventan un
nombre; así, cuando se presenta un resultado posirivo, se 1e entrega
e informa al solicitante sin proporcionar la con, ejería básica, lo que
propicia situaciones que afectan al paciente r pensamientos yactos
asociados :il suicíJio.
Se recomíenda a la Secretaria de alud ~ a COESID.\ imtrumcntar
acciones que disminuyan las probabilidades de c.1ue los paciente· vivan el momento &lt;le la notificación 5in la consejería adecuada. Entre
ellas, capacitar al personal de la, diversas clínicas y laboratorios pnvado. y del servicio público para que brinden no solo el resultado,
sino que proporcionen una consejería de alto impacto en las persona. diagnosticadas como. eropositivas.
En relación al trabajo realizado, es importante &lt;lesta.car L1 dificultad para conocer la situación de la~ personas que no asisten a
grupos Je auto apoyo v que son la mayoría; se deben instrumentar
estrategias no solo para conocer sobre su situación &lt;le vida y brindarles apoyo; asimi mo . e deben de identificar los motivo para su
no asistencia a los grupos establecidos y de ser necesario abrir la
opciones para su incorporación.
Finalmente, es necesario reconocer a las personas que traba¡an
con estos grupos vulnerables, ya que in la dirección y el apoyo de
los dirigentes de asocmciones civiles, así como del personal de mstiruciones públicas y privadas, la situación de la epidemia tendría
características muy desfavorablts para todos los grupc ,s sociales: la
conquista de derechos civiles \" como pacientes son de los logros
más importantes, sin embargo, falta mucho por hacer \ se deben
gestionar 9ue las demandas txistentes e incorporen como politica:
públicas para el beneficio de la, ocieda&lt;l.

A11to11io Rn1111:ro Ga'Z!1

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260

Resenas
,. , y com.entar10s
·

�ANTOLOGÍA HUMANITAS. CIENCIAS SOCIALES.

1960-1990
José Maria Infante
Centro de Estudios Humanísticos, UANL
Agosto 19 de 2009

h.r.-.Ti::.

de publicacióo del
~nmer periodo de f-!11111a11itc1s en al área de ciencia. sociales. Veinte
irabajos que muestran el e tado de la producción de las ciencias
IOCiales en el noresce de México cuando ru siquiera existían carreras
miversitarias específicas, y la que más se acercaba era la de abogado, que incluía algún curso de sociología. Aun cuando lo, trabajos
llegan hasta 1990, diecinueve fueron publicados entre 1960 y l 98(};
las carreras universitarias de soc10logía e historia aparecieron en la
!&lt;gunda mitad de la década de 19-o, de manera que podría decirse
-JUe su impacto en esta publicaciones fue bajo. 1 señalo esto es
\(Jlo para que podamos situarnos imaginariamente en el contexto
mque se produjeron e. to. trabajos, srn valoraciones que dañen una
comprensión adecuada.
Ciencias sociales, por otra parte, cubría en esa época una serie de
campo variados, má en el nivel ideacional que en el de prácticas
concretas, al menos en los paí es latinoamericanos; de manera que
ílfl se esperaba de las ciencias sociales uo trabajo especifico en la rea'idad, ino una reflexión más cercana a la filosofía que oncnrara las
2ccrones a tomar entre quiene , con mayor o menor éxito, trataban
de con truir y guiar la instituciones sociales.
rRABA)O:-. Ql.E RLC:OGl, TRLl'.. T\ \~O.

'\fáster en Ciencias, catedráuco .\ actual subdirector aca&lt;lém.ico de la Facultad de

Filnsofia y Letras de la L \~I.

263

�Rt.r,,lm y m11m11t1rio1

Los campos mencionados, por otro lado, . e diversificaban más
por la mlluencia de corrientes ) doctrina surgida. en otra, lautudes 4ue por exigencias de la 111.Jsma realidad en la que se vida. Esa
cfü·ersificacion no fue buena, y tanto aquí como alla , olo . 1rv1ó para
enfrentamientos) conflicws por el dominio del campo, de: manera
yue perdieron de vista el objetivo central, el de explicar por qué lo.
sere humanos se comportan de la man ra en qu lo hacen y cuálc
son los prc,ductos de ese comportamiento. or de los c.rue piensan
que &lt;lcbemo~ hablar de ciencia ·ocu.l en • mgular, dado que 10Jas L1s
ciencias sociales, cu:1lqu1ern que sea su diYisión, uenen un mismo
ohjetivo: explicar por qué los eres humanos hacen lo yue hacen.
Ln cada uno de lo-; campo podemo encontrar o mceptos tomados
de otro campo parn hacer esto, Je manera que la v:medad de la e;:xpenencia humana nn debe intimidarnos: podemo.· traba¡ar en una
teoría únicH que d ' cuenca de esa variedad.
FI primero de lo, trabajos e, de Lui. Recasen 1ches (ttJ03-l91 ~).
exiliado por la tragedia frnnguista. qtúen había publicado n 1956 un
Tralado de .\ocioloJ!.Ítl como resultado de u experiencta docente en la
L ,\ \f. El que aparece en esta recoptlación es &lt;le l 961l y se titula "La
hnalidac.l en el derecho". Piensa que el fin último del derecho es regular las relaciones humanas o sea decir gué debe hacerse, pero no
con arregl a enteraos descontext1.1a&lt;lo • ·ino Je acuerdo a una doble
c1rcunstanc1a: empínca e histórica. Lo jur1dico &lt;leb acompañar l:t
realización Je los fine. sociales, , por lo tanto debe c_1;tar siempre
circw1stanciado.
-~¡u. ticia distributiva" St' titula el segundo de los trabajos, Y , l'
debt..· a D(... idenn C, raue, qwen lo daboró en l 961 . Graue se ba~:1
en la. ideas &lt;le Tomas de \9uino interpretadas por Juan de Sanco
Tomás, un dominico portugué e.le la escuela alamanquesa. El texto
• e ajusta a las concepciones Lom1 tas, pero ·e de. taca la idl'.1 Je quc
los seres humanos t..ienen derecho a rebelarse por el reparto cuando
lo cons1den:n inju. to, algo que toda\ ía despierta e 'C&lt; ,zor.
El trabajo de \lberto García Gome:.-:, "De la guerra y dl' la paz",
muestra las limitacjone de la forma de producción cienti6ca qul'
apuntábamos: refü:x10nanJu obre la· estructuras de parentesco,

264

lXDpara la familia europea con la mexicana. atribuyendo a una y a
m caracrcrísúca. que surgen de la ob,ervación personal relativaaente ingenua sin u, ar medio &lt;le contra. tación específicos:
El cuarto de Jo artículo. e el urúco sal.tdo dL una mujer, .-\ngde
1/endíeta Alatorre, y está dedtcatlo a sugerir la composic1on de un
o de . ociología del arte, materia inex.tstente en la uruversi&lt;la&lt;l
la época. Angeles íend1et.a ha publicado diversos trabajos ·obre
retodología, y sobre la actividad de la mujer t:n la política y en la
ocitdad mexicana. , pero ·e ignora s1 és1e fue un encargo especial
una propuesta de u propio interés. Es intere ante para entender
lllllo podía ver. e la sooologm del arte hace va más de cuarenta
ros y 1uzgar cuánto hemo. avanzado -o reuocedido- al respecto.
~ero destacar que e la única muier l.JUe participa en la antología, y
!IITIO tal da cuenta de la posición de la mujer en el trabajo científico
tia época.
Cn autor preocupado por la dimen. ion humana Je la acri, ídad
mnómica, C.:\. Canncgieter, presenta con el título "Los a pectos
lllmano, de la lucha entre la empresa pnvada y la pública", un pano;ma completo, pero 1mérico, de la venra1as ) des\'entajas de am~ ripos de organización; finalmente, se pronuncia por la creación
formas mixtas que incluyan lo mejnr Je ambos istemas.
El trabajo d Robert .. nuth, "El penc;amiemo económico de José
na&lt;¡uin Je l'tifora", frchado en 1%8, rt:scara del olYido a un curioso
rson.aje de principio del siglo Xf\. que ,·ivio a salto e.le mata en
~paña y diversos pruses latmoamericano , perseguido por sus pro'1e t.1 innovadoras en d campo de la economía, algunas de ellas Je
IITlple necesidad, como la creación d un istcma estad1scico para
~er entender mejor de que . e está hablando en ese campo.
El . éptuno arúculo s( debL a Jorge Pedraza a.tina , lu ·tona&lt;lor
al 1.¡ue nos recuerda en "La educación en el MéXJco mdepen'ntc" las d1f-icultadc por las que atravesó el país en su primera
apa p:1ra organizar un . i tema e&lt;lucatiw&gt;, y cómo la rncorporac1on
t'. tfrrucas como el lhui1ado m~todo lancasteriano pu&lt;lo suplir la
ft!Stncia de maestros capacira&lt;lo cuando se trataba dL" expandir lns
:tndicms &lt;le la educación a grandes poblaciones.

.2(¡5

�ReJoi,,s ) mmr111&lt;1nos

José ,\tl,·adur GuanJil¡ue nos pre. lnta un análist dt· carácter El decimocuarto de los escritos. ''El predominio del poder eiccuteórico, ··Dilthey ociólogo'', dedicado a resaltar Jas comrihuanne MJcn América Latina", es gutzá el más analítico de todo . 'u autor
J e te pensador en la construcción del pensamiento sociológico. \ctnr Gro Esp1ell. un diplomático , pLnalista uruguayo, ob, crva
manera atenta d funetnnamicnro Jd pre idencialismo btinoamet:11 opos1c1on a Oll'OS pensadores, como \ugust Lomte, rumuntl
rano, st.:ñalam1o u, virtudc y defectos. A su juicio d sistema parHusserl ) José ( &gt;rtega) (,a. set.
Lucio i\Iendieta , " 1úñt:7, uno de los artífices de la in,tiiuciona 111entario no sería adecuado ;1 la idiosincrasia de lo , países &lt;le la
lizaciún dt la soLinlogrn en lo. ámbito. acad1:mico · me. irnno , nos tgión y se pronuncia por la prnh.ibic1ún de la redeccic'H1 inmediata
pre ema en ·· ociología de la guerra" un anab is Je la tt:oría sobre ti pres1d me, crittcan&lt;lo la posición J ~ tmón BnlÍ\•ar, tiue en 1825
la guerra, su efecto y "U cau ·a.: dicho anáhs1 podría . en1r de ipuso un sistema &lt;le presidencia vitalicia para Bolivia.
Lconcio Durandeau Palma, un maestro yunidn ) re. peta&lt;lo de la
punto Je partida p;1ra cuak¡uier estudio sobre el tema.
uhad de Econonúa de la l \ l., no presenta ''lnflaci{ n'', tratanI ~ décuno e. tu&lt;lfo, "Proceso histórico de los rie gns profe 11111a
les", e dedica a los accidentes &lt;le trabajo y rraza una eYnlucinn de la llJc explicar un e, ento mu~ wmún en la época 19-ú-- , de difícil
concepcion de cstt· fenc'1mcno, dl'srncando d papel del ge1K·ral lkr r.uamíento. Le preocupan e pecialment los efecto oc1aks, ya &lt;-¡ue
nardo Rt')tS, t1uien t:n l'ltlh propwnera una k) a,anzada para suépo· ínHac1fo1 uek ca, tlgar ma, a la persona. de menort·: mgresos,)
ca. u autor, _lose: P aldaña, fue una persona Je amplia 1rawctona
oponL a utilizar la ínlfacion como un lt1 trumcnto de Je arrollo
acaJémica en el mnho regmmontann y que aJcm:í ocup/1 disnnw\ onom1cu.
cargo. en \'aria. in. tituc111ne. lncale..
Luts i\f. Farías, autor dL '·J lacia un nuevo hwnani mo", ubica
A continuacii'm,Jurge i\Iuntemayor 'alazar presenta ··1 .,1 triplic1
tórícamentc al humam ·mo ,1 traves de un repaso por numeroso,
daJ &lt;le funciones dd poder estatal". un t:nsayo sobre las fonciont'\ tore. y aboga por el renac11nicmo dt u docrnna, e p&lt;..:cialinente
LIUt: atiende má. a L1 tarl'as imaginaria, que a la realidad Jd Sl'-tt:ma
las acritudc. ~ en los cumpnrt:uniento cotidiano .
institucional mexicano.
El lugar de nacimiento suele marcar una impronta mu,· fu rte en
Ll u-abajo tk l);n,d Davic ·, escrito en 197\ "El prohk·ma dd :it1.k¡uicr persona, y ,\ntomn Pompa y Pompa no e. una excepción.
Jesempk-o y la mtbcl&lt;ln''. anaÜ7.a la forma n lflle d ch:sempko h:1 En "flL 1oria} sociolo1:,&gt;ia de una gran ciudad" documenta lo orígeestado vinculado a los precios y salarios l'll la economía est:1Jnuíll ts y el desarrollo inicial de ~u ciu&lt;lad natal, Guanajuato, mu. tran&lt;lo
dense; lo h:1ce desde una pen.pecti,·a monctari ta y utiliz:u1Jo poc:1
o intere ante. de e, e acontecer.
variables en su an:tlists. pero é. a era la forma habitual n yur ~e
La locura ha si&lt;lo y e~ un tema tabú en la sociedad occid mal.
dcctuaban esos &lt;:smc.uos. Señala. corn:-namentc, lJUC d Je empico ~ loco no provoca .iempre ·l:ntirruento enconuados ) u ·cilamo.
esrructural es un problema de pohtica ) accione. gubem,1mentalc litre reprimirlo} curarlo. Franci. co Ruben i\farunez, en "La locura
y no del sistema monetario, aun&lt;.¡uc s;e nponl' a lo • alano!-l 111ín1mo:, el fi no meno ociar·, propone una con ideracion para mejorar el
t¡ue perjudicarían a lo, jcJ\'ene va los grnpos minorítarjo,.
l'dtamiento jurídico del fenómeno.

Pedro Hernández aplica la teoría sociológica del conMicto t!t
En el penúltimo de lo artículo • Roberto Lara Velado hace una
Georg .. tmmd en u escriro nmlado 'Lt sociología Jel conAict&lt;t \ tcuperación de Jo. distinto. proceso, migratorio· y de integración
lo · pnmero jesuita ·". Lo hacl' para analizar la ,~da de Ihmac10 de túca que conformaron los distinto. pueblos me oamcricanos, en
l .o,ola y us enfrentamientos con otro grupo en la Iglesia cat1ític1escrito cuyo tirulo lo expre a: "La alta cultura. precolombinas
:u conclu. iún es t¡uc a la lu.z de los dato. empíricos, la teoría :immi:· mesoamérica".
ltana requiere de algunas mo&lt;li6cacione .

2(,6

267

�Rese,ia.r y ro111mlanos

, Por fin, Ald? ~'\.rmando occa, siguiendo un método de l'Xpo ¡_
c1on w1ttgenstelillano, nos presenta una serie de reflexiones obre la
modernidad en "El desarrollo tecnológico y la condíc1ón humana".
Iarutiesta un gran optimi mo sobre la evolución de la condiaón
D ECONSfRUYENDO EL CONCEPTO DE DERECHOS
humana, la que poJ.rá recuperar e de las &lt;lificultades que ha uaído la
HUMANOS: APORTACIONES DE PoGGE EN TORNO A LA
incroducaón de la máqwna en los dJ ferentes a pectos de la Yida.
En urna, una gran variedad de temáticas que ejemplifican ade- CONCEPTUALIZACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS
cuadamente Jos modo en que e producía ciencia social en ·uevo
León en la . egunda mitad del siglo XX.
Brenda Araceli Bu tos García

Ornar Alejandro Moreno Garza·
Facultad de Filo ofia y Letra ,
L
\,gge, Thomas. Hamj11.rtiao u lo b11111a111dad. .\léxico, PCE, 2009, 526
pags .

no ha sido una labor fácil. La primera dificultad
-por llamarle de alguna manera- la representa su e:xtens1on, \ es
Je leer sus más de quinientas páginas unphca di. ciplmarse y hacer
hdo algunas otras acti\ 1dade.. La siguiente dificultad t: encuenn. en la diver idad de los temas, ya que en el libro se reúnen varios
'llsa~·os realizados por Thoma. Pogge, filósofo alemán} catedrát1co
le Yale, a lo largo de su trayectoria académica. m embargo, dichas
~hcultade bien valen la pena, va que el anali i que realiza Pogge es
&amp;sctnante a la vez que profundo, pero sobresale por la perspec6va
'IÍtica en que se itúa. Cada uno de lo· capítulo puede lcer5e in
~e ·idad de conocer el anterior o sin seguir el orden del índice, ya
~e cada texto muestra un alto grado de autosuficiencia.
La diver 1dad de la que bablábamo se realiza a parcir de la in).Ücrud analítica obre la pobreza global ~ lo. derechos humanos.
J autor con 1dera a la ¡u ricia global como una herranuenta contra
pobreza) la des1gualda&lt;l. Cabe ele. tacar que a &lt;liferenc1a &lt;le otros
111al1Sta del tema, Pogge realiza siempre un desu7.armento entre eJ
mállsis de la realidad empírica y el anáh 1s teonco-filo ófico.
., PRE PNTr RF. F'- \

Doctore del Colegio Je. ociología, 1n1 ., LL'-il.
Candidato a máster en Ciencias ociale. por la f'f'a l., UANL

268

269

�Remfa.r)' rolllenlario.r

En cuanto al análisis de la realidad empírica, Pogge ofrece en
los capítulos \THJ al,· un análi is de ituaciones, tales como el crecimiento y la pobreza en China las controversias en torno aJ aborto
y el hambre global, la prueba de drogas para países ricos en países
pobres, así como las innovaciones farmacéuticas -capítulo XJ.
Dentro de éstos análisis empíricos se sitúa, también, la reconstrucción de la metodología utilizada por in tltucíones económica
globales, como el Banco .Mundial -capítulo VT-; los objetivo. del
milenio planteados por la o. C -capítulo VII-. En cuanto al apone
de Pogge al análi i de las abstracciones teórico-filosófica en los
capítulos del I al T\', el autor realiza una deconstrucción de la conceptualización de los derechos humanos, así como de hs teorías de
1a justicia de John Rawls.

A diferencia de otras propuestas conceptuales, e inclusive de in-;;escigacione, empírica , Pogge realiza una erie de ideas para superar la pobreza global, que podemo encontrar en el capírulo \', el
cuaJ ver. a sobre una propuesta para un dividendo de lo recursos
globales; a imismo, en el capítulo XIII, el autor propone cómo se
puede llegar a constituir in tituciones supranacionaJes de una manera democrática.

Otro punto que por eYidente es general menee relegado d~l análi~en torno a los derechos humanos lo constitu~·e el establecinUento
runa relación causal entre lo que se hace en lo. países ricos y los
.decimientos en los países pobres· dejar inamoYible el orden ecol)J]llCO global lleva a que millones de persona mueran cada rufo..
Resaltan estas dos tesis de Pogge, ya que generalmente se cons1ha que si bien se han establecido ciertos derechos a lo. que todo
11mano es merecedor por ser humano, igualmente se justifica el
F no todos los países puedan garantizarlos. Esta perspectiva es
·ucada por el autor de HtUer;11sticia a la h11111at1Ídad, y podríamos
riialar 9ue la crítica de Pogge sitúa a ese tipo de argumentos como
:J/l(dativas de.fimdo 1 mediante las cuales se emite una e:x:m.rrr. ambos
Jmceptos son tipificados como aquellos en 9ue se busca negar la
fSponsabilidad sobre un acto.
_
Las excusas emitidas en esos discursos -hegemónicos, por cter..,_ buscan ínvisibilizar el \"'erdadero factor causal de la pobreza a
nivel mundial: los factore constitutivo del i. tema ·ocial global
De de esta perspectiva de análisis Pogge propone que se_ debe_rla
\.'alizar un análisis moral instttucional al ámbito de fas relaciones ill:ernacionales. Y de hecho, considera, debe transformarse la concepoon de éstas, por lo que el autor preguma: ¿cómo debe ser juzgado
mtérmino morales el orden global vigente?
Una primera respuesta llama la atención sobre la imperiosa neitsidad de investigar los efectos de Los factores instih1ciunales gloil'Ales sobre la incidencia de la pobreza severa en todo el mundo. De
ta propuesta dan cuenta vano capítulos, como por ejemplo el
:ascinance análisis de Los parámetros y metodología utilizada por el
Sanco Mundial en la medición de la pobreza.
Continuando con la deconstrucción del discur o de Jo derechos
luma.nos, Pogge inicia u □ análisis de la Declaración 1111imwf, el primer

A continuación nos centraremos en los aportes de Pogge en torno al concepto de lo derechos humanos. Resalta del anális1 de Pogge la deconstrucción que realiza de dicho concepto; para lograrlo
utiliza la Declaración 1111iversal de los derechos b111JJanos. Tomando como
.referencia este documento, Pogge eleva a exigencia moral y justicia
ocia! el respeto a cada persona. El autor de 1-IrJmjustida a la b111110miiad señala &lt;-1ue 1a bibliografía y debates en torno a 1a justicia global
es abundante, ya que ha habido aproximaciones al tema, y reciente·
mente se ha utilizado el concepto mencionado.
Pogge no hace recordar un pnncipio básico que por eYidente ha sido oslarado: las regulaciones económicas y legale están al
servicio de fines humano , por lo que deben ser compatibles con su Término utilizado por Gunhn en su aruilisi · del discurso de mujeres que se realicumplimiento, así como potenciar la realización de condiciones llll- r.tn cirugía estética. La, expectaavas de fondo se carn.ctetJzan por: a) ser socmculnimas de justicia. Desde e ta perspectiva, el conjunto de normas que llralmcnte constrwdas; b) empicarse para legitimar los argumento presenrndos
JJ torno aJ comporta011 emo o creencias. Gimlin, Debra (2UtP). Cross-cultural
componen un entramado institucional no on un sistema neutro.
\nah'SIS of \Vomen's arram-es Accounong far Cosmeric Surgcry m the 1;SA and
Íireat Britain: A Cross culrural analpt of muatives. Rod¡• 6 foc,et¡, 13. 41.

270

271

�f&lt;ueti,u y r11111t11!,mos

demento que un liza es el dt. ¿9u1cn emite c. e discurso? En lo analj is dd di -curso é:te c. un factor urnamente importante, ya que
mil.iza para posicionar en la jerar9u1a del poder al em_i or.
En el caso Je la Dedtm1rió11, Pogge con. 1dera que 9u1ene. reali7:iron dicha propuesta fueron los jcfr:s &lt;.Íl: hstado. E to, a11ade, tiene
las siguientes consecuencia : a) los tema principales tncaJu, por
b dcclaraciún 1111 ·on confrontados, b) no proporciona pauta alguna con respecto al rema de la ju Licia económica, c) no cbnfica
ni cstahkcc qué re. ponsabilidadc- . urgen r quiénes deben :er lo.
n:sponsable ....
En suma, Pogge considera qrn: la Dc.:claraci6n SL' caracteriza por
sc..·r un di. curso pt: ligrosamerne genera~zante ~ , acuo, en d yue anlt'
la carente definkic'1n de re. ponsables ) benehctanos concretos la
m:1terializac1ón Je e. o dl'recho. es planreada como un 1Jcal, un
. uc.:ño 111.1lc.1nzabk-, una u11 &gt;pía. , e construye una cortina d humo
medfant&lt;.: la cual se ocultan r cda}an re:ponsabili&lt;la&lt;le~, a í como
anci11ncs .1 yuicnc!- incumplan d_icha. rcspon. abihdadcs ante tan
d ·va ·radc &gt;re re. ulrado. en la Yida humana.
Pogge contrapone a esta &lt;l1.:hnición Jo. forma, alternativas dt·
entl.'n&lt;l rlo:-. El punto de parti&lt;la e la di tinción mre do. compo·
nenre. dj frrcntes; a) su m111¡,rensiri11 de los dc..:rechos human, &gt;S r b) b
.ilf.rld11ti,1 o contl'mdo, lo bienes t¡ue selecciona como ubjcro. para
un conjunto de derechos humanos (p. 74). A imismo agrega que
pl:rntl'.ar una concepcic°&gt;n de derechos humano. pr senta do. pre
gurna. :-enciak.: ¿c..1ué. on los Jcrecho. humanos?,) ¿qué dereclw.
humano ex1 ten?
De cst,1 manera la propuesta de Pogge tldine a In den:cho · hu
manos c mm derechos morale..c;, esto debido a 9ue: t) expn:san in·
te reses moralc y c..:·xi te d deber 1noral de re. peta rlos, .2) ex pre. :1n
prc..:·ocupacione morales Je pe. o c..¡ue. obrt·pa an olr:ts preocupací0 •
ne. norma uvas, 1) s ccm ran en seres humanos, 4) todos los sert~
huma.nos po een igual e tatus, .5) expresan preocupaciones cura ,·a·
hdc..•z es irrestric1a, y &lt;1) son ampliamente comparubles. Por ejemplo,
e sanciorn1 moralmente el incumplurnento de los tlerechos hum:t
n,)s \ :t' amsa a In paLe. pobre de encontrarse en una . iruacuín

272

atraso en e, a materia, sin t:mhnrgo, como nos adarar:i d tilosnfo
:ín, dicho mcumpli1 11ento no arañe únicamcnrc a lo gobiernos
.:ionaks, sino c1u estos son rebasados.
Por ultimo e importame e11.1lar c..¡uc en t:_te libro Pugge re pona uno de lo. tema mi cont ron!r ialc: y pre. ente: en la ·ocio
lia: la relación emre lo local , lo global. J autor de J I,,mjustida
lshHfJJrmidad realiza el abordaje de:dc la p rspectiYa de b rcbcii',n
lo "factores nacionales" con la relaciones imernacionalt:s -glo- . 1\1 re pecto, ~eñala que una conccpcibn alternativa de los
trecho. humanos &lt;lehc con. 1derar t1ue . u cumplimiento no e in11\'e olamence por lo factore nacionales, ino tJlle e. dn presentc:orcs globale ..
Pogg~ considera que ambo. factores coexi ten en una rdacic'm
écuca, por lo que la inrcsis &lt;le ambo. no.' prnpnrcinnará una
dadera cxpJ_icacic'in (p. 1J5); esro es ckb1do a yuc lo. efectos Je
factnre nacionale trecuemcmcnte son afectados por los fact glnbalt s -\' \'icen.r a-, y porque dichos factores modelan de
era muy fuerte los focrnrc..·s nac1onalc- en í - a pcs,tr de 9uc.: la
llluencia inn:r. a es gent·ralml:ntL ligera.
La propuesta de Pogge exige- c..:1ue si lo. si:temas econc'im1cos han
do globalizados Jeben hncar e r&lt;.:. pon. ::ibilidaJes globales -por
;h,_. a í-. además de pugnar por una "jus11c1a global" con d
de detener la creciente paupcrizac1ón económica de grandes cp;ms Je la poblaciún , nin:I rmmdial a ·í como de la inmcn. a
tidad de muerte ocasiona&lt;las por el hambre mundial -el autor
la t¡ue las muertes por harnbrl' on muchísim11 más grandes t¡ue
ocasionada$ por la gm.:rra mun&lt;l.i.-tlc:. e incluso mayores que la.
sada. por el régimen nazi.
1~ is países ricos tienden a miur con Je. dén d p&lt; 1brc estad, 1 Je los dt·recho humanos en mucho. de..• In· lbmaJos países en Je arrollo: c. Le
tre ~ dl" la r1::spnnsabifübJ no 11lo Je us gobiern1 ,s) poblacu 1nes, . 1110 también nuc ·tra, 1:n cuanto 1..1ue les imp1 &gt;m.1111 ,._ curu tamc-

d1.:s:1

mt:nte un onkn glohal iniu to . in trabajar en po dt una rdorma 4ue
fucilitaría el cumplim1cnto &lt;le los Jcrcchos humanos (p. ')8).

�l{(ffl/11! )' (Olllellliln/)J

De e. ca manera, para Pogge la aplicación del istt-ma econ ímico
neolib ral tn lns e tados no ·. re. ulmdu &lt;ld libr conscntim1cmo
de cada um, de ello· ·mo &lt;..¡uc por el contrario, . prcsenra como un
orden al cual 1ienen el dcber de ajustar e implantar en u lt'rnto
rios. A í, para Pogge al igual qUt.: ntro. con. trncri mista 11c1ale
el concepto de re pon:abilid. &lt;l debe .-er entt:nJ1do de otra man ra:
a partir de una rdación dialéctica mn: In global ) lo lucal. \sinu..
m&lt; la reali&lt;la&lt;l como b. hcmo. concebido n:: ulta caduca, Jebem , ·
cmprcmkr la complicada labor de redcfinirla. Qumí en el t·nt1Jo
kuniluno Puggc resaJra la import;mcia de uru re, &lt;Jiu ·i1&gt;n en d paradigma Jel cumpümicnto de lo· derecho: humano .
1.a respon abiliJaJ lusada en lo. derecho humano , cruoal en e h..'

munJo: la respon abilidad de lo. 1mado rico· y u. c1udaJano J?Or

d irdcn global económico y pohtico c1ue imponen. E tt· orden e
ob. taculo clan: para l:i n.:al.i7~1dón &lt;le lo derecho. humano (p. 1) •
Lo. &lt;krechos humano ti nen dc:de la conccptualizaaón propuc. ·
ta por Pogge, un alctnct• normatfro global y pueden utilizarse como
estándar para l·,·aluar d or&lt;lcn insrirucional global. E ta pcr ·p~cti,:t,
. cñala Poggc, rcba. a la pretmclida unin~r:alidad qut cHsica.mt'ntt' ·t'
ha atribuid a los dt.:rcchos hwnano .

27-4

�~ormas de publicación:
. El anuario H1111w1ita.r recibe contribuciones de excelencia aca&lt;lémca y de inve tigactón en los campo de filosofía, historia, literatu:.. lingüística y cienaas . ociales.
_, e reciben trabajos originales e inéditos. e re peta la estructura

rcada contribución o n, ayo, .in embargo se sugiere: a) marcar los
ipartados con subtítulos, b) en caso de la utilización de referencia:
:mnericas utilizar el sistema decimal, e) las citas textual s encerrarse
:ntre comillas y no emplear con cursiva , d) toda cita hreve debe
nancener e en el párrafo done.le se produzca la referencia y e) en
caso de citas mayores a cuatto líneas, deberán colocarse a bando,
:n w1 párrafo aparte separado por un espacio, sin comillas y sin
:ursivas.
· Todo trabajo deberá presentarse en formato digital de i'vlicto oft
ford. Las referencias se con ignarán en nota de pie de págma y en u
llSO, también la fuentes, para facilitar la lectma seguida del texto.
· e aceptan ensayos, mvesngac1one · , contribuciones con una cxm.sión mínima de quince y máx.Lffia de veinticinco cuartillas, en el
:po o fuente Times ~e\, Roman de doce puntos con Ulterlineado
. espacio y medio para eJ cuerpo del texto, y con tamaño de letra
k nueve puntos para las referencias bibliográficas. Queda a criterio
¡¡;) Con e¡o editorial aprobar colaborac1ones con característica dIitrsas a lo aquí e tabl ciclo.

i El consejo de cada área de H11n1a11ift11 tendrá en todo momento el
lerecho a ometer a dictamen las contribuciones recibidas para su
ublicación y comunicará aJ autor el procedimiento 1 su resultado.
•Las contribuciones se reciben por correo electrónico, o impresas
con copia electrónica por entrega per. onal, da men ajería o er~
1cio po tal
• Debe anexarse a cada traba10 una referencia bre\e académicoiiográfica del autor, dirección postal r correo electrónico.

�H11manitas Cinzcias Sociales se terminó de imprimir en
el 20 diciembre del 2010, en los talleres
de la I mprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
El t1raje fue de 500 ejemplares.

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                  <text>Humánitas : Anuario del Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Ciencias
Socia{es

UANL.

���na publicación de la

niversidad Autónoma de

uevo León

Dr. .Jesus Ancer Rodrigut:z
Rector

HUMANITAS

lng. Rogelio G. Garza Rivera
ecretario General
Dr. Ubaldo Ortiz Méodez
ecretar:io Académico

1

IVER IDAD
ARI DELC

Lic. Rogelío Villam:al Elizonclo
ecretario de E . tensión y Cultura

Directorfimdador
DL Cclrn Jo. é ara Acuña

gu ún Ba ave Fernánd z del Valle

Director de Publicacion

Lle. ;\Jf, n o Rangel Guei:rn
Director del Centro de E tudio, Humani tic
Editor re ponsable
Ma:o. h :ancisco Ruiz oli5
Corrección de e tilo y cuidado editorial

Director
AJ fon o Rangel Guerra

Jefe de la sección de Filosofía
Cuauhtémoc aotú García

Lle. '\.driana Lóptz Moruemayor
Di tribución nacional e internacional

Jefa de la sección de Letras
LJc. Drnna Guadalupe Tapia González
dministración

Alma ilvia Rodríguez Pérez

. rnero-J.cicmbre lllll . h:ch Je pubbco.ciort: 10 J trUrw Jel ?1&gt;12.
Rcn ra anual rdie1d, ) pubuc2dil por la mversi&lt;lnJ ,\u1onom1 ,le ' uevo Lciin, trJ\· dd &lt;.:cmro de · rud1&lt;&gt;
llumaru ocos. Domtrtlio ,k la ¡ntbbocion: ll1hlio1r:c1 l:mvers1tona luúl Ran•d [·na,, pnmcrp1so, ,. •\ lfon,o
Rcyñ tlúm ..a.110 nor1r. c-nl Re.,µn.,. o\tontc::rn")·. '!uc,o LcOo. 11!-:uco. c.p. r,.~, Tri: ~1 ~~ 4'1•t, c. t, c,!!,O.. fu~(,\~
lmpre,a l"'r l:t lmpn,nl:I Unl\·~-,..112rc1, . iu,fa&lt;l l'nn~r,u~n• ,. n.• c.p. ¡¡¡,-1" · n \;kula., Je los G,r1.a, ·ue,.., l.c&lt;&gt;n.
\ll!Xico. l'ecba d~ 1.ermm.1c1ón d, 1mpn:,11m: 1, de mor10 dd iou. T1ri1¡c ~•1 ciempluc.
, umcm de tc,,cr.·a de: dcr« lw, al un cxclu.sJ\1, dd uu1lo H•"'""""' otorg:ado por d lnsunuo Naciu,ul dd Den:
cho Je \uwr: o,, "'1.J111,,1n12.\l&gt;:?1 •11112.. Jr fecha ,u d&lt; .,cptu"mbrc Jd ~•19. ]'\;úmc-n:, &lt;le c-rrulinJo de llc1md de tirulu)
cun1, mdo: 11 '"· &lt;le foch,1 " de, gmm del 2011•, cunc«ltJo ,une l.i Comm6u L1Wícidun1 de Puhllcaru,nc, y Rev1 1a
ll11,1mfa ,le I
reuina ,k• Gol&gt;&lt;:m.1rn\n. 1 , : ,.,-, '"''· lkg,,uo d marca ante d l n 111um \iex1canu de b Pmp1 ·,tid lnJu'iru.l. ,_,..,_.,.,.
L, upuu.,,w, 1 e, n1,nid11 ,·:&lt;prcs.1,lo. en loo anicul,&gt;~
mpon bil1J.1d dtl;iu 1\11 J, l¡.., auiun,
C'mhihttb la n:pro&lt;luccwn u,w n p,rc1al. rn cu.&gt;lquier torm.t o medio del e, mcn1Jo cJm n&gt;l de t. te oumcn1.

H11m.111iLU, afio JS, núm.

111

"º

lmprc'° &lt;'11 \1c. ICO.
Todo, 1, &lt;lrri...:ho, l'Cllcr\.lV&lt; •
1\ C.o¡,1 n &gt;ht :M I,
,humaru,tiC11'"-uanl.tm

Jefe de la sección de Ciencias . oda/es
Ricard Villarreal

rambide

Jefe de la sección de Historia
I rael avazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2011

Ciencias sociales

Ricardo Villarreal Arrambide
Coeditor

�ÍNDICE

La COIJS!ntcción de si flJÍSflJO.
El "}ó biográfico" romo it1tertexto en el dismrso político de
frqy Servat1do Teresa de Mier
L UDM A ÚNTÓ ÜRTIZ,

9

MluGROS DE JFSús CAzARF..s, HI uso del poder m la violencia
escolar: una revisi611 bibliográfica

GUADALUPE

CHAVEZ GoNZÁJ.EZ Y BENrc.

o B E !AVIDES

29

MARTfNEz,

Los profasoresy el ca1J1bio edt1catÍl'o: condiciones oijeti/JaJy s11/!)eti11os
JOSÉ

M. I

FANTE,

La utopía de la democracia

93

Lvu!A PALACIO HERNANDEZ, Aprendizaje empresario/ en la
participación de los grandes g111pos cofl1erriafes: las estrategias
coT111me.r de dos grupos con C1Jcmde11cia regiomonta11a, EfeklroJ' Famso
LoRENZA RUIZ SALDAÑA yMARTHA B. ÚS!ARINI RArro,

105

¿El cot11bio

edHcativo alcanza a los 11iíios?
Mmsts ALBERTO SM.D.Afl'A MARTfNEZ, La 11sura: esbozo sobre

131
1111

raso histórico de tensión entre el se,Jt el deber-ser religioso
}AVIER

41

153

ROJAS SANDov.u,, Reflexiones epistemológicas sobre húto1ia

de las 111e11tahdadts

169

GABRJELA ÜMORA CARMoNA, Difim1cias en lo r11pt11ra co11y11gal.·
Algunas repercusiones e11 los roles de género

195

�ZARco I..ARA, LJJS movimientos sociales lirbanos en
Ionterr~yy su zona metropolitana

MAGALY NABIL

239

Y COMENTARIOS

CAROLINA MARTfNEZ

J ACHE, Ertrategias para el aprendizqje

263

LA CONSTRUCCIÓ
EL ''YO BIOGRÁFICO"
E

DE SÍ MISMO.
COMO INTERTEXTO

EL DISCUR O POLÍTICO DE

FRA SERVANDO TERESA DE MmR
Ludivina Cantú Ortiz·
NL

Lo que 110s sorprende C11ando encontra111os m el tierr¡po, e11 makp1ier tielllpo,
a ,m personqje a11téntico1 desgarrador es preciso111ente SIi i11te111porolidad es
decir, s11 ac!t111lidod; s11 condición de infi11ilo. Porque i11fi11ilo --j' 110 históricosAquiles por SI( cólera )' s11 a111or, i11depe11diente,,m1te de que hC!Ja o no ex-istido; como infinito será risto por SI( i111practicable filosojla, registre/o o no la
Historia. 1Co1110 infinito es frOJ' en•a11do por sus meños 11tópkos de libertad
'}Hsticia . E.ras 111etáforas, esas illlágenes, pertenei-en a la elemidad
Reinaldo Arena El mundo a/11cinante. 1
P \',1·n ·:--1\, Oi\IBR,\, F - o o metáfora fray ervando Tere. ad ~fiet
ha tran itado por nuestra tradición cultural má. p r u vida ficcional, azar a y picar ca, "tan llena de cárceles y fugas, de aventura
y corr ría d p r cucione y d gracia ', 2 que por la difu ión de
us id a y •u bra. Exisr , tal v z un mayor número d publicacione obre us a entura y desvenrura que obre u producción
textual. uanto
han ocupado de e t per onaje, ha eñalado don
Edmund
' orman, han ucumbido a la entación que epre enta
la narraci • n de una vida com la uya; romemo por ca o a don
Pr fr ra de la. Facult &lt;l &lt;le Filosofía ) Letra. L..\1 l..
1 Rcinaldo Arenas. (199~). El mun&lt;lo alucinante. Tu quet!-. p. 2 .
2 crYan&lt;l Ter sa &lt;le Mit:r. IdettriD p(J//nco. elección, pról :ro, nota y croa logia:
EJmund ( '
rman. l • 43, \Ié.X1co, p. L•.

9

�Lo co11Str11crión de sí n11s1J10

Ll((/ü i11a Ca11t1í Orliz

é leut rio González,3 Alfonso Junco~ ito Alessio Rob! Artemio de alle Arizpe;' Alfan o Reyes,&lt;• Héctor Perea7 y Chri topher
Domínguez,8 entre otro . in embargo es el mimo O Gorman
quien cñala al Padr Uer como re p n able de e ta atención que
e ha procurado a su biografía, gracias a una cualidad muy propia de
ervando: fue unin aciable admirador d sí nú mo. 9 El fraile hablaba
de sí porque tenía (sufría/padecía) la urgente nece idad de reivindicar
u nombre: recordemos que ante del 12 d diciembr de l 794 Servando gozaba de r conocimiento y pre tigi ocial; de pué de e. e
día ya nada fu igual. ¿ uién, sino 'l, hablaría en u fa or? ·Quién
se atrevería a de afiar al Arzobispo úñ z de Haro y P ralta y a la
Igle ia para defender a fray ervando? La uerte estaba echada; tarde
o temprano f a ervando Teresa d l\lier e encontraría con u de tino y tendría que actuar en consecuencia. Así fue.
A travé d u producción t tual el frail se reinventa. L.ijos de stt
patria, n11 ho1101; sin biene~ sin libertady sin salud (Me11101ias p. 23) lo único qu le queda por hacer es alvaguardar u integridad y recuperar
u nombr . Entonce e cribe. Escribe e cribe con de e peración
r ehemencia. na y otra vez. Y entre codo lo que escribe, &amp;a rvando Tere ad ,fi r produce unos documento valio isimo en l
qu e construye reconstruye a í mi mo en los gue
manifiesta
una e pecie de triangulación de participante y en cuyo centro e
erige el pr pio fraile, pu aparee como autor, como sujeto de la

enunciación (o narrador) y como per onaj nov le co· e trata del
los texto qu conforman la A1.emotias:10 la Apología (l 94-1801), la Re-

1

J

ladón de lo q11e s11cedió en E11ropa al Dador ervando Teresa de 1ie1, despt1és
q11e ft,e trasladado allá por res11ltado de lo aduado contra él en Aléxico (1 951 5) y el Manifiesto apo!o ético (que abarca hasta el tra lad de Iier
de México a an Juan de úa en 1 20)· ambo exto cont rman
la (dos) Yer ion d la aucobi grafía "fi rmal' d ervand qu
e cribió cuando tenía 56 año en 1821, luego de veinticuatro año de
destierro de fuga y prisiones (desde el 12 de diciembre de 1794).
Ant la imperio a necesidad d red nción, derecho qu a i t a
todo aquél que se s.abe inocente nos preguntam : ¿e posible separar
al autor de u obra cuando é ta e I único medio qu encu ºl!ª para
redimirs ? ¿
p 'ble estudiar y analizar la producción textual sin
advertir la pre encía del enunciador? ¿De gué manera e hace visibl
fra, Servando en su texro ? Para responder a estas cu tienes realizaremo un recorrido textual e iremo tras la voz (o voce ) d fray
ervando Teresa de Mier y a través de u textualidad, no adentrarem
n el entretejid de lo enti&lt;lo hasta encontrar el di cur o
autobiográfico (como hipertexto "B") para identificar (dilucidar) las
dimensione del Yo biográfico del fraile como intertexto en u textos p lítico (hipote to ' ') tomando com ba e lo posrulad
de Kri t va 11 , G nette 11 y Barthe 13, lo que no p rmitirá ofrecer
i ' n Je an Juan de L1úa entre 1 17 y 1821.
' ru.i
L ' ..: ceva, es ' m do texto 9ue . e con cruye como un
mt rtexru alid ad , gun
mosaico de dt, y es también la absorción r transformación de otro texto".
KRI TTY\,J. (1982) P,nouc l. :Madrid. piral.
•~ En 19 9 erard enerr
tablecc una di. cinci · n por mecli de la cual defin
la hipertexrualidad: "Entiendo p r ello (hiptrtcxtuaJidad) toda relación que
une un texto B (que llamaré hipertexto) a un texto anterior (al que llamaré

to E crita. en la pd

3 Jo é Eleuterio González. (H!76). Biogefía del Benevlé1ito Mexicano D. Servando Tema
de .\Jier :\,oriegµ_)' Guerra. féxic : Imprenta de la CaU del Dr. Mier, úm. 37.
4

Alfi n o Junco.
Méxic t 98 pp.

(1959).

fllcrdble N't!J' Jmt111do. Psicología J epistolario. Editorial us,

Arremi de Valle-Arizpe. (1951). fr&lt;?)' Servando. Barcelona: ustral, Espa a-Calpe.
198 pp.
6 Alfon o R ye . (19 3). fr'!)' Semmdo Tere.r(l de Mter, en: [ -isió11 de .A11áh11ary otros
5

msl!Jos. Méxic : r -1::..
Héctor Perea. Fr(9! fervando Teresa de .\fier. México: Cal y Arena, Los lmpre cindibles, 1997.
hri ropher Domínguez. {2004). T'ido de fi't!J· "iemwdo. México:

ra-CO A ULTA-

L NI.
9

dmundo o·Gorman, en: ernndo Ter ·a de Uer. Ideario polílico. elección,
pr 'log , nota y cr nología: EJmundo 'Gorman. o. 43 r [éx.ico, p. IX.

11

TtA
- •

hiporcxto) en el que e injerta d una manera que no e el comen tan o". Dando
un paso más define también el principio de transcextua.Lidad: "t do l ue pone
al cexto en e lación manifit: ta o secreta con ouos texto ". G ENT7TF., G. (1989)
PJ\l.ThIPSEST ". L\ LITL:RATIJRA f'
EG - 1D0 GR.AD). Tauro., IadriJ.
13 egún Roland Barche : "Tod re -ro es un imercex.to· otro textos están preemes en él en e. trato \·ariable · baj formas más o men recon cíble ; los
texto de la cultura anterior y l d la cultura que lo ro&lt;lcan; todo cext es un
tejido de cita ant riores" farche e) Forradella , 21~). En tra palabras, e -

11

�Lt,divina anm Ortiz

Lo c(J11.rlmcció11 de .rí 111111110

una de L 1 ctura, p iblc d la ,1e111oria política-iflstructiva ( IP-1) ' l
Disc11rso de las Profecías (DPY4.
uestra refle ión e c ntra en el tudi de la per na qu mCrYÍ n nen el di cur '
fundamentalment fray n·ando y la relaci ne que é, te e tablece con lo ujet id ol · co que aparecen
en él (coenunciad re ), a tra\' s de la deixi una caceg ria gramaticaJ
} enunciativa yu no p rmite d cuhrir la ubj cividad en el di curso del fraile; e decir d qu · man ra el aut r
m (como sujet di cur i ) en el con ext d u pr pia creaoon y
ha ta d · nd
manifie ta u pre encia en el di cur o. ( unque para
algun aut r . 1 ' con tame' de fra , ervando
una d l
15
notas negras de su e critos, pensamo que es un lemento que no
permite u rec nstrucción di cur iva qu no e nduc a su vez a
la identificación de u ideal gía.)

r

1ntertextualidad

Hipertexto "B"

Hipotexto "A"

Yo biográfico del
discurso
autobiográfico

Discurso polltico

cnbtr c9uh·ale a rce cribtr ~·. en un ampLi ·emido, toda literarurn s ree nrura.
(http:/ 1ar •os.cucsh.udg.mx/14abn1-juruooo/ 14eCC\"all .htrn)
11 Conceb1m
aquí la Ínter extu:ilitLi&lt;l e mo una forma &lt;le con •xi· n enue do
o m.-í.. 1c.·to · a r.wés de la presencia, real o aludida, d un hipert x.t (rexro
citado) en un hi r~·t (texc de origcn). e m una rl'.vdación de un rexm en
ntro u como una forma de rr. b:vón entre ambos.
1' ( '
rma . Op. r1I.

12

Frar en-and inicia u vida política ntre 1

y 1 11, ñala Carl
Altamirano, t&lt;i cuando en calidad de capellán militar decidi unir. e a
la gu rrilla catalana qu luchaba e nrra l inva ore franc e . En
1 11 aparee, ya plenamente identificad con la cau a d la in urencia mexicana durant 1 16-1 17 e tran forma n un fervoror publican . A partir de aquí, nu tr Erail edicará u vida, u
pen. ami nto
u fuerza a luchar p r la libertad de u patria. · ◄ l
arma qu
rimí,? La pluma. .. scribi, y pu Licó historia , carta ,
manifie to., instructivo,, memoria artícul div r
y di cur
n t do ene ntramo u do, rande pre cupaci ne : . u libertad
per na! y la del Anáhuac, 'q11e los espa,loles ha11 ll&lt;1mado 1"\111e1·0 Espa,lrl'
(MP-1). Por upu t entre todos esto documenr encontram
1 d exto eñalado ant y que hemo le 'do c m bj t d
nue tra reAcxi. 'n.
La MP-I {e la bra en la qu s concreta la ide 1 ía liberal y republicana de fray ervando). e &lt;.livulgó en léxico en vi p ra de la
proclamación de
tín I: cinc días antes -d 15 d mayo de 1 22s publica en El fanal del i,nperio 111exica110... O cual e plica de alguna
man ·ra la in rci · n de la notas de editor que aparecen en dicha dición). Para entonces el Padr fier ya había ido el et diputado p r
I nterrey al primer on reso on titu ente. 1- 1 men aje que encierra la obra tá dirigid ' a lo g f; . ind p ndiente del náhuac'
}' a l $ mexican , a amb da una rie de instrucci n p lítica
para no d j, e &lt;lucir p r fal a raz n s m nárquica ean é ta
de Inglaterra de .. paña del mi m lturbid y u Plan d [guala.)
La IP-1 (e. un di curso qu cabal (por el gén ro di cursi ) entr ·1 ámbit privad · l públic ) e un texto informativ -argum ntatÍ\'O en el que 1 aut r e inv lucra en 1 di cur a tra , de us
argum nt s juicio y críticas; tr
n u· d tinatari : uadalup
ict ria&gt; 1 m xicanos e Iturbide. iend , corno e una 'm m ria
p ütic -in tructi,;-a' nviada a I jefe ind p ndi nte del Anáhuac
o la que l informad lo acon cimient rnfu reciente u cirad

º

16

i-

r

arlos Altamirano. Huloria dt lo.r i11lrkd11a!. :r 1111 Amirict1 Loti11a. Vol ! p. 131.
ra} n·ando Teresa de fj r. Mft11,,ti,1 politi(()-i11.rtrt1cflt'O. b.l. rae 11nil:u: o. D Ml ~· 19!½, p.:!.

13

�1A co11slmcció,1 de sí 1ms1110

Lrditi11a CantlÍ Ortiz

en uropa el mundo bien p dría ser un documento privado, confidencial, pero está concebido para que
divulgu , y a í uc dió: e
publica por prim ra vez en agosto d 1 21 en iladelfia, en donde
se encontraba desterrad . ( demás egún el propio fray rvando n
¡ 823 ei mil ejemplar e parcido en la nación d mi Memoria política
instmctiva, dirigida de d Filadelfia a lo jefe indep ndiente del Anáhuac, generalizaron en él la idea de la república' .1~
Por u parte el Discurso de la Profedas o Profeda sobre la federación
mexicana s un di cur c ncebid para ser público: se pronunció
ante lo diputado del gundo Congre o con tituyente mexicano)'
mue tra, egún Estrada Michel 1 'ge.ni político ' de 1ier. El Dismrso e una pi za oratoria iconocla ta anti dogmática que ha llegado hasta nosotr gracias a la transcripción glo ada qu de él realizó
otro diputado, don arlo Iaría de Bustamante n su Cuadro histórico de la &amp;t'0/11ción me:xi.cana de 1810 y permit compr nder a cabalidad
' la manera mexicana" de redactar y promulgar con titucione .19 En
u discur o, fray Servando pr t nde únpugnar el artíc11/o 5º o de rep,íblica
federada en el sentido del 6º q11e la propone comp1mta de estados soberanos e i11depe11dientes para expone su postura política: constituir una república
moderadamente federada y d fender d aquéllo que lo acusaban
de ser centrali ta.

E1 lugar d la enunciación, el presente desde el cual habla fray ervando en cada caso e aparentem nt , opu sto. Mientra que n la
.MP-I el tiemp
ubica en julio-ago to de 1821, en el DP e tamo ya
en cliciembr de 1823 c mo . ab mo gracia a la rapid z con que
e uc dían lo acontecimient p litic en í'x.ico, la naci 'n había
cambiado mucho. uando escrib y publica la MP-I I autor aún
ncontraba en el de ti rr , en su discur o eñala: " fan había en
México que U vahan 1a rienda; 'O maniobraba también de de el ca tillo de an Juan de lúa, y vine al E tado nido para co perar
con un provech má d cisiv ." (MP-I) e encontraba ''refugiado'
en
tad
nido , en Filadelfia, porque era un 'per eguid ' y
protegía d 1"pod r" de la odavía ueva paña; cuando pronuncia
el DP ya e taba en México, n libertad y era diputad por uevo
León al gundo Congre o on titu • nt .

r

e n ha cen urado d que proponíamo un gobierno federal en el
nombre, y central en la realidad. (... )¿Pero qué no hay má que un
modo &lt;le federar e? Hay federaci' n en emania, la hay en uiza
la hubo en Holanda, la ha en lo
tado
nido de mérica; n
cada parte ha sido o e diferente, y aun puede haberla de otras varia
man ra . Cual a la que a no otro conven a, hoc opus, hic labor
ese. (DP, p.4)

1

Fray ervand Teresa de ~Iier. Discurso de las proftdas, en La fantástica realidad rle

jrtry ef'IJ(Jndo. fa.re

ntoni filian, ~ {é:&lt;lco: 1965, p. 46.
E ttada Iichel. La teoría co11stit11rio11al m la "Profecía" de Paire Afier sobre la
federación m dc1111a. ,\nuari 1exican de Historia del Derech . Revi ca.Jurídica,
Vol. :-..'1 XII.

19 Rafael

14

LS

�La co11stmcció11 de si 111ismo

Desde el"poder"

Discurso de las
profecías

l.J1di1i11a Ca11t1i Ortiz.

)os que, con el pa o del ti ropo se v lverán profético (de ahí el
nombre otorgado al dí cur o).
En su di cur o fra ervaodo t j una interesante red d relacione , clarament identificable en tre dir cciones:
a. ray ervando, como ujeto de la enunciación e tablece una relación
de solidaridad con los in urgente repte entado en la figura de uadalupe ictoria, uno de us de tinatari s; con lo. mexicanos y con
lo libertadores d América del ur B üvar y an 1.Iartín, que irven
en el cliscur o com r fereme~ de la acción emancipadora.
b. na relación de resistenda ante el poder dominación d la e trucrura
be emónica que represenca .. paña • u monarca, Fernaod vn.
c. na relación de oposición tajant a la monarquía española y a Agu tín
de lturbide.

in embargo en amb ca os fray rvando repre enta una voz disidente en medio de la belig rancia de aquello ti mpos, habla desde
el margen por u posición p lítica, por su circunstancia vital, p r u
di ur o ubVi rsiv y, p r upuest porque no e encuentra en el
centr del p der· a p ar de todo llo, habla siempr con au oridad,
pote tad que le torgan u, e tudio (e doctor en teología) sus viaj '. u con cimiento su origen criollo la información que po ee y
la lect11ra de c11c111/a obra ü1Ía et1 s11s manos.
La vo;,: del autor · expr a de de una po ición de verdad qu no
c.¡u1 r dejar lugar a duda obre la autenticidad de lo hecho qu
narra. ,n ambos textos el aut r revierte el orden" e tabl cid al
manife tar u pinión: en la MP-T pret nd d mitificar a tra ' de
u li cur. u, el férreo p der el los paí. e urop o : paña en prim r lugar, Inglaterr, , •rancia ' u monarca y mini, tro a í como
el d1:. Irurbide; en el DP fra · ervando expone ~na erie d argumento para gue no . ad pte el si terna federal de 1 "" tado nido ,

En te eotr tejido di cursivo la interacción e e tablee
participantes de la enunciación de la igujente manera: Y , fra ervand , dirig a un TÚ gu en un primer m mento e tá r pre encado p r Guadalupe Vict ria y lo mexicano que e tran formará
en un , ' OTRO inclusi o el qu utiliza intencionalmente el autor
para inv lucrar a sus de tinatarios incluyendo al lector, en m mento
pecífic , d la expo ición, lo que cr a un ficto de pr ximidad y c mplicidad e n u p r pectiva ' po tura, c n u ideas. fá
adelante el Té e lturbide a qui n dirige ca i con vi lencia por la
manifie ta opo ición del frail a la pr ten ión del general. La t rcera
p r ona del plural, (ELL ), e refi re a • paña, In !aterra, Francia
y 1p der y dominad · n qu r pr man- en I di cur o de fra , ervando e tán xcluid · del mar o de la interacción.
C m ujeto ocia!, fra,
r ando e mu tra a lo demá, de
acu rdo a u intere e ) n ce idade. como ·u jeto ocia] e hi t · rico
e cribe y publica un di curs en J qu
r -c n truye c mo uj r
di cur iYo de la enunciación; así al aut afirmar e n 1u o del Y ,
el fraile e compromete con u propio di cur , con u p ición
polític -id ológica con u c rreli · nario y e arri ga (a i ha vivid de d el fatídic 12 d diciembr de 1-94) al o t ntar u id a

16

17

�La con1/rocció11 de sí 111w110

y op1ruone en públic . Al mi mo tiempo se impon a lo demá
como autoridad como guía e piritual p r u atr virniento o adía
lo qu le otorga un valor imb 'lico. La actitud de fra ervando,
pue ta n u di cur o mue tra un alto nivel de re p n abilidad
con u pr pía acci, n r la de u grupo politic para luchar por la
independencia y la república.
La con trucción de í mi m e ha iniciado: fra , rvando va
con truy nd u irna n a partir de las relacion qu e tablece con
los otros y a travé d lo qu dice· com n un calido copi d cubrimos (casi) toda la faceta d I fraile.
í, en lo incer tici d .u
di cur o político, fray ervando aparece a travé de la fragm ncación d u Yo biográfico que e e pre a en una multiplicidad de voce
propias. merge la voz VJarginaly contestataria qu crea un spacio de
re i cencia r c nfrontación política ant el di cur o d I poder:

Ltulin'fld Cmflí Ortiz

cm;dia que la de dejar felice . E cuchad l último acento de
un ancian víctima de u patri ti m , gue ha corrido el mund y
pre enciado la. revolucione eur p a , que con ce ca i t d • u.
reye y minis o., ha ob ervado los gabin te ) e tudiado los intere es d Europa.20

Fra\' erva.ndo • e invi t aqui de aut ridad moral, d r p n abilidad de valor y confirma cuál e u deber n l mund a partir de
lo argum nt s de autorid d que enuncia: ( , un anciano y la dad
otorga abiduría, todo lo mexicano
n u familia
un patriota
entregad a u pu bl , ha viajad por I mund dond ha conocid
las re olucione europea · analizado a u dirigente ..) , . te conocimiento no lo obtiene cualquier p r ona; por tant hay que e ' cucharlo y obedecer. De d e ta po ' ición l habla a 1 m xicano :
¡;\lexican bendito I de pertad de \'U tra apatía ant · que • paña
os deje reducido a un puñado de tierra imp tente, para que . á'
eternamente sclayo de bárbaro c ·aco. o dt.: lo!I e pañol ·s poco
m n bárbar . Ya es ciemp d que ha am nu tra ntrada lcmne en I univer , de que ~féxico obtenga el lugar &lt;listinguiJo
que corre p ndc al paL má · pul me d I mundo, de que obrem
como hombre . in n c sidad de tut r , y echcmo. mucho enhoramala a lo t!. pañole intru o ) b tinad
n di p ner de I a n .

di o l gue aqu 1 polícico insigne Tácito: ' lá gui r la libertad peligro a gue la er'"idumbre tranquila . ( lP-1, p 96) ... a mí
oo me infund n mied lo. tiran Tan tirano pued
r 1 pueblo
como uo m narca; y mucho má vial nt , precipitad y . anguinari corno lo fue el d Francia ea u r luci 'n y exp cimenta
en cada tumulto· y i yo no temí hac r frente a Irurbide a p ar d
la - cruele bartolina en que me epultó ) de la muerte con qu me
amenazaba, también abré re i ur a un puebl indócil qu intenta
d cir a lo padre d la patria com ráculo u capricho ambici o ... (DP, p. 9)
manifie ta también la l'O del pahiota que tá di pu to a acrificar e p r el bien de la patria. La voz a11tobio ráftca qu c nti ne en í
mi mala voz del cn'ollo que lucha p r recuperar u lugar en el mundo
y la toz de la 1•ícti111a que ha tenido que oportar la humillaci 'n la p 'rclida, el d tierro la pre ión, la intriga y corrupción.
¡ an 1m e mpatri ta !, y e roi p r mi edad con uo pi en 1
epulcr , nada tengo 9ue e perar de . te mund . 'o teng hijo
pu do ten r otra ambici ' n ni
vo otro todos 01 mi familia.

(:-.CP-1,

p 146)

A tra\' 's d e ta voz autobiográfica e expr a a 1m1smo la rnz
del fra\' rYando infati abl la d I orgullo d -¡ mj , m y la , z
moral- piritual, guía id

ló ·e de l

mexican

Desde yu el gen ral d n uadalupe Victoria apar ció a fine del
año pa ado cerca de Veracruz I endé u .de ésta una _\,femorio políliroi11stru,tim form1da brc I claro Ut; c.: ntonccs p día tener. Per
tr . acomeci011ento graví im ignoraba nucYo han bre\' nid ,
21'

·m·

-and Ter a de ~r:ier. Mt111oria Polltiro-lnstmcti1t1. féx, o: "dici6n fac1rnilar, W 4, p. .,.6.
1

19

�} ,11 ((Jll.ílmrrió11 {Í¡

l.1td1vina Conflí

f lllli/110

L'l faz p linc &lt;l l mund ha nriado much ; e in~ rmand d
o
a1
6 Lib rtad &gt;r Jd .\náhuac, qu · 1
pañ
han llamado
, · uc,, -h pana , ,. j a expon rle lo qu s gún mis cort luc juz o
ahora convenient para a.cgurar u completa ind pendencia y verdad ra Libertad, &lt; bjeto
d de mi má ardienc vot ( W-1, p 1)
ray rvand
manci n infi rmado de l gue uc de n el mund
para, a u vez m rmar a uadalupe 7icroria (gu había p rman ciclo ocult duram algún tiemp ). n e e fragm nt ene ntram la
fal , mod ria e m r cur o r tórico ("mi. c rta, luce ") al lad d
c ncept que ñalan la aut ridad para actuar d la manera n qu
lo hace: ''juzgo , hora conv rucme' para a egurar u compl ta ind p ndencia'')- a í com el alor qu t nía para el fraile la libertad de
u patria, u · dim n i na ha ta el roá alt nivel por la marc. del
di cur religios con qu l nuncia: 'obj to s rad d mis má
arc.li nt ,. t
. \ partir d a9uí fray
nrand
el acerd t el
h mbr entre ac.l p r compler a la cau a de indep nd ncia. Ti d
u acrifici
rá p r lla.
T, da
ta v ce r gm neo &lt;l un Y r e n ·rruct de una
im
n argum ntan en favc r d l. ltb nad la tnd p ndencia, la
ria del erial! qu sustenta la i&lt;lc 1 ía mancipadora como l
e. pre a el aur r en la \IP 1:

f á ad lame, fray

r and

ñala:

i el título de legitimidad en los re ·e. fue la antigüedad de u
dinastía ea l , tron
confi rme al principio clamoread por u
e ngre de 'iena, d cencli nte hai en _ ueva paña d la
familia r ale , d entr l qual e ele ·a el mp rad ro H11eitlatoa11i
de Mé. 1co.
mi.m de c1endo del úlrim ) roui dign de etl ,
que fue Quate111óczjn. • • ta e, la ,·erdad ra cau a por que m de. cerró a E paña ha 26 añ
·o
m d jó v h·er, aunqu
é J
pleit al arz bi p Har ant el n ej d India ; pu la adición
de u, &lt;lalupe qu
t mó p r pr t xt ni él la cr ía, ru rungún e pañol ni negarla me pa ó por la imaginad· n como declar · la Reru
Acad mía d la Hi t ria e n ultada r dicho on. ejo. (~fP-1 p )
.-\quí
pr ci am nt d nd fra · ervand r c n truye, para í r
para el mund , u tradición am ricana. o e un en llo nacido d
pañ 1 n l. u ·va .. paña :in de c ncli nt clir et d uauhtém e, por n iguicncc, her der del d rech natural a luchar p r
la lib rcad d u patria qu no e la de l e pañ le , sin la de l
habitante anee trale d l lugar. P r . i t n ha t _e , e in, tiro ·
como h red r cambi · n d lo conqui tadore e. pañole :
La América · nue tra porque nu

E ca po. e. i • n, , dt.:mis, fu e m cada p r lo indi . ha. e, que
ca ·1 fuer n cxt rminad &gt;., ru han e aJc d p lcar ha t, h y en las
. m:midadc. dd r ·in &gt;. nce .iño. ha que us hij s hac ·m . 1)
mi:-1110, n.: !amando la herencia &lt;l out: tra ma&lt;lr que t da fueron in&lt;lia • pu, la nu tr fu ron coloruru &lt;lt hombr ) 11 de
mu1 rt: . T. mp &gt; l se han guardado a . u d , e nd1entcs lo p ero:
d1,: nu tr . padre lo. conqu1 tacl re on lo n;y · , en \;rtud de
lo. cu. le. todo lo g· narc na su cuenca · ne.g tn inr n-enci · n del
erario. ( rP 1, p 3)

rti.,.'\.

padr

la
i para
ello hub u
porqu era d nu
ad
rqu h m s nacido en e a. ·- t
el d recho natural d I pu 61 en u
p 14")

:.n el DP r
la
'tic , la d
r el cu nt la d 1
Diputado p
vo Le · n n 1 ngr
ah a p r un fi d rali m mod ·rad e m camin a
1ir para la nacit:nt r pública·
n e ntra, ·icmpr en e ncra, ha ta l final d u actividad p lítica y
parlam ntaria de ,\gu tín d lntrbide.

e to\ p r el pr yccro ele b e dcl ant' o . n re. . \lli e
da al puebl l. f derac1 · n u pid · p r r anizada d la manera

21

�1A comtmcción de sí mit1110

menos daño a, d la manera más ad cuada c mo anee dije ya a la
circunstancia de nue tra poca ilustración, y de la guerra que pend
sobre nuestra cabeza , y exige para nuestra defensa la má perfecta
unión. (DP, p. 9) ( ...) ¿Qué pues concluiremos de todo e to? se
me dirá. ¿Qui r u ted que nos coostituyamo en una república
c ntral? 1 o. o siempr he e tad por la federación, p ro una federación razonabl y m derada, una fi deración cooveni nte a nu tra
poca ilu e.ración y a la circun tancias d una guerra inminente, que
debe ballarno muy unidos. o iempre be opinado por un medio
ntre la confederación laxa de los E tado, nidos( ... ) y la concentraci ' n peligro a de Colombia y del Perú. (... ) É te e mi oto y mi
te tam nto político. (DP, p. 7)

E l YO entonce

e transmuta en el centro de la cosmovisión deJ discur o político de fray ervando· atrae, cita, alud o evoca al mismo
y que ha eran itado p r otro de u texto y como I di cur o e
acción, eñala acciones 9ue ha realizado n el pa ado. El Yo biográfico
d FSTM apar ce, entonce , como intertexto n u discurso político;
trategia de p rsuasión que utiliza el autor para r forzar la fuerza
de u discur o. (Entr la formas de la intertextualidad que utiliza
encontramo la aut rreferencia:

'

'

ste mi mo era I plan del insign fexía y de t d
amencano de la orte de Cádiz, el gua! pr bé yo también en la e,,unda
carta de 11n americano al español en Londres qu ra muí realizable por la
uniformidad de origen, lengua, religión, co cumbr y leye . ( 1P-I,
párrafo 2)
¿P r n han leíd nue tros diputad . el libro 14 de mi Historia
de la rez·ol11ción de, 1ueva-España? Leyeron lo d é ta la Idea, que cribí &lt;:.n [an] Juan d
lúa, de la constit11dó11 qm tenía la Alllérica dada por
los rey s de España antes de la ini~1sión del despotisH10, y xi ce en la Le ·e
fundarnentale de India . ( !P-1 párraf 45)
e dio a luz en 'eracruz la Idea de ella qu e cribí estando pre o
en el ca tillo d [an) Juan d
lúa, la ten o much má e tensar
con notas para reimprimirla.

22

u,dti.i11a Cantú

rtiz

Ba tant anuncié en el libro XIV de mi Histolit1 de la rwol11ción de
• '11era España, gu imprimí en Londr , añ 181 , en 2 toro~ ] 4°.
(MP-1 párra o 9 )

Y la intrat xtualidad:
E en virtud de e ta · ley qu e. cando yo indultado en oto-laMarina de d 14 de junio 1 P, s m llevó con grillo para que m
matas , por obre la cima de la Ande. 2 leguas acia léxico. Enviando el vire1 nu a tropa a e coltarm d de Atot nilco el grande,
u ecretario Humana dixo al capitán qu iba mandándola: "Lo que
debió hacer Arredondo (comandante general de las provincia interna del oriente) fue haber pa ado a e te padre p r la arma Que
i huvo indulto capitulaci · n, a í c m así nada e cumple, acá e
lo hubiéram s apr bad y no nviarno e t engorro. •
Para libertar e d l de mi per ona y endir el e cándalo del pueblo mexicano e fingió llevarme desde Pachuca para Veracruz; p ro
de de Per te e me hizo retroc d r p r camio extraviad . y metí ,
en la Inqui ici 'na la d de la mañana del día 14 de ago e , 1 17.
En van pedi en ella que e me oyera haciéndome aber la cau a
de mi prisión. Apodaca era guíen me tenía de tinado a acabar mi.
días en u calabo;m,,) quand la Inqui ición fu /cin 'da,
lle\·· en la n che d 13 d may , 1820 (vísp ra d jurar e la
cuci · n), al calabo,: - eparo llamado olvido d la cárcel de corte con
la mi. ma incomunicad · n.

la una d la m ñana del 17 de julio del mi mo año, me bjz
conducir el virei para el ca till de [an) Juan d Ulúa, al gando
c.xpre, ament la citada lcyc , qu por la con titución quedaban
d rogada ; }' n b tance la órdene terminante d l rey para poner
inmediatamente en libertad quamo e tuyiesen pre os por opinion p lítica.. L Corte habían publicad en eti mbr una amni tía b oluti ima para l insur nte de ultramar, y aunqut tambi · n
la obj té, el ,irei me mand embarcar para 1--,, paña el &lt;lía 3 de febrero, 1 ·21, citándome siempr e a mismas I ye clictada por la
perfidia del , reye de spaña. (MP-1, párrafo L6 12"')

23

�Li co,ufmcci611 de sí mi.rmo

Lldiiina antlÍ Ortiz

n u di eur o polític -patriótico &amp;ay ervando ju a con u lugar
d enunciaci · n: por m memo e la víctima quien habla en otr e
la autoridad moral d la in urgencia mexicana la que in tru 1e, y en
otros má e eJ guía e pi.ritual quien rdena. También habla el opositor que acu a. Por tanto de plaza u di cur o del espacio del reb lde
marginal di.id me hacia el di cur o de aut ridad de d lo privado
a l público y de de el lugar del v ncido al pacio del p ibl venced r. En la enunciación de 'U discur o, fray rvando r vela pi na
conci ncia de u individualidad, una extraordinaria capacidad para
re-crears " y 're-e nstruir e" librem nte a í mí mo d aquí que
n tran mita u pr pia vi ión d í como un acto de auto-pr entaci · n. Luego de ufrir un terrible de pre tigi
cial m ral conómic
piritual ab qu cien que cumplir c n u d tino hi tórico,
p r l qu mue tm una fuerte convieci · n per onal.

romántico a t da luce . Per onaj hi tórico-politic d finitivo en
la ind p ndencia d
éxieo y en l primero año de actividad
parlamentaria de la República. P r onalidad aguerrida, infatigable y
plenam m c mrencido de u ab r, deb r y hacer: En lucha constant por la libertad.
ándido pícar aventur ro , xaltado egún
Reinaldo Arena . Hombr d p n amiento libre y lib ral.
¿Cuál e ent nce el pr pó it d fra ' rvando en u di curo ? Ap lo étic má que te timonial eñala B goña Pulido Herráez. 22 Tal vez aunque ) no e taria plenamente convencida de ello
porqu , iendo así ·dónd qu da l "objeto agrado d u má
ardient
oto ' ? unque como abemo , todo di ur o e antr pocéntric y conven o en gue fray ervando e un per onaje con
conciencia hi t · rica que con truyó u propia imagen para la po teridad, que qui, in ertar e en la historia qu ~ estaba ge tand y
e cribiendo como un hér
historia en la que ·¡ participó d manera
activa y d cidida m n.ieg a p nderar ólo el a p et e ólatra de u
p r onalidad.
u intención no hay por qué dudarlo, e btener la lib rtad absoluta de r léxico aunque también anhela u libertad p r. onal y actúa
en con cu ncia para obtenerlas. i para ello ti ne que hacer una
autodefen a d 1 y pues... o lo calla ni 1 culta. l Yo de fra ·
en·an&lt;lo emerge re e tido d autoridad, como una e crat gia d
auto-d fi n, a, (ya como apología del y ) 2' y como símbolo d la
paradoja d una época.
orno \-em
en u di cur o fray ervando Ter a d fier refu rza u imag n acial, e c n truy y re-con truye a . í mi mo a
partir de u ince ante obs sión de er crioU , de la feroz r j tencia al
de precio gu ha pad ciclo, d la reiterada afirmación d u dignidad
y de la terna bú queda d justicia. Hac d la libertad la patria y la
religión eje textual que tematizan tod u di cur o. ray rvand

e que su vida (...) fue como un camp de las fu rzru que luchaban en e o moment . ; fue enct:.un nte, egún la expre ióo de
Heid
er, un e-car-eo-cl-mund , n e mundo tan agitad de fines del igl X\' llI y principi d I XI X. ~Iier corno in o pechar
lo que hacia e pu. o en el cruce de la fu1:rza qu de rruían un
orden ' creaban otro- e detuYo inocentemente en la quina por
d nde t do el mundo corría, y recibió, primero lo mpell ne , y,
de. pué , la di. culpa .21

, ntonce el fraile, un ímbol n el que e e ne ncra la dualidad
d un mundo en ge tación: pr dueto d una ci dad conformada
por conqui tadore y c nqui tado,, hij &gt; d padre e, pañol y madr
indíg na (i&lt;lcalmence) americano por her ncia &lt;loble. e ubica en
la encrucijada d do tiempo . Centro ) marg n- v z c.l autoridad
. \'OZ chverg nte/ di. idente, patriota
religi s . n cri llo que viv
a u.n tiempo entr la pre i · n y la libertad. Quij te del i lo XJX
por . u .. ueñ qu n lle an a er 'li e p r u largo viaj de and i rnpre v !ver a u Ítaca· de radad per. eguido, , iaj ro cerno
11

.\momo
19 2

p.

Hro

Leal en: hay

rvand1 11·rc~a de 1 licr. •\lt111ori,11 • l, léxico:

X.

24

22

Bcgoña Pulid I lcrráez. Poiticar de la 11mtla histónm contm,poránea: rl genm1I en 111

lahe1i11to. p. 163.
:n Juárez .\lmendr , Encarnación. (20&lt;l6). El merpo 1&lt;estido J la ro111tmcdó11 de In
1dt11tidrJd m las nnrrati1w 011tobiográficar del 'iglo de ro. Gran Bretaña: TamesL,
\\oodbriuge. p. 131.

. .s

�LJ,dfrifla Canm Ortiz.

La c()11strr1rción de sí mismo

Tere a de !ier, el marginado, 1 prisionero el rebelde y victima de
la inju ticia, criollo, político y patriota por convicci, n elabora en u
discurso un caso moral en u d fen a pone en tela de juicio la validez de la historia oficial, cue tiona ,v desmitifica uceso histórico y
político , de pliega públicamente su cred ideológico. 24

adíe ere , p eirá dudar de mi patrioti m . on e o ciclo m1s
e crito a avor de la indep ndencía y libertad d la América; n
público mi larg padecimiento , r U vo las cicattice en mi cu rpo. Otr s podrán ale ar servid a la patria iguale a lo míos· pero
mayare ninguno a lo meno en u género. Y con t do nada he
pedido, nada me han dado. Y de pué de 60 año ¿qué tengo que e perar ino el epulcr ? Me a i te pues, w1 &lt;lerecho, para que cuando
voy a hablar de lo que debe d cidir la uerte de mi patria
me crea
desintere. ado 1mparcial. Puedo rrar en mi opini nes, éste el
patrimoni del hombre; pero e me haría urna inju ticia en sospechar de la pureza y rectitud de mi intencione _n

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al y

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1iu-r IDO m11RE L4 r101r~\'CL r, \; lfgang of ky (2 06) pre ema
el intercambio de p )dere o lo que Foucault define como micro poL'

dere un conc pto qu xpresa el becho de que todo er que ex.i te
en . ociedad e tá atrave ado por relacione d p der y que inclu o el
má mínimo o en apariencia el má indefen o ejerce u p der obre
alguien más, al eñalar qu la violencia en m do alguno de apar ce,
ino qu solam nte cambia de rostro. n los tiempo primitivo , l
hombre luchaban entre ello hasta que uno ganaba o ambos abandonaban agotad , el combate. • ra un mundo d temor recípr e
directo. Quién s defendía cení, po ibilidade de alir air so. i uno
a,·enrajaba al otro en fuerza fí ica, el tro la compen aba con la a tucia el coraje o la agilidad. El fuert temía al débil pero también el
atacante era vulnerable.
El fen 'meno d la vi lencia ha dominado a trav's d la hi toria
a la pecie humana. Lo sere hwnano perten ciente a determinado tipo d ociedad y con e p cífica idio. incra ia y bagaje cultw:al
estamo xpue~to a una agre ión puntual porque Yivimo y no
de arrollam s a partir de relacion
ciale e tablecida } uno d
lo e pacio. má important e la e cuela ( ofsky, 2006).
Egresada del .olegio de &lt;lucación de la Facultad de il ,ofia } Letras
b1:cana del entr de Estudio Humaoisricos de la L-A:--JL

2

r ex-

�El uso del podtr ni la violencia escolar

MilagroI de Jesús

tIZfJW

e caracteriza como iolencia varia dep ndi ndo de la posjci 'n id o lógica _, cultural n la que se eocuen tre es decir dep nde
del taru de opinión. n lo 9u re p eta a la violencia e colar; lai
vi ione dep nd rán de acuerdo a la po ición en la escala d jerarquía a los rol de empeñado en el proce o educativo, como las
de los profe ores, directivos, alumno , padre y madre de familia o
caracterí ricas como edad, género, exo ntt otra .
La vial ncia n prim ra in tancia e p rcibida como la expresión má rígida y directa del pod r fí ico, o como la manife tación
de la po ición de lo actore en la jerarquía del poder, ademá de que
expone la poca capacidad de comunicación entre la. per ona para
olveotar lo problemas qu urgen como resultado de la interaccione que exi ten en todo ·po de relacion sociales, personale ,
académicas y Jaborale .
La vi lencia qu a diario sucede y que atrae nuestra atención, hace
preguntamo ¿qué es la iolencia? y ¿por qué e utilizada como medio para re olver problemas o imponer id a ? en lugar de presentar
y proponer olucion democrática . Por u parte, elázquez (2005)
e cuestiona, ¿por qué la persona usa.me la violencia como una
manera de e tar juntos? ¿Por qu' no podemos apelar a otro lenguaje? La falta de ruálogo, de escucha activa, de disposición frente a lo
in ter e y nece ida&lt;le de la mayoría in violar us derechos }' libertad tiene mucho lados. crualmente e puede ver como la violencia
ha obtenido mayor dominio en nue tra sociedad, que poco a poco,
y hac alguno me e a mayor velocidad, se encarga de convertir
h cho o siruacione qu par cieran ajena a nuestro context , lo
que hace pen ar que el ruál go y la argumentación e han perrudo
y e ha dado pa o a la barbarie, n e tamo dando cuenta que no
conocemo otra forma de rnanife tamo qu la fuerza y el abu o.
El abordaje de la violencia en general pued r u1tar arriesgado por
múJtipl factores que van de ele la categ rización de la cau a ha ta
la definición o delimitación de la con ecuencias de todo L tipo
que ésta ituacione puedan repercutir en cada uno de lo inruviduo
por lo que e importante delimitar y di crirninat áreas o t mas de e tudio para obtener mejor re ultado y oluci ne a ta probl mácica

que día a día va aumentando. D tal manera que, como señala , mez
(2005) el escudio d la viol ocia deb servir tanto para compr nd r
alguna dinámicas que e pre entan n la e cuela, a í e rno una oportunidad para que se convierta n un espacio a partir del cual r.
n ren nueva. e trategia relacione que atiendan e ta problemática qu
ciene repercu ion
ducativas y sociale muy ave .
Por u parte, Ro (t 999) eñala qu la violencia coda fu rza fí ica o acción empleada para añar perjurucar o malcratar y caracr riza
al ujeto violento como individuo que está fuera de su e tado na rural
de su situación o modo que d e a manera obra c n ímpetu fuerza
,. con intensidad extra rdinaria. Por u patt Vázquez (2 05) señala
la vio! ocia en todas u manife tacion
b taculiza la paz y
ju ricia social&gt; la capacidad productiva y la convivencia armónica del
individuo. Exi ten diver o tipo de viol ncia egún el nivel de im
pacto que oca i nao a tal grad de conrn ver a la opinión pública,
lo cuale. van de de la g lp herida , aco o exuale. vandali, mo,
problema de droga entre otro . in embarg tambi 'n e debe de
tomar en cuenta aqu lla falta de re peto hacia lo demás, en don&lt;le
la víctimas ·on humillada por tt u otro. c n in ulto palabra.
gro.era., raci.m abi no o rufu , exclu i ne ..
n lo que re pecta a la repercu i ne en el pacio educativo, la
\~olencia e colar g n ra un ambiente de poca calidad en lo · pr pio
alumnos alumna
indirectam nt d la in titución educativa, ·11
qu e mo menciona elázl1u z (2 5) en el ca &lt;le lo alumno,
o alumna con xc l nt aprovecha.mi mo acad 'míe cuando son
dctimas de intimidación bajan u promeruo } logran conformarse
con hacer 'lo lo uficien e para o repr bar y btcn r, aunque ea
a travé de e medio, aceptación de los y la d rná c mpa.ñero ·,
e to rcpercut imprc cinrubl m nte en la calidad educativa, g neraodo un clima ten
, no pr clive al apr ndizaje y en. eñanza.
Como jempl . elázqu z (2005) n l t xco Experie11cias eshrdia11files co11 la 1•iolencia en la esc#ela xp ne 1 recuerd -. ) exp rien ias
yue la in tirución deja a travé &lt;lel tiemp en la p blación e. tuc:hantil, tale como: ¿qué e -peri ncia deja el tránsito por I ruferente.
nivele ? ¿Qué exp ri ncia _ van acumulando? ¿d qué tenemo,

3

31

Lo qu

que

�El 11so delpoder e11 la 1iolencia escolar

experiencia? entre otras; D lo anteri r mencionado se e pone el
iguiente relato, donde una e ru.diante de primaria Pa la, tu o que
cambiar e de escuela d bido a qu a una ma tra, según menciona,
no la quería por u religión sin embargo, seguía iendo la niña má
intelig nte ademá refier otra ituaci 'n y comenta que, la primera
Yez que hubo algo diferente en u vida fue cuando un profe or la
golpeó fue un impacm para su vida académica ya que ningún profe orla había golpeado antes · la manera de reacci nar de la alumna
fue in ultarlo • d pués de e o nunca más, egún c menta tuvo otra
ituación parecida, los docente 'ª no tenían derech a gritarle y
mucho m no a g lp arla.
Lo anterior mue tra como una acción violenta o agresiva dep nde
de la forma en la que cada individuo puede reacci nar d distinta
manera y cambiar habituar e al medio. e tal modo qu , las y lo
alum o a lo largo de su trayectoria colar pueden aprender formas
privilegiada para resol er conflicto p r medio d accione violenta, qué se pued e petar en un futur cuando sean ell y ella lo
ciudadano que no puedan y n quieran r lv r conflicto y en lugar
de dial gar u único r cur o sea la agre ión · la impo ición. Es decir,
la violencia como cualquier otro comportamiento social e aprende
por imitación. Tal como apunta Velázquez (2 5), i bien es cierto
qu un pa ado ,,iolento induc a una vi lencia utura, monee es
nece ario plantear e, cómo e gen ra la violencia y dejar de hacer pedagogía ingenua.
anterior exhorta a que se deje d eludir r ponabilidades y olucione inmediata a la, ituacion conocida por
muchos, pero con pocas olucione inmediata , evadiendo ituacione o ju tificando a. lo y la cloc ntes leja d remediar la ituaci, n la
complican cada \'ez má .
La escuela com in ticución ocial es cómpLice de la violencia y
de relacione de control legitimada , n ólo a travé de accione
fí ica . ino a rravé de medí con mayor alcance en el mantenimiento del orden acial y qu con igue la sumi ión e aquello sobre
lo que ejerce sin que é to · la perciban como tal, asegurando a í la
perpetuación del orden acial. EJ clima colar proclive a la violencia
debiera er cue tionado má a menudo acerca del ni l de calidad

32

MHagros de Jwis Cazam

v de compromi o de cada participante ya que é ta ituacione exduyen, limitan y marginan las expectativa y objeti os que como
institución ocíal e tienen de ella. Por lo que e concluye que cualquier iru.ación ligada a la viol ocia e colar repercute y deja marcas
profundas en cada uno de lo role que repre ne n, ya ea agre or,
observador o víctima no ólo en u pr ente in que también en el
futuro de cada per ona y d la sociedad en general.
La pr ocupación por el e rudio de la Yiolencia escolar igue aumentando, cada v z má , la inquietud de la comunidad social del
mundo en gen ral • en particular de la y lo investigadores que
egún García (2 05) de d hace tres década e planteó como un
problema di ciplinar y e iniciaron e ru.dios istemáóco sobre el
tema. in embargo e ta in e tigacione e han centrado fundamentalm nte en de cribir el fenómeno, u incidencia stadística y en
reiterar este rechazo unánime que se hace de lla a niv 1 acial.
Empero aún y con to acercamiento científic al fenómeno,
alguna vece la violencia e colar br pasa lo hasta ahora explicad
o propue to e decir pareciera que quiere decir algo más algo que
no ,e ha querido e cuchar debido a que toda la atención
itúa en
querer erradicarla desaparecerla d cada institución educativa con
propue ta aún más violenta. De acuerdo a lo anterior García (20 5)
eñala que el limite que se ha e tablecido, no ha ervido para frenarla. La pregunta que e impone ya no e tanto l h cho d que l
fenómeno prevalezca o u factor determinante l cual a e tá
medianamente respondido a nivel mundial con una exten a bibliografía cuantitativa, ino cuál e el límite encre el u o el abu o del
poder dentr d la aula educa.ti as la manera en la que ese poder
e tran fi. rid a vario actor
n un mi mo moment y lugar.
La situacione de violencia n alguno caso e pu den convertir en bidireccional · e decir de d e ntes a alumno, o vicever a,
ocasionando con ecuencia cognitiva , em ci nale p icológicas y
una de las con ecuencia ' casi no mencionada
con r p cto a las
ruptura · ef et s que oca ionan al pr ce o de en ñanza aprendizaje en el ámbit educativo.

r

33

r

�El uso del poder e11 la no/e11cia escolar

.\1ilt1gros de } wiJ Cazares

El ámbito educati o y la ·olencia
n el texto El podery la autoridad en la esmela Batallán (2 3) hace un
análisi a fondo d lo papele dentro d I ambiente educativo en
donde pr enta la analogía de lo role de de la concepción ideológica patriarcal en l cual señala, que lo fuerte prec pto moralc
que provienen de la in titución ducariva, aJ conferir a la funcione docente autoridad j rarquizada, contradicen la libre realización
v cacional de la tarea a í c mo la ideología dem cratizadora de la
función, formar hombre y muj r libre creativos y olida.ria . Y
continua u análi i d de el pap l o d la figura de p d r qu d de
el dir ctor o dir ctora a ume la caract rí cica del padr arcaico,
al repr s ntar el rden aut ritario y arbitrario qu pr Yoca conjuntament la r belión y sumi ión del hij o hija en e t ca o lo · la
alumna . D igual forma la autora ya mencionada expone la relación entre la ri alidade o que surgen en la int raccione
ciale
debid a qu en la bú queda del lugar por el r conocimiento paterno las int raccion
c lares tiñen d rivalidad entr ma.e tro ;
qu n el ca o de la familia, serían la y lo hermano · a í como de
conducta de re i tencia y r entimiento hacia la autoridad inmediata uperior, el director o el padr y madr de familia.
Es abido que en un alón d da e, e tablece una enorme
diver idad d relaci ne, aciales, egún eñala, Velázquez (2 5) es
decir n l mism ambiente educativ pueden exi tir relacione entre alumna y alumn qu de tru en ayudan compiten colaboran,
nvidian, ap 'an b taculizan, timulan humillan, pr tegen la. timan curan, aman, traici nan, ali ntan, critican, acompañan abandonan compr ndeo ten an r petan, de honran, acon ejan confunden, aí lan, aco en, tcétera. ... de d ahí dond la hi toria de
la Yiolencia n la e cuela com eñala Velázquez (2 5)
va construy ndo n el de cubrimi nto gradual de l victima , d aquella
per ona ''olYidada por la historia". E te de cubrimiento ac ntcce
cuando, poco a p co, rec n e mos lo que la víctimas tienen que
decir y, por tanto u poder de col car su ufrimiento n palabras.
poder e comparte, está en c nrinuo cambio e ej re en difer nt momento por difer nte a ente . Alguna vece el poder e

percibe corno tal y tras casione e encuentra d ntr del di curo di ciplinario, de forma que quede libre de cue tionamiento p r
parte de la , oci dad. En la e cuela la figura del d cence la que en
mayor tiempo ejerce p der aut ridad obre lo alumno e to es
a ignado, ac ptado y no cue tionad .

0

34

r

La violencia e colar de de u conceptualización: antecedente
L no d lo, mayore problema que ha tenido que enfrentar la inY stigación en violencia e colar, ha ido la definición del probl ma r la
múltiple divi ione de studio qu e han h cho· a í, gran part~ de
la dificultad de la inve tigación e tadí ti.ca, provi n del interior d l
mundo di ciplinar, d nd n
ha p did acordar qué
l qu e
entiende p r Yiolencia e colar y cuál s on su manife racione, má,
caracterí cica .
El problema encone viene dado por la fr ntera d finitoria
~e lo _qu . e enti nde por e, te fen ' meno. Dentr de la prim ra
invc t1gac10n
encu ntran la e candinavas, qui n , tomar n el
concepto d 111obbi11g para definir e te problema: dicho concepto re. alta el carácter de acoso y am naza que ti nen e, ca conducta, sto
egún García (2 5) quién aderná eñala qu dentro d primer autor:po~te d Ob: ·eus defin la , ituación de iolencia en lo .igui nte
ternuno : un alumno
• gredido o , com'i •rte n YÍctima cuando
e tá expue t de forma rep cicla y durante un tiempo, a acciones
negatirn que UeYa a cab otr alumn
\ ria &lt;le llo . . E. decir la
caracterí tica de la vial ncia e colar denominada Afoobing b11l!Jing e
que conducta d agre ión intimidación ean repetiti a hacia una
mi ·ma o mi ma victima .
La Organización Iundial de la alud, egún García (2005) incorpora una definición &lt;le la violencia en r ' rmino. má gen ralc , qu
engloba un amplio rango d manifestaci ne definiéndola com
u o delib rad d la fu rza fí ic,
l p d r, ya ea en grado d~
amenaza _o efectivo, contra un mi ·m , otra per, ona o un grupo
o ~omurudad, qu cau e o t nga muchas posibilidad d cau ar
1 1 nes, muert
daños p ic lógicos tra, torno. del de. arr 11
privaciones.

5

�El 11so delpoder m la violmáa escolar

Milagros dt Jes,is Cazam

ntt lo mucho factore qu . e han a ociad a la conducta
vi lenta de las y lo e tudiant
i i ndo lo que ñala arda (2 5) la caracterí rica qu predomina entre los agr s re es la
mayor ortaleza fí ica.
otro e tudi _ uele resaltar e entre la
caracteri tica individuale de lo agr sores: el r hombre, de menor dad, la impul ividad e hiperactividad y I consumo de droga
y alcoh l. Por otra parte, la influencia de l pares y la educación e
interacción con 1 padres a í como 1 nivel ocio c nómico y el
v1vu en un ctor urbano, parecen también e tar a ociado , egún
1 con idera la rganización fundial de la alud (20 2). in duda lo
factor, que encu ntran de manera directamente relacionado on
lo ambientes familiares y sociale donde lo y las agre ore (as), víctima · ob ervadore e d arrollan d bido a qu , como e mencionó,
la c nducta ociale
aprenden d acuerdo a conducta ob ervadas
imitada , la cual
reproduc n n lo ambi nte escolare o en
cualquier rro donde e desenvuelve cada individuo.
La forma de relación acial violenta in lugar a dudas e a imila
aprenden n difer ote espacios
implica qu la e cuela e tá
incluida en dicho, ambiente . Al interior de la e cuela s pueden
repr ducir modelo
ciale que impul an la aparición d conducta violentas po ibilicando la aparición de excluid
cialment e
impulsando la di criminación violencia imbólica i" témica hacia
·e grupo ·ocial, para Ro (1999) lo i témico e refier a la negación de la democracia. es alg má qu un e tado que marca a
todo lo alumno en contra de ~ dos lo profe or en una batalla
percLida contra la burocracia, ademá eñala que manifie ta com
un trar apar nt mente igual para tod . 1 s alumno y quepo ibilita
qu unos an privil giado má que tras.
Dentro d l fenómeno de la Yiolencia en el e paci educath o
. egún Vázquez e necesario ir aclarando I área rise , referida p r Iuñoz debido a que una de la funcion e encial d
la in titucion educativa
la de crear e pacio pertin nte que
fav r zcan aprendizaje tcndient al d arrollo individual v comunitario producci o, confiable, eficient y eficaz de u alumn .
ñala gu para el logr de 1 tru m e. nece ari incluir propue ta.

que c ntribu 'an a di minuir la actirude de violencia en toda us
manife taci n ya qu ' ta ob taculiza la paz y la ju ticia • cial la
capacidad pr ductiva "la convivencia armónica d I individuo en toda las ár a , no sólo en el ambient
c lar ino también en donde
pued repercutir como cons cu ncia indirecta Tázqu z, 2 5).
l aum nto en l interé mundial obre el t ma el d algun
paí e, n particular obre todo de las in tituci ne. educati as, pone
d reliev la nece idad de la institucion p r reconocer ' analizar
la probl mática. i bi ne ci rt que la pre encia del fen · meno en
alguno ca o , o c m primera impresión, e mínima, 1 qu e evidente es qu , la principal víctima de la violencia e colar es el proce o
peda ógico y las con ecu ncias van d de la de erción escolar ha ta
la p r · tencia d alto índic de analfabeti. mo 0/ázquez, 2005), qu
hacen qu la faltad un proyecto pedagógico efi ctivo y afi ctívo impida la repre ntación del verdadero rol de la in tituci ' n ducaciva
y •u práctica dirigidas hacia el conocimi oto el bi n tar integral
vean interrumpida .
• en uropa d nd urg n y llevan a cabo la mayoría d lo
e tudi
realizad
obre la ,·iolencia e colar, añadi ndo a Dan
Olw u , corn autor recurrent n t ma de violencia, el pionero
de la investigación acerca d 1maltrato la viol ocia en la e cuela ·
Gómez (2005) comenta que te autor e quién d d una per pectiva cuantitativa pr duj 1 prim ro avance en 1 t ma y qu us
encue, tas influyeron de manera determinante en países que adoptaron la misma per pecti a m todológica, principalm nce en E paña
In lat rra.
En relación a M ' xico y al enfi qu dad al tudi del fenómeno
de la violencia e colar, foñ z pre enra la e tr~tegia del pre ente
gobierno ~ deral y- describe de manera clara y concisa sus lirnit
y alcanc
eñalando que corno uno de lo ej s dominant en l
di cur del gobierno en l primer año de la pr ent admini tracióo (20 6-2 12)
inc rp r ' la r ferencia a e to tema , al parecer,
a umiendo el objeti,·o de incidir en la percepción de seguridad de las
familias mexicana c n e trategia programática, cuya denominacione son muy sugerentes tale com U111pie111os Afl ,ico o Rescate de

36

3

r

�l 1tso del poder en k, ¡,iolencia escolar

espaáos ptíblicos. Haci ndo alusión a las e trate~a politica

l mismo
~ala
qu
n
c
nsonancia
con
e
e
dLScur
o
en
f;
br
ro de
aucor . en ,
,
el
pr
grama
denominado
"
sc1,ela
Seg11ra,
que
e2007 s pr .en to
- lib
· pret n de conver..;UL.. a los_ centro
e colare en spac10
res
gún cita,
_
,
de violencia delincu ncia y ad1cc1on
(2 8: l t 96). De tal manera
que d a expu esta la irnp rio a n cesidad de actuar urg ntement
·
dide de la cu la v de d otro ámbito ocial para preverur erra car
ituaciones d. violencia que puedan repercutir ~n otra conducta y
accione que dañen o limiten las relacione ocial ..

Conclusiones
.
J srudi ar o 1ograr un acercami nto a fenómeno v10lento en la
hacer una
escuela t al como n-ala V lázquez• (2005\'J igru· fica poder
,
inter cción d vario elementos.
trata de un fenomeno d nueo orden y no implemente la urna de la ":sti~ción "escuela" .' ~
noción de ' violencia' ; implica práctica
c1ales mcluyente qu~ ~rucien desde cada aula } cada individuo. Lamentablement~ en Mexico
hay un manejo de carácter político en 1o tema educaavo , qu_ no
. que g n re ningun
' cambio en la cultura para combatir
lo..
p rrrute
.
hábito de violencia ante al contrario se pretende atacar la ''l_olenaa
. violencia ólo atendiendo lo intere
de uno part:1cu.Jare
con ma
lí .
E d . 1 rogra
o de alguno ectore mpre ariale y po tlco .
ecu, o p , . ma social s educatiVi cuando pretenden atacar ta prob_lemat1ca
e quedan en lo sup rficial, in t mar en cu nta la re~ r nc1a que e
cien n de experiencia de otro paí
como o~omb1a, n donde l_a
.
.
,
.
al
}r
económica
ha
mei·
orado
c n 1derablemente
deb1-.
s1tuac1on soc 1
.
do a la atención integral del tado en programa ociale , educatl·

Milagros de }mis Cazares

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q
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Re
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·
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cau. a. 2 5-,39_
•
n:dal ·c/pdf/14 /14 2607.pdf

Los PROFESORES Y EL CAMBIO EDUCATNO:
CONDICIONES OBJETNAS Y SUB]ETNAS
Guadalup Chá ez Gonzá]ez•
Benigno Benavide Martínez•
UA1 L

Introducción
E. 1:-.STF \RTiíCLO ' f A.BORO\ alguno a p cto relacionados con 1
cambio n la educación up rior, obre todo aquello qu tocan o
10volucran el rol de lo profe r y pr duc n con cuencias en el
trabajo concreto que e realiza en la aula , n la in,e tigación r en la
univ r idad n g neral.
analizan do. lín as d 1cambio educativo
en primera instancia, la aparición del cambi traducido en nuevas
exigencia para la profe ión acadénúca
uev-o role ...), originada
é ta en la r comendacion int rnaci nale y n la normativa nacional instiruci nal Qas p lítica ), a í como la, implicaciones que
tien n para lo profe ore , en particular en la dimen ión · rico- ocia! de la d cencia. Para e t apartado se consideran en esp cial
los aport , te · rjco d
[ax ~ ' b r, que p rmiten comprender la
dim n ión cial y política de la profe. ión docent o académica, a í
como también la recomendaci ne, que derivan de lo docum nto. que orientan lo cambio , obrt rodo a partir de la pr pu ta
de la L E
(1998) para la educación up rior y para el rol del pr fe.ar ha ta 1n qu e expre an n el ~Iod l
ducativo (20 1 ) de k
L \: ·1,, por9uc e ta, directrice
n la que enmarcan lo. argumento
in tituci nale (naci nale. también) para ju tificat l cambi y la
nueva. c.·1g ncia. para lo profi re., lo gu e enrualm nt pueden
J.

J

• Proit:rnra e im-e ugadora del área de Educación. hcultad di.: f-ilo ofia y Letras.
• Profe re 1nvcsnga&lt;lor del Colegio &lt;le ci I gfa. Fl·yL. m,·cr. 1&lt;lad Autónoma &lt;le ·uevo Le6n (U\NL).

40

41

�G11oda/11pt Chá,,ez Go11z.dlez; Be11ig110 BwaJJidl'J Martí11ez

ú.r profesores)' el ca1JJbio ed11catfro: co11dido11es ob¡ttfra.rJ .r11ijetfra.r

explicar la aparición también de cambio en la dimen ión ética del
ejercicio de la profesión docente.
En un segundo apartad (El sentido del cambio...) e revisa una
de la pet pectivas teórica má conocida obre el cambio educatÍ\ o (Fullan, H argreaves, P pkewitz entr otros), para tratar d entender el que se xpre a concretamente en una reforma educativa
(acadéíl}Íca p dagógica) institucional y se proy eta en el tr~bajo de
proD sore y estudiante , c mo e el caso del Iod l _ducatlv de la
u . quí, se trata de comprend r, d de la per pecttva de alguno
profesores entrevistado , cuál es el entido qu le dan a e cambio
y la implicacione prácticas que ello perciben en u diversos e pacio de actuación, y, eventualmente, las con ecuencia que todo llo
podría tener en la concreción o no de un cambio educativo. Lo que
e hace con ba e en algunas d la ntrevista levantada entre 2 y
2010, con e te fin. e trata, pues d con c r las percepcione de 1o
sujeto clirect'lffient involucrado en e r proce o d cambio, para
dimen ionar tod ello, con lo a pect
ocio-políticos y éticos del
desempeño de lo nuevo role para la docencia universitaria.

Lo nuevo roles en la educación superior. Implicaciones
para la docencia

1.

1. Lo profesión de profesor como as1111to político

.

El interé qu de pierta hablar de un tema c mo el del profesor uru,·ersitario pareciera no r querir mayor explicación, ya que, queriénd lo o no se l ha conv rtido en act r principal de l proc
s de
cambio educativo v de la reforma in tituci nal en la educación
uperior. E to no , s e pontáneo e deriva d la relación e&lt;lucaciónestado, lo cual torna el a unto de lo profe ores
us nu vo r le
un tema de mayare implicacione que el qu ti ne la ducación por
í mi ma, tocand con ello los límit de la e fi ra política. Al re, pecto, Pedró y ala (2002), xpre an que la cue ti' n del profesorad_o
l.l!llversitario e d de fa per pectiva p lítica un centro de mrere:
atractivo o ·olo para lo d cent y la instituciones d nde ello
trabajan in , obre tod para el estado· y agr gan,

r

42

E to e así porque si hay un punto unificador entre todo los miembro del colectivo docente de ' uropa ~ gue se trata., fundamentaln:1en~e de funcionario y empleado públicos. E te hecho, ya por
1 roJ mo, configura la cue tión com una arena p lítica dond el
debate crucial e i e ta condición funcionarial e d be mánten r en
el futuro y, a u vez, también p rmit entrever que, al tratar, e de unn
prof~s~ón ~cionarizada, la competencia política financiera. y
adrninistrat:Iva más relevantes c ntinuarán e cando en mano 1:n

de~ti.Ya,. del e .tad . En efecto la mayoría de Jo paí e, eur peos
~~m:tnuara~ _e ru~do ~na . rructura centralizada en mat ria de polínca Y gest:Jon wuverSitana ), por de c ntado, continúan tratando
al profe_ orado univer icario como un cuerpo funcionarial estatal 0
como un colecti.Y de empleado públic que deb gestionar a
e cala e. tata.l, centralizadamenre (Pedró r ala, 2 02: 1-:') .

Aungue con ci ~ta r_e . erva , este mismo juicio puede , er aplicad
en el ca o de uruv r 1dade públicas en nue tro paí , para tratar de
c?_mprend~r el interés d 1 e cado n la tran fonnaci · n el la educac1on up a or Y ~n lo programa d m joranúemo profesional de
lo. profi . ores. J e reconoce la int ,,ención del e, tado en lo asunto de la educación . up rior, centralizando la deci iones , rientando la. ac~one in titucionale , e ac pta también el hecho d tJUe
los .cambio en la educación n pr i n n del interior d la. in tituc1one d~ la di cu ione, o análi_ i, d lo acad · mico , sin gu .
_productdo. en bu na m dida, de de el c nt xto político. ~ to
igrufica que la tran formación d · la educación ti n mucho qu ver
~on d poder del . tado en relación al pod r de lo actor . ociale
mvolucrado
· con 1"d era,al pro ere. orado como un cuer.
'. má aun Is
po fun~_o nanal estatal gue debe aplicar. in bjeciones de fondo,
la. deci one t . madas n la 'lit del poder. iert qu habría ciue
hacer alguna diferenciacion
ntre el pr fi orado univer.itario r
lo de , fu ·
·
d
,
, . ma
nc1 nano_ e la e t ra tatal, pero la c mpasación e
util para tratar de explicarno la ubicación d l profesor frem a )
proce o de cambio y también para c mprend r el inter · del stado
en la eran fi rmación de la educación uperior.

·?º

43

�Los prefnoreJ_)' r/ ca111hio rdl(ct1fÚ'o:

rondirionu of?¡tlfr,is_r s11l!/etivc1S

L . cambio en la educación uperi r, pueden ser vi ualizado ·
como m dida impu ta desde un e quema vertical de p der n
el entido de pr tender establecer nuevas funcione, exigencia a
lo actore. educativo in e n iderarlos realment en la t ma d deci i n ; e t puede hacer qu los actore e vuelvan resi tente al
cambio en la medida no rec nazcan en lo aju t acordado el
r flejo ele su intere e
rnotinci ne . ¿ ómo ent nce e puede
e perar el cumplimiento d las acci nes el de empeno d role y la
btí. queda d objetiY que no on propio ?
Para explicar el problema anterior
posfüle r currir al t rreno
d la política, egún la definición aportada por 'J 'eb r (19 6: 4) en
la 9u la política ignifica la aspiración aparticipar en el poder o a i11fluir en
la dislrib11ci611 de poder entre los distintos estados o, dentro de 11n niis1110 estado,
entre los distintos gmpos de hotllbres que lo co111po11en. 1poder, d d e te
punto de YlSta no pert nece ni puede r manipulado p rmanenrem nte por un individu
grup en lo particular, lo mi mo que
no pued decir e que el poder ea al o indivi.,füle y qu tenga que
p •rmanec r siempr en u totalidad como un bloqu para r usado
c n t &lt;la la capacidad d fuerza que I otorga e a unidad. La bú. qu da d participación n el p der, en u. distinta e fera e · lo que
e busca o e rechaza como p lítica. El p d r má &lt;l_ue unidad e.
diver 1dad de ámbitos , nivele., con lapo ibilidad de er di tribuido
entre individuo , grupo . n la in tituci · n educativa, p r ejemplo,
aparecen di r a e fera en la que · ma.nilie ta la p lítica como
bú queda de p cler identificando d ncro de lla · a1 aula la r unione t rmales infi rmale de profe ore , lo mi mo qu d
tudiante , la. a. ociacione profe. ion.ale. y gr miale te.
Por má vertical que pueda r una organi2ación ocia!, al mom mo qu la jerarquía uperior trata d imp ner u orientación,
• p ra que lo act res d la ba, e, que no tomaron parte en la elab ración de la rientacioncs, las acaten u ob dezcan d cualquier
manera por u po ición de sub rdinación, pero nada 1 garantiza
qu e to e curra a p . ar de la amenaza del uso de la vial ncia para
imponer :u v luntad. Lo mi mo uced d d la p r pectiva de lo
gu tienen qu ob decer, quien elaboran sus acci n en ba e a .u

C11odol11pe 'hórez CoJ1zá!ezy Benigno Benmidts Martínez.

propia expectativa y a lo qu e esp ra de ello . El u o de la iolencia
para la ob clieocia es solo una expectativa tanto para lo ectore
dominant c mo para los subordinad s, no nece ariamente ll ga
a er una amenaza eria, porque usar la vio] ncia ría d legitimar,
lo que de por í no requiere legitimar e, como la educación, ya qu
proviene del supue to análisi raci nalizado d . iruaciones de mayor conveni ncia para todo lo sectores. La calidad educativa las
certificaci n lo rec nocimi nto no se pueden imponer pue
mo trarían u falta de con en o. El probl ma ntonce es ¿cómo
imponer la oluntad ext rna, in hacer u de la vi lencia para qu
otro ha an Oo prof, re ) lo que inicialm nt no e de u interé ?
En política las exp ctativa de lo actore e modifican con tancemente, e decir, la acción de mandar ti ne que esp rar una re puesta acorde aunqu é ta no corre panda t talm nte a u, demanda ·
indu o, no acatar las di posicione e también una po ibilidad.
upone qu la b diencia o acatami nto de la accion por part de
lo uborclinado , e realiza d pué d analizar la po ibl accione
de acuerd a u pr pios interes
• a la p sible re pue. ta del otro,
así que la acción ocia1 va estructurand n ba e a las interaccione que redefin n la relación d poder. En la política, 1pod r no se
ubica ólo como un atributo d l dominam , ino qu e di tribuido
y redi tribuido entre lo actore de la acción politica. i e piensa
en el juego de p der qu
manifie ta en la educación la ituación
puede , er má o meno , como e to qu e explica a continuación.
El i tema educati o ba crecido notablemente en las última d · ca~~• abriendo nu o e pací de trabajo y nuevo ámbit s d p der.
Existen mayor grados de educación má centros de en eñanza,
o~~ mo _par~ promov; r la calidad de la educaci ' n, cuerpo acaderruco r dir en o a ociacion y indicare . d más d est crecimiento numécic qu la relaci nes al interior del s.i t ma educativo
~an cambiado en mucho s nri&lt;lo , e 1 ca o del profesorado que
tlene que asumir un pap l má activo en la toma d deci ione a
rm·el in tituci na!, traspa ando lo. niYele de aula tradicional . Por
e o, e que puede decir que la acción del profe r e desempeña
actualment dentro de un context de carácter político que exige de

45

�u s profmresy el rn111bio ed"mtivo: co11diciones objetiuas_y .rnbjetitw

G11adnlnpt 'hár-rz. Go11zá~ zy Bm~e,no fünauidu Ma,tínrz.

tuación de e ta mi ma índole. También la accioneclireduca·,
mprenden a niv l in titucional, guardan una
cc1on
avqu
. .
el
d
b ca. d I cumplimi nto de l obJ t1 o que
ta o se
lí ·
~~enu
.
elida
o
Ob r la educación upert r, lo qu e expr an en m
traza
· , ha · l
lineamiento d trabaj que pretend n orientar la ducacion _aa e
cumplimient d meta d ca.lidad ~c rdes c n la demanda Internacionales. La medidas pueden r mt rpretadas por l profi , ~~
d e di ver a man ra pero regularmente l harán en ba e a. un .ariáli
. , l!
de las relacione de poder existent entr profe ores tn t:1~c1on;
dep ndiendo de la capacidad de imponer p r p~t, d_ la autoridad, o
de u traer e, de parte d lo ubordinado e tran Jmplantando las
exigencia . D ntr d e ta comp t ncia o lucha, l avances
nu a
di .b .
tn uc10nes y
y retroc O darán la pauta para r n ociar nueva

La educación up rior cien la encomi nda d formar pro i ni ta de acu rdo con lo r querimi nt d la oci dad ad má
procura la bt nción de nuevo conocimiento · tambi , n intenta
hacer llegar todo l b n ficio d la cultura a la ciedad. De acuerdo con e o fine , la educación sup rior s
tructura en ba e a tres
funcioo s típica la d cencia, la inv tigaci ' n y la xten i , n, la cuale on c nfirmada p r la onfer ncia de la C. L
p r n ella
e de taca u contribución para alcanzar el d arr llo u t atable ·
el biene, tar. La ducación sup rior, p r lo tanto acepta un firm
compromi o cial, inclu o ha ta U ar a conceptualizar e como un
bien público, qu e re pon abilidad de rod lo actor involucrado
pero hac p cial énfasi en la re p n. abilidad d l
obierno .
Adicionalm nte a sta idea d la educaci ' n upcri r com un bi n
público la onfi rencia de la
punmali7a la bú queda de la
calidad de la educación y el tablecimi nt de m cani mos para u
a egurami nto, sin de. cuidar de d Ju o lo principi d equidad
) pertinencia.
1tema de la calidad ducatiYa
algo ac prado por la gen ·alidad, lo gue queda p ndiente e la d finición de calidad la cual, para
poder hacer op rativa uele e.·pr ar n un c njunto de ra go
o caract á tica acordada p r cierta or anitacion , nací nale · o
internacional a la cuale
han de ujetar lo pr fi or ) la.
iru tituci n educath·a . 1 análi i d lo yu e la calidad · cóm
aplica a la ducación d b aceptar
in bj ci ne. por el lo
hecho de que la calidad e buen, d por . í .· bu na para t do , no
hacerlo haría ca r o p cha obr quien e manif, tara en otra.
Contrariam nt a u po tura crítica d la educaci · o la política d
calidad no admit crítica per I qu í pu de hacer . on cier o
cuestiooami nto, obre t do a la ituaci · o pre\Ía que pr pició gu
se abrazaran u políticas. · u · educación hacíarn ante. d qu e
implantaran la p lítica de calidad. i bien pu den dar
ta. diferente , de alguna manera, tencmo qu upon r que preYio
a la calidad la educación carecía d ella por lo meno en I nivel
de exigencia que - ti ne en la actualidad. J ob. tam , co n cerno
Yhemo · ivido un innúmer d experi ncia qu atestiguarían la

'l
·

e una ac

nuev

pacios de pod r.

2. T11evas exigencias profesionales
n la educación up rior actual la formaci · n de profe ore toma
nu yo rumbos má acordes con lo r clamo que ~ hacen ~ ~
educaci 'n principalm ate d d la conomía y_ la políuca. La ~ogit b lecería una formación de pr fi ore onentada por un ideal
a
a
di
d
pedagógico y científico donde l ~p_rendizaje de lo e~~ ant s, a ~má d l cumplimiento d la act1v1dade d~ generae1on de conoamicnto y ge tión académica, e tarfan n pmner lugar, provocando
qu lo profe re
prepararan para -~ ejo~ar u en eñ~nza, p~~o
tambi , n para la d má funci n . La vteJa formula d l~ formaaon
de profe or , ba ada en I saber y el ab r en _eñar,_ eoa entonce
una a piración muy lirnirada ante la nueva ~x.i~en~1~ . .
. .
La ducación sup rior centrada n la t.ns □ tuaoo uruv; r ttana
como cú pid d l istema educativo dedicada a la élit intelectual Y
acial de cada paí e tra.11 formó profundament de d .n la egunda
mitad del iglo ~' ' . Lo cambi mi imp rtante han_ ido: una mayor demanda por e te nivel ducativo y u co ecu nte mcremen_to en
la matrícula· diver ificación en relaci 'o a la oferta y en la func1on
gu de mpeña, y el reconocimi nto oci~ de u importancia para el
d arrolJ del paí , para el i t ma educativo (U ~ O 199 ) .

46

4

�Los p,efesores )' el cambio ed11cati110: ro11dici.o11es oijeti1•a1y s11/!iefims

G11t1dahlpe Chá,,ez Go11zdkZJ Benigno Bmavidu Martínez

existencia de una educación de alto nivel de compromiso aún sin
la política explícitamente ori ntada hacia e te fin. Por lo tanto
teoemo que replant a ·no la pregunta inicial a la manera de bu car
ahora, ¿qué e lo que motinba esa buena educación? ¿cómo e des•
empeñaban los profesores sin las exig ncias actuales?
La calidad e el marco explicativo para la justificación de muchas
d las acciones educativa que e emprenden en la actualidad bu cando qu los productos educativo po ean lo mi mos atributos
que todo lo elementos que n ella intervienen per la calidad no
puede má qu pen ar e en re~ rencia a la sociedad· a í que una
duca i 'n de calidad e aquella qu forma pr fe ioní ta capaces
de ati facer la necesidades que
demandan tanto en el ector
producti-rn, como en la vida ociaJ toda. Estas demanda deben er
reconocida por el i tema educativo para poder respond r a ellas
y a la vez, la universidad recib como re puesta un reconocunJento
que se da a través d l empleo al qu tienen acceso los profesioni tas
egresado , las demá nece.idade ociale , por más evidente que
sean resultan muy difíciles de " r a ndida . La conexión ducación
v ciedad, m diada p r la calidad, sin embargo permanece, es decir,
~ mayor calidad de la educaci 'n mayare p sibilidades de aten_der
lo asunt sociale , por l que la xigencia de calidad
con olida.
Bajo la demanda d la calidad, el profe or
tiene 9ue rmar \'
actuar diferente, 1a n e ufici nte c nsiderar expert n lo que
en ña, ni . ab r enseñarlo, amba acti idad tec1uieren d una actualización con tante para evitar la ob ole cencia d ambo conoci•nien t , 1 cuales tiene que certificar periódicamente. Pero aparte
d la exigencia tradicional a la acción docencia, l profe r ahora
tiene qu . r inve tigador y tutor, ademá de organizar actividade.
para la gestión del c n cimiento. Pero también debe hacerlo asum.iendo una actitud ética qu e manifieste en sus accione ..
\ difi rencia de otros profesioni ta , la exigencias del pr fe r llegan de &lt;le la in titución d bido a que u funbit de trabajo e la univer idad. Para tro profe i ni ta la· tran formacione provien n de
la ituación n la que desemp ñan laboralmente es decir d la demanda de la cem I gía, de lo nuevo camp de d mpeño laboral,

de los avanc de u disciplina, etc.
trata de ser o seguir estando
\igente en el mercado laboral, lo que se expresa en lo que cada di nte
contratante o empr a le pide. Para el profi or en cambio, las exigencias no n ce ariarnente son nece idades de su clientes ni de_su
contratant
n algo much meno definido que una empre a on
la necesidades de una tran formaci ' n institucional muy difícil de localizar d manera concreta. De ahí que la nece idade y su con ecuenre exigencias educativas e expresen como principios normati o qu
configuran deb res que aluden a ideale rect re , casi utopías.
La exig ncia a otro profe ionista , tienen como contraparte
por lo regular, en ca de que no puedan er cumplidas, el despido,
la pérdida de cliente , la eparación de la a ociación y alguna semejant pero n d caso del profesorado, no e así. Por er la exigencias de carácter normativo
u a ociación profe ional de carácter
corporativo con categoría y toda clase d clasificacion s profesionale dentro de la in tirución, e to hace que u acción frente a la
exigencia. prof ionale pueda cumplirse aunque sea de una manera
mu~· tenue a través de ayudantes, compañero , pr tadore d servicio social y otros apoyos que e recib n.
También el a p cto del poder merec especial atención al momento de analizar la acción del profe or cuando enfrenta los nu vos
reto profe ionales pu s es aqu llo que lo obliga o lo condiciona
para ponet n práctica lo que le ha ordenado, por ello, el poder
e presenta como un elem nt estruch,rante d ntr de la organización
educati\·a e decir, ubica a cada qui n n u po ición jerárquica para
9ue cumplan con u función pero adquier modalidade e p ciaJes
en la in titución univer itaria. o se trata de un poder ettical que
obligue a cada prot or a poner en práctica las órdenes qu se le han
dado, el poder n la educación no rdena . ino que r comi oda
promue\·e; en tod ca o ordena I que e upone que es 1 más
recomendabl .
Lo pue t en lo niveles de la autoridad educativa universitaria
regularment on ocupado· por per ona gue han ido electas, n
nece ariament por voto directos e iguales, pero í en alguna medida,
prof ore y e tudiantes participan en esto pr cesas. diferencia de

1

49

�LJJs profMomJ el cambio td11calivo: ro11dido11es olyetitw )' s11lyetivas

otra profe ione el profesor univer itario t cib órdenes e indicacione d sus colega que temporalmente cupan un pue to jerárquico
a trav' de eleccione . n el ámbito educativo, el poder se encuentra pmy diluid dentro de la diversa instancias: institución, departamento, aula y otras más. Lo propio profesare poseen un poder
evident en la aula , en la clase diarias c n su e tudiames, lo cual,
0 ci ·rto ca o , le permite d cid.ir por í mismo lo que an a hacer,
manteniendo cierto juego con lo que s ha clispue to para u rol d sde
la autoridades educativa . Algo emejaot ocurr con las d má actividades del rol académico, la cual s también le conceden al pr fe or
cierto marg n para actuar en ba e a su propias determinacíone en
cuanto a la tutoría , la gestión y obr todo la investigación. En la
investigación el profe or tiene la oportunidad de interactuar con colega locales e inclu o internacional a travé de grupo )~ ~ed , lo
cual le brinda una ba e que contrarre ta el p o de la deos1one de
carácter Yertical que pu dan provenir de la autoridade . fecliante w
actividad acad 'mica , el profe or logra un pre tigio qu e a la vez
un poder, que puede ejercer de forma indi idual o en asociacione y
rede . om puede apreciar e, el ejercicio d la profe ión académica
si ofrece espaci. de poder qu lo ubican en p sición de re ponder
alt rnati am ate a las políticas in tirucionalcs por lo qu e vuelve un
r cur o para esta última la adopción de toda especi de e tímulo
(según la di ponibi.lidad económica) que motiven al proft ~or a responder po itivamente al cumplimiento d u fin . Aho_ra b1en, ante
de analizar alguna de la forma en ue el profesor interpreta las
nueva exj encia , c oviene r vi ar cuále
n tale exigencias )' cuál
e u origen para tratar de captar su intencionaüdad y las po ibilidades
de aceptación en el medio educativo local.
.
La caract rí ricas m ncionada acerta de la educación upenor
como un bien públic , re p nsabilidad de l s gobierno que comP t a t do lo actore y que d be er de calidad, la ubican en un_l~gar e. tratégic para el d arrollo de la ociedad y para _la uperac1~n
de lo problema má agudos qu e pr entan. --. ta linea on ma
bi n r comendaci ne para er cumplida en la medida de la po·1bilidade de cada ociedad., e en t d ca o, un compromi moral

so

G1111dalt,pe Cbánz Gonzále

Bet1ig110 Bmal'ldes M111tiflez

Como bien público la ducación se encuentra n di pura con el concepto d la educación como ervicio por eJ que debe pagar cada uno
de los cliente en la medida de u po ibilidades económica ; como
re ponsabilidad de todos lo gobiernos, la ducación se enfr nta
igualm nte a la id a de que la educación pa e a er re pon abilidad
de lo particula:re lo qu le con fumaría us e tatu de ervic:io.
Al virnalizar la educación como re pon abilidad de todo lo actores involucrado de de lo profe ore directivo , familia , medio
de comunicación, empre·a pública y privada y en neral el problema con el que e enfr nta esta p tura es que re ulta de muy difícil cumplimiento debido a la falta de control sobre la multiplicidad
de accore
in titucione , con fine diferente , a vece en contradicción involucrada de forma dir eta o .indirecta en 1a educación.
De lo elemento mencionado la institución ducativa pued tener
cierto control (mediado por la ituación que acabamo de d cribir)
ólo sobre cierto act re ' circun tancia , si ndo los principale lo
profesare · la organización educativa. Lo ideal ería que entre ambo profesores y organización, e con truyera una efectiva ge tión
para hacer realidad lo que ordenan lo precep , pero en la práctica,
e ta mediación e mu · difícil de con eguir por la , erie de circun. cancias y e cenario de la educación uperior y por la tradición de la 9ue
é ta proviene.
mo la mediación m nci nada, no puede er un • i tema vertical de poder recurre frecuentemente a lo comr romi o
ético para que ean a u.mido, por t do lo inv lucrad s. E por
ello que e re alta la importancia d la ética del profesor para conseguir
al lado de tod s lo demá. rnecani mos d convencimiento que rea lice la, acciones que debe de hacer d ·ntr de la organizad · n.

J. Exigmrias de la profesión J' los co1J1promisos éticos

Cualquier profi ión, como rvício c1ue e , exige de cada uno de quiene la ej rcen el cumplimiento del e mpromi qul! se ha adc1uirid ,
en mucho ca os lo compromi o e establ c o me&lt;liant contrato, ,
de man ra incfü-idual corporativa gr m.ial. En una ítu, ció n de libre acceso al empleo, decir, en un mercado laboral no m dí atizado
por cliver as circun tancia se podría hablar de competencia de l s

�Los profe.rores •el eaUJbio uÍPcativo: cu11dicio11es oijeti,,as y suijelfras

G11adah,pe Chá1,ez Go,,zález; Benigno Bena1idu i\fartínez

profe i niscas n bu ca de empleo, la cual, al dar e en igualdad de
condiciones, permitiría anticipar qu el mej r de lo profí ioni tas,
adecuado para e e empleo será contratado. La competencia e realiza
sobre la condicione que establece el c ntratante bajo la ob ervancia d la n nna legal s. En el ca o del profesorad universitario,
al no existir com carrera en formación inicial, se tien que r currir
a realizar la selección con ba en ott determinante , algun s de
ello relacionado con la formación académica, mi mra que tro
influid s p r factore de caráct r no académico.
n el propó ito de realizar la _ lección, la promoción o el torgami oto de e tí.mulos al m jote aspirante para ocupar la plazas
de académico se inte ra una e peci de perfil deseable del profi or
para pod r tener una base de comparación o una li ta de cualidade.
que debe po e r. .[ demá de la exigencia de carácter académico
dentro del perfil, aparecen también cualidade de carácter ético, lo
cual no
una particularidad de la profe i' n d pr fe or que la di.tin a de las demá pr fe ione , puesto qu por l eneral toda las
profe ione po en un código ético· pero, lo que sí di tin e a lo profe ore. e que u códig étic no s refiere dir ctam.ent a us clientes
com sucede en ca.si toda la. demá profesion .
n el caso del profe or u r laci · n con el client no e precisamente directa, sino ue e tá mediada p t la in ritución el trabajo
c rp rati-vo. s decir mientra qu en el ca o de la medicina por
ej mplo
po ible localizar a los r p nsable tanto de la acci ne
benéfica como d aquella que p nen en rie
la salud del enfermo en el profe rado, e muy difícil id ntificar a los responsables
directo· de haber en. ñado, motivado impulsado problematizado
hasta de hab r pr v cado el fraca o de 1 e tudiante debido a
que el profe or en eña olo una part del c n cimiento de la cual
e e p ciali ta 'lo ha ta cierto niv 1 de p cializaci 'n. 'n te
entido, cada pr fe or en articular e resp n abl ól d cierta
parte del éxito
&amp;aca del e tudiante el re t d la formación
del e ·tudiante compete a un c njunto de pr fe r , má numero
mientra mayor ea el tamaño de la in titución ducariva. tra part~
considerable d la re p n abilidad compete a la in tituci 'n, la cual

también e mu ' difícil de jd ntificar en cuanto a la per ona de u
directivo , ituación que se complica en l ca o de 1a in tituciones

52

educativa d caráct r público en el qu la dirección de la institución
y de Ja educación, n último ca o on respon abilidad del gobi rno,
en donde el profe or, como ya e ha dicho, aparece com un funcionario de estado.
Para el perfil del profe or la doc ncia e fundamental constituye
una rica fuent d ituaciones en las que
ti n que actuar éticamente, pero la docencia es sol una parte d u activ:idad, también
se de empeña en el ámbito a la generación del conocimiento lo
que con tituy otro campo de actuación ética. Lo compr mi os de
actuación 'tica que e1 profi sor contrae como inve tigador, son aún
más difici]e d det rminar debido a que 1a investigación, éticamente, e rige por la bú qu da de la •erdad con base en lo principios
científicos ) us posible aplicacion en benefici d la ociedad,
lo cual no e ncuentran personificado al o en el ca o de 9u
se cfu eñen pr y etas muy e p cí.ficos, ya a c n entidades pública
como con contratante particulares. La bú qu da de fu ntc de financiamiento que apoyen a la in titucione educati a , puede alterar
de cena.río de actuación ética de la actividade d inve rigación del
profesor, al t n r que respond r a I requerimientos de sus client
quiene pu den establecer pr p' ito no congruentes con lo principios de bú. queda d la verdad y b n fici
cial que
preg na
en Los discurso de polit:ica educativa. Al igual que com docente el
profe r actúa corporativamente rambién como inve tigador y tiene
c¡ue ubicar dentro de las lín a institucional . d investigación, lo
cual condici na también u c mpromi o ético n esta acti....-idad. El
apego a la acción corporativa y la ob ervancia a la. línea in, titucionale hacen que el comportami nt ético del profe or muchas
vece e traduzca c roo solidaridad y eguirniento a lo que e hace
de de la in tituci · n y desde el gr mio de profe or , , u ética e hace
por refi rencia a los colega y a lo. dirigentes d la in tituci 'n. u
accione ética e traducen en el cumplimi mo de la regla in tituc1onale ·, in llegar a cu~stionarla .

53

�ÚJs profe.soresy el m1T1bio ~dt1calivo: condiciones objetfreuJ' sul?Jetiuas

Ahora bi o, aunque e tamo habland d un comportamiento
ético en particular, el del profesor como profi ional ue actú_a de
acuerdo a las d terminacion in títucionales y por las característica particulares que a um la pr fesión y la institución, no podemo
su ttaemo del hecho d que el profesor no puede impl mente
ubicar en una po ición de sub rdinacióo para dejars lievar, en
u comportami nto ético por lo qu le dice la in titución o por lo
qu hac n u colega . __. nsenar con profesionali mo no significa
sol ttan mitir un conocimiento, pretendiendo, optimi tamente y
de de una p CUia de formación pedagógica, provocar el aprendizaje d los estudiante , ni tampoco, la n eñanza puede limitar a
preocupar e por los e tudiante tratando d remediar u problemas
d aprendizaje. La nseñanza no
puede alejar d su compromi0 ético o p lítico: al n eñar sin compromiso s enseña también
una ética. La acción ética es activa, es algo que se ti ne que estar
realizando no esperar a que e forme por í mi ma en cada uno
de los e tudiante . La formación ética, por lo tanto se forma en la.
accion diarias del profesor, por esta razón, la dimen ión moral de
la d cencia universit-aria debe r reivindicada.
{antener la actuación ética d 1 profe or como una acción implícita en us actividade de enseñar, in e tiga_r g tionar el co~~
cimiento, p n ando en una upu sta neutralidad en la formaaon
ética de lo
tudiant y del cumplimiento de u labore , e una
forma de eludir u compr mi o profesional ya sin la det rminante
de la institución o del gremio.
como pr t nder u tra r e a ser
un actor moral d ntro d u acti 'dad profes.i nal, tratand de no
int r enir en otro a unto que no ean "académicos" lo cual va a
incidir directamente en la ~ rmación de lo estudiant . o a u.mir
una postura ética activa, dice B 1í ar (2005), e una abdicación de
la re ponsabilidad moral y de la bligaci ' n d actuar d una forma moralm nte apropiada'. Bajo e ta per pectiva, la formación del
profe orad e debe u tentar, ademá de r experto en en ~ar Y
experto en lo que en eña, en una ólida ba ética que d , enndo a
lo que hace, lo cual e convertirá n un componente de u perfil.

54

Gmulal11pe Chóvez. Gonzóltzy Benigno Bemmide.r ,\ Turlí11ez

obre la actuación ética del proti or dicen Gómez del Campo
y otro (199) que e ante todo, una actitud que lo lJ va a intere arse
por conocer · comprenderla realidad ocia) y d realizar acciones en
concordancia con los principios éticos qu e han a uinido por lo que
.e puede d cir que la conducta ética,
ante todo, un compromi o
ético- ocia!. El ínter' por la realidad acial, a p ar de et algo inherente a la acti: ·dad educativa e inve ti:gativa, no uele s r frecuent
en la actividad d cente pu s no parece adecuado que el profe or
desvíe de su objetivos científicos para d dicarse a comentar acerca de lo pr bl ma s ciales, que muchas \- ces piensa que no le
incumben a ,1, ni a 1 estudiante ni men s a la in titución, por lo
que la actuación ética debe pte er e como comp nente de la acci , n
del profe or.
La actuación ética parte de la idea del reconocimiento d pertenencia de cada individuo al géner humano que compatt una
hi toria y principio básic para la convivencia, p r 1 que la olidaridad entre tod los indjviduo e un r sultado de nue tras imilitude y un compromi o para a urrúr col crivamente la tarea , para
alcanzar lo que e valora colectivamente. o e qu
t nga que a umir la postura de la igualdad y la obligación d er igual
ino que al
reconocer como individuos se reconoce casi aut máticam nte que
como tales existen las diferencia. .
part de est e mpr miso ético,
reconocer en la práctica que cada e tudiant
diferente qu cada
uno de ello aprende, actúa y deo a piracione difer ntes la cuales
se deben r pecar y ervir como principio para la actividad &lt;l cent ,
pue el profe or n ólo en eña a e tudiante corno j fueran un grupo de iguale encerrado en un aula, in ant todo trabaja con y
para per onas. Por otro lado, la iave tigacion y su aplicaciones
que realiza el profesor benefician a algwen, iendo de abl qu
os
beneficiados ean lo meo favorecidos a umiend con e11 una
acción ética de olidaridad tambi, n n e ta actividad, que
upone
e justificaría por 'U m r apego a los priocipi d la ciencia.
El profi or universitario actúa com un profe ional, con todos
lo problemas que esto implica y que ·a han ido mencionado , p ro
esta situaci ' n de con errir
n eJ proE sional académico no pu de r

SS

�Los proftmm J' el cambio edJ,cativo: ro11dicio11es oi?JelÍl'as 11,ijetivas

ólo como un estatu gue l con6er un mayor pre ti.gio que lo
hace a cend r n la e cala cial, ya que c mo p fi ional académico
el profe or contrae nuevo c mpromi os obr todo d carácter ético.
i bien la profi ión d origen d l profi sor cuenta ya con una ética
el rvici académico pre enta ou vas exigencias, las cual tiene que
asumir además de la que pro ienen de su profe ión.
C mo pr fesional de la educaci , n y de la inve tigacióo, Ibarra
(2007) reconoc n el profe r cinco dominios. el de lo problema de
la realidad educativa, el de la teoría qu explican a r alidad, el
dominio de una práctica con re ponsabi.lidad ocia!, el d la pedagogía y el d minio d 1 elhos de la profe ión educati a, todo ~llo
n el context hi tórico político acial y cultural en el qu ¡erce
, u profe ión y en el qu e de empeña como per ona. e domini corr pond n en mucho a la caract ri tica del perfil ético ya
mencionado en todo ca o cabe d tacar el d minio que el profe.ar
debe t ner obre la r alida educativa n la que se de empeña debido a qu frecuentement la formaci ' n pedagógica del profe or se
ori nta hacia el domini de teoría. peda ógica o de técnica de eneñanza p ro uele pa ar e por alto que e a teorías y e a técnicai
han urgid preci am nt d 1 análi i de lo problemas educativo
i bien, la teorías peda ógica, pretenden cierta gen ralidad la reali&lt;lad educativa a la que hac mención la r alidad inmediata, la
cual pu de pre entar cierto probl ma para u rudi , debido a
qu implica 1involucramiemo del profesor en la luci ' o d dicho
probl ma abandonando con ell la upue ca neutralidad ética de la
acción ducativa y e nvirti ' nd lo en un actor ético.
El profe or e re p n able directo &lt;l lo qu ocurr en el aula Y
d u , actiYidade. de inv ti ci , n p ro mantien olo un e trecho
mar n d acción má allá d lo pre tablecido p r la in ti rución Y
por la tradici ' n d c ot . La aut n mía del profe r, es encendida
en el nivel étic por fa.rtínez y Te (2 ) com la f ac11ltad de Jornlli·
lnrj uidos por sí 11Jis1110 en ba a u pr pia fi rmación y a umiendo
la con ecuencia. que ello acarr e in influencia de lo demá.. La
formulación &lt;l juicio morales en el ámbito educatiyo suelen e tu
circun crito a lo in riruci nal debid a que la ituacion que lo

vi t

56

G11adal11pe 'há1iez. González.;, Bl'llig110 Bet1avider 1\ lartí11ez.

requieren ya d ben haber ido prevista en la planeación de la educación, por ejemplo el profesor no tiene gue hacer juicio acerca
de la importancia d lo tema d us cur
(o de la evaluación ,
promoción de e tudiante ) ~a que eso juicio ya fueron h cho d de la in. árución. n lo concerniente a la in e tigación, la emisión d
juicio moral tarnpoc
mu ' fr cuente la deci iones e toman
de manera c rporati a r posiblemeace el mi mo profesor participó
en ellas de manera formal, entonces el e pacio para qu e emitan
los juicio moral
e reduce notoriamente. La reducción del margen de aut n mía para la formulación de juicios morale hace que
la acción ética del profi or e circun criba bá icam me a adherir e a
lo. principio e tabl ciclo por la io titución, siend su adhe ión un
igno d su comportamient ético.
E pr bable qu ea la esca a autonomía una de la cau a para
que e brinde al pr fi or toda una erie d recomendacionc acerca
de u comp rtamient ético, qu vienen de de lo organismo internacionalc . .. ta recomendacione tratan de hacer id ntificable lo
que de por í e difícil de apreciar, d bido a la amplitud de tale po turas y a vec p r lo problemático que re ulta u puesta en práctica
que son la línea obre la cual s e d b fincar l comportamiento
ético de lo profe ore . aclie pcn aria inicialmente n la nece idad
de tener que definir tan verticalmen e el c mportami oto ético de
lo profe ore debido a que la educación de por , í una tarea con
un alto component ético d bid a u c mpromi o para ayudar a
la _formaci · n de l demá lo núsm que la lab r de inv tigación,
onentada por la bú queda d la verdad a trav ' de la ci ncia. Una p ibl explicación para la existencia de e t~ r c mendaciones radica
en que la actuación · rica
pu d dar d mucha. formas y puede
adquirir div r a ..pre ion , pr piciand actuacione qu pueden
comprometer a la in ricución y al remi . i se y
t a pecto d la
acción ética enconce
preferible tablecer lo marc de la c n~ucra ética qu d ben guir los obierno la in tituciones lo profesorc y no d jarlo usceptibl a una div r idad de interpretacione .
De de I organi m s int rnacional
e de prenden la recomeodacion com-ertida5 en prec pt . o exigencia qu el profe or

�Los profasomJ' el calllbio d1,1cati110: co11dirion1.r oijetivosy subjefi-va.r

G11aduú¡pt Chót'fZ Gonzáltz.y Benig,10 Bena/lides .\lartínez

debe eguir muchas vece a travé de la búsqueda de integración del
perfil d eable del prob r. nte ello, l profe or debe er capaz
de pinar definir y tratar bre lo problemas "éticos culrurale }'
ociale, '' qu afectan el bien e tar de las c munidad
nacione y
la s ciedad mundial. También ti n qu reforzar su función cática
y progresista para poder analizar las nue,ras teod ncia c nómica , aciales, política y culrurale y utilizar esos análisis para tomar
medidas pr ventiva . L
al r que e postulan como uni,·er ale
también tienen que er definidos y difundidos por pro6 ore )' e tudiance universitarios en razón a su prestigio moral intel crual, todo
en un marco de libertad académica y de autonomía intelectual. Esta
lío a 9u orienta la actividad d lo profe ore e confirmada por la
Conferencia Mllndial de d11cació11 S11perior de la l"
O (2009) en el
Plan de cción de lo estados miembro d est organi mo, 100 o
k) en el que de taca specialmente la necesidad de incentivar el interé por la carr ra académica a egurando re peto por los derecho }
adecuadas condicione laborales del per anal académico' .
Puede decir e por tanto, que la, nuevas xig ocias del rol de profi sor on de índole básicam nt ético- ocial a travé del de arrolla
de un sentido rrítico para e, pr ar opiniones y ofrecer alternativas a
siruacione ociale , per toda
tas eXlgencias deben star garantizadas in titucionalmence por un ambiente de lib rtad académica\
auton mía. A las funcione típica d la profesión académica como
la. docencia, la investigación deben integrar la ético- aciales. Lal
accione éti~a del profe ar e mo part de u de empeño profesional deben d quedar ubicada en un contexto de la realidad en la qu
Yive, ta realida&lt;l e. tanto educativa com política y cial, la cual
supone la exi tencia d contextos 1 cale y globale .
demá , para lograr contar con el p r onal académico que poea la caracterí rica y d sempeñe las actividad mencionada., e
necesario un pr grama d formaci 'n continua e inicial d profeor que , e ubicaría en la propia educad· n su peri r. En el c~ 0
mexicano no e pued localizar un pro rama in, titución dedicada explícitan1ent a la 6 rmación inicial d pr fe ore d educación
uperi r pues
pare d l upue to implícito, d gue teniendo un

grado académico e puede n eñar o diri ·r inve tigacion por lo
meno del mi mo grado. Lo que i e hace comúnmente es preparar
al futuro personal académico mediante cur o e p ciales, hacerlo
fungir como asi tenr de prof; ores de exp riencia inmiscuirlo en
la actividade académicas paulatinamente. La recomendaci · n de la
Conferencia fundial d Educaci 'n up rior (20 9) acerca del apoy
c¡ue e le deb dar a la carrera académica, u reconocimiento ocial y
u eguridad laboral on el marco nec ario para que e puedan ejercer efectivamente las actividades corre poncliente a lo ra g de
u perfil ético, además d hacerlo bajo una condici · n d autonomía
y libertad. n el mi mo entido la obtención d grado académico
hace la veces de formación d profe ore o de p t nal acad, mico.
Pero todo ello se ve limitado i e ob erva a la luz d l que tablee
la Decloració11 M1111dial Sobre la Ed11coció11 St,perior (199 ) que establee la
necesidad d política bien definidas para la formación d profe o ·es,
obre todo en el a p cto d la d cencia a1 rec n c r la importancia
de la formación d lo e tudia.ote .
La fi rmación de profe ores dentro de la in titución uni er itaria
,e diseña en razón de la funciones y fin que per igue la propia
institución por lo que resulta que el profe or se confecciona de
acuerdo a la característica de la ducación uperior. Com institución académica la docencia · la ínve tigación le n inherent
el profe or d b de mpeñar e a funciones, las cuale igu n las
linea tradici oales que undaton la uni,·er idad. in embargo el
desempeño de la docencia a ni,· 1 uperior e encu ~ura ori ntado
por criterio e pecífico para u de empeñ , al igual que la función
de la inve tigación. obre cloc ncia inve tigación y ge úón no e
pude decir 9u . ean funci ne nueva o que con tiruyan nueva exigencias para lo pr fe ·ores, pero to que i e pued afirmar es que
su de empeño está ahora normad p r ciert requi ita~ d recient
aparición y qu implican una nueva fi rmación para 1 profe ore . .
El docum nro
i i · n 2 12' de la niver idad Autónoma de
• ~evo León pre enta e mora go d • ea ble en u pro e ores 1 s1gwent s: reconocimiento naci nal e int rnacional d u compet ncia
)' formación disciplinaria; constant renoYación d u e nocimien o·

5

59

�Los profe.rores el ra111bio M11mtil'o: rondido11es oijttivary subjeti1'tls

y, g nerar ht propia información y apro echar la exi tente.

orno e
puede apr ciar 1dominio de l que en eña e to e u formación
di ciplinaria reba a con mucho el 'imple conocimiento d la materia
que ·e en. ña, hasta hacer canta.et con la producción del conocimiento. Se pu de decir, por tanto que enseña, no porque se domina
el conocimiento ino porque s inve tiga o e genera la información
qu se a tran mitir a l e tudiantes lo cual garantiza mantener la
actualizaci · n en el conocimien o. E ta situación no conduce a pri\'ilegiar al conocimiento sobre todo a la pr ducción o generación de
· te por encin-ia. del r to
las funciones.
Las xigencia · hacia la docencia on ba tanre amplias egún con. i na la i ión 2012 pue e tablece com ra gas deseabl del profear el dominio de técnica , h rramienta p dagógica , el conocimiento de •us e tudiante la capacidad d innovación en los pr ce o de
ens ñanza-apr n&lt;lizaje la proro ción del aprendizaje y la formación
int gral d los e tudiante en pr grama pr enciale , abierto y a disancia , además de inv lucrar a lo e tu@ntes n su tareas académicas.
Los rasgo d seable d los profesor los ubican com prof ionale.
de la educación en el s ntido d que d minan todo l que e refiere
a la en ñanza como c nacimiento de dos grandes apartado$ d de
la técnica de en eñanza r cl con cimiento acerca de lo e tudiantes.
También la \N e pera qu sus profe or prorou van y ean roodel de los valore y arributo univer ita.ria ' e co~prornet,'lil con

"ª

la ~scirucióo.

El Modelo é d11cativo de la L¼.: rL (200 ) otro documento qu permite con e r lo que e pera del profe or. orno parte de la innon·
ción ac. démica se ad pta el u o d e enología en la educaci 'n, por lo
que el profesor d b rá capacitarse en el u o de esa t enología y manejar la plataformas vi.rtuale para u trabajo en el aula y en formas
de educación n pr .cncial. Lo anterior ·e encuentra ori ntad por el
principi de priYilcgiar má~ el aprendizaj que la enseñanza·. Bajo
e te principio el pap l del profe or univer itario
ve radicalmente
tran forro , do pu d ntr de la tradición educativa de ni el uperior.
el pr fe r e c n id rado como algui n que ti ne un ampho dollllnio de lo 9u nseña, por l que u capacidad para ens ñar e basa

60

GJ1adal11pe Chávez Gonzdlez.y Benigno Be,wridts Mtrrli11ez

inicialmente en e t dominio, pero con la idea de qu hl educación
debe de centrarse en el aprendizaje, el dominio d lo qu
n eña
por parte del pr fesor no implica que el alumno aprenda, a í que el
profesor debe de orientarse por los principio pedagógicos y dirigir
el conocimiento y la tecnología al aprendizaje teni ndo el profe or
que . er capacitado en el us de la tecnología, pero no · lo en la
imple tecnología ino en su aplicaciones educativa . E t es, el
profe or tampoco puede impl mente en:eñar u ando la tecnología,
sino que debe centrar u conocimiento di ciplinar y hl tecnología en el
aprendizaje.
Los nuevo modelo curriculare , con ba e en el Model Educativo (2008), e tabl e n también cierto principio que in lucran la
formaci · n de profe re . Además de 9u el di eño curricular deb
centrar e en l aprendizaje, debe orientar e en conipetenáas específicas · gcnerale , debe tener carácter int rdi ciplinario, a pirar a la
internacionalización, ser innovador, r nd r hacia la adaptabilidad y
tran feribilidad, movilidad, vinculación con otro ector y énfa i
en lo ,,atores, entr otro . ada uno d sto elemento implica ht
formación de lo profe ore siguiendo su lineas por ejemplo para
centrar la educación en el aprendizaje, p r comp tencias, interdisciplinario, internaci naJ y con énfa i en los val res, se requier n
programa e pecifico en la forrnacjón de profe ores, quiene no
e encu ncran preparado para a&amp;ontar e tos retos aunque tengan
po grados o ean inve cigad t reconocid s internaci nalmente.
La evaluación d 1 aprendiza¡ e otro d lo problema educati o
má importante y complicado para resol er dada la diver 'idad de
e tudiame y u
tilos d aprendizaje.

{ l.JJs profesoresfrente al cambio educativo
Lo. profesores son quiene han de ll var a la práctica la p lítica
edu~arivas que
han di eñado para m jorar la educación }' c nver11rla en un ervício d calidad, on también los que habrán de
asumir la postura ética necesaria para 1 grar las meta buscada. por
1~ ca~bio . on en definiti a, lo profi sore. , quiene pers nificacan la unagen de la calidad ' de compromis ético que e proy era

61

�Los profesoresy el cambio edumtivo: condiáones ol?jelirasy s11bjetiuas

d sde los ni ele de lo organi. mos internacional s, gobí rno y autoridades educativas. Con el propó ita d a eriguar cuáles on la.
idea, que lo pro6 sore tienen ant los cambios y cómo perciben
las nue as ex.ig ncia para el d empeño de u profesión, hicieron
varia entrevista a profundidad a proD ores de la U
cuyos reultados e interpr ración han ervido debas para e ta reflexione
qu se desarrollan acerca de I cambio , la nueva xigencia y el
compromiso ético mi ma que erán ampliadas en el apartado IJ.
Es un hecho evidente que La educaci, n e tá cambiando y que la
in titución universitaria es parte o promotora en muchos caso de
e os mí mo cambio pero puede er que esto ean solo en apariencia, in llegar a trastocar lo elem nto y la relacione con titutiva de la in titución ducativa, dicen lo profe ores entrevi tados.
Priocipalm nte e os cambio e manífie tan en las evaluacione que
e practican a trav's de rganismos como los CI • , buscando la
acreditación, lo cual constitu, e también una fu rte pre ióo a todo
lo ni eles, pero má que r flejar lo que hacen lo profe ore , pone
en evidencia lo que se hace a aivel de la autoridade o directivo
quienes son lo que asumen la respon abilidad ante dichos cambios.
Pero algunas siruaciones no cambian, por ejemplo, lo que se refiere
a la tran parencia en luso de recursos, promociones de profesorL'5
y otro . n ciert entido die n también, la univer idad está respondiendo a lo 9ue la ciedad le demanda, pero tal vez se encu nrra
encerrada en los cambio de orden económic in percibir que la
formaci 'n d profe ionale. a travé de la ducación es un fenómeno mucho má amplio que la formación para el trabajo, más bien
deberíamo preguntarnos ha ta dónde e pertinent a umir e._as
tendencias in ver lo demá a pectos que ocurren en nu stra ooedad y que también r pre entan importantes reclamo para orientar
nuestra actividad educati a. La universidad no puede implemente
contemplar la U gada de los reclamo para el cambio, tiene que ~er
en la medida d u posibilidades, promotora de aquellos cambio~
que t ngan ntido de ben fici acial.
De acuerdo con las e presione d l profe ores, e puedt: dear
que lo cambios en ducación e p rciben como:

62

uadalt¡pe Chá1•ez Got1zálezy Bevigno Benniid11s ,\farliflez

• Externos al sis terna ducativo y de la , oci dad nacional
• Verticale n u formulación, in tomar en cuenta la. nece idades
reale
• Aparente , in llegar a las aula ni a tran formar a los individuo
involucr::i.do n la educación
e reciben en forma pasiva y acríticamente por 9uiene clirectamcnte debieran participar

Afu-man también, que para introducir los cambio, que vayan acordes con la globalización la bú qu da de la calidad y la adopción
de tecnología, al igual que cualquier otra política que e pi o e en
implementAf", no hace falta comprometer a lo. profe ore con sto
cambio , puesto que ya . e hayan comprometido desde u ingreso

en el sistema de relacione } parentesco, p r , l que j hace falta,
es que el pr fe or sea escuchado, dando por hecho que lo profeore no ·on tomad s en cuenta. o e tán en contra de I cambio , tampoco manifie tan una gran . impatía por involucrar e c n
las política institucionale , simplem o.ce expresan u deseo de una
participación activa para p der comprometer e.
Por la expr ione de lo proíi ores entrevistad s Qo que podrá
corroborar. e en el Apartado n n el que e incluyen alguno. frag~~nto · de es_ras c_ntrevi. tas) e posibl con. iderar que su participacton en la umver. tdad pre,enta las iguient . característica :

:1 sistema d ingreso al trabajo est.á orienmdo por la relacione. personales y familia.re má que p r los mérito profesional o por e::lección, lo cual limita b auton mfa n la participación de lo profesare.
• Lo profesores no
ienten partícipe. , ctivos en lo proce o. de
cambio, a pesar de actuar formalmente dentro de la instancia acad -micas &lt;le la in títución
• El profe, r Ye a la univer.idad depencliente de las poli rica d e. tado Y Je lo organi rnos internacionales, sin e cablecer u propia
lineas de trabajo académico de compr mi o social, en e, t sent.iJo se pued con id rar un trabajador de e ta.do má que c mo
profesioni ta académic .
•

63

�Los profesoresy el cambio ed11calivo: rondicil;11t!J oijetivtl.I.J suijetivos

G,mdofllJJe Cbri,,ez Go11zdlev Be11igno Bmavidu Mortfoez

5. Lo profesión académico co,no co1nprot1tiso ético
Lo comienzos de la carr ra acad ' mica no on con base en a una

a determinado lugar, ve tirse de cierta manera, entonce e recurre
al profe ional, quien va a cumplir us xp ctat:iva , la profesión ·
su tenta en cierra funcionalidad acial y mantiene el entido cooperatim, en e te entido la profe ión e constituye como una moral
al er de beneficio acial, pero t entido e pu d di corsionar

formación que conduzca a u desempeño como una con ecuencia
planeada, como lo son la demá profe ione si alguien tudia para
abogad , se forma en e a disciplina, lo e rudio univer itario le integran lo conocimient n cesari para e a profe. ión y lo demá
r querimiento que le pudieran presentar en la vida profesional La
pr fe ión ácadémica en cambio no e e tudia propiamente, sino que
e hace directamente en el de empeño de la profe ión por lo tamo
no nace de una vocación, en el sentido de llamado interno o externo,
la carrera académica se pre nta com una red que capta los e tu•
diantes destacado , lo familiares o lo conocidos. o
d sconoce
que son cada vez rná frecuente los ca os en lo que la elección
e hac por concurso y n oca i nes éste es conducido por empresa e p cializada en la el cción para la e ntrataci · P de personal de
acuerdo a lo perfil s tablecido in t:itucionalmente, lo cual depura
el proce o d selecci 'n lo acerca al modelo m ritocrátic ~u~endo
ext nderse te procedimiento a las promociones y reconoC1m.1ento.
lab rales de la carrera académica.
Los compromi os que e adquieren c mo profe ional ~on en
cuanto al cumplimiento de los ervicio que se han coorraído ya sea
c n lo cliente , o con lo contratante . Debido a que en el mercado
laboral lo servicios profe ional ·e pagan con dinero, iendo muy
variable lo que e cobra por el mi. mo ervicio ya ea por la calidad
d l ervicio p r el prestigi , por la tradición o por otras det rminante d p ncliendo de cada oci dad en Ja que e ofr c se tiene
qu r currir a la ética para tratar de mantener vigente 1 principios
del ervici profesi nal, por cná all
baj que pueda s r el pago.
D
t modo e pretende a egurar má allá del pago en monto
variabl de dinero, que el erv:ici profe ional se cumpla con el más
alto ap goal deber ser de la profe ión. Lo códi s ético remiten a la
pro esión corno algo que algui n n c ita que no puede lograr por
, í mismo por lo que la profe íón ante tod e un deb_er moral de
ayudar a algw n que ademá c nfía en 1profe ional para obtener lo
que r quiere. i alguien necesita construir un edificio tran portarse

64

cuando la retribución que obtiene no corresponde a los ervicio
prestado , teniend que recurrir a los principio ético .
Lo profe ore. comparten mucha de e ta caracteristicas con
las demás profesiones, pero las diferencia e pr sentao i e intr &lt;lucen en su actividad s la variables de profesión ftmcionorizada y
renrialiZflda como ya e explicó al principio de e te artículo. Lo que
permite compr nder que lo profesionistas que e dedican a la educación no se mue an en un mercado laboral abierto a la demanda
de lo cliente , el profesor má bien actúa como un mediador entre
las necesidade de la ociedad ' la prestación del servicio educati o.
u actuación ética igue lo principio de la educación pública responde a Jo principio e tablecido por el gobierno ~· la autoridad
educativa lo cual e extiende a egui.r lo principios pedagógico y
de calidad pr venientes de las políticas oficiale , como el di cur o
de las competencia la evaluación de lo diversos comités las acreditaciones la ad pción d tecnología, el cierre de carrera la apertura
de otra , lo e tudios de formación docente, lo posgrad y demá
indicacione ·. Esta políticas son las que lo entrevistado ven como
proveniente d fuera aplicada en forma erti..cal, sin sentir e reprentatlo. en ella .
Como profe ioni ta gremializad el profi or e catal gado n
pa9uete, al lado de los demás pr fesores que e encuentran en la
mi, ma situación r gido por el mismo j tema, con expectativa
muy parecida r aunque no ofrece grand s retribuciones económica , sí brinda op rrunidade de trabajo cuando pre en tan probl ma en la empre as privadas o en el trabajo independiente todo
e to a p ar de qu ' e gana diez veces men com profesor'.
Para manten r e en la activ idad laboral asume un comportami nto
ya no cam profi , i nal sino como profe or, a p ar de qu ningún entrevi tado e autonombró con te títul m qu 1 mpre se

65

�Los prq_ferom , el catJJbio edu{(Jfiz,o: rondirio11es ol!Jrtit'tJJ • J11bjetit'tJI

Guadalupe Chónz Go11z.ález._y Bmigno Benm•idl!s ,\ fartínez..

identificaron como inVí tigador s alguna v ces c mo d c nte , o
con su profe ión de orig n.
La actividad más ati factoría c n la qu se identificaban los profe or era la de ver a us alumno· triunfando como profi sionistas,
como becario en l extranjero o como colega aunqu al hablar
de los alumno que no logran d tacar o inclu o de lo fraca ados,
afumaron que la culpa era d ell
de l estudiante a 9uiene no
e podía atender n coda us n ce idade d bido a que on m11rhosy
que fr cuentement n le inter a el estudio de la carrera. l comportamiento ético del profe or a uro p r lo tanto n la actividad
académica laboral en la que se ha involucrad , realizada de manera
cotidiana clirectament, en relación a lo e tudiante principa.lmeme,
vista como una actividad de compromiso social
La pretensión de formular código o principio , rico que normen la conducta del pr fe or tendría qu partir o fundars iguiendo las líneas general del que lo mismo profe ore sienten y expre an: primero en relación a l s e tudiante ya ea como docente.
tutore inve. ti ador o lo que se tenga que de ernp ñar. De pues
e cien que expresar en su ntid profesional deotr del grupo de
pr fes r como Cuerpo Académico, gremio junta, con jo, a ociación o cualqui r otra f, rma de participación en u s ntido gremial.
inalmente demr de lo que e puede d . prender d la entre"i tas
e lo que se r 6er a la norma institucionale expre ada como
p lítica de e tado a tra é de la jerarquía educativa, aunque en b
práctica éstas apar zcan en primer lu ar, dándole una importanci~
de de la in tituci 'n, per no d d el profe or, quien es el que habr.i
d p n tlas n práctica y quien en última in tancia la coovenirá en
éxi os, l mi roo que en lo fr cu nte nuev fraca
de 1 nue-

contextuale como I cale abordando u di ersos efectos n la unitersidad y obre todo, en los diver o actor in olucrado (De la
Torre, coord., 2 08). Pero e te apartado e refi re má bien a lo
efecto. ubjeri o que producen en lo ujero , particularmen e en
lo prof ores. Para u con trucción, se retoman lo - plamearnienro, teórico d alguno autor recon ciclo o ste tema del cambio educativo principalment : Fullan (2002) Popkewitz (1994, 200 ),
Popkewitz, Tabachnik y 'J ehJage (19 2, 2007) , )~ Hargr av (2003)
por considerarlos útiles para int rpretar lo qu los pr fe ore di en
en la entre ·sta realizada con e te fin. e r conoc entonce , que
el cambio e xpresa también como reforma educativa -r académica- basada en estándare (Fullan, 2 2: 37) que r p ad a diferente
contexto
ítuaciooe ociales (Popke\vi.cz et. al, 2 U7: 190) y que en
la práctica, como toda innovación educaáva e multidimm;io11aL Al
re pecto, Micha l Fullan dice:

v

cambio educativo .

u. El sentido del cambio educativo para lo profe ore
1. Definkiones del ca,11bio
El tratamiento del cambio educativ n s nuevo en nue tro nrorno.
·e ha r vi. ad de diver a. forma con id erando tanto u as peer~

66

r

Hay al meno tre component
dimt:n ion en ju g al 1mplem ntar cualqui r nuevo programa o p lítica: (1) el p ibl u de
111ateriales nuevo o te"\i.sado (recur s didáctico tale. e m materiales tecnología), (2) el p sible uso de nuevo e1![oques didácticos
(es decir nueva estrategia o acti-ci.dad . docent ), y (3) lapo ible
alteración de la cremcios (es d cir, de la. pre up ici n peda ógica y la te ría subyacente a determinada política, programa )

·ullan 2 12: 70)

~ que Fulla.o re alta on l

aspecto in titucionale 9u , en implicado. en toda reforma ducaá a. Lapo tura d Hargr ave. (20 l3)
~. eme1ante, al afumar que para qu I cambio (en la e cuela) renga
ex.no r sea o tenibl nece ita centrar. e prud nt m nte en un núm _
ro m_an jabl de prioridad . dav y el apoyo n ce a.ri de recur o.
ufiaente , material s d aprendizaje y un desarroll prof ional de
lo_ doc~t adecuad . Por su parte Th mas Popkewitz (20 O) , explica pnm ro 9ue exi te una \1 . ión d " entido c mún ' del cambio
r la refi rma _9 ue uele relaci nar t pr c o con progr , por
lo que u aplicación conducirá siempr a la rn jora del mundo con

67

�Guadalupe 'hárez Gonzálv

Lbs pn/esores el camllfo edtJratit-o: cu11diriot11!J objetivrJS wbjetivor

ba , ntre otra fo ma en modelo que aspiran a convertir a •1~
demás" adoptan la per pecciva pet onal d los artífice d I cambio
para valuar el grado de ac ptaci , n de las reforma . En todo caso,
e te enfoque de entido común, dice Popkewit2, e centra en el
acon ecimiento spectacular o n la per ona la idea técnica del
cambio' (p. 13), decir, no a pira a conocer o analizar tra dimenion s. Ilac una di tinción, para efectos analític , ntr reforma
y cambio educativo a pe ar de qu en el ámbito e tadouniden e e

cipos, la práctica on lo scenario donde e pr duce la vida · acial y todas tien~n un el mento semiótico (orden del discur o) que
produce un enado n el que cada uno de no otro interioriza" las
diversa práctica que e pre entan cuyo elemento 'recontextualiza" y lo incorpora a u propia práctica .
Ademá actores sociale diferente repr entarán la prácticas de
manera diferente en función d su posición en el no de la práctica. La representación e un proceso de construcción social d
práctica , incluyend la autocon trucción .re.Jl. xiva -la~ r pr entacion participan en lo proce
en las práctica ociale y los
rec nfigura. . . La per ona qu difieren por su cla e cial, por u
género, por u nacionalidad p r su pertenencia étnica o cultural
por u exp riencia de la vida generan diferente 'r alizacion ' de
una posición concreta (Pairclough n \''odak y e_ er, 20 3: 182).

u ao c mo sinónim •
a palabra refar111a e refiere a la movilización de lo estamentos
públicos y a las relaciones tle poder que definen el espaci público.
A primera vi ta ca111bio pre enta un a pect meno normativo y m~
'científico". , e tudi del cambio cial r pre enta un intento de
compren ión de la forma de interactuar de la tradición y la tran.formacione mediante lo proce os de producción · repr ducción
sociale.. e ocupa de fa confrontación entr la ruptura c n el paado . lo que parece e table · 'natural" en nue tta vida acial (Popke\\ · tz 2000: t ) .

De ahí que, un enfoque d Sta naturaleza, upone, prestar una mayor atención, a la relación entre aber y poder que e ttuctura nuestra percepcion s y or aniza nue rra practica acial . Popkewitz
itúa lo hecho &lt;le la colarización en una per pectiva má amplia.
hi t · r:ic - ocial apoyada también en la eoría del discur, , con lo
que abona de man ra i nificativa al • tudio de e ta, que él llanu.
ciencia del ca11tbio p. 14-15).
Para finalizar e ta parte, convien citar tambi , n a arman Faircl
h (2003) teór:ic del náli is d I Discur o ( D), quien d de b
per p ctiva del lenguaj analiza la repre entacion del cambio en
la economía global (en ~ dak y ley r 20 3, p. 1 9-203) y aunque
aquí n trabajam
a vcrti n e del análisi acial, val la pena re·
ferir alguna de su id a porque son útile para el tema d l smliM
(l'.n idea de Fullan, op. cit.). aircl ugh c ncibe la vida s cial como
una crie de rede int rconectadas de práctica
ciale de difer ntl'!

6

Benigno Bmmides Jfartít1ez

En sintonía con lo xpre ado ant lo qu aquí e hace e tratar de
poner en juego alguna de la idea má importante de e ra vi ione
sobre el cambio , la reforma educativa c nsiderando aunque ea
en forma mu}' general, tanto La per pectiva global del cambio como
lo ~s~cto implicado en la relación entre ab r , poder pero má.
explímamcnte, bu cand un acercamiento al sentido (
•n la idea de
Fullan) que lo_ profesor otorgan al cambio educati,, en la
porque e el factor que puede, en última in tancia fa~ recer o inhibir
el cambio ducatirn.

:!.

Lzs razo11es del ca111hio

Aunque on diver o lo hecho qu promoví ron la idea o n cesidad del cambio ed~carivo a partir d la década de lo etenca d l iglo
pasado pu d dems grosso modo, que lo má imp rtante e relaaonan con el proce de globalízación y la cri is económica mundial
proyectada en particular en el de mantclamienco del llamado "estado
benefactor' la con ecuente reprivatización de diver o ectore de
la economía que repercutieron en la re ucción n ible de lo preupuesto a la seguridad acial y a la educación (reducción que e

r

69

�Los profesores el mmhio educatfro: co11ditio11es objetivary s11l?Jetfras

producto del predominio de un pensami nto conomici ta d~ corte
neolib ral, que contempla to do ectore coro ga to, ma gue
como in ersión). Por ello fue que, a partir de lo n venta, y para
efectos d garantizar su funcionamiento, las uni ersidade públicas
debi ron dar muestra. de u calidad educativa y d u pertinencia
social incorporándo e a un juego constante de competencia por los
presupue to , la bolsa conómica extraordinarias, ~torgaclas ~ora sólo a cambio d evidenciar los do a pecto menaonad arnba
(calidad y pertinencia). Lo que implicó ujetar e a los proce o dt
evaluación interna y externa, es decir, de rendición d cuenta. E to
condujo a la yez, a una erie d cambio al interior de la instituoone
d educación superior -la U 'L no fu la e cepción- que modificaron su organización, ttuctura y concepción obre sus funciones
básicas (docencia, inve cigación r extensión) y por ende, obre todos
lo agentes del proce o educativo.
.
_
_
on ecuencia de lo que e explica, el cambio en la uruver 1dad .e
ha proyectado en lo diver o niv les de la organización ~niver itaria
de forma enfática y o tenida de de lo noventa d l 1glo pa. ado.
La conocida exigencia de orden global y nacional (r adición de
cuentas, calidad competiti idad) han d enido en una mayor burocratización una elevada competencia por lo apoyo económicos
extraordinarios y e pecialm nte en una fu rce intención de adecuar
la docencia a lo nuevo requerimient , e d cir, planteando nuevas
exigencia a los profe re a efecto d que incorporen lo cambios
)' lo hagan realidad en u prácticas d c nte y/ o acadét:iica _. En
congruencia c n el propó ito de te apartado, e buscara evidenciar e a tercera dimensión d la que habla Fullan (2002: 70) a fecto
de traducir, aunque ea d forma om ra, i l cambio se proyecta en
las idea y ere ocias de los docentes. " to e , i mo ifica us cr~cias, que e una condición indispen able para qu adopte el cambio
y se haga realidad en la práctica.
_
·
demá de la razone de tipo económico o tecnológico exi ·
ten otra de carácter humano que han ido de gran influencia par.i
detonar cJ cambio educati o ha ta convertirlo en un pr ceso cons·
rante o por l menos un discur recurrente d parte de político

7íl

GNadalupe 'hávez G1mzález.y B nig110 Bmai-ides .\lartinez

r funcionarios educati os, é tas fueron l

div r
movmu nto
defen a de d chas humano que d nunciaban la desigualdad
v obligaron a qu la naciones -al meno - en el mundo occidental
~entraran us fuerzo en lo ecror m n favorecido y avanzaran hacia una concepción del i t ma ducativo "e mo llilll de
la herramientas má eficace d que di ponía la oci dad para r ducir la &lt;le igualdad social" (Fullan 2 02: 4 ). En e t tema fueron
influyeron tanto el lJJjormc sobn• el Desarrollo H11111a110 (P ruo, 1996), al
evidenciar la grande di pa.ridade en el u o de lo recurso. económicos, como la Comisió11 I11ternacio11al sobre la Ed11cación para el siglo XXT
(Delors, Jacques et al., 1997) y la Dedaraciót1 Mundial para la Educació11
Superior ( 'NESCO; 1999) qu ad más de realizar un diagnó rico de la
educación, e tablecier n nu v lineamiento para propiciar el cambio en Jo diverso niveles, dimen ione y actore de la ducación
a efecto de lograr la equidad educativa c m vía para propiciar un
desarrollo económico u tentable que beneficiara particularmente, a lo paise meno favorecido ha ta entonce . o obstante lo.
buc::no propó ito , en el ni el amplio la tar a no ha ido fácil, ya
que se planteaba no olarnente m dificar la práctica indiYidual sino
también influir s bre la e tructura de pod r exi tente para superar
lo. prejuicio t rminar con la diferencia entre etnia , c1a e , género )' diver o grup de p r ona n1ln rabies. dicionalrnence,
se reconoce, que una r forma educa ti a, con t do y que pu dar ner
éxito, no garantiza por sí mi ma la rnej ra de las per.ona y mucho
menos le a egura un pu to d trabajo en el rnund laboral. ~ decir, e requieren ce ariamen e, la conjunción d orros faccore que
con frecuencia, tán fuera d la po ibilidade de la in tituciones
educativa .

de

r

Con todo r llo, s reconoce si e han h ch pr gr o n lo qu
a la reforma educativa conci rn , aunque ésta no todavía una realidad. í qu la pr gunta bligada , ¿cómo lograr e te importante
com_erido de extender lo beneficio d una educaci · n de calidad y
pertmente para todo"? Aunque no hay re pue ta fácil ni cerr ra a
e ~ interrogante pued n pr ci ars alguno a pecto que on algo
a 1como prec nclici n para enfra car
n un proceso de cambio

�Los profasomy el cambio ed11catiro: ((¡//didoms objetivasJ' 111l!Jetivas

G11ndnh!pt' Chrirr::;_ Go11:;dlr::;__ )' Bmip_11r Bmorides.\l,,rlí11rz

educatiYo con posibilidades de éxito: primero hay que reflexionar
sobre el cambio y priorizar lo realizable (cambiar por cambiar pocas
veces da resultados positivos); hay que hacer que participe el mayor
número posible de personas, especialmente los profesores; hay que
dar tiempo para que la reforma cobre sentido ante las personas que
se espera realicen el cambio, porque el cambio de las ideas )' de las
prácticas requiere tiempo; además, hará falta fortalecer la infraestrucftJra para que el cambio prospere. Sobre esta última idea, se recurre a
lo que dice Fullan (2002: 51): " Por infraestructura entiendo los niveles inmediatos por encima de aquel al que nos refiramos", lo que se
explica con el mismo ejemplo que el autor menciona: "un docente
no puede mantener el cambio si está trabajando en una cultura escolar negativa". Es decir, para iniciar y llevar ala práctica un cambio con
posibilidades de éxito, hay que hacer que las cosas funcionen según
se necesiten y hacer que las personas se sientan apoyadas, acompañadas en dicho cambio.
Negar a la vez las ambivalencias que con frecuencia suelen presentarse en el cambio educativo no es posible, como tampoco lo es.
asumir que esta orientación teórica no tiene todas las respuestas a las
diversas situaciones y conflictos, además, tampoco son suficient~
las reformas programáticas si no conllevan a una reforma del pe11so•
111iento de la que tanto ha hablado Edgar l\lorin (2001). Lo que si se
puede afumar, es que la educación sigue siendo un recurso legítimo
para solucionar los problemas sociales y los problemas del hombre,
pero ha de asumir que los tiempos han cambiado can profundamente que ya no puede seguir recurriendo a las mismas fórmulas pan
enfrentar las incertidumbres que hoy se nos plantean. Si aspiramm
a c.1ue el mundo del mañana sea fundamentalmente diferente del qut
conocenms hoy, se debe trabajar para construir un mejor futuro. La
educación puede lograr el cambio influyendo de manera positi,·a en
nuestros estilos de vida y en nuestros comportamientos, realizando
reformas a profundidad y largo plazo que fortalezcan a las genera·
ciones futuras. Al pensar la educación, no podemos desligarla de
aspectos que en nuestra sociedad actual devienen de primer orden.
como es el caso de la democracia, la equidad y la justicia social

fforlin,_d2001). Colnceptos tan fundamenr:iles deben ser enseñados,
rorta ec1 os por a educación ' pero para
ello hace f:a1ta onencar
·
'
e1
quehacer• educativo hacia el fomento de un camb
·
1·O de pensarruento
e
que conaba de maner~ di_fe~ente al mundo )' a las personas y derribe
las barreras entre las disaplinas, las ideas, las culturas.

72

J. El rMtexlo 1111it:Prsitario local
El cambio
educativo en la UANL se expresa
cormal
· de
1
/" .,
'
1
mente a ra.1z
la .J, mon
2006
(1998)
documento
instituc1·onal
q
d
·
. .
'
,
.
ue ev10O proyecto
UOI\Jers1tano
.
. en
. el. gue se senalan los siguientes ru b ros para normar
la ,,da umvers_1tar1a: Valores y atributos, perfiles del docente y de los
egresados, acaones y metas. Con ello el documento incorpora
·
b uena
parte ~e las ~emanda_s plateadas a Ja educación superior tanto por los
organismos
mternaaonales como por las instanaas
. nac1on
. ales gue
..

se hioe~on eco de ellas en aras de optimizar los magros presupuestos destmados
e
¡ ed
·,a la educación. Las demandas eran (son)·. trans1orm~ ~ ucac1on p~ofesional _e~ _la organización, estructura y en las
praCtlcas, para ampliar las posibilidades de incorporación al mercado
laboral ~e- sus egresados y para que fueran capaces de competir en
las c?ndic1ones prevalecientes, dado que era notorio que en algunos
m~os_ laborales que favorecía a los estudiantes egresados de otras
uruvemdades
. . . d e per.
.
. (se trataba pues, de cumplir con el pnnc1p1O
~en~a sooal); aumentar la calidad y la cobertura· abrir o cancelar
licenaatur
' Jas necesidades
·
.
' nuevas formas
d
_ as segun
sociales;
propiciar
e ensena~ª- y de aprendizaje; promover la formación del profesorado, ponapalmente vía los estudios de posgrado y habilitar!
~o~for~e a. ~os estándares nacionales e internacion~es; propici:
a:i:es~~aoon )' la formación de cuerpos académicos, así como la
paon a redes colaborativas de los profesores· incorpo 1
nuev
1 ,
.
,
rar as
as tecno ogias de la mformación y la comunicación entre otr
aspectos más.
'
os

1'.3 T/_itión 2012 (2005) recuperó los planteamientos de la anterior y
acli c1ono
otros más en func1on
· , d e 1os cambios internos ). externos.
.
Enaempo
·
·
·
ce rin . .s mas r~aent~s es d Modelo Educativo (2008), el que ofrep ci1:-1os y onentac1ones para producir el cambio en el ámbito
73

�Glfadt1lnpe Cbúl'rz Go,,zólez..y Bmigflo BmavidesJlartinet

esp cífico de lo ¡ cdag · gico y didáctico basado n do idea funda.
menrnle : una ducación c ntrnda en I tudiance y la fi rmación en
competencia . A1 re peer no hacemo p r abora may re preci iones, porque excede el propósito de te trabajo.

integrad~ por la t rmación eneral y Ja formación profe j nal, pero
?reval~CJ ron acom dos que ub,i rtenla int nción original: cur 0
tntensn·o , cuando no _era la pr pue ta, profi ore in capacitación y
no con poca fr cuenaa Jo cur o lo eran . ólo de membrete, a ue
bajo nom~r de_ética profi ional o s ciología &lt;le la profe ·ión e
en. enaba resistencia de materiale o teoría de la construcción.
.-\pe.ar de qu .sub j ten alguna de la iruacione mencionada ,
.
e 1mportant maazar y recon cer qu lo. e tuclio. generale ahora
Progrt1111a de F~rn10ció11 Gmeral Lni,,ersitariu (a parcir de 2( 05) han ido
ganado, e pac10 r al y han c brado smtido en Ja percepción de un
buen numero d pro e or que creen n · l ,v e dedican d
rma
comprometida a de arrollarlo puede cL cirse ioclu o, que ha generado en . o docente una nueva idemida&lt;l.

:1

Los l'icisit11des del mlllbio: 1111 tjemplo il11stratÍl'o
las accione que se propuso Ja 1 'isió11 2( 6, está el estableamiento de un Pr0Qra111a de Estudios Generales, cuyo propósito principal

4.

~ ntre

ha ido dotar a los estudiante universitarios de las diferentes licencü1turas de una formación básica de tipo humanista e integral a través del de arrollo o potenciación de babilidade básicas (cogniti\'~
instrumentales y sociales) como el manejo adecuado de la lengua
materna y de una segunda lengua, uso de la nuevas tecnologw,
pensamiento crítico con base en la ampliación del horizonte cultural, desarrollo con base en valores "universales" y universitarios.
capacidades sociales y otra más, reclamadas por el entorno social
y laboral para de envolverse en una sociedad global, cambiante ¡
"flexible", que sin embargo, no garantiza puest s de trabajo. Tanto
la Visión como los srudios Generales, obligaron a la modificacioo
en cascada de los diferente programas educativos de las carrew
para incorporar las recomendaciones a la brevedad posible.
En el plano de la práctica educativa y áulica eJ Programa de EstNIÚDI
Gemrales es un ejemplo de la dificultad e que suelen acompañar ab
implementación y consolidación de un cambio, ya que, a diez años
de la propuesta todavía no puede decirse que goza de la aceptacióo
general. El programa establece una serie de cursos adicionales qu:
debieron incorporarse a lo currículos de especialidad. Tanto los
funcionarios educativos de cada dependencia o licenciatura como
los propios profesores ofrecieron una suerte de resistencia pasn1.
Es decir, los aceptaron porque no había opción, pero manifestaroo
(aún lo hacen) entre otra cosas, que era innecesario, que reducíad
espacio para las asignatura de la profesión, y que en codo caso proporcionar habilidades básicas no era responsabilidad de la univerndad· para los primeros años del nuevo siglo todas las licenciaturas
habían realizado el proceso nece ario para trabajar con un curriculo

74

I_o que ha uc~dido puede encontrar explicación
~gun tre. td a ma o m n e,~1d nce o del conocimient general.
l na . e refiere a qu tradicionalment la formación profe iooaJ es~rn, u ten~da du~:inte mu~ áempo en la hipere.rpecializadón ~I _
~n t d~ ca o

nn, _lJOI) oa ntac1on que, s1mplificaJa al exrrem , , e tr duce en
" aber much de ?1~Y poco"; de ahí los currículos obrecargado
de c~r o. }_~ credito qu p co o ningún pacio dejaban para
una _formaoon eneral, p r c n id rar que é ta no t:ta nece. aria ni
pernncn~: (un ing~ni ro ólo te rúa que . aber de in rucría) al ár a
en cu bon. Otra idea o razón, cien que ver con el hech de que
la marnría
d lo pr f,e. r • no
· · ron plenaml:ntc inclwdo.
,
mtl

en ~-1_ formulación de e te pr yect , no e mpr adían ni encontraban
~uhcicnte ntido al cambio propue to ni . e enrian · guro de cóm
Uevarlo a cabo (aún con la capacitaci ' o otorgada p r la in titución) .
La tercera
relaciona con el hech de que el programa fue ,-i. to
como~ acto d autoridad, una impo. ici ' n qm. ad más .ignifi.caba
una abierta "intr misión" en 1 diver · e pacto académic
(facultadc.) dond tradicionalmente los curncuJo ran decidido • · lo
con la_concurrencia de los dir ctam&lt;.'nte interc. ad _s: el curriculo d
medicma lo d ci&lt;len J médicos, el J ing ni ría los ingeniero ) a. {,
re ptctivamente en t do. I s ca o . p re11 ,

5

�l 11; pm/tS(JI

l" d

r,¡n1IJ10 rd11(tJft1·0: c1¡11dJi:ir111es (JI!/

ti1 IJ

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on

ti•·t1.&lt;

. 1o t:. e mral la mprcn· i&lt;" n d 1 cam 10
El pr bl ma dcl scnut
cdu amo. Para logmr un m.} &gt;r 00 ¡ d l m J· .ll. : ar a, entender
1marc ¡?; n ral ~. también.., ,¡ m- _. e n ret ,. La. nsmn ma. e . ncrc.,: .·
.
·t·
.
1 enudo ub"¡cú,·o o falta de . enud para In mw,;1
ta . re I re
.
· d 1
duo. en t do I mn:l ~ d ·I s1. tema t:duc. UY . I n g)ig ·no.a
a
.
.
ro
L1
,ene
cxp
nmcnt
enom •n ,1 gta dd cam b1
t c.,
_
.1
· · · 11 '1 ce'· mo h• bí pi ruhc do e ta
cambio en realidad. P r P SIC1
en 1: raíz de l.1 e pcctacular falt~ le ~xilo Je L1 ma)Of parte de la
reform, s soc1.1lc. (foullan, - :!: 1 !).

,;tq_ B ni 110 B 11a1idu Alarti11ez.

nece an d
ciente. Qa in rae trucrura de 1 9u habl
Fullan) rnat ·rialc d apr ndizaj . p .ibili&lt;lade par un de rr U
profe i nal decuado d lo d e nt .
·. l ..os profesore.r 1111iL rsilarios

La ·:\. ·1, ha . id tradicionalmente una univcr i , d d d e ocia y d
ten i 'n rná 9u d inve ti , ción, y i b1 n, n 1 ultim · ti mp
(e pan· d J
·
trnbaja in 1. t ntemcnte para p t ne
ciaJmen · · ·
la d e n ·
a , ctiYidad 9
ta ·1
ctJVidad ·
:r r n101•it11i 11/os como
n L indu tria!.
atJ\ in ciruci n, I
"el per onal acad · mi e tá ·
cj re n
funcione. r r alizan acti rida .
e n
· fu i 'n
. ten i •n d I e n irni nt ,. la cultur
llm qu ·
realizan a ti,1dadc acad 'mica de narur
· ·ca&lt; u. iliar r lacionada e n las acti,· ·
nteri res.
1P r · nal. cadérni o d la 1\ L, an. 6, ' 'L: ver. ión 2001).
El e
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· ·
rad
·
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re· (infi rm d l
, 2 9) e n ba e 1, b ral definitiva ubicado n di
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tiempo ) por a. ignarura , con
mini de lo qu, p . n una
tray e ·
plia (25,
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casi . 1cmpr p r e ntr
· e · . La . iruaci · n d I prof
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1al n lo últi
·
' ,
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y de la. in. ti I
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duc v
encia, ino 9ue incorp ra acavidad de m, · · · n, tut rí ) , ínculac1ón e n I n
la Vi ·ión 200
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n la 2Ul2 (21105), e mo
nó ante , 1 p
1d
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·
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·
d arr lla rutona o ·
· tura y p
· ri,
m rado d e me e n t
ta e ra
s · • n cond.i

�Los proftsomy el cmnbio rd11Mli110: ro11dido11es oijetivasy S11ijeti1'as

C11adal11pe "h,íz'tZ_ Gonzáltz_y Benigno Benaridu Mnrtinez

de pot nciar l
t cto de Ja educación, pero en la práctica ub i ten mucho a pect
in con olidar. í por j mpl , e ci rto que la
habilitación de lo profe ore vía la btencióo de p gr~do ha aumentado notoriament n lo últim quince año , no 1empre e ta
formación
traduce n mejore d empeño d lo académicos o
pro •ecta en un incr mento real de la calidad _educativa. . n todo
caso, un tema pendient qu e p ra r acendido y e tu~ad~.
na de las preocupacione vigent h y en día en la uruv r 1dad,
es la formaci · n p dagógica y didáctica d lo prot ~re p rque
·gu iendo la parte más en ible (d 'bil como lo die ~ _-eufemísticam nte- en el ámbito g rencial, e una de nue tra area de
oportunidad") , a que la mayor part d 1congl merad? d cente on
pr fesioni ta que no r cibieron durante u carrera runguna preparación para en eñar. Y aunque no e puede n~gar que
han realizado mucho trabajo para capacitar actuafu:ar a lo profe ore
por lo meno desde lo año chenta, e n frecu~cia lo__e fuerzo
han ido ai lado ba ado en programas breve , a 1 t matico , fragmentado
ca os de regularidad. E to de manera alguna ignifica
que no h;y profe re capacitad los hay -pero no uficient -; lo
que e pretend poner d r l vancia e que por lo m no para la
implementación de la ret rma má r ciente la que,p~ tula ~l [ode1 ducativ e t a p cto sigu pre entándo e debil no olo en la
práctica ino ante lo jo d l pr pio profesor , 1 que po pon la concreción d dicha reforma. La r pue ta de una profe ora de
la carrera de Trabajo ocial cuand la entr vi tadora le pregunta ¿A
qu' e debe la reticencia d lo mae tro (al cambio)? s un ej~mplo
d lo que uced : "1 ro tene111os jor111aciófl didáctico Y_ somos de diferentes

el trabajo d 1 pr fe ore ( u rol) enci rra otro mucho a. pecto ,
alguno. d l cuale han ido cobrand mayor importancia en 1
último. añ , como , uc de con la in...-e ti cióo en educación . uperior, la denominación actual d acad · mic
n lugar d doc nte.
apunta a resaltar e ta nu ...-a caracterí tica de lo prof sore . E. t
hecho e . ob ervad también por Hargrea,·e. n I e pacio dond
ha e tud1ad lo proce o del cambi :

campos que por azares del destino terminamos e11 lo doce,wa m191pocos estamos
preparados, au11q11e la 1mil'ersidad ofrt!ce c~o"Sos, los p~ofesores de ~osgrodos "º
tienen ... ". tra más die "... los cambios 110 se eston da11do po,que los profesores 110 esta/J/OS cambid11do, 110 nos bon preparado lo mfide11/e. ••':
L qu destaca aquí, e
pr fe re n e corre p
r atizando actividade en
para que e ta actividad

el hech d gu ah ra el trabaJO d ~os
nde con la ima en popular q~e lo ubica
1 aula o preparando y otgaruzado todo
ean p ibl
egún l planificado. Ahora

... en L último año , esto a pecto del t.rabaj de 1 d c nt qu
\·an más allá del aula e han h cho cada \'e2 má c mplej s numero) ignificativo . para mucho mae ·cr el trabajo con lo. compañ ro, ignifica ahora much má que las reuní n de lo profe.ore
estructurad o las conv rsacion s e rádica . puede ·up ner además, la planificaci ' n c pcrati,·a, acruar com tut r de un compañero, ,er el monitor de un mac uo nuevo, participar en actividade
colectiv. del de arrollo ti 1profes rado o entar. e en comisiones &lt;l
m·i i •o para coro mar ca o jndivi&lt;luale ... (Ilargrea,·e. 2 5: 42).

En la niver idad . utón ma d
ue,- L ón e to es má qu patente en el perfil de cnto n lo d cument mencionad
'i ión 2 6
\~i ión ~012) 1?d lo "ducati o), el cual orientado p r la. pr crip~
ctoncs mternac1 nale · tambi · n para promover las po. ibilidade
de internacionalización (d la pr pia ·_ L d lo profi r _ ,. de
lo e. tudiant ) ha ido con irti ndo n una lar a Ji ta d vaJ~r
atribut y actitude qu deb p e r r practicar, lo que cambi 'n
contribuid a v 1 er má compleja (y e. tre ante) u actividad.

h;

El sentido del cambio edNcotfro, segú11 los profesores
El probl ma central d l cambio cóm a um n lo, indi,;du s e te
proce o; e d cir, qué ignifica realmente l cambio tal , como l
experim ntan la p r ona inY lucrada . Dando p r 1, ch~ p ro in
6.

entrar n u C.Ü cu i 'n, que el cambio e. un aspecto d la ,;da gue .
les Pre nta a t d o 1o 1n
. di V1·¿ uo n una ociedad e má relevante
para no.otr clarihcar este tema central acercándono al ·enticl s1thjetiro d I cambio para I individuos en educaci 'n. El ntido podrá

79

�Glfad11llfpe Chá11ez González.;' 8mig110 Bmavidu lartinez

Lo.r profesoresy el cambio rd11cati,,o: co11dfrirJ1Jes of?¡tfi.//{JJ ' 111/yetira.r

. er diferente egún i el cambio es voluntario impuesto, pero en
ambo ca o , es inso layabl que 'todo cambio real implica pérdida,
ansiedad y lucha" farris (1975) en ullan, 2 2: 62) una vez que e to
s comprend , e d menuza y e a imila a la realidad ~ubjeti a la_s
p r onas, la transición se hace más clara. as inno ac1 nes e asurulan mej r i ademá , su sentido e comparte (entre reformadores r
participantes) ullan 2002: 63).
"
.
í lo reconoce Ivüchael ullan, cuando afirma que El cambio
real p r lo tanto, ea o no deseado, repre enta ~as ri~ exp ~encia
pr fe 1 nal y colectiva caracterizada por la ambivalencia_ y la incertidumbre; , si prospera comporta sentimientos de segundad, superación v éxito profe ional" (2002: 6 ).
p r ,ello, el objetivo final de toda reforma no debiera er olament lograr la reestruct11racw11 de la práctica académica y áuJica '. sino
qu ha d incorporar nece ariarnente la reC11lhm1ción (el cambio d~
háb;tos y creencias), porqu el can1bio podrá ser un proce o real, s1
e expre a en la práctica ea 1uso de mat riale nue~os o reno:~do ,
en el uso d nuevo enfoques didáctico y en la posible alterac10n de
la creencia , dimensione mencionadas ante (Fullan, 2002: 70). Un
a pecto crucial que aquí no abordaremos e pecífic~ente, es ~ tratamiento d los fect 9u n la adquisición de enndo o no ti nen
la relaciones entre saber y poder; no oh tan te ha algun s apunte
(úmidos) di eminados a lo largo dd scrito, p rque evidentemente
e tán pre ente en lo qu dicen los profe re y definen mucho de
lo que ellos hacen.
.
En este egrncn o e incluyen algunos comentan~s de lo· _prof re. que aluden dir eta o indirectamente al c~b10 duca_nvo 1·
la · reformas en la u, l forman parte de una etie no conclruda d
entr Yi tas levantada en el tran curso del 2009 y 2010, no e tructuradas (aquí olamente e u an cuatro), ori atadas por un cu~ tio~tio
la cuale fueron otorgada por académicos de di er a licenciatura . Para guiar la. entrevista se elaboró un cuestionario, aunque no
iernpr fue posible ceñir e po · completo a las pr gunta establecidas pr firi ndo dar portunidad a 1 _ informante de xpr sarse
con ci rta libertad, a la manera de una entreví ta meno formal 1'

d:

o

má abierta. Com el trabajo ,ersa acerca de lo que los profesor
dicen obr 1 cambio y u implicación n el mismo, lo prudente
era permitirle ~ue e expre aran con libertad. n guida alguno
de los comeotano de lo pr i ore que e incluyen en cada ca o
precedido de una bre e identificación del académico o académica·
e incluye, po teriorm nte una e peci de glo a o interpretación: '
1. Académica de prof ión economista, labora en una facultad del

área d ciencias sociales, hace nueve o diez año , posee doctorado
cierta formación didáctica y es üder de un cuerp académico. Colabora en la formación &lt;le profe ore . Imparte clase planifica su
cur os y elabora programas de asignatura.

¿La nivmidud está calJJbiando? ·de dónde prodemn eso1 cambios? ¿Ha
parb'ripado? ¿ e .riente 1Jtoti11ado en partidpar?
on cambio que e dan de manera in titucionaJ ... Sí (ha pani.cipado] ampliamente, en ario pr gramas y porque me

sta trabajar

¿En s,, tm/;qjo académico en qué considera que está11 octmiendo los catJJbios?
¿De dónde pro1,ient11 es01 ca,11bios? ¿Cóv,o son?
En la implementación de las _competencia ... [gue pro"ienen] de de arnba en la univer idad ... , pero muy poca facultad Jo han
adoptado, •a que no hay u.na actitud hacia lo nuevos modelo ... en
realidad 110 se ha dado)' tlltftho 111et101 e11 posgrado... on recicent no on
significativ ... [ n po radoj eJ punto central está en licenciatura la
política d esca facultad e 9u' todos los d ctore te11e111os que dar clac en licenciatura... ' en liccnaarura bay que diseñar plane d cla e,
di cñar porta lio , cosa que en d posgrado no vem

¿Se simte satisfecha?

la v- rdad i me gusta in e tigar }' má dar clase, no ten o descanso, dar cur. o. en licenciatura po ado y en doct rado. ur 0
teórico , e tadísrica. teorí s cial específicos... oy la 'b mbera"
de la facultad ... cuand no har quien dé un curso...

81

�Los profesores , d cambio ~d11mlfro: co11díciones oqetil!OSy suijetivas

Para la profe ora 1 cambio es principalmente in ti.tucio~al -&lt;le de
arriba- · ella ha participado ampliamente y le encuentra senl7do, p rque
le gusta hacerlo. El cambi lo b erva en el en foque p ~~ -_gico por
comp t ncias (la dimensión del u o d nuevo enfoques drdacftcos, a que
hace referencia Fullan 2002: 70). Dado que la profe orad sarrolla u
actividades académica pcincipalm nte n p sgrado, de taca que a
pe ar de er in titucional, el cambio no ha sido adoptado por toda
la d pendencias, meno en eJ nivel de posgrad _donde en_ todo ,caso
on mínimos lo que e han producido. El camb1 1 perabe mas en
la licenciatura, dond ademá d dar cla e realiza una multiplicidad
de tareas que en 1 posgtado no de arrolla. A pe ar de qu no tiene
de can
se manifi sta atisfech'&lt;l con codo lo que hace o debe hacer e pecialmente con la docencia; a um el cambio y lo concreta
mediante la tre dimensiones qu menciona Fullan (2002: 70) ya que
u a nuevos materiales o reformulado, (incluyendo las tecnologías),
nue O nfoques didácticos ~as competencias y la alua~ó~ mediante portafolios), dotándolo de un s ntido per onal, sub1et1vo.
2. Profesor doctorado n Filosofía, quince año corno docente en b

condición laboral no tlefi.n.itiva, trabaja en el crunpo de la.
arte } le inc resao los estudiante .

UANL su

· 1ted ha notado calllbios e11 la ,miz'ersidadr ¿eslá11 haciendo ca111bios reftren·
~es a los sistm1,JJ de mse11a11Zf1, en it11101 acio11es edt1rati1 a.r? ¿ sted ha pcrá1

1

bido esas calllbias?
~ per la venlad he percibido sobre tod esto ... un alto de calidad e o lo de las aulas inreligenre , mejor ambiente y también d
intento de profesi nalizar más al cuerp &lt;loe nte ... sienr que e.u

G1111dal11pe Chrív11z Go11zálezy Be111

110

Ben(ll,ides ,\lmtínez

¿Por q11é se dedica o la doce11da?

.... fueron una urna de razone. (cuando llegué a la universidad] me
pareció que lo único que p día hacer era enseiiar, .. . y de de aquel
entonces ...

¿Ha participado e11, oficit.1l1J1enle ... m la plantadón o ra,11/J-io deprogrt1T1Jas?
por ~je11,plo ... ¿en rmsar plaues de est11dio?
o, no ... o ea i hay accividade ahí de e legi y todo ... pero yo
oy muy filántropo (sic) no .. . De revisarlo ... no, o ...
1é hacer
esas rosd.r ... para que me entienda ...

"º

El cambio lo percibe e. te académico a partir del 11so de nlferos mote,ialu como la tecnologías 9u imprimen calidad al proce
ducativo
r eventualmente contribu 'en a la mejora del profe orado. Además
ob erva el cambio como una fuerza ocial a la que la Univer idad
no puede ~- traer e (ni debe) si quiere cumplir con la expectativas
de lo estudiante y formarlo para el trabajo y en e e a pecto reconoce lo e fuerzo que la niv r idad hace. e dedica a la docencia
por~ue fu~ la mej~r opción que el pr entó al Uegar al país, p ro
se. 1ente _b1en haaendo un trabajo educatiYo. Aunque tiene m,is de
qumc~ ano enseñando no posee una plaza defin.itiva (en otra parte
meoc1 na que u edad lo impidió), l qu lo deja fuera de cierto.
benefici • de alguna manera determina su falta de participaci ' ne
interé . en lo ~recesos de planificación o revi ión de los programas
educaav , a 1 como c n su, colegas. e percib como empleado
~o e asum como parte de la in timci ' n y del proyecto univ r itario, cuand die tenem gue formarlo. ', con lo que , idencia u
compromi o moral con l que hace y con lo estudian e .

universidad e esfuerza para er mejor . . .

Profe or que labora en una facultad del área de la .aluJ desde
hace quince año , estudjó antropología, posee maestría, ha colaborado en el di eñ curricular r en la elaboració n de prog rama de
a ignatura, imparte el . en licenciatura r posgr::ido:
3.

¿Cómo percibe los cambias? ¿qt1iiTJ cree que los bace?
Bueno n parte son cambi que hac la . oci dad ola ' la unin:wdail
tit.'11e que deb &lt;le adecuar porque si no ... en parte creo que eia ~
fen · m no que reb a I s límites de la uniyer id.ad ... e un d ber haru
los muchacho , tonemos que formarlo hacia un mundo competitivo ...

2

83

�Los profarom , el cambio ed11catiro: i-ondiriotJPI oljdit•os ' s11l!Jetivas

¿ConsMero que la uniuer.ridad erlá ca111birmdo en cuanto o st1s estrategias adJJJi11istrativas, sobre todo rombios en la e11se1ianza?
í, si lo he notado en la medida en que me he ido involucrando en
e. te proce o clásico de r mae tro ... definitivament ... a z•eces 1111
,ne alcanza o dar la perspectitw total de erlos ca!llbíos, per en la medida
en qu he compartido la docencia c n pr ceso administrativo , e
donde preci amente me he dado cuenta de los cambios que e han

G11ndnlupe Chávtz González..y Be11ig1w Benavides Murti11ez
educadvo eñala cuestione de el var el nivel o ea í elevar e)
nivel... p ro en qué medida eJ maestr de posgrado ... se ha vi to
co11tpro111etido loborol111ente ¿ah?. A veces si siento que debié erno revisar y reflexionar esa orientación que marca la univer idad, con lo
compromiso que tiene el maestr d po grado hacia dentro de la
in titución haci..'l i mismo.

El profe or reconoce los cambio pero también su limitación (que e

e cado dando a e t nivel

lade mucbos de nosocro ) para b ervarlos o comprenderlo todos;
¿Usted considera que bq; difmmrins entre los coJJJbios en licentia1t1ra I en pasgrado? Algunos de los profesores dice!/ q11e los cambios so11 más e11 licendah1rd
q11e en pos!lrado ¿q11é piensa J1sted? ¿hay IIJÓS e:x:ige11cia paro los maestros dt
1

licet1ciat11ra q11e en posgrado?
í, i, noto una erie de cambios ... y pudiera suponer que lo cambios en posgrado en relación con la licenciawra van a estar mucho
en el sentido de cómo e té rganizado el mi mo posgrado denu-o de cada facultad ... los cambi también se prcci an y e hacen
efectivo en la medida en que los que estén dirigí ndo eJ posgrado
tengan esa vi ión y la compartan junto con lo · maestr ... pr1ra qu,
se plleda dar esa e111paticz co11 la 1•isiót1 que tiene la 1mit1ersidod del posgrauo. ◄ n licenciatura, funciona una erie de indicadores, una erie de
modalidade y obietivos diferente [que] en posgrado, es de mucho
más coropr miso que en licenciiltura, en licenciatura a ,·ece noto
que el compromiso es la docmdr, prátticamenle, pero no e v al alumno pr fa ionalment ... r en p , grad ... son profesionales ... es
gente qu e t'Í. p icionado en ,J campo laboral ...
¿poi· q11é la 1111il'l:rsidad está propiciando co111bios? ¿máles cree q11e podri1111 srr
en el posgrado?
Pues y lo v o n 1 s ntid de ir con lidando ... los indicad r
primeramente qu e tán .ujetos a una s •ri de compromi , donde vi ualiza al alumno de po grado también n una forma de~
socialización con otra· universidad con tro tip de e..,pericncias.
que • vece yo m hago la pregunta de i e to no contradice l01
propósitos personales del 111ismo 11111eshv de po grado [porque! el modelo

84

u compr nsión e amplía cuando combina docencia y administración en el po ~ado. Par~ puntualizar diferencia entre lic nciatura y
posgrado, enfat:J.za en primer lugar la importancia de que los dir ctim del posgrado e mpartan u yj ión del cambio con los profe ores
(m11ido comparlido según Fullan, 2002), para que luego é tos compr ndan lo pr~pó itos de la univer idad. Considera que en el po grado el
co1?prom1 o d~ lo profesare por el trabajo que les demanda y por
el npo de e tudiante qu atienden, e mayor. El académico menciona
que los cambios obedecen a razone de evaluación externa e interna
de cumplir con lo 'inclicadore ", estándares, egún lo mencionan
lo autore del cambio educati o citados, qu se pr ponen ele ar el
nivel o calidad educaci a d la formas de en eñar. Pero re alta ]a
ten ión ~ a_bierta contradicción entre la exig nda instimóonal s y
lo propos1to per onale de lo prot ore ; ll implicaría qu no
.e ha alcanzado sufici ntemente el entido ubj tivo del cambio en
los p~ofe ore , 1 que pued implicar la posibilidad de qu
to e
convierta en un inhibidor de la propuesta in titucional. Recomienda
que e reví e, qu e reflexione bre la c nsecuencia d 1cambio
en los profe ore y para la in titución.
la U
, más de veinte año · en La docencia doctorada en Educación, ha sido funcionaria académica v
formadora de profe ore ; actualmente en eña n licenciatura J pos·grado donde inve tiga sobre educación y ha conformado un cuerp
académico.
4. Pr fe ora egre ada d

85

�Los prefesores_y el ramlño edllcatii'O: co"dirio11e.r objetiiwJ' mbjetivas

¿Considero qlfe la 1mim:ridad está cambiando? O si 110 está ca1JJbia11do, ¿C11al
es la percepción q11e 11sted tiene?
Lo qu a mí m ha t cad bservar es que hf!Y ,m cambio aparente e,'. '6s
dismrsos, en alguno crit , folletos ha ta en pancartas como I se
manife tara que e stá haciendo un cambio y pued er qu i t:! tén
haciénd e pero quizá wdavfa cá en una dimensión muy g neral,
porque al meno n la facultad que yo trabajo ... , que apar nt mente nu tro plan d
tudio ya fue cambiado con un enfoque del
f d l de la U. p r comp tencia, p r vemos que al interior '6s
cambios 110 se e.rtán dando porque lo.r profesores no estamos cambiando, n nos

G11adalnpe 'hót&gt;tz González..y Benigno Bmaz•id -s ..\lartí11ez.
que está bien p rquc la

. e tá ac ndiendo la demandas

ciale ,

pero ... d beria hacer un análi is i verdad ramente sas d manda
ha ta d · 11de tán jal'oredendo sola111ente a ciertos ser/ores r no e está
,•j ad a lo mej r la cu tione. de tipo ocia!, de equidad sin ma
bien organiza patton . . . per qué pa a c o la tra &lt;lim n ione .. - creo que la

. debiera n

·¡

er como el que re, ponde in-

me&lt;liatam nt a u cambi
in que cue. ti na o, cambio que
propon nueva manera de hacer la co a , allá en l. ociedad ... la
U debería di hacer, promol}erper.ro110.r qJ,e sean a enle.r de cambio n qu el
cambio lo ab rba a ello .

han preparado lo uficieore ...

ómo estan,os practirat1do la docenria? ¿habría un cambio que consideres~
¿
~
bº
•.
nificativo e11 la iida instit11cio11al? ea, ¿qm haya logra o ca1JJ zar pramcas,
can1hiarfam1as de .rer?
Pue - quizá... ha v nid a no hac r cambio drá rico pero í que
ha\'a nuevas prcompacio11es... por ej mplo a evaluacione externa ...
t das a cue tione de alguna man ta han producido cambio en
alguno proce O , mi ntra no
ha a una evaluación a pr fundidad í verdaderament
o pr ce.
pon r n la luz lo proc
co~ . on ... 0 ea, se puede perribir 1111 cambio en la forma má.r 110 e11 elJonlÍtJ,
ahora n qwere decir que no haya en el fondo pero habría que hacer
un e tudio, una 10v ti ación, algo que t'f!rdaderam 11/e nos di 'fl si sí h»bo
1111

ca111/,io.

¿De dónde pro,i nm estos cambios? Por e;emplo, lo que decías de la ev~/uaM1
puede ser ""ª' el rol del profesor se perribe también bastantes ra1J1btos, pero

¿porq11é?
Lo que e percib ) se e cucha también n parte del di cur o teórico n lo directo re
académico qu e tán aJ frence es que .. • d
,mmdo en ge11eral tstá ca111biando en ocro, a pecto e pecialmcnte _en
lo a p cto. económico. que van ori ntando qu e d n c~b1os
n era e fer ... y uno d ll tiene qu ver c n la educaoon; Y2
n se puede f, rmar ah rita al mi m joven para el futur inme~to
d la mi ma man ra, el mundo e. tá exigiendo tras c sas .. • yo digo

6

;Có1110 C'fee q11e está siendo to111ada en meflta no sólo per.ront1h11ente, .rino co11Jo
grupo, ro1110 sector académico? ;en q11I ,mdida se cree inl'ol11rmda?
. .. he t nido la oportunidad d er inntada a participar no directamente, porque en e te momenc nfJ Jor1110 parte d. la adn1ini.rfrt1ción
de aquí, p ro de alguna manera he e tad c rea d las per onas que
toman deci ion , en las acadcmiru eot nce. í, &lt;lij ;ram
que no
han e mado en cu nta a lo que e tamo haciend &gt; ilwe ti aci · n
ducativa ... la otra man ra en qu he participado en I cambi s
e a.rlf1J1irlo.r }' ya n I aula 11no hacer lo q11e 11no pNede hacer, tomando
en cuenta que ya una vez que uno cierra 1n puerta del salón ¡e ]
re ponsabl de lo que ·igue ... entonce ... gué cambios he hecho,
... e tar más cerca de I s e. tudiante convh·ir má, con ello , en
la cuestión de transmitirle. n ólo con cimiento ino má bien
ayudarle a pr piciarlo por o a parre ... un tiene qHe /e11er experiencia
i n i nte que Yas a hablar ahí de pura mentiras
¿Yerdad?.

J&gt;ráchca porqu

E. e\'idente la actitud abiertamente crítica . br el proce o de cambio, que dice tá dentado por a. pecto ec nórruco en la uniYer idad, ,eñaJand que e 'apar nt 'y en todo ca e tá en Jo· cli cur o
de lo dir ctore
acadérnic · d la uniYer idad- po, tura qu refuer~a cuan~o m nciona qu
tá en la f; rma , no en el fondo, dado que
lo prot ore n
taro • cambiand . n od ca. p rcib qu lo
cambio · realizado no n drá tic -s1 ac
en algun a pect _

8

�Los prefesoresy el cambio ed11caliL'o: co11diciones oijttilJ{Js ' sul.(;etivas

Gf/adalupe Chóvez Go11z.álezy Be11igno Bena1.ides Mortftftz

por lo que e impone la necesidad de llevar a cabo una evaluación
para conocer lo que realmente ucede. Reconoce qu e~ cambio e
nec ario porque la formación profesional de los estudiante debe
responder a las exigencias del mundo actual; sjn embargo ~- ru~ersidad no debjera re ponder a esas d mandas de forma acrmca, mo
que ha d hacer propue ta , ser agente del cambio -para qu_e ~o _estudiantes lo sean también- oo dejar ab orber por ta dinarruca.
unque acepta que no e parte de la administración, expre a que en
el proceso d cambio ha ido tomada en cuenta. porqu está cercana
a personas que toman decisiones en lo acadé~co, parte de 1? q_ue
Fullan (2002: 51) llama infraestructura. Los cambio que laacadcmica
ha realizado se concretan en el aula y están centrados en lo e tudiantes a qwene le da atención de forma cercana lo cual puede
hacer porque tiene experiencia en la práctica (de su profe ión). 10
obstante la po rura crítica de la profesora, es po ible apuntar que
de una u otra forma, le encuentra sentido a lo cambios que n lo

ellos la pensó inicialmente como parte de su proyecto profe ional.
Ahora todo e dedican a esta actividad casi de forma exclu iva, y de
las actividade que realizan en la universidad la pr fieren (o le gu ta
má) especialmente por u ato con lo e tuiliante . Vísualfaan el
cambio educariYo como un proc o general producto de la dinámica
ocial, de la influencia de la globalización (y de la tecnología) y de la
demanda del mercado laboral. · l cambio in titucional, ilicen , siempre es 'desde arriba y con frecuencia e tá olamente n el di curso" y además pocas vece e toma en cuenta. a los pr fesor s para
implementarlo en la institución. ungue todo los profesare son
crítico respecto del qué cómo del cambio también hay una cierra
coincidencia en observar el proceso como po itivo, aceptando que
i ha habido cambio , muchos son posüivo ) también on muchos
los profesore que participan de forma re pon able en el cambio.
Esta actitud frente al cambio se r fuerza en quienes ti nen un cier 0
nivel de participación en los iliv r o proceso encaminados hacia el
cambio planificado.
Es evidente que hace falta profundizar más en estudio de e te
cipo, e pecialmente porque los profe or s on actores fundamentales del proce o educativo y en ello reca , en buena media, la concreáón o no de lo cambio planificados para la educación uperior.

individual t aliza.

Breve ideas finales
1 tema desarrollado, trata en lo general, de promov r una r flexión
má amplia y profunda sobre el nuevo e tatu~ ~e lo pro~esores _en
la uni er idad. De taca, p r un lado, la condiaones de upo oml,
político y ético que determinan u orientan el accionar del profe.ar,
pero también hace notar lo r squkio que ti.en para d arr_ollar
u libertad y u autonomía de tal forma que logre hac r con c1e_nte
que si bi n hay d manda y ex:i e~cia a la ~rofe ión que _s~n 1mporrante el compromiso 'rico- ooal, en particular con'.º ¡avenes,
no puede . o layar e. Por otro lado con ba e en una ene de entr~vi tas r alizada specialment para analizar la vinculación entre eXl·
gencia profe ional y compromi o ético en la univer idad e ~eví a la
rti nte del cambio educaci o d d la perc pción d los u¡eto , es
decir e d staca el sentido d I cambio para lo pr fesor .
Lo 9ue evidencian la entr vista , es qu en lo gen ral lo profeore coinciden en explicar qu su ll ada a la d cencia fue pr dueto
de diversa circunstancia p r onal o económica , pero ninguno de

88

bril de 2011

9

�Los prefrsomJ el cambio ed11cmivo: rondidones objetivrJSy s11q¡etivo;

G11adalupe Chávez Gonzálezy Re11igno Be11twide.r \fortínez

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Ll

S11petior m el siglo

co.

90

91

�LA UTOPÍA DE LA DEMOCRACIA
Jo é M. Infante*
linso,

¿Y q11é es lo que nosotro! m11chos de nosotros al 111enos, le11en1os como
alimento del ah11a para oponer ante esta sit11ación? Alg1111os dicen: 'Tenemos
la 111opía ' . En enero de este a,io est11ve en Foro Social de Porto Alegre, en 1m

a11diton'o e11om1e, co11 siete 111il II ocho milpersonas.y allí dije qHe si llm'ero
poder borraría, no sólo de los diccio11flrios sino también de la 1JJenle de las
personas la palabra, el concepto ''t11opío ' .
Jo é aramago: Democraciay universidad.
l. Utopía

e historia humana

Lo tRF. H ~IA. o HEMO VIVIDO de utopía : estamo con, tamemente imaginando sociedades en el tiempo ·n e pacio aunque la
utopía ean, p r lo general, ociedade en un e pacio sin tiempo.
Hemo in entado paraísos p rclido en la noche de la hi to.ria y vivimo e p ranzados en un futuro que imaginamo mejor. na nota
curio a de toda las utopía e que e trata d
pacio dond la
hi toria canc la: las utopía on realizaciones e tática , donde no
exi, ten cambios ni tran formaci ne , en la m elida en que e la ima~na de un orden perE cto y por lo tanto inam vfüle. É ta es, probablem nte, la ma or deficiencia de todas las utopía , la negación d la
permanente transformación de la hiscoria humana.
Marcu e 1 eñalaba qu la idea de que la utopía pudiera de apartccr implicaba cancelar la idea d pr gr o, en la medida en qu
·Doctoren P icol gía, niver idad aci oal de órdoba, Acgemina, y l.C. en
~letod I gía de la Ciencia, L n_
1 Marcu e, H. Elfi11 de lo lftopío. México D.F.: iglo XlG. (1969) .

93

�u

ulapia de lo demacrada

u realización up nía dar forma concreta a t da la po ibilidades
históric -social y dejar d imaginar un mundo p ible diferente
de aquél en el que vive. Para él, la calificación de utópico alude a
la impo ibilidad d u jecucióo; in embargo
, te _e un d_ los
a pecto int re ant d u p tura n much~ o~a 10ne ~w~~es
pr entao utopía , uelen caree r de _a~t.o conc1enoa de realizacion,
e. d cir, cr en firmemente n u po 1bilidad concreta, n contra de
lo factore obj tivo y subjetiYo que ac n ejarían u d carte o
abandono igo rand la ley sociale que impiden u j cución.
La ut pía funcionaria como un delirio: tod lo recon cen menos
u p rtador.
.
0 hecho que í r conoce farcu e e que las nece tdade humana tienen carácter hi. tóric y p r lo tanto, e difícil di eñar las
in titucion apropiadas para una oci dad at rnporal. Claro que en
e O la utopía mu tran también u p ible virtud; a~ lan a la c_ondici' 0 de rden y de pr vi ibilidad del futuro, e ~ecir de reduar b
incertidumbre condíci , n pr nte en toda las C1 dade humanas,
p ro O igni6ca al mi mo ti mpo tra limi~ción , _quizá una contradicción: ·c , mo puede imaginar e una oc1 dad diferente a parttt
de la nece~idad actuale o c ' mo puede e n truir una ociedad
dit rente in p nsar en qu la necesidad humanas de a ocie•
dad no erán la que ho) on? Otra condición irr alizabl ~ es que b
utopía, por natural za, debe realizar de un go_lpe , h~ ~ ~ora,~
iquiera el ord n r yoJucionario n la revoluoone _hi tonca mal
vi lenta ha finalizado de golpe con el orden aotenor (a pe ar de
t do lo. episodio del Terr r); siempre e p ible imaginar ~ue un
día poderno de p rtar en una ociedad clif, rente con _n ce 1dad
difer nte , p ro cualquier oh ervación atinada de la. ooe~~d_e realmente xistente o no debería dejar duda de u 1mpo 1bilidad.
Ante de farcu Mannheim 2 había dich que la utopía eran
una e p cíe de con trapo ici ' n de las da e ub r~ad~~ a la ide&lt;:
logía dominante, lo qu le permitiría tolerar ~ , 1tuac1 o a parnr
de la fanta fa de una condición difer nte en el tJemp
no de los
2

~Iannheim K. Ideología , ,,tapia: i11trod11cdó11 a la leoría del ro11ocin11 11/0. Madrid:
guilar (19~3)(1 9291.

94

José M. I,,fanle

problemas de la mayoría d Ja utopía ·tudiada e. ¡u n hacen
una diferenciación en I paci tiempo de manera qu la condición
imaginada parece privilegiar el tiemp (y es por 1 qu pr te tará aramago), p r no analiza que la, u opía iempre hao pensado
en el e pacio.
El proc -o de migración de uropa hacia América (e pecialm nte ah E, tado, nid ) durante l . iglo }..1 • e tu o guiad p r la
búsqueda de una ut pía 3 la de oc ntrar un.'l xi tenda dond e
podía a cend r rápi&lt;lam nte n la e cala oci e nómica in tener
a cambi grande
in portabl
acrificio · ' te e el ejempl de
una utopía en el e pacio, que n ~ expr ó n un texto e p cífico,
ino en múltipl di cur. o · en un ima 'nari
cial qu rnm·iliz ,
innumerable cantidad de ner 'a .
Bral'e 1 ·eJII IF/orld de Huxl )
una antiutopía que refleja la condición del . er humano en la
ciedad m derna. , donde I s l ma
de la Revolución rance a han ido u tituid por com1111111ity idmtifl'
y stabili!J·. u propu ta consi te en la elinúnación del indi~du ;
eliminación de la diferencia individual (qu no d la · d ·igualdades) r la upresión d la dinámica ciaJ e to último un leit 1JJoti1 en
toda la. utopía . u atractivo e ba ó gurament en que la rn dema , ci dad repr entan su caract re opue to : gl balidad
de inte ración y carnbi . 1 pen. amicnco utópico , c ntrap n al
pensamicnt hi tóric 4 ya qu la hi. toria, que e e n. truy a partir
de la exp riencia ciend a eñalar la impo ibilidad de realizaci · n d
~ utopía · ~ otra que las ut pía pr pon n alternativa que rra a~ndan la limitaci n hi. tórica
urgida d la nad ; p r ell
0
el ruego de utopía · contrautopía de l r rnluci nario. france e
ylo opositare a u. ideale , lo que r ult i rnpre , ·rá una realidad
diferente.
1

e

.Para Haberm, a partir del igl XL ·, J peru ami nt p lítico adqwere en la ut pía una forma d lucha p lítica n la 9u todo
nfrentan contra t d . . L . e n en ad r atribu\ n a lo. ocialista.
una forma de fucur ab traer y , to atribu · n ~ J con ervad re
J
1

e( d mo, T.W'. Cnnra dr lo mlitm, y mdedad, J. ~r drid: \ kal. {2(M1!!).
Habermas, J. Ens'!J·ns pali/icQs. Barccl na: P nin ula. (19 ).

95

�José M. lnfanlt

La 11/()pía de lo de1110cracio

la con trucción de un pasado también ab tracto. uizá la diferencia
con la utopías clá ica (fomá foro, Ca.mpanella demá ) radica
en que para estos autore iempre había concienci~ clara de _la irrealidad de u relatos, mientra que los teóricos político del siglo XIX
creían in ánimo de duda en la realización de u idea como una
posibilidad real, quizá porque en toda conciencia política vinculada
con la hi toria ub ·ace una per pectiva utópica.
n intento de realizar una ut pía que fraca ó tensiblementc
fue la intención de lo revolucionarios francese del iglo
11 por
crear una nueva ociedad ba ada en los principios de la razón, de
lo cuale l nuevo calendario fue una forma de implantación de e o
racional en la vida c tidiana. 5 1fraca o demue tra la incapacidad de
quienes han prel ndido implantar utopía para comprender_ l~ ,ºª~raleza humana dado que ca i siempre e ba aron en una 1 10n inadecuada o incompleta del ser humano o d la relacione sociale
Paul Ricoeur'' encu ntra una polaridad entre utopía id ología
que ejemplifica la do posibilidades &lt;le la imaginación hum~~ª· Uno
de lo a pecto de la imaginación, para 'l, es lar pre ntaaon de la
memoria· pero el otro s la posibilidad de la ficción y e aquí donde
e pres nta la utopía. Pero, como lo símbolo fundamental d~ la
identidad se nutren del pa ado así como del futuro, no
po 1ble
c n truir la identidad in la aparición d la utopía: la identidad, ya
sea d una comunidad o d un individuo, e tará iempre enfocada
hacia l futuro.
H • la ut pía par ce haber de aparecido del d bate polític y de
la p ibilidad d acción p Lítica. E te agota.mient d la e~ergí~
utópica puede explicarse gún Hab rmas, en que las utopia da·
ica pen aban el u o de la ciencia y la planificación racional para
con trucción de un mundo mej r, y a fines del siglo X ambas po.1·
bilidades parecen haber quedad totalmente de truida no p~r ra~one intrín eca ino por el uso qu alguno han hecho de la cienaa í
la planificación, que iguen e tando, o lama oría d lo ca o , ornecicla a lo intere e de lo grupo económicamente hegemónico •
T

h

5 R.ifkin,

J. L1 civiliZf1rión ev,pátfra. México

D.r.: Pai&lt;lós. (2 10) .
6 R.icoeur, P. ldeol/Jgia.J' 11topla. Barcelona: Gedi a. (200 ).

96

rr. La democracia la utopía en América Latina
A fine del iglo ·xvm Rous eau fantaseaba sobre nuevas

con tituciones pero su ideas serán tomadas muy en erio por varios de
quienes tuvieron un importante pap l en los movimiento de independencia.. d vari de lo h y paí es latinoamericanos, n e p cial
imón Bolí ar, ~Iariano foreno : ervando de 1ier y oriega. .. n
d siglo XIX, (debemo excluir Bra il) comi nza a forjar. e una utopía
republicana en e.o cerrit rio ... orno ñala
car Terán, 8 n el
ca.o de las Provincias nida del Río d la Plata, aJ meno para alguno de los que participaron en la accione que culminaron con la
indepcndencja de spaña la república precedió a la nación; e decir
que ante d que el territorio se delimitara geo ráficamente, ya se
había pensado imaginariamente lo qu debía contener.
En el periodo que va de 1 1O a l 50 aproximadament , no , e
había con olidado una identidad nacional para ninguno de lo territorio de los paíse uramericano ; lo grande virreinatos . e resquebrajaron r ubdividieron no in en&amp; ntami nto , lo qu anuló las
po ibilidade de encontrar uniones o vínculos que pr dujeran una
gran naci, n y vario año de pué d lo. movimient de independencia la nacione latinoamericana eran más fanta ía que realidad.
Pero en algunos ca o e imaginaba una república con elementos
totalitarios c rno la po ición gue hará Iier a la tol rancia religiosa.
También ~Iorelo peo ará en un republicanismo cri tiano ba ad en
una comunidad de ciudadano. fiele que practicaban una única reli~ón; e celebraba la pluralidad e mdounidense pero e apelaba a la
ciudadanía virtuosa unificada . .. n e peciaJ para I ca de ca i todo
el territorio, con la excepción de una porción del ono ur e ta
fama ía negaba la 'istencia d los importante grupos indíg na y
tomaba como punto de partida una fantasía que quedaba desmentida con ól obseryar el entorno. Bolívar parece haber r conocido la
din:r. iclad· él y vario otro parecen hab r creído en América Latina
como un ujeto culrural que pe a u heterogeneidad requería de
Roja.• R. u,¡ repJÍh/ica.r tú ain:. ·1/JpÍaJ' de.renca11l0 1'11 la 17!1'(}/l(ri&lt;Ín de Hí.rpa11Qamétira.
\!adnd: Taurus. (2009).
Tc:ran, O. f listoria de las ideas m lo Argmtma. BuCTI Aires: iglo , 'Xl. (2008).

97

�La utopía de la de,nocrada

)osé .\1. lnfa11te

una unidad política aunque él mi, mo vi lumbrara e o ~orno una
utopía. La dialéctica de la homogeneidad ' la h t rog n 1dad tenia
u relación entre la r alidad la fanta. ía.
Tod el periodo que llega ha ta mediado del_ i~lo XI~ e tu\'o
marcado por la fanta.ía d union s de los terr1 ono ~atmoamericano a veces con la inclu ión de Brasil Estado
rudo en
ur pa, es
11 gociacione o pacto p ro ·iempre n p s1aon a
decir que e apelaba a una unión imaginaria ólo para oponerse a un

en 1919; lo impu to. qu impedían rntar e pecialmente a lo ciudadano afroam 1icano fueron eliminado por la enmienda dt: 1964
r fue recién en e period cuando p demos hablar del urgimiento
de una conciencia de la negrituc.J 10 \' d u condición igualitaria. La,
fantasía cardaron tiempo en concr tar e en disposicione~ efecá\·as
que tendían a a egurar la condicione de una \ ida &lt;l mocrát1ca· toda\Ía hoy podemo encontrar en lo Estad . Lnido elemenco que
pueden er caracterizado como antidemocrácico , como ha ido el
caso d varia de la leye . anci nada en la era de Bush II (o Bu h
el peor).

y

m

fanta ma, p ro basándo e en tro.
,.
.
Al mi.mo tiempo, la vi ión qu los p nsad res p lineo h1 ·
panoamericano ( n e p cial lo urameric~os) t nían d
tados
nido era generalmente po itiva} lo, consideraban un m d lo de
república y federación; de h cho, prácticament ca i toda la_ con ·
titucione política vig nte en América latina e ~ c o tnud~s teniendo como in piración la con titución e tadourud n e org~z:1'.1.
do al tado segtín la tripartición de e paí . Pero e.ª e n tmmon
había ido imaginada completamente por u. pro~10 autores,
qu no di pu ieron lo· con titucionali ta e tad_ u~d nse9 de rungún mod l o exp ciencia e ncreta en la cu~ 10sp1r~ e. l\Iuchai
d la olucione que e adoptaron contraria a los 1d ales d la
igualdad dem crática, como la admisión de la clavi_tud, el sis~eim
de repr ntaci 'n en el enado el papel d. la ~ª}~or1a ~- dema · no
fueron el resultado d teoría
si tema 1magmano ma o meno.
coher nte .ino de la n gociacione explicitas entre lo repre entante, de 1 e tad qu en e e ent nce f rmaban 1paí Yd lm
int re
qu repre entaban. e tenía ya un d~ _lo vi~i de la democracia realmente xi tente, la r pr n ac1 n de 10tereses ocu·
pand el lugar d la r pre entación d lo ideale político . Pe ~ ~
ideal democrátic que mucho de lo gue con truferoo a consntu·
ción mo traron alguno de lo a pecto antidem crátic , tardaron
mucho añ en desaparee r: la d claraci 'n d derecho fue aprobada por Connecticut Ge r ia en l939; la escla, itud fue finalmenK
ab lida ntr 1865 , t 70~ la muj re obtuvieron el derecho a ,·otar

Y~

9

Dahl, R. ¿J::..r dmmmílita la Co11slil11dón de los _stados U11ido.r? Méxic , O.P.: Forxk
de ultura Ec nómica. (21K13).

9

La paradoja e que mientra 1 paí es del mundo que pu den exhibir hoy lo. peri do má larg ele vida democrática no se ba ar 0
en el modelo e cadounidens para con truir u in ti tucione , lo
paí es latinoamericano que fueron lo qu má copiaron el modelo, han e bibido num ro a interrupcione en u vida democrática
y todavía hoy pre entan in titucion autoritaria o poco democrática aun cuando formalm n e proclaman su adhe ión a las norma y
lo ,·alores d la democracia.

111. Utopía actuale

Rou eau 11 señalaba en b/ contrato social que la , rdadera dem cracia
no existirá jamá porque la condiciones nece. aria para c;u xi tencia n muy dificil de conjuntar; de manera 9ue para un de
lo teóric , fundam mal s d las modernas d mocracia la utopía
e taba planteada ya como un po rulado.
La utopía afrenta en la actualidad una parauoja difícilm nte reol~ble: por un lado ha caído en el pre, agi y de uso a panir d1::
lo 1deale po moderno d la clau ura de la historia, pero por otr
!ado n
po ible imaginar cualqui r pr&lt; rama p &gt;licic radical (e
tnduso n radical) in la concepción de una alteriuad no r alizada
lo cual ólo puede mant n r mcdiant alguna forma d ucopí•. 11
1

Horowirz, l.L. ldeol&amp;gy and utopía i11 lbe Ut1it,•d Sltllts 195&lt;&gt;-1&lt;)~6. ~Ue\-a \ork:
11 Oxford run:r-11y Pn:s.. (19T').
ll Rous. t'au, J-J. bl ro11tralo soa,1/. \féxtco, D. •.: Potrúa. (1&lt;)112 1,~r,21).
Jamc:on 1·. "! a poüuca de la uropía". \n,• Lqi &amp;rieu,, 25, pp. r 5-1. (1tM4).

99

�]aré M. Tnfimte

LJJ 11topio de lo de1JJocmda

in etnbargo, aun cuando est:'UllO llen

de futurólogo 13 ya que
lo medios de comunicación no traen cotidianamente imágene 1·
fantasías d un futuro que la mayoría de la v ce e presenta como
ominoso, n uelen ver e e a rep ·e entacion como utopía sino
corno anticipaciooe de la realidad y frente a é ta , en muchas ocasione , olemos oponer la utopía de tipo quiliá tico. 14
n la utopía de Marx no hubo una reivindicación de ningún a pecro esencial de la naturaleza humana ·a que no po tulaba una
e encía de é ta, sino que su ubicación era estructural, lo que hace la
difer ncia con relación a otra utopía y se refuerza mediante e ta
idea de ara.mago de la inutilidad de pensar en utopías para un er
humano distante er{. el tiempo. i eguimo a 1arx, la reinvención de
la utopía debe pa ar por reinventar la utopía de de una condición e tructural. Jame on piensa que en plano económico la rein ención de
la ut pía debería pa ar por el pleno empleo, dada la condición generalizada del de mpleo como el mento fundante de la reproducción
del capitalismo.
in embar o, parecería que toda las utopías han laborado e ta
tran formación de la realidad no a partir de las condicione económica sino de la situación política: Tomás 1 ro, 1arx, los constructor s de la nacion lati.n americanas y los demá pien an en
primacía de la tran f rmación de las e trucrura política como el
pa o a la nueva realidad.
Debemo notar que en general, 1 moVlffilento
ciaJi ta in.·
pirados por lar de arrollaron un extenso rechazo a toda la utopías.15 Lo crítico d l sociali mo han eñalado con frecuencia e ta
asignación de utopía a la idea ociali tas, con lo que t nemas un
juego de acusaciones mutuas y muchos de quiene han propue to
utopías como por ejemplo Charle Fourier, han hecho grandes e·fuerzo por de lindar su pr yecto de la condición de utopía.

n Hor witz, 'P,til.
14

i;

e erara de la utopías milenarista .
L:opolcl, D. " ociali ro and (the rejecüon of) ut pia". journal of PtJlitical Jdlo~

gies, 12 (3), 219-23.,.. (2007).

100

Leopold traza cuatro perspectiva. para 1análi is de la utopía ,
sin de cartar qu pueda haber mucha má . La primera e la qu u a
el concepto de utopía como algo imilar a lo que muchos d nominan 'comunidades intencionale ', es d cir comunidade ba ada en
un compromiso voluntario con valor s de un cierto tipo, religio o,
politico, moral u otro y no en lazos étnico o familiare . EJ egundo
u º. ~s que liga la ~topías a 1a mtopías, o sea un tipo de utopía
positivas que consatuyen una vi ión ideal de una sociedad (t daría) inexi tente. n tercer lugar, utopía
u ado para referirse a una
d~ cripc'.ón d~tal/ada de una utopía po itiva; p r último utopía es un
genero literano por el cual e de criben ociedades ideale en una
narrativa ustancialmente de ficción.
L,1 utopía pueden adoptar formas socialista o no sociali tas
de manera que utopía y ocialismo no son términos coe ten ivos ;
u tituible mutuamente, pero todas la utopías parecen compartir
la bú queda d una armonía universal.
El problema actual e plant arnas la nece ·idad de la utopía. Para
ello, egún Ruth Levita 16 debemo r pond r dos pregunta : ·Tiene
la utop1a, algún papel en la ideología en el iglo XXI? ¿Ha decaído
e la
dimen ión utópica en el pensami nto político? Para ella más allá de
los contenido e p áficos o de la fundón y d finición de las ideologías, debemos con iderar a la utopía como la expresión de de eo de
un _mejor modo de r y e tar. Las utopías suponen que no sól la hi _
tona llega a su 6n sino también la politica: todo está ordenad de ta]
~~ra que la discu ·ón y e1 debat e anulan y eso e lo que las hac
irrealizables en la práctica: e trataría de lograr la ex.i tencia de r
h~o amaestrado , casi robot , ejecutando tar a qu les fueron
ast~~~s por otro, de manera que la utopía envuelve u propia cootradicaon, la bú queda de la liberación humana.
Una de la utopías más difundidas en la actualidad parece ser
lo 9ue James n denomina la utopía franciscana o sea Ja utopía de
escru e~ r la pobreza, que se irnp n p r el entimiento d culpa de
las soaedad de derroche, como lo _, stado U nido . La culpa por
16 Lemas, R. "Looking for

ch blue: The necess.ity of uropia". Joumal o( Po/jfical
ldtologits, 12 (3), 2 9-306. (200i).
.

101

�Úl

utopía de la democracia

1derr che también inspira a algunos d los movimientos llamado~
ecologistas, haciendo de una supue ta arm nía con Y en la naturaleza nn ideal en í mismo irrealizable.
omún a la. utopía antiguas y nu vas e la asexualidad y sin
embargo, nada ha más humano que la exualidad. En la sociedade de tradición oral el exo no cien la carga cultural que pre enta
cualquier cultura de cierto grado de complejidad: es un sexo casi
en
·e
natural, al igual que l de toda la esp cie anímale cfüere_nte al
er humano. laro que en la sociedad soviética y en la China actual (¿poscornun.i ta?) también la represión y la apelación a un exo
rural (ca i animal) tienen su defen ore . Otro d los elemento5
na
el
.1
de mayoría de la utopías e qu u acció~ e d~senvu ve en 1s ~s,
iempre en un i tema aislado, lo que e 11Dpos1ble p~a _cualqwer
ociedad actual: no se puede construir una democracia a1 lado del
mundo, pero además la única í la real qu funcionó como antiutopía fue el Gulag.
.
.
¿Cómo se conceptualiza en la acruali~ad la demacra~? Para
Bobbio 1- las teorías de las orrna de gobierno pr sentao 1empre
dos a pecto , el d scriptivo y el pre criptivo. Este egundo es el que
acercaría a la teorías política a las utopías, tal como lo reconoce
Platón en el final del libro noveno de Rep1íblica: 'Comprendo: hablas
del Estado cuya fundación acabamo de describir, y que se halla
ólo n las palabra , ya que no creo que erista en ningún_ l~gar de
la tierm". is a eo ....,/J11turo de la de1nocracia orbert Bobb10 habta
señalado las diferencias entre las democracia realm nte exi teme
y la democracia tal como fu concebida por la ~gi~a~ión de Ul
teóricos de la era moderna. La relación directa d 110divt&lt;luo co~ cl
tado, la repte entación política como la única válida por en~
de la representación de intere e , la xten ión de la re~re_ ~ntacion
eliminando el poder de lo grupo oligárquico , la ampliac1on de lo
Bobbio, . I.J1 teoria de los jom,as de gobiemo m lo búton'a del pe11.ra1JJimto político.
t-.léxico, D.F.: FonJ.o de ulrura Econornica. (1987).
tS Platón Didlogos. n ~ Rtp,Mira. 1adr.id: redo~. (200!l:592a).
•
19 Bobbio , . Elfuh1ro dr la democracia. léxico D.F.: Fond de ulrura ~cono!lll-

1~

ca. ( 1986).

102

proce o democrático rná allá de la democracia repr 'enta.tiva v la
diminación de toda fi rma de poder invi ible son cinco aspecto que
las democracia reales no cumpl o in ólo a m dias en algunos
casos.

Por •u par e, R bert Dahl2&lt;1 dice que dem cracia se refiere a un
ideal que debería ati facer cinco criterio , lo cual s hru ta ahora no
han :ido atisfecho en ningun d Jo regímene" existente : igualdad efectiva en la votación con relación a la forma en qu e toma
en cuenta la expre jón d lo ciudadano mediante I ot · participación efecciva e igualitaria d todo y cada uno de lo ciudadano
en el pr ce o de toma de deci iones: compr nsión ilustrada para
poder llegar a emitir u d ci ión; autoridad de lo ciudadano para el
control de la agenda y p r último, indu ión, e d cir que t do los
habitanres de una región políticamente determinada deb rían participar en el proceso, alvo lo que ~téo de paso.
Una de la tentaciones que deberíamo, re j_tir
la apelación a
21
la homogen idad porque las utopía, construida como e. pre ión
suprema d la razón, ignoran la irracionalidad d Ja realidad de lo
seres humanos

La democracia uel pre entar e a vece como nna ide logía y
como ya no lo r cardaba Ricoew " no e po ibl formular una
distinción tajante entre id ología y ut pía, por lo qu toda nuestra
~speranza en la con trucción de una democracia tendrá e to do
elemento a veces difícil de parar. Quizá n el caso de la utopía
de~ democracia no haga falta una contraut pía, aunque j hemo
terudo 6· tenemo ) lamentablemente una realidad c ntrautópica:
lo rotalirari mo que a olaron a mucho paísc en el mundo en el
iglo X.' (incluido Alemania y ·paña).
mo para Ricoew· la crítica de la ideología uele er oci J' ·ca, mi ntra qu la critica de las
utopía proviene de la historia, la contrautopía t talitaria ería la má
D
ahl, R. /.J)s dikm11J del pl11ralis1110 dm1omilico. \féxico, D.I-.: ,\lianza/ onaculta.
11 9~!). Dahl, R. TonrJf'tl dt1J1om1fJ': A )011rner. Rtftertions: 1941)-J'J&lt;r, vol. 1. Berkcle),
, 1 C~: lnsti.rut of
overrunental tudic Pre l ru,er 1ty of _aJiforn.ia. (19\l ).
\\allerstctn, L út,pensar la.r dmcia.r sonales. ~Ibtico, D.F.: iglo 11."XJ. (1?98).
-&amp;e ur, r ni.
)1

º"' .

103

�Li 11topía de la democracia

conrundente afirmación de la utopía d mocrácica, aunque existan,
aún entre nosotros, quienes ueñen con la contrautopía totalitaria de
manera recurrente de manera especial cuando se dan las contingencia como la que estamos viviendo.
El problema es que las utopías son siempre ideológicas y de alli
el rechazo que suscitan entre lo teórico de la ciencia ocial. Quizá
debamos pa ar de la ucopía a la utopí ti.ca, el término acuñado
por ~.mmanuel aller tein 23 para pa ar de las utopías, e o de lo cual
tenemos una conciencia a veces dífusa de que nunca e realizará, a
la tarea de analizar lo i tema aciales humanos tal como e han
dado históricamente v evaluar us limitaciones para proponer alternativas de un futu;o mejor. en e to debemo recordar a Josc
aramago24 (2010) quien como lo establecía en el epígrafe, cree que
la ut pía on empresa ana porque se piensan para mucho años
hacia adelante, donde no abremo i quienes vivan en ese entonce
tendrán los mi mo deseo o ideales de no otros. Y por lo tanto, y
también termino con sus palabra , 'La única utopía viabl e el día
de mañana, porque quizá todavía e ternos, ·vos y entonces sí, ahi
sí podemo hacer o cumplir lo que nece itamo hoy. Po ponerlo y
posponerlo en el tiempo, no creo que valga mucho la pena".

.APRENDIZAJE EMPRESARIAL EN LA PARTICIPACIÓN
DE LOS GRANDFS GRUPOS COMERCIALES: LAS
ESTRATEGIAS COMUNES DE DOS GRUPOS CON
ASCENDENCIA REGIOMONTANA, ELEKTRA Y f AMSA
Lylia Palacios H ernández•
Facultad de Filosofia y Letra , U L

Presentación°
r LL\.\L\BAN :°CHTE::.0tf, eran lo comerciantes profesionale que
durante el periodo prehispánico realizaban tran accione comerciale tanto locale (tianq11izco o tiangui ), como fuera de Tenochtitlán
en organizada caravanas que se desplazaban ha ta los centro comerciale de los Altos de Chiapa
Iargaona, 2003) . Hoy el comercio en M '&gt;Úco y en la economía-mundo igue teniendo una función
central en el ciclo de circulación de las mercancía y es una de las
acá\·idades eje de una terciarización económica caracterizada más
~r la he~erogeneidad e inequidad en us re ultados quedando muy
le10 d 1ideal esbozado por el capitalismo evolucionista. 1
La avanzada terciarización en féxico e ob erva en la estructura
de aportación al producto interno bruto nacional (PIB). Al finalizar
•~'.icióloga }' ~e. tra por la . niv~t" idad Autónoma de 1ue\'O León r &lt;l ctora en
,tencia oc1ale por la ruvers1dad d~ trecht. Incegranre del istcma aciona! de Inve·tigadores Q;-liapalacios@•ahoo.com).
Agrade:.:co la colaboración en la búsqueda de documento para la realización de
armen Pineda errano, csrudiam del Colegio de ociología.
1 eMe artículo a
Cfll lec~ critica del análisi teórico y de lo resultados p larizados de la que
e prc:veia como la etapa madura y progre ·i ta de la sociedad capn:alli ta puede
leer e en ¿Qué es la tercia.rización" de Roben Kurz, en: http:/ /obeco.planetachx.pt/rkur1:_e ¡.¡7,htm
M

23

Wallerstc.in T. Utopútica o las opcio11es hiitóritas del siglo XXJ. l\ léxico, D.F.: Siglo XXl
/ cnr.H

24

Ai.\L (199 ).

aramago,J. (20\0). D,mocracit1y imiversidud. Madrid: Editorial ompluren e.

104

105

�L;lia PalodlJS Htmá11dez

iprendiz'!ie empresarial m la parlicipaáón de /01 gmndei gntpos comerrialu

el año 201
egún dato d l u 1 · Gl 2 el ecto_r ecu~dario eneró
33.8% d la riqueza nacional sobresaliendo la mdu taa manufacturera con 1 . % del total n el ector; n tanto que el ector t rciario
( nicio y comercio) lo hizo con 63.4% del total, el p~rcentaje más
alto n la actividad terciaria lo obtu o 1 com rao con 16.6~.
La aportación d l ector primario (ag~icultura ganad ~a) prácticamene ha de aparecido en importancia y con ello ha increm nta-

do nu stra d pendencia alimentaria.
. ., .
Una d las caracteri tica. má notable n la e mp s1c1on mter112
de l tre . ectore e u acentuada polarización entre un mundo de
micro p queña y m diana empre as (.MPYME ~ y un puñado de
grand compañía . La primeras repr sentan e~ 1 9 % d _lo tablecimientos en el paí y producen 52% de la riqueza naa nal, en
tanto que la segundas, con poco má d~l
gen ran el tto
} comerci no e capa a e ta polanzac1on: el mercado en e ta
actividad e tá dominado por un reducido núm ro de grupo empreariale : por la cadena de auto ervicio donde ~ tacan_\~'almart,
omercial I xicana
oriana; y la d com re10 e pecializado o
d partamentale donde . obre ale~ Elektra, Jop~el y Fam a.
ta eres gran&lt;les empr sa u nen n comun hab ~ e P:c1alizado en captar u clientela ba e entr los _e. tra_t . soc1 co~onuco d bajos ingre o , mediante la centenana pr~~uca c?m~rcial de
yend r en abono (Akmir 2 9).~ Por u . tension territorial, gran
capital ocial, admini tración profe ional, l a~o v~lúmene de
producción y entas, encab zan una c _mpeten~ia ~ igual Y P~º
regulada con el ampli ector de com rc1ante mm nsta de ~mano
micro p queño y medio c¡u carecen de todo l anterior mclu.
mucho forman parte de la conomia informal.

2°:º:

4"~-·

hctp://www:mcgi.org.m..,;Jm gi/c mcn.ido / espaool/prensa/comun.icado~/pt
bcorr.asp (consulrado d 25 d abril de :2011).
. .
_.
. .
i Fuenre:
bservatorio PY\U. México, con dac • del D1an
ttc1 1 de la 1e&lt;l
ci ' n del 30 &lt;le junio &lt;l 200'J.
.
~ 1conocimiento pe&gt; ular rclaci oa sea práctica con lo comercian re., de ogtll
árab en un reciente e cudi deilicad a la migración árabe en el C.'lp1tulo d
cad a La inmi •ración a féxico e e. plica I contexto dentr del cual algunos de
e;
migrantes ruvier n que ricmar ·e a sub i cir mediante 1a , ma n abonoS
ahhat y ;\for n 2009: ,s2-353).

2

106

D lo tre grup d d dlo. t.ienen raíce regiomontana ·: Eley r◄am a. É to on l objeto del pre ente en ay que tiene eJ
propó.ito d apreciar cóm la hi toria ) aprendizaje empre ariale
con tituren factores clave en el di eñ ) derr ter de amba empre ·a . La hi tona d lo. do grupo on difi rent ., su e, ten ión
} porción de m reacio también • on di tinta per comparten e. traregía bá ica. de comercialización &gt; financiación que I ha permitido po icionarse tanto n el m reacio nacional com incur ionar
en otro r rritorio d 1 cont:inent americano. n e. te documento
e inclur n lo igui nte apartado : la hi t ria de I s grupo , una
emblanza económica de 1 • mi mo. y .u. trae gia comun s )
di rinán1 . La fuem principale on docum ntale : lo inform
anuale de ambo grupo : u página electrónica·, literatura e p cializada y hemer grafía.

ktra

Hi toria crecimiento de E lektra. 1906-2010
FJ grupo ~ lektra pr \'Í n d ' una empr a nacida en la judad de
México n 195). ' la h.i t ria familiar y empre arial del grupo la que
áene raíc en Monterrey. Hugo alina R cha funda
, ño w1a
fábrica d m&lt;li bajo el nombre &lt;le Elektra \1e.,ict1t1(r, en p co año
en icr-, e intr &lt;luce a la e m rcializaci , n de . us product ) otro
ensere dcctrónico abriendo la primern tienda blektnr. u crecurnento e moderado en lo ºguience año. atra,· ado p r di puta familiarc. ) la cri j de la década de 19 . E. n e te periodo cuando la
dirección d la ernpr a pa ·a a la , egunda generación, con Ricar&lt;l \
Guillermo atinas Pli go a la cabeza jóvene empresari s formado·
como contad re público en I Tec de • I nterre, \ tro estudio.
en e cuela. n neamcricana . La fai e expan i\·a &lt;le ·F.Íekh,1 irucia bajo
ta dirección ( uadro 1).
al\'U t¡uc se scnal , roda la información curporafr,a, financit:ra y de ncgoc.:10. de
los &lt;lo. grupos proncn d lm. rcspccw.-o. informes amiale.- C&lt; rrcsp n&lt;licntc,
al
l¡ue rtporran a la Bol a Mc'-..icarui d Valore t:l le e e año e - el que a la
f':ha Je realiz.,cion del prcsem documem &gt;(abril maro dt' :!tll l) ~e e.occ nrraba

Ji poniblc tanto en la página de la
&lt;ln · cmpr •sa$.

B'.\I\' e rno Je las página · dccm,nic.u; de lal'

10

�L •lia Palados Hernóndez

iprmdizc!}e en,pma1it1! e,, /a participari611 di' los grt111des grupos comercio/es
Cuadro t Formación · crecimiento del Grup FJektra.

1906

se funda Benjamfn Satinas y Cía. en Monterrey

1950

Inicia operaciones la fábrica de radios Elektra

1993

Inicia operaciones en la Bolsa Mexicana de Valores.

1 · • la expansión a Centroamérica y el Caribe abriendo
meta
' bl"
o ·¡
operaciones en Guatemala, Honduras y Repu 1ca

2009

omm -

1

Inician operaciones comerciales en Perú.

B~I\', y de la página electrónica http: / / www.grupoelektra.com.my /.

Grupo Elektra adquirió Grupo SyR.

2000

Fusiona Grupo Elektra al Grupo SyR.

2002

Constitución e inicio de operaciones de B~n&lt;:° Azte~ ..
Cierran operaciones comerciales en Repubhca Dominicana
y en El Salvador.

1

Constitución e inicio de operaciones de una Administradora
de Fondos para el Retiro en México bajo el nombre de Afore

2003

Azteca.
Adquisición de Cigna Seguros, compañia de seguros
México que luego se le denominó Seguros Azteca.

2004

Constitución de Seguros Azteca.

en

1

1

Inicio de operaciones de Banco Azteca Panamá en la Repú-

1

blica de Panamá.
.
Se reanudan operaciones en El Salvador, ahora financieras.
Constitución de Seguros Azteca Daños.
Inicia la expansión de las operaciones en seguros en Guatemala, Honduras, Panamá, Peru, Argentin_a y Brasil. _
Lanzamiento de la linea propia de motocicletas ltaltka.
.!
1

1

2006

Inicio de operaciones de Seguros Azteca Daños

2007

Inicio de operaciones de Banco Azteca Hon~uras.
Inicio de operaciones comerciales en Argentina
.
Lanzamiento de la línea de automóviles FAW en México.

.

1

Inicio de operaciones de bancarias en El Salvador
Se canceló el registro como productor de vehículos ante la
crisis mundial en el sector automotriz y por el atraso en la
construcción de la planta en Michoacán.

fu~ate: Con información tomada del Informe anual 2 09 de Grupo FJekrra a la

1

1999

2005

2008

Inicio de operaciones de Banco Azteca del Perú
Inicio de operaciones de Lajas Elektra y Banco Azteca en
Brasil.
Inicio de operaciones de la nueva ensambladora de motocicletas ltalika "Ensamblika".

cana.

1998

Principales eventos

Principales eventos

Año

1997

Año

J

El antecedente regiov1011ta110 con "SalinasJ' R.ocha'
La historia &lt;lel grupo e rem nta a la ciudad de onterr y en el año
1906 cuando Benjamín alina ~ e trup a ociado con u cuñado Joel
Rocha con tituye la empre a Be1yamí11 Sali11asy Cía., Baj el pícitu
indu rrializador de la época en la ciudad lo socio crear n tr fábricas: CaJ11as de 1etal, A. luego Colchones, SA. } por último i\fuebles
SA Con e tas factoría con tituyeron la empresa t nedora en 191 :
alina. y Rocha, S. . ( yR). Poco u ual para la época decidi ron
convertirse n di tribuidore directo d u mu ble abriendo us
propia tiendas n Ionterrey. Hacia 1925 inauguran ucur ates en
otras ciudade norteña : Tampico, Torr ón Durango y hihuahua
con r ultados regulare en su si tema, de cobro ; igualmente, en
la Ciudad de léxico ya habían abierto una tienda con p co éxito
(Margaona, 2003: 45). 6
La mejoría de e ta ucur al pa ' por la r orientación d mercad
hacia un _ector ocioeconómico m dio) alto por lo cual la competenque enfr ntaron en la capital obligó a la importación de mueble
en E tado nido . ta medida implicó la eparación de la, cransaccione con la fábrica de font rre), má ori ntada a consumid re

ªª

• El capítulo dedicado a ali.nas y Rocha en el cext cii.ado se basó en el libro Jlis
iana, 2000), escrito por Hugo atina Price, hij de Hugo alina~ Rocha ) padre de I
ali.nas Pliego.

años w Elektra

10

109

�Aprendízaje e1J1presarial en la participación dt los ¡,rondes gmpos co1J1rrdafes

y •liti Palacios Hm1áJJdtz

de ector medio y populares y con ello también reorientó hacia
el centro del país la dirección del crecimiento d la empr~~a (Jbíd. ~).
Con la muerte de Benjamín atinas en 1949
repartlo la propiedad de la compañía qu estaba dividida a partes iguale entre las do
familias uce oras. El reparto de una mitad fue entre cuatro hermano alinas encabezados por el primogénito, Hugo alinas Rocha;
en el ca O de lo Rocha su 50% e distribuyó entre si te hermano.
liderados por el tambi · n primogénito Joel Rocha (Ihíd. 48): _El pa -~
de la admini tración de la empre a a una egunda generac1on abno
las dificu.ltade de dirección que regularmente enfrentan la empreas familiares en tal situación (Palacios, 2005).
egún )a memoria de Hugo atina Price 1argaooa, 200~) yR,
en la década de 1950, introdujo ion ovacione en mercadot crua y administración comercial, la que posteriormente se extenderán como
strategia común al ector del comercio ~ep~rta~ental. Respe~~o
al si tema de venta a crédito, que ya terna hi tona, la aportaaon
fu implantar la "venta en abonos con pagos fijo pree tablecido "
y popularizar u mercado de crédito hacia sectore hasta ento~ce.
marginados del crédito por parte de la empre as_grande . egun d
recu rdo de un antiguo dir ctivo "El éxito de almas y Rocha fut rm

situaciones qu afloran o e agudizan conforme la segundas y tercera generaciones se inc rp tan a la actividades empre ariale , el
ca o de SyR n fu la xcepción. u vameme, bajo el r cuerdo del
padre de lo alina Pliego en 1961 hizo cri is la r lación ntr lo dos
primog' nito que ocupaban pu sto de dirección de rR, diferendo
que concluyó con la alida de Hugo al.in.a. Rocha de la dirección
de la empresa, y al poco tiempo el consejo de admini tración optó
por profe ionalizar la dirección in participación del grupo familiar.
egún alina Pric el tra fondo del conflicto fue la di fer ncia en lo
e tilo de admini trar y proyectar la empre a entre ·u padre y u primo Jo 1, pero tambi 'n, indica por el éxito qu para e e entonce ya
mostraba Elektra fundada por I primero de man ra independi nte.
La injusticfa d l hecho e tribaba en que al paree r la. mavore inoovaciooe en yR habían ido impu] ada por Hugo alin; : 1\lipadre

/e vendían a la gente que e,npezaba a vivir. . . ste tipo de cliente qt1e no '1(111
dinero para comprar de contado, C11ida s11 crédito)' paga lfll!J bi~n• . ,fargaona, 2003: 47). La segunda aportación fue en_la mo~er~acmn en la
admini tración de la cartera de cliente : u s1stemat1.Zaoon y control
fue e1 re ultado de la combinación de conocimientos bancarios Yde
los sistema aplicados por tienda extranjeras, mejoraron también
el control de inventario mediante un detallado inform meo ual
d saco tumbrado en [éxico en este tipo de negocios.~
En el ámbito empresarial la rencilla envidias y ba ta chi mes
inter farniliare atravie an la hi torias de declive, venta, o de apa·
rición d un gran porcentaje de industria de rigen familiar, Yson

había recibido 1111 golpe del q11ejamás se reCJ¡peró (lbíd. 48).
Lo anterior e. má que una anécd ta
infi rmación que aunque
muchas Yec se banal.iza, re e.la. factore. ubj tivo gu influyen n
el cornponarn.iento ernpr sarial y que al tenerlo en cuanta puede
contribuir a un análi i académico más objetivo. En el caso qu no
ocupa, e con igna que desd la alida de la dirección e e rableció
una e pecie de compet ncia entre ambos corporatiYos. , fácil deducir gu el agravio convirtió n uno de lo mayor acicat para
hacer crecer a Elektra, empre a donde pulieron la mavoría de la
e trategia mercantil . y administrativas introducidas po; yR.
Las dificultade d t do tipo que enfr ntará lo po teriore, año
yR la colocar n en ituación de qui bra en ¡998. --. n ¡999 vR fue
comprando por el rupo 1 ktra qui n conser a las llamad;s tiend· "tradjcionale " ( pecializada ) y vende la má rande. (departam ntal ) a la adena Li11erpool que la tran forma en F-ábrira.r de fran~11· La tran acción la fumó Ricardo
alinas Pli o, el nieto, de quien:
) apam 1988, do11 H1110 se va11agloriabt1. . . de que '(1/ ji11 ibr1 o pn]lldicar

(cw'. :'~~s jlon'do le11gHtye) a Sali11as_y Rnd1a porque tmía 1111 flil'lo q11e ne, 1111
~ La combinaci · n de tales e nocimientos foe posible por la experiea.cia la~~

grmo.

Iargaona, 2003: 51).

de do empleados que a su vez habían laboi:ado en la suci1rs~ _mexu:ana e
cadena esta.dounidense ears Roebuck y en el Banco de Mexico fargaona.
2003: 4)

110

111

�Aprmdiz':ie empresarial e11 la partidptidón de las grandes gmpos ro111ercia/es

El crecimiento de Elekh-a
La empre a debió sup rar una doble cri i durante la devaluación de
1982 una p r la deuda adquirida en dólares la otra por una enorme cartera crediticia en pesos que resuJtó incobrable. En 1983 se
declaró en suspen ión de pago , hacia 19 6 inicia una recupera~ión
vercigino a pa ando d 5 tienda a270 en 1991. .. ntre otra medida
anticrisis Elektra se tran f: tmó de fabricanb a ensambladora lo
que red~jo drásticamente el cost laboral ele ando la producti~·idad. tro apr ndizaje de la crisis del 82 fue de :irrollar e ~at~gia
para financiar el crecimi~nto co~ recur os pr~p1_0 para dí nunutr
lo cie go del ndeudarruento (El orle, 20 d 1ulio de _19_93). ,
La cadena e p cializada en venta de aparatos el ctrorucos y lint:11
blanca, abre u m rcado en el norte del pat a principio de L989 con
una tienda matriz y cinco sucur ales en Monterrey. Ante de finali.
zar el año contaba ya con 20 tiendas que e umaban a Las cerca de
200 que ya tenía n el centro y sur de la república. 8
Las e trategia para s breponer e a la cri is y g nerar recur o
propios fueron variadas, de de la ímroducción de si te~a computacionales di minución de las linea ofertada en la tiendas y reducción de precio . Esta. medidas dirigida a disminuir co to lab rales y de inver ión generaron fondo para iniciar e~, 1991 una
de la e trategia que más impacto tuvi ron en la elevac10n de
márgene de ganancia: emular a u antecesor en alina. y R~cha Y
popularizar el crédito enfocánclo e a un mercado de co~sumJdore
de menore ingre o in po ibilidades de obtener cr' dito en o~as
cadena comerciale . La venta, por e medio e duplicaron en olo
re año en 1993 la ventas y ganancia del grup e el var na mi
'
. .
del 21% (E/ 101te, 2 de junio de 1994). Parte de e e crecumento
establecer e en la zona norte del paí. eligieron M merrey e mo punto Je
parrida, bajo la con.ideración de que logrand p~. ici _n~_se_en la ciudad e:
un mercado altamente compeddo, ext n ersc seria ma facil. Mencionan q
una estrategia de gran éxito fue la imr duccióo de "un nuevo _i~~ema d~ ·epa·
rado lektra-fácil . .. can bueno que lo ha copiado la competencia . menaon~.\)-¿
Guillermo alioa.s Plie o, además de abrir Jo domingo. (recordemo que tuc
yR quien en cl Oj a:i.m ·edera.l tuYO las primeras tienda en establecer horiin1•
corrido). (E/ Tarle, 12 de diciembre de t!I \1).

H Para

112

L:J-lia PalaciC1s Her11tindez.

se explica con la modernización ecnol 'gica de la organización del
grupo mediante la incorporación de tecnología informáticas para
1a planeación admini tración, mercadeo y comunicación integral de
las exi tencias de producto y servicio entre las filiale del grupo y
de é ra con lo proveedores.
En e te largo periodo el aprendizaje generacional . u aplicación
en nuevos entornos cioec nómicos, fm~orecieron la acumulación
y con olidación de la empre a para abocar e hacia u expansión
dirersificación n Latinoamérica, mi ma que tendrá una marcada
e.pecialización financiera. Destacamo el ingre o deJ grupo a la acti,idad bursátil en 1993 y la creación de u propia in titución bancaria
en 2002. n lo iguientes año el crecimiento u tancial ha ido en
esta actividad.
Para la administración de este corporativo, el trán ito hacia una
estructura profesionalizada pudo ser un pa o natural por la experiencia d las generacione familiare anteriores. ctualmeme la
composición del con ejo de admini tración sigue lo requi ita de
la Bol a fexicana de Valore con ignad en el ód.i o de fejore
Prácticas orporatiyas (C E, 2010). E encabezado por Ricardo B.
_atina Pli go, pre ident del consejo director general del corpora11\·o r de lo · nueve con ejero titulare , ólo tres son patrimoniale .
E,ta empre a de origen familiar, n b tante u acti, 'dad bur átil,
cerca del 6 .Sº º del capital accionario igue bajo control de lo heredero de rlu
atina Rocha: Ricardo B. atina Hugo ali□a Price
r E ther Pliego de alina .
Como en la ma ·oda d lo actuale con j , u integrantes on
personas con tudios profe iona.l . y de p grado en in ·titucione
extranjera así como con amplia experiencia en áreas el, ve para u
función com con jera a nivel naci nal e internacional. Pcr e
intere ante ob ervar la influencia regional y cultural en la lección Je
la in titución para la formación profe ional, en sre ca, : lo alina
Pliego lo hicieron en el Tec d Monterre ·, aunque u padre r tre
con ejeros má gresaron de la 1 A.M do. más on egre ad de la
L'nivcrsidad lber americana.

r

113

�f-:¡•/i(/ Pnl&lt;Jdos J-lemóndtz

Apre11diz.aje i:n1presa1ial en la participación de los grandes gntpos comerci«lu

Historia y crecimiento de Famsa. 1963-2010
La empre. a igue teniendo a la cab za a u fundador: Humbeno
arza G nzál z, regiomomano qui nen 1957 instaló una pequeña
ti nda en la ciudad, la cual se arnpli, en 1963 bajo l nombre de
Aparatos de fonterrey. Las ganancias obtenida n esta 'poca lo llevar n a fundar en t970 una compañía mayor, Fabricantes M11ebleros,
neg cío dedicado a la venta d mueble , arúculo el ctr' nico y de
linea blanca. El crecimient durante e a d 'cada se concentró en la
ap rtura de tra tiendas en municipí de 1 uevo León y oahuila.
El tamaño alcanzado indujo a qu en 1979 e cr ara una empresa
tenedora, Corporación am a, . ., con el bj to de centralizar lai
compra y obt ner economía de e cala (Cuadro 2).
La empr sa logró crecer mediante la e trategia de concentrar la
producción de vario fabricante de muebl asegurando la ptoduc•
ción y centralizando u com rcialización. Durant los año de 19 1,
Faro a inició una tapa de diver ifi.cación creando empre a para
enta, al mayoreo crea Promobien u primer negoci para ofertar
cr 'dito al c nsumo d empleado ; e estableció c mo fabricante
direct , y m dificó u régimen d oci dacl a una d capital vanabl.
◄ n e to añ , la política com rcial má fuerte de Farosa no era la
venta a crédito ino la d descu nt atractiv en compra. J contado
decir su clientela en lo año O eran lo e. trat qu contaban
con din r en efectivo fargaona, 2 3: SO). l flujo de recurso por
,, lumen de venta de contado
fue combinando paulatinamente
e n l obtenid ' por venta a crédito.
La d · cada de 1990 fu la tapa d mayor crecimi nto y expansión
de la compañía. us ub idiaria . e instalan progr , ivamente n div r o. estado dcl n rte · centro de la república, c ntando al finalizar
1 años 9 con 1 5 ú nda en 49 ciudade del país. ~n e te mi.roo
lap en 1994, la ferta com rcial e cliver ificó para la venta de ropa,
calzad , co métic y j yería. __. n e te giro también fabricará algun~
marca &lt;le ropa pr pia . La combinación de fabricación y comercializaci · n directa, y lo alt volúmen d Y nta al e ntad fue favora·
ble para obreponer e con r lativa rapidez a la cri i. de 1995, cuando
el grupo di minu ·ó u yenta n 40% (El 1 orte 22 de en ro t 99 ).

114

Cuadro 2. Formación) crecuniento del
Año

rupo F\\JS
. ' '\
Evento

1963

Apertura de la tienda Aparatos de Monterrey

1970

Nace la tienda Fabricantes Muebleros

1979

Se crea Corporación Famsa. S.A.

1980

Se funda Mayoramsa (venta mayorista).

1983

Inicia actividades Impulsora Promobien (crédito al con

~~

1

-

1987

Se conslítuye Expormuebles (fabricación directa de
muebles)

1988

Cambia a Corporación Famsa, S.A. de C.V.

1990's

Expansión en el norte y centro de México

1997

Grupo Famsa S.A. de c.v.

2001

Se abre la primera tienda en California, Estados Unidos.

2006

Ingresa a la Bolsa Mexicana de Valores como Gru
Famsa, S.A.B. de c.v.
P0

2007

Inicia operaciones Banco Ahorro Famsa, S.A.
Compra la cadena de tiendas texana "La Canasta"

1

f-ucmc.-: (on informaci6n del Informe
2(.1119.

u.! a la Bolsa :-.te:x1cana de \ alorcs,

Como empr a, .f:am1'liar, entre 1985 ) principios de lo 90
. ,_
graron al negocio tre hi' .
,
, .e mte
VaJJ, s t d
. J • 11 umberto, 1l man T zid onzález
pre a.,. o
e tuclios profe i na.les n admirustración de em) con nlla n la DEM y el 't c de 1\I aterre,, a í c mo con
maestría en l JP D . y la niver idad de Tulane. ,

co?

�Aprendizaje empmarial m la participació11 de los gra11de1 gmpos co111ercillles

l-:Jlio Palados Htrnó"dez

Para financiar los proyecto de desarrollo del grupo, Fam a
realizó entre 1999 y 2 00 u primera alianza estratégic~ con do firma repte entantes de una fundación privada y otra de fondo de
pen iones de General lectric: Tapaz ca, .L. (filial de oro Fund
1an.agernent a ociada con el empre ario mexicano ernando Cluco Pardo) 9 y Monterrey ncure Holding, L.L.C. (filial de General
eccric Peo ion Tru t). Ambas firma compraron 13.78 % del capital acial de Famsa: " o recurso de dicha inv rsione se destinaron para fondear el plan estratégico de de arrollo, que dio como
r sultado un incremento de má del 8 % en u área total de almacenamiento entre los año de 1999 }' 2005". En el año 2006, el grupo se
incorpor ' al li tado de la Bol a M xicana de a.lores.
on el inicio del nuevo iglo, Famsa arrancó u expansión hacia los Estad
nid con una clara dirección hacia el mercado
hi pano. La primera tienda abrió en California en 2 1; ademá~
de la apertura de tienda propia , el crecimiento en l país norteno
también lo impul ó la adqui ición, en 2007, de la cadena de tiend~exana ''La anasta' , compue ta por 12 mueblería en la ciudade
de Lo Ángele y H uston.
unque en el prim r decenio del nuevo iglo el grupo continuó
u expan ión interna hacia Jo estado del alfo y del centro del
paí , u má destacada acción empresarial fue la apertura de Banco Ahorro Fam a con ede en i\Ionterrey. on e ta in titución de
banca múltiple, am a ingresó al grupo de empresa comercial~
que cr an u propia institución de crédito: antecedida por Elektt.1
y precedida por Copp l. En I mismo año de apertura el banco)ª
contaba con sucur ales en 176 tiendas. AJ igual que lektra, e te
dinami mo reside en el apto echamiento de la infrae tructura del
negocio c merciai. El crecimiento de Famsa también oblig' a la
modernización tecnológica integrando un i tema informático que

proporciona información en tiempo real a las tiendas en relación
con el nivel de venta al menudeo y nivel de inventario disponibilidad de productos y estado de órdene de compra.
Para este crecimiento Famsa tuvo que profe i nalizar la administración corporativa, siguiendo la ruta de las empre as familiares que
alcanzan un tamano que ya no es posibl administrarlo domésticamente. : desde u_ ~gres~- a la activi_dad bur átil en léxico (2006),
el conse10 de administracion se va a1u tanda a lo, requi itas d la
B~IV. El con ejo lo pr ide el fundador Humberto Garza González
~en con má de
año de edad c dió la dirección general a su
hi10 Humberto Garza aldez; participan corn con ejeros lo otro
dos hermano , má cuatro consejero independient (http://www.
grupofam a.coro). igwendo la end ncia local y nacional t dos los
con ejer s, exc pto el pre ident del con ejo, ci nen estudios universitarios en e _t c~so en el Tec de Monterr r y la mayoría p , ee
posgrados en urnverndades tadounidenses. o obstante el fundador manri~ne el control del corporarivo como propietario de 63.3%
de la acoones del grupo l s tres híjo po een 1n1i, de la accione
cada uno.

'1

La participación financiera de ,eorge oros de T\[éxico e muy amplia, forml
parle del fenómen de ci.rculación abierta del capital &lt;! peculativo a caí.z de 11
desregulación financiera en gran parte del mundo dcs&lt;le finales dt: la decadi
cle 1980. L1n caso tcmpr:m de esta iocervención uceclió en t9Q4 cuando rn&lt;
adquinó la compañia de radio mó\'il pr piedad de lo · alina Plieg ([-:/ \ar:,.

Semblanza económica y de negocio de lo dos grupos

El Grupo Elektra
La empre a e define como una "compañía de servicio financi r
v_ de comerci ·pecializado enfocada a la ba e de la pirámid oª-~on~mica, líder en Latinoamérica.' Con 2,042 puntos de venta
di mbu1do n ocho pa[ e : léxico, uat mala Hondura Perú
Panamá, Bra i~ Argentina
l ah.tdor. Los negocios puu'ta son
nenda 'lektra, ali na y R cha y Banco Azteca mas rancio una
amplia div ificación (Cuadro 3).
En el área comercial, la política de precio de la tienda E.lektra
es una combinación de precio atractivo en compra de contado
Yla venta a plazo a través d I crédito al consumo. En e te rubro
reconoce como u principal cornp ti.dores a la cadena de i'ümacene Coppel y rupo Fam a.

20 de junio de 1994).

116

11 7

�Aprenrúz.qje e,npresorial 1'11 lo partiripació11 de los grandes gnl_Pos comerciales

Cuadro 3. Principales product s y ervicio de las dos divisi. ne de lektta
Negocio comercial

Negocio financiero

Productos

Servicios

Electrónica

Transferencia de
dinero

Crédito al consumo

Linea blanca

• exten d'das
Garantlas
1

Préstamos personales

Muebles

1i1empo aire
·

Depósitos de ahorro

Electrodomésticos

Larga distancia

Depósitos a plazo

Telefonía

BOIetos de avi·ón

Tar¡·eta de débito

Motocicletas
(ltalika)

Boletos de autobús

Tarjeta de crédito
Seguros

Acumuladores

Afore

Cómputo

Información crediticia
Arrendamiento financiero

Fuente: cuadro tomado del Informe anual 2009: 18.

n 2009 según u informe anual, el rupo tuvo ingre os con_ olidados
42 8,22 mili nes d peso , una utilidad o ta de 4,945 millones de
por 'La manufactura v el com rc1. ha l'do e l ongen
.
d te grupo·
. .
pe ols.
de dive ificación (mencionábamo más arriba) ha ido
en e proceso
.
.,
.
. .
e ___ .
la e ,
notable la creciente or1entaaon bae1a la ac□vidad WJa.llCJera, qu .1
e extendió al neg cio de guro
manejo de fondo de p n tones
(ver Cuadro t). La división financiera ap rtó en
el 54% de~ total
d lo ingreso consolidado y el restant 46% proVlno del_~egooo com rcial.10 ta correlaci , n de n gocio aligeró la p rcepa n del peso

2?09

según la mi ma fuenre, el ligero incremento de 2% en 1

118

de la de acel ración del consumo con la crí i en 2 ¡ : • Ekktrc1 padecerá
en el corto plazo, p11es la llet1ta de bie11es dücrecio11ales es tradicionalmente la IJ/tÍs
rasti~da el! penodos d1 recesiót1" (Al n o, 2009). • te m reacio que también e nfoca en lo consumid re con ingre o m lio y bajo , lo
di. puta con Banco Copp l Banco horr Fam, a y Banco \Val-Mart;
~i como otra financiera d rn.icrocréclito, ( ofo1 y cajas p pulare
de ahorro).

Llantas

'° r-.íás aun

Lylia Palados Flernández

La in rgia ntre el ccmcrcio r la in erm diación financiera fue
una combinación estimulada por la apenur.a comercial y la desregulación financiera de la década de 1990. n el ca o d El ktra cuyo
rnc:rcado se orienta hacia l s tratos medi y bajo de la población,
desde 1996 e, tableció un contrato e n '\ ·' tero Union, (antigua compañía e 1.adounidense de ervicios financi ro y comunicación), con l
objetivo principal de transferir remesas de migrante hi pano , c nrirriéndo e en una d us principale fuent , de ingrc os en dólar , . 11
E muy probable la influ ncia de esta e.·p ri ncia en la dt:ci ión de
constituir Banc .t zteca en 2002, experiencia sumada a la cxperí ncia
generacional en venta a crédito r en abonos que los volvi ' exp rto
conocedorc de la práctica de pago en el llamado mercado de pobre.. La infraesrructura comercial in talada acel ró la cobertura del
banc y hoy es una de la m,-í. grande en f éx.ic : cuenta con 2005
.ucur ·ale en América Latina la. cuale,
dividen en 1,600 en M 'xico (9:P en tienda propia y 673 sucur al s independiente.) y 4')5
puntos de \'enta en entro y udamérica (151 en tienda propia, y
254 ucursale ind pendiente ). \.1 cierre del 2U09 la cuentas acti a
de Banc ,\zt ca féxico sumaban un e tal de 8. - millo ne d cuentas acumulando 50,131 millone de pesos en depó ho ) 9.5 millone
101ab n:specco de 2008, fue pos.ibl por el incremento de 6% en los mgres&lt; s por
los scrncio ofrecilios por Banco Azteca, frente a la di~mtnUCJ(lO Je _,u/º en el
negocio comercial. en un año que reAe¡ó d estancamiento en d t"&lt;llhumo r por
ramo en la ventas de estos grupo-:.

\demás Je la capcacion directa Je esta moneda, lo ingresos ·e dernn pur I cobro de comi íone · por cada transferencia de dinero, &lt;JUc van de de un mirumo
de r-1 dll.. (p r el envío de hasta so dlls.) hasta 326 dlli.
r envio~ entre -,sm}
IJllíJ

&lt;llls. Fuente: http://remesasme.~co.com.rn.\'./elektra-&lt;linern-e. pres . .htntl,

consultada el

14

de Mayo de 201 l.

119

�i.prendiz,yt empresarial t11 la pt1rtitipadó11 dr /01 gra,ules grupos co!l1mialu

de cuenta d crédito, igual a una cartera de pré tam neta de 21,44&lt;1
rnillone de pesos; su importancia l d taca el mismo grupo: Banro

Azjero devino en la subsidiarla cardinal del crecimiento del Gmpo.'
Por otro lad , la actividade comerciales y financiera d
rupo
Elel-.-rra también cu ntan con una gran -ventaja en mercad tecnia,
pue a travé de
Azteca (propiedad de la mi. ma familia alina
Pliego, peto con administración independi nte), ahorran en gastos
publicitario de us pr duetos y ervicios utilizando tiempo aire qut
no e comprado a la televisara.
Por último, las empre a del grupo emplean a 37,49 per na de
la cuale la inmen a mayoría (9 %) no e tá sindicalizada.. Al igual
que otro grandes corporativos, cuenta con u pr pios sistemas y
programas de capacitación · educación continua.: el entro de Diseño In trucci nal (" D1'') es el encargado de di ñar el entrenamiento , de arrollar lo cursos ad h c con el perfil d pue to requerido,
y en la niversidad Elektra en línea ("
en linea") · donde se
instrumentan tale cur os que se frece a lo empleados para certificar actualizar el pue to de empeñado (Ibíd. 24-25).

El Gmpo Fa111.ra.
El corporativo

define como una de la empre as líder eo léxico en entas al menudeo el biene el ctrodomé. tico línea blanca,
mu ble , ropa, teléfono celulare ; u m rcado obj tivo está en lo
egmento medio-baj y medio de la población m xicaoa }' otra
poblaciones de habla hi pana en lo E tado
nidos. La empre.a
también proporciona financia.mí nto a cliente que generalmente no
ti nen acc o a crédito para la adqui ición de biene y rviuo ..
Al inici del 2010, el grupo Fam a e integraba por un total de 410
tiendas; divididas entre 35 en 7 ciudade mexicanas y 53 ti ndas t:n
E tados nido en los estado de alifornia Texa
evada, Atizona
e Illinoi , dond e concentra e rea el 60% d la población hi pana.
iend 1 comerci u negocio je, é t se divide en Fam a :México y Famsa .\. us líneas en orden de importancia en vent:a .on:
uebles, Electrónica, Línea blanca, Teléfonos celulare , Pré tamo

12

Lylia Palarioi Hm1á,,dez.

Personal, Ropa y accesori Fam a-to-Fam a; 12 el grupo mannene
como fabricante de diver os producto que comercializa. la rama
comercial e uma de d 2 6, el negocio financiero a través d Banco
:\horro Fam a que contaba n 2009 con 276 ucur ale en el país, la
mayoría instalada d ntro de la tiendas del grupo.
En término de mercad Famsa al igual que su cornpetidore
Elektra y Copp 1 e han anclado en es creciente mercado de bajo
ingre o que, según lo reporte de Fam a, r presentan 64% de los
pobladores de México. En el ca o del
stado nidos el mercado
hispano repre enta 14.2% del total d habitantes en e e paí .
A diferenciad Elektra e te grup sigu teniendo, como principal fuente de ingr os, su venta al menudeo y pecíficamente las
que realiza mediante el programa de Ventas en abonos, modalidad gue
le ha permitido beneficiarse dir ctamente del de arrollo de 1a industria del financiamiento al con u.mo en el paí . Lo ingre o. d e te
tipo constituy ron 1.1% del total de venta r atizada en 2009. Fama mantiene el programa de financiamiento al con umo Promobien
a travé, del cual capta como cliente a empleado de la empresas
afiliadas al pro rama.
Al igual que lektra, el aprendizaje mpre arial dir cto e indirecto está en la ba e de la creación de u propia entidad bancaria a la
cual se rran E.rió gradualmente a u cliente a fin de r dondear lo
propio mecani mo de .financiami oto del grup . Banco horro
Famsa también . catapultó de de la propia infrae tructura comercial, con 2 6 sucur al en 24 e tad con tituy ndo, a d cir de la
empresa, una d las IO redes bancarias má grande d
exico con
un total de 1.7 millone de cuenta actiYa la gran may ría de J
propios client minori tas y mayori ta de am a. 13
Al parecer el inicio de la actividade bancarias formales avudó a
contener 1 impacto de la caída de venta y utilidad que grupo

ei"

FJ pmgrama Farnsa-co- amsa opera de de 4srad
nido , desde allá los cliente adquieren un pr dueto en la tienda. de e ·e país y se recoge o entrega en
cualquiera de las ci ndas en léxico. E un programa similar aJ que de arrolló
dc-&lt;le lo año 9 el •rnpo emex.
"r·ui:nrc : Informe anual 2009 : la página electrónica del grup hrcp: //'J.v.rw.
gtupofam a.com / index_e p.php?remp==eq.

121

�Apr(IJdiZfye en,presarial e11 la participació11 át los gra11dts gmpos co111ercial,s

½J'Úa Pal"cior Hm,ólldez_

r sintió por la crisi económica del año 2 , d claraba I director general de Fam a: ' ha ido uno de lo má dificile en lo último años.
La caída n la confianza de los con urrúdore y el alza en el desempleo
causada por la de aceleración económica global, han pre ionado ~nificati am nte el con uroo n nue tr mercados ' (Alon o, 2 9).
La filiale del cotporativ
am a emplea a un total de 16 19~
per ona : 14,669 en 1éxico y 1,523 en
tados nido . 1 per.onal
que e tá indicalizado es c rea del 35% del que lab ra en léxico. La
relación laboral con te ect r de indicalizado igue el formato de
di per ar la organización y la negociación colecti a. 1~

Cuadro 4. omparacióo dl' alguna. Yltriables entre los grupo. Elektra ,\' Fams. a.

2ll09.
Evento
Fundación

Comercio y finanzas
Elektra es un grupo de proyección latin am ricana cada vez mal
orientado a lo senricio. financiero ; y aunque no ha incur ionado
con inver ión dir eta en _,. tad • nido , encontt, en la transferen•
cia d din ro una jugo a participación en el mercado de r mesa FJ
negocio c mercial, que eguramente con ervará por í mi rno, fun.
ciona como platat rma idón a para l ouev
ervic.io. orientadm
a la bancarización. P r .u pan ·amsa, con un perfil má mod~to
y luego de obreponer e a la cri is de 2008 que impactó • erarnente
la enra y utilidade del 2009, igue ba ando u d arr ll en el comercio e p cializado en léxico y ntre la población hi pana del .ur
de E. tado
nido pero tá creciendo en u estrategia de banca·
rización imilare a las de "lektra.
l~

Lo indicalizados st cli tribuyen tn cinco cencrale obrera y diez siu&lt;licat, ,
cada uno de é. to cuenra con un comrato colecciYO que n negociado~ por

eparad

(SyR: 1906) 1950

1970

Actividades principales

Servicios financieros y Comercio menudista y servícomercio menudista
cios financieros

Presencia geográfica

México, Centro y
Sudamérica

México y sur de Estados
Unidos

Mercado objetivo

Estratos de ingresos
medios y bajos

Estratos de ingresos medios
y bajos

Numero total de
tiendas

2,042

410

Numero total de su2.005
cursales bancarias

276

Ventas consolidadas

42,822 millones de
pesos

14,946.9 millones de pesos

Utilidad neta

4,945 millones

97 4 millones de pesos

Planta laboral

37,498 personas

16,192 personas

Estrategia de financiación

Prestación de servicios financieros a
través de su propio
banco y ventas a
plazos minoristas

Ventas a plazos minoristas y
crédito al consumo a través
de su propio banco

SAP Retail

STORIS

Uso de tecnologías

de información

Fuente:· t:laboraa n propia
· con dam dt" los mforme:
•
anuale &lt;lt&gt; las cmpn:~as.

nfi rme anual 10(19: 64).

122

GRUPO FAMSA

Generación familiar
(SyR:cuarta)segunda Primera y segunda
en la dirección

1

Estrategia comune
tendencia de mercado
Alguna de la principale diferencias . cercanía entre lo do grupo se mue ·tran en el cuadro 4.
Las di~ rencias on claras en tamaño físico, cobertura, en ventas
y utilidade orientación de la actividad je per nal empleado, etc.,
pero también hay trategias irnilar qu conviene comentar.

GRUPO ELEKTRA

l23

�I-!]lia Palocior Hernó11dez

AprendiZfJJe empmotial en la participad611 de lo.r grandes gnpos comerciales

El nicho de mercado: clientes de bajo ingresos
Ambas familia empre acial reciclaron el aprendizaje empre aria!
dir cto d , us abu lo y padre ; para l
atinas Pliego, e indirecto para lo
nzáJez- aldé optand por enfi car e aJ mercado de
pobre vía la venta en abono . Enorme gment d'e con umidore
que ha ido "descubierto' por la grande compañías del occidente
de arrollado en tiempo reciente , como J indic, el éxito del libro
d
.K. Prahalad, 'be Forhme at the Bottom oJ the P •raniid (2 2), pero
que ha sid la base d l nriquecimiemo de grupo comercial como
lo que aquí tratamos. La lógica capicali. ta de Prahalad, e clara: i no
ha sido posibl rradicar la pobreza en el mund , preferible dejar
d verl como víctima sociales y de arrollar una mercadotecnia
apropiada a lo millones d pobre que igualment
de consumir. 15

tán de eo.o

(Paréntesi hi tórico: los abonero en Monterrey)
La historia d esto peculiar comerciante en léxico e un ejemplo
de la tran figuración de diver ·a acóv:idacle qu pasaron del tigma
a la p nderación, de e trategia del comercio informal a e.trategi.l
corp raciva. 16 En 1ont rr y pu de ,-er a travé d la h merografia,
que lo que par ció er una disputa p r la moralidad del comerciant
y d la empr , a m rcantil c otra • l abon ro "· en l tra fondo se
encuentra una lucha pe r un n rme y rentabl mercado no,; ibilizado p r d c merci • tablecido. í, aunqu la actividad comercial es
tan antigua en féxic com lo pochtecas la m dalidad de venta en
i;

"Tenerno que J jar Je pea ar en I pobres como un problema ... Parte Jd
problema e qm: la gente no ha entemlic.l plenamente el tamaño de la (lpoí•
tunidad' , mencionaba Prahalad en una con~ rencia en Johannesburgo en ~ '
eriódico LA Jomada s de junio de ~otF). El argument de la propuesta Jd
hindú no:.. recuerda aquel abi refrán: "explicaciones no p &lt;li&lt;la • vcrd~&lt;lescon•

11•

fesadas".
La rransformación hacia le lcgitimaáón de la acm;dad de l • abonero:,, nos
remlt a un ei:rudio mayor e impon.ame e m ~ · el qu r aliz · Jacques Le Goii
Lt, bolw y la ddt1 (1 ll - edisa), en el que e. tudia oberbiaml!nte l. acan.izada acti,ida&lt;l &lt;ld u urero medieval ~ su r . cate culmral por un capitali ·mo dllcrg O!(
ávido de diner , in importar la. ''pureza" de . u pre.cedencia.

124

plazos, concediendo crédito a lo ol ·dado d la banca institucional
ydd corn rcio formal e de arrolló ha ta muy avanzado I iglo xrx,
que egún l e tudio con ultado fue una v ta comercial abi rta
par árabe y europ o , p r judío qu migraron a nue tr país (Ha-

"ª

mui, 200 . Akmir 2 9).
En fonterrey; el crédito era una práctica común de de las primeras decena del Siglo ., ' aunque como lo permite Yer 1a publicidad, con e ta práctica se bu caba capt.ar principalm me al ector
de asalariado empleado y pequ ño hurgue
que con empleo e
ingre o e table e taban en la ruta (obj tiva o anhelada) del as n 0
social. Por ejemplo la tienda atina Rocha anunciaba en 1925 de
sus juegos de ala 'estilo inglés' en ven ta de ' contado o abonosfáczles" (El
Prmienir, 23 de julio d 1925). El enfoque de lo com rciante l cale
en ese mercado obj civo tenía una corre p ndencia diáfana con

l
p ra indu trialización,

crecimiento de una ciudad anclada a una pr
al meno para una porción de u habitante .
Efectivamente siguiendo la ruta d
pansión de la actividad de
los ab&lt;,nero en el país d de principi del iglo :XY muchos de é tos
comenz~ron su fortuna recorriendo lugare rurale
urbano al jados dd tnteré mercantil del comerci e tablecido. n la m dida que
esta práctica fue anando n ext n ión e iogre o (' el p br e buena paga"),
visibilizaron e o con umidor s pobre pero también
quiene lo e caban haciend po ible: los extranjer s ... lo ruso.".
En 1930 la columna de El Pormlir fue el espacio para una enconada di puta por l 9u e llamó 'la plaga de lo abonero " el ·, 'to
de la compet ocia de los ru o ' despertó entimiento xenófob
Y_ denunci~s de falta de ética comercial no ól a lo de :Mont rrey
mo también de otra parte d lar pública. La figura d 1 abanero e
es~ati.zaba, c n iderand la condición de eJ tranj ro como alg
negauvo o peligro o per ona no confiable que ba aban u venta
en "engañifas":

r

"L
B01 R , on por l general indi idu
enterament
desconocidos y in exc pción alguna EXTilAi ijER , e-a i t d d
procedencia Ru a y ah ra andan por ci ntos recorriendo la ciudad·
prim ro tra el CA T comprador (ca i iernpr una mujer) y 1

125

�Aprendizaje e,,presoriol tt1 Íl1 portidpación de los grandes gn,pos comerdales

Ly lio Palacios Hmuí11dez.

cual en la mayor parte d las vece (aún d pué de much regatear¡
adqui re artículos en gen rala PRECIOS PROHIBIIB1O acado por
los rusos d bido al ganch qu ti.en n para nuestra clases trabajadora d la oferta d ABO O F · n.', sin fijar e que e t abono fácil
lleva aparejado con lgo 1 precio elevado n ~ 00 o 500% CI?eclaraci 'n d Raúl Cueva, comerciante local y rruembro d la Camara
acional de Comercio. El Porvenir, 2 de junio de 1930. ayúsculas

a largo plazo. •- n otra palabra e ampliar la mirada a ect re
anee. excluid ~ para captar po nciales client s ha ta con lo más

en el original).
.
.
La re pue ta d l s 'abon ro liberal s•: n pe~rrute vi. lumbrar
el contexto d crecimiento e inmigración .t.nternaoonal a la atraena ciudad indu tria! quienes con u. prácticas 'liberale " (e decir,
concederle crédito a un obrero pobr ) alteraban uso y co tumbres
tradlcionale . El mentí fue inmediato contra el miembr d la Cámara de Comercio quien a decir de los c merciante ru , tiempo
atrá tuvo "el monopolio como ab nero n u famo
Club de

Traje " v arremeten:
"De;de que 00 otr no hemos estado e tableciendo con casas
bi n acr dltada en e ta población, respetand 1empre la Leye de
e te ho pitalario cuanto progre.ista País, donde no h~mo na_turaliado como ciudadanos m xicano de corazón, hemos ido estudiando tÍ
z
.
d
medio de ensanchar mmtro campo de operaciones. . . stá muy eq111voca o
Don Raúl al afumar que nue eros neg cio e tán a base de "engañifa " , con de con cimiento de la ética comercial, pue . jamás
podrá probar que el má humilde miembro de. n~ era_ colo~ haya
com tido iquiera ni la má. leve falta de polic1a; y st al_gmen nos
teme com su e mpetidore e p rque con ce nue tro mean ablc
trabajo y abe muy bien que dia a dia damos lllayores Jacilida1es J)6bf1
como al rico ... " (La in erción fu pa ada y fumada p r 24 mrrugrante. ruso quienes p r su apellido muy pr babl ment~ fuero~ los
fundador d la colonia judía en Ionterrey. El Pornmr 6 de ¡uruo
de 193 . Itálicas mía ).

ª'.

Ambo grupos están insertos en la bancarizaci?n
.
Entendida é ta como la actividad del ect r bancario enc~da a
aumentar u númer de cliente e t ndlendo entre la poblaa n_&amp;
todo lo e tratos socio conómico el uso de lo ervic1 banc:an~

126

bajo · ingre

. n los casos que no ocupan la parácipación n e -

w accividade parece er una deri\·ación lógica de la exp ciencia
generacional )' directa: 'S0111os un Banco si11 serlo, porq11e /a11to el otorgamiento ro1110 lo cobra11Zf1 lo saben1os hacer bietl .1 A imí mo tuvieron tto
referente en el pe o y efecto críticos de la re p ctiva cri l por
endeudami nto en las década. de 19 o y 1990 deddi ndo la aperrura
de negocio para u pr pio financiamiento. ontar con su propia
in.rirución bancaria, tanto para incentivar el con umo mediante l
crédito como para la obtención de recurso frescos, Fam a lo elijo
mur claro al momento de anunciar Ja apertura d su banco:
•~\segurar una fuent con i tente y confiable de financiamien to
a travé de depósit a la vi ta, plazos y préstamo interbancari ,
para financiar us operacione de torga.miento d créditos al consumo las cuale
encuentran actualmente financiada con di tinca
linea de créclito por di tinta ínstiruciooe bancarias y mediante la
emisión de in trumento de deuda. '
,
E d cir . e convierte en una suerte de círculo virtuoso para la financia.ción y acumulación d ambo grupo. : lo abono "chiquito ' ,
"fácile ", guardaclito ", la comisione por el envío de dólare d los
paisano , etc., d millone de consumidores y cuentahabi nte de bajo y m diana logre o. , l pr veen liquide;, para financiar el crédlt
de los con umidore , para 'ot rgar" d cuento en la e mpra de
contado r má aún para financiar y/ o 'abonar" la pt pia d udas
de El ktra y Fam a.

~ara cerrar e t documento n re ta comentar que aunqu la preeneta de est grupo en u activ.idades e pecífica · igue siendo muy
de tacada el carácter e trucrural de la crisi conómi.ca e tá in talando a la visea de lo que sólo e manifiesta e mo repuntJ coyunturale
en el con umo de masa . Para est s ne ocio los efec
. e \'UelYen
La importancia de esta policica de búsqucd.1lo ·inrca7.a la fra~c: con la que cerr •
la, oc1aci · n J e Banco · &lt;l • .\léxico en '.!('(]5: "Bancariiar ... es el
nombr ~~l jucgo"(wW\v.abm.org.mx/ ala_prensa/ co WLRE..'-:rJA·U9-0&lt;,-IJ5.ppt)
Dcclarac1on d Hwnbt rto G onzález aldés (h./ Xorte, lO Je mayo de 2006)
un.t presentación

127

�Apmtdizqje rmpresarial en la participarió11 de los grrJJJdts !fUPOS rnnmr:i.ales

más ri sgoso primero porque su mercado objetivo es mucho rnás
vulnerable a la cri is de desempleo, subempleo desaceleración económica tanto en féx.ico como entre la comunidad hispana de Estados
Unido. Y en relaci 'na esto en segundo lugar, no hay duda de que la
competencia entre los grand gmpo nacional s y extranjero crecerá
en rudeza, lo que incluye seguir pa ando por encima de la miríada de
micros, p queño y mediano comercio que son borrados del mapa
"emprendedor'' día a día.

qlia Palacios Her11á11de-~

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comunidad ·udía mexicana". O PRED, Documento de Traba-

Hamui

jo

o.

-10-2 7. féxico.

Grupo Elektra (2009), "Informe anual de actividade '. Bol a [exi-

al.ore .
Grupo amsa (2 09), "Informe anual de act.Mdades' . Bol a Mclilcana de

alore .
f ahhat, arid y Jo é Alb rto Ioreno (2009), "La inmigración árabe
hacia México (1880--1950)", en Akmir, Abdeluahed (coord.) (2009),
Los Arabes en Amé!ica Latina: Historia de 1ma e111igració11. iglo X..\1
cana d

dicore .

paña.

128

129

�~Et CAMBIO EDUCATNO ALCANZA A LOS NIÑOS?"'
Lorenza Ruiz Saldaña•
Martha B. Ca arini Rauo**
L'A,'\JL

Cambio educativo e inve tigación
DE:iDE IL\C L'.NO \ ,- o e cribimo e inve tigarnos obr el cambio
educari.Yo, con la conciencia de que e nece ario asumir el cambi
en su dimensión compleja ( asarini, 2008; ullan, 2002) por ello realizamo llamado al cuestionamiento y a la renovación como fruto
del interés por aproximarno · má adecuadamente a la naturaleza de
estos proce os (Rodríguez 200 ). Por un lado lo concebimo como
un objeto de e tudio que para er explicado y compr ndido re9uier
de aportacione epistemológica , políticas, ciale. y antropológica .. Además e ha descubierto que en la época actual la suijetitidad
ocupa un lugar apreciado en el e tudio del cambio educativo, re t
rupone que otras disciplina c mo la psicología psicoanáli i , y la
psicopedagogia aporten a este campo del conocimiento.
Por otro lado vinculado al rema de la ubjeti idad s po ible analizar el pe o del cambio educativo como un concepto-imán que opera obre no otro porque de d iempr la po.ibilidad del cambio
• El presente ensayo procede de la· reflexi nes que emanan de la rcalizaci n de la
lm·c ligación titulada ,\1oddos dr !11lem:11ció11 psiropedogógica en rdurad611 ptimuria. [111
..ut11dio dt mso. n la cual las autoras son e tuchame } ase. ora respectivamente.
Lon:nn Ruiz aldaña: Psicoanalista, e ru&lt;liante en d doctorado en filosofía con
acenruacion t:.n estudio de la ducaci · n en la Facultad de Filo. ofia y Letra &lt;le
l:i mver 1dad \utónorna de Ue\'o León .
... Manha B. Cas:u:ini Rano, pedagoga y p 1coped, g ga, 1m·e ·tigad ra en d campo de la educación, doce ra en pedagogía L '-AM, &lt;locerue en la Facultad de
Filosofía y Lecrru de la Cni,-ersida&lt;l \ucónoma de 1. ue\·o León.

131

�Lormza RKiz. Sa/daña_y Ma.rtho B. Casorini Ratto

¿El cambw edumtiro olmnza o los 11iño.r?

despierta esperanzas, fu rza y energía tanto a niv l personal corno colectivo' para emprender accione y transformaciones en la educación.
Ahora bien, con el paso del ti ropo, al adquirir nueYo conoCJ.
miento en el campo educathro obre l proce o curriculare , la.
estrategia de en eñanza el de arrollo en el aula, etc., e han alcanzado posiciones má eclécticas · cuidadosa al in e tigar y eYaluar
aquellas prome as educati\'a pr yectadas en el currículum, en lo
modelo ) en I s aprendizaj . on prom as presentada como mnovadora. resp cto a las cuales Lambién
de cubre qu no todo
cambio supon innovación; no siempre el cambio implica meiora,
aunque toda mejora sí implica cambio. (Carbonell, 2001)
La experiencia acumulada en diver os niv les, d d la educación infantil hasta la univer idad de &lt;le la educación formal hasta
la informal, no ha en ñado que el cambio pu de er ob en.ido
e inv stigado de de di. tintas per p ctiva . en con ecuencia contribuir al enriquecimiento de la teorías educativa sobre el mismo.
p ro también conducir a pr puesta de cambi en la prácticas tducativa . Es aqci dond la investigación adquiere gran relevancia en
lo ámbito que abarca la educación: la instirución, el currículum, la
en ñanza, el aprendizaje, el maestro, lo alumno y la 'tica.
E ta multiplicidad d po íbilidade torna más complejo el proceso de investigación, re ulta no b tan te rná rico al momento de
interpr taren 9ué c n i. t un cambio educativo tant desde el punto d vi ta d la t oría como de d u práctica. in embargo com1deramo que esta po.ición aJ xigimos más cuidado en lo prowm
interpretativo , al mi mo tiempo que no enriquece no hace más
cauto · y maduro , tanto en lo epistemológico, com en lo herrnenéutic , así c mo en la práctica. Ya que no todo lo que se denomina
co111bio lo es. orno . e mue. tra en el esquema , . e proponen reformas de de la política , de de las normativa desde la administración (de arriba hacia abajo) sin cmbarg ól e puede considerar que
hub un cambio cuando se evidencian en la concepcion s y las práctica de lo mae ·eros, por lo cant no e puede realizar una valoración
1

Tedesco (2003), apoyánd e en Danilltl }.lartucelli 2002 &lt;leclara gu la subi~Cl\1
dad s ha trnn formado en una cuesción colccava.

132

generalizada. Por otro lado, ocurren innovaciones de de lo centro
que _pu~den o no _llegar a tran formar e en reformas. Estas refl xiones tnVItan a analizar tanto de de lo general a lo particular como a la
m\'ersa, )'~ que aunque pueda exi tir la idea generalizada de fracaso
de una refor~, e posibl que al interior de algunos centros e colares haya ocurndo un cambio.
Esi¡uema A.
¿Cambio educativo?

Reformas

Afuera -

Innovaciones

Abajo -

Adentro

Arriba

Adentro ---Afuera
Arriba

Abajo
Afuera ---+Adentro

Institución

Promotores
externos

¿Éxito o mejora?

Por tal motivo_ para no caer n po iciones extremas que no conduz~an ~ p~rspect1v~ sin salida resp cto al cambio, t ndremo que darle
~ento a dichos ptoce o t.a.nto en la investigación como en la
d°&lt;:en~a, en el di eño curricular como en u ei·ecución- en la orgaru·za '
· ·
lltuoon~I
co~o en u supervi ióo, ya que sin' eguimiemo
1 aon
o posible c~mb10s e ~mracione no conducen a ninguna parte.
~ refl_exi~~es antenore ju tifican la pregunta que enmarca
es~ mve ngac1on ¿ 1 cambio educativo ' alcanza" a los niño :&gt;
dear• . e pro ducen cam b.10 prometedore en la educación 9ue
. la
t~cuela ofrece a lo niños? ¿ e detectan n la e trategia de lo

'.º

13

�¿El cambio educatioo alcoTIZfl a los ni,10s?

Lorenzo RJ,iz ald&lt;1ñoJ' M&lt;1rt/Jo B. Cman'11i Ratto

docent la presencia de cambio positivo n la manera de enfocar
la educación en la escuela pública? Pero, ad más, ¿qué e tatu ad.
quiere dicho cambio cuando nos referimos a la actividade extracurriculares que en la e cue1a actu al on escasa ;&gt;. 2
Lo planteo anteriores nos permiten entender la ~omplejidad y
sutileza que supone el cambio educativo cuando se analiza Y propone
en el ámbito de la educación básica. En este punto cabe retomar ~
reflexión de Ted co (Referido por Casarini, 2009) quien analiza la \inculación entre familia y e cuela. El autor propone la intervención educativa antes de que el niño inicie la e colaridad , explica u posición
al afumar que e deseable que la e cuela intervenga educativamente
antes del ingreso del niño a la mi ma. Porque el pe o compen ador
de la e cuela refiere Tecle co, e e, caso i la institución _interviene
cuando las desigualdade ya han urgido. ¿Es po ible desentrañar
la entrañas del cambio? ¿Cuándo se autoriza anunciar que e ha
producido un cambio? ¿ n ~ambio d: ~ué tipo? ¿E:n _qué con i te~
influencia político- acial, p 1copedagogica, y estrategica que empu¡a

Niños, inclusión y cambio educativo
, iño , inclu ión r cambio ducativo on concepto que en sí mi mos encierran una complejidad particular, d tal man raque inv . tigar y hablar bre u interrelación remite al inve tigador a una red

un cambio?

Desde nue tra per, pectiva, el cambio educativo puede 'alcanzar''
a lo niños y estos pueden 'atrapar" el cambio, es decir hace~lo
suyo si se toman en cuenta ciertas deci io?e - ~oda~, lo ~o nenen d recho a atrapar el cambio. En esta 10 est1gaoon analizamo:
particularmente a lo niño en condición d vulnerabilidad, po~ lo
canto habrá que definir la exploración previa que se de?e realizar
para montar un plan de trabajo que conduzca a un cambio.
2

La problemática del cambio educatiw e agrava cuando no r:ferimos a la!
actividades exrracurriculare en la escuela, por la e ca ez de la au ma , Acrual
mente se ofrecen alguna actividades complementaria al currículum fomu!.
como pueden et el deporte, la computación y d inglés. E ta_ pu de et un.i
medida po itiva para amplio· grupos sociale, ·in em~arg cons1de_r~mo qucb
formación del niño ademá de las mencionada reqwere tra ac1Jv1dades pall
compl tar u proceso educativo. Crcemo que e te pu~t~- d
·1~ es nec~ ann
analizarlo porque e importante para el logro de una ,·1s100 mas Integral ·
.
1
. u! ·•~d
el punto de vi ta educati,·o r cultural o ol:1d~~o que e curnc um ~&lt;er ultado de un pr ceso de selección y orgamzaoon de la cultura para su e
ñabilidad su apreodu.aje.' Iagendzo 1986)

v!

r

134

compleja con forma de calido copio (de rr s espej s aparentemente
.imple se pueden gen rar una multiplicidad d figuras geométrica
que deb n , er captadas en un in tante preci o, ya que on irrepetible ). Esta e la concepción de realidad de ta que partirno para
el pre ente trabajo, e decir r alizamo un corte, capturamos un
momento de la realidad educathTa in titucional obre un a unto
particular, y cuestionamo si los cambios en educación generados
recientem nt en nuestro paí alcanzan a to niños. o referimos
de man ra e p cífica a los niño en condición d vulnerabilidad en
nue ero si tema educativo. eamos:
ntiende por vuln rabilidad, la condición d rie go que padece uu
individuo, una familia o una comunidad, re ultad de la acumulación
de desventajas aciales e incfü--iduale , de tal manera 9ue e ta situación no puede er uperada en forma autónoma y qu dan limitad
para incorp rars a la oportunidade de desarrollo. ( EP, s.f.)

En la definición anterior e reconocen en ituación de vulnerabilidad lo niño que por conclicion culturales sociales, farniliare o
individuales, podrían estar en algún momento en ri go de exclusión
~olar. E ·te reconocimiento por pan de la institución cobra ignihcado en el contexto actual de de igualdad en el que se encuentran
nue tra ociedade en un marco ocio-cultural en el que e complicada la movilidad social, en el que exi te un aparente detennini mo
ocial que antecede a lo sujeto ( a a . us, 2005; Tecle co 2003) r
condena al excluido a p rmanecer en e a condición durante toda u
\ida.
. De de e ta p rspectiva, para cierto grupo la e cuela en con1unto. con otro actor~ sociale , culturaJe , político y económic ,
podría convertir en un factor de cambio. Al re ·pecto asa u J.
(2lk)S) encontró el grao p o qu pueden ten r en el logro académico

135

�¿El cambio ed"catiuo alamza o los nhlos?

lo asp ero relacionados coo la dinámica int rna de la escuela. Por
otro Jada Tecle co va roá allá al cue tionar cuánta equidad cial
necesaria para qu haya una ducación exitosa. En sínte is ¿cuál e el
lugar que le corre p nde a la e cuela junto con otro actore aciales
y políticos en la búsqueda de mejore condicione d de art llo pan
lo niño lo jó ene ?' (Ca arini 2 9)
El ser incluido en la e cuela, el ser parte d la e tructura ocia!,
ten r la op rtunidad de acce o al con cimiento en la interacción
con lo otr , ademá de un derecho una nece idad para el ser humano e la p . ibilidad de con truir de hi roriar e, de ubjetivarse.
E te proce o &lt;l humanizaci, n . e upone qu ocurre de manera
e pontánea n la interacción con lo otro in embargo en oue tras
ociedade actuale e to cada ez e má complicado ya que son
men la. opcione de interacción c mún. Particularmente e Yuelve difícil para los niño .que p r algún motivo (fi ico o conductual;
aparecen como diferent . iñ s en condición de vulnerabilidad,
niño a quiene e 1 dificulta acceder al proceso h mogeoizador
del currículum escolar o a la univer alización d la reglas o una
ociedad en bu ca de la igualdad, p ro qu in embarg tiende ala
fragmentación. ~ de co 2 3)
_
En féx:ico, nue tr i tema educativo ha en rentado r tos; pnmero la r anización, d spué la consolidaci - n eguida del reto de
la cobertura más adelant el combate al rezag y la d erci 'o, y a
partir de lo año~ nmren a mej rar la calidad (Ca as u , 2 5) que
11 va implícita la nece idad d g n rar un i tema ducativo enuinament inclu i . par ce el r to d la inclu ión, ' es ahí d n&lt;lc b
tend ocia a la generalización es limitada porque el crear l yes, dictar
nu vas normas gen rar reforma n
u fici nte, ya qu en dbs
permanece la dim n ión d la h mo enizaci ' n · la dasificació~. L2
dimen ión ubjetiva e b rrada p r ' la tiqueta" del rup (di.capacitad
bre , horno e&gt;..'Uale
te.) d nde el lugar del ujeto
pi rde.
arbonell (2 t) Flores-Kastan.i , &amp; C la~ rr (2 10) &amp; Fullan
(2002), refi ren que el cambi
un proce
el cual tardaª~º: en
institucionalizar e, ya qu implica cambio n ólo n las pracocas.

Lorenzo Ruiz SaldaiiaJ' Martha B. Casarini F.otto

sino en la concepcione de lo mae tras.
ta particularidad del
cambio e e p ciahneme ignificativa cuando e trata de la atención
a la diversidad; dado u montaje ideológico e incrementan la clificultade de implem ntación de las reformas pudiendo finalmente
no ocurór. E t tema ya de por í difíci~ n nue tr paí latino e
,1Jelve má complejo por la condicion de pobreza y desigualdad
en que han prevalecido a travé de la hi tocia, ( oplamar, 1982) la
cual no mue tra qu I grupo vulnerable no nece ariamem on
la! minoría obre e te punto, la p ición Bertely (Referid por D
Alba 2009) e ilu trariva cuando declara:
... en este momento hi tóric
no tro " e refiere a la población
que a. ume a la globalización como proyect politico, ocial, cultural
. educach~ . P blación que e ubica o el 20° o de la humanidad qu
e n ume alrededor del O% de lo ingre o de la pr ducción mundial Y ''lo otros" e refiere a gran part de la p blación perteneciente o de ceodiente de las culturas originaria d J paí (agrupado
en e1 n mbre. gue 1 fue dad : indígenas,3 pe e la múltiple diferencia eotr esta cultura ori inaria ) y a otr
ectores marginado ,
como los cru capacitado (capacidades diferente ), lo hijo e hija
de padres en rcclu ión, la gente, (niño y niña adol cente , jóvene y adule ) que encuentran en situación de call , y los recluso
r L,s reclu a entre tras. (p."01)

_travé de ta aportación de pued apreciar que la idea ptedollllnante en nu tra cultura n relaci' n con lo grupo vulnerable
como minoritario , e una concepción del dj cur o dominante del
disc_urso de la globalización, cue ti ne ideológica que quiene no
declicamo a la inve cigaci 'n educativa no podem dejar d lado en
nue troº abordaje .

La anteri r cita también nos permite v r con mayor claridad que
no e. po ibl ab rdar la di,,e idad d de un olo ángulo, por lo que
lo acercamiento obre el tema han d delirrútars . Ret mando lo
mencionad al inici en el presem ensayo estam r alizand un
El resalrad es de la aurora.

1 6

137

�¿El ca111bio educativo aka11z.ll a los 11iños?

corte para reflexionar i el cambio alcanza a lo niño n c ndición
de vulnerabilidad, a los niño que no referimo on lo qu presen.
tan ece idade
ducativas E p ciale con di capacidad y también
a l . niño qu pre entan dificultad para acc d r a la e cuela (por
dificultades acad, mica o d conducta) que no pr ntan discapacidad p n ado en un con t xto urbano.
¿ xi ten cambi ? ¿Cuál
n? ¿ n qu, c n · ten los cambios
generados en l i tema Educativ Iexican en 1 t ma de la inclusión a niños a la e cuela primaria r gular?
Realizaremos el análisis a partir d la información contenida en
dos documento oficial : Progra!lla aciana/ de fartaleci111iento de la ttÍMcatió11 especia/y de la integración ed11cativa. (SEP, 20 2), Orie11tacio11es Centrales para elfimcionamiento de los sem'cios de educación especial. ( EP, 2006).
travé del contenido d
tos documentos p d m di tinguir
tre mom otos ignificativo n lo qu conci rne la at nción a las
n cesidade ducativa e pecial en oue tr i t ma educativo, 1~
cuale oo de critos en el -• yuema B.
Un primer momento para el reconocimiento oficial de la necejdad de
proporcionar ervicio educativo especial , , podemo localizarlo a
finales de lo año
t nta con la cr ación de la Dirección Genenl
d ducación -&lt; p cial (DGEE) travé de dicha dirección e pre to
atención a niño que pre cotaban di capacidad fí ica o funcional
como; tra corn d aurución de lenguaj imp dimento motores.
trastorn v:isuale . a lo qu eran diagno ticado con deficienaa
m ntal ( ·P 2002 2 6)
En este p ríod , el cambio con i ció en recon c r oficialmente b
exi tencia de niño con di capacidad (aunque d d un punto de
vi ta médico) admitiendo n el plan político la o ce idad de ser·
vicio e p ciales para dicho niño .
n la cr ación de l DGEE
ob r a la ioiciati a d generar rvicio educativos a niñ con cier·
ta n cesidad , con la alv dad d qu esta atención era brindada en
e pacio eparado de lo niño regulares.
El seg11ndo mome11to se localiza en 1 años ochenta a qu duranlt
esta década se realizó una prim ra r or aoización d lo . niciO!.
por lo que e e tablecieron d s tip s:

r

1

!

1
1

�LorcnZfl .RHiz a/dañay Marlha R. Casarim Ratio

¿El mmbio ed11catfro almnz.a a los niños?
1.

erv1e10 Indispmsobles; funcionaban en e pacio separado de la
educación regular; eran dirigidos a niños, niñas jóvenes con disopacidad atendido a través de entros de lntervencíón Temprana,
Escuelas de Educación
p cial y lo nombrado
upo integra.
d B sto último atendían a niño con deficiencia mental lev e

r

hip acúsico ..
2.

ervici . Co111ple111entorios-, eran dirigido. a alumno in crito en educación b:í. ica general que pre nraban dificulrade de aprendizaje o
en el apr vechamient
colar, lenguaje y conducta, eran atendidos
a travé. de entr s Psicopedagógico , rup integrado
, t..:nidad de Atención a iño con Aptitudes obresalientes ( )

Tambi, n a final d lo chenta e cr aron los entro de tención P icop dag ' gica (COI ) · permanecen l
entr de Atenci ' n P ic pedagógica de Educación Pree colai: cr ados desde 196".

e :r 2002 2

6)
n pecto ignificati
ntre e to d momento , que en el
egundo e ofrecen lo
n;cio. complementarios dirigid? .ª niños
in di capacidad que pre ntaban dificultade d aprendiza1_e conucta y lenguaje, p blación qu al crear D EE n ~e con. 1derad2
para lo ervicios de Educación
pecial. ¿El a~pliar la ~tena upus en u mom nto una percepción má . amplia y _consc1~te por
parte del cado de la nec idade ducaova ? ¿TraJO apare1ado un

cambio ducativo?
ra inclu ión de lo runo in di capacidad como candidatos
a r cibir ervicio. esp cializado p rmit cuesti nar ¿cuál fu~~
lo moti,·o por l que e decidió pre tar tos erv100 a run05
con dificultade de aprendizaje, conducta y L nguaje? i fue con el
fin de di minuir el rezago · la deserción e colar 4 tal vez in analizar previamente qu é tas ituacione podían haber id gene~
como fecto de la ampliación d cobertura ya que aunqu e habu
lograd que la mayoría de lo. niño a i riera a la cuela no rod~
accedían a lo colar en los término que la in titucióo pretendía.
4

Eo e, to room nto ~léxico eofr ataba el reto de la de erci • o e colar, la reprobación en m,·cl •s bá ic s. 'éase a. a su J., 2005)

140

Por otro lado¿ n r lación con los niño que pre entaban di capacidad aca. pr valecía la idea d que eran in ducables? .. tos n
cue. tioruunien o cuya re pue ta implicarían un análi i profundo
de la educación en éxico, in embargo n mencionado d bid a
que el cu stionamiento d í lo
rvicio de educación e p cial deben dirigir e ól a los niño que pre entan alguna di capacidad o
también a I niño con dificultade d aprendizaje o conducta sin
discapacidad
un terna qu
tá obre la m a.
El /ercer /!/omento cobra imp rtancia ya que e con cu ncia de la
firma del Acuerdo Tacio11al pam la Moden1izació11 de la _d11cación Básica
(1992). Dicho acuerdo fue d tonante de una reforma educativa integral para ducación bá ica y fi rmación de ma tro cu a finalidad
principal de acuerdo al di cur o in titucional era ati fac r las neceidade básica de aprendizaj de todo los niño , jóvene y adulto ,
ademá alcanzar la ju ricia ducativa y la equidad. ( EP 1992). trav6 de e ta reforma pr tendía:
1. Reestructurar y re riencar los

rv1c10. .
2. Cambiar la concepciones re pecto a la función de lo
educaci ' n especial.
3. Promover la integración educativa.

Para lograr la r . tructuración

ervJC10 de

plantearon lo. iguiente cambi
egún e n ta en el Programa acional
para el Fortal1;cimiento de la Educación p cial y d la Integración
Educaúva (2002):
Lo ervicios Indi pen able d ducación E pecial e tra formaron en Centros de cención ~Iúltiple ( M)· i\. tra é de lo cuales e ofr ce educación básica a alumno que pr ntan nece idade
educaúva e p ciales con o in di capacidad. La atención
brinda
en los diferente niv le de educaci ' o bá ica. Llevan I plan s y
programa generale con la adapracione curricular pertinente
gún el cas . La atenci , n e brinda en grupo que son organizados
por gra&lt;l y edad. D tal man ra que en un mi mo CA:-.f participan
niño con difi rente di capacidade .

a los senicio exi t nt

141

�Lormza R.rliz S aldaifny 1
, frrrt/;a B. Gunn'ni &amp;tto

¿El ca,nbio tdflmtivo ako11za a /0111i1io1?

Los erviaos Complementario e tran formar n en Unidades de ervicios de poyo a la Educación Regular ( AER), con el
propó ito de promover la in egración de los niño con necc iclade
educativa especial a la aula proporcionan atención a los nino.
dentro de la escuela.
Otros cambios fueron gue 1 Centro de Orientación, ·-valuación
y Canalización (COEC) y lo Centr s de rientación para la Integración --ducatÍ'l;'a (e TE) e trasformaron en unidades de Orientación
al Público ( TOP). También e promovió la tran formación de 1m
Centros de tención P icopedagógica de Educación Preescolar en
ervicios de apoyo a la integración educativa en jardines de niños.
En término de atención los servicios mencionados siguen vigene , de acu rdo a la normativas a travé de ello s realizan e fuerzos,
se promueven accione necesarias para btindar ervicio a lo niños.
combatir la discriminación y lograr la equidad. unque en la práctica,
desde la realidad cotidiana se leen men aje diferent sobre todo
cuando e trata de niño que asi ten a e cuela primaria regular que no
pre entan dí capacidad física evidente pero qu aprenden lentrum:nte; no aprenden, se dí tra n fácilmen e o no siguen las regla e colares. ~ decir lo que han ido catalogado en díferent s rnoment~
como anormale , deficiente. mentale fracasados escolares, etc.
ualquiera que ea la etiqueta, si no se adaptan a la e cuela e to
niño permanecerán en una esp cíe de limbo educativo a que el maestro de grupo sed clara inhabilitado para acompañarlos en su proceso
de aprendizaje e inclu ión a la e cuela. Por otr lado los equipos 1k
ap yo con id eran que e o no son su alumno porqu lo ca os &lt;.Jllf
le corre pond n on lo que presenran discapacidad física o en su
defecto que rengan un hi torial pr io d reprobación.'
Al analizar 1párrafo anterior e impone una pregunta¿ e adjudica a lo niñ en la actualidad un déficit con el riesgo de atribuirle$
pr blema fuerte de aprendizaje que lindan con "la nfermedad"
según lo maestros? ¿Esta manera de concebir la dificultades ik
anteriores a,furna.ci ne - procede□ de la observaciones realizada por UlU
de la, autoras (Lorenza Ruiz ' .) durante u desempeño corno psicóloga dl 11
ecreraria de Educaci · n en ! ueYO Le • o.

escolarización de lo niño altera el cornprorni o qu tiene l maestro con el niño respecto a u aprendizaje. S atribuye al niño una
etiqueta¿ La etiqueta favorece el di eño de situacion de apJendízaje
que puedan ayudarlo, o contribuye al deterioro de la percepción que
el maestro tiene del aprendizaje cl los niño convirtiéndolo en casos

dijiri/rs?
En este punto critico e encuentra la escuela hoy en día; par ce
que en lugar de favorecer la inclu ión e ti.mula la exdu ión. Mucho
de e to, niño que no presentan discapacidad en ituac:íone, xtremas van pasando de grado por edad hasta que egre an sin que nadie
se ocupe realmente p r u condicione e colares no personales.&lt;, E tas situaciones son similar s a aquella qu ocurren cuando e intenta
incluir al grupo escolar regular a un niño que pre ema discapacidad.
Es importante detener e en e te fragmento de la narración vanalizar cuáles son lo cambios que e han producido respecto ~ í ha
habido cambio en la concepción que se tiene , obre la ducación
del niño. El interrogante es válido i consideramo que la. prácticas
señalada n están contribuyendo al cambio anunciado de de las
normativa . ¿ n qué quedó el cambi anunciado en el cuerdo acionaJ Para la f dernización de 1a . . ducación básica? ¿Cuáles eran
las premi as de 1a reforma? ¿Hubo cambio? ¿Exi rió innovación?
Re ulta difícil elaborar un diagnó rico apropiado del cambio propuesto a travé de la reforma pue to que los condicionanuento
políticos económico de la actualidad desvirtúan la ptrcepción de
la situación. arbonell (2001) declara que dada la compl jidad de las
reformas, obre todo cuando e impl mentan a gran e cala no e
po ible evaluar u éxi_to o su fraca o. En e ta condici nes ¿son po~1bles los cambio ? ¿Est finalmente alcanzarán a lo niños?

¿Qué ocuue con el cambio?
El de arrollo del artícul nos invita a cierta r flexiones n ce anas
para interpretar con mayor claridad el cambio y sus pt ce o., e,

5 Las

142

6 En

cas.·o ""'
'"vtr"
· de1an
· u·' mterc. arse en L, $ituac1ón del
.!mos 1o: pa dres tam bieo

nino.

143

�Lonnza RHiz Saldaiiay.\ fo,tho B. Casan,,i Rot!o

¿bl ranJbio ed11mtiuo alc.a11za o los nirfr,s?

decir, para di tinguir tanto u po 'bilidade como u clliicultades.
arbonell (2001), no ad ·ert obre dichas dificultade a1 comentar
que la innovacion s on 1 nta y dolor as, porque ademá implican
cambi en la m ntalidad de lo profesare , in embargo es enfático
al mencionar' ... no hay reforma del profe orado in modificación
del pen amiento del profe orado y de u hábitos y actitudes" (p.18.¡
¿Qué ha ocutrido a diecinueve años d l inicio de la reoricntaciónde
lo. servici
e educación pedal.
ullan (20 2) no recuerda que t mar en cuenta el cambio educativo e una xperiencia de aprendizaje que permite avanzar en u
compren 10n. n un intento de comprender mejor la implementación de la reforma qu no cupa, revi arem s algunos de sus
a pecto más importante : llama la atención que en el Programa
aciona1 de ort1.lecimiento de la Educación "special y de la Integración •ducat.iva (P FEElE) publicado diez años de pué de h
fuma d l acuerdo, se realice un análisi de la ituación prevaleciente
hasta el año 2 2, n el que e reconoce qu la implantación fue poco
favorable para la at ncióo de lo niños ya que según refieren e detectaron lo iguienre problemas.

'tllta de daddad
e m nciona gue n aquel momento no e stabl cieron lo lineamient claro para 1 , ervicio de ducación e p cial, ni para ll
forma n qu
llevaría a cabo la integración d los niños a la educación regular, debido a que inicialmenr no e creó una in tancu
nacional para coordinar el proce o, ituación que prov có incertl·
dumbr y confusión en la in tanda e tatales. Al respecto Fulwl
(2002) menciona que la falta d claridad en l objeti os y lo medios
e un problema debido a que los mae tras y d más p r onal involucrado no encuentran claro el ca1J1bio con respecto a lo q11e signifim en~
práctica.' in c:mbarg , el autor aclara que e un problema comün.
principalm nte n lo cambi a gran e cala.

Falta de capacitación de los docentes
Entre el per onal que proporcionaba los erviao esto era acenruado por que no contaba con la formación requerida para un
cumplimiento de us nuevas funciones. Fullan con idera que el enrrenamiento del personal antes y durante la implementación es fundamental para el éxito del mismo no ob tante refiere que la ma ,oría
de las formas de entrenamiento no están diseñadas para irnpul ar el
aprenilizaje requerid para desarrollar nuevo concepto , aptitude
1· actitude . La magnitud de lo problema mencionado permite
wticipar y up ner que los propó ito de la reforma no s lograron
yd mismo documento Jo confirma. i recordam que a través de
ésta e pretendía reorientar y reestructurar lo ervicio , cambiar Ja
concepciones r pecto a la función de los ervicios de educación
especial promover la integración ducativa·

r

Rtorientar)' reestmct11rar los sen,icios
E posible aceptar que e logró ree tructurar los ervicios, ya que
n las
normativa . Ahora bien, el propósito de reorientar es más complejo
porque pued s ñalarse de de la normati a , pero el reorientar el
senicio en la práctica depende d I maestro y la as aria de la que

se puede realizar como proce o administratiYo apoyándo

disponga.

Promorer la integración ed11catim
:\lgunos de lo propósit de stc proyecto con istían en combatir la &lt;li criminación, la egregación } la etiquetación que implicaba
atender a los niños con di capacidad a través d ervicio epara&lt;lo
del resro de la población infantil. in embargo, los ervicios que e

r

generan la ju tificación d lo mism s se pre ta a confusión, algunos ejemplo :
:\.12002 en los Ci

r e habían det ctado 1 siguient s problema ;

ª· En los CAM niñ

, gue habían desertado del servicio por no recibir la
atención específica con per onal especializado, pue to que en ca-

- El ~ubra ·ado es nuestro.

144

145

�¿I::.I can,bio etÍJlcgtfro akatrza ,, lo.r 11iño.r?

iones la plan ación del maestr estaba alejada de la o ce. idades
del niñ .
b. Ca
qu ran r chazados por lo. mae tras por ~re en~ di capa.
ciclad e era o múltiple y p r lo tanto e les con 1d raba mcapac
d acced r a lo contenido . colar . Pu to que la con igna in
adaptar l contenido curricular gen rale a las nece idade dt
e to niñ .
c. Lo
p ciali ta no e tabao preparados para atend~~ grup~ _de niño con diferente di capacidade , ya 9u u formaoon e lirnillba~
conocer sólo I rratami nto de una di. capacidad.

Cambiar las co11cepciot1es respecto o lo f1111ció1J de ed11caciót1 especial ..
Desde la reforma de 1992 e pretendía cambiar la concepaon que
ubicaba al niño como l portador de un problema, p r otra, que
0 tenía que el niño tiene ciertas nece idade que la e cuela ~o puede
ati facer con lo recur o que utiliza habitualment . A partir de ~12
última p rura fueron creada la
A "R de~éndola como" ... lllStancia técnico-operativa de ap y a la atena~n de 1~ alu_mno con
nec sidade educativa espeaale con o in di capaadad mtegrados
a la educación básica, mediante la orí ntaci · n al p r onal d centey1
los padres de familia" ( EP _ 2 pp.22). _in _embargo _al desconocerd
p r onal lo cambios proyectado con~nuo pr?poraonand~ 1~ a~
ción de.de un enfi que clínico terapéutico· r alizando diagnosttco111dividual y categorizando al niño. _,, st
un ejemplo de cómo la rt·
forma
la formación de lo mae tra speciali ta conduce~ a un
callejón in salida y por lo tanto el cambio apetecido no e t ~
La falta de claridad y d capacitación d lo mae tros . e evidenciaba n la ex:i cencia d una di'\'er. idad de prácticas que no co
pondían a las propu tas de la_ reforma; d~ _tal_ m~_era ~ue el ·
peciali ca en ocasione proporaonaba at naon Jndi, 1dualizada COO
atención pecializada en el área d apoyo sin mantener contacro
con mae tro y padre de familia. En otro ca o .al de ~onocer ~
p r onal e trategia didáctica para lo niñ c d1 capaod~d, se ti:
mitaba a realizar alguno aju t s a la metodologia del mae tro. Tam
bién el sp cialista proporcionaba a oría al per onal docente enb

in

?

146

Lormza R111z alda11aJ' Martha B. Ca.rari,n Ratto

realización de los proyectos in tirucionale , pue t que
mant nía
la idea de que el persona] de apoyo debía atender a niñ con rezago
escolar y di.ficultade d apr ndizaj .
Con.ideramo important detenerno n te último punto, 1
que tiene que ver con la atenci · n a lo niño con rezag escohr y
dificultade de apr ndizaj , ya que e Uamati o el énfa i que realiza en el P FEEIE a prop ' ito de no con iderar a e to niño como
candidato a I
erv100 d educación p cial lo cual queda claro
en la iguient cita:
La propia relatividad y ambigüedad del concepto d nec i&lt;ladc
educativas e peciale permit incluir entre los ca os atendid . a e tudiante con probl m~ d aprendizaje aprovechamiento ese lar,
pero sin di capacidad. tr ca. llamativo
el alto porcentaje de
alumno .in di capacidad (3 %) d lo que a. isten a lo
~1, pu , de
acuerdo e n lo principi d la integración educati\'a o alumn
deberían e tar in. crito n la. cuela regulare . ( EP 2002 p.1 "')

En esta cita

aprecia que lo crvicio d ducación esp cial stán
dirigidos a lo niño con di capacidad, in embargo l mae tro
cspeciali, tas continuaban pr porcionand atención a niñ . in di capacidad. Por otro lado, ¿Para que un niño reciba una at nción
específica d acuetd a . u nec .idad deb pre mar di capacidad?
¿Los niño que pre entan dificultade de aprendizaje de conducta
no merecen un e pacio pr pio para qu u ncce idad particular . a
cuchada?

En documento p teriore , p r ej mpl n On' 11lacio11es Generales
para el F1111dot1mnienlo de los emcios de I:.d11coaó11 l:..speda/ ( EP 20&lt; 6)
tablecen lo lin amiento d acción para Jo ervici . de educad · n
especial. En este documento continúa el · nfa i n considerar como
prioridad la at nci 'n a lo niño que pre en~n di capacida l corn a
aquello con aptitud obre ali nte . in mbar o en I punt cuatr
ob rva qu &lt;l la población total atendida durante el cid . c lar
3))5-2006, el 56.6 % no pr entan discapacidad, ni pr ntan aptitud .
sobre aliente y que d la p blaci · n , t n&lt;lida a traYé d la. U ALR

147

�¿El (ambio edt1cati1•0 alca11za a /QJ niños?

en el mi mo peri do el 8% presenta problema de comunicación y
aprendizaje (sin discapacidad).
Los dato anteriore coinciden con lo obtenido en uevo León
durante la administración gubernamental 2003-2009, en la que por ciclo
e colar de lo niño atendidos el 73 % no presentaba di capacida4 por
ejemplo: ciclo e colar 2003-2 4, el 74. de Jo niño no presentaba dis:capacidad y al 6.nalizar la admini tración 2008-2009 el 73.48 (EE L 2001)
E ta información plantea cuestionamiento de de diferente perspectivas; en relación con la reforma, con las concepcione y creencias de
lo profe ore y con las necesidades del país: ¿ caso lo maestro especialista a 19 año d distancia del inicio de la reforma aún no cambiaban su concepción respecto a lo niño con nece idades educatiru
especiale ? ¿O responden a una demanda por la exi tencia d una necesidad real, a un asunto que en educación no ha quedado re uelto?
Las posibles re pue tas a la an eriores preguntas nos remiten a
la complejidad de la rarea ducativa y de los cambio que e gener3ll
n el intento d mejoramiento d la misma. Ya que intervienen factores proveniente de diferente planos en la cultura y la ociedad.
Fullan (2 02) comenta que la innovacione e generan a travé de
una combinación de motivo político
educativos. En l di. amo
que emana del P
TE ( P 2002),
ncuentta evidente el planteamiento de re catar de lo. ser icio de educación especial para los
niño qu pre entan alguna di capacidad como re pue ta a demanda de diferente
ctore de la sociedad civil:
no de lo requerimiento ociale rná imp rtance , planteado poi
las madre ylos padre d familia y muchas rganizaci nes rnw.
r 6ere a la generación d má oportunidade ducativa para Diño \' niñas con nece jdade educativas e peciales, particularmente
1

para. quienes tienen alguna di capacidad. ( EP 2 2 PP· )

En l qu corre pond al marco jurídico, en el mi mo documenro
menci na el Articul 4 d la Ley General de Educación donde se
8

abe aclarar que en esro porcentajes están inclwdo lo niñ · con apüt:ude

Lorenzo RJ¡jz aldoiioy 1\ 1ortha B. Casarini &amp;tto

apoya e

ta esp cificación de los ervicio : ''La ducación esp cial está

destinada a individuo con di capacidad transitoria o defi.nitiYas, así
como a aquello con aptitud obre aliente .' ( EP 1993 pp. 69)
Por orra parte 1éxico en materia d educación e u cribe a acuerdo internacionales: La Coeferencia f.rmdial sobre ducadó11 paro Todos
Satisjacció11 de las necesidades Básicas de Aprendizaje, realizada en J mtiem
Tailandia en 1990, específicamente para la atención a lo niño con
m:cesidade especiales; la Declaradót1 de rilamanca de P,indpios, Política)'
Prddica para las 1ecesidades Ed11cati11as Especiales, realizada n 1994.
Lo cambio ducati o que se publican en ese momento no recuerdan lo qu plantea Carbonell J. (2001) resp cto a dicho procesos,
pues advierte obre la dificultad que implica la diver idad de intere es
entre los diferente lementos d la comunidad educativa. En e te
caso, de de la per p ctiva in titucional, a partir del e tablecimiento del Programa
acional para el Fortalecimiento de la Educación
Especial y la Integración Educativa ( , IE) en 20 2 e realizan
fuerzos político y accione específica para lograr la inclu ión d l
niños 9u pr entan di capacidad. e o tiene que con tales acciones
~léxico, por un lado se pon a la altura d la demandas de lo organismos internacionale p r otro atisface lo reclamo. de cierto
sector de la población qu exig qu
1 prop rcion n la mi ma
oportunidades a todos lo niño . De esta manera
r t man lo
di cur os, políticas, normativa con la preten ión de rnanifi tar que
se e cá trabajando por la inclusión de todo los niño al istema

r

tducatnro.
Ea re umen, en

poüticos México está cumpliendo n la
bú.queda de lograr una ducación para todo , pero en las práctica
los niños c n di capacidade múltiples aún perman cen en e pacios
fi.icos separado de los niños de educación regular, para ello la inte~ación consiste en recibir el programa di. eñad para todo c n la
adaptacione corr pendientes. Por otro la&lt;l I runo que í están
en la, escuela regulare la at nción hacia ello consiste n eliminar
las barreras para el aprendizaj 9 y los niño inqui to de afiante
t, rminos

' 1.a, cuales pueden ser de espacio fL ico o fi. ica . Genernlmt:nte no
miocional.

obre aliente .

14

149

e aoende lo

�Lire11za lv,iz aldn,la.J' _\fortba R G,s11ri11i Ratt(J

¿El cambio ed11calivo aka11Zf1 o los nulos?

explo i os tímido cuando corren con u rte on atendido por el
área de psicología a cravé del docente. e considera al niño, pero
no en u ubjetividad, sjno como un individuo más al que hay que
ayudar a que aprenda.

Conclusión
En el proce o de inve tigación d arrollado hasta el momento .
d e ctan contradiccíone a lo largo de varia d 'cadas entre el di curso in titucíonal y el de arrollo de la educación en las e cuela :
•

ntre la educaci · n de lo níño y la práctica educativa con I01

mismos.
• Enue la importancia acordada a lo niños con dj capacidad · Ir~
niños in discapacidad.
• Entre la e cuela inclu iva y la cuela excluyen e.
• Entre el éxito de la reformas y el fraca o de la mi roa .
• · ntrc una implem ntación educativa que n ha podido alcaruJ:
a los niñ o t alcanza per ólo para remitirlo a la. fila· Je b
ex.clusión.
• Entre la atención a niños c n rezago e colar y dificultades d aprendizaje )' la ignorancia del p r nal de estrategias didácticas para los
niños con discapacidad.

En ínte i ¿La

cuela mexicana actual acoge a niño con di capacidad pero expuJ a a otro ? E ta pregunta cue, tíona el papel formativo d la escuela. l probl ma de la inclu. ión no e el n.iñ , . mo b5
e cuela pue to que í recib niño con discapacidad pero expulSl
a otros,
decir no e una escuela indu iva.
re pecto, Tede co
nos recuerda que en lo tiempo actua.Le e1 análi i tradicional &lt;le b
relación educación equidad social requiere ser revi ado.

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·1.

Referido por a ·arini, 2009.
150

151

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EP (2009) Educación Esp cial en

uevo León 2003-2009 Rendición dt

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volsno2/ conteni_do-tede co.h rm1

Moisés Alberto Saldaña Martinez·
,
L,

L

tensió11 entre ftt religión fraternal

y el 1m111do ha sido más n1a11iftesta
tll la esfera f(Of/ÓlllÍCa.
MaxWeb r
·\ orc1R DL DURKHFJ.M, ' .. .lo fenómeno r ligio o,
ubican naturalmente en dos categoría fundam nrale : la creencia y los ritos.
Las primera son estado d la opiruón, consisten en repre entaciones;
lo segundo on modo de acción determinados." 1 Entre ambo a pecto existe una relación de ubordinación; así, la doctrina postulan arquetipo de acción que deben regir la práctica de lo cr yente .2
"Lo rico son reglas de conducta que pre criben cómo el hombre debe comportar e con la cosa agradas"·' y, dado que la sacralidad determina todo lo ámbito d la práctica religiosa,4 la normas
morales se con tituy n en part integrante de la práctica ritual de
lo crey nte,. egún \1 eber, "[e]n determinada circun tancias, el
pragmati mo racional de la alvación., inferido a partir de la índole

;"aestro de la F~cu~cad de Filo ofia y Letras de La .\l\L
DL RKHETi\1. Emile (2000). LasJom1tJS dell!entales de la 1-ida religiosa. léxico: CoUón: p. -tu.
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~ · F.J..L\D , :\l. (2004). Op. at.,
. p. 36.

152

153

�Lo IISHra: esbozo sobre /{// raso hi.rtórico

de las concepcione de Dio y del mundo ha tenido con ecuenci
pr funda para la elaboración de un . tilo práctico d vida". 5
o ob tante las adecuaci ne. d lo fiel hacia la directrices
stablecida por u in titución religio a jmplican que tiende a preentar una distancia de diferent grado , ntre el plano de lo ideal
,í 1 real, entre el deber-ser y el er de la acción cotidiana del cre\'en.
tes. En muchas casione , la jerarquía religi a deben adaptar su1
doctrinas y us lin ami oto rituale
morale para que é to
aju ten con la realidad.
n el ca o particular del cri
mo, de de u orígene debio
reinterpretar su doctrina y precepto para ad cuarlos a la realicbd
cotidiana de los cada vez má numero o y heterogéneo creyent~.
í, por jemplo debió o layar la prohibición de consumir anímale "impuros"6 o el pr cept d la circunci ión;~ tuvo que admitir el
culto a la imág ne y 1 s santos,8 y la acción bélica de lo cri tiano _'-J En otro ca s, debió matizar o fl x.ibilizar 1 rigor de us prt•
c pto , por ejempl en lo relativo a lo innumerable' dia anual
de prohibición para os tener relaci nes exuale 10 o a las normas del
ayuno y la abstin ncia. 11
Por otro lado n muchas oca ion . implem nte
manific u
un di ranciamiemo entre las creencias y la práctica dentro de los
fiel de la Igle ia quiene. p e a la contradicci · n evidente entre lo
pre. criptivo ) la pra:x.i cotidiana, logran conciliar u fe ' u vida en
una Yivencia no ex nta de culpa. y cargos de con ciencia.

riaru

5,

BER, fax {2000). odologfa d. lo religM11. ~léxico: olofón p..,4.
6 Cj Hechos 10, 9-16. Todas las referencia· bíblica de e te trabajo han sido toma
da d L, Bíblia en el . iuo web de I Vaticano. http:/ /\\'W\V.Yatican:va/archil"f
:. LoSOó/ _INDE.: HT\i

CJ Hechos 15, 1-21.
8 Cj
9

L\ffiD . Daniel (1991). Historia dt la Iglr.ria cat6!í(,1. México: Pornia, p. !2!,
Cf L • G FF, Jacque, (20(l8). U11a larga Edad .Hedía. Barce::lona: Paidó , pp. -

11

FF Jacque y 1icolás Tru n {2005).
Mtdia. Barcelona: Paidó·, pp. 111-tlS.

tanto la di tanc1a entr la doctrina y la práctica r al, como la 'fi rzo-

si&lt;lad' de la tardía ad cuacióo doctrinal es el ca o del pré tam con

!

intere e~, denomin~ 11s11ra, condenado durante la mayor parte d
la hi!itona del catolia mo, ba¡o argurn oto bíblico y filo 'ficos.

Fundamento bíblico
El cri tiani mo her dó la 1 gi lación judía en torno al pré tam con
~tere e . Lo, ~recepto veterote tam ~tarios al respecto on explí~to y catego~co . sí, en ~l libro del xodo e afirma; j pre ta
dinero a un m1emb o de rru pueblo, al pobre que vive a tu lado n
te comportará
con ·1 como un u urero, no le exi"oira'
¡..,ter'es » . ,; .. n
• .
t&gt;"-'I..t,1oco
e , tablee : " i tu hermano se queda en la mi eria ), no
.
nen co? qu pa?ar~~ ~- lo o tendrás como i fuera un extranjero
o~ huesped y el_ IVlra 1unro a ti. o 1 exijas ninguna da, e d inrcre : tem .ª tu D1 y déjalo vi ir junc a ti como un hermano. 1 0
le pre t dinero a in_teré ni 1 de comida para acar prov cho". 1;
Por otro lado, en el libro d I D euteronomi e a ev ra:
o obligues a tu hermano a pagar interé , ya
trat de un pré tamo _d~ din~ro, d víveres, o d cualquier otra co a que pueda producir tn~er . Podrá pre tar a int ré al extranjero, p ro n a tu
compam ta, para que e1 eñor, ru Di , t bendiga en toda ru
empresa, en la tierra de la que va a tomar p . esión. 14

Por u patte, el almo 15 otencia que .ólo habitará en la anta
~lontaña de Dios " 1que no pre ta u din r a usura' 15 , en el libr
de Ez~quiel se aborrece al "que pre ta con u ura y cobra iotere
~---qwe~ a] causa d toda la abominaci n que com ció, morirá
trrem diablemente, )' u angr recaerá ~obre él' .16
12 •

Exodo 22,

24.

1

Q. !bid., pp. 102-1os.
CJ LE G

Un ej~mplo_ histórico repre ntativo donde e pone de r lieve

L' l..e\itico 25. 35--.37.

V 7 6.

10

Moisés A.lb 1to So/daña Jfartin i.-

na bi.rtoria del mtrpo en la f:

. Deuteronomio 23 20-21.
almo tS, s.
'Lzcquid 18, 13.

155

�La usura: rsbozo sobre 1111 caso histúriro

Moisés Alberto a/doña .Martínez.

n lo pa ajes ant riore
p n de relieYe qu el pueblo judío
tenía prohibido e trictamente cobrar intere e por cualquier préstamo concedido a un mi mbr de la comunidad; no a í tratándo
del gentil . demá el Antiguo Testamento pro cribía también
todo afán de lucr en pasajes como el d l libro del ""'ele ·á. tito,
donde
típula: ' 1que ama el oro nunca podrá er justo, el afán

Por d primero y meno preciará al egundo. o
pu de ervtr a
Dio y aJ Diner " .n
Como e puede apreciar, el uevo Testamento enfatiza l valor
de la caridad, d l compartir desinter adamente del desapego a los
bien mat rial , por lo que pro cribe el cobro de in ter s
i bi n

1"
d lucro hace extraviar a un h mbre .
Por otr lado, el uev Te tamento fundamento directo de la

;\ decir d John ergu on, J ideal ra "[q]ue nadi reciba lo que
no merezca; que tod lo hombre traten a u em jante como
hermano . De eguro qu nunca ha exi tido en la b
del razonamiento y la en eñanza económico una idea tan noble".'.!3
mo e
bien conocido lo primero cristiano intentaron inclu o e tablecer
la comunidad de biene en Jeru aléo. 24

no de forma compl tamente explicita.

doctrina cri tiana e meno contundent respeto al tema de la u ura, pero tarnbi, n hac alguna menciones. n el evangelio egún
Luca e atribuye a Je ucri to la iguiente afirmación:
Y ¡ pr . tan a aquello de quienes esp ran recibir, ¿qué mérito a
nen? También l p cadores prestan a l pecadore , para rcabir
de ello I mismo. Amen a u enemigo , hagan el bien y presten
sin e perar n:ida en cambio. Ent nce la recompen a de u tt.~
erá grande y erán hijo del Altí uno porqu él bueno con los
de agradecido · lo malos. 18

Cab destacar un fragm nto e encial d
te pa aje cuya traducción
latina en la ulgata de an Jerónimo implicaba una connotación jurídica importante: t1111l111tn1 date nihil i11de spera11tes principio axial de la
m ral económica m di val donde 1111111111111 de ·gnaba, egún la terminología l gal r mana, un contrato d pr' tarn graruito, 19 opuc.to
•
•
, :!11
al c ndenable fe11erare, pre tam a 1ntere .
Por u parte, gún el e rangelio de lat
Jesucri _to a v~ró:
'Da al que t pide y no l vuelYa la e palda aJ que quier~ ped1rt
algo pre tado ',2' , má adelante se expre a el famo o pa~a¡e donde
se atribuy a J sucri to la afirmación: ' adi pued erYir a do ·
ñor , porqu aborrecerá a uno y amará al rr , o bien, int re ara
11

1'.desiá oc 31

Luca.

e¡ LI::.

20

Cf. l/,,d., P·

~

F •, Jacques (198 ). L, /Jo!stJJ lo tido. Ero11omío_)' religión e,, lo f:

Media. Barcelona:
21

r

Z! \lawo 6, 24.

21

edisa, p. 33.

!.

ateo 5, 42.

156

FF.RG

1 ,

John M. (2001 ). Historia de la eco110111ía. México: fondo d

ultura

Económica: p. 21.
24 Cj. Hechos 4, 32-3 .
25

s.

6, 35.

19

Bases filo ófica
Los fi.ló.ofo cri tiano de la etapa patrí rica hicier n poca condenacion
xplicita hacia el présram con int re e., aunque í
externaron enérgica prote ta contra la prácticas agioti tas (p r
~emplo, en el igl
el papa León I afirmaba: fen11s peamiae, je,111s
tJI animae el b neficio u urario del dinero
la muerte del alma25) .
La en eñanza d lo Padres era qu pre car gratuitamente a lo pobre e obligaci , n de caridad;26 p r ello, condenaron la avaricia la
exploraci 'n de los pobres (por ejemplo
muy elocuente en e te
sentido la homilía Destr11an1 horrea n;ea de an Ba ilio de e ar a2;.
La ·i tematización de la d ctrina contra la usura fue de arrollada
por la filo o fía e colá. cica de de el iglo . ·n con el u ten to del ari totelismo. egún el e tagirita exi t n d s método de obt, nción de

u:_ GOFC J. ( 19 7). Op. nt., p. -.s.
C/ HEIFLER ,\méza a, ·a,'icr

(1997). Historia del pe,ua111iMlo ecor1ó111iro.
\(éx1c : Trillas. Tomo 1· p. ~3_
r Cj. ·mo web del erninario de Doctrina y ,\cc1 •n ocia! de la lglt::sia de la
!-acuitad d ~ 1 gía de ataluña. http: // ww\\.sedase.n t/ urso D E/Teolugia%:w~loral%20 ial/ apendíx_ii.hun
1'

15

�Moisés Alb~rto. llld01ia ,\larti11ez.

La usuro: esbozo sobre 1m taro histórico

la riqueza : 11at11rales que consi ten en la apropiación de lo medí
de ub istencia que la natural za brinda al hombre para ati facer
necesidade \ritale · así, la caza, pe ca ganadería agricultura y pas.
tor o- • lo medí cmnatisticos o a11ti11at11rales caracterizado por el
cambio de pr dueto · el u o del. din ro como el tráfico el comercio y la u ura. 28
Ari tótcl e ndenó cate , ricamente l e bro de intere e en lo
pré tamo al afumar que el dinero e
téril improductivo, p~
una moneda no pued ngendrar tra· a í, el cambio, para r ju to,
d be er l intercambio d co a quivalente _c.&lt;J l filó, fo griego
de calificaba también la u ura porque implica un u antinatural de
la moneda, a aber: é ta exi te para favorecer el cambi , pero en d
pré tam no hay tal in que tan '1 e pretende que el dinero
genere dinero in haber ju tificación para llo. 311
tr fundamento imp rtante d la reflexi, n fil ófica obre 12
usura d rivaba de una di ·cinción de biene expue ca p r amo T&lt;r
má d Aquino: los 110 co11s111nib/es o dm-arleros lo cual no se con•
umen p r cl prim r u o que e hac de llo , por l qu u uso
eparable d 1 bien mi mo iendo licito reclamar la d olución dd
bien y recibir un pago por u u o· p r jempl , cuando e renta una
propiedad· , los bienes co11s11111ib/es, e decir, aquello que e de. tru·
•en por el prim r u qu . e hac de ell , p r lo que e impo iblt
eparar la e a del u de la mi ma, pue u. arla e de truirla; por
ejemplo los aliment .
n e te egundo tip de bi o , n e puede c brar una cantid2d
adicional por el u o del bi n, en virtud d la ju ricia en la transac•
c1 ne .
n iderando ól la funci 'n de cambio del diner , · 1
era c ne bid com un medio para la obtención de bi ne. coruu•
mible qu e a ata por la tran acción, por lo que e. por sí mi mo
tambi' n un bien con umible; a í, era inadmUbl separar al dinero
pre t-ado de u u
y cobrar una cantidad extra por llo. ;\ anto

Tomá afirmaba: {..._' es m sí ilícito percibir 11n precio por el uso del dinero

prtitado, que es lo q11e constifl!)'e /,, 11s1,ra" .' 2
Doctrina legi lación antiu uraria
Hasta el igl ~11 lo pr ' tamo e ruv:i ron fundamentalment n
mano.
de 1. judío p r a partir de e ta ép ca, lo us. urer en· .
u~o prolife.raron, cada ez más. u egún Henri Pirenne durant
~ ~a medien! la u_ ura
una abominación. iempr fue prohibida
al clero; la Igle ta logro, a partir d 1 io-l IY
L:b·da . .
.
.:,
qu , que d ara
prow I asuru mo a lo laic , y reservó el c tigo de est d ¡·
· di · , d
e 1ro a
la ·1uns
coon e u tribunale ".'\.1
El usur~ro ad.ict al excedente ilicit , a la dema ía ilegítima,35
era .concebido
· d ,al
. .
. d una forma xttemamente negat1·va.. a oaa
¡udio de1c1da,
mfanticida
pr
fanad
r
d
h
tia
.'l&lt;,
•
.
.
.
' un OCIOSO qu
hace craba1ar al dinero 10 ce ar, aun en día sagrado d d
obli
· ,~
,
can o
. gatono; ladran d la propiedad y d I tiempo que pertenece a
Dios; . peca~or de ~n ni el imilar a pro tituta ) horno cxuale ?
en fi~ mcurna en_d~ver o motivo d impureza: el tabú d l man j
del dinero, la avaricia la pereza, el rob y la c ntranaturalidad:'º
.. La co~_d _naci nes e p~c!fica e ntra la usura, tanto en la legi laaon t:~l 1a ttca corno la CJYil, se ucedi ron una a tra: los concilio
de Eh,ra (ca. 3( ~ } icea (325) la prohibí r n al cler · 1concilio de
Oeppms (626) )' ar! magno (7 9) la pr hibieron también a lo laico •
~ ?rmlo de ~~ciano (ca. 1140), la e11tencias de P dr Lombard (m:
150), lo concili
egund de Letrán (1139) terc ro de Letrán (1 ¡-9)
o de Letrán (1215), egund &lt;l L ·on (12"" ) ) d Vienm: (1311):
'Cirado en !bid., p. i6.

Cj. LE

orr~j. (19 7). 'P· cit.. P· 52.

PIRL , L, 1knri (19 ~- H1.rtoria u/Jllrimiea · .rodal ti, /11 [!drJd ,\f dia. ~léxico:
11 Fondo Ji: ' ultura Econ · mica, p. 1~.

· LE

l·f,J.

q. /bid., p. 1 •

(19 ').

Cf !bid., pp. J-14.

q. Jbid., p. s .
Cj. lb,d., pp. ~:,.

q 1/Jid.. p. -o.

-1.

Op. al., p. r.

�L1

lo decretal del papa. Gregorio r (1234) lnocencio IV (12411254) condenaron rod ellos a la u ura.
te último papa afirmaba
que, debido a la masiva entrega ocial a la práctica d la u ura, l~
campo quedarían in cultivar.41
• imism lo manuale de confe ore , con u penitencia e pecífica , ) numero o exempla, con u narracion morale. edificante , manifie tan la cond nación de la u ura y l repudio ocial contra
quienc la practicaban.42
¿Porqué tal actitud hacia l u urero ? demás d l argumento
bíblico , filo 'fic y morale , existían condicione de rden prácnco
que permiten comprender e ta repr entaci 'n cial de lo pre tami ta . d cir d Henri Pireone:
La reprobación de la u ura, del comercio, del lucro sin má objtto
que el de lucrar e muy natural y en aquello siglo en que oda
dominio se ba taba a í mismo y c nstituía n rmalmente un mundo
cerrado, nada p día cr más benéfico, i s piensa yue sólo el hambre obligaba a pedir pre. rado ·, por ende, hubie ·e h cho posiblt
t dos lo abu o de la e peculación, de la u ura del acaparamit:nto,
n una palabra, de la tentadora explotación d la necesidad,.,¡ prca. amente la moral religi a no lo hubi e condenad Y
egún la I gi !ación canónica r civil particularm nte en lo iglo. Xlll
r XIV, el únic m dio por el qu el u urero podía reiv10dicarse ante
Dio. y los hombre era r titu.i.r el din ro mal habido indemnizao
us pre tatari ; de otro modo en e te mundo merecía. pena cspirituale. (la e.·comuni 'n, la privación d la ·epultura en lugar agrado;
y c a tiva ~a c nfi caci · n d u bi ne 1 de ti rr ) y, en el otro
mundo b irremediable condenación eterna.1-1 Lo judíos usureros.
t \erado previamente ufrían p or uerte: per ecucionc y masacrt5
l/11d., pp. 33-36 r TER 'EL rcgorio de Tc¡acla, Manuel (1993). 1 otab11/Jm
bti.rl,v de la Histori,, dt la ]¡lena. Barcelona: ricica, p. 4 .
42 Cf LE
rF,J. (19 7). Op. cit., pp. l"'-1 .
43 PIRE,.·. · li. (19 ). Op. dt.. pp. 17-1 .
l- LC FF J. (198"')- Op. dt., pp. &lt;,2-63, y TERL!EL Grcg rio de TejaJ1)l

41

q:

(t993).

Op. rit., p. 43

Afoúér Alberto aldaiia ,, fom,,rz

usura: esbozo sobre 1111 m.ro históriro

.

160

~mos), y expulsiones concreta de Inglaterra en 1290 y d Francia

en 1306 v 1393.45
A. í ''[h]a ta fine de la Edad !edfa. la sociedad vivió en la angustia continua de _e ~ terrible cue tión del interés en la que luchan
yse oponen la pracuca de lo negocio y la moral cri riana".46 in
embargo, la eran gresion y adecuacione fueron desarrollándose
de forma paulatina, pero firme.
·

Más allá de las prohibiciones
Pese a las normas aotiu uraria y a que Le Goff afirma que' [... ] un
ob ~culo ideológico puede trabar o retrasar el de arrollo de un nue~ SJStema econó~co",•r era impo ible que la legi lación

re. perara
agurosamente . olo en ca o de usura /llanijiesta (e decir pré tam
J..
•
'
o
u. con ·um con estipulación de un ioteré exc ivo) la prohib. · '
,
d
i:
,
1c10n
se apli co e rorma e tricta.
. e~ \?eber, [c]uanto más se acomoda el mundo de la econonua_capualis~~ a u propias leye internas tanto má dificulta toda
pC&gt;Slble relac10n c n una
. ética r ligi·osa de fraternidad"·49 as1,' ' [... j
~ c,o a era la n~rma~va y otra_ la práctica del colectivo ocial qu
indircctam nt~ ev1denc1a la propJa actuación d la Iglesia".511
Ant~s del 1glo XIJ la Igl ia misma fue la principal prestami ta
pue ola ella poseía capital liquido; lo resoro maná rico e r qui~
saban sobre t do en tiempo de hambre •,. lo pré tamo , e garantJZa·
ban
con una prenda territorial (111ort-gage).
trataba d préstamo de
consumo donde e re petaba la legislación antiusuraria, pue el dinero
~tado no producía por í _olo int ré alguno; ' 1 durante eJ siglo xrn,
solo la orden de lo templario , por u relación con riente fue una
mdadera p tencia financiera ecle iá tica. 52
'

q. PJRE!

E, JI. (19 6). Op. cit., pp. 100-101.

C/ lbul. p. 92.
i: q. LE GOJ f, J. (1987). Op. rit.• p. JO(J,
E, H. (1986). Op. cit., p. 10,¡.
\TI-.BER, :\L (2000) . Op. ril., p. 68.

fl Cf :IREt

rt:gorio de Tejada, 1. {1993). Op. cit., p. -136.
Ct PIREi 1?., l I. (1986). Op. dt.• pp. 90-91.
C/ lbid.. p. lll:!.

1TERU:L

161

�LtJ 11s11ro: ubozo sobrd "" (OSO histórico

Durante los iglos T y xm, el aug económico de la sociedad
medieval implicó un resurgimiento de la circulación monetaria ~ el
comercio. El crédito comercial existió desde I siglo
y la usura fue
práctica común ntre los cri tiano desde la primera mitad del siglo
:xn. La ciudade lombarda y flamencas así com las feria , baluar.
te del auge económico recurri ron al crédito c mo una operación
normal. 53
La con cirución de grande fortunas burguesas durante I siglo
xn producto del comercio, la paralela necesidad de liquidez por
parte de príncipes, noble eclesiásticos y villas, generó la canaliza.
ción natural de dichos ingre os hacia el préstamo con intere e, t
inclu o e establecieron lo primeto banco de préstamo en flan.
d s (con capital italiano) desde al meno 12 O, donde se e tipulaba
que lo préstamo e harían "bien y lealmente sin ngaño ni usura~,
pero en la práctica esto sólo implicaba la prohibición del interés
o" .'4

'e.."&lt;cesi
Di ersas strategia permitían pa ar por alto simuladamente b
prohibición antiusuraria. sí, la palabra 11s11ra jamás se mencionaba
en lo contrato , pero olia e tipular e n lo documentos que d
pre tatario había recibido una cantidad mayor a la -~ue de _hech_o
recibía, y a í el pre tami ta percibía con la devoluc1on un mtem
implícito· otra e trategia era que el deudor con~cra _en no pagir
el día e tablecido, para así disfrazar el interés baJO la figura de um
pena por moros1.d ad"
.·
. .
También e practicaban los • iguientes contratos para benctioars_e
del rendimiento del capital, pretendiendo no incurrir en la. prohlb1ción de la usura: primero, la sociedad en cotllandita que con is tía en~
un capitali ta aportaba u dinero a una. soci dad, suj_ o~ benefiaos
y pérdidas· en segunda in tancia, el contrato trino'. ue unplicaba la rea·
lización de tte contrato ucesivos, uno des c:1 dad y do de eguro,
que le a guraran al inver ionista la devolución íntegra de su capi
más un p rcentaje fijo de beneficio- en tercer lugar, el co11trato ~
SJ

54
55

CJ /bid., P· 92.
q. lbid., pp. 95.101.

e·1· Ibl.,
.d p. 9"' .

162

Moisés Alberto

ald11na .1\Iortínrz.

mzto o supercensos que consi tía en que el propietario d una casa o
rerreno obtenía un pré tamo otorgando su propi dad com garantía
v. vendiendo una renta obr ésta· ea mucho ca o , est contrato
era sólo d "renta p r onal1', es decir, in la r nta de un inmueble de
par medio. 56

Al mí mo tiempo, comenzó a afianzar una di tinción e encial
entre el interé legítimo "mod rada" (i11teresse) y el ilegítimo p r excesi\'O'' (uSllra). 5., sí, aunque ca.da pré tamo era obj to d un c otrato determinado por las circunstancia de un convenio pri ado
entre el prestamista y el potencial prestatario,· exi tían ciertas tasas
de interé admi ibles en función del precio j11Jto de mercado, a aber:
11 ley civil toleraba el 12% anual· entre el año 1 o y el iglo xnr la
l3Sa miwna era d 33.5% ( egún la legislación d lo reyes Luis III
r L · de Francia para lo pre tami ta judío ); en el norte de Ttalia
las ta ai variaban d de entre un 5 8% en enecia, un 20-30% en
Florencia, ha ta un 40% en Pisto 'ª y Luca, aunque según un informe
de 1284, los pre. taroi ta lombardo recurrían a una tasa de entre el
14 yel 266%; por u parte, n Inglaterra durante l iglo xm el interés
oscilaba entre el 5.5 y el s %. 5q

r

gún Pirenne, el interé

olía ituarse entre el 10 el 16% des.,
'
cendiendo en oca ion s al 5% y a cendiendo como máximo al 24%
en ituaciones regular s; por otro lado, 1 banco d pré ramo flamenco fijaban una ta a del 43.33% anual.w n fin aunqu "[ .. .J
las cen uras ecle iá cica eguían u pendida corno una amenaza
permanent obr las per ona que e ocuparon del crédito", por
otro ~do, "[ ... ] no par ce qu la legislación contra la usura haya
unped1do qu se la practicara l· ..] Fue un e torbo pero n ningún
modo una barrera' .61
"Cf CHETFLERAmézaga, . (199"). Op. al., pp. .., -i9, r PIRE 15, H. (1986).
. Op. cit., p. !03.
Cf. TERUEL Gregoti.o de Tejada, M. (1993). Op. cit., p. ,fü, y PIRE. ¡ íE, H.
1?86). Op. cit., p. llJ4.
;r. (/: PIREN
, H. (1986). Op. cit., p. 104.
q. LE G FF,J. (t98"). Op. cit. p. 103.
q. PIRE "E H. (1986). Op. dt. pp. 97 y 101.
lb,d, pp. !04-105.

163

�La 11mm: esbozo sobre 1111 cosu histórico

Moisés Alberto Sald01ia Afarti11ez

í esta ten ión ntre l ideale de la Igl ia y la práctica cotidiana d lo ere •entes n el contexto del a cen o del capitalis~
exigió adecuacion doctrinales.

Subterfugios doctrinales
ólo en rara. oca i n la práctica d la u ura fue tolerada moralnt ant d I iglo xrn bajo lo argumento de la extrema neme
•, d
ce idad y la utilidad común· 62 no obstante, ~~e.~ pre~1on e_ las
práctica social e que pa aban p~r ~to la prohib1c1on antmsuran_a, y
frent a un nuevo isteroa conorruco a c ndente, [d]esde el iglo
x:m los autor de D recho canónico trataron de de cubrir medios
que permitiesen mitigar el exce ivo rigor del 11111ft111Tn date nihil mtk

rperantel'.63

.

.

.

•

,

Los te· logos y canoni tas siguieron o teru _~do q~e po, ra~
del contrato la usura qu daba trictam~nte pro_hlb1da;
embargo,
po tular n que ante cierta circun tana_a_, po~ia permmr e el cubro
d una módica cantidad adici nal (legituno mteresse) p r concepto
de un pré tamo mon tario.
e ta condicione specialeJ s ..e les
denominó títulos extrínsecos e decir, que p dían urgir por ocaStOn del
pré, tamo, pero no por razón del pré _t~o mi m~Lo títulos exttinsecos fueron lo siguiente : pnmero da1~111 11n1 emrrgens, que e nsi úa n la campen ación del daño que hub1 e re entido J pre tami ta por motivo del préstamo· ~gundo, /11m1~11 cessdllI,
que implicaba el pag por la ganancia ~erdida , p~r prtv~ e de
obtener un b neficio d bido a ceder u din ro en pre tamo tem.
• qu c n J· na
, n la compensaci
ro, penC11IHm
sorfls,
. .· n por el ne
d perder el capital n circunstancia xtraordinarta ; cuart~, /JM'
conve11lio11alis que implicaba 1 agregado d un c n~ato al pre_stamo
gratuito, que tipulaba 1pago de W1 interé ayartrr del ~enct~ento dd C ntrato, decir, lo interc e mo~a~onos; el quinto, h/Mt
1 •
· ,.
,egzs
cu• 1111S,
que c n a'a en que ~ i la le , a il autorizaba_ el
. cobro
i..i
intere e moderado e to s tornaba moralm nte adm1S1ble.

-~ª

r

Otro do argumento que 1 gitirnaban el interé eran el stipendiMm loboris, d cir, el derech de remuneración d 1usurero por u
rrabajo al obtener el dinero objeto del pré tamo y la ratio i11certit11di8;1, que implicaba l cálculo de ins guridad del pré tam .65 .
A decir de Le off I dilema piri-rual del usurero ra entre la
bol a (con ervar us ingre o monetario pues ólo la re titución
podía alvarlo) o la vida eterna. 66 in embargo de de fine del si lo
XII (aproximadamente entr 11 7 y 1180), nació un nuevo lugar en
d más allir. el pur atorio, que rompía con la radical dicotomía cielo/
infierno, alYación/ c ndenac:ión ab !utas.
ta inno ación doctrinal e vio apar jada de una nueva e piritualidad, donde e enfatizaba
~ intención d c ntrición y la conver ión interna má que lo acto
exteriore d penitencia.u1
E.ta doctrina obre la po ibilidad de al,-aci · n fa,·oreció la tolerancia ·ocial hacia la usura, y miti ó la culpa · angusóa
p1nruale. del u urcr , pue com nzar n a proliferar lo exet11pla obre
prestamista que habían accedid al purgatorio y rogaban por la
oracionc para u indulgencia.'&gt;M í el u urero podía alvar e m diante un arr p ntimi nto incero d corazón ante d morir (e
decir, "lágrima. del corazón '), p e a n r titu.ir en vida el dinero
"malhabido". 69

De tal modo, "n]a esperanzad

capar al infierno gracia al purtorio permit al u urero hac r progre ar la economia y la ociedad
del iglo .:m hacia el capitali mo' ."11
Esta tolerancia r lativa hacia lo ínter e , permitió que alguno
iglo. dcspué , en E paña y ueva paña, la di p nibilidad de capital 9ue la lgl fa mi ma po cía la convirtiera en banquera y ocia
de agricult re , minero y comerciante ; e calcula que la lgle ia norohi pana manejaba má de 45 millone de p o en capital líquido
el cual lo prestaba bajo prenda hip tecaria y pago de rédito a 1

1·

62 Cf LE G FF, J. (1987). Op. cit.. p. 7t .
63CJ P1 ,
• ll. (1986).0p.rit., p.104. .
.,
Cf HE IFLERAmézaga .'. (199 ). Op. rrl. pp. 76- ,8.

164

11,

(J. I.F GOFF,J. ( 19 7). ,p. di.
9: /bid., p. 95.

Cj. l!Jld., pp. 101-109 .
C¡. ll11d, pp. 11 1-1 19.
1 q. Jbid., pp. 12s- 126 • 131.
9, Jbitl., pp. 133- 134.

pp.

105-106.

�LA 11s11ra: esboz.ó ¡r,{,rt mi caso hirtórico

agentes económico del virreinato, ha ta la de am rrización decretada p r la Corona a fin d e l 04. '1
Como ha p elido apreciar e, la adecuación d ctrinal re pecto ab
u ura fue tardía, per po ible, y bajo este marco e mantuvieron los
cán ne, de la Iglesia católica ha ta 1 i lo XIX, cuando bajo el pontificado del papa Pío III, la Penitenciaría po tólica publicó el 16
de ptiembre d 183 un re cripto que e cipulaba la plena licitud cid
cobr de un ioteré "moderado' n lo pré taro mon tario~ .,m
nece idad de ju tificado mediante algún tít11l0 e.x·trínseco.-1
E te cambio d actitud pued interpr tar como una adecuacion
del Carolici. mo a la sociedad hurgue a triunfant era las revoluciones france a indu trial, pue pe e a lo scrúpulo. morale y bs
norma bíblica ya era inso tenible eguir considerando al dinero
' lo como un medio para l intercambio, cuando fungía comünmente como capital. La ociedad occidental había cambiado radicalro nte en alr dedor de I año , y en particular de de fine dd siglo
.::vrn por lo que la Igl ia d bió adaptars .

.\1oué.r A lberto Sa/d,riia Martí11ez

en la práctica han tenido múltipl adecuacion en función de la
,-:triacione circun tanciale ; ca os exi t n mucho : el lucro el heliocentri mo el laici mo el matrimonio ch"Íl, la democracia el volucioni mo, la educación pública, la educaci · n exual, etc. éan e
¡,or ejemplo, todos lo anatema lanzado por el papa Pío IX n el
J 1/abHs de 1 64.
Hoy en día la Iglesia igue manifestando en mucho a pecto
una gran re istencia al cambio s cial· ba te citar la férrea defen a
de la m ral e:xual tradicional' y con fine repr ductivo, ,
decir, la condenación d práctica como el control de la natalidad y
la homosexualidad. Por otro lado, pe e a esta po ición en el plan~
ideal-doctrinal lo creyente manilie tan pinione y práctica de
mucha mayor tolerancia· como ejemplo puede apuntar lo sigujente: gún dato oficiales del cen o de 2 O el 87.9% de los neoleone. se declaraban católico , mi ntra qu el 73.6% admitía r currir a
método de contracepci , n." 3 Quizá no veremo en nue tra generaáón la c ncreción de las adecuacione doctrinal . para alvar ta
mcongruencia, p r mur p ibl m nre ll garán pue la ub ·i. tencia
dd catolici. mo e ha u t ntanclo en esta adaptabilidad.

Con ideracione 6.nale
A lo largo del pre ente trabajo e ha pretendido mo trar un de.•
tacado ej mplo hi. tórico dond e manifie tan do caracteri ricas
bá ica : la di tancia ntre el ideal pr scripúvo y la práctica cotidiaru
d lo creyente y la leora, p ro n ce aria ad cuación doctrinal pan
. alvar el d fa con la realidad concreta.
La Igl ia católica e ha caracterizado p ro cilar magi. tralment
entr do pol
pu to : la re i t ocia inicial al cambio . ocia! )' b
po t ri r adaptaci ' n a dich cambio.
en vano ha ub. i.tido2
l largo d einte sigl . .
í i bien e pret nde que la doctnna v
lo precepto morale que la Igle ia ustenta . on ab oluto é tm

-, q

FI.. ... J1'.l.A.1•~ !\., , Enriqu t Isabd t1 ánchez (Ill '). ·'La época J
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16

ilo o fía y Letra de la

L

t.La teoría
historiográfica tiene u orín en lo trabajos de lo historiadores de la E cuela francesa de
lo5 :\.nnales: Lucien Fevbre George Duby, 11arc Blocb y Robert
~landrou. 1 También e consideran de la mi ma corriente a h.i toriaJore como Huizinga, Lé -Bruhl P ter Burqu 2• De de la teoría
roológica se incluye a Durkheim como otro antecedente remoto
que utilizó el concepto de mentalidad. Roger Cbartier sostiene que
b escuela h.i toriográfica de las memalidade
impu o a partir de
b década de los e ota, corno característica predominante de la
bistoriogra fía france a. 3
Lo hi tor.iadore que siguen la orientación de historia de las
mentalidades comparten concepto y categorías má o meno comune. El objetivo d dicha escuelan ha ido el estud.i de la idea
ni la. ba e económica y ocia.le d la ociedades, ni la ideología,
IÍrlo la inv tigación d la expresione
repre entaciones del espíriru o mentale , que incluyen no olamente las idea ino La. creencia
j lo entimíento .
HmoRI.\ DI· MENT\LIDAD

aticano. hrtp:/ /www.vatican.ra

Edad Media. Barcelona: Ged.i a.
_ _ _ _ __ y 1 icolá Truong (2 5).

acuitad d

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r

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paña. 1996. p. 23.

169

�llijkxiones pistemológica.I .Iobre hi.rturia de la.s mmlalidade.r

Mentalidad es u.o concepto que provi ne del campo de las cfü.
ciplina que se ocupan de la per onalidad y el funcionamiento de la
p ique, coparte concepciones con la antropología }' la lingüí tica.
La literatura especializada registra al menos do modelo teóricos
para explicar lo mental: la topográfica y la estructural. Se trata de
modelo. que permiten conceptuar el estudio de los factores psico.
dinámico que determinan la conducta humana. Amba di ciplina
privilegian el análi is de la mentalidad en el ámbito individual. :\1guno autore especializado describen la actividad mental como d
conjunto de funciones consciente e inconscientes, esquema que corre pande al modelo topográfico. 4 n egundo modelo e el e truerural elaborado por Freud, comprende tres regiones: el ego, el Id yel
uper-ego. Ambos modelos conceptualizan la estructura de la mente
y us funcione que se id ntifican por lo in tinto primarios -lo$
sentimientos, lo afectos, las emociones, lo des os, lo temore y la.1
agresione -, así como su expresione simbólica : sueños, fantasw,
imaginaciones, ilusione , mito , alucinaciones, fábulas, espejismos.
delirios; la experiencia que se identifican con la sintomatología de
la locura; otros componentes son las elaboraciones con cientes dd
proceso de pensamiento, lo razonamientos lógicos, las idea. [o
tercer concepto clave es el de r alidad que s introyecrada por d Individuo no de manera exacta, sino com representación; se trata de
que la realidad física - obre todo la realidad de las relaciones interpersonales - no se registra mentalment de manera fiel, sino que
proce a en formas interpretada y reinterpretada . Alguno autom
argumentan que la realidad ha de c nsiderar e como aa estrucrun
psíquica, sen ible al m dio ambiente externo, pero que impli~ ~~
incetpr tación personal, diferente diversa y cr adora d cada rncm1duo. Por ello cuando se dice d alguien que está loco, ignifica qur
no percibimos la r alidad psíquica o mental del otro, por lo cual su
pen ar y actuar tienen sentido en un conteXto de realidad p íquica ~
temporal di tinto al propio.;
1 Edgar

Wil on. Lo n1enf(I/ rorno f!siro. •.C.E. 1t:xico, 1979. pp. 48-72.
.
L Freedman, Hatold I. Kaplao y Benjamín J. adock. Tratado dt pnqmatrJ.
ditonal Interamericaoa .• [éx.ico, 1973. pp. !57 - 165. También Sigmond Freun.

5 Fred

17

Jauier Rujas S,wdom/

L'no de los modelo teóricos que conecta la p icología con historia de la mentalidad s es el inconsciente colectivo formula.do por

Car! Jung, cuando su experiencia psiquiátrica le enseñó que no podía
comprender y tratar 1 psiqui mo tan sólo obre la base de la hi toria personal: ''D índol colectiva, u.ni er al e imper anal, idéntica
en todos los individuos, e te incoo ciente colectn~ no e de arrolla
de modo individual".6 El inconsciente colectivo e tá construido de la
suma de in tinto 'f de sus corr la.tis:o , los arquetipo , que on formas típica que aparecen de manera espontán a por todo I mundo,
independi nt d la tradición, en lo mitos, lo cuentos &lt;le hadas, las
imaginacione , los sueños la visione y lo i tema delirantes d I s
entermo mentale .
Para los hi rociadores de la mentalidade , el érmino mental e
un adjetivo que deri a del u rantivo latín 111ens, me11tú, y e define
como e píritu, inteligencia, alma pen amiento id a razón ,· uicio
'
,
'
'
tmaginación. Desde la p rspectiva ociológica y antropológica el
concepto d Mentalidad expre a la cultura y el modo de pensar qu
caracteriza a una per ona y que comparte un pueblo y una generación. En francés a ume el vocablo mentalicé, que de igna 'la col ración colectiva del psi qui mo". En inglé el t · rmino forma parte
del lenguaje filo ófico; en cambio en l franc6 e parte de] lenguaje
común, La"' r ión alemana c mprende la vi i · n del mundo, un uni.erso mental e tereotipado y caótico al mi mo tiemp .
La historia de la mentalidades más qu una teoóa estructurada
1 i tematizada, comprende un ariado abanico de concepto. y formulacione como las que en guida e enumeran:
• Punto de conjunción de lo individual con lo colectivo.
• Lo inc n ciente y lo inrencional.
• Lo marginal y lo general.
• Lo cotidiano y lo automático.

I"I d/J.i /m'r11ipío.I del ji111rioni111Tiento mental. Obra complems. Biblioccca
\(adrid, España, 1996. Tre torno . VoL 3, pp.!6 s.
1
,\ndré Vird. ~.ócab11/ario tk !tn psicoleropios. Edironal Gedisa. Barcelona,
19 •.

Jacyue Le

off. Opm.Cil.

171

paña.

�Rtjfexiones episte1110/ógicas sobre historia de las u,entalidades
El contenido impersonal del pensamiento: ... e lo que Cé ar I el
último de su soldado , ao Luis y us camp ·inos de sus tierra.\
Cri tóbal Colón y el marino de sus carabelas tienen en común".
• La memoria colectiva, la marginaLidad la an rrnalidad, la patología

•

r

1uso de textos y documento literarios y artí ricos para el conocimiento de la sen ibilidad } la mentalidad de una época.
• La literatura y el arte ,·ehiculan formas · temas venidos de un pa ado que no e forzo ament el de la conciencia colectiva, porque on
creacione indiv:iduale .

dades el ufrimieoto físico em cional.
• Las representacione colectiva , representacione mentales o ilu io-

• Exi. ten e ·pacio e p ciale donde e produce b historia de la men-

tema privilegiad de e te tipo de his ria es lo imaginario colectivo.
• El tipo de fuente que utiliza hi toría de la mentalidades e tá rebci nada con la psicología colectiva. Lo documentos que revelan lo,
sentimientos lo comportamiento marginale que ponen de marufiesto la mentalidad compartida. Lo estudio de la mentalidad d
lo sant s, de lo mí tico., que' pone de manifiesta las e rructur:t
mental deba e: L'l permeabilidad entre lo corp ral y lo p.í4uico,
lo que permite explicar I mila o.'
.
• La marginalidad del ant ) u corolario: la marginaLidad de lo Ju.
bólicos: los posesos, lo

9

• Confe.iones de herejes y proce o de inqui ición, canas de remiión otorgadas a criminal qu detallan u entuerto documentos
judiciales monumento de la represión.

ocial.
• E] d minio de lo irracional y de lo extravagante. Por ello la proliferación de e rodios obre la brujería, la her jía lo ent.1rn1entos
comunes, la actitudes frente a la muerte, lo milagro las enferme-

nes colectiva .
• Las creencia y prácticas colectivas.
• Lo estudios sincrónicos: n campo de in er eccióo entre histom
de las mentalidad y la etnología. Lo estudios medievalisc:u )" rt·
nacentistas obre los ritos las práctica ceremoniales, las creenaas 1
los si temas de valore . La con agraciones religio as, las curacion
milagro as, señales honoríficas asociadas al poder político; L-i procesiones de la realeza sus súnbolo ciruale e ícónico . Lo estudios
de los santos v la antidad, el fervor del e píriru de los fiele , la pS1ci}
logía de l C:eyemes. "La antropología religiosa impone a la historia
religiosa una conversión radical de contemplación" Y
• La historia de las mentalidade no tudia l s fenómeno objerivm.
sin las repr sentaci nes mentales de e to fenómenos; por ello un

8

Javier Rqas S(JJ1do1•0/

n rejes, lo.

!bid.
Ibid.
172

criminales.

• La pintura como modo de expresión y comunícación del espíritu.
talidades· lo cual dep nde de la época. Durante la Edad Media uropea: ➔ 1palacio, el mona terio el ca tillo, la e cuela , los curso .
El mundo popular tiene sus propi e pací s de producción de
rncmalidad : El molino, el parque de juego la fragua, la taberna.
Durante 1a era industrial: La fábrica el indicato, el barrio obrero.
La igle ia
un buen lugar donde e pr duce un di curso conceptual y eotimental. Lo mism que en el mercado.
• l;n concepto introducido por Lefe,rbre, adoptado por otros hlscori.adores, es el de "utillaje mental", que se traduce como "inventano. mentale ". e trata de: v cabulario, • in taxis, "concepcione del
e pacio." Lo que queda claro con la pr pue ca de w1a hist ria de
los conceptos o historia de la ideas: La combinación de oledad
y a ceri mo con los concepto de generosidad, proeza, belleza y
fidelidad generados durante la Edad 1edia, e intecizaron en el
concepto de cortesía, que I gra s brcvivir 1 cambios remporale .
• La formas en que e difunden l. mentalidade oo di,,-cr a , no
sól e limitan a 1
crito, se I encuentra de manera privilegiada
en la t.radición oral.
• Quedan preguntas por cante tar: ¿De u· manera la memalidad se
relaciona con la e trucruras ociales? E decir,¿ e puede hablar de
mentalidad de los dominados y mentalidad de lo &lt;lomina.nte ? ,\
pesar de . u carácter c lectivo el c ncepto de m ncalidad se relaciona con la t n. ione y las luchas socia.le . Pueden encontra e mentalidades a ociada a la da e ocia!: m ntalidad burgue a, mentalidad
proletaria, mentalidad pequeño burguesa.

173

�Rtjkxiones episteHJo!ógiras 10/m historia de las mmtalid(lde.r
• Incluso en niv le micro: m otalidade derivadas de la práctica del
oficio: mentalidad de carpintero, mentalidad de ma tro, menl2Ji.
dad de carnicero, m ntalidad de zapatero.
• ¿ • s posible vincular época • mentalidad. Para hablar d mentalidad
del hombre de L1. dad lectia: mentalidad bárbara, mentalidad corré mentalidad gótica. tra m nt.1.lidadc : mentalidad capitalis
mentalidad ocialista. f ntalidad renacenti ta mentalidad refor-

mi ta o luterana.
•
tra forma de mentalidad: mentalidad maquiavélica religiosa,
moderna, antigua p lítica; mentalidad uperstici a, mentalidad
ttacticional.
• Lo cambi de mentalidad: ¿Cuánd de aparece una y aparece otra?
El nacimi nto &lt;lel cristianismo como un cambio de mentalidad
• La hi toria de las mentalidade no puede hacer e jn e tar cstn:•
charo nre ti ada a la hi toria d lo sistema cultural si temas de
creencia de Yal r de equipamiento incel crual en eJ eno de las
cuale e elaboran, han vivid } e,·olucionado.
• I listona de la mencalidade e hi toria dt! l ideas no on lo mi mo.
ambas denotan modelo de análi is diference . Hist ria de 1a. tde~
es propiamente la hi orla de 1 conceptos o la raci nalizaci~
podría decir e que e un tipo de hlstocia especializada; en cambio
hi coria de la mencalidade no deja de er un concept holi neo,
podría decirse que esta última contiene a la primera, por cuanto
hi toria de.: la· m ntalidade íncluye la repre entacion . tamo o-

ci nale com la irracionale .
• 1-:li t ria de la mentalidades y p 1cología - de hecho también coo
la p iquiacría- e unen en el punt en qu la primera e ocupa de lo
incon ciente y también de lo con ciente.

Jonrr &amp;jas Sandol'al
teria1, c stumbres, representacione. -, e hi toria de la mentalidades,
en la trama de lo
textos. Aunque alguno de lo. autore o hac n una difer nciación
de ambos concepto otros -como uiosburg- argumentan di tincione ustantivas. L modelo t órico de cultura y m ncalidad on
empleado en el ntido d que conciben una r !ación circular d
creación y :ec:"~ación ntre ambo m d lo : ambient ) práctica
culturale lu tone s como producto de m ntalidacle. det rrninada
al mismo tiemp qu ambiente y práctica cultural formad ra de
mentalidad hi tóricas. on mucha la influ ocia. que se pueden
enconrrar en lo autore , d tacando 1 hi wriadore de la , cuela
delosAnnales. También lán presentes la te ría p·icoanaütica de
Freud, lo esquema t óricos d . Jung y la, propue ca de Gram ci
sobre el e. tu.di del folclore · u concepto de da e ubalternas y
hegemonía cultural.

ambo concepto e pu den localizar entr tejid

Aunqu no se incluye en el li tado d te to val la pena menaonar un ejemplo de hi. coria de mentalidad el t xto e.le . Fr ud
titulado: " n neuro i d moniaca en el iglo :xyrr' .10 En l cual 1
wtor narra la historia del pintor Cri tobal Haitzman. El autor e
ba.~a en un documento de la época en el 9ue
narraba el pacto
demoniaco y la sal ación d 1personaje víctima &lt;le com'Ul iones, graciis a la inv cación d imágene religiosas. D , de el punto de vi ta
metodológico, e trata de un análi is r atizado p r Fr ud, de un texto
hi tórico y biográfico. El d cument y 1 s p r naj . on hi tóricos,
en el enádo de su xi tencia documentada. Tal ez p dría denominar e una hi coria de milagro t ma muy r curr nte en la vi&lt;la
religio a p pular.

l;. l~ Tho11Jpso11: o rumbre eo común

de los hi toriadore contemporáneo : Thomp on, Ginzburg,
Camporesi, Pa erini, Chartier, Le Roy Ladurie Agulhon .

Thomp on parte del concepto de c stumbrc :, aunque no lo explicita
se puede interpretar que la, co rumbr com exp ri ncias mod bn la· rnentali&lt;lad , individuale \ colectiva : la co rumbre " c mo
21nbient&lt;: y e mo !llfllfolité' .11 En · tro lugar defin 1 conc pt el •

Explicita o implícitamente, lo, hi toriadore antes m nciooados ua·
lizan marco teóric holistico y su conceptualizacione co~pondient s: cultura-y u comp n nte : cultura popular cultura tnl·

igtnun&lt;l l'rcud, llna neurosi &lt;lc:moniaca en d .iglo X\'TI Ediioñal Bibli teca
1 ·u1:\a, :'-ladrid, •spañ,1., 1996. 1rt romos ,·ol m.
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2. U os del concepto historia de la mentalidade en algunos

174

15

�Jaiier &amp;ja.r

&amp;Jle:i..io11es epistemológicas sobre histori,1 de las nttlllalidadts

mentalité com di cur

de legitimación, cultura política, expectativas,
tradici ne y uper ticione .12 Hace una di tinción entre mentalidad
de las cla e dominante , la gentry, y la mentalidad de l plebeyos,
de lo pobre l trabajad r . En el plan d lo político la mentalidad a ume la forma d ide logía y h gcrnonía cultural. Hace una
de cripción de la funci ne ociale d , empeñada por lo grandes
burgue e agrario la manera en gue ej reían u d mini 1' mediantr
las imág ne del p der y aut ciclad, que p ibilitaban la uborclina.
ción &lt;l la ma a popul.are · expresada en la mentalidad. El poder
del entl man e mo árbitr mediador e inclu pr tect r de los pobre . En el dominio de la gentry
u ex:pre ione ideológicai
mentalidad d lo pleb yo formada de u propia yperiencia en
interacción c n la cla e dominante , en lo ambient s y campos de
tensión por el c ntrol de lo írnbolo del p d r. e trata de que los
pobre n ac ptan l paternali m irnpue to por la gentry de manera
automática acrítica. Lo pobre recibían la ideol gía enrry de tl12JlC·
ra e ndicionada ·, ademá , a cambi d un pr ci . La aceptación del
paternali mo entry tenía com fin a egurar la autocons r,;ación de
lo p bre ; p r u parte l plebeyo exigían de la entry cumplir con
u d bere , obligacione paternali ta a cambi d aceptar el traro
defereme. En la dinámica de la diferencia y di. tancia entre la cultura - com mentalida&lt;le - refinada y plebeya, e mpr ndida dentro
de la heg monía cultural, n irnp día que lo p bre dcfendi.etan
propi derecho )' u costumbr · vi ion de la Yi&lt;la. Lo qu india
qu el control cultural d la cla e d minante sobr lo pobre establ
lejo d
r e talizador.
La rn ntalidad plebeya alim ntaba y po ibilitaba e. pectaúvas alternativa entre la clase ubalccrna , qu repr enraban auténtic
d afí ala h g monía de la cla e dominante . P r ello Thompson
e nclu 1e que el concepto de hegern nía cultural muy irnportantt
para poder entender la e. tructuración de relacione ocial dd iglo
• ·v111. 14 Per el d nuni hegemónico ólo fu p ibl m &lt;liante una

y

u

a11dQ11UI

constante y ~ábil ej rcicio de ma carada y conce ion por part
de bs da e nea . A pe ar d u fuerza la h g monía cultural n ti _
ne alcance totalizadores en el entid qu comprenda una visión
tol2I de la vida". De ello Thomp on conclu •e que la heg monía
cu1tura1 no implica un dominio t al obre las cla es ub rdinada
que pretenda abarcar todo I asp et de la vida cultural d lo
dominado finalm nte lo subordinado con ervan e pací que Je
permiten re L tir la dominaci ' n.

Para Thomp on la mentalidad y la cultura n

e circun crib n al
imbito exclusivo de lo politico-ideológic . Ientalidad tambi ' n e tá
pn:sente en la c~~a popular, n eJ folclore en la tradicion xpr Sidas en la practica y repr entacione~ del imaginario p pular de
la venta d espo a y la e ncerradas que _imbolizan lo de eos lo
stnrimiento y 1 afecto de los individuo qu tran greden r la
cosnunbre y rradicione ancionada p r la comunidad.

(.arlo Guli1zb11rg:

1que o y los gu ano . Historia n crurna
Guinsburg maneja el concepto d m ntalidad n el texto E l quesoJ'
llgMSanos pero a diferenciad Th mpson hac varias di tincione .
La primera entre cultura y mentalidad, d fine lo estudio hi tóricos sobre la mentalidad como ' la recurrencia d el ment s inert
oscuro incon ciente de una determinada vi ión d I mundo.
superviw;:ncias, lo arcaí mo, la afectividad, lo irraci nal .15 D finición tomada de Le
ff. .. tab1 c una difer ocia entr hi toria
~ bs mentalidades y otta di ciplina paralelas: hi, toria de la idea.
que equipara al d hi toria d la cultura. Al mi mo tiempo cue ti na
d uso_ de, hi to~a d la mentalidad - ue de fin c mo "p icología
colccriva - debido a do razon : por u contenid intercla. i ta ya
~ pretende colocar en un mi mo plano la id ntidades d per oDajcs de la da e dominante~) la da s ubalterna. · y en eguodo lugar p r la preten i · n d explicar la. coordenadas de t da una
epoca a partir del e tudi de un ól individu , como ería el ca. o

La.'

12 Ibid.

pp. 295, 296.
n 1'JJta.
, J p. 'l
• •
H Tbid. p. 105.

Cado Guinz~urg. El q11eso · los g111a1101. E./ cos111os, segtítr mr n,olinero d, / 1iglo .\ 11.
~luchruk Editores. Barcelona, E. paria.

16

1991.

pp. 24-26.

�Rtjlexiones episte,110/ógjcas sobre historia dt las 01enlalidades

del estudio sobre Rabelaí que hace Le Fevbr . í mi mo recha,.a
el u o d la historia d las mentalidad para plicar la vi. ión del
mund de len cci p rque con id ra que ignificaría d calificar
- por irracional- el comp neo te de racionalidad del p n amiento del
mol.in ro. Guinsburg no niega la legitimidad d las inv ti aciones
ba ada, n la teoría d hist ria d la m ntalidade , pero hace notar
el ri go de "incurrir n xtrap lacio ne indebidas" .16
En conclusión uin burg prefiere utilizar com marco teórico
la fórmula: (cultura popular", en ustitución d m ntalidad colectiva". in embargo, hay que ha.cer notar qu (cultura popular' conuene concepto de hi tocia de la mentalidades· lo que r cha.za Guinsburg e el aspecto interclasi ta. Realiza una paraci 'n entre cultura
p pular y alt1 cultura. Hac n tar qu la p ibl con er encia entre
cultura popular y cultura d eta qu dó liminada con la condena de
Lut ro a los campe ino . e niega a ac ptar la hipót j de que la
id a ólo nac n d la alta cultura: n l cer br d I s monje y profe re de un.iver. idade , p ro no en la mente d 1 campe mos y
los molinero .11
n otra parte del texto uinzburg analiza el concept de mentalidad n varios planos: como las dos co movision : la cultura de
los inqui idore y la culturad fenocchio. También la convergencia
entre la mentalidad d I nocchio y la concepcione de la alta cultura pr ced me de su lecturas de Dance y a la Biblia. n la primen
dualidad ambas cultura
enfrentan· en cambio en la egunda son
h.tbrida . E d cir, xi t una influencia r dpr ca ntre cultura popular y cultura culta. Hay una circularidad cultural.
La otra forma en que Guinzburg analiza la mentalidad e en reJa.
ción la locura m ntal d I nocchio , cgún era juzgado por lo. inquisidore lo que plantea qu la mentalidad pu de erse como lo irracional. Pero como dice uinzburg, la m ntalidad d 1 n cchio en
irracional egún el patrón de racionalidad de lo inqui idore . Error
n el que han caído alguno lllitoriadore como Foucault al con.ide•
rar la locura del a in Pierre Riviere, como un irracionali mo, par.a

Joder &amp;ya.r andnt'tl!

negar la po ibilidad de interpretación del di curso del "l co' . '
pre6er de cribirl ... e mo un hombre inculto ... un animal in in -

tinto, Un

En Historia noct11ma Guil17burg, 19 aplicando la m t dología de la
Microhistoria y te ría de la. m ntalidade analiza 1 rituale, de lo
brujo r la bruja , p r a uinzbur no le intere a la r •con crucáón de lo mecani mo ide lógico que facilitaron la per ecución
de la brujería, sino · uále eran las cr encía de 1 hombre · mujeres acu ado de brujería?¿ ómo y por qué cri, taliz , la imag n del
aquelarr ? ¿ ué ralo qu
e e ndía tra ella?"
En e te punto uinzburg repite l quema de cultura p pular ,
cultura docta que de, arrolla en El q11eso ' los g11sa11os. e interna en el

significado qu tiene l aqu !arre no para l in9ui id re , ino para
las da, e d minada. la qu laboran una e ncepción que Guinzbur
denomina formación cultural d comprom.i o": que e el re ultad
híbrido d un conflicto ntr cultura folcl ·rica) cultura docta".
Al igual que en el texto de El Q11eso J' los g11sanos, n Historia 1 ·oc/rnla Guin7.burg argurn nta que la mentalidad a~um do forma. :
creencia populares y cr encía d lo. d cto , de los in qui. ido re ..
Do percepciones, u corre, pond n a do e movi i ne . finalmente la ínte i d amba mentalidad . , qu e la cultura hJbrida
resultado de lo, pré tamos culturale , e.le] pr ces de aculturación
del diálogo · la con&amp; ntación n el qu los ignificado on relab rado y r interpretado .
Otro a p et de la mentalidad e la percepción. También aquí
e tá en pr s ncia d una dualidad: la percepción de l . inquisid res y la tra, la p rcepción d lo d minado . u.in burg d arr lla
otro pect de la hi toria de la, m otalidad , como las ere ncia,
populare en la práctica ritual del aqu larre.

/bid. p. 19.
1

16
17

lbid. pp. 26, 27.
lbid. p. 233.

Laura Ordlana, ergio Páez y Ricardo .oronadt Vdazco. Ens:1yo de análisi.
histonogcific obre la obra &lt;le arlo uinzburg: Hisl111ia 11od11r11a. l ' I \. altillo,

Coahuíl .

17

r mítico, mon truo o, impo ibl de definir por er ajeno

a todo ord n enunciable". 18

199 •

li9

�Reflexio11u rpistrfllol6gkaJ Jobrt historia de las 111mlalidade1

Jaátr RIJ;as andawl

n u v r ión de p icología hi tórica uinzburg utiliza hi toria de
las mentalidade para explicar el incon ciente col cti\."o, expresado
en lo mitos?Toma de arl . Jung2 1 el concepto d 'inconsciente
colect:Í\ o", definido como los comportamiento o accione y reaccione de la p iqu que producen ueño vi ione
fanta ía. de los
humano y que e expre an en l s mito , religiosidad, cuento de
hada , p p yas • obra de arte. La r lación entre mito e inconsciente r ulta indis luble. Con e tas idea
uinzbur trata de explicar el
folclore a partir de . u contenido onírico • neurótic . La otra fuente
que utiliza uinzbur e el ciólogo farcel fau , de qui n toma u
t o ria d que los fenómeno
ciale on i terna imbólico que deben ser de cifrado . Iau estudió 1 mágico agrado . ejerció gran
influencia en lo hi toriadore de las m malidade c m Lucien Fevbre v Marc Bloch. ◄ n u e tudio Mau lo ó ,. r que en el e píritu
h~an pueden exi tire tructura interna profunda , equivalent
a la e tructuras incoo ciente , profundament oculta , cau almente
anteriores a la repre entacione c lectivas como hecho ociale oh¡ tivo . Lo que plant a la p ibilidad de bu car en lo mito ca tumbre · tradici ne lo element
ubyacente que permite interpretad . D alli uinzbur parte para explicar l aquelarre la brujería
de l.as e tructura profundas del incoo ciente.

Piero Camporesi.:ri The Br ad of Dream
D la mi ma nacionalidad y cu la hi toriográfica de Guinzbur,
amp r ~i aborda la probl rnática d finida p r la hi t ria e catológica.
m
dijo en la pare ant rior uinzburg era baja la m ntalidad
expre. a a n la co movisiones de 1enoccio y la cultura popular de
lo aquelarre r cerem nia rituale, d la brnja lo que de alguna
manera coincid con Th rnp on en 1 e tudio de la e nccrradas
· la venta d
p a . De de la p r p ctiva teórica Campare i coincide c n uinzburg en el tema de la. m ntalidad colectiva. como
expre ione del inc n ciente c lecci\." , particularment n el texto

de Guinzbur Histona 11och1ma. in robar o a diferencia de Thompson y Guinzburg, amp resi produce un di cur o hi toriográfico
que tiene como fin la transrni i · n de los entimiento que expre an
grupo humano n ituacione limite de u exi tencia: "las pe tes y
sus efecto , hambruna , la enfermedade , la práctica m rtuoria ·
b comida alucin 'gena la antropofagia, la aut fagia, la m dicin.a a
partir del cu rpo humano. Para ll ar a í al.a idea o interpretación de
brelación qu hay entr la co movi ión y la materialidad. 13
Analiza la mentalidad qu
desarr lla durante la catá. trofe :
alucinaciones · fanta ía ; paraí o artificiales, su ño hiperb · lico
6gura. retórica xagerada , para darle entido de realidad a la
&amp;ntasías: paranoia alucinaciones) por el con umo de droga y pecia . La alteración de la alud m ntal debido a lo fectos d la
alimentación precaria. 1idiotismo.
diferencia tanto de Thomp on como de uinzburg, arnporesi no se refiere a ujeto hi tórico indiYiduale , ino a rna a in
nombre, que c mparten experiencia y mentalidade comune.. n el
texto The bread of dretm1s, analiza el pan en u pr ce d d la producción, u c to la diferente calidades, el ti mp en qu lo con umen y u expre ion mentale ·: la forma en que es vi. ualizado p r
lo con umidore la imagen mental que e hacen obre u uso.
De la combinación de las hambruna. y el con uro de ci rtos
slimemos corno el pan d la emilla d amapola _ lo efecto alucinógeno qu produce Camporesi analiza l e tad mental a que
dan lugar, c m la faota ía imaginaciones. Puede decir e que e
trata de e tado mentale alterad , que pr &lt;lucen acto de e p rados al grad de conducir la aotr p fagia, la au tofagia la medicina
2 partir &lt;l l cuerpo hwrumo.
Campare i con truye un di cur o historiográfico ea el que
propone ele cribir 'no ólo 1 que lag nte pensaba sin cómo pensaba córn con tru ó u mund cómo le dio ignificado · le infundió em cione .' 24

20

Ihid. pp. 2 , 29.
p. 2 .
.
:!21i mado de la traducción" análisis hi. toriográlico presentado par Aurdio Colla-

21 Ibid.

do, Blanca L. de Iariscai'r Alejandr Garza Rangel.

1O

UL\.

alúll , oah.

1

lbtd.
~ /bid.

1 1

�Rtjltxio11es epistewológj(O, sobre historia dt las 11,enMidade.r

Camporesi confronta las nociones de vida y de mentalidad: argu.
menta que la mentalidad no e homogénea ni monolítica, es diversa y
diferencial, pero compartida. Polemiza también la forma de conceptualizar mentalidad la noción de mentalidad de la escu la &amp;anee a.
u renta qu la mentalidad no puede er su traída de la práctica.
puede hablar xclu, ivamente de creencia de formas de
entender y de er el mund in ver el mod en que e con truye la
mentalidad enraizada en la materialidad, en una circun ta.ocia hi tórica que posee un contexto real

Ltisa Passerim: 1 • Mus olini imaginario. toria di una biografia. 1915-1939
demá de pertenecer la escuela italiana de hi toriografía, hay que
decir que Pa erini tiene en u biografía personal el ~tecede~te de
haber participado con .. .P. Thornp on en un trabaio de histona
comparada. i bi n
separa de Thomp on por cuanto en hi toriador británico - al igual que ampore i - centra u análi i no en
individuo ino en ma a , se aproxima a uinzburg n tomar como
ujeto h.L tórico al indi,'iduo, a un individuo que e hi tórico porque no e anónimo ino excepcional. in embarg~, ~~otra que
Guinzburg centra u análi is en la m ntalidad de un mdiVJduo como
íntesi de una mentalidad popular, Pa erini trabaja la con trucción
de la ima n d un individuo por la ma a , en un conte}.."tO hi, tórico
marcado por lo efecto, de la~ gu rra y en donde lo medio de
comunicación d empeñan un papel fundamental como forjadores
d ímág n s. Puede advertir e que la au~ora no xplici~ u en~d2
teórica d hi toria d la mentalidades. in embargo l tJtulo muno
del libro revela la matriz conceptual de la que parte y que se asoci1
con el gram cism en u análisi obr l hombre individual Yd
hombr masa, así como las concepci n freudiana
br el rru mo
cema. 26 La pr encia de historia de la m ntalidade lo manej~ la autora al con id ra la hi. toria como el conjunto d hecho coadianos
incluyendo lo. pensamiento r entimiemo .
Tomado de la ínt . is elab r:ada por Jo é Roberto Mendirichaga. U.\. alolh
oah. 1998.
26 ,\ntonio Gram.ci. Op11s. Ot. p. 281.

25

182

J,wier Ro1a.r Sandorol

Ea el texto 1\I11ssoli11i in11nagit101io - toria di 1(/Jc, biografía. 1915-1939,
Passerin.i tudia la biografía de fo , olini como personaje hi tórico,
tratando e.le eparar el rniro de la realidad. unque e difícil e tablee t
una frontera preci a entre lo real y lo imaginario. Los concepto d
análisis relacionado con hi toria de la mentalidade utilizado por
Passerini on 'el imaginario" "los ímbol ' y l "mito' . gún
ucan el imaginario es un campo de relaci ne,' e pecí6cam nce de
aquellas que e entr lazan en un texto ... e el ncuentro de autor y
, ,autores .advierte la pr encía de Pr ud 2 y la p icología de la ma a 9u
permite analizar tanto la psicología individual como psicología colectiva. La con ttucción del mito fu po ible a partir de que Ius olini encarnaba la e peranza de redención para las masas que habían
sufrido lo efectos de las do guerra munc:liales. En la miuficación
del "héro ', el incon ciente &lt;lel pueblo italiano e expr saba en la
oece idad de ncontrar al red ntor, el al ador. al imagen era una
proyección de la nece idade y de eo incon ciente dc 1a · rna a
anónima .
La con. trucción del mit como imagen mitificada, regi tra vari s
momento hi tóricos tapa que empatan con la hi toría de cualquier italiano, que cu ra hí toria imagina como propia. e con, truye
la imagen popular. e inicia con la vida familiar e.le fu solini, lo
recuerdo de su padr , que tenían que er bueno , p &gt;r9ue bueno
era el Duce y no podía ser de cuna · familia mala . Luego u formación e colar. u vida de militar dond fue mu) qu rido; l papel de su
posa como fiel e mpañera; u e tancia en la cárcel. Luego viene la
con trucción de la figura romántica del hombre fuerte int ligente,
&amp;miliar, pa ionaJ y d cidido· su detract re. también contribuyen a
fotjar la in1ag n mental del Duce. 1n a pee central en la con trucción de la imagen mitificada e la figura el l jefe cari mático, que e
inicia con la toma del poder y la in talaci' n de la dictadura, en la qu
se exalta la imag n del oldado y el dirigente. e forja la imag n d
r Jo.¿ Robeno ~lendirichaga. Op11s. .it.
~und heud, PS1mlogi11 df las 111aras. \lianza Edit ri.tL i\ladnd, Espana.

PP. 9-16.

183

1986.

�Rtflexioms episte111ológicas sobre histori1.1 de las nm,talidade,

un personaje imaginari afecti o, ba. ado en el amor a su madre, ,u
espo a, y en una correlación de identidad: amor a la madre= amor
a la patria.
e crea una correlación entr la imagen del per onaje y la imagen
del poder político que repre enta, por ello e exalta u imagen fisica.
l propio Gramsci no escapa aJ proceso mi tincador al decir que
Mu olini tenía jo \"Íol oto y de o bitado . Por u parte el papa
dirá de él que era un h mbr pr Yidencial. Por ello se explica la exaltación a su fu rza y virilidad. Al mi m tiempo fos olini encarna al
prototipo del italiano del futuro, nuevo o renovad . En una concepción que aJud a ietz. ch del uperhombr , u aduladore hacen
aparecer al Duc c mo quien bu ca un cambio de los valores en cnsi
y que ya no deben prevalecer: jerarquía , diferencias ab olutas de
igualdad e individualismo.
•l análi i de la construcción de la imagen mitológica de Mu.solini e compl ta con el con te, ·t que vive ... u ropa de la guerra, en
el qu e puede afirmar que e el tiempo de lo grandes per. onaj
mttlc , dictadore pero salvadore : de de Lenin y talio ha ta Hit•
ler pa ·ando por Churchill. demá de lo aparatos que e montan
desde el poder para construir el mito también la ma a populares
hac n lo uyo, en la medida n gu el lid r encarna las esperan7.al
para uperar las fru tracione de u de o in atisfi cho .

Roger Chartz'er: .. paci públic critica y de acralización en eJ siglo :-.,111
En un primer acercami nto analítico, puede concluir que a lo largo de lo ocho capítulo del rext , R ger Chartier"9 aplica diferentes e quema te 'ricos de interpretación incluyendo el de hi toria de
las mentalidade . P restar relacionado e de crib notros e quemas
ígui nte :
próximo como l
l.

29

Hi L ria cuJtural, que harrier define a partir de Darnton como d
e quema antropológico aplicado a lo. stuclios de la culrura, inclu•
yendo co mO\·i i n y mentalidades colectiva .

Rogcr hartier. 1:./ 1111111do ,o,11b npre.rentaci6r1. Historia m/t,m,L- mm prcirtira rprr·
sentoción. e&lt;li ·a, Barcelona, España, 1996.

14

Javier &amp;jo.r Sa11dol'tl/

l estudio del peo amiento i temático, comprendido en l esquema filosófico .
3. Hi. tocia intelectual: E tudio del pen ·amiento informal climas de
opinión y movimiento de alfabeti mo.
t Historia social d la ideas: Estudio de la ideología .
2. Historia de las idea :

l'n segundo esqu ma conc ptual es el de Hi tocia de la idea torna-

do por Cbarti r de .. hrard, en el que e incluyen tres formulaciones:
• La lú t ria individualista de lo grande

i temas.

• La historia de la realidad colectiva y difusa que es la opinión.

• La historia e truccural de la

orma del pen amiento y de en ibi-

lidad.

los dos esqu ma on englobado por Chartier en el concepto de
Hi roria in electual: "En un , ocabulario clifer nte - dice harti.er esta Jefinicione , en el fond , quier n decir una misma co a: qu
el campo de la hi toria llamada intelectual abarca el conjunto de la
iorma de pen amiento."
Un ejemplo de la aplicación del quema de Historia cultural
se localiza en el capítulo ¿Qué es la Ilustración? Del texto Espacio
píblico ... etc.,'31J en donde Chartier cue tiona la propue ta de .u fornet
acerca de que" ... la Ilu tración e el espíritu filo ófico, como cuerpo de doctrina, de idea tran parentes." Chartier propon pa ar de
la historia imel crual a la hi toria cultural mediante la op ración d
2grt:gar a lo discursos la práctica culturale e decir, "con iderar
lo origene cultural d la revolución como las discordancia entre lo discur os qu r pre entando I mundo ocial proponen su
reorganización y por el otro, las práctica que in,entan en u ejecución nueva di tribuciones y divi ione .' . in embargo, no vincular
discur o y práctica culturales de ·de el punto de vi ta de causa. ,
efecto , que Chartier juzga c mo un razonanú oto mecánico uponer que la acciones son engendrada por lo pen amientos.
Rogcr Chartier. bpado p,íbliro, crítiray duarraliZf11ió11 rn rl s(e./o X\111. Los or(genes
lt11ra/a de k, Rewl11rió11 j,&lt;111mo. edi a Barcelona, España, 199· . pp. .:!9 - 32.

111

15

�&amp;flexiones epistemolótJcas sobre historia de las me11tolidades

En el mismo texto Chartier utiliza el concepto d hi toria ele
31 oponiéndolo a
la "bi toria intelectual clásica". E pecíficamence tom~ do punto
de la definicíon de la te ría de la mentalidades: a) la que hace
referencia a la homogeneidad mental de una ép ca. Dice de man ra textual: ' la mentalidad de un individuo, aunque e trate de un
gran hombr e ju tamente aqu llo que ti n en común con otros
hombre de u época' . b) La mentalidad como automati mo, que lo
equipara a costumbre: "el nivel de la hi coria de la mentalidades
el d lo cotidiano y de lo automático es lo qu e capa a lo uje105
individual d la hi toria al r r v lador del contenido imper onal
del p n amiento."
Charti r hace una interpretación de la definiciones anteriores y
la re ume en la fórmula que p ne el ac nto n 'la mentalidad colectiva" que regula "lo i temas de repre entaciones y "lo juicios
de lo uj to en sociedad.' ~ n urna se trata de pon r el acento en
lo condicionamiento colecti os de lo pensami oto o forma de
pen ar individual .
n segundo aspecto de la teoría de la mentalidades que adopti
Chartier la toma de R. Mandrou que incluye dentro de la noción de
mentalidad "lo concebido' , "lo sentido", ' lo intel ctual ' y "lo afeeti o". íentalidad que comprende: "taot aquello que e conc'bc
como lo que se siente, tant el camp intelectual como el afectivo~.
Lo que deriva en el uso de concepto pro eniemes de do enfoques:
la p icología hi t, cica y la hi t ria int lectual. Por ello Char~er co~cluye que historia de la mentalidad s e identifica con la p 1cologu
hi tórica.32
La teoría de la hi tocia de la mentalidad s permite el uso de las
categoría p ico]ógica e encial s - dice hartier - "la que actúan
en la con trucción del tiemp ) el e pacio, en la pr ducción de lo
imaginario, en la percepción e l ctiva de las actividade humanas'".
o como conc pto fijo , ino en u historicidad. Char ·er propone

la m ntalidade , que toma d Jacques Le Goff,

31 Jacque

reformular la historia de la idea con tiruyendo la hi t ria d la
psicología colectiva a ignándol el tudio de la hi toria de lo valore lru mentalidad , la formas lo imbólico, lo rrúto .'
Ejemplos en que se aplican lo concepto de hi toria de la menialidade. en I t xto de Chartier, s pued n encontrar en div r o capítulo·. En la parte 2 e pací público} pinión pública, en l capitulo titulad : ' •l u o público de la razón' , en el que hartier a partir
de la fórmula de Kant obre la llu tración, pr pon que no . e puede
so tener la idea kantiana de que la Ilu traci · n exig una ruptura con
los pensamiento bli ados y heredado. y exi a. irni ·mo el deber
que cada uno tiene de p n ar p r uno mi mo ', a lo cual hartier
argumenta: "Para la mayoría de I hombres mejan te conquista no
es fácil, tan fuerte e el hábito antigu que ca. i se ha com·ertido en
naturaleza.'' . d cir, ha conv rtido en co ·tumbre.
Todo el capítulo titulado 'De acralizaci · n } laicizaetón", puede
considerar e un ejemplo d hi toria d las mcntalidade ·. n partirular donde e refi re a lo cambio. d actitud ante la vida y la
muertt: ante la moral católica. En general tod lo capi tul qu
describen pr ceso de mutaciones mentales y co tumbr .

UamiceAgulhon.3 Hi roria vagabunda. Etnología) política-en la francia contemporánea
&amp; un texto que con ta de una pre, nración y cuatro capítulo : ociabilidad ., Monumento , [ otalidade. r Yolucionatias y Antropología
l politica.
En la pre. entaci · n define qui! el te ·to e una colección de arúculo El título re ponde a la idea que cien el autor de acercars a curio idade het r géoea r el abordaje ele diYer o, campo,. .:.1 h cho
de que s &lt;lediqu ha t: cribir un tipo de hi. toria de ''p regrinaje de
probl ma. ", ba ado en fu me. el archi o , bedece a dos razone :
cl autor e ient má atraído p r la e pl ración que por la a menudo ingrata tarea d continu. r un filón hasta el final. ' La . egunda
razón obed ce a los acontecimiem
uccd1do. en Francia de 1800

Le Go ff. Lu bi.storiOJ dt las 111e11/a/idades. U11n histo1i11 a111big1111. Opus. (J.

pp. 81 - 97.
32

]01•ier l{¡yos Salldm:al

Ro er hartier. El 11tN11do coJHo repmmlaáón. Op. cit. p. 23.

16

Mauácc ,\gulhon. 1-lutoria 1•a._epb11ndt1. E.1110/0f!..íaJ polílkt.1 r11 h1 fra11ci,1 rwte111prmínea.
In tituto • ~ ra. ol cci , n i.cinerarios. \Iéxic , 1994 . p. 9.

187

�ju,irr Rqt11 .\,111dort1I

Rrfe io11u rpistrmollif.ims m/irt hfrtoria dt !dJ 11untalídadu

arnbio d r 'gimen p litic rr amilia rein nte y cho
e n cituCJ ne . ·l tal&gt;! ·cimient d la d m cra.cia lib ral, 1 · tad laic ) l capiutli m indu erial rn dern . La p lítica im ,~afuta
france · tres iova iooe sobre d t rrit ri franc · · la e n u1 ta de
,·aria · pr ,-ioci y la con trucci · n del imp ri c l ~- A lhon
n b ce una declaraa ·n Je u marc t 'ri . Per a JUZ ar p r lo
útul d le capítul .
advierte la 1nAu ncia d la hi co~a d la
mentalidades. L. un . rudi l hi. t ria culrural y n p rocular d
cultura p líric , ba. ad
n 1 ·n u imb ' lic .
.
\ dii ncia d
uin1.bur &lt;l
mp n n ac pra l. e 1. d
qu
paraci · n na' cultura p pular y cuJrora up rior.
Die : ''n :i. r , a mi jui i , una culrora p pular ' r al'' p r una
par ~ p r la tra una ·¿ p líri . o cial, qu _ A t a un,_ ltur~
, up ri r má · bien, pu d qu n alguna. r gt -~e haya ido a 1,
per n otra 1 in. tirucional p lítico y parap ltac pu d haber
l ad u ' ntrada en l. e tumbre. , h b r inc rp rad
la
culrura y hab r r ju\' n cid
reo v d 1 11 re' .. ·nt _u yue
1, ur r :p ne - ••incon ci ntcmcnte ', die - n el cap1tul Utulado:
•tnol gí y p lí ·c '.'
.
ub, ce n 1 t .·t el n 9u d t ría d la m ntalidad •
Aunqu· 1 aut r n xp n un ncr, da t • ri_
bre l e ncep~ Ieotalidad c m scnrimicnt , como t do upo d • repr entac1 n de. de 1 mi m ujct } lo bjct pr &lt;luct . d u m~~ralidad. , trata de la cultor mac rial imbolizada, e m .·pres1on de
el terminada mcncaltdad.
, n capítul titulad " ciab1lidac.l '
hambreé " puede d cir que analiza lo
.
.
e . f .n la ,. lución d la cha111/Jrie o rerci4 al ·p ndi d vto e t, bl imicmo urbano. medio· de . ocializacióo a.rt •nn
· no de
campe inos. l o 9u · n r pi, n 1gnifica: "qu 1 . c_ªi:11P in
en la evolu i •n d su m nr h&lt;lad, lib ran de I preJu1c1 d1.: ·u.
abuel
ntra lo lugar . público , que 1cabaret del pu blo dc¡a
bi civam ·ntc c.le . er repuJ ivo'' '
Tbi • p. 9.
Tb1d •. 1,.
' lb1d. p. º·

·n 'lma
ría aYJ a) d oradl urban ", .e r fi r a la m ntalidad ücica: tatu d la figura fem nina. El pr pi tirol 1nd.ica
una referencia a la e, ría de la m malidad. P dría d cirse 9u • al · tuJiar la tatu . fach da d d.ifici públi
y dcm · . ímbolo · d
la de oraci 'n ur ana, 1 utor analiza la .·pr . i n de la m ntalidad
polín a d una ·. a hi. tóric , la idc l gía y n:pr •. ·nrac1&lt; n · &lt;l d. · . o ial . -. \Je rodiar la pr lifi ·r ci · n d · cultura: n d si,¡ . l.
y la prt: ncia ob e h.a d la muj r en la e t.aru la im. gincría tá
imb !izada n &gt;l en 11) f m run , c;in &gt; tambi ·n ,n 1, fi rura del
ma culm . L-i e taro manía fcm run. úpica d ·l . i 1
ún 1, ut r-· a un . co mmbre y m ntal.ida&lt;l m. cu m .
q
m¡ la en n la
· · · ·n v
c nt ·mplaci •n ,
e~ i
mujer- bj
e
a í una r I ci · n d
c ·co:
culin
c n 1 ne
en obr. material:
m
c llenar n de he
e. cultural (nunca m j r &lt;lichc
va muj r envu ·Ita en
ruruc,
· 1ca o de.nud
·
rir.'
ímb 1 e mo e
·
la mem lida&lt;l ,lp cen
cuandc analiza la tradici n
ampanan en particular
el ·
·m d
. l~n · ta p, rt p
decirse qu e. pr . a la
tación
ia m m lidad.
mi.:ntalidad d propio
e pregu
.
bolo m ral y
ritual de ,·igilancia... p r
r f, r ncia , la funci · o del canco dd gallo n la Pa i · n d
n t
cpt. di de la n gaci · n &lt;lt.: an Pe ir J o ímholo má narurali. ra d
prim r animal gu • aluda la alida &lt;lcl l?" ·'
l· tudia tambi · n otr. c. prcsi ne
unb &gt;l1 mo dd gal!
a. El :rnll de campanario m 1:li n ... qu sen i de n:lct
h. El gallo orne expre i &gt;n d · mcnu lid:tdc. p ,lítica : d allo nacional y
liberal, el :rallo p:11riot .. .d · izquierda. ... el l¡ue r ·empla:d, a las Aore
el · l.t J la rn· lución de 1 l.

;· 11 1J. pp. • 90}
11ml. p. •J'-J.
//,id. p. 1112.

l 9

�Rrfo.-do11cs epiJtemQ/ó,icnJ 10/m· biJtoria dt laI mntlnlidadrI

Jmitr Rqa1 \a11d1Jn1I

ambién tudia la men ali&lt;lad e mo ide l gía n el capítulo "La
e tacuamanía y la hi ona". En é. t capírulo el autor e rodia el .imboli m hi tóric de la e tatua franc a com parre del decorado
urbano francés d 1 í lo XIX. 1analizar la . taruamanía tdeología,
hace una di tinci ·nen e ambo t · rmin .
id l' ·c
identificad c m conc pci ne filos· 1ca de la oci dad'. Mi ntra que
lo políric I concib como la op ición d opcione concreta en
un contexto común. 40
D fine la e catuamanía como la multiplicación de e tatua . La prolifi ración de e tatua públic, cien que ,·er con el pa o de I personaje a e culpir el cambi d lo p r ona·e. a ad ', anto o reye
a l uj e CU) m · rito ha ·a id pe onal (n h redad ) y laico (no
canonizado)· e trata de estar ante la ética d lo humano · el de puntar de una peda
·a a cravé del h mbr ilu tre. ·' •n poca palabra.
la id ol gía implícita de la tatu manía . el hurnani mo liberal, del
que rná carde erá extensi · n natural la d mocracia"-41
n " na ap nación al rccu rd de J an Jauré : lo monumento.
de las plaza ", el aut r vu lve al rema d la mentalidad como entimient . Al referir e a Jean Jaur · ) a la ambiYal ncia que . pre an
u admiradore y detract re , expone:' p dría pre runtar,e ¿ ué e
l odio?¿ ué e l qu mata en é ta bist ria?,¿ :. · el odio de clase,
c mo e dice un poco irrcAexivrum:nt o un fanati mo rcligio o (en
el ntid d la antigua guerra. d r ligi 'n), e d cir, en e te ca o, d
odi del nacionali mo d Y to de I patria, e otra I humani mo, para
·I que lo valore upen r . n ,·alore uruversal ?"42
oncluyend puede decir. e qu el odi no e ino la expre ión de
un .entlllll nt qu da lugar a cierta mencahdad qu
·pre a en d
enfrentam.ient p lítico, la r vuelta c m cntimi nt d v nganza.

en el e rudi de la
pul re . El texto trata de la hi coria
de una reb li · n campe. ina p r pr bl ma 1 cale. c. ceruficada n
p queña ciudad en el O lfin do francé ; e la rnkr h.i l ria c.¡u
.e de.arrolla en quince día . f tod lógicam nte ab rda l , , m, e dente , la, e n cu ncia , lo p rmenores, lo ambienres y signiticacione d un nfr ntamicnt .ocial. De rib el ambi nt • cial
como hi t ria comparada. El e ntexto e tá marcad
r la gu rra,
la pe. te y la hambruna, lo que le im¡ rime ci reo. ras o comune a
lo. cunt xto · d l t rna. tratado por uin.zburg} .amp re i.
La hi toria de la. memahdade en Laduri toma la forma de la
em ci n • qu producen en lo r b lde la fru.-traci ne p r la
obrccarga fi cal , l · e tado d ántmo por 1 h ch d que lo
dérig s y I ari tócrata disfrutan Je exenct ne tributarias. Dice
Laduri : "La n.1elta de tu re &lt;l Isr-1 s:1 e. tan int n a que pon al
de nudo, por c ntrag lp , lo rene re· má. recóndito., lo. m{ ecret ... La gente exa pera d tener qu pa ~ar tanto al te:oro r al
o al pro,·incial; . e p nen cbrilmcnce a crrncar cierta exencion
ex1 nte. y la inju. ricia· qu n rordan a diver o. prhilegiado . .''~ 5
Para e ·plicar la rcacci n eme cional . y m ntalc · Je lo rebeld · l aur r prop n I iguienrc e&lt; ncept en forma d pregunta: ¿ :uál
la m ntalidad a largo plazo ecula.r &lt;ld terc r c. tad &gt;
del Ddfina 1 ?46
rrata de ¡ue el ttr er e, tado, formado por 1
plcb •y , p r I pu 61 margtnad que quiere &lt;li. frutar dd m1. m
trato de xenci ne fi cal . , } 1mi ·1110 tiemp , de. , cr torn-t&lt;l&lt; n
cu nta ea lo asumos poli ti CJ ••
Un egundo a p cto de h1stoiia &lt;le la mcntalidadc · que m, nej.
L,durie e r ti ·r , 1 c. rnbic de mtnc, lidad.
trata de qu en una
de 1 ~ enfo:ntamient &gt; p líticc . ) _- &gt; ial , · prenta e mo lucha emre la. 7ona a aria ) urbana . Luego en un · !,11m&lt;l mom neo . e caractenza por el nfrentami nro político LOlrL
l u·
. tado · . el pe &lt;l r monár ¡uico. Fin, lm nte l. s . ccion . p lítica .e eran forman n nfrcmami ·nto e ntra lo, pmileJiad , : d

E.m111a,111el U 1½J I Admie: ~1 carnayaJ d R man ·
Laduri 13 e un hi toriad r qu ·igu la línea temática d!.! Th mp ·on
411

Pp. 121,1_2 y 124.
P. 125.
41 Jbid. p. 1-.,_
H Lmmanuel Le Ro_ La&lt;lun . L/ tm"J1t11'rJI d,
-ll

Itinerario·. Ié.·ic , 1979.

190

l!Nd. p. 11.
lbul p. M.
4'' ll11d. p. s:i.

+1

Rm11a1u.

1n muco , lora

olecc1ón

4·

191

�&amp;fle."do11es pulnm;lógicos subre historio dt las 111t11talidodes

Javier Rojlls Sm1do110/

enemigo a vencer no e ya el e cado ab olutista ino la nobleza. 4" Se
trata de un viraj d mentalidad: de la mentalidad antiab oluri ta a la
mentalidad antiooble.
n componente del arnaval de Rornan e el religio o combi..
nado con el político, debido a los enfrentamiento entre católico y
prote tantes El aumento en los impue to que oprimen al pueblo, on
r entidos ev rameote. En a o to de 15 8 ordena un tributo de 4
e cudo por hogar fiscal eo toda la región d !fina. "Los e cudos deben ervir para pagar lo atrasos de impue t y la deuda debida o
contraídas por l d partido advers s, cat ' lic s y prote tante . '48
En el capítulo rn, titulado ' Lo cuaderno de quejas de Jean De
Borg" Ladurie realiza un análi i historiográfico combinando teoría
lingüi ta y m ntalidad sintetizado en el concepto de cultura popular.
e trata d una tadistica de v cabulario para inferir la mentalidad
religio a. itando a un autor de 6nale del siglo :xv1, Yve Bercé,
qui n labora una e tadL cica relativa al vocabulari de los r belde aquitano d 1594, que recoge palabra clave contenidas en los
te to d manife tacione populare que revelan un contenido de
pul ione morales religio a , ademá de un reclam de ju ricia. La
e tadí tica de la palabra e la iguiente: Dio (18 apariciones), ju to
y ju ricia (10 aparicione ), gente d bien(l vece ), · por anúfrasi ·
ho til ladrones y robo (14 aparicion ). De e te recuento Ladurie
c ncluye que la rebelión p pular n olamente pretende un retorno
n tálgico a la_ co rumbres antiguas, ino qu "la rebelión e apoya
también sobre la ba -e de un i tema de valore ético - religiosos. ,~q
n terna central del texto de Laduri e el folclore, que entiende
c mo traclicione populare , e n el que se confuncl el arnal de
Romans. n este punt
pueden encontrar elem nto que coinciden con lo trabajos de Thornps n. Hi. toria de la mentalidades
, ubyac en l imbolismo del folclore - r li ·oso lúdico imaginario
- en la medida en ue u e nt nid corresponden a e ·presione.
del incon. ci nte colecti o.

Las fie ta populares d n minadas reino o rf!)lnages - cuyo simboli. mo comparte elem nto con el texto de harti r y las cencerradas
de Thomp on - contienen lo igwente lemento :50

4'

lbla.
'" p. 6 .

a.

b. a elección de un rey o una reina y tro oficiales de la corte. om
representaciones imbólica d I poder real.
c. Lo pa atiempo como la caza o la matanza de animales, carreras a
pi o a caballo, danzas, bail s, festine exaltaciones del amor, far as.

En conclusión e trata de forma n que se funde la cultura teligio a
y la cultura p lítica, lo que con iderado de de la perspectiva de hi toria de las mentalidades se expresa en la imbiosis de lo sagrado y lo
profano, lo religio o y lo burl co. 'El ubconsciente peligro o d 1
grupo se e tructura momentáneamente en la institucione olemnes y formalizadas del reynage. Durkheim y Fr ud se dan la mano:
sínte is de la fie ta salvaj y de la fie ta reglamentada. ' 51

'iO

Ibid. pp. 52•53.
49 Thid. p.112.

4

51

192

n núcleo religioso. Fie ta calendárica, cuJto parroquial, fo nce milagro a.

/bid. pp. 321-323.
lbid. pp. 323.

193

�DIF RENCIAS EN LA RUPTURA CONYUGAL:
ALGUNAS REPERCUSIO F.S EN LO ROLFS DE GÉNERO
Gabriela Zamora Carmona
L

Introducción
Et l· DI DI l. DI\'&lt; Rno mue era una pr blern::í.rica . ocia!, puesto
qu rompe e n patrone hegem 'nico d tran. mi i · n &lt;le n rma
v valor • cial , cultural . y r ligio. o. -c m J. uni · n familiar, la
eJucación, o la tabilidad afectiva del hij - que le on atribuido,
a la familia d la misma forma, "idenci una realidad d conflicto,
matóm niale .. La imp rtancia de . u invc,; tigaci · n va má allá de la
acepta.CJ n ciaJ; e rienta a cu ti n · rclaci nada con eJ pr ceso u. con ecuencia., a las repercu.iones y bú. qu da de práctica
equitativa de acuerd a la .iruación actual debido a que m difica el
papel que de empeñan muj re y h mbre en la ociedad mexicana.
El in rem oto d I di,·orcio r At:1a mayor aar nomí:i &lt;le la mujere,
al er poncipalm nt • licitad p r lla. (T r:. ,I, 2009) y el desarroll
de los derechos individuales al permitir concluir una relación conyu~ conflictiva. in embarg , también plantea la n ce.idad de yi_ ualizar u e o, cu ocia como un pr blema cial p r la· implicacione.
que e nlleva el cambio en la.! relaci ne. familiarl: , 1 efi·cc s c.l ·l
di orcio en el bienesrar de padres/ madr s e hijo , l . aspecto. de la
pen i, n, cu todia \i ita d lo. luj . domt ili de b t , ) reparnc1 · n
de lo bien e,. imi m • la desigualdad d géner exi. tente en
el matrimoni com la ru ignaci , n &lt;le la pr ,,. ion econ · rmca a 1 .
• E r ada del &lt;locr ra&lt;l &gt; n Filo. ofia con r ricmaci •n en Traba10 noal ) p&lt; liuca~ comparada &lt;l bienestar
ial d la l·acul ad de Trabajo uc1al de la A. '"
.\ esorc · Dra. andra E. \lancina. ) Dr. \Ianud Ribc:in .

195

�Difere11aa.r ti/ lo rupmro COf!]Ugoi

G11brielo Z11111oro Cam1011a

var ne y la atribución d la re ponsabilidade domésticas a la muj re -incluidas n ella la labore dd h ar la respon abilidad de lo
hijos- e manifie tan en el div rci al cr determinado lo derechos
y obligaciones de lo x cónyuges.
l presente trabaj pretende hacer una revi ión teórica obre el
género y cóm la diferencia entre mujer s y hombre
manifiestan
n la ruptura conyugal. El articul explora a p cto
ciodemográfico del di: orcio, hac una revi ión de la con trucción del género y
analiza los cambio en las familia y u relación con el matrimonio
y el divorci . Por último e d crib n algunas repercusiones que la
di luci , n matrimonial tien en los role de gén r .

Ha i ndo una retr spectiva ele la di olucione matrimoniale en
~féxico, p demo ob ervar claramente el incremento en el número
de divorcio de 19 1 a la fecha. La cifra mue tran que en nue tro
país el número de diYorci va n aumeot puesto que en 197 1 por
cada 100 matrim n.ios hub tre divorcio · en 2000 e incr mentó a
~.4 y en el añ 200 por cada 1 o union
e pre entaron 13.9 disolucion conyugale (l ~GI 1994 2 3 y 2009).
De las pareja, ca ada que e divorciar n en 2 04, ca i la mitad
tu\·o un matrimonio con una duraci 'n ocial o tiempo tran currido
entre la fecha de matrím ni ' la fecha en que e le antó la demanda
de divorcio" d lO año o má (48.6%) manteni 'ndo-e porc maj
. imilares en lo año 21,os y- 2006, eguida d quien e tuvier n ca ados cinco años o meno , en 2004 l porcentaje fu de 32.5%, en 2 os
de 32.3°,o y en 2006 fue de 29% (I E I, 2006a} 2007). La duración l tal
o el oemp transcurrido entre la fecha del matrim nio y la fecha que
cau ó ejecutoria del cli orcio, n 200 fue de 26º'º para lo matrimonio de uno a cinco año · 20 ·o para aquello d ei. a nue\·e añ y
;3% para l • de di z año , má (h 'L ' I 2 09).
E tudio realizad en mérica Latina indican qu la prop n ión a
la _cparacion y di\' rci
han increm ntado en relación c n el
niYcl ocio ec nómico. T a t nd ncia
mayor cuando la mujer _
trabajan o estudian en e aqu lla 9ue percib n ingre o iguale o
uperiore a lo d _u pareja. De igual forma el divorcio e pre enta
con mayor frecu ncia n ni,· le s ci conómico. medio y alto debido a d raz ne. fundamental : l , qu s di orcian legalm nte
contrajeron matrim ni · el di, rciar e implica e · o con nuco y trámite, legal lo. cual en mucha ca i n la per ooa
de e ca o r cur o rnit n al n acudir ame la aucoridade para
formalizar la disolución de u matrimonio ( •arcía y Roja 2002). , \
diferencia de l e ·puesto p r arcía y Roja (20 2), en nue tro paL
lo dat d la ncue ta acional obre la Dinámica de la Familia
(l:.DIPAM 2 5) rev lan que el e trato . ocioeconómic n muestra
di fer ncia . ignificati a. pue to que cilan en tod lo ca o~ entr
3.2'11 \' 4.7°·u.

Aspecto sociodemográficos del divorcio
Los nivele de paración y divorcio en nu tro paL pueden con iderars bajos al er comparado con tándare internacionale . 1 1 0
ob tant , la ta a de separación divorcio a lo cinco año en Estad
nidos es de 20% para l ' matrimonio legal y 50% para la.
unione libr
ncu ta acional de Dinámica amiliar, -DIF ~,.
2005), la cifra de divorcio on emejante a la de nue tro paL en
l 200 donde el porcentaje de di orcio para los matrimonio de
uno a cinco año fu d 25% (I • ·Gl, 2 9). Pe e a qu
ta informaaon
imilar, en E tado L1nido al igual que en anadá, má
de la mitad de la parejas termina divorciándo. e (Quil drán, 200 )
ituación que no sucede en M'xic . uba y ruguay presentan la
e tadística de divorci má el vada en América Latina, donde parecido a lo que uced en
tados nido y anadá, má d la mitad
de 1 matrim nio di uelven la uni 'o conyugal (García y Roja
2 2· Quilodrán 200 ) .
La cliver idad del divorcio e otro de los a pecto rele antes del
m: mo, dat del I • I mue tran que é te pre enta dif; r ncias en
cuaot al tip de cliv reí , p ro también en relación a la ntidad
federaúva a quién lo olicita a la caract rí cica oci económicru,
ocupacional y educari a de lo involucrado , a la duración de lo
matrimonio r la dad d l mi mbro d La pareja.

196

1

197

�Diferellciar en la nipt11ra co,!l''f.º/

Go!mela Zfllll(Jrrl

lln!IOl/(J

Entre los factores asociados en el incremento del divorcio, e
encuentran el aumento d la e colaridad y la acti,ridad económica
realizada por los miembro de la pareja. El ni el de c laridad es un
dato relevante en la per ona que e di orcian y puede relacionar e
con la pr habilidad de eparación, debido a que en la m &lt;lida 9ue
el incfüriduo pos e mayor educación, us posibilidad laborale se
amplían y con ello la remuneración e indep nd ncia económica de
la pareja. L anterior e pla ma en las e radistica pue to que de lo·
varone divorciado en 2 , t 1% tenían primaria concluida, 24º/., secundaria o equivalente 20110 preparatoria estudio s.imilare , 20°'o carrera profesional r 4% carrera técnica, (20% restante no se e pecifica)
es d cir, má de la mitad d lo divorciado e e año contaban con un
nivel de educación medio, medio up rior o uperior ( · GI, 2009).
Las cifra on muy similares para la mujere divorciada al,o
en lo ca os de educación profe ional que disminuye a 1 % en relaci 'n con lo arone , pero e incrementa n 6% respecto a la educación técnica (INEGJ 2009), o otr términos al igual qu en d
ca o d lo varone los porc maj de div rcio
incr mentan en
la mujere que pre entan un grado educativo medio o uperior.
De la misma forma, el tipo de unión , la e colaridad de la mujere
puede a ociar e de manera ignificativa con la paración o di-vorcio;
la prop rción de mujer s con e tudio uperiore que
separó o
divorció ame d lo cinco años de su unión fu de 5.3%, mientra
que la r lación d aquellas qu
divorciaron o epararon r n e rudiaron fue de 1.9° 0 (EDII· i\l 2005).
La acti\i.dad económica de Jo miembro de la pareja es un &lt;lato
importante a e n iderar n la di olución matrimonial, puesto que
plasma por una parte la dependencia ec nómica de un miembro de
la pareja obre el otro y por la otra refuerza lo imaginru:i de hombre-pro eedor y mujer-cuidadora qu
ti nen re pecto a Jo, roles
de gén ro. El p rcibir ingre o pu d repr mar d p ndencia o independencia de la pareja, p r también puede ignificar nueva diferencia entre lo e cónyug s. La. e tadí rica d 200 indican que,
en el país 8t 0 ·o d lo, h mbre que ,e divorciaron trabajaba, mientra
que 4% n l hacía (1 ""'o no 1 e pecificó). D aquello que lab raban,

I" o patr · n o empre ario y 5% e dedican a otro tipo de activi.dade
económicas. D lo varones qu indicaron no trabajar 53°'n buscaba
empleo, 32% eran jubilado 11 °0 e tudiamc , 2%
dedica al hogar y
1% p
alguna incapacidad que le impide laborar (INEC,I, 20 9).
De la mujere que e divorciaron n 20 )8 53"-'" e ene ntraba
trabajando y 29% no lo hacía (18% n e detalla). De aquellas que
laboraban, 2% eran empleadas, 11 % trabajadoras por cu nta propia
4% brera , meno. de 1% patr na o empr aria y 2°'o r atiza tro cipo
de actividad económica. De aquella que mencionaron no trabajar
94% s dedicaba al hogar, 4% eran tudiantes, 1% buscaba empleo y
l°'o e ·taba jubilada (L
l, 2l 9). n relación a la información preentada
puede stablecer qu la propensión al divorcio e mayor
entre la, mujere que trabajan que n aquella que no lo hacen, mientra que en el ca o de l varon · la e tadí ricas mue tran el rol de
hombre trabajador y proye dor conferido a u g ·nero.
El e tado conyugal qu tenía la e. pareja ant rior al matnm nio d I cual se divorciaron e· im.ilar entre muj re ) h mbre . Lo
dato pre entado por L E I (2008)
mantienen con ·cante. de de
1995 hasta 2 7, mo trando que roº d las muj r eran oltcras l ºo
había t nido algún tip de unión previa e. d cir, ~ iuda · diYorciada,
uni 'n libre o eparada r 22º'º no contestó. ~n el ca. de lo· varon
la di~ renda radica en qu el 2'-'10 tuvo una uni ' n anterior al marnmonio que concluy .
En el 20 8 la edad promedi de lo m x.icano, al m mento Je
contraer matrimonio fue de 2 .-J. año. para lo hombre, y 25.5 parn
la mujer ; Ja edad promedio al divorciar~e fue de 35.4 año en la
mujer y 3 .1 o lo hombr . ·n, uevo L ón la edade de hombre r mujere al mom nto del matrimonio y di,·orcio de están por
debajo de In. media nacional, l . varones tenían n prom dio 27 año
al contraer nupcias }' 37.2 años al divorciarse, mientra qu la media
d edad d la mujere fue 24. añ al ca ar. } 34.8 año al momento de la disolución del matrimonio (INE .11, 2009).
En concordancia c n la informac1 'n pres ntada a nivel naci na!, en u ro León ntre los faccores a ociado, al incremento d 1

l9

199

1

56% ran empleado

12º'11 trabajador s por cuenta propia, 7% obrcr

1

,

�Difemui tJJ tn la r,ipt111v COl!)'llgpl

G11b1iela Zamora Co1111om1

divorc:í se encuentran el aumento de la colaridad y la actividad
ec nómica realizada por los miembros de la pareja. De acuerdo con
los dato del Gobierno del E tado de ue"tro León ( / t) lo índice
de divorcio en la entidad fu ron de 9.6% en 1985 disminu endo a
8.4% en 199 y presemándo e el p rcentaje má bajo de 5% en 1993.
partir d 1995 los índice de divorcio han aumentad de manera
con tante: 5.9% en 1995, 6.3% en 1999, 7.7% en 20 O 9.3% en 2001,
12. 01o en2002y 13.1 % en20 3.
Dato pre entado por el lNE I (2009, 20 6a) muestran c1ue en
uevo León en 2005 hubo 15.2 divorcios por cada cien matrimonjos
y n 2 8 la cifra a cendido a 24.4 divorcio por cada 100 uniones
conyugale . El número de divorcio en nue tro estado e ubica obre la media nacional, ademá d Nu vo León l estado, que en
ese año presentar n la cifra más alta de divorcio por cada IUO
matrimonio fueron hihuahua con 26.9, C lima con 26.7 y Di trito
ederal con 22.6· por 1 c otario lo e. tados 9ue en el mi mo año
mostrar n menor núm ro de cli ·oluciones conyugales por cada l(JO
unione legales fueron axaca c n 2.9, Gu rrero con 4.9 y Tlaxcala
con 6.4 (I :EGl, 2009) .
gún l tipo de trámite de div rci realizado en uev León
en 2 8 14% fueron administrativo · 6% judiciales, de lo cuale;
37% fueron o ce ario } 63no v luntario (IN · I, 2 9). De los iliYorcio de tip judicial, 63% fue por mutuo con. entimiento; 33% por
separación del ho ar 1% por adulreri y esta mi ma cifra
reflejó
en lo caso de am nazas y/ o violencia intrafamiliar y, 2% debido a
otra cau a o no e especificó (l
1 2009). Re pecto al lu ar de
re idencia d 9uiene e div rciaron n 2 O en Tuevo León, 96 º o
de la parejas vivían n áreas urbanas y · lo l % eo zona rurale (3° n
re tante no especificó u resid ncia), cabe de tacar que e tas cifras
c rr p nd n con el h cho qu el 94% de la p blación del stado
radica en área urbana (1 EGI, 2009).
Como e ha m enci nad , el nivel d
colaridad y la actividad
económica realizada u fac ore a ciad al incrcment d I ilivorcio. Lo nivele de e colaridad pre entado por lo varone que
e di • rciar n en 2
n uev L ón fu r n: 9u,º primaria· 29"~

contaba con secundaria; 16% con preparatoria.- L3% c n educación
profe ional y 10% con carr ra técnica (23% no pecificó). Lo dato para las mujeres se pre entan de la si Iiente forma: 10% tiene
primaria concluida; 30% ecundaria o equivalente; 14% prepara oria
o jmilar; 12% estudio profe ionales· 14% educación técnica y, 20%
no se detalla (INEG1, 2009). El nivel educativo de lo miembro de
la pareja, pero obre todo d la mujere puede e tar vinculad a la
di olución matrimonial, en el ca o de uevo Le · n, e intere ant el
hecho que un porcentaje muy similar 40% de la mujere y 39% d
los h mbre divorciado e e año po een ni e1 • de educación media
uperior y uperior.
1dinero es una c adición e encial en cual9wer matrim nio, má
aún en el divorcio; por con iguiente, la actividad económica - obr
todo para la mujere -, pued repre entar dependencia o independencia del cónyuge. Para los varone el percibir ingr o ímb liza
cumplir con el rol 'e rablecido" de h mbre cabeza d familia y proveedor del hogar (García , Oliveira, 2 06) y para ambo miembros
de la pareja mayare o menore, conflict durante • de ·pués de la
di olución matrimonial.
Lo anterior e pla ma en la e tadí ricas pue ro que en relación
a la actividad ec nómica y tip de actindad n económica presentada p r hombr s mujeres en uevo León al moment del di,·orcio en el 2008 inf rmación &lt;lel EGl (2009) muestra que d lo
varone que
diY r iaron e e año, 82% e encontraba trabajand ,
mientras qu 3%1 no lo hacía y el 14'1/o no l detalló. De aquello. que
trabajaban 6 % eran empleados 14% breros, 17% trabajador p r
cuenta pr pía, 1 'o patrón o mpre. ario y 1%
dedicaba a otro tipo
de actividad ec nómica. De lo var ne qu indicaron n trabajar,
P 1o
encontraba en bú queda de empleo, 4S°/ll e taban jubilados,
3% eran e tudiant , 2" 0 n laboraban por e tar mcapacitado. y 1%, e
dedicaba al ho ar porcentaje igual de quienes e dedican a otro tipo
de actividad no económica.
s mi m añ , de la mujere que e divorciaron 53% trabajaba
y 29% no lo hacia y 18% no e pecificó. D las mujere que laboraban, 82% eran empleadas, 4% obrera 11 ''lo trabajadora p r cuenta

2

201

1

1

r

�D!fermrias 1'71 la rup111ra CO'!)nga/

pr pia 2%
dedica a otro tipo d actmdad; mientra ue 1~ que
no trabajaban el 94% e ne ntraban dedicabas al ho ar 4°·o eran
tudiance l°'o e taba en bú quedad empleo y 1% e. taba jubilada
(I ~ 1, 2 9).
omp ran&lt;l las tadí rica
uev
ón e n la pr ntada
a nivel nacional e percibe que n el ca de la mujer
l p re otaj de quien laboraban al mom oto de di orciar
muy imilar
(54%) p r la pr porci · n d aquella qu n trabajaban cuando e
di lnó el matrimonio
u erior en el tado (33°,,o). Ii ntra que
la .ituaci · n para los h robre
em jan te a la regi trada a ni ·el
aaci nal.
i bien el di rcio un fi n · m n qu uced n codo lo niveci conómico grado de educación de mujere y hombr e
ind p ncli nt m nt d I ciemp tran currido en e1 marrim nio y reP rcute en lo miembr d la par ja, u d c ndient y la relacione ntre ambo cabe de tacar que xi ten ctore de la población
qu por u caracteri rica ocioec nómica son má pr
a
olicitar 1divorcio.
La informaci 'n del h E
mayor propensión en par ja. cuya unión e roen r a t años, en mujeres y hombre menor s d 4 año que p een nivele. educatirns
medio superior y sup rior }; r atizan alguna actividad ec n · mica. u
incid ncia mayor en mujer que de emp ñan tr baj remunerad . qu en aqu Uas que no I hac n. ab ñalar que e mparando
el númer de divorci entr la difer nt s enridade federativas
l . tado del n rt d l paí pr
l , d (a exe pción d Tamaulipa ,
lima y
to últim al
centr d I paí ). n .íme i , e1 cliv reí
ta y
con
diferente inten idad en lo di 'et
et re oci
bido a que
la variable socioeconóm.ica influyen d diferent d ti rrna o l
di tinto
gm n to d la p blación.

Problematizar el género
El divorci
entrelaza con r ma de éner al r percu ·r en lo. patr nes culrural qu u teman el den imbólico de la ocie&lt;lad y

22

Galmrlt, Z11,11rm1

al r p nder a o

Can11011,1

d un mi mo e,Tento pi:: nt d en la r lacion afectiva y familiare . . La di oluci · n matrimonial vi encia
ci no carnbi de actitud hacia la familia, n · s~ ) en l. . oci dad,
. u mayor incid ncia r fleja 1, modificación de I role de muj res y
\1

ton

hombre· y el d arroll d l dcr cho indiYidual al dar r · rmin
de a.
La ruprura c nyu al com pr ce o implic la f rma en cómo
e formó la par ja u problemática duram el marrimoaio, lo
m do d
br lle, rla
l detonante para t mar la deci.ión de
a pecto
pla man en l pt c d r de l e · e · nyuge en la relaci ne ntr ell ) de é. t para con u. hijo . Pensar
en el cómo y p r qu · e s para la pareja e retn1ttr e a la uni • n d
la mi ma p r I ant ri r la mirad que , e pret nde abordar . n
términ d la. difer ncia del diY r i , &lt;l nd a travé · de la. ruptura
e ayuga] ' van marc ndo difer n iaci ne. d acu ·rd ) al · nero, al
cómo e une y para la pareja.
Para hablar d identidad rru sculina y femenina, e preci o reví ar
lo concepto d género y e, . La concepción dtc0t mi.ca dd exo
bajo fa denominaci · n h mbre y mujer e principalmente una apaci ocia bi lógica pue t qu aunque lo s re humanos pre ntan
como mujeres u hombres existen orras combinacionc. resultante.
d las ár , fij lógica ue e mponen I se o bioló iro de 1111a pt:rsona-.
enes, h rmon , o' na&lt;la órgano r pr ducti · int rn \ ómano. repr ducti
:r ro . (g nit, I ). U ta ár conrrolan cinc
tipo de pr ce
bi lógico en un rontii11111111 cu
extremo s n lo
ma culin • lo em nin . O nrr del ro11tü11111111 podem &gt;. encontrar
cli et a p ibilidades e mbinat ria de arncr •
a. 20 &gt;2: 1 l).
De e ta fi nna, un clru ificaci · n rápida, aunque in ufici ·nr , d •
la. combinaci ne bj lógica no obliga a rccon cer al m no cin·os" biológic -: lo var ne o individuo 90t: ti n n te ticul ;
l.· muj r
p r ona que ci n n &lt;lo· ovari ; 1 . herma&amp; dit . t:
decir p r on · qu ticru:.n al mism acmpo un t ·úcul ) un onlrÍ ;
lo h rmafrodita ma culin quien ti n n t tículo. pero muestran
caracteres e,ruale. femenino · r humafroditas f m nino: qu po en
mr:ui p ro presentan cru tere e:ualc mascuhn
..arna., _002).

a una relación qu ya n

r

203

�D1 trmnm t11 /,, 111pt11r&lt;1 ron

11

,1/

Gl término · hac ref r ·n ia a la_ c. racteri cica bíol' ·camenrc d t rrrunada , relati am ' n invanablc en
re.- y mujeres.
El . · , p r r 61 ' ·
t
n inmutable pu to
qu cambia ·¡ c
in
t
rl . •..J • 0
c. d tcrn ·
· · n nt
·
nciru bi )Ó.
fi ica
ncian a
de lo mac
• humana di. ringuen , m ·
1bre . Jnduy
demá
J
i •
Jdi m
cer
nciones
&lt;l.iter nc1ada · d
n rvi
ar
·oc1e&lt;lade
· rtcn la diferencia.
n
y
ba e d una bi l gi
ererminan a t
indiv1du
u nacimi
ra atribuyen
9u
·a1 d ólo
bi ló ·co
~ elaboran
aruza i •n
19 ).
én ·r
truÍ c m
·
n pr d
ialmente
'd . En términ d
35) el g :nero cXJ e pn:. ·am ·me o la medida lfllC la bi
·
·termina l
cial''. De
uerd con Lama (2002) lo r
·. ·
·
r ultado de la apari ocia . ter
· le c &gt;n
niña o nifü mujer u
· ·
el
m &gt;m nt &gt;que se con
r ce o d
1d ·ntih aci · n ,rucia la a. 1
·m ·nin
ma. cuLino
que: aunad a ocr . ekm m
ciocultur le , &lt;let ·rrninan 1 . rol
que cada w1 d ·r-.í cumplir m b
e p,tcio.- prcviam ntc de ·
.
i I icn muj ·r · h m
un ruc ·
r la ·
) pued. n t ·n r ar, t n. ti s univ ·r al s, la catt:
· e
una
ct n e ial r ·c1c::ntc, n a í I fi n
la
dan
1
· ·
muj ·r u h mbr . D acuerdo con
(,) el
mtcr ·
· oc mo atcg&lt; ría analíti a. ce m fi rrna de hablar
r la io
·
final d ·I
1
·
• · ta
pli ar l pcr. i. tente
d • iguald, 1 entre homb
·
.
Para cott (19 d
un I mcnt 1 c n árutivo d ·
r lac1 ne. socialc
en a· 1f r ·n ia 9u · di. ún tu n lo.

{/fflda

Z&lt;1111,,ra

m no

x . \' d · n ro una rma primaria &lt;l r lacion : . igni cant .
de p der''. Kmun l (t ) . eñafa qu el g··n ·r n e pr d~ct d _l
. •:o bi · ·
ino la con trucción de la ma. culinidad o t nunc1dad cu,·
ad cambia n tabl m n · con I úemp • la raza, la
reü · · ~'
la . uahda , d · una culrur
e inclu. dentro
de la mism,. Para Lama. (21 J2:S"') ·•
·um d id as
&lt; br la &lt;lifi r ·n ia - • ·ual qu a · .
"fi ·m ·mna.'
, ·ma culina. · a e
, a ·u. a th-iJadc ~ e nducrn , ~ a la.
fcra &lt;le la yj la' .
D • acu rd ce n
nn U(199"
. •
una e tructura intcrnam ne• c mplcja ·n l que e e mbman lógica. dif ·rent pu· _t
ubica a la ~- z n ,., n,
9ue cualqui r m~ culinidad o fcmin ·
rrucrura de rdaci · n. La el ilica 1 • n cultural d 1 en ·r define,
ad •más de I divi ·
ual d I trab jo I prácci a y el cj rcici
dd pod r, la ar
clu ivas el muj re: y h mbr ·. en
relación a la moral, la
·a . la a t:cm·idad ,'Lama., .wno). La
funci ·
· ·m, d
ce.: un
d ·l trabaj }
la
e u
1
m
n
• cr n
es
mp lcntro d l uaJ y p r m ·di d l cual
cul~. 1
p&lt; ler í ha . 1cl una forma con. tantc y r • urn:mc en la
ac1on
del
ur. material \ imb
al
m1
&lt;i).
~ ) ·fulla al g ~nt.:r e
rf rrru tiv 1
re
a. mrcrpretaci me &lt; r ·pres ·n
nde el cuerpo termina porrand i rnilic, d ,. culruralc
&lt;l por la 1'} s
·
t pr ,pó ·1to &lt;l manten
ne
tro de un mar o
a i ·n pública~ act
&gt;r
el é
r: dical ni un p .
qu rd1 ·ia una d ·cci ·m indiYi&lt;lual
pcr tamp&lt; co e. al o impu
in.crito n el indi~idu · c. d · ir, l
cuerp . ·uad , rú, . u parte n un ·spa ·
rp raJ ulruralm ntc
J

1 Jud1th Burlcr uriliza d término p r,r111um cn m~lé . 1 pal.,bra en •u tradu ci ',n
·al pano! h. \: rcli:rt.:nci, a: fun mnanu ·m,,. ·'· l.UCion,_cumplinucnt &gt;, J · .
I ño, rt-al 17acic'1n, inu:r¡ n:tJciún, rcpr · cmacmn. tunaon, eco o ~cruacmn.
Poc~rn yu . en la li1 ratura no c. i. 1 on. im rpr 1ac111n a 1·cua la al ~ rmm n
el conrc:t 1 qu tr.1ta d • . prl • rlo la ut 1 , la te, lu ·1 ,nc lo d hncn e m

?1·

pt1jfJf'T.1dh/V4

�Diferencias en la mptura C0'!)1¡gol

re tringido y lleva a cabo la imerpreracion
directiva ya existente (Butler 1998).

abnela Zmnora G,rn,0110

dentro d lo, limite de

Lama ( 1996) menciona qu el · ner e una categoría en la que
e conjuntan tre caracteri ricas bá ica : a) la a ignación atribución
de énero la cual e da al momento d l nacimiento del beb' a partir
de la apariencia externa de lo genitale ; b) la identidad d g'nero,
que
e tablee cuand el niño (a) adqui re J lenguaje, iend de d
ta id ntidad gu 1m nor identifica en u
titude comportamiento jueg etc. com 'niña
' niño" y e) 1
papel r I d g 'nero que se forma. con ba e al conjunto de norma
precepto. 9u la ciedad y cultura e tabl cen bre el e mp rtamiento femenino o ma culin . De e ta fi rma gún la autora, en
la e tructuración del g 'nero
asumen la e n trucciones . cial
de I rol fem nino o ma culino con id randa e rn atributo

naturales la caracterí tica.
cialmcnte construida y culturalrneor
promovida qu n
n determina&lt;la biológicamen e.
l 'n ro c rnpr nde cuatro elemento inrerrelacionado : símbolo 9u sugieren representaci n múltiples; conc pro normativo qu manifiestan la int rpr tac1on • de l
iimificado, d lo.
.ímbolo ) tran mi ten el ignificado cat g · rico de hombre y mujer,
ma culino y femenino; la fanúlia la economía y la política y la identidad , ubj tirn ( c tt, 1996).
1género e emplea parad i ar la relacione ociale entre 1
exo ( cott 1996) y lo criterio· egún lo cual . e a ignan el m do
de participación de lo indiv1duo en la divi ión exual del trabajo
,, u situación en el mund on diferenciados por · ste (Ch dorow,
4). La relaci n . d género on un comp n nte principal d la
estructura cial con iderada como un tod . La da e, raza o d igualdad no pueden en ender e in con iderar l g' n ro y para ntender el género
necesario ir má, allá del mi.mo ( onnell 1997).
Para el autor n la rclaci n d
n r xi ten rr : - dim n ion '
qu Jiferencian la r laci ne ubyacent al mi m : p der, pr ducción · catexi o víncul emocional.
•l eje principal del p der en el i. tema de género e la dominación d l hombres y la ubordinación de la muj res (Amor',
1985; Chodorow, 1984; onnell, 199-- Lagardc 200-; cott, 1996). La
e rructura d I p d r
al mi m á mpo una práctica , una c ndici 'o; e refiere a la capacidad de d 6.nir una ituación de establecer
lo término en que l suce,o
rán nt ndido ) debatidos, de
formular ideale r d finir 1 moral le itimando un rd n imbóhco
(Amoró, 1985; Connell 198~). D
ta forma, una part importante
d l p der acial e u capacidad de imponer orden a trayé de la
cultura.
i la aut ridad d finida com poder legítim) entonce., el prm
cipal eje de la e tructura del p d r ele •nero e. la p rcepci · n &lt;le aut ridad a travé de la mruculinid, d. Lo cual e en parre c nrradictorio,
pue t qu la autoridad n e le confiere a todo los grup de hombr , y d mr d la. categ rías de énero xi ten ¡erar9uí J aul &gt;ri
dad ( onn U, 19 "'). • m eñala Am r · (t 985:25) el pacto emre los

206

207

Para Butler (2 1, 199 1996) el género s una cue tión de l cción
pue to que ' e lo que uno a ume invariabl mente, bajo c acción ;
diario ince antemente con an.iedad o placer" (1998:314). De acu;rdo e n la autora lo individuos n ólo e tamo con truido culturalmente, tambi 'n no. con truimo a no tro mismo el gimo
nue tro género )' Uegamo a erl 'elegir un 'nero e inr rpretar
la n rma de énero recibida de un modo tal que la repr duc ,.
organiza de nueyo" utler, 1996:309).
·
ontrario a la vi ión voluntari, ta de Butler Ameró pre nta una
per pectiva d t rmini ta d I mismo. Para moró (2005) el género e,
un ' proyecto proyectado' gue no viene por el otro
adecua aJ
exo-género del individuo d e ta forma inherente al g · nero e.xi te
un ba aje normativo que viene p r la vía d la a ignación de de el
nacimient · a Í, i e e hombre o
es mujer y se e tablee n la
caracterí rica masculina o fi menina .

r

Lo diYer o planteamiento d lo autore eñalan al género
como una creací 'n ocial y con tante cultural hi tórica con rruida
con ba e en la diferencia exual para determinar el comportamiento,
roles y funcion de h mbre y mujere · e a imi mo una e n trucción de .ignificados da i6cación y atribuci 'n s cial que diferencia
la identidad femenina d la masculina.

19

�Dffenl/ldas et1 la mptura conyHgal

Gabriel,, Zafl1()r11 Cam1()11a

arone por el que e c nstituye I si tema de dominación con idera
d terminados varone perteneciente a d terminado grup
ociale d minam o vinculados c n fuerza ocialmente igruficativas a
trav~ del pré ta~ de_ ideologías de legitimación las cuale otorgan
al genero masculino atnbuto y prerrogativa como si todo lo hombres las po eyeran por iguaJ.
Las relaciones de producci 'n hacen referencia a la divi ión exual
del trabajo, que n su forma má imple e una a ignación de determinados tipo de trabajo a determinada categorías de p r ona . A ¡
Ja dí isione genérica del trabajo e convierten en la ª" ignación d~
areas que se traducen en un repar o de igual de I s producto del
trabajo ocia!. La división exuaJ del trabajo debe percibir e como
parte de un patrón mayor que incluye i temas de producción, distribución y c n umo estructurados con ba e en el géner , lo cuale
establecen c ncepros culturale ( nnell, 1997 L987).
ser J de eo exual percibido c mo natural e l excluye de la
teoría ocial; no obstante, para reconocer una sttuctura ~cial de
La exuaLidad es nece ario primero a ver la sexualidad c mo ocial
(Connell, 19 7). La catexis o vínculo mocional se refiere a una carga
p íquica o energía in tinriva que se atribuye a un objeto mental, a
una idea o una imagen. uand
consid a l dese como energía
emocional ligada a un objeto su carácter de género e evidente. La
práctica que dan D rma actualizan el de eo on un aspecto d J
orden de género y, en e te sentido urgen interrogantes acerca de
las r lacione involucradas i é tas on coercith·as conseo ual
i el placer e p r igual dad ) recibido ( onnell, 199 1987).
Por t pr duct d una construcci · n ocial, el de arroll del
género dep nde de fact re que no on conocido ni contr lados
por el sujet y de las r lacion s e interaccion que cada inclividuo
tenga con otra. per nas d 1 mi. mo y distint género durante Ja
diferctite t:tapas &lt;l u desarrollo. La con trucc:i · n del g · ner d pend el e ntext soci cultural la familia, b educación, 1 val re perc pción de la realidad ideología etc. Es a í c mo mujere
y h mbres on imaginado de t rma difi rent . E ta c ncepción no
ólo l ·orma }' modula, también lo lleva a conducir e d acuerdo

a los role ociale e:: tipulado reforzando la identidad de su género
y el orden acial existente.
Tanto mujeres como hombr s d arrollan en contexto sociocultural esp cífico que d finen y marcan lo role ideológico
v acial que
supone deben cumplir. Lo alore e ideale de la
~ociedad que conforman dicha funciones difieren egún el género
imponiendo ideología y expectativa en cuanto a la forma en que se
habrán de desempeñar. La complejidad de la c ncepción de género
implica, ademá , la delimitación de lo role que se esperan tanto del
hombr como de la mujer.
-. l género e condicionado por la nece idades de un determinado sistema de dominación su tentado por ideologías acial.mente vigente en función de u propia orientaci nes y exigencia , creando
conc ptualizaci nes diferenciales y limitativa (Amoró , 19 5). E to
se evidencia n lo r ul ados d la Encuesta 1 acionaJ obre Dinámica Familiar 2 5. En u apartado sobre las concepciones socioculturale de géner , lo que ociaJmente d b tía er un hombre o una muj r,
revela que en relación al entendimient d masculinidad, casi una exta parte de los mexicano piensa qu la hombría. está estrechamente
relacionada con el ejercicio del poder y la capacidad de ejercet control
sobre los miembro d 1a familia. De e ca forma, s considera que un
varón que caree d é ta facultad ha perdid u e ndición como tal.
Cab recalcar que en I calidad rurales e ta idea e má apoyada y
compartida por la quinta part d la población (DIF-11 , 20 5).
iguiendo con dicha encue ta la id as sobr la fi mio idad son
vinculada a la re tricción de la muj re a la esfera familiar. Mue tra
de ello e que dos terceras parte de l s encuestado cu rionan el
que la mujer trabaje fuera de ca ·a cuando tiene hijos pequeños y
casi la mitad piensa que es resp n abilidad d la mujer mantener
unida a la familia (DJF - TI 2005). L r su.ltado del e tudi mue tran gu 1 que socialmente se entiende deb er una mujer o un
hombre
r flejo d la p rmanencia del si tema patriarcal, de un
orden simbólico que a igna los lugares que cada uno ocupa en la ociedad y d l predominio que aún con rva el mod l d de igualdad
cntr lo gén r .

208

209

r

�Di

·
d

Gt1brítlt1 %amrm, Car111,,11t1

i •n ma culma , J qu llamamo. triarcado
r niz ci •n jerárquica
una rd n n ¡
upan dct rmin do pu t s ( \m ró ,
bl
d·bcr r
•
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p dcr e.
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del blcx¡u
1
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11cüu m la mptum 1'1Jl!)'llg,1/

mam
La familia, la pareja, la
p, t rnid. d la religi · n . n in. titu ·
atriarca· · ··
· rica d 1 mund
, 2005).
• muj re; y
adíe n
a
pn
n m.
var ne traduc1 · ndo e e ta
e m naturale
,
. ,
truc-

c1on
•renc1a
a practica
culru
7) e
· Tll a ociad . a la ide d un '')
ch r ncia
de ·
c &gt;n tr
culruralm nt n
ndam ne
n
ble · n ob tan te,
d la hi to ·
di ..
tinci ne. han cr ado una di. rimin
tra l mujer .
· ·
vez un, con tru ci · n culrural y un in. trum nto
d l
1 rd n im · ·
r
onjunto d
tJca r pre e,
e cape
·ale
&lt;¡u d r nru
ulrura d arr ,lla d de la difi rcncia. c. ual entre
h rnbr
mu¡
a . 1mbolizar
truir k qu
pin de
h mbr . y muj
m
1).
b1 n a era\'·
• m
· un rd n simb' ·
la 1gnar a 1 ,, ind1vid
e
uaJ . - r ,Je·. p ; ·
poder ~
·
in teracci n .
pre
paao pm

10.

un e.

el pa io 1 1r m im1 m • el p
ign.d , lo vare ne. P r l c ntr, ri
ci d nd no ha~ ruda que repartir

210

ni
el .rqu

on la. muj re la r ·partida ra n e t · e. pa io ( \m r · , 1 N .
1._1 p ci
la muj r e. con fr ucncrn I de la im 1,1bilid.1.d, d ,¡
no r e n cirru m de la umt 10n -no por, nluniad . tn p r imp ·
:ición-, d . uh rdin c1 • n } de I oprc. ión en ·u n.: lacionc con lo.
hombr , e n I e njunt de ),
i efod , n I · ·tad (. \mor( e;,
rd , 21 n5) . •l ¡ atria.rca&lt;lo c. tablecc lo
pa 10 públic ,
\' prirnd c nv1rt1end el e p i &gt; pnva&lt;l en d &lt;l · la , 1rtuc.l n d
prop · ·iro dc darl cierto mar en cmancipator10 a la mujcr ) con la
intcnci · n qu . ·a di a e mpañcra &lt;l ·l h mbrc y a ente encaz e.Id
progr
cial (Am r ·. , 1994).
Para .\m r · (1 94) el e paci priv d tiene d e nnc t cionc :
por una parte e tá a ociad a la id a moderna de indi,·idualiilitd, 1
prh·ad
el lugar del inrim1dad el ámbito p ·r ·onalindo ustraido
al, ,ida
1al &lt;l nd el imfü iduo pu le r \:cr&lt;l, dcram nt 'l mi m . P r la tra pn\'ad cambi •n ruuJc a imp ilim nto, pr hibi iún
d p j · a í, el . pa i pnrn&lt;l c. igu lm nt un lug, r J · pr , 1 ·w
d rod r • n imi nr .
.\unqu d ·paci pri, ad • c n idc;r, do ·l de 1 . muj r · , é t ·
. ud er el má. pn: i,· &gt;, puc to que impli a r la iones d1rc ta. r
per·onal •.. Por e tar s lla frcm al p d r ah. lut • para la mujcrc e má. dificil c mb1:u en e paao. dd ambito pri, ado como la
par •ja, la famili o c:I hogar que hacerlo en ' pacin. públi o. m:í.
d m ráci o , e m el lab rnl ·l cducath· (1 agard , 200=;).
.\ l. mujer
1 lle,, aJ :iml 1c Je I pri do para yul'. c.1 u
medio r u artífice; de e ta fornu el espacio privado a i :rnado ., h.
mujer · · n ne · :1r1am ·nt · e
¡ud de la imimid, d, puc, to u · e~
ella quien u n · 9uc re, r l,1 · con ti ion, para l)U I di,frmc &lt; tr .
L pri, &lt;l
una f rm: de plennu&lt;l ara quien h. &lt;l ¿ 1.1 '-U pla~
ta orma m cional de realización p ·r ·onal en el ·spacio en el que
rcalm nt ur l'. 9m: s el del re no imiemc . P r lo pri\', d &gt; n
pu d t n r l m1:m
ntid &lt;l .. plc,nitud p, ra qui n · d lug.1r d 1
límit dd con m. mi nt ( \moró , tt 94).
•
La &lt;lifi n:n 1. e. ·u:tl di -crimina v opñm • :i hombr · · ) rnuj~r -~ l .. t,
, · ha tradu ido en &lt;le igualdad :ocia! . , unquc n , , d . p,
r
m p m i •nornrla. t. mp c&lt; p {,m &gt; rcm r arla, pm: t 9u ·

211

�l&gt;i

ndai m k, n,ptrm1 (1

llo implicaría una lim1tac1 n- i
n utralid d · e nrrar c en eUa
l '--'"'u..,;,,

Cambio

199 ) .

nI

f: milla

11 I

·rencia IJey a una fal a
a d la dif r ncia

u r !ación con el m trimonio

de mod miz, Cl • n h n modifi 'd la dinámi a r fun1. familia. L. repr ducci · n }' l r J, ión de la ~ c.ru lida&lt;l
·on funcic n que imb 'Jicamcm defin n I familia; no b tantc,
b erva r curr ·nt ment qu la familia ti n n mea hi1 y
que d númcr de na imi nt fu r. d I matrimonio d la par J
ha incr mcm, do. \ imi m , fun I n e m u ci:tliz, ci · n
tunprana d nd
iñn, aprcnd n d
dulc a e nv rti.r n
mi mbro d 1
· d, h, n obr ntd pn nd d . brc I e nrrol
ial (R dngucz, 1995 1t, d n \rnagada 199~).
unc1onc · d Lmp ·ñada al inc n r el la famili e m la conoll'U , ul
· , producti, a
la tr. n mi i •n de cr nc1a. rcligi
tran currir del tiempo han r
· p rrancia pu to
qu han 1d d
a tra in utuci
n I
rualid, d la.
t
e tipo m
tal, orno l. educ, ión) la pro uccic' n con · · p, ra el
, h, n ·
· nta la h, cia otra. in. tancia
ne ntrán
&lt;l l. f rrnlt, , ctual n funcione
e·
id do y oci fu:, i •n t mprana d l
hijo. ( \rri da, 199~).
nrF•,n,

En rdaci · n la un i ne c.:c no
· 1porrant di ren i r
ntrc la que debe cumplir la famili. re p ·et al con:um r repr ucc1 n por me lio cl I rrab, j d mé tlc y l. f-; rmad n l mere do
d tral a¡o de pr iu ci ;
\ t:rú 1 • (A
, 199"'). Tarc.1 qu . menorm n
•
an • 1int rior
r e m la
duca i · n d lo htj h
r lbada
· mo,
dand como n; ulcado
•
p 1b
• bro ·.. o
bs
itu ci 'n h cambia io
fr cu nt en i·
económic. s que alteran •sa. t ·ndencia panicul. rmenc en r laci 'n
ucación prce ol, r, 1 salud ~ 1t:
· tambi ·n, f. milla
en ir un. anc1as ccon · mic, s y a le.
re ida. d ben cubru

212

abri la 7..dlTlora .anll[Jlla

cual ignifica un aumento L1boral d l trabajo
dom · tic
neralm •nt a e, r d la mu·cre. ( rri d 199 ).
J ¡ r •ma patria.real pr val ci nte en la famili latin am ncana
duranlc.: 1 igl XX d l qu aún qu dan r abi : ~ponant . · tabl ce un. evid 'nt clifer nciación · • ·ual del traba¡o emr • rnu¡cre
v h mbr en d n&lt;l
la· pnm ra le · e rrc:ponde I pri , d , l
~dati ·o al cuidad de l · hi¡o ) la atenci n d l h
demá. d
compl rncncr r. e lab rar e m ·1 . . . \1 ho~br P. _r u part · _l
conciern el dominio d 1 :pacio public , la conf rmao n de una familia a partir d h r bc1 nes claramcn
trucrurad, ~ _d aut ridad
, afi et e n la e p . hij . y I ri maci ·m, pr t e I n y u ·t n
• e n &gt;míe de la familia lavarrí, 2 l&lt;l, citad en .\rriaga&lt;la _2lKJl) •
Para ,. riza ,-d
l.tv ·na {2ll( t) \' all ) Tuirán (1 &lt;J ) la tarruha
latinoarncric~a. empi zan a mo. tr, r cambio en al no s tor · :
rup , aal . particularmcnt · en h cla
m dia. alca que.: mu. t • n may r ni, le •&lt;lucaú, . LI ori en t.le r eran fi rma J ne e d be prinapalm nt ~ pr e
d m
.
)CJ culrumle , la mcerrdac1ón de ésto . Lo procc o· &lt;lcmo rafi~o e cli tingu~n p r d d en. J la focun&lt;lidad ) m rtah&lt;lad_ ,1
incr m nt de la edad de \ida, l ere icntc pr . &lt;l urbaniza□ n
r t. , parac1· n c.:ntr
.·uali&lt;lad r r pr &lt;luc:1ó~ c.l:md e mo r ul~adc m remen u en la p&lt; bbci )n. L s e onomtco. de cacan ~o_r _la.
rcinci&lt;l ne . cri. i. con · mic, la dcvaluaci · n &lt;l l p der • dl¡u1.1u, o
\' r ~ incur.J · n m irn &lt;le la muj r n el m r • de lab ral P• ra ha~l frente a l pr bl •marica de dt. minuci · n Id in r, o. -\ u " z,
lo cambi
cm ulcuralc. han 1do con· ·cu ·ncia de los &lt;los anteriorc replantt..~do lo· rol : cl mujer . y h mbrc y 1 . r ·l~ lO?c
tal en re run
incidí nd a uru mt en l. ·. ru cura t. milm.r
\' u &lt;lmámt .
:.nLr • Ja.i; cmrLf rm, ci ne
e 'al qu han r ·pcrcuúdo en la familia \ en b rda ¡ · n mr, u miembr &gt; t mbién . cncuemr:m: la
r &lt;luc~ión paulatina d l t.'l.man &lt;l las familia ; el incremem~&gt; n la
1 ·d d e•la· mu·1 r • ·, u ins r i •n ·n el mcr ad lab ral tactluan&lt;l l
,,na
con U&gt;aut n &gt;mt. ) reh i n d éner má · cq~1taova ; cl onr~o
d · la natalidad; la ma~ 01 tokrancia a la. urn n hbr · y al di\ orct

~

21

�Diferrncitli m la mpmra rot!J11gal

cambio graduales en los roles d género y el incremenr d l número
de hogar s monoparentale con jefatura femenina 1ontesino , 2002;
Salles y Tu.irán, 1998; Amagada, 1997; li ce.ira 1995). imi mo el dejar d percibir al matrim nio como I único medí aceptado de formación de la familia ha p múrido r con cer otr forma familiare
como las unione con ensuales las familia con un solo pro nitor o
la conformada por par jas de un mi m éner .
partir de la década de lo
tenta urgen en Méx.ico cambio
ociales que repercuten en la familia y la relación d pareja. ntre e to
encu ntran el de ceo o retraso d la nupcialidad la di minucióo la ta a de fecundidad, el incr mento en la p ranza d vida
de unione consensuale ' di olucione conyugale dando como
re ultad importante tran formaciones ocioculturale que r p rcuten directamente en la familia (
·AP 2 4). _. jemplo d ello
es el de cen o de la fecundidad que oca iooó cambio igoificarivo
o la vida de la mujere y en la relaciones al interior de la farrúlia,
ya que al tener menos hij
las muj r tuvieron la oportunidad y
pudieron elegir incorporar e al mercado laboral. l aplazamiento
de la dad para contraer matrimonio y el incremento de la oltería
-sobre codo en lo varone - han posibilitado la pr sencia de pautas
matrimoniales más compleja qu inclu •en paraci n di,rorcio
nueva union (Oliveira, 1995).
O o cambio importante iniciado en e p riodo fue el pr movido por la política de población que, junt con la campaña realizada n los medios de comunicación incitaron el imaginario id al
de las pareja obr la familia mod rna: familia nuclear conformada
p r ambos padres poco .hij , ri · and un proce o de adopción
de nu o valor s acritudes y práctica. preventivas n 1 patrone
reproductivo d la par jas (Lóp z / f).
Los cambio menci nado han r p rcutido en la estructura y dinámica d la familia pue to qu aunqu continúan predominando
lo hogare nucl ar completos y la familia exten a y c mpu ras,
también han incr mentado significativamente lo h gare unip rnal , con jefatura femenina. E tas transformaci ne también
veo reflejada en lo pr ce o de formación y ruptura d uni n al

r

r

214

ab,iela ZfUl10ra

flrn1ona

r tra arse la edad d contra r nupcia , pre entar una di, mumción
de lo matrimonio y un incremento d la un.ione cons n ual
lo divorcio , la eparaciones y la pre encia d otra tipología. familiare .... sros cambio de igual forma han influido en la organización
y convivencia familiar al cu tionar la autoridad patriarcal y el modelo de j fi varón cabeza d familia y prO\· edor exclusivo. A itni m
el hech qu la mujer po. a mayor nivel de escolaridad y aport en
la con mía familiar, la c 1 ca o posición de negociar con u pareja )' demandar relacione má e9uitativa n tituto acional de las
Muj res, 2 03· riza y de Olivcna, 2 01).
i bien las tran formacione ocurrida on ignifi.cativa. ) han
influido en lo cambio d la relaci ne d pareja, no han llegad a
la quidad entr mujeres y hombr y continúan reflejando patrone
tradicionale a ignado al géner . Como eñal.a liveira (1995) en la
familia~ r laciones de g · nero en ;\léxico, siguen di tingui ndo diver o matice en el ejercicio d I poder m~sculino obre la mujeres
qu van de de el u de la violencia ha ta u cu . áonami oto , forma de resi tencia. A imi mo aunqu, l percepc1one. n rela~i · n a
role al interior de la familia paulacinament e van tran. formando,
para muj re , hombre., la crianza y cuidado de los hijo ) el hogar
igu o iendo p rcibid como re p n abilidad , de la mujer.
En nue tro paí oo ob cant que la familia encu otra en proc o de democratización, al inrcri r &lt;l é t'l existen pacios &lt;l&lt;.: p der
diferenciad . compartido por la par ja ( arcía ) d OliYeira .2006)
y aunqu la decisione familiare c mperen a ambo cónyuges, ·on
di pu ta primordi,'llmente por un d ello . Lo e. pací d • &lt;lecii · n ma culioo s ubican principalmente en a pectos rdac1onados
con la finanza , nuencra qu l femenin
e ubican o r rn a
u role de rnadr y e po. a. E te hecho re\· la lo que Amor· · (19 s)
eñala r p et a las elecci ne de la muj r , como &lt;l un e ndo
ord n pue
que son leccione en funci · n de otra leccione,.
jemplo de to e manifiesta n m, tiga 1 nes r al.izada n
nue tro paí . bre la dinámica familiar. En el estu&lt;li realizado por
García y d Qijy ira (2 J6) eo la ciudade rle ~fé.·ico y l\1onterre,·,
egún la p rcepción de h mbre. r muj re , lo e I acio de decisión

r

�Dffemmas e,1 fa mptura (Ol!Jligal

Gobnela Zamora Carn101u1

ma cu.lino e d finen en la compra d bienes importante el dónde
ivir r lo relacionad con paseos. Exi ten también a pecro d 1ámbito domé rico 9u continúan iendo predominantemente adjudicado
y de arrollado por la mujer como el cuida.do d lo hijos de
familiar . adulto mayare en ituación roln rabl y el h gar. E te
pr ce de d mocratización n la familia ha traído con igo la exteriorización de a pecto del ámbito privado al público. i bien algunas
de e tas rran fi rmacion han ido importante }' la participación
femenina e má. n table, no p d mo afumar que en u e tructura
actual predomine la equidad de gén ro entre us mi mbro y corre _
pon abilidad de los cónyuge .
,

'1 contexto de la familia actual e torna má compl j debido a lo
cambio urgido en la familias a la uni nes y rupturas de la par ja.
• n la últimas década paulatinamente e han modificando valore
tradicionale que se tenían en r lación a la familia y al matrimonio
y con ll la perc pción que s tiene obre lo mismo . Com señala
Lipov tsk · (1999) las r laci nes familiares e han e cructurad bajo
un modelo patriarcal qu , i bien ha mo trado algunos cambio , continua pre entando e quema de desigualdad de forma mod rnizada,
) aunque hay e pacios público gue las mujere, han c nquistado us
vida c ntinúan girando en torno a lo hijo el hogar y la fa.m.ilia
imperand con ell remini c ncia d l modelo patriarcal.
A pecto que e evidencian en l r ultad obtenido por Ribeiro (2()(12) en su in e rigación s bre 1a ideología de género y tran formación de lo. papele. e nyugales en 1 nterrey. n u e tudi el
autor d staca qu c ntinúan pr dominando Jas acciru&lt;l con erva&lt;lora que mantienen imágene e t reotipada en cuanto a l . role
d género a í p r ej mplo, la may ría d l hombre , la. mujer~
con ideran que ésta está mejor capaciraLla qu el ar' n para cuidar
de lo hijo y, que Jo hombr má qu la muj re d b n r re p n abl · e manten r el h gar.
Como
ha menci nado la familia e ncu ntra en c n tante Y lución; corno in Útución refleja lo patrone culturales qu
s manifie tan en una ocie&lt;lad e pacio y tiemp det rmjnad .
A 'mismo influye } , influenciada por l cambi ec nómicos,

aciales, culturale , hi tóricos y religio os. Lo cambi presentados por las familia hacen nece ari comprenderla de de otras per pectivas com lo nuevos acu rd entre lo miembro ele la pareja
en la convivencia domé cica, n la relación conyugal y d paternidad
pue t que finalm nte n u miembros lo que forjan la vida familiar (Garóa Oli eira, 2006). La dinámica familiar en la ociedad actual
e múltiple compleja, por lo mism , hablar de un solo tipo de familia, ignifica xcluir a istemas familiare 9ue exi. t n r han exi ti.do y
}vida de a p cto como el divorcio que van reconfigurando con
ba e en la demanda sociale .
Lo cambio aciales paulatinamente han modificado la concepción del género, lo r les desemp ñado, por mujeres y hombre la
familia y el matrimonio. E to e deben a diYer os factore como el
de cen o de la f cundidad y mortalidad; el avance y us de método
anticonceptivos; la paración entre exualidad r reproducción; el creciente proce o d urbanización; el ernpoderamiento y reconocimiento de la muj r d que u funcion no
limitan a la proa- aci 'n y
cuidad d l hijo y del hogar; y l cambio ocial r ultado de cri i
económica que han producido la xpansión del mercado laboral y la
incorporación de la mujer al mi mo (Ariza y de Oliveria 2001; Arria~
gada, 1997; Bonino 20 3; Burín y Iel r 2
J\L'O, 2004· López
s/f; Mont ino , 2 2).
E tas tran formacione auna Ja a lo cambjo económicos, ociale y culturales se perciben desde dos perspecti a , la primera y
má tradicional como advertencia del debilitamiento de la unión
conyugal, la segunda, como 1a calidad del ·dnculo de la pareja, donde
cada uno de lo miembro tiene la libertad de elegir con 9uien estar,
lapo ibilidad de terminar una relación conyugal el reconocimiento
, aumento d div r a forma d familia Qelin, 2005).
La idea de que en la familia la relacione entre u miembro
on armónicas e conde caracteri. rica. que también son propias de
la vida familiar: existe de igualdad ntt su miembros ' en la dinámica emocional de la relaciones familiar s ha ' conflicto , pugna ,
ho tilidad y relaci ne de p d r ( alle y Tu.irán, 1998). i bi n
pr val c un· int rés social por que lo matrimonio p rmanczcan

216

217

�Difm11cias e11 lo mpluro COl!)'ttgol

abrirla Z,11m,m Con11011t1

unido también la sociedad e intere a por facilitar lo recur, legal para la di lución d unione qu dañan la integridad de alguno d lo miembr
dond u cónyuge n d ean p rmanecer
unid . ~ a í c mo . urge la figura d l di orcio para pr tecci ' n d
lo cónyug ' lo hijo , cfu oJvi ndo l \"Ínculo d l macrim ni , n
a la familia.

irrumpe en área traclici nalmentc confi ricia a lo \·ar n 1 en
mucho ca os también . convierte en pro,·eedor \ ún.ic, fi. rura d
autoridad para u hijo D pué d l di,~ rcio al runo · &lt;le l problema. que d ben enfrentar la mujere. · relacion, n c n el bi n car d lo hij y la car ocia de recurso· ec nómic . para olvcntar
u nece idade pu to que en mucho caso la pensión no s ti face lo_ co te pro cando 4u ten qu traba¡ar par ·ufragar l
requerimiento pr pi y de l , hij ; aún
c mo inclica erruti
(2 3), la pri ridad d mucha muj r
gu iendo at nd r a u·
hij y cuidar I hogar.
l encr la cu toclia de los hijo , i bj n r pr . ·nta un &lt;lcr cho y
un benefi.ci para muchas muj r , al mi m tiem o ignifica privación de al n s a p c o d u ida prjvada y de. empeñ de un..1.
d ble jornada. tra problemática qu , frontan la muj ru, dirnrcia
da que t ntan la cu todia de u luj e. la in orporaci · n en 1
acti,·idad ce n · mica puesto que la p rrunidade de in,rre ar en ·l
mercado de trabajo e ven re tringida p r el tip d trabajo a lo·
qu pueden acc der p r h rari lab rale incompatible con us
prioridad e mo madre . Por otra parte el nivel d ingr
btenidos por. u trabajo con relaci ·na lo alcanzado por 1
on men re , cajonand m y r mp br cimiento.
. ob. tante lo bcnefici qu pu da . 1gnifi.car el tener la custodia d I s hijo , . u a ignación b. sacia cn el derecho prefcrentt: qu
cien n la madre de mantener a l hijo menores también pu d
er con. id rada com una perman ncia a u po. i i •n social &lt;l er
para tr ,, d nde u c metid Je muj r-madre debe e tar icmpr~
en funci , n d l s hij . : ducarlo , cuidarlo y cns ñarlo. p;_tra a J
autorrealizar a tra é de t: to .
Para l varonc. la acti idad ce n · m1 a tamb1~n pu de repr . en
tar una pr blemática p r I s fluctua ion . del m rcad de trabajo
y p rqu el pro, er implic. a .im.i mo ati facer una . rit:: d requcrimi neo qu no e tenían o que n ca mne no pueden ser .&lt; 1ventado . . A dif; rencia de la mu1 re. para quienes la di. olu ton n
r percute en ·u idenci&lt;lad e m madrL-cuidad ra (. afro ~n _l J · ca os
que
pterd 1, cust dia.), para lo hombre-; el d.Jyorc10 involucra.

Divorcio alguna repercu ione en lo role de género
De de el nací.mi nto la oci dad y us in citucione imp n n un c njunto d o rma , prácticas, imbolo , ignificado y repre entacione
al comp r amiento d lo inclividu qu e elab ran a partir de la
con rrucción acial de la diferencia exual que di ringue a mujer s de
hombres n una ociedad y momento histórico det rminad . sí la
cli tinci · o del 'n ro y la di~ rencia entr l inclividu determina l
pr ce o de ocializaci · n de é to . n la última década han ocurrido cambio ignificaci o en las r lacione de géner , en la pareja y en
la familia , uno de llo e el divorcio. La di olución del matrimonio
afecta la ,i.da de los ex cónruges u dese nclientes y modific, los
role qu e teman cuand la familia perman cía unida, p r lo mism
la ruptura impacta d forma difi rente a mujere y hombr s.
Para la pareja, como pr ,,..¡amente
m ncionó, la repercu ione: del divorcio se r Aejan en a pectas de alud jurídicos afectivo·
p ·c l 'gic ., econ · mico , religio. y ocial . ta rep rcu i ne
no e manifie tan de igual man ra para muj re ) hombre. d bido a
que, al r . eparado el mundo públic del privad , y asignar! a lo
var ne la re p n abilidad d la pro\'isión económica a la muj re
el cuidado de lo hjjo.
1h ar ~ainerman, 2003) n la familia,
ub · ten jerar uías de sub rclinación entr u mi mbro . . p r l
ant ciar qu la implicaci ne d la clis lución matrim nial reflejan
imp rtant diferencias d géner a la yez qu
n afrontada de
forma difi 1·enre por cada miembr de la pareja.
Para mucha mujer particularmente aquella. qu .e dedicaban
al ámbito d m' rico 1 di,· reí inv lucra una ruptura de c · digo
ociale d I rol d la muj r ·¡ e m madre J p a, d dicada
únicamen e al cuidad de u familia. Tra la di oluci · n, la mu¡

21

219

�Di

nrias r11 !tJ 111pt11rtJ ro'! 11 ,1/

a p cr qu limic:rn u aut rid, c.l e
·
familia
culiza
l
·
con lo hij . l ruprura a
en implica cambi &lt;le
r
· aci · n 9uc af eta
r l implicad n
C\:, • D • cu ·rd
be
_ \X illiam (1993; citado
en B " r y tr , 2 i~) para algun
que 1 . r pre enta ad pt
nclici · n d padr divorciad ·u
nu
c m p dr ·s no
· . 1
nera c nfüct v c nfu.·
oncic;rto fr mad en m n
da p r I madre:.
Ind ·p ndienc m nr d
a qu dio
al dJy rc1 , la
rupru
·ugal , 1clencia la 1 ·timaci · n d
n imb 'lico al
o
mbre y muj r &lt;lifcr n
. bli ·
que
J
u rar c.¡u cada uno cup
· · · la
. En
cuant
hi'
bre to&lt;l cuan&lt;l
n
-,
· ·n
ho \ bli me, &gt;
a la ma
1 d r cho d · cu te dia ) al p clr I d rcch d , · ita n
e t, m1 ·m, prerrogativa
n 1p &gt;de la p n ·1ón

brirloí.'. wm,

l'fld '.ic

tad
cad
o

·

puc t qu · p runapart ·u curr·nci .chain r m n·ficat.i\'am ntc en la: última &lt;l 'cada d • ere di\'
atrim
19-1 , L3.9 diYorc,
r cada l
,1
. W9
r I tra, rcp rcut n

Di rci
om fenómcn . cial, d di\'Orci cobr, imp r :in 1a p r I c. mbi llll · uu n en la f rm de ,·ida d lo indi 1 lu , . ·1 , um m
de la ruprura in, trimoni, 1 pu &lt;l · ·er e n id cado e m una le
1 tran. ormaci n · d m, · r r I , anaa en l r laci ne amiliar

b1 ' n n la r
de par ja cra&lt;lia
• n
fi
ro
· ad
n umplir mui re
,. h
n
ctativ·
·
nómica·, cultural y
p &gt;liuc de la p blaci · n.
Eri te una difi r ncia cntr
· · n y di\"C rci . - □ la :cparaci · n el docul
cón,·u
·
et
&lt;lid · por tanto,
ninguno de lo ·po o· pu&lt;:dc: e ntra r n
tra p r na
e ntrari
uc &lt;lt.: e n el &lt;li\' rci , pue to qu al cr la di· luci · n juriclica del matrim&lt; ·
alm
d mcul conyu al, 1
· a
n}ug · e &gt;ntta ·r nuc, nupo: ..
La di. olución e myu
n pr
que pu
r d loro
p ra
que e nll ,a mu ho. pa.os ant s del mi. mo: d
macri
· u.ltad
la parcj n pucd · r
la terrninac· '
I\' nci., ·1
ribunal
.ivil n cas dd dh' rci admini. trativo · h ob enci · n del
· El djmrc10 d b ·rí. •r l
·ón a b dificultades cntr lo eón'
·
bar
e
la B ·au, ir ( 19 1) el pr bkma dd
·
() p r e; n o d I di, rci
· qu n
·
la p ·r na
un n ·n. u d ·bilicl d. 1
·
· · n pla ma en la acan1 le·
t¡u
o o. m:mifi !-.tan ame cumplimiento dt las obligacione ·
e otra.ida e n el dh· rci . L
cm
r&lt;:Íi r ne a la
figura de la e. par •j, . n
ti,-.10 a 1 · actore a r ahz, r
acc·
me :erar e mp rtamJ ·oto· p ·rjud1 iak con el ob¡ctJ\'
d&lt;: ca ri , r o sancionar al
cómugt:. \ i, l. ili. oluciún d I m·1trimom \"le.len ia L . rdaci ne de p
ub rdinaci · n nrr lo · e:
s
e
la man n eJ incumplimi mu de 1 · acu ·rd .
·
d JJy m .
p
de l.l di · lu ic,n 1·l m. trimonio l &lt;livor i
no dt na . er
&gt;con juicic valomm· . n ob ta.me aunqu • b m. y ria de la. c1cd· le
n~
.
. 1&lt;liY&lt; _reí p r
cr un n
· J ocia!, &lt;l1f
I matr1m n
da&lt;l n

220

-21

s~ bl ·cid en
· L1c1
Lec' n, cuanan ·I
culp bl tiene 1a blig a · n d ·
corgar una p n ión a la e. p
aa ·
uc d en los cale cfü rci &gt; pe r mutu
ntirnient
c.· e· mu . no
en ·n
a
· · . al\c qu Y lunt:triamcorc
1 e nrrari . \unquc
· rci . nilizado en
H o d · la · muj r . no trabajaban r 1 6° o el é ta no lo ha ·
ar
! ·dic. das al hogar (I
e n id
to
&lt;l ·ba ere mpcn. ado mor~
·
d manuten 1 • n para
Ua. l ·. ·te: hech 9u n la ma) ·
exim a 1
,ulnlr, l.. in.u ci · n d I s muj
v1dcn ia la diferen ia cntt
bre
tr duc1d,1 n Ie igualdad · cial.

indivi

�,t1britlt1 Z a v 1ú1t1

ch

n ral o ,·atora p 1u,·am n e e t
n ólo

o , p ar d qu n mu, conY nienrc para alguno

¡a .
·l ·
·
d acu ·rd
tilidad a
amba. par
ruptur m trim nial e n fr cu ncia
hacen rcbci n entre
pane
·
y e truncan acucrd
p · . Tra
la di
almene exi t n difi
neg ciación y
a ig
r dia d h ··
u manurcna •n, duc, ci n, reparro d ·
)
matrim ni
e. e · nyu e
r na 2f
).
ai

r 1 judicial, • in
lo c1udadan de
cau al de div ·

·n d

ap
tar r
a la re 1am
·
a.l
n ,

n
l judic1 y

a

·l adrnini crati,·o
d r ch ci,-iJ de
··
d, .. tad , la.
· ·
d bt nerl ,

bien ·, la di tribuci · n de lo. mi mo depende del ti¡ J ' régimen
patrimorual qu la par ja p, et · al oncracr nup _i. ·. 'i l. unión ~
baj I r ·gimen de . ep. raci &gt;n &lt;l b1t.:n · e da m1cmbr Je la , reJa
con n: lo. bi n mu bl . inmuebl · qu
tén a u n &gt;mbre. ; n
lo ca o qu • 1matrimoni e e tnble 10 ·om se c1 d. d n. 'Ugal
bi n mane muna&lt;l •• é c.
a ne qu liquidar put.:sto que codo
l bt n qu
adqwn r n &lt;lur. m 1 m mmoruo f rman pam:
de la c1cdad conyu , l
decir on d am e cónyuge · . 1di 1,. r launiónl c ·rre p ndcacadauno 5t 0 c, d lo bi n · , íc m&gt;
d la d 'Ud, que
ntraj r n duran e d matrimonio ócli
1,·il d
u •y L &gt;n 2 J(l ; Br ·na 21 JI ).

rci

cncian d una
d acu rd a l . tabkci-

a
.
i,·il tablece d
·
dn- rcio:
div rci judicial, a ·u ,. z pu d er
•
t ·
rm
timi nt .
· luci
ica d J ma rim ru cuanau. a de él e n
una má de
ta l • ida n 1 ' ó&lt;l
Ll &lt;ld E tac.Jo.
a cuand l
e:- de e mún

El cfü· rci
·
d alguno de l . co
1, d1ecinue,· cau
El div rci volu
·
a u r
· itan di h-er el \Íncul e nyu
po d di. oluCJ • n r qui re la int n- nción de un juc:1 n virtud &lt;le q
pr cr ar n hii&lt;
tr. j ron macrimt nio p r CJ dad
n 111 norc: d d. d. El div rci , Jumario pue&lt;l , a
admiru rmci cuando le
e m1enen n di,· rci
· nen
má d un , ño I casa&lt;lo
may re d dad no
aron
h11 s · teni nd I
can
&lt;le 30 año
zcan aJguna
&lt;li.·capac1dad.
La di oluci · n d 1vincule macnm
p rcut n e d.1 un d
mi mbro. de la pareja u bi ·n y 1 .- hij . En r laci · n a lo

222

a r111fl11t1

Pe11sió11 t1/imentirit1
• -· rendo · tipo d p n ion · alim ·nrici. . cgún la circun ·tan i,
la d nYada d I m. trim nio c.¡uc deb n los eón) ug · ntr i \' la
d ri, da d la filia ion, e c.kc1r, aqu lla u amb &gt;: ún, ug · ckbcn
u hij . . I peo i •n de alimento no . r ficrc úm amt.:ntc , 1p, o
de · to , su e n pr
much m: amplie : , lud , 1 p, ro &lt;l . • . ~o
p
ncce. 1dadc d · lim nto, ,. · ·tid ca ·a-halm. 1 n
·i ten ia médi \ n d ca &lt; d ·le . hijo e m i ·n incluye l. c&lt;lu ci · n (Br na, _1101).
.•
.
11 t div r i la cancjdad d l. p n. 1 m e detcrmtn, d. p r el
juez con ba e en la p &gt; ibtlidadcs d · quien d ·b _darla , 1~ · ne . _idad . d qui n e qu1cm:. ticn ·n el d rcch a r.1,; 1b1rla ( •.&lt; &lt;l'.go ~1, 1I
u •v L ón, _ J ) . I-,I juez e t,1bl ct la cantt~aJ ccon_ nu ·, 9u . ~a
, igna 1, on id r,tnd l. · ncc td, &lt;l •· ~ ·I ni\ ·I &lt;lt: 'u.la d l. P·.re¡,
r ¡ hij , í com la e lari fad e rado &lt;lt: alud edad, , pa ·1d. d
par, trab ¡ r ) p ibili&lt;lad 1::con · mica · ele cucr io con u ingrc-

J:

c.

r n 2 1) .
•
J s p, drc. ci n n I obligad ',n &lt;l onmbuir ,ti . u t ·nto ccon m1 &lt;l u hij .. I] di r io n c.;. 11 1 • &lt;: , re pon ; b1lt&lt;la&lt;l ·mte
los con;uge. pno tkpcndiendo dd tipo~~ tfüorcin L i ten ,anaCJ &gt;n •· n la ti. rma de d ·terminar . u &lt;lurac1 n. D , cu rd ~o~ Brt:n, (2001) n ¡ ca. le d1,· r 1 , ju ltn ~ ~ r ~1u u e n t:nUmtcnto,
la mu¡ r u •n d re h a r • ib1r b p ·n 1c n , limen : n. por p;m d 1

�Difam1cia.r e,¡ la r11pt11ra ro11 1,gal

Gabriela Za1nora Cam1011a

ex cónyuge por el mism periodo de duración del rnatrim nio derech qu e válido iempre y cuando no po ea ingreso uficiente ,
contrai a matrimonio o e una en concubinato. El hombre a u v z
tiene el mi mo det ch a recibir la pensión cuando se encuentre
imp clid para trabajar y no p ea in res . ufici me ffi1 otra no
e una en concubinato o e ca nu vam nte.
i bi n I derecho d pen ión pu da er un benefici para el cónyu que e encuentra en ituaci , n má vuln rable e ta prerrogativa
n e de orden eneral n la I gi lacione de la div r a ntidades
federativa . De acuerd con lo e tablecid en la 1 gi lación d
ueo L 'n cuando 1 div rcio es p r mutuo con ntimiento, 1 ex
cónyuge no ti nen derecho a p n ión alimenticia ni a la indemnización p r daño y p rjuici , alYo qu
pacte lo contrario [ena,
2005). Cuando el div rcio e nece ari el juez determina qui, n d
lo ex cónyug fue el culpable de la ruptura del matrimonio, d esta
forma
r conoce al e' nyuge inocent y
le otorga el d recbo
de olicitar una p n ión alimenticia ramo al mom neo d 1divorcio
como en 1futuro.
Privilegio que ce a cuando el qu I da carece de meclio para
cumplirla· cuand el alimenti, ta d ja d a ce ·tarla· en ca o de daño
grave por parte de qui n la pu ee a quien la otorga· mientra. ubi tan la causa d adicción falta de aplicaci · n al trabajo por parte
del alimenti ta· cuand el acreedor in con entimiento d qui n proporci na lo alimento abandona la ca a de e te sin cau a justificada y, cuand el alimenri ta e condenado por vi I ncia familiar en
contra de qui o otorga la pen ión. El eón 'Uge cuJpable de la ruptura
conyugal pierde todo derecho d olicitar una pensi 'n de alimentos
aunqu pudiera nece itarla. y i amb
on declarad culpable ninguno podrá exi irle aliment al otro (Br na, 2 l; · digo ivil tle
u vu León, 2 8).
1\I fijar la pen ión alim nticia . e e tabl ce una cantidad m netaria ufici ne para e e momento in embargo, c n I pa.o del
ti mp e. t mont re ulca in uficiente. E p r 1 anterior, qu en el
e n eni deb e tablee r que dicha pen i 'n tendrá un aumento
automático mínimo equi al nt al increment porcentual del alari

diario mínimo vigente en la zona económica donde habita el deudor, alvo qu los ingreso de é t no aument n en igual proporción.
n esto ca
el increm nto e ajustará a la cantidad obtenida por
el respon able (Brena, 2 t · Mena, 200-).
La ley no ñala una cantidad preci a para el pago de la pen ión
en la práctica l s ju ces han determinado entr 35 y 45% d lo ingre o d l d udor alimenti ra. En lo ca. donde el deudor alimentario no tiene ingte o fijos o su alari no e e mprobable el juez
timará las ganancia de é te con ba en lo ign d riqueza qu
ost nte
ena 2 5). n el cumplimiento del pago d la peo ión
exi ten aquello padre 9u a umen u r pon abilidad y también
qui.ene intentan lud.irla manife tanda in r o inferi res a lo percibidos nombrando a tercera. per onas acreedora de u bienes
para pre entar como insolvente y n
t r ar una peo ion justa
d alimento . Ante , te tipo d ituacione la legi lación tablece
aocion . , no oh tante, e ta práctica e pre ntao en la actualidad,
repercuten ea lo acuerdo, del diYorci y afectan a lo miembros
má vulnerable de la familia.
unque la l y establ ce los derecho , obligacione de lo ex
cónruges entre ello mi mos · para con u hijos y eñala la r percusione del incumplirnient d e ta obligación también exi. t
la otra realidad en donde el progenitor a quién se l a ignó la r pon abilidad d l pago de la pen ión ni ga a pr p rcionar 1 tablecid ap na menor cantidad d la tipulada o de aparece. _\nt
e ta dificultad el otro pr
nit r ( n la mayoría del ca os muj re )
debe bu car l medí para ati facer la nece idade económica.
propia de los hjjo y aunque n la ley el problema e tá c nsid rada, t no ignifica que e té r u lt pu to que en el diario acon't c re una situaci · n qu · .igue pr entando y la legislacion n
han p did . olucionar.

224

225

C11stodia
orno consecuencia del divorcio l dercch de cuidar a lo h1j
menore de dad
div:ide entre el derecho de cu todia a cargo de
uno del prog nir re y el derecho de con,i,,encia a carg del otro
rena, 2 01). La cu t dia e Id r ch que tiene un progeniwr de

�Dij,.re,rdai f JI la ntptura t OJJ}11gal

cuidar y acender e tid.ianamente a lo hij , la patria p c tad n
lo der cho ~ obligacion . qu la 1 y r c noce lo. padr
la p r n, } bi n d l hij menore de edad o discapacitad s.
n el d.iv rcio amb padres jerc n la patria pot tad d u hijo
o ca d fall cimient
un pr genit r, o qu las aut otorgu n la ent ocia d la mi. ma al otr pro nit r, per
ólo un tiene el derecho de cu rodia.
~ ambo padre ci n n toda la bligaci n para con u hjj y conservan su d r cho de
c ovi" ocia r vigilancia ( , dig
ivil d ue L ón 2 ).
n la mar ría (65%)
lo di
realizado n 1
n nu tto paL amb padr
· n fa\· r cid . e n la patria p te tad de lo rujo (1. •
mbar o, ell no ignifica
qu l d r ch d cu t día a compa ·
to d bid a que l galment 'l
ne de a un
p
· re la guarda _, cu ·t
d.i de I hijo y al otro l der ch de
al lo e tabl cid en

1Distrit Federal)2.
Parti ndo de qu la
ti nen una relaci , n má e tr cha
c n lo m nor y qu con ma, r frecuencia s n quien
cupan de l • hij , la legi ]ación e tablee que la madr · ne d rech pr fi r nt d mane o r la cu t d.ia d lo hij menare d 12
año , a meno que e dedica ' e a la pr stitución al lenocinio hubie
contraído adicción a las dro as el alcohol po ey ra alguna enfi rm da e nta · a o e nducta ami cial qu pu ·era n ri . go
la e tabilidad fí ica
m ci nal d l men r. Para I ca o d n&lt;l
l ruj han cumplid l 12 añ , el ju z ad mi d
cuchar l
argum nt d lo padr , solicita la pinión del m n r y c o ba e
o l int ré up ri r d I m n r r uel a uién a ·ignará la cu t dia
( , di
ivil de ue Le· n, 200 ) .

2

Donde •e reforman y adio nan dispos1c1ones d I róculo 283 bis p ra el &amp;lig mi para el Dt lrit Ped ral. tableoend qut:: " _n caso &lt;le qu 1 . padt'
hayan acordado la guartt \ cu. todia c mp rtJda en cérmm s de lo cstabl c1do cn hi fracción II del apartado B del arócul 282, el Juez, cn l. sentencia de
drrnrcio, deberá garantizar 9uc los &lt;lirnrc1amc,; cumplan con las obligacmncs
de crianza, tn 4u ello 1mpltqu un a sgo n la ,,da coudiana para lo · hij s"
( cern ficial del Di tnto ederal, '.!:!KI :14).

226

G,1brielu Za1/Jl,r11

11111t&gt;r1&lt;1

La 1 r tambi ' n ñala u quien ejer n la patria p te · ta aún
cuand n tengan la cu t dia cien n d recho de e nvivenoa e n u,
hij (2 ). •s~ d r cho no e una facultad propia d lo pr nitor , e también un d ch d 1 hijo ejemplo d ello e mani6e ta
en la Le} d Pr t cción &lt;lt: la
ma 1iño, y d le e nce en
v
ón (- 6) d &gt;nd n u artícul 42 43 ~ 45 eñ,'1.la l . &lt;lerech
qu tienen 1
d convi 'll' y mant ner rcl cion p r ona.lc ·
e manera regular con amb pa&lt;lr · aunque é s tén , parados.
i bien lo d r cho de custodia y com: ivencia on pactado )
a ignad a cada pr
nit r n el e nveni r alizad ant l juez é t n
n inamonble . J acuerd puede m dificar e cuand un
de lo pr nitor lo requiere p r con iderar que el rro n cumple
con la obli ación d educar al menor e nvenientcmente o pone en

o u bi n tar r na 200 1).
C m
ba m nci nad , en la may ria d l ca o la cu t &lt;lia
qu da a car de I mad e, p e tant
Ua quien ócnc la p . ibili
dad d int ferir n la relaci , n con el padre. Tra el dirnrc10 alguna
madr .
de empeñan como · guardias en la r !ación p, dr -hijo
·igiland c n tantem ntc d contact } acercarruento entr amb
( hron , 1983; P aron ) Thoenn , 198 en tone, 2006) u ob taculizand l
fu rz . d 1 padre p r vi itar a u. hijo. ( \.hr n. y
• filler, 1993) pero rambi ' n hay quiene. fomentan l Yínculo entr
ambo
inv lucran al e ( nyu en la educaci ' n &lt;le:: 1 , bij .
·l no qu dar al cui&lt;la&lt;l de 1 · hij puede . ignificar p ' rdtda
para l pr enit r no cu e di , p r también el pn:cext para de. lindar e de , m c mpromi o . El ten r la cu rodia implica mayore
re p n, abilidade p r a la vez la p . ibilidad de f, cilitar dificultar
la con ivencia ntr la ex par ja y I hij s. Ej mplo de 1 anteri r .
n l inYe tigaci · n realizada por Pear n ) Th cnne: ( l 9 8
n ron , 2 6) d nde 22" o d la muj r entrevistada - aceptaron interferir n las Yisita qu In e · cónyu e. hacían a . u hijo
con la finalidad d ca ti ar al c.· e p
. Re ultad
imilirt. , e bcuvieron n 1 • tudi r alizado p r BraYcr, \\" lchik, andl ·r F ga ·
Zveána (1991) con la inr noón el· anc1 nar a la e.· pareja 4ll"o &lt;le
la madr entren cadas admiueron haber obst1tculizad l la. visirn.

22

�Diferencias en la rllfJl11ra COTI ,¡gal

Gabriel,, Zamora GmnoT1,1

por lo meno, en una ocasión. unqu stos dato se de conocen en
nue tro país e a um que e pr entan realidad
imilare .
La di olución del matrimoni implica para gui ne pr crear n
hijo derecho r bligacione de cu todia manutenci 'n conviv ncia. Tra el div rci existen madre y padres que sufren p r la
pérdida d la relación c tidiana con u hijo a í c mo hay qui ne
bu can de lindar d toda re p n abilidad. 1e tereotip de madre
como sinónimo del cuidado de lo hijo y d padre como equival nte a prove dor refuerza el imaginario cial de lo. role asignado a
mujere y hombre , la idea que 'lo uno de Jo progenitor debe
e tar al cuidado del hijo cuando e obli aci · n de amb padr .
ta imación promuev relacione d p d r entre l pr genitor pu to qu el padr que n po ee la cu todia puede por
su capacidad de ati fac r las demanda conómica de lindar e o
eludir . u r pon abilidades pero tambi · n pu d manipular a lo
hijos a travé del din ro con el objetivo de ancionar al
eón -uge.
Por 1contrario quien queda. al cuidad del m oor, por u p ición
de cu t dio ciene 1poder d de util ha ta evidente de m idear la
irna en que el hij tenga de u tro progenitor.

qu van má allá de la procreación implica entre otra funciones el
so tenirniento econ , mico la cialización y el r autoridad de us
descendiente_ (Quintero 2 ). La paternidad n es sólo una erie
de conducta ino la participación en una relaci · n interper onal,
afectiva y generalizada ( hodorow, 1984:55). De de la p r pectiva
1 gal e un regui, ito para la filiación qu da nombr · ap llid a
la per ooa ( alguero y Fría 2005), in embargo, ste a. p et no
garantiza qu el reconocimiento &lt;le lo hijo ea inónimo de respon abilidad para con llo .
xi te una diferencia entre la par ción de l e· nyuges y la
relaci · n parental. El divo cio no d b ria implicar una ruptura o eparación de las relaci nes entre padre e hijos in embargo con l
divorcio un d lo principal conflictos a los que e enfrentan lo
padre y u hijo es la tran formación de Ja relación c tidiana y
el derecho e conTivencia. El término d l matrimonio implica una
modificación en la relacione cotidiana entre padres e hijos, pue to qu , un de lo progenitore quedará a cargo de cuidad diari
d u. d cendiente mientra qu el otro rá re p n able d u
manutención. •l ejercici d la maternidad y paternidad ,, afectado con el divorcio, p ro también p r la legislacione. qu tienden
a favorec r , "proteger" a la mujeres por con id rarla indi pensabl en la vida de u hijos ot rgánd le. 1di. frute d l , hij pero
tambi 'n mayores re pon abilida&lt;l .
Diver o a p cto com la r !ación entre la · par ja· la. preferencia y creencias de la madr ; la Yi i 'n del padre sobre ·u papel
• u capacidad para d emp ñarlo· la percepci 'n d I padre obre la
capacidad d la madr para ducar al hij ; d ap yo brindad por
tercera per ona · 1 e tad mocional d 1 • padre · el im·olucramiento en la Yida de lo hij s y el cumplimieot de re ponsabili&lt;lade afectan la calidad d la relación entre padre divorciado· que no
cohabitan e n su hij
aum 2004 torn.~, 2 )6, Thomp on 1994).
De acu rd c n Baum (2004) tra. el di orcio exi ten tr tipo d
relacion y e mp rea.miento parentale lo cualc r percut n n
el cumplimiemo de lo acu rdo, pactado y en la relacioo entre
la ex pareja y su hijo . Para la aut ra en las relacion c perativa

Patem;dad
La par rnidad 3 por er una e nstrucc1on acial pu d er entendida
d d a p et jurídico o ocioculturale . D d el punto de vista cial u determinación e a ciada n ól con la pr creación,
tambi 'n e n l cumplimiento d la protección, educación p rmanente y crianza de los hijo.. er padr in olucra j rcer funcion
3 Aunque

los térnuno · paternidad, padre progenitorc · . n rdarivo a la filiación
d un hombre v ·us &lt;lescendiemes, hablar de padre, · pro enitore áene una
doble onn tación. P r una pare rcpre enta el plural d é to · pero también r
aun9ue L1 · palabra áencn una e,· caci · 11 masculina, 1 vocablo hacen referencia al rol qu mujcre~ y hombre. de cmpc11an. parn c n su hijo.. En el pres me
rrabaj cuando se habla de padres o pr genirorc e hace d forma g neral,
incluyendo a muiere · hombre'. onsid ·cand que, aunque d término dependiendo del contexto, también puede . er utilizado para de cribir el r I ejemdo
Por l s varones, u connotación también e refiere al r I ejcrcid Por ~ujere r
h mbr . d nde la funaón parental no ci re cringida al géner ma culin .

22

229

�Dift1&lt; 11das m la mptura ,1J11y11gal

Gohm /,, Zan,(Jru C,m1101M

ambo padr e mparten u cornpromi o parentale · en la colat ral · la madr qui n ti nd a re p n abilizar pero exi te inv lucramient de amb padre para c n u hijo ; por últim n la
r laci ne c nflicti\·a I x c 'nyu
ardan r entimi nt y c n
la int nci ' n d perjudicar al
u re p nsabilidade
o interfieren en el cumplimic:nto de e ta .
La r lación p ÍU\
n ativa qu xi ta
repercute en la capa idad de adaptación &lt;le 1
~ hit "de ' B cker, 2
, citad . n ton1.; 2006) y n el de emp ñ
de la r p n abilidade parental
aum, 2 ). La opini n
bre la e pareja on tran.mitida al .hij s a vece de forma conscien r otra d man ra incoo cient o involuntaria. Pue to que lo
padre pu den influir en u hij -. bt tod cu,wd . n menor . -, la im en que se en a del ex cónyuge al er an. micida a l
hij afectará en la rclaci 'n d esto con I otro padre ( tone, 2 6).
La p rccpción d 1 varón bre la capacidad d la ex po a para
educar a lo hij afect.'l la rclaci 'n p dre-.hijo pu t que influ ' en el
in"' lucranúento del p enit r para la formación del men r. uand
1hombre up ne que u. hij
n edu ado d man a ina ropiada, tratad hacer lo n ce ario para er modelo ropicio ante u lujo
, de involucrar e actÍ\'fil!l nt n u ducación ( ton 2006).
En la in e ci ación realizada p r L 'don . Tillen U\' - akaJp
(19 ; citada en Badimer 1993) . obr la r laci ne eotr padr .• parad y . u luj I re ultado mu tran la diferencia de lo comp rtami ntos patern ) materno : má de la mirnd de los niño
pierd n c mact con I pr enitor qu n l · ti n a u car
manci nen rdacion mu e p rádi a·; 27% lo padre eparad
n 'Uelv n a \'Cr a u, h.ij
un p re nraj similar n p, an la
pen i • n alimenticia. D afortunadamente I dato mencionado . e
de con cen en nuestr paí no b. tan te la e tadi tica no mue, tran qu 1 . pr blem. . no re. uelto emr d adulto di orciad
r percut n en el bi n tar, la pr :inuclad y la int n idad de la rel entre p clres/madre hij .
¡ rcicio de la parernidad d pué del divorcio implica la relacione on lo hijo· y ntr 1 . ex cónru ~ el d , emp ño del rol

par ncal ) a~p cto · legal al er i ado el cu1dad &gt; uno d 1
padr . Pue. t que l divorao inrnlucrn el bi n . tar &lt;l lo, men re.
la , tabilidad em ci nal de lo padre c. , inculada con la cu t dta Je
l hij , tena, Wtl1: .\Iizrahi 199 ). El otorgarla en la mayoría de
lo caso a La muj re, cue tiona la capacidad d, h varonc de er
re pon able de. u hijo , e ·aencm la. limitacion de la ley, alude
la cliferencia d e· mo s conciben la 1·gi L'lcionc d ntr de un E.tad y ugi r un rd n imbólico regid por los valore de e ·a s oedad lo cual s c l can a muj re y hombr , en &lt;lt oma, po ici n _.
con diferente der cho · bligacione al rérmm del matrimonio.
ólo un proce o de igualación entre hombr; , y mujeres I graci
modificar pauta ocia.le y cuJrurale arraigadas. \w1que pn:c1 o
tener un marco jurídic para hac r valer la m dtficacione n ce, aria , e t no e con ·tgu ól mcdiamt: ley s, on necesario.· cambio
.ociale. como el in re o d má mujerc a trahaj : remunerad
1
avance de la ecularización, la influencia de otro paí. e ~ la críuca
culrutal, irán m clificand la· co cumbre , frontera . 1mbólica ntre lo públi · I priv do (Lama 1994).

23

Conclu ione
Como realidad cial, J diY rci planc a • mmcione que r Aejan la
condiciones de de aYenencm de la pareja . u conr~·to ·n la ocieclad mexicana involucra a. p cto , ociodt:mogrático_- al modificar
la e mp ic1 •n familiar. · te cambi reYela la pr naa de may r
número d familia me nop, remale u h&lt; gare · recon. rruidos, lo
cualc , a u vez, presentan con ccuenc1as sobn.: la d1stribución &lt;le)
ingre o r educación de lo hijo .
El d1Y rcio r pres · nta una m dificaci · n 1.h: la e trucrura f, miliar
ttadici nal cr and, nueva dinámica: en la, i&lt;la &lt;le I h )mbr , , mu jet' y u. hijo . D igual f rma, tra cicndc y mo&lt;li 1ca la rda i ne. de lo ex eón) ugc. y. entre é ·to· ~ sus &lt;ll· ccndil.:ntes. \ p · ·to.
como la convivencia e n lo hijo la re ·p nsabili&lt;lad afe m,1 p,tra
e n ell s, 1cuida&lt;l y I cumplimi nro - mcumplimit.:nro &lt;lcl pago
de la p n ión son influenciado por la· rclacionL que. había t:nm:
1 ex e po · s d . de ante. de la ,;1.:paraci6n, la cual . pucJ.e::n . ae rbar duranre el juici ~ d1.:. pu ·. del J.irnrci .

�DifimrciaJ t 11 la ntp/Jm, con ·,,gal

Indep ndient m nt &lt;l lo ben ficio qu le pueda enerar al
individuo n 1 particular como el dar términ a un matrimonio 9ue
ya n e de ea, el incremento d l cliv rcio, a í com de las eparaci ne ) disoluciones de u.ni n con n ual rep rcute n todo lo
ámbito &lt;l la
i dad y \ idencia un e cenario d di ttibución de igual d l p der n la familia p r cu óon d énero su tentad
n las práctica ocioculturale que d t rminan la funci n 90
habrán d jercer cada uno d lo miembro de la pareja en la familia la eneración de ingre o r l lugar qu e cupa en la mi ma.
La dif rencia entre l géner femenin
ma culin up ne
elem nro que Yan má allá de la cuesti · n bi lógica, implica división
d funcione , fi rma de repr encar e socializar ' actuar ante lo
dem ' . ~
r 1 anreri r que ante . ituacione como el di orcio,
muj res y h mbr ri n n p rcepcione y p tura de igual d un
mi mo e\' neo y cada un e e n id ra en cierta f rma incomprendid pot el tro.
termino del rnatrimoni refleja la diferencia entre l
én r - n lo a pecto económico· ,' mat rutl s n Ja mayoría de
lo ca o inía n d ·e.maja a la mujer pu to qu quien ti n la
cu rodia con frecu ocia queda bresaturad d bligacion . a c¡ue
d b hac r carg de la. o e idade. con' mica · afee ·va d 1
hij .. J b rant , l hech de que la muj re qu den al cuidado
de lo menare también le pcrmit acenruar I vínculo con ello ,
u p p l d pro enimr. ◄ n c mra e: lo arone pu den • ntir e
de ple zado com padr puc t qu al erd r la e nviY ocia cüaria
e n 1 hij de emp ñan una paternidad parcial.
n el &lt;lirnrcio e c..-ide;naan la. de igualdade d éncr pu ' . to que, aun9u ambo padre. ri nen la mi m resp n abili acle
para e n u. lújo , al r a, igna&lt;la la cu t dia. a · 10 uno de 1 .
padn:. y, por e n. iguiente la bligacion del pag de la pensión al
rr) pr · rur r, r ·fuerzan lo. imagimrio de los role de én ro
tradic1 nale de cuidado } sustento d la amilia limitando la funci n de mujere. ) hombr }, &lt;l • ambo para e n u. hij .

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\ ain rman

Los MOVIMIENTOS SOCIALES URBANOS
EN MONTERREY Y SU ZONA METROPOLITANA
Magaly Nabil Zarco Lara·
L\1 TL
1. El proceso de industrialización, antecedente directo de la

mettopolización de Monterrey y su área conurbada
LO LAR o DI::.
ll1 :rORlA, iéxico e había caract rizado p r er
una. nación predominantemente productora y exportadora de materia prima agrícola y mineral.e , de acando d t: t, iiltimo rubro u
producción de plata, ro, cobre y en las última, década a parur de
19 , petróleo; in embargo, Ja indu trialización para t 9 O era precaria e incipiente para poder con iderar al paí como desarrollado o al
meno en vía de d arrollo.
Lo últim añ de la década d 1920 fueron intensamente deci ivo para el paí pues al impul arse lo decreto a enrad s en
la Constitución ele 1917, lle aron a la Guerra Cri teta entre 1926 y
1929 así como al di tanciami oto de cierta. nacione. con interee c n 'mic · en M 'xico, c mo tados U nido e Inglaterra. Dos
acontecimiento en l s po trer año ele ese decenio fueron de especial rel vancia y pu ieron a prueba la tambaleante estabilidad que
comenzaba a gestar e en el paí . Por un lad el a e inato d 1 president el et en 192 , Alvaro bregón por J é de León Toral; ) por
o o, en 1929, el impacto de la cri is ele E tado L nid , derivada del
Crack de la Bol a de ueva ork, que al er el principal ocio comercial d México oca ionó la caída d las exportacione, n un 30°-o ~
p r tant la disminución de impow1cione hasta en un 4 ~~· olegio de H.iscona ·acuitad Je fil u ·o fía y 1 mis Je la L \ 1.. Becaria &lt;ld Cemw
de tudios Humani tic ·

238

239

�Los 111fJtin1imtos Jocio/e.r 1rrba11os el/ .\ lo11lm-gJ su zyna 111rtropolitont1

México tenía nt ne para 1929 dos cri i una política (con el
a e inato
Obr ón) y una ec n 'mica (la cri i mundial de 1929).
ta última mo tr · la cruda r alidad d u 1 paí d p ndía n
gran medida de u importacion d pr dueto laborado , por l
que era n e ario c rr gir el rumb económico para ·oluci nar e ta
problemática. Plutarco lías Call re. olvió la cri is política instituci nalizando la vitla política en 1I'xic d jando atrá el caudilli m
e n la creación tl l Partid
acional Rev lucionari . La cri i econ · tillCa eventualrn nte e l fue encauzand cr ando la e ndicione n ce aria para de arr llar indu trialm m a '[ · xico.
partir de la década d 1930, después de la e
pito a quiebra d
la B l ad Valor · de ue-va York qu d ncad nó la may t cri ·
fi.nanci ra del iglo ' ' y con la crecient in tabilidad internaci nal
an e la inminente erra mundial ue e veía enir, 1 gobi rn d
Iéxic inició la tran ferencia d I rno&lt;l lo primario e ·portad r de mar ria prima, al mod lo de u titución d imp rtaci ne .
E t m d lo e nómico t m · una gran fuerz.a a partir d 1940,
d bido a lo f, et de la gunda uerr, iundial. La pr blernática
qu e pre entaba ca ue tanto ~ tad
nido como la aliada
nacione europea, con 1, cual
f 'xico realizaba intercambio comercial
encontraban inmer a n 1 conA.ict bélico por l qu
muchos pr dueto y bi n que importaba com nzaron a e ca ar
para la p blación del paí .
~lucha mpr a m . icana al v r e obligada a uspender actividad d bido a la car ncia d arúcul elaborado en t rritorio nort americano, causaban una impr i nante ola de d mpleo. Al mi m
ti mpo
hizo n t ri ue la exp rtacion naci nale. al mercado
e. ad uniden eh bían in rcm atad d un 5 % o 19 a un 9 o/o en
1942; asuni mo, Jo merca&lt;l
c ncroam cicano tambjén
convirdc lo pr dueto · eL b rad
n [ · ic . "D
e ta man ra se cr ó una .ituación que t:imul · la nece ·ida d impulsar ~ , cti, ·dad indu tria! para ati facer tant l mercad intern
e roo la demanda xterna". 1
1

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(1 [yL __,..¡_. 19.¡2.1943)" en l\WZ, R d
n onio !vera ( ,o-

_r I.Ál1nrra, '.A.

240

de su titución de importacione por ende, ,-ino a . alentar e a demanda, iniciand un pr et: o de inver, ión e indu crialización n cierta actividad ccon · mica e ro la metalurgia, la
manufactura 1com rcio. La llegada de maquinaria , quipamient
pro eni nte d l exteri r propiciaron que la indu trialización fu ra
una realidad. 2

r

Lo anterior (e decir, la imp rtación &lt;.le cecn I gía para aplicar e
n la industria) aunado a la crecient demanda de bien de conumo, m tiYó a una ·l vada ta a de empleo, 1 que derivó n que
alguna rnpre a e i ran en la n e idad d incrementar u rurno d trnbaj para ·ati facer la d manda d pr ducción y p r lo
tanto a atraer a rande cantidad de p r na. para ere nttata
como emplead d la diver. a indu tria , d encad nando otr
fenómen como la mi ación masiva del campo a la ciudad : la
urba1117,ación accl rada de la. metróp lis.
El proce o de indu crialización qu pucd er defirud como el
pa o d · una ciedad rural a una . ocicdad urbana en &lt;l nde la indu tria
encarga, mediante l manufactura d transformar materia prima en bieru
lab rad s, fu un factor qu trnn f rmó la
ciudade del paí : a crear condicione. &lt;l de arr llo c nómico .·
ciaJ rcalment palpables.
En el ca particular de font rr y la indu. trialización se llevó
a cab d una manera bre ali nte e n resp cto a otras ciudades
del paí. p e algun fac ore qu e d pli an a continuaci 'n. ,]
primero de ello · quizá el má importante e. . in lugar a duda , . u
ituaci 'n ográfica mu e rcana al m reacio rruL grand del mundo y I principal oci e mercial de México - - tndos nido .1 · n
gund lugar, la 'Co11ae11ria de 1t1d11Strializació11 ·, 4u de &lt;le la ép ca
rd .) (199:\). La 1111rm hw",i" de. 'N(/'O I ~ón. i\k,ntc:rrey,, .L.:
. 1ill ;
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2 •
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ti s,glo . ·. ~I ·x.ic , D. F.: l·undo de .ultura Lcon ,mica; f&gt;P· 55- i.
' RTh ·, Ri&lt;laut'a, t abel (20tr'). ''LI ind11stniJIÍZftn&lt;in d! Mo11fr~: ( tmdido11,111te1
y ,,1ractni$lic.1.r drl ·(J!.rmdo 01{ i11d11slridl. 1940-1' o•:, 1:n ORTEG. \ Ridaura, lsab 1
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241

�Los u101i111íentos soda/u 11rbanos tn A1onterrryy s11 Zf)lla 1JJetropolita11a

de B rnardo Reye
había impul ado como señal d pro re y dearr 11 , enerando con llo una cla
mpr arial l cal qu c ntaba
con xperiencia y capacidad de negociación; e ta ideología ademá
promovía que el
tado facilitara política fi cales para la inver ión
y estímulo a la industria. 4
tro fact r a con iderar también fueron la conciliadora vi ión
política cl
nidad acional de la admini tración presidencial d
fanuel vil.a arnacho, quien e mostró má pragmático y con una
po tura má centri ta afín al mpr ariado mexicano y nuevoleoné
en particular d jando a un lado el polémico di cur o ciali ta de u
pred ce. or Lázaro Cárdenas qu había tenido ería dificultad con
el capitali mo r giomontano. on e te h cho lo mpr ario pa ar n a er pilare y colab radore del régimen pre idenciali ta. Por
último, y como l
ñala I abel rt a Ridaura, un elem nto extra
fue ' la exi tencia d una planta productiva qu en mucho ca o
contaba con capacidad oci a' .'
Lo má caracterí rico d la indu trialización de fonterrey fu la
' creciente c ncentración del capital en p ca industrias y por una
esp cialización pr ducti,•a o ect rización, en bi n intermedio ,
duraderos y d capital .6 La indu tria má de tacada como la metalurgia, cerv e ra, tabacalera, cementera, idriera r textil tu 1eron
con u de arrollo un alcance nacional e internaci nal.

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5 ORT •
Ridaura, I ab 1 (2007). 'Lo i11d11strializyció11 tb Mo11/m •: Condicio,mnlts
} roraderísticas del seg1111do a11ge ind111trial. 1940-1970 ':· en RTE
Ridaura, I (20CP).
Op. cit. p. s.
6 Ídem. El ector manufacturero ude dh·idirse entre · áreas lJUC on: a) Pr ducro.

4

VlZ

l.ívjano , como alimenr , bebidas tabaco, textiles, confección de ropa, calzad
y arócul de pie~ pr dueto de madera, imprt.'flta , entre otro b) Producto.
interm dio , como lo químicos, hule. plá tic , metálica bá. ica r la indu tria
de 1 _ no merale . e) Productos de capital y durad1:ro,, c mo maqwnaria, equipos t •cttico y eleccr · nico ..

Mogah•

2. Crecinúento demográfico y proceso de urbanización del
área metropolitana de Monterre (1930-1970)

La indu trialización n el tad de uev L ón trajo c n igo h
urbanización }' crecimiento d mo áfico d la ciudad de Monterr v
y u zona metropolitana. Ante de hablar de ello ten mo que acl.~rar qué ntend m por urbanización. 1 fanuel a tell · en u obra,
La c11estió11 11rba11a, ñala al in caracten oca yu n las sociedad s mod rna po t riore a l Prim ra R v Juci · n lndu trial, son
propias d la urbanización, iendo la principal qu
e in erta n
el de arr U de pr ducción capitali ta". Además agrega qu . e da
un fen · meno d "d c mpo ici · n previa d la
tructura ociale
a arias y la ernigraci · n de la p blación a lo centro urban " lo
que proporci nará mano de bra a la mdu, tria ) prom ,Terá u conlidaci · n ) de arr llo. imi mo explica que la ciudade atra n a
la indu tria por u mano d obra · m rcad . a su , ez, la mano de
obra atra rná mano d bra . nue,·o. mercad .Al re p cto de urbanización a tell, menciona que · ca
refier al mi. m

tiempo ramo a la con tirución de formas e pe-

ciale e pecíficas d las
c1cdad humana , ca.raer rizada por la
, ignificatiya c ncencra ión d la actiYidad _ r poblacion en un
espacio r rnngitl , e m la cx.i tencia ) difusi · n d un particular
i terna cultural la cultura urbana.

La urbaniza i •n de la ciudad d font rre
comenzó a forjar mediante la "crccicnc conc ntraci · n d la actividadc · ec nómica - y
habjtacional d los estrato medios bajos y bajo en la área central , paulatinam nte aband nada. p r I élite" y por otr la i ,
por una d c ncentración cialment egrega&lt;la, hacia la p riferia
má atracáva, d la funci ne habita i nale. del e trato. medi alr y alto '. 9
. [anuel (19 6). Li c11i:.rti&lt;i1111rb,111a. 2a. t:d.ición. \léxico, D.L iglo. ·. 1
Editor · pp. 21-22.

r

242

,1bil Zarro Lm,

9

/bid. p. 26.
•
,\R lA e m:ga, R b no (200 ). en Ihíd. pp. -11 2.

243

�Los 11,ovimientos sociales 11rba11os m Monterr!f.Y s11 zona 111etropolita11a

n factor muy interesante fue el hecbo d que aunque la población d I tado de uevo Le ' n decayó ensiblemente, la ciudad de
Ionterrey aumentó drásticament u cantidad d habitante concentrando más del 50% d u población en u área metropolitana.
to d bido a la creación de indu tria y crecimiento d aquella
quera existían un férr o sostenimiento d la corporaci nes financi ra , así como el surgimi oto de importante centro educativos·
pero lo má de tacado la rnodificaci 'n de la 'expan ión urbana de
horizontal a vertical". 10
La bonanza económica creó condicione de optimismo entre la
población, que continuó con el proc o de inmigrad, n a la ciudad
d
nterre fenóm no que e venía b rvando de de década
atrás. • te movimiento poblaci nal se dio de do maneras; primeramente, la migración del campo (municipios ruraJe d
uevo León)
a la capital del estado y p r otra parce, el movimiento migratorio de
otro esrad s de la república aledaños a uevo León a la zona metr politana de l\I nt rr y. 11 n la may; ría de lo cas , eran personas que abandonaban I campo debido a lo onero o y poco redituabl que co taba obrev:i:vir en él, dándose un orprendente de censo
d mográfico dentro de dicha zona.12
n t ' rminos demográfico la ciudad experimentó un fenómeno
atrayente
Por una parte, durante 1

ano de la Revolución gran cantidad de

emigrante de la ciudad alieron hacia lo

stados

nido , aunqu

Ridaura, l. (2007) . en lbíd.p. IX.
tado
rudos Mexicano . Perfil ociodemográfico. Xll en o de
Población ) Vivienda 2000. Los tipo~ Je mi ración son: Interestatal: uando
las persona: cambian ·u lugar de residencia de un municipio a Otr del mi mo
·u.do (o dt'. una delegación a otra como es el ca o del Di triro Federal). Interna o esrntaJ: uand la · perso nas e van a vivir a otra entidad. Intemaci nal:
Cuando las per ona. cambian su residencia de un pai a ocro.
12 lE L 1 , Verónika (1991) . ';&lt;lg1111, omnllflatión de capit11IJ• b11rgt1esía en la re,)011
titrk ola. t9 to- t93.J •· en C RUrn, Mari ( ord.) (1991). A g11a, lima · tapitol e,1
el nomtc de \léxico. LI región dtrícola de ,'\,11elJ{) León. Monterrey, .L. acultad de
Filo ofía }' Lecnu Univer idad u.tón ma de Nue\'O León, pp. 4 -49.

10

11

ORTE
E Gl.

244

Maga!), .Y abil Zarco Lora
mucho · d e to regio montano fueron p co a p co regresando a
u ciudad una vez pa ado los trastorno , a otros se le perdió definitivamente. Pero, por otra parte, durante lo mismo año
centró
en Monterrey una inmigración muy numerosa, proveni nt de la
p blacione menores del E tado, auvque también de otro lugare

de la República. 13
De manera ilustrati\~a, en término dem gráficos, en 1943, en una
superficie de 3,022 hectárea alb rgaba 240 00 habitantes, lo que
arroja una densidad promedio de 9 habitante por hectárea. En
e o años, el proce o d
e.xpan ión indu trial hacia al none indujo la proliferación de gran
número de barrio obr ro n torn a la empre as al n rte d la
avenida Ladero ha ta cerca de an icolá , en canto que lo ectores ciales medio pcrmaneoan en lo barri en t tno al viejo
centro y los sectores de alto ingre o fundaban las colonia 'rica '
de aquellos años, ' 1 lirador ', faria Lui a", 'Chepevera' y " bí pado", al poniente del anriguo centro. 14

Para 1953, con eJ crecímient demográfico característico de la época
de hasta un 5.6%, la población aumentó ha ta 443,000 habitante y
la zona urbana alcanzó la 4,7 4 hectárea , con lo qu la d nsidad
de población qu dó en 93 habit,1.nte por h ctárea. En esos añ s
puede encontrar el ' inicio del proceso de conurbación de la. cabecera municipales en torno a fonterrey [. .. ] y la pr liferacíón de
barrio prol tario ' 15 con lo que conformaría una irregular mancha urbana d barri s habitados p r p r onas de origen proletan y
popular, principalment migrante d la zona rural y de la entidade
vecina de uevo León como Zacatecas, Veracruz ao Lui Poto í
y Tamaulipa .
13 Üt1JJ.

14

1\RCÍ,\ Ortega, Roberto (1998). '\\lrmlef7?}-' e1'()/11riór1, imfl~m 11rba110 r idmtidod
(11//flrul': en D ºARTE Orrc a,. 1colá (Coordinador) (199 ). ,\lo11tem-¡ 400. Pa-

.sadoJ•pre.rmte. i\lonterrey, '.L.
15 fbid.

nin:rsidad Autónoma de

p. 164.

245

uevo León; p. 163.

�Los 11101'it11imtos sociales 1trbr111os en Mo11terrryy s11 zona 111etropolitana

Diez año después en 1963 con una ta a de crecimiento poblacional de 6.38% anual e conformó un área metropolitana con 5 ,O
habitante en un territorio de ,6 hectáreas lo que significó una
d n idad de l 11.5 habitante por hectárea. Para e e entonce ya era
posible id orificar las caracterí ricas má rele antes de onterr y y
su z na metropolitana com :
xpan ión indu trial, habitaci nal y p blacional de manera horizontal, pred minant ment popular.
2. on olidación de la conurbación y proletarización de lo municipios
que integran el área metropolitana d fonterrey.
3. egregación social geo áfica y económica de la población según
u niv 1d ingreso; e decir, la da alta radican n zona exclui a , b lla , equipada , con buena infraestructura, acc o a er •icio públic , como luz, agua p table, drenaje gas; mientras que
la. da e baja .e ven en la nece idad de vivir en zona marginada ,
incomunicada d p br infrae tructura, mal equjpada
in acce o
a ervici públicos.
4. Para esa década, e la pr liferaci · o del fenómeno d 1' paracrudism
por e lono. pobre y marginado lo que se conoc como "urbanización d ub i tencia' .16
l.

ste aumento p blacional reba ó ustancialment la capacidade
d la ciudad d lonterre y, la nueva nec idade d la poblaci 'n
que eguía n aument fueron cr ando problemática y acentuando
las ya xi tente . La" tná repre ntati a y obvia al r p cto, fueo el d empl o el hacinamiento, la car ncia de ervici s público
(agua potable, l ctricidad, educación etc.) y la faltad viví nda.
__,n sínte i , la indu trialización trajo c nsigo la urbanización de
fonterre, y u zona metropolitana. E to a u v z acarreó 1fen 'meno de la migración roa iva imer ta tal e intrae tatal de zonas rural .
hacia la metrópoli lo qu derivó en qu La ciudad no pudo solv ntar
la nece id.ad de la numerosa cantidad de pobladore . Lo ef; cto
9ue e dejar n . ntir fueron I de mpl o la carencia de vivienda y
16

lbíd. pp. 16H65.

246

por lo tanto la marginación adual de la cla e má de favorecida
r pre entada por aquello grupo d inmigrantes d área rural .

3. Problemática ociale : Marginación, carencia de ivienda
ineficiencia de ervicio público y au encia de política de '
desarrollo urbano

Como había m ncionado n el apartado anterior la urbanización
trajo problemática ocia! c mo la car ocia de ,·ivi nda para aqu llos ectores que e v ían impo ibilitad , para adquirir un crédito
para ~n ho ar o bi n, un e pacio para edificar u propio patrimonio.
La orig n d ello ra primordialmente la desigualdad en la di tribución del ingr o' 1 qu a u v z resultó en ' la egregación acial v
g ográ.fica ~e la p~blación gún u niv 1d ingre 9u implica u~
corr pendiente ruvel educativo y cultural, en rdaci · n directa con
una di tribución metropolitana de funcione y trabaj '. ,~ El niv 1
de ingre, o también era un factor qu 'guardaba tr cha r ]ación
c n la. característica tenencia y cli p nibilidad d en·icio de la
ivienda " 18 n la colonia de ~Ionterrey y u zona metropolitana.
n e t a. p cto, la, condicione má precaria d vivienda , acc~ ~ a ser ic_io públic bá ic como agua potable drenaje, ~lectnc1dad pavimentación, centr d alud, nrre otro '
pre ntaba con mayor agudeza en lo. municipi s ) ctor má alejado
del centro y d may r p blaci · n ubproletaria y prol taria: podaca,
n ral cobec.l , anta atarina y uadalupe, ademá, de lo
sector norte y urde Ioncerrey", 1q lo. cuale. e ubicaban n la
porcione al daña al Cerro del T, p
bic , a,í como a la z na de la
Loma Larga err de la ampana y la olonia lnd p n&lt;lencia.
La pl~ ación urbana ra prácticamente ineficiente debido a que
se combmaba de una mezcla indi criminada y de rdenada de u o.
d uelo frecuentemente incompatibl " d nd la principal caracterí rica era el contra te ntr la z na · de da e alca y el
baja

,~

RT ~ Gr\ arcta, Roberto (200~) ... Lt.1 rtJnfan!ladón del rireo n1dropolit,ma di&gt; ,\/011/t"O'}
s11 problm1ól1ta 11rllt.1Jul'. en RTI.:. \ Ridaura ] 1~1-P) 111 n·, p ~1
18 '
' \
· r
· ·
ldet11.
t9 lb/a.p.
'J :,2.
J

•

�Los llJ(JIIÍlJJÍe!lfos socio/u urba!JOJ tn i\1011/errryJ' .fil zo11a 11111tropolíta11n

marginal d nd e evidenciaba la cantidad • calidad de una parte
por la otra la carencia de lo
C{j re p pular .
l tran po te
urban también fue un lemenco qu m tr · u inop rancia debido
a la mala planeaci · n del si tema coleccivo de transporte, cuyo , rv1a ólo p raba en circuito. radial de e rto era yecto ) qu no
contemplaba a la colonia ubicada en la periferia de la ciudad . Lo
ervicio públicos corn la luz, agua potabl y ga eran un reflejo
que manife, taba que la obra " ran r atizadas .in una ad cuada
planeación a lar o laz , con un criterio de rentabilidad económica
p co ciaJ ' equitativ ". 21)
p ar de que 1 fomerrey fu una d la ciudade pi nera en
América Latina en planificación urbana con lo antecedente. del
Plan Dir cror d D sarrollo rbano d 1 ' a de 1oncerrcy de lo
año e enta , fue ha ta 197 qu el
bi rno e tatal pu o n práctica
la planeación de l a ent.'llllient humano de de lo niv le municipale ha ta e tatal . inco añ s ante, en 19 3 y como respue ta a
la demanda de vi ienda · e pacio para el e tablecimiemo butllilno
el obierno d
u o ón había creado el f rn nt M tr politano
de i\I nterrey ( -O~fERRE ') el cual t nía (y ·ene) com atribucion
~a integración del patrimonio d la. familias de esca. recurso
económico del E ta.do de uevo León } realiza acaon s para atender r resolYer lo problem d pr carisma con l que se enfrentan.
e rabi ce c mo fin &lt;le! fideicomi , entre orr ·, el in rrumentar pro ·ect , programa y acciones que faciliten a e ' t.aS familias
Je escas recursos, la btención d lote con crvicios mediante
e 9ucmas el ventas a plazo, la autoconstrucción y el mejorami nr
de la ,·i,·icnda bá.lca cial, n ujeci · na lo Lineam1emo para
la comercialización de l inmueble y brn, qu
rmcn parte del
patnmuruo &lt;ld fideic mi. o, con 1 . 1..: paoo u 1c1cnr s de u c mún que propicie una mejor convivencia humana, tanto en la zona
urbana como en la rural.
1unicipale. en la
~· 1 d icomiso contribuye con l Gobiern
regulari7.aci · o d la e nenc1a de la tierra de la z na w:b na · rural
~\{/•'d
lll .

pp. :,,•-.. -;, .

14

Ma -u_ly 1 ahrl Zorro J.....m1

del ~ srado de 1 ' uern T...e · n. a efecto d inc rporar a1 desarrollo urbano los predio . obre lo. cuale e hnn constituid a coramíent
humano me Jare con cl prop • ho fundamental d allegar un
b neficio para u cupantc de carácter econ · mico, cial, certeza
judc.lica y la con. atución del patrimonio de familia. 21

in embargo l alcanc de FOMERREY no fu la . oluci · n pr p1cia
para lo. problema cl la vivi nda, pue al ser un .in trumem del
◄ cado fu utilizado n algunos ca
con fine electorero pasando a r la obra pública d e te fideicomi o como una "'imagen
d pr
o' con impacto p lític n i mpr acial amén de et
fr cuem mente el medio para la realización de neg cm en rajo, os
entre alguna autoridade y cierto cmpr ario de la industria de la
construcción' .22

En í f'Oi\fERRE fu una respu ta del gobierno nuevole né
para ah rb r la dem nda de VÍ\.icnda que enarbolaron lídere.
ciales y de t modo, controlar y d mantelar el poder político de
agrupaci ne aj nas al partido oficial. En un prim r momemo, 1
objetivo trazado fu c mplicado, p ro el olpe definitivo q u p rmitió recup rar la rienda J el control en el problema de la Yivienda,
fue la cr ación d 1 programa " i rra Propia" que permiti · la regularizaci · n del u de la ti rra n 1979 a mucha col nia p pulare qu
fu ron romm-ida baj La irregularidad. oo e ta acci · n el p . d r
político : La com· cat ria cial de vario m virnienro d luch, p r
el c.ler ch a la vivienda decayeron.
4. Pose ionario

grupos ociale urbano de lucha por el
derecho a la 'vienda: el M vi.miento Popular Tierra Libertad
Durante la década de lo añ 30 el gobiem cardc.nisra impuls · la
creación e organizaciones indical . de obrero ) empicado
11 \' :a_e; http: / / ,,

juni

l'\\\ nl.g

b.mx/?P= fomcrrc~ _atnbucione~ [

21

con

n ultadll: 2011,

t].

21

RTE ,\
cía, Rob rt &gt;(20tr'). ·•L, t1J11(,¡rm,m'ó11 dtl dre,1111e1ropoli1,111a de \/ofllt·
m.Jy su prohln11álic11111-ba11tl'. en RTE ,\ R.idaura, I (21 ~r'). Op. at. p. u.l.
2-' ROEL, antiago (1980). nero u ón. _,,.¡pllf1ll'J huton co.r. ~[nnterre; .L: Fd.icio-

249

�Los 111otinúenlos sotiole1 nrvonos n .\lo11t"7!)

JI(

zona fil tropoliM11a

la int nci · n de crear la c ndicion

pr picia para 9ue lo trabajador puc:li n t ner wia repre entación de cla e com c ntrap
a
lo interese de los capitali ta y al mismo tiemp legitimar la acci n
cíal de u biern gracia al ap ~o de la ma a p pulan:!. ,
la cuale no eran ,·i tas c n a ad por parte de 1 , mpr ario .
p r ello que e at tigua l cada v z má vidente acti · mo
p r part d la oci dad civil que e rganiza en di rent frene y
e n ello e tran forma en un imp rtante actor d ntro de la política
nu ol n a. fuchos d
to rnovurueoto parttaparon energtcam n e en manifi racione que durante la década d lo
enta n
ad laote, pugnaban por la lucha p r el uelo urban , la exi encía d
la autonomía uni r icaria • la guerrilla urbana. entr otro . 2 ◄
Por u parte los empr arios e menzaron a ingresar d ntro del
panorama p líric insrirucionalizado d
uev
ón adhiriénd
al partido p lítico t pr ntati os d la 'p ca, a tra é del
cual d t ndieron y trataron d impon r, por una nue,•a vía, u.
int res economtc y d das ". 3 D
ta manera, la hurgue ía
nu voleone a pudo garantizar su upr macía de d la altas e feras
gub rnam ntal a la qu corn nzaron a cener acce o fr nte a la
creciente demanda obrera · p pulare .
Tambi •n la da e media m r ente qu e había desarrollad
durante o año , comenzó a cu cionar la e tructura d la autoridad gubernamental 9u era v rtical rígida ' n mucho ca
r pre ra". 26 t fenómen aunad a lo acont cimiento de fere e ncia cial qu e rnuJtiplicaban por 1 paí , comenzar o a j re r obre la p blación una may r conci ocia d u der cho ' a
exigirlo d múltipl forma mecliant marchas huelga , plantan ... generando un clima d in stabílidad acial in guridad' .2xi encia u e m nzaron a er má d mandada. p r la
ociedad civil 9u emp zaba a organizar con mayor vocaci · n,
. pp.
2~

fuer n la bu ca d la autonomía univ r itaria, la regulación de la
en ncia de la ti rra . la lucha por la igualdad n el acc
a la ducación pública. ◄ 1 e tado p r , u parte se vio reba ·a&lt;lo por dicha
olicitud d la p blación, pu . 1 cr cimiento de lo habitante r
la inmigración up raban por mucho I ritm en que 1 obi rn~
p día re p nderl ..
cuanto a la lucha por la t ne ocia de la ti rra . t fenómt::n&lt; e
acenru · n lo año e nta, d bid a qu lo grupo de inmigrante
qu lle aban de tras pare . d I paí a j e m de la z na rural deJ
tado de u vo León, n ene ntraron una viYicnda digna r rnuch
meno un e paci para poder consuU1rla. E tas per na. "llevaron a
cabo una erie d inva i n masin d cierra. ame la impo ibilida&lt;l
para acc d r a la \'Í ·coda p r la vía in. titucional o del mercad ".
De ta manera, urg n en ucv León, principalm nt en font rre)- y u área rn tr poli.rana lo· grup , acial . urban , que n
rganizaci ne plenam nt estructurada qu al cr integrada p r
inc:lividu d la oci d d urbana, e caract rizan por luchar ante la.
problemática pr pias d la m tr · poli. como la p br w, la carencia
d Yivi nda y rvicios bá. ico , derech humano de la. minoría.
marginada , e□ cre tro . L1 na d finición concreta &lt;le . te concepto
s ría el i uienre:
n moYínlicmo '-Octal
una forma &lt;l • acción cole ti\'a, ) la existencia de un. acción colccuva implica la preexistencia Je un confli t , d una t n ión c.¡uc trata de re. lvcr -haciéndolo vi. iblc, dándole
dimen i nes- e a acción cok:ctiva. Pero -1mp rtantc llamada de
atcno · n- no cu lquier conflict de emboca en una acción cole ti·
nt que toma la forma de un movimiento soctal. 29

.. por U qu · el mo\'illll m
ial urban emerge cuand
· dan
ten ion s structurale dencr d las metrópoli , 1 que conll va a

2 9-290.

daura, 1. (2ocr). '711trod11rrió11: dtl 1111 &lt;iJJd11rtri11I" la rriJiJ '' en ORTL' l. (
rd.) (2&lt;JO ). Op. rit. p. •

211

ldem.

29 GRAV, ~lena } Pedro )barra ( o r&lt;linad r ·s). (20&lt;KJ). Anuario d, \fo,imi ntor

25

Ídrm.
16 lbíd. p. C\ u.
V lb!d. p. LX.

socia/u.

L'110 111imda S(Jbr~ /,., mi. Barcelona, • ·paña: le ri,1 Edit ria! y Gcuko
fundazi a, pp. 9-26.

25

25l

�Los movin1itt1/os sociales urba11os m lontern y su Zº"ª 111etrupolita110

la vulneración d interese ociales por lo que un determinado número de individuos deciden movilizar e para solucionarlo de una
manera participativa, igualitaria cooperativa. Cabe de tacar que lo
movimiento ocia) urbano re ponden a un proceso de de arr llo donde e integra el momento hi tórico el contexto social cultural, político económico de lo. grupo y lo paí es". u alcance llega
a afectar a los grup p lítico re tándole influencia crean red
de poder ' al mismo tiempo que tran forman la vida ubjetiva, las
accione de todo lo días' .30
En fonterrey
u zona metropolitana las acciones urbana de
lo grupos ociale populare e encaminaron a po e ionars de terrenos para construir us vi.vi nda de man ra irregular. El primer
movimiento s cial urbano del que e tiene regí uo en la entidad
urgió en 192 en un área denominada como 'El Pozo", donde una
erie de per ona e a entaron en lo terreno d dicha z na ' ntablaron un enfrentamiento con las autoridade estatal s para qu e
le regularizara la ituación de lo spacio ocupado y se les in talaran ervicio básico . n la década de 1950, ant la tremenda ola
de inmigración hacia la zona metropolitana de Monterre y la falta
d e pacio para la vivienda de a población migrant , colono e
ubicaron en terreno aledaño a la Loma Larga, donde e tablecieron
la Colonia arza i t . En el periodo de 1960-1970 l fenómeno de
po icionamiento irregular de terreno para la vivienda de las cla e
bajas o ubproletaria e int n ificó hacia el área del norte de Mont rre · en la falda del Cerr del Top Chico, donde se ubicaban
los rirad ro de basura d la ciudad número 4 y S. partir de 1962,
"pepenadore ' motivado por la nece idad de obtener ingre o ,
acercaron a dicho lugar para di putar e lo materiaL de de cho y
la r c lección d ba ura como un m dio alternativo para ganarse la
vida diaria. La c lonia que urgieron a partir d ello fueron la R né
Alvarez Felip Zambrano y 1 ria Mencli la. 31
30

31

RA1 E Hinojosa,
L\l'RO Garza, Luis

ejandra (199 ). "Porticipndón de los mlfiem marginada;", en
(1998). N11t110 Leó11 HV'- 10 emdios sociupolíticos. Monterrey,
.L.: LaJ rnada-L1nive.rsidad utónoma de i u \ ºO León, p. 109.
Ibíd. pp. 110- 11s.

,\laga!J Nabí/ Z,1rco l.1m1

Al inicio de la década de 1 s setent.1. , lleYaron a cabo otra inva íone de terr no de la siguiente manera: on 180 familias se creó
la colonia popular Mártires d an o me, iartires de Tlatelolco
con 30 familia y la Genaro Vázquez e n 200. "Aun cuando fueron
ho tigad por la policía municipal, lo colono lograron . obre\':ivir
in los ervicio públicos y en construccion s realizada, con material no duraderos (carrón pap l lámina tcétera)' .32
focha de la inva ion a terr no para c nstituir Yivi nda
irreguJar fueron pr movida bajo la tut la de la rganizacione
del Partido ReYolucionarío In titucional (PRJ) mediante la
nfederacton acional de Organizacione Populares ( OP); in embar
la "e trecha Yinculación d la nión de Colono y Po e ionari s
pertenecient a la i OP, con el partido oficial, e explica por l interé que dicho partid tenía de pr curar d llilll. clientela electoral
cautiva para llevar a cabo movimientos y acarreo de apoyo ,_n
Lo colono al dar e cuenta d la corrupción y • plotación p r
parte de lo líder de dicha organización, corn nzaron paulatinamente a abandonarla para d spué er dirigid por miembro del
Partid Comunista fexicano y partidos de izquierda. s así como
en la década de 1970, preci am nt con fecha J 28 d marzo de 1973
e di el inici l grupo más importante d inYasión , apropiación de
tierra ep la - e cania del Cerro del Topo Chico, el m \wnenro de lucha 'Ti rra y Llbercad" qu fund · la colonia del mismo nombr con
1 5 familia . sre grupo e taba liderado p r el economi ta Alb rt
Anaya Guriérrez }' el m •die Alberto amero Haro. Esta platat rma popular " irvió com centro d coordinación de la actividad s
del m vi.miento de lo .ri11 lierrd',J.1 como se le. conocería en adelante
a aquella parte de la ociedad sin un hogar, in un e pacio de terreno
para vn'1r.

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253

�Los movimimtoI sociales 11rbanoI en Mo11/crr'!)' ' n, zo11a metropolitana

Maga/y abil Zarr.o L.art1

quello p lvoriento parajes en las falda del Topo hico se poblaron de precarista de casas h cha con lámina canon s ' pedazo d tela. Para la s ci dad regiomontana e convirtieron en coto
peligro o, o una ciudad in ley· pol?lada de leyenda en la que la
gente era encarcelada en cdda privada ... a donde La policía temía
enttar. 3"
ta organización t nía 3 caract rística principal , la lucha por: a)
la provi ión y el acce o a la ivienda, b) exigencia de equipamiento
y ervicio urbano , y c) la defensa de u comunidad. El lema enarbolado era de la iguiente manera si en el camp la consigna era de
"la tierra es para quien la trabaja ' en la ciudad e traduj en 'la ti.erra es para quien la necesita' .36 Para 1976, el impacto del movimi nto
era tal qu todo lo grupo sin fierra alinearon baj u direcci ' n y
crearon el r nte Popular Tierra y Libertad de pué de una lamentable represión p liciaca dond murieron 6 activi ta, po esionario
de la colonia Granja anitaria que rill ' a la población civil, sindicato obrero
universitario a c n ocar marcha
expresi n que
3
alcanzaron lo 5 ,o manife tante .
Óscar lores señala a grande ra go la caract rí ticas de lapoblaci ' n sin tierra, quienc e e rablecieron en diver os predio irr
larmente por la imperant nece idad de la vivi nda.

r

La p blaci · n de los sin ci rra en 1 oterrey e tá formada sobre
t d p r rnigrant de la áreas rurale de an Luí Potosí,
ahuila, Zacatecas Tarnaulipa, el mismo ( uevo ón. u caracterí rica. ocio&lt;.&gt;conómicas lo ubica d ntr del ubprol tariado d
Mont rre:, principalmente trabajan como vendedore ambulantes
35

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36

r

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ORT G Ridaura, l (2007). Op. ril. p. 169.

254

arre ano , • lbañile entr otra labore.· bay un alto grado de analfabeti mo corre ello . La lucha por un lugar dónde \'Tru", la cons
tante amenaza el cxpul ión y la n ce idacl d a gurarst eni.cios
de transpone, educación } alud, contri bu y ron a la cohe ión , ocia! d l movimiento a pe ar de su disanto orígene regionales.
e tablecicron lazo familiare compadrazgo y a.mistad. Ademá
compartían un el mento n común: la pobreza. "'\
l mod11s operandi de lo c lonos de los rerreno invadido p r el
Frent , era de la siguiente forma. La ocupación de lo. e pacio inhó pito s realizaba por la noche , p cialm nt n moment .
d coyuntura política d algún eYento público d auroridade e ta tale: o f deral~ para aprovechar del hech y cau ar un impacc
mediático.
inú mo u id ología política era de izquierda d línea
maoísta. Lo lidere eran ,-¡ j po e i nano y alguno univer itario con experiencia en rganizaci ' n }' lucha ·oc1al.
La rganización al interior del rente era con ba e en a amblea
populare , lo que le ayudó a enfrentar lo reto de u comunidad
fortalec r la ' necesidad ideológico-culrural d~ vincular el ho ar y la
familia a un pedazo d ti rra.' y justificar I tenaz rechazo a de prenders de la misrna. El rene Popular Tierra y Libertad fu la
realida&lt;l de una comunidad autónoma que tenía su propia. e cuda
u pr pia Comi ión de H nor y Ju ricia qu juzgaba a la per ona mi mbr d la comunidad ue com Lian delito. (inclu J\'
construyó una prisión para casúgar delito comune ) un oouté de
d f; nsa d la col nia y junta laborale. , femerule. · económica. para
la a, e oría de lo individuo ) de e ta manera d fendcr l derech
al trabaj , la quidad de gén r ) ayu&lt;lar e n o a.ion , de alguru:
dificultad ec n ' mica de la ci dad. '?
l movimi nrnnu o gran impacro m diááco, fu ob!&gt; rvado p r
la opinión mexicana y de América J.atina omo un aut · nt:ic m &gt;virniento d lucha ocial urban qu 1 gró crear un Lstado dentr de
un __, cado. U ron inc ntabl s enfremam1 neo co n l ejército y la

r

4

3t\

39

FLORES, Ó ·car (2009) .

&amp;eo,.

'P· ni. p. 8(,.

r

�LoJ 11101•imimto1 Joda/es 11rbanos en i\úmterr~ ' 111 zo1111 meh1Jpolita1U1

Afaga!J 'abil Zarco Lara

policía, per la autonomía de u movimiento de lucha e mantiene
ha ta nue ero día , aunque hay que reconocerlo in la fu rza que
lo caracteriz ' n u primero año . Lo anterior e debió a varias
razone :

movimiento sociales r cientes en México han cambiado tanto en u
compo ición, su forma de auto c mpreosión y su carácter, como
en u relación con el istema político I por lo que e difícil otra
agrupación que se le a emej .

llegada al gobierno de Al fon o t-.Iartínez Domínguez, quien r primió con mano dura y no toleró la invasión de terren .
2. La cr aci 'n del ·omento I tropolitano de Ionterrey para otorgar
1 te con su escritura de terreno de propiedad a pers na d bajo
recur o que no pod(an olventar un crédito hipotecario.
. La in tauración del prorecto Tierra Propia, que permití' la regularización de terreno tomad s por los p e ionario .
4. La diferencias entre lo líderes amero y
aya con re pecto a las
proposicione de negociación d l bi rn e tatal d
uevo León.
1ientra el primer aceptó la regularizad , n de lo terreno , el egundo in i ti ' en la aut nornía total del movimiento in ninguna intervención del ◄ tad . Ana ,a fundaría en la década d 1990 el Partido
del Trabaj como una plataforma de oporte del Frente.
l. La

La d.ivi ión del movirrúent e dio en 19 2, cuando el doctor amer fundó la sociacion ivil Tierra y libertad ( CT L) con 1 00
miembro. , mientras qu el ~rente P pular Tierra y libertad (FPTyL)
le igwó ap tando al choque abierto c n la autoridade gubernamentale la polióa · el ejército. La primera acept' el camin d la legalidad propue ta p r el g bierno, r gularizand la ituación de u
terr n y el
undo per i ció n la clande tinidad promoviend la
inva ión d I rru mo .
Debid a car razon s el Frente Popular de Tierra y ibertad
perdió impacto m diático a partir de 1985; in embargo, e mantiene
vigente ha ta nue tro día y igue iendo un ca o n table n la
hi toria r cient de la política urbana de América Latina ,40 debido
a que en u origene fue una mue tra clara del poder popular y
rno tr ' el alcance de la organinción comunitaria. Actualm nt "lo
411 VEU..ING

M nno (19 8) . ' Tierra librrtad: /01 peq1mio1 fl1tírgmu tU desarrollo
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ditorial

u v León..

25

ociodemográfico. JJ

259

[ on u1t:ado:

�Reseñas y comentarios

�Es'fRATEGIAS PARA EL APRENDIZAJE
Jorge AJberto Negrete, México, Limusa, 2007, 158 págs.
Carolina Martinez Juache

EL LIBRO DE JORGE ALBERTO NEGRF.17~ tiene el propósito de dar
a conocer a estudiantes y docentes los procesos estratégicos del
aprendizaje. Lo que inspiró al autor para realizar este trabajo fue
su experiencia de veinte años en la docencia -a nivel superior y
de posgrado-- y el sostenimiento de la idea de que efectivamente
"todos aprendemos" -sin importar el sexo, la edad y Ja culturade manera espontánea u organizada por los educadores formales.
A la didáctica crítica en la que se apoya este trabajo contribuyeron
las aportaciones de Jean P iaget, Lev Semenovich Vigotsky, Joseph
D. Novak, Anthony Buzan y ciertos contemporáneos, como Ángel
Díaz Barriga y Rafael Pantoja Guzmán, entre otros.
EJ autor distriburó la información en seis capítulos, que van desde
el proceso de aprendizaje, el concepto de "aprender a aprender", un
análisis de los estilos y modos de aprender y de las técnicas y herramientas de estudio, hasta la manera de crear un buen ambiente para
el aprendizaje. Se incluyen diversos esquemas, cuadros e ilustraciones
para explicar mejor los temas. El capítulo cuatro, "Técnicas y herramientas de estudio", es el más largo--46 páginas-, y explica detalladamente nueve técnicas de estudio, además de sus herramientas.
Todos los capítulos concluyen de la misma manera. Se hace una
invitación a practicar las habilidades aprendidas en cada capítulo en
otro libro; Negrece termina así el primer apartado: "para ejercitar
las habilidades aprendidas en este capítulo se recomienda resolver
la práctica 1 de las Prácticas de eslrate¡jas para el aprendizqji!, dd mismo
autor y editorial" (pág. 30).

263

�Rts(ñas

co111mlano1

' te impresi na, al meno
o pa ó o mi ca, o ya qu anteriorment n e había m ncionado
nada refer nt a t . e de mi p rcepci, n y bu cando la claridad,
lo correcto hubiera i o que en la intr ducci · n
mencionara o
hici ra re fer ncia al libr anteriorm nte men i nad para que el lector tu iera tal conocimiento.
n 1 primer capitulo .e m nci na ac rtadament qu el apr ndizaj
un pr e
e mpl jo ligado a la hi, t ria d I hombr ,obre la tierra. · I aut r e, phca varia d finici ne d apr ndiz. je al
ubicarl en conte:-.to diferente , · concluye el primer apartado de
e. ce capítul m ncionando que "d aprendizaj e r ·ultado d una
eri d pr ce
de .iiwesti ación y re uier de la in trumentación
implementaci 'n d
trat gia tanto para aprender com para olucionru: problema " ág. 6).
lnt re ante r ulta la inf; rmaci · n qu pr nta . br la e truetura d I pr c
de aprendizaj ~ ·obr lo pr ce
m atal del
mi. m . n cuatr lo proc os e gnitiv c n lo qu
relaci na
el e tudio d la e cructura del aprendizaje: elemento factore medio r a pecto. cogniti o .
""'1 s1yeto, el olyeto la operació11 y la represe11tació11 con tituy o lo elemento básic d apr ndizaje. 1 uj t d l apr n&lt;lizaj e la per. ona que apr nd ; el bj to e tod aquell que el uj t e capaz
d aprender; !a operaci 'n es el acto mismo de aprender e decir la
acci 'n o activida int lectual qu r atiza 1 uj t para apropiar e del
obj to y así int grarl a u arc.hiY &lt;le aprendizaj . La r pr ntación irve para 9uc el ujeto r pr ente I rnun&lt;l , ya a n fi rma de
unag n, idea concepto, juicio o raz narnienc .
Lo: me&lt;li de apr ne.liza je, on I cntid
] lenguaje la razón,
y permiten que e pt duzca la r laci, n entre el u¡eto y I obj to.
L
act re. bá 1co &lt;l ·1 aprendizaje on ocioculturales, económico-., pe líticos h.i t 'aco:.
e trata bre\· rnent --en do. páginas- el concepto de aprcndi1.aie ignificaúv , l qu el auror r fi re al final d I capítulo uno: "a lo
l.r de ,t te.·c e &lt;l sarr liará más x.hau t.ivamente el concepto
de aprendjzaje ignificati o n u r laci 'n e n otr conc pt de

fundam ntal imp rtancia para el desarrollo comprensión y aplicaci, n d la e trategia parad apr nclizaj ,. (pág. 29).
Al iniciar I capítul do , titulad
til de apr ndizaj ", e
menciona qu cada pcr ona o ujet de aprendizaje con tru 'e de
man ra individual u m do de aprender --e decir u p pio e tilo- a partir d u habilidade r pr fer ocia . í pu
' 1conjunt de habilidade inteligeot , pr ferencias hacia actividad fí ic
intelectuale. inclinad n hacia el de empeño e pecífi.ca. o e p cializadas on lo estilos de aprendizaje' (pág. 32).
te.nción e p cial merece el de arroll d l pcnsami nt . unque
la facultad d pen ar e ioh r nte al s er human
I pensamiento
no e algo qu e pr duzca d mane a in tantánea in que, al igual
que el aprendizaj e el re ultado de un pr ce . El au or m nciona
qu "cada ujeto d aprendizaje tiene una historia una e\·olución que
explica p r la capacid, d de p n ar, e n la cual n
nac t talmente d arr llada sin qu jgu un pr e o gradual y va cr ci ndo
junto con el d arr llo bi lógico. (...) ada ujet lab ra su propi
c ne pto del entorno egún el desarrollo de u madur z" ág. 3 ).
La p ·e l gía enética d Pia r tabl e I de arr 11 del p na.mi nt e rno un pr c o adual que e nieh·e más complejo
n la ub cu nte tapa,. iaget hace alusi 'n a cuatro perí d
d I de arrollo del p nsamienc _,_ n ori motriz pr op raci nal
p n ami nto concr to r pensamiento formal- para mo trar la e tructura p i
n; ·ca d la con trucción de lo con cimí nto. a 1
lar d t d la \·ida humana.
a e njugación d
ro, pr c
-p ríodo. d I d arr 11 p Jcogen tico d l pen amiento- e n lo principio co "tivo -identidad e mp n aci, n y r '.ver ibili&lt;la&lt;l- da c m r ultado cuatro
m d
de aprender: la experimentación c ncreta L'l ob I'.'ac.ión
reflexiva la c ne ptualizaci · n ab tracta ) la p rimentaci n activa. !aro e que cada ujcto a parcir de , u d . arrollo indiv1dua.l de
pensamient y del ambiente de aprendizaje con. truyc su modalidad
p cífi d , pr ndizaj .
· embar
aderná &lt;l dicha. mo&lt;laJi&lt;lad d aprendizaj , e.
importante c n iderar que cuando nu-an n ju g dan lugar cuatr

264

265

�Rt1t11asJ ronmrtanos

til

d aprendizaj , que

acom dador.

n el cli ergent asimilad r convergente

egr t enlista en un cuadro algun

carr ra profe-

ionale en las que l e tudiante e verían fa or id s i participaran en alguno d l
ti1 • ñalado .
l capírulo tirulado pr nd r a aprender' plica con acieno r
claridad l proc o d aprender a aprender a í como u caracreri rica y lo método. para la adqui ición del conocimiento.
pr nd r a apr ndet igniEca apr nder a p n ar, a e. cuchar a
explorar a de arrollar e d cir, a t n runa ment abierta para adaptar e a 1 nue o conocimi nto a umi ndo una actitud emprend d ra -hacia el mundo del apr ndizaje y del ab r en g n ral-.
pr nder a apr nd r remite a un apr ndizaje significativ
d cir
p
r para siempre · no transitoriam nt l con cimient . La p rn deben pen ar cáricamente, cu tionar e obr todo lo ac ne cimiento de la vida.
te de hablar de l m ·tod para la adqui ición del conocími nto el autor m nciona que hay qu e n iderar al rnétl
com
' una erie d pa o a guir para l rar un fin. E ta encilla definici · n
remite a una e p ci de con crucci 'n m todológica en la cual se inclu · n cli timo procedimi neo técnica model y teoría qu
aplican i t rnáticam nt durante el de arrollo de una inve ti ación''
ág. 62). Lo método que I autor denomina má comun " para la
adqui ici · n de nu vos c n cimi nt
n: cl deducrivo, que proced
de lo universal a lo particular; el inducriYo u proc d d lo particular a lo uniY rsal· l an.aló ·co, qu p rmit e mparar do iruacion
o c ncept ; l analítico, qu e un acto r A xivo d la razón ante d
proc der a una t rna de d cision y el inc 'rico u
c mpl m otario al analítico porqu ignifica la r unión de la partes de un todo
una yez qu é ta han id analiz.ada y rd nada . Cabe eñalar qu
existen otro mét do taJ com 1 mayéutic , dialéctic hermen 'utico y 6 nomenol 'gico u el aur r n incluyó n u trabajo.
En el apartado
abili&lt;lade y actirude para aprender a aprend r se empieza por definir lo qu e una habilidad. e di qu e la
capacidad que e tiene para fectuar alg con facilidad y eficacia
decir, hacer la e a bien y en el menor ti mpo.

266

La habilidade para aprender a aprender _on: el arrollar la capacidad para identificar el objeto de aprendiza¡ t ncr disponibilidad
inc ndicionaJ para prend r, fijar l:-1 al nci · n · c ne ntrar c. en un
obj e de aprenclizaj , e cuchar detenidam nte la in. truco n . t n r un relajamiem m cional aceprable 11 vara cab la aphcaci , n
del pen amiento crítico a la lectura ubicar la zona d desarrollo
pr X1J110) trazar rn ta. en d plan d l aprendizaje :i ºfic, tfro. Y
para 1 grar e. to prop ' it " n c ·.ari ad pcar una actiru&lt;l mquiitiYa indagad ra, empren&lt;l ora, r la¡ada, t I ran e , c n gu to por
lo n vedo o, que ac pte el cambi y la diferencia y c n iniciariY.
propia qu Ue,·e a la toma de decisiones" (pág. -s).
roo umplem ne a lo rrara&lt;l h t. qui, ap r ce el capícul
cuatro, 'Té nica ) b rrami nras d
tudi ", a l:u qu , r·curre
para la adquisición d l conoctrniem n el pr c
d apr ndizaj .
La técnica de esrudio pcrrni en ejecutar acciones concreta encaminada a v lYer ficien
l apr nruzaj e decir son la pue ta
en cci · o d l m 't do , ya qa • ñalan l proccdim1en
~ 1
r cur o a utilizar c nforrn al pr e en cu ti · n. La. técmc~ ·d
e tudio rná c mune on:
•

La c mpren i · n &lt;le la k: cura ontíene d&lt;
una . pre. ión b¡eti\ ) lit ·ra! d l te to
"La e pre, ión

a pecto~ importantes,

r un aná.hsis &lt;le omenido.

b¡elÍ\a · literal c. d c njunt &lt;le rc. puc ·ta a 1~

pregunt:15 ame formulnda.s tales como quién, qué. cómo, cuándo
,, dónd

e dijo al o. El análi Í!-&gt; de contenido e rdic:rL

com osición &lt;le un e,·t

t:r1

res1s o enunciado ) é, t

la des -

a u vez en

categ rL o concepto. " (p:ig-. 2). P . tcriormem -, cl lt:ctor realtza

La interpretad n. De pué de c~to e po&lt;lrá atirmar que ·i.: comprendió la lectura.
• Lo mapa c n ·ptual ·. p muren e n enuar lo ce no imil!nto o
conc ·pt . p r medio de a. ociacion y r lacione mre dio parn
rener una ,'Ü ión global &lt;l I terna.
•

Mapa menta.le.. Con i&lt;lcrado_ una técmca &lt;le cn·:lli\'idad
.
''contn-

buyen al &lt;l •arr U &lt;l I proc s &lt;l pt:n amiento y permiten efectuar
una vi. uali:zaci ',n :rráfic le la t mácica &lt;l · csruc..lio'' (pá
6- 7).

267

�&amp;mia.r y ronmJ/,m'or

•

~Iaboración de esqu m · cuadro inóptico . Permit n r pre entar
c 11 cimi n o aprendiuo. d forma
anizada y sistemática.

•

•lab ración de resúmenc . Ante d e t , d be realizar una lecrura d • compr nsión. Es importante ólo escribir 1 ncce ario con

buena orrn rafia~ con un lenguaje claro. La t n i · n dd re umen
depende de la cantidad de informaci · o que e tenga.
•
lab raci · n de eru a.·o . uando la pe n.1 p e la inf rmac1 n,
ha realizad un resumen y cuenta e n una explicación del tema se
encuentra en la posibilidad d realizar un n ay . El en ay e un
escrit qu permite que el aut r exponga u crfo•ri
punto de,,¡ ta acerca de un tema . br ba e objet:i -as de in ormación.
• El e rodio de ca o trata d m crar e p cíficarncnte la e tructura
analítica de un conc pto, un problema o una ituación sin n ce idad
de ponerlo en relaci · n con tro casos.
n vari los punto qu
ha~ qu tomar en cuenta al realizar un estudi d ca o :

propue ca final, m nciooa egr te con i te n qu para l ar la
con trucción de un ambiente de aprendizaje e la.borativo l ujet
debe nmarcatlo en un pr ce de comunicación efectiva y perman~nte que le permita aprender de lo demás· realizar un trabaj
có o [...) de arrollar las habilidade que e tienen r adquirir otra
nueva ; aprender a aprend r m diante t ' cnica de e tu dio en grupo
y del reforzamiento de lo valores humano qu impliquen l amor
por el aprendizaje" (pág. 158) .
libro de Jorge Alberto
gr t
termina a í con e ta conclu ión dond e inclu e todo lo tucli.ado
en el libro.
En general, el autor trata un rema jntere ante d una man ra
muy agradable. Durante el de arrollo d la l ctura . e pueden ercibir idea y concepto bien explicado y acompañado de e· mplo
claro y conci o que te ayudan a entend r mej r y guir 1 ycnd .

pecificar

un cma o ituaci · n hac r una i.nv cigaci • n d cumenra.l, elaborar
la hip · t is o enunciado Yerificable ele ·r la técnicas de contra. ración ejecutar la prueba verificar lo r sulm
del tudi integrar
el i.nf, rm té nic .
• La re ña critica. El anális1 que pr pon implica examinar en f rma parada cada e mpon me de la situación o fenómeno · posteriormente cue tioo.ar la validez de la información xi " me acerca
de dicha iru, ci • n.
•
re. luci · n de problemas. El aut r cita a ~ laáa Tere a erafin:
'el análi is \ r olucr •n de un pr blema e n iste en un conjunto de
acci nes y comportarruento necesario. para alcanzar un detenninado objeci\'O. n tre lo pa o para la re oluci • n de un probl ma:
planre miento, definición y re olución '.

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te apartad , el autor incluye div r o e quema a manera d
ej mplo para expLicat cada una d la t • cni as de mdi . D e ca
man ra e. má ácil enr nder d e nt oid . Por úlrimo, en l . capítul • cinc y . ei e trata lo re fer nt a e · mo cr ar un buen ambiente de aprendizaje o influir acrivamente en u tran formación
e n la finalidad d formar ujcr re. pon able d l auto tudi . La

26

269

�ormas de publicación
1. El anuari H11ma11ita.r r cib comribucione de xcelencia académica d inv tigación n lo campo de fil offa hi t ria, lit ra-

cura lingüí áca y ciencia
2.

ciale .

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publicaci · n, y e municará al autor el procedimi nt y u re ultado.

S. El consej

6. La contribuci

ne,

recib n p r correo electr 'nic
· con copia electrónica por entrega per onal
rvici p tal.

7. D b an xar e a cada trabaj una r ~ rencia br
acad ' m.icobiogránca d J ur r dir cci • o p al y e rr eleccrónico.

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>Ciencias
Sociafes

UANL

4,)

����TT,

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~A.~~

CAJ&gt;~SINA

~

Dr.Jesús Áncer Rodríguez
Rector

•auo,-u:A ~VVtSn.-MA a UANL

HUMANIT AS
ANUARIO

Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretuio General

FONDO
UNIVERSITARIO

CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario Académico
Lic. Rogelio VillarreaJ Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

Director fundador

Dr. Agustín Basave Fernández del Valle
Dr. &lt;:elso José Garza Acuña
Director de Publicaciones

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ecci.ón de Filosofía

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Jefe de la Sección de Letras
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Jefa de la ecció11 de Cienclds Sociales
Lic. Ricardo Villarreal Arrambide

Lic. Adriana López Montemayor
Circulación y administración
Hum,.oiras, año 39. N 39, Vol. 11. Cicacus Soci.ales,2012. Fediade pubhcxióo: frbr&lt;ro30d&lt;2013. Rcvi&gt;I-I ,...,i..i.
pobl1t.d. por b Unmnmd Autononu de Nutvo Wo. • travh del C.Cntro de Estudios Hum.mis oc&lt;». Dorrucíl» de b pii!Jr
Biblioteca Un1Y&lt;1rnma I\Aúl Ru,gd F,,... piso 1 , Av I\J.fonso &amp;,yes, N.,_ 4000 Nte., Col Reg,~. Moot&lt;my, Nuevo L,,ln.11&lt;
C.P. 6#10. fel + SZ 81 83294000 &lt;XL bS33. Fax:• 52 81 83 29 40 00 ext. 6556 lmprcn poi b lmpnmu Uruvcn•Uruvcn1t1ru •1 o, CP 66451, Sm NocoL\s d&lt; k» C,=. Nuevo L,oo. Meneo. Fechad, termuuci6o de unprenln 30 de2013.
Tita,c: 500 e¡cmpbr&lt;$.
Núm&lt;m de Reserva de 0.1«.hos ,1 uso aclmrvo del titulo H......,,.,omrg,d, por el losbtuto Nacional del D&lt;r&lt;cbo de A•
04-2009-09101239Z000.10Z. de fecha 10 de ,cpórmbrc de 2009. NÚm&lt;rodc ccmficodo de hatud de título y contenido: 11/
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b Coousi/m C.b&amp;,doH &lt;k Pubhcac»oa y Rrvi,w llusu,das de b
Cobcm&gt;CÍon. lSSN: 2007-1620. Rcg~uo d&lt; 111.uu ,n1e el lmllJDto Mc.uuoo de b Proptc&lt;l.d lndustrl.~ 1,169.990,

•ni•

L&amp;s opmiones: y ~n1.toidos: aptcudoi en los -U11Culwi 5-0n resporu.~bdidad u.ch..$:tv.l de lo,: aurort~.
Pr&lt;&gt;hi&gt;.u b «prodocción IOlal o pu&lt;ial. en cwlquia fonw o medio, cid ,orncnido cdúonal de: este DllJDC/0.

lmprc10 ~n Méú::o
Todos lo. dcicchos re.s,rv.Jo,
Copyright 2012
ccslhutn,@ m.,il.u,olmx

]~fe de la Secció11 de Historia
Profr. I rael Cavazo Garza

�ANUARIO
HUMANITAS 2012

Ciencias Sociales

Ricardo Villarreal Arrambide
coeditor

�ÍNDICE

oBENAVTDESMAR-ríNEz, Jo É]UA CER
/tura y trabajo en contextos de cambio

ll IG

lAl UEL Co
fA

RERAS

R

MO ,

TES NlÑO

Profesión,

9

Dialéctica de la violencia

39

S 1'1AGO HERRERA MARTÍ EZ M RÍ E GENI FLORES
RE\'IÑO, Cosmogonía y gastronomía en Las Genealogía de Margo
la11193

!OSÉ

UEt

MARÍA I

F

TE. La

rspectiva psicosocial

violencia y la agresión actual desde una
113

ootA MARÍA FLOR

De la
ialificación a la e pecialización. Dimensiones socioculturales de
capacitación para el trabajo industrial
149
ÓMCA DEI. CARME

ARÍA

Lm

cluvente

A

MEZA MF..JÍA,

MARTINEz

SÁNCHEZ.

ALANis,

Desempleo y pobreza: el binomio
169

�MA. G

DAL PE RODRÍGUEZ BtJLNF.S, PATRICIA DELGADO RODRi

Programa de inglés en primaria públicas de Nuevo León.
caracteri:::,ación del perf;/ ac11wl de su docente. en el con
urbano

Lío,cE RA!\IO, Rmz, la misión igualitaria de la transversa/i1
de género en el campo educativo

PROFESIÓN, CULTURA Y TRABAJO EN

O CAR Eo ARDO TORRES GARCÍA. LucD...A Hl OJOSA CóRDO , El im¡,
de la matena 'Apreciación de las artes' en el desarrollo crea1i1
los estudiantes de licenciatura y del 'Programa de talentos'
U1111•ersidad A111ó110nw de Nuevo León

CONTEXTOS DE CAMBIO

RooR1c;o VILLARREAL RA tos. Los N/Nh e11 México:un a11
estructural

Benigno Benavides Martínez 1
José Juan Cerva o tes N iño 2

1ntrod uccióo
EL TRABAJO CONSTITUYE UNO DE LO FUNDAMENTOS de la sociedad
Reseñas y Comentario
moderna, pues junto a él se articulan una serie de elementos
distintivos que le dan coherencia y que permiten la consecución de
L1m RODRÍGUEZ Au NO MARÍA E GE lA FLOR!.: TREVIÑO, fines particulares y sociales propios de nuestra época, como lo son
arquitec1ura del enlido U. na mirada a la cultura desde la en la individualización, la riqueza, reconocimiento personal desarrollo,
y la complejidad" de Haidar, J. y G. Sánchez
solidaridad especialización a través de la educación y legitimación
de Lis relaciones sociales, en este sentido el trabajo es una actividad
ROBERTO
T- o SrLv , "La opacidad y la tran pareacia. que realizan los individuos y en tomo a ella se establecen relaciones
reforma política con mayor participación ciudadana" de A]ÍI sociales. Pero además el trabajo genera una serie de significados que
RangeJ Guerra
dan sentido a Jas actividades por lo que no se puede estudiar si no es
como una cultura. Si además consideramos que el trabajo se puede
constituir como el elemento fundamental, tanto objetivo corno subjetivo
que cohesiona a ciertas sociedades modernas entonces su importancia
crece como explicación de ciertos problemas sociale .
Estudiante del Doctorado en Ciencias Sociales con Acentuación en Desarrollo
Sustentable, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma
de ~u_evo león. El presente artículo es parte de su tesis doctoral
Duector de tesis.

9

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Bm,mtler Marl/J1ef?, /or, /11an ( ~m111fl.J

11Ít1

Del mi mo modo, debido a esta centralidad, lo cambios q11¡ Por otro lado, cuando los problemas e presentan e incluso cuando
susciten tanto en el trabajo como en sus contextos alterar parecen la crisis, se le uele atribuir a factores externo , ajenos a
dmámica ociaJ en u conjunto.
sociedad que lo recibe y atribuible a factores que no fueron
Dentro de lo contextos que propician los cambio cul rovocados por e a sociedad. Además del carácter externo también
hemos de considerar inicialmente a los que provienen del á I carácter temporal se le uele adjudicar. De e te modo los
económico la cual en relación a la cultura del trabajo, se roblema y las cri is son asimilados dentro del esquema cultural Y
especificar como falta de empleo o igualmente falta hace tolerable u pre encia. De de luego que una crisis no se
oportunidades para e] autoempJeo. Cuando e habla de uede hacer permanente, puesto que daría lugar a nuevas formas
económica en e te entido, bien podemos referirno a la ituac e orientar la accione ociale , quizá hacia otro fines diferente .
en las que las condiciones sociales han cambiado tan drá cica or ejemplo, la nsis económica que e manifiesta en el desempleo
que los patrones usados de acción sociaJ para con eguir los en la preparación profe ional provoca que baje la estimación por
reconocidos no han podido ofrecer alternativa para poder e educa ión uperior orientada hacia el empleo, lo cual a su vez, va
lo nuevo de afio . Un incremento poblacional que pretende ac repercutir en la búsqueda de estabilidad familiar.
a lo servicios de salud y educativos pronto se convierte en de
Inicialmente se considera a la cultura del trabajo como el conjunto
de empleo que debe er atisfecha1 pero si la estructura econó e ignificado que da sentido a la actividade racionalmente
no crece al mismo ritmo o alguno cercano, los problema
rdenada con el propósito de producir alguna forma de riqueza
pueden hacer su aparición: el empleo temporal, eJ empleo in.fo ue mejora la vida individual y ocial de quien la adopta como valor
y las diversas formas de subempleo. Esto problemas, a u v que trae aparejado el progreso de la sociedad. Asociado a la cultura
pueden conectar con muchos má como la criminalidad, el trabajo se encuentra el individualismo el espíritu emprendedor,
problemas familiares y la educación. La valoración por el traba· autonomía y la independencia entre otro atributos que
verá cuestionada precisamente porque éste no puede hacerse re omplementan al trabajo. Sobre esta estructura de significado se
y entonce se podrá hablar de pérdida de valores, de falta de vo stablece una sociedad con la cual e consolida y da entido de
para el trabajo y de juicios similares.
entidad a sus integrantes. in embargo en los momentos de crisis
Una sociedad orno la regiomontana fundada en base al tr problema , el modelo idealmente confeccionado de cultura y
la planeación, la racionalidad y el ahorro entre otros compone ciedad. entra en cue tionamiento y cambian las expectativa
construye también una visión hacia el futuro, y por tanto hace emás de las a ciones individuales y las prácticas institucionales.
apuesta hacia el progreso, sobre la idea de mantener los e qu no de lo e tore que má se ve amenazado es el de los
de crecimiento económico, de estabilidad ocia! y de mante ·
rofe ioni tas, pue to que su capacidad de mantener los patrones
de las valoraciones culturales. Las crisis evidenteme e consumo di minuye drá ticamente en las cri is económica y
cue tionarían la onstrucción ultural que e había mantenid ebido a su preparación académica, son capace de cuestionar la
bien las ideas de cambio se encuentran pre ente en la socie ultura. Describir las forma en que cambian lo ignificados de la
ha ta on objeto de valoración, se e pera optimi tamente qll( ultura del trabajo y como son resignificados por los protesionista ,
cambios e mantengan dentro de ciertos e quema ya integra sel propó ito general de este e tudio a través del enfoque la teórico
la e trucLura social y que sigan Lo mismos fines previa e la sociológica, dentro de los nuevos contextos sociales· aunque
acordado .
n este articulo olo habremos de abordar la problemática inicial

10

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\L1rt111..z, _fu,, }:tall Ummkl \.1,io

EJ componente cultural de la sociedad se establece ~ustituyendo como lo son el dinero, el éxito, la vida acomodada y el
pretensión de proveer de sigrúficado a las acciones que tien~co05umismo. A la vez, se tornaron prestigiosas ocupaciones laborales
realizar los individuos en un contexto social específico. Pe pegadas a la creatividad, la individualización, la dirección, lo
hipotéticamente los individuos actúan en razón de las expcc intelectual y lo administrativo, las cuales fueron integrando una
culturales que han asimilado y que les han sido transmitidas a iueva identidad labora. Los nuevos valores constituyentes de la
de procesos educativos, tanto formales ~orno informales q ultura del trabaj?, se presentan c?rno: autorre~lización pers?naL
una u otra manera se refuerzan y se consolidan para mantener entido empresarial, no tener presiones, comodidad de horanos Y
cohesión social y cierta coherencia en las acciones que se re~acaciones y estabilidad en prestaciones.
por lo que se establece una correspondencia entre la sociedadf El estudio acerca de la cultura y de las formas de valoración que
cultura: los individuos componentes de una sociedad valora(practican los individuos en sociedad o que se expresan en
significados culturales de esa sociedad y ésta mantiemfdeclaraciones institucionales y aún más cuando se adoptan por una
condiciones necesarias para que se hagan efectivas las ~O&lt;iedad o son apropiadas por un gobierno, suelen ser atractivas en
culturalmente establecidas.
~uanto a que despiertan el interés por reafirmar la identidad de
Siguiendo el estudio clásJCo de Merton de Teorm_y EstmctNraJ wenes las adoptan, pero cuando una crisis económica, política, de
(1984) la falta de correspondencia entre la estructura social seguridad o cultural socavan la viabilidad de las aspiraciones
cultura, establecería el escenario propicio para la aparic·· culturalmente establecidas, entonces la vuelta a la situación de
formas de conducta desviada de lo culturalmente aceptado, bienestar se convierte en una utopía, representación de un pasado
que no se puede hablar de que exista una estabilidad s ue no puede repetirse. Las crisis por definición deben ser
permanente, aunque estuviera asegurada por una efic· transitorias, lo cual puede ser válido en lo general, pero en cuanto a
transmisión cultural. La llamada pérdida de valores, por eje lo social y cultural, las crisis dejan huellas más profundas que una
sería una expresión de la forma de concebir, la disociación e marca temporal. Los esquemas de valoración se pueden alterar
sociedad y la cultura. Los cambios sociales son parte del radicalmente puesto que son formas de ver el mundo y de otorgarle
proceso de construcción o reconstrucción social que se da un sentido propio a lo que se hace ya .sea el trabajo, la profesión o
una dinámica, al igual que la cultura. Los procesos, así co el es.tudio. Para una sociedad como la regiomontana, sustentada,
patrones de cambio, si bien se expresan conjuntamente aunque sea declaratívamente en el trabajo convertido en cultura, es
acciones individuales o en las prácticas institucionales¡ especialmente significativo que este ideal se cuestione. Por Jo
necesariamente tienen que ir en la misma dirección o manite anterior resulta importante el estudio de la cultura del trabajo, en
coherentemente.
~este caso en e1 grupo que puede ser más representativo, como lo es
Sobre esta temática, se identifican diversos factores han alt el de los profesionistas.
los contextos en los que se realiza el trabajo, los cuales van
los que provienen del propio proceso de alienación y burocra ·
hasta factores externos como 1a adopción de tecnolog'
fragmentación del trabajo y el incremento de la compet
internacionai entre otros. Los valores tradicionales de la
del trabajo entraron en competencia con valores que los

12

En este escenario, el presente estudio tiene como objetivo
mostrar; desde wia perspectiva sociológica, las transformaciones
en la cultura del trabajo y cómo estos cambios han transformado
conjuntamente la percepción que se tiene de la propia actividad, en
el ámbito individual y sociaL entre los profesionistas.

13

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Antecedentes

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nutre de los distintos enfoques prevalecientes en las ciencias sociales
y las b.um.anidades actuales sobre Jos aspectos imbólicos y subjetivos
de los fenómenos ociales.

El estudio del trabajo, como uno de los elementos ftmdontes de b
sociedad moderna, puede ser asumido desde varias perspectivas1
incluso ya ha sido abordado desde diferentes disciplinas. En nuesm
Para el caso latinoamericano, Francisco Zapata (1986) daba
caso, la perspectiva que hemos seleccionado es la que nos ofrecd
sociología, en base a ella a la vez, nos orientamos por el enfoq11 cuenta del proceso de transformación de los enfoques de los estudios
cultural. desde la propuesta hecha por Jeffrey Alexander que concib del trabajo reconociendo la presencia de elementos explicativos
a la cultura no como un simple campo de estudio de la sociologú, provenientes de las relaciones sociale de los trabajadores, más que
sino como un elemento fundacional de las acciones sociales, destr de los estudios enfocados a la ideología o a las políticas del estado
el momento en que éstas solo pueden ser socializadas si tiena que direccionaban, tanto la participación de los sindicatos como
significado, que las carga de sentido, tanto para el que las produa las transformaciones en el aparato productivo. En un contexto más
como para aquellos con quienes se comparten las formas de vi!» amplio, Enrique de la Garz~ (1992) identificaría este mismo proceso
dentro de la teoría como una crisis del estructuralismo, al entrar en
social (Alexander, 2000a).
Uno de los estudios más amplios que ha recopilado y analiza&lt;k dificultade para explicar Ja participación de los sujetos dentro de
las diversas tendencias en los estudios de la cultura laboral es d las estructuras sociales.
Ú&gt;mo se ha mencionado líneas antes, el interés de la perspectiva
realizado por Rocío Guadarrama en el que se resalta la heterogeoo
dad de enfoques que se utilizan, los cuales sin embargo, tienen et cultural sobre eJ trabajo surgió a mediados del siglo XX, pero su
común su preocupación por el estudio de los signifirados del traij base se remonta a la época de Weber, aunque se debe reconocer
en la vida social. S.in embargo, aquellos estudios que expresan SI que los estudios específicos acerca del trabajo desde esta perspectiv~
afán por la comprensión de los aspectos sitJJbólicos y significatfro.r dd son propiamente del siglo pasado, cuando las instituciones de
trabajo datan tan solo de mediados de los años sesenta del sig» producción y consumo de la industria capitalista alcanzaron tal
XX. Estos estudios abrieron un nuevo campo, independiente dd magnitud sobre la vjda social, que tuvieron que buscarse
sociología del trabajo, el cual ha sido conocido como estt1dio¡ IJ explicaciones más amplias a los fenómenos ociales, por Jo que
trabajo. Lo que resaltaba de ellos era que rompían con los esquema! autores como Mayo consiguieron dirigir los estudios hacia enfoques
rígidos y deterministas del estructuralismo imperante en las cienCIII más subjetivos como el de las relaciones humanas y su influencia
sociales, surgiendo temas como la construcción de identidades sobre el rol de los individuo en su trabajo para la industria.
laborales, las relaciones entre las culturas deJ trabajo y la cultull (Dahrendorf, 1978)
El enfoque cultural de la sociología del traba1·0 en E tados
dominante, la ideología, etc. {Guadarrama, 2010:215) de todo elk
unidos
. a diferencia de lo que ocurría en Europa, se 'desarrolló en
la resultante fue:
tomo a las teorías de la interacción social asentado en torno a la
En resumen, lo que tenemo hoy en día es este espacio, el dd U~versidad de Chicago y su destacada escuela de sociología,
llamada cultura del lrabqjo o rnltt1ra /abq,-a/, caracterizada por b ennquecida por las influencias de Weber. C.Omo base en el análisis
procesos de globalización de las sociedades actuales inexistentd social se enfocaba hacia las relaciones que establecían lo individuos
cuando por primera vez se habló de la c1'1t11ra de la 'clase obrtra.l en torno al trabajo, y ya no al trabajo mismo, resultando de esto
mediados del siglo xx, y un enfoque t11/t11ral interdisciplinario que it que los estudios tenían que hacerse reconociendo inicialmente la

14

15

-

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imposibilidad de separar a los individuos investigados, de quiet
los investigan, pues ambos forman parte de la misma realida
derivando de ello toda una postura epistemológica. En este sellli
se destacan los trabajos de Everett Hughes en torno al problema
la formación de la identidad de los trabajadores en relación al traq
que desempeñan (Castillo, 2000).
El fundador de este tipo de estudios y a quien se le consij
como padre del interaccionismo simbólico ha sido Robert P~
(2009) quien dio nuevos impulsos de análisis a la investigaa
social, especialmente en cuanto a la orientación práctica que deli
tener los estudios sociales para resolver problemas específicos. cc:1
la criminalidad, el crecimiento urbano y en el caso del trabajo.
formas de adaptación o de rechazo que pueden exhibir los individl
al tener que actuar en escenarios diferentes para los que hali
sido preparados en los procesos de socialización en la familia o
la escuela. Las organizaciones económicas como las industrias,
fábricas, las oficinas, los comercios., con su jerarquía y reglas
trabajo, imponen formas de interacción y de actividad a las c1'
los individuos se deben de adaptar, para las cuales, regularmcl
no se encuentran preparados, pudiendo provocar conflictos f
repercuten en todos los ámbitos de la sociedad. Estos probkt
serían lo que los estudios sociales tratarían de resolver.
Según G uadarrama (2010), estas aportaciones teórta
incentivaron el debate sobre 1a cultura obrera en México; el a
tuvo mfluencia del marxismo italiano, principalmente a través
las ideas de Antonio Gramsci. Su difusión fue determinante el
giro que sufrieron los estudios obreros sobre los procesos de mlj
La introducción de nuevos temas, -como la construcción socialt
consenso y la hegemorúa, serían los referentes de esta corrienlt
interpretación de la vida obrera, la cual propuso un análisis de
relaciones entre la cultura dominante y las culturas popul1
entre estas últimas y la cultura obrera.
Este recorrido por las principales interpretaciones acerca cid
diversas tendencias sobre la cultura del trabajo, muestran lord
de estos estudios aunque con fuertes raíces en los paradigmas t ~

16

sociales y humanistas contemporáneos. De alguna manera se podría
afumar, que la conformación de este enfoque se da en relación a
los cambios de los paradigmas teóricos de las ciencias sociales de la
segunda mitad del siglo XX, especialmente al tránsito entre los viejos
esquemas deterministas y estructuralistas y los más recientes, que
ponen en el centro de su atención la experiencia cotidiana y la acción
reflexiva de los actores sociales
relación más fluida entre los

De la cultura del trabajo a la cultura de la profesión
La importancia que en nuestros días tiene el trabajo es incuestionable
como componente de la vida social, por lo cual resulta consecuente
pensar en que el trabajo, es de alguna manera valorado por los
individuos, aunque habría que especificar qué tipo de trabajo es el
que recibe tal valoración. En el estudio de Weber (1984) el trabajo
es diferenciado primer-amente como trabajo tradicional en oposición
al trabajo racionaL propio este último del espíritu del capitalismo.
El trabajo tradicional es aquel que se realiza con la intención
simplemente de obtener los medios necesarios para subsistir día a
día con el producto de ese trabajo, que es una especie de
conformismo. En cambio el trabajo racional, se hace planeando la
actividad para lograr su máximo provecho. Como consecuencia de
la racionalidad de este tipo de trabajo, el trabajador se vuelve un
experto en el desempeño de sus actividades por lo que se convierte
en un profesional.
~I trabajo, convertido en profesión, basado en un saber experto,
raCionaJ, dedicando sus ganancias al ahorro, conectado con los
m~rcados de productores y de consumidores, transforma la vida
nus~a Y la hace ordenada, al igual que el trabajo. Aunque Weber
relaciona este tipo de trabajo con la adopción de la religión
prot~stante, de ninguna manera deja suelta su base social en la
medida en que el trabajo da sentido a la vida. La productividad
3
lill1enta, lo mismo que los ahorros, al igual que la capacidad para
crece~ económicamente e incluso aparece la posibilidad de contratar
traba¡adores, todo lo cual pudiera verse como un frío racionalismo

17

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basado en los conocimientos científicos, pero en realidad, el tra~ automáticamente operando los cambios sociales consecuentes, sino
profesional llega mucho más allá:
.
que las formas anteriores permanecieron en las actitudes de muchos
trabajadores, destacando sobre ellos los que fueron dando un sentido
~ste proceso de racio?~lizació~ en el plano_ de la técnica y la eco~ racional a sus actividades productivas.
t:1eneungranpredon:uruoenelidealde_laV1dadela~odemasoáda El trabajo desempeñado de una manera racional se fue
burguesa: el concepto de que el trabaJo es un medio del que sed convirtiendo en p u·
· d I b
1
1
nfi ,
• aliza •, d
..
.
.
a 1.Illoruo e os urgueses, o cua se co guro
la racron
c10n e1aprov1S1onam1ento de bienes materiales pan) t 6.,
. , , . d. . .
. .do stempre
.
.
1stmt1va de un modo
b umaru-dad, b a exist:I
en la mente de quienes
represe.- am 1en
. dcomo
.d una construcc1on
...et:J.ca
,
el espíritu capitalista como uno de los objetivos que han seña!al Supenor e vi ª Y co~o ta~ se d~igio a l?s demás trabajadores no
directrices a su actividad (Weber 1984:45-46)
~~ueses que manteruan sus estilos trad1c1onales de vida. A estos
últimos les fueron impuestos juicios que fustigaban su falta de
Si bien el trabajo profesional se convierte en un ideal de vidr motivación, Ysu desapego al trabajo. Los trabajadores tradicionales
se trasforma también en una vida religiosa como santidad en vi por_su parte, a pesar de coexistir en los contextos de racionalidad y
el problema que subsiste en el análisis weberiano es que no t&lt;d ~e lib~~d, no actuaron del mismo modo que los otros y es que su
los individuos son llamados o que no todos se sienten llamados~ sitlldci~n era muy diferente, trabajando en una fábrica, obligados a
la divinidad para cumplir con el ideal de la salvación a través i cumplir horarios ajustados al ritmo de trabajo impuesto por el reloj
trabajo profesional, relacionado a su vez con la religión protestaii Ypor el capataz (Bawnan, 1999}.
.
Habrá quienes se mantengan como trabajadores tradicioruk Co_mo cultura, la organización del trabajo terminó siendo
conformes con obtener solo lo necesario para su subsistencia ruad apropuda por los capitalistas Y empresarios industriales, quienes sí
sin conocimientos científicos, sin planeación y con otro ideal enco~traban un sentido en la racionalidad del trabajo, dejando al
·
·
.: traba1ador
· d.1V1·duo sm
· asprrac1ones
· ·
vida.
Estos traba¡adores
no son expertos en su trabajo, por lo,
.
como un m
al que se tiene que
no se puede decir que sean profesionales. De la fuente de
para_ que ~abaje, aunq~e sea solo un poco más allá de su
expertos abocados al trabajo racional se nutrirá la naciente burgld e ~e- sattsfacc1on de neces1dades de subsistencia elementales.
localizada en el norte de Europa occidental y en Norteamé¡j La_ ettca del trabajo, según Bauman (1999) descansa en dos
mientras que los hombres dedicados al trabajo racional tendrán pre~as fundamentales Y en dos presunciones o supuestos. Las
dedicarse a los trabajos que satisfagan sus necesidades de subsisteílprem1Sas consisten en que la forma en que se pueden conseguir las
mediante la venta de su fuerza de trabajo en los mejores caic:osas para satisfacer las necesidades, además de recibir el
, o b tener nquezas
.
j:
'
, es a traves
, d e o btener un rngreso
.
0 d e los d emas,
podran
pero depenwendo,
en todo caso, de reconocim.ient
.
triunfos de la política o de los vaivenes de la suerte en medta.nte el trabajo. La segunda premisa se desglosa en que el trabajo
especulación.
es un valor en sí mismo, se visualiza como aJgo deseable y aprobado
Uno de esos elementos, siguiendo las argumentaciones de Wi poi r tod~s, lo cual obliga a desacreditar todo aquello que se opone
. en la raciona
. l.idad, enlazada a la religión protestante. m
a trabaio
. eJ descanso sm
. razón, la ausencia de
constste
. ., , corno e1 ocio,
segundo factor es reconocido en el estatuto de libertad individ OIJvacion Ysobre todo, pensar que ya se ha trabajado lo suficiente
.
d
l
.
.
. d y se debe pasa
.
.,
d. e
d e tra b aJO,
auna o a a propiedad pnvada característico e ki b .
r a otra s1tuac1on para ISLrutar de los beneficios de
· da d moderna. O&gt;n estos elementos emergentes aparecie·
oL temdo
socre
,. ·
no es de esperarse que todos los trabajadores los adopta
ª enea del trabajo, construida desde el empresario para ser

:utJvar

18

19

�cumplida por los trabajadores, estaba hecha de todo aquelh ejerce el trabajo en la actualidad, es a través del desempeño de una
beneficiaba a los dueños de las empresas, más bien como un3profesión; la relevancia de su estudio se debe principalmente a su
de comport~mientos para de_s~mpeñarse en la fábrica, que co re~ción con la eficacia de la o~ganización ~roductiva, la _cual conc~be
cornportarruento moral. La etlca era realmente de apego al la profesión como una especie de comurudad que da cierto senado
pero dejaba ausentes las ideas de solidaridad sociaL bene de identidad común a sus miembros, por lo que no podrían ser
colectivos, socorro mutuo y otros que no se centraran estudiados como individuos.
producci~n. Desde luego que elaborar un código de ~omport~ Aunque el estudio de las profesiones, se puede remontar a los
no garanttza de manera alguna que se vaya a cumplir, pues n~ trabajos de los sociólogos clásicos, especialmente en las obras de
nmgún modo obligatoria a no ser que por las contrapartidas Weber y Durkheim (Aguayo, 2006) solo se llegaron a formalizar a
despedido del empleo, no percibir el salario, o por lo menos no durante la primera mitad del siglo XX, los cuales se enfocaron
los estímulos que se supone se habían alcanzado. En su
principalmente a la caracterización de las profesiones en cuanto a
impositivo la ética del tra~ajo desacre~itaría a los
ser con,si~eradas corno grup_os de indivi~uos que comparten
los pobres y a la mendicidad, a quienes se les ad1ud1ca caractensttcas que son reconocidas por la sociedad, como lo afirma
culpabilidad de sus propios problemas. Los sistemas de prot Brante (1988:119-120)
social se dirigirían a conseguir beneficios para los trabajadOII!
para las personas dependientes de ellos, mientras que
Tradinonal studies of the professions ordinarily deal with the
desocupados serían objeto de las instituciones de asistencia
categorization, description and analysis of professional groups. These
o de la caridad pública, cuando mucho, los únicos individuos
include scientist (the profession par oxcellence according to Parsons),
merecerían consideración social serían los discapacitados, enfe
classical professions such as physióans and lawyers, "older" callings
huérfanos o viudas que por su situación les fuera imposible dedd
such as priests and officers, today also engineers, architects,
al trabajo.
psychologists, teachers, administrators, and sometimes social workers.
The primary focus with this kind of research has been to define the
Una alusión diferente al tema del valor del trabajo, es d
d;fferentia .rperijira of the professions, í.e. what they have in common.,
realiza Roger Girod (1997) a través de la idea de lo que el p'
. d h th d·cc fi
th
·
.
.
an ow ey 11 rer rom o er occupat1ons.
piensa acerca de la 1IDportancia diferencial de diversas profesd
. ,
.
.
a través de interrogantes que pretenden identificar la jerarq~ Una vez que se constituyo el estudio de las profes tones como un
las profesiones según el aprecio que la sociedad sienta ace campo específico de la sociología, se presentaron, siguiendo a Brante
. un esquema de posiciones de las d. la(1988·120)
·
, · de_ este_ campo.· la fiun~1on
. aLi
ellas, ~ara constrmr
oe ·
~es cornente~
teoncas
, sta,
profesmnes, en base a encuestas aplicadas al público nortearoe
ow~benana y maaISta. El func1ona1ismo en la soc10log1a de
a med_iados del s~glo XX, _formando el concepto de pos ~:n:_of~siones, p~rte del postula~o de .qu~ és_~as tienen un
profesional (0C11pa1tonal sta11ding O social standint., ef ocupatio1JS)
lllllento específico con tendencia a su aplicac1on de acuerdo
Con este escenario, el pres~nte artículo to~a como base J las d_emandas del cliente o a las reglas de su contrato. Para su
para los análisIS los postulados de la sociología de las profes cum~limiento, las profesiones deben mantener su neutralidad
. a que las profesiones se convirtieron en un corn
afectiva, e1untversa
·
lis mo y paracu
· lansmo,
·
· ·
d eb1do
su seno·¿o comurutano,
importante dentro del anális-is de los cambios en la cultura del
reconocimiento por logros y su especificidad para atender solo los
·
·
·
Ade mas,
' con 1a uruvers1
.
.dad modema,
s1 se considera que una de las formas más importantes en las problemas que le conciernen.

dese~p~ej

~

20

21

�enc,1rg.1d.1 de la investigación científic.1 r del dcsJrrollo tccno
las profe ione" se idn rnmolidando y ramifo;,tndo, lo
soualmente, le dará la legitimidad buscada desde lm icicios
modernidad.
l.a func1onalidad queda asegurada ,1 través de IJ rcsoluc·
ciertm problemas soci,1lcs tomo el m.rntenimiento de l.1 s
legalidad, la administración y la tcrnologÍJ entre otros. De
que los logros ,1kanz,1dos por el desempeño funcional
profesiones en la resolución de problemas, es val
decididaml'ntc por 1J sol il?d,1d, se: desprende un.:1 v.1Ior.1c ion
e.sas profc-.iones. l..1 nece')idade.s rnci.:1les sJti foch.1s
problemas sociales resueltos, rar,1 \'ez pcrm.rneccn inmóv
común es c¡ue se presenten siempre nul'v,1s necesidades y pro
diferentes a los ya conocidos. por lo que .se debc:r,in esta
nul'v.1~ profesiones que respondan a l.1s nuev.1s mxesidade.
Las críticas a esta concepción de la sociología de l.ts profes
se expresó fundamentalmente en cinco crítica, que rcsuml' B

sído Uamad.1 ncowebcri.mJ, en la que IJs c.lctermi11Jciones de las
rofes10nes no se deben .1 necesidades funcionales, sino más bien a
K'JOnes de poder. d cual ,e distribuye desigualmente entre los
iversos m:tores sociales a trJvé, de di,·ersos mee.mismos, siendo
~ de ellos el de la .tdqui\ición y ejen:icio de ciertas prnfesioncs.
eacuerdo a esta pmición. las protesiones se expresan en razon de
rebc10nes de poder de loe; diferentec; senores soc iale,. Lu~ br upos
nvilegudos poJr,in ejercer profi.-siones acordes ,1 su po'iición, las
wles lerrarán su ,ltceso a orro, sectore.. M) iales. En e te mirn10
entido, las pcr,on.1s no actcden l'n un sístem,1 de libre competencia
Li tormación y desempeño de bs profesiones, ,ino que existen
ierus re\triccioncs. de acuerdo a las posiciones de poder que puede
tentar cad.i indJViduo.
S1gu1endo con Brante (1988:128-129) los mecanismos de
antemm1ento de cierre y control de privilegios se ejercen
nncip,tlmente a través de forn1J~ de cx:clu ión ('nrno lo son: bs
ropiedade5, la perll'nencia a ciertas dites y la educación. Cada
( 1988):
1U de estas forrn.is opera para pn::sc:n .u el mo111 •('• ,Le, Je Llertas
l. Las diticult.1des para poder definir lo que es cada una
rofes1ones rcscrYados pJra ciertos sectores sociales. Todo lo
profesiones y dcslind.u las 9uc no lo ,011. .mee l.1 serie de ac.uv ntmor implica la tr.insfo, mación del com:epto de profesión que
ocup,1cion.tlcs l,tda vez rn.ís .1mpliJs en b soc 1cdad.
a de Li idea &lt;ll' servil io a la del control de una ocupación.
2. L.1s pJrticularid.1des de e.ida profe.,tun hJc~ dificil poder
Una tercera po&lt;,iLión qul' reconúce Br.tnte ( 1988) es áe m~piración
de profesiones wmo Jlgo homogt·nco que pul'd.1 ser estudiado
arxistJ y cstj referida c1 la'.&gt; sociedades po,tindustriales
los mismos principio, de un lampo de mvcstigación soci.11.
rmc1palmente. Su enfoque !le dirige haci.1 la idea de la
3. L.1\ evidencm históric.1, de la c1p.1rición de Id\ profcs10
oletaru.ación de las prot&lt;&gt;-:ion&lt;',;, en la medida en que é&lt;;tas se van
nelesan.uncnte responde a l.1s neccsid,1dcs SOl tJles a la, que ciendo rada vez m.is dcpendieote11 de los gr.1nde, t:apitales
responder.
ternac10nab que actúan ,·n t, 1rffid global con u o de tecnología
4. Las diferencias, t.rnto rn Li form.1c ión wmo en l'I e¡e e vanguardi.1. por lo qUl' d ejercicio de I.1 profesión de m.rnera
entre lo, profes1onistas que se desempeñan librerneme con a
rr, stn.i más cliftcil de ser reahzadJ. Los profe"onista,; se verí.in
que lo halen dc,;de un.1 positiún humcr.11iz.1d,1 como cmple educidos a la posición dl' cmplc.1Jos de nivel medio subordinados
5. Con las v.1riac1one tan Jmplias se h.ice prohlem.íuco
bdu-eccion de la empres,1. L.1 profesión de1.1 de cr un grupo y se
cstablet:er un.:1 sociologí,1 de l,t".i profesiones con un objeto de es ragmenta en 1.1 11 10, !&gt;ectores como posibilidades de empico se
bien dcfimdo, para poder definir IHen l.1, caralleristilJs y atrihllPlrden acceder, la profe., 1on y.1 no e, l.1 unión &lt;le rnle~.1s 4uc se
l.a otr.1 pcr\pec.tiv.1 de la sociología de la., profesiones, es la

.1ractel'17.an por una 1dem ,dad cnmún. códinn de ética y entid d
fVICIO, sino que

lo~ profrsioni'&gt;t.1s se ven envueltos en los intereses

l2
2J

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1/

de cada empresa y tienen que asumir esa nueva identidad que empleo, oficio, ocupación, profesión, etc. También, es un
depende de ellos. En este sentido entonces, se hablaría de mecanismo que posibilita la participación social y que hace posible
desprofesionalización.
el ejercicio de los derechos, pero a la vez, los atributos que se
Estos postulados, serán la guía para comprobar los objetiv destacan del trabajo en la actualidad son aquellos que nos permiten
presente estudio, pues los mismos abarcan todas las aristas alejamos de él, como los ascensos, horarios cómodos, vacaciones y
pretenden analizar. Aunado a lo anterior, con la aplicación de pensión de retiro. (Aguilar Idáñez, 1996)
tesis se mostrará la factibilidad de aplicar la sociología dt Por otro lado, un cambio que nos interesa destacar consiste en la
profesiones en grupos cerrados y nada flexibles a las vorágínr,i influencia que han tenido el conocimiento y la tecnología en las
cambjos en las sociedades actuales.
transformaciones del trabajo, específicamente en cuanto a sus
las teorías explicativas de la cultura del trabajo (Reygadas,~ lillplicaciones con la exigencia de mayor preparación del trabajador
Guadarrama, 2000 y 2010, etc.) parten de la idea de vinci1bif Para poder desempeñarse en los nuevos puestos laborales y para
entre cultura y trabajo a partir de la generación de significad aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías. (Organización
surgen de la actividad del trabajo y se insertan en la cultura; Internacional del Trabajo, 2006:9) Lo anterior se hace evidente desde
vez ahí los significados integrados traspondrían el estrecho · el momento en que muchos de los nuevos puestos laborales se
del trabajo Y pasarían a transformar el sentido de muchos o estructuran de acuerdo a lo que la tecnología va generando, lo cual
totalidad de los aspectos de la vida de los individuos. En implica que quienes ya ocupan un puesto tradicional o previo a la
acepción dinámica de este proceso, la relación cultura y trab~ innovación tecnológica y que no tengan los dominios de
pued_e_ ser en modo alguno lineal, sino que continuamen conocim_iento y uso de tecnología innovadora, se tengan que preparar
adqumendo nuevos rumbos, construidos igualmente desde la c O actualizar en sus conocimientos, lo cual implica a su vez que
desde el trabajo o de los diferentes ámbitos de la vida.
recurran a procesos formativos en el propio puesto de trabajo o en
En relación al trabajo, un cambio que resalta por su impo instituciones especializadas.
es que éste, en cuanto a su acepción de actividad, se ha estadói La exigencia a una mayor preparación ha traído como respuesta
alguna manera transformando, siguiendo la orientación que se establezcan periodos de formación más prolongados, pero
racionalidad imperante en la sociedad moderna, acompaña que contradictoriamente a ello, su vigencia temporal se vea reducida.
los avances en el conocimiento y la tecnología. En este sen· Lo mismo ocurre en la formación que se recibe en el puesto de
trabajo, pasó de ser considerado como una actividad generalh trabajo, que se vuelve tan dinámica como la generación del
a convertirse en una categoría del análisis sociológico que conocimiento y la aparición de innovaciones tecnológicas.
referencia a la relación que se establece en términos de servir a: Jeffrey Alexander propone el estudio de la tecnología desde un
individuo a cambio de un salario, ubicándonos en la era enfoque de la sociología cultural, el cual rompe con los esquemas
industrialización, sobre todo en su primeros años. En este s clásicos de la sociología de la cultura, al ubicar a la cultura no solo
se entendía por traba¡o específicamente el trabajo asalariado; como una variable de lo social, como campo de aplicación no como
actualmente el trabajo ha tomado otros significados, ya que una parte de la estructura; sino que la sociología culrural sería un
se puede considerar que se ha convertido en un bien, y en ~nfoque que precisamente abre la posibilidad para explicar e
medida se ha vuelto menos visible, menos apegado a un espa ltlterpretar lo que se estudia. De acuerdo con este enfoque, la
un tiempo, además de gue se relaciona con otros conceptos tecnología tendría un significado muy diferente, si se le dejara sin

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su "estatus simbólico" que es el que proviene precisamente ndividuales de la búsqueda de sustento y toma las dimensjones de
cultura. La tecnología no se puede separar de la subjetividad ]canee socia~ de sentido de grupo, colegio o comunidad y el sentido
actores, tanto de aquellos que la crean como de qwenes la re e pertenencia y se aleja además del concepto de trabajo. La
la demandan o la manejan, todos ellos e encuentran inmers aracterización (Cortina 2000:14-15) que nos ofrece de profesión
una red de ignifrcados que comparten. en este sentido, se hahlt&gt;uede ser ilustrativa de estas particularidades:
má de la tecnología como un sistema de signos abierto a
Una actividad social cooperativa cuya meta interna consiste en
contexto sociales y psicológico que de la tecnología limita&lt;i
proporcionar a la sociedad un bien específico e indispensable para
objetos materiales, producto de un proceso de racionaliza¡:¡
su
supervivencia como ociedad hun1ana, para lo cual se precisa el
(Alexander, 20006:166-183)
conrur o de la comunidad de profesionales que como tales se
Si toman1os en consideración las argumentaciones de Alexam
identifican ante la sociedad.
podemos apreciar que la misma tecnología es también valo
con un estatu, imbólico, en razón de los significados que se tn La profesión. por lo tanto, no significa lo mismo que trabajo, no
de ella en una ociedad. La tecnología podrá conferir o conce olo por la formación. el conocimiento, el uso de tecnología y la
estatus a los aspecto de la vida social a los que sea llevada, onsecuente especialización, sino sobre todo porque la profesión
manera que en el mundo del trabajo, la variable de la tecno stablece una erie de significados especificas para la vida social y
actuará como un elemento distintivo de valoración, de tal
ara el propio individuo. De una manera similar a la hecha por
que erán má prestigiosos los trabajos que se constituyan con rtina, Gómez Arboleya {1998: 314) reconoce en la profesión, en
en un conocimiento que conlleve una aplicación práctica e uanto su entido objetivo "una función inserta en el cuerpo social,
propósito de resolver problemas. EJ problema del conocimie ediante un reconocimiento objetivo de éste" con lo cual comparte
de sus aplicaciones es que entran en un movimiento acelera 1punto de vista del sentido y del reconocimiento acial como
cuanto a descubrimientos e innovaciones, demanda istintivo de la profesión.
constantemente mayor preparación de los trabajadores para
Por otro lado Caride Górnez (2002), despué de reafirmar el
valer e de la nueva tecnología.
onocimiento, la aplicación del conocimiento y la agrupación de
Podría llegar a decirse que en la actualidad, los trabajos req · s profesionistas en torno a la resolución de problemas sociales,
mayor preparación, por lo que el concepto de trabajo se rela orno características de la profesión, pasa a destacar lo que otros
crecientemente con Ja idea de especialización, el cual nos re
· · is teóricos han establecido como atributos para hablar de
mismo tiempo al concepto de profesión. Aún en la ace rofesión. especialmente el que se refiere al reconocimiento social
tradicional usada por Weber, la profesión se define en refere e la actividad profesional, vista desde lo que la sociedad valora de
un trabajo especializado y por lo tanto, a una actividad para b profesión, al verla como la atisfacción de una demanda o
el trabajador o profesionista ha ido formado. Pero la pro6 ecesidad soci~ por lo que la actividad profesional e transforma
significa mucho más que un medio para conseguir el sustento · n un servicio, sobrepasando la noción que concibe a la profesión
como una simple actividad en busca de un salario. Adela
omo un medio para obtener .ingresos económico . Es precisamente
reconoce tres características distintivas de la profesión: la bús ste reconocimiento el que va a proporcionarle al .individuo, el
de fines sociales que le dan sentido, el ethos profesional y la ideo resrigio, éxito y autoridad en su campo.
Contando con esto elementos~ la profesión sobrepasa los
Al lado del reconocimiento profesional se destaca iguaLnente el

26

27

�ll

hecho de quela profe ión, se realiza de manera colectiva y
Lra cend1endo lo planos de lo particular y privado, de de el mo
en que e de empeña a nivel ocial y en forma perdurable. '
cualquier otro elemento, como pudiera ser la defensa de los in
económicos, el mercado laboral o 1a acción colectiva, pro
una organización gremial los profe iorustas ustentan su te
a la colectividad en torno a una C11!t111tJprf!!esio11a~ la cual va for
una identidad colectiva que genera diver as representaciones s
acerca de lo que e y lo que hace la profesión, así como el
de lo que e pertenecer a ella. E en este ámbito en el que se e
el sigruficado de fa identidad colectiva de la profesión, la
distingue de olro tipo de asociac1one laborales. Siguiendo a
G 6mez (2002:99):
La cultura profesional e nutre de una erie de valores, no
sunbolo de los que se derivan creencias compartida obre lo
profe, ion es o debe er, patrones que guían la relación conos
y empleadores, hábito de colaboración interna, estere
profesionales, noc1one de carrera deseable, mecanis
promoción, etc. E te colectivo puede -y en oca iones,
concretar sus dinámicas a través de corporaciones, asociacio
colegios profesionales.

En 1a propia ub1cc1ción de la cultura profesional podemos
también el código ético de la profesión, aunque éste pue
determinadas situaciones formalizarse en cuanto tal O da
entendido en la comunidad profe ional, de todos mod
profesmnistas saben que deben de eguir ciertas pautas de ac
para consigo mismos y para con us clientes O contratantes.
luego se comprende que lo códigos éticos profesionales no p
segillfse al pie de la letra en toda las circunstancias, in
eso no di rninuye u capacidad para el mantenimiento
orientación normativa de las conductas de lo profesionis
lo que en el desempeño de la actividad, el profe ionista s
todo momento, s1 lo que hace corre ponde O se aleja de lo qliC
1
, · de 1a pro1es1on.
·'
euca
E to le pern11te poder replantear sus ac
28

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todo momento y reafirmar e como profesionista.
Una discu ión tradicional se ha centrado en la diferencia entre la
upación y la profesión, tratando de marcar el proceso que se sigue
nfocándose en la práctica del trabajo· el cual tenderá a volverse
ás complejo pues debe responder a los nuevos requerimientos
ociales. aJ conocimiento, a la tecnología. De acuerdo a esta idea el
bajo espe ializado se pre enta inicialmente como una ocupación
ue si bien está diferenciada del resto, por u ámbito especializado
por un incipiente reconocimiento ocial, no ha con eguido
onopolizar ninguno de los dos componentes dejando abierta la
sibilidad de que otros individuo la ejerzan. La ocupación, por lo
anto podría ser delimitada como una re puesta inicial a la
emandas sociales, pero si la ubicamos dentro de un proceso, la
upación sería como un punto de partida para la profe ión, pues
e podría desenvolver hasta llegar a convertirse una de ellas, este
roceso ha sido llamado profe ionalización.
En un pnmer análisis podríamos pensar que el proce o para
onvertirse en profesión sería marcado principalmente por el
esarro1lo del conocimiento especializado aplicado a la satisfacción
e necesidades, lo cual resulta hasta cierto punto válido si
retomamos los elementos de la modernidad dentro de los cuales,
la ciencia, la tecnología y la racionalización de todas las actividades
eimpondría como denominador común, por lo que las ocupacione
e irían convirtiendo en profesiones en la medida que desarrollen el
onocimiento científico y u aplicación. Por el contrario, la
ofesiones que no lograran fortalecer la base científica y tecnológica
e u conocimiento no lograrían convertir e en profesiones e irían
esapareciendo del campo ocupacional.
. Otros puntos de vista in embargo, no priorizan el papel de la
ciencia Y de la técnica, Wilensky (1964) por ejemplo en uno de lo
eSludios más importantes al respecto, revi a el proceso de
profesionalización como una tendencia general en el desempeño
la~ral, pero no solo en base al e tudio del conocimiento, ino que
estuna_ el papel del reconocimiento so ial como constitutivo de la
profes10Oaliz ac10n.
· ' E n general, e cons1'd era que 1as ocupac10nes
·
se
0

29

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orientan hacia la profesionalización debido a que como ocupa e la dependencia de organismos y corporaciones. El trabajo fisico
no cuentan con las recompensas económicas y simbólicas a 13$ e realiza habitualmente, siguiendo las órdenes de un jefe, de un
se aspira como metas sociales, por lo que la profesión sería uperv1Sor o de un manual de desempeño, el cual contenía la
oportunidad de acceder a ellas; por lo tanto, la profes1ona · eneralidad de las actividades a realizar dentro del tiempo
se iría generalizando a toda las actividades.
~tablecido en un calendario y un horario. Por otro lado, ciertas
AJ realizar el análisis de las profesiones se observa que rofesiones confeccionadas desde la tradición medieval, como las
consolidación se reconocen dos elementos: el conocim eligiosas y militares se regían por los pnncipios de las mismas
adquirido a través de procesos de formación y entrenamiento tiruciones de las que eran dependientes como la iglesia y el ejército,
un lado; y las normas que rigen el comportamiento de dS cuales definían rareas y comportamientos. En cambio las
profesiorustas, por el otro lado, el cual conduce al reconoc· rofesiones liberales ya no cuentan con el apego institucional que
social y al sistema de retribuciones por parte de los benefic· · •s brindaba seguridad en las acciones emprendidas. Es decir, en las
los servicios profesionales. Al ponderar la influencia de los rofesiones definidas desde la institución, es esta última la que se
componentes, Wilensky (1964: 138-140) señala que el conoc· ncarga de norrnar el comportamiento de los individuos, por lo que
profesional, contra lo que pudiera pensarse, no siempre es de ca~stos últimos limitan sus decisiones a seguir las normas o a desviarse
científico, para lo cual recurre al caso de los sacerdotes o · · e ellas, definiendo con ello la validez ética de su comportamiento.
religiosos, cuyo conocimiento nada tiene que ver con lo cie
Una de las características fundamentales de las profesiones
ni con sus aplicaciones de efectividad técnica, pero se man
rales y más tarde de las modernas, resulta de la situación anterior
como profesiones gracias al reconocimiento social, el cual se nla que son los mismos profesionistas y no tanto las instituciones
a la vez, en las normas que rigen el comportamiento y que s que definen el comportamiento ético, por lo que los códigos
congruentes con lo que socialmente se demanda de ellos.
ticos deben confeccionarse por los mismos profesionistas que se
El proceso de profesionalización nos conduce al reconoc· ncuentran en el desempeño de la profesión (Martínez Seara, 1960).
de las transformaciones que van ocurriendo en el mundo del
I código ético, adquiere por lo tanto una doble dimensión: una
por lo que podemos proponer, que para fines de este estudio pas cia el interior del grupo profesional en su sentido de comunidad,
a utilizar el concepto de cultura profesional del mim10 modoq r la que se obliga a todos los profesionistas a ejercer el
hemos hecho al utilizar el concepto de cultura del trabajo. En °mportamiento establecido y la otra, hacia la sociedad a la que
sentido podemos analizar el nuevo concepto destacando co
resta sus servicios, como clientes o contratantes. El comportamieelementos distintivos algunos de ellos: el comportamiento a
to debe ejercerse haciendo referencia tanto a lo que se hace como
al código de ética en referencia a una comunidad, la identidad rupo como a lo que se hace como servicio.
profesional, el sentido de servicio al cliente y la búsque
Del mismo modo que proviene del apego de la profesión a la
actualización en cuanto al dommo de conocimientos y teca· _shtución, las profesiones liberales requieren una identidad
desempeño de sus actividades.
iferente, pues ya no es el profesionista al servicio de la institución.
En cuanto al comportamiento apegado a la normatividad tnoque debe identificarse en base a lo que tanto el individuo como
el profes1onistJ se aíusta a actuar conforme a un código, lo lg~po hacen. En la sociedad mo&lt;lerna es preponderante el papel
resulta necesario desde el momento en que las profesiones ti elmdividuo como elemento social, por lo que las profesiones libres
hicieron su aparición y se separaron tanto del trabajo flsico
consolidan en relación al individualismo como elementos de un

30

31

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llmi~1/1J &amp;,,,uiát; .\Jortmrr, .fosi}11Dt1 Crmmks ~iño

mismo contexto de desarrollo del individuo. Por otro la
El último componente que hemos considerado en la cultura
gremios de carácter laboral tampoco serían una base aceptablr profesional se caracteriza por la intencionalidad de procurar de
la identidad desde el momento en que estos se orientan sobR anera constante la actualización en los conocimientos, habilidades
a la defensa de los intereses laborales, lo cual haría depe destrezas específicos de la profesión, lo cual se establece a partir
identidad de determinantes salariales y prestaciones s e Li dinámica de innovaciones tanto en el conocimiento como en
Mientras que difícilmente se pueden normar los salarios pro6 a tecnología en la sociedad actual y que hacen insuficiente la
les aun dentro de una asociación, es común que si se p preparación profesional que se brindó en la carrera de estudios
homogeruzar las percepciones económicas de los trabajadores, profesionales. Aunque el conocimiento es una de las bases de la
todo de un mismo gremio. Sociedad e individuo ofrecen el s profesión, la actitud de renovar y actualizar los conocimientos es
para la identidad profesional.
de otra naturaleza, es un componente cultural actual. La propia
Los elementos de la cultura profesional que hemos des formación profesional es impactada por la dinámica de innovación
hasta el momento se orientan hacia el interior de las profes hace evidentes sus limites, por lo que se establecen mecanismos
por lo que ahora pasaremos a analizar un elemento que p11 ara asegurar la actualización permanente, tanto en la institución
fundamentalmente del exterior de lél profesión el cual consiiafuniversitaria, como en la asociación profesionaL pero además
el senado de servicio con el que se desenvuelven las profesioJdCondiciona para que el desempeño profesional se tenga que hacer
la sociedad moderna. En el contexto de la modernidad, el s n equipos, oficinas, bufetes, firmas de profesionales y cualquier
de servicio es muy diferente al que se presenta en otras é forma de asociación que unifique los esfuerzos en torno a fines
las que imperaba cierta condición de servilismo como ob · omunes en cuanto a la actualización de conocimientos y técnicas,
de ~ervir a un señor considerado como superior, sin para poder dar cumplimiento a los requerimientos nuevos.
recompensa o pago al igual que el servicio religioso como m
divino. EJ sentido de servicio profesional se fundamenta Conclusión
requerimiento de un cliente y la disposición de un profesioiul Como ya se ha aclarado desde la parte inicial, este artículo forma parte
,ltender la necesidad a cambio de una retribución económ de una investigación más amplia, por lo que no resulta prudente hablar
relación de servicio es libre y voluntaria, además de que se d, e una conclusión propiamente dicha, sino que más bien, lo que se
terminada una vez satisfecha la necesidad y cubierto el ~resentaen este momento sería un punto de tránsito hacia el objetivo
correspondiente.
tina!, lo cual queremos dejar asentado en las siguientes líneas.
Si bien la prestación del servicio se rige por el interc
Hasta ahora podemos decir que la caracterización que hemos
económico, se establece un componente cultural que invol realizado de la cultura profesional, mantiene su relación de origen
· profesiorusta con el cliente, desde el momento en que la ac · con la cultura del trabajo, pero desarrolla nuevas orientaciones del
que realiza el profesionista, debe subordinarse a !as expec co~-~rtamiento profesionaL que consideramos válidas para su
del cliente y a las cuales debe responder, sin importar qwén anal1515 en la sociedad actuaL específicamente en cuanto a que
cliente. En esta relación no tiene por qué haber ni servílis proporciona nuevos elementos con significado para la actividad
devoción, ni tampoco, desde un supuesto, las oposic' 50cial, es decir, sirve de marco para una nuevas confección de
trad1eionales entre capitalista y trabajador, sino que debe prese onentación valora! de las acciones de los profesionistas. Del mismo
solo la relación profesional lo cual sería representativo de su c modo, la cultura profesional incorpora los elementos que provienen

32

33

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1íi11

de los cambios ociales para otorgarles nuevos significados ibliograóa:
de su propia red, lo cual ocurre en conexión con los carnpos4!
laborai lo político, Lo global y lo tecnológico, entre otros. La~ Aguilar ldáñez, José María (1996) El_trab~jo coro~ objeto ociológico.
profesional, es por lo tanto autorreflexiva, crítica y diná · Revista Ensayos N.! 11, p.p._9-24. Uruvers1da~ Castilla la Mancha. http:/
cual se puede expresar en el comportamiento de grupos profes· / www.uclm.es/ ab/ educac1on/ ensayo / revISta 11.asp
' d e estas mcorporac10nes
·
·
la cu1 tura pro1es101.11
r. · J http//www.uclm.es/
ab/ educacion/ ensayo / pdf/ revistall/ 11_1.pdf
Pero ad emas
·
extiende a los demás ámbitos de la vida del profesionista a ib Al d J ff C (2000 ) S · 1 , u1 al F
d la ific c· •
.,
. .
.
exan er, e rey
a . ocio ogta c tur orma e c s 1 a 10 0
tamb1en transfiere y res1gnifica los camb10s en el contexto.
en las sociedades complejas. Anthropos Editorial. Barcelona.
Dentro de las tarea inmediatas a realizar se destaca la reaiiz.J
del trabajo empírico con grupos de profesionistas que valid!I Alexander, Jeffrey C. (2000 b) La promesa de una sociología cultural.
reorienten lo que lo que teóricamente hemos establee~ D1Scurso tecnológico y la máquina de la información sagrada y profana.
contribuyan a1 logro de los objetivos propuestos.
En Sociología Cultural. Formas de clasificación en las sociedade
complejas. Anthropo Editorial. Barcelona.
Bauman, Zygmunt (1999) Trabajo, consumismo y nuevos pobres. Editorial Gedisa. Barcelona.
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Rtvis1.1

3i

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IJtlnkJ

D IALÉCTICA DE LA VIOLENCIA

Manuel C.Ontreras Ramos*

ELP

sobre todo en la porción
rte del país, durante los últimos años se vive w1 ambiente de
lencia que por su diseminación y formas de crueldad ha tomado
tes de un estado de guerra.
Adiferencia de conflagraciones anteriores, la confrontación actual
uestra patrones de comportamiento -en algunos rasgos tan disímiles
los observados en el pasado- que obliga a plantearnos cuestionaiemos respecto al momento histórico que vivimos, incorporando en
ta consideración un abordaje que tome en cuenta al sujeto.
Hay que decir que se trata de una guerra en la que, si bien
cipan fuerzas militares nacionales, nunca hubo una declaración
rmalde tal estado. Además, tal como ha ocurrido en otras latitudes
ego del fin de fa guerra fría, al menos una de las partes en conflicto
tá conformada por gente no ligada a un gobierno, pero armada, es
c1r, en condiciones de combatir.
UN HECHO INoa.JLTABLE QUE EN 'MÉXICO,

---------

• Psicoanalista yacadémíco, míembro de la Ecole Lacanniene de Psychanalise.
nesllJdiosdemedicina enla UANL yespecializaciónen psiquiatría por la UNAM.
euro · la
•.
.Utu r de diversos cur os en la escuela de graduados de la Facultad de
icologia de la U.A .N. L.

39

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El antecedente más próximo de Ja actual "guerra contra el
como e ha dado en llamarla, es la lucha armada librada e
carteles de la droga y el gobierno colombiano, incl
participación de fuerzas policiacas de un gobierno extranjero
combate a una de las partes contendientes.
C.Omo el común denominador de una conflagración bé ·
violencia, é te escrito centrará su propósito en dese·
comportamiento social violento como fenómeno humano ·
pero sin desestimar las características particulares de la lucha
y de la región en donde se está haciendo manifiesta.
Además, tal como ha sido ya enunciado, se trata en este
de incluir aspecto subjetivos en el estudio de un fenómeno
Semejante empresa responde a un afán de legitimar el es
amenazado ujeto de nuestro tecnologizado mundo actual
un método indicial, diferente al prevalente método cie
proveniente de las ciencias naturales.
Me apoyaré entonces en la postura epistemológica pr
por Gynzburg 1 para las ciencias llamadas humanas, la cual,
basada en datos duros y mediciones, se fundamenta en s
huellas históricas a partir de las cuales se establecen dedu
No existe, a mi juicio otra manera para incluir al ujeto en la
de nuestros tiempos.
Desde ese marco, lo que el presente ensayo pretende, es·
a la violencia del momento histórico actual dentro de una ·
imaginaria que considero presente en toda pelea humana.
por ese propó ito me valdré de algunas aportaciones del psic
en lo concerniente al sujeto.

os antecedentes y el vínculo entre violencia y goce
n México, sobre todo en el no.rte del país, en donde subyace Ja
rontera entre el llamado mundo desarrollado y el de las economías

'G inzburg, Cario, \filhs, onb!eJ11as, mdiao.r. )fotfñ/ogía e histona. Ged1sa,
ed. En castellano, 2008. p.183, Indinos. Raí es de uo paradigma de

---·Interesante

mergentes, y en donde se produce el mayor tráfico de mercancías
el mundo, e libra además una lucha, llamémosle provisoriamente
conómica, civil e interna, entre las distintas empresas -ilegale y
rwadas- dedicadas al transporte de estupefacientes o drogas (sobre
odo naturales o mínimamente industrializadas), hacia el enorme
ercado representado por el consumidor estadounidense, y a la
omercialización de las mismas en un reducido mercado interno
acional.
Desde hace algunos años, un lustro para ser precisos, la lucha se
ibra no solamente entre los grupos de narcotraficantes entre si
mo también contra las fuerzas armadas y policiacas del gobierno
ex.icano, ase oradas éstas por la agencia antidrogas estadounidense.
os llamados carteles 2 son organizaciones empresariales que
Ontrolan un mercado negro cuyo volumen se calcula que equivale
un tercio de la economía formal del país, es decir la que produce
comercia con mercancías por las -cuales se pagan impuestos y
asan oficialmente por las aduanas fronterizas.
. Los grupos de traficantes del noreste de México tienen una larga
toria. Se sabe que el denominado cartel del golfo nació en Matamoros,
amaulipas durante los años treinta del siglo pasado, contrabandeando
kohol destilado hacia Estados Unidos durante los años de la
hibición. A diferencia delcontrabando actual de marihuana y cocaína,
lakohol no estaba prolubido en México en esa época, de manera que
esulta dificil pensar que si bien no todas las destilerías pagaban
fUestos en el país productor, tampoco eran todas clandestinas. Lo
Definición del tema central
probable es que tanto la organización originada en Matamoros,
El diccionario de la Real Academia Española define iolenc~ mo algunas cervecerías industrializadas, se beneficiaron de la
la aplicación de medios de poder a cosas o personas para v Xportación clandestina de alcohol hacia el país del norte, o cuando
res 1s tenc1a.
llOs de su venta en las frontera .
---- Como dato histórico relevante, aunque no privativo de esta
indicíales.

.

-

que e Ivoca blo provenga de " erute Jir10", como se le llamaba a una
la cual se citaba a duelo en la I talía del siglo diecinueve.

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frontera en particular, deJ lado mexicano se vendía no solmea por un lado. 10 que se sostiene como una fuente de divisas
alcohol, sino también sexo y diversión. Dícese que los graoli floreciente, es el comercio del goce prohibido, y por otro, que tal
capitales que surgieron por entonces en las ciudades fronte°' ,bundancia en las ganancias requiere que el origen de las mismas se
mexicanas proverúan ya sea del contrabando o de los lenocÍniost mantenga moralmente como un mal reconocido, condenado Y
decir, de la venta de placer a una sociedad de moral puritana,, combatido, sobre todo allende las fronteras de lo propio.
se debatía en medio de una crisis económica capitalista
El llamado narcotráfico puede verse entonces como un prospero
precedentes, y muy Slffiilar a la actual. Ese hecho dio origen a ■ mercado negro de ciertas sustancias facilitadoras de goce, en tiempos
conseja popular que perduró a lo largo de varias décadas: pan en que el trabajo legal no ofrece esperanzas de mejoría en la calidad
puntanismo estadounidense había que dejar fuera de sus frontal de vida, sobre todo cuando ésta se mide a través de la posibilidad
el placer que llevaba a la depravación, es decir, "todo puede hacas de adquirir mercancías que representan el poder. Un ambiente social
mientras no sea dentro de la casa"; mientras que en el har~ sunilar al de muchas otras zonas del mundo, pues el comercio de las
mexicano se pensaba que la estructura familtar propia de un sistet drogas es un fenómeno presente en mayor o menor medida en todas
machista, patriarcal y católico ponía a salvo a la inocencia de las sociedades cJp1talistas modernas.
juventudes ante la degeneración de las costumbres del vecmo pi Volviendo al citado antecedente histónco, es importante recordar
En ambos casos, el mal moral era reconocido, pero en el otro. que la violencia desatada por las bandas de gangstm que distribuían
Así, para los estadounidenses era permiado el comercio se1' akohol en el Estados Unidos de los años treinta del siglo pasado,
con las jóvenes prostitutas mexicanas y entre los /alÍ/1 li no terminó con una guerra frontal en contra de ellas,. sino con la
mexicanos campeaba la idea de que con las gri11g111tas que política del XeJJ Deal implementada por el gobierno de Franklin
aventuraban a visitar el país como turistas o a" cursos de intercani Delano Roosevelt.
estudiantil y cultural" también todo era permitido. Todo era posit A través de la literatura de la época,' se sabe que la estrategia
en tratándose de las mujeres de los otros. Extraño intercambio elt económica gubernamental comenzó por favorecer el surgimiento
dos sociedades que coincidían en la respectiva restricción del
de una confederación neoyorquina de organizaciones comerciales
sexual doméstico. De ambos lados, la mujer a1ena era vista
gangsteriles, bajo la egida del tristemente celebre Lucky Luciano;
mero objeto de placer, asequible a los reprimidos apetitos varomj luego se combatió a los grupos delincuenciales más violentos y
L1 diferencias de aquel momento con el actual son varias: autónomos tales como el de Al Gipone en Chicago, mientras que al
desigualdades de género en lo relativo al acceso a la sexualidad rn~mo tiempo se inició una política social de combate al desempleo
mucho menos explícitas que entonces; las dificultades econó
mediante una gran inversión en obra pública. La generación de
medidas estas ultimas por el acceso a los adelantos tecnológic empleos formales"' fue en buena medida financiada con el dinero
han acentuado entre ambas poblaciones en su conjunto y, /asl proveniente de los impuestos producto de la legalización del alcohol
tl(Jf !l'tJst, el acceso al goce mediante ciertas sustancias facilita
Ypor los grandes capitales acumulados ilegalmente durante la década
de placer, están legalmente prohibidas tanto en w1 lado de la fro de la prohibición. El experimento socio-económico de Roosevelt
como en el otro, aunque la corrupción que permite el cons se convirtió en paradigma del Estado de bienestar.
doméstico desmedido sigue sin ser reconocida como propia por
Dos Passos,John. Tbe b1g Money, vol. 3 of thc USA trilogy, 1919-1933, First
de las autoridades estadounidenses.
~nne red. 2000. N.Y USA.
E I antecedente resulta interesante porque hace evidente
'Incluidos los que dotaron de mano de obra a la industn.1 béLca.

42

43

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El ejemplo del -:--..e11 Deal rooseveltiano es interesante po~ embargo internacional de narcóticos para uso médico, conllevó la
solo fue una manera eficaz de volver la violencia civil interna derogación de la ley apenas un año después de promulgada. Fue el
cauce manejables por el estado norteamericano, sino también primer signo de que había grandes capitales interesados en mantener
salir de la crisis en que e encontraba su economía med· J lo estupefacientes fuera del libre mercado.
creación de empleos.
Ahora que, por vía de las patentes, la mayor parte de las semillas -y
Cada día más voces, sobre todo en Inglaterra ugieren por lo tanto la producción agrícola- en Estados Unidos están en manos
transformar el consumo de droga en un problema de salud pi; de compañías privadas, uno puede vislumbrar quien controlará la
a nivel mundiaL cambiaría el enfoque actual de combate a 1a ~ producción de mariguana a nivel mundial una vez legalizada.
delincuencia organizada, pues la legalización de la drogas Es preciso pues, abordar el asunto incorporando al debate un
populares acarrearía enormes cantidades de dinero hacit enfoque que considere la característica de la desigualdad en el
economías nacionales tan necesitadas de impue tos e inversa mundo que nos está tocando vivir.
Sin embargo, hay también datos cada vez más evidentes,
inferir que el obstáculo mayor para implementar tale med~ Desigualdad, goce y violencia
que lo afectado no serían olamente quienes se bene Aquí es oportuno introducir la primera de las preguntas que la
directamente del dinero producido por el narcotráfico -cornhi fenomenología de la violencia actual plantea: esta diseminación o
solo en apariencia y con un gran costo social producto generalización de la violencia civil, ¿está directamente relacionada
violencia- ino que si el sistema capitalista post-industrial co con un aumento de la pobreza alimentaria como ha ocurrido en
so teniendo su ere imiento en el monopolio del saber situaciones históricas anteriores?
producción;' exportación y consumo de objetos tecnológi
Múltiples estudios contemporáneos llevado a cabo por
lucha por la posesión de los mismos resurgirá en algfu1 otro m~ economistas parecen coincidir en que los índices de pobreza a nivel
igualmente cruento. 6
mundial, incluyendo el continente africano, han disminuido durante
En México, durante el gobierno de Lázaro Cárdena , el ~s últimas décadas, 8 y aunque en México los últimos eis años se
Febrero de 1940 para ser exactos, se publicó una ley que auto ba observado que los índices pobJacionales de pobreza extrema han
la venta de narcóticos a los adictos. La siembra de marig ~umemado, también es cierto que hasta antes de entonces habían
convirtió en legaL pero su producción agrícola sería controla ido mostrando una disminución, no espectacular pero si significativa.
el estado mexicano, luego de los múltiples estudios Ilev Por otra parte la intensificación de la violencia urbana e tá localizada
cabo por el neuropsiquiatra Salazar Viniegra,7 en los cua en las zonas del pais en donde menos pobreza alimentaria existe.
comprobó su bajo nivel adictivo. La opo ióón del congr
Un dato demográfico incontrovertible es que el promedio de vida
Estados Unido a su legalización que llevaron inclusive e~tre los mexicanos ha aumentado en término generales, que ha
dis~uido la mortalidad infantil así como la desnutrición y que ha
5 La propiedad privada sobre pátentes, derecho de autor, etc. legaliza laa
me¡orado el acce o a los ervicios de salud y educación, sobre todo
Jel saber y justifica el combate a la piratería, pero sobre todo, coloca al
~ lo c?mparamos con la situación pre do minan te hace cinco décadas.
productor fuera de la ley.
0 IllJSmo parece haber ocurrido a nivel mundial. Sin embargo, la
1

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45

�1 l11t1 11 1,, &lt;

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diferencia en cuanto al ingreso per cápjta es notablemente dista Lacanabordó la problemática del goce no solo definiéndolo como
entre los países desarrollados, los emergentes como China Y búsqueda inagotable de placer corporal, tal como Freud apuntaba
pobres de la tierra como los africanos. 9 Y lo mismo ocurre al· nsu famoso escrito Más allá del principio del place,~ 13 sino también
de países como México en donde cada día aumenta la brecha orno asociado o no al poder y a la sumisión del otro semejante.
el ingreso de un sector relativamente pequeño de la población ncorporar al otro en sus consideraciones trajo como consecuencia
%) y la base de la pirámide representada por 60% de los pobla J introducción de la dialéctica en el campo del sujeto.
En otras palabras la pobreza alimentaria no es más la única v
En 1970, Lacan dictó un seminario sobre e] goce, el cual intituló
para evaluar a 1a desigualdad social pero si la capacidad de ca n@rr. 14 En ese seminario no solo describió al goce como tendiendo
de productos industriales altamente tecnificado . Lo
Iinfinito en su inagotable repetición del otra VCZJ ino que también
Es debido a la anterior, que para poder entender el fenóme stableció una diferencia fundamentaJ entre lo que el llamó el goce
la violencia actual resulta nece ario abordarla en todt aoco -asociado al poder sobre el otro como objeto- y un goce
complejidad, es decir, primero describiéndola en su idio inc iferente, infinito también pero que no conduce a la muerte o
luego estableciendo la interrelación dialéctica que tiene no solo umisión del otro.
la economía, ino tan1bién con cambios que se están observ
Ese goce diferente, no fálico, al ser regulado por el deseo, si bien
nivel de la ubjetividad en las masa de consumidores de n punta hacia el otro, no conduce hacia supo esión, toda vez que el
tiempos.
eseo solo e hace manifiesto cuando se orienta hacia lo que no se
11
El goce, definido como concepto por Jacques Lacan dur · ne, tal como fue definido por Sócrates. 15 Mantener vivo el deseo
eminario sobre la ética psicoanalítica, 12 resulta un concepto s condición sine q11a non para la vida misma del sujeto y del otro.
para entender la características actuales de la violencia, sobre La relación entre violencia y goce es un a unto que requiere
por u interrelación con el trabajo y la producción de bie uestra atención, pues lo que ha ocurrido en el mundo capitalista
poder y el saber y su transmisión.
t-industrializado es un volcamiento del goce fálico hacia fuera
Situado justamente a medio camino entre el mundo real del el cuerpo, es decir, un goce orientado hacia la posesión de objetos
y la cultura el goce puesto que e experimenta a través de los e e uso cada vez más efímeros y por lo tanto constantemente
forma parte de la coexistencia humana, y su regulación constituye ambiantes. Es eso lo que Lacan llamaba elgoce fálico J11ero del c11ttrpo. 16
indispensable de la función del amo. Al recurrir a la historia, s es de esa mutación cultural que se ha producido en el ser humano,
vista que cada vez que la función del amo e conmueve -y obre orno efecto del consumo desenfrenado de mercancías, de la que
se debilita- concomitantemente se produce un male tar ewla
~rá que dar cuenta, para poder entender las nuevas condiciones
que e manifiesta no ola en el ámbito del trabajo Y us productoS,!
es que de atan lo comportamientos violento .
también en el del goce.
~heud. •, Mas allá del principio del placer. Obr,n ro11tplelr1s. Tomo III, 42• Ed.
410teca 11ueva. Madrid. 1981. pp. 2507.
"Wlkinson, R. The impad o{i11eq11nlitfy: hou' lo 111ake sick. societirs healthztr.
Laca11,J.. Aun, F..ISllnJintm'o, Paidós, Bs.As.!º. ed. 198 l. (en francés, el vocablo
The new press. 2005.24-27.
ncore~esh
t:• •
•
)
omoronrco con C11 corps: en cuerpo .
1
16También hayque tomaren cuenta que la alta tecnología. aplicada a la pr
¡~_el diálogo platónico ele "el banquete", Sócrates, dando voz a D1otuna,
agrícola y windustria alimentaria, no es sinónimo de alta calidad nutricionaL
._ nioe~mito de Eros, al considerarlo como de origen humano y descendiente
11 Lacan,J.. L/ seminano, libro 7. La ética del p icoanálisis. Bs.As. Pa1dó
li!Urenoa.
••w
12 Dictado en Paris durante los años 1961y1962.
can,J., lnten•ma'onesy IPxfm 2. Ed. Manantial. Bs.As. l988.
46

47

�\/ 11111d ( ontrm1 I{, 1T"

C.Orno puede aún ob ervarse en algunas etnia indígenas
república mexicana, la, comunidades en el mundo entero
hasta mediado de] siglo pasado, tener acce O al goce a
festividade , tradicionalmente religiosas y ligadas a los
agrí olas, durante las cuale el trabajo se suspendía y toda la e
daba rienda suelta a los placeres carnale . u normatN
establecida por la ca ta acerdotal autóctona en connive
el poder poüuco.
De de mediados del siglo pasado, lo fenómenos de
de vinculados de la religión, tale como lo e pectáculos de
o de entretenimiento, pasaron a formar parte del con uDXJ
convirtieron en formas de convivencia cada día más prese
nuestra ociedades. ¿Cuál es 1a relación entre la violen
consumo masNo y constante?
En las cultura mesoamericanas precolombina , tam
violencia, bajo ciertas normas rituale , e ejercía dur
fe tividade religiosas. La g11em1sfloridas entre aztecas y tlax
y los acrificio humanos de doncellas y prisioneros te
carácter.
En Europa, la rutas de peregrino olían tener e taciones
lo fieles no ·ólo de can aban sino donde también danzaban,
Y yantaban a placer. Y es un hecho histórico documentado
festividades a Dionisia en la antigua Grecia y los Idus de
Roma eran también oportunidade periódica para el dis
cuerpo.
Por otra parte, para nadie re ulta novedoso el hecho de
ejecuciones políticas y religiosas durante la edad media eran es
público que conglómeraban a las masas. Pero el común deno
hist'onco
· que qwero
· de tacar es que tanto el goce como la
pública , eran regulado por los lideres legítimos de cada com
Desde lo micio de Occidente e conocida la vine
estrecha entre el trabajo productivo el goce y el poder.
comedia L1.r ,mbe.r, Ari tófanes P advertía a su conciu
Ateniense acerca del peligro de que sus ¡óvene abando
11

A nsto1anes.
· .e
•
/ ,a.f 011rr co111ed1ns. Ed. Porrua. Mexico, D. F. J967.

48

abJjo para entregarse a luros y actividades placenteras y unruarias
se tlS conductas terminarían por hundir a la prospera sociedad
riega de sus tiempo en la depravación y la miseria. En esa obra
edirigía a un padre incapaz de poner freno a Jas demandas de su
ujer y de su hijo Y los instaba a recordar como la austeridad, el
abajo arduo y la disciplina militar eran lo que había producido la
randeza de Atenas. El goce desenfrenado terminaría minando la
cm1dad generadora de riqueza.
Así pue , la interrelación entre goce y trabajo productivo fue
dvertida desde los orígenes mismos de nuestra cultura occidental.
l goce en la modernidad
nladifusiónde lo productos tecnológicos las mercancías dejaron
e ser únicamente instrumentos facilitadore del trabajo y fueron
onvirtiéndose ella misma en objeto de goce, a grado tal que en
actualidad existen una enorme cantidad de formas de adicción
ue atentan contra el trabajo bajo la forma de objetos farmacológ~
º.5• mecánico o cibernéticos, cuyo propósito fundamental es el
nadar un camino instantáneo al goce corporal y a la violencia virEl problema en las sociedades modernas es, por una parte la
epercusión que el fenómeno está teniendo en lo relativo a la
roducción de bienes y servicio , y por otra, las consecuen ias que
st ª orientación del goce hacia el consumo de mercancías e tá
ruendo a nivel del diario vivir.
_Y aquí conviene señalar que uno de los de cubrimiento del
ICo.tnálisis es que, hasta antes de la constitución subjetiva, con
uconcomitante apropiación del deseo, tanto el individuo como las
as son prisioneras de la demanda, e decir de un deseo de otro
ansformad
·
· saberlo ocupan un lugar
.
o en mandato por qwenes
sm
e ob¡etos.
E! traSlomo en la interrelación.entre goce y trabajo productivo
º~ nza ª inquietar y a preocupar a los gobiernos del mundo,
re~~ente porque hay cada vez más signo sociales de confusión
limites entre ambas actividades. Así, mientras la vagancia de los
do 11m
· 1·s -Jovenes
·,
que no estudian ni trabajan y que dedican

49

�lJ,¡111uW1

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\1,1n11.d (¡1flmra1 R,1mo

su vida al ocio improductivo como consecuencia de la Íí
empleo bien remunerado - preocupa a los países emerge
paí es de arrollados y con e ca o crecimiento demográfico
Japón, Je pre upa igualmente la proliferación cada vez
los 9·1rthelic 11mr. varone jóvenes que teniendo alta capac·
consumo, parecen haberse alejado de us compañeras m
sustituyéndola con artefacto tecnológicos que les permiten
sexualmente en solitario. 18

um1al mínimo prácti amente reducido a su liofilización. La
· uana apacigua, lentifica y aumenta la percepción en general y
cocaína estimula .tl s· tema nervio o central del usuario; ambas
tomado carta de re idencia en la acelerada vida fíquitW- 0 actual
e consumo de enfrenado sobre todo en lo E tados Unido de
mérica, el país capitali ta por antonomasia. El mercado más
ande para la mariguana on los jóvenes que se encuentran fuera
e las actividade productivas y la cocaína e distribuye entre los
ue han ingresado ya al mundo del trabajo y a quienes el sistema les
La función amo y el goce en el individuali mo
xige una cada vez mayor actividad y consumo de mercancías.
La relación estrecha entre goce sin límite y violencia,
oventa año de pués del primer gran crack de la bolsa
en el momento mismo de la aparición del individuo como ciu O)'Orquina y en medio de la guerra económica que e libra por
igual a cualqwer otro. La propue ta fundamental en la
de la mayoría de lo gobierno d I mundo, y en particular del
filosófica del Marqué de acle a los ciudadano franceses,· obierno mexicano contra las empresas informale que se encargan
el momento del triunfo del liberalismo laico a fines del iglo
la comercialización de tale droga -debido a su fortalecimiento
19
era el qwtarle las restricciones morales al goce. Y conviene
sólo económico sino octal dada u gran expansión- hay entre
que en la Francia revolucionaria no olo fue decapitado el
tros, do hecho destacables:
y lo que re pre entaba respecto a la división del trabajo, sioo El pnmero de ellos e que se trata de una guerra comercial, in
junto con ello se intentó también abolir a la religión católica · ún planteamiento ideológico de fondo entre lo combatientes
reguladora del goce. Tal intento de suprimir al mismo tie specto acuestionar el is tema económico que rige en este momento
doble función del amo antiguo no fue posible, y la violencia se mundo: el capitalismo. En otr-.:1.s palabras, no hay confrontación
bajo la forma del terror. La dictadura y posterior resti e ideas entre los contendientes respecto a un cambio en el
monárquica surgida el 18 brumario, fueron la consecuencia ntimiento de comunidad, ni de propiedad privada o pública de
table de la lucha a muerte que se desató entre lo modernos
medio de producción, ni tampoco de una más o menos justa
cmdadanos.
~tribución de la riqueza. aunque si matice respecto a la manera
Habrá que dedicar más adelante algunas considerac1ooes al ~~rcer la función reguladora del trabajo por parte del amo. Muy
fundamental que hi tóricamente han jugado las restric tntemente, justo e recono erlo, las protestas sociale de los
religio as en 11 función reguladora del goce por parte del
venes 111dig11ados en la España de inicios de milenio, han enfocado
unas de sus consigna hacia el cue tionamiento del capitalismo
La drogas como 'corto ircuito" al goce
nuestros tiempos, basado enel h.iperconsumo de objetos efímeros.
La mariguana es una planta que e comercia en forma nanml El segundo hecho e que i bien tal g11erra comercial e libra en
cocaína, proveniente también de una planta, sufre un proc d10 de una sociedad profundamente desigual y en u mayoría
nescasa capacidad de consumo, luego de 30 años de un sistema
'El impeño de los sin exo', documental filmado en video en 2011.
ºSade, Marqués de. "F iloso6a del Locador''. Obras co11rpleta.r, 49.ed. p.l 83.
editorial Tomo, México D.F.1985.
18

1

so

B-auman, Z. 1 rda liq11idt1. Paídós. Bs. A . 2006.

51

�de sobreexplotacíón del trabajo y de gran acumulación mo evida yque, como efecto de tal situación la violencia implemente
u oligárquica del dinero - ímbolo ab oluto del poder en la t.illa y e expre a en forma anárquica y rueJ.
vidt1 líq11id¡1 del mw1do de hoy- parece re&lt;luccionista, por
menos, adjudicar las causa de la violencia actual que
glocalizacion12 de la violencia
comunidades padecen, a una lucha de da es.
nel norte de Méxi o, la violen ia civil e generalizó debido a la
ubrayo lo anterior porque ante ca.da nueva conflagra ·· orrupción e ineficacia de las policía locale para hacer frente a las
humanidad ha enfrentado desde mediado del iglo
rw de la delincuencia organizada, pero la intervención del ejército
i temáti amente e pretende e tablecer un parangón hist ional. si bien ha neutralizado la potencia combativa de los carteles
aludiendo a las condi ione miserable de las mayorías- con la droga, t.1111bién ha debilitado, fragmentado y desorganizado sus
que en los años 30 del siglo pasado se libró entre el nazJSmoy
de poder. El control que los capos o caciques ejercían obre us
del mundo capitalista y que dio o.rigen a la segunda guerra m uestes, al verse trastocado también se refleja en un agravamiento de
olvida,porejemplo,quelallegadaalpoderdelpart.idonacional anarquía. La sen a ión común enlre la población civil es la de
alemán no fue olo efecto de las condiciones económica que ocontrme indefensa y expue ta ante cualqu_jera que porte un arma.
al hambre de la población en la Nernania post-tratado de Ve
El ambiente social parece encaminarse hacia un estado similar aJ
tnunfo de Hitler en las elecciones de 1933 l&gt;e produjo c
ue dio origen al sistema feudal en occidente. La regre ión hacia la
hiperinflación en Alemarua había ido controlada por el gobie !va en el senudo de la inseguridad ante la delincuencia, parece in itar
demócrata de la república de Weimar.
que e busque la protección del má fuerte taJ como currió con el
Además, e necesario recordar que ;:1 diferencia del n.-.:amoesinado europeo, librado a u suerte luego de la caída del imperio.
actual en ese entonces la gran utopía marxista21 estaba aún nalgunas poblaciones del país comienzan a urgir modernos señores
en el más tarde malhadado experimento socialista de la U. eudales encarnados en empresarios o gobernante municipale que se
En el mundo wiipolar post-caída del muro de Berlín, fmlen con sus propios mercenarios del mndafismo delincuencial
ha ta e1 momento, verdaderos planteamientos novedosor Este rasgo anárquico de la crisis acial actual, la di tingue de
terreno de las ideas re pecto a lo acial, aunque si arengas as que la antecedieron y ha e nece ario recordar que la violencia
iu ticia y la igualdad en lo discursos politicos. E lo mismo
se desató en Europa durante el periodo entreguerra nunca fue
sí11 ide.&lt;IS q11e las ídeas sí11 p11ebla decía Karl Marx refiriénd
lutamente generalizada, pues de alguna manera e tuvo siempre
lucha que libraban en España lo carlistas -sostenedores
~usada por el nacionalsocialismo alemán y el fase mo italia.no
n;~m1e monárquico feudaJ so tenido pJradójicamente por caro e~ grupos marginale de la sociedad o ha ia otra nacione .
y lo liberale monárquico in apoyo popular.
demás, iempre la masa fueron conducidas por lidere que de
Entonce , otro punto que marca lo nuevo de la crisis de . u otra manera repre entaban ideales comune . E por ello que
de nuestros &lt;lías, e una aparente falta de rumbo a nivel de los Jgmund Freud/ en su famoso e tud10 obre Ps1colog1c1 de k1.r 111rzsosy
y la con ecuente incertidumbre respecto a lo que nstituye el
acial
Robeni.on, R. Glrlf"nliZf1tlim: fien¡po-upt1d(} yhomognmdo,lheterogeueid,ul. C.,msmmo
Lo aparente es que no hay idea de comurudad y que el· · iftrtatJ,,·pr&amp;li!u,,,11 1wl1hros de lu m1111dializ(lnii11. Trotta. Madrid. 2003. e habla de
moa ullranza e encuentra próximo a su agotamiento como . kln oomo u~ forma en la que fenómenos globales se ex pre an regionalmente
Vll'evtn.i.

it

Basada en d lema 1gualitano de "J CJda qwen según sus po ·1bilidaticf
52

. F ..~

re...., S. Jbidm1. pp. 2563.

53

�allalisi.r del ¡o. suhraya que la~ multitudes mn 5il'mpre co
u de la diversid,td propia de cualquier rnmunidad humana
por lideres que representan ,u ideal del yo. tal como
ma. De t.'sta suerte. como en todo el mundo, en México han
org.rniz.icionc:s hurmnas p.1radigmític,1s como la iglesia yel
movimientos de grupos m.uginab o minorita, ios que
Pero ¿qué pasa LOn el líder rnando no hay ideales que re
por una sociedad m.is incluyente. Un.1 de l.is propm:.,tas
¿Y qué p.1sa con l.i, masas mando no hay quien las cond
mportantes del ane postmo&lt;lernn es que ~u acti,·idad no eqé
lut ha por el poder y el sometimiento dd otro part•le rt·cupe:OlllnmlU por el dinero ni por el poder, ~ino que se restituya a la
de horda, aunque ahora a la selva se le llame eufcmíst
como valor común y que e t.l e,té al alcance J · tu.il,¡wl r a.
libn: me,odo.
Sm duda, todos estos movimientos han sido logros de una
La ,.1lida para mucho comienza a aparecer como la
democrática ilu trada que !.e moderni7,a y que lucha por
aceptación de que el dinero terminará por t.1mbi.ir de ma
.i las minori,1s tr.1dicionalmente nurgin.1das al conjunto de
pronto lo.. rapos .1c.1b.1ran siendo accptJdos en los bamo~ y
ocaedJd m:ís igualitaru. Sw embargo, al coincidir estos
reunión de las clase, pudientes, convenidos en prósperos e IDllentos soci.1les y estt:t1cos con el ncolibenlismo }' ,u
rios y riudadanos respetJhles. Legalizar la producl ión de las
mn,mte condcns.tl ión entre aprop1,1ción del ...1ber, dinero,
n.uuralt·s ap.uememcntt' produl iría ese efecto. pero. ¿se
y consumo. b postmodernidJd en México t0e, 1ste , on una
rnn lJ violenLia? O ,olamc:ntc se cambiari.1 el monopooo
dese-.per.1da de igu.1ld.1d, ubi1.:,indola en la posc.. ión &lt;le
&lt;liqribución haci.1 la, grandes compJñías trarn,nacionales
obsolescente, \ &lt;.u11ruarios. lo cuales por otra par1 c
Volvamos .1horn .11 c:sccnario \OCial en donde nos intcres¡
nzan al mundo !!lobalizado y tccnologiz.1c.lo ,lCtual.24 Todo
las carattcrí~ticac; particulares de la ola de violencia actual
ido propiciado pur 11~ políticas laborales neoliberalcs qu1. J

vrz acentúan un lí,l\lorno en el mundo del tr,1baio y en la
Ncolibcr-.1fü~mo y postmodcrnidad
occ10n de bienec; y riquez.1.
En lo rd.1tivo ,l la rnltura, en p.lÍscs emergente" como
Ea seme¡ante e,cen.1rio, un síntoma lund.unentJI de nuestros
neoliheralismo económi&lt;.:0 coexiste con la llamada post-m1odc:IIIIP()s es Li aparil ión de w1a violencia que tiende ,1 gcncr.1hza1 ,e.
caractcrÍ1..1da ésta por !J dcconstruc( ión de ,imbolos o va
,os tenían hasta h,llC 30 año\ una identidad nacional. apropiación del saber en el capitalismo de nuc~tros tiempo\
,iccptauón dt· l.1 divcrsid.1J -.cxu.11. el cuc tionamiento
crnaa, como es sabido, 1,,1110 un giro h,icia la apr 'l'LlO 11 dl L1
milia nuclear tradiuonal. así rnmo 1.t desal raliz.1ción de s
a pdrtir del siglo de l,lll lmes. y el des.u rollo de las, 1enci,1s
rel1gio!&gt;os y p.1u-io~ tales como la imagen de !J virgen de GUIIPlllles comcidio con las grandes }evolucione liberales del '&gt;iglo
y de la h.indera, nurcan una tendencia en el .ate pmt
bo. Cienc1.1s natur;iJe,; e individu.ifamo v,in dl·,de entornes
mexicano. A eso hay que sumar el desmoronam1ento del
!llano. Hasta el siglo &lt;liec..iocho, d saber hacer de la produccion
patriareJI romano como pilar de 1.ts org.111izac iones soc
yacía en el .mtiguo ,iervo de !J gleba, campesino mediero
ocurre en todo el mundo occidental, y por otra parte Lu
por el amo mediante la violenci.1.
feministas que ~e proponen sac,1r .1 las mujefl'S de ~u lu~.ul
lo más oculto en lo" estudios históricos, es el rnmbio que ~e
de objetos de uso y de intercambio.
en el usufructo del ~.1ber c..1ue rnincidió con el n,H. imiento
Caracteri,;ti .1 fund.1mc:-111al de l.1 llam,1dc1 ro&lt;;tmode,rndJd
d cuestionamicmo de los valores Lrad,cio,ules y la .1cep
1

~Raory, D.
54

}011 arr 11ol 101111art.

Pengum group. N1:Y. York Dutton. 2011 .
55

�, t L!

\

de la ciencias naturaJe . Citaré como ejemplo un ante
paradigmático de lo conflictos que tal cambio produjo: en
Niko1a Tesla,25 físico croata, comenzó a colaborar con Tho
Edison en u investigaciones en relación a 1a produc
electricidad. u inve tigacione en eJ campo de la física lo
a patentar un modelo de transmisión inalámbrica de elec
la famo a bobina de Tesla- en Colorado Spring . Su torre
tensión se valía de la conductividad de las capas uperiom
atmósfera para distribuir energía eléctrica in necesidad de
cableado como conductor y por lo tanto u costo e red
mera producción. u invento no llegó a difundirse porque 1
bloqueado y de pre tigiado socialmente, por inversioni ta~
un negoc10 potencial en la distribución privada de energía
mediante cable de cobre, y murió, aislado y en la miseria
En 1901, Marconi utilizó us patente para producir ondastk
Actualmente, con la telefonía por cable a pw1to de desa
el mundo la encarnizada competencia por la distribución de la
la radlO, televisión y el internet inalámbrico constituye lliXl
escenarios de mayor conflicto entre gobierno y compañías
La producción de alimentos en el mw1do capitalista co
ser monopolizada por grandes corporacione y el pequeño p
agrícola e tá ada vez má en mano del gran capital La ap
del campo no e directa sino a través de la patentes
semillas de los cultivos, 1:g. el maíz en Estados Urudos.
La investigación genética en el campo de la botánica,
patentada, privatiza la producción agrícola sin necesidad
las tierras de cultivo.
Lo descubrimientos de las ciencias naturales han pa ado
de los dueños del dinero y por ese medio, la producción yd~
de lo recur os naturale. se ha privatizado.

La batalla por el goce
Lo mismo ocurrirá seguramente con las plantas que el
utiliza para gozar, tal como ha ocurrido ya con las ubst
L'

The ecret diane of Nikola Tesla. Acceso libre por mternet.

56

\ lt111;,, I { &lt;
mllrmr Ramo1

s curativas a través de las patentes medicamentosas.
En un mundo convertido en mercado, el goce público a través
espectáculos masivos, Ja creación de belleza por medio del arte,
transmisión Y generación de nuevo conocimiento por medio de
ros e in tituto de investigación, y en los últimos tiempo ,
clusive eJ goce exual antaño re ervado a la alcoba, se han
nvercido en negocios manejados por los dueños del dinero, a través
~ apropiación del aber y consecuentemente de Ja tecnología.
El amo invisible de los tiempos post-modernos, e el gran capital.
antigua gleba e ha convertido en una masa de consumidores y
r¡¡, inclusive el cuerpo, se ha transformado en mercancía. Muy
cunscritas son las áreas en donde se pre erva aún el sujeto.
s la violencia un fenomeno inherente a la cultura?

vio_lencia civil es un fenómeno social permanente o surge de
. ra mtempestiva y periódica en ociedades llamadas civilizadas?
~ten o han existido sociedades en donde la violencia haya sido
fila, o ha existido siempre un substrato de violencia inalterado
toda ociedad humana que bajo ciertas circunstancias se desata
egeneraliza?
Todo mundo parece estar de acuerdo en que la violencia es como
~eda de molino que - alimentada por Ja ambición. la envidia,
nuedo, el odio y la venganza- una vez que se echa a andar gira
avez '
· ·
mas vert1gmosamente
hasta acabar con la materia prima
~ arunemaba y que en este caso on los bienes de consumo y
lo de poseerlos. La historia nos señala que cuando el sistema
perante se desvenctJa,
·· de1a
· siempre
·
tras de sí un escenario de
ryde miseria, aunque también cambios en la convivencia social
pregunta
importante es s1. Ja v10
. lencta
. puede detener u perverso
.
l&lt;lJllSmo de d
·, soc1·a1, sin
· tener que recurrir al upremo
e trucc1on
~de la muerte yde la ruptura del tejido social de los tiempos de

Como apunt
. es para comenzar a aventurar una respuesta a la
gl!nta de s1 la · ¡
· cw
· il pervive
· como substrato inmanente
v10 encia
rrnanente en to da soc1e
. d ad humana, recordemos que -aún sin

57

�.\f v111, /

( "nfrrnLr 1&lt;,,m,,,

tomar en cuenta casos paradigmáticos como el genocidio
,mu:rtas de ]11árez- en la sociedad mexicana la violencia en t
las mujeres ha sido una de los fenómenos sociales má den
en los últimos tiempos por las organizaciones feministas.
La di criminación laboral contra los indígenas migrantts
grandes urbes del país, los e candalosos casos de pedofilia en
sectores del clero católico, la mutilación quirúrgica en el caso
intervenciones ginecológica y estéticas sobre los cuerpos
mujeres y el trato comercial e impío a los enfermos desah
es también innegable. Es decir, mujeres, indígenas, niños,
enfermos terminales y porque no decirlo también los 1
sido sectores marginales de Ja población violentados en tie
paz. Tradicionalmente han sido sectores sociales insuficien
representado , que si no tienen recursos económicos para defe
son abandonados por el sistema de justicia, y si los tie
igualmente maltratados con el estribillo de que se actúa a.11

~s de Darwin en cuanto a su teoría de la evolución, con su
nconútante predominio del más fuerte, y con las de Hegel en lo
tivo a la lucha por el reconocimiento que explicaba su dialéctica
1amo y el esclavo, aunque -e necesario subrayarlo- Freud
gab.i su propio mito del asesinato del padre de la horda como
amento de la cultura.
Además, el padre del psicoanálisis incorporaba el concepto
olucionario de Into11.rcíente en sus consideraciones, es decir, el
widuo no representaba ma a un ser hun1ano total.
Asi pues, en su citada respuesta a Einstein, Freud plantea como
salida, no la ociedad igualitaria sin Dios y sin amo tal como
propusieron las revoluciones francesa y bolchevique, o filósofos
mo F. Nietzsche,28 sino un gobierno mundial poseedor de un
mento tan poderoso como para garantizar la paz entre los
iles. En otras palabras, una sociedad en paz perpetua era
o.sable en eso tiempos sin un amo omnipotente que recogiera
propio bien. 26
antizara los ideales igualitarios de toda la humanidad. Nada
Entonce , si bien la violencia ha estado siempre en el seno ~nte a las ideas previas enunciadas por Kant, Hegel o Marx.
sociedades en general y en particular en la mexicana, la · Sin embargo, Freud enuncia en su respuesta a Einstein un anhelo
con el momento actual es que anteriormente permanecía a ~-el q~e vale la pena reflexionar: la cultura misma, y no solo la
sobre todo encausada y circunscrita, mientras que actualme
nea biológica, es capaz de producir cambios en los seres
mundo parece estar expuesto a sufrir sus estragos.
s del futuro. En otras palabras, el ser humano no se rige
E 130 de julio de 1932, el celebre fts ico Albert Einstein. e
por instintos y es posible pensar que la cultura por sí misma
por la recientemente constituida liga de las naciones.
SUSceptible de crear seres humanos diferentes, cada vez más
Sigmund Freud (entre otros pensadores) una carta solici'
dos de sus determinantes biológicos.
opinión acerca de eJ por qué de la guerra. En su pesimista res
eJ pensador vienés adjudicaba la violencia a lo que de crib~ frontera norte de México como paradigma multicultural
una pulsión agresiva elemental en todo ser humano y que
un poco mas en el estudio de las características particulares
emerger cíclicamente bajo ciertas condiciones de desfalle
, crisis de violencia actual, - obre todo en la línea de darle
de la civilización.
~tencia al término glocalización, al situar los efectos de 1a
Con algunos matices propio de u inspiración en la btO
. c~n en interrelación con fenómenos locales- hay que decir
ideas de Freud acerca del por qué de la violencia eran indis · MeXJco es un país proteico desde e] punto de vista de u

t~

Ehrenreich, B.E. pr hu- 011111 good. Random house. Anchor books.
1989.
n Freud. S. ibídem. pp. 3207.
26

58

llk!no"'~:
- cultural y que as1' como ciertas
·
· 1es podrían
lV!:',.ld
capas socia
N

-- -- - - - - -

. léDt2che, F. Autores electos. As-í hablo Z orat11slro. Grupo editorial Tomo.
.F.2003_ p.18.

59

�\lam,rl ( f!lfln-rtl-' /{am11&lt;

defimrse como post-modernas ésta coexisten con org
sociales arcaicas.
En ese entido. la omarca noreste del país, la frontera
México, es también un mosaico en lo relativo a us
culturales. Es frontera no solamente en sus limites geográfi
que hasta donde la memoria histórica alcanza, sus habi
producto de choque y incretlsmos culturales. A fine
XVI fue colonizado por españoles marginado y por sus
indígena de Me oamérica: españoles de origen judío, fo
conversos, que no encontraron ya lugar en las ricas zonas
del centro del país y tlaxcaltecas que participaron con el
E paña en . u lucha de dominación sobre el imperio ten
otras palabra , grupos étnicos rechazados y egregados
respectiva omunidade de origen.
La huella de esta colonización tardía, pervive no sólo a
archivos y documentos históricos ino fundamentalmen
todo en el caso de los colonizadore indígena en cost
huella Lingüí ticas.
La ausencia de documentos respecto a las familias
que e asentaron en la región parece indicar que en la co
reprodujeron la condiciones de discriminación entre la
de origen europeo y la población indígena, de la misma
que se dio en el re to del país luego de la conquista.
Una huella de la pre encía tlaxcalteca en la región se e
en el culto a la virgen de Guadalupe que incluye
precolombinas en las peregrinaciones a sus templos. La m'
tales danzas está a cargo de grupos mus1cale que e a
indumentana indígena y emplean instrwnento musicale
precolombmos tales como cascabele y tambores hecho
hueca de tronco . Tale grupo on llamado fl/at/oc/1i11eJ.
de formación de tales grupos musicales es un municipio,
111co111imrla tlaxcalteca que lleva el nombre de Guadalupe yq
ahora parte de la zona conurbada de Monterrey, capital d
de Nuevo León, México.
Otro e¡emplo, en este ca o de huella en el lengua

60

arachas, insecto imaginariamente repulsivo, las abuelas de la
ión les llamaban tlalrazmatles y no es dificil rastrear el origen del

rmino basta el nombre de un celebre cacique purépecha:
goxuan, de quien sabemos fue enemigo indomeñable de los
blos náhuatl que habitaban y/ o rodeaban a la gran Tenochtitlán,
luidos por upuesto los aguerridos tlaxcaltecas.
En cuanto a los ancestros españoles, estudio genealógico de
llidos indican que los colonizadores del noreste mexicano eran
illano de ongen árabe y judío que difícilmente alcanzaron lugar
portante en el reparto de las porciones más ricas de la Nueva
spaña.
Una región pobre en lo relativo a los codiciados minerales y
biuda por tribus nómadas de cazadores-recolectores,29 fue el
cenario que en el siglo diecisiete comenzó a ser poblado por
nrzadores marginales provenientes del centro del país.
Li frontera noreste mexicana, como todas las fronteras, ha sido
esiempre, una zona de sincretismo, de hibridación, de luchas y
ntradicciones, pero la característica particular que me interesa
L1car es que su colonización fue llevada a cabo por pobladores
dos de sus propias comunidades de origen. El sentimiento
eño de diferencia con el centro del país y de tener que sostenerse
nsus propios medios probablemente se estableció de de entonce ,
como la entronización del ' trabajo" como el valor fundamental
los pobladores de la región.
~ llegada del liberalismo encontró campo fértil en el espíritu
u.dista norteño y favorecería más tarde su identificación con
os similare de la cultura anglosajona.
Desde mediados del iglo diecinueve y luego de la pérdida de la
del territorio del México independiente. la misma región e
111Jó en frontera entre lo Estados Unidos de América y la
·
."blicª ~e-xtcana,
con todo lo que eso significa desde el punto
~ta religioso lingüístico y cultural, particularmente en lo relativo
recho Y las co tumbres.
'Tibwiaq
lemc:1t

lo
- wen~s ~ aztecas llamaban despectivamente chichunecas (mamadores
tradu1.:c1on libre del oahuatl).

61

�11

., ~r

11 l.i

10 1at 1

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I ( atrll'l'tr,

l{JrJtll&gt;

La alianza comercial entre los norestenses mexicallll crecimiento económico, se hizo evidente con el debilitamiento
confederados del sur de Estados Unidos trajo consecu ~obiemo central que terminó en el dño dos mil con la llamada
1eióndemocrática y la salida de la dictadura de partido emanada
división entre la región noreste y el centro del país en tie
presidente Juárez, liberal ideológicamente identificado con brevolución. Una vez más, el amo envejecido se mostró incapaz
de Estados Unidos. Es un hecho histórico que la guerra de m.tntener en orden el trabajo y la producción, incumpliendo así
estadounidense generó también en México un intento de · su función reguladora. Una vez más la sociedad quedó librada
lucha individualista o de ca.racteríslicas feudales (en torno a
dencia del noreste con el resto del país.
La revolución mexicana, la primera revolución social
del dinero, caciques o capos) por acceder al goce y al poder.
veinte, se ca.racterizó precisamente por la convergencia de La transición democrática continúa, aun y cuando La falta de un
formas de organización social unidas coyuntu.ralmente
claro y sobre todo exitoso en lo social, está causando estragos
descontento generalizado ante un régimen liberal aut precisamente por la violencia desatada- dejarán cicatrices
envejecido. Pero así como Francisco l. Madero-hacendado
isibles en el tejido sociaL de las que lo menos que puede decirse
representaba los ideales de la democracia en una suerte de
harán dificil la reconciliación posterior a la conílagración.
movimiento de derechos civiles igualitarios que no cues ·
individualismo, Emiliano Zapata -campesino sureño- lu Yioleocia bajo el nuevo rostro de la desigualdad
restituir los antiguos derechos de las comumdades · las carreteras que bordean la frontera entre el norteño estado de
precolombinas, mientras que Los hermanos Flores ulipas, México y su vecino estado de Tejas, Estados Unidos,
propugnaban por un estado socialista basado en una di
ozaron a surgir desde hace algunos años, una multitud de
un proletariado apenas incipiente en el país de esos tie
ños altares dedicados al culto de un nuevo icono religioso,
coexistencia de ideales explica por qué el estado surgido tlano: l-11sant,11111tette. Si bien tal culto aparentemente surgió
revolución y que mantuvo al país en paz dUiante medio ks cárceles del centro de país, poco a poco fue haciéndose
producto de un pacto social relativamente frágil, que dio te que su veneración se popularizó entre los llamados 11arco.r.
una nación híbrida en su constitución y en sus leyes.
.loa ello, el ejército mexicano se encargó de destruir los que se
Propiedad privada y ejido (propiedad comunitaria) en el traban en la carretera principal que conduce hacia la frontera;
medios de producción privados ya! mismo tiempo recursos el sentimiento religioso obviamente permanece y se difunde
y empresas explotadoras de los mismos propiedad de la día con mayor fuerza. Se distribuyen estampitas para las
educación laJCa y guadalupanismo, etc., requirió ser soste ras, en lu1osas fincas de narcotraficantes hay capillas y hasta
un estado regulador y autoritario en medio de una de en Verse calcomanías en vehículos que circulan por todas
acotada. Todavía en los años 30 del siglo pasado, el g . Recientemente, el proletario barrio de Tepito de la capital
emanado de la lucha revolucionaria hubo de librar una
pag se ha convenido en un popula.r lugar de peregnnación. La
defensa del laicismo y en contra del clero católico, cuyas muerte se ha convertido en la patrona de los sicarios, las huestes
lucharon bajo el mando de un militar reaccionano or·
de los grandes empresarios del narcotráfico.
noreste.
veneración de la muerte, de larga data en Mesoamérica, parece
La fragilidad de ese pacto social que sostuvo a lo
conservado en la santería, w1a práctica mágico-religiosa
años la organización de la polis mexicana y que hizo püS
~pular Ysincrética en México y a cuyos ministros la población

62

63

�.

'

terizada por un poder eftmero igual de vano que la existencia
común acude para lidiar con la incertidumbre.
ma. Resulta obvio que tal esperanza de bienestar, aunque sea
del futuro y e les solicita u intervención para re olver
de salud, de dinero o para neutralizar los poderes de los e , coexiste con una impotencia del sistema gobernante para
En otras palabras, la práctica de la santería no difiere de ceruna salida esperanzadora a la vida miserable de quien siente
dosu acceso, no a la supervivencia misma, sino al consumo de
otro culto religioso que confia en lo obre natural para en
nes y servicio . El nuevo rostro de la de igualdad.
problema comunes de la vida.
En el Tarot, 1a baraja de la muerte no ignifica fin, ino Porcierto, l&lt;1 santa muerte no es el primer icono venerado por lo
mación, y esto e interesante porque la imagen en la baraja traficantes pues se sabe que de de hace varias décadas, es
e muy parecida a la de la muerte en la antería y tambiéna ·, hace do generaciones, entre los cártele del narcotráfico de
época, surgidos en la costa del Pacífico e inició un culto hacia
anta muerte.
La imagen de la Santa Muerte ha incorporado tamb"' especie de santo laico llamado Malrerde que perdura ha ta la
extraído del arte nacionalista mexicano, en particular de "la: · ad, pero la diferencia entre ambos habla también de los
ios, las pre íone y la manera de vivir la mi eria entre aquella
de José Guadalupe Posadas 30 enriquecida por los trazo
ie~ad Yla actuaJ. Malverde representa al campesino norteño
de Diego Rivera.31
Szcanos interrogado acerca de lo motivos para in
Jador, valiente, irtdómito y dispuesto a morir en defensa de su
fila del narcotráfico a sabiendas de los riesgos de morir • al estilo del per onaje revolucionario por excelencia, Pancho
coinciden en e gnmir el mismo argumento: "prefiero
mezcla de bandolero y líder so ial· mientra que la santa
pero habiendo tenido camioneta o automóvil costosos; e es el icono de la prosperidad efunera que e expresa en el
umo de mercancía también efünera .
celulare viajes con la familia a Disneylandia, una f
mujere , etc. (biene expre ados en objeto suntuarios Amedida que la guerra se intensifica y los carteles se fragmentan,
incluyendo por supuesto los cuerpos de las mujere ) que: fragmentación se hace también evidente en los cuerpos tanto
la vida J1Jd1do" .32 E de ir dicen apostarle a una tran for los vivos como entre los de los a esinados. Los gestos y lo
la manera de vivir que aunque e acompañe de una mue Jes comenzaron a popularizarse corno mensajes identificatorios
no erá meramente un largo existir mi erable, mo
de qu~ los cadáveres comenzaran también a ser empleado
dese peranzado. Lo anhelos de un .ricono on indi tin
mensa1es de triunfo por muerte indubitable del enemigo, entre
de cualquier otro miembro de la sociedad actual. pero d as. ÚJerpos decapitados cuya cabeza desprendida es colocada
concibe a í mismo 01110 un objeto tan obsole ceme como
e_s~atégicos, cuerpo desmembrados enviados como signos
0
otra mercancía.
rialidad, cuerpos colgados con mensajes manuscrito en los
La anta muerte e entonces el ícono al que se ofrece
Ypasos a desnivel de las ciudades, en fin, como en cualquier
el cuerpo muerto e convierte
.
.
s·1 1as
.
en 1gno.
· coas siguen, los
es de los muertos terminarán convirtiéndose en reliquias.
~• Grabador y cnttco social durante los año que precedieron ab
urante I
d
·
a guerra e Vietnam, la fotograHa periodística dio
mexicana.
de cómo lo mili'tares norteamencano
.
11 Pmtor mexicano, que participó de manera notable como mur
frecuentemente
uníento na ionalista promovido por Jo é Va concelo en lo años
Enaban orejas de los enemigos; y muchas guerras religiosas
pasado.
uropa medieval se líbraron bajo 1a consigna de rescatar la
n Mexicamsmo que recoge pobreza y unus1ón en su polívocidad.
64

65

�/ Íllllltll///11&gt; (

\/,1m1cl Omh~ni.r Rmva

reliquias de los mártires cristianos (Oistilla comenzó lag lf.astomo del imaginario social actual es que en ambos costados
los moros inspirada por el rescate de los restos de San Pe quienes combaten, los uniformes son engañosos, pues son
cruzadas tenían como uno de sus propósitos apropiarse dd
por igual tanto por las fuerzas del gobierno como por los
sepulcro). La fetichización del cuerpo o sus fo1gme~tos e~
os delincuentes. Un retén carretero puede ser de soldados
0
de la violencia desde siempre. Lo nuevo de ésta v10lencia s,unos, ambos con el rostro cubierto y con uniformes militares.
en sus formas explicitas de expresarse sino en sus mee ·1.is policías pueden estar al servicio de unos y otros intereses,
desencadenantes o motivos.
ciudadanos pudientes ocultan también los signos de su poder:
Aunque también hay que decir que los extremos a los
ansportan en automóviles modestos o disfrazan a sus propios
1
llegado en la fragmentación corporal son inéditos, ~· d enarios con atuendos de señor. El tÚJmi1111s formal oculta los
mes de mayo de 2012, cerca de la cabecera municipal de
de su riqueza yel informal se apropia de sus antiguos atributos
Jiménez, Nuevo León, México, población ubicada en ~ et
rutas disputadas del narcotráfico, fueron arroJados a la ~ia 'pues, es un hecho que en el seno de ésta guerra comerciaL el
cuarenta y nueve torsos humanos cuya identificación s~lo~
hd quedado convertido también en mercancía. No se trata
a través de estudios del DNA. En otras palabras, la iden lamente de robar para apropiarse de bienes materiales, sino de
ya no es por nombre, ni por imagen, sino que ha quedado_ tr~, de torturar, de extorsionar a cambio del cuerpo de un
al material genético de la víctima, a los fragmentos _m~te querido, 0 como castigo a la trajción del código de honor, 0
moleculares, de un cuerpo. El sujeto despojado de s1gni6
escarmiento del enemigo. Lo más valioso y al mismo tiempo
recojan su historia, queda reducido a signo.
· deleznable, es el cuerpo.
La sociedad entera, escandalizada por tales mueSttas de t~ de nuevo, si bien no podemos adjudicar a la violencia
parece olvidar que el desmembramiento de los c_uerpos, tradi~·..,.,, ...,~.da del momento esa reducción del cuerpo a ser un mero
asociado a los castigos ejemplares en las sociedades mo
sies un hecho documentado que tal degradación forma parte
un fenómeno que retorna, abonado por la fragmentación tenclencia global en las sociedades tecnologizadas de nuestro
propiciada por los avances de la medicina llamada científica actu~l pues una de las consecuencias de la actual desigualdad
expresa en la especialización del médico. Las codiciosas co
franco tncremento de la violencia sobre cuerpos sanos: anorexia
seguros que se han hecho cargo de la salud en forma . ~es Y adolescentes, obesidad infantil,33 cortes, piercings,
usufructúan esa fragmentaóón al pagar, no por la enfer
lllnecesarias o superfluas con obvios fines comerciales
cuerpo integrado, sino por evento, es decir por órgano e . de órganos, trata internacional de mujeres y niños, asesinato;
, es pues un ien
e o'meno IYos
·
·d ad es por motivos
·
fragmentación de1cuerpo mercancia
. en escue Ias y ·univers1
fútiles,
generalizado.
. nto de actos terroristas sobre la población civil, aumento
·'
Ykllacione s de muJeres
·
·- en t.Iempos
·
Las pandillas o bandas de Jovenes,
s1· ant es mar
.
y runos
de paz y fmalmente,
territorios con grafitis y colores en los muros de las cm
os en los descuartizamientos, violaciones y torturas de los
formas de vestir orientaban respecto al origen de clases
os por parte de la delincuencia y de las fuerzas armadas
se identifican con tatuajes o gestos corilos dedos, pues nid . mentales. Una vez desatada la violencia en muy fácil
citadino ni los rasgos étnicos, cubiertos con másc
Jarse en su dialéctica.
indumentaria, marcan la identidad de su portador. Ó[:10.

66

67

�l

1 "'

\f,1n11

! r Mlrmis R.&lt;1lllQ,

Otro hecho observable en la actualidad, es que la imag
mentalmente por migrantes europeos que llegaron a la región
recur O para la identificación ha llegado a su agotamiento.
te el siglo XVII, la población indígena nómada que habitaba
fehaciente de ello es que las autoridades policiacas Yde comarca fue prácticamente exterminada debido a u indómito
mundiaL han comenzado ya a planear medidas iden ·
rismo, en el noroe te ubsisten aún tribus indias segregadas
basadas en el fondo de ojo del viajante o en fragmentos mantienen organizaciones ociales ancestrales. Tanto los
del cuerpo de los muerto para estudiar en ellos el material terminados como los que aún subsi ten, e re istieron a la
Lo mismo ocurre con la entrada de los e tudio del genoma nversión al catolicismo y a la sumisión al rey de España,
como prueba de paternidad que conmueve Y transÍI tamente las dos condicione que a través de la ra,ttlla exigían los
tradicional derecho civil romano basado en el reconoc1·nrue·IIIM!lllS. tadores e pañole para respetar la vida de los antiguos po"prueba " sociales, que recurrían a la pre unción Ylos testig res que SI.' resistían ante la invasión de us territorios.
que volver a éste agotamiento del predominio de la ima Baro condiciones distinta , que básicamente con isten en una
recur o identificatorio más adelante cuando nos ocupe
· ión religiosa parcial, sobreviven algunas comunidades de origen
ma as.
ya que habitan en el sureste del país, y algunas otras
He aquí planteado muy a grandes ra go el sínto1112 endientes de los olmecas que pueblan aún la cercanías del
sociedad que empieza a exigir que sus valores cambien.
ode Tehuamepec. En las costumbres de esas comunidades e
Hegel inauguró el e tudio de la historia como rec llenen vestigios de lo que fue su organización social antes de la
. . soc ia1
entender las grandes transformaciones
· es. 34 E n e1
de los europeos.
que a él le tocó vivir, también de transformacione s C.Omenzaré por describir el uso del espejo que aún se observa en
llevaron a cambios en las maneras en que se ejercía la JH)blaciones indígenas del sureste mexicano.
reguladora del amo. el lugar del saber y de la fi.losofia Es sabido que hasta ante del siglo XVI el uso del espejo plano
sufrieron un vuelco. El lugar del filó ofo no era más el de 0 ~edio para lograr la identificación imaginaria del]º no babia
rumbo de la historia a través de propue ta utópicas ido en occidente. 3&amp; Antes de ese momento, lo pobladores
estudiarla para entender sus momentos de atoramiento Yla
ales, en su mayoría, seguían identificándose no por la imagen,
de us contradicciones. Apoyémonos de nuevo en ella. jX)r los_ nombres de us anee tro , por u feudo o lugar de origen,
iu ~fic10 o especialidad, y en el ca o de Ios migrantes de otros
35
Vestigios vivos de sociedades pasadas como igOOS º°?5•_ por nombres que elegían de su entorno natural y por el
mutación cultura] en plena evolución
erumiento de una fidelidad a sus rituales religiosos, como es el
Para contmuar reiteremos que México, ademá de contar ode la población Judía de la diáspora. Lo que me interesa
enorme diversidad en u clima, su faW1a y su flora, es .
~s que la identificación del yo a través de la imagen está
mo aíco de culturas que recogen la historia de la hum , idasoc_iada c_~n el reflejo del rostro en el espejo, y que ésta forma
usos y costumbres. A ~ mientras en el nore te del pal.i, enllficac1on e algo que coincidió históricamente con el
~~to de la ciencia naturales la tecnología y el surgimiento
Hegel G. 1-'i/osrlfa rftll. Fi/o.r'!Jia del e.rpiri/11. Om titución. Los
IViduo en oposición a la comunidad.
4

pp.215. FCE. Mex,co, D.F. 2008.
.15 CuevJs Salazar, J. La inprmbl~ esoilura dt A11t-0m11 .....1 rJand. FundJp.
2006.
68

- -

~

Afrt~F. Rtnrta arte/,,l"tutomo 9.-Revista de la escuela lacaniana de psicoanalisJS
'

ICO, D.F.

D,c. 2001.

69

.

�\1111,11

J ( " 'n-m, l\d1ntu

La filo ofia carte iana que dio origen al )'O Y consecue
· 10 de la perorata comienza por una larga presentación del
al individualismo, preparó también el camino para la ex
ote: me llamo fulano, soy hijo de tal, padre de mengano, vecino
científica de la naturaleza. Pero entonces, ¿qué predominam tal. vivo en x lugar, tengo una tienda de arte anía que mi familia
mecanismo identificatorio antes del surgimiento del indiv.
ce,etc., te traigo ésto presente que esforzadamente conseguí
masas en el medioevo eran fundamentalmente comuni
ti (cigarrillos, refre cos embotellados como por ejemplo coca
pocas diferencias mdividuales y aunque ésta existían, etc.)... y enseguida surge el pedimento: vengo a pedirte por
reconocían algunas e pecialidades en su oficios, estas · mexicanos, los franceses, los japone es (lista interminable de
no alteraban el orden comunitario elemental, indi u·~Jl)nah.dade ) para que no dejen de visitar mi pueblo y comprar
algunas de us forma de organización social con las P tras mercancías; termmado lo cual surge el brindis que da fin a
otras especies llamadas inferiore , vg. El orden msec ita.
emejanza entre el orden in ecto y las comunidade h
antes del siglo XVI es un asunto que la moderna eto
estudiado mucho. 37
Pues bien, rasgos de esas formas comunitarias perdurm
ciertas organizacione sociales de origen prehispánico en
seguramente en otros territorios del mundo. En el estado_
Chiapas la organización social de la población de ong
mantiene incólume su identificación por regiones a tra
vestimenta, por ejemplo. Y entre los habitantes de un mismo
las jerarquía se marcan a través de mínimos rasgos dis ·
u atuendo, 1g. listones en un ombrero por lo demás ind'
de cualquier otro sombrero, bastone de mando, ado
peinado, etc.
Pero lo má llam,itivo es el empleo que hacen del es
empezar, lo espejos no se emplean para verse a si mis
que son atributos chamanicos. En la Iglesia de San Juan
Chiapas, pletórica de imágenes de anto y vírgene , el
se observa la imagen de an Juan Bautista, patrono del
es propiamente el altar mayor, sino únicamente el cen
poblador puede acudir ante un patrono particular de ~os
que existen en la pequeña iglesia llevarle regalo Y ded
tiempo que quiera a hablar con él de negocios Yal final dt
brindar con posh, 38 para cerrar el trato establecido. Ge

descripción anterior es para destacar que la sincrética religión
prncticanlos mayas 3" de nuestros tiempos igue siendo politeísta,
al serlo, el santo de cada uno es un mero protector, más o
poderoso, con el cual hay que partir las ganancias del trabajo.
en feudal medieval es la esencia de la organización social
pánica. El eñor está representado en el patrono del pueblo y
O es perpetuado a travé de una casta sacerdotal constituida
chamanes. La existencia individual se presenta diluida en una
. ción comunitaria. La mejor prueba de ello es el uso del
Todas la imágenes de santos portan un espejo en el pecho,
como lo hacen lo chamanes en las fie tas o rituales
·~s. El que se coloca frente al chamán entrega no solo su
osmo con ella su alma, poniéndose en con ecuencia en manos
roso. Es por ello que a los turistas se les prohíbe que tomen
ras de lo pobladores.
~lasceremonias de bautizo de lo hwcholes 40 se emplea el espejo,
este no se coloca &amp;ente al rostro del nifio, ino de manera oblicua
~ ojos para que a través de él, (que en esa etnia particular
nta al vacío divino), mire al mundo en el cual se integrará,
ªsu propia familia, us padrino y el chamán.
ala larg~ descripción para ubrayar un hecho que no permita
r un tenómeno social actual: hay todavía organizaciones
~lraJesYIZotzih

Lacan,J. Escritos, tomo l. 14~.ed. iglo vemtmno. Méx1 o, D.F. l
.18 Bebida destilada de maíz que se aco tumbra beber en la región.
'7

70

ha,llloerame que se traslada entre el estado occidental de
' IANuevo León.

71

ayarit y la región

�\!,mu,/ ( a/1/mw.

R.,1111c,

sociales en México en las cuales el individuo como tal no ea la manera de elegir gobernantes en las comunidades mixtecas de
sino que igue formando parte de una comunidad que lo abanr Oaxaca. E sabido que las pequeñas poblaciones oaxaqueñas se
que lo identifica. o es estar re-ligados por una creencia sino es rigen por un código de usos y costumbres distinto al del resto de la
miembros de una comunidad cuya existencia depende dt república enlo relativo a la elección de sus pre identes municipales.
protección de un patrón más o menos poderoso. Nótese que Este código consiste básicamente en que us gobernantes no son
carteles de la droga frecuentemente son identificados por el nooi elegidos mediante votaciones secretas ino por el consenso de los
de su cabecilla, o aún má típico, por u apodo, y la lealtad de habitantes. El gobernante en turno o mayordomo, es designado y
subalternos es semejante a la que se prodigaba~ los señores feudi no electo, pero no por alguien poderoso sino porque la población
en la Europa medieval.
decide que le toca su turno de organizar a la comunidad ante su
Otro dato que sustenta la idea de una regresión al orden fem santo patrono. No lrny poder buscado, no hay campañas electorales,
en los actuale carteJe de la droga: luego del pa o de un &lt;levas~ no hay quien se auto proponga. Y aunque naturalmente resulta cada
huracán por la ciudad de Monterrey, México, y mientra el goblfll diJ más dificil conseguir quien quiera de empeñar el cargo para el
de la ciudad y los grandes capitanes de la indu tria loe~ cual es designado Y la ex.istencia de cacique regionales hace cada
organizaban para llevar ayuda a la población afectada, los sera día más dificil tal forma de elección, el hecho es que las formas de
de la droga comenzaron inmediatamente a repartir ayuda a o_rganización social descritas son vestigios históricos de organizafamiliare de sus subalterno . El señor se ocupaba de protegera oones politicas Y sociales que existieron en muchas parte del mundo
siervos, cuya vida misma depende en última in tancia de ~tes del llamado ig]o de las luces, y de las grandes revoluciones
protección.
li_betal~s del Sjgfo XVIII. En resumen, el presidente municipal,
Durante los inviernos, cuando la connda escasea en la sll smcrehlado con el cargo de n;iayordomo no es quien gobierna, sino
tarahumara del norteño estado de Chihuahua, México, los raní.111111 que es meramente el encargado de organizar las .fiestas en honor al
bajan a la ciudad capital y ante las casas pronuncian la palabra
patrono de la comunidad durante cierto tiempo, y por supuesto de
Nos engañaríamo si suponemos que e tán olicitando caridad,~ mantener la organización jerárquica de la misma. El cargo de
emplean el mismo vocablo cuando le ofrecen comida y ab[f ,,,'!'!Ordo!lio en las comunidades indígena se asemeja al del ministro
quienes los visitan en la ierra en tiempos de bonanza. Cori111,1e3~ ~rote~tante. surgido de la reforma luterana. No es el representante
solida1idad comunitaria. " i hoy tiene y yo no, comparte co
e Di~s smo el encargado de organizar las asambleas de la
hago y lo haré cuando tu estés en mis circunstancia " a comunidad cuando se rinde culto a Dios. El título del emperador
obviamente tal traducción no e precisa, pue el yo y el tú no
azteca era hm!)' tlatoanf. gran orador.

1•

como tales en la organización comunitaria tarahumara. El tú~
que er importado del castellano como e expresa en la f
saludo: chll,úriJJ1t1ka-/11 (¿quien ere ?).
Para terminar de documentar la idea de la que es nece ario
en el abordaje de los cambios aciales y subjetivos que nos·
:c.
·
·
e ,
· J
d esclfrar,
conviene
citar
un 1enomeno
soCJa
más, éste en re
41

Tribu indígena cuyo hábitat ha quedado reducido a la sierra madre orie

estado de Chihuahua.

72

lo ¿~o fue eso el origen de la revolución de la monarquía inglesa en
elHie~p~s de ~nrique VIII? Influido por los reformistas luteranos,
d ?mgles decidió reforzar la monarquía absolutista prescindiendo
e poder papal. Si el poder del monarca emanaba de Dios •para
que requerir del intermediarismo del papa? E 1 mona~ia se
transformó en 1a cabeza Ln~cul::1
· ..1:_ ºble de la Iglesia de Inglaterra, pero
no solo co
. d
. mo orgaruza or del pueblo sino como representante de
0.
IOs Y Jefe d
· 1es1a,
· aunque el absolunsmo
·
e su 1g
monárquico solo

73

�\I,

1 í 11

1itu..

/tin••

era posible con la sanción de los comunes representados VI como paradigma de la doble función de la imagen: como signo
parlamento.
identidad mdiv1dual y como ímbolo de una función ocial En
Dos formas pue de representación del amo, cuya d.istinc' educación del príncipe quien se llevaba los ca tigo corporale
radi a en la instancia a la que representa, y que aún recogidas aun niño emejante a él en edad, pues el cuerpo del uce or de la
ola persona, requi re de la wnisión de todo el resto de la
rona no podía ser tocado en cuanto repre entame imbólico del
La visibilidad del amo en la Inglaterra del siglo XVI era aún ·
r. Y eran ignos también los que marcaban la jerarquía del
11
no obstante el individualismo en cierne propio de lo protes -rtn.-a y u cercana nobleza tales omo la corona el cetro o la
Al revés que en la monarquías absolutistas europeas, cuyo pa "El rey ha muerto, viva el rey' daba cuenta de la tran misión
se ustentaba en el monoteísmo cristiano el "'tfJºrdomo m11 una función en la cual el individuo, aunque reducido a su mínima
representante, no del arito patrono ante la comurudad, sino resión, de cualquier manern estaba.
comunidad ante el anto patrono durante un periodo da~ En el.siglo XVI, y con la aparición franca y explícita del er humano
encargado de regular el goce público a través de la organiza · Klwl, se produce también un cambio profundo en el imaginario.
la fie tas anuale . C,on eso ba ta habitualmente para mc1n Reforma Luterana no ólo le abre al individuo la po ibilidad de
violencia contenid al intenor de la comunidad particular.
en contacto directo con la Sagradas l'.rcritllras ino que además
Ese "todo somos iguale entre nosotros" ha ido fue rmite el surgimiento del retrato pictórico como forma de
fa cina 1ón y confusione desde el encuentro con América por
ntación para la naciente burguesía, preparando a í el camino
de lo pensadores europeos.
la identificación por vía de la in1agen, la cual e e tableció en
Ubicando pue a México como laboratorio involunta
occidental a partir de la segunda mitad del siglo veinte.
mundo de las idea y de sus ransformacione bagamo ah Giando Hegei en u fmo1JJmología del espintn43 dio cuenta del sustrato
breve mcursión por la ftlosofia occidental
· · 1del orden feudal al abordar la cuestión de la dialéctica del
yel !'a/et, poniendo la necesidad del rr✓o11oánne1110 como el origen
Los orígene del feudali mo egún 1a filosofia en occid Ull.1 lucha que, o conducía a la muerte o a la sumisión de uno de los
Llamé re.rtigios viz·os-como lo hacía Antonin Artaud 42 a esas ldlVtrur'iru de L1 diada, tal de cubrimiento le hizo también idealizar las
comurutarias de organización social en las que predom·
democracias griegas como la organización ocial a la que
au en ia del individuo porque al meno en Occidente, hasta 13 que aspirar para lograr comunidades sociales má ju tas e
de la Reforma, el individuo tampoco exi tía, incluyen
· .Sinembargo omitióelhechodequelademocraciaateniense
supuesto a la llamada clase donunante. Eso e refleja de
en el principio ciudadano de "cualquiera puede gobernar y er
clara en el imagmario. Es sabido que en Roma un mon
por cualqujera 44 sólo e sostuvo efuneramente gra ias a la
dedicado a tal o cual emperador e mantenía siendo el mismo
Íc1 paralela de lo e clavos, extranjeros y mujere , ninguno de
imagen a pe ar de que el César en turno cambiara.
eu.iles tenía categoría de ciudadano. E decir, la democracia griega
in embargo si hay que subrayar que entre la Roma potite una dem0cracia entre amo .
Roma papal un cambio util pero importante e e tableció.
El doble uerpo del rey se mantuvo en Europa hasta d Hegel C., h11fJn1i.:111dngío del,.rpính1. J.!!. Reimpresión. Autoconc.ienci.i. P- 107.
" de cultura económica. Bs.As. 2009 .
. A~totcles. f'olitira. Libro II, cap. IT, p. 129. Ediciones Istmo, S.A. Madrid .
.u

Artaud, A. E/ llJ(!tJn y o/ros poen1a.1. Caldeo. Bs. As. 1976.
74

75

�M,m11d ( m1lrrrcl.&lt;

l&lt;mnt,

reso yel bienestar de la comunidad de una manera más justa.
Aristóteles. en su tratado de Poli/lea, da cuenta
se gesto en la Aten,1s socrática. Los llamados ciudadanos !régimen de Federico II de Prusia que el empleó como modelo,
ponde más o menos al estado de bienestar al que muchos
ron desde entonces a cuesttonar la segunda parte del
·
an
hoy en día, y es el mismo que le ha permitido al capitalismo
democrat1co. S~ cualquier miembro de la elite puede gobe
con periodos de mantenimiento del ideal de una vida mejor
no puede ser gobernado sino por otro miembro de
1
Aristofanes, en l ...a rat1t1.r, ~ obra en la que critica a Las
todos. La Organización de las Naciones Unidas surgida después
4
11
Eurip1des º y en / isi.rtrata, denuncia con alarma IJ de bsegunda guerra mundial respondía al mismo ideal
del orden aristocrático que subyacía entre los llamados e· No hay que olvidar sin embargo, que aún desilusionado y
y advertía de los peligros de la desaparición del guerreris
· do, como veremos más adelante, Hegel descifró el sustrato
primeros atenienses y de 1a incorporación del goce fi ~tivo, es decir espiritual o humano, de la violencia, al incluirla
expresado en el ingreso de Dionisia al panteón griego. A b dJaléctica.
le costó la vida, entre otr,1s acusaciones de que fue objeto, Karl Marx se dio cuenta de la ingenuidad de Hegel al plantear
dado voz a una mujer hablando del amor48 y desde ese qué el nacimiento del capitalismo, si bien había acabado con el
haber ubicado a Eros no como un Dios poderoso sino como feudal, solo había logrado que su función se convirtiera en
demiurgo.
tua e invisible. La plusvalía producto del trabajo del obrero
Lo que intento fundamentar es que el ideal de igual
· · la sumisión del mediero, pero la explotación por parte del
asp1raba Hegel no tenia ningún antecedente bistórico en la pervivía. EJ matenalismo histórico marxista (herencia hegeliana)
de las organizaciones sociales pre-existentes, y que hacer e dio entonces a la tarea de buscar nuevamente antecedentes
de ese pequeño detalle en su análisis de la historia fue lo óricos en donde apoyar la utopía de una sociedad sin amos. Junto
condu¡o, primero a albergar demasiadas esperanzas en las Engels (h/ 01igc11 de la ja,mlia. la propiedad pm1ada JI el estado)
revoluciones liberales del Siglo XV HI que dieron origen al·
ron encontrar en algunas sociedades muy elementales, como
lismo politICo, y más tarde, a desilusionarse del ideal de iroqueses norteamericanos, su anhelado comunismo primitivo,
propuesto en el lema de la revolución francesa, muy pronto
Ne alejado del dominio patriarcal, cuando en realidad lo que
do durante el terror surgido inmediatamente después de su ri&gt;u mostraba era meramente una organización distinta de la
Robespierre mostró pronto que el indiv1dualisrno no
· Yno la inexistencia del amo.
garantizaba l.1 igu,1ldad, smo que en realidad desataba Ulll Por cierto, en México, otro idealista, Vasco de Q!.úroga, durante
lucha por someter al otro semejante, similar a la que seg' siglo XVI, intentó implantar las ideas de Tomás Moro en las
había dado ongen a la dialéctica fundante del orden feudal
ades del antiguo remo purépecha, y fundó hospitales en
En medio de su desilusión, el filósofo alemán se conf
el trabajo y los bienes comunitarios eran compartidos.
proponer un estado autoritario que se encargara de as
. 5.lnte éste dato, pues los ideales humanistas de Moro habían
0
en la transformación de la monarquía inglesa y qmzás
aron evitarle la caída estrepitosa que más tarde sufrieron las
~, Aristófanes. Il1ídr111.
41
• E urípides. / _.,.r ,lieá,1111•1•,: lr1{~rdia.r. Báquides. p. 475. Porrúa. Mé:&lt;KO.
uias absoluttstas europeas, las cuales, desaprovechando las
11
Aristótanes. J/Jflt,111.
.u
de
la ilustración, terminaron desapareciendo. Oliverio
48
Platón./ &gt;Mogos. Sunpos10. (banquete.) o dt' la erórica. pp. 519. PortUIomwell convertido en Lord prolec/or of the (01m11om11ea/Jh, se
D.F. 2005.
76

77

�' J ,, 'I

\

\1,11111'1 ( (!1//l'r,T'U

lvu111,r

adelantó un siglo a la decapitación de Luis XVI en Franciay . Yya hemos visto a donde va a parar el goce cuando se le
favoreció la llegada adelantada de Inglaterra a la llamada f ta proscribir y no sólo reglamentar.
industrial, que constituyó el campo de investigación bis or su parte, del lado capitalista, el sindicalismo surgido de las
s sociales de fines del siglo XIX y principios del siglo XX,
Karl Marx.
De lo que no cabe duda, es que el cambio en la función ' terminado en un deterioro del interés por el trabajo, no porque
que se produjo en Inglaterra, con anterioridad al resto de bdo capitalista no hubiese lugar para el goce, que se fue
tuvo que ver con que la prin1era constitución liberal dd ndo paulatinamente hacia la posesión de mercancías, sino
tuviera lugar en una de sus colonias, justamente la que se
la acumulación desmedida del dinero por unos cuantos hace
en la primera nación independiente en América, y pre· (Sible la adquisición de tales objetos para las mayorías.
también, la que colinda al norte de la frontera en donde nel noreste mexicano, justamente en la comarca en donde
llevando actualmente la feroz "guerra contra el narco".
nte se escenifica la lucha más violenta entre los tmteks de
E o cuanto a Marx y E ngels, para llegar a ese estado
ay las fuerzas del gobierno, durante muchos años se logró uo
en donde todo mundo recibiría lo que correspondía a sus
de producción que dio estabilidad económica y social a la
des, hubieron de recurrir, como Hegel, a un modelo de es 'n. La alta burguesía regiomontana, dueña de los medios de
ellos transitorio, similar al de Federico II de Prusia en su a
ción y heredera, como ya hemos visto, del individualismo
rno, pero ahora bajo la égida de los trabajadores. La llamada
de sus ancestros, y de su idealización del trabajo como única
del proletarjado sería la detentadora de los medios de pr
de riqueza, tuvo que aceptar la existencia de un estado fuerte
planificaría la economía y cada quien recibirla bienes de
orde las ganancias surgido de la revolución mexicana, pero
sus posibilidades. En su propuesta utópica, la función
de someterse a las exigencias del sindicalismo corporativista,
0
desapareciendo paulatinamente al unpedirse la plusvalíJ y
del nuevo pacto social, decidió ella misma auto regularse
la religión, y tarde o temprano se arribaría al estado
condiciones de protección al trabajador a través de actitudes
comwúsmo, similar al supuestamente «primitivo".
rnalistas. Los llamados sindicatos blanro.r (organizados y
µdos por los mismos patrones) y las prestaciones de salud,
Los callejones sin salida de la historia
ación Y vivienda para los trabajadores de esas empresas
El Estado socialistil fracasó en su tránsito hacia la utopía e
, mantuvieron durante tocia una generación el estímulo al
de Marx, porque en su prosecución de una supuesta ig
Ya la producción. Todo ello en un ámbito de respeto por
atinó sino a decretar la abolición del individuo como P del gobierno central y en medio de un esquema económico
table hacia una sociedad sin amo. El trastorno en el m dnen llamarse "mixto".
trabaJo y sus efectos en la producción de bienes, hizo ev' 0 amo que auto regulaba sus ganancias, un gobierno que
las masas por si mismas no tienden hacia el bienestar sino
Li producción a través de leyes arancelarias a cambio de
sumis1ón y la inmanencia pasiva. La abolición del individuo tos Yprebendas, y un trabajador que mantenía una prode un bien común impuesto atenta también contra el su·
~eciente gracias a su relación con un amo que le garantizaba
ende contra el deseo. La investigación científica en tanto e rvivencia y que tema de su lado la sanción moral del clero del deseo de saber, o la creación artística no pueden ser ,¡ paternalismo de los patrones incluía el control de los
sin que ello tenga consecuencia sobre el deseo de prod"rAl'lllllres mediante el ejercicio de una moral religiosa conserva-

78

79

�dora que normaba el goce de las masas- dio lugar a años de lis 111Jsas en beneficio de unos cuantos comenzó a hacerse cada
social y crecimiento económico. El goce se encausó, por más notable, con sus inevitables consecuencias sobre la
exitosamente, hacia la adquisición de bienes perdurables ucción de bienes.
calidad de vida, festividades religiosas y deportivas, ma Hoy por hoy es ya inocultable, que el neoliberalismo solo ha sido
de esa manera incólumes, las instituciones tradicionales dt de propiciar la acumulación monopólica del poder económico y
religión y paternalismo.
iciado el crecimiento de masas limitadas en el consumo que
Ese orden entró en declive en el momento en que ele tituyen nuestro mundo actual Triste panorama en el cual se
mundial volcó la producción y el goce hacia el consumo de en los fenómenos sociales en el que se debaten en mayor o
obsolescentes. La moda pronto condujo a acentuar de
rmedida todos los países.49
desigualdades.
Lis consecuencias sobre el trapajo han sido catastróficas en el
La misma situación ocurrió en todo el mundo. Una l&lt;lo de que ha decaído, y nada parece actualmente poder
basta para ilustrar el fracaso del socialismo real y al ffilSIDO ularlo.
el entronizamiento de la mercancía como objeto de goce: ~ro que del lado predominante, del lado del capitalismo
cuando después de dos semanas de efervescencia polí
ante, se esgrime el argumento de que el progreso, sobre todo
espacios publicos del Berlín Oriental durante el "glasnost", p~sado en el desarrollo tecnológico, ha prolongado la vida y
al futuro de la Alemania socialista, se abrió finalmente~
J()rado la calidad de la misma, pero se oculta el hecho de que
Brandenburgo, el muro entero cayó y la discusión cesó, enel ogreso está asociado a una abismal desigualdad entre la cúspide
en que a cada alemán oriental se le entregaban 100 marcos bpuámrde poblacional y la base pauperizada de la misma. La
pud1era comprar Ja chucherías que se exhibían en los ap . ~ contemporánea (Houllebecq: Laposibilidad d.e 1,110 isla), ratifica
la Alemania capitalista. La búsqueda de goce, encausada
Klea Aristotélica, expresada en su Política, de que la igualdad
mercancías, escribió el epitafio del socialismo real y pronto ratJCa solo es posible en tanto se reduzca su ejercicio al ámbito
también con el capitalismo conservador.
una sociedad de amos. As~ mientras las elites del mundo están
Prácticamente junto con la caída del muro de Berlín yd
. nte a un paso de conseguir la anhelada eternidad, vía la
guerra fria, también terminaría el liderazgo de la última
genética: clonación, trasplantes de órganos, etc. Por otra
del individualismo a ultranza en Occidente: La británica ~orno lo expresa el referido Houllebecq,50 el futuro de las
Tatcher. Su neo liberalismo, junto con su propuesta de un . apunta a una profunda regresión hacia lo elemental de la mera
reducido al mínimo en su función reguladora de la dis
rvwencia.
.
,
d
e
h
I
d
1o antenor,
. en este
, panorama de aparente vacm
. y
nqueza, comenzana a es1allecer asta ser dec ara o d oobstante
.,
elección de Barak Obama en los Estados Unidos Y 10n en el campo de las ideas, pareciera que el mundo ha
crisis del sistema capitalista en el 2008.
~ que el individualismo no solamente produjo el desarrollo
En reswuen, una vez auto aniquilado el experimento Cte~ias naturales y de la tecnología, sino que también produjo
con la caída del socialismo reaL el capitalismo triunfante
iento del sujeto. Es esa mutación soñada por Sigmund
al mismo tiempo a mostrar de nuevo sus contradicciones.
. .~S..¡Jn~;a~!, Destino. Ed. Planeta Mexicana, 1º reimpresión. 2001. El
como amo aparente había ya comenzado a achicarse, a
UDro de Hes I b . , 1
. .
floulleber
se
e movl.llllento popular en España: indignados.
vez menos el libre juego del indiv1dualismo, y pronto la e
11, M. Lapo.rihilidad de 11110 isla. Alfaguara. México, D.F. 2005.
1&lt;1

~u:~º

80

81

�\f,11111 / ( ,,11tn,

l&lt;an,

Freud, ju tamente la que permite el surgimiento de una nu La industria turística e otro ejemplo paradigmático del empleo
de paz y desaparición de la violencia para la humanidad cid la imagen como mecanismo manipulador de masas. Bastan uno
Pareciera que ahora resulta posible pensar no olo en una
os empleado con logotipos de Tf"ált Dist1'!)' Prod11rtío11s en sus
sociedad de amo , sino en una verdadera sociedad sin a
~etas para movilizar a multitudes al desalojarlas de sus
ciones de diver ión masiva. La conducta de las masas en lo
El agotamiento de la imagen como recurso manip
taculos deportivos abole también la voluntad individual.
mas a
Pero,sobre todo, el empleo de la imagen como controlador de masas
Otro fenómeno que surgió como producto de la última gran ·· una enorme fuerza a través del invento tecnológico de la
fue el manejo de las ociedades a través de su masifi.ca · · · n. La pasividad del e pectador televisivo se convirtió en el
ello ha participado de manera determinante e1 empleo de b de nuestras sociedades durante la segunda mitad del siglo XX.
El nacional socialismo alemán y el fascismo italiano, co
campaña electoraJ de fmes de los años cincuenta en Estados
emplear los uniformes en sus juventudes (hitlerianas Ycamisas , fue ganada por el candidato Kennedy cuya imagen televisiva
como mecanismo de control político, e decir, atributos an · · mejor el ideal social de entonces. Los discur os no influían
reservado a los ejércitos. Se exaltaba lo común en de ·
"el electorado. La hir uta barba de Nixon, el candidato con
individuo, y con ello se facilitaba la conducción pro-veniente facha, exhibido en un spot del partido de u adversario, marcaron
Más tarde, ya en plena segunda guerra mundial la Ji
rota electoral La televisión e convirtió en el instrumento
del régimen nazi perfeccionó la técnicas de manipulación·
para abolir las conciencia individuale .
como mecanismo facilitador para conducir grandes masas ffO algo está ocurriendo a principio del milenio actual, que
hacia el exterminio. Testimonios de sobreviviente del g
_elagotamtento de la imagen como recurso para manipular
responden a la pregunta: ¿Por qué se dejaron? ¿Por qué ·
ad colectiva. No solo e el aber científico, que ahora se
dóciles a pesar de saber a donde eran conducidos?, dese
. hacia el real de la genética vía la medicina moderna y la
manera en que las victima rápidamente eran despoja. , sino también la recuperación de la singularidad subjetiva
individualidad mediante la supresión de los ignos que lo
es de los medio cibernéticos interactivos. Mediante el
entre sí: vestimenta , posesiones nombres, cabellera, P
_dor, cada día más portátil. el saber está al alcance de
resulta ahora fácil, entender corno las ma as desnudas,
. _Y e difunde a través de la reaparición de la comunicación
ilente prácticamente se auto inmolaban. olo sobrevivían llldwidual, lo cual le resta poder a la manipulación masiva,
e pecialistas que colaboraban en el exterminio: pel cuando este resurgimiento sea virtual.
cargadores, enterradores, etc.
d...~de la ll~ada p,imavem árabe de 201 l en donde las masas
Pasada la guerra, en lo países triunfadores come '"' 11 ucaron dictadores e convocaron a si mismas a través de
implementarse los conocimientos inventado por los demJtllPlllla(los 111rdio.r soda/es, han surgido fenómenos parecido en
manejar a las masa . No ólo se propició la homoge
lugares del mundo, particularmente entre jóvenes.
vestimenta del lado socialista como ocurrió en la llamada
caso ejemplar de éste cambio en la conducta social de las
cultural maoísta, sino que también las masa de jóvenes en las
_gene raciones, conviene citar lo ocurrido durante la última
capitalista comenzaron a vestirse de manera uniforme
I electoral en México: jóvene universitarios en desacuerdo
moda de los;eans, hasta entonces propios de la clase obre ra. os po st u1ado de un candidato cuya campaña estaba

82

83

�R.,

n toriamente basada en u promo ión televi iva. al prote tar. fueo
aw ado de ser &lt;1rr1rrnl{/o.r, e decir, que u · prote tas eran prodllll
de un.1 manipufa ión p líti a. negando eles así u md1vidualidat
Al día iguiente. en {t1trbonk aparecieron uno por uno, idenuficándm
individualmente, no ólo mediante su efigie. ino también pon
nombre número de matriLul.1 univer itaria y eriándo e a tma
de un número que lo. ins nbía entre el rupo de inconformes, ptll
• in renun iar a u ingularidad . Como lc1 erie llegaba ha t2
cstudic1me núm r 131. urgió í un movimiento e tudianti
aulonombrado -yo so) 1 J.? que, 1.:ue ·tionando a l.i telev· i' n. proput
en u lugar un ·dial go dire to on 1 di tinto · andidato. .
¿Q,é igniJica deseo?
mo prehistoria inmediata del ujeto, la &lt;lialé tica hegeliana,
&lt;le cifrar el orig n de la lucha entre emejantcs, de cifró la fenont
nologÍJ &lt;le la
lcncia. n u lucha por el recon cimiento por patl
del otro. el individuo ubica. alienadamente también, la lucha por
poder en el otro semejante ante el cual e c loca. A ~ el violedl
nunca re ono e el ejer i io de la violencia como . urgida de i mLmll
~in que 1emprc ju tífica argumentando que u propia viole
1.:
lo la respue ta .rnte la violencia del otr .
Esa e la explic,KÍÓn de por qué re ulta pr.ícticamente imposil
que lo dueño ,tctu,1les d la riqueza en el mundo .1pitali ta a
rec nozcan el ejcrcil.:io violento que ha&lt;.:en del p der eronómico;
pesa1 de ello, la Jemocracias del mundo comienzan a pr ducir
que pugnan por una mayor igualdad en l.1 d' tribución del íngrcst
que cue tionan el L011 umismo escla izante.
Y es ahora, a toro pa ado, cuando ·urge de manera dara.. que
dejó de lado en u lec tura &lt;le la fenomenología del e píritu d Hegct
uest ión pLmteada por é te 11ltim &gt;como b causa &lt;le Ll lu h.1 irna
que dah.1 origen a la d1alécti :a del amo y el mkl. Por eso Karl
pr pugnó por el comunismo y no por una sociedad de u1eto . La
Hegeliana e/ ti, eo es t'I d, ,w d,I ntm requiere . er replanteada.
Jacque La an, durante el peri do ntregu rras. a ~ tió en
al . cminano que Alexandre Ko¡cve, un exiliado Ru o, dictaba
la ft1101111·11o!flg 1t1 del rspí111J1 de Hegel.

vi

84

Hegel hab1a. e cupado de la enomenología de la naturaleza
micttlmente, pero al encontrar I limite. del materialismo para explicar
la historia de la
ciedad humanJs exploró lo que el llamó la
/mQmenolOJ!/ti del 'sp111111. La filo ofla oc idental, má mtere ada en e o
ñempo en IJ · forma de rganiza ·ión so 1al di poca unportancia a la
exploración del componente mi rocósmico de la O(.J(:dad: el u¡eto.
El eminario de Alexandre K jeve, en el :año 1933 en París, e pues
un a ontecimiento novedo o, en la medida en que e ocupó de la
dialéctx:a del amo y el e lavo &lt;lesde el punto de vista del rru ro o mo
sub~tiv re catando par.1 el tudio de la filo ofta la relac1on entre do
eme1,mte~ como matnz ocldl
Lacan, p. iquiaLra re ién graduado e intere ado en de ci rar el
fenómeno de la locura también de de el punt de i. ta .ml!ietim y no
olamente organi 1sta (materiJli rn médico-p 1quiátrico), asi ció
on gran interé a lo eminario de Kojeve, y retomó, luego de
terminada 1.t egunda guerra mundial algunas idea hegeliana para
eiplicar la i&lt;len 1eación imaginaria humana .
. En u Ac,rm dt la .mtsalidad ps/47uirc1 de 1946, él dio uenta por
c1eno.1brevando en la entomología. 51 de la identíficación imagint1ria,
yde de ali~ del drama humano de 1 dialécti a del amo y el 1•ald de
Li que hablaba Hegel. · s importante deteneruo en revi ar e e
esc~to de La an, porque en el e tá funJamentado, no olament 1
deslinde del biologismo de la medi ina ci~ntifi a LOn el planteamiento
ubieti ist.i y cultural del p icoanálisi
ino porque tJmbién
encuentra un ejemplo fehaciente de la muta ión cultural que
esperanzadJmente vaticinaba Freud.
Apoyándo e en las ob rvauone · del neuro-psi ólogo Henri
.tllon. en re lauon
. ' a la 1.dentifi1cauon
' 1magmana
· · en perro , y los
estudios entomológi o de 1941 publi ado por ham·in en los
11'"aks dt la \'1Jciftl h1to111nlogiqm rk l iw,ce obre lo cambio en la
morfología del grillo peregrino entre otras bservaci ne etoló0 icas
en aves, Lacan agrega u propias ob ervat.:iones obre bebé humano
que aun
· ante de habl.u y de de pl.azarsc en forma autónoma
gn]lolalJn,j. / Im/&lt;1.,~ torno l. Si lo XXI. Méxrrn. D.F. Jqg7_E tudios \Obre el
peregrino. también !Linwdo Lmgmta. . obre aJgun.1s Jvc como J.¡ palom.i.

85

�\{or,

experimentan unJ uerte de identifi ación con igo mismo al ver
reflejada u propia imagen en un espejo plano. Lacan publicó las
conclu. ione de u observación bajo el título de E/ es/(1(/it) dd espe¡o aa
fommdm dP- t, Ji111rió11 di'! ·o(¡(')/,¡/ m11111 r1' 110s mrela m t, e:-..·pnimri,, ps1coanaliti,
·en 1949 2 aunque la había pre entado por primer-a vez en el ongreso
p i oanalítico de tui nbad en Julio de 1936.
C:Olo ado frente al e. pejo por un adulto que lo so tiene desck
atrá • el moderno bebé hw11ano dJ mue tra de inten o júbilo al
a itar e ante u propia imJgen. para inmediatamente después, et
un giro forzado de u propia cabeza, orientar su mirada hacia d
ro tro del adulto que lo
tiene.
¡He aquí un a to que revela una mulélción cultural de la e peer
humana! ¿Por qué? ¿Porque el e peío plano no existía en el nunn1
ante del iglo XVI? ~ pero no ólo por e o. m porque c1 ningún su
human • ante del narnn.iento dt:I individualismo, e le habr.t..1 OC1.IJTDl
mostrar a un nuevo habitante de u especie la rmagen de i m~IIII
reflejada en el e pejo. Rec.ordemo la ceremonia del bautizo entre b
Hui hole
ntemporáneo . para damos cuenta que en octt'cladcs
comunitarias en donde el mdividuo no e iste, el e pej e emplea 1k
d" tinta manera, nun a par.1 reflerar el ro tro del individuo, pu k
identifica ión imaginaria individual no exr te, com 110 existio tarn
en el mundo lJ idea l11é roa de la existen ia del yo. Había la gleba, halÍI
thc ro111111r111 má no el ciudadano.
la !Tul a proletarias tampoa,
favore ieron la e ·i tencia del )o Carte iano, mu ho meno k
ingularidad ubjetiva.
tro he ho que e &lt;lcriva de la individualidad, urgida de
identifi ación im,lginaria en el e pe¡o es que no permiLe colegí
que antes de I re '.lt10 imiento del c.u1.:rpo omo irnh j ·o, lo que e
e un uerpo no unifi ado, e de ir I agrnentado tal coml
oc.1 ionalmeme se pre enta en ueños en el delirio de lo locOSw
ahora -¿por qué no?- en e ta forma extremas en que la muertctMI
e presentada en la ola de violencia ac.tual, tanto del lado de
llamada delincuencia rnmo del orden cconóm1 o irnper.rnte.
La otra e ue tión orprendl.'nte de la ob ervación de Laon,
Lacan,J. /'.,mi/n . tomo l. 14 . d

1gloX, 1, 1éx.i o. D.F. 19 7.

1(

• (&lt;,.

r

que el momento des rito en el e tadio del e peio. al mismo tiempo
que mue tra la ex tencta del individu , apunta también al potencial
urgimiento del ujeto, pue la identifi a ión imag10ana del bebe
con igo mi mo, e a mpaña asi al mi mo tiempo de el
reconocimiento del tro al girar . u cabeza : otro no ab lutamente
emejame, cuyo recono imiento po ibilita una nueva torma d
oe tStencia basada en una igualdad, ya no de de una imilandad
aumética. in de de la diferencia}' la eparación. El cada un de
la singularidad abre el camino hacia el na imiento del uJeto.
El lrt111ritirú1110, e decrr, la 1dentili a i n entre emejante propia de
otra e pecies ,mimal o de ouedades humana con organizacione
sociale pre-individualista ycomunitams de tipo feudal, n úni amente
no favorecían el re onocim1ento del individuo, mo tampoco del otro
romo diferente. El otro como emeJante desata no ·olo la búsqueda
de lo idéntico. ino también l.i lucha a muerte por el poder, pu s lo
atributo que I representan, tale como la fuerza o I bienes que se
adJU&lt;lica, e convierten en objeto de dJSput:a, en ar de mantener WlJ
lllletria basada en la imagen del otro.
Lis forma de e e ·istenc.ia ba adas en l común .v lo 1déntteo
requieren de un amo que regule la convivencia.
La lucha Datwiniana desemboca en la muene ·um · 1ón del
mej.mte ante el pred miru del nu fuerte, la dialéctiC'cl Hegeliana
del amo y el l'tl!d conduce al mism re ultado en el plano del deseo de
rrtfJnori1111~11t11, y 1,J Í!lsti11to &lt;lf!,re.rim Freudiano como cau~a de la lucha entre
los machos ióvcne. por el ac eso a la hembras de l.1 horda, rnnduciru
ilo mi&lt;,mo, ·i no da lugar a un pacto fraterno b.i ad en la unus1ón de
todo ante la figura del padr muert -baj la form.:1 de un tótem o leyque norme el a ceso al goce y a lo biene que I repre entan.
~a creenua en Dio resulta mev1t,lblc mientras no sur¡an
OCtedade de ujeto apa e dt: vivir y onvwtr stn amo.

.

~Dt qué manera e) urgimicnto del individuo favoreció la
aparición deJ ui to?
Resulta tristementt: &lt;..Íerto, que ante de que lJ mutaci ' n humana ya
anunciada por Lacan n e difund.1 lo uficiente, el er hwnano

116

87

�' '
seguirá requiriendo de una ley impuesta que encame la figura
amo. En consecuencia, la hwnarudad seguirá expuesta a que
desate la violencia cada vez que el amo se debilite e incumpla
su función reguladora. Mientras tanto, como lo han enunciado
grandes pensadore que e han ocupado del tema, debe
conforrnamo con un estado fuerte que garantice la paz y el ac
al biene tar y al goce bajo ciertas norma impuestas por el ·
común. Tal e el Estado de biene tar que los jóvenes a nivel m
empiezan a demandar de u gobiernos. Aún lo advertidos de
tal propuesta es provi oria, tenemos que aceptar que, en tanto
hayamos evolucionado hacia un nuevo e tadio humano que
permita convivir sin amo, las sociedades actuales seg ·
requiriendo de un Estado que ofrezca garantizar cierto grado
igualdad, como única alternativa posible para mantener
civilización.
A manera no optimista, pero si alentadora, conviene documeuil
la aparición histórica del ujeto, pue tal idea es la que brinda ustail
al porvenir de una nueva ilusió~ capaz de darle cauce a los ac·
tiempos actuale de desaparición de la esperanza hacia un
libre de violencia. Si el yo piensa, el ujeto desea y es partir
deseo que el otro puede er algo más que un adversario imag·
La apue ta por una sociedad de sujetos
Si una sociedad in amo e caracterizaría por estar constituida
sujetos y no por comunidades, ni individuos en lucha o sorne
¿sobre que tendría que estar so tenida la coexistencia y conv
cia de los seres humanos del futuro? He aquí la necesidad de
ignificar conceptos tale como de eo y causa.
El ujeto oncebido por la aportaciones al campo
p icoanálisis de Jacques Lacan, e úruco y singular más no ind'
F reud descubrió el inconsciente y la unidad totalizadora dd
hwnano estalló. El su1eto está escindido, no todo es. Es de su
de su vado central de donde emana su de eo.
En el Hat1qllefe de Platón, Sócrates, dándole voz a Dio
redefine a1 Eros griego dándole un-statu de demiurgo. Las soci

88

\l,11u1tl ( ont, ,-

I{ 1n1

politeí tas tenían la característica de fundar cada tanto y tanto,
nuevos mitos, haciéndole lugar a los cambios que se iban observando
en sus respectivas sociedades. Los cambios que la ociedad ateniense
iba experimentando. sobre todo respecto al lugar social de la
muieres, no solo se plasmó en el mito de E urípides en relación al
origen divmo de Dionisio sino también en lo relativo al origen de
Ero,r, el dios del amor. Platón da cuenta pue de un nuevo mito
sobre el amor, no solamente a1 cuestionar su origen divino, sino
también en la búsqueda amorosa e inagotable de la ple11itll(i. La teoría
Aristofánica de 1a búsqueda de la complementariedad del andrógino
original e desalojada por el discurso de Diotirna, quien define el
amor como dar lo q11e 110 se tie11e. Sócrates, preparo el camino para el
planteamiento Lacaniano moderno de lafálta e,1 sercomo constitutiva
del sujeto.
Nunca más el uno de Pármenides que limitó tanto a la filo ofia
occidental. Si el amor busca encontrarse con lo que no tiene es porque
el enamorado carece de algo que no encuentra en si mismo ni en u
déntico, sino en otro diferente, que tampoco posee lo buscado. Y si
ese otro corre con la misma suerte de sentirse en falta, también será un
suieto deseante que amará y producirá. El amor sufre una
transformación. No será más la búsqueda del reconocimiento que lleva
ª. blucha a muerte o a la sumisión, ni a la búsqueda del complemento,
smo una aspiración vital inagotable que no se colma nunca, y que por
h tanto no conduce a la destrucción del otro, pues es justamente allí
donde el u¡eto ubica lo que le causa su deseo y no únicamente su
reconocimiento consciente.
El ~ujeto, nacido del mdividualismo, conserva de ese paso por la
histo~ia una marca importante: la singularidad. No e po ible la
constrt uc1on
· • de un suJeto
desde la comunidad, a1 menos hasta el
momento• por e11o, es dill1c1·1 pen ar aun,
, en una oc1edad
.
.
de s UJetos
que
·
•
!as vCOeXJStan en la rea~dad de nuestro m~do actual Y sin embargo,
d oces cada vez mas numerosas de Jovenes atenazados por e]
es~mpleo y el híper-con umo, llegan ya hasta los lideres políticos
ll.lc10naJes l
.
.
.
de
Y ,ºs orga~mo mternac1onale que marcan el rumbo
la econonua mundial, y comienza a haber también experimentos

89

�\ l,11111rl ( 011/r, 1 ll lt,m11.,

sociales en pequeñas comurndades que aspiran a gobiernos qu~11
basen su poder en elecciones supuestamente democrática , inoa
el consenso de los miembros de una determinada célula social
En otras palabras, quizás por primera vez en la historia dd
humanidad, resulta posible soñar en una genuina sociedad sin a
Serán nuevos seres humanos los que habiten el planeta, singulam
pero iguales, no en lo que posean sino en lo que no tengan, en r
que deseen. Una sociedad basada en la Jaita compartida y en
deseo de progreso se agita ya como anhelo, parece bullir en el foooi
del estado de bienestar con el que los jóvenes del segundo milem
sueñan. No más una carrera loca tras la posesión de mercanct
cada día más evaporables, no más el trabajo enajenante en Jugara
la producción creativa, no más la desigualdad insultante entr
hombres y mujeres~ entre ricos y pobres y entre mayoría y minom;
Todos anhelan tener acceso al goce, pero algunos comienzan
cuestionar el que el amo les ofrece. He allí, en ciernes, la n
utopía de nuestros tiempos. Una sociedad sin amo, libre de viole
Un nuevo ser humano.
Y no es un acontecimiento deleznable, que la lucha violenta
que se debaten las masas a nivel mundial, tal como ocurre en
región de la frontera norte mexicana, estén -justamente al llegar
extremo de reducir al sujeto a un mero signo, al adueñarse de
goce-, produciendo un debate en las ideas, a partir de cuestiofl¡lf
forma de vivir basada en el individualismo codicioso y viole
que a nivel mundial se ha impuesto. Una nueva manera de co ·
no comunitariamente bajo la egida de un patrón, sino orga
en torno a una igualdad en el amor a la diferencia, comien7J
escucharse en las consigna de los jóvene de nuestros tiem
Una glocalización que tiende a globalizarse.
Como colofón de este ensayo, quiero dejar claro que, a mi ju
una predicción, basada en conjeturas no es lo mismo que
profecía inspirada en dones sobrenaturale o divinos, aunque·
apunten hacia urt futuro incierto.
an Pedro Ga.rza Gaicía,

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hombres 3} formulando concepciones de un orden general de
existencia, 4) revistiendo esas concepcione con una aureola de
efectividad tal que 4) lo estados anímicos y motivac10ne parezcan
de un realismo úruco ( l 997:89).

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Nos apoyamos en los incisos 2 y 3 de esta aseveración para
examinar dentro del discurso Literario, cómo un proceso cotidiano
;epresenta rituales cosmogónicos. As~ en este trabajo 1 se revisa el
acto culinario, incluido en la obra LJS Genealogías de G lantz, desde
....

_

-

-

~tudiante deldoctorddo en Letras .... enla Facultad de Ftlosofia y Letras de la
"Profesora de la Facultad de Filoso.fia y Letras de la UANL. Asesora de tesis.

Mi Pane de un capítulo de la tesis doctoral en desarrollo titulada "1.aJ ge11Mlogms de
rgoGlantz como una apenura a la literatura 1udeo- mexicana".
92

93

�l,1111, \ ,nt,

,

11 rrm, \fom,. &lt;', \fo

I u(I/.ILJJ1 l/4ri,

/1,.

ru,

una perspectiva semiótica, cultural 2 y biosemiótica.
mella recae la transmisión cultural y tiene 1a obligación de la continuidad
Para la exposición de este asunto, tomamos en consideración iltóoca. Las labores del hogar constituyen un eslabón entre la religión
el signo es una representación desdoblada y duplicada sobre sí · rb costumbre, así que ella cumple con las tradicione que marca 1a
(... ) desde el momento en que una representación está ligada con l:r- Elabora los alimentos permitidos, realiza el encendido de velas en
y representa este lazo en sí misma: hay un signo (Foucault, 2005
y, sobre todo, cuida y orienta la educación de los hijos dentro
Igualmente, convenimos con Geertz en que "los simbolos sa
los parámetros judíos. La mujer simboliza la garantía de la
tienen 1a función de sintetizar elethos de un pueblo _el tono, el c:aiillll&lt;l1'1tmuidad, el eguimiento y la permanencia; además que la casa la
la calidad de su vida, su estilo moral y estético_ y su cosmovis~ en un templo (Alfie, 1997: 206).
cuadro que ese pueblo e forja de cómo son las cosas enla realida~ Para Geertz, lo elementos simbólicos vinculados con la religión.
ideas más abarcativas acerca del orden" (1997:89).
"formulaciones tangibles de ideas, abstracciones de las experiencias
La religión, por su parte, contiene un caudal de ritos, símbo
sen formas perceptibles, repre entacione concretas de ideas,
representaciones que tienden a la justificación del orden dentro · es de juicios, de anhelos y de creencias" (2005:90)
ella establecido, e igualmente a mantener la valoración por la p
identidad ideológica· según Geertz, la religión "armoniza casa: configuración corporal
acciones humanas con un orden cósmico y proyecta las imág casa es un símbolo de la familia y la mujer es la encargada del
del orden cósmico al plano de la experiencia humana" (89).
· do de este espacio así como de la educación de los hijos.
En contraste con las otras religiones el judaísmo es monote' La casa sacralizó la sexualidad reproductiva y se convirtió en el
Ese Dios que elige a su pueblo y se hace presente en la figura de · femenino por excelencia, en el adentro, en el Jugar de lo íntimo
patriarcas (Abraham, Moisés y Noé) rompe paradigmas en hprivado. La mujerle dio su sello y la casa la encerró en la intimidad
ideología religiosa. El hombre lleva el peso de la historia: A élsc '11 li familia. En su interior e fueron eparando los lugares de
otorgaron las tablas de los mandamientos y la misión de guiar
ción de los sujetos marcados por un género o bien otro, cotos
pueblo a la tierra prometida.
ninos casi por esencia como la cocina, en la cual reinó la mujer
El judaísmo implica la constante presencia de Yahvé en ·· ose cargo de la aJimentación de la familia (García, 1998: 51).
acontecimientos humanos. Es a partir de la tradiciones donde G:in relación a esta esfera espacial, en el coloquio organizado
judíos conjugan la naturaleza flsica y la natu.raJeza humana e blJNAM titulado Bordando sobre la esc,it11ra )' la coci11a Mariclaire
un acercamiento hacia su Dio para recordarlo y cumplir con ta (1984) ofreció una conferencia titulada¿ 1ó sqy 1J1i msa? en
acuerdos. Por ello cada costumbre enlaza un pasaje histórico f e se cue tiona:
apoyo de la naturaleza entendida ésta corno la voluntad Y
presencia de u Dios.
¿~é e~ mi casa? Es un ritmo, una rutina, un lengua¡e. Es tambjén un
La figura de la mu¡er en el judaísmo es de gran importancia Po orden de los espacios y los objetos ... Les pongo cosas, se las quito, Jas
ordeno y reordeno, las adorno, las de pojo. Las hago.de todo porque
son como lo puntos nodaJes de la casa: ahí donde se carga la tensión
2 Para este estud10, se retoma la pe~pect:IVa se011ótica de Geenz (l 997): "Oe
con Max Weber, que el hombre es un arumal inserto en tramas de ignificacióo que alimenta al conjUDto. Son mi casa. Son mías. Son yo (71 ).
él mismo ha tejido, considero que la cultura es esa urdidumbre, y que el aoá
la cultura, ha de ser, por tanto, no una ciencia experimental en busca de leyes. Y11ro as~ la ca a e un cosmos donde la mujer ordena y acomoda
una ciencia mterpretat1Va en busca de ignifu:aciones" (20).
obietos con el fin de lograr una representación de la creación. Al
94

95

�11 mr. \I rh

re pe to, estamo de a uerclo con Mircea Eüade señJla
verdaJera ignific.:ación y el valor de los acto humano
vinculados J icl reproducci' n de un acto primordial a la re
de un ejempl mitjco; yJ que la vida es la imitación ininter
de gesta inaugur.1das por otr (2001:18).
E lia&lt;le e.le fine a e as a ione como .. ritos &lt;lec n truccion
imitalión del acto co mogóni·o"' (32}. La receta de ocina
parte de esto rito debido a que la mujer pone un releo. t
lo ingr diente . corno en el pro e o de e!Jb )ración para dar
a la reación de un platillo. el ual trae con. igo la evo ación
del éne i para d pueblo judío.

• \ :

1

1k

I

de auto recrear e como t tema determinado en u e tructura,
armio .dgo ext rno in ide obre ell (7
De de la elabora ión del platillo hasta el degu te por parte de

bs comen ale . a partrr del enfoque de la b1osem1ót1 a e logra una

construcción de la identidad del individuo mando en la om,da e
mire ruzao la semióti a de la Lultura · la biolog1a, la etica, IJ
antropología. Id re ep 1ón y la per ep ión. Por ello, en la recetas
de cocina, la bio emióti a no óJo abarca el a pecto gu tativo,
oíatJvo. táctil y v1 ual ino que onjuga la vocación h1 tórica y el
sentido de pertenen ia a un grupo ocial
Por u parte, on re p to a la co tumbre relig10 as Ricoeur
menciona:
La interpr tac1on bio emiótica
El mundo b1blico tiene d pecto có m1rn Jebido d que e una
La 61( em1ót1La e una dis(ipli11J urgida en Jo año.
creJción; Jspecto comunitari porque trata de un pu blo; hist · ri oulturales al referir e a l rael y per onale . E I hombre es alcanzado
e tudiada por el sem1olog Thomas ebeok a través de la
egún sus múltiple dimen tone que on co molói1Las, htstórico
~ación de la comuni ación y Lranskrencia de 1gno y. cñales
mundiale
, tanto como antropológí as. éti as y de per onalidad.
los ani111Jle · (zoosemióti a) .. m embargo, e en la década de
(2002: 118).
noventa cuando e te conctpto toma orma para on. olidar
cienci,1 que con cte la c municac ión y el onjunto de i
Este omentario de Ricoeur es e encial porque aborda otro ra go
eñale yue e establecen a diferente· 111vele de organ·
biológica. De hecho, también rec1b1' el nombre p!Oveniente de la b10 emJótica: la IJ10dica , egún la reflexion del
~ de Lubav1tch (2000) obre el ayuno, la hmlogía 1i11'fm1 la cual
"biohcrrnt:!néuti a'' ( stro, 2012: 01}
1harca 1.is cue tione ética acerca de la vida que surgen entre la
egún e ta teoría JJa rganisrno vivo tiene una percepc
logu Yla nutnción, entre otra· ramas(http://www.es.chabad.org/
mundo que le rodea, egún la nnforrnidad a l.i e trult
rary/ article_cdo/ élld/741394/ 1ew1 h¡ La-Biologa-Inversa-derece pe ión y a la de percepci · n en u interacción. 1 un h
loin-Kipur.htm) (Recuperado: 28 de marzo 2012)
una mo ·ca y un perro conviven en una rnr ma hab1taLión para
La relación entre es ta po tura teóri a y el Talmud, eJ libro agrado
uno hay una descripción pare ial del entorno en el que co
teniendo pJra cada uno de ello. una riqueza dt portado dt lo iudio ·, on i te en que é te aborda todo el pro e o de
signifüaLión. egún 1.1 complejidad ele interr lacione perce linubción y de tran formación de lo alimento . egún chneer on
~2005), en u artículo "La biología inversa", ex pre .:1 que en
que e.ida organi mo tiene (4)
En e ta mi ma línea, Varel.1 y Maturana aportaron el co ~almud el hombre ·on 1ste de un uerp y un Jlma, un envoltono
to de ,une. .:1n re. tendone } hue os, habitado y vitalizJd
de a11t11¡,011•q para refenr e a Li propiedad ba tta dt lo· ere
~una fuerza espiritual de cnpla por lo mJe tro ja 1dico como
~ra'1!1t'nte u11J parte de Dios de lo Alto' (http://www.tora.org.ar/
,111/0 . ig11ifiu1 uno m1 mo · se refiere a la autonomi.l de lo
.1umorg 1UZJJore . l'nusi es la r.1Í7. grieg de la p.1fabra "pm·,ia" que s
e111do.a p?1dcontenido= 982) Recuperado: 28 mano 2012 )
"fl ,cion".r rlot.mlO\Íglllfi 1.. l.iue.1 ióndt.' ímismo".
Estas palabra dd Talmud t complementan on "Los conse¡o

:1

0

97

�( lw

1atJJlt/.J

t, ,;

,ll \011, Id

para cocineras" de Álvarez (1984) que menciona que todo
utransfiguración
tras ponemo el umbral del mito y hacemos de un trozo de car~ S(gún Id teología judaica desde los orígene de la creación. Yahvé
y cuatro papas el humo que sube hasta lo diose clavado e1 se enmgó de crear una pareja con el propó ito de perpetuar la
te ho; todo los días hervimos freímos, amasamos mensajes, fSpecte y de rendirles culto. Otra caracterí tica atribuida a ese
a luz al fuego y encerramos la materia en ollas de pre ión proceso de configuración cósmjca es que el hombre debía Íffijtar a
alcanzar algún extremo blando digerible (1984:157).
uDios tanto füi a como moralmente (he aquí la trascendencia de
La finalidad de tod.1 las re tricc1ones alimenticias establ
Tablas de lo Mandamiento ").
por la religión judía e proporcionar una vida higiénica y pun. El hombre bu ca asemejar e a la divinjdad a la que venera. En el
cual devela la ideología de este pueblo. Aquí se puede comp r,id.tt\ffiO el hombre porta un atuendo y barba para parecer e má a
entrega del Decálogo de )ahvé hacia Moisés on la elaboración i'ahvé. En este aspecto se puede observar cómo el hebreo se
platillo de la mujer hacia su familia siguiendo las leyes dieté ttmsfigura en la imagen de su Dios y se torna en un patriarca para
las cuale se clasifican en cinco categorías: 1) Leyes que de· ialvaguJidar la moral de la familia. En cambio, la mujer lleva un
los ammale permitidos y los prohibidos· 2) Leye que rigen ~ndo determinado por la moral judía.
matanza ritua~ 3) Leyes que determinan qué partes del a01111al El~1gloXIX en Occidente trajo dos cuestiones de interés muchas
prohibido comer 4) Leye que prohiben comer, a un mismo tie eces olvidadas: su preo upación por el espacio al que recortó,
producto lácteos y carne; y 5) Leyes que rigen la preparación agmentó le impu o funjte y frontera , lo reglamentó, lo normatizó
diver os alimento (Dinar, 1969: 95).
fm de ubicar a cada sujeto en u lugar para vigilarlo y controlarlo
Por otra parte, egún R.ttcher, el alimento puede estar ínti
ior Y, por otro lado, implantó la diferenciación de género basada
vinculado a sentimientos de eguridad y de pre tigio. Tiene un el modelo de los dos sexo , masculino y femenino, avalado por
importante en la prácticas religiosas. Está unido a incont naturaleza, en sí misma abia ale1ada de toda confusión, legislando
upersticiones y prejuicios. Por e o, puede despertar mu acada ser un exo y ólo uno (García CanaL 1998:47).
emociones: placer, envidia, confianza y aun fanatismo violento Para llegar a esta po tura, en los iglos anteriores se fueron
Dinar, 1969:123).
Olhtruyendo identidades biológicas. Por ejemplo, a finaJe del iglo
En cada religión hay una valoración y regulación de la co ll hombres y mujeres pertenecían a un mismo conjunto en el
alimentos agrados, alimentos prohibidos, co tumbres relacio
la mu¡er no fue má que una derivada del hombre. De hecho
con lo alin1ento y con la dimensión espiritual de la comida. E representaba bajo esta fórmula:
ca o del judaísmo esto preceptos alimenticios se denominan ·
(aceptado) y Tanj (prohibido).
~pft:Me
sw
En Las gmealo._P,/41.r Margo deja ver e ta problemáti a al me
alimento
victima
En casa de mi padre se omía todo lo que comían lo campesllr---::-------+----=altar==---+----=ara=:.__ __J
ruso . eparando cuidadosamente (eso í) la carne de la leche; J)Oí
ve
mi padre asegura que lo niño judíos de teta no on judíos h,.r/xr,
m,tnunento del sacnfi 10
mezclan sabiamente las dos co as. Esa forma de comer, absolutJ
5.lcerdote
religiosa, obligó a rru abuela, cuando vino a México, a no per
en ca a de mis padres porque la comida era ln'!{(impura) (2006:

98

99

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·· , \f,l l t ,.. · '

1. •

1ri-r

"

que se vuelven identidade psicológicas para cada persona. La mayor
parte del tiempo. las persona están de acuerdo con el estatus
JSignado, pero ocurre que a veces alguna persona no lo e tá (Lamas,
Ab
2000: 100).
donde
La antropología también se interesó por estudiar las maneras
... hombre y b ~ r
cómo las sociedades manejan ese conflicto. La existencia de lo que
mi.i un "tercer género': mujere on género ma culino y ho~bres
on género femenino. Un hombre biológico e puede convertir en
W1! mujer social o viceversa, entrando a una categoría de género
(100).
Esquema l. Fórmula que representa los sexo
La concepción de un tercer género implica la conciencia sobre
masculino y femenino (García, 1998: 49).
cómo los hombres y la mujeres pueden realizar actividades
En tanto que a principios del siglo XVIII el modelo de los confinadas culturalmente para cada sexo sin perder su identidad.
sexos, con u precepto "a cada cual un exo y sólo uno", ubico Revisemos las implicaciones de esta idea en la cultura judía.
eticidad que se desprendía del modelo anterior y sometió un sexo
El modelo de la cultura judía representa la ubicación de los sexos
otro:
yla divmidad de la siguiente manera:
1.

+ x/1

Dios

donde:
l lx

= l:ionm. un sa- qut n:ma soln objeto,; y

x/1 =

IRIJa". W1ll

~ctos;

OJstl:IICI■ S&lt;lllld.Ída «.,ecnm&lt;&gt;m su se,- en l1 función de

rq,roduccioo y IDIUl1lll)c;

+
= 1a re1anoo cn1rc mm a;ta ~ =tusi- por- 1a rqrooucción m !lJ
farma famtl1a-ft9~

E quema 2. El modelo de Jos do

exos (García, 1998: 49).

Hombre

i[ajer

Esquema 3. Modelo de la cultura judía (Abramov, 1991: 46).

Es tos modelos culturales plasman ese poder simbólico que el ho
posee sobre lo objetos y sujetos; sólo él logra e a transfigu-ración.
Otra referencia significativa a las diferencias entre los sexos
Yahvé observa y vigila tanto lo que hacen el judío y la mujer
la que e derivó a partir del concepto de esla/l(J. En 1942, L"
iudía. De hecho, el triángulo tiene la forma de un ojo que mira con
ya eñalaba que todas las personas aprenden su estatus exual Y
cautela. E ta relación espiritual e tá impregnada de oraciones donde
comportamientos apropiados a ese estatus. Dentro de esa lína
se solicita el permiso de la divinidad para procrear, comer, dormir,
concebía a la masculinidad y a la femineidad como estatus insti
trabajar y venerar la condición masculina o femenina. Además, es
101

�1,lf

u\f

11

\ l ,f11

lfl•t

un triangulo que po ee u lado iguale y e to permite una eq
Al presentarse el platillo por u forma de un ba tón tiene una
de obügac1one y debere .
lhmón simbólica on el libro del Éxod donde e utilizado por
D ntro del Judaísmo e en el proce o de reación de la co lorn y Aaron en los 1guiente pa ajes:
donde encuentra aplicación e ta ''liceo i.i ocia)" refenda al t
sexo: La mujer e torna en un dio en cuanto efe túa el géne
• Dio lo tran forma en erp1ente ante la zarza ardiendo.
Ueva el compromiso de hacer re altar los valore ociale e h1Stó
• En Egipto. cuando Aarón arro1a el ayado al uelo e tran forma
con el fin de alejar a lo comen ale de la idolatría.
en serpiente devorando la de lo · anciano .
La amida e el re ultado del pa de la naturaleza a la cul
• A,uón utiliu el ayado en la primera plaga , tran formando el
En lo rito el pr ce o de la elaboración de la comida está vine
a UJ en sangre.
a ada uno de lo tre elemento : muerte-vida- acrificio.
• Moisé u11liza el cayado para a ar agua de la ro a.
Este paralel e explica de de la emiótica cultural en la ig
• Orra Jcepcíón cría el ongen del ba tón para conducir el ganado
erie de smulitude :
y erguía de pe o nas ( 132 ).

Otro ra go obre aliente de e te platillo e su color blanco. De
tuerdo rnn Baudnllard "el color no da la Idea de la aturaleza
oomid.,
alunento
el blanco se aso ia con lo 'orgáni o' y e onsiderado por jglos el
t - - - -m
-es-a- - - + - - - - - :al:-ar - - - + - - - - - - - , cokirquirúrgJCo y virgmal y borra fas pul ione "(2005: 34) en este
mantel
velo
etc tma
o ería la idolatría.
1-------=-----+---------+""".m_tn_u_n_en1-c"'."'lcl"'."'.-cnfo-.-, Asl en el acto de omer e representaba la muerte-resurrección
~

dd objeto de la comida, de los que comían y, ademá , de la deidad
"'-T.-Jb_la_l_R_c_p_re__
nta_i_ó_n.._e_m_i_ó_ti_a_d_e_los_e_le_m_e_n_to..._cu-l-ioa-ri-os-1-ud_í_o_1"'."l-, Uk te o de ultratumba. "'E te vinculo entre la per onifi ación
1

mica (la deidad), el hombre ingular y el hombre colectivo
&lt;liante la comida habla de que fue creado por la onciencia
Pílmrttva; se trata de la conciencia típica del period totémico, que
"En el acto de la Comida y en el acrifi io e realizaba por
lkntifica al cosmo y la oc1edad en el tótem" (127).
la union del hombre con el tótem, con d clan" ( 127). E tos ele me
Por ello alguno pen adores otorgan diver o valore a lo
denotan ómo la mujer se transfigura en un Dio y da p,t o .1
alimentos: Balzac afirma: "Dune qué come y te drré quién ere ";
muerte de lo · idcale ajenos y al nacimiento de los valore cuh
T~leyrand &lt;leda: " in buena comida no se puede ha er buena
e histonco para el pueblo 1udío.
lliK/': La T eacl.uaba." e debe gobernar un pa1 con el m1 mo
En / ..as gemwlng1r.r, M.1rgo le pregunta a u madre obre o
llliado con que 5e prepara un pescado''; Virginia Woolf observaba:
preparar el g~filte que es un platillo emblemáLICo de la ga tron
ose puede pen ar bien, amar bien, dormir bien, 1 no e ha cenado
judí,i. E un pescado molid con cebolla, zanahoria, pereril. M
n • Margo Glantz incluye la frase: " in o ma no hay pueblo
pimienta que se uele c. cmar horneado en forma &lt;le ba~tón
132). Con e to da a entender que la identidad individual y colectiva
hervid en forma de albóndiga. uele ervirse en las comidas
mbién se logra a partir de la ga tronomía.
S,1hht1I. É te 1gnifica "d ·-.ca o" y repre enta el ,·thos judío: e
eñal de la rela 1ón entre Dio y u puebl (Lowenberg. 1970: l.
2002: 126).

l02
l()J

�11.w,, I \1mll,1~0 ll,·,rm1 \ l,utmez.

\1,1. I l'!f.tnu, Flurr Tren1i11

Acciones y representación en 1a preparación de la recela
Clase de verbos
cocma
Ya ru me acuerdo, hace mucho que no lo Estellv
a la ad;euvac1on.
Para cada religión la palabra de] Dios es la luz y el verbo es la a .._ me da tlojero
también llamado&amp; de estado)
mu · bien 111 fa: 'OOl Consudo en Dc::;cñplivo (dt.;ie o relata ccionet.)
En el caso del judaísmo el verbo va ligado a una serie de ac
d1$WW y lu.:go la Ma~ ora R
imientos histórico que le recuerdan el compromiso y sobre t Piro. ,m fin. a ver i me acuerdo
Incoacbvoo !indican el inicio de una acción).
imitación de esa acciones.
ie-'tfilttede pescado, robaloy huaclu- Ejecutivos (que al entmciarse ejecutan el
Se aprovecha la teoría de los acto de habla, propue ta por ~ ·tDe los dos?-, sí, de los dos, se ttha
al cual se refieren).
(1959) y derivada de los estudios de Wittgen tein (1999), ®Jlla 100hda, zartahona en cuadnros. pJmta y ~ }' huevo ha.ti.do según las canbefectuar una aplicación de lo expuesto. e eligió el presente
dlldcs
de Los gmealogias que alude a la preparación del ge!fish un p Yo romea le echo pan, pero hay quien le Imperativos (empleados en órdenes y petJ..
bumo., yo oo, hay que saber calcular ciooes)
típico judío en las celebraciones tanto del Sabbat como de la R •Ítailldad
JI/dio debido a que en su elaboración la mujer asume el rol de e
Dinamioo (que indican moción o desplaza,

u,•

aro

miento)_
Imperativo (empleado ..muna ord.51 o peti•

- ¿Cómo lo haces mamá?
ción).
- Ya ni me acuerdo, hace mucho que no lo hago, me da flo~
ue ·e hace jaka, oomo ve111- MOCJ n Cmdi.can ~plazam.iento)
bacía muy bien la Mayara Con uelo en el restaurant y luego ]a
se aca todo O se echan e.ncialhóndlgas de pescado y 1Rosa. Pero, en fin, a ver si me acuerdo: se muele filete de
'!Clldo ll!lltamente como 006 hora~.
~'."'-_,;,=.;.;:.;;.;:.:;;~;;.;;,,...;;;;,;~..;;_4_ _ _ _ _~-..,....,..,....,-----,,._-f
robalo y huachinango -¿De los dos?-, st de lo dos, e ecm e
es todo. se trata de darle sabor y lmperatJvo {emplead en órdenes ypeliCl.omolida, zanahoria en cuadritos, pimienta y al y huevo batido
cuánta punienta Ycwinta sal
nilS)
las cantidades. Yo nunca le echo pan, pero hay quien le echa, T1bb2: Interpretación de verbos en Ja receta.
yo no, hay que saber cakular la cantidad y todo se pone ea
recipiente con huesos de pescado, cabeza, pellejo, cebolla, aglll
- ¿Y ajo?
- Ajo no lleva
- ¿No?Yocreía,sabeaajo.
·
b
b d
h .
d
- N o, a¡o no, ce o11a re ana a, zana ona re 6ana a YI
,
(T
d
¡
·d
·
día ll
t 0,
)
azocar. o a a conu a ru
eva an ta azucar
_ Hierve hasta que se hace jalea, como veinte minutos y se
todo o se echan encima unas como albóndigas de pescado y
hirviendo lentamente como dos horas. Bueno, es todo, e
darle sabor y calcular cuánta pimienta y cuánta sal (133).

Para ilustrar la cualidad de las acciones expresadas y la
ilocutiva que poseen, se efectúa un análisis de los verbos emp
con apoyo en Lyons (1980). De acuerdo con ello, la receta de
se de menuzaría de la siguiente manera:

104

El propósito de estudiar los verbos se orienta al descubrimiento
de los sentidos no expresados en el discur o. En la Biblia se declara
(Ó
Yh,
l
J d
d
·,
mo a ve epara e caos y e or en para ar paso a la creac1on.
Alele ·
bl I
d'
b
b
e I grr
di a du pue o e pone iversas prue as para compro ar que
e ID ca o. Por ello los israelitas a través de las tradiciones logran
entablar ese pacto de alianza con su Dios. De igual manera, en la
rabia se ob erva cómo la mujer emplea en mayor medida los verbo
llllperativos: para ir imponiendo el orden e ir separando y mezclando
hs ingredientes para la elaboración del platillo.
. La cultura corno texto semiótico complejo, refleja tanto a los
diferentes textos como a lo diferentes individuos que forman parte
1k la misma. Para Lotman "la memoria deJ hombre e considerada
como un texto complejo, ya que al entrar en contacto con el texto
Pl'Oduce cambios creadores dentro de la cadena informacional. Lo
105

�\I

I \,1,

l'!&gt;

11

1 r,1

\1.zm,: • H. L:11

:1.

I/01

l'rrmrn

paradójico es qu al texto debe precederle otro texto,
En cuanto al papel que juegan en la cultura los textos culinario
(citado en ánchez, 2007: 189).
Considerando lo anterior Lotman define al texto como
"espacio emiót1co en que int ra túan, se interfiereny Cuando lo textos ulinarios describen lo procedimientos que se
re.ilizan en el exterior, corre ponden generalmente a una actividad
autoorganizan jerárquicamente lo lenguaje " (190).
os apoyamo en el trabajo de Sánchez (2007) en el proceso re.iliZJda por hombres; mientras los que describen un proceso de
bboración de alimento que tiene lugar en e pacio internos, remiten
de cifrar lo texto culinario , y encontramo los siguientes eve
i lo realizado generalmente por las mujeres (Sánchez, 2007: 198).
1. Existe una corre pondencia parcial y relatJva del lenguaje al
2. El texto, al ser emióticamente heterogéneo, entra en juego Acontinuación se ilustra la importancia de las acciones, la cocina
otro ódigo que lo descifran y ejercen obre él una infl lcultura en el judaísmo. El segmento eleccionado trata obre la
ermión ostenida entre madre e hija donde ésta le cue tiona
deformadora.
3. a memona de la cultura que reflejan e tos textos culioa
b eLtboración del ge!fish. E importante observar el empleo
tercera función de todo texto, según Lotrnan- es la capaci&lt;bl bs verbos en esta receta de ocina porque van asociados a lo
recoo truir apas de cultura, de restaurar el recuerdo por lo que
hi tórico y culturale de lo judíos.
texto Uenden a la simbolización y se convierten en figuras int
que adquieren autonomía de su ontexto original, y funcionan
Vmtlol
AlllllliD • b nillan judla
en el nivel incróni o como en el diacrónico (192).
Laman .. axucdR mum aru1u lpÍll&lt;■. ex en
una aplfflk "1do1atr1a~

dejarse: talbr por la pm,-

;;•~;;:;;;;;;;;:;;;¡;;;1
Con re pecto a la memoria gustativa, con Lotman. Sái! ndlJiiiiiñvor--------f¡~~~~IWl~Wit;•~·•·:;"
'Os
a
.1a~mdc
puados
prO p0 ne qUe:
ACTIVOS. Dunáe 11 rccdl e CotVII IDIJC.- mev;I, 01
El abor y la memoria se manifie tan entonce como una mterJ
lfalicn.a cm, d ~ de fflS" d sdfwi
(rnobolo dr lu ■ccioocs r pmpcaao que pllljj d
entre un sujeto y un objeto, entre lo sensible y lo inteligible, dondt
pucbloJudi0 mirwai: d EmdaJy hcnc um corrclab.d•r:;;:-:-=---------i..:º~on~con:!!:.!la!!ac::a=a~
·ón:!.:dd~mun=~..!Y,:
■ln~·é.:_--J
ensacione preceden al lengu.1Je verbal. De e ta manera, el J
0a uaa pdlcióo o sa¡gm:oa■ ~ n:lur lldila
■zúca- ... d plJtillo, eª lesplll1Jlc
1a anadaJUclia
gusto por los textos culinario e plantea como el conocimiento
e,; ~ « ddttdo I
m,c■ l8!i alewus""
un sujeto llene no ólo del alimento. ino también de la elabo
--....,-m cbacdlhoda.
·
a partir de altmento o ingredientes variados con lo que se p
Tabla J Lot IYOOS' b c:ultur.i
un nuevo ob1eto de saber, que en el a o de las comidas y de ac
con lo diferente ingredientes que e añaden se manifie ta med
un alimento diferente. Aquí el conocuniento raya en la magi.i (
e visualiza la dominación de lo verbos activo
a
travé
de las acciones el pueblo judío entra en contacto
La mujer en el judaí mo se encarga de la educación y
la alianza, el Éxodo y la religión de la prome a (ra go
conservación de las co tumbres. Aunque su rol aparente e
inantes en la cultura judía).
y conminado a las tareas domésti as, e desde ahí donde e ro
y se 'tran forma" en un Dios para recordarle a u familil n cada cultura el lenguaje valora o degrada a lo individuo .
se refleja n lo vocablos destinados a lo hombres: fuerte ,
comprorruso pa tado on Yahvé. Por tanto, tiene la labor
endedore e innovadores (a pecto contrario a la muiere ). Por
conservación de la fe.
11)-

106

107

�' ,

lo general, para referiise a la mujeres se utilizan pred'
nominales: on pasivas, están alegres, parecen listas, etc., y pan
hombres predicados verbales: escriben, inventan. diseñan.
otros. in embargo cierto verbos de acción son propio de
mujere : barren Javan, sacuden...
Memoria cu]tural y enunciación
Como memoria de la colectividad, Lotman asevera que la
está dirigida a evitar el olvido, por lo que "mantiene un din
que permite que en la evolución de la misma, los cambios q
producen dentro no alteren al conjunto como cultura, e to e
mediante un conjunto de regla o textos normados que son
responsables de transmitir la información de la sociedad" (
215).
Lo textos permanecen en la memoria de la cultura m
tres mecarusmos:
1) Aumenta de manera ignificativa el volumen de conocimie
decir, la cultura va tomando de la realidad que la rodea lo ele
que necesita para obrevivir.
2) Reorganiza de manera con tante los contenido culturales,
el ca o de lo textos culinario e refleja mediante los cambios
habido en la manera de preparar los alimentos, así coJIIO
variedades de los mismos.
3) Utiliza e1 ''olvido" para mantener los textos dentro de una~
es decir, permite que unos textos tomen el lugar de otros (21

Lotman, al hacer una analogía entre el paralelismo estructur~
caracterizac1one semióticas y Jas per onaJes, define el texto de e
nivel como una persona emiótica, y considera a imismo como
1a persona en cualquier en cualquier nivel ociocultural Esta de
refleja la interacción que tienen, para Lotman, el hombre y t
istemas emiótico (o texto ) "como manifestaciones de unac
dentro de e a misma cultura, de manera que interactúan no só~
depósito de información, ino también como textos con capa
crear nuevos textos o mensajes" (197).
108

,, 1

•,lf'

,

'1-mn· •tf ,rt "'"?. 1/,r. /

Uf't.lll. /

lon-J Iru ~;,

En u artículo "Él. En extraña compañía: la tercera persona y las
filosofias de lo impersonaf', García (2011) señala que "habría que

poner atención en la enunciación quién o qué hay detrás de un
pronombre. La tercera persona es la base gramatical para la
enunciación de las llamadas oraciones imper onales. En este tipo
de oracione , el' quién' upues to tras el pronombre personal se revela
como un 'qué (72).
En la enunciación en tercera persona no se da diálogo o
mterpelación entre personas: lo que acontece es "la emergencia o la
presencia desnuda de e ta dimensión de objetividad, o má bien
abría decir la comparecencia de una subjetividad impersonal-esa
voz por la cual nadie habla y que, sin embargo, existe (72).
De acuerdo con E po ito (2011), se resume que en la tercera
¡lrsona e condensa "una imbricación entre gramática y forma de
,da que nos desvela un hecho inquiet~nte: hay una dimensión
reprimida que ha sido epultada bajo el complejo dispositivo
enunciador de la categoría de persona en el pensamiento occidental"
(75).As~ la crítica de la noción de persona, a través de lo impersonaL
~relacionada, in duda, "'con el cuestionamiento de la noción de
m¡eto IIJScendental y de la centralidad de la idea de 'yo' que lo
iompaña" (75).
Para concluir: Es posible articular la idea de Esposito, con la de
llenveniste (1991) cuando señala que enunciar es hacer algo con el
bi&amp;uaie, algo efectuado por un emisor que se dirige a otro. "E 1
luJeto que habla es un sujeto que nace y se hace mediante su habla:
iobrevive, se vincula a otros y modela el mundo en el curso de eso
ll?~ de habla. La enunciación, por tanto, es la manera en que se
libculan subjetividades, forma de relación social y modos de
lterpelac1ón ólo posibles en y por el lenguaje" (78).
Por lo antes expuesto es posible afirmar que, en Las gmealogías,
~o Glantz propone el hecho de que, a través de la elaboración
b receta de cocina, la mujer se torna en un sujeto que trasciende,
Jconnruye tanto su identidad como la de grupo socio-cultural al
~ pertenece.

109

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110

111

�LA VIOLENCIA Y LA

AGRESIÓN ACTUAL

DESDE UNA PERSPECTIVA PSICOSOCIAL •

José María Infante*
UANL

H.ia: YA 40 AÑOS, JoHN BooRMAN PRESENTÓ un filme tituJado en
inglés Deiiverance, que entre no otros se conoció como Amarga
ttradi!la. Se trataba de un grupo de amigos que partían de pesca y
c.tcería a una región lacustre donde e construiría una represa y
querían disfrutar de la visión de paisajes que serian anegados y
desaparecerían para la mirada de generacione posteriores. En un
dima de amistad y felicidad se ven involucrados en un proceso de
agresión y violencia que los marcará profundamente y modificará
uv~ión del mundo para el resto de sus días. Según mi interpretición, Boorman consigue mostrar cómo individuos de buenas
ronciencias pueden verse llevados a cometer actos violento por
llllperio de circunstancias que no manejan y se les imponen, aunque
se queda un tanto limitado en el análisjs de las causas que están en
rl origen de ella. Y ello porque violencia, agresión y paz son
conceptos psicosociológicos estructuralmente complejos y un
•~fes;-~estigador de la Facultad de Filosofta y Lerras y del lstituto de l.nvestiga-

~Sociales de la UANL.
Q;enión amplíada y corregida de una conferencia pronunciada en la reunión anual de
EAC(Asociación de Psicólogos Escolare • A.C, en.mano de 2012).

1 J3

�JDJ'

\ lttnu fo/1111/,

análisis de u dinámica exige algo má que un buen filme. Una ¡udenexplicar la condiciones en que e recurre a omportamiento
las virtude de la película es mostrar precisamente eso: que se
nolentos. vi tos desde una perspectiva p ico ocial. Primera
er muy "buena' persona pero quedar encerrado en una trama en menencia: los gráfico on, epistemológicamente, estáticos' y la
que e encuentra obligado a actuar violentamente y, viceve rralidad social e , por naturaleza, 'dmámica'.
podemos encontrar mdividuo violentos a lo que las cin:unsta Lo primero que debemo enfatizar e que ningún
cia e paciales o temporale no les permiten ejercer violencia. B comportamiento humano se da en un vacío ocia!, nadie nace caído
Bettelheim} quien tanto de teoría orno de práctica de la agres ~la:lo" ni vive en nube y algodone . i de taco e to e porque a
abía mucho, decía que no debemos olvidar que el ser humanoy 111CDudo se nos olvida y pensamos que un comportamiento es
sistema ocia! son al mismo tiempo eJ resultado de la violencia y riuible sólo a componentes individuales. 4 De manera que el primer
la cooperación y olvidarse de esto a la hora de pretender me· ~nto a considerar e la compleja estructura social en la que se
lo intercambio en la relacione humanas e inútil y se da el comportamiento, compuesta por do entidades básica : el
demo trado estéril a travé de la historia, que hasta ahora has tsudoy la sociedad ivil. Y desde aquí ya tropezamo on problema ,
una historia de violencia y sufrimiento. El dilema central de imiue tanto e tado como sociedad civil on entidades de dificil
estudio sobre agre 1ón y violencia suele er: ¿ uánto de la na
ronstrucción teórica y mucho menos de coincidencia entre autores
biológica del ser humano e tá presente de manera inevitable en ocoherencia en el discur o. Lo otro e que mucha vece en la
violencia y uánto de la condiciones culturales son Ja causa lltoria humana e han registrado y registran accione que no
comportamiento violento? Si buscamo ejemplo (y e tudios ibnzan un nivel de con iencia de violen ia, aunque í lo ean y
lo avalen o expliquen y fundamenten) es po ible que en ontre tttambién son con id.eradas como normales' para la ideología o
justificación para cualquiera de los enfoque pero el problema llagÍnario ocial de la época. 5
para mí. e que debemo partir de una interpretación más ho · En la actualidad, todo vivimo dentro del territorio de un e tado. 6
del cornportarruento humano.
Enrealidad. lo que llamarnos estado es el e tado-nación moderno,
De las muchas otras películas que podríamos comentar y pre lllgklodespué d l Tratado de We tfalía de 1648; hubo otra formas
aquí, quiero señalar una en especial, De dioses_}' ho111bres, 3 donde P *organización política que merecen llamar e estado ante de esa
apreciar e que, incluso viviendo en paz con lo vecinos, no ce ·
pero no entraré aquí en ese tema. Ese estado se ha convertido,
a la tentaciones de responder con violencia a la agre iotle ICgún .ilgunas definiciones, en el in trumento del ejercicio del
puede ser víctima de la v10lencia más brutal e irracional. Porqti
____
agre ión puede provenir de per onas a las que incluso no se les Mtrefiero al comportanúento "normal" de cua!qwer mdiv1duo en cualquier
hecho daño y ni siquiera haber tenido intenciones de agredir.
En los casos "anormales" el factor social interviene de manera má
Y e que i comenzamo con el análisis de la figura 1, p
peronosed · cutiráaquíunateoriap ícopatológjca_
ir desgranando poco a poco Jo diverso factores estructurales PM,oo cuarejemplos actuales, los que serán introdundos ma adelante, veamos
ocle la rema de Brucchhau en. quemada en la hoguera hace casi cuatrocientos
2

En Ed11C,10Q11} nda modt'mt1, Criti a, 1952.

1 Recreación de ficción de Xavier Beauvois (2010. Drs bom,n utde.r ditti: ,
vida de ocho monjes cIStemenses en la montañas de Magreb (Tibhirine,
La pelí ula. de Lodas maneras, e apega a la realidad de lo o umdo y pre en131
prin ipales actores con los nombres reales de qwene participaron.

114

coll'iid~rada bru¡a por haber e casado con un peón de campo y condenada
su conducta iba en contra de las normas de la iglesia (Bayer 2012). E a
suene corrieron casi medio millón de muiere entre los iglos Xlll y XV lll,
113 ilredcdor de tres por día.
llio'estddo' sin mayúsculas de manera conciente y deliberada: no hay ninguna
1alvo que uno ea hegeliano, para hacerlo de otro modo.

115

�11

,u,

1

t)

monopolio de la violencia legítima y muchos ciudadanos en t
los países del mundo, están dispuesto a tolerar el ejercicio de
violencia como un acrificio necesario para garantizar su p
eguridad. 7 La gran paradoja e que el estado moderno pide
sacrificio pero no siempre está en condicione de garantizar
seguridad. Por otro lado, y desde hace ya mucho tiempo o
ería mejor decir de de siempre, los ciudadano de los
emergente (o como quiera llamársele ) han sido permanente
atacados por los entes estatales en nombre de la unidad nac·
de la mtegración territorial o con cualquier otra excusa. En
por ejemplo, se ha e tado di cutiendo una ley que pret
criminalizar a los mapuches, como consecuencia de la re~
de esta etnia a los intentos de despojo del e tado chileno,
pretende impulsar un plan de electrificación y explotación del
andino en colaboración con empresas transnacionales. Ese
gobierno chileno, por otra parte ha reprimido con violencia
movimiento estudiantiles del año pasado que solicitaban
condiciones educativa . En México podríamos presentar m
ejemplos de procedimientos imilares y la consolidación de los
latinoamericanos es un ejemplo claro de una historia de viok
agre ión.
En los países centrales la co a no han estado me1
administración de Bush implicó un retroceso enorme y llegó a
uno &lt;le los centro de tortura más terrible del mundo en una
que su ucesor, con las mejores buenas intencione lleva P
cuatro años in poder desmontar. Pero Bush hizo ademá algo
no había aparecido en la hi toria estadounidense: iniciar una
por si mismo, como en el ca o de lrak, una guerra prev
condenada por la Carta de la Nacíones Unidas. Varios años
e tamos asistiendo al fracaso de esa aventura: ni ganó la gue
impuso la democracia, pero los muertos se cuentan por dece
miles, habiendo gastado cientos de miles de millones de dó
que e tá oncluyendo en esto días como un rotundo fra

\l,m,1 fof,mt.

mkncia sólo ha producido más violencia y la seguirá produciendo.
En los primeros años de la guerra en Irak se han recogido
!f timonio de las atrocidades cometidas por lo soldados
eswlounidenses que pisoteaban a lo pri ioneros iraquíes y los
n:ibban con tubos de neón- asimismo, las mujeres soldado los
humillaban con unos lento sh,pteases o les echaban a la cara us
~uidos menstruales, 8 conscientes del plus de agresión que e o
1picaba para la población mu uhnana, lo que a u vez nos muestra
bdimensión de lo humano en todo tipo de agresión, significada
simbólicamente.
las guerras, de todas maneras muestran la condición no
&amp;terminada biológica o étnicamente de la agresión. Joanna Bourke
harecogido lo testimonios de numero os soldados de las guerras
lrl siglo XX donde se registraba la lucha cuerpo a cuerpo y donde
J/dfece con claridad que lo combatientes no e encuentran en
stuación muy placentera cuando deben safu a matar y que sienten
mido y trastornos flsicos como diarreas y trastornos psicológicos
ieveros; e a veces muy dificil asumir comportamientos violentos
cuando se ha socializado en un entorno de manejo adecuado de los
conflictos.
Uimo eñala Ash.i Nandy/ los e tados que e extendieron por
dmundo en la época precapitali ta solian ser meno autoritarios y
tnlentos que algunos de los estado -nación moderno con algo
l!emá a u favor: no intentaban entrometerse en todos los aspecto
bvida social y política y no disponían de tecnología para regular
controlar la vida de todos los habitantes. Lo fenómenos de la
lización e tán imponiendo transformaciones en el estado que
ro puedan avanzar en una condición de exten ión de la
racia, porque todos lo estados autoritarios e tán ligado a
acia y represión.
Q\uzá el episodio más grave de violencia de e tado que se haya
trado en la historia fue el aparato naz~ que tuvo en Auschwitz
Entrevista de V. Molina Foix a Joanna Bourke publicada en El País J en1a11al
t!Zt de septiembre de 2008.

1 A.

Jndy. lmágM1es del 1.-.stado. Fondo de Cultura Económica, 201 l.
116

Üf'. dt.

11 7

�J /lilt

1 ~

(

ctu

\Q.,"?t

su punto rná obresaliente: alli se ase inaron a cerca de un
de judíos, pero también a 75000 polacos 21000 gitanos, 1
prisionero de guerra soviético y 15000 prisionero de o
nacionalidade , cifras que ya ca i no no orprenden, pero que s1
analizamos en u correcta dimen ión. on aberrantes. Lo más g
además, e que los gobiernos de los países enfrentado a Hitler
hicieron nada para detener e e terror, má interesados en ganar
guerra que en proteger o preservar la vida de millone de inoce
de lo cual hay suficiente inve tigación histórica.
La re puesta al terrorismo de estado uele er el terrorismo
sociedad civil. ituar al terrorismo de manera correcta en los pr
de agresión puede ser muy complejo y va de de los a to terro
de la organizaciones guerrillera hasta el terrorismo de g
religioso o anarquistas. En todo los rn os son grupos que entie
que la vía violenta es la forma correcta de actuar políticamente.
manera que quienes e incorporan a esos grupo conocen
antemano el modo de operar, e decir que on individ
predi pue tos actitudinalmente a actuar de e e mo~o.
organizacione terroristas son grupo ectarios que marup
todo us miembros y donde cada uno de e tos pierde u libe
para umarse a la voluntad colectiva, de manera que es
individuos padecen una deformación de u percepción de la re ·
y adquieren una condición fanatizada que les permite evadme
lo sentimientos de culpa. 10 En la ba e, su.ele haber niños edu
en ambientes autoritarios una instrucción e colar centrada fll
odio y con po a aten ión a las experiencias de convivencll
tolerancia, personalidad insegura y de esca a tolermcia al f
de arrolladas en un contexto de fondameotalismo político o rer
Muchos de estos elementos corresp nden on la de cripción
per onalidad autoritaria de Adorno, mcluyendo ideas o de
_
_

'º M

áncbez:Los terror tas son seres fanál"icos,sin una mente librc,g
muy cobardes, l-'..I Pai1, 30 marzo 2004. Qwzá pueda extenderse esta co
algunos de los grupos de delincuentes ligados al nJrcotráfico en MéXJ(lJ
declaraciones de algunos de los capturados aparecida en la prensa muestran
fanatismo.
118

jn.

\f.,rí,t lti/,/Jll

¡mnoico para compen ar o preservar su in eguridad. Un e tudio
rmiudo por Europol po terior a los atentados del 11 de septiembre
cocontróque no hay un patrón único de per onalidad entre quiene
fQibC1paban del terrori mo Jribadúta en Europa, pero el aislamiento
rbfrustración laboraL octal y política parece er el elemento común
q¡r predi pone al reclutamiento. 11 La mayoría de los detenidos
¡meniande Argelia, Marrueco y Túnez y la deten ione e dieron
~ialmente en Alemania, Dinamar a Suecia y República Checa.
uherramienta principal de captación e la red de internet y muchos
rdlos fueron llevados a territorios de conflicto como Afganistán,
Pilistin, lrak. Checherua o Indone ia para recibir entrenamiento
tll técnicas terrori ta . E I grupo o célula a la que se incorporan
lrg.1 un papel fundamental en u identidad y en u tran formación
rradical a terrorista. E decir que los terroristas se fabrican en un
llrrminado contexto ocio cultural. Un médico inglé de origen
OJSulmán y comprometido con la defensa de los derechos de las
mmunidades mu ulmanas en Birmingham ostiene que no nacen
lrlMloterroristas sino que las privaciones, el desempleo, la falta de
CICOelas y educación lo lleva a buscar acogida en una madraza de
Pabún o una región de condiciones similar y allí son adoctrinado
tul manera que algunos acaban convirtiéndose en terrori ta _u
Una de las novedad e del terrorismo entre los grupos
-iamentali ta de origen islámico e la incorporación de mujere .
~novedoso se debe a la consideración que dentro del islamismo
i¡lical tienen la mujeres consideradas iempre inferiore y
~rdioadas. La guerrilla latinoamericana y europea había
tcorporado mujeres en us actividades (aunque muchas veces
ndo po iciones subordinadas allí están las declaraciones de
lkleres guerrilleros cubano , incluido F idel Ca tro y E me to
ara), pero la participación de mujeres entre los terroristas de
lrako Pale tina e nueva en ese contexto político. Una de Ja razones
tSlo parece ser la relativa mayor facilidad de las mujeres
ulrnana para evadir lo controle de eguridad, pero también
~rujo, ¿Có~o se hace un yib;dtsta'?, El P"~' · 25 noviembre 2007.
Oppenheuner, La batalla por la mtegrac1on souaL B/ Pair. 8 agosto 2005.

J 19

�lt,;

lt

lft1na ÍJJ{mw

está eJ dominio y sometimiento entre la población árabe s JIOOD. Hace ya casi cien años, Sigmund Freud 15 decía que el estado
mujeres. Rania Ibrahim, de 14 años, detenida en una ciudad· ,ohíbe al ciudadano recurrir a acciones injusta no por querer
cuando mtentaba hacer explotar 20 kilos de dinamita que
riminar a ésta, sino por su necesidad de hegemonizar su uso, y que
adheridos a su cuerpo, declaró que u esposo un miliciano dt ¡m el individuo es muy desventajoso el cumplimiento de las
~eda, la había convencido de que iría aJ paraíso, un lugar lle mas éticas, dado que el estado ppcas veces parece estar dispuesto
tlore con do ríos, uno de agua dulce y otro de mieL lleno de · compensar aJ ciudadano por el renunciamiento o la privación que
de piel blanca y profundos ojos negro . Había contraído ma · ha producido.
·
empujada por su madre, a premiada por la faJta de dinero e ig
Freud señalará aJgunos años después en Elpornnir de ,ma tfNsió11 16
del destino de u hija. 13
bparadoja en la que se encuentra cualquier individuo, que no puede
En los E tados Unidos un ps1quiatra militar, musulmán. ,rsóndir de la sociedad para poder llegar a convertirse en un ser
a trece per onas e hirió a 30 más (militares e tadoumde
o, pero aJ mismo tiempo experimenta como una carga muy
compañero de arma ) en la base militar de Fort Hood, Te
los sacrificios que esa sociedad le exige en la renuncia a la
noviembre de 2009. Después de los atentados de septie
facción de sus deseo y Freud expresa la decepción que le
14
2001 había pedido er dado de baja por sentirse aco ado.
IICe el hecho de que la humanidad haya logrado controlar la
entimiento de aislamiento es común también en la mayoría
de la naturaJeza con bastante éxito, pero que en la regulación
numeroso casos de violencia que se registran en los Estados U bvida ocial no puede decirse lo mismo, ya que el orden social
en lo cuales individuos aislados llegan a un lugar conc
nta todavía muchas faJlas. En una descripción que es harto
(escuela, oficina de servicio públicos o similares) y disparan·
ida pero que no debemos olvidar, Freud plantea la existencia
minadamente contra todos. A veces se encuentra un detonante dos fuentes de la prohibición o renuncia a la satisfacción de una
el despido en el trabajo o la expulsión de la escuela, pero sie
kln: una interna el superyó y otra, la derivada de la condiciones
el haber ido rechazado o aislado por su grupo o comunidad existencia de la cultura, por las que la estructuración del sistema
parece ser el antecedente más importante.
~ exige a los individuos (pocos o muchos según las circunstanPor ello, debería tenerse especiaJ cuidado con las situado ) b renuncia a 1a satisfacción de esas pulsiones. Esto se agrava
egregacíón, en especial en la escuela secundaria y la prep~r:119111mios nosotros cuando las posibilidade de esa satisfacción se
donde casi iempre uele haber niños que on objeto de b remotas o imposibles. Y más todavía cuando la cultura presenta
aislamiento por un sector importante del grupo.
tos sustitutos imaginarios de dificil obtención; basta con estar
Por su parte la contrapartida del estado, a la que po
una hora frente a un televisor para recibir la presentación de
denominar ultura o también, como ha venido ocurriendo en
enorme cantidad de objetos usceptible de provocar alguna forma
tradición intelectual, sociedad civil, presenta su pr deseo, aunque esos objetos suelan orientarse a necesidades
modalidades de e tructuración y varía según contexto terri
ias que en cie1to modo son alienadas.
.
.d
en
una
.,
que no siempre coinct en con los límites fisico de los e
. expres1onque ensu momento fue tornada por los llamados
unJStas como un ataque a lo que para ellos era una experiencia
(me refiero a ese horroroso experimento fracasado que se
' Me prometieron el paraíso, revela niña kamikaze iraquí, f:./ S!orlt, 3 se __
2008.
ED
J. Diaz Briseño, Indagan extremismo en matanza texana, E/ "\",,rtc, 7 [lO'i En e guerra y de muerte, en Obras CoH,plet"s, XIV, Amorrortu, 1973.
nObras Cov,pklas. XX 1, Amorrortu 1973.
2009.
120

121

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/'!,

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(

t.

llamó Unión Soviética) Freud señalaba' huelga decir que una cu
que deja insatisfechos a un número tan grande de u mie
los empuja a la revuelta no tiene perspectiv s de conservarse
manera duradera ni lo merece". n No estoy di iendo nada nov
ni original i digo que en los último tiempos la concentración
riqueza en uno poco es cada vez más pronunciada y de
creciente insatisfacción de un número cada vez más grande
ciudadanos en todo el mundo. La cifras del reparto de la ·
mue tran por todos lados una tendencia consistente a su conc
ción, salvo una pocas excepciones.
En otro texto fundamental para comprender la dinámica de
proce o psico ociale , B/ 111alestar en la mlt11ra 18 Freud sostenía
el pa o cuJturaJ decisivo es el pa o de la violencia de un ind"
ejercida en nombre de sus intereses, a la violencia ejercida P"
comunidad, que se entiende a partir de un orden jurídico que DI
establece para favorecer a un rndividuo ino para imponer un
en e1 que todo contribuimo renunciando a la atisfacción
nuestras pulsione :

Cada una de las in titucione sociales se interioriza de manera
panrular en cada individuo y si bien hasta hace poco tiempo había

cnu homogeneización, las tendencias individualista impuJsadas
px b economía neoliberaJ y una mal entendida concepción de la
iioocracia y la ~bertad, han hecho que nos movamo en un mundo
afutltural con demandas contradictoria .
De toda maneras, recordemo que siempre es en el eno de la
md donde se registran lo casos de violencia. Veamos algunas
!lladísticas (tabla 2 y 3).
Pueden destacarse varios aspectos: que la tasa de homicidios e
idativamente e table y con tante en alguno países. con cifras muy
-.como es el caso de Omadá y con cifra altas como Guatemala
Brasil Que en muchos paíse e produce un incremento a partir
bs año 2007-2008: Costa Rica, Honduras Panamá y también
ilro. En otros como Colombia. se registra un descenso a partir
2002, .aunque las ifra e mantienen relativamente alta .
Para Guatemala, muchos de los homicidios desde el año 1996
consecuencia de linchamientos en comunidades rurales, zaga
las rcpresione paramilitares de la guerra inte tina previa, donde
" .. el ser humano no es un ser manso, amable, a lo sumo apaz
grupos actuaron impunemente asesinando a miles de
defenderse si lo atacan, sino que es lícito atribuir a su dotación pllllll•ld~· nos_zo
una buena cuota de agresividad. En onsecuencia el prójimo
En el caso de México, Fernando Escalante Gonzalbo torna las
solamente un posible auxiliar [en el trnbajo) Yobjeto sexual 5iix&gt;
de I EGI y egún puede apreciarse en ella , la ta a nacional
tentacion para satisfacer en él la agresión. explotar u fuerza de
homicidios había venido bajando de manera is temática entre
srn resarcirlo, usarlo sexualmente sin su consentimiento, de~,,.,,.._.,,
de su patrimonio, humillarlo, infligirle dolores. martirizJ
ylOO?, con un máximo de 19 por cada lOO OOO habitantes en
400 1992, con un mínimo de ocho en el año 2007.21 Como ocurre
asesinarlo" '"'
cualquier estadística que considera la totalidad, a vece no e
n Lis diferencias al interior del onjunto, que pueden er muy
Y Freud señalaba dos cosas más, ª la que volveremo una y ICativas. Las tasas eran altas en la ciudade del norte del país
vez: la ventaja que pueden brmclar los grupos comunitarios .tl O ~os fronterizos y también en alguno territorios como la
un esca pe para la puJsiones agresivas Ylos do orígenes del sen .
. noccidental del río Balsa y la parte altas de la Sierra Madre
de culpa: la angustia frenteª La autoridad Yla angustia frente al 5111N1Urvle·ntal Es decir que hay regiones que históricamente muestran
íde111, p. 12.
En Ohras Con,pletas, XXI, Amorrortu, 1973.
•• ,de,,1, p. 108.

l

18

122

l Cirrión, 11áhuac: autopsia d-;un linchamiento",,\,/i/eJM, 30 d1C1embre 2004.
~ PUcde verse, son bastante similares pero no iguales. Cfr_ Homicidios 2008la muene tiene penlllSo. 1\i t:.'\.YJS, 397, enero 201 l.

123

�alta incidencia de violencia mientras que otras muestran una
pacífica (por ejemplo, Yucatán, que ha mostrado tasas inferiora
total del país y también Querétaro y Agua calientes). A pann
2008 el incremento del total es constante para el país aunque no
todas las reg1one y oscila alrededor del 50 por ciento por año.
E calante Gonzalbo, lo asesinatos debido a lo que se llama "e·
orgaruzado" hasta el año 2009 eran de alrededor de 22,000
mientras que el total de homicidios entre 2007 y 2009 era de
de 43,000; eso hace una diferencia por la que mucho age
ociale parecen haber optado por una estrategia de violencia
no se puede achacar a lo traficantes de drogas. Para los lu
donde la violencia e ha incrementado de manera notona en
último años, parece haber una relación entre los estados en los
e despliegan operativos de las fuerza armadas y lo que M
explicación que se menciona e que lo delincuentes s·
estrategias má agresiva , atacando a las fuerzas de segu ·
matándose entre s~ en una escalada que no parece fácil de
pero que refuerza una idea que introduje inicialmente: la vio
cuando penetra en un sistema socia], irá creciendo progresiva
salvo que se emprendan acciones específicas destinadas a con
y erradicarla.

!JVO de cómo una política inteligente puede rebajar Jas tasas de
mcidencia del delito. 22 Ello e el resultado de medidas como la
upansión del Departamento de Homicidios y Protección. de la
Persona de la policía de ao Paulo la creación de una
Superintendencia de la Policía Técnica y Científica, el énfasis en el
rocarceLuniento de los criminale violentos, la demarcación de áreas
decompetencia entre las fuerzas policiales, la atención a programas
destinados a mitigar las raíces sociales de la violencia y una mayor
participación de la comunidad en el proceso de prevención. En
aunto al instrumento utilizado las armas de fuego presentan un
alto porcentaje en Brasil, Guatemala y Colombia, bajo en C.anadá y
mediano en México y Estados Un.ido (v. tabla 3).

Tabla 3. Homicidios con arma de fuego

(por paíse seleccionados)

Tabla 2. Homicidio en algunas de la ciudades americanas 11W
poblada (Ciudades seleccionadas en América; tasa porcada 100,000 hab

~=~:::-::----+---+---+--+~~--t--+-:~íl . El caso de Nuevo León es muy particular: hasta el año 2006 el
r.:
11llmero total de homicidios se mantenía en cifras relativamente bajas
h------~--+---,--+----+-,--+---,-f-........,...-+--:-:-.,,,a Partir de 2007 e da un incremento que a su vez, muestra un
h--~----+---+--+---4~:---l~-~--+--n~co aumento en el año 2010 y más todavía en 2011 (tablas 4 y
1-::-------,-----+-----l---,--½---:-.,-+-....,..,...-+----,-,--+---=::--l----:1-.--r"11J We todas maneras, la ta a de homicidio de Nuevo León, a pe ar
~los inc_rementos, seguía estando por debajo de la tasa nacional
La tabla 2 mue tra que en alguno países las tasas de ho L_ ta el ano 2010 y es en el 2011 cuando se produce una inversión
urusca.
son má alta en La grande iudade (Guatema1a.) mientra
-- - - - - - - Bra il, Colombia y México parece er más alto en la zonas de
PNlJD;OEA. Nuestra democracia, Fondo de Cultura Económica, 2010.
cantidad de población. E I caso de Sao Paulo en Brasil es ejelll

~:;~;;~====~~==:t===~=t:=~~~~=t~;=¡::;~=1=;:P-t:

124

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Tabla 4.Homicidios dolosos en Nuevo León
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La tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes pu
estimarse en 18 para el año 2010 y de 42 para el año 201
(calculando una tasa de crecimiento de la población para el es
según INEGI, de 1.9 por ciento}. Las cifras son inferiore pan
total del país para el año 2010 pero casi duplican el total del pa~
el año 2011 (y eso explica por qué nos sentimos parucula
angustiados en esta época). O&gt;mo referencia, pero no para
ninguna comparación, la tasa de fallecimientos por cada 100.
habitantes en el e tado de Nuevo León en el año 2008, era de 59.
por diabete melitus en hombres y 68.73 en muiere ; por enfe
isquémica del corazón, de 83.69 en hombres y 55.03 en mujerer.
31.2 por cáncer de mama en mujeres y de 17.98 por cáncer prós
en hombres. Estas formas de muerte parecen no causarno.
malestar qwz.á por algo que no podemos expresar de ma
conciente y clara; las muertes por enfermedades se toman en e
medida como naturales, e decir inevitables, mientra que las
son consecuencia de la violencia de los seres humanos pu
prevenir e y son susceptibles de evitarse.
El periódico bl Norte tiene u propia estadística, y cakuli
incidencia de homicidios en algunas ciudades del estado de N
León con algunas diferencias (tabla 5).

I l,111,1

bm111k

Tabla 5. Homicidios en municipios de nuevo león
(Municipios seleccionados 2011 - número de homicidios y tasa por cada
100,000 habitante )
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Los municipios de G aráa, San Pedro Garza García, Santa Catarina
Escobedo, en ese orden, muestran cifras inferiores a 1a tasa
kl~I YChina, Santiago, Cadereyta y Pesquería muestran tasas
sm duda están entre las más altas del mundo, aunque el número
de homicidios pueda considerarse relativamente pequeño.
El gobierno federal parece haberse negado a proporcionar Jas
ras. de 201 U 3 Para algunos analistas las cifras parecen tender a
ilizarse, pero de todas maneras no han retrocedido a los niveles
_nores a 2009. Por otro lado, se siguen presentando los diferentes
llOmenos de regionalización, por el cual algunos territorio
lran fuertes descensos mientras que en otros la violencia crece
E.Guerre ro G uttcrrez,
.,
"L a d.ispers1on
· · de la vio
· 1encia
· " , 1',exos,
~·
e b rero 2012.
1e

12{&gt;

127

�/u.ri. \ft111tJ I,,¡,mt

it1ten amente; é te e el caso de Guerrero Nuevo León y Ve ~bles (que siempre serán otro ): esto se asocia con la descony la tablas 4 y 5 dan cuenta de ello. Tampoco hay canto fanza (que analizaremos más adelante), pero esta actitud poco
sobre la causas de estas variacione , pero la pre encía de f¡ ayudará a encontrar soluciones. La violencia surge siempre en
federale , la depUiación de los cuerpos polrciale estatales y contextos donde se _presentan condiciones complejas de
paJe y los confbctos entre la bandas de narcotraficantes ses lllllicausalidad y entre otras cosas se ha incrementado a p,1nir de
como las má apropiada.
bnecesaria extinción del modelo corporativo construido por el
El panorama de violencia de este último periodo de o rgímen surgido de la revolución.26 Al debilitamiento de las formas
ru toria nos ha llevado a revivir una serie de mitos, que ~control social que ya no tienen posibilidades a partir de la mayor
e cuchar ca i todos los día en las pláticas hogareñas o de ~a a la vida democrática, no hemos encontrado la forma de
entre comurncadores de medio masivos y en otras circuns mtructurar los sistemas de control social no represivos. Tuvimos
o puedo hacer aquí un recorrido detallado de esta histon.1 o policía que era corrupta pero que servía al régimen y era aceptada
análisis puntual de las condiciones contingentes que han ter tlDkrada por la mayoría como un hecho en cierto modo ineludible.
por colocarnos en estas circunstancias, pero i repa amos
el intermedio los grupos criminales han ocupado esa especie de
de los hechos de nue tro pa ado cercano, podremos ene m&gt; de poder, ya que en los último cinco años se han confiscado
algunas claves. Un po.litico mexicano (y no qui iera hacer llás de 120,000 armas, 60 000 vehículos, 550 aviones y 400
ningún análisis de él como ciudadano ni tampoco de sus prete
caeiones a los grupos delictivos además de grandes cantidades
políticas) ha introducido la expre ión 'aver ión al conflicto" dinero; las capturas de delincuentes suman más de 150,000.
marcar un rasgo cultural que él cree exclusivo de nue tra soc·
Entre las condiciones de la cultura, las ideologías religiosas han
De alguna m,1nera, quiere significar que" administramo "otra
iciado agresión y violencia donde quiera que sea; cualquier
de mantener un cierto e tatus de lo conflictos en lugar de ' ueda de datos históricos nos mo trará esa relación; no me
una o lución. Para e !lo , esta falta de solucione culmina,
ndré aquí en ello, sólo citar algunos ejemplos concretos recientes:
mediano o largo plazo, en un estallido de violencia que p b China actual (de ideología todavía comunista), las minorías
muchos y m;1yore male . Qyizá la experiencia de la revo
ulmana on perseguidas y en julio de 2009 se registraron más
mexicana que ignó a nuestros abuelos (o bisabuelo ) pueda !50 muertos y más de 800 heridos en una protesta de los uigures
en el ongen de e ta condición, pro cuando aparecen grupm llll.1 manifestación que se unció pacíficamente. Pedían un trato
demandan mejore condiciones o olu iones para lo que sea, tnfil!llllt_tnio en sus relaciones sociales y de trabajo e, incidentalmente,
de evitar encontrar una solución al conflicto de intere es de
llldependencia de su región del dominio chino. Las autoridades
evasiva. Me parece que hay un refrán popular que expresa llyeron los enfrentamientos a que los uigures habían sido
condición: 'Más vale que digan aquí corrió que aquí petateó' ttados por extremista extranjeros 27 lo que no impidió que
w vanante , por cierto. 25
ran violentamente contra la población.
Otro de los errores que estarna cometiendo es que en I En enero de 2010 varios centenares de miembros de las
tratar de entender que está pa ando nos dedicamo a b unidades evangélicas de Chiapas desfilaron por las calles de
. Cristóbal exigiendo a Jas autoridades la reparación de los daños
!·I

J. Cistañeda. , lc11i,m1111 pa.rado. F.I 1111sten11 dt los 1nrxir,m//I, Aguilar. 2011

Y que, como todo refrán tiene su contrapeso en el imaginario popuLir. nJVillaJobos, "Nuevos mitos de la guerra contra el narco", ~ exos, enero 2012.
vale un cara1O a tiempo que cien mentada después".
A-M. Hollain, "El gobierno nos trata como esclavos" h./ PaiJ, 7 julio 2009.
J5

128

129

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\1,ma

/11/anfc

sufridos por varios miembro de u-comunidad que habían Hace uno d1as, un dirigente empre arial estadounidense se
expulsados de las tierras que ocupaban por el hecho de no ~ de l.1 conducta de algunos (o muchos) de us colega que
católicos; pero las agresiones no se limita o a las expulsiones: ta 15mollaban parle o todo u procesos productivo en naciones
denunciaron la quema de casa la suspen ión del ervicio de mle no debían cumplir con requisito que se exigen en lo E tados
el cese de derecho ejidales. 28 En la comunidad de San Gr lmlos; la queja estaba entre un nacionalismo y una visión ética
Huixtán en los Altos de Chiapas, nueve indígena cató ffes incapaz de comprender que justamente, no puede dejarse a
resultaron heridos de bala en mayo de 2010 porque en una asa
operar in restriccione bajo la upuestas leye del mercado.
habían acordado exigir a los evangélicos el pago de 30 pesos ~r la exitosa compañía Apple recurra a la mano de obra
aporte para lo ga tos del festeJo de la anta Cruz; al u
clava china es una ley naturaJ de la economía del mercado,
comunidad de los evangélicos, esto e re 1sueron y sacaron a¡ue no ea moraJmente correcta para muchos.
de alto poder con la con ecuencia de numerosos herido de ha Est.i idea de los principios éti os como trasfondo del intercambio
El subsistema económico de la ociedad es una constr
mico e taba pre ente en el pen amiento de Adam mith, pero
determinada por los modos de la cultura; una de la paradojas
neoliberales actuale han dejado de lado e a concepción para
época en que vivimos e que cierto grupos dui.gente , en es
· que el principjo de la máxima ganancia es la única condición
en la actividad económica, parecen no tener conciencia dt funcionamiento del i tema económico; 30 al hacerlo, e
contradicciones que impulsan a partir de u propio pensam
truyen las ba es para hacer de la competencia económica un
confu o. La idea liberaJ se centra en que los seres humanos ind. ·
agresivo y de tinado a destruir aJ otro: vender con el máximo
on por naturaleza bondadosos y que si se deja a los seres hUillllllrtltrio para uno implica el máximo per1uicio para el otro.
actuar con libertad y sin re tricciones alcanzaremos un estado de C'.omo demuestra el antropólogo Marshall Sahlin 31 la idea de
felicidad. La contradicción má grande del pensamiento liberal es naturaleza humana egoísta y depredadora nace y es impulsada
elaborará complicados argumentos para impulsar la libertad eco
contexto donde ri os y podero os necesitan auto justificarse y
pero aplicará en la práctica diversas formas de represión en la
· tar de paso ante los demá su propia prácticas agresivas.
ocial y política (aunque ideológicamente se defina a favor Volviendo a la economía cotidiana, entre 1900 y 2000 las ta a de
democracia).
· · iopresenta.n. en lo Estado Unidos, fluctuaciones importantes,
Nuestros delincuente (económicos y de otro tipo) a
las menare se dan en las épocas de expansión económica y los
igu.iendo esta lógica, la de afianzar nuestro derecho perso
durante los procesos de recesión o depresión.n El uno por ciento
buscar nue tro intereses in impedimento (e to contraria la
b más ricos de E tado Unido e tá recibiendo la quinta parte de
cotidiana, donde se requieren restricciones en pro de otros bie llgresos rucionales, el doble de lo que recibían hace 30 años.u
valores, como ha sido y e el caso del clembuterol para mene También en E tado Un.idos y en Europa la agresión familiar hacia
sólo un mínimo ejemplo). Lo más grave, justamente es que ape
H.Kurrutz~. u,,a dwltZf/Cf_Ofl i,,avilizada. Oceano, 2005.
a supuestas leyes naturale para fomentar un darwinismo s
~ Sahlins, L,11 1h1sio11 omdmMI d la 110/nr,1/eza h11111a110, Fondo de CuJtura
económico interpretando a u favor la idea de Oarwin. qu~
ZOl l.
habló de lo nece ario para el individuo ino de la especie.
R.Gelb y M Cavanaugh, "Factores sociale ·•, en]. anmarún (ed) E/ laheti11to

u

- - - ---

-

----

M Morita "Ex.igenevangéli os fin a agre 10nes", 1:./ \Jm•. 16 enero 2010.
~ M Morita, "Deja disputa religiosa 9 heridos en Chiapas", l!l!&gt;.orte, 9 mayo

28

130

llcJmrio, Anel 2004.
S.[)e;yan y R. Gebeloff Among the weallhiest I percenl, many variations,
'llrNn,, }Ílfk T111m, 14 enero 2012.

131

�/~s,

1

T,111,1 Ir, mrlt-

los nii1os y mujeres está asociada con la desocupación como uno mdcomportamiento humano derivada del sexo, tratando de separar
factores más importantes; no hace falta recurrir a estadísticas para moouctas "femeninas" de "masculinas-". La definición misma de la
que la violencia se presenta con más fuerza entre los sectores de anlición de mujer u hombre es dificil, por no decir imposible, como
recw-sos económicos; y que en parte se debe a la privación deriv abría dicho L1can. En psicometría sabemos desde hace ya muchos
la pobreza y la consiguiente frustración.
mde la casi inalcanzable condición de construcción de escalas
En Alemania, una de cada siete familias está amenazada de iies de factores culturales (c11/t11ra/ free), es decir mediciones de
por debajo de la línea de pobreza, situación que entre los · asgos de personalidad que no estén condicionadas por las
en ese país está amenazando a una de cada tres; cada vez munstancias socio históricas en las que se aplican. Esto por no
trabajadores reciben sueldos que no les alcanzan para mante mque la defmic1ón misma de las categorías contiene desde su
nivel de vida digno y en ciudades como Dortmund uno de amo inicio un componente ideológico, a veces inconciente en el
cinco trabajadores se encuentra en e1 nivel de pobreza.
¡mno individual {pero no a escala social): ¿qué quiere decir una
La FAO, en un comunicado dado a conocer en Roma a fines flrgoría como 'afabilidad', o 'apertura al cambio' para establecer
2011 señalaba que el precio de los alimentos en ese año has ierencias entre mujeres y hombres? La calificación misma de
niveles récord (y ha seguido subiendo, según las últimas
~nta' para una conducta, ¿cómo puede operativizarse34 de
agravado por la sequía de numerosas regiones en todo el mu~ llanera independiente del contexto y de la subjetividad de los
En el caso de México, la política económica ha favore · ntes? Debe recordarse que una simple mirada puede ser calificada
mantenimiento de las condiciones de la economía info tviolema (mientras que para otro participante en la misma
debilitando a la economía «sana", lo cual aumenta las posib· -ión pueda aplicarle un juicio más benigno).
de incremento de diversas formas de agresión y violencia.
En los últimos tiempos hemos podido observar la existencia de
Volvamos al esquema de la figura l. Dado que los procesos
criminales de secuestradores integradas por mujeres:35 ¿se
cuales intemalizamos los valores de la cultura se nos aparecen
de una anomalía biológica? Q!ie nos parezca sorprendente algo
inmodificables y, al mismo tiempo, "nuestra" cultura aparece
no parecía habitual no implica que se trate de la presencia de
valiosa en sí misma, es más fácil atribuir a patologías individ
iciones biológicas o hereditarias; simplemente, se trata de que
causas de la vJOlencia; cuanto más espantosos o trágicos son
nuestros valores culturales, el etos o habitus de secuestrador o
episodios, más la tendencia a explicarlos por los rasgos de perso
generalmente de delincuente ha estado asociado imaginariaº condiciones del agresor, excluyéndonos del consiguiente sen · ea los hombres y no a las mujeres y de alli la sorpresa. Clasificar
de culpa. Mientras sean los demás, mientras sea un otro el que e· las mujeres y ubicarlas en uno u otro tipo (o es te reotipo) es en sí
violencia, podemos dormir tranquilos.
mo un acto violento.
0
Para comenzar, los factores biológicos, en particular sex Y El caso de la soldado estadounidense Lynddie England
(descarto que se pueda hablar de una hormona o algún ~ · - -Pe«fón por el anglicismo, pero no existe en la le ogua es pañola un térmmo "

compuesto orgánico que induzca de manera particular a ofx:iaJmente aprobado" que posea el significado técnico adecuado para la
violentamente, así como de predisposición genética, ya
i
ción de referentes con correspondencia para ciertos signos específicos.
violencia no existe en el resto del reino animal, al menos así
Por poner un ejemplo. en la edición del 10 de enero de l-!l'\orte(2012) se daba
la concebimos en el comportamiento humano).
~de la detención y consignación judiaal de dos grupos (uno en Montemorelos
Ha habido (y hay) qutenes pretenden encontrar una d~ Glroen San Nicolás de los Gana, ambos en Nuevo León) con dos y cuatro
~

132

1 3
P

rtlcipaotes.

133

�torturando a los prisioneros iraquíes, presentado en fotografw
dieron la vuelta al mundo, demuestra que una mujer puede ser
agresiva y violenta como el más salvaje de los hombre .
Con Ja edad nos encontramos con algo un poco más com
también el imaginario social asocia el comportamiento violento
juventud, pero también Ja prensa no trae casi a diario episodo
violencia de género en lo que eJ agente prmcipal tiene una ed.id
para algunos es un anciano (o de la tercera edad, eufemísticame
Otro elemento de orden biológico es el consumo de ciertas
en e peciaJ el alcohol: egún cierto e tudios, el consumo de
está asociado a la mitad lo caso de violencia contra las mujeres
mundo entero. 36 El alcohol por otra parte, favorece Ja expre ión&lt;r
delirios celotípicos elemento que suele estar presente en la ma)OOI
los casos de agresión de género. E I alcohol libera la restricc
superyoicas y hace aparecer los elemento de agresión más
derivados de Jas primeras condiciones de socialización (la concc
de la mujer como ser iruerior del otro como enemigo).
En Europa e ha observado en lo últimos dos años un cons
aumento del alcoholismo entre los jóvenes y muy jóvenes, que se
en cantidades cada vez más numerosas en e pacios públicos
plazas, e tacione de ferrocarril e igle ias abandonadas; estas re
uelen terminar con grandes escándalos y peleas entre pequeñosg
generalizando la agre ión a todo el colectivo.
Estudio reciente demo trarían que factores ambient
culturales producirían ierta malformaciones cerebrale
disparan los elementos de violencia, como la capacidad de au
fensa o la adaptación ociaJ. 1 bien todavía on promisorios Y
muchos a pecto in aclarar una conclusión e importan
ambiental1 mo ni biologi rno aportan las mejore explicaciolll'S
agresión y violencia entre lo ere humano , ino W1J integ
estructural de ambo memas.
Para eguir con los elementos de la figura 1, podemo hablar
familia o, más correctamente, de la in titución familiar. Tcb
31, De esto no debe derivarse automáticamente que la prohibición del'
de alcohol es la solucíón.

134

des cuentan con un sistema de parentesco que regula las
nes de intercambio bá ico en lo referente al exo. En la
des de uadición oraJ lo intercambios familiares están regulados
wmaner.1 que se controlan Jas posible causas o ontexto agresivo ,
~ no ocurre en nue tras ociedade urbanas industriale .
f.omo sabemos la familia e el sistema de relacione sociale
donde e re uelve (o debería re olverse) el conflicto edíp1co,
está presente en la hi toria mítica de de la prehistoria y
uye uno de los fundamento de la civ ilizac1ón. 37 Lo importante
nosotros aquí es que la resolución del conflicto edípico en el
1de la subjetividad implica la formación de La estructura
ryoica. fundamental para el individuo como para la sociedad.
ha dicho Claude Lévi- trau s,38 la prohibición del mee to es
mposición de las leyes ociales a las leyes biológicas y por lo
k re olución del conflicto edípico pasa por las vivencias en
t1truc1ura familiar de cada uno de nosotros. o se trata de
nara las famiJias' desorganizada ", que en todo caso aparecen
nlo el espectro del entramado social, sino de pensar en cómo
hos de lo jóvenes muestran hoy conducta que evidencian
ultades en u formación superyoica y la consiguiente
ides en el control de la pulsión. En e te a unto, estoy apenas
mando la punta del iceberg, primero porque no tenemos
IOs empírico ftmdamentados en el tema y porque un análisis
do podrá clamo elemento para comprender el problema.
En ~s práctica de ocialización de nue tros níño olernos ser
adictono y, por lo tanto, incapaces de transmitirle uál e la
tncia que epara la fantasía de actuar violentamente del
~namiento violento real. 39 No debemo olvidar que eJ commiento de níños y adolescentes en cuanto a la violencia iempre
ucirá la pauta de u adulto .
Además de la socializa ión primaria, la familia también puede
decisiva en el segundo periodo fundamental del desarrollo
-

llKurnnzky, Edípo. 1111 bk,1,· del 1111mdo oc"Cidmt(/1. Siglo XXI, 1992.
~e Lev1-Strauss, 0:.111n.r. GaUimard, 2008.
l!i:ttelhc1m, f:d11c,uió11 ¡· rid,1 n1tJtkm11, Crítica, 1952.

135

�¡,.,! \/,tn(I

/llfu11f,

humano la pubertad y el de pertar de la sexualidad; aquí es
¡mando por la violación y la negación de asistencia o medicamentos;
el dominio de la pulsióo, el control sobre la naturaleza adq · Jbpsicológica, más invisible pero no por ello menos trágica y que
impronta que determinará gran parte del desarrollo futuro II iiarcatambién un gran abanico de expresiones de orden simbólico,
personalidad; i ese despertar de la sexualidad e organiza ~gestos, inserción espacial (la mujeres q"ue comen en la cocina,
una visión deformada de ella, se reactivarán las pulsiones ag despacio de diversión en la casa familiar reservado sólo para
inadecuadamente resueltas en las etapas previas. La violencia mibres) u otras expresiones como insultos, ofensas expresadas en
siempre fascinación debido a nuestras propia tendencia vio burlas, manipulación o chantaje, amenazas, infidelidad,
como pasa en los contenido televisivos y cinematográfico a ll)!llparación negativa con otras mujeres (en especial con la madre)
el problema, como ya lo señalara Bettelheim, es que eludimos JlÍ. en una lista que es más amplia.
conciencia de las condiciones que nos permitan controlar n
En septiembre de 2010, en Pilar, una localidad cercana a Buenos
propias tendencia a actuar violentamente. Un partido politico Aies (Argentina), a Andreína Domínguez (que en ese momento
nosotros ba propuesto que para acabar con la violencia de tilla 27 años), que preparaba el desayuno para ella y su pequeña,
imponer la pena de muerte a ciertos delitos, lo cual es lógic lt~aparecieron dos individuos que la golpearon con palos y puños;
contradictorio y ociológicamente un despropósito.
ílW!do estaba casi inconciente, la violaron y quemaron la cara con
Nuestros púberes y adolescentes están sometidos a imágenes ~ hirviendo; después de cinco mese de internamiento para
sexualidad y a escenas aberrantes que pueden llevar us fantasús1 IICUJ&gt;erarse de las quemaduras fue dada de alta con desfiguraciones
búsqueda de satisfacción por medio de e tas conductas que mel rostro. Las investigacione ubicaron a los dos jóvenes, que
básicamente, profundamente agresivas. En fa actualidad, la red JNÍan en la parte de atrás de la vivienda y que habían sido pagados
internet facilita esto y, como rnucba otras cosas o instituciones ck Jl! b suegra de Andreína (con unos u$s 500) quien estuvo presente
mundo, la solución no está en su censura o prohibición.
&amp;ir.mte el ataque. Según algunos trascendidos, organizó el ataque
Hace mucho años estudiando la exualidad de los p' p.lrque estaba peleada con su hijo y tenía animosidad hacia su nuera.
adolescentes aquí en los grupos margU1ados del área metro ~da, había dado alojamiento a su hijo y su familia aunque no
de Monterrey, nos encontramos con que entre las mujeres .1thi:1eron públicas las condiciones de tal hecho. Como suele decirse,
una visión de la relación sexual como una cuasi violación, ~ quedó en familia.
resultante que ello implicaba, la de la mujer como ujeto
Podríamos mostrar ejemplos similares del área metropolitana de
sumí o de la agresión masculina.
L\interrey Yno se trata de dar ejemplos, sino de- hacer visible algo
No sé i todavía es a ~ pero algunas informaciones apar \lle generalmente negamos: que la familia es una institución
en los periódicos en fa páginas policiales parecen mostrar q tcesaria para la educación de los afectos y por lo tanto, de los
mantiene mucho de esta conducta en las familias. En ese · lttulos amorosos, pero también de las agresiones más primitivas.
hemos pa ado de hablar de "mujeres golpeadas" a "vio • Me parece que el mecanismo de negac1ón que opera en alguno
mtrafamiliar" con toda la carga ideológtea que upone ese
eH~s casos tiene que ver con 1a condición de aislado/
conceptual. 40 Aquí tenemos vario tipos y clases de vio lltraiizado· se trata de hechos que ocurren en un ámbito particular
particulares que debemos distinguir (aunque también e deo en b~o Y para el cual se encuentran siempre explicaciones (los
ámbitos): la fls1ca que va desde un simple pellizco hasta el ases ~tos familiares, la animosidad como si eso fuera la explicación
ia) mientras que en la agresión de secuestradores o ladrones hay
wM

Torre Falcón, u Familia". En). anmartín, Op. rit.

136

137

�{l'lf \l,1110 /ñf,m'

una acción azarosa que no puede entenderse (¿por qué a mP' doombre de ENVUD (Encuesta Nacional de Valores sobre los que
"¿por qué a ese conocido, que es una persona pacífica?").
nUne y Divide a los Mexicanos). El compartir valores o, por el
Desde sus comienzos como construcción intelectua~ la psic aórdOO. que algunos valore sólo sean defendidos por sectores de la
ocial estadounidense enfatizó sobre el eje de creencias y v ~n puede ser motivo de conflictos que en ocasiones pueden
como trasfondo del comportamiento colectivo; en el caso de tmlfie agresivos. La encuesta se realizó entre eJ 13 de noviembre y el
psicología política, por ejemplo, el conocimiento de los valom ~de diciembre de 2010. Es imposible hacer aquí un análisis completo
los que se adhiere un individuo puede ser un buen predictorlk tdh.por lo que me limitaré a presentar algunos de los datos que me
comportamiento electoral. Los valores aparecen en el sistema ,recen más significativos.
como construcciones colectivas y como interpretaciones subj Una de las preguntas indaga obre el objetivo de México corno
personales para la justificación racionalizada del comport · ¡aes decir ¿Qié valoramos más como conjunto? y los datos se
individual. Los valores aparecen en todos los comportamienrosc l"StJ!tan en la tabla 6.
derivados del contexto grupal o comunitario pero en los ultlllll
tiempos los medios de comunicación se han convertido en .. Tabla 6. De los siguientes, ¿cuálle gustarla que fuera el principal
referente dominante en la formación de valores.
-de México como país en los próximos diez años? (en porcentajes de
Los valores on más permanentes que las creencias y en mu
encuestados)
casos insuflan a éstas; la desvalorización de las mujeres en Irak\
r-------------------,-,,.........-~-,,....,...--t
valor por sí mismo) ha mantenido las prácticas de agresión IC:::::-:T:'.:-----:---:---~---,,------+----=
M-.,,,,,.._ ,1-N_u==Leán
- - --1
3 ~-:::--~-~sq=
mujer antes y después del régimen de Sadam Husein. Las cÍV---,l:;;;-::;:::::r:::.:=:~=~~~~.....,.=~=-:-+--':!,:
~1o: --~
tropas estadounidenses han violado a muchas mujeres duranttJllii¡;:;::~:-:-:=-..,...,.~------.--,----J---,21
,...,..
%_""-__,.19.,.,...,.,..--~
operativos de búsqueda de insurgentes en diferente ciu
.:ip,:iví=afl- 00t,:hol ,
2C1~.
WAi
41
iraquíes. Pese a que los aliados (Estados Unidos y sus cóm .r..-¡¡;;t:i:~~;.;::.::::..::¡;.:=ª:.,.i. . ,. ._-ga1.,. i: 1,. . .i,. .1-••-=
-mg,,
- _-.-.-qmen-...___,j~..,.1""'
9%
,,_...¡._.,,,
11""'
0,4¡- - I
han exigido normas constitucionales que prohíban castiguenllli::::"----------------.1-.--.....1.--__¡
forma de discriminación contra las mujeres, las condiciones prá
han empeorado de pués de la libertad que supuestamente st Aun cuando puedan ser consideradas poco importantes, hay
43
introducido con el nuevo régimen, al abolir o hacer desaparecd eacias. Es evidente que los valores llamados "materialistas"
tan un claro predominio entre los neoleoneses, mientras que la
formas de control tradicionales pre-existentes.
Con relación a los valores de los mexicanos, el primer problea» racia es valiosa e importante para uno de cada cinco mexicanos
sólo para W10 de cada diez neoleoneses. La pregunta sobre el
disponer de datos confiables, ya que las encuestas son costosas Y
más importante confirma esta apreciación (ver tabla 7).
suelen ser pasajeras o accidentales, es decir que se aplican en una
con un determinado cuestionario y luego no vuelven a hacerse;
ello es muy loable el esfuerzo hecho por Banamex y la Fundación
- - - -- - País, que en el año 2010 aplicaron una encuesta en todo el te
h.Moreno, "Las metas y los vaJores de los mexicanos ¿Q!Jé nos une y qué
nacional y pusieron esos datos a disposición de cualquiera que
~divide?", b.r1t P11ir, aúmero 240, abril 2011.
analizarlos; el estudio estuvo dirigido por Alejandro Moreno.\.! Y ose hace aqui un análisis estadístico con pruebas de asociación y correlación

y

41

Y. Monge, "lrak: mujeres bajo violencia". E/País, 23 febrero 2005.
138

~ mostrar con mayor precisión y confiabilidad el grado de semejanzas y
, debido a !as limitaciooe consabidas.

139

�r1

r

,,.~. ,

lim \/,m,1 fo!i111t

Tabla 7. Valor má importante para los mexicanos
(en porcentaje de respuestas)

poolerna que viene oportando la economía mexicana desde hace
1111

de una década, de lento crecimiento.
fabla 9. Respuestas a la pregunta:"¿ Qué tan justa cree usted que es la
distribución del ingreso?" (en porcentajes)
todo el pai'9

,,_..
Muy injusta
2

12.6
3.9
5.2

4

4.8

11.9
2.1
2.5
3.4

5
6

16.4

11.2

15.1

9.4

7

17.6

8

17.2
4,0
3.2

22.1
20.7

3

A diferencia del resto del país, donde las categorias están d~
con un equilibrio relativo, entre los neoloneses e privilegia la J
se desprecia la solidaridad, e decir se prefiere mostrar co
individualistas y egoístas en contra de acciones tendiente a la
mutua y protección a los demás. Y las conductas egoístas son s·
fuente potencial de agresión y violencia.
Tabla 8. Respu@stas a la pregunta: "'En u Estado, ¿cuánta prospe
hay?"(en porcentares)

Nuevo León

9
Muy justa

7.9

8.8

Fuentet ENVUD.

Tabla 10. Respuestas a la pregunta: "Ensu estado, ¿cuánta pobreza
existe?" (en porcentajes)

otVOLtoa
11.3

tl&gt;do

.
el pam

2

1A

J

40

2.Q

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4

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2.6
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1.2

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4.3

1.1.

5

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6

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21.5

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5.7

9. 1

7.2

5

10.2

6

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6.2

7

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5.4
15.S

16 7
5.1
1.2

35.0

3.35

tu ha

8

p¡~~ RN'-W

Aquj notamos división entre los neoleoneses: uno de cadl
sostiene que tenemo mucha prosperidad, pero también uno de
diez cree que no tenemos ninguna; compartimos con el restoJ
mexicanos que dos de cada cinco tenemos una percepción di
considerable pro pendad, a pesar de la crisis económica )' tk
140

9
Mucha

6.4

Fuente: ENVUD.

141

�//111!.1(•

Tabla 11. Respuestas a la pregunta: "¿Cómo calificarla el niveldc spresa. E decir que e1 cine hollywoodense se atrevía a presentar
violencia que hay en su estado en estos momentos?" (en potcenwies) "que ya en esa época era tan evideme que no podía ser negado:
D

l.6
7.4

p .,

!~J

~:~

17.J

20.J

L--!~.:.._:;:•::;;clua::.,:..,..::.;·•=OC!L&gt;:::·::.
ci .J..._ _...:,:
i!;;:,:~;...._ _...1.,_ _....;;;!_!._!_ __.

Flter«e:ENVUD

Parece que en este punto estamos un poco mejor: reconocer
tenemo mucha violencia es ya el inicio de la búsqueda de
solución.
Tabla 12. Respuestas a la pregunta: "¿Cuánto éxito está tenieodod
gobierno en el combate contra el narcotráfico?" (en porcentajes)

uoa
.i.1

.l
4
j

6

7

s
'I

1S
1M
1J.J
165
13.5
44
4.7

,5
6.2
6.1
14.4

lJ.D
16.D
17.7
6.3
11.7

Mucho

Fumtc: ENVUD.

En 1939 Frank Olpra dirigió el filme 1Hr S111ith goes to lf'ÍJ.r
(Caballero sin espado), donde un senador estadounidense, quien
sido elegido por er considerado manipulable, descubre casi
ca ualidad (¿existe al azar en los asW1tos humanos?) que había
complicidad de corrupción en la aprobación de un proyecto
142

bcorrupcíón en el sistema político. Esto también se da en
ll!llerosos países y entre nosotros se remonta a las costumbres del
¡mido imperial español La corrupción e ya una forma socjal grave
rvolencia y agresión, porque supone un de precio por el otro y
¡u bs norma de convivencia.
Entre nosotros, en el imaginario sociaL suele asociar e corrupción
illllcohecho, es decir el delito de soborno a funcionarios públicos,
~se elude que corrupción e apartarse de las norma morales o
thque se considera una conducta honrada aunque a veces e as
ICJOnes no estén calificadas en los códigos penales. Se pueden
b:KJnar innumerables ejemplos de conducta deshonesta en todos
bamb1tos; en el caso de la política, es corrupción que un partido
¡d'tico haga regalos en dinero o especies a cambio de votos venda
llmbramientos en la función pública, como embajadas o notarías,
lllj¡apoyos a los empleados públicos bajo amenazas, obligue a los
ll!presarios a efectuar contribucione especiales a cambio de alguna
bma de protección y varias más. La corrupción aparece tanto en
llllbito público corno privado44 y se calcula que en México lo
anos gastamos 27 mi1 millones anuales en corrupción. E decir
~tá extendida enormemente y no se trata sólo de un funcionario
IDpersonaje, de allí también las dilicultades para poder erradicarla.
tiemplo es lo ocurrido con el fenómeno de la presencia de
uterol en la carne de res que consumimos todos los días; se
_de una agre ión a nuestra salud en la que colaboran ganaderos,
irnos, funcionarios municipales, funcionarios del área de
ería Ycomerciante y que según e descubrió en el mundial de
l iuverul que se realizó en nuestro país, la su tancia estaría
nte en casi toda la carne que consumimos.
Dos preguntas de la ENVUD se refieren a ello y se pre entan en
tablas 13 y 14.

C. !rizar, "Gastan $27 mil millones mexicano en corrupción". El Norte, 16
h)¡g_

143

�fo;r Ha110 111/,mk

{

Tabla 13. Respuesta a la pregunta: "En u estado, ¿cuánta corrupia banhelado, -aqt1q11e uno mismo no lo haga o haga lo contrario;

JfH~mplificar, en las preguntas de opinión sobre si e -votará en
1clecciones, Wl porcentaje cercano al 90 por ciento suele responder
Todo el Nuevo
ars~ aunque en general para todo el país e1 porcentaje de votantes
país
León
d alrededor del 50 por ciento; la idea de que no se justifica
Nada
2.5
4.0
upt.tr soborno debería pre entarse de la misma manera, pero si
2
1.4
1.5
nrmos un porcentaje de 53 por ciento es próbable que haya un
3
1.6
2.3
nro mucho mayor de personas que. admitan que la conducta de
4
2.3
1.9
i:rptar soborno o mordida es justificable. De todas maneras, debe
5
6.8
8.4
mise que los nuevoleoneses estamo más dispuestos a tolerar la
6
7.2
3.3
7
9.9
10.8
anu¡xión que el resto del paí ; prácticamente uno de cada diez
15.0
8
14.1
Wiilantes del estado justifica el soborno. Sería interesante averiguar
9
15.8
11.3
WJre las otras y numerosas eonducta corruptas.
Mucl1a
37.5
42.5
Veamo ahora algunos contextos particulares o condiciones
Fuente: ENVUD.
~es de la manifestación de agresión y violencia en México.
~ primeros días de este año el empresario Miguel Moisés Sacal
45 golpeó a un valet de Torre Altus, en Paseo de la Reforma
Tabla 14. Respuc ta a la pregunta obre justificaeióndel oboroo
mordida (en porcentajes)
llosques) en la ciudad de México lo cual fue videograbado y
imdido en Jas redes, el empresario declaró .. el incidente que se
todo el país
Nuevo León
bdtfundjdo me muestra en una conducta reprobable. Me
Nunca e justüica
55.Cl
53.0
IIOntraba bajo mucha pre ión, lo cual no justifica mis acciones" .46
2
9.0
7 .3
~ habría pa ado si no se hubiera difundido el ataque por las
3
6.6
6.2
&amp;ti~ ¿E tar «bajo presión" justifica una agresión violenta? No era
4
4.1
4 .6
p!lmera ocasión que enía un comportamiento de esta elase, pero
5
7.8
6.5
1
.lllleresante son las reacciones agresivas de la red: 47 la clásica
6
5.5
4.5
7
4.9
8.8
IISpuesta de agresión a una agresión es uno &lt;le los elementos
hay?" (en porcentajes)

•ke

8
9
Siempre se justifica

3.3
1.1

2.0

1.9

2.?

5.0

En F-./ .\orte figuraba.como "SkemeJ".
YLópez y L. Cruz, "Acepta valet disculpa y dinero". f!. / ¡ ·om, 12 enero 2012.
Fuente: ENVUD.
~~te aruma.l debería estar f!n la cárc~I", "Solo porque tienen un apellidos acal
llO qwere deor que provenga de una familia de abolengo y se NOTA, yo creo que
ede un mnúgrantevenido de menos a más yes te e el resultado (sic)", "e pero
A medida que descubrimos mayor corrupción en el 1stema
0
L minida Judía, se el castigo para este upo, no me gustria juzar a toda una
má n o acostumbramos a eUa y lo justificamo ideológica
d por una persona nefasta mal educada. prepotente, arrogante e inhumana
en 1a pregunta de Ja tabla 14 e tamos preguntando por un ele
· "Q_lJE SE APLIQUE EL ARTICULO 33 DE LA CONSTITUGON
de deseabilidad social es decir que la gente tiende inconciente
lü\NAAE AOO 'A NOSDESPRECIAPORSERINDIOSENTONCES
a responder en término de lo que e entiende como lo conve
SE VAYA A CHJN.. A SUMAD ... A OTRO LADO (sic)".
144

145

�l lur.:a111,,1J

( ii'lt,ltlJ

foa,1/,,

culturales como una falsa solución. pero también demuestra la fema modos a los mexicanos o suramericanos que intentan cruzar
agresiva y violenta con que mucha gente reacciona.
rgalmente. Este fenómeno tiene una fa e contradictoria, donde
En los primeros cinco afios de este siglo en la delegaciones, ils victimas no son las causantes del fenómeno, sino que son
Milpa Alta, Xochimilco, Tlalpan y Tláhuac, todas del sur de la cm ooblemente explotadas y agredidas: contratadas por negociantes que
de México, hubo cinco casos de linchamiento. En cuatro de eli b pagan sumas inferiore a las legalmente establecidas aceptando
las víctimas fueron asaltantes menores y en el último un caso, condjnones de trabajo a veces infrahumanas, son a su vez
adquirió notoriedad por sus implicaciones políticas, dos agente1ir maltratadas por quienes ven en ellos una amenaza y on sometidas
la PFP que investigaban narcomenudeo en la zona, fueron tomaib 1110a y mil formas de explotación y humillación. todas generadoras
por ladrones de niños, y linchados e incinerados. 48 Los testimona de violencia.
dicen que cuando llegaron los agentes de la policía judicial D Aparentemente diferente pero similar: el director del Consejo
cuerpos de dos de ellos ardían sobre el pavimento mientras un tem Uv~o de 1a Instituciones de Nuevo León divulgó la noticia de
era arrastrado hacia la plaza de la comunidad, mientras la gente l!I que lm elemento del grupo de elite Fuerza Civil se vieron obligados
y algunos adolescentes pateaban a los cuerpos como si fuese• Henunciar porque no e les cumplió con la promesa de salarios y
balón de futbol Hace pocos días, en una zona cercana, Huitzilzqi oua~ prestacione , pero ninguno de los .ifectados concedió
(Chalco) tres jóvenes fueron linchados porque "parecÍII mtrevistas por temor a las represalia , ya que fueron amenazados
secuestradores"; en realidad, uno de ellos pretendía una relacil room bloqueados en la búsqueda de otros empleos. 50
amorosa con una joven a la que su madre se oponía y pareceqr Afines del año 2008, salió a la luz un caso todavía no aclarado
ésta fue la que desató e1 rumor. 49
hasta donde llega mi conocimiento) de agresión y violencia en
Aparecen en estos casos todos los componentes de los 3'11 Monterrey. Se trata de una institución privada, el Centro de
sociales agresivos y de violencia: un imaginario que lo avala o justtD Adaptación e Integración Fa miliar, A. C. ( más conocida como
(el extranjero, el extraño, el que es diferente, eJ que no es cott fAfFAC), donde desaparecieron tres menores que e encontraban
uno); una población atemorizada e insegura (autoridades enJasql illi bajo cust.odia. La denuncia por e ta desaparición hizo urgir
. '
no se tiene confianza, inseguridad económica); hechos prevlOS Olros hechos: los niños alli internado dijeron estar ometido a
otro día apareció tirado el cadáver de un niño" (sin que pudo mnrinuas humillaciones y vejacione , que incluían golpes trabajos
comprobarse su veracidad, pero los rumores son siempre elemellt furzados, comer alimentos en mal estado. 51 La institución recibía a
que atienden y prenden en los imaginarios de inseguridad Ymit llllios depositados por su padre con dificultades para mantenerlos
Hitler sabía mucho de eso).
'ayuda oficial por el gobierno.
El extranjero ha sido y es victima de violencia en todas las paiii Lo que no ha sorprendido en lo últimos tiempos a los
del mundo, allí están nuestros paisanos en los Estados Unidos;sd rtgiomontanos es la cercanía y la visibilidad de una violencia a la
frecuentes las noticias donde personas que se auto atribuyen_ Id '!Uenos e tábamos aco tumbrado y que nos amenaza como nunca
miembros del Ku Klux Klan se organizan para agredir de distiltl 311les en un territorio que habíamos pre ervado y que creíamos al
margen de la violencia. Lo que se está derrumbando es un sistema
48

H. de Mauleón, "El rumor se convirtió en tragedia", E/ Umvma~ 25 noid'

2004.
49

,

A. Nieto, R Muñiz yA. Espinosa. "Linchan a enamorado; no era secuestJ3111

E/Nom, 14 febrero 2012.
146

--

___ _ _

"Enfrenta estado descontento en Fuerza Civil". Er:Vorte, 12 enero 2012.
VAyala y LA. Rivera, "Escapa una niña de casa-bogar; narra vejaciones",
f.J\"tte, 18 diciembre 2008.

147

�de valores que había funcionado imaginariamente colocando a cadi
uno en su posición social; creíamos que la justicia (en todos n
ámbitos, no ólo el jurídico) funcionaba correctamente yb
acatábamos; que la familia era exclusivamente fuente de amOr,lpl

DE

el consumo de alcohol es fuente de placer sin efectos perveoo,
LA CUALIFICACIÓN A LA ESPECIALIZAque todos (y en especial los ricos) se ate1úan a sus gan.anciii .
legítimamente conseguidas sin explotar o estafar a los demas;ip OON, DIMENSIONES SOCIOCULTURALES DE

los jueces aplicaban criterios de equidad Y "hum~d~d' en to.b
los casos y que no eran corrompidos por intereses mdiv1dual~s'. qu:
la distribución de la riqueza era justa y que cada cual rec1b1,1
merecido; que los religiosos eran caritativos y actuabaJ1 sig_uieoll
el amor al prójimo y eran incapaces de violar a niños o feligrel(l:
que con trabajo y esfuerzo se podía acceder a los bien~s necesa!k'!
para una vida digna; que el bienestar social y la calidad de nli
estaban cada vez más al alcance de todo el mundo.
Todo este conocimiento en sentido contrario, hoy disponiblepm
cualquier ciudadano atento a lo que acontece a su alrededor
comunicable abiertamente (en una época había cosas de las que•
se podía hablar) ha provocado en muchos una reacc
contradictoria: que puede encontrarse justicia por manos pro
convirtiendo a muchos en "superhéroes"; si en los sesenta Y e
del siglo pasado muchos jóvenes abrazaron los .ideales de las gue
políticas (pen ando, aunque de manera equivoc.ada.' e~.
redención comunitaria) lo que hoy tenemos es la salida mdIV
(narcisista y egoísta).
.
Habíamos vivido aislados, creyendo que este paraíso regiomo
era indestructible y eterno, pero la realidad no devuelve ahorn de
trágica la otra cara de un sistema acial cada vez más glob~d&lt;x
hay paraísos aislados en e te mundo, la agresión y la violencta ron
hecho humano universal y lo que varía e la forma en que
comunidad la enfrenta y busca una olución
Es tarea de todos y cada uno el encontrar una mejoría -a
estado de cosas, lo que constituye un enorme desafio que debe
frentarse colectivamente.

148

LA CAPACITACIÓN PARA EL TRABAJO
INDUSTRIAL
Mónica deJ Carmen Meza Mejía 1
Universidad Panamericana
lrma Maóa FJores Alarus 2
UANL

forma parte de una investigación
amplia que explica las raíces históricas del cambio educativo
se dan en la capacitación para el trabajo, bajo un enfoque
pedagógico. En dicha investigación se ubica, en primera
ti, el taller artesanal coma unidad de producción industrial
~ueñas dimensiones, obedeciendo la mayoría de las veces, a
r las necesidades de consumo de una comunidad. Dentro del
artesanal encontramos hombres y mujeres que por dedicarse
producción de objetos, se denominaron" arte anos". El artesano
llll trabajador manual cualificado, poseedor de un oficio. Se le
· con la destreza y, en algunos casos, con el virtuosismo para
dttarrollo de una actividad específica, refiere Illades (1996: 37) y
el mismo autor afirma, el nivel de cualificación marca una
ra línea divisoria con otros trabajadores manuales y constituyó
nte básica del orgullo y la moral colectivas de estos trabajadores
llAIIAJO QUE AQUÍ SE PRESENTA,

~enriada en Pedagogía por la Universidad Panamericana. Doctora en Ciencia
dueacióo, por la Universidad de Navarra, España.
lrtnciad.1 en Pedagogía por la Facuitad de Filosofía y Letras de la Universidad
de Nuevo León Doctora en Educación, por Loyola Unwersity, Cbicago.

149

�.

ilt,,um dt/ LQf711&lt;11 .\li::;a _\lend,

(

lr111,1

.\lana l'úmr /1/1111

(Illades, 1996: 37). Lo anterior se explica porque las socieda Estoque hoy puede parecer obvio en u concepción y definición,
gremiales fueron la forma común de las sociedade de arte ~ser del orden del sentido común no lo fue del todo cuando se
desde antaño, i bien con diferentes modalidade . A saber: aqa iarodujo la maquinaria a1 proceso productivo y se inició el desarrollo
cofradías de oficios, que conservando ese carácter, asociaba rbgran industria que posibilitó una organización de las funciones
artesano de uno o varios oficios· aquellos gremios que conse ~uctivas muy distinta a la tradición artesana. Desde la antigüedad
el mismo cariz religioso-benéfico, primaron el interés profes bEdad Media ya se destacaban las ventajas de 1a división del trabajo.
regulando, por medio de ordenanzas la práctica del of1c'lo, Pan.no fue sino hasta eJ siglo XVIII que e asoció más claramente 1a
concliciones económicas y el nivel de cualificación de u mie ín&gt;n de las tareas con la máquina y se hizo notar las ventajas
maestro oficial, aprendiz mancebo o laborante.
mmmicas que dicha relación produóa. La división del trabajo tuvo
No obstante que el declive del sistema gremial se dio a lo Lugo mespecia1 relevancia en Adam Smith. Enin1Je..rtigació11 sobre fa naturaleza
siglo XVIII en el mundo occidental, no extinguió del todo Lt
•dela nq11e-{_n de las naciones, hizo derivar 1a división del trabajo de
artesana de producir en los siglos subsecuentes. Lo que sí se~ idinación al intercambio que depenrua a su vez de la necesidad de
una transición de la empre a artesanal a la empresa industrial yals Gllrocación y aún de la impatía.4
fabril, como principal forma de producción a lo largo de todo el Enese mismo texto, Smith evidenció, con su clásico ejemplo de
XIX y esto hizo que coexistan dos da es de desarrollo tecno'
ma~ufactura de los alfileres cómo la productividad se
mismo tiempo: una, la producción arte ana que permitió al llkiplicaba cuando el trabajador en cadena sustituía a la elaboración
plasmar us conocimientos en la libre expresión productiva; ~ta- d~l alfiler de cada trabajador. De esta manera, logró exponer
producción en serie, cuyo principio rector es la reducción dec
~cipio angular del industrialismo y puso de relieve Ja
producción al sustituir las cualificaciones humana necesarias
ialización entre distintos tipos de trabajo y la especialización
máquina. Para ello, se descomponen todas las tareas manuab
de cada uno de ellos. 5
sencillos pasos, cada uno de los cuales pueden realizarse con
rapidez y precisión mediante una máquina dedicada a ese fin. qit lltnto'. En consecuencia, el talento humano fue de plazado progresivamente
la mano del hombr . Ante tal visión cuanto más especializada Y
iene de movimiento repetidos mecárúcamente.
'E1t1dr.·· ., d I b .
.
es la máquina mayor e u aportación a la reducción de tiempasy •L~id ,1510n e tra aJo, qu: tantasventaJas reporta, no es en su origen efecto
de producción y menos cualificado tiene que ser el operario.
~- una ?umana, que preve Yse propone alcanzar aquella general opulencia
e
él~ederwa. Es la consecuencia graduaL necesana aunque lenta, de una cierta
Tarobién, en la empre a industrial e adoptaron pautas 10
10 d la
, n e naturaleza humana que no aspira a una utilidad tan grande: la
comportam1ento y de coordinación Yse construyeron un co,1111Xl•rmi110nn. a permutar, cambiar y negociar una cosa por otra" (Sm.ith, ~bro I:
administrativo más elaborado. Es por esto, que en la indus
'IJnobrero e5ura
· el ·a1arnbre, otro lo endereza, un tercero lo va cortando en
sjglo XIX y de principios del siglo XX desarrolladas a gran e
una ha e arte ana o ca era, de tacaron la organización de la
iguales, un cuarto hace la punta. un quinto obrero está ocupado en lunar el
dollde se va a colocar la cabeza: a su vez la confección de la cabeza reqmere
3
0tres ope
laboral a travé de la división del trabajo.
·
d' ·
.
.
.
raciones 1Shntas: 611ar1a es un traba¡o espeaaL esmaltar los a1füeres
· &lt;lis tmto
· coIocarlos en el papel En fin, el importante'
tttodavía es un ofi1c10
1 Entendemos por dtvis1ón del trabajo en la empresa, la descomposic
hacer un alfiler queda diviclido de esta manera en unas dieciocho operaciones
proceso productivo en una serie de tareas parciales, con el fin de elabor.ll
las cuales son desempeñadas en -alguna fábricas por otros tantos obreros
un producto final. Se buscó la división racional del trabajo para int
• aunque en otras un solo hombre desempeñe a veces dos o tres
producción ya que, al especializarse en una t.uea imple, el trabajador Jdq
lles(Smith, libro I: capítulo I).
de trez.i, que el no especialista nw1ca podía alcanzar aunque tuviera par
150

151

�1

,,,

Sobre la misma idea, el autor recomendaba la división del tnbJ En las primeras páginas de La 1iq11eza de las naciones, Adam Smith
para incrementar la productividad de la mano de obra, aum~ntm! mltó las bondades de la nueva economía pero, en la medida en la
de treza de las persona a1 repetir interminablemente la mJSma ta rpr avanzaba en eJ texto, el mismo autor refirió un panorama
simple, reduciendo la pérdida del tiempo en el cambio_d~ ~ cmombrecedor, al aceptar que el trabajo estructurado en pequeña
implificando la operacione , de tal forma que e tacilita!Ü lffls, condenaba a los individuos a un día mortalmente aburrido
introducción de maquinaria.
mdonde la rutina de la fábrica se volvía inclu o autodestructiva,
Se revelan, por tanto la tres ventajas má importantes de la · pirque los seres humanos perdían eJ control sobre us propios
de la tareas en el taller del iglo XVIll que de cribe Adam mith. ilfuerzos; la falta de control sobre el tiempo de trabajo afirma
que la división del trabajo se realizaba entre dieciocho artes~• hhard Senett (2000: 37), significa la muerte mental de las personas.
trabajaban todos con sus mano : 1) un incremento de la habilml En el plano humano, eJ proceso clásico de la división del trabajo
cada obrero tomando mdividualmente· 2) la economía del · pllVoca la imagen del trabajador como unidad funcional intercambiable
p rdido en el paso de una tarea a otra; 3) el inv nto de ~áqu.ÍM ~~ptación rápida a máquinas especializadas facilita ese intercambiosimplifican el trabajo del obrero y permiten a un olo trabaJador
b_mcomunica, le rebaja el esta tu profesional, convirtiendo el arte u
como vano .
imdel artesano en un oficio de fábrica en donde la habilidad técnica
Del mismo modo como mith resaltó las ventajas de la div' · dmgenio del artesano para elaborar todo un producto, se sustituye
trabajo reparó en la misma obra, en alguno de su incon:e~
bespec1alización de una fase del proceso productivo, bajo la lógica
la sección que tituló "De los gasto correspondiente a las lilS
que una porción determinada de trabajo mecánico corresponde una
destinadas a la educación de la juventud"_&amp; En otro parte del
·n determinada de trabajo humano y aumenta la impersonalidad
texto Smith reflexionó sobre la educación de las clases bajas Y él convirtiendo al trabajador en un mero ejecutante, alejado del
que r:querían más atención del E tado que la de las personas d~ ·
Ucto final De manera que el hombre va paulatinamente advirtiendo
y fortuna, cuyos padres podían atender a u intereses, Y de
él mismo ólo su capacidad técnica para hacer y lo reduce a un
vidas a diversas ocupaciones, principalmente intelectuales, a
ho1110 fabn:
de lo que ocurría con los hijo de los pobres.7
De acuerdo con Karl Marx, las relaciones de producción que
lltn la ociedad industrial capitalista originan una enajenación o
~ "Con lo progresos en la división del traba10 la ocupación de la mayor
inación total del trabajador, que deja de ser suyo para pertenecer
Jas personas que viven de su trabajo, o sea la gran masa del pueblo se ~dUCf
8
• La enajenación en Marx subraya u ignificado de totalidad,
pocas y sencilla operaciones; con frecuencia, a una o dos tareas. Conside
embargo, que la inteligencia de la mayor parre de los hombres se pe
necesariamente en el ejercicio de us ocupaciones ordinaria . Un hombie
mayor parte de su vida en la e¡ecución de unas pocas operaciones muy e
uniformes en sus efectos, no tiene ocasión de ejercitar su entendimiento o
su capacidad mventiva en la búsqueda de vanos expedientes que sirvdll
mover dificuludes que nunca se presentan. Pierde a í el hábito de aquelb
y se hace Lodo lo estúpido e ignorante que puede er una criatura humaoa
Libro V, capitulo l, parte III: articulo II).
7 "Tienen muy poco tiempo para dedicarlo a la educación. us pa
pueden mantenerles en su infancia e mmediatamente que e hallan en co
de trabajar han de aplicarse a algún oficio, que les pernúta atender a sus
152

oficios on, por regla general, tan sencillos y monótonos, que no ofrecen al
muento ocasión para ejercitarse y, al mismo tiempo, y menos inclinación aun,
~Jrse a pen ar en otra cosa ( !Dlth, libro V, capítulo I, parte Ill: artículo II).
Asi como en el sistema natural la cabeza y la mano forman un con¡unto, el
laboral umfica el trabajo de la mente y el de la mano forman un conjunto, el
laboral unúica el trabajo de Ja mente yel de la mano. Más tarde uno y otro
ha ta conformar una antítesis radical El producto, antes fruto directo del
or individual. se transforma en general en el producto colectivo de un perCOmhmado de trabajo, cuyos miembro están más ce,:ca o más le¡o del manejo
0 de trabajo" (Marx, libro I, capítulo XTV).

153

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\1 i ,,. I m1,I \l un J--111,.,

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pero como apunta C.arlos Llano, bien mirado el nivel de enajenam mereciente tendencia a calcular lo métodos más apropiados para
que Marx detectó no tenía la profundidad ni el carácter totaliia [mlegUÍr mayor eficiencia en la organización empre arial. in duda,
que él le atribuía,9 sino de una enajenación periférica que se prod1Kt mconcepto de racionalidad' y organización' recogen de una
en el orden del resultado económico cuando el trabajador e ob~lll'i 1111era integradora y pura, la organización más racional de nuestra
de algún modo en el producto y se le ustrae una parte de su piro, mad: la empresa. El hecho de que, en términos relativos, la
(Llano A. 1988: 172 y Llano, G 1993: 59).
~ción empresarial, esté concebida más intencionalmente que
Aunque la finalidad de apli ar la técnica a la empre a es bdr ~ organizaciones sociales, ba hecho que se le atribuya un grado
liberar a la per ona del trabajo peno o. lo cierto es que cuando rracionalidad tal que la ha llevado incluso a operar como máquina
ser humano se somete al ritmo de la máquina, su comportamiemo mbusca de entidos específicos.
se mecaniza; cuando la per ona trabaja para consumir y tener IIU!. Para entender más claramente el paradigma rnecanici. ta de la
se esclaviza; cuando el trabajador hace de u comportamiento um mµnización tan característico de la ociedad de los siglos XIX y
rutina operando con máquinas lejos del contacto con otros IX. en que el pensamiento instrumental o calculador define los
trabajadores, se aísla y cuando las tareas se parcelan. la capacitaed ljfflos de la vida en general y en específico, de la vida laboral,
para el trabajo se tecnifica.
tbemos tener presente lo fundamentos del pensarrúento moderno
Las consecuencias del mal ordenamiento de esto factom: l!elque se basa. Esta perspectiva de la organización concibe a la
empresa, trabajo, tecnología, educación y persona, e concretan el •esa como una máquina diseñada y estructurada para alcanzar
que el trabajador, mero ejecutor, no aporta nada personal ak ~os predeterminados; implica la búsqueda de la 'mejor• y
ejecución de la tarea que desempeña. De modo que, la eficacia yk !la' forma de organizar La empresa para lograr tarea específicas
productividad se convierten en los criterios de máximo valordeouo 'mspira la imagen del "director como un mero ingeniero
de la sociedad indu tria! y la condición de la e pecialización end 'l.anizacional' cuyo trabajo es el de diseñar y dirigir una
trabajo se presenta como útil porque permite la optimización ddJ tganización efectiva y eficiente; esto es, dividir el trabajo, establecer
procesos. La subordinación de la persona a modelos técnicamedt ~raciones rutinarias y enseñarlas, er predecible y actuar con
pensado anulan toda posibilidad de diferencia y libertad personil illleza cuando esto sea factible. Por consiguiente al diseñar la
y los criterios de éxito son de un bienestar reducido a la expresd 'tallílación empresarial, la dirección decide bajo su propio esquema
de la pose ión exclu ivamente material
-eptual cómo las tareas van a fragmentarse en varios trabajos y
Como vemos, esta vISión del desarrollo económico, centrada ti a.no éstos, a u vez se van a agrupar en ecciones, divisiones y
la premisa de que el aumento de la productividad - producción ~mento . También se toman decisiones sobre cuántos ruveles
unidad de factor- depende de la utilización del trabajador, u •utoridad van a establecerse, así corno sobre cuestiones de la
IHura!eza de los canales de comunicación y las estructura de
~~sación, la proporción de supervisores y supervisados, el
q En Marx, el concepto de enajenación se reduce a la alienación del proleta
~
el proce o de trabajo dentro del sistema de producción capitalista. "u
l10 entre centr.µización Y d~centralización, entre autoridad
autonoD11Zada y enajenada que el modo capitali ta de producción confiereen dtkgación, el grado de formalización y estandarización de
eral a las condiciones de tr.ibajo y al producto de trabajo, enfrentados a.l ob
edimientos e instrucciones y cómo enseñar tales procedimientos
1151ruccione a los trabajado re .
desarrolla con la maquinana hasta convertir e en «antítesis radical,. De .du
parecer la maqwnana estalle, por pnmera vez, la revuelta brutal del rrabajadorcoi' ~ la teoría de mayor trascendencia en el siglo XX q
t t
el medio de traba10" (Marx, libro l, capítulo XIII: n' 5).
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el as pecto formal de I diseño organizacional sea la de la burocraa mriores - , basadas en la autoridad tradicional o caásmática-.13 Weber
Es claro que la racionalización ha conducido a la burocracia, en~ a.o:luye que las formas modernas de poder se materializan sobre la
cual una serie de características estructurales tales como la ruta oase de una autoridad "legal-racional", que crea su propia estructura
en el trabajo, geoeraJmente sencillo y repetitivo y, por consigu~ ~tiva: la bur-ocracia; la forma más eficaz para conseguir una
los procesos de trabajo altamente normalizados, dan lugar ala pt!Ón óptima en organizaciones complejas, por ''su superioridad
"burocracias maquinales" de nuestra sociedad, estructuras In moca sobre cualquier otra organización" (Weber, 2002: 730).
para funcionar como máquinas integradas y reguladas.
Para facilit.ar el análisis del proceso de burocratización, un proceso
10
La burocracia maquinal, es la estructura que surge tras-k 11orable, Weber, desde su óptica, crea un modelo o 'tipo ideal' de
Revolución Industrial y que describe en un principio Max Weoo11 IIOCracia, con el cual explica cómo sería ésta si existiera en forma
Eco1101nía)'Sociedad(l922).u Para comprender las ideas de Weberm ~ El ttpo ideal de burocracia de Weber es considerado como una
la burocracia es preciso situarlas en el contexto más general de su~ ~e~ de boceto de una estructura inalcanzable e .irrealmente pura,
de la dommación En ella, trata de establecer las condiciones en• 11Xl b cual puede compararse la realidad y es a menudo considerado
que la persona que detenta el poder justifica su legitimidad y las fo1111 oxoo el punto de partida conceptual de la teoría de las organizaciones.
en que los sujetos sobre los que se ejerce el poder se someten Aél~~ Se pone de manifiesto que bajo unos principios básicos de diseño
poder es "la probabilidad de imponer la propia voluntad, dentrode111 llµ!Üzacional puede obtenerse mejores resultados y el máximo de
relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sei~ !lmncÍ.ls. Se intuían grandes expectativas en términos de rendimiento
fundamento de esa probabilidad" (Weber, 2002: 43), Weber se pregid 1ulxiad si las grandes organizaciones conseguían ser administradas
bajo qué formas modernas se encarna el poder para aceptarlo ali rk la base de procedimientos claros, competencia y coordmación
autoridad legítima. Para aclararlo, contrasta las formas de administr.!(11 En forma de tipo ideal -esto es, en un caso puro imaginario del
pública características de las sociedades modernas -es decir, aqd tnómeno- la burocracia tiene las siguientes características, según
que se basan en una forma de autoridad "legal-racional" 11 - conforoi f11Ckel (1996: 115):
10

La palabra 'maquinal' denva directamente de los escritos de Max Weber(i~ 1 L
· ·d d
·
•
•
• decmva
· · deJ.ide la nto de 1a orgaruzac1on
·, burocratJ.ca
• s1em
· prelu¡¡; «g . as. , act1v1 a. es. requendas para el .func1onarruento
1920). La razon
. .de la
su supenondad puramente técruca sobre cualquier otro tipo de organización.
amzacton se d1stnbuyen de forma fiJa como obhgac10nes
11
"Un mecanismo burocrático perfectamente desarrollado, actúa con rt'JJci' ~les. Las tareas complejas se subdividen y cada funcionario tiene
las demás organizaciones de la misma forma que una máquina con relaciónl11 . ___ _
métodos no mecánicos de fabricación. La precisión, la rapidez. la univocJbi.l ·ll!it&gt;ional' - .
..
- - ..
d d la d ·
, la rufi
·d d 1 ·
bo~
, cuyas cond1c1ones de serv1c10 se basan en un contrato, con un sueldo
0 fi · lid d I
Chla ad, fi-a~o~t:mui ªd '
iscrebcmo, · u orrnnaliª ' ª n~~o_sa su nte ~ ~graduado según el rango del cargo y no según la cantidad de trabajo, y derecho
e1a orro e 1cciones y e costos o ¡et:IVos y perso es, son ummtame ,
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coniorme a reg
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, e e. cansma, se p1er e ta ien .auton ad. Laautondad
ª es una re1a c1on social
específicamente
extraordmaria
y puramente
pe r1
es tablec1·d.i, en e1marco de una •compe. tencia concre ta·, cuyas de lim1·1:aC10'nye~
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(Weber
izac1on se n Ml en Ia
a o 6¡etIVa y en as exigencias prores10 e~ _
-.i;:7¡ ¡.7 )
'
actividad del fuacionano. El tipo de func1onanoes el del funcionariodetor,
156

16

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157

�t/i,

,\lóm,a de,

un área definida de responsabilidad en la que está especializado.
•
Rige el principio de la jerarquía funcional y de la tramitación,
es decir, un istema firmemente organizado de mando y ubordinación
de las autoridades inferiores a las superiores. La inspección garanti?.a el
cumplimiento de las disposiciones establecidas.
•
El funcionamiento de la organización está regulado por un
sistema consistente de normas impersonale y previsible .
•
El reclutamiento, la promoción, y en general, las reglas que
definen la carrera burocrática se configuran obre la base exclusiva
del mérito y la especialización, siendo, por tanto, imprescindibk
una formación profesional apropiada al cargo.
•
Los funcionarios son asalariados a tiempo completo. La
remuneración está de acuerdo con su po ición jerárquica. Ningún
miembro de la organización posee los medios materiales con que
realiza su trabajo ni puede utilizar su cargo para favorecer sus
intereses privados. El trabajo y la vida privada constituyen esferas
estrictamente eparadas.
•
La conducta de los miembro de la organización se acerca aun
modelo de acción racional, gobernada por reglas o procedimientoS
escrito que obviamente son objetivos e impersonale .
Pero, el tipo de fenómeno burocrático no se circunscribe sólo a
la administración pública, sus características definen también las
pauta de la empresa industrial. Más aún, el propio concepto de
racionalidad está asociado al mercado y al surgimiento de la empresa
capitalista moderna, porque satisface determinada necesidades
inherentes a la producción en gran e cala, que podemos sintetizar
en las siguientes referencias: a) aumento progresivo de tamaño, que
ha supuesto un incremento de las exigencias administrativa; b)
especialización creciente, con uno roles definidos por normas
precisas; c) conocimientos técnicos también especializados; d)
tecnología mecanizada; e) planes a largo plazo con base enconie~
racionales y a una e tructura estable; f) disciplina continua y rígid2
de todo el personal.
La transición a la estructura burocrática dentro de la empresa.

158

C1r,,M1

11

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\/t- • for. .\Iam. f-,7,;r AlinJJ

parece iniciarse con la especialización del trabajo, procediendo del
mod~ s_i~~ente (~tzberg, 1995: 284): 1a especialización requi~re
bdehruc10n de la Jerarquía de autoridad para que pueda introducirse
bcoordinación mediante la supervjsión directa. Luego, a medida
que se especializa más el trabajo y crecen las unidades la
. ·,
'
orgamzac10n recurre a la normalización para su coordinación. Ello
mtroduce una importante división del trabajo administrativo
ieparando el diseño en las tareas y la supervisión de Jas mismas: ;
iñad_e una tecno- estructura para planificar y formalizar el trabajo.
Si la producción por unidades es de naturaleza artesanal
furmándose 1a estructura del taller a partir de las habilidades de lo;
rr.ibajadores situados en el núcleo de operaciones; es decir, de
acuerdo con la naturaleza no normalizada de us sistemas técnicos
lJs de producción en serie, surgen precisamente a raíz de la
il.1turaleza normalizada de sus procesos productivos, hasta el punto
Je que la forma burocrática de e tructurar a la organización, es
macterística de la empresa industrial y entre u notas más
IOb~e_salientes, como ya se ha explicado, el ser más racional que
lllllll:tva, maquinal más que orgánica, impersonal más que personal.
Es un hecho pue , que el aumento y 1a tecnificación de la
~ucción ocasiona un incremento de tamaño y complejidad de
as-empresas, que acaban convirtiéndose en organizaciones formales
&lt;on una estructura burocrática. De ahí que, el resultado de
trrcuniento organizacional de la empresa, sea la aparición de un
ftrsonal e pecializado, separado del trabajador directamente
~lado a 1a producción, con distintas posiciones en el interior de
Jerarquía funcional que abarcan desde el personal directivo
iGsando por lo técnicos hasta el de oficina, como observa Luca
11.arin (1992: 13).
Por estas razones, a medida que la propiedad se separa de la gestión,
"1ie?ta la proporción de técnicos encargados de poner al día la
~ar~ burocrática y como afuma Alain TolJ!aine (1985: 419) la
~dad de la empresa se olvida: las decisione se elaboran en
ti1&gt;s los_ niveles de la jerarquía, en todos los sectores de la organización
~qu1era que puede aplicarse el conocimiento científico.

159

�\fr,mr11 d·' C.A1111•;, Ur.ra \1r¡Íl1, Jr,1111 \ f,,m, h7r,rrs ~l111r&lt;

La nueva realidad que demanda soluciones prácticas pan aoon de ejercer el oficio en toda su extensión cada trabajador
indu tria, bajo la influencia de la mentalidad in trumental dr w,iaperdido el conocimiento así como la e.icperiencia de los distintos
época, somete a la organización empresariaJ cada vez más a ,ocedimientos. De esta forma, la destreza, la habilidad, la
científicas; en la medida en que la producción se encadena J fl)fesionalidad la maestría e atrofian al no aplicarse sino a distintas
masifica se sustituyen a los cualificado14 por obreros especializ pione muy limitadas y siempre idénticas. Especializándo e
a ignados a tareas limitadas rápidamente aprendidas y repetidas una pequeña parte de u oficio, cada artesano se convirtió en un
forma mecánica hasta normalizar sus habilidades.
mijador parcelario. El sistema fabril de la época lo reduce a mano
De uerte que aquel trabajador que se ocupa del producto,dt iobra y al hacerlo no puede considerar ya su personalidad fuera
herramientas del mantenimiento y de la organización de su p su papel como factor de producción. Por tanto, de una actividad
trabajo, e tran forma en un trabajador e pecializado en una lftsana que organizaba su ciclo de fabricación total, en torno a las
concreta de la elaboración de un producto y se encue ibilidades humanas, pasamo a la organización índu tria! que
ubordinado a 1a disciplina de un trabajo organizado por otros; Ípuso, sus propios ritmos y en donde la plasticidad del trabajo
a poco se da Ja lenta disgregación de la condición artesanal
ano no sirvió para llenar los intervalos abiertos por la
que trabajar ser hábil, y adquirir tanto lo propios instrum
ación.
como La habilidad para servirse de ellos eran una misma coa En la medida en la que las empresas e hicieron más grandes y
Advertimos la transformación del artesano cualificado del urrieron de un personal asalariado, la compo ición y las
tradicional, que ha pasado por un aprendizaje que forma parte cterísticas de la mano de obra cambió. De igual manera, la figura
sistema formativo de las arte y oficio , a un traba1 b dirección típica de la primera fase de la industrialización, se
absolutamente descualificado, aunque especializado, de prov~
tormó. Pasó de unir en la misma persona la propiedad y la
todo conocimiento profesional, pero fácilmente adaptable a ción de la empresa a separar amba actividade . Surgió por
nece idades de la producción en cadena. La máquina coas
razón, la figura del director con nuevas cualificaciones exigidas.
entonces para el obrero un nuevo medjo exterior en el
gamos aquí al desarrollo más completo de la teoría burocrática:
actividad debe encontrar una inserción original, y que m
transformación de los directores en expertos" (Touraine, 1985,
definición de u tarea.
kllno I: 388). Expertos que gracias a un conjunto de conocimientos
in duda la e pecial.i.zación de tareas había limitado ta
cuado basados en la ratio técnica partieron del principio de
intervención de cada artesano que el oficio se perdió. Al pe
para cada problema existe the bes/ one wqy, la solución óptima,
E I término 'cualificación' puede entenderse en dos sentidos. Uno d
persona; otro, el que e exige del puesto de trabajo. Para este trabajo. def
término. como aquella iltribuc1ón que se da al trabajador despué del pe
aprendtzaje -tirocinio-, que lo habilita oficialmente para el desempeño del
r; La estandarizacíon de procedimientos, producto de la divisjón de wreal;
a la utilización de sistemas de producaón en cadena. se encarga de recortJr
más el contenido de un puesto, a la vez que genera un tipo de trabajador
cualifi ado y e penalmente conocedor de un numero de operaciones c.id.i
limitado para las cuales muestra una excepcional destreza, con el consiguiente
de tiempo y de costos de producción.
14

160

la cual no cabía discrepancia razonable en el esquema de un
tema tecnocrático.
En lógica conexión con ello, lo expertos, los 'tecnócratas', que
prendieron no sólo a los técnicos del proceso productivo, sino
ién a lo; especialistas en managmm1t, y por ende, expertos en
· tcación, organización, investigaciones operacionales, análisis
sistemas, entre otra actividades y funciones, en una palabra, los
endido en teoría y práctica de sistemas, se justificaron a
mos por apelación a las forma científicas de conocimiento.

161

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\fmu ,1 ,Ir!&lt;..,.,,,,

(

Así, mientras que en el is tema artesanaL la cualificación de quien
c:Lrigía e definió por un nivel tal de conocimientos habilidades y
actitudes propia del oficio, que colocó al maestro arte ano en b
cú pide de la organización y le convirtió en el elemento central del
sistema y de la en eñanza de ese trabajo pue es él quien organizaba
las actividades en el interior del taller elegía y decidía sobre los
método , las herramienta y lo movimiento apropiados, egún b
té nica del oficio y definió e I grado de participación en la elaboracion
de la artesanta del aprendIZ y del oficial; en el sistema de fábrica, b
cuahficac1ón de quien dirigía se e tableció tanto por la facultad de
decisione y de mando como por 1a facultad para rganizar
racionalmente el trabajo según la jerarquía de la e tructura
organizacional.
La empresa se compuso en lo ucesiv de pue to de trabaio
pree tablecidos ocupado por personas, en función de u habilid.td
para adaptarse al ritmo de la máquinas y no ya de de per onas qll
ejecutan un conjunto de tareas para elaborar una artesa nía, que se
ganaban un pue to en la organización a partir del grado de
virtuosismo que mo traban en su arte u oficio. De tal manera que b
preparación de lo nuevos trabajadore e redujo a la row
manipulación de la máquina, algo muy alejado de la producción de
'oficio'. A í comenzó a perfilarse la figura de una forma de trabajai
que ella la eparación trabajo mental y del trabajo manual 'donde
el artesano e convirtió en trabajador de poseído de u cualificaoon
profesional y ometido al empre ario.
ta tran formación e tan profunda, tiene tanta con ecuenci.ls
sobre todo los a pectas del trabajo ) sobre las actitude de los
trabajadores que puede decirse justamente que epara radiLalrnentc
un istema de trabajo de otro. i el antiguo istema e califica &lt;k
«artístico» el nuevo se define como 'técnico'. Este fenómeno
entraña uno de lo grandes temas de los autores clá icos. que
vindican la distinción entre la de · ión desligada de la acc1on
ejecutora y tran formadora de la materia y divide el trabajo en
trabajo directivo y traba¡o operativo. Una relacioo nece ariamentt
jerárquica y orientada al logro de una mayor eficiencia, quien mandJ

162

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yquien ejecuta; una frontera bien trazada entre los overole de

rr.iliajo y las camisas blancas observa Touraine (1985, tomo l: 411 ),
connotando la di tinción diferentes cargas de pre cigio y poder para
una y otra categoría.
El prop1etano legal y el director efectivo de la producción no
mn ya idénticos. Entre ellos, se marca un clara di tancja: la
apacidad, el carácter y la cualificación se convierten en los
principales hito para el aseen o, pue para la naciente ociedad
mdustriaJ. que entiende el desarrollo económico corno un proceso
mel que la división del trabajo aumenta la e pecialización y la
mteracción entre Jos agentes económi os, no hay otra manera de
ordenar la empresa más que al modo de un racionalismo empresarial,
que busca ólo paradigmas productivos. La diferencia con el pasado
rs importante. Una vez que se concibe la fábrica como una unidad
de producción que funciona de manera mecanizada, e coordinan
os agentes de producción en función de ese único objetivo.
La necesidad funcional de la sociedad industrial, plantea el
empleo progresivo de personas técnicamente preparadas que puedan
hacer frente a dichas necesidades. Tal ituacíón aunada al fuerte
mterés que desde el último cuarto del siglo XIX se deja ver por las
1Plicaciones práctica de la ciencia en la industria, por el papel que
rstadesempeña en la pro pei:idad económica de un país desemboca
tndos caminos, que se explican a contrnuación.
Uno, el que genera un conflicto entre las necesidades de
~trucción técnica de una sociedad indu tria! y los ide le de una
!ducación liberal hacia la cual tienden tradicionalmente los estudios.
Eneste a o el creciente interés por la cosas útiles y el aumenlo
dd reconocimiento del valor de una amplia difu ión del
0nocimiento práctico ademá de la preocupación educativa en
Cltanto a establecer un i tema de mstrucción técnica, hacen posible
bapertura de diversos institutos politécnico .16 E I canuno ya se
tltuentra preparado para la expansión de dicha instrucción.

~nMéx1co en los años treinta, se crea el IPN, bajo el mandato del presidente
Cárdenas del Río.

163

�Con la decadencia del si tema gremial otra razón para que S1Bpn
la necesidc1d de una instrucción técnica que habilitara para el na,
en las fábricas, lo industriales incieron temor de que se divulgw~
ecreto profe ionale y se re istian a apoyar el movimiento e&lt;lldll
de la instituc1one politécnica . Después de todo con la upreum
industrial que experimentaron las sociedade industriale , se pmm
las ba es para establecer las tradiciones mdustriales en 1a que lacm
Y l.i investigación estaban au entes, además los propietarios y
directores c.irecieron generalmente de conocimiento cientílm
dudaban de si fa instrucción técnica debía darse a los trabajadoos
limitarla a los c;upervisores y directores. Ast vemos que la falta &lt;le,ff
por parte de la mdu tria para la instrucción técnica dentro de ■
sistema educativo además de un inadecuado istema de educa
elemental que posibilitara el acceso a estudios medios y upell&amp;
influyeron indudablemente en que e capaciwa para el trabajom
misma fábrica.
Dos, por medio de un sistema de capacitación para el traba~qi
empezó a de arrollarse en las mismas fábricas, en donde se blld
reunir el conocimiento empírico de los artesano , registrarlo, clasifui
tabularlo y reducrrlo a leyes y regla , para luego ser enseñado a bdl
obrera en formación, como pretendía el 'Taylori mo', 17 al consill
que la capacitación para el trabajo había de realizarse en cada obRI
hasta alcanzar u mayor eficiencia y productividad, i11 s,t11. 18

_ __
El 'taylorismo' es un sistema de trabaro que se desarrolló al interior&amp;
primeras tabricas mdustriales de los Estados Unidos de América, como m
del trabajo del ingeniero Frederick Winston Taylor ( 1856-1915). El sistema co
por una enumeración completa de todo los factores de quienes depende
fenómeno. cada operación estudiada; después de haber reconocido todo· lo5 t
qu~ inter~·ienen, det:rmi~ pore~penencias yobs_e~acione todo lo preus,1s ¡x
las relaciones numencas que eXJSten entre los distuttos hechos en presencia. T
uego a esta blecer as1 un cierto
·
,
.
,..
numero
de reglas cuyo con¡unto
se conoce,..nombre de· istema Taylor' 0 'Taylorismo'.
1 En palabras del mismo Taylor: ~Implica unarevolución mental complcu
parre de lo trabajadores de cualquier esrablecimiento o industrial unarevo
men~al completa po~ parre de esos homb!es en rnanto a sus deberes respecto
trabaJo, a us rompaneros y a us patrones (Taylor, ¿Quus laadnm11s:rorzmi(l{11
11

164

En adelante, se concibió un 'nuevo tipo de trabajador', definido
como "máquina que piensa". Por tanto, es congruente y casi
.rvitable que en el transcurso del desarrollo científico que
QIXterizó el término del siglo XIX y el inicio del siglo, el er humano
raplicara a sí mismo ese paradigma científico, tenido por único y
miversal. No resulta inconsistente entonces, que la máquina se
IDl!cibiera como la medida del hombre. Ambos constituyeron el
muro de la producción. Los estudios de organización se centraron
mcómo adaptar la máquina a las cualidades del hombre y cómo
iloptar el hombre a las posibilidades de la máquina. Y, eso no se
bgró con el antiguo sistema de las artes y oficios, que tomaba años
t formación en y para el trabajo y para vivir según la condición
,opia del mismo; se logró con un sistema de aprendizaje orientado
11.! productividad o trainin~~ que tomaba apenas unos días para
csw-capacitado frente a la máquina, pasando así de 1a cualificación
~ antaño a Ja especialización en el trabajo.
Actualmente la valoración de los vínculos entre capacitación y
112bajo tiende a variar conforme a los futuros escenarios que se
¡RSentan, y que algunos llaman sociedad postindustrial, entre otras
npciones. En dicha sociedad encontramos elementos, en decir de
lllrich Teichler (2005: 47), como son: los conocimientos que se
IUelven la célula central para la prosperidad económica, el bienestar
~ial y la innovación en todas las dimensione de la vida humana,
bque significa, por un lado, que los grupos sociales más poderosos
t influyentes están constituidos por algunas de las élites
e
,Oiesionales, entendidas éstas como aquellas que han adquirido
~habilidades cognitivas y lo conocimientos sistemáticos necesarios
para ocupar los diferentes puestos de trabajo que requieren un saber
iterminado. Significa también, que en este entorno poscindustrial,
Dcapacitación para el trabajo en la empresa, se transforme según
dmod r d
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e10 e competencias que usca otar a a orgaruzac1on e
•
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.
1,.1
~~ XXI, de una fuerza de trabaJO flexible, mult1func1onal,
CU!ificada y certificada, capaz de responder a las exigencias
11tructurales del nuevo trabajo. Esto, entre otros factores, está
bando a las organizaciones empre ariales a ser cada vez más
r.onsc·
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lentes e a neces1 a e poner e W1 person que pase e
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la cualificación a la profesionalización de u saber y su aber lwr lilliograña:
productivo lo que vislumbra un nuevo cambio educativo y om
nueva acultura ión a la e true tura de trabajo emergentes~ IL1AD ES, C. ( 1996). f lacia la Rfff,úhlica dd trabtyr,. La organización artesanal
paradigma po tindustrial que valdría la pena analizar con la fim
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166

167

�Des empleo y pobreza: el binomio
excluyente

Maáa Luisa Marcinez ánchez"'

Et TRABAJO HUMANO ES EL ELEMENTO DISTINTIVO por excelencia por
medio del cual lo seres humanos transforman la naturaleza· innovan
crean nuevos biene y conocimientos en un permanente
lllercambio de energía por satisfactore . En la ociedad actual tener
tn empleo 1 implica la po ibilidad de acceso a otras fuente de
otaest.u acial como on la alimentación, la salud y la educación.
lllembargo lo alto índices de de empleo en el mundo· conminan
1cues tionar a nivel mundial, la efectividad del crecimiento
~nómico como generador de empleo más y mejor remunerado
Tk creación de la r.iqueza vía la mayor Libertad de circulación de
,·Oireuora de la Facultad de Filosofia y Letras de Ja Universidad Autónoma de
~o León

Liditerencia enue traba10 y empleo es que en este úJt1mo e t.á presente L, idea de
lirrerse en un mercado laboral por W1 alario con regulaciones y normas vigentes
~trJ sociedad. (MoJSe, 2000)
1.i Orgaruzac1ón Internac10nal de! TrabJ.JO, plantea que el 25 - 3011/o de una fueJZa
~de lrllbajo de más de 3,000 millones de personas esta en muación de subempleo,
~as que 140 millones están pura y simplemente desempleados ("lnforme sobre el
~en el mundo 1998-1999. Empleabilidad y mW1cliaLzación, papel fundament.a.1
formación". OIT. Re umen. p. 1.)

169

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bienes, de capitales y de trabajadores de un país a otro. Y a 1111 Gmuza, 1998); pero es un hecho que para el año 2000, de la
nacional se impone una reflexión -por un lado-, sobre la poliooi ~!ación total de 97;483,412, la población ocupada e de
empleo, e decir, las acciones con que el gobierno mexicano t,01,994 y según la Encuesta Nacional de Empleo para el tercer
propone amortiguar o di minuir el desempleo y-por el otro-, eoqi EeStre del 2003 hay 1.2 millones de personas en desempleo abierto
medida dichos programas están orientados e incluyen a la poblacili dmonto equivale a una tasa de desempleo abierto de 2.8% que
en condicione de pobreza.
~ralos valores registrados en los tres últimos años. EL problema
En México y a raíz de la crisis económica de principios de los complica por lo niveles de pobreza que existen en el país, es
los gobiernos empezaron a buscar otras estrategias de desa~ kir, ~ falta de empleo contrae el consumo e incrementa la pobreza,
económico, con apertura al extranjero y ajuste estructural al intera •lo cuaJ tanto la política económica como la social convergen en
del país. El gobierno redujo su papel como empleador al veor R asunto.
gran cantidad de empresas de u propiedad, pero inicia en esta OllSlll Una gran cantidad de estudios en tomo a la pobreza en México han
época una serie de medidas promotoras del empleo, como la entm ¡qx&gt;rcionado el sustento a u política ociaJ. Al mismo tiempo,
de capital productivo al país y la implementación de programas• inocturas administrativas con alcance en los tres niveles de gobierno
empleo eventuales, para aliviar el creciente desempleo en qutr ano la Secretaría de Desarrollo Social ( EDESOL) han operado
vieron envueltos un gran número de mexicanos.
amos programas de combate a la pobreza. (López, 2003); sin embargo
Entre las medida que tenían por objetivo el control dr lri:lioón entre los programas de atención a los pobres6 -en particular
inflación, vía una erie de pactos, se contuvieron lo salarios a lb desempleados pobres- y la generación de oportunidades de acceso
e pera de que e to fuese un atractivo para la inversión extr~ kmpko para estas amplias capas de población, ha sido poco explorada.
productiva· ademá en 1989 se decretó que la inversión extr fttrabajo es un ejercicio de reflexión sobre la política de empleo y
de una empre a podría alcanzar hasta el 100% mientras que
posibles efectos en la población en condiciones de pobreza en
olo se aceptaba el 49%. Sin embargo estos e fuerzos no
lxio. Se inicia con una revisión sobre los enfoques teóricos actuale
suficientes para satisfacer la demanda de empleos de la pobla lle la pobreza y el desempleo; para luego realizar un análisis critico
puesto que por ejemplo, de 1988 a 1994 se crearon ólo 500,
la polltica social y finalizar con una propue ta.
nuevos empleos, cuando e necesitaba un millón de pue tos
trabajo por año. (Pozos 2000), y durante el año de 1995 se per · í'!Sonas podían participar ólo una vez en su vida. u objetivo era mejorar la
.más de un millón de empleos en el sector formal, con un consec

mcremento del desempleo (Ganuza, 1998).
En esa última crisis, el gobierno impulsó un programa dise~
para el entrenamiento de trabajadores desempleados 3 e imple
.
otro emergente denommado Programa de Empleo Especial
d d
l d
· d
d la
.. d
u oso re su ta os como amortigua ores e gran cnsts e ero

ihd técnica de los trabajadores. EJ plan derivó en la creación de más de medio
de empleos de cor to p 1azo, 700,,o de ¡os rua 1es fu eron en aseas
,
ruraJes. y a que
lnba¡adore recibúmel800/o del alario mínimo vigente.

foblauón que no trabaió ni siquiera una hora durante la semana de referencia
manifestó su disposición para hacerlo e hizo alguna actividad para obtenerlo.
EGI)
~ · ibe
COIICJ
aquí la pobreza tal como la define Julio Bolvinik, como la carencias
derivadas de las limitaciones de recursos económicos. Los recurso o fuente

EI PRO BECAT, Programa de Becas para TrabaJadores. C.omo res
lit~tar de los bogare on los ingreso corrientes. activos básico y no básicos,
número de beneficiarios aumentó de 198,000 en 1994 a 350,000 en 1995, rim
abrnes y ervicios gubernamentales gratuitos, d tiempo cfuponible para traba10
alejada aJ número de trabaJadores despedidos en los primero me es de ¡99j;
o, educación y tiempo libre. Por lo tanto es pobre aquel hogar que dad.is sus
~ La duración de los cursos ofrecidos por el programa era limitad.i, ¡0
·
de bienestar no puede a~facer u necesidades. por miis eficientemente que 1.ts
debían tener un mínimo de calificaciones (lo que excluía a muchos de los
&amp;tetón Economía, u Jomadt1., v1erne 24 de octubre. 2003, p. 26).

-

3

170

171

�,

(

Conceptos básicos: desempleo y pobreza
El de empleo e la condición de estar s-in trabajo; es un fenóm
asociado al si tema capitalista de producción (Garraty, 1978),
de empleo como elemento económico interviene en el modcli
planteado por Maynard Keynes como respuesta a la Gran Depresu
que vivió Estados Unidos a fine de los años 20. En su TeonaC.
eral del E11,pleo, Interés)' Dinero Keynes explicó cómo las _politiz
fiscal y monetaria afectaban el ahorro y la inversión y por lolDI
el empleo.
La idea del empleo como una pieza manipulable en el ÍIKf
~conómico de la ganancia máxima sustituyó a la del desempleo e()(;
un efecto temporal asociado a las crisis económicas, no siellljl
desfavorable. Por ejemplo, los productores lo asocian con Uil3'en la demanda de lo que ellos producen, lo cual es malo; pero pi
otro lado, el incremento en la fuerza de trabajo desempleada abaril
sus costos, lo cual es bueno para ellos.
Ha ta antes de la Gran Depresión, la víctimas del dese~
eran responsables de sus propias condiciones, es decir, el hecoo«
que a una persona le fuese dificil el acceso a un empleo se at11J111
a su falta de habilidade , de preparación académica o de actitlJII
personales. Sin embargo estos u puestos entran en tela de itid
con la gran cantidad de de empleo en el mundo -no necesariand
los de escasas habilidades- y hay un tácito reconocimiento dt
dimensión social del desempleo por parte de los gobiernos, pii,
que la mayoría de ellos implementan en la actualidad prograBI'
para dar trabajo a los desempleados.
Frente a la dimen ión social del desempleo se encuentrak
dimensión per onal -psicológíca7 y de realización- de quien loVllt
Un desempleado es una cifra en la estadística nacional, peto
trabajo e una necesidad hwnana; es un medio relacionado cOII
auto expresión, la autonomía y la creatividad de los individuos.

~sempleo prolongado perturba el sistema de necesidades
fundamentales de la gente. Debido a los problemas de subsistencia,
bpersona se sentirá cada vez menos protegida; la falta de
participación dará cabida a sentimientos de aislamiento y
marginación, Y a la disminución de la autoestima. (Moise, 2000).
Esto sin contar con el deterioro de las relaciones afectivas en 1a
fmúlia gracias a los sentimientos de culpa.
El proceso vivido por un individuo en una situación de
¡rolongado desempleo, comprende por lo menos cuatro fases: 8 a)
100Ck. b) optimismo, c) pesimismo y d) fatalismo. Es una especie
t "montaña rusa emocional" que en su última etapa representa la
transición de la inactividad a la frustración y de alli a un estado
final de apatía donde la persona alcanza su más bajo nivel de
mtoestirna.
La dimensión económica del desempleo es la más tangible, pues
~to en forma reducida, en una sociedad de mercado, el empleo es
dmedio por excelencia para acceder a los satisfactores de vida.
El desempleo se vive de manera distinta de acuerdo al estrato
10Cial, las personas calificadas que no tienen un empleo
~ablemente estén a la espera de una oportunidad de empleo con
ll!tas prerrogativas y acorde a su perfil profesional; los recursos de
111! redes familiares les permiten la espera· otras personas pudieran
tteder a un empleo no deseado por la presión social y económica;
lllembargo para los pobres, el hecho de no tener empleo9 es una
lttdadera tragedia. Se apela a la solidaridad primero familiar y luego
tornunitaria; se accede a realizar actividades fuera de la perspectiva
~™&gt;nalesperada, con el fin de mantener los niveles de subsistencia.
El problema del desempleo es al mismo tiempo parte del
~lema de la pobreza (Garraty, 1978). El desempleo puede ser el
~en de la pobreza y esta a su vez es un resultado de aquel La
~reza es considerada como uno de los problemas fundamentales

' Cecili.l Moise (2000) asegura que el de empleo produce patologías y 4ue es1'1' 1Según M.ix N~ff (1996), citado por Moise (2000).
empleo no solo m.argma a los sujetos del aparato productivo } del consufi](\-' Slll entrar en Ja clasificación de los empleos en formales e informales o en
que también los margina socioculturalmente.
1!&lt;1:.nos O atípicos; para mayor información al respecto, en Pozos (2000).
172

173

�de nuestra época: su presencia en las agendas de política social en Je ~rivacrón efectiva,_ rea~ y otra dimensión mijetiva, de sentimiento
todos los países del mundo es una evidencia de ello. Los estudios y mdi~,~~al o colectt~o de privación relacionados con alguna
avances que e tienen sobre la comprensión del problema son condtemn que se perabe como alcanzable, independientemente de
significativos, aunque la conclusión siempre presente es que e trau bs condiciones reales y objetivas. (Townsend, 2003).
de un fenómeno complejo, multidimensional, que incluye aspectos
La_gente sufre de pri1 aao11 relatit•a si no puede satisfacer del todo
éticos y morales en la esencia misma de su definición. La falt.1 ~ Peo torma suficiente las condiciones de vida; djetas, comodidades
consenso en una definición de pobreza influye en las dificultades estándares Y ervicios, que le permitan desempeñarse y relacionarse
de medirla y por lo tanto decidir cuál es la línea que separa a lo! rnmo parle de la sociedad. Alguien vive en la pobreza cuando no
pobre de lo que no lo son.
menta con los recursos para acceder a tales condiciones de vida.
La asociación de la pobreza con las carencias económicas qtr La gente puede sufrir de privación en el trabo/o, donde se consiguen
impiden el disfrute de satisfactores básicos como el alimento yb ~ medms que determinan en gran medida la posición en otras
salud, además de la reducción de posibilidades de las per onas pobres eit~ rd s; en el hogar, el vecindario en la familia y en una serie de
para acceder a la educación y a cubrir un puesto en el merca® t'lmdades sociales e individuales en que se desempeña (Townsend
formal de trabajo, es la vertiente más socorrida en los estucuos deL lOOJ). Sin ~mbargo volvemos al punto de donde partimos: par;
pobreza. La definición de la línea internacional de pobreza comod ~ racionalizar la privación relativa se concibe un umbral del ingreso.
hecho de tener un dólar diario disponible, de acuerdo al Banro loreUo es ilógico que el trabajo sea un atisfactor más, cuando es,
Mundia~ e un ejemplo de la reducción del concepto de pobrezH 1.n:uda, el medio para obtener e1 resto de las condiciones de vida.
su dimensión económica. Las ideas de st1bsiste11cio J' de 11eresit/iJiJ er~ hay otras formas de entender la pobreza: un enfoque
básicoJ se asocian a esta corriente. Las críticas principale a estt •ernat,vo es el de Sen (2003) quien propone una teoría en la que
vertiente son, en el caso de la s11IJJistendo, el hecho de reducir~ :luye tres conceptos clave: las capacidade , las realizaciones y
necesidades humanas a las de los animales; en el caso de las ,mesü/dlfi bienes. A ello agrega un eje espacial que divide lo ab oluto y lo
básicos, i bien es un avance reconocer tácitamente los dered~ l!btwo. El nivel de pobreza en términos absolutos es el de Ia
que tienen los individuos a recibir los beneficios sociales elemenldks. p-.¡cid~d~s; en el _nivel relativo están los bienes O recursos y las
continúa una reducción de las necesidades básicas a los elemento! ~acter15 1:1cas de dichos bienes que tienen una potencialidad de ser
mínimos de bienestar flsico en las personas y a un conjunto tk ~IZJdos por las capacidades de las personas. Detrás de los bienes
instalaciones Hsicas como los ervicios básicos de agua, luz Ydrena~ ie encuentran las características materiales de los bienes la
;¡¡act , .
.
,
en las viviendas.
ensacas personales de los lll1embros de la unidad económica
Las grandes discus1o?es sobre lo ~ue son las necesidade~, ª ¡&gt;Jllf :ec:~o sus ~ustos Y el entorno flsico, social y político e? el qu;
de la Teoría de la Jerarqlllo de las 11ecmdades de A. Maslow (crtado¡XJ .· (Desai. 2003). Una vez que se abe que la gente □ene us
Bolvinik, 2003) y la dificultad de definir las necesidade . parqit ~idades garantizadas, lo que se observa son us realizaciones,
pasan por las estructuras sociales y culturales, origina el concep!J '3r~~nto el entorno Ylas características personales-según el autorde pri11aaon relativo, con la cual e entiende que la pobreza es ~ ~tciona~ la características materiales y los bienes requeridos
relación cambiante entre la priv~ción y el in~res~, en el c_UIS~ ~sg;rant12ar las capacidad_es.
_ _
_
tiempo y a través de las cornurudades. La pnvac1on relaava
, ~o que la pobreza □ene vanas d1mens1ones, entre ellas la
una dimensión olyeti1 a o real que son las condiciones estructural'! ~nuca, que es la más reconocida a nivel mundial y por el otro
1

11

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174

175

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lado está la dimen 1ón ultural que por el campo propio de es- «sempleo, definirán la medidas y las acciones a tomar por los
e una dimen ión compleja que involucra necest&lt;lade ubJelJVI. p,ierno . Pobreza y desempleo son el binomio excluyente de lo
de eos, expectativas; la dimensión psicosocial, que e la perspeain iimos tiempos y es po ible reswnir en elJos la nueva cuestión sociaL
que lo pobre tienen de sí mismos; la dimensión ética, que In 11 de ir, los temas relevantes tanto para las discusiones científicas
que ver con la relaciones sociale y el respeto a uno mismo. tllll! ¡c¡démicas como para su inclusión en las agendas políticas de
otras.
Dios los países del mundo.
El concepto de pobreza utilizado en los indicadore nacioom
en México e el que Julio Bolvinik define como "las careooa mlisis critico: políticas pública , pobreza y desempleo
humanas derivadas de las limitacione de recursos económicos.tu
recur o o fuentes de bienestar de los hogare son lo ingresa uspolitica públicas, ademá de ser en i mismas un marco de acción
corrientes activos básico y no básico , acceso a b1ene. Y ervm "'1 bonentación, on un conjunto de intervencione que el gobierno
gubernamentale gratuitos, el tiempo disponible para tra~ e hacer O no en un campo e pecífico. Ambas eleccione tienen
doméstico, educación y tiempo libre. Por Jo tanto es pobre• ~nciasparalapoblacióndedichopa.ís.Todainterven iónpáblica
hogar que dadas su fuentes de biene tar no puede atisfacer m:reta engendra lUlél alteración del e tado natural de las co ·as en la
necesidades. por más eficientemente que las use" -10
indad y puede unirse a uno o varios efectos o impacto . "Todo lo
La oincidencia entre pobreza Y de empleo es que onlb ~ierno sin embargo influyen en muchas manera , algunas
fenómeno e trucrurale a o iados a un istema de produced tliieradas, otras no en cuantos de su ciudadanos y residente e tán
di tribución e onómica y social Entre las diferencias se plXI tsempleado " (Garraty, 1986)
mencionar que no e discute el concepto de desempleo;~ 11 Los problemas que ea México llegan a instituirse como políticas
sencill como dicotómico: tienes empleo o no lo tienes. Se~ fi,licas iguen dos vías no nece ariamente excluyentes: la primera
obre las causas que lo originan o sobre sus efecto en la socicdal tellas es el consenso nacional interno, que bien puede surgir de
en las personas; se discute obre la calidad del empleo, peroal •demantla de la población en generaL de grupos e pecíficos, o
claro que e algo necesario para la vida de lo ere humanos. tsituaciones evidente , como es el ca o de la pobreza que a partir
En cambio en la discusione obre el concepto de pobrezaCIS ijsexenio 1988~1994 se reconoce y e instituye con el Programa
lo teórico de la econonúa y la o iedad en la ultunas &amp;-. ionaJ de olidaridad como la política acial de combate a la
han corrido ríos de tinta y a pesar de ello nos encontramo conll ~breza. La egu nda vía - no menos fre uente- es el
falta de consenso en u definición y por ende en las formasi a.dicionarniento internacionaL externo - moral o ec nómico-medirla tal vez porque detrás de cada concepción hay una vil# lt los árbitros mundiales determinan como prioridade , cuyo
antropológica e ideológica. La importancia del enfoque que sc td ll¡uerim1ento mínimo lo gobierno nacionales han de cumplir a
obre la p breza radica en que la concepción obre el probkf llnbio de lo apoyos económicos e perados. Un eiemplo de e te
onenta de algurta manera la accione de la política social Lo-' de políticas ociale e refiere a la de lo grupo vulnerable
ocurre con las cuestione de empleo: la percepción que los de~ lt permean como una moda en el ambiente mundial.
de la política tengan re pe to a la cau a Y lo efectos la interrogante es por qué i el de empleo e un problema
~nte, de grave con ecuen ta individuale y ociale , no ha
11b definido como una política pública central como e el ca o de
1" Sección Economía. L11.Jomadt1, viernes 24 de Octubre, 2003, p. 26.
17ó

177

�\f,r,1,1

l J1l'• \l,:rl11i

\,111rl,ez

la salud, 1a educación o la vivienda, si el hecho de tener un empleo
puede ser el primer escalón para acceder a lo demás satisfactore de
vida. Un desempleado tiene una privación pero ntls que de un satisfactor,
se trata del centro y origen del re to de los satisfactores: del trabajo.
Las concepciones obre desempleo y pobreza inciden sobre el
tipo de políticas y programas a implementar; es diferente conceb1r
el desempleo como un fenómeno económico y sociaL a trasladar h
responsabilidad de su desempleo al sujeto y a su falta de capacidad.
En todo caso y corno ocurre actualmente, si hay alto desempleo en
profe ionistas y per onal calificado, hay que buscar a los culpables
por otro lado. La concepcione de pobreza en base a las capacidJdes
-de acuerdo a Sen- lo que hacen es desviar la atención sobre Lu
condiciones de desigualdad en la distribución de los bienes en el
sistema económico y justificar la asignación de bienes y recuro a
quienes tengan mayores capacidades potenciales 11 y esto se
convierte en una especie de selección natural y de supervivencia
del más apto... o del más capaz. Y si los bienes y lo recur os ya
están a ignados -y por cierto no los tienen los pobres- es probable
que las capacidades florezcan donde existan los bienes y los recursos.
La con epción de la pobreza desde la idea de las necesidades básicas.
con todo y que se le critique por reducir las necesidades del ser humaro
a la parte material, no deja de establecer un piso mínimo de
requerimientos para asegurar la existencia, y e o ya significaría una
ganancia para millone de seres en el mundo. El asunto es quien debe
asegurar esa procura existencial y ese piso mínimo para que luego puedan
florecer las potencialidade creativas y productivas de las per mus.
La política obre pobreza y empleo en Mexico tiene dos car.is:
una es la de a istencia con programas de empleo o de apoyo

económico de corto plazo sin eguimiento, que no espera una tasa
de retorno y que igual transfiere fondos para desempleados como
¡ma empresaf; y la otra es de de arrollo, con un filtro de selección
oo tm natural de premiar la cultura emprendedora de los pobres,
s~mpre y cuando tengan cierta capacidades acordes al espíritu
'4pitali ta y - ¡vaya incongruencia!- un cierto capital que aportar
romo inversión o como garantía de préstamo que presentan ante
una nueva figura intermediaria -que no son los bancos- entre un
programa de gobierno que aporta los fondos y el beneficiario que
finalmente quedará a expensas de esta nueva figura admini tradora
Je lo recurso financieros: la núcrofinancieras.
Li politica social en México más que redistributiva es paliativa y de
wmpás de espera, con la esperanza de que se termine una crisis cuya
~rmanencia ya nos parece tan familiar, como la de alguien que llega
¡\Ira quedarse. En cambio la política económica sigue planeando y
kK:hando contra los molinos de la macroeconomía, apostándole a la
mano invisible del mercado y a 1a inversión extranjera, mientras el
desempleo e incrementa en todas las regione y los estratos sociales
del país. Ante la ausencia de un diagnóstico claro de los problemas y
111.1 dimensiones, las causas quedan ocultas y las políticas públicas, por
btanto, on erráticas en un juego de ensayo y error cuyos aprendizajes
~ parecer no han ido capitalizado por la clase política de esta nación.
Algunas interrogante quedan en el aire; por ejemplo, si el desempleo
es un problema mundial, incluidos lo países desarrollados, podríamos
iimteamos si el sector productivo e capaz de ser el dinamizador de 1a
((()nomía y el generador de empleos por excelenc~ o hay que buscar
otros esquemas como empresas comunitaria o mecanismos de
llltOempleo. 1·2

Después de un estudio obre la tasa de retomo de la rnversión en capiul
humano, en una erie de programas nortea.mencano , el autor considera que los
programas de entrenamiento son un mecarnsmo ineficiente de tran ferenciJ Yel
inverur en ellos es una política ineficiente por er dingida a trabajadores adulto de
ba¡a califica ión. La propuesta es mvertiren los jóvene y sub idiar a los v1eios yalos
que están en desventaja severas o bien proporcionar subsidio aJ alario a los
empleadores. (Heckman, 1998).

~ promueve

11

178

~ Un esquema mteresante es el que plantea el programa "Activos a tu Servicio"
la Secretaría de Desarrollo Social y Fomento Econóllllco en San

•rol.is de fos Garza, N. L., que con el objetivo de crear fuentes de trabajo, reúne
de técnicos desempleados y los ocupa ya sea en tareas que requieren er
cubiertas en el municipio como pintura, jardinerfa y limpieza; o los anuncia entre las
tolonias como servicios técnico profe ionales (plomero , albañile , marmoleros.
fil) aun costo más ba¡o que el del mercado. (Periódico .\ 1etrópoli, San Nicolás de los
GalZ.l, N. L., abril de 2004 ).
1~ s

179

�\f na l ,JI

\fuTtr

\

J

Y i el desempleo e general, incluido profe iom 141 Ys1-como ocurre- hay grupo de pobla ión en condi ione tale
trabajadore c.ahfaados, 1gnifi a que el problema no e Li formq mdefen ión, que gracia al dr ulo de pobreza a ve es
r que hJy un mercado laboral ineficiente } un tema prodooa ,arracional, e encuentran paralizado ante la e ca ez de
que "de perdi ia" la productividad que podría er generada por '1'funidade de empleo y de vida, nos lo hay que u ar en la teoría
grupos de empleado . Por otro lado, fa política. de empko- concepto de pobreza rela ionado con las nece idade bás1 a 13
implíctta o explíc11a - e tán onentada fundamentalmentealsmr DIMY que emitir política que a eguren una red1 tribución para
formal
la pobl.icion en c. nd1cione de pobreza tiendr secubran la nece idade bá i a de lo ciudad,mo mexicanos.
de.cmp ñarseenmayormedidaenel ectorinformaldelaecoooa El.1 eguramiento de un empleo para lo ciudadano es la
eJ gran ignorado por la políti a pubh as.
neta r pobre y e tar desempleado es una doble ex lusión: si
las p0Üt1cas de empleo evita la egunda, e má probable
Propu ·ta
¡rdi.~minuya la primera.
En e to do problema e tructurale de pobreza yde empleo,c
nivele acruale ponen en tela de juic1 la efectividad y la efm
del modelo de de .irrollo vigente • cuya e is ten l;l c1tenta contn
dignidad humana. de millone de per ona en el mund . e ~
mejor nfluye el viejo problema de la eparación entre la polm
económica y la política o Lli. La primera con u eterna plane,1(11
de bú quecfa del mundo fel.Jzmente e onómico que no llega
egunda en un papel de apaga.fuego o 1erra bc1che de lo
que deja la primera.
E un he h que d s· tema e on 'mi o globalizado cada va 1h
menos margen de a ión a lo gobierno · pero n e utópico ¡di
que clicho margen d acción e pueda capitalizar en unJ tonu
de isione on la firme voluntJJ re olver I problem.i de r~
económi o y o ia) de mu ho mexi ano. Para e. o hay que Kd
decr ione de poli · a públi a integral cuya claridc1d de l . obJd,O
defina el ruml de toda la políticas: económica
ial labortl
empl o. Y i el emple es el medio por ex elen iJ par.1 que lo indivoll
e h.1gan cargo de us prop1,1 vida , hay que revisar cual e el ctd1
botella en la genera ión de I empleo requeridos y e. perados.
Li gente IJ que tiene que perseguir un pue to de trahajo en un nieio'
lc1boral ag tad eri.m sus propia habihdade las qu hablu'3llf
ello mi-;mo . per ll1.:gan al m r ad e independientemente Ir~ La conce ion de pobreza de Sen pane de la idea de que todos los ciudadJno
habilidade quepo ean hay un va ío que lo excluye y lo· confina'
nhacersc llegar los recursos que requieran para que se generen us capac1dade ,
ector IDtorrnal ada vez más protector.
~ en una realidad como la me rcana, de rezagos · de igualdade~, es ba tante
~tible.
180

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PROGRAMA DE INGLÉS EN PRIMARIAS
PÚBLICAS DE NUEVO LEÓN. ÜNA
CARACTERIZACIÓN DEL PERFIL ACTUAL DE

SUS DOCENTES EN EL CONTEXTO URBANO

Ma. GuadaJupe RodríguezBuloes *
Patricia Delgado Rodríguez **

Introducción
Et APRENDIZAJE

DE LENGUAS EXTRANJERAS tiene gran importancia en
los a pectos sociales, práctico y educativo de la vida de los
mdividuos actualmente. Hablar más de una lengua se ha convertido
boyen día no solamente en un signo de estatus ocia!, como lo fue
en un tiempo, sino en una característica necesaria en la formación
i-:csonal y profe ional de las personas. Aprender un idioma adicional
~esde edad temprana ha estado en cliscusión desde académicos hasta
padres de familia y obviamente servidores públicos de la educación.
La inserción de la enseñanza del inglé en las escuelas públicas
en México a nivel nacional es una iniciativa reciente que trata de
responder a la demanda de mejore opciones para la preparación
lC.ldémica de los estudiantes desde temprana edad. ¿De qué se trata
esta propuesta? ¿Sobre qué planteamientos aciales y educativos
descansa? ¿Cómo se lleva a cabo en Nuevo León? ¿Cuál e el

• D1plomáttca, investigadora y consejera mternacionaL
'¾Egresada de la carrera en Ciencias del Lenguaje de la FFL de la UANL. Becaria
dclC.utro de Estudios Humanísticos.
185

�funcionamiento de este programa enfocándose de manera particular.
en los perfiles académico , laborales y profesionales de us docentes
en el contexto urbano de Monterrey y su área metropolitana? E tis
son algunas de las preguntas centrales que este proyecto pretende
responder a través de dos fases: 1a primera, una exploración documental
sobre el tema; y la segunda, una comparación con la realidad a través
de la aplicación de dos instrumento de inve tigación: redes emánticas
e historias de vida a una muestra de maestros que. actuahnente laboran
en el programa de inglés en primarias de Nuevo León. Todo esto en un
esfuerzo por pre tar atención a un fenómeno educativo relevante dentro
del desarrollo de las humanidade yel campo de la enseñanza de lenguas
extranjeras, es pecíficarnente.

Programa Nacional de Inglés en Educación Básica en México
De acuerdo a los antecedentes presentados en el Portal de Internet
del Programa Nacional de Inglés en Educación Básica (PNIEB)
éste nace del reconocimiento que hace la Sub ecretaría de
Educación Básica acerca de la necesidad de incorporar la a ignatura
de Inglés a lo planes y programas de estudio de educación preescolar
y educación primaria y realizar los ajustes pertinentes en los de
Inglés para secundaria con el propósito de articular la enseñanz.J
de esta lengua extranjera en los tres niveles de educación básica Y
de lograr, a través de esta articulación, que al concluir su educaci~n
secundaria los alumno hayan de arrollado la competenCld
plurilingüe y pluricultural que necesitan para enfrentar con éxito
los de años comunicativos del mundo globalizado, construir Uild
visión amplia de la diversidad lingüística y cultural a nivel global Y
respetar u propia cultura y la de los demás.
El propósito de la enseñanza del inglé en la educación bá ica es
que los estudiantes obtengan lo conocimientos necesarios para
participar en práctica aciales de lenguaje orales y escritas con
hablantes nativos y no nativos del inglé mediante actividade.
e pecíficas con el lenguaje. En otra palabras, a travé de actlVidade
que conllevan la producción e interpretación de diverso textos oralei
y escritos - de naturaleza cotidiana académica y literaria-, los

186

estudiantes serán capaces de satisfacer necesidade básicas de
comunicación en diversas ituaciones cotidianas, familiares y
conocidas. (PIENB 2011) 1
De acuerdo a Martínez García (2009),2 coo.rdinador del PNIEB,
con este programa se busca la apropiación de diversas prácticas
1ociales del lenguaje por parte de los estudiantes para interpretar y
producir una variedad de textos orales y e crito , que les permita
satisfacer sus necesidades de comunicación, desarrollar estrategias
para el aprendizaje y la competencia comunicativa, y generar
conciencia y una valoración positiva hacia otras culturas. E decir,
me programa busca satisfacer las necesidade del mundo actual
proveyendo a los alumnos las ba es para una formación integral
que le permita integrar e y desarrollarse exitosamente dentro del
imbito académico y en un futuro en el profesional y laboral.

Inicios del Programa de Inglés en Primarias en Nuevo León
El Programa de Inglés en Primaria en Nuevo León (PIEPNL)
llllCiado hace 18 años, como un programa piloto, tiene el objetivo

Je propiciar la enseñanza del idioma de forma funcional en los
estudiantes de primarias públicas del estado para el desarrollo de
los menores, de acuerdo a su entorno y edad, habilidade y
tOmpetencias que le permitan afrontar exitosamente situaciones
que requieran el uso del idioma inglés a un nivel básico y el
recimiento académico. De acuerdo a Jo mencionado por Reyes
Taméz (2007) 3 secretario de Educación en Nuevo León, afirma que
Qno de los compromisos del gobierno del e tado es poner la
tecnología al alcance de todos, conjuntado la adquisición del idioma
:nglés, con las aportaciones que ofrece una herramienta digital,
. PNíEB. ( .f) Acerca del PTENB. Recuperado en Mayo 2011 desde: http://
~ica.sep.gob.mx/ pnieb/
1

Martínez García, Entrevista (2009). Disponible en http://
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;,Je Reyes_ Tamé~,
Entrevista (2007). Disponible en : http://
l.uitenc1clomed1a.org.mx/ 2007/ 11/ 13/ inicia-%E2%80%9Cingles-con!ll:r:lo dº
me 1a%E2%80%9D-en-el-estado-de-nuevo-leon/
187

�di eñada para el aprendizaje.
En referencia a la .implementación del Programa de Inglés en
Primarias, Nuevo León fue uno de los Estados pionero en el pa~
en aplicar e te programa en 1a totalidad de las escuelas primarias,
en quinto y sexto grado. Con esta trayectoria en la instrumentación
de un programa con los objetivos y alcances con que e presenta;
resulta importante reflexionar sobre algunas de las bases
fundamentales que e tarían en el planteamiento de esta propuesta
pedagógica de en eñanza del inglés como lengua extranjera en Li
educación básica.
El PIEP nace en Nuevo León en el año de 1993 como un.1
propue ta a la demanda reaJ de la globaJización. Es una respuestl
al proceso socia], cultural y económico que requiere el conocimiento
de una lengua extranjera, beneficiando a una población estudiantil
de 10,000 alumnos. Fue así como en el ciclo escolar 93-94 se inició
el proyecto con 100 escuela primarias, a niños de 4 , 5 º y 6 grado
de primaria, pidiendo como requisito tener un promedio de
aprovechamiento superior a 8.0. A partir del ciclo escolar 96-97 se
convierte en ProgratJJa debido al alcance y proyección logrado en el
estado. En el ciclo escolar 98-99 hay un cambio significativo enl.i
estructura del programa, .integrándose al horario escolarizado de
los planteles participantes y situándo e solamente en sexto grado,
en dos sesiones semanales de sesenta minuto cada una. Para el
ciclo 2009-2010 se tenía una cobertura de 1,362 escuelas: 2283
grupo de quinto grado con 64,662 alumnos· 2221 grupos de exto
grado con 63,405 alumnos; y con 700 grupos de primer grado. con
21,000 alumnos, abarcando así un total de 45 municipios, los cuale..
a su vez son atendidos por 450 maestros de inglés. (SEB idioma~.

2010) 4
En el verano del 2009 se anuncia que el programa de inglés e
extender{! en cobertura para Monterrey y su área metropolitana en
su totalidad. Por lo tanto, un número importante de mae tros de
~ SEBidioma . (2010) Programa de lllglés en Eh1rarió11 básica. Anle..tdr11tcJ.
Recuperado en Mayo 2011 de de: http://sebidiomas.uienl.edu.mx:805 41
Ol_AcercaP rograma/ acercaP rog_antecedentes.html

188

mglés son contratados en el ciclo escolar que dará inicio en
septiembre deJ 2010.

Características de la actividad docente del PIEPNL
El proceso de selección de profesare dentro delPIEPNL tran curre
de la siguiente manera: los docentes son invitados a las
convocatorias, una vez que son aspirantes le aplican el examen
escrito con un contenido básico ademá de una entrevista oral para
verificar el nivel del dominio del idioma y Jas contrataciones de los
docentes, una vez que acredita tiene que cumplir con los requisitos,
los cuales son que sea mayor de 21 años, tener el compromiso y la
vocación y tener licenciatura o en efecto en proceso. En el programa
los docentes asisten a conferencias y cursos de capacitación asignados por asesores con experiencia en el campo laboral que asisten a
los docente para cumplir con los parámetro e tablecidosy cumplir
misfactoriamente los lineamientos para la productividad y avances
en cuanto a resultados académico .
Dentro deJ programa la asignación de las escuelas es flexible en
cuanto a accesibilidad, debido a que una vez que se acreditan el
examen oral y escrito de los aspirantes a entrar al proyecto son
evaluados mediante la admini tración y supervisión del programa.
Después de la evaluación se les asignan escuelas de acuerdo a la
cercanía del lugar donde radican lo aspirantes, de tal manera que
puedan abarcar más de una escuela si es posible.
De e ta manera, a los aspirantes que acreditan los lineamientos
del proyecto se les otorgan escuelas y se les da la opción de elegir
entre los planteles educativos disponibles y más cercanos para poder
1D1plementar de manera eficiente la productividad y beneficio tanto
docentes como alumnos para cumplir satisfactoriamente las
expectativa del proyecto.
Los programas de capacitación se imparten de igual manera a los
maestro con o sin experiencia, e Les invita a participar en los
proyectos y a que asistan a las conferencias, ya que, si cumplen con
total a istencia, al final se les otorga un reconocimiento por su
coJaboración y participación dentro del mismo. No es obligatorio,

189

�/]i;m,. n

&lt;

\

(

;

pero se considera pertinente e indispensable asistir a los proyectos
para el buen desempeño acadénúco. Al inicio e da un curso de
inducción al ingresar al programa., al igual que se imparten cursos
de actualización, certificación y La preparación para el buen
funcionamiento dentro del mismo.
Capacitación docente
Acerca de la capacitación de maestros, se ha señalado que para
avanzar en la ense11anza de una segunda lengua se debe formar a un
mayor número de maestros en el extranjero, porque el aprendizaje
de un idioma se debe dar en el contexto del mi mo.
La capacitación es impartida por ase ore que son a ignados para
la actualización y la ubicación del nivel de conocimientos, estos
cursos a los que los docentes acuden son impartidos en el CECAM
{Centro de Capacitación y Actualización de Maestros) en donde es
notorio el de arrollo profesional de alto nivel por parte de los
técnicos pedagógicos. Lo cursos impartido por los asesores en el
CECAM para los docentes tienen una duración de 3 horas y los
cursos de actualización duran alrededor de 4 horas, cabe señalar
que algunas conferencias y sesiones programadas por la coordinación
tienen w1a duración de 2 horas aproximadamente.
El material que se utiliza en el programa es una recopilación
y diseño de la casa editorial M e ~ el cual puede ser adquirido a
bajo precio ya que la editorial tiene ofertas para la venta del librei
incluyendo a lo grupos de 1 º, 2 º, 5 º y 6' año.
Programa de Estudios del PIEPNL
De acuerdo a SEB idiomas {2011) El Programa de Inglés en
Educación Básica del Estado de Nuevo león ha adoptado el enfoque
del Programa acional de Inglé en Educación Básica, el cual tie~
el propósito de desarrollar en los estudiantes la competencii
comunicativa en inglés como lengua extranjera, hecho que iroplic.a
dejar de centrar la enseñanza del lenguaje en el conocimiento formal del sistema de la lengua desde una perspectiva normativa, para
darle prioridad a la enseñanza de prácticas y actividades sociales de

190

\/". G11ad&lt;1l11pt Rod111!,11ez Ruines,

R11ru1,1

lldg,rdo Rodn~u1Yl

rnguaie en tanto que é tas implican la participación en actos de
b:tura y escritura, así como en intercambios orales variados, plenos
de significación para los individuos cuando tienen necesidad de
comprender lo producido por otros o de expresar aquello que
consideran importante. Asimismo, el lenguaje se nutre de la reflexión
i~temática en torno a las prioridades de los textos e intercambios
orales.'
Por ello se considera indispensable reorientar la asignatura hacia
b producción contextualizada del lenguaje y la comprensión de la
variedad textual, el aprendizaje de diferentes modos de leer, estudiar
einterpretar los textos de escribir e interactuar oralmente, así como
de analizar la propia producción e crita y oral.
De de esta perspectiva el lenguaje e considerado como un objeto
complejo mediante el cual un :individuo comprende el mundo y e
mtegraen la sociedad y un objeto que cumple no sólo con propósitos
comunicativos sino también cognitivos y de reflexión, donde utilizar
eficientemente el lenguaje significa ser capaz de interactuar con
otros a través de la producción e interpretación de textos orales y
escritos, a fin de participar en la sociedad.
Una vez e tablecido los objetivos delPIEPNL, sus antecedentes,
funcionamiento, características de sus docentes y la capacitación
de los mismos de acuerdo a la exploración documental realizada, se
hó a cabo una egunda fase del proyecto donde se trabajó en la
adaptación de los dos instrumentos de investigación, redes
semánticas e historia de vida. También se llevó a cabo la
delimitación del perfil para la muestra de maestros del PIEPNL
para posteriormente localizarlos y llevar a cabo la aplicación de los
Y'i mencionado instrumentos de investigación.
El propósito de realizar una segunda etapa de la investigación
de manera empírica es tener la contraparte de lo encontrado
lllediante la exploración documental acerca del programa, además
~ buscar ampliar y a u vez especificar el perfil actual del docente
' E.Bidiomas. (201 O) Programa de Tnglis n, b d11rnción básira. Recuperado en Mayo
10J¡ desde: http:// sebidiomas.uienl.edu.mx:8054/0I _AcercaPrograma/
ltrcaProg_antecedentes.htmJ

191

�r¡ nt,21

dentro del programa en base a la comparación de los datos arrojados
por los instrumento de investigación aplicado a la muestra de
maestros y los dato obtenidos en una primer muestra.

procedió a realizar la adaptación de los instrumentos de investigación
ya mencionados a continuación se hace una breve mención de la
literatura consultada y que justifica el porque fueron estos do
instrumentos los óptimos para los fines antes citados.

Formación docente
El aspecto en particular que e eligió para su investigación fue ~
formación docente como parte de la preparación de lo maestro~
que forman parte del PIEPNL. C.On esto se bu có determinar cual
e la percepción que eUo tienen acerca de este concepto mediante
lo dato obtenido de lo in trumentos de investigación: rede
semánticas e historias de vida, lo cuales fueron adaptados para lo~
fine ya mencionados.
Los motivo que no condujeron a seleccionar la formación
docente como el a pecto a investigar surgen de lo mencionado por
Margarita Pansza et al. (1996) en el libro Fm1dr11J1enfación de la Didticlica
donde no dice que:
En el mayor número de los casos los profesores son profe ionist.is
que se dedican a la docencia, apoyados en la preparación y conocimientos
propios de su especialidad, y su acercamiento a los grupos de alumnos
está condicionado por concepciones docentes intuitivas derivadas del
sentido común. (p 75)"
Y partiendo de esta concepción no solo teórica sino práctica. _es
que entramos en el cuestionamiento de si realmente cualquier
persona que cuente con conocimiento en determinada área puede
ser maestra(o) y má allá de esto en que medida el alumno se ve
beneficiado o perjudicado por dicha situación. Desde esta reflexión
es que se traslada dicha situación al contexto del PIEPNL Ysus
mae tros, buscando saber i e tos cuentan con una preparación en
el área y cual es su percepción acerca de la misma, además de
considerar de que manera influye dicha preparación en un proceso
de enseñanza-aprendizaje de calidad del idioma inglés.
Como ya se mencionó para llevar a cabo esta segunda fase de la
investigación, después de haber delimitado el aspecto a indagar. se

significado de manera natural, es decir, directamente con los
individuo evitando la utilización de taxonomías artificiales creada
por los inve tigadores" (Valdez Medina, 1998, p. 65). 7
De acuerdo a lo mencionado por Valdez Medina, las redes
semánticas nos ayudan a acercarno y descubrir cual es la percepción
de la personas acerca de determinados concepto de manera
natural, es decir, in necesidad de palabras estructruadas e ideas
muy elaboradas, las personas hablan acerca de lo que para ellos
implica cada concepto, y ayudados con su experiencia en el tema
aportan de manera significativa su propia percepción semántica.
El procedimiento que se sigue dentro de la aplicación de las redes
semánticas naturales se constituye a partir de dos tareas importantes
que son llevadas a cabo por el entrevistado:

Pansza, Margarita, et al. ( 1996). F1111da111entació,1 de lo didácttCt1. México, D. F. Gernib-

, Medina Valdez, J. L. (1998). J-LJs redes semántica.r nallm,les, usos y aplicacio11es m
pnQJ/qg,fa social México: UAEM

6

192

L Instrumentos de investigación
Para los fines de esta investigación se utilizaron dos instrumentos
cualitativos debido a que con ellos podemos encontrar la de cripción
a un fenómeno sin experimentar o aplicar un tratamiento. Los
instrumentos a utilizar fueron las redes emánticas y la historia de
vida. e utilizaron ejemplo de cada uno de lo instrumentos para
su adaptación y posterior aplicación.
Para poder llevar a cabo la adaptación del material para la nueva
muestra se revisó la literatura existente acerca de estos dos
instrumentos. A continuación hace mención de la información
revisada.

Redes semántica
'las redes semánticas no permiten conocer los significados de
los sujeto y plantean como objetivo: aproximarse al estudio del

193

�U111;

li

1

&lt; 111. ,

l. Se le provee dé una palabra a definir y se les indica lo hagan
con un mínimo de cinco palabras sueltas que pueden er nombres,
pronombres, sustantivos, adjetivos verbos y adverbios, sin utilizar
preposiciones, conjunciones, artículos o cualquier otro tipo de
partlculas gramaticales.
2. Ya que e tienen las palabras que definen el concepto provisto,
se le pide al entrevistado que las organice en orden de la importancia
que cada una de ellas tiene, re pecto de la palabra definida. De esta
forma, se le pide que asigne el número uno a la palabra más
importante relacionada con el concepto definido, y así sucesivamente
hasta jerarquizar a toda las palabras que dieron como definitorias.
De esta manera podemos obtener a travé de la experiencia de
los entrevistados, una serie de palabras que no ayudan a comprender
y tratar de explicar de mejor manera el concepto definido. También
nos permite establecer una relación jerárquica de acuerdo a los
principales conceptos relacionados con la palabra definida.

Historia de vida
La historia de vida fue el segundo instrumento de investigación
elegido para esta aplicación ya que esta técnica nos permite adentrarnos aún más en la experiencia del entrevistado dentro del tema
a tratar, además que se puede utilizar en conjunto con lo realizado
en las redes semánticas.
La historia de vida o autobiografü es de gran importancia en la
bú queda de información. ya que habla acerca de las experiencias y
relatos que han vivido las persona . Por ello, u testimonio es vital
para la construcción histórica de los hecho y de la obtención de
dato de primera fuente.
De acuerdo a Patricia Balcázar (2005) la historia de vida es parte de
un paquete técnico de investigación que resalta el requerimiento de
una actitud diferente .&amp;ente a los sujetos de investigación, con el fin de
insertarlo en una _per pectiva mucho más reflexiva y crítica deJ mundo
y la vida social contemporánea (p.196).8

8

Una de las grandes ventajas de utilizar está técnica de
mvestigación fue la manera en que se pudo relacionar con la previa,
redes semánticas, ya que lo que se le pidió a los participantes fue
que en base a la lluvia de ideas llevada a cabo en el primer
mstrumento de investigación desa:rrollaran cada concepto con la
finalidad de darle forma a su concepto de formación docente en
hase a sus experiencias y vivencias. A su vez el instrumento incluía
una serie de preguntas estimulo para facilitar al participante el
de.mrollo e integración de las ideas.

2. Adaptación de los instrumentos de investigación
Debido a que esta parte del proyecto es la continuación al trabajo
previamente realizado por la Dra. Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes
yla Dra. MarthaArmida Fabela Cárdenas (Rodríguez, MG. &amp; Fabela
M., 2010),9 se tomaron como base los instrumentos utilizados en
una primera aplicación y se adaptaron para los fines de la misma.
En esta ocasión la palabra -estímulo- a definir era en el
tnStrumento de redes semánticas (1) "Formación Docente" dado
que es el área específica dentro del programa de inglés en primarias
de la SEP que nos interesa rescatar.
De tal manera se buscó establecer como palabra a definir el
concepto antes mencionado esperando recibir a cambio palabras
que nos den señal de cuál es la perspectiva acerca de la formación
docente y sus ventajas y desventajas dentro del programa.
Al instrumento de Ja historia de vida (2) sólo se le modificaron
las preguntas estímulo, encaminadas a facilitar el desarrollo e
mtegración de las ideas del entrevistando aJ momento de descnbir
su experiencia. A continuación se presentan los ejemplos finales de
los instrumento de investigación aplicados.

Balcázar, Patricia, et aL (2005). I111iestigació11 mt1fitoli11a, 12 ed., Toluca, UAEM

'Rodríguez, Ma Guadalupe. &amp; Fabela Martha. "Caracteristicas de la docencia en
,!programa de inglés en primarias de uevo León." En Murrieta Cervantes B.,
B11s~niers, P. y Hernández, M 2010. V({,i({ciones sobre 1111111is1J10 te111r1: La Í!lt1tsfigaaó11
'C!l/t,!P,llt1Se:x.trmyeras. México: C.olección Textos Nómadas. Uruversidad Veracruzana.

194

195

�Univer 1dad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Fílosofla y Letras, Colegía de Ciencias del Lenguaje
Proyecto de investigación: Enseñanza de Lenguas Extranjeras

en Nuevo León.
Responsable del Proyecto: Dra. Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes
Apartado: Programa de Ing /és en Primarias Pública en el

E t.ado de Nuevo León.
Instrumento de recolección de datos
Dato deV de la Participante:
Hombre
Mujer
Formación Académica:
Ultimo grado de estudios:
Especialidad:
Años de experiencia: l-5 O 6-10

O

O

Edad:

O

11-15 O

16 o másÜ

Instrucciones: Elija 5 palabras suelta que describan la fra e
Formación docente. Éstas pueden ser nombre , sustantivos, adjetwos,
verbos y adverbios sin utilizar preposiciones, conjunciones, artículos
o cualquier otro tipo de parúcula gramaticales. Después asigne uru
jerarquía, iendo el l el número que designe a la palabra que usted
con idere más cercana en su sjgnificado y/ o relevancia y así
suce ivamente hasta llegar al cinco. Escnba dentro de la flecha el
número corre pondiente.

0
196

Datos de1/ de la participante:
En esta segunda parte le pedimos escriba en las siguientes líneas lo
que para usted significa la formación docente. Le sugerimos utilice
las palabras que escribió en la red semántica como guía de su escrito.
También puede guiar su escrito a partir de las siguientes preguntas:
¿Qyé significa para usted la formación docente dentro de su desarrollo
como profe ional?, ¿Cuáles son aquellas actividades que considera
más importantes dentro de su formación docente? ¿Por qué?, Dentro
del programa de inglés ¿Considera que su formación como docente
impacta en el aprendizaje de us estudiantes? ¿De que manera?,
¿Coruidera que el tener una formación docente con especialización
en el idioma inglés es garantía de una enseñanza de calidad?, ¿Por
que'';........ .
3. Delimitación del Perfil de la mue tra de maestros a
entrevistar
Retomando que este trabajo es una continuación al trabajo
desarrollado con anterioridad por parte de la Dra. Rodríguez Bulnes,
lo que se buscó con esta nueva investigación empírica era recabar
ínformación acerca de los maestros de inglés dentro del programa
de la SEP que cuentan con la formación docente en la enseñanza del
inglés o alguna especialidad afln, ya que en la investigación previamente
realizada se tomo en cuenta solo a aquellos maestros de inglés que
tenían por profesión carreras in relación alguna con la enseñanza del
inglés o la docencia en si
En esta ocasión se determinó buscar a aquellos profesionistas
egresados de licenciatura relacionadas con la enseñanza del inglés
tales como las licenciaturas en lingüística aplicada y/ o ciencias del
lenguaje de la FFYL, y la de educación primaria de la Normal
Miguel F. Martínez con especialización en la enseñanza del inglés que
estuvieran trabajando actuaJmente en eJ programa de inglés de la
SEP y que contaran con al menos 1 año de experiencia en el puesto.
Esto con la finalidad de contar con dos· perspectivas acerca del la
enseñanza dentro del programa, aquellos que cuentan con formación
docente y lo que no, como esto afecta o beneficia u práctica
profesional y lo que e aún más importante, como beneficia o perjudica
en el proceso enseñanza-aprendizaje el contar o no con esta
preparación.

197

�(

liN r. ;, H ,za l&gt; I 1l/1 1\1.1(/~
"· I Ht

4. Iovitadón a formar parte de la mue tra de roae tro a
entrevi tar
De pué de haber realizado la adaplclción de lo in trumentos de
investigación y delimitado el perfil de lo mae tro a participar en L1
mue tr.i. e procedí ' a localizar TOJesuo que cubneran con el perfil
para parttopar dentro de ella. e recurrió a diferente alternall\';I
para localizarlo • la primera fue a travé de ompañero egre ados
de la FFYL m embargo la respue ta obtenida fue nula, despucs
hubo un a er amiento directo con la coordinación de 1dionu de b
E P m embargo por cue tione de eguridad no en pudo facilita1
la información de maeslros que cubrieran con el perfil requerido.
Finalmente e tuvo un acercamiento coo 1 . nuestros a travé de la
red sooal "'F acebook~ ya que 1 maestros de mglé. de la E Pcuen!Jll
on un grupo e pecial dentro de la ya men 1onada red ooal en el
cual e mantienen en contacto para dar av1 os a erca de urso,
diplomado , 1tuac1one laborales e pecificas, o implemcme
compartir u experien tas como do ente y ayudarse mutuamcnt .

A travé de e ta página e le hizo la invitación a todo lm
maestro a part1C1par en la mue tra, pero en el pro e o de cubrimo
que aún cuando ya tiene má &lt;le 20 de años de baber iniciado 1
programa aquí en uevo León son pocos lo mae tro que tienen
má de 5 de experiencia en el programa. También otra 1tuanón a b
que no enfrentamo fue que no hay mu hos egresa&lt;lo de las
carrera antes mencionadas trabajando actualmente a ex epción
de lo aún e tudiante de la licenciatura de Ciencia del LeaguJ.Ít
de la FFLY lo cual s i hay en u mayoría. Otra ue tión fue IJ
falta de mteré por participar en el proyecto la respue ta por parte
de lo mae. tro fu mínima a pe ar de que e le hizo la inviuc ,ón
de la manera má atenta y e le informó que u cooperación crÍJ
de gran relevan ia para la ap nación de avance ignifi ativos d~ntrD
del trabaJO de inve ligación en u área.
Ha ta el momento han ido erca de 15 mae tro lo cuale
amablemente accedieron a brindarno un poco de u tiemPo p.1fil
explicarle el pro edimiento de los instrumento · de investigación
re ponderlo , cabe de tacar que todo el procedtn11ento e llevó J
abo vía electróní a.
198

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C......

199

liacailli~mla-.

�R flexión de lo hallazgos
A partir de lo datos obtenido de lo dos instrumentos de invest1gación e pudo llegar a l.1 iguiente idea :
De acuerdo a la diferencia antes mencionadas se puede tener
una visión má lara de ómo cada grupo de mae tro percibe a 1i
formación docente y como e ta percep ión es influenciada por el
nivel de preparación n el 'rea de la enseñanza de lenguas, ya que
mientra la mue tra 1, que pertene e a ma stros in la preparación
do ente ve el concepto como un grado académico más es decir.
una profe ión diferente, la mue tra 2 no refiere al mismo concepto
como una tarea con lante, como parte de su desarrollo como
profesionista .
Historia de vida
Las historia de vida de cada mue tra arrojaron dato muy distintos,
mientras que la muestra 1 e enfoco a de cribir u trayectoria como
docente de de un punto de vista per onal de de como incur mnaron
en el área y la atisfacción que pertenecer a este program les dej.i.
la mue tra 2 se avoco a describir la relevancia del la formación
docente, el cual describen como un proce o con tante e interminable, el ual e lleva a abo mediante experiencia de la teoría YLi
prá rica en el aula e colar.
El punto en el que ambas muestras coinciden es en el de la
lapacitación con tante la mayoría de lo informante con ideran
fundam ntal el hecho de que un maestro continúe preparándose, la
diferencia en este punto radica en que la primer mue tra lo ve como
una nece 1dad debido al des onocimiento de metodologías Y
e trategia de en eñanza, y la mue tra do como parte de un proce 0
de actualización en comprom· o con una enseñanza de alidad.
Finalmente cabe mencionarse que existe un desacuerdo dentro
de los participante de la mue tra 2 al considerar la formación
docente en el área corno garantía de una enseñanza de calidad. YJ
que mientra uno a eguran que la preparación tanto en la materia
a impartir (inglé ) como en la didáctica son fundamentale par.i un
pro e o de en eñanza-aprendizaje ignificativo~ otro menciomtn

200

que poseer e tos conocimientos no e suficiente y que es más una
cue tión de actitud y aptitud, es decir, de tener la vocación para
ofrecer una enseñanza de calidad o bien, una en eñanza con
rompromi o ocialmente.
Actualmente e ontinúa trabajando en el análisi de lo datos
obtenido en cada uno de lo instrwnento de inve cigación ante
men ionado para posteriormente presentar de manera más
específica la descripción del perfil ¡1ctual de lo maestro
perteneciente al PIE P L· a u vez también e encuentra en proce o
de elaboración la realización de entrevistas con alumnos de 6 º de
primaria 1 escuela por muni ipio del área metropolitana y lo padre
de familia de los mismos, esto con la finalidad de aber cual es la
percepción que ello tienen acerca del programa y su utilidad a í
como tener la ver ión ya no de los que ejecutan el programa ino de
Jquellos que resultan beneficiados del mismo.

C.On lusione
El PJEPNL e un proyecto que in duda busca no olo atisfacer
bs demandas actuale de este mundo globalizado, sino proporcionar
las herramientas ne esaria para que lo alumno forjen desde
temprana edad un camino profesional exitoso.
Y e no sólo nue tra labor ino nuestro deber orno futuro
profesionista dentro de la en eñanza de lenguas llevar a cabo investigacione sobre dicho proyecto y/ o programa para bu car
cuales on la área en que se requiera má atención y proponer
alternativa que le de solución a ésta .
En esta egunda fase de la inve tigación que orre ponde al
periodo Ago to 2010-Junio 2011 se e table ió de manera teórica y
pra l1 a lo relacionado al concepto formación docent y la ituación
de lo mae tro del PIEPNL respecto al mismo, y de acuerdo al
an.ilis · preliminar de lo instrumento aplicados se logro e tablecer
que el perfil actual del mae tro del PIE PNL ve al concepto
"formación docente" como parte e encial dentro de u formación,
fa que no solo e una etapa má mo un proceso con tante, de
íletualización y re-formación en el cual basados en una reflexión

201

�critica ~e ~u labo~ logran mejorar dfa a día u práctica profesional
S1 bien es cierto que se logró dar un paso importante con esta
fase de la investigación, también nos permitió damos cuenta que
hay mu_chas otra interrogantes respecto al tema, ya que dejó al
desc~b1_erto otras áreas en Jas cuales no se ha indagado con
antenondad, como la diferencia que se hace en el PIEPNL al llamar
instructores' a Jos maestros de inglé , ¿Cuál es la base que
fundamenta este concepto? ¿Existe realmente una diferencia
pragmática o sólo semántica?. Éstas y muchas otras son algunas de
las preguntas que la previa investigación dejo al descubierto y que
seguramente pronto se buscara responder a ellas.

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LA MISIÓN

IGUALITARIA DE LA

TRANSVERSALIZACIÓN DE GÉNERO EN EL
CAMPO EDUCATIVO

tion.Jl

Lid ice Ramo Ruiz *

Introd acción

A MEDIADOS

en el nivel
internacional se propuso la inclusión de la perspectiva de género de
una manera transversal en las políticas púbicas. La idea era integrar
s~temáticamente el principio de igualdad de género en todos los
s~tema , estructmas, políticas, programas, procesos y proyectos
del Estado a modo de que quedase institucionalizado y fuera un
paso para avanzar en los cambios culturales a favor de la igualdad
entre lo seres humanos.
En México, se comenzó a trazar la idea de que cada secretaría de
estado, o dependencia a su cargo identificaría diversas estrategia
~ara incorporar el enfoque de género en el quehacer rutinario de las
lllstancias· en el entendido de que la puesta en marcha de estrategias
de transver alidad upone un proceso largo, complejo y exigente.
Ahora bien, hubo que esperar hasta el año de 2001 para aplicar
este proceso cuando e conforma en nuestro país, el Instituto
Nacional de las Mujeres (I M) instancia impulsora de las acciones
DE LA DÉCADA DE LOS AÑOS OCHENTA,

'Cordinadora del Centro Universitario de Estudios de Género y prnfesora de la
Facultad de Filosofía y Letras de 1a UANL.

204

205

�a favor de la igualdad de los géneros. Dicha institución es la
encargada de armonizar entre secretarías de estado órganos de
gobierno e instancias educativas, de salud, impartición de justicia y
otras normatividades y acciones para que se construya, aplique y
valorice una transversalidad de género.
A más de diez años de contar con este instituto, en este ensayo,
buscamos tejer algunas observaciones de: ¿Está contemplada la
transvers-alidad de género como una necesidad curricular en todos
los niveles educativos buscando la formación de mejore seres
humanos y ciudadano o ciudadanas acordes con las necesidades
del mundo actual? ¿Cómo ha arribado esta propue ta al nivel mes~
social como es la mstancia educativa universitaria? ¿Cómo al espacio
micro del alón de da e donde e aplican estrategias pedagógicas?
Ante la amplitud y complejidad que estas preguntas conllevan,
este trabajo pretende ser una primera aproximación descriptiva del tema.
Para la búsqueda de argumentos, se ha recurrido a métodos como el
análisis document~ el intercambio con especialistas de diversas
facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León, (UANL) a las
reflexiones individuales y colectivas en entrevistas no formales
realizadas durante el año de 2011 dando los resultados que aquí se
presentan.
La exposición está dividida en los siguientes apartados: Razone
de ser de la transversalidad de género; Revisión de una historia de
los esfuerzo institucionales por transversalizar género en el ámbito
de enseñanza básica; La transversalidad como innovación educatiYa
en la educación superior y para terminar con las accione
emprendidas dentro de la UANL.

Razones de ser de la transversalidad de género
Una primera razón de índole política se encuentra en los idea~s
educativos los movimientos feministas. Nacidos e tos, ba10 la lógta
de la modernidad, tienen a la educación en sus diversa modalidades
como un mecanismo que permite maniobrar a favor de la
edificación, transmisión y difusión de la perspectiva de género.~
discusión pedagógica, ha caminado en la búsqueda de estrategias

206

que incluyeran una cultura de género en las escuelas; que alimentara
nuevas formas de relaciones humanas y vivencias entre las mujeres
ylo hombres del mundo en un ambiente de igualdad. En fechas
irciente , el enfoque ba girado a la búsqueda de la equidad,
pretendiendo con ello tener una connotación más integral
Comúnment½ el término transversalización refiere a una
maniobra, una acción para cruzar aspectos rígidos que, en una
mciedad obedece a un ordenam.iento dado y lograr matizar e
mtroducir situaciones emergentes que no logran explicación 0
manejo dentro de ese orden. Transversalización de género, es un
concepto que busca cruzar las nuevas exigencias sociales o cultuale
de una comunidad en el orden actual y traducirles en acciones
Jentro de políticas y programas cuyas prácticas contribuyan a
rrradicar la de igualdad entre mujeres y hombres en el espacio
~róricamente constituido, como es México.
i bien la es.trategia de transversalidad de género tiene sus
pruneras aplicaciones en los estudios macro-sociales de economía¡x&gt;litica de los años setenta, cuando el orden social vigente sufría
ijUebrantos. Puede ser estimada en los momentos actuales, dentro
ile la dinámica de las instituciones de educación superior donde se
itnueva su cultura educativa ante las exigencias de nuevos cambios
!Ociales. Apuntalar con la perspectiva de género el proceso de sus
?mgramas y consiguientemente el quehacer sobre igualdad entre
l)s géneros aparece como una propuesta democratizadora que
lpuntala la nueva cultura institucional.
.Es conveniente asentar que la categoría de género identifica al
illncipio primario de organización social que afecta al conjunto de
Idas Jas relaciones humanas: la división social del trabajo por sexo. Da
llto.ta del ambiente y orden cultural y social configlJia sobre la base de
as ~iferencias sexuales dentro de una lógica patriarcal que lleva a
~ar la diferencia como desigualdad entre los diversos grupos de
~res y hombres y al interior de eUos. Por ello demuestra de manera
~nte, que dicho cotejo no corresponde a caracteristicas biológicas
In que, por el conttario son elaboradas construcciones culturales que,
:orno tales, re ultan susceptibles de ser deconsttuidas y modificadas.

207

�[.Jtl

Una egunda razón de raíces ética alude a la percepción sobre
igualdad. Por ejemplo, e reconoce al meno por los e tudios
feministas que hay do dimensione de 1a igualdad: la igualdad de
jure y la igualdad sustantiva. La primera hace referencia a como se
asienta en lo documento normativo y leye la di posición
con titucional de que todo y todas orno iguales ante IJ ley bicn
llamada igualdad jurídica dentro de una concepción liberal clásica
La igualdad su tantiva o igualdad de hecho es aquella a la que se
aspira con Ja transver aliza ión de género y encamina a la equidad
que upone un trabaj fino para desmontar barreras culturales.
En ambas dimen iones e muestra que las desigualdades y b
discriminación on parte e tructurante de la cultura. Por tanto, e
preci a trabajar dentro de la educación en propuestas pedagógica.1
universitarias -el ca o que no ocupa y preo upa-que reorienten rl
orden social de género y con ello procurar desmantelar las
de igualdades o al menos formar conciencia de que exi tea
herramientas que ab.tteo la cultura genérica imperante.
En lo tiempos que corren, a pesar de contar con un movimiento
ciudadano en crecimiento, con una participación política creciente
de l.1 mujeres reconocida y respetada, encontramo poco avance
de los e tudío de género en alguno sectore edu ativos. Las
resi tencia mentale de una educación tradicional con prácticas
educativas rígidas bloquean los men aje femini ta obre equidad
o bien, e hace ver que la desigualdades y discriminacione e tán
'afuera" de lo espacios univer itarios, y estos no .. contaminan'
adentro, por lo que no on objeto de e tudio y reflexión académica
in embargo, la realidad del espacio U11Nersitario es otra. Por
ello, urge ir al encuentro de enfoque que enriquezcan el desarrollo
de las disciplinas in titucionalizadas, reconociendo y aplicando
propuesta de transversalización que crucen la rigidez Ylai
re istencia de un pensamiento científico mayoritariamente
ma ulino.
Con e to precedentes, en la ociedad mexicana se han construido
a nivel federal varias leyes importante . La Ley de Igualdad entre
Muiere y Hombre en 2004, La Ley contra cualquier forma de

208

1,

,

I

11

Discrimina ión en 2005 y una Ley de Acce o de las Mujere a un
ila Libre de Violencia, en di iembre de 2007, donde se define
amsver alidad de género como: Accio11e.r de uobiemo para el e_¡ercici() e
/eD1enlació11 de. género en la.r dutinta.r dependenci,is} entidades de la
J.inistmrió11 púhlica, federal . estatal o 111m1icipal seg1ít1 sea el raso para la
,rtl(ió11 de progra111asy arcin11es coordinadas o e11 mf!_jtmlo_J' en las rmlizadas
t,,f seaor p1i1•otlo o soáol
En consecuencia sí. la normatividad nacional existe, hay pauta
,exigencia. S~ desde la ociedad civil. e demanda el umplimiento
t bs misma para contar con una igualdad sustantiva; ¿Cuáles han
lllo los esfuerzos in titucionale en el campo educativo para apoyar
esfuerzo de igualdad de género?

lcvisando la historia de lo esfuerzos in titucionale por la
iransve alidad de género en el ámbito de la enseñanza bá ica
~titucionalizar, como dicen Teresa Inchá tegui y Yamileth Ugalde
U004:18) mvolucra la in orporación de objetivo y valore en las
rutmas, norma y actitude del quehacer de las institucione , y e to
ir logra mediante un proceso de intervención que ume en un primer
IK&gt;mento la demandas de igualdad de género en la agenda pública
tbs mismas. En un egundo momento lograr introducir el principio
le igualdad de oportunidades, mérito y re ornpen a en lo análisi
di.ignó ticos de la planeación in titucional Para in titucionalizar
mlos ampo educativo
us discursos de igualdad precisan
toncebir un cambio en la esferas académica , de organización y
~lítica de gobernabilidad institucional que e traduzca en práctica
1favor de la igualdad de oportunidades.
La primera e trategia nacional en la planeación de las política
~ka mexicanas a avor de la igualdad de oportunidades, e
~sen ta en lo año cincuenta y consistió en visibilizar a la muiere ,
n los espacio institucionale . Lo gobierno del "desarrollo
estabilizador' aún con una visión a istencia1 tuvieron la
~ocupación educativa centrada en localizar a la mña y mujeres
~ene en la escuelas o en encontrar las causas de u no extstencia

209

�1 /iiJ/1,IJIJ/,J

, 11nas \11nt1kJ

en los planteles escolares. Implementaron e tudios para
incorporarlas desde la lógica de igualdad universal Con ello, Lt
expansión de la matricula escolar y el acceso de las mujeres a la
educación en general y particularmente a la superior se admite como
un logro; un asunto cuantitativo parecía ser la solución de
transversalidad de género.
En los años ochenta, la fuerte presión internacional y lo
de~ajustes locales exigían contrarrestar un sin número de desvenrajas
sociales ocasionadas por "el ajuste estructural" aplicado a nuestro
país. Lo gobiernos buscaron aminorar la pobreza que esto
ocasionaba sobre todo a las mujeres, con proyectos compensatorio
focalizados en el área de capacitación para el trabajo extradoméstico, la salud y la educación. En esta última los temas de
debate y de propuestas que aparece en el Plan de Desarrollo
Educativo de México bu can de manera general en todos los niveles
educativos:
• Asegurar un acceso equitativo a la educación.
• Erradicar el analfabetismo entre las mujeres.
• Mejorar el acceso de las mujeres a una .instrucción vocaciondl
científica y tecnológica y a una educación continua.
• Desarrollar una educación y capacitación sin discriminacrones.
• Asignar recursos para 1a implementación y el monitoreo de las
reforma educativas.
• Promover una educación y capacitación para niñas y mujere a
lo largo de sus -vidas.
Dentro del gobierno del presidente Zedilla (1994-2000) los
programas sociale contenidos en "Progresa", favorecen a las niñas
para que terminen eJ sexto grado con éxitos amplios en muchos
estados del país, sobre todo por las repercusiones en la salud sexual
y re productiva de las niñas y las adolescentes. Los organismo
internacionales como la Orgt111izació11 Pa11america11a de la Sa/J,d
enfatizan las repercusiones de e te programa en forma favorable,
puesto que lo datos en el seguimiento numérico muestran una

210

l 'di

ll..1111,, J1Jn

(orrelación educación-salud reproductiva de este segmento
poblacional muy significativa. Má educación, menos riesgos
reproductivos.
Se presenta por tanto, el inicio de una posible transversalidad
ruancitaciva y de compromiso en las agendas públicas. De acuerdo
¡ b idea de transver alidad que se ha presentado líneas atrás, ésta
1c logra a partir de la incorporación del principio de igualdad de
oportunidades, mérito y recompensas en los discursos análisis y
d,agnó ticos de la planeación institucional en los sectores
gubernamentales que acceden a recursos del programa social
Progresa. El proceso de sumar las demandas de igualdad de género
daba un paso. El andamiaje de los cambios que ello necesita empezó
i construirse· el camino de sensibilización de funcionarios y
funcionarias, estaba en marcha. Sin embargo, no se mencionan
cambios en la gobernabilidad institucional
A partir del 2001, las políticas de igualdad de oportunidades con
preocupación cualitativa en el campo educativo, dan un salto, e
ixpresa vía modificación de estereotipos de género, proponiendo
~as acciones como:
• Cuidar que el lenguaje incluya a las niñas y sea no exista, aún
fntre niños.
• Asegurar que en los libros y materiale educativos la niñas,
niños, hombres y mujeres e tén representados igualitariamente,
:uidando actitudes genéricamente estereotipadas, como mujeres en
1a cocina, agachadas o de perfi~ hombres de frente dominando
espacios y de cuerpo completo.
• Promover una formación y actualización magisterial que
ontemple la per pectiva de género.
• Fortalecer diversas prácticas en asignaturas "dificiles" o "poco
lllteresantes" a Jas jóvenes a través de programas especiales que
buscan incrementar u interés y confianza en sus capacidades.
Presentando asignaturas como las matemáticas la ciencia o la
tecnología en forma "amigable" al género.
• Incorporar en los materiales educativos el saber mostrado por

211

�\lir pf,

las practicas de científicas de mujeres destacadas.
Dentro de la IT Co11Jere11cia 1'.1,mdial de las .M,!jeres, 1995, el
principio que da tono al plan de acción de dicha conferencia, es el
de 1a transversalidad de género dentro del enfoque de derechos
humano . La propuesta política de esta mirada, e un cambio
importante porque ahonda en la forma y fondo de las condicione
humanas de las mujeres y procura un reposicionamiento de eUas
para lograr la inclusión, allanando el camino a una cultura de igualdad
sustantivc1.
La transversalidad, en di ho plan de acción se define como: 1111a cene
dt! actio11es que b11srat1 reor¡,anizar, 111,jorar, desal7"olhr_)' evalJ1ar los procesos ,k
to111a de deasio11es n1 todas hs instancias politica.sJ' de trabqo de 1ma ory,t1111za,ió11
/JIÍhlica, priVtlda o social, para amortigua[ las brechas de género,
discriminaciones y exismo, donde se pone al descubierto que e1 istema
e colar es un agente de reproducción de asimetrías de género.
Sin duda, la influencia de la posturas teóricas del sociólogo
francé Pierre Bourdieu (en español,1972) con su obra, La
Reprod11tció11: Ele111ento.r para tilla teoría del siste,na de e11setlat1Zf1 publicada
en colaboración con Jean-Claude Passeron. donde hace referencia
a 1a transmisión de valores culturales entre la población, permitió
entender la educación como agente fundamental de reproducción
de la estructura de las relaciones de poder y hs relaciones imbóliw
entre lo grupos, al poner énfasis en que el sistema escolar forma
personas bajo un adoctrinamiento cultural y social de fa clJses
dominantes. En otra palabra somete a un conjunto de reglas,
valore y creencia que no siempre son concordante con lo estilos
de vidc1 de comunidades excluidas de los beneficios del desarrollo.
Entonces a partir de Beijing, 1995, se está hablando de una
tercera estrategia, ituc1ndo los esfuerzos en la búsqueda de accione
de justicia deliberada, de igualdad ustantiva que compen en la
posicione de de ventaja en relación a los dos género . LJs
organizacione de la sociedad civil reclaman al Estado polittcas
nuevas. e cuestiona la idea de apoyo a grupos vulnerables cómo
una maniobra de poca utilidad para corregir desequilibrios entre
las per ona por razones de género.

212

Transversalidad como innovación educativa en la educación
supenor
Iniciado el iglo XXI, la búsqueda de la inclusión del género en
educación, tiene que responder a la nueva situación política y culturaJ del país. Sin negar 1a existencia de avances en la implementación
de programa en los niveles básicos de la enseñanza, los rezagos,
omisiones y sesgos continúan. Incluso, muchas instituciones no
reconocen los estudios de género y us aportaciones científicas,
menos se proponen políticamente la inclusión y no discriminación
de sus temáticas.
La red de Centros y Programas de Género de las universidades
nacionales viene planteando la integración de la per pectiva de
genero, de de el diseño hasta la ejecución de política , programas,
actividades administrativas y educativa , inclu o existen algunos
proyectos de innovación, de cómo incidir en la cultura
organizacional de las instituciones. Esto significa construir caminos
de cambio, innovaciones, y por tanto una transformación en el actuar
de los órganos de gobemanza institucional y de prácticas educativas,
más alJá de discursos.
os supuestos teóricos básicos que respaldan esta búsqueda on:
• Género, no sólo trata asuntos de mujeres. e trata de ver las
relaciones existente entre mujeres y hombres y la diversidad interior
de sus grupos.
• La norma de ser humanos, no es unívoca: hombres blancos,
ricos y heterosexuales.
• No se acepta remarcar las diferencias biológicas como
kgitimación de las diferencias sociales entre los géneros.
• Argumenta como los roles sociale y culturale para hombres y
mujeres e construyen históricamente y se moldean política y
1lfllbóli amente.
• La democracia debe tener un lenguaje incluyente, donde la
Igualdad jurídica es una parte de ello, más la igualdad sustantiva e
bque formará sociedades má justas, con amplio grados de libertad
Yotro compromisos de ciudadanía o de sujetos responsables.

213

�A pesar de las advertencias de Bourdieu, ubyace en lo unagmams En la política educativas mexicana de las do última década
coJectivo de una relación estrecha entre cambio fuertes en L1s !upo tado a la innovación como estrategia para la calidad. ¿La
relacione so iale , ean e tas económicos político o atlturales y la mer alidad de género e tá contemplada como esto? Parece que
po ible clave transformadora de 1a escuela y de la educación. La ape ar de que el enfoque innovador mira hacia la autonomía en
educación vista como lance ocializador de las nuevas generaciones, 1¡&gt;rendízaje de los e tudiante intentando dar un giro radical en
vía la trasmisión de valore cívico actitudes y normas que reinterpreten estilo de trabajo con el que las universidades han venido
el mundo. La e peranza emancipadora, está aún, fin ada en los actos rando e sigue mirando a un ujeto asexuado . Eso sí, la
educativos, dentro del cambio civilizatorio actual
· nes de poder, organización e colar y de trabajo de las y lo
Ahora bien, i vivimo la globalización, orno una nueva cultura
ntes, de las y lo e tudiante e e tán modificando y chocan
societa.1. en ella e exige un nuevo humanismo orientado hacia
la estructura y cultura institucional existente, basadJ más en
relacione ecológicas multiculturales e íntima . Allí la visión de enseñanzas que en lo aprendizajes. los cambio efectuado
género es una lente que apuntala este nuevo humanismo. Por tanto. !11 agudizado e tilos de discriminación de género, desarticulado
e tamo ciertas que la educación precisa una reinrerpretación como
as de comunicación interpersona~ estilo de concebir el
lo plantean los e tudios de género. Una reubicación a la luz de estas
imiento y u trasmisión; e igue bajo una racionalidad que
orientacione logrará nuevas lecturas que exige la vida compleja.
· a un estilo de razón masculinizarte como ello para crear y
Por ello dentro de los sistemas educativos democráticos m.ís mítir conocimientos.
actualizado e han ido incorporando los principios de los drrechos En palabra de Jaume Carbonell (2001:17) la innovación
humanos emergente , y han incluido la lucha contra cualquier forma
ativa onsiste en 1ma serie de mten•mciones, decisiones y procesos,
de discriminación, exclu ión o exismo como elemento del amo _grado de inte11cio11alidodJ' . iste111atiZf1ciÓ11, que trata11 de modificar
currículum y de las tarea educativas la inclu ión de e tudios de udes. ideas, mlt11ra.r, co111t'nidos, tJJodelos J' prácticas pedagó._ejcas. Y a s11
género es ya una práctica educativa cotidiana en dicho istemas • de. introd11dr, f11 11110 línea renovadora 1111e11os pn,yettos y progra1J1as,
avanzados y la transver alización de género una po tura de uabajo tri,¡fes amic11/ore.r, estrategias de enseñanza aprendizaje, modelos
democrática.
·:tito.r )' otras jim11as de orgt111izar_)' gestionar el mnic11l11n1, el centro)' la
La UNESCO. meditó desde lo año ochenta sobre lo eJe
ámica del arda. Ardua tarea, la innovación para una
transver ales como una estrategia innovadora para la educación,
versalización con visión de género que aspira a nueva lectura
reconocjendo como temas transver ales la educación no existJ. Li reinterpretaciones del quehacer educativo a partir de las
educación para Ja alud, para e1 multiculturalismo, la ambiental, la ervaciones vivencias y nece idades de las y lo ujetos. Todas
educación en valores y la educa ión para la paz, in importar e1 ¡&gt;et ona consultadas opinan que lo cambios de con iencias y
nivel educativo formal de que se hable. Propugnando por un sistenu
de mirar el mundo preci an íntervencíone , decisiones y
educativo flexible, con distintas alternativa de aprendizaje,
esos innovadores, la tran ver alidad de género es uno de ellos.
permitiendo contenido y distribución del tiempo de acuerdo con
la nece idades y ritmo de lo espacio educativos. Las sugerencias
ustentada en la e casa investigación educativa
para el tramo universitari , aparecen en 1998, bastante tarde. Para
per p ctiva de gén ro en el contexto mexicano
Mé ico existe un documento del año 20 O de ANUIE . obre l.JZ despegue inicia en la década de los noventa, influenciada por el
E.d11caao11 S'uperior e11 el iglo XA.'7.
· ismo anglosajón, la pedagogía crítica y estudio de aula_ La

214

215

�Rr.

mayoria de lo lrabajo, fo alizad
a la edu ación ba I a De de otr ángulo varia de la per ona onsult.1da deducen
d umentan obre: Las de v ntaJJ de niñ.1 en el istema e colar, la re,tlidad edu ativa de la univer idade mexi ana mue tra
discrimina i ne en el aula p r a tttude de la y lo docemes,
hoy día, un ocultamiento de la v, ión exuada de la cien 1as
ocializa ión en lo t xt con e g de géner
lo
tudio de géner plantean. Devel.1r ello implica una
lo aüza 1' n d e pa io fl ico para la ruñas y la jóvene , etc. En
ión total al JStema de de el curn ul . la forma 1ón do eme y
educación uperior. entre oLr
tema , apare en e fumos práctt a edu atJva del mismo.
e tadísú o para das1fic.u p r exo, trabaJ
obre la muieres n Las autoridade univer itana al meno públicamente en la
la c.ien 1as, u ac e o a la nueva t cnolog1a , evaluación de
L. no e han ue tlonado l r I que Juegan en la reproduc i' n
docente muy po
obre la re onfigurac.ión en la formación doceme
tiva lo e tereotip &lt;le genero, como tampoco el papel que
de las académica
u a atare para conciliar d1 timo roles lfJOffiCn a lo proce os de interiorizac.ión d lo códig de género
humano.
sus e tudiante y docente . Tamp co e mo la di:vi ión exual del
L anál1 1 d la in,·e tiga ion edu ativa 1con per pectiva de a10 rea pe tativa diferen íada en l profe ionista que
géner • han realizad nueva le tura obre el a to educativo, .i pr entar a la o iedad.
todavía corren en vía paralela a la inve t1gacione generale en La mayoría de la per ona que e tudian l.i per pectiva &lt;le género,
edu ación uperior. 1 1quiera aparecen om un ub-campo. dentro n que la o 1edad patriarcal impone us modelo dominant
de la mae tría
doctorado . La mayoría e tán ai lado en los ma culimdad y eminidad obre la ba e de la dtStinc.ión fü1ológi a.
entr de e tudio &lt;le géner de iert· univer 1dade en pan remar ar la diferen iac1ón biológi a orno de igualdad, or aniza
porque! canale dedial goydJScu i'nn aparecenentremiemb~ ,rarquiza la diferen ia exuale en un i tema c1ocultural.
de la d1sciplma edu a1iva entre autondade académica e
define la historiadora eminista Joan, . cout: ( 19
el !,éllfm
invc tJgadora o m e tigador de e tudi de género.
" l,s b,1st's tÍt lt1.r relaciones .roat1lu ti/In' 1111yen J holllhre.r Y m1110 la/
Adem.í e. ·i te una ant1dad de trabajo y pra tI a pelfagóglC.lS
p1tdrn bdre de ltl.f relaáo11e.r de poder de c11rdt¡Hier índole. De la
univcr ttaria que &lt;livor ian el onoetmit:nto e olar de lo avances lprodu ión de arrollo del d" cur o de énero patriarcal e encarga
i ntífic o tema emerg nte . La bre ha ada vez má amplia enm rouc,tc1 n que vamo a denominar tradicional
e to tipo de cono imiento hace de ver a nue tra universidides. Cuando e e amina la actual ultura univer 1tana con p r pe tiva
como in titucione poco creativa . muy anquilo ada
olo énero alen a la luz la onnota ione ideol' gi a exista de la
repetllr a de un aber uperad . Dentr de ello l di ursos en lltructura y organiza ion a ad · mi a rn1 ma que perpetuan la
cuanto al género, LOntinuan siendo androcéntri o . e i ras
rdinacion de la mujere
e revelan on landad di ha
homoíobico .
~cione , en la ele ción, en la m trumentación de lo
n mu ha área del conoc1miemo perme la prep tencia de b
imiento ad¡udiudo en función del exo en la forma y efica ia
cgurida I científica' de las koria . o ha llegad la revolUCJOD trasmitirlo y en 1 , e til de evaluacion aplicado .
khuntiana de lo año etenta on I po tulado de l.1 probabiiid.id El nuevo di cur o obre er mujer,, o er hombre~' e á en
so ial" donde la tran ver alidad de g · nero. como otu
stro &lt;l1a todavía fincado en deno lar l.1 limitacione del
tran vers.1lidade resultan amino de apertura a la cultura e tobr
amiento femenino apoyado en la razón. La oc10-biología
univer itaria. eno han arribado lo onc po t y lran -genén: IDtitita cer bro di erenciado " al modelo de hombn: blanco
de e tudio obre identidade múJtiple .
trado y católico. La rampante md1vidualua 1ón cone ta &lt;le
llt&gt;

217

�11

/JI 11/h

(

flll&lt;l

\,.., 111

manera frágil y momentánea, las relaciones humanas y fomenta el
desconocer al "otro" por no ser como yo. Ese otro, pueden er las
mujeres, o los hombres que no correspondan al modelo de
masculinidad dominante.
Hay que reconocer que dentro del largo proceso de la educación
de las mujeres por y desde las mujeres, la educación de género o no
sexista, pre enta dificultades prácticas para verse como una
innovación. Precisa:
a) Contar con un equipo de docente capacitado en Ja per pectiva
de género.
b) Con una disposición de los programas de estudio por
disciplinas donde los organizadores del currículum sean los ejes
transversales y las áreas de conocimiento o disciplinas sólo serán
complemento.
c) Y además, con textos y materiale de apoyo educativo
diseñado de acuerdo a la discusión de contenidos de género.
El panorama general que nos dan las reflexiones anteriores nos
muestra como todavía los estudiantes universitarios siguen iendo
preparados sobre la bases de las desigualdades y segregacione de
género y propensos a actitudes discriminatorias irritantes por omisión
o ceguera de ello. Lamentablemente hasta la fecha todavía on
muy tenues las re onancias de las propuestas de lo centros de
estudios de género universitarios.

Acciones emprendidas dentro de la UANL
Hemos dicho que en México desde el 2001 se estipulan a nivel
macro-social políticas para la igualdad de género. El marco legal e
I

ha ido construyendo, las sensibilizaciones se han puesto en marché!,
presupuestos se han etiquetado con dichos fines. Sin embargo. los
ritmos de incorporación de esta estrategia, en la educación supe.
.
nor, aparecen gnse .
Dado el interés para esbozar las presentes ideas recurrimos ª
buscar información sobre el caso de la Universidad Autónoma de

218

Nuevo León. e encontró que las recomendaciones de ANUIES,
~de 2003, contenidas en el convenio de colaboración con el INM
¡ura incorporar la perspectiva de género en las políticas, programas,
rurrícula e investigación de la universidad, están ausentes. Revisado
IP!a11 de Desarrollo Instit1uio110/ UA TL 2007-2012 J' el Modelo
/'JÍJlratwo [1
L de 2008, se encuentra que no hay armonización
mtre lo acuerdos firmados por las instancias nacionales y la
:márnica de transformaciones que pretende la UANL. Lo aspectos
~ igualdad de género de graciadamente no cruzan las reformas
llllVersitarias propuestas en lo docwnentos.
A la vista, dentro del Plan de Desarrollo Institucional 2007m2. se habla de valores como igualdad,. no discriminación y
1uidad donde por omisión. o 'neutralidad" se salvaguarda hablar
} género. El Modelo Educativo de la UANL publicado en 2008,
. se desprende del plan tiene como eje rector la transversalidad
mtendida en dos subíndices del plan: Internacionalización e
llllOvación donde el silencio de género está presente.
No obstante conviene matizar las aseveracione anteriores
:orque se localizó una ventana a nivel de cur os para puntualizar
~~sis con visión de género en las etapas iniciales de us programas.
ta ellos se concibe una primera etapa, llamada 'Formación general
l!liVersitaria', con la idea de integrar un marco de referencia a temas
kactualidad, de de una visión interdisciplinar. Las unidade de
~endizaje obligatorias son:
• Competencias comunicativas,
• Aplicación de las tecnologías de la información.
• Apreciación a las artes.
• Ambiente y sustentabilidad con una visión más ligada a las
l:ncias bio-físico-químicas y muy someramente a asuntos de
P&lt;&gt;nsabilidad socio-culturales.
• Contexto social de la profesión que en varias facultades e
~u~e en historia y evolución de la profesión.
• Etica, ociedad y profesión.
Cuatro unidades de aprendizaje complementarias y optativas que

219

�I .ídir,

R,i11Jl)f R.Jt1:,:

personas autorizadas como .irúormantes.
En la Facultad de Ciencias de la OJmunicación, se ha integrado
mlo últimos anos una línea de estudios sobre las mujere y los
medios de comunicación de masas. En la de Trabajo Social hay un
tquipo de docentes que se abocan a investigaciones sobre
adémicas y su salud con perspectiva de género. Para la Facultad
Se puedo constatar dentro del tópico, desarrollo h111J1a111J, Ja/11d r de Derecho, aparece una materia optatÍV'a en 'derecho constitucionaf
deportes la oportunidad de incorporar un curso obre equidad de sobre derecho humanos donde en varias ocasiones al ser impartida,
género'. Acción opcional y selectiva que queda a criterio de Lis 1t rescatan temas de mujeres. En Psicología los trabajos se han
instancias académica de cada facultad; ellas pueden optar por presentan con más intensidad en el área de viole ocia y en los últimos
impartir o no la materia dentro de este tópico. O sea, no está trmpos, sobre identidades, masculinidades y equidad de género.
inscrita como política de tran versalidad dado que no está explícita wentan con un Centro de Equidad que favorece prácticas clínicas.
En la mayoría de estos esfuerzos aislados y desde abajo, desde
alguna intencionalidad o sistematización para su implementación.
Acciones más contundentes, pero focales se han podido consta!JI ~ docentes, con pocos apoyos oficiales, e pueden observar
dentro de algunas facultades como F ilosofla y Letras Medicina, lllilovaciones pedagógicas que constatan la preocupación por la
Derecho, Psicología, Comunicación o Trabajo ocial Aprovechando incorporación progre iva de los e tudios de género. La
re quicios o coyunturas, algunas de las maestras mae tros tratan transversalidad se presenta como una demanda sentida por la
de dar respuestas a lo y las alumnas que han puesto a discusión Li ¡:ersonas que logramos entrevistar al menos a nivel de facultad.
falta de ensibilización a los problemáticas actuales de las mujeres Esto todavía se expresa má a nivel de expectativa, puesto que hay
desde las mujeres o a los temas de masculinidades, o bien presentan cbridad que la currícula univer itaria dominante prioriza la
us malestare ante forma de enseñanza de los sabere de las distribución disciplinaria con pocas posibilidades de discusión
transversal.
ciencia tan ma culinizados.
A nivel extra aula, se han dado acciones de los espacios antes
Dentro de la Facultad de Filosofia hace doce años e instaló el
Centro Univer itario de Estudios de Género. CUEG. Qye tiene un mencionados, organizando seminarios, congre os o talleres en
radio de influencia modesto, pero sostenido y articulado en las conjunto o con bien con 1a participación de organismos de la ociedad
licenciaruras que dicha facultad imparte. En .algunas de ellas hay civil y así logran ampliar el radio de comunicación o interacción de
materia obligatoria como: Género y sociedad Género y educación. btemática a nivel local Las redes existentes son frágiles y la mayoría
además de un Taller de investigación sobre Desarrollo y género. de las veces se han logrado mediante vínculos personales. Existen
donde la perspectiva femini ta y de estudios de género son ixpectativas de la apertura de más ventanas al género ante la
conocidos, analizados, interpretados y utilizado en las llternacionalización y vinculación que solicita el Plan de Desarrollo
Institucional.
inve tígaciones de acuerdo a la realidad local.
Lo descrito refleja que, el espacio universitario analizado, e ha
En la facultad de medicina existía hace má de cinco años un
seminario de Bioética con un apartado de ética feminista y salud Tisto lento para el proceso de transversalización de género al interior
reproductiva. Por el momento desconocemos su destino Porque de la institución. La comunidad formada por sus autoridades,
durante la realización de este trabajo no logramos localizarª ~entes, administrativos y estudiantes, por lo pronto está poco
on reconocidas como: Tópicos selectos de:
• Ciencia sociales, arte y humanidade .
• Desarrollo humano, salud y deportes.
• Desarrollo académico y profesional.
• Lenguas y culturas extranjeras.

3

220

221

�1Jdtre R,m10., Rm~

sensibilizada al tema y reproduce inequidades de género. Bajo un
manto de falsa neutralidad científica subyacen estereotipos,
identidades y esquemas de sexo-género que precisan una revisión
urgente para e tar a la altura de la demandas por __la
internacionalización, Jos retos de la sociedad global y la atenc1on
integral propue ta hacia sus estudiantes. Y sobre todo para cumplir
la misión igualitaria que la transversalización de género conlleva.

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222

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EL IMPACTO DE LA MATERIA DE
'APRECIACIÓN A LAS ARTES' EN EL
DESARROLLO CREATIVO DE LOS
ESTUDIANTES DE LICENCIATURA Y DEL
'PROGRAMA DE TALENTOS' DE LA
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

UANL (2008), ,1fodelo Ed11ratiro dr la L'niversidad A 11tó1101na deJ tlevo Un.
O car Eduardo Torres García*
Locila Hinojosa Córdova**

UANL (2008) ,\lodelo Ata&amp;111ico de Licenciafllm. Universidad Atdó110111a tk
tle/J(} León.

EL OBJETNO DE ESTA INVESTIGACIÓN fue evaluar el impacto de la materia de Apreciación a las Artes en el desarrollo creativo de los alumnos
regulares y del grupo de talentos a nivel licenciatura de la UANL.
Uno de los propósito de e te estudio es proponer la valoración del
de arrollo creativo en los alumnos como un in trumento para
evaluar el desarrollo de la competencia creativa, al utilizar pruebas
simples de identificación de personalidad creativa partiendo del
upuesto de que la educación en las artes y a través de las artes
desarrolla competencias relevantes para el crecimiento académico
del estudiante. El método tiene un enfoque exploratorio-descriptivo,
se utilizaron técnica cuantitativas como la encuesta y cualitativa
como la entrevista para la recopilación de dato . Las poblaciones
de estudio fueron los estudiantes regulare de varias licenciaturas
· Master en Artes con acentuación en educación por la UANL, Doctorando en
Creatividad Aplicada por la Universidad Autónoma de Madrid. Profesor en la Facultad
de Música. UANL.
· Doctora en Ciencias de la Comunicación ocia!, profesora e investigadora en la
FJcultad de Gencias de la Comunicación, UANL, miembro del Sistema Nacional de
Investigadores, nivel 1.
224

225

�H , n lar ( 1111,, \

a

que cursaban esa materia al momento de hacer el e tudio y del
Programa de Talentos de la UANL, y se aplicaron entrevistas sew
estructuradas a profe ores que imparten la materia. Lo resultados
más relevantes mostraron que la materia no reporta grandes
contribuciones a su formación, según la opinión de la mayoría de
los alumnos encue tado , aun y cuando consideran como importante
al arte en su educación, pero no reconocen e1 impacto de cursar la
materia en su formación.
La investigación exploratoria evaluó el impacto de la materia de
'Apreciación a la artes' en el de arrollo creativo de los alumnos
regulares y del grupo de Talento a nivel licenciatura de la UANL,
haciendo un análisis cuantitativo y cualitativo de los resultados
obtenidos, que para organizar su exploración se utilizaron las
siguientes preguntas:
•¿Cuáles la opinión de los estudiantes con respecto a la materia
de Apreciación a las artes?
• ¿Cuál es la experiencia de algunos profesores que imparten la
materia de Apreciación a las artes en los distintos ca11Jp11s de la
UANL?
• ¿Cómo se valora el impacto de la materia en relación con factore
del pensamiento creativo?
• ¿Cómo se puede enriquecer el programa de la materia a partir
de las aportaciones de las experiencias de los profesores y alumnos?

Introducción
Todos los seres humanos tenernos potencial creativo y la educación
en las artes y a través de las artes provee experiencias necesarias
para detonar la creatividad, el desarrollo cognitivo y emocional del
individuo.
En la presente síntesis se expone la experiencia recopilada en la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL ), in titución ubicada
en el noreste de México y con iderada corno una de la más
importante del país, que tiene entre sus objetivos formar e tudúnte
de manera integral de acuerdo a la T7isión 1ANL 2012 y al Plan dt

226

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ll111li/i&gt;Jt1 ( ,,rd,,¡ 1

Desarrollo Instit11ciona/ 2007-2012, planes educativos basados en
lineamientos de políticas internacionales marcadas por la United
Nations Educational, Scientific and Cultural Organization
jUNESCO), como el "Programa de Estudio Generales', que en el
año 2005 cambia de nombre a "Programa de Formación General
Universitaria" en la UANL.
En dicho programa existe una materia denominada "Apreciación
alas artes", la que pretende ser un integrador curricular en sintorúa
con la políticas educativa vigentes en la UANL, así como un
·modelo para el e tudio de lo objetos artísticos como objetos
culturales". 1 al utilizar lo visual y lo auditivo para una amplia
comprensión de los elementos básico y comunes que componen lo
artístico. La materia de Apreciación a las Artes, su práctica y sus
relaciones teóricas en la educación artística son uo caso singular a
nivel internacional.

A medida que la investigación inicial se llevaba a cabo, en la
exploración teórica, seguida de los acercamientos con los profesores,
administrativos y alumnos se encontró que ex.i te una interacción
constante de cada parte, que influye en el contexto y que existen
diferencias entre las facultades de la UANL, que impulsaron a llevar
a cabo un exploratorio para valorar este programa de grandes
dimensiones, así como para identificar y comprender a lo~ actores
relevantes dentro de la institución, al e timar su relación y el impacto
de la materia de ~preciación a las artes' en el aprendizaje centrado
en el alumno.
Uno de los propósitos de este estudio es proponer la valoración
del desarrollo creativo en los alumnos como un in trumento
evaluador al utilizar prueba simples de identificación de
personalidad creativa, basado en el supue to de que la educación
en las artes y a través de las artes desarrolla competencias relevantes
jlara el crecimiento académico del e tudiante.
El estudio de Jacreatividad en el siglo XXI ha tenido una escisión
con re pecto a la de siglo pasados época en que concebían la
Flore , G ómez, ierra (2009). Apreciación de Jo Artí tico. México:
'1a!Puma.

227

rupo Edito--

�I J,1111

,;

a., (

Nt14S

na,k

reatividad como un acto divino de creación. La creatividad, al
tomarla como medida de un proceso de pensamiento concepción
derivada de 1a psicología cognitiva, puede ser medida cuantitativa
Y cualitativamente, de forma análoga a otro proceso vinculados a
valorar el proce o de aprendizaje en la educación del estudiante
universitario. Mackinnon. D. W (1978) menciona: "El productode
partida, que de hecho es la roca madre de todos los estudios sobre
la creatividad es un análisi de los productos creativos. una
determinación de lo que los hace diferentes de otros productos mis
mundanos ... ". 2

Os«zr P..dru,r,{r,

Tr,r,;,¡ (,t1íf'Íu, /

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, estudio fueron los estudiantes regulare de varias licenciaturas
pe cursaban esa materia al momento de hacer el estudio y del
lrograma de Talento de la UANL, que son alumnos destacados
su promedio y aprovechamiento académico, y se aplicaron
imrevistas semi-estructuradas a profesores que imparten la materia.
La formulación de las preguntas de la encuesta yde las entrevistas
~de carácter exploratorio. Ya que el proceso de esta investigación
~ento una serie de problemas en su concepción, ya que existe un
1nplio espectro en definiciones relacionadas con el arte, educación
creatividad, por lo que se pretendió el acotar estas definiciones,
3
James Catterall (2002) menciona: " ... el proceso complejo irro en si resultarían condicionadas en su capacidad para describir
envuelto en el aprendizaje y la adquisición de conocimiento y ils relacione , alcances y contenidos para la presente investigación.
habilidades, es una línea prometedora de investigación que se enfocd Conforme a lo mencionado la teoría 'fundamentada' provee de
en cómo medir los beneficios asociado a la educación en el arte... " msentido de comprensión sólido porque "eT11bona" en la situación
Y, como menciona l. Agirre (2000) 4 1a creatividad "Es una facultad mestudio, se trabaja de manera práctica y concreta, y es sensible a
de todos lo seres humano que es educable". Por lo tanto si b as expresiones de los individuos del contexto considerado, además
creación de productos o trabajos mentales e tán estrechamentr ¡.iede representar toda la complejidad descubierta en el proceso". 6
relacionados con competencias o habilidades que son educables En este proceso de investigación las proposiciones teóricas
estas se pueden evaluar por medio de un test de creatividad.
R1!gieron de los datos obtenidos en fa exploración, más que de los
En esta investigación, dado que existe escasa literatura obre el rstudios previos. En este modo de ejecutar se genero el
tema, se utilizó la Teoría Fundamentada para el desarrollo de b mtendimiento del fenómeno educativo que establece causalidad
revisión documental, enfoque que "utiliza un procedimiento t manera conceptuaL no basada en análisis estadísticos como en
sistemático cualitativo para generar una teoría que explique en un DSestudios cuantitativos, y recurrir al estudio de carácter sistemático
nivel conceptual una acción una interacción o un área específiu".i t codificación axial. Esta manera de abordar el tema 'parte del
El estudio de campo tiene un enfoque exploratorio-descriptivo, se málisis en donde el investigador agrupa (las piezas de) los datos
utilizaron técnicas cuantitativas como la encue ta y cualitativas dentificados y separados por el mismo en la codificación abierta,
como la entrevista para la recopilación de datos. Las poblaciones ll1ra crear conexiones entre categorías y temas. Durante esta tarea,
le construye un modelo del fenómeno estudiado, el cual incluye:
2
Ma kinnon. D. W (1978). In search of human effectiveness: Identifying ml condiciones en las que ocurre o no ocurre, el contexto en el que
developmg creativity. Buffalo, NY: Bearly Limited.
sucede las acciones que lo describen y sus consecuencias". 7
1 Ültterall,J. (2002). The arts and the transfer of learrung in R. Oeasyed. Cm,;~
linlcs: Learning in the arts and student acbíevement and social development I JA. E te diseño se asemeja a los estudios etnográfico "realista" o

,r

Wasbmgton, d.c: AEP.
~ Agirre, I. (2000). Teorías •prádims m edrmxión artifhto. E paña: Editornl OctJe~

Hernández, Femández y Baptista (2006). Metodología de la h111estigt1aó11. México:
S.L. p. 148.
lbico: McG raw-Hill lnteramericana. p. 688.
5
Hernández Fernández y Baptista (2006). ,WetotMogía Je fo [n,,estigaálÍIT. México:
Hernández, Fernández y Baptista (2006). Metodología dt la Tmiesligaaó,1. México:
McGraw- Hill lnternmericana. p. 687.
~o: McGraw-Hill Interamericana. p. 691.
228

229

�() r11r [~duardo

"mixto", que también en el muestreo cualitativo y cuantitativo
establece categorías, pero mas que proveer un "retrato'' de los
eventos cotidianos, se trata de representar en este trabajo toda la
complejidad descubierta en el proceso de antecedentes teóricos, la
practica y las consecuencias de este en el alwnno. Así mismo este
diseño es similar al de la Investigación-acción. la diferencia radica
en que no plantea el último punto, que es una implementación y
evaluación de un plan surgido de la mi ma investigación.
La 'Teoría fundamentada' proporciona un sentido de comprensión
del sistema abierto en el que recibe, cambia o adapta los diferentes
estímulo del ambiente en su evolución, y no ólo una de cripción
profunda de los grupo sociales descritos como en los estudim
etnográficos. El enfoque omienza con el muestreo teórico, de sus
relaciones oo el objetivo fijado en este trabajo, así como las
circunstancias históricas, teóricas y conceptuales on enmarcadas como
el inicio del presente trabajo, formando el conocimiento base de las
verdades y creencias entorno a la investigación.
En la encuesta aplicada a los alumnos se utilizó un cuestionario
como instrumento de medición, el cual se dividió en do secciones,
uno con reactivos para medir la actitud y otro para la creatividad.
En la primera, las preguntas se aplicaron para indagar sobre su
experiencia y relación con la materia, así como la opinión de los
alumnos hacia ésta; en la segunda se presentan dos reactivo simples
para explorar y obtener información para la proposición de
instrumentos evaluadores académicos basados en 1a creatividad.
En las entrevistas semi-e tructuradas utilizadas para conocer la
opinión de los profesores, e manejó una guía de pregW1taS para
indagar en su experiencia en la docencia, la búsqueda de indicios y/
o relaciones con la institución en us políticas educativa , sus
estrategias y/ o didácticas utilizadas en us procesos de evaluación
de la materia. Además se indagó en su opinión acerca de la
expectativa y perfil deseado en el alumno, así como u impresión
con re pecto a la importancia que los alumno otorgan a la materia
durante u proceso de aprendizaje.

I o , ,,rrd,1. Ut(/1,¡ 1/11/IJ¡os,1 ( ordt_,,'a

JOtrastar los resultados obtenidos con los de otros estudios
siejantes y mediante un comparativo entre las opioione de los
udiante , profesore entrevistados. Así, a través de una
ulación de los resultados se obtuvo una "teoría fundamentada'
ca del impacto de la materia en cuestión que se imparte en la

L.
Como el diseño de esta investigación fue de tipo mixto, el análisis
111erpretación de los resultados no se realizó solamente mediante
tratamiento estadístico, ya que por la complejidad del fenómeno
~iado no podía reducir e sólo a un análisis numérico. La riqueza
bs expresione resultado de las entrevistas requerían de W1 análisis
profundo para recuperar el significado de las distintas
cepciones de lo involucrados en el problema de estudio.

lisultado

datos se recolectaron durante lo meses de septiembre a
iembre del 2008 en los camp"s de la UANL en Ciudad
ersitaria, Unidad Médica y Unidad Mederos. La muestra consta
335 cuestionarios de alumnos inscritos que cursaban en ese
ento la materia en varias facultades. Además de los alumno
obtuvieron seis entrevistas semi-estructuradas de profesores en
áreas de ciencias sociales, ciencias naturale , ciencia exactas,
.illleias de la salud y humanidades, con experiencia de más de seis
ios en la práctica educativa de esa asignatura, e to profesores
~ban con un grupo de alumnos representativo de cada área.
De los 335 estudiantes de la muestra, el 57% era del exo
?menino y 430/o masculino; el 29% de lo cuestionarios fueron
~ados a estudiantes que cursaban el primer semestre de su carrera;
19% del total de la muestra eran de la Facultad de Psicología· y el
~ del total de la muestra estudiaban la carrera de Derecho en la
ultad de Derecho y Criminología. El rango de edades de lo
· tos fue de los 17 a los 32 años. Oibe mencionar que el muestreo
de tipo no probabilístico y el proceso de selección de la mue tra
crecional, debido a la di ponibilidad de acceso según la
El análisis e interpretación de resultados se llevó a cabo .il ~iciones autorizadas de aplicación en cada facultad.

230

231

�(

"'

Di cusión
L1 itua 1ón de la materia de 'Apreciación a las artes" en la UANL.
a matena. al er parte de un programa oficiaJ en la in titución,
refleja u importancia y pertinencia en sintonía con lo programas
interna i nale deJineado por la UNE CO. Como política
educativa, de manera general hay W1a convicción de que las artes
pueden contribuir a estimular de forma creativa, la re olución de
problema y la interaccione sociales y culturales.
A nivel internacional las artes e tán integradas en diver o planes
educativo , lo cuales on adaptado a las necesidades y contextos
partículare en ada paí , dependiendo de actore como la historia
nacional, ostumbre religión, tecnología, fuente de financiación,
in tituciones etc. forman 'a medida" el programa artí tico a
implantar. En México, las arte son parte integral de los planes de
de arrollo ocia! y educativo, pero es un tema infravalorado en otro
aspecto como el económi o, político y práctico, ya que ex~te
claramente un abismo entre la política educativa y la práctica en las
aula .
En la UANL, la materia de Aprecia ión a la artes' tiene una
frecuencia de tres hora por semana que e imparte entre los niveles
de primer a ter er eme tre, sin distinción de acuitad y carrera.
como propósito está el ofrecer un e pacio en el que lo participantes
de arrollen la apreciación a las artes a travé de la diver a~
expresiones que e generan en u contexto so ial y ultural; el
programa se adaptó a las exigencia del modelo educativo basado
en ompetencia , al vincular la aceptación, el compromiso Y el
re peto a la diversidad o ial y cuJtural y aproximar al alumno J
otras manifestacione a travé de la variedad de objetos culturales
que conforman el e cenario de su formación y la habilidade pata
el desarrollo de diver a expresione del pensamiento lógico, critie0
y creativo llevando a cabo ejercicio de análisis y ínte is de objeta,~
culturales de la cotidianidad, política educativa reflejada en el texto
de apoyo denominado con el mismo títuJo del urso.
Lo anterior ontrasta con los resultado de la encue ta que revela
que el 54.30/o de lo alumno consideran que el arte e una parte

232

11rr&lt;1r

l ,h,.• ri/11 / 1Jms

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1 •1t1', 11

r,, 'Itl ( 111

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unportante de la buen educación, el 39.7% considera que el arte le
ha influenciado o ayudado en otra materias, y sólo el 18.2% e tá
de acuerdo en que el uso del libro le ha ayudado a comprender aJ
arte durante el de arrollo del cur o. E tos datos reflejan que lo
contenidos y tiempo dedicado a la materia debe de analizarse con
cuidado porque lo que se presume no e lo que ocurre en el aula,
sabemo que los profesare on lo principale responsables en la
mpartición de la materia y hay que analizar o e tar conscientes de
que mu hos profesare no son especiali ta o artista con
conocimiento en la edu a ión artística o entienden el concepto
del cur o. Es de destacar que el propósito del programa es utilizar a
bs arte para lograr u fin, el cur o no e una educación artística en
siLa enseñanza de la materia ha sido muy diver a, ya que de a uerdo
i la informa ión obtenida a través de las entrevi tas alguno
profe ore olicitan el impartir el ur o por tener una afinidad o
gusto a lo artístico, a otros profesores le e impuesto el curso porque
e les conoce una inclinación por la artes, en otro casos algunos
profesores son de reciente ingre o al cuerpo académico y, en otro
caso son profesare próximos a jubilar e, por lo tanto no existe un
perfil docente generalizado para impartir el curso más que la
disponibilidad imposición o necesidad por parte de las autoridade
de las dependencias.
Muchos profesores cuentan con un 'bagaje" de ideas, teor'ras y
práctica que no hay que de echar, pero e a experiencias no
significan que todas ean educativamente útiles. Aunque el e fuerzo
en lo profesare e hace notar, ya que buscan utilizar las
expenencia de lo alumno para su formación, en general e
mterpreta que buscan que el e tudiante encuentre en el arte algo
más qu un vínculo con u p ique o emocione ; también e notable
b desmitificación del per onaje del artista, muy acrecentado en la
sociedad al hacerle "ver que ellos también pueden producir arte
de acuerdo al libro de la materia, pero contra ta con testimonios
vinculados a una creencia de la separación del arte de la vida
totidiana y/ o ategorizada en la alta e feras socioeconómi as.
Incluso contrasta con que algunos profe ore mencionan que le

233

�( !sc, ~

es difícil recibir alumnos que en su preparación previa tengan
conceptos de cultura y arte generalizados por los medios de
comunicación o aprendidos con una simple ausencia o falta de
interés de integración del arte en su vida, al igual que conceptos de
arte del siglo XV.
E de mencionar que para impartir el programa no es e encial
que el profesor tenga conocimientos artísticos ya que el propósito
del curso es el de ofrecer un espacio en el que los participante
desarrollen la apreciación, no una adquisición de conocimiento sino
el desarrollo de la experiencia en el contexto social y cultural.
En la diversidad de opiniones de los profesores, de acuerdo a las
entrevistas, se destaca que utilizan la tecnología sólo porque recurren
a los proyectores en el aula para u didáctica, pero no creen que la
plataforma virtual les sea útil y, además no creen que la materia
pueda er impartida a distancia. Hay que hacer hincapié en que
lograr el objetivo del cur o no se limita al u o de la tecnología para
la apreciación del arte solamente a través de las imágenes egún
consta en el libro de la materia.
Varios testimonios apuntan a que la evaluación de la materia es un
tema dificil para los profesores, además de cumplir con lo requisnos
cuantitativo marcado por la facultad, en horarios no adecuados Y, en
ocasiones, con un gran número de estudiantes en el aula.

La evaluación de la materia de 'Apreciación a las artes' en la

UANL
De los re ultados de las entrevistas se obtuvo que las e trategias
para valorar el aprendizaje, experiencias y desarrollo de los alumnos
e han reducido a dos componentes, los cuale son la pruebas
escritas y la percepción del profe or, y a partir de e to se emite u~
calificación al alumno ya que la in titución requiere que la matena
e compruebe de manera cuantitativa, pero esta calificación ~o
alcanza a medir su impacto, relación o influencia con las dero.1
materias.
Se corroboró gracias a las entrevista de los profesores, que ~stoS
coinciden en que los alumnos que reprueban on lo que no as 1sten

234

T.d11,mio I'flms G.rma, l JJd/,, Htno ·ss,• &lt;r,rtfol'

o _no _entr~~an los trabajos y entonces surge la interrogante: ¿qué
cnteno utiliza el profesor para evaluar la materia? Lo que devela un
resulta~o ~teresant:; de ~ue el índice de reprobados es muy bajo y
que pracacamente nadie reprueba la materia". Por Jo tanto la
evaluaci~n, desde la perspectiva que aplica cada profesor, ha sido
muy flexible y adaptable dependiendo del contexto del aula, como
bboratorio de aprendizaje del alumno.
Ü&gt;~ciden algunos profesare de la materia en que el proceso
evalu~t1~0 en el arte debería cambiar de la conceptualización
cuantitatrva a una acepción cualitativa, e decir, en el quehacer a lo
largo del seme tre más que realizar un examen escrito de
memorización de fechas y acontecimientos históricos en el arte·
que los alumnos "vivan el arte" de de u perspectiva personal ;
pue~an llegar a apreciarla con su propio imaginario. Base ideológica
de fibertad in interferencias y sin evaluación en Lowenfeld 8 (1973),
~ro nenes sus linútante , ya que esa concepción de libertad en el
me Y como necesidad de expresión ólo es evaluada de manera
eSpontánea. Los profesores para evaluar solicitan a los alumnos
trabajos, pero entra la interrogante: ¿qué criterio utiliza el profesor
para ev~uar esos trabajos? En las entrevistas se puede suponer que
os profesores en su pragmática se basan en el modelo de Lowenfeld
11 973) en el que la creatividad o el arte fluyen de manera libre,
como una manera de expresión que contiene sus etapas pero tiene
que er de manera natural. es decir "hacer arte no es enseñar" sólo
dejarlo ser.
•

La evaluación representa un reto para los profesores y es aún
l!layor i este no tiene una programación adecuada dentro del
contenido del libro de la materia. Y es mayor el reto si e te no es
tapaz de comunicar o entablar una discusión en tomo al programa,
ie hace ver una tendencia de incomodidad al analizar obras de arte ,
is~ ~efuerza con conversaciones banales y de poca profundidad, al
~gtr en muchas situaciones la materia a una historia del arte al
•0ntrario de una apreciación del arte.

- - ----' lowenfeld, V iktor y W. Lambe rt. ( 1973). Desarrollo de kuapaadad creadora. Aige n,
~ Buenos Aires: Kapelusz.

235

�Osr:ar f .Juard1,

La evaluación es un reto que sólo en una estructura escolar
permeable puede llevarse acabo, ya que el trabajo en equipo y b
colaboración al fomentar la inve tigac1ón fortalece el debate, el
intercambio de ideas y la creatividad. e necesita una estandarización
o una propuesta general de estrategias de evaluación detallada y
enfocada no en el producto final sino en el proceso educativo del
alumno. Sabemos que lo programas educativos artísticos son
bienvenidos en lo plane educativos, pero ya que carece de una
base o reconocimiento en lo proce o de evaluación educativo.
este e infravalorado. Recordemos que la evaluación e fundamental
para ajustar los programa y para planificar y desarrollar las politicas.
Para la evaluación del impacto de la materia de 'Apreciación a
la artes e propone utilizar como herramienta pruebas imples de
creatividad. e tuvo la oportunidad de incluir en los cuestionarios
aplicados a los estudiantes una prueba es rita para activar el proceso
creativo y como método evaluador al manejar los siguientes criterios
para evaluar los productos creativos:
• Originalidad (Or.); valoración construida por correlación r
comparativa del número de re puesta menos obvias.
• Flexibilidad mental (FL); valoración obtenida por el mdyor
número de categorías o diferente campos utilizados.
• Productividad {Pr.); valoración por la uantificación de
re puestas.
• Elaboración (El.); valoración por la respuesta más trabajadi
que contenga implicaciones, o descripción en su proceso del
producto o resolución del problema en cue tión.
Existen más indicadores o rasgos de creatividad como: inventÍVJ,
ingenio, ensibilidad a lo problemas, tolerancia a la complejiddd.
intuición, per istencia, curio idad, jujcio crítico, espontaneidad.
redefinición, etc. Esta prueba es un diseño propio basado en las
batería de pruebas de Guilford (1976), Torrance 1974), y CorbaLín
et al (2003).
Por lo tanto la elección de lo indicadore antes menciomdo

236

lom·~ ( ,ama. Lm/,1 l-i111o/n!il Cflrdr,111

para el ejercicio de la presente investigación, permiten analizar la
creatividad desde el campo científico y tecnológico hasta el artístico
yempresarial, además de ser indicadores coincidentes en los te ts
de autores antes mencionados, e igualmente por el an1pho rango de
aplicación en niveles escolares y conjuntamente on los indicadores
mas usuales que son los que permiten una valoración más fácil en
el caso de aplicación de encuestas a un alto numero de individuos.

Imaginación y una Cajita de Cerillos
~n la sección de la creatividad del cue tionario, ésta consiste de
dos reactivo simple para explorar y brindar una visión de cómo
trabajar en una futura investigación. El primer reactivo utiliza la
isociación remota de Mednick 9 {1963) para obtener un conocimiento de la relación de la palabra "creatividad" con el conocimiento cultural y social previo en el alumno, obteniendo una
asociación generalizada con la palabra "imaginación", según el
análisis de las respuestas obtenidas del reactivo: "¿Pudieras definir
en una sola palabra la creatividad? .
En 1a encuesta además se ob ervaron diferencias entre el grupo de
Talentos y los regulares, en el aspecto general de asociaciones de la
~bra "creatividad", que en su posibilidad de definición muestra un
nivel de desarrollo creativo uperior al respecto de los no Talentos,
!tasado en la evaluación de productos creativos de Guilford 10 (1976),
pero sólo se utilizaron los criterios de productividad y originalidad en el
grupo. no de manera individual
Como segundo reactivo se solicitó contestar a lo siguiente:
"Enumera y escribe la ideas que se te ocurran que pudieras hacer
con una cajita de cerillos, que no implique su primera función que
es el de guardar cerillos", y surgieron respuestas que aJ utilizar los
parámetros de elaboración, originalidad, productividad y flexibilidad
se hizo una medición de estas respuesta.
Mednick, S. A. (1968). The Re!lloleA.ssoairtesTesl.)otunalofCreative Behavior,
l.pp.213-214.
11 Guilford, J.P. (1962). Creatit.ity: lis t11ea.r11rm1tHf and dmlopml!III. En . J. Parnes
me! H.F. l-Ltrding (Eds.) A source book for creative thinking. New York. Scribner's.
9

237

�/Iumm11rn.r

en,

\,,n,,/,,

Los resultados obten.idos exponen que los alumnos de las áreas
de ciencias sociales y humanidades obtuvieron puntajes uperiores
en comparación de los alumnos de ciencias de la salud y ciencias
exactas. Se destaca que existe una tendencia general en las
puntuaciones más altas en alumnos pertenecientes a la Facultad de
Artes Visuale ; en el criterio de originalidad resaltan los alumnos
de arte visuales; en el criterio de flexibilidad, Jos alumnos de
psicología; en el criterio de elaboración, de nuevo lo alumnos de
artes visuales; y en el criterio de productividad hay un empate entre
los alumnos de artes visuales y de derecho.
"La cajita de cerillos" fue una prueba con posibilidades abiertas
para el alumno encuestado, e ta tarea e un procedimiento para
estimular las aptitudes de los alumnos, puesto que tuvieron que
activar sus sistemas de lenguaje y estructuras de código internos,
cuyos sistemas pueden ser potencialmente valorados en
características de creatividad para ser utilizados como una
estandarización de criterios evaluadores al servicio del profesor.
Métodos como el utilizado en la encuesta puede ser
potencialmente valorados en características de creatividad y ser
utilizados como W1a estandarización de criterios evaluadores al
servicio del profesor, ya que la creatividad "es una capacidad de
todos los seres humanos, que es educable y que se produce corno
reflejo de la interacción con la experiencia en la que a su vez le
repercute" menciona Agirre 11 (2000).
Análisis estadístico
Un aporte más de los resultados se dio a partir que se clasificó Y
otorgó un valor con base en el número de respuestas, parn
comprobar si "los alumnos Talento se destacan de los NO Talento
en aspectos de pen amiento creativo". Para el análisi de los
resultados de e te reactivo se utilizó el programa SPS v.17 por la
cantidad de datos obtenido en cada criterio de Originalidad,
Flexibilidad, EJaboración y Productividad. A travé de este programa
ll Agirre, 1. (2000). Teorías y prárfifa.r
Octaedro S.L. p. 202.

e,1

238

ed" catió11 artístfra. España: Editonal

1e realizó una prueba e tadística de (X2) para determinar la
signific_ancia de la diferencia o igualdad entre los dos grupos
rategonzados con respecto a una o más variables.
En eJ programa se realizó una prueba de independencia de
v~r_ia~les, ya que están involucrados 335 ujetos los que se
div1d1eron en dos grupos de datos independientes, de la que se
esperaba una tendencia donde los 151 casos observados de aJwnnos
Talento' tuvieran puntuaciones altas en comparación de los 184
.lumnos 'no Talento', y así determinar si el suceso fue al azar o
existió alguna tendencia con un nivel de confianza determinado
por el número de casos recopilado. En cada tabla se muestra el
val~r obtenido de la 01i cuadrada (Chi-Square), así como los grados
de libertad (df) y el valor obtenido de significancia {Asymp. Sig.):

Pea,-,~

JS.807•

9

Para el criterio de originalidad, la prueba muestra una alta
diferencia significativa del 990/o al comparar las frecuencias de
~umnos sin y con talento para la variable de originalidad, ya que el
1~or X2 es 38.807 con un grado de libertad / = 9 siendo mayor que
rl mostrado en la tabla de distribución de Chi cuadrada que tiene
illl valor de X2 teórica de 23.59.
:'lltl.i 2 Ple,cibi_G&lt;bd. Pllltb, O,, euadud.

l
Para el criterio de flexibilidad muestra una alta diferencia
~cativa del 99% al comparar las frecuencias de alumnos sin y
íOn talento para la variable de flexibilidad ya que el valor X2 es
239

�(

39 .868 con un grado de libertad l = 13 siendo mayor que el mostrado
en la tabla de distribución de Ch.i cuadrada que tiene un valor de X1
teórica de 29.82.

Talento en aspectos de pensamiento creativo' a í el upuesto del
que partió el estudio fue comprobado.
Este dat-0 e similar on los resultados obtenido de la encue ta,

~s e hizo notar, en el aspecto de la a titud hacia la materia, que
ui~te
un margen de un 50/o a favor de los e tudiante Talento en
T1bb 3. Produ tñ-íd.
comparación on los alumnos NO Talento; sólo existe un repunte
dí
Amn[ ~ (:hd,,di
t diferencia en el grupo de T.ilento, en que "'el libro no le ha
'
~
3X.
1VUdado" re pecto a la opinión de los alumno regulares. E de
111 ~
1
1
~ tacar que el aspecto de la creatividad está pre ente in unportar
dnivel acadéi:ruco, pero í existe una tendencia favorable en el grupo
ik Talento universitarios. E ta comparativa expuesta hace suponer
Para el criterio de productividad mue tra una alta diferenrn ~ue la jmportan ia del programa de talento es vítal para la
ignificatrva del 99% al comparar la fre uencia de alumno sin y universidad, pero también e hace notar que el reducid número de
con talemo para la variable de originalidad, ya que el valor X1 es tlumno dentro del programa de talentos es menos del 1O/o de la
46.339 con un grado de libertad 1= 15 iendo mayor que el mostrado ¡oblación estudiantil total en el semestre ago to diciembre del 2008.
Ea e te e tudio de la explora ióo del impacto de la materia de
en la tabla de d1Stribución de Chi cuadrada que tiene un valor de X1
'.o\preciación
a las Artes" en lo e tudiantes se corrobora u relación
teórica de 32.80.
i:on la influencia de las artes reflejada en los re ultados de pruebas
de pensamiento creativo1 además de comparar e to re ultados con
hs de otros estudios en los que e señala que ' ... Lo estudiante
que han recibido altos nivele de instru ción artística han obtenido
111.is puntua ione en pen amiento creativo, a diferencia de
estudiante con bajo nivele de in trucción artística", 12 como
illCnciona andra Rappen (2006).

:,

~

Para el criterio de elaboración se hace notar una diterenc1a
ignificativa del 95% al comparar las frecuencias de alumno in 1'
con talento para la variable de elaboración ya que el valor X2 es
18.815 con un grado de libertad /= 6 siendo mayor que el mostrado
en la tabla de distribución de Chi cuadrada tiene un valor de X'
teónca de 16.81.
egún lo resultado de las prueba de Chi cuadrada, e mueslfJ
una diferencia en puntajes superiores en los alumnos Talento de los
no Talento. E ta prueba determina que existe una alta dependenciJ
1gnificat1Va de que: los alumnos Talento e de tacan de lru no

240

Conclu iones
El obj tivo de esta inve tigación fue evaluar el impacto de la matena de "Apreciación a las artes" en lo alumno del programa de
Talento y los regulare . e tuvo la oportunidad de docum ntar que
rlisten diferencia en el impacto que tiene en la formación tntegral
ile los alumno . Lo resultado más relevantes mo traron que la
· RUPPERT, . (2006). Critica! Eviden e: How the arts Benefit studentachievelll(nL / '.S .. -'l: 1\iatirmal AsJemb!J ~l .ítolt• Arts 1genries, Arts Ed11r(ltio,1 Part11mhip,
IÍijf Fo11m!t1ho11, -;-.;uflOlltll f.,1don't11t-/ll for !he Arts, (Ollfllllado ,.¡ 7 dt ¡,lfíq drl 2009 e,¡

llp:/ / »'IJ'lfü1ep-,1rts.org

241

�l/ (/)'

f;/.

r

m~te_~ no reporta grandes contribucione a su formación, según b
Oplillon de la mayoría de los alwnnos encuestados, aun y cuando
con ideran como importante al arte en su educación, pero no
reconocen el impacto de cursar la materia en su formación Además
que no eJ!:iste una clara relación entre el perfil que e desea transmitir
a~ ~lw:nno con respecto ~ los objetivos, contenidos y estrategias
d1dact1co del curso autortzado por la institución.
A partir de las entrevistas se concluye que para impartir la materia
algunos profesores utilizan como recurso didáctico sus propia ideas
acerca de educar" en el arte, que desde 1999, año que se
implementó el programa de formación integral, varios profesores
han actualizado su didáctjca de diver as maneras a través de
estrategia personales construidas a partir de la experiencia docente
en el aula con sus propios alumnos; en algunas situacione la materia
se convierte en una "historia del arte" distinto al propósito de W1l
"apreciación del arte". Según testimonios de los profesores
entrevistados, la materia de ~preciación a la artes' "no se
reprueba". Además no hay una evidencia clara de estrategias
detallada para valorar el aprendizaje, las experiencias y la evolución
del estudiante. Alguno profesores entienden el objetivo del curso
como una educación artística. Es de resaltar que el programa se
vale de las arre para lograc su objetivo, por lo cual es una educación
a través de las arte , no en las artes.
Coinciden algunos profesores en que eJ proceso evaluativo de L1
materia debería cambiar de la conceptualización cuantitativa a una
cualitativa, una idea generalizada de que los alumnos 'vivan el
arte" desde su per pectiva personal y puedan llegar a apreciarla con
su propio imaginario. Base ideológica de libertad sin interferencia
en Lowenfeld (1973), pero tiene sus Iimitante , ya que esa
concepción de libertad en el arte y como necesidad de expresión
sólo se puede evaluar de manera espontánea. Existen coincidencias
de esta conclusiones en el ámbito de los profesores con estudios
internacionales en especifico el llevado por Anne Bamford 13 (2006)

----------13

Bamford, A.(2006). Tht llfow Fac/fJr: Global Rr.search Compmdi11111011 the impado/

{ )sr

r: ,l,,,,,J,-,

fr,m,, (,

1T'Ta J,;,,i/a fitr1(JJ0.ru (

~

la UNESCO en más de 35 países, pero que México no e
~cionado.
Dentro de los objetivos de la investigación está proponer un
1trumento de valoración del impacto de la materia en relación
lln factore del pensamiento creativo y verificar la potencialidad
r éste en el alumno al cursar la materia. La prueba de "la caja de
:rrillos" fue una prueba de posibilidades abiertas para el alumno
!OCuestado el cual recurrió a su imaginario personal para encontrar
2solución al problema planteado, ya que ninguno de lo encuestado
:avo Hsicamente pre ente el objeto para su análisis en cuestión, por
b que el proceso de u evaluación fue subjetivo. Esto confirma
¡ue los alumnos con un marco de referencia más visual tuvieron
n.ís respuestas creativas, pero aún así hay que estar consciente de
os lirn.itantes del instrumento, puesto que los que son buenos en
rnguaje verbal son buenos en e te tipo de pruebas, ya que se
llUestran sólo tendencias, por lo que una de las recomendaciones
;,ara profundizar en este estudio es aplicar una segunda encuesta a
os estudiantes del grupo de Ta lento y alumnos regulare al terminar
dcurso para observar si existe diferencia significativa en su
ksarrollo creativo del inicio al final del cmso.
Pero aún así se está consciente de los limitantes del instrumento,
;iuesto que los que on buenos en lenguaje verbal son buenos en
este tipo de pruebas. Como ejemplo de lo resultados se muestran
ill!e los alumnos de Artes visuales' en lo general tienen una tendencia
de ser má creativo que otros ya que en este caso en especial sí se
cumple la premisa de la influencia del arte en el pensamiento creativo,
~ contrastan niveles bajos por lo general de pensamiento creativo
mestudiante de las áreas de ciencias sociales y de ingeniería.
Este e tudio exploratorio puede desarrollarse como una línea de
IIIVestigación y profundizar, también, en identificar las mejores
i1trategia didácticas en las que se tendrían que formar al
~rofesorado así como para la con olidación de las políticas
educativas de la institución en materias que tienen que ver con la
formación integral del estudiante.

lheArts i11 E,l11r.otio11, Germany, Münter. Waxmann.

242

{ll"dtJt,1

243

�( ).,u1r

l .d11,mio í 11,,,. Gama, l 1&lt;11lt1 1-/mo¡o ,,1 C.orrú,m

los museos, a los espa ios públicos, funciones de cine o simplemente
en las área aledaña a las facultades, es hacer consciente al alumno
del entorno, dirigir u análisis e investigación en lo cotidiano,
observar y escuchar que en todo esta presente lo artístico.
nada mejor que el arte para lograr tal objetivo". Esto ha sido un
Este estudio exploratorio puede de arrollarse como una línea de
ideal para el ser humano que reconoce en el arte no sólo una vía de
investigación
y profundizar, también, identificar la mejore estrategias
escape mental, sino una idea de libertad, por lo tanto, la educación
didácticas en las que se tendrían que formar al profesorado, así corno
dirigida hacia tal de tino genera nuevas demandas de la formación
para la consolidación de las políticas educativas de la institución en
constante e irrevocable en la sociedad como menciona Julio Fermoso
15
materias que tienen que ver con la formación integral del e tudiante.
(2006), que la ' mano de obra" ha ido sustituida por "la cabeza
Así mismo partiendo del supuesto de que la educación en las
de obra", por lo que la inversión formativa del er humano no debe
mes y a través de las artes de arrolla competencias relevantes para
de ser menospreciada, la inversión en la formación de humanos
el crecimiento académico del estudiante, la valoración de este
creativo con la capacidad de valorar esto atnbutos.
desarrollo creativo en los alumnos como un instrumento evaluador
Hay que tener en cuenta el desarrollo de competencias que
al utilizar pruebas simples de identificación de personalidad creativa,
promuevan la creatividad así como la apreciación, y que son posibles
de encauzar a través del proceso educativo, y en este proceso el se muestran sólo tendencias por lo que una de las recomendaciones
para profundizar en este estudio es aplicar una segunda encue ta a
papel del profe or es fundamental Uno de los objetivos de la
investigación fue el documentar la experiencia de los profesores lo estudiantes del grupo de Talentos y alumnos regulares al terminar
que imparten la materia, y se llegó a resultados de las entrev~taS el curso, para observar si existe diferencia significativa en su
que arrojan que la mayoría de los profe ores bu can profundizar en desarrollo creativo del inicio al final del curso.
Se necesitan nueva formas de educar en la comprensión del
sus cursos de formación personal. Pero esta formación e necesita
mundo, y estrategias didácticas basada en la formación de la
que sea dirigida a olventar estas conclusiones.
'apreciación
y su relación con el entendimiento de la realidades
A manera de recomendación, se necesitan profesores capacitados
en orientar la apreciación, no como una especialización en concreto. sociales y culturales. Una readaptación constante de los conceptos
sino como una orientación artística y cultural para que e cumpla el principales, un reciclaje y un auto su tento ideológico.
Es recomendación para la institución, el de arrollar indicadores
objetivo del curso. A lo profesores se les puede sugerir que los
que
respalden el impacto significativo transversal y la relación de la
problemas estéticos no son problemas aparte de la vida, son parte
del proceso social que determina la producción y con umo de materia con el programa general, fue de interé en e ta investigación
instrumentos, objetos, publicidad y cultura, que rigen ideología Y el corroborar lo comentarios de los profe ores con lo datos
cualitativos recopilados de la encue ta, para resolver lo objetivo
sociedades.
Es de mencionar que un aula o un auditorio en que lo profesores marcados y brindar opciones en el futuro proceder, para el reconocer
y sus grupos estén supervisados por los prefectos, no es determinante el contexto y generar una propuesta a futuro de un programa
para la instrucción en la apreciación y mas que recurrir a visitasª educativo "a medida'' para la UANL, con una constante
readaptación por el tiempo transcurrido.
14 Read. H. (1973). Ed11ració11 por e/ arte. España: Paidós, quinta edición.
Como reflexión final habría que recordar que las autoridade
IS Solana, f. (2006). Para la nenciay el arle. r. ducaáó,, 1risionu )' Rwi.r1011eJ. MeXJCO:
admini trativas y profesores, como usuario de las políticas

Recomendaciones
ir Herbert Read, 14 (I 973) escribió: "el objeto de la educación es
lograr la paz y la armonía en el plano de la vida interior y no hay

Siglo XXI editores.
244

245

�educativas de lineamientos, de planes de estudio y de modelos
educativos, son los responsables de hacer efectivo estos
documentos, que en algunas ocasiones se quedan hasta cierto punto
en la mente de lo realizadores. Pero no por existir una difusión
intensa de estos documentos, el alumno, el profesor o la sociedad
lo pondrán en práctica, porque siempre está el poder de la decisión
y conciencia de usarlos o no. Por lo que el uso y la aplicación del
aparato educativo, a fin de cuentas, es una muestra de un acto de te
y de confianza en la sociedad, y por lo mismo, este acto de fe se
debe encauzar con un propósito educativo, en lo que a la UANL
corresponde, si se busca una excelencia en la educación con calidad
y responsabilidad social.

Los NINis en México: un análisis
estructural
Rodrigo Vtllarreal Ramos "'
ITESM

u ªº""'!lía del ,11bdesorrolh

e.r 1111 tev1a de m omte importa11cia,
pero 110 es una 111dferia f 017nal o teórira. Es 1111 Je/na pwdico q11e

debe espera11e que remn-a a walq11ier r11ma dt la trllf'Ía q1(e tenga
1Í !IIÍsmd yo ,¡ne 111 aplicación co,,fo,ma 1111 e¡e
eentral para el cruimnmlo de r11alq11icr 11orión.
Sir John Hicks
rekrattria para

cuando la mayoría de
ipoblación experimenta mejoras en su nivel de vida e incrementan
i posibilidades de realizar progresos en aspectos sociales, morales
rpolíticos para un país. No obstante, cuando el crecimiento
!ffinómico se estanca es más probable que las personas de bajos
~resos no cuenten con oportunidades, que la tolerancia disminuya
rque los procesos democráticos retrocedan. Ello aplica a todo tipo
k sociedades tanto 11 las de econonúas avanzadas corno a las
!nlergentes.
Sin duda, dichas consideraciones son importantes para México
i~UN OONTEXTO DE CRECIMIENTO ECONÓMICO

•Economista egresado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
~terrey. Actualmente es asesor del Centro de Competitividad y Capital Intelectual,
~oD.F.

246

247

�(

dado el panorama que la economía na ional ha exhibido en los
último año . Los resultado económicos obtenido e han
manife ado en desempleo, pobreza marginación ocial,
informalidad e ilegalidad. Por con iguiente, México enfrenta un
proceso de renova ión estructural en el que se deben e tablecer las
bases para el desarrollo d las iguientes década . E ta dimensión
es fundamental ya que la carencia de condiciones económicas
adecuada no ólo tiene efectos negativos sobre el bienestar materw,
sino además consecuencia morale in.de ea ble .
El e tancamiento económico registrado está limitando el
mejoramiento ocial y moral de la sociedad. Existe un gran desánimo
entre la pobla ión, e pecialmente lo jóvenes quienes prefier,m
realizar actividades ilícita en virtud de que su oportunidade de
mejora e ven reducidas í se condu en por el camino de la ley. En
conjunto, esto ha originado un fenómeno acial denominado NINI
el cual e emplea para referir e a una población de 'jóvenes de
entre quince año y veintinueve año que ni e tudian ni trabajan"
(OCDE, 2011).
Bajo e ta per pectiva, el propó ito del pre ente en ayo e
inve tigar la diversas característica asociadas a lo
INls en
México. Para ello, e realiza una erie de e tudio e onométricm
mediante el programa tata empleando la base de dato de b
E OE-2008. Dicha base ofrece un ustento representativo de b
población del país, lo que permite e tablecer una plataforma de
análisis que sirva como explicación tentativa de la ituación social
actual que atraviesa México referente a los NI l .
La estructura que tendrá el e crito erá la iguiente: primero, se
ofrecerá una breve introducción al tema que provea un marco
conceptual para el estudio egundo e detallará el análisis
econornétrico implementado y tercero se enunciarán las conclu iones
asociada a los ema abordado en el escrito.

lntroduccióo
La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico señaló
en u e tuclio Pa11ora111a de la F-:.,d11caáo11 201 /que el fenómeno ocul
248

aociado a los INls ha mermado el crecimiento económico de
wersos paíse . De acuerdo a dicho e tudio, México ocupa el tercer
~ en América Latina con mayor población NINI. El impacto
ltrivado de dicho fenómeno en el espectro social del país ha sido el
moce o en el desarrollo socioeconómico de la nación. Muestra de
!l&gt; está en el l,ifom,e L1tinoa111erica110 del Banco Mundial (2006) en
6:&gt;ode e puntualiza la situación de riesgo para lo países en vía de
barrollo con una población NINI. Entre los peligros figuran: la
11equidad, la delincuen ia, la emigración masiva, la drogadicción.
os embarazo no deseado la explotación exuaL
De esta manera, la olución al problema de los NINI requiere
qiarar la dependencia económica de la autonomía juvenil y dar a
este grupo de la población protagoni mo social. El E tado debe
Mimar una posición activa ante esta ituación e implementar
~ogramas y política enfocadas a impulsar la participación activa
t lo I I en la economía. No ob tante, es importante considerar
~ el volumen de la población NINl en México es con tantemente
Klbreestimada debido a una conceptualización parcial del fenómeno.
Esto e debe a qu algunas e tadí tica en tomo a esta población
ncluyen en ellas a jóvenes que e dedican al trabajo doméstico,
mtre lo que la propor ión de mujeres jóvene que viven en unión
iire es predominante.
A manera de ejemplo, la b11c1111.r-ta 1 r1cio111J/ de la _/111•mtud 2005
'Pürta 24 por ciento de jóvenes entre 12 y 29 año que dicen no
tStudiar ni trabajar. Sin embargo de e te conjunto, poco más de
ho de cada diez on mujere entre la cuale cerca de iete de
cada diez e dedican a la vida doméstica. Otro 30 por ciento de las
11ujere on olteras, pero podrían participar en las actividades
domésticas de u hogar de origen. Incluir a este subgrupo de 1a
~bl.tción joven entre lo NINI parece mapropiado ya que el trabajo
it~tivo al hogar no e una labor menor. Al re pecto, es menester
cuestionar si el hecho de que las mujere jóvene e dediquen a
ttividade domé tica desde edades temprana obedece o no a
loa ituación de exclu ión o ial que acota sus oportwiidades y la
orienta desde edades muy jóvenes bacia la vida doméstica.

249

�Por las razone anteriormente descritas, el manejo de las cifras
sob~e la po?lación NINI en México debe er cuidadoso. El presente
escnto realiza un estudio estructural riguroso de la población NINI
en México con el propósito de determinar sus principales
caract~risticas tomando en consideración la temática previamente
enunciada. Ello permitirá establecer una marco analítico que ostente
la situación real del país respecto al fenómeno social de lo NINls.
La siguiente sección detalla los diversos resultados asociados al
análisis econométrico realizado.

Análisis econométrico
El análisis econométrico de la población NINI en México del
presente escrito pretende esclarecer las ambigüedades existentes
asociadas a este fenómeno. Para ello, se obtuvieron estadísticos
descriptivos y se elaboró un modelo econométrico que refleja el
comportamiento probabilístico de cumplir con ciertas características
para dicha población. los datos utilizados para realizar estos
cálculos fueron de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
(ENOE) del año 2008 del Instituto Mexicano de E tadfatica y
Geografia.
La metodología para la construcción de la base de datos asociada
a la población NINI con base en la ENOE-2008 es extensa por lo
que las siguientes línea ofrecen un resumen de dicho proceso.
Inicialmente, se emp1eó la ENOE-2008 para crear una base de datos
que .incluyera características de estudio relevantes asociada a los
NINis. Subsecuentemente utilizando la definición de 1a OCDE
para los NINis, se realizaron una serie de ajuste con la base de
datos y, e procedió a eliminar todas la observaciones que no
cumplieran con dicha caracterización. Finalmente, se procedió a
efectuar un análisis descriptivo para la ba e de datos el cual se
muestran a continuación.

250

Tl:Tabla descriptiva de la poblaciónNINI en México por edades
y género

EDAD

Hombres

1:
16

17
18
19

I0-U47

24

77.808

27
28
29

Total

191.939
2 1.206
296.397
14O.12J

105.988
l U.9.W.
127.329
112. 22
9 .220

20
21
22
23
25
26

Mujeres

l67A27
367.66
'374. 790
lS4.992

72.462

69.432
79 241

399.811
437 -so
443 973

79.()04

49.132

412.692
353.146
450.488
378.354

1,307.107

5.400. ·79

71.688
61.266
66A2+

Total
297.927
346,150
423.726
472 94'3

462.647
472.210

447.2 2
424A24
479 ,052
515. l88

·22.977
-UU-.380

4l4 ..Jl2
516.912
427.486

6.707.856

..

Con base en lo resultados exhibidos en la tabla T1 exISten seJS
nillones setecientos siete mil ochocientos ochenta y seis NINis en
llérico. La categorización de dicha población por edades refleja
lll.l di tribución relativamente uniforme con una pequeña
:Uocentración mayor en el rango de los 25 años de edad en
¡¡mparación con las demás categorías. A in,i mo, el análisis por
~nero destaca una fuerte concentración del género femenino en la
~!ación.
Conjuntamente, se clasificó a la población NINI con base en la
~tidad federativa a la que pertenecen. Esto con la finalidad de
herminar dónde se encuentra la mayor concentración de NINis
tel país.

251

�I

,,

11

T2A: Tabla descriptiva de la distribución geográfica de la
población NI I en México por entidades federativas
Freq.

ENT
.\ l' \SC

IIl TES

R\J.\ C\lll'C)R.\ól \ :-.ORll'
6·\J.\ .\I IR&gt;RNHSl'R

CU.IPUlll:
CO.\Hl!IL\

'I-O,l4

COlll.\

SJ..229
16Ul~
l9-1H

CHl\P-\.~
Ulllll ..\Jll \
DISl RI ro am.1uL

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192.839
3!11.!119

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J75.6JI

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\1 C.Af ~
L\C \ílC.\l&gt;

Cmn

Pcrcent
7(i.~II
ISl,00,I

1999ZO
171.Klk
424 179

92 .292
28S.209
911.967
.H.14S
2R03l
24S.Sl6
JIS.l-tS
117.063
70.0'JS
lS&lt;l,ISO

141.1!28
1.38.286.
17 125

11-1
270
04~
0.76

11•
.M
4~

2.k7

!JJl1
711!
7~4
JJI.I
1671!

Hk

?H9

2-4-1
0./.1
!!9

1 S9

140II

H,O

~

2?R

1)61i

2.56
6'.ll
llk.i

JS11
41 \l
!H~

126

1.-17
0.76

19~
hl 11

166

blf'I
6Sól
692'

470

7391

'.\ ,.i

·~
175

2.30

2.11
2.06
2.66

,-1

l?t.1,6)6

2

i0.l11$
517.206

1 06
771
1.-t?
112

98..900

T2B: Tabla descriptiva de la di tribución geográfica de 1a
población NJNI en México por ciudades

100.00

Total

Al analizar la distribución geográfica, el estado de México e la
entidad federativa con mayor población NINI. No ob tante, se
destaca que estados como Chiapa , Veracruz y Guanajuato o tentan
un porcentaje significativo de NIN Is lo cual toma aún más relevancia
cuando se analiza dicho porcentaje como proporsión de su población
total_ Adicionalmente, se determinó la distribución de la población
NINI con base en ciudades donde destaca una fuerte concentración
en zonas rurales del país asociadas a dicho grupo.

252

En cuanto a1 estado civil e refiere, la tabla T3 exhibe que una
parte importante de esta población está casada o en unión libre.
Además, el grupo conformado por hombres viudos es el de menor
población.

253

�l [11t?M1U/t1J Ítr·· "tJf

-

·,r ,

T3: Tabla descriptiva del estado civil de la población NINI en
México

Estado Civil

Hombre

Unión hbre
77.968
Separado
13.7+4
Di\orciado
785
Viudo
679
Casado 119.876
oltcro 1.094.i-5
o
NE

Total 1.307.307

Muje~

Total

l.4➔3.683

l. -21.651

9-J.540

108.28➔

L2.622

237

LJ.407
12.755
2.169.577
2,881.975
237

·.400. ·79

6.707.886

12.076
2.0.i9.701
l.787.720

Igualmente, uno de los datos más relevantes concernientes a este
análisis estructural de los NINis es que únicamente trescientos tres
mil novecientos nueve individuos del total de esta población es
considerada jefe de familia (ya sea masculino o femenino) Y
alrededor de dos millones ciento cincuenta y cuatro mil personas
son esposos o esposas que no trabajan pues se dedican a labores del
hogar. E decir, se encuentran dentro de la categoría de producción
doméstica. Empero, el grueso de la población NINI está categorizada
bajo la denominación de hijos, lo que implica que esta fuerza laboral
no participan en ninguna actividad productiva de la economía
nacional.

T4: Tabla descriptiva del parentesco de la población NINI
en México
Parentesco
Jefe

Percent

Freq.

Curn.

4.53
32.12
45.24

TrabDOIII
Si nParent
otroParent

303,903
2,154,582
3,034,598
2,510
25,093

0.37

4.S3
36.65
81.89
Bl..93
82.30

1,187,.ZOO

17.70

100.00

Total

6,707 ..186

lD0.00

Esposo
Hijo

0.04

254

Por otra parte, el determinar el nivel de escolaridad que tiene
b población NINI constituye un elemento de análisis trascendental
¡a que ello permite determinar en que momento de la vida académica
de un NINI se presenta la mayor deserción escolar. La tabla con
dicha información está denominada como TSA. Asimismo, se ofrece
el número de personas con grados académicos ya sea a nivel
licenciatura o posgrado que ni trabajan o estudian a través de la
tabla TSB.

TSA: Tabla descriptiva del nivel de escolaridad de la población
NINI en México

T5B: Tabla descriptiva del nivel de instrucción de la población
lilNI en México
C1asificación Escolar

Freq.

Percent

Cum.

Oim!ra Técnica Básica

583,376

&amp;70

8.70

Carrera Pro~onal

20,789

0.31

9.01

334

0.00

9.01

100.00

Maestrías y Doctor.idos
NA

6,103,387

90.99

Total

6,707,886

100.00

La tabla TSA indica que la mayoría de los NINis tienen estudios
tinto de primaria como de secundaria completa. Tanto la tabla TSA
tomo la tabla TSB permiten comprender que un segmento
relativamente pequeño de la población NINI cuenta con estudios

255

�/ luma

JI¡ (

l&lt;"dn~n [ illawal R,,nmr

de licenciatura o posgrado pero se destaca que sí existe dicho tipo
de población, lo cual para un país con mano de obra calificada escasa
es poco usual. La tabla T5B señala que un ocho por ciento de NINis
cuentan con e tudios asociado a carreras tecnicas. Además, una
gran proporción de la población I I se clasificó como NA lo que
implica que prefirieron no revelar su nivel de instrucción lo que
supone que pueden existir un mayor número de personas con
estudios que por diversas razones eligieron no revelar su escolaridad.
Por ende, el análisis derivado de la tabla T5 se profundizó y se
obtuvieron los siguientes resultados:
T6: Tab]a descriptiva del área de estudio de la población NINI
en México

.

Los resultados evidencian una fuerte concentración en carreras
técnicas en áreas administrativas y/ o comerciales, relacionadas a la
industria de la construcción y de servicios de salud. A nivel
licenciatura, las ciencias sociales, la economía, la contaduría y
administración así como las ingeniería constituyen las áreas de
e tudio con mayor población. Por último, en cuanto a estudios de
posgrado se refiere, aquellos ligados tanto a educación y pedagogía
como a ciencias sociale son las de mayor población.
Respectivamente, la base de datos construida a través de 1a
ENOE-2008 permite establecer algunas de las razones por la que
los NIN Is no trabajan. Para ello, e consideran preguntas específicas
de sus necesidades de trabajar como lo exhibe la tabla T7.

T7: Tabla descriptiva de 1a nece idades de trabajar de la población
NIN[ en México

"
•··

...
.

-

w

"'

..

.....

Necesidad de trabajar

Freq.

Con necesidad de trabajar
Sin necesidad de trabajar
Sin necesidad y deseo de trabajar
NS

1,540,686
271,703
3,631,083
U,64,414

Total

6,707,886

Percent

Cum.

22.97
4.05
54.13
18.85

22.97
27.02
8115
100.00

100.00

..

....

,-

..

..
256

..

Existe un gran número de NINI que no tienen ni necesidad ni
deseo de trabjar lo que denota una caracterí tica peculiar de dicha
población a ociada al desencanto social descrito en la introducción.
Paralelamente, estos estadísticosllevan a preguntar el porqué una
gran población NINI no tiene necesidad de trabajar. Las razone
asociada a esta cue tión varían de persona en persona pero es
pfausible sugerir que tentativamente, dicha población NINino
cuenta con la capacidade para desempeñarse ati factoriamente
257

�[ .1111, ·111/ttl ( lt;1U1&lt;1

Rlldrzy,o J ¡/1,,,Tl'al &amp;1mos

IJGalH

en un trabajo remunerativo o porque existe alguna persona que les
provee de. un sustento económico. La explicación de esta
proposición requiere un estudio por lo que a continuación se
muestran los estadísticos de la población NINI tomando en
consideración su nivel de estudio y su necesidad de trabajar como
un acercamiento inicial a esta temática.

T8: Tabla descriptiva del nivel es-colar de la población NINI
en México con base en sus necesidades de ttabajar
'N~esidad

Oasllk:acl6r\ bwlJ r

---(arrer;a TK!li&lt;a llam:a
Carrera proteilonil
Maf!!ltrJas y Doctora~
NA

lotill

delrab.l~

rotal

TSB: Tabla descriptiva de las razones por las que no busca trabajo
b pob1ación NINI en México
T8: Tabla desmptiva d" las ramnes por las que n o ~ tr.lbajo la población NOO en Mofoo

Rawnes para no IM.!scar trabaj&lt;)

tteq.

Porc.-eot.

(;urn.

En l!'Speu de ~ohcltud

10,253

o.89

o.&amp;9

No hay trabajo en su profesión

S,554

048

L38

No,uei1tl con escolarldad oeopefl"flClil

35,719

3.11

4.48

úee que no lvy lrabaJO o no lt! darlan

$2,9'3-1

4.61

9.09

Falt! financiamiento para negocio propio

160,036

13.93

23.02

Demaslados tramites para negocio prOplO

1,348

0.12

23.14

Enferm«:"d.ld o a«Jdente

27.329

HS

25.51

Etnbarrazo

51,677

4.50

3001

No hay quien cuide hijm

638,59!i

S5.57

8S.S8

Sonneces

Sin nece.

NS

92.260

22,183

258,244

210,689

583,376

2,389

UG

4,SW

12.589

20,789

Nolodc.-¡;in

75,226

6.55

9-i.13

334

334

Ott,u ratonf,$ d~ mere1do

8,831

0.71

92.90

Otra• razones pe™&gt;nales

81,585

7.10

100,00

1,149,()84

100.00

Con n«e

o

o

o

l,AA6,D37

248,278

3,368,270

1,040,802

6,103,387

l.540,6S6

271,703

3,631,(183

U 64.414

6,707,886

Los resultados concentran la mayor población dentro de la
categorización de NINis sin necesidad de trabajar con estudios de
carreras técnicas básicas. La proporción poblacional decrece
significativmente conforme aumenta el nivel de instrucción
académico pero destaca el que NINis con nivel de maestría Y
doctorado además de no tener la necesidad de trabajar tampoco
tengan eJ deseo de hacerlo. Sin duda, un analisis más exhaustivo
podría explicar las razones por las cuales no buscan trabajo (en los
casos que aplica) la población NI I antes descrita. Esto e ilustraª
través de la tabla T8.

258

Toul

La tabla T8 indica en primer lugar que el 55 por ciento de la
población NINI no trabaja debido a que se dedica al cuidado de sus
hijos. En segundo lugar, la falta de apoyo financiero para arrancar
un negocio propio representa un porcentaje considerable de dicha
¡xiblación. A t resulta propicio ilustrar las actividades a las que se
dedica comunmente dicha población para comprender qu~ es lo
que hacen. La ENOE-2008 realiza llila serie de caracterizaciones
que permiten obtener dicho estadístico.
T9: Tabla descriptiva de las actividades que realizó la población
NJNI en México la semana pasada

259

�Rodrigli Villnmt1! Ra,11os

La tabla T9 sugiere que la mayoría de la población INI realiza
servicios gratuitos en su comunidad aunque sin duda dicha
categorización incita a múltiples cuestionamientos sobre el escpectro
de actividade que abarca. Asl todas estas estadísticas descriptivas
asociadas a la población NINI en México requieren de un un estudio
má preciso que ofrezca una cuantificación realista de dicho grupo
en el país. Por ende, con base en las nocione sugeridas en la
introducción se realiza un propuesta nueva de clasificación de los
NINl que caracterize en verdad a dicho sector poblacional en
México.
Existen diverso motivante para conformar una nueva medición
de los NINis en el país. El análisis derivado de los parámetros
establecidos por la OCDE, no consideran que un porcentaje
significativo de la población NINI está integrado por dependientes
económicos dedicados a labores del hogar. Ergo, aún cuando e ta
actividad no tiene un salario remunerativo como tal, "debe
considerarse como una labor productiva al ser el eje cons □tuÜvo
del modelo de producción familiar" (Becker, 1991). Es decir, esta
actividad que desempeñan un gran número de NIN1s en el pa.ís es
vital para el funcionamiento de la ociedad y aporta a la producción
nacional a pesar de que ésta no e vea reflejada en el producto
interno bruto del mismo.
Adicionalmente, un egundo motivante para proponer nuevos
parámetro a ociados a la cuantificación real de 1a población que ru
estudia ni trabaja emana del tipo de sociedad que existe en México.
Bajo este esquema, con base eo el istema de u o y costumbre de
la sociedad tradicional mexicana, la mujer tiene como única
re ponsabilidad el atender a su familia ya que el bornbre es quien
debe proveer el ustento para el hogar.
Debido a estas ituaciones, existe un sesgo en los resultados
a ociados a los NINI por lo que los siguientes párrafo se propone
una metodología más coherente para determinar la población que
realmente constituye a las per onas que ni estudian ni trab.ijan.
Dicha cuantificación implica que e descartan a las mujeres Y los
hombres que desempeñan el rol de esposa(o) en un ambiente

260

familiar. Esto es, se excluye a 1a pareja del jefe de familia que se
dedica a las labores del hogar y que además manifestó que no cuenta
con necesidad y/ o deseos de trabajar. Los jóvenes (hijos) no se
excluyen debido a que estos no desempeñan ninguna labor como la
antes descrita y son dependientes económicos temporales, lo cual
no garantiza que en el futuro no formen parte del grupo poblacional
considerado como desempleados que sí cuentan con necesidad de
trabajar.
Una vez implementados estos criterios, se obtiene una cifra más
apegada a la realidad social del país donde la población de mexicanos
que ni estudia ni trabaja es en realidad cuatro millones ciento ochenta
y seis mil sesenta y siete personas. Ello repre enta un ajuste de
alrededor de dos y medio millones de personas con respecto al valor
inicial obtenido derivado de los lineamientos de 1a OCDE.
TIO: TabJa descriptiva de la población NINI ajustada de México
por edades y género

......
,.

.

.

11

u

,.

"
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1l\

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-

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AIJlO

......

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.......
,....,

nuu

.......

JV...,\t

"""'
.......,

,.......,

Con base en estas modificaciones, se observa que las mujeres
continúan siendo el mayor grupo en términos de género para la
población NINI. Sin embargo, la proporción de muiere por cada
hombre se recorto aproximadamente a la mitad. Asimismo, el grueso
de la población NINI se concentra en el rango de edades que va de
los 17 a los 19 años.

261

�l •

,m:/111:

Ú

ll{lJLf ~ G,.

Rq./rr o V1/lomwl

/,

Igualmente la distribución geográfica de este grupo poblacional
e mantiene, pero destaca el ca o de G uadalajara que presenta una
mayor densidad poblacional de NINis que el Distrito Federal.
Tll: Tabla descriptiva de 1a distribución geográfica de la población
NINJ aju tada de México por eotidade federativa

Por último, en el caso del nivel de estudio, el comportamiento de
b distribución no tiene cambios ignificativo al reportar una alta
concentración de personas con carretas técnica (más de cuatrociento
mil individuos), alrededor de einte mil per ona con grado de
licenciatura y poco más de tre cienta personas con grado de
maestría y/ o doctorado.
TJ2: Tabla de criptiva del nivel de instrucción de la población
NIN! ajustada de México

fl'

·~
~1

Freq.

,_

Ctan.

409.655

979

9.79

:ai.188

0.48

1027

334

0.01

10.28

3,7-56.890

88.72

100.00

4, I CXUJQI

1w.w

21

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• !51

D'IAP&gt;ot~

1222

1511
Nl\'llll'!I
"'-&amp;OIJ:.QJI

Dado el análisis previamente fectuado e procedió a realizar
una modelación del tipo Probit bivariado donde la dos
CJtegorización del modelo e ta.han asociadas a i una persona trabaja
o no y si 1a persona estudia o no. La realización de dicho modelo
permitió obtener una serie de comportamientos que e mue tran a
continuación.
Tl3: Gráfico de la probabilidad de que una persona oo e tudie
dado que trabaja con base en u edad

262

263

�JIJIJ'I/QI

11:í (

,1

\

Rr,d " ¡

la gráfica coincide con la lógi a económica al indicar que una
persona que trabaja tiene una probabilidad mayor de no e tudiar
conforme u edad aumenta. Respectivamente, la misma lógica
económica indicaría que a mayor edad, una per ona que e tudia
tiene menor probabilidad de no trabajar. La gráfica T 14 exhibe dicho
comportamiento.

Z. ~ al R n. n

La gráfica demue tra la existencia una tendencia creciente que
encuentra una cú pide entorno a los 11 años de e colaridad y
po teriormente decrece. En dicho periodo, la probabilidad de que
una per ona e convierta en I I es la más grande. Finalmente,
esta modelación se complementó con un análisis que refleje la
probabilidad de que una persona que no trabaja no e tudie con base
en el tipo de población que habita.

Tl4: Gráfico de la probabilidad de que una persona no trabaje
dado qu estudia con base en su edad

T15A; Gráfico de la pIObabilidad de que una pe.r: ona no e tudie
dado que no trabaja con ba e en el tamaño de la localidad

En su conjunto esta gráfica denotan las probabilidade
a o iadas a un omportamiento peculiar de los NIN1s. Además, ~e
examinó la probabilidad de que una per ona no e tudie ni traba¡e
con base en su año de e colaridad.

T15: Grá6 o de la probabilidad de que una persona no e tudic
dado que no trabaja con ba e en año de e colaridad

:!!

¡

;.
f
::

.•

Es importante señalar que la ategorización del tamaño de la
localidad utilizada es la 1guiente: 1 para una población rural, 2
para una población uburbana, 3 para una población. urbana ~ 4
para una ciudad. Considerando que exi ten tamaños mtermedms
dentro de dicha categorización la gráfica o tenta un
comportamiento lineal la cual detalla que conforme el tarna~~ de
localidad pre enta mayore rasgo de urbanización, la probabilidad
de que una per ona no estudie dado que no trabaja decrece.
Los NINI on de esta forma una población del país con una
ierie de característica peculiare cuyo e tudio es fundamental ya
que representan un segmento que tiene un impacto marginal _en la
economía na ional La siguiente ección ofrece las onclu 10nes
asociada a la temática de arrollada a lo largo del pre ente e crito.

...
264

265

�u

Conclu ione
El fenomeno o iaJ d lo
I Is· representa rn dudJ una
problemática actual de relevancia en el acontecer nacional. Empero,
es importante onsiderar que I volumen de e ta población en
Mé ico e constantemente obree timada debido a una con eptualiza ión parcial del fenómeno ya que por lo general en lo
álculos que e realizan e mcluyen a jóvene que e dedicJn al
trabajo domé tico, entre los que la propor ión de mujere casJda:
e predornmante. (La realiza ión de una nueva rnedi ión como la
e tuada en el pre ente e tudio que toma en cuenta dicha
on ideración frece re ultado má apegado a la realidad).A través
de é ta, la población m1 1al de INI ugerida (alrededor de siete
millonc ) decrece a un po o má de cuatro millone . A imi mo. la
proporción de mujere a hombre e reduce a a i la mitad cuJndo
e implementa la metodologia pr viamente enun iada. En resumen.
1 temática de lo NINI juega un papel tra cendental en la agendJ
del país pero requiere er redimensionada.
México debe promover un de arrollo o ial ba ad en una politica
e onórnica que fomente la partl ipación actr a y productrva de lo
I I . E nece ano adoptar un nuevo en oque uno que promueva
una mentalidad de progre o a fin de detonar la actividade
económi a nacionale . De tomar e e camino, el paí e tad
e tableciendo las base de un crecimiento para año futuro que le
permitirá posicionar e al nusmo nivel que lo BRICS (Bra il, Ru ia.
India. China y udáfrica) en el e pectro e onórnico mundial tJI Y
como lo plantea el re 1ente e ludio del IM
\f,JJ afia de /o.r mue.\.

266

1

1

f

,t.1m 11

f '

f

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México: ITE M

267

�Reseñas y comentarios

�I lümarnl,1.1 &lt;tm,hJJ 'º'°'"k

La arquitectura del sentido II. Una
mirada a la cultura desde la semiótica y
la complejidad

Lidia Rodriguez Alfaoo y María
Eugenia Flores Treviño

Haidar J. y G. Sánchez. (2011). Lo Arq11itec/tn"(J del sentido /1. La
¡,rod11cáón y reprod11cción e11 la.r prád1cas Je1J1iótiro-dismrsi11as. México: Ed.
ENAH/INAH/C.Onaculta/Promep, 569 pp.
:ste libro editado por Haidar y Sánchez G uevara e conforma por
abajo de inve tigación del Cuerpo Académico «Análisi del
iiSCurso y Semiótica de la cultura" de la Escuela Nacional de
lntropología e Historia que dirige la Dra. Julieta Haidar. Como us
·o!oguista señalan, u perspectivas parten de la epistemología
tia complejidad y la transdisciplinariedad que requieren un diálogo
unrinúo entre instituciones, investigadores disciplinas ... , es decir
~ favorecen la pluralidad de voces, de discurso .
Lo trabajos e vertebran por do línea epistemológica el
ai.ítisis del discur o y la semiótica de la cultura acompañada
mpre de Ja reflexión, del cue tionamiento, del pen amiento critico
autocrítico.

Participan die iséis investigadore cuyos trabajos, fieles a la
lllplejidad y la tran disciplina, se organizan en tre eccione
áticas, las que, in embargo, e tán imbricadas entre j formando
271

�.

1/,r,;,n1'1.1

C,m

,;r_ \

,·,l

bucles y espirales de sentido que tejen el discurso científico, acial,
humanístico y artístico que en este texto se aborda. La sección l:
"Miradas semiótico-discur ivas desde América Latina" contiene eis
trabajos que materializan, a través de los sujetos discursivos, las
voces de las culturas marginadas, sometidas, olvidadas. La sección
II: "Las culturas ancestrales desde la resistencia semiótico-discursiva
y los funcionamientos del poder" e forma por cuatro propuestas
que estudian los proceso de lucha y resistencia que llevan a cabo
las antigua culturas en nuestro país ante la dominación y el poder
hegemónico. La sección III: 'Produccione semiótico-discUI ivas
desde la complejidad y la transdisciplinariedad" reúne seis textos
donde se estudian el cine la semiótica de los objetos, el espaciotiempo arquitectónico, la literatura turca, y el espacio-tiempo
simbólico del ciberespacio.
Para introducir nuestro comentario, nos servimos del epígrafe
de Basarab Nicolescu (2009:3) con que la publicación comienza:
o hace 1111,cho tiempo, se prodamaho lo 111uerte del hon,bre y el fi11 de la
Historia. T11 teoría lranulisriplinana nos hace desct1bre la res11rrecdó11 del s19eto
y el conlienzo de ,ma 1111e!lfl etapa e11 n11eslra historia. Los inve.rligadom
transdisciplinarws aparecen rada vez más, con10 encattzadores de la espenmza.
En este epígrafe se introduce al lector en la temática de La
arq11itect11ra del sentido 11 que ilustra lo que Haidar ha expuesto en us
conferencias sobre la transdisciplinariedad, el objetivo de trascender
lo limites de las disciplinas para permitir un acercamiento
cercano a la realidad que se representa en los discursos que se
analizan. Todo el contenido es digno de leerlo en repetidas ocasiones
y amerita varias sesiones de debate para profundizar en las
propuestas de los autores.
La primera sección, de acuerdo con las editoras, contiene
"estudios interculturales y tran culturales críticos, que permiten que
las culturas excluidas, invisibilizada logren hacerse visibles". En
el primer articulo que titu]a con la pregunta "¿Estado mono-étnico
o multi-étnico?", G imate Welsh (de la UAM-Iztapalapa) se ocupa
de analizar el discurso de la comandante E ther. Este discUISO fue

mas

272

pronunciado en la Cámara de Diputados, un espacio que, antes de
ese el 28 de marzo de 2001 no hubiéramos creído que se le cediera
a una representante del EZLN para exponer el llamado de los
indígenas para que en las prácticas ociales y políticas así como en
la cotidianas dentro de nuestro país se le reconozca en su
diversidad étnica", al tiempo que se les conceda " u unidad como
mexicanos" (p. 9). Esa diver idad en la unidad manifie ta ya una
paradoja que se continúa en la argumentación de la comandanta
que, como dice G imate "la particularidad la convierte en
universalidad y la universalidad la vuelve particularidad en el asunto
de la representación nacional" (p.25). El autor repasa alguno
recursos retórico-argumentativos de la oradora:
a) el paralelismo discursivo que le permite introducir el concepto
de soberanía nacional en paralelo con su identificación con el puesto
de mando de un ujeto colectivo que está por encima del uhcomandante Marcos (p. 27) y que e traduce en « el recur o de
figura metafórica paralelas centrada en la argumentación de las
diferencias y la figura correlativa de la unidad' {42);
b) una e trategia de apertura dirigida a obtener impatías y
concesione mediante el empequeñecimiento del espacio que
posibilitaría la confrontación;
c) la realización de actos de habla a ertivo que le permiten
proyectar la imagen de "repre entante de lo zapatistas, de los
indigenas y de las mujeres" (p. 29);
d) la identificación de aliados y adversario lo cual le permite
ofrecer evidencia de los tre tipos de representación (los socialmente
oprimidos, las mujeres y los indígenas) y reconocerse en un triple
rol (institucional, político y comunitario) (p. 32)·
e) a proyección de do universo simbólico (lo real y lo
imaginario) (p. 33);
f) la intenextualidad, mediante la cual consigue que tiempos y
e pacios distintos "interactúan en una nueva configuración
semiótica" (p. 34); y
g) el manejo de un eje temático que va más allá del reclamo de
iusticia" y se in tala en los contenidos de la ley Ú&gt;copa (p. 36).

273

�b) Con todo e to recur o , observa G imate-Wel h, la
omandanta Esther propone una nueva rela ión del E tado
mexicano con lo pueblo -indígenas en el marco de W1 nuevo diseño
con tituci nal" (p. 36).
En el iguiente artículo Andacht, de la Univer idad de Ottawa,
analiza do mue tras de cine, el documental "El pueblo invisible" y
la película "Machuca ', y prueba cómo do grupo minoritarios, el
pueblo algonquín canadien e de Quebec, y lo me tizos
descendientes de lo mapuche en Chile son desintegrados
simbólicamente mediante lo e fuerzo violento o bien
intencionado para integrarlos' en su re pectiva ociedad (p. 65).
Inicia la exposición con la referencia a la di tinción lingüística entre
lo "marcado" y lo "no marcado" para mostrar cómo, egún e
mue tra en el do umental, 1a mayoría conformada por 1a población
anglófona en Canadá, lo mismo que lo hispanohablante en Chile,
pone marca a lo grupo minoritarios yse considera como el grupo
"no marcado". Y articula propue ta de la teoría de la continuidad
o "'sinequismo' de Peirce que, oponiéndose a todo tipo de dualismos
que e paran al "otro" plantea la existencia de un co11ti11111l!11 que
incluyen una multiplicidad de per pectivas. Con e ta idea bá ic.1.
identifica los recursos cinematográfico con los cuales e denuncia
en el do umental la forma en que lo algonquino no ólo fueron
despojado de la tierra sino que de niño , e le obligó convertirse
a 1a religión católica y e le prohibió hablar en su lengua y en cambio,
aprender la reglas del fran é que no ntendían a cambio de evadir
el a tigo Hsico· y todo ello par volverlo parte de un ueño de
progreso" cuyo re ultado e má bien la de trucción de todo "otro"
que no ea la mayoría donunante, el otricidio' que el documentil
denun ia. Una vez terminado u análi is del docum ntal, Andacht
cita la propuesta de Kyrnlicks (1998) para repen ar la relaciones
etno ulturales en Canadá. Y en cuanto al examen de la películi
chilena, e inicia itando a ake peare uando en Romeo y Julieta
se dice el personaje "What in a name?' Andacht traduce este
cue tionamiento como ¿Qy' hay en un nombre? y responde con el
resto del titulo de ese apartado 'La diferen 1a de llamar e Machuca

274

tlnfante"; y e que la pelicu.Ja trata de un ca o de la vida real de
.fole cente me tizo (de cendiente de mapuche y de chileno
,obre·) que viven en un barrio marginado de antiago fueron
otroducidos ('"inyectados' dice el autor del artículo) en una sala de
es de un colegio bilingüe «de la alta burgue ía antiaguina" (p.
i7); y el religioso responsable de la clase:

.. .esroge o tm 11111chacho hajo y de aspedo tímido, }' le pide q11e se prrsente al
gmpo 1111a }' otra 1•ez. el sr1cerdote lo a11i111a a q11e 1-epita ese sonido apena.r
,mdibk, }' pur fin el 11i1lo k obedece, su JJ0111bre a lodo p11ln1ú11 parr:ce limar el
morfo en s11 integridad ron ese gesfq tl()tinglero de &lt;11flo-ajir111arión, q11e ca1,sa 11t1a
explonú11 de risa en los presentes: Pedro .\lach11ctJ '. Atto seg11ido. k asignan .r11
/11gar drtrás dt Gonzalo Infante, q11iet1 habrá de volverse su IÍnico a1lligo e11 el
colegio (pp. 77-78).
Al respecto, Andacht concluye que «la relación que e desarrolla
mtre los do jóvenes, el blanco de clase media yelme tizo Machuca,
mcarna el proyecto inequista del cual la olución de una plurinación
es un ejemplo" (pp. 78-79). El artículo está escrito de tal manera
que una vez que empezamo la lectura de e te artículo no podemo
dejarla, pues en todo momento relacionamo lo aqw expue to no
iólo con lo expre ado por Gimate en el primer artículo sino con lo
que reconocemo que tristemente sucede también con todo nue tro
lld.ígena .
Un tercer artículo del libro vuelve a e tar estrechamente
relacionado con la temática de los dos primeros. Albán Achinte, de
bUniver idad del Cmca, Popayán Colombia, imcia u artículo
Estética decoloniale y de re-existencia", de cribiendo el proceso
de colonización en Latino América a onsecuencia de la cual en
nuestros países se construyó una temporalidad que ubica n la
lllodernidad y en el "de pué " a la lógica de la exi tencia que no
llllpu ieron "quiene organizaron la estructura de nue tras
1ociedade de -e tructurando nue tra
ociedade en su
osmogo1úa , forma produ tiva , istemas alimentario , manera
de r~presentarse y organizarse" (p. 88); mientras el ante " el pa ado
b pre-moderno (de acuerdo con e a lógica de lo olonos)

275

�corre ponde al olonizado que e fue apropiando de la
representación que de él e ha.cía asumiéndola como u propia repre enta ión" {p.89). En e e proyecto moderno/ olonial "accione
y productos readore de pueblo con historia y trayectorias
diferente ... ) quedaron ilenciado y relegado , considerándolo
como arte anía y productos para el c o umo de lo turi tas
ne e itados de exoti mo" (p.92). En ontraposición Albán propone
'pensar en el arte como pedagogía ye tética de~colonial que permitan
con ebir otro sistemas de repre entación" (p. 94), permitirle a la
imaginación que se pronun ie a favor de nue tra propia ubjetividad~
(p. 95). E to e , w1a pedagogía que no aliente a reílexionar en
torno a la manera como e tos pueblo han enido genealogía y
trayectoria diferente a l pre upuesto del arte occidental", y
que 'la diver idad e tética sea la po ibilidad para entender otm
concepcione de lo bello de lo creativo de lo propio y de lo
apropiado, de lo artí tico'' (p. 96). Comparte ejemplo de la
produccione plásticas de arti tas descendientes de la población
afro des endiente, el on bambuco y otras tradicione musicales de
Colombia para plantear la estéti a de la re-existencia entendida ésta
como "lo dt po itivo que la comunidades crean y de arrollan
para inventar e cotidianamente la vida y poder de e ta manw
confrontar la realidad establecida por el proyecto hegemónico" (p.
100, nota de pie 9).
En "Discur os representacione y prácticas de la colorúalidad:
la ínter ulturalidad om prá ti a de olonial" de Patricio oboa
Viñán (artículo 4), se revisan clis ur o , repre entacione y prácticJ5
que han elaborado a la in rauración de la colonialidad. En su trabajo
aborda el uperalterno- hombre-blanco- propietario- letrado-cristiano,
como adalid de la modernidad en contra te con el ubaltemobárbaro-natural- alvaje di criminado desde la per pectiva racw Y
epistémica marcado por la pobreza y el ubdesarrollo.
Viñán e pone ampliamente el funcionamiento de una matrlZ
colonial con re pecto a la alteridad que e verifica en la din.ímlCJ
del • entro emi or de la cultura y civiliza ión en oposición a Li
periferia, que re ibe us di cur os y us formas de imboliz.Jción.

276

No habla de la lucha del movimiento indígena del e tado
«uatoriano en la búsql.leda de ha er de él un estado plurinacional
En el trabajo de Marisol Cárdena Oñate ( rtículo 5) "De la irena
ala mujer hay un mar de imaginarios ... hacia el erotismo metafórico
de la estética ritual' la autora (de) con truye lo entidos del
anaginario fantá tico femenino a partir del ícono de la sirena en
tanto metáfora visual, producto d. cur ivo de mujere oaxaqueñas:
en las llamada "manta " como discursos pie órico populare y en
los cuadro expues o en galerías; discur o elitista. Aborda la
materialidade
o io-estético-histórica y cultural. E tudia la
metáfora de la tran formación subjetiva de lo femenino, abarcando
tanto lo imaginarios patriarcales corno el empoderamíento que
s~nifica la repre entación de sí mismas en lo que ella denomina la
semiesfera estética ritual plástica alter- nativa oaxaqueña.
Juan Gu-los Olivare Toledo, antropólogo chileno, es autor de
Antropología poéti a del e pacio de l:a otredad: el entido del viaje
rtnográfico la arquitectura y lo guillatuwe en el mundo Mapuche/
Willi he" artículo 6 . E cribe obre la experiencia de ser etnógrafo
como oportunidad para la realización de la decon tru ción desde
las per pectiva etnográfica y antropológica. Habla de un viaje hacia
el interior de sí mismo y del otro en la búsqueda del en lid o cultural.
Acude a experiencia previas de viajes y narra cómo el itinerario
transforma al etnógrafo y lo involucra en vivencia pretéritas
prácu as existentes anteriore a í mismo. Describe su experiencia
con la cultura williche y contextualiza a los Nguillatuwe, constructo
crquitectónicos de lo agrado de acuerdo con la imbolización que
este pueblo les otorga.
El primer artículo de la egunda sección versa obre lo
mecan· mo del poder que e manifie tan en la imagen de Zapata
con truida y di undida por el régimen que e autodenominó
emanado de la revolución". De la misma manera que lo autore
de los otro artículos que he comentado, Pineda aplica el análisis
deld' cur o para examinar n ya el discur o verbal, inematográfico
Ymusical como ello
ino el discurso de la pintura; y se detiene en
kis murale de Diego Rivera donde la lucha revolucionaria e reduce

277

�l-f:m1amt,1s r 1m, 1s \o

1

a lucha entre caudillos, y entre éstos se ubica a Zapata. Descubre
"nuevos vínculos de sentido" al aplicar el concepto lotmaniano de
"tropo sev,ánticó', entre los cuales se halla la significación que adquiere
el hecho de que el mural pintado por Rivera sea designado "el mural
del palacio nacíonal". Reflexiona que una pintura de caballete no
tendría esa significación social ypolitica que hace al Estado el sujeto
que autoriza esa pintura, del mismo modo que se reveló en el hecho
de que el poder estatal en Estados Unidos ordenó destruir el mural
del centro Rockefeller ante la negación de Rivera para hacer los
cambios que se le pidieron. (pp. 240-241). A imismo anot-a que al
plantearse una historia de México sin temporalidad y sin un
verdadero conflicto "la bandera ácrata de Tierra J' Libertad' que
pertenece a Zapata "ha sido despojada y puesta en un sitial del
poder del Estado" (p. 248); y añade otra observación relativa a que
la distribución de espacios en el mural se halla "en convergencia
con la propaganda del régimen" y que al representarse "a un obrero
que señala el camino a un campesino" Rivera revela "el dogma
moderno de la inferioridad del campesino" (p. 249). Revisa la serie
de operaciones Ietóricas de supresión y de generalización utilizadas
por el más célebre muralista mexicano para producir ese mito
moderno de la "historia de México" que se constituyó en
"propaganda en aulas, cine, teatro, radio, televisión, historietas,
carteles, artesanías, chistes y libros" (pp. 253-254).
Y siguiendo a este articulo sobre representaciones de Zapata,
Delgado centra el interés en el análisis de la narración de sueños
que sirve a Yisimón, un integrante de una comunidad tzetzal
residente del actual "Caracol 5", un centro político cultural de los
zapatistas de Chiapas que "forma parte de los avances de la
autonomía de los pueblos desde 1996, año en que, a la par de lo
diálogos que desembocaron en lo Acuerdos de San Andrés, se
llevaron a cabo los Encuentros Continentales e Intercontinentales
por la Humanidad y contra el neoliberalismo" (p. 277). Para
contextualizar el relato del sueño que someterá al análi is del
discurso, el autor del artículo explica cómo, a consecuencia de que
"desde 1994 se dieron a conocer los municipios autónomo como

278

~ar~e ~e la ,Campaña por la paz con justicia y dignidad de los pueblos
md1os y de de entonces, estrategia gubernamental fue tratar de
dividir a las comunidades"; y "en 1996 las fuerzas federales
colocaron cuarteles militares cerca de cada uno de estos centros
políticos Ypacíficos' . Por ese tiempo, Yisimón (quien sería el relator
del sueño analizado), junto con otros integrantes de la comunidad
(entre ellos Trinidad) formó un grupo musical y compuso la canción
"El río en medio" que era cantada por él y Trinidad y denunciaba
"la agresió_n y la resistencia a la inv-asjón de los federales". Después
de una sene de hechos sangrientos, entre ellos la Masacre de Acteal
con ~us respectivas movilizaciones nacionales e internacionales para
m~~estar la :11di_gnación,_ el 14 de marzo de 1998, se anunció que
Tnrudad babia sido asesmado por un grupo de paramilitares, y
enseguida Y isimón escribió un corrido alusivo a ese asesinato y lo
cantaba en distinto lugares públicos, y el 14 de marzo de 2000
ªLa muerte de Trinidad" fue entonado por un grupo de jóvenes en
una ceremonia (pp. 279-280). En el sueño narrado Trinidad se le
aparece y le pide un favor a Yjsimón, y éste se decide responder a
esa petición, de modo que cumple el deseo de su mejor amigo y
resuelve un problema de interés comunitario; y como resultados ·
d~l análisis semiótico de la narración, Delgado esquematiza las
dinámicas identitarias y 1a memoria cultUI-al que se manifiesta en
ese sueño (pp. 290-291).

a

"Las alabanzas conchera . El simulacro interdiscursivo de una
semiosfera periférica, de resistencia y alternativa" (artículo 3 de
iegunda sección), es un trabajo de José Luis Valencia González en
el cual rescata la semiosis correspondiente a esa práctica religiosa
desde la complejidad. Aborda la recursividad desorganizaciónorganización-auto organización del ser humano y la interacción que
gl!arda con la esfera social, hi tórica y cultural y que da origen a una
renovada recursividad: cerebro-es pecie-socjedad-cultura.
Al abordar el contexto colonial desde esta per pectiva y con
apoyo en Baudrillard, trata sobre cómo el simulacro fue ejercido a
través de las sustitucione que realizaban los indígenas, quienes
veneraban a sus deidades de la iconografla cristiana con los rituales

279

�l11m,n. • &lt;

,., ,, ,¡, r

prehispánicos. Ubica a los cantos contemporáneos indígenas con
los cukatl o canto prehispánicos y revela cómo conservan aún su
estructura.
Y en el último artículo de la segunda sección, Raúl González Tejeda
en "La erniótica de la culturaleza como o cilador semántico entre los
i temas hopi y judeocri tiano: análisis intersemiótico de su
mitodiscursos co mogónicos» enfrenta con una metodología contrastiva
dos mitodiscursos cosmogónicos para conocer a profundidad el discurso
aridoamericano.
Emplea para ello a la semiótica de la culturaleza como
herramienta epistemológica emántica e interserrúótica.
De la tercera sección el primer artículo, Melgar de cribe la
incidencia de las ideas comunistas de Chaplin en sus películas, para
ir como el título de su escrito lo indica, "más allá de Chaplin" Y
describir los funcionamientos del humor en distintas producciones
di cursivas de la izquierda en Latino América. Despué de
puntualizar procedimientos del teatro de Brecht, en Europa, revisa
el concepto de "carnaval" y u manifestación en nuestros países,
sobre todo en Brasil, y el circo y la caricatura política como géneros
de lo lúdico y llega a las produccione en que los muralistas (Orozco,
Rivera, Siqueiros) usaron e o recursos lúdicos con fines .?e
propaganda de sus idea de izquierda y concluye con una reflex1on
sobre la potencialidad política de la risa.
e pro igue con las prácticas lúdicas, aunque dando un giro en el
tipo de producción de é tas, en el siguiente artículo del libro, Sánchez
G uevara de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, desde
una perspectiva interdisciplinaria, analiza el juego infantil de _la
muñecas (y muñecos). Obtiene los materiales de una participación
en que interviene una niñ , su hermano su madre y la investigadora,
ademá de los muñeco . En el enfoque lingüístico identifica los
tiempo y modo verbales (yo era la maestra... ); desde la pragmática.
los actos de habla; en el nivel semiótico, identifica el sistema cultural
al que corre ponden los muñeco de modo que aplicando a Lo~n.
ob erva la corre pondencia de e e sistema con la posición sociocultural y económica de la niña· y mediante la aplicación de

280

planteamientos de la Escuela Francesa de Análisis del Discurso,
define la formaciones socio-culturales, histórico-económicas,
ideológicas, discursivas e imaginarias que inciden en la práctica
lúdica infantil que somete a estudio. Entre sus conclusiones anota
cómo, mediante un dispositivo de la memoria de la cultura, "a través
del espacio semiótico del juego infantil, e reproducen la ideología
la costumbres y la forma de construir y de ver el mundo de los
adulto • (p. 433).
Por su parte, Chávez García al realizar un acercamiento entre la
película Bacl:;yard (Tras patio), de Carlos Carrera, y una grabación de Los
Tigres del Norte, denominada "Pacto de sangre", producciones
semiótico-discursivas que tratan del mismo tema, el problema de lo
asesinatos de mujeres en C)udad Juárez, Chihuahua. En su estudio, la
autora devela que el método más apropiado para realizar el acercamiento
temático de la ficción del cineasta y la música y letra del corrido del
grupo musical el paradigma del pensamiento complejo es el más
apropiado, en cuanto permite establecer el vínculo entre la praxjs social
y la producción de conocimientos mediante la investigación científica.
Con este presupuesto revisa los antecedentes del "nuevo cine mexicano"
Ytambién los estilos musicales que definen la mexicanidad, e identifica
tanto los -istemas musicale del corrido como la intertextual.idad que
éste manifiesta. Señala cómo tanto el filme como el corrido versan
sobre hechos conocidos por el auditorio y en tomo a lo cuales fwicionan
los llamados «tupo/', convicciones compartidas para cuya aceptación
no se les somete a cuestiona.miento alguno y, sin embargo concluye
que la difusión de estas dos producciones semiótico-discur iva ha
propiciado que lo asesinatos de Juárez ean considerados 'por la
atención internacional y por los órganos procuradore de justicia" (p.

455).
Paz Arellano, en el siguiente capítulo, pone en evidencia los
funcionamientos retóricos que consiguen sus efectos persuasivos y
disua ivos mediante la producción de otro tipo de discur o, el
discurso arquitectónico. Su objeto de e tudio e la plaza de Santo
Domingo en México, lugar donde se realizaban la ejecuciones de
~ Inquisición.

281

�Para cumplir su objetivo aplica el paradigma de Plett (2004) sobre
la "sustitución medial" que le permite traducir propuesta de la
morfología de los signos lingüístico a los visuales. Identifica así en
la portada del templo que preside la plaza, citas del Antiguo y del
nevo TesfaJ'llento lo mismo que de libros de arquitectura,
principalmente de Vitrubio. Entre estas últimas identifica el orden
arquitectónico, la disposición (dispositio en la retórica) de lo tres
planos del templo, la proporción entre sus elementos y el todo, y el
número y la distancia de las columnas; y entre las citas religiosas,
identifica las imágenes de santos, del bautismo de Jesús y la flor de
lis que representa la pureza de la Virgen y los símbolos del Espíritu
Santo especialmente las lenguas de fuego que remiten al don de
lenguas concedidas a los apóstoles y predicadore y los que ilustran
la Asunción de la Virgen. Asimismo relaciona el autor las
dimensiones del templo con la plaza y su portada con la del Tribunal
del Santo Oficio como recursos retórico en que se apoya la
persuasión del conjunto arquitectónico, el cual exhorta a los
visitantes "a tomar una decisión orientada hacia la felicidad de la
salvación de su alma, siguiendo el camino virtuoso del ejemplo" (p.

496).
En el trabajo de Miguel Ángel Adame Cerón "En defensa del
paradigma Horno. Crítica y ejemplificaciones del discur o y el imaginario
tecnoabeméti.co y antihumanista", se encuentra una discusión cuyos
conceptos clave son ser humano', 'tecnocientíficos', 'ciberciencia',
'posmodernidad, 'hipermodernidad', 'capitalismo' 'cibersociedad',
'cibercultura','paradigma', 'horno", 'complejidad', 'recursividad', 'poder',
'biopoder', 'micropolltica', 'tecnocataclismo'... El autor propone
cuestionamiento como: "¿qué sentido de la historia humana en
general y de la actual podemos reivindicar y rescatar desde una
perspectiva antropológica y discursiva humanista?". Hace hincapie
en la circunstancia de que la tecnología y sus enseres responden a
procesos socioeconómicos político históricos y morales. Llanta 3
la elección del hombre hacia la transición orientada en favor de la
terno-inteligencia sin abandonar la esencia bu.mana y a la aspiración
de conseguir una sociedad humana plena en la que sus miembros

282

tllllbién se encuentren en plenitud.
Finalmente, Ignacio Ramos Beltrán en «Una respuesta poética
rn un mundo complejo" Nos dice que cada sociedad y cada época
tiene su modo de subjetivación e historia específica. En su apología
de la palabra poética evoca las palabras de Octavio Paz (1990),
quien señala "Descubrí que la defensa de la poesía, menospreciada
m nuestro siglo era inseparable de la defensa de la libertad" el
1utor se pregunta las causa de la minusvaloración de la palabra
estética y de nuestra incapacidad de reflexión, aduce que ese es uno
de los males de este tiempo: "Se nos escapan la diferentes texturas
de los hombres, se nos escapan sus afanes, se nos van de las manos
rus quimeras y sus necesjdades en el torbellino del negocio y del
mercado de las ideas ... Nomina a la humanidad como ordos a la
poesía y ciegos a la vida de otras latitudes, y éstas actitudes, para éL
son las pesadas cargas que originan la procreación -coincide con
Goytisolo-de seres promiscuos en el arte.
Para Ramos Beltrán como para Zambrano eJ conocimiento y el
1lllor aJ saber, determinan tanto una manera de vivir, como una
manera de morir. Om estos fundamentos, elabora un estudio del
Mensevi de Jalaluddin Rumí un libro turco del siglo XIII que reúne
relatos, filosofta y religión y lo hace desde la teoría de la complejidad.
El autor enuncia que la voz de la po€sía y de los poetas se levanta
ta toda cultura y toda civilización mostrando esa otra cara de
num.anidad cons€rvada o cultivada dentro de las tradiciones de la
numanidad. Pues como dice Octavio Paz: ''La poesía no busca la
omortalidad, sino la resurrección".
En resumen, el libro que estamos presentando es de lectura
lltlprescindible, pues su mensaje unitario es la validez de la
perspectiva transdisciplinaria, que permite, a los investigadores que
lllalizan los discursos de todos los códigos de la comunicación
humana, escapar los cercos de us disciplinas particulares y
'dialogar" con otras disciplinas a fin de comprender la complejidad
de las producciones semiótico-discursivas que someten a estudio.
Qié mejor final para esta reseña que las palabras con que las
compiladoras cierran el prólogo:

a

283

�t/ n

•

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11

IJ

'&gt;{l

1

Para terminar y empezar en bucle, iniciamos el camino, continuamos
caminando en espirales cognitivas en donde lo recursivo permite el
regreso, el avance, la dinámica continua (... ) La complejidad y la
transdisciplina nos invitan a la esperanza, a la ética, a la humildad, a
los más dignos valores del ser humano, a una identidad
multidimensional, planetaria ( ... ) Caminos abiertos, veredas
abiertas ... estamos invitados a descubrirlos, a construirlos. Si este libro
logra parte de tantos objetivos colocados, quedamos en paz, con
una misión cumplida... por ahora.

Por lo antes expuesto, creemos que el trabajo compilado por
Haidar y ánchez Guevara se constituye en una aportación p:i:ra la
ruta del estudio del sentido desde la perspectivas de la compleJ1dad,
que e el igno de nuestra época.

La opacidad y la transparencia.
Una reforma poHtica con mayor
participación ciudadana
Roberto Niño Silva

Alfonso Range1 Guerra. J_,a opacidad y la transparencia. 110 refor1JJa
política con partidpació11 d11dada11a. Ed. Péndola. Monterrey, N. L., México
2012.

La participación ciudadana en las cosa públicas es un tema de
actualidad y con frecuencia e motivo de preocupación la apatía,
inmovilidad y sumisión que a veces acusa frente a ellas la población.
De ahí que todo material que aluda a este tema ya de por si despierta
mterés, como es el caso del libro de reciente aparición, La Opacidad
t la Transparencia, 1111a r~for111a política con participación ri11dada11a, del
doctor Alfan o Rangel Guerra, publicado por Editorial Péndola.
Su actualidad queda ilu trada ante la circunstancia de que al salir a
la luz el nuevo volumen, se lleva al cabo la instalación en la Ciudad
de México de la Comisión Interparlamentaria de Probidad y
Transparencia, perteneciente al Foro de presidente y presidentas
de Podere Legislativo de C-entroamérica y la cuenca del Caribe
(Foprel}.
El nuevo libro comprende diez capítulos y un colofón. Los diez
capítulos son: La democracia mexicana; La opacidad y la tran paren-

284

285

�cia; Los males de nuestra democracia; Una reforma política
necesaria; Las campañas electorales; El ejercicio del cargo de
presidente de la República y su evaluación por el Poder Legislativo·
El plebiscito como función pública ciudadana; La procuraduría de
los derechos politicos ciudadanos; El Poder Legislativo y sus
responsabilidades; y El Poder Judicial.
Se trata de un texto que aun que no muy extenso, alude a una
temática que con frecuencia abordamos y en la que pocas veces
aportamos, justamente quizá contaminados por esa apatía que
muchas veces se limita al voto. "Cuando se dice que Ja democracia
no termina en la expresión del voto en las urnas, eñala el doctor
Rangel Guerra- debe entenderse que el cargo que se asume por el
voto popular nace por necesidad y obligatoriamente, unido a la
responsabilidad pública del funcionario o representante electo', de
forma que su desempeño está siempre atado a su origen electoral,
una circunstancia que con frecuencia dejamos de lado dando pie a
que muchas veces el servidor público ejerza el cargo a su capricho
por cuanto el ciudadano común incurre en simple electoralismo.
El doctor Rangel Guerra alude a la democracia como sistema
político, señalando que con todo y sus limitaciones es el mejor para
la elección de quiene deben dirigir un país, lo cual tiene v-arias
implicaciones como la nominación y elección de gobernantes, Y
supone un conjunto de condiciones que es necesario se cumplan
con limpieza y transparencia por ciudadanos, candidatos, partidos
y gobiernos; dándose la circunstancia, lamentablemente, de que
México padece una democracia limitada, la cual, para el autor, acu_sa
seis problemas principales: corrupción, pobreza, ignorancia,
injusticia, impunidad y falta de transparencia.
As~ existe una serie de práctica que ilustran cómo alguno
servidores públicos revelan falta de honestidad encontrando e~.el
ejercicio del cargo la oportunjdad de enriquecerse, como tamb1en
es recurrente la,práctica de pedir licencia antes de concluir su período
para el que fueron electos a fin de aprovechar la oportunidad de
desempeñar otro cargo público, muy a pesar de que para to~
posesión del que ahora abandonan, se ha asumido el compromJSO,

286

baj~ protesta, de ejercerlo. Existen otras prácticas que en su
conJunto ofrecen un desalentador panorama político nacional los
cuales derivan en graves signos de deterioro y desconfianza social
a los cuales e alude en el texto. Más concretamente, el autor señala:
"El procedimiento electoral apoyado en las tradicionales campañas
electorales es, sin duda algo que no permite obtener los resultados
esperado , es decir, que no solo llegue al poder quien obtenga
realmente Ja expresión del voto popular sino además, y esto es
muy importante, que mediante este voto llegue al cargo público un
~dividuo que garantice, con la mayor certeza posible, que no solo
nene voluntad para gobernar, sino además la posesión de una idea
clara de 1a tarea que le corresponde realizar... "(p. 54).
Advierte que en materia de servicio público existe una amplia
normatividad en nuestro país que solemos dejar de tener presente,
yque incluso no se aplica por lo menos con suficiente precisión. Un
ejemplo es el Art 47 de la Ley Federal de Responsabilidades de
Servidores Públicos, - de elección o designación - el cual establece
lineamientos de cómo conducirse en el servicio público: Con
kgalidad, honestidad, lealtad, imparcialidad y eficacia. De ahí que
debe entenderse que el funcionario público que no observe estos
principios y se conduzca con res pecto a la ciudadanía, entendidos
ellos como requerimientos básicos para el ejercicio público, nos lleva
mevitablemente a concluir que su trabajo lo desempeña violentando
b ley y con ello alejado de los principios democráticos.
En la página 55 del libro, el autor subraya que eJ principio
normativo contenido en Ja Ley Federal de Transparencia y Acceso
a la Información Pública, consiste en "Favorecer la rendición de
cuentas a los ciudadanos, de modo que puedan valorar el desempeño
~ los sujetos obligado "; mientras más adelante eJ autor expresa:
... una campaña electoral no debe limitarse a que el candidato
exponga su propósito de gobernar el país o desempeñar cualquier
Otro cargo de elección popular ni limitarse a bacer promesas, sino
demostrar capacidad para ejercerlo con responsabilidad y
eficiencia.. "

Más concretamente sugiere profundicemos en la normatividad

287

�ya existente, cuyo efecto propone la creación de la Procuraduría
General de los Derechos Políticos de los Ciudadanos. Sería la
autoridad responsable de actuar en apoyo de los ciudadanos
inconformes con el desempeño de servidores públicos o por e timar
existan deficiencias en e e desempeño.
El ámbito de acción de esta procuraduría tendría como centro
de atención una normatividad que ya existe pero a la que poca
atención ponemos, o acaso en la que solo falta profundizar para su
oportuna aplicación. Ahí están el texto del Art. 47 de la Ley de
Responsabilidades de los Servidores Públicos, y el del Art 84 de la
misma ley, éste último que consigna: "Cuando los signos exteriore
'
.
de riqueza sean ostensibles y notoriamente superiores a los mgresos
lícitos que pudiera tener un servidor público, la Secretaría podrá
ordenar fundado y motivando su acuerdo la práctica de visitas de
inspección y auditorias. Cuando estos actos requieran ord_e~ de
autoridad judicial, la Secretaría hará ante ésta la solicitud
correspondiente."
EI autor también formula propuestas en materia de candidatos,
de partidos políticos y de evaluación del servicio público, así co~o
también sugiere la instrumentación del plebiscito como instancia
revisora del desempeño público. Éste último, tema que ofrece una
gran perspectiva para el análisis y la acción. O:m relación a candida~?s
señala que los mismos no deben limitarse a manifestar la inten~ion
de ocupar el puesto público, sino demostrar además tener capaodad
para ejercerlo con responsabilidad y eficiencia; mien~as "Las
campañas electorales deberán estar sujetas a un ga to reductdo, pues
la costumbre establecida propicia el despilfarro y el exceso de gastos
innecesarios ... " (p. 59).
En todas las elecciones existen dudas, -inconformidades Y
· ·, cuand las
controversias, y este libro ha hecho su apanc1on
eleccione generales de nuestro país del 2012 aun no estaban dd
·
· que
todo resuelta , precisamente ante delicadas
controvers1as
cuestionaban la legitimidad de las elecciones. En el prólogo de su
·
libro el autor señ al a: " e intenta
exponer aqw,' un conJ\mto de
problemas de interés político y ocia! patentes y expuestos ª la

vista de todos, y sobre los que e necesario insistir para que se
despierte la conciencia ciudadana y se analicen públicamente."
De esta forma, el libro aparece como una toma de nota que da
cuenta de lo principales problemas vinculados a los asuntos de
reforma política y procesos electorales, así como de sus
condicionantes sociales y políticos, ya que con frecuencia, en materia
de democracia, centrarnos nuestra atención exce ivamente en la
dinámica del poder y de su e tructura, sin considerar lo factores
sociológicos que los determinan en la sociedad posmoderna.

°

288

289

�Norma de publica ión:

1.- El Anuario J-l111J1a11ila.r recibe contribuciones de excelencia académica
y de investigación en los campos de ftlosofla historia, textos obre literatur~
lingüística y ciencias sociale .
2.- Se re iben trabajo originales e médito . e re peta la estructura
fundamental de cada contnbución o ensayo, in embargo se ugiere: a)
marcar lo apartado con subtítulos; b) en caso de la utilización de referencias
numérica , utilizar el sistema decimal; c) las citas textuales deberán manejarse
con comilla y no con cur ivas; d) toda cita breve debe mantenerse en el
párrafo donde e produzca la referencia; en el ca o de citas mayore a 4
11neas, deberán colocar e a bando, a un espacio, in comilla y in cur ivJs.
3.-Todo trabajo debe presentarse en formato electrónico Word. Las
referencia se consignarán en nota de pie de página y en u caso, también
las fuentes, para facilitar la lectura segwda del texto.
4.- Se aceptan ensayos, investigacione y contribuciones con una extensión
mínima de 15 y máxima de 25 cuartillas, en el tipo o fuente Times New
Roman de 12 puntos a espacio y medio para el cuerpo del texto, y de 9
punto para las referencia bibliográficas. Qieda a criterio del O:&gt;nsejo
Editorial aprobar colaboraciones con aracterí cica diver a a lo aqui
establecido.
5.- El on ejo de cada área de H,m,omtas tendrá en todo momento el
derecho a ometer a dictamen las contribu iones recibida para u
publicación y comunicará al autor sobre el procedimiento y . u resultado.
6.- Las ontribuciones e reciben por correo electrónico, por e crito Y
con opia electrónica, por entrega personal, vía mensajería, o servicjo postal.
o se aceptan originales mecanograHados.
7.- Cada colaboración de autor deberá incluir una breve referencia
académico-biográfica, direc 1ón postal y correo electrónico.

r,:::::::::-

Hm11a11itas Ciendo.r Sociales se terminó de imprimir en
el mes de marzo de 2013, en los talleres
de la Imprenta Universitaria de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

El tiraje fue de 500 ejemplares.

����</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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